Código penal

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Title:
Código penal esta obra contiene el texto del código español, en la forma en que se hizo extensivo a Cuba por R.D. de 23 de mayo de 1879, con las modificaciones introducidas en el mismo por disposiciones posteriores y con las enmiendas que la nueva situación política del país ha hecho prácticamente necesarias y las indirectamente producidas por leyes de otro órden, con notas aclaratorias y concordancias con otros cuerpos legales vigentes
Series Title:
Leyes vigentes en Cuba
Uniform Title:
Código penal (1879)
Physical Description:
1 online resource (571 p.) : ;
Language:
Spanish
Creator:
Cuba
Betancourt, Ángel C., 1862-1925
Spain
Publisher:
Rambla, Bouza y Ca.
Place of Publication:
Habana
Publication Date:
Edition:
2a. ed. -- autorizada y corr. por el autor.

Subjects

Subjects / Keywords:
Criminal law -- Cuba   ( lcsh )
Derecho penal -- Cuba   ( bidex )
Criminal law   ( fast )
Cuba   ( fast )
Genre:
legislation   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )

Notes

Statement of Responsibility:
redactadas por Ángel C. Betancourt.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
Permission granted to University of Florida to digitize and display this item for non-profit research and educational purposes. Any reuse of this item in excess of fair use or other copyright exemptions requires permission of the copyright holder.
Resource Identifier:
oclc - 761502357
ocn761502357
System ID:
AA00021684:00001


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LEYES VIGENTES EN CUBA PUBLICATIONN AUTORIZADA POR EL GOBIERNO)









coli TNAL.


ESTA OBRA CONTIENE EL TEXTO DEL CODIGO ESPAROL, EN LA FORMA EN QUE SE HIZO EXTENSIVO A CUBA POR R. D. DE 23 DE MAYO DE 1879, CON LAS MODIFICACIONES INTRODUCIDAS EN EL MISMO POR DISPOSICIONES POSTERIORS Y CON LAS ENMIENDAS QUE LA NUEVA SITUATION POLITICAL DEL PAIS HA HECHO PRACTICAMENTE NECESARIAS Y LAS INDIRECTAMENTE PRODUn" CIDAS POR LEYES DE OTRO ORDEN, CON NOTAS

ACLARATORIAS Y CONCORDANCIAS CON OTROS CUERPOS LEGALESE VIGENTES, REDACTADAS


POR


ANGEL C. BETANCOURT,

PRESIDENT DFL TRIBUNAL ..IR... I RESIDENTSE. QUE HA SIDO. D9 LA COMMISSION DE COW303
DE LA CAMARA DE REPRES"TANTIES Dr. LA REPUBLICA.



SEGUNDA EDITION, AUTORIZADA Y CORREGIDA POR El. AUTOR






5 Ze







HABANA

IMPRENTA Y PAPJELERIA DE nAMBLA, 30UZA Y Of P1 y MargaH, nfims. 33 y 35.
192d.

































ES PROPIEDAD DE LOS EDITORS






V








NOTA PRELIMINARY



El C6digo Penal quo es objeto de este traba4o fu6 el primero, y es el finico, cuerpo legal de esa clase que ha region en Cuba.
Antes de su promulgaci6n, hecha por cierto muy avanzado ya el pasado siglo, la justicia penal se administraba 'en Cuba, geiieralmente, segfin costumbre, y no ley. Region la material, nominalmente, las caducas leyes de Castilla y las olvidadas de Indias, las cuales so aplicaban moderando-asi se decia-el rigor de sus precepts, conform d la jurisprudence de los tribunales, lo que equivalia, en realidad, A no aplicarlas. Esta jurisprudencia se inspire, 6 partir de la promulgaci6n en Espafia del Cudigo Penal de 1848, y especialmente desde que se public el do 1870, en los proceptos de dichos C6digos, A los que en muchos
casos se les daba, sin tenerla, fuerza de leyes supletorias.
Con ese derecho consuetudinario coexistian, como positive, las disposiciones penales inconexas de las leyes especiales, entre ellas, principalmente, las que desde mediado el siglo se venian promu Igando con objeto de modernizar.la legislaci6n, y que si no dieron el resultado de introducir en ella el desconcierto, como ha dado el sistema andlogo que con igual prop6sito, y como una novedad, inici6 en tempos posteriores-el Gobierno do los Estados Unidos, y A veces sigue el legislator de la Repfiblica, fu6 torque aquellas disposiciones obedecian A un criteria uniform y al prop6sito constant de fijar las bases de la reform on relaci6n con un model conocido, adaptable al medio y arm6nico con las otras leyes que region en el pais; pero aun as! no dej6 de
causar A veces alguna confusion.
7 El estado de cosas antes expuesto ces6, para revivir mfig tarde, en cierto modo, por la causa Otimamente indicada, con la promulgaci6n en Cuba del C6digo espaflol de 1870, el cual so hizo extensive h la Isla on la forma en que A la saz6n estabaen vigor en la Metr6poli, con a1gunas modificaciones ligeras, afia-





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di6ndosele otras mds importance que obedeclan A la instituci6n de la esclavitud, entrances existence en Cuba.
El C6digo aludido, quees el que nos ocupa, se hizo extensivo fi esta Isla por R. A de 23 de Mayo de 1879, comunicado por R. 0. de la misma fecha, al que se le puso, el efimplase en 17 de Junio, ordenfindose su publieaici6n en la Gaceta con fecha 20, lo que fu6 cumplida insertdndose el R. D. y el Udigo en los nfimeros correspondents d los dias del 11 de Julioal 2 de Agosto de dicho afio, y en los subsecuentes, del 3 al 6 del filtimo citado mes, la Ley Provisional para su aplicaci6n y una rectificaci6n del articulo 5,06. Posteriormente, por R. 0. de 28 del mismo mes de Mayo, se remitieron al Gobernador General los nfimeros de la Gaceta de Madrid correspondents 6 los dias 25, 26 y 27 del repetido mes, en que se public el R. D., y el correspondent al 28 en el que se public la rectificaci6n del articulo, 506; haci6ndose co-star que dichas publicaciones contenian erratas, que serial corregidas en la edici6n official que se publicaria con el sello del Ministerio de Ultramar. Esta disposici6n se public en la Gaceta de la Habana del 11 de Julio.
Por R. 0. de S de Junio de 1879 (Gaceta del 3 de Julio) se dispuso que por equidad se aplicaran las disposiciones del C6digo que fueran mfis benignas al reo, 6 los delitos cometidos antes de la promulgaci6n de aqu6l. Esta disposici6n, apart de su justicia, elevando A precepts lo quo entonces era mera doetrina, tiene la importance de haberse en ella reconocido implicitamente que el C6digo regia desde supublicaci6n; particular discutido en aquellos dias.
Casi simultdneamento con la promulgaci6n del C6digo, por R. A de 30 de Mayo de 1879 (Gaceta del 18 de Julio) se aplic6 A Cuba la ley de 26 de, Julio de 1878 sobre protecci6n A los nifios, que en realidad no es otra cosa que un complement de aquel cuerpo legal, y que,1por tanto, puede considerarse como parte integrate del mismo. Poco despu6s se promulg6, por R. A de 17 de Octubre de 1879, una ley de excepci6n: la de 8 de Enero de 1877, sobre represi6n del bandolerismo.
En la Gaceta de la Habana de 6 de Agosto de 1879, se public6, corregido, el articulo 506 del C6digo, por haber aparecido con erratas en la de Madrid; y por R. D. de 20 de Agosto de 1880 (Gaceta del 3 de Octubre) se mand6 rectificar, en el concept de h ab erse publicado tambi6n con erratas, los 232, 244, 460 y 616.









Por filtimo, apart de las leyes e9peciales que no mencionamos por no guardar relaci6n direct conel C6digo, segfin lo dispone el articulo 7? del mismo, y do la de "Orden Pfiblico," que, 6 nuestro juicio, tiene cardeter procesal, se hicieron extensivas 4 Cuba, como complementarias del C6digo, las leyes siguientes: por R. A de 20 de Julio de 1882 (Gaceta del 26 de Agosto), los articulos 12, 14, 582 y 583 del C6digo de la Peninsula, y por el de 17 de Octubre de 1895 (Gaceta del 3 de Noviembre), la ley de 10 de Julio de 1894 sobre r.epresi6n de los atentados por medio de explosives. Tanto en las complementarias cicadas como cn las especiales aludidas, adopt el legislator la penalidad del C6digo y procure en lo possible armonizarlas con el m6todo de ese cuerpo legal, considerdndolo-lo que en realidad7 es-como el nficleo y la base de la legislaci6n penal.
Al cesar la soberania espafiola en 1? de Enero de 1899, y dcupar provisionalmente la Isla el ej,6,rcito de los Estados Unidos, el jefe de las fuerzas de ocupaci6n public en la misma, fechat una proclaim, declarando que quedaba, en vigor, juntamente con el Civil, el C6digo Criminal existence antes de finalizar la soberania espafiola, "mc)dificdndose y cambi6ndose 6stos, de tempo en tempo, cuando sea necesario, para el mejor go-, bierno. Y, en effect, do tempo en tempo; mejor dicho, con harta frecuencla, aparecian en la Gaceta 6rdenes y decretos que modificaban y cambiaban el C6digo: unos direetamente y procurando conservar la ammonia de su estructura; otros, los m s, indirectam ente y cuidfindose poco do aqu6lla, yaun hasta de no contradecir, innecesariamente, otrog precepts vigentes. Tal sistema dej6 nuestra legislaci6n penal, al cesar la intervenei6n, en el estado, que aun subsisted, que todos conocemos, y que expresaxon, al realizer una oportuna iniciativa, en los primers dias de nuestra Rep-dblica, los sen-ores representatives que presentaron fi la Cdmara una proposici6n de ley (*) diciendo que

(*). Proposici6n de ley presented A la Cilmara de Representantes en 10 de Junio de 1903, per los Sres. Felipe Gonzdlez Sarrain, Rafael M. Portuondo, J. L. Castellanos, Alfredo Betamourt, Juan Antonio Garmendia, A. Nodarse y Juan R. Xiqu6s, derogando, salvo a1gunas leyes especiales, todas las 6rdenes, decretos, leyes y reglamentos dictados desde pri. mero de Enero de 1899 A 20 do Mayo de 1902 que coutuvieran disposiciones de carActer penal 6 modificaciones al C6digo Penal vigente, el cual, asimismo, se derogaba; mejor dicho, se modifleaba, pesto qua so trat6 s6lo de adaptarlo al nuevo regimen, sustituy6ndolo cou un proyeeto que se acompafiaba i la proposici6n. (Ap6ndice al Diario do Sesiones del Congreso correspondent al n(mero del 19 de Junio do 1903). Esta proposici6n de ley, prescindiendo de la bonded 6 defects intrinsecos do sus dis-







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tenia por objeto "poner remedio rApidamente al desconcierto que impera, en el eampo del derecho penal tal como se viene aplicando hoy por.los tribunales do la Naci6n, que muchas veces se ven imposibilitados d e concordar las disposiciones del C6digo promulgado en Espafia en 1870 y hecho extensive A Cuba como colonial espafiola por R. D. de 23 de Mayo de 1879 con la legislaci6n, que pudi6ramos Ilamar extravagant, del period interventor, que inspirfindose, h veces, en doetrinas contrapuestas A dicho C6digo, dictaron precepts infitiles 6 perjudiciales en medio do otros que, aunque indiscutiblemente marean un serio adelanto, necesitan ser redaetados en otra forma para que se adapted al sistema vigente, con el q-tie es indispensable concordaxlos ".
Esa plausible iniciativa no di6 resultado alguno; pero como la confusion reinante en la legislaci6n penal so agravaba eada dia, a fin de hacer cesar ese estado verdaderamente ca6tico, el Gobernador Provisional nombr6, en Enero de 1908, una comisi6n eneargada de redactax un proyeeto de C6digo Penal. (**)
A pesar de la labor asidua, sabia y paciente de esa comisi6n, el trabajo no pudo concluirse y hasta ahora no se ha continuado. Pero, en cambio, ha dado occasion a que, en mal hora, haya servido para inspirar la desconcertante ley de 24 de Marzo

posiciones, es, per el prop6sito desinteresado quo la inspire, per el fin patri6tico que so perseguia, per la oportunidad en quo se present y por la laboriosidad que revela su redacci6n, el acto de iniciativa parlamentaria mfis laudable quo se ha realizado on nuestra Repfiblica.
(**) Decreto nfimero, 13, de 6 do Enero do 1908. LaComisift nombrada la formaban los Sres. Antonio Govin y Torres, Presidents de la Sala de lo Criminal del Tribunal Supreme; Jos6 I. Travieso y Upez, Fiscal entonces, y hey magistrado de dicho Tribunal; Arturo Hevia y Diaz, Magistrado de la Audiencia de la Habana y hey del referido Tribunal Supreme; Jos6 A. Gonzilez Lanuza, Ricardo Dolz y Arango y Jos6 A. del Cueto y Pazos, Catedr6.ticos de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional (el dltimo ha side, posteriormente, Presidente del Supreme), y Manuel Landa y Gonzfilez, 6, la saz6n Jefe del Departamento de Justicia del citado Gobierno Provisional, y en In actualidad President de Sala de la Audiencia de In Habana. A dicha Comisi6n so le di6, entre otros, el encargo do redactar un informed sobre las reformas, Todificaciones 6 sustituciones que se necesitara introducir con urgencia en el C6digo Penal, cuyo informed, con el pro yeeto de ley, debia presenter al Departamento do Justicia para que 6ste lo someticra al Congress de ]a Repfiblica tan pronto come se reuniera de nuevo legalmente, 6 al Gobernador Provisional, 6i antes do aquel event hubiera concluldo 'el trabajo. La Comisi6n concluy6, y publie6 en forma do folleto, el primer libro y parte del segundo, del C6digo; tenemos entendido quo lo restate esti muy adelantado; pero dicha Comisi6n ces6 y Be disolvi6 al cesar el Gobierno que la nombr6 y restablecerse el normal funcionamiento de los poderes de la Rep4blica, &in quo hasta el pre6ente se haya continued su labor.







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do 1917, modificadora de los articulos references a la falsificaci6n de documents, comprendidos en. el capitulo IV del titulo IV del libro 29 del C6digo, al que parece que se tom6 de anima vilis, como si no estuviera ya bastante taraceado, y como si, por su. nombre, no fuera, como era y debia seguir siendo, "un cuerpo de leyes (reglas y precepts) dispuestos seg6n un plan met6dico y sistemdtico
Para Ilevar a cabo este trabaj'O tuvimos en consideraci6n la R. 0. de 28 de Mayo de 1879, que prohibla toda autorizaci6n para publicar el C6digo tal como apareci6 on la Gaceta, y la de 29 de Julio del raismo afio, que hizo obligatoria para los tribunales y funcioaarios judicialeg la adquisici6n del C6digo, publicado oficialmente con el sello del Ministerio de Ultramar (sin duda estimfindolo mks aut6ntico, por considerarlo depurado de erratas) ; y, por consiguiente, en la primer edici6n nos ajustamos a la official mencionada, que es la misma que reproducimos en 6sta.
El m6todo seguido en. la obra es el adoptado para todas las de la Colecci6n: se insert on ella el texto de la edici6n official citaclai, sin otras alteraciones que las expresamente ordenadas en las disposiciones posteriors A su promulgaci6n y aquellas que ban sido absolutamente necesarias para expresar con exactitud lo vigente, si bien conservamos en casi todos los casos, aunque con letra menor, el texto original, y en la misma forma se reproduced los precepts derogados. Lag disposiciones vigentes complementarias 6 modificativas, 6 que han sustituido A las del C6digo, se insertan A eontinuaci6n de aquellas 6 que se refieren, precedidas de un asterisico.
Las numerosas notas, no comentarios, de este libro, tienen por objeto justificar las enmiendas, concordar las disposiciones del texto 6 facilitar el studio de las mismas, con citas de la ju'risprudencia en aquellos casos en que por el Tribunal Supremo se haj fijado el concept del precepts legal 6 se ha suplido a1guna omisi6h, prescindiendo de toda sentencia que no sea del Tribunal national 6 que, aun siendo de 6ste, resuelva concretamente casos particulars 6 verse sobre accidents de hechos; hemos cuidado, al hacer las citas, de no recargarlas con la menci6n de todas, ni aun de muchas de las sentences dictadas sobre el particular; generalmente nos limitamos A una sola, sin explicarla ni analizarla, pues el objeto de este libro es el de pxponer las disposiciones del C6digo, Penal que estfin en vigor y no la juris-






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prudencia de acuerdo con el prop6sito quo nos ha movido A publicar esta Colecci6n, que, como repetidamente hemos dicho, es el de presenter met6dicamente agrupadas las leyes y disposiciones vigentes, para facilitar su studio y aplicaci6n.
(Para terminal advertiremos que este libro no contiene Ia legislaci6n penal vigente, sino s6lo el C6DIGO PENAL. El Ap6ndice con que terminal no comprende todas las leyes penales en vigor, sino las de uso mds frecuente y que por su relaci6n con el C6digo pueden ser consideradas como complementarias de 6ste, pero cuya structural, y Ia variedad de casos que incluyen no nos ha permitido, sin romper su unidad, intercalarlas como tal coraplemento, en el texto, como lo hemos hecho con las que no se encuentran en esas conditions.
Ademfis, a esta *edici6n seagrega un nuevo ap6ndice con el libro primer y Ia paxte del segundo que ha sido publicada del Proyeeto de Ia Comisi6n nombrada por el Gobernador Provisional, para facilitar su conocimiento y studio, contribuir a que no se pierda obra tali meritoria, de Ia que es ya muy dificil conseguir ejemplares impress, render un merecido tribute de consideraci6n a sus authors y ademfis, especialmente, de affect a los dos que con mds empeflo trabajaron en esa obra y que, para desgracia do Ia patria, ya no existent.















A Ia exposici6n do Ia jurisprudence hemos dedicado otro trabajo on forma de prontuario per orden alfab6tico, bajo Ia denominacift do Jurisprudencia Cubana, del cual ha publieado ya el primer volumen Ia misma casa editorial que public este libro.
(**) Los doctors Antonio Govin y Jos6 Antonio Gonzilez Lanuza, A quienes eternamente 11orarfin Ia ensefianza, Ia justieia y Ia. culture en Cuba.
















DISPOSICIONES QUE DECLARAN EN VIGOR ESTE CODIGO



Quedar n en fuerza el C6digo Civil y el Criminal existentes antes de finalizar la. soberania espafiola, modifiedndose y cambi ndose 6stos, de tempo en tempo, cuando sea necesario para el mejor gobierno.-(Proclama del Gobernador Militar de Cuba do 10 de Enero de 1899).
Por la presented se declare y ordena que todas y cada, una de dichas leyes, decretos, reglamentos, 6rdenes y demAs disposiciones dictadas y promulgadas por el Gobierno Alilitar de Cuba 6 por su autoridad, se considered de cardeter general y duradero, y applicable y obligatorias para todos los funcionarios del Gobierno de Cuba, sean cuales fueren las denominaciones 6 titulos de los que sucedan d los empleados del Gdbierno Militar, y que continflan en fuerza y vigor sea cual fuere el gobierno que en Cuba exist, hasta que scan legalmente dero-adas 6 modificadas, conform A los precepts que se consignau en la Constituci6n antes mencionada.-(Orden 148, de 1902).
Todas las leyes, decretos, reglamentos, 6rdenes y demfis disposiciones que estuvieren en vigor al promulgarse esta Constituci6n, continuardn observAndose en cuanto no se opongan elJa, mientras no fueren legalmente derogadals 6 modificadas.-(Disposici4n transitoria 7 de la Constituci6n).


MINISTER DE ULTRAMAR

REAL DECRItTO.

A propuesta, del Ministro de Ultramar, de lacuerdo con el Consejo de Ministros, y en virtue de la autorizaci6n que otorga A mi Gobierno el art. 89 de la Constituci6n de la Monarquia,
Vengo en decretar lo siguiente:
Articulo I? El C6digo penal reformado de 17 de Junio de 1870 se publicard y observar6 desde su publicaci6n en log territorios jurisdiccionales de las Islas de Cuba y de Puerto Rico, con las modificaciones propuestas por la Comisi6n que ha tenido este encargo.






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Art. 2? Del mismo modo se publicarh y observarfi en las islas A que se refiere el articulo anterior, la ley provisional de Enjuiciamiento criminal -para la aplicaci6n de dicho C6digo, con las alteraciones propuestas por la citada Comisi6n.
Art. 3? El Gobierno daxfi cuenta. 6 las Cortes de este decreto y de las leyes modificadas que por el mismo se aplican fi
-las provincial de T31tramar.
Dado en Palacio, A veintitr6s de Mayo de mil ochocientos setenta y nueve.-ALFONSO.--El Ministro de Ultramar, SALVADOR DE ALBACETE.

INFORMED DE LA CODUSION REIaTIENDO
EL PROYECTO DE CODIGO PENAL
Exemo. Sefior:

La Comisi6n nombrada por decreto de 9 de Febrero de 1874 tiene la honra de poner en manos de V. E. el proyeeto de C6digo penal para las Islas de Cuba y Puerto Rico, juntamente con el de una ley provisional adjetiva, para la aplicaci6n de las disposiciones del mismo C6digo.
V. E., que, con gloria suya y provecho del pais, ha side Vocal de esta Comisi6n hasta el dia, no lejano, en que S. M. el Rey (q. D. g.) se dign6 elevarle ft los Consejos de la Corona, -no ha menester ciertamente una exposici6n detallada de los motivos en que se fundan las reforms introducidas en el texto del C6digo penal vigente en la Peninsula. Asi, pues, s6lo para el effect de que en todo tempo conste el criteria que la Comisi6n ba aplicado A la reform, A fin de que no se nos haga. responsables de todas y cada una de las soluciones que el proyeeto da fi los mfiltiples, intrineados y trascendentales problems de la ciencia penal, nos permitiremos consignar algunas. sencillas observaciones que pongan de relieve el espiritu que Ila presidido 6 nuestras asiduas areas.
La Comisi6n debia comenzar por establecer con toda claridad y precision la naturaleza y extension de su encargo. I Estaba llamada A reformer el C6digo penal vigente en la Peninsula bajo el punto de vista de los principios de la ciencia. y de los datos y enseiianzas que ha suministrado su. aplicaci6n por los Tribunals peninsulares desde el aflo de 1870? No. su misi6n era sin duda mAs modest, h juzgar por los t6rminos del decreto de su creaci6n. Habiasele encomendado por el Gobierno la tarea de proponer en nuestro C6digo penal las reforms ne cesarias para su planteamiento en Cuba y Puerto Rico, y de esta locuci6n parecia inferirse l6gicamente el deber de respetar el texto vivo en la Madre Patria, no alterfindole ni modifiefindole sino en cuanto lo pxigiesen imperiosamente las conditions especiaIes de nuestras provincial ultramarines. Cualquiera du-









'da sobre este punto habria, quedado disipada al promulgarse la nueva Constituci6n, toda vez que, segdn su articulo 89, el Gobierno s6lo esth autorizado para aplicar A las Islas, aunque con las modificaciones conveniences, las leyes promulgadas 6 que se, promulguen para la Peninsula.
Delimitadas de esta suerte las atribuciones de la Comisi6n, su trabajo, sin ser fdcil ni llano, era de cierto modo mAs breve y menos complicado y expuesto A una escisi6n de pareceres entre sus vocals. De haber tenido libertad absolute en la reform, no habria faltado quizA alguno que hubiera abogado par la abolici6n de la pena de muerte y las perpetual, 6 su. aplicaci6n A muy reducidos casos, y por el establecimiento del Jurado; y aunque disintiendo otros de este parecer, de seguro todos habriamos coincidido en la idea de simplificar las escalas de la penalidad, acentuando el cardeter correctional del castigo, sin despojarle no obstante de sus dos elements esenciales, la expiacio'n y la ejemplaridad, y dando en su virtue A la prisi6n la importance que ha adquirido, merced i los modernos studios penitenciarios; mientras que, partiendo del respect A la legislaci6n peninsular, 6 inspirhndonos en el sentimiento de la Patria y en el espiritu gubernamental que infunden siempre la prActica de los, negocios y el ejercicio del poder, hemos logrado encontrar en todas las questions f6rmulas razonableg de transacci6n, y se ha dado el espectdculo, por todo extreme raro y altamente lisonjero, de una perf ecta unanimidad en todos los acuerdos de la Comisi6n, A pesar de estar afili ados sus vocals A sistemas juridicos distintos y escuelas political opuestas.
Algdn m6rito tiene y alguna autoridad presta A nuestro, proyeeto esta unanimidad en las votaciones, sobre todo si se tom a en cuenta que, no por nuestra voluntad, sino impelidos por los cambios que ba sufrido nuestra, legislaci6n en los -dltimos tiempos, nos hemos visto obligados A hacer dos exe.epciones a la regla de conduct, que nos habiamos trazado, redactando de nuevo un capitulo enter y muchos articulos de otros, que resuelven problemas asaz delicados y traseendentales.
Nada hay que apasione tanto i los hombres como lo que se relaciona con sus creencias religious; y sin embargo, en este punto la Comisi6n no tenia model que seguir ni texto que respetar en ninguno de los C6digos penales que ban region hasta aqui en -Espafia, El de 1141, reformado en 1110, estaha calcado en la unidad cat6lica, sancioDada por la Constituci6n de 1845. El de 1870 habia desenvuelto en sus articulos la libertad absoluta de cults, establecida por la Constituci6n de 1869. Y, desvifindose de uno y otro sistema la ley fundamental vigente, se limit A amparar y protege la tolerancia religious. Por consiguiente, apart las modificaciones que exige en el C6digo el estado social de Cuba y Puerto Rico, era indispensable ponerlo en perfecta ammonia con el articulo 11 de la Constituci6n de 1876. A V. E., que fu6 el ponente de ese capitulo, corresponded en pri-






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mer t6rmino la gloria de haber hallado f6rmulas acceptable para todas las opinions en el seno de la Comisi6n; fi los demfis nos basta que se reconozea la rectitude con que hemos procedido, prescindiendo cada cual de sus aspiraciones 6 ideals en cuesti6n que tan hondamente divide fi las escuelas political i que respectivamente estamos afiliados, y coneretfindonos pura y sim.plemente A desenvolver en el proyeeto de C6digo, sin pasi6n y eon rara lealtad, el espiritu y la letra del precepts constitucional.
Lo propio ha sucedido respect de los muchos iarticulos que mfis 6 menos directamente se rozan con el ejercicio de los derechos individuals. Recon6celo sin duda, y muy explicitamente, como derechos naturals del hombre que laley escrita esti obligada fi respetar, la Constituci6n de 1876, pero no en los t6rminos absolutes que la de 1869; antes bien consign en su axticulo 14 que el derecho del individuo y el del Estado se condicionan y limitan reciprocamente. Y por mfis que la justicia oblige A declarar, en honor de sus authors, que el C6di.-o penal de 1870 habia proviso al poder pfiblico de las armas que ha menester para la defense, y couservaci6n de la sociedad, al cabo no podia menos de reflejaxse en 61 el principio constitutional quo informaba sus precepts. Ha sido, pues, precise alterar en nuestro proyeeto la redacci6n de various articulos del C6dioo, poni6ndolos en consonancia con las prescripciones de la ley fundamental. Nuestra misi6n y el prop6sito del.Gobierno cran hacer extensive fi las provincial de Ultramar la legislaci6n vigente en la Peninsula, y es obvio que lo que boy rige entre nosotros es el C6di-o penal de 1870, en cuanto no ha sido derogado 6 modificago por la Constituci6n, la cual esta muy por encima, de las leyes ordinarias y de las orgfinicas.
Fuera de las modificaciones imperiosamente reclamadas por el cambio de legislaci6n en la Peninsula, la Comisi6n se ha limitado 6 introducir en el texto del C6digo penal de 1870 las variantes que aconsejan las conditions locales de Cuba y Puerto Rico. Para degempefiar con el possible acierto esta parte de su tarea, ha consultado caidadosamente todos los antecedents que existent en el Alinisterio del digno cargo de V. E., habi6ndole servido de mucho los notables trabajos de la Comisi6n nombrada por Real decreto de 29 de Septiembre de 1866 y presidida por el eminent jurisconsulto don CdTidido Nocedal. Ya en 18 de Septiembre de 1856 la Audiencia pretrial de la Habana indic6 los inconvenientos de la falta de una regla fija en la aplicaci6n de lag penas, por haber caido en desuso gran parte de la legislaci6n criminal; y con el deseo de uniformar en lo possible la jurisprudencia de las Antillas con la de la Metr6poli, anm1ci6 respetuosamente al Gobierno que era Ilegado el caso de examiner si convenia 6 no la aplicaci6n del C6digo penal ft la, Isla de Cuba. Iniciado el oportuno expedience, el Ministerio fiscal opin6 por la affirmative; mas no asi la Comisi6n que se nombr6 del,







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seno del Real Acuerdo, la eual, reconociendo que el C6digo. penal vigente en la Peninsula era un monument de sabiduria para una poblaci6n homog6nea, sostuvo, entre otras cosas, la necesidad de mantener la pena de azotes para la raza de color, asi como, tambi6n la de trabajos fuertes en fincas de campo que los jueces y Tribunals solian imponer entonces A los esclavos y colones chinos.
Mds tarde, y por consecuencia de una Real Orden transcrita por el Capitdn General de la Isla de Cuba en oficio de 12 de Enero de 1860, recibicron nuevo impulse los trabajos iniciados en 1856, y el celoso 6 ilustrado funcionario que A la saz6n ejercia el cargo de Fiscal, en un informed notable bajo muchos aspectos, protest contra la bdrbara pena de azotes; pidi6 la igualdad ante la ley, no s6lo en la apreciaci6n de los delitos y la, imposici6n de las penas, sino tambi6n en la manera de cumplir 6stas, destinando d los penados 6 unos mismos establecimientos sin consideraci6n alguna 6 su distinct condici6n ni fi la diferencia, de razas, y en suma, se declar6 sin vacilar por el planteamiento del C6di.-O vi.-ente en la Metr6poli con eseasas variants, caminando resueltamente d la asimilaci6n de las Antillas con la madre patria.
Dietamen tan radical para aquel tempo no podia menos de suscitar, como en effect suscit6, vivas y apasionadas controversias en los centers administrations, hasta que, llevada la cuesti6n al Consejo de Estado en pleno, este alto Cuerpo, presidio d la sa:z6n per el senior Duque de Rivas, rechaz6 casi undnimemente las ideas reformists del Fiscal.
De entonces aed, Exemo. senior, 6stas han ganado mucho terreno: la informaci6n decretada per el senior Cdnovas del Castillo en 1865, la ley de 4 de Julio de 1870 sobre abolici6n de la eselavitud, el principio proclamado asi per la Constituci6n de 1869 como po'r la de 1876, el desenlace de la guerra que por tantos aflos ha ensangrentado el suelo privilegiado de la ma's precious de nuestras Antillas, y, en una palabra, la sustituci6n del r6.-imen colonial per el de la asimilaci6n de las Islas de Cuba y Puerto R;eo 6 la madre patria, que hoy las consider como provincias espafiolas, han cambiado profundamente el aspect de las cosas y disipado las dudas que antes podian abri.-arse acerea de la convenience de uniformar la legislaci6n penal en todo el Reino.-Aun sin tan traseendentales novedades hubiera opinado, esta Comisi6n por aplicar 6 las Antillas el C6digo penal de la Peninsula con contadas modificaciones, torque unos mismos C6digos han region siempre aqui y alli hasta 1848, y torque nuestras sabias leyes de Indias ordenaban conservar esta uniformidad en la legislaci6n y la jurisprudence hasta donde lo permitieran las conditions especiales de nuestras antiguas colonies. Constant aplicaci6n ban tenido en ellas, lo mismo que en la Metr6poli, el Fuero Juzgo, el Fuero Real, las Siete Partidas y la Novisima Recopilaci6n. La represi6n del trdfieo de negros no







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tenia en Cuba y Puerto Rico otra penalidad que la de la Peninsula. Los bands de buen gobierno y los reglamentos, que nunca pueden clevarse A la categoria de una ley penal, reducidos fi medidas de orden, salubridad, comodidad y ornate pfiblico, han constituido eeft y allA una legislaci6n sustancialmente uniform desde los tempos de la conquista, sin que para ello haya ofrecido el menor obstficulo la existence de la esclavitud y de la raza de color. Aquellos C6digos, sin embargo, ya muy antiguos, se resienten, como es natural, del atraso, de la rudeza de costumbres y de las preocupaciones de la 6poca en que respectivamente fueron redactados; y h su falta de una buena definici6n y clasificaci6n de los delitos y de la -responsabilidad de sus agents, y sobre todo al extreme rigor y desproporci6n de las penas, se ha debido sin duda el que cayeran en desuso lo mismo en Ultramar que en la Peninsula, entronizAndose en el seno mismo de la administration de justicia la anarquia, afortunadamente moderada por el prudent arbitrio de los Tribunales. Pero no hay prudencia que baste fi suplir el suave imperio de la ley, ni raz6n sufficient A cohonestar la violaci6n de un principio sacratisimo, que constitute una de las mfis grades, conquistas de los tempos moderns; es A saber: que nadie puede ser castigado sino con la pena y por el Juez establecidos con anterioridad al delito.
Decidida, pues, la, Comisi6n 6 respetar las bases, el m6todo y la redacci6fi del C6digo penal de 1870, y puestos ya en armonia various de sus articulos con las prescripciones de la Ley fundamental vigente, su tarea estaba reducida A introducir en 61 las variaciones que reclamasen las conditions locales de Cdba y Puerto Rico. La distancia A que se hallan estas islas del poder central, y el prestigious que tradicionalmente goz&. y de que tanto ha menester el Gobernador General, no permitian colocar A ,&ste al nivel de los Gobernadores de las demds provincial del Reino: la mds vulgar prudencia aconsejaba, de -acuerdo con la tradici6n y las costumbres, amparar sa autoridad en determinados casos con sanctions anfilogas i las que en la Peninsula protege la del Supremo Gobierno. En esta potisima raz6n se fundan ciertas variants que hay en nuestro proyeeto.
Algunas hay tambi6n debidas 6 la imposibilidad en que se hallan de compete ciertos delitos los habitantes de las Islas, separados como estAn, por el mar, del Palacio del monarch y de los del Senado y del Congreso. Bara su ejecuci6n tendrian que venir A la Peninsula; y obvio es que quedarian sujetos A nuestro C6digo desde el punto y hora en que pusieran el pie en el territorio peninsular.
Otras olbedecen fi la diferencia del elima; como, por ejemplo, la del articulo 102, y que no reconoce otro motive que la mayor intensidad del cidor y de sus fuerzas de descomposici6n en los passes tropicales.






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Por filtimo, y para abreviar, las alteraciones principles tienen su origin y fundamento en la esclavitud que, abolida en Puerto Rico, subsisted todavia, aunque temporalmente, en la Isla de Cuba; A mfis de que, al desaparecer esta instituci6n secular, tan contrarian h la fraternidad humana que vino A ensefiar el cristianismo, y condenada por los progress de la filosofia y de la historic, no puede menos de dejar impress su. huella durante un largo period en las costumbres y en las leyes, ft causa de las relaciones inevitable entre los antiguos amos y los libertos. Inexcusable fuera. en. verdad la falta que cometeria el legislator no preparando convenient.emente la transici6n de la servidumbre A la libertad.
Numerosas son las reforms que propane por tal motive la Comisi6n en muchos capitulos del C6digo; y aun ha tenido necesidad de redactar uno nuevo sobre la fuga de los esclavos y su apropiaci6n por una persona que no sea su duefio.'Chocanto habria sido sin duda incluir estos hechos en los capitulos del C6digo que hablan del robo, de la estafa y otros delitos. A poco que se mediate sobre la servidumbre, se comprende que si bien no hay t6rminos hAbiles para reconocer en el esclavo, mientras lo sea y hasta su complete emancipaci6n, la plenitude de la persoi ridad humana, tampoco es possible hacerle descender enteramente A la condici6n de cosa. La naturaleza se sobrepone siempre en cierta media fi los artificios y fieciones legalese; ni de las cosas puede decirse propiamente que se fugan, ni mucho menos es licito hacer de ellas el sujeto de una pena juridica y de un juicio criminal, que presuponen la responsabilidad moral del agent, y por lo tanto,'la conciencia de sus actos, pues de otra suerte no le serial imputables.
Las demds reforms que en el proyeeto se proponent estfin principalmente basadag en la especie de potestad paternal quo otorgan nuestras sabias y antiguas leyes A los amos sobre los siervos y libertos, y en la adhesion filial de 6stos, asi como en la solidaridad que en.gendra entre unos y otros el constant trato, viniendo, por decirlo asi, h former una sola familiar todos ellos.,Si el legislator no puede prescindir de los vinculos de la Sangre y delamor, base de la familiar cristiana, tan distinct de la familiar artificial organized por las leyes de )a antigua Roma; Si el esclavo mira fi su dueflo como un verdadero padre que le protege, asiste y defended; si el liberty debe A su patron el beneficio inappreciable de la libertad, por lo cual el derecho iguala en determinados casos al patronato y la paternidad, y si el siervo no tiene en rigor personalidad propiai, ni otros hAbitos que los de una obediencia ciega, es de restrict justicia, que al. esclavo y al liberty, manumitido graciosamente, que obran en.defensa de SUB amos, patrons, c6nyuges y parents de 6stos dentro de los grados y con las eircunstancias que prescribe el caso 6 del articulo 8, se les exima de responsabilidad criminal; que para ellos sea






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circunstancia atenuante, segfin el caso 5.del articulo 9 del proyeeto, la de ejecutar el hecho en vindication proxima de una ofensa grave causada A los amos y patrons, c6nyuges, aseendientes, deseendientes 6 hermanos de 6stos; y que por el contrario, sea eircunstancia agravante la de ser el agraviado amo 6 patrono del esclavo 6 liberty culpable.
La Comisi6n juzga ocioso enumerar las muchas modificaciones que por motives id6nticos 6 anAlogos propane, singularmente en los articulos que se refieren los delitos de homicidio, lesions, adulterio, violaci6n, rapto, etc., etc.; basthndola haber expuesto de, un modo general el criteria i que todas ellas obedecen.
Y ahora, para concluir esta communication, que se va haciendo larga y enojosa, dirA sucintamente la Comisi6n por qu6 ha aficionado el C6digo con las reglas provisionals inserts al final del proyeeto. Ocioso parece entretenerse en demostrar que de nada serviria promulgar la ley sustantiva sin un procedimiento adecuado para su oportuna aplicaci6n. Lo que ya no se present tan evidence es que unas cuantas reglas fasten A suplir la falta de una ley complete de enjuiciamiento criminal. A decir verdad, mAs de una vez la Comisi6n ba dudado de la bonded de esta parte de su obra; casi siempre que ha discutido las reglas provisionals formuladas por la ponencia, al notar las grandes laguna que por necesidad dejan en el procedimiento, ha sentido la tentaci6n de dirigirse al Gobierno pidi6ndole autorizaci6n para hacer en la Ley de Enjuiciamiento criminal de la Peninsula las modificaciones necesarias fi fin de que pudiera aplicarse integramente A nuestras provincial ultramarines. Pero le ha detenido el temor de privar 6stas por un tempo indefinido de los beneficios consiguientes fi la inmediata, publicaci6n del C6digo Penal, y en cambio, le ban alentado en su primer prop6sito dos considerations A cual mAs decisivas: es la primera, la ex-periencia adquirida en la Peninsula, toda vez que las reglas provisionals promulgadas en 1848, con ser infis diminutas que las que ahora se proponent, bastaron para que durante muchos aiios se aplicara entre nosotros sin graves inconveniences el C6digo Penal; y consisted la segunda en la posiIibidad de obviar todas las dificultades con s6lo redactar una regla final que eleve h precepts legislative la plausible costumbre, muy antigua por cierto en los Tribunales de las Antillas, de aplicar como doctrine y precedent respectable, aunque no mAs que con el carficter de supletorios, los C6digos y leyes vigentes en la Metr6poli.
Una novedad important y trawendental se introduce en esa ley adjetiva, no obstante ser internal, y por tanto transitoria: aludimos al establecimiento de la casaci6n en los juicios criminales. Bajo el punto de vista meramente cientifico, no le era licito A la Comisi6n. dudar de las ventaias de este recurso extraordinario, destinado fi mantener la pureza de la ley y h uniformar







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la jurisprudence; de los Tribunales de las Islas entre si y con los de la Peninsula. Recomenddbanle tambi6n considerations politicas de un orden muy clevado. No parece, en effect, justo ni prudent, dado el sistema de la asimilaci6n, privar h nuestros hermanos de Ultramar de esa supreme garantia de la justicia que en la Peninsula disfrutamos, y por otra parte, no puede desconocerse que la -sumisi6n de todos los process criminals A la alta jurisdicei6n del primer Tribunal del Reiho es una rueda mds que en el mecanismo general concurre, con otras muchas, A engranar mejor con la Aletr6poli 6 las Islas de Cuba y Puerto Rico. Lo finico que podia detenernos era el peligro do que, en raz6n de la distancia, fueran demasiado lentas y perezosas la acci6n de la ley y la ejecuci6n de las penas, perdiendo 6stas, por la tardanza en uplicarlag, una gran parte de su ejemplaridad; pero habiendo de optar entre el mantenimiento del recurso de sfiplica 6 su re.emplazo por el do casaci6n, result que mds bien se ahorra tempo que se pierce, gracias A lo que recientemente han ganado las communications por la via maritime on frecuencia y rapidez.
Tales son, Exemo. seflor, dibujados i grades rasgos, los principios que nos ban servido de guia en la reform. No pretendemos ciertamente haber hecho un trabajo perfecto, por mds quo hayan tomato una parte principal en 61 dos hombres eminentes que en mala, hora nos arrebat6 la muerte, don Cirilo Alvarez y don Augusto Ulloa; pero aun con los lunares que sin duda pondrd de relieve la prdetica, y que f6cilmente podrdn enmendarse, la Comisi6n que ba redactado el proyeeto se lisonjea con la idea de haber prestad6 un verdadero servicio d la Patria.
Dios guarded 6 V. E. muchos afios.-Madrid, 21 de ATayo de 1879.-Exemo. Sr..-Manuel Alorso Martinez, Presidente.-Jos6 Ferndndez de la Hoz.-Laureano Figuerola. -Alejandro Groizard.-Saturnino Alvarez Bugallal.-Emilio Bravo, Vocales.-Federico Pons, Secretario.-Exemo. Sr. Ministry do Ultramar.
























CODIGO PENAE


LIBRO PRIMER

Disposictones generals sobre los clelitos y faltas,
las personas responsible y las penas.

TITULG PR=RO

DE LOS DEIATOS Y FALTAS Y DE LAS CIRCUNSTANCIAB
QUE EXIMEN DE RESPONSABILIDAD CRIMINAL, LA ATENUAN
6 LA AGRAVAN.

CAPITULO PRIMER.

De 10's delitos y faltas.

Articulo 1?--Son delitos 6 faltas las aeCiOneS y Omisiones voluntaries penadai por la ley. (1)
Las acciones y omissions penadas por la ley se reputan siempre voluntaries, A no ser que conste lo contrario. (1)
El que cometiere voluntariamente un delito 6 falta incurrirA en responsabilidad criminal, aunque el mal ejecutado fuere distinct del que se habia propuesto ejecutar. (1)

(1) Conforme al artleulo 89 del C6digo Civil, comprendido en el titulo preliminary del mismo, que so reflere & todas las loyes on general, las penales; las do policia y las do seguridad pfiblica obligan 6, todos los quo habiten en el territorio cubano. Este precepts estA do acuerdo con la Constituai6n: en cuanto fi los nacionales, porque el articulo 11 estableoe que todos los cubanos son iguales ante la ley y que la, Repliblica no reconoce fueros ai privilegios personals; y en cuanto A los extranierGs, I)Orque, segfin el ineiso 49 del articulo 10 de la misma, los extranjeros residenWs en el territorio do la Ropfiblica estAn equiparados A los cubamos on tuanto fi la obligaci6n de obedecer y cumplir las leyes, docretos, reglamentoe y demAs disposiciones quo esMn en vigor en ella. Tan explicit annio el articulo eitado del C6digo Civil, y como 61, coneordanto con Is Constitu,66n, es el 41 do la Ley do Extranjeria (de 1870, A la saz6n vigente), en el que so previene que los extranjeros estfin sujetos 6, las le-








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yes y tribunals nacionales per los delitos que cometan an nitclstro torritorio.

(2) El Tribunal Supremo ha declarado (sentencia, de 19 de Agosto d-e 1905) quo Ia ley no pena ninguna acci6n ni omisi6n incapaz per s! sola de producer ien algfin grado Ia. violaci6n efectiva de un derecho; porque para delinquir no basta el prop6siito, sino quo es necesario, a lo menos, realizer alg-fin acto cle ejecuci6n. Ya anterlormeente habia declarado, (sentencia de 17 de Julio de 1903) que cuando de los hechos probados no result quo el dafio eausado haya sido el resultadD 6 Ia consecuen-cia inmediata de una acci6n A omisi6n inspiradog por una voluntad consciente y dolosa do caesar dicho mal, 6 que 6ste so hubiere realizado, aunque sin malicia, por imprudencia 6 negligencia inexcusable per parte del agente, no puede, deducirse, xesponsabilidad, penal contra los quo inconscientemente, hubieran, production daflo.
Una cosa es, Ia voluntariedad del acto fi omisi6n, y otra Ia intenci6n 6 el prop6sito del agenbE al realizer el uno 6 Ia otra (sentencia de 9 de Abril do 1901) ;. aquella cualidad,, que Ia ley supone en toda acci6n fi omisi6n punible, es Ia base do Ia imputabilidad; Ia intenci6n es una circunstancia determinant Ae Ia naturaleza del delito, y, consiguientemente, de 4a extension de Ia sauci6u penal. En tanto hay delito doloso, ha dicho el Tribunal Supremo (sentencia do 4 do Febrero 1908) ; en cuanto Ia intenei6a criminal vaya. traduei6ndose en actos fi omissions capaces de produp-irlo, en algfin grade, pues aquOla, per si sola, no so pena por Ia Rey. Coneardante con esta doetrina es Ia de que, Ia intenei6n en el autor do caesar un daflo, siquiera 6sto no sea determined, excluye quo se califique como eometido per imprudencia el dolito resultante del hecho realizado con 4quella intenei6n (sentencia do 13 de Noviembro de 1907), y Ia do quo, cuando Jos actos realizados 6 Jos medios de ejecuci6n empleados tienden direct, y conscientemente fi Ia roalizaci6n de un hecho punible, no es pdsible afirmar quo el daflo resultante se, caus6 por imprudencia (scDtenciss do 21 de Marz o do 1903 y 18 4e Agosto do 1904). Cuando so realize un hacho sin intenci6n dolosa y sin prefer sus naturals consecuencias, si 6stas Ilegan A constituir un dafto punible, Ia ley castiga Ia imprudencia; pero aun en este caso el acto originario del daflo ba de ser voluntario (v6ase Ia nota al articulo 592).
La sintesis de todo lo expnesto y el rentido de este procepto es, como ya se ha dicho, quo Ia imputabilidad 6 Ia respoiasabilida(i penal (preferimos esta frase por ser Ia del lC6digo) descansa original ente en Ia voluntad del agent al realizer el acto que constituya acci6n fi omisi6n punible 6 determine direct y naturalmente un daflo previsto y eastigado por Ia ley; voluntad que Ia dicha ley supone siempre, 6, no ser quo conste, lo contrario.
Supuesta Ia voluntad al obrar, el element intenci6n con que se haya obrado sirve, de base para ealificar el hecho punible, y para imponer pena. Este particular es material del pdrrafo siguiente do este articulo.
No obsta & Ia responsabilidad que se derive do Ia presunci6n legal do que todo acto penado per Ia ley es voluntario, la supuesta ignorancia en el autor de, que dieho acto es punible; porque esta excuse envuelve, Ia do Ia ignorancia d-e Ia ley, y, conforme al artieulo segundo del C6digo Civil, Ia ignorancia do las loyes no excuse sa cumplimiento. Por esto el Tribunal Supxemo, ha declarado quo Ia alegaei6n de dicha ignoramcia no obsta A Ia existence do un delito, -constituido por un acto voluntario y conscientemente realizado sentencess do IQ de, Agosto de 1900, 7 de Noviembre de 1901, 22 de Febrero y 4 de Marzo de 1905, 20 de Diciembre de 1909 y otras). Asimismo ha declarado (semtencias de 7 do Octubre y 27 do Noviembre do 1907 y 8 de Junio de 1908) quo tampoco obsta i








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]a existence de un delito, on el conoepto de mo ser voluntario el acto quo constitute aqu6l, el que so ignore las causes que motivaron dicho acto.
MAs tarde (sentencia do 29 de Enero de 1919) ha, declarado que son wsas distintas la voluntariedad de una, acei6n fi emisi6n penadas por la ley y la malicia con que ellaq hayan podido efectuarse, y que, por tanto, cuando el que realize un acto punible obra on la creencia de sp. licitud, no contrariada por otros actos, tal creencia no excluye la voluntariedad de la acci6n, Pero s! el dolo, sin el coal no se concise el delito, salvo en el caso do imprudencia. Para aplkar esta doctrine es necesario, mAs quo en ming6p. otro easo, tener on ciienta la circunstancia del resuelto, porquo no es possible darle el valor absolute quo do sus t6rrninos aparece, pues so correria el riesgo do oontrariar otras declaraciones del propio, Tribunal, y aun. el de infringir la ley.

(3) Este pdrrafo envuelve. la cuesti6n do la intenei6n criminal. Ea la nota anterior hemos citado la doctrine del Supremo respect 6 la. presunci6n legal do ser voluntario todo, acto punible y la de que Para quo exist un hecho punibl e no, basta lia intenci6n de causar un dafid, si asa- intenel6n no se manifiesta por actos del agent. Para completer esa doetrina respect al actD y d la intenei6n, relacionados entre si, citaremos la cointenida, entre otras, -on, las settencias de 15 de Enero do 1907 y 15 do Abril do 1908, en las quo se deelar6 quo la imposibilidad absolute de quo league A causarse el mal quo el agent so propane dotermina la falta de realidad objetiva del dedito, sin la cual no es possible sostener el concepto juridico de 6ste en ningfin grado. Correlative eon la doctrine expuesta, y de aou.eido eon estei precepts, el propio Tribunal ha declarado (sentencias de 6 de Abril de 1906 y 7 de Alarzo de 1907) que quien con voluntad libre y fin -contrario a] dereebo causa un mal, realizando, un acto punible, ies responsible d:e todag las consecuencias ;do su acto, aunque exeedau del prop6sito y aunque no hubiesen podido reverse al ejecutarlo, y quo sentencess de 12 de Enera de 1903 y 10 de Septiembre de 1918) cuamdo con ocasi6n do realizarse un acto, que es: delito, result, por accident, un hecho tambi6n punible, el autor responded de ambos, sin que el -dltimo pierda su cardcter; pueg, seg in ha declarado reiteradamente el mismo Tribunal, las -6nieas consecuencias de un hecho punible no imputables al !autor do ksto son las oTiginadas por accidents que en ningfin modo se relacionen ni con el acto del oferisor ni con Ihs condiciones personals del ofendido.
De acuerdo con estas declaraciones, se ha estimado quo, por ejemplo, es re spomsable del delito de lesion" *producidas por la, transmisift do una enfermedad ven6rea, el autor de up. delito contra la. honestidad quo baya transmitido dicha enfermedad al consumer 4ste (sentencia de 9 do Febrero de 1916); Pero, precisando la extension de esa doetrina, ha diebo, en sentencia do 18 de Diciembre, de 1918, quo las enferinedades trapsmitidas por contag cuapdo no se produced como consecuencia do un delito, no pueden .1ificarse de aesiones punibles A fin d-e castigar 6, quien las hubiera transmitido; pues si bien dichas enfermedades, estudiadas fisicamente, deben estimarse como lesions, su transinisi6p. ha do considerarse eomo una eonsecuencia, natural de Ja vida do relaci6n que 61 hombre mantieno on soeled-ad Para cumplir Jos fines propios de su existencia, y quo no existed raz6n a1guna suficientemente earacterizada Para establecer una. excepci6n de Jo que, se deja expuesto, eon respect 5, las cmferinedades sifiliticas 6 ven6reas, generalmente transmisibles modiante el eoito, pues 6ste no es sino un acto do la vida do relaci6n, y, por tanto, el efectuado voluntariamente por ambos sujeto5, active y pasivo, no puede entrafiar responsabilidad Para ninguno de 6stos, en punto 6, la transmission de enfermedades -con quo, pudiera liaber sido inoculado cualqui era de ellos.








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La disconformidad entre la, intenei6n y el delito wesultante do log wtos ejecutados para realizer aqu6lla puede existir, oon relacift i la persona, ofendida y con reference, al heeho quo so hubiere production; respeeto de la primer, no obsta A la re-cqponsabilidad criminal quo resulted perjudicada una persona distinct do la que fu6 objeto del delito. Esto es elemental, y para comprobarlo basta revisar las innumerable sentenciaB dietadas on causes per disparos y lesions, qua son en las. que con mfis frecuencia, se ha planteado esta euesti6n, on las que so ha, deebarado quo la eireunstaneia, do resultar lesionad:i y-rsona, distinta, do aquella contra la cual se dirigi6 el disparo, no alters, la naturaleza del dolito.
En cuanto & la reVonsabilidad del agent cuando el delito resultant es distinct del quo so propuso realizer, el C6digo, despu6s do cAablecor er. este pdrrafo la responsabilidad de aqu6l, determine, on el artioulo, 63, la extension de esa responsabilidad ert cada uno do los casos qua ese articulo enumera.

Art. 2 -En el easo en que un Tribunal tenga conocimiento de algfin hecho queestime digno de represi6n y que no se haIle penado por la ley, se abstendrd de todo procedimiento Robre 61, y expondrA al Gobierno las razones que le assistant para creer que debiera ser objeto de sanci6n penal. (1)
Del mismo modo aeudirA al Gobierno, exponiendo lo conveniente, sin perjuicio de ejecutar desde luego la. sentencia, cuando de la rigurosa aplicaci6n de las disposiciones del C6digo resultare notablemente excesiva la pena, atendidos el grado de malicia y el daflo causado por el delito.

(4) Concuords, -wto procepto no 661o con el artieulo primero, segfin el cual, son delitos 6 faltas las acciones -6 omissions penadas por la ley, 7 por consiguiente los heehos no penados por aqu6lla no constituyeiado delitos ni faltas, no puedien sor objeto deacci4n penal, sino que, adem&9 y fundamentalmente, estA de acuerdo con el 19 de la Constituci,6n, quo establece quo nadie, podrA ser procesado ni sentenciado sino en virtue de, leyes anteriores al delito.
Guard relaci6n con este precepts el del articulo 269 do la Ley do Enjniciamiento Criminal, segdn el cual, cuando los heehos denunciados al tribunal 6 funcionario obligado A perseguirlos no revistan los caracteres de delito, diehos tribunaJes y funcionarios se abstendrdn de todo procedimiento, si bien bajo su responsabilidad. Esta abstenei6n quo la ley impone no queda 0 libre juicio del funtionario, pesto quo ella, s6lo prooedo cuando el hecho notoriamente no sea, delito, pues si revise, como dice la ley procesal, los earacteres do tal, el funcionario debe proceder k Is compro-baci6n del hecho denunciado, sin perjuicio del sobreseimiento quo en su caso deba dictar el tribunal competent para juzgar de 61.
En el proyeeto de C6digo Pened redactado por la comisi6n nombrada por ol decreto- del Gobernador Provisional de fecha 6 de Enero do 1908, Be sustituyen los precepts do este articulo con los siguientes: "Nadie puedo &er penado per un heeho que, segdn la ley vigeute cuando fu6 ejecutado, no constitufa, delito ni falta; ni tampoco por un hecho que pierda uno fi otro cax&eter on virtue do uns ley posterior A su ejecucion. Si la, ley vigento en el moment, de la, ejeeuei6n del hecho y las posteriors fueren diversag, se aplicari aquella, cuyas disposiciones sean m&S favorable al roo." Estos prooeptos, aunque no estfin incluidos on ninguna ley positiva, deben tonerse, presents doetrinalmente; al menos, por su indiscutible --ongruencia con el artieulo 12 do la Constitucift, quo al establecer quo ninguna ley tiene effect retroactive, exceptfia las penales "cuando Bean favorable al reo 6 procesado.11 Esta es una mfixima, do legislacift uni-







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versalmente aceptada, y quo en Espails so ha teni-do siempre en cuenta cuando so ha modifleado, a1guna ley penal; unas vices aplicindols, doctrinalmente, otras elevdndola A precepts positive, como aconteci6 al hacerso extensive i Cuba este C6digo, on cuya ocasi6n, por R. 0. de 8 do Junio do 1879 se dispuso que, como r egla do equidad, se aplicarau las ponas do dieho 06digo 'fi los responsible de faltas y delitos cometidos antes de su pronxulgaci6n, siempre quo Ia sand6n penal establecida en 61 fuese monor que.la sefialada por Ia. legislaci6n antigua.
Contiene eate articula una disposicift (Ia Ilamamos asi por su forma imperative) quo no obstanto el cambio. de regimen, creemos vigente en Ia actualidad. Nos weferimos A Ia obligaci6n que impose & los tribunales, cuando se abstengan do concern de algfin hocho no -eastigado por Ia ley y quo estimen digno do rep-resi6np do exponex al Gobierno las razones que les asistanpara creor quo doblera ser objeto de sancift penal. Pero t6ngase en cuenta que, esta obligaei,6n no viene impuesta en todo caso do abstenei6n, sino i5nicamente en aquellos en quo el tribunal estimare que el hecho que queda impuno debe ser castigado.
Aunque esto precepts, en euanto i aeudir al Gobierno, ob-odezes eu el 06digo ei pafiol A razones, que entxe nosotros no existent, como son entre otras Ia de bener el dicho Gobierno (Poder Ejecutivo) Ia iniciativa do las leyee, quo entre nos(ytros no tiene, no por ello vernos un obstdculo [L va cumplindento; torque si bien nuestro Poder Ejecutivo no tiene esa iniciativa, tiene, conform al inciso cuarto del articulo 68 de Ia Constituei6n, no s6lo, el dermho, sino pudiera decirse quo tambi6n el deber, do recomendar al Poder Legislativo Ia adopci6n de las leyes que oreyere necesarias 6 fitiles,

(5) Este pdrrafo no contieno un precepts obligatorio, sino, invisto al tribunal de una faeultad cuyo ejercicio queda exclusivamente a su diseroci6n (Wntencia do 16 de Novionibre de 1905), y obodece al principio de que Ia potestad de los tribunales estA limitada A aplicar Ia ley, sin tenor on cuenta, en contra do sus disposiciones, considerations do ninguma clase. En sustancia, lo quo contiene el precepts, es una autorizaci6n, exsepcional, pars, quo el tribunal sentenciador pueda deducir Una solicitude do indulto. As! result claramente del artieulo 19 de Ia Ley do Indulto ospafi-ola do 1870, hecha iextonsiva Cuba por R. D. de 12 do Agosto do 1887, y quo rigi6 ontre nosotros hasta Ia promulgaci6n. de- Ia naciocal do feeha 15 do Agosto do 1919, publicada en nfimero extraordinqrio, do Ia Gaceta correspondent al 25 de dicho mes y vigente desde este mismo dia; y wi result tambi6n de dicha ley national, cuyo articulo XIV, equivalent al antes mencionado 19 do Ia espailola, dice: "Puede tamWn proponer el indulto el Tribunal sentenciador 6 el Fiscal, con arreglo & lo quo dispose el pArrafo segando, articulo. segundo del C6digo Penal, y 6. lo que se dispouga adomfis en las leyes.11 En esta previsi6n era mAs concileta Ia, ley espafiola, pues decia: "on las leyes de proeedimiento y casaci6n. criminal." No ohstant o Ia gencralidad de los t6rminos de Ia nuestra, hasta ahora no comprende otro caso quo el del articulo LXXII de Ia Drden, 92 do 1899, que rigo Ia casaoift, el cual so refiere & las sentencias firms on que so imponga, Ia pe-na do muerte.
EI repetido artioulo 19 do Ia ley espafiola prevenia, quo Ia propuesta fucra secret hasta que el Gobiorno dispusiora Ia formaci6n del oportuno, expedience. Ni on nuestra ley ni en el reglamento dietado para su ejeeuci6n se cilcuentra, ning-dn precepfo igual w6 an&logo al expresado, y es de lamentarse, torque indudablemente esa prevencift estaba inspirada en muy atendibles razones de discreci6n y de prudencia; por eso creemos quo, fi pesar de Ia omisi6n, tanto nuestros tribunals como el Gobierno, en quints hay que reeonocer esas cualidades, guardarAn hoy Ia, misma disereta reserve quo antes les imponfa Ia l ey. Sin embargo, no estarla de mis que de un modo expreso 6 indudable, so les impusiera, nuevamente; lo quo seria fficil por







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medio do una disposici6n complementaxia do las del reglamento, ya, que ,la material es propia de &te y, por eude, estA en IaB facultades, del Ejecutivo dictar aqu6lla,; con lo icual s e evitarian dudas, se asegurarfa la uniformidad en la prdetioa y so harlan impossible, controversies mdS 6 menos stiles, pero no infundadas, quo pudieran surgir acerea de si el precepts espafiol estA 6 no en vigor, dado que nuestra, ley no deroga, expresamente 6 aquMa, sino en general 6 las quo so opongau (en tanto en cuanto se opongan, dice el articulo XLII) A lo preceptuado on la Misnia.
La propuesta de indulto no suspends el cumplimiento do la sentencia ejecutoria, salvo el easo en quo la pena impuesta fueso la do muerto (aTticulo XXXI de la. ley vigente); y el tribunal sentenciador, al elevar aqu6lla, la acompafiar& con el informed y los documentss 6. quo go refieren los articulos XVIII, XIX y XX do la ley (articulo XXI do la misma) y que no detallamos on esta, nota por considerarlo innecesario, ya que la ley integra se insert en iel Ap6ndice, do csta obra y on ella pueden verse.

Art. 31-Son punibles, no s6lo el delito consumado, sino el frustrado y la tentative.
Hay delito frustrado cuando el culpable practice todos los actos de ejecuci6n que deberian producer como resultado el delito, y sin embargo no lo produced por causes independents de la voluntad del agent,
Hay tentative cuando el culpable da principio A la ejecuci6n del delito directamente por hechos exteriors, y no practica todos los actos de ejecucion que debieran producer el delito, por causa 6 accident que no sean su propio y voluntario desistimiento. (1)

(6) Es condici6n del delito frustrado la intenci6n, en el agent. do coweter el delito que deJ6 de consumers; torque la califleaci6n, en grado de frustraci6n de, un, delito distinct del e-onstituldo por los hoehos misinos realizados so funda precisamente en aquella intenei6n, que es la que les impono una calificaci,6n y rmponsabilidad mAsi grave que las quo por si les corresponderia; y, por consiguiente, cuando do los hechos probados no result, 6 no puede deducirse claramente esa intenci6n, no es possible atribuir al agent un delito mds grave del production por los actos quo haya realizado. (Sentencia do 12 do Febrero, de 1902.)
La intenci,6n con que el agent, realize un heeho punible no puede estableoerse deduti6ndola finicamente del medio, empleado y del daflo cairsado, preseindiendo de la extension do 6sto para, qtribuir mayor gravedad al prop6sito del, autor, sino quo es necesario toner en cuenta los accidents concornitantes del -delito y las eircunstancias anteriores, al mismo. (Sentencia de 20 do Agosto de 1908.)
En los delitas contra las personas debe estarse, para su calificaei6n, al daflo causado, A ntenos quo la inten-ei6n. de caesar otro mayor no resalto claxamente dmostrada por otros ae-tos independents del propio hecho realizado. (Sentenclas de 3 de Marzo do 1904, 6 de, Enero do 1905 y 13 dd Julio do 1908.)
El Lnimo de lucro, en Jos delitos do burto y robo no e3 una MeTa abstracci6n, sino que en rclaci6n con los deniAs elements quo integral esos delitos, supone prop6sito, y A la vez aeci,5n rersistente y potencialmente e-neaminada i obte-ner un beneficio en dafio de otra persona; de lo cual result que cuan4o el agent no ha realizado todavla cuanto era indispensable para conceptuArsele en conditions de haber podido caesar ese








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dafio, no cabe afirmar qiVe hay& consumado el delito. (Sentencia, do IS de Abril de 1906.) A prop6sit4 de esos mismas delitos do huito y robo el Tribunal ha de clarado repetidamente (v6anse, centre otras, las Eentencias de IS de Octubre do 1900, 12 do Noviembre do 1901, 11 do Mayo de 1905, 18 do Abril y 16 do Junio de 1906, 3 do Abril do 1907 y 18 de NoviembTC do 1908) que el mero acto doapoderarse de la cosa ajona no constitute la consumaci6n do osos dolitos, para lo cual es necesario que el autor haya, tenido, siquiera moment6neamente, 6 su disposici6n las easas tomadas.
Las doctrines expuestas han sido mantenidas fundamentalmente per el Tribunal hasta el presented, por lo que omitimos citar sentences posteriores & las que se dejan cicadas.

(7) Existo tentative cuando Pel culpable dm prineipio 6 la ejecuci6n del delito per actos exteriors y no practice todo.9 log de ejocuci6n necosarios para la realizaei6,n do aqu6l, por causes quo no sean su. voluntario d\-sistimiento; per consigulente, no es bastante para dejarlde Castigar hechos tendientes i -la ejecucift -de un delito la sola circunstancia de quo el culpable haya desistido de proseguirlos, sino quo es, adem4s, necesario que el desistimiento tenga por causa finica la voluntad del agent. (Sentencia de 23 do Junio de 1906.)
Gualquiera quo sea el delito que el agenda so proponga compete, si aqu4l no ejecuta todos los, actos necesaria.9 para que quedo realizado el mal quo se, propuso, es xesponsable s6lo, en el concept, do autor do tentativa. (Sentencia do 13 de Agosto de 1901). Esto so entiende eu el case en quo Jos bechos realizados no est6n especialmente penados.
El delito de abuses deshonestos jes susceptible de ser cometido on grado de tentative sentencess de 13 do Agosto de 1901 y 31 do Afarzo de 1908), asi como tambi6n log de cohecho sentencesa, do 4 c e Abril de 1903 y 20 de Octubre do 1904), de defraudaci6n do la propiedad industrial (sentencia do 7 do Julio de 1905) y do rapto (sentencia de 10 de Febrero de 1908). Afencionamos, especialmente estos delitos torque son en slos que hasta el presented hemos, visto plantearse la cuesti6n de s! es posible 6 no quo so cometan on ese, grado.

Art. 4?-La conspiraci6n y la proposition para compete un delito s6lo son punibles en los casos, en que la ley las pena especialmente.
La conspiraci6n existed cua-ndo dos o' mas personas se conciertan para la ejecuci6n del delito, y resuelven ejecutarlo.
La proposici6n existed cuando el que ha resuelto compete un delito propane su ejecuci6n fi otra fi otras -personas. (8)

(8) Salvo en determinados delitos contra el. orden pfiblico, la seguridad del Estado 6 aa independencia ide la patria, el C6digo no castiga la conspiraci6n ni la proposici6n. para compete ning6n delito. Respect do los aludidos, so harA on su lugar oportuno la correspondent anotaci6n.
El Tribunal Supreme, on sentencia de 10 do Marzo, 4e 1902, ha fijado el concept de la conspiraci6n dieiendo que 6sta existed en cuanto signifique, .4 lo sumo, la voluntad resuelta de d os 6 rods personas do compete un delito; pero no cuando Ileven dos do 6stas al finimo de otra, siquiera indirectamente, aunque siempre por modo mis 6 menos -efieaz, la propia r ,esoluci6n y la indueei6n dirigida A la consumaei6n. del hecho delictivo; pesto que establecida estrecha solidaridad ontro todos log quo on la conspirad6n 6 ]a proposici6n tomen parte, la responsabilidad que so derive del acta valizado por ed executor material del delito es oomfin A todos log asociados, seg-dn el grado, do participaci6n que on aqu6I hubier-en tenido.







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La proposici6n, ba declarado el mismo Tribunal en sentencia do 14 .do Febrero do 1908, so diferencia, do la indu"i6n eA quo 6sta conWtuyo por sl misma una Tnanera, especial de perpetrar, 6, al menos, de intentar, la comisi6n del delito, y aqu-611a s6lo, demuestra la expresi6n conocida, y mAs, 6 n*nos signifloada, do una voluntad criminal qua no llega, & traducirse on otiros hechos externos eneaminados A la ejeenei6n del proyeoto; y en la de 25 do Marzo do 1904, dijo que pars quo la proposicift exist como hecho punible no es bastante que el antor haga indieacianes mAs 6 menos vagas tendentes al fin criminal quo so propane, sino que aqu6lla ha, do hacerse de un modo director, deeidido y formal, do compete el delito.

Axt. 5?--Las f altas s6lo se eastigan cuando han sido consumadas.
Se exceptflan las faltas frustradas eontra las personas 6 la propiedad.
Axt. 6?--Se reputan delitos graves los que la ley castiga con penas que en cualquiera de sus grades sean affictivas.
Se reputan delitos menos graves los que la ley reprise con penas que en su grado mAximo sean correecionales.
Son faltas las infracciones 4 que la ley sefiala penas leves. (1)

(9) Es infitil advertir quo esta clasifica&Mn Ee refiere A los delitoe compriendidos en el C6digo 6 en leyes en que, como en la generalidad do las anteriores A la intervencift de los Estados Unidos, se segula el sistema, de penas estableicido en esto cuerpo, legal'. Pero como, en muchos easos serA precise tener en eauenta la respective gravedad do delitos castigados en leyes que no sigan ese sistema, es eonvonilento eonocer la doctrina establecida, por el Tribunal Supremo respect do dicho particular, si bien no con ocasi6n do Vste articulo, sino del 912 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que prohibe castigar un delito wAs grave quo el que haya sido objeto do la wusaci6n.
El Supremo ha deelarado, en sentencia, de 7 Oe Enero dre, 1908, que la, gravedad do Jos delitos so aprecia por la clwse de pena sefialada, fi cada uno, scgdn sea aflictiva 6 eorreccianal, y por su extensift si fueren do una misma, clase. Partiendo do esta doetrina, es 16gica estimax que la pena de prisi6n, sin califleativo, quo so impose en a3gunas 6rdenes militares del Gobierno intervenor americano, cuando exceda do trointa dim y no pase the cuatro aflos, as! como la multa, cu=do exiceda do sesenta y cinco pews (325 pesetas), y sea inferior A mil doscientos cincuenta (6,250 pesetas), deben considerarso correecionales, y cuando sean menores del Jimite inferior antes sefialado, han & ostimarso leves. Esta inteligencia tiene, ademds, en su apoyo, la declara-66n contenida on la senteneia, del propio Tribunal de 7 do Junio do 1904, on la quo, despu6s do doclarar quo la, pena, especial (prisi6n sin calificativo) sefialada al delito previsto on I& orden 117 do 1900 (Perjurio,) no estA sujeta para su aplicaci6n al 06Idigo, deduce quo la mayor 6 menor g+avedad quo en si Ileva dkho delito Ja detennina la, cuantia do la pena que imponga el Tribunal sentenciador. Si esto ha Todido decirso con respect un, delito cwtigado, oon la pena de uno i doce afios de prisi6n, con mAs raz6n, puedo afirmarse, como nosotros hemos entendido, quo cuando la extension do la pena selialads. al delito eL%tA enoorada en los limits do las aflictivas, correecionales 6 Ieves, a esos limits puede atenderse para calificar la naturaleza, do dichas penas, y, consiguientemente, la claw do los delitos.
De lo expuesto so deduce quo son delitos menos. graves todos los soinetidos A la jurisdieei6n correctional.







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Art. 7?-No quedan sujetos fi las disposiciones de este C6digo los delitos que se fallen penados or leyes esppciales. (10)

(10) Duranto el r6gimen espaiiol, pocas eran las leyes comprondidas en esta excepci6n; easi so podia afirmar quo ellas s6lo comprendian las anteriores 6. la promulgaci6n de esto cuerpo legal, pesto que en las posteriores siempre se tiuvo el cuidado do seguir, en cuanto A la penalidad, el mismo m6todo del C-6digo, y por consiguiente, esas leyes, m&9 que espeeiales, en el sentido restrict de la palabra, poAlan considerarse como complementarias do esto cuerpo legal, y en tal sentido, por former parto do la legislaci6n penal vigente, les eran applicable los preeeptos generals de esa legislaci6n contends en el C45digo, que era la base de la, misma.
Pero A partir del cese do la soberamiA espaflola, la autaridad de los Estados Unidos sobre esta Isla, primer la del Gobierno M-ilitar y mds taxde la del Provisional, nos inund6 de( leyes especiales, no ya por haboer credo forms especiales do delitos, sino principalmento per haber estab ecido penas y forms de imponerlas distintas A las establocidas en lPuestro derecho antiguo, y es claro que Una y Gtra circunstancia haeon impossible la aplieaci6n de los precepts generals del C,6digo.
Puede, pues, afirmarse quie por regla general (no Ilegai-An A tres las exeepciones) los pree-eptos del 06digo no tienen aplicaci6n d las disposiciones de car&cter legislative Aictadas por los representatives de los Estados Unidoc durante las dos intervenciones do 4asa nacift en el gobierno de micstro, pais.
Asi ao ha declarado iel Tribunal Supremo expresamente con respecto A la ley electoral antigua, en sentencia, Je 8 de, Alarzo de 1901; con respect al C6digo Postal, por las de, 20 de Febrero y 12 do Dicienibre do 1904 y 7 do Enero te 1908, y en enanto A la 11amada Ley de Ininigracift (orden 155 de 1902), por In de 3 de Octubre de 1910. No obstante, en varies sentencias posteriors, entre ellas la do 11 de Agosto do 1917, ha aplicado A delitos del C6digo Postal la dodtrina, expuesta en la sentencia citada al final de esta nota.
Abora bien, la excepcift no es tan absolute: adem6s del caso, do las leyes que hemos estimado -como comp cmeutarias del C61digo, en cuanto fi las cuales nos parece evidence la aplicaci6n, en su caso, de los proceptos generals de 6ste, los creemos tambi6n applicable en Was aquellas en, que' la pena sefialada sea a1guna de las establecidag en el 05digo, en cuanto no so opongan A pTeceptos express de la ley especial 6 no sean con ellos incompatibles.
Este eGncepto, qne de antiguo tenemas formado acerca do la inteligoncia do este larticulo, por estimarlo basa0o en principios y en reglas indiscutibles de interpretaci6n legal, lo hemos visto, expuesto con la fuerza do una disposiei6n posittiva en dos leyes espeoiales vig;-,ntes, la Penal Military (articulo 19) y la Electoral (articiflo 259, hoy 336 del 06digo vigente), y con toda la, fuerza y prestigious que le da su origen, en una seatencia del Tribunal Supreme.
En effect, el articulo 19 de la Ley Penal Militar dice:
"En todo lo quo expTesainente no so oponga las disposiciones de la Ley Penal Militar, regir6n, eon el --ar&cter do supletoriag do ella, las prevenciones del C6digo Penal ordinario, relatives i los diversos grades del delito; It las personas responsible, criminal y aivilmente, de 6ste; 6, las circunstancias que excluyen 6 modifican la responsabilidad penal; A los effects de ]as penas, seg6n sus respectivas naturalezas; A las penas acce. sorias que so derivau do las principles, .6 que 6stas Ilevan consigo; fi Ins reglas para su aplieaeift; A ejecuei6n do Ins sentenclas y A xtincift, poT prescripei6n, amnistia 6 indulta, do la responsabilidad penal.')
"Do igual manera serAn aplieables las disposiciones del 06digo Penal eom m 6, todos los -delitos, eon4etidos por militaries, quo no hayan sido expresanizzite previstos y penados en esta Ley."







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Y el 336 del Migo Electoral previene que "los juems y tribunales, al cono-cer do los delitos electorates, aplicarAn los principios generals contenidos en el C6digQ Penal, on cuanto no contradigan las disposiciones, especiales do iesto C6digo.11
I El Tribunal Supremo, on la sentencia A que antes hemos aludido, que es la de 4 ide Alarzo dIc 1908, ha dicho, reiterdndolo tonstantemente en Jas posberioxes- sobro el caso, quo el articulo 79 del C6digo Penal no impede en ningfin caso quo sean aplieados A los delit os penados POT leyes especiales los principios y reglas fundamentals do -derecho que, ya est6n 6 no consignados en dicho 06digo, conduzean fi reprimirlos, sin contravenir 6 las referidas leyes; pues lo que virtual y exclusivamento prohibe el citado articulo es que aqueMs delitos se eastiguen con Vena distinta de la que la ley especial shale, Y, POT consiguiente, que so apliquen fi los mismos los precepts del C6digo quo en! algfin modo puedan influir en la 4eterminaci6n 6 graduaci6n do la Pena impossible, dado que, de aplicarlos, la ley especial de la material quedaria, en lo esencial, inobservada, y con ello, infringido a1guna vez el precepts constitutional porel que nadie podra ser sentenciado sino en virtue do leyes anteriores al delito y en la forma, que 6stas establezean; ya que no previendo el C6digo Penal determinadas especieg do delitos comprendidos en leyes especiales, no pue-de ser estimado como ley anterior & ellos, para los effects do penarlos on algdn modo.

CArITULO IL

Do las circunstancias que eximen de responsabilidad criminal.

Art. 8?-I\To delinquent, y por consiguiente estdn exentos de responsabilidad criminal: (11)

I? El imb6cil y pl loco, fi no ser que 6ste haya obrado en un intervals de raz6n. (12)
Cuando el imb6cil 6 el loco hubiere ejecutado un hecho que la ley calificare de delito grave, el Tribunal decretard su reclusi6n en uno de los hospitals destinados d los enfermos de aquella clase, del cual no podrd salir sin previa eutorizaci6n del mismo Tribunal.
I Si la ley calificare de delito menos grave el hecho ejecutado por el imb6cil 6 el loco, el Tribunal, se.-An las circunstancias del hecho, practicard lo dispuesto en el phrrafo anterior, 6 entregarh al imb6cil 6 loco i su familiar, si 6sta these sufficient flanza de -custodia. (13)

29 El menor de nueve aflos.
39 El mayor de nueve afios y menor de quince, 6. no ser que haya obrado con discernimiento.
El Tribunal harA declaraci6n express sobre este punto Para imponerle Pena 6 declararle irresponsible.
Cuando el menor sea declarado irresponsible On coDformidad con lo que se establece en este nfimero y en el que precede, serd entregado 6. su familiar con encargo de vigilarlo y oducarlo. A falta de persona que se encargue de su vigilancia',y educaci6n, serA Ilevado A un establecimiento de beneficencia destinado A la educaci6n de hu6rfanos y desamparados, de donde no saldr5, sino al tempo y con Ins conditions prescritas Para los acogidos.








2? El menor de diez afios.
El menor de diez afios declarado irresponsible, serk entregado h su familiar con eneargo de vi.ilarlo y educarlo. A falta de persona quo so eneargue de su vigilancia y educaci6n, serA encomendado A la Secretaria de Sanidad y Beneficencia para su cuidado y protecci6n. (111)
3? El mayor dediez y menor de*diez y seis afios, aunque haya obrado con discernimiento.
Siempre que un menor que tenga 6 represented de diez A diez y seis uLos de edad, (11) fuese condenado en causa por delito 6 falta, haya 6 no obrado con discernimiento, el Tribunal sentenciador podrd recluir A dicho menor en la, Escuela Reformatoria correspondent, 6 no ser que, 6 juicio del Tribunal sentenciador, dicho menor hubiere de ser pesto al cuidado de sus padres 6 do cualquier otro pariente 6 deudo, dispuesto d tomarlo
su cargo y con medics para ello. (Art. 342, pdrr. 1% Ley Org. del Pod. Ejvo.)
Toda reclusi6n durard hasta que el menor balance la odad de diez y nueve afios. (17 ) Tan luego como se decrete, conform A las disposiciones de este articulo, la reclusi6n en dichas escuelas, de, algfin menor, la autoridad municipal correspondent procederd A su traslaci6n al est-ablecimiento A que hubiere sido destinado. (Disposiciones del pdrrafo segundo del art. citado). (Wase la nota 15).
4? El que obra en defense de su persona 6 derechos, siempre que concurran las circunstancias siguientes: (111)
Primer. Agresi6n ilegitima. (19)
Segunda. NTecesidad rational del medio empIeado para impedirla 6 repelerla. (20)
Tercera. Falta de provocaci6n sufficient por parte del que se defiende. (21)
5? El que obra en defense do la persona 6 derechos de su c6nyuge, sus ascendientes, deseendientes 6 hermanos legitimos, naturals 6 adoptivos, de sus fines en los mismos -grados y de suk; consanguineous hasta el cuarto civil, siempre que coneurran la primer y segunda circunstancias prescritas en el nfimero anterior, y la de que, en caso de haber precedido provocaci6n de parte del acometido, no hubiere tenido participation en ella el defensor. (21)
69 El esclavo quo obra en defense de su amo, y el liberty manumitido graciosamente en la de su patron, y uno y otro cuando obran tambi6n on defeiasa do los c6nyuges, aseendientes, deseendientes 6 hermanes de los expresados amo y patron, siempre que en todos los easog coneurra la primer y segunda eircunstancias prescritas en el n irnero 49 do este articulo, y la de que, en case de baber precedido provocaci6n de parte del acometido, ino hubiere en ella tenido participaei6n el defensor. (11)
7? El que obra on defense de la persona 6 derechos de un extrafio, siempre que concurran la primer y la segunda cir-






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cunstancias prescritas en el nfimero 4?, y la de que el defensor no sea impulsado por venganza, resentimiento fi otro motive ilegitiMo. (24)
8? El que para evitar un mal execute un hecho que produzea dafio en la propiedad ajena, siempre que concurran las circunstancias siguientes: (11)
Primer. Realidad del mal que se trata de evitar.
Segunda. Que sea mayor que el causado para evitarlo.
Tercera. Que no haya otro medio practicable y menos perjudicial para impedirlo.
9? El que en ocasi6n de ejecutar un acto licito con la debida diligencia, causa un mal por mero accident, sin culpa ni intenci6n de causarlo. (211)
10? El que obra violentado por una fuerza irresistible. (27) 11? El que obra impulsado por miedo insuperable de un mal igual 6 mayor. (211)
12? El que obra en cumplimiento de un deber 6 en el ejercicio legitimo de un derecho, oficio 6 cargo. (211)
13? El que obra en virtue de obediencia debida.
14? El que incurred en a1guna omisi6n, hallfindose impedido por causa legitima 6 insuperable. (31)

(11) Es doetrina fundamental, on ma eria do apreciaci6n de circunstancias eximentes y modificativas de la responsabilidad, criminal, que paxa ser 6stasnpreciadas han de resultaxprobadas, 6 han do deducirse de un hecho probada, 6n quo puedan derivarse do pr3sunciones, por naturales y fundadas que 6stas sean. Ya esta doetTina ha, sido tan repetida, quo on verdad es trivial, y por tanto, creemos innecesario demostrar su existen. cia citando los falls, del Tribunal Supremo quo la eoritienon.
En sentences de 23 do Agosto y 16 de Noviembre do 1904 y 14 de Mayo de 1906, iel Tribunal ha doclarado qu d todas las circunstancias eximentes del articulo 8? del C6digo Penal son eircunstancias de excepci6n; y, por consiguientie, para ser estimadas, debe acreditarso cumplidamento cada uno de los requisites que las integral. Al presented esta doctrine, no tiene aplicaci6a en los t6rminos absolutes on que estfi expuesta (que son lGs de las Jentencias de donde se hs, extractado), pesto que, por lo MK)nos on cuanto aJ requisite tercero de la circunstancia 49 del articuIo 89, ha sido rectificado el concept general y absolute do la misma, segfiu puede verse en la nota correspondent al citado, requisite.

(12) Para estimar la circunstancia eximente do locura es nocesario quo on los hechos, probados so consign que el reo, eometi6 el delito oncontrdndose en dicho estado, y, por consiguiente, no puede estimarse, cuando la Sala, sentenciadGra declara expresamento quel no se ha probado esa cireunstancia. (Sentencia & 18 de Noviembre de 1904).
Para que proceed la deelaracift de irresponsabilidad en virtue de la Jocura, del reo, es necosario quo 6sto sea ianb6cil 6 loco; cuesti6n que, como de hecho, ha de apoyarse en los que, como probados, se consign en en la sentencia (sentencia de 9 do Abril de 1901), y por tanto, eza circunstancia, es de -apreciarse s6lo cuand)D en la sen encial se declare quo el reo, ejeeW el hecho encontrAndoso en ese estado mental, 6 euando de los hechos probados pueda deducirse. (Sentencia do 9 OID Mayo de 1910).
La declaraci6n del Tribunal do quo el procesado es, de eseasas facultades mentales, hasta el punto do apoderbrsele "Juan el bobo," no eg bastante para declararlo imMeil. (Sentencia de 24 do Mayo de 1909).









El estado de, embriagueez no puede confundirse con el & locura, y nunea libra, do respoAsabilidad criminal; es s6lo una cireunstancia atenuante, cuando no es habitual. (Sentencias de 31 de Enero de 1900 y 14 do Sfarzo de 1910).
El expresarse en la sentencia que el reo realize el heeho, "fuera do sill' refiri6ndose al estado pasional produraido por la causa quo expresal no puede eAimarso eomo base para declaxar que el dicho reo, obrara, en estado do loe-ura. (Sentencia do 9 do Novimbro do 1901). Tampoco puede suponerso ese estado n un reo, por decaararse en la sentencia que era (IQ temperament nervioso linffitico, y que padecia, ataques de nervous (sentencia de 2 de Abril de 1902); ni en una mujer por el solo hecho de declararse que padecia ataques de histerismo. (Sentencia de 9 de Abril do 1901). Pero en cambio, el, Tribunal ha d eclarado que es do estimarso esa circunstancia en un caso en quo la sala sentenciadera declare (sentencia de 9 -de M-ax2o do 1903) que el proqegado, que se encontraba, enfermo, en un aweso do furor quo perturb6 poderosamente su raz6n, sin media causa a1guna dcterminantle del hecho, cometi6 el delito, habiendosele encontrado despu4s, de 6ste con sefiales exteriors de haber sufrido un ataque do epilepsia; torque no -existiendo dato a1guno que.permidera, siquiera presumir la existence de un motive que I* impulsara 6 obrar, hay quo estimax que obr en un moment cTitico do locura, 6 sea fuera del libre ejercicio do sus facultades intellectuals; Pero no por osta declaraci6n se entienda quo la epilepsia es motive do irresponsabilidad, ni que ese padecimiento eonstituye, por si mismo, imbecilidad 6 locura, pesto quo el Tribunal, limitando Is extension que & aquella deelaraei6n ha querido ddrsele, ha declarado (sentencia do 21 do Noviembre do 1918), que la epilep-sia no puede estimarso como causa, do irresponsabilidad si no result probado quo la enfermedad ha determined un estado de inconsciencia dentro del cual so hubiere realizado el hoeho.

(13) Las disposiciones de 6ste y del pArrafo anterior so refieren al caso de Ja locura -comprobada y declarada, lo coal se realize mediante Ins reglas establecidas en la Ley de Enjuiciamiento Criminal (articulos 381 y siguientes) y las administrativas quo tratan del particular. En, cuanto al dereebo sustantivo, con relaci6n 6, leste artieulo, es de tenerse, presents quo el 355 de la Ley OrgAnica del Poder Ejecutivo expresamente so refiere IL 61 Dara ordenar quei fuera del caso en el mismo previsto, no se admitirA niliguna persona on el hospital do dementes sino por mandamiento del juez de primer instancia del partido A quo correspond. Correlativamento con la ex<,opci6n establocida, en el articulo, citado, el 370 ordena quo si el demented hubiere sido recluido, por disposiei6n de un tribunal del orden penal, 6ste ser& el competence para resolver sobre la reclamaci6n que se estableciera acerea de su libertad, y el 354 previene que sus disposiciones sobre, altas de enfermos no so refieren A los recluidos por disposici6n judicial en causa. criminal; torque el alta en ese caw no so IlevarA A effect sino, por ord)en del Tribunal que hubiere dispuesto el ingreso del demented.
El articulo 351 do la eitada Ley OrgAnim establece quo ninguna peTsona deelara.da demented ser! recluida en prisoners, ckroeles, hospitals pam enfermos fi otras institudones anAlogas, sino remitidas con las debidas precauciones al Hospital de Dementes 6 6. otros, hospitals anAlogos quo so establezean en lo future, por el Estado.

(14) Estos dos incisos, 29 y 39, quedaron viTtualmento modilleados desdo la promulgaci6n de la orden military nfimero 271, de 7 de Julio do 1900 (comfinmente Ilamada, Ley de Beneficencia), en t6rminos tales, quo se hizo imposible su apliawi6n literal. Al presented la modificaei6n subsist en virtue del articulo 342 de la Ley OrgAnica, del Poder Ejoe-utivo (docreto 78, do 12 de Enero de 1909), y poT esto aparecen en el texto con el, tipo qe letra de los precepts no vigentes.







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Para conocer eon la mks aproximada, exactitude el balance, do la, reforma y el prop6sito del legislator nl establecerla,- es convenience examinar separadamente cada inciso, exponiendo lo que on cada caso disponia, el C6digo y lo que paTece que dispoue la modern, ley.
Inciso 29-El C6digo deelaraba, exento do respausabilidad criminal, en todos log casos, al menor de nueve aflos; la nueva ley no menciona, en absolute d log menwles de esa edad; pero como al disponer las medidaS quo deben tomarse oon log menores delineuentes, las refiere 6 log quo tengan do diez A diez Y seis aflos, ps 1,6gico engender que la irresponsabilidad absolute, emanada de la presunci6n de &ereeho de lai Talta, de, diseernimiento, so ha extendido por la nueva ley hasta log diez afios. Por consiguiente, lo dispuesto ien este inciso del C6digo ha quodada -virtualmente modificado s6lo en el sentido de, quo so pubienda, diez aflos on donde, diee nueve. Pero como las disposiciones del C6digo, respect A log niflos de esa edad, no esUn limitadas 6 esto inciso, sino que, 6, ellas se refiere en el siguiente, es forzoso aeudir al mismo para ver qu 6 es lo que se hace, eon el menor culpable qua en aqu6l se declare irresponsablp, y ver si es a, disposici6n ha sido 6 no afectada poi4 la ley modern. De&de luego puede nfirmame, quo no lo ha, sido; ya, hemos dicho quo la, I ey Orgdiaiea cita4a no menciona en absolute, -como tampoco los mencionaba la orden military, II log menores do diez afios; por tanto, 16gicamento pensando, hay que estimar vigente la disposioi6n del C6digo.
tQu6 ordena esa disposici6nl Que el menor de nueve aflos deelarado irrespousable sea entregado su. familiar, eon eneargo de vigilarlo y edumr1o, y que, d falta de persona que, se eneargue do an vigilamcia, y educaci6n, sea Ilevado 6, "un testablecimiento do beneficencia, destinado d la educaci6n do hu&fanos y desamparados, do donde, no saldr& sino al tempo y con las conditions preseriptas para log acogidos.11
Aceptada, como amptamos, la vigenc a de la disposici6n, veamos ahora e6mo entendemos que debe cumplirse, dadas nuestras leyes vigentes sobre beneficencia. Respiecto do menores, existent, conform, 6. nuestras leyes, dos institutions del, Estado: la una protectors; la otra, corroccional. A la primera. se, refieren log articulos 337 y 338 de la Ley Orgdnica del Po+r Ejecutivo; A la, segunda, log 340 y 341 de la misma. A los establecimientos A quo ise, contraen estos filtimos articulos es A log que, en su caso, deben ser romitidos log mayors do diez y menores do dipz y seis afios; por consiguiente, log que no tengan cumplidos log diez aflos no pueden ser *cluidos en egos estableciniientos. Pero oomo puede darse el caso, previsto en el C6digo, de menorea do esa edad, inculpados que no tengan. persona que se eneargue do su vigilancia y odueaei6n, entendemos que al Estado incumbe proporcionarles una, y otra, no en raz6n de su culpa, sino do su desamparo, ypor tanto, que la dispoeici6n del C6digo puede cumplirso casi en su letra, entreg6ndolog al Departamento de, Renefleeneia, para quo &ste cumpla eon ledlos log deberes quo el articulo 335 do la repetida Ley del Poder Ejecutivo le impose respect & todos log menores desvalidos.
Inciso 39- Este inciso so refiere, 6, los mienores, mayors de nueve y menores d e quince aflos. Por las razones antes expuestas (lo ordenado on el articulo 342 do la Ley OrgAnica del Poder Ejecutivo), hay que estimar modificado este inciso, en cuanto A la edad, comprendiendo en 61 i log quo cufnten, de diez A diez y seis afios, on, vez do nueve 6 quince quo sefiala el C6d!go,.
Respect &I limited do la edad, el Tribunal Supremo se ba visto precisado A declarar (sentencia de 29 de, Octubre do 1907) lo quo parecia invecesario eselarecer; esto es, que log diez y seis afios sefialados en la ordon 271 do 1900 (boy en el articulo 342 de, la Ley Orgdnica del Poder Ejecutivo) terminal natural y legalmente en el instance en quo el menor ha cumplido log diez y seis aflos do nacido, y por consiguiento, no es aplicable la aludida, dispctsici6n A quien, cegdn log hKhos probados, M compete cl delito tenia diez y seis aflos cumplidos. Tal declara;ci6n so vi6 precisa-







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do A hacerls el Tribunal POrque so le plante6 Is euesti6n, notoriamente importinenbe, dado el texto legal, de que quien no habia al5n cumplido diez y siete afios, tenia diez y seis.
IQu6 dispose el C&digo respeeto A los menores comprondidos en esto incisol El C6digo distingue entre los quo han obrado, con disoernimlento y Jos que han obrado sin 61, y aunque mantiene el oriterio funda mental de que no delinquo quien obra sin discernimieuto, no establece, como on el ineiso anterior, esa presunci,6n legal A favor de los monores comprendidos on 6ste, sino que exige Ja declaracift exprem acerea de ese particular y separa on dos classes 6. los menores inculpados comprendidos en el diebo inciso: una, la de los que hayan obrado sin discernimiento; otra, la do los quo hayan obrado eon 61. A los -do la primer clase los trata al igual quo A los comprendidos on el inciso anterior; A los de la segunda loa doclara responsablos 6. los effects de imponerles la pena quo les corresponda.
La reform, tal como aparece redactada y se ha entendido, consiste, substaneialmente, en la, supresi6n de clases- y on tratar por igual 6. to,dos los monores eomprendidos en la edad mencionada: todos son irresponsables, hayan obrado con discernimiento 6 sin 61, y respoeto de todos pueden tomarse Wnticas medidas. Esto sentado, y sin hacer la critical de la reform, puede afirmarse que en el terreDo de los hechos, el menor que, A juicio del tribunal, haya obrado sin disornimiento, no es tratado hoy, CoTno antes, al igual do log quo por presunci6n legal se encontraban on ese aso, sino lo mismo que 6, los que so ha estimado capaces de babef discernido. Conseemeneia, de lo expuesto es la imposibilidad do aplicar estos menores (do diez 6, diez y seis aflos) las. disposiciones del filtimo pfirrafo del inciso tereero; ya que en ningin caso es for2osa la ontrega del menor 6, su familiar, come lo era por el precepts del C6(ligo en el do irTesponsabilidad (salva la eireunsta-neia de desampaTo en 61 previsto), quedando esa entrega sujeta al arbi-trio judicial; asi como tampoco, on ning(in caso, esos memories son recluidos en un establecimiento de educaci6n, sino que han do serlo forzosamente Ion el correwiGnal. Por tanto, hay quo prescindir, en cuanto 6. estos menores, de las disposiciones del C6digo, y sustituirlas completaniente cofi las de la nuova, ley.
Respeoto aI balance de la reform, el Tribunal Supremo ha hocho, daclaraciones, antes y despu&s de regir la, Ley OrgAnka, manteniendo, substancialmente, despu6s de la vigencia de 6sta, las quo habia hecho, en vista de la OTden 271 do 1900, on su sentencia, de 11? do Abril do 1903.
En la citada, sentencia so dijo: "La verdadera significad6n, y recta intelligence quo debe dan e 6, lo disp*sto on la secci6n novena de la orden nfiniero 271 -de 1900, sobre beneficencia p6blica, relazionado con lo quo on otras se-eciones, de la misma orqen se establece, no'puedo ser otra, dados su Ietra y espiritu, que In do haber modificado lo prescrito on el C6digo Penal, on cuanto A la circunstancia eximente de responsabilidad criminal, por raz6n de la edad del agent, haci6ndola extensive, & todo menor quo cuento, do dkz A diez y seis aflos, sin distinguir si ha obrado 6 no con discernimiento, y determinando con roglas precisas las medidas quo respect i esos irresponsible deben adoptarse, Cuyas provenciones tieneu evidentemCmte el mismo carActer, y ce dirigen al mismo fin do tender 6, la oducaci6n y correcci6n moral de dichos monores, quo las anOogas quo contema el -dltimo pArrafo del nflmero torero del articulo octavo del C6digo Penal; no babiendo, por tanto, fundamento aiguno, como no lo habla anteriormente, para quo la entrega del nionor A su familiar, 6 su reclusi6n en el asilo correctional, on las condition es quo estableoe la exprosada orden, pueda estimarse on concept do pena, que nunca ha podido imponerc!pe 6, un irresponsible; ni que on tal virtue, y eon a1wgIo A I& citada disposicift, al dictarse sentencia definitive despu6s de relebrado el juicio oral, estimando estar conviet-a dR un delito 1A procesada menor do diez y seis afios, seg6n lo hizo la sala sentenciadora, debi6 absolverla, por







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estar exenta de responsabilidad criminal, sin perjuicio de acordar To quo estiniaW procedonte respect A la situaci6n en que habia, de quedar, y per tan-to, habi6ndola condenado considerAndola come criminalmento responsable, infringi6 los dichos precepts legales.11
En la do 24 do Enero do 1910, ya vigente la. Ley Org6miea, ratific6, tu To substantial, el aludido concept de la reform, diciendo quo la Tocuci6n "fuere condenado," contenida on el pdrrafo primer del articuTo 342 de la mencionada ley, no puede tener en, el orden I!enal otro sentidlo que el do declarer culpable do determined delito, aunque sin imponerle pena alg-Lina, al menor de diez y seis aflos no eumplidos, toda vez quo no 961o no se refieWe expresamonte el edtado precepts 6 ninguna pen a imponible, -con arreglo i alguna ley, sino quo no existed ninguna vigente quo pone A los monores de esa %edad despu6s de la reform hecha al C6digo Penal, en osa parte, por la orden 271 de 1900.
En la, de 30 dejEnero de 1912 insisted en el mismo eriterio, declarando, quo Ins menores coulprendidos en el articulo 342 de la Ley OTgAnica del Poder Ejecutivo -estdn exentos de res(ponsabilidad criminal y doben ser absueltos, sin perjuicio de entregarlos 6, sus padres 6 remitirlos h la Escuela Corrieuional, y de declar:arlos authors, e6mplices 6 eneubridores del delito, quo es el ftnic6 balance de la fraso culpablee" y de la locuci6n "fueren condenados," empleadas on la eitada ley. Partiendo de esta base, ien esta misma sentencia, y en la de, 4 de Marzo siguiente, sle, doelar6 que A los menores refeTICIOA no d-ebia impon6rselas el page de las. costas, torque 6stas son una pena, y Ins repetidos menores han de ser declaxados cNentos de responsabilidad, y, consiguientemente, absueltos, sin perjuicio do las medidas do protecei6n que la ley autoriza tomar respect do ellos. Per filtimo, en la do 19 de, Marzo de esto mismo ufio do 1912y el Tribunal mantiene dicha doctrine en t6rminog explicitos 6 indudables, deelarando que ninguna de las modidas adoptables, conformle al artieuTo 342 do la Ley Orginim del Poder Ejecutivo, constitute una pena, y que, aunquo el menor haya obrado eon discernimiento, estA memento do responsabilidad criminal y debe ser absuelto sin condenArsele A pena alguna; y consiguientemente, no puede imponftsele las, costas, por tener 6stas ese cardeter; si bien To expuesto no impede que se declare ft Ins menores authors, c6mplices 6 encubridores; pero exclusivamente para ndoptar una de ]as dos resoluciones expresadas en el citado articulo de la mencionada Ley OrgAmica.
Estas doctrines han side ratificadas on sentences posteriors, hasta las mfis reekntes de 17 de S-eptiernbre do 1919 y 19 do MaTzo do 1920, cn ]as que se ha, declarado que el precepts de Im Ley OrgAnica no obliga A "condenar" al menor que se estima culpable, disp4ngase 6 no su reclusi6n en el asilo.
Por To expuesto se ve, que, en cuanto al derecho substantive, el Supreino mantiene, despu6s de la, filtima ley, el coneepto oue habia formado respecto del balance de la enmienda, introduced. en el C6digo, per la orden 271 do 1900. Sfti5n nuestTaS noticias, no ha sucedido To mismo en P1 orden procesal; pero come 6ste no es objeto del presented trabajo, creemos innecesario tratar aqui do ese particular.

(15) Segfin hemos advertido en la nota preliminary, los pArrafos del texto mareados eon asteriscos no son del original del C6digo. Ellos s6lo continent concepts eomplementarios y aclaratorios do los do este cuerpo legal, sin mAs valor que el que quiera dares el que los lea, en vista de las razones que para redactarlos exponemos en eada caso; torque si bien estos trabajos no son comentarios ni studios Wricos, como- no sony tampace, reproducciones rutinarias de texts legalese, en algunos cases, come en 6ste, nos es precise, para exponer To que esti vigente, suplir 6 eumendax, por nosotros mismos, los vaclos y las deficiencies que on, el original de la ley han production las disposiciones- posteriors; de otro modo, nuestro







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trabajo seria del todo infitil, quedando reducido al do una m5.quina impresora. La necesidad que en este caso, nos ha obligado 6: hacer per nues,tra cu enta la interealaci6n es la de que si nos limit6bamos a reproducir en: el texto los precepts del Ja Ley Orgdnica, A continuaci6n de los del C6digo modificaders per aquMos, los dichos precepts carecerian de, antepedente, ademds de no expresar con exactitud todo R) que en realidad esti vigente. Para juzgar de 6i 10 estA 6 no lo, expuesto por nosotros, v6ase la, nota anterior.

(16) Wasa on la, nota 14 la cita do la sentencia do 29 de Octubre de 1907.

(17) Como complement de lo -dispuesto len este articulo, v so to siguientes do la propia ley:
"Articulo 345.-En las escuelas reformatories de nifios de uno, y otro sexo se implantara un sistema, do vales 6 premios per buena; aplicaci6n 6 conduct, y de malas notas per aplicaci6n 6 comportamiento censurable, quo piermita decidir sob re si unnifio debe ser dado 6 no de, alta, bajo..palabra do honor do oonducirse, bien.
"Siempre que el pupils haya ganado el alta, 6 dado pruebas suficienres al director de la escuela do haberso logrado el objeto de su reclusi6n. y de no necesitar per mhs tempo la discipline reformatoria, dicho director pondrA el he cho en coweimiento de la Direcei6n uJI0 Beneficencia, con expresi6n de los t6rminos y condiciones en que dichoo menor deba rjer autorizado para quedar -en libIertad, bajo su palabTa d-e honor.
"El Director de Beneficencia inmediatamente dispondrA que, el menor sea alojado, bajo gu palabra do honor, en casa de a1guna familiar; le facilitari empleo 6 lo devolverk h sus padres 6 abuelos, si aos tuviere de Imen number y con medics suflelentes para tender A sus Recesidades, 6 adoptard enalquiera otra -decisi6n que estime aeertada. Dicho menor, salvo caso d-e que, se, le haya pesto en complete libertad, seg-dn dispose el articulo 347 de esta, Ley, quedarA bajo la, autoridad y vigilancia del director de laescuela, hasta que.1legue A la. edad de diez y nueve afios. Si en cualquier tempo, antes de eumplir esta edad, faltare 6 la palabra empeiiada, la Direcci6n de Deneficencia, lol recluir6. de nuevo en la escuela, sometido al regimen do la misma.11
"Articulo 346.-Si un pupils de la citada Escuela, Reformatoria, per su mala condueta, ejerciera influence pernicious, sobre los demAs pupils, Y el director adquiriese el eonvencindento do que no puede &or corregido efleazmente en ella, deberk disponer, con la aprobaci6n del Director de Raneficencia, quo so le, haga. comparecer ante el juez correctional del district en que radical la escuela, Con Un infOTMC, per escrito, acerea, do su conducta en la misma. El juiez examinax5, los hechos y oiri al menor, y dispondrA su trashado A la edroel, si -asi lo juzgare procedente, per un period, que no exceda do scis meses, 6, c-ayo, t4rmino volverA A la escuela.
"Si reincidiese en su mala condueta, se le llevarA ante el juez nuevamente, y 6ste podrA enviable A Ja edreel por un aRo; y as! sucesivamente duplicando el castigo anterior en eada, case, hasta quo league & los diez y nucylp aflos de edad."
"Articulo 347.-El Director de, Beneficencia, previa rocomendaci6n cj a los respectivos directors de, las escuelas, podr6 ordenar quo so ponga ion complete, libertad, con exenci6n de la vigilancia de la, Secretaria, 6, los pupiles qu la merecieTen per sus hkbitos do trabajo, obediencia y buena conduct. 1 1

(18) La exenci6n de responsabilidad criminal que, per haber obrado en defense, de su persona 6 -derechos, establece este precepts del C& digo, require como circunstancia, primordial, esencial y necesaria, en la que las otras de este, inciso toman vida, la do agresi6.n ilegitima; torque sin







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6sta no puede existir, ni se coneil ej la situaci6n 6 estado, do defense. Esta es una doetrina constantemente mantenida per Is jurisprudence, y quo ya es proxierbial, per IG quo holgaria citar 1" sentences que la contien-en; no obstante, para comprobarla mencionaremos, al azar, las de 24 do Mayo de 1902, 9 de Noviembre de 1907, 21 de Diciembre do 1908 y 16 do Abril de 1919.
Consecuente con esta dGetrina, el Tribunal ha declarado que euando se ignore la forma y eireunstancias en quo una persona ocasiGn6 6. otra un dafio, no es possible estimar esta exenei6n sentencess de 15 do Febrero do 1900, 2 de Septiembre de 1901, 3 de Agosto de 1904 y 23 do Fcbrero de 1914) ; asi come tampwo puedo estimarse euando se declaxe que el prGeesado y el ofeudido se pegaron simulth.-neamente, torque en tal caso falta la base de hecho para estimarla (sententia de 15 de Febrero de 1907) ; y, anklogamente, que tampoco precede su estimaci6n euando I& agresi6n se produce en una rifia de antemano "eptada; torque el concepto do rifia exclude el de agresi6n. ilegitima sentencess do 31. do Agosto do 1901, 3 do Diclembre de, 1903, 26 de Junio de 1904y 14 de Febrero do 1905, 11 de Junio de 1907, 30 do Abril do 1919 y otras muchas m&s). No obstante, se ha declarado (sentencia do 24 do Abril de 1915) que la rifia quo cxcluye la defense legitima es la aceptada do antemano 6 en el memento mismo do plantearse, siempro quo adernfis no surjan situaciones que permitan apreeiar un aeto agresivo, distinct do log accidents do la lucha (en el caso, citado fu6 la intervenci6n. de un tercore).
Guardian relaci6n con las doetrinas. expuestas las, siguientes: cuando los actos del agent Gbedecen A estimulos distintos -do los de la defensa do su persona en presencia de una agresi6n ilegitima, es inneeesario examiner si en el hecho concurrieron les otros requisites quo intogran las circunstaurcias eximentes de este, ndmero. (Sentencia do IS de Julio do 1900.). El derecho de defense cesa cuando la agresi6n que hace ntcQsario ejercitarlo haccsado. (Senteneias do 13 de Mayo y 21 do Agosto do 1905, 16 de Noviembre de 1907, 2 de -Mayo de 1908 y 8 do Diciembre de 1915). Cuando el cese, do la agresi,6n y el acto, de defense aparezean simultdneos, 6 casi simultdneos, per no haber entre ellos, intervals do tempo apreciable2 no puede -estimarse que, por haber cesado la agresi6n, la defense era innecesaria. (Sentencia de 21 de Febrexo do 1908). La defense do la persona 6 dcrecIos, so legitima cuando media un aeto, agresivo de fuerm actual 6 inminente quo ponga en riesgo. la persona 6 dexechos quo se defienden. (Sentencias de 13 de Encro, 27 dc Mayo y 27 de Junio de 1903, 19 de Agosto, de 1904 y 12 de Diciembre do 1906). Para quo exist una situacift de defense cuando, la agres16n no so dosenvuelve en un ataque efectivo, es necesario que su inminencia est6 tan caracterizada, quo racionalmente inspire al quo se defended serio temor do sufrir daflo en su integridad personal, pues no toda amenaza de hecho implica peligro tan pr6ximo que oblige 6, reaccionar contra el, amenazador. (Sentencia de 25 de Mayo do 1908). No obsta para estimar esta civmnstancia quo el acto de defense se dirija contra un agent de la autoridad por haber partido do 6ste ]a agresi,6n ilegitima; torque la agresi6n. de osa clase justifica, per si sola, la defense, cualquiera quo sea la califleaci6n de los hechos que la constituyan, ya quo aqu6lla no est6, subordinada A la dicha calificaci6n. per ning-6n precepts legal. (Sentencia do 10 do Marzo do 1908). Desde el moment en que, -de modo. inininente, la agresi6n va A realizarse, surge ipso facto el derecho legitimo de defense, sin necesidad do esperar A; que se consume el acometimiento sentencess do 12 do Marzo do 1903, 18 de Abril de 1904, 4 de Septiembre de 1905 y 15 do Marzo de 1915). y proceed estimar cata circunstancia no 661o cuando per actos exteriorres resulted manifiesta la inminencia do In agresi6n, sino tambi6n ciiando quien so defended tiene motives racionalmente fundados para creer, per las circunstancias del case y antecedents do las perso-








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nas, que iba 4 ser objeto de una agresi,6n. (Sentenoias do 7 de Noviembre de 1911 y 17 de Mayo do 1919).
Las circunstancias que justifican la -defensa on presencia do Una agresi6n no deben confundirse con la do miedo, prevista on el ineiso 11 de esto articulo; torque cada una do ellas so refiere. A situaciones distintas. (Senteneias de 2 de Septiembre de 1901 y 16 de Diciembre de 1914).
Este imciso ampara no s6lo A quien defended su persona, sino tambi6n sus derechos. El Tribunal Supremo ha encontrado quo es legitima la dofensa de derechos en los siguientes dos casos, que hasta. ahora no's son conocidos: en quien emplea un axma para impedir quo un terecro se Heve un animal do una finca que mantiene en arrendamiento (sentencia de 28 do Noviembre, de 1908), y en quien emplea la fuerza para impedir quo otra persona se dirija, contra su voluntad, A abrir violentamente un mueble do su propied-ad que mantiene cerrado. (eatcneia do 26 do Abril de 1905).
El estfmulo de la legitima defense, ya ronc-corran en 6sta todos 6 la mayoria de los requisites que, para estimarla corno eximente 6 atenuante exige cl C6digo Renal, exclude la apr eiciaci6n de cualquiera otro, de los de orden moral quo puedan server do base A circunstancias atenuantes gen6ricas. (Sentencia de 29 de Afarzo de 1919).
Sobre el concept de la agresi6n ilegitima, v6ase la nota siguiente.

(19) La agresi6n, grammatical y juridicamente, consisted en un becho material de acometimiento que entrafla un p eligro actual 6 inminente para !a persona que, siendo obj eto do la misma, se ve en la necosidad do rewcionar para impedirla 6 repel erla. (Sentencias do 24 de Mayo de 1902 y 17 de Diciembre de 1904). Envuelve agresi6n toda actitud de la que deba rational 6 indudablemenNe espeTarse un acometimiento inmediato, capaz do producer una lesi6n on la persona contra quien so dirige. (Sentencias do 18 do Abri de 1904, 12 de Diclembre de 1906 y 20 de Febrero do 1908). Constitute agresi6n cualquier acto de fuerza -quo pouga en peligro la integridad do una persona, y no es necesario, para quo exist, quo so verifique a mano armada. (Senbincia de 4 de Septiembre do 1905). Cuando de las circunstancias del caso aparece que quien da A otro, una bofetada no quiso s6lo ofenderle en su honor, sino causarle daflo, eso acto no puedej menos que cbnsiderars- como Ponstitutivo de agresi6n. (Sentencias do 24 de Julio y 10 de Agosto de 1903). Nunca pueden constituir agresi6n unas palabrag no acompahadas de acometimiento ni do ademAn alguno, por amenazadores fi ofensivas que aqu6llas scan. (Senteracia de ,2 do Pebrero de 1906). Un simple acometindento 6 amenaza sin riesgo inminente para el amenazado no constitute agresi6n. (Sentencia de 22 do Junio do 1905). La agresii5n no debe confundirse con insults 6 aebos de amenaza que no reveled, por parte del autor, el prop6sito de acometer, sino mfis bien el de intimidar. (Sentencias de, 5 de Octubre de 1903 Y 17 do Febrero de 1904).
Se ealifica do ilegitima la agresi6n cuando el acto do fuerza quo la constitute se realize sin derocho y sin raz6n. Do acuerdo con esto criterio fundv rental, el Tribunal Supremo ha hecho las, siguientes deelaraciones: un acto do violencia cometido en el ejercleio de un derecho contra una persona de quien puede fundadamente esperarse un acto agresivo que impida aqu6l, no constitute agresi6n ilegitima (sentencia de 16 do Octubre do 1903) ; no puede eonsiderarso como agresi6n ilegitima el castigo material de un padre A su hijo dentro de los limits autorizados por el nfimero 29 del articulo 155 del C6dIgo Civil (sentencia de, 11 do Abril do 1916); la agresi6n Begitinia supone, en quien es objeto de ella falta de voluntad de atacar, on tanto quo no sea azometido, y consiguientemente, es ilegitima toda agresi6n inesperada independent do la voluntad del agredido (sentemcias de 16 do Marzo de 1903Y 13 do








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NoviembTe de 1905 y 10 de Diciembre do 1908) ; Do obstante lo expuesto, aunque se desconozean las palabras quo mediaran entre dos personas que se encontraban disgustadas, el acto de atacar la una 6, la otra constitute agresi6n ilegitima (sentencia do 18 de Abril de 1905) ; come lo constitute un ataque con armas, sin que conste la causa que lo produjera (sentencia de 16 de Noviembre de 1904); torque la circunstancia de clue una agresi6n sea motivada -por las palabras proferidas 6 por la aetitud, no, siendo agresiva, del atpeado, no es do tenerse en cuenta para juzgar de la il,.gitimidad de la agresift, sine para apreciar qui6n provoc6 el suceso (sentencia de 9 de Febrero de 1904) ; tampoco influye on la calificaci6n de la agresi6n la circunstancia, posterior 6 ella, de haberso el ofendido excedido on la defense. (Sentencia do 8 do Junio, do 1907). En tanto es legitimate la agresi6n on cuanto no haya, per parte de quien so defiende de ella, un acto previo initial del estado de rifia 6 determinant do la voluntad do aceptarla; torque quien so resuelvo 6, acometer aun antes do ser agredido no quiere defenders legitimamente, sine que per su propia iniciativa se coloea fuera de la ley. (Sentencia de 29 do Junio do 1910). Esta doetrina no es otra que la conocidisima do quo en rifia ac eptada no hay agresi6n ilegitima. (Sentencias de 2 do Junio do 1903, 15 de, Afayo 4de 1906, 10 do Diciembre do 1908 y muchas mds). No obstante la generalidad de los t6rmines de esta doctrine y su constant, aplicaci6n per los tribunals, el Supreme ha declarado quo no tiene aplicaci6n en el case, especial en que, vencido en una rifia uno do los contendientes, suplica al otro quo dI6 aqu6lla per terminada, no obstante lo cual, el vencedor persisted en sus actos de violencia, torque estim6 que desde, entonces esos aetGs debian califlearse de ilegitimos. (Sentencia de 12 de Julio do 1906). Par& calificar do- rifia actos do mutioa violencia realizados opor dos personas, hay que tender A los hechos declarados probados, pues cuando de cUos no resulta que entre dichas personas hubiere mediado algfin hecho anterior del que aparezea el prop6sito do rehir, ni acto alguno agresivo, distinct del initial. do la contienda, -no puede 6sta ealificarse do rifia, A los effects do aplicar la doetrina. (Sentencia de 10 de Diciembre do 1906). Wase en la nota anterior la cita de la sentencia do 24 do Abril do 1915.
Los actos de fuerza realizados, per -on individuo que so ve amenazado per otro con un revolver al objeto de desarmar 6 6ste, y que produced. una lucha entre ambos, no pueden calificarse do agresi6n ilegitima, (Sentencia do 7 -do Noviembredo 1906). Cuando, un agent de la autoridad (lo mismo puede decirse de cualquier persona, y on cierto modo so ha dicho en sentencia de 16 de Octubre de 1903) bace use do la fuerza en el grade que sea necesario para impedirla comisi6n do un hecho justiciable, lejog de reali7ar una agresi6n ilegitima, cumple eon un deber de su cargo (sentencia de 21 de DiciembTe de 1908) ; pore no sucede, lo mismo cuando, con abuse 6 extralimitaci6n do facultades ejecuta algfin acto do fuer7a 6 de violeneia. quo ponga en peligro, Ja integridaJ personal de un ciudadano, pues en est e caso no puedo decirse que obra come tal agent de la autoridad. (Sentencia de 10 do Afarzo do 1908). Wanse, ademils, sobre esto particular, las notas 6, log incises 12 y 13 do este mismo, articulo.

(20) TTna cosa !es el estado de ftnimo y la situaci6n -del que so defiende con relaci6n al ataque, y que ba do tenerse en cuenta para apt-ciar la necesidad del medio defensive empleado, y otra el estado pasional quo A veces produce una agresi6n, y que impulse a.1 que so defended per m6vileg distintos de la natural r-eacei6n -de la defense, y que si bien desde luego ha de tomarse en consideraci6n para graduar su mayor 6 menor responsabilidad, no es bastante A justificar como necesaria una, defense exagerada 6 inoportuna. (SenteDeia do 27 de Maxzo de 1901).
En todos a.queUos cases en quo se da el estado do defense, el problema que ha de plantearse no es el de si la victim de la agresi6n pudo esquivar el ataque 46 apelar 6 la fuga, sine si el medio empleado para.







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Ilevar k cabo aa reaccift quo la ley autoriza ha sido 6 no rational; y al effect, lo que import 11jir es la entidad de la agresi6n.
Son tan diversos y complejos, Jos elements que hay que apreciar en eada caso Para estimar la CODeurrencia do esto requisite, que es imposible establecer una norma general, y asi lo ba reconocido el mismo Tribunal Supreme diciendo, en su isentencia, do 29 do Abril de 1907, que para former juicio acerca de la, necesidad rational del medio empleado para, repeler 6 evitar una agresi6n no hay reglas morales ni juridicas de carketer fijo 6 invariable, ni siquiera on t&minos quo, por lo menos, pueda afirmarse que sea licita siempre repeler con armas la agresi6n que tarnbi6n con un arma so realize; torque son tan mAltiples y varies los casos y tan -diversas las c ircunstancias coneurrentes, quo, segfin reiterada doctrine, antes que A la proporcionalidad material, mks 6 menos exacta,
-entre Jos iustrumentos ide ataque y de defense, ha de atenderse 6, los aceidentes del lugar, tempo, personas, actos ejecutados y A todos aquellos que en cada case especial determined, segfin el orden natural de ]as cosas, 11 imninencia 6 intensidad del peligro y la nocesidad del medio empleado Para conjurarlo; accidents, 6stos, de los quo deberh deducirse si el agredido mantuvo dentro de los limits rationales de la necesidad 6 si los rebas6 con violencia superior 6 innecesaria, impulse ado por la ira, la venganza, fi otro sentimiento ajeno al m6vil do la defense.
Las declaraciones transcripts pueden estimarse como la sliatesis y compeadio de las doctrines A que el die-ho Tribunal ajnsta sus falls, y que, con mks 6 mencs yeneralidad, ha expresado, en los qu e d continuaci6n Be extrattan:
La necesidad del medio, empleado Para repeler (6 iinpedir) una agresi6n la justifica la raz6n, cuando tal. medio es oportuno y convenience paxa preserver 6 la persona del riesgo que corre con la ejecuci6n. de la ofens material de quo es objeto; y Para apreeiarla. juridicamento es necesario tener en cuenta tanto las circunstancias de las personas come las del lugar, ocasi6n y tempo en quo la agresi6n y la defense se realizan, asi como la naturaleza de la --gresi6n misma y los medics mks 6 menos poderosos que, utilize -el agresor. (Sentencias de 2 de Enero do 1904 y 21 de Agosto do 1905). La ley no exige, Para gradual la necesidad del medio empleado Para Tepeler una agresi6n, que aquR sea absolutamente necesaria, sino que basta quo lo sea racioualmente (sentencia de 19 do Abril de 1907) ; como basta esta circunstancia Para apreclarlo, sin que sea preciso que ademAs el atacado Be haya visto inevitablemento compelido 66 USaTIO (sentencia de -2 Junio de 1919). Tampoco exige. que el medio utilizado -ea -el finico quo tuviera A su disposici6n quien so defiendo sentencess de 21 de Mayo de 1900, 15 do Mayo de 1902 y 25 de Marzo de 1908) ; ni ]a posibilidad eventual do qu e 6ste recibiere extraflo auxilio es motive, Para no estimar como necosaria la defense. (Sentencia do 10 de Abril do 1905).
Para estimar Ja neecsidad rational del medio empleado Para repeler una agresi6n bay que tenor en cuenta la prop orcionalida d de los medics empleados, Para impedir 6 repeler el ataque, con preference A los resnltados materials producidos por el medio defensive. (Sentencias de 14 de Noviembre de 1902, 3 de Mayo de 1904 y 10 do Abril do 1905). Existed adecuaci6n entre el medio de ataque y de defense cuando los empleados Para contrarrestar aqu6l no excedan A los utilizados por el agresor fuera del Hmito natural que requiera la) realidad 6 posibilidad iacional del peligro que se trata -de evitar, sin que, on modo alguno justifique un excess de r etorsi6n ]a simple presuncift de un riesgo mayor que cl que, realmente se corra 6 pudiera fundadamente temerFe (sentencia, de 17 de, Diciembr e de 1902) ; pero esa adecuaw6n no consisted en la igualdad 6 semejanza de las armas empleadas, ya quo no A 6stas, sino 6 la situaci6n on quo respectivarnente 6e encuentren agresor y agredido, hay que tender Para ju7gar del riesgo que







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el. filtimo corriere y, consiguientemente, do la idoneidad del medio quo para defenders empleara. (Senteneia de 3 do Diciembre de 1906).

(21) Para quo la. provocacift por parto do quien so defiendo do una agresi6n ilegitima, empleando un medio, adecuado, pueda impedir quo so estime A an favor la cixcunstancia eximente. de haber obrado on defense de su persona, es neeesario quo In, tal provocaci6n sea suliciento
6 determiner la agresi6n. (Sentenda do 28 de Noviembre de 1903).
Respect al concept de la provocaci6n, no bay dificultades quo no puedan resolverse aplicando las doetrinas establecidas respect de esa. eircunstancia, cuando es atenuainte. En lo que si ban existido y aun existent es on cuanto, A Ios casos on que, dados los Orminos del hecho probado, puedo estimarse Is, falta de provoeaci6n.
Existed una doetrina general sog-du la cual todas las circunstaneias eximentes son de excepcift, y, por consiguiente, pars, ser estimadas ban do resultar cumplidamente acreditados cada uno 7de los requisites quo las coinstituyen, cuando la ley Iasi hace consistir en la coneurrencia do various cgementos. (Sententias de 24 do Agosto y 16 de, Noviembre de 1904 y 14 de Mayo de 1906). Aplicando esta -doetrina 6 este caso concerto, so hizo la siguiente declaraei6n: cuando no es possible apreciar qui6n provoca el suceso, no precede estimar la concurreneia de este requisite, porquo 6ste, como los otros dos quo constituent la eircunstancia eximente do defense, ha de resultar probado, y no puede darse por supuesto. (Senteneia do 2 de Septiembre de 1911). La aplica-ci6n de esta doetrina en los thrminos generals on que aparecia enunciada era ocasionada 6 injusticias, y el propio Tribunal modern su balance armonizfindola eon otra, tambi6n. general, sobre la estimaci6n de eircunstancias, declarando en repetidos casos que procedia estimarla, como 61 mismo, lo vania haciendo, no s6lo* en el caso de declarer la sala sentenciadora quo no bubo provocaei6n, sino tambi6n cuando asi pudiera inferirse de los bechos probados (sentencia de 15 do Abril do 1908); doetrina que, on sustanria, es Is, misma eantenida en, la posterior sentencia, de 28 de Mayo del mismo aflo, aunque enuneiada en t6rminos que parecen dar Is, raz,6n 6, los que exageraban los de la primitive doetrina, pesto que on Aella no se dice otra cosa que, seg-Gn. reiterada jurisprudence, no puede estimarse el requisite cuando se eareco, de datos en que fundar la afirmaci6n do que el procesado no provoeara la agresi,6n.
A partir do !a sentoncia filtimamente citada, ba ido dAndosele mayor amplitude d sus declaraciones y alojdndose de la antigua doctrine, segfin ta cual, ]a falta de provoeaci6n. debia resnItar probada, pues de otro modo, aceptdndola presuntivamente, los tres requisites de este inciso quedarian, prActicamente, reducidos i dos; y as!, ya en la sentencia do 5 de Febrero do 1909 so -dijo que euamdo no resulted de los t6rminos do la sentencia algftn, heebo que, permit afirmar que bubo provocaci6n, debe estimarse que no la bubo; y en. Is, de 7 de Enero do 1913, eon cita de la antes mencionada do- 1909 y la afirmaci6n do sor declaraci6n reiterada del Tribunal y del de Espafia, se r-onsign6 que la falta. de provocaci6n. sufficient debe apreciarse en todos, los -casos on que -Jos hechos, probados no permitan afirmar quo el quo so defiende provoc6 la agresi6n, pues ademAg de no ser licito bacer un supuesto adverse al procesado colocado en situaci6n. -do defense, no puede negarse, quo baya falta de provocaei6n sufleiente -cuando 6sta no aparec,- entre los he-chos probados; dootrina aplicada en la posterior sentencia de 7 de Alarzo de 1917, y, por filtimo, ratificada, razonada y proelamiada paladinament-- on la do 21 do Junio de 1919, on log siguientes t&minos: "quo el becho do no apreciarse on el fallo la coneurrencia del requisite tercero del nfimero cuarto del articulo octavo del C6digo Penal, 6, pesar de no saber la sala sentenciadora ri el procesado provoc6 6 no la agresi6n, implica Is, presunei6n. do que la provocaci6n no faW, eg decir, la de que el procesado provoo6; lo









cual es contrario al principio do que el ineulpado no debe, responder por ningfin concept y en ninguna media do otros heehos que no sean aquellos que aparecen declarados probados A gn cargo en la senteneia. Con, estas declaraciones ya no hay duda possible de qua el Supremo ha queried& reetificar, y ha reetificado, la antigua doetrina, establociendo la contraria.

(22) Como este precepts es do reforencia, le es applicable cuanto se ba dicho respeAeto de las circunstancias primera y segunds, del artkulo anterior, y tambi6n, on parte, lo dicho respect, de la tercera. Para que la defense de un. pariente est6 justificada, hasta el extreme do eximir de responsabilidad al defensor, es reqRisito primordial que dicha defense responda A una agresi6n, do que gea victim el defendido, sin cuya eircunstaneia la exenei6n no puede estimate (sentencia do 13 do Juho de 1905) y ademils, por express precepts de la ley, y si no lo hubiere, por atendibles razones de senti do coffin, que el medio empleado sea racionalmente neceeario para repeler 6 evitar la agresi6n. La ley no eidge en este caso quo el agredido no haya provocado el suceso, pero si quo cuando lo hubiere proYoe-ado, el defensor no hays, tomato. parte on la provocaci6n.
A pesar de que en nuestras leyes moderns (inclusa nuestra Constituci6n) se menciona a1gunas veces la "afinidad," en ninguna de aqu& Has aparece definida esa clase do parentesco, ni determined su extensi6n, como lo estA el do eonsanguinidad en, el C6digo Civil. Para fijar el concept de la afinidad hay que aeudir A la legislaci6n antigua. La ley 54 del titulo VI de la partida 40 la, defte diciendo que "Affinitas en latin tanto quiere deeir en romance como cufiadez (y en effect, con ese vombre designan dichas leyes A la afinidad). E cufiadez es allegan a do personas que viene del ayuntami4ento del var6n e de la mujer. E non nasce della otro parentesco ninguno." La alinidad es, ues, ej parentesco quo por virtue del matrimonio contrae el marido con parents de su mujer, y 68ta con los de aqu6l. Como en la afinidad no existent, 4mmo en la consanguinidad, generaciones, que son ]a base para la computacift de grades (art. 915 del C6d. Civ.), para computat 69tos en esa clase de parentecoo se sigue la seneillisima regla de estimar que en el mismo grado en quo una persona es pariente por consanguinidad del marido, lo es do la mujer por afinidad, y vicoverga.
El cuarto, grado do parentesco, conform 6. la computacift civil, qua es ]a que rige on todas las materials do derecho (Art. 919 del 06digo Civil), comprende hasta los primes hermanos inclusive. (Art. 918 del citado C6digo). Wase la nota 44.

(23) Esbe inciso no tione hoy aplicaci6n, torque en Cuba no existed ni puede existir la eselavitud. Esta instituci6n futl abolida por la ley espaiiola de 13 do Febrero de 1880, y totalmente extinguida por R. D. de
7 de Octubre de 1886.

(24) Respecto -do este inciso puede repetirse lo que se ha dicho eu la nota 22 con relaci6n A los narientes, y asi, con reference precise h este caso, lo ha declarado el Tribunal Supremo diciendt que para que pueda eetimane como eximente complete 6 incomplete, la eircunstancia de haber procedido en defense de un extraflo, es requisite ewncial que la persona fL quien se defienda haya sido objeto de una agresi6n ilegitima sentencess de 23 de Afarzo de 1904 y 26 de Junio de 1906); y que ]a defense de un extrafio no esti justificada cuando el defensor int,-rviene despu6s do haber oesado la agresi6n de que aqu6l fu6 objeto. (Sontenda, de 6 do Abril do 1906).

(25) No hemos encontrado ninguna doetrina do nuestro Tribunal respeeto do este inciso. Por otra parte, seria initial busearla, pesto que







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do existir alguna no contendria deelaracioneg do caricter general, sino resoluci6n de casos concretes, ya que, siendo los t6rminos de este precepts tan claros, y refiri6ndose exclusivamento A hechos, lag questions i quo su aplie-aci6n puede dar lugar no son A prop6sito para declaraciones doctrinales ni de principios.

(26) Este ineiso se ha citado a1gunas veces en casaci6n, siompre sin 6xito, para justificar el empleo do fuerza por p arte do la autoridad. Como la cuesti6n siempre se ha Ilevado involuerAndola con las del ineiso 12 6 Pon lag del 13 de este articulo, nos romitimos 6, lag notas puestas A ellos.
Algunas veoes se ha planteado tambi6n la cuesti6n de exenei6n, sosteniendo que era Heito un acto quo sin duda en si mismo lo era, pero que, por haber sido realizado con imprudencia, produjo un dafio. Basta la lectura del inciso, sin mayor demostraei6n, para comprender que en 61 no puede estar comprendido ningfin acto imprudent qu- cause un mal; romo tampoco puede -estaxlo ningfin acto ilicito, segfin ha, declarado el Tribunal Supreme en sentencias do 17 de Febrero y 2 de Marzo de 1903 y 2 de Abril de 1919, on lag que, para resolver las inconsistentes cuestiones planteadas, no ha po-dido hacer otra cosa quo parafrasear el precepts legal, diciendo que cuando el acto realizado no es licito, 4, cuando siffido lo, no se ha ejecutado con la debida diligence, no es; possible, estimar
e6ta circunstancia, la, cual exige que el mal se, haya production por mero accident.

(27) El obrar por fuerza irresistible consists on haber realizado el hecho en virtud d-e una violencia fisica, material, pToveniente de un tercero y ejercida sobre el agent con intensidad tal, quo le oblige per modo incontrastable A ejecutar el acto delictuoso; y no puedo estimarse como tal fuerza la quo emana, de m6viles internos. quo muevan fi obliguen i obraT segi5n el estado do hnimo del agent. (Sentencias do 18 do Abril. y 31 ,do Agosto de 1903, 3 de Marzo de 1904 y 9 de Agosto de 1919).

(28) El miedo A quej esta circunstancia se r efiere no ha de, ser un simple temor 6 sufrir un dafio cualquiera, sino el de que so cause al agento un mal igual 6 mayor al que 61 occasion (sentencia do 17 do Agosto do 1903) ; ha de producirse en presencia de un peligro clerto y determined (sentencia de 12 de Dicienibre de 1906), y b,4 de ser de tal modo fundado y poderoso, que quien lo experiment abrigue racionalmento la creencia do quo est6 seriamento amenazado del dafio que temie y no le sea possible sobreponerse 6. ella por el solo esfuerzo de su voluntad, dadas lag eircunstancias del hecho. (Sentencia de 15 de Mayo, do 1906).
Esta. eircunstancia no puede confundirse con el miedo, que oblige 6. obrar, reaccionando, on virtue de una amenaza do agresi6n 6 agresi6n efectiva, pues en este -case la cuesti6n no est.5, comprendida on este nfimero, sino on lag del 49 de este mismo articulo (sentencia do 16 do Diciembre do 1914).
1 Como todas lag madificativas y cximentes de re ponsabilidad criminal, esta circunstancia ha do resultar probada 6 deducirse racionalmento de los hechos probados, sin quo pueda derivarse de presunciones, por naturals y fvindadas one sean., (Sentencias do 31 de Enero de 1900 y 22 de Diciembre de 1909).

(29) Toda la doctrine que pudiera exponers. sobre esto inciso estj condensada en lag declaraciGnes que el Tribunal Supremo ha hecho on su sentencia de 19 de Agosto de 1903, 1 saber: "La cxcuci6n do responsabilidad criminal A quo so xefiere el nfim ero doce del articulo octavo del C6Aigo Penal exist cuando el hecho realizado reconozea por causa eficien-







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to 4 inmediata, el cumplimiento restrict de un deber, 6 el ejercicio legitimo de un derecho, oficio 6 oargo; 6 cuando con ocasi6n de ello, y sin que m6viles extraflos impulses al agent, circunstancias -xcidentales justifiquen la necesidad rational do emplear miedios adecuados para contrarrostar cualquier acto ilegitimo do fuerza, violencia 6 resistencia grave, tendente A impedir el cumplimiento de aquel deber, 6 el libre ejercicio del derecho, oficio 6 cargo."
Existent algunas sentences del Tribunal on quo, resolviendo casos paxticulares, ha he--ho afirmaciones muy exactas con rplaci6n k este particular y fundadas on las leyes vigentes A la saz6n,,p ero que no pueden tomarse al pie de la letra para aplicarlas en toda la extension de sus t6rminos; pesto que on cada caso habr6, que tender A las leyes que establezean los deberes, quo el culpable 6 acusado tenia que cumplir, y & la forma en que aqu6llos le fueran impues-tos. Por ;esto, nos ha parecido que la copiada es la finica doctrine que puede ser calificada de general. No obstante, laq aludidas doctrines circunstanciales deben tenerso, presents, pesto que pudieram ser aplicadas, do acuerdo con las leyes, en algunos casos, despojAndolas de toda exageraci6n y eircunsefibiendo su alcanee en los t6rminos en que pasamos:, A exponerlas:
La obligaci6n de un agent de policia, cuando persigue 6, un delincuente, es, obtener su capture, sin riesgo de tercero, ni mds daflo al perseguido que el indispensable para capturarlo sentencess de 5 de Octubre de 1899, 16 do Septiombre de 1907 y otras), y, consiguientemente, no puede perseguir A tiros, -al delincuente que huye (sentencia de 8 do Marzo de 1917).
El deber de un agent cle seguridad que conduce (I un preso es el do

' Mevarlo al lugar adonde se le ha ordenado, y el de detenerlo cuando per falta de precauciones on la conducci6n emprendiere la fuga; pHero no puede admitirse que sea un medio licito y rational do conseguir ese fin el perceguir A tiros, al conducido que se fuga. (Sentencia de 12 de Junio de 1901).
Do fecha mks recientes son las siguientes declaraciones, que guardian armonia con la legislaci6n vigente, comcp puedo comprobarse en vista do las disposiciones qne mAs adelanto so Acftardn:
Obra en cumplimiento de un deber quien ajusta sus actos h dfsposiciones empanadas de quien tiene potestad paxa dietaTlas, desde que 6stas le hayan sido comunicadas, aunque no hayan sido publicadas. (Sentencia. de 2 de Septiembre de 1903).
El agent de la autoridad que hace uso de la fuerza on el grado que, sea necesario para impedir la comisi6n de un hecho punible obra on cumplimiento do un deber (sentencia do 21 de Diciembre do 1908) ; pero no cumple 6sto cuando con abuso 6 extralimitaci6n (h sus facultades ejecuta algfin acto de fuerza que poug4 on peligro la integridad personal de un ciudadano. (Sentcneia de 10 de Alarzo de 1908).
El deber de los agents -de la autoridad de restablecer el orden A toda costa no les autoriza para que, con es-o objeto, inaltraten inmotivadamente A los ciudadanos. (Sentencia de 6 de Abril do 1906).
CoDsfiltense, ademAs de los reglamentos de los cuerpos de polic-a, ]as siguientes disposiciones: p&rrafo 14 del apartado "Guardia" del Reglamento del Presidio (orden 256 de 1900) ; ineiso 18 del artleulo 1-1 del Reglamento de ]a Guardia Rural, dee 25 de Enero de, 1909, publicado en la Gaceta de 25 de Enero de 1911, al que equivale el art'-culo 12 del Reglamento do -las Fuerzas destinadas k la conservaci6n del orden pfiblico (decreto 1069 de 1918), el articulo 49 de dicho Reglamento y los articulos 99 y 10 de la Ley Ponal Militar.

(30) Generalmento so han Ilevado A casaci6n ]as questions de este incise confundidas con las del anterior, cuando esencialmente son distintas; pues como do sus propios Urminos apareee, P.1 uno se refiere al cumplimiento de los deberes impuestos al cargo A oficio que se ejerza, y el






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,otro al cumplimiento de 6rdenes particulares quo el agent est6 obligado i cumplir en virtue de la obediencia que deba A quien las expida.
En lo, railitar esta obediencia es muy rigid, al extreme do que, conforrue al articulo 99 de la Ley Penal, no son punibles los actos que, siondo ilicitos, fueren ejecutados por orden fornuil relative al servicio, dada al que los readico per un superior jerArquico, el cual, on dicho case, es integramente responsible del hecho. No obstanto, el inferior que ejecute la orden podri eer penada si so hubiere excedido en !a ejecuci6n, de ella, ,6 si, A juicio del Tribunal, dicha orden hubiere sido evidenternente dirigida
6 ]a comisiZil de un delito que quien la ejecut6 na debiera ignorar.
Pucra del orden military, puedo afirmarse, sin g&oro alguno de duda, que no se debe obediencia pars, la, ejecuci6n do ning-hn acto ilicito. Wanso sobre este particular las senten-cias de nuestro Tribunal Suprenio do 19 do Agosto do 1900, 12 de Junio de 1901, 9 do Mayo de 1903 y 6 do Abril do 1906 y la de 10 do Junio de 1916, en la quo on t6rminos absolutos so deelaxa quo nadio estd oblige do A obedocer una orden reference fi la ejecuci6n de un hecho que clara y manifietamente, eonstituya delito. (So trataba do un empleado pfiblico) .

(31) Cuando se tTata. de actos quo constituent delito, per haberso aqu6llos ejecutado con improvising, aunque no con malicia, no tiene aplicacift esta, circunstancia, que so refiere 6, delitos -cometidos per omisi6n, y aun on este caso, pars, que dicha omisi6n no fea punible, es necesario quo se origin de causes l egitimas 6 insuperables, y no que so incurra en ella per negligencia injustificada 6 inexcusable del autor. (Sentencia de 24 do Diciembre de 1901).
Waso tambi6n la sentencia do 8 de Diciembre do 1909, dietada en causa por detenei6n legal, en la que se invoc6 esta circunstancia.

CAPITULO III

De las circunstancias que atenftan la responsabilidad criminal.

Art. 9?-Son circunstancias atenuantes: ( 32)
D Las expresadas en el capitulo anterior, cuando no concurrieren todos los requisites necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivos casos. (33)
2 La de ser el culpable menor de diez y ocho aflos. (34)
3 La de no haber tenido el delincuente intenei6n de. causar un mal de tanta gravedad como el que produjo. (35)
4 La de haber precedido inmediatameDte provocaci6n 6 amenaza adecuada de parte del ofendido. (36)
5 La de haber ejecutado el hecho en vindicaci6n pr6xima de una ofensa, grave causada al autor del delito, su c6nyuge, sus aseendientes, descendientes, hermanos legitimos, naturals 6 adoptivos, 6 fines en los mismos grades. (37)
64 La de haber ejecutado el hecho un eselavo en vindicaci6n pr6xiina de una ofensa grave causada A sus arnos 6 patrons, c6nyuges, ascendientes, descendientes 6 hermanos do 6stos, bien sean legitimos, naturales, adoptivos 6 fines en los mismos grades. (11)

7 La de ejecutar el hecho en estado de embriaguez, cuando 6sta no fuere habitual 6 posterior al proyeeto de compete el delito.







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Los Tribunales resolverdn, con vista de las eircunstancias, de las personas y de los hechos, euhndo haya de considerarse habitual la embriaguez. (30)
8 La de obrar por estimulos tan poderosos que naturalInente hayan production arrebato y obee,--aci6n. (11)

94 La de obrar el esclavo per excitaci6n de on amo.

10 Y, filtimamente, cualquiera otra eircunstancia de igual entidad y andloga A las anteriores. (41)

(32) Las circunsta eias que modifican la responsabilidad criminal ya atenuAndola, ya agrav&ndola, han do Tesultar probadas 6 deducirse do un hecho probado, sin quo puedan deTivarse do prmiuciones, per naturales 6 fundadas quo seam. (Sontencias de 3 do Octubre de 1899, 7 do Octubre do 1904 y 26 de Agosto do 1908). 1
Un mismo becho no puede estimarse come determinanto do dos 6 mfis circunstancias modificativas de responsabilidad criminal (oentencias do 24 do Julio de 1902, 27 de Abril de 1905 y 28 do Agosto de 1908); ni ser apreciadog -en aspects different para deducir de 61 m&s do una circunstaneia sentencess do 27 de Junio do 1903 y 22 do Mayo de 1919) ; lo coal no obsta A que se estimen individualmento dos circunstancias distintas cuando oxista algfin clement do hocho del quo resulted quo aqu6llas so originaron do causes: independientes (sentencia, do 10 do Mayo do 1906); pore do 'Lin solo hecho production de un estado pasional me puedon deducirso dos circunstancia3 atemiantes, aunque los diverses aecidentes del hecho hayan podido producer en el Anbno del agento una graduaci6n en el dicho estado pasional. (Sentencia do 4 do Mayo de 1908).
Iis aircunstancias atenuantes quo tienen per base el estado pasional del delincuecate no pu.eden ser alegadas A favor de 69te cuando la situaei6n do becho do quo se, pretend derivarlas haya sido provocada per el mismo. (Sentencia de 19 de Octubro-de 1907).
Un mismo motive pasional no puede ser estimado. come determinate do mAs do una, eireunstancia, atenuante. (Sentencia de 19 de Agosto de 1905).
No son do apreeiarse come eircunstancias distintas aquellas quo esn tan Iigadas quo la una suponga la existence de la otra (sentencia do 3 de Octubre de 1901), ni aquellas que se driven do estados de Animo 6 situaciones, incompatibles, per no ser possible que existan en un mismo, memento 6 acto. (Sentencia de 21 de Diclembre do 1906).

(33) Este inciso se refiere A las circunstancias prescritas on el articulo anterior, que wnsten, segfin su naturaleza, de, diversos requisites para que sean estimadas como eximentes, y no A las quo no ofrezean variodad ni composici6n alguna. (Sentencias do 14 do Diciembre do 1899 y 19 do-Agosto do 1903).
No es-posible estimar come atenuante comprendida en oste incise, actos de defense, ya sean do la propia persona. yado un parionte 6 ya do un extraflo, cuando uno, de los requisites quo faltan es la agresi6n flegitima; torque 6sta es la base indispensable do toda defeasa. (Sentencias do 31 do Octu-bre de 1903, 17 de Diciembre de 1904 y 12 de Diciembre do 1906).

(34) Estando, exentos do responsabilidad criminal Ios menores do diez y seis aflos, esta eircunstancia de atenumi6n se refliere A los mayors, de esu edad quo no hayan cump:ido los diez y oeho. V6aso la nota 14.







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La edad mds 6 menas pr6xim:a 6. log diez y ocho afios, cumplidos Astos, no puede estimarse coma cireunstancia atenuante. (Sentencia do 16 do
Octubre do 1904).
Cuamlo la edad del reo ha sido matefia, do debate on el juicio, ha do
eansignarso cutre log hechos probados lo que resulted Tespecto do ese particular para que. pueda ser apreciado en el fallo (sentencia de IS do Mayo do 1900) ; pero cuando dicho particular no ha, sido objeto de debate, el tribunal sentenciador crumple la ley expresan do N edaA del rea on el oncabezamiento de la centencia (sentencia de 4 de Septiembre de 1902) ; sin que par ello ese dato, en tal forma, expresada, pueda server do base, para un roeurso par infracei6n de ley. (Auto de 19 de Febrero do 1908). Cuando se declara probado que el reo, al ser juzgado, hacia poco quo habla cumplido log diez y ocho afios, y log delitos que se le imputan so declaran cometidos, sin precisarla, en una feeha on que es possible quo el menor no hubiera afin cumplido esa edad, la duda debe ceder en su beneficio para estimai esita circunstancia atenuante. (Sentencia do 7 do Abril do 1904). f

(35) La intenei6n con que el procesado realize log hechos punibles es un element moral del delito, y no de mero hecho; y, par tanto, el Tribunal Supremo puede rectificar, en. casaci6n, la apreciaci6n do la saJa senteDeiadora respect de ese elemdnto, teniendo en cuenta log hechos que, aqu,611a hubiere, declarado probados (sentencia de 12 de Febrero de 1902); pero tal rectifleaci6n s,51o es procedente cuando In afirmaci6n del dicho tribunal sentenciador aparezea como, una apreciacl6n evidentewente err6nea de log hechos, mas no cuando aqu6Ua no res tc virtualmente contradicha par ninguno de log elementos do hecho consignados en la sentencia. (Sentencia de 5 de Abril de 1906).
Para estimar la falta de intenei6n de caesar cl mal production, es necesario quo aqu6lla se deduzea 16gicamente, y sin esfuerzo aJguno, Is log antecedents del sueeso, de la mantra de realizarlo, y muy especialmento de la relaci6n entre el media empleado y el daflo causado; y, consiguientemente, esa dreunstancia no puede, estimarse cuando so emplean medics quo natural y ordinariamente produced, 6 pueden producer, coma effect, el dafio resultant sentencess de 5 de Marzo de 1907 y 2 y 14 do Abril de 1919). Estas declaraciones puedon considerarse coma un resume complete y acabado de todas las, doetrinas establecidas respocto de esta circunstancia.
En log delitos eantra-las personas debe suponerse la intenei6n del agent en ammonia con'el hecho fisico que constitute el delito, A menos que otras daiios extrafies al miscrno no acumen un prop6sito criminal do mayor 6 menor gravedad. (Sentencias do 7 do Enero de 1907 y 18 do September do 1918). Vngase en cuenta, para apreciar esta doctrinal la establecida respect al articulo primera en cuanto A la extension do la responsabilidad criminal de quien realize voluntariamento un hecho pumible, en virtue del cual responded de todas sus consecuencias directas y naturades, aunque no haya previgto el mal causado (sentencia do 10 do September do 1918) ; doetrina que, lejas de estar contradicha par las expuestas con reference A esta eircunstancia, so armoniza con ellas.
El haber obrado en estado de arrebato y ob ecaci6n no implica la falta do intenei6n do producer un mal de tanta gravedad coma el que so hubiera causada. (Sentencias do 13 do Octubre de 1902 y 25 do Junio do 1904).

(36) La provocaci6n que atenfia la responsabilidad criminal ha do consistir on actos de excitaci6n 6 estimulo A compete el delito, y ha de, ser inmediata; par consiguiente, no cOneurre esta eirennstancia cuando entro el acto do provocaci6n y el delito media tempo sufleiento para quo








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actfle la reflexi6n y se imponga, al estado de Animo produeido, por aqu6lla. (Sentencias de 8 de Enero y 17 do Diciembre do 1907).
Constitute una provocaci6n sufficient para un ataque personal el dirigir al autor de 6ste palabras afrentosa,% sin motive justificado. (Santencia de 26 do Junio de 1903).
Quien provoca una. rifia -6 quien la accept, no puede alegar i su favor, por el daflo quo cause en aqii&la, que obr6 an virtue de una provocaci6n 6 amenaza sufleiente sentencess do 28 do Septiembro y 23 do Novienibre de 1903, 17 de Diciembre de, 1907, T do Junio y 7 do Octubra de 1919) ; no obstante, as de estimarse esta circunstancia cuando per los antecedents del suceso, lo inopinado 6 injusto del reto y la actitud prudeDte del retado, on los primeros mementos, hace comprender qua la aceptaci6n del rate no fu6 una determinaci6n voluntaria de aqu6l, sino la cousecuencia quo an su dnimo produjeron aquellos accidents. (Sentencias do 26 de Junio de 1904, 24 de Abril do 1906 y 2 do Junio de 1919) .

(37) Para estimar esta circunstanckii es nemsario quo de la, sentencia aparezea la existencim do una ofensa pr6xima y grave, (Sentencia de 3 the Junio de 1907).
Esta circunstancia no puedo fundarse en ninguno de los accidents del hecho. justiciable, siDo ej los que le hayan precedido y puedam haber
mpulsado A ejecutarlo. (Sentencia de 24 de Abril do 1906).
No es bastante para estimar esta eircunstancia quo el roo haya obrado on virtue de una ofensa cualquiera, sine de una ofensa grave. (Sentencia de 7 do Mayo do 1904).
Tampoco as de estimarse esta eircunstancia cuando se desconace la clase de ofensa y la 6poca on qua aqu6lla hubiera tenido, lugar. (Sentencia de 16 de Octubre de 1904).
No puede alegar A su favor esta cirennstancia quien baya dado lugar al hecho de qu<) pretend derivarla. (Sentencias do 19 de Octubre do 1906, 27 de TNIarzo de 1907 y 17 de Abril de 1908).
Sobre parentescol v6ase la, nota 20.

(38) Esta cireunstancia es de, impossible, aplicam6n an Cuba. Wase, la nota 23.

(30) La embriaguez s6lo defermina una circunstancia atenuante y, per consiguiente, no exime do responsabilidad en ningfin caso, ni influye en la calificaci6n del hecho justiciable, ni puede tomarse an consideraci6n para otro effect quo para disminuir la pena. (Sentencias de 12 de Marzo de 1917 y 30 dp Noviembre de 1918).
No es possible estimar esta eircunstancia euando en la sentencia sic doclara expresamente no haberse probado qua el reo estuviera ambriagado al compete el delito, aunque, se d6 per probado qua antes do cometerlo habia ingerido bebidas alcoholics. (Sentencia do 4 do Mayo de 1908). Esta doctrine es correlati-Va de otra anterior (sentencia do 15 de Yebrero de 1905), segfin la cual, el hecho do encontrarse embriagado el roo algfintiempo despu6s de hab,.er comctido el delito no implica qua se encontrara an ese estado en el mornento de cometerlo.
DeclarAndoso an la sentencia quo el reo cometi6 el delito en estado de embriaguez, sin expresar qua &ta fuera habitual on 61, dobe estimarse esa circunstancia come atenuante; torque no incumbiendo al acusado la prueba de quo ese estado no le es'habitual, la presunci6n de no serle cede on su favor 6, falta de pru.eba en contrario. (Sentencia de 12 de Diciembre do 1907). En cambio, cuando la Sala declare qua la embriagnez as habitual, no as possible, prescindir de esa declaraci6n an un recurso de fondo; torque no so trata do la expresi6V de un concept abstract, sine do un beebo resultant de la apreciaci6n de las pruebas. (Sentencia do 17 de Junio de 1907).







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Para que ]a embriagpez so conceptfie habitual no es condici6n precisa quo el individuo est6 constantemento ebrio, al extreme de que tal sea su estado normal, sino que basta que incurra en ese exoeso con frecuencia y quo constituya en 61 un hAbito, 45 costumbre. (Senteneias de 20 d-e Noviembre de 1905, 16 de Dilciembre do 1908, 16 de Agosto do 1909 y 6 do Diciembre de 1916).
El estado de embriaguez no obsta A la ostimacift de la eircunstancia de alevosia, cuando 6sta cDneurre on el delito reahzi3Ao per el ebrio (sentencia de 12 de Septiembre de 1905); ni desnaturaliza el delito para convertirlo de doloso ew imprudon4c ia. (Sentencias de 8 de Junio de 1900 y 21 de Octubre de 1903).

(40) Esta eircunstawAa no oonsiste en habor obrado, eon mayor 6 menor incomodidad 6 arrebato, ni A impulses de la irs. producida por resentimientos anteriores, sino bajo la influence de estimulos tan poderosos que naturalmente hayan production el arrebato y la obcocaci6n. (Sentencias de 6 de Marzo de 1902, 4 de Abril do 1904, 23 do Junio do 1908 y 14 de Octubra de 1919). El temperament nervio&o ni el carActer irascible del roo son estimulos bastantes i determiner esta cireunstancia. (Senteneias do 24 do Abril de 1906 y 19 do Marzo do 1907).
No la constituent tampoeo el estado pasional do natural aAcaloramlento que 6iempre produce una rifia entre los contendientes (6entencia do 12 do Febrero do 1908); ni gn general cabe fundarla en ninguno do los accidents propios del hecho justiciable, sino en los que le hayan precedido y scan capaoes de impul8ar k ejecutarlo. (Sentencia do 24 do Abril de 1906). No obstante esta doctrine, y do reconocer expresamente el Tribunal Supreme quo la situaci6n cle rifia obsta A la estimaci6rL de esta circunstancia, ha doelarado on una sentencia, la de 29 de Julio do 1909, Bemejantemente fi lo doolarado en el caso de provocaci6n, que aquMla es aplies.ble cuando la rifia se produce por un reto 6 desaflo friamente aoeptado, pero no cuando uno de los contendientsm llega al terreno do la fuerza obligado,, provocado 6 estimulado per actos injustos y persistentes de on contrario.
El hecho de que se origin el estimulo ha de resultar probado. (Sentoneias de 13 de Octubre do 1902, 221 de Mayo do 1904 y 23 de Mayo de 1906).
El heeho production del estimulo no ha do ser provocado per quien alega 6ste & su favor. (Sentencias do 21 die Noviembre do 1902; 11 de Octubre de 1906 y 13 de Novieinbre do 1915).
El hecho production del estimulo ha de sor immediate. (Sentencias do 21 do Noviembre de 1902, 11 do Ootubre do 1906 y 11 do Noviembre do 1907).
Para estimar esta eircunstancia es precise, que el estimulo causante del arrebato y obcecaci6n sea no s61o reciente, inmediato, de moment, sino que, ademlis, ha do fundarse on un agravio serio, en una agresi6n fuerto, en una provoeaci6n ilicita, en uu acto 45 acci6n indebida, en fin, que lleve al finimo del que la sufre una perturbacift, que, ofnscando hondamente el knimo y subyugando do mode poderoso la voluntad, impulse al individuo A reali2ar ol heche criminal sin dejarle tempo A Ia reflexi6n (sentencia de 2 de Octubre de 1907) ; y por consiguiente, no pueden estimarse estimulos nacidos do meras suposiciones sentencess de 26 do Marzo y 14 do Abril de 1919) ni de actos legitimos reali2ados en cumplimiento de un deber sentencings de 3 de Abril do 1918 y 12 do Febrero do 1919).
Conform & la jurisprudence, no es do estimarse esta eircunstancia cuando el arrebato 5 la obcecaci6n reconoce per estimulo el doseo de satisfacer passions illeitas condenadas por la ley 6 reprobadas por la moral. (Sentencias de 20 de Agouto de 1909 y 29 de Encro do 1919).
Esta eircunstancia es incompatible con la, de premeditaei6n (senbencia do 16 de Enero do 1907); pore no con la do no haber tenido la in.







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tenci6n de caesar un mal tan grave ni con Ia do provoeati6n mando 6stas filtimas se originen de heehos distintos del estado pasional determinate del arrebato. (Sentenciae do 19, do Mayo de 1906, 18 do Enero y 17 do 11fayo de 1919).

(41) Imposible do e-stimarso en Cuba. Wase Ia nota 23.,

(42) Esta eireunstaneia Ia constituent estados 6 situmiones distintas de los previstos en los incisos anteriores quo garden analogia con ellos y que sean de igual entidad (es deeir, do igual eficacia para cohibir 6 limiter Ia voluntad); pero no es possible c9timar quo Ia constibuyen las mismas situaciones y estadoo ya previstog, por el solo heeho do que su escasa intensidad no permit aprociarlos como vdrdaderas eircunstancias do atenci6n. (Sentencia do 21 de Julio de 1909). T,6nganse on cuenta los Mrminos do esta doetrina para, no aplicarla A casos quo no comprende, como, por ejemplo, aquellos en quo los hechos constituent realmente una eircunstancia ya prevista con toda Ia intensidad neo-esaria para ser estimada. Decimos esto torque ya el caso se ha da-do: una Audiencia estim6 quo ciertos liechos eran P-apaces do general estiniulos poderosos bastantes para prodmir en el agent un estado semejanto al de arrebato y obweaci6n, y aplW esta cireunstancia; Ilevada Ia cuesti6n al Supremo alegando quo no existia la semejan2a aprociada, -el Tribumal no ca&6 Ia sentencia; porquo consider que, no semejanza, sine identidad, era lo que existia, y que, por tanto, en el beeho coneurria Ia eircunstancia 8 de este axticulo.
Cuando se alega una eireunstancia como comprendida dn este ineioo ha Je determinarse cu&l es Ia 6reunstancia auffloga de este articulo eon Ia que ee pretend relacionarla, y euAl Ia re 66n do analogia quo existed entre una y otra. (Sentendas do 21 do Febrero do 1905 y 23 de Octubre do 1917).

CAPITULO IV

Do las circunstancias que -agravan la responsabilidad criminal.

Art. 1O.-Son circunstancias agravantes: (43)
1 Ser el agraviado c6nyuge 6 ascendiente, descendiente, hermano legitimo, natural 6 adoptive, 6 afin en los mismos grados, del ofensor. (14)

21 Ser el agraviado amo 6 patrono del ofensor, 6 c6nyuge, aseendiente, deseendiente 6 bermano legitimo de aqu6llos.

3 Ejeoutar-el hecho con alevosia.
Hay alevosia cuando el culpable compete cualquiera, de los delitos contra las personas, empleando medics, modos 6 forms en Ia ejecuci6n que tiendan direct y especialmente A asegurarIa., sin riesgo para su persona, qu.e proceed de Ia defense que pudiera hacer el ofendido. (46)
4 Cometer el delito mediate precio, recompense 6 promesa. (47)
5 Ejecutarlo por medio de inundaci6n, incendio, veneno, explosion, varamiento, de nave 6 averia causada de prop6sito, descarrilamiento de locomotora 6 del uso de otro artificio ocasionado fi grades estragos. (48)






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6 Realizar el delito por medio de la imprenta, litografla, fotografia fi otro medio anfilogo que facility la publicidad.
Esta eircimstancia la tomarfin en consideraci6n los Tribunales para apreciarla como a.-ravante 6 atenuante, se,-,dn la naturaleza y los efectos del delito. (")
7 Aumentar deliberadamente el. mal del delito, causando otros males innecesarios para su ejecuc16n. Cio)
8 Obrar con premeditaci6n conocida. (") 9 Emplear astucia, fraud 6 disfraz. (52)
10 Abusar de superioridad, 6 emplear medio que debilite la defense. (53)
1P Obrar con abuso de confianza. (.4)
12 Prevalerse del carficter pfiblko que tenga el culpable. (55)
13 Emplear medics 6 hacer que concurran circunstancias que afiddan la ignominia a los effects propios del heebo.
14,1 Cometer el delito con ocasi6n de incendio, naufragio fi otra calamidad 6 desgracia.
15 Ejecutarlo con auxilio de gente armada 6 de personas que ase.guren 6 proporcionen la impunidad.
I& Ejecutarlo de noche 6 en despoblado 6,en cuadrilla.
Esta circunstancia la tomardn en consideraci611 los Tribunales, se.-dn la naturaleza y accidents del delito. (51)
17 Ejecutarlo en desprecio 6 con ofensa de la Autoridad pfiblica. (57)
18 Haber sido castigado el culpable anteriormente por delito d que la ley sefiale igual o mayor pena o por dos o mks delitos a que aquella sefiale pena menor.
Esta eircunstancia la tomarhn en consideraci6n los Tribn'nales, se-fin las conditions del delincuente y la naturaleza y los effects del delito. (-111)
19 Ser reincidente.
Hay reincidencia cuando al ser juzga:do el culpable por un delito, es-tuviere ejecutoriamente condefiado por otro comprendido en el mismo titulo de este Udigo. (9)
20 Cometer el delito en lugar sagrado, en el Palacio del Gobernador general, 6 en la presencia de 6ste, 6 donde la Autoridad pfiblica se hallare ejerciendo sus functions. (611)
2P Ejecutar el hecho con ofensa y desprecio del respect que por la dignidad, edad 6 sexo mereciere el ofendido, 6 en su morada, cuando no haya provocado el suceso. (11)
22 Ejecutar el hecho contra un blanco por uno que no lo fuere.
Esta circunstancia la tornarAn en consideraci6n los Tribunales, segfin la naturaleza y 4ceidentes del delito. (62)
23 Ejeentarlo con escalamiento.
Hay escalamiento cuando se entra por una via que no sea la destinada alefecto. (03)







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24 Ejecutarlo con rompimiento de pared, techo 6 pavimento, 6 con fracture de puertas 6 ventanas. (Wase I& nota anterior).
25 Ser vago el culpable.
Se entiende por vago el que no posee bienes 6 rentals, ni ejerce habitualmente profesi6n, arte fi oficio, ni tiene empleo, destiny, industrial, ocupaci6n licita, 6 algfin otro medio legitimo y conocido de subsistencia, por mds que sea casado y con domicilio fijo. (")
26 Ejecutarlo hacienda uso de armas prohibidas por los reglamentos.

(43) Wanso on la nota 32 las dortrinas communes A las eirounstancias modificativas; como, per ejemplo, la do quo han de resultar ptobados 6 derivarse de los hechos probados; la do quo un mismo hecho no puede ser determinate de mAs do una circunstancia; la de que no puedeir conjuntaniento existir eircunstancias que se driven de situaciones 6 estados incompatibles, etc.
Cuamdo un hec o se ha tenido, en cuenta para calificar un dchto no puedo apreciarse para estimarlo como circunstancia agravanbe gen6rica. (Sentencia de 2 de Noviembre do 1907).
Cuando un hecho ha side apreciado on conjunto para estimarlo como constitutive, do una P-ircunstancia. agravante, no pu.ede luego-desintegrarse para apreciar un accident del mismo como constitution de otra circunstancia, distinct. (Sentencia de 31 do Octubre de 1903).
No existed precepts legal alguno que establezea la prescripoi6n do las circunstancias agravantes. (Sentencia, de 20 do Enero de 1902).

(44) Wase sobre parent&sco la nota 22.
Este inciso no distingue entre los que design como parents por linea recta del ofensor; pero no suede lo mismo respect do los de la linea collateral, pesto que los specific, refiri6ndose concretamente, A Jos hermanos legitimos naturals 6 adoptivos, 6 por afinidad, del delincuente, y en tal virtue debe entendersp, quo Ja expresada locuci6n se control do mamera exclusive, 6, Jos finicos hernianos naturals cuy.as relaciones juridicas regula el derecho civil -con esa denominaci6n, 6 sea los nacidos do padres que al tempo de la concepci6n pudieron easarse legitimamente. (Sentencia de 26 de Marzo de 1904.
Este inciso se refiere, centre los parents no legitimos, i los hermanos naturals, y no 6, ninguno otro ilegitimo que no tenga esa cualidad. (Senfencia de 3 de Diciembre ae 1907).
Reconoci6ndose en ol C6digo Civil (se alude al artim-flo 84) la afinidad natural, es evidence quo concurre esta eircunstancia tuando el ofensor es hijo natural del esposo de la. ofendida. (Sentencia do 30 do Junio de 1908).
Deelarado el parentesco entre iel ofensor y el ofendido, no obsta para estimar esta circunstancia la de prov ocaci6n por parte del filtinio; porquic aun mediando 6sta, el ofensor no debi6 desconocer los sentiments naturales de affect y los respectable deberes que imponeu los lazos do familiar. (Sentencias de 4 de Diciembre de 1901 y 4 de Afarzo de 1902).
Cuando de los hechos probados no aparezea que el Animo del agente hubiera sido el de ataear dixectaniente 6 caesar dafio 6, un parien-







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te, no es de estimarse esta eircun6tancia. (Sentencia de 7 do Novierabre de 1910).

(45) No obstanto el sentido anfibo-16gico de la palabra "amo," quo puedo hacer pensar on la vigencia do esW inciso, la eircunstancia de, emplearse seguidamente In, do patron (no patron), y, sobre todo, la do no aparecer esta eircunstanvia en el C6d1go de Espaiia, permiten afirmar quo fu6 introducida on el do Cuba con referentia, el amo, A los dueflos do eselavos, y el patron (m la 6poca -do la promWgaci6n del C6digo no exist1a afin -el "patronato" que sustituy6 al seflorio sobre los esclavos despu6s do abolida la eselavitud), i los introductores y epntratistas de los colonos asidticos, bajo contract, en la Isla (Reglamento do 22 do Marzo do 1854), A quienes se designaba con ese mombre, 6 6, los dueflos de las madres esclavas que tuvieran hijos dealarados libres por la ley de 4 do Julio de 1870, respect do los ewdes so declaraba patron & 4aqu6llos, por la misma ley. Lea inmigraci6n. china por contrata-ees6 en virtue del txatado hispanochino de 17 do Noviembre, de 1877, pesto en ejecuci6n on Cuba por deereto del Gobernador General do 28 do Junio do 1879, en eumplimiento de ]a R. 0. de 17 de, Mayo del mismo aflo. En virtue do estas Consideraciones, y por las razones expuestas on la nota 23, estirnamos que esto inciso no estA vigente, on Cuba.

(46) Para estimar la circunstancia do alevosia es necesario que consto probada la forma de, ejecuei6n 45 los accidents del delito, 6 quo aparezea -evidentemente, por las circunstancias personals de la victim, el estado do indefemi6n en que 6sta so encontraba. (Sentencia do 11 de Abril do 1904).
Para estimar esta circunstancia es necesario quo do los medics, modos 6 forms empleados en la ejecuci6n del delito se deduzaa evidentemento que el culpable tuvo el prop6sito, aunque indeliberado, de aprovechar la situaci6n on que se hallara .61 ofendido para, consumer el hecho sin riesgo para su persona proveniento do la defense del filtimo (sentencia de 14 do Enero do 1904); sin que sea necesario que el delineuente haya escogido 6 preparado deliberadamente los modios 6 forms capaws do resguardar su persona, sino quo basta el empleo, conscience de los mismog sentencess de 22 de Mayo do 1909, 23 do Diciembre do 1907 y 18 do Abril do 1917); slendo, por tanto, indifferent para la estimaci6n do eaa, eircunstancia que la vietima pueda, en el moment 4 la agresi6n, ser protegida 6 advertida por terceras personas. (Sentencias do 18 de Diciembre de 1905 y 24 do Mayo do 1907).
Cuando el estado do indefensi6n no es consecuencia do los medics, modos 6 forms empleados 6 aprovechados por el agent, sino de circunstancias o-easionales 6 de la inferioridad de las fUCr7as del ofen-dido, no existo alevosia. (Sentencia de 25 do Septiernbre de 1907). No obstanto lo expuesto, da jurisprudence ha declarado, tratindose do infants (menores de siete afios), que la edad del ofendido por rA sola constitute alevosia. (Sentencias de 26 de Afarzo de 1900, 21 de Noviembre do 1902, 21 do Diciembre do 1906 y 30 do Abril do 1907). En algilras, sentences de nuestro Tribunal Supremo aparece, aplicada esta doetrina 6, niflos mayors do esa edad, Como on las de 18 do Marzo do 1904 y 17 de Mayo de 1905 (una nifia de nueve A diez afios) y de 10 de Noviernbre de 1906 (niflo de diez 6. once aflos); pero on estos filtimos casos pareco quo In, edad no ha sido el fundamento finieo, sino un element concomitant con los otros aceidentes del hecho, para ]a estimaci6n de la eircunstancia.
Para la estimaci,6n do 6sta, -Como do casi toda3 las eircunstancias modificativas de responsabilidad, no es possible establecer reglas generals; hay que tender on, cada caso 6, los accidents del hecho. Como reglas aclaratorias de la definici6n del C6digo, treemos que bastan las enunciadas al principio. No obstante, indicaremos aqui algunos casos en quo el Su-







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premo comfinmento estima quo ha concurrido Is, circunstaneia, si bien ornitiendo citar Jas resoluciones, poTque para juzgar do la doetrina seria precise mencionarlas todas, lo que daria una exUnsi6n impropis 6 esta nota.
He aqui los casos aludidos: el ataque & personas quo est6n durmiendo 6 recogidas disponiendose A dormix; el ataque por la espalda; el ataque sfibito 6 inesperado; ol ataque eon armas A perso:ia A quien proviamente se habla desarmado 6 quo so sabia positivamente que se encontraba en esa situaci6n.
La alevosia no es: inherent al. delito de robo wn violencia on las personas sentencess do 23 de Abril y 4 do Mayo de 1907), ni al do parricidio (sentencia de 130 do Abril de 1907); y, por consigniente, debe apreciarse cuando coneurra en dichos delitos.
En la edici6n anterior so desliz6 una errata on este articulo, apareciendo, en la definici6a do la alevosia, la frase: "direeta 6 especialmente," en vez de direct y especialmente.

(47) Cuando el. delito so compete mefflante precio, son responsible del mismo asi el que lo recipe como el quo lo entrega. (Sentencia do 22 do Agosto do 1905).

1(48) Pocos son los casos on que esta cireunstancia, como gen6rica, tiene aplicaci6n; apart aquellos en quo Jos hechos, que la constituent integran un delito previsto, on el mismo C6digo, Como Jos do incendio y estragos, y de los en quo son cualificativos de determinado delito, como el. empleo de veneno en el ded asesinato, su extension ha quedado muy reducida 6. partir de la promulgaci6n do la ley de 10 do Julio do 1894, hecha extensive A Cuba por R. D. do 17 de Octubre do 1895, sobre represi6n de atentados i las personas 6 cosas por medio do explosives, y de la orden 34 de 1902; torque, conform A la primer, el employ do sustaneias 6 aparatos explosives para atentar contra ]as personas 6 cosas constituye una figure especial de delito castigado en dicha ley, y lo mismo puede decirse de In. segunda, ya quo su capitulo, XVI prev6 como, delito especial los casos -de desearrilamiento y los hechos. quo puedan producirlo.

(49) La estimaci(5n de esta circunstancia. ha quedado reducida A muy pocos casos. relacionados eon el C6digo, desde In. promulgaci6n del articulo III do ]a orden 152 de 1900, quo boy constitute el inciso 22 del articulo XLI do la 213 del mismo aflo; sin embargo, 6sta no es raz6n para estimarla sin efleacia, ni para relegarla al olvido.

(50) Esta circunstancia, on Jos delitos contra las personas, constituye el 11-ensaflamiento" cuando, segdn el pirrafo, 59 del articulo 414, so aumenta deliberada 6 inhumanamento el dolor del ofendido, y cualifica el. asesinato,, asi como agrava especificamente la pena on los delitos de lesionies del articulo 429; igual effect produce la eircunstaneia en el caso do robo del n6mero 49 del articulo 520.

(51) Esta circunstancia es cualificativa del asesinato (44 del artieulo 414), y como tal es como mAs se dispute ante los tribunals.
Consisted esta circunstancia en la voluntad deliberada, resuelta 6 insistente, revelada por actos posteriors al prop6sito de Ilevar eabo el delito; eomo, por ejemplo, el de ejecutar 6ste despu6s de transcurrido el, tempo racionalmento bastante para poder deducirse quo ol. culpable refl,xion6 friamente, acerea de la importancia y traseendencia del heeho sentencess de 10 do Octubre do 1900 y 3 de Julio de 1902), y no.debo confundirsele eon el pensamiento 6 idea del. crime que anteeede siem-







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pro d la acei6n criminal, revolAndose, 6, veces, con esa anteriOTidad, por actos exteTiores. (Sentencia, do 11 do Junio de 1908). Consiguientemente, no -es bastante para estimar las cireunstancias quo. existan heehos quo indiquen que cl delincuente tenia el prop6sito do compete el delta desde dias antes al en quo lo cometi6, si no hay otros; datos que eslabonen ese inicio del process mental con ed hecho mismo, mercod A los cuales se pueda afirmar quo Ja idea perdur6 on la, mento del rto todo ese tempo, durante el cual pudieron haberse impuesto los dictados de la raz6n y do la eonciencia. (Sentencia de 15 do EncTo de, 1906).

(52) Hay astucia cuando el culpable, vali,6ndose de cualquier ardid, mafia 6 sutileza, logra engailar al sujeto pasivo del delito, a fin do obtener por ese wedio mAs segura y fAcilmente la realizaei6n, de su criminal p rop6sito (sentencia do 2 d4o Abril do 1907), y, por tanto, exige el ompleo de un modio Teal, maiioso, puestoen prietica por el agente, que no debe comfundirse con ol acto, do aproveehar la ocasi6n quo le ofrezea un descuido del perjudicado. (Sentencia do 19 do Noviembre de 1903).
La astucia no es inherente al delito de hurto. (Sentencia do 5 do Julio de 1901).
Constitute disfraz el uso do cualquier artificio que disfigure los rasgos characteristics del autor del delito, en t6rminos que no pueda. ser Mcilmente reeonocido (sentencia de 2 !de Febrero do 1904); eomo el usar una mAscara (sentencia do 30 do Abril do 1904) y el pintarse y cubrirse Cl TOStrO (sontencia do 2 do Marzo de 1904); pero no el cubrirso solamente la boca con un pahuelo -dejando al descubierto el resto de la cara. (Sentencia de, 30 de Junio do 1904).

(53) El abuso de superioridad consisted, on. 0 empleo do medics, 6 en el aprovochamiento do cireunstancias, por parte del ofensor, que hagan dificil 6 ineficaz, cuando no impidan la defense del ofendido (sentencia do 3 do Julio de 1902); y depend principalmente do la. desigualdad do conditions en quo el culpable efectfia el ataque y la vietima realize su defense; desigualdad de -la cual se derive una ventaia material para el primer, quo se aprovecha de cUa para asegurar el 6xito (sentencia do 20 de Enero de 1919).
Juridicamente, son concepts distintos el de la fuerza, violencia 6 intimidaci6n, quo gencralmente, coneurre en. los delitos contra las personas, y el abuso de la fuerza por parte del culpable que, poseyendo excedente y d egproporcionada superioridad de medics fisicos sobre los quo sea dable 6. su victim utilizar para resister, se apTovechs, do ellos con el fln de realizer su criminal prop6sito. (Sentencia de 7 do Marzo de 1912).
El estado do embriaguez on el reo no obsta i que so estime la circunstancia do haber obrado con abuso do superioridad. (Sentencia do 12 de Noviembre de 1907).

(54) Esta eircunstancia s e converted en cualificativa. on cl delito do hurto, :cuando es grave el. abuso do conflanza; no teniendo ese ear&cter la cireunstancia, conserve el suyo de gen6rica, aun en ese delito.
El Tribunal Supremo, para establecer la diferencia entre el simple y el grave almso de conflanza, ha dicho sentencess do 7 de Enero do 1904 y 4 de Mayo de 1906) quo el abuso de wnfianza determinate do esta eircunstancia gen6ries existed, por regla general, siempre quo el delincuente oometa el delito prevalido de la si-tuaci6n favorable on que para su. perpetraci6n se encuentre colocado por voluntad del perjudicado 6 de quien legitimamente podria prestarla, y que, por tanto, para que la dicha, CiTeunstancia se convierta on cualifieativa, es necesario que median re-







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laciones 6 circunstancias de indole especial que, apreciadas racionalmente, sean suficientes inspirar mayor conflan7a quo do ordinario suelo dispensarse A las personas, pues no, de otro modo resultaria en el culpable una deslealtad que, excediendo de la cxigida en el caso de este inciso, justifique el eadificativo d-e grave; carActer quo ha do toner para transiformarse en cualificativa.
Para apreciar -esta circunstancia no es necesario que exist intimidated entre el delincuente y el perjudicado, ni entre aqu6l y la persona do cuya eonflanza abusara para eometer el delito. (Sentencia de 20 de Noviembre de 1907). .
El rparentesco no exduye el abuso de conflanza. (Sentencia de 26 de Mayo do 1908).
Para estimar esta eircunstancia no es precise quo la persona quo x4esulte perjudicada sea la misma de cuya conflanza se abus6. (Sentencias de 12 do Junio do 1902 y 18 de, Enero de 1919).

(55) Para estimar esta circunstancia es neciesario que el culpable haya utilizado, poni6ndolo al servicio do su acci6n, la influence, el prestigio 6 el aseendiente que da un cargo p6blico, como media do lograr mfis fAcil y efloazmente la realizaci6n de su propi6sito; para lo, cual es preciso que -el agent haya obrado estando on el ejorcicio de srus functions, 6 quo &a proponga reali2ar el acto y obtener su fin en consideracift A aqu611as. (Sentencia de 10 de Noviembre de 1905).

(56) Este inciso comprende tres circunstancias distintas, y, par consiguiente, basta la coneurrencia de cualquiera de ellas para agravar la pena, sin que 6. ese effect sea precise quo coneurran las tres sentencess de 6 do Enero de 1903, 14 do Enero de 1904 y 27 de Abril de 1906) ; par lo cual el Tribunal Supremo ha declarado (sentencia do 18 do Julio do 1908) quo la apreciaci6n de la eireunstancia de noctur-Aidad no obsta 6, ]a estimaci6n, como cualificativa, do la, de haberse cometido el delito en despoblado y en cuadrilla.
Nocturnidad.-Conforme 'al articulo s6ptimo del C6digo Civil, se entiende por noche d esdo que so pone hasta quo sale el Sol; lo que, sin duda, doW server de base al Tribunal Supremo para declarar, en sentencia de 16 do Diciembre de 1907, que faltan datos para la estimaci6n de esta circunstancia cuando en el hecho probado s6lo se hace co-star quo el delito, so cometi6 11 coma k las cuatro y media de la madrugada del dia. 18 do Mayo; torque esa afirmaci6n, dados el mes, y la indeterminaci6n con quo se express la hOTa, hace surgir la duda de si aun era de noche cuando so cometi6 el delito. Posteriormente ha rectificado esta declaxaci6n, 6 par lo menos reducido el alcance que, par sug t6rminos, pudiera dfirsele, declarando, en sentencia do 13 de Noviembre. de 1917, que: I'siendo la noche el tempo quo media desde que el -Sol se pone hasta quo We, y entendi6ndose par madrugada, on el leaguaje corriente, coma !a tiene declarado egte Tribunal, el tiompo icomprendido entre la media noehe y la salida del Sol, 6, la noche y no al dia corresponded la hora (como A las cuatro de la madrugada del 8 de Sept-embre) en que, eegAn doclaraci6n de la Audiencia, so cometi6 el delito.11
Para estimar esta eircunstancia no es sufficient quo se express qua el hecho se cometi6 de noche2 pesto quo ella es do las quo pueden tomar 6 no en consideraci6n los, tribunals, segfin la naturaleza y circunstancias del delito (sentencia do 9 de Julio de 1900) ; sino quo es necesario que se declare quo aquella hoTa fu6 escogida 6 aproveebada al effect; 6 qua proceda estimarlo "I, dados la naturaleza y accidents del delito. (Sentencia do 23 do Septiembre do 1903).
No obstante, para estimarla no es precise quo so escoia de prop6sito la noche, sino que es bastante que se aproveche para realizer el delito con MAS facilidad y con mayors probabilidades de impunidad para el autor







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(senteneia do 8 do Agosto do 1903), y, consiguientemente, debe estimarso en aquellos delitos en que, la noehe hace possible su ejeeutift en estas circunstancias (64entencia do 14 de Enero de 1904), y en squellos en que, pudiendo cometerse de dia 6 de nocho, la eleeci,6n baya dependido finicamente do la voluntad do sus authors (sentencia, de 26 de Octubre do 1905) ; pero no cuamdo do los hechos probados sparezea que In. hora en. que so cometi6 el delito fu6 una. eircunstancia meramente accidental, 6 bien cuando do aqu6llos xesulte que, A peear de la hora, dadas las conditions en quo el heeho se reali7.6, ella ni facilitaba la comisi6n. del delito ni hacia probable la im-pumidad del delincuente. (Sentencia. de 31 de Marzo de 1910). El Tribunal ha declarado, on sentencia do 30 do Marzo do 1915 que no precede apreciar esta. circunstancia, al castigar el delito de asotiaci,6n ilicita, por las sessions que 6stas hublesen. celebrado do noche.
Esta circunstancia no puede estimaxse contra quien es responsible de un delito por su paTticipaei6n en el mismo eon posterioridad A la ejecuci6n, si no eonsta que tuviera conocimiento de la misma. (Sentencia do
6 do Junio de 1903)
Despoblado I.a eircunstancia agravanto de haherse ejecutado el hetho en despoblado no tiene su fundamento on In. mayor perversidad que domuestre ol reo eon la elecci6n de un sitio apaxtado para delinquir, sino en quo la condici6n. del lugar facility la ejecuci6n del delito 7 favorece su impunidad (sentencia do 12 die Octubre do IP06); per lo que, pGr regla general, es bastante para apreciarla que el delito so ha7a eometido on despoblado, bfiyaso 6 no elegido do prop6sito -pse lugar, siempre que per In, naturaleza 6 per los accidents del beebo sean aprovechables las condition es del mismo para la mayor facilidad en la ejecuci6n de aquG, 6 para procurarse el reo la impunidad. (Sentencias do 5 do M-ayo de 1900, 13 de Junio do 1903 y 18 de Agosto de 1904).
No proceed estimar esta eircun6tancia cuando do los hechos no resulta claramente descrito el lugar en donde aqu6llos so realizaron. (Sentencia de 14 de Mayo de 1902).
Es despoblado un lugar scJitario en ol campo, apartado del camino y rsetirado de toda vivienda. (Sentencias do 7 de Noviernbro do 1902 y 26 de Febrero de 1919). Tambi6n se consicif-ra despoblado el mar, cuando el beeho so ejecuta ien una embartaci4n distance do la costa. (Sentencia. de 24 do Enero do 1901). Est& en despoblado una casa do vivienda en finca rfistica que no tiene en su proximidad ninguna otra casa babitada. (Sentencias de 14 do Encro do 1904, 9 de Mayo de 1906 y 17 de Septiembre do 1907). Debe tambi6n considerarse como lugar despoblado un amino rural poco transitado. (Sentencias do 26 de Septiembre do 1901 y 27 de Abril de 1906).
Cuadrilla.-Como se ha dicho al principio de esta nota, este inciso, comprende tres eircunstancias 4istintas, 6. Eaber: ejecutar el delito de noche, ejecutarlo on despoblado y ejecutarlo en cuadrilla, difereneUn dose de su equivalent del 06digo do Espara (inriso 15 del articulo 10, modificado por A decreto de 19 de Enero do 1871), .n quo si bien en 6ste son tres las circunstancias, la de cuadrilla es compleja; pesto quo el texto espafiol no dice, como el nuestro, "en despotlado 6 en cuadrilla," sino "en despoblado y en cuadrilla". Esta dif-erencia, que results, evidence de la comparaci6n do ambos texts, ba sido, sflcmds, declarada por nuestro Tribunal Supreme en su sentencia do 27 do Abril de 1906.
La difereneia indicada ticn o importaincia euando se trata de aplicar este inclso, es decir, la circunstancia gen6rica, do cuadrilla; pero no existed cuando so trata. do aplicar dicha circunstancia eomo cualifleativa del delito do robo. (articulo 522) ; pues, en este caso, la circunstancia es compleja y consisted on compete el delito en despoblado i.1 en cuadrilla; ag tambi6n lo ha declarado el Tribunal en Pu. senteneia do 12 de Marzo de 1904.








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Existi6 cuadrilla Puando fi la comisi6n del delitO con4aurren mfis do tres malhechores armados (sentencia de, 12 do Marzo do 1904), y, per consiguiente, no puede esta cireunstancia estimarse cuando no consten probados elements sufleientes que permitan afirmar quo entre los jelineventes que coneurrieron A la comisi6n de un de-lito habia mfis de tres quo estuvieran armados. (Sentencia de, 19 de Abril de 1903).

(57) La naturaleza -do esta eircunstancia exigia quo respect do ella so hiciera la prevenei6n que se hace respect de otras (por ejemplo, do la. que le precede) do que los tribunals la tomarin en cuenta seg-dn la naturale29 y accidents del delito. No obstante, A pesar de la omisl6a, asi tiene quo ser, ya para no confundir la eircunAancia con hechos quo constituyen un delito, ya Vara no estimarla cuando sea integgrante de alguno, ya, por filtimo, para no, tenerla en cuenta en casos en quo, si bien ]a autoridad resulted menospreciada, no haya sido 6sto el prop6sito del agent.
El Tribunal Supremo espaiiol ha tratado do f1jar el coneepto do esta circunstancia diciendo (sentencia de 24 de Enero de 1881) que s6lo puedo existir cuando la autoridad so ballare en el ejercicio de sus functions y el quo la represented no sea el ofendido por el delito on quo aqu lla eircunstancia concurra. Claros son los t,6rminos do la -doetrina, Pero ellos no dan mucha luz respect de los casog de aplieaci6n. de la eireunstancia, y mucho m en os despu6s do haber el propio Tribunal estimado (sentencia de 3 de Noviembre de 1887) que e-oneurri6 esta cireunstancia on el homicidio de un alcalde dentro del territorio en que ejorcia su jurisdieci6n, siendo su calidad do tulcalde una do las eausas de los resentimientos quo pareeieron determinanteg del delito. La ostimaci6n do -la circunscia on el caso aludido envuelve u-na rectillcaci6n en lo fundamental de la doctrine anteriormente expuesta, que nosotros damos, desdo luego por rectificada estimando, mi*ntras nuestro Tribunal no declare otra eosa, quo la verdadera doctrine es la. que so derive de la filtima. sentencia al expresarse on ella que la circunstancia quo nos ocupa ha sido establecida on eonsideraci6n y como garantia del respect debido d las personas revestidas d e autoridad p6blica, aun en casos no relacionados direetamente con sus functions officials, en los euales el. hecho criminal revisto mayor gravedad.

(58) Esta cireunstancia, comfinmente denominada "reiteracift," require para ser estimada (sentencia de 14 de Agosto de 1902), que se tengan en cuenta las conditions del, delincuente y la naturaleza y ofectos del delito actual, en relaci6n con los anteriormente castigados, para 'wr si aqu6l revela la persistencia de la voluntad culpable on conditions que demuestren mayor perversidad en, el agent, que es on realidad lo quo constitute dicha circun ltancia.
La frecuencia y forma en quo on 6pocas recientes so han concedido amnistias ha hecho surgir en nuestros tribunalles la crestift do si log dehtos castigados con anterioridad A la concesi6n de la gracia, y quo estuvieren comprendidos on Ola, deben 46 no tomarse en consideracift 5, los efecto3 do estimar esta circunstancia. El examen comparative quo hasta abora hemos podido, haeor do las decisions del SuprL-mo nos permit exponer como criteria do dicho Tribunal el siguiente: cuando Ol eastigo surti6 todo su effect por haber quodado extinguida la pena por el cumplimiento do Ja misma, el dicho castigo ha de tanerse en euenta al objeto de apreciar ]a reiteraci6n (qentencia de 21 do Marzo de 1910) ; pezo icuando el castigo qued6 sin effect en todo 6 en parte por virtue do I& amnistia, como 6ste, al extinguir la pena, extinguo todos sus efeetos, no es possible tomar on consideraci6n las condenas ant-eriores. (Sentoencia do 23 do Agosto do 1911). V6auso sobrfe este punto las declaraciones hechas por el Tribunal respect 6, la reincidencia, que so citan en







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la, nota siguiente y que 'tioer. importance per la analogia do una y otra eircunstancia.

(59) Para apreciar Is, Teincidencia es indifferent Is, fecha en quo respectivainente se hubieren cometido log delitos, y basta A ese effect que al dietarse la sentencia en que se aprecie dicha circunstancia, el reo hubiere side ya condenado )ejecutoriamento por el ctro delito. (Sentencia do 25 de Julio de 1901).
El tempo n-&s 6 menos largo que medie de la primer 6, Is. segunda condena no influye en la apreciaci6n de esta eircunstaneia. (Sentencia de 20 de, Enero. de, 1902).
Las condenas impuestas en causes per delitos sometidosi A la jurisdimi6n correctional son de tenerso en tuenta, cuando proceed, para estimar la reincidencia. (Seutencias de 9 de Octubre de 1901, 31 de Marzo de 1906, 10 y 22 de Aayo del 1919 y 18 de, Febrero de 1920).
No obsta A la eircunstancia de reincidencia que el reo hubiera tenido participaci6n distinct en el delito anteriormento per-ado. (Senteiicia de 24 do Agosto de 1901).
La eircunstancia cualificativa do log delitos no alter la naturaleza do 6stos, y, per consiguiente, no influye on Is; apreciaei6n de la reincidencia. (Sentencia de 23 de Abril de, 1903).
Cuando el reo ha, side condenado teniendo en consideracift para la imposicift de la pena quo cometi6 el delito dnrante el cumplinliento do una condena, no es possible, estimar tanibi6n dicha condena A los efectog de apreciar la reincidencia. (Sentencia do 2 de Noviembre de 1907).
Per decreto nAmero, 24 del Gobernador Provisional, de fecha 8 de Enero de'1908, se dispose que no puede server de base 6, log tribunals para apreciar, en go ease, la agravanto do reincidencia, (16gicamente ha do entenderse lo mismo de la do reiteraci6n), las sentences condenatorias per delitos politicos anteriores &I siao 1899, ni las dietadas en causes en l as cuales log condenades fuieron indultados como consecuencia de log convenios y tratados de paz celebrados en los aflos, de 1878, 1898 y 1899, que pusieron t6rmino i las guerras de independence.
El Tribunal Supreme ha declarado, en esto easo come en el do reiteraci6n, que la amnistia no obsta A que so estime esta circunstancia cuando Aa anterior pena qu ed6 extinguida per si4 cumplimiento, en tempo anterior 66 la vigencia, de la ley que concede aqu6lla; pero quo no 4ebe estimarse cuando les la amnistia, y no el cumplimiento, lo que extingue la pena. Asi se declare. en la sentencia de .8 de Oetubre, de 1918. Wanse, ademAs, las do 28 de Febrero de 1910, 24 de Agosto de 1911, 18 de Marzo de 1912, 17 de Junio de 1914 y 4 de Marzo do 1915, citados en ella.

(60) La circunstancia equivalents A 6sta on -el C6digo espafiol comprende log palacios de las Cortes y dice "Jefe del Estado" dondo el nuestro express "Gobernador General". No creemos necesario expresar la raz6n de la diferencia.
En cuanto i la reference I'lugar sagrado," su vigencia boy, ontre nosotros, podrk pareeer pope arm6nica con nuestras institutions; pero esa falta de ammonia no es bastamte para estimarla inefleaz, y menos. en virtue del articulo 26 de la Constituci6n, que en realidad nada contiene que diriectamento afeete al precepts.
En cuanto 6. si es possible, per medio do la interpretaci6n, sustituir las palabras "palacio del Gobernador General," come dice nuestro C46digo, per "Palacio del Jefe del Estado," come dice el de Espaiia, es, cuesti6n quo afin no so ha presentedo. y preferimos guardar silencio sobre ella. y esperar, sin desearlo, que el Tribunal Supremo la decide. El juzgarA si en este, como en otros muchos cases, es possible la interpreta-








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ci6n por analogia en material penal, cuando aqu6lla pueda ceder en perjuicio del TOO'.

(61) Edad.----iSi bien en log delitos contra la propiodad, por regla
general, no debe tenerse en, cuienta la edad del ofendido, cuando se tTata de xobo con violencia 6 intimidaci6n en las personas,, debe ser apreciada (seutencia de 14 de Septiembre de 1903). Tambi6n debe apreciarse cuando no es inherent al delta; como, per ejemplo, cuando la ofendida es mayor de doce afios en el &lito do violaci6n (sentencia -do 10 de Febrero de 1905) ; y, por si misma, euando hay desproporei6n entre la edad. del reo y del ofendido, segfin declar6 el Supremo en sentencia de 8 de Mayo do 1918, en la quo estim6 bien apreciad& la circunstancla per tener aqu6I vointid6s. aflos y 6ste cincuenta y uno.
mums Sexo.-La mera circunstancia de ser mujer la ofendida y hombre
NwJ el ofensor no es por si sola agravante, sino quo, para estiniarla; con tal
carActer, es necesario ate-nder i log m6viles y eircunstancias del hecho, BN A fin de venir en conocimiento do si el autor pro-cdi6 eon ofensa 6 me.0-14 nosprecio del respect quo -debia guardar A la victim por raz6,n do s12
sexo. (Sentencia de 3 de Octubre de 1902).
Morada.-Por morada, 5, log effects do este precepts, ha de enenderse la casa quo constituya. el hogar propio, pesto quo 61 obedece
a reprimir In mayor audacia que revela el delineuento al presciudir del xespeto que merece el bogar ajeno (Rentencia de 21 de Encro de 1903) ; y debe apreciarse, aunque se trate do una3 casa do lonocinio si en ell& vivo la ofendida, pues la morada no comprende s6lo el hogar de la familiar
sentencess do 19 de Agosto de 1913 y 9 de Mayo do 1918).
No paede estimarse eomo morada del ofendido un estableeimiento
pfiblico, mientras esti ablerto sentencess do 23 do Enero de 1900 y 8 de Agosto de 1903) ; pero si, cuando, adem;Is de estar cerrado, el hecho se realize. -en una babitaci6n interior particular del due6a.
Cada una do las habitaciones d e una casa, de hu6spedes es Morada del que la habitat, aim en re.jaci6n con log otros. vecinos do la misma casa
(sentencia de .27 -de Enero de 1913).
El patio do una casa de viecindad debe considerarse como una parte
del domicilio de todos Jos vecinos de ella, A fin de apreciar esta circunstancia eon relaci6n 6, extrafios- (sentencia de 27 do Enero de 1913).
No es nocesario para estimar esta. circunstancia que el ofensor haya escogido deliberadamente Ja morada. del ofeadido para compete el delito, torque la ley s6lo except6a el caso en quo el morador haya provocado el suceso sentencess de 17 do Marzo do 1908 y 14 de Diciembre do 1918) ; como tampoco es precise para su estimaci6n que en todos log cases el ofensor penetre en Ja morada. del ofendido, siempre quo 6ste baya sido dahado encontrAndose en ella y A presencia de aqu6l. As!
result do la sentencia de 19 de Novienibre de 1919, en la que so estim6 quo coneurria esta circunstancia en el hecho consistent en que el ofensor, desde la calle, dispar6 un arma do fuego contra el ofeaidido, que so enrontraba dentro de eu casa, con la puerta abierta y pr6x!mo
6sta.
La eircunstancia de que el reo, visitara con frocuencia en su morada
la, perso-na ofendida no obsta a estimar esta, eircunstancia cuando el
delito so compete en dicha morada (sentencia do 7 de Septiembre de 1903).
Por regla general -esta circunstancia. debe apreciarse en todos log
delitos contra las personas (sentencia de 11 de Noviembre do 1907).
Si -bien on log delitos do Tobo por medio de fuerza on casa habitada esta eircunstancia es inherent al delito, no suede lo mismo, y procede apreel-arla, en el robo con violencia 6 intim-idaci6n on las personas (sen-tencias de 3 de Enero, de 1902, 14 de Septiembre do 1903 y 21 do
Pebrero de 1916).







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El Tribunal ha doclarado tambi6n. que, por no ser inherent al dolito, debe, estiniarse esta circunstancia, ademis de en el expresado de robo, cuando concurra en los siguientes: harto (sentencia de 24 de Agosto do 1901) ; lesions (sentencia do 4 do Julio de 1903) ; homicidio (sentencia do 24 de Marzo de 1906), y violaci6n sentencess de 28 de Febrero de 1903 y 10 do Febrero de 1905).

(62) De impossible aplicaci6n on Cuba; torque debiendo estimarse esta cireunstancia segfin la naturaleza y accidents del delito, cualesquiera que 6stos sean, ninguno de ellos permitiri tomarla en consideraci6n en frente del precepts categ6rico del articulo 11 do la Constituci6n, cuyos t6rminos y espiritu no permiten que en esta Repfiblica se tengan en euenta, en perjuicio 6 en beneficio de nadie, desigualdadies emanadas de los accidents de raza 6 color.

(63) Esta eircunstancia y la del incis6 siguiente no necesitan explicaci6n alguna. Ambas, ademAs del car&eter de gen6ricas quo tionen por este articulo, son integrates del delta de robo, previsto en los dos casos 19 y 29 del 526 y sus coneordantes. Al anotar esoa articulos tendremos en cuenta las doctrines quo A dichas cireunstancias so refieren.
En cuanto A la db escalamiento, el Tribunal Supreme, ha declarado quo es appreciable on un delito de estupro. (Sentencia do 4 do Febrero de 1908).

(64) Antes de la promulgaci6n del C6digo, ]a vagancia era un delito. En Bspafia, torque como tal estaba comprendida en el C6digo anterior, r en Cuba, torque la vagancia, estaba definida y castigada per la ley de 9 de Mayo do 1845, hecha extensive fL la Isla por R. 0. de 24 de Septiembre de 1848, y en otras disposiciones posteriors. A partir do la vigencia del C6digo, la vagancia dej6 do ser un delito especial, para convertirse en una cireunstancia agravante (la prevista -en esto inciso). No obstante, posteriormente, por la ley Ilamada de Bandolorismo, de 8 de Enero de 1877, hecha extensive A Cuba por R. D. de 17 de Octubre (to 1879, la vagancia volvi6 i revestir el cardeter do un hiecho punible especifico, bajo la forma do falta corrogible gubernativamente. En efecto, el articulo 69 facultaba al Gobernador General para imponer A los vagos---entendi6ndose por tales los definidos en esto inciso-una species do confinamiento. Dudamos mucho, por no docir eateg6ricamente quo la negamos, de la vigencia de la filtima ley citada, y on su congecuencla, entendemos que hoy la vagancia es; s6lo, una circunstancia agravante, la cual, hasta con ese carAct er, parece, quo ha, sido olvidada por los tribunales al extreme do que puede afirmarse, casi sin duda alguna, que A partir del cese de la soberania espafiola, no se ha tenido en cuenta ni una solft vez en Cuba, y que este inciso ha quedado convertido en letra muerta. (Esta nota es de ]a edici6n anterior; v6aso el filtimo pkrrafo que le hemos afiadido en 6sta).
Nosotros atribuiamos este hecho 6. la repugnancia que el nombre de la eircunstancia produeia en el cubano, por los reouerdos quo ese nombre despertaba del tempo de la dominaci6n espafiolaj durante la eual, los gobernantes, po r 10 general, saeaban 6, relucir la vagancia y las facultades quo TeSpcCto de ella lea daba la, citada, -ley del 77, en, las 6pocas do agitaci6n poiftica, para envolver, bajo la capa de vagancia, verdaderas persecuciones political, y proceder expeditiva y guVernativamente con tra los sospeclwsos de desafecti6n al Gobierno Pero parece quo eit Espafia tambi6n ha sucedido poco menos, lo, mismo, on cuanto al olvido do esta eircunstaneia, porque hemos visto una R. 0. de 14 de Septiemb* de 1906, comunieada al Fiscal del Tribunal Supremo, -en la quo el Ministro se lament de que del exan*n de las estsdisticas aparece que esa







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cireunstancia no ha sido ni por casuaZidad aprecida. En vista do esto, rectificamos nuestra impresi6n, rnfis que opinion,, acerea do la causa que ontre nosotros ha hecho eaer en olvido -esa circunstancia, y In, atribuimos 6, las dificultadeg, no insuperables por cierto, eon que so tropieza para probarla. Entre nosotros esas dificultades se agravan eon el derecho reconocido al procesado per el articulo, IV de la orden 109 de 1899, coneordante eon el 21 do la Constituci6n, de. no deelarar en su propia causa, y que, por tanto, quita el medio do investigacii6n que respect al particular de quo tratamios daba el eumplimiento del articulo 388 do la Le7 do Enjuiciamiento Criminal; pero esto no obstante, siempre quedan expeditos los autorizados en los articulos 376 y 377 do la, mencionada ley. En la R. 0. espafiola qu e hemos citado (desde luego que no pretendemos que eW vigiente en Cuba) se recornienda al AUnisterio Fiscal-I* que, por otra parte, no es rnfis q e un deber suyo como acusadorque una vez acordado el procesarniento de determined persona, proponga la prdetic& de las diligencias nocesarias para depurax la eonducta del procesado, sus medics de subsigtencia, on relaci6n eon los bienes y rentals quo disfrutle, y la ocupaci6n 6, que so dedique.
Esta larga nota no ha, tenido otro objeto que, el de darnos cuenta do la raz6n que baya podido existir para que ni por casualidad, eomo dice el ministry espafiol, se applique entre nosotros este inciso, y apreciar Bi esa raz.6n era. 6 no fiandad-a.
Postoriormento & la public-azi6n do la edicift anterior quo contenia esta nota, so ha. dado esa casualidad (Ilamfimosla asi porquo no tenemos conocimiento de quo el hecho se haya dado mds de una vez): una Audiencia ha apreciado esta eircunstancia, y, el Supremo, en sontencia do 10 de Noviernbre de 1915, la estim6 bien apreciada, torque en Los heehos probados so consignaba, despu6s de expresarse en el encabezamiento do la sentencia quo el reo caracia de bienes, quo 6ste no e ercia arte ni oficio, ni tenia medics legitimos cono-cidos do Subsistencia; pueg estos Urminos, empleados en sentido absolute, 6 sea sin adi,ciones que limited el balance do su significacift, dejan bien fijado el eGneepto, como habitual y permanent, y no como meramente accidental, do la eondiei6n social del reo, la cual le comprende en la definici6n de vago contenida en este inciso.

(65) No hay que confundir esta circunstancia eon la falta prevista en el inciso 39 del articulo 599. La tiTcunstancia In, constitute ejecutar el doito hacienda uso do axmas prohibidas, y la falta el uso de armas sin licencia. Armas prohibidas son aquellas cuyo uso no puede autorizar ninguna licencia; asi las definimos en la edici6u anterior y asi las ba deflnido el Tribunal Suprerno ca su sentencia do 2 du Junio de 1919, y & 6stas so refiere, wmo hemos dicho, la eircunstancia quo anotamos. La faJta la constitute, especialmente, el uso, sin lkencia, de axmas que, niediante aqu6lla, sea aicito usar. Cuando se compete el delito eon armas de esta clase, no coneurre esta circunstancia, sino que CA hecho eonstituye, ademAs del delito, una falta incidental. Asf lo ba reconocido la, jurispradencia. (Sentencia de 31 do Marzo de 1907).
Para estimar la eircunstancia no es precise que el arma so haya escogido do prop6sito, sino quo basta quo so haya, emplcado una prohibida (sentencia de 30 do Mayo do 1916).
Nuestra legislaci6n sobre armas prohibidas es anticuada y confuse (como lo era la espahola hasta la R. 0. do 7 de Noviembre de 1907), y las costumbres y adelantos moderns la han hecho en muchos casos, ademks de obscure, contradictory.
La confusion en esta maberia vieno de antiguo y so origin do estiMarla Tegida oonjuntamente por las leyes de Indias, las do la Novisima Reeopilaci6n y los reglamentos locales, dando lugax ft questions sobre ]a vigencia y prelaci6n de aquellos dos cuerpos legalese. Dejando apart esas







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cuestiones, que hey careen de importance, al present lo quo convene fijar es euAl es la ley positive que contiene lo quo pudiera llamarse el catdlogo de las armas prohibidas. A ese effect nuestros tribunals acestumbran recurrir al Dando de Buen Gobierno de 1842. Pero esa costumbre tiene el inconvenience, aparte del que se original do la duda, muy fundada, de la vigencia de dicho Bando de que 6ste mmea pudo. considerarse come ley positive en esta material; pesto que 61 se limit (aTticulo 143) solamente, per via de advertencia, h mencionar las aTmas que, 6, virtue de las leyes que enton ces estaban en vigor, Be estimaban prohibidaB. A nuestro juicio, las disposiciones quo tienen aquel earActer de positives son, fundamentalmente, los decretas do la Capitania General de esta Isla de 4 de Mayo de 1841 y de 6 do Mayo do 1854. El primer tuvo per objeto hacer cesar la duda sobre la vigencia de las leyes de la Novisima, y, declarAndolas en vigor, por su articulo sexto, declare armas prohibidas las siguientes (que son las mismas que menciona el Bando): "Las pistols do todas classes y dimensibnes, trabucos, carabillas que no lleguen i la marea do cuatro palms de caf16u y los bastones llaynados de eseopeta 6 pistol, sean de aire 6 de chispa 6 de piston; los. estoques y toda otra clase de hoja oculta en el bast6n, cualesquiera quo sean su configuraci6n y media; los rejones almazados, giferos y puhales do todas. species; las navajas de punta, pequefias 6 grades, que sean de muelle con golpe, viola con vuelta, reloj fi otro artificio que facility la firmeza de aa hoja armada, en t6rminos do no poderso c errar sin Beparar el muelle, revolver la viola, 6, en fin, remover el artificio que mantenga la hoja firme; la bayonet Ilevada, sin fusil 6 escopeta para el use, do la eaza en cualquier iDdividuo no perteneciente a tropa; la daga sola y --ualquiem species do sable 6 cuchillo -de monte, menor do cuatro palmos en hoja y guarnici6n; y, per filtimo, todo cuchillo de puntal chico 6 grande, aunque sea de cocina 6 de moda de faltriquera. I I
Per el segundo de los citados decretos se aclararon y completaron lag disposicimes del anterior, y entre las quo contiene, per ser las do mAs importance y de aplicaei6n al presented, citaremos las siguientes: Be permite el use "A toda persona, (art. 19, ine. 49) de cantos instruments necesite, de aquellos quo pueden server, si so quiere, de armas ofensivas, para los usoB de la vida, trabajo, nrtes, oficio 6 industrial, siempre que conocidamente los Ileven para usarlos con a1guno do los indicados objeos. Los tuebillos y toda class de herramientas; que, no necesiten indispensablemente punta aguda, Be construir5n, expenderhn y llevarin sin ella, y de do contraxio se tendrA i los, contraventores per reos de infracei6n 6, estasi disposiciones." El aTticulo 3o dice que "so tendr6. p-or prohibida toda arma que ahora no so declare permitida, aunque lo sea per la pragmAtiea (alude A la ley de la Novisima R-ecopiJaci6n) y aun las quo ahora Be permiten, y los instruments 6 herramientas do latest, oflei0s, uses de la vida, trabajo 6 industrial, si no se usan 6 Ilevan en los t6rminos indicados. El garrote, entendi6ndoso por tal todo pale 6 bast6n cuyo didmetro pase de una pulgada, se, considered, come arma para ol objeto de este- articulo, y su user queda prohibida A toda claso de personas. Tambi6n lo quedan los de manati d otras sustancias animals flexible capaces de producer grave daiio con su percusi6n.11
La ley vigente sobre licencia para el uso de armas es el R. D. do 15 de Octubre de 1886, en el cual, en lo que A esta circunstancia so refiere, Be dispose que (articulo 39) niDguna clase de licencia, permit el use de armas prohibidas; quo la autoridad en determinadas ocasiones (articulos 12 y 13) puede declarar en suspense las licencias, y. per tanto desde entonces deja de ser licito el use de toda class de armas.
La euesti6n respect A cuAndo un instrument es arma y cufimdo es un fitil de trabajo queda al prudent juicio de los tribunals, en consi-







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deraci6n A la persona quo lo, Reve y A las circunstancias en que se. encuentre en on poder. Por R. 0. do 18 do Juniq do 1887 se. declare quo era licito ed uso del machete -do trabajo en log campesiacs, conform A las disposiciones y costumbres que region ese uso. El Gobernador General, para aclarar las dudas que surgierou al aplicar dicha R. 0., dict6 en 14 do Noviembre del mismo aflo (Gaceta del 19) una, resoluci6n. hacienda pfiblico quo dos campesinos podian porter toda clase de machete, con tal quo no tuvieran gavilanes, por ser hoy (dice) 6stos distintivos de las armas de esa clase usadas por el Ej6rcito, y con las salvedades prescritas en el articulo, 145 del Bando do Gobernaci6n que prohiba porter machete dentro de poblado, no yendo 6 caballo, y en todas las reunions dp campo. Wase la resoluci6n del Gobernador General de 14 de Noviembro del mismo, aflo, en. la Gaoeta del dia 19-.
Por. decreto do la Seeretaria do Gobernaci6n de 22 do Febrero 143 1906, en vista de que las disposiciones vigentes sobre importacift, comercio y uso de armas no contenian. una complete clasifleaci6n de las do fuego, que era necesaria paxa la aplicaci6n do aquellas disposiciones, estableci6 la que insertamos en la anterior edici6n de este C6digo. Pero creada mks tarde la Secretaria Jo la Guerra y Marina y atribuida a 6sta las facultades qu4e sobre este particular habian sido atribuidas A la do Gobernaci6n por la Ley OrgAnica del Poder Ejecutivo, dicha Secretaria de la Guerra dict6 una resoluci6n, en 17 de Noviembre 1917, publicada ien la Gaceta del 24 y mds tarde, en "Copia corregida," en la del 26 de dicho mes, en la que alteraba y ampliaba esa clasifleaci6n, extendi6ndola A las armas blancas. Esta resolucAn ha sido rectificada por la de 21 de Encro, de 1918 (Gaceta del 22) bajo la denominaci6n do "Reglamento para la importaci6n y venta de armas de fuego," que contiene centre otros precepts log siguientes, atinentes al 'caso y que equivalent k log antes aludidos do la Secretaria de Gobernaci6n:
"109-A log clectos de ]a importaci6n y venta do armas do fuego so establece Ja siguiente elasificaci6n paTa dich-as armas: "
1-Armas cortas y largas cuyo calibre no exceda de 22 05.5 ram.
"2-Armas largas cayo calibre exceda, idel an erior.ll "34-11-ev6lvers Y pistols eorrientes calibres 32 y 38.11
"44-Rev6lv:ers y pistols corrientes cuyo calibre -exceda del 38 y pistols automAticas de cualquier calibre y clase.11
'15-Escopetas do caza corrientes y autoradticas, sin rayado Ion el cafi6n y do calibre desde el 28 hasta el 12.11
"Las armas comprendidas en las classes 19 y 54 con sus accessories podrdn importarse y venderse libremente."
I'Las armas comprendidas en la claso 3t, y sus accesorios, s6lo podrAn importarse previa autorizaci6n do la Secretaria de la Guerra y Marina y su venta se ajustar5, fi Io dispuesto.11
"Las armas comprendidas en las classes 2 y 44 son de importaci6n y venta prohibidas" (salvo quo se autorice en casos especiales por la Secretaria) .
"ll-A log effects de la importaci6n y venta de armas blancas so establece la -siguiento clasificaci6n de diebas armas.-II
"19 --Cuchillos de monte y de uso dom6stico y navajas sin muelle de las usadas en barberias".
"29-Machetes do labor 6 desprovistos de cruz.11
"3---Sables, espadas que no sean do sport, pufiales, dagas y navajas do punta, chicks y grades, do muelle que no puedan cerrarse sin separarlo, bastones do esto-que, manoplas, cachiporras y demds armas eontundentes. I I
I'4tI-Machetes de cruz y todas las armas blancas de uso reglamentario on las fuerzas de mar y tierra.yy







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4' Las armas oomprendidas on las cla-ses IF y 2t, son do libre importaci6n y venta.11
"Las armas comprendidas en las classes 34 y 44 son do importacift y vents. prohibidas. "
La misma, Becretaxia, fundada. on que la do Gobernaci6n, per roseluci6n do 7 de Febrero do 1917 (Gaceta del 9), dispuso "que estando en 6poca de veda la eaza mayor, en la que se usa rifle, queda prohibida Is. portacift de dicha, armin en la eaza, basti que ceso el period do veda," fi su vez resolvi6, en 7 de Marzo de 1919 (Gaceta del 10): prohibitr la, venta de rifles cuyo calibre exceda de 22," 6 scan 5.5 mm. y ct psulas para los neism-os durante los periods do veda pars, la eaza, del venado. I I
En la circular n6mero 24 de la Secretaria de Hacieuda, feeba 31 de Octubre de 1910, se hace saber que el instrument conocido per "capirotell o 11porra" (vulgarmente "goma") es arma probibida.
Por filtimo, por decreto 88, de 18 de E nero de 1917, publicado en la Gaceta del 22, que vino 6 sustituir el 407 de, 1909, que per -I mismo so deroga, se diapone que queda prohibido A toda persona cue no sea miembro de las Fuerzas do Mar y Tierra (Ej6rcito y Marina) el uso de sables, espadas, machetes, maehetines, fusil reglamentario y rev6lver Colt calibre 45 y toda atra, arma, quo per su semejanza A las que puedan (sic) usar dichas fuerzas pueda prestarse 6 error 6 confusion eon 6stas.
El Supremo ha deelarado, en sentencia, de 25 de Noviembre de 1918, quo el rov6lver Colt calibre 45 es arms, prohibida. Was -- la nota. al articulo 599, inciso 39.

TITULO II

DE LAS PERSONAS RESPONSIBLE DE LOS DFLITOS Y FALTAS.

CAPITULO PRIMER

De las personas responsible criminalynente de los delitos y faltas.

Art. 11.-Son responsible criminalmente de los defitos:

I? Los authors.
2? Los c6niplices.
3? Los encubridores.
Son responsible criminalmente de las faltas:

1? Los authors.
2? Los c6mplices.

(66) Per R. D. de 20 de Julio de 1882, se hi,-,ieron extensions k Cuba, entre otros, los articulos. 12 y 14 del C6,digo Penal do Espafia, disponi6ndose que so hiciera una nueva edici6n del de la iqla en Is. quo so incluyeran los citados articulos en su lugar correspondent. Esta edici6n no Ileg6 A hacerse.
El mencionado articulD 12 del C6digo espafiol exceptuaba, de lo dispuesto on el 11, igual al del nuestro, los delitos y faltas quo se com;otieran per medio de la imprenta, de los cuales s6lo responderian Ion authors; pore on el articulo 14, despu6s de disponer quo solamente se reputarian authors A los quo realmente lo hubiesen side del escrito 6 estampa publicada, establecia, una species de responsabilidad subsi-






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diaria contra log directors y editors de la publicaci6n y hasta contra log impresores, ent-endi6ndose por tales log jefees, del establecimiento tipygrAfico.
Por la orden military nfimero 67, de 19 de Julio do 1899, se derogo el citado R. D. en cuanto hizo extensive 6, Cuba el filtimamente mencionao article 14, y prescindiendo del 12 espafaol, quo conjuntamente con aqu4l se habia mandado aplicar, Be declar,6 do apliewi6n pam esa cIaso do delitos la doetrina del de, igual nfimero do nuestro C6digo, 13 del espafiol, on t6rminos quo ya hoy careeon de iutor6s, por lo que, seguidamente Be vergPor el articulo 6nieo do la ley & 3 do Julio ae 1906 (Gaceta de su fecha) se dispuso escueta y terminantemente la derogaci6n, do la mencionada oirden 67 do 1899. Quedaba, pues, vigente on este purto el artkulo 12 del C,6digo espafiol, y por esto, lo incluimos 6, continuaei6n del quo anotamos en la, edicift anterior. Pero mAs tarde, por el articulo I do la ley de 19 de Febrero de 1914 (Gaceta del 20), so derog6 el R. A de 20 do Julio de 1882, desde luego en lo quo do 61 habia. quedado vigente, y la orden 67 de 1899, con lo cual estle capitulo do nuestro 06digo ha quodado otra, vez en In, forma que tenia al ser promulgado en 1879, y segim aparece on las ediciones ofieiales del mismo y -en 6sta.

Art. 12.-Se considering authors:

1 Los que toman parte direct en la ejecuci6n del hecho. (117)
2? Los que fuerzan 6 inducen directarnente h otros A ejecutarlo.
3? Los que cooperan A la ejecuci6n del hecho por un acto sin el cual no se hubiera efectuado. (19)

(67) La participapi6n direct A quo so contrae este inciso oomprondo todog aquellos actos intimamente relacionados con la ejecuci6n material del delito, cuando so Tealizan para ayudar 6 facilitur la coniisl6n de 6ste. (Sentencia. do 9 do Marzo do 1908).
El autor do un. becho es responsible, como tal aubor director, no s6lo do aqu6l, sino tambi6n de las consecuencias del mismo, A menos quo 6stas Bean producidas por una causa, extrafia. (Senteneia do 22 do Julio de 1900). Para fijar el concept do esta doetrina, v6anse las notas 2 y 3.
Es responsible de un delito, en concept do autoT, quien, aunque sin ejecutar materialmente el hecho, muerda con otro la ejecucift, Jo acompaFia mientras lo realize y luego participate do Bus efeatos; torque indudablemente eon ese conaurso se demuestra la solidaridad de la intenei6n y la concurrencia de la voluntad on el prop6sito y la, acei6n punibles (sentencia do 14 de Diciembre de, 1905) y, consiguienternente, cuando varias personas so ponen de acuerdo para realizer, y se realize, tm heeho punible, ejecutando cada uma do ellag d-eterminados aetoo que cooperan direct 6 inmedintamento al fin propuestoi es evidence que todos son responsables eu concept do authors director del delito resultant (gentencias de 26 do Octubre, de 1905 y 17 do Mayo del 1906) ; pere esto no Be ontiende cuando, do la sentencia no conste el concerto previo entre log reaponsables, ni pueda 16gicamenbe deducirse de log heehos probadoo; pesto quo on e&e caso, no existiendo conjunci6n de voluntades, no puedo soatenerse quo A la ap-ei6n dolosa del executor material diera lugar, 6 ella fuera, effect, de log actos del otro delineuente, y, por tanto, &9to ha do responder, couforme fi la My, s6lo de sus propios actos, con independencia do los quo hubiere realizado el autoT material. (Sentencing do 20 do Pebrero de 1907 y 28 de Septiembre de 1909).







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Las auteriores declaraciones no han sido modificadas, sino reitevadas, en sentences posteriors A las cicadas.

(68) Est[Ln comprendidos en ;este inciso finicamente loe que por m,,dio de fuer2a material compelen A otros 6, ejecutar el becho, y los que, con dnimo resuelto de que se comet determined delito, influyen moralmente sobre la voluntad del agent de modo tan director y eficaz, qua le deciden A ejecutar el beebo que, sin ese impulse, no hubiora realizado (Sentencia de 16 do Dicierabre de 1901), y en tal coneepto tienen el car&cter de authors, comprendidos en este inciso, los que despu6s de inducir eficazmente al autGr material para que realize el hecho, dirigen la ejecuci6n de 6sto; asi eonio tambi6n quien paga precio por la ejecuci6n del delito. (Senten cia do 22 do Agosto de 1905).
La induccift se diferencia do la proposici6n en que aqu6lla constituye una manera especial de cometer, 6 al menog do intentar la eomisi6n del delito, y 6st a s6lo demuestra la expresi,&n conocida y, m6.8 6 menos, significada de una voluntad criminal que no Ilega k traducirse en otros hechos externos encaminados i la ejecuci6n del proyeeto. (Sentencia de 14 de FebTero, do 1908).
Cualesquiera que scan los prop6sitos que tengg, una persona respect de un hecho que un tercero realice por ord-en 6 inditacift suya, y las ventajas que repoTte de su pjecuti6n, si el hecho realizado no es constitution 4e delito, el inductor no puede incurrir en responsabilidad criminal por la ejecuci6n del aludido hecho. (Sontencia do 5 do Mayo do 1900).

(69) Es autor por cooperaci6n quiern ayuda A la ejecuci6n de un &elito por actos sin los cuales; aqu&l no se hubkra realizado, bastando esta circunstancia pars, dieba califleaci6n, sin tener importance a os.e effect que el acto cooperative fuera anterior al hecho material constitutivo del delito, 6 simultkneo Pon 6ste, ni la circunstancia de que el cooperator se aprovechara 6 no de los effects de aquN, pueesto, que lo esencial es ]a apreci-wi6n acerea de si sin ese.auxilio el becho se hubiera realizado 6 no. (Sentencia do 17 do Mayo de 1905).

Art. 13.-Son c6mplices los que, no hallfindose comprendidos en el articulo precedent, coop.eran i la ejecuci6n del hecho por actos anteriores 6 simultdneos. (70)

(70) Es c6mplice, y no autor de tin delito, quien sin inducir ni cooperar directamente A Is realizaci6n de actos necesarios para la ejecuci6n de aqu6l, no obstante coadyuva A dicha ejecue-i6n per actos maliciosoi que facilitan el fin criminal quo los authors se hubleran propuesto. (Sentemicia de 27 de Abril de 1906).

Art. 14.-Son encubridores los que con conochniento de la perpetraci6n del delito, sin haber tenido participaci6n en 61 como authors ni c6mplices, intervienen con posterioridad A su ejecuci6n do alguno de los modos siguientes: (71)

1? Aprovechfindose por si mismos 6 auxiliando A los delincuentes para que se aprovechen de los effects del delito.
2? Ocultando 6 inutilizando el cuerpo, los effects 6 los instruments del delito para impedir su degeubrimiento.
3? Albergando, ocultando 6 proporcionando la fuga al culpable, siempre que concurra a1guna de las eircunstancias siguientes:








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Primer. La de intervenor abuso de functions pfiblicas de parte del encubridor.
Se.-unda. La de ser el delincuente reo de traici6n, regicidio, parricidio, asesinato, atentado contra la vid-ai del Gobernador general, 6 reo conocidamente h-abitual. de otro delito. ('-)

K71) La. califiea,65n juridies de lqs actos dkberminantes do la participaci6n en un delito, en. concept dc encubridor esta subordinada b la que del brcho justiciable so hubiera becho on la sentencia, torque siendo aqu6Uos posberiores i la realizaci6n de 46ste, no pueden alterar la esencia y naturaleza Juridica del mismo. (Sentencia do 6 de Abril de 1908).
La calificaci6n del encubridor debe hacerse con ref-erencia 6. la del delito consumado, sin quo la. de 6ste pueda alterarse por lo3 actos posteriores del encubridor (sentencia de 24 de Or-tubre de 1907) ; de aqui que la responsabilidad del encubridor de un delito do lurto ha do graduarse por Ja cuantfa del cometido y no por el preeio on que ol. eneubridor haya adquirido los objects hurtados (sentencia de 11 de Diciembre de 1918).
No es enpubridor solamente cl que adquiere los efectoa del delito paxa luerar (comereiar) con ellos, sino tambi6n quien 10s adquiere para su uso 6 cualquiera otro destino, pues, con ello adquiere utilidad 6 benoficio (sentencia de S1 de Enero de 1919).
Es encubridor quien. adquiere un objeto robado, sabiendo que 6sta es su procedencia y hasta qui6n es su dueflo, aunque ignore c6mo Io adquiri6 el. otr@ encubridor que se lo transmute (sentencia do 13 de NGviembre do 1916):
Si bien el particular que ewpera como autor 6 c6mplice con un funtionario pfiblico A la ejecuei6n de un delito do malversacift no puede ser responsible do ditho delito, no acontece lo mismo con el encubrimiento, pues 6ste, reali7ado por actog posteriors 6 independientes do loa de eonsumati6n, no puedo referirse 6. otro delito quo al consumado. (Sentencia do 14 de Abril de 1906).
Iia negligoncia 6 el abandon en el cumplimiento del deber que haYan podido dar lugar i la ocultaci,6n de un delito per mfis 6 nienos tempo no hace Tesponsable al negligeitte on concept de encubridor del aludido delito; torque para e.--e effect la ley exigo quo so tonga conocimiento do la perpetracift del delito, y A sabiendas Be realicen los al,tos previstos eu el articulo 14 del C6digo. (Sentencia do 2 do Mayo do 1902).

(T2) Ia circunstancia do ser Cuba una Repliblica no noff parece suficiente para, afirmar quo en el territorio national. no sea possible el encubrimiento de un regicidio, ni atin siquiera que esto delito no pueda. corfletevte en d4cho torritorio. Explicaremos brevemente el fundamento do esta preencia, para disipar la. extrafie2a quo ella pueda producer: el C6digo no define el regicidio, y, por tanto, para fijar el concept de esa palabra eg precise, recuTrir al Diecionario do la, Lengua, quo la define diciondo quo es "acto y crime del regicida;II y regicide es, segfin el propio Diecionario, "matador de vn rey 6 una reina.11 Previsto on el. propio C6digo (articulo 151) que en el territorio national so d6 muerto fi un. monarca (palabra quo comprende A los royes y reins) do otro estado, serA difiCil, poro no impossible, por lo menos en, eate Mo, Ila existence del eneubrimiento de un regicidio.
En cuanto al encubrimiento de los atentados contra la vida del Gobernador General, nos parece casi impossible que se d6 el caso, pues no creemos quo h osa frase, para aplicar el preceyto, se d6 una interpretaei6n por analogia, quo repugna toda, ley penal, sin que por ello desconozea-








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mos quo existen atendibles razones do esa clase, como las quo pudieran tt rivarse del articulo 25 de la Ley Orglinica del Poder Ejecutivo, para estimarla de aplieac!6,n al Presidente de la RepAblica.

Art. 15.-EstAn exentos de las penas impuestas d los encubridores los que lo sean de sus c611yuges, de sus ascendientes, descendientes, hermanos legitimos, iiaturales y adoptivos, 6 aflnes en los mismos grades, (13) con s6lo la excepci6n de los encubridores que se hallaren comprendidos enel nAmero 1! del articulo anterior.

(73) Aqui decia este articulo: Ily tambi4n los esclavos y libertos respoeto do sus amos y patrons, c,6nyuges y demAs parents do 6stos en los grades indicados. Este precepts no puede toner hoy .tplicaei6u on Cuba, torque le falta en absolute base para ello. Wase la zota 23.

(74) El Supreme ha declarado, en sentencia de 12 do Febrero do 1906, quela exenci6n do este articulo no alcanza 6 los dolitosque el oncubridor comet con objoto do realizer el encubrimiento. El caso on el que se declar6 esta doetrina fu6 uno do perjurio, en el quo un pariente del reo, de los que no est n obligados 1 declarar, declare, no obstante, voluntariamente, hacMudolo falsamento on favor del reo, y al Ser pTocesado por perjurio, pretendi6 excusaTse alogando quo su falsa dedarati6n fuo5 un acto de encubrimlento.

CAPITULO II

De las personas responsible civilmente d6 los delitos V fajitas '

Art. 16.-Toda persona responsible criminalmente de un delito 6 falta, lo es tambi6n civilmente. (11)

(75) Wase el articulo 119 do este C6digo, que determine lo que comprende la responsabilidad civil.
Concuerda este articulo con los 100, 107, 108, 109, 110, 111, 11' 113, 114, 116 y 117 de la Ley d-e Enjuiciamiento Crimirwl.

Art. 17.-La exenci6n de responsabilidad- criminal declarada en los nfimeros 1% 2% 3?, 8? y 11? del articulo 8? no comprende la de la responsabilidad civil, la cual se hard efectiva con siije66n i las regias siguientes: (1(1)
Primer (modificada). En los casos P, 2! y 3? son responsables civilmente por los hechos que ejecutaren el loco 6 imb6cil V al menor de diez aflos, 6 el mayor de, esta edad V mencre de diez y seis, haya obrado con discernimiento 6 sin 61, los que los tengan bajo su potestad 6 guard, legal, (77) A no hacer co-star que no hubo por su parte culpa ni negligencia. (")
No habiendo persona que los tenga bajo su potestad 6 guarda legal (v6ase la nota 77) 6 siendo aqu6lla insolvent, responderAn con sus bienes los mismos locos, imb&ciles 6 menores, salvo el








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beneficio de competencia, en la forma que establezea la ley civil. (79)
I Segunda. En el caso del nfimero 8?, son responsible civilmente las personas en ciiyo favor se haya precavido el mal fi proporci6n del beneficio que hubieren reportado,
Los Tribunales sefialarfin, segfin su prudent arbitrio, la cuota proportional de, que cada interesado deba responder.
Cuando no sean equitativamente asignables, ni aun por aproximaci6n, las quotas respectivas, 6 cuando la responsabilidad se extienda al Estado 6 d la mayor parte de una poblaci6n, y en todo caso, siempre que el dafio se hubiere causado con el asentimiento de la Autoridad 6 de sw) agents, se hard la indemnizaci6n en la forma que establezean las leyes 6 reglamentos especiales. (80).
Tercera. En el caso del nfimero 11 responderAn principalmente los que hubieren causado el miedo, y subsidiariamente y en defecto de ellos, los que hubieren ejecutado el hecho, salvoj re9pecto 6 6stos -61timos, el beneficio de competencia. (Wase ]a nota 79).

(76) El nfimero 29 del articulo 89 del C6digo se refiere al menor de nueve aflos, y el 39, al mayor de esa edad, menor de quince. Ambos incisog esthn virtualmente modificados por el pArrafo prim-ero del aTtiCUIO 342 do Ia. Ley del Poder Ejecutivo, como puede verse en la intercalacl6n que hemos hecho en el texto despu6s del mencionado inciso 39, explicada y justifiep.da en la nota puesta 66 la misma; por consiguiente, la regla primer, pArrafo siguiente, do eate articulo, en cuanto so refiere a los repetidos incisos 29 y 39 del 89, ha quedado tambi6n virtualmente modificado, en la forma que, se ver6, en el texto.

(77) Aqui decia el original 116 domimio; palabra que, como es natural, no existed en el C6digo do Espafia, ni debo subsistir eir el de Cuba, en donde, descle quo se aboli6 la, esclavitud, no exist ninguna, persona que tenga dominion so'bre otra.

(78) El period subrayado sustituye nl que en el original decla: it y el menor de nuev o aflos, 6 el mayor de osta, edad y menoi do quince que no haya obrado cou diseernimiento. 11
So ha hecho la modificac!6n en virtue de la reform que sobre la responsabilidad criminal de los nwnor,s intro-dujo la orden 271 do 1900 y mantiene el articulo 342 do la-Ley del Poder Ej9cutivo, isegfin so ha indicado on la -nota 76, y con mAs extensift puede verse en las nfimeros 14 y 15.

(79) Renefieio do competencia es (definicift de Escriche) "el dorecho quo tienen a1gunos deudores por razones do parentesoo, relaciones, estado, liberalidad 6 desgracia paTa no ser reconocidog, fi obligados. A rafis do ao que pudieren hater 6 pagar despu6s de tender 66 su preeisa gubsistencia.11
Hay que fijarso en quo el 06digo no dice establece, sino e8tablezoa. Ita ley civil (C6digo) posterior A 6sta penal no tiene establecido nada concretamente respect de este particular; por el contrario, en su artieu10 1092 remote al 06digo Penal para que por 61 se rijan ]as obligaciones quo nacen do los delitoo y faltas. Por esto, sin duda, en el proyeeto do







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C6digo Penal redactado por la Cormisi6n nombrada por el dwreto del Gobernador Provikonal do 6 do Enero do 1908, se prescinde do toda alusi6n y rodeo y se dice terminator y claramente (articulo 49) que en el caso previsto on esto pfirrafo responderAn con sus bienes log antores del hecho, criminalmente 11irresponsables, "sin perjuicio, de reservarles lo, necaesario para afinwnbos, pero can la obligwi6n de pagar si mejorasen e fortuna.11 Pero este proyeeto no ha pasado afin do esa categoria.

(80) En este particular es muy deficient nuestra legislaci6n; apenas si se encuentra otra disposiei6n que la dpl articulo 1903 del C6digo Civil, qae import al Estado la obligaci6n do reparar el daiio causado a6lo cuando obra por niedio Re un agent especial; pero no cuando Cl dalio hubiese sido causado por el ftmeionario A quien propiamente corresponda la gesti6n practicada, en cuyo caso el dieho funcionario ca el responsable.
Tambi6n puede mencionaxse, en relaci6n eon el precepbo citado, el articulo 295 do la Ley OrgiLuica del Poder Ejecutivo, que exime do responsabilidad A los funcionarios del Departarnento de Sanidad cuando obran do buena fe y con di&rreei6n en servicio del Departamento 4,en observanda y cumplimiento de, sus ordenanzas, reglamentos y leyes, pn cuya caso el Estado re6ponde de los dafios que en ellos caused, conforme se catablece on el mencionado articulo.

Art. IS.-Soii tambi6D Tesponsables civilmente, en defect de los que lo sean criminalmente, los posaderos, taberneros y cualesquiera personas 6 empress por los delitos quo se cometieren en los establecimientos que dirijan, siempre que por su parte 6 la de sus dependientes hayan intervenido infracci-6n de los reglamentos gencrales 6 especiales de policia.
Son ademas responsible subsidiariamente Ins posaderos de la restituci6ii de los effects robados 6 hurtados deutro de sus casas 6 los que se hospedaren en ellas, 6 de su. indemnizacion, siempre que 6stos hubiesen dado anticipadamente conocimiento al mismo posadero,'6 al que lo sustituya en el cargo, del dep6sito de aquellos effects en la hospederia, y ademks hubiesen observado las prevenciones; que Ins dichos posaderos 6 sus sustitutos les hubiesen hecho, sobre cuidado y vigilancia de los efeatos. No tendrA lugar la responsabilidad en caso de robo con violencia 6 intimidaci6n en las personas, A no ser ejecutado por los dependientes del posadero.
Art. 19.-La responsabilidad subsidiary que ae establece en el articulo anterior -er6 tambi6n extensive A los maestros, personas y empress dedic-adas fi cualquier g6nero de industries, por los delitos 6 faltas en que incurrieren sus discipulos, oficiales, appendices 6 dependientes en el desempeflo de su obligaci6n
6 servicio. (81)

(81) En este articulo se mencionaba, entre log responsa'bles subsidiariamente, 5. los "amos" por log delitos 6 faltas que cometieren sus esclavos. Se ha supri-mdo por la raz6n expuesta en Is nota 23.









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TITULO M

DE LAS PENAS

CAPITULO PRIMER

De las pen-as en general.

Art. 20.-No serh castigado ning6n delito-ni falta con pena que no se halle establecida por ley anterior 6 su perpetraci6n.

(8 ) Este artieulo concuerda con el 29 del C6digo, y ambos, Bu VC7, Con el 19 de la Constituci6n. Waze ]a nota 4.
Tambi6n e-oncueTda con el 98 do esto cuerpo legal y con el 983 do la Ley (le Enjuiciamiento Criminal, que se reflere A 6ste.

Art. 21.-Las leyes penales tienen effect retroactive en cuanto favorezean al reo de un delito 6 falta, aunque al publicarse aqufflas hubiere recaido sentencia firme y el condenado estuviere cumpliendo la condena. (11-1)

(83) Este articulo eoncuerda con el 12 de ]a Constituci6n, segfin el cual, "ninguna ley tended effect retroactive, except las penales, cuando sean favorables &I delincuente, 6 procerado." Wase ]a nota, 4.

Art. 22.-El perd6n de la parte ofendida no exting-ne )a acei6n penal. Esto no se entiende respect 6 los delitos que no pueden ser perseguidos sin previa denuncia 6 consentimiento del agraviado. (114)
La- responsabiliOad civil, en Cuan.to al intcru s del cc;adonante, se extingue por su renuncia express. (15)

(84) D,4e precepts concuerda con el articulo, 106 do la Ley de EDjuiciamiento Criminal. En los casoo en que es possible ]a extinei6n do ]a aci6n penal por la voluntad. del ofendido, ademfia del p-erd6n, surte aquel effect la renuncla express 6 Mcita, de la acci6n. Esta renunrcia tficita estA6 prevista, en el articulo 112 dei la ley procesal, aegfin el .ual, si se ejereitare s4lo la acci6n civil quo nace do un delito do los que no pueden perseguiroe sino en virtvd de, querella particular, so considerarb, extinguida desde luege la action penal.
El perd6n, conform al C6digo, puede ser tambi6n express 6 t6cito, como aconteee en los casos do adulterio, y antes en el do rapto; el mism4D effect surte el otorgado en, cualquiera do es" forms. Roy en el delito de rapto, fL p;sar de ser cuasi pfiblico, no se admit ol perd6n express. y s6lo extingue la acci6n penal el tficito 6 presunto, conform A la orden 150, de 10 do Abril de 1900.
De lo expuesto y do lo quo A continuaci6n se expondrA result, quo la exeepcift contenida on este pdrrafo originalmente comprendfa. todos los casos previstos on el C6digo A quo Is misma se reflere, 6 sean los do los delitos privados y cuasi pfiblicos; pero, hoy, &demfis de la limitacift citada, respect a] delito de rapto, exigten otras excepciones A la exoepei6n, como ]a que result de la circunstancia de, no obstante hab6rseles dado el earficter de cuasi pfiblicos fi los delitos do calumnia 6 injuries contra In autoridad p6blica, corporations 6 classes deternlimadas del Estado, y A 103 c omprendidos on. el capftuI<) V del titulo III del libro 29 do este C6digo,








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haberse dispuesto por la orden 239, do 12 do Junio de 1900, que uns vez heeha la denuncia de dichos delitos por las personas ofenclidas, aqu6lIoo se considerarlan pfiblicos, y en su consecuencia, s6lo el Gobierno podria indultar 6, los condenados por el delito, 6 dodarar extinguish, I& arcift penal.
Tambi6n ban do estimarse excluidos do la, excepei6n los delitos previstos -en la secei6n 35 del C6digo Postal, los cuales, sin perder an carieter de pfiblicos, s6lo pueden, &or perseguidos por denuncia'de un agent del Departamento, segfin el original precepts del articulo 11 do la orden 194, do 23 de Agosto do 1901.
Conform al axticulo 107 do la Ley do, Enjukiamianto, ta renuncia, do la acei6n penal s4lo perjudica al renuneianbe.
(85) Concuerda con el artieulo 107 do la Ley do Enjuiciamiento Criminal.

Axt. 23.-No se reputarAn penas:
1? La detenci6n y la prisi6n preventive de los procesados.
2? La suspension de empleo 6 cargo phblico acordada d-urante el process 6 para instruirlo.
3? Las multas y demAs correcciones que en uso de las atribuciones gubernativas 6 disciplinarian impongan loss superiors ft sus subordinados 6 administrators. (I()
4? Las privaciones de derechos y las reparaciones que en forma penal establezean las leyes civiles.
(86) Las multas quo conio sanci6n penal unponen on determinados easos los reglamentos administrations no tienen el earkter de pena. (Sentencia del Tribunal Pleno do 14 de Febroro de 1907).

CAFITULO 11

De la clasificaxi6n de las penas.

Art. 24.-Las penas que pueden imponerse con arreglo A este C6digo, y sus different clases,- son las que comprende la siguiente
ESCALA GENERAL

Penas aflictivas.

Muerte. (117)
Cadena perpetual.
Reclusi6n perpetual
Relegaci6n perpetual.
Extrafiamiento perpetuo. (Wase la nota 131).
Cadena temporal.
Reclusi6n temporal.
Relegaci6n temporal.
Extrafiamiento temporal. (Wase la nota 131).
Presidio mayor.
Prison mayor.






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Coiffinamiento.
Inhafbilitaci6n absolute perpetual.
Inhabilitaci6n absolute temporal.
fPara cargo p1hblic6, deInhabilitaci6n especial perpetual. recho de sufragio acInhabilitaci6n especial temporal. tivo y pasivo, profes16n A oficio.

Penm correecionales.

Presidio correctional.
Prisi6n correccional.
Destierro.
Reprensi6n pfiblica.
Suspension de cargo p-dblico, derecho de sufragio active y pasivo, profesi6n fi oficio.
Arrest mayor.

Pen= leves.

Arrest menor. (Wase la nota 136).
Reprensi6n privada.

Penas combines d k&3 tre8 classes anteriores.

Multa.
Cauci6n.

Fenas accesomas.

Degradaci6n.
Interdicci6n civil.
Sujeci6n A la vigilancia de la autoridad.
P6rdida 6 comiso de los instruments y effects del delito.
Pago de costas.
(87) El articulo 14 do la Constituci6n ostablece que "no podrfL inipomorse on ningfin caso la pcua de inuerte por delito do cardeter pohtico, log cualeg serfin definidos por Is. Ley." La previsi6n do log constituyentes al redactar el inciso final ha evitado situ"iones quo hubieran sido verdaderautmte insolubles si 6ste no hubiera existido, y quo es posible quo so den en otrog casos, coino expondremos mA9 adelante. En vista de esto inciso, el Tribunal Suprenio en pleno, conociendo do un recurso de inconstitucionalidad, declar6, en sentencia do 3 do Junio de 1909, que ]a prohibici6n contenida on el mencionado articulo de la Constitua6h no comprende A todo delito que doctrinalinento pudicra, considerarse conio politico, sino quo cati referida y limitada & aquellos quo la ley define como tales, y que, por tanto, mientras no so diete esa ley, log tiibunales no pueden atribuir dicho carter 6. ning6n delito, torquee esa calificaei6n esti encomendada por la propia Constituci6n al Poder Legislative.






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No obstante esta, deelaraci6n terminate, por sentences posteriors do 15 de Mayo, 25 y 29 de Junio -de 1918, el Tribunal, por mayoria, ha declarado, en sintesis, quo la clilusula final del articulo 14 de la Consti-tuei6n, quo dice, refiri,6ndose A los delitos politicos, "los cuales serin definidos por la ley," no dobe entenders-e on el sentido de quo mientras no hays, una definici6n legal que define dichos delitos, deba aplicarise & los quo lo sean la, pena do muerte, y por tanto, ol Tribunal debe, para decidir una cuesti6n de inconstitucionalidad y evitar aquella, consecuencia, que la Constituci6n prohibe, apreciar, aun recurriendom & los principios do derecho, on defecto de precepts positive y de otros elementes, si determined delito, tal come lo define la ley, tiene 6 no el car&cter do politico. Aplicando este criteria, declare en dichas sentencias quo el delito de rebol16n military, previsto en el articulo, 57 de la Ley Penal Militar, es politico, y consiguientemente, que es inconstitucional el inciso primer del mismo, que condena II muerte i los quo on 61 tuvieren determined participaci6n.

Art. 25.-La multa, cuando se impusiere sola, se reputard pena affictiva, si excediere de 1,250 pesos; correctional, si no excediere de 1,250 y no bajare de 65; y leve, si no Ilegare d 65 pesos.

(88) En el original, la cuantia se expresaba on pesetas (mis do 6,250, de 325 fi 6,250 y menos do M); hemos hecho la reducci6n 6. pesos, to.uiendo en cuenta lo establecido en el decreto 1227i do 11 do Septiembre do 1915, por el quo so dispuso que fuera obligatorio en todos los aoctos pfiblicos y entre partioulare-s el uso del sistema, moWtario nacional credo por la -ley do 29 de Ottubre do 1914, y oonsecuentemenae so orde-6, en el articulo 49 do dicho decileto, que: "Las, penas, pecuniarias, diets y axanceles fijados en leyes y reglamentos antiguos en escoudos, 'pesetas 6 pasos, se entenderAn tambi6n en las species del sistoma actual, con las equivalencies determinadas en el articulo anterior (tercero), careciendo do eficacia legal las exacciones que so pretend ha-cer con las denominaciones antiguas.11
Las equivalencies aludidas, segfin el articulo tercero, son: Ilen pesos y oentavos (del nuevo sistema), A raz6n de diez centavos el real, veinte centavos la peseta, cincuenta centavos -el escudo y 1,*8,D por peso."

Art. 26.-Las penas de inhabilitacion y suspension para cargos pfiblicos y derecho de sufragio, son accessories en los casos en que, no imponi6ndolas especialmente la ley, declare que otras penas las Revan consigo.
Las costas procesales se entienden impuestag por la ley fi los criminalinente responsible de todo delito 6 falta. (89)

(89) Siendo el pago de costas una. pena accesoria impuesta por la ley A los responsible criminalmente de todo delito 6 faltap y estando exentos do responsablidad criminal los menores de diez y seis afios, cualesquiera que sean las medidas de protecei6n 6 do correcei6n que respecto de ellos ordenan los tribunals, en Ins sentences que dicteu por hecnos cometidog por los, mismos, no es possible que e lea condone al pago do las oostas. (Sentencia, de 30 de Egero do 19112).
El articulo, 239 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal impose A los Tribunals el deber de resolver 6obre el pago do costas on toda sentencia 6 auto quo dicten y que ponga, t6rmino A la causa 6 6, cualquier ineidente.






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El inciso 2? del 240 previeno quo em xesoluci6n podri oonsistir en condenax al pago de lag costas A log procesados, sefialando la parte proporeional de que eada uno deba responder, si fueren various; y que nunea so impondrAn lag costas k-los prock-sados quo fueren absueltos.
Por la orden military nfirnero 3, do 19 de Enero de 1901, tambiAn se dispuso, al objeto especial perseguido por -la misma do castigar fi log libigantes temerarios, quo siemp ro que log ueces y tribunals resolvieran a1guna, controversial entre parties, hicieran declaraci6n express sobre si ha, habido 6 no temeridad 6 mala fe en a1guno, de log litigants, y que on este easo, al declararlo temerario 6 do mala fe se le impusieran lag costas, con excepei6n de al que se defienda on la jurisdicei6n criminal, que numea, podrA ser declarado temerario 6 de mala fe. Esta excepei6n esti conform con log principios que rigen la defense en material penal, y concuerda, dado el objeto, de la, declaraci6n, eon el articulo 49 do este C6digo, quo no impose responsabilidad personal subsidiary al reo insolvent que deja de abonar lag costas, como la impose por la falta do pago de otras mponsabilidades peeuniarias de su eargo.

CAPITULO M

De la dttraci6n y effects de las peiwts.

SECCION PR=RA

Duraci6n de lag penas.

Art. 27.-Los condenados A las penas de cadena, reclusi6n y relegaci6n perpetual) y A la de extrafiamiento perpetuo ser5m indultados fi los treinta afios de cumplimiento de la condena, fi no ser que por su conduct 6 por otras circunstancias graves no fuesen dignos del indulto, a juicio del Gobierno. (90)
Las penas de eadena, reclusi6n, relegaci6n y extraflamiento temporales durarfin de doce afios y un dia & veinte aflos. (111)
Las de presidio y prisi6n mayors y ]a de confinamiento durarAn de seis afios y un dia fi doce afios. (92)
Las de inhabilitaci6n absolute 6 inhabilitaci6n especial temporales durarin de seis afios y un dia A doce aflos.
Las de presidio y prisi6n correccionales y destierro durarAn de scis meses y un dia 6 seis afios. (Vednse las dos notag precedentes).
La de suspension durard de un ies y un dia b seis aflos.
La de arrest mayor durard de un mes y un dia a Scis meses.
La de arrest menor durard de uno (I treinta dias. (Wase la nota 136).
La de cauci6n durarfi el tempo que determined los Tribunales.

(90) Segfin el articulo XXXIX de la, Ley de Indultos vigionte (Gaceta extraordinary de 25 de Agogto de 1919), esta gracia se otorgar& con car&cter definitive (es decir, no conditional previo informed del






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jefe del establecimiento penal donde el reo cumpla la condena y del tribunal *ntenciador, pTeseindi6ndose de los otros requisites y eircunstancias quo la ley exige para la eonoesi6n de esa gracia, segfin determinadamento so exprosa on jal citado articulo.

(91) No obstante lo dispuesto on esto pkrrafo, la ley- de 24 de Marzo do 1917, al modificar el Papitulo IV del titulo IV (1 1 libro, Segundo do este, C6digo, incluyendo en 61, con otra redacei6n, los articulos que dicho capitulo comprende, impose una pena de reclusi6n. Siempre en extensift inferior A la sefialada on este inch o; do Wis & doee afios en el articulo 310; de tres i seis, on el 313; do dos' A einco en 1,el 313 B; y hista do seis rneses a dos y A tres aflos on los 313 C y 314, sin perjuicio do imponjer tambi6n ponas de prisi6n do reis moses (artlc l 316). Esto ya pareee el colmo del desbarajuste on nuestra legislui6u. penal. Decimoslo con pena, en son de admiraci6n y no de
-reproche, para ver si es possible que se haga cesar este estado do perturbaci6% en material tan important.

(92) El inciso 23 do la sewi6n 6 apartado denominado "Reglas para los penados" del 114eglamento, del presidio (orden 256 de, 1900) dispone que I'de acuerdo -con la ley (gqu6 ley?), se puede conoeder A los penados una xebaja do pena que no exceda de dos meses por afiol, poir rlmomendaei6n del Jefe del Presidio, aprobada por el Presidente de la Sala do lo Criminal do la Audiencia. Alas, por infracci6n de los reglamentos, el preso puede perder cualquier parto do esta mbaja. So llevaafi una relaci,6n de todas las infracciones cometidas.))
Por el artiou lo 79 d1ol Reglamento do CArce4es (deereto 1033 de 1913), modificado por el de,-reto 827 Ele 1914, so autoriz6 una rebaja de pena que no podia exceder de dos meses por un anoy uno por seis meses, -einco dias por un mes y uA d1a por eada scis dias. Parece quo esta.escala so hizo extensive al Presidio por el decreto 1367 de 1917. No somos mAs explicitos on este punto, torque entendemos quo esos preceptos earecen ya do aplicaci6n direct, por haber sido sustituidos por los del articulo XXXVI do la Ley de Indultos vigente, do 15 do Agosto, do 1919, que dioe: "El Tribunal sentenciador podr& conceder, previo informed del Jefe del establecimiento penal en quo el reo eumpla la ppua de pTivaci6n de libertad, y eumplidos los demds requisites quo establezean Jas beyes y Teglamentos, hasta -dos meses de, rebaja por cada afio eumplido por concept do premio al penado por su buena conduct y no por coumpto do indulto.11

Art. 28.-Lo dispuesto en el articulo anterior no tiene Ingar respect de las penas que se imponen como accessories de otras, en cuyo caso tendrdn las penas accessories la duraci6n que respectivamente se halle determined por la ley.
Art. 29.-Cuando el reo estuviere preso, la duraci6n de las penas teraporales empezarh i contarse desde el dia en que la sentencia condenatoria hubiere quedado firme.
Cuando el reo no estuviere preso, la duraci6n do las penas que consistan en privaci6n de libertad empezarh A contarse desde que aqu6l se halle fi disposici6n de la Autoridad judicial para curnplir su condena.
La duraci6n de las penas de extrafiamiento, confinamiento y el destierro no empezarh fi contarse sino desde el dia en que el reo hubiere empezado A cumplir la condena.






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Cuando el reo entablarC Mcurso do casaci6n y fuere desechado, no se le abonar66 en In pena el tempo transcurrido desde la sentencia de que recurri6 hasta In sentencia quo deseeb6 el recurso.

A los reos que fueren condenados (11). A penas correccionales 6 leves, segfin la clasificaci6n del articulo 24 del C6digo Penal, se les aboard para el cumplimiento de sus condenas la totalidad del tempo que havan permanecido en prisi6n provigional. (Art. 1, Ord. 26 de i900).
*1 Igual abono, pero limitado A la mitad del tempo de la prisi6n provisional, se hark.fi los reos 6 quienes se imponga pena calificada de aflictiva por el citado articulo 24 del C6digo Penal. (Art. II, Ord. 26 de 1900).
Cuando un procesado interponga recurso de casaci'n, seabonari i los no recurrences condenados en la misma.sentencia todo el tempo que hubieren permanecido press, desde la interposici6n del r6curso. (Art. XLIII, Ord. 92 de 1899). Wase la nota 93.

(93) Este pirrafo esth, virtualmente derogado por la Orden nfimero 26, de 18 de Enero de 1900, que so insert on el texto 6, continuaci6n de dicho pkrrafo. El precepts, do 6ste era, on la 6poea de la promulgaci6n del C6digo, un precepts do excepci6n en contra del reo recuxrente. Confozme i la rogla 93 de las provisionals dietadas para la aplicaci6n de este C6digo, 66 los condemados 4 penas cormeecionales, con determinadas exoepciones, se Les abonaba la mitad del tempo do prisi6n'preventiva que hubieren sufrido. Este pdrraSo excluia de ese beneficio al recurrence on casaci6n. La Orden 92 do 1899, x)eguladora del mencionado recurso, no hizo, prospect del recurrence, ninguna alteraci6n on Io dispuesto, pero s! lo hizo respect, A los correos no recurrences, 6, los cuales, siguiendo la citada regla 93, s6lo procedia abonaTIOS, on su caso, la mitad do la proventiva, y i partir do dicha orden 4e les debe abonar pl total &I tempo quo estu-Heren on prisi6n, cualquiera que sea la pena, desde la interposici6n del recurso, eonfOTmo al articulo XLIII de la referida or( en 92, que tainbi6n so insert en( el texto.

(94) Aquf decia: I' de de la publicaci6n de esta Orden on adelante." Rero e,-a distinti6n quod6 totalmente sin efocto por la Orden 137, de 5 de Abril del mi=o aflo, ten la que se declare expresamente que 6sta, la 26, tenia effect retroactive. Por lo -expuesto se ve que la supresi6n, lejos de alterar la disposlei6n, permit exponerla en los t6rminos en que on realidad ostb, on rigor.

SECTION SEGUNDA,

Ef6ctos de las penas segfin su naturaleza respective.

Art. 30.-La pena de inhabilitaci6n absolute perpetual produciri los effects siguientes: (11)

1? La privaci6n de todos los honors, y de los cargos y employs pfliblicos que tuviere el penado, aunque fueren de elecci6n popular.






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2? La privaci6n del derecho de elegir y ser clegildo para cargos pfiblicos de elecci6n popular. (")
3? La incapacidad para obtener los honors, cargos, e.Mpleos y derechos mencionados.
4? La p6rdida de todo derecho A j-Libilaci6n, cesantia fi otra pension por los employs que hubiere servido con anterioridad, sin perjuicio de la alimenticia que el Gobierno podri concederle por servicios eminentes.
No se comprenden en esta disposici6n.los derechos ya adquiridos al tempo de la condena por la -iuda,6 hijes del penado.

(95) El GobernadGr Provisional, tn 11 de Junio do 1908, con el fundamento do no haber disposicift quo determine el procedimientb para P-1 cumplimento do las penas ostablecida s on las escalas 54 y 64 del articulo 90 del C6digo Penal (quo son 6. las que Be refieren e9te articulo, y los siguieutes hasta el 40), y para hwer owar la coetiAmblre que, falta de aqu6l, so habia introduced, la cual no cra bastanto 6, amgurar el eumplimiento do la Ivy, ocasionand en cambio t-zabajos innemarios y demoras, dict6 ol decreto mfimero 625 do ese afio, pub cado en la Gaceta del 12 del iuies do su fecha, por el que dispuso quo los tribunales remitieran directamente A la, Secretaria do Gobernaci6n, testimonios duplicados do las sentences ejecutorias en quo se impusiera cualquiera, de Jas ponas comprendidas en las escalas 54 y 69 del articulo 90 de esto C6digo, para que la, expresada Secretarfa, por medio de la oportuna publicacift en la, Gaceta Oficica, eirculara A las autoridades do su dependencia (es% aditamento es innocesario y contraproducente; s6lo debi6 decirse autoridades, 6 valdrse do una frase quo las comprendiera A todas, pues de otro modo, pareee que se limitan los efeetoo do la publicaci6n) la imposici6n de esas penas, con todos los datos necesarios para su efectivo cumplimiento.

(96) Conforme al artleulo 88 del Migo, Electoral vigente (ley de 8 do Agost-D do 1919), el primer dia h&bil do los mosee de Enero, Abril, Julio y Octubre de cada aflo, los juzgados y tribunals remitir(tu A la Junta Central Electoral broNes extrattos de las senten-cias firms quo hayan die/tado durante *1 trimester precedent y que afOCtC31 A la capacidad electoral de un elector; on caso de no haber dietado ninguna do o9a clase, lo comunicar&n. tambi6n i dicha Junta.
El inciso 1 del articulo 310 del C6digo Electoral castiga A los que vota-ren sin tener der"ho para ello, y el 7 del articulo 313 del eitado C6digo, asimismo castiga .4 los que, investidoR por ella da functions oficiales, permitieren votar fi cualquier persona sabiendo que el voto de 6sta no debiera recibirse. Wanse los precepts penales do dicho C6digo en el Ap6ndlee.

Art. 31.-La pena de inhabilitaci6n absolute temporal producirfi los effects siguientes:

1? La privaci6n de todos los honors, y de los employs y cargos pfiblicos que tuviere el penado, aunque fueren de elecci6n popular.
2? La privaci6n del derecho de elegir y de ser elegido para cargos pfiblicos de elecei6n popular durante el tempo de la condena. (Wase la nota anterior).






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3? La incapacidad para obtener los honors, employs, cargos y derechos mencionados en el nfimero 1?, igualmente por el tempo do la condena.
Art. 32.-La inhabilitaoi6n especial perpetual para cargos pfiblicos producirA los effects siguientes:
1? La, privaci6n del cargo 6 empleo sobre que recayere, y de los bonores anejos 6 61.
2? La incapacidad de obtener otros andlogos.
Art: 33.-La iiihabilitaci6n especial perpetual para el derecho do sufragio privarA perpetuamente al penado del derecho de elogir y ser elegido para el eLxgo pfiblico de elecci6n popular sobre quo recayere. (Wase la nota 96).
Art. 34 -La inhabilitaci6n especial temporal para cargo pfi(blico roducirfi los effects siguientes:
1? La privaci6n del cargo 6 empleo sobre que recayere y do los honores;anejos d 61.
2? La incapacidad do obtener otros anfilogos durante el tempo de la condena.
Art 35.-La inhabilitaci6n especial temporal para el derecho del sufragio privarA al penado del dereello de elegir y ser elegido durante el tempo de la condena para el cargo pfiblico de elecci6n popular sobre que recayere. (Wase la nota 96).
Art. 36.-La su-pensi6n do un cargo pfiblico inhabilitarfial penado pard su ejereicio y para obtener otro de functions anilogas por el tempo de la condena.
Art. 37.-La suspension del derecho del sufragio inhabilitarfi al penado igualmente para su ejercicio durante el tiempo de la condena. (Wase la nota 96).
Art. 38-Cuando la pens, de inhabilitaci6n, on cualquiera de sus classes, y )a do suspension recayeren en personas eclesidsticas, so limitarkn sus efeclos 6. los cargos, derechos y bortores que no tuvieren por la IgIesial y A ]a asignaci6n que tuvieren derecho i percibir por raz6n de su cargo eclesiEstico.

(97) Completamente, inaplicable, hoy en Cuba; torque, sieudo libre, conform al artieulo 26 do la Constitucift, la profesii6n de todas las religiones y el ejercicio de todos los cults, y estando separada la IgIesia del Estado, el-cual no puede sulovenclonar, seg-fin el props articulo, ninOn culto, es claro quo la salvedad contenida en. esto articulo no tiene raz6n dj,, s,-r,,ya que ni el clero percibe asignaci6n a1guna, ni los eartgos oviesUsticos tionen car&cter de pfiblicos para poder presurnirae, como bajo el r6gimen espafioi era pGsible, que & ellos alean4jo una Pena de inhabilitaci6n.
Art. 39.-La inbabilitaci6n perpetual especial para profesi6n fi oficio privard al penado perpetuamente do la; facultad do ejercerlos.







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La temporal le privarh igualmente por el tempo de la Colldena.
Art. 40.--La suspension de profesi6n fi oficio producirA los mismos effects que la inhabilitaci6n temporal durante el tiempo de la condena.
Art. 41.-La interdicei6n civil privarh al penado, mientras la estuviere sufriendo, de los derechos de patria potestad, tutela, (18) participaci6n en el consejo de familiar, de la autoridad marital, de la administration de bienes y del dereeho de disponer de los propios por actos entre vivos. Exceptfianse los casos en que la ley limit determinadamente sus effects.

(98) Aquf decia: "euraduria." So ha suprimido esta. pa3abra porque hoy no existed en Cuba esa instituei6n. A paxtir do la prom4gaci6n d1el C6digo Civil, la antigua. euraduria qued6 refundida en aa tutela.1
(99) Wanse los articulos' 228, 229, 230, 1433, 14379 1441, 1442, 1443 y 1444 del C6digo Civil, quo coneuerdan con 6ste del Penal. Para facilitar la consult, de esos articulos, los hemos agrupado en el libro 7f de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (pfiginas de la 288 & la 290) de esta Coloeei6n, por su relaci6n direct con Jos tr&mites de. ej4eeuci6n do sentencias de quo trata: ese libro. No las reproducimos aqui por tener earfieter m[Ls bien proposal quel'sustantivo.

Art. 42.-La sujeci6n la vigi lancia de la Autoridad produce en el penado las obligaciones siguientes:
P Fijar su domicilio y dar cuenta do 61;h la Autoridad inmediatamente eneargada de su vigilancia, no pudiendo cambiarlo &in conocimiento y permiso de la misma Autoridad, dado por escrito.
2 Observer las reglas de inspecci6n que aqu6lla le prefije.
3 Adoptar oficio, arte, industrial 6 profesi6D, si no tuviere medics propios y conocidos de subsistencia.
Siempre que un penado quede bajo la vigilancia de la Autoridad, se dard conocimiento de ello al GAierno. (11")

(100) Este pirrafo terminaba diciendo: "y al Gobernador General." Mantiener la frase seria una redundancia; el precepto queda claramente expresado en 1,o forma en que lo hemos dejado en el texto.
En el C6digo espaiioi no pxisto esta pena.
Por el deereto del Gobernador General de 21 do Dieiembre de 1880, publieado en la Gaecta del 22, se dictaron reglas para asegurar el turnplimiento de esta pena.
He aqui el decreto citado:
"GOBIERNO GENERAL DE LA ISLA DE CUBA.
No habiendo disposici6n alguna en esta Isla "que estab ezca reglas para asegurar y garantir el eumplimiento de k pena de sujeei6n & la vigilancia de la au-toridad;" siendo neoesario dietarla para go tenga effect y se observe puntualmente la ejecutoria que ]a impose: Vengo en deeretar lo siguiente:










A rticulo It-Los roes condenados A ]a pena de sujeci6n i la vigilancia de la autoridad," cuando 6sta se les haya impuesto como principal, dentro de los tres dias de hab6rseles notificado la sentencia quo causa ejecutoria, manifestarin al juez de primer instancia que haya entendido on su. causa el punto que escojan para sufrirla, hecho lo, cual, A fuese, diverso del de su residence, dicho funcionario les sefialarA un corto, plazo para, dirigirso A 61, el itinerario quo deban seguir y el t6rmino d1p dias en que hayan do verificar el viaje, obligfindolos & presentaxse & las auto,ridades siviles do los pueblos del trinsito mareado en dicho itinerario, 5. cuyas autoridades e les darg, aviso de ello, pam que visen. 6 refrenden el pase que se lea expida.
Art. 21?-Paxa q* aas autoridades quienes correspond ejereeT la vigilantia de los, que solankente scan condenados 6. esta pena tengan conocimiento de los individuosk quo se someten 66 la misma, los juices de primera instancia remitirAn testimony do la ejecutoria al Gobernador Civil de la Provincia y & In. autoridad iel pueblo on que hayan, de suffirla, comunicando 6, 6sta filtima el plazo que hayan dado para llegar IL 61, 66 fin do quo, caso do no presentarse dentro del mismo, puedan. reclamarlos do la del punto & su residence.
Art. 39-Cuando la pena ide rujeci6n A la vigilancia de la autoridad sea aecesoria do otra principal, con la anticipaci6u neoesaria al cumplimiento do 6sta, el jefe dol establecimiento donde Di extingan indagari do los roes el punto donde quieran sufrir aqu6Ua, expidi6ndoles para 61 el oportuiao pase, con sefialamiento del itinerario que deban seguir y del plazo on que han do verificar el viaje. Del nombre del penado, do su lugar de residence y do la ruts que ee le marque para llegar -A 61, se dar& colnocimiento al Gobierno Civil de la Provincia y & las autoridades de los pip-blos del tTinsito, al primer paxa que lo anote en su. wegistro y & los segundos para quo refrenden los pases.
Art. 49-A la autoridad del punto adonde los reos vayan & sufrir la vigilancia, i mks do romitirle eopia do su testimony do condena, do la hoja hist6rico *nal y certilieaci6n do la condueta quo bayan observado durante su permanencia eq el establecimiento, los jefes do 6stoo deberfin participarles el plazo que se les sefiale para presentarse alli, A fin de quo, si no lo verifican dentro do 61, sean reclamados do la del punto do donde procedan.
Art. 59-Loo jefes do los establecimientos penales 6, que hayan portenecido los individuals que q*den sujetos 66 la vigilancia do la autoridad advertir&n & los mismoo del tempo por que fienen que estar som-etidog 6. olla, su obligad6n do observer las reglas de inspecei6n quo dicha pena prescribe y la responsabilidad en que incurren de falter A sus proceptOS7 con arreglo al pirrafo 8 del articulo 127 del C6digo.
Art. 61?--Cuando un penado se spare sin causa logitima del itinerario que express su pase, 6 se de*nga en cualquier pueblo m6s tiempo del que fuese necesario 6 se le haya seiiaaado, se considerarfin infringidas ]as reglas quo debe observer durante la vigilancia fL quo estfi suieto, proeedi4ndo;e A su arrest y poni6ndolo A disposici6n de los tribunals para los effects 66 que haya lugar.
Art. 79-Siendo necesariamente accessories fL las penas de extraflamiento, relegaci6n y confinamiento, la de la sujeci,6n A la vigilancia do Ia antoridad, y debi6ndose suffer fuera del territorio de esta Isla, cuando los gentenciados i ella regresen A la misnid, bien por indulto 6 ya per haberla extinguido, aa autoridad del primer pueblo en que pernocten lea darfin las pases do quo so habla anteriormente, siguiendo con ellos el procedimimto quo queda expresado para los demda cases,
Art. 8-Ta vigilancia superior de los penados so ejercerfi por foe gobernadores civiles de las provincial en que aqu6llos residan, i cuyo efocto,







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en cada gobierno se abriri un registry general, en que so anoto el nonibre, las circunstanciaa y vicissitudes' do cada uno y la conduct que, observe.
Art. 99-La vigilancia inmediata so ejercerA en las capitals de provincia por los insWetore4s de poli-cia de los districts dondo se doniioilien los penados, y en los pueblos por los alcaldes de su jurisdicei6n, auxiliados por el inspector 6 celador de la localidad, debiendo ui -s y otros cuidar muy particularmente de que se obserNo Io prescrito en el pArrafo 3 del articulo 42 del C6digo Penal, y do abrir un registry para anotar an 61 los datos que, con respect los gobiernos cl provincial, so expresan en e-I nfimero anterior.
Art. 10.-A todo el que cst6 sujeW k la vigilance do Is autoridad .as Is impondrd la obligaci,6n do prpsentarse A 6sta cada, ocho dias.
Art. 11-Los funcionarios encargados inmediatamento de la vigilancia do los penados darling cuenta measual A los gobiernos civiles de las al*raciones ocurridas on ellos durante dicho period, y de la conduct quo observed.
Art. 12.-Los gobernadores eiviles darku tambi6n cuenta & oste Gobierno General, cada tres mesc de, los estados que 6, ellos ban do dares sus agents; y se expresan en el articulo anterior, reraitijaudo un resurnon de toda la provincial, 6 fin de quo pueda ejercerse por parte de este contra superior la alta vigilancia quo Is corresponded.
Art. 13.-Cuando las referidas autoridades conciedan permiso A los vigilad-os para mudar de domicilio 6 cambiar temporahnente su residence, en el pme que se les%,expida, les marear&n tambi& el itinerario quo hayan de seguir, observando dos mismos trArnites quo ya quedan, expresados, para que aqu6lla no deje nunca do ejercerse.
Art. 14.-Los penados que infrinjan cualquier precepts de los que quedan consignados en este decreto 6 cometan, & juicio do laa autoridades eneargadas do su vigilancia, a1guna falta punible, so cntrogarfin A los tribunals de justicia para que 6stos les impongan el castigo fi quo so hagan acreedores.
Art. 15.-Por la Seeretaria Oe este Gobierno General so eircularfi este deCTetO 6. todas las autoridades que en su cumplimiento tengan qjo intervenir, para quo ruiden de su exacta observancia.
Habana, 21 det Dicierabre (A.- 1880.-Ram6n Blanco."

Art. U.-La pena de eauci6n producirA la obligaci6n del penado do prewntar un flavor abonado quo haya de responder de que aquM no ejecutarA el mal que se tratare do precaver, y haya de obligarse h -satisfacer, si lo causare, la cantidad que hubiere fijado el Tribunal en ]a sentencia.
El Tribunal determined, segfin su prudent arbitrio, la duraei6n de la flanza.
Si no la there el penado, ineurrirk en la pena de destierro.
Art. 44.-Los sentenciados A las penas de inbabilitaoi6n para eargos pfiblicos, derecho de sufragio, profesi6n fi oficio, perpetua 6 temporalmente, podrfin ser rebabilitados on la forma que determine la ley.

Art. 45.-La gracia de indulto no producirk la rehabilitaci6n para el ejercicio de los cargos pfiblicos y el derecho de sufragio, si on el indulto no se concediere especialmente la rehabilitaci6n. (102)

(101) Este articulo ba sido derogado por el XLII do la vigente Ley do Indultos, do 15 de Agosto de 1919, en los siguientes t6rminos: "Be







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derogan los artfeulos 45 y 130 de10 C6diggo renal on tuanto, regular condiciones de indultos." Aunque el articulo no regulus conditions de ningfin indulto, sino quo se limits fi determiner, con relaci6n 6, las penas quo on 61 se mencionan, los effects que esa gracia produce, segfin ]a forms en quo haya sido otorgada, nos hemos decidido, despu6s de algunas vacilaciones, A presentarlo en el texto con el tipo do los derogados; perque, no ob-stante Is obscuridad de Is disposici6n, de ell& y de otras de Is misma ley hemos inducido que cl prop46sito de 6sta bs eliminar del G6digo dicho articula; y torque al hacerlo asi, si incurr amos en error, 6ste no habria de toner traseendencia, pues con ello no negfibamos cficacia A ning6n precepts vigente, ya que el eliminado estfi reproducido erk su propio coneepto y extension en el IV de Is citada Ley (10 Indulwa vigente (v6ase en'el Ap6ndiee) ; y per tanto, aparezea 6 no en esto cuorpo kegal, es evidence, que continfia en vigor.
F&ta raOn nos ha parecidd sufficient pars proceder del modo que 10 hemos beeho, inside rando do to-do punto initial 6, e&e fin el investigator la raz6n 6 objeto do dicho prop4sito, que de memento, no alcamzamos fL eompTender; tanto menes, enanto el citado articulo IV de Is nueva Ley de Indulbos es una *produecift easi literal del 69 de lu antigm do IS de Junio de 1870, hecha extensive fi Cuba por R. D. de 12 do Agooto de 1887, y on vigor ha8ta Is vigencia de aqu,611a, y dicho filtimo articulo habia vvnido cc4oxistiendo con el que anotamos desde, Is promulgaei6n easi Bimultftoa del C6digo y de Is ley quo respectivamento los eontiene (el C6digo, es de feeha 17 de Junio de 1870); cuerpos legales redactados coetineamente 6 inspiradoe en un mismo eriterio fundamental, sin quo duranto el largo tempo do su vigencia. simultAnea. se hubiera produeido, A causa de ella, difficult alguna; antes bien Ilenau3o eada cual su objeto en el lugar que respectivamente oeupaba, conforme A reglas do legislaci6n que seria prolijo, y es initial, expo-ner aqui; peTo quo, sin duda, debib tenerlas en cuenta, come hs tuvo el legislator wpailol, Is -Comisift, compuesta de maestros insignes y jurisconsultos notables (Govin, GonzAlez Lanuza, Cueto, Dolz, Lands, Tra0eso y Hevia), nombrada por el Gobiernol on 1908 pars redactar el nuevo CUigo Penal, al mantener on su proyeeto ]a disposic.i6n del articulo que anotames, redactando, con el nfimero 66, uno quo dice asi: "El indulto cuando sea de otorgarse, no producirA Is rehabilitaci6n pars el desem.. pefio do cargos pfiblicos, ni para cl ejercicio del derecho de sufragio, 6 lie ser quo se concede especialmente.11

Art. 46.-Ijas costas comprejiderdn los derechos irdennnizationes ocasionados en las actuaciones judiciales, ya comistali en cantidades fijas 6 inalterables por hallarse anticipadampnte deterininadas por las leyes, reglamentos 6 Reales 6rdenes, Y. no est6n sujetas A Arancel. (102)

(102) Articulo 241 de Is Ley de Enjuiciamiento Criminal: "Las costas consisting: 19 En el reintegro del papel sellado empleado ea la causa-29 En el ago de los derechos de arancel-39 En el do los hen9rarios deveugados poe los abogadoe y peritos.-49 En el do las indemnizaciones correspondents A los tostigos; quo las hubksen reolamado, si fue4 en do abono, y en los dem&s gastos quo so hublesen ocasiornad4o en ]a instrucei6a (10 In eausa.11
Hoy no exi6Un costas do Ins mencionadas on los incises 19 y 29 del articulo transcrito; torque ni hay papel Bellado ni devenga derechos de arancel ningfin fufucionario ni emp eadio de Is adrainistracift do justicia,






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torque 6sta, ca gratuity, conform A la, Constituci6n (arb. 84) y A la Ley OrgAnica del Poder Judicial (art.. l?). Antes estaba comprondidA ontre Jos derechos de aranm-l la remuneraci6n fi lo3 procuradores, la cual, hoy, aunque estuviera slijeta & tariff, -no podria estimarse corno costas, on material penal, por no peTmitirlo el articulo 345 de la citada, Ley del Poder Judicial.

Art. 47.-El imported de los derechos 6 indemnizaciones que no estuvieren sefialados anticipadamente en los termino3 prescritos en el articulo anterior, se fijarfin por el Tribunal en la forma, que establezea la Ley de Enjuiciamiento criminal. (113)

(103) Este pTecepto ba de referirse A los articulos 242, 243 y 241 do ]a mencionada. Ley.

Art. 48.-En el caso de quo los bienes del penado no fueren bastantes A cubrir todas las responsabilidades pecuniarias, se satisfardn por el orden siguiente:
1? La reparaci6n del dafio causado 6 indemnizaci6n do perjuicios.
2? La indemnizaci6n al Estado por (111) los gastos que se hu(bierell hecho por su. cuenta en la causa.
3? Las costas del acusador privado.
4? Las demds costas procesales, incluso las de la defense del pro' cesado, sin prof erencia entre los interesados.
5? La multa.
Cuando el delito hubiere sido de los que s6lo pueden perse.guirse h instancia, de parte, se satisfardn las costas del acusador privado con preference fi la indemnizaci6n del Estado.

(104) Aqui decia: "el import del papel sellado y deMAS.11 So ha suprimido torque desde el cese de la soberania espaflola, on Cuba no so us4 papel sellado, sino 4cornfin, en las actuaciones juditiales, megfin se dispuso por circular do la, Secretaria de Justicia, 6 Instruccift P& blica, de 28 de Febrero do 1899, y torque el restableciraiento del papol sellado on dieba eldse de actuaciones no parece possible, dado el precepto del articulo 84 de la Coustituci6n, que ordena que la justicia R administre gratis en la Repfiblica.

Art. 49.-Si el sentenciado no tuviere bienes para satisfy acer las responsabilidades pecuniarias comprendidas en los nidmeros 1?, 3? y 5? del articulo anterior, quedarfi sujeto i una responsabilidad personal subsidiary, fi raz6n de un dia por cada dos pesos, cincuenta centavos, con sujeci6n d las re.-Iao siguientes: (101)
P Cuando la pena principal impuesta so hubiere de cumplir por el reo encerrado en un establecimiento penal, continuarA en el mismo, sin que pueda exceder esta detenci6n de la ter-







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cera parte del tempo de la condena y en ningfin caso de un afio. (Wase la nota siguiente).
2 Cuando la pena principal impuesta no se hubiere de cumplir por el reo encerrado en un establecimiento penal y tuviere fijada su duraci6n, continuarA sujeto, por el tempo sefialado en el ndmero anterior, A las mismas privaciones en que consista dicha pena.
3 Cuando la pena principal impuesta fuere la de repre'nsi6n, multa 6 cauei6n, el reo insolvent sufrirA en la edreel de partido una detenci6n, que no podrA exceder en ningfin caso de seis meses, cuando se hubiese procedido por raz6n de delito. (1111)

(105) La cantidad de diuero estaba expresada en pesetas (12.50); se ba reducido d pesos por la raz6n que puedo verse on la nota 88.
Es un -error inexplicable que se evidencia, con el propio texto del precepts legal, el entender, Como se entendi6 por algunos en lin prinelpie, que el articulo V de la orden 242 de 1900 modific6 la proporcionalidad establecida, en 6sIte, entre la cuantia de las responsabihdades pecuniarias no pagadas y el tempo quo, en sustituci6n de aqWlla, debe durar la prisi6n subsidiary.
El citado articulo s6lo, tuvo per objeto modiflear 4el 213 do la Ley do Enjuiciamiento Civil, y ni direct ni indirectamente modific,6 el quo anotames, per rnAs que en 61 se express impropia 6 inexactaniente otra Cosa. Wase su texto: I'SufrirA el niultado (cuando no satisficiere la multa que so impo-aga A virtue d e haberw declarado sin lugar una. rocusaci6n) la prisi6n per via do sustituci6n y apremio, A raz(yn de un dia por cada, tres pesos, on cuyo particular queda reformado, para este solo objeto (entonCos no qu eda reformado), el pArrafo 19 del articulo 49 del C6digo Penal vigente, y sin quo ]a detenei6.n pueda exceder en ning-dn case de seis meses.11 No creemos necesarias mAs explicaciones, y menos despu6s de baberm Ilevado la cuesti6n al Tribunal Supnemo y haberla 6sto resuelto (sentencia do 19 do Diciembre de 1904) declarando lo mismo que acabamcs do indicar,, A saber: que el articulo V de, la orden 242 de 1900 no tiene aplicaci6n A otro caso que al previsto en el mismo, y por tanto, no pudo derogar el articulo 49 del C6digo Penal.
Tan infundada Como esta cuesti6n es la que se planto6, tambi6a eon referencia 6. este articulo, on el Tribunal Supreme de Espaiia, y quo produjo la declaraci6n hecha per ese Tribunal en sus sentences de 19 de Novieembre do 1879 y 7 do Diciembre do 1898, respect A quo el apremio 6 sustituci6n persGial estiablecido on esta nxticulo no tenia apliCaci6n cuando se trataba de la responsabilidad civil subsidiary establecida on los 19, 20 y 21 del C6digo espaiiol (17, 18 y 19 del nuestro).
No obstante lo expuesto on la primera parto do esta nota, la Vigeneia, d-a- este, articulo se enti-ende on Cuanto 4 los delitos castigados conform A las disposiciones del C6digo, y n, a los previstos y castigados en leyes especiales, respocto de los cuales, si nada detefninan acerea del particular, no puede imponerso la responsabilidad personal eubsidiaria, y si prev6n algo, hay quo estar A sus disposiciones.
Como ejemplo de las que se oncuentran en el primer ease, puede eitarse el 06digo Postal, respect del cual ha declarado el Tribunal Supremo sentencess de 30 do Abril y 4 de Marzo de 1908) quo no tiene aplicacibn este articulo; y do aas quo so encuentran on el segundo, la







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ordem. 213 de 1900, euyo articulo XLIV dice asi: XMV.-En dofecto do pago de las multas y do las demfis responsabilidades eontrafdas A favor de un tercero, quedari el preso sujeto A una responsabilidad personal Bubsidiaria A raz6n de un dia por cada peso; pero en ningfin. caso excederA este period de seis meses, 6iempre quo w- trate de delitos, ni de treinta dias cuando so trate de faltas. Cuando con posterioridad A su eneareelarniento dtbiera el preso pagar la mults impuesta, oc le abonarA'Al preso un peso per cada dia que by-* estado enearcelado. "
La prisi6n subsidiary se Rja teniendo en e-jenta PI total de las responsubilidades pecuniarias no satisfechas (eentencia do 5 de Noviembye de 1918).

(106) Bs* pArrafo terminaba as!: 11ni de quite' dias cuando hubiere sido por faltas." Be ha suprimido ese-precepto per haber quedado virtualmente derogado per el articulo XLIV de la orden 213 de 1900. V&igo la noka 101.
Despu6s do esta cita nos parece excusado aclarar que, A pesar do mantenerso en el texto la frase 11en ningfin caso," referida fi delitos, s6lo se contrae A los castigados conforme al G6digo.
Esta regla 30 s6lo ee aplicable cuando, la pena es finienmente la do multa, pero no cuando &ta se impose conjuntamenbe eon otr% pesto quo este caso esti comprendido on la regla 19 sentencess de IS de Septiembre do 1902 y 5 de Noviembm do 1908).

Art. 50.-La responsabilidad personal subsidiary per insolvenciano se impondrA al condenado 'a pena superioren la escala general A la de presidio correctional.
Art. 51.-La responsabilidad personal que hubiese sufrido el reo por insolvencia, no le eximirh de la reparaci6n del dafio causado y de la indemnizaci6n de perjuicios, si llegare A mejorar de fortune; pero si de las demfis responsabilidades pecuniarias comprendidas en los nfimeros 3? y 5? del articulo 48.

SECTION TERCERA.

Penas que Ilevan consigo otras accesorias.

Art. 52.-La pena de muerte, cuando no se ejecutare por haber sido indultado el reo, llevarh consigo las de inhabilitaci6n absolute perpetual y sujeci6n de aqu6l ft la vigilancia de la Autoridad por el tempo de su vida, si no se hubiesen remitido especialmente en el indulto dichas pepas accessories. (1111)

(107) El artieulo XXXIX de I& Ley do Indultos vigento dioe"No obstante lo dispuesto en esta, Ley, serdu applicable en sus respoetivos casos los articulos 52, 53, 54 y 129 del C6digo Penal." No hemos encontrado en la ley nada que pueda obstar al cumplimiento de los articulos 52, 53 y 54 (del 129 so tratara en su Ingax) en sus respedivos casos. El precepts parece que obedece 6. un excess de previsi6n, y acaso






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con 61 f3e quiera aludir 6, los de los articulos IV y X do la Ley. Wanse en el Ap6ndice.

Art. 5Z.-La pena de cadenza perpetual Ilevard consigo las siguientes:
1f Degradaci6n en el caso de que la pen& principal de cadena perpetual fuere impuesta 4 un empleado pdblico por abuso cometido en el ejercicio de su cargo, y 6ste fuere de los que conference cardeter permanent.
2 L-1 interdicei6n civil.
3 Sujee-i6n A la vigilancia de la Autoridad durante la vida del penado.
Aunque el condenado obtuviere indulto de la pena principal, sufrird las de inhabilitaci6n perpetual absolute y sujeci6n A la vigilancia de la Autoridad por el'tiempo de su vida, si no se hubieren remitido estas penas accessories en el indulto de la principal. (Wase la nota anterior).
Art. 54.-Las penas de reclusi6n perpetual, relegaci6n.perpetua y extraflamiento perpetuo, llevarAn consigo 1&s de inIT& bilitaci6n perpetual absolute y sujeclon a la vigilancia de la Autoridad por el tempo de su vida, las cuales sufrird el condenado, aunque se le'hubiere indultado de la principal, si en el indulto no se le hubieren remitido. (Wase la notai anterior).
Art. 55.-La pena de eadena temporal flevari consigo las siguientes:
P Interdicei6n civil del penado durante la condena.
2 Inhabilitaci6n absofuta perpetual.
3 Sujeci6n d la vigilancia de la Autoridad durante la vida del penado.
Art. 56.-La -pena de presidio mayor llevard cons;,-o ]as de inhabilitaci6n absolute temporal en toda su extension y sujeci6n d la vigilancia de la Autoridad por igual tempo de la condena principal, que empezard A contarse desde el cumpliniiento (fe la misma.
Art. 57.-La pena de presidio correctional llevard consigo la suspension de todo cargo p iblico, profesi6n, oficio 6 derecho de sufragio.
Art. 58.-Las penas de reclusi6n, relegaci6n y extrafiamiento temporales, llevarfin consigo las de inliabilitaci6n absoluta temporal en toda su extension y sujeci6n A la vigilancia de la Autoridad durante el tempo de la condena y otro tanto mAs, que empezard A contarse desde el cumplimiento de aqu6lla.
Axt. 59.-La pena de confinamiento llevard consigo las de inhabilitaci6n absolute temporal, y sujeci6n A ]a vigilancia, de la Autoridad durante el tempo de la condena y otro tallco mfis, que empezarA A contarse desde el cumplimiento de aqu6lla.






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Art. 60.-Las penas de prisi6n mayor y correccional y arrest mayor, Ilevarhn consigo la de suspension de todo cargo y del derecho de sufragio durante el tempo de la condena.
Art. 61.-Toda pena que se impusiere por un delito llevarA consigo la p6rdida de los effects que de 61 proviniesen y de los instruments con que se hubiere ejecutado.
Los unos y los otros serdn decomisados, d no ser que pertenecieren i un tercero -no responsible del delito. (108)
Los que se decomisaren se venderdn, si son de licito comercio, aplicAndose su product A cubrir las responsabilidaAes del penado, 6 se inutilizardn, si son ilicitos.
(108) El cuarto p6,rrafo del articulo XIV do la ley do 25 do Julio do 1919 (Gaceta del 28), sobre venta do products narefticos, dispose que: "La pena aceesoria establecida por el ru-ticulo 61 del C6digo Penal so irnpondrA en todo easo, aun cuando. las tubstaneiw decomicadas peTteneeiesen A un terecro no responsible del delito, siempre quo Wa no estuviere express y legalmente auboTizado para poseerlos."

CAPITULO IV

De la aplicaei6n de las penas.

SECTION PRIMERA

Reglas para la aplicacift de las penas A los authors de delito consumado,
de delito frustrado y tentative, y i los Omplices y encubridores.

Art. 62.-A los authors de un delito 6 falta se impondri la pena que para el delito 6 falta que hubieren cometido se haRare sefialada por la ley.
Siempre que la ley sefialare generalmente la pena de un delito, se entenderd que la-impone al delito consumado.
Art. 63.-En los, casos en que el delito ejecutado fuere distinto del que se habia propuesto ejecutar el culpable, se obseivardn las reglas siguientes:
P Si el delito ejecutado tuviere sefialada pena mayor que la correspondent al que se habia propuesto ejecutar el culpable, se impondrd 6 6ste en su grado mAximo la pena correspondiente al segundo. (111)
2 Si el delito ejecutado tuviere sefialada, pena menor que la correspondent al que se habia propuesto ejecutar el culpable, se impondrA A 6ste, tambi6n en su grado mLimo, la pena correspondent al primer.
3 Lo dispuesto en la regla anterior no tendri lugar cuando los actos ejecutados por el culpable constituyeren ademfis tentative 6 delito frustrado de otro hecho, si ]a ley castigara







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estog actos con mayor pena, en cuyo, caso se impondrfi la correspondiente h la tentative 6 al delito frustrado en su grado mfiximo.
(109) Esta regla es -aplicable cuando 161 culpable &e propane cometer determinado delito y de sus actos result cometido otro distinct' quo no entraba on su prop6sito; como, por ejemplo, q6en terniendo el prop6sito do ineendiar cosa, propia, incendia tambi6n la, ajena, per propagaci6n del fuego (sentencia, do 19 de Julio do 1906); *ro no cuando con el prop6sito de compete un delito realize deliberadamentIN parn ese fin actos quo constituent otro distinct, como en el caso do quilen, proponikudose realizar una defraudaci6n que constitute edtafa, ton ese objeto realize actos quo constituyen falsedad. (Sentencia de 10 de Novi-embre do 1905).
Art. 64.-A los authors de un delito frustrado se impondr6 la pena inmediatamente inferior en grado h la sefialada por la ley para el delito consumado.
La misma regla se observarA respect A los authors de faltas frustradas.
(110) Este precepts se refiere A las faltas frustradas contra las personas y la, propiedad, que son las finicas punibles conform al articulo 59 del C6digo. I
La disposici6n anotada estA boy virtualmente, derogada, torque siendo las faltas de la competencla de la jurisdicci,6n correctional, su castigo so rigo por la orden 213 de 1900, cuya articulo XLIX deja & I& discroci6n del juez el imponer la pena en la extension quo estime procedente; y, per tanto, no son do aplicaci6n las reglas del C6digo en cuanto A los grades do las penas, y mucho menos en, cuwnto A las eacalas peales, que no estAn establecidas para las penas quo dichos juices pueden imponer.
Art. 65.-A los authors de tentative de delito se imponArfi la pena inferior en dos gradog fi la sefiailada por la ley para el delito consumado.
Art. 66.-A los c6mplices de -un delito consumado se, impondrh la pena inmediatamente inferior en grado fi la sefialada por la ley para el delito consumado.
Art. 67.-A los encubridores de un delito consumado se impondrh la pena inferior en dos grades A la sefialada por la ley para el delito consumado.
Art. 68.-A los c6mplices de un delito frustrado se impondrfi la jena inmediatamente inferior en grado h la sefialada por la ley para el delito frustrado.
Art. 69.-A los oneubridores de un delito frustrado se impondri la pena inferior en dos grades 6 la sefialada por la ley para el delito frustrado.
Art. 70.-A los c6mpliees de tentative de delito se impondrA la pena inmediatamente inferior en grado h la sefialada por la ley para la tentative de delito.
Art. 71.-A los encubridores de tentative de delito se im-







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pondrd la pena inferior on dos grades 6 la sefialada por la ley para la tentative de delito.
Art. 72.-Except-6anse de lo dispuesto en los articulos 67, 69 y 71 los encubridores comprendidos en el nfimero 3? del articulo 14 en quienes concurra la eircunstancia primer del mismo nfimero, A Jos cuales se impondrd la pena do inhabilitaei5n perpetual especial, si el delincuente encubierto fuere reo do dolito grave, y la do inbabilitaci6n especial temporal, si lo Inere de delito menos grave.
Art. 73.-Laq disposiciones generals contends en los articulos 64 y siguientes hasta el 72 inclusive no tendrdn Ingar en los casos en que el delito frustrado, la tentative, la complicidad
6 el encubrimiento so balloon especialwente penados por la ley.
Art. 74.-Para gradual las penas que en conformidad fi lo dispuesto en los articulos 64 y siguientes hasta el 71 inclusive, corresponded imponer los authors de delito frustrado y de tentative, y A lo ) c6mplic s y elicubridores, se observardn las reglas siguientes:
P Cuando la pena sefialada al delito fuere una sola 6 indivisible, la inmediatamente inferior ser la quo siga en nfimero on la escala ,rpdual respective A la pena indivisible.
2 Cuando la pena sefialada al delito se componga de dos penas indivisible 6 de una 6 mA9 divisibles, impuestas en toda su extension, serh inmediatamente inferior la que siga en ofimero en ]a escala gradual respective d la menor de las pcnas impuestas.
3 Cuando la pena sefialada al delito so, comi)onga do una 6 dos indivisible y del grado miximo de otra divisible, la petua inmediadiatamente inferior se compondrd de lw grades medio y minimo de la propia pena divisible y del mhximo de ]a que la siga en rAlmero en la respective escala gradual.
4f Cuando la pena sefialada al delito so componga de varios grades, correspondents A diversas pena,4 divisibles, la inmediatamente inferior so compondrd del grado que siga al minimo de los que constituyzn la pena impuesta y de los otros dos mfis inmediatos que se tomarAn de la propia pena impuesta, si los hubiere, y on otro caso de lo pena que siga en n-Gmero en la respective escala gradual.
5 Cuando le ley sefialare la pena al delito en una forma especialmente no prevista en las cuatro reglas anteriores, los Tribunals, procediendo por analogia, aplicarfin las penas correspondientes a los authors de delito frustrado y tentative, y 6 los c6mplices y encubridores.
Art. 75.-Cuando la pena sefialada al delito estuviere incluida on dos escalas, se hard la graduaci6n prevenida en el articulo precedent, por la escala que comprenda las penas con quo est6n castigados la mayor parte de los delitos de la secci6n. capitulo 6 titulo donde est6 contenido el delito.









TA13LA DEMOSTRATIVA DE LO DISPUESTO EN ESTE CAPITULO.

Pena correspondiente al autor
Pena de tentative de Pena
correspondent delito consumado, correspondent Pena
al autor de delito al encubridor del al encubridor de correspondent Pena frustrado y c6m- propio delito y A delito f rustrado y al encubridor de
sefialada para pliee del delito los c mplices de 6 los c6mplices de tentative de el delito. consumado. delito frustrado. tentative. delito.




Primer caso . Aluerte . Cadena perpetual. Cadena temporal. Presidio mayor. Presidio correccional.

Segundo caso . Cadena perpetual Cadena temporal. Presidio mayor Presidio correc- Arresto mayor.
A muerte. cional . .

Presidio mayor en Presidio corree- Arresto mayor ell fcadena temporal su grado mftxiino cional en su gra- su grado mfLxii 0 Multa y arrest
6, cadena tempo- do mAximo A pre- 6. presidio corr( mayor en sus Tercer caso . en su grado mfi- minimo
ximo A muerte. ral eii su grado sidio mayor en cional en su gra. grades
I medio . su grado medio. do medio. j y medio.
Presidio mayor en Presidio correc- Arre"'o mayor en su grado maximo cional en su gra- su grado .5,.i.o Afulta y grado miCuarto caso . 'adena do mAximo A pre a Presidio co nimo y medio del Multa.
ral en su grado sidio mayor en rreccional en su arrest mayor.
medio . su grado medio. j grado medio.







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SECTION SEGUNDA

Reglas para la aplicacf6n de las'penas en consideraci6n
i las circunstancias atenuantes y agravantes.

Art. 76.-Las eircunstancias atenuantes 6 agravantes se tomariin en consideraci6n para disminuiT 6 aumentar la pena en los easos y conform d las reglas que se preseriben en esta Seeei6n.
Art. 77.-No' produce el effect de aumentar la pena las eircunstancias agravantes que por si misma- constituyeren un delito especialmente penado por la ley, 6 que 4sta haya expresado al describirlo y penarlo.
Tampoco lo produced aquellas cireunstancias agravantes de tal manera inherentes al delito, que sin la coneurrencia A-, ellas no pudiera cometerse.
Art. 78.-Las eircui-AAancias agravantes 6 atenuantes que consistieren en la disposici6n moral del delincuente, en sus relaciones particulars con el ofendido 6 en otra eausa personal, servirdii para agravar 6 atenuar la responsabilidad s6lo de aqueIlos authors, e6mplices 6 encubridores en quienes coneurrieren.
Las que consistieren en la ejecuci6n material del hecho 6 en los medics empleados para realizarlo, servirdn para agravar 6 atenuar la responsabilidad finicamente de los que tuvieren conocimiento de ellas en el moment de la acei6n 6 de su cooperaci6n para el delito. (111)
(111) El Tribunal Supremo ha declarado que el filtimo pirrafo del axticulo 78 del C6digo Penal ha do entenderso en el sentido do que las circunstancias derivadas do los medics quo se adopted por algunos de los delincuenties en la ejecuci6n, del delito que various proyeeten, cuando esos medios con natairales 6 adecuados A su perpetiraci6n y quo como tales so han previsto, 6 podido prover por los confabuJados, deben teaerso on cuenta respect do todos ellos, aunque en la sentencia, no se declare probado quo todou eran conocedores de esos medics. (Sententia de 24 de Enero do 1901).
A ]a doctrine expuesta no Fe opone, antes bien con ella se armoniza perfectamente, la declarada con relaci6n A la corresponsabilidad en concepto de autor por coopermi6n material, en la senteacia do 28 do Septiembre de 1908 y otras respect A no existir solidaridad penal, sino cuando ha habido conju ei6n do voluntades, fucra do euyo easo cada deacuente respond s6lo do su propio noto; porque, segfin puedo
-verse comparando. ambas doctrines, ellas descansan en la misma base: Ja de la eoncurrencia de la voluntad al Bn criminal propuesto y obtenido.

Art. 79.-En los easos en que la ley sefialare una sola pena indivisible, la apliciarAn los Tribunales sin consideraci6n h las eircunstancias atenuantes 6 agravantes que coneurran en el hecho.
En los casos en que la ley sefialare una pena compuesta de dos indivisible, se observarfin para su aplieaci6n las siguientes reglas:







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P Cuando en el hecho hubiere concurrido s6lo alguna circunstancia agravante, se aplicari la pena mayor.
2 Cuando en el hecho no hubieren coneurrido circuns,tancias agravantes y ni atenuantes, se aplicarA la pena menor
3 Cuando en el hecho hubiere concurrido aiguna circunstancia atenuante y ninguna agravante se aplicard la pena menor.
4 Cuando en el hecho hubieren concurrido circunstancias atenuantes y -agravantes, las compensardn racionalmente por su n-dmero 6 importance los Tribunales, para aplicar la pena al tenor de las reglas precedents, se.-fin el resultado que there la compensaci6n.
Art. 80.-En los casos en que la pena sefialada por la ley contenga tres grades, bien sea una sola pena divisible, bien sea compuesta de tres distintas, cada una de las cuales forma un ,grado con arreglo A lo prevenido en los articulos 95 y 96, los Tribunales observant para la aplicaci6n de la pena, segfin hava 6 no circunstancias atenuantes 6 agravantes, las reghs siguienteg:
P Cuando en el hecho no concurrieren eircunstancias agravaRtes ni atenuantes, impondrfin la pena sefialada por la ley en su grado medio.
2 Cuando concurriere s6lo alguna circunstancia atenuante, la impondrdn en el grado minimo.
3 Cuando concurriere s6lo alguna circunstancia agravante, la impondrdn en el grado mdxii-no.
4 Cuando concurrieren circunstancias atenuantes y agrav antes, las compensaran racionalmente para la designaci6n, de la pena, graduando el valor de unas y otras.
5 Cuando sean dos 6 mds y muy calificadas las circunstancias atenuantes y no concurra ninguna agravante, los Tribunales impondrdn la pena inmediatamente inferior 6 la sefialada por la ley en el grado que estimen correspondent, se.-fin el ndmere y entidad de dichas circunstancias.
6 Cualquiera que sea el nfimero y entidad de las circunstancias agravantes, los Tribunales no podrAn imponer pena mayor que la designada por la ley en su grado mfiximo.
7 Dentro de los limits de cada grado, los Tribunales determinarfin la cuantia de la pena en consideraci6n al nfimero y entidad de las circunstancias agravantes y atenuantes, y i la mayor 6-menor extension del mal production por el delito.
Art. 81.-En los casos en que la pena sefialada por la ley no see componga de tres grades, los Tribunales aplicardn las reglas contends en el articulo anterior, dividiendo en tres periodos iguales el tempo que comprenda la pena impuesta, formando un grado de cada uno de los tres periods.
'Art. 82.-En la aplicaci6D de las multas, los Tribunales podrAn recorder toda la extension. en que la ley pormita imponerlas, consultant para determiner en cada caso su cuantia, no s6lo las circunstancias atenuantes y agravantes del hecho, sino principalmente el caudal 6 facultades del culpable.







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Axt. 83.-Cuando no concurrieren todos los requisites que se exigen en el caso del n-6mero 9? del articulo S? para eximir de respolisabilidad, se obwrvard lo dispuesto en el art. 590. (112)

(110) El seflor Viada, en, sus conocidos comentarios &I C6digo, estima que 6sto estd equivocado 6, todas luees, y que debe reforirse al atticulo, 581 (del C6dig(w iespaiiol, 592 del nue, tro), quo trats do la imprudencia. Lo mismo opins D. Luis Silvela, on su obra Derecho, Penal, afirmando on ella, que 6sa es tambi6n la opinion de todos los, comentadores. Nosotros nos inclinamos d esa, opini,6n, pero no hemos encontrado ningana, disposici6n legal que rectifique el error, si lo hay, ni ninguna declaraci6n doctrinal quo aclare la cuwti6n. Nuestra opinion se funda en qIw el case previsto on cete artieulo lo estaba, asimisma en el 71 del C6digo antiguo, y alli la refterencia se hacia, 6, la imprudencia, y n@ so nos alcamza la raz6n quo el legislator baya, tenido para cambiar do criteria, hacienda la referencia, i un articulo que, como'el 590, tan poca conexi6n guard con el presented.
El seflor Garcia Hidalgo (que no da su opinion sobre el asunto), en --u obra El CMfgo Penal confarme d la doctrine estabtecida por el Tribunal Supremo (nota de la pfigina 394 del tomo 19), copia unos pArrafos do la Memoria de la Fiscalia, del Tribunal Supremo, do 15 do Septiembre do 1902, en Jos que se pretend softener, aunque ludirectamente, lo acertado de Ja cilta. No conocemos ese documents integramente, pero lo tTanscrito de 61 on la obra, citada, lejes de hacernos rectillear, nos confirm, en nuestra opinion. No creemos ne szesario reprodwir la eita, torque ella, on realidad no resuelve In cuesti6n.

Art. 84.-Al menor de quince afios, mayor de nueve, quo no est6 exento do responsabilidad por baber declarado el Tribunal quo &br6 con discernimiento, se le impondr6, una pena discrecional, pero siompre inferior en dos grades, por lo menos, A la sefialada por la, ley al delito quo hubiere cometido. ('n)

A]. mayor de dlez y sell's (Il-ios y llielioi- do 11110Z y OC3,10,
aplicarA siempre, en el grado que correspond, la pena inraediatamente inFerior A la sefialada pc-r la ley. (Wase la Rota anterior).

(113) Este articulo qued6 virtualmente modificado desde I& promulgawi6n de la orden 271 do 1900, quo declar6 exentos do reeponsabilidad criminal fi Jos me-nores de diez y seis afios, aunque hubieran obrado con discernimiento; preeepto mantenido por el articulo 348 d6 1A Ley Grgfinica del Mer Ejeputivo. La modificaci6n eousiete on la derogaci6n implicit, per ineompatibilidad tenure ambas disposicionos, do este primer pArafo, y en haber quedado vigente el segundo tan s6le respect de los mayors de diez y seis aflos, y no do quince, come originalmente on 61 so expresaba. Por esta, raz6n, este p&rrafo aparece en el texto con ol tipo do los precepts derogados, y en el segundo se han hecho con bastardilla, la eamienda indicada.

Art. 85.-Se aplicarA la pena inferior en une 6 dos grades i la sefialada por ]a ley, cuando el becho no fuere del todo excusable por falta de al'-Uno de los requisites que se exigen para eximir de responsabilidad criminal en los respectivos ca-sos de quo se trata en el articulo 8?, siempre que concurriere el mayor n mero de ellos, imponi6ndola en el grado que los TribuRales








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estimaren correspondent, atendido el nfimero 3, entidad de los requisites que faltareii 6 concurrieren. (111)
Esta disposici6n se entiende sin perjuicio de la contenida en el articulo 83.

1 (114) El Tribunal Supremo ha declarado (sentencia, do 19 do Agosto de 1903) oue cuando la eircunstancia eximente no estA compuesta de distintoc elements 6 requisites, no es do aplieaci,6n este articulo. Tambi6n ha declaxado quo cuando el Tribunal sentenciador aplica este artdculo no son de tenerse on cuenta las circunstancias gen6ricas modideativas, 6. los effects do aplicar Ja p-ena.' (Sentencia3 de 29 de Enero de 1904 y 26 de I de 1905). No obstante, esta doctrine, de antemano reconocida en Lq centencia de 5 do Octubre do 1899, el Tribunal declare en la inisma, que cuando la Sala s entenciadora, on concept de Pena inferior on dos grades, aplica, hacienda usso de la, facultad qui, esto axticulo Ic conobde, tina, inferior en un grado, compete infracei6n que da lugar A la ca.meift.

SECTION TERCERA

Disposiciones communes A las dos secciones anteriores.

Art. 86.-Al culimble de dos 6 mAs delitos 6 faltas se impondrAn todas las penas corregpondientes i las diversas infracciones para su eumplimiento simulthneo, si fuere possible, por la naturaic: a y effects de las mismas. (115)

(115) Nio obsta al cumplimiento de esto articulo quo la pena correspondi-ento 6, uno 6 rnds de loo delitos que deban ca8tigarse sea la, do muerto. (Sentencia de 21 de Novitembre de 1902).
Este articulo no so opone A quo Bean castigados como un solo delito distintog bechos punibles ba jo la dcnominaci6n do I'delito continuedo" quse en, alguiacs casos se ha empleado por la propia Sala de Io Criminal del Tribunal Supremo, segfin ha declarado la, misma on sentencia, do 8 der Octubre de 1906.
Para que dos 6 mds actos punibles constituyan un solo delito no basta quo una, Bola haya sido la intenei6n dolosa del agiente, ni un solo fin el quo se, propusiera, ni quo una misma disposici6n penal resulted infringida sine que es, adem&s, necesario que A ecos elententos correspondent ]as eircunstaneias do las personas y de, las cosas, del tempo y del lugar, Como otras tantas manifestaciones external del delito, A ]as que principalmente hay que tender para su calificacift. (Sentencias do 24 do Octubre de 1903, 6 de Jt,nio de 1907 y 21 do, Julio de 1908).
El I'delito continued" exists, conform & la, doctrine, del Tribunal Supremo, siempre. quo los hechos justiciables obedeeen i una Bola determinaci6n 4 -rirnial y viola una migma ley penal, constituyelido actos que, -do no media esa unidad de resoluci6n y do ley violada, intograrian cada uno por si un delito de I& misma species, (sentencia do 11 do Agosto do 1917).
Para que Ins diversas violaciones do la miama. ley penal constituyan un I'delito continuado" es indispensable, no que so hayan reali2ado, eon un prop66ito igual, sino que sican actos ejecutivos do una Bola. resohici6n crin-iinosa sentencess do 19, de Noviembre, de 1917 y 21 do Enoro do 1918).
No e-dsto unidad do Joy violada, en delitos que, aunque Bean do ]a misma species, aparecen hidividualmenCe previstos y castigados, aegfin Bus eireunstancias, en distintos articulos del C6digo. AsI Be dedtiec de la sentencia, do 30 de Junio do 1920, en la que el Tribunal Supreme






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declare que no existed la unidad do la ley violada cuando un hocho eonstituye el delito do robo. en lugar no habitado, previsto en el articulo 530 del C6digo, y el otro el do robo en casa habitada que apareoe penado como "delito do entidad distinct" on el articulo 526.
Do los dos clementos constitutions del "delito.continuado," 6, saber: la unidad de ]a ley violada y la unidad de I& voluntad de delinquir 6 determinmi6n criminosa, s6lo el prinieTO es fijo y prociso, pues el Segundo, por su in-dole psicol6gica, no puede estar sometido A reglas fijas, sino que debe apreciarse segfin Ins circunstanclas del caso y con amplio criteria; torque la doctrine del "delito continuado" se ide6 y ha de aplicarse con la mira principal de evitar que se impougan varies ponas, i veces muy graves, por acciones que, realizadas de una sola vez, se bubieran castigado con una sola pena de igual entidad, aun cuando dl dafio material causado por la acci6n iinica sea mucho mayor que el production por las otras (sentencia de 7 de, Febrero, de 1920). En la misma sentencia ise ha declarado que la dicha unidad do In voluntad de delinquir, como elemonto moral que es del delito, no es necesario que so declare expresamente como hecho probado en la sentencia; y quo, cualquiem que sea la &-claraci6n que 6sta contenga 6, ese mpE eto, compete &I Tribunal Supremo apreciar ese element en vista de los hechos que so declared probados.
La tooria del delito continued es do aplicaci6n A las infracciones del C6digo Postal sentencess de 19 de Agosto de 1917, 9 de Marzo y
4 de Mayo de 1918).
Wase ]a nota 318.

Art. 87.-Cuando todas 6 algunas de las penas correspondientes A las diversas infracciones no pudieran ser eumplidas simulthneamente por el condenado, se observarAn respect A ellas las reglas siguientes: (111)
1 En la imposici6n de las penas se seguiri el orden de su respective gravedad para su cumplimiento sucesivo por el condenado, en cuanto sea possible, por haber obtenido indulto de las primeramente impuestas 6 por haberlas ya cumplido.
La gravedad respective de las penas para la observancia de lo dispuesto en el pdrrafo anterior, se determinarh con arreglo A la siguiente eseala:
Muerte.
Cadena perpetual.
Cadena temporal.
Reclusi6n perpetual.
Reclusi6n temporal.
Presidio mayor.
Prisi6n mayor.
Presidio correctional.
Prisi6n correctional.
Arrest mayor.
Relegaci6n perpetual.
Relegaci6n temporal.
Extrafiamiento perpetuo.
Extraflamiento temporal.
Confinamiento.
Destierro.







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2 Sin :embargo de lo dispuesto en la regla anterior, el maximum de duraci6n de la condena del culpable no podrd exceder del triple de tempo por que se le impusiera la mfis grav e de las penas en que haya incurrido, dejando de impon6rsele lar. que procedan, desde que las ya impuestas cubrieren el maximum del tempo predicho. (117)
En ningfin caso podrd dicho maximum exceder de cuarenta afios.
Para la aplicaci6n de lo dispuesto en esta recria se computarA la duraci6n de la pena perpetual en treinta afios.

(116) Con objeto do Ilenar el vacio que se observe on el C6digo accrea del cumplimiento de, condenas que so impusicren al reo, cuando 6sta estuviere cumpliendo otra s y no pudiera cumplir rinuiltAncamente ambas, se dict6 en Espaiia el R. D. de 9 de Abril de 1888, que se hizo extensive 6 Cuba por R. 0. de 6 de Abril do 1895 (Gaceta de 29 det Mayo), cuya parte dispositive dice asi:
"Articulo I-El orden de prelaci6n para al cumpliniiento'do lag condenas que simultAneamente se impongan A un mismo reo debe sefialarlo, .el tribunal respective; pero si lag circunstancias no ban permitido hacer este seRalamiento, el Mixistro de Gracia y Justicia seguirA, el establecido en el articulo 89 del C6dig(; Penal. (87 del de Cuba).
Art. 29-Cuandol un reo est6 cumplienda una pena y se le, impusiere otra mds grave, se suspender& desde luego el cumplimieuto de aqu6lla para queextinga 6sta, dejaaido el resto do la suspendida para que la cumpla al terminal la do mayor gravedad.
Art. 3 Siempre quo so baga uso de lo preceptuado on este decreto, so pondrk inmediatamento en conocimiento del tribunal 6 tribunals quo hubieran sentenciado al reo."

(117) -Este articulo ardena expresammente, corno excepci6n de lo dispuesto en el 86, que cuando al.reo lo hayan sido impuestas (por el orden ee gravedad establecido on ol. pirrafo anterior) penas quo cubran el triple del tempo por el que se impusiere la nihs grave, deje do impon6rsele lag que procedan. (Sentencia do 10 de Febrero de 1908).
Este articulo establece lag reglas quo deben observers en la imposici6n de lag penas cuando, todas 6 a1gunas do lag correspondents 6 lag diversas infracciones cometidas no pudieran ser cumplidas simultAueamente por el condenado, siendo por tanto applicable la segunda do dichas reglas h todas las ponas que so encuentren on ese caso, aun cuando no est6n comprendidas en la escala que eontiene el mismo articulo ochenta y siete, pues ella s6lo tione por objeto determiner la graveclad respective do las que enumera, para su cumplimiento sucesivo, y en mantra alguna el excluir do la, limitaci6n quo prescribe la expresada regla segunda i otras penas, como la d e suspension, 6. la cual, por su naturaleza y effects, le es igualmente applicable, dada el texto del articulo y el principio cient6fico, y equitativo en que se funda. (Sentencia de 19 do Mayo de 1902).

Art. 88.-Las disposiciones del articulo anterior no son aplicables en el caso de que un solo liecho constituya dos 6 mfis delitos, 6 cuando el uno de ellos sea medio necesario para compete el otro.
Rn estos casos s6lo se impondrd la pena correspondent al delito mfis grave, apliefindola en su grado m6ximo. (1111)

(118) Es de aplicaci6n este articulo cuando, 6. pesar de constituir








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log hechos realizados por el delincuento mAs de un delito, todos ellos han sido 6 product do una sola aunqu6 compleja determinaci6n do la voluntad; torque en tal caso no es possible calificar independientemento una do otras las acciones punibles, sin quebrantar injustificadarnente la unidad del element intentional (sentencia de 19 de Julio do 1908) ; pero esto mo ocurre cuando por la naturaleza do'los hechos punibles realizados aparece quo' falta enlace' 6 relaei6n Intima entTo ellos, pud$endo cada uno existir independientemente do log demis. (Sentencia de 18 de, Mayo do 1905).
Para quo sea applicable este artleulo, quo constitute una excepci6ri do In TCgla general del 86, es necesario qu e los delitos do qno so trate, sean 4el-resultado de un solo hecho 6 est6n reunidos por una relaci6n do niedio &'Iln, y por tan to, cuando se ejecutan different acciones, cada, una do las cuales constitute, una perfecta violaci6n de la, ley,' para quo A log effects dela represi6n so consideren corno una sola, entidad jurlOica, -do las comprendidas en esto articulo, es absolutaniente indispensable qne'est6n ligadas entro sl porr la unidad de hecho 6 per la unidad do fin, sin pierjuicio de log casos en que se trate de delitos continuados (senbencia-de 12 do Enero, do 1918).
El articulo 88 del G5digo Penal no es applicable al I'delito contituado", por referirso al caso de quo un hecho.constituya dos 6 mds dolitos 6 enando uno do -ellos sea medio necesario para compete el otro, y 'el delito continued, segfin la doctrine -del Tribunal Supreroo, es uno, mainque donstituldo por varies acciones, y por tanto, le es. applicable, no 6ste, Aino corno general, la regla, 74 del 80 sentencess do 9 y 25 do Octubre de 1918, 12 de Agosto de 1919 y 22 do Marzo de 1920)..
Las 'disposiciones de este articulo son do aplicaci6n general y corn'prenden A todog log delitos, sin rnAs limitaci6n quo la reference A aquellos que por su indole 6 naturaleza especial est4n penados por leyes espocial6s (Erentencia, do J9 de Agosto de 1903), on cuyo -caso se encuuntran loff provistos en el. C6digo Postal (sentencia de 29 de Noviembre de 1902). A pesar de lo expuesto, la circuristancia do quo entre log bechos concurreutes exist a1guno 6 algunos do log delitos eastigados on la orden 213 de '1900, ho obsta A ]a aplicaci6n de este articialo' (sentencing do 19 do Agosto do 1903, 10 do Mayo de 1906 y 15 de Octubre de 1907) ; pero si obsta quo el hechlo concurrent oon un delito sea una, falta; torque en fal caso 0 precepts no es de aplicaci6n, ya que s6lo se rellere A delitog (sentenaia do 28 de Aaya de 1906).,
I I Al aplicar la pena sefialada et. este articulo'ban de teners,6 on euenta
las circunstancias'gen4ricas que concurran en el becho, para imponer aqu.6Ila on la extensi61a que correspond& seg6n las reglag del articulo 81 (sentencias do 13 de Julio de 1903, 24 do Octrubre do 1906 y 15 do Febrero do 1908).

Art, 89.-Siempre que los Tribunales impusieren una pena que Ilevare consigo otras por disposici6n de la ley,- se.fin lo que se prescribe en la Secci6n tercera del capitulo anterior, eondenarAn tambi6n expresamente al reo en 6stas filtimas. .
Art. 90.-En los casos en que la ley sefiala una pena inferior 6 superior en nuo 6 mds grades A otra determined, se observarkn para su graduaci6n las reglas prescritas en los articulos 74 y 75.
La penainferior 6 superior se tomarh de la escala gradual en que se halle comprendida la pena determined, .:- Cuando haya de aplicarse una pena superior d la de arrest mayor, se tomarA de la escala cA que se liallen comprendidaki las






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penas sefialacta5 para los delitos mds graves de la misma species,
que el castigado con arrest mkvor.%,., -,
Los Tribunales atenderdn, para bacer la aplicaci6n de la
pena inferior 6 superior A las siguientes

ESCALAS GRADUATES
Escala nfim. 19

1? Muerte.
2? Cadena perpetual.
3? Cadena temporal.
4? Presidio mayor.
5? Presidio correccional.
6? Arrest.

Escala nfim. 29

1? Muerte.
2? Reclusi6n perpetual.
3? Reclusi6n temporal.
4? Prisi6n mayor.
5? PrisYn correctional. CqZ) W Arresto.

Escala% nftm. 39

I? Relegaci6n perpetual.
2? Relegaci6n temporal.
3? Confinamiento. WTIOU 4? Destierro.
5 Reprensi6n pfiblica.
6? Cauci6n de conduct.

Escala wkm. 49

1? Extrafiamiento perpetuo.
2? Extrahamiento temporal.
3? Confinamiento.
4? Destierro.
5? Reprensi6n p6blica.
6? Cauci6n de conduct.

Escala nftm. 5T

I? Inhabilitaci6n absolute perpetual.
2? Inhabilitaci6n absolute temporal.
Cargos pfiblicos, derecho de 3? Suspension de . sufragio active, -y pasivo,
prof esi6n 6 oficio.




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