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Group Title: Aspecto fisico y origenes etnicos de Venezuela
Title: Aspecto físico y orígenes étnicos de Venezuela
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Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/UF00000994/00001
 Material Information
Title: Aspecto físico y orígenes étnicos de Venezuela
Physical Description: 23 p. : ; 22 cm.
Language: Spanish
Creator: Jahn, Alfredo, 1869-1940
Conference: Exposición Ibero-Americana, (1929-1930
Publisher: Imp. M. Carmona
Place of Publication: Sevilla
Publication Date: 1929
 Subjects
Subject: Ethnology -- Venezuela   ( lcsh )
Indians of South America -- Venezuela   ( lcsh )
Description and travel -- Venezuela   ( lcsh )
Genre: non-fiction   ( marcgt )
 Notes
Statement of Responsibility: por Alfredo Jahn.
General Note: At head of title: Exposición Ibero-Americana.
General Note: "Conferencia dictada en el Casino Municipal de la Exposición el día 27 de octubre de 1929 con motivo de la Semana de Venezuela"
 Record Information
Bibliographic ID: UF00000994
Volume ID: VID00001
Source Institution: University of Florida
Holding Location: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: aleph - 002412870
oclc - 40531056
notis - AMB7866

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ASPECT FisI(o ORIGENES E-NICOS

DE \'ENEZUELA




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EXPOSITION IBERO-ANIERICANA


ASPECT FiSICO Y ORIGENES ETNICOS

DE VENEZUELA

POR EL


DR. ALFREDO


JAHN


CONFERENCIA DICTADA EN EL CASINO MUNICIPAL DE LA EXPOSICION
EL DfA 27 DE OCTUBRE DE 1929
CON MOTIVO DE LA


SEMANA


DE VENEZUELA


SEVILLA


1929


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UNIVERSITY OF FLORIDA

3 1262 07002 6710



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EXCMO. SEROR:


SERORAS: SERORES:


Vengo a ocupar por breves moments la benevola
atenci6n de ustedes para exponeros muy sucintamente,
como lo impone la indole de este acto, el aspect fisico
de mi pals y sus origenes ftnicos.
Describir el aspect fisico de un pals equivale a dictar
una lecci6n de su Geografia, asunto necesariamente Arido;
de suerte que, si no result mi exposici6n amena y atrac-
tiva, como tal vez lo esperais, debido sera al tema que me
he impuesto. A manera de disculpa recordare las palabras
con que un professor alemAn de mechnica aplicada, padre
de una niha tan inteligente como poco agraciada, solfa
inaugurar su curso annual: esefores, decla, a la niecanica
aplicada le acontece lo que a mi hija: no es bonita, pero
muy interesante,. Espero, pues, que ya que mis palabras
habran de resultar desprovistas de belleza, como la nifia
del professor, al menos logren despertar en ustedes algin
interns por mi pals, que tanta semejanza tlene, en su cielo
y en su clima, con esta hermosa tierra de Andalucia, de la
que ha heredado habla y costumbres y sobre todo la
belleza y gracia de sus incomparables mujeres.
Venezuela fue la primer porci6n de Tierra Firme
avistada por Col6n el din I." de agosto de 1498, en








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ocasi6n de su tercer viaje y fu6 en el sitio de Macuro,
de su litoral, donde por vez primer pis6 el Nuevo Conti-
nente, que abandon en seguida para dirigirse a la naciente
colonia de La Espanola y descubrir, de paso, nuestra Isla
de Margarita. Aunque la configuraci6n de la costa en su
continuaci6n al Oeste y al Sureste y el gran volume de
aguas dulces que el Orinoco y el Guarapiche vierten en
el Golfo de Paria, hicieron nacer en el dnimo del Almirante
la sospecha de hallarse en presencia de un Continente,
que l6 crey6 ser el de Asia, no fue sino un aflo mas tarde
que su Teniente Alonso de Ojeda, en compania del piloto
Juan de la Cosa y del mercader Americo Vespucio, prosi-
gui6 el descubrimiento de la costa septentrional de Vene-
zuela hasta el Cabo de la Vela, en la Peninsula de Guajira.
Goza Venezuela de una posici6n privilegiada, a orillas
del mar Caribe, en el extremo Norte de la America del Sur
y es asf, entire los pauses de nuestro Continente meridional,
el mis pr6ximo a Europa, cuna de la cultural occidental y
a los Estados Unidos de Norte America, modern gigante
industrial de abrumadora riqueza. Las vias que de estos
dos centros conducen a las florecientes Repiiblicas del
Pacifico, por el Canal de Panama pasan, por decirlo asf,
por la puerta de nuestra casa y huelga deciros cuantas
ventajas pueden de ello derivarse para nuestro pais.
Tiene Venezuela una superficie de 912.000 kil6metros
cuadrados y son sus vecinos por el Poniente su hermana
Colombia, por el Sur los Estados.Unidos del Brasil y por
el Naciente la Guayana britanica.
Las fuerzas interns y las contractiles, resultantes del
enfriamiento de nuestro globo, plegaron la corteza terrestre
en la part meridional del Continente americano, siguiendo
una line que se dirige mAs o menos de Sur a Norte, desde
la Tierra de Fuego hasta Colombia y que, si se quiere, se


__ __







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prolonga mas afn al Norte por Centro America hasta
Mdjico. Este gran pliegue es lo que en la America del Sur
constitute la Cordillera de los Andes y viene a ser como
su espinazo, sustentador de toda la estructura orografica
del Continente meridional.
La Cordillera de los Andes se compone en general de
dos cadenas paralelas que encierran entire si valles longi-
tudinales con amplias altiplanicies, elevadas entire los 2.600
y 3.800 metros sobre el nivel del mar, que albergan lagos
famosos como el Titacaca y centros poblados como Cuzco
la Paz, Quito y Bogota, donde tuvieron sus asientos los
Incas y los Chibchas, naciones precolombinas de una
cultural bastante avanzada. La cadena oriental se bifurca
en Colombia, en el Nudo de Pamplona, y en tanto que la
rama septentrional forma las montafas de Ocafa y Perija,
que nos separan de la vecina Republica hermana, la otra
rama se inclina al Noreste y sucesivamente al Este, for-
mando asf un arco que en su ultima parte se extiende a lo
largo de la costa del mar Caribe para concluir finalmente
en el extreme oriental de Venezuela. Geol6gicamente no
pueden ni deben considerarse las montafas de este dltimo
tramo, a to largo de la costa venezolana, como una prolon-
gacidn del sistema de los Andes y si lo he hecho as(, es
s6lo en el sentido orografico, sin tener en cuenta las 6pocas
en que se verificaron sus respectivos levantamientos.
La rama arqueada, que se hall en territorio venezo-
lano, circunscribe la placa arcaica que sirve de basamento
a las montafias de nuestra Guayana y ambas determinan
la hidrografia del pals y naturalmente su aspect fisico.
La secci6n occidental de esta rama, o sea la que desde
Colombia penetra al Nordeste, es la mas potente; tiene
una longitud de 450 kil6metros por una anchura de 100 y
es esta secci6n la que en Venezuela se design con el








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nombre de los Andes. Su cima mas elevada, que lo es a la
vez de toda Venezuela, se hall mis o menos en el centro
de su trayecto, en la Sierra Nevada de Merida y mide
5.002 metros de altura sobre el nivel del mar. Algunas
otras cimas de la misma Sierra de Merida alcanzan alturas
que varian entire 4.750 y 4.950 metros, se hallan cubiertas
de nieves perpetuas y hasta albergan en sus depresiones
pequeflos glaciares, del todo semejantes a los que he
tenido ocasi6n de recorrer en los Altos Pirineos.
Cerca de la ciudad de Barquisimeto comienza la pro-
longaci6n oriental de las montanas que forman el arco y
que, dada su mayor edad geol6gica, son consideradas como
un sistema aparte, que Ilamamos Cordillera del Litoral.
Esta Cordillera tiene, casi desde su comienzo, dos cade-
nas paralelas,de las cuales la mAs septentrional se extiende
por espacio de 350 kil6metros a inmediaciones de la costa,
hasta sumergirse en el Mar Caribe en el Cabo Codera y
la rama imeridional, que Ilamamos Serrania del Interior,
terminal poco mas al Este en el Morro de Unare. La de la
costa es la mas important y liene su cima culminante en
el Pico de NaiguatA, de 2.765 metros frente a Caracas,
capital de la Rep6blica. La Serrania del Interior s6lo en
una cumbre se eleva hasta 1.930 metros; en todo el resto
se mantiene entire 1.400 y 1.600 metros de altura. Entre
ambas cadenas se hallan dos valles longitudinales; el mAs
occidental derramaba sus aguas en 6poca prehistoric hacia
el Orinoco, pero es hoy una cuenca cerrada, es decir, sin
desaglie, en cuyo fondo se hall el Lago de Valencia, o
Tacarigua, como lo Ilamaban los aborigenes en lengua
caribe. Su superficie es de unos 440 kil6metros cuadrados
y su altura sobre el mar de 410 metros, valores que se
asemejan un poco a los del Lago de Ginebra en Suiza.
El otro valle longitudinal, lo recorre en direcci6n de Oeste







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a Este el rio Tuy, en una extension de 244 kil6metros, de
los cuales 134 son navegables por pequenas embarcacio-
nes que transportan los products agricolas de aquella rica
region, que se design sencillamente con el nombre de
Barloventro y desagua en el Mar Caribe.
El Altimo tramo del arco lo constitute orograficamente
una cadena, costanera tambidn, que se levanta a poca dis-
tancia de donde desaparece la anterior y aunque de mAs
reciente formaci6n, puede considerarse como su prolonga-
ci6n. Tambidn ella terminal sumergi4ndose en el Mar Ca-
ribe en el Golfo de Paria. para reaparecer a poco, formando
una pequeira serranla, siempre orientada al Naciente, en
la vecina Antilla inglesa de Trinidad. Este tramo oriental
de Venezuela culmina con 2.600 metros en la montafia de
Turumiquire al Sur de la ciudad CumanA, en la provincial
que en tiempo de la Colonia se Ilamaba la Nueva Andalucia.
Otro grupo de pequenas montarias, cuyas mayores
cumbres tienen unos 1.500 metros de altura, cubre gran
parte del Estado Falc6n, o sea la antigua provincia de
Coro, y se adhiere a la cordillera del litoral.
RCstanos mencionar el sistema orogrAfico de nuestras
montaflas guayanesas, el cual ocupa un area de 365.000
kil6metros cuadrados, entire nuestras fronteras con el
Brasil y la Guayana britanica, por un lado, y los cursos
del Orinoco, Casiquiare y Rio Negro por el otro. EstA
constituido por un conjunto de cumbres y mesetas que
forman una irregular sucesi6n de pequefas cadenas, las
cuales determinan por el Sur el divorcio de las aguas, que
alimentan las hoyas del Orinoco y del Amazonas. Estas
cadenas y mesetas de areniscas descansan, como ya' he
dicho, sobre una placa arcaica de granite y gneis. Gran
parte de este territorio montanoso permanece ain inex-
plorado, debido a las dificultades que oponen sus grandes







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selvas, escasamente pobladas de indios n6mades, que
viven en estado primitive y de los cuales algunas tribus
son hostiles a los blancos. Por lo que algunos explora-
dores alemanes e ingleses nos han dado a conocer, parece
que todo el sistema culmina al Oeste en la Montafla de
Maraguaca de 3.200 metros de altura, y en su extreme
oriental en la famosa montafla del Roroima de 2.640 me-
tros, la cual forma una meseta de 10 6 mAs kil6melros de
extension, con flancos cortados a pico, por donde los
desHgUles de sus lagunas superiores, alimentadas por abun-
dantes Iluvias tropicales, se precipitan en hermosas cas-
cadas, orfgenes de various importantes rios tributaries del
Orinoco, del Amazonas y del Esequibo, lo que le ha valido
a la montanfa que los indios, que habitan a sus pies, la
Ilamen en sus cantos Madre siempre fecunda de los rioss.
El arco que described las montanas del Norte de Vene-
zuela y sus arrastres diluviales, le han impuesto a nuestro
principal rio el Orinoco, un curso en forma de arco conc6n-
trico, abierto hacla el Este y recostado sobre la placa
arcaica de Guayana. Este rio, el tercero en magnitude de
America del Sur, tiene una longitud de 2.200 kil6metros,
de los cuales son navegables unos 1.800 en dos trayectos
iguales, separados por los famosos raudales que Atures y
Maipures que ocupan unos 60 kil6metros, interrupci6n
esta que ha sido recientemente obviada por el Gobierno
del General G6mez, mediante una carretera para auto-
m6viles que une ambos extremes de la navegaci6n del
Alto Orinoco.
Muchos rios caudalosos y navegables descienden al
Orinoco de los Andes de Colombia y Venezuela, como el
Guaviare, el Vichada, el Meta, el Arauca y el Apure, que
se le hacen tributarios por la banda de la izquierda, en su
curso medio y otros menores, que tienen sus origenes en







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las Cordilleras del litoral, como el Portuguesa y el Guarico,
lo hacen por via del Apure. Por el lado derecho le entran
al Orinoco rios importantes en parte tambien navegables,
que nacen en las montanas de Guayana, como el Ventuari,
el Sipapo, el Cuchivero, el Caura y el Caroni.
Ofrece el Orinoco una curiosidad hidrografica, poco
frecuente y que es debida a la extratificaci6n horizontal
de las rocas arcaicas en que se ha abierto su lecho. Es
una bifurcaci6n de su cauce superior a unos 600 kil6metros
de su origen. En aquel sitio el Orinoco que ya ha alcan-
zado un desarrollo considerable, con una anchnra media
de 500 metros, envia por un brazo de 200 metros de
anchura una tercera parte de su propio volume hacia la
cuenca del Amazonas por via del Rio Negro. Este brazo
comunicante de dos sistemas fluviales es el Carlo Casi-
quiare, de 300 kil6metros de longitud, descubierto en 1744
por el Padre Manuel Roman, Superior de las Misiones
Jesuitas del Orinoco. Esta comunicaci6n del Orinoco con
el Amazonas permit navegar desde Ciudad Bolivar, en
Venezuela, hasta Manaos y Pard, en el Brasil, y si se dirige
el viajero por uno de los grandes afluentes meridionales
del Amazonas, hasta el Peru y Bolivia. Huelga recalcar
cuanta importancia reviste esta red fluvial, con la cual la
naturaleza ha dotado nuestro Continente, para el future
desarrollo de las naciones que ella enlaza.
Otros rios de menor importancia como el Tuy, que ya
he mencionado, el Unare, el Yaracuy y el Tocuyo, todos
parcialmente navegables, vierten sus aguas en el Mar
Caribe y otros, que descienden de las altas montalas de
nuestros Andes, como el MotatAn, el Escalante y el Zulia-
Catatumbo desaguan en el famoso Lago de Maracaibo,
permitiendo a los vapores y pequeflas embarcaciones de
este remontar su curso en cortos trayectos.







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He liamado famoso al Lago de Maracaibo, porque en
realidad ha tenido una alta resonancia en los ultimos tiem-
pos, como el mAs rico centro productor de petr6leo del
mundo. Este lago, el mayor de Venezuela, se origin pro-
bablemente por un hundimiento concordante con el ultimo
levantamiento de nuestra cordillera andina, a fines de la
6poca terciaria. Tiene una superficie de 12.000 kil6metros
cuadrados y se comunica con el mar por un canal, en cuya
salida las arenas arrastradas por las corrientes maritimas
de la costa mantienen una barra de s61o cuatro metros de
fondo. En las tierras que circundan al lago y en el fondo
mismo de este, existen inagotables dep6sitos de petr6leo.
Su explotaci6n, comenzada hace unos quince afios, repre-
senta hoy un capital de mas de tres mil millones de d6lares
y con sus diez y seis millones de toneladas de producci6n
annual, nos ha colocado ya en el segundo puesto entire las
naciones productoras de petr61eo. Si se consider que este
centro apenas represent una quinta parte de la zona pro-
bablemente petrolifera de Venezuela, se comprender8 la
magnitude de la riqueza de nuestro pals y las amplias posi-
bilidades de su desarrollo future.
Ya hemos visto c6mo el Orinoco describe en su curso
un arco que dista 500 kilometros de los Andes colombianos
y 250 de las montaias del litoral de Venezuela. La gran
extension de tierras que median entire uno y otras es la
que en Venezuela y Colombia se design con el nombre
de Los Llanos y de ellos 290.000 kil6metros cuadrados
correspondent a nuestro pals y constituyen nuestra gran
zona pecuaria que alimenta cerca de dos millones de ca-
bezas de ganado vacuno. Es oportuno recorder que la
simiente de nuestra industrial ganadera nos vino de Anda-
lucia, pues las primeras reses Ilevadas a nuestros llanos
fueron importadas por Sebastian Rodriguez, de C6rdoba.







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En la regi6n oriental, nuestros llanos ostentan ligeras
ondulaciones de origen erosivo, Ilamadas Mesas, pero en
el resto de su extension semejan un mar bonancible que
hace horizonte, donde los pequeflos boscajes, Ilamados
Matas, interrumpen su monotonfa, a manera de islas y
reflejan sus imagenes en la atm6sfera reverberante, que
a lo lejos se nos antoja liquid, hacikndonos recorder los
fen6menos de espejismo de los desiertos africanos.
Escasa poblaci6n vive en nuestros Ilanos, como que
require pocos brazos la Industria ganadera, que es ia
exclusive de aquella regi6n. Pero nuestros Ilaneros son
hombres, aunque de baja estatura, fornidos y musculados
como cuadra a la rudeza de su faena. Constituyen un tipo
especial de nuestra poblaci6n, como lo es el vaquero
andaluz y el gaucho de la Reptblica Argentina, y como
6stos son habilisimos ginetes. Son el product del cruza-
miento de elements espafioles, que en gran part fueron
andaluces, de chispeante vivacidad, y de indias, en cuyo
semblante y esplritu se reflejaba la melanc61ica apatia de
la raza subyugada. Por eso se observe en el descendiente
poblador de nuestras pampas, aunada a su astucia y chispa,
cierta melancolfa que se manifiesta en su m6sica y sus can-
tares. Su caballo lo vale todo para 0l, adn rms que su mujer:
"Mi caballo y mi mujer
se murieron a un tiempo,
al demonio la mujer,
el caballo es lo que siento".
y express asf su filosoffa de la vida:
"El que bebe agua en tapara ()
y se casa en tierra ajena,
no sabe si el agua es clara,
ni si la mujer es buena."

(I) LIAmae en Veneucela tapara Is calaba en que loi rbrlegol Ilrvansu s als.







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El clima de Venezuela es salubre, except algunas
regions en la orilla Sur del Lago de Maracaibo, las
riberas del Orinoco y de sus grandes afluentes y algunos
sitios de la costa en que suelen presentarse casos de
fiebre pal6dica. La temperature media del ailo al nivel del
mar es de 27 '/, centigrados y esta misma es la media de
la region central de nuestros llanos, donde en algunos
dfas de agost, sube el term6metro hasta 34 a la sombra
y desciende a 180 al amanecer de los dias de enero y
febrero. En la region montanosa decrece la temperature,
per raz6n de la altura, en la proporci6n de un grado por
cada 182 metros de elevaci6n; de suerte que nuestra
capital Caracas, que estA elevada a 920 metros sobre el
mar, goza de un clima ideal, esto es, tiene una tempe-
ratura media de 22 laI cual Ilega en la epoca calurosa
a 280 a la sombra y baja en las mananas de enero y
febrero a 9 6 10 centigrados. Por raz6n del clima suave de
nuestras montafias, es allf donde se ha aglomerado la
mayor poblac6n del pals: en efecto, el Distrito Federal
y los Estados Miranda, Aragua, Carabobo, Yaracuy, Lara,
Trujillo, MWrida y TAchira, todos situados en el arco
montafioso del Norte,son los que presentan mayor densidad
de poblaci6n: 23 habitantes termino medio por kil6metro
cuadrado. En cambio los Ilanos s6lo cuentan 1 '/, habi-
tantes por kil6metro y la Guayana venezolana, de donde,
per las razones ya dichas, no tenemos sino calculos apro-
ximados, apenas sustentan un quinto de habitante por
cada kil6metro cuadrado de sU territorio. Y no es que no
existan en su interior, en los altos valleys de sus montanlas,
tierras feraces con abundancia de agua, dotadas de un clima
delicioso que en un porvenir aun lejano serAn pobladas por
hombres laboriosos de la vieja Europa, a media que la
pletora de estos pauses los empujen hacia el Continente







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del porvenir, como alguien ha Ilamado a la America del
Sur. Por supuesto, que antes de comenzar a poblarse ia
Guayana acudirAn los emigrantes europeos a nuestras
montafias, especialmente a nuestros Andes, donde aun
quedan grandes extensions de tierras virgenes, que a su
feracidad y a la bondad de su climax unen las ventajas de
un facil transport.
Nuestras montaflas andinas, como ya he dicho, ofrecen
todas las gradaciones de altitude y clima que el hombre
europeo puede apetecer. Sus estribaciones septentrionales
se extienden hasta cerca del Lago de Maracaibo por donde
sus products encuentran facil y rApida salida para la
ciudad de Maracaibo que es hoy un centro consumidor de
primer orden, o a las Antillas vecinas y hasta Europa y
los Estados Unidos de Norte America. Una magnifica
carretera, la Ilamada Transandina, pone en comunicaci6n
todas las importantes poblaciones y sus grandes valleys
longitudinales y a la vez estos con las capitals de los
Estados vecinos. Sus aguas son abundantes y puras y sus
tierras, virgenes aun, convidan al trabajo. Un manto de
espesas selves cubre los flancos de la Cordillera, desde
sus pies hasta la altura de 2.500 metros. All los grandes
Arboles, muchos de excelente madera de construcci6n,
ceden gradualinente el terreno a una vegetaci6n mis
menguada, compuesta de arbustos resinosos, de bellas
flores, pertenecientes en su mayorfa a las families de las
compuestas, rubiAceas y ericAceas: es la region subalpina
de nuestra flora, y la que nuestros campesinos designan
con el nombre'colectivo de Pdramos.
Hasta las nieves perpetuas, que se sostienen a partir
de los 4.500 metros, se extiende la zone fria de los
pAramos, con sus bruscos cambios atmosf6ricos. En los
meses de diciembre a febrero el cielo, por lo general,







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aparece despejado y un sol radiante bafa de luz y calor
aquellas alturas. En el resto del afio es frecuente que a
las primeras horas claras de la nmafana sucedan nieblas,
que ascendiendo de los valles inferiores, van espesandose
hasta oscurecer la atm6sfera, poniendo en peligro de extra-
vfarse a los escasos viandantes de las sendas montafrosas,
y finalmente se condensan en forma de lluvia, granizo o
nieve, segTn la elevaci6n. Y no es raro que moments
despues una rWfaga de viento logre romper a trechos las
nubes, dejando pasar un rayo de sol, que Ilena de esperanza
al viajero y Ileva la alegria a las soledades frias y enhiestas
del Paramo.
La mitad inferior de la zona paramefia, o sea entire
2.500 y 3.500 metros de elevaci6n, es mas hospitalaria.
Su temperature oscila entire 8 y 13 centigrados y es alli
donde se produce excelentes trigos, patatas y arvejas y
olros frutos menores que el labriego indigena cultiva al
lado de sus pequeilos rebatos de ganado vacuno y lanar,
que le proven de frescas carnes y abundosa leche.
Si descendemos mAs aun, es decir; si nos situamos en
los values y laderas cuya elevaci6n no excede de 1.600
metros, hallaremos la zona mAs intensamente cultivada de
nuestra region montainosa. Es allf, entire los 500 y 1.500
metros donde se produce las excelentes classes de cafes
suaves de Venezuela, cuyas cosechas anuales alcanzan a
un mill6n de sacos.
Y mas abajo aun, en el fondo de los values, veremos
alternar verdes tapices de cafla de azucar, con otros de
dorados maizales o con los verde-oscuros algodonales; y
finalmente, al acercarnos a las costas del mar, en la zona
cAlido-humeda del tr6pico, plantfos de nuestro incompa-
rable cacao, considerado el mejor del mundo, y del que
export Venezuela 320.000 sacos anualmente, suceden a







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las siembras de banano y platanos, cuyos dorados racimos
alcanzan una magnitude y peso tal, que el transport de uno
solo de ellos, require la fuerza de un hombre robusto.
Entre nuestros frutos menores, ocupan puesto proni-
nente la caraota o judfa negra, que junto con el pan de
maiz y la yuca o marloco, constituyen el alimento casi
exclusive de los campesinos venezolanos. El uso de esta
iltima raiz nos viene de los indios, que la poselan antes
del descubrimiento y que aun la tienen como base de su
alimentaci6n vegetal en today la America tropical.
Y ya que hablamos de los primitives habitantes de mi
tierra, permitidme que os haga una breve relaci6n de los
origenes y evoluci6n de este important element 6tnico.
Los indios que recibieron a Col6n en nuestra costa
oriental eran caribes, como era una part de los que habi-
taban las pequenas Antillas y algunas secciones de lo que
hoy constitute nuestro territorio national. *Caraiba,, que
quiere decir extranjero, fu la voz con que los indios salu-
daron a sus blancos visitantes y de ella, o de la de Cari-
bisi o Galibi, con que algunos se designaban a si mismos,
naci6 el gentilicio Caribe,, con que hoy distinguimos una
familiar lingtiistica ampliamente representada en nuestro
continent meridional. La exploraci6n de nuestra costa,
continuada en 1499 por Alonso de Ojeda y Ambrico Ves-
pucio, hizo conocer otros indios, antag6nicos de los pri-
meros, pertenecientes a la familiar arauca y pobladores de
habitaciones lacustres, o de pequei-os pueblos levantados
sobre estacas enclavadas dentro del agua y esta singular
manera de construir fu& la que sugiri6 a Vespucio su com-
paraci6n con Venecia, la reina del Adriatico. De ahi el
nombre de Venezuela o pequefia Venecia con el cual se
design al principio la part de nuestro territorio compren-
dida entire el Cabo Codera al Este y el Cabo de la Vela en







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la peninsula Guajira al Oeste y que mws tarde se hizo
extensive a todo nuestro territorio.
Quienes eran aquellos primitives pobladores hallados
en uno y otro extreme de nuestro pais y que relaci6n
guardaban entire si?.
Los araucos representan el estrato dtnjco mas antiguo
no s6lo de Venezuela, sino de toda la America meridional.
Fueron pobladores de toda la inmensa hoya amaz6nica, de
la del Orinoco, del Norte de Venezuela y de las pampas
del Paraguay, al pie de los Andes bolivianos. Los caque-
tios, que los europeos encontraron en el liloral de Coro y
en las islas de Curazao, Aruba y Bonaire, Ilamadas de los
Gigantes, por las extraordinarias proporciones corporales
de los indios, eran los mas conspicuous representantes de
aquella antigua poblaci6n que habia alcanzado cierto
desarrollo cultural, como lo demuestran las colinas y terra-
plenes de tierra por ellos levantados en las pampas del
Chaco paraguayo y boliviano y en las sabanas de Zamora
y Portuguesa de nuestro propio pais.
Su dominio se extendia hasta las altiplanicies de Cun-
dinamarca en Colombia y por todo el cordon de las islas
que forman las Antillas mayores y menores. Eran gentes
de indole pacifica, de habitos sedentarios y experts agri-
cultores, que constituian la casi totalidad de la poblaci6n
de Venezuela en el siglo XIV. Los datos hist6ricos que
nos hablan de su lengua y de su cultural se remontan a la
6poca de los primeros descubridores, porque fueron arau-
cos los indios que estos hallaron al pisar por primer vez
tierra americana en las islas Bahamas, Cuba y Haiti. A
fines del siglo XIV debi6 iniciarse el movimiento de los
Caribes que vivian en el Brasil Central, hacia las regions
situadas al Norte. Eran estos hombres fuertes y audaces
guerreros cuya march se convirti6 en una sucesi6n de







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triunfos sobre pueblos de indole pacifica, como eran los
araucos, y de esta suerte despu6s de conquistar las Gua-
yanas y parte de Venezuela, extendieron su dominio sobre
las Antillas menores, y ya hablan comenzado a invadir las
mayores, por la parte oriental de Haiti, cuando arribaron
las carabelas de Col6n. Los Caribes eran, pues, gentes
oriundas de la region selvAtica de los grandes rios brasile-
ros, que en aquellas regions constituyen las inicas vias
de comunicaci6n. Hombres que vivian traficando sobre el
agua en solicitud del diario sustento que obtenian de la
pesca y la caza, que las orillas de sus rios y caios ofre-
cianles en abundancia; genero de vida identico al que ain
observan las tribus caribes y otras que viven en igual am-
biente. No debieron estos hombres de la selva hallarse
bien, donde aquellas condiciones faltaban y eso nos ex-
plica como en su march hacia el Norte, iban quedando
rezagados grupos que se establecian en regions, que
como el Orinoco y sus afluentes, les brindaban condicio-
nes de vida similares a las que habian abandonado, y c6mo
pasaban sin radicarse por las regions Aridas de nuestras
estepas y por las montanras de Lara y Falc6n, desprovistas
de agua y vegetaci6n. Donde quiera que hallaban las con-
diciones apetecidas, se establecian, y una vez dominada y
colonizada la region, nuevos grupos emprendian la mar-
cha hacia regions desconocidas. Asi se formaron las po-
pulosas parcialidades que dominaron las selvas y rios del
Oriente, desde Paria hasta Piritu (Chayinas, Cumanagotos,
Tamanacos, etc.), las que poblaron los valles del Bajo-Tuy,
que hoy Ilamamos Barlovento (Quiriquires), y los que en
los valles montaiosos de la Cordillera del Litoral defen-
dieron sus hermosas tierras contra el invasor castellano
con heroismo y bizarria ejemplares (Caracas, Teques, Ma-
riches, Meregotes, etc.) Los bosques que se dilatan entire







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los rios Yaracuy y Tocuyo, arteries navegables, como lo
es tambien el Aroa que corre en medio de este trayecto,fu6
la region escogida por un grupo caribe que se denominaba
Chipas o Ciparigotos, y esta Colonia debi6 ser la iltima
estaci6n, de donde se emprendi6 mAs tarde la conquista
de las feraces tierras del Lago de Maracaibo, que hasta
entonces, segun toda probabilidad, eran del dominio de
naciones araucas, quizas los mismos grupos que hoy de-
moran al Norte, y que los nuevos sehores desalojaron y
empujaron hacia las tierras pobres que ellos despreciaron.
Su march debi6 efectuarse por las aridas comarcas de
Barquisimeto y Carora, ocupadas por Caquetios, Gayones
y Xaguas y su entrada a la hoya del Lago estaba trazada
por la naturaleza en la depresidn del Portillo de Carora,
natural y fAcil via que conduce a San Timoteo y Tomo-
poro, cerca de la desembocadura del MotatAn, en la famosa
y ponderada provincial de Axuduara. Alli hallaron los con-
quistadores caribes cuanto podian exigir sus habitos y
tradiciones: abundancia de agua, vias navegables, tierras
feraces, bosques inmensos poblados de caceria y un clima
calido, como el de su patria primitive; en una palabra, el
Paraiso terrenal. En estos sitios los sorprendieron los pri-
meros conquistadores castellanos, radicados en la forma
que hemos visto arriba, pero muy pronto debieron com-
prender que la Ilegada de los nuevos sehores blancos era
el comienzo de su ruina y la perdida de su tranquilidad y
libertad. El vergonzoso trafico que se hizo con sus perso-
nas diezm6 rapidamente el nimero de los indigenas y los
que no fueron reducidos a enconiendas en las estribacio-
nes de la Cordillera, y en las nacientes poblaciones del
Lago, como Gibraltar, se refugiaron en los bosques de la
orilla occidental y mas tarde en la Sierra de Perija, donde
aun subsiste con el nombre de Motilones un reducido







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niimero entire los rios Catatumbo y Tarra y en los rios
Santa Ana y Ap6n, huyendo de la dudosa civilizaci6n que
les ofrecen los blancos y defendiendo palmo a paimo el
territorio que heredaron de sus inayores y que los explo-
radores y explotadores de yacinlientos petroliferos de uno
y otro lado de la sierra, van estrechando dia por dia.
En el territorio de Venezuela hallaron, pues, los espa-
holes, ademAs de algunos grupos de poca importancia, una
gran poblaci6n del grupo arauco ubicada en el Alto Orino-
co, Rio Negro, El Casiquiare, El Meta, Los Llanos de
Arauca, los de Apure, Zamora y Portuguesa, las costas de
Coro, la Peninsula Guajira y los valles de Aragua y
observaron que estos mismos indios, que se distinguian
por su indole pacifica y sedentaria, poblaban las Antillas
mayores y alguna parte de las menores. En el Oriente de
Venezuela, como tambien en gran parte de nuestra Gua.-
yana, en Barlovento y Caracas, en Carabobo y la region
Sureste de Coro y en las costas meridionales del Lago de
Maracaibo y sus rios Zulia, Catatumbo y otros, vivian los
belicosos Caribes. Desde luego advirtieron los europeos
la diferencia no s61o de lenguas sino tambien de costum-
bres y habitos entire ambos grupos, hasta el punto que de
los caribes dijeron los primeros cronistas que eran ccaniba-
less, llamAndoles -indios flecheros, y diciendo que econ-
sideraban a las demAs naciones indfgenas como sus escla-
vos y los trataban con desprecio y tirania (Oviedo y Ba-
fios), a lo cual agrega Caulin que eran de bulativo'.
La lingilslica comparada ha venido a comprobar el
cardcter de conquistadores de los indios del grupo caribe
y de sus conclusions se ha podido averiguar much de la
historic, migraciones y relaciones de los aborigenes, en
los tiempos prehist6ricos, es decir, anteriores al descubrl-







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miento de America. Sin tiempo ni espacio para tratar aqui
punto tan important de nuestros origenes, quiero, sin
embargo, hacer algunas citas que os ilustraran sobre esta
material.
En las Antillas menores observaron los europeos que
los aborigenes poseian una double lengua, o sea que el habla
de los hombres era diferente de la que entire si empleaban
las mujeres. Estudiados los antiguos vocabularies anotados
por los misioneros del siglo XVI y XVII los modernos
lingtiistas han encontrado que era caribe el idioma de los
hombres y arauco el de las mujeres. Esta dualidad lingtlis-
tica prueba desde luego que los caribes Ilegaron alli como
conquistadores, deportando o matando a los hombres de
la primitive poblaci6n arauca y conservando para sf las
mujeres, las que hubieron de aprender la lengua de sus
nuevos sefiores, pero siguieron usando entire si la suya
propia.
La mAs important de las naciones del grupo arauco
en el Occidente de Venezuela, son los Guajiros. Su lengua
esta intimamente emparentada con el propio arowack o
arauco de la Guayana britanica, lo que indica o que este
grupo se extendfa desde la Guayana britAnica hasta la
peninsula Guajira o que los Guajiros vivian primitivamente
en la Guayana y que, expulsados de alli por los Caribes,
hubieron de radicarse en su actual terrilorio tras larga
peregrinaci6n.
La linguistica demuestra que esto altimo fue Io que
aconteci6 en epoca anterior al descubrimiento. Los Guaji-
ros se apellidan asimismo Guaya, que significa cnosotros'.
En el arowack de la Guayana inglesa existe esta misma voz
con el mismo significado y la terminaci6n tana, para indi-
car tierra o sitio es corriente en las lenguas de este grupo.
De esta suerte la voz geogrdfica Guayana podria derivarse







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del guajiro como rtuestra tierra'. Tambi6n es muy singu-
lar que los Guajiros designed a los blancos, sus opresores
seculares, con el nombre de ari/una y que sea esta misma
voz, ligeramente modificada en arecuna, el nombre que
Ileva una de las tribus mas guerreras y belicosas de la
familiar caribe en la Guayana venezolana. Si la etimologfa
arriba citada de la voz Guayana, como equivalencia guajira
de *nuestra tierra', permit la hip6tesis de que los Guajiros
sean oriundos de aquella region, seria muy explicable el
que se hubiese conservado por tradici6n el nombre de los
bravos arecunas, sus primeros conquistadores y enemigos
encarnizados, como equivalencia de enemigo, intruso y
finalmente extranjero.
De esta inanera la lingtiistica comparada nos ofrece el
inico mnedio seguro para penetrar en el campo de la histo-
ria de los pueblos primitivos, que carecen de tradici6n
escrita y s61o conservan la tradici6n oral, que se deforma,
hasta borrarse al traves de los tiempos.


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SIMP. M. CARMONA
S VELAZQUR Z Mo 11
STXLlF. 21r70 VILLA

V.uuuUeuu


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