Title: eme eme : Estudios Dominicanos
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Title: eme eme : Estudios Dominicanos
Physical Description: Book
Publisher: Universidad Católica Madre y Maestra
Publication Date: Mayo-Diciembre 1992
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Bibliographic ID: PUCMMA0011
Volume ID: VID00072
Source Institution: Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra - Recinto Santo Tomás de Aquino
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Palabras de apertura del Seminario "La Participaci6n del Cibao y el Norte en el proceso de Colonizaci6n de la Isla" Ricardo Minino Antecedentes del Descubrimiento y de los modelos politicos y econ6micos usados en la Conquista y la Colonizaci6n de la regi6n del Cibao y el Norte de La Espanola Petruska Smester de Sanchez El espacio geogrAfico, su importancia y uso por los colonizadores Luis Midence La fundaci6n de La Isabela inicia la Colonizaci6n de La Espanola y de America. Acontecimientos trascendentes Carlos Dobal La misi6n de la iglesia en el encuentro de dos mundos: La Vega, primer lugar de la isla donde se ejerci6 la jurisdicci6n episcopal Monsenor Juan Antonio Flores El derecho castellano en los primeros anos de la Colonia Rafael Brugal La Villa de Santiago: Realidad de una Comunidad en el Nuevo Mundo Nelly de Hernandez Indice Analitico de los ntimeros 81-92 de la Revista EME-EME, Estudios Dominicanos Altagracia Pena Numero especial con las ponencias del Seminario "La Paiticipaci6n del Cibao y el Norte en el Proceso de Colonizaci6n de la Ula", celebrado el 27 de marzo de 1992 en la PUCMM; asi como el Indice Analitico de los Nos* 81-92 de EME-EME, que junto al publicado en el No. 80 de 1988, completa la indizacion de todos los articulos publicados en EME-EME de 1972 a 1992. vf wTM IT mmmiA Vol. XX No. 92 Mayo Diciembre 1992










ESTUDIOS DOMINICANOS Vol. XX No. 92 Mayo Diciembre 1992 CONTENIDO Palabras de apertura del Seminario "La Participaci6n del Cibao y el Norte en el proceso de Colonizaci6n de la Isla" Ricardo MiniAo 3 Antecedentes del Descubrimiento y de los modelos poUticos y econ6micos usados en la Conquista y la CoIonizaci6n de la regi6n del Cibao y el Norte de EspaAa Petruska Smester de Sanchez 7 El espacio geogr&fico, su importancia y uso por los colonizadores Luis Midence 25 La fundacidn de La Isabela inicia la Colonizaci6n de La Espaftola y de America. Acontecimientos trascendentes Carlos Dobal 31 La misidn de la iglesia en el encuentro de dos mundos: La Vega, primer lugar de la Isla donde se ejercid la )uri$dicci6n episcopal Monsefior Juan Antonio Flores 39 El derecho castellano en los primeros aftos de la Colonia Rafael Brugal ., 47 La Villa de Santiago: Realidad de una Comunidad en el Nuevo Mundo Nelly de Hernandez 57 Indice de la Revista A/ EME Estudios Dominicanos, por materia, autor y tltulo de los Nos. 80-92. Vols.: XIV-XX, Sept. 1988-Dic. 1992 Altagracia Peila Cruz ... 65 4


EME-EME Estudios Dominicanos Revistra Cuatrlmestral Encargada Carmen Pfirez de Cabral Director-fundador: Hector Inch&ustegui Cabral Consejo de Edici6n: Monsefior Nlifiez CoUado, Rector Sonia Guzm&n de Hem&ndez Ricardo Miniflo Carlos Dobal Rafael Emillo Yun^n Adriano Miguel Te)ada Bruno Rosarlo Candelier Fecha de inicio: Junio, 1972 Composlcl6n y diagramacidn: Rafael Montes de Oca Impresos: PUCMM Departamento Editorial PONTinCIA UNIVERSIDAD CATOLICA MADRE Y MAESTRA Derechos Reservados Santiago, Rep(iblica Dominicana, 1993


PALABRAS DE APERTURA DEL SEMINARIO "LA PARTICIPACION DEL CIBAO Y EL NORTE EN EL PROCESO DE COLONIZACION DE LA ISLA Por Ricardo Minino* Permltanme saludarlos y darles la mAs calurosa bienvenida, en nombre del sefior Rector de la Pontlflcia Universidad Cat61ica Madre y Maestra y en el mio propio, a este Seminario sobre "La participacidn del Cibao y el Norte en el proceso de colonizacion de la Isla". El seminario pertenece a la serie de actividades que el De partamento de Historia y Geografia organiza peri6dicamente. Es- tas incluyen, entre otras cosas, ciclos de cine historico, ciclos de conferencias y jornadas monogrificas, como esta. No se tra- ta, por tanto, de una actividad festinada para cumplir con los compromisos de un calendario especial, sino de un encuentro con netos objetivos pedag6gico$, preparado con laboriosidad y cariAo, con la intensi6n de profundlzar conocimientos, divulgar hallazgos y despertar la curiosidad de los estudiantes para que vayan ampliando su panorama intelectual y satisfaciendo su sed de informaci6n exacta y bien documentada sobre temas his- t6ricos. *) Vicerrector Acad^mico de la Pontificia Universidad CatiSlica Madre y Maestra. 3


No quisiera pasar por alto el hecho de que nos en- contramos en el aJ\o del trig^simo aniversario de la Universidad. Es obvio que la madurez de una instituci6n no se mide pre- cisamente por los anos cumplidos; sin embargo, resulta in- negable que treinta aftos de docencia, investigacidn y servicio, siempre de primera clase, nos ban permitido alcanzar un nivel de madurez acad6mica que bien puede llenarnos de satisfacci6n a todos los miembros de esta comunidad universitaria. Entre los expositores de hoy algunos ban ensenado aqui la mayor parte de estos treinta aflos; hay alguno que tuvo funciones directivas desde momentos muy tempranos de la instituci6n; y no faltan quienes se iniciaron con nosotros como estudiantes y hoy nos honran como destacados docentes en sus respectivas ^reas. To dos ellos, junto con los invitados especiales, han tenido sufi- ciente poder de convocatoria para que nos sentemos a revisar algunos aspectos, del mayor interns, relacionados con aconte cimientos que pertenecen, de pleno derecho y sin exageraci6n de ninguna especie, no s61o a la historia de la zona, de la Isla y de America, sino a las p&ginas mis cimeras de la historia uni versal. El tema del Seminario no es de carActer localista. Real- zaremos, clertamente, lo regional, cosa siempre legitima, pero lo haremos esta vez con la plena convicci6n de que muchas pri- macfas del Nuevo Mundo pertenecen a nuestras costas atlAn- ticas y a diversos puntos del Cibao. Resulta asl plenamente razonable que el presente Semi nario, por voluntad expresa de sus organizadores se haya ins- crlto dentro de la lista de actividades conmemorativas del Quinto Centenario del Descubrimiento y la Evangelizaci6n de America. Naturalmente, no ignoramos ni queremos desconocer que el Quinto Centenario puede provocar en las generaciones ac- tuales evocaciones muy dispares. No hubo s61o Descubrimiento y Evangelizaci6n. Hubo tambl6n Colonizaci6n y, antes de ella, Conquista. Estas realidades, hasta cierto punto mis profanas que es- 4


pirituales, tuvieron mucho de epopeya. Y la epopeya, en todas partes y mds para el mal de la humanidad que para su bien, siempre conllev6 sangre, mucha sangre, conductas arbitrarias, arrogancias extremas, atropello de los desvalidos, violaclones, fraudes... Pero toda epopeya, en el mismo meollo de su crudeza, lleva tambien clertos componentes de humanidad mas apacibles: por ejempo, el eros, que puede culminar en rompimiento de pre- juicios y barreras; la compasldn hacia el pr6jimo que sufre; el sano heroismo de quien se inmola por el bien de los otros, y nu- merosas semillas de bondad que DIos hace germinar en los co- razones que deponen el orgullo y confian en que la superacion del vacio existencial y la liberacion han de llegar, definitiva- mente, no por las armas, ni por la riqueza, ni por el poder, sino a trav6s de una fraternidad humilde y solidaria en la practica del bien. Pienso que en la reallzacion de algunas realidades de la ver- tiente positiva de la Colonizacion, los conquistados y los es- clavos, mAs que alumnos de los conquistadores y de los amos, fueron sus maestros. Y si la predicaci6n del evangelio acabo por prender en estas tierras esto se debe, por una parte, a que no todos los europeos eran tan malos cristianos como a veces nos figuramos, y por la otra, a que las nuevas poblaciones cris- tianizadas, es decir, los aborigenes y los africanos, estaban ya bien dispuestas de antemano, por la accion inefable del Espiritu, para acoger el anuncio de la buena nueva. Antes de dar paso a las exposiclones de este Seminario, que nos podemos prometer que han de ser brillantes y esclare- cedoras, quisiera recordar el nombre de Juan Mateo, primer cris- tiano nuevo de la Isla que murio con el nombre de Dios en los la- bios. Me inclino a pensar con Pan6 que fue un verdadero m^rtir; pero aunque no lo haya sido, como opina el Padre Las Casas, no deja de ser el primer simbolo que se levanto en el Norte de esta Isla para manifestar que la aceptaci6n del cristianismo siempre genera suspicacias e Incomprensiones de parte de algunos, siem pre exige renuncias y nunca esti libre de riesgos, incluyendo el de tener que dar la vida por la fe que se abraza. 5


Mis felicitaciones a la Facultad de Ciencias Sociales y Ad- ministrativas y al Departamento de Historia y Geografia por esta feliz iniciativa, a los organizadores y expositores por su valiosa y desinteresada aportacidn para el 6xito del Seminario. Y a todos los presentes, muchas gracias, por acompanarnos, en esta hermosa manana de marzo de 1992, despues de una vispera que tambien es memorable por la bendicion de la lluvia que nos trajo. Muchas gracias. 6


ANTECEDENTES DEL DESCUBRIMIENTO Y DE LOS MODELOS POLITICOS Y ECONOMICOS USADOS EN LA CONQUISTA Y LA COLONIZACION DE LA REGION DEL CIBAO Y EL NORTE DE LA ESPANOLA Por Petruska Smester de Stochez* Como primera ponencia de este Seminario sobre "El Proce so de Conquista y Colonizaci6n del Cibao y el Norte, nos toca hacer el marco te6rico y conceptual de las ideas que serin ex- puestas. T Nuestro trabajo a exponer esti basado en los antecedentes de las Instituciones germanas y romanas que dieron forma al es- quema colonizador de Espana en America, con el objetivo de es- timular a nuevos enfoques historiogrSficos en America al con- memorarse el Quinto Centenario de su descubrimiento y colonizacidn. Para encontrar los antecedentes del descubrimiento, conquista y colonizacidn del Ilamado Nuevo Mundo o Mundo Occidental hay que buscar las raices hist6ricas, partiendo de la antiguedad que arranca del siglo VI A.C. Como ha dicho el historiador Pirenne: "La Historia es, en esencia, continuidad y *) Directora del I>epsrtamento de Ciencias Sociales de la Pontificia Universidad Cat61ica Madre y Maestra. 7


solidaridad". Continuidad que se desarroUa sin que los hom- bres puedan evitarlo, de generacl6n en generaci6n y, por con- siguiente, enlaza nuestro tiempo con las 6pocas mis remotas; solidaridad, tambifen, pues asi como en una sociedad la vida de cada hombre esti condicionada por la de todos los demis, en la comunidad de las naciones, la historia de cada una de ellas, sin que los protagonistas se den cuenta, evoluciona en funcidn de todos los pueblos del Universo. La Sociedad Occidental ha sido posible por esa continuidad que ha hecho realidad la integracidn en una concepci6n supe rior de lo que Dawson ha Ilamado "los cuatro factores bSsicos y formativos de Europa, donde parte de ello ha sido transmitido a Am6rica: Clasicismo Griego; Organizacion Imperial y Juridica Romana; Cristianismo Universalizador y Germanismo Nacio- nalista. Esta Sociedad Occidental presenta un punto de origen ob jetivo, a una triple consecuencia, que nos posibilita el llegar a unos resultados, en los 6rdenes geograficos y expansivos, repre- sentados por posiciones de muy diflciles logros como son las posibilidades de medios tfecnicos y tradiciones. Por eso, el des cubrimiento del Nuevo Mundo, cuya gesti6n y realizacl6n es- tuvieron lejos de ser una empresa exclusiyamente castellana, careci6 de momento de una verdadera importancia politica. No merecio de las cortes extranjeras, ni aun en Barcelona, mayor atenci6n que el de un acontecimiento cientifico. En buen castellano, la palabra descubrimiento es "acci6n y efecto de descubrir o poner de manifiesto lo que estaba tapado, revestido u oculto". Y tambi6n hallazgo, encuentro, averiguaci6n de algo desconocido. Es, pues, un efecto que debe ir 16gicamente precedido de una causa. Lo que motiva en de- finitivo un descubrimiento es la existencia de un proceso previo, donde radican las posibilidades para que el hecho tenga lugar. Cuando la empresa de descubrimiento tiene por objeto la revelacidn de logro, materialmente inmenso, queda claro que ello tiene que verificarse en un amplio proceso temporal y, por consiguiente, implica una toma de conciencla que abarca un ex- 8


tenso lapso hasta la plena configuraci6n o absoluta materia- Iizaci6n de lo que era desconocido. Refiri^ndonos concretamente al Continente Americano, estA perfectamente claro que a finales del siglo XV es un objeto geo- gr^fico absolutamente desconocldo para Europa, cuya sustancia comunitaria ha sido llamada con acierto "Sociedad Occidental". Es tambien claro que la revelaci6n, o toma de conciencla de di- cha realidad, no implica en absoluto un punto de arranque para ninguna concepcidn ontol6gica de lo americano. Algunos historiadores niegan que exista alguna relacidn fun damental entre el Descubrimiento de America y los concretos problemas del existir ontol6gico de este continente. Por ejemplo, O'Gorman niega validez al t6rmino Descubrimiento, fund^ndose en la anterior realidad de la existencia historica americana. Esta idea es discutible, pues no creo que ningun historiador haya negado tal existencia, pero tambien es cierto que los po- bladores de America hubieran podido descubrir a Europa. Sin embargo, la realidad es que aquellos pobladores no salieron mAs allA de sus zonas. Por ejemplo, los arawacos que bajaron a las Antlllas, donde dejaron su circulo de vida cultural co munitaria, resumen toda la experiencia nAutica del Oriente y Occidente del Medioevo. Pero estos carecieron de medios tec- nicos de largo alcance, como la carabela o nao, ideadas y per- feccionadas en las costas atlanticas de la Peninsula Iberica y, so bre todo, en Portugal. Estos fueron los primeros buques robustos manejables de que dispuso Europa y que desarro- llados y perfeccionados van a tener una supremacia indiscutible sobre todo el mundo. Los pueblos sudamericanos de las cuencas del Orinoco y del Amazonas en Brasil poseian, como medio de comunicacion, las canoas. Estas solo podian ser arrastradas por corrientes ma rinas y remos y no habian alcanzado el nivel de la galera anti- gua. Por el contrario, la carabela fue perfeccionada para largos viajes, sobre todo, por la combinacion de velas que le daban gran agilidad para maniobrar. Por ejemplo, en el uso de velas se tom6 la Vela Redonda (aunque de forma rectangular, pese al 9


nombre que se le dio), de origen atlSntico medieval; la Vela Lati- na (triangular), de origen Arabe que despu6s de perfeccionarla se adapt6 para marchar con vlento de costado y aun contra el vlento de bolina si navega barloventeando. Para Am6rica se us6 la combinacl6n mixta, que dio como re- sultado la Carabela Redonda, protagonista de la mayoria de via jes a lo largo del siglo XV y uno de los logros mAximos en la his toria de la construccion naval europea, que hace posible la era de los descubrimientos. Nuestros pueblos carecieron de una demografia amplia, ya que fluctuaba entre 15 y 30 millones de habitantes, no repar- tidos de una manera uniforme en cuanto al espacio geogrAflco, ni correspondian, tampoco, a una sola sociedad o a un solo ni vel de civillzaci6n. El mayor numero de habitantes se concen- traba en torno al Imperio Azteca que cubria, aproximadamente, el Area de M6xico y buena parte de Centroam^rica; el Imperio Incaico que comprendi6 parte de Sudam6rica; y los Arawacos y Circuncarlbe, que ocupaban otra parte de Sudamerlca y Las Antlllas. Estas Areas habian desarrollado sociedades jerarqul- zadas con economia diverslficada. La base econ6mica de estas sociedades la constltuia, segun la opini6n estructuralista de Ovosldo Sunkel, una agricultura de tipo excedentario, es decir, una actividad agropecuaria que ya habia logrado un nivel de productivldad superior a las ne- cesidades de subsistencia de los proplos productores rurales y, de tal manera organlzada, que dicho excedente rural se utill- zaba para abastecer a los sectores urbanos que ya poseian una importancia considerable, puesto que desde las ciudades se di- rigian los procesos economicos y la organizaci6n politica del Imperio. Lo anterior explica la existencia de una cierta estra- tificaci6n social y un estado organizado. Junto a estas Areas se desarroUaron, en otras reglones de America, sociedades con agricultura de subsistencia como los tain OS nuestros, chibchas y otros grupos mAs que se encon- traban en un grado de evoluclon inferior. No habian Uegado a for- mas de organlzacl6n productivas que permitieran la de un sector 10


dirigir un sistema social con instituciones especificamente di- ferenciadas. Se trata de sociedades agricolas tribales donde la diferencia de funciones era muy escasa y la organizacl6n social rural, generalmente de tipo comunltario y representada por una reducida proporcl6n de la poblacl6n de America. Por .el contrario, la verdadera ralz de las sociedades des- cubridoras, conquistadoras y colonizadoras de ultramar se halla en el nuevo modo de pensar y de vivlr tipico de finales de la Edad Media y ya perceptible en todo el occidente europeo a principios del siglo XIV. Si analizamos s61o la poblaci6n espanola, nos encontramos que desde el 1474 se integran en una sola monarquia los dos reinos mayores de los cinco que existian en la Peninsula HispAnica al terminar la Edad Media y conquistarse el Reino de Granada. Podria decirse que la poblacion espanola credo hasta acercarse a los 10,000,000 habitantes, lo que le da cate- gorfa de pafs poblado dada la d6bil demografia de la epoca, slen- do la mAs poblada por regi6n la Baja Andalucia dentro de Castllla y que tendria una Importancia capital en el tema tra- tado. El Descubrimiento de America constituye un proceso den tro de otro mucho mAs amplio. Es como el eslabon de una cadeha engarzado con los anteriores y los posteriores sobre los cuales se proyecta un conocimiento del que antes se ca- recia. Edmundo D'Gorman, en su libro "La Invencion de America", nos dice que "al llegar Col6n el 12 de octubre de 1492 a una pequeAa isla que se crey6, pertenecfa a un archlplelago ad- yacente al Jap6n fue como descubri6 a America". Para este his toriador es necesarlo reconstruir la historia, no referente al Des cubrimiento de America, sino la idea de que America fue des- cubierta, que no es lo mismo. SegOn Morales Padr6n, hay dos tipos de descubrimientos geogrAficos: primero, Casual y, segundo, Preparado. Dentro de los Casuales cabe seflalar que fueron muchos los fenicios, 11


cartagineses, tartAsicos, griegos o romanos que encontraron mares, costas y paises que ignoraban y que obligaron a camblar la concepci6n geogrAfica que tenian y hasta el mismo rumbo de la historia. Sin embargo, el hecho colomblno corresponde al grupo de los descubrimientos preparados que pone en marcha procesos como: 1. Los legados de la antiguedad que son de dos tipos: cientificos y mistlcos. Los cientlflcos se pueden concentrar en tres ideas fundamentales: La idea de la esfericidad de la tierra (tales de Mileto, PitAgoras, Plat6n, Arist6teles y Escuelas Cientiflcas Romanas); las ideas de las Antipodas que implicaba verticalmente la exis tencia de otro continente en el Hemisferlo Meridional, separado por un oc6ano (Plat6n y Arist6teles), a partir de lo cual -se con- sidera que las Antipodas y, por ende, el continente no estA sepa rado por el oceano, sino prolongado el continente; y, flnalmente, las Ideas sobre las dlmenstones del Oekumen6 y del Circulo Terrestre. A menudo la Idea de la esfericidad y de las Antipodas seAalaba la posibilidad de ir de Europa a Asia atravesando el oceano. S6neca, en sus versos de su Tragedia Medea, insinua: "Que el oc6ano rompa sus cadenas y aparezca Ingente la super- ficie de la tierra y que no sea Thule (Islandla) el t6rmlno del mundo". Ahora bien, la salida de los hombres medlterrAneos del mundo antiguo al Oc6ano AtlAntico, mAs que conocimiento cientffico lo que produjo fue una serie de leyendas y mitos. Segun Toymbee, a partir de las invasiones germAnicas se produce un retroceso en esta Area a lo que 61 ha Ilamado "La Segunda Edad del HIerro" (siglo V al XI). Los Arabes, pue blo esenclalmente asimllador antes que creador, educados en la ciencla y la fllosofia, recogieron todo el legado del mundo antiguo y lo proyectaron sobre Europa a traves de la escuela de traductores de Toledo. Fue importante la lntroduccl6n de 12


Arist6teles, volvi6ndose a admltlr unlversalmente la teoria de la esfericidad, defendida mAs tarde, en el siglo Xlll, por Rogerio Bacon y otros mAs. y prolongAndose hasta el siglo XV. 2. Las relaclones con el Oriente en una serie de viajes que am- pliaron el Area del conocimiento geogrAfico, cuyos viajes tuvieron tanto motivacion evangellzadora como carActer mercantll. Por ejemplo, el viaje de Marco Polo fue de radical Importancia al re- latar a Europa las maravillas de Cathay (China) y el Cipango (Jap6n) con sus Inmensas rlquezas y su vida fastuosa. Del siglo XII y XV se verlfica un hecho trascendental que es la proyecci6n del MediterrAneo en el AtlAntico. Este hecho coincide con la cul- mlnacl6n de la epoca Medieval y con la llegada del Ilamado Renaclmlento que va a producir la codicla por la sal, las especlas, Por ejemplo, el clavo, Ilamado "La Rosa Negra", cuyo valor sobre- pasa el del oro; las sedas preclosas y objetos suntuarios del Oriente, asi como el papel, hecho tanto en Egipto como en China. La ruta normal de llegada al Occidente de estos articulos era el MediterrAneo, la cual habia quedado cortada por motlvo de la Irrupcion de los turcos en el Asia Menor, la consecuente ocupacl6n de los puertos y conslguientes amenazas a los mercados distribuldores regionales. Exlstio todo un conjunto de causas que Incllnaron declsivamente hacia el AtlAntico la bus- queda de nuevas rutas y mercados de rlquezas. En estas con- diciones, la situaci6n de la costa sudoccidental atlAntica de la Peninsula Iberica hubo de ser 6ptima. 3. En esta regl6n de la Peninsula Iberica se va a desa- rrollar una generaclon de gente de mar, cuyas tradiciones pa- san de padres a hljos, diestra en el manejo de naves, conoce- doras de los secretos marinos tanto como las leyendas, y que conflgura poco a poco a los actores de los descubrimientos, incluidos e integrados bajo la direcclon del Navegante. El Navegante serA, en efecto, el primer ser humano que inlcie el contacto de Europa con el Continente Americano, que por el esfuerzo de una brillante generaci6n IrA poco a poco sa- liendo de las brumas del mlsterlo para convertirse en ab soluta realidad. Con lo dicho anteriormente se confirma la tesis de Morales Padr6n de que la consecucidn de todos 13


estos prop6sitos deja perfilados e identificados los Ideales del Descubrimiento y el concepto de 6ste surge nitldo y en- tero tal como una flgura se destaca con gesto y perfil del bloque en que ha trabajado el escultor. Para conclulr el aspecto del descubrimiento vamos a citar lo que nos dice Mario HernAndez SAnchez Barba en su Historia Universal de America: "Lo verdaderamente esencial en la acci6n colomblna es la tr

ganancia de la d6cima parte y, eventualmente, la parte corres- pondiente del octavo que otros debian vender a la corona. Por lo tanto, la raiz del proceso de Conquista y Coloni zacidn se encuentra en las Capitulaciones de Santa Fe que dan las tres vertientes bAsicas y constitutivas de las empresas de las Indias. La del Descubrimiento, ya explicada, y las otras dos como vertientes que giran en torno a dos funciones que han de cons- tituirse en los nuevos elementos de la accion espaiiola en el Nuevo Mundo. Primeramente la funcion de negocio, como ca- racterfstica esencial de la epoca Renacentista en que el espiritu de empresa mercantll de los tlempos bajos medlevales alcanza su punto central; y, segundo, la funcl6n de poblar que supone la perpetuacl6n de una entrafiable tradicion que ha tenido ocasion de lograr, en los ocho slglos de lucha reconqulstadora, una con- sustanciabilidad con el espiritu hispAnico castellano de esencial raiz similadora e integradora. Esta ultima constituye la mAs ra dical y fecunda caracterizacidn del fendmeno espafiol en las Indias. Los tres personajes que salen de las Capitulaciones se pue den clasiflcar en: el Explorador profesional (1494-1520), cuya mentalldad es la mAs tipica; el Conquistador (1520-1550), que le- gara otra personalidad tipica, aunque menos cosmopolita, cuya usanza se p)arece mAs al estilo germAnico espaiiol, pero a su vez serAn los creadores del Imperio Ultramar; y el Colonizador (1550 en adelante), que darA paso a la epoca Colonial con la creacion de los Virrelnatos, donde el imperio desarrolla su estructura y se establece bajo s6lidos moldes juridicos y culturales siguien- do el modelo romano, siendo el ENCOMENDERO, EL MISIO- NERO, EL FUNCIONARIO Y EL CRIOLLO los tipos mAs slgnifi- cativos de esta 6poca. Si analizamos los modelos del Conquistador y el Coloni zador podrfamos encontrar sus raices: En el Conquistador Ger- mano; y, el Colonizador, en los modelos de la Roma Imperial y las ciudades medlevales. SI segulmos el ordenamiento de estas ideas nos daremos cuenta que America presenta la fase 15


hist6rica al rev6s que la de Europa. Primero se reglstra una con quista de Intenso Indlviduallsmo al estilo germAnico y, despu6s, vino la estructuracl6n a la romana de lo adqulrldo. He aqui el meollo de todo anAlisis sobre este tema. 1. Si analizamos las fechas de 1492 a 1520 nos damos cuenta que muchos historiadores no conslderan esta etapa como Im portante sino a partir de 1520 con el descubrimiento de M6xlco y Peru, Ilamado por muchos la verdadera empresa conquls- tadora y colonlzadora de Espafia. La primera etapa mueve a un mundillo reducido de ban- queros, mercaderes y navegantes interesados por su alcance politico, o monarcas y hombres de goblerno donde se pre- servarA el objetivo inicial de hallar una nueva ruta maritima de las especerias, y que serA encontrada por Magallanes y SebastiAn Elcano en la travesia del Pacifico y la primera vuelta al mundo (1519-1522). La empresa conquistadora a base de factorias comerclales fue implantada por Col6n a partir del segundo viaje a beneficio de el y de sus socios los monarcas, cuyo modelo tiene sus raices en las factorias griegas de su colonia en Egipto y en las tra diciones portuguesas de Guinea en el Africa. Pero muy pronto se hizo Interesante para todo el pueblo de Castilla, cuya tradicidn pobladora se habia forjado en la Edad Media a trav6s de bri llantes realizaciones. La presencla de espanoles en America no ofrece solucidn de continuidad. St de alguna manera puede ca- racterizarse el reinado de los Reyes Cat61icos, en sus encl- pientes dominios americanos, es como una ^poca de degas desorientaclones y vacilaclones. La etapa antillana de la con quista se puede deflnir como una aclimataci6n bioldgica a las tierras tropicales, se familiarlzaron con las caracteristicas del continente que iban a abordar y establecieron sus bases de par- tldas hacia el mismo. El negocio de rescate bAsico entre la corona y Col6n serA ca- nalizado a trav6s de las aduanas de Cadiz y de otras que se crearAn en la isla; en efecto. La Isabela, unica cludad fundada de momento, es una mezcla de puerto, astillero y aduana. En el resto 16


de la Isla surglrAn una serie de fuertes que llegarAn a slete, asegu- rando asf el domlnio, con la ayuda de una tropa movil que puede acudir a reforzar cualquiera de las guarniciones en caso de algun pellgro. Col6n gobernarA la isla hasta 1499 Imprimiendo a su la bor el fuerte sello de su personalidad y sus convenlenclas. Desde el punto de vista expuesto, debemos analizar la po- blacidn que habitaba estas islas y la naturaleza de la misma. En las tierras antillanas, donde el aborigen tenia una economia de subsistencia, el colono tuvo que implementar desde el principio su tipo de produccidn para poder sobrevlvir. En las Areas de economia excedentarlas como Mexico y Peru, se mezclaron am- bas producciones dando lugar a una economia mixta. Entre los elementos de conquista que trajeron los cas- tellanos se encuentran: el caballo, acero... y la p61vora que ayud6 al establecimiento de 6stos y su dominacldn sobre mi llones de indigenas de Quisqueya. La conquista del continente, anallzada desde el punto de vista americano, es como un subproducto del proceso de co lonizacidn de las Antlllas, ya que para la conquista del con tinente salieron los hombres que habian adqulrldo experiencia colonlzadora. Como dice Jos6 Maria Marcadal: "Si el caballo sig nified en la conquista, el cerdo fue de mayor importancia y con- tribuyd en un grado mAximo del que podria hacerse una pon- deracl6n excesiva". M6xico, Peru y la Nueva Granada fueron obras de estancieros que proveian los empresarios antillanos a los expedlcionarlos colonizadores. En el proceso de conquista, Col6n tuvo que enfrentarse a los Intereses prlvados de sus acompafiantes y a los intereses publicos que fueron limitados a trav6s de las propias Capitu laciones de Santa Fe. Liquldada la factoria colomblna por Francisco Bobadilla, la Corona empezarA, a trav6s de sus gobernadores, un nuevo en- sayo conquistador y colonizador. En el aspecto conquistador se autoriza la empresa individual slguiendo en parte el modelo de las Slppes Germanas: un grupo familiar que une a los descen- 17


dientes de un antepasado comun. Esta Institucion tiene varias acepclones, la Corona Espafiola la uso en cuanto al modelo de repartlmiento de tierras, asentamiento del colonizador y en- tregas de indlos en servldumbre para cultivar aquellas y satis- facer asf su ancestral afAn poblador. Segun Jacques Ellul, en su historia de las Instituciones de la Antiguedad: "Las Slppes fue la repartlcidn de lotes de tierras en tre los hombres libres", estableciendose de este modo una pro piedad familiar para el colono a la que la Corona Espanola, mas tarde, le afiadlria la Institucion del Mayorazgo. Por ultimo, anallzaremos la Colonizacion que en el Nuevo Mundo se inicia en La Espaiiola con la expedlcion de Ovando en 1502 y que marca el desarrollo poblacional de las Antlllas, el origen del Imperio en America y la incorporacion del pue blo hispano a la tarea nacional colonlzadora. Ambas empresas son contemporAneas en su iniciacidn hist6rica, aunque desde 1504 se hizo un esfuerzo por coordinarla a traves de una legls- Iacl6n y una politica comun. Su radical dlversidad ha hecho muy dificil su estudio y, por ende, su anAlisis y sera en 1519 cuando se desbordarA por todo el continente, de forma incontenible, el to- rrente humano castellano. De pronto la Corona se encontrara con unos extensos territorios integrados en su soberania, en virtud del esfuerzo personal de un puiiado que, con el terrltorio, les en- tregarAn millones de nuevos vasallos, los Indlos, que en ese mis mo instante crearon el problema de la convivencia, tratamiento, y, sobre todo, integracion en un equivalente de trato social, juridico y, sobre todo, biologico. Si resaltamos algunos hechos, encontramos que a medida en que cada Area americana terminaba la fase de conquista e instalacl6n del estilo medieval comenzaba otra de porte mo- derno, a menudo superpuesta y convivente con la anterior. Era en aquella que se actuaba de forma estatal a la manera como Roma habia extendido su Imperio, con gobernadores, magis- trados, recaudadores y escribanos. Nos detendremos a analizar dos Instituciones: El repartl miento de indlos, llamados como en Espana, Encomiendas; y el 18


uso de modeto urbano, Ilamado Municipio o Ayuntamlento y que en America fue conocido con el t6rmlno de Cablldo, cuya importancia fue capital en la historia del goblerno espaiiol en America. Las Encomiendas, primer modelo medieval Ilamado tam- bl6n el de socletas, fue utilizado en America oficialmente en la 6poca de Ovando mediante C6dula Real. Este modelo tuvo como finalidad proveer mano de obra para la produccion y ex- plotaci6n, especialmente de metales preciosos y provisiones, considerando que las fuerzas de trabajo debian ser ali- mentadas de alguna manera. Como institucidn exlstleron dos tipos de Encomiendas: Las de servicio al encomendero sin re- trlbuci6n monetarla y, la segunda, que Impone al indigena la obllgacidn de producir alimento para el encomendero. Mucho se ha discutldo si este modelo es una institucl6n de tipo feu dal similar a la servldumbre, pero hay entre ellos diferencias, porque el encomendero carecia de ciertos derechos ca- racterfstlcos del Seizor Feudal, asf como el derecho de ad- ministrar justlcla. Muchos historiadores han confundido en una sola insti- tuci6n las encomiendas y las concesiones de mercedes de tie rras, pero en realidad son diferentes. Las encomiendas incluian, generalmente, las tierras de los Indlos encomendados, pero el encomendero no tenia la propiedad de ellas, por lo que le segufan perteneclendo al Rey. En el modelo de la Slppes, las tie rras eran otorgadas por gobernadores o personas que adquirian sus dominios. La estructura social urbana es la que en realidad presenta mayor diver$ificaci6n e Interes para nuestro anAlisis. Las di- versas instituciones que regularon la vida de la colonia, a trav6s de las cuales se ejerce la autorldad Imperial, son el estado y la Iglesia; slguiendo la primera el modelo Romano y. la segunda, el modelo Medieval. Estas dos instituciones crean una jerarquia Monarca*Virrey-Gobernador desde el punto de vista de grupos que suplen diversas funciones a la burocracia civil y militar. El clero cumple una serie de tareas de tipo educacional, 19


rellgioso y administrativo convenido entre la corona y la iglesia. Los comerclantes constituyen un grupo menos numeroso aun que estrat^glco en relacidn al comercio exterior y, por ultimo, los propietarios de las tierras como encomenderos, quienes or- ganizan y controlan la producci6n. En el uso del modelo urbano, el elemento nuclear de la sociedad bajomedieval es, desde luego, la cludad, no sola- mente como centro de vida y de colonizacidn, sino tambi6n, como configuradora de los drganos de representacidn y de uno de los grupos sociales mAs importantes: el patriarcado ur bano. La cludad fue, en realidad, un poderoso nucleo de vida comunitaria; ferlales, mercados, consejos, muy pronto sus- tituldos por el regimiento o ayuntamlento de regidores; la misa parroquial y, en definitiva, la calle como centro de ve- cindad comunitaria. Tambien es importante conocer Las Partidas que afirman el poder patrimonial de las ciudades y ofrecen el escenario de la convivencia efectuada en ellas. El t6rmino comunmente conocido es el de "Municipio". Si nos fijamos en algunas ciudades, este titulo tiene su origen en Roma. El sistema de municipio corres ponde al esfuerzo por lograr la Constitucidn de un estado ro mano. Con el sistema de federaciones, Roma no era sino una clvitas al frente de varias ligas de clvitales que dependian de ella. Pero progresivamente se cobrd conclencia de que Roma podria ser la capital de un estado, siendo las otras, entonces, ciudades de un pais unlficado. En esto conslstlo la idea del municipio. Este t6rmlno de municiplum derlva de Muma Capere, que seria el acto voluntario por el cual una comunidad de habitantes acepta las cargas de interes publico. En Espaiia, la creacion del Ayunta mlento y por consiguiente, la primera manifestaclon del poder municipal se situa entre los slglos XI y XIII, a consecuencia de la vitalidad politica de los pueblos y ciudades. Slguiendo el modelo Romano, en esta regidn, los padres de familia (patricios en Roma) se reunian y designaban el Alcalde que debia regirlos durante un ano, ademAs de los otros cargos municipales. Tambien nombran al jefe de la milicia del lugar y discutian, como asamblea, los asuntos de interes comun. 20


La Corona Espafiola, luego de haberse apoyado en los ayun- tamlentos para debilitar a los nobles, afianzaba las posiciones del monarca. En el siglo XIV se va recortando la autonomia mu nicipal con la reducci6n de personas que debian intervenlr en el goblerno local. En America, tal como Roma en su Imperio, los Reyes de Espafta prefirieron en el suyo que la gente habitasen en ciudades. Slguiendo el modelo cIAsico del tablero de ajedrez, ya contenido en la politica de Aristdteles, trazan las poblacio nes. cuyo coraz6n era la plaza donde se alzaba el rollo de la justlcla y adonde se asomaban los edificios oficiales, se re- partian solares para las casas y campo para el ganado, de- jando un terreno comunal en las afueras Ilamado "Egido'. En cuanto al cablldo, se celebraba una junta con los pri meros pobladores, se tomaba juramento y se abria un libro con el auto de poblaci6n donde firmaban los soldados que querian ave- clndarse. En la fundacl6n, estos se convertian en Alcalde or- dinario, regidores, alguaciles... Avanzada la Conquista, las ciudades se consolldaron. En el ultimo terclo del siglo XVI habia en America clnco tipos fun- cionales: 1. Ciudades agricolas, donde existian densas poblaciones indigenas y, a menudo, sucesoras de una poblacion India. 2. Ciudades comerciales, como la de La Habana o Cartagena de Indias. 3. Ciudades ganaderas, como fueron en principio las Antll las. 4. Ciudades mlneras, como en Mexico y Peru. 5. Ciudades de tipo artesanales, como Puebla de Los Angeles con sus obrajes o talleres de fabricaci6n de los panos de la tierra. 21


Slguiendo la herencia germana y romana, una vez acabada la accidn b^lica, mandaban gobernadores tipo Roma Imperial que sustitufan a los conquistadores. A los primeros se les da- ban titulos, tierras e indlos, pero se les alejaban del mando de las provincias para disipar todo intento de Independencla. Cuando la cludad era pequena se le llamaba villa y fue el mo delo de las Antlllas usado por primera vez por Col6n y luego por Ovando. Despu6s de cinco slglos o quinientos afios, debemos em- pezar a escrlbir teniendo en cuenta la terminologia de ese gran historiador Alfred Weber: "America es el injerto derivado de una clvllizaci6n de segundo grado que da como resultado una de tercer grado". Por lo tanto, si Espaiia, como hemos demostrado en este trabajo, lo que trajo a Amfirica fueron los modelos heredados de los romanos y de los pueblos bArbaros asimilados y cultu- rizados por ella, nosotros debemos replantearnos un nuevo en- foque de nuestros pueblos indigenas, de nuestro subdesarrollo, de nuestra verdadera realidad, en una historia americana dig- nificada del afio dos mil. El fin perseguldo con este seminario y con esta ponencia en particular, es motlvar a los historiadores actuales a escrlbir una historia de Am6rica, pero anallzada desde nuestra condlcl6n, ya que los datos que hemos utilizado para nuestro trabajo son vi- siones europeas y si el autor es americano, en su mayoria, ha se- guido el mismo patrdn que el anterior. BIBLIOGRAHA VIves, Vlncens. Historia de Espafia y America Social y Econdmicas, VolOmenes I y II. Edi- tora Vlncens Vlves. Asda de Sarrfa 132, Barcelona, Espafia. Guillen, Jos6. Urbs. Roma Vida y Costumbres de los Romanos, Tomos 1 y H. Ediciones Sfgueme Salamanca^ 1981. Volters, Pedro. Cinco Sighs de Espafia en America. Plaza Janes Editors, S.A., Barcelona, Espafia, 1987. 22


Jacques l^ Goff. La Baja Edad Media. Historia Universal Siglo XXI. Editores Siglo XXI, S.A. 8va. Edicidn. 1979. Sunkel, Osvaldo Paz Pedro. El Subdesarrollo Lattnoamericano y la Teoria del Desarrollo. Editores Siglo XXI. Mexico, 19va. Edicidn, 1986. De las Casas, Fray Bartolom6. Historia Natural de las Indias. Libro I. Mercadel Garcia, Jos6. Lo que Espafia Llevd a America. Ediciones TAURUS, S.A. Madrid. 1959. Jacques, Elul. Historia de las Instituciones de la Antiguedad. Biblioteca Juridica Aguilar. Madrid, 1970. Braudel, Fernando. El MediterrAneo. Ediciones Revolucionarlas. Habana, Cuba, 1990. Weber, Alfred. Historia de la Cultura. Fondo de la Cultura Econ6mica, Mexico, 1935. Ovledo Fern&ndez, Gonzalo de. Sumario de la Natural Historia de Indias. Fondo de Cultura Econ6mlca, Mexico, 1979. Asinoor, Isaac. El Imperio Romano Historia Universal, Ed. Alianza, Madrid, 1982. (LB* 844). Instrucci6n Original de los Reyes Catdlicos al Almirante para la Poblaci6n de las Islas y Tierra Firme Descublerta y por Descubrir en las Indias Signaterra. Patronato. Le gajo No. 295 y Patronato. Legajo No. 11, Pieza Sera. Fols. 103 al 104. A.G.I. 1943. Archivo InchAustegui. PUCMM. Para que la Villa de Fuertes de Don Bermudo est6 bajo las Encomiendas de Don Fradique Enriquez, Almirante Mayor de Castilla, Conde de M6dica, como antes estuvo con don Alonso Enrique. AGS-RGS-1489-Febrero. Fol. 233, Archivo Inch&ustegui. PUCMM. Merced del Tftulo de Almirante, Vlrrey y Gobernador de las Indias a "Don Cristdbal Col6n** 30 de abrll de 1492. Folio 562-556. A.G.S. Archivo Inch&ustegui. PUCMM. Real C^dula de los Reyes Cat61icos a Don Juan Ramirez de Fonseca "Que se de man- tenimiento a TR Bull y a sus compafieros en la Armada de las Indias". Fecha 12 de ullo de 1493. Slgnatura. Patronato No. 9 Ramos, Fo. 46-A.G.I. Archivo nch&ustegui. PUCMM. 1478, Enero 9, Se villa. Poder al Tesorero Alfonso Gonzalez de Guadalajara para de- mandar el quinto que, de todas las mercancias desembarcadas por los puertos de Andalucfa, perteneclera a la Corona, excepto la parte que de ellos tuvlere por prlvllegio el Almirante Mayor de Castilla. A.aS.-R.G.S. 1478-Enero. Fol. 138. Archivo InchAustegui. PUCMM. 23




EL ESPACIO GEOGRARCO, SU IMPORTANCIA Y USO POR LOS COLONIZADORES Por Luis Midence* Esta intervencion serA enmarcada en dos grandes Areas, cada una de las cuales serA tratada brevemente. La primera, es la idea del espacio y, la segunda, es como los espanoles apreciaban, controlaban y explotaban el espacio de su isla, La Espanola. En primer lugar, el espacio, dentro de su contexto geo grAfico (y, porqu6 no, su contexto historico) estA apreciado en su capacidad de resolver algunos problemas: A. Nos contesta la pregunta: ^Como podemos definlr y medir algo que nos interesa?: ciudades, poblaciones, industrias o cualquier otro objeto de nuestro interes. B. Nos responde la pregunta: ^Ddnde estA? Es decir, ^cuAl es la localizaci6n o la distribuci6n de lo que nos inte resa? *) Profesor de Historia de Fundamentos de Cultura Occidental y de Geografia de la Pontificia Universidad Catolica Madre y Maestra.. 25


C. Y, finalmente, nos puede ayudar a saber el por qu6 estA localizado o distrlbuldo en tal o cual forma. En segundo lugar, el espacio y su uso nos permite emplear cada vez mAs instrumentos que son precisos en nuestro trabajo de deflnicl6n, de localizacion o de causas. Todos nosotros usamos diariamente, al hablar, terminos relacionados con el espacio: "cerquitica", "por las nubes", "por los ramos", "por alii", "el campo", "la ciudad" que tienen sentido para la persona que los emplea y para quien los estA es- cuchando, pero carecen de precisi6n. En la matemAtica se usan terminos, llamados primitivos, que se entienden intuitivamene. Estos primltivos se usan para for- mar axiomas y los axiomas se usan para formular elaborados sistemas de 16gica. En geografia usamos tambien un conjunto, pequerio por cierto, de conceptos bAsicos del espacio. Uno es la idea de un punto, una locallzaci6n sin disminuciones, otro es una coleccion de puntos consecutivos que dan una linea. Por ultimo, tenemos una coleccl6n de puntos adyacentes, colocados de manera li neal, que nos determina una area. En cartograffa, los puntos podrian ser ciudades, las lineas serian rutas o fronteras y las Areas serian estados, provincias o paises. Flnalmente, una vez que entendemos los elementos de pun to, linea y Area, podemos definir ciertos conceptos espaciales. Nosotros no estamos hablando del espacio astronomico. El trabajo en el espacio interplanetario e interestelar es la tarea de astr6nomos y de ingenieros astrofislcos, no de los ge6grafos. El espacio que nos concierne no existe s61o, aislado, aparte. El espacio que se define funcionalmente por la relaclon entre ob jetos, es el meollo de esta relaci6n geometrica y topogrAfica que forma la base para el estudio geogrAfico. 26


Qu6 pasa, por ejemplo, si en una gran sala vacia no hay ga- velas, ni orejas, ni senas, ni direcciones de c6mo un grupo nu meroso de gente podria comportarse. Pero vamos a poner un buen grupo musical en la sala y lo dejamos colocarse aleatoriamente. Una vez hecho este primer paso, el grupo de gente no se comporta aleato riamente, sino que se arregia de manera definitiva. Muy cerca a los musicos estAn los que quieren escuchar y ver el con junto. Este grupo serA semicircular, pero mAs grueso en el medio que en los extremos; mAs allA habrAn parejas intere- sadas en bailar, aqui cada pareja necesita un poco mAs de es pacio para bailar, pero toda el Area estarA realmente ocu- pada. Finalmente, por allA, junto a las paredes mAs remotas habrAn grupos de gente hablando, o esperando para bailar. Aho ra bien, y esto ^que tiene que ver con el espacio? Primero observamos una orientacidn lineal, las personas que estAn interesadas en ver y escuchar estAn dando la cara ha cia la musica. El ser humano tiene una orientacion hacia alante y hacia atrAs, la cual define una linea. Un punto y una linea de vis ta son los elementos necesarios y suficientes para definir la orientacidn. Asi tenemos la direccidn como concepto bAsico para entender la organizacion espacial. La distancia es otro in- grediente de importancia espacial. Esto era obvio en la sala, cada grupo se coloca a una cierta distancia, de acuerdo a su gus to, para apreciar la musica. Finalmente, si los musicos se van, la gente plerde su or- ganlzacidn espacial porque desaparece la asociacion funclonal o, mejor dicho, la conexion. Entonces la continuidad es la re lacidn espacial que hay entre dos puntos, lineas o Areas. Direccidn, Distancia y Conectividad La direcclon, la distancia y la conectividad representan el numero de conceptos bAsicos para descrlbir el espacio. Tanto el hombre como la naturaleza ocupan el espacio; ese espacio es 27


diferente en calidad, uso, y potencial. Por (iltimo, ese espacio se- para al hombre de las actividades que 61 desea relacionar a di cho espacio. Vamos a ver ahora c6mo se us6 el espacio en la isla. Pero para comprender la localizacidn debemos echar un breve vis- tazo a la EspaAa que realizd la colonizacidn. Es dificil encontrar una nacidn que, como Espafia, sea forjada por un solo evento ca- taclismico y prolongado, lo que molded, no sdlo el carActer na cional, sino el alma del espaiiol. La reconqulsta de la Peninsula Ib6rica, desde el siglo VIII hasta el siglo XV, fue heroica, epop6yica y cristiana. Tanto asi, que todas las instituciones necesarias para la conquista, administracidn y explotacidn de nuevas tierras no tenian que ser inventadas o remodeladas sino trasplantadas al Nuevo Mundo. Dice SAnchez Albornoz: "La politica igualitaria e integradora de Castilla, unica en la historia de la colonizacidn mundial, fue una politica que no tratd a las tierras conquistadas como co- lonias, sino las consideraban simplemente como una con- tinuacldn del terrltorio nacional arraigadas en las tradiciones mAs viejas de Castilla. Tal y como ellos conquistaban los diver sos reinos musulmanes, desde Toledo hasta Granada, siglo tras siglo, los reyes de Asturias, Ledn y Castilla los asimilaban igual- mente sus proplos reinos". Es decir que EspaAa consideraba el espacio del Nuevo Mundo como propio y conectado con la Peninsula Iberica. Reclentemente, la Profesora Kathleer Deagar, de la Uni versidad de la Florida, expuso en la Revista de la Sociedad Nacional de Geografia un brillante trabajo acerca de La Isabela y los trabajos reallzados alii por Coldn y los demAs colonizadores de fines del siglo XV. Observamos la cartografia del mundo. Es evidente que Espaiia estA inclinada hacia el este. 28


Dado la direccidn del vlento, sus navegantes tenian dos salidas: Una hacia el norte, muy frio; la otra, hacia el sur, mAs caliente y mAs benigna. En el segundo viaje, una vez Ilegado a la Isla de La EspaAola y su destlno obligatorio de La Navidad, nuevamente las brisas jugaron un papel clave. Se tomd un mes navegar los 100 kms. desde Cabo Haitiano hasta La Isabela. Mucha gente preguntd por qu6 no fueron a Luperdn o a Puerto Plata, me imagino que ya estaban cansados los 1,200 colonizadores y ansiosos por co- menzar a recoger el oro. Una vez iniclada la construccidn de la ciudad de La Isabela (nuestro punto) se dio comienzo al proceso de desarrollo, do- minacidn y asimilacidn del Area. Los circulos representan una aproximacidn de la distancia que un grupo de personas, a pie y a caballo, podrian viajar en un dia de trabajo Arduo y forzado. En su gran marcha de 1494, vestldos de armadura, armados y asistidos por perros de guerra, estos hombres caminaron casi 90 kildmetros antes de llegar al lugar de Santo TomAs. Sin embargo, este pequeno fortin serviria de base para que BartolomS Coldn estableciera su control sobre el lugar y el ma yor numero de indlos en el menor tiempo posible. Para esto, in- tercepta cada circulo hacia el este o hacia el sur, con la ex- cepcidn de Bonao y Santo Domingo. De hecho, la ruta que los espafioles siguieron es la misma que sigue la carretera Duarte. Observamos asi, cdmo el uso del espacio, igual como lo hi- cleron los adelantados en la reconqulsta, se mueve de punto a punto: Isabela Santo TomAs La Vega Bonao Santo Domingo. Igualmente se establece una linea de conexidn y de transporte entre los dos puntos finales Isabela Santo Domingo. Finalmente, de estas bases se extiende la explotacidn y sub- 29


yugacldn de los indios como en cualquier "guerra justa", aunque se debatlera esto por siglos. En conclusldn, se puede observar cdmo los colonizadores y los evangelizadores interactuaban en su espacio geogrAfico, es pecialmente cuando se ve a Santo TomAs y a La Vega en Areas prominentes. La cadena de fortines y de aldeas como Magdalena, Esperanza, Santa Catallna, Santiago, La Vega, Bonao fue lo que garantizd a los espafioles el 6xito en su conquista de la isla. 30


LA FUNDACION DE LA ISABELA INICIA LA COLONIZACION DE LA ESPANOLA Y AMERICA. ACONTECIMIENTOS TRASCENDENTES Por Carlos Dobal* Dice el historiador puertorriqueno, Ricardo Alegria, que La Isabela -primera Villa fundada por los espanoles en el Nuevo Mundo- "se convirtid en centro desde el cual se inicid la Conquista y la Colonizacidn". Y el doctor Demetrio Ramos Diaz, ilustre historiador es pafiol, especializado ^n esta 6poca, dice que La Isabela fue "ca- beza de puente" para poner en marcha el aprovechamiento de aquellos fabulosos recursos que se esperaban, en beneficio de la Corona y de Coldn. Es evidente que la Villa de La Isabela, erigida por el Almirante en el norte de nuestra isla, el 2 de diciembre de 1493, fue sementera de los bAsicos valores que traje ron los europeos a America, segun puede comprobarse es- tudiando a los cronistas y a los historiadores que han in- cursionado en la fundacidn y desarrollo de esta Villa pri- migenia. *) Miembro de Numero de la Academia de Historia de Repdbtica Dominicana y Profesor Titular de la PUCMM. 31


En primer lugar, fue en La Isabela donde se inicid la Evangelizacidn. Alii se erigid el primer templo para consagrar a Jesucristo. Dice Delmonte y Tejada, que los hombres del Almirante trabajaron tan rApidamente, que "el dia 6 de enero de 1494 se celebrd misa en la capilla, a la que asistieron trece re- ligioso^". El arranque de la Evangelizacidn en America fue aquella primera misa solemne celebrada en el Nuevo Mundo, por el de- legado apostdlico Fray Bernardo Boyl, asistido por doce religio- sos, Fueron 6stos: Fray Juan P6rez y Fray Antonio de Marchena, presbiteros; Fray Rodrigo P6rez, Fray Juan de la Duela y Fray Juan Tisin, hermanos legos. Todos franciscanos. Fray Juan Infante y Fray Juan de Soldrzano, mercedarios. Fray Ramdn Pan6, hermano lego gerdnimo; Angel de Neyra, abad de Lucena, el Padre Pedro de Arenas y el Comendador santiaguista Frey Jorge, sacerdotes seculares. Del d6cimosegundo rellgioso no sa- bemos el nombre. Uno de los religiosos, Fray Ramdn Pan6, gerdnimo y de as- cendencia, segun parece genovesa, bautizd en Jacagua al primer Indigena. Fue 6ste, Guaycabani6, Ilamado tras el sacramento, Juan Mateo, quien murid mArtir. Y fue el primero en derramar su sangre defendiendo su fe en este Nuevo Mundo. En segundo lugar, vemos que fue La Isabela el sitio donde por primera vez, en estas tierras, se reunid una comisidn aca- d^mlca Interdisclplinaria, para dictaminar sobre un hecho cul tural controversial. Esto constituye, de hecho, la primera fun- cldn estrictamente acadfemica en America. La motivacldn fue la siguiente: el Almirante, a su retorno de la isla Juana (Cuba), el 29 de septlembre de 1494, estaba convencido de que habia tocado tierra del continente aslAtico. Para discutir el caso, llamd en con- sulta a sus acompaiiantes mAs preparados en el orden inte lectual y les expuso su criterio. La respuesta de la comisidn le fue desfavorable. Pensemos que este grupo t6cnlco estuvo in- tegrado por hombres estudiosos, competentes en distintas Areas. Sabemos que el Padre Marchena era "Astroldgo". A los expertos en Astronomia y Geografia, con cierto viso mAgico los llamaban asi. Tamblfen tenia esta aflcidn don Melchor 32


Maldonado, antiguo embajador de los Reyes en Roma. Prin- cipalmente estaba en desacuerdo con el Almirante, el abad Angel de Neyra "culto, buen Astrdnomo y Cosmdgrafo". Dice Miguel de Cuneo, "que con el abad la mayoria con- cordaba". Cuba no era tierra que conducia a Catay. Por esta razdn, el Almirante no dejd al abad volver a Espafia, por temor a que enterase a los Reyes de que Cuba era sdlo una isla grande. Y estos desistieran de su ayuda al Descubridor y aban- donaran su empresa. Prefirid el abad "ser abandonado en las Indias" a aceptar la opinidn del Almirante. Es necesarlo dejar sentado debidamente, que vinieron en el Segundo Viaje varios hombres muy cultos. Se los califica de tales en muchos documentos. Entre ellos tenemos, aparte de los medicos Chanca y Coma, a Melchor Maldonado; al abad de Lucena, tan independiente; a los franciscanos legos Tisin y la Duela y, por supuesto, al Padre Marchena. Tambi6n se~ le atri- buyen buenas letras al bachiller Gil Garcia, que seria despues Alcalde Mayor (Juez). Las discusiones pudieron contar con la colaboracidn de un intdrprete aborigen (lingua) Ilamado Diego Coldn, ahijado del Almirante, que lo bautizd en Barcelona. Esta discusidn acaddmica de tan alto nivel, nos permite conocer que en La Isabela se echaron las bases de la vida cul tural de Amdrica. No es dificil afirmar que, en La Isabela, comenzd a ci- mentarse la ganaderia en el Nuevo Mundo. Y tambidn la agri cultura de corte europeo. Es sabldo, que el Almirante trajo, en su Segundo Viaje, be- cerras, cabras, ovejas, y 8 puercas... gallinas... Charlevoix ya ha dicho en su obra, que "el Almirante habia comprado en Ca- narias, un par de becerros y 8 cabras, carneros, cerdos y toda clase de aves para hacerlas multiplicar en La Espariola". Estos animales se aclimataron y se criaron muy bien. El ganado era tan amblcionado por los colonos, que el 33


Almirante, desde La Isabela, cuando envid a la Reyna los es- clavos caribes, -que la soberana devolvid indignada- dijo que vieran de ser posible cambiarlos por ganado. Con estos ganados fue compuesto el primer hato de Amdrica, Ilamado "hato del rey", de yeguas, potros y ca- ballos, que saqued RoldAn en La Isabela durante su levanta- mlento. Para las enfermedades de las bestias, el famoso Doctor Chanca funcionaba como "veterinario". Se decia entonces, "no descendia Chanca, mddico de la corte, por ello". En agricultura, las "nuevas tierras" se mostraban extra- ordinariamente feraces. El Almirante, tras su excursidn por el interior de la Isla Espaiiola, se entusiasmd por la prosperidad de lo sembrado en La Isabela. El habia traido de islas Canarias estacas de "diversos Arboles y todas las plantas gramineas que pudo encontrar", asi como semillas de naranja, limones, cidras, melones y todas las hortalizas. Sorprendia a los europeos, cdmo las plantas crecian mucho mAs rApidamente en La Isabela que en los lugares de donde procedian. El Almirante sembrd en La Isabela las primeras caiias de azucar, planta de la India llevada a Sicilia y a Canarias, de donde las trajo a Amdrica el Descubridor. Una ojeada a la comunidad de la primera Villa europea en el Nuevo Mundo, nos permite tentativamente saber el numero de sus habitantes, los que fueron diezmados en una tercera parte por las enifermedades en pocos dias (segun dice el Dr. Chanca). No escaparon ni Pedro FernAndez Coronel ni el propio Almirante, afectado de fiebre artritica. Sabemos que el contingente que vino en el Segundo Viaje, oscilaba entre los mil y mil quinientos hombres. Entre ellos habfa "hidalgos sin fortuna" y hombres de "baja estofa los mAs". Habfa tambldn personas de mucha clase y distincidn, criados de la Casa Real y algunos caballeros de Castilla y de Andalucfa. 34


Esta comunidad primigenia de europeos en Amdrica, no in- tegraba una sociedad convivencial. Sus integrantes apenas se conocian, pues no se habian visto hasta el dia en que se em- barcaron rumbo al Nuevo Mundo. Podemos espigar en documentos de la epoca, entre ellos los del banilejo Peguero, los siguientes nombres: el Comenda dor Gallegos; Don SebastiAn de Ocampo (gallego); el Comen dador Arroyo (castellano); Don Rodrigo Abarca (aragonds); don Miguel Clrao (Cuneo?) (saonds-italiano), a quien regald el Almirante la isla que puso Saona; Don Juan de LujAn; Don Pedro Navarro; el Coronel Don Pedro HernAndez, a quien hizo el Almirante Alguacil Mayor de La Espafiola; Mosen Don Pedro Margarite, caballero catalAn; Don Alonso SAnchez de Carvajal, caballero de Santiago; don Luis Arriaga, y Don Alonso Pdrez Martel, de la misma orden; Don Francisco de Zufiiga, Don Alonso Ortiz, Don Francisco de Villalol^os (cas tellano), el embajador Don Melchor Maldonado y Alonso de Ojeda, criado del Duque de Medinacelli. La heterogeneidad caracteristica de la sociedad que se instald en La Isabela, que habria de recibir, por otra parte, el integrante dtnico nativo -ya que vinieron pocas mujeres- va a darnos desde el principio, una idea de la comunidad iberoamericana que habia de constituirse en nuestro con tinente. No hay que pasar por alto que en el contingente del Se gundo Viaje debieron arribar muchos criptojudios y cristianos nuevos, cuya singular idiosincrasia va a dejar tambien una huella apreciable -como posttivamente fue la africana- en nuestros pueblos. Para conclulr la enumeracidn de algunas de las brillantes primicias que atesord La Isabela, y que tanto honran a la tierra patria, aludiremos a la constitucidn del primer goblerno es- tablecido en la primera ciudad del Nuevo Mundo. Apunta Washington Irving que, cuando el Almirante partid el 24 de abril de 1494, de nuevo, a "descubrir", nombrd una 35


Junta presidida por su hermano Don Diego, integrada por el Padre Boyl, Pedro FernAndez Coronel, Alonso SAnchez de Carvajal y Juan de LujAn. La constitucidn de estas autoridades tuvo inmediatamente dos consecuencias: la imposicidn por primera vez en Amdrica de tributos a los gobernados y el funcionamiento de un primer Tribunal de Justicia. Desde mayo de 1495 a marzo de 1496, los hermanos Coldn, desde La Isabela, impusieron tributos a los indios. To dos los indios de mAs de 14 aiios debian entregar, cada tres meses, la cantidad de polvo de oro que cabia en un cascabel de Flandes. Un cacique debia aportar una calabaza llena de oro, cada dos meses. Quienes no tenian oro en su comarca, tenian impuesta la tasa de 25 libras de algoddn hilado o tejido, cada tres meses. Cuando el tributo era satisfecho, al que habia pagado se le colgaba al cuello una placa de cobre. Como los indigenas no podian pagar este impuesto, esto fue motivo de muchos suicidios y huidas a las montanas. La justicia se aplicaba en La Isabela, dando fe Fernando Pdrez de Luna, escribano de la flota y de la Villa. No tardd mucho tiempo en presentarse en la Villa Primigenia, un interesante caso de justicia. Bernal de Pisa, Al guacil de la Corte y Contador de la flota -que tenia ins- trucciones de vigilar al Almirante y comunicar sus fallas a Juan de Soria- envid "una pesquisa en una boya de madera que debia arribar a Espafia. Esta fue interceptada por los amigos del Almirante, quien lo metid en la cArcel. Como se ve, la vida en La Isabela estuvo llena de desconfianzas y problemas y no fue nada tranquila. Ei caso de Bernal de Pisa, agravd la desesperanza de la co munidad de La Isabela en relacidn a los Colones. Por primera vez, el Almirante ejercid en el Nuevo Mundo el derecho a cas- tigar delincuentes que le habian concedido los Reyes. Como colofdn de todo lo expuesto, y slguiendo a Vicent 36


Vives, diremos que la empresa de Amdrica, en su aspecto co merclal, tuvo dos vertientes: primero, "la descubridora", que pretendia encontrar un nuevo camino al Oriente Lejano, para facilitar el comercio con aquella regidn. Y segundo, la "co lonlzadora", encaminada a fundar factorias comerciales, para obtener beneficios econdmicos por captaciones dlrectas que beneficiaran a los incursionistas. La factoria comercial fue im plantada por el Almirante en su Segundo viaje. Para nosotros, la primera factoria se establecid en La Isabela. Y esta ciudad colonial primigenia sirvid como ensayo a los futuros esfuerzos econdmicos, sociales y politicos que se desarroUaron en el Nuevo Continente. 37




LA MISION DE LA IGLESIA EN EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS: LA VEGA, PRIMER LUGAR DE LA ISLA DONDE SE EJERCIO LA JURISDICCION EPISCOPAL Por Monsefior Juan Antonio Flores* El 6 de enero de 1494 el Padre Boyl celebrd en La Isabela la primera misa americana. A este acto Uturgico asistid el rellgio so, no sacerdote Fray Ramdn Pand. Por mandato de Coldn, Fray Ramdn se fue a vivlr en MaguA, tierra de Guarionex, pues "la lengua de dste (el taino) se extendia por toda la tierra". El bautlsmo del primer grupo de evangelizados y catequiza- dos por Fray Ramdn Pand fue celebrado el 21 de septlembre de 1496. Fueron 16 personas en total; al frente estaba el Cacique Guatfcaba. Guarionex, dice Ramdn Pand, se evangelizaba y re- zaba con mucho Animo, pero se disgustd por el escAndalo que da- ban algunos espafioles. Los investigadored Erwin Palm y Fray Cipriano de Utrera afirman que en un primer momento, el Guaricano, Capital del reino de MaguA, fue el asiento de la ciudad de La Concepcidn *) Obtipo de la Ditfocai* de Suriiaio de ks CaballeniB. 39


de La Vega, convertida, segun el Padre Las Casas, en "la pri mera villa de cristianos". Todo esto fue a partir del afio 1495 en que Cristdbal Coldn fundd el Fuerte de La Concepcidn, los primeros misioneros, en tre ellos Fray Ramdn Pand y Fray Juan de Borgoiia, evan- gelizaban y catequizaban por las llanuras de MaguA. El Padre Las Casas al referirse a la insurreccidn del quis- quilloso RoldAn, dice: "Desque lo supo RoldAn, vinose al Giiaricano, que asi se llamaba el asiento donde se puso primero y estaba entonces la villa de los cristianos, que llamaron es pecialmente La Vega, puesto que todo esto era en La Vega, y era pueblo aquello del rey Guarionex; distaba de la Concepcidn o fortaleza, media legua de muy liana tierra, que es alegria verlo, y pareciase lo uno a lo otro" (Fray Bartolomd de Las Casas: Histo ria de Las Indias, T. 11, Cap. CXVIII, PAgs. 156-7). No hay que extrafiarse de que la primera villa de los cristianos estuviera en este lugar, pues segun el mismo Padre Las Casas, la ciudad de La Vega, en un primer mo mento, fue la mAs importante y cabeza de la isla. Aunque todo decayd rApidamente, pero esta "primera villa de los cristianos" tuvo su convento floreciente. "El convento de frailes fran ciscanos, el primero y mAs principal de todos los de la Isla y que en otros tlempos habfa tenido poblados sus claustros con no pocos ilustres hijos del serAfico Patrdn, veia entonces desiertas y solitarias sus celdas", nos dice Carlos Nouel en su Historia EclesiAstica. Primera Misa del Padre Las Casas en La Concepcidn de La Vega Bartolomd de Las Casas nacid en Sevilla en 1474. Fue edu- cado lo mejor que se podia en aquel tiempo. En la Universidad de Salamanca estudid Humanidades, Fllosofia, Derecho y la Teologia de Santo TomAs. Parece que de primer momento no es tudid para ser sacerdote. Su padre Francisco le habia cedido un indio que llevd a Espafia para su servicio, pero tuvo que dejarlo en libertad por un decreto de la Reina Isabel que mandaba 40


devolver a, sus tierras todos los indlos que los conquistadores habfan Ilevado a Espafia. Bartolomd de Las Casas embarcd para Amdrica el 13 de febrero de 1502, en la expedicidn de Ovando, tercer Gobernador de Indias, Uegando a Santo Domingo el 15 de abril, despuds de sufrlr varias tormentas. Esa primera vez no venia como misio- nero, sino como aventurero, Igual que su padre y su tio. Sin duda, vendria a vivlr a la Concepcidn de La Vega, que como dice dl mismo, "era la ciudad principal de la Colonia", en ese en tonces, donde estaba la casa de fundicidn de oro y acuiiacidn de monedas y luego la industria de azucar. Pero como habia es- tudiado Teologia tenia el oficio de doctrinero o catequista en La Concepcidn de La Vega y en toda la regidn. De vocacidn tardia se ordend de Sacerdote, pues la primera misa la celebrd a los 36 af^os. El llegd en 1502, todavia sin ser sacerdote; y apa- rece celebrando su primera misa aqui, en la Concepcidn de La Vega en 1510. El Padre Las Casas apenas escribe de si mismo, pero este hecho emoclonante no lo quiso callar. Dice: "En este mismo sAo y en estos mismos dias que el padre fray Pedro de Cdrdoba fue a La Vega, habia cantado misa nueva un cldrigo Ilamado Bartolomd de Las Casas, natural de sevilla, de los antiguos de esta Isla, la cual fue la primera que se cantd nueva en todas estas Indias; y por ser la primera, fue muy celebrada y fes- tejada del Almirante y de todos los que se hallaron en la cludad de La Vega, que fueron gran parte de los vecinos desta Isla, porque fue tiempo de fundicidn, a la cual, por traer cada uno el oro que habia, con los indios que tenia, a fundirlo, ayuntAbanse muchos, como cuando se llegan las gentes a los lugares donde hay ferias para sus pagamentos en Castilla;...". GalvAn termina este relato diciendo: "Este interesante epi- sodio (de la primera misa), y el honor de haber sido fundada por el gran Cristdbal Coldn en persona, son dos timbres de glo ria que las mAs opulentas ciudades de Amdrica pueden envidiar a las olvidadas rulnas de la un tiempo cdlebre Concepcidn de La Vega", (o.cp. 211). 41


Primer Sermdn del P. Pedro de Cdrdoba en La Vega a fevor de los Indios En septlembre de 1510 llegaron a Santo Domingo los be- nemdritos padres de la Orden de Predicadores, teniendo como Superior a Pedro de Cdrdoba. Este se dir^gid enseguida a la Concepcidn de La Vega, donde se encontrabsb Don Diego Coldn y Dofia Maria de Toledo, para darles cuenta de su venida. En la Concepcidn de La Vega predicd con gran fervor y celo, segun el Padre Las Casas. "En La Vega, acabando de llegar a la isla, comenzd Pedro de Cdrdoba a sacudir las conclencias. Al final del sermdn mandd que despuds de comer envlaran a la iglesia a todos los indios, adultos y nifios, para hablarles. Sentado en un banco les habld con un crucifijo en la mano desde la creacidn del mundo hasta el mlsterlo de Cristo Salvador. "Fud sermdn dignisimo de oir e de notar, de gran provecho, no sdlo para los indios O^s cuales nunca oyeron hasta entonces otro tal, ni aun otro, porque aquel fue el primero que a aquellos y a los de toda la isla se les predi cd a cabo de tantos afios, antes todos murieron sin haber oido I palabra de Dios), pero los espafioles pudieran del sacar mucho fructo". Termina Las Casas expresando que "...habiendo dado parte al Almirante de lo que habia de dalle, y negociando en breves dias, se tornd a esta ciudad (Santo Domingo), dejando a todos los que lo habian visto y oido presos de su amor y devocidn". Tremendo fue el Impacto provocado por esta, que fue la primera prddica en favor de los indios en el Nuevo Mundo, y que habria de promover un movlmiento de amplias proyecciones hasta al canzar las liberales leyes de Burgos". (Cfr, Mario Concepcidn, o.c. PAg. 27). Fray Pedro, sereno y ecuAnime, pero energico defensor de los indios recibid en La Vega, en aquellos dias, las primeras in- formaciones del maltrato a los indios por parte de los espafioles. El habld aparte con los indios y con los espafioles, y ambos quedaron tocados. En ese primer encuentro cred el mo vlmiento de simpatla hacia los indigenas. (Se sentia el peso y la 42


autoridad de ese padre, un muchacho en edad). Como hombre prudente no creyd oportuno el empezar las denuncias, en ese momento, pues era una vlslta de cortesfa al Almirante Don Diego Coldn. Las tres |Mlmeras Didceds de Amdrica Para ofganizar la Iglesia en estas primeras tierras, donde Iba prendlendo el Evangelio y surgiendo los primeros cristianos, los Reyes Catdlicos pldleron al Papa la creacidn de las tres pri meras didcesls. El 15 de novlembre de 1504, mediante la bula Illius Fulciti Praesldlo, el Papa Julio II cred las de Yaguate, La Vega o MaguA y Lares de Guahaba. Esta bula no se ejecutd en dicha fecha para dar tiempo a estudlar el sollcltado prlvilegio de los Reyes al Patronato en las nuevas Indias. El 8 de agosto de 1511 el mismo Papa Julio II suprlme las an teriores didcesls; y con la otra bula, Romanus Pontlfex, erige las didcesls de Santo Domingo, Concepcidn de La Vega y San Juan de Puerto Rico. Fueron elegldos Obispos: Para la didcesls de Santo Domingo, Don Francisco Garcia'de Padllla; para la Concepcidn de La Vega, Don Pedro SuArez Deza, Doctor en Derecho; y Don Alonso Manso para San Juan de Puerto Rico. El 26 de septlembre de 1512, en el Palacio Arzobispal de Sevilla, se hizo el decreto de ereccldn de las tres cate- drales. El Obispo de La Concepcidn regfa su didcesls a fines de 1513. "Provee io necesarlo para la construccidn de su catedral, la primera que se fundd en la isla. Uno de sus primeros cuidados fue allvlar la suerte de los indigenas" (Lopetegul y Zublllaga. o.c, PAg. 250); y segun advierte Nouel: "Es el primero que ejercid jurisdiccidn (episcopal) en la isla" (o.c, PAg. 179). Con el Obispo vlvIan un Provlsor, un Arcipreste y un Candnlgo, entre otros. De primer momento hizo de catedral la 43


hermosa iglesia de ladrillos que se construyd a comienzo de la administracidn de Ovando. Todavfa se encuentra en La Vega VIeja parte de los muros de esta grao tglesia que luego fue la primera catedral en uso que hubo en la isla. Pedro SuArez Deza: Primer Obispo en llegar a la Isla SuArez Deza vino a la isla a fines de 1513. Como aun no habia Ilegado el Obispo de Santo Domingo, fue a esa ciudad y bendijo el solar de la Catedral el 26 de marzo de 1514. Con esa ocasidn, al dia siguiente, bendijo la Iglesia en Santo Domingo, ya construida, segun la siguiente acta notarial: "Yo, Diego de Herrera, notario apostdlico por el Abtoridad Apostdlica, y secretario de los muy reverendos sefiores DeAn e Cablldo de la Santa Iglesia Catedral de Nuestra Sefiora de la Encarnacidn desta Cibdad de Santo Domingo del Puerto de la isla Espafiola de las Indias del mar Ocdano, hago saber y doy fde a todos los senores que la presente vieren, que Dios Nuestro Sefior prospere y guarde de mal, cdmo en el Libro Capitular de la dicha Santa Iglesia, en principio ddl, estA un abto que su tenor dice en esta guisa: "Domingo veinte y seis dias del mes de marfo de mill y quinientos y catorze aftos. Este dia el Muy Reverendo Sefior don Pedro SuArez de Deza, obispo de La Vega, bendijo la Igle sia de piedra desta Cibdad de Santo Domingo, ques esta Igle sia, estando presentes por testigos el sefior Don Diego Coldn, Almirante y Vlsorrey, Governador destas Islas y Tierra firme, y Miguel de Pasamonte, tesorero del Rey Nuestro Sefior, y los licenclados Vlllalobos, Matlenzo y Ayllon, Oydores por Su Alteza, y el bachiller RoldAn y Juan Mosquera alcaldes or- dlnarlos, y todo el Regimiento desta Cibdad con mucha parte del pueblo" (Cfr. Fray Cipriano de Utrera, O.F.M. Cap.: La Inmaculada Concepcidn, Documentos y Noticias... PAg. 34, Nota 32). Una de las pruebas contundentes de la presencla del Obispo Deza en la Concepcidn de La Vega es el reclente hallazgo de su sello personal, como se declara en otro lugar. 44


Las priorldades de trabajo que se propuso este primer Obispo de La Concepcidn de La Vega, ademAs de la Evan gelizacidn, fueron suavizar el trato a los Indios, el mejo- ramlento de la economia en la Regidn y la construccidn de la Catedral. "Ocupado luego de los elevados deberes de su ministerlo los llend cufhplidamente, y condolldo de la triste suerte de los indlos, empefid su valimento con el rey para alcanzar de dl dlsposlciones que la suavizaran. Con tal motivo se dirigid a su Alteza, en carta fechada el 16 de julio de 1515, mani- festAndole: "que convendria tasar los tributos de los Indios; obligar a los encomendados a resldlr en sus veclndades; a hacer casa de cierto tamafio para quitalles el pensamiento de Irse; a ser casados; a plantar y sembrar todas semillas de Castilla; anlmar a que hagan Ingenlos de azucar; dar socorro a los casados que vivlesen con sus mujeres; mandar se ensefien a algunos Indios artes mecAnicas; abrir fundiciones; y no per- mltlr cerca de puertos oro que fundlr". (Nouel: o.c, Tomo 1, PAg. 51). En cuanto a la promocidn del mejoramiento social y de la economia de la regidn por parte de SuArez Deza se habia al referirnos a la primera industria^ del azucar en la Concepcidn de La Vega. El Obispo insistld tambldn en que se trabajaran las tierras, siendo ellas tan feraces, pues "reconocid que ningun espafiol se daba a la agricultura y todos los que podian, trabajando como bestias, buscando el oro en las mi- nas y en los rios" (Cipriano de Utrera). SuArez Deza ayudd a promover la industria del azucar y el cultlvo de las tierras. El presidid las rogativas ante el terrible estrago que haclan en esa ciudad las plagas de hormigas, que segun Las Casas fue entre los afios 1518- 1519. Luego regresd a Espafia y murid en Cdrdoba el 17 de marzo de 1523. Hemos luchado para conseguir sus restos, pero ni en Cdrdoba ni en Sevilla se han encontrado. En la actual Catedral de La Vega se le dedlcd a dl un cenotafio. Tambldn otro a Cristdbal Coldn que en su testamento pidid ser enterrado en La Concepcidn de La Vega. Como sucesor 45


de SuArez Deza se ellgtd a Fray Luis de Figueroa, que habia estado en la isla, pero murid antes de llegar. A partir de 1528 hasta 1606 el mismo Obispo de Santo Domingo lo era a la vez de La Concepcidn de La Vega. Funcionaban como Didcesls aparte, cada una con su catedral Qa. de La Vega fue destruida pM>r el terremoto de 1562) y su Cablldo de candnigos. Hasta 1606 en que se suprlmid la de la Concepcidn. Se volvid a erl- glr en 1953 en la misma fecha y con la misma bula que se crearon la de Santiago de los Caballeros y la entonces pre- latura NuIIius de San Juan de la Maguana; que es ya tambidn Didcesls. En la nueva Catedral de La Vega tenemos un museo sacro (todavfa no abierto al publico, pues no estA a(in organizado) con piezas muy valiosas, entre ellas el cuadro de La Antigua, que segun el historiador Rodriguez Demorizi, fue traido por Coldn como un regalo de la Reina Isabel La Catdlica a la Concepcidn de La Vega. Y muchas piezas mAs; pero la mayor parte han sido lie- vadas a Santo Domingo y al extranjero. 46


EL DERECHO CASTELLANO EN LOS PRIMEROS ANOS DE LA COLONIA Por el Lie. Rafael Brugal En la Historia, como en la Naturaleza, nada se produce a saltos mediante cambios bruscos. Ni el Derecho, ni la Fllosofia, nl el Arte, sin hablar de la Religidn que es algo completamente diferente, son los mismos en el Siglo XV que en los tlempos grecoromanos que los renacentlstas decian revivlr. La tendencla en el campo politico era la moderniz^tcidn del Estado. Con monarquias efectivas que debilitan los po- deres feudales, conduce a asentar esta monarquia sobre el principio del derecho dlvino y hereditario de los reyes, lo que tiene como consecuencia el fortaleclmlento de un poder unico, aunque muy llmltado en la prActlca por tradiciones, leyes par ticular istas...y superior a la existencia de una Lex Regis. Del Investlmiento de sus funclonarlos con la autorldad, restrlnge la unlversalidad jerArquica que habia habldo en la Edad Media, pero le presta una mAs dlrecta efectivldad y una realidad mAs inmediata. Con el crecimlento de la autoridad real, se da paralelamente *) PiMtigioflo hiflloriador dominicana 47


otro fendmeno propio de los tlempos modernos, y no me nos interesante, que es el naclmlento de las naclonalldades. Es en este tiempo cuando politicamente las "naciones" lo- gran un sentido pleno, pues, aun cuando puede decirse for- malmente que Francia, Castilla y Aragdn eran naciones, lo eran en un sentido mucho mAs apagado, ya que el feuda- llsmo desdibujaba las fronteras, y grandes sefiores eran prActicamente soberanos de tierras que se extendian por va rios reinos. Los tiempos de Isabel la Catdlica son tlempos de gran transformacidn social y estructural en la sociedad castellana, pues si bien es cierto que la clase aristocrAtica sufria el gran cambio de su cortesania frente al seflorfo campesino anterior, lo mAs importante es la promocidn de una nueva clase social: la clase media, la burguesia, sin el cariz clasista que hoy ha to mado esa palabra. Los hombres que se habian ido a vivlr,. tiem po atrAs, a las ciudades, las habian ya superpoblado y de entre ellos salian los profesionales, artesanos, intelectuales, en- granajes Intermedios de la mAquina burocrAtica que entonces comenzaba a perfilarse. Los jefes administrativos, los legls- ladores, los sablos y esta clase iban a entrar en la vida politica de Espafia, de mano de los Reyes Catdlicos, pero, sobre todo, de Isabel de Trastamara, Reina de Castilla y Aragdn, Reina de Espafia. Es posible que Fernando e Isabel no hubieran pasado, pese a las transformaclones que impulsaron y a la creacidn de la nacionalldad espafiola, al piano de la historia Universal, si no hublera sido por haber estado y estar sus nombres aso- clados a la mayor empresa de todos los siglos, que es el des cubrimiento y comienzo de la dominacldn de los europeos en lo que hoy se llama continente americano. Este acontecimiento, de trascendencia extraordlnarla, puesto que cambia la faz del mundo, marca, tal y como seAala Ballesteros Gaibrols, el comienzo de una nueva edad en la que los principios cientificos, las manlfestaclones econdmicas, las posibilidades politicas y todo, ha de ser distlnto a lo ante rior. 48


Puede aflrmarse que ei mundo moderno comienza de mAs justa manera, de manera mAs pura, con el descubri miento del Nuevo Mundo que con la conquista de Blzancio, en 1455. Isabel de Trasamara, una verdadera "Jefe de Estado", con virtid a Castilla en el primer Estado-Nacldn de Europa, cuya unl- ficacldn habrfa de repercutlr en la organlzacldn politica y jurfdlca de aquellas tierras que el nauta genovds habria de en contrar allende la Mar Ocdana. La Reina de Castilla desmanteld los fueros locales y las jurisdicclones privilegladas fueron restrlngidas, cuando no abolidas en beneficio del "fuero Real". Colocd, a travds del "Real Patronato", a Castlla fuera del alcance del poder del Vatlcano, pudiendo designar las autoridades ecle- slAstlcas, restrlnglendo los enormes privilegios que habfa por largos aflos dlsfrutado, en el Reino de Castllla, la Iglesia Catdlica. En realidad, los Reyes Catdlicos reallzaron una gran re- volucidn en Espafla, la cual no fue solamente la Imposicidn de la soberanfa efectlva del Monarca, sino que llevaba conslgo una transformacidn total de todos los aspectos de goblerno, con el fin de poner en manos de los Reyes todos los recursos del Estado, subordlnAndose a la politica total que dstos hubieron de llevar a cabo. La gran virtud de Isabel de Trastamara, desde el punto de vista politico, fue la justicia, y es en su reinado cuando se con- solida ei sistema judicial. Debldo a que ei Reino de Castllla, con Isabel de Trastamara a la cabeza, fue quien patrocind la empresa que culmind con el descubrimiento de tierras sltuadas al otro lado del Ocdano AtlAntico, el derecho y las instituciones que se Implantaron en la Isla EspaAola, luego se extendleron a todo el continente, fueron Idgicamente los castellanos. Los Fueros Municipales, o sea, el antiguo derecho feudal, a 49


partir del siglo XII habia empezado a ceder ante las nuevas ins tituciones del derecho romano justinlano. Airededor del aflo 1260, Alfonso X, EI Sabio, promulgd el Cddlgo de las Slete Partidas, el cual establece sobre los usos y costumbres, sobre los fueros de la Edad Media del Derecho Romano. A esta codificacidn siguieron otras como "El Ordenamiento de AlcalA" (1260); "Las Ordenanzas Reales" (1840), lo que per- mltld centrallzar el p>oder en manos de un rey, pretendidamente designado por el Todopoderoso. No vamos a adentrarnos en estos antecedentes, nl en de- talles sobre los slglos de luchas de Castilla contra los moros y que habia Ilevado a la nobleza superior y media de dicho reino a "acostumbrarse a la guerra, en la que halla, tanto. su en- tretencidn como razdn de ser". Con la uniflcacidn de Castilla, lograda por los Reyes Catdlicos, se unificaron las leyes del Estado-Nacldn lo que im plied que las leyes fueran iguales para aquellos que eran de "es- tirpe pura", pues para los "marranos" o judios conversos, o los "morlscos", moros convertldos al cristianismo, se dictaron leyes que restringian sus actividades econdmicas y religlosas. El derecho germano visigdtico se fue extingulendo poco a poco, dando paso como ya se ha dicho, al derecho romano jus tinlano que habia Ilegado a Castilla, por via directa, por medio de la ieglslacldn clerical que regia para todo lo relativo al estado civil de las personas y, por via Indirecta, "mediante la Incorporacidn a la Ieglslacldn vlgente de atenuantes a los principios clasistas del Medioevo, evldentemente inapllcables en una sociedad que em- pezaba un desarrollo econdmico de tipo capitallsta". Las Ci4>itulaciones de Santa Fe: Primer Estatuto de Derecho Castellano para Las Indias Las Capitulaciones de Santa Fe, son sin dudas, el primer estatuto legal que habrfa de reglr las relaclones de la Reina 50


castellana con sus subdltos que habrian de ir a establecerse a las tierras recidn descubiertas, pero, antes y sobre todo, nor- marian sus relaclones con el Almirante de la Mar Ocdana. Las Capitulaciones de Santa Fe, convenidas por los Reyes Catdlicos, se suscribleron en fecha 17 y 30 de abril de 1492, y mediante las mismas se acordd el negocio monopolitico para la empresa que'habria de llevarse a cabo y el reparto de los bene ficios que esas empresas ultra marinas habrian de producir. Se establece, en dichas capitulaciones, los poderes que ten dria el Navegante, Almirante,Gobernador y Vlrrey de las tierras que descubriese, fueran estas "Islas y tierras flrmes". En ellas se seflalan aslmlsmo, cdmo se repartirian los bene ficios de los Reyes y el Almirante, pero para los fines de dste tra bajo lo que mAs nos interesa es el poder, la facultad que le es dada al Almirante de impartir justicia, asi en la mar como en las Islas y tierras que dl y sus lugartenientes descubrlesen. Es decir, que el molde juridico de las Capitulaciones de Santa Fe, le autorlzaban a don Cristdbal a poner alcaldes y alguaciles que entendleran en los casos de justicia, cuyas de- clslones eran apelables ante el propio Almirante, quien "si fuera menester" podria por si, por esta'vez, nombrar regidores y ju- rados. Ricardo Levene seflala que las Capitulaciones de Santa Fe inlclan realmente la Ieglslacldn de Indias. Ahora bien, debemos dlstinguir las dpocas y periodos en la Historia del Derecho Publico de Indias, teniendo en cuenta los dlstlntos momentos hlstdrlcos que se acusan en la or ganlzacldn politica y admlnistrativa. No hay otro derecho que el convenio monopolitico celebrado entre los Reyes y el Almirante. La Ieglslacldn de Indias, en sus origenes, no tuvo un carActer general, abstracto, universal, sino particular y con* creto. 51


Existia una tedrica igualdad legal de Castllla e Indias. El principio legal de esa igualdad juridica comprendia el de je rarquia y dignldad de sus Instituciones. Al principio, las leyes de Indias respondieron sdlo a las ne- cesidades momentAneas de la sociedad colonial, y lo constituyd un cuerpo de dlsposlciones afines, que trataban de materias va rias dictadas para la administracidn. Del Derecho Castellano mandado a trasplantar al Nuevo Mundo, habrfa de brotar un nuevo Derecho, un Derecho Indiano, que era de Castilla, pero tambidn del ambiente ame ricano y del Derecho de los indigenas completamente diverso. La justicia para los indios se rendia en forma especial. En octubre de 1514 se dispuso que "los pleitos y negoclos entre in dios no se determinan por orden judicial sino arbltralmente, sabida la verdad". La Ieglslacldn dictada para Amdrica debia establecer insti tuciones politicas, juridlcas y econdmicas en la nueva sociedad en formacfdn. La Primer Querella Indiana Tramitada a la Corte Todos conocemos de la desercidn de Pedro Margarit y el Padre Boyl de La Isabela, pero hasta hace apenas unos diez aflos, desconocfamos detalles intimamente ligados al hecho como lo fue el "confllcto de las lanzas jinetas", hecho este aflo- rado por un excelente trabajo del Dr. Demetrio Ramos Pdrez. Vamos en forma suscinta a tratar el caso, por considerar, como lo hace el autor antes citado, que fue el primer caso, la primera querella Indiana que fue presentada ante la Corte. Desde que se Iniciaron los preparatlvos para el segundo via je, el Almirante se opuso a que en la expedicidn fuesen incor- porados una veintena de caballeros, a los que por orden real hubo de aceptar a regafladlentes. No vamos a caer en el terreno de la especulacldn sobre los motlvos que tenia el genovds para 52


tal actltud, lo cierto es, que el deshacerse de la caballeria se convirtid en Una obsesldn para el Almirante. Ya en el lugar donde se fundarfa la villa de La Isabela, y pese a la utllidad que para la defensa de la misma representaban las lanzas jinetas, pretende obligar a dstos a que entreguen a otros sus cabalgaduras, a lo que como es natural se negaron los caballeros. En el Memorial que enviara el Almirante a los Reyes con Antonio Torres, se quejaba de que los caballeros habian cam- biado las monturas que habian exhibido en el alarde hecho en Sevilla antes del embarque y que el mejor de aquellos caballos no valia dos mil maravedies. Aslmlsmo Indlcaba a los Reyes, que los caballeros cuando se encontraban enfermos, no querian que sus "caballos sirvan sin ellos a Sus Altezas", manifestando su proposicldn de que los reyes conslntleran en la compra de dichos animales, ya que "esto parece que seria mejor comprarles los caballos, puds tan poco valen, y no estar cada dia con ellos en estas pendenclas". De acuerdo a la antigua prActlpa, cuando se perdia o vendia el caballo, se perdian los privilegios de que dlsfrutaban los miembros de la caballeria popular. La sugerencla de compra de dichos caballos no fue acep- tada por los Reyes Catdlicos. Como resultado de "estas pendenclas" habria de surglr la primera consplracldn en el Nuevo Mundo, encabezada por Bernal Diaz de Pisa, quien fue fuertemente castigado por el Almirante, quien hizo ahorcar a manera de ejemplo a Caspar Ferriz. En su primera salida al Interior de la Isla, la cual hizo en marzo de 1494, se hizo el Almirante acompaflar por las lanzas jinetas, levantando el Fuerte de Santo TomAs a cuyo mando dejd a Pedro Margarit, uno de los individuos mAs influyentes que le acompaflaban en la expedicidn. 53


Poco despuds de su retorno a la villa de La Isabela recibid, el Descubridor, un mensajero de Margarit, el cual le dio cuenta de que los indios hufan y que un cacique Ilamado Caonabd se preparaba para acometer la fortaleza. "Dispuso el Almirante el envio de 16 hombres de a caballo con gente de a pid hacia el fuerte Santo TomAs", segun las Ins- trucclones que para Margarit escribiera el 9 de abril de 1494. Sin embargo, su hljo don Hernando dice que para el Cibao salieron 360 soldados y 14 jinetes. A este respecto dice el Dr. Demetrio Ramos Ldpez, que ello qulere decir "que si en el primer momento, cuando Coldn da la orden, las bajas por enfermedad eran cuatro, inmediatamente despuds ya eran seis". Y presume que ello se debia a "la celerldad", con que "jse pa- gaba el tributo de inadaptacidn por los recidn llegados". Nos parece, y no creemos estar equlvocados, que el his toriador espaflol al realizar estos cAlculos no toma en cuenta dos hechos. Parte de la falsa premisa de que todos los veinte com ponentes de las laozas jinetas estaban en la Isla, lo cual no es cierto. Uno de ellos, Ginds de GorvelAn, habia regresado a Espafla con Antonio Torres, e incluso, habia vendldo al propio Almirante su cabalgadura. Otro componente de las. lanzas jinetas estaba castigado por consplracldn. Se trata de Bernal Diaz de Pisa. ^De ddnde sacamos que Bernal Diaz de Pisa fuera uno de la veintena que componian las lanzas jinetas? La informacidn la ex- traemos de una Real Cddula, fechada el 9 de junio de 1493, ci- tada por don Emllio Rodriguez Demorizi, en su Enciclopedia del Caballo, mediante la cual los Reyes ordenan al Corregidor de Jerdz de la Frontera, Juan de Robles, que entregare a Bernal Diaz de Pisa, "un cabalio que queste mil maravedis". Siendo esto asi, las bajas reales por enfermedad entre las 54


lanzas jinetas, eran sdlo de cuatro y no de seis, como supone el Dr. Ramos Ldpez. En las instrucciones que enviara a Margarit, le ordenaba el Almirante que junto a la caballeria "anduviese por la tierra y la allanasen, tnostrando las fuerzas y poder de los cristianos para que los indios temiesen y comenzasen a ensenarlos a obe- decerlos". Poco despuds, el 24 de abril de 1494, el Almirante embarca con la finalidad de proseguir sus descubrimientos dejando al mando de la colonia a su hermano Diego con un consejo in- tegrado, segun Las Casas, por el Padre Boyl, Pedro HernAndez Coronel, alguacil mayor, Alonso SAnchez Carvajal y a Juan de LujAn, este ultimo de los caballeros de Madrid, criado de la Casa Real. Margarit, contrario a las instrucciones recibidas, se fue a La Vega Real, regresando a La Isabela luego de la llegada a dicha villa de don Bartolomd el 24 de junio de 1494. El regreso de Pedro Margarit y las lanzas jinetas, van a tor- nar mAs conflictiva la situacidn de La Isabela. El confllcto vendria a culminar, en su etapa de con- frontacidn americana, con la salida de la Isla de Pedro Margarit, el Padre Boyl y las lanzas jinetas, pero se iniciaria la pre- sentacidn de la primer querella Indiana ante la Corte por parte de los caballeros en busca de una indemnizacidn por sus ca balgaduras y aperos, y armas que perdleron. Finalmente digamos que la indemnizacidn solicitada por los diez y slete caballeros que regresaron a Espana fue lograda. EI Dr. Ramos Ldpez publica sus nombres, y si a dstos le agregamos los de Glnds de GorvalAn y Bernal Diaz de Pisa, sdlo nos faltaria el de uno de los caballeros para completar los de la veintena de las lanzas jinetas. 55




LA VILLA DE SANTIAGO: REALIDAD DE UNA COMUNIDAD EN EL NUEVO MUNDO Por Nelly de HernAndez* Teniendo en cuenta el objetivo de este Seminario, que no es mAs que demostrar la importancia histdrica del Norte de la Isla de La Espanola en el proceso de la Conquista y Colonizacidn realizada por Espaiia en los territorios de Amdrica, vamos a presentar un modelo donde se conjugan los principales elementos de dominacldn colonial en un espacio determinado: "La Villa de Santiago". Antes de entrar de Ileno al tema, vamos a hacer la salvedad que el esquema de colonizacidn utilizado por Espana fue diferente a los demAs esquemas utilizados por las otras potencias europeas en Amdrica. El mismo patrdn colonizador de Espana tuvo sus diferencias en el Carlbe y la parte continental, siendo el Carlbe el laboratorio de Espana, tal como lo describe HernAndez SAnchez Barba en su libro "Historia Universal de Amdrica": "Toda la epoca de ensayos colonizadores constituye una reiterada teoria de ciegas vacilaclones por parte de la Corona; como tambidn una reiterada serie de sorpresas, intentos, dramas y posiciones *) Profesora de Historia de la Pontificia Universidad Cat61ica Madre y Maestra. 57


discordantes por parte de los espafioles que actuaban en el Area del Carlbe"*.. Esto parece indicar que La Espafiola fue centro de ac tividades, experiencias y renovaciones para la empresa colonl zadora. Cristdbal Coldn fundd en la parte norte de la isla la primera ciudad en el Nuevo Mundo, La Isabela, punto principal de las operaciones comerciales de la isla. Parte de alli, el Almirante, a incursionar el interior de la isla en busca de oro. A su paso levanta una serie de fuertes cuya esencial misidn habia de ser proteger el normal desenvolvi- mlento comerclal de la factoria^. Donde se levantaban estos fuertes, los poblados indigenas quedaban sometidos, iniclAndose asi la conquista colomblna. Si observamos la posicidn geogrAfica de cada uno de estos fuertes, estos garantizaban una retaguardia segura, hacia su punto de partida, La Isabela. Origen de la Villa de Santiago El origen de la Villa de Santiago lo encontramos en el fuerte de Santiago, construido por el Almirane en 1494 a orilla del rio Yaque de donde se sacaba abundante oro. En cada fuerte se de- jaba un determinado numero de espafioles, para defensa de dste en caso de ataques de los indigenas. Parece ser que al aumentar el numero de vecinos y la factibilidad que representaria una Villa en las fdrtUes tierras del Cibao, se trasladd esta fortaleza a los predlos de Jacagua a orllla del Rio San Francisco, estas tierras pertenecian al cacicazgo de MaguA, bajo el dominio de gran cacique Guarionex y controlado por el Cacique Guanaoconel. Este segundo asiento de Santiago fue obra del gober nador de la Isla, el Comendador de Lares, NicolAs de Ovando, por lo que se ubica en 1504 la fundacidn de la Villa de Santiago. 58


Ovando venia con drdenes bien definidas, dadas por los Reyes Catdlicos, para implantar de manera definitiva la co lonizacidn en la isla, dsta se daria a travds de las fundaciones de villas y ciudades con sus respectivas instituciones y leyes que la regularian para un mejor control en beneficio de la metrdpoll, deflniendo asi una politica centralizadora que permaneceria a lo largo de tres siglos. La Villa de Santiago era un centro urbano propio de las ciu dades coloniales de entonces. El Dr. Carlos Dobal, en su Ilbro "Santiago en los Albores del Siglo XVI", nos da la siguiente des- cripcidn: "La parte estrictamente urbana de Santiago se abria so bre una plaza que segun los restos conservados debid ser rec tangular o cuadrada,..."^ MAs adelante agrega: "Toda la Villa se ordenaba en calles paralelas y perpendiculares que iban for- mando cuadras. A ellas daban los solares donde se alzaban las casas y hacinaban los buhios**^. La Villa de Santiago al ser un proyecto ovandino, la cons truccidn de la Iglesia no era prioritaria; sin embargo, para los Reyes Catdlicos era de gran interds que cada Villa o Ciudad contara con una iglesia. En una orden enviada por el Rey de Espafia a Diego Coldn, fechado entre 1510 y 1512 (segun do cumento publicado por Roberto Marte), dice lo siguiente: "PlAceme que se haya comenzado la iglesia de la Villa de Santiago y por aora bastarA que se haga de una nave y sea de mampuesto, y las esqulnas de piedra labrada con arcos y cubiertos de madera y porque deseo prontitud en que se acaben las iglesias destinAnse a ellas todas las rentas de diezmos"^. Esto nos Indica la importancia de la iglesia en la colonia des de el Inlclo de la colonizacidn en nuestra isla. La actividad religiosa tuvo sus altas y sus bajas por lo que "el Santo Oficio de la Inquisicidn" fue ejercido en la Villa de Santiago por los Comisarios Alonso de Alfaro y Alvaro de Castro que fue ron designados por el Reverendo Hernando Marcos de Aguilar. Los actos condenables eran: "haber comido carne los dias pro- hibidos, blasfemar, realizar actos inmorales o no haber traido su 59


esposa de Castllla"**. Aparte de la iglesia, la Villa de Santiago contd con otras instituciones como eran el cablldo, monasterio, cArcel, representacidn de la real audlencia; en fin, formAndose toda una estructura tendiente a garantizar la buena or ganlzacldn espacial y admlnistrativa, no solamente de la Villa, sino de la colonia. Economia La actividad econdmica de la Villa de Santiago, al principio, dependfa de la extraccidn de oro y la granjeria, pero debldo a que fue mermando de forma progresiva la extraccidn aurifera, la agricultura junto a la ganaderia pasaron con el tiempo a ser los renglones dominantes. Si observamos la distribucidn de los repartimientos reall zados en 1514, encontramos que a la Villa de Santiago se le asignd la cantidad de 224 entre indlos de servicios y naborias (sin nliios nl viejos) repartldos en 49 vecinos, lo que demuestra que la actividad econdmica era bastante buena para la dpoca, ya que fue ia Villa con mayor asignacidn despuds de la ciudad de Santo Domingo. Otro ejemplo que refuerza lo anterior es que para 1528 se le pedia a la Corona una gran partida de negros para tra- bajar en las mlnas y granjerias de caiia y repartirlos en dife rentes lugares, Incluyendo a Santiago. El documento citado por Roberto Marte dice: "Que nuestra Magestad les haga merced de Qes) mandArcelo a dar fiados... estos se han de flar de la manera que aqui dice los vecinos de la ciudad de la Vega, e puerto Real e Santiago I San Juan de la Maguana e la paga serA segura"^. A esta Villa tambldn llegaron clentos de indlos Lucayos trafdos de las Islas Infitlles, cuando aqui empezd a mermar la raza nativa. Estos indlos Lucayos eran marcados con las ini- clales de sus duefios para evltar que fueran robados. La Importancia de esta Villa la hace merecedora de un 60


escudo de armas que le fue dado en 1508. La orden real dada por el Rey Fernando dice asi: "A la Villa de Santiago un escu do Colorado con clnco veneras blancas con una oria blanca y en ella slete veneras coloradas", Como toda Villa Santiago, contd con varias instituciones como el Cablldo, monasterio, cArcel, iglesia... La Vida Coddiana Las autoridades locales y los vecinos de prestancia hl- cleron que esta Villa tuvlera un estilo de vida similar a los cen- tros urbanos del momento, teniendo a su favor un agradable clima. Esto motlvd a que varias personas la escogieran para vacacionar, incluyendo al gobernador, NicolAs de Ovando, segun lo relatado por el Padre de Las Casas. "A la sazdn que el Almirante (Diego Coldn) llegd a este puerto, el comendador mayor (Ovando) estaba en tierra adentro en la Villa de Santiago 40 leguas desde la ciudad, porque holgaba estar alli alguna parte del afio cuando podia por la sanidad y alegria del pueblo y tener a una legua de alli aquel rio muy gracioso Ila mado Yaque"^. La Villa de Santiago tambidn fue escenario de intrigas, amores prohibidos, traiciones e injusticias, hasta el extremo que se hizo necesarlo la representacidn de los jueces de la Real Audiencia para resolver algunos casos que ameritaban la aplicacldn de la justicia. Como laboratorio antillano, tambidn se hace presente en esta Villa los efectos gendticos como producto de los cruces ra- ciales entre el espafiol y el indigena (Tainos y Lucayos) que es el mestizo y, luego, con la presencla del negro, el mulato y el zambo. Esto hizo que la sociedad se fuera jerarquizando social y racialmente, manteniendo, por supuesto, el espafiol la su premacia, aunque se reconocia el linaje de algunos hijos de caciques. EI matrimonio entre espaAoles e indias se llegd a realizar, 61


aunque predominaban las uniones libres (el amancebamien- to), pero esto no evitd que las pobres Indias indefensas fueran vfctimas de abusos sexuales por parte de los espafioles, incluso las casadas. La rutina del diario vivlr era olvldada en las tabernas (El Dr. Ddbal habia de 3 en su libro citado) y en las celebra- ciones de fiestas religlosas y patronales. La vida de esta Villa en Jacagua fue de corta duracidn. En diciembre de 1562 fue destruida por un terremoto. Sus habi tantes no se dieron por vencidos, a pesar que para ese tiempo la poblacldn blanca, en su mayoria, habia emigrado por haberse agotado las mlnas del Cibao. A principios de 1563, se realiza el tercer asiento de Santiago, cerca del Rio Yaque, donde se encuentra actualmente, slguiendo al pie de la letra las ordenanzas No. 39 y 40 dada por Felipe II. Este texto disponia: "que las poblaciones a eregirse en tierra adentro, deberian ser levantadas en terrenos vacantes, li bres de indios y de naturales para que cuando se haga la planta de lugar, repartAnIo por sus plazas, calles y solares a cordel y regIa, desde la plaza mayor y sacando desde ella las calles a las puertas y caminos principales"^. Tambidn se recomedaba no construir en lugares ni altos ni bajos, pero si cerca de un gran rio. En este tercer Santiago se terminaria de definir esa so ciedad parldora de hdroes y mujeres luchadoras. Sociedad ape- gada a las tradiciones y defensora de los mAs caros ideales, y siempre dlspuesta a defender todo principio de libertad. Conclusionea Tal como dlje al principio de este trabajo, Iba a presentar un modelo de asentamiento colonial donde se conjugan los prin cipales elementos de dominacldn. Cuando se implanta una co lonia en un espacio determinado, el esquema a seguir (mAs o menos) es el siguiente: 62


1, Conqulstar, poblar, organizar el espacio y explotar las rl quezas naturales a beneficio del colonizador. Luego, este espacio seria controlado por las instituciones y leyes disefiadas exclusivamente por la metrdpoli para garantizar la efectivldad de su esquema de dominacldn. Cada institucidn se encargarA de regular un Area en es- pecifico dentro de la Colonia. Como ejemplo de las instituciones coloniales tenemos: pago del tributo, encomiendas, sistemas de factorias, cablldo, iglesia, real audiencia. Resultado: Transformacidn por completo del espacio ocu- pado y la sociedad nativa. Ahora, ^Ddnde se refleja lo antes dicho con el asiento de la Villa de Santiago? Veamos... En lo econdmica. De una economia agricola nativa se paso a una economia aurifera que descanzaria en una mano de obra esclava. Politico* Al desaparecer el Cacicazgo de MaguA, pasan a ser Villa los predlos del Rio San Francisco, con escudo de Armas y pre sencia de instituciones coloniales, cablldo, iglesia, encomlenda... SociaL La clase dominante pasa a ser el Espaiiol Domi- nador sobre la clase nativa. Cultural. Cambio de costumbres, idioma, religidn, mes- tlzaje... En fin, si revisamos lo que es una colonizacidn y el patrdn empleado por Espaiia en nuestra isla, la Villa de Santiago refleja la realidad de una Comunidad en el Nuevo Mundo. NOTAS 1, Hern&ndez S^chez Barba. Historia Universal de America. PAg. 303. 2. Idem. P4g. 307. 63


Dobal, Carlos. Santiago en los Albores del Siglo XVI. PAg. 24. Marte, Roberto. Santo Domingo en los Manuscritos de Juan Bautista Mufioz. PAg. 10. Dobal. Carlos. Idem. PAg. 123. Marte. Roberto. Idem. PAg. 287. De las Casas. Historia de las Indias. P^rez, Campillo. Santiago de los Caballeros Imperecedero Legado Hispano- Colombino. Vkg, 46.


EME EME INDICE ANALITICO




INDICE DE LA REVISTA EME EME ESTUDIOS DOMINICANOS POR MATERIA, AUTOR Y TnULO DE LOS NUMEROS 80 AL 92, VOL. XIV AL XX. Por Altagracia Pena Cruz* Los numeros de la Revista EME EME Estudios Dominicanos, del 1 al 79, correspondientes a los volumenes 1 al XIV, fueron Indlzados por materia, autor y tltulo en el No. 80 del Vol. XIV, cubriendo el periodo junio 1972-Agosto 1988. El presente trabajo de indizaci6n de la Revista EME EME Estudios Dominicanos, por Materia, Autor y Titulo corresponde a los numeros 80 al 92, de los volumenes XIV al XX, publicados en el periodo septiembre 1988-diciembre 1992. Este trabajo completa la indizacidn de todos los articulos publicados en la Revista EME EME Estudios Dominicanos, hasta la fecha, incluidos en 92 numeros contenidos en 20 volumenes que abarcan desde 1972 hasta 1992. En lo que se refiere al uso del presente indice, los articulos indlzados incluyen la informacidn siguiente: *) Bibliotecdloga. Directora de la Biblioteca Central de la Pontificia Universidad Catdlica Madie y Maestra. 67


1. Numero de entrada 2. Autor (a) del articulo 3. Titulo del articulo 4. Titulo de la revista 5. Vplumen de la revista 6. Numero de la revista 7. PAgina (s) del articulo 8. Fecha en que fue publicado el articulo EJEMPLO 1 T 2 3 4 I r"" " I I I I I 1. Dobal, Carlos. "Odisea del ancla de Col6n". Eme Eme 16(85): 71n84. Ene-Abr ^90. ^ ^ 7 8 5 6 En la preparacion de este indice se ha tratado de tomar en cuenta el uso de una terminologia y nivel de anilisis en relaclon con el tipo de revista que se indica, de temas o estudios do minicanos en diferentes areas y, particularmente, en el campo hist6rico; y la audiencia hacia la que se dirige, que es princi- palmente estudiantes universitarios e investigadores en general. En cuanto a la estructura fisica del indice, se ha organizado al- fab^ticamente por materia con uno o varios epigrafes o enca- bezamientos de materia segun el contenido analizado lo amerite. En interns de ofrecer una mejor, completa y efectlva loca- lizacidn de los temas tratados en la revista indizada, se ha con- siderado pertinente incluir indices de autor y titulo, incluyendo en cada uno de ellos los numeros de entradas con que los au- tores y los titulos han sido registrados en el indice de materia. Ejemplos: Autor Titulo Niiftez, Apolinar Poesia y critica literaria 40 29 68


INDICE ANALITICO A ANCLAS 1. Dobal, Carlos. "Odisea del ancla de Col6n". Eme Eme 16 (85): 71-84 Ene-Abr '90. ARMAS DE FUEGO REPUBLICA DOMINICANA 2. Espinal Hernindez, Edwin. "Armas de fuego usadas en las luchas civiles y por los cuerpos armados dominicanos (Siglos XIX y XX)". Eme Eme 19 (90-91): 73-81 Sept 91-Abr '92. C CASAS, BARTOLOME DE LAS, 1474-1566 3. Dobal, Carlos. "La personalidad conflictiva de Fray Barto- lome de las Casas". Eme Eme 15 (84): 103-111 Sep-Dic '89. COLON, CRISTOBAL ITINERARIOS 4. Documento: "Relacidn del viaje de Col6n". Eme Eme 15 (82): 123-128 Ene-Abr '89. COLON, DIEGO 5. Documento: "Derechos y deberes del Almirante D. Diego Col6n en la islas y tierras firmes descubiertas y por descubrir". Eme Eme 15 (84): 113-117 Sep-Dic '89. COLONIZACION DE TIERRAS REPUBLICA DOMINICANA HISTORIA 6. Midence, Luis. "El espacio geogrAfico, su importancia y uso por los colonizadores". Eme Eme 20 (92): 25-30 May-Die '92. 69


7. Smester de Slnchez, Petruska. "Antecedentes del descubri miento y de los modelos polfticos y econdmicos usa dos en la conquista y la colonizacidn de la Regidn del Cibao y el Norte de la Espaiiola". Eme Eme 20 (92): 7-23 May-Die '92. CRITICA LITERARIA REPUBLICA DOMINICANA 8. Rosarlo Candelier, Bruno. "Generaciones y tendencias crlticas dominicanas". Eme Eme 17 (86-88): 63-79 May '90-Abr '91. DEPORTACION REPUBLICA DOMINICANA 9. Malagdn Barceld, Javier. "El exilio en Santo Domingo". Eme Eme 15 (84): 3-23 Sep-Dic '89. DERECHO COLONIAL ESPANOL REPUBLICA DOMINICANA 10. Brugal, Rafael. "El derecho castellano en los primeros anos de la Colonia". Eme Eme 20-, (92): 47-56 May-Die '92. DERECHO LABORAL LEGISLACION REPUBLICA DOMINICANA 11. HernAndez Rueda, Lupo. "Las modificaciones que deben ser introducidas en el cddigo de trabajo dominicano". Eme Eme 16 (85): 51-57 Ene-Abr '90. DESARROLLO RURAL 12. Rosarlo. Pedro Juan del. "Economia rural de la Republica Dominicana: una nueva visidn de los problemas agrarlos". Eme Eme 15 (83): 17-76 May-Ago '89. DIOCESIS REPUBLICA DOMINICANA 13. Camilo, G. Antonio. "Anotaciones del libro de goblerno y 70


correspondencia del Arzobispado de Santo Domingo". Eme Eme 15 (82): 3-57 Ene-Abr '89. EDUCACION REPUBLICA DOMINICANA 14. Mejia, Radham^s. "Educacidn y desarrollo nacional". Eme Eme 15 (81): 33-58 Sep-Dic '88. 15. P6rez de Zapata, Amariliss. "Algunos de los grandes problemas de la educacidn dominicana". Eme Eme 15 (82): 59-105 Ene-Abr '89. EDUCACION REPUBLICA DOMINICANA HISTORIA 16. Brens, Liliam de. "Educacidn superior en la colonia". Eme Eme 15 (84): 24-48 Sep-Dic '89. ESPANOL EN REPUBLICA DOMINICANA BIBLIOGRAFIA 17. Alba, Orlando. "Los estudios sobre el espaiiol dominicano: recuento bibliogrAfico". Eme Eme 16 (85): 3-34 Ene-Abr 90. HENRIQUEZ URENA, MAX CRITICA E INTERPRETACION 18. Millet, Jos6. "Max Henrfquez UreAa como historiador de la literatura cubana". Eme Eme 15 (81): 3-20 Sep-Dic '88. HENRIQUEZ URET^A, PEDRO CRITICA E INTERPRETACION 19. Gutierrez, Franklin. "Acercamiento a la critica sobre Pedro Henriquez Urena". Eme Eme 15 (83): 95-105 May-Ago 89. 71


IGLESIA CATOLICA REPUBLICA DOMINICANA HISTORIA 20. CaAiilo GonzAlez, Antonio. "Las capellanfas castrenses en el proceso histdrico de la Reptiblica Dominicana'^. Eme Eme 15 (84): 61-79 Sep-Dic '89. 21. Dobal, Carlos. "Presencla de la Iglesia en la cultura dominicana". Eme Eme 15 (81): 21-32 Sep-Dic '88. 22. Flores, Juan Antonio. "La misidn de la Iglesia en el encuentro de dos mundos: La Vega, primer lugar de la Isla donde se ejercid la jurisdiccidn episcopal". Eme Eme 20 (92): 39-46 May-Dlc '92. IMPUESTOS ISLA ESPASOLA 23. "Documento: Arancel de los dlezmos y primicias para la Isla Espaiiola". Eme Eme 15 (81): 115-118 Sep-Dlc '88. INDUSTRIA AZUCARERA REPUBLICA DOMINICANA 24. Rosarlo, Pedro Juan del. "Azflcar, agroempresas y campeslnos en la Republica dominicana'^. Eme Eme 19 (90-91): 11-32 Sep 92-Abr '92. LA ISABELA (REPUBLICA DOMINICANA) HISTORIA 25. Dobal, Carlos. "La fundacidn de La Isabela Inlca la co lonizacidn de La Espafiola y Am6rlca: Acon tecimientos trascendentes". Eme Eme 20 (92): 31-37 May-Dlc 92. ISLA ESPAfiOLA MEJORAMIENTO URBANO HISTORIA 26. Sagawe, Thorsten. 'Algunos datos sobre el origen de los centres urbanos en La Espafiola, Puerto Rico y Cuba". Eme Eme 17 (86-88): 33-52 May '90-Abr '91. 72


LITERATURA DOMINICANA HISTORIA Y CRITICA 27, Diaz Grulldn, Virgilio. "Simbollsmo en el proceso narratlvo: Una autointerpretaci6n", Eme Eme 18 (89): 95-106 May* Ago 'gi. 28. Fernandez Spencer, Antonio. "La modernldad po^tica en la literatura dominicana". Eme Eme 18 (89): 17-37 May- Ago '91. 29. Hernandez Rueda, Lupo. "Poesia y critica literaria: dlscur- so de ingreso a la Academia Dominicana de la Lengua". Eme Eme 15 (83): 3-16 May-Ago *89, 30. Lebr6n Saviiidn, Mariano. "La visi6n critica de Bruno Rosarlo Candelier en la Creacidn Mitopo6tica". Eme Eme 15 (84): 49-59 Sep-Dic '89. 31. Veioz Maggiolo, Marclo. "Critica y narrativa renovadora". Eme Eme 16 (85): 35-41 Ene-Abr '90. MEDIO AMBIENTE Y SOCIEDAD 32. Rosarlo, Pedro Juan del y Helmut Schorgmayer. "Medio ambiente y sociedad en el espacio rural dominicano". Eme Eme 16 (85): 85-110 Ene-Abr '90. MINGUEZ GARCIA, RUMUALDO BIOGRAFIA 33. amilo Gonz&Iez, Antonio. "El padre Romualdo Minguez Garcia y 25 aflos de vida religiosa en Moca (1877- 1901)". Eme Eme 18 (89): 69-94 May-Ago '91. MININO, RICARDO DISCURSOS 34. MlnlAo, Ricardo, "La participacidn del Cibao y el Norte en 73


el proceso de colonizacidn de la Isla". Eme Eme 20 (92): 3-6 May-Dlc '92. MUNICIPIOS REPUBLICA DOMINICANA 35. Sagawe, Thorsten. "Algunos aspectos sobre el municipio en RepObllca Dominicana". Eme Eme 16 (85): 59-70 Ene-Abr "90. MUSICA Y LITERATURA 36. Gutierrez, Franklin. "El bolero como elemento Integrador en Solo Cenlzas Hallar^ (Bolero)". Eme Eme 18 (89): 39-49 May-Ago '91. N NEGROS REPUBLICA DOMINICANA 37. Henrfquez Gratereaux, Federlco. "Negros de mentira y blancos de verdad". Eme Eme 15 (81): 73-80 Sep-Dic '88. NOVELA DOMINICANA HISTORIA Y CRITICA 38. Rosarlo Candelier, Bruno. "Transformacidn social y re- novacldn de la novela dominicana". Eme Eme 15 (81): 59-71 Sep-Dic '88. O OBISPOS REPUBLICA DOMINICANA HISTORIA 39. Dobal, Carlos. "Los primeros obispos del nuevo mundo" Eme Eme 18 (89): 11-16 May-Ago '91. 74


POESIA DOMINICANA 40. N(jftez, Apolinar. "El adl6s de Anacaona". Eme Eme 15 (84): 95-102 Sep-Dlc '89. POESIA DOMINICANA HISTORIA Y CRITICA 41. Polanco, Blenvenida. "La poesia sorprendida: 45 af^os despu6s". Eme Eme 15 (81): 81-96 Sep-Dlc '88. POESIA NEGRA 42. Lantlgua, Jos6 Rafael. "Notas sobre la poesfa de tema ne gro en Manuel del Cabral". Eme Eme 15 (82): 107-114 Ene-Abr '89. POESIA PATRIOTICA DOMINICANA 43. Ossers Cabrera, Manuel A. "Pedro Mir, Pedro Pletrl y NicolAs Guillen o hay tres pafses en el mundo". Eme Eme 18 (90-91): 33-41 Sep '91-Abr '92. PUBLICACION REPUBLICA DOMINICANA 44. Pefia, Altagracia. "Apuntes sobre dlsponibllldad de publl- caclones e Informacidn en la Republica Dominicana". Eme Eme 16 (85): 43-50 Ene-Abr '90. LA REAL AUDIENCIA DE SANTO DOMINGO 45. Documento: "Autorlzado de las ordenanzas que se dieron a los {ueces de apelacidn de las Indias, creacidn de la Audiencia de Santo Domingo". Eme Eme 15 (83): 125-132 May-Ago '89. 75


REPUBLICA DOMINICANA EMIGRACION E INMIGRACION 46. Ugaldel, Antonio y Eric Larson. "Flujo mlgratorlo del Carlbe a los Estados Unldos: El caso de la RepOblica Dominicana". Eme Eme 15 (81): 97-113 Sep-Dic '88. REPUBLICA DOMINICANA HISTORIA ERA DE TRUJILLO, 1930-1961 47. Suter, Jan. "Contlnulsmo, no-reeleccldn y establlldad politica: Consolidacldn y crisis del trujlllismo antes de 1938". Eme Eme 19 (90-91): 43-64 Sep '91-Abr '92. REPUBLICA DOMINICANA HISTORIA FUENTES 48. Documento: "Para que ningunas personas sean osadas de descubrir en el mar oc6ano". Eme Eme 16 (85): 111-112 Ene-Abr '90. 49. Documento: "Testimonio dado en Cartagena de orden de aquel capltAn general y gobernador D. Pedro Zapata sobre el cerco y fortlflcacldn que mando poner en Santo Domingo el Conde de PeAalva". Eme Eme 18 (89): 107-112 May-Ago'91. REPUBLICA DOMINICANA HISTORIA INTERVENCION, 1965 50. Ossers, Cabrera, Manuel A. "Apuntes sobre el trata miento en la literatura dominicana de la invasldn norteamerlcana del 1965". Eme Eme 17 (86-88): 25-32 May 90-Abr'91. REVISTAS DOMINICANAS INDICES 51. Pefia Cruz, Altagracia. "Indice de la Revista EME EME Estudios Dominicanos, de los nQmeros 1 al 79, por materia, autor y tftulo". Eme Eme 14 (80): 1-129 Sep '85-Ago '88. 76


RIO YAQUE DEL NORTE HISTORIA 52. Gonzalez C, Francis. "El Yaque del Norte desembocd du rante muchos ai\os en la Bahfa de Manzanlllo". Eme Eme 15 (84): 81-93 Sep-Dlc '89. SAMANA (REPUBLICA DOMINICANA) HISTORIA 53. Baldrich Beauregard, Efrafn. "Samani en la dlvlsldn politica de la Isla". Eme Eme 19 (90-91): 83-85 Sep '91- Abr '92. SANTIAGO DE LOS CABALLEROS EMIGRACION E INMIGRACION 54. Espinal Hern^dez, Edwin. "Inmigracldn Italiana en San tiago". Eme Eme 15 (83): 77-94 May-Ago '89. 55. "Presencla catalana en Santiago". Eme Eme 17 (86- 88): 9-24 May '90-Abr '91. SANTIAGO DE LOS CABALLEROS HISTORIA 56. Hernandez, Nelly de. "La Villa de Santiago: realidad de una comunidad en el Nuevo Mundo". Eme Eme 20 (92): 57-64 May-Dlc '92. SOCIEDADES PRIMITIVAS ASPECTOS SOCIALES 57. Dobal, Carlos. "La solidaridad rafz de la caballerosldad en las sociedades precolombinas". Eme Eme 17 (86-88): 3-8 May '90-Abr '91. SOLIDARIDAD INTERNACIONAL 58. Yun^n, Rafael Emillo. "Una pedagogia para la solidaridad n


como base de la educacidn global". Eme Eme 18 (89): 51^ May-Ago '90. SUELOS REPUBUCA DOMINICANA 59. Russel, Fernando Arturo y Luis Fournie. "AnAlisis de los cambios de la cobertura del suelo en la zona occidental de la Repdbllca Dominicana". Eme Eme 17 (86-88): 53-62 May '90-Abr '91. TEATRO DOMINICANO 60. Gutierrez, Franklin. "Breve panorAmlca del teatro de Manuel Rueda". Eme Eme 19 (90-91): 65-72 Sep-Abr '92. TEATRO HISTORIA Y CRITICA 61. Domfnguez, Franklin. "Conslderaclones sobre la creacidn teatral". Eme Eme 18 (89): 3-10 May-Ago '91. VALERIO. FERNANDO BIOGRAFIA 62. Dobal, Carlos. "Fernando Valerlo: Semblanza de un hdroe popular". Eme Eme 15 (82): 115-122 Ene-Abr '89. VALORES SOCIALES 63. Dobal, Carlos. "Los conquistadores indianos de Europa". Eme Eme 19 (90-91): 3-9 Sep '91^br '92. VASQUEZ DE AYLLON, LUCAS BIOGRAFIA 64. Dobal, Carlos. "Vida, ambicidn y muerte del conquistador Lucas VAsquez de Aylldn". Eme Eme 15 (83); 107-123 May-Ago '89.


INDICE DE TITULOS A "Acercamiento a la critica sobre Pedro Henriquez Urefta" 19 "AdIds de Anacaona, El", 40 "Algunos aspectos sobre el municipio en la Republica Dominicana". 35 "Algunos datos sobre el origen de los centros urbanos en La Espafiola, Puerto Rico y Cuba". 26 "Algunos de los grandes problemas de la educacidn dominicana". 15 "AnAlisis de los cambios de la cobertura del suelo en la zona occidental de la Republica Dominicana". 59 "Anotaciones del libro de goblerno y correspondencia del Arzobispado de Santo Domingo". 13 "Antecedentes del descubrimiento y de los modelos politicos y econdmicos usados en la conquista y la colonizacidn de la Regidn del Cibao y el Norte". 7 "Apuntes sobre dlsponibllldad de publicaciones e informacidn en la Republica Dominicana". 44 "Apuntes sobre el tratamiento en la literatura dominicana de la invasldn norteamerlcana del 1965". 50 "Armas de fuego usadas en las luchas civiles y por los cuerpos armados dominicanos (siglos XIX y XX)". 2 "Azficar, agroempresas y campesinos en la Republica Dominicana". 24 79


B "Bolero como elemento Integrador en Solo Cenlzas Hallar^s (Bolero), EI". 36 "Breve panor&mlca del teatro de Manuel Rueda". 60 C "Capellanfas castrenses en el proceso hlst6rlco de la Republica Dominicana". 20 "Conquistadores Indianos de Europa, Los". 63 "Conslderaclones sobre la creacl6n teatral". 61 "Contlnulsmo, No-reeleccl6n y establlldad politica: Consolida cldn y crisis del trujlllismo antes de 1938". 47 "Critica y narrativa renovadora". 31 D "Derecho castellano en los primeros aflos de la colonia, El". 10 Documento. "Arancel de los dlezmos y prlmaclas para la Isla EspaAola". 23 Documento. "Autorlzado de las ordenanzas que se dieron a los Jueces de apelaci6n de Las Indias, creacl6n de la Audiencia de Santo Domingo". 45 Documento. "Derechos y deberes del Almirante D. Diego Col6n en las Islas y tierras flrmes descubiertas y por descubrir". 5 Documento. "Para que ningunas personas sean osados de descubrir en el Mar Oc6ano". 48 80


Documento. "Relacl6n del viaje de Col6n". 4 Documento. "Testimonio dado en Cartagena de orden de aquel Capit^n General y gobernador D. Pedro Zapata sobre el cerco". 49 E "Economia rural de la Reptibllca Dominicana: Una nueva vlsl6n de los problemas agrarlos". 12 "Educacidn superior en la Colonia". 16 "Educacidn y desarrollo nacional". 14 "Espacio geogriiflco, su Importancia y uso por los coloniza dores, El". 6 "Estudios sobre el espafiol dominicano: Recuento blbliogr^- fico, Los". 17 "Exilio en Santo Domingo, El". 9 F "Fernando Valerlo: Semblanza de un h^roe popular". 62 "Flujo mlgratorlo del Carlbe a los Estados Unldos: El caso de la RepObllca Dominicana". 46 "Fundacidn de la La Isabela Inlcla la colonizacidn de La Espafiola y America, La". 25 G "Generaciones y tendencias crlticas dominicanas". 8 81


I "Indice de la Revista fA/i? EME Estudios Dominicanos, de los numeros 1 al 79 por materia, autor y titulo". 51 "Inmigracldn italiana en Santiago". 54 M "Max Henriquez Urena como historiador de la literatura cubana". 18 "Medio ambiente y sociedad en el espacio rural domi nicano". 32 "Misidn de la Iglesia en el encuentro de dos mundos: La Vega, primer lugar de la Isla donde se ejercid la jurisdiccidn episcopal, La". 22 "Modernldad po6tica en la Republica Dominicana, La". 28 "Modificaciones que deben ser introducidas en el cddlgo de trabajo dominicano, Las". 11 N "Negros de mentira y blancos de verdad". 37 "Notas sobre poesia de tema negro en Manuel del Cabral'. 42 O "Odisea del ancla de Coldn". 1 82


"Padre Romualdo Minguez Garcia y 25 afios de vida religiosa en Moca (1877-1901), El". 33 "Participacidn del Cibao y el Norte en el proceso de Colonizacidn de la Isla, La". 34 "Pedagogia para la solidaridad como base de la educacidn global, Una". 58 "Pedro Mir, Pedro Pletri y Nicolis Guillen o hay tres paises en el mundo". 43 "Personalidad conflictiva de Fray Bartolomd de las Casas, U". 3 "Poesia sorprendida: 45 anos despuds, La". 41 "Poesia y critica literaria: Discurso de Ingreso a la Academia Dominicana de la Lengua'. 29 "Presencla catalana en Santiago". 55 "Presencla de la Iglesia en la cultura dominicana". 21 "Primeros obispos del Nuevo Mundo, Los". 39 S "Saman^ en la divisidn politica de la Isla". 53 "Simbolismo en el proceso narrative: una autointerpre- tacldn". 27 "Solidaridad, raiz de la caballerosidad en las sociedades precolombinas, La". 57 83


T "Transformacidn social y renovadora de la novela dominicana". 38 V "Vida, ambicidn y muerte del conquistador Lucas VAsquez de Aylldn". 64 "Villa de Santiago: Realidad de una comunidad en el Nuevo Mundo, La". 56 "Visidn y critica de Bruno Rosarlo Candelier en la Creacidn Mitopo6tlca, La". 30 Y "Yaque del Norte desembocd durante muchos anos en la Bahia de Manzanlllo, El". 52 INDICE DE AUrORES A Alba, Orlando 17 B Baldrich, Beauregard, Efrafn 53 Brens, Llllam de 16 Brugal, Rafael 10 84


C Camilo Gonzales, Antonio 13, 20, 33 D Diaz Grulldn, Virgilio 27 Dobal, Carlos 1, 3, 21, 25, 39, 57, 62, 63, 64 Dominguez, Franklin 61 E Espinal Hernandez, Edwin 2, 54, 55 F Fernandez Spencer, Antonio 28 Flores, Juan Antonio 22 Fournler, Luis 59 G Gonzillez C, Francis 52 Gutierrez, Franklin 19, 36, 60 H Henrfquez Gratereaux, Federlco 37


Hernandez, Nelly de 56 HernAndez Rueda, Lupo 11,29 L Lantlgua, Jos6 Rafael 42 Larson, Eric 46 Lebrdn SavlAdn, Mariano 30 M Malagdn Barceld, Javier 9 Mejfa, RadhamSs 14 Midence, Luis 6 Millet, Jos6 18 Mlnlfio, Ricardo 34 N NQfiez, Apolinar 40 O Ossers Cabrera, Manuel A. 43,50 86


p Pei^a Cruz, Altagracia 44,51 P6rez de Zapata, Amarllls 15 Polanco, Blenvenida 41 R Rosarlo, Pedro Juan del 12, 24, 32 Rosarlo Candelier, Bruno 8,38 Russel, Fernando Arturo 59 S Sagawe, Thosten 26,35 Schorgmayer, Helmut 32 Smester de SAnchez, Petruska 7 Suter, Jan 47 U Ugaldel, Antonio 46 V Veloz Maggiolo, Marclo 31 Y Yun^n, Rafael Emillo 58











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