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0379-8526

Spanish


Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra
CAEMM\(

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Santiago de los Caballeros : Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Departamento de Ciencias Jurídicas
Abr. 1985


PUCMMA0139_00001
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra



Vol. 1, no. 8 (p. 197-234)



Caribbean


Derecho


Revista de ciencias jurídicas : segunda época

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CAEMM\(
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PUCMMA0139
00001

Santiago de los Caballeros : Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Departamento de Ciencias Jurídicas


Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra

Book





























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































Revista de ciencias jurídicas
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 Material Information
Title: Revista de ciencias jurídicas
Uniform Title: Revista de ciencias jurídicas (Universidad Católica Madre y Maestra. Departamento de Ciencias Jurídicas)
Physical Description: v. : ; 22 cm.
Language: Spanish
Creator: Universidad Católica Madre y Maestra -- Departamento de Ciencias Jurídicas
Publisher: Universidad Católica Madre y Maestra, Departamento de Ciencias Jurídicas
Place of Publication: Santiago, R.D
Creation Date: April 1985
Publication Date: 1977-
Frequency: three issues yearly[<2002->]
quarterly[ former 1977-]
monthly[ former <, sept. 1984->]
bimonthly[ former <, 1992>-1994]
quarterly[ former 1995-]
monthly
regular
 Subjects
Subjects / Keywords: Law -- Periodicals -- Dominican Republic   ( lcsh )
Genre: law report or digest   ( marcgt )
legal article   ( marcgt )
legislation   ( marcgt )
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )
 Notes
Dates or Sequential Designation: No. 1 (oct./dic. 1977)- ; 2a época, año 1, no. 1 (sept. 1984)- ; 3. época, año 1, no. 1 (nov. 1991)- ; 4. época, no. 1 (sept./dic. 2002)-
General Note: Title from cover.
General Note: Latest issue consulted: 4. época, no. 1 (sept./dic. 2002).
General Note: Has supplements with distinctive titles.
 Record Information
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 10082860
lccn - 85644548
issn - 0379-8526
Classification: lcc - K19 .C54
System ID: CA01600002:00018

Table of Contents
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    Front Matter
        Page 2
    Doctrina: La jurisprudencia y la protección de la mujer, por Rosina de Alvarado
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    Doctrina: Factores de nulidad matrimonial en el nuevo código de derecho canónico. Aproximación al tema, por el Pbro. José Carlos Rodríguez Núñez
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    Doctrina: Los derechos sucesorales del conyugue superviviente, Víctor José Castellanos E.
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        Page 26
    Jurisprudencia: Sentencia del 24 de octubre de 1984, No. 30. Materia: Civil. Liberalidades
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        Page 34
    Jurisprudencia: Ley No.855, que modifica varios artículos y capítulos del Código Civil
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Aiio 1 Abril 1985 No. 8

CONTENIDO


Doctrine"
Ca a Madrey M r - S antia-p













La Jurisprudencia y la Proteccion de la Mujer.
Rosina de Alvarado.

Factores de Nulidad Matrimonial en el Nuevo C6digo de Derecho Ca-
nbnico.
Pbro. Jos6 Carlos Rodriguez Nuiiez

Los Derechos Sucesorales del C6nyuge Superviviente
Victor Jos6 Castellanos.

Jurisprudencia:
Sentencia del 24 de octubre de 1984. Liberalidades.

Jurisprudencia sobre la mujer.

Legislaci6n:
Ley No. 855, que modifica la ru'brica del Capitulo VI del Titulo V
del Libro Primero del C6digo Civil.







SRECIRBDO 1, r, ,-
f'k?*fda C.btaj0 M"D .
"BUoC Madr

DOCTRINE


LA JURISPRUDENCIA Y LA PROTECTION DE LA MUJER

Rosina de Alvarado*

El derecho t ene como una de sus principles fuentes la jurispru-
dencia. Sin embargo, la importancia de esa fuente no es la misma en
todas las rajmas del derecho.

En efecto, en derecho administrative, la obra de lajurispruden-
Scia es ma or y inms important qcue en el derecho privado, ya que es
la Iurisprudencla Ia que ha elaborado las grandes teorias a partir de
las cuale se ha ido construyendo el derecho administrative a trav6s
de 1o,, arios.
En el derecho civil, despu6s de la invenci6n del motor de com-
busti6n internal \. la aparici6n del vehiculo de motor, la aplicaci6n
que han hecho los tribunales de los artIculos 1382 y siguientes del
Codigo Civil, ha permitido la elaboraci6n de una numerosa y variada
jurispnjdencia sobre responsabilidad civil.
. Asfi'ismo. cabe citar los novedosos aspects que el cambio de
sexo, la inseminaci6n artificial, los trasplantes de 6rganos y la infor-
mdlica juridica, han planteado a los jueces y que estos han resuelto
adecuando los textos legales a los nuevos problems. Y es que "La
jurispnidencia debe reflejar la. evoluci6n social que el desarrollo de
los pueblos aporta, incidiendo de manera efectiva en los cambios ace-
lerados v constantes de la vida modern. Evidentemente que los des-
cubrimientos . advances de las ciencias debe influir en la elaboraci6n
del derecho que hacen los jueces en su tarea diaria, pues en muchos
casos las situaciones de las cuales estan apoderados para su conoci-
miento y fall no pudieron ser previstas por el legislator cuando esta-
bleci6 la norma legal, correspondiendo al juez el papel de verdadero
creador del dereclio al adecuar y aplicar a hechos modernos los prin-
cipios iurfdicos. Es decir, que ademas de un profundo conocimiento
'Licenciada en Derecho UCMM, 1970. Doctora en Derecho, Paris, 1975. Profe-
sora del Depariamento de Ciencias Juridicas UCMM.







del derecho, el juez de nuestros dias debe estar atento a renovarse y
al tanto de los cambios sociales que se introduced para traducirlos et
normas jurfdicas". (1)
En ese mismo sentido, el Lic. D. Antonio Guzmdn, seflala: "Eq
que la jurisprudencia no es mas que una de las tantas manifestaciones
ejemplarizadoras de la naturaleza como maestra supreme del general
human. La naturaleza nos ensefla a travs de sus manifestacioneis
diarias lo much que el hombre de hoy debe al hombre de ayer y lo;
much que el hombre de mafiana debera al de hoy por la transmisi6n
repetida de sus experiencias y enseflanzas cimentadas en siglos deo
triunfos y fracasos. Ese sedimento que es nuestra historic, se aplica a
todas nuestras actividades, inclusive la conduct regida por normas y
leyes que tienen tambi6n su pasado, el cual en el aspect jurfdico
constitute lo que lamamos jurisprudencia". (2)
Todo esto result particularmente cierto en lo que se refiere a la
situaci6njurfdica de la mujer.

En efecto, en el C6digo Civil, la mujer fue colocada con designio:
manifiesto en una posici6n de subordinaci6n y sumisi6n al hombre.

"Pero no cabe duda de que, por otra parte, los redactores del
C6digo Civil, en el aspect relative a la mujer casada, asf como en el
de los hijos fueron fuertemente influenciados por Napole6n Bonapar-
te, el mis grande y poderoso antifeminista de su 6poca".
A este respect son famosas las an6cdotas y frases lapidarias que
verti6 durante las discusiones del proyecto de C6digo Civil, entire las
cuales a tftulo de ejemplo citaremos: "La naturaleza ha hecho de
nuestras mujeres nuestras esclavas, porque el marido tiene derecho a
decirle a su mujer: seflora usted no saldra, seflora usted no vera a tal
o cual persona, es decir, seflora usted me pertenece en cuerpo y al-
ma". Asinismo, se cuenta que indignado porque los redactores omi.
tieron insertar en el C6digo el deber de obediencia de la esposa, les
reproch6 esta omisi6n. Es precise, express que la mujer sepa que al
salir de la tutela de su familiar, ella pasa a la tutela del marido. Esta
palabra obediencia es buena para Paris sobre todo, donde las mujeres
se creen en el derecho de hacer lo que ellas quieren".

Obviamente Josefina de Beauharnais era una mujer de caricter.







"Pero pese a la situaci6n de absolute dependencia y sumisi6n en
ue el C6digo Civil coloc6 a la mujer, su evoluci6n no se ha detenido.
jurisprudencia francesa, antes de las conquistas legales que deroga-
n las disposiciones estrictras del C6digo Civil realize una labor in-
erpretativa no solamente con la idea del mandate presumido que
autorizarfa a la mujer a proceder sola a los gastos comunes de la casa,
ino que esta fuN aplicada a muchas otras circunstancias en favor de
la mujer de un poder propio de intervenci6n en la administraci6n de
los asuntos del hogar conyugal, pese al silencio del C6digo Civil. La
jurisprudencia francesa mantuvo la idea de la existencia del mandate
en los casos de alejamiento o abandon de la casa conyugal de parte
'del marido,adn contra la voluntad de 6ste de desconocer todas sus
obligaciones; o en los casos en que el marido no proveia para el man-
tenimiento de la mujer y el hogar". (3)

La jurisprudencia ha dejado atris los postulados del C6digo Ci-
vil, inspirandose mas efectivamente en los usos, la practice y la reali-
dad de los cuales ella esti mis cerca y mas empapada que el legis-
lador.

Y en esa trayectoria, la jurisprudencia, tanto francesa como do-
minicana, se ha anotado tantos muy favorables en la protecci6n de
la mujer. Si ciertamente muchos de los principios desarrollados por
la jurisprudencia han encontrado consagraci6n legal como en el caso
de las leyes 390 y855, no es menos cierto que la labor de la jurispru-
dencia en la evoluci6n de esa protecci6n de la mujer ha seguido de
manera imperturbable salvando discreta pero efectivamente los esco-
Ilos que el derecho y la malicia han puesto contra la mujer.

El C6digo Civil, consagra todas sus preocupaciones a rodear de
solidez y garantfas de estabilidad al matrimonio, por medio de diver-
sos mecanismos de protecci6n, ya que el matrimonio es la expresi6n
de una series de alianzas patrimoniales que debian producer benefi-
cios. En tal virtud, la familiar natural que no comporta esas alianzas,
no esta incluida en el C6digo.

La familiar legftima que era y es conforme a todos los principios
jurfdicos y sociales que se-nos enseflan, la base de la sociedad, debia
ser protegida contra las intromisiones indeseables, pero tambi6n ha-
b(a que establecer los mecanismos juridicos adecu idos para impedir
que el patrimonio de los c6nyuges saliera de la familia, es decir, la
preocupaci6n bisica de los redactores del C6digo Civil se centre en el






patrimonio, su transmisi6n y las medidas de protecci6n del
en cualesquiera manos que se encontrase. En otras palabras, el C
go refleja sus origenes.

En efecto, dicen Henri Rousseau y Julien Bonnecase, en su
culo "L'Education" "Cuando el C6digo Civil fue redactado, los
gisladores s6lo pensaron en la burguesfa. La preocupaci6n de
classes populares no aparece un instant en su obra. No es mds q
excepcionalmente que se inquietan por las families irregulares; pare
que no dudaron nunca que los hijos podfan existir sin familiar y
patrimonio". (4)

Es por ello que se desconoci6 la existencia de unions de hecho
o de concubinato y que de las mismas podfan nacer relaciones tanto:
entire los compafieros como respect de los hijos que pod a resultar,

La concubina pues, estaba desprovista de toda protecci6n, si
embargo, lentamente la jurisprudencia comenz6 una evoluci6n, qu
si bien se inici6 por caminos retorcidos, no es menos cierto que ha
recorrido rutas que el rigor del C6digo hacfa intransitables.

Aun cuando no se reconocfa a la concubina un derecho propio
a la reparaci6n por los dafios morales y materials sufridos por la
muerte de su concubino, algunas sentencias admitieron esta repara-'
ci6n "en consideraci6n a que habfan procreado un hijo. otro estaba?
en estado de gestaci6n y ambos iban a contraer matrimonio". En
otras se seflalaba que habfa derecho a la reparaci6n "basada en un,
perjuicio que tiene su origen director en la infracci6n cuando una vida'
en comtin entire ellos revela la existencia de afectos profundos y dii-
raderos y que el concubino habfa tomado completamente a su cargo
y, criado la hija y el hijo de su concubina." (5) Otras sentencias se re-
fieren a las "condiciones de estabilidad suficientes, de lazos de afec-
tos y de intereses comunes" (6)

Finalmente, esa evoluci6n diseflada por esas sentencias, se com-
plet6 con una famosa sentencia de las Cdmaras Reunidas de la Corte
de Casaci6n Francesa del 27 de enero de 1970, cuya decision estable-
ce que una concubina tiene un derecho propio a demandar la repara-
ci6n por los dafos y perjuicios sufridos por la muerte accidental de
su compaflero, cuando el concubinato que los unfa ofrecfa garantlas
de estabilidad y no presentaba carActer delictuoso", es decir, que se
trate de un concubinato simple.


200







Posteriormente una sentencia de la Cimara Criminal de la Corte
Casaci6n francesa, del 14 dejunio de 1973, reconoce el derecho a
paraci6n a favor de la concubina adulterina (7)

Sefialamos sin embargo, que la jurisprudencia dominicana, no ha
seguido los lineamientos de la francesa y no ha reconocido hasta aho-
ese derecho a la concubina, desconociendo asf una realidad desga-
rrante de la sociedad dominicana.

Nuestra Suprema Corte de Justicia, por otra parte, se ha pro-
nunciado de manera efectiva en la protecci6n de la mujer, en cuanto
'se refiere sobre todo a las liberalidades otorgadas por el compafiero
fallecido en favor de su concubina, y en ese sentido en su senteneia
'de octubre de 1984, confirm una vez mAs una vieja jurisprudencia,
n la cual nuestro mis alto tribunal ha declarado que el hecho de la
.existencia de relaciones de concubinato entire el testador y el benefi-
ciario no vicia la nulidad el testamento.

En el C6digo Civil, y como muestra de la 6poca que le di6 ori-
gen la fortune inmobiliaria fue rodeada de mayores garantias y segu-
Sridades que la mobiliaria. Sin embargo, en nuestros dias, la fortune
mobiliaria ha adquirido un auge y una importancia que no sofaron
los redactores del C6digo.

S Esa situaci6n evidentemente podia dar lugar y de hecho di6 y
Sd lugar a que el marido administrator de la comunidad dispusiera li-
bremente de los valores mobiliarios, frustrando asi los derechos de la
mujer en la comunidad al empobrecer dsta de manera subrepticia.
Nuestra Suprema Corte, en una reciente sentencia del 27 de enero de
1984, ha marcado un alto a una prictica nociva para los derechos de
la mujer. En efecto, al reconocer que la mujer puede trabar oposi-
ci6n en manos de terceros acreedores de su marido, no solo de los va-
lores que.detente en su propio nombre, sino tambi6n de los de las
compaflas en las cuales 6ste es accionista, (8) impedira de manera
efectiva y practica la alegre conversion de los bienes inmuebles de la
comunidad en valores mobiliarios de ficil traspaso y mecanismo ficil
de fraude tolerado y encubierto a los derechos de la mujer.

De igual modo cabe citarse de manera particular una sentencia
dictada por nuestra Suprema Corte de Justicia (9), en la cual sent el
principio de que "el hecho de que una mujer divorciada no acepte la
comunidad durante el plazo prescrito por el articulo 1463 del C6digo
Civil no significa que renuncie a ella", sentencia que en opinion del





Profesor Luis Bircann, debe considerarse una sentencia de princip
protege de una manera efectiva los derechos de la mujer en la co
nidad, al considerar que al trabar las medidas conservatorias tales
mo la hipoteca legal de la mujer casada, la mujer ha manifestado
manera irrebatible su voluntad de aceptar la comunidad existente
tre ella y su esposo, lo que hace innecesario que ella reitere su vol
tad de aceptar la misma.

Esta sentencia es de gran importancia para la protecci6n de
mujer, sobre todo si tenemos en cuenta que la gran mayorfa de
mujeres de 6ste pais desconocen los medios adecuados para protege
sus intereses.

De la evoluci6n que hemos retrazado en estas cuartillas, se ad&
vierte en la jurisprudencia una voluntad innegable de protecci6n a l
mujer, supliendo los vacios e incongruencias de la legislaci6n, demoe
trando al mismo tiempo la "contribuci6n de la jurisprudencia a Io
problems de la civilizaci6n de nuestro tiempo". (10)



NOTAS

(1) ALVARADO, Rosina de; "Nueuo Rumbo jurisprudencial" Listin Diario"
29 de noviembre 1982.

(2) GUZMAN, Antonio D. La Jurisprudencia, su function y su studio. Con,
ferencias. Asocciacn de Abogados de Santiago, Inc. 13 de junio de 1983.

(3) ALVARADO, Rosina de y TAVARES Margarita, "Los derechos de la Mu-
jer en el C6digo" inedito, preparado para el libro del centenario de los C6.
- digos.

(4) ALVARADO Rosina y TAVARES Margarita, "Mujer e Igualdad Juridica
por el desarrollo urban rural 14 septiembre 1984.

(5) Citados por Odile DHAVERANAS en su libro "Droit des femmes Pouvoil
des hommes".

(6) PELLERANO GOMEZ, Juan Ml. "Notas sobre la acci6n de la concubine
en reparacidn del daflo sufrido por el accident mortal de su concubino'
Studios Juridicos Capeldom Tomo HI Vol. H.

(7) JORGE BLANCO, Salvador, "El concubinato y el derecho" Listin Diaric
26 de junio de 1971.


202






D. 1973. 585.

Suprema Corte de Justicia, sentencia 27 de enero de 1984.

SB. J. 727 p. 2011 junio de 1971.

1) PELLERANO GOMEZ, Juan MI., bis in idem p. 212.


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Centro de Investigaci6n par la acci6n femenina (Cipaf) YO TAMBIEN SO,
AMERICA.

Peguero Valentina. "LA MWER EN LA HISTORIA DOMINICANA"' Er
Eme. Vol. XNo. 58.









DOCTRINE

FACTOR ES DE NULIDAD MATRIMONIAL
EN EL NUEVO CODIGO DE DERECHO CANONICO
SAPROXIMACION AL TEMA
Pbro. Jose Carlos Rodriguez Nf fez*

Con la entrada en vigor en noviembre de 1983 del nuevo C6digo
Derecho Can6nico, entra en la legislaci6n eclesiastica una nueva fi-
sffa. La filosofia de la existencia que se distingue netamente del
stencialismo individialista y que ve al hombre como libertad corn-
metida, como existencia obligada a coordinarse con los demis.
nde mejor se ve reflejada esta filosoffa es sin duda en el Matrimo-
omateria de por si la que mis se presta a una concepci6n persona-
sta de la existencia. (1) Estos principios tienen su mis perfect vi-
ncia y aplicaci6n en el Derecho Matrimonial Can6nico, pues es pre-
isamente el matrimonio la realidad de la m4s perfect y connatural
iteridad, ya que en il se dan la uni6n mis fntima y perfect entire
dos series personales.
Teniendo esto como tel6n de fondo, viene, pues,.una legislaci6n
bositiva acomodada a esta realidad humana, como parcial objetiva-
xi6n de la misma y como instrument de juridicidad constitutiva.
. Cierto que corrientes de pensamientos actuales dan como resul-
tado una contestaci6n a la "institucionalidad" del matrimonio y son
varios los factors sociales que afectan de muy diverse indole a la ins-
iItuci6n matrimonial. Contestaci6n a la que no es ajena la misma
glesia, y que ya en la dacada de los setenta exigia la atenci6n de los
oanonistas que pedfan "Una eclesiologla de la institucionalidad de la
glesia. (2)
Creemos colaborar con la familiar y con el matrimonio en estos
recisos moments, clarificando la postura de la actual ciencia jurfdi-
6canica.
Juez del Tribunal Eclesiastico de Primera Instancia de la Di6cesis de Santiago.
Profesor del Departamento de Ciencias Juridicas de la UCMM.
205







ADVERTENCIAS PRELIMINALES

Previo a este studio habrfa que justificar una series de presi
ciones de las que parto y que no puedo demostrar, para de este me
proceder con buena l6gica.

Doy por sentada la presunci6n de que la Iglesia tiene jurist
ci6n para juzgar, legislar y actuar en un institute que es de Derec
Natural, como lo es el matrimonio.

Doy por supuesto el principio can6nico de la "inseparabilid
centre contrato y sacramento en la legislaci6n can6nica (C. 1055, 2,
maxime cuando dicha cuesti6n fue suficientemente debatida a lo 1
go de la historic del derecho por te6logos y canonistas desde la teo-
hilem6rfica de los sacramentos y con ocasi6n de las pretensiones
galistas de los siglos XVIII y XIX.

No hay que justificar la existencia de un Derecho Procesal Can
nico y ver que es un verdadero "derecho objetivo" y que es "can6o-
co"; sin entrar en la clasica poldmica de la posibilidad o no de J
concept unitario de "Derecho Objetivo" ni tomar partido en este o
tudio por la teorfa "normativfstica" del derecho contra la teorfa"inr
titucionalista". Habrfa que estudiar a fondo el alcance juridico d:
Art. XV del Concordato entire la Santa Sede y el Gobierno de la RI
pdblica Dominicana segin el cual: "Queda entendido que por el pr
pio hecho de celebrar matrimonio cat6ico, los c6nyuges renuncian
la facultad civil de pedir el divorcio y por lo mismo no podrd ser apl
cad6 por los tribunales civiles a los matrimonios can6nicos" (Cfir
Art. XV, 2 ), asf como el alcance del Art. XVI del Concordato y
praxis jurfdica nacida del mismo, mAxime cuando la Suprema Cort1
de Justicia se manifest en su dia aduciendo "Exceso de poder del
Juez a quo" contra una Sentencia dictada por el Supremo Tribunal
de la Signatura Apost6lica; se adujo en aquel entonces que el inciso 1:
y 4 del Art. 3ro de la Ley niimero 3931 y el Art. XVI del Concorda-
to se encuentran en colisi6n con la Constituci6n en sus Arts. 2, 45 y.
62.(3)

Desde este moment se produce una situaci6n an6mala y la dis-'
cusi6n lejos de estar resuelta continue en pie. Baste decir como bo-
t6n de muestra lo que en su d(a fue contestaci6n a un cuestionaric
del entonces Secretario de Estado de Justicia y publicado mas tarde
como artfculo por el Dr. Ambrbsio Alvarez Aybar ,Debe el Congre-
so dictar una Ley que abrogue elConcordato?-(4)

206
1 . :Ii







Para centraros de lleno en el studio de las causales de nulidad
6nica, damos estos presupuestos como vdlidos.

Asi cuando el Tribunal Eclesidastico Colegiado de Primera Ins-
cia a tenor del c. 1425 del C6digo Can6nico se apodera, con com-
encia, de un process en el que se ventila una real o supuesta nuli-
matrimonial, dicha nulidad puede inicamente establecerse por
ade estas tres grandes causales:

1. Por la existencia de un impedimento dirimente no dispensa-
do, CC. 1083-1094.

2. Por haber existido un fall en la forma can6nica de la celebra-
ci6n, CC. 1108-1123.

3. Por haber existido un vicio en el consentimiento matrimonial,
CC. 1095-1103.

De estos tres grandes capitulos de nulidad vamos a fijarnos en el
terceros, dejando de lado los dos primeros por ser menos frecuentes.

VALOR JURIDICO DEL CONSENTIMIENTO EN EL MATRIMO-

Es com6nmente admitido por todos los comentaristas del dere-
Fho romano el que el matrimonio se realizaba por el simple acuerdo
te las voluntades de los esposos, sin que mediara ninguna solemni-
gad legal. De la misma forma el finico element constitutivo, o causa
Oficiente del matrimonio, fue siempre la "Affectio maritalis" mani-
festada mediante el "consensus"; asi los axiomas clAsicos: "Nuptias
,enim non concubitus sed consensus factt, "Non enim coitus matri-
inonium facit sed maritales affectio", "Sponsalia sicut nuptiae con-
kensum contrahentium fiunt". (5)

Dicha teoria consensual fue comtin a todos los canonistas hasta
a Edad Media. En ese moment la legislaci6n germana divide la he-
ncia romana, entrando en el derecho la teoria de que si bien el con-
gentimiento era un element necesario, no era el unico ni tampoco eI
lo suficiente jurfdicamente para producer el matrimonio. Ya en
leno Siglo XII el Decreto de Graciano y las Sentencias de Pedro
mbardo ejercian una notable inlfuencia para el desarrollo de dicha
esti6n, y asi Pedro Lombardo defiende acrrimal.iente la doctrine
o nsensual "Consensus cohabitationis, vel carnalis copulae non facit
niugium, sed consensus coniugalis societatis" (Dst. 28 c. 4; 27, cc.
-4). (6)
S207






Graciano sigue la Escuela de Paris y uniendo la teoria de la
pula y la" del consentimiento ve en ambas la causa eficiente del ma
monio cuando afirma que: "Unde inter sponsum et aponsam co
gium est, sed iniciatum; inter copulatos est coniugium ratum",
naciendo asf la famosa distinci6n de matrimonio rato y rato y con
mado, matrimonio "in fieri" y matrimonio "in facto esse".

Mas tarde Tomds de Aquino distinguird entire la causa del ima
monio que es el pacto conyugal, su esencia que es constituida po
vfnculo y sus fines que son la procreaci6n y educaci6n de la pro.

EL CONSENTIMIENTO EN EL ACTUAL ORDENAMIENTOJU
DICO-CANONICO

El legislator can6nico, en el C6digo actual y siguiendo las pa
tas del anterior C6digo Pio-Benedictino no da definici6n alguna d
matrimonio, sino que en el C. 1055 se limita a los efectos que el
trimonio en sf produce, obviando entrar en la discusi6n de las teor
que sucintamente hemos expuesto.

Pero en contrast el C. 1057 dice que "El matrimonio lo prod
ce el consentimiento de las parties -Matrimonium facit partium co
sensus- legftimamente manifestado entire personas jurfdicamente
biles, consentimiento que ningtin poder human puede suplir"

Result tevidonte, pues, que en la mente del legislator, el e
mento creador del matrimonio, qui facit, es el consentimiento: de
ir acompafiado, ademas, de la capacidad legal de las parties, inter per
sonas lure habiles, y debe usarse una forma determinada en su mani'
festaci6n, legitime manifestatus. Asi pues, el consentimiento tien%
valor constitutivo del matrimonio, en cuanto a que es el actojuridi
co creador de 6ste, y es absolutamente necesario para su existencia,
Esta cualidad necesaria del consentimiento matrimonial proviene de
que el matrimonio in fieri, causa a su vez del matrimonio in fact
esse, tiene un caricter contractual y su realizaci6n consiste en la coni
cordia de las voluntades de los contrayentes. Su definici6n nos vienq
dada por el C. 1057, 2do. "Consensus matrimonialis est actus volun4
tatis quo vir et mulier foedere irrevocabili sese nutuo tradunt et
accipiunt ad constituendum matrimonium" (8) allf se nos describe.
tambidn su objeto. Es. por tanto. un actor human procedente de la
voluntad, especificado y determinado por el objeto sobre el que versa
Es decir: dicho acto de voluntad no serd consentimiento matrimonial
si no tiende a la producci6n de matrimonio en lo que de la voluntad
depend. Mds ain. dicho consentimiento tiene que ser un acto indi-


208






ual y no una series de actos consecutivos de los que no se sabe cuil
ellos, o entire ellos, es el que produce jurfdicamente el matrimo-
o; esta circunstancia viene exigida por la necesidadjuridica de tener
rteza del moment exacto en que comienza a existir el matrimonio
mo cualquier otro negocio jurfdico. El objeto de dicho consenti-
iento -objeto esencial- viene determinado por el C. 1081, 2do. del
6digo Pio-Benedictino (1917) "Actus voluntatis quo utraque pars
dit et acceptat ius in corpus, perpetuum et exclusivum, in ordine
actos per se aptos ad prolis generationem". (9)1 Dicho objeto fue
adurado por el Vaticano II, (G. S. 48) y mas tarde expuesto por los
anonistas como "Comunidad de vida y amor". (10)

VICIOUS DEL CONSENTIMIENTO QUE ANULAN EL MATRIMO-
NIO

Siendo tal la importancia del consentimiento, todo aquello que
o afecte o que lo obstaculice, redunda en el matrimonio, haci6ndolo
nulo. Puede estar obstaculizado por diversos defects que afectan las
facultades intelectivas y volitivas que intervienen en el process psico-
l6gico del actor human, que viene marcado por estas tres operacio-
nes: conocer, querer, obrar.

Son estos los vicios de que trata el C6digo en los cdnones antes
citados. Repetimos que se distinguen de los impedimentos, pues 6s-
tos presuponen la capacidad legal, o legitimaci6n, para contraer y los
que en ellos estAn inmersos son jurfdicamente inhabiles no para ex-
presar el consentimiento sino para ejercitar el 'ius connubili'; los que
padecen algiin vicio o defecto de consentimiento, son incapaces de
emitir un consentimiento naturalmente vIlido.

Debido a la importancia que revisten hoy dfa la inmensa gama
de enfermedades psiquicas y su repercusi6n en el consentimiento
matrimonial las dejamos de lado, notando que la amplisima biblio-
graffa de los canonistas bien mereceria un studio aparte. Psicosis
Sorganicas, psicosis alcoh6licas o de drogas, psicosis orgdnicas transi-
torias, esquizofrenia, psicosis afectivas, estados paranoicos, neurosis,
histeinas y trastornos de la personalidad, homosexualidad y travestis-
Imo. bestialidad, transexualidad, oligofrenia, etc., ofrecen grandes re-
.tos al canonista y a los tribuanles eclesidsticos.

S Con gran acirto el legislator agrupa todos en el paragrafo 2do.
2del canon 1095: 'Quienes tienen un grave defecto de discreci6n de
juicio acerca de los derechos y deberes esenciales del matrimonio que
mutuamente se han de dar y aceptar" todos ellos son incapaces de
contraer matrimonio.






Vemos aquf el primer gran capftulo de nulidad:


-quienes carecen de uso de raz6n.

-quienes tienen un grave defecto de discreci6n de juicio.

-quienes por causes de naturaleza psiquica no pueden asumir
obligaciones esenciales del matrimonio. (C. 1095)

Otro gran capitulo viene dado por el element o presupue
cognoscitivo (C. 1096), pues no pueden ignorar los contrayentes q
el matrimonio: "Es un consorcio permanent entire un varon y
mujer ordenado a la procreaci6n de la prole, mediante una cierta co
peraci6n sexual".

A continuaci6n desglosa el legislator otros tres grades capft
los de nulidad.

- El error (C. 1097)

- El Dolo (C. 1098)

- La Condici6n de future (C. 1102).

El error acerca de la persona hace nulo el matrimonio (C. 1097):
el error lamado por los canonistas "error redundans" sobre una cua.
lidad de la persona, aunque dicha cualidad sea causa del contrato, di
rime el matrimonio si dicha cualidad se pretend direct y principal
mente (C. 1097, 2do.).

Otro gran Capftulo de nulidad lo constitye el dolo (C. 1098) re
mitimos al lector al extraordinario trabajo del P. Jose F. Castaflo, 0
P. "I1 dolus" vizio del consenso matrimoniales. Comentario al Can
399 dello schema" en Apollinaris, No, 55, 1982, T. II. Roma. 1982

Finalmente el matrimonio contraido bajo condici6n de future
es nulo, (C. 1102); si es contrafdo bajo condici6n de pasado o de pre
sente es vilido o no segin se verifique aquello de que es objeto 1
condici6n, (C. 1102, 2do).

Hay una tiltima causa de nulidad, que es el caso del miedo gravl
y/o violencia (C. 1103).


210







Establece el legislator la invalidez del consentimiento prestado
or violencia.

Conviene distinguir claramente la violencia del miedo: asf, la
*violencia es una coacci6n realmente material sobre los organos de ex-
presi6n internal (vis compulsive, vis corpori illata) del sujeto, para ob-
tener asi el signo exterior afirmativo, mientras que el miedo es ,una
consternaci6n del inimo del sujeto causada por la presi6n psicol6gica
o coacci6n moral para librarse de las cuales el sujeto se ve obligado a
contraer ma rimonio (vis impulsiva, vis animo illata)..

En consecuencia, mientras la violencia opera sobre la presi6n ex-
terna del consentimiento, la coacci6n moral y sus efectos, el miedo
actlia sobre el interior psicol6gico de la persona del contrayente y vi-
.'ia la genesis del consentimiento.

Asi eslas seis causales determinan la nulidad de un matrimonio
can6nico:

I. Grave defecto de discreci6n de juicio.

2. No poder asumir las obligaciones matrimoniales por causes de
naturaleza psfquica.

3. El error

4. El dolo

5. La condici6n de future.

6. La violencia y el miedo.

Somos conscientes de lo limitado de este trabajo, limitaci6n im-
puesta por la misma amplitud del titulo, ya que cada una de las cau-
sales merece un trabajo aparte. Si hemos emprendido la tarea de es-
bozarlas simplemente es como una contribuci6n humilde a nuestros
estudiantes de Derecho Can6nico de la Universidad Cat6lica, a quie-
nes dedico mis mejores esfuerzos. No lo ofrezco a los estudiosos del
mismo, pues es un simple acercamiento al tema. Quisiera al mismo
tiempo que fuera una contribuci6n a la justicia en la Iglesia, sobre
todo hacienda que cada uno conozca mejor sus derechos, pues como
seflalaba recientemente Juan Pablo II: "Esta tarea judicial, vital para
la Iglesia, contribute a que los fieles, con pleno reconocimiento del







orden moral y en el respeto a la genuina libertad, puedan constituirse
en testimonios de aquel misterio de amor que el Sefior ha revelado al
mundo con su muerte y resurrecci6n" (Juan Pablo II, "Allocutio ad
Sacrae Romanae Rotae Tribunalis Praelatds, Auditores, Officialis et
Advocates coram amisos" 26 de febrero 1983, (AAS 75 (1983),559).

NOTAS


(1)' La realidad de la persona es el fundamento esencial de una vdlida filosofia
del derecho, porque el derecho, la experiencia juridica, la vida juridica, s6-
lo pueden ser vdlida y realmente formulados, a travys de una concepcidn
personalista.

(2) V. JIMENEZ URRESTI, en Revista Espanola de Derecho Canbnico, No.
35 (1979), Pdg. 5y ss.

(3) Cf. Ley No. 3931 del 20 de septiembre de 1954. G. 0. 7749, y senlencia
del 20 de enero de 1961 de la Suprema Corte de Justicia. B. J. No. 606,
Pdg. 51.

(4) Estudios Juridicos, T. I, Vol H. Santo Domingo, 1974, o el studio del
Dr. Hip6lito Herrera Billini: "Constituci6n y Concordato". EstudiosJu-
rfdicos. T. II, Vol. I. Santo Domingo, 1973.

(5) "El matrimonio no lo hace la cohabitaci6n sino el consentimiento". "El
matrimonio no lo hace el coito sino el amor matrimonial". "Los esponsa-
les, como las nupcias, produce el consentimiento de los contrayentes".
(Traducciones libres).

(6) "El consentimiento de la cohabitaci6n o de la c6pula carnal, no hace el
matrimonio, sino el consentimiento de la sociedad conyugal".

(7) "Por consiguiente, entire el esposo y la esposa ya existed matrimonio, pero
solo iniciado. Entre los que conviven hay ya matrimonio rato.

(8) "El consentimiento matrimonial es el acto de la voluntadpor el cual el va-
r6n y la.mujer se entregan mutuamente con una alianza irrevocable para
constitutir el matrimonio".

(9) "El acto de la voluntad por el cual cada una de las parties entrega y acepta
el derecho perpetuo y exclusive al cuerpo, en orden a los actos adecuados,
por su naturaleza, para la generaci6n de la prole ".

(10) Cf. Urban Navarrete, "Struetura luridica matrimonii secundum Conci-
lium Vaticanum II; Momentum iurridicum amoris coniugalis". Roma,
1963.


212








BlBLIOGRAFIA ELEMENTAL


AA' V'. "CURSO DE DERECHO MATRIMONIAL PARA PROFESIONALES
DEL FORO" U.P. Salamanca, 1984.

Federico Aznar Gil. "EL NUEVO DERECHO MATRIMONIAL CANONICO"
U. P. Salamanca, 1983.

J. J. Garcia Failde. "NUEVO DERECHO PROCESAL CANONICO" U. P. Sa-
lamanca, 1984.

' J. M. Gonzdlez Valle "DERECHO MATRIMONIAL CANONICO SEGUN EL
S CODIGO DE 1983". Pamplona, 1983.

:Alberto De la Hera. INTRODUCTIONN A LA CIENCIA DEL DERECHO CA-
NONICO". Tecnos, Madrid, 1973.

VV.AA. "EL DERECHO CANONICO" Eunsa, Pamplona, 1975.

A. Berarder Cant6n. "CURSO DE DERECHO MATRIMONIAL CANONICO".
Ed. Tecnos, Madrid, 1980.

W.AA. "ANNALI DI DOCTRINE E GIU'ISPRUDENZA CANONICA ' To-
mo II. Citta del Vaticano, 1972.














































214









DOCTRINE

LOS DERECHOS SUCESORALES
DEL CONYUGE SUPERVIVIENTE
Vfctor Jose Castellanos E.*

El Art. 731 del C6digo Civil establece un orden de precedencia
en relaci6n a las personas con capacidad de suceder al "de cujus".'
Conform a este artfculo, existen: a) Los hijos y los descendientes; b)
:'Los ascendientes; y c) Los colaterales. El orden pues, establece una
continuaci6n y al mismo tiempo, cada orden, excluye al anterior.
Es precise sefialar que, no obstante las prescripciones del art.
731, del Codigo Civil, tambidn los artfculos 745 y 755 del mismoc6-
digo establecen otras variantes en cuanto se refiere al regimen suceso-
rio.
Con relaci6n a los derechos del c6nyuge superviviente, se ocupa
Sel art. 767 del C6digo Civil, que prescribe: "Si el difunto no deja pa-
Srientes en grado habil de suceder, ni hijos naturales, los bienes consti-
tuidos de su sucesi6n pertenecen al c6nyuge que sobreviva" (1). Es
decir, que en virtud de este texto legal, el legislator nuestro ha esta-
Sblecido un derecho sucesoral exclusive para el c6nyuge superviviente.
Pero qud aplicaci6n practice tiene este articulo 767 cuando existen
otros art fculos como el ya citado 755? Veamos: la parte primera del
art. 755 prescribe que "Los parientes que se encuentren fuera de los
Ifmites del duodecimo grado no tienen derecho a la sucesi6n" (2) De
donde se colige que, el c6nyuge superviviente no sucede pero, conti-
nda expresando el citado art. 755 "a falta de parientes de grado ha-
bil para suceder en una linea, suceden en 61 todos los parientes de la
otra". (3)

En definitive de la redacci6n de este articulo 755, el c6nyuge
. superviviente en cuanto se refiere a los derechos sucesorales de su
c6nyuge pre-muerto se reduce considerablemente.

'Profesor Asociado. Departamento de Ciencias Juridicas UCMM.


215







En Francia, hasta el afto 1891, tambidn existla un derecho su
soral para el c6nyuge superviviente muy restringido. Solamente se t
nfa en ese entonces, un derecho sucesoral usufructuario.

Surgen tambi6n en Francia, la Ley del 3 de abril de 1917. qu
derog6 la iltima parte del art. 767 frances, en el sentido de que
usufructo del c6nyuge superviviente terminaba en caso de contrae
nuevas nupcias, siempre que existieran descendientes del fallecido. A
inismo tiempo esta ley flexibiliz6 el art. 755, reduciendo al sexlo gra
do los derechos sucesorales de los colaterales.

Hubo otras reforms en Francia en los afios 1925 y 1930, que-
dando el c6nyuge superviviente en posiciones distintas: En una co-
mo coheredero, s6lo en cuanto se refiere al usufruto; en otras como
coheredero tambi6n, pero, con plena propiedad, cuando no haya he-i
rederos habiles en una linea; y como herederos finicos, cuando no-
hubiesen herederos sucesorales en ambas ifneas. (4)

Estas reforms no han sido acogidas por el legislator dominica-1
no.

Queremos tambi6n agregar que, el c6nyuge superviviente en
Francia, en virtud de la Ley del 26 de marzo de 1957, excluye de laa
sucesi6n a los colaterales ordinarios modificAndose por esto el corres-
pondiente art. 767 francs que reza asi: "Cuando el difunto no deje
ni parientes en grado sucesible ni hijos naturales, o si no deja mas que
colaterales distintos de los hermanos o hermanas o descendientes de
dstos, los bienes de su sucesi6n pertenecen en pleno dominio al c6n-
yuge no divorciado que le sobrevive y contra el cual no exista senten-
cia de separaci6n de cuerpos basada en autoridad de cosa juzgada".
Tampoco esta innovaci6n ha sido tenida en cuenta por el legisla-
dor nuestro.

Volviendo al anilisis de los articulos de nuestro Codigo Civil,
que se refieren a los derechos del c6nyuge superviviente, ademas de
los artfculos ya citados, hay que tener en cuenta tambi6n los art icu-
los 769, 770, 771 y 772 del mismo c6digo Civil, porque de la redac-
ci6n de cada uno de 6stos se deducen restricciones enormes a la capa-
cidad sucesoria del c6nyuge que supervive. Vedmos, en primer Itrmi-
no el art. 769,: "El c6nyuge superviviente y la administration de los
bienes del Estado que pretendan tener derecho a la sucesi6n, deben
hacer poner los sellos y formalizar los inventarios, en las formas pres-
critas para la aceptaci6n de las sucesiones a beneficios de inventa-


216









asegurada en riuestro derecho la sucesi6n de los bienes de su cdnyuge,
sino de una manera remota, por no decir inexistente.

Ahora bien, es necesario distinguir que, el c6nyuge superviviente
le ssobrevive, la partici6n del active comuin habidos en el matrimo-
nio, siempre y cuando el regimen matrimonial adoptado asf lo pre-
vea.

Sefialamos ademAs que, el c6nyuge superviviente que se le haya
entregado la posesi6n de los bienes del difunto, se encuentra en la
misma situaci6n de un heredero que cuenta en su haber con la pose-
si6n hereditaria de pleno derecho.

Es decir que, aunque "la saisine" o el poder de ejercer lodos los
derechos y acciones del difunto se le niega al c6nyuge superviviente
el envio en posesi6n amortigua la drasticidad de la Ley.

En Francia, en el afio 1958, mediante la Ordenanza del 23 de
Diciembre, el legislator frances le reconoce al c6nyuge superviviente
la "saisine", colocindolo entire los herederos regulars; ya consistan
sus derechos sucesorios en pleno dominion o solo en el susufructo.

En definitive, en nuestra legislaci6n, el c6nyuge superviviente
no posee "la saisine" y tiene por tanto que recurrir al "Envyo de la
posesi6n" por ante los tribunales, estableci6ndose de esta forma una
diferencia significativa entire los sucesores irregulares y los sucesores
legftimos.






(1) C6digo Civil de la R. D. preparado por Terrero Pefia, Plinio, Santo Domin-
go, Publicaciones Amdrica, S. A.; 1976 pdg. 131.

(2) Ibid.

(3) Ibid.
(4) MAYRAND, Albert. Traite Eldmentaire de Droit Civil. Les Successions
Ob-Intestat. Les Presses de L'Universite de Montreal. 1971, pag. 118.

(5) C6digo Civil. Ob, Cit pdg 131.


218








(6) VERGES, Enmanuel el Ripert, Georges, Enciclopedia, Dalloz, Droit Civil
V. sucesiones, Paris, jurisprudence General Dalloz, 1955 pag 115.
PEREZ MENDEZ, Artagnan. Resumen sobre sucesiones y Liberalidades.
Moca. Publicaciones de la Asociaci6n de Abogados de la Provincia Espai-
Ilal, 1979 pag. 20.







BIBLIOGRAFIA


Terrero Pefia P. CODIGO CIVIL DOMINICANO

Mazeaud el Mazeaud. LECCIONES DE DERECHO CIVIL" Traducci6n de Al-
cald Zanora Buenos Aires 1960.

Bandry Lacantinerie. 'TRAITE THEORIQUE ET PRACTIQUE DE DROIT CI-
VIL FRANCAIS. 3eme ed. 1906.

Mayrand. Albert. TRAITE ELEMENTAIRE DE DROIT CIVIL. LES SUCCE-
SSIONS AB- YNTESTAT. Les presses de L' Universitd de Montreal 1971.

Verg4, Enmanuel er Ripert, George. ENCICLOPEDIE DALLOZ, DROIT CIVIL
V, SUCESIONES; Paris.

Perez Mendez, Artagnan. RESUME SOBRE SUCESIONES Y LIBERALIDA-
DES. Moca. Publicaci6n de la Asociaci6n de Abogados de la Provincia
Espaillat 1979.

REPERTOIRE DE DROIT CIVIL DALLOZ, Public Sous la direction de Pierre
Raynaud. Parts, 1975, misee au jour 1979).

Marty el Raynaud. 'TRAITEDEDROIT CIVIL" Paris, Sirey 1962.

Carbonier. Jean. DROIT CIVIL 9 eme ed. 1976.


219

















































220








JURISPRUDENCIA

SENTENCIA DEL 24 DE OCTUBRE DE 1984. No.30
MATERIAL: CIVIL. LIBERALIDADES

La Suprema Corte de Justicia despues de haber deliberado, y vistos los tex-
tos legales invocados por el recurrente, y los articulos 1 y 65 de la ley Sobre Pro-
ceimiento de Casacion;
Considerando, que en la sentencia impugnada y en los documents a que
ella se refiere consta los sipuiente: a) que con motive de una demand civil en
nulidad de testamento autentico, nuldad de acto de notoriedad y en secuestro
de terrenos, incoada por Josi del Carmen Le6n Rodriguez contra Juana Ramona
Hernindez Mejia, el juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de El Sey-
bo, dict6 el 30 de octubre de 1981, en sus atribuciones civiles, una sentencia con
el siguiente dispositivo: 'Falla: Primero: Rechazar, como al efecto rechaza en to-
das sus parties, las conclusions principals y subsidiaries, formuladas por el Dr.
Manuel de Jesus Morales Hidalgo, a nombre y representaci6n del seforJos6 del
Carmen de Le6n Rodriguez, por improcedentes y mal fundadas, asi como por
carecer de calidad legal; Segundo: Acoge, como al efecto acoge, en todas sus par-
tes, las conclusions formuladas por el Dr. Bar6n del Guidice y Marchena, a nom-
bre y representaci6n de la sefiora Juana Ramona Hernindez, por serjustas y re-
posar en prueba legal, y en consecuencia: a) declarar bueno y vilido en la forma
y fordo, el testament autintico instrument por el Notario-P6blico de los del
Ndmero del municipio de El Seibo, Dr. Manuel A. Nolasco G., de fecha veinti-
ocho (28) del mes de febrero del afto mil novecientos setentiseis (1976), pot ha-
ber sido realizado de acuerdo con la ley; b) declarar bueno y vilido en la fornma
y el fondo, el acto de notoriedad instrumentado por el Juzgado de Paz del muni-
cipio de Hato Mayor, en fecha dos (2) del mes de enero del afio mil novecientos
ochentiuno (1981), por descansar en la ley; Tercero: Condenar, como al efecto
condena, al senior Jose del Carmen de Le6n Rodriguez, al pago de las costas del
present procedimiento, en favor y provecho del Dr. Bar6n del Guidice y Mar-
chena, quien afirma haberlas avanzado en su mayor parte"; b) que sobre el recur-
so interpuesto intervino la sentencia ahora impugnada en casaci6n, cuyo disposi-
tivo es el siguiente: "FALLA: PRIMERO: Admite como regular y vilido, en
cuanto a la forma, el recurso de apelaci6n interpuesto por el intimate Jose del
Carmen de Le6n Rodriguez contra sentencia dictada, en fecha 30 de octubre de
1981, por la Camara Civil, Comercial y de Trabajo del Juzgado de Primera Ins-
tancia del Distrito Judicial del Seybo cuyo dispositivo se copia integramente al
comienzo de la present decision por haberse realizado dentro de los plazos y en
cumplimiento de los preceptos legales; SEGUNDO: En cuanto al fondo rechaza
por improcedentes e infundadas las conclusions principles y subsidiaries del in-
timante Jose del Carmen de Le6n Rodriguez, y en consecuencia, acogiendo las




IJ

conclusions de la intimada Juana Ramona Herniqdez Mejia confirm en todas
sus parties la sentencia objeto del present recurso de alzada, por los motivos en
ella expresados, y por los motives que sirvieron de fundamento a la present de-
cisi6n, ordenando se di cumplimiento a la misma segun su forma y tenor; TER-
CERO: Condena al intimate Jose del Carmen de Le6n Rodriguez, que sucum
be, al pago de las costas de la alzada ordenando su distracci6n en provecho del
Dr. Bar6n del Guidice Marchena, quien afirma haberlas avanzado en su mayor
parte";

Considerando,que en el desarrollo de su primer medio de casaci6n lo que en
definitive alega el recurrente es que el testamento autintico otorgado por Pablo
Rodrfguez a favor de la recurrida ante el Notario Publico Dr. Manuel A. Nolasco
G., en fecha 28 de febrero de 1976, esti viciado de nulidad por las siguientes
razones: a) porque tiene una causa inmoral e flicita, ya que existian relaciones
de concubinato pdblico y notorio entire el testador y la legataria universal, en el
moment de su redacci6n y a a muerte del testador; b)porque dos de los cuatros
testigos presents en la instrumentaci6n del document, estaban imposibilitados
a servir como tales, puesto que uno de ellos es el secretario del Notario actuante
y otro un alguacil que en esa calidad presta servicios al referido Notario en su
condici6n de abogado; y c) porque el recurrente es heredero reservatario del tes-
tador y, por tanto, 6ste no podia por medio de un legado disponer de la totali-
dad de su patrimonio; que al no reconocerlo asf la Corte a-qua incurri6 en los
vicios y violaciones que se senalan; pero,

Considerando, en cuanto a la letra a), que en material de liberalidades la
causa consiste en la intenci6n liberal del disponente; que cuando esa intenci6n
se basa en motives legitimos, no contrarios a la ley ya las buenas costumbres,
la liberalidad tiene una causa licita y moral; que la existencia de relaciones de
concubinato entire el disponente y el beneficiario de la liberalidad, no significa
necesariamente que esta tenga una causa inmoral e ilicita, pues solo estan afec-
tadas de ese vicio aquellas que han sido inspiradas al disponente por el deseo de
asegurar ya sea la formaci6n, la continuation o la reanudaci6n de las relaciones
inmorales, ya sea su remuneraci n; que en la especie, segin revela el examen de
la sentencia impugnada, para instituir a la recurrida como su legataria. universal,
el testador se inspire en el deseo de testimoniar su gratitude a la persona que en
los ultimos aios de su vida lo atendi6 y cuido "como si fuera mi madre, de mis
alimentos y vestidos limpios", de conformidad a como express el testamento ar-
guido de nulidad; que tal mvil es licito y moral, susceptible de sustentar una
causa tambien licita y moral;

Considerando, en cuanto a la letra b), que el articulo 32 de la ley No. 301
de 1964, del Notariado, introdujo una modificaci6n al articulo 971 del C6digo
Civil, mediante la cual basta para el otorgamiento de un testamento autintico,
la presencia de un notario y dos testigos instrumentals; queen la especie, aun
cuando, como lo alega el recurrente, dos de los testigos estuviesen incapacidados
para servir como tales, el acto se instrument en presencia de un Notarioy dos
testigos cuya idoneidad no ha sido impugnada, por lo cual fu6 formalizado con
los requisitos exigidos por la ley y su vaidez en relaci6n con la forma, en el as-
pecto examinado, es incuestionable;

222







Considerando, en cuanto a la letra c), que tal como result de los articulos
914 y 915 del C6digo Civil, los unicos parientes del de-cujus que tienen derecho
a reserve son sus descendientes y ascendientes; que, no obstante que las liberali-
dades del disponente que exceden de la parte de libre disposici6n no estan san-
cionadas con la nulidad del acto, salvo que se trate de legados hechos por un me-
nor de 16 afios, sino con la reducci6n de la misma, en el present caso, segun
consta en la sentencia impugnada y asi lo reconoce el recurrente, las relaciones
de parentesco entire el testador y aquel, er#n la de tio a sobrino, por lo cual se
trata de un pariente colateral que no tiene derecho a reserve;

Considerando, que como se evidencia por todo lo expuesto el medio que se
examine carece de fundamento y debe ser desestimado;

Considerando, que en el desarrollo de su segundo y tercer medio reunidos, el
recurrente alega, en sintesis, que ante la Corte a-qua el present conclusions
subsidiaries tendentes a la posibilidad de iniciar un procedimiento de inscripci6n
de falsedad contra el testamento de que se trata, pero que dicha Corte omite es-
tatuir sobre ese pedimento y no expone ningdn motive al respect; pero,

Considerando, que el examen de la sentencia impugnada pone de manifies-
to que ante la Corte a-qua el recurrente, despuis de haber formulado otras con-
clusiones por escrito, express in-voce "nos reservamos el derecho de aplicar todo
lo concerniente a la inscripci6n en falsedad como incident en este process, en
virtud de las prerrogativas del articulo 214 y siguientes del C6digo de Procedi-
miento Civil";
Considerando, que como se advierte por lo anteriormente transcrito, ante
la Corte a-qua el recurrente no planted ningin pedimehto formal en relaci6n con
el incident de inscripci6n falsedad, sino que se limit a hacer reserves de dere-
cho de recurrir a ese procedimiento, cuesti6n sobre la que no tenia que pronun-
ciarse la Corte ni dar ningin motivo en relacidn con la misma, puesto que el re-
currente si entendia que era procedente y necesario para su interest suscitar el
mencionado incident, no precisaba de la autorizacion previa de ningin tribunal;
que, por tanto, el medio que se examine carece de fundamento y debe ser deses-
timado;

Considerando, que no procede estatuir sobre las costas por no haber hecho
pedimento alguno al respect, la parte adversa;

Por tales motives: Unico: Rechaza el recurso de casaci6n.


223










JURISPRUDENCIA SOBRE LA MUJER



Considerando, que el recurrente en el segundo medio de casaci6n alega, en
sfntesis, que fud condenado por la sentencia impugnada, confirmando la del Tri-
bunal de primer grado, a pagar RD$500,000,00, como reparaci6n de los dahlos y
perjuicios sufridos por la recurrida, y RD$3,000.00 diaries, a titulo de astreinte,
por haber inmovilizado a dicha Empresa RD$75,000.00. que habia recibido en
dep6sito, y RD$12,546.61 en cuenta corriente, como consecuencia de una opo-
sici6n que le habla notificado Thelma Josefina del Pilar Garci'a de Matos, por ac-
tos del 19 y 25 de septiembre de 1975, en occasion de una demand en divorcio
contra el Doctor Leonardo Pastor Alberto Matos, en la cual le intimaba a que se
abstuviera a pagar o hacer desembolsos contra la cuenta de la comparia Presta-
mos C6modos, S. A., hasta tanto no concluyeran definitivamente los procedi-
mientos de divorcio, de cuyo emplazamiento le di6 copia en cabeza de dichos
actos; que la sentencia impugnada fund6 su fallo sobre el motive que habia com-
prometido su responsabilidad al inmovilizar los fondos de la recurrida en base de
una simple oposici6n, que no tenia las caracterlsticas de un embargo retentivo y
que por ser irregular no debib obtemperar, pero que el tercero embargado, como
era el Banco, express el recurrente, no debia luzgar la validez de esa medida, ni
determinar si la embargante era o no acreedora de la recurrida, sino que era a
esta como embargada a la que correspond ia recurrir a la jurisdiccion competent
para que juzgara la validez del embargo y nacer cesar los electos e la opoc6n
que la esposa demandada o demandante en divorcio ademas de la filacion de se-
Ilos sobre los bienes mobiliarios de la comunidad puede tomar. en virtud del art(-
culo 24 de la Ley sobre Divorcio, otras medidas conservatorlas como la oposl-
ci6n a la disponibilidad de los valores que pueda tener en cuenta bancaria. sin
que sea necesario autorizacion de un tribunal, ni la evaluacion de creditos. como
indica la Corte a-qua, porque se trata de un embargo sui generis; que conforme
a los articulos 1242 y 1944 del C6digo Civil cuando se produce un embargo re-
tentivo u oposici6n, el tercero embargado no puede hacer pagos o entregar los
valores afectados y que al bloquear los bienes embargados, no hace sino cumplir
con la obligaci6n que le imponen los citados textos; que, en consecuencia, al
inmovilizar las cuentas de la recurrida, obtemperando la referida oposici6n,no ha
podido incurrir en la responsabilidad que le atribuye la Corte a-qua, por lo que la
sentencia impugnada debe ser casada;

Considerando, que ciertamente como alega el recurrente es admitido en
nuestro derecho, que la mujer demandada o demandante en divorcio puede reall-
zar, en virtud del artfculo 24 de la Ley No. 1306 bis del 1937, sobre Divorcio,
ademds de la fijaci6n de sells sobre los bienes de la comunidad otras medidas
protectors, como la oposici6n a la disponibilidad de los bienes confiados a ter-
ceras personas; pero que esta oposici6n no corresponde exactamente al embargo
retentivo, por su carActer esencialmente conservatorio y porque ni require la
existencia de una acreencia cierta, liquid y exigible, ni conduce a la transferen-
cia en favor de la persiguiente, por lo cual no estd subordinada a los procedimien-
tos del embargo retentivo, como tampoco tiene que ser autorizada por decision
judicial


224







Considerando, que en este mismo orden de ideas el tercero a quien se noti-
fica una tal oposici6n o tercero embargado, por asimilaci6n, no es juez de la vali-
ddz de la oposicion, ni tiene que apreciar su mdrito o buen fundamento y en vir-
.tud, tanto por extension del articulo 1242 del C6digo Civil por analog(a con el
embargo retentivo en cuanto a los efectos de la indisponibilidad de los bienes,
'como por los articulos 1944 del mismo c6digo o 52 en la Ley No. 2059 de
1951, sobre Cheques, si.se tratara de un depositario o de un banco, dicho tercero
no incurre en responsabilidad si en caso de una oposici6n rehuza el pago en de-
p6sito, adn cuando la oposici6n fuera irregular o no estuviera justificada, hasta
que no se le haya presentado su levantamiento judicial o amigable, senalando a
Seste respect que este tercero juega un papel pasivo y que, por tanto, no es a 61
sino al embargado a quien correspond promover la acci6n en levantamiento de
la oposicion;

Considerando, que segun consta en la sentencia impugnada Thelma Josefi-
na del Pilar Garcia de Matos, en su calidad de esposa comin en bienes de Leonar-
do Matos Berrido y en base de que dste era accionista de Pristamos C6modos,
S. A. Notific6 al Banco recurrente, por acto del Alguacil Juan Berroa Martinez,
del 19 de septie.mbre de 1979, una oposici6n a que realizara pagos y desembolsos
a cargo de las cuentas de la indicada companfla Prdstamos C6modos, S. A., hasta
Stanto no concluyeran definitivamente la demand de divorcio que habia intenta-
do, conforme al emplazamiento del cual tambi6n le notific6 una copia; que en
vista de esta oposici6n el recurrente congel6 los fondos de la recurrida y se abstu-
vo de pagar sus cheques y hacer entrega de los valores que le habia confiado en
dep6sito, por lo cual la Corte a-qua, estim6 que el recurrente habia violado la
Ley de Cheques y faltado al cumplimiento de sus obligaciones contractuales que
hablan surgido con la recurrida con motivo'de dichas cuentas bancarias y, en
consecuencia, lo conden6 a pagar a esta la indemnizacion que consta en el fall
impugnado;

Consicterando, que la Corte a-qua para fundar al referido fall express:
S"Que es prActica que las medidas provisionales que puedan ser tomadas Dor uno
cualquiera de los c6nyuges en trance de divorcio debe solicitarlas al Juez de Pri-
mera Instancia apoderado de la demand; que ante esas medidas el Juez puede
Sautorizar a uno de los esposos a practicar un embargo retentive, a fin de asegu-
Srarle lo que tiene: derecho a retirar de la masa de bienes de la comunidad, en cu-
Syo caso la ordenanza que lo autoriza evalda provisionalmente los crdditos del
c6nyuge persiguiente"; "Que en todo caso las medidas conservatories que el
SJuez puede autorizar, en virtud del articulo 24 de la Ley de Divorcio, se refieren
Sy pueden afectar Onicamente los bienes que integran la comunidad existente en-
tre los c6nyuges en process de divorcio, lo que excluye today posibilidad de que
pudieran afectar los bienes propiedad de una sociedad commercial beneficiaria de
una personalidad jur'dica, sobre cuyos bienes no tienen ning6n derecho", pero
que por el objeto y finalidad de la indicada oposicibn se advierte que la oponente
solo persegula la indisponibilidad de los fondos de las cuentas que la recurrida te-
Pnma en el Banco de la recurrent hasta la terminaci6n de la demand de divorcio,
sin el proposito de obtener pagos y desembolsos de dichos valores; que por estas
�,razones esa oposici6n no configura un embargo retentivo, como la calific6 la
SCorte a-qua; que ademas, por las disposiciones legales expuestas anteriormente,
que regulan la situation del depositario y Empresas Bancarias en caso de opo-
Ssici6n, en cuanto a la indisponibilidad de los bienes, el Banco de Reservas de la
['Repuiblica Dominicana no pudo recurrrir en responsabilidad alguna al negarse a







pagar los cheques que la recurrida giro contra su cuenta y a hacer la entrega
los valores colocados en deposit, toda vez que hasta ese moment dicha recur
da no le habia notificado el levantamiento de la oposicion, por Io que tamp
esa abstenci6n podia constituir una causes de recisibn de los contratos existent
entire las parties, segun lo decldio la Corte a-qua, con sus consiguientes efectos i
demnizatorios, en razon a que al proceder como lo hizo el recurrente cumpll
una obligaci6n que le imponia la Ley; que. por tanlo, la Corte a-qua incurrio6"l
los vicios sefalados en el medio que se examine, por lo que la sentencia impugn
da debe ser casada, sin necesidad de ponderar los demds medios del recurso

SCJ 27ENER01984
CAMERAS REUNIDAS CORTE DE CASACION FRANCESA

SENTENCIA DEL 27 DE FEBRERO DE 1970


"LA CORTE.- Sobre el unico medio: Visto el artlculo 1382 del C6digo.
Civil;

Atendiendo a que al ordenar este texto que el author de todo hecho que
cause un danco a otro estara obligado a repararlo, no exige,en caso de muerte, la
existencia de un lazo de derecho entire el difunto y el demandante de la indemni-
zacibn; Atendido: a que la sentencia recurrida, al estatuir sobre la demand de la
dama Gaudras en reparaci6n del perjuicio que resultapara ella de la muerte de su
concubino Paillet, muerto de un accident de circulaci6n del cual Dangereux ha-!
bia sido juzgado responsible, ha revocado la sentencia de primera instancia que.;
habfa acogido esta demand reteniendo que este concubinato ofrecia las garan-
tfas de estabilidad y no presentaba character delictuoso, y ha rechazado la acci6nrr
de la dicha dama Gaudras por el nico motivo de que el concubinato no crea de-"
recho entire los concubinos ni en su provecho frente a los terceros; Que al subor-
dinar la aplicacion del articulo 1382 a una condici6n que el no contiene, la Corte:
de apelaci6n ha violado el text antes senalado;

Por estos motivos.- casa y anula...

D. 1970.201.


CAMERA CRIMINAL CORTE DE CASACION FRANCESA

SENTENCIA 19 DE JUNIOR 1975

"Atendido: a que a los t6rminos del art. 2, c. pr. pen., la acci6n civil en re-
paraci6n del darfo causado por un crime, un delito o una contravenci6n perte-
nece a todos aquellos que han sufrido personalmente un dafio causado directa-
mente por la infracci6n;

Atendido:a que result de las enunciaciones de la sentencia que Boumozbl,
vfctima del homicidio involuntario estaba separado de su esposa, que 61 vivia ma-
ritalmente desde hacia various arlos con Toros Suzanne, a quien le hab(a manifes-
tado la intenci6n de regularizar su situaci6n al finalizar un procedimiento de di-
vorcio, y que los dos criaban una hija nacida de sus relaciones asf como tambidn
uno de los hijos nacidos del matrimonio de Bournazel;







Atendido: a que en este estado, para negarse a acoger la acci6n civil de la
demandante Susanne Toros, la corte de apelaci6n se ha fundado sobre el motivo
torado de los primeros jueces de que su concubinato, estando tachado de addl-
tero, presentaba un caricter delictuoso; pero, atendido a que el autor responsa-
ble del homicidio no podia ser admitido o prevalerse del cardcter delictuoso de
un estado de hecho que afecta la vida privada de la part adverse y que, segdn
las disposiciones combinadas de los arts. 336, 337 y 339 c. pen., s6lo la esposa
de la vfctima tendr(a legalmente la facultad de denunciar o de oponerse en justi-
cia; que la excepci6n derivada de tal estado delictuoso no podia sustraer al preve-
nido de las consecuencias civiles de su propia responsabilidad, ni privar a la de-
mandante, si ella habia sufrido personalmente un daflo causado directamente por
la infracci6n, de la acci6n en pago de la indemnizacion que habria, en ese caso,
por los arts. 1382 c. civ., 2 y 418 c. pr. pen., de donde se sigue que la casaci6n es
recurrida de nuevo".

D.1973.585.

CONSIDERANDO que para rechazar las
conclusions de la esposa demandante y declarar irrecibible su demand en parti-
ci6n, la Corte a qua se fuhd6 en que es absolute la presunci6n que establece el
Sartfculo 1463 del C6digo Cicil en contra de la mujer casada que no ha hecho la
declaraci6n de aceptar la comunidad dentro del plazo por dicho texto estableci-
do; y en que la inscripci6n de la hipoteca legal de la mujer casada -dice la Corte
a qua- es un acto conservatorio que no puede significar una aceptaci6n de la co-
munidad, pues los actos administrativos o conservatories puramente, "no impli-
can tal forma de aceptaci6n", que por ello estima la Corte a qua que la presun-
ci6n del art(culo 1463 es "irrefragable, absolute, que hace ineficaz la acci6n que
sea intentada", la cual, en la especie, fue hecha despuds de vencido el plazo de
tres meses y cuarenta dfas, contados a partir de la publicaci6n de la sentencia de
divorcio; pero, CONSIDERANDO que el articulo 1463 del C6digo Civil dice asi:
"Se presume que la mujer divorciada o separada de cuerpo que no ha aceptado
la comunidad durante los tres meses y cuarenta dias que sigan a la publicaci6n
de la sentencia de divorcio o de la separaci6n personal, ha renunciado a ella, a
Smenos que, estando adn en el plazo, haya obtenido pr6rroga judicial contradic-
toriamente con el marido, o lo haya citado legalmente. Esta presunci6n no ad-
mite prueba en contrario"; CONSIDERANDO que como se advierte se trata de
una disposici6n tan exceptional en nuestro derecho, que obliga a los jueces fren-
te a los efectos graves de la misma, a ser sumamente prudentes y razonables en la
interpretaci6n y aplicaci6n de ese texto, sopesando todas las circunstancias que
. puedan rodear cada caso, a fin de evitar caer en una injusticia; CONSIDERAN-
DO que siciertamente el acto de requerir la inscripci6n de una hipoteca cualquie-
ra es un principio de character conservatorio, es tambi6n cierto que las hipotecas
Sque nacen de la ley (como la de la mujer casada) s6lo necesitan ser inscritas para
Stomar rango frente a los terceros; que, por tanto, cuando la mujr casada se deci-
Sde a hacer Dublica la hipoteca con aue le favorece la lev. reauriendo su inscrin-
ci6n, estd efectuando con ello una manifestaci6n formal, express y ostensible de
su voluntad en un acto pdblicor acto al cual hay que atribuirle efectos juridicosa
los fines ulteriores de la partici6n aue ella tiene derecho a demandar: ue esa
Sactuaci6n suva. asi realizada. se relaciona direct e intimamente con la situaci6n
que ha querido prefer y resolver el legislador en el artlculo 1463 del C6diao Ci-
vil. al darle un plazo conminatorio y fatal para que manifieste su voluntad en re-
: laci6n con los bienes de la comunidad matrimonial; que, por consiguiente, cuan-
Sdo una mujer casada ha requerido la inscripci6n de la hipoteca legal que le acuer-


227








da la ley, no se trata ya de un simple indicio que obligarfa a los jueces a actuar
dentro del campo de las presunciones, y que quedaria descartado -como indicio-
por la disposici6n contenida en la parte final del articulo 1463 citado cuando di-|
ce "esta presunci6n no admite prueba en contrario", sino que se trata, obvia-
mente, de una decision tomada ya por anticipado y en forma expresa por la mu-
jer, lo que hace innecesario (salvo que haya actos ulteriores en contrario) que ella
reitere su aceptaci6n a la comunidad matrimonial dentro del plazo del articulo
1463 del C6digo Civil; que decidir lo contrario ser(a negarle efectos tiles a una
manifestaci6n de voluntad hecha en el acto juridico que implica el requerimiento
de ella de que se inscriba la hipoteca legal que la beneficia; manifestaci6n de vo-
luntad que qued6 robustecida en la especie, cuando la recurrente otorg6 poder
para que demandara la partici6n, al abogado que la iba a representar en el divor-
cio, segdn consta en el document precedentemente enumerado, el cual fue le-
galizado ante un Notario Piblico; CONSIDERANDO que por otra parte si bien &
el legislator dominicano segdn la Ley No. 937, de 1935, modific6 el texto ori-
ginal del art(culo 1463 del C6digo Civil, para darle el caracter de juree et de
jure" a la presunci6n que resultaba del hecho de que la mujer no hubiese mani-
festado su voluntad de aceptar la comunidad dentro del plazo que ese texto esta-
blece, es necesario tener en cuenta que al dictarse la Ley No. 390, de 1940, que
es una ley posterior a la que modific6 el articulo 1463 del C6digo Civil, el mismo
legislator dominicano express en el preAmbulo de dicha Ley No. 390 su prop6si-
to de brindar protecci6n a la mujer para "amparar a la esposa cuando tenga que
reclamar en su favor el cumplimiento de los deberes que la ley impone al mari-
do", todo ello con la finalidad indiscutible de ponerla en igualdad de condicio-
nes que al hombre, que es el que administra la comunidad; lo que en buena 16gi-
ca jurfdica significa tamblen el prop6sito del legislator de no dejar a la mujer en
condiciones de inferioridad, es decir, de no discriminar, por lo cual cuando haya
un texto anterior discriminatorio, como ocurre con el articulo 1463 modificado'
del C6digo Civil, que nada exige al hombre, es necesario interpretarlo en el senti-
do de lo just al tenor de los avances legislativos ya logrados; y esa interpretaci6n
conduce razonablemente a admitir, como se hace en la present, que el plazo que
establece el citado articulo 1463 del C6digo Civil no es un plazo Inico, sino un
plazo final, y que por tanto si ya ha habido una manifestaci6n expresa de volun-
tad de la mujer casada de aceptar la comunidad matrimonial (y eso result de un
acto jurfdico hecho p6blico), como es la inscripci6n de la hipoteca legal, cuando
ella ulteriormente demand la partici6n de la misma, su demand no puede ser
juzgada irrecibible porque no haya vuelto a reiterar su voluntad dentro del plazo
del articulo 1463, puesto que ya no hay dudas del sentido y del alcance de su
manifestaci6n de voluntad; que, al no decidirlo asi la Corte a qua, hizo una err6-
nea interpretaci6n del articulo 1463 del C6digo Civil, por lo cual el fall impug-
nado debe ser casado. B. J. 727 pigina 2011, junior de 1971.








LEGISLATION

Ley No. 855, que modifica various artfculos y cap(tulos del Codigo
Civil.

EL CONGRESS NATIONAL
En Nombre de la Repdblica

HA DADO LA SIGUIENTE LEY:
NUMERO 855
Art. 1.- Se modifica la rdbrica del Capftulo VI del Tftulo V del Libro Pri-
mero del C6digo Civil, para que se lea asi:
"Capftulo VI.- De los deberes y derechos respectivos de los c6nyuges".
Art. 2.- Se comprende bajo el referido Capitulo VI, el actual articulo 212
del C6digo Civil.
Art. 3.- Se modifican los articulos 213 a 216 del C6digo Civil cuyos textos
quedaron reemplazados por las disposiciones de la Ley No. 390, de fecha 18 de
diciembre de 1940, para que rijan con los siguientes textos:
"Art. 213.- Los esposos aseguranjuntos la direcci6n moral y material de la
familiar, proporcionan la educacion de los hijos y preparan su porvenir.
La mujer casada tiene la misma capacidad civil que la mujer soltera. El re-
ginen matrimonial que adopten los esposos no puede contener ninrguna restric;
ci6n a la capacidad civil de a esposa que no se hall expresamente consignada en
la Ley".
"Art. 214.- Cada uno de los esposos debe contribuir, en la media de lo
possible, a los gastos del hogar y a la educaci6n de'los hijos.
A falta de uno de los esposos de cumplir su obligaci6n, el otro esposo po-
drd obtener del Juez de Paz de su domicilio la autorizacion de embargar retenti-
vamente y de cobrar de los salaries, del product del trabajo o de las rentas de su
c6nyuge una part proporcionada a sus necesidades.
Antes de decidir el asunto, los esposos serin Ilamados ante el Juez de Paz
por medio de una carta ceitificada del Secretario, que indique la naturaleza de la
demand.


229






Los esposos deberan comparecer personalmente salvo en caso de impedi-
mento absolute, debidamentejustificado.

La notificaci6n de la sentencia por el esposo que la ha obtenido a su c6n-
yue y a los terceros deudores vale por si misma atribuci6n de las sumas embar-
gadas.

Las sentencias asi dictadas seran provisionalmente ejecutorias, no obstante
oposici6n o apelaci6n.

Una nueva decision puede siempre ser provocada si lo justifica un cambio
de las situaciones respectivas.

"Art. 215.- Los esposos se obligan mutuamente a una comunidad de vida.

La residencia de la familiar esti en el lugar que ellos escojan de comin
acuerdo.

Sin embargo, si la residencia escogida present para la familiar graves incon-
venientes, el tribunal puede autorizar una residencia distinta y, si es necesario, es-
tatuir acerca de la residencia de los hijos.

Los esposos no pueden, el uno sin el otro, disponer de los derechos sobre
los cuales estd asegurada la vivienda de la familiar, ni de los bienes muebles que la
guarnecen. Aquel de los c6nyuges que no ha dado su consentimiento puede pe-
dir la anulaci6n del acto dentro del afto a partir del dia en que haya tenido cono-
cimiento del mismo. La acci6n no sera intentada despues de haber transcurrido
un afio de la disoluci6n del regimen matrimonial".

Art. 216.- Si uno de los c6nyuges incumple sus deberes y pone ast en peli-
gro los intereses de la familiar, el Juez de los referimientos puede prescribir todas
las medidas urgentes que requieran esos intereses durante un period determina-
do.

Cada uno de los c6nyuges puede hacerse autorizar por el Juez, sea para re-
presentar el otro c6nyuge, sea para actuar sin el consentimiento de 6ste".

Art. 4.- Quedan restablecidos los articulos 217 a 225 del C6digo Civil,
abrogados por la Ley No. 390, de fecha 18 de diciembre de 1940, para que rijan
con los siguientes textos:

"Art. 217.- Cada uno de los esposos tiene poder para celebrar, sin el con-
sentimiento del otro, los contratos que tienen por objeto el mantenimiento y la
conservad6n del hogar o la education de los hijos, la deuda asi contraida obliga
al otro solidariamente.

La solidaridad no tiene lugar, sin embargo, cuando los gastos son manifies-
tamente excesivos, para lo cual se tomara en cuenta el tren de vida del hogar, la
utilidad o inutilidad de la operaci6n y la buena o mala fe del tercero contratante.

230







Tampoco tiene lugar en las obligaciones resultantes de compras a plazo si
no han sido concertadas con el consentimiento de los dos c6nyuges".

Art. 218.- Cada uno de los esposos puede hacerse abrir, sin el consenti-
miento del otro, cuentas corrientes, cuentas de dep6sitos, de ahorro, de titulos o
de cualquier otro genero, en su nombre personal.

El Cdnyuge depositante se reputa, respect del depositario, tener la libre
disposici6n de los fondos y de los titulos en dep6sitos.

Art. 219.- Si uno de los esposos se present solo para realizar un acto de
administracidn, de goce o de disposici6n sobre un bien mueble que e1 detenta in-
dividualmente. se reputa, respect de los terceros de buena fi, que tiene poder
para realizar el solo ese acto.

Esta disposicion no es aplicable a los bienes muebles del hogar seialados en
el art culo 215, pirrafo 3; tampoco a aquellos muebles corporales cuya naturale-
za hace presumir que son de la propiedad del otro c6nyuge.

"Art. 220.- La mujer tiene el derecho de ejercer una profesi6n sin el con-
sentimiento de su marido; puede siempre, para las necesidades de esa profesi6n,
enajenar y obligar, sus bienes personales en plena propiedad, sin el consentimien-
to de su marido.

"Art. 221.- Bajo todos los regimenes, y so pena de nulidad de cualquier
cliusula contraria contenida en el contrato de matrimonio, la mujer casada tie-
ne sobre los products de su trabajo personal y las economics que de este pro-
vengan, plenos derechos de administration y disposicion.,

Ella puede hacer uso de isto para adquriri inmuebles o valores mobiliarios,
y puede enajenar los bienes asf adquiridos, asi como tomar a prestamo sobre los
mismos, e hipotecarlos".

"Art. 222.- Los bienes reservados a la administraci6n de la mujer podrin
ser embargados por sus acreedores. Tambi6n podrin serlo por los acreedores del
marido con quienes haya tratado iste en interest de ambos esposos, siempre que
de acuerdo con el regimen adoptado debieren haber estado, antes de la present
ley, en manos del marido.

La prueba de que la deuda ha sido contraida por el esposo en interest de
ambos debe ser suministrada por el acreedor.

El marido no es responsible, ni sobre los bienes ordinarios de la comuni-
dad ni sobre los suyos propios, de las deudas y obligaciones contrafdas por la
mujer cuando no los han sido en interns comiin, aun cuando ella haya actuado
dentro de la capacidad que le confiere la Ley".








"Art. 223.- El origen y la consistencia de los bienes reservados serin esta-
blecidos tanto respect de los terceros, como del marido, por todos los medios
de prueba".

"Art. 224.- Cada uno de los esposos percibe sus ganancias, entradas y sala-
rios y puede disponer de illos libremente despuis de haber cumplido con las car.
gas del matrimonio.

Parrafo.- Si existe comunidad o sociedad de gananciales, los bienes reserva-
dos entraran en la particidn del fondo com6n.

Si la mujer renuncia a la comunidad, ella los conservara francs y libres de
deudas, salvo aquellas que tenfan por prenda dichos bienes, en virtud de las dis-
posiciones de la present ley.

Esta facultad se otorga a sus herederos en linea direct.

Bajo todos los regimenes que no estin sujeto a comunidad o sociedad de
gananciales, estos bienes pertenecen a la mujer".

"Art. 225.- La mujer mayor de edad, sea soltera o casada, puede figurar co-
mo testigo en todos los actos instrumentados por los notarios piblicos, oficiales
del estado civil y todos los demas oficiales piubicos y ministeriales, en las mismas
condiciones y con sujeci6n a las mismas restricciones y prohibiciones que el
hombre.

El marido y la mujer no podran figurar conjuntamente como testigos en un
mismo acto".

"Art. 226.- Las disposiciones del present Capitulo se aplicarin a las muje-
res casadas con anterioridad a la epoca de su entrada en vigencia, y sustituyen los
artfculos 5to, 6to., 7mo., 8vo., 9no., 10mo., y 11no. de la Ley No. 390, de fecha
18 de diciembre de 1940".

Art. 5.- Se modifica el Titulo IX del Libro Primero, del C6digo Civil, para
que rija de la siguiente manera:

TITULO IX
DE LA AUTORIDAD DEL PADRE Y DE LA MADRE


"Art. 371.- El hijo, cualquiera que sea su edad, debe consideracidn y respe-
to a su padre y a su madre".

Art. 371-1 El hijo permanece sometido a la autoridad de sus padres hasta
su mayor edad o emancipacion".-








Art. 371-2 La autoridad pertenece al padre y a la madre para proteger al
hijo en su seguridad, su salud y su moralidad. Ellos tienen a su respect, el dere-
cho y el deber de guard, vigilancia y de su education.

Art. 371-3 El hijo no puede sin permiso de su padre y de su madre abando-
nar la casa familiar y no puede ser retirado de ella sino en los casos de necesidad
Sque determine la Ley".
"Art. 371-4 El padre y la madre no pueden, salvo motives graves oponerse
a las relaciones personales del hijo con sus abuelos. A falta de acuerdo entire las
parties, las modalidades de esas relaciones serin reguladas por el Juez de Paz co-
rrespondiente. En consideraci6n de situaciones, excepcionales, el Juez de Paz
puede acordar un derecho de correspondencia o de visits a otras personas pa-
rientes o no".

"Art. 372.- Durante el matrimonio, el padre y la madre ejercen en comun
su autoridad".

"Art. 372-1 Si el padre y la madre no se ponen de acuerdo en lo concer-
niente al interns del hijo, el c6nyuge mas diligente podri apoderar al Juez de Paz
correspondiente a fin de que, previa tentative de conciliaci6n centre las parties, di-
cho funcionario estatuya lo que sea de lugar".

"Art. 372-2 Respecto de los terceros de buena fM, cada uno de los esposos
se reputa actuar con el acuerdo del otro, cuando realizar 1l solo, en relacidn con
la persona del hijo, alg6n acto propio de la autoridad del padre y de la madre".

"Art. 373.- Pierde el ejercicio de su autoridad, o se le priva provisionalmen-
te de ~lla, el padre o la madre que se encuentre en uno de los casos siguientes:

Iro.- Si, no esta en condiciones de manifestar su voluntad en raz6n de su
incapacidad, ausencia, alejamiento, o cualquier otra causa.

2do.- Si ha consentido una delegaci6n de sus derechos segun las reglas del
present Capftulo;

3ro.- Si ha sido privado de esos derechos por sentencia que haya adquirido
h autoridad de la cosajuzgada".

"Art. 373-1 Si el padre o la madre muere o se encuentra en uno de los ca-
sos enumerados en el articulo anterior, el ejercicio de la autoridad corresponde
plenamente al otro."

Art. 373-2 Si los padres estan divorciados o separados de cuerpos, la auto-
ridad es ejercida por aquel a quien el tribunal le ha confiado la guard del hijo,
salvo el derecho de visit y vigilancia del otro.






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Cuando la guard ha sido confiada a un tercero, los otros atributos de la
autoridad continuarin siendo ejercidos por el padre y por la madre; sin embargo,
el tribunal al designer a un tercero como guardian provisional, puede decidir que
il deberi requerir que se abra una tutela".
"Art. 373-3 El divorcio o la separaci6n de cuerpos no constitute obstculo
a la devoluci6n prevista en el articulo 373-1, aun cuando aquel de los padres que
queda en estado de ejercer la autoridad haya sido privado de la guard por efecto
de la sentencia pronunciada por 1e. Sin embargo, el tribunal que habfa estatufdo
en iltimo lugar acerca de la guard podri siempre ser apoderado por la familiar o
por el ministerio publico, a fin de que se design a un tercero como guardian del
hijo, con apertura o sin apertura de tutela como se ha indicado en el articulo an-
terior.
En circunstancia excepcionales, el tribunal que estatuye acerca de la guar-
da del hijo despubs del divorcio o de la separaci6n de cuerpos, podra decidir, en
vida de los padres, que ella no se le confiera al superviviente en caso de muerte
del esposo guardian. Podri en este caso designer a la persona a quien se le confe-
riri la guard provisionalmente.
"Art. 373-4 Si no queda ni padre ni madre en estado de ejercer su autori-
dad, habri lugar a la apertura de una tutela de conformidad con el articulo 390
de este Cddigo".
"Art. 374.- La madre ejercera plenamente sobre su hijo natural, la autori-
dad del padre y de la madre".
Si el padre reconoce al hijo dentro de los tres meses del nacimiento, la ma-
dre continuar ejerciendo la referida autoridad, pero el padre podria solicitar al
tribunal que se le confiera a e1 s6lo o a ambos conjuntamente.
Si el padre no lo ha reconocido, y la madre no esti en condiciones de ejer-
cer la autoridad, el hijo quedard bajo la autoridad de los abuelos maternos. A
falta de dstos, el ministerio pfiblico o cualquier pariente materno debera solici-
tar al Juez de Primera Instancia correspondiente, la apertura de la tutela
Art. 6.- Queda derogado y sustituido el articulo UNDECIMO de la Ley
390, de fecha 18 de diciembre de 1940, y derogado y sustituido el articulo 11 de
la Ley No. 985, de fecha 31 de agosto de 1945, y cualquier otra disposici6n legal
que le sea contraria.
Aprobada por el Senado el 6 de diciembre de 1977. Aprobada por la Ci-
mara de Diputados el 18 de julio de 1978. Promulgada el 22 dejulio de 1978.


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