Citation
Episodios de la revolución cubana

Material Information

Title:
Episodios de la revolución cubana
Creator:
Cruz, Manuel de la, 1861-1896
Place of Publication:
Habana
Publisher:
Establecimiento Tipográfico
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
1 online resource (xii, 200 pages) : ;

Subjects

Subjects / Keywords:
1868-1878 ( fast )
History -- Cuba -- Insurrection, 1868-1878 ( lcsh )
Cuba ( fast )
Insurrection (Cuba : 1868-1878) ( fast )
Guerra de los Diez Años, 1868-1878 ( qlsp )
Genre:
History. ( fast )
Historia ( qlsp )
non-fiction ( marcgt )

Notes

Statement of Responsibility:
Manuel de la Cruz.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
UF Latin American Collections
Rights Management:
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Resource Identifier:
903179200 ( OCLC )
036230351 ( ALEPH )
Classification:
F1785 .C9 1890 ( lcc )

Full Text



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46







EPISODIOS
DE LA R R V-2- L V (n 1 0i2i5 M, Nigg







MANUEL DE LA CRUZ
ISODIOS,
DE LA.
REVOLUTION CUBAN.A
0- WW
HASANA
,fico, O'Reilly n-mero
Establecilniento Tipogrd u 1890




EN PREPARATION.
<,,IGNACIO AGRAMONTE>>




NIB.
Pro'100 0 ix
Narraci'n do un expedicionario Elteniento Salazar., 00 0 17
DosAm igos. 0 41 0 41 0 0 9 0 0 0 41 0 9 0 40, 40 0 27 MArmol contra granite Is 40 As 0 40 0 0 0 * 41 .FidelCospedes. 41 41 0 Is 4 0 40 40 9 0 0 Is 0 0 0 43 Croquis de Palo Seeo. 0 49
Zi,(T-Za(y. Ap 0 0 0 0 Is 40 0 0 Is 0 0 0 0 0 41 0 0 73 Segunda expedici'n de <> 81
El Paso de Cata'o. As 0 0 41 0 0 0 0 103
Dos Exploradores ....... * 123
En La Crimea 129
La Loma del'Jibaro. As 0 a 41 0 0 149
Aventuras de un asistente Is 0 0 41 Is 0 165 La Indiana, 0 40 0'0 175
iA caballo!, 41 40 0 40 187
Pro Patria-(Ane'edotas) # 0 191
Fe deepratas, 203







ERRATAS PRINCIPAL
PAGINA LINEA DICE DEBE LHERSE
4 16 <(conductor de expe- x conductor de esta
diciones>). expedici6n>).
39 15 Jfilio Jfinio
55 6 San A gustf n San Joaquin
105 M (<270 jinetes>) (<200 jinetes>>.
109 20 <(600 plazas incluven 400 plazas, en todo
do la-oficia'lid id))- el territorio. inclu-Nrendo ]a oficialidad)).
120 7 < 121 12 egriego egregio
146 3 . . . . (Variante) < hubiera tenido lugar de cen-ir mis
armas, me hubiera
ahorrado la vergilenza de escuchar
tales preguntas-)).







PROLOGO
Este libro, primer tomo do una sor*eIII dedicada 'a' reunir episodios (Io ]a Revoluci'n Cubana es el' primer tvil)uto a' la cr'nica do la cruerra. I-ledactado sobreauto'n-ticos (latos de actors yabonad'simos. testicyos, utilizando, ademas, las noticias depuradas de la tradici'n oral, c'uyos bar-dos, -van desapareciendo en la sima del ol-. vido con los recuerdos de sti epoca; la idea predominate en la composilcion no ha, sido otra. que la de fijar el hecho, el cua-dro 0' la linea, como la flor 'o la ma-riposa en el. escaparate del mu.seo, pro-. curando reproducir la impresion'.oriaina del que palpito' sobre el traaic(.. ecsena




'r1o. N o hemos aspirado inas quo a es,coffibi-ar on la. magnifica y ol vidada ruina, A retratar contornos, relieves 6 aspects aislados, on tanto otros, con mAs t'tul6s y aptitudes, reconsti-vuyen el grand y con-iplicado organisino, sacando del polvo del
' zn
osario el draina- imiltiple,'intenso y rebo-santo do -vida.
Lo (Itie hasta hoy so ha dado 'a la estainT)a por los revolucionarios, bio(yraffas do
ZZ -ominentes,
-persona(-_)es mAs 0' me'nos pi muy pocas por cierto, entro las quo descuella la do Morales Umus, por Enrique Pineyro; nionoof raffas de success culm*nantes, cables process do ItLs tapas do &cadoncia,, P.reci Os.as desde esto p* unto do vista harto c'reunsci-,ito; no basta para quo proplos y extra-nos puedan crearso opinion acerea. del perfodo ma's interesanY
-te, do nu.cstra historic, y menos aun para formarse concept do la fisonomia peculiar, distinct y propia de la Revolucion.,
quo so pueda realizat esto, 'U. no, asociando materialesque a ello contribtiyan.,
-fien(len nuestros esfuerzos.
I-lava lo primevo, esto es,-pati-aluetibrar




xi
la historic complete, critiao-filos6fica, ininuciosamento documenteda, Ia- historic -a elevada A ininiste-rio, ]a opinio'll t cito 'Sufrao-io, ha. desi(mado, al suporiorisorylo. oseritor Manuel Sancruily, que a' costa de inenarrables saerificios ha loo rado Aosorarlun caudal do datos,.y que a' 'Ia autoridad quo ha conquistador con su. elevaci'n,
9
moral y su pluma, roune Ia que le da ejecutoria do soldado.
En cuan*to a' nosotros, quo somos Ia pos-toridad do aque"llos 1iombres, hemos aceptado Ia honros'sima tarea'sin eonsultar nuestras facultades ni el balance de nuestras fuerzas, quo el quo no puede levanter ,on ol sepulcro do sus mayorss atrevido, ,inausoleo do riqtifsimo'marmol- no los inagni flea mienos; si sob reel yerino do Ia huesa deposit pobre coi--ona de i-&osas blaneas. Hay quo no impetran
favors ni necesitan explicar- Ia i-#azon de
existent .ia; manifestarlos es granary en
1 0 e 41
honra; soi id "latra on A etichismo, do nuestros InArtires, oleva y depura Ia coniciencia. Somos apasionados noo"fitos on Ia rolig16n do nu'estro pasado: esto libro, os nuo stra fervorosa ofronda.




x1i
No d isputamos con los qd e creen que debe rodearse el inmenso pantheon de las victims de nuestra epopeva de los hueSOS y guijarros. que delatan la mAcula v exceeracio'n de la fuente en que ha bebido, el paria, 'antes bien, i uzo-a rno s -v ella eg la 'nica ense-anza de esta obra-que ers el santuario que guard en concha de oro, el acrua purisima del JordAn en qu'e han lavad*o sus culms todos los pueblos redi-midos de la America, y que sea cuat tuere la suerte que le, este' deparada en 10porvenir 'a la fai-nilia cubana, aquellos que,. fueron duranto una de'eada su nias genuino ex-ponente, seran siempre el emblem de sugloria, su mas limpio blaso'n en el concerto do la humanidad y on el seno de, la raza,




NARR4CION DE UN EXPEDITION RIO
Estabambs en la. peninsula del Rani on en;areado brazo de tiorra cuyo contorno exterior lamen las olas del Puerto do Ba-10 nos, mientras el interior es- arrullado pop ]as aguas de la inniensa y mRjestuosa ba.hiva. de Nipc,.' 'En la playa, riseosa y cubierta dO mangvlos quo azota esputnanto ol bravo mar del Norte, rodeado do sti Estado Mayor y do un gvupo' de norte-ainericanos, haildbase ol General Thomas Jordan, el veteran guerrero, sudista, quo aeaso madrugo para. veni*v'a' defender con su espada la. causa cubana... Avanzando tierra adentro, por un caw.mo quo es eonjo el
-eje do la pen'ihs'ula, a doscientos intros del cantil, on ]a ineseta do un eerro quo corona un boh'o, so hab'a instalado el coronel Bobadilla-con un. ptifiado do expedicionarios. En la gorilla opuesta del cannot hay otra altura desdo cuya c'spide so otea el pie'laoo do zafiro de la balifa sus selYAtico s contornos, y on donde, arenas pusi-




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inos pie on tierra, so instalo. el. Prin-ier cuerpo do guardian, Siouiendo la Jadera. sur de esta altura, y 'a la margin derecha del camino, en.un torreno sinuoso y hondo,'' elevase un Nasto eocal; a' cien nietrm-s do los, Atimos cocoteros on tin' a easa do mamposter'a c1dificada. como remote de una. eminencia a' cyttisa do castillo roquero se habi'an acuartelado muehos expedicionataios al mando do Cristobal Acosta, Y i-P.as hAcia lo interior, Como pesto avanzado, on tin casaro'n do, '(),uano, so hallaban, los, Rifloros, de la Libetata(I al i-tiando del canario Manuel SuArez. Frento ql casaron, del otro lado del camino, lini-itado en lontananza por el rio Taeajo', dilatAbase quebrado terreno de desmonte, en forma do rectano ulo cuyas lines oran hileras do gicranteseas palms, resales, tirades a' cordel, y que -vistas de frento parecian' paredones, do piedra marmorea, jaspeada. do gris por la. intemporie, seuie jai-ido sus I-)enachos festones (to para'sitas, Al tel mino del palmer so divisaba el vocal (to un pozo. A uno y ott-o lado dol camino que unia la playa con ol pesto a-vanzado, entire los, prominentes sitios que hemos destacado on la y exceptuando el terreno ocupa(to poi,-* el coca], en todo el suelo do ]a peninsula creeia la -vegetaon con exuberancia. y proporciones de selva, intrineada, lujuriosa, orillada en




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ambos lados por una triple cadena de mangles, arrecifes y blondes de espumasi
El camino, en toda su lonopitud estaba obstrufdo por Monti'Culos de barriers, piramides de cajas, rimeros do balas de eanon,, pizzas de artitlerfa, cnerdas enroscadas, sacos api4ados y ott--os utensilios del al**o. Rectiordo que en ol (yrupo do norte americanos que rodeaba al general Jordan'liabia tin joven do rostro a(ruilefto Ojos azules y cabello rubio, quo dini-ante la guerra de secesion habla desertado (to sit hoga'r y sentado plaza de tanibor, y qiw venia coino ordenanza del (-Yeneral. Aquel jovenzuelo, verdadero aguilticho del ,ot to, ser'a mAs tardo Acruila reina unhaja su, nombre at do los mAs austeros paladines Ae la causa cubana, por la cual siwittinNO' gloriosamente. Era, Henry M. Reeve. Recuerdo a' un hfingaro cuyo noiiibre lie olvidado y cup fin no me fue' dable avericruar, v a un polaco, Estanislao -MeloNviclit, Ique murioanos despue'sen elataqii(, (to Barajacrua. 'El insi(Tne, in epeano Benito Juarez nos pnviaba dos veteranosdo ]a epica contienda que sostuvo contra ohna-, cabro y roinAntico iniperio doAfaxii-n'liabriel GonzAlez, ltonibi-e (to (ri-,an 10, a a t)
coraz6n y at capitAn Pe'ITZ tie tenia tin pievna de palo, que. no to qifital)a ji-tipavidez en el combat ni humor para ot chiste en todas las eiretinstancias. Entre los




qwpmw 4 woo"
0
inedicos recuordo. a Antonio Luaees distinomdo camaom-eyano con aspect do diplomatico imyle's 'a Sebastia'n Amabile, quo seria una de las primers vietimas, y V I Miauel Pa tre los increnieros
rraga; y on
' a Mendiv Cafials y Cisneros. Viendo el grupo do hombres fornidos, sanguineos, i-subios, armados do euchillos y revoIveres, ovendo su acento guttural, se les ereoria una villaila do pirates del si(-Ylo XVIII. Todos lo est'bamos acampados on la peninsula e"ranios seolun las loyes espafiolas, hordes do filibusters. Hablamos venido 'a bordo del Perrit, al mando del in(yenietao Franeiseo Javier Cisneros, ha'bil afortunado conductor do expediciones. Cuando el vapor levo' anclas y on modio do un murmullo do exclamaciones so fue' alejando eon rUMbo 'a las playas' del Norte, hasta que so borro' ell la lejan'a el eelajo gris do sa. penacho de 10 humol lo estuve contemplando eon un Yago sentimiento do nostalcria n-iezelado al sontimiento de legl'timo orgullo quo nace. asi quo empieza la emancipacion. indii7idual. Estabamos en tierra do Cuba, lejos de nuestros hogares, ponsabamos en las Ia'grimas- quo ba-arl'an las mejillas do nuestras padres. en los ateetos que. deja'bamos para ir esponta neamento al saerificio; Pronto nuestra sangre teffir'a la gallarda bandera do la patria quo eopla on




the
sus colores el azul de nuestro cielo y la estrellAmelanco'lica denuestros etaepftseulos, Pone'r pie' en tierra, era ganar u na batalla al azar, ..AI aleia-rse el bareo pirate pa-, eciadecirnos: Todo defended ahora de, vuestro brl'O,'
Era el mes do Mayo. Los man gles abi-alan al sol sus flores do nie've Y oro, las parAsitas sus p'talos.de fori-nas caprichosas Y do'suaves tintas, los aguinaldos sus calicos color de rosa, 0 li'v*dos las abe*as do color leonado 0" de O'bano con las libe'lulas de color'de lila, se confundian con las mariposas quo pareeian -Dkalos de toda aquella flora arremolinados por el viento, y quo acud'an en propel A celebrar sus
P vera, en tanto quo por los
oroias de prima
0 n A -to
-aires se cernia majestuosa el aura enti el gavilan v la, gaviota. En la noche sur, j'an de entre ]a espesura miriadas do cocuyosleomo fosforescencia do aquel rumoroso ii-iar de vendor; posa'banse 'a chupar las melfferas flores de ]as palnias, semejando a veces manqjos do ffitgidas esmeraldas,
El dia 14 Ilego a nuestro campo el coronel Afercier al frente de una legion de holcruineros, todos desarniados. El dia 15 habia ya. en el area de la peninsula I 000 honibres, desarmados como la hueste do
-Vorel'er, De un dia. a' otro pod'a venir el, enemigo, atacarnos por mar y tierra para ver de' arrebatarnos la expedicion, Y sin




onibargo permaneeiau cer-radas la,;;, eajas quo contenfan. el parties y los tusiles. J301-6 qu.G esta apath frente 'a un policPro inminente? iPor qtV,, no armar aquellas legio nkn/is de inerillesi qtto "venfan en busca Ae
-I'm fusil Y Un punado do, polvora para ir a ctimplirel, sacrosanlo deber do, 11,101-4ir luchando pot-, la saltH (to, la patria? I-lot el endiablado person, smo quo tantos m,,i-. los habi-#ia d, acai-,twi-anos ma's tarde impidiendo ]a imklad. do mando, torque la colee'Lividad sall'a de su intancia v, C01110 ,s, ley, ten' adquirip N. experioneia cI preelo de caidns, dolores v evueles dosong,,,anos,
'Al anianecer del dia 16) circtil' la noti cia de quo ol enomigo hab'a desembareado en Punta do Tabaco, A las seis de la manana salio a explorer el teniento Coppin(Per con ocho rifleros. A las siete so ofan. los primers disparos on direction del palmar. Tres buses dcA montafia, que haMan llev"ci do la -vispera al pesto avanzado i"ueron eolocados delante do' la ce rea que so alzaba frento al easaro'n de guano detrAs do ]a eual se hab'an desplegado los rifleros. Coppinow se batfa en retirada por ol palmer; cada vez famous mAs disfinto
les que avanzaban .,I fuego de los espano .y que a poco apareeieron en el horizonte




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correctamento desplegados en. guerrilla, cubriendo sus flancos, con las palmers. En medio do la Ifnea enarbolaron la bandera de oro y grana.. $e orden 0' al Cabo Enrique Collazo hacerse car p del servicio de los obtises; como no habla artilleros, un. norte-americano se ofrecio a server el obu's do la izquierdA; el cornea Antonio Durio el del centre y Collazo el de la derell cha. Cerca de ]as pizzas so, esLaban Ma. Duel Suarez v Gabriel Gonza'lez. El ene, migo'hizo alto y rompio' el fueo,,o, I_,OS rifloros contestaron. Ilenos de animaci'n. Alcyunos gritaron:
-IFuego A la ban'dera!.
poco, en
ruido del tiroteo, cay' al suelo el oriflaina, Et enemigo sio uio avanzaildo b Acia el pozo, al atravesar la, Canada recibio' un chaparr(')n do balas, Pero no vacilo, si'O.Uio su. advance arrogante impavido, con m-arcial I entitud. Refuerza su alq izquierda, de ]a que so des-., taca un ()'rupo como de hombres al mando de un alf6rez; excitados por la corn-eta que ordena la earoa la bayonet, 'viene sobre miestras pizzas hacienda converger sus fueow hacia ellacs. El artillot*o norte-amer l*ean o, que se disponfa. 'a dispa rar su. obfis, es derribado por i.-, n. balazo en medio de la frente. Al misino, tempo Durio, que tenia en tension 1A corvea. del flector, reeibe una.bemda, vacila,




so bal"Ilbolea, cae do espaldas y, al caer, coino no abandon ]a correa, dispara su obu's. Collazo, herido en una pierna, disPara la. Pieza. quo custodial. Estos disparos hacen cojar al enomigo quo retrocede ,a incorporarse al ala do que hab'a salido.
No habi'a. con quo caroar do nuevo los obuses. Durio, -vuelto en sf, eeha a andar y se incorpora a' los rifleros. Collazo arrastra su- obas hasta el camino v so uno los ritlerosque comienzan 91 a a replecyarse
hAcia. la casa en quo so halla Cristo'bal
Los P-1-aimeros eri. o
Acosta, I desire Ilevan
en hombros, various, herid'os, entre ellos 1.1, Gabriel Gonzalez. El enemi(To avanzaba. resueltamente bAcia las pizzas, 10S OC110 rifleros quo quedaron A retaguardia, se refiran haeia la. casa de Acosta, -abandonando el pesto avanzado en el quo quo,daba. Castro a(yonizando, atravesado el Pecho do tin balazo; a su lado el cadaver de Rueda. con ol crane desp p(I azado;.i unto 11 caido do braces et cadAver
a la. entrada,
del jo'ven Abreu, y inas lejos, ontre surcos de hortalizcc tendido boca. arriba, el del mulatto Chamizo secvundo corneta. de los rifleros,
El enemigo Rego' al pesto avanzado
zIn zn
se apodero' de nuestros buses lanzando estruendosos viiTas, enai"abolo' su bandera. on lo alto del casaroni v poco despUe's lanzaba rach4s de balas y torrentes Oe me,




tralla sobrelae'asa do mamposteri f a en que nos habiamos. etsilado con los 36 bombres de Acosta. ..el cual, dura-nte la primera parte do la action, habi'a permanecido all'sin enviar'nos refuerzos iii quemar un cartucho,
Embriagado por su primer triunfo, el enemigo, a.paso de carga, bay.oneta caladaarremeti6 .con tal impetus y bravura sobre'la casa de Acosta, que se laabandonamos precipitadamente, dejando, en su
-sio herido v Ilevanp 'der. ua expQd*c'ouat' donos a 'cuestas, y 'a' duras penas, un soldado fiec"To'. Nuestro horizonte so, nublaba, y como '"' IA''nub e de oro y grana. tjo nuestro oeaso,,,se alzo' en el terrado de Ia. caosa (lo piedra el pabellon de Espana.
Nos replegam.os hacia el cocal, parapeta'ndono.s tras& una cerea que lo acotaba. La cabeza (1e nuestra ala eal'a sobre el camino, destacandose en ella, caballero en
iz'n -aonil Onpura del doeh6rmoso al, I a ]a vai r7) tor Sebastian 2,UiAbile. Resueltos a' sostenernos en aquel sitio prote"Idos por los broncos de los coepteros, rompimos el fueo-o sobro la' casa. Crist(')bal Acosta, aprovechando el estado de los tnii-tios, nos decia.:
-0 nos salvainos con Ia expedicio'n o. perecemos con ella!
En esto, del lado de Nip o- se oyeronnuevos rucridos de ca'ones, Dos buques do,




1'0
guerra, que cruzaban frente, al coeal,, einA fockijearnos
pezaron a con tan mala for0 -1 de,sventajosa quo ocutuna por la posici'i I
paban y lo J),-ijo del Lerveno on quo nos hallabamos, quo ]as balas d, sus canones pasaban i-sasando por his Cop s de los cocotellos, 'arrancandoles al(funas pemeas, quo caian oscilamdo como enormes plumes
-verdes, y amenazando tan de -veras la- casa, do Acosta, que a' las dos de In tarde el ene, micpo, en parte hosflaado por nuestro, incesante tiroteo, abandon' esta posicio'n volviendo'al'quo ffio', nuestro pesto avanzado.
Corrimos, a la casa: el expedicionario herido quo hab'amos tenido que afiandonar, habia. sido descuartizado a' maefteta.zos. El cafioneo de los buques, quo amenazaba domoler la. casa, y la. metralla quo desde el casaron nos Ianzaban con nuestros obuses, nos impelieron ,'t volvernos a' nuestras posiciones del cocal. Ei-i el extremo de la eerea, al lado de AmAbile,, siempre caballero en. su al-azan, estaba.
A
Valentin Goicuria. Los rifles sel(ofian replicando 'a' los buses. Do pronto vimos el. caballo do AmAbile, sueltas al viento ]as praofusas cranes, enareadas las orejas, que hufa. espantado ,t lo laro o de la, cerca.. Al ni ismo tiernw) oftnos a' Acosta que gritaba:
-ISocorran A Sebastian Arnabile!
Gollazo, Cafialsy' un soldado, corrieron




al Wow en quo Itabia caido Amabilo, v corno se, aprestaran a' cargarlo:
.P *
Dejenme, les dijo-puedo andar.
Cal'als y Collazo're velaban en sus fisonoinias el horror y la lAstima. Lo asieron por los brazos y lo encaminataon ItAcia. ol pesto de Bobadilla. Cuando vl'el rostro de Amabile quedo' petilificado de espanto. .La. bala Itabia penetrado poi-, el Ij-6mulo, izquierdo ysalido por ]a filente el ojo habia. saltado del coneavo y le colgaba sobve la. mojilla. Por la. grieta do la fvente so veia la Sustancia del cerebro, del profound y
64, 1 It
rojizo coneavo manaba sanave I zn tin I'quido viscose, que borraba Iamonvla a-ureola de la grieta. del p6mulo. Como al andar el ojo, le azotaba el ro-stro, i-Apidamente y sin quo na.dic pudiera impede rlo, se lo arranco de un tir'n y lo art ojo entre el, monte.
-por'Dios ZO.
'Sebastian I exclaim' Colla
-1 0
Eso es niatarto.
-No lo creas., *rep,,-,..so AmAbile, mis horas esta'n contadas.
Al llelyar con el est6lec) h e*rido cerea del Puesto de Bobadilla, se nos unio, affable y soll'cito, el doctor Luaces. ---No ora prudente permanence alli'pov el caftoneo de los Ibuques. Secyuiinos para el inonte a la vez qtie un pelot(')n do norto-Knievieanos, al mando do dos officials, subian a punos por Ja Jadera -el cerro eT) euya cumbre estaba




12
Bobadilla, rolumbrante pieza. de bronco,
P
Uno do los, officials pregunto' a' Collazo quo
P
posicion ocupaba el enemio,o; Collazo, indica'ndole una. Ifnea ms ctue asomaba. por encima. del monte-ol caballete del casaron de guano quo tendria unas seis varas, de altura-le dijo que alll* so Itabian replegado las fuerzas espa-olas.
Dejamos 'a Amabile, q-ue se habia desmayado, en lo sombri'o del mosque, y volvimos, al camino. La pieza de bronco, acyazapada en lo alto del cepro como tin tiore, era cargada. a' toda prisa. En el cocal el ftiego era mas intense yeonti'nuo: Acosta y sus, hombres maiitenfan su. decisio'n con gallard'a.
icomo va esto? dijo Collazo 'a Goicuria.
-Creo que el eneiniao se retire lie visto pasar dos groups cargados como acemilas.
-No puede ser que se. ale jen, mira. ,i I I I' la bandera.
Un trueno il2terrumpio' el diAlogo, _iQue es eso? interrocro' Goicurfa,
-Los.yankees quo empiezan, A- batir el cobre,
moments, despues so oy() el se(yundo 1"U"ido del ti"ro del cerro.
- Neo: at-,As flue so van? Mfralos, ahora atra-viesan el cai-nino, so van por el pal-




No Duede ser, to di (To
de olvida r la bandera? X6mo habrian
Su fuego ha cesado. Se -N;ran, to re. PitO_ jVamos A la casa do Acosta?
Vamos!
En compafflh de Collazo v' Goicuria, y sin recibir un solo disparo, k 116o amos 'a la casa. de Acosta.' Los buques hacian proa hacia la costa opuesta do Nipe. Do una carrera, y seguidos. por Jos que ostaban en el cocal, Ilecyamo-s al casaroii C P
C -xoicuria,
quo i*ba el primer arrebato' la bandera lanzando un desespersado iViva la. Repu'blica! Ia retao,,uardia enemioa desfilaba entire las Mfi zn
'u. imas palmoras, lo hicimos al. gunos disparos quo no contest y desapareci0 pop el rumbo del rio,
A la entrada del casaron apoyado en un taburet e de ctioro, estaba el al foisez BonaYia-, deshecho.,uno do los hombros Por un balazo; A su lado Abreu, on la misma posiCion on quo le dejamos, al abandoner el Puesto; 'a Castro Ic habian hendido el rostro a' machotazos; cerca del eada'ver do Rueda, un soldado, herido'en un muslo se querella'ba amarcra'monto; mas lejos agtonizaba un saraento on n-iodio un charco do, sangre; entre, las astillas do un taburete sangraban los palpitantes iniem. bros do U n capita'n arad uado comandanb heeho pedazos por una de las balas de la pieza. de bronco, En torno, del casaron la




14
apotheosis del triunfo era nias imponente' todavia. Tendido-s en todas las attitudes, en la Ia'eia de la niuerte instanta'nea. en las crispaturas de la acronfa resiunada 0 iracunda, yacfan eincuenta cada'veres. Otras victii-nas, escalonadas desde lel palmar hasta el casaron, marcaban como jalones los empefios del primer advance En el pozo habiaAarro ado tambien aloMnos muertos.
A las cuatro do la tarde todo hab'a ter" minado. Enarbolamos nuestra ensen'a en el mismo Astil on que. habl'a flai-nead o el 01-siflama espainA, como emblemade victoria y do sefital para los dispersos. Recuperamos los 'tiles quo j uzo abai-nos pordidos, except la maleta de Manuel Suarez en que so guardaba ]a bandera do los Rifleros do la Libertad que, inma.culada, paseo luecyo el enomigo por las calls de Santiago do Cuba.
No so' d ecir 'a punto fijo el nui ro de los contrarlos; despue's ho oido ropetir queeran dos compal-1'as del Regimiento do la Corona al mando del con-iandante Mozo Viej 0 .
Sepultamos cerea del. cocal. s'ote expedicionarios-, unicas bajas definitivas en aqtiel d'a. En el hospital babl'a diez y nueve heridos mas o inenos gra-ves. Do los heridos del enemigo que hallamos 'en el casaron, y que mas tarde, con los nues-




15
tros, trasladanios. al hospital del Jftcaro, el soldado murio' do oanorena, poco despues et sargento, y el alferez Bonavia, que retuvimos prikionero durante (Ios al-10S, fu e pasado por las armas en jurisdiccion de Cuba on 187 1 a
Los desarmados piaoeodentef do. Hotguin, col o les prove' de armas,
so retiraron pop el monte at comenzar el
-i irmanecieron
combat, i ienos oeho que p( al lado do los Rifleros. Tampoco el jene-nar parte on la ace*
rl Jordan pudo toi ion
porque el (-Yu'a so extravio' con 61 on el mosque.
El (11'a 20 abandonainos ]a peninsula del
-I y III para el Jucaro siRam o' I archam.ols guiendo despues a Bijavft. Aqul', trans-.* curridos eatorce dfas del combat, murio, el doctor Sebast*An Amabile. Sobrellovo' sus drueles padeoimientos con ada-Arable enteroza y pasmosa resi(ynaeio'n. Su postrer adios fue' un arito do cyloria.







EL TENIENTH SALAZAR
-Nos batfamos en retirada El fuego habia cesado. Sono' en el aire un gruiiido, sentfen la. pierna derecha un ligero golpe, fri'o, un dolor agud'simo..... Cal desplomado. au Era I 'Itinia bala del combate destinada 'a fracturarme un hueso
-Perono hay peligro; el medicoo. al partir, le di*o 'a Emilio que V. sanarl'a por complete,
-iCua'ndo vuelve Emilio?
-Ni 61 mismo lo sabe. March en comisi6n al Camagu*0 ey para. seguir tal vez a'#Oriente,
-Es cierto, olvidaba que yo debia for'.0 mar parte de esa comisi6n. -]Dios quiera que pronto pueda incorporarine 'a ellos!
-Jant'le fastidia, mi compaiftffin?




..No, Sen'**' ora, yo no olvidare nunca sus hifinitas* bondades, pero si anhelo estar restablecido, es, por relevarla a' V. d-e su penoso traba' 37a tard' V P
30, por que o en ir a
ocupar mi pesto de honor,
Un ruido, sordo y lejano interrumplo el dia'logo. Pasado un moment, la voz de mujer que respondia 'a la voz del herido, lo reanud' diciendo:
.Son jinotes espanoies que hacen rumbo al Ilano. Cualquier dia se les antoja Ileo-ar aqui", asaltar. .. el rancho, hacerme prisionera, ultrajarme', 1Y usted no ve el moment de dejarme sola! ...
El teniente, poniendo en tela de juicio lo, primero, y viendo en lo demas desmedido afan de cambiar el giro de la conversacion, respondi6 con cierta aspereza y descuido:
-Mientras yo, este' aqul', nadie osara poner mano sobre usted. Si, por desgracia, ruando yro este' lejos cae en poder del enemigo, la llevaran 'a la ciudad sin ha-' cerle dan~o. Mujeres como V., Rosa, imponen hidalo-o respect a' los hombres mas depra-vados.
No tardo mucho en advertir el telliente con creciento asombro y honda tristeza, que cada. dia iba hacienda, Rosa menos divine su piadosisimo papel do hermana. de caridad. Pretextando casualidad sin parar minutes en ello, no tei rozar Jos




-19
retorcidos'' rizos'de'su nuca con Ja. sedosa barba del herido; ofrecerle, en estudiado abandono,"'el cuello'desnudo, impu'dico v tibio paral provocar el beso; -mostrarle al descuido Ia pureza intachable de sus Ifneas 0' Ia estatuaria morbidez de sus contornos. Porque Rosa, morena y corpulenta, era una mujer formidable por Ia gentileza y Ia plastic de su cuerpo, robust y delicado,
P
algo asi como, Ia estAtua do ]a tentaeio'n vaciada en Ambar animada por los, fulgores de esos ojos cubanos que tienen centelleos,7 sombras, magestades y adores de las notches festivals de.nuestra zona,
La lucha, aunque silenciosa, esta116 en tre ambos rivals. Rivals, torque el toniente -, Salazar "hombre de correeta apostura ybien delineada, 'cara, con ojos, color y barba de Arabe, rizosa y selvAtica, cabellera, pare'i a predestinado para oponer su varonil v Upica. belleza 'a Ia belleza de Rosa flor y nata de su sexo; por que el teniente era Ia voluntad reflexive y austera y Rosa Ia carne Ilona do-.. aracia y fuego. En aquel drama sin palabras, automdtico 9 incruento el hombre de armas sobrecogido, se resign, a resister con todas sus energies hasta. que pudiese apelar al supremo, recurso de Ia fucra,
Rosa, con frenesi'de poseida, resuelta A sacar triunfantes sus deseos, iba. estrec4a4do el ceroo al invAlidQ, .4sedian- olo




-20
implacable con refinamientos de tornura, consagrandose A 61 con ardorosos mimos do enamorada, con abnegaci'n y Solicitud, cuasi niaternales. El tenionte, viendo, latir bajo el fuego, do. aquella passion indo'mita Ia liviandad del instinct animal Oyendo entre las melodfas de su voz el grito imperioso y avasallador de ]a hem.bra vo..MM' 1uptuosa, sinti6 como suya propia Ia tremenda, decepcio'n que agobiar'a el Animo de su conmiliton y amigo si C011,10, Gill hubiera sondeado, el animo do aquella, mu*ero
A
inas luego, irritado, en impetus de ana stia y desesperacio'n acrecentados por su impotencia 3T postracion, Mas de una. vez estuvo, A punto de apostrofarla, de escupirle al rostro Ia presunta, culpa. para que volviese*en su acuerdo y no tomase por aquieseencia 'a sus seducciones lo, que era tolerancia por no abordar de frento y en crudo, Ia espinosa, prueba; pero, temiendo, que Ia reacci'n del orgullo herido exeediese a sus provisions, por un sentimiento do galanteria, desistio" siempre del prop'-wo sito conflando en Ia rigidez de su character, en que su indifereneia A Ia posture, lo emancipar'a do aquella. singular tirani'a, si Antes no j.-secuperaba Ia salud.
Posefdo unas veces por Ia. conmiseracion mas sincere, otras, segfin el matiz de ]as ideas que predominaban en su conturbado espiritu, por Ia. repugnancia mas




honda. la sereni'dad mas complete, raras Veces, si a1gunas, cruzaban por su Animo, 'Como luminaries do relampacyos cosquiIleos do vanidad, sombras de pavura. Como el que senate el vertigo do los abismos,
Lentamente, Como para. hacer mas cruel el. inso'lito torment quo padee'a, fue' el herido recobrando salud y fuerzas, y en. aquella, restauracion do vida, que resurgia mas vigo*rosa,'como la, vecretacio'n al beso fecundador do la primavera, Rosa avi (Yoro sus halagos, prosiguio' ]a porfia.da, ludia con mayor audacia, y desenvoltura,
Un dia., hacienda un esfuerzo, probo el, tehiente a" incorporarse con el intent de
0
si S&Ifa, airloso huir do aquel sitio para ,siempre jama's. Mucha era su fuerza, in-quebrantable. su lealtad, pero aquella soberana de belleza empezaba. 'a fascinarlo, senfia ante ella. que su vigor declinaba T vacilaba su firme'za y on tales inomentos, almodorrado, p e*nsaba quo quizas, aquella Vehemencia'no seria a secas, flebre do la carne sino embriacyuez do sus sentidos; passion desbordad,,i, insana, eriminalpero espontanea, sineera, capaz de realizer el. sacialficio ...... Probo' 'a incorporarse v con gran sorpresa stiya se inantuvo er(ruido sin apoyo ahmno, y sin sontir malestar




Z2
iisico recorrio' la estancia sin vaeflaciones, ni tropl"ezos. Retozandole el gozo por el cuerpo fue a ceftirse sus armas con extrema agilidad, pero al poner la mano sobre ellas, Rosa, agarrandose 'a su brazo basta cla-varle las un-as, crispado el Ia'bio, con voz que empezo arrullo de to,'rtolw Y acabo rugido do pantera:
No! gimio'. No to iTayas! Quiero que seas mio, si, lo quiero, lo exijol Yo soy tuya, no m as quo tuya
Y echa'ndole los, brazos a] cello impriInio sus quemantes Ia'bios on la tre'mula boca do su Yfetinia.
-Rosa!.... balbucco" el tonionte,
Era la hora do la siesta. Ija naturaleza, com.o on el desmayo do ineffable deliquio, languideeia en vo-uptuoso sopor. Roverberaba. la atmosfera, los ruidos so desvanecian en apagados murmullos, en mono'-, tona vaga -nelopea; los roless porma' Y zn
necian inmoviles eonio si tuviesen follajo de plonio; las plants so doblegaban abrasadas por el beso del sol; el pajaro yaeia adormilado en la rama uinbrosa; de un espa: _-;mo espiraba en su talamo do p'talos la, irisada, inaripsa. A la turbacion -v Sol-I-Inoloncia quo produce el boehorno del inediodi'a, sucedio' el valio-lifin-iedo y tibio de la primer brisa, balsa'mico Y, resinoso como una oleada de incienso. .
Vino la tarde eon su bacanal de colors,




El tenl'ente, c'omo el-que -vuelve de un let xgo'despertando de una sacudida, clavo en Rosa los extra-viados ojos y. mageullando las frames le dijo:
-Lo juro' el caballero' al calor de tus besos *y el caballero muere por Ia. f6 jurada., Me unire' 'a, Emilio, guardare' hipo'crita silencio, callare' tu crime y mi inia'I me bable do t' le
mia. Cada -vez quo e I
cantareo esta mentilrosa letanfa: Rosa es. una santa, to es. fiel cotno un perro, nunca dudes de',e'lla, ni de ml';, ella, es Ia puroza, yo soy el honor. La mentira no abrasa el lAbio, tu. y yo tendr'amos bocas do calaveras. Enja pelea, cuando, yo 'Iba el p rimero, Emilio me disputaba e*t pestoo, nopara disputarm' Ja gloria, siiio para s.ervirme de escudo., Como es inas gordo que yo..". Cuando cafherido no quiso quo, me internasen en el monte torque eorivia, elriesoo de que me amputasen Ia cabeza 0 medejasen morir de hambre. Me, trajo a su hogar, te hizo mi enfermera. iCOIno dudar de tu virtue ni de mi fo'rtaleza? Nam"O' die sabra'. lo que ha pasado, tu y yo guardaremos el secret y seo uiremos viviendo clomo, eninascarados, entre tanta gento consagrada al sacriflcio y a Ia abnegaci'n.
Rosa, arrucrando'un pafiuelo eiAre sus cri'spadas nianos, inacilenta, goinfa sordamente dejaba corner sus lAgriinas sin replicar Alos amaraos, sareasmos desuco'm-




amesses Doommir
Este,'cambiando de tono, con 'voz mas firme y semblance m'nos hosco, proP
siguio:
-Huye A.la ciudad Artate deEi ilio Siguemiconsejocomosifueseelmandato detumadre moribund. P'dele 'a Mos queunabalapostre a'Emilioenel campo A 91
antes, que conozea mi traicio'n asi morira, tranquil, bendicie'ndote, consaarAndome su ultimo recuerdo.'
Cinose sus armas y saliendo bruscamenso te, sin mirar Rosa, so 0
a encamin' A mia
arboloda cercana, perdie'ndose entre su.s tenebrosas naves.
Paso' un moment. Sono untivo.. Ysies ui" reinando el silencio -nelanc'lico y profound del
***.Dose* 000000090 060000006
La noche d-e aquel dia. un official que se encaminaba al rancho de Rosa, al atra-vesar la arboleda, noto que su eaballo se encabritaba y detenia do subito. Busco' anSioso la causa del espanto y pronto paro los qjos on olII'vido cada'vei4 del tenientoSalazar iluminado por la argentina lumbre do la luna, destrozado el crane por la bala do un revolver que resaltaba sobro. un charco do rie(Truzea sangre. Echo' piG' 'a ierra, se descubrio' con relicrioso respeto, contemplo un instance, abismado, el cuerpo del suicide, y re(Tistraildole los. bolsillos del pantalon hallo' una hoja do




25
papel donde leyo', escritas con lapiz y mano segura, las siguiente's palabras.
< To he inferido la ofensa ma's odiosa que
p 10
puede inferirse a un amigo, pero un-resto do pundonor me manda ofrecerte esta cumplida satisfacci'n: mi cada'ver.
SALAZAR>>.







La luna acababa de ocultarse tras las cumbres de las montanas ban'ando en rosicler las, injentes alturas de las villas orientals, produciendo su ocaso-espejismo de aurora-un ori(-.,.nto do estrollas que, como 11'rios do luz quo do sfibito abrieraii sus afireos cAlices, centelleaban sobro el fondo turqul' de. un ciolo de estio esplendoroso y serene,
A poca distanel'a do las frao-orosas montaftas, en medio de pomposo lauredal, sobre un otero, Alzaso tin edificio do piedra cubierto dolmas negtauzeas y verdegay, con puertas y yentanas color de alma(yre, enacho. extenso y solid, construido con elements sacados del pro"vido patrimonio, rocas de la sierra y Arboles del mosque,




hierro y cobre vegetal,,-En torno del indico, arbolado, ]a Ilanura cubierta. de hi*'suta hierba, elevada y profusa, ocupando vasti 0 simo terreno, como impon'nte arroyada devegetacion quo crece -vertigino'w samente y a lo lejos el mosque negro o' ffiin6-vil como una prolmigacio"n de lasierra sumergida en la sombra.
Moments 'antes de ]a alborada, una columnaespaftola desembocalbaen lallanura, quedando la reserve en las estribaciones de la Sierra, yendo la descubierta, A'salto Ae lobo, A apostarso en el lauredal, agazapandose tras los robustos troneos do 16S arboles. La column hab'a salido de la veeina poblaci'n do Trinidad pisandole 168 talons a' unos ftigitivos que habian escapado a' milagro do entre las garras del leo, n, T vol'aban 'a consumer el delito que no era hasta entonces sino anhelo plato'nieo.-Aeaecl'a lo que-vamos narrando en 18,69,. epoca en. que el pueblo do lasVillas, sicyuiendo el ejemplo de ot-ientales y catna(),fieyanos, realize su asombroso aunque e Ste, 1-bil. 0, xodo salie'do a! campo, el 6 do febrero, en, nu ii-iero de catorce niil hombres, vagando como beduinos 6 romeros, sin gufas y sin armas, en. innumeras cara. vanas, o emprendiendo arriesgadas perei grinaeiones a' las coinareas del Este, en demand de pertrechos de guerra, para Yolver 'a la region natal a' ofrendarse en




29
aras de ]a pa'tria.-Vo.laban los fuuitivos 'cot unirse las caravanas pero
no pudiendo', de'spistar A sus perseguidores que se les'venian encima, decidieron liacerles frente ocupando y abarrotando la casa del lauredal, abandoned por sus due'os desde el comienzo de la rebellion.
Creyendo el jefe de la descubierta que los fugitives so habian incorporado a algunas de las gavillas quo pululaban por aquellos cloatornos y quo *ban 'a hacerle resistencia en el, ediflcio, orden6 romper el fuego sobre las parties mas, Vulnerables de la casa. Con gran estre'pito fue a inY
crustarse en el, maderamen una graiiizada de balas, Ae'sta granizada respondio' de lo interior una series de detonaciones a intervalos regulars, y asl' fuc, pt-,olongAndose aquel concertante de estampidos, semejante al vocer'o de cole'rica asamblea, quo, acallase de cuando on cuando la voz esterito'rea de un tribune fornido y laco'nico,
I "I fueao que parta de la casa fu' siendo .cada vez merits continued' y nutrido, 'a ratos un relampago rojizo qun parecia brotar de las pared es co'mo la explosion de una grieta volcanic, una onda do humo, un sonido sordo, luego un recess prolongado, hasta que volvi'a a" repetirse el mismo espectaculo de.pit GI
-bot'enia, que ya
empezaba 'a amosear 'a' la tropa sitiadora.
jjabian enviado los sitiadores tres ead,,!-




30
veres y otros tantos heridos para la reser. val V Como trascurriera largo rato sin quo los sitiados-diesen se-ales de vida, orden() el. jefe que cesarean los fuegos para dar el asalto A los primer
os esplendores del alba, No habia acaba.do do circular la O rden., cua.ndo se oiTO' en lo interior de la casa ei trueno de tina detonaci'n al que si(Tui() otro ma's estruendoso, reinando despues, en-el acribillado ed'ificio, cien veces fusilado el. inedroso silencio de los sepulcros.
A la, tre'w.ula luz de la alborada a1gunos, (Trupos de infants fueron acereandose cautelosamente 'a la silenciosa easa. Como intimasen repetidas veces la rendiciorl sin quo nadie respondiese, enarbolaron los fusiles como garrotes einprendiendola cl culatazos con puertas y ventanas. Cedio una. puerta triscando en cien astillas, y por aquella. brecha, tras un rayo do luzi entro' un sargento seguido de a1gunos soldados, Cuando IIeg6 el jefe de los asaltantes, al ro'seo resplandor do la. madrugada, solo hallo" en el vasto y hilmodo salon un cAdAver tendido al pie' do una ventana y un. moribund acurrucado en un Angulo sombri'o.
El quo yacfa junto 'a la ventana era, un oven como de treinta. an'os delo ado, do




inediana estatura, cabello corto, bigotede Ospeso y bermejo y ojos, vidviosos de- un gris azulado.' Estaba tendido, boca arriba, los brazos en cruz, una pierna estirada, la otra contraida en Angulo aguldo, las balas enemigas le habian horadado Muslos, venture y clavicula.. ostentando en medio de la frente un agujero circuido de un lialo de pu'rpura y hollID&
El herido, mas joven que el fin.ado, era triguefto, alto, enteco, de ojos negros, barbiponiente; tenia una herida en el costado, dos en Ainbas piernas, y en la barba una cavidad informed y negruzea que destilaba sangre y de la que pendian aristas de huesos y desgarrones de piel. Con-vulsoapoya'ndose con mano insegura para no caer de braces, paseaba por los asaltantes su opaca mirada de a(yonizante sin exhalar una queja. Al acceder a' las reiteradas instancias del jefe y del cirqjano de la column, con el tartajeo del sellil y el anhelito del tisico,, silbando las frames entre prolongados suspensions, respondio:
-Ibamos, a incorporarnos a Ik's filas cubanas...... Viendo que no podiamos p L
seguirl irios encerramos aqui...','.. Aco" damos disparar sobre ustedes hasta'el pen 'Itimo cartucho...... Juramos......
ti -Ese
tiro que tiene en la frente nii companero Se lo dispare yo este, que tenoo en la barba me lo dispare'. 0 0 para morir..




32
mites de rendirme.....'.6 No habia mas cartuchos. .
El cirujano hitento curarle as heridas, pero resistiendose el moribund, fijo on 10
-alto la nublosa mirada, suspiro' con acento, cavernoso:
I Se muerel-Y cay'
-As' o pesadamente
sobre el brazo del me'dicoo




MARMOL CONTRA GRANITE
WLA .111E.110RIA DE ())
La llama de la hoceuera, ondulando, re~ torcie'ndose furiosa con crepitantes estaIlidos, coronada. do aborre,"ado penacho de humo negro esmaltado de chispas de rqbiy oro, lumina con su rojo resplandor los rostros de trbs hombres acurrucados a su alredor A la moruna. usanza,, mania-=* tados, descalzos, harapientos. Son tres
-prisioneros: el uno, sexagenario, es el padre de los otros, -dos mozos de recia complexion cuyasmaneras, fisonomi'asy lenguaje, contrast con su aspect do dosarrapados, labriegos.
Un soldado, envuelto on una frazada, fusil al, hombre, va y vienc 'a' espaldas do los press patullan(lo en el herboso suelo,




.34
-insolencia do su
con la grave, CIO., yendo
A 01
lot
dela zona Oe luz Pioa a la zona de som.bibass como, andante v fantAstico espectro,
"'i al resplandor de otras hooueA lo le' os
ra I s, que flameany ondulan como cabelleras,0 desteildas banderas de color de ascua, vense los cueurtichos de las tiendas ,entre los grisesparamentos delos ranchos.
y
interrumplendo a intervals el majestuoso silencio de la noche, ornada con todas sus coronas de diamante, las voces de alert do los centinelas el ruido, del piafar do las caballerias,
El viento do, la noche arremolina los blancos cabellos del anciano, alumbrando la luz de la hocruera sus cenOjos neoTos
Z!n
tellantes, su nariz aguilefia, corta y fina, su barba de aloodon rala desiaual Sti frente Amplia y lustrosa, su efitis tostado, Con estj fas de pergamino y la apt-betada trabazon del cordajo de ner-vios de su, wierpo magro. Los hijos, copies aumentadas del anciano, morenos, musculosos, Men propQrcionados, ostenta el uno poblada bataba de abencerraje de color casta'o.,, estatura ma's elevada y fisonoinia mAs varonil que el otro ctjyo labio sombrea fin'sinio bozo y euyo semblance ofrece expression mas dulce apacible. Auuero
-y sus dos hijos, miembros de 11ina estirpe clue, coino otras m ichas cuyos solares lbadican en los llanQs del centre en lp.s




montan'as de 1 podrian _pintar on s it escudo-, como blason cploriosi'simo, el and -a' mio del patiNilo en campo azul y baj o los rayos -del pAlidoNespero; mas que
W, Ir
rebeldes en servicio, de armas, eran adictos, servidores de las legiones revolucionarias. HallAndos' los tres on a(piel mismo campamento *en qiie estaban cautious, y en el que habia pernoctado ]a. v'spera, jina, fuerza. cubana, fueron sorprendidos por las guerrifflas del commandant. [)ano Romam o de Cataluna acre, provincial
ditado de bravo y tenaz, y que, operaba en ]a zona que corre a' gorillas del amino de, hierro que va desde Puerto Principe A Nuevitas. Un flanqueo, deslizandose S*"*loso pop eiitre la manigua. como mia. sierpe,, los -rode6 con su. cadenza de anillos humans, y se rindieron sin po(ler intentar ni la fuga. ni la. resistenci,1R, sin negar .sii abolengo ni su oficio. En -vano el commandant Romanf, falinim--mido treme..." btindas amenazas, intent' arrancarles.
-confesiones favorable a' si-is planes, el anciano y sus hijos respondiei-jon con Ja neo-ativa lacOnica, enGArcyica (,A iracunda. de la. dignidad ofendida. El problema. queda, ba planteado, el confficto ora. inevitable, Romanf, tereo, volverfa CI la carga; ellos, firmes, seobstinarian en caller, y Como
-a
no habrian de, rescatar. la vida a' pi ecio de traici6r), tepdrian que aceptar 14 mijerte




1101 oica., oscura e 1(movada, eh'el desierto flano, avara necropolis do anonimos martirios y desconoeidas heroicidaldes, que no admit conio las olas del oce'ano la'pidas ni mausoleos. Asl' diseurri'a en siloncio el aneiano, cuando viendo, ol cielo limpio, de estrellas, So volvio a sus hij os diciendoles' de Sibito, coi-no s* concluyese un pensainiento interior,:
Pronto a a aclarar. El comandan', to insistirA en quo cantemos. Ni guias ni delatores, antes morir mil veces!
A un lado del campaniento, en un' yel"A'M mo calico, vasta calvicie do la sabana, se alinearon los "Plerrilleros on correct. formaclori braves e innioviles sobre sus cabaloaduras desn. dos los empavonados across, quo chispeaban al I tibio, beso del sol. Roman' de pie 'unto A la fila de P .0
jinotes del primer tornnno, ordeno, a un alferez condujese alli'los prisoners a' la,
v 91
vez que prevenia a un cabo, tuviese lists cuatro tiradores papa aeudir 'a' su. flamaMiento*
Entre un cerco de bayonets, descalzos, desnudas las cabezas, atados codo con codo harapientos, demacilados por la. -vig*lia, aparecieron los prisoners. El ancian'o Agftero.', cuyos blancos cabellos




4
37
arromol 'Inaba el soplo de la, inan'ana, en flotantes copos de algodo'n, paseo' la majestuosa mirada por la Ifnea. de il"netes, avanzo resueltamente hakia Romani, cejijunto y con expression de ener(p'a flora y serena. La voz del commandant lo detuvo, se paro como clavado.en el suelo, y con arrocyante desdon ovo' la, pregunta. do ordenanza.
Prisioneros persistent iistedes encaBar?
40MOMM I sonor, repuso el anciano, crispado el labio y n-ioviendo la cabeza automa-. ticamente.
-iPrisioneros. El silencio es, vuestra-sentencia. do muorte!
-Pues quo so cumpla. No so inucre mas quo una vez.
-iV*ejo, no ine tionto Vd. torque, ivoto a' Dios!
Agfteflo SO onco"10 do hombros, y acyrego:
huelaan las amenazas, senor, Nos sobran valor y vergiienza para sacrificarles Ia vida,
0
Romans no repaco, pero, con a -em an airado hizo avanzar el grupo, do ejoeutores, quo se desplegaron delante. do Ia ifnea, quedando en el inedio., cruzado do brazos, silencioso y sombrio, el inexorable commandant. Rfcridos, absortos, estucados, en su grave inmovilidad, subytigados por




la tragedia. quo se iba 'a desenlazar 'a su vista, los demas testigos do la. solemn eseena, miraban con -ojos desmesurados, si(yulendo conviva ansiedad los gestos v movimientos d e los actors,
Agilero, volviendose al menor (I e s ti s h ije 0 S:
-Primero tu, anda!-lo dt"O.
El joven, erguida ]a cabeza de adoleseento coi-pona(la do negros i. Wizos, fue a colocarse ji-into a las bocas do los rifles quo le fulminaban los tiradores. Cuand-o f ornaba el rostro bacia. su padre, pa tio ]a descarga I.-mradandole, el pecho.-EI primocrenito, en el vigor do la edad viril, que j--eproducfa mejor los flames perfllels; de sa padre, eeh6 'a andar con. paso reposado, tviiD) un instance el ensangrenta.do cada'ver, de sti hernnano Cuyas ropas ardian ltie(yo
9 1 117
clavo los qjos en los ojos centellantes de su procrenitor, al que saludo con reverencia, profunda, y cayo de costado, hablendolo la descarga. he6ho girar sobre sus talons. El anciano miro a Romani con diab'lica, mirad a-, entreabrio los lablos Milo Si fueseaprofe-rirtremenda. rnaldiei'n Sigulo con paso a.eelerado Para donde yaci V an sus likjos quo formaban como tina, cruz de cadAveres, torno los ojos al cielo, sacudi() ]a encanecida cabeza con gesto do loco, y on un clamor quo mds quo grito de hom-edW bre era rugido de leon:




i Fuego! P--grit6. 'i Viva Cuba librel.."..
Y cay6 boca'abajo, extendidos los 1. brazos,, como stfuera a' lestrechar contr -a su pecho aquellos pedazos de su alma.
Consumado el horrendo sacrifice, tras un moment de pavoroso sileneio, Romani, li'vido, mesandose los cabellos, ,xelanio' con Yozarron estento'reo. iM' caballo! Una vez pesto on la si.11a, contemplo' lin instance el. grupo de los muertos que parecia MAgen de la inniolacio'n que on sus tres etaT.)as aftsontaba aquella generation, y anadio':-iEn inarcha! Las auras sepultaran 4 esos Perros!
Una wa n-'ana del mes de Julio do
Henry, M. Reeve, con 120 dragons, acampaba on, la hacienda Yucatan, situa,da entre, la ciudad de Puerto Principe y la sierra do Cubitas, que era la zona. en que operaba el infatigable Roitianf. No habian acablado, de descabalgar los jinetes de Reeye' -I otiando ]a guardian apolstada enel altozano en qtie 4se alzaban las ruins do, la casa. sola.j. _'ie(-ra, antincio la aproximacion, del eneniigo, compliesto (10 una guerrilla Tnontada y otra. do infants. Venfa. 'a su frento el. coniandante Roinanf, que habla salido en persecuci'n do, unos merodeadores que la vispera habian sa-




-40
queado un suburbia. 'Reeve, por su parte,'habi'a resuelto acampar en Yulcata), como sitio seguro para conceder algunos. dials de descanso 'a sus fjjerzas. En'la mfttua sorpresa, mientras Jos dra,"ones de' Reeve obedecian al toque de botasillas,los jinetes de Romani' disparaban sobre ellos una granizada de plomo,
El capital Larrieta, conterraneo de Romanf, quo habla pertenecido al cuerpo de Ia Guardia Civil y que defendio con bravura y acrisolada lealtad Ia 'ausa.de ]a emancipaci6n de Cuba, reeibio en aquella. primer y finica. desearcya un balaw en la boca. que le quebranto un hueso. El plomo, que le hirio' de remote, estaba frio, por lo cual el capital, ehasqueando Ia. len. gua, pudo arrojarlo diciendo:-Asi escupo las balas, conio saliva.
Seguidamente so trabo' Ia pelea al arma blanca. Sables y machetes cente Ilean al sol, culebt-,oan en torno de las cabozas de' agresoresydeagredido'scomoar entados. rela'mpaoos SO ontrechocan. con agudas vibraciones Ia sanow crotea de los filos, mana a chorros sobre ]a hierba esmaltada de, rocio, los eaballos se desploman posadamente triscando en Ia hiei,%ba. seea sin exlialar una queja., derramando silenciosa' lagrinia; a ratos no hay mas ruidos que el del traopin animal de Ia matanza, sin voces humans, sin notas sonoras do clarines;




ayes, estertores, ronquidos, choques, topetazos,' alaridos, rLigidos, rumored' do piaras, de. corral,.de leoneras.
Muerto do un tajo su tordo, enronquecido de tanto vocear, tiznado de Avora
manchado de sancyre, p Alido, Romani en el delirio de la desesperaci6n, viendo el Hano cubierto do eada'veires do sus guerrilleros, mientras otros hufan 'a la desbandada perseguidos por los dragons cubanos, con jesto de furioso so desgarro' los pantalones arrollAndoselosen las rodiHas 'a mantra de maniota para cortarse la retirada. Empun'aba en la diestra. el rifle de un guerrillero quo cayo a su lado, y ol cual disparo' hasta quo le abandonaron las fuerzas, no la bonca enorgia La sangre quo manaba do sus heridas le h*zo tambalearse en el vertigo del U'ltimo desmayo, se alzo' sobre los talons, y recordando acaso el poster grito del anciano A"Rero, murmur con voz ronca:'
iV*va Espaha!
Y esputando esptimarajos sanguinolentos rodo sin -vida sobre, el esparto do la Hanura, donde yacian 110 soldados y 5 capitanes. Sobrovivieron a la rota, do los que hicieron la delbuino, 40 guerrilleros y 2 officials,







FIDEL CESPEMES
Cuando so alisto' baj*o la banderea tr*color arenas fu' desplegad a* en las Ilanuras del Camagu" ey, ya tenia conquistada fama de bravo. Algunos meses Antes del grito de Yara, la tarde de un domingo, 'a gorillas del Hatibonico, cinco dragons, pasandose de zumbaticos, so mofaron do 'I Ila mandole gallo ranco. Acomoti' Fidel al grupo con impetu de toro, abrio ambos brazos a-' compass y dospatari-p(-)' dos dragones- do un, inpjicon hizo caer 'a otro panza al suelo; al cuarto, do un pun-'etazo do pi'lgil, lo ech() A rodar como un tonel haciendole ver. luminarias y quimeras do colored's chillones, y al quinto, do una punada, le hizo manar dos ca-os de sangre por las ventanas, de la nariz. 1 1 saR6 ileso, sin un




-44
rasg'uno, y. como esperara en vano el mesquite, acabo diciendo con yoz ronca y gentile arrogancia, como gallo que, ca'' mpa victorloso sobre el serrin ensangrentado do la valla.
iComo estos necosito veinte!
Fidel Co'spedes tema. cerca de seis p i e's de altura, casi'una. pal.ma real; espaldas anchas y musculosas, un parap'oto do, carno y hueso; su empuiey sus fuerzas estaban on ammonia con su asypecto v dimensiones; y era ademas, do presencia airosa, de color moreno mate, de ojos y cabellos ne(pros bigoto casta-0 voz suavemente ronca onelpelio-roinmutableyfriocoino una mole do granite, en el ataque temerario y deseabe Ilado on el cartel humanitario sene-illo, ion
-venoroso. Hombre tan bi
constituido, oil quien el valor era un producto do su organization pri-vilegiada. eomo la salud y la fuerza, fuo' ganando, (yrados sin (Yrandes empeftos,' siguiendoa seeas sus naturals impulses. Era teniento colonel cuando su superior el bricTadior Benitez viciido una column enemiga atravesar ]a sa-bana, le d1jo:
Afetase por la cabeza y salcya por la eola, quo yo lo apoyo.
Fidel Ce'spedes requirio' los arreos do su caballo, y Vol-viendose a' sas treinta pnetes .
-Ojo A las monturas,!-(Yrit0




45
Poco despue's un, oflc*al le decia
-iTodos lists!
-iA ellos! repitio Cepspedes, clavando los acicates y desnudando el tf j an-to aceiro.
Y al galore, a', la cabeza de los treinta jinetes, arrollo la vanguardia eneini"a abricndose camino por entre ella, como impettiosa y pujante piara de toros corpu.* lentos y br,avios que embistiesen juntos, con fierao denuedo de rribando 'a estos, atropellando A aquellos, pisoteando 'a algunos, y estrujando, embutiendo, atravesaron Ia column p*or su. eje saliendo todos ilesos por retaguardia sin perder un hombre, tin caballo ni una espuelat.
Al acabar la jornada, uno de. los actors, soldado oscuro, sillar ''Vivo del pedestal on quo so, ircrue a' los ojos do ]a posteridad el procer do'la gloria, asombrado de la. proeza, que el, mismo habia contribuido a realizar, exclarno' :
-iA pulso! Si cuentan, esto en un Ebro no va a r quien lo craea!
ha be-,
Seguido do cinco ojinetes volv'a Fidel Co'spedes do las cercanfas do Puerato-P.rincipe, de cu.yos fuertes efstavo 'a tiro do f"Llsil encamin'Moso ocal situado
a a un
dos leo ouas de la cludad. Deseal)alcro, tir6 el rifle un lado at' el corcel en sitio urn-




bri'o, y pastoso. y se alejo' con ruinbo 'a' u.
(),rupo do cocoteros enanos oasis de sombrayfrescuraen ined*ola caldeada'sabana. 'Se echo' sobre la hi-erba hacienda alinohada del sombrero, y inome-atos despues roncaba com-o un can6nigo.
El estampido (le una (lesearga. 1'0 hizo ponerse de pie. Se restrego" los ojos con 108 punos y initao a su ali-&ededota. Estaba sitiado por una guerrilla; aquellos de sus hombres que como 0A se entregaron al sueno despertaron prisionevos, incluso el torpe vigi*a que psiera. sobre el vastro, S11 rifle liabia desaparecido, su caballo estaba inuy distance y de detra's de, cada. cocotero partfa una bala rozAndole el cuerpo.. Sin perder su habitual aplomo empul)() el map 10
chete aritando a sus enemioos:
iVengan uno a' uno ,i pelear al ar*ma blanca!
Hubo entre los guerriller-os un instance. de -vacilaci'n,,pero un deserter, que dia sl antes obedet'a al sitiado jefe, repuso.:
iN', cuidado, no se acerquen a e'I iniren que es Fidel Ce'spedes!
Renov6se el fuego con mas furia. La fiera enjaulada se acereaba 'a sus sitiadores, cuando un balazo en la pierna izquiei-ada le hizo caer de rodillas. Entonces oy mia voz que deefa:
Coj an el caballo!
A], oir esto se incorporo' do sfibito, 4vall-l




, zo hacia el inagnifico-bruto' que lo Ilev() sobre sus lomos en ]a famous carga, y des.p
cargandole un tet-arible machetazo en ]a cabeza:,
--No gozat-An de eAt-exclanio y Siguio hacia un maci'zo de cocoteros, empuRando el ensangrentado machete -v repitiendo el. reto:-iUno, a' uno, al arma blancal.
Pero cayo a Ila mitad del camino acribiflado por una Iluvia de bnlas.







CROq1J18 DE PALO SECO
En el cielo, de un gv*s azulado, rutilaba toda-vi'a la estrella de la manana, cuando el general Maximo Gomez, al frente d p-, trescientostjinetesy cuatrocientos c1*nCLLC-,11ta infants, emprendio' mareha con run-1bo al este, desdeel potrero <



00
En medio un rompimiento da aguas de oro pAlido y apin"ados copos -do rosa., asoi-no el sol su disco de crystal candente. El general' mudo hasta entonees como u-na esfinje, orden-' se destacase una guerrilla mixta sobre el blanco derecho marchando en Ifnea, parallel. A poco se oyo un tirotoo: la'guerrilla- habl'a topado co n* una patrulla enemiga que forrajeaba on ]as inmediaciones, -Ceso el fuego y una escolta condlijo ante el Estado Mayor prisioneros, caballos y fusiles,'trofeos del encuentro, Gomez, con su genuine acento de soldado, breve, im' perioso, gutural, interrogo, a uno de los prisoners el cual, sin. prea'm-, bu'los ni rodeos, Ie inform' que por delacion-de un trAnsfu(Ya ol batallo'n de Valmaseda Itabl'a salido de Guaimaro para las Tunas, con, intenci'n de apoderarse de un dep'sito de perti-jechos do guerra que, CO--, ino el pirata el les.)oro comprado a' -I snare y fuecpo, habia sepultado, en ignoto lugar (le la zona. en que operaba, el Mavor ieneral Vicente Gatzela. Ante e.sta revelacion, el general envio nuevas ordenes al jefe de la -vanguardia sin que se,. interrumpiese
march que A la sazo'n era desfile porlun son derosombrl'o aromoso,11onodeoorjeos y arr'llos, como qne estaba orilladopor espesos mosques en los que resonaba, gra"ve, sonoro como el salmo en las naves de Ja cathedral, el himno ineffable de ]a niana.na,




Morl'a el sender u una sabana cubiOr-, ta de espartillo ondeante como tembloroso lago verde con cabrill'eos do oro, y ICI CUYO te'rmino se alzaba el cauipo atrincherado que protegi'a et pintoresco y por tantos tl'tulos historic caserio do GuAimaro, on que la primer asamblea elegida por el sufraoPlo de los pueblos rebeldes roIII '1' 0 con mano firme el primer eslabon de la cadenza del esclavo. Avanzo la column, hAcia el caserio, ordenandose la formaci'n en linea de batalla, apoyada la cabeY
za en un angulo del cementerio que se alzaba. a' la izquierda y 'a larga -.distancia. de la poblacio'n. A las cornetas-cubanas respoiiM en el lugar la atronadora alga-' rabia del somaten y enseguida la artilleria espanoja empezo a vomitar metralla sobre los sitiadores, cuyo clarin de ordenes impuso atencion! silencio! Los parapetados seauian lanzando cjranadas una de las cuales despanzurro' un caballo y P 0 1
6 de soslayo a un oticiat alaunas arranco n
libras de carne de la maelza espalda, en tanto qtie los sitiadorp ,,s permanecian inlyloviles y mudos como legions de auto" iiiatas, sin otra agitaci6n quo 0 piafar (1(-, las caballerias y el movinilento (le i-narea de los groups en que so desperdigaba la nietralla. Como se prolongara demasiado la singular pasividad de las fuerzas cuba.'-w pa,--,, dedtvron los de CuAiwaro que con




=Now* 5 20 AWAN%
su aconiotividad A- dili"oncia lwsi fabian pesto A raya obli"Adolas' 'a desist d todo intent de asalto', y prorrumpieron on aclamaciones, denuesto-s y cuchufletas que fueron acallados, pa-rai'coronamiento de tanto reaoc* los acorde' do la
Ij 0 Ron
banda militai Puso te'rmino allinmattiro ly desordenado alborozo do los sitiados, para convertirlo en alharacade fren 6fic's I el clarin do los sitiadores que 'ordenaba reanudar ]a march. Volvie-poii groups en correct fov'maci'n do afido 'a sus espaldas el caserl'o inundado do so], con sus toques de aleluyael estampido de I-os canoes, el-traqueo de los petardos, Y el eoro de grits y ahullidos do ]a muchedumbre, sinfon'a colossal, chabacana, imponente Y ridfeula. La Altima cyranada cavo entre los cascos de los coijoeles do] Estado Mayor en-volvie'ndolo en una au.reola do espeso humo sin caesar el mas love dafio. Poco a poco, atenuado, confuso el. ruido y el paiscaje. se fueron desvaneciendo en la, lejanfab
Servia do prActico 'a' la column ol capital Moderos, que pocos meses Antes habia caido en poder do una guerrilla es..W panola cuyo jefe, sorteando halagos y deslizando amenazas querfa arrancarle




in-ornies acerca de sus coninilitones. A unos y a otras respondio Mederos con rudo laconisrno':
-No me dA la gana.
91
-Sera usted ahorcadol -Cuando usted quiera.
El jefe hablo' apart con un sargento, este so encamino" al convoy del que, re-greso trayondo una soga preparada en lazo corredizo. La cin'o al pescuezo, de Mederos, lanzo el cabo por enchna de la rania de un Arbol y avuda(lo por un solda* do izo' en los aires como 'a un fai-#(-Io al imperturbable prisionero. Cuando ]a vfcthna, present' los priineros sfntortias do la estran(yulaci'n, aflojaron la cuerda daii(lo en tierra con su nialtrecho cuerpo. R puesto del trance, el jefe le in'terrogo' de RUOVOO*
zInsiste 'V(I. en caller?
-Ahora lue(yo v siempro,-tsepusoMederos.
Elsalva"e sitnulacro de la horca se rej es- Mederos, w(As 11MOrto piRi' sois vec
quo VIVO, fue' arrojado sobre un, niont'n de pa, ue lo.tuviesen por difun'!
jas, no poiaq
to, sino como aplazamiento do Ja torLura por habor triunfado de ]as prinieras pruebas. Pasadas al(runas horas, Ivolvio' en su acuerdo el descovi-intado capital, observ-6 h(' como
que nadie le atisbaba, ec a correi




54.
tin galgo, gan('' el mosque y se -incot11POI&O a sus filas,
Al perder de, vista 'a Gua'imar'o el jeneral Gomez Ilam6 'a Mederos.
-iEs Vd. pra'ctico en el territorio do ]as Tunas?-lo dijo.
-No, sefitor.
iSabe Vd. do alguno que lo sea entre los quo vienoln en la column?
-Tampoeo, general,
f
..-Poncraso A las 0rdenes del jefe de la van ouardia, siguiendo siempre 'el rastro del fiatallon (Itio ha, salido de Guaimaro para las Tunas.
Partio el capital Mederos a cumplir la orden del general, que dio' al jefe do ]a vAn(ruardia, teniente colonel Baldomero Rodriguez, las siguientes Instrucciones:
-Aproveche Vd. los conocimientos do Me.deros; bastan para seguir el rastro del, olnemigo hasta dar con 61. Es precise (.11contrarlo y bafiirlo. AsI'que lo devise, sea cual More ]a position que ocupe, car-. uo Vd. quo yo Io apoyare en elacto, Poco deputies del med-io dia la column hizo alto parareparfir ra( .iones en el sitio denomin, Io El Pal(!), que, junto 'a una aguada y A la sombra de rala a-rboleda. A las tres se reanudo' la inarcha yondo la caballe-ria A vanguardia, acaudillada por Baldortiero Rodriguez; e1jeneral Gomez




55
con sus ay udantes, alTrente del control do Ia misma arma y de ]a infanteri'a, escoltada en su extreme por j inetes do Caonao al mando de, Manuel Suarez.
A las cinco de la tarde la vanguardia desembocaba on la vasta flanura de, San Agustin, circuida A fi-,ech-os do espinos erects y punzantes, pit4Ami(-Ies de aauzados pufiales; de yareyes census shii-e'tricos penachos do abanicos ti-#ian pila toes; de pal-inas canas con sus hojas como nianazas esparrancadas: jalones de selos nattivales quo hacian del Ilano inmen.s o estadio en forma de cl'reulo itiregulat-,; ro(lewlo de ancha zona do Arboles y arbustoo- aishados, onguirnaldados do carDpanilla, ; blaucas. roseas, v n-ioradas do retorci(las lianas cnttsetq jidas coi-Do cordajes (to navios. uniendo sus gargantas y raiglattibresi-nanc josde sierpes trepadoi-oas yrastteras que, con las zarzas, la profuse -t-rialeza y la urd'mbre apretada y recia de ]a hierba, component tin mosque enano, espeso, inac-, cesible, ruina boceto de la selva intrincada y -virgen. Al extrewo opuesto do ]a sabana, Abrense dos senders on diveil, (Tento, aiDbos orillados de Ios Ar-boles y arbustos propi-o's do nuestros calcinadws Ilanos rodea(los, (to oiatoi-brales y uno de IOS Males Bova on dereehura al siti*o en que so alzan las ruins, de lo quo fue' trinchera de Palo Seco,




-56.0
Al Ilegar al centreo de Ia. Ilanura,'Ia des- -IF ctibierta de Ia coluinna, compuesta do ochohombres, -i-visa Ia del batallon do ATalmaseda; se detienen de sfibito, hacen fuego, y huyen despavoridos sobando con 10's sombreros las aneas do los calkallos paPa mejor similar, el espanto en Ia fhaa. 'Atraida Ia -vanouardia espanola por aquel
n
ardid, crej,7 endo que solo se trataba do un grupo de adventurers exploradores' por ser rara en aquellos lug,,ires Ia presencia de num.orosas fuerzas cubanas, y tam bie'n por qije Ia configuracion del ll,,jno no perMitfa ver los jinetes quo les seoulan a distancia, so lanza al galope en persecu, cion de los ffigitivos. Cuando ya no eva possible desviar ni contender el ii-npetuoso arranque, Baldoinero Rod iriguez ordena desnudar Jos across y carga 'a fondo A Ia cabeza do los cuarenta dragons quo cortriponen Ia vanguardia. Chocaron on mitad del Ilano, rebotaron, so acometieron (Io ni-tevo en em.bestidas do ho-rdas, ell P111P
,"ilatos fi.iriosos, despart-nnifflidose y reora n 1 z 0. n (] o s c, f rene'ticos des- inelenados ruc),lentes. Mientras las dos vanguardias 8101U.0n batiendose, al arma, blanca, una conipafi'a de infa 11
nt(---ts espci 'oles, apuestos ev mareiales, so. despliegan a'. Ia izquierda, apovados en el boscaje, y rompen nutrido fuego del lado por donde ha desem.hocado Ia vanguardia cubana. Vilches,




.57.
ol primer jefe del batallon do Valmamm" seda, que ha perdido em la; embestida el jigantesco y leonado corcel andaluz con que entro' en la liza, secundado por el capita'n Aguila, dirije con bizarre bravura el fuego' do los aguorridos infants. El general GOmez, qtie ha hecho desviarse su infanteri'a para que dioese paso 'a la retaguardia, 'a la cabeza del Estado Mayor, desordenado y magni'fico como fantasia arabe lanzaelformidable-gritode:-iAl machete!,-y vuela en, apoyo do sti vanguardia.-El caballo que montaba el teniente colonel Manuel Sang-tilfly, rifoso y desalado, rompe las brides y huye azorado ha'cia el grueso do la caballeria onemigo.-Los jinotes do la retaguardia van desembocando en el.llano a' friend suelta, cargan sobro la izquier(la en pelotones, disparan sus rifles a' una sobro la compania do li'nea quo mandaYi1ches, described un arco do circulo dando una vuelta ra'pida Y arriescrada, y acomotem cle mievo repila iiiism.a. e-voluci(M. A cada desC(IU_'ga el suelo se ctibre do cadavers, 10's infants avanzan, flehan los Imecos, y continftan, serenos y adrytirables, contestando a Pic' firme el ffiecyo do los,4 pelotones do, j inetes. V'Iches cac herido de inuerto casi entre los, remos del caballo del teniente colonel Enrique Mola; ya la compaflia, fueirte de cien plazas, Ps Un




58
corr-illo; -vacila, empicza a m6verse IndeCISO y torpe y u-no de' los Polotones se abala nza y consume el exterminio A machotazos.
,EI caballo, del teniente colonel Manuel Sanomily sigue en su, loca carrera, por las tortuosas calls qtie abren en su desorden y movimientos los jinetes espanoles., El jineto se adhere al cello del bruto, abandonandose 'a sti instinct. Un soldado se echa' ''el arma 'a la cara para salvar el jinete inatando el caballo,, pero como esteliui'aporsobrelos brutes de paJmas canas con cabecoos do cetacoo, desisti6 do sti deseo, por miedo de herir al cabaHero. Resoplando, furioso, Sigue a la carrora hAcia el ]a -o:opuesto do la sabana, pasa junto A un official enemigo, que lleva on la grupa de su ri-iontura un herido, su propio- hermano; va acoi.-Atando SU impulse, (JA una hocicada contra un Arbol y cae sobre el tafanario 'a la vez, que el Pnete, de un. bote, cae en pie" A su lado. fjo, aearicia, (Yana la silta, so enrosca los cabos (to la, brides en los dedos, y yendo casi de bruces sobve el animal lo, en.cainina a' las filas cubanas. Apenas so hubo, ineorpora-., (10, distingtic sobre las i-nialezas del bosca,10 co.rl)ulento mulatto, hundi(lo en la itianicrua hasta la cinturci., quo le hace sehas para que se le acerque. Creyendo, que era un jinete cubano que habia perdido el




caballo y que i*mpetraba su auxilio paiva unirse "a los, suyos, se dirijio ha'cia 61 siempre de bruce's sobre el rifoso bruto, No habia avanzado dos pasos, cuando el mulatto levant el rifle y le descarga un tiro.
No tire, hombree-le grita Sanguily, creyendo que el soldado sufri'a una equivocacion, y continue acercAndose A elf Pero el mulatto segufa imperte'rrito, empenado en eazarlo sobre seguro. Vi6l el jine'te, cuando estuvo mas proximo,, el pantalon azul del soldado, usual entre los milicianos espanoles, pero no pudo, agredirlo por la position a. crue lo, obligaba el malLreeho rendaje. Baldomero Rodrl'M" guez, atraido por los, disparos, va 'a acometer al miliciano machete en mano, pe,ro el niulato lo rechaza A tiros. Entonces actiden otros jinetes, y derriban 'a balazos al soberbio infante. -El ayudante-secretafolo del general Gol-nez ve un jinete por el intsmo lado del Hatio pe fue' teatro de la anterior eseena, desnuda el machete y hostioa 'a' su caballo para cargarlo, y ya cerea de o1 baja el acero creyendo que iba A lierir 'a tino do stig subordinados. El acyredido, que era un jinete del bata-lloii de Valmaseda, aprovecha ol error eon destreza, le'vanta el machete, y al deseargar el golpe, una bala le atraviesa de banda 'a banda y simultaneamente un




-60
machete le hiende, el crane, El doetota Antonio Luaces, que presenleiaba la palPitante escena. desde su palafren, amartillo su. revolver y fue alza'ndolo "a la altura del ojo con puRo do marmol, y A la vez'eljefe de Estado Mayor, Rafael Rodriguez, caballero en su arrogance bridon bautizado C'sar, venia 'a escape on persecuci6n del jinete; la bala de Luaces lo derribo" de espaldas y el tajo de Rod'riguez lo alcanzo en la. caida hendiendole la cabeza. -Joaquin JI"Idas, diabo'lico matador, bandido vaciado on h6roe, cay6 del caballo enque car(yaba con satanesca fur*a. Al verle caer Baldomero Rodriguez, exclama.
-iPobreJudas! Lo.hanmatad".
El negro, revolvlendose entre los allows do las bestias, (HO' un brinco degato, chispeantes los onearnizados, ojos, chorreando sangre do la desnuda, cabeza y replica al coiflpasivo jefe:
Estoy mas vivo clue uste'l
Se a(yarr() 'a la gtatipa de otro inete cubano qtie iba cargando, do un salto eay6 a. ploino 'a la zaga del compa'fiero, y blan. diendo el machete,, siguio acuchillando con fiereza, gritand-o entre risotadas:
-iA cortato cabezas!
La bala que le echo' potA tiei-ta no 1(-.,. lie hizo otra ine Ila que aturdirlo arrollAndole de refil'n la piel do la frente. El. nifio' Mederitos, sobrino- del gwa, tan corto de




-61
anos colho de talla amag 0 al arma blanca, a un dragon eneniigo que le hizo fuego 'a quema ropa, hir*endole mortalmente. Su jefe ininediato, el colonel Gonza'lez, le in'4. crepo asi:
.";C6mo sien
do un chiquillo be aLreves a cargar al machete 'a hombres' que, son jigantes pa ra ti"?
-Jen go yo la culpa, repuso el ene't 0 bei-A, de quo Vd. inandase tocar
co 1111pti a
deg U" ello?
Mientras tanto, en el center del Ilano, seguia. la. matanza. inexorable y tremenda entre haces de soldados y caballos yacian por tierra, veinte y seis officials enemicroslos corceles cubanos pisaban sobve un pa.vimento de muertos, chapoteaii(lo en cha.racos del sano-re, mientras los:,iceros (le, stis jiiietes tiecorrian los montoties contraiios taapidos y mortiferos como hoces'de i-,ayos, Reunidas la, vancruardia y el centre de la. column cubana luego que Vilelies mordio' el polvo con sus gallardos infants, acometieron con Tmayores brios, y A este pujante choque losjinetes espan-oles, que hab'an, ido perdiendo terreno, ya. pro'ximos a los senders retroceden miran hacia. atra's con ojos de demented, y poseidos del inenarrable 've'rLi(-Yo del panic'
-vuelven groups espoleando con safia ]as caballerfas, yendo 'a chocar, Como tumultuoso y desbordado torrent que so, expan-




62
de y derrama, con..atronadora violencla, con su propia infanterfa que ayanzaba a' lomar posicJones, y' a' la q'ue derriba, pisotea, estruja, divide' y' espanta, La primemera fase do la Iucha duro poco, mas de media hora, la sogunda, que empieza con eldesbande d el enomigo, d uro' men o s aun los Hnetes ellfuel un galope apocaliptico, i banos, sanudos, implacable, como siv'onaasen en la rota legion.. los agravios que infiriera en su epoca el. implacable caudillo cuyo nombre Ilevaba, la hueste como siniestro arambel de escarnio; acuchillaban la confuse v revuelta patulea, va irguiendose sobre los estribos para herir, Mejor, co
4
rriendo 'a la par de la vfctima, pasando i -ullado
por encima del infante caido, mfio, por sus conmilitones y rematado, por los jinetes que ven;,an 'a la zaga,. quedando sobre el. rastro hileras de cadavers. Unos
por el sendero, de ]a d'recha, otros por el de ]a izquierda que era la via que Ilevaba a' la trinchera de Palo Seco. El galopar de. los caballos que cor'ri'an de saforados, sus relinchos y estertorosos re soplidos, las notas agudas y vibi-49utos de los clarines, el ludir y chirriar de' los metales, el. chasquido de los inachetes se,"an-I 'do hombres eonio eqfias de Miel los desinayados quejidos y laments, los grits de espanto y el. vociferar do los vencedoTQ -amaban injpQnente cneertante, to-




63
rrible y lu'gubre parodia de Ia- maleante sinfo.n'a de los regocijados defensores do
jr,*
Guaimaro. Los infants del Vahnaseda quo venian 'a Ia extreme retaguardia, al, oir el estropito del sAlvese el'que puedaI Y ver, como A Ia Itiz de un relampago, Ia ca0
ta'strote del panico, los otros infants api. nados y rotos en lo esti-secho del sender co.o en Una cripta; volvieron Ia espaIda. y comeron a reffi-aiarse como de Una mundacion en las ruins de Ia trinchera. Cincuenta y tres soldados, un comandante.-y cinco officials, lograron ganar aquel asilo; los que intentaron escapar por el otro sender, todos sucumbieron en ]a huida. Los persecutors, al mando del- brigadier Jose' Gonza'lez y del jefe de Estadlo Mayor Rafael Rodri',01(lezi se desplegaron de frente para, acometer 'a los refugi-ados en Palo
,)eco. No hab' luido Ia.
la cone
cuando Rodriguez, espoleando al espumante Ce'sar, patio' a escape y He lo ado ca. si al pie' de Ia ruinosa'trincliera, les intim6 Ia rendici'n. Hubo Una conferenciabrevisinia entre los refticriados, uno alzo' Ia volz y -dijo:
-Nos rendimos si se nos concede Ia vida.
Concedidas,-replico" Rodri"O'Uez.
AIguien murmuto protests, Pero tino de los ofloiaJes-las acallO diciendo;




6 4
Haran con nosotros Io qu'e hicierou con los -de Lq- Sacra. (1)
P ly 0 0 IF
pesar do la enercnea oposicion del, coniandante Martitegui, jefe de h-As guerrillas del Ba"A y SeO*Undo (-Jel Valmaseda, so consume la. rendicion,
En los mismos moments on que los jinetes espa-oles (c-lbandonaban el campo do batalla perseguidos por el ()vueso de la caballeria eubana-, desemboeaba en el Ilano la infanteria 'a paso de caro,( desorientada por el cuadro que oft,ecia la sabana. Sanguily se pone 'a su frente y les ordena. acometev a a1gunas gavillas de disperses que iban ganando'el boscale Al penetrar en las malezas, un official ene'11111-ko abandoned por imierto, empelz( a n corpora rse.
-A ese que resucita'! grit' tin official, ir neo de
t--'n soldado le despachum' el (-. ICA
un culatazo. La lucha habla acabado en el Ilano: lo que si(ruio' fue' ojeo, asolamienIn
to, exteryninio: se hizo tabla vasa. con los que pormanecian en pie despueS del natifragio se escob6 el batallo'n de Valmaseda
zn '
que mas luego fue' borrado del institute 'a
Z7
que perteneeia.
El sol habia pasado de la Ifnea del hoi ,Izonte.. En ol. oeaso se (Mataba. una cordikl) Los trece prisoners del inaudito combat do- La Saera, enLre los que se hallaba el m6dico, Dr. Naranjojueron puestos en libertad y conducidos A VisLa Hermosa por ufi ayu-dante del general COme7.




-65
Hera do peftascos do pizarra, perfilados do oro y fuego. Donde el sol habia desaparecido', una montan'a do escorias y Ascuas, hendida. desde la cuspide 'a la. base, mostraba. 'a mantra. do pedru'scos do encendida lava ironiess de nubes color de amaranth vivo 6 atenuado, sobre una niobla tintada. de amarillo verdoso, grieta de volean en eruption. En el nac'iente, en forma do moIrros, picachos de nabes que cambiaban' desde el rosa. del ca'racol hasta el rosa. de la p"luma. del flamenco, y en torno de ellos, oomo manchas de bocetos, celajes de tin-, tas indecisas, violeta oscuro, belesa, vot de Nilo, ocre con visos de.verde de ruda, nieve estriada. y copos, con todos, los, tonos, del gris. A la irisada. luz de estos reflejos, atenuados, por todos los verdes, do la. vegetacion, recorrian la ruta empedi-aada. do muertos y fragments humans, los prisioneros de Palo Seco, escoltados por los vencedores. Cuando Reo-aron al centre del Ilano, inmenso cementerio al aire libre, el. commandant Martitegui no pudo I'leprimir un jesto dq altanera soberbia,
' los brazos miro' al cielo y exclaim' cruzo I o:
-iPobre s chicks! iComo onvidio -vuestra suerto!
El teniente colonel Francisco Aguhire, seguido de algunos exploradores, contaba Ios eada'veres: desde el centre del Ilano
ercailia
,st'a las c' s do, Palo Seco,




yendo los del bocajo y los del sender de la derecha., se contaron. quinientos siete muertQso, El batallon. de Valmaseda -se componia do setecientas plazas: muchos de los que esoaparon de la. refriega perecieron en. las rancherias, no contando en el cuadro de las ba"as del combat. La colunina cubana, entre muertos Y, heridos, ,,slolamento sufrio' catorce bajas, lo que no
91
sera una. patran-a para el que haya podido "W
presenciar una. carga. de caballeria en una. guerra del calibre v peculiaridad de la que acometio' Cuba por'su. emaneipaci'n. El diffinto Mariscal de Campo D. Francisco Acosta y Albear, en su. ruidoso folleto sobre la. ouerra. de Cuba narrando al volar do la pluma esta. misma. acci'n do Palo Seco, corrobora. lo que dejamos apuntado acerea de la. enormi'si-ma diferencia. en las pordijas de ambos contendores, bien que su. estad'stica no podia ser del todo exacta, como no lo es, por que seo ftn precepto quo enuncia. en su replica e el. general
don Jose' Gutierrez de la Concha, no es, cuerdo y mucho menos patriotico. quo un military relate las derrotas coiT todos su I pelosysen'alesporelefeeto enervador y disolvente quo produce en. el a'nimo del s*oldado, lo que no fue obice para. que el Mariscal Acosta y Albear, sin falter do plano A la. tradition, dejase transparentar ]a ver-, dad do avel y 0 otrQs swesos an'logos




.67
Conducidos los prisoners 'a' la zona. de la l1anura. limpia. de eada'veres, fueron encerrados en un c'reulo de' centinelas, en tanto deliberaba ifn consojo do officials convocado por el mayor general MaXimo c P
jomez.
El archive del batallo'n de Valmaseda, quo cayo en poder de los cubanos en Jo mas ren-ido de Icao pelea, contenia una comunicacio'n, en cla-ve, del general Jovellat, al brigadier Arminan, el cual le daba traslado al commandant Martitegui coino jefe do las guerrillas del Baga, en la quo so le ordenaba. utilizar los prisoners y fusilarlos despue's. Entre otros documentos de menor importance, se hallo' tambi'n la. noticia, del fusilamiento, en la ciudad de Santiago de Cuba, de Bernabo' Varona.,- Washington O'Ryan, Jesu"s del Sol, Pedro Ce'spedes y. otros jefes de la expedicio'n que condue'a el vapor Virginius. Ambas noticias circularon raudas por las firas cubanas, dictando el general Gomez las 6rdenes mas several para impedir las represalias de la tropa. No fue', sin embargo, la. 0'rden de Jovellar ni la 'lera por la. matanza de Cuba lo que pro voco el consej o: en (H no se audio' a' lo uno ai R 14 otra, ni aun por aquOlos quo so




68
sentian. menos inclinados 'a la. clomencia. El mayov jenier-al Maximo Gomez, presidente del consejo, dijo que aun I c-uando'la ley vijiente, era harto catego'rica. en la. materia, pues de: todos'era. conocido el decreto del Ejecutivo que ordenaba, ju.zgar los prisoners en. consejo de guerra. verbal, sabi 0 a por cartas, Ae amigos suyos do mucha. autoridad, que el decreto hab'a. sido modificado inspiraridose sus r eformadores en lovable: magnanimidad, presumiendo que el no haber'116gado a sus manos el texto del nuevo decreto' era do atribuirse a qiie el enemi(Yo' hubiera capturado el correo. Por fuero de antig** edad ol tenionto colonel Manuel Sanuuily uso' do la. palabria diciendo que si era lejl'timo y natural ejecutar los prisioneros,-era ma I s digno y mas noble perdonarlos, militand- en favor de esta soluei6n las circunstancias en que so efectuo' la rendici'n en las rui*nas dun Palo Seco. Recojio' la'alusio'n el jefe do Estado Mayor, conflrmando lo enunciado por Sanguily y narrando brevemente 16 acaecido sin emitir opinion propia sobre el caso. El ayudante secretario Ramon Roa. aboo o' resuellamente por el person do los cautious arcruyendo que, despues de haber destrozado el. batallon. en la sana do la lucha, el Animo se sobreeo*i*a ante la idea do matar 'a' sano re fria. 'a los supervivien.." fes, Et brigadier Jose' Gonzalez opin6 que




debian ser pasados, por las armas asl' quo amaneciese. Entonces so irguio' el doctor Antonio Luaces, y en una arena muy
'bilin vehement yolocuent 'R d. pidi P o 9 isima,
sin vacilar la vida de los. prisioneros', por que creia que por encima de todas 1A leyes habia que colocar el huma*nitarismo y el honor del oJe'rcito Ae la Repu'blica, en aquel lance gravemente empe'ado. Pro'o la aren(ra el effect que LuAces se habia propuesto alcanzar en un desicrnio de, su gran corazon; Sang*uily pidio se decidieseeldilemapor votacio'n yJajunta de consojeros, convertida en consejo do guerra, voto', casi por unanimidad. el person de los vencidos.
Seria la. media noche', cuando termino el consejo. La luna derramaba su argentada lumbre sobre el Ilano, alumbrando aquel campo siniestro en que los vencedores roncaban junto A los mutilados y ensanarentados cada'veres de los vencidos. A veces el campameDto quedaba en la penumbra, los drboles entenebrecidos so perfilaban como, monunientos funerarios, una lechuza pasaba graznando por la sabana, y la luz caia de Ileno sobre tantos, cuerpos mutilados, rl'gidos, frios, l'vidos, como -si chase sobre ellos un sudario de impalpable y nivosa gasa,
La carencia de agua, pues todos ignoraban que a pocos pasos de all' habia




70
Copiosa corriente; la custodial, de los prisioneros,; las fatigas y emociones de,,Ia jornada, fueron causa de que para los mas el suen'o so convirtiese en desapacible insomnia.
Sali6 el sol. El Ilano desped'a, el 'aho a carne y sangre caracteri'stico do los mataderos. Las auras revoloteaban on el azul o aguardaban posadas, moviendo con graveda& sus desnudos cellos, la march de los vivos para, entmzarse A su macabra. gula. La column. so puso en march. Los prisoners heridos, curados' con esmero por el doctor Ludees y sus ayudantes, iban en. camillas construidas en. el cartel cubano. El general Gomez o no so proveyese 'a Martitegui rde y sus
companies de un. salvo con'ducto'para que no fuesen hostilizados, y que una seecion do j inetes los escoltase hasta ponerlos on rumbo 'a' Gua'imaro. Martitegui, pesaroso y cabizbajo, salio' al frente do sus hombres, y echaron 'a andar hakia el caserio- como macilentos naufracros que vuelven diezmados y tristes al puerto do donde salieron. entre mftsicas'y flores. El mismo dia do Ia acei6n-dos do Diciembre do 1873-los do GuAimaro preparaban luminarias y banquets para, solemnizar. la. pretense -NTictoria do la, manana; uno tras otro fueron Ilegando los disperses do Palo Seco que propalaron la nueva do la ca-




moomm 7 sun"
p
ta'strofe, a' la vela de.Berigala sticedio el melanco'lico flamear del cfrio, "alas gayas cortinas el. funerario c1respon y a los Convidados del festin, el plan-idero cenaculo de dolientes,
Oran*--*







Apenas se extinguio en los aires el torque d' pie' A tierra, los asistentes y la tropa empezaron 'a desensifflar las caballerias reemplazando los cen'idos frenos con las holgadas ja'quimas para que los brutes pastasen A sus anchas en la f6rtil camping. Colocadas en sus puestos las avanzadas y la guardian de prevencioll, el general Gomez, rodeado do su Estado Mayor, record' que aquel dia-4 de Julio de 1871t
-era aniversario de la declaracio"n do independence de las trece colonies, y la plAtica, animada y amena, s'e empleo' en comentar paginas de historic americana, las batallas mas ce'lebres, el carActer del inmaculado y severe Jorge Washington, la admirable sobriedad del acta de emanclipaci'n y el asombroso florecimiento de' la naci'n. No habian deslorado el pro'vi-




-.74.
do tema, cuando el sfibito regreso do los exploradores, al mando del, teniento Basulto, anunciando que habia foo-eado at enemigo que encerraba una piara en un potrero cercano, interrnmpio' (11 sabroso
difflogo.
iCuant-os sera n? interrogo Gomez.
Unos cient o vein-te de a' pie', y de 'a
caballo, contest' Basulto. Parece que se
han pesto en marchay Ilevan miedo.
Llevan miedo, en la Pintoresca aritmetica de los exploradores, era el denominador comun do todas sus noticias, antepo...
niendose tal vez d la. sospecha-que nadie podia abrigar, pero que les. sujerl*'a su delicada quisquilla en achaques de valor, -de que pretendieran determiner el Animo del jefe, por instinct de conservaei A
por holganza, a esquivar el lance. 011
Vienen hakiataca? interrogo' nuevamente Gomez.
NT o general cojen otro rumbo. iQue
van a venir aea. Esos no son f4hlos ......
Cornota! Formation. a caballo! Un
ayudante!
Mande, general.
Al brigadier Reeve quo venga con
dos escuadrones V que el otro escuadron 41 permanezea en el campamento con las
mismas guardian, quo vamos 'a derrotar esa tropita mientras preparan el alni uerzo
Reeve, quo era. la pi-ahnera vez quo




75
-via A Ia liza de-spue's, de Ia herida quo reel'bi' on el ataque A Santa Cruz del Sur, exclamo al recibir Ia 0rden:
O.M.N.MCelebro esta coyuntura quo se me ofrece para demostbrar que Ia pe'rdida de
quo he sufrido no me ha quitado, brios para Ia lucha,
Pocos minutes, despue's se present el ayudante hacienda Ia venia, indicaci6n do q'edar cumplidas las 0'rdenes. Y enseof-uida el escuadro'n acampado, veia partir A Gomez y 'a Reeve al frente do los des*19. nados, para Ia pelea, deplorando, Ia mala suerte quo los, condenaba A permaneeer inano sobre mano. Tenian f6 en ]a victoria, y 'a no ser por el espantajo, do Ia. disciplina, hubiAE'kran protestado do su postergaci(' )n
Al salir del campamento, yendo el toniente Basulto A Ia cabeza de Ia descubierta, el clari'n de 6rdenes, toc' ti-bote, formando vivo y alegre compass las pisadas de los. caballos, el chirrl'o do las espuelas y de las argollas de los, fusiles, con el crujido do las monturas y los argentinos sones do los frenos.
En Ia opuesta leader do una eminencia so delineaba on o'dtilosa el calleion de Camujiro, por donde iba Ia fuerza enomiga, en ntimero do ciento cincuenta entre in'fantes, y J* inetes, casi todos pertenecientes 'a Ia Guardia Civil, custodimi.do una hilera




6
de carretas' Preci'so so -hqcl'a dares al cance antes de quo Ilegasen A'Un mosque'. cillo que se columbraba izquier y a 'a la I da
un vallado quo como d-rso de enorme caiman Se prolongaba 'a la derecha, y que
'los s'lidos, pesados, y crujientes -ve.4 hiculos, ofrecian abrigo y apoyo 'a ]a in faster f a. Se orden6, al effect, al galope, y el en'emigo, que not6 el movimiento, em pezo' 'a armar bayonets. Aquellos
de acero brunido que ffian surgiendo rapids como campo do mies, quo espigara, de impro-viso, reflejo' resquebranj Andolos como en fr agmentos de espejo, 'a mantra de culebreos Ae oro, los deslumbrantes y abrasadores ravos, del sol. El enemiao,-.,erizado do puas como canaverales de para-rayos, aceler6 la marcha; los escuadrones,-al toque de deg** elIO'9 cargan en medio de, una Iluvia de balas que partisan 'a la vez de las carretas, el vallado y el bosquecillo, quo lograron ganar los infantes al mismo fiempo que caian sobre ellos losiinetes de Gomez y Ree-ve. Los dra(Yones espanoles, que iban de vanguardila, no dieron cara., y entre ellos v el centre solo divisaron los acyresores densa nube Zn A
de polvo', niebla de los casinos, que crecia y se alejaba rapid brotando de los cascos de los brutes, que 'a friend tendida volaban con sus cargas, rumbo 'a nuas trincheras distance de Of m as de u n kil6metro,




7 7
En el 'mpetu, de la carga, Macco, quo acompanaba a' Gomez con su escolta, no., pueda contender el i'mpetu de su arriscado caballo regal precious del general San" guily, poseedor do los, mejores coreeles do la guerra; en la lucha entre los mu'sculos, del jinete y la dura boca del animal, rompense Ias brides y cieo o y desalado pasa como Una saeta por el. campo ene Emgo, en pos de la nube de polvo quo levantaban las caballerias de, los dragons. Logra deslizar se por las ancas, cae de pie' y vuelve al callej6n. Un soldado do su escolta so desmonta, le ofrece su cabalgadura, pero antes, Maceo ve a un ofleial, enemigo quo, aiDenazaba abrir An canal do un sablazo A ordenanza del general Gomez, dispara su
O"Iver sobre 61 y le -vuela los sesos..
Mientras los dragons, sin ser perseguidos, desapareelan en el te'rmino del l1ano, los jinetes cubanos, 'a media que Ilegaban 'a la liza, echaban los brutes sobre los defensores repartiendo taj os 'a destroy y siniestro, hendiendo crAneos, derribando, despanzurrando, hacienda prisoners A los, que no se dispersaban presto, con tanta rapid6z v diligencia que los desoro atiiza-v dos infants no atinaban con las inmedia, ly tas malezas, quo les brindaban amparo y parapet. El. cal lej 0 n do Camuj iro por un moment, fue' la arena del desaflo entre el centanvo Agil y brioso, movieiido la hoja




flainfowa, y el infant espan-ol, re'cio V firme como arraigada. encina, recibiendo con el plonio hirviente y silbante, y el, acero agudo y luciente, al destroy caballero en su ftiror sordo A las balas y cleo o 'a las f6rreas splnas quo asi so clavaban en el seno do A. los hombres como en el museuloso pecho de las bestias. Aquello duro lo quo dura un abrlr y cerrar de ojos: los cubanos 'clue daron. duenos del canipo; cay6 Basulto, el jefe do los exploradores, derribado por una bala. y rematado de un ba Tonetazo; el sarjento N'brega expir* o' atravesado por una bayonet; Lasdilao Varona, Ilamado el brujo, perforado el vient graven-ionte. herldo e.1 commandant Ella S,,'de la eseolta de Maceo; herido tambien en una mano y on el pecho, el bricradier Reeve; y pot, do, quiera. heridos do bala,, de ba-yonota, Ae l-nachete, entre caballos enagonia 6 examines, formando. marco, fond-o y detalle, del sano-riento cuadro, ochenta. cadaveres.. do infants espanoles, que cayeron. con h6r'ica bizarria en el pesto de honor, en que los abandon' su. dispArada vanguardia.'
Los rifles, municiones e' iffipedin'i6n'ta de los vencidos, fueron Ilevados como, tro., Y
feo y regal con se obsequio a los que -per-, manecieron cu. stodiando el campamen-o.' El4de Juliode 1776, fausto dia enlos angles do la libertad, quedaba conmento"T




7 9
rado en"'los Ilanos de la olvidada v Ituci-fana Cuba, con una brega en que el lauro fue de los t"tltimos americanos, Como podria llamarse 'a los legionaries de nuestra malograda emancipation.
Pocas hbras despue's, una fuerza do caballeria espan'ola reconoe'a el callejo'n do Camujiro, para-verificar las noticias quo hab'an Nevado los disperses. El ntimero de los' cadavers, desnudos y onsan.crrentados, la disposici'n de los mismos en montones que dibqjaban luna Ifnea quebrada, la'impresio'n de los fuoftivos viendo relumbrar las hojas on lo rna's re-ido de- la pelea, la corta duraci'n de la lacha; hicieron ponsar a mas de uno en quo la robusta mano do un titan, blandiendo colossal y vibrant machete de dos filos, di' un torribla- corte on forma de zig-zacr, on medio el ca*llejon poblado de compact mu4w chedumbre de soldados.







.SEGPND EXPEDITION DE ffEL SALV DORII
(Sohre NOTAS DE UNA CARTER
Vivia en Buenos Aires, la riberefia metropoli del Plata, asistiendo a' la reoeneraci'n do aquella. sociedad viril quo habia
contra las funestas consecuencias do la brutal dietadura del
Gaiwho salvage de la pawpa- rMa,
Como Ilam.6 'a Rosas el poeta, M,,Armol en su canto do fuego.
. Presidia los destinos do la Repl'iblica. el viojo Sarmiento, estadista A lo yankee, hombre prActico, do s'lidos principios, que en su afan- de propagar y reorounizar la instrucci'n pu'lbliea inundo la nacio"n do maestros, de escuela, moreciendo por ello el calificativo do loco.
A pe'ar de los poderosos atraetiyos del




c -Aototo avcrentino
at, ;r7) do la pureza do hIs
costuni-bres, ]a belleza do las, portehas, el benio' no c1ii-na y las ventajas do mi aeomodo,'n-0 me sontia ligado al hospitalario slielo, me do cia en mis, soliloquies, quo era oxtranj e*ro de condici'n inferior, y hala (eaba ]a esperanza de'poder alcyun dia 7) Z7)
levanter ini tienda de perec-Prino. Predominaba en mi coraw"n el amor 'a ]a tierra, a-vivado, con el ejemplo do aquel pais que
P
CY111110 esclavo, y un dia. so alzo en arinasIt
dio' el golpe mortal 'a ]a dominaeio'n espar* nola. con los sables do los famosos granaderos do A caballo. No podia remediarlo. Cada vez que atravesaba la. plaza de AIarto v veia el bronco ecuestre del. general San Mai-Lin, el Omulo espartano de Simon Bolivar, -v olvia los ojos 'a la distance Cuba.
bRjaba la. cabeza aver,,onzado. Cada vez quo tenia. que decir el luo ar do mi nacimiento la. sangre me latia en las sienes v me oncendia. el rostro. Ser cubano equivalia a' co'mitre, 'a negrero, A sibarita embruteeldo, y, cuando mas, a medroso enamorado del derecho, 0" A cateeftmeno do socarrones pagans 'a quienes el interest del. luero hacia sordos 'a la. razo'n -y A la. justicia. Que' podian sionificar ante la. masa de lacayos con librea v de apaleados siervos, un punado de descontentos poets yeseritores en su. mayorl'a., blanco del ridi'culo d.e d.ominados y dominadoy.0,,8?




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La. i-3-ospuesta'etaa clara, terminate, tremenda: el vacio. quo so hizo on torno (I o Nareiso Lopez y sus parciales, el trc, 0 4PCO fin--.del caudillo y sus c6mplices, proclaniaban. que la escla-va vivia. content do sus caden'as..
sin embargo, esperaba que un (Ila it otro surjiera el predestinado, un alifla del temple del vencedor do Cliacabuco una personalidadAe la elevaei6n y talla. del lustre general Behn-ano. Los ahos corrian, volaba. el tiernpo, no habia indicio do quo se realizara mi anhelo, pero yo se(yuia crevendo v esperando.
Un dia, al ati-sa-vesar la. plaza del Cabildo bacia el hotel La Paix, vi en una esquina el sumario de las noticias a .elantadas poia tel-6urafo desde Montevideo v Ilevadas por un correo de Lisboa. Lo primer que lei' ft, P
o este ro'tulo: <>. No lei ma's. El corazon no me cabia en el pecho, me vinieron antojos de manotear, do dar grits sinlon ni son, de proclainar A voz en cello quo in-! pAtria se habia revelado contra la opresio'n que sufria. Sin darme cuenta de ello, me eche' A Ilorar.
Volvl' en mi acuerdo vacile' un momento v sali'disparado en busea de mi comI)atr*ota Juan Manuel Macias. Io halle', le df la-noticia atropelladamente, flaqueandome las piernas, accionando como iin doetrino, Macias, que habla ooperalr Ile




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do on las aiitoriores iiialocyradas tentativas do robeho'n, dijo frotAndose las manos:
,--Esa es In flor de la somilla quo sembramos.
Sall', -iervioso acTitado, A hacer 101S preparations do la partida. Un adios a' los al-nigos, una despedida al -viejo Sarmiento, paternal, carinoso, disimulando sti emocioll, no menor que la infa.
-Jocura, locura!-me decia.
President, refuse, cua'ndo Vd. pao los Andes con cuatro hombres no iba a acometer tin,o om presa i-n-As descabelrada quo la i i'a? El 'xito la hizo razonable
Me ten.dio' In. mano. so la estreeho' Oon fuerza v partf.,
Ell ruta. Escalas: Montevideo, Rio Janeiro, 13ah'a, Pernambuco, Para'. Trasbordo on San Thomas llecmda a' Now York.
P
En -Now York me all'sto en In. expedition del Lilian. Zarpamos para Cuba. Fracaso deplorable. A pocas horas do las playas cubanas, so agota el combustible y tenemos quo reore sar. El caro amento
-va A sor rapifia. do misorables mereachiaes. Miro, olfateo, observo,,y no pudiendo tascar ol freno, eseribo el process do aquel esfuerzo maloo rado. Era una acusacion Oemostrada y palmaria, La picota no