Cuaderno de Pedagogía Universitaria

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Material Information

Title:
Cuaderno de Pedagogía Universitaria
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Creator:
Universidad Católica Madre y Maestra. Programa de Superación del Profesorado.
Publisher:
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, 2004-
Place of Publication:
Santiago, República Dominicana
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Caribbean Area   ( lcsh )
Teachers -- Training of -- Dominican Republic -- Periodicals.
Education, Higher -- Dominican Republic -- Periodicals.
Universidad Católica Madre y Maestra -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )
Spatial Coverage:
Dominican Republic

Notes

General Note:
In Spanish; some abstracts in English and Spanish.
General Note:
Issues also have theme titles.

Record Information

Source Institution:
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra
Holding Location:
Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra
Rights Management:
All rights reserved by the source institution.
Resource Identifier:
oclc - 868024666
System ID:
AA00021937:00014


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editorial voces de nuestros lectores la ix pea pedaggica ventanas abiertas a la Pedagoga UniversitariaLos estudios generales en la Universidad de Puerto Rico: notas sobre un cambio curricular. Jorge Rodrguez Beruff La concepcin humanista de los Estudios Generales: tareas pendientes. Fidel Tubino Apuntes para un perfil del profesor o la profesora de Educacin General. Waldemiro Vlez y Pedro Subiratsecos desde las FacultadesLa evolucin del Ciclo Bsico en la Pontificia Universidad Catlica Madre y Maestra. Marino Grulln Estudios Generales: el qu y el para qu. Apuntes para una reflexin. Luisa Taveras y Rosario Olivo El desafo cultural de los Estudios Generales universitarios: Vale ms una cabeza bien hecha que una repleta. Elvia Ojeda La enseanza de las ciencias en el marco de los Estudios Generales. Jorge Tallajpasos y HuellasUn hombre esencialmente bueno: In Memoriam de Francisco Polanco. Mu-Kien Adriana SangEducacin General y Aprendizaje Liberal. Principios de prcticas efectivas. Ana Margarita Hach 1 2 3 4 4.1 4.2 4.3 5 5.1 5.2 5.3 5.4 6 7 Pg. 1 Pg. 2 Pg. 3 Pg. 6 Pg. 11 Pg. 17 Pg. 21 Pg. 25 Pg. 30 Pg. 32 Pg. 36 Pg. 38 El Cuaderno de Pedagoga Universitaria es un espacio abierto que pretende colaborar con la formacin permanente NDICE

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Jos Gimeno Sacristn (2003) dice que la enseanza y el currculum, como la propia educacin, son problemticos; opciones que se toman en un mo mento dado y prcticas que se realizan como resultado de mltiples factores, no siempre explcitospor tanto, la misma problematicidad de esos elementos requiere una discusin y una colaboracin dentro de las instituciones educativas para su realizacin (p. 10). Tal es el caso de los Estudios Generales en las universidades, un tema de diseo y gestin curricular, el cual hemos elegido como una invitacin a la dis cusin y colaboracin en la PUCMM. Los Estudios Generales, en una manera sencilla de denirlos para nuestro contexto universitario, son los programas de estudio de pregrado dirigidos a proveer al estudiante una formacin amplia ms all de las asignaturas de la especializacin disciplinar en la que l ha elegido formarse. Pero, por qu es problemtico este tema en la Educacin Superior? Una respuesta la plantea con precisin Martha Nussbaum (2010): el estudio de las hu manidades est siendo abandonado, en benecio de aprendizajes ms directamente vinculados con las actividades econmicas. En efecto, cuando se pro mueven las habilidades tcnicas en desmedro del estudio de las humanidades se dota a los estudiantes de herramientas tiles para el desarrollo econmico (lo que no necesariamente garantiza una mayor calidad de vida) pero se los priva de las habilidades necesarias para el ejercicio del pensamiento crtico, la empata y la comprensin de la injusticia. Mencionar la necesidad de educar para esas tres capacidades es una de las razones, sucientemente importante, como para comprender la relevancia de insistir en el debate institucional que busca tomar decisiones. Presentamos, entonces, en este nuevo ejemplar, una secuencia de ideas provenientes de varias perspectivas, con la intencin de que el lector pueda am pliar y sintonizar su mirada. En Ventanas abiertas a la Pedagoga Universitaria, tres acadmicos de la Universidad de Puerto Rico y uno de la Ponticia Universidad Catlica del Per nos honran con su colaboracin. De Puerto Rico, Jorge Rodrguez Beruff nos relata los procesos institucionales que llevaron a la creacin de la Facultad de Estudios Generales en su Universidad. Sus compatriotas, Waldemiro Vlez y Pedro Subirats proponen un perl de profesor de los programas de Estudios Generales. De Per, Fidel Tubino plantea 12 tareas pendientes que tiene la puesta al da de la concepcin humanista de los Estudios Generales. En Ecos desde las Facultades ofrecemos la posicin de acadmicos de la PUCMM interesados en la la implementacin de nuevas modalidades curricu lares en los programas del Ciclo Bsico vigente, que es como se denomina a los programas de asignaturas comunes en pregrado dentro de la Institucin. Marino Grulln rescata la historia, organizando la evolucin de estos programas en el tiempo. Luisa Taveras y Rosario Olivo proponen algunas bases con ceptuales sobre las que se busca tomar decisiones en los programas del Ciclo Bsico. Elvia Ojeda puntualiza algunos desafos para humanizar el desarrollo desde el currculo. Y, desde el Departamento de Ciencias Bsicas, Jorge Tallaj cuenta la experiencia con una asignatura, Ciencia Ambiental, diseada a partir de principios de los Estudios Generales. En Pasos y Huellas Mu-Kien Sang aprovecha la ocasin de esta temtica del Cuaderno para ennoblecer la memoria de una persona muy querida en la PUCMM que estuvo vinculada al Ciclo Bsico. Se trata de Fernando Polanco, fallecido recientemente y cuyos aportes como profesional y como persona siempre estarn presentes en el sentir de la comunidad acadmica de esta Universidad. Por ltimo, podemos decir que el artculo nal de este ejemplar, en la seccin Notas bibliogrcas, es una pieza clave en la secuencia de ideas presen tadas. Ana Margarita Hach resea un libro publicado en el 2010 por la Asociacin Americana de Colegios y Universidades (AAC&U). Es una pieza clave por el hecho de tener la perspectiva de cmo se piensa en los Estudios Generales desde universidades de otra cultura y otro idioma. Terminamos esta presentacin del ejemplar con palabras de Fidel Tubino, por su potencial para activar la motivacin a la lectura: No basta que los es tudiantes aprendan a argumentar y razonar, es importante tambin que aprendan a imaginar mundos posibles que no han visto, a asombrarse frente a lo cotidiano, a dialogar con los que no piensan como ellos y a innovar formas de convivencia dignicantes. Gimeno, J. (2003). Prlogo a la edicin espaola. En: Stenhouse, L. Investigacin y desarrollo del currculum. (5ta. ed.). Madrid: Morata. (Obra original publicada en 1981). Nussbaum, M. (2010). Sin nes de lucro. Por qu la democracia necesita de las humanidades. Buenos Aires: Katz Editores. EDITORIAL

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2voces de nuestros lectores En esta seccin publicamos opiniones que nos envian los lectores sobre los artculos del ltimo ejemplar del Cuaderno de Pedagoga Universitaria: Equipos docentes: prcticas y reexiones, No. 13, enero-junio 2010 Apreciados amigos del Centro de Desarrollo Profesoral: Con la lectura del ltimo nmero del Cuaderno de Pedagoga Universitaria siento la satisfaccin de tener en mis manos un instrumento informativo y formativo aplicable a mi prctica docente. Los artculos de Miguel ngel Zabalza y Laura Lodeiro no tienen desperdicio. Ambos se complementan y nos plantean el doble reto de asumir una prctica fundamentada en el aprendizaje signicativo a travs de una enseanza basada en competencias y, por otra parte, el trabajo docente en equipo. Ambos planteamientos constituyen una seria invitacin a romper los tradicionales paradigmas de la enseanza-aprendizaje para colocarnos en los criterios y valores educativos de la contemporaneidad. Como profesor de Arquitectura y, ahora, tambin estudiante del Diplomado en Pedagoga Universitaria, me inquieta el hecho de que veo a la PUCMM como una Institucin con un grado de madurez avanzado, en la capacidad de emprender an ms acciones innovadoras. Por ejemplo, con el uso de la tecnologa, cuyo aprovechamiento pudiera potenciarse en mltiples niveles para la construccin del conocimiento (registrando avales documentales, procesos acadmicos y pedaggicos, as como interactuando en eventos remotos). Por otra parte, viendo la riqueza de la reciente Semana de Investigacin, sta es una excelente oportunidad para fortalecer los recursos acadmicos e involucrar otras instancias de la sociedad, acordes con las Facultades y las temticas: empresas, municipalidades, instancias gubernamentales, asociaciones, consejos de desarrollo, organizaciones comunitarias, entre otros, que enriquezcan la extensin universitaria en ms modalidades. Mauricio Estrella, Departamento de Arquitectura y Arte, PUCMM, Campus de Santiago Creo que el equipo de gestin del Cuaderno de Pedagoga Universitaria lanz el reto a la comunidad educativa de la PUCMM en su tirada anterior con sugerente ttulo Los Equipos Docentes: Prcticas y Reexiones. Hago la armacin para identicarme con lo expuesto por el Doctor Miguel ngel Zabalza, que escribe: La cultura de trabajo universitario est ms asentada en la discrecionalidad y el trabajo independiente de cada uno y se resume en una especie de casilla, cerrada y autnoma en donde se hace difcil hasta la coordinacin. Esta armacin la expreso porque con la puesta en pblico de estos conceptos no queda otra alternativa que enrolarse en las comunidades de aprendizaje en las diferentes facultades que hacen vida en la institucin universitaria. Juan Francisco Zapata, Departamento de Educacin, PUCMM, Campus de Santiago VOCES DE NUESTROS LECTORES Para comentar cualquier artculo puede referirse a: cuaderno@pucmmsti.edu.do

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3LA IX PEA PEDAGGICA Estos encuentros, de carcter informal entre el profesorado de la PUCMM, se organizan dos veces al ao para compartir ideas y opiniones sobre los artculos del ltimo ejemplar del Cuaderno de Pedagoga Universitaria. El tema anterior fue Equipos docentes: prcticas y reexiones y las reuniones se llevaron a cabo el 3 y el 17 de noviembre de 2010, en Santiago y en Santo Domingo. A continuacin reseamos las ideas principales.En SantiagoComo es costumbre, en estos encuentros participan los articulistas que escribieron en el ejemplar anterior. No obstante, en esta ocasin, como estos residen en el extranjero o forman parte de otras universidades do minicanas con sede en Santo Domingo, solo se cont con la participa cin de Nora Ramrez, quien habl sobre el artculo publicado desde el Centro de Desarrollo Profesoral (CDP) de la PUCMM. Tambin estuvo presente Ana Margarita Hach, la Directora anterior del CDP, que se reri al seminario inter-universitario celebrado en diciembre de 2009 con el tema de Los equipos docentes: una modalidad de buenas prc ticas, evento a partir del cual surgi la motivacin de dedicar el Cua derno No. 13 a la publicacin de las ponencias presentadas en el mismo. El dilogo lo inici un profesor de Estomatologa que asiste siempre a la Pea diciendo que, en cada lectura de un nuevo nmero del Cua derno, reordena la secuencia de los artculo. Sin embargo, esta vez consider que la organizacin era la ideal. Seal que el artculo de Miguel ngel Zabalza introduca al mbito conceptual desarrollado en el Cuaderno. Cada artculo se complementaba, pues el tema no tratado en uno se encontraba desarrollado en otro. Aadi que la lec tura del Cuaderno siempre lo inquieta, pues lo hace reexionar sobre tantas cosas que quedan por hacer en la Universidad. Esta sensacin, sin duda, est tambin para l presente en las Peas, espacio donde se debate el compromiso de todos los actores de la universidad por la mejora de la calidad educativa y cuyo valor reside, segn este pro fesor, en el encuentro cara a cara. Para ilustrar su idea, contrast su experiencia en los debates orales que tenan lugar en el departamento con el intercambio actual de ideas que se lleva a cabo ahora mediado por la tecnologa. Destac que a pesar de esta ser muy efectiva y de ahorrar tiempo, la riqueza del debate oral consiste en unir e identicar al profesorado con la Institucin. Otro profesor presente, de Ingeniera Industrial, corrobor la importancia de la identicacin con la Univer sidad dando como ejemplo la relacin que se haba desarrollado en el grupo de profesores egresados de la Especialidad (EPU) y la Maestra (MPU) en Pedagoga de la PUCMM a partir de la dinmica de trabajo que se propone en dichos estudios. Las ideas expuestas por los dems fueron apoyadas por un profesor de Arquitectura que asisti por primera vez a la Pea. Para l, el artculo de Zabalza es un resumen del programa de estudios del Diplomado en Pedagoga Universitaria de esta Universidad del cual es estudiante. Si cada profesor se convence de tomar accin, sin esperar que el cambio venga desde arriba, se pueden echar a andar un sinnmero de cosas. Se aludi a la temtica del Cuaderno, el apoyo al trabajo en equipo, y se recalc que si bien es cierto que emprender proyectos en conjunto es difcil, los benecios a la larga son mayores que el trabajo solitario. Indicaron que es esto lo que se quiere tambin llevar a las aulas, entre los estudiantes. Con respecto a este ltimo tema, se dijo que, de hecho, existen iniciativas valiosas de trabajo en equipos docentes. Se seal, adems de la experiencia de Estomatologa antes mencionada, el trabajo en coordinacin que se hace en algunas asignaturas de Arquitectura con egresados de la EPU y la MPU. Sin duda, sera muy constructivo para la Universidad dar a conocer los datos sobre la incidencia de la formacin de equipos entre los egresados de los programas de formacin docente de la PUCMM. Una profesora de Humanidades conrm que, aunque el profesorado de este Departamento no ha cursado los programas de formacin pedaggica de la Universidad, se ha visto en los ltimos aos una fuerte tendencia al trabajo en equipo. Estos profesores no slo se ponen de acuerdo con el contenido de los programas sino tambin en el diseo de estrategias, lo que los lleva a crecer juntos comparando ideas y construyendo otras nuevas. No siempre estas iniciativas son del conocimiento de todos en la Universidad, pero aunque no se difundan no quiere decir que no existen. Esta idea se fundament con el artculo escrito por Laura Lodeiro, doctoranda de la Universidad de Santiago de Compostela. En su artculo ella hablaba sobre diferentes LA IX PEA PEDAGGICA

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4LA IX PEA PEDAGGICAmodalidades de trabajo con otros, es decir, iniciativas de equipo que van desde la unin espontnea de los profesores mismos, hasta la concepcin de universidades que nacen con un diseo cooperativo en el currculo y en la gestin. Tambin el nuevo Director de Educacin, presente en la Pea, conrm la existencia del trabajo en colaboracin entre los profesores de Humanidades. Relat que los equipos se renen para discutir los exmenes que van a llevar a los estudiantes. Se ha pasado de la modalidad de que el Departamento exiga un mismo examen para todos los grupos hasta una forma ms exible donde cada profesor crea su propio examen, lo comparte y los dems se enriquecen de las ideas que les interese introducir o cambiar en el suyo. Este Director tambin cont la experiencia de grupos de discusin entre los estudiantes de pregrado, con temas amplios de inters general. Es muy satisfactorio para l ver que los estudiantes no se quieren ir de este tipo de encuentros y motiv para que los mismos se realicen entre profesores, para compartir temticas especicas desde sus perspectivas disciplinares. El dilogo se enriqueci con la participacin de la nueva Directora de Psicologa. Expuso la idea de que todas esas experiencias tan ricas pueden ser identicadas por los Directores Departamentales para sugerir articulistas al Cuaderno de Pedagoga. Opin que escribir en el Cuaderno debera ser un honor, un reto. Tambin sugiri que otra buena iniciativa es la de promover pequeas Peas en los Departamentos para discutir sobre el Cuaderno y generar temas de escritura. El reto es el de continuar apoyando las alianzas estrechas entre el Centro de Desarrollo Profesoral y los Departamentos. Las prcticas nuevas toman tiempo instalarlas e institucionalizarlas, pero la perseverancia es la mejor herramienta. Durante la Pea se aportaron sugerencias para el Cuaderno. Los par ticipantes recomendaron la inclusin de los nombres de las personas presentes en este encuentro al nal de la escritura de esta relatora, as como la redenicin del sistema de distribucin del Cuaderno entre el profesorado de la Universidad. Muchos profesores leen el Cuaderno, pero es cierto que muchos no lo hacen, un cambio en la forma en la que se distribuye podra aumentar la incidencia de lectura. La Pea termin con muchas propuestas de actividades que los profesores pueden hacer para mejorar la calidad educativa de la Institucin. A partir de Diciembre 2010 se va a reabrir en la Universidad la Carrera Docente. Es una buena oportunidad para redisear el sistema contractual del profesorado, de manera que su trabajo pueda diversicarse en lneas de accin que hagan crecer la Institucin por nuevas vas. Segn las ideas compartidas, en esta ocasin el ambiente de la Pea fue propositivo, con la esperanza y la motivacin de seguir construyendo una mejor PUCMM. Asistentes a la Pea: Ariosto Daz, Estomatologa; Mauricio Estrella, Arquitectura; Yngris Balbuena, Lingstica; Annery Abreu, Humanidades; Johnny Mezn, Ingeniera Industrial; Claudette Garca, Psicologa; Juan Zapata, Educacin; Ana Margarita Hach, asesora del Cuaderno de Pedagoga Universitaria; Nora Ramrez, Sandra Hernndez, Ivn Carrasco y Rosario Corominas, Centro de Desarrollo Desarrollo Profesoral. En Santo DomingoLa Pea inici con la contextualizacin del Cuaderno de Pedagoga No.13, recordando el Seminario Interuniversitario Los equipos docentes: una modalidad de buenas prcticas realizado en el campus de Santiago en diciembre de 2009. La invitacin inicial a los participantes fue la de reaccionar ante la lectura amplia del cuaderno, por ejemplo, qu seales nos da, qu reexiones genera. Uno de los asistentes indic la trascendencia del editorial como aspecto a resaltar del Cuaderno. Indicaba que desde la Especialidad en Pedagoga Universitaria, ofrecida por la Universidad a su profesorado, se ha invitado a reexionar sobre la prctica docente. Y, de hecho, uno de los temas a desarrollar ha sido el trabajo colaborativo, lo cual se hace explcito en el editorial. Este profesor enfatiz cmo hoy da la sociedad no promueve el trabajo autnomo y, en este sentido, el editorial resalta el papel de toda universidad en hacer nfasis sobre los equipos de trabajo, por que es una manera de que los docentes potenciemos, a su vez, esa dimensin en nuestro estudiantado. Al leer el editorial entre todos en la Pea, se generaron cuestionantes sobre si las actividades acadmicas llevan a fomentar el trabajo de equipo en el aula. Uno de los asistentes seal que en el artculo de Zabalza, este autor plantea que la enseanza debe ir desde lo terico a lo prctico, con una evaluacin de la ganancia que van a recibir los estudiantes con el enfoque por competencias. Algunas reacciones sobre el artculo en los dems asistentes apuntaban a que Zabalza vive en Espaa un momento de transicin hacia un currculo universitario por competencias, con las dicultades inherentes a toda innovacin. En Espaa buscan implementar un nuevo currculo que conlleva unas prcticas colectivas y, por lo tanto, sale a relucir el contraste entre lo individualizado y lo colaborativo. La reexin grupal continu en torno a las modalidades del trabajo en equipo planteadas por Zabalza. Hay una modalidad de trabajo en equipo que es impuesta por la institucin, pero no es la ms adecuada. El ser humano, frente a lo impuesto tiene como primera opcin el rebelarse, cuestiona y se va a favor de la autonoma. La otra modalidad que se plantea es lo interdisciplinario. Todos somos un conjunto, para desde ah poder trabajar y desarrollar entre todos un currculo basado en competencias. Es una prdida de tiempo cuando no estamos todas las disciplinas enfocadas hacia all. Un profesor indic que no le quedaba claro cundo la universidad decide fragmentar el pensamiento y el conocimiento en pedacitos. Resalt cmo la realidad de la Educacin Superior hoy es la de un grupo de especialistas que se van aislando y aislando, con un enfoque donde lo importante es mi materia y las otras no. Sugiri que existan niveles de mediacin que revisen esa dinmica y aseguren una labor integradora. La tendencia es que cada uno desde nuestra rea aporte para articular; uno solo no puede, son todas las disciplinas las que deben involucrarse, seal. Una profesora resalt que la primera vez que se habl de la pedagoga del docente universitario en la Institucin, el Lic. Francisco Polanco (antiguo Vicerrector Acadmico) planteaba el nimo no es que todos sean pedagogos inicialmente, sino que primero nos

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5LA IX PEA PEDAGGICAjuntemos, seamos uno. La pedagoga es de un grupo, hagamos un programa que permita ese rol, asumir ese rol grupal. Otra reexin de la profesora fue en direccin al Seminario en Estudios Generales realizado semanas antes en el Campus de Santiago. Indic que la mayora de las personas participantes del seminario imparten clases en el Ciclo Bsico. Los especialistas no fueron y eso diculta la posibilidad de interactuar, pues se pierde la comunicacin cuando cada uno baja la cabeza y se queda en lo suyo. Finalmente, esta profesora apunt que contra la convergencia europea y el Acuerdo de Bolonia hay una rebelin pues les estn haciendo una caja donde deben entrar y hay mucha rebelda. Lo que han buscado como respuesta es otro enfoque de competencias, desde un enfoque ms holstico. Se comparti la idea de lo difcil que es ver al profesor trabajando de manera aislada, independiente, pues el profesor es parte de un todo que es la universidad, la cual le traza un programa, unos lineamientos. En el grupo surgi entonces la interrogante del rol de las autoridades universitarias para incentivar, promover el trabajo en equipo desde la misma estructura de la Universidad, por medio de una labor desde los Departamentos y cmo esa visin debe llegar hasta los docentes y su accionar. Vivimos de manera cada vez ms certera el estar en la incertidumbre, indicaba una profesora. Vivimos en la individualidad, llevamos al aula ese manejo individual del contenido. Esto contrasta con un cirujano trabajando solo o un abogado, por ejemplo. Eso nos est llevando a una sociedad cada vez ms deteriorada. Debemos ver cmo los equipos docentes deben jugar un papel importante, pues la Educacin Superior es vital ya que crea ese profesional que est trabajando y deniendo su ciudadana. Se aboga por el equipo, pero nos tienen dispersos, con un discurso que ha ido generando dualidades, conclua ella. Una intervencin resalt entonces cmo el mundo de hoy es tan complejo y estamos tan acostumbrados a vivir aislados que cada quien es un emperador en su reino. Pero la solucin de los problemas que son cada vez ms difciles est en la integracin, en lo interdisciplinario, pues los problemas que tenemos son interdisciplinarios. Cada vez somos ms seres humanos compartiendo los mismos bienes, de manera incluso agresiva. El grupo reaccion planteando que vivimos a espaldas de nuestra propia realidad y de esa manera la realidad nos arropa. La vida es cada vez ms compleja y precisamente el discurso pedaggico es el que puede variar esa realidad a nivel global, pues es un discurso universal. En las universidades, para crear ese enfoque, tiene que haber una mstica en esa direccin. El grupo plante la necesidad de que las universidades generen un espacio donde los profesores tengan la oportunidad de hablar de sus disciplinas y crear las posibilidades de que as las acciones se lleven a la prctica de manera conjunta. Surgi la pregunta es algo opcional trabajar en equipo? Es una rea lidad en la que las fronteras, los lmites, las desconexiones las ponemos nosotros. El visualizarnos ms importantes dentro de un grupo rompe la necesidad de articular, que es vital. Es prioritario, plantearon algunos profesores, una discusin sobre cules son las barreras que nos es tamos poniendo, que impide que se d el trabajo de equipo. En relacin a las experiencias del Cuaderno desde otras universidades, se resalta que una preocupacin de las universidades desde hace unos aos es el pasar de la individualidad a la cooperacin. En las universi dades existe una tendencia a romper con un proyecto aislado y llegar a un proyecto integrado, que las materias tengan interrelaciones con otras, para todos aportar al perl del egresado de las carreras. Para nalizar, se conrm cmo desde el Centro de Desarrollo Profesoral, la PUCMM est haciendo un esfuerzo para un enfoque de trabajo en equipo e interdisciplinario entre sus docentes, desde la labor formativa en el Diplomado y en la Especialidad en Pedagoga Universitaria. Estos programas se enfocan en un proyecto pedaggico integrado con profesores de diversas disciplinas estudiando e investigando juntos sobre pedagoga y sobre su propia prctica. Asistentes a la Pea: Julio Miguel Castaos, Daniel Pierre, Federico Fer nndez y Flix Mara Reyes, Derecho; Brbara Campos, Matemticas; Elisa Nez, Lingstica Aplicada; Sara Gilamo, Psicologa; Mariana Contreras, Comunicacin Social; Leyda Brea y Alejandro Ascuasiati, Arquitectura; Amparo Fernndez de Meja, Educacin; Mara Canti sano, Oliva Hernando y Luis Pea, Centro de Desarrollo Profesoral.

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6VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIA VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIA Los estudios generales en la Universidad de Puerto Rico: notas sobre un cambio curricular 1 J orge Rodrguez Beruff* Resumen: Se discute el trasfondo histrico de la fundacin de la Facultad de Estudios Generales en el Recinto de Ro Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Se explica el currculo de Estudios Generales y la discusin sobre la reforma curricular en el nivel de pregrado, impulsada por la Certicacin 46 del Senado Acadmico de esta Universidad. El artculo discute esta reforma y cmo la misma llev a una claricacin del concepto de educacin general y a nuevos consensos en la Facultad y el Recinto. Abstract: This article discusses the historical background of the Department of General Studies at the Rio Piedras Campus of the University of Puerto Rico, as well as its academic curriculum. It also discusses the curriculum reform at the undergraduate level, prompted by Certication No. 46 of the Universitys Academic Senate; that is, how it was conducted as well as the way it led to a clarication of the concept of general education and to new consensuses both at the Department of General Studies and on the Rio Piedras Campus in general. Palabras clave currculo universitario, formacin integral, Estudios Generales, educacin general, Universidad de Puerto Rico Recinto de Ro Piedras Key Words Academic curriculum, comprehensive education, General Studies, general education, University of Puerto Rico at Rio Piedras En Puerto Rico, ya a partir de los aos cuarenta, el desarrollo de la educacin general o de los estudios generales se viabiliz a travs de la creacin de una nueva unidad institucional que constituye un recurso acadmico muy valioso: la Facultad de Estudios Generales. Aun cuando fue la nica que se estableci en el Sistema de la Universidad de Puerto Rico (que para principios de los cuarenta era solo Ro Piedras y el Colegio de Agricultura y Artes Mecnicas de Mayagez), el currculo de educacin general que se desarroll en las otras unidades y recintos estuvo basado en el de Ro Piedras o fue fuertemente condicionado por este. De ah que, la educacin general en el Recinto de Ro Piedras fuese un importante referente para el currculo de la universidad pblica en Puerto Rico, que inuy tambin en el currculo de las universidades privadas. El reclamo por una instancia integradora del conocimiento, que contrapesara la tendencia hacia la especializacin y la profesionalizacin de los estudios universitarios, estaba planteado en Puerto Rico desde la dcada de los treinta. La Universidad de Puerto Rico surgi como una Escuela Normal para la formacin de maestros y fue creciendo por la adicin de programas, sobre todo profesionales. En ese entonces, no se destacaba por la calidad de su ambiente intelectual ni por la coherencia de su currculo. Pedreira plantea, en su ensayo historiogrco Insularismo (1934), que: La especializacin educativa reduce tambin el espacio espiritual en que se mueve el individuo. Hombre que en su preparacin profesional no haya frecuentado con plausibles sacricios otras zonas ajenas a su especializacin, no comprender, como es su deber, las dicultades vencidas por los otros. Hay que romper violentamente la crcel de nuestra profesin y de nuestro ocio y soltar el espacio mental y afectivo para soltar el alma de su enriquecimiento. 1 Esta es una versin revisada del texto Notas sobre educacin general y la Facultad de Estudios Generales en la coyuntura de la Certicacin 46 del Senado Acadmico, Forum (Revista de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo), Nm. XVII (mayo, 2009), pp. 7-21. *Doctorado en Ciencias Polticas de la Universidad de York, Inglaterra y Decano de la Facultad de Estudios Generales de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras. Profesor invitado en diversas universidades fuera de Puerto Rico y autor de libros y artculos sobre Puerto Rico y el Caribe. Miembro del Comit Editorial de la Revista Mexicana del Caribe, Acad mico de nmero de la Academia de Ciencias de Puerto Rico y miembro del Grupo de Trabajo sobre el Caribe de la Fundacin Friedrich Ebert. Para contactar al autor: decanofeg@gmail.com Encuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitario http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/Comuni cacinPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.6-10

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7VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIA El proyecto de reestructuracin y fortalecimiento universitario, aspi racin de una generacin de acadmicos puertorriqueos, lo impuls Jaime Bentez por medio de la Reforma Universitaria de 1942. El estable cimiento de la Facultad de Estudios Generales y la creacin de las facul tades de Humanidades, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales, cons tituy una transformacin profunda de la Institucin, que, para todos los efectos prcticos, signic realmente la fundacin o refundacin de la Universidad de Puerto Rico. El componente de educacin general, o de estudios generales, que se desarroll a principios de los cuarenta, fortaleci sustancialmente la experiencia acadmica de pregrado2, le imprimi coherencia al currculo de pregrado y le dio un carcter propio al Recinto, ms all de los Departamentos y las Facultades existentes. No vamos a analizar aqu los diversos conceptos de educacin general que han estado en discusin desde hace mucho tiempo en Puerto Rico e internacionalmente. Pero s quiero sealar la importancia de dos fuentes intelectuales para la creacin de la Facultad de Estudios Generales y de un currculo de educacin general a comienzos de los cuarenta: Jos Ortega y Gasset, particularmente La rebelin de las masas y La misin de la universidad (1930) y Robert C. Hutchins, quien esboza su proyecto educativo en The Higher Education in America (1936) y otros escritos. Jaime Bentez (1963) reconoce la aportacin de estos pensadores: Hace trece aos me correspondi participar en una reforma universitaria. Quiero pensar que lo mejor de mi aportacin reeja en buena parte el espritu y la perspectiva intelectual de aquel gran maestro, Jos Ortega y Gasset. No es extrao que al hablarse de nuestra reforma se la asocie en Estados Unidos con la de Robert Hutchins en Chicago. Hutchins, a su vez, ha reconocido en varias ocasiones su deuda con Ortega (p. 140). En otra ocasin, Bentez (1975) destaca el modelo que represent la Universidad de Chicago en la poca de Hutchins: Para aquella fecha (1938-1939) la Universidad de Chicago era probablemente el centro de mayor vitalidad intelectual y acadmica en Estados Unidos. Su Presidente, Robert Maynard Hutchins, crea profundamente en la doble funcin crtica y creadora del pensamiento disciplinado y libre e insista en su preeminencia y an en su exclusividad como criterio rector de la vida universitaria. Cuando tres aos ms tarde se me encomend dirigir una vasta reforma en la Universidad de Puerto Rico, me impuse el compromiso moral de que nuestra Universidad fuese tambin cada da con mayor intensidad un centro de estmulo, de formacin, de excelencia y de exigencia intelectual. Pero la nuestra no poda ser eso nicamente. A la de Puerto Rico le corresponda ser, adems, un centro de servicio y superacin, tanto para su clientela interna que comprenda todos sus integrantes, como para su clientela externa que inclua a la comunidad entera. Ello supona una amplitud de miras y de recursos y una determinacin de armonizar los trminos presuntamente incompatibles de calidad y cantidad (p. 2). Hutchins y Ortega criticaron el especialismo y su secuela: la fragmentacin del conocimiento. Para ellos, la educacin general era una instancia fundamental en la educacin superior que permita desarrollar la capacidad de pensar (intelectual power, le llamaba Hutchins), de interrogarse sobre la forma en que se construye el conocimiento, cuestionar las disciplinas, integrar el conocimiento, y reconstruir la totalidad fragmentada por las disciplinas y la departamentalizacin de la universidad. Segn Hutchins, if education is rightly understood it will be the cultivation of the intellect. Ortega deca, por su parte, al hablar de lo que llamaba la Facultad de Cultura: aqu el hombre se especializa precisamente en la construccin de una totalidad. Aunque hay aspectos del pensamiento de Hutchins y Ortega, que en nuestro juicio ya no tienen vigencia (como la nocin de un canon evidente del conocimiento, un marcado occidentalismo y, en el caso de Hutchins, un nfasis casi exclusivo en el anlisis de grandes obras), sus aportaciones sobre la Educacin Superior y los estudios generales fueron sumamente valiosas. Ambos pensadores recalcaron la necesidad de una instancia acadmico-administrativa que se ocupara de la educacin general o la integracin del conocimiento en la universidad, y que hubiera una facultad dedicada a impartir este tipo de educacin. Es lo que Ortega llam la Facultad de Cultura y, Hutchins, el College. Adems, para ambos, la educacin general era condicin necesaria para viabilizar una comunidad democrtica, creando lo que Hutchins llam intelligent citizenship, en un momento en que el fascismo y otros movimientos autoritarios estaban en ascenso. El debate sobre la educacin general en los veinte y los treinta no se limit a esos pensadores. John Dewey, por ejemplo, jug tambin un papel destacado. Adems, hay que reconocer que en Puerto Rico hubo una relevante teorizacin sobre la educacin general a partir de los aos cuarenta. Es importante que recuperemos la trayectoria de esos debates. En este sentido, debemos subrayar que la educacin general no se desarrolla en Puerto Rico como mero transplante de la ideas de Ortega y Hutchins. Adems de Bentez, otros destacados acadmicos puertorriqueos fueron claves en la interpretacin, reformulacin e implantacin del currculo y las instituciones de la educacin general en la Universidad de Puerto Rico. Aunque el proyecto tuvo importantes referentes intelectuales internacionales, su desarrollo en este pas implic formulaciones propias y adaptaciones importantes. ngel Quintero Alfaro, para quien John Dewey era tambin una fuente intelectual importante, fue clave en la implantacin del componente de educacin general y en el desarrollo institucional de la Facultad. Por ejemplo, l se apart de las ideas de Hutchins al reconocer que la nueva Facultad debera estar organizada en departamentos, entre otros asuntos. 2 Nota del Editor: En el texto original aparece varias veces el trmino bachillerato Dado que, en Repblica Dominicana, ese trmino se reere a Educacin Media, no a Educacin Superior, la palabra fue sustituida por ttulo de grado, currculo de pregrado o pregrado segn se aplicara en el contexto del prrafo correspondiente.Lo s estudios generales en la Universidad de Puerto Rico: notas sobre un cambio curricular, Jorge Rodrguez Beruff Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.6-10

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8VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIASon varios los acadmicos que han hecho aportaciones valiosas sobre la educacin general desde el momento de la fundacin de la Facultad de Estudios Generales y la implantacin de los llamados Cursos Bsicos. Particularmente, debo mencionar las claricaciones que hizo Manuel Maldonado Rivera (1982) a principios de la dcada de los ochenta y que abrieron camino a los proyectos renovadores subsiguientes. Al gunos de los cambios que estamos implantando ahora, como lo que l llamaba la verticalizacin de la educacin general, son propuestas que adelant en aquel momento. As l dena la educacin general: es aquella parte de los programas de estudios de pregrado dirigida a proveerle al estudiante una formacin amplia ms all de la especializacin y de los cursos directamente relacionados con esta La educacin general es lo que la institucin entiende que todos sus estudiantes, en tanto seres humanos en una sociedad y momento histricos determinados, deben aprender. Sobre este tema, las teorizaciones que ha habido en Puerto Rico sobre educacin general, permtanme citar en este contexto un pasaje del ao 2000, de Claudio Prieto, uno de los que pensaron la educacin general desde la experiencia puertorriquea y que formul un concepto que comparto plenamente. Lo caracterstico de la educacin general es su enfoque del contenido como proceso antes que como conclusin, su acercamiento a los reclamos de validez con sano escepticismo y con entendimiento del contexto histrico en que estos se dan: en otras palabras, la visin del conocimiento como proceso de creacin humana en todos los contextos -literario, losco, cientco El examen de hiptesis alternas, el entendimiento del proceso de creacin, el anlisis de las premisas del razonamiento del autor -stos son todos elementos del acercamiento al conocimiento como estructura del pensamiento y como cultura que a mi entender es de la esencia misma de la educacin general. Quiero citar tambin un comentario formulado en el ao 2003 por Sergio Ramrez, destacado escritor nicaragense, que a mi juicio capta muy bien, desde otra realidad nacional, el propsito de la educacin general y su plena vigencia actual. Hay una vieja teora liberal que me parece sigue siendo una amenaza para el pensamiento que, adems de crtico y global, tiene que ser creativo, obviamente, siempre creativo. Y esa vieja proposicin de que uno tiene que cuidar sus partes porque el todo se cuida solo. Ello puede llevar a las mayores atrocidades porque uno se ocupa de su especialidad y el mundo anda solo; el mundo va a tener siempre una armona y nadie va ser capaz de quitarle la armona al mundo Como en la pelcula Los Tiempos Modernos, de Chaplin, si mi papel es estar moviendo una tuerca o cerrando una tuerca, el mundo va a estar perfecto porque yo estoy cumpliendo mi papel. Precisamente el nombre de universidad, universitas, universal viene a contradecir ese concepto. Las universidades implican que uno tiene que ocuparse del todo. Es decir, desarrollar una especialidad con responsabilidad cientca Uno debe ser responsable de su parte, pero nunca descuidar el todo y saber que la manera de ser crtico es mirar hacia el universo. A m me parece que la mejor atalaya para mirar hacia el universo es la universidad. En el Recinto de Ro Piedras se desarroll una intensa discusin sobre la revisin del currculo de pregrado y el concepto de educacin general. Esa discusin se inici formalmente en enero de 1995 cuando el Senado Acadmico cre el Comit Especial para la Reconceptualizacin del currculo de pregrado. Las propuestas que se consideraban en el Senado Acadmico, y que llevaron a la aprobacin de la Certicacin No. 146 sobre el Nuevo Currculo de Pregrado, del 21 de mayo de 2001, generaron una divisin polarizada en el Recinto. En mi Facultad, haba surgido una oposicin que se enlazaba con grupos en otras unidades. Sin embargo, hay que reconocer que ese proceso activ la discusin y el examen del papel de la Facultad de Estudios Generales en el currculo de pregrado y la consideracin de posibilidades de cambio en el esquema curricular. En ese contexto, la Facultad aprob por unanimidad en 1999 una propuesta titulada Reconceptulizacin del componente de Estudios Generales. Fue un esfuerzo serio por repensar el papel de la Facultad y de la educacin general en el Recinto de Ro Piedras, aunque la propuesta de estructura curricular que propona no fuera considerada por el Senado Acadmico. El documento contiene una denicin de educacin general que sirvi de basamento conceptual para la denicin que se elabor subsiguientemente. La misma se incluy en la Certicacin 46 y por su importancia vale la pena citar: El carcter distintivo de la Facultad de Estudios Generales es que propicia que el estudiante cuestione los hbitos de pensamiento, social e histricamente confeccionados, pondere las aportaciones de los saberes y entienda cmo se construye y produce el conocimiento. De esta manera, se expone al estudiantado a las peripecias del esfuerzo y renamiento conceptuales y se le capacita para la integracin de una cultura intelectual. Est claro que, precisamente, es esa experiencia la que le permitir al estudiante atender ms responsablemente las exigencias de una educacin especializada y a su desempeo como ciudadano y ciudadana profesionales pero, sobre todo, como individuos pensantes que luchan por hacer valer el reconocimiento de su particular humanidad. El 21 de mayo de 2001 se aprob la Certicacin del Senado Acadmico sobre el nuevo currculo de pregrado. La divisin entre sectores y la falta de consenso, a pesar del apoyo mayoritario en el Senado Acadmico, no eran condiciones propicias para llevar a cabo una reforma curricular abarcadora en el Recinto. Luego de la reunin del Claustro celebrada el 5 de mayo de 2003, el Senado Acadmico decidi, en la Certicacin 11 del 9 de septiembre del 2003, entre otras cosas: detener la implantacin del esquema del nuevo currculo de pregrado, devolver la discusin de la revisin curricular a las facultades, escuelas y sectores universitarios, para que en el trmino de un ao se sometieran recomendaciones al Senado Acadmico sobre asuntos medulares de la reforma curricular y encomendar a los decanos de facultad y directores de escuela que, en consulta con sus facultades y otros sectores universitarios, generen, en conjunto, en el plazo estipulado (un ao) un documento de consenso sobre la revisin curricular. Esa Certicacin atendi el llamado de la Rectora Gladys Escalona de Motta a buscar una tercera va y provey una salida al impasse que se haba creado. Los estudios generales en la Universidad de Puerto Rico: notas sobre un cambio curricular, Jorge Rodrguez Beruff Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.6-10

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9VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIA Los estudios generales en la Universidad de Puerto Rico: notas sobre un cambio curricular, Jorge Rodrguez Beruff Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.6-10Si la propuesta curricular que se detuvo no era viable en aquellas circunstancias, tampoco era aceptable el inmovilismo, luego de un largo proceso de discusin sobre el ttulo de grado. Se busc en esa coyuntura un terreno de dilogo y negociacin que produjera un arreglo consensuado. Aunque tom ms de dos aos el proceso que estableci el Senado Acadmico, la Certicacin 11 rindi los frutos esperados. El cuerpo de decanos y directores de escuela se reuni regularmente durante dos aos para producir un documento de consenso. Las posiciones iniciales fueron muy diversas y en ocasiones aparentemente antagnicas. Sin embargo, prevaleci el objetivo comn de cumplir responsablemente con la encomienda del Senado, llegando a acuerdos que mejoraran el currculo de pregrado y la experiencia acadmica de los estudiantes. El proceso que se estableci en el cuerpo de decanos y directores de escuela facilit llegar a un acuerdo. Se comenz discutiendo los principios generales sobre el ttulo de grado en que podamos ponernos de acuerdo. Luego, se consider el perl del egresado, lo cual nos acercaba a la especicacin de un cierto tipo de experiencia acadmica y de diseo curricular. La importancia que tendra que tener el componente de estudios generales ya estaba contenido en el perl. Luego, se consider el concepto de educacin general que se incluira en el documento, un asunto que haba sido sumamente controversial en la discusin anterior. Este ltimo punto fue objeto de deliberacin en la Facultad de Estudios Generales y otras unidades del Recinto. En ese proceso de discusin, los profesores Rubn Dvila Santiago, ngel Villarini y otros colegas, hicieron valiosas aportaciones, incorporndosele la dimensin de desarrollo de competencias del pensamiento al concepto. Con algunas enmiendas, el Comit de Decanos y Directores de Escuela incorpor en la Certicacin 46 el texto que propusimos, como el concepto de educacin general a ser adoptado por el Recinto de Ro Piedras. La educacin general es un campo de experiencias y prcticas acadmicas coordinadas, constituido por el entrecruce de enfoques multi e interdisciplinarios, laborados a partir de grandes reas del conocimiento y de la complejidad de los campos y disciplinas emergentes. Su carcter distintivo es que est encaminada al examen de los fundamentos y procesos de la produccin del conocimiento mismo en el contexto de la formacin integral del estudiante como sujeto situado histrica y culturalmente. Por ende, lo que dene este componente acadmico es su orientacin integradora y formativa en el abordaje de las tramas de relaciones constitutivas del proceso de conocimiento en sus diversas modalidades. La educacin general concibe el saber como gestacin continua que implica renovacin, bsqueda, problematizacin, ponderacin reexiva, elaboracin conceptual, investigacin, creacin y comunicacin. Su orientacin pedaggica es la promocin de una experiencia que acente el proceso formativo de contenidos cognoscitivos, habilidades y sensibilidades reexivas, creativas y crticas. Dos ejes articulan la educacin general: el planteamiento sobre el carcter abierto y cambiante de las visiones de mundo y la integracin como principio bsico del conocer. La educacin general est plenamente integrada con la experiencia total del estudiante a travs de todo el currculo de pregrado. Creo que esta denicin institucional de la educacin general en el Recinto de Ro Piedras es uno de los grandes logros de la Certicacin 46 y constituye una aportacin a la discusin ms amplia de la educacin general en Puerto Rico. En el concepto que adopt el Recinto de Ro Piedras, los cursos de educacin general no son remediativos ni introductorios a disciplinas, claricacin que Manuel Maldonado Rivera haba hecho hace mucho tiempo. Tampoco es suciente que sean no especializados o tengan un enfoque interdisciplinario. Para parafrasear el ttulo de un seminario reciente de ngel Villarini, el enfoque debe ser que la docencia de la educacin general es una prctica muy particular. La Certicacin 46 tambin aadi tres cursos que no haban sido parte del currculo de educacin general: pensamiento lgico matemtico o cuantitativo, artes y literatura. Esos cursos deben enriquecer la experiencia acadmica de pregrado en el Recinto de Ro Piedras. Tambin dispuso que esos tres cursos nuevos podran ensearlos las facultades con competencias para hacerlo. Para evaluar los cursos de educacin general, el Comit de Implantacin del Recinto cre una rbrica basada en la denicin de educacin general que se haba adoptado. La rbrica fue aprobada por el Senado Acadmico con la Certicacin 72, del 15 de marzo de 2007 y establece los siguientes atributos que debe tener un curso de educacin general: 1. Examina los fundamentos del conocimiento en la disciplina o campo de estudio. 2. Incorpora diversas perspectivas relacionadas con la produccin, interpretacin y aplicacin del conocimiento en la disciplina o campo de estudio. 3. Examina mtodos para la construccin del conocimiento en la construccin o campo de estudio. 4. Interrelaciona los saberes de otras disciplinas que aportan al conocimiento del campo de estudio. 5. Promueve en el estudiante una actitud inquisitiva y reexiva. De esta manera, se cre una estructura hbrida donde se reconoce el liderato de la Facultad de Estudios Generales en el campo de la educacin general (atendiendo 30 crditos), pero se viabiliza que otras facultades puedan tener una oferta de ese componente en el caso de estos tres cursos que suman 12 crditos. La Facultad puede participar en esta nueva oferta, pero debe atraer a los estudiantes con cursos que despierten su inters. Tambin, el aumento del nmero de crditos electivos a 18 le provee una oportunidad adicional de ofrecer cursos electivos interesantes. La Certicacin 46 tiene otros aspectos a los que me referir muy brevemente. Trata de atender las competencias lingsticas estipulando el fortalecimiento del Centro de Competencias Lingsticas de la Facultad de Estudios Generales y creando el Instituto de Verano.

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10VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIALos programas podrn determinar los niveles de competencias lingsticas que debern tener sus estudiantes. Se atiende el objetivo de lograr una mayor exibilidad en el currculo de diversas maneras, entre ellas el aumento de nmero de electivas que ya no debern ser dirigidas. Adems de las electivas, se crean mecanismos para que los estudiantes puedan escoger parte de sus cursos requeridos de educacin general. Nada impide que continuemos aumentando las opciones de los estudiantes, pero asegurndonos que los cursos que se ofrezcan en el componente de educacin general respondan verdaderamente al concepto y la rbrica. Hay otras dos aportaciones importantes de este documento. En primer lugar, reconoce que un ttulo de grado no es una mera secuencia o esquema de cursos, sino toda una experiencia intelectual y acadmica que presupone otros componentes. El trabajo posterior que se ha hecho en el Comit sobre Poltica Cultural del Senado Acadmico me parece una continuacin lgica de esta visin. La Certicacin requiere que se establezcan diversas instancias de dilogo y colaboracin entre la Facultad de Estudios Generales y las otras Facultades sobre aspectos del currculo de educacin general, como, por ejemplo, en el rea de los cursos de Ingls y Espaol y con respecto a las competencias lingsticas en general. Tambin se han dado ejemplos muy positivos de coordinacin con respecto a los cursos de sociales y naturales. La integracin plena en los procesos del Recinto y el desarrollo de mltiples vnculos de colaboracin con otras unidades es fundamental para la Facultad de Estudios Generales y para fortalecer el componente de educacin general. La Certicacin 46 ha sido un acicate para los procesos de renovacin y diversicacin curricular en la Facultad de Estudios Generales. Quizs el caso ms dramtico es el del Departamento de Humanidades, que tena cuatro cursos antes de la aprobacin de esa Certicacin y ha creado, desde entonces, once cursos nuevos de Humanidades, Artes y Literatura. En la Facultad se han formulado un total de 23 cursos nuevos, casi todos ellos aprobados y codicados. Deseo aclarar que la visin que tenemos de la Facultad de Estudios Generales no se restringe a la atencin del componente de educacin general del Recinto, por importante que este sea. Estamos construyendo una unidad plural que aspira a servir a la Institucin en diversas dimensiones y ser un espacio de encuentro acadmico. Los Estudios Generales deben formar parte del currculo de todas las carreras universitarias. El currculo universitario se compone de los estudios generales (o educacin general), las electivas y los requisitos de la especialidad o profesin. Los programas especializados o profesionales se enriquecen con la formacin que reciben los estudiantes en el componente de Estudios Generales. Las buenas universidades se distinguen, no solo por sus aportaciones a la investigacin, sino por la formacin humanstica que proveen a sus estudiantes. Referencias bibliogrficasBentez, J. (1963). La importancia del idioma, Recuerdo de Ortega. Junto a la Torre, Jornadas de un Programa Universitario (1942-1962). Ro Piedras: Editorial Universitaria, Universidad de Puerto Rico. Benitez, J. (1975). Lydia Roberts y la vocacin de servicio. Dcimo ciclo de conferencias Lydia J. Roberts, manuscrito, 24 de noviembre de 1975. Maldonado Rivera, M. (1982). El concepto de educacin general. Ponencia en la Segunda Conferencia de Educacin General, 28 y 29 de septiembre de 1982. Pedreira, A. (1979). Insularismo. La Habana: Casa de las Amricas Prieto, C. (2000). Leccin Inaugural del Programa de Bachillerato en Estudios Generales, Plataforma Umbral: umbral.uprrp.edu. San Juan: Facultad de Estudios Generales, Universidad de Puerto Rico. Ramrez, S. (2003). El futuro que nos acosa, Seminario de Investigacin Interdisciplinaria, 12 de noviembre de 2003. San Juan: Facultad de Estudios Generales, Universidad de Puerto Rico. Universidad de Puerto Rico, Recinto Ro Piedras, Facultad de Estudios Generales (1999). Reconceptualizacin del componente de Estudios Generales. Ro Piedras: UPR Los estudios generales en la Universidad de Puerto Rico: notas sobre un cambio curricular, Jorge Rodrguez Beruff Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.6-10

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11VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIAVENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIA La concepcin humanista de los Estudios Generales: tareas pendientes 1 Fidel Tubino* Resumen: En la presente ponencia, el autor se propone identicar algunos de los desafos y de las tareas pendientes que el aggiornamento de la interpretacin humanista de la formacin integral nos plantea en lo relativo a los Estudios Generales dentro del contexto latinoamericano. Las tareas pendientes tienen que ver con los cursos de refuerzo, la formacin integral, la interdisciplinariedad vs. la desconexin entre los cursos, la investigacin, la formacin ciudadana, el etnocentrismo vs. la apertura cultural de los planes de estudio y las acciones armativas interculturales. De todas formas, no se consideran agotados todos los nuevos retos en esta exposicin. Abstract: In this article, the author attempts to identify some of the challenges and the pending tasks that the aggiornamento of the humanist interpretation proposes regarding the General Studies in the Latin American context. These pending tasks involve remedial courses, comprehensive education, the interdisciplinarity vs. the disconnection of the courses, research, citizen education, ethnocentrism vs. cultural openness in the course program, and the intercultural actions, as well. Nevertheless, the author considers his report inexhaustive in regards to all the new challenges that are arising. Palabras clave Formacin integral, educacin humanista, Estudios Generales, interdisciplinariedad, interculturalidad Key Words Comprehensive education, humanist education, General Studies, interdisciplinarity, interculturalityIntroduccinLos llamados Estudios Generales (studium generale) tienen una muy larga historia. Sus orgenes se remontan al siglo XII y fueron la base para la creacin de las primeras universidades en el Medioevo. En lo que a Amrica Latina concierne, la Escuela de Estudios Generales de la Universidad de Salamanca fue la base para la creacin de los primeros Estudios Generales en el Nuevo Mundo. Luego, estos dieron lugar a las primeras universidades del continente. As, los Estudios Generales fundados por los dominicos en 1518 se convirtieron en lo que es la actual Universidad Autnoma de Santo Domingo, en 1538. De manera semejante, los Estudios Generales que se impartan en 1549 en el convento dominico del Rosario de la ciudad de Lima se convirtieron desde 1551 en la entonces Ponticia Universidad Mayor de San Marcos. El plan de estudios de la Educacin General abarcaba el trivium (gramtica, retrica y lgica) y el quadrivium (astronoma, msica, aritmtica y geometra). Lo que se buscaba era proporcionar a los estudiantes una visin holista, no segmentada, de la realidad. En efecto, tal como deca Lerner (s.f.), La disposicin hacia la unidad que caracteriz a la universidad desde sus inicios adquirir especial signicado si tomamos en cuenta, adems, su calicacin originaria como Studium Generale El signicado de los Estudios Generales, hace nueve siglos pero tambin ahora, debe entenderse como el ncleo en virtud del cual se hace posible que la actividad intelectual permanezca unicada y orientada hacia lo que desde siempre constituy su meta suprema: la realizacin plena, integral del ser humano (p. 17). 1 Este artculo es la ponencia presentada por el autor en el marco del II Simposio Internacional de Estudios Generales, reali zado el 27, 28 y 29 de octubre de 2010 en la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Campus de Santiago. *Doctor en Filosofa por la Universidad Catlica de Lovaina. Decano de los Estudios Generales (Letras) y Profesor Prin cipal del Departamento de Humanidades, docente en la Maestra de Derechos Humanos y Coordinador del Doctorado en Filosofa, Ponticia Universidad Catlica del Per. Actual Coordinador de la Red Internacional de Estudios Interculturales (RIDEI). Experto en temas de derechos humanos e interculturalidad, autor de libros, publicaciones en revistas acadmicas y ponencias en congresos, adems, profesor visitante en universidades fuera de Per. Para contactar al autor: ftubino@pucp.edu.pe Encuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitario en el http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/ ComunicacinPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.11-16

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12VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIAEn esta lnea es importante decir que los Estudios Generales constituyen el ncleo de la apuesta por la formacin integral, es decir, por la bsqueda de la excelencia humana y acadmica. Los Estudios Generales no buscan dar a los estudiantes un barniz de cultura general o de conocimientos bsicos. La educacin humanista abarca la formacin de capacidades, tanto ticas como intelectuales.1. La concepcin humanista de los Estudios GeneralesDurante los siglos XV y XVI se reelabor el sentido originario de los Estudios Generales. El trivium empez a tener un peso cada vez ms signicativo frente al quadrivium y, al mismo tiempo, dio lugar a lo que hoy se conoce como las humanidades. Como bien seala Estrella Guerra (s.f.), Los studia humanitatis constituyen el programa educativo que los humanistas opusieron al escolasticismo del Medioevo. En ellos se daba especial importancia al desarrollo de las capacidades discursivas As se constituye un conjunto de disciplinas que podemos identicar con las humanidades (gramtica, retrica, dialctica, potica, historia y losofa moral) que se identican tambin con las artes liberales, aquellas que caracterizan al hombre libre, es decir, a aquel que no se somete a los dictados de una doctrina o ideologa de manera servil y acrtica. Formar al hombre libre como individualidad autnoma y como ciudadano responsable es la gran tarea de la universidad. El hombre libre es aquel que, en tanto individuo, escoge sin coaccin y de manera reexiva un modelo de realizacin personal y lo lleva a la prctica. Y, en tanto ciudadano, es aquel que est capacitado tica e intelectualmente para participar (a travs del discurso razonado y bien intencionado) en la deliberacin pblica y en la toma de decisiones polticas. La universidad tiene, en la formacin de la ciudadana responsable, un rol fundamental. Esta es una tarea de la educacin que se remonta a sus orgenes. Dice Arendt (1974): Segn el pensamiento griego, la capacidad del hombre para la organizacin poltica no es slo diferente, sino que se halla en directa oposicin a la asociacin natural cuyo centro es el hogar (oikia) y la familia todo ciudadano pertenece a dos rdenes de existencia y hay una tajante distincin entre lo que es suyo (idion) y lo que es comunal (koinon) No es mera opinin o teora de Aristteles, sino un simple hecho histrico, que la fundacin de la polis fue precedida por la destruccin de todas las unidades organizadas que se basaban en el parentesco De todas las actividades necesarias y presentes en las comunidades humanas, slo dos se consideraron polticas y aptas para constituir lo que Aristteles llam bios polticos, es decir, la accin (praxis) y el discurso (lexis) (p.42). La vida del ciudadano transcurra entre dos espacios vitales: el espacio privado y el espacio pblico. Y la realizacin humana era concebida como un asunto que concerna a nuestro desempeo en la esfera pblica. Esto porque el ser humano desde la mirada griegaes, en esencia, un ser eminentemente poltico en el buen sentido de la palabra. Por ello, como bien lo seala Jaeger (1968) La educacin griega no es una suma de artes y organizaciones privadas, orientadas hacia la formacin de una individualidad perfecta e independiente. El hombre, cuya imagen se revela en la obra de los grandes griegos, es el hombre poltico (p. 13). Inspirndose en la tradicin clsica, la educacin ciudadana adquiri desde el Humanismo una funcin medular. En la actualidad, tenemos en la universidad el gran reto de poner al da la concepcin huma nista de los Estudios Generales. En primer lugar, porque en el mundo actual hay una tendencia a reducir los estudios universitarios a un ins trumento de capacitacin para insertarse con xito en la economa de mercado. Un barniz de cultura general suele acompaar estos intentos. En segundo lugar, porque asistimos en el mundo contemporneo al imperialismo de la cultura de consumo. Esta cultura se ha transnacio nalizado y est reduciendo a los ciudadanos a su rol de consumidores pasivos de una oferta indiscriminada. La cultura del shopping center se desliza en todos los sectores sociales con un xito impresionante, colocando al consumo conspicuo como un valor en s. No solo el con sumo es visto como un n y no como un medio, sino que en todos los contextos sociales en que la cultura de consumo se ha insertado, el ser humano empieza a ser considerado como un medio y la acumulacin de capital como un n. La transnacionalizacin, tanto de la lgica del capital como de la cultura del consumo, forma a travs de los mass media los valores que estn en la base de nuestras opciones vitales y nuestras preferencias cotidianas. En consonancia con esta cultura hoy hegemnica, en algunos sectores inuyentes la educacin universitaria ha empezado a ser entendida como una actividad totalmente subordinada a las necesidades del mercado y no como espacio de creacin de conocimientos y de formacin para la democracia. El desarrollo de aquellas habilidades y competencias que se requieren para desempearse de manera eciente dentro de los parmetros del modelo de sociedad hoy vigente ha empezado a sustituir en no pocas universidades al estudio de las humanidades y las ciencias sociales. La educacin como capacitacin funcional tiende a sustituir a la formacin en su sentido humanista. La educacin, sin embargo, posee un gran potencial liberador. Si nosotros apostamos por una educacin, no solo de futuros profesionales de calidad sino, adems, de futuros ciudadanos con principios morales, entonces, la interpretacin humanista de la educacin universitaria cobra una vigencia insospechada. Frente al modelo adaptativo de educacin funcional, lo que se propone desde una visin humanista es una educacin para la innovacin y el cambio. Desde esta ptica, el desarrollo de nuevas competencias y co nocimientos es una manera de ir modicando nuestra manera de estar en el mundo. No soy solo objeto de la Historia (nos dice Paulo Freire, 1999, en uno de sus ltimos escritos) sino que soy igualmente su su jeto. En el mundo de la Historia, de la cultura, de la poltica, compruebo, no para adaptarme, sino para cambiar. En este texto, Paulo Freire in siste en el papel activo del ser humano en la construccin de la historia. La concepcin humanista de los Estudios Generales: tareas pendientes, Fidel Tubino Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.11-16

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13VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIALa educacin se basa en la idea de que el sujeto es un agente de cambio que debe ser formado como agente ticamente responsable, innovador de nuevos rumbos en la historia. A diferencia del modelo de educacin funcional, la educacin humanista tiene una misin importante que cumplir. Se trata, desde este enfoque, de formar personas autnomas, autorreexivas, sensibles, capaces de convertirse en agentes de cambio y de construccin de nuevos con sensos sociales. En un contexto adverso como el actual, esta misin, en la formacin universitaria, ha llegado a ser un imperativo moral. La formacin integral desde un enfoque humanista no es otra cosa que el aggiornamento de la paideia griega. La intuicin de base es que el ser humano no es unidimensional y que la formacin de las capacidades especcas de la persona humana debe ser pluridimensional. No basta, pues, con desarrollar uno de los aspectos de la personalidad de los estudiantes, hay que tender a la formacin de la totalidad. La formacin pluridimensional es aquella que forma su afectividad, desarrolla su sensibilidad, cultiva su imaginacin creadora y ana su inteligencia. Importa mucho el destino tico que le da al desarrollo de sus capacidades intelectuales y discursivas. La formacin de su identidad tica es fundamental, porque de acuerdo a ella es que le dar uso a las otras capacidades y habilidades que ha aprendido a desarrollar en su formacin universitaria. La educacin (lo sabemos desde Scrates) no es adiestramiento, domesticacin. Es, en esencia, un proceso en el cual el ser humano va logrando exteriorizar y formar lo que en germen lleva dentro de s. Las metodologas y las didcticas deben concederle al educando el rol protagnico que le es propio. Esto no debe, sin embargo, conducirnos a desmerecer el rol protagnico que tambin cumple el docente en el proceso educativo. Son roles protagnicos diferentes. El docente orienta, dialoga, motiva, informa; el educando discierne descubre, reexiona, escoge. La educacin de sesgo intelectualista es la negacin de la formacin integral. No basta pues que los estudiantes aprendan a argumentar y razonar, es importante tambin que aprendan a imaginar mundos posibles que no han visto, a asombrarse frente a lo cotidiano, a dialogar con los que no piensan como ellos e innovar (con sentido tico) formas de convivencia dignicantes. Creo que los Estudios Generales en su versin humanista se pueden disear de muchas maneras. No hay, pues, un formato nico. Pero su sentido se pierde, se desnaturaliza cuando se convierten en un conjunto de cursos no troncales a lo largo de la formacin profesional. Tambin pierden su sentido cuando, debido a las presiones de las especialidades de destino, renuncian a formar las diversas dimensiones de la persona y dejan de colocar la educacin para la ciudadana como el eje de la educacin general.2. Tareas pendientesEn esta parte me propongo identicar los principales problemas y tareas pendientes que tiene la puesta al da de la concepcin humanista de los Estudios Generales en el contexto latinoamericano. Ms all de nuestras diferencias contextuales, creo que las sociedades y las universidades latinoamericanas compartimos desafos semejantes. A continuacin, la lista de las tareas pendientes: 1) Tratar el tema de las insuciencias de la educacin secundaria y su repercusin en los primeros aos de estudio. 2) Abordar el tema de la formacin integral segn los diversos niveles de la educacin universitaria. La idea de base es que la formacin integral es parte sustantiva de los Estudios Generales, pero que mientras permanezca encapsulada en ellos ser insuciente. 3) Me referir al problema de la compartimentalizacin y desconexin de los cursos que se ofrecen simultnea y sucesivamente en la universidad. En este caso, la pregunta es: cmo superar gradualmente el cursocentrismo de manera orgnica y qu tan exibles debemos ser en nuestros planes de estudios? 4) Abordar el problema de la formacin ciudadana en los Estudios Generales. Sabemos que colocar uno o dos cursos de tica o de ciudadana no es suciente, que la educacin ciudadana es una tarea curricular y extracurricular. Cmo articularlas? 5) Me centrar en el problema del inicio de la investigacin en los primeros aos de estudios universitarios. 6) Me concentrar en sealar el problema del carcter an eurocntrico de nuestros planes de estudio. Hay muy poca apertura a otros universos culturales en la formacin intelectual, la formacin de la sensibilidad y la formacin tico-ciudadana que ofrecemos. Frente a ello propondr ciertas pautas que pueden contribuir a interculturalizar gradualmente los planes de estudio, as como a sealar los principales obstculos que se suelen presentar para lograrlo. 7) Me referir al reto de cmo transitar de la multi a la interdisciplinariedad, tanto en el plano de la docencia como en el plano de la investigacin, desde el pregrado hasta el posgrado. 8) Tratar de demostrar por qu son importantes las acciones armativas en nuestras universidades y cmo deberan reformularse en nuestros contextos latinoamericanos.2.1 De cursos a procesos remedialesEs comn en nuestras instituciones que las insuciencias que tienen los estudiantes de aos avanzados en materia de comunicacin oral o escrita o de manejo de fuentes bibliogrcas se achaquen a los Estudios Generales. Como si con un curso o taller de redaccin se pudieran resolver este tipo de problemas. Los cursos complementarios son necesarios, pero no son sucientes. Son el inicio de un proceso, pero no el n del mismo. El desarrollo de competencias en el campo de la comprensin y la escritura compete a todos los cursos de los Estudios Generales y, adems, a los cursos posteriores. Lo remedial en el buen sentido es tarea no solo de los primeros aos sino de todo el proceso de formacin universitaria.2.2 La formacin integral segn los diversos niveles de la educacin universitariaPor razones que habra que explorar en otra oportunidad, en varias universidades la educacin general se concibe desde un punto de vista bsicamente intelectualista. En otras palabras, no se incorpora la formacin de la sensibilidad, de la imaginacin, de la afectividad, ni La concepcin humanista de los Estudios Generales: tareas pendientes, Fidel Tubino Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.11-16

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14VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIAla formacin en ciudadana. En mi universidad, la Ponticia Universidad Catlica del Per (PUCP), la formacin integral es parte sustantiva de nuestra oferta educativa, pero ha quedado restringida a los dos primeros aos de Estudios Generales. Creo que es importante que en los primeros aos de educacin uni versitaria se acente el peso curricular de la formacin integral, ya que es una etapa de la vida en la que se necesita anar la sensibilidad, la imaginacin y el intelecto de manera especial, para poder replantear y escoger con elementos sucientes de juicio una vocacin personal. Sin embargo, la formacin integral curricular no debera terminar cuando recin empieza. Debera continuarse a lo largo del pregrado. En la segunda etapa del pregrado, que es cuando el estudiante se encuentra realizando estudios especializados, es aconsejable que el mayor peso curricular est en la formacin especializada, pero hay que evitar la eliminacin de los otros aspectos de la formacin integral. En otras palabras, se deberan seguir ofreciendo espacios de formacin interdisciplinaria, formacin artstica de la sensibilidad y formacin en ciudadana, tanto curricular como extracurricularmente. 2.3 La desconexin de los cursos que se ofrecenUno de los problemas centrales de la educacin universitaria es lo que Gerald Graff denomina de manera bastante expresiva como el cursocentrismo. Con no poca frecuencia los profesores poco o nada sabemos de lo que nuestros alumnos estn aprendiendo en los otros cursos que llevan simultneamente al que estamos dictando o han lle vado con anterioridad. Esto conduce por un lado a no tomar en consi deracin los saberes previos en cada uno y tambin a tediosas repeti ciones que deslegitiman los procesos de aprendizaje. Los modelos posibles de superacin del aislacionismo (nos dice Susana Reisz, s.f.) son las comunidades de aprendizaje en las que varios profesores ensean juntos el mismo tema desde diversas disciplinas o desde di versas perspectivas disciplinarias ante grupos grandes o pequeos de estudiantes. Este modelo, que forma parte de las muchas experiencias pedaggicas desarrolladas en la enseanza media y superior de los Estados Unidos, es entre nosotros todava excepcional. Otro modelo de superacin del cursocentrismo, dice tambin Reisz, es el empare jamiento de ciertos cursos apropiados para la conexin mutua. Un ejemplo podra ser que los profesores de los cursos de comprensin lectora y redaccin trabajen, para empezar, en armona con los pro fesores de Lengua y Literatura; y los profesores de los cursos de in vestigacin acadmica trabajen coordinadamente con los profesores de aquellos cursos en los que se practica tambin la investigacin. En otras palabras, los cursos destinados a promover el desarrollo de com petencias genricas deben articularse con aquellos otros en los que dichas competencias se requieren para la capacitacin y elaboracin de conocimientos especcos.2.4 De la multi a la interdisciplinariedad Hay una diferencia entre estudiar temticas desde distintas disciplinas sin establecer nexos entre ellas y tratar un mismo tema desde diversas disciplinas estableciendo puentes, con la nalidad de obtener una visin ms amplia y compleja de la realidad. Esta es la diferencia entre la multi y la interdisciplinariedad. Actualmente, en los Estudios Generales ofrecemos una formacin bsicamente multidisplinaria y de especializacin inicial. El trnsito de una formacin multidisciplinaria a una formacin interdisciplinaria debe ser, en primer lugar, gradual y progresivo y, en segundo lugar, no debe ser presentado como una normativa general, sino que debe darse cuando la naturaleza del tema estudiado as lo demande. En otras palabras, hay temticas que son por su naturaleza interdisciplinarias y otras que no lo son. Ese trnsito puede iniciarse paulatinamente desde el segundo ao de Estudios Generales con algunos cursos co-dictados por especialistas de diferentes procedencias, pero con vocacin interdisciplinaria y debe consolidarse en los estudios de postgrado. El co-dictado interdisciplinario es provechoso en cursos tales como Introduccin a las Ciencias Experimentales, Ecologa, Problemas Geoambientales del Per contemporneo o Ciudadana y responsabilidad social, que son parte de la oferta curricular de Estudios Generales Letras de la PUCP. No olvidemos, en esta parte, que los Estudios Generales aspiran a proporcionarle a los estudiantes una visin holista, no fragmentada de la realidad, que les permita ubicar luego la especialidad que escojan en un contexto amplio. En este sentido, la formacin multi e interdisciplinaria se complementan, son parte medular de una estrategia acertada de Educacin General.2.5 La investigacin en los Estudios Generales Si bien es cierto que la investigacin acadmica madura es un asunto del postgrado, esta se debe preparar e iniciar desde los primeros aos de formacin universitaria. En primer lugar, porque se aprende a investigar investigando y, en segundo lugar, porque hay niveles y modalidades de investigacin diferenciados. Hay, as, una diferencia de nivel entre una monografa al trmino del segundo ao de Estudios Generales, una memoria de licenciatura y una tesis de doctorado. Y, hay una diferencia de modalidad entre, por ejemplo, una investigacin en literatura, antropologa economa o losofa. En lo que concierne a los alumnos, tenemos que partir de la consideracin de que aprender a investigar investigando es un proceso gradual y diversicado. De acuerdo a las materias de estudio, hay una diversidad de mtodos, estrategias y herramientas que se adquieren e internalizan en la experiencia de la investigacin. Por ello, los espacios de aprendizaje de la investigacin en los Estudios Generales deben ser diversicados y adaptados a los contenidos y problemas que estn estudiando en las materias que estn cursando. En lo que concierne a los profesores, es positivo recordar que la diferencia entre la enseanza escolar y la enseanza universitaria es que en la universidad el docente es al mismo tiempo un profesor y un investigador, que por ello mismo se encuentra actualizado en su materia y renueva sus cursos constantemente a partir de la investigacin que realiza. Como dice Freire (1999, p. 30), no hay La concepcin humanista de los Estudios Generales: tareas pendientes, Fidel Tubino Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.11-16

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15VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIAenseanza sin investigacin ni investigacin sin enseanza. Esos quehaceres se encuentran cada uno en el cuerpo del otro. Mientras enseo contino buscando, indagando. Enseo porque busco, porque indagu, porque indago y me indago. Hay un campo de investigacin en la actualidad que no se est desarro llando como debera en nuestras universidades. Me reero al estudio de los nuevos lenguajes que han aparecido con las nuevas tecnologas y la inuencia que tienen en las formas de pensar y de expresarse de las nuevas generaciones. Cmo aprenden nuestros alumnos? Cmo inuye el lenguaje del Messenger y del Facebook en la comprensin lec tora y la redaccin acadmica de nuestros estudiantes? Estas son dos de las muchas interrogantes que tenemos que esclarecer para saber de dnde partimos y aprovechar bien las virtudes de los nuevos lenguajes en los procesos de enseanza aprendizaje.2.6 La formacin ciudadana en los Estudios Generales La educacin ciudadana tiene que concebirse como un proceso al mismo tiempo curricular y extracurricular. La razn de fondo es que la actitud tica y el comportamiento ciudadano se forman en la teora y en la praxis. En Estudios Generales de Letras de la PUCP hemos ideado una estrategia que quisiera compartir. Los estudiantes tienen la oportunidad de llevar un curso-taller en ciudadana y responsabilidad social, al trmino del cual estn en condiciones de elaborar el esbozo de una intervencin acertada, con enfoque de ciudadana en un contexto especco. De manera coordinada, la Ocina de Promocin Social de la Facultad organiza un concurso de proyectos de intervencin social y los proyectos ganadores reciben la asesora de un profesor y los fondos necesarios para ejecutarlo. Posteriormente, los estudiantes involucrados en el proyecto, previa evaluacin del profesor, reciben un crdito solidario gratuito como reconocimiento a su aprendizaje. Por otro lado, en la Ocina de promocin social, los estudiantes se inscriben y hacen trabajos de voluntariado orientados por personal calicado. Al terminar su voluntariado, muchos de ellos necesitan de un espacio de reexin-accin que es el que les ofrece el curso-taller de ciudadana y responsabilidad social; as se establece un crculo virtuoso entre la oferta curricular y la oferta extra-curricular para formacin en ciudadana. 2.7 Etnocentrismo y apertura cultural de los planes de estudio Nuestros planes de estudio suelen tener un sesgo etnocntrico. No incorporan, como podran, los aportes procedentes de otros horizontes culturales, especialmente, el de nuestras culturas amerindias. Esta incorporacin debe tomar en cuenta: a. Que el dilogo de saberes en la malla curricular debera realizarse en aquellos casos en los que la naturaleza del tema as lo permita. En cursos como lgica, lingstica o tica, por ejemplo, es ms indicado que en cursos de matemticas o contabilidad. b. Que demanda un proceso de sistematizacin y elaboracin intercultural de los saberes no incorporados. Pero el dilogo intercultural es, adems de un dilogo de saberes, un dilogo de sensibilidades y, en la formacin integral, tambin asumimos la formacin de la sensibilidad de nuestros estudiantes a travs de las artes. Es una tarea pendiente formar en nuestros estudiantes una sensibilidad abierta a la diversidad mediante la incorporacin (cuando sea pertinente) de los aportes procedentes de la msica, la danza y la plstica de nuestras culturas originarias. No debemos olvidarnos que estamos formando a nuestros estu diantes para que se conviertan (desde la especialidad o profesin que escojan) en personas y agentes responsables del desarrollo inclusivo de nuestras sociedades. Por ello, es muy importante que desde los inicios de su formacin conozcan y reconozcan positiva II Simposio Internacional de Estudios Generales, Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Campus de Santiago, 27, 28, 29 de octubre de 2010 La concepcin humanista de los Estudios Generales: tareas pendientes, Fidel Tubino Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.11-16

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16VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIAmente la diversidad cultural, tanto en el plano del saber como en el plano del arte. No es tarea fcil, sobre todo porque la academia es un espacio de creacin intelectual muy importante, pero que lamentablemente suele estar demasiado centrado en sus propios rituales y sus propias reglas. La relacin entre los espacios acadmicos y los espacios no acadmicos suele ser conictiva. Desde la academia, los saberes no acadmicos son vistos a priori como epistemolgicamente de inferior jerarqua; y, desde la no academia, los espacios acadmicos son percibidos como vanidosamente alejados de la coyuntura diaria. Establecer puentes entre los saberes acadmicamente estructurados y los que no lo estn es otra tarea pendiente. Para ello, debemos empezar por sensibilizar a la comunidad universitaria en torno a este conicto como primer momento de un proceso de autorreexin institucional que nos libere de aquellos estereotipos que nos impiden acercarnos al mundo no acadmico de una manera diferente. Solo as estaremos en condiciones de poder formar entre nuestros profesores y estudiantes una disposiciones actitudinales de reconocimiento positivo de la diversidad.2.8 Acciones afirmativas interculturales En el mundo actual hay un amplio debate (sobre todo en el Hemis ferio Norte) sobre las virtudes y los vicios de las acciones armativas y sobre la conveniencia de mejorarlas o suspenderlas. Creo que las ac ciones armativas en la Educacin Superior, por un lado, hacen posible a corto plazo la inclusin de sectores de la ciudadana injustamente marginados por razones econmicas y culturales. Pero, por otro lado, generan sociedades paralelas o islas tnicas en las instituciones que las promueven y por s solas no generan ciudadana en los benecia rios. Por ello, en Amrica Latina han surgido las acciones armativas interculturales. Estas (a diferencia de las primeras) no se limitan a ampliar el acceso, sino que destinan recursos humanos y econmicos para trabajar en la institucin receptora los problemas de discrimina cin que aparecen como problemas de doble va. Ello signica que se debe trabajar tanto con los estudiantes discriminados como con los estudiantes que discriminan. Solo de esa manera se pueden generar espacios de reconocimiento positivo de la diversidad en los claustros universitarios. La idea de base de estas acciones armativas es que sirvan como caja de resonancia y, al mismo tiempo, como un espacio que interpela a la universidad con la nalidad de iniciar un proceso de interculturalizacin de la vida universitaria que incluya el dilogo de saberes y el reconocimiento positivo de la diversidad. He tratado de identicar algunos de los desafos y de las tareas pendientes que nos plantea el aggiornamento de la interpretacin humanista de la formacin integral en los Estudios Generales. No creo haber agotado los nuevos retos en esta exposicin. Creo que es tarea de todos los que estamos comprometidos con la presencia de la Educacin General en la formacin universitaria, el seguir reexionando a partir de nuestras experiencias propias. La existencia de la red de Facultades y Unidades de Estudios Generales es en este sentido un espacio privilegiado que nos permite compartir y repensar desde otros ngulos nuestras experiencias, logros, dicultades y proyecciones a futuro. En lo personal, es un espacio que valoro mucho y me devuelve el entusiasmo y la esperanza en la tarea que tenemos por delante.Referencias bibliogrficasArendt, H. (1974). La condicin humana. Barcelona: Seix Barral Guerra, E. (s. f.). La importancia de la multi e interdisciplinariedad en los Estudios Generales. Ponencia no publicada. Ponticia Universidad Catlica del Per. Freire, P. (1999). Pedagoga de la autonoma. Mxico-Madrid: Siglo XXI Jaeger, W. (1968). Paideia. Mxico: Fondo de Cultura Econmica. Lerner, Salomn (s. f.). Los Estudios Generales y el sentido de la vida universitaria. Ponencia no publicada. Lima: Ponticia Universidad Catlica del Per. Reisz S. (s. f.). De la paideia clsica al pensamiento complejo: Formacin general e interdisciplinariedad. Ponencia no publicada. Lima: Ponticia Universidad Catlica del Per. La concepcin humanista de los Estudios Generales: tareas pendientes, Fidel Tubino Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.11-16

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17VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIAVENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIA Apuntes para un perfil del profesor o la profesora de Educacin GeneralWaldemiro Vlez* y Pedro Subirats** Resumen: En este artculo se proponen trece caractersticas pedaggicas que deben tomarse en cuenta a la hora de establecer un perl del profesor de Educacin General en la Educacin Superior. Es importante destacar que los rasgos presentados deben considerarse de manera integrada, pues son elementos que conforman un todo complejo. El desarrollo de perles docentes, aunque siempre inacabados, es de vital importancia para alcanzar los objetivos que se propone toda universidad. Abstract: This article discusses thirteen aspects to be taken into account when establishing a prole of the General Education instructor in Higher Education. It is important to note that the elements presented here should be considered as a whole, since they constitute the building blocks of an integral compound. The relevance of determining the educators prole, despite being always far from thorough, resides in the fact that it is a major reference that signicantly helps every university to pursue its academic goals. Palabras clave Perl docente, educacin general, complejidad, currculo, universidad. Key Words Teacher prole, General Education, complexity, curriculum, Higher Education Los comits encargados de redactar perles de profesores enfrentan, al menos, dos grandes di cultades: conceptuarlo y derivar implicaciones. El ejercicio de sntesis para conceptuar competen cias de ensear, investigar, aprender, liderar, no es tarea liviana. Pero una vez redactados los perles enfrentamos el reto de sus implicaciones. Es decir, no dejarlo como agenda inconclusa al colocar un parntesis y guardar ese texto en ocinas. El pa rntesis no es intencional, sino un descuido in consciente por el efecto de no saber qu hacer con el perl. Ese qu hacer es el currculo y la orga nizacin administrativa que lo apoya. Como no es fcil visualizar tales relaciones complejas, abiertas y dinmicas, lo ms expedito es colocar el parn tesis y dejar el asunto con luego lo veremos. Pues ese luego es ahora sin tiempo que perder. Un perfil integradoEn este artculo compartimos unos apuntes para su gerir un perl integrado a los mbitos curriculares y organizacionales que son inherentes a nuestro que hacer. Queremos ubicar el perl del docente como el ncleo cromosomtico de la Educacin General. En vez de presentar caractersticas fragmentadas o aisladas, iremos tejiendo unos elementos que com ponen un todo orgnico e indisoluble. Como es de esperar, en este proceso se presentarn traslapos entre unos elementos y otros, entre un tejido y otro. Entendemos que en el perl del docente se integran y cristalizan tres mbitos medulares del proceso educativo: el currculo o plan de estudios, la estruc tura organizacional de la institucin (acadmica y administrativa) y los actores que hacen posible dicho proceso. Estas vienen a ser las clulas madre de la Educacin General. El docente expresa en la prctica: su visin de la educacin, del ser humano y del mundo, su entendimiento de cmo deben or ganizarse los saberes y las relaciones que hay entre ellos (currculo) y sus propuestas de cmo los as pectos administrativo-acadmicos deben facilitar y potenciar los procesos de aprendizaje. Es por ello que el desarrollo de ese perl, siempre inacabado totalmente, es vital para alcanzar los objetivos que se propone la universidad. Puesto que la Educacin General es el ncleo cromosomtico de toda la edu -* Doctor en Economa por la Universidad Autnoma de Barcelona. Catedrtico en el Departamento de Ciencias Sociales de la Facultad de Estudios Generales en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras. Para contactar al autor: waldemirov@hotmail.com**Magster en Psicologa y Filosofa. Profesor de Filosofa en el departamento de Fundamentos de la Educacin de la Facultad de Educacin de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Ro Piedras. Para contactar al autor: pedro.subirats@gmail.com Encuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitario http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/Comuni cacinPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.17-20

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18VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIAcacin universitaria, la determinacin del perl del docente cobra una importancia decisiva. La analoga biolgica ayuda a suspender el parntesis organizacional que fragmenta la educacin en partes desconectadas. El currculo por ac, el perl all, la organizacin por otro lado, sin vnculos. No hay ley natural que imponga a los perles docentes el estar desconectados del currculo y la organizacin. Por qu no integrarlos? Algunos elementos para un perfil1En los apuntes que siguen, iremos presentando algunos elementos que se deben tomar en cuenta para determinar el perl ideal del docente de Educacin General. Como es de esperar, no pretendemos presentar una lista exhaustiva ni mucho menos fragmentada, sino unos hilos del tejido que debemos construir colectivamente. Es decir, comenzamos un vestido que siempre estar sin terminar y en espera de otras aportaciones para reformarlo y transformarlo. Proponemos trece hilos que entretejen la silueta o el contorno docente con responsabilidades de gestar la Educacin General. Entonces, los docentes de Estudios Generales: 1) Valoran las diferencias y procuran comprender y penetrar en la razn del otro, ubicndose en esa posicin con empata Los docentes de Estudios Generales tienen elementos en comn pero tambin diferencias: son heterogneos. An con sus diferen cias, pueden trabajar en conjunto y reconocer la vala y profundo compromiso que mueve a cada cual al ubicarse o posicionarse en las posturas especcas. Ese respeto, comprensin y hasta cario por las diferencias son, sin duda, uno de los elementos ms importantes que deben caracterizar a los docentes de Estudios Generales. Esas diferencias no nos separan y, si lo hacen, es por poco tiempo. En su lugar, nos motivan a estudiar ms y a adentrarnos en la razn o l gica del otro, partiendo siempre de que en ella hay algo valioso. 2) Siempre aspiran a mejorar y a producir ms conocimiento de forma insaciable Insaciable es una palabra sensorial que dene, precisamente, en la permanente insatisfaccin entre lo que se es y lo que se hace, lo que se puede llegar a ser y lograr. Esa inquietud intelectual, que no se satisface, se tiene en la bsqueda de informacin, en el desa rrollo de destrezas, en investigar y producir conocimientos, en el inters por la innovacin, por la creacin y la bsqueda de alterna tivas a los crecientes problemas que afectan el trabajo acadmico y que aquejan al pas y al mundo. El docente de Estudios Gene rales no se jubila cuando llega a catedrtico, porque su pasin por el saber y su compromiso con nuestras juventudes lo mantiene permanentemente motivado y activo. 3) Es sumamente perseverante, no se desanima, busca la raz de los problemas y lucha continuamente contra el pesimismo, el in movilismo y la mediocridad El docente de Estudios Generales no se rinde o frustra ante las continuas adversidades que rodean su trabajo. A veces, da la im presin de que fueran parte de un diseo conspirador para im pedir que se aporte lo ms posible al desarrollo del conocimiento y de las capacidades humanas. En vez de desaliento y desnimo, el docente de Estudios Gene rales encuentra motivacin en la adversidad y se esfuerza por lu char contra la mediocridad y la estructuras de poder que la cobijan y fomentan. De no ser as, es preferible no mantener la esperanza en la adversidad y la lucha en los contratiempos, pues sera com plicidad de su parte e implicara adhesin al clima de mediocridad e inmovilismo imperantes. 4) Es un intelectual pblico comprometido con la justicia y la equidad social El docente de Estudios Generales es un promotor activo de cam bios y transformaciones en todos los mbitos de la vida universi taria, del pas y del mundo en general. Por eso su sensibilidad y compromiso con los sectores que ms padecen los embates de la injusticia y de la desigual distribucin de las riquezas. Se con sidera un intelectual pblico comprometido con la equidad y con elevar el nivel socio econmico y cultural de todos los habitantes de nuestro pas y del mundo. Aunque sus actuaciones para fa vorecer y promover una mejor sociedad no parezcan tan visibles como uno quisiera, sabemos que no permanece indiferente frente a los problemas que aquejan a la Humanidad, ya sean stos de carcter ambiental, poltico, econmico o cultural. Sabemos que desde su particular trinchera est preocupado por aportar su gra nito de arena para construir un mundo mejor. 5) Su compromiso democrtico le conduce a ser un promotor ac tivo de la participacin real y profunda, particularmente de los estudiantes, en todos los aspectos del proceso educativo l posee, sobre todo, una actitud y una prctica democrtica y demo cratizadora. Por eso, propicia el dilogo y, por qu no!, tambin la par ticipacin de los estudiantes en el diseo y evaluacin de los cursos. Como se podr apreciar aqu, con su ejemplo, el docente de Estudios Generales habla poco y escucha mucho. Tiene un profundo respeto por las aportaciones que puede hacer y que, con frecuencia, hacen los estudiantes y otros integrantes de la comunidad universitaria. Re conoce que otros podran estar equivocados, a nuestro juicio, pero tienen el derecho de llegar a verdades ms completas y complejas (nunca totalmente, claro est) por sus propios pies y a su propio ritmo. Es decir, por medio de sus propios errores. En ese sentido, el docente de Estudios Generales es tolerante y paciente, sin caer en la tentacin de lanzar injurias o de construir eptetos que, en lugar de promover el entendimiento colectivo, inviten a mayores niveles de incomprensin y hasta de hostilidad. La universidad, lo sabemos demasiado bien, padece mucho de eso. Por esto, el docente de Estu dios Generales ha de estar por encima de la pugna trivial, del ataque malicioso y las petulancias ridculas de siempre querer tener la razn. 1 No estamos proponiendo un orden de importancia, pero, por algn lado hay que empezar.Apuntes para un perl del profesor o la profesora de Educacin General, Waldemiro Vlez y Pedro Subirats Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.17-20

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19VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIA Apuntes para un perl del profesor o la profesora de Educacin General, Waldemiro Vlez y Pedro Subirats Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.17-206) Posee una slida preparacin en su especialidad y es un investigador comprometido con la produccin y divulgacin del conocimiento Al haber profundizado en un rea del saber con las herramientas provistas por su especialidad, por medio de investigaciones rigu rosas, ha podido comprender la multiplicidad de nexos y entrecru zamientos que se establecen con otras reas del saber y otras dis ciplinas acadmicas. Es decir, su solidez en la especialidad proviene precisamente del reconocimiento de los lmites de su disciplina y de ampliar las miras hacia el desarrollo de una inteligencia general. Como muy acertadamente expusiera Schelling (1802): Es, pues, necesario que se impartan clases, generales, pblica mente, en las universidades, sobre el n, el mtodo, la unidad y las materias especiales del estudio acadmico. A la formacin espe cca en una sola rama tiene que preceder, por lo tanto, el conoci miento del todo armnico de las ciencias; aquel que se consagre a una ciencia determinada, tiene que conocer el lugar que esta ocupa dentro de ese todo (pp. 65-67, nfasis del autor). Solo lo general por antonomasia es la fuente de las ideas y las ideas son lo vivo de la ciencia. Aquel que conoce su disciplina particular ni camente como particular y no es capaz de reconocer lo general en ella, ni de integrarla en la expresin de una formacin universalcientca, es indigno de ser profesor o guardin de las ciencias. (pp. 81-82, nfasis del autor). Ms recientemente, Edgar Morin (2002), al reexionar sobre la educacin del futuro, se expresa de manera muy similar: Cuanto ms poderosa sea la inteligencia general, ms grande ser su facultad para tratar problemas especiales. La compren sin de elementos particulares necesita, as, la activacin de la inteligencia general que opera y organiza la movilizacin de los conocimientos de conjunto en cada caso particular (p.39, nfasis del autor). 7) Ubica a las disciplinas en su justa perspectiva, con sus aciertos y limitaciones. Al hacerlo, reconoce la necesidad de la transdis ciplinariedad y del pensamiento complejo para la Educacin Ge neral contempornea. El docente de Estudios Generales tiene a la vez mucho y poco respeto por las disciplinas acadmicas. A veces, las dos cosas al mismo tiempo. Esto, porque vive y propicia el pensamiento com plejo, inuenciado por Niels Bohr, Werner Heisenberg y la Fsica Cuntica y estimulado actualmente por los trabajos de Basarab Nicolescu y Edgar Morin. Por eso, en vez de pensar en trminos binarios de esto o aquello, reconoce que el pensamiento est lleno de lo que Morin denomina bucles epistemolgicos. Por eso, acoge la transdisciplinariedad no slo como ejercicio del pensar, sino tambin como parte medular de su prctica docente y de su vida intelectual y personal. En este sentido, ubica las disciplinas en su contexto histrico y poltico en el desarrollo de la Humanidad. Las disciplinas tienen aspectos positivos, al permitirnos profun dizar en algunos de los problemas fundamentales de nuestra exis tencia. Tambin negativos, al parcelar y dividir al ser humano y distanciarlo enormemente de su entorno natural. 8) Se destaca por sus destrezas y competencias pedaggicas, siendo auto-crtico de sus prcticas El docente de Estudios Generales ha sabido cultivar el arte de la pregunta apropiada para cada situacin. Es capaz de reconocer el contexto y las particularidades de los diversos estudiantes y ha podido elaborar diferentes estratgicas pedaggicas para poten ciar el aprendizaje, de cada uno por separado y de los grupos en su conjunto. De esta manera, propicia las sinergias que se producen por medio de la colaboracin. En ese sentido, tiene plena cons ciencia de que el aprendizaje es un proceso social-colaborativo, que va y viene hacia y desde los propios estudiantes. Adems, re exiona constantemente sobre lo adecuado y lo efectivo de sus prcticas, en los cambiantes contextos en los que se lleva a cabo. En sntesis, es profundamente auto-reexivo. 9) Parte del anlisis minucioso de la situacin imperante, sin con formarse con ella. Es decir, tiene los pies sobre una tierra move diza y que ha venido y seguir cambiado Ese docente conoce e integra los contextos y realidades actuales del pueblo, la regin, el pas y del mundo, aceptando los retos de la contemporaneidad. Aunque entiende la importancia de la per tinencia del saber que se produce en la universidad, se atreve a pensar que otro mundo es posible y reta la supuesta necesidad de acoplarnos o adaptarnos a las tendencias contemporneas, sin miedo a presentarse como impertinente o subversivo para estas. Es decir, reconoce y diagnostica el entorno en el que nos desenvolvemos, sin conformarse con l. Ms bien, postula que la universidad y la Educacin General son modos epistmicos e instrumentos educativos para reconocer la realidad del mundo contemporneo y, sobre todo, para transformarla radicalmente. 10) Tiene un gran compromiso con la Educacin General y el papel que esta desempea en los estudios universitarios en el siglo XXI y con la formacin integral del estudiante Ha desarrollado una visin de lo que es la Educacin General, aunque esta sea inestable, en transicin, con cierta incertidumbre. Adems, tiene inters por elaborar, renar y redenir esa visin. No est en una unidad de Estudios Generales porque todava no ha logrado entrar al Departamento de Qumica, Biologa, Economa o Estudios Hispnicos, sino porque tiene un genuino inters por el concepto y la prctica pedaggica que denominamos Educacin General. 11) Siente gran responsabilidad y pertenencia con el trabajo que realiza Posee un profundo sentido de responsabilidad con su trabajo, con la juventud, con la Universidad, con el pas y con el mundo. En ese sentido, no hay que rogarle para que pertenezca a un comit o re cordarle que eso es valioso a la hora de las plazas, las permanen cias y los ascensos. No hay que irlo a buscar a la ocina o al pasillo para que rme y se complete el qurum, aunque despus sigas tu camino, como a veces le decimos a la hora de las reuniones de Fa cultad o Departamento. No se va de una reunin despus de una hora porque piensa que ah adentro se est perdiendo el tiempo, y despus de tanto hablar no pasa nada. Al contrario, se queda para incidir en la transformacin de nuestras prcticas reexivas y

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20VENTANAS ABIERTAS A LA PEDAGOGA UNIVERSITARIA Apuntes para un perl del profesor o la profesora de Educacin General, Waldemiro Vlez y Pedro Subirats Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.17-20deliberativas. Sobre todo por medio de propuestas concretas y ac ciones para llevarlas a feliz trmino, siempre procurando mejorar la teora y la prctica de la Educacin General. 12) Valora la importancia de los espacios deliberativos institucio nales, no solo por lo que han costado, o por lo que son actual mente, sino por lo que deberan llegar a ser El docente de Estudios Generales es aquel que respeta profundamente los espacios deliberativos colectivos y si los encuentra inade cuados no se va, se queda con el propsito de mejorarlos, porque sabe lo importantes que son para nuestra convivencia acadmica. Esto no quiere decir que no reconozca las limitaciones de estos es pacios y lo frustrantes que son. Lo que se quiere decir es que no se conforma con que sean as y est comprometido en mejorarlos y trascenderlos creando las estructuras que sean necesarias. 13) Participa activamente de las redes de colaboracin para am pliar el mbito de sus anlisis, investigaciones, competencias y cualidades Es consciente de los importantes benecios de la cooperacin a todos los niveles (local, nacional, regional e internacional), tanto para com partir experiencias, recursos (humanos, fsicos, culturales, etc.) e in vestigaciones, como para practicar y ampliar la solidaridad como valor fundamental en la convivencia social. El docente de Estudios Gene rales valora mucho la incorporacin de otras experiencias, personas y efectividades en su quehacer universitario, porque sabe que esto per mite ampliar nuestras miradas y anar nuestra audicin al acercarnos a otros y hacindonos, al menos parcialmente, parte de ellos. Entiende que su participacin en las redes incide favorablemente en la capacitacin y formacin permanente de los docentes, as como en la mejora continua de todos los componentes del pro ceso educativo (currculo, administracin, docentes).ConclusionesComo adelantramos desde el comienzo, es preciso evaluar los elementos del perl que proponemos como un conjunto integrado, tejido y entrete jido (de donde viene el trmino complexus ), pero siempre inacabado. Los hilos de este perl no se deshilachan. Estn entrelazados al que hacer curricular y organizacional. Elaborar perles docentes en la Edu cacin Superior surge en la dcada del 1970 al incorporar los procesos de planicacin estratgica y de revisin curricular, para nes de de sarrollo institucional o para cumplir requisitos de autorizacin estatal o acreditacin privada. Pero raras veces la seleccin y contratacin de profesores responda a los perles y los programas de formacin eran de escaso valor formativo. Entonces, el ejercicio de pensar la identidad de profesores universitarios resulta un ejercicio de burocracia forma lista sin anclaje real en el quehacer curricular y organizacional. Al dar un nuevo giro al perl, se contrarresta esa tendencia pro forma sin arraigo en la realidad curricular y organizacional. Enten demos que el perl sugerido se conecta directamente al modo de desarrollar un currculo de Educacin General: fomenta un clima de creatividad e innovacin, legitima y ampla la participacin docente en las decisiones acadmicas, potencia el valor de las disciplinas en su aportacin a un enfoque transdisciplinario, facilita organizar la Educacin general (gerencia, administracin, liderato) al asumir una identidad de profesores vinculada a la Educacin General. Despus de leer el presente artculo, cualquiera podra pensar que es muy difcil encontrar a algn docente que cuente con todas esas cualidades que hemos presentado. Es decir, y ahora cmo ha cemos para conseguir personas que cumplan con todos estos crite rios o cmo propiciamos que los docentes que tenemos alcancen o se acerquen a ese perl? Confesamos que no tenemos una respuesta denitiva ante este importante dilema pero si podemos plantear que estos elementos ideales representan, a nuestro juicio, la direccin en la que debemos procurar movernos. Es decir, siendo conscientes de que hay un trecho muy largo por recorrer, damos un paso adelante presentando algunas coordenadas y algunos hilos que se deben tejer para mo vernos en la direccin correcta, en el proceso permanente de capa citar a aquellos que ms pueden aportar, a nuestro juicio, a la for macin integral del estudiante y a la produccin de conocimientos y al establecimiento de prcticas que mejoren nuestra convivencia y calidad de vida: los docentes de Educacin General.Referencias bibliogrficasMorin, E. (2002). Los siete saberes necesarios para la educacin del futuro Buenos Aires: Nueva Visin. Schelling, F. (1804/1984). Lecciones sobre el mtodo de los estudios acadmicos Madrid: Editorial Nacional.Bibliografa recomendada Martnez Snchez, F. (1999). El perl del profesor universitario en los albores del siglo XXI. 1er Encuentro de perfeccionamiento del profesorado universitario. Caracas, Venezuela. Extrado el 1ro. de octubre de 2010, de http://edutec.rediris.es/documentos/1999/perl.htm Neira Fernndez, E. (2008). Perl del buen docente universitario. Venezuela: Saber ULA. Extrado el 1 de octubre de 2010, de http://www.saber.ula.ve/handle/123456789/15652 Segura Bazn, M. (2004). Hacia un perl del docente universitario. Revista Ciencias de la Educacin 23 (4), 9-28. Vlez Cardona, W. (2009). Educacin general: Deniciones, paradigmas y desarrollo. Forum, Revista de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo, Vol. XVII, 23-36. Vlez Cardona, W. (2001). Reexiones en torno a las bases loscas de la educacin general. Revista de Estudios Generales 15 (15), 20-27.

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21ECOS DESDE LAS FACULTADESECOS DESDE LAS FACULTADES La evolucin del Ciclo Bsico en la Pontificia Universidad Catlica Madre y Maestra1Marino Grulln* Resumen: Se hace un recuento histrico de la evolucin en el diseo curricular de las asignaturas que conforman el Ciclo Bsico en la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, en el marco de la reexin sobre los Estudios Generales que se llev a cabo en esta Institucin con motivo del seminario La educacin general universitaria para el futuro del Caribe, en el 2008. Abstract: This text offers a historical summary regarding the evolution of the curricular design of the academic courses that comprise the Basic Education Term at the Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra. This summary was presented as part of the reection on General Studies in the context of the seminar The future of College General Education in the Caribbean, which took place in this institution in 2008. Palabras clave Ciclo Bsico, Estudios Generales, Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra Key Words Basic Education, General Studies, Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra IntroduccinLuego de haber revisado parte de la documen tacin que hemos recibido como material de so porte para este seminario, no parece prudente intentar iniciar estas palabras partiendo de una denicin de Estudios Generales, por tratarse, quizs, de un tema en el que la experiencia parti cular de quien o quienes lo aborden, inuye en la idea general que se pueda tener sobre esta fase de estudios. De ah nuestra pretensin de que el espacio de reexin que hoy dejamos abierto, la vivencia de los actores y de la propia Institucin en la conduccin de este proceso de desarrollo de esta parte tan fundamental en la formacin de nuestros estudiantes, nos conduzcan a esta blecer nuestra propia denicin o redenicin de lo que el Ciclo Bsico de Estudios Generales debe signicar, como respuesta a la realidad del mundo de hoy. No ocurre lo mismo en lo que se reere al n o propsito que se espera lograr al nal de esta parte de los estudios universitarios, pues en la mayora de documentos consultados se resalta siempre un factor comn, el cual est ntima mente ligado a la misin de cada institucin, en nexo con el perl del egresado que se desea formar. En nuestro caso, articulando ese ele mento comn con nuestros nes, se trata de un ciclo formativo tanto desde el punto de vista del desarrollo de la persona humana como desde el desarrollo del saber. En otras palabras, se trata de una etapa integradora. Este criterio comn se asocia muy bien con los argumentos que, aunque no siempre documen tados, se han expuestos a travs de los aos en nuestra Institucin, para el mantenimiento de un 1 Este artculo son las palabras de apertura pronunciadas por el Ing. Marino Grulln, en el seminario La educacin general universitaria para el futuro del Caribe, que se celebr el Jueves 5 de junio de 2008 en la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Campus de Santiago. *Ingeniero Civil por la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra. Magster en Ingeniera Civil por Rice University, en Houston. Actualmente, Profesor Asociado de la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Campus de Santiago. Vi cerrector Acadmico en esta Institucin desde el 2006 hasta el 2010. Para contactar al autor: mgrulln@pucmmsti.edu.do Encuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitario http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/Comuni cacinPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.21-24

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22ECOS DESDE LAS FACULTADESCiclo Bsico de Estudios Generales, con un ncleo especial de asig naturas que garantice al estudiante una formacin mnima que los inicie en el camino, de acuerdo con la losofa y misin de nuestra Universidad, de la bsqueda de la verdad y el perfeccionamiento integral de la persona humana. Aunque, y esperamos esto forme parte de la reexin, es bueno sealar que, segn el informe Pro yecto de revisin del Ciclo Bsico de Estudios Generales, presen tado en febrero de 2004, por Sarah Gonzlez, Rosario Olivo y Sara Glamo, en nuestro Ciclo Bsico, concebido principalmente como formativo, por razones varias, se ha ido priorizando el aspecto re medial.Resumen de la evolucin del Ciclo Bsico en la PUCMMUnos apuntes del ao 1972 del Lic. Radhams Meja; una Resolucin (1974) y comunicacin (1977) de la Vicerrectora Acadmica y un informe elaborado en el 2004, son las limitadas fuentes que nos han servido de base para tratar de presentar en este encuentro un resumen breve de las modicaciones que se han introducido al Ciclo Bsico de estudios, desde los inicios de la Universidad (fundada el 9 de septiembre de 1962), hasta este momento. Segn el informe de 2004, citado con anterioridad, en la dcada de los sesenta el primer ao se consideraba un nivel especial, en el que el estudiante no necesariamente perteneca a una carrera en parti cular. La oferta era general, sin bloques jos por carrera y su manejo corresponda, como funcin paralela, a un decano de facultad. En esos aos los departamentos que hoy llamamos de servicio, no es taban adscritos a ninguna facultad. El profesor Minio, en una entrevista que le realizaran en el ao 2003, como parte de los trabajos presentados dentro del Proyecto de Revisin del Ciclo Bsico de Estudios Generales (informe de febrero de 2004), indic que en los inicios de la Universidad, este primer ao era un momento de ambientacin, adaptacin y cultura general. Ratic que este ciclo no formaba parte de la carrera. Era ms bien un derivado del bachelor norteamericano, a imitacin de la corriente de moda de la poca. Este ncleo formativo, con vi gencia hasta el ao 1972, contemplaba las siguientes asignaturas, distribuidas en dos perodos: La asignatura Orientacin no era obligatoria. No exista ninguna asignatura co-currricular. Al inicio de la dcada de los setenta (1972), sigue diciendo el in forme, se modica la organizacin de la Universidad, crendose una estructura conformada por cuatro facultades con departa mentos anes. Los departamentos de servicio pasaron a formar parte de la Facultad de Ciencias y Humanidades. Este cambio en la estructura acadmica organizativa repercute en la concepcin del primer ao y comienza a pensarse en redenirlo dentro del pensum de cada carrera. Primera modicacin del Ciclo Bsico: La primera modicacin del Ciclo Bsico ocurre a partir de 1972 y tiene vigencia hasta 1974. Fruto de la reestructuracin de las facul tades, algunas asignaturas cambian de clave (la Historia: CS por HG). Se introducen otras asignaturas: CS-261 (Sociologa), dos cursos de Orientacin (acadmica: ORI-101 y profesional: ORI-102), un curso Filosofa: FIL-121 y una electiva co-curricular (deporte o arte). Hasta este momento, el Ciclo Bsico no forma parte del pensum de la ca rrera y el ncleo queda ahora conformado de la manera siguiente: Segunda modicacin: El 29 de mayo de 1974 el tema del Ciclo Bsico es presentado ante Consejo Acadmico. Asesorada por ese Consejo, la Lic. Sonia Guzmn de Hernndez, entonces Vicerrectora Acadmica, emite una resolucin (RVA-011-74) en la que ratica la obligatoriedad del Ciclo Bsico de Estudios Generales para todas las carreras que tiendan a obtener el ttulo de licenciatura. En esta segunda modica cin el Ciclo Bsico presenta la siguiente distribucin de asignaturas: Aspectos contemplados en la citada Resolucin: semestre en los programas de carreras que la tuvieran como asig natura obligatoria y como electiva, para las dems carreras. naturas de Ciencias: BIO, QMA o FIS. En el primer semestre slo se impartira BIO y en el segundo, la QMA y la FIS. La evolucin del Ciclo Bsico en la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Marino Grulln Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.21-24 Tabla 1 Tabla 2 Tabla 3

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23ECOS DESDE LAS FACULTADES La evolucin del Ciclo Bsico en la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Marino Grulln Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.21-24 los estudiantes estaban llamados a completar el Ciclo en los dos semestres iniciales. Si por cualquier causa incurran en arrastres de asignaturas, tendran, como tope para completarlas, hasta al canzar la mitad de los crditos que integraban cada carrera. A partir de 1974 el Ciclo Bsico forma parte del pensum de la carrera. El 8 de junio de 1977, el Vicerrector Acadmico, Lic. Radhams Meja, preocupado por los inconvenientes de orden acadmico-administra tivo que surgan como consecuencia de las modicaciones que se hacan al Ciclo Bsico, enva una comunicacin al Lic, Ricardo Lora, entonces Director del Registro, en la que le autoriza a estudiar el re cord acadmico de cada estudiante, candidato a graduacin para ese mismo mes, en base a los siguientes dos criterios: 1. A los estudiantes que ingresaron con anterioridad a agosto de 1972, se les aceptar como vlida cualquiera de las modalidades del Ciclo Bsico de Estudios Generales existentes desde el inicio de la Universidad, hasta ese momento. 2. A los estudiantes que ingresaron a partir de agosto de 1972, se les aceptar como vlida cualquiera de las modalidades del Ciclo B sico de Estudios Generales existentes de agosto de ese ao, hasta la fecha (1977). Para este caso aplicaran los bloques de la primera y segunda modicaciones. Segn expresa la comunicacin, la autorizacin emitida por la Vice rrectora Acadmica se presentara posteriormente ante el Consejo Acadmico para determinar si dictar o no una resolucin con carcter ms general. Hasta el momento, no hemos encontrado evidencia de que esa autorizacin se presentara ante el Consejo Acadmico. Tercera modicacin: La tercera modicacin se introduce a partir de enero de 1978. Diere de la segunda en la eliminacin de ORI-102, vigente hasta este momento. En los primeros aos de la dcada de los ochenta y fruto de los in convenientes creados por la falta de coordinacin de las asignaturas del ncleo del Ciclo Bsico (lo que daba lugar, fundamentalmente, a empalmes de exmenes), se crea una Coordinacin del Ciclo B sico, como dependencia interna de la Facultad de Ciencias y Huma nidades. Esta coordinacin interna elimina la Direccin del primer ao. Unos aos ms adelante, ante la necesidad de prestar mayor atencin a los estudiantes, la Vicerrectora Acadmica asigna estas nuevas responsabilidades a la coordinacin del Ciclo Bsico, en trando ahora a una nueva etapa, dando lugar, en 1987, al inicio a la Coordinacin del Ciclo Bsico, aunque no como Departamento, pero s como auxiliar de la Facultad de Ciencias y Humanidades. En lo que se reere al Recinto Santo Toms de Aquino, para 1981 la Universidad se traslada a Santo Domingo y se crea el Recinto Santo Toms de Aquino, en el lugar que ocupaba el Seminario Mayor. En ese ao, el Ciclo Bsico inicia con la misma estructura que en ese momento exista en Santiago. Su administracin estaba bajo una dependencia que aglutinaba Admisiones, Registro, Ciclo Bsico y Orientacin. Hay que considerar que para esa fecha el Recinto con taba slo con 4 carreras: Administracin Hotelera, Filosofa (para los seminaristas del Seminario Mayor), Administracin de Empresas e Ingeniera de Sistemas. En 1985, Orientacin y Ciclo Bsico pasan a administrarse bajo un solo Departamento. En ese ao se cre el Departamento de Ma Seminario La Educacin General Universitaria para el Futuro del Caribe, Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, 5 de junio de 2008 Tabla 4

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24ECOS DESDE LAS FACULTADEStemticas y Fsica (esta ltima coordinada dentro de ese Departa mento) y Ciclo Bsico se separa de Orientacin, cada uno como De partamento independiente. Tambin en ese mismo ao se crearon las Coordinaciones de las asignaturas Espaol y Biologa. Aos ms tarde, la Coordinacin de Biologa pas a ser Coordinacin de Ciencias y para el ao 2003 se ubica la Qumica dentro de esa Coordinacin. En el 2001 se crea el Departamento de Lenguas y Lite ratura, el cual incluye la Coordinacin de las asignaturas Espaol y de Lenguas Extranjeras (ingls, francs, italiano y alemn). Actualmente, fruto del nuevo proceso de reestructuracin de ambos campus, iniciado en agosto de 2006, se propone una recomposicin de la Facultad de Ciencias y Humanidades, sobre todo en el Recinto, la que probablemente dar lugar, en su momento, a reubicar algunas asignaturas del Ciclo Bsico. No queremos concluir sin hacer mencin del documento (1972) Ciclo Bsico de Estudios Generales. Apuntes para una reexin, del entonces profesor Radhams Meja, hoy Vicerrector a cargo del Centro de Investigacin de Educacin y Desarrollo (CIEDHUMANO) en el Recinto. Creemos que debemos prestar atencin a este docu mento, ya que enfoca aspectos que consideramos de inters para la reexin que iniciamos en el da de hoy. De acuerdo con el licenciado Meja, el funcionamiento del Ciclo B sico se orienta hacia el logro de los siguientes objetivos: 1. Concentracin de un bloque de asignaturas metdicamente orga nizadas que pretenden conducir al estudiante hacia la interdisci plinariedad del conocimiento, con nfasis en una formacin hu manstica (en valores morales, principios ticos y respeto por el ambiente); y desarrollo de la capacidad pensante. 2. Rearmacin de las reas del conocimiento de su preferencia, para el aanzamiento de su vocacin profesional. 3. Desarrollo de un amplio espectro de capacidades: de anlisis, de comunicacin, de criticidad, de razonamiento, etc., como herra mientas de base de los futuros cursos profesionales de su carrera. 4. Complemento de su deciencia en la Educacin Media. 5. Orientacin y oportunidad para adaptarse y comprender el con texto socio-cultural del medio universitario en que se desenvuelven. Segn el licenciado Meja, hasta ese momento y a juicio de los dems, el Ciclo Bsico de Estudios Generales no permita al estudiante recibir una orientacin clara hacia su rea de inters. En nuestra opinin, es probable que al da de hoy esa condicin an prevalezca, salvo para los casos de la carrera de Arquitectura, que desplaza los dos primeros cursos de Ingls para colocarlos a partir del tercer perodo, introduciendo en su lugar tres asignaturas propias de la carrera; de Administracin Hotelera, con dos asignaturas propias de la carrera; y Psicologa, Ingeniera Electromecnica, Ingeniera Elctrica, Inge niera Industrial y Telemtica con una asignatura cada una. En su reexin, el licenciado Meja cuestiona si realmente la formacin humanstica es lograble, desde el punto de vista pedaggico, concen trndola en un primer ao. Seala que en este Ciclo el estudiante no tiene la suciente madurez y valoracin de la importancia de esta for macin, por lo que propone un bloque que solamente incluya: a) Espaol b) Lenguas extranjeras c) Orientacin acadmica d) Matemtica Sugiere que las restantes asignaturas que completan el Ciclo se dis tribuyan en el segundo y tercer ao del programa de estudios, de jando espacio para que en el bloque del primer ao se introduzcan asignaturas propias de cada carrera en particular. Agradecemos nueva vez la participacin de todos ustedes en este seminario sobre Educacin General Universitaria para el Futuro del Caribe, en el que dejamos abierto un espacio de reexin para tratar, entre otros, los siguientes aspectos sugeridos en el informe de 2004: enmarquen dentro del concepto de Educacin General La evolucin del Ciclo Bsico en la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Marino Grulln Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.21-24

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25ECOS DESDE LAS FACULTADESECOS DESDE LAS FACULTADES Estudios Generales: el qu y el para qu. Apuntes para una reflexinLuisa Taveras* y Rosario Olivo** Resumen: Este artculo se escribe desde el Departamento de Ciclo Bsico de la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, con el objetivo de que las ideas aqu expuestas sean un aporte a la reforma del Ciclo Bsico de esta Institucin, que se encuentra en proceso de reexin y revisin. Se expone el concepto de Estudios Generales desde la ptica de varios destacados pensadores y acadmicos en Educacin Superior. Asimismo, se hace nfasis en que el n principal de la Institucin es lograr en sus egresados una formacin integral, donde converjan conocimientos, habilidades, actitudes y valores, fundamentados en el humanismo cristiano. Abstract: By means of this article, the PUCMM Department of Basic Education Term wishes to contribute to the reform of this Institutions Basic Education Term, which is currently undergoing a process of reection and revision, with a collection of ideas that are presented here. These ideas discuss the concept of General Studies from the point of view of prominent thinkers and scholars in the area of Higher Education. It lays stress on the fact that the mission of the PUCMM is to have their graduates achieve a comprehensive education, one that encompasses abilities, attitudes and values based on Christian humanism. Palabras clave Estudios Generales, Ciclo Bsico, formacin integral, humanismo cristiano, Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra Key Words General Studies, Basic Education Term, comprehensive education, Christian humanism, Ponticia Universidad Madre y MaestraEn este mundo lleno de diferencias y contradic ciones uno de los puntos en que la gran mayora est de acuerdo es que la educacin transforma al individuo y, por ende, a la sociedad. Esta mayora reconoce que la educacin es el elemento funda mental si queremos alcanzar una sociedad con calidad de vida, desarrollo sostenible, democracia participativa y equidad; en palabras de Kant, una sociedad ilustrada que salga de su minora de edad. Por esta razn, estamos convencidos de que la educacin tiene una funcin social, ya que par ticipa en la evolucin y reconstruccin de la so ciedad, de tal manera que se convierta en otra ms digna y justa, con un desarrollo econmico y social fundamentado en la libertad, la indepen dencia, la cooperacin, la rectitud moral y la res ponsabilidad social. En vista de lo antes expresado, la universidad, como institucin que participa en la transforma cin de la sociedad, debe cuestionarse cules co nocimientos deben poseer sus egresados. Segn Luis Bernardo Pea (1986), debemos entender que El conocimiento es aquel que trasciende las fronteras de las profesiones y de lo utilitario, el conocimiento comn que constituye una parte importante del tejido de una cultura; aquello que debiera permanecer cuando los aprendizajes par ticulares se olviden o pierdan vigencia. Esto nos lleva a pensar en el rol que debera desempear la universidad. Trottini y Marrengo (2007) arman que la funcin prioritaria de la universidad de hoy est dada por la conserva cin del patrimonio cultural e histrico de una sociedad y el logro de las transformaciones nece -* Licenciada en Psicologa por el Instituto Tecnolgico de Santo Domingo. Especialidad en Tcnicas de Evaluacin e Inter vencin Psicoeducativa para Contextos Escolares y Sociocomunitarios por la Universidade da Corua, Espaa y la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra. Directora del Departamento de Ciclo Bsico de esta ltima universidad en el Recinto Santo Toms de Aquino. Para contactar a la autora: LuisaTaveras@pucmm.edu.do** Licenciada en Educacin, Mencin Letras por la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Campus de Santiago. Magster en Investigacin Educativa por la Universidad Tecnolgica de Santiago. Docente del rea de Letras en el Departa mento de Humanidades de la PUCMM, Campus de Santiago. Para contactar a la autora: rolivo@pucmmsti.edu.do Encuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitario http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/Comuni cacinPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.25-29

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26ECOS DESDE LAS FACULTADESsarias para adecuarse a las demandas del mundo actual. Aseveran que la Educacin Superior debe tener mayor capacidad de respuesta a los problemas generales con que se enfrenta la Humanidad y las necesidades de la vida econmica y cultural. Adems, la enseanza debe ser ms pertinente en el contexto de los problemas espec cos de una regin, un pas o una comunidad. As mismo, exponen que este planteamiento involucra una cantidad de desafos que se deben enfrentar y superar, tales como: en primer lugar, por medio de los procesos de capacitacin, lograr contribuir con la organiza cin social a n de fortalecer la sociedad civil incrementando los niveles de educacin, de alimentacin; adems de proteger el medio ambiente, respetar la ley y acatar la justicia. Segundo, debemos en marcar toda actividad que conduzca a promover el desarrollo hu mano sostenible. Por ltimo, tenemos que denunciar toda accin que involucre actos de impunidad y de inmoralidad, con la nalidad de fomentar una sociedad basada en valores. Estos desafos exigen un cambio de visin en el proceso de forma cin de los profesionales. Este cambio de visin no puede reducirse a cambiar lo defectuoso, implica creacin. Tendramos que abo carnos a una reforma universitaria donde se reformule la misin de la universidad, dar respuesta a la pregunta de Ortega para qu existe y tiene que estar la Universidad? Ramsden (1995) cita al Cardenal Newman, quien arma que la uni versidad Es un lugar para la enseanza del conocimiento universal, su objeto, es la difusin y la extensin del conocimiento ms que su desarrollo. Si su objeto fuera el descubrimiento cientco y lo sco, no veo por qu una universidad debera tener estudiantes. Al analizar la historia, nos damos cuenta que tal fue la orientacin de la universidad en la Edad Media. Segn Ortega, la Universidad medieval no investigaba, se ocupaba muy poco de la profesin en s, todo era cultura general. Lo que hoy se llama confusamente cultura general no lo era para la Edad Media. La cultura general de la que hoy se habla es percibida como un adorno de la mente o disciplina del carcter. En los tiempos medievales, esta cultura general, por el contrario, era vista por Ortega como el sistema de ideas sobre el mundo y la humanidad, que el hombre de entonces posea. Era, pues, el repertorio de convicciones que haba de dirigir efectivamente su existencia. Ortega ve la vida como una selva en la que el hombre se pierde, pero en la que trabaja para encontrar caminos, es decir, ideas claras y rmes sobre el Universo, convicciones positivas sobre lo que son las cosas y el mundo. Estas ideas tenan un valor fundamental para Ortega, pues para l nosotros somos nuestras ideas. En el pensamiento orteguiano la misin que le corresponde a la uni versidad es la reconstruccin de la cultura, y esta no puede conse guirse sin una formacin de carcter general. Expresa que el profe sionalismo y el especialismo dominantes en la universidad moderna han roto en pedazos al hombre y han acelerado la fragmentacin de la cultura y ve como necesario armar el rompecabezas y reconstruir con los pedazos dispersos la unidad fundamental del hombre. En esta tarea le corresponde a la universidad una misin fundamental. Al igual que Ortega, Hutchins critic el especialismo y su secuela: la fragmentacin del conocimiento. Es funcin de la universidad mantener y desarrollar la cultura de la sociedad a travs de la formacin de personas que se apropien de ella, la apliquen y la enriquezcan y, de esa manera, logren llegar a la solucin de los problemas con un enfoque crtico, reexivo e innovador. Si bien es cierto que la sociedad necesita buenos pro fesionales (mdicos que curen, maestros que enseen, abogados que deendan) tambin necesita, como dice Ortega, profesionales que sean capaces de vivir e inuir vitalmente segn la altura de los tiempos y, por eso, se hace necesario crear en la universidad la enseanza de la cultura o sistema de las ideas vivas que el tiempo posee. Nuestra sociedad est llena de profesionales, brbaros es pecialistas recluidos en su propia esfera de conocimiento, que glo riosamente contribuyen al progreso de la ciencia, pero que en mu chas otras ocasiones, amparados en su limitada sabidura, actan de manera petulante en el resto de parcelas del saber (en poltica, arte, en los usos sociales, en otras ciencias, etc.). Cuando la universidad no hace del hombre, un hombre culto, capaz de transformar su mundo, las actuaciones de este, al trascender su ocio, resultarn deplorables (tristes, angustiosas, lamentables, patticas, dolorosas). Citamos textualmente a Ortega al referirse al profesional sin cultura general: Sus ideas y actos polticos sern ineptos, sus amores, empezando por el tipo de mujer que preferir, sern extemporneos y ridculos, llevar a su vida familiar un am biente inactual, manitico y msero que envenenar para siempre a sus hijos y, en la tertulia del caf, emanar pensamientos mons truosos y una torrencial chabacanera. Adems de buenos profesio nales, necesitamos una ciudadana inteligente, as la llam Hutchins. Sin duda alguna, esto nos lleva a armar que la educacin inuye decisivamente en el progreso de una comunidad y se hace inevi table para la conservacin y desarrollo de su cultura. Es deseable que todo profesional universitario, independientemente de su rea de especializacin, adquiera un conocimiento amplio y un sentido vivo de los valores fundamentales que conforman la cultura en la cual se desarrolla. Luis Bernardo Pea (1986) entiende que hay que devolver a la universidad su tarea central de ilustracin del hombre, de ensearle la plena cultura del tiempo, de descubrirle con claridad y precisin el gigantesco mundo presente, donde tiene que encajar su vida para ser autntica. En consecuencia, el ncleo del currculum universitario deber estar conformado por la Educacin General como garanta de darle sen tido a la formacin especializada y que el hombre pueda valorar su vida desde una ptica individual y social. Ortega y Hutchins enfati zaron que en las universidades debera haber una instancia que se ocupara de la Educacin General. Ortega la llam la Facultad de la Cultura y Hutchins, el College. Todas las universidades dominicanas, por norma, deben contemplar en sus planes de estudios la Educacin General, ya que as queda Estudios Generales: el qu y el para qu. Apuntes para una reexin, Luisa Taveras y Rosario Olivo Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.25-29

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27ECOS DESDE LAS FACULTADESestablecido en el artculo 11 del Reglamento para Evaluacin y Apro bacin de Carreras a Nivel de Grado de la Secretara de Estado de Educacin Superior Ciencia y Tecnologa, hoy Ministerio. En ese artculo se establece que las carreras de grado se deben or ganizar en una estructura curricular de por lo menos dos ciclos o bloques, que pueden ser denominados Ciclo de Formacin General y Ciclo de Formacin Especializada. El Ciclo de Formacin General est orientado al desarrollo integral, humanstico, social, tico y tecnolgico, mediante la adquisicin de competencias, actitudes y valores que permitan alcanzar una visin general del mundo, in crementar la imaginacin, la innovacin y la criticidad favorables a la autonoma y a la educacin permanente. El Ciclo de Formacin Especializada est dirigido al desarrollo de competencias, actitudes y valores que preparan para un ejercicio profesional exitoso. Este ciclo puede subdividirse en el Ciclo de Formacin General del rea y Ciclo de Formacin Especializada, propiamente dicho. Es interesante destacar que el prrafo I de dicho reglamento esta blece que la estructura curricular en ciclos es un indicativo de las opciones de organizacin que cada institucin dar a la oferta cu rricular conforme a su naturaleza, misin, objetivos y perles de egreso de los profesionales formados. Esta libertad que se da en ese prrafo lleva a que cada institucin uti lice diversas denominaciones para designar los primeros aos de la vida universitaria. Para nombrar este primer ciclo de la Educacin Su perior se han utilizado trminos como Ciclo Bsico, Propedutico, Preuniversitario, Colegio Universitario. Esto, sin duda, es un reejo de la falta de consenso existente en cuanto al signicado e importancia de los Estudios Generales en el currculum universitario. Algunas institu ciones lo ven como base para estudios especializados y profesionales y como inherentes a la formacin universitaria y otros consideran que su funcin es remediar las deciencias de la Educacin Media. Quintero (s.f.) arma que: La Educacin General debe verse desde varios puntos de vista. Desde el punto de vista de la persona, es aquella educacin que encamina al estudiante hacia el logro mayor de sus capacidades de expresin, reexin apreciacin, deliberacin y convivencia. Desde el punto de vista del saber, introduce al estudiante en el examen crtico de las mejores situaciones que ofrecen las Cien cias Sociales, las Humanidades y las Ciencias Naturales. Ambos aspectos se interrelacionan, ya que el saber es la expresin del hombre y, por lo tanto, formativo de los hombres. La persona y el saber se dan en un contexto social, en nuestro caso, en una sociedad en rpida transformacin. Este contexto afecta las ac titudes y motivaciones de estudiantes y maestros. De estas rea lidades hay que partir, no meramente como dato para responder pasivamente, sino pensando en un ideal de persona y de sociedad. Por lo tanto, toda denicin de Educacin General est estrecha mente ligada al concepto de libertad humana. En nuestro caso, el ideal es la persona libre en una sociedad libre, aquella que pro pulsa el desarrollo progresivo de las facultades de expresin, re exin y deliberacin. En estas deniciones Educacin General y democracia estn imbricadas profundamente. Este mismo autor, en su escrito Educacin general: propsitos, m todos, contenidos (s.f.) plantea tres objetivos principales para los es tudios generales: primero, proveer aquellos conocimientos bsicos necesarios a todas las profesiones, es decir, conocimientos mnimos del len guaje, matemticas, historia, geografa y ciencias sobre los cuales se monta el resto de la educacin. En segundo lugar, la comunica cin cvica, o sea, la capacidad de entender las diversas esferas de accin en la sociedad y de comunicacin y apreciacin entre ellas. Por ltimo, el desarrollo de la persona. Este autor arma que para lograr este objetivo, la nalidad, el m todo educativo y el contenido de la educacin se regirn por un mismo principio. El progreso de la persona se medir a base del de sarrollo de las artes, humanidades, la ciencia y la poltica: las artes del anlisis, apreciacin, comunicacin y deliberacin. El contenido de la educacin estar compuesto por aquellos problemas, docu mentos y ejemplos que ilustran estas artes y el mtodo ser la prc tica continua de las mismas. Manuel Maldonado Rivera (1983) expresa que la Educacin General es lo que la institucin entiende que todos sus estudiantes, en la so ciedad y en un momento histrico determinado, deben aprender. Con relacin a los objetivos de la misma, seala que: primero, la Educacin General deber continuar con el desarrollo de los niveles superiores de aquellas habilidades, destrezas y actitudes que consideramos distintivas de la especie humana y cuyo perfeccionamiento posibilita una realizacin ms plena de lo humano, una ampliacin de la capacidad del individuo para tener experiencias signicativas, para vivir una vida digna, libre y liberadora. Segundo, la Educacin General debe propiciar que el estu diante explore y comprenda las modalidades fundamentales del conocimiento. Tercero, la Educacin General debe promover en el estudiante una clara conciencia de la funcin vital del conocimiento, de la pertinencia de las disciplinas fundamentales para la vida real, del poder que nos da el conocimiento para transformar la realidad. Cuarto, la Educacin General no debe limitar sus expectativas a desarrollar una persona, a formar la persona en abstraccin de la realidad social en la que realiza su existencia. Quinto, la Educacin General tiene que promover la discusin crtica y concientizar al es tudiante de que tiene un compromiso con un mundo mejor. Sexto y ltimo, la Educacin General debe propiciar en sus cursos una me todologa de la enseanza y un espritu de solidaridad y bsqueda compartida en el ambiente humano en que se desenvuelve. Para Estrella Guerra Caminiti (2010) los actuales Estudios Gene rales implican el estudio de las Humanidades, pero tambin de otros saberes como son las Ciencias Sociales, las Ciencias Naturales y Exactas, y, especialmente, brindar las posibilidades de lograr un nivel ms que satisfactorio en lo que es la redaccin, la argumen tacin y la investigacin. Esto signica claramente que se trata de Estudios Generales: el qu y el para qu. Apuntes para una reexin, Luisa Taveras y Rosario Olivo Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.25-29

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28ECOS DESDE LAS FACULTADESofrecer una formacin multidisciplinaria. Sin embargo, para esta autora, el currculum esbozado no es suciente para cumplir con el objetivo propuesto. Arma que no se trata tan solo de asegurar el conocimiento, reexin y prctica en un determinado nmero de materias, sino que es muy importante que existan caractersticas que aseguren que la educacin que brinden las diversas asignaturas lograr la formacin de ciudadanos libres y democrticos. En este punto Guerra Caminiti (2010) sigue lo propuesto por Martha Nussbaum en su libro El cultivo de la humanidad (2001) como las caractersticas bsicas de una educacin humanista, que ella dene como liberal, que deben ser la impronta en la que se imparten los estudios disciplinarios. Nussbaum propone como una de estas caractersticas la educacin estimulante e incisiva que despierta el sentido crtico de los estu diantes y los ayuda a discernir con lucidez. Seala que el estudio de la Filosofa es especialmente til para comprender cmo cono cemos, cmo construimos nuestras valoraciones, etc. Guerra Cami niti agrega que para lograr esta meta resultara muy til el estudio y prctica de la Argumentacin, entendida como la antigua Retrica. Una segunda caracterstica propuesta por Nussbaum sera la de pro mover una mirada intercultural, es decir, el estudio de otros grupos humanos, otras lenguas y otras costumbres, adems de la propia. Esta es la manera de promover en los estudiantes una reexin cr tica sobre la propia cultura y desarrollar en ellos la conciencia de la importancia de la dimensin poltica. En este sentido, disciplinas como las Ciencias Sociales, la Lingstica, la Literatura, la Historia, la Filosofa pueden aportar con sus reexiones, cooperando en la com prensin de otras culturas, sin olvidar dentro de ellas a los grupos minoritarios y colaborando en su comprensin. La tercera caracterstica mencionada por la autora es la que se re ere a desarrollar una imaginacin narrativa. Con esta expresin alude a la capacidad que nos permite ponernos en el lugar del otro y, en ese encuadre particular, construir la narracin que me permita experimentar lo que le pueda estar aconteciendo. Es el terreno de la empata que, sin perder la distancia crtica que me permite conocer, me brinda la oportunidad de sentir con el otro. Para desarrollar esta capacidad son especialmente interesantes los cursos artsticos que cultivan la sensibilidad. Finalmente, Nussbaum sugiere la importancia de integrar a la for macin liberal el saber cientco que aporta la reexin de las cien cias naturales y de las ciencias exactas que contribuyen con la com prensin del valor de la abstraccin y de los procesos inductivos y deductivos en la construccin de cualquier forma de conocimiento. Guerra Caminiti (2010) arma que los Estudios Generales tienen un n en s mismos, que ciertamente se proyecta hacia la sociedad, pero que no debe cumplir con una funcin remedial de subsanar aquello que no se logr con la formacin escolar, ni tener una di mensin propedutica de preparacin para la especializacin. En este punto es importante destacar dos ideas cardinales, primero, la formacin general no debera ser misin exclusiva de la universidad, porque no podemos pretender lograr este objetivo tan ambicioso en un perodo tan corto. Esta formacin debera ser tarea de todo el sis tema educativo, tanto la Educacin Bsica como la Educacin Media. Segundo, no podemos caer en el error de pensar que el simple paso del estudiante por una serie de cursos de Estudios Generales va a congurar el ser humano intelectual y tico que nuestra sociedad necesita. En este sentido, es trascendental destacar que no es solo el contenido del curso propiamente, sino tambin la ptica peda ggica con el que el mismo se imparte como proceso. Por ejemplo, un curso sobre Fsica puede despertar un debate que trascienda las fronteras de esta rea, sobre una problemtica que no sea intracien tca. La mayora de veces, en estos cursos, lo que se busca pedag gicamente es que el alumno maneje o almacene la mayor cantidad de datos o informaciones posibles, reduciendo as las posibilidades del alumno para asumir una posicin crtica sobre un problema de su sociedad que le atae, le afecta y ante el cual pudiera proponer una solucin. Asusta pensar que, nalmente, lo que la educacin est haciendo es poner a andar las enciclopedias. As mismo, en estos cursos se estudia la ciencia sin relacionarla o entenderla en el contexto en la que se desarrolla, se estudia con una visin seccionada, analtica y esttica. Un curso de Estudios Gene rales debe superar esto. No podemos comprender el psicoanlisis de hoy sin entender la teora freudiana enmarcada en la clsica, res petuosa y conservadora burguesa de Viena. Los cursos de Estudios Generales deben ver la ciencia desde un punto histricoevolutivo. Desde la ptica pedaggica, un curso de Estudios Generales busca que el estudiante viva una serie de experiencias conducentes a la formacin integral, donde conuyen conocimientos, destrezas, ha bilidades, competencias genricas y especcas, actitudes y valores fundamentados en el amor, la dignidad humana, la libertad y la justicia social. En este proceso se privilegiar el aprendizaje, el centro no ser ni el alumno ni el profesor sino el conocimiento. Este se construir a partir de la relacin de estos protagonistas en el contexto educativo. En este sentido, concebimos el conocimiento como un proceso que implica hacer uso de la reexin, la problematizacin, la creacin y la comunicacin en la elaboracin de saberes. De tal modo, que no se in siste en los contenidos o las materias con el n de que el alumno tenga un cmulo de saberes enciclopdicos; por el contario, se evita la me morizacin mecnica como mtodo de enseanza, ya que nalmente, esa memorizacin en vez de formar, deforma al estudiante como ente pensante y lo que produce es un ciudadano dogmtico. Entendemos que la Educacin General ofrece un campo de expe riencia dirigida a la formacin integral a travs de enfoques multi e interdisciplinarios construidos a partir de diversas reas del co nocimiento. Es un nivel formativo, no remedial, donde el educando aprende a conocer, a hacer, a aprender, a ser, a conducirse en la vida y a trascender. Se caracteriza por ser un proceso dinmico donde Estudios Generales: el qu y el para qu. Apuntes para una reexin, Luisa Taveras y Rosario Olivo Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.25-29

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29ECOS DESDE LAS FACULTADESse examinan los fundamentos y procesos de produccin del conoci miento, el contexto histrico y cultural. La Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra (PUCMM), est consciente de que la misin de la universidad es formar a un ser hu mano que tenga una comprensin fundamental del mundo en que vive, con un razonamiento moral y juicio tico, que entienda las claves del proceso histrico y que posea una visin reexiva y crtica de la propia cultura y las culturas del mundo. Por eso, la PUCMM ha iniciado un proceso de revisin, reexin y reforma del Ciclo Bsico. La reexin est partiendo de que los Estudios Generales no estn destinados a ser remediales. Deben estar enfocados en uno o pocos temas, por lo tanto, nunca un curso introductorio debe formar parte de los Estudios Generales. Tambin, estos cursos deben articularse en torno a la investigacin, a la lectura, el laboratorio, el debate, es decir, a la produccin de parte del estudiante y los profesores. Tambin se est considerando que estos cursos deben ofrecer la compresin de los conceptos claves de cada disciplina, as como analizar y examinar los diferentes mtodos para la construccin del conocimiento. Adems, deben mostrar y explorar los vnculos de una disciplina determinada con otras y establecer relaciones entre los saberes de las diferentes disciplinas que aportan al cono cimiento en cada rea de estudio. En este orden, se busca vincular y valorar todos los saberes concernientes a la persona, desde una perspectiva del humanismo cristiano. Es deseable que esta reforma contemple promover en el estudiante una actitud inquisitiva, reexiva y dialogante, por lo tanto, el enfoque de estos cursos debe ser participativo y crtico. Adems, promover el logro de resultados donde los estudiantes puedan presentar a sus compaeros de clase u otros, en forma de conferencias, exposiciones, artculos, etc., los aprendizajes de los diferentes cursos. La oferta de cursos debe ser exible para que puedan articularse propuestas de temas actuales, siempre que haya uno o varios docentes involucrados en su investigacin. La propuesta de reforma del Ciclo Bsico se encuentra en proceso de reexin, revisin, autocrtica y an despus que se implemente sa bemos que esto ser un espiral, no se quiere establecer un canon de Estudios Generales o asumir el modelo de una determinada institucin, como dice Ortega No importa si llegamos a las mismas conclusiones y formas que otros pases, lo importante es que lleguemos a ellas por nuestro propio pie a travs del personal combate con las ideas. En este proceso se han detectado necesidades como es la formacin y el acompaamiento continuo de los maestros as como cambios que hacer en la estructura y organizacin de la Universidad. En n, tenemos un trabajo arduo por delante, pero estamos convencidos del mismo. Kant dice: es provechoso tratar al hombre conforme a su dignidad, puesto que es algo ms que una mquina. Son los Estudios Generales que harn posible esto, apoyamos esta idea.Referencias bibliogrficasGuerra Caminiti, E. (2010) La importancia de la multi e interdisciplinariedad en los Estudios Generales: El caso de los Estudios Generales Le tras de la Ponticia Universidad Catlica del Per. Ponencia presen tada en el V Coloquio Internacional de Educacin General. Univer sidad Autnoma de Santo Domingo, abril 2010. Hutchins R.M. (1995). The Higher Learning in America New Brunswick: Transaction Publishers. Kant, I. (1978). Qu es la Ilustracin? En Filosofa de la Historia, Buenos Aires: Ed. Nova. Maldonado Rivera, M. (1983). El concepto de educacin general en Maldonado. En: Rivera, M. (Ed.) La educacin general y la misin de la Universidad de Puerto Rico. San Juan: Universidad Interamericana de Puerto Rico. Nussbaum, M.C. (2001). El cultivo de la humanidad. Una defensa clsica de la reforma en la educacin liberal. Santiago de Chile: Editorial An drs Bello. Ortega y Gasset, J. (1983). Misin de la universidad Obras Completas, 1a. ed., Tomo IV. Madrid: Alianza Editorial Ortega y Gasset, J. (l986). La rebelin de las masas. Madrid: Alianza Editorial Pea, L.B. (1986). Vigencia de la Educacin Liberal en el Currculo de la Universidad. Conferencia XXIV, Simposio Permanente sobre la Univer sidad, Bogot (1985-1987). Quintero Alfaro, A. G. (S.F.) Que es la educacin general? Mimeograado. Facultad de Estudios Generales, Recinto Ro Piedras de la Uni versidad de Puerto Rico. Quintero Alfaro, A. G. (S.F.) Educacin general: propsitos, mtodos, contenido. Mimeograado. Facultad de Estudios Generales, Recinto Ro Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Ramsden, P., Margetson, D., Martin, E., & Clarke, S. (1995). Recognising and rewarding good teaching in Australian higher education: Grifth Ins titute of Education, Grifth University. Trottini, A.M. y Marengo, H. (2007) Cul es la funcin de la Educacin Superior en la sociedad actual? Ponencia presentada en las II Jor nadas Nacionales y I Latinoamericanas de Pedagoga Universitaria Ensear y aprender en la Universidad Culturas y educacin en la Universidad: problemas y perspectivas Universidad Nacional San Martn. San Martn, Prov. de Buenos Aires, Argentina 6 y 7 de sep tiembre de 2007. Estudios Generales: el qu y el para qu. Apuntes para una reexin, Luisa Taveras y Rosario Olivo Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.25-29

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30ECOS DESDE LAS FACULTADESECOS DESDE LAS FACULTADES El desafo cultural de los Estudios Generales universitarios: Vale ms una cabeza bien hecha que una repleta 1Elvia Ojeda* Resumen: En este artculo se proponen respuestas a la pregunta: Cmo se humaniza el desarrollo en Educacin Superior desde el currculo? Una de las respuestas a esta pregunta est en la gestin curricular de los Estudios Generales. El mismo es objeto de inters en las universidades por el signicado de su funcin: la formacin cultural bsica, humanstica, cientca y tecnolgica, indispensable para construir cimientos sobre los que espiguen los procesos de educacin profesional. Abstract: The present article proposes answers to the question: How can we humanize the development in Higher Education by means of the academic curriculum? One of the possible answers resides in the cur riculum design of the General Studies. This happens to be one of the objects of interest in universities due to the signicance of their missions: the basic cultural, humanistic, scientic and technological education indispensable to create basis over which the university can build the processes of professional education. Palabras clave Estudios Generales, Ciclo Bsico, diseo curricular, interdisciplinariedad Key Words General Studies, curricular design, interdisciplinarityEl ritmo acelerado del conocimiento ocasiona que las disciplinas cientcas deban agruparse para solucionar los complejos problemas existentes mediante nexos de interconexin entre ellas y, en consecuencia, las instituciones de Educacin Superior se encuentran ante el reto de asumir en sus currculos la diversidad, la multidimensionalidad y la globalidad del conocimiento. Rodrguez & Via, 2001. La generalidad de los currculos universitarios res ponde a una lgica disciplinar en su concepcin y diseo. Esto no signica que la aludida globalidad y multidimensionalidad del conocimiento sea regular mente atendida desde las estrategias acadmicas y pedaggicas, de modo que se propicie la interrela cin entre carrera, aos y disciplinas, sino que, por el contrario, se producen los encasillamientos y fragmentaciones en el discurso curricular. Desde hace varias dcadas, el segmento curricular llamado Ciclo Bsico o de Estudios Generales es objeto de anlisis y transformacin en las univer sidades contemporneas de diversas latitudes. El inters se justica en el signicado de la funcin de este segmento del currculo universitario: la formacin cultural bsica, humanstica, cientca y tecnolgica general, indispensable para construir cimientos slidos sobre los que espiguen los pro cesos de educacin profesional universitaria. Lejos de lo que pudiera interpretarse, en este mundo globalizado, pragmtico y fragmentado, se demanda cada vez ms de profesionales cultos, formados en un entorno educativo que enfatice en el legado universal del conocimiento, proporcione las herramientas con las que se alcancen metas de conocimiento independiente, fomente cualidades creativas, valores ticos y solidarios que compro metan al estudiantado pre-profesional con la in tegracin a buenas prcticas sociales y laborales. Es posible lograr la identicacin de los estu diantes con estos valores y cualidades a travs 1 Es una frase de Michael Montaigne, en su libro De la educacin de los hijos de 1574. *Licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana. Magster en Planicacin Urbana y Gestin Municipal y en Pedagoga Universitaria por la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Campus de Santiago. Profesora por asignatura de los Departamentos de Arquitectura y Lingstica Aplicada de esta misma Universidad. Para contactar a la autora: eojeda@pucmmsti.edu.doEncuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitario http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/Comuni cacinPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.30-31

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31ECOS DESDE LAS FACULTADESdel trnsito curricular por los Estudios Generales, siempre que estos estructuren y denan con intencionalidad unos objetivos educativos vinculantes que: las Humanidades. cial de la existencia humana. para la interdisciplinariedad. diente del conocimiento. pensamiento ideolgico y losco. No se trata de proponer frmulas que solucionen de forma emer gente la problemtica, sino de abordarla conceptual y metodolgi camente con criterios ajustados a la naturaleza de la cuestin, o sea, estrictamente acadmicos. Es cierto que en las ltimas dcadas, las universidades latinoamericanas carecen de las necesarias aporta ciones nancieras que garanticen un funcionamiento apegado a sus explicitadas visiones y misiones, por lo que, han debido hacer espe cial acento en el enfoque empresarial de su administracin. Sin em bargo, esta situacin acarrea riesgos que pueden hacer vulnerable el sistema educativo, al prevalecer fundamentalmente criterios de este tipo en la toma de decisiones sobre el funcionamiento y la ca lidad de los servicios y tareas acadmicas. Lo anterior sugiere que en el primer plano de las cuestiones rele vantes de las universidades estara el cuerpo central de su exis tencia: la arquitectura de los currculos acadmicos. El currculo funciona como construccin terica, prototipo o representacin idealizada de un proceso (curricular) que describe y prescribe su funcionamiento y permite explicarlo e intervenir en l (Daz Barriga, 2003). Zabalza (2004) tambin entiende el currculum como un es pacio de decisiones desde el que y en el que la comunidad escolar a nivel de centro y el propio profesor a nivel de aula articulan sus respectivos marcos de intervencin. Un currculo desbalanceado es el que otorga pesos desproporcionados a los sistemas disciplinares de conocimiento, desfavoreciendo otros que resuelven competencias fundamentales para la integracin socioprofesional de los estudiantes universitarios. Por eso, la arquitectura curricular de nuestros tiempos (nacionales y regionales) requiere considerar no solo el estado de los saberes, sino tambin el estado del desarrollo humano, siendo ambas dimensiones indisolublemente interdependientes. Morin (2002) ilumina la nocin de desarrollo humano cuando reposiciona su signicado como integracin, com binacin, dilogo permanente entre los procesos tecno-econmicos y las armaciones del desarrollo humano, las cuales contienen, en s mismas, ideas ticas de solidaridad y de responsabilidad. Es decir, hay que pensar de nuevo el desarrollo para humanizarlo. El segmento de Estudios Generales o Ciclo Bsico es responsable de la entrada en los procesos formativos universitarios, construye el soporte del edicio curricular y dene la liacin conceptual de la orientacin educativa. Desde l se puede resolver uno de los di lemas curriculares de la educacin: cules saberes incluir y cules excluir. Siguiendo el pensamiento de Morin (2002), encontramos la idea de que hace unas dcadas, el desarrollo tecno-cientco y econmico bastaba para remolcar, como una locomotora, los va gones de todo el tren del desarrollo humano, es decir: libertad, de mocracia, autonoma, moralidad. Pero, lo que se constata hoy da es que estos tipos de desarrollo han trado muchas veces subdesarro llos mentales, psquicos y morales. Cmo se humaniza el desarrollo humano desde el currculo? Cualquier respuesta debe ser exible para atender especicidades del problema, pero focalizada en el ciclo curricular universitario de los Estudios Generales o Ciclo Bsico. Respaldo las que propongan: Culturarlo es decir, dimensionarlo culturalmente, para revertir tendencias de relaciones desproporcionadas del diseo curricular (de prevalencia cientco-tcnica y tecnolgica), enfatizando y fortaleciendo los sistemas humansticos del conocimiento y la prctica social Revincular lo desvinculado para construir puentes de dilogo in terdisciplinar mediante la construccin y consolidacin de la comu nicabilidad acadmica entendida como proceso a travs del cual circulan los saberes y toma cuerpo el ejercicio interdisciplinario. Construir una visin nuclear del conocimiento para evitar el en ciclopedismo (en versin epidrmica) y la acumulacin fragmen tada de informacin que dispersa y aletarga, facilitando la resolu cin del dilema: cules saberes incluir, cules excluir Son propuestas que, si se convierten en estrategias metodolgicas de los Estudios Generales, harn bien la cabeza, en lugar de lle narla, como dice Montaigne. Referencias bibliogrficasDaz Barriga, F. (2003). Modelos Prospectivos de innovacin en el marco de la integracin curricular. Archivo en PowerPoint. Extrado el 14 de diciembre de 2010, de http://www.ucla.edu.ve/comision/curriculo/ cnc/Modelos Rodrguez, A. & Via S. (2001). Tecnologas de informacin y comnicacin en el diseo curricular: Qu hacer? Revista Cubana de Educacin Superior 21 (2), 45-51. Morin, E. (2002). Estamos en un Titanic. Revista Observatorio Social 10 Extrado el 14 de diciembre de 2010, de http://www.observatoriosocial. com.ar/dev/pdfs/revi_10.pdf Zabalza, M. (2004). Diseo y Desarrollo Curricular Madrid: Narcea. Extrado el 14 de diciembre de 2010, de http://books.google.com/ books El desafo cultural de los Estudios Generales universitarios: Vale ms una cabeza bien hecha que una repleta, Elvia Ojeda Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.30-31

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32ECOS DESDE LAS FACULTADESECOS DESDE LAS FACULTADES La enseanza de las ciencias en el marco de los Estudios GeneralesJorge Tallaj 1 Resumen: En este artculo se expone la visin del Departamento de Ciencias Bsicas de la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Campus de Santiago, sobre el proceso de enseanza-aprendizaje de una asignatura de ciencias en el marco de los Estudios Generales y las acciones que se han realizado en esta lnea. Previo a esto, se esboza una resea histrica de la gestin curricular de este Departamento con relacin al Ciclo Bsico de la Institucin y se concluye con los retos que, en este sentido, se deben ir trabajando a corto y mediano plazo. Abstract: This article presents the point of view of the Department of Basic Sciences at the Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, in the Santiago campus, in regards to the teaching-learning process of a science course in the context of General Studies. The actions that have been taken in this area so far will be discussed, as well. It also presents a historical summary of the curriculum management in the said Department in relation to the PUCMM Basic Education Term. The article concludes with the challenges that should be dealt with in the short and medium term. Palabras clave desarrollo de competencias, diseo curricular, Ciencia Ambiental, Educacin General Key Words Competence development, curriculum design, Environmental Science, General EducationIntroduccinEl Departamento de Ciencias Bsicas de la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra (PUCMM), en el Campus de Santiago, ofrece servicios a todas las reas acadmicas de la Institucin. Ofrece, re gularmente, las asignaturas de Biologa, Fsica, Matemticas, Qumica y Ciencia Ambiental para estudiantes que cursan desde el Ciclo Bsico hasta el tercer ao de estudios de la carrera. Para el primer ao, la oferta acadmica comprende asignaturas bsicas de las carreras enfocadas desde un fuerte rigor disciplinar. Sin embargo, en algunos casos, son asignaturas con cierto carcter remedial. La realidad contempornea plante la necesidad de estructurar una asignatura de ciencias diseada con los criterios de Educacin General y de desarrollo de competen cias que se ofrece en las carreras que tienen una electiva de ciencias en sus programas curriculares. Esta asignatura es la Ciencia Ambiental.ContextualizacinEl Departamento de Ciencias Bsicas de la PUCMM surge en 1996, de la fusin de los Departamentos de Ciencias Naturales y Matemticas. Es una instancia de servicio que consta de 4 reas esenciales del saber cientco: Biologa y Ciencia Ambiental, Fsica, Matemtica y Qumica. El Departamento ofrece, cada perodo acadmico, ms de 300 grupos de asignaturas a los estudiantes de todas las carreras de la Universidad. Estas asignaturas estn ubicadas en los planes de estudio de las diferentes carreras desde el llamado Ciclo Bsico hasta el tercer ao de estudios, en algunos casos. Tradicionalmente, hasta el ao 2008, las asigna turas administradas por el Departamento que se imparten dentro del primer ao o Ciclo Bsico, apa recen en la Tabla 12:1 Ingeniero Qumico, por la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra (PUCMM), Campus de Santiago. DiplomLebensmittelingenieur, Universitt Hohenheim, Stuttgart. Director del Departamento de Ciencias Bsicas de la PUCMM, Campus de Santiago, desde el 2006. Para contactar al autor: jtallaj@pucmmsti.edu.do2 Las asignaturas BIO-111, BIO-112 y QMA-110 son exclusivas de la carrera de Medicina. Encuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitariohttp://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/Comuni cacinPublicaciones/Paginas/ CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.32-35

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33ECOS DESDE LAS FACULTADESEs importante considerar que las asignaturas en cualquier programa de estudios se clasican en tres categoras: las de formacin general, las bsicas para las diferentes carreras y las particulares de cada carrera. Al analizar la oferta acadmica del Departamento de Ciencias Bsicas, se evidencia que todas pertenecen al segundo grupo, pero con la particula ridad de que algunas se ofrecen, adems, como disciplina de formacin general a estudiantes de otras carreras. En el caso de las asignaturas de Biologa y Qumica antes mencionadas, los programas han sido elaborados considerando los contenidos disci plinares que requieren los estudiantes de las carreras de Ciencias de la Salud. Sin embargo, la BIO-101 y la QMA-101 son las nicas asigna turas, en dichas ramas del saber, que se ofrecen a los estudiantes de la carrera de Estomatologa. Por tal razn, existe una serie de contenidos mnimos que deben ser abordados. No obstante, cinco carreras de la Universidad3 tienen, en sus programas de estudios del Ciclo Bsico, una asignatura electiva de Ciencias Bsicas, con tres opciones posibles: BIO101, QMA-101 o FIS-101. Esta realidad planteaba una situacin en la que los estudiantes de cinco carreras cursaban una asignatura cuyos obje tivos generales y metodolgicos no se corresponden directamente con los propsitos de una asignatura electiva de ciencias, como son: propor cionar una formacin general en ciencias y desarrollar ciertas compe tencias crticas y de rigor cientco. La estructuracin necesaria de los contenidos de BIO-101 y QMA-101 deja poco espacio para la aplicacin de estrategias metodolgicas que, si bien pueden ser muy apropiadas y pertinentes en una asignatura de Estudios Generales, requeriran de la utilizacin de espacios de tiempo que no permitiran completar los temas programados en el tiempo disponible. La oferta acadmica en las reas de Fsica y Matemticas, dentro del Ciclo Bsico actual, tiene un carcter mixto, entre universitario y reme dial. Coinciden en gran parte con los contenidos que deben ser abor dados en la Educacin Media, pero con un nivel ms elevado. Espec camente, la FIS-101 surgi con carcter remedial y se ha transformado en una asignatura con caractersticas propias para dotar al estudiante de los conocimientos necesarios para la comprensin de las Fsicas Ge nerales y de otras asignaturas como Circuitos Elctricos, de las cuales es prerrequisito. Los contenidos de MAT-101 y MAT-102 abordan bsicamente temas de preclculo y son asignaturas diseadas como fundamento concep tual para la comprensin de otras ms avanzadas. Por lo tanto, estas se imparten con el rigor necesario para que un estudiante pueda com prender esas asignaturas de clculo y otras disciplinas cientcas que requieren un buen nivel de lgebra y trigonometra. Como se puede notar, son asignaturas diseadas con carcter bsico de las diferentes carreras y no como asignaturas de Estudios Generales. Por todo lo anteriormente expuesto, se evidencia que, hasta el ao 2008, el Departamento de Ciencias Bsicas no ofreca asignaturas de ciencias o matemticas, estructuradas y diseadas de acuerdo a los cri terios de Estudios Generales. Acciones del Departamento en el marco de los Estudios Generales En el ao 2008, a raz de una conferencia en la Convencin Nacional de Profesores de Ciencias en Boston, iniciamos una reexin sobre la situacin de ese grupo de carreras, las cuales tienen en su pensum una asignatura llamada Electiva de Ciencias Bsicas. Este anlisis mostr que estas carreras demandaban una asignatura de ciencias cuyo eje central deba radicar en el desarrollo de competencias que puedan ser trabajadas. Cules son estas competencias? El desarrollo de un pensa miento cientco y crtico, as como la capacidad de observacin, clasi cacin, comparacin, comprensin, anlisis, sntesis, sistematizacin y evaluacin de diferentes temas. Fruto de la reexin antes mencionada, se consideraron dos posibili dades. Una de ellas, fue ofrecer una asignatura de ciencias, en la que se integraran contenidos fundamentales de Fsica, Qumica y Biologa, en la que se trabajara el desarrollo de las competencias antes mencio nadas. La segunda opcin consisti en integrar el desarrollo de estas competencias en el estudio de las ciencias ambientales, a n de formar profesionales que puedan entender el papel que tiene cada ser humano, desde su respectiva rea de trabajo y su funcin dentro de la sociedad en la solucin de la problemtica ambiental. Adems, formar profe sionales que conozcan y entiendan la legislacin existente para poder cumplir con sus deberes y exigir sus derechos. En este sentido, se dise el programa de la asignatura Ciencia Am biental4, tanto de teora como de laboratorio, en el que se integran los objetivos propios de una asignatura de ciencia, junto con los mencio nados de Estudios Generales. Los objetivos perseguidos con el programa de la asignatura Ciencia Am biental son: 1. Permitir un desarrollo integral del estudiante, facilitando el mejoramiento de sus capacidades intelectuales y afectivas, sus habilidades prcticas y actitudes sociales, necesarias para la comprenLa enseanza de las ciencias en el marco de los Estudios Generales, Jorge Tallaj Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.32-35 3 Estas carreras son: Administracin de Empresas, Mercadotecnia, Gerencia Financiera y Auditora, Derecho y Comunicacin Social.4 El programa elaborado, en cuanto a los contenidos, se bas en el programa de la asignatura Introduccin a las Ciencias Ambientales, CN-392, que se ofrece en el Re cinto Santo Toms de Aquino, consultndose tambin los programas de Ciencia Ambiental, de postgrado y de Recursos Naturales y Energticos, ECO-470. Esta ltima es electiva en algunos pnsums de grado y se buscaba evitar repeticiones de contenidos.

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34ECOS DESDE LAS FACULTADESsin, aplicacin y anlisis de los aspectos, procesos y principios cientcos bsicos. 2. Facilitar la integracin de los conocimientos en ciencias ambientales a la propia experiencia vivencial del estudiante, para que adquieran signicado y puedan ser aprovechados de forma inmediata, lo que repercutir en el mejoramiento de su calidad de vida y su desenvolvimiento profesional. 3. Promover la valoracin de s mismo, como ente biolgico y como ser humano, inmerso en un ambiente que necesita ser bien administrado para su proteccin y conservacin en las futuras generaciones. 4. Colaborar con la formacin de un profesional con el balance adecuado, proactivo, objetivo, previsor, creativo y tolerante. 5. Contribuir a la preparacin de un profesional en constante actualizacin, dispuesto a la bsqueda activa de soluciones a los problemas ambientales y consciente de su papel protagnico en la ejecucin de las mismas. Para lograr estos objetivos, la asignatura incluye, entre otras, las siguientes actividades: de Cerro Maimn, el proyecto agroecolgico El Sablito y la Presa de Hatillo, as como ros y arroyos de la zona. Esta excursin es una especie de laboratorio vivo, donde se estudia la biodiversidad de la zona, el impacto de la minera en los ecosistemas, entre otros. e importancia, que por su naturaleza no se tocarn de manera directa dentro del programa de la asignatura. evidencia su desarrollo y es protagonista en la construccin del conocimiento. En la evaluacin de esta asignatura, en su parte terica, se hace nfasis en las destrezas demostradas en el uso de materiales para obtener la informacin deseada, en las capacidades para a) organizar, comparar y analizar de datos, b) plantear conclusiones lgicas, c) traducir los conceptos y conclusiones a los procesos reales, d) expresar sus valores en relacin a la temtica del curso, e) presentar con claridad y seguridad sus opiniones, as como en las habilidades de disentir sin ser ofensivos. Adems, se toma en cuenta la responsabilidad en la entrega de las asignaciones, tanto en lo referente a la puntualidad, coherencia, pertinencia y pulcritud. Por otra parte, el laboratorio de esta asignatura fue diseado con el objetivo de aplicar una metodologa de enseanza-aprendizaje que fomente la capacidad de anlisis y sntesis, el razonamiento crtico, la capacidad de bsqueda de informacin en bases de datos, el planteamiento correcto de problemas y soluciones de los mismos, la organizacin del conocimiento terico para el aprendizaje y relacin, la capacidad de realizar trabajos bibliogrcos a partir de informacin documental, la capacidad de retencin y relacin de conocimientos tericos, la toma de decisiones, el trabajo en equipo, la capacidad de aplicar los conocimientos en la prctica y la sensibilidad hacia temas medioambientales. Las prcticas de laboratorio no solo se realizan en el saln, sino que se integra todo el medio ambiente donde se desarrolla el individuo. Por esta razn se incluyen visitas guiadas por el campus, donde se reconoce la ora y fauna de este y donde cada alumno debe observar un ser vivo y su desarrollo durante todo el semestre. Otras prcticas incluyen medicin de niveles de ruido en diferentes puntos del campus, identicacin de contaminacin visual en la ciudad y de la contaminacin y manejo de desechos slidos en la comunidad donde La enseanza de las ciencias en el marco de los Estudios Generales, Jorge Tallaj Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.32-35 Estudiantes de la asignatura Ciencia Ambiental de la PUCMM en la Minas Cerro Maimn, en la provincia Monseor Nouel, Rep. Dominicana.

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35ECOS DESDE LAS FACULTADEShabitan los estudiantes. Este engranaje se complementa con la elaboracin de un portafolio como requisito de las clases de laboratorio, con el objetivo de recoger evidencias de cmo evoluciona el proceso de enseanza-aprendizaje visto por el propio protagonista. Tambin, con el portafolio se busca generar un proceso donde el propio sujeto es quien organiza su trayectoria de reexin en los diferentes momentos; permite analizar, valorar y registrar los puntos fuertes, logros y deciencias con el propsito de realizar acciones que permitan superarlos o potenciarlos. A su vez, permite propiciar una reexin profunda sobre el proceso de enseanza de laboratorio de Ciencia Ambiental, que implique un anlisis crtico sobre la prctica que se realiza en las aulas y facilitar una va para la comunicacin de las ideas e imgenes en forma grca. En el mes de julio de 2008, se present esta asignatura a la Vicerrectora Acadmica, donde se aprob como una cuarta opcin vlida dentro de la asignatura Electiva de Ciencias Bsicas, la cual tienen dentro de su pensum las cinco carreras antes mencionadas. En el perodo 1-2008-2009 se ofreci por primera vez en el Campus de Santiago y desde ese momento la demanda de la misma ha ido en constante aumento, elevndose a 280 la nmina de estudiantes en el presente perodo. Metas y tareas pendientes en el marco de los Estudios Generales: La PUCMM se encuentra inmersa en un proceso de anlisis del Ciclo Bsico, con miras a transformarlo en un Ciclo de Estudios Generales. El Departamento de Ciencias Bsicas no est ajeno a esta situacin, debido al peso especco que tiene sobre el primer ao en todas las carreras de la Institucin. Debido a ello, es preciso emprender las siguientes acciones a corto y mediano plazo: las carreras de la Universidad, como asignatura de ciencias en el marco de los Estudios Generales. dios Generales, enfocada en el desarrollo de las competencias que se trabajan actualmente en Ciencia Ambiental, con un contenido que a la vez fortalezca las aptitudes de los estudiantes de Ingeniera de cara a las asignaturas obligatorias de ciencias que deben cursar. carrera, se necesita analizar la pertinencia de mantenerla en las diferentes carreras, para determinar en cules carreras se puede o debe sustituir por una asignatura de Estudios Generales, que se enfoque en el desarrollo de aptitudes y competencias matemticas, con unos contenidos ms acordes al futuro quehacer profesional de los egresados de dichas carreras. Asimismo, es necesario evaluar la conveniencia de una asignatura de matemticas en Estudios Generales, para aquellas carreras que mantienen MAT-101 y MAT-102 en su pensum, enfocada en el desarrollo del razonamiento lgico-matemtico y en la interpretacin matemtica de problemas verbales, entre otras aptitudes. sobre todo los que imparten asignaturas dentro del primer ao, con el objetivo de fortalecer la metodologa de enseanza-aprendizaje, los sistemas de evaluacin y la transformacin del docente, de modo que el profesorado est ms inmerso en los principios de la Educacin General. La enseanza de las ciencias en el marco de los Estudios Generales, Jorge Tallaj Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.32-35

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36PASOS Y HUELLASPASOS Y HUELLAS Un hombre esencialmente bueno: In Memoriam de Francisco PolancoMu-Kien Adriana Sang T y yo lo sabemos y lo adivina el tiempo roto en el vaco de cada reloj que fue marcando los instantes de tus momentos ms amados. En ese da que dejaste prdidas entre nosotros tu sonrisa y esa mirada alegre de nio ilusionado, el fruto generoso de tu siembra en vida y tanto amor a lo largo acumulado queda, en el corazn de los hombres buenos, ese lugar que t siempre has transitado Carlos Gracia Escarp, Elega a un hombre bueno 2010 Hace algunos aos, despus de haber enterrado a mi padre, decid abrazarme a la losofa taosta. Era mi mecanismo personal de mantenerlo vivo en mi corazn. Leyendo a Lin Yutang, un gran lsofo del siglo XX y tambin su escritor favorito, aprend a ver la vida de manera distinta. Aprend a valorar al ser humano y a la vida en su justa dimensin, porque, como deca Yutang: En esta vida hay lgrimas y lo que importa, despus de todo, es ante todo lo que lloramos. Partiendo de estas lecturas maravillosas, creo que no hay mejor denicin para Polanco (como le llambamos siempre) que la de un hombre esencialmente bueno. Conoc a Francisco Polanco hace ms de 30 aos, cuando ambos prestbamos servicios a otras insti tuciones de Educacin Superior. Mi hermana mayor laboraba bajo su dependencia en la Universidad Na cional Pedro Henrquez Urea y siempre me men cionaba a su jefe, el Sr. Polanco. Francisco, en ese entonces, decidi alzar el vuelo hacia nuevas playas, por lo que el destino nos uni a ambos, casi en la misma poca, en la Ponticia Uni versidad Catlica Madre y Maestra, institucin que lo acogi con los brazos abiertos. Traa una estela de realizaciones y fue contratado para desempear una funcin acadmica. La alegra de reencontrarnos fue inmediata. Al poco tiempo, fue designado para desempearse como miembro del Comit de Eva luacin de Propuestas del Proyecto para el Apoyo a Iniciativas Democrticas (PID). Ah nos acercamos ms y fue un gran aliado en esa nueva experiencia. En el ao 2002, cuando el PID llegaba a su n, Francisco fue designado como Vicerrector Aca dmico, mientras que yo estaba a cargo del nuevo Departamento de Educacin. Cuando fui llamada a sucederlo en el puesto, en el 2006, nos reunimos y me dio valiosos consejos y me entreg los asuntos pendientes. l qued al frente del Ciclo Bsico hasta su fallecimiento. As, pues, fuimos primero com paeros de labores y despus vivimos, con mutuo aprecio, los cambios en las posiciones jerrquicas de la Institucin. Cuntas vueltas da la vida! Todava me sorprende su humildad. Francisco, maestro a toda prueba, educador convencido de que la educacin era la nica salida que tiene el pas, ocup a lo largo de su vida diversas posiciones: maestro de primaria, maestro de los maestros, fun cionario privado de alta y mediana responsabilidad. Todas y cada una de esas posiciones las desempe con gran empeo y tesn, mucha dignidad y, sobre todo, sin estridencias. Las posiciones, los ascensos o descensos que implicaba ocupar cada nueva po sicin, signicaban siempre un nuevo reto. Su sen cillez dignicaba las nuevas tareas y, lo ms impor tante, lo convertan en un ser cada vez ms grande y ms humano. (El hombre superior ama su alma, el hombre inferior ama su propiedad, deca Lin Yu tang.) Doctora en Historia por la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales de Pars. Reconocida autora de libros y artculos sobre Historia Dominicana. Vicerrectora Acadmica de la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Recinto Santo Toms de Aquino, para el perodo 2006-2010. Actual Vicerrectora de Postgrado de esta misma universidad en el Campus de Santiago y en el Recinto Santo Toms de Aquino. Para contactar a la autora: mu-kiensang@pucmm.edu.do Encuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitario http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/Comuni cacinPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.36-37

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37PASOS Y HUELLASHe comentado siempre que la dignidad, la humildad y la bondad eran los signos caractersticos de Francisco Polanco. As vivi y as muri. Cuando o de sus labios que haba sido diagnosticado con una enfermedad terminal, me derrumb. Me pregunt incesantemente, por qu la vida impone tan duras pruebas?, por qu a l, si todava tena mucho que darle a la educacin? Intent consolarlo, como pude. Decid acompa arlo durante largos y tortuosos das de dolor fsico. (El hombre solo est en el camino a la grandeza cuando es lo sucientemente sincero consigo mismo como para reconocer su pe queez, deca tambin Ling Yutang) Francisco pronto tendr un ao que parti al innito. Imagino que est sentado al lado de Dios, en quien conaba y a quien amaba profunda y plenamente. Todava me parece verlo por los pasillos de esta Universidad con su paso lento, desgarbado y vistiendo sus pantalones anchos y largos para su tamao. En varias oportunidades coincidimos como jurado de los premios del Ministerio de Educacin. l era jurado de Didctica y yo de Historia. En una oportunidad aumentaron la dotacin que nos daban. Quera comprarse un silln reclinable. Me cont que utilizara el dinero para complacer ese deseo. Tiempo despus le pregunt si lo haba hecho. Me respondi que haba comprado uno sencillo, porque aunque el dinero le alcanzaba Ese silln era demasiado para m! Me dara vergenza tenerlo en mi casa! Al enfermar supo llevar su condicin con la dignidad que lo caracteriz siempre. Sin quejas, sin protestas de ningn tipo y sin lamentarse, busc la manera de no ser un fardo pesado para nadie. A veces, siento que est todava con nosotros, porque escucho su voz y su tono cuidadoso en las tantas reuniones similares a las que habamos participamos juntos. Sonro an cuando siento que alguien repite el nal de las frases, porque me recuerda a Polanco, quien repeta las dos l timas slabas de las oraciones, era un eco constante en los dilogos con l. Era su forma de concentrarse. As descubr que cuando no lo haca en mis reuniones peridicas con l, era porque estaba distrado. Hoy nos acompaa su recuerdo. Nadie olvidar su caminar lento por los pasillos del Edicio A, ni su risa tmida a veces y estruendosa otras tantas, como tampoco sus enseanzas y sus anlisis sobre la educacin. Todos los que lo conocimos y compartimos con l lo recordamos y lo recordaremos siempre como un gran maestro, como un gran hombre, bueno y humilde. Igual que llora la vida este adis tuyo sienten tu prdida pastores y rebaos, de luto el aroma a romero y a tomillo. Tristes resuenan campanas y campos, cmo nos cubre de pena tu ausencia, vacas se ven las calles sin tu presencia, callado el pueblo en su doloroso llano. Revivirn en el horizonte tu risa y tu llanto y los das respetarn sin falta tu memoria como permanece la cruz herida en el calvario, como quema y hiela el viento Cmo nos duele ahora tu lugar en el camposanto. Lo sabes bien, le iremos dando largas al olvido, con nosotros vas para siempre Rey del ritmo de tic-tac que diste cuerda a todas las horas, lentas las manecillas se arrastran, ahora que nos has dejado. Carlos Gracia Escarp, Elega a un hombre bueno 2010 Referencias consultadasGracia Escarp, C. (2010). Elega a un hombre bueno. Extrado el 18 de diciembre de 2010, de http://desdebarcelona.lacoctelera.net/ post/2010/07/19/elegia-un-hombre-bueno Lin Yutang, extrado el 18 de diciembre de 2010, de http://es.wikipedia. org/wiki/Lin_Yutang Un hombre esencialmente bueno: In Memoriam de Francisco Polanco, Mu-Kien Adriana Sang Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.36-37

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38NOTAS BIBLIOGRFICASNOTAS BIBLIOGRFICAS Educacin General y Aprendizaje Liberal. Principios de prcticas efectivasAna Margarita Hach Resumen: Se resea el libro General Education and Liberal Learning: Principles of Effective Practice. Este libro explora elementos comunes a los programas de Educacin General y analiza cmo esos programas promueven el aprendizaje liberal, aspecto esencial para la educacin del siglo veintiuno. La publicacin expone los cambios que han ocurrido en los programas de Educacin General, con nfasis en la Educacin Superior. Se discute, tambin, cmo las instituciones pueden mejorar sus prcticas en estos programas a travs de reportar ejemplos exitosos. El libro es til para los comits de currculum y para todos los grupos que trabajen en evaluar programas de Educacin General. Abstract: This is a book review of General Education an Liberal Learning: Principles of Effective Practice. This book explores elements common to strong general education programs and examines how strong programs support liberal learning outcomes essential to success in the twenty-rst century. The publication surveys the changes that have occurred in general education programs and more broadly in higher education. The publication discusses also how institutions may improve their general education practices and provides numerous examples of successful practices. The book is useful for curriculum committees and any group of professionals that work on the assessment of General Education programs. Palabras clave Educacin General, Aprendizaje Liberal, Educacin Superior, diseo curricular Key Words General Education, Liberal Learning, Higuer Education, curriculum designEste libro es auspiciado por la Asociacin Americana de Colegios1 y Universidades (AAC&U). Tiene como autor principal a Paul L. Gaston junto con una serie de colaboradores Elizabeth Clark, Ann S. Ferren, Peggy Maki, Terrel l. Rhodes, Karen Maitland Schelling y Dwight Smith. Consta de cuatro partes, con la siguiente estructura: Educacin General, educacin liberal Introduccin Captulo uno: Imperativos y motores del cambio La Educacin General como piedra angular Captulo 2: Principios de los slidos programas de Educacin General Prcticas efectivas en la Educacin General Captulo 3: Intencionalidad Captulo 4: Alineacin con las especialidades Captulo 5: Pedagoga efectiva Captulo 6: Evaluacin La sostenibilidad de los programas de Educacin General -Captulo 7: Compromiso institucional En l se presenta, con la ayuda de diferentes au tores, especialistas en el tema, los principios que caracterizan a los slidos programas de Educacin General en los Estados Unidos de Amrica. Sus ar gumentos se basan en conceptos que denen a la Educacin General en la actualidad y la hacen fun -1 La autora ha traducido la palabra inglesa Colleges como Colegios en espaol. Magster en Lingstica Hispnica, University of Florida. Directora del Centro de Desarrollo Profesoral de la Ponticia Uni versidad Catlica Madre y Maestra, Campus de Santiago en el perodo 2000-2010. Forma parte del Consejo Asesor del Cuaderno de Pedagoga Universitaria publicado por esta Universidad. Ha sido autora de numerosos artculos y co-autora de libros en el rea de lingstica aplicada a nivel nacional e internacional. Es asesora del Ministerio de Educacin Superior, Ciencia y Tecnologa de la Repblica Dominicana en la evaluacin quinquenal de instituciones de Educacin Superior. Para contactar a a la autora: ahache@pucmmsti.edu.do Encuentre el texto en Los Estudios Generales en el currculum universitario http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/Comuni cacinPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.38-43

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39NOTAS BIBLIOGRFICASdamental para la consecucin del aprendizaje liberal. Estos argumentos estn avalados con ejemplos extrados de la realidad de la educacin superior en ese pas. A pesar de que su particular contexto, las ideas ex puestas pueden resultar iluminadoras para toda institucin que tenga como misin la formacin de seres humanos integrales que vivencien una ciudadana plena desde el plano personal y profesional. Para los nes de esta resea, se ha ido resumiendo cada captulo del libro priorizando las ideas que representan el sentido global del texto; adems, se han ponderado y valorando los argumentos para dar al lector una visin de las fortalezas y debilidades de este material bibliogrco. La introduccin de este libro posiciona el tema de la Educacin General a partir de los principios que fueron identicados como promotores de una Educacin General efectiva y que aparecieron en el estudio de la Asociacin Americana de Colegios y Universidades (AAC&U) de 1994 titulado Bases slidas: doce principios para efectivos programas de Educacin General. Esta seccin es de la autora de Terrel L. Rhodes, quien lo sita en una poca en que la Educacin General est recibiendo renovada atencin debido a diferentes factores. Primero, en algunas instituciones, estos cursos estn siendo cuestionados a medida que las universidades luchan con la crisis nanciera. Segundo, investigaciones realizadas por la AAC&U indican que los empleadores buscan egresados con competencias generales tales como habilidades comunicativas, pensamiento crtico, aplicacin de conocimientos a contextos reales, resolucin de problemas, trabajo en equipo, innovacin y creatividad, toma de decisiones ticas y conceptos y desarrollos en ciencia y tecnologa. Tercero, las instituciones de educacin superior norteamericanas estn observando con atencin la reforma europea de Bolonia que ja en tres aos el grado universitario. Cuarto, numerosos educadores a nivel internacional reconocen que el egresado norteamericano parece ser ms innovador y capaz de transferir el conocimiento a travs de las disciplinas y las fronteras conceptuales que el de otros sistemas educativos. Para el autor, algunos de los hechos antes mencionados se convierten en evidencias a favor de la eciencia de un sistema educativo que asigna una funcin importante a la Educacin General. Sin embargo, aboga por la necesidad de repensar los enfoques para la enseanza y el aprendizaje en la Educacin General. De esta forma, cobra importancia este nuevo libro Educacin General y Educacin Liberal que retoma los principios expuestos en 1994 para incorporar investigaciones y ex periencias llevadas a cabo en los ltimos 15 aos y as rearmar el com promiso con una Educacin General efectiva en el siglo XXI. El captulo 1 del libro que se resea se titula: Imperativos y motores del cambio y lo escribe por Paul L. Gaston. Inicia con una contundente cita que sirve de hilo conductor a travs de todo el libro: para garan tizar que el estudiantado reciba todos los resultados de una educacin liberal, se requiere del apoyo que solo un efectivo programa de Educa cin General puede ofrecer. En este sentido, examinar cuidadosamente las formas exitosas que algunas instituciones han logrado con este tipo de educacin, contribuira a destacar los principios que la fortalecen y ayudaran a que de los Estudios Generales se ecienticen en todas las instituciones de educacin superior donde existen. En este captulo se presentan los antecedentes que nutren esta publicacin. Se trata de tres trabajos anteriores, con los cuales concuerda y toma como referencia. Uno es el publicado en 1994 titulado Bases slidas: doce principios para la ecacia de los programas de educacin general. El segundo lo constituye Mejores expectativas que articula los propsitos de la educacin liberal del siglo XXI y el tercero se reere al informe estadounidense sobre el aprendizaje universitario para el nuevo siglo global. La conceptualizacin de la Educacin General que se desprende de este libro incluye cuatro dominios del conocimiento: Segn Gaston, estos dominios podran preparar al estudiantado para los retos del siglo XXI que se caracterizan por las siguientes tendencias: 1. Exigencias mundiales ms demandantes 2. Un estudiantado diferente 3. La diversidad como valor educativo fundamental 4. Presiones econmicas 5. La inuencia de la tecnologa 6. El imperativo de la evaluacin 7. Los cambiantes roles y presiones del profesorado Cabe destacar que este libro est pensado para un pblico que co noce lo que es la Educacin General, pues salvo la explicitacin de los cuatro dominios que fueron enunciados anteriormente, no aparece en sus pginas ninguna denicin explcita sobre este tipo de enseanza. Lo mismo ocurre con el aprendizaje liberal; en este caso, un lector poco avisado puede llegar a pensar que la nica forma de alcanzar el apren dizaje liberal es a travs de la Educacin General. Sin embargo, hacia el nal del libro Paul Gaston puntualiza que la Educacin General es uno de los medios para acceder a esta forma de aprendizaje. Aunque a travs de la lectura de este interesante documento, el lector va formndose una denicin de en qu consiste la Educacin General, no sucede lo mismo con el concepto de aprendizaje liberal. Para com prender cabalmente su sentido, hay que indagar en otras fuentes su conceptualizacin. Por este motivo, es conveniente explicitar, al inicio de esta resea, la denicin que la propia Asociacin Americana de Colegios y Universidades (AAC&U) le atribuye a este trmino. Un aprendizaje verdaderamente liberal, segn esta Asociacin, prepara para vivir una vida responsable, productiva y creativa en un mundo dra mticamente cambiante. Fomenta una disposicin hacia el aprendizaje permanente y una aceptacin de responsabilidad por las consecuen cias ticas de nuestras ideas y acciones. El aprendizaje liberal permite que entendamos los fundamentos del conocimiento y la investigacin acerca de la naturaleza, la cultura y la sociedad; asimismo implica que los sujetos que incorporen este tipo de aprendizaje dominen las habi Educacin General y Aprendizaje Liberal. Principios de prcticas efectivas, Ana Margarita Hach Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.38-43

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40NOTAS BIBLIOGRFICASlidades bsicas de percepcin, anlisis y expresin, cultiven el respeto a la verdad, reconozcan de la importancia del contexto histrico y cul tural y exploren las conexiones entre el aprendizaje formal, la ciuda dana, y el servicio a nuestras comunidades. Teniendo estas concepciones incorporadas a nuestros esquemas de pensamiento, la construccin del sentido global del texto se facilita ya que es posible inferir, pues, que una Educacin General slida puede contribuir efectivamente a la adquisicin del aprendizaje liberal. Los principios de los slidos programas de educacin general conforman el segundo captulo del libro reseando y su autor es tambin Paul L. Gaston. En este acpite, Gaston nos advierte que los programas de Educacin General considerados slidos y ecientes no surgen por casualidad. Estos poseen una serie de cualidades que los distinguen. A saber: 1. encarnan y expresan una visin clara de la Educacin General basada en un compromiso institucional sobre los benecios de una educacin liberal para todos los alumnos. 2. se benecian de un entendimiento coherente que permea a todos los grupos institucionales sobre la importante funcin que desempea la Educacin General. 3. presentan evidencias en todos los niveles curriculares de su preocupacin por una pedagoga ecaz que exprese una bsqueda intencionada de objetivos de aprendizaje explcitos para formar ciudadanos responsables. 4. demuestran su aprecio por la funcin del programa co-curricular en la mejora y el mantenimiento de los logros obtenidos en el aula. 5. requieren y expresan un fuerte liderazgo desde muchos niveles de la comunidad educativa. El autor se vale de una serie de instituciones para que el lector se forme un juicio pertinente sobre el signicado de estas caractersticas; sin embargo, en ningn momento explica la metodologa usada para la se leccin de esas instituciones. An ms, ser responsabilidad del lector comprobar si la puesta en prctica de estas caractersticas se cumple verdaderamente en las instituciones mencionadas. No obstante este vaco metodolgico, el recurso de ejemplicar usando universidades y colegios de la realidad estadounidense conere credibilidad a las ideas del autor y puede servir tambin de incentivos para otras instituciones de educacin superior que busquen consolidar sus estudios generales. A travs de ejemplos de instituciones como North Carolina State Uni versity, West Point Military Academy y Brown University el lector llega a comprender qu signica tener una clara visin sobre la Educacin General Consiste en explicar cmo y por qu las universidades es cogen sus prioridades formativas. Idealmente el estudiantado debera comprender la forma en que cada sesin de clase contribuye con los propsitos de aprendizaje y cmo los objetivos de los cursos se rela cionan con los propsitos del plan de estudio. Es evidente que un pro grama de Educacin General que posea esta cualidad debe mantener una adecuada comunicacin con el estudiantado. Esta claridad de vi sin puede venir acompaada de programas de orientacin que per mita al estudiantado reexionar sistemticamente sobre sus opciones educativas y las intenciones que las sustentan. Con sobradas razones, el autor nos advierte que para lograr el compromiso con la coherencia educativa debemos cuidarnos de no buscarla endosando a los estudiantes la responsabilidad para lograrla. Sostiene que solo la estructura del programa de Educacin General y el proceso de enseanza por parte del profesorado involucrado en l permiten al estudiantado comprender el racional detrs de los requisitos que se deben cumplir para alcanzar sus objetivos. Si esto no ocurre, los estudiantes pueden percibir a la Educacin General como un conjunto de cursos inconexos que deben tomar fuera de su especialidad y no les prestarn importancia. A travs de las experiencias de Saint Louis Community College y Bard College, el lector puede encontrar sucientes argumentos para conven cerse de la necesaria coherencia que debe poseer un programa de Edu cacin General eciente. En el caso de Bard College, los estudiantes de nuevo ingreso toman, tres semanas antes de iniciar el primer semestre, un taller de lectura, discusin y escritura que les ayuda a entender las metas y los resultados que persigue la formacin en esa institucin. Adems, durante el primer ao, participan en seminarios para conocer las nociones intelectuales, artsticas y culturales que son la base de los Estudios Generales; luego, en su segundo ao, mediante un programa especial, los estudiantes reexionan sobre su experiencia educativa a medida que van tomando cursos de su especialidad y, en su ltimo ao, tienen la obligacin de participar en un proyecto que une los cuatro aos de experiencia de aprendizaje en la universidad. El tercer principio que caracteriza a los buenos programas de Educacin General lo constituye su dedicacin para formar ciudadanos responsables. En un primer momento, este propsito se pretenda alcanzar asumiendo que los programas basados en valores eran sucientes para que el estudiantado actuara con responsabilidad social al egresar de las universidades. Sin embargo, en la actualidad, se ha incorporado una perspectiva ms abarcadora que permite a los estudiantes desarrollar valores basados en informaciones y autoreexiones a partir de experiencias relacionadas con el trabajo comunitario dentro y fuera del campus universitario. En este sentido, se reivindica el compromiso de muchos programas con los proyectos de trabajo comunitario como cursos en s mismos o unidos a clases ya existentes. Cobra relevancia el llamado aprendizaje en el servicio. Se trata de una forma de educacin experimental que se caracteriza por la participacin del estudiante en una actividad organizada de servicio que se conecta a resultados de aprendizajes especcos, cumple con las necesidades identicadas de la comunidad y provee tiempo estructurado para la reexin de los estudiantes y la conexin de la experiencia de aprendizaje en el servicio. El libro provee evidencias exitosas de Michigan State University y de Rhodes College en Tennesse, Estados Unidos. Educacin General y Aprendizaje Liberal. Principios de prcticas efectivas, Ana Margarita Hach Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.38-43

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41NOTAS BIBLIOGRFICASLos autores del libro reseado ponen de relieve que formar ciudadanos socialmente responsables no es tarea exclusiva del profesorado de los programas de Educacin General sino que corresponde tambin a los docentes de las especialidades ya que muchos de estos cursos de trabajo comunitario o de aprendizaje en el servicio pueden llevarse a cabo en los ltimos aos de los estudios universitarios. Las instituciones de educacin superior que ofrecen programas de Estudios Generales ejemplares aprecian el valor educativo de lo cocurricular, conectndolo con lo curricular, como es le caso de Willamette University. Este tipo de institucin ha demostrado prestar la suciente atencin a la experiencia estudiantil fuera de las aulas, la cual comprende una amplia gama de actividades como deportes, arte y cultura, asociaciones estudiantiles, debates, conferencias y seminarios, peridicos, Modelo de las Naciones Unidas y otras que forman parte de la vida del campus universitario. En numerosos campus de instituciones estadounidenses, como por ejemplo en la Universidad de Texas, El Paso, ya existe un documento que transcribe como parte del record estudiantil todas las actividades co-curriculares en las que participan sus alumnos. El autor naliza este captulo recordando que un slido programa de Estudios Generales comienza y termina con el profesorado; sin em bargo, se requiere de un liderazgo visionario que abarque a todos los integrantes de las instituciones: estudiantado, profesorado y adminis tradores. Gaston arma que para que un programa sea efectivo debe encarnar dos principios relacionados entre s: primero, cualquier re forma curricular que pretenda ser exitosa debe gozar de un respaldo visible del liderazgo administrativo de la universidad y, segundo, el liderazgo estudiantil y profesoral debe tomar esas reformas seria mente planicando enfoques que conciten la aprobacin de sus co legas, anticipando, tendiendo puentes o eludiendo los baches que se puedan producir y dedicndose en persona al seguimiento necesario. El captulo 3 titulado Intencionalidad inicia la tercera parte del libro. En l la idea principal que lo permea es que los programas de Educacin General deben reejar intencionalidad en todos los niveles. La inten cionalidad se asocia a aquellos programas que estn deliberadamente organizados para ayudar al estudiantado en su trnsito del bachillerato a la universidad y que los guan a travs del trabajo, cada vez ms exi gente, de las asignaturas que est conectado con la direccin de sus estudios principales, con las experiencias co-curriculares y con sus as piraciones personales. Esta caracterstica debe estar centrada en el es tudiantado, sus necesidades y sus resultados. Los programas exitosos toman conciencia de cmo aprenden los estudiantes y de su diversidad. En este acpite se resalta la importancia del primer ao y su conexin con las asignaturas de la carrera que se estudia. Esta primera etapa debe contribuir a que el estudiantado dena sus metas y asuma responsabilidad en lograrlas. Es importante resaltar que los programas diseados intencionalmente se preocupan por lo que ocurre no solo en el primer ao, sino tambin en cada uno de aos de los estudios universitarios. En este sentido, cada docente necesita trabajar para que sus estudiantes puedan integrar el trabajo que hacen y construir coherentemente sus aprendizajes de curso en curso y de un ao a otro. En efecto, se requiere coherencia a lo interno de cada curso y entre los cursos para lograr verdadera intencionalidad y direccin. Este captulo nos recuerda que el profesorado que lucha por la inten cionalidad hara bien en revisar todos los paradigmas dominantes en el currculo tales como: los supuestos en los prerrequisitos, el signi cado de los nombres y la numeracin de los cursos y la forma en que la asignacin de los crditos de cada curso est alineada con los trabajos demandados en las asignaturas y con los resultados obtenidos en ellas. Alineacin con las especialidades es el nombre que lleva el cuarto captulo. Est escrito por Karen Maitland Schiling y Dwight Smith. Estos autores argumentan a favor de un compromiso institucional que promueva la coherencia curricular entre los estudios generales y las especialidades. Es decir, la Educacin General resulta ms ecaz si se encuentra bien alineada con las especialidades. En una encuesta realizada en 2006 por la Asociacin de Colegios y Universidades Americanas (AACU), los empleadores han identicado como fundamentales para sus empleados logros de aprendizajes estudiantiles como la competencia comunicativa y el trabajo en equipo. De hecho, estas competencias, propias de los estudios generales, son ahora valoradas con igual relevancia que las adquiridas dentro de las especialidades y que poseen unas caractersticas ms orientadas a lo profesional laboral. Los autores ratican que la alineacin de la Educacin General y las especialidades es un medio importante para lograr el verdadero n: el aprendizaje liberal para todos los estudiantes a travs de un currculo intencional y bien coordinado. Esta meta requiere un compromiso institucional que Schiling y Smth consideran que se puede conseguir mediante la compresin de la situacin del estudiantado, con una apuesta al sistema de educacin superior y no para las instituciones aisladas, a travs de la incorporacin del profesorado de tiempo completo y de carrera docente en las asignaturas de la Educacin General y mediante el uso de la evaluacin con el n de entender los logros estudiantiles, para el benecio de toda la comunidad acadmica y administrativa. Los autores nos alertan sobre los nuevos retos que aparecen en las Instituciones de Educacin Superior (IES) y que hay que tener presentes en estos momentos de sinergia entre los estudios generales y las especialidades. La movilidad estudiantil se ha incrementado, haciendo que un estudiante no complete todos los cursos de sus estudios generales en una sola institucin. Hay estudiantes que se trasladan de colegios comunitarios a otras IES antes de llegar a la institucin donde nalmente obtendrn su titulacin. Estas transferencias hacen necesario crean alianzas entre las instituciones para la homologacin de los cursos incluidos en planes de estudio diversos. No obstante, advierten los autores, esta posibilidad no debe impedir que la alineacin que se est llevando a cabo entre los estudios generales y las especialidades se deje a un lado o pierda importancia en el debate acadmico de las universidades. El reto implica al sisEducacin General y Aprendizaje Liberal. Principios de prcticas efectivas, Ana Margarita Hach Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.38-43

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42NOTAS BIBLIOGRFICAStema de educacin superior en su conjunto ya que las instituciones no pueden, dado el contexto, trabajar aisladas. Alcanzar la coherencia y la alineacin entre la Educacin General y las especialidades o carreas requiere que se tomen en cuenta, adems, la preparacin del estudiantado y sus expectativas. No siempre los estudiantes perciben la relacin que pudiera existir entre estos dos tipos de enfoques educativos; por este motivo, Schiling y Smith consideran importante que estas expectativas se hagan explcitas a travs del currculo. Un ejemplo claro de este caso, lo constituye los resultados de aprendizaje en redaccin que se quieren lograr en los primeros aos en la universidad y los que se pretenden conseguir en las especialidades. Es necesario que ambas etapas compartan una misma visin sobre la escritura y que la misma sea reforzada tanto en el primer ao como en las disciplinas. Existen diversos recursos para lograr dicha coherencia; los mapas curriculares y las rbricas evaluativas son buenos ejemplos. La evaluacin es tambin otro medio que los autores presentan como un factor que puede contribuir a la alineacin entre la Educacin Ge neral y las especialidades. La informacin obtenida de las diversas fuentes de evaluacin debe ser tomada en cuenta para lograr esa coherencia. En este sentido, juegan un papel fundamental los datos que se pueden ofrecer las acreditadoras, sobre todo, cuando son los mismos requerimientos tanto para la Educacin General como para las especialidades. El captulo 5 es de la autora de Elizabeth Clark, quien presenta el tema de la pedagoga efectiva en el marco de una slida Educacin General. El captulo se inicia armando que los programas de estudios generales deben incorporar pedagogas efectivas a travs de su currculo enfatizando aquellas que prio ricen el conocimiento interdisciplinar, coloquen al es tudiante como centro del aprendizaje y le permitan reexionar sobre sus logros de manera signicativa. Adems, Clark aborda el tema de las metodologas efectivas a partir de las tecnologas de la informacin y la comunicacin. En este sentido, argumenta que los programas de Educacin General exitosos dan seguimiento a los cambios en la tecnologa, sopesando las consecuencias de dichos cambios, adoptando las herramientas susceptibles de ser tiles en el presente y siendo receptivos a aquellos medios con capacidad de xito en el futuro y que, sobre todo, mantiene al estudiantado como centro del aprendizaje. El captulo concluye armando que el profesorado que ha sido reconocido como exitoso en el uso de metodologas efectivas es aquel que reexiona e investiga sobre su propia prctica. Los graduados de programas slidos en estudios generales concuerdan que el modelo de una comunidad de aprendizaje promueve la reexin sobre la prctica docente, anima la colaboracin interdisciplinaria y apoya la evaluacin de la efectividad didctica. El captulo 6 de este libro lleva por ttulo Evaluacin. Su autora, Peggy Maki, arma que los programas de Educacin General deben documentar su ecacia y demostrar un compromiso dinmico para la mejora continua a travs de la articulacin clara de los resultados del aprendizaje y la evaluacin en relacin con los dichos resultados. Como toda prctica de los programas exitosos, la evaluacin debe centrase en el estudiantado para que su aprendizaje sea cada vez ms enriquecedor. Maki entiende que los cuatro dominios propios de la Educacin General, a saber: conocimiento de las culturas humanas y del mundo fsico y natural, habilidades intelectuales y prcticas, responsabilidad personal y social y aprendizaje integral y aplicado deben guiar la evaluacin de este tipo de educacin. La autora enfatiza que hay que orientar al estu diantado sobre los resultados de estas dimensiones durante los cuatro aos de sus estudios de pregrado y que se deben propiciar mltiples oportunidades para aprender, reaprender y practicar esos resultados si se desea que se conviertan en aprendizajes duraderos. Una estrategia para evaluar la coherencia y la intencionalidad de los estudios generales a lo largo de toda educacin universitaria lo cons tituye la elaboracin de mapas curriculares y co-cu rriculares. Se trata de un recurso que nos habla de la intencionalidad de la formacin del estudiantado, los nfasis dados a las diversas reas del saber y a los estudios generales, la trayectoria prevista para lograr los resultados de aprendizajes esperados, el peso que se le asigna a la prctica versus la teora y todos los dems elementos que radiografan el cu rrculo universitario. La autora explica que los programas de Educacin General que son exitosos proveen oportunidades para que el estudiantado reexione sobre su aprendizaje evaluando sus fortalezas y debilidades. En este sentido, son de especial ayuda los portafolios que permiten describir cmo trabajos especcos representan logros y progresos en torno a los resultados institucionales de los estudios generales. Este tipo de evaluacin Tambin favorece el involucramiento del estudiante en su propio aprendizaje. Maki arma que los modelos de evaluacin ms poderosos para la Educacin General son exibles y personalizados, lo que permite al estudiantado a demostrar su progreso cuando estn listos para ello en lugar del tiempo predeterminado de un examen general. En este sentido, favorece el uso de rbricas evaluativas y sugiere las elaboradas por la AAC&U. A travs de todo el captulo, el lector llega a la conclusin de que se requiere evaluacin directa e indirecta para determinar la ecacia de la Educacin General y que su objetivo primordial es el uso de los datos obtenidos para mejorar el aprendizaje estudiantil. Todo esto conlleva la presencia de un profesorado que se convierte tambin a aprendiz de su accionar educativo ya que todo slido programa de Educacin General construye ciclos de indagacin acerca de la ecacia de sus prcticas. Educacin General y Aprendizaje Liberal. Principios de prcticas efectivas, Ana Margarita Hach Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.38-43

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43NOTAS BIBLIOGRFICASCabe mencionar que, a partir del captulo 2, donde proliferan los ejem plos de slidos programas de Educacin General, los autores de los dems acpites organizan sus ideas entre caractersticas que consi deran que los programas de estudios generales deban tener y reali dades concretas que ejemplican cualidades de programas exitosos. Es decir, el lector puede percibir que los principios de prcticas efectivas se mueven entre el deber ser y la realidad concreta. Hubiese sido mejor que las ideas expresadas en cada captulo se presentaran siempre con instituciones que lleven a cabo dichos principios. La cuarta parte del libro reseado que lleva por nombre La sostenibilidad de los programas de Educacin General concluye con el captulo 7. No en vano el captulo se titula Compromiso institucional. Su autor, Paul Gaston, quiere que el lector inera que no existe un slido programa de estudios generales que sea sostenible si la institucin universitaria no asume, a todos los niveles, la responsabilidad de apoyar este tipo de educacin. En este sentido, arma que Los programas de Educacin General que crecen continuamente en fortaleza y efectividad dependen del amistoso escrutinio y el dedicado apoyo del profesorado, los administradores y la comunidad universitaria como un todo (p.51). En este ltimo captulo Gaston dedica una buena parte de su reexin sobre el compromiso institucional al profesorado universitario, lo que resulta uno de los aspectos ms positivos de este libro. Arma que cada miembro del cuerpo docente, cualquiera que sea su campo de experiencia, contribuye al aprendizaje liberal de cada estudiante, para bien o para mal. Este reconocimiento, sigue diciendo el autor, se hace ms real con ejemplos en que el profesorado no solo ensea las caractersticas de este tipo de aprendizaje, sino que lo valora de manera especial y lo vivencia en la cotidianidad. Es interesante que Gaston no deja de mencionar el caso opuesto: el de aquellos docentes que maniestan desprecio por los objetivos del aprendizaje liberal; sin embargo, los considera menos peligrosos para el estudiantado que miembros del cuerpo docente que a pesar de su autoridad y camuajeado atractivo personal presentan un enfoque estrecho y antiliberal del aprendizaje, sobre todo aquellos docentes que se concentran en los contenidos de las asignaturas y dejan de explicar las consecuencias ticas relacionadas con su disciplina. En este sentido, el autor termina insistiendo en la responsabilidad que tiene la institucin de que los cursos relacionados con los estudios generales sean impartidos por un profesorado cuyo quehacer intelectual y cuyo accionar personal sirvan para modelar los principios del aprendizaje liberal. Asimismo, este ltimo captulo contiene ocho perspectivas que el autor considera valiosas para las instituciones que se comprometen con el aprendizaje liberal. Ellas son: 1. Romper con las barreras disciplinares en apoyo de la transdisciplinariedad. 2. Ejemplicar el compromiso con la Educacin General entre sus colegas. 3. Establecer con claridad los objetivos de la educacin liberal en cada curso. 4. Ser exible y relevante. 5. Permitir que los estudiantes se apropien de su aprendizaje. 6. Promover el aprendizaje liberal en la vida diaria. 7. Destacar las relaciones en temas y disciplinas. 8. Servir de ejemplo al estudiantado sobre el aprendizaje a lo largo de la vida. Estas perspectivas pueden llevar a las instituciones de educacin general a buscar un perl organizacional que las distingue y las singularice en su accionar educativo, con el n de lograr el propsito primordial del aprendizaje liberal que los egresados pueden ejercer sus carreras con xito y profesionalidad al tiempo que viven de forma responsable social y personalmente. Es imposible dejar de reiterar que el contexto en que se enmarcan los ejemplos citados en este libro responde a una realidad que diere de la dominicana. No obstante, lo que en un principio puede verse como una limitacin, tambin podra visualizarse como una perspectiva distinta para reexionar sobre formas innovadoras de abordar la Educacin General; asimismo, este documento puede muy bien servir como marco referencial para reformas educativas dentro de los estudios generales ya que expone con una actualizada fundamentacin conceptual y con una adecuada claridad expositiva los principios que subyacen a los programas de Educacin General que han dado frutos de un verdadero aprendizaje liberal. Educacin General y Aprendizaje Liberal. Principios de prcticas efectivas, Ana Margarita Hach Cua derno de Pedagoga Universitaria Ao 7/ N. 14 / julio diciembre 2010 / Santiago, Rep. Dom.: PUCMM / pp.38-43

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Cuaderno de Pedagoga Universitaria es una publicacin semestral de la Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, coordinada por su Centro de Desarrollo Profesoral. Desde la concepcin de la escritura como instancia formativa, constituye una de las vas para propiciar la formacin permanente de los y las docentes en el rea pedaggica, convocndoles a participar con textos cientcos, ensayos, entrevistas, testimonios y reseas bibliogrcas. La publicacin, adems, acoge artculos de autores externos a la Institucin. I. LOS ARTCULOS 1. La primera pgina del artculo debe contener: 2. Para orientar a los autores sobre la escritura de los resmenes y palabras hay una gua disponible en lnea en: http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/CDP/ComuncacionPublicaciones/Paginas/CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx 3. Se estipula que los artculos para la seccin Ventanas Abiertas a la Pedagoga Universitaria no deben exceder una longitud de 7 pginas. Para Ecos desde las Facultades, 6 pginas; Notas Bibliogrcas, 5 pginas y Pasos y Huellas, 4 pginas. Sin embargo, queda a opcin de la Direccin General de la publicacin la posibilidad de variar dichos lmites. 4. Los artculos deben corresponder a la temtica pedaggica seleccionada para cada nmero y se dar preferencia a textos que no hayan sido publicados con anterioridad. La prxima temtica aparece en la pgina de los crditos de cada ejemplar. Los artculos se reciben en formato de Microsoft Word, a 1 1/2 espacio y en tipografa Arial 11, mrgenes izquierdo y derecho de una pulgada. Todas las pginas deben estar numeradas, as como cada grca o tabla. Los grcos y tablas se reciben dentro del cuerpo del artculo. 5. Para el uso de citas se requiere el formato APA. A continuacin se muestran algunos casos, pero para mayor informacin, los autores pueden referirse a http:// serviciosva.itesm.mx/cvr/formato_apa/guia_apa_6ta.pdf Cuando la cita directa o textual es corta, (menos de 40 palabras), se coloca integrada al texto del informe, entre comillas, siguiendo la redaccin del prrafo donde se hace la cita. Por ejemplo: En el proceso de la investigacin, no se debe empezar a escribir hasta que uno no haya completado el estudio. (Acosta Hoyos, 1979, p. 107) Cuando la cita directa o textual es de 40 o ms palabras, se cita en un bloque, sin comillas, a espacios sencillos, dejando una sangra dentro del texto del informe. Por ejemplo: Aunque slo las investigaciones o inventos realizados puedan alcanzar los derechos de autor que concede la ley, ente investigadores siempre se respeta la prioridad que alguien ha tenido para elegir un tema; ya que existen innidad de problemas para investigar y de nada vale una competencia que no lleve a un mejor perfeccionamiento. (Acosta Hoyos, 1979, pp.16-17). 6. Al nal del documento se incluyen las referencias bibliogrcas, si corresponde. Se ordenan alfabticamente y se escriben segn el formato APA. A continuacin se muestran algunos ejemplos: Libros y folletos: Apellido, A. A., Apellido, B. B. & Apellido, C. C. (Ao de publicacin). Ttulo del documento: subttulo (Edicin) Lugar: Editorial. Artculo de publicaciones peridicas: Autor, A. Autor, B. & Autor, C. (Ao de publicacin mes / mes). Ttulo del artculo. Ttulo de la publicacin peridica, Vol., (nm.), pgina inicial nal. Revista en formato electrnico: Autor, A., Autor, B. & Autor, C. (Ao de publicacin mes / mes). Ttulo del artculo. Ttulo de la publicacin peridica, Vol., (nm.), pgina inicial nal. Extrado da mes, ao, de [URL] II. PROCEDIMIENTOS 1. Los artculos se envan, en versin impresa, a Rosario Corominas, Centro de Desarrollo Profesoral, Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Aut. Duarte Km 1 1/2, Santiago, Rep. Dominicana. Y, en versin digital, se envian a cuaderno@pucmmsti.edu.do. La recepcin de artculos termina el 30 de mayo y el 30 de noviembre de acuerdo a la publicacin semestral correspondiente. 2. Cada autor debe anexar una foto suya de frente y a color. Si es en formato digital, con un tamao no menor de 7.0 pxeles. 3. El Consejo Editorial examinar cada artculo segn criterios de pertinencia, coherencia, aporte y estilo para decidir sobre la conveniencia de su publicacin. En algunos casos, podr aceptar el artculo con algunas modicaciones o podr sugerir una forma ms adecuada. Se le noticar al autor/a la aceptacin o no de dicho material, as como cualquier cambio al mismo. 4. 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Cuaderno de Pedagoga Universitaria Ao 7 Nmero 14 Julio Diciembre 2010 ISSN 1814-4144 Centro de Desarrollo Profesoral Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra Aut. Duarte Km 1 1/2, Santiago, Rep. Dominicana cuaderno@pucmmsti.edu.do Directora General Rosario Corominas Directora Ejecutiva Marta Vicente Consejo Asesor Ana Margarita Hach David Capelln Departamento de Humanidades, PUCMM, Santiago Mara Cantisano Centro de Desarrollo Profesoral, PUCMM, Sto. Dgo. Consejo Editorial Carmen Prez Unidad Editorial Comunicaciones Corporativas, PUCMM Rosario Olivo Luz Eneida Rodrguez Yuberkis Cruz Departamento de Humanidades, PUCMM, Santiago Comit de Traducciones ngela Federica Castro Departamento de Lingstica Aplicada, PUCMM, Santiago Mara del Carmen Vicente Nuevo Diseo Grco en Este Ejemplar Bryan Perozo Diseo y Diagramacin Thas de Andrade Impresin Impresora Editora Telo, S. A. Tiradas por ejemplar: 2000 Las ideas expresadas en los artculos son responsabilidad exclusiva de sus autores respectivos. Todos los ejemplares estn en lnea con el texto completo en http://www.pucmm.edu.do/STI/campus/ CDP/ComuncacionPublicaciones/Paginas/ CuadernodePedagogiaUniversitaria.aspx La publicacin est accesible desde el Catlogo de LATINDEX: Sistema Regional de Informacin en Lnea para Revistas Cientcas de Amrica Latina, el Caribe, Espaa y Portugal, con 27 de 33 criterios de calidad cumplidos, en: http://www.latindex.unam.mxEstrategias de enseanza-aprendizaje, No. 15, enero-julio 2011Para enviar un atculo en formato digital: cuaderno@pucmmsti.edu.do Para enviar un artculo en formato impreso: Rosario Corominas, Centro de Desarrollo Profesoral, Ponticia Universidad Catlica Madre y Maestra, Aut. Duarte Km 1 1/2, Santiago, Rep. Dominicana.CRDITOS TEMA DEL PRXIMO EJEMPLAR

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