Revista de publicaciones navales

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Revista de publicaciones navales
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Buenos Aires; Servicio de Inteligencia Naval ( Argentina )

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serial   ( sobekcm )

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aleph - 20934447
oclc - 26200495
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AA00019461:00037

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* 36
DE
PUBLICACIONES. NA VALES
Tomo XXXI- No, 296 Y297.-AnO III.-Buelog Aires, Mayo y JNo do 1921.
sUndio, SON., la PosiM44U,8 de, darles 300 do elovacift
a noeastrog ed~i~k de ..... a"mlletros
For el Teniente de'F'4q*-..Eduardo JoNr
El presente estudio comnpletar.A creo, el proyecto de moder-
-nizacidn de nuestros acorazados, hecho por ]a secei6.n de tiro
el afho 1919.:,
El estudio coriSta de las siguientes partes:
10 Ver si con, la disposici6n actual del poz o de los caflones,
bayi espacio suficiente para deprimir la culata de estos 150
mAs que lo actual. Arreglos que requiere y 'ver si es posible
hacerlos.
S.20 Modificaciones. a efectuarse en el sistemna de elevacift it
tornillo, ediculos, medidas y exigencias que la operacift re-
quiere.
S30 Recuperacifti. Las 4 cajas de resortes, no pueden Ilevar
el cafi(5n a baterfa, ni mantenerlo, en baterfa en Angulos de
.eleyadift superiores a 150. La tensi6n inicial de estos est4
aumentada para 50 m~s por rolido. Instalaci6n de recuperador
neumtltico adicional, c~lculos generales que exige, dimensiones




REVISTA DE PUBLICACIONES NA VALES

finales, ubicacidn de ellos y de ]a bombita recuperadora de.
pdrdidas, ventajas del sistema y posibilidad de aplicarlo.
40 Modificaciones de detalle. Ubicaci6n del teltgrafo de
alzas, del mecanismo de antifrieci6n de, los muflones, de ]as,
alzas. de las troneras del caft6n. del indicador de posici6n del
mismo, del planetario, del acoplamiento del motor a ]a tuerca
de elevaci6n, de los tubos de las bombas y motores de -direc-
cidn, etc., etc.
&I C~lculos aproximados de los alcances a esperarse, con
las nuevas elevaciones hasta 800.
60 Pianos indicando las principales modificaciones a efec-
tuarse.
De log puncos anteriores, los finicos importantes son el 30 y
el 49, los demis son detalles cuya rjealizacifn no presenta in-
conveniente alguno y que el constructor puede r~pidamente
resolverlos.
Sin duda no escapa la ventaja de Ilevar a Ia pr~ctica lo,
propuesto en este eitudio, pues es una necesidad moderna, una
consecuencia de la instalaci6n de directores y proporciona un,
medio de bombardear un Puerto a grandes alcances espoteando
con hidroaeroplanos, o sea un trabajo similar al efectuado contra,
la baterfa Tirpihz y otras de ]a costa de Flandes por los rho-
nitores del almirante Bac6n. No significo un bombardo soste-
nido, pues nuestro.; caftones consumirfan su vid'a, Pero si pueden
presentarse circunstancias tActicas especiales, en que conseguir
un efecto moral sobre el enemigo pueda ser una necesidad
mayor que la de obtener efectos materials, como io hemos,
visto en la iOltima guerra.
Nuestros caflones B 306, tienen una erosi6n por tiro dle
0".00), en los primeros tiros, en que aquella es mayor. Esta
erosidn hallada en ]as pruebas de recepci6n se considera inva-
riable en los primeros 50 tiros, disminuyendo en los 60 siguien-
tes a 0O".0( 5, oa que asegura una vida probable de 200 tiros.
Sin embargo, en nuestro caft6n B 805 NO 919, despuds de 10.
tiros de ejercicio, se halId un desgaste de 0"1.003, que corresponde
a un tiro de combate.
Como un fundamento importantfsimo, transcribir6 un pArrafo,
del Proceedigs de Octubre de 1920, titulado: Nueva luz sobre
]a batalla. de jutlandia,. Despuds de considerar ]a superioridad
de pdrdidas materiales in-lesas dice:... tToda nuestra artillerfa
, naval, ha sido construfda Para alta velocidad inicial, por
, consiguiente Para largos alcances con un menor Angulo de
celevaci6n y un largo espacio batido. Para combatir a esta arti-
, Ilerfa los grandes buques alemanes. ban sido construidos con




HST-TUDTO SOBRRLA POSIBILIDAD DR DARLES 300

una fuerte coraza vertical, ademAs ellos poseen mayor subdi-
visi6n de sus comnpartimientos internos, una Mejor disposick n
Sde sus santabArb.Aris. una gruesa coraza. horizontal cn cubierta,
cchirneneas, bajas. lo techos de las torres mtjor acorszados a fin
(de darles proteccidn contra nuestros proyectiles pesados con
(los Angulos de cafda a las largas distancias a las cuales se an-
4ticipaba, que los .caftones brit~nicos serfan pues.tos en accidn.
,Por el otro lado, la teorfa alemana diferta enormemente (e
(Kla-nuestra. Sus caftones eran mhs livianos y cortos q ue los
enuestros y sus velocidades inicialt s inferiores; pero sus mon -
tajes fueron construldos para un. gran ingulo de elevacidn y
tsu alcance efectivo era tan grande como el de nuestras M, a
4yores piezas. ,A fin de obtener seguridad a esas largas
e distancias, ellos han progre .ado en los modos de tomarlas y
ten el control del fuego, hasta un punto que no se aleanzarcn
,en este pals hasta que cesai on las ho!,tilidasdes.
tSus caftones eran de una seguridad, que nunca se ]a crey6
en la conbtrucci6n de ellos y los calibraban en forma de no
cdar dispersi6n*.
Despuds dice que: cEl Hood es el finico buque de ]a marina
inglesa que posee defensa contra estas tdcticab3-.
Sin duda, que la modificacift propuesta importa disponer
de buenob tel~metros y directores de fuego. Recordemos que
en el combate de cruceros de batalla en j utlandia. combatit i n
los caftones de: 15"1, 1V", 13"5 y 12"., contra los de 12"1 y 11"1, y
recordemos los resultados materiales de la acci6n.
Lo.; pianos adjuntos son copias de los exi~teiites a bordo y
poseen la exactitud requerida, los dibujos de los recuperadores
y tornillo de elevacidn, etc., est~n en la misma escala del ph no.
Los resultado-i de los c~lculos tienen la aproximacidn stificinte
y muy aceptable con la que se prueba la pohibilidad del pio-
blema, quedando para el constructor el ajuste final o detalle.
0 bien con los rebuitados obtenidos se da una garantia. de
que lo que se persigue, es posible, adjuntAndose un detalle
completo del estudio hecho a fin de que-si se cree convenie-nie,
sea revisado; en'la prActica la solucifn de detalle, del cons-
tructor puede ser otra; pero lo importante estA probado, o sea
que es posible darles 30* de elevaci(5n a nuestros cafton~ s
de 12".
Los pianos adjuntos, en escala de I' representan: el
horizontal, el cafidn'en su posici6n de Ou y en baterfa. habi(n-
dose copiado' algdan detalle de las cajas de resortes que es la
A~nica parte mds baja del caftdn, para ver qud parte de ]a dis-
posicifn actual no les permite dar. los 800; el dibujo inclinado,




-~ REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
es el caft6n en mAximo retroceso sacado de- un historial, te-
iindose presente que el retroceso actual no es el mismo en
tddos los caftones. pero el superior al media es tan insignifi-
cante, que no impide tampoco dar los 80 P; a 61 se le ha f ijad6
el tornillo de 61evacidn que se introduce' en la n'ueva tuercn
propuesta, de lo que se h'ablarA en detalle mis adelante per-
-madecieno invariables las p artes internas del balimcfn de la
'?uerca o dado q ue recibe el mfovitniento del motor de eleva-
cd6n, s6lo traslado !a tuerca una, cierta canitidad. bacia Ia
boca.
Arriba de la cuna va el recuperador de aire adicional,, es
un croquis con sus medidas en )a escaia del piano y muestrA
sf hay o no espaci6 para di y el rnmero de, grados de depie-
si6ri quo habrA que sacrificar, tenidtidose preseniei que )a uti-
fidad prAcdica de esta esnula; actualmente s6 Ilo, se d eprin eh
los caftones 20 a 30 para; pasaries, lanada y A'demAs para tarcer
td barras de las alzas si por un olVido despud de u'n efercicio
de alceros u otro no se tuvo ]a precaucift de lievarlasa cero.
El otro planito adjunto, muestra una vista desde cblata del
r ,6uperador adicional de aire en escala, es un simple croquis
que sirve o basta para demostrar ]a 1 osiblidad de los goo &~
6eeVziciftn, no se lo ubica 6. 6i pla&'odiadetral vertical 10ongi-
IWdiialI del caft6n. porque s616 quedarfa menos- de il de d~pre-
sidr! a c iusa del alojamienio de la cadena del atacad6r; sin6
que se. propone cotocarlo a uhds 16 centfnetros, m-As a un
costudo con lo que -bastA pari que zafe de 'aquel y" permffita
unos go o 86 de depresidn.
C A es el cilindto de aire, B 1A b 6mbilta recuo~eradora de
08rdida, M man6metro, V vAlvula de reiteici6n. y el tuba qu
96 le acapla para dar al aire la bb'nsift- inicial requerida, es de
quita y pan.
Se mite una vista superior del recuperador porque la.
medidas que se adjuntan bastan y s6lo queda para el constru .c-
tor, el detalle:
10 D&primir la culatla hasta 300 es kosible, con ]as modifi-
ciciones que se enumeran.- El1 piano del caft6n en baterfa, es
segdn un corte longitudinal, suficiente para. 16 que se busca,
~porque los detalles fijos de la tarre, que pueden estorbar estib
en el piano adjunto, tales detalles han sido vistas en el piano
y en el material mismo, no quedando ninguha duda sobre las
datas-que se dan y manifestaciones que se hacen.
Moviendo un piano m6vil, del caf16n hasta los 300, vemos
-que s6lo estorba el pasillo 4ue sirve para bajar a la cAmara
Alta y techo del pazo, que es de unos 50 centimetros de ancho




ESTUDIO SOBRE LA POSIBILUDAD.DE D, PLES 800
y que no hay ningiin inconveniente en bajarlo 56 centfmletros
o sea desde MN a M'N?.
El pozo es muy alto y tat reducci,6n no impide. en absotuto
ningidn mo imiento de carga de Jos A H A, ni ]a maniobra* de
los 2 hombres qu6 van en el pozo. De modo que este incon-
veniente queda descartado.
La mnAnivela del cierre no puede bajar a los SCO porque las
gualderas no to permiten, pero por ligero que ,se eleve e
caft6n a 3W~, siemlpre hay tiempo de sacarla, pues es tan sen-
cilia. la operacidn que con tirar tin simple pasador a resorte
que la afirma. at eje del sinfin, es bastante, lo mibmo al Ilevar
tl caft6n a posicift de cargA y, que IlevAndolo a toda fuerza ni
bien el alojaniento de la palanca zaf6 de la gualdera, eJ jefe
de .carga, tiene tiempo de colocarla y empezar a abrir el clerre,
antes de que el caft6n Ilegue a 0. Quedando probado que tam-
poco hay inconvenfente.
Las gualderas en su parte anterior, poseen una plancha eni
forma de V horizontal, con el ydrtice hacia Ia. boca y en ]as qt~q
posiblemnte toquen las cajas de resortes, pero esto es. reme-
diable,,pues de ser asf, se les ppede cortar a dichas planchas
uin pedazo. con lo que nada se comprometerfa el objeto para
quie estdn colocadas. mis aun. tat cual e.tAn las cosas y la
reaccidn sobre el montaje at disparar el qrma, dsta no se ajte-
rarfa ein nada, y pi. constructor no tendrA inconveniente en
sacar tal refuerzo y darle otra ubicaci(5n,, cosa perfectamente
factible.
Como Jos pianos existentes a bo rdo no son apropiados para
sacar todos Jos datos que se necesitan, ]as medidas anterior-
mente requeridas no es posible obtenerlas; quedando esto y
demds details para cuando ]a casa que vaya a efectuar el tro-
bajo, dibuje los pianos apropiados.
Como puede verse la estructura de ja tomre no impide de-
primir la culata, a Angulos mayores de 150; y como resumnen a
las indicaciones del plagio, at Iexamnen ocular y al primer punto
qge encabeza este pArrafo, no- hay nada objetable at aum~ento
die elevaci(5n, compo puede verse moviendo en elevaci6n e l d-
bujo del caftn en mAximo retroceso.
20 Tornillo de elevacidu.
Afin de conkeguir los 300 de elevacift, son indispensables
Ip oifains que se mencionargn en .el. mecanismo de
elevacidn y de las que puedo afirmar son perfectamnente facti,
bles. Ante tod.o se pecesita un tornillo de mayor longitud,del




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

mismo espesor, dimension y paso de filete; 4 ste pasari a C A
estando el catn a 300. mis o menos 128 centimetros, y obser-
vando el piano, no quedari frente al A H 6, sino mis adelante,
teniendo a su salida a ]a cAmara alta como iOnico inconvenirnte,
el riel que va desde ]a boca del A E inferior a ]a cuchara del
proyectil de la, meseta de pasaje; pero esto es solucionable por
el constructor mediante un pedazo de riel, de quita y pon o
haciendo una, meseta giratoria para pasar Jos proyeetiles a ]a
meseta. Este modo de aprovisionar con el A i. Inf. y los
A H A es s~6Io en el caso de que los A H B estdn fuera de uso-
A B C D, es una caja de chapa que encierra el dado-balan-
cfn o la tuerca, que debe ser trasladada hacia la boca unos 45
centfmetros mAs o menos, o sea a A, B' C' D' a fin de que Ma.
posici~n del tornillo con respecto a] eje del Anima sea normal.
Este cambio trae consigo trasladar al lugar actual de la tuerca
y esr'acio sobrante hacia *culata, el motor de ventilaci6p o sino
cAncarlo en otra parte que el constructor puede decir. La caja
A B C D estA afirmada por una pieza s~lida que va de gualdera
a gualdera y si las cajas de resortes Ilegaran a tocar en ellas
no hay ningd~n inconveniente en darle a dit ha. pieza una ubi-
caci~n que permita, a aquellas un espacio ]ibre.
La conexidn del eje que transmite el movimiento a *la tuerca,
como dsta se traslada. a A' B' C' D', requeriri una pequefia
transrnisidn acodada la que no tendrA ningin inconveniente en
su funcionamiento. La tuerca tiene una longitud roscada de
45.25 centimetros, pero como dsta result muy larga, para, dar
los 3Y~ de elevactdn, es necesario cortarla y roscaria en su
prolongacion la misma cantidad actual' de modo que la tuerca
tenga la misma longitud de apoyo con respecto al. tornillo;
quedando aquella con una, disposicifn semiejante a ]a del piano
adjunto.
El movimiento de giro que la tuerca y dado efectfian al
elevar o deprimir el cafiln, es el que corresponde a ]as dis-
tintas posiciones del tornillo de elevaci~n. En el punto de uni~n
del tornillo con la cuna, hay un balancfn, que tambidn gina
al moverse el catn y que con su dispobici6n actual permitirA
aun mAs de 300 de elevacidn.
El tornillo tendrA una longitud co 229. centimetros, actual-
mente tiene 141 centimetros lo que da una diferencia de 88 cen-
timetros. pero con toda seguridad esta serA menor, pues babfa-
m,)s dicho que la colocacidn del recuperador auxiliar de aire
sobre la cuna, quitarfa unos 2 0 o30 de depresi~n, lo que a'su
vez trae una mnenor longitud de tornillo remanente para depre-
sidn, de todos modos esto es de incumbencia del constructor.




ESTUDIO SOBRE LA POSIBILIDAD DIC DARLES 800

Respecto a] comportamiento del tornillo en tacci6w-, calcu-
lard el valor de ]a reaccidn de este a 00 de elevaci6n, que es
la posicift critica y a algunas de las elevaciones propuestas.
Llamemos: W ]a reacei6n sobre el tornillo.
B la resistencia de los frenos y recuperadores.
R -la resistencia de friccidn de la cuna.
Gr. pesos de ]as padres que retroceden.
e-Angulo de elevaci6n.
x longitud de retroceso mAximo.
w la distancia, normal entre el tornillo y su
paralela a Ia pbsicift actual trazada por
los muflones.
P -presidn de los gases sobre el cierre.
(- distancia entre el eje de los mufjones y la
paralela que pasa. por el centro de gravedad
de las partes que retroceden.
d distancia entre el eje del Anima y su para-
Iela que pasa por el centro de gravedad
de las padres que retroceden.
Tenemnos para valor de W:
W= P+(P(+R-,. sen e)+x 0,. eose
conio el valor de W que necesitamos es en m~ximo retroceso'
el tdrmino entre pardntesis, es muy chico comparado con el de
30, luego aplicaremos la f6rmula mAs sencilla:
W=x G, coo e '. aa
e = 00, x = 0.888 in. y 0,. = 67.512 Kgs. tenemos:
to = 2.56 in. W = 21.970 kgs.
e =150, w =2.69 DW=20190a
e =20*, w 2.70 *W =19.670
e = 25, w 2.61 W =19.630
e = 800, w 2.56 *W =19.027
ahora segdin Jacob, pAgina 374. el procedimiento usado en la
marina francesa, para determinar el di~.metro requerldo para
el tornillo, para un acero cuyo = 50 kgs M-M 2. a la compre-
sidn (acero forjado) es: aLa relaci6n de la presift soportada




8 RE-VISTA PDE PUBLICACIONES NA VALES
por el tornillo, en retroceso mdximo, a la secci6n de 61; es.
igual aproximadamente a dos, .
En nuestro caso veamos como se cumple:
El mAximo valor de W es Para e =00
21. 970
W =2.970 kgs 2 S en mi
R' 5.9 em.
Como el tornillo Actual posee uin radio, sin contar Ia altura,
del filete, de R =8.7 cm; el cOlculo da .RI 6 cm, vemos que
contamos con un resguiardo de 2.7 cm, a nuestro favor, lo que-
est~de acuerdo con la teorfa francesa que la relaci6n con viene
que sea menor que 2 a fin de contar con una pieza mis fuerte.
No entro en detalles de c&lculos, 4e la articulaci6n del tor-
nillo con la cuna, del didmetro del tornillo incluso la Altura del
filete, etc., etc., pues las actuales condiciones satisfargn anmplia-
mente las exigencias, teniendo en cuenta que no hemos intro-
ducido ningiln esfuerzo adicional, ni -disminufdo espesores de
nin~oUna -de sus partes, habidndose s~lo alargado el tornillo,
su superficie de asiento en la tuer(,a es la nmisma actual.
Referente a los topes que el tbrnillo requiere para, Ia mnAxi.-
ma elevaci6n y depresi6n, dird: que es perfectanmente factible
darles una nueva ubicaci6n semejante a la actual;,para aquel,
en el borde superior de la tuerca, y Para dste, abajo y de no
poderse por el mecanismo de giro de la tuerca, se puede cola-
car un tope exterior en el techo de la torre que limita la de-
presidn resultante.
Como aclaracidn al piano adjunto dird: que las cajas dp
resortes S no tocarhn en la caja de la tuerca A' B' C' D', como
aparentemente se ve al mover el ca 'fi6n, por estar a un ]ado
de dicha caja como puede verse en el Plano de culata adjunto S.
Como medidas finales tenemos:
E =(+ = _1'
NATURAL BSOALA
Longitud roseads, del tornillo .............. co 214 cm. co 18.8 em.
Longitud de tornillo que sale a C A A mfti-
ma elevacift......................... m 128.3 em. co 8.0 em.
Longitud de toraillo que queda en la tuerca
a 00 y que servirA para depresibn ....... segdti sean 20 o 80.
Traslai~ii de la tuerea -hacia ]a boca........ co .44.8 em. co 2.8 em..
Longitud. de la tuerca...................... .86.7 5.4
Longitud. roscada de la tuerca.............. 11.25 2.7




STUD 1 SOBRE LA. P OSIBILIDAD DE DARLES 800
30 Recuperacidn.
Sabemos que el sistema de vuelta en baterfa de la artillerfa
naval, estA. calculado parA ser eficiente a ]a elevaci6n mAxima
de ]a tabla de tiro mds 50 por rolido o m~s. Pasado dicho
Angulo, la'compresidn inicial de los resortes, es Iinsuticiente
para mantener el caft6n en bateria y si lo mantiene a dngulos
pr6ximos sobre el-mAximo, al hacer fuego la pieza no la vot-
verAn en baterf a.,
En nuestros caftones B3 305, hay 4 cajas con 9 trenes de
resortes triples o sea un total de 86 trenes, que se utilizan par,
las elevaciones de la tabla de tiro y teniendo en cuenta la
ompresi~n inicia.1 de estos sacada de los pianos y aplicando
a f6rniula en que:
Pi- presion inicial.
P, peso de las partes que retroceden.
e dngulo de elevaci6n.
para un coeficiente de fricci6n f =0.15.
Pi =PI [sen (+ 5*)+f Cos (e + 60]
fOrmula usada en la marina francesa, nos da para la com-
presidn inicial del conjunto, un Angulo por rolido superior it
50, lo que quizA sea el criterio seguido por los amnericanos.
Esto no nos interesa mayormente. Referente a Jos frenos hi-
dr.Aulicos dird que no necesitan ningtin camnbio, par trabajar
Sestos a resistencia total constante, es decir, que. con cualquier
elevaci6n frenan igual al caft6n en facciftv.
Como lo que se persigue es aumentar -a 800 lit elevaci6ji
mAs 60. por rolido, nace la idea de usar un recuperador neu-
mitico adicional, cuyo detalle pasard a dar y siendo 'un sisttmt
eficaz, sencillo y sin lugar a fallas seoin 16 sancionado por su
uso, no discutiremos sus ventajas, pues aparte del pequeflo
espacio qpe ellos requieren, comparado con lo enornme y cos-
toso que' serfa emplear cajas de resortes adicionales, dstas
serfan tan grandes que no habrfa espzicio parat ubicarlas, de
modo que emplearemos un recuperador neum~tico adicional
colocado sobre ]a, cuna. Este consta de un cilindro de aceite
Cht que va Ileno de este liquido, este cilindro Ileva un piston
cuyo v~stago se afirma al s'uncho de culata por media de un
soporte S; lleva en su parte posterior un orificio que sirve




REVISTA DE PUBLICA CLONES NAVALES

para dar pasaje libre al aceite por nmedio del tubo T a] cilindro
de aire C. ; dicho orificio deberl ser de un tamafto apropiado
para que no actde de freno al pasaje del lfquido. El cilindro
de aire tiene en su parte superior un man6metro M y una
vAlvula de retencift V. a la que se fijarA cuando sea necesa-
rio el tubo flexible que lo comunica con la bombita recuperadora
de pdrdidas B, a; el funcionamiento seria el siguiente:
Estando Ch, Ileno de aceite, se quiere levar el. cahl6n hasta
300, bastan unos cuantos golpes de ]a bonmbita Ba s hasta que
en el mandmetro M, se lea la tensi6n inicial del aire requerida,
una vez obtenido esto, se desconecta el tubo y se puede Ilevar
el caft6n hasta los 800 y hacer fuego; al retroceder el. aceite de
Ch comprime el aire de Ca y este reacciona al final del
retroceso sobre la misma cara del piston con la tensifn nece
saria que juntameute con la de las cajas de resortes Ilevan el
catn a baterfa.
Se podria solamente emplear un cilindro de aire con piston,
pero es muy dificil conseguir una junta estanca 'al aire a tan
alta tension requerida, los constructores han abandonado.,su
uso, por esta raz~n se emplea como medio para comp .rimir el.
aire, al aceite siendo ya mucho mAs fhcil. conseguir buenas
juntas hidrAulicas.
Deja constancia que un trabajo semejante a este hicieron
los americanos en 1918 para sus baterfas de cahiones navales
de 14"1 L 50 montados en ferrocarril, con dptinmos- resultados
seg-an consta en las revistas profesionales. pues dicbas baterfas
actuaron en Francia con anterioridad al armisticio.
Pasard al. detalle de Jos c~lculos generales del recuperador
para ver si el. que el arma exige, es de un tamafio que pueda
ser colocado en el catn. Los cAlculos siguen lo que al res-
pecto trata el. texto del profesor Raussenberger.
Fv = tension inicial.
G, = peso de las partes que retroceden.
emax Angulo de elevaci~n mAximo.
K= coeficiente de razonamiento vit>0.
v =coeficiente emipfrico
V0 volu men inicial de aire:
AL coeficiente de expansion de 2.42 a 1.76
P0 presi~n inicial. por metro cuadrado.
Q = longitud total de retroceso.
x = espacio reco rrido en retroceso.
k =exponente de expansion igual. a 1.3.
F,= tension en un retroceso x.




ESTUDIO SOBRE LA POSIRTLIDAD DR DARLES 800 1
Se calcula:
F, G, (sen e,,,, + v t oos mx
donde se toma:
V I~t >- 0.2
Luego se decidirA el valor de P,, que para caftones de mkt-
rina puede tomar:
P, = 500.000 a 1.000.000 kgs W'.2
se encuentra entonces:
,=, F., Q metros efibicoq (k) eii iuetrou)
P.
donde a L, se le da un valor cbmprendido entre: 2.42 a 1.76.
Despuds se puede trazar el diagrama de comipresidn, rela.
cionando. al retroceso del caft6n.
La presidn. unitaria de compresi6n para uin retroceso x,
(x en metros), estA dada por:
donde k = 1.3.
La tension del recuperador para un retroceso X, por:
F..= (A Q -
El material a usarse es acero forjado, que de acuerdo con
]a tabla que trae el texto de Tchappatt para metales usados en
construcci6n. de caniones y exigencias fisicas de metal, perte.
nece a la clase C con un I(Mite eldstico, E=75.000 libras pul-
cuad. o sea 9 = cc 0 kgs. M-W.
(G,. = 67.512 ks
Tomando: e,, = 350.
v K=




12 REVISTA D9 PUBLICACIONES NAVIALES
aplicando la f6rmula de F,,, tenemos:
F, = 67*,512"(sen 815* + 0.2 cos 850).
.F, = 49.918 kgfi.
Pero las 4 cajas de recuperadores a resortes, poseen una
Fv, = 35.214 kgs; tenemos:
Fv = 49.918 kgs. (calculada)
F, = 35.214 (de los pianos)
F, -- Fv = 14.704 kiloso
que es la tensi6n inicial del aire en el. recup~erador que busca-
mos, es decir, el esfuerzo capaz de aguantar el cafldn en ba-
terla juntamente con las cajas de resortes.
Cdlculo del volumen V,:
aplicando la f(5rmula: ,A
P0
y akceptando segdn Raussenberger pa3ra P. W0.00 kgs io'.,
que no es excesiva puesto que se acepta hasta 1.000.000 lr,-.;
tenemos:
V, = 2.42 14.704 X 0.883
8uO.000
V0 = 0.0370516;W = 37. 0515 litros.
Resultados obtenidos para la presi6n y tension del aire,
para distintos valores de retroceso: Q =0.883 m.
Para x =0.20 in. P_ 916.260 kgs -m.
x =0.40 P, = 1.065.900 3
x =0.60 P, = 1.265.500
~=0.833' Px 1.599.60.0
Valores de la tensi6n:
Para x =0.20 mn. F, = 16.839 kgs.
x =0.40 Fv = 19.590
x 0.60 Fv = 23.257
Q = .833 F, =29.397




IESTUmoi OBkE LA Pb;StBiID" Dk t4RLES 800 18
Esquema del recuperador.
Ce
40------------

Cdlculo para el rectiperada'r

Volumen inicial de &ire
Tenqi6n final del aire
Presidn unitaria por em2.
Presi~a inicial del aire
Presi6n unitaria ~final por Wm

V0 = 87.0516 litros.
FQ = 29.897 kkgs.
P, = 80
F, = 14:704
PQ =160

CAlculo de la superficie titil del pist6n:
F8 14704
CAlculo del diAmetro del vAstago del pist6n, R 0 ~ (Jacob,
pAginas 69 y 136):
h.Fe 29.897- 8. Ti
d=1/4 sh I X 587.9=76
CAlculo del didmetro del pist6n Dh:
D Y4(S + s) 1,4 (18380 +~ 587.9) =155.4 mm.




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

C41culo del espesor del pist6n, e :(Jacob, pAgina 137).
1 DI 155.4 51.8mm.,
CAlculo de la cantidad de aceite, Vh:
VA S=8 18.88 X833= 15.810.540 ju- 15.81.1itros.
en lugar de Q =833 mm., hay que tomar el retroceso mAximo
que permite el freno hidr~iulico actual.
DiAmetro intern del cilindro de aire, para una longitud de
dste, de 80 centimetros, da:

V4) X 37.051.500 248.4 mm.
3.14 X800J

Espesor del cilindro de aire; e.:
1d/a+ T 1 21.
akyI 36-41.7
TeP~
= 4.016 m m.
Espesor del cilindro de aceite; eh:
Sh Vh ( + 2 POO 1 =77.7
EA V O El- 4 Poe )
= 2.56 mm.

8 X/ 6X0+ 2X 1.6
3 X 50 + 4X 1.6

( / X60+2X 1.6
3 X50 4X 1.6

e0 Modificaciones de detalle.
Ante todo, todas son realizables, quedando para el cons-
tructor, juntamente con la comisi6n que vigilart los trabajos,
darles la solucidn mAs prActica y conveniente.
Citar6:
Los teldgrafos de las alzas deben ser corridos de modo que
no toquen en la gualdera.

da = / 4VO,




ESTUDIO SOBRE LA POSIBILIDAD DR DARLES 800 15
El mecanismo de antifriccidn que descansa s(.bre balines y
que, al dar elevaci6n aquel se traslada, necesitai-A l6gicamente
una enmienda a fin de que, permita grandes elevaciones.
Las alzas requerir~n el arreglo pertinenie,-quizA aigunos
de sus mecanismos sea necesario cambiarlos, dis as, etc.
Probablemente la tronera del cat6n necesitarA ser agran-
dada.
El indicador de posicidn del caftdn debe ser substituldo par
otro.
Et v~stago roscado superior de las cajas de planetarias y
que Ilevan los topes de elevaci6n y depresi6n deben ser cam-
biacdos.
El acoplamiento del inotor a la tuerca, requiere una pro-
tongaci66 acodada, para la traslaci6n de esta hacia la boca.
Tambidn el recorrido de los tubos de ]as bombas y motores
de direcci6n y algunos otros detalles que se pueden haber
escapado y que aparecerAn cuando ]a casa constructora haga
los pianos qUe tal modificacift requiere y que en ellos se vean
las modificaciones y que por supuesto estAn dentro de lo que
al constructor le correspande.
Como final a este trabajo manifestard mi convenrimiento
de la posibilidad de darles los 800 de eleva(-i6n a nuestros ca-
ftones de 12" y que su resultado (5ptimo ha sida probada par
las necesidades de los grandes alcances en ]a tima guerra,
a que se vieron' obligados los americanos con sus baterlas de
14" L50 en ferrocarrit, caftones de! montados de a boido; otio
tanto a Jos ingleses con sus caflones de 12", segian cita el almi-
rarnte Bac6n en su libro y es un standard actual de todas los
montajes de las piezas gruesas, despuds de jutlandia, usado
par ]as marinas piincipales del mundo.
De modo que dada la posibilidad y sencillez que esta ape.
raci6n requiere en nuestros montajes de los caflanes de 12", B.,
considero de imperiosa necesidad Ilevarla a la prActica.
50 Alcances.
Como dato apraximado de la X que pueden obtenerse con
nuestros caflones, de 12", con 300 de elevacidn, dare algunos
que mostrar~n los ventajosos resultados que se pueden esperar
y que si en realidad el medio empl eado para calcularlas, no
es el que servirl para h tabla de tiro, bastan para satibfacer
con la aproxiinaci6n que ellos pueden dar.
Se hizo un grafico de los alcances correspondientes a los
Angulos de elevaci6n 'que da la tabla de tiro de combate y




16 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALEKS
extrapolando. se tieheni X altamente satisfactorias' y Muy Su-
periores a log 80.000 mietros.
Luego emplearido IAs* formulas de Siacci y lis factores de
tiro, se pas6 a alg6'nmd! concluyent .e, pero Se trope26 con el
inconvenient de- los C', cbya curva la conocenmos hastA los
22.030 metres que da la tabla de tiro, de modo que hubo necesidad
de extrapolar dicha curva y se aceptd ]a ley aproxinmada que
de ella se dedujo v con Ma qie dichos C' Varfan. Pero conbo es
un tiro con un caft6n muy largo, grueso calibre y gran carga
de combate; el proyectil se eleva a caipAs de aired de densidad
muy inferiores a 1, que es la standard con que se ha calculado la
Tabla de tiro; por consiguiente el proyectil encontrarA una fuerza
perturbatriz much ifenor y el alcanc6 serA mayor. Cabe citar
un estudio que al res '6cto de esta clas6 de tiro. fud Oubllitadb
en el Proceedings de 146viembie de 1920, titulado, cNew methods
of exterior ballistic co utation~. otro sobre Oproyectiles del
Journal of the U. S. Artillery, Octubre de 1920.. -sbre 'Viento
balfstico, etc., etc.
Como los C, Autnentan con X y el Angulo d6 e16evacifnt
tenemos que tomando 8=0.6, obtene ios C' = 11.56, q ue es ei
que resulta extrapolandd Para X un pocdo superfi6r a 40.OW0
metro; nos da:
X 34.620 .
Y, 6.769 .
para 6 = z., da:
C' 18.908.
X 6.30;111.
YO 6.94 6 in.
que segftn la tabla III (teniente Games), 8 =0.5 es la que co-
rresponde para una altura de 6.900 m.
Para 8=0.4, da:
C' = 17.385.
X =39.500 In.
Yd 7.298 .
que seg~in ]a misma tabla es ]a densidad que corresponde para.
7.300 m. de altura.
A fin de calcular la tabla de tiro, que corresponderia a este
caft6n, creo que un medio serfa P1 siguiente:




ESTUDIO SOBRE LA POSIBILIDAD DE DARLES 806 17
Estando el buque arnarrado en la D~rsena del Puerto NMilitar
bacer una serie de disparos con Aingulos de 20, 25 y 80, a fin
de poder hacer la discusi6n Vallier. aquello, un dfa de estado
atmosfd~rico favorable; tener estaciones de teodolito en Punta
Tejada, Monte Hermoso, Faro Catanga y en la baliza de punta
Este de Isla Trinidad, estaciones que situarfan todos los piques,
luego'con las X asi obtenidas, construir la curva de C' y con
ella todos los dem~'s datos de la tabla de tiro.
Cito 6ste procedimiento, ya que nuestro polfgono no nos
serviria para tal operaci6n, salvo mejor opini6n.
IEstas serfan experiencias que se deben efectuar con las 2
cargas actuales, y si conviniera ensayar una 811, tambidn a fin
de obtener grandes Angulos de cafda a las distancias medirs
de combates actuales.
Sin duda alguna no hay bajo el g5unto de vista artillero, nin-
guna objeci6n al sistema propuesto y balfsticamente se presta
a un detenido examnen en que una decision contraria quedarfa
anulada por haber sido adoptado en ]as grandes marinas, en
sus construcciones posteriores a jutlandia y nmodificados los
montajes en los grandes buques anteriores a dicho conibate.
Los resultados obtenidos con las grandes elevaciones a las
distancias medias de combate, son batir las partes d~biles de
un buque, sin duda coil cargas inferiores, que den fuertes
dngulos de cafda y el alcance m~ximo depende de lo que el
spotter pueda apreciar, en nuestro caso pienso que necesitu-
rfamos una carga nifs, inferior a la de ejercicio, no entro a
detalles de cdlculos de ella, pues sui c~lculo requiere una expe-
rimentaci6n en polfgono y se podrfa fAcilmente deducirla, pues
se ha progresado tanto en ballstica interna que de simples gr~fi-
cos es posible obtenerla r~pidamente, segftn consta en trabajos
efectuados en el servicio de artillerfa de costas americano..
El tema balfstico de las ventajas a obtenerse es muy intere-
sante, pues pienso que pueden presentarse circunstancias tActi-
cas que re quieran el tiro rasante o curvo y es innegable que todo
lo que sea darle elasticidad al uso del arma sin disminuir su
eficiencia, -es una real ventaja-no olvidemos que nosotros
tenemos rivales sudamericanos con poca defensa horizontal.
Por filtimo, agregard: que no es posible objetar la correcci6n
que las grandes ordenadas de tiro en cuesti6n requieren, o sea
la por viento balfstico; pues se trata de tiro en el mar donde
la magnitud de esta causa de error pesa tan poco, que entra
entre los comunes y todos manejados por el spotter, tal co-
*reccidn se usa solamente en el tiro de precision como lo es el
de artilleria de costas y terrestre.







COLI9CTOR9S DR AGUA DR LAS CALDERA YARROW 1
Colectores de agua de las calderas Yarrow
(De The Engineer N. 3413 Mayo 27 de 1921)
Es de muy -comdln ocurrencia en la ingenierfa mecAnica, que
nadie pueda predecir los resultados que se obtendr~n de un
nuevo proyecto o trazado de una mAquina o caldera hasta que
no hayan sido sometidas a la prueba de la pr~ctica.
Un gran nfimero de invenciones, que en el papel parecfan
ser perfectas han -revelado defectos cuando fueron Ilevadas a
la prhctica y otras tantas, casi en igual ndlmero que las ante-
riores han trabajado bien o dado buenos resultados mientras
los tipos que de ellos se experimentaron fueron de pequeflas
dimensiones o funcionaron durante cortos perfodos pero en
cuanto se aumentaron las dimensiones o se enmplearon durante
un largo perfodo, revelaron sus defectos inherentes.
Pero un caso coma el de las corrosiones en forma de surco
(grooving) en los colectores de agua de las calderas Yarrow
es muy excepcional. Durante muchos aflos, estos colectores
f ueron construfdos de forma semicircular, la bien conocida formna
D, y un gran ndmero de colectores de este tipo y forma estu-
vieron en servicio en buques de diversas tipos.
Nunca fueron ellos motivo de ansiedad ni preocupaci6n y
hasta donde nos fud dado descubrir, nunca le hallamos defec-
tos graves.
Nadie le atribuy6 defecto alguna a pesar de que los inge-
nieros reconocieron que un colector de semejante forma era
susceptible de deformarse cuando fuera sometddo a presi6n.
En realidad, casi puede decirse que esa formia de colector
se aceptd, solamente porque no se haIl16 otra alternativa razo-
nable,.
No fud sino durante la -iitima guerra, cuando apareci6 un
defecto en ellos, y tal defecto alcanz6 proporciones tales que




REV1STA DR PUBLICACIONES 9AVALES

el colector forma D tuvo que ser reemplazado por otro de
secci6n circular.
El porque la guerra ha revelado tal debilidad, no ha que-
dado aun bien dilucidado, pero la hip6tesis o raz6n m.As acep-
table y justificada es que durante la guerra, ]as calderas estu-
vieron sometidas a mds frecuentes variaciones de presi6n. y tam-
bidn que se levantaba presi6n con mis prisa y menos precau-
ciones que en tiempos de paz.
En el testimonio presentado a, ]a Royal Commission on
Awards to inventors, se decia que varias fallas que ocasiona-
ron desgracias personales afectaron ]a moral de ]as tripulacio-
nes y la cuesti6n se hizo tan seria que fud motivo de gran an-
siedad en el almirantazgo.
Si este fud realmente el caso, ello demuestra que en lo su-
cesivo no debemos contentarnos con probar ]as instalaciones
que han de usarse durante la guerra, en condiciones que mdIs
o menos sean un agradable simulacro de guerra, como son las
de las maniobras de tiempos de paz, sino que debem-o s sacar
pro vecho de la experiencia .adquirida e investigar sus. cualida-
des con mucho mds severidad.
En The engineer del 22 de Abril del. co rriente afio, he-
mos hecho referencia a la naturalez 'a de los defectos de que
nos estamos ocupando, y del artfeulo que entonces publicamos
reproducimos aqufl a figura 1..

Fig, I




COLECTORES DE AGUA DE I-AS CALDERAS YARROW 21
Se verd en ella,. la muy conocida formna D) del antigu6 co-
lector Yarrow. Se habf a supuesto siempre, que debido al es-
pesor y rigidez de la placa de tubas y a la verdadera formna
semicircular de la envuelta del colectar, no se producirfan en
6ste deformacianes apreciables cuandofuere sametido apresi6n
durante el funcionamiento de la caldera. Esa convicci6n se
mantuvo hasta que las condiciones del servicio ehi )a guerra
demostraron que se producfan deformaciones o encarvaduras
y coma cansecuencia de esto sabrevinieron las carrosianes ell
formna de surco (grooving) las cuales se pradujeran precisa-
mente donde era de esperarse: en la parte interna y al barde de
Ia junta de ldminas superpuestas. Para evitar esto se experimen-
taron varies sistemas, tendiendo tados ellas a consolidar y dar.
mayor rigidez a la-envuelta del colectot Pero ning'uno'de estos
sistemAs tuvo 6xito. Result6 evidente entonces que la- tinica
solucidn era, adoptar un calectar de secci6n circular, Pero a
dificultad de practicar en un colectorde esta formna una serie
de agujeros en hileras parafelas y de las cuales las de mAs
afuera llegaban casi a ser tangentes al colectar, era grande.
Parece segura qiie a Mr. Walker, jefe de dibujantes de cal-
deras de la conmpaftfa Cammell Laird Lda. se debe el crddito
par haber hallada )a soluci(5t de este ililtimo prablenma, indi-
cando la manera c6mo podrfan prhcticarse dichos agujeros.
A prop6sita de esto convendrd recordar aquf dos cuestiones
referentes a la caldera Yarrow y a su traza do.
Ya hemos hecha notar que te6ricamente siempre fud reco-
nocida ]a debilidad del colector de secei6n en formna de D
Pero el espesor de la placa de tubas del mis.m.o y adenm~s un
cierta grado de rigidez y consolidaci6n adicional que los tubas
daban a la misma, parecfa desechar toda posibilidad de tras-
-tornbs y coma tal formna de calectar se prestaba tan admira-
blemente para la perforaci6n, fud adoptado.
Al principal se acostumbraba a *construir prirnero el colec-
tar y se le colacaban luego los tubas expandidndolos en sus'res-
-pectivbs alajamientos con ayuda de un mnandril especial, Pero,
-posteriormente y durante mwchos afios se fijaban primer los
tubas a la placa de tubas y despuds se colocaba la envuelta del
.calector. En este caso, s6lo se usaba la herramienta o mandril
.especial' de que hablamos cuardo s .e querfa cambiar los tubas.
La cafiverniencia de asegurar las tubas'antes de calocAr la
.envuelta propiamente dicba, a ]a placa de' tubas, es obvia, y
deberA tendrsela may en -cuenta cuando entremos a considerar
la adopci6n de las -calectores de una sola pieza o mejor dicha
colectores sin juntas.




22 REVISTA DE PUBLICACIONES R&VALES
La otra cuestidn a recordar es, que casi desde que se adop-
taron. estas calderas se consider6 conveniente curvar o doblar
un poco los tubos de las dos hileras internas, es decir los mds
directamente expuestos al calor del horno de la caldera. Estos
tubos calentAndose mds que los otros se expandfan. tambien mAs
que aquellos, y a menos. de que en. la extremidad inferior se
los curvara de antemano (curvatura convexa hacia el fuego)
ellos se curvarlan en cualquier direcci6n. cuando funcionara ]a
caldera lo que serfa de todo punto de vista inconveniente.
Entendemos que el almirantazgo en sus especificaciones al
respecto, exige que los tubos de las dos hileras interiores
deben ser curvados y. se verd en los tres trazados que damos
en las f iguras de este artfcuto, que los constructores siguen esa
prActica. Cuando se hizo evidente la necesidad de abandonar
los colectores de forma D, los constructores trataron. de idear
algain medio que les permitiera adoptar un colector circular de
dimnensiones razonables,.pero empleando en ellos tubos rectos
o casi rectos pues estos ofrecen'la ventaja de que pueden ser
examinados interiormente en. toda su extensi6n, mirando desde
los extremos de los mismos y adernis que siendo rectos todos
" casi todos los tubos, se facilita la reposici6n. de los mismos
" mejor dicho se disminuye el nd~mero. de tubos de. repuesto
que es necesario conservar;
Existfa ya en ese tiempo un punto de partida para ]a soluci6n.
del problema.
Thornycroft emple6 colectores de agua circulares, en su
primitivo trazado de calderas y a pesar de todo lo que se
apart de su piano original reforzando los' tubos, mantuvo el
colector circular, doblando solamente los extremos, inf eriores de
lostubos de manera a introducir estos en. el colector con una
inclinaci~n tal que la perforacift del agujero correspondiente
no presentara mayores dificultades.
Uno de los grupos de calderas cofistruldas por Thornycroft
antes de la guerra reproduciinos en la figura 2.
Se verd en ella la curvatura de los tubos en. sus estrernos
inferiores. Pero la caracterfstica de mayor interns estd en la con-
solidacidn o refuerzo del colector obtenida por un aumento de
espesor en la zona del mismo donde van asegurados los tubos,
pues es gracias al perfeccionamiento de este sistema (muy bien.
conocido en la prActica de construccidn. de calderas) que fud
posible hallar la soluci6n. del problema. Es importante. notar,
el Angulo de inclinaci6n que los agujeros para. los tubos, tienen.
en los colectores de las calderas Thornycroft.




Fig. 2. Grupo de Calderas Thornycroft censtruidas antes de Is guerra




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALR9

Esto se representa en mayor escala e .n -la figura 4 en la que
se verd. que s6Io en unas pocas hileras interiores los tubos son
rectos y los agujeros paralelos; todos los demds tubos tienen
sus extremos mds o menos doblados y los agujeros correspon-
dientes estdn convenientemente inclinados con respecto a la
linea central de referencia del colector. Dudamos de que esa




COLECTORES DE AGUA DR LAS CALDERA YARROW

Fig. 4

inclinaci6n variable de los agujeros ofrezca ventaja alguna (an
para la prActica de la perforaci~n de los colectores), y la prueba
de que no es necesaria variar dicho dngulo de inclinacifn de
los respectivos agujeros la da la prl~ctica actualmente adoptada.
por Yarrow. El trazado mnns reciente, adoptado par Yarrow
para sus calderas es el representado en las figuras 3 y 5; y se,
verd en ellas que excepci6n hecha de las dos hileras de tubas
mds pr6ximos al fuega, las cuales est~ln dobladas en la formna
que exigen las especificaciones del almirantazgo, todas las
dem~s tubas son rectos y las agujeros practicados en los co-
lectures estdn en hileras paralelas.
Veamos ahara el coalector Cammell Laird.
En este se contindia adaptando ]a placa de tubas de mayor
espesor como en los trazados anteriores pera se aparta de estos
trazados en dos caracteristicas importantes:
En primer lugar, tadas los agujeros donde van asegurados
los tubas, son paralelas y eh consecuencia, todos las tubas pue-
den ser campletamente rectos si ask se desea. La primera cal-
dera construlda de acuerdo con este trazado es ]a que se re-
presenta, en la figura 6, en la que se ve que los tubas de las
dos hileras interiores est~n doblados en la formna exigida par
el almirantazgo.




Half Section I Half Side Elevation.
Fig. 5 Calderas Yarrow mas reelentes, con recalentadores

sle 7rrs




COLECTORES DE AGUA DR LAS CALDERAS YARROW

La otra, cardcteristica del colector Cammell -Laird se verA
mejor en la secci6n representada en la figura 1.
Si feraposbledar esos oletors un foma erfct0
ment cifndrca inteiorent), etones e maor epesr d
una.pare d su enoltuas end~amuypocainfuenia obr
el cmbi de orm proucia. or l prsi~ny l temeraura
aunqe e obvo qe unpeqeft efeto endr poque a epan




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

si6n no serd igual en todas las partes de la envoltura y la
forma de dsta. no serfa entonces perfectamente cilfndrica. *
Pero es prdcticamente imposible, aun trat~ndose de colec-
tores de una sola pieza, y menos aun en los colectores con jun-
tas remachadas, conseguir que ellos sean de secci6n perfecta-
mente circular a la presi6n atmosfdrica.
De aquf, que cuando se levanta presi6n en estos colectores
ocurran encorvadu 'ras y distorsiones, y tenemos entendido que.
hasta grietas o corrosiones en forma de surco, andlogas a ]as
que se hallaron en los colectores de forma D se han produ-
cido tambidn en los circulares.
Previendo la posibilidad de esta distorsi6n, la conmpaffa
Cammell Laird, trat6 de af rontgtrla reduciendo la resistencia a.
la deformaci6n de la placa de tubos y para.este fin disminuy6
el espesor de la misma en su parte central., Esta solucidn pre-
senta ademd.s la ventaja de facilitar el taladrado de los colec-
tores porque disminuye la inclinacidn de la mecha con respecto
a la superficie del colector, y por el momento creemos que
con esto se ha conseguido una importante ventaja.
A primera vista parecerfa que. el adelgazamniento parcial de
la placa de tubos permitirA una deformaci6n mds uniforme del
colector y con ello se disminuirAn las defornmaciones locales,
pero si se tiene en cuenta el efecto de consolidacift ejercido,
por los tubos, es de dudar sobre si el efecto del adelgazarniento
parcial de la placa de tubos es realmente tanto comno a pri-
mera vista parece.
Si fuera posible someter a ]a pruelba de luz polarizada del.
profesor Coker, a una serie de secciones de estos colectores,
los resultados serfan de gran valor e interns para los fabrican-
tes de calderas.
Quizd no sea exagrerado pedir, que cuando el departamento
de investigaci6n del almirantazgo, en Bushey, estd en pleno
desarrollo y, actividad, dedique tiempo para, investigar y exami-
nar cientificamente las -distorsiones que se producen en los co-
lectores cuyas envolturas no son de espesor uniforme cuando
estos son sometidos a presi6n interna.
No puede caber duda alguna de que ]a doble cubrejunta
que une la placa de tubos a la envuelta del colector, no cons-
tituye una soluci6n ideal y siempre habrd que temer que en
los hordes interiores de los cubrejuntas s6 produzcan grietas
o corrosiones en forma de surcos. La solucl6n ha de encon-
trarse, construyendo colectores de una pieza y hay que Ilamar
la atencidn de los fabricantes, hacia este problema, para que




COLECTORES DE AGUA DE LAS CALDERAS YARROW 29
traten de hallar algfmh medio de construir colectores de una
sola pieza a precios razonables.
Las calderas Thornycroft representadas en la figura. 2 tie-.
nen colectores de esta clase pero ellos fueron construfdos en
el extranjero.
Es posible* que en la actualidad, el precio de construcci6n de
tales colectores sea el m~s grave inconveniente, pero bien vale
la pena de que algunas de nueStras grandes ft~bricas presten
atencift a este problema.







dIASTIONtS DE ES+ADO MAirOR

CUESTIONES DIE ESTADO MAYOR()
Por el Capitin de Fragata E. Castex
(De Ia Revue Maritime All 16, Abril de 1921)
(Conclustln)
IV. flemplos de 6rdenes
Ejemplo 1. Ordenes de Farragut en Mobile 5 de Agosto de 1864, -
Aplicaci6n del formulario tipo. Wase el articulo del teniente
de -navio Duval, en Ia Revue Maritlie No 7 del ines de Julio 1920.
Ejeniplo IL. Mitodos anmericanos (1912)
Desdle hace relativamente poco tiempo, Ia marina de los
Estados Unidlos se ha preocupado de hallar Ia mejor forma
posible a dar a sus (5rdenes. Una prueba de esto es el estudio
que al. respecto apareci6 publicado en Proceedings of the
United States Naval Institute ? de Septiembre dle 1912. Este
estudio fud hecho por los 'oficiales del U. S. War College. Os
recomiendo especialmente. Ia lectura del mismo, que fud tradu-
cido al francs y publicado en Ia Revue Maritime del mes de
Diciembre de 1912.
Bajo el tftulo general cmdtodo para resolver los problemas
de guerra*, los autores se han propuesto a Ia vez, uin mecanis-
mo tActico y un mecanismo de estado mayor. Han querido es-
tablecer al mismo tiempo un proceso 16gico, conducente a Ia
(1) VWanse las R. P. N. Nos. 294 y 295 correspondlentes a los meses de Marzo
SAbril de 1921, respectivanmente,




REVISTA DE PUBLICATIONS NAVALES

decision y un m6todo rational para traducir esta decision bajo
]a forma de una orden. Solamente esta 61tima entra en nues-
tro tema.
Por el studio americano, os dar6is cuenta que en todas
parties, el studio de problems iguales conduce a las mismas
soluciones, que se diferencian arenas en ligeros matches.
Nada mas natural, de que eso ocurra. La funci6n de estado
mayor es independent del pais en.que se efectide..
La objetividad es international. MAs aun los authors no
ocultan que han ido a buscar models, en el servicio en cam-
paAa del ejdrcito norteamericano y en el. del ejdrcito alemAn.
Los officials americanos creen, con nosotros, que las 6rde-
nes de operations deben former una categorfa apart y dis-
tinta de la de las otras 6rdenes, denominando las primers c6r-
denes de campafla,. Respect a la redacci6n de 6rdenes, los
americanos, hacen diversas recommendations casi iddnticas a
aquellas sobre las cuales yo he llamado vuestra atenci6n.
Anoto otras bastante originals. como para ser cicadas:
la La utilidad que a veces ofeece'para'la'redacci6n de una
orden, el examen de los libros de sehales: EI libro de sefla-
-les prescribe, los m6todos de acuerdo con los cuales deberin
cser ejecutados ciertos movimientos y constitute autoridad en
ecuanto- respect a las distancias, intervals y marcaciones o
ademoras en las formaciones.
tGracias al empleo del libro de sefiales. se podrd abreviar'las
t6rdenes y con mAs frecuencia aun, evitar las explicaciones dq -
-ttalladas.
c2a Rehacer o volver a escribir una orden es un buen ejer-
t6cio. SerA raro que no se pueda mejorar u.na 6rden si se ]a
cestudia y redacta de nuevo.
c3a La orden debe, como ya hemos dicho, estar impregnada
de una firme voluntad. Los norteamericanos agregan:'Ias ex-
c presione tales como: hasta donde sea possible; co-mo os sea po-
sible, jamds deberAn figurar- en uiia orden, y la expresi6n:
de acuerdo con las circunstancias, es absolutamente prohibida.
Una vez expuesto esto, los norteamericanos Regan como
nosotros a un formulario tipo del que nos dan la siguiente f6r-
mula o model:
ORDnN N'
Nombre de la fracei6n de la flota.
Nonibre del. buque almirante.
Situacift de este buque ( (p = ... o)




CUBSTIONES DR ESTADO MAYOR

Dia, mes, a t a, hora.
V~ Informaciones sobre el. enemigo, sobre nuestras propias fuierzas quo
est6n en el teatro do operaciones pero bajo -otro comaudo.
2* Plan de comando.
80 a) Ordenes para la subdivisi6n a.
b) 3 1 b.
c., et...
40 lustracciones, canes a las diversas subdivisiones.
V0 Ordenes e instraceiones concernientes al convoy, es decir para las
unidades no combatientes.
6* Lugaies a los que deberitn dirigirse las comunicaciones para el
comandante, en jefe.
Firma: (Nombre y grado del cornandante)
Copias a los caman-
diktes de las fuerzas Por orden del comandante en jefe.
interesadas. (Titulo, nombre y grado)
Formas de envia:
(Radiotelegrafia, bate de
guardia; a entregar per-
sonalmente).
Becibos:
Este formulario es interesante y casi id.~ntico al nuestro.
Encontramos en 61, como en el nuestro,, que el, par~grafo
situacidn encabeza la orden.. Viene despues ci plan del jefe
que es lo que nosotros ilamamos par~igrafo de ]a muisicin. Al
final hams todo lo concerniente a la ejecucidn. Tambidn
este -tltimo par~grafo esta establccido en ]a misma formna que
entre nosotros, relegando. para el final todas las prescripciones
que conciernen al conjunto y las que se refieren a los buques
.auxilia res.
Los norteamericanos indican, tambidn el buque a cuyo bordo
se halla el almirante, lo que tal vez sea superfluo en mucbos casos.
Hay una analogia absoluta entre el mdtodo que ellos adop-
tan y el que hemos desarrollado.
Los autores del estudio en cuesti6n aplican su formulario
tipo a un caso concreto que resumimos a continuacidn.
Una fuerza aoul comptiesta como sigue:
10a Divisi6n: contraalmirante J .... 3 acorazados % B. B3
Ila Divisi6n: pHp .... 3 BB,, B,
1I3a Divisidn: capital. de navfo W ... 4 cruceros, C1 C,C C, C
7a Division: capitAn de. fragataF .... 5 destructores V1 V2 Vs
V., V5 y :uni convoy estA estacionAdo en Seattle, en las costas
del Pacffico.




REVISTA DE: PUBLICACIONES NAVALES

El 10 de Febrero de 1909, a 9 horas, el contraaimirante J,
es informado de que un gran convoy rojo, constituf do por trans-
portes y una escolta ha sido avistado el c ia 8 de Febrero, a 6
horas, en: latitud 610 0' norte y longitud 1600 oeste, nave-
gando con rumbo este y a 10 millas aproximadamente.
El contraalmirante J decide reconocer, y si es posible,
atacar la fuerza roja.
En consecuencia imparte la siguiente orden:
ORDE0N No I
Destacamento azul del Pacifico.
B,.azul, almirante Seattle, 10 de Febrero de 1909; 9 h 80 de Ia
mallana.
10 Un gran convoy roja, compqesto de transportes y un aeacoltal ha
aide avistado, ocho de Febrera, a seis lhoras de Ia mailana, ,en latitud
cincuenta y uno, cincuenta norte, longitud ciento sesenta oeste navegvando
rumbo al este y a 10 millas aproximadamente.
20 La fuerza se hark al mar pars atacar el convoy rojo.,
W0 a) Los escouts3, (13a division) una vez salidos del estrecho de
SAN JUAN DE FUCA conservarin Ia lines de exploraci6n norte verda-
dero, a aincuenta millas a vanuardia del cuerpo principal.' ntervalo de
exploraci6n veinticinco millas.
b):El cuerpo principal (10a y 11a divisiones, 7- divisi~a -de destruc-
tores) navegari par el area 'de efrculo mfiximo, desde TATOOSHI
haste, el punta en que ha sido avistado el convoy.
Zarpar a mediodia. Velacidad normal 16 millafs. Emnplear la cifra
B. Punto de reunibn a 22 millas y sabre la mnarcaci~n setents magn6-
tico de ]a isla TATOOSH.
V0 El convoy se dirigir& al punto de renni6n: a sesenta y do's millas sobre
Ia marcaci6n veinticinca verdadera desde el cabo DISAPPOINTMENT.
V0 B1 (buque almirante) estari con el cuerpo principal.
Copias a: J. .... .cotraalmirante Comandante
Contraalmirante H... en jefe de la fuerza (a desta-
Capitfin de navlo W... camnento) del Pacifico"
Capithn de fragata F... QUILL*
(Extracto a los carboneros). 819ORBTARiO DEL ALMIANTE
(Par bate de guardia).
Esta orden es de tipo casi igual al que hemnos* preconizado
y utilizado hasta aqui.
Hay en ella algunas'particularidades interesantel A notar:.*




CUESTIONES DE ESTADO MAYOR 3
10 Los dittos numdricos (fechas, horas, latitudes, longitudes,
nmarcaciones, distancias, etc.) esttn escritas con letras y no coni
cifras. Tit] vez esto no sea muy necesario en este caso en que
todos pueden recibir la orden por intermedio del bote de
guardia.
No hay objeto en proceder asi mAs, que en el caso de trans-
misi6n telegr~fica.
20 Los nombres geogr~ficos (San Juan de Fuca, Tatoosh,
Disappointment) est~n escritos con letras mayiisculas. A mi
juicio, esta es una precaucion superflua pues los nomnbres pue-
den escribirse con igual claridad con miniisculas y es bastante
hacerlo asi.
3' Las marcaciones y rumbos, los cuentan desde 00 a 8360';
esto es muy prdctico. Lo es menos en cambio, la costumbre
que tienen los anglosajones de hacer una mezcla de marca-
ciones verdaderas y macrn~ticas. El empleo de ambas en una
misma orden es una continua fuente de posibles. errores. No
deben emuplearse mds que ]as primeras.
S40 La indicaci6n del buque en que se encuentra el afinirante
serd in~itil en la mayoria de los casos, dada nuestra costumbre
de hacer saber a todos cada vez que el almirante traslada su
insignia a otro buque. Sin embargo, podrd seguirse esa prAc-
tica, porque puede ser fitil para casos muy especiales.
V0 La numeracifn de los parigrafos es insuficiente. La sub-
divisi6n del pard1grafo 3 en: a) y b) no se presta a una refe-
rencia clara ni a una. retransmisi6n de la orden, por sefhales.
No hay que temer al aumento del tfimero de cifras inscriptas
al margen.
60 Las informaciones, que en este caso, se tienen sobre el
enemigo, son bastante escasas cotno para que puedan scr in-
cluidas en ]a 6rden y no en un agregado a la, misma.
Por via de ejercicio, supongamos ahora, que los cruceros
C y C, de la fuerza arriba citada, se encontraban en el mar
en el momento en que se redactaba esta orden. Es el caso de
trasmitirselas telegraficamente. En consecuencia, antes de ci -
frar la orden, se le diri una forma que permita su t.ansmisi6n
por tel~grafo.
La comunicaci6n radiotelegr~fica serA dirigida a C, (jefe de
]a 13a divisi(5n) y se harA de manera que sea interceptada por C,.
Se tendrd. entonces un despacho que podrfamos presentarlo
como sigue:
B, a C, (C2 eseclche)
ORDEN X0 1. Seattle 10 de Febrero nueve horas treinta sltuaci6ni uni
convoy rojo con escolta Wa avistado seis horas del ocho de Febrero la-




86 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
titud cincuenta y nub, cincuenta norte langitud ciento sesenta Oeste
rumba este diez millas migi6n dos fuerza zarpari pars. atacar el convoy
ejecuci6n tres los cruceros cuando -salidos del. estrecho San Juan de Fuca
'mantendrkn lfnea exploracibn norte verdadero cincuenta mnillas cuatro
cuerpo -principal navegart, par el arca de ctrculo iximo desde Tatoosh
hasta el punto en que el convoy f u6 avistado zarpar -mediodia velocidad
diez y seis, cifra B punto reunion veintid6s millas setenta. magndtico de
Tataosh cinco punto de reunion del convoy sesenta y dos millas veinti-
cinca verdadero cabo Disappointment seis B, con el cnerpo principal.
B,, Cj V, convoy avi'sados..
Los datos nurnricos pueden quedar escritos con niimeros
desde que ellos; deben ser transmitidos por cddigo cifrado. No
se emplear~n 4rpuntoss7 0 epunto apartex sino en casos: *de im-
prescindil~le necesidad; los nidmeros de: las subdivisiones, uno
dos, tres, etc. ... con los tfhulos asituacidni misi 6n, ejecucidft* son
suficientes, para volver a- darle a la orden su forinato habitual
con el que los; subordinados estardn bien famniliarikados; -gaciis
al conocimniento: de las~prescripciones reglamentarias-'al resptcto
y: al largO'trabajo y pi~cticA bfn coiinJInrdalizados sobte egto'en
tieMpo de'paz.
Evidentemnente ]a orden -que precede, por su brevedad se
presta f Acilmente a la transmisi6n telegr~fica. No siemnpre ocu-
rrirA lo rhismo Y se presentar~n casos en que habrA qu~e oritir
ctertos, pasajes de una orden, -que no son absolutamente indis-
pensables para ]a ejecuci6n de lA 'operacift que se :tieh en
vista y a la conducta del escaldn A quien se dirige el telegrama.
Tal ves sea mAs fAcil hacer supresiones u omnitir partes del
final de'la orden (disposiciones de cardcter gen era], aprovisio-
namnientos ulteriores, etc.), pero en ningfin 'caso se omnitirAn por
razones de simplificacift lo que concierna a las unidades ye-
cinas, porque se perderfan asf todas las ventajas de .la. orden
general que estA Ilamada precisamente a orientar a:.cada uno
de los subordinados sobre la actitud futura de 16s; otros; y sobre
la marcha de conjunto de ]a operaci6n.
Finalmente en ciertas circunstancias se podrA proceder al
envio de varios telegramas sucesiv ,os.
Ejemiplo 111i Ordenes Irancesas, guerra de 1914
Tomaremnos, de la guerra de 1914 dos ejemplos de entre. las
6rdenes redactadas por la. rimera Juerza. naval francesa en
operaciones, en el AdriAtico..




CVUESTIONES DE ESTADO MAYOR 87
La primera de estas dos 6rdenes se refiere a Ia preparaci6n de
Ia acci6n que trajo- como consecuencia Ia destruccift del cruce-
ro, austriaco Zenta, frente a Andivari, el 18 de Agosto de 1914.
Recordaremos Ia situaci6n. La fuerza naval concentrada. el
15 de Agosto sobre Ia costa albanesa al norte de Corfou, supo
Ia probable presencia de fuerzas austriacas que bloquieaban An-
tivari y el jefe de aquellas decidi6 -proceder contra dstas desde
el dia siguiente. .,En consecuencia se redact6 Ia siguiente ordeni
que fud distribufd'a el 15 de Agosto a 18 h 830 aproximnadamente
y Ia fuerza naval se puso en movimniento a 19 horas, para eje-
cutarla.
PRIBUDRA FUS~RZ&, NAVAL. Atio, 1914, 15 de Agosto.
(ORDEN No 114)
1. Siendo Ia. inteneidii del comandante en jefo ir a vigilar las proxi-
widades de Antivari y destruir los buques bloqueadores austrincos si
hubiere all! atgunos; se tomardA las. siguientes disposiciones.
1 1., La socei6ii destacada, segulida de dos escuadras de Ilfea y de Ia
21 P8 y 5a escuadrillas de torpederos, zarparA a Ia I de Ia maftana, el
16 do Agosto', do: un punto situado a' 10 mnillas at este derl Faro do Cabo
0trauito, para Ilegar freute a Antivari a eso dle las 9 de ]a inaflana, del
18 de Agosto. La volocidad go regular&t en couisecuencia (1) para dar 16
millas. Se tomarda. las-mks estri etas precauciones, para, ocular todas
las luces. No se intercambiairA ninguna sefial luminosa. (2)
I Iguales precauciones so tomnardA respecto a los proyeetores, log que,
bajo ningdn concepto se encenderfin, para no dentinciar Is preseucia, de
Las esouadras a los torpederos que pudieran encontrarse navegando por
estos parajes. Los oaiciales cenarAn a 5 horas y todos los fuogos de las
cocinas go apagardw a 6 horas. (8)
Las tripulaciones deben star mas alerta que nuuea (4) duranto Is,
ejecuoi6n de Ia sorpresa que puede ser .do grandes consecuencias, si
come -es probable,, todas fLas fuerzas austriacas se encuentran entre Ca-
ttaro y Antivari. (6)
III. Hiontras las escuadras de linea y ]as 211, P8 y 5a eouadrillas dto
torpoderos, naveguen en doenanda do las costas italianas (6), las dos di-
(1) Expresi.6n que debe suprimirse.
(2) Esto debe ir al final de la orden, en el parfigraf o de ]as proerip-
ciones, generates, y en un forma md:9 breve. Es casi suflciente con Lo
quo se refiere a; law sefiales.
(3) Dejar para los segundos comandantes: y ofciales gameleros Ia
tares, deocuidar de estos poquefios detalles.
(i)Naturalinente, se trata do an-estado de osas permanente y nor.
mal y puede omitirse esto on Is orden.
(5) Este debo ir a Ia. cabeza, en et parigrafo de Ia esituaei6n*.
(6) Esta re pite una, presoripci6n anterior. Puode oer suprimida.




38 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVAI ES
visions ligeras, e'ornandadas por el seftor coutraalmnirante Sugny pasa-
r~n a lag proxinmidades de las costas albanesas (7) y abandonarltn los
parajes pr6ximos a los do ]a Isla Fano en momento oportuno parapoder
reuinirse con las fuerzas de linoa, frente a Antivari a las 9 de ]a miafkana.
Se sobreentiende quo ks tuviere lugar un combate, antes quo lag es-
cuadras Ileguon frente a Antivari, las divisionos ligeras no dudarfin en
dirigirse al. sitio de Ia acci6n para tornar parte en ella. (8)
La Ba escuadrilla deberh mantenerso en la8 proximidades de Cabo
Blanco para esperar Ia llegada de los transportes do oar b6n y petr6leo
quo tendr& lugar probablemento en Ia maiiana *del dia 16.
IV. Et comandanto en jefe espera quo esta sorpresa serb. Ilovada a
cabo con el vigor y Ia celeridad indispensable para su 6xito y urna vez
mfis apela con enters, confianza a! patriotismo y abnegaci6n de todos. (9)
V. La intenci6n del comnandante. en jefe, es quo pars el 16 de Agosto,
antes de anochecor (10), todos los buques habr~n salido del Adri~.tico
par& rounirse en la zoua situada al sur do Ia Isla Fano y al ooste.de
Corfou. (11)
Todo torpedero o buque quo no pueda soguir. se estorzari por ren-,
nirse en osta zona (12), y ocaparb. las posiciones siguientes:,
Acorazados de Ia 18 escuadra de linea: 12 millas al sour del Fare de Fano'.
Acorazados de ]a 2a oscuadra de lfnea: 8 millas a 1 oeste de Ia posi-
aidn anterior.
Craceros: 3 millas at oeste de Ia. posici6n anterior.
Torpederos: Bahia de Saint Georges (Corfou)
No doberfin rounirse sine de dia y despu6s de haber cambiado las
sefiales de reconocimiento, con el .Blenle int.
Por orden el contraalmirante,
Jefe do estado mayor do Ia 1a. esquadra
Las observaciones a que da lugar esta orden, en lo que res-
pecta a sit forma quedan resumidas en las Ilanmadas que van
al pie de la misma y que corresponden a las intercaladas en
el texto.
Ultima observaci6n: El pardgrafo siltacidn, no existe, o
mejor dicho, estd implicitamente contenido en el texto y distri-
buldo en fragmentos.
(7) Precisar 1I. distancia, para quo los dos grupos no se estorbon.
(8) Esto es evidente y puode ornitirse.
(9) Se puede suprimir este pasaje.
(10) Precisar Ia horse. y ponor esta inteuci~n on el parigrafo mnisi6n.
(11) So puode suprimir osta f rase desde quo las indicaciones quo le, si-
guen son bien precisis.
(12) La expresi6n grendoz vouza, es mnejor para componor esta, frase.




CUESTIONES DE ESTADO MAYOR

Los subordinados -no quedan claramente orientados.
Teniendo en cuenta estas observaciones y respetando ]a in-
tenci~n del comaddante en jefe, redactaremos de nuevo ]a
Orden precedente siguiendo el mdtodo general para- dare la,
fisonornfa, siguiente:
la FUNRZA NAVAL 'ORDEN DE OPERACIONES NO 114
FsTrADO MAYOR ORDEN GENERAL
3a DIVIS16N PAR& UNA AC016N CONTRA LAS FURZAS QUE
BLOQUEAN ANTIVARI
Courbet, 20 millas al norte do Samnothrakil 15 do Agosto 1914
18 horas.
Situacidn:
10 Los austriacos han establecido frente a Antivari una lInea de blo-
queo que impide las comunicaciones con Montenegro.
Esta linea de bloqueo debe estar apoyada por el grueso de Ins fuier-
zas austriacas quo tienen por base Cattar6. Probablemente este gruego
se encuentre en el mar entre Cattaro y Antivari.
20 La f uerza naval entrarl en' el Adrliftico el 1.6 do Agosto para des-
truir las fuerzas8 que bloqnean Antivari,~ y tambidu el grueso de las
fuerzas austriacas, si se presenta.
Saldr& del Adrifitico en seguida. El 16 de Agosto, a, 19 horas, todos
los busques se encontrarfin de regreso, al. sur del paralalo de Santa.
Maria de Leuca.
Ejecuci6n:
30 El 4rueso de la e scuadra. (Fuerzas destacadas: 18 escuadra de
linea, 2a escuadra de Ifnea, 2a 49- y 58, escuadrillas) se encontrarA el dia,
16 de Agosto a 1 hora, a 1.0 millas al este del Faro de Cabo Otranto y
61 dia 16 do Agosto a 9 horas a 6 millas a] oesiqe de Antivari. Velo-
cidad 16 millas.
40 Las fuersas ligeras: (1a y 2a divisiones ligeras; jefe: contraalmi-
rante Sugny); seg'tir~n la costa de Antivari a 10 milla8 de tierra y es-
tarfin el 16 de Agosto a 9 horas, a 5 millas'al oeste de Antivari.
50 La 3a escuadrilla permanecerh en las proximidades de Cabo Blanco
para. esperar :a los carboneros y petroleros quo: llegarhn ali probable-
mente el, dia 16 a la mallana.
60 Disposicione8 intertss.--Oealtar todas las luoos, abstenerse de hacer
seffales durante la nocho, abstenerse de usar proyeetores sin tone'r pode-
rosas razones para ello. Mantenoerse listos para, repeler ataquos de tor-
pederos.




40 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

70 Bendez-vouz.-EI 16 de Agosto a 19 horns:
11 escaadra de Ifnea-12 millas al sur del Faro de Fano.
2a esouiadra de linea-3 millas al oeste de ]a situaoi6n precedente.
Cruceros-3 millas al a este de la sittiaci6n precedente.
Torpederog-Bahia de Saint Georges (Corfou).
(Do dim solamenite y deapu~s de haber cambisdo Ins sefiales de reco-
nocimiento con el Bkn~heimn.
Por orden; el contranirante,
Jefe de estado mayor do In la fuerza naval.
DESTINATARIOS
Fuerzas destacad'as.............. 2
la escuadra de linea ............. 8
..a.. .............. 7
la division ligera................ 4
2A .. ................. 4
2a 38, 4a y 5a eacuadrillas ........ 28
En el presente caso Si se tiene en cuenta: la, hora avanzada
en que se procedi6 a ]a distribuci6n de la orden de escuadra;
la consiguiente y casi inmediata zarpada de la escuadra, la caida
de- la noche, y la urgenci 'a de proceder, es probable que los es-
calones subordinados no puedan impartir sus propias 6rdenes
mis que por banderolas a brazo o par himpara Scott. Esto
fud lo que en realidad ocurrid.
Vearnos ahora un segundo ejemplo, relativo a un reconoci-
miento que ]a misma fuerza naval hizo, de Antivari, el 31 de
Agosto y 10 de Septiembre de 1914. La orden impartida fu la
siguiente:
la FUERZA NAVAL Afto 1914, 31 de, Agosto.
ORDEN N* 127
B~econocindento a realizar el .31 de Agosto de.1914:
1. Es Isa intenci~ii del comandante en jefe, realizar durante ]a noche
del 31 de Agosto corriente, y dfa 10 de Septiembre, un reconocimiento
sobre Antivari.
Los objetivos que se persiguen -con esta operacift son los siguientes:
10 Atacar los buqaes austriacos quo bloquean aMontenegro.--I
20 Desembarear el material y personal traido desde Francia a bordo
del Liamone.

40 -




CURSTIONES 1DE HTADO MAYORt

I H. Para, esto, los torpederos disponibles y la 2a divisi6n ligera, mfis
el- Renan deberfin star listos. pars. entrar (1) en el Adrifitico, con todos
los faegos encendidos (9), en momento oportuno pars que puedan encon-
trarse el mkrtes 1' de Septiombre, a las 5 de Ia mnaftana, alIs altars, do
punts, -Menders y sobro el verity de los 100 metros de profundidad;
El Liamone acompaffarA6 a los cruceros de Ia 2a. divisi6n ligera.
111. Las escaadras de acorazados, listas para, oualquier 6vento. (8),
seguirin a gran distancia, a estas fuerzas de exploraci6n, de inauerw a
poder-intervenir, Ilegado el caso, de, acuordo con -las informnaciones 'quo
les transmitirfin los oruooros (4):
.La l'i divisi6n ligera, Michelet Qutinet harkn el serviojo de explora-
ci6n de la; fuorza, hacia el noroestei
SIV. 8 torpederos que serhn designad"s por el senior capitfin de navio
Jefe de la divisidn se eucargaria de la misi6n de rastrear-a vanguardia
del Liam~one pars, que 6ste pueda entrar eh Antivari sin oorrer el riesgo
de encontrar minas (5).
V. Esta operaci6n se realizarht bajo Is, proteeci6n de los cruceros, de
los otroa torpederos y si Ia ocasi6n se prosentase, de In 'escuadra de
de acorazados (6).
VI. Es possible (7), que duraute Is, mafiafla se hags una demostrucift
contra Cattaro. En tal caso, se harla aL senior contraalmirante jefe do
I& 2a divisi6n Ligera, Is, seffal cifrada qpuede continuar,. Al hacerse Is,
selal, de abrir el fuego, los acorazados dispararfin 10 tiros con caffOu
de graeso calibre contra las obras do Is, plaza.
Las faorzas dostacadas y Is Pa escuadra har(L fuego sobre Is, baterla
d'Ostro.
La la oscuadra har& faego contra las baterlas de Ia Isla Rondoni.
VIT. Si' eh eL'transearso' det reconociinto, algunos de 169 buquos
se vieren obligados a separarse del gruso' del grupo a quo p6rtenecen,
deberga esforzarse: dospuds de habor comunicado 6L echo al comandante
.(1) Precisar osa prescripci6n. Esa ordien no es. prparatoria.
(2) Debe figurar eutro las prescr ipones .generates..
(3) Debe suprimirse. En Ia gaerra siempre hay quo ditar Listo pars
cuaLquier eventualidad.
(4), Presciadir de, estos incidentes de carActer hipot6tico o, dadoso.
La ordon debe transparentar, una volgantad firie.,
(5) Este. parfigrafo debe incoirpprarse, a lo, q concierneo' a., Is 2a
escuadra ligera.
:(6) Seri major poner esto ea. su sitio, *en el parfigrafo deL iisi~
si es quo* so quiere' dojar constaucia de ello en la orden'.
V). No,,dejar asi en suspenso, una intencibin do realizaciin ocasiohal.
Dar uaa prescripci6n flime. No empLoar expresiones condicioiiates como:
ten el caso que)), etc.




fl REVISTA DE PUBL16ACIONES NAVALES
en jefe.(8) en Ilegar &I trendez vons* general, a 15 millas al sur de Sa-
mothraki, y tambi~n si puoden a lag proxinmidades de Is. Isla Paxos (9).
VIII. Es probable (10), -salvo acontecimientos imprevistos, que todas
las f terzas salgan del Adrifitico durante. ]a tarde del mnismo, dia, -10 de
Septiembre o durante la noche del 10 al 2 de Septiembre.
Si el movimiento hacia el our comnenzase de dfi los torpederos. po-
drfin ser llamados a ocupar, alredodor do los grandes buquies, log puestos
de proteei~n contra submarines, a corta distancia (11).
Los cruceros se mantendrfin a retaguardia del cuerpo de batalla,. para
explorar lbacia el norte.
Al finalizar el dia (12) todos los eruceros se colocarfin, sin esperar
sefial, en lines, de fila, a 4 o 5 millas aproximadamente (13) A retaguar-
dia del cuerpo de batalla;.y los. torpedoros dosplegados a. 8 millas a.
retaguardia de los cruceros.
Se mantendrfin de, nanera a cubrir a los grandes- buques, por el
norte contra las persocaciones de los torpederos duranto I& nocho.
IX. En el caso en quo los buques avistaran mines, lo comunicarfin
por miedio de las sefiales previstas en la orden secret No 46 del 4 do
Mayo de 1914.
Por ordon el contraalmirante,
-Jefe do esiado mayor de la I& fuerzn naval.
Las observaciones que sugiere esta, orden en cuanto, a su
forma son las que, figuran en las llamadas. al pie, de ]a misma.
Finalmente, no hay enesa orden el pfirigrafa.de, la isitua-
ci6n*' 'mejor dicho, tal parAgrafo estA mezelado con la 'mi-
si6n, y ganarfa mucho si se lo despejara.
Damos a continuacidn la misma orden despu~s de redactarla
de nuevo y encuadrarla dentro. del formulArid tipo. Ademds
para darle mis cuerpo y para hacer mds interesante el ejem-
(8) Este. frase s precisamento la definici6n de la exp rosi6n rentdeo
vouz, de mantra qu eos sulicionte con poner esta filtimi. I
.(9) X6 dar asl' dos ,rendez vousk quo' parocen simultfineos y se,
prestan a error. Dar dos crendez vous3, sucesi 'vos.
(10) No quodar en lo cprobabloD manifestar una intenci6n neta y dar
una orden precisa.
(11) Una sefial. bastar6. para hacer quo los buques tornon esta forma-
ci6n. Puedo sacarse osto de la orden.
(12) Vago -Precisarlo.
(13) 3' D




CURSTIONES DR ESTADO MAYOR 48
plo, paniendo en juego varios instruments, de ]a guerra. rna
derna,. complicaremas un poco el problema- suponienda:
10 Que la fuerza naval est.1 fondeada en Corfou equipada
por esa base naval comao lo estaba en 1917 1918 y, que la
base dispone de elemnentos cambatientes, prapias (buques de
vigilancia, arraissonneurs rastreadores de minas estaci6n
aeronAutica, etc.).
2~Que la f uerza naval, cuenta con una escuadrilla de subma-
rinos y un buque partaaviones, el Fousdrai de tipa igual a los
buques ingleses de.,su clase.
Con estas -hip6tesis! la orden serA, comao sigue:
la, F~URZA NAVAL ORDEN DE OPERACIONES N* 127
IMSTADO MAYOR ORDEN GENERAL
3a DIVIS16N PARA UN RECONOC~IIBNTO DR ANTIVARI
Pourbet, Cqrtou, 80 de Agosto de 1914. 8 horas.
Situacidn:
1. Las infornmaciones recibidas bacon saber. que el bloqueo de Anti-
vari es mantenido por las f nerzas austriacas que tieneu por base Cattaro.
El Liamone acaba de Ilegar do Francis trayendo personal y material
que debe ser desembareado en Antivari.
Mwsin:
2. La fuerza naval e ntrarft en el Adrifitico- el dia: 10 de Septienmbre
por'la'matiana; pars, proteger el desembarco en. Antivari de Is carga que.
conduce el Liarnone.
19 Atacando los buques austriacos que bloquean este puerto.
20 Haciendo una demnostraei6n contra Cattaro.
30 Atacandci el grueso do las fuerzas enemigas.
El dia 2 de Septiembre, a 6 horas, todos los buques se encontrarku
de vuelta, -&I sur del paralelo do Santa Maria di Leuca.
Ejecucidn:
3. Los submarlaos zarparln de Corfou el dia 30 de Agosto a 15 libras
Se eneontrarfin el dia 10 de Septiemnbre a 5 horas, en sus puestos de
bloqijeo a 10 millas y alrededor de Ia ontrada. de Cattaro.
4. La faerza itaval (menos los submarinov) zarparfin ol 3 de Agosto
a 12 horas. La salida se harhi por el paso sur en- el1 siguiente, orden:
torpedoros; fuerzas destacadas (section hors rang); 11a escuadra; 2a es
enadra; la division ligora y F1oudre; 2a divisi6n ligera, Liarnone. El
Courbel so encontrai-A, a 14 horas, en el extremno del canal de seguridad
our, (sondajes de 200 metros). Dislocacibn on. grupos en este punto.




REVISTA DE PUBLICACIONES.NAVALE

5. La base de Corfou dispondr(L se haga, an rastreo suplementario del
paso. Loa rastreadores se encontrar~n a 14 horas -en el punto.-arriba
citado y despu~s de finalizado el rastreo.
La base dispondri que do 12 horas a 14 horas, el dirigible d' Arlan-
de3 y los hidroaviones hagan una e xploraci6n por las proximidades del
paso. Todag estas mftqiinas areas escoltarfin a Ia fueorza naval hasta
]as 15 horas.
6. La 1a division ligera (meuos el Benan) y el Foudre (jefe del grupo
contraalmirante de Suguy) explorarin por el norte. Est os se encon-
trarin el 1* de Septiembre a 5 bores a 80 millas &I oeste do Antivari.
Una vez aqui, Ia la divisi6n. explorar& por el noroeste, desde este punto
hasta. el paralolo de Cattaro.
A 6 horas, el Foudre destacark su aviones pars, quo hagan un re-
conocimiento en masa, sobre Ia rada de Cattaro.
La escuadrilla tratarA. de Ilenar su cometido aun contra Ia. aci6n
de los aviones de caza, enemigos. ;(*)
7. E1 grueso de Ia fuerza. (fuerzas destacadas, Ia escuadra, 2a es-
cuadra), se encontrari el 10 de Septiembre a 5 bores, a 30 millas al
oeste de Ia panta Menders.
8. rt 2' divislia. llgarq (mi.s el R-man), y todos. los lorpe4eros dis7
ponible3 (jofe del grupo, ont'raalmirante Sen6s), escoltando el Liamone,
se encoutrair~u, el 10 de Septioinbre a 5 horas, at oeste deo la, punta,
Menders eni el veril do los 100 metros de pr'ofundidad. Esta fuerza.
conduciri el Liamnone a Antivari. Tres torpederos rastrearfin a vanguardia.
de este buque para, asegurarle La entrada a puerto.
9. El dta 10do Septiembre por la.-mafiana el grueso dola fuerzQ6 hark
tina demnostracidn contra Cattaro.
Cada uino de los acorazados dispararfi diez tires de grueso calibre.
Las fuerzas destacadas y Ia 2a escuadra, contra Ia. bateria d'Ostro.
La Ia escuadra, contra las baterfas de Ia isla Rondoni.
1.0. 1Begreao al sur.-De 6 horas a.8 horas, lee cruceros se colocarfin
a retaguardia, para explorer por el norte.
De 18 horas a 6 bores, en linea. de fila, a 5 millas a retaguardia, del
grueso. Los torpederos desplegados a 8 millas a retaguardia de los
craceros.
111. Diaposiclones generakes.-7Encender los fuegos de todas las caldoras
Tomar medidas de soguridad contra los submarinos. Sefialar Ia prpesea-
oia de miuas por medic, de las seftlIes establecidas en la orden sepreta,
NO 46 del 4 de Mayo de 1914.
12. Benides voli..
()Nota de informaclones.-BIl texto frances dice: L'escadrille cher-
cherk a passer et a voir, malgr6 lop @,vions de chasse:*ennemnie.




CUESTIONES DE ESTADO MAYOR
'ler. rendez:- vous, 2 de Septiembre a 6 horns; 15 millas Bl ur de Sa-
mothraki.
20 rendez vouis, 2 de Septienibre a 12 horas; 5 millas al oeste de
Paxo.
Pot orden; el cou traalrnirante,
Jete de estado mayor de Ia Ia. fuerza naval.
PDestinatatios:
Tuerzas destaoadas 2 Foudre 1
Ia esquadra de linea, 8 Jefe Div. Torp. 48
2a escuadra de linea 7 Submarinos 7
Ia divisi6n ligera 4 (Base Corfoui
2a divisi6n ligera, A Liamone,
Este caso: concreto 'nos permitirA ademAs, dilucidar Ia cues-
Aidn del intero. de ejenmplares .de esta-orden,- que serA nece-
* sario tirar y-expedir.
Exainmoloque ocurre con uno .de los escalones stibor-
* dinadost la ia escuadra de linea, por ejemplo:
Sabemos. ya, que Ia orden de ]a fuerza. naval en ning.in caso
debe ser remitida directamente a los buques, de laa 1* escuadra
sino al jefe de: dsta.
-En teorfa, podriamos contentarnos con dirigir un g6lo ejem.
plar de Ia orden de Ia fuerza naval,-al vicealmirante, jefe de
la Ia escuadra. Este .iltimo redactarfa Ia orden de* escuadra
*que basada en la anterior, debe enviar a sus subordinados (8
buques de Ia i P division y el contraalmirante jefe de Ia 2a
* divisi6n)..
4Qud hard el vicealmirante jefe de Ia: is escuadra, o mejor
dicho su: estado mayor, para redactar Ia orden de escuadra?
En 1o que respecta al par~grafo '(situaci6n, basgido en infor-
maclones que 61 carece y que s6lo son plenamente conocidas
por el. superior, no le queda Inds remedio que reproducir en
su orden de escuadra lo contenido en. el,.parAgrafo situacidn
de Ia Orden de la fuerza naval. Esto es elcaso general para
estos documentos.
En cuanto al pardgrafo, de, Ia qmisi6n,) se verA obligado para
brientar, a Tsus: buques, a darles una: idea del conjunto dei las
operacione .proyectadas. Tambidn aquf -tendraque-copiar casi
-tod& lo -contenido ,en el par~grafo corres-pondiente e Ia orden
de Ia fuerza 'na-va




-5 C.7a CIE




I~6 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

Es en el parigrafo de ]a cejecuci6n, en el que la persona-
lidad de la unidad aparecerd mds claramente o mejor dicho se
destacarA la fisanomfa de tat unildad.
En teorfa, se podrfa siempre limitar la orden de ]a 1a escua-
dra a to que s6Io concierna a esta (zarpada de Corfou, movi-
miento del grueso de las fuerzas, demostraci6n contra Cattaro
disposiciones generates y render vous. Se suprimirfa el resto y
la arden de escuadra, tomarfa asf su fisonomfa particular,. si m-
plificada y reducida.
,Sin embargo, el buen sentido aconseja no ir!muy lejos en
este orden de cosas. hasta el punta de dejar. a :los buques en
completa ignorancia de las actividades de los demds agrupa-
mi entos.
Semejante manera-de praceder podrfa traer muy graves
cansecuencias en el caso ,de una separaci6n de las fuerzas ari-
ginadas por circunstancias- de la. navegacidn o de guerra (niebla
averfas en las mAquinas, cambate, etc).
Podrfa ocurrir que en un moment -dadoa una delays unidades
de [a .fuerza naval- quede completamente aislada- Serl, necesa-
rio en este caso que tal unidad tenga una idea tsuficiente del
conjunto de Ia operaci. Estas son crondicioniesprvopiasy par-.
liculares de la mzarina. No es pasible. dejar -de comunicar a
los buques de la IA escuadra, que ellos tendrAn probabilidades
de. encontrar submarinos franceses en las proxiiiaidades de
Cattaro; que la fuerza zarparA de Carfau en tal o cual orden,
que -las aviones franceses valarAn en la zona Cattaro Antivari
durante la maftana del dfa 10 de Septiembre; que ]a 2a divisi6n
harA tat, o cual mavimiento, etc. Finalmente, el- estado mayor
de la a: escuadra. se verA obligado a repraducir casi integra-
mente la. orden de la fuerza naval. e incorparar a ella las pres-
cripciones particulares para dicha escuadra. Todo esto redun-
dari en una pdrdida de tiempa y trabaja engarrosa. En estas
candicianes serA mejar, remitir a la ja escuadra tantos ejem-
plares de la orden de la ffterza naval, c6ma sean los escalones
,subordinados a. aquella. escuadra, o sea:
Vicealmirante jefe de la ia escuadra'' 1
Contraalmirante jefe de la 2a divisi6a 1
Buques .......................60
Total 8
SLa -10 escuadra no harjL M~s que agregar -a la ordern_ detila
fuerza naval;, su. propia orden y esta a su, vez podri, reducirse
.a las prescripciones eiclusivamente concernientes La la 1a es-.
cuadra.




CURSTIONES DE ESTADO MAYOR 47

SEl, contraalmirante jefe de la 2a divisi6n prdcederA de igual
maneta con respecto a la orden de escuadra.
Esto trae'las siguientes ventajas:
'19 :No; se invaden atribuciones de los escalones subordinados
ni -Se- salta a estos.
2' Se les facilita la tarea de estado mayor'en la medida que
juistarnente'exige Ia menor magnitud del estado mayor de los
escalones subordinados.
30 No hay lugar a que se presente ninguno de los inconve-
nientesinherentes a la: superposicift de 6rdenes multiples,
desde que la difusi6n de estas filtimas es li'mitada y 'termina
cmn el buque, que es la illtima subdivisi6n indivisible, que como
entidad debe recibir una orden.
El buque recibirA pues ]a orden, y dos o tres agregados a
la misma, lo que en manera alguna dificulta la interpretacift y
comprensi6n de la misma.
Ejemplo IV. Una orden alemana 1914
He aquf 14 orden impartida por el almirante Souchon, el dfa
6 de Agosto de 1914 'referen -te a la salida del Gobeben y -Breslau
de Mesina (1).
Las informaciones que se poseen sobre 61 enemigo son du-
dosas. Yo creo''que en el AdriAtico hay fuerzas enenmigas, y
que las'dos salidas de Mesina estAn vigiladas.
Ob/etivo-mDieigirse hacia el este y alcanzar log Dardanelos.
E/ecucidn.-E.Goeben, zarparAt a 5 horas y navegarA a 37 mi-
Hlas de velocidad.
El Breslau lo seguird a distancia de 5 millas para reunfrsele
-al anochecer.
Mi intenci6n es tratar de hacer career al en'erigo que yo me
dirijo, al Adtidtico, y si mi'tenthtiva tiene 6xito, caerd a estri-
bor durante IA nbehe para ganar camino'a toda velocidao hacia
Cabo Matapan para tratar de romper el contacto del enemigo.
deEl vapor 6eniral, zarparf a17 horas inj. barajard lac costa
d6Sicil i'k tfaiari'de Ilegar a Santorin. 'Si es capturado hard
todo' 1, 'posible :por liadkinos16 saber pok'T. S. H. 8f no 'r re -
cibe nuevas 6rdenes mf as las pedirA al Loreley (estacionado, en
''Constantinopla).
(1) Emil Ludwig, Les croisi~res du tGoeben* et dui %Breslav.,




REVISTA DR PUBLICACIONES NAVALES

Evidentemen -te que no puede tomarse esta orden como pn
modelo de formna No habiendo yo tenido en mis manos el texto
original de la misma es claro, que no puedo referirme -mAs que
a ciertos detalles.(Mfulo, fecha y hora de remisi6n de la misma
numeraci6n de los parAgrafos, etc) de que carece ]a reproduc-
cin dada nmAs. arriba.
ISe ve a. prime ra, vista que habrfa conveniencia en pasar al
parAgrafo de la cmisidnv uno de los que figuran en el de la
.eejecuci6n .:,1
Pero la apariencia, general o estructura, es interesante.
Se ye que es iddntica a lade nuestro formulario tipo; figura
a Ia cabeza lo que: se sabe del enemigo .y de la csituacifn,
sigue la 'misi6n', o sea el objetivo que se persigue; finalmente
el parAgrafo de la ejecucidn, al final del cual. estA todo lo cc n-
cerniente al convoy..
Los tftulos son pricticamente los mismos, que nosotros he-
mos adoptado.
Es curioso constatar que tanto los alemanes como los ame-
ricanos han Ilegado a nuestra misma soluci6n general en lo
que se refiere a-la redac~idh'& d rdenes.',,.-
e Para confirmar vue-stra fe por nuestra soluci6n, es que os
cita~loeso eirp~ no~ t niestros enemigos.
Los modelpp, precedentes bastan para demostraros l fin que
debmbspereguir en materia de redacci~n de, drdenes.N
hay duda que para alcanzarlo es necesario entrenamiento,.dis-
ciplina mental y. ese mecanismno del que os he dado una idea
general.
Ello es de necesidad, no s6lo profesional sino tamnbidn psi-
col6gica.
Es dificil imaginar la imporiancia y la bendfica. influencia
moral que ejerce sobre el personal subalterno, oficiales y tropa
ei correcto funcionamiento del servicio de estado mayor.
Cuando 61 personal se da cuenta que las,6rdenes Ilegan a
su debiq~o tien, pq, clarat, bien redactadas, y con todas las pre?-
,yisiones, se despierta y;, arraiga en. Al una confianzA Wuqteb~ran-
, ablp. esiente bien comandado, en, m an .os de bu enos jefes y'
_estA dispuesto A, dejarse conducir por, ellqs.,hjsta- el fin. del
pundo..




vrAJES DEL 4tADVENTURE3 Y cBEAGLE3 4f

Continolaciol d1o la obra~ N oas del "Advenlture'" y"Boule" 1
CAPfTULO XXV
Walmate. Cultivos. Lino. Apteryx. Jardines. -Misioneros. Grnnja. -
Granero. Molino. Sepuicro de ShunghL- Cabal1oS. Pino (IKaurf). -
Keri- Kei. Niflos. Waripoaka La Favorite. Condiclones poliftt
cas. Reliqui as. IrnAgenes o arnuletos. TeJidos. Salida de Nueva Zc-
landia. Observaciones. Intercamblo. Prdfugos. Resultados de In
accidn de Ins misioneros. ColonIzacidn anormal. Comerclo. Residen-
tes y consuies. Dificultades de los misioneros. Tierras compradas, par
las sociedades misioneras. Descontento de Ins colonos. Adquisicidn de
tierras. Influencla de los inisioneros. Su esfera de accidn.
Dia 28. Acompaftado par Mr. Baker, resolvf ir a Waimate;
una colonia establecida par los mnisioneros con el objeta de en-
seftar a los nativos, la agricultura y las artes mecinicas, y al
mismo tiempo inculcarles ]as verdades del evangelia.
Al Ilegar a una caleta (Waitangi) una de las tantas sinuosi-
dades que interceptan las tierras del nardeste de Nueva Zelan-
dia, tuvimos que embarcarnos en un bote y hacer en 61 parte
de nuestro viaje y poco despuds desembarcamas para continuar
viaje a caballa (2).
Dos de los natives que nos estaban esperando con las ca-
ballos. carrieron junto a ellos durante el resto del dfa, con ]a
mayor facilidad, a pesar de que nosotras cabalg~ibamos al trote
o a media galope y mAs bien ligera.
Uno de esos natives iba cargado con un atado que pesaba
unas 30 libras y ambas corrfan cerca de nosotros par su pro-
pia voluntad y para aprovechar la opartunidad de volver a
caballo, desde Keni Keri, Sitio 6ste, que nosotros tenfamos que
visitar despuds y desde donde Mr. Baker y yo regresarfamos
par agua.
(1) Vdanse R. P. N. Nos, 293, 294 y 295 correspond ien tes. a los mneses de Febrero
Marzo y Abril do 1921.
k2, Unos cuantos caballos que fueron traidos de Sydney.

. 49




REVISTA DE PUBLICACJONES NAVALES

Mientras esos nativos corrfan tan ficil y alegremente a
nuestro lado, me acordaba de los de Madeira y mds especial-
mente de los malteses a cuyas dos castas se parecfan mucho
en sus costumbres aspecto y color.
Era notable la cantidad de helechos que se vefan en todas
partes. En algunas crecian bien tupidos y de la -altura de un
bombre y en otras raids y distribuidos.
Se dice que estos helechos son un fndice para apreciar ]a
calidad del terreno, cuya fertilidad estA en proporcifn con ]a
abundancia de los mismos.
Subf las colinas mds bajas y quedd un tanto desconcertado
por la apariencia uniforme y nada pintoresco del paisaje que
me rodeaba. Un pals casi Ilano o irregularmente ondulado en
el que las Ilanuras resaltaban m~s que )as colinas, completa-
mente verde en todas partes, boscoso en muchas, e intercep-
tado por numerosas corrientes de agua, agr adaba md~s por lo
prometedor que parecfa, que por la apariencia que tenfa.
Al ver los restos de bosques o mejor dicho bosques muy
irregulares, distribufdos en forma y situaciones tan variadas
tanto en la cumbre de las colinas como en el fondo de los va-
Iles y dada la existencia de helechos en vez de hierbas, pens6
que toda esta tierra estuviese antes tupidamente cubierta de
bosques pero que los nativos han abierto caminos y destruido
muchos Arboles quemdndolos.
Pasamos por una aldea de nativos, rodeada por muchos acres
de tierra bien cultivada con maiz y patatas, en estado flore-
ciente, plantados en montoncitos de tierra, exactamente distan-
ciados entre sf. Para plantar la patata dulce, cumera, o batata
taro una de las variedades de la patata, recientemente intro-
ducida en este pals, empleaban un trozo de madera en vez de
la azada, para preparar la tierra.
Los nativos se sentfan muy reconocidos y adeudados para
con los hombres blancos por los cerdos y patatas que habian
introducido pero en cambio estaban muy enojados por !a im-
portaci6n del afuego Ilquido, (bebidas alcoh6licas) y por las en-
fermedades trafdas por los hombres blancos.
Un viejo nativo hizo un comentario maligno sobre una cie rta
clase de arma de 7 caflos Ilevada entre los nativos por *uno de
nuestros conciudadanos a la vez que otros les predicaban el
evangelio de paz y trataban de modificarles sus tendencias be-
licosas.
El lino creefa en abundancia en los terrenos bajos y bfimedos
y al parecer tambidn en los terrenos altos y secos. Se me dijo




VIAJES DEL ADVENTUREE. V 4B3EAGLE

que el lino no da en los terrenos pantanosos pero que florece
en los terrenos hf.imedos.
.Las hojas de la planta del lino son parecidas a la de un iris
o Un gran lirio, y de ellas se sacan las, fibras liarnadas lino.
Esta planta ha sido siempre considerada corno muy importantJ6
entre los nativos.
Las inmensas redes que describe Cook en sus tan fieles r4 -
latos, se hacen con hojas de lino cortadas en largas y angostas
tiras, sin rasparlas ni mondarlas para la nmanufactura de hilo y
pequefla cabullerf a, se raspan las hojas con unaconcha de ma-
nera a quitarles ]a carnosidad verde de la superficie hasta de-
jaiies* solamente las fibras blancas y resistentes que se extien-
den longitudinalmente y por el dorso de ]a hoja.
Es con estas fibras, retunidas y retorcidas, en cantidades va-
riables, con ]as que se haclan los cabos de Nueva Zelandia,
que eran tan apreciados antes, pero que hoy, se dice son infe-
riores en calidad a los cabos de caflamo europeos y tambb~n
a los chib~nos.
La principal de las objeciones que yo he ofdo hacer contra
ei -cabo de Nueva Zelandia, es que no resiste a frecuentes fle-
xiones, de manera que su resistencia es poca cuando se lo des-
tina a trabajos que por su indole requieren un cabo muy flexible.
Es posible que este defecto pueda evitarse, tratando la planta
de alguna manera especial o sazonando y preparando sus fi-
bras por algiln procedimiento mejor.
Con las fibras de este lino se fabrican muy lindos tejidos
y si est~n bien manufacturados, tienen una verdadera consis-
tencia muy parecida a la de la seda, son muy durables y re-
sisten bien, mucho uso y lavado.
IYo tengo ropa de esta clase que la he usado durante die,-
cisdis aflos y la he sometido a frecuentes lavados.
Si esto ocurre con los tejidos fabricados con las fibras de
esa planta cOmo se explica que los cabos que los hombres
blancos fabrican con el mismo material no hayan dado resul-
tado?. La raz6n ha de encontrarse seguramente, en el hecho
de que ese material no ha sido bien tratado y elaborado por
aquellos que- lo emplearon y que no conocfan muy bien su na-
turalez~a, ni cual era la mejor estaci6n para cortarlo y tampoco
otras cualidades especiales que probablemente son bien cono-
cidas por los nativos.
jAcaso no ocurrirrt con esto lo mismo que ocurre entre nues-;
tros artesanos que hacen cuesti6n de misterio de sus artes y
como consecuencia muchas de sus producciones son un secreto
para los que no son del oficio y para los que no saben leer?




52 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Un poco separada de la aldea, habia una casa sin paredes
o mejor dicho un sotechado, que se me dijo era una capilla
que los nativos ]a hablan construfdo recientemente y par su
propia iniciativa y voluntad, sin previo anurncia del hecho a los
misioneros. Una vez terminada recurrieron a Mr. Willians
para conseguir un maestro o predicador.
Par cerca de nosotros pas6 un nativo de muy buen aspecto
y par su manera de levar la escopeta me hizo acordar de las
albaneses.
Actualmente todos los hombres Ilevan consigo un arma de
fuego o ufl mosquete y no hace muchos atas estas mismos se
armaban con una cachiporra o Paloopatoo y una lanza o mier.
Entre Waimate, y 'Bay of Islands, el pafsestanaccesible
que salvo par unas pocas quebradas en las que se necesitarfan
unos puentes o terraplenes, un carro puede viajar par all con
facilidad a pesar de que no hay caminos.
Las rutas fluviales abundan en todas partes desde que esta
tierra estA completamente cruzada e interceptada par brazos,
de mar.
El agua dulce es abundanite y nunca falta en los rfos, arro-
yos y manantiales.
En Nueva Zelandia, existe un p~jaro muy raro y curioso
que pocas personas lo conocen.
Es muy arisco y dificilmente se deja ver durante el dfa; se
dice que los nativos lo cazan durante ]as noches de luna.
Pertenece a la familia de las avutardas o a la de los dro-
meos (1), no vuela, tiene alas cortas, y dicen que su cuerpo est'A
cubierto de pelos mAs bien. que plumas. Es del tamahoa de n
dromeo pequefta (2)
En una alta llanura, o mejar tal vez en un ameseta, estd si-
tuada Waimate, la colonia agrfcola de ]a ((Church Missionary
Society.
*La repentina aparici6n de tres casas de estilo inglds, rodea-
das par algunas dependencias, jardines, v terrenos cultivados,
me sorprendi6 gratamente y me deleit6 mucho, m~xime Si se
piensa que disfrutaba de semejante vista en Nueva Zelandia
y despuds de transcurrido mucho tiempo sin ver paisajes seine-
jantes.
Esto me parecfa ser un pedazo de la, vieja Inglaterra, y
aunque muy pequehlo en verdad era aparentemente genuino.,
(1) Esta ave (apteryx australls) ha sido recientemenie descrita por kcs natu-
ralistas, en consecuencia yo no hablar6 mils de ella.
(2) Dronxe":,ave grande de Australia, parecida al avestruz.




VTAJES DEL eADVENTUREz, Y a EAGLES 5
-Abreciando- a ojo, s6lo unas 20 acres de tierra parecian
estar cultivadas.
El mafz estaba completamente espigado y su aspccto era
,muy bueno.
Las casas tenfan mucho mejor apariencia cuando se las mi-
raba desde lejos, que cuando pr6ximo a ellas, pues si bien es-
tabant construfdas al estilo de casas de campo, eran totalmente
de madera y todavia no estaban terminadas.
Habia tambidn muy lindos jardines que eran evidentenmente
el resultado de un esmerado cuidado y mucho, conocimientb en
cuest:,6n jardinerfa. Mi r~pida inspeccci6n, fud interrunmpida
por ]a presencia de una persona que se acercaba y cuya apa-
riencia y modales. cenotaban que era un actor principal en esta
esc Iena inglesa.
Esta inteligente y bondadosa persona de modales y conducta
verdaderamente respetables, que infundfa aprecio y simpatfa,
era Me. Davis, el superintendente de la colonia agrfcola.
Mr: DaLvis me dijo que Mr. Wmn. Williams (El hermano de
Enrique Williams), y Mr. Clarke se hablan ido a Hokianga, en
el lado opuesto de la isla, para atender a un joven misionero
Wesleyanb que estaba en agonfa.
Hasta aqui he hablado de los misioneros en tdrminos gene-
rales, como si ellos constituyeran una sola e indivisible' clase.
De que como corporaci6n ellos forman una clase especial
entre las subdivisiones humanas, es cierto, y su devoci6n, hi-
bitos de vida, educaci6n especial e incesantes anhelos, los agru-
pan en una clase de la que el buen y verdaderamente grande
obispo Heber fud uno de los miemubros m~s destacados.
Pero. naturalmente que dentro de esa gran clase, est~n sub-
divididos y agrupados por caracteres distintivos que son el re-
sultado. natural de 'una educaci6n mds o menos esmerada y
tarnbidn de costumbres o hAbitos primitivos.
La cChurch Missionary Society, ha distinguido con la deno-
minaci'6n de cmisioneros,, solamente a aquellas personas edu-
cadas, ilustradas, a quienes se les ha conferido las (5rdenes sa-
gradas y se les titula -reverendos,. Aquellos que no han re-
cibido las 6rdenes sagradas se Rlaman catequistas.,
.Sin el menor espfritu de crftica ni de hallar fallas en la con-
ducta de niiino de los individuosquepertenezcan a unacual--
quiera de esas dos clases, se les ha ocurrido ya a otros y tambidn
a mi, que habrfa ventaja en agregar a esas, una tercera, clase:
la- de los cmisioneros visitantesv o 4:misioneros inspectoresv.
Un cldrigo de ]a altura de Heber, embarcado a bordo de tin
buque de guerra, podrfa aconsejar y ayudar a aquellos que a c-




REVISTA DE PUBLICATIONS NAVALES
tualmente estdn en un plano de excesiva igualdad, para acon-
sejarse reciprocamente, o para notar los pequeflos, defects de
los que ningiAn ser humane ni instituci6n puede libraIrse o estar
exenta.
La experience de un largo perfodo de aftos ensefta que ]a
-naturaleza humana muy rara vez ha seguido invariablemente,
un rumbo,,Ajo y tacaso no-puede ocurrir que estos pequehos
defects si se dejan pasar desapercibidos, se agranden hasta
convertirse en verdaderas iDfamias?
En Nueva Zelandia, lo misrao que en muchas otras parties.
del Pacffico, surgieron dificultades, que al principio se dejaron
pasar.,desapercibidas, torque sus effects no.se-hicieron senior
entonces como. hace poco iempo.
Esas dificultades afectan especialmente a los misio.ner.os y.
si no se toman medidas oportunaspararemediarlasserAncausa
de.continuos trastornos.
Volviendo al tema, despuds de, esta disgresi6n: -Cerca de
las casas pacian muchas ovejas, algunos, vactmos y: ca allos;
mucbas gallinas, gansos, lechones, various terneros y p9trps,
coniribuyendo todo esto. a dar unla mejor aparien.cia de, granja.
Acompahamos a Mr. Davis, en su casa durante a1gunos rni-
nutos, recorrimos luego el jardfn y Ia. granja, visitamos a )a
ligera el corral, el granero, el molino, y regresamos a comer,
La casa, era de muy buena construction, de madera, y. aun-
que aun no estaba terminada era de muy bonita apariencia.
El ensamblado compact -de las tables que formaban las. pa-
redes de Ia casa, me Ilam6 especialmente ]a atenci6n torque
constitute ua gran contrast con Ia forma en -que los.carpin-,
teros sudafricanos construyen, o construirfan una casa del ta-
maho de dsta.
El pequefto cuarto que habitaba Mr. Davis, me agrad6 mu-
cho, pues ademds de ser una linda obra de carpinterfa, y tener
muchos detalles ingeniosos, habla en 61 una excellent coleccift
de libros y un marco en el que estaba un plano, incomplete
aun, de Ia granja. Todo esto era un evidence tesfimonio de
]as ocupaciones a que se dedicaba Mr. Davis en sucasa.
Yo no esperaba hallar indicaciones de. que, se. dedipara, a Ia,
lecture y menos aun al dibbjo, en una casa cas i podrfa decirse
en construccift, y erigida enelcentro de una region de 7Nueva
Zelandia, que dos aflos antes estaba cubierta de helechos.
En Ia. huerta ]as plaDtas y.hortalizas europeas-1 parecfan flore-
cer y Ia granja era muy ifiglesa; un gran granero totalmente:
construfdo por los natives, bajo Ia dii-ecci6n de Mr. Davis, un




VIAJES DEL ADVENTURE* Y 9BIAGLE* 5
taller de herrerfa, carros y Mtiles de labranza, fueron sucesi-
vamente Ilamando nuestra atencift..
.En el granero, nos sorprendio ver a dos nativos trillando
el grano y un tercero atendiendo el abaleador mnecAnico.
Valfa la Pena visitar y examinar el molino-y la represa del
mismo, pues, independientemente del interns que podia desper-
tar. por ei: sitio en que estaba instalado, eran un modelo de.
construcciones de esta case.
Por medio de un terraplenamiento los nativos, habfan con-
vertido la parte superior de un pequeflo vale en una gran re-
presa Y en un sitio conveniente de la misma estaba instalado
ci molino. Una rueda hidrdulica, de paletas, mdsquc suficiente
par-las exigencias futuras del moliho parecfa funcionar fdcil-
mente impuisada por una parte de la corriente de agua de la
quec venfa- d6 la represa. por una acequfa o canal.
Contestando A una observacidn que se hiciera sobre ei cx-
ceso de potencia disponiblc. Mr. Davis dijo quc ]a sociedad se
pro ponfa instalar una trilladora del grano, y que Mr. Coates (l)
lo habia estimulado. en el. sentido de activar tal instalaci6n.
Una trilladora del grano puede trabajar ficilmente, conjun-
tamente con ci molino y tbdavfa quedarfa energfa disponible (1).
.Miebtras, los nativos trabajaban en la constfuccift de la re-
presapara el molino, ocurri6 un: lamentable accidente, quc
amenaz6 paralizar todos los trabajos. Uno de los nativos es-
taba cavando descuidadamente, debajo de un gran block de
tierra, que se degplom6 arrastrando y ahogando al naivo.
SSiendo los. nativos, fAcilmente impresionables y supersti-
ciosos. abandonaron sus respectivas tareas, y no fud sino des-
puds de grandes esfuerzos realizados par los misioneros que se
los indujo a reanudar el trabajo.
Cuando la construcci6n estuvo terminada, yecimolino en pleno
fancioriamiento la sorpresa y alegrfa de los nativos era indes-
criptible,'especialmente la de aquellos que habfan intervenido
n el. trabajo.
S-.Los, nativos denominaban al molino ebuque de tierra, y agre-
gaban: lamaravilloso's hombres blancos*1 gracias a vuestra sabi-;
duria. hab~is conseguido que el fuego, el agua y la tierra, tra-
bajen. de par si. Para vosotros, mientras quc nosotros s6lo pa-
demos regir et trabajo de nuestros propios cuerposl
Muchos d6 los nativos han visitado Sydney; algunos han re-
corrido el mundo, y naturalmente que esos transmitfan sus ideas
(1) Secretario de la :Qh'urch Missionary Sod ety)).
(2) La eChurch Missionary Society, ha mandado ya la trilladorA y es proba-
ble que actualmente. esid ya en pleno funcionamiento.




REVISTA D9 PUBLICACIONES NAVALES

e impresiones a sus connaturales, pero ni esto ni ninguna otra
cosa o impresi6n ha podido menguar o borrar ]a primitiva. im-
presi6n que estos salvajes se formaron de que un gran buque
de guerra constituye la cosa mds maravillosa del mundo.
Al regresar del molino, Mr. Davis*, me indic6 el sitio donde
fud sepultado Shunghi. Ninguna marca ni seflales sepulcrales
indicaban el sitio prohibido (tabooed) donde yacfan-los restos
del canfbal amigo de matanzas; s6lo unos cuahtos Arbales de
hojas obscuras y unos tupidos helechos pernmitfan reconocer la,
sepultura.
Mientras observAbamos los alrededares, muy complacidos
por todo lo que hablamos visto, encontramos a Mr. W. Wi-
lliams, que acababa de regr esar de la visita que hizo al joven
Wesleyano (1,), antes mencionado.
El paciente fud. libertado de los grandes 'sufrimientos de,
su enfermedad, par la muerte.
Un nuevo y floreciente roble inglds que estaba plantado,
cerca de la casa de Mr. Davis, era de buen augurio, puesidonde
el roble inglds, crece bien, es seguro que tambidn crecer~n bien
muchos atros irboles fitiles.
Muchos arbolitos nuevos, e n edad de ser trasplantados, :cons-
titufan parte del surtido, del bien provisto jardfn de Mr. Wi-
lliams y esos me interesaron mds que todas las otras plantas
y Arboles que habfa en el jardfn.
Hoy uno encuentra ingleses en todas partes, pero, un roble
ingids (english oak), vigoroso y lucido era una vista demasiado
rara cerca de 'las antfpodas, como para no despertar mi entu.
siasmo.
Fuf gratamente impresionado por ]a armonfa y aparente fe-
licidad de aquellas familias cuya cariftosa hospitalidad yo estaba
disfrutando.
Un ambiente de honestidad y de evidente tranquilidad de
espiritu, que s6lo puede ser el resultado de una canciencia lim-
pia, contrastaban con ]a pretendida tristexa y egofsmos de que
fueran acusados algunos de los misianeras por personas cuyo
trato y asociaci6n les resultaba intolerable, a causa de sus vi-
cios y iicenciosos hdbitos.'
Me fud muy grato tambidn, notar el gran interns, que Mr.
Williams, Mr. Davis y Mr. Baker dernastraron tener por tados
los detalles que se relacionaran con los fueguinos y sobre
(1) Nota de informacidn. -Wesleyano: de Juan Wesley, fundador del meto
dismo.




VIAJE.S DE1 ADVENTURE* Y BEAGLE* 5i7
nuestra tentativa de establecer a Richard Matthews en Tierra
del Fuego.
Repetidas veces insistfan sobre ese tema y pedfan mis in-
formaciones a! respecto.
No les bastaba ni se conformaban cuando yo califiqud coma
tfracaso, esa tentativa. A esto me respondlan: -Fud nuestro
,primer paso y parecido, en sus resultalos a nuestro primer
cpaso dado en Nueva Zelandia. Fracasamos al principio, pero
ccon Ia ayuda que Dios siempre presta en las grandes empre-
((sashumanas, tuvimnos al fin un 6xito mucho mayor del que
thabfamos previsto
El interns y ansiedad que ellos demostraron tener sabre Jos
aborigenes: sudamericano's en general; sobre los sitios en que
los misioneros pudieran tener una oportunidad de desarrollar
su acci6n, y sobre el estado de las islas del Pacifico, me pro'
dujeron una impresi6n inequfvoca de que prevalecfa un verda-
dler. espfritu misionero.
De Air. Williams y de su hermano, no podf a yo sorpren-
derme de que tuvieran elevadas ygeneralizadoras ideas, seine-
jantes en gran parte a las de aquel capostol del sur, o coma
m~s honrosa y merecidarnente se le denamind el 'heroico
Marsden;* pero Io que yo no. supuse y me sorprendi6, fu6,
en cantrar que todos los miembros de este cuerpo de misione-
ros estaban ansiosos de air hablat sobre los fueguihas y atras
tribus distantels, con preferencia a ellos mismos, a sus trastor-
nos, sus dxitos o sus propios intereses.
En esta entrevista se. decidi6 definitivamente, que Richard
Matthews, quedara junto a su hermano, un respetable joven
mecdnico y, misionero, que estaba establecido en Ia parte norte
de Ia. isla y que despues se cas6 con Ia hija de Mr. Davis.
Entre los muchos temas que f ueron tratados en nuestra con-
versaci6n. estaba Ia cuesti~n del traje de los nativos y sabre
esto Mr. Williams reconoci6 ampliamente Ia inconveniencia de
Ia tosca moda actual de estos y expres6 de que tratarfa de in-
troducir algo par el estilo del poncho o 4tchiripd,, (') sudame-
ricano.
Con 'sincero pesar: me despedi de los residentes de Waimate.
En vez de horas, hubiera pasado dfas en compafifa de ellos
Si misL obligacianes me lo hubieran permitido, o si yo hubiera
padido praceder par propia val'untad.
Cabalgando par el valle pr~ximo, a Waimhate vimos aigunos
potros, de buena raza, aunque, mds apropiados para Ia silla que

. (1) Chiript es una especie de pantalones anchos.




RIEVISTA DE PUBLICAC16NES NAVA:LRS

para faenas agricolas.* Eran hijos de unas 'yeguas traldas de
Sy-dney.
- Un pintoresco-puente de madera, tendido sobre un arroyo
que corria por la hondonada del valle me trajo el recuerdo de
uno bien conocido en Inglaterra y fud causa de *esas evoca-
ciones o asociaci6n de ideas que surgen espontAneamente ante
la vista de cosas que tienen muchas analoglas con las previa-
mente conocidas.
En. un gran basque vi el noble pino; (kauri). El tronco de,
de este giga -nte drbol de Nueva Zelandia tiene la forma y ta-
mafia de una inmensa columna antigua.
AlgUnos de estos drboles tienen mds de *naventa pies de 'al-
tura, .desde el suelo hasta ]as ramas niAs bajas, y la circunfe-
rencia de algunos fro ncos, medida a una yarda de altufa desde
el suelo, tiene mis 'de 40* pies y no es poco comiln encantrar
troncas cuyas circunferencias ^miden 30 pies -Sin embargo:. Ii
parte superior de estos drbales es relativamente 'pequefla y
C)mpletamnente despravista de las be l lezas d e los robles, ce-
dros, y abetos ingleses.;
Los bosques de- Nueva Zelandia son mAs -bien de pobre.
aspect pues las ramas de los Arbales parece quo tuvieraji ten-
dencia a desarrollarse .hacia arriba que extefididndost horizon.
talmente.
Cabalganido al trote, atravesamos un 'ca mpo-abierto, def-cil
trAnsito, para rodados, y poco despuds- nos ',aproximAbarnos a
Keri Keri.
Vimos una .profunda quebrada en'. ]a que un considerable
tarrente 6ae a un precipicio de unos 100 pies de altura, apr6-
ximadamente. Se me dijo que'esa quebrada era el If-mite de
un brazo de mar que penetra desde la Bahfa de Islas (8ay -of
Islands).
La cascada es pintoiesca despuds de pasar sabre unas coli'-
nas, cubiertas de helechos, se present6 repentinamente a& mi
vista una verdadera escena inglesa.
En el fondo, del valle, :una aldea pequefla y tranquila; una
casa construlda con piedras, parecida a una iglesia, con unfre-.
loj en ]a torre; un *ccufter3, ingklds fondeado en el braza de 'mar
antes mencionado, pr6ximo a la aldea y con su p'abellfn' fia-
meandd; jardines Ilenos de flares rodeando las eleganrtemente
construldas y bien blanqueadAs casitas; el ganado. "pastanda
por la colinas que rodean la al'dea y todos los chicks -de uina
pequefla escuela para'niflos ingleses gritando y hbacienda bu-"
Ilicia mientras jugaban en el campo, me transpartaron.-cample-
tamente en la imaginaci~n, al otro lado ~dej mundo..




VIAJES DEL, ADVENTURES3, Y BEAGLE*

SVuelto a la realidad, al ofr que los acompahantes que tios
seguian de a pie -nos pedfan que nos detuvidsemos para. espe-
rarlos, preguntd a Mr. Baker si hacfa mocha tiempo desde que
se construy6 aquella respetable iglesia y me desconcert6 saber
que la imaginada iglesia era tin almacdn.
Un edificio pequefto y bajo, que Mr. Baker me indic6 dicidn.
dome que era la capilla,r parecfa mAs bien una pequefia escuela.
:Me agrad6 ver que los nativos que nos acompahlaban se to-
maron Ia molestia de vestirse decentenmente, antes de entrar a
la aldea, pues mientras venian corriendo par el. camino Ilev'a-
ban sus ropas en las mans, pero espont~neamente se vistieron
en cuanto se vieran las casas.
.En el pueblo de Keri Keri nos recibieroun a la inglesa y
nos encontramos con una cantidad de nifios de aspecto sano y
alegrei, Sug padres exteriorizaban los caracteres del misianero
eciesidstico; una franca integridad y todas las manifestaciolies
exteriares de un sincero deseo par hacer todolla que es jilsto
y buena.
ParecerA absurdo, hablar tan concluyentemente a base do
una ligera observaci6n'y de primera impresi6n, pero bay ras-
gas tan inequivocos en un rostra realmente honesto y atracti-
vos tan grandes en las maneras de uno que no piensa en lo
malo*. que para mi son arguments irresistibles y nunca he en-
contrado *raz6n para dudar o pensar con-ligereza sobre obser-
vaciones deducidas cdespu~s de una entrevista de. 10 minutos.
A eso de las diez, Mr. Baker y yo nos embarcamos enimi'
bate, :para regresar a Paihfa.
,Como navegltbamas par un brazo de mar en formna de. rfo,
y a la luz de la luna, poca podfa darme cuenta de las carac-.
terfsticas del iterrena de ambas mdrgenes.
SLo d'nico que pude distinguir fud que esas tierras eran bajais
y onduladas.-
INavegamas durante cuatro horas a pesar de que un viento
favorable le daba buena velocidad a nuestro bote. Supe con
placer,,que los nativos de todas partes, querfan .entrafiable-
inente a los nif'ios blancos.
Mr. Davis, me dija que sus hijos podfan contar con- Ia aten-
ci6n y ayuda de las nativos con mucho dids facilidad que t6l
mis ma.
SEl hecho de que los j6venes hablen la lengua nativa, con
mds facilidad. les ayuda mocha, pero la raz6n principal par ]a
que son queridos par. los nativos es, porque han nacido en, e! e
pals y porque los zeelandeses son naturalmente bondadosos.,




60 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Muchos ejemplos han probado de que ellos son buenos por
naturaleza y de que sus sentimientos son tan sensibles como
fuertes.
Pero dentro del mismo individuo, hay sentimientos opues-
tos, poderosos ambos, y de la educaci6n, hdbitos, y accidentes
de las eircunstancias o del medio depende el desarrollo o su-
premacia de uno u otro.
Al dfa siguiente (29 de Diciembre), Waripoaka visit6 el
Beagle y fu6 acompaftado de un cortejo mixto de hombres,
mujeres, niftos, lechones, perros y aves, todos en una gran canoa.
De talle delgado, cara tatuada, vestido con los andrajosos
restos de un traje europeo y el desordenado conjunto de su
sdquito contrastaban muy desfavorablemente con los trajes
guerreros de los jefes zelandeses.
Waripoaka parecfa ser muy inteligente y modesto; quiz4
sus maneras resultaban muy humildes a los hombres blancos.
No estaban de acuerdo con las ideas que uno se forja sobre
un arrogrante zelandds, las reverencias ygestos burdos (su-
puestos buenas maneras) hechos por un hombre cuyos ojos y
aspecto alejaban en seguida toda idea de refinamiento de nin-
guna clase.
Durante nuestra permanencia en Nueva Zelandia, hemos
oido hablar mucho, sobre el celo y actividad desplegados por
los oficiales de La Favorite -un buque hidr6grafo francs -
que recientemente habfa visitado y levantado una carta deta-
Ilada de ,Bay of Islands,: A juzgar por los relatos que ofmos
aquellos oficiales deben haber explorado todos los rincones y
trepado a cada uno de los montes, pero ni los colonos ingleses,
ni los natiVOS podian comprender cual serf a el espfritu que podfa
haber animado al comandante La Place y a Jos oficiales de La
Favorite a tomarse tantas molestias en un pals extranjero desde
que sus actividades no redundaban en su exclusivo provecho.
Pude explicar el hecho a algunos de ellos ponidndoles como
ejemplo los trabajas que yo realicd en las costas de sudamd-
rica y hacidndoles ver que las naciones se inspiraban y obra-
ban de acuerdo ,con principios mucho mds elevados que los de.
los individuos.
Se me dijo tambidn, que Mr. La Place habfa explorado con
igual detenci6n y cuidados, una considerable extensi6n de las.
costas maritimas orientales de la gran isla septentrional (Eahei-
nonlawe, o Yahinomaui).
El tdrmino rangatira, rangateeda, o rangatida, se habia ex--
tendido a. todas las clases, excepci6n hecha de los esclavos, que
son prisioneros de guerra o sus descendientes.




VIAJES DEL ADVENTURE* Y BEAGLEL* 61
Todo zelandds libre se titula ahora rangatira.
En Otaheite -hay muy pocos raatirast que es coma Ilaman a
los jefes secundarios, y cada uno de los que as[ titula es en
realidad una persona que tiene bienes considerables y gran in-
fluencia sobre sus vecinos.
Poca duda. cabe, de que ,originariamente las palabras eran
sin6nimas, o mejor tat vez que no habla m~ls que una palabra
que significaba hombre libre, o persona 'privilegiada, y de
que los primeros habitantes de Nueva Zelandia estaban ani-
mados por el espfritu de igualdad y aparente libertad que se ve
prevalece hoy en la mayorfa de las colonias.
1No es este el natural espiritu de una asociaci6n de aven-
tureros, que tienen andlogos prop6sitos, cuyas orfgenesindivi-
dualmente hablando, y en lo que respecta a nacimiento y? po
sici6n que ocupan en la sociedad paterna no difiere nmucho (y
si ditiere, tal diferen~ia pasa desapercibida salvo en circuns-
tancias especiales) y cuyos bienes e intereses son anAlogos?
El estado polftico actual de Nueva Zelandia es democrA-
tico. esencialmente democrAtico; y uno no puede menos que
lamenta 'r la corta visi6n de estos hombres at exponerse at ca-
pricho y rivalidades de muchos de aquellos que alcanzan un
prestigio o influencia temporaria, a guerras; a una adiosa es-
clavitud (pues en los principales distritos, la vida de un esclavo
depende del capricho de su amo) y a sus terribles consecuencias.
Pero esta exist'encia repugnante y tan repulsiva, para nues.
tro concepto de felicidad, indujo y todavfa induce a los zelan-
deses a goces animates, y a esa forma del placer que resulta
de la satisfacci6n de sus horribles tendencias. Esto es casi
incomiprensible para nosotros aunque tal vez to haya sido mu-
cho menos para nuestros antepasados.
No olvidemos de los salvajes pintados que se opusieron a
C~sar, ni de los sacrificios de los Druidasl
Algunos zelandeses acostumbran a Ilevar amuletos y otras
bagatelas, colgadas del cuello.
Unas im~genes pequeflas y raras, muy parecidas a fdolos
chinos hechos de una piedra muy dura Ecjadeo' (especie de es-
meralda) son tan apreciadas por los nativos que en general se
muestran muy mezquinos para cederlas..
Yo consegui que la hija de Shunghi me diera una, pero me
fud imposible obtener otra, a pesar de que ella Ilevaba varias
de esas imdgenes.
Se me dijo que las apreciaban como reliquias hereditarias
y tambidn porque las suponfan adornos.




62 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Aun en ]a actualidad, hay muchos paises cuyos habitantes
tienen fe en las reliquias, y en algunos de ellos, especial fe
por aquellas que tienen una o mds palabras grabadas, y que
suponen que los espiritus malignos no his quieren ver ni ofr
y por lo tanto huyen de ellas.
Green tambi~n que ciertas formas y figuras son enemigas o
desagradables para el demonio y sus agentes (1).
Seguramnente que los zeelandeses deben haber tratado de
espantar a SatanAs, por medio de esas horribles im~genes y
no menos horribles caras que ellos se deleitan en tallarle a
tuiles im~genes.
Las pequehias imdgenes o amuletos de jade son construfdas
siguiendo una moda parecida!
A mi me parecia que estos pequeflos fdolos o talisnmanes
habfan sido tallados en forma a darles gran semejanza a un
mono o a un cinocdfalo (cribbed -mossed baboon%,) (2)
Sin embargo, si no fuera por la cara, esos fdolos se pare-
cen a los dioses Hinddesl
lCudnto tiempo y trabajo deben haber dedicado para tallar
e-las duras piezas de piedra a menos qne tuvieran algdin pro-
cedimiento para trabajarlas a fuego o quimfcamente, obien quc
cuando recogidas en el terreno ellas fueran mds blandas. (2)*
Ademis de ]a utilizaci6n que los nativos hacen del lino para
los vestidos que usan durante el dia, fabrican tambidn una es-
pecie de estera groseramente tejida con fibras del lino y durante
la noche o en dfas de Iluvia se atan esa estera airededor del
cuello, formando una especie de cobertizo bajo el cual, el que
lo lieva se pone en cuclillas y visto a corta distancia. tiene un
aspecto muy parecido a una colmena para abejas.
El tosco moftio de pelo negro, dspero y encrespado que
asoma por la parte superior de ese techo c6nico no perjudica
en nada mi anterior comparaci6n. Hay muchos nativos que
pasan Las noches en esa posici6n, sobre todo si existe la mis
remota probabilidad de una sorpresa o ataque de un enemigo.
Se me dijo que los nativos duermen tan bien asi, como acosta-
dos, pero lo pongo muy en duda, y yo creo que s6lo un grupo
de nativos montan guardia o se mantienen listos en esa posi-,
ci6n mientras los otros duermen acostados, aunque con, fre-.
cuencia al aire libre.
(1) Moshelm, en su edici6n (Cudworth's Intellectual System-. Enctclopedia*
Brit~lnica.
(2) El cinocdfalo de Buffon. Los monos eran adorados en la Indio, Ib *Id.
(31l Todayv a es desconocida la manera, como los peruanos trabaJaban las duras-
pledras con que bacian aigunos de sus ornamentos.




VIAJES DEL tADVENTrURE* Y BEAGLEE 03
No puede idearse una forma mejor de estar mds alerta y
descansando.
S30 de Diciembre. Las desagr'adables discusiones causadas
por los desacuerdos locales que he mencionado me obligaron
a demorar ]a zarpada, por algunas horas, pero at fin escape, y
.me senti-a feliz de haberme salido de ese laberinto de cuestio-
nes desagradables que no eran de mi ineumbencia, atnqueine-
vitablemente caf envuelto en, ellas.
,Para Ia hora de anochecer habfamos conseguido estar bas-
tante mar afuera y aprovechamos de ello a ja noche, durante
la cual sopl6 un fuerte ventarr6n del este mientras Ia corriente
tiraba hacia el noroeste a raz6n de 1 milla por hora aproxi-
Anadamen te.
En el momento de zarpar ya presagiAbanmos que vendria
una tormenta, pero habiamos terminado todos nuestros prepa-
,rativos y tornado todas ]as precauciones; y haber, quedado una
hoamhs en el puerto hubiera sido mucho peor que pasar a]-
gunas horas de tormenta en el mar.
Comprendo que las pocas informaciones que aqui doy, de
una pequefla parte- de Nueva Zelandia son completarnente in-
suficientes para aquellos que necesitan una amplia infor.,Paci6n
general pero-debo recordlar. que la estadfa de la Beagle fu,6
muy corta, y ademds para escribir esta narraci6n me lie im-
puesto como principio limitarme a narrar e informar -sobre lo
que yo-o, mis compafteros hayamos podido ver o recoger en
el terreno y dar cabida. a unas pocas citas de otras autoridades,
solamente cuando tales citas contribuVan a ilustrar o explicar
mejor un asunto o tema en particular sin requerir mucho es-
pacio.
Para aquellos que se interesen por este importante y nuevo
pafs, citard el volumen de informaciones presentado a la CA-
mara de los. Lores,' corno el mAs reciente y, la narraci6n de
Cook, como la primera y mAs antigua, recomendAndolas ade-
mAs- como las mejores.
Tratard ahora de poner de relieve y I lamar Ia atenci6n sobre
alganas de las dificultades que tienen que afrontar -los misio-
neros mientras trabajan con celo y ardor en pro de su santa
causa, entre los infieles de la Polynesia, de Australia y de
Europa.
. Puede suponerse que la poblaci6n y el intercambio ocasional
en 1o social y cornercial se ha extendido a todas partes aun
*desde antes de la memorable 6poca en que ci elVictory*~ cruz6
pqr un oc~a no inexplorado, conducido por el intr~pido Maga-
llanes, pero desde entonces el intercambio con la Polypesigi




6t REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
ha aumentado tanto, que los mds interesantes islefios Los de
Otaheite y los de ]as -Islas Sandwich estAn ya mis civiliza-
doi que los nativos de algunas colonias espaflolas en Amdrica.
Los zelandeses est~n progresando, y lo mismo ocurre con
los nativos de muchas otras islas que fueron visitadas por los
misioneros pero aquelios isleflos que no han recibido m~ls vi-
sitas ni influencias que las de los pescadores de focas y de
ballenas, y la de los agentes de voluptuosidades y sensualismos
chinos, en manera alguna han sido beneficiados.- For el con-
trario han aprendidb a respetar menos sus propias leyes y ritos
y sin aprender, ni someterse a ninguna otra en cambio de
aquellas.
Estos visitantes que acabo de citar ban estimulado y pro-
pendido las ideas y costumbres m~s libertinas o licenciosas
que darse puede. El cange que ellos haclan en todas partes de
sus armas de fuego, municiones y bebidas alcob6licas, por pro-
visiones y por satisfacer sus instintos animales, ha producido
resultados lamentables.
Algunos buques de guerra han tolerado un intercambio y
relaciones sin restriccion alguna para con los nativos, y hasta
le permitfan permanecer a bordo, como es todavla comfin boy
en los balleneros. Otros no admitlan a nadie asu bordo, salvo
a aquellas visitas que eran formal u oficialmente recibidas y
que no permanecfan a bordo, como por ejemplo, las reinas de
las Islas Sandwich y Otaheite y sus respectivos gdquitos.
Pero si bien puede formularse cargo a los buques de guerra
a este respecio, ellos quedan sin embargo libres- de culpa o
cargo en cuanto a fomentar hostilidades entre los vecinos, o
inmiscuirse en forma alguna en ]as hostilidades que ten fan lugar
entre tribus rivales, mientras dichos buques se encontraron de
visita en esos puertos.
Tampoco ]a conducta observada por las tripulaciones d~e
esos buques pudo en forma alguna dar lugar a menguar o des-
prestigiar el concepto que Los nativos tenfan d~e los europeos,
ni a despertar un sentimiento de animosidad contra los hombres
blancos en general.
Log descarriados, y los pr6fugos convi ctos son los elementos
cuya influencia en estas r egiones es de lo m~s perjud *icial.
Estos eLementos desenfrenados y cuya conducta no estA
temperada ni regida por principios religiosos ni morales' de
ningfin gdnero, han hecho muchisimo maL, aunque a menudo
han cafdo como victimas de la justa indignaci6n que provo-
caron en los nativos por haber abusado de la hospitalidad que
estos les daban.




VIAJES DEB cADVENTUREi Y tBEABLE*

Los reos convictos rara vez son valientes, pero muy a me-
.nudo, fattos de principios, intrigantes y astutos, de manera que
no es de extraftar que los nativos de algunas de las islas del
mar del sur tengan aversion por los hombres blancos, desde
que la danica referencia que han tenido para apreciar o juzgar
a estos ha sido la que recogieron del trato con aquellos homn-
bres que por haber cometide alguna felonfa. han tenido que
sufrir en Australia el destierro, durante el resto de sus vidas
o que talvez por haber sido nuevamente desterrados de Aus-
tralia para sufrir la mayor pena y destierro en la colonia de la
4CIsla Norfolk, han escapado de aquf para vagar por esos pafses
donde ellos se creen mgs seguros para evadir la accifn de la
justicia.
Es poco conocido y diffcil de apreciar y calcular toda la
aftarquia, todos los disturbios y toda ]a matanza de seres hu-
manos que han sido evitadas gracias a )a presencia y esfuerzos
realizados por los misioneros los Mtirnos 20 aftos, durante
los cuales el intercambio de Rusia, Francia, Amd~rica e Ingla-
terra en el Pacffico ha aumentado considerablemente.
Anualmente, m~s de 500 buques a vela, que arbolaban el
pabelldn de nuestro pafs o el de los Estados Unidos han sido
empleados en el Pacffico durante los filtimos aflos.
Para obtener elementos, provisiones o para refrescar vfve-
res, de los ya mencionados, s6lo, aquellas islas en lag que hayan
hombres blancos o misioneros nativos, deben ser consideradas
seguras por los buques mercantes que naveguen solos.
A pesar de esto y de todo el provecho que las tripulaciones
de esos buques mercantes, han conseguido gracias a la influc n-
cia de los misioneros y a pesar de que estos los han ayudado
y facilitado sus negociaciones con los nativos, aquellas tripu-
laciones en muchos casos (felizmente no en todos) no han te-
nido reparos en ridiculizar ]a formna y medios de que se han
valido los misioneros para alcanzar la influencia que tienen
entre los nativos, y tamp oco han tenido escritpulos en fomen-
tar la inmoralidad, el alcoholismo, en buscarle fallas y encon-
trar crfticas para el sistema y tambidn para la conducta de los
individuos sometidos a tal sistema, por la finfca raz6n de que
tat estado de cosas imponfa o tendla a imponer algunas limi-
taciones a I a disipaci6n y a revelar la incorrecei6n e impropie-
dades de sus propios comporta mien tos.
Muchos marineros han dejado sus buques, para. radicarse
definitivamente en varias de esas islas.
Aunque en general inmorales, algunos de estos hombres
han formado un cierto ambiente en estas islas, ambiente ese




66 REVIstA DR PUIBLICACIONES NAVALES
tan distinto del originado par los convicts y pr6fugos, que ]as
personas que saben comprender las descripciones que haceni
los nativos muy rara vez tendrdn que decepcionari-se respecto
a la estimaci6n que los nativos tienen para con un hombre que
recientemente se haya establecido en cualquiera de estos
parajes.
Algunos de estos marineros han deslumbrad'o a los zelan-
deses y hasta a los mismos habitantes de las Islas Feejee, par
el coraje y osadfa que han demostrado tener pa Ira empresas
guerreras.
Uno de ellos, conocido con el nombre de Carlos, y al que
ya he citado antes, se distingui(5 tanto par su actividad e- intr e-
pidez .en las guerras contra otros isleflas, que era tratado coma
un jefe de alto rang y se le autoriz6' a tener 100 mujeres,
mieritras que los principales y m~sdes.tacados jefes s6lo podfan
tener de 50, a 150 mujeres, segdn fuere ]a jerarqufa de los
mis mas.
Se dice que en la parte meridional de la gran isla, o isla
del. central de Nueva Zelindia, existen hay colonias que se su-
pone fueron formadas par unos 200* o 300 vagabundos euro-
,peas, australianos y americanas. Estos desterrados muchos -de
los cuales son prdfugos,'*han' implantado entre ellos una especie
de *sistema para regular sus relaciones con los nativos.
Se me dijo que esos hombres estaban viviendo con mujeres
nativas, y que cultivaban ]a tierra, pero cuilles serin los re-
sultados y consecuencias que puedan derivar de tal colonia- si
se la deja' librada a si misma. en ese apartada rinc6n del
mundo?
Pero par otra parte, jd6nde?, esos desterrados (par buenos
que sean las sentimientos que -tengan o se le atribuyan) cuya
destierro tiene que resultarles tan insoportable coma lastimoso
ante ]a vista de los d-emds, dftde pueden esos naufragados
estar mejar colocados que en las antipodas?
Sin embargo, habrd que vigilarlos con frecuencia, para. evi-
tar cualquier preparativo de piraterfa y tambidn para denun-
ciar aportunamente cualquier tendencia o intenci6n que tuvieren
en tal sentido.
En todas partes se estdn formando colonias de diversos ca-
i acteres y a diaria va aumentando el nfimero de individuos
que se establecen en Nueva Zelandia, Otaheite y *en las Islas
Sandwich.
Entre estas colonias y poblaciones, siempre navegan peque-,
Alos buques; nada PIespreciables es el comercio en aceite, (aceite
de coca); races nutritivas (arrow root) y azdcar entre Otaheite




VIAJ US DEL (,ADVENTURE Y. oEABiLE* 67
y Sydney; el intercambio de lino, mdstiles (spars), patatas y
aceite de ballena entre Nueva Zelandia y Sydney; en madera
de sAndalo, bichos de mar, aceite de nueces, madre perlas y
curiosidades (tales coma armas, ropas y otros instrumentos usa-
dos por los nativos) entre otras islas y Australia, Tasmania (1)
las Indias Orientales, China y Sud Amdrica.
Rodeados as! .por aquellos que: estln empefiados en uin co-
mercio que aumenta de afto en afto, inevitablemente envueltas
en las. disensiones locales, Ilamados continuamente a intervenir
Como intdrpretes o coma pacificadores, y debo agregir tambldn:
coma agentes consulares de Jos hombres blancos de todas las
nacianes (2); los misioneros merecen par tado ello el crddito de
haber mantenido bien alto sus sagrados ministerios, pese a
toda la burla de sus amigos nominales, a las censuras de suis
enemnigos y a ]a constante lucha que han tenido que sostener
cortra sus apositores.
He dicho que en ]as Islas Sandwich hay un c6nsul; en esis
islas hay misioneras de los Estadas Unidos, pero ninguna de
Inglaterra. En Otaheite tambidn hay ahora una autoridad con-
sular.
En Nueva Zelandia hay dos personas (officers) que ambi-
guamente desempefian las funciones de -residentes-. Una de
ellas recibe un sueldo pero no estd. investido del poder para
actuar coma agente consular y ni siquiera coma magistrado.
IEl otro residente, (que vive en Hakianga) no recibia sueldo
alguna y fu6 nombrado par las -razones que constan en una
nota del 4Secretario dle las Colonias, (Colonial Secretary) en
Sydney, fechada el 29 de junior de 1835, y de [a cual agrego
una copia en el ap~ndice (NO 37) acompaflada de extracts de
una excelente carta dirigicla a Mr. Busby (NO 88).
La lectura de esos documentos, permite formarse una idea
de algunos de los trastornos de car.Acter secular que han sida
causa de perplejidad para los misioneros, despuds que estas
han salvado las primneras peligros y dificultades que se les
presentaran al establecerse en paises salvajes yhasta canibales.
A pesar de que ahora los misianeros estan yaen condiciones
de ayudar a sus conciudadanos, que son las que han sacado
provecho de los esfuerzos par aquellos realizados (establecidn-
dose en todas estas tierras a las que el access les fue pasible
gracias a la osadfa y valiente entusiasnma de los misioneras, y
que pueden mantenerse seguros en ellas, gracias a la accid5n

(1) Van Diemen's Land.
(2) Salvo en Otaheite y Owvyhee.




683 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
conjunta y perseverante de los protectares de ]as saciedades
misioneras, estimulando la acci6n y sacrificios individuales)
sus fuerzas se estAn agotando.
EstAn surgiendo dificultades de diverso cardcter; primera:
]a envidia por esa influencia. que es la que ha permitido y fa-
cilitado a los mismos *envidiosos ocupar ]as tierras que hoy
ocupan, y que ahora se oponen a los misioneros cuando estos
se empeftan por desterrar costumbres licenciosas y el uso del
alcohol.
At principio, cuando aquellas aventureros trataban de esta-
blecerse para ganarse la vida en estas islas del Pacffico, y es-
pecialmente en Nueva Zelandia, los misioneros eran sus me-
jores amigos.
Pero, una vez establecidos, la ingratitud y falta completa. de
ref lexi6n fu eron cosas rnmuy comunes y prevalentes entre ]a
pear clase de colonos, cuyas inicas ocupacianes eran las de
taberneros y pecadores.
*Los pocos: colonos respetables, hombres propietarios y de ca-
rActer, tales coma Mr. Clendan y Mr. Mair, en Nueva Zelandia
Mr. Bicknell y Mr. Henry (hijo) en Otaheite, han actuado, me
complace manifestarla, *en la formna mAs honorable y digna de
encomlo. La conducta de esas caballeros merece unAnime
aplauso.,
IEn la opini6n de muchos,.el apoyo respetable y ]a actitud
f rine y constante de estos representantes del verdadero cardc-
ter bret6n ha contribuido mucho. y en formna tranquila y sin
ficciones a la accidn progresista de los misioneros y al desen-
volvimiento. y difusi6n de Jos principios m~s elementales de
icivilizacift que deben acompaftar a las verdades sagradas del
evangeio.
Si no hubidramos tenido la suerte de que unos cuantos de
esos hombres estuvieran por este lado del mundo, que mal co-
tizado y a que baja nivel hubiera cafdo el caracter de los in-
gleses en estas regiones.
Varios misioneros aislados hubieran encontrado siempre la
oposicifn de numerosos malvados.
ISon estos-hombres y los-envidiosos de la influencia. de los
4rnisioneros Jos .que levantaran contra estos la queja de que Clos
*misioneros trataban de monopolizar las tierrasp.
*Esos hombres, preguntaban: gPor qu6 ha de permitirse a los
.misioneros. comprar tanta tierra e impedir asl que las personas
que Ilegan despuds puedan elegir un pedazo de tiqeira. en las
proximidades de un puerto frecuentado?




VIAJES DtL tADVFNTURE,* Y 4BEAGLR%'
ePorqud ha de tolerarse que Mr. N. N. trate de impedirqud
Waripoaka y su tribu me vendan dse pedazo de tierta, torque
el cree que yo venderd bebidas alcoh6licas o construird en ella
una casa pilblica?
4No han monopolizado ya, los misioneroslasmejoreg y mis
bien situadas tierras?
a estas preguntas y salvo que el lector crea
que los misioneros hayan sido egofstas y ambiciosos, 6 que
hayan, aprovechado. demasiado de su influence influencea esta,
ganada a costa de inminentes peligros para sus vidas y en mo.
mentors en que ningfin coffin mortal se atrevfa a Ilegar a esas
tierras), explicard que una gran extension de las tierras de
Nueva Zelandia; habfa sido comprada desde hace mucho tempo
por los misioneros, para la Church Missionary Society, y que
muchos de Jos qu'e proitestaban suponfan que esas tierras eran
propiedad privada de los individuals.
I Y quiero tambi6n Ilamar la atenci6n hacia el hecho poco
valorado o tenido en cuenta, de que estos misloneros injusta-
mente criticados han (por sus compromises) roto los lazos que
antes Jos unfan a un pafs cuyo inestimable valor s6lo pueden
apreciar cabalmente aquellos que por largo tempo han errado
por otros passes.
Para los misioneros, Nueva Zelandia, Otaheite, u.otra isla.
menos conocl ida aun constitu e hoy su pafs o su casi y se ven
allf rodeados de una hueste de chicks, sanos y sonrientes que
inspiran en su favor hasta a los.extraflos. Esos chicks tienen
por patria, ]a adoptada por sus padres y estos como todo buen
padre, desean ardientemente legariessufici entes medics de vida
y en la media que sus honorable esfuer]zos'y actividades
puedan procurarles.
4Se debe privar a los misioneros del derecho de velar razo-
nablemente por el future de sus propose hijos?
Si un misionero yuncolonorecientementeestablecidoandan
en tratos por un pedazo ae tierra, y si el primer la consigue
en mejore s conditions que el segundo, eno es eso una conse-
cuencia l6gica de labuena voluntad que para con el primer
tienen Jos hativos?, muc-hos de los cuale*s entienden y ap I ecian
los motives; ad I emds' del carifto que estos mismos- natives tie-
4en para con los chicks blanco, a quienes considering como
pertenientes a su mismo-pafs.
. Los misioneros han comprado tierra a media que se les
presentaba la oportudida.d de comprarla, y es claro que por




70 REVISTA DR PUBLICACIONES NAVALES
residir allf, han tenido mejores oportunidades que los visitantes
ocasionales o los colonos mds recientemente establecidos. (1)
Si los anatemas, las indulgencias, o las excomuniones hu-
bieran estado en boga entre los misioneros britdnicos, uno
podria tener el derecha de sospechar de que ejercieran exce-
,siva e indebida influencia, pero como esas armas de poder es-
piritual, o mejor, temporal, no han ultrapas *ado todavfagel circu-
[a de coral que encierra. las Islas Gambier; yo creo que no
debemos impugnar los caracteres de estos hombres altarnente
religiosos, rompidndonos la cabeza por hallar ]a mane ra, como
estos ministers protestantes (desprovistos de artificios, sin con-
tar con el apoyo de ningun poder temporal, salvo el de ]a opi-
ni6n pd'blica, estimulados solamente por sd buena conducta) Pu.
dieran liegar a tener tan grande influencia sobre ]as tribus de
Nueva Zelandia hasta el punto de inducir a los naltivos a comn-
partir con ellos sus tierras paternas, en condiciones tales qu 'e
los mismos nativos consideraban menos ventajosas que ]as
of recidas por atras personas.
En contraposici6n a esa creencia de que los misioneros es-
taban impacientes por acaparar territorios y de valerse para
ello de medios indebidos, debo .manifestar que yo se con segu-
ridad que el reverendo Henry Williams, y su bermano William
ejercieron toda la influencia que les fud posible (la influencia
de sus sanos consejos) para hacer comprender a los nativos las
consecuencias que tendrfan para algunas tribus, la vehemencia
y precipitaci6n de estas por repartir y desposeerse de consi-
derables extensiones de tierra cubiertas de bosques de pino.
Explicaron a los nativos el verdadero valor que tenfan di-
chos Arboles y les hicieron comprender en forma sencilla y
clara, c6mo un cuidadoso manejo de esas riquezas les garan-
tizarf a el futuro y contribuirfa tambidn al de los hijos de los
nativos, que de otro, modo se verfan despojados de sus legiti-
mos derechos de primagenitura.
LSignifica esto deseo de monopolia?
Pero debo abreviar y Ilegar a una conclusi6n sobre este
asunto.
Cuando agentes, debidamente autorizados, de los gobiernos
europeos o americana vayan a Nueva Zelandia para asumir
sus puestos y desempeflar activamente sus funciones (casa que
hasta la fecha no ha ocurrido md~s que en forma ambigua), es-
(1) Despuds que un colono o inmigrante, ha realizado la comnpra de sierras, so
lo considera bajo la proteccidn del jefe de la tribu a quien le fud comprada dicha
terra.




VTAJES DEL ADVENTURE* Y diBRAGLE*

pero que ellos tendr~In el buen sentido de hacerse asesorar
por los misioneros y no dudo que dstos a su vez se darn
cuenta de quie si bien fueron Ilaimados a a~tuar en casos de emer-
gencia, las funciones de sus ministerios son o debieran ser en
lo posible independizadas de todos los asuntos de car~cter se-
cular. Mientras haya cerca de los misioneros un funcionario
o agente debidainente autorizado por un gobierno, aquellos no
deben tormar participaci6n alguna en polfica ni en ningunade
las disensiones que se suscitarAn, como no sea como mediadores
o pacificadores.
Entre Ins muchas omisiones que me vco obligado a hacer cn el capitulo sub-
siguiente, estan Ins sigulentes:
El dia 7 de Enero, estando a ,n~is de 200 millas de distancia do toda tierra
conocida Aimos un -boatslvain-bird- y 2 golondrinas de mar, blancas (lullite-lers).
Puede que esta observacidn sea Importante para aquelios que se Interesan per
las distanclas que desde tierra vuelan ciertas aves, pues hay algunas personas
quc dicen que Ins golondrinas de mar (tern) nunca vuclan lejos de tierra.
Mr. Chaflers consiguid la mindibula do un gran tibutrdn (blue sharic), en Ho-
bart'Towvn. Ese tiburdn fu4 pescitdo per !a tripulacift del buquc ballenero de Mr.
James Kelly y la mandibula estd ahora en el -United Service Muscutn-.
Cerca de -Van Diemen's Land- se registraron Ins mayores presiones baro-
m~tricas que yo he encontrado en el hemisferio sur.

(Continuard)







LA VALVULA TERMOI6NICA (V. T.) 78

LAk VALVULA TERMOIONICA (V. T.)()
Apficaci6n de la vAlvula de tres eldctrodos
a los circuitos transmisores
4128. Ya sea que la vAlvula de tres eldctrodos sea empleada
para recepci6n o para ]a transmisi6n, de ondas electromagn~ti-
cas, los principios en que se funda su funcionamiento son
siempre los misnmos. En consecuencia, en este capftulo s6lo
serd necesario explicar como deben aplicarse esos principios
cuando se trata de producir oscilaciones continuas en una antena,
en la forma mAs simple y eficiente posible.
Excitaci6n directa de la antena
424. En el parAgrafo 419, hemos visto que en el circuito de
antena de un receptor podfan producirse oscilaciones continuas
(o no amortiguadas) con s6lo acoplar la bobina de reacci6n del
circuito de la placa, a la Antena. Se comprenderA que tal
receptor estd en realidad radiando ondas continuas por inter-
medio de la antena a la cual estd conectado y que silo dotamos
de algdn mecanismo para interrumpir los circuitos, (vdanse
parAgrafos 38 y 39) podrd entonces ser empleado como un trans-
misor. de ondas continuas. Esto puede conseguirse reempla-
zando el transformador del tel~fono, en el circuito de la placa
por un manipulador coming vasee figura. 101), pero la eficiencia
de este sistema seria mnuy escasa, porque la energia del cir-
cuito de la placa, que como hemos visto, es grande, comparada
con la energi a del circuito de la rejilla, st consumirfa en ca-
S(1) Fin del libro -La valvula termoi~nica -ouya -transcripeldn so inti6 en Is
IL P. N. N* 288 del mes do Septiembre de IM2. (Veause R. P. N. N- 288, 289, 200,
291, 292, 293, 294 y 295, p~ginas 717, 903, 95, 209, 487, 705, 851 y 1041, ropectlyamento).




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

lentar la bobina de reacci6n y tambidn la vAlvula, salvo aquella
peqluefla cantidad de energfa que se transferiria al circuito de
la rejilla.

Fig. 101

425. Es obvio que si invertimos las conexiones de la rejilla
y de la placa, conectando la placa a la antena y ]a -rejilla a]
manipulador y a la bobina de reacci6hi, como se indica en la
figura 102, n *o solamente conseguiremos generar en ]a antena
oscilacionies de mucho mayor amplituid sino que tambidn muy
poca serA la energfa perdida en iel circuito del manipulador.

Fig. 102




LA VALVULA TERMOOI6NCA (V. T.)

426. Esto constituye en esencia y en sit forina mds simple
un transmisor a vdlvula si bien en la prdctica se le introduced
ciertas inodificaciones aconsejables y ventajosas,
Se notardi, por ejemplo: que el terminal positivo de Ia ba-
terfa de alta tension, o generador, estd 6onectado a tierra y
que el terminal negativo de la misma est,' conectado a la
baterfa del filarnento. Como consecuencia de esto, todo el
potencial de la bateria de alta tension ac-i~a entre la bacteria
del filamento y la tierra, de modo que para evitar graves pdrdli-
das serf a necesario aislar perfectamente de la tierra, la baterf a
del filamento. Para satisfacer esta necesidad, se conecta el con-
densador C (el condensador C se conecta en derivaci6n con
elgenerador por ]as razones dadas en el pardgrafo 849) en se-
rie con la antena, como se indica en la figura 103.
A.
Fig. 103
U27. En Jos capitulos anteriores, at; estudiar la aplicaci6n de
la vdivula a los diversos fines de la recepci6n, hemos echo
notar la necesidad de regular (m~is o menos exactamente) et
potencial inicial de la reiia pama un valor o punto detemmi-
nado de la curva caracterfstica de coriente de la placa.
I Cuand6 las vdlvulas se einplean para la transmission, no
se necesita regular exactainente el potencial inicial de la re-
jlla, pero es siempre necesario meducir a un minimo la circu-
laci6n, de corriente ind'til (anerg~tica) pom la vdlvula y esto,
m~is especialmente cuando se traia de vilvulas de gran poder.




lIEVISTA DR PUBLICACIONES NAVALES

La raz6n de ser de esto dlitimo es, no solamente la de mejorar
la eficiencia de los circuitos sino tambidn evitar el calenta-
miento (la ionizaci6n) y consiguiente ablandamiento de la vAl-
vula.
428. Asi por ejemplo: refiridndonos a ]as curvas de una
vAlvula transmisora de poco poder, representadas en la figura
61, se observarA que si el potencial die rejilla es 0, con respecto
al del extremo negativo del filamnio, -y si el potencial de
placa es de 1.500 volts, una corriente de 23 miliamperes, apro-
ximadamente, circular por la vAlvula. Se veri fAcilmente que
si la vdlvula estA conectada en la7 form-a que se indica 'en la
figura 102, cuando. se cierre el manipulador, el potencial normal
de la rejilla se reduce a 0 porque estd directamente conectada
a ]a extrernidad negativa del filamento por intermedio, de la
bobina de reacci6n.
429. Si inmediatamente .Ia vdlvula empieza a oscilar, entonces
no hay peligro alguno, pero si por estar la bobina de reaccidn
muy d~bilmente acoplada, o si por cualquier otra raz6n la vAl-
vula no oscilara, entonces circularfa por ella urna corriernte
constante de 23 miliamperes y ningfin trabajo harfa esta co-
rriente en los. circuitos exteriores. Veremos mis adelante que
a consecuencia de esto la vAlvula se calentarfa excesivamente
lo que a su vez producirfa resultados perjudiciales.
430. Es claro, que podrfamos conectar en el circuito. de la
rejilla, un potencidmetro, con *el cual regularfamos el potencial
de la misma para un valor negativo y conveniente, pero en el
caso que estamos considerando, como el potencial de la placa
es de 1.500 volts, necesitarfamos 12 volts en la rejilla para
reducir a 0 ]a corriente normal y esto requerirfa el empleo de
una bateria independiente para este solo fin.
431. Se evita esto conectando un condensador en serie en el
circuito de la rejilla como se indica con K en la figura'108.
El efecto de este condensador es, aislar ]a rejilla del filamento,
lo que da por resultado que, la rejilla (por ]as razones expli-
cadas en el parAgrafo 286) se cargarA negativamente hasta que
su potencial sea suficiente para interrumpir toda -circulaci6n
de corriente por la vAlvula. Como el condensador, estd conec-
tado entre la rejilla y el filamento,_se comprenderd que 61
tamnbidn debe cargarse al mismo potencial.
432. Sin embargo, en ]a prictica, no conviene dar a la rejillla
el potencial que interrumpa ]a circulaci~n de corriente por ]a
vdivula, pues sobrevendrIan dificultades para la interrupcift
(nianipulador) del circuito y ademAs, las oscilaciones aumenta-




LA VALVULA TERM016NICA (V. T.)

rian m~s aun este potenciat negativo, en la faria que se ex-
plic6 en los par~grafos 292 a 295.
Para evitair esto, es necesario conectar at condensador la
resistencia R en la forma indicada en la figura 108; el valor
de esta resistencia debe ser tal, que permita mnantener aproxi-
madamiente, el patencial de ]a, rcjilla en el valor mAs conve-
niente para la mayor eficiencia de funcionamienta.' Se observar A
quae el valor del potencial doe lai rejilla puede reg'ularse, apro-
ximadarnente, variando el' valor de esta resistencia.
433. Es evidente que en un -circuito asf dispuesto, ]a fre-
cuencia de las oscilaciones generadas por la vAlvula serA siempre
igual a la del circuito de -antena;'a) cual se halle conectada.
La frecuencia, y en consecuencia )a longitud de anda, del cir-
cuito de antena se regula por-las'dimensiones de la antena y
por la autoinducci6n de' la self *de antena. En consecuencia, et
sistetrna puede sintonizarse, f~cilmente para cualquier longitud
de onda que se desde dentro de razonables Ifmites, con s6lo
una simple regulaci6n de la self de antena.
Potencia de las v~ivulas transmisoras
434. Ninguna referencia hemos hecho hasta aquf, sabre las
limitaciones que tiene la cuestidn potencia de una v~ilvula
dada.
Recordaremos que la potencia, es igual al products de la
F E M por la corriente, es -decir: voltios x amperios=vatios,
siendo el vatio la unidad de potencia.
La corrie'nte que puede circular par una vAlvula. tiene coma
limitaci6n, o mejor dicho depende de la emisidn de electroftes,
del filamento, de modo que con una determinada v~lvula s6lo
una determinada carriente, -a la que Ilamaremos 'corriente mA-
xima de ]a v~Ilvula,, podrA emplearse para excitar la bobina
de autoinducci6n del circuito oscilatorio.
. 485. Como el. patencial de placa s6lo acti. sobre la bobina
de autoinducci6n,. durante las mitades positivas de las oscila-
ciones de la rejilla, y coma dstas oscilaciones se producen con
frecuencia igual a las de ]a antena. la corrieute* que circula por
la self dispone de mnuy poco tiempo para aumentar. El
aumenta de la corriente que circula par una self dada es .pro-
porcional a la F E M aplicada. En el caso que tenemos en
consideracift, el valor de la self y'el perfodo de tiempo durante
el cual la corriente puede aumentar, est~n establecidos par la




78 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
longitud de onda, y corno el valor m~ximo que la corriente
puede flegar a tener estd. tambidn litnitado par ]a vilvula que
se estd empleando, es evidente que sdlo una Ihnitada F 'E Ml
ptiede ser Wftlnmente emnpleada.
436. Resumiendo, podemos decir, que para poder acer cir-
cular por una self dada, ]a cmdxima corriente de vAlvula, en
un intervalo de tiernpo tan corto coma ps el que permite la
frecuencia de las oscilaciones, debemos par fuerza emplear un
cierto y determinatlo potencial de placa, y que today excedente
sobre el potencial necesaria para ese fin es mal gastado o em-
pleado iwdtilmente. Se comprenderA entrances, que el i/mite
de potencia W.il que una vdlvula dada puede dar a un cir-
cuito dado, es igual al producto de la acorriente mdxima de
In vdlvula, por el potencial necesario para obligar a esa
corriente a circular par la self de dicho circuito en la mitad
del pertodo natural o fundamental del circuito.
437. Es evidente que si aumentamos la self del circuit osci-
latorio, la F E M necesaria para hacer que la misnma corriente
circule por dicho circuito en el mismo intervalo de tiempo, ten-
drA que ser tambidn mayor y parecerd a primera vista que,
dsta serfa una manera de aumentar la potencia fitil de la vdl-
vula. Pero, al aumentar la self de un circuito oscilatorio
aumentamos tambidn el periodo natural o fundamzeutal del
mismo y en consectiencia se aumentard el intervalo de tienmpo
disponible para hacer circular par el circuito la nidximna
corriente de la vdlvula,. Se verl entonces que una F E M
igual a la anterior bastard~ para hacer circular par esta mayor
self la acorriente mAxima de la v~lvula, de lo que se deduce
que la potencia ditil que puede dar la Vdlvula queda invariable,.
4,98. Supongamos, sin embargo, que disminuirnos la capaci-
dad del circuito oscilatorio en la misma proporci6n que hemos
aumentado su self con lo cual el periada fundamental del cir-
cuito permanecerd siempre el misnio (constante). En este
caso, es obvio, que habiendo aumentada la self podemos em-
plear un mayor potencial en la placa, para conseguir que la
mAxima corriente de vdlvula circule par el circuito, con lo que
aumentaremos la potencia fitil de la vdlvula. Pero. en la prdc-
tica, la diminuci6n que puede hacerse a la calacidad del cir-
cuito oscilatorio, estA limitada par la propia capacidad del
arrollamiento inductivo, de manera que la potencia W~il que
puede dar uua vdlvula dada estd limitada par el tainafto del
filamento.
439. Cuanto mayor sea el filamento, mayor serA la corriente
mAxima que se podrA hacer circular por la self del circuito




LA VALVULA TER.Mo16NICA (V. T.) 79

oscilatorio, y en consecuencia mayor' la F E M necesaria para
obliogar h esta corriente a que circule por una self dada de un
circuito que tenga un periodo fundamental dado.
La potencia de la vdivula se aumenta entonces por cloble
motivo: mayor valor de la corriente y mayor valor de laF i
M. Es igualmente evidente, que dentro de los 11mites. de las
mayores corrientes que puede dear pasar unma vdilwila, cu anto
mayor sea el potencial a ella apica do, mayor serd la energia
o excitacidn que dard al circteito oscitatorio..
440. Una cuesti6n que tal vez sea necesario explicar, es que:
el valor medio de la corriente que cie'cula por elcircuito bsci-
latorio, no tiene relaci6n *alguna con lo que comiinmente se
denomina ccorriente de, alimentaci6n, o sea la que provee la
baterfa de alta tensi6n o generador y que circula por la v~X]*
vula.
Si en el circuito oscilatorio no ocurrieran p~rdidas de ener-
gia, cada impulso de corriente, que 46ste recibiera de la bateri a
de alta tensi(5n aurnentaria la amplitud de las oscilaciones de
corriente, de manera que Ilegarfa un momento en que tendria-
mos una gran corriente, que circularia en ambos sentidos en
el circuito oscilatorio, a pesar de que los iimpulsos de corriente
recibidos por dste fueran siempre uniformemente iguales y
pequefios. Pero como en el circuito oscilatorio ocurren pdrdi-
das, de energia, v como estas pdrdidas aumentan en propor-
ci6n con el cuadrado de la corriente que por 61 circula, las
oscilaciones de corriente s6lo aumentaran hasta que la energla
perdida en cada ciclo compense exactamente a la energia gana-
da. Como consecuencia, se deduce: que ]a potencia, represen-
tada por el valor de la corriente de alimentaci6n y el voltaje
a la cual dsta es provista (voltaje dste igual al de la baterfa
de la placa) es igual a la potencia gastada en el circuito osci-
latorio, pero no tiene relaci6n directa con la reserva de ener-
gla. que queda en dicho circuito.
441. Hemos dicho, que la amplitud de las oscilaciones dle
corriente, aumnenta hasta que la energfa perdida en cada ciclo
co mpensa. exactamente la energia ganada. Si suponemos que
la, energia ganada durante cada ciclo, es constante y determi-
nada, es evidente que la amplitud que tendr~n las oscilaciones
de corriente cuando se haya alcanzado el equilibrio, depende-
rd de la resistencia efectiva del circuito oscilatorio. Esta resis-
tencia efectiva es igual a ]a suma de la amortiguaci6n debida
a la resistencia 6hmica de los arrollamientos y la debida a la
radiaci6n de ondas el~ctricas. Asi pues, si tomamos des circui-
tos oscilatorios que, tengan igual resistencia 6hmica, pqro quc




so REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
uno de ellos irradia m~s ondas eldctricas que el otro, la resis-
tencia efectiva del circuit de mayor poder de radiacidn serd
mayor que Ia del otro. Se deduce de esto que: para una can-
tidad dada de energfa, provista por ciclo, y en la hipotesis de
que los perfodos fundamentales de los dos circuits sean igua-
les; las oscilaciones de corrriente alcanzarAn en el circuit que
es mat radiador una amplitud mayor que la que Ilegardn a te-
ner las del circuito buen radiador.
Por esta raz6n, el lector debe precaverse contra el error
de tomar el valor de la corriente que circula por un circuit
oscilatorio coma indice de la eficiencia de un vAlvula a menos
que conozca las constantes de dicho circuito.
Manera de generar y apficar a la placa
el potencial necesario
419.. Hemos vista que la potencia de una vAlvula depende
de la emisi6n de electrones del filamento, u sea del tamahoa
del filaments.
Pero aun en el casa de que el filamento fuere lo suficiente-;
mente grande coma para. proveer todos los electranes que se
necesite, s6la podremos aprovechar estos electrones aplicando
" la placa, un potencial suficientemente elevado para obligar
" la corriente a que circule par los arrollamientas inductivos
del circuit de la 'placa, en el muy corta intervalo de tiempo
que para ella se dispone.
AMi par ejempla: una vdlv *ula dada, de 1/g kilowat, requiere
una F E M de 10.000 volts para obtener de la vdlvula la mA-
xima patencia.
448. El planeo y construcci6n de un dfnamo de corriente
continua, capaz de dar un voltaje tan elevado, presenta gran-
des dificultades de carActer prdctico y ademds tal dinamo se-
via de construcci6n excesivamente cara. Una mnanera mds eco-
n6mica y en muchos respectos, mAs conveniente de aobtener
los mismos resultados es, generar una carriente alternada- de
voltaje relativamente baja, transformar esa carriente par me-
dia de un transfarmador y despues rectificar ]a corriente alter-
nada de alta tensi6n, convirtidndola en una corriente continua
par media, de una vAlvula Fleming, conectada a condensadores
de gran capacidad.'
444. En la figure 104 se representa esquemdtichmente, un
transmisor dispuesto de acuerdo con 1o que acabamos de decir.




LA VALVULA TERMOK6NiCA (V. T.)

Fig. 104

Pero este arreglo presenta la evidente desventaja de que
todo el Yoltaje del transformador actf'ia entre la baterfa del fi-
lamento de la vAlvula Flening y la tierra, lo que exige una
grani aislaci6n entre la baterfa y ]a tierra, y ademAs una bate-
rfa independiente para cada uno de los filamentos de las dos
vAlvulas.
445. Se puede subsanar esa dificultad y prescindir tambidn
de las baterfas de los filamentos, empleando para poner incan-
descentes los fitl*amentos de ambas vdlvulas, la carriente del
alternador, transformando esta corriente par media de un
transformador que reduzca la F E M hasta un valor convenien-
te para los filamentos. Naturalmente que en este caso habrA
que usar para cada vAlvula un transformador. independiente,
a causa de la gran aislaci6n que es necesario mantener entre
el filamento de la vAlvula Fleming y ]a tierra.
Caleuttamiento excesivo de las VAIVUlas
446. Probablemente que a la mayoria de las lectores se le
ocurrirl la siguiente preg unta: eQud destino tiene o d6nde se
consume el exceso de energfa, cuando se aplica a la placa un
potencial, mayor. del que pbede ser iltilmente empleado y con-
sumido en el circuito? Es evidente que tal exceso de energfa
no puede ser consumida en el circuito externo y en consecuen-
cia se consumirA o malgastard dentro de la misma vAlvula.
Sin rodeos, podemos decir, que ese sobrante de energla pro-
duce un bombardeo de electrones contra la placa y que, esos
electrones clioc an contra ella con tal. fueroa que producen un
calentamiento excesivo de la placa.




82 REVISTA DE PUBLICACtONES NAVALES
447. SerA mis ficil entender la explicaci6n de este fendme-
no con la analo ra que el mnismo tiene con el siguiente ejem-
plo mecAnico:
Filamerti
Tran ~Orme.
Fig. 106
Al clavar un clavo en un pedazo de madera, lar energia de
cada golpe de martillo se utiliza para hacer entrar el clavo en
la madera y Si bien es cierto que eventualmente esa. energfa
se convierte en calor, mientras el clavo continue penetrando
en la madera, ese aglor se distribuye: parte, en el clavo,. mielt-
tras edste va entrando y parte en la madera y el resto en la
cabeza del clavo, que es la que recibe el golpe del martillo.
Sin embargo, si de alguna manera impedimos la penetra-
cidn del clavo en la madera, entonces la energfa de los gol-
pes de martillo calentarA la cabeza del clavo hasta volverla
tal vez demasiado caliente al tacto.
448. Algo muy parecido ocurre en el circuito de placa. de
una v4lvula.
Cada. electrdn tiene una cierta masa, y se desplaza con una
velocidad que Idep en Ide Ide la .F E"M aplicada a: la placa, de
nmanera -que podemos imaginar que esos electrones como el
martillo golpean a ios eletrones que estdn estacionados en el
circqito de la placa.
Hasta dierto punto la energia dada a los electrones del fila-
men to se e m plea en hace r desplazar Los otros electrones a lo
largo'de los Iar rollamie nt os inductivos'del circuito, 'de manera.
que estos ~itimo s e n ''vez I.de -quedar estacionados en la'super-
ficie de la placa, puedan, graci as al desplazamniento de'los otros




LA vALVULA TERM016NICA (V. T.) 8
electrones del circuito externo, penetrar un poco en la super-
ficie de la, placa.
Si bien es cierto que se produce cierto calentamiento en
Ids sitios en que los electrones chocan contra ]a placa, la ma-
yor parte de la energfa del choque es sin embargo transmiti-
da a los otros electrones del circuito externo, en el que, parte
dle esa energfa se consume calentando los arrollamientos del
circuito y el resto, en vencer el. amortiguamiento ocasionado
por la radiacidn de las ondas eldctricas.
449.. Hemos visto que el circuito es cap.1z de absorber s~lo
una, determinada parte de la energfia de cada electr~n. La ener-
gia de un electron es igual al producto de su masa, que es
constante, por su velocidad; de m anera, que si por haber apli-
caqo a la placa un polencial mayor que el requerido, los elec-
trones alcanzan una velocidad excesiva (mayor que la que
pueden abs orber o alcanzar los electrones del circuito externo)
ello resultard en una mds fuerte percusidn de los mismos con7
tra la placa pero, no por eso podrdn desplazar mds, los elec-
trones del circuito externo.
El resultado serA, como ya hemos dicho, un calentamiento
de la placa y si se extrema el voltaje, la placa se pondrA roja
y IlegarA hasta el blanco incandescente.
450. Volviendo a nuestro, ejemplo mec~nico, la analogfa que-
darfa establecida, si coiocamos en uno de los costados 'de ]a
madera una plancha de hierro suficientemente dura, y gruesa co-
mo para que el clavo que introducirfamos por el costado opuesto,
una vez penetrado el espesor de la mader 'a, no pudiera conti-
nuar penetrando. Es *evidente entonces, que mientras la ener-
gla transmitida al clavo por los golpes de inartillo, no sea m~s
que la necesaria para que penetre el espesor de la madera, no
se producirA recalentamiento en la cabeza del clavo.
Todo exceso, sobre esa necesaria y suficiente energfa, no
producirA desplazamiento del clavo sino que recalentar&. la ca-
beza del mismo.
451. *Ahojra bien: la, energfa transmitida al clavo por los
golpes del martillo, es proporcional a la masa del martillo, y
al cuadrado de la velocidad que dste t 'iene en el instante del
choque, de IA misma manera que la energfa transmitida a Jos
electrones del circuito, externo por los electrones. que van def
filamento a la placa es proporcional a la, masa de estos y al
cuadrado de la velocidad' que tienen en el instante en que cho-
can contra la placa.
.Adem~s, la, cantidad de energfa que puede absorber el cla-
vo antes de Ilegar a la plancha dle hierro, depende de la clas~e




84 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
de material o madera que tiene que penetrar (es decir de su
dureza, resistencia, etc.) y lo mismo ocurre con la cantidad de
energia que puede ser absorbida por los electrones del circui-
to externo de la placa, que depende de la clase de circuito, es
decir de su resistencia, etc.
452. Queda claramente explicado que Si ]a dureza o resis-
tencia del material en que debe penetrar el clava es tal, que
no permite m~s que la completa. perforaci6n de su espesor pa-
ra un golpe dado de martillo, la cabeza del clavo no se reca-
lentarl pero si el material es muy frAgil o poco resistente, de
la energi a de aquel mismo golpe de martillo, s6lo una peque-
ta parte se consumirl en hacer penetrar el clavo y el resto
se consumirl en producir calor en la cabeza del clavo..
453. Para demostrar claramente, como esta analogia es apli-
cable al circuit de la vAlvula, podemos imaginar que el cir-
cuito externo de la placa de la v~lvula sea un tubo cargado
de electrones, en la forma que se ve 'en la. figura 106.
y
A x
Fig. 106
El extreme Y representa la superficie de la placa y el X,
el filamento. El espacia entre X e Y represent el vacio de.
la vAlvula.
Suponganmos, que el tamafto y temper iatura del filamento,
sean tales, que dste, s6lo pueda dejar en libertad un solo elec-
trdn A.
Cuando este electr6n sale de X, deja tras si un espacio, que
permite que los demis electrones se muevan para ocuparlo,
pero una vez producido el desplazamiento correspondiente a
ese espacio, todo el sistema queda en reposo.




LA VALVULA TERbIO16NICA (V. T.)

454. Si por la fricci6n en el tubo, la .velocidad que tiene A
en el instante que Ilega a Y (ta velocidad de A depende de ]a
F E M que se aplique entre X e Y) no es mds que la sufi-
ciente para desplazar a los otros electrones contenidos en el
tubo hasta Ilenar el espacio dejado por A, no se producirA reca-
lentamiento en Y, porque La. energfa de A se destribuirA'y
consumird a 1o largo del tuvo. Pero, Si por el contrario, la
fricci6ra que presenta el tuvo para el desplazamiento de los elec-
trones, es muy pequefia, entonces solamente una parte de la
energfa dada a A se ga 'starA a lo lirgo del tubo y el resto
producirA calor en, Y. Para mayor simplicidad, para nada
hemos tenido en. cuenta, at tratar esta analogla, el factor iner-
cia o inductancia y solamente nos hemos referido a la fricci6n
o resistencia. Pero la analogla se mantiene igualmente bien
si hacemos intervenir dicho factor suponemos que ]a inercia
de los electrones en el tubo represente la inductancia (self)
del circuito de la placa y que la cantidad de electrones que se
desprenden represente la corriente que circula.
455. Es importante notar que no es la cantidad total de F
E M. empleada, la que causa ese recalentamiento excesivo
sino la parte de aquella que constititya el exceso sobre la F
E M que puede real y normalmente ser absorbida por el cir-
cuito al cual estd conectada la vdlvtila.
Asf si la self del circuito oscilatorio de la placa, es grande,
comparada con su perfodo natural, un potencial de 1.000 volts
por ejemplo podrfa ser el suficiente para que la vA1lvula est
en su punto de saturaci6n durante cada medio cicto, y en con-
secuencia no habr4 malgasto de energia por el impacto de
electrones sobre ]a placa.
Pero si dejamos inalterable la self del circuito, de la placa
y aumentarnos su perfodo; o yendo a los extremos: Si mante-
nemos constante y durante un tiempo ilimitado, el potencial
positivo de la rejilla reemplazando la bobina de reaccidn por
unr potenci6metro adecuado entonces, en la primera fracci6n
de segundo, durante la cual la corriente estdI aumentando, los
1.000 volts serdn absorbidos en el circuito externo, pero tan
pronto como la corriente alcance su valor mdximo (es decir el
valor m~ximo determinado por la emisi6n de electrones) prAc-
ticamente todo el potencial de 1.000 volts se gastarA en catern-,
tar la placa porque despuds que la corriente ha alcanzado ese
valor mAximo s6lo se necesitarA, para mantenerla, un pequefto
potencial en la placa; (potencial dste que dependerA de ]a resis-
tencia del circuito).




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

456. Es por esta razdn, que si manteniendo 6onvenientemente
el potencial de la rejilla, se hace* pasar por la v~lvula una
cor-riente constante, la plica de esa vAlvula se recalentari exite-
sivamente, a pesar de que esa inisma vdlvuIa se mantendrd
relativamente Jria cuando circule por ella una corriente muy
s?iperior pero en las correctas condiciones de funcionamiento.
Ab landamiento de las vfifvulas
457. Habiendo estudiado las causas posibles de recalenta-
miento excesivo de ]a placa, veamos ahora, el* efecto que esto
tiene en el funcionamiento de lit v~lvuld. El primero y mAs
evidente es: la reduccift de la eficiencia- del sistemaj es decir,
que en el* caso de una vAlvula -transmisora se experimental
una reddccift de la relacidn entre lal energ a radiada bajo form a
de ondas eldctricas, y la energfa consumida en los 6ircuitos.
SIndependieniemente de esto, el calentaMiento excesivo de la
placa produce efectos muy perjudiriales para 7a vdtvuld' ei
ii, a causa de que anula o por Io fnenos reduce inudo elg grado
de vacto del itteri~or de la vdlvula.
458. Esto se explica, porque en los poros del metal con que
se construyen las placas de lis vilvulas, queda siempre ence-
rrado una cierta cantidad de gas y e.s te gas se escapa cuando
el metal es calentado en. el vacfo. Cuanto mayor sea la. tern-
peratura a que se eleva el metal, mayor serA. la cantidad de
gas que de 61 se desprenderA.
459.. En cuanto ese gas se escapa del metal, se propaga por
el interior de la vAlvula dando lugar a que todo el espacio
contenido por la ampolla de* vidrie de la misma se cgargue de
dtomos. El efecto que esto produce sobre las caracterfsticas de
la vdlvula es muy complicado y a nada conducirA ocuparnos
&e 61, en detalle, aquf. Para nuestros fines. bastard explicar
en una forma general lo que sucede.
S460. El movimiento de 16s electrbnes 6n el-espacio, sigue
exactarnente las mnismas leyes-de lA cafda de un cuerpo en el.
esoacio; es decir que ]a velocidad de -los electrones aumenta
con el tiemlpo, en el supuesto de 4ue ]a fuerza. que los atrae
sea constante.
ILa fuerza que atrae los electrones del filainento a la plapa,
ds el potencial o F E M de la Olaca, de manera que en, la v~l-
vula, los electrones se desprenden del filamenito Y Adquieren
una velocidad cada vez mayor hasta que flegan a la placa




LA VALVULA TERM016NICA (V. T.)

Pero Si el espacio a travds del cual,, estos electrones se
muevefi, estA m~.s o, menos cargado de Atomos inmdviles, alku-
nos de los electrones chocan contr a estbs tomos,' aites 'de
Ile Igar a I .a placa.
461. Ahora bi6en, comto el Atom es miles de veces niAs gande
que un electr6n (v ase parAgrafo 116) el resultado d'e esa coli-
sid'' 's~ri cuan-do menos, retardar el avance del electr4 n.
El resultado exacto que ta I colisI On produce, depende en
grarn parte de ]a velo~5idad que tiene el electr6n en el instance
,en que choca con el Atomo, pero hablando en general, puede
decirse que a rafz del choque se desprenden del Atomo uno 0
mAs electrones.
4q2. 'Un Atomo al que le faltan electrones es un 4tionv post-
tiv-6 vasee parAgrafoa 128) y serA atrafdo por un cu erpo cargado
negativamente. De ahi que despu~s de Wa colisifn entre-el
electr6n y el Atomo, el ion resultante es atrafdo. y cae slobre
eci filamento o sobre la reji!la, que estAn cargadas negativa-
m ente.,
$in embargo, los eletrlones quo se desprendierdn del Atomo
a raf z de la colisifn, siendo negativos, son atrafdos par la placA
que etA cagada pasitivamente, de manera. que por cadadc
tr6n que se desprende del filamento, IlegarAn a la. placa dos
o mls electrones.
463. Se verA, que en cuanto concierne al circuito de la placa,
tendrlamos como resultado una mayor corriente en circulacidn
por la vdlvuld, para una emisidn dada de elcrones desde el
filamento, pero comao al mismo tiempo se ha disminuidd. con-
siderablemente la velocidad de los electrones, no se obtiene
ninguna ganancia de energfa.
464. Por lo que respect I al circuito de la rejilla, si supone-
-mos que 1,os jones positives. caen sbbre la rejilla, dstos neutra-
lizardhn mds o menos (segmn sea el nimerao de ones) la Icorrie Inte
deli circuito de lei refilla deI bido a los eiectrones 44i irdn desde
el. filamtento a la rejdla y si 61 no~mero de iotlesliiet-a el sufi-
ciente, no s(51o neutralizarAn compietamente esa corrieiite, si
que hasta eden hacer Invertir el sentido, de lal corriente que
circula por el circuito de lo rejilla.
i65. Basta esta somerae xpiicacidn, Oara demostr Iar quie i~do
ser~i6 cablafdamientov de Ia' vAlvula, alterarA compietamei .
las caracteristicas y funcionarniento de 6sta y ha!aA la Vol vei
indltil para las fines _desc itsanens!eS sbaed
algunia rnanera ese inconventente at poyectar o construit. 0o
ci t s alos cua es va canectada la V"Avula.




88 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
466. Para evitar el ablandamiento de la vAlvula, o por lo
menos para. reducirlo a un mfnimum, se toman precauciones
especiales cuando durante el proceso de manufactura, de ]as
mismas se procede a acer el vacfo de la ampolla de vidrio
de las lvas
Se hacen entonces arreglos especiales, que permiten dar a
la placa una temperatura muy elevada, al mismo tiempo 'que
se procede a hacer el vacfo en la ampolla de vidrio de la
v~lvula.
En cierta clase de vAlvulas, las placas son de metal en for-
ma de espiral. y los dos extremops de la espiral atraviesan la
ampolla de vidrio; en este caso la operaci6n antedicha es f~c'il
y practicable, pues se hace pasar por la placa una corriente
que eleve la temperatura. de las mi *smas ha *sta donde sea nece-
sario. Este mdtodo es impracticable cuando las placas son de
forma cilfndrica en cuyo caso lo, que se hace es bombardearlas.
con electrones. Para ello se pone incandescente el filamento
y se aplica a la placa un potencial positivo muy elevado. EI
precio de la manufactura de'las v~lvulas determina el lfmite
hasta el cual se puede conti nuar con cualquiera. de los dos pro-
cedimientos indicados..
467. Hay varias indicaciones que permiten. saber cuando una.
v.Alvula se estA ablandando.
La primera, es la pdrdida de potencia en el circuito oscila-
torio la que se denuncia par una diminuci6n en la corriente
de la antena.
Otra indicacidn es ]a fluctuaci6n de la corriente de alimen-
tacidn.
Esto s6lo puede notarse conectando un mniliampermnetro, en
serie con la baterfa o generador.
Cuando la v~lvula estA blanda, la corriente que circula por-
ese miliampermetra aumentarA lentamnente a medida que aumen-
te la ionizacidn del gas que se ha desprendido de la placa. Este
aumento Ien la corriente es a su vez causa de que aumente
aun mAs ]a temperatura, de ]a vAlvula y el desprendimient6 de
gases aumentarA tambidn.
Otra indicacidn de que ]a vAlvula estA blanda, es el arco
azu], (semejante al de las escobillas de contacto, que se formna
entre el filaments y Ia placa.
Esto .se debe a la energia que' se transforma y malgasta.
cuando los electrones, chocan con los dtomos, y si ese tinte
azul es visible, constituye la indicacidn mAs segura del ablan-
damiiento de la vAlvula.




LA VALVULA TERM016NICA (V. T.)

IExcitacift indirecta de la antena
468. Todos los transmisores que hasta aqui hemos representa-
do esquemiticamente en nuestras ilustraciones son de excitaci~n
directa, es decir que el circuito de antena estA directamente
excitado por la vAlvula.,
Esto tiene la gran ventaja de la simplicidad y eficiencia
pero en ciertas circunstancias presenta desventajas.
La s principales de estas desventajas son:
P1 Impracticabilidad de calibrar o regular exactamente el
circuito para determinadas longitudes de ondas a menos de que
el sistema de antena que con Ml se emplee sea fijo y constante.
.2* Los inconvenientes que 6casiona la colocaci6n del mani-
pulador en el circuito de la rejilla cuando las vAlvulas son de
potencia de 1/2 kw. 0 mayores.
30 La posibilidad de radiar arm6nicas de la onda funda-
mental.
469. La primera de estas desventajas se hace -sentir espe-
cialmente en el caso de los transmisores portdtiles y de aero-
pianos en los que la antena, puede variar de longitud y de
medio icircundante sin ser notado, de manera que ocurrirA MA-
cilmente que el operador estd trabajando con longitudes de
ondas muy distintas de las que 61 cree y desea emplear;
La finica forma por ]a que el operador puede verificar la
longitud de onda, es midb~ndola por medio de un onddmetro,
pero esta es una operacift dificil de realizar en un aeroplano.
470. La manera mAs sencilla de salvar esta dificuldad es
empleando un circuito transmisor acoplado inductivamente, en
la forma que se indica en la figura 107.

Nug. 107




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

Con este arreglo, el circuito sintanizado S que estd directa-
menite excitado por la vAlvula y exactamente calibrado para
diversas longitudes de 6ndas, Ouede disponerse para la langitud
de anda que se, desea transmitir, y el circuit de antena puede
ponerse en resonancia con el anterior.
Se sabrd cuAndo ambos estin en resonancia par el ampe-
r6metro A qne conectado come se indica en la figura, registrarA
la mAxima corriente, de antena cuando- la resonancia se esta-
blezca.
471. Cuando se trata de vdlvulas de gran poder se emplea
a veces el mdtodo que se indica esquemdticamente en la figbra
108, pues con 61 se subsana la dificultad -del rnanipulador que
coma ya hemos dicho se presenta a veces cuando se emplean
vdlvulas de gran poder. 1 1 I .
Ademnds, este mdtodo provee un circuit sintonizado que
puede calibrarse.
359.
LavAlua ,pud srunderlaiamne sasopd
capaz ~ 1-- deuo 0wtsarxmaaetys aep
Est fucionaito deA estnae acior eso a]ciogo de la-
rjLla dvivula pude grna de relive paescaso laer
antena.




LA VALVULA TERIMOIONICA (V, T.)

Desde que no se. produce reaccidn alguna, entre, el circuito
de antena y los circuitos de las reilas de ninguna de las dos
vdlvulas, e$ evidente que la frecuencia de los impulsos dados
al circuitM de la antena depende enterazmente de la frecuencia
del circuito oscilatorto de la placa, S, de la primera vdlvuila.
En consecuencia, si se calibra e Iste circuito y se lo dispone
para !a longitud de onda Clue se desea transmitir, la antena
podrA ponerse en resonancia con ~Ien ]a fornia comi~in.
Teoria de la vdIvula bI~nda
472. En los parAgrafas 457, a 464 hemos explicado somera-
men 'te algunos de los efectos que se producen cuando, par la
liberacift del gas contenido en el metal de ]a placa, se destruye
parcialmente el vacfo de la vAlvula. Se ha sacado partido dle
tales efectos en la aolicaci,6n de la vAlvulA para la recepcidn,
conocida can el hombre de recepcidn can vAlvula blanda.
Dadas las -crfticas e inestAbles co-ndiciones que es necesario
satisfAcer,.para. poder obtiner lot r esul t ad -o s des Iea.d Ios y dado
el desarrollo alcanzado por los amplificadores de alta frecuen-
cia, la vAlvula blanda ha cafdo en desuso pero, son innegables
las ventajas que, en lo que respecta a sensibilidad, tiene cuando
se onsigue regular debidamente ]as condiciones que deben
existir en el. interior de IA. ampolla de v idrio de la misma para
que funcione correctamente.
,Cualquiera sea el casa, serd de interns para el lector una
6omera explicaci6n de la teorfa del funcionamiento de ]a vdl-
vula, Wanda.
4 73 En ei parigrafo, 464 hemos dicho que la caida de jones
positives, sobre la rejilla, tendfa a dismuinuir y hasta a invertir
la corriente del circuiio de ]a rejilla a causa de los electrones
negatives que vani desde el filaments a Ma rejilla.
El gra o o medida en que esto se producird 'depende en
gr An parte, cpl, grado de ablandamiento de Ia vAlvula, de ia
velocidad de los, electranes y de si la ionizac'idn del gas se
prduce entire el hila mento y ]a rejilla o entre la rejilla y a
placa.
Si para un canv eniente ablandlamiento de IA v~l1vdla, calcu-
IAram~os la curvas caracterfstica 4e li corriente de IA rejilla
i~a pIa' de la misma, obteddirfmds como esultada 'un
diagrama aproximadamente iguai At que damb e; I:a figure i '




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

!B
I IA iz
U . - -
4 -P -an4-i--

Y& 109.
474. Considerando primero, la corriente de la rejilla, se veri
que entre los puntos X e Y de la curva correspondiente, ]a
corriente del circuito de la rejilla aumenta. hasta un valor mA-
ximo y de signo contrario al de ]a corriente del circuito de
p laca y Ilega. despuds al valor 0. Esto, como ya hernos
dicho, es debido a la caida de ones positivos sobre la rejilla,
los cuales neutralizan e invierten la corriente a causa de los
electrones negativos que ir~n a la rejilla.
Despuds del punto Y, la rejilla se vuelve cada vez m~ds pos i-
tiva con respecto al tilamento, y como consecuencia, no s6lo
serA mayor el ndmnero de electrones negat ivos atraido por la
rejilla, siio, que tambidn maenor serA el nflpero de ones que
recogerd Ia rejilla, a causa de que como .la ionizaci6A se pro-
duce en mayor medida en- el gas comprendido entre el fila-
mento y la rejilla, los jones caer~n en el filamento, en vez de
caer en la rejilla; comno resultado de esto la corriente de la
rejilla .aumentarA muy i~pidamente.
475. Examinando ahora la curva de ]a corrientel de'placl,'
vemos que hasta el punto0 C la corriente aumenta f~pidanien-'
te. Esto se debe, en Oarte, a la diminuci6n 'del efecto deofl~
tina aisladora de la rejilla con respecto a ]a placa y en parte




LA'VALVULA TrERM016NICA (V. T.)

at mayor nd~mero de electrones desprendidos a causa de la
ionizaci6n.
Despuds del punto de abscisa Y en la curva de la corriente
de placa, esta curva. cae rd1pidamente, debido a que es muy
poco el nilmnero de electrones que consiguen atravesar la reji-
Ila y como consecuencia, disminuye la ionizacidn del gas corn-
prendido entre la rejilla y la placa.
476. Et principio en que se basa la. aplicaci6n de una v~lvula
de estas caracterfsticas a los circuitos de un receptor, es anA-
logo al que se basa la aplicaci6n de una vAlvula dura a dichos
cit-cuitos. La drnica diferencia es, que en el caso de la vdlvula
blanda la rectificacidn, se hace en. distinto punto de la curva.
.477. El codo A. de la curva es casi igual al de una vAlvula
dura y si se regulara el potencial. inicial de la rejilla, para dicho
punto A, la eficiencia de rectificacift de una vdlvula blanda
serA casi la misma que la de ]a vdlvula dura.
478. Et grado de curvatura de la curva, en el punto B, es
tambidn casi igual al del punto A pero entre ambos existe la
siguiente diferencia: Para el punto A, un aumento en el poten-
cial da origen a un aumento en la corriente; y una dirninu-
cidn en el potencial ocasiona una diminuci6n en la corriente
lo que como hemos visto en los paragrifos 171 a 176, traerA
cono resultado, que el valor efectivo de la corriente rectificada
serd la diferencia entre el aumento y la dimiinucidn debidas
a los impulsos positivos y negativos aplicados a la retlla.
En cambio en el pUnto B, el aumento, como la dirniinzcidn
del potencial de la rejilla ocasiona una diminucidn en la
corriente, lo que darA como resultado, (si se regula el. poten-
cial inicial. de la rejilla para este punto, B) que el valor efec-
tivo de la corriente rectificada, serd igual a la sumna de las
dos variaclones.
La v~lvula blanda ofrece ademds otra ventaja como ampli-
ficador de alta frecuencia, y ella es debida a que la pendiente
de la curva en el punto C es mayor que en el. caso de una
vdlvula. dura comfin. Esto es debido a que la ionizaci6n del
gas aumenta la corriente de electrones.
479. Para poder regular el. ablandamiento de la vAlvula lie-
vAndola al punto crftico en el que aproximadamente se consi.
guen todas estas caracterfsticas, se construyen las ampollas de
vidrio de las vAlvulas en la forma que se indica en la. f igura 110,
es decir con un apdndice o camarita pequefla en la parte supe-
rior de la ampolla.




REV ISTA DE PUBLICACIONES NAViLHS

Fig. 110

Dentro del apdndice se coloca, un poco de atnianto, el que
al ser calentado deja en libertad una cierta, cantidad del gas
q'ue contiene.
Primeramente se hace el vaclo de la ampo]1a y despu~s se
reduce el grado 'de este vacfo aproximando la llama de up f6s-
foro al apdndice de la ampolla.




ARMADAS EXTRANJERAS 9

ARMADAS EXTRANJERAS
:BmtA' sIL
MpTworia del Ministerio de Marina del Brasil, correspondlente a t?920
Empieza la memoria por referirse a la necesidad de des-
centralizar del gabinete del ministro, toda la actividad adpi-
nistrativa, de 14 armada; y a la de crear, cuanto antes, un
Consejo dle Defensa Nacional,. a fin de que las autoridades en-
carg'adas de incrementar el progreso dle la nacidn, tengan co-
nocimiento del estado y necesidades de la marinadgur.
HIabla luego de la escuadra, diciendo que dsta estA consti-
tufda por los acorazados Minas Geraes, qd9 Paulo, Deodoro y
Flors iano; cruceros Bahia, Rio Grande do qui, Barroso y Re-
ptiblica I.y 10 1des tr6yers (sin inclifir los bu'ques destinados a ser-
vicios auxiliares, y los de las flotillas).
Express que se trata de buques viejos e ineficientes para
operaciones de cierta importancia,. a excepcidn de los dos pri-
m!?r os, que son los d 'nicos que poseen direccidn de tiro. Que,
por 19 tanto, esa fuerza naval ano condice con los compromi-
sos politicos asumidos por el Brasil en los filitimos aftos,.
SOpina. que, para reforzaF la escuadra, debe formularse un
program de adquisiciones, basado en las necesidades politico
estratd~ricas del pafs.
JPiqe tambidn. que se adquiera uin blanco de combate yun
buque escuela, qtue reemplace el Benjamin Constant; el cual es
.ij y requiere reparaciones eeeaocso
Con respecto al personal, se refiere al1 problemna de. 1. re-
organizaci~n de los 'cuadros, (1). de ]a, armada, diciendo:
SEn r z n de causas varias, que han venido acumulAndose
desde la Ley del .20 de Junjio de 184,2, encudntranse los gCua-
(') Constitudion de dstos: vase R. P. N. NP 296, p~gIna 1108.

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96 REV'ISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
droso de oficiales del cuerpo general, cerrados a la justa
4aspiraci6n de aquellos que, dedicados exclusivamente a la
"carrera que abrazaran, s6Io ven en ella el incentivo y la es-
" peranza de progresar.
,Los acontecimientos de 1893, conmoviendo la organizacidn
"de la marina, determinaron, con la pacificaci6n que les sigui6,
la admisi6n de grandes cantidades de aspirantes, hecho dste
que persisti6 ininterrumpidamente, de 1895 a 1900. Luego, en
1896, la amnistfa a oficiales y a aspirantes, fud la iniciaci6n
ude un desequilibrio que ha de perdurar, sino se adoptan me-
didas radicales que saneen un mal que s6lo tiende a progre-
,sar. Y la situaci6n continu6 asf, sin que se hubiese procurado
4organizar los ecuadross, atendiendo, no s6lo a las necesidades
4: reales del serve icio, sino tambidn a ]as justas aspiraciones de
"los oficiales.
4La Ley promulgada en 1908, tendente a desahogar un poco
"dichos ',cuadros,, aumentd a 200 el ndmero de oficiales su-
"balternos de los grados.de capithn teniente y primer teniente.
SSi este aumento comportaba un desahogo momentA~neo para los
oficiales que permanecfan en los primeros empleos, no pre-
a sentaba, entreta nto, una me .dida conv eniente para el d'esenVol
4.vimiento que se preiendfa dar al pod er navai del pafs.
El examen de las estadfsticas de las promociones efectua-
das en los aftos 1919 y 1920, muestra de un modo claro y
"preciso, cudn desoladora es la situaci6n de oficiales que, egre-
sados de I~a Hscuela Naval, al alcanzar maydrfa de'edad, per-
manecen 17 y 20 aflos en los grados subalternos, a la espera
de promocidn a los. empleos de oficial superior.
Con la intenci6n de hallar una soluci6n capaz de resolver
fdefinitivamente un asunto que afecta los intereses mAs direc.
tos del servicio naval, en Febrero de 1921 fud nombrada una
comisi6n para que lo estudiara bajo el aspecto de generali-
':dad que 61 representa.
',La solucidn inmediata que se le pretende dar, con la apli-
cacidn de la ley que cre6 el ccuadro suplementar)), no re-
"solverA definitivamente y de una manera satisfactoria, un
problema de tanta importancia, aunque sea una soluci6n
oportuna para el descongestionamic nto actual de los ccuadros*
c La mejor solucidn serfa aquella que, basAndose en la or-
ganizacidn naval del pafs, estableciese un escalaf(5n'suscepti-
ble de ser ampliado, sin reatos, de acuerdo con el desarrollo
future de dicho poder Sin atender a &sto, no hay artificio
4Kque aminore una situacidn creada por conveniencias de
,Kmomento.




ARMADAS, EXTRANJER.AS

Si los hechos se desenvuelven asf en los gcuadross de ofi-
ciales del cuerpo general, m~s desoladora es todavfa la
perspectiva, con respecto a los ingenieros maquinistas. En
,este cuerpo, la media de las edades'de los oficiates que Ile-
gan al grado de capitAn de corbeta, es de 50 aflos; y la ra-
z(5n de esto es, 'que mientras el ndmero de oficiales superiores
es de 8, et de oficiales subalternos asciende a 141.
,Et cuerpo de ingenieros navales estA, por asi decir, cons-
"tituldo en su mayorfa por oficiales superiores. Mientras qu Ie
"el .nd~mero de oficiales subalternos es de 6, el de oficiales
Ssuperiores es tres veces mayor. Si el gcuadro*, como estA
"organizado,.atiende Las justas aspiraciones de los oficiales in-
" genieros, por otro lado no deja de constituir un obkt~culo
para la buena administraci6n de los servicios, qu6, para ser
bien ejecutados, necesitan una i ncesante f iscali zaci6n por parte
de los encargados de organizarlos y dirigirLos. Asf es noto-
ria, allf, IA insuficiencia de oficiales subalternss' po'rque son
dstos, en rigor, los encarkados de dirigir en los talleres y en
Los buques, los servicios correspondie'ntes a tan iportante
ramo.
rLos cuerpos de sanidaci y de administr 1aci6n, necesitan,
igualmente, pequeflos retoques, a fin de que puedan satisfacer
Las exigencias de una organizaci6n mAs adecuada a I desen-
volvimiento que vayan teniendo Los varios servicios de ]a
m iarinal,.
M~s adelante, refiridndose a Jos establecimientos de ense-
hlanza, de la armada, ]a memorial dice que las escuelas: Naval
Naval de Guerra (de Aplicacidn), de Aviaci6n, de Grumetes,
de Aprendices Marineros y Profesionales, futicionaron en 1920
con toda regularidad.
Que la Escuela Naval fud trasladada, de la 'Isla Grande a la de
Las Enxadas, por hallarse as! m~s cercana a un centro de gran
actividad y cultura,' como es Rfo de Janeiro, lo que influye
mucho en la educaci6n Social. militar y profesional de los as-
pirantes.
Expresa que ]a medida adoptada, de separar el curso del
cuerpo general, del de ingenieros, dard buenos resultados; y
asf, para los alumnos del primero, Los estudios serAn mis ri-
pidos, mientras que los del Segundo tendr~n la. facilidad de
ingresar al cuerpo de ingenieros navales, en las especialidades
de m~quinas, electricidad y construccift naval, lo que Les era
vedado anteriormente, por el regimen de la fusion de los cursos.
En cuanto a la Escuela Naval de Guerra, manitiesta que la
prActica ha demostrado que es necesario reformar los cursos