Citation
Gazeta de Puerto-Rico

Material Information

Title:
Gazeta de Puerto-Rico
Alternate title:
Gaceta de Puerto-Rico
Publication Date:
Frequency:
Daily (except Sunday)[1823-]
daily
normalized irregular
Language:
Spanish

Subjects

Genre:
newspaper ( marcgt )
newspaper ( sobekcm )
Spatial Coverage:
United States -- Puerto Rico
Coordinates:
18.2423 x -66.35

Notes

Dates or Sequential Designation:
Began in 1806?
General Note:
After the change of sovereignty in 1898, briefly published by the government of the United States.
General Note:
Funded by NEH in support of the National Digital Newspaper Project (NDNP), NEH Award Number: Project #00110855.

Record Information

Source Institution:
University of Puerto Rico-Rio Piedras
Holding Location:
University of Puerto Rico-Rio Piedras
Rights Management:
This item is presumed to be in the public domain. The University of Florida George A. Smathers Libraries respect the intellectual property rights of others and do not claim any copyright interest in this item.
Resource Identifier:
829938788 ( OCLC )
2013201074 ( LCCN )
2327-3143 ( ISSN )
ocn829938788
Classification:
ISSN RECORD ( lcc )
070 ( ddc )

Full Text
NUM. 114, SABADO 30 DE SETIEMBRE DE 185C. VOL. '.Q5.

ESTE PERIODICO
SE PUBLICA TOOOS LOS MARTES,

JUEVES V SABADOS.

SE STSCIHBE
ES LA IMPRENTA DEL ORIF.RNO",
cai.i.k nt: i. FokrAi.iZA s 23.

PARTE OFICIAL.

SUPERIOR GOBIERNO
Y CAPITANIA GENERAL
DE LA ISLA DE PUERTO-RICO.
Vacante la Alcalda del pueblo le Yauco,
por renuncia de I). Juan liosas, que la serva,
he venido en nombrar en el turno de eleccin
I). Jos Martnez Diez para que la desem desempee
pee desempee en propiedad, en consideracin los ser

vicios que tiene prestados. Puerto-Mico 17 de

Setiembre de 1S56. Jos Lemert.

. (Del Correo de Ultramar.)
Ciencias y Artes.
li aqu, segn el Ausland, las observaciones de
un ii mico ingls sobre los supuestos efectos del fri
en el vaco:
"A cada milla inglesa cue nos alejamos de la su superficie
perficie superficie He la tierra, lu temperatura bnjn 5 grados.
(Fubrenlieis). A una distancia de 45. millas, la atms atmsfera
fera atmsfera mis abundonu, y estamos y en un espncio vacio
cuya temperatura puede calcularse en 225 grados liu liu-jn
jn liu-jn cero. No podemos tener sino una idea confusa del

qumica pueda producir es de 15 grados bujo cero

esta temperatura el cido carbnico se endurece
como la nieve. Al locarle se hacen ampollas en las
manos como si se tocaran carbones encendidos. El
mercurio se hiela a 40 grados bajo cero; entonces se
le puede tratar como a los dems metales y extender extenderle
le extenderle en hojas que, sumerjidas en el uguu, se deshacen
como el hielo.
Es seguro que todos los lquidos y todos los gases
que conocemos se volveran slidos en la regin que
se extiende mas allde nuestra atmsfera. El gas que
alumbra nuestras calles se pondra como la cera; el
aceite duro como la piedra; el espritu de vino, que
hasta el .da ha sido imposible congelar, se cambiara
en un cristal transparente; el hidrgeno se espesara
y parecera un metal; se podra trabajar la manteca
como se trabaja el marfil, y los aceites imperceptibles
que dan su aroma las flores, habra que deshelarlos
para que nuestro olfato pudiera sentirlo.
(Del Correo de Ultramar.)
Hechos.
La comedia de M. Ponsard. Un peridico de
Marsella cuenta que uno de sus amigos que sus nego negocios
cios negocios comerciales tenian en Inglaterra, tuvo ocasin de
poder leer la Bolsa, esa nueva comedia de Ponsard,
y que al ver los vivos colores con que pinta los agio agiotistas,
tistas, agiotistas, quiso abdicar toda idea especuladora, y escri escribi
bi escribi M. t'onsnrd la carta siguiente:
Londres 31 de Mayo de 1856.
'Caballero: A trecientas cuatrocientas leguas
de mi residencia, en Liverpool, me ha cado en las
manos vuestra coinedia la Jiolsa, y apenas conclu su

lectura cuando mand por el telgrafo que se vendie

ran mis acciones eu cartera, cuino lo prueba el des despacho
pacho despacho telegrfico adjunto. Muy probablemente me
costis, caballero, muchos miles de francos; tanto me mejor,
jor, mejor, razn de mas:
"La ganancia acrecienta la sed, y el oro embriaga
la prndenciu."
"Si' sois solo un poeta eminente, os reiris de la
necedad de un hombre bastante cndido para haber
tomado lo serio un juego del espritu; pero si en vos,
por el contrario, el poeta sirve de intrprete al mora

lista, quiz os ser agradable ver uno de vuestros
lectores bastante convencido pura probar su f por

sus obras.
"Tengo el honor, etc. A B
9

El poeta respondi esta rarta del modo siguiente:
"Muy seguramente, rabnllero. vuestra carta es de
un espirito muy noble y elevado. Es un rasgo que me
va al corazn mus (pie mil aplausos. Sin embargo,
siento que mi ejemplar os cueste tan ero; estoy con convencido
vencido convencido con otros miirlios ile que la extrema avaricia,
suscitada en la bolsa, nbotra los mpetus generosos v
tos hermosos sentimiento-; este lado particular de la
cuestin be querido sotire todo considerar; pero estoy
convencido txmbien de que hombres como, vos nada
tienen que temer de esa influencia perniciosa, y que
vos habrais permanecido siempre siendo noble y de desinteresado,
sinteresado, desinteresado, aunque huberuis guardado vuestras ac acciones.
ciones. acciones. "Nunca confundir en el mismo anatema-
"Los negocios serios con el juego mismo.",
"Dicho esto para descargar mi conciencia, pues
teng algn sentimiento de haberos arrastrado esa
prdida, me queda que deciros y esto bien sincera sinceramente
mente sinceramente que vuestra resolucin, por el tiempo que
corre, me parece una cosa magnnima; que lejos de
hacerme rer, me inspira por vuestro carcter uo grao
respeto, y que una accin igual vale mas y es mas
hermosa y debe ser mas aplaudida que cien comedias,
comprendida la ma. Un neto vale mas que las mas
bellas palabras del mundo; no he hecho mas que una
obra bastante mediana, y vos habis hecho una gran
cos.

"Recibid, etc. F. PoSARD."

Lbi LADRON ES i'.J LN ORES.

Los ingleses no so

lo viajan por el exterior, sino por ol interior, y cuando
oslan en Londres quieren verlo lodo romo vi se hulla hulla-sen
sen hulla-sen en el extranjero. li aqu uno, M. Filmore. que
ha querido ponerse al corriente de lo que se practica
en las oficinas de polica de Londres, y que ha sabido
sus espensas que hacen cosas que l no sospechaba.
Oigamos lo que dice al juez de Mansin Hniise:
'Yo vivo ordinariamente en Brigbton, y he veni venido
do venido Londres para ver y para instruirme. Ma drigi
al alguacil de vuestro tribunal para que me facilitase
los medios de ver como se procede aqui en la adminis administracin
tracin administracin de justicia. Yo estaba en la muchedumbre y te tenia
nia tenia mi lado al hombre que est en ese banco. Al ca cabo
bo cabo de meda hora not que haba desaparecido mi pa pauelo.
uelo. pauelo. Como le haba sacado hacia, un 'momento, co conoc
noc conoc que me le hiibian robado. Ech una mirada des desconfiada
confiada desconfiada mi vecino, que volvi los ojos otro lado.
No haba duda: l era el ladrn. Le seal un
agente, que le coji y le hall mi pauelo en su bol bolsillo."
sillo." bolsillo." Fulger el agente: Cuando prend al acusado Da David
vid David Read, dijo que no tenia en su poder mas que un
paolito blanco de algodn que le perteneca, y no
quiso dejarse registrar sin un mandato de la polica.
Obtenido el mandato, registramos nuestro hombre
y hallamos en su bolsillo el pauelo de M. Filmore.
David Read: S, y es la primera vez que he visto
que dos objetos pueden parecerse completamente, pe pero
ro pero que compr ese pauelo, y que asi no puede ser el
de M. Filmore. Es un asunto muy grave para m, y
que puede tener consecuencias muy srias. La impu imputacin
tacin imputacin dirigida contra mi persona es de las mas inju injuriosas.
riosas. injuriosas. El juez Carden: Tenis razn. La acusacin pue puede
de puede tener graves consecuencias para vos, pues si hay
algo que me parezca demostrado con evidencia, es
que sois un ladrn. Lo que agrava vuestra accin es
que habis tenida la audacia da cometerlo en el mis mismo
mo mismo sitio en que castigamos los que infringen las le leyes;
yes; leyes; aprecio tanto la gravedad de este asunto, que
quiero dejar su fallo al jurado.
) David Read ser juzgado en los prximos assises.
Una cada en el fondo de un pozo. El loes
ltimo M. Howard Simcox, respetable intendente de
Birmingham, ha sufrido un accidente muy extraordi extraordinario.
nario. extraordinario. Habiendo llegado tarde para el convoy da Bils Bils-ton,
ton, Bils-ton, tom el partido de dar una vuelta por la cerca cercanas
nas cercanas de la estacin del ferro-cerril, esperando el con

voy siguiente. A su regreso estaba ya oscuro, y que queriendo
riendo queriendo acortar camino, ech por un tierra inculta y
cay en un pozo de carbn. Por f-riuna haba una
cadena que rolgsba dentro de este pozo, y M. Sirncox
pmlo, agarrndose ella, detener su cada; pero nu
tu o bastante fuerza para subir por s mismo, y el
ahaliinieiiln que en breve experiment le oblig de

jarse deslizar lo largo de aquella cadena, sin saber

adonde iba, ni si le fullaria la cadena riles de llegar
ii I fondo.
En esta rpida bsjsiln, sus mnnos se desgarraron
en la cudena, algunas de sus uas se arrancaron, sus
piernas se hirieron, y su pantaln se hizo pedazos.
Por fortuna la cadena bajaba hasta el fondo del pozo,
30 40 yards de la superficie del suelo. Pero el cho choque
que choque al tocar al suelo fu tan fuerte, que se aplast el
tobillo y permaneci algn tiempo desmayado.
Al volver en s M. Simcox trat de que le oyeran
fuera y dio gritos agitando la cadena; pero el logar
era muy solitario, y nadie acudi en su socorro. La
noche del lunes se pas as; el marte repiti sus gri gritos,
tos, gritos, pero el da pas lo mismo; el mircoles igualmen igualmente;
te; igualmente; el jueves por la tarde, aunque ya muy cansado, si sigui
gui sigui lanzando aritos v agundola cadena. Por forto-

j na un barquero que pasaba por el canal que est cer cer-I
I cer-I ca de all vi que se mova la ralena, y por curiosidad
'se acerc al pozo y llam. Asi fu conocida la horri

ble posicin de M. Simcox; bajaron al pozo y te Saca Sacaron
ron Sacaron en un estado de abatimiento compu to.

i lurn lie iret das y tre. noruea utua e,aa m
alimento en el pozo. Por f rlutia bn"o en l un poco
de agua, con la que pudo calmar j sed. M. Simecx

esta en na de restablecerse.
El silencio. De un bonito articulo de la Dis Discusin,
cusin, Discusin, tomarnos estas lineas:
"Habis navegado alguna vez? Pues habris vis visto
to visto que el mar es mil veces mas imionente cuando ca calla
lla calla que cuando haca or su voz atronadora. Cuando
una borrasca se prepara, esin en calma el mar, la
tierra y el cielo; el viento -no se mueve y el ooiverso
todo parece sumergido en un letargo sin fin. Enton Entonces
ces Entonces el terror embarga el nimo de los navegantes; la
voz se paraliza y la lengua se mueve sin poder arti articular
cular articular sonido alguno. Sun momentos en qua el espan espanto
to espanto suspende las facultades, iorque el miedo anterior al
peligro es mayor que el peligro mismo, por aquello de
que la duda Je la muerte es mas terrible que la muer muerte
te muerte misma.

El silencio es de muchsimas clases y maneras.
Es estpido cuando se calla por ignorancia.
Es elocuente cuando se calla, porque no basta la
palabra para expresar lo que se siente.
Es forzado cuando se calla por miedo.
Digno cuando se calla por respeto.
Sabio cuando se calla por prudencia.
Tonto cuando se debe hablar y no se habla.
Insufrible cuando no viene al caso.
Pedantesco cuando tiene prc;eniones.
Ridiculo en alguuos.
Taimado cuando evita compromisos.
Criminal cuando oculta maldades.
Hipcrita cuando finge indiferencia.
Heroico cuando libra i un inocente.
Sublime cuando perdona, etc., etc.
Hay hombres que tienen por costomhre callar, j
callan siempre, aunque tengan deber y necesidad da
hablar.
Otros que estn callando mocho tiempo, y hallan
cuando creen llegada la ocasin.
Otros que siempre estn hablando y lo mejor ca
callan.
Hombres para quienes el silencio es ana necesi necesidad;
dad; necesidad; hombres para quienes es una mortificacin; otros
para quienes es un placer, y asi podramos ireoums ireoums-rando,
rando, ireoums-rando, que tela hay cortada para no acabar nanea.
El silencio es causa de los fenmeocs uas chocan chocantes
tes chocantes y contradictorio.



'-2-

En unos, por ejemplo, es causa d gran reputacin
de sabios.
En otros, por el contrario, de ignorantes.
. Y todo esto sucede contra la verdad. Los primeros
callan, porque no pueden menos; como podran callar
un buho un asno, y sin embargo, son tales les apa apariencias
riencias apariencias de su silencio, que los hacen respetables, y
los presentan al vulgo como hombres profundsimos.
Los segundos callan por modestia, y su silencio se
toma por ignorancia.
El silencio, combinado con la palabra, es una
verdadera fantamagora intelectual, que no compren comprenden
den comprenden los tontos, y donde no pocas veces se confunden
los discretos. Con l han hecho muchos su fortuna, y
au desgracia otros. Y no hace mucho tiempo, cuando
haba inquisicin, se tostaba unos por callar, y se
premiaba otros por lo mismo. Entonces todos los fe fenmenos
nmenos fenmenos de conciencia y fisiolgicos, ninguno es tan
multiforme, ni de tan variados matices, como el si silencio:
lencio: silencio: con l se habla, con l se re, se llora, se pide,
se declara, se niega, se amenaza, se amanse aborre aborrece,
ce, aborrece, se expresa todo, y,sc hace todo.

Valor. En una de las barricadas defendidas en
Barcelona con mas empeo, descollaba por su valor y

su serenidad un joven como de 23 aos, elegante y
apuesto, al cual obedecan como una docena de hom

bres que defendan aquella posicin. Atacados por dos

compaas, resistieron durante cinco horas, rechazan

do varias veces los agresores; pero faltos de muni

ciones y de aliento se decidieron a huir.

Corramos! gritaron una voz: nuestros compa-

neros nos darn plvora y auxilios; marchemos.

, Nunca, replic el joven; yo defiendo aqu un

mismo tiempo a mi patria y a mi madre.

Y seal con la mano una anciana que desde la

ventana de una boardilla agitaba un pauelo blanco.
La tropa acometi de nuevo, y los paisanos, des despus
pus despus de disparar algunos tiros, se dispersaron por las
calles prximas.
El intrpido hijo se sent entonces en el umbral
de una puerta, dirigi una mirada la ventana de su
madre, y apoyando su frente entre las manos se dis dispuso
puso dispuso morir.
Los soldados saltaron sobre la barricada; pero sea
que tomaran al joven por un herido, sea que no se
fijaran en l ocupados en la persecucin de los fugiti fugitivos,
vos, fugitivos, el caso es que, cuando levant los ojos, se hall
eolo con un oficial que trepaba con dificultad corrien corriendo
do corriendo unirse con su compaa.
Atrs! grit el joven empuando su carabina
descargada y asiendo el brazo armado del oficial.
A m! exclam el militar, que se vi indefenso y

titilado. . r
Pero su voz no fu intil; lo ljos venia un gru grupo
po grupo de paisanos dueos otra vez de las posesiones
abandonadas.
. -Vais morir! dijo entonces el jven; pero no se ser
r ser yo quien os mate.
-Sed entonces mi salvador.
Y mis hermanos muertos?
Los mos viven todava.
Pues bien, venid.
Pocos minutos despus a anciana de la boardilla
oo estaba sola; un jven de blusa se asomaba de vez
en cuando la ventana y aplauda el valor de los de defensores
fensores defensores de la barricada, animando con empeo, su
jven y generoso gefe.
Una boda en el campo. Los peridicos de San
Juan de Angely cuentan el hecho siguiente: M. Roux,
hacendado y alcalde del pueblo de San Crispn, can cantn
tn cantn de Tonnay-Bontonne, casaba su hija estos lti ltimos
mos ltimos das con un jven de Vaudr, cerca de Surgeres.
Quinientas pesonas asistan las bodas. Los convida'
dus comieron dos gruesos bueyes, seis terneras, un
puerco enorme, seis carneros, veinte corderos, veinte
y cinco pavos, ciento veinte patos, treinta conejos, y
ciento cuarenta piezas de volatera. Un carro con
dos caballos llev el pan, y en fin un pastel monstruo
completaba la comida,, sin contar los postres. Manda Mandaron
ron Mandaron venir doce msicos de Rochefort y bailaron en
cuatro casas diferentes. Nunca se vieron en el pas
bodas como estas. Pareca una feria, tanta gente cir circulaba.
culaba. circulaba. Remedio contra el mareo. Se acaba de in inventar
ventar inventar en Inglaterra, dice el HunVs Magazine, un li licor
cor licor para prevenir dulcificar el mareo, y cuya com composicin
posicin composicin interesar sin duda nuestros lectores, sobre
todo aquellos que le sufren en sus travesas por el
Ocano Atlntico.
El inventor hace destilar J onzas de cido hidro hidro-clrico
clrico hidro-clrico en 5 onzas de alcohol, y mezcla el producto
de esta destilacin con 32 38 onzas de agua, y lue luego
go luego le endulza con jarabe de azcar.

Sin embargo, da la preferencia otro licor que se

compone de es le modo: 2 onzas $ de cloruro de cal
aoideo, mezcladas con 8 onzas de agua las que aa

de JO onzes de alcohol, destila todo por los proce procedimientos
dimientos procedimientos ordinarios para obtener 5' onzas i de lqui lquido,
do, lquido, y mezcla despus este producto en una vasija con
32 33 onzas do agua, que endulza con jarabe de

azcar.

En ambos casos aade algunas gotas de esencia
de menta de almendras amargas, y da al licor un co color
lor color rosado por medio de ana solucin dbil de cochi

nilla.

Se deben tomar dos cucharadas grandes de esa

preparacin antes de embarcarse, y casi siempre pre

viene el mareo; tomndola en el momento de los v vmitos,
mitos, vmitos, disminuye su intensidad y calma las angustias.
As lo ategura al menos el peridico susodicho.

NOTICIAS DIVERSAS.

(De "El Eco Hispano-Americano.")
Naufragios. El nmero de buques que han nau naufragado
fragado naufragado durante el mes de Julio ltimo se eleva u 104.
En Enero, hubo 265; en Febrero, 174; en Marzo, 145;
en Abril, 157; en Mayo, 112; en Junio, 84. Total de
naufragios en los siete primeros meses de este ao,
1,041.
Emigracin alemana. En cuatro millones se
estima el nmero'de alemanes, y de sus descendien descendientes,
tes, descendientes, que ahora habitan en los Estados-Unidos.
Fecundidad prodigiosa. En las cercanas de
la ciudad de Lila, una niuger que habia dado luz
cuatro gemelos en sus dos primeros partos, dos en ca cada
da cada uno, acaba de parir por tercera vez dando al mun

do-cinco criaturas, tres varones y dos hembras. Todos

viven bien; notndose solamente el escaso volumen de
cada uno. En los ltimos meses de este singular em embarazo,
barazo, embarazo, la muger se hallaba afectada de un fenmeno
de duplicacin en la vista, representndosele dobles
todos los objetos. Despus del parto, la vista ha vuel

to su estado natural.

(Del Carreo de Ultramar.)
medicina.
HIDROTERAPIA.
2? PARTE.
Esta segunda parte, para ser comprendida, exige
algunas nociones de fisiologa. jTrata remos de presen presentarlas
tarlas presentarlas al lector medida que avancemos en las expli explicaciones
caciones explicaciones del modo de accin del mtodo hidroterpico,
aunque haciendo todo lo posible para no decir mas
que lo indispensable la inteligencia de nuestra ma materia,
teria, materia, y para alejar todas las expresiones tcnicas: es
decir, que nos esforzaremos por ser claros y concisos,
condiciones bastante difciles de reunir en un escrito
que habla de ciencia las personas de mundo. Espe

ramos que se nos tendr en cuenta esta dificultad

Tn TodBsnBB pricBcroiies deraguirtrm cwtnu

rapia se observan, ademas de los resultados curati

vos que dejamos enumerados, efectos inmediatos, co

munes a todos los medios de este mtodo y cuya apre

ciacin es indispensable para comprender ta influen influencia
cia influencia general que este tratumientoaejerce en la organi

zacin de los enfermos.

Estos efectos inmediatos directos se dividen en

dos series de fenmenos. Los primeros dependen de
la impresin producida por el agua en el momento de
su contacto sobre la parte que se aplica, y, esto es

lo que se llama el electo de la accin; los segundos,

que siguen los precedentes y se manifiestan mas

menos tiempo despus de ellos, llevan el nombre de

reaccin.

En el primer momento el agua fra produce un de

caimiento sensible'de la temperatura; la piel palidece,
se crispa, se comprime, su volumen y su sensibilidad

natural disminuyen. Lslos eteetos no pasan de ah en
las aplicaciones locales, de poca extensin y que duran
poco. En las que, al contrario, se dirigen una gran grande
de grande superficie, el paciente experimenta un pasmo ge general,
neral, general, una especie de opresin y malestar, una conmo

cin, que prueban que toda la organizacin ha toma

do parte en la impresin producida por el medio em empleado.
pleado. empleado. Todo el que se ha expuesto la accin del
agua fra en un bao de rio, de cualquier otro mo modo
do modo estos tratamientos, de seguro ha experimentado
los efectos que acabamos de sealar, as como ha de debido
bido debido sentir y observar los fenmenos de la reaccin.
Mientras que esta se produce, la piel se enrojece, y su
coloracin, al cabo de cierto tiempo, es mas subida
que la habitual, y se desarrolla una sensacin de calor
en la parte que ha sido sumergida; vuelve ella la
sensibilidad, y algunas veces se exalta, advirtindose
una especie de turgescencia y aumento de volumen,
al paso que en lo concerniente la impresin general,
se experimenta un bienestar-particular, est uno mas
ljero, mas dispuesto al movimiento, y todas las fun funciones
ciones funciones parecen ejecutarse mas fcilmente. Toda esta
srio de fenmenos es en general proporcionada,1 en
cuanto su tenacidad y duracin de fenmeno do la
accin.
Sin embargo, para que tenga lugar esa propor proporcin,
cin, proporcin, es preciso que la accin del agua no traspase
ciertos lmites; es preciso que est en relacin con, las
fuerzas particulares del sugeto quien se dirige. El
fin principal de cada medio de la hidroterapia es pre precisamente
cisamente precisamente el obtener esa reaccin y el obtenerla den dentro
tro dentro de los lmites previstos y determinados de antema

no. Faltar esto es comprometer la utilidad del me medio
dio medio y el xito del tratamiento. De coasigdiente la cues cuestin
tin cuestin importante en la aplicacin de este tratamiento
est en saber proporcionar la energa de los agentes
hdroctrcos la facultad de reaccin de cada enfer enfermo;
mo; enfermo; en hacer esta fcil, suficiente y no exagerada, en
no pedir mas de lo necesario las naturalezas, cuyas
fuerzas reclaman que se les economice; en pedir bas bastante
tante bastante las que pueden responder. Eso es lo que cons

tituye el tacto medical, disposicin artstica de la prc prctica
tica prctica que nada da sino que desarrolla y perfecciona
con el estudio y la observacin.
Todo lo que hemos dicho de los fenmenos de la
accin y de los de la reaccin depende de modifica modificaciones
ciones modificaciones fsicas, locales y generales, que se producen ba bajo
jo bajo la influencia de las aplicaciones hidritricas. En el
momento del contacto del agua fra, los tejidos de la
piel sometida l, los vasos sanguneos, y las ramas
nerviosas en ellos contenidas, esperimejitan una com compresin:
presin: compresin: se retira de ah sangre, y el calor se marcha.
En el momento de la reaccin, resultado del esfuerzo
que hace la vida contra la causa que la ha impresio impresionado,
nado, impresionado, la sangre y los lquidos vuelven con mas abun abundancia
dancia abundancia que de costumbre, la accin nerviosa se ejecu ejecuta
ta ejecuta mas plenamente, y el calor se desenvuelve. De con consiguiente
siguiente consiguiente ha habido, en ltimo anlisis, en el conjunto
de estos hechos, calor perdido y calor reproducido;

una retirada de lquidos y sangre en particular de la
superficie hcia el centro y su vuelta la periferia, y
en fin suspensin y vuelta del influjo nervioso.
Este ltimo efecto, el concerniente la enerva enervacin,
cin, enervacin, exigira para ser comprendido detalles mucho
mas numerosos. Esa circunstancia nos impide abor abordarlos
darlos abordarlos aqu, y nos abstenemos de ello con tanta mas
razn, cuanto las explicaciones que se pueden dar
cuando se trata de la vida nerviosa de nuestros rga rganos,
nos, rganos, jams pueden ser completas, porque nos es des des-cnnorida
cnnorida des-cnnorida la esencia de la misma accin nerviosa. Con Contentmonos
tentmonos Contentmonos pues, con considerar lo concerniente al
calor y la afluencia de la sangre hacia la superficie,
y procuremos comprender cul es la influencia de esos
fenmenos sobre el conjunto de nunstra organizacin
bajo el punto de vista fisiolgico, para deducir ense enseguida
guida enseguida su influencia curativa sobre los diversos estados
mrvidos.
Se trata, hemos dicho, del calor perdido y del ca calor
lor calor reproducido. Para apreciar la importancia de este
hecho, es preciso primero informarse del papel que
hace el calor en nuestra organizacin. Este es el mo momento
mento momento de abordar las cuestiones fisiolgicas que es

t ligado nuestro asunto y que presentan un grande
inters bajo todos conceptos.
. ji .i.Tprjoii lo animales tienen uu.cajor que les es Pro-
po independiente de la temperatura del centro en
que se hallan colocados. Bajo los trpicos como en las
orillas desoladas del mar Glacial, el termmetro mar marca
ca marca siempre 37 grados centgrados para la temperatu temperatura
ra temperatura del cuerpo humano. Este hecho prueba dos cosas:
la primera, que nosotros mismos creamos el calor que
poseemos; la segunda, que ese calor desenvuelto por
nosotros es siempre proporcionado las condiciones
en que nos hallamos colocados, puesto que no disminu disminuye
ye disminuye ni aumenta con la temperatura exterior.
Esta particularidad de producir calor, y el conjun conjunto
to conjunto de los fenmenos que concurren esa produccin,
llevan en el lenguaje cientfico el nombre de calorifi calorificacin.
cacin. calorificacin. Durante largo tiempo esa facultad fu considera considerada
da considerada como un atribulo esencial de la vitalidad; era, en
las ideas fisiolgicas antiguas, la misma vida; y el len lenguaje
guaje lenguaje popular nos lu trasmitido la expresin de estas
ideas: el fro de la muerte, la llama de la vida, la vi vida
da vida que se apaga, no tiene otro origen.
Desde que las ciencias exactas han prestado su
poderoso concurso la medicina, la calorificacin me mejor
jor mejor entendida ha llegado ser una funcin complexa
sometida las leyes fsico qumicas, sin dejar de ser
un acto de la vitalidad. Es decir, que para su cumpli cumplimiento
miento cumplimiento las fuerzas de la naturaleza viviente necesitan
del concurso de las fuerzos de la naturaleza muerta.
El aire que respiramos es el agente principal de
la calorificacin. De l sacamos uno de sus elementos,
el oxgeno. Este gas tiene la propiedad de combinar combinarse
se combinarse qumicamente con ciertas partes que entran en la
composicin de la sustancia de nuestros rganos, y
combinndose con ellas, las destruye, las quema, las
convierte en cuerpos nuevos que son expelidos fuera.
En esa destruccin, en esa combustin, se desprende
el calor, y las leyes de este desprendimiento del cal calrico
rico calrico son tan exactamente conocidas, que se sabe de
antemono cunto se producir por la combinacin de
una cantidad determinada de oxgeno.
Se ha credo durante largo tiempo que esa com combustin
bustin combustin tenia lugar en el mismo pulmn, y este rga rgano
no rgano era considerado como el foco de la clasificacin.
Los estudios ulteriores han probado que no es as. El
oxgeno es absorbido por la sangre que atraviesa el
pulmn y es llevado enseguida por la circulacin h hcia
cia hcia todos los puntos del organismo. Llegado las l ltimas
timas ltimas divisiones de los vasos sanguneos, lo que se
llama los capilares causa de su extremada tenuidad,
ataca la sustancia orgnica y quema. La calorfica.



-3-

cion do tiene pues rgano especial, se hace en todas
partes, todo el organismo es el teatro de su desarro desarrollo.
llo. desarrollo. Por consiguiente la respiracin y la circulacin de
la sangre son consideradas dos condiciones esenciales
de las que depende la produccin del calor. As todas
las circunstancias que producen un cambio cualquiera
en el desempeo de estas dos funciones pueden modi modificar
ficar modificar tambin la calorificacin. En un enfermo asm asmtico,
tico, asmtico, por ejemplo,' que consecuencia de un estado
particular del pecho no puede absorver una dosis de
aire suficiente, el calor baja, un sudor fri recorre su
cuerpo, mientras que, por el contrario, en un hombre
que corre, que obra, que se agita, la circulacin y la
respiracin se aceleran y la temperatura se eleva. Del
mismo modo, si (ocalmente se disminuye la afluencia
de la sangre por medio de la compresin d el ligamen ligamento,
to, ligamento, el calor de la parte disminuye, y si,' al contrario,
se acelera la circulacin por medio de la friccin
golpeementode un miembro, se eleva la tempera temperatura.
tura. temperatura. De consiguiente todas las veces que se aumente
disminuye la dosis del oxgeno absorvdo, y que se
multiplique aminore el contacto de ese oxgeno con
los rganos, se acelerar aflojar por eso mismo la
produccin del calor. Sin embargo, estas condiciones,
puramente fsicas y qumicas, no bustun para el de desarrollo
sarrollo desarrollo normal del calrico: es indispensable lo inter intervencin
vencin intervencin vital por el intermedio del sistema nervioso.
Como se efecta esta intervencin? No lo sabemos
mas que imperfectamente; ese es un misterio de la
vida, cuyas leyes puede el hpmbre conocer, pero sin
poder penetrarlo. Esta intervencin del sistema ner nervioso
vioso nervioso no deja de ser por eso un hecho desconocido, por
que todas las causas que obran directamente sobre ese
sistema, pueden hacer variar la calorificacin. A es esta
ta esta clase pertenecen con especialidad las causas mora morales.
les. morales. Y no es cierto que en ningn cambio, en las otras
condiciones, las emociones sliitas, las pasiones, las
impresiones de toda especie, bastan para cambiar el
estado de nuestra temperatura? Y no decimos cada
instante que temblamos de horror, que estamos hela helados
dos helados de espanto, que nos devora el ardor de la pa pasin,
sin, pasin, etc.?
El calrico as desenvuelto por ese concurso de
condiciones vtales y la influencia de la naturaleza
exterior, desenvuelto sin cesar puesto que jams se
paran las causas de su produccin, acabara por con convertirnos
vertirnos convertirnos en un fuco incandescente si no fuese gasta gastado.
do. gastado. Por otra parte, hacindose la calorificacin es es-pensas
pensas es-pensas de nuestra propia sustancia, puesto que hemos
visto que en definitiva no es mas que un consumo per permanente
manente permanente de la materia orgnica por el oxgeno, la

consecuencia se-'a -nueslr goleta, ilestrur

ra?ni i 'se

los tomos destruidos no fuesen reemplazados.
En lo concerniente al primer' punto, nos -iesem-barazamo
del exceso de calor, porque el aire exterior
nos lo arrebata sin cesar, y lo que no puede irse por
esta via se gasta en las secreciones. En efecto se ha hace
ce hace en nosotros por la piel y el pulmn una evapora evaporacin
cin evaporacin incesante que nos enfria, en las proporciones re requeridas
queridas requeridas por la 'ley dla uniformidad constante de
nuestro calor. Y esto es tan cierto que si, por una cau causa
sa causa cualquiera, se disminuye esa evaporacin, el calor
del cuerpo se aumenta y puede llegar un grado in incompatible
compatible incompatible con la salud, puede constituir lo que se
llama el ardor de la fiebre. Este hecho se ve todos los
das, en las ocasiones en que se ha suprimido brusca bruscamente
mente bruscamente la exhalacin por la piel, y se sabe lo muy no nocivas
civas nocivas que por esa razn son las transiciones sbitas
del calor al fri.
En lo concerniente al segundo punto, es decir,
la produccin del calrico expensas nuestras, el
reemplazo de la sustancia destruida se hace por la
alimentacin. El producto de cada digestin, mezcla mezclado
do mezclado con la sangre, circula con ella y es llevado de ese
modo la trama de nuestros tejidos. All, cada part partcula,
cula, partcula, vivificada por la accin de nuestros rganos y
convertida por estos en diversos elementos orgnicos,
reemplaza la partcula destruida por la combustin.
Asi, cuando esta es activa, cuando las condiciones
permanentes pasageras en que nos hallamos, nos ha hacen
cen hacen gastar mucho calor, cuando por consiguiente el
oxgeno destruye una gran parte de nuestras molcu molculas,
las, molculas, sentimos una necesidad mas viva de reparar esa
prdida por medio de una alimentacin mas abundan abundante
te abundante y sustancial; del mismo modo que esta necesidad de
alimentaciones es sensiblemente menor, cuando nues nuestro
tro nuestro calor se gasta lentamente y en pequea cantidad.
A este orden de causas pertenece una multitud de
efectos generalmente conocidos. Por eso un bao fri
nos quita inucho calor y nos da apetito, este es mas
vivo tambin durante el invierno; el ayuno se soporta
mejor en el verano y con el reposo del cuerpo; la ali alimentacin
mentacin alimentacin de los habitantes del Norte no se parece
en nada la de los meridionales, siendo la intempe intemperancia
rancia intemperancia y la actividad de los unos, como la sobriedad
' y ta indoleneia de los otros, las consecuencias natura

les que la influencia del clima en que viven ejerce so

bre la calorificacin.'
Se ve pues que cada instante de nuestra existen existen--
- existen-- ci pasan en nosotros fenmenos de destruccin y fe fenmenos
nmenos fenmenos de separacin. Esto es lo que se llama el do-

ble movimiento de descomposicin-y de asimilacin,
con cuyo auxilio se opera una incesante mutacin de
la materia orgnica. Esta renovacin no interrumpi interrumpida
da interrumpida de la materia es una ley general de la naturaleza
organizada. Desde el musgo que cubre la corteza de
nuestros rboles, hasta el infusorio que el ojo armado
del microscopio puede apenas percibir; desde este
hasta el hombre, todo cambia y se renueva sin cesar,
y la vida, segn la expresin de Cuvier, o es mas
que un torbellino continuo, un va y viene de la mate materia,
ria, materia, una incesante metamorfosis de los elementos.
Por lo que precede, el lector atento ha entrevista
ya la influencia qne deben ejercer los medios hdrole hdrole-rpicos
rpicos hdrole-rpicos sobre nuestra organizacin, exponindola la
prdida y la reproduccin frecuente del calrico.
Ha comprendido como cada dosis de calor quitado y
reproducido acelera el movimiento de la descomposi descomposicin
cin descomposicin de que acabamos de hablar; como se despierta
entonces una necesidad proporcionada de separacin,
y como en definitiva se opera esa renovacin mas r rpida
pida rpida del organismo. Bajo este dato general se debe
arreglar el tratamiento por la hidroterapia.
Teniendo en cuenta las condiciones particulares
de cada enfermo, del estado de sus fuerzas, de su
edad, de la antigedad de su enfermedad, etc., es pre preciso
ciso preciso combinar con prudentes medidas la energa de
los medios hidrticosy la eleccin del rgimen alimen alimenticio.
ticio. alimenticio. Es preciso vigilar la eleccin y la cantidad de
los alimentos no solo para subministrar materiales su suficientes
ficientes suficientes la reparaciofl de las prdidas, sino tambin
para modificar convenientemente la composicin de
todos los humores. De ese modo se produce poco po poco,
co, poco, sin sacudidas ni fatiga para ninguna funcin en
particular, una renovacin completa de los rganos,
una verdadera regeneracin de la economa viviente.
La hidroterapia dirigida con el fin particular de
esa renovacin orgnica, lleva el nombre de mtodo
reconstitutivo, y se adapta especialmente alteracio alteraciones
nes alteraciones profundas del organismo, estados mrbidos que
afectan toda la constitucin y que en medicina se lla llama
ma llama Caquexias. Y reconstituye verdaderamente las
ruedas usadas dbiles de nuestra organizacin pro provocando
vocando provocando romo lo hemos explicado, el doble movimien movimiento
to movimiento de descomposicin y de asimilacin. En efecto, de
un solo golpe y por el mismo medio, produce esos dos
resultados, y en esto consiste particularmente su su superioridad.
perioridad. superioridad. Porque, cuando por los medios ordinarios
de la medicina se procura acelerar la descomposicin,
sea administrando purgantes, sea por los diurticos

los sudorficos, sea directamente por las extracciones
de la sangre, se hacen experimentar prdidas reates,
pero no se subministra al mismo tiempo el medio, ni

que se introducen en los humores p.-incpioB medica-

menlules, cuyos efectos no siempre son fciles de cal

cular, y que veces exponen ios rganos sobre que
se obra una fatiga cuyas consecuencias constituyeo
una nueva enfermedad que complica la que se ha que querido
rido querido combatir. La hidroterapia abre pues bajo el pun punto
to punto de vista de la regeneracin constitucional de los en enfermos
fermos enfermos una nueva via, y ofrece la medicina podero poderosos
sos poderosos recursos en los casos en que aquellos de que dis dispona
pona dispona hasta entonces eran insuficientes perjudiciales.

Lo que acabamos de decir de los efectos reconsti

tutivos de este mtodo no abraza sin embargo toda la
hidroterapia. Hemos visto, hablando de la reaccin,
que cuando esta tiene lugar se opera una afluencia de
la sangre hacia la piel. Este llamamiento frecuente frecuentemente
mente frecuentemente repetido de la sangre hacia un punto determi determinado
nado determinado hcia toda la superficie de los tegumentos, es
un medio poderoso para desprender los rganos inte interiores
riores interiores de .la demasiada plenitud de este lquido, y pa para
ra para hacer la circulacin interior mas normal y mas re regular.
gular. regular. Esto es lo que se llama una derivacin una
revulsin, medio curativo por excelencia en un gran
nmero de casos en que las congestiones, las infurta infurta-cones
cones infurta-cones obstrucciones forman el elemento principal
accesorio de la enfermedad.
La medicina ordinaria hace bastante caso de la

revulsin en las afecciones de esta naturaleza; dispo dispone
ne dispone de medios revulsivos variados y poderosos; pero
sea porque su empleo no pueda continuarse bastante
largo tiempo, bien porque sus efectos no son bas

tante duraderos, se les puede preferir con frecuencia
la revulsin hidroterpca. Esta, producida lentamen

te, dirigindose una grande superficie, puede, si es
frecuentemente repetida y suficientemente continua continuada,
da, continuada, fijar por largo tiempo la efluencia.de la sangre
la piel, porque operando en los vasos de los tegumen

tos una dilatacin, les da al mismo tiempo una nueva

energa, por esa especie de gimnstica vesicular, que

el va y viene de los lquidos en la accin y la reaccin,
produce en ellos.
Esta llamada frecuente de los lquidos hacia la piel

no puede tener lugar, como se concibe, sin que las fun

ciones de esa membrana se resientan de ello. Efecti Efectivamente,
vamente, Efectivamente, la exhalacin que se hace sin cesar sobre la
superficie cutnea, adquiere bajo la influencia del tra tratamiento
tamiento tratamiento bidroterpico mucha actividad, y viene as
por su parte acelerar el movimiento de descomposi descomposicin
cin descomposicin de que bemoi hablado, Hay caaos que hqo do se

contenta con ese'simple aumento de exhalacin .cut .cutnea,
nea, .cutnea, y en los que procura provocar sudores. Esos ca casos
sos casos son numerosos, porque el nmero de las enferme enfermedades
dades enfermedades que dependen de ta supresin de las funcione
de la piel es muy grande. Para formarse una idea de
esto, es preciso saber cual es la importancia de la Ali Alimentacin
mentacin Alimentacin que se hace diariamente por la piel. Por
esta via perdemos en nuestro estado ordinario hasta
cinco libras en veinticuatro horas. Asi, si esta prdida,
se afloja, nuestra salud se resiente al punto, y muchas
enfermedades crnicas cuentan esta causa entre las
que les dan nacimiento. Si esta prdida se suprime,
se sigue la muerte. Cuando se cubre el cuerpo de un
animal de un barniz mpemeable, de manera que se
suprimen las funciones de la piel, el animal muere el
cabo de poco tiempo despus de haber presentado to todos
dos todos los signos de una descomposicin profunda. Esta
experiencia se ha hecho muchas veces, y hasta se ha
hecho sobre el hombre en una ocasin solemne, cuyos
detalles nos ha legado la historia. Al advenimiento de
Len X al trono pontifical, se quera personificar la
edad d; oro en Florencia, cubriendo de hojns de oro
el cuerpo de un nio. Este pereci con los fenmenos
verdaderos de una asfixia.
Es porque la importancia de las funciones de la
piel es inmensa, y quiz no hay enfermedades laa
que no pueda dar. lugar su alteracin. Asi. la hidrote hidroterapia,
rapia, hidroterapia, restableciendo estas funciones, provocando, se segn
gn segn Ins indicaciones, abundantes transpiraciones, es
uno de los mas poderosos ramo de la teraputica da
nuestros das en el tratamiento de enfermedades cr crnicas.
nicas. crnicas. Acaso se dice por eso que este mtodo lo cura to todo
do todo y todos? Semejantes exageraciones se refutan
por s mismas. Este mtodo tiene como todos los me medios
dios medios curativos, sus indicaciones y sus contra-indicaciones.
Hay casos en que no se puede, y no se deba
aplicar. Pero el campo de accin es pesar de esto
muy vasto, y no podr menos de ensancharse si es lla llamado
mado llamado mas menudo y cuanto antes al socorro de los
enfermos.
Doctor Lubakski.
Director del establecimiento Hidroterapia) del
cas i il lo de JLongchene cerca de I.yon y del
de Niza martima ( Estados tardos.)

Revista Bibtiogrfca.
Historia descriptiva artstica y pintoresca del Real
Monasterio de San Lorenzo, llamado comunmente El
Escorial, dedicada la Reina de Etpsfis, por el caba caballero
llero caballero A. Rotando, abr nnliltmdA ln Muiiri,! ron vran

'fT.tar lujj, nt.uaderrio's eiTolio, con co lmi as separadas.

grabados en et texto, y ndornna de colores, copiado
ce va'ios manuscritos -que se bailan en la LJiLd.oieca
del Escorial.
El Monasterio del Escorial, justamente llamado la
octava maravilla del mundo, es uno de los monumen monumentos
tos monumentos mas grandiosos, el mas precioso y el mas comple completo
to completo que posee la Espaa. Mandado construir por Feli Felipe
pe Felipe II, encierra, ademas de ser la sepultura de los Re Reyes
yes Reyes de Espaa, una cantidad prodigiosa de riquezas
artsticas poco conocidas.
El Sr. Rotondo es el primero que ha tenido el pen pensamiento
samiento pensamiento de publicar bajo una nueva forma la historia
de este clebre Monasterio, para lo cual ha obtenido
que pusiesen su disposicin todos los documentos qua
pudiesen serle necesarios.
Esta obra, que obtiene en Espaa y en Francia
un xito extraordinario, ser un documento curiosa
para la historia, las ciencias y las artes, y est desti destinada
nada destinada ocupar uc puesto en todas las Bibliotecas pi
blicas y particulares de mrito (I). Se publica simul simultneamente
tneamente simultneamente una edicin en francs y otra en espaol.
La danza de la Muerte, poema castellano Jel si siglo
glo siglo XV, enriquecido con ua prembulo en espaol y
en francs y publicado enteramente conforme con el
cdice original por D. Florencio Janer, miembro da
diversas academias y corporaciones cientficas, premia premiado
do premiado por la Real Academia de la Historia etc., nica
edicin completa, un cuaderno en 8., hermosa impre impresin.
sin. impresin. Pars, 1856. Librera esp. de C. Denn Schmitz,
calle de Provence, nin. 12.
Al publicar la preciosa poesa que anunciamos,
completamente conforme al cdice original, creemos
se ba hecho un servicio la Literatura espaola, que
ve en ella representada la musa castellana del siglo
XV. Como en otras composiciones de la misma poca
no menos importantes, el carcter ttrico y sombro
de a Danza de la Muerte, al mismo tiempo que sos
pintorescas y animadas imgenes, si bien revelan el
gusto de la poca no carecen de inters ni de gratsi gratsima
ma gratsima armona. La Muerte llama su danza toda cla clase
se clase de personas sin consideracin al sexo, 6 la edad ni
las riquezas, pero en medio de so triste canto da'ona
leccin moral los lectores, abrindoles coa su descar descarnada
nada descarnada mano la esperanza del premio eterno. Acompa Acompaa
a Acompaa al poema escrito en castellano antiguo, ana expli explicacin
cacin explicacin de algunas de las palabras mas anticuadas y va varias
rias varias abreviaturas.

(1) El Depsito te fulla en Psris, Librer Espao!a
calle de Provence, nm. 12, & 3 fr. 50 cent, oda casderno



Estudios sobre sinnimos castellanos.

ABOCHORNAR, AVERGONZAR, hUBORIZAR.'sONROJAK.
El efecto de avergonzar, puede ser mas sensible que el de
abochornar, ruborizar, tonrojar, pero no supone de rigor,
como generalmente los otros verbos, que lo haya de denun denunciar
ciar denunciar el semblante. Sin que le salgan los colores al rostro, se
avergenza un padre de tener un hijo que le deshonra. Abo Abochornar
chornar Abochornar reconoce una procedencia y por ella una acepcin f fsica
sica fsica que le es exclusiva: el calor de la lumbre del sol abo abochornan,
chornan, abochornan, pero no avergenzan ni ruborizan ni sonrojan: por
esto sin duda en concepto metafrico, es el mas significativo
de dichos trminos. Sonrojar, que se toma siempre en mala
parte, no es, nuestro juicio, otra cosa que el mismo verbo
sonrosar sonrosear, que simplemente expresa producir un
tinte rosado ligeramente rojo, mientras ruborizar indica
que el color que alude es mas marcado, mas encendido,
pero aunque no se admita esta diferente etimologa, ello es
que en castellano la partcula so son quila valor y energa
al verbo con el cual se une, precedindole para formar otro,
como sucede con los compuestos soasar, socabar. sonsacar.
En esta atencin, lo natural y consecuente seria que la accin

de ruborizar tuese mas eficaz y pronunciada que la de sonro sonrojar.
jar. sonrojar. Sin embargo, el uso no lo ha querido as; pues si en los
efectos exteriores vienen denotar una misma cosa, no en
los morales. Se ruboriza una persona sin desdoro de ella
(antes acreditndola de inocente de honrada y pudores.)
ya con alabanzas exageradas, ya con palabras imprudentes,
pero dichas sin nimo de ofenderla: cuando se la sonroja, se
la infiere de propsito algn agravio. La falta de trato, la ti timidez,
midez, timidez, la natural modestia hacen que una joven se ruborice
por cualquier levsimo motivo, y hasta para dar los buenos
dias; pero ni ella ni nadie se sonroja sin que ello le preci precisen,
sen, precisen, bien el pecado propio, bien la injuria, el desacato la
reprensin de que es objeto.
ALBOROZO, ALEGRIA, GOZO, JUBILO, REGOCIJO.
La alegra es connatural los que, felizmente organiza organizados,
dos, organizados, nacen propensos divertirse hasta con lo que otros
es indiferente y aun enfadoso,- hallar contento y salis'fac salis'fac-cion
cion salis'fac-cion en los mas pequeos goces, no afligirse ui desanimar desanimarse
se desanimarse por ningn contratiempo, verlo lodo, como suele decirse,
de color de rosa. Seres tan privilegiados tienen siempre en
los labios 6 seic de ellos la risa de la inocencia y la beatitud.
Esta cualidad innata no se comunica los otros vocablos
arriba escritos, los cuales son otros tantos signos que repre representan
sentan representan diferentes grados modificaciones d la alegra: esto
es, no de la inherente la ndole del sugeto, sino ue la acci accidental,
dental, accidental, de la que se muestra claramente con palabras, gestos
acciones, de la que excita, aun en personas poce alegres
de suyo, un suceso prspero, un deseo satisfecho, la em embriaguez
briaguez embriaguez del vino, de la gloria, del amor; que en ambas acep acepciones
ciones acepciones es muy usual la diccin alegra. Pero advirtase que,
si en la primera nunca es culpable, como no sea de algn tan tanto
to tanto de indiscrecin rusticidad, la segunda, es decir, la oca.
sional, la, transitoria, puede y suale ser maligna, cuando no
pecaminosa, porque as la promueve el contento propio como

la moriiacauiUL o i ucagrautu um ptojiuiV

do, un bienestar tranquilo, moderado, que se disfruta sin
sobre-excitacin del nimo. Con la complacencia se agita
dulcemente nuestra sensibilidad, como si el alma temiese per perder
der perder de pronto su apacible contento. A la satisfaccin, sobre no
ser menos activa que la complacencia, se mezcla un tanto de
orgullo, en bueno en mal sentido. El gusto encarece la sen sensacin
sacin sensacin de la Complacencia de la satisfaccin, segn .los ca casos;
sos; casos; el placer las encarece todava mas, y el deleite es lo su sumo
mo sumo i que pueden llegar. Restan pequeos goces materiales,
y con, ellos la buena salud y una reputacin sin tacha, para
dar contento espritus honrados y modestos. Se tiene com complacencia
placencia complacencia en lograr lo que mucho se apeteca necesitaba y
en, contemplar los objetos de nuestro cario, ausentes pre presentes.
sentes. presentes. Producen satisfaccin los triunfos adquiridos, las di dificultades
ficultades dificultades vencidas, las alabanzas, aunque no se merezcan, el
mando la autoridad quien de ello se paga; tambin las
buenasobra8, pero especialmente cuando se hace gala de ellas,
se desea por lo mnos que no las ignore el mundo. Se ex experimenta
perimenta experimenta gusto cuando se hace un obsequio persona que,
sobre causarnos complacencia, para lo cual basta que con ra razn
zn razn sin ella nos sea simptica, lo merece por sus buenas
cualidades por servicios que nos ha hecho. El gusto, en es-

U acepcin es. una comvlacencia razonada, ti placer nos con

mueve hasta turbar nuestro reposo; el deleite, hasta rayar en
delirio. Todas, casi todas estas voces, ya sin salir del con-

epto moral, que es como las hemos considerado, ya pasando
I fsico, tienen otras significaciones de que ahora prescin

dimos. Manuel Bretn de los Herreros.

(C. de

El eozo es la misma alegra pero mas durarera; aunque

mas reconcentrada, mas ntima. El jbilo excede a la simple

alegra en ser tambin de mayor duracin, como el gozo, pero
al mismo tiempo mas espansivo, mas dado 4 ostentar la frui fruicin
cin fruicin interna. En el regocijo sube de punto el alarde de lo que
da ocasin la alegra, pues gusta de solemnizarse con co comilonas,
milonas, comilonas, bailes, msicas y todo gnero de fiestas que por me

tonimia se llaman asimismo regocijos. Cl alborozo, menos
constante que el gozo y el jbilo, y aun mas fugaz veres
que la sola alegra, es subitneo, fbril, estrepitoso, nace

siempre de buena causa, y en esto se parece la alesna ge.

nial, necesita desahogarse con albrazos y besos y gritos y ex

clamaciones, se da la mano su significacin, aun en el da,

con la de alboroto, de la cual solo se diferencia en una letra;
y ntese que en antiguos escritos se halla usada esta ltima

voz en lugar como equivalente de alborozo.
AFAN, AHINCO, ANHELO, ANSIA.

Ahinco es el empeo, la eficacia con que se solicita se

procura conseguir una cosa; anhelo es la vehemencia con que
se desea, la inquietud con que ee espera; el afn participa

del ahinco y e) anhelo; el ansia es el misino afn en el mas

alto grado; es una sotcitta impaciente, un deseo congojoso.
Kl anhelo y el ahinco se manifiestan hablando, y tambin ha

ciendo las posibles diligencias para lograr el objeto que los
exulta; pero no requieren necesariamente el trabajo fsico, la
fatiga corporal que el afn suele recurrir, ni se muestran
al exterior con signos tan marcados, con movimientos tan con convulsivos
vulsivos convulsivos como el ansia. El ansia, adems, se propone casi

siempre satisfacer la uro a necesidad o el personal apetito

el ahinco, el anhelo, el afn, mas desinteresados, se sienten
igualmente por el bien ageno. Se pone ahinco en alcanzar lo

que es causa de nuestro anhelo y se trabaja para ello con ajan
Se tiene ansia de gozar, de vengarse; se come con ansia.
COMPLACENCIA, CONTENTO, DELEITE, GUSTO, 'PLACER,
SATISFACCION.
' Cada una de estas voces denota de diferente modo la agr

dable sensacin que un alma experimenta cuando alguna cusa

halageamente la conmueve. Las mismas voces tienen es

trecha relacin con otro grupo de ellas de que hemos form

do artculo aparte; saber, alborozo, alegra, etc.; pero de

unas y otras Hemos tratado con separacin, asi por no reunir

en un, solo artculo tantos punios de comparacin, como por

que de esta suerte, y reuniendo en cada seccin mayor nu

mro de afinidades; all consideramos principalmente lo grato

(te las sensaciones por sus si irnos exteriores, y aqu por su

.mayor menor fuerza intrnseca. Anunciada ya esla clasifica

cin, advertiremos, como de paso, que algunos de los voca.
blos que ahora vamos explicar se usan figuradamente su
pliendo & tales cuales de los otros, sin detenernos & preci

arel cmo y el cundo, porque seria tarea interminable. De

la comparacin de un articulo con otro, podr quien lo nece

He quiera, sacar sobre esto las convenientes deducciones
Contento, nuestro modo de ver, es, moralmeute hablan-

ANUNCIOS OFICIALES.

Secretara de ta Alcalda detduayanilla.llace dos me
ses que est depositado en Jos Mara Muz, un caballo
cuyas seales son: color alazano, frente blanca, las cuatro pa patas
tas patas idem, crin escasa, cola regular y siete cuartas alzada. -Y
como hasta hoy ninguna persona lo ha solicitado, se anuncia
de nuevo para que su dueo acuda por l con la matrcula de
empadronamiento. Guayanilla 10 de Setiembre de 1856.
Ramn Ramrez de Jlreltano, Secretario. 2

AVISOS.

SE DESEA COMPRAR
Una criada joven, que entienda de cocina. En esta impren imprenta
ta imprenta impondrn.

PVMTO-IICO 20 DE SETIEMBRE DE 1856.

BOLETIN MUNICIPAL.

DIPUTACIONES DEL EXCMO. AYUNTAMIENTO.
Polica.
CiUCFL. 8r. Regidor. D. Pablo Rodrigues.

Alio de Culis Alomhhii. Sr. idem, D. Bernardo Pnelas,

Ab.-iNto pblico.

UiruTicioH na (Jiumicumia, Sr. Regidor, D. Eusebio P.

IniM n Plaza, Sr. id.. D. Severo Bastn.
Puerto-Rico 1? de Setiembre de 1856. Cuculla.

ritOVIIKIVl AS .HIimilALU.

Escribana pblica de D. Manuel Camuas. En el cum

plimiento del fallo superior recado eii la causa que se sigui
contra Victoriano Crispin, por ria y heridas, se ha dispues dispuesto
to dispuesto se solicite este individuo por los peridicos de la Plaza,

para que, dentro de nueve das siguientes a la publicacin, se
presente en este Juzgado ser notificado de una providencia

Escribano publico. v 1

Mnmirl Camuas I autentica, todas I

SUBASTAS.

C01MI0S LEGISLATIVA DE ESPAA.
PROSPECTO.
Una de las necesidades mas apremiantes de todo pas
bien organizado es la compilacin de las leyes y dems dis disposiciones
posiciones disposiciones del Gobierno, de inters general, que se dicten
por los diferentes ramos de la administracin pblica. Reunir
en un cuero legal y autentico todo cnanto deben tener pre presentes
sentes presentes en sus decisiones y fallos los Tribunales de Justicia,
Us Autoridades y Corporaciones, y cuanto puede servir al
inters individual en sus relaciones sociales, es una obra de la
mayor imporl ncia y digna de la preferente atencin que el
Gobierno de S. M. la dispensa. Si las compilaciones antiguas
sirven de estudio y enseanza, porque reflejan el carcter,
las costumbres y los adelantos en la civilizacin de las gene generaciones
raciones generaciones p-asadas, es doblemente til y necesario un cuerpo
legal que reasuma todas las disposiciones que se dicten por
los poderes pblicos, en la poca presente, para que sirva de
guia invariable en su inmediata aplicacin. Este es el objeto
de la Coleccin Legislativa de Espaa, que ha venido
reemplazar los antiguos tomos de decreto; y el Gobierno
de S. M., celoso siempre por el bien del servicio, acaba de
adoptar aquellas reformas que la importancia de dicha obra
exige; ya para asegurar la integridad y autenticidad de los do documentos
cumentos documentos oficiales que la componen, ya tambin para facili facilitar
tar facilitar su circulacin. L utilidad de esla obra no se concreta
exclusivuiuen le a los Empleados en la Administracin de jus justicia,
ticia, justicia, sino que tambin tienen un nteres directo en adquirir adquirirla
la adquirirla las Autoridades gubernativas, militares y eclesisticas; las
Diputaciones provinciales y Ayuntamientos; las Corporacio Corporaciones
nes Corporaciones cientficas y literarias; los Abogados, Escribanos, Nota Notarios
rios Notarios y Procuradores, y los Empleados en los diferentes ra ramos
mos ramos de la Administracin; porque todos ellos necesitan ha hallarse
llarse hallarse al corriente y tener & la vista las reformas que se in introduzcan
troduzcan introduzcan en sus ramos respectivos, para el buen desempeo
de sus cargos profesiones. Si las ventajas de una obra de

esta naturaleza, que es la nica que reasume, de una manera

disp es oficiales debidamente orde

nadas y clasificadas, se agregan tas de su uticx'ion" iiTaTH""

cabo por entregas, mensuales, y un precio sumamente
mdico, e comprender que la mente del (jobierno, no es
otra, en las reformas introducidas, que la de prestar un servi servicio
cio servicio pblico de un inters general reconocido.
Bases de la publicacin.

La Coleccin Legislativa de Espuna se publicar por en-

' Escribana de real Hacienda,
Estando dispuesto por auto del Juzgado de Hacienda,

dictado en este da sacar pblica subasta el Oficio de Es

cribano pblico de Vega-alta y sus agregados de Vega-baja tregua mensuales.

Naranjito, 1 oa-baja, Coroza I y el Dorado; se sealan para Cada una de ellas constar de diez pliegos prximamente,

los tres pregones ordinarios los das la y O del corriente y o sean IbU paginas en 8.a mayor.

6 del entrante Octubre la hora de las doce, en las puertas

de mis Oficios. Y se hace notorio para la concurrencia de

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iicuauures. ruerio meo u ue oeueiiinre ue ioaa. jwic

taerga, Escribano pblico de real Hacienda. 3

Habindose dispuesto por el Juzgado de Hacienda, dar

el cuarto y ltimo pregn de remate a la casa nm. 58, sita
en la calle del Sol, de esta Capital, en el da 22 del corriente

mes, la una de su tarde, ante la Junta de Almoneda, en el

Palacio del Sr. Intendente, cuya finca est valorada en 10.000
pesos. Se hace notorio para la concurrencia de Incitadores.
Puerto-Rico 13 de Setiembre de 1856. Isaac Baersa. Es

cribano' de real Hacienda. 2

Tribunal de Marina. Por auto de este Tribunal se man

da sacar pblica subasta el pasaje del rio de A recibo, se sealndose
alndose sealndose para los pregones ordinarios los dias 27 del cor

riente, b y 15 del venidero Octubre. Y para la concurrencia

de lidiadores y de orden del .Tribunal se anuncia al pblico.

Puerlo-Kico 18 de betiembre de 18o6. Esteban de Esca

lona, i

Tribunul de. Aarina. Por auto de este Tribunal se man manda
da manda dar el cuarto pregn de remate la hacienda l'laya, ubica ubicada
da ubicada en Ponce, y i todas sus pertenencias, de la propiedad de
la sucesin de D. Manuel Kosaly, sealndose para este acto
el da l. del entrame Octubre, la una de la tarde, en la Sa Sala
la Sala de Justicia del Sr. Comandante de la Provincia. Y para
que tenga la publicidad necesaria, de rden del Tribunal se
avisa al pblico; pudiendo los lidiadores tomar nota del inven inventario
tario inventario en la Escribana del ramo, donde se halla el expediente
con iste objeto. Puerto-Rico 18 de Setifmure de 1856. Es Esteban
teban Esteban de Escalona. 1

Alcalda municipul de Bayamo'n. No habindose pre presentado
sentado presentado lidiador alguno para la compra de carros y maderage
sobrante, correspondiente al puente establecido en la carretera
que sigue Calao, lo anuncio nuevamente al pblico, para
que las personas que gusten hacer sus proposiciones, lo veri verifiquen
fiquen verifiquen el 20 de los corrientes, a las doce de la maana y se seguras
guras seguras de que admitir cuantas se me propongan, siempre que
sus tendencias sean beneficiar el fondo general de Caminos,
Bayamon 10 de Setiembre de 1856. Francisco Gimnez
Prieto. Andrs Dupe.na, Secretario. 3

Al fin de caila trimestre se darn dos ndices, el uno cro

nolgico y el otro alfabtico.
Las sentencias y decisiones del Tribunal Supremo de Jus Justicia
ticia Justicia y del Contencioso administrativo, llevaran una foliacin
distinta para que puedan colocarse por su rdeu en cada tomo
despus de los ndices.
El precio de snscricion es el de 6 rs. al mes en Madrid,
y 21 por trimestre en provincias, franco el porte.
- En Ultramar y el extraugero Gil rs. por semestre.
No se admiten suscriciones por menos de tres meses en
las provincias, y por menos de seis en Ultramar y el extran extranjero.
jero. extranjero. Los suscrilores que prefieran recibir en vez de entregas
tomos, se les remitirn stos encuadernados la rstica.
Los Hahilitados de los Juzgados de primera instancia de
las provincias se hallan facultados para recibir suscriciones, y
hacerse cargo de los fondos que, bien por los Promotores fis fiscales
cales fiscales por cualquier otras personas, se les entreguen como

producto de la Coleccin Legislativa-

iis pedidos o reclamaciones que se hagan por cualquier

concepto, se dirigirn al Oficial encargado de la publicacin
de la Coleccin Legislativa de Espaa, en el Ministerio de

Uracia y Justicia.

Insrtese en la Gaceta de rden de S. E.. recomendando

la adquisicin d esta obra de tanta importancia y utilidad
que se publica bajo los auspicios del Gobierno de S. Al.

t'mrlo-nico Setiembre J7 de 1856. francisco (jarcia.

CAPITANIA DEL PUEltTO.

Enfraila y salidas de buques..
Entradas.
Sre. 16. No hubo.
Salidas.
Sube. 16. Para Manat, guairo esp. Juanita, pat. Benito
Prez, con provisiones.
. Para Guayajna, bal. id. San Patricio, pat. Car Carlos
los Carlos Cuevas, con id.

Imprenta tiel oliei-ito.