Citation
Carta a un judio

Material Information

Title:
Carta a un judio
Creator:
Stern, Rafael ( author )
Place of Publication:
La Habana
Publisher:
A. Marcus
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
1 online resource (40 pages) : ;

Subjects

Subjects / Keywords:
Jews -- Cuba ( lcsh )
Judios ( bidex )
Cuba ( qlsp )
Genre:
Cuban literature. ( lcsh )
Literatura cubana ( qlsp )
non-fiction ( marcgt )

Notes

Statement of Responsibility:
Rafael Stern.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
Biblioteca del Patronato de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba
Rights Management:
This item is presumed to be in the public domain. The University of Florida George A. Smathers Libraries respect the intellectual property rights of others and do not claim any copyright interest in this item. Users of this work have responsibility for determining copyright status prior to reusing, publishing or reproducing this item for purposes other than what is allowed by fair use or other copyright exemptions. Any reuse of this item in excess of fair use or other copyright exemptions may require permission of the copyright holder. The Smathers Libraries would like to learn more about this item and invite individuals or organizations to contact Digital Services (UFDC@uflib.ufl.edu) with any additional information they can provide.
Resource Identifier:
1066248108 ( OCLC )
36545196 ( ALEPH )

UFDC Membership

Aggregations:
Cuban Monographs
Cuban Judaica

Downloads

This item is only available as the following downloads:


Full Text

PAGE 1

1 RAFAEL STERN CARTA A UN JUDIO LA HABANA, 1960

PAGE 3

R A FA E L S T E R N CARTA A ~n JUOIO -~ ~ r r.i .. ... .. < I 1 ~; r f ~ ( -... ; .... ,~1 t'{ ... _.. _, ,il ,; l ,J .:. 1 \ __ T { 7 r r ,... .. .. -. __ .,

PAGE 4

OBRAS DE RAFAEL STERN AUSHWITZ Y EL CRISTIANISMO (1945) En Rumano, Hngaro, Alemn, Checo y Polaco. TEORIA MINORITARIA (1945) En Rumano Y Hngaro. (Premiado por la Universidad de Clu j ). CONTRA EUGEN RELGIS (1946) Folleto. LEVANTATE Y ANDA (1946) Versos SHALOM ASH: EL DIOS DE VENGANZA. Obra Teatral (Traduccin 1947). TU DOR VLADIMIRESCU, EL FURER DE r.OL TENIA (1948). '1

PAGE 5

RAFAEL STERN CARTA A UN JUDIO LA HABANA, 1960

PAGE 7

1 : .1:J istinguido seor : En das pasa:dos le en los peridicos que U d. ha ba acudido a la redaccin de un peridico de Ham burgo y ante los redactores expres su temor, di cindole : "Tengo miedo, otra vez tengo miedo. Y a empez de nuevo". Ud. se refera a la nueva ola an tisemtica iniciada en la noche de la pasada Navidad. Segn la nota, U d. es un anciano, y eso es lo que provoc mi asombr o. Es U d. un anciano, que en su larga vida no tuvo tiempo de aprender Historia He brea y desconoce el terrible martirio de nuestro pue blo. Por eso acudi a la redaccin de dicho peridico. 7

PAGE 8

Por otra parte, creo 1que es la primer.a vez que un ju do tiene miedo al antisemitismo. Seor; desconozco su nombre, pero tiene Ud. to do mi respeto por su edad y solicito su permiso para poder explicarle la verdad sobre el antisemitismo y los antisemitas. Para que Ud. no tenga. miedo en el futuro Sern palabras sencillas, pero verdades sobre el pue blo judo, que nunca fue cobarde 8

PAGE 9

2 (> L antisemitismo no es creacin de los judos. Si (.._, los cristianos pintan cruces sobre las Sinagogas, y letreros de "fuera los judos" o "mue ran los judos", eso es asunto de los cristianos Si dinamitan sinagogas, si asesinan rabinos, si masa cran nios judos, en esta trag edia los judos tene mos el papel de vctimas. Si los cristianos dicen que ellos creen en Dios, pero lo que hacen es odiar, ase sinar, destruir, incendiar, entonces son ellos los que deben tener miedo, no U d. Por qu tiene U d. miedo? Es que levant U d. su mano contra alguien? Miedo deben tener aqullos que tienen culpabilidad. No es nuestra religin la ,que ensea el odio y la destruccin. Los judos en 9

PAGE 10

11inguna poca de la historia levantamos la mano con tra ninguna otra religin, raza o nacin. Los per seguidores no somos nosotros. A los persegt.idores no se 1 les teme, se les desprecia. Usted acudi a la redaccin de un peridico ale mn de Hamburgo y dij o a los redactores que tena miedo. Y aquellos ex-nazis sintieron pena por Ud. Qu papel ms repugnante para un judo cuando has ta los nazis le tienen pena Los nazis mataron a seis millones de judos, de los cuales ms de la mitad eran nios, pero todos murie ron dignamente, sin pedir piedad. Y Ud., un viejo judo, tiene miedo. No le parece que son los asesi nos los que deberan tener miedo, y aquellos que en se an a asesinar? 10

PAGE 11

3 ~OS odian. La gran mayora de los crist'ianos aprende en su infancia que los judos mataron a su Dios. Aunque un cristiano no conozca personalmente a ningn judo, aunque no recibiera ningn mal de un judo, nos odia. Para siempre tendr prejuicios antijudos. 1 Desde las pocas ms remotas los judos hemos sido los nicos 1que no aceptamos la superioridad de las dems religiones y no nos inclinamos ante las dei dades extraas. Desde entonces hasta hoy el ju da i s. mo ha sido invariable; nuestras leyes son invariables; nuestra lealtad a Dios es invariable. ll

PAGE 12

Los judos ramos el nico pueblo monoteista de la Historia. Para nuestros enemigos, la adoracin de un Dios nico equivala a no adorar a ninguno. As naci la acusacin de que el judaismo es ateismo, y a los atestas haba que perseguirles, destruirles. El descanso sabtico fue considerado como pereza y despilfarro de una sptima parte de la vida y, con secuentemente, el pueblo judo como pueblo ( enemigo del trabajo. Muchos siglos despus, los trabajadores de los pases cristianos han luchado para conquistar un da semanal de descanso, ley que los judos tenemos desde el Monte Sina. El circuncidado era considerado hombre castrado, y nuestros acusadores se arrodillaban diariamente an te Jess, que era un circuncidado, sin preocuparles la ridiculez de sus acusaciones. Epoca por poca inventaron nuevas acusaciones; _pas por pas aumentaron las persecuciones; pero el ju do tena tanta ms solidaridad con los judos del .resto de mundo cuanto ms lo perseguan y humilla ban, porque as lo requera la dignidad y los judos tenemos dignidad. Y Ud. viejo judo de Hamburgo, ; qu le sucedi a su dignidad t 12

PAGE 13

4 EOR judo de Hamburgo. Ha hecho U d. al e::) guna vez deportes? En Auschwitz uno de los deportes favoritos de los nazis era el "salto de los dientes". Formbamos fila, una :fila larga, bien cuadrados, bien firmes. El nazi frente al judo. Y aiqul, con la culata de su ametralladora, descargaba un golpe infernal sobre la boca del judo de raza in ferior. Los dientes volaban, cayendo al fango. Y ay de aqul que no resistiera el golpe y cayera al suelo, porque el hombre de raza superior lo ultimaba con su pistola! Nosotros seguamos viviendo con la boca destrozada, llena de dientes partidos en picos afilados que cortaban la lengua como cuchillos I durante aos. Buen viejo judo, cant Ud. alguna vez pera? El 13

PAGE 14

Dr. Karl Schonfeld, que era un gineclogo famoso, cant "pera". Al judo Schonfeld lo mandaron subir completamente desnudo a lo alto de un rbol. All sen tse mientras nosotros formbamos un cfrculo a su al rededor. Eran las cuatro de la maana y haba diecio cho grados bajo cero. El judo Schonfeld fue obligado a cantar: "mi madre es una p ... ju da". Cant duran te seis horas, cayendo luego a la nieve congelado, muerto. Amigo judo, le gustan a U d. los bailes? bail Ud. alguna vez? Conoce Ud. la danza de la muerte? Cierta maana trajeron del campamento de las mujeres cien muchachas que fueron seleccionadas ya qu e las cien sufran sus das de crisis mensual. nudas totalmente, tuvieron que pasearse entre nos o t ros p.asta por la tarde, en que nos reunimos en el patio mayor. Entonces ellas bailaron al comps de nues t ros aplausos, y nosotros alrededor de ellas mos a carcajadas por orden superior. Muchas de ellas, no pudiendo soportar tamaa humillacin, corrieron hacia las cer ca s, abrazando los alambres de pa s con tres mil voltios, sucidndose. Otras, que eran 1ns fuertes comprendan 1 q_ue no eran ellas las humilla d a s sino todo el pu e blo judo. Viejo judo de Hamburgo, vio Ud. alguna vez una tier na muc ha c ha en los instantes en que pasaba de la norm alid ad a la demencia? Vio Ud. alguna vez un ser hunano normal pasando a la locura? Y o os vi, yo los vi da tras da. Y o fui testigo. Y o vi a Dios en persona, frente a frente, cara a cara y he visto la de rrota to t al, la derrota definitiva del cristianismo. Pobre cristianismo, pobres cristianos ; traicionaron a Di o s, a Jess, a las sagradas escrituras. Traiciona r o n a la Humanidad y fueron derrotados. El cadver 14

PAGE 15

del Dr. Schonfeld, los cadveres de nuestras mucha chas abrzando los alambres de pas, derrotaron al cristianismo. En nombre de cual Dios asesinaron a seis mi llones de judos, de los cuales ms de la mitad eran nios'? Cmo justifica el cristianismo el crimen ma yor de la historia'? Siglos de siglos de odio, siglos y s i glos de e ns e anza env e nen a da dio su fruto en medio d e l siglo XX en el centro de Europa, a la vista de todo el mundo. 15

PAGE 16

5 (' L Con_de de Couden11:ou~e escribe: ''.Poco ant~s del fin del Estado Jud10, se produJo un fenomeno: e1 nacimiento del Cristianismo en el se110 de Israel. Esta nueva religin naci como secta juda, y significa pues una escisin en la religin ju da, debido al problema de la divinidad de Jess. Los cristianos se consideraban como los nicos herederos legtimos de la antigua religin juda, mientras los judos vean apstatas en ellos. La nueva religin se iba apartando del judasmo y rompi con las costum bres judos de la circuncisin y del descanso sabtico. "A pesar de que ambos, judos y cristianos tenan que sufrir las persecuciones del paganismo romano, eran enemigos desde un principio. Cada uno vea en 16

PAGE 17

' el otro el traidor a la fe verdadera de los antepasados. Esta enemistad se conserv hasta nuestros das y ha sido por dos milenios, la fuente del antisemitismo occidental. Por su parte, el eminente judaista Eduardo Wein feld escribe: "Gran parte del antisemitismo cristiano se deba a la transformacin del ritual religioso que la Iglesia haba adaptado del judasmo, en simbolismo antijudo. Se introdujeron en la liturgia debates ima ginarios entre la Sinagoga y la Iglesia. Los sermones empezaron a llamar a los judos prfidos, sanguina rios, y a excitar contra ellos los sentimientos del pue blo. "Se les atribuan poderes mgicos debidos a su alianza con Satans. Los sacerdotes de la Iglesia re calcaban constantemente el satanismo de los judos. El cristiano medieval crea firmemente en el poder de la magia. Al producirse una desgracia o una cats trofe, se vea en ellos inmediatamente el efecto de la potencia malfica de los judos. "Los sentimientos antijudos de la poca se traduje ron en excesos del populacho, en matanzas de judos, expulsiones, conversiones forzadas, calumnias, pro cesos por crmenes imaginarios y una legislacin que convirti al judo en paria. "Varios Padres de la Iglesia, como Ambrosio y Crisstomo inspiraron leyes contra los judos. Justi niano intervino hasta en el ritual de las Sinagogas. "La legislacin ms hostil provena de la misma Iglesia, de sus concilios de los acuerdos papales y del derecho cannico, cuya severidad creci constantemen te desde el Siglo IV hasta el Siglo XVI. Las disposi c10nes cannicas ms salientes son : ,_ 17

PAGE 18

305 (Elvira) : Prohibicin de que judos y cris tianos coman juntos. 305 (Elvira) : Prohibicin del matrimonio entre judos y cristianos. 535 (Clermont) : Los judos no deben desempear cargos pblicos 538 (Orleans): No deben tener criados, amas de leche ni obreros cristianos. 618 (Toledo) : Confiscacin e incineracin de Tal mud. 1050 (Coyaca) : Prohibicin de que cristianos vi van en la casa de un judo. 1078 (Gerundium) : Los judos tienen que pagar el diezmo a la Iglesia. 1209 (Avin) : Prohibicin de vender alirnentos a los cristianos. 1215 (Letrn) : Imposicin de distintivos en la vestimenta de los judos. 1267 (Viena) : Restricciones de Residencia. 1279 (Budapest) : Prohibicin de arrendar casas o empresas a judos. 1434 (Basilea) : Prohibicin de que los .1judos sean agentes o intermediarios; de ,que se les oto guen grados acadmicos. "El siglo XI inici una orga de matanzas, que du rara cinco siglos. La rebelin de 1 los pastores en el sur de Francia acab con ciento veinte comunidades ju das y la terrible agitacin a causa de la "muerte negra" dio fin a unas trescientas comunidades por medio de matanzas. En Espaa, frailes fanticos pro clamaron una "guerra santa" contra los judos, que acab en matanzas (1391) y se introdujo la inqui sicin en 1478. Las cruzadas acabaron con la mitad de los judos de Europa." Sobrevino la reforma, Lutero rompi con el cato18

PAGE 19

/ licismo. La nueva religin, la protestante, "crea haber efectuado un acercamiento suficiente" al judaismo para esperar que los judos se convirtieran a sta, y en un escrito de 1523 Lutero llam a los enemigos de los judos "cabezas de asno". La actitud de Lutero no dur mucho, y al ver que los judos no daban se ales de querer aceptarle como nuevo profeta, les de mostr indiferencia primero y enemistad virulenta despus. En 1543 public dos escritos en que se repi ten todos los argumentos o insultos tradicionales. La legislacin cannica en lo que se refera a los judos, qued vigente en la mayora de los pases protestantes. Los siglos XIX y XX fueron peores para el pue blo judo 1que las pocas anteriores: ms de un siglo de programes y exterminios en masa en Rusia, Ucra nia, Polonia y Rumana. La derrota de Francia por Alemania ( 1871) por la cual los franceses acusaron a los judos; la derrota de Alemania por los Aliados en la primera guerra mundial, oh! por culpa de los judos. Pero en toda su historia de cinco mil aos, el judaismo no sufri tanto, ni perdi tanto, como en la segunda guerra mundial. Ante la indiferencia del mundo entero, los alemanes en Alemania y en los dieciseis pases ocupados exterminaros a seis millones de judos y no me cansar de repetir que ms de la mitad de ellos eran nios. 19

PAGE 20

6 (> N Auschwitz tenamos por compaeros a cientos {_., de sacerdotes catlicos, buenos compaeros, buenos hermanos nuestros. Ellos estaban all-que situacin ms extraordinariano por catlicos smo por judos. Sacerdotes catlicos de distintas naciona li d ades deportados a los campos de concentracin de exterminio por ser judos. Eran ellos: 1) nativos judos convertidos al catolicismo junto con sus padres cuan do nios; 2) nativos catlicos hijos de judos ~ con versos, y 3) nativos catlicos, hijos de catlicos, per~ .., nietos de judos. Estas tres categoras, por las leyes de Nremberg, eran declarados judos. Tena yo veinte aos de edad cuando recibimos la libertad del campo de concentracin por las tropas 20

PAGE 21

t t \ aliadas ( 1945). Con das muletas atraves a pie media Europa, hasta llegar a mi ex_-ciudad, mi ciudad natal completamente arrasada. De entre la poblacin de la gran ciudad, cuarenta mil eran judos de los cuales sobrevivamos cinco ( 5) personas. Era una ciudad ruina o una ciudad-cementerio, y yo llegu all enfer mo, con todas las enfermedades. De los nazis recib, como todos los dems, una sopa por da por todo ali mento durante tan largo tiempo. Y o era un esqueleto, un fantasma, un judo. Por piedad del ex-municipio, me intern en un ex edificio llamado Hospital, donde veget d urante un ao hasta mi restablecimiento. En aquella cama mise rable, aprovechando el tiempo entre fiebre y fiebre, escrib algunos libros. En mi primer libro, "Auschwitz y el Cristianismo", dediqu cuatro captulos a estos sacerdotes catlicos del campo de concentracin. El libro apareci en cin co idiomas en otros tantos pases, recibiendo de la pren~ sa durante meses elogios y censuras. La mayora de los articulistas eran sacerdote~ catlicos. Discutan, debatan, analizaban el libro de trescientas pginas captulo por captulo, pero ninguno de ellos contest a una de mis preguntas, una pregunta que deba de ser contestada: Cmo lleg la gestapo a saber que estos sacer dotes -cerca de mileran de origen judo? Si en un monasterio provincial hay treinta sacer dotes, a quin se le ocurre pensar que uno de ellos es nieto de un judo"? En Europa todo el mundo saba la respuesta. Hela aqu: Cientos de sacerdotes estaban al servicio de la gestapo, y reciban un alto sueldo por su traicin. 21

PAGE 22

Traidores, vil traidores Delatores~ vil delatores En Europa todo el mundo sabe que cientos de sa cerdotes eran miembros del partido nazi. Si llegaba a una de sus parroquias un matri1??-onio a bautizar a su hijo, el prroco peda el carnet del partido ptmero, y bautizaba despus. Si llegaba a la parroquia una pa reja para casarse, el prroco peda primero que se inscribiesen en el partido y los casaba despus. Sacerdotes traicionaban a sus propios compaeros, entregndolos a la gestapo y envindolos a la muer te. Cmo es posible que ninguno de estos delatores fueran excomulgados del clero, y all sigan? El mundo niega que el cristianismo tiene que ver con la muerte de seis millones de judos, de los cua les ms de la mitad eran nios. El mundo est asom brado de que los judos nos negamos a abandonar nues tra religin y aceptar otra religin que es, oh no!, no!, no es mejor que la nuestra! 22

PAGE 23

.' 7 (, OLAMENTE en novelas existe; solamente la e::) fantasa de un escritor puede imaginar tal coincidencia; pero fue realidad. Eramos quin ce y todos nacimos en el mismo mes. Durante toda nuestra infancia y juventud vivimos en la misma ca lle -la calle del Arbol Verde-. Juntos entramos en el Jardn de infancia y juntos salimos del bachille rato. Toda la ciudad nos llamaba "la clase". Estudi: bamos, ambamos y ramos felices. La ciudad era tal vez la ms bella de Europa. Ciudad-joya de jardines, de parques y de avenidas bosques. Ciudad cortada en dos por un ancho ro co ronado por puentes artsticos. Alrededor de la ciudad, montaas con inmensos bosques de pinos y con dece23

PAGE 24

nas de manantiales y cascadas vistos de todas las ven tanas. Ciudad de teatros, museos y salas de concier to. Un barrio gtico, otro de barroco y un barrio es tilo oriental construido bajo la ocupacin de Bayazid. Una de las sinagogas, de ocho siglos de existen cia; uno de los cementerios judos, de nueve siglos. El museo hebreo reuna la coleccin ms completa de candelabros joya de la orfebrera medieval. Las co colecciones A bel Pann y de Lilienthal eran famosas en toda Europa. Era un ciudad con cuatro nombres. Primero la provincia perteneci al imperio germano, con capital en Berln. Despus, al imperio de las Habsburgo, con capital en Viena. Ms tarde, a la monarqua de Hun gra con capital en Budapest. En su edad de oro, la ciudad misma era capital, la del principado de Transil vania. Y finalmente llegamos a pertenecer al reino de Rumana, una zona de Europa central con capital en Bucarest, centro del intrigante Balcn. Nac en la misma ciudad que mi padre, mi abuelo y mi bisabuelo. Estudi en el mismo colegio que ellos, pero los cuatro ramos de distintas nacionalidades. Cada uno en su poca 1 dentro de la misma ciudad, y los cuatro estudiamos obligatoriamente en distintos idiomas, dependiendo de a qu reino perteneca la provincia y cul era su capital. La ciudad muri all donde naci; fue arrasada, "La clase" muri ms lejos, en la deportacin, en la fbrica de muerte de Auschwitz. Soy el nico sobrevi viente de "la clase" y de todo el colegio. Pasamos nuestra juventud en las laderas escribien do sonetos y baladas, o junto a los manantiales dis cutiendo sobre Rilke, Freud o Romain Rolland, o en 24

PAGE 25

las orillas del ro, o debajo de los puentes recitando a Reine. Quin hubiera imaginado que todos estaban con denados a muerte! Quin hubiera imaginado ,que la "dignidad hu:rp.ana", la "cultura europea", la "civili zacin occidental", eran mentira, palabras vacas, hi pocresa! Quiero rendir aqu un humilde homenaje a ellos, a "la clase", parte de mi vida, para quienes estas pa labras sern el nico monumento: 1 IN MEMORIAM 1 George Apfel, a los 17 aos conquist un premio mu. nicipal en su primera exposicin de leos. Ase sinado en Auschwitz a los 19 aos. Carlos Be r gman, soaba estudiar en Orford y en la Sorbona. Asesinado en Auschwitz a los 19 aos. Andrs B er gson, tradjo magistralmente las odas de Homero Asesin a do en Au s chwitz a los 19 aos. Carlota Daue r, aprobada con la calificacin nmero uno en el Conserva t orio Real de Bucarest. So prano de gran promesa. Durante aos cant en el teatro municipal en beneficio de la Wizo y otras instituciones be n ficas. Asesinada en Auschwitz a los 19 aos. Rosemari E ckstein, la mejo r recitadora de Bialik en I todo el colegio. Asesinada en Aus c hwitz a los 19 aos. Ladi s lau Fel clm esser, meses antes de la ocupacin nazi inici su colaboracin en el peridico "N aplo". Un primo suyo cay en la defensa de Madrid. otro fue muerto por una bomba rabe en plena calle de Jerusalem. Asesinado en Auschwiti a los 19 aos. 25

PAGE 26

Heidi Fucks, nieta del venerable Gran Rabino Dr. Benjamn Fuclcs, enamorada de la literatura Sefardi. Las ms exigentes revistas literarias aceptaban sus traducciones de Yehuda Halevi e Ibn Gabirol. Asesinada en Auschwitz a los 19 aos. Eugenio Galdf aden, cercano pariente de Hertzl. Pe memoria pronuciaba discursos enteros de su ilustre pariente. Por colecta popular reuni su ficiente dinero para comprar una finca de cin co caballeras donde instal una hacienda mo delo con trabajo exclusivamente de nios a quie.:. nes l preparaba para la vida k1buciana. Cul tivaban hortalizas, frutales, reses, aves de co rral con esmero. Desde la cama en la cual dor man hasta el establo fueron construidos por los nios. Por la maana estudiaban en el gimna sium, por la tarde eran Jalutzim (pioneros). Co man lo que cocinaban, vestan lo que ellos mis mos cosan y vendan los productos de su "Ki buc" (granja) en la ciudad casa por f;asa. El "Kibuc" abastea de leche, carne, frutas y ver duras a dos asilos de ancianos sin cobrar por ello. G ~dfaden soaba establecer su "Kibuc" eF la Alta Galilea, pero no lleg hasta all, fue ase sinado en Auschwitz a los 19 aos. Otto Honig, a los 15 aos edit su primer libro de poesas; a los 16 su segundo libro, con el cual qued consagrado, alcanzando fama nacional. Asesinado en Auschwitz a los 19 aos. Paul Kurlaender, junto con su padre era violinista de la pera municipal. Asesinado en Auschwitz a los 19 aos. Susana Lustig, muri el da de nuestra liberacin en Auschwitz. 26

PAGE 27

Vera Oppenheim, eminente matemtica. El colegio le aseguraba un ctedra para despus de finalizar sus estudios universitarios. Asesinada ~n Aus chwitz a los 19 aos. llana W echsler, la nia mimada de Rumana. A los 5 aos dio su primer concierto pblico, A los 1 O aos hizo su primera gira internacion al. A los 15 aos fue proclamada por crticos de Pars y Londres la pianista ms .grande de Europa. En un triste da de humillaciones Ilona trat de suicidarse. Das despus perdi la razn y agredi al general de la gestapo Kaltenbrun ner. Muri con la cabeza destrozada por las botas militares de varios miembros de la ges tapo a los ,19 aos. Daniel Zavizlag, a los 13 aos qued hurfano y desde aquel momento dirigi un gran negocio de gra nos, una casa comercial internacional qu e ha ba fundado su familia a princip i os del siglo p a sado. Asesin a do en Auschwitz a los 19 aos. Y por ltimo, este modesto judo como nico sobreviviente. Ninguno de ellos tiene tumba entre el cielo y la tierra. En Auschwitz entraron por la puerta y salie ron por la chimenea de 1 6 s crematorios. 27

PAGE 28

) 8 J?ecuerde Ud., v1eo amigo, que cuando termin la guerra y qued destruido el aparato militar nazi, como hierbas en el campo aparecieron artculos en 1 los per i dicos y revistas e$critos por sacerdotes ca tlicos y protestantes, probando de mil maneras que los nazis no eran cristianos. Los firmantes de esos escritos no se dieron cuenta de la gravedad y del pe ligro en que incurran. La iglesia catlica y las iglesias protestantes gas tan considerables fortunas en trabajos misionales en las regiones remotas del mundo y celebran como triun fo el "salvar las almas" de mil indgenas en tal o cual selva o sla lejana. Entonces cmo es posible que las 28 }

PAGE 29

iglesias renuncien a la ligera a millones de cristianos alema1;-es en el centro de Europa t Los nazis no eran cristianos mientras asesinaban a seis millones de judos! pero eran cristianos antes de Hitler y lo son otra vez despus de Hitler. Y o soy judo; nac y morir como tal. E,s posible que en tal o cual poca de mi vida y por cualquier cau sa me \ pueda ausentar de mi religin t Segn los sacerdotes, la religin es algo as como una vestimenta que uno se pone y quita cuando quiere, tan deplorable opinn tienen los sacerdotes sobre su p r opia religin! Segn sus opiniones el ciudadano es o no es cristiano segn el gobierno que est en el po d e r. En poca de Hitler los cristianos pues, no eran cristianos. Cuando termin la guerra en 1945, los aliados triun fantes ordenaron la detenci n de los jefes nazis. De stos la mayora, principalmente los jvenes, logra ron "desaparecer", ingre s ando por centenares en 1os conventos y convirtindo se en seminaristas. Estos criminales de guerra, asesinos d e judos, entregaron al clero incalculables fortunas robadas principalmen te a sus vctimas deportadas a Al e mania de los dieci seis pases ocupados por las hordas nazis. -En el ao 1948 toda la prensa de Europa estaba de acuerdo en que por lo menos el 8 5 % de los fu tu ros sacerdotes catlicos de Alemania fueron nazis de -ran go y de fortuna, criminales de guerra y asesinos de judos. Desde 1945, en que ingre s aron en los semi narios, hasta hoy, 1960, han pasado quince aos, tiem po suficiente para terminar sus estudios y r e cibir la consagracin sacerdotal. Hoy estos sacerdotes cum29

PAGE 30

plen su misin en Alemania y fuera de ella. En la noche de la ltima navidad, aparecieron las swsticas y los letreros de "fuera los judos", "mue:. ran los judos", en las paredes de la Sinagoga de Koln. Pocos das despus ~ estas palabras ya haban viajado a treinta pases de tres continentes y el mundo asom brado se pregunt : quines estn haciendo esto; nes organizan esto solamente quince aos despus de la gran masacre? No es difcil hallar la respuesta. 30

PAGE 31

' 9 iIEJO amigo judo, es Ud. un judo alemn, lue go debera conocer los grandes beneficios que legaron los judos alemanes a Alemania, a aquel pas que extermin a todas sus comunidades he breas. Aquellos grandes hombres fu e ron realmente be nefactores de toda la humanidad, y son tantos, que es imposible dentro del marco de este pequeo tra bajo reproducir siquiera sus nombres. Intentar en forma muy reducida mencionar algunos, a quienes la Kultur alemana debe ms que lo que los judos y cris tianos pueden imaginar. He aqu, lo que el genio hebreo, la fecundidad crea dora de los judos, dio a un solo pas : 31

PAGE 32

En el terreno de la fsica, mencionar a Len Graetz, de la lmpara Graetz; Ottro Frisch y Lisa Meitner, fsicos nucleares; Albert Einstein, premio Nobel; Gabriel Lippman, premio Nobel, James Franc, premio No bel ; Born, de la teora de los electrones ; Goldstein, descubr i dor de los rayos cat Jicos Prings heim, de la teora de los Quanta; H. Hertz, descu bridor de las ondas electromagnticas que llevan su nombre, creador de las bases tericas de la radiofona. En la 1 qumica, Richard Willstaetter, premio Nbel; Fritz Haber, premio Nobel; Otto Wallach, premio No bel; Adolf von Baeyer, premio Nobel; Adolf Frank, creador de la industria alemana de los nitratos, vital para la agricultura. En el terreno de la t cnica, los judos alemanes produjeron ms de 18 000 invenciones. Otto Liliental, precursor de la aviacin; David Schwartz, creador de la aeronave dirigible (Zeppelin) ; Emil Rathenau, per feccion la lmpara incandescente de Edison; Sieg fri e d Marcus, inventor del automvil de gasolina; Moritz J acobi, inventor de la galvanoplastia; E mil Ber liner, inv e ntor del fongrafo; Arthur Korn, inventor de la telefoto grafa. Los cinco filsofos ms grandes de A Jemania en el siglo XX fueron judos: Err i st Cassirer, Georg Sim mel, Eduard Husserl, Carl Joel y Max Dessoir. / En la jurisprudencia, J ellinek, Kelson, Rosn y Dernburg eran autoridades univerales. Hugo Preuss fue el autor de la constitucin republicana de 1919. Judos que se destacaron muy especialmente en las matemticas fueron: J acoubi, Cantor, Minkowski, Von Mises, Landau, Schur, Gumbel, Noeth en, Kot. ... -r>_ -.. --.--,,,-32

PAGE 33

{ nigsberger. En botnica, Ferdinand Cohn, primer catedrtico judo en Prusia, cuyos descubrimientos bacteriolgi cos tuvieron influencia decisiva en los trabajos de su discpulo Robert Koch. Los judos participaron como precursores en todas las hazaas de la medicina alemana. Los principales son: Karl Landsteiner, premio Nobel, de scubridor de los glbulos rojossanguneos; Paul Erlich, premio No bel, padre de la quimioterapia, descubridor del salvar. sn; von Wasserman, bacterilogo; Minkowsky, con tribuy al descubrimiento de la insulina; Ludwig be, padre de la patologa experimental moderna; Ron berg, fundador de la fisiologa patolgica; Freud, creador del psicoanlisis; Adler, creador de la psico loga individual. En la neuropatologa se destacaron: Bernf eld, Rank, Reik, Stekel, Hirsch} descubri los orgenes sifilticos de la parlisis; Eduardo Lang, descubridor del gonococo ; los sexlogos Bloch, Blas chko y Magnus Hirschf eld. Baginsky y Henoh fueron los creadores de la pedatra. En esta misma rama de la medicina conquistaron renombre universal: Fin kelstein, Langstein, Neuman, Zappert y Schossman. Robert Barany, premio No bel. Stephap J ellinek fue el fundador de la electropatologa. Pero no solamente en la medicina tuvieron los judos una participacin tan destacada. Por ejemplo, el cine alemn debi su prestigio mundial en parte a sus componentes judos. Max Reinhardt fue el crea dor del teatro alemn moderno. Entre los msicos, compositores y directores ju dos, encontramos a: Mendelsohn-Bartoldy, Goldmark, 33

PAGE 34

\ Offenbach, Meyerbeer, Gustav Mahler, Arnold Schon berg, y los directores Joachin, Fritz Kreisler, Klem perer, Bruno Walter, Arthur Schnabel. En la filologa los judos eran eminentes germa nistas, y los ms destacados sanscritlogos y egipt logos. En cuanto a la literatura alemana, slo sus nom bres pueden ocupar un folleto entero. Junto a Goethe, e l p oe ta ms grande de Alemania, est el judo Reine. Los poesas de Hine estaban y estn tan arraigadas en el pueblo alemn, que ni Hitler pudo sacarlas de los libros escolares. En poca de los nazis, sus poesas aparecan con la firma de "autor desconocido". Otros judos destacados en la literatura eran: Boer-Hoff man, Brod, Doblin, Feuchtwanger, Georg Herman, Paul Heyse (premio Nobel), Kafka, Emil Ludwig Erich Muehsam, Anna Seghers, Ernst Toller, Wasser~ man, Werfel, Salten, Arnold Zweig, Stefan Zweig. Estamos concientes de lo mucho que los judos die ron a Alemania y a toda la humanidad, pero qu es lo que recibimos por nuestra obra, por nuestra leal tad? Nos apreciaron siquiera; nos aceptaron como iguales? 34

PAGE 35

10 OS que estamos acostumbrados a la lectura de encclicas papales y de obras de autores licos sabemos 1 que la Iglesia prohibi ms de un:a vez la persecucin de nuestro pueblo y sabemos tqmlJin que estas prohibiciones pocas veces fuero1~ cumplidas. "Recurrir el odio religioso o de raza, de naciona lidad o de poltica con cristianos y co~ no cristianos, es un procedimiento que la Iglesia Catlica reprueba, porque esto no es propio de hombres cultos ni de cris tianos, sino de salvajes. ''Si protestantes, paganos y judos fueron perse, guidos por causa de sus creencias, no lo fueron por 35

PAGE 36

inspiracin de la Iglesia Catlica, sino por catlicos que buscaron en la religin, una razn de Estado o un pretexto para lograr sus intereses nacionales y polticos. Quien dice mundo cristiano, no dice cristia nismo. No confundamos la doctrina con los discpulos. "Sin embargo un pueblo tiene derecho a defenderse contra los judos y protestantes por constituir sus pro cedimientos un peligro social. La Iglesia Catlica per mite la defensa legtima. "A veces ciertos catlic9s recurrieron a medidas drsticas y a barbaries indignas de un discpulo de Cris~o. Es verdad. Y esto la Iglesia no lo aprob ni aprobar jams". Y cuan doloroso es saber que desde el triunfo de gobierno nazi (1933) hasta su cada (1945) los que justifica};)an ante los pueblos de Europa la masacre de los judos, los que excitaban a los pueblos contra ellos, eran en su mayor parte sacerdotes catlicos. La :9rensa abundaba en textos, lemas e ilustraciones con tra los judos; la radio durante las veinticuatro horas ladraba sin cesar las acusaciones ms increbles. Los judos no podamos muchas veces salir a la calle, no podamos caminar por las aceras, no podamos entrar en las tiendas, porque en todas partes y a todas horas nos gritaban insultos e inclusive pegaban en plena calle a las mujeres. Y la radio gritaba en toda Europa y en todos los idiomas: "Pueblo prfido". "El Dios de los judos es el dinero". "La guerra la hicieron los judos con su dinero" .. "La bolsa y la banca es de los judos". "La prensa est vendida al oro j udeo-masnico". 36

PAGE 37

"Los judos pervirtieron al teatro". "Todos los judos son comunistas". "Todos los comunistas son judos". "Todos los judos son millonarios". "Todos los judos son monopolistas". Pueblos, estad listos Los judos quieren exter minar el cristianismo." "Los judos trabajan subterrneamente y, cuando menos se pierrse, todo est en sus manos". "Freud invent una 0 ciencia con la cual quiere pisotear la moral cristiana. "Los judos son los asesinos de nuestro Dios". "Los judos son atestas". "Los judos son idlatras". "La ciencia de Einstein es comprensiblo slo para los bolcheviques". "Emil Ludwig es el jefe de la Sinagoga secreta j udeo-masnico-bolchevique". Pero el colmo de todos ellos era un alto prelado llamado Monseor Straubinger. Este monstruo duran te toda la poca de Hitler exigi el castigo mximo para los "de la Sinagoga de Satans". No existe acu sacin imaginable que este miserable no lanzara con tra los judos. Este criminal exiga masacre, masacre y masacre. Y ahora escuchad la miseria humana: cuando termin la guerra Monseor Straubinger se declar a s mismo vctima de los nazis y escribi un libro sobre la persecucin de la Iglesia por los nazis. Al final del libro dedica toda una lnea a los judos diciendo: "En la poca de Hitler los judos tambin fueron molestados". He aqu el monumento a un in mundo! 37

PAGE 38

Y yo, pobre mortal, si tuviera talento, escribi~ la Historia Universal de fa. Hipocresa. Primero fu e ron exterminados los judos de Ale mania, y despus, con la ocupacin de los 16 pases cuyos gobiernos sin resistencia entregaron a sus -ciu dadanos con quienes haba convivido durante siglos, cada semana y cada mes aumentaban las vctimas, hasta alcanzar el nmero de seis millones. Este mero fue publicado por primera vez por el Sr. Trig;ve Ly, Secretario general en aquel entonces de las Nacio nes Unidas. Este nmero es un dato de la cancillera alemana donde miles de documentos de "asunto judo" fueron guardados como ultrasecretos y ocupados por los aliados a la cada de Berln. Amigo judo de Hamburgo, los judos murieron con dignidad a manos de sus verdugos; y-o j-ams vi un judo cobarde. Vi morir a cientos de miles de ni os, pero ninguno incln su cabeza ni pidi favores. V,i morir asesinadas a golpes a miles de :mujeres em barazadas, pero jams ninguna pidi piedad; solamen te rezaban en silencio el Shema. Por eso me indign tanto despus de leer aquella nota. Despus de perder a tantos, todos indefensos y desarmados, a manos de poderosos ejrcitos, Ud. no de be tener miedo. Piense U d. en las vctimas, piense U d. en las miles de comunidades exterminadas, piense en Monseor Straubinger y rmese de valor. Es verdad 1que Can m uchas veces mat a su her mano Abel ; pero esta vez, despus de la granmasa cre, nuestra juventud est lista para la lucha, y si Can levanta de nuevo su mano, Abel por primera vez en la historia se defender. 38

PAGE 40

1MPRESO EN LA TIP. ~M.iRClJ& 14 6 60 L.4 B.iBANA