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Spanish


Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra
CAEMM\(

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Santiago de los Caballeros : Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Departamento de Ciencias Jurídicas
Mar. 1985


PUCMMA0138_00001
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra



Vol. 1, no. 7 (p. 165-196)



Caribbean


Derecho


Revista de ciencias jurídicas : segunda época

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PUCMMA0138
00001

Santiago de los Caballeros : Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra. Departamento de Ciencias Jurídicas


Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra

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Revista de ciencias jurídicas
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 Material Information
Title: Revista de ciencias jurídicas
Uniform Title: Revista de ciencias jurídicas (Universidad Católica Madre y Maestra. Departamento de Ciencias Jurídicas)
Physical Description: v. : ; 22 cm.
Language: Spanish
Creator: Universidad Católica Madre y Maestra -- Departamento de Ciencias Jurídicas
Publisher: Universidad Católica Madre y Maestra, Departamento de Ciencias Jurídicas
Place of Publication: Santiago, R.D
Creation Date: March 1985
Publication Date: 1977-
Frequency: three issues yearly[<2002->]
quarterly[ former 1977-]
monthly[ former <, sept. 1984->]
bimonthly[ former <, 1992>-1994]
quarterly[ former 1995-]
monthly
regular
 Subjects
Subjects / Keywords: Law -- Periodicals -- Dominican Republic   ( lcsh )
Genre: law report or digest   ( marcgt )
legal article   ( marcgt )
legislation   ( marcgt )
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )
 Notes
Dates or Sequential Designation: No. 1 (oct./dic. 1977)- ; 2a época, año 1, no. 1 (sept. 1984)- ; 3. época, año 1, no. 1 (nov. 1991)- ; 4. época, no. 1 (sept./dic. 2002)-
General Note: Title from cover.
General Note: Latest issue consulted: 4. época, no. 1 (sept./dic. 2002).
General Note: Has supplements with distinctive titles.
 Record Information
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier: oclc - 10082860
lccn - 85644548
issn - 0379-8526
Classification: lcc - K19 .C54
System ID: CA01600002:00016

Table of Contents
    Front Cover
        Front Cover 1
        Front Cover 2
    Doctrina
        Page 165
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    Jurisprudencia
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    Legislacion
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    Back Cover
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Aiio 1 Marzo 1985 No.7


Contenido

Doctrina:
El Deportista como trabajador en la Repdblica Dominicana.
Marfa Elisa Llaver(as.

El Trompo, a prop6sito del art(culo 5 - 1 del C6digo de Trabajo.
Ram6n A. Garcfa G6mez.

Los Actos de Comercio.
Mayra Rodriguez

Jurisprudencia:
Jurisprudencia relacionada con los Actos de Comercio.
Sentencia del 26 de marzo de 1986. Procedimiento Civil.

Legislaci6n:
Ley No. 845, que modifica varies art(culos del C6digo de Procedi-
miento Civil, encaminados a acortar los plazos para interponer los re-
cursos de Apelaci6n y de Oposici6n.








i- 'R-1 I - -




DOCTRINA


EL DEPORTISTA COMO TRABAJADOR
EN LA REPUBLICAN DOMINICANA
Marfa Elisa LLaverfas*
A pesar de que el trabajo nace con el hombre mismo, no es sino
hasta 1951 cuando aparece entire nosotros la primera codificaci6n de
leyes laborales que viene a reglamentar las relaciones de trabajo. Sin
embargo, son innumerables las relaciones y las formas de trabajo que
han permanecido intocadas por e legislator y que, por ende, no han
sido objeto de regulaci6n alguna.
Este es el caso de los deportistas que hacen del deported su profe-
si6n, estando asf las relaciones de los deportistas profesionales limita-
das al uso de models fordneos, considerAndose dichas relaciones ob-
jeto de la aplicaci6n del Derecho Civil, y siendo por tanto los contra-
tos por ellos firmados con sus empleadores, como simples contratos
de servicios o de empresa.
Al actuarse asf, se olvida que el contrato de arrendamiento de
servicios es el padre del contrato de trabajo y que al ser este un con-
trato modern, antes de su aparici6n se uso la expresi6n contrato de
arrendamiento de servicios, sin olvidar las notas caracterfsticas que
los diferencian. En definitiva, lo-que he querido decir en este peque-
flo predmbulo, es que los deportistas profesionales deben ser conside-
rados como sujetos del Derecho del Trabajo y que, por ende, las rela-
ciones de dichos deportistas con sus respectivos empleadores son rela-
ciones laborales.
El contrato deportivo "es un contrato principal, bilateral o plu-
rilateral, conmutativo o aleatorio, generalmente de adhesi6n y de eje-
cuci6n sucesiva, en su caso, por el cual las parties regulan una determi-

SLIcendada en Derecho UCMM, 1981. Este trabato es un resume de su tests de grado.





nada actividad deportiva'.(1). En esta definici6n podemos encontra1
los elements del contrato deportivo que son: a) la capacidad, ele'"
mento personal; b) la profesionalidad, entiendase por professional el:
deportista que realize la actividad a cambio de una remuneraci6n, in-i
dependientemente de que tenga o no otras fuentes de ingreso; c) :l
exclusividad; d) los elements formales, que se refieren a la licencia
que deben poseer los deportistas profesionales que les autoriza a rea-
zar el deported; e) la subordinaci6n.
Entres nosotros la Ley 637 de 1944, defini6 el Contrato de Tra-
bajo diciendo que es "una convenci6n en virtud de la cual una perso-
na se obliga a prestar a otra sus servicios o a ejecutarle una obra, bajo
la dependencia permanent y bajo la direcci6n inmediata o delegada
de esta y por una retribuci6n de cualquier clase o forma". En muy
parecidos tdrminos, various aflos mds tarde el C6digo de Trabajo de.
1951, en su artfculo Iro. define el Contrato de Trabajo. Como ve-
mos, al igual que en la definici6n del Contrato Deportivo, en la defi-
nici6n del Contrato de Trabajo aparecen sus elements; ademds es
un contrato consensual, sinalagmAtico o bilateral, conmutativo, one-
roso, personal y de trato sucesivo. Entre sus elements esenciales ci-
tamos: la subordinaci6n: el que presta el servicio debe estar direct
o indirectamente bajo la direcci6n del que lo recibe; prestaci6n perso-
nal del servicio; retribucidn: el salario; exclusividad: en cuanto a tra-
bajar para una s61a persona y en virtud de un s61o contrato de traba-
jo; estabilidad; profesionalidad: que quien presta el servicio, convier-
ta esa actividad en su medio de vida, y que tenga suficiente capacidad
para prestar el servicio. Pero para nuestro Derecho s61o son exigi-
bles de manera formal y obligatoria la prestaci6n de un servicio per-
sonal, una remuneraci6n y la subordinaci6n.

Son estos los elements que present el contrato deportivo?, de
ser asf no cabrfa la menor duda entonces, que al hablar de deportistas
profesionales hablamos de trabajadores y por consiguiente las nego-
ciaciones jurfdicas que ellos realizan estAn regidas por el Derecho La-
boral, caen en la demarcaci6n de contratos de trabajo.
A nuestro entender, y de acuerdo a la posici6n adoptada por un
gran nrmero de jus laboralistas, entire ellos: Alfredo SAnchez Alvara-
do, Baltasar Cavazos Flores, Victor Mozart Russomano, Nestor De
Buen L., Mario de la Cueva, Patricia Kurezyn Villalobos, Mariano R.
Tiss'mbaum y otros, el deportista professional reune todos los requisi-
tos necesarios para ser considerado como trabajador, que son: la
prestaci6n de un servicio, subordinaci6n tdcnica y econ6mica, direc-
ci6n, y pago de una retribuci6n convenida.

166






En realidad, pese a que en muchos pauses la soluci6n formal es
la de considerar al contrato deportivo como un contrato de trabajo,
aun contmtnan vigentes ciertos escrdpulos. Y es que como bien afir-
m6 Agricol de Bianchetti, la relaci6n derivada del deported professional
ha de ignorar varias instituciones que pueden considerarse como los
principios fundamentals del Derecho del Trabajo; y esto es evidence
sobre todo en cuanto a los principios de estabilidad e igualdad de sa-
larios, la representaci6n gremial, las indemnizaciones, etc... Pero son
estas mismas razones de que se violent ciertos principios fundamenta-
les del Derecho Laboral, las que nos han Ilevado a sugerir, que si bien
es cierto que es el contrato deportivo un contrato de trabajo, debe
ser encuadrado dentro del libro IV de nuestro C6digo de Trabajo, o
sea como uno de los regimenes especiales del Derecho Dominicano
del Trabajo.

Despuds de haber establecido que el contrato deportivo es un
contrato de trabajo, cabe preguntarnos si las prestaciones de servicios
de todos los deportistas profesionales pueden considerarse como rela-
ciones laborales o contratos de trabajo, independientemente de la cla-
se de deported de que se trate.

En Mexico, donde ya existe una legislaci6n laboal que consider
el contrato deportivo como un contrato de trabajo se ha reglamenta-
do esta situaci6n, y en el Artfculo 292 de la Ley Federal de Trabajo
se hizo una enumeraci6n ejemplificativa, que dice:"Las disposiciones
de este capftulo (Deportistas Profesionales) se aplican a los deportis-
tas profesionales, tales como jugadores de futball, beisball, front6n,
Sbox, luchadores y otros semejantes", dejando asf campo abierto a la
doctrine ya a jurisprudencia para aceptar como relaciones de trabajo
otras formas de deported professional. Pero esta misma ley, expone el
criterio en el cual deben basarse doctrine y jurisprudencia para hacer
tal aceptaci6n; y de acuerdo a los t6rminos del artfculo 21 deberd
acreditarse la prestaci6n de un trabajo personal.

Sin embargo, cual podrd ser la situaci6n entire nosotros, donde
todavfa nuestras leyes laborales nada han dicho sobre el contrato de-
portivo en el ambito del Derecho del Trabajo.

Empezando por analizar la situaci6n de los deportes de equipo,
no hay lugar a dudas para la aplicaci6n de la ley del trabajo. Puesto
que el contrato realizado entire un jugador y su club o equipo reune
todos los elements esenciales y caracteristicos de un contrato de tra-
bajo. Se dd la prestaci6n de un servicio professional por parte del de-
portista, en provecho del equipo que lo contrat6. Ese servicio es





prestado a cambio de una remuneraci6n. Existe la subordinaci6n, ya
que la actividad deportiva es realizada por cuenta o bajo la dependen-
cia del club o equipo; esta subordinaci6n de parte del trabajador ha-
cia el empleador puede decirse que se dd en tres sentidos: subordina-
ci6n como dependencia econ6mica, porque se tiene al trabajo realiza-
do o al servicio prestado como su principal medio de subsistencia,
aquf debemos hacer la advertencia de que ya hoy en d a esto ha per-
dido alguna vigencia, pues se dd el caso de quienes prestan sus servi-
cios como trabajadores, y gozan de suficiente independencia econ6-
mica, corho por ejemplo en el Baseball modero; subordinaci6n tec-
nica y jerdrquica: el deportista debe adaptar su actuaci6n a las 6rde-
nes dictadas por quienes tienen autoridad para ello; subordinaci6n
jurfdica "que consite en el derecho patronal de dar instrucciones y en
la correlativa obligaci6n del trabajador de acatarlas". (2).

Cudl es entonces la situaci6n de los deportes individuals; serdn
ellos tambidn objeto de la aplicaci6n del Derecho del Trabajo? To-
mando como ejemplo uno de los deportes individuals mAs conocido
entire nosotros, y tambidn a nivel interacional, el Boxeo, podemos
decir que hay lugar a la aplicaci6n del Derecho del Trabajo, en la rela-
ci6n que existe entire el boxeador y su promoter.

El promoter es la persona que present la pelea, contra ta y paga
al boxeador por medio de su representante o mandatario que es la
persona del apoderado. Este contrato entire el boxeador y el promo-
tor es sui g6neris, ya que es s61o por cada pelea. Luego si encuadra-
mos este contrato dentro del Derecho Civil, serd considerdndolo co-
mo un contrato de arrendamiento de servicio o de obra y de esta
forma nos acercamos a la tesis de que es un contrato de trabajo;
pues en ambos se dd el element caracterfstico, primordial de los
contratos laborales, la subordinaci6n, y como ya dijimos es el contra-
to de arrendamiento de servicios el padre del contrato de trabajo.

En la prestaci6n de esta actividad deportiva el boxeador reune
los siguientes requisitos: la prestaci6n de un servicio personal a cam-
bio de una retribuci6n previamente convenida y por ende la profesio-
'nalidad. Luego, para que sea una relaci6n laboral, s6lo faltarfa la su-
bordinaci6n. En esta relaci6n, boxeador-promotor, no existe la su-
bordinaci6n t6cnica; pero st se dd la subordinaci6n econ6mica y la
jurfdica, esta altima ya que existen derechos y obligaciones a cargo
de ambas parties, que deben cumplirse; una regulaci6n de la act ividad,
sin que sea necesario fiscalizar el valor tecnico de los trabajos ejecuta-
dos. Y en este orden de ideas, dentro de la subordinaci6n jurfdica

















1

~f~is~l








NOTAS

(1) MAJADA, Arturo. Naturaleza Juridica del Contrato Deportivo. Barcelo-
na, Bosch, primer edici6n, 1948. Pdg. 72.

(2) CABANELLAS, Guillermo. Contrato de Trabajo, Colecci6n Tratado de
Derecho Laboral, T. II. Buenos Aires, El Grdfico Impresores, 1949. PNg.
70.

BIBLIOGRAFIA

Cabanellas, Guillermo. CONTRATO DE TRABAJO. Colecci6n Tralado de De-
recho Laboral, T. f. Buenos Aires, El Grdfico Impresores, 1949. 927pp.

Cladera. Rafael. .DERECHO DEL TRABAJO. Buenos Aires, El Ateneo. segunda
edici6n, 1960, T. I. 450 pp.
Cavazos Flores, Baltazar, NUEVA LEY FEDERAL DEL TRABAJO. Mexico.
Trillas, S. A., octava edici6n, 1980. 572 pp.

CODIGO CIVIL de la Republica Dominicana. Santo Domingo, cuarta edici6n
preparada por Plinio Terrero Peila, editor Taller, C. por A. (C. 1980).

CODIGO DE TRABAJO de la Republica Dominicana. Santo Domingo, 1979.
253 pp.

De Buen L., Nestor. DERECHO DEL TRABAJO. Mexico, Porrua, S. A., Terce-
ra edici6n, 1979. T. II. 844pp.

De la Cueva, Mario. NUEVO DERECHO MEXICANO DEL TRABAJO. AMxi-
co, Porrda, S. A., tercera edici6n, 1975. 633pp.

De Pozzo, Juan. MANUAL TEORICO PRACTICE DE DERECHO DEL TRA-
BAJO. Buenos Aires, Ediar, S. A., Segunda edici6n, 1967. T. II 503 pp.

LEI No. 6. 354, de 2 de setembro de 1976 (II). (Rio de Janeiro, Brasild. DIS-
POE SOBRE AS RELACOES DE TRABALHO DO ATLETA PROFISSIO-
NAL DE FUTEBOL ET DA OUTRAS PROVIDENCIAS.

LEY NO. 637 del 16 de junio de 1944, sobre Contratos de Trabajo. Repiblica
Dominicana.

Majada, Arturo. NATURALEZA JURIDICA DEL CONTRATO DEPORTIVO.
Barcelona, Bosch, primer edici6n, 1948. 107 pp.

Mazeaud, Jean "et al". LECCIONES DE DERECHO CIVIL. Buenos Aires, E. J.
E. A. Artes Grdficos, 1962. Parte III, V. IV. Los Principales Contratos.
639 pp.










En el concept de Carnacini, aparecen de nuevo, aunque ligados
a otros, los elements de intelectualidad y libertad en el ejerciclo. La
intelectualidad no plantea ningtn problema con relaci6n a la aplicabi-
lidad del derecho del trabajo, ya que conform al artfculo 2 del C6-
digo, el servicio prestado por el trabajador puede ser "material o inte-
lectual". El element libertad es el que parece irreconcilable con la
subordinaci6n al empleador que es caracterfstica del contrato de tra-
bajo.

Para el professor Gerard Lyon-Caen, cuatro son los caracteres
que la tradici6n atribufa a un professional para calificarlo de liberal, a
saber: a) car4cter intellectual de la actividad; b) Independencia; c) ca-
rcter desinteresado (la entrega de honorarios era benevola); y d) re-
laci6n personal con el client. (2)

La evoluci6n del concept de profesi6n liberal, tiende precisa-
mente a hacer dnfasis en el element libertad. Citemos de nuevo al
Rector Bolonis, quien sefiala que "El tdrmino profesiones liberalss,
que hacfa alusi6n a una comdn matriz humanista e intellectual de esas
actividades, que las diferenciaba de las actividades artesanales o sim-
plemente manuales, ha cedido poco a poco el paso, al menos en algu-
nos pauses, al de profesiones "libres", que tiende a hacer hincapiE
principalmente en la ausencia de toda relaci6n de subordinaci6n, en
la mas absolute libertad dejuicio y de comportamiento". (3)

A la luz de esas ideas, podemos afirmar que ya nada esencial se
opone a que las tradicionales profesiones liberals como la medicine,
el derecho o la ingenierfa, sea ejercidas mediante un contrato de tra-
bajo, es decir, que el mddico, el abogado o el ingeniero, sean conside-
rados trabajadores, siempre que en la modalidad de su ejercicio, inter-
venga la subordinaci6n jurfdica a un empleador, aunque por la natu-
raleza de las cosas dicho concept deba ser matizado, como con fre-
cuencia lo es, con el beneplAcito de la doctrine y la jurisprudencia.

Sin embargo, en el derecho positive dominicano, el professionall
liberal", que presta servicios subordinados, ve obstaculizado su deseo
de colocarse bajo la cobija protectora de la legislaci6n laboral, debido
a que la disposici6n objeto de este comentario, no se conforma con la
reuni6n de los elements normales que constituyen el contrato de
trabajo, sino que agrega un element espurio como es la exclusividad
en la prestaci6n del servicio.







Hacemos nuestras las palabras del maestro Maranhao cuando
afirma que, no haciendo distinci6n entire el trabajo intellectual, tdcni-
co o normal, negar la condici6n de trabajador "en nombre de un con-
cepto hist6rico de profesi6n liberal, o invocado una confianza que no
es extrafia, sino por el contrario, propia del contrato de trabajo, es vi-
vir fuera de la realidad, es desconocer el fen6meno de la proletariza-
ci6n del professional liberal de que nos habla Mario de la Cueva y que
es una contingencia de los dfas que corren". (4)

Hace un tiempo, no se hubiese concebido el interns de los profe-
sionales liberals en portar la etiqueta de trabajadores. Sin embargo,
hoy dfa cuando se 'habla de obretos del arte, de la pluma, ipor qud
no hablar de trabajadores de la medicine y del derecho? El derecho
del trabajo, que en sus albores constituy6 una legislaci6n obrera, ha
ido ensanchando su ambito de aplicaci6n mediante la incorporaci6n
de nuevas categorfas sociales, en un fen6meno magistralmente bauti-
zado por Jean Rivero como el imperialismo del derecho social. Es
pues de alto interns para los profesionales la aplicaci6n de la legisla-
ci6n del trabajo, por la protecci6n y ventajas que ella ofrece, tales co-
mo el derecho a vacaciones pagadas, prestaciones por ruptura del
contrato y otras, ademas de la incidencia fiscal que estA implicada en
el asunto.

En adici6n al interns, si se quiere utilitatio, antes sefialado, la
cuesti6n present un interns cientffico incuestionable, si tenemos en
cuenta que el texto que nos ocupa provoca en algunos casos, una
enojosa e il6gica dualidad de regfmenes, pues mientras el "profesio-
nal liberal" que no se dedica de modo exclusive a la empresa o enti-
dad, result exclufdo de la legislaci6n laboral, su colega "no liberal",
result ser un trabajador con todas las de la ley, sujeto por tanto de
derecho laboral, aunque no dedique a la empresa o entidad todo su
tiempo de manera exclusive.

Iguales o parecidas objeciones podrfamos formular con respect
a los demas casos previstos por los ordinales 2do, 3ro y 4to. del preci-
tado artfculo 5, los que s61o sirven para crear confusion al exegeta
mezclando la figure del trabajador con otras debidamente caracteri-
zadas como el comisionista (comerciante) y el aparcero o el arrenda-
tario en general.

Por career que se beneficia al professionall liberal" y para evitar
la il6gica y anticientffica dualidad antes denunciada, proponemos
que el ordinal Iro. del artfculo 5, y por que no, el articulo complete,







sea derogado pura y simplemente. Asf, la noci6n de contrato de tra-
bajo recobrarfa su unidad conceptual y quedarfa a losjueces, decidir
en cada caso, si existe un contrato de trabajo o si se esti en presencia
de otro tipo de rtiaci6n jurfdica bajo el sblo criterio de la subordina-
ci6n, sin tener en cuenta la formaci6n acad6mica del prestador del
servicio, ni la exclusividad.

Como sefialamos mas arriba, ya no es la formaci6n ni el tipo de
profesi6n lo que caracteriza el movedizo concept de profesi6n libe-
ral, sino la modalidad de su ejercicio, cuando dste se hace en relaci6n
direct con los clients y no a travds de un empleador al cual se su-
bordina jurfdicamente el professional. Libertad y subordinaci6n son
concepts excluyentes y por tanto para nuestros fines el professionall
liberal" que presta servicios subordinados deja de serlo y se convierte
en trabajador en lo que a esa prestaci6n de servicios se refiere y vuel-
ve a ser liberal tan pronto emprende el ejercicio libre de su profesi6n.
De ahf, que hemos hablado de "El trompo" al titular estas cuartillas,
rememorando la popular adivinanza que reza:

Para bailar me pongo la capa
para bailar me la vuelvo a quitar
Porque no puedo bailar sin la capa
Y con la capa no puedo bailar





NOTAS


(1) Prefacio a L'Exercise en Societd des Professions Liberales en Droit Fran-
cais. Pdg. 5.
(2) L'Exercise en Socidtd des Professions Liberales en Droit Francais. Pdg. 21
y Dalloz 1975, Paris.
(3) Op. et loc. cit.
(4) Arnaldo Sussekind, Delio Maranhao, Segadas Viana Instituicoes de Direito
do trabalho, T. I., P. 247, 5ta. edici6n, Livrairia Freitas Bastos, S. A., Rfo
de Janeiro, 1971.







DOCTRINE


LOS ACTORS DE COMERCIO

SMayra Rodrfguez*



Noci6n General del Acto de Comercio.

En ningdn moment nuestro C6digo de Comercio da una defini-
ci6n de lo que es un acto de comercio. S61o enumera aquellas opera-
ciones jurfdicas consideradas como tales. Es precisamente de esas
enunciaciones y de la doctrine (tanto francesa como dominicana) que
he establecido una definici6n del acto de comercio: Acto jurfdico
con un estatuto legal particular, cuya determinaci6n sirve para esta-
blecer la competencia de los tribunales y las reglas particulares de la
capacidad y de la prueba.

Regimen Jurfdico de los Actos de Comercio.

Antes de cualquier clasificaci6n de los actos de comercio prefie-
ro establecer el regimen jurfdico a que estin sometidos. La doctrine
francesa ha partido desde el punto de vista objetivo para determinar
esto, debido a que numerosas reglas legales han sido establecidas, par-
ra esos actos, sin tomar en consideraci6n a sus autores. Esta concep-
ci6n no es del todo absolute, porque si bien comprende aquellos ac-
tos sometidos a reglas particulares en raz6n de su naturaleza, no me-
nos cierto es que comprende aquellos actos que obedecen a reglas di-
ferentes, con un caricter commercial para una de las parties y un caric-
ter civil para la otra.

El C6digo de Comercio nos da dos reglas esenciales para deter-
minar el regimen jurfdico de los actos de comercio:



*Estudlante de Clenclas Jurfdicas. Miembro del Consejo de Redaccl6n de la Revista.






1.- REGLAS DE COMPETENCIA. El C6digo tiene una concep-
ci6n indecisa de la competencia commercial. El art. 631 establece que
los tribunales de comercio (1) conocerdn, por un lado de las contesta-
ciones entire comerciantes, y por otra, de aquellas relatives a los actos
de comercio entire cualesquiera personas. Esta segunda regla viene en
cierta media "a destruir el caracter professional de la jurisdicci6n co-
mercial...y entrafia grandes dificultades de aplicaci6n." (2) Vedmos:
a- contestaciones entire comerciantes: No present problema alguno,
ambas parties son comerciantes y estardn regidas por el derecho co-
mercial. (3); b- contestaciones relatives a los actos de comercio: La
regla serd de facil aplicaci6n para los actos que estin caracterizados
por su forma, como el pago de una letra de cambio. No asf, empero,
para aquellos que son actos de comercio por su objeto, o que lo son
por su causa, si no hay un comerciante que sea parte del litigio.

La mala interpretaci6n de este artfculo ha dado lugar a decisio-
nes erradas por parte de nuestros tribunales de derecho comgn, que
al verse apoderados de asuntos de naturaleza commercial, Ilevados por
un procedimiento civil, declaran su incompetencia. Nuestra Suprema
Corte de Justicia ha dado la orientaci6n correct expresando: "Que
dada la amplitud de jurisdicci6n atribufda a los tribunales civiles y
comerciales de Primera Instancia, y la garantfa y seguridad que ellos
ofrecen a todos los litigantes, cuando un asunto, no obstante su natu-
raleza commercial, es introducido ante dichos tribunales, utilizando el
procedimiento civil ordinario, en vez del procedimiento comercial...
ello no es raz6n suficiente, para que el tribunal asf apoderado, en la
especie la Corte a-qua, pronunciare sobre ese tnico fundamento, la
nulidad del procedimiento seguido en Primera Instancia, con todas
sus consecuencias; que por el contrario, era deber de la Corte a-qua,
y no lo hizo, por las razones ya dichas precedentemente...instruir y
fallar la demand al fondo, aunque aplicando segfin el caso las reglas
procedimentales correspondientes..." (4). Asimismo, nuestra Supre-
ma ha establecido: "Que en virtud de las reglas existentes sobre el
principio de la plenitud de jurisdicci6n, el cual tiene como base en
nuestra legislaci6n las disposiciones de la Ley de Organizaci6n Judi-
cial, el Tribunal o Juzgado de Primera Instancia es competent para
conocer en atribuciones civiles y comerciales, de todas las demands
personales, -reales o mixtas, no atribufdas expresamente a otro tribu-
nal; que en esa virtud, cuando un asunto que por su naturaleza deba
ser instrufdo y juzgado conforme a lo pautado para el procedimiento
civil, es introducido en justicia mediante las formalidades prescritas
para los asuntos comerciales, esta irregularidad no engendra el vicio
de incompetencia, sino meramente la nulidad del procedimiento".(5)







2.- REGLAS DE PRUEBA. En virtud del art. 109 del C6digo
de comercio, se establece en material commercial la libertad de prueba.
Este es el principio general, pero no es absolute; existe el caso parti-
cular de las sociedades comerciales que para su formaci6n se exige un
escrito.

Clasificacion de los Actos de Comercio.

De las enunciaciones contenidas en los arts. 632 y 633 del C6di-
go de Comercio, se hace necesaria una division de los actos de comer-
cio:

I.- Actos de Comercio por su naturaleza. Conocidos tambidn
como actos absolutos, son aquellos que tienen carncter commercial in-
dependientemenre de las personas que los realize, no interest el au-
tor del acto. Ha trafdo controversial la determinaci6n de los elemen-
tos caracteristicos de este tipo de acto. Ciertos autores dicen que la
caracteristica distintiva de 6stos es su caracter de intermediaci6n, ale-
gando que en casi todos los actos de comercio encontraban present
ese element. Otros, que la caracterfstica principal era el element
lucro o especulaci6n, afirmando que si bien es cierto que existe la in-
termediaci6n. no menos cierto es que en todos los actos de comercio
ha� siempre un interns lucrative. Ubaldo G6mez, por su parte, esta-
blece "... es que, en definitive, el legislator no tuvo en cuenta, de for-
ma sistemrntca. criterio fijo alguno al hacer aquella enumeraci6n: en
esto obedeci6 a circunstancias de historic y de tradici6n..." (6).

Dentro de los actos de comercio absolutos encontramos los rea-
hzados por las empresas. Se define la empresa como "la organizaci6n
de bienes y servicios para producer bienes y servicios." (7). Pero esta
definici6n result incomplete si no se establece el fin de "beneficio
econ6mico" que persigue la empresa. Asf, encontramos las empresas
de suministro. las empresas de espectdculos piblicos, las empresas de
comisi6n, empresas de seguros terrestres, de operaciones de corretaje,
etc.

La aplicaci6n jurisprudencial a la noci6n de empresa se ha ex-
tend ido. especialmente en algunos pauses de Amdrica a pompas flne-
bres que se dedican a prestar servicios completes con elements de
distintas indoles (ataud, adornos, transport, etc.), al alquiler de ha-
bitaciones en los hotels, casas de pensi6n; donde se presta al pensio-
nado una series de servicios (habitaci6n, personal de limpieza, ropa de
cama, etc.). Estos casos se consideran empresas de prestaci6n de ser-
vicios.








2.- Actos de comercio por relaci6n. El element caracter(stico
de estos actos es que en su esencia estos son actos civiles. La Supre-
ma Corte de Justicia ha establecido: "Adn cuando una convenci6n
no tenga por naturaleza un cardcter commercial, basta que ella esti re-
lacionada con la explotaci6n de un comercio y sea accesorio de dste
para que dicha convenci6n adquiera un cardcter commercial respect
del comerciante que la suscribi6 en interns de su comercio y ese co-
merciante pueda ser Ilevado ante la jurisdicci6n commercial con motive
de las contestaciones a que de lugar dicha convenci6n". (8) Asimis-
mo ha expresado la Suprema: "no solo los pagards sino todas las obli-
gaciones, cual que sea su forma, suscritas por un comerciante, se repu-
tan actos de comercio." (9)

El alcance de estos actos se ha extendio y se consider acto de
comercio relative aquel que es realizado "en relaci6n con una opera-
ci6n accidental conclufda por una persona que no es comercian-
te". (10)

3.- Actos mixtos. Estos no son ciertamente actos de comercio.
Se refieren a actos cuya naturaleza jurfdica es distinta con relaci6n a
cada una de las parties del litigio: commercial para una y civil para la
otra.

La importancia de incluirlos en esta clasificaci6n radica, prin-
cipalmente, en aquellos casos en que existan contestaciones judicia-
les; entonces los medios de prueba y el procedimiento van a ser dis-
tintos, dependiendo siempre de quidn es la parte demandada. Si es
aquella para la cual el acto es civil, tanto las pruebas como el procedi-
miento se ajustaran a las reglas correspondientes que rigen en material
civil; si es aquella para la cual el acto es commercial, se dice que el de-
mandante tendrd opci6n de demandar con relaci6n al procedimiento
y prueba commercial o civil.

4.- Actos de comercio aislados: los que no son realizados habi-
tualmente, sino de un modo occasional o incidental. El interns que
presentan estos es con relaci6n a la realizaci6n de los mismos por un
error. El menoramparado en este tipo de acto, podrfa realizar opera-
ciones comerciales, pero el legislator, para evitar esto ha establecido
en el art. 3 del C6digo de Comercio, que los menores, adn no comer-
ciantes, deberAn lenar los requisitos establecidos para serlo, para po-
der realizar un acto considerado de comercio. (11)







Consideraciones Especiales.


La adquisici6n de inmuebles, adn con el fin de proceder a su re-
venta y en forma habitual, no es un acto de comercio. (12) Tdngase
present que la limitaci6n legal se refiere solamente a la adquisici6n,
que las demds actuaciones referentes a inmuebles son comerciales
(corretaje, seguros, adquisici6n del inmueble integrante de un fondo
de comercio enajenado, aporte en sociedad commercial .

Otra situaci6n que quiero hacer notar, es el caso especial del
artist que compra elements y materials para ejecutar su obra (ar-
cilla, mdrmol); o un pintor que compra telas y pinceles; cuyos resul-
tados enagenan, al hacerlo no estdn realizando actos de tomercio:
"...no adquiere calidad de comerciante, porque lo principal es la crea-
ci6n artfstica que incorpora a esos materials, sin que quepa discutir
en el caso concrete el real valor de esa creaci6n". (13)


NOTAS


(1) Cabe sefalar que en el pats no existen tribunales especiales de comercio; y
que el conocimiento y fallo de asuntos de esta naturaleza ha sido confiado
a los Juzgados de Primera Instancia en atribuciones comerciales.

(2) RIPERT, (Georges) Traitd Elimentarie de Droit Commercial, Bareaud
S. A., Paris, 1968, p. 208.

(3) Aunque el C6digo no lo dice, es de suponerse que la obligaci6n objeto del
litigio se derive del ejercicio mismo del comercio.

(4) Sup. Corte, 19junio 1970, B. J. 715, p. 1251.
(5) Sup. Corte. Julio 1959, B. J. 588, p. 1527.
(6) GOMEZ (Ubaldo), Derecho Comercial. Publicaciones ONAP Santo Do-
mingo, Repdblica Dominicana, 1981, p. 24.
(7) HALPERIN (Isaac), Curso de Derecho Comercial, Eds. Depalma, Buenos
Aires, Argentina, 1975, p. 47.
(8) Sup. Corte, 15 julio 1932, B. J. 264, p. 12; Fe de EnruLs: B. J. 267, p. 27.
(9) Sup. Corte, 15 noviembre 1933, B. J. 280, p. 4 (in fine).








(10) LYON - CAEN y Renault, citados por Ubaldo G6mez, op. cit, p. 54.

(11) Ver arts. 2 y 3 del C6digo de Comercio Dominicano.

(12) Ver en tal sentido RIPERT, op. cit., p. 200; y E. THALLER, Traite Eli-
mentaire de Droit Commercial, Rousseau et cie, Paris, 1931, p. 59.

(1i) HALPERIN, op. cit., p. 50.

BIBLIOGRAFIA


Ripert (Georges), 'TRAITE ELEMENTARIE DE DROIT COMMERCIAL", Bar-
neaud S. A., Paris, 1968.

Halperin (Isaac), "CURSO DE DERECHO COMERCIAL", Eds. Depalma, Bue-
nos Aires, Argentina, 1975.

Mossa, (Lorenzo), HISTORICA DEL DERECHO MERCANTIL EN LOS SI-
GLOS XIX YXX", Revista de Derecho Privado, Madrid, 1948.

G6mez (Manuel Ubaldo), "DERECHO COMERCIAL", Publicaciones ONAP,
Santo Domingo, Repablica Dominicana, 1981.

Ascarelli (Tulio), "INICIACION AL STUDIO DEL DERECHO MERCAN-
TIL ", Bosh, Barcelona, 1964.

Thaller, E. 'TRAITE ELEMENTAIRE DE DROIT COMMERCIAL", Rousseau
et Cie, Paris, 1931.

Mazeaud (Le6n), "NOUVEAU GUIDE DE$ EXERCISES PRACTIQUES POUR
LES LICENCES EN DROIT ET EN SCIENCES ECONOMIQUES", Eds.
Montchrestren, Paris, 1966.













JURISPRUDENCIA





Jurisprudencia sobre os actos de comercio


... quean el estado actual de la organlzacl6n Judicial de Ia Replblica, en Ia cual losueces
quo deben resolver los litiglos civiles son los mismos que deben resolver los Iltlglos comer-
dales. poseen las mismas califlcaclones academicas, son designados del mismo modo confor-
me a la Constltucl6n del Estado y actdan an las mismas demarcaclones terrltorlales, career
de relevanda que unos y otros al dictar sus sentenclas, declared que lo hacen Como jueces
civiles o comerclales, siempre qua en la actuacl6n de que se trata se acojan al tipo de proce-
dimlento que las leyes trazan para cada caso en los puntos cuya omisl6n pueda conflgurar
una lesl6n al derecho de defensa...

Cas. 8 didembre 1967, B.. 6. 85, P g. 2398.

...que el dellto o el cuasi dellto cometido por un comerclante en el ejerclcio de su comerdo
debe ser considerado como un hecho relaclonado con su actividad commercial, blen que el co-
merclante lo haya cometido en persona o por un empleado de qulen dl sea civilmento res-
ponsable...

Cs. 6 marzo 1970, B. J. 712, Pig. 452.

... que la persona que conduce su propio autom6vil, aunque lo destine al transport de pasa-
Jeros, no puede calificarse comerclante al tenor de las disposiclones del Cddigo de Comerclo,
pues sl blen realize un trabajo remunerado... no puede verse la profesl6n de comerclante on
asa actlvidad humana aunque produzca beneficlos; pues tambidn las profeslonales ofrecen
sus servlclos... y por ello no pueden ser callflcados como comerclantes; que si del transports
se hace una empresa organizada y se emplean varias personas y veh(culos hay entonces una
verdadera actlvldad lucrative, y quien organza y dirlge esa activldad se convlerte an un Co-
merclante...

CM. 2 abril 1971, B. J. 725, Pig. 867.

... en el caso de adopd6n de un procedimiento civil en lugar del commercial, la nulndad no
Spuede ser pronunclada, sino cuando Ie haya causado un perjulcio a quien lo Invoca; quo el
motlvo anterlormente transcrltojustifica to suficientemente lo decidido por la Corte a-qua...
ye que del empleo del procedlmlento civil por part del demandante no result quo el de-
mandado sufrlera perjulcdo alguno, ni muchos menos que fuera afectado su derecho de de-
efnsa, slno mis blen protegido dads las ampllas garant(as que extended a los litlgantes el
menclonado procedimlento...

Cu. 22 octubre 1976, B. J. 791, Pi. 1775.

La competencla de los tribunales de comercio estA basada an definitive sobre la naturaleza
de los actos y no sobre la calidad de las personas...

Cu. 12 junlo 1901. B. J. (cuarta epoca) No.24.



181









Cuando una persona so ha presentado en actos o documents con la calldad de comerclan
es a ella a la que corresponde hacer la prueba contraria a la sltuacl6n creada por sus propel
actuaclones ydeclaraclones.

Cs. 19 marzo 1981, B. J. 320, Pig. 155.

Las dlflcultades relatlvas al caracter civil o commercial de un acto constltuyen cuestlones di
derecho, porque es la ley misma la que, por via de enumeracl6n, ha determlnado cudles son
los actos de comerclo.

Cau. 19 dilembre 1952, B. J. 509, Piig.2663.

SI blen es clerto que los libros de comerclo pueden admitlrse como medlos de prueba en 10
relaclones centre comerclantes... no es menos clerto que dichos llbros no hacen fe contra lol
particulares... la admlsl6n de los llbros de comercio como medlo de prueba, estd subordlnada
a la condici6n de que el demandante pruebe que el demandado es comerclante...

Ca. 15 didembre 1953, B. J. 521, Pig. 2407.

... que dada la amplitud de Jurisdicci6n atrlbulda a los tribunales civlles y comerclales de Pri.
mera Instancla... cuando un asunto no obstante su naturaleza commercial, es Introducido ante
dichos tribunals, utillzando el procedimlento civil ordinarlo, en vez del procedlmlento co.
merclal,... ello no es raz6n suficlente, para que el tribunal as(lpoderado... pronunclar sobr
ese Onico fundamento, la nulldad del procedlmlento seguldo an primer Instancla; que por
el contrarlo era deber de la corte a-qua... Instruir y fallar la demand al fondo, aunque apll-
cando segun el caso las reglas procedlmentales correspondlentes...

Ca. 19 Junio 1970, B. J. 715, Pig. 1251.

... cuando un caso de naturaleza comerclal es Ilevado ante un tribunal como una lltis civil, 10
que se planted es una cuestl6n del procedlmlento, que debe ser propuesta antes de toda "de-
fensa" o "excepcl6n"; por lo que, sl es propuesta con posterlorldad a las concluslones sobre
el fondo, la excepc6n dicha, queda cublerta...


Cas. 28 de enero 1972, B. J. 734, Pid. 125.

... que los arts. 632 y 633 del Cddlgo de Comerclo sefialan cudles son los actos de comerclo;
que aunque el caml6n se preste a los menesteres del comerclo, no implica necesarlamente
que tenga character comerclal la demand Incoada... fe caml6n propledad del recurrldo fue
sustraldo por D., quien, manejandolo caus6 los danos de que se queja el recurrent; que as
evidence que tales hechos comprobados por la corte a-qua, no han podldo comprometer Ia
responsabilidad del recurrldo en su calldad do comerclante, pues esos hechos tienen el ca
ricter civil...

Cas. 11 marzo 1968, B J. .688, Pdg. 606.

... que tanto el Juez de primer grado, como los de la corte a-qua comprobaron, medlante el
document antes descrito, que Abrdu, ten(a la profesl6n de negoclante, por lo cual era dste I
quien le correspondfa probar, y no lo hizo, que la compra que reallz6 y que dlo origen al Pa.
gard, no era un acto de comerclo, ya que se presume que today operacl6n hecha por un co.
merclante e hace en Interds de su comercio y es, por tanto un acto de comerclo, hasta prue-
ba en contrarlo...

Ca. 25 JuBo 1973, B. J. 752, Pdt. 2077.


182











... no se hace acto de comercio el comerclante que garantiza la deuda de un negoclante para
con otro negociante, sl esta fianza no tiene por causa sino un sentimiento de benevolencla...


Juzgado de Primera Instancia de Santo Domingo, 2 junior 1924.


... que los tribunales de comercio son competentes para conocer de la accl6n en responsabill-
dad lormada contra una compaflia de transport por un comerclante v(ctlma de un acciden-
te imputado a un cochero de la companla en ejercicio de sus funciones...


Corte de Apelaci6n Santo Domingo.
Sentencia Comercial No. 3. 7 abril 1927, B. J., Corte Citada, No.2, Pig. 56.


... que la competencia de los tribunales de comercio es exceptional y que cada vez que un
acto no es por su naturaleza propia commercial, por su causa o por su objeto, o se reflere a un
acto de esta especie, como lo accesorio sigue a lo principal, esta jurisdlcci6n cesa de ser com-
petente y recobra su Imperlo el derecho comdn que da plenitud de jurisdiccidn a los tribu-
nales civiles.


S. C. J. 12 mayo 1901, Gaceta Oficial 1424.


En los casos de contestacidn relative a un acto de comerclo en cuanto a una de las parties y
no commercial en cuanto a la otra, la part que no ha hecho acto de comerclo puede, a su
elecci6n, emplazar a la otra part por ante el tribunal civil o por ante el tribunal commercial.


B. J. 30, 26 febrero 1910, Corte Apelacidn Santiago, Pig. 15.


No es necesario tener publlcamente la calldad de comerciante para ser juzgado por los tribu-
nales de comercio. Basta haber ejercido actos mercantiles y que dstos sean el objeto de la
demanda...


S. C. J. 9 diciembre 1879, Coleccidn de Sentencia, Pig. 167.








LE CONTREDIT


El 24 de octubre de 1984, por su sentencia No. 31, la Suprema
Corte de Justicia aclar6 un punto oscuro de la ley 834 sobre las im-
pugnaciones o contredit, que se trat6 en el nfimero anterior de la RE-
VISTA DE CIENCIAS JURIDICAS.

Por su interest, se reproduce el considerando mas important de
dicha sentencia:

"...que si bien es verdad que el articulo 10 de la citada Ley establece una
palzo de quince dias a partir del pronunciamiento de la sentencia atacada, parat
recurrir en impugnaci6n (le contredit), contra ella, esto es ast cuando ha sido dic-
tada en la misma audiencia en que se conoci6 del incident de incompetencia, o
cuando las parties hayan sido citadas para oir su pronunciamiento, o cuando se
encuentren presents personalmente o legalmente representadas; que en los de-
mis casos el punto de partida del plazo esla fecha de la notificaci6n de la senten-
cia a la part interesada en impugnarla; que, en la especie, no existe constancia
alguna en la sentencia impugnada en casaci6n, ni en ninguno de los documents
del expediente, en relaci6n con la forma y la fecha en que el recurrente tuvo co-
nocimiento de la sentencia atacada en impugnaci6n (le contredit); que esa impre-
cisi6n de la corte a-qua en exponer los hechos de la causa, impide a la Suprema
Corte de Justicia, en funciones de Corte de Casaci6n, verificar si se ha hecho o
no una correct aplicaci6n de la Ley, por lo cual procede la casaci6n de la sen-
tencia impugnada por falta de base legal;"








JURISPRUDENCIA

SENTENCIA DEL 26 DE MARZO DEL 1984 No.39

MATERIAL: PROCEDIMIENTO CIVIL

La Suprema Corte de Justicia despuds de haber deliberado y vistos los tex-
tos legales que se mencionan mis adelante, invocados por la recurrente en su me-
morial, y los articulos 1, 20, y 65 de la Ley sobre Procedimiento de Casaci6n;
Considerando, que en la sentencia impugnada, y en los documents a que
ella se refiere, constalo siguiente: a) que con motivo de una demand en resci-
si6n de un contrato de arrendamiento y pago de alquileres, el Juzgado de Paz de
la Segunda Circunscripci6n del Distrito Nacional, dict6 el 12 de julio de 1978
una sentencia cuyo dispositivo es el siguiente: "Falla: Primero: Ratifica
el defect pronunciado en audiencia contra el Sr. Jose Antonio Salcedo, por no
comparecer; Segundo: Ordena, la rescisi6n del contrato de inquilinato inter-
venido entire las parties por falta de pago: Tercero: Condena al Sr. Jose Anto-
nio Salcedo a pagarle a la Sra. Nidia Birina SInchez Padilla la suma de Quinien-
tos Cuarenra Pesos Oro (RDS540.00) por concept de mensualidades vencidas
los dias 27 de cada mes, desde abril hasta junio de 1978, mis los valores corres-
pondientes a los meses por vencer; Cuarto: Ordena, el desalojo inmediato
de la casa que ocupa el senior Jos Antonio Salcedo en calidad de inquilino, pro-
piedad de la senora Nidia Birina Sinchez Padilla, ubicada en la calle Caracas
No. 101, bajos, de esta ciudad; Quinto:Condena, al senior Josd Antonio
Salcedo al pago de los intereses legales sobre la demand principal mis las costas
legales a favor de Nidia Birina Sinchez Padilla; Sexto: Ordena, que la present
sentencia sea ejecutoria provisional y sin fianza no obstante cualquier recurso
que se interponga contra la misma" b) que sobre el recurso de oposici6n dict6 el
Juzgado de Paz del 16 de octubre de 1978 una sentencia con el siguiente disposi-
tivo: "Falla: Primero:Se declara bueno y vilido el recurso de oposicion in-
terpuesto por Jose Antonio Salcedo, contra Nidia Birina Sinchez Padilla, por ha-
ber sido hecho en tiempo hibil y de acuerdo a la ley; Segundo:Se rechaza las
conclusions de la parte demandante en oposici6n, por improcedente y mal fun-
dada; Tercero: Se confirm en todas sus parties la sentencia recurrida en fecha
12 de julio de 1978; Cuarto:Condena a Jose Antonio Salcedo al pago de las
Scostas del procedimiento"; c) que sobre el recurso interpuesto intervinb la sen-
tencia ahora impugnada en casaci6n cuyo dispositivo dice asf: "FALLA: PRI-
MERO: Declara bueno y vilido regular en la forma y haber sido interpuesto en
tiempo habil el recurso de apelaci6n interpuesto en tiempo hibil el recurso de
apelaci6n interpuesto por Josi Antonio Salcedo contra sentencia del Juzgado de
Paz de la Segunda Circunscripci6n del Distrito Nacional de fecha 16 de octubre
de 1978 que confirm la sentencia del mismo Juzgado de Paz de fecha 12 de
julio de 1978; SEGUNDO: Revoca, en todas sus parties por haber hecho una
erronea apreciaci6nlde los hechos y una incorrect aplicacion del derecho, la sen-
tencia impugnada dictada por el Juzgado de Paz de la Segunda Circunscripci6n


I






del Distrito Nacional en fecha 16 de octubre de 1978, y confirm la del mismo
Juzgado del 12 de julio de 1978, y sentencia ambas cuyos dispositivos se han
transcrito en otra part de la presence sentenciai TERCERO:Rechaza en:
consecuencia en todas sus parties la demand en desalojo. rescisi6n de contrato
de arrendamiento y cobro de alquileres incoado por Nidia Birina Sanchez Pa-
dilla contra Jose Antonio Salcedo, CUARTO: Condena a Nidia Birina Sin-
chez Padilla al pago de las costas de ambas instancias cuya distraccion se ordena
en provecho del Dr. Rafael A. Vidal Espinosa, quien afirma haberlas avanzado en
su totalidad"; -
Considerando, que la recurrente propone en su memorial los siguientes me-
dios de casaci6n:Primer Medio: Falsa aplicaci6n de las disposiciones de los
articulos 61, 68 y 214 del C6digo de Procedimiento Civil. Segundo Medio:'
Falsa aplicaci6n del articulo 16 del C6digo de Procedimiento Civil. Tercer
Medio: Falsa aplicaci6n de los artfculos 8 y siguientes del Decreto 4807 del
16 de mayo de 1959 sobre Control de Alquileres de Casas: arriculos 1984 y
1257 y siguiente del C6digo Civil. Cuarto Medio:Falsa aplicaci6n del artfcu-
lo 464 del C6digo de Procedimiento Civil. Quinto Medio' Falta de base le-
gal, falta de motives, insuficiencia de motivaci6n, desnaturalizaci6n de los he-
chos de la causes;
Considerando, que en los dos primeros medios de su memorial la recurren-
te alegan, en sintesis, lo que sigue: a) que el Juez a-quo declar6 la nulidad
del acto de Alguacil del 11 de diciembre de 1978 por el cual se le notitic6 al re-
currido Jose Antonio Salcedo la sentencia dictada por elJuzgado de Paz. dictada
con motive del recurso de oposici6n interpuesto por dicho Jose Antonio Salce-
do, el 16 de octubre de 1978, basandose en que la notificaci6n fue hecha en ma-
nos de una persona sin calidad para recibirla, a pesar de que el acto contiene la
menci6n de que fue notificado, hablando con Miguel Camilo. quien declar6 ser
empleado del requerido Josd Antonio Salcedo, lo que era suficiente para estimar
que el referido acto fue notificado correctamente; b) que como Jose Antonio
Salcedo interpuso apelaci6n contra la mencionada sentencia del Juzgado de Paz
el 22 de marzo de 1979, su recurso es inadmisible, que, por tanto la sentencia
impugnada debe ser casada;
Considerando, que, en la sentencia impugnada se -xpresa lo siguienre, al
respect, que la sefiora Nidia Birina Sanchez Padilla requiri6 al ministerial Valen-
tin Meriflo, Alguacil de Estrados de la Primera Cimara de lo Penal del Juzgado
de Primera Instancia del Distrito Nacional para la notificacion de dicha senten-
cia, lo que practice6 el dicho ministerial en fecha 11 de diciembre de 1978. nori-
ficado el acto al senior Josi Antonio Salcedo en manos del senor Miguel Camilo
quien consign como "empleado" sin indicar de quin; f) que en carta explicati-
va del 6 de marzo de 1979 el senior Miguel Camilo admit que el no era empleado
al moment de dicho senor sino de otra persona y que se encontraba en el lugar
procurando un trabajo de imprenta y que recibi6 el acro por pura cortesfa;
g) que en esas circunstancias se estableci6 que el senior Jose Antonio Salcedo
recibi6 dicho acto de notificaci6n tardiamente; h) que por acto de fecha 22 de
marzo de 1979 instrumentado por el ministerial Rafael Estrella P., Alguacil de
Estrados de la Tercera Cimara de lo Penal del Juzgado de Primera Instancia del
Distrito Nacional, el senior Jose Antonio Salcedo interpuso formal recurso de







apelaci6n contra la iltima de las sentencias ya mencionadas"; que, tambidn se
expresa en la indicada sentencia, "que habiendo sido notificadaa sentencia im-
pugnada en manos de una persona sin calidad para recibir la misma en cuanto
concierne a Jos6 Antonio Salcedo, es de principio que la notificaci6n de dicha
sentencia no cumple ningmin efecto por estar afectada de nulidad de conformidad
con la Ley: que, siendo asf, el recurso de apelaci6n de que se trata ha sido inter-
puesto en tiempo hibil y con el cumplimiento de todas las formalidades de ley".
Considerando, sin embargo, que toda notificaci6n es vilida aunque la per-
sona a quien se ha entregado copia, a titulo de pariente, sirviente o empleado, no
lo sea en realidad, sino que haya declarado inexactamente serlo, puesto que el
Alguacil no esti obligado verificar la verdad de sus manifestaciones;
Considerando, que, por tanto, al ser notificada la sentencia delJuzgado de
Paz al recurrido, Jose Antonio Salcedo, en el domicilio de este, hablando con
,una persona que dijo ser empleado, no hay dudas de que esta declaraci6n signifi-
caba que se trataba de un empleado del mencionado Jose Antonio Salcedo y
que, por consiguiente, el plazo de la apelaci6n comenz6 a correr desde la fecha
de ese acto. situaci6n que se confirm por el hecho de que el propio Miguel Ca-
milo envi6 dicha notificaci6n a Josi Antonio Salcedo; que, por tanto, en la sen-
tencia impugnada, se viol6 el articulo 68 del C6digo de Procedimiento Civil y, en
consecuencia, dicho fallo debe ser casado sin que sea necesario examiner los de-
m~s medios de casaci6n propuestos por la recurrente;
Por tales motives, Primero: Casa la sentencia...





I








LEGISLACIONI .


Ley No. 845, que modifica various articulos del C6digo de Procedi-
miento Civil, encaminados a acortar los plazos para interponer los re-
cursos de Apelaci6n y de Oposici6n.


EL CONGRESS NATIONAL
En Nombre de la Repiblica

NUMERO 845

Art iculo 1.- Se modifican los Articulos del C6digo de Procedimiento Civil,
cuyos textos se indican a continuaci6n, para que en lo adelante se lean de la si-
guiente manera:
Articulo 1.- Los Jueces de Paz conocen todas las acciones puramente per-
sonales o mobiliarias, en 6nica instancia, tanto en material civil como commercial,
hasta concurrencia de la suma de Quinientos pesos, y a cargo de apelaci6n el va-
lor de Mil pesos.

Pirrafo 1.- Conocen sin apelaci6n, hasta el valor d e Quinientos Pesos, y a
cargo de apelaci6n hasta el monto que fja el limited de lajurisdicci6n de los Tri-
bunales de Primera Instancia, o sea hasta Mil Pesos: 1)- Sobre las contestaciones
que sujan entire hoteleros o fondistas y hudspedes, y los viajeros e inquilinos de
habitaciones amuebladas, por lo concerniente a gastos de posada y pdrdida o ave-
ria de efectos depositados en el mes6n o posada; y 2) Entre los viajeros y los
conductores de cargas por agua y tierra, por demora, gastos de camino y pdrdida
o averfa de efectos de los viajeros. Entre 6stos y los talabarteros, fabricantes de
irganas y serones, por suministros, salaries y reparaciones de aperos y objetos
'destinados al viaje.
Pirrafo 2.- Conocen sin apelaci6n, hasta la suma de Quinientos Pesos y a
cargo de apelaci6n por cualquier cuantia a que se eleve la demand: De las accio-
nes sobre el pago de alquileres o arrendamientos, de los desahucios, de las de-
mandas sobre rescisi6n de Contratos de arrendamiento fundadas inicamente en
i falta de pago de los alquileres o arrendamientos; de los lanzamientos y desalo-
de lugares; y de las demands sobre validez y en nulidad de embargo de ajuar
casa por inquilinato. Si el valor principal del Contrato de arrendamiento
nsistiere en frutos o gineros o prestaci6n en naturaleza, estimable conforme al

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precio del mercado, el aval6o se hard por el valor del dia de vencimiento de la
obligaci6n si se trata de pago de arrendamiento. En los demis casos se practical
por el precio del mercado en el me que precede a la demand. Si el precio prin-
cipal del Contrato de arrendamiento consistiere en prestaciones no estimables
por el precio del mercado, o si se tratare de Contratos de arrendamientos a colo-
nos aparceros, el Juez de Paz determinara la competencia, precio aval6o por peri-
tos. Cualquier recurso que pueda interponerse contra la sentencia de desahucio
no seri suspensive de ejecuci6n.

Parrafo 3.- Conocen, sin apelaci6n, hasta el valor de Trescientos Pesos, y a
cargo de apelaci6n, hasta la cuantia que fija el limited de la competencia en ulti-
mo recurso de los Tribunales de Primera Instancia, o sea de Mil Pesos: 1)-De las
indemnizaciones reclamadas por el inquilino o arrendatario, por interrupci6n del
usufructo o dominion dtil, procedente de un contradicho: 1) De los deterioros y
pirdidas en los casos previstos por los Articulos 1732 y 1735 del C6digo Civil;
no obstante, el Juez de Paz no conoce de las pirdidas causadas por incendio o
inundaci6n, sino entire los limits que establece el Periodo Capital del present
Articulo.

Pirrafo 4.- Conocen asimismo sin apelaci6n, hasta la cuantia de Quinientos
Pesos, y a cargo de apelaci6n, por cualquier suma a que ascienda la demand:
1)-De las acciones morales o de dafios causados en los campos, frutos y cose-
chas, ya sea por el hombre, ya por los animals; y de las relatives a la limpia de
los irboles, cercas y al entretenimiento de zanjas o canales destinados al riego de
las propiedades o al impulse de las fibricas industriales, cuando no hubiere con-
tradicci6n sobre los derechos de propiedad o de servirdumbre; 2)- Sobre las re-
paraciones locativas de las casas o predios r6sticos colocados por la Ley a cargo
del inquilino; 3)- Sobre las contestaciones relatives a los compromises respecti-
vos entire los jornaleros ajustados por dia, mensual o anualmente y aquellos que
los hubieren empleado; entire los duenios y sirvientes o asalariados: Entre los Ma-
estros de Oficio y sus operarios o aprendices; 4)- Sobre las contestaciones relati-
vas a criaderas; sobre las acciones civiles por difamaci6n verbal y por injuria pu-
blica o no piblicas; verbales o por escrito, que no sean por medio de la prensa;
de las mismas acciones por rifias o vfas de hechos; y todo ello cuando las pares
ofendidas no hubieren intentado la via represiva.

Parrafo 5.- Conocen, ademis, a cargo de apelaci6n: 1)- De las obras em-
prendidas durante el afio de la demand sobre el curso de las aguas que sirven de
riego de las propiedades, y al impulse de las fibricas industriales, o al abrevadero
delos ganados y bestias en los lugares de crianza, sin perjuicio de las arribucio-
nes de la autoridad administrative, en los casos que determine las leyes y regla-
mentos particulars; sobre las denuncias de obra nueva, querellas, acciones en
reintegrada y demis interdictos posesorios fundados en hechos igualmente co-
metidos dentro del afo; de las acciones en delimitaci6n; y de las relatives a la
distancia pr la ley, los reglamentos y la costumbre de los lugares, para la siem-
bra de roles o colocaci6n de empalzadas o cercas, cuando no surja contradic-
ci6n alguna sobre la propiedad o los tftulos; de las acciones relatives a las cons-
trucclones y trabajos enunciados en el Articulo 674 del C6digo Civil cuando la






opiedad o el derecho de medianerfa de la pared no fueren contradichos; de las
emandas sobre pensions alimenticias, siempre que no excedan de la suma de
Mil Pesos anuales, y inicamente cuando se intenten en virtud de los Articulos
205, 206 y 207 del C6digo Civil.

Pirafo 6.- Conocen de toda demand reconvencional o sobre compensa-
ci6n que por su naturaleza o cuantia estuvieren entire los limits de su competen-
cia; aun cuando en los casos previstos por el Articulo Iro. dichas demands uni-
das a la principal, excedan de la cantidad de Mil Pesos. Conocen ademis, cual-
quiera que sea su importancia, de las demands reconvencionales sobre dafios y
perjuicios basadas exclusivamente en la misma demand principal.

P;rrafo 7.- Cuando cada una de las demands principles, reconvencionales
o sobre compensaci6n, estuviere dentro de los limits de la competenca del
Juez de Paz en iltima instancia, decidira sin apelaci6n. Si una de estas demands
no pudiere juzgarse sino a cargo de apelaci6n, el Juez de Paz entonces no pro-
nunciara sobre todas ellas sino a cargo de apelaci6n. Si la demand reconvencio-
nal o de compensaci6n, excediere los limits de la competencia del Juez de Paz,
isce podra dejar de pronunciar sobre lo principal, o bien mandar que las parties
recurran por el todo ante el Tribunal de Primera Instancia.

Pirrafo 8.- Cuando la instancia incoada por una misma parte contuviere,
diversas demands, el Juez de Paz juzgari a cargo de apelaci6n, si el valor total
excediere de Trescientos Pesos, aunque algunas de estas demands fuere inferior
a dicha suma. El Juez de Paz sera incompetent para conocer sobre el todo, si la
demands reunidas excedieren el limited de sujurisdicci6n.

Art Iculo 16.- La apelaci6n de las sentencias pronunciadas por los Jueces de
Paz no sera admisible despuds de los quince dias contados desde su notificaci6n
a las personas domiciliadas en el mismo municipio.

Por lo que respect a las personas domiciliadas fuera del Municipio, tienen
para interponer su recurso ademds de los quince dias, el tirmino fijado por los
Art iculos 73 y 1033 del present C6digo.

Art i.:ulo 19.- Si el dia indicado por la citaci6n, el demandado no compare-
ce, se tallara al fondo por sentencia reputada contradictoria cuando la decision
por el demandante sea susceptible de apelaci6n o cuando la citaci6n haya sido
notificada a la persona del demandado o a su representante.

Art iculo 20.- La oposici6n seri admisible contra la sentencia en iltimo re-
curso dictada por defecto si el demandado no ha sido citado a persona o sijusti-
fica que se ha encontrado en la imposibilidad de comparecer o de hacerse repre-
sentar. Ella debera ser interpuesta en los quince dias de la notificaci6n de la sen-
tencia hecha por el Alguacil comisionado por elJuez.








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PARRAFO.- Si el dia fijado para la audiencia el demandado no conclude
sobre el fondo y se limita a proponer una excepci6n o a solicitar una media de
Sistrucci6n cualquiera el Juez fallara con arreglo a lo que se prev6 en las disposi-
clones procesales que rigen la material.

Art (culo 150.- El defecto se pronunciara en la audiencia mediante el liama-
miento de la causa; y las conclusions de la parte que lo requiera, seran acogidas
si se encontrasenjustas y reposasen en una prueba legal. Sin embargo, los Jueces
podrin ordenar que los documents se depositen en Secretaria, para dictar sen-
tencia en la pr6xima audiencia.

La oposici6n seri admisible contra las sentencias en iltima instancia pro-
nunciadas por defecto contra el demandado, si este no ha sido citado por acto
notificado a su persona misma o a la de su representante legal.

Art iculo 151.- En caso de pluralidad de demandados, si uno de ellos, o va-
rios, o todos no han constituido abogados, el Tribunal fallari al fondo, por sen-
tencia reputada contradictoria respect de todos, cuando la decision sea suscep-
tible de apelaci6n o cuando los demandados condenados en defect hayan sido
citados o persona, o en la persona de su representante legal.

Si la decision requerida por el demandante no es susceptible de apelaci6n,
aquel o aquellos de los demandados que, no habiendo sido citados a persona no
comparezcan, serin citados de nuevo por alguacil comisionado por auto del Pre-
sidenre. La sentencia pronunciada despues de la expiraci6n del nuevo-plazo de
emplazamiento seri reputada contradictoria respect de todos, siempre que uno
de los demandados por el primero o el segundo acto, haya constituido abogado
o haya sido citado en persona o en la persona de su representante legal; en el ca-
so contrario. los demandados que hayan hecho defecto podrin former oposici6n
a la sentencia.

PARRAFO.- Cuando various demandados hayan sido emplazados para el
mismo objeto, a diferentes plazos o haya habido nuevo emplazamiento en aplica-
ci6n del Parrafo precedent, no se fallara respect de ninguno de ellos anites del
vencimiento del plazo mis largo.

Art iculo 153.- El acto de nueva citaci6n a que se refieren las disposiciones
precedences mencionara que la sentencia a intervenir tendri los efectos de una
sentencia contradictoria.

Articulo 155.- Las sentencias por defecto, sean o no reputadas contradic-
torias, no seran ejecutadas mientras la oposici6n, o la apelaci6n sean admisibles,
a menos que la ejecuci6n provisional sea de derecho o haya sido ordenada.

Articulo 156.- Toda sentencia por defecto, lo mismo que toda sentencia
reputada contradictoria por aplicaci6n de la Ley, sera notificada por un alguacil
comisionado a este efecto, sea en la sentencia, sea por auto del Presidente del
Tribunal que ha dictado la sentencia.







La notificaci6n deberi hacerse en los seis meses de haberse obrenido la se]
tencia, a falta de lo cual la sentencia se reputara como no pronunciada. DichiW
notificaci6n deberi, a pena de nulidad hacer menci6n del plazo de oposici6n fija-
do por el Articulo 157 o del plazo de apelaci6n previsto en el Art iculo 443, se-i
g6n sea el caso.
En caso de perenci6n de la sentencia, el procedimiento no podra ser reno-'
vado sino por una nueva notificaci6n del emplazamiento primitive. El demanda-
do sera descargado de las costas del primer procedimiento.

Articulo 157.- La oposici6n, en el caso en que sea admisible de acuerdo
con el Articulo 149, deberi, a pena de caducidad, ser notificada en el plazo de
15 dias a partir de la notificaci6n de la sentencia a la persona del condenado a de
su representante, o en el domicilio del primero.

Articulo 434.- Si el demandante no compareciere, el Tribunal pronunciar
el defect y descargari al demandado de la demand, por una sentencia que se
reputara contradictoria.

Si el demandado no compareciere, serin aplicables los Ar t(culos 149, 150,
151, 152, 153, 155,156 y 157.

Articulo 443.- El tirmino para apelar es de iu mes tanto en material civil
como en material commercial. Cuando la sentencia sea contradictoria por aplica-
ci6n de los Articulos 149 y siguientes, el termino se contari desde el dia de la
notificaci6n de la sentencia a la persona condenada o a su representante o en
el domicilio del primero.

Cuando la sentencia no sea contradictoria ni se repute conrradictoria, el
tirmino se contara desde el dia en que la oposici6n no sea admisible. El inti-
mado podra, sin embargo, interponer apelaci6n incidental en cualquier trami-
te del pleito y ain cuando hubiese notificado la sentencia sin reserve.

Articulo 445.- Las personas residents en el extranjero rendran para ape-
lar, ademis del t6rmino de un mes, contado desde el dfa de la notificaci6n de la
sentencia, el sefialado para los emplazamientos, en el Articulo 73.

Articulo 2.- Se agrega el parrafo 11 al Articulo 1 del C6digo de Procedi-
miento Civil, con el siguiente texto:

"Pirrafo 11.- Conocerin tambien los Juzgados de Paz de todas aquellas
acciones que les scan atribuidas por disposiciones especiales de la Ley".

Articulo 3.- Se agega un parrafo al Articulo 83 del C6digo de Procedi-
miento Civil, con el siguiente texto:

"PARRAFO.- La comunicaci6n al fiscal solo procede en los casos antel
indicados cuando es requerido por el demandado in limine litis, a cuando el~
ordenada de oficio por el Tribunal".






Articulo 4.- El Articulo 16 del C6digo Civil queda enmendado para que en
lo adelante se lea de la siguiente manera:

"Articulo 16.- En todas las materials y todas lajurisdicciones, el extranjero
transeinte que sea demandante principal o interviniente voluntario estari obliga-
do a dar fianza para el pago de las costas y de los dafos y perjuicios resultantes
de la litis, a menos que posea en la Repdblica inmuebles de un valor suficiente
para asegurar ese pago".
Articulo 5.- Se modifica el Articulo 45 de la Ley de Organizaci6n Judicial
821, del 21 de noviembre de 1927, modificada para que en lo adelante se lea de
la siguiente manera:

"Conocer en instancia fnica, de todas las acciones reales, personales y mix-
tas que no sean de la competencia de los Jueces de Paz hasta la cuantia de Mil
Pesos, y a cargo de la apelci6n de demand de cualquier cuantia o de cuantia
indeterminada".

Art iculo 6.- Se modifica el Articulo 631 del C6digo de Comercio para que
en lo adelante rija con el siguiente texto:

"Art iculo 631.- Los Tribunales de Comercio conoceran: Iro. de todas las
contestaciones relatives a los compromises y transaciones entire negociantes y
banqueros; 2do. de las contestaciones entire asociados por raz6n de una Compa-
ita de Comercio; 3ro. de las contestaciones relatives a los actos de comercio en-
tre cualesquiera personas.

Sin embargo, las parties podrin, en el moment en que ellas contratan, con-
venir en someter a arbitros las contestaciones arriba enumeradas cuando istas se
produzcan".

Articulo 7.- Se modifica el Articulo 1003, del C6digo Procedimiento Civil,
para que en lo adelante se lea de la siguiente manera:

"Articulo 1003.- Toda persona puede establecer compromises sobre los
derechos de que puede disponer libremente.

Cuando surjan dificultades, si no intervene un acuerdo para la designaci6n
de irbitros, la parte mis diligente intimari a las otras parties, por acto de alguacil,
para que destene los arbitros en un plazo de 8 dfas francs. Esta intimaci6n con-
tendra el nonibre y el domicilio del arbitro escogido por el deniandante. Si en el
plazo impartido, los demandados no hacen conocer el nombre de los irbitros es-
cogidos por ellos, el Presidente del Tribunal de Comercio competente en virtud
del Art iculo 420 del C6digo de Procedimiento Civil procedera, sobre instancia
del demandante, a su designaci6n. La ordenanza no seri susceptible de ningun
recurso. Copia de la instancia y de la ordenanza sera notificada en el plazo de 8
dias francs, a los demandados, asf como a los arbitros con requerimiento de
SpoceJer al arbitraje.








Los Artfculos 1003 al 1028 del C6digo de Procedimiento Civil son aplica-
bles en tanto que no sean contrarios a la present Ley".

Articulo 8.- La fianza a que se refiere el Articulo 12 de la Ley de Casaci6n
podri ser una garantia personal o en efectivo, y estari regida en todos los casos,
en cuanto a su constituci6n y modalidades, por los Articulos 131 al 133 de la
"Ley que Sustituye Determinadas Disposiciones en Materia de Procedimiento

Articulo 9.- Quedan derogados los Articulos 158, 159,404 al 413, ambos
inclusives, 449 y 450 del C6digo de Procedimiento Civil, asf como el Artfculo
647 del C6digo de Comercio y cualquier disposici6n legal que sea contraria a la
present Ley queda derogada asimismo la Ley No. 1015, del 19 de octubre de
1935, la cual modifica a su vez el Articulo 65 de la Ley de Organizaci6n Judicial.

Articulo 10.- Los plazos establecidos en la present Ley para intentar cual-
quie recurso s61o se aplicarln cuando la notificaci6n que hace correr el plazo sea
posterior a la fecha de entrada en vigor de la present Ley.

En lo que respect a las medidas de instrucci6n previstas en esta Ley, las
reglas aquf establecidas se aplicaran cuando hayan sido dispuestas con posterio-
ridad a la fecha de entrega en vigencia de la present Ley.

Las demas reglas de procedimiento regirin tan pronto entire en vigor la pre-
sente Ley.

Articulo 11.- La present Ley entrara en vigor tres meses despues de su pu-
blicaci6n official.

Aprobada por el Senado el 12 de julio de 1978. Aprobada por la Cimara
de Diputados el 13 dejulio de 1978. Promulgada el 15 de julio de 1978.
















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