Citation
Homenaje a Israel

Material Information

Title:
Homenaje a Israel en su duodecimo aniversario
Series Title:
Ediciones de la organizacion Juvenil de la casa de la comunidad Hebrea de Cuba
Creator:
Alberti, Rafael, 1902-1999 ( author )
Varon, Benno ( author )
Martí, Jorge L ( Jorge Luis ) ( author )
Achuili Levy, José ( author )
Place of Publication:
La Habana
Publisher:
Organizacion Juvenil de la casa de la comunidad Hebrea de Cuba
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
1 online resource (32 pages) : ;

Subjects

Subjects / Keywords:
Israel-Arab War, 1948-1949 ( lcsh )
Guerra árabe-israelí, 1948-1949 ( bidex )
Anniversaries, etc -- Israel ( lcsh )
Aniversarios, etc -- Israel ( qlsp )
Genre:
Cuban literature. ( lcsh )
Literatura cubana ( qlsp )

Notes

Statement of Responsibility:
Rafael Alberti, Enno Weiser, Jorge L. Martí, [and] José Achuili Levy.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
Biblioteca del Patronato de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba
Rights Management:
This item is presumed to be in the public domain. The University of Florida George A. Smathers Libraries respect the intellectual property rights of others and do not claim any copyright interest in this item. Users of this work have responsibility for determining copyright status prior to reusing, publishing or reproducing this item for purposes other than what is allowed by fair use or other copyright exemptions. Any reuse of this item in excess of fair use or other copyright exemptions may require permission of the copyright holder. The Smathers Libraries would like to learn more about this item and invite individuals or organizations to contact Digital Services (UFDC@uflib.ufl.edu) with any additional information they can provide.
Resource Identifier:
1066246757 ( OCLC )
36545186 ( ALEPH )

UFDC Membership

Aggregations:
Cuban Monographs
Cuban Judaica

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Full Text

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r H o M E N A J E a Alberti Benno WeisPr Jos Acl1uili Lev4 i'/. E EN SU DUODECIMO ANIVERSARIO 1 Ediciones de la Organizacin Juvenil de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba L

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HOMENAJE A ISRAEL

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I / Rofoe 1 Alberfi Benno Weiser Jorge L. Marf Jos Achuili Levy ~om en fe s R A E a L EN SU DUODECIMO ANIVERSARIO Edi~iones de la Organizacin Juvenil de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba LA HABANA 1 9 6 O

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Si lo quereis ; no sera uno leyenJo HERZL Dibujo de Herzl. el Profeta del Estado de Israel. en l a po r ta d a por Gregario Waxman

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1' A L A 13 RAS L 1 M 1 NA R ES L A Organizacin Juvenil de la Casa de la Comunidad Hebrea de Cuba, al conmemorarse el du o dcimo aniversar i o de la creacin del Estado de Israel, quiere, con este Homenaje a Israel" afirmar su condicin de entidad represent ativa de un gran ncleo de juventud hebreo--cubana que ama, comprende y siente paralelamente el espritu democrtico de las dos patrias a las cuales est atada : CUBA e ISRAEL. En la breve antologa -en prosa y versoque aparece en este Cuaderno en honor de la Repblica Israel, se hermanan la inspiracin de hebreos Y gentiles: el genial poeta espaol Rafael Alberti; el destacado socilogo y periodista cubano Jorge 7

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. ; Luis Mart; el notable escritor israel Benno Weiser y Jos Achuili Levy, inspirado poeta hebreo .. cubano. Nuestro agradecimiento tambin a los seores Gregorio Waxman, por el fino dibujo de la portada y a Abraham Marcus Mattern por la atractiva presentacin tipogrfica del Cuaderno La favorable acogida que tuvo ~uestra anterior edicin Ideario de Jos Mart" entre nuestra juventud y entre los crcu,.. los intelectuales del pas, ha sido el mayor aliciente para prose ,.., guir en esta labor cultural que esperamos pueda continuar como exponente del ttulo de "Am Hasefer" ( Pueblo del Libro) que como judos orgullosamente ostentamos. a MORENO HABIF, Presidente de la Organizacin Juvenil.

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SALM.O DE ALEGRIA EL DE l'OR ESTADO NUEVO ISRAEL Por RAFAEL ALBERT! Alabarte he con todo mi corazrt David, Salmo 138 HE aqu pr fin -hosanna l a tierra proin'etida la cuna de la sangre ganada con la v ida. El nuevo hogar ant iguo que en el trueno alborea : Akaba el Ca rmel, Neguev Sharn Galilea La misteriosa lampara que alienta en las visiones peregrina del suelo de las generaciones g

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La estrella que una noche cerr en cada ventana y hoy la retorna abierta la luz de la maana. Israel de los llantos, Israel de las penas. Paraso encontrado, libre y ya sin cadenas Jardn para los tristes, sol de los desterrados madre de los perdidos corazones hallados. Frente para la angustia delgada de fatiga pecho para la lgrima que subir en espiga Mano para la dura mano de las labores, pies para los doblados ojos sin resplandores Lengua para los labios consumidos sin fuente, vi ento del alma ro de palabra ferviente. Valle de la vic toria monte del triunfo, altura c onqui s tada en la noche de tanta desventura. Pradera d e l -reposo, panal del corazn, pauelo de los largos lamentos de S.in. Joven escudo al brazo de los verdes varones. lsrael primavera de las nuevas naciones. Arco iris cantando despus de la tormenta, Arco de paz la quilla todava sangrienta. D A VID de la hermosura, duro pastor pequeo, Israel, que a un mal sueo cortaste la estatura. Oh, nio de firmeza, divino hondero fuerte, Israel, que a la muerte cortaste la cabeza! Aunque ocultes Ja espada, no empaes sus destellos. Sacude los cabellos y arreca la mirada. 10

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Extiende los manteles parte tu pan, tranquilo Pero sostn en vilo y en vela los laureles. Que en el hogar la brasa no est nunca desierta. Pero mantn alerta la llave de la casa Que tu estrella encendida siempre en el alto muro al nemigo obscuro quebrante en su guarida. Que en las sombras espesas en su derrumbamiento lo ahoguen que ni el viento recuerde sus pavesas S feroz inhumano una vez solamente. Mas con el inocente pueblo agareno hermano. Forma una much e dumbre de flores una rama. Diversa arde l a llama en una misma lumbre Y puede una pradera juntar dos temporales y sob r e d o s pa nales nacer una bandera O YE Israel, escucha : Hoy p or ti desempaa sus ojos un poeta desterrado d e Esp a a. 1 Destierra de su voz los crespones destierra de sus amargos pozos el grito de guerra De su profunda noche saca la luz del d a y de sus duras arpas un salmo de a l egr a. 11

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A labado Israel con la garganta entera : a son de alma a sones de lengua verqadera Alabado Israel con todo encendimiento: a son de cuerda a sones de las bocas del viento Al abado Israel con salterios dichosos. So bre sus siglos tristes nazcan los luminosos Al abado Israel con cmbalos sonantes Ba jo sus pies se borren los caminos errantes A l abado Israel con flautas y panderos. Po r sus v i ejos soldados sus nuevos guerrilleros Al abado Israel con tubas y timbales Po r su sangre ho y corriente de claros manantial es. Al abado Israel con vihuelas doradas Po r sus frentes cadas hoy torres levantadas Al abado Israel con arpas y lades Po r su es t rella cantando sobre las juventudes Al abado Israel, alabado alabado. P or s u h e r mosa anciana nue v o albor conquistado Ala bado s i n od i o alabado sin ceo e n l a v ida en la muerte en la auro-ra en el sueo En s u n o c he cerrada ab i erta en medioda Al e g r a Alegra Alegra! Alegra 12

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ANIVERSARIO DE ISRAEL Por JORGE L. MARTI E N estos das en que la idea de la Reforma Agraria se ha apoderado de la imaginacin de los cubanos y nos hace estar pendientes de su s caracte-rs t icas y d e sus posibilidades, porque en ella se han cifrado grandes esperanzas ha revivido en mi memoria el espectculo de la joven blica de Israel. Seguro estoy de que si hoy regresase a Israel no recono cera muchos de los sitios que visit, a pesar de que los tengo vivamente retratados en el recuerdo, po rque en los nue v e aos transcurridos el paisaje ha debido cambiar profunda~ente. Y esa evocacin del paisaje, precisamente, es la que me hace tener presente a Israel en estos tiempos en que por ac 13

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hablamos de Reforma Agraria. Y lo evoco, porque al contemplar la campia cubana, me he dicho muchas veces, ha bran hecho los israelitas si contasen con una tierra como la nuestra Porque en Israel ha sido necesario reform ar hasta el paisaje. Aqu, en Cuba, nos preocupamos muchsimo, y con razn, por los mtodos para resolver las contradicciones econmicas que han mantenido en la pobreza a una gran parte de nuestra poblacin, sobre un territorio frtil, pero qu comparacin po sible hay entre esto e Israel, donde imperaba el desierto, donde no slo hubo que llevar la poblacin sino hasta crear el suelo? Cuando veo el ejemplo de Israel, no slo crece mi admira cin por ese pueblo laborioso sino que, como cubano, me siento muy esperanzado, porque comprendo que nuestros problemas son muy pequeos comparados con los que tuvo que vencer esa antiqusima nacin para fundar un Estado y construirse una patria justiciera y prspera. Y como si fuera poco el tener que llevar la poblacin al desierto, y el tener que transformar el desierto en huertas y en campos labrantos, el israel ha tenido y tiene que llevar en las comunidades fronterizas el fusil en el tractor, y el Estado tiene que distraer en armamentos para protegerse contra vecinos irre .... ductiblemente enemigos, los fondos que pudiera emplear en nuevos empeos industriales y agrcolas o en sus arduas tareas cientficas, educativas y sanitar:ias. Por supuesto que la direccin de esa magna empTesa ha sido la tarea admirable de losdirigentes nacionales, hombres forjados en la lucha, de experiencia poltica y de amplios co nocimientos sociales y er:onmicos; pero la parte viva activa, la de los frentes de batalla tanto en la guerra como en la paz, porgue batalla es tambin la lucha contra el desierto ha co .... rrespondido a la juventud. ,.., UANDO visit Israel en 1950 me sorprendi no slo la lJ abneg aci n de los kibbutzim (miemhros de las granjas colectivas), sino su juventud. Entre lo's residentes de kibbutz ms antiguos haba naturalmente, algunos moradores 14

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mayores. Eran los veteranos, los fundadores, crcundado.s de una extraordinaria proporcin de jvenes, muchos nacidos all. Tal fue, por ejemplo, mi observacin en el kibhutz de Givat Brenner, donde ya el desierto haba sido totalmente derrotado Ydonde podan darse el lujo de poseer jardines donde antes haba dumas estriles. Pero los moradores de kibbutz ms recientes, como era entonces el de Mefalsim, en el borde del N egev y cerca de la frontera egipcia, eran todos jvenes; ninguno rebasaba la vein tena. Procedan, en su gran mayo-ra de Argentina Brasli y Chile. S idioma original era, pues, el esp a ol, y casi todos se haban graduado en alguna carrera uni v e r sitaria antes d e resolverse a cambiar la vida acomodada, de hijos de comer ciantes por la azarosa existencia del campesin~ fronterizo sin ms bienes personales que la ropa que llevaban Hallbase Mefalsim entonces en la etapa inicial. En esa dura fase en que el agricultor se limita a s embrar algunas yer bas y hortalizas que sirvan para ir fijando la arena y a fuerza de regado medi a nte el aprovechamiento de las corrientes sub terr n eas porque no hay ros de superficie ir creando una tap a vegetal. Seguro esto y de que en la actualidad las pocas c a s as de madera y la escasa cra de aves que constituan toda su -riqueza hace nueve aos ha sido ya sustituda por residen das mayores posiblemente de mampostera entre las que figu rarn, seguro estoy como si lo viera un gran centro escolar una biblioteca una sinagoga un ho s pital y un club de recreo con ferencias y conciertos Paseo la mirada imaginativamente por Mefalsim y todava no veo abundancia de rboles pero s algunos amorosamente c uidados porque all donde se lucha con el desierto, se sabe apreciar los rboles y advierto ya ricos campos de trigo trac t ores y maquinarias y acaso algn modesto monumento a los kibbutzinik que hayan cado en el curso de las incursiones de las bandas nmadas que an merodean por los alrededores o e n las campaas ms recientes 15

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T 0D; eso evdenca que s duro es el trabajo en Israel no menos intensa es la vida espiritual. No se olvide que, segn estadstica de la Unesco lsr~el ocupa el segundo lugar en el mundo respecto del nmero de libros publicados anual mente en proporcin a los habitantes. Y, con una poblacin que es la tercera parte de la de Cuba, tiene un pblico anual de milln y medio de asistentes a las dos mil representaciones teatrales que se ofrecen Y esto no lo han hecho los israeles slo para los ciuda danos de cultura hebraica sino tambin para las minoras bes a las cuales han incorporado a la tierra, hasta el punto que el ochenta por ciento de los agricultores rabes cultivan tierras propias que es el porcentaje ms alto de terratenientes abes en todo el Medio Oriente Y se las ha incorporado tam bin a la cultura a su cultura po J que 30 mil alumnos rabes a sisten a las escuelas estatales para recibir instruccin en su p ropio idioma. Todo ello se resume en el dato de que la morta lidad infantil entre los rabes israeles es menor que en cualqu i er otro pas rabe circunvecino. He puesto el nfasis en sealar la situacin de los rabes i sraeles porque me parece que dados los antecedentes de his t rico antagonismo esta es la mayor demostracin de la tole rancia y de la libertad que i mperan en Israel. Virtudes que se consagran en su rgimen poltico de pluralidad de pa rtidos y de amplio y libre debate de todos los asuntos Gracias a ello, Israel est realizando el ideal de la justicia social con plenas garantas democrticas. Hoy en el duodcimo aniversario de su fundacin ese es su legtimo orgullo / 16

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EN SUCEDlO NUESTROS DlAS BENNO WEISER D OCE aos han transcurrido desde que se proclamara el Estado de Israel. Hace doce aos se cerr un captulo de historia juda llamado "La Dispora: Desde la destruccin del Segundo Templo hasta la p-roclamacin del Estado de Israel". Nosotros hemos estado presentes. Nos ha tocado ser con t~mporneos de esa hora estelar. Despus de dos milenios, el pueblo judo ha acudido a su primera cita con la felicidad. Sucedi en nuestros das. La historia del pueblo de Israel. que se remonta a los nebu losos orgenes de la civilizacin, est repleta de emociones y sobrecargada de dramatismo. 17

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Sin embargo, slo el xodo de Egipto puede compararse con el momento en que la vanguardia de la nacin se irgui ante el mundo, despus de un ocaso de dos mil aos, para decir: Aqu estamos. Aqu estamos nuevamente. Como nacin. Como Estado". Dos mil aos Hemos usado con tanta frecuencia esta frase que a veces olvidamos su significado: Dos mil aos. El momento pareci tan irreal C?mo un espejismo. Una nube de lirismo envolvi a una generacin que slo haba conocido la derrota, el _desengao, la burla, el rencor, el dolor. Nos sentimos elevados por la marea que, por fin, po-r fin haba cambiado. Por primera vez muchos percibieron las limi ,... t aciones de la prosa. La frase luch con el verso. Repentinamente, la muerte de nuestros muertos cobr sen ..., t i do. Repentinamente la vida de los vivos recobr contenido. Habamos sido la sombra de una nacin Eramos como f antasmas del pasado que vagbamos pO'r el mundo sin poder encontrar la paz o el descanso. Pero de pronto fuimos reintegrados a la historia. Se restableci el eslabn con la larga trayectoria de nuestro pasado. En la fraccin de un instante recordamos las cumbres de l a historia de un pueblo cuya continuacin ramos nosotros. Y surgi en nuestros labios la antigua bei:idicin: Bendito seas Dios, que nos has conducido a travs de los t iempos y nos has hecho estar presentes en este momento. Algn da lo contaremos a hijos y nietos. Ser como una nueva Hagada. Todava reco.rdamos el da, diremos Y co...,, menzaremos el relato: ,,. Fue en la edad de piedra d e l_ps corazones. Nuestro pueblo haba lle gado : af' Iondo del abismo de la bajeza humana. Haba conocido toda humillacip y toda tortura La viv _, s eccin. La cmara de gas. El crematorio. 18

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/ Los pueblos del mundo, en un gesto de efmera simpata h aban acordado que debamos tener nuestro Estado. Pero cuando lleg la hora decisiva, estuvimos solos. Completamente solos. El mandato britnico estaba llegando a su fin. A regaa dientes, el len britnico se dispona a soltar una presa. La trampa estaba preparada. El len saldra por el mar Y volvera a travs del desierto. El desierto, con la proteccin del len, se haba infiltrado, haba avanzado hacia las llanuras cubiertas de vegetacin del Emek y las colinas suaves de Judea. Acechaba a su enemigo mortal: el verde, color de esperanza Amarillas arenas movedizas inundaban los cultivos y laman sus contornos. Por el Norte, el Este y el Sur lo amarillo cercaba a lo verde. Al Oeste brillaba lo azul. Pero su brillo era quebrado por colosos de acero: la escuadra del len. Agitbase el desierto. Las polvaredas se levantaban y la tormenta bramaba: "Muerte a los judos!" "Al mar con los sionistas! "Palestina ser rabe! !Guerra! Guerra!" La Administracin britnica interrumpi sus servicios. Cortronse las comunicaciones con Eretz Israel. Se suspendi -el correo. Se cerraron las oficinas de telgrafos. El ltimo barco el ltimo avin el ltimo cable la ltima carta salieron de Palestina Se salv quien pudo: ingleses americanos y hasta rabes millares y millares abandonaron el pas para escapar al holocausto que inevitablemente se avecinaba Quedaron los judos. El ltimo Alto Comisionado ingls visti su mejor unifor m e y se dirigi a los muelles de Haifa. Los guardias escoceses soplaron sus gaitas El crucero ech la escalerilla 19

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El len sali por la pu erta delantera. !Que venga el diluvio! El teln cay entre Eretz Israel y el mundo. Detuvimos la respiracin. Cuando volviera a alzarse, veramos? Un montn de ruinas humeantes o un Estado judo? Sentam"os que la epopeya juda haba llegado a su culmi-nacin. Sabamos que ese captulo era imperecedero y que su grandeza estaba ms all del xito y el fracaso. La idea sionista haba llegado a su fin o a su real comienzo. De nuestros corazones angustiados surgi una plegaria: "Defensores de la tierra juda, Dios est con vosotros! Era el catorce de mayo de 1 ~48. No se hal;>a anunciado Ja hora ni el lugar de la ceremonia, pe-ro todo T el Aviv tena conciencia de que algo extraordinario se estaba preparando. La ciudad estaba afiebrada. Las casas estaban abanderadas con el pabelln azul y blan~o. En la tarde, la polica despej las aceras frente al Museo. La Hagan coloc una guardia de honor. Y a las cuatro, un hombre bajo y fornido, con ojos fogosos y una melena blanca que daba un halo a su cara enrgica, se levant para hablar. David Ben Gurin estaba de pie ante un enorme retrato de He-rzl. As Heril, cuyos restos todava yacan en un cementerio viens estuvo presente cuando la leyenda dej de serlo. Y con voz firme ley Ben Gurin la Proclamacin de Independencia. Los 400 hombres y mujeres que se hallaban en el Museo se 20

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abrazaron conmovidos. Lgrimas de emoc1on y de alegria lle.. naron los ojos de quienes haban acompaajo al movimiento desde su cuna hasta la realizacin. Ah estaba lsidor Schalit, secretario de Herzl y o-rgantzador del Primer Congreso Sionista. Ah estaban todava algunos de los que haban tejido el sueo. Y estaban tambin los jvenes que haban grabado ese sueo en piedra, cemento y acero. La nueva se propag por el Yishuv. La ciudad estaba oscu.. recida pero los corazones se hallaban iluminados. Y la luz se esparci hacia las colonias del Sharon, los kibutzim del Emek Hayardn y las avanzadas de la civilizacin en el N eguev, donde un puado de valientes se preparaba para repeler con el coraje de sus pechos el blindaje de los tanques. Lleg a Je-rusalem asediada como tantas veces ya en su milenaria historia y a Kfar Etzion a cuyas puertas golpeaba la muerte Israel haba renacido. El mundo -sinti el hlito de la historia. El cable la radio, los teletipos transmitieron la noticia. Lleg a Lake Success y puso fin a una larga discusin sobre si el problema de Palestina deba solucionarse mediante el esta blecimiento de un fideicomiso. Lleg a Montreal y a Buenos Aires a Shanghai y a Cape town a Bucarest y a Melbourne Lleg a las sinagogas en vspe-ras del Shabat. Lleg a Bergen Belsen, donde miles de judos todava vivan tras las mismas alambradas que Hitler haba erigido Lleg a Chipre donde miles de judos todava vivan tras las alambradas que Bevin haba erigido. Y si la noticia signific para los unos el comienzo de una n ueva vida para muchos fue el comienzo de la vida misma. La alegra y el orgullo hinchieron nuestros corazones Pero a travs del jbilo penetr el pensamiento en aquellos que no logra-ron vivir este momento. Filtrronse en ese instante baado de luz las sombras de 21

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quienes no alcanzaron la tierra prometida y sucumbieron en el desierto que se llamara Europa. A lo lejos perfilronse las ruinas de Varsovia y los hornos de Oswiecim. .,,. Tambin los muertos indicaron, silenciosos, su presencia. Pocas ho'fas despus cayeron las primeras bombas sobre Tel Aviv. Tronaron los caones. Avanzaron los tanques. As naci Israel! Na ci en sangre. Hubo que arrancarlo de las s ceras de un mundo madrastra Habanse dado cita nuestros enemigos de hace milenios Ah e s taba Amalek Ah e s taban Mitzrayim y el faran Ah estaba hamidbar, el de sie' rto Pero ah estaban tambin los macabeos Estaba Sansn Estaba Bar Cojba Estaba Da v id el que venci a Goliat. Y el coraje venci al blind a je S. Lo recordaremos hasta el fin de nuestros das Negba. Kfar Mordejai Jeru s alem Hubo mila gr~s c o rno en los t i empos pasados. Slo que esta vez los m il a gros no eran di v i n os s i no hu manos. N ade se pa r esta v e z l as a guas del mar. Fueron nue s tros p i oneros los q ue abrieron e l de r ej hagvur l a car r e te ra del he rosmo, hacia la J erusalem a se d i ada Nadie ahog a los egipcios en m a r eas sob r enaturales. La Hagan los derrot en campo abierto. Repitironse las diez pla g as. Pero e s ta vez sus autores 22

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/ fueron el ejrcito la escuadra y la av i acin de Israel. El milagro fue la transformacin de un pueblo Fue el ja lutz que c o mo en los t i empos de Ezra, haba a prendido a construi r c on la mano derecha y defender con la izquierda. Fue la j u ven t u d juda que saba ser arado p al a martillo y fusi l a la v e z F ue e l i d ea li sm o ms pu r o que cre sold a do s sin marcialid a d h oe s s in p ate tis m o inmortalidad sin pose de monumep.to. E n la a d v ers i dad decan: Ein {lavar, no importa. Y cu a ndo los horizontes estaban nublados decan: Yihy t ov. T o do saldr bien. Desp u s de haber peleado las gueuas de todos los pueblos, d espus d e haber sangr a do en tod a s las barricadas despu s de h a b e r conocido lo s m at a d e ros de todo el mundo judos dieron sus vidas por su pueblo por su patria y por su Estado. Y a l m orir no libe rar on nic a mente la tierra de Israel. LibeTaron t a mbin al pueblo de Israel del peso de los siglos que lo encorvaba El mundo estaba acostumbrado a nuestros mrtires y aburrido de ellos De pronto los sorprendimos con nuestros hroes. No pudimos conquistar su aprecio con las proezas de nues tros gigantes del espritu Pero comprendi el mensaje de la valenta y la voz del coraje Sentimos el orgullo de ser judos. De Dan a Beersheba triunf el ejrcito judo. Hubo nuevamente un xodo. Pero esta vez fueron los egip cios los que salieron de Israel. Vinieron las primeras elecciones ,el primer parlamento los primeros ministros, el primer Presidente. Y pensar que el ltimo antecesor del Dr. Weizmann fue 23

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el rey Agrippa 11, en tiempos de los romanos! Vinieron estampillas judas y monedas judas y barcos judos y aviones judos. Y las naciones ,titubeando primero, pero despus como en a v al a ncha reconocieron al Estado de Israel. En las capitales del mundo la bandera azul y blanca subi al encuentro del cielo y del viento. Legaciones judas! Embajadas judas! Y quienes haban estado en las fauces de la muerte comen z aron a llegar a las playas de la vida. Llegaron en oleadas. Mil por da dos mil. Atrs quedaron los campos de concentracin. Atrs qued Chipre. Atrs quedaron los recuerdos El largo peregrinaje a travs de la humillacin y la perse c ucin estaba tocando a su fin El judo errante estaba llegando al hogar Hemos sido un pueblo en los crepsculos de la Humanidad y seremos un pueblo mientras pueblos existan. Pero siempre -pase lo que pase en el sendero de las gene -r acionessta habr sido la hora sublime. La obra no est te-rminada La faz de Israel es la responsabilidad de nuestra generacin Hemos atravesado definitivamente el umbral entre la fan.., t asa y la realidad. De entre la nube de melancola que nos envolvi, irguise l a bandera azul y blanca, ya no expresin de una esperanza s i no smbolo de un Estado Sigamos sosteniendo esta bandera, tejida por el dolor em bebida en sangre bordada con el sacrificio e impregnada de heroicidad para que flamee orgullosa y con gloria en el luminos o maana hacia el cual avanza nuestro pueblo 24

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CANTO A 1 S R A E L por JOSE ACHUILI LEVY P OR corrientes de rum:bos con v e rgent e s, en los labi9s trayendo una plegar ia, navegantes de mundos sin fron t e ras los pies cansados por la ruta larga Dos mil aos de nieves y de sombras plenilunio de cielo s y sileD:cios pueblo hecho al amor por su mafer ia, escogido para Tus mandamientos Dos mii" aos corrie ndo sin v~nturas ghetto escla v o en horrsono horizon t e t ronco duro que crece con los siglos y l a fe, con su llama y sus f ervo res Hay un sueo trado desde el mund o, cultiv ado en las tierras del destierro 25

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Hay soldados de pa-z para la guerra, hay fusiles y arados en Tu pueblo. Quiso el cielo tronar ante tus muros y que escondieras todos los lamentos. Alza tu estrella, Zion, con sus seis puntas, eleva tu pendn : David guerrero! Suenan Shofars de guerra en los odos! Suena un clarn que rasga tu silencio! Como un alud se vuelcan en tu entraa los que tornan las mieles en desierto. Siete dardos se clavan en tu carne para troncharte en flor, pueblo de pueblos. Siete noches velaron tus vigilias y las piedras tambin tu juramento. Hay corrientes y efluvios de herosmo, ha y mujeres y nios frente al fuego; las llanuras y montes se estremecen retumban los caones y morteros. Sangre y llama destruyen Kibutzim con la muerte sacindose en el cuerpo; con sangre y llama rugen las aldeas, para vengar con sangre cada muerto. Hay un pueblo que eleva su cabeza circundada por lenguas de otros suelos; hay la sed que reseca la garganta ; hay cansancio despus de cada encuentro. Un dolor te cercena los costados y trepida en tu norte y en tu centro. No se apague la luz del monte Scopus ni tu Universidad por su silencio! Y t, Jerusalem Ciudad Sagrada, no puedes olvidar tus derroteros para torcerlo en mrgenes oscuras y asiento ser de celadores nuevos. Donde el grito se ha hecho una palabra que brota de mi pecho y va a otro pecho: 26

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Patria Libre! cantada en v1eJos salmos que atesoran la clave de tus ecos. Por Sharon, por Akaba, y por el Neguev ; por el polvo y la arena por tu suelo, como un canto de sol y de esperanza te va ciendo celestial el cuerpo. Hacindose la historia de tus gestas iluminados fueron tus guerreros, luchando en obsesin desesperada cual simiente de nuevos Macabeos Mil naciones oyeron de tu pica, mil sonidos tu voz estremecieron, y brot de la tierra fecundada el gmido de un claro nacimiento Otra savia se guarda entre tus surcos restaando la ausen.cia de los muertos Ahora ondea, orgullosa, tu bandera flameando su altivez entre los vientos. Ahora hay brazos forjando tu conquista para asentar tu nombre entre los pueblos ; crecen flores y fbricas y risas y un afn de labor en tus sen de-ros Hoy no hay dispora en Tierra Prometida .. Candelabros su voz alcen al cielo! Moiss de nuevo con su vara gua! al Israel indestructible Eterno! 27

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INDICE : Palabras Liminares por Moreno Habif Salmo de Alegria por el Nuevo Estad o de Israel. por Rafael .t\.lb e rti Aniversario de lsra e l. por J o r g e L. Mart Sucedi en Nuestros Ola s por Benno \ Veis e r Canto a Israel. por Jos Achuili Levy Pg 7 9 13 17 25

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Este Cuaderno "Homenaje a Israel" se termin de imprimir el da 2 de Mayo de 1960, aniver sario duodcimo del resurgimiento del Estado de Israel, en la Tip. de Curazao 16, La Habana, bajo la direccin artstica y tcnica de Abraham Marcus Matten, linotipo F. Gonzle.z, caja y mquina Gilberto Linares y encuadernacin de Severo Hernnde.z.