Revista de publicaciones navales

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Revista de publicaciones navales
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Buenos Aires; Servicio de Inteligencia Naval ( Argentina )

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serial   ( sobekcm )

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aleph - 20934447
oclc - 26200495
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AA00019461:00035

Full Text


























JIM








.- 63


MINI1STERIO DJE MAI: IN~A.




tREVISTA

DE


PUBLICACIONES NAVALES


Tomio XXXVI[.-N0 284.-AMo XX.-Buenos Aires, Mayo de 1920.







La batalka i Juntlandiai


(De The Engineer No, 3347; 3348, 3349 y 3350)

The Engineer public bajo este titulo el
resume y comentarios que transcribiuos inte-
gruinente a continuacihn sobre el libro Die
Zwei Weissen Vblker (Las dos razas blancas)
cuyo autor es el OapitAn de Fragata Georg von
Hase Koehler, Director de Tiro del Derfflinger
durante la batalla de Jutlandia.


A pesar de que la batalla de Jutlandia, tuvo lugar hacen unos
cuatro afios aproximadamente y por consiguiente va entrando
en el domino de la historic, no hay duda que el interns del
piblico y profesionales por los detalles de este combat, el
mas important de los tiempos modernos, no ha decrecido. La
curiosidad ha sido estimulada por la escasa informaci6n que los
alemanes han considerado convenient revelar sobre dicho
asunto durante la guerra.
Por razones obvias el prop6sito de los alemanes, fue el de
tergiversar los hechos por todos los medios posibles adjudi-
cAndose la victoria.










2 REVISTA DE P'UBLICACIONES NAVALES

Consecuentes con esta political, exageraron nuestras pdrdidas
y redujeron las suyas. Hasta hace poco no ha sido pues possible
obtener una resefa digna de fe e imparcial de Jutlandia en lo
que a la parte alemana se refiere y hasta las mejores versio-
nes inglesas carecian de una relaci6n complete y en debida
secuencia de las fases de la batalla.
Parece, sin embargo, que los alemanes han empezado a darse
cuenta de. que nada puede ganarse con alterar la verdad, en
un acontecimiento, que como el de Jutlandia, tiene tanta im-
portancia hist6rica.
Se dice que ellos estdn preparando una historic official de la
uiltima guerra, en su parte naval y mientras tanto un Oficial
aleman que tom6 parte en la batalla, ha escrito un libro, cada
capitulo del cual vale mas, desde el punto de vista hist6rico,
que todas las previas versions alemanas reunidas.
Las dotes que el autor posee como cronista son muy bue-
nas; ademAs habiendo sido Director de Tiro del Derfflinger
se encontr6 en condiciones de observer los hechos principles
de la batalla desde que el golpe mas rudo de la misma fud
soportado por la escuadra del Almirante Hipper una de cuyas
unidades era el Derfflinger.
En segundo lugar, despuds que el buque insignia Liltzow
qued6 fuera de combat, el Derfflinger lo sustituy6 como tal
durante el resto de la batalla. Finalmente aprovechando sus
experiencias de operaciones anteriores, el Capitin von Hase,
en la vispera de Jutlandia, tom6 las disposiciones necesarias
para tener informaciones completes del pr6ximo encuentro en
que el participara. Di6 instrucciones a uno de sus ayudantes.
un viejo Cabo, para que tomara nota de cada orden dada por
6l durante la batalla asi como de toda comunicaci6n recibida
desde )a estaci6n de control en el palo y desde la (1) estaci6n
de transmisi6n. Para esto el Cabo llevaba un telefono que es-
taba conectado al del Director de Tiro y por medio del cual
dste se comunicaba con la estaci6n del palo y con la estaci6n
de transmisi6n.
El Cabo debla anotar tambidn distancias, deflexiones, mar-
caciones y demAs datos importantes de cada salva de los ca-
flones de grueso calibre.
Las marcaciones eran dadas en grades, de 0 a 360, empe-
zando a contar desde la proa.

(1) Lo qua en la revista The Rngineer so denomina con T.S. (Transmitting Sta-
tion) y que traducinios como estaci6n de transmisi6n corresponde en realidad a nues-
tra central de tro.









LA BATAI LA DE JUTLANDIA


En la estaci6n de transmisi6n un registrador elctrico indi-
caba en grades la marcaci6n exacta de los cafiones de cada
torre en todo moment. MAs aun, la hora en que cada salva se
disparaba.y la de la orden al efecto, eran debidamente anota-
das. En cada torre se confeccionaron diagramas sobre la batalla
independientemente del plotting que se hacia en la estaci6n de
transmisi6n, todo lo cual permiti6 trazar posteriormente pianos
exactos de cada fase de la batalla.
El Capitan' von Hase, instruy6 tambien a sus dos Oficiales
ayudantes y a los de torre para que anotaran toda informaci6n
que fuera de interns y que estuviera al alcance de los mismos.
Desde que el libro ha sido escrito en base a la compilaci6n
de todas esas informaciones, su valor como gula sobre las ma-
niobras y tActica artillera alemanas durante la batalla es obvio.
Puede agregarse, que el libro contiene informaci6n Titil y abun-
dante referente al sistema de control de fuego aleman, etc.
Por estas razones,dedicaremos mAs espacio que el de costum-
bre en el present resume de dicho libro.
Seis semanas antes del estallido de la guerra, la segunda
escuadra de batalla de la entonces Home Fleet hizo una visit
de cortesia al Puerto de Kiel. El Gobierno aleman nombr6 en-
tonces un Oficial de marina para que actuara como ayudante
del Vicealmirante sir George Warrender, durante la visit de
su escuadra y dicho nombramiento recay6 sobre el Capitain
von Hase, quien fu6 alojado a bordo del buque insignia King
George V, lo que le brind6 la oportunidad de alternar con la
Plana Mayor del buque y apreciar de cerca el grado de pre-
paraci6n de la marina inglesa para la guerra.
Al hacer alusi6n a una conversaci6n que el tuvo con el Di-
S rector de Tiro del King George V, hace notar el contrast entire
la marina inglesa y la alemana, en la primera de las cuales
los especialistas en artilleria merecen alta distinci6n, mientras
que en la segunda, consideran el torpedo por sobre todas las
demAs armas.
Rl deplora esa tendencia, citando las palabras de Mr. Chur-
chill eel primer poder naval reposa en el cafi6n mientras que
el segundo debe confiar en el torpedo,.
-Por haber nosotros cifrado nuestras esperanzas casi ente-
ramente en el torpedo,, dice el autor, abandonamos, hasta
cierto punto, las tacticas de gran potencia naval. En Jutlandia
por ejemplo, el Comandante en Jefe, Almirante Scheer, se
atreve por primera vez a un combat artillero en alta mar,
despuds que sus dos predecesores; los Almirantes von Ingenohl
y von Pohl, renunciaron a tomar las oportunidades que fre-









REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


cuentemente se le presentaron de entablar combat en el mar,.
Es de observer aquf, que los alemanes admiten que la ma-
rina inglesa no estaba permanentemente encerrada en Scapa
Flow,, sino que durante los dos primeros aftos de guerra salfa
frecuentemente al mar para ofrecer batalla a la flota alemana.
El Capitan von Hase entra luego a describir la organizaci6n
artillera del Derfflinger. Este crucero de batalla construido
por Blohm y Voss, en Hamburgo, desplaza 28.000 toneladas y
fud terminado pocas semanas antes de estallar la guerra.
SSu armamento principal consistia de 8 caflones de 12 pulga-
das y 50 calibres de longitud, montados, en cuatro torres dis-
puestas en lfnea de crugfa, dos a proa y dos a popa. Las torres
eran denominadas alfabdticamente como Anna, Bertha, Casar
y Dora pero para abreviar, en lo sucesivo nos referiremos a
ellas por sus letras iniciales; entendiendo que la A es la de
mas a proa y la D la de mas a popa. Un Oficial actuaba como
encargado de torre en cada una de ellas, excepci6n hecha de
la D que estaba a cargo de un Suboficial.
El armamento secundario estaba constituldo por 14 caflones
de tiro rApido de 5.9 pulgadas, 7 de ellos en cada banda y cada
caf6n en casamata bien acorazada.
AdemAs habfan a bordo 4 cafiones contra aeroplanos, de 3.4
pulgadas. Otros 4 cafiones de tiro rapido, de 3.4 pulgadas de
que el buque disponia, habian sido retirados de a bordo para
armar los rastreadores de minas y buques mercantes.
La munici6n para estos caflones estaba almacenada en unas
cincuenta santabarbaras, protegidas contra las explosions sub-
marinas por fuertes mamparos longitudinales de acero-niquel.
La dotaci6n de artilleria del buque estaba compuesta del
Capitan von Hase como Jefe, tres Tenientes de Navio, tres
Tenientes, cuatro Subtenientes, cuatro Guardiamarinas, seis
Suboficiales y alrededor de 750 hombres incluso los Cabos.
La tripulaci6n del Derfflhinger era de 1.400
Aunque toda la artilleria dependia del Capitan von Hase,
durante la acci6n l61 controlaba personalmente, solamente la ar-
tillerfa principal.
Los cafiones de median y los de pequeflo calibre, eran
controlados por otros dos Oficiales, respectivamente.
La torre de control de proa estaba dentro y en la parte
posterior de la torre de combat.
En la acci6n estaba ocupada por von Hase, el tercer Oficial
de artillerfa, un Guardiamarina, dos telemetristas, tres Cabos
en los training pointers, y cinco ayudantes para transmisi6n
de 6rdenes. Inmediatamente debajo de la torre de control y










. LA BATALLA DE JUTLANDIA


separada de ella por un piso de parrilla. se hallaban sentados
seis hombres mas para las comunicaciones.
Debajo de estos, estaban un Cabo, dos hombres para co-
municaciones y un artifice, constituyendo estos una reserve.
En total, 23 personas ocupaban la torre principal de control,
la que estaba protegida por una coraza de 14 pulgadas.
El segundo Oficial de artilleria y sus ayudantes estaban en
la torre del control de popa y el Oficial spotter, se sentaba
en la cofa del palo de proa a una altura de 115 pies sobre la
flotaci6n.
Hace luego una descripci6n de los teldmetros del buque,
siete en total, construidos por Carl Zeiss, en Jena. Se dice que
dieron excelentes resultados hasta 200 hect6metros, 21.800 yar-
das (').
El training pointer, es tambidn explicado en detalle. F.ste
instrument asegura que todos los cafiones siguen los movi.
mientos del periscopio de la torre de control.
El reloj de distancias, range clock), y otros mecanismos
descriptos en el libro, no parecen diferir substancialmente de
los instruments similares usados en la marina inglesa.
El siguiente pasaje es de interns:
Durante diez afios, la marina alemana ha estado experi-
mentando aparatos que reemplazarian en sus funciones al
apuntador.
Eventualmente tuvimos 6xito en la invenci6n de un com-
plicado aparato girosc6pico, por medio del cual los cafiones
cargados podfan ser disparados automAticamente cuando esta-
ban apuntados sobre el blanco. Este aparato tomaba en cuenta
la velocidad de rolido del buque disparando mas pronto con
rolido rapido que con uno lento.... Este aparato, sin embargo,
no se encontraba a bordo en Jutlandia. Lo recibimos mAs
tarde,.
Segfin esto parece ser que la adopci6n del Director cscott
en la marina inglesa precedi6 por various afios a la del aparato
alemin.
Al describir la munici6n de los cafiones del Defflinger, el
autor dice: que siempre se tenian listos seis proyectiles por ca-
fi6n en las torres.
Dos classes de granadas eran empleadas-perforante, pintada
de azul amarillo; y de altos explosives, pintada de amarillo.
La carga impulsiva iba en cartuchos de bronce; la manufactu-


(1) En la marina alemnana las distancias se dan en hectOinetros. 100 m. = 329'.









0 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

ra de los cuales era dificil y cara, pero su empleo indispensa-
ble dado el cierre de cufia que usan los cafiones alemanes.
Incidentalmente, el hecho de que las cargas estuvieran en
eartuchos de bronce salv6 a mAs de un buque alemin de la
suerte que corrieron los Acorazados ingleses Queen Mary e
Invincible, como veremos mas adelante. Los cartuchos vacfos
eran arrojados fuera de la torre a trav6s de aberturas practi-
cadas en la pared posterior.
Incluyendo los sirvientes del pafiol de proyectiles y santa-
bArbaras, la dotaci6n total de cada torre era de unos 80 hom-
bres.
Trabajando con rapidez, se podia hacer un disparo por ca-
f6n, cada 30 segundos.
En Jutlandia, dice el autor pude mantener por largos
perfodos una gran velocidad de fuego; salvas de cuatro cafo-
nes cada 20 segundos.
La granada de 12 pulga.das pesa 400 kilos y el cartucho 150
kilos. Debe agregarse que la plena carga, o de combat, con-
sistfa de un Vorkartusche, o carga secundaria, en saquetes
de seda ademais deila carga del cartucho de bronce.
Esta carga en saquetes prob6 ser un element peligroso en
el combat.
Al terminar la descripci6n del Derfflinger el autor dice: 'a
consecuencia de la mayor velocidad de cada clase de buques
ingleses comparada,'nonjlas correspondientes de los alemanes,
los primeros podfa'n'siempre escoger la distancia conveniente.
Los cruceros de batalla.,alemanes que estaban fondeados en
la Rada de Schillig, trente a Jade, durante la noche del 30
de Mayo de 1916, zarparon a las 3 a. m. el 81 de Mayo. Com-
ponfan esta escuadra el Lfitgow, buque insignia del Vicealmi-
rante Hipper, el Derfflinger, Seydlits, Moltke y el Von der Tann
escoltados por cruceros ligeros y varias flotillas de destroyers.
El Litzow, habia sido puesto en servicio dos meses antes. El
Derfflinger, se hizo al mar con 1.898 hombres a bordo, no hu-
bieron desertores y s6lo unos pocos enfermos.
Durante el bombardeo de Lowestoft, algunas semanas
antes, el Seydlitz, habia chocado con una mina, pero la averfa
fud reparada. Al dejar el fondeadero, los cruceros de batalla,
tomaron posici6n bien lejos de la cabeza de la flota, que esta-
ba compuesta por veintid6s buques, incluyendo los de la case
del Konig, Kaiser, Hlelgoland y Nassau y los mejores pre-
dreadnoughts de la clase del Deutschland.
El Friedrich der Grosse, arbolaba la .insignia del Coman-
dante en Jefe, Almirante Scheer, y la flota iba. escoltada por









LA BATAtLA DE JUTLANDIA 7

un gran nfimero de cruceros ligeros y destroyers, que corti-
naban los buques principles contra los ataques de submarines
y contra las minas flotantes. El objetivo de esta salida era el
de proteger un raid de cruceros ligeros y destroyers a reali-
zarse contra buques mercantes neutrales y enemigos en
Skagerrak, durante la noche del 10 de Junio. Como era
probable que nuestra presencia en Skagerrak fuera comuni-
cada y que la flota britinica dejara en seguida su base para
dirigirse a ese punto, se consider possible. un encuentro con
el enemigo para el 1 de Junio'...
Pero nadie, en la flota alemana sabia que toda la (Grand
Fleet) se encontraba ya en el mar navegando hacia Skage-
rrak-.
Los ingleses ignoraban igualmente nuestros movimientos...
La batalla de Jutlandia fuW pues un encuentro fortuito.
Desde el comienzo, se desarroll6 sin embargo, como una
batalla cuyo plan hubiera sido cuidadosa y matemAticamente
preparado y en el cual, de acuerdo con el program entraron
en acci6n, primero, los cruceros ligeros, despues los cruceros
de batalla y finalmente las escuadras de combat.
,La mitad de las dotaciones de los cafiones ocupaban sus
puestos y la otra mitad dormfa en las proximidadeso... Yo no
tenfa servicio especial alguno mientras se navegaba.
E1 segundo Oficial de artillerfa y el tercero se turnaban
para montar guardia para el servicio de control de la artillerfa.
El Comandante habifa resuelto que el segundo Comandante, el
primer Oficial de artilleria y el primer Oficial de torpedos, des-
cansaran todo lo possible mientras se navegaba, de manera que
sus nervios se encontraran en buenas condiciones cuando 'el
buque entrara en acci6n.... Por regla general yo iba a dormir,
a leer alg'n libro o a jugar al ajedrez y a intervals de dos
horas recorria los cafiones para verificar si todo estaba en
orden.
,Habitualmente me acompafiaban en esta recorrida, mi men-
sajero y un grupo de mecanicos para reparar al punto cualquier
defecto que se encontrara y al poco tiempo despues yo recibfa
parties como los siguientes: .Transmisor de distancia cafl6n NO...
listo, o 'el ascensor de proyectiles, izquierdo de la torre C,
ha sido reparado.
A las 2 p. m. se ordenaba alimpieza de artillerfa,. Para esto,
todos a excepci6n de los Oficiales, debfan concurrir a sus pues-
tos de combat. Para el Director de Tiro, esta era la hora mAs
important del dfa.
Durante la dlimpieza de artillerfao, todos los mecanismos









REVISTA DE PUIBLICACIONES NAVALES


eran probados, limpiados, aceitados y ajustados. Yo iba de
cafi6n en cafi6n.
En la torre B, el cable del ascensor de proyectiles habia
saltado de su block y al reponerlo notamos que parte del ca-
ble estaba muy averiado.
Resolvf entonces colocar un nuevo cable, para lo cual se ne-
cesitaba una hora de tiempo y deseaba, con toda vehemencia,
que el enemigo no se presentara dentro de ese tiempo.
El 29 de Mayo,.esto, es, dos dfas antes de la batalla, la es-
cuadra consigui6 con no poco trabajo, que se le proveyeran
various miles de caretas para gases asfixiantes de. las usadas
por el Ejdrcito. El Comandante en Jefe, orden6 que dichas
caretas fueran distribufdas entire los cruceros de batalla y los
acorazados mAs modernos. Las caretas se proveyeron con
toda urgencia el 30 de Mayo y fu6 mi deber, entonces, verifi-
car que cada hombre tuviera su careta a mano.
La munici6n de emergencia habia sido ya estibada en las
torres. Todos los cafiones de la baterfa secundaria estaban
cargados y listos para romper el fuego sobre cualquier sub-
marino hostil que pudiere aparecer en la superficie. Entre 8 y
4 p. m., el segundo Comandante, que era el encargado y res-
ponsable de la rutina diaria del buque, me entreg6 las dota-
ciones de los cafiones y yo procedi a hacer ejercicios de arti-
lierfa y control de tiro, muy a disgusto de mi personal....
Acompafiado por el tercer Oficial de artillerfa fur a la torre
de control de proa, nos colocamos los teldfonos y empezamos:
baborv. En la Central... unas cuarenta palancas interrupto-
ras, fueron colocadas de acuerdo con lo ordenado.
Movf mi periscopio dirigidndolo hacia los cruceros ligeros
y ordend Follow the training pointers., (Richtungsweiser). To-
dos los otros periscopios de la artillerfa y de todos los cafiones
pusieron en Ifnea sus punteros eldctricos y fueron asf concen-
trados sobre el punto precise del blanco, que yo habfa indica-
do a mi Cabo encargado de la direcci6n, que apuntara. Yo pre-
gunt6 (cual es la indicaci6n del E. U? (Entfernungs Unterschied).,
El significado de esta pregunta serA necesario explicarlo.
El Director de Tiro debe ser informado de inmediato por el
spotter sobre la variaci6n de distancia, en aumento o dismi-
nuci6n, por minuto. Esto lo consigue el spotter por medio
del aparato E. U. (aparato para velocidad de variaci6n de dis-
tancias). El Oficial telemetrista comunica cual es la variaci6n
de distancia por minuto que result de las distancias tomadas.
De la estaci6n del palo de proa recibo Ia siguiente respues-









LA BATALLA DE JUTLANDIA


ta: ,El nuevo instrument de velocidad de variaci6n falta en la
estaci6n del palo de proa,. -Good Heavens-l Conseguirlo en
el pafiol inmediatamente; X. X. que se me present en cuanto
termine el ejercicio. -La estaci6n del palo de proa continuard
el ejercicio con el viejo instrument de velocidad de variaci6n,.
cia usado entonces en los buques alemanes, fud inventado por
el Capitan de Fragata Paschen, Director de Tiro del Litzow.
,Servia para determinar no solamente la velocidad de varia-
ci6n de la distancia por minuto, sino tambien la deflexi6n.
Sin entrar en detalles, baste decir que la correcci6n lateral
es transmitida a los cafiones por medio de un disco de defle-
xi6n por viento, velocidad del buque y rayado del cafi6n.
,A esto debe agregarse una correcci6n debida a la velocidad
del buque enemigo.
obtener la correcci6n de la deflexi6n sin necesidad de calculos
y con s61o haber estimado el rumbo y velocidad del enemigo.
rector de Tiro, era el efecto del viento.
El objeto principal del aparato E U, era el cAlculo de la
variaci6n de distancia por minuto. Para ello se regulaba el
instrument; primero, con la velocidad del buque propio-6sta
era transmitida por la torre de combat a la de control de proa
cada vez que era necesario u ocurrfan cambios en la misma-
y segundo, con la velocidad y rumbo del enemigo, estimados.
Con estos datos y sin mas calculos, el aparato indicaba la, va-
riaci6n de distancia. Nosotros disponfamos de dichos instru-
mentos en varias parties del buque, pero la mayorfa de los
mismos eran del viejo modelo y no daban la deflexi6n.
,En caso de que la estaci6n del palo de proa quedara fuera
de combat el Director de Tiro podfa obtener dicho dato de
cualquier otra estaci6n, en cuyo caso, el encargado del aparato
no podia ver el blanco y era entonces necesario que el Direc-
tor de Tiro transmitiera por bocina toda la informaci6n refe-
rente a la velocidad y rumbo del enemigo y esto interferia
seriamente con el servicio de control de tiro que le estaba en-
comendado.
junto a el de un instrument de velocidad de variaci6n, habi-
litandolos asf para verificar las comunicaciones que al respect
transmitian los spotters y para poder determinar personal-
mente dicha variaci6n en caso de interrumpirse las comunica-
ciones con los spotters. El ejercicio continfua ahora:









10 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

qDistancia 150 (15.000 metros o 16.400 yards) Fuegol La orden
de fuego era transmitida por la estaci6n de transmisi6n,
a las torres de 12 pulgadas, por telefonos y gongos de fuego.
Inmediatamente de dada esta orden-o en la acci6n en el mo-
mento del disparo-el operator para piques (splash operator)
(Aufschlagmelder), que estaba sentado detras del encargado
de comunicaciones en la estaci6n del palo de proa, el de las
torres de control, y el de la estaci6n de transmisi6n, ac-
cionaban la palanca del reloj de piques (splash clock)
(Aufschlagemeldeuhvren) que registraba el instant dela caida
de los proyectiles de la salva.
,A la terminaci6n del periodo de tiempo correspondiente al
del tiempo de vuelo de los proyectiles, todos losrelojesdaban
una seal acfistica, perfectamente semejante al balido de un
rebafio de ovejas.
'Por medio de mi telefono yo debfa oir estas seriales simul-
tAneamente y procedentes: de la estaci6n del palo de proa,
torre de control de proa y estaci6n de transmisi6n. Sin embar-
go, vf solamente el reloj de la estaci6n del palo de proa y al
inquirir sobre los otros dos, se me contest que no funcionaban.
Orden6 su inmediata reparaci6n y asf continue el ejercicio hasta
que estuve seguro de que todos los defects habian sido corre-
gidos y hasta que los cafiones del buque estaban en perfectas
condiciones de servicio. Con esta agradable convicci6n fui a la
cAmara donde me tend! en un sofa con un pocillo de cafd.
,Hubiera deseado permanecer all[ un buen rato, pero a las
4.28 p. m., los gongos de alarma sonaron en todo el buque y
los trompas tocaban a ,puestos de combate- y el Contramaes-
tre de guardia daba las pitadas correspondientes. La batalla
de Jutlandia iba a iniciarse.
(1) El Capitmn von Hase, en su narraci6n de la batalla, di-
vide a esta en cinco fases, mdtodo este muy convenient y que
nos proponemos adoptarlo tambien en nuestra narraci6n:
Primnera fase, 5.48 6.55 p. mn. (2).--niciacidn de la accidn
de los cruceros de batalla.-Ataques de destroyers y surechazo.
,La sefial de alarma habfa sido dada a rafz de un despacho
recibido a bordo y transmitido por el crucero ligero Frank-
furt, comunicando que habia avistado fuerzas destacadas del
enemigo hacia el Oeste. Los cruceros de batalla alemanes se
pusieron entonces adelante en lfnea de fila, navegando a toda


(') Desde aquil, correspond a la publication de The Engineer N" 0348 (Febrero
27 de 1920).
(1) Hs de notar quo estas y las subsiguientes horas correspondent a 1& hora ale-
Diana esto es, dos horas inms tardo que la hora inglesa de verano.









LA BATALLA DE JUTLANDIA


velocidad hacia el sitio indicado. cNuestra flota de combat ya
no estaba a la vista y los destroyers que nos apoyaban ape-
nas podfan continuar a nuestra velocidad debido a la much
mar de fondo. For otra parte, el mar estaba bastante calmo
y soplaba una ligera brisa del N.W. Me dirigi a la torre de
control de proa y en seguida empezaron a recibirse comuni-
caciones como las siguientes: municaciones correctas,!; Estaci6n palo proa, torre de con-
trol de popa, estaci6n palo popa, listas!. aCuando todas las
estaciones comunicaron que estaban listas df el parte al Co-
mandante. *Todos los periscopios fueron dirigidos hacia la supuesta di-
recci6n del enemigo, pero nuestro campo de vision era inter-
ferido por el humo de nuestros cruceros ligeros.
cAlrededor de las 5 p. m., sentimos los primeros tiros y
pronto vimos que el Elbing estaba bajo el fuego del enemigo
y lo contestaba activamente.
Mis primeras 6rdenes a los caflones, segfin consta en las
anotaciones hechas por mi ayudante al efecto, en la estaci6n
de transmisi6n, fueron las siguientes:
(5.5 p. m. Nuestros cruceros ligeros comunican la presencia
de cuatro cruceros ligeros hostiles. Aun no estan a la vista
del Derfflinger.
,5.30 p. m. Nuestros cruceros ligeros han abierto el fuego.
cha,. cCargar con proyectiles y en seguro.
,Parte del blanco a apuntar: yards.
Distribuir el fuego desde la derecha (esto es batir n'ameros
opuestos a contar desde la derecha).
,Deflexi6n, 20 izquierda, 18.600 yardss.
Hasta este moment ninguno de nosotros pensaba que es-
tAbamos por batirnos con fuerzas enemigas de poder igual al
nuestro, cuando recibo del Comandante la noticia de que se ha
comunicado la presencia de cruceros de batalla enemigos, y
yo comuniqu6 esto a mi personal. Nos dimos cuenta de que
pronto estariamos luchando por nuestras vidas.
rre de control, pero eso fu6 pasajero y pronto rein6 el buen
espfritu nuevamente. Todo fu6 hecho en forma perfectamen-
te normal y a sangre fria.
,Ordend a mis cafiones que ronzaran hacia la posici6n
aproximada del enemigo y regul6 mi periscopio para 15 au-
mentos por ser este el mejor poder para un dia tan claro.









12 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

,El enemigo no estaba aun a la vista. Ahora, sin embargo,
nuestra formaci6n sufria un cambio, los cruceros ligeros y des-
troyers viraron para buscar protecci6n a popa de los cruceros
de batalla. Nosotros queddbamos pues a la cabeza de la linea
y como el horizonte estaba menos obscurecido por el humo
pudimos avistar algunos de los cruceros ligeros ingleses que
tambien habian virado. De repente mi periscopio me revel6
la silueta de grandes buques seis altos y obscuros colosos,
navegando en dos Ifneas. Estaban aun muy lejospero sevelan
bien en el horizonte y a pesar de la gran distancia producian
la impresi6n de gran tamafio y poder.....Mantuvimos nuestro
rumbo hacia el Norte por poco tiempo; a las 5.33 el buque in-
signia Lf2tzow cambi6 de rumbo y nosotros tomamos posici6n
detris de l1, como segundo buque de la linea y navegando
hacia el Sur.
El enemigo vir6 tambien ytom6 un rumbo hacia el Sur y
convergente asf que ambas' Ilfneas navegaban hacia el Sur a
toda velocidad y aproximAndose.
*E1 objetivo del Almirante Hipper era claro: 6l deseaba atraer
el enemigo hacia nuestra flota de combat.
,Las 6rdenes que yo impart en estas circunstancias fueron:
5.35. El buque -esta virando a estribor. Cambiar conexiones.
para combat por estribor, en posiciones normales; 18.600 yar-
dar. Cafiones de grueso calibre, granada perforante. Apuntar
al segundo crucero de batalla, desde la izquierda, 102 grades.
Velocidad del buque 26 nudos, rumbo E. S. E., 18.600 yards.
Nuestro blanco tiene dos palos y dos chimeneas con una ter-
cera chimenea delgada cerca del palo de proa. Deflexi6n iz-
quierda 10.
SVelocidad de acercamiento 100, 17.900 yardasz.
Todavia no habia permiso de la Capitana para romper el
fuego. Se vefa pues claro, que ambas parties deseaban batirse
a distancias moderadas, estp es a distancias decisivas.
Examine al enemigo mas detenidamente y con los 15 au-
mentos de mi periscopio pude identificar que los buques eran
los seis cruceros de batalla mAs modernos de los ingleses.
Seis contra nuestros cinco: el combat iba a ser casi equi-
librado. Los seis buques enemigos forman ahora en una sola
lIfnea, adelante.......Las distancias disminuyen rapidamente.
gEstando.a 18.000 yards yo habfa ordenado ya a los cafiones
cargar con proyectil perforante que es el que corresponde pa-
ra corta distancia y cada uno en el buque bien lo sabia por
haber yo explicado a menudo c6mo debfan emplearse las dos
classes de proyectiles.









LA BATALLA DE JUTLANDIA 13

tan pronto como me eran transmitidas por el Oficial teleme-
trista.
dInmediatamente despues de cambiar el rumbo a las 5.35 p.m-
el buque insignia iz6 la seflal 'distribuci6n del fuego desde la
izquierdav esto es: cada buque alemain debia batir su corres-
pondiente buque ingles a contar desde la izquierda.
mo un buque de la clase del Queen Mary. Era el Princess
Royal-.
Todo estaba listo para el tiro pero no me atrevia a iniciar-
lo hasta que la nave Capitana no hiciera la seflal al efecto.
El enemigo se abstuvo tambien de hacer fuego y se habfa
aproximado bastante.
,En cuanto yo di la orden siguiente, t16.400 yardss, el Lilt-
sow disparaba una salva, izando al mismo tiempo la sefial de
romper el fuego......
salva. Nuestros matalotes de popa entraron tambien en ac-
ci6n y unos segundos mas tarde fogonazos y humo de cordita
se velan en la linea enemiga. La acci6n habfa comenzado!....
,El que anotaba mis 6rdenes en la estaci6n de transmisi6n
habia escrito: -A las 5.48 p. m. el buque vira a estribor, velo-
cidad de acercamiento 200; 16.400 yards, fuegol Pasaron casi
30 segundos antes que nuestros relojes de piques 'splash clocks,
sonaran, esta vez a coro.
cLas nuevas piezas que yo orden6 se les colocara los hablan
puesto en buenas condiciones de servicio. Los proyectiles ca-
yeron bien juntos, pero mAs allA del blanco y a la aerecha.
'Deflexi6n 2 mAs, a la izquierda, bajar 400, otra vez!. Estas
6rdenes eran para la salva siguiente. Bajar 400, signitica que
el Guardiamarina encargado del transmisor de distancias debe
colocar el puntero del mismo en una graduaci6n 400 metros
mAs baja (437 yards) y: ,otra vez, significa que tan pronto el
haga dicha correcci6n, el mismo debe dar la orden de fuegol
desde el cuarto de transmisi6n.
de Tiro, sino que tambien descarta toda posibibilidad de que
la orden de fuego sea dada antes de que la nueva correcci6n
se haya hecho en las alzas de los cafiones.
ePor medio de un receptor eldctrico especial el Guardiama-
rina del cuarto de transmisi6n puede verificar y controlar las
alzas de cada caft6n.










14 REV1STA DE PUBLICACIONES NAVALES

transmisi6n, era el Guardiamarina Stachow, un joven de 17
afios, que operaba tambien el reloj de distancias, pasaba mis
6rdenes a las torres y regulaba la transmisi6n de 6rdenes de
fuego. Estaba en comunicaci6n conmigo por medio de un te-
ldfono y yo podia verificar todas las 6rdenes por 61 impar-
tidas.
,Este Guardiamarina hizo su trabajo con much sangrefria
y precisi6n; solamente al principio cometi6 un error.
Tron6 nuestra segunda salva y fu6 larga nuevamente,.
Orden6 bajar 400.
La tercera y cuarta salvas tambidn fueron largas a pesar de
que despues de la tercera yo habia ordenado bajar 800. El
Guardiamarina Stachow se confundi6 y se comprob6 despuds
que )a primera orden de bajar 800 no fud probablemente en-
tendida por el Guardiamarina.
Ahora sin embargo dicha orden de bajar 800 fud debida-
mente cumplida y ]a sexta salva, disparada a 5.52 p.m. era
,blanco,, tres tiros fueron largos y uno corto. A todo esto
nuestra distancia lleg6 a ser 119 hect6metros (18.000 yardss,
desde que el reloj de distancias funcion6, al principio con 2,
despuds con 3 hect6metros, de variaci6n de distancia por
minuto y lo habfa continuado hasta los 16 hect6metros.
,Habiamos estado hasta entonces en acci6n durante unos
cuatro minutes y solamente al cabo de d1los obteniamos nues-
tra primer salva Blanco, resultado este no muy satisfactorio
por cierto.
(El blanco habia sido muy sobrepasado al principio debido
a la inexactitud en tomar las distancias telemdtricas y demo-
ras en transmitir las primeras distancias. Para explicar este
error mi opini6n es la siguiente:
(Los telemetristas fueron desconcertados (Uberwaltigt, little
overpowered disconcerted) al avistar los mastodontes hosti-
les. Cada uno de ellos vi6 al buque enemigo a travys de su
instrument y aumentado 2B veces. Su pensamientos estaban
concentrados en la apariencia del enemigo y se preocupaban
por identificarlo. Asi cuando la orden de romper el fuego se
di6, ellos no habian podido todavia determinar bien la distan-
cia. Esta falla no puede atribuirse a falta alguna de compe-
tencia o habilidad desde que los telemetristas tomaron perfec-
tamente las distancias durante el resto de la acci6n, lo que
tampoco permit abribuir dicha falla a defects de los instru-
mentos-los teldmetros estereosc6picos Zeiss-que se compor-
taron excelentemente durante la batalla.
,El Oficial de distancias me inform6 posteriormente de que










LA BATALLA DE JUTLADIA1


los resultados dados por todos los instruments, ann a distan-
* cias extremes, rara vez deferian por mas de 3 hect6metros (8328
yardss.
xMinutos preciosos habian sido perdidos, pero ahora yo te-
nia el tiro bien centrado sobre el blanco, y las 5.52.20 p. m., el
que anotaba .mis 6rdenes escribi6: cGut schnell! Wirkungl,
(cFuego rapido; acertandoz).
cFuego rapido,, significaba que el Guardiamarina Stachow
debia dar las 6rdenes de fuego a las torres, desde el cuarto de
transmisi6n, cada 20 segundos; y aacertando, significaba que
el armamento secundario (cafiones de 5.9 pulgadas T. R.) de-
bMan disparar dos salvas seguidas despuds de cada salva de los
caflones de torres y continuar desde ese moment incorpora-
dos a una acci6n de conjunto con las torres.
,El rulfdo que ahora empezaba era verdaderamente aturdi-
dor. Incluyendo los caflones de la baterfa secundaria, estabamos
disparando poderosas salvas cada siete segundos...
Mientras se disparaban las salvas era impossible dar 6rdenes
vocales.
impedia la visi6n por segundos, hasta que gradualmente se
disipaba sobre el buque con la ayuda del viento y la velocidad
de nuestro buque. Asi fud que a menudo perdiamos de vista
al enemigo por various segundos, cuando nuestra torre de con-
trol se encontraba completamente envuelta en un humo denso.
,Desde luego que esta alta velocidad de fuego, con ambos
calibres podia manritenerse solamente durante muy corto tiem-
po. Ella exigia un esfuerzo casi sobrehumano, de nuestras
dotaciones.
A1 final se hacia dificil distinguir los piques de los proyec-
tiles de grueso calibre de los de median por lo que ordend a
la bateria secundaria que cesara el fuego y continue la acci6n
durante un cierto tiempo con los caflones de grueso calibre
solamente.
Por lo general, pronto las salvas resultaban cortas o largas
debido a los cambios de rumbo del enemigo, en cuyo caso el
fuego tenia que ser retardado nuevamente. '
-Cada salva era entonces controlada hasta centrar el tiro
nuevamente y entonces el good rapid inferno, estallaba otra
vez, disparando los cafnones de torres cada 20 segundos y los
de la bateria secundaria (caflones de 5.9 pulgadas) en los inter-
valos entire las salvas de torres.
cE ElDerfflinger habia sido descuidado, y por algOn tiempo
no estuvo bajo el fuego de ninguno de los buques ingleses.


15










1(1 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

El CapitAn von Hase reconoce que esta inmunidad produjo
gran satisfacci6n entire el personal y fue motivo de que todas
las 6rdenes se cumplieran y ejecutaran en forma tan calma
como si se tratara de un simple ejercicio de tiro.
La acci6n continia: Los piques de nuestros proyectiles le-
vantaban columns de agua de altura variable entire 260 pies
y 330 pies; esto es, dos veces la altura de los palos del buque
enemigo.
,Nuestra satisfaccidn por haber sido descuidados dur6 poco.
El enemigo se apercibi6 de su omisi6n y desde este moment
dramos batidos con frecuencia. Yo podia ver bien, que las to-
rres de nuestro contrincante estaban perfectamente dirigidas
hacia nuestro buque.
,De repente descubri con asombro, que por cada salva del
enemigo yo podia ver distintamente cuatro o cinco proyectiles
en vuelo en el aire y aproximAndose hacia nuestro buque.
Ellos se asemejaban a manchas negras elongadas que se agran-
daban gradualmente hasta ]a llegada. Estos proyectiles al cho-
car con el agua o con el buque detonaban violentamente. Los
piques en el agua producfan enormes ,geysers,, algunos de
los cuales parecfan venenosos, de color amarillo verdoso pro-
ducido desde luego por la explosion de la lidyta. Estos gey-
sers, se mantenian en el aire por espacio de unos diez segundos
aproximadamente... Mas tarde, durante ha acci5n y cuando el
enemigo tenla mAs centrado su tiro a menudo estas columns
de agua cafan sobre nuestro buque inundando y desordenando
todo en las proximidades.
,El primer impact a bordo y del que tuve conocimiento fud
una penetraci6n en la casamata. Pas6 a travds de una porta
provista con vidrio circular, detrAs del cual -uno de nuestros
mejores Cabos se habia estacionado para ver la acci6n. Estando
el en reserve, no tenfa en ese moment trabajo alguno que
desempeflar, pero su curiosidad fud severamente castigada pues
el proyectil lo decapit6.
,En ese moment nosotros nos aproximAbamos al enemigo
hasta los 113 hect6metros (12.360 yardss. A 5.55 p. m. sin em-
bargo yo estaba tirando con distancia 115 hectdmetros (12580
yards) y desde entonces las distancias aumentaron rApida-
mente.
,A las 5.57 p. m. se di6 al reloj de distancias una velocidad
de variaci6n-nids 6-(600 aumentando). Alas 6. p. m. la distan-
cia habia aumentado hasta 152 hect6metros (16.620 yardss, y
a las 6.5 p. m. hasta 180 hect6metros (19.680 yards) despuds de
lo cual el enemigo quedaba ya fuera de nuestro alcance, por-









LA BATALLA DE JUTLANDIA


que en la fecha de la batalla de Juittlandia el alcance mdximo
de nuestros cafiones era de 180 hect6metros.
cEra possible aumentarlo ordenando la punteria, no sobre la
linea de flotaci6n, sino sore el borde superior de las chime-
neas, las superstructuras y finalmente sobre el tope de los mds-
tiles pero aun asi el aumento de alcance era de unos cuantos
cientos de metros.
,Despuds de Jutlandia nuestro alcancefud aumnentado con-
siderablemente por medio de varies perfeccionamientos, pero
en aquella ocasi6n nos encontrdbamos delante del enemigo
imposibilitados de contestar su fuego.
-Este estado de cosas dur6 hasta las 6.17 p. m. A las 6.10
p. m. nuestro buque insignia cambi6 rumbo varias cuartas, ha-
cia estribor; aparefitemente el enemigo cambi6 tambidn, asi
que ambas parties se aproximaban otra vez rdpidamente... Aun
a las mayores distancias yo podia distinguir a travys de mi
periscopio cada detalle del buque enemigo, asi por ejemplo:
cada movimiento de las torres y en particular de cada cafn6n,
los cuales se colocaban horizontalmente para ser recargados
despuds de cada tiro.
Antes de la guerra, ninguno de nosotros pensaba que fuera
possible combatir con buen resultado a distancias mayores de 150
hect6metros (16.400 yardss. Recuerdo perfectamente que al to-
mar parte en various juegos de guerra que se jugaban en el Club
de Oficiales, de Kiel, un aflo o dos antes de la guerra, y bajo
la direcci6n del Almirante von Ingenohl no se admitfan resul-
tados de tiros realizados a mas de 100 hect6metros (10.937 yar-
das)....
,qC6mo se encontraba el enemigo a esta altura de la acci6n?
A las 6 p. m., su buque cola Inde/atigable habia volado. Yo
no vi ni oi la explosion, pero fu6 observada y registrada en
nuestra torre de control de popa. Estuvo bajo el fuego de nues-
tro buque cola el Von der Tann y ha sido hundido gracias a
su magnifica direcci6n de tiro... La brisa del N.W. llev6 el
humo de la cordita de sus caflones paralelamente a la llriea de
buques enemigos dificultando la visi6n de aqudl e impididndo-
le tomar distancia.
Desde que la visibilidad hacia el Este no era como hacia el
Oeste, los cruceros de batalla ingleses estaban en una posici6n
tActicamente desfavorable.
'El humo enemigo poco nos molest pues con nuestros tel-
metros estereosc6picos nos bastaba tan s61o ver una pequefla
parte de sus mAstiles.
tA las G.17 p. m. el Deriflinger tom6 por blanco el segundo


17










18 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

buque de la linea inglesa, que se crey6 era el blanco anterior
Princess Royal aunque en realidad era el Queen Mary, (el ter-
cer buque de la Ifnea antes).
,Se supo mas tarde que el buque insignia Lion se vi6 obli-
gado a salir de la linea debido a averias producidas por el tiro
y como su torre de combat no podia utilizarse, el Almirante
Beatty transbord6 su insignia al Princess Royal.
,El Liltzow habia abierto el fuego contra el Lion con gra-
nadas de alto explosive y a pesar de los cambios en las dis-
tancias, continue isando ese tipo-de proyectil en vez de cam-
biar y usar el proyectil perforante lo que le hubiera dado
resultado balistico desfavorable.
,Los efectos explosives e incendiarios de esta granada de
alto explosive compelieron al buque insignia ingl6s a abando-
nar la llnea durante un buen periodo de tiempo con el objeto
de extinguir incendios. Su salida, dej6 al Princess Royal como
buque insignia y por consiguiente la posici6n opuesta al Der-
Iflinger fud ocupada por el Queen Mary que desde las 6.17
p. m. constituy6 el nuevo blanco de aqudl.
A esa hora, el Capitan von Hase, dice que tenia gran difi-
cultad en controlar el tiro debido a que las lentes de su pe-
riscopio estaban cubiertas de hollfn, asi que l61 dependia
completamente de las comunicaciones que le hacia el spotter
del palo de proa.
,Nosotros, desde la torre de control no podiamos ver nada,
pero el Teniente, von Stosch, a 115 pies d6 altura sobre la
linea de flotaci6n mantuvo su periscopio perfectamente apun-
tado sobre el enemigo. Un receptor pr6ximo a mi periscopio
me indicaba los movimientos del periscopio del palo y mi Ca-
bo, encargado de ]a direcci6n mantenfa su fndice de acuerdo
con aquel y de esta manera podiamos mantener nuestros ca-
fiones dirigidos al enemigo sin verlo nosotrosmismos., ,Esto
fu6 desde luego, una media de emergencia.
,La limpieza que yo hacia de las lentes de mi periscopio no
di6 resultado, asi que hubo que estacionar un hombre en el
techo de la torre de combat para que limpiara las lentes a
mano. Este remedio result eficaz hasta que el hombre fue
derribado por un casco de granada.
,A las 6.15, continla diciendo el autor, notamos que el
enemigo formaba sus destroyers para ataque.
Un poco mas tarde nuestros destroyers, conducidos por el
Crucero ligero Regensburg, atravesaron por nuestra Ifnea para
atacar y una batalla naval en miniature se desarroll6 entire
ambas parties.










LA BATALLA DE JUTLANDIA


ron un fuerte duelo de artillerfa para impedirse reciprocamente
el uso de los torpedos contra los respectivos cruceros de ba-
talla (1).
,Durante este ataque ambas lines convergfan decididamente
y entonces empez6 lo que desde el punto de vista artillero,
era la fase mas interesante de toda la batalla. Vi que el Queen
Mary habia elegido al Derfflinger por blanco. Su fuego era
mas lento que el nuestro, pero por otra parte cada una de sus
salvas era una andanada complete y como tenia ocho cafiones
de 13.5 pulgadas, ello significaba que ocho de esos tremendous
portmanteaux,,- como llamaban lo5 rusos a los proyectiles
de grueso calibre en la guerra con el Jap6n volaban hacia
nosotros simultaneamente.
,Yo vela venir los proyectiles, y debo admitir que el ene-
migo tiraba espldndidamente.
cLos ocho proyectiles caian bien juntos pero casi siempre
largos'o cortos solamente dos veces hicieron impact en el
Derfflinger. Nosotros estabamos tirando como si se tratara de
un ejercicio de tiro. El Teniente Stosch comnunicaba los piques
de cada salva con toda precision: ablanco-dos impactosa "blanco-
toda la salva en el blanco.
,Yo me esforzaba por disparar dos salvas por cada una de
las del enemigo, pero a menudo no podia hacerlo, pues aquel
disparaba ahora sus andanadas completes con incredible rapidez.
cYo supe despuds que el Director de Tiro del Queen Mary
disparaba personalmente sus caflones con el mentado -Director
Scott, y como con este sistema todos los caflones son dispa-
rados simultAneamente los proyectiles llegaban al mismo tiempo.
*E1 Director de Tiro del Queen Mary estaba probablemente
sentado en la estaci6n de control del palo de proa, desde cuya
posici6n podia disparar eldctricamente sus caflones lo que daba
gran ventaja a los buques ingleses.
.Desgraciadamente nosotros no nos dimos cuenta de las po-
sibilidades de esta forma de tiro desde la cofa de proa, hasta
que obtuvimos experiencia en esta batalla.
,Yo por mi parte estuve habilitado para contribuir, poste-
riormente, much en el sentido de.implantar el sistema de Di-
rector de fuego en la marina alemana y el adoptado fud co-
nocido con el nombre de sistema Derfflinger a rafz de una
invenci6n mia....

() El Seydlitz, sin embargo N6i acertadlo por um torpedo ingIs i8as o menol a
esa liora.










20 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


-Junto con el Derfflinger, el Seydlitlz concentraba ahora su
fuego sobre el Queen Mary usando granadas de altos explosi-
vos con sus cafiones de 11 pulgadas.
cGracias al funcionamiento de nuestros orelojes de piques,
(splash clocks) el spotter y yo pudimos siempre distinguir los
piques de nuestras salvas de los del Seydlitz. Como las dis-
tancias eran todavfa. superiores a 130 hect6metros (14.220 yardss,
los cafiones de 5.9 pulgadas no podfan entrar aun en acci6n con-
tra.el Queen Mary. Fue possible la concentraci6n del tiro de dos
de nuestros buques sobre el Queen Mary, debido a que cada
uno de ellos empleaba solamente sus cafiones de grueso calibre,
con exclusi6n del armamento secundario. De haberse empleado
estos cafiones conjuntamente, nadie hubiera sido capaz de dis-
tinguir los piques de una y otra clase de proyectiles. El que
anotaba mis 6rdenes en el cuarto de transmisi6n, registr6 los
siguierites datos, Ientre 6.22 y 6.26.10 p.m., period este den-
tro del cudl fue destrufdo el Queen Mary.,

H Marcaei6n Distancda en Defl (, Ordenes para transmiqor
Hor grados i ect6minetros I de distancias, etc.


6.22 52 140 10 izquierda Variaci6n 300 disminuyendo
6.22.40 51 189 16 Sobir 200
6.23.45 52 137 14 ) 1 100
6.24.20 52 135 14 3 Good-rapid!
6.24.40 52 134 14
6.25 52 184 14
6.25.20 52 132 14
6.25.45 52 181 14
6.26.10 52 132 10 a Subir 200; fuerte explo-
(13.340yardas) si6n en buque enemigo.
Cambio de blanco a la
izquierda 20 crucero de ba-
talla a contar desde la iz-
quierda.

-La caracteristica saliente, en las anotaciones que preceden
es la evidencia de que la inarcaci6n de las torres se mantuvo
casi invariable y que durante esos minutes de importancia su-
prema para los caflones el buque se mantuvo perfectamente a
rumbo....
(El moment hist6rico en el cual el Queen Mary se fue a
pique fuW el de las 6.26 p.m. aproximadamente.









LA BATALLA DE JUTLANDIA


Desde las 6.24 en adelante cada una de nuestras salvas da-
ban en el blanco. La salva disparada a la 6.26 cay6 sobre el
Queen Mary despuds que ya habian empezado a producirse
violentas explosions en el interior de dicho buque. Al princi-
pio, una deslumbrante llamarada roja sali6 por la parte de proa
del buque, sigui6 a este una explosion en el mismo sitio se-
guida por otra de much mayor violencia en el centro del bu-
que; negros despojos volaron y en seguida todo el buque ardia
en medio de una violent explosion. Se form6 una gigantesca
nube de 'humo, los palos se tumbaron hacia el centro del bu-
que y el humo remontandose cada vez mas ocultaba todo a
nuestra vista. Finalmente en el sitio que ocupaba este crucero
de batalla s6lo qued6 una negra cortina de humo, angosta en
su base y ensanchdndose hacia arriba, en forma de un gran
cono.
Segfin mis apreciaciones esta column de humo alcan76 una
altura de 1.000 a 1.300 pies.



(1) Con la desaparici6n del Queen Mary el Derflinger tom6
por blanco al Princess Royal.
,Como el Lion extinguiera susincendios volvi6 a ocupar su
posici6n a la cabeza de la linea britAnica, la que se componia
entonces de cuatro cruceros de batalla que se oponfan a ci.nco
buques alemanes de dich'o tipo.
-Se pensaria naturalmente que el tiro alemAn, que hasta ese
moment habia sido tan bueno y que contaba ya en su haber
la perdida de dos buques britanicos, debi6 continuar mejoran-
do, sin embargo, ocurri6 lo contrario.
El CapitAn von Hase expresa que una series de salvas que
l61 dispar6 contra el Princess Royal fueron cortas y opina que
el Official de distancias no not6 al principio que las distancias
no disminuian ya, sino que despues de la pdrdida del Queen
Mary, aumentaban rapidamente.
-La recopilaci6n de los datos, demostr6 despues que durante
las primeras ocho sa]vas la marcaci6n cambiaba continuamente
debido a los cambios de rumbo de los buques alemanes que
iban entonces enmendando rumbo a puerto.
-Los buques britanicos demoraban mats o menos por la aleta.
Un fuego rApido y certero era entonces impossible bajo tan va-

() Desde aqui corresponde a ]a publicacibn de The Engineer N .3349 (Marzo 5
de 1920).









REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


riantes condiciones y a menudo transcurria un minuto entire las
salvas, debiendo cada una de estas ser ,spoteadas,. A las 6.36
p. m., esto es, diez minutes despuds de la desaparici6n del
Queen Mary, el alcance habfa aumentado hasta las 18.370 yards.
c Mientras tanto,, dice el autor: ((vimos que el enemigo era
reforzado. A popa de los cruceros de batalla enemigos apare-
cfan cuatro grandes buques, que nosotros pronto pudimos iden-
tificarlos como pertenecientes a la clase del Queen Elizabeth.
Estos buques habian sido muy discutidos en nuestra marina.
]ran acorazados con poderoso armamento, de ocho 'cafiones
de 15 pulgadas, desplazaban 28.000 toneladas y tenian 25 nudos
de velocidad.
Esta velocidad era pues un poco inferior a la de los nues-
tros de 26 nudos pero disparaban en cambio double peso de
proyectiles que los nuestros. Entraron en acci6n a un alcance
enorme. Estuvimos entonces sometidos a un pesado fuego y,
en consecuencia, zigzague Abamos continuamente.
cDesde las 6.36 hasta las 6.45 p. in. no dispard un solo tiro
de grueso calibre debido principalmente a] humo producido a
raiz de la batalla de destroyers, el que todavia se cernia entire
ambas lfneas. y en segundo lugar, debido al humo de nuestra
artillerfa secundaria.
SAlgunos de los destroyers britanicos estaban ahora extre-
madamente cerca.....,
El autor lamenta que no haya existido a bordo un pintor de
marina para inmortalizar la conmovedora escena. Menciona
que era estrictamente prohibido tomar fotografias y que no
era permitido tener maquina fotografica en buque alguno de
los alemanes.
SPensAbamos evitar de esta manera el espionaje, asi que
desgraciadamente ni una simple fotografia fu6 tomada en toda
la flota alemana durante la batalla de Jutlandia.
,EI armamento secundario ces6 el fuego a las 6.48 p. m. y
toda la linea alemana vir6 al N. N. W. Con esta maniobra
el Almirante Hipper tom6 posici6n a unas siete millas marinas
delante de ]a flota de batalla alemana, la que navegaba enton-
ces a toda velocidad con rumbo N. N. W. aproximadamente,
y cuya vanguardia habia entrado ya en acci6n contra los bu-
ques de la clase del Queen Elizabeth,.
El Capitin von Hase rinde aqui un tribute a la atrevida
tactica de nuestros destroyers.
Numerosos impacts de proyectiles de cuatro pulgadas fue-
ron encontrados a bordo del Derfflinger, lo que prueba que
los destroyers habfan warmly peppered a los grandes buques









LA BATALLA DE JUTLANDIA 23

alemanes. Sus pequefios proyectiles no podian, naturalmente,
perforar las corazas, pero se not6 que han tenido efecto en las
parties no protegidas del buque, asi como en la destrucci6n de
antenas de radiotelegrafia, de bocinas y de teldfonos de arti-
lleria. ,Desde las 6.45 hasta las 6.50, dispard ocho salvas de
grueso calibre contra el Princess Royal, a alcances de 19.680
yards, pero sin efecto visible alguno'.
No hay duda que a esta altura de la acci6n el tiro aleman
desmerecia considerablemente lo que debe atribuirse especial-
mente al efecto material y moral de las granadas de 13 pul-
gadas de nuestra quinta escuadra de batalla (inglesa).
Se admite que qtodos exhalaron un suspiro de consuelo,
cuando la flota de batalla alemana estuvo a la vista. Por otra
parte, un sentimiento de jdbilo y confianza rein6 entonces en
la torre de control del Derfflinger. iHabfamos visto un buque
inglds que vol6 como un barril de p61vora,, dice el Capitan
von Hase. cNo es de extrafiarse que en adelante considerara-
mos con gran confianza la perspective de una renovaci6n de
la batalla.
cEstando ahora en pr6ximo contact con nuestra mejor es-
cuadra de batalla, crefamos que solamente tendrfamos que en-
tendernos con los cuatro cruceros de batalla restantes y con
el cuarteto de los Queen Elisabeth. Tenfamos esperanzas de
destruir esta fuerza en bloc. Aunque confidbamos implfcita-
mente en nuestro propio buque, nos parecfa completamente
impossible que 6l pudiera ser destrozado en pocos minutes co-
mo lo fueron Queen Mary y el Indefatigable. Per contra, me
sentfa capaz de hacer volar cada buque britAnico en el menor
tiempo possible, si nuestro buque era tan s61o mantenido a
rumbo constant y si los alcances no eran muy grandes, pre-
ferentemente inferiores a 150 hect6metros (16.400 yardas).... *.
Segunda fase, 6.55-705 p. m. Combate con la quinta es-
cuadra debatalla. (Inglesa).
Desde el punto de vista aleman, dice el autor, la segunda
fase de la batalla defraud nuestras esperanzas en la misma
media que la primera fase las habia estimulados o alimenta-
do. Durante este period la distancia apenas lleg6 a ser menor
de 19.600 yards y el Derfflinger hacia fuego solamente para
confrontarla. Tampoco el enemigo tiraba bien a esta distancia
extrema. Sus rosas de tiro eran muy buenas, con una disper-
lsi6n de 980 a 1.300 pies como maximo. Pero debido quizai a
a mala visibilidad, el control no era muy eficiente. Recibimos
various impacts perjudiciales durante este period. Cada vez
que un proyectil de grueso calibre chocaba con nuestra coraza









24 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

el tremendo golpe de su detonacidn hacia vibrar todo el buque
y hasta la torre de combat temblaba y se sacudfa. Las gra-
nadas que entraban al interior del buque explotaban produ-
ciendo un estampido sordo que se transmitfa por todas las
bocinas y telJfonos....
Los cuatro cruceros de batalla britanicos navegaban ahora
hacia el Norte, a toda velocidad, y pronto desaparecieron entire
la calima y el humo, Nosotros, a causa de nuestra inferior ve-
locidad, no podiamos mantenernos en contact, a pesar de una
sefial que nos hizo nuestra nave Capitana, de perseguirlos.
mas que una velocidad de 25 nudos, mientras que los britani-
cos daban ahora 28 nudos.
Esta es una admisi6n tAcita de que la velocidad, en el mar,
de los cruceros de batalla alemanes, fu6 grandemente exage-
rada antes de la guerra, mientras que por declaraci6n del ene-
migo sabemos que nuestros buques dieron en Jutlandia una
velocidad mayor que en las pruebas.
El autor continue diciendo, que no comprendian entonces
el prop6sito. de tal maniobra. aCrefamos que el Almirante
Beatty trataba de establecer el contact con el cuerpo princi-
pal de la Ifnea enemiga, cuya presencia fu6 indicada por este
movimiento.
En realidad nos flanque6 completamente a pesar de nuestra
mayor velocidad relativea), y realize una maniobra admirable
demostrando sus buques una habilidad tdcnica magnifica en la
performance. Cruz6 nuestra T en la forma mas notable, com-
pelidndonos a cambiar de rumbo y, como consecuencia, ponidn-
donos integramente en una posicidn en la que nos encontriba-
mos completamente rodeados por cruceros de batalla y acora-
zados britanicos. En las filtimas fases del combat, raras ve-
ces estuvimos en condiciones de saber qu6 buques enemigos
se nos oponfan y, por consiguiente, no puedo decir con exacti-
tud cuando, o si estAbamos, otra vez en acci6n con los cuatro
cruceros de batalla de Beatty.
de la escena de acci6n, las fuerzas alemanas tuvieron momen-
tineamente que contraponerse al Mdlaya, Valiant, Bartham y
Ifarspite, que constitulan la quinta escuadra de batalla,.
Se desprende, sin embargo, de la narracidn del autor, que
estos buques desplegaron un poder ofensivo que asombr6 a los
alemanes.
4 Ellos no pueden-dice el autor-haber estado navegando a
much velocidad, pues pronto estuvieron dentro del alcance









LA BATALLA DE JUTLANDIA


de nuestra tercera escuadra, cuyos buques cabeza se empefia-
ron en accci6n con aquellos, particularmente el K6nig. For un
cierto tiempo, en consecuencia, los euatro buques britinicos
estuvieron bajo el fuego de por lo menos nueve buques ale-
manes, esto es: cinco cruceros de batalla y cuatro o cinco aco-
razados....
Esta segunda fase pas6 sin ocurrencia alguna digna de
menci6n.
a un enemigo inferior en nimero, pero superior en poder com-
batiente, y que nos mantuvo bajo fuego a distancias que noso-
tros no podiamos alcanzar, fu6 en cierta forma, desalentadora
y dolorosa.
Nuestra tlnica defense estaba en salir de la Ifnea por un
corto tiempo, tan pronto como el enemigo centraba, su tiro
sobre nuestro buque.
siempre escapar de la lluvia de sus projectiles, Pero no tu-
virmos que esperar much tiempo para que las condiciones del
tiro sufrieran un cambio complete.
Tercera fase, 7.50-9.05 p. min. Combate con acorazados, cru-
ceros de batalla y destroyers. A las 7.40 p. m. siendo atacada
por cruceros ligeros y destroyers britanicos la Ifnea alemana
cambi6 de rumbo al N. N. E. o sea unas seis cuartas hacia es-
tribor. La visibilidad era entonces muy mala, haciendo dift-
cil la identificaci6n de los oponentes.
4A las 7.55, la linea vir6 al Este y a las 8. p. m., otro ataque
de destroyers oblig6 a los cruceros de batalla alemanes a virar
simultdneamete para gobernar, a rumbo Sur. 4Con esta manio-
bra, dice el Capitan von Hase, se esquivaron eficazmente los
torpedos.
,A las 8.12 el Der/flinger y sus asociados navegaban otra vez
hacia el enemigo, estando a las 8.15 sometidos a un nutrido y
pesado fuego. Destellos de los disparos de los caflones se
vefan en todas parties alrededor de nosotros. Los cascos de
los buques se vefan confusamente, pero dentro de mi sector de
visibilidad, vela buques enemigos en cada cuarta del horizonte.
,Como yo no podia ver la cabeza ni la cola de la linea ene-
miga, no podia batir el segundo a contar desde la izquierda,
asf que elegi un blanco que podia verlo distintamente.
,En poco tiempo, el ruido del combat lleg6 a ser crescendo.
Nos dimos cuenta cabal de que estAbamos combatiendo con
toda la flota brit.inica. Encarnizados combates de cruceros y
destroyers continuaban todavia produciendose entire las dos
lineas.









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ligero aleman incendiado que fud compelido a pasarnos.
'Reconocf que era el Wiesbaden. Estaba casi envuelto en hu-
mo, solamente el alcazar no estaba incendiado y el cafi6n allf
emplazado hacfa fuego continuamente.... De este buque s61o
qued6 un sobreviviente.
El Capitin von Hase estuvo en un error al pensar que com-
batfan contra toda la flota britAnica, 6sta no entr6 en acci6n
sino una hora mrAs tarde aproximadamente.
aEl Derfflinger, se empefi6 en combat contra un crucero
ligero britanico que hacfa un fuego nutrido contra el Wiesba-
den.
A la tercera salva df con el blanco.
cUna column de fuego salt6, aparentemente, como conse-
cuencia de una explosion de santabArbara y el crucero vir6 y
se alej6 a gran velocidad.
aUn poco mAs tarde se present ante nuestra vista un cru-
cero de cuatro chimeneas yestuvimos en la duda de si era un
buque aleman o britanico.
,Con la semiobscuridad que prevalecfa entonces no se podia
distinguir el color de la pintura gris clara de los buques
alemanes de la gris obscura de los buques britanicos.
,Finalmente, pudimos, sin embargo, identificar al recidn ve-
nido como britAnico y el Derfflinger abri6 un rApido fuego de
salvas, con el armamento principal y secundario a la corta
distancia de 6.500 yards.
,No bien se habia dado la orden de fuego, cuando ocurri6
algo horrible. El buque *britAnico que mientras esto ocurria
- v-yo reconoci ser un viejo crucero acorazado; vol6 partiendo-
se en dos y sumergidndose ante nuestra vista en medio de
una nube de humo.
,A mi juicio, ese buque fud destrufdo por el tiro de nuestro
matalote de proa, el Liftzow, buque insignia del almirante Hi-
pper. El hecho ocurri6 con much mAs rapidez de la que es
possible para narrarlo. Todo termino en unos pocos segundos
y ya nosotros estabamos otra vez batiendo un nuevo blanco.
,El buque perdido fue el Crucero Defence de 14.800 tonela-
das... A travys de nuestros periscopios vimos la catastrofe
quince veces aumentada y ella me dej6 una imborrable impre-
si6n de horror.
,Desde entonces, el Derfflinger empez6 a tirar sobre gran-
des buques sin poder identificarlos. Mas de una vez los que
estAbamos en la torre de control, dramos asaltados por la te-
rrible sospecha de que pudidramos estar bombardeando nues-
tros propios buques.









LA BATALLA DE JUTLANDIA


Por moments, sin embargo, la visibilidad mejor6 y
reconocimos las inequivocas siluetas britdnicas.
El Capitdn von Hase opina que el color gris claro de los
buques alemanes di6 mejores resultados que el obscuro de los
britanicos desde que parecfa confundirse mejor con el fondo
gris del agua del mar, con el humo y con la penumbra.
oA las 8.22 p. m., los cruceros de batalla alemanes navega-
ban al Sudeste.
,A .las 8.25, se registr6 la siguiente anotaci6n en la torre de
control de popa del Derfflinger:
,Litzow con un severe impact en la proa. El buque in-
cendiado, much humo. A las 8.30, tres impacts serious en el
DerfIlinger. Uno de estos impacts fuW registrado en la casa-
mata N0 2 de 5.9 pulgadas; el cafti6n fuW cortado perfectamente
en dos parties y prdcticamente toda la dotaci6n fue muerta o
herida. Los cascos desmontaron tambien el N 1 de 5.9 pulga-
das produciendo varias bajas. Los otros impacts serious esta-
ban a popa. En ese moment el Liltzow tenia un gran incendio,
sus caflones estaban en silencio y desde entonces hasta que se
fud a pique, en las primeras horas del dia siguiente, permane-
ci6 fuera de combat.
,Este crucero de batalla de 2.700 toneladas terminado en
1915 fue despedazado por los cruceros de batalla britinicos
y por la quinta escuadra de combat. Se comunic6 que habfa
recibido mds de sesenta proyectiles enemigos durante el trans-
curso del combat.
cLos oponentes se batian entonces a muy corta distancia, va-
riando de 6.500 a 7.600 yards, a pesar de lo cual, dice el author,
un tiro certero era extremadamente dificil de.conseguir.
,Los blancos se ocultaban continuamente detrds de cortinas
o manchas de niebla mezclada con el humo de los caflones y
chimeneas. La caida de los proyectiles dificilmente podia spo-
tearse, se veian los cortos, pero los largos eran invisibles.
aDurante este period los cafiones del Derf/linger eran con-
trolados de acuerdo con las distancias tomadas desde la torre
de control, pero era impossible contiar en ellas.
De repente cafmos bajo un pesado y certero fuego dirigido
desde various buques enemigos simultAneamente.
Era evidence que en ese moment el enemigo podia vernos
much mejor de lo que nosotros a el. Varios proyectiles pe-
sados estallaron a bordo.
para escapar del huracdn de proyectiles. Esto dificult6 el con-
trol de tiro.... En este moment la cortina de niebla, se levant









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de repente, lo que nos permiti6 ver un claro horizonte.por el
travds de babor. Se destacaba bien en 6l la silueta de un gran
dreadnought, con dos chimeneas entire los mastiles .y una ter-
cera bien cerca del trfpode de proa. Navegaba a gran veloci-
dad con rumbo paralelo al nuestro.
-Sus cafiones fueron dirigidos hacia nosotros, y dispar6 una
salva que nos barri6 completamente. Distancia 90 hect6metros
(9.800 yards) grit6 mi telemetrista; ordend 9.000, salva, fuego!
y esperd los piques con extrema ansiedad.
,Largo,. dos impactosi fue el mensaje que recibi desde ]a co-
pa de proa. Disminuir 100. Fuego rdpido, fue mi siguiente orden,
y treinta segundos despuds de nuestra primer salva, fue dispa-
rada la siguiente. Observe dos impacts y dos cortos. En este
moment disparabamos una salva cada veinte segundos. La
filtima salva del Derfflinger, fud disparada a las 8.31 p. m. y
fuW entonces cuando por tercera vez vimos un cuadro aterra-
dor como el que habfamos presenciado en el Queen Mary y del
Defence.
'Una sucesi6n de tremendas explosions, mastiles que se tum-
baban y despojos volando en alto. Una gran column de humo
se elevaba, las llamas rodeaban el buque y nuestro enemigo
desaparecfa en una negra nube de humo, carb6n y polvo. Yo
comuniqud por teldfono. jNuestro oponente ha voladol y sent
las manifestaciones de regocijo que la noticia provoc6. Orden&
continuar el fuego contra el segundo crucero (de batalla, a
contar desde la derecha, y la acci6n continue. El buque asi
destruido fue el Invincible.v
El Capitdn von Hase, dice que la mayorfa de los Oficiales
del Der/flinger comunicaron que el buque perdido era uno de
la clase del Queen Elizabeth, pero el sostuvo que el buque
hundido era el Invincible. El autor dice tambidn, en su narra- .
ci6n, que las siluetas de los buques de esas dos classes eran
muy parecidas, afirmaci6n esta, con la cual nosotros no esta-
mos de acuerdo.
Como quiera que fuese en el comunicado alemin, sobre la
batalla, se mencion6 el Warspite.
El Almirante Beatty, en su comunicaci6n, se refiere al hun-
dimiento del Invincible como sigue: 0rdend entonces, que ]a
tercera escuadra de cruceros de batalla, que inclufa los tres
buques tipo Invincible, tomaran posici6n a la cabeza, maniobra
esta que fuW ejecutada en forma magnffica, conduciendo el Al-
mirante Hood su escuadra a la acci6n, a la cabeza, en forma
notable, digna de la tradici6n de sus antepasados.
A las 6.25 p.m. (8.25 hora alemana) cambid rumbo al E.S. E










LA BATALLA DE JUTLANDIA


para apoyar a la tercera escuadra de cruceros de batalla,
que se encontraba entonces a 8.000 yards solamente del buque
cabeza enemigo. (Este debi6 ser el Derfflinger, desde que el
Liitzow, habia salido de la linea). Esta escuadra hacia un nu-
trido fuego contra este buque, obligindolo a cambiar rumbo al
Sudoeste....
aA las 6.33 p.m. (8.33 hora alemana), el Invincible vol6. El
impact fatal lo recibi6 la torre Q, la granada, segin el relato
de Jellicoe, explot6 dentro de la torre y el Capitan Dannreuther,
que estaba en la cofa de proa, vi6 volar el techo de la torre,.
En seguida ocurri6 una violent explosion, el buque se parti6
en dos y se hundi6 inmediatamente salvandose solamente dos
Oficiales, incluyendo el Capitan Dannreuther, y cuatro hombres.
Volviendo al relate del CapitAn von Hasse:
A las 8.38 p.m. el Derfflinger, ces6 el fuego, no quedando
entonces buque enemigo alguno a la vista-.
puestos de combat, para que ayudaran a apagar los incendios
que invadian el buque. Se vi6 que un destroyer atracaba al
costado del Liltzow, que estaba muy escorado y hundidndose
de proa. Toda la parte de proa del buque era arrasada por las
llamas y el humo.
,El Almirante Flipper transbord6 al destroyer, largAndose
este filtimo con direccn. al Seydlits. Previamentehicieron se-
ftales al Derfjlinger, para que condujera la lfnea hasta que el
Almirante transbordara su insignia a otro buque.
cEste estado de cosas se prolong6 hasta las 11 p.m. hora en
que el Almirante iz6 su insignia en el Mottke y ocup6 su pues-
to a la cabeza.
(El Derfflinger se encontraba en un estado calamitoso.
los cascos de proyectiles y las antenas de radiotelegraffa ba-
rridas. Una granada de grueso calibre arranc6 dos planchas
de coraza de la proa y produjo un agujero de 20' por 16' en el
casco. El agua entraba por esta abertura cada vez que el bu-
que cabeceaba. Mientras gobernAbamos al Oeste, el primer Ofi-
cial comunic6 al Comandante que era necesario parar el buque
porque las redes de torpedos habian sido arrancadas y existia
el peligro inminente de que se enredaran en la helice de estri-
bor. El Capitan von Hasse afirma que l61 y otros Oficiales
del buque habian, previamente tratado de que se sacaran esas
redes por considerarlas como estorbos infitiles.
,Los britanicos,, dice, cabandonaron las redes de torpedos
poco antes de la guerra. No fud sino despuds de la experiencia










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de Jutlandia, que nosotros seguimos el ejemplo., En pocos
minutes, las redes averiadas fueron apartadas, y el Derf/linger
navegaba despacio hacia el Sur, seguido por el Seydlitz, Moltke
y Von der Tann.
aNo podfan hacerse sefiales entire si desde que las vergas ha-
bfan sido destrozadas, las banderas quemadas y los proyecto-
res destruidos.
Cuarta fase 9.05-9.37 p.m. Retirada de la flota alemana.
aLa pausa en el combat dur6 hasta las 9.05 p.m. ses precedentes de la batalla,- describe el autor: nosotros ha-
bfamos disfrutado de la belleza salvaje de un combat naval.
Estabamos ahora por experimentar sus horrores,. Volviendo a
su puesto de combat inquiri6 sobre el enemigo. Se le comu-
nic6 la presencia de various cruceros ligeros britanicos por el
travys de babor.
E1 Derff/linger. abri6 fuego sobre ellos con su armamento
Secundario; pero tan pronto como la bruma despej6, los su-
puestos cruceros ligeros, resultaron ser en realidad acorazados
de la clase del Queen Elizabeth. El Almirante Scheer, Coman-
dante en Jefe, se di6 cuenta de la peligrosa situaci6n de su
flota. Su vanguardia estaba encerrada por un semicirculo de
buqucs hostiles. :Tambidn nosotros*, dice el Capitan von Hase.
estabamos en el medio del pastel (inh absotuten Wurskessel),
La finica escapada para esta situaci" -podfa bdscarse virando
toda la flota. Se decidi6, en consecu e riSir 180 (16 cuartas),
pero para ejecutar esta maniobra era necesario escapar a la
observaci6n del enemigo y evitar ser molestado por el mismo;
para eso habfa que despistarlo. Se orden6 entonces, a los des-
troyers y cruceros de batalla alemanes cubrir la retirada del
cuerpo principal. A las 9.12 p.m., el Almirante Scheer, hizo se-
hiales a la flota para virar y al mismo tiempo hizo una serial
radiotelegraifica a la fuerza de cruceros de batalla de: cargar
sobre el enemigol (Ranu an den Feind!).
,Esta seal fud recibida por el Derfflinger a las 9.13, cuyo
Comandante en seguida di6 la orden atoda fuerza adelante; rum-
bo Sudeste,. ,Seguidos por el Seydlitz, Molik y Von der Tann,
navegamos al principio con rumbo Sureste y luego, desde las
9.15 en adelante, con rumbo Sur, esto es, directamente hacia la
vanguardia enemiga. Fue entonces cuando sobre el Derfflineer.
como buque cabeza, se produjo un perfect tornado de fuego.
Varios buques enemigos disparaban simultdneamente sobre
nosotros.
Escogi un blanco e hice fuego sobre l61 tan ripidamente
como fue possible.










LA BATALLA DE JUTLANDIA


'La distancia registrada al principio fud de 120 hect6metros
(18.100 yardss, pero pronto disminuy6 hasta 80 hect6metros (8.750
yardss. Todavia y a nuestra mayor velocidad, continuAbamos
metidndonos en ese infierno y ofreciendo al enemigo un espldn-
dido blanco, mientras que 6l apenas era visible. Salva tras salva
caian alrededor de nosotros y proyectil tras proyectil chocaba
contra el buque. Como todas las bocinas y cables de teldfono
habian sido cortados yo no pude comunicarme mas con la co-
fa de proa y tuve, en consecuencia, que spotear yo mismo.
Pude hasta este moment, continuar tirando con las cuatro to-
rres, pero a las 9.13 ocurri6 un desastre.
aUn proyectil de 15 pulgadars atraves6 la coraza de la torre
C y explot6 dentro de ella. El bravo Jefe de torre, Teniente
von Boltemstern, perdi6 sus dos piernas y junto con el, pere-
ci6 toda lo dotaci6n de cafiones. Dentro de la torre, prendi6
fuego un cartucho principal y uno secundario. Las llamas
penetraron a la camara de maniobra incendiando allf, dos car-
gas secundarias a cada lado y luego, a la camara de maniobra
baja donde tambidn se incendiaron dos cargas secundarias
mas. Estas produjeron grandes llamaradas que llenaban la
torre y salian de la misma hasta alcanzar la altura de una ca-
sa. Felizmente esas cargas se quemaron (inicamente, sin ex-
plotar, como ocurri6 con las del enemigo. Esta fud la salva.
ci6n de nuestro barco. A pesar de todo, los efectos del incen-
dio de esas cargas eran terribles. Las llamas mataban instan-
taneamente a cuantos caian a su alcance. De los setenta y
ocho hombres que componian la dotaci6n de la torre, solamen-
te cinco-varios de dllos muy heridos-consiguievon escapar a
travys del agujero practicado en la pared de la torre para
echar afuera los cartuchos vacios. Los 73 restantes fueron
muertos en sus puestos.
a...Un moment mas tarde, nos sorprendi6 una segunda
catastrofe. Un proyectil de 15", hizo impact en el techo de
la torre D y explot6 en su interior. Otra vez los efectos fue-
ron terrible. A excepci6n de un solo hombre que fuW impul-
sado a travys de la abertura por la presi6n del aire, toda la
dotaci6n de la torre, incluyendo los de santabdrbara-80 hom-
bres en total- fueron muertos instantAneamente........
*En esta ocasi6n las llamas se propagaron tambien hacia
abajo de la cAmara de maniobra incendiando todas las cargas
secundarias que estaban fuera de sus jarras, y tambien, parte
de las cargas principles.
,Ambas torresdepopa estaban estonces vomitando grandes
llamas mezcladas con un humo amarillo a la manera de dos










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antorchas funerarias....A las 9.15 p. m., se recibi6 la siguiente
comunicaci6n: Gases venenosos en la central del armamento
principal. Hay que abandonar la estaci6nl
,Yo estaba alarmado. La cosa pintaba muy mal, como es
de figurarse, con la llegada de los humos venenosos a la cen-
tral que estaba tan bien protegida y aislada. Di orden de
cambiar conexiones de manera a controlar desde la torre de
control y me asegur6 de que esta orden fu6 cumplida antes de
que se abandonara la central. Pude entonces controlar nues-
tros cafiones dando 6rdenes por bocina a un hombre situado
debajo del emparrillado sobre el que yo estaba parado, quien
a su vez, las retransmitia a las 'torres por teldfono y por trans-
misores. El ruido dentro de la torre de control auinent6 mu-
cho, como es natural, a causa de este nuevo m6todo de trans-
misi6n, pero era el finico que permitia continuar con ese
control. La prueba del Derfflinger, no habia terminado aun.
Con cada moment que transcurria, el tiro britdnico parecia
aumentar en intensidad y en exactitud,.



((Para este tiempo, dice el Capitan von Hase,, (1) granada tras
granada cafan explotando sobre el Derfflinger.
ralizaba al pensar lo que estarfa sucediendo en el interior del
buque.....Mis pensamientos fueron rudamente interrumpidos.
S(ibitamente nos pareci6 como si el mundo hubiera terminado
para nosotros. Un fragor tremendo, una poderosa detonaci6n,
y la obscuridad cay6 sobre nosotros. Sentimos un golpe terri-
ble; toda la torre de combat, que vacilaba como si hubiese
sido sacudida por un pufio gigante, fue levantada en el aire y
luego cay6 vibrando sobre su base. Un proyectil de grueso
calibre habfa dado contra la torre de control, como a unas 20"
de donde yo me encontraba de pie. Pero la granada revent6,
sin embargo, sin perforar la coraza, sobre la que habfa incidi-
do con gran angulo. Grandes trozos de la coraza fueron
dispersados y un gas verdoso amarillento y nocivo se abri6
camino al interior de la torre a trav6s de las pequefias aber-
turas de observaci6n practicadas en ella. dPonerse las care-
tas, gritd; y continue controlando el fuego con mi careta
puesta, lo que hacfa que mis 6odenes fueran entendidas diffcil-

(1) Desde aquil corresponde a publieaci6n de The Engineer No 3350, Marzo 12
do 1920.


32










LA BATALLA DE JUTLANDIA


mente,. cEl gas pronto se dispers6, y un examen de los ins-
trumentos de control puso en evidencia, que todo se hallaba
en condiciones de servicio. Las astillas que penetraron por
las aberturas de observaci6n de la torre de combat hirieron
a varias personas incluyendo al Oficial de derrota. La explo-
si6n se habia producido abriendo y torciendo la puerta acora-
zada y dos hombres luchaban vanamente por cerrarla.
-Un moment despuds, otro proyectil de 15" explot6 debajo
del puente, arrojando por encima de la borda todo aquello que
no estaba remachado. El cuarto de navegaci6n desapareci6
completamente, y el empuje de aire producido por la explo-
si6n golpe6 tambidn la puerta acorazada de la torre de mando.
-E1 ingles result un hombre cortes. Habiendonos abierto
la puerta, amablemente nos la volvi6 a cerrar.
bordo del Derfflinger, aun cuando la posici6n de ellos era re-
velada por los grandes fogonazos dorados de sus cafnonesp.
SEl Capitan von Hase, afirma que sin much esperanza de
hacer blanco en nada, orden6 salva trash salva, con las torres
de proa, que eran las ufnicas que quedaban en acci6n. Pude
comprobar de que manera nuestrofuego calmaba los nervios
de nuestra tripulaci6n. Sino hubieramos hecho fuego en estas
circunstancias, toda la dotaci6n del buque hubiera sido presa
de una profunda desesperaci6n, pues todos se daban cuenta de
que si las cosas continuaban en tal estado por much tiempo
mas, estariamos perdidos. Pero mientras siguieramos tirando
siempre habia esperanzas. El armamento secundario entr6
tambien en juego, aun cuando s6lo dos de los seis cafiones de
esta banda estaban todavfa en acci6n. En la torre B se rom-
pi6 el mecanismo de acci6n de la misma de manera que sola-
mente una torre podia set controlada con exactitud desde la
torre de control. A las 9.18 p. m. los cruceros de batalla ale-
manes recibieron orden del Comandante en Jefe, de cam-
biar de rumbo del S al W 1/, S W. Esto hizo que la Ifnea
britanica quedara casi en popa cerrada, posici6n en la cual nq
podian ya ser vistos desde la torte de control de proa, y los ca-
iones tuvieron entonces que ser controlados desde la torre de
popa. Pero el cambio de conexiones para el control solamente
podia ser efectuado en la central la que habfa sido temporaria-
mente abandonada. En consecuencia, las dos torres restantes
no podfan ser controladas, y recibieron orden de hacer fuego
independientemente. Sin embargo, como su sector de fuego
era solamente de 220, no podfan tirar sobre un blanco que
demoraba pot la aleta. Entonces, durante un tiempo el Der-










1 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

fflinger, con ambas torres de popa desmanteladas, no pudo
hacer un solo tiro. l)urante el giro al W 1/4 S W lanz6
un torpedo a 8.750 yards del cual no se conoci6 el resultado. El
cambio de rumbo fud ocultado por ataques de destroyers, que
parecen haber resultado tan infructuosos como todos los ante-
riores ataques alemanes de esa misma clase durante la batalla.
Cualquiera que haya sido el caso con las demAs armas alema-
nas, no puede decirse que los destroyers alemanes hayan con-
quistado laureles en Jutlandia. A las 9.28 p. m. la central fur
ocupada nuevamente. Parecia que los gases venenosos habfan
ganado camino a la central por las bocinas de comunicaci6n
con las torres C y D, en .las que las cargas incendiadas, des-
pedfan todavia densas humaredas. Cuando estas bocinas fueron
tapadas y los ventiladores puestos en movimiento, la atm6sfera
se despej6 y la central fud de nuevo habitable. A las 9.37
p. m. ningun buque enemigo era visible y la gente fud retirada
de sus puestos de combat. Una pausa en la acci6n era de ur-
gente necesidad. Todas las dotaciones de los caflones tuvieron
que ser llamadas a cubierta para combatir los incendios. La
torre de combat estaba envuelta en llamas y humo. Y aun
cuando todo lo que era inflamable habfa sido retirado de a
bordo en lo possible, las llamas-eran continuamente alimentadas
por el linoleum, los tablones de madera de la cubierta, por los
artfculos de patio y por la pintura. Hacia las 10 p. m. los peo-
res incendios habfan sido dominados, aunque las conflagracio-
nes seguian aun en varias parties del buque. Las dos santabar-
baras de 12" de popa, habfIn sido inundadas para detener las
humaredas que venfan desde las torres. Nadie hubiera crefdo,
dice el Capitan von Hase, que un buque hubiera podido resis-
tir a tantos y tan series impacts. Despuds de la acci6n encon-
tramos rastros de unos veinte proyectiles de 15", y muchisimos
mas de proyectiles mAs pequefios. El Liltzow no estaba mas
a la vista. Seriamente envuelto en llamas se habfa perdido en
la niebla a las 9.30 p. m. ('). Los otros buques que navegaban
en conserve Seydlits, Molike y Von Der Tann se hallaban to-
davia con nosotros. Ellos tambidn habfan sido seriamente ave-
riados, y el Seydlits peor que todos. Desde una de sus torres
sallan llamas de la altura de una casa. Todos los otros buques
estaban ardiendo. La proa del Seydlits estaba muy sumergida
en el agua. Cuando el Almirante von Hipper en su destroyer
atrac6 al costado del Seydlitz se encontro con que su estaci5n

(') Al Colossus le corresponde el cr6dito de haber llnalmnente puesto fiiera de
cowbate al Lizow.









LA BATALLA DE JUTLANDIA


radiotelegrfica no estaba habilitada para el servicio y que en
el interior del buque se habian embarcado various millares de
toneladas de agua. En vista de esto se prepare para embar-
carse en el Moltke, pero en ese instant se produjo un incen-
dio tan grande a bordo de ese buque que era sumamente pe-
ligroso detenerse.
El Almirante inquiri6 entonces que dafios habia experimen-
tado el Derfflinger, y se le inform de que los fnicos cafiones
que quedaban en acci6n eran dos de 12" y dos de 5.9", que to-
da la instalaci6n de seflales, con excepci6n de un receptor de
radiotelegrafia habia sido desecha, y que el buque habia em-
barcado 3.400 toneladas de agua. Desisti6 entonces de su in-
tencidn de pasar a bordo de nuestro buque y transfiri6 su in-
signia al Moltkie en cuanto las circunstancias de la acci6n se
lo permitieron. De esta manera cupo al Derfflinger la tarea
de guiar a los cruceros de batalla en la cuarta fase de la
acci6n. Cada uno de nuestros cruceros de batalla, continue el
autor, habifa sufrido un gran nfimero de bajas. El Derfflinger
tuvo 200 muertos, en tanto que el rol de muertos en el Seyd-
litz y en el Liltzow era considerablemente mayor. El Capitln
von Hase, agrega un diagrama para explicar los movimientos
de los alemanes durante la cuarta fase de la acci6n. Hace no-
tar que solamente las mejores unidades de la flota de alta mar
alemana estuvieron bajo el fuego durante ]a acci6n diurna, es-
to es, la tercera escuadra que comprendia las clases.delKonig
y del Kaiser. La primera escuadra los dreadnoughts mis
antiguos de las classes Nassau-Helgoland no entr6 en acci6n
durante el dia, pero, por otra parte, soport6 los ataques de los
torpedos despues de obscurecer. La segunda escuadra Dents-
chland-Braunsheeig, predreadnoughts, habian hecho fuego
sobre los cruceros ligeros britAnicos, pero no estuvieron seria-
mente empefiados sino despues que cay6 la noche, en que el
Pommern fue echado a pique y otros buques averiados por el
fuego de torpedos. El Liitsow fue abandonado por su tripula-
ci6n en las primeras horas de 1 de Junio, siendo luego hun-
dido por medio de torpedos. El Capitln von Hase da un her-
moso relate de la retirada durante la noche. El Derfflinger no
se hallaba en condiciones de repeler ataques de ninguna espe.
cie, y afortunadamente para este barco, no fue molestado. Po-
co despues de las 10 p. m., este y otros cruceros de batalla,
tomaron colocaci6n a la vanguardia de la primera escuadra de
batalla. Mientras esta maniobra era llevada a cabo nosotros y
la primera escuadra de batalla, caimos repentinamente bajo un
recio fuego proveniente del Sudeste. Un gran proyectil roz6 la










Nb REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

torre A torciendo parte de la plataforma de rotaci6n, pero el
daflo fu6 pronto reparado. Las distancias solo podfan ser to-
madas a intervals poco frecuentes, y nuestras salvas no po-
dian ser spoteadas.
,Una vez mAs nos velamos en la mas critical situaci6n. De
esta fase el Almirante Beatty, escribi6 en su despacho: ,... A
las 8.20 p. m. (10.20 p. m. hora alemana) cambiamos rumbo al
Oeste en apoyo. Pronto logramos situar a dos cruceros de ba-
talla y acorazados y nos empefiamos en un recio combat a la
corta distancia de 10.000 yards. El buque cabeza fud tocado
repetidamente por el Lion y se apart6 ocho cuartas, despi-
diendo altas llamaradas y con una fuerte escora sobre la ban-
da de babor. El Princess Royal incendi6 a un acorazado de
tres chimeneas; el New Zealand y el Indomitable informaron
que el tercer buque, con el cual ambos se habian empeflado
en combat, se apartaba de la Ifnea, tumbAndose e incendiado.
La bruma que sobrevino los envolvi6, y... fueron vistos por
filtima vez a las 8.88 p. m. navegando hacia el Oeste., El Capi-
tOn von Hase atribuye, sin embargo, su escapada al arribo
oportuno de la segunda escuadra de batalla alemana predread.
noughts que a su paso para tomar colocaci6n para pasar la
noche, cruz6 por entire la Ifnea britanica y la presionada van-
guardia alemana. cEl enemigo, dice, observ6 repentinamente
siete buques grandes que se aproximaban a gran velocidad. En
ese mismp moment volvi6 a ser atacado por nuestros destro-
yers. Esto ya fud demasiado para 61; se apart6 y desapareci6
entire la bruma. Auf Nimmerwiedersehen: Ojala no lo veamos
mas. Si el enemigo hubiese sabido que los siete buques eran
los predreadnoughts alemanes, que los britAnicos hubieran po-
dido echar a pique en cinco minutes, no creo que se hubiese
apartado. A las 10.81 p. m. el que anotaba mis 6rdenes en la
central registr6 que la uiltima salva del Derfflinger, se hizo en
la marcaci6n 2.440 y a distancia de 75 hect6metros (8.200 yar-
das). El Derfflinger y el Von Der Tann tomaron ahora colo-
caci6n a retaguardia del cuerpo principal, manteniendo esa
colocaci6n durante toda la noche.
El autor nada vi6 del Moltke ni del Seydlitz, que estaban
demasiado seriamente averiados para poder mantener su posi-
ci6n. Supo mAs tarde que el Seydlits pudo mantenerse a flote
gracias a grandes esfuerzos, llegando a Wilhelmshaven dos dias
despues de la batalla. Como peniltimo buque de la linea el
Derfflinger, no tenfa gran peligro de ser atacado por destro-
yers, que eran casi invariablemente efectuados desde una po-
sici6n a la vanguardia. En realidad, s61o un destroyers encon-









LA BATALLA DE JUTLANDIA


tr6 este barco. E1 tiro continue durante toda la noche. Debe
tenerse present que los destroyers britanicos, con admirable
valor llevaron ataque tras ataque,. Durante estas horas el cru-
cero ligero Fraunlob, estuvo empefiado con los cruceros bri-
tanicos y fud hundido por un torpedo. En los primeros albores
del amanecer el acorazado Ponern, fue hundido por un tor-
pedo lanzado a gran distancia. El autor vi6 a various destro-
yers britanicos incendiados por las granadas. ((Ardiendo al rojo
vivo estos barcos parecian filigramas de rojo y oro. El hecho
de que estos barcos britanicos fueran tan rapidamente envuel-
tos en llamas era debido al petr61eo que contenfan. Una vez
ardido este combustible se desparramaba velozmente sobre el
barco que rolaba fuertemente,. Como muy bien se sabe, los
destroyers alemanes no efectuaron ataques durante la noche,
aunque seg-in el autor, ellos -anduvieron buscando la flota
britanica, durante todas las horas de la noche. En una oca-
si6n aquellos que se hallaban a bordo del Derfflinger oyeron
a un destroyer que se aproximaba a gran velocidad, y.pronto
se lo distingui6 demorando cuatro cuartas por estribor. Se re-
. solvi6 no encender las luces, cosa que tambien hizo el Von
der Tann, dando esto por resultado que el destroyer se per-
diera sin haber disparado un torpedo. Es possible que ha-
biendo evitado el empleo de sus reflectores, ambos cruceros
de batalla alemanes escaparan al ataqne de torpedos que, en
el estado de averia en que se hallaban podrfan haber resultado
fatales. A las 12.15 a. m. pasamos cerca de un buque incen-
diado, el Crucero protegido britAnico Black Prince. Todo el
buque estaba ardiendo y todos los de a bordo deben haber
perecido,. Poco despues de anochecer este buque se encontr6
de repente en las proximidades de la tercera escuadra de batalla
alemana. El Thuringen y otros buques abrieron en seguida el fue-
go contra el casi a boca de jarro, y pronto fue desmantelado e
incendiado. Parece que este buque anduvo alguin trecho al ga-
rete. antes de hundirse. A las 3.10 a. m. se oyeron dos fuertes
explosions por la batda de babor del Derfflinger, segura-
mente impacts de torpedos en algiln buque o buques. Se ha
confesado que toda la lifnea alemana, fud repetidamente presa
de la confusion como consecuencia de los ataques de los des-
troyers britanicos. Como un ejemplo de esto, se menciona el
hecho de que el Nassau que iba a la cabeza, se encontr6 fi-
nalmente a popa de la linea de batalla. Todos esperaban que
la acci6n seria renovada al amanecer. -A las 3.50 a. m. escu-
chamos una fuerte explosion, y directamente a proa de nos-
otros una gran column de fuego se lanz6 hacia el cielo. Vi-










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mos a nuestro matalote, de proa dar todo a babor. tQud ca-
tstrofe habia ocurrido? Nos mantuvimos con nuestro rumbo y
de esa manera pasamos por el lugar de la explosion. Escruta-
mos ansiosamente el agua en busca de restos o de hombres,
*pero nada vimos. En aquel moment estAbamos ignorantes de
lo que habia ocurrido y, sin embargo, con unos pocos minutes
de antelaci6n, el Acorazado Ponmern habia pasado por el
mismo punto. Un destroyer britanico le habfa lanzado un
torpedo a larga distancia, y el buque debe haber sido literal-
mente reducido a Atomos. Ni un solo rastro qued6 de l61, y nin-
gufn hombre se salv6. El torpedo debe realmente haber explo-
tado en su santabarbara.... Entre tanto habfa salido el sol.
Centenares de anteojos escrutaron el horizonte, pero nada pu-
do verse del enemigo. La flota prosigui6 en su rumbo al Sur
arribando a Wilhelmshaven a Ia 1 p. m. del dia 1 de Junio.
Nuestro buque, estaba muy seriamente averiado por el fuego
de las granadas. En muchos sitios, compartimientos enteros
habfan sido reducidos a-montones de escombros. Pero las parties
vitales no habfan sido tocadas, gracias a nuestra gruesa coraza,
las mAquin.as, calderas, mecanismo de gobierno, ejes de Ia he-
lices, y prActicamente todas las maquinarias auxiliares, resul-
taron inmunes. Durante un prolongado period los comparti-
mientos de mAquinas estuvieron llenos de gases venenosos,
pero usando las caretas protectoras contra los gases los maqui-
nistas pudieron seguir trabajando aunque no sin experimentar
sus bajas. Todo el buque qued6 sembrado con millares de tro.
zos de granadas, de todos tamafios. Dos casquetes de granadas
de 15" fueron recogidos casi intactas. La coraza de cintura
habia sido perforada en varias parles. Pero en todos los ca-
sos los rumbos habian sido tapados o la entrada del agua lo-
calizada en pequefos compartimientos.... El Derfflinger tard6
seis meses en ser reparado. Dotado de varias mejoras en ar-
tillerfa y otras, fue puesto de nuevo en servicio en Diciembre
de 1916,. Pero el destiny y el personal alemdn -- le negaron
otro encuentro con sus enemigos hasta la dpoca de la humilla-
ci6n final en Noviembre de 1918, cuando con sus compafieros
de cautividad, fu6 entregado a la custodia de la marina brita-
nica. Se encuentra ahora a muchas brazas de profundidad en
el lecho de Scapa Flow.
El capitulo que el CapitAn von Hase dedica a las reflexio-
nes a prop6sito de la batalla de Jutlandia, no es el menos in-
teresante de su libro. Hace una afirmaci6n que deberla final-
mente borrar la leyenda de que los buques alemanes estaban
ansiosos por resumir el combat al dia siguiente. ,Cuando sa-









LA BATALLA DE JUTLANDIA ,19


1i6 el sol el 1 de Junio y no vimos a lo lejos rastro alguno
del enemigo, confieso francamente que me saqu6 una gran
carga de encima, pues con nuestros deshechos buques y su
diezmado armament no podiamos haber librado un duelo de
artillerfa victorioso con utin dreadnought no averiado. Casi toda
la munici6n para las torres A y B habia sido agotada, mien-
tras que la que quedaba para las C D no era utilizable, pues
esas torres estaban todavia llenas de gases y las santabirbaras
habian sido hundidas. veniente, de explicar esta afirmaci6n significativa, diciendo que
para ]a marina alemana y para la madre patria, fud una gran
desgracia que la acci6n no hubiera podido ser continuada hasta
el final. cA juzgar por nuestra experiencia, del dfa anterior, se
hubieran destruido mas buques britdnicos, y se hubiera pre-
cisado un gran gasto de munici6n para poner a los dreadnoghts
alemanes fuera de combat. Si el dia 1 deJunio, el Almirante
Jellicoe, hubiera buscado una decision cerca del Horn Reef, la
flota britanica hubiera seguramente tenido que dejar en las
manos de America el primer puesto. Esta suposici6n no nace
de la propia evidencia del autor. En su propio parecer, toda
la fuerza alemana de cruceros de batalla, estaba pricticamente
desmantelada, y no hubiera podido tomar ninguna parte active
en una nueva acci6n. Mis aun, el ripido deterioro de la arti-
lleria alemana en la tarde del 31 de Mayo, esto es, inmediata-
mente despues que nuestra flota de batalla entr6 en juego,
hizo todavia mas improbable que la flota britAnica sufriera se-
rias pdrdidas si la batalla se hubiera reanudado al amanecer.
Los nervios de los artilleros alemanes no pueden haberse re-
puesto a causa de los incesantes ataques nocturnos que les lleva-
ron nuestro destroyers. Estamos seguros de que el CapitAn von
Hase, junto con algunos otros oficiales alemanes inteligentes,
sabe que el aniquilamiento rapido y cierto era la suerte que
le estaba reservada a ia flota de alta mar alemana si no hubie-
ra logrado escapar a la persecuci6n de la flota britanica du-
rante la noche que sigui6 a la acci6n. Consider el autor que el
Almirante Jellicoe, procedi6 sabiamente al declinar un encuen.
tro nocturno con su cuerpo principal. ,En tal combate, decla-
ra 'el enemigo hubiera perdido todas las ventajas del nfmero,
velocidad superior y mayor alcance de sus caflones. Se reco-
noce que la batalla de Jutlandia, reclamada como una victoria
por la propaganda alemana de aquel tiempo, ni por un solo
moment amengu6 la terrible presi6n del poder naval britAni-
co. Entre sus resultados secundarios, se contaba el -el haberse
frustrado nuestro plan de hacer presa en la navegaci6n brit.
nica y neutral en el Skagerrak y en el Cattegat,.









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Valioso como Jo es este libro, no pretend dar una descrip-
ci6n comprensiva de la batalla de Jutlandia. ",Era manifiesta-
mente impossible para cualquier individuo poder ver mas de
una pequefia parte de una acci6n que desde el principio hasta
el fin dur6 doce horas, y en la cual las flotas contendientes,
que sumaban centenares de buques de todos los tipos, se mo-
vian continuamente a grandes velocidades. El autor ha dedi-
cado sabiamente la inayorfa de su espacio a la acci6n de los
cruceros de batalla, cuyos acontecimientos cayeron mds espe-
cialmente bajo su observaci6n personal. Nada de lo que dice
presta color a la apreciaci6n de que hubiera allf ninguna su-
perioridad ni en la maniobra ni en la artillerfa alemanas. Nues-
tro fuego no era menos exacto que el de ellos; en efecto, a
juzgar, por el gran nimero de impacts hechos en el Derfflin-
ger y en otros buques, era superior tanto en exactitud como
en volume. Que solamente un crucero de batalla aleman fue-
ra hundido es un hecho solo atribufble a las extraordi-
narias cualidades defensivas para las cuales los buques en
cuesti6n eran famosos. Pero para obtener esta relative invul-
nerabilidad sus proyectistas se habfan visto obligados a sacri-
ficar su velocidad y largo alcance de los cafiones, estos dos
factors que en Inglaterra son tenidos como de supreme im-
portancia para el crucero de batalla. Incapaces como nos lo
dice el Capitan von Hase, de navegar a mas de 26 nudos, el
Derfflinger y sus gemelos eran mAs bien acorazados rapidos
que cruceros de batalla. Que sus cafiones de 12" y 11" fueron,
sin embargo, efectivos contra nuestros buques de este tipo, es
explicable solamente por no haberse tornado las providencias
suficientes para proteger las parties vitales de nuestros prime-
ros cruceros de batalla contra los impacts felices. La destruc-
ci6n del Queen Mary, del Indefatigable y del Invincible fud
en cada caso atribuida a una explosion de santabArbara causa-
da por la explosion de una granada en el interior de la torre.
Impactos precisamente de esta clase eran comunes en los cru-
ceros de batalla alemanes como nos lo ha dicho el CapitAn von
Hase. Ambas torres de popa del Derfiflinger, fueron perforadas
por granadas de 15", cuyas explosions produjeron la ignici6n
de todas las cargas que habian en las torres, cAmara de ma-
niobra y cAmara baja de maniobra; y dos, sino tres, to-
rres del Seydlitz, fueron destrufdas de la misma manera. No
puede caber duda razonable alguna de que de estar estos bu-
ques provistos con ascensores del sistema de comunicaci6n di-
recta, hubieran sido perdidos exactamente de la misma manera
que lo fueron los barcos britAnicos. Tales como eran ascenso-









LA BATALLA DE JUTLANDIA


res de munici6n de double tapa los salvaron de la destrucci6n
instantanea.
Por lo demas, no pueden haber habido mas defects serious
en nuestros cruceros de batalla, pues.despuds de soportar du-
rante varias horas un fuerte bombardeo estaban todavia en
disposici6n de navegar a 28 nudos y de disparar con gran
efecto sus cafiones. Por otra parte, los cruceros de batalla ale-
manes habian sido todos virtualmente desmantelados antes de
terminarse el dia. Otra prueba del fracaso de los cafiones Krupp
de 11" y 12" contra los buques bien protegidos, es proporcio-
nado por el hecho de que los buques de la clase del Queen
Elizabeth, no han sufrido averfas series. Cuatro de los buques
de esta clase, presents en Jutlandia, estuvieron frecuente-
mente bajo un recio fuego en una ocasi6n de por lo menos
diez buques alemanes principles; y el Warspite, debido a su
averia en el mecanismo de gobierno, se aproxim6 hasta 6.000
yards de la line enemiga constituydndose en blanco de todos
los cafiones que pudieron serle apuntados. Sin embargo, nin-
guno de estos buques sufri6 dafios graves. La coraza induda
blemente result de gran valor, en esta acci6n, la experiencia
de la cual, como lord Jellicoe lo afirm6 despuds, aconvenci6 a
los Oficiales de marina embarcados aun cuando no convencie-
ra a otros menos intimamente ligados con la flota, durante ]a
guerra, que los buque con cualidades defensivas inadecuadas
no son un enemigo para aquellos que las poseen en un grado
considerablemente mayor, aun cuando los primeros sean supe-
riores en poder de caflones. En la cuesti6n de la artillerfa
naval el Capitan von Hase en su libro, nos proporciona algfin
testimonio valioso. Suponiendo que sus observaciones sean
exactas, y como Oficial artillero no es de suponerse que se
pueda haber equivocado, nuestros cafiones de grueso calibre,
especialmente los de 15", resultaron capaces de hacer un tiro
exacto aun a distancias de mas de 20.000 yards, en tanto que
el efecto destructive de sus grandes proyectiles era inmenso.
Mas aun, las notas del autor corroboran un aserto que ha sido
frecuentemente hecho en estas mismas columns, a sabe, que
con ef tipo mAs nuevo de montaje, ascensores, etc., los caflones
navales mAs pesados pueden ahora ser manejados casi, sino
con igual rapidez que los de 12". Por ejemplo, l61 habla de
Queen Mary, diciendo que dispar6 andanadas a una velocidad
libras, mds que los alemanes de 12". Con el tiempo,sin duda, los
cafones de 15" y de 16" y quizl tambidn los de mayor calibre
podran hacer tres salvas por minuto. A penas si hace falta de-









42 REVISTA DE PUHLICACIONES NAVALES


cir que este aumento en la rapidez del fuego seri un fuerte
argument para el aumento del tamaflo de la artillerfa naval
desde que en el pasado la principal justificaci6n para conservar
los cafnones de median calibre ha sido el suponerlos de mayor
rapidez de fuego. Los cafones mas pesados, las corazas mis
gruesas y mas grandes, la mayor velocidad, cada una de estas
desiderata implican aumento en el desplazamiento, y desde
que las tres son ahora demandadas en vista de las luces arro-
jadas por la experiencia de la guerra, parecerfa inevitable on
gran aumento en las dimensions de los buques principles.
Jutlandia fu6 primariamente una cuesti6n de mastodontes en la
cual las operaciones de los cruceros ligeros y destroyers fue-
ron meram'ente incidentales.
Aun cuando el torpedo reclame varias vfctimas, result ser
ibhucho menos mortal o decisive que el caf6n de gran calibre.
En vista del gran nfimero de destroyers que tomaron parte en
la acci6n por lo. menos 150 en total, el porcentaje de los im-
pactos de torpedos fud asombrosamente pequefio. Se dice que
los submarines han estado present'es junto con ]a flota alema-
na, pero si asf ha sido, su influencia en la acci6n ha resultado
despreciable. Cualquiera que pueda ser el future del submarine,
los destroyers parecen haber perdido su valor como conducto-
res de torpedos, y de aquf en adelante s6lo seran empleados
como armas contra los submarines.









SUBNARINOS MINADORES ALEMANES PARA AGUAS COSTERAS 43


Sbharinaois minadores almanls para ajouas csteras (claso C)


(Por el Consejero constructor de marina Dr. Ing. Franz Werner)


(De Schiffban NV 1, Octnbre de 1919)


Cuando Flandes cay6 en nuestro poder en otoflo de 1914, se
hizo necesario crear una defense m6vil de costas, ademis de
la defense fija. Con este objeto la Direcci6n Superior exigi6
la rapida construcci6n de pequefios submarines, que debfan
conducir torpedos y minas. La lnspecci6n de Submarinos, re-
solvi6 el problema, 'proyectando un tipo puramente de bote
torpedero (la llamada clase B I, vase Schiffbau XX N 18.
paginas 485 a 496) y otro puramente de bote minador, (tipo C)
De este primer tipo C, designado en este trabajo por C 1, se
orden6 la construcci6n en Noviembre de 1914 de 16 unidades,
de las cuales 10 en los astilleros de Vulkan en Hamburgo y
5 en la A. G. Weser. en Bremen. (Fig. 1). Tipo C I.
Los pianos fueron hechos por la Divisi6n de Construcciones
de la Inspecci6n de Submarinos. En este trabajo solamente
trataremos de las caracteristicas de estas embarcaciones, puesto
que ya se trataron las particularidades y condici6n de cons-
trucci6n del submarine costero al hablar del tipo B, las que
tambidn rigen para el minador. Las dimensions principles
estfin en las tablas 1 a 4. El croquis de flgura 2 y la ta-
bla 1 (dibujo compuesto) dan una idea de la forma exterior.
Estas embarcaciones se caracterizan especialmente por tres
propiedades, las que restringen en forma notable su desarrollo.

Forma.
En la forma llama la atenci6n la figure cilindrica, grosera
de la proa, la que recuerda a un zeppelin. Para la elecci6n


(') Traduicido por el seflor Teniente de Navlo Mdxinio Koch.










44 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


I
". 4. .


de esta formina particular habia dos razones. La primera era ]a
necesidad del espacio de los compartimientos donde debian
suspenderse las minas. La segunda la exigencia de poder tran-
portar la embarcaci6n por ferrocarril hasta Flandes. Esto con-
dujo a la limitaci6n del mayor diAmetro a una media que









SUBMARINES MINADORES ALEMANES PARA AGUAS COSTERAS 45

respondiera al peril de la via ferrea. Por la forma de los va-
gones especiales de ferrocarril se dedujeron tamllidn las Ifneas
exteriores de la proa.

lorre de minando.
La segunda caracteristica notable de la embarcaci6n es la
alta torre de mando. Todos los submarines de esas dimensio-
nes, que fueron construidos en el extranjero, solamente tenian
cripulas de observaci6n y no en realidad torres de mando, a
consecuencia de lo cual el puesto del comando en navegaci6n
estaba a muy poca altura sobre el agua. Para los directors
de la Inspecci6n de Submarinos les era conocido y claro que
estas embarcaciones solamente podrian existir, en el caso de
que pudieran mantenerse y moverse por much tiempo sobre
el agua. Pero para esto se necesita condiciones mariners su
ficientes. Esto solamente puede realizarse teniendo el puesto"
de comando tan alto sobre el agua que el Comandante y el
timonel esten protegidos de los golpes de mar. De esto se de-
duce desde luego la posibilidad de construir, como base del
puesto de comando, una torre estanca de comando de tal altura
que por lo menos pueda estar parado en ella un hombre.

Instalaci6n para las mninas.
La tercer particularidad es la instalaci6n para las minas. En
la proa se han colocado seis tfineles oblicuos, los que atravie-
zan todo el cuerpo estanco del submarine en forma tal, que
arriba y abajo estAn en comunicaci6n con el agua, de modo
que al navegar sumergido, estos tfineles estAn llenos de agua.
En ellos se han suspendido dos minas en cada uno, una sobre
otra, (vdase figure 5). Los dientes a del tuinel retienen la muesca
d del aparato de fondeo de la mina en forma tal que aguantan
la mina dentro del tinel. Estos dientes a pueden ser retirados
desde el interior de la embarcaci6n calzando en el hueco c,
por cuya maniobra la mina pierde su retenida y puede caer.
Para esta maniobra de cafda, debfa modificarse la mina
especialmente. Las minas que usdbamos hasta entonces no se
prestaban para ello. Debfa sin embargo evitarse modificar la
ignici6n de las minas dotadas del sistema experimentado y bue-
no de las tapas de plomo.
El fondear las minas dejAndolas caer desde el tfinel, era
especialmente peligroso, de modo que hubo que crear instala-
ciones especiales para asegurar su fondeo desde el submarine.
Para ello se colocaron en el aparato de fondeo de la mina










46 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

unos rieles de abatir d de tal modo que guiaban a la mina al
salir del tflnel y protegian las tapas de plomo e del contact
con el mamparo del tinel y con el casco. (Fig. 5). Una vez
salida la mina del tunel, llegando su aparato de fondeo al fondo
del mar, estos rieles-guias, se abaten, quedan como cagarrade-
ras, en el fondo y permiten una salida libre de la mina y un
desarrollo sin inconvenientes del orinque de fondeo.

Tzineles para las minas.
Fu( necesario colocar los tuneles en linea oblfcua a objeto
de poder fondear las minas durante la navegacidn. La inclina-
ci6n de los t(ineles fud determinada mediante ensayos con
models. Para estos ensayos se di6 la mayor velocidad alcan-
zable sumergido, a pesar de que las minas se fondean a una
velocidad notablemente menor. Se observed, sin embargo, que
una inclinacidn mayor que la necesaria para la determinada
velocidad, no restringe el fondeo de las minas.
Al salir las minas del tfinel son guiadas por dos rieles lon-
gitudinales f y dos transversales g colocados en los pianos de
los tfineles. Para este objeto los rieles-guias de las minas
mencionados anteriormente llevan los roletes h, cuyos ejes al-
ternativamente estdn en posicidn tangencial y radial al cuer-
po de la mina.

Oasco de presi6n.
Llama especialmente la atenci6n la resistencia del casco de
presi6n en las proximidades de los tfineles, puesto que la inte-
rrupci6n de la envuelta del casco de presi6n por los tuneles
disminuye su resistencia transversal. La posici6n relative de
los tfineles hubo de determinarse de tal modo que entire cada
dos hubiera siempre una cuaderna complete construfda sin in-
rrupci6n. Sin embargo como el intervalo de entire estas cuader-
nas era demasiado grande con relaci6n al esfuerzo contra la
flexi6n de la envuelta del casco de presi6n, hubo que interca-
lar dos cuadernas que en sus extremes se apoyaban contra los
tuneles. Estos refuerzos se unian a las interrupciones de los
tfineles dentro del casco de presi6n, arriba y abajo mediante
fuertes hierros de 6ngulo. Para aumentar la resistencia de es-
tos hierros de Angulo, se han construido de mayor espesor
las planchas superiores e inferiores de la envuelta, que de los
costados.










SUBMARINES MINADORKS ALEMANES PARA AGUAS COSTERAS 47


Resultados.
En total, se puede decir, que este tipo ha respondido a las
exigencias que se le impusieron. En el poco tiempo transcu-
rrido desde que se empezaron a proyectar (Noviembre de 191-4)
hasta su entrega (Mayo'de 1915), es decir escasamente 6 me-
ses, tdcnicamente no podia construirse cosa mAis perfect. Hay
que tener en cuenta que los astilleros constructores, A. G.
Weser Bremen y Vulkan Hamburgo no habian afin construido
submarines y en consecuencia tuvieron various graves proble-
mas que resolver. Muy pronto despues que estas embarcacio-
nes pasaron al frente, demostraron ser armas importantes en
manos de hdbiles jefes. Naturalmente, el frente exigia mayo-
res condiciones ofensivas de embarcaciones que fueran a cons-
truirse.
Cuando se construyeron las embarcaciones del tipo C I, to-
davia se contaba con una corta duraci6n de la guerra, a lo
sumo hasta otoflo de 1915; sin embargo, cuando este tipo estu-
vo listo, se habia modificado el estado de las cosas y se em-
pez6 a sospechar de que la guerra duraria probablemente un
tiempo incalculable.
Tipo C II.
For esta raz6n la Inspecci6n de Submarinos, despuds de
haber conocido los primeros juicios sobre la utilidad del tipo
C I y sobre sus defects, es decir en el verano de 1915 co-
menz6 el proyecto de un tipo mejorado, el conocido por C .I1,
vasee tabla I y croquis figures 3, 6 y 7).
Este tipo.se distinguia esencialmente de su antecesor por
su mayor poder ofensivo: En la velocidad y en su armamen-
to de torpedos y caflones. Por la instalaci6n de sus dos mel-
quinas principles de una fuerza en conjunto de 500 a 600 ca-
ballos, tres tubos lanzatorpedos y un cafi6n de 8.8 centimetros, es-
tas embarcaciones estaban en condiciones ofensivas iguales a las
de !os submarines que anicamente estaban armados de tor-
pedos.
Armaynento de torpedos.
Puesto que las minas ocupaban la proa en toda la zona del
casco de presi6n, no quedaba para los tubos lanzatorpedos
mAs que una colocaci6n fuera de la borda. A objeto de con-
seguir la seguridad en el tiro de torpedos se resolvi6 decidirse
por tubos lanzatorpedos estancos, resistentes a la presidn, co-
locados fuera de la borda y renunciar al empleo de los tubos
que usan los franceses y rusos.










REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


Como lugar adecuado se acept6 el espacio al lado de los
tineles, en la parte que sobresale por encima del casco de
presi6n. Aqui podian instalarse los tubos paralelamente al
eje longitudinal de la embarcaci6n sin interrupci6n notable de
la Ifnea exterior, y de tal modo, que se podian hacer disparos










SUJBMARINOS MINADORES ALEMANES PARA AGUAS COSTERAS 49








S.-... ., ...







U,," N ,;





0

























con esos tubos aun en ]a navegaci6n de superficie. Esto no
siempre es fdcil de conseguir puesto que debe mantenerse
siempre libre el espacio delante del tubo para dar libertad de
caida al torpedo, de modo que debe construirse de acuerdo
con ello el casco de ]a embarcaci6n.










50 REVISTA DE PUBLICACIONIS NAVALES


Casco.
Para el constructor naval la diferencia mas important en-
tre el tipo C 1 y C II estA en la forma de construcci6n del
casco. Aqudl es de una envuelta, dste de dos. (VWase tabla 2).
For la condici6n de ser factible el transport por ferroca-
rril del tipo C I, era natural se adoptara la envuelta sencilla,
puesto que el perfil de la linea fdrrea exigfa que todo el dia-
metro del tipo C I fuera utilizado como casco de presi6n. La
exigencia del espacio de los tineles para las minas impedfa
toda disminuci6n del diAmetro de este casco, disminuci6n que
hubiera sido indispensable en el caso de aceptarse la envuelta
double. Ademis la corta duraci6n dela construcci6n solamente
era alcanzable con el principio de la envuelta sencilla, primero
por que el casco de presi6n tiene la forma cilindrica o c6nica
y con ello se podia disminuir el trabajo de los escantillones, y
segundo por que las disposiciones de sumersi6n delas embar-
caciones de una envuelta son mAs sencillas que las de double,
puesto que aquellos en este caso no poseen mas que dos tan-
ques interiores de lastre.
Cuando se proyect6 el tipo C IT, se concedi6 al constructor
solamente un corto tiempo de construcci6n, a pesar de haberse
satisfecho las exigencias mAs indispensables .por la entrega de
l os. tipos C '.
A pesar de esto el constructor se decidi6 por tipo double
envuelta, por que con sus formas podia obtenerse un mejor
aprovechamiento de la plant motriz. Ademas los tipos de do-
ble envuelta en general, poseen mejores condiciones mariners,
por su mayor estabilidad en la navegaci6n de superficie. A
etas condiciones debfan darse mayor importancia, puesto que
estas embarcaciones deblan trabajar en alta mar por lo menos
durante dos semanas. Otra raz6n para esta elecci6n fud el ma
yor radio de acci6n que podia darse a una embarcaci6n de
este tipo.
Se dirA que tambidn algunos submarines de una sola 'en
vuelta, por ejemplo: los norteamericanos de la compahia tric Boat poseen buenas formas para la navegaci6n en la
superficie; pero *estas formas solamente se obtienen por que
las planchas exteriores del casco de presi6n gla envueltaz tic-
nen superficies de double curvatura, de dificil construcci6n. La
envuelta del casco de presi6n de las embarcaciones de double
envuelta posee en cambio solamente formas circulares y cdni-
cas, y sus planchas son de una sola curvatura.
La ganancia en el tiempo de construcci6n originada por la










SUBMAR1NOS MINADORES ALEMANES PARA AGUAS COSTERAS 51

instalaci6n mAs sencilla de sumersi6n, hubiera pues sido per-
dida por la construcci6n de las formas mA.s dificiles de las
planchas, quedando todavia para la embarcaci6n de double en-
vuelta la ventaja del mayor radio de acci6n.
Es digno de especial atenci6n en las lines del tipo C II su
adaptaci6n a los tineles de las minas que sobresalen del casco
inferior, por lo que se explica la quilla relativamente ancha
vasee figure 8). Por otra parte este tipo tiene completamente
las caracteristicas de una embarcaci6n normal de superficie.
Restultados.
Las embarcaciones de este tipo han dado muy buenos re-
sultados. Han satisfecho completamente con sus condiciones
mariners, sus condiciones de sumersi6n, navegabilidad sumer-
gidos y facilidad de maniobra. La velocidad obtenida, de on-
ce y medio a doce nudos, teniendo en cuenta su fuerza ofensi-
va, era relativamente grande; su radio de acci6n, a pesar del
pequefio desplazamiento, era tan considerable que las embar-
caciones pudieron ser utilizadas alrededor de las Islas britani-
cas, en el AtlAntico hasta la costa Marroqui y pudieron ser
enviadas desde Kiel hasta Pola sin renovar combustible.
Hubo sin embargo dos condiciones que obligaron a la Di-
recci6n a introducir modificaciones en el U I para las cons-
trucciones mas modernas de embarcaciones minadoras; una era
el puente permanentemente mojado, como consecuencia de la
mayor velocidad en combinaci6n con la alta proa y de los tu-
bos laterales de torpedos y la ficilmente inuindable plataforma
del cafi6n, como consecuencia del pozo. que hubo que dejar
entire la proa y la torre. Amnbas condiciones eran desventajas
que no debian desecharse desde el punto de vista military. Difi-
cultaban el avistar a tiempo y reconocer al enemigo y dismi-
nuian la seguridad de punteria del cafi6n.
Un Submarino U, mas que ninguna otra embarcaci6n de
guerra, nunca llega a ser cosa perfect, sino que siempre es
un compromise con deficiencies de mis o menos importan-
cia. Por eso las pequefias dificultades, como las mencionadas
anteriormente, se notan especialmente, porque influyen en la
vida diaria de la tripulaci6n y son objeto de critics mas duras
y de mayores consecuencias que talvez otras deficiencies mas
series y fundamentals, como ser falta de velocidad, estabili-
dad, etc.
Tipo C 111.
Cuando, despuds de cierto tiempo de menores exigencias en









REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


nfimeros de embarcaciones submarines, se volvi6 a necesitar
un gran nfimero en el afio 1917, la Inspecci6n de Submarinos
se resolvi6 proyectar un tipo algo modificado, el tipo C III, el
que en realidad solamente en su exterior diteria del tipo C 11,
mientras que en el interior permaneci6 prdcticamente sin mo-
dificaciones. En particular los pianos de construcci6n fueron
hechos por los astilleros Blohm y Vossz y por los astilleros
imperiales de Danzig, construyendo la casa A. G. Weser tres
de las embarcaciones, la casa Blohm y Vossz 89 y Danzig el
resto. (Vease figure 4).
En el deseo de obviar los inconvenientes mencionados, se
produjo la nueva formaa vasee tabla B y figure 9), la que se
caracteriza porque laproa tiene una cafda suave hacia la pla-
taforma del cafi6n, porque el cafi6n mismo esta colocado un
poco mas alto y porque los tubos lanzatorpedos de proa fuera
de la borda, a los que se atribuia la culpa de la producci6n de
la rompiente, fueron llevados mas a popa, de modo que sus
bocas quedan al costado cerca de la torre de comando,
Estaba claro que esta combinaci6n pronto demostraria tambien
sus inconvenientes. Ya durante la construcci6n le result inc6-
modo en extreme a] constructor que los tubos lanzatorpedos
ya no estaban paralelos al eje longitudinal del casco, por la
exigencia de la libre cafda del torpedo, sino que tenian various
grades de inclinaci6n con respect a este eje. Esto exigi6
formas muy poco favorables para la navegacion sumergido. La
nueva proa, que comprendia tambien la plataforma del cafi6n,
ya habfa aumentado notablemente el desplazamiento total su-
mergido. Los tubos lanzatorpedos aumentaban sobre todo la
secci6n maestra bajo. el agua. (Vease figure 9). El resultado
de las pruebas fud pues tambien notado en una disminuci6n no
despreciable de la mayor velocidad.
La nueva posici6n de los tubos lanzatorpedos habia evitado
la molfestia de la rompiente del puente y de la plataforma del
caft6n, en cambio con mar por la amura hasta por el travys se
producfan bigotes muy iluminados en las tapas de las bocas
de los tubos, y con ello se aument6 la visibilidad de las em-
barcaciones en navegaci6n, lo que por otra parte era una des-
ventaja military. Tambien en otras cosas el tipo C III no pudo
llenar todas las esperanzas. La vigilancia intensive de las
costas inglesa y francesa del Canal de la Mancha contra las
embarcaciones U, impuso mayores exigencias en estos tipos
para abreviar el tiempo de inmersi6n. Para el tiempo de
inundar o desalojar los tanques de inundaci6n, se habfa dado
]a base de 20 segundos, o sea 10 segundos menos que en los









SUBMARINES MINADORES ALEMANES PARA AGUAS COSTERAS 53

tipos C II. En realidad tambidn se obtuvo. pero el tiempo
total desde la voz de mando ,inundar hasta estar conectado
el tim6n y encontrarse la embarcaci6n a la profundidad de
ataque, quedaron como en el C II sin modificaci6n los 45 a 50
segundos. El tiempo que se ganaba en inundar los tanques
se perdia pues por el tiempo necesario para inundar la su-
perstructura de libre inundaci6n (proa, envuelta de la plata-
-forma del cafi6n y de los tubos lanzatorpedos).
El tipo C. III no ofrece pues, como se dijo. diferencias esen-
ciales en la construcci6n de su casco y en su instalaci6n inte-
rior, con su antecesor. Solamente queda por llamar la atencifn
sobre la construcci6n reforzada de los tanques de combustible,
vasee tabla 3) y el aumento de la bateria de acumuladores
vasee tabla 1).
Las condiciones de inmersi6n de las embarcaciones C. Ill,
velocidad, estabilidad, y condiciones mariners, a pesar del
aumento notable de desplazamiento no habian sufrido restric-
ciones, en cambio la velocidad en inmersi6n y la estabilidad
en la misma condici6n habfan disminuido un poco; en cambio
el radio de acci6n sumergido, gracias al aumento de los ele-
mentos de acumuladores, (de 26 a 32) habifa permanecido el
mismo. Como la velocidad sumergida no desempefiaba un papel
military de much importancia y la estabilidad para la navega-
ci6n bajo el agua era suficiente, no hubo pues inconvenientes.
Con esto se cerr6 la series de los submarines minadores con
capacidad de minas en espacios inundados.
Despuds de ellos se desarroll6 un tipo maIs grande, un sub-
marino minador de alta mar o crucero submarine minador, el
que serd tratado en capitulo aparte.

TABLA 1
Dimensiones principles y caracteristicas

S.uc-i u_ -,_ uo-_II

Eslora total................ m. 34,0 51,85 56,10
Manga mntxima............... m. 3,13 5,20 5,55
Calado con quilla, con carga nor-
mal de aceite............. m. 83,04 3,645 3,765
Altura de la quilla......... m. 0,3 0,56 0,56
Altura desde el canto inferior do
quilla hiasta el canto superior
de la cubierta inedida a la mi-
tad de la eslora........... mn. 5,2 4,6 4,7
Altura hasta el canto superior del
periscopio................. .in. 6,8 7,6 7,7









REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


TABLA I
Dimensiones principales y caracteristicas

I TTC-i uc-1 I uo-I

Desplazamniento ent la superficie:
a) Carga normal de combusti-
ble .................. ms 177 417 480,0
b) Carga maixima de combus-
tible..................ins' 177 433- 491,0
D)esplazamiento sumerqido:
a) Sin contar los compartimien-
tos libres sumergidos.. .ms3 192,5 508,6 559,27
b) Desplazamiento total.. .ms" 225,0 550,0 716,0
Capacidad de los compartimientos
de lastre inclusive tanques auxi-
liares de combustible...... ins3 14,6 82,02 91,0
Capacidad de los tanques de re-
glaje............... ..... msS 5,0 20,3 24,1
Capacidad de los tanques norma-
los..... ...... ... ....mnsa3 2,5 46,6 63,6
Capacidad do los tanques auxi-
liares .................... ins' 16,6 12,5
Capacidad do los tanques paras
lubrificantes.............. mins 0,52 5,67 4,6
Planta motriz do motors pars
superficie H.P............. nis 90 500-600 600-650
Velocidad maxima en la superfi-
cie-nudos liora ............. 6,5 11-12 11-12
i 800 con 10.000 con 8.000 con
Radio de acci6n en la superfine. 5,5 nudos 7 nudos 8 nudos
Planta mnotriz para navegar snt 138 460 600
mergido H. P ............... 2>X56 2X62 2X62
Nfimero de elements y tipo de1
la bacteria do acumiiladores.... 18 26 32
Capacidad de la bacteria de ac;u-
muladores con descarga de 10
boras-eon ampere bora....... 2.700 4.800 5.900
Velocidad maixima sumergido-' 7
nudos bora ................ 5 7 6,5
Radio de acci6n sumergido:
Con 4 nudos bora .......... .55 56
3 ........... 92 95
2 tubosproa 2 tubes con-
da'~ia 5po trales.
Armamento do torpedos (capaci- 1 tubo popa i trae popa
dad maxima) ................. 7 torpedos I tborpedo
50 Os 7 torpedos
50 cpa50 cm.
Capacidad para minas ......... 12 18 14










SUBMARIXOS MINADORES ALEMANES PARA AGUA COSTERAS 55



TABLA I
Dimensiones principles y caracteristicas
-

U C I u II U C III

(1 anltra-i 1:8,8 nt,. 1:10,5 cm-.
Armainento de cafiones....;.... lado'ra (100 tiros) (170 tiroR)
SIadora 1 amelrall. 1 ametrall.
Tripulaci6n .................... 16 28 32
Profandidad garantida ....... m. 50 50 75
Tiempo de sumersi6n hasta los 9
metros-segundos............ 30 40 45
Costo total marcos........... 700.000 1.700.000 3.000.000









TABLA II

Condiciones de estabilidad


U C- I UC-Il UC-III


1. Estabilidad en la superficie:
F ( Verdr.) fiber Utkte
Druckkirper..............m.
Breiten Metazentren M fiber
F....................... m.
G (- Gewichts 0 ) fiber Utkte
Druckk6rper............. .. in.
Altura metacdntica.............

Estabilidad sumergido: -
fur y = 1,0
F fib UTtkte Druckkorper .......
G uib Utkte Druckkorper.......
F G (LiAngen-und Bresten-Sta-
bilitiAt) ......................


1.45

0.07

1,27
0,25



15.9
1,24

0,35


1,722

0,537

1,804
0.455



1.986
1,804

0,182


1,865

0,613

1,9.19
0,529



2,043
1,909

0,134










56 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


TABLA III

Datos sobre el casco y otras parties importantes


uc-i uc-n uc-


Longitiid del casco de presi6n ins. 29,62 40,40 43,0
Dihmetro mAiximo del casco de
presibn..... ............ins. 3,15 3,652 3,652
Espesor de ]a plancha del casco
de presi6n..............mm. 10 11 11
L 130X65
X8
Perfiles de los hierros de fingi- (cctro') L 150X70 L- 150X70
lo...................... rmm. I"150X70 X10 X8,5
X 0
(espncio de
liiiin|S
Distancia entire cuadernas. .im. 750 in'rniil. 800 800
Peso total del casco de presi6n
(envuelta, roday cuadernas) kg. 85.470 55.800 62.065
Volumen total del casco de pre- .
si6n .................... ms3 183.5 31* 338,6
Peso del casco de presi6n por
metro cfibico de eapacidad ... 19,35 17.8 18,5
Diametro de la torre.... mm. (D 1.250 1.350 1.350
Eispesor de la envuelta de la to
rre.................. m...am 15 12 12
SEspesor de la envuelta.... i 3,5--4 5
Perfil de las cuadernas de la en-6
vuelta ...................... ... 60X0 60X40
Distancia entire cuadernas de la X5 5
envwelta.................... 4-500 600
Espesor de ]a envueltra de los es-
pacios libres inundados....... 1-2 2 2


TABLA IV


u C I u ( II U C III


Tim6n principal............ins2 1X 1.75 2X2,15 2X2,15
Timones de profundidad, de proa
.........................ins2 2X 1,0 2X 1,75 2X 1,75
Timones de profundidad, de popa
......................... ms2 1X2,0 2X 1.6 2X 1,6


















6 ttneles para mninas. con 12 minasi UO0 120


Fig. 2. Croquis del tipo C I


1 caildn de 8,8 cm. para asubmarinos.
2 tubos lanzatorpedoa da 60 cm. sobre la flotaci6in.
1 tubo lanzatorpedos subdcuo de 60 cm.
6 ti'neles para inias con 18 minas U 0 200.


Fig. 3. Croquis del tipo C II


I cailn de 10.5 cm.
2 tubos lo.ncatorpedos de CO cm. sobre La flotaciif.
1 tubo lanzatorpedo8 subdcuo de 5O cm.
6 tvineles para mLas con 14 minas U C.


Fig. 4. Croquis del tipo 0 III


(j|C^-|<^ aaBOEH


CLJA *^'4i'




























S .............


---------- - Q.
; ;l*~ ,. ,
x ...*, 'I..









pp









...... .Corte c-d












i Fig. 5
Instalaci6n de foudeo de minas en los U C
I Escala 1:20

























































Fig. 8. Tipo C II


Fig. 9. Tipo C III






i ^ KAkkaumnulatoren.......... Acnmnladores. Tate
Deckplan............... Piano de cubierta. Tal
Einrichtungsplan........ Piano de instalaci6n.
Frischwasser tank....... Tanque de agna dulce potable.
Einrichtungsplan der U C I- Boote Ketten Kasten.......... Caja do cadenas.
E n ch n l de U C I o LRugsschnitt............ Corte longitudinal.
Piano der instalacion de los U CI I inen ausgleich tank.... Tanque de equilibrio de minas.
Piano~ de instacia n de (OS U C \ Oelbunker.............. Tanque de combustible.
Regler tank............ Tanque de reglaje.
1 75 Schalttafel.............. Tablero de distribucin.
Spant.................. Cuaderna.
Tauck tank............. Tanque de snmersi6n.
.I ^ ^^Trimmtank............. Tanque de eqilibrio.








J . . . . . . .


... ..... / > y/


T;Y ..... ______-F T ....H....... -


,__ A_ uu-_ __,_ _=___= -y -

--_ - -- --------,


Lingeschnitt


Deckplan


.q ~ - -, ~ 1,2:. S ~ =~.2 I


(7-. '' .l


- V~
-V -

S r


I ~< / T4rd-- -
N


I IT

~ ~91~ = -' -


* ________________________________________________________- 3 ..~Gr .: ~ ~


I I
a I


Spent 16


Spant 11l


Spant 6


Spant 21


. -.--.- L ....


Spent 29


I


T


I


--t


.__4-=_


I


.- -- .._.' ~ ~ ~ ~ ~ ~ . --." -- -'-".. .... .. -.--m H -






.. ) i .............

e17 -~







Einrichtungsplan der U C II Boote

Piano de instalacion de los U C II

1: 150


I.f Steuerbord L L LhL

Innenspant 28 L&Wgsschnitt


Sckbord


InnensptW: 31


Baokbord

Innenspant 12


Steuerbord

Innenspant 16


BaOkord


Fnrichtungopiam


8teuerbord


Innenspant 48


Backbord
Aufenspant 7"


Steuerbord

Innenspant 1


Baokbord

Irnenepant415


Deckplan


Steuerbord

Auenhpant 94


Backbord


Tabla II


Steuerbord












EFECTOS DE LA ARTILLERiA BRIIANICA EN JUTLANDIA 57


Los ofect0s d1 futo do la artilloria britanica on Jhtlanlia


(De The Engineer A0V 3347, Febrero 20 de 1920)


Aquellos que siempre han sostenido que los comunicados
alemanes escritos despues de la batalla de Jutlandia no propor-
cionaron ninguna indicaci6n verdadera sobre las pdrdidas y da-
fos sufridos por la Flota de alta mar Alemana en aquel encuen-
tro, justifica sus apreciaciones por la notable series de fotogra-
fias que reproducimos a continuaci6n de este articulo. Son estas
creemos, las primeras vistas que muestran el resultado del fue-
go de la artilleria britanica en Jutlandia, que se reproducen en
Inglaterra. Hace much tiempo que se sabla que los cruceros
de batalla alemanes fueron tan seriamente castigados que que-
daron por lo menos inutilizados para cinco meses despues de
la batalla. El Oficial alemdn cuyo libro hemos revisado nos
dice en todas parte que veinte impacts de proyectiles de
15" y otros tantos de 13.5" y de 12" cayeron en el Der/flinger
solamente. Expresa su asombro por el hecho de que un buque
pudiera sobrevivir a semejante castigo sin irse a pique. El
Seydlits, sin embargo, tuvo peor suerte. El hecho de que Ile-
gara a puerto ha sido casi un milagro, y teniendo a la vista
Lis fotografias en que se muestra hundido de proa y por con-
siguiente, casi lleno de agua, la afirmaci6n alemana de que
solamente la proximidad de Wilhelmehaven y el buen tiempo
les permiti6 salvar a este crucero de batalla es algo superfluo.
De los otros tres buques de la escuadra del Almirante Hipper,
era buque insignia el Liitzow, gemelo del Derfflinger,' se huin-
di6 en las primeras horas del 1 de Junio habiendo sido; segfin
I;a frase alemana, despedazado; el Moltke recihi6 mAis de 20
impactos directos, y el Von der Tant casi otros tantos. Pare-
ce de no haber duda ninguna de que el nfimero total de im-
pactos registrados en los buques alemanes, durante este encuen-
tro fu6 considerablemente mayor que el total de los recibidos por
la flota britzinica, aun cuando se admita un gran porcentaje de









58 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

impacts en el Queen Mfary y otros buques que se hundieron
durante la batalla. Tanto se ha dicho de la excelencia de la
artillerfa naval alemana que esta prueba de eficacia igual, sino
superior, de nuestro propio tiro merece ser registrada.
En su libro The Grand Fleet, lord Jellicoe, sugiere que el
proyectil perforante britinico en uso en la fecha de Jutlandia
era inferior al tipo alemin. de proyectil perforante de un calibre particular como el em-
pleado en Jutlandia,, describe, -el proyectil en caso de impact
oblifcuo a la distancia de combat se romperia perforando so-
lamente un cierto espesor de la plancha, y por lo tanto, no
llegarfa a Jas parties vitales del buque enemigo*. Despu6s de
la batalla fud fabricado y entregado a la marina, un noevo ti-
po de granada. Este proyectil perfeccionado con el mismo im-
pacto oblicuo y la mismna distancia pasarfa completamente a
travys de una plancha de double espesor antes de explotar, y
por lo tanto podria con una espoleta retardada, penetrar hasta
lhis santabirbaras de un buque principal. Si la marina hubiera
poseido este nuevo tipo de proyectil perforante en Jutlandia,
muchos de los buques alemanes, cree lord.Jollicoe, en vez
de haber sido tinicamente averiados no hubieran podido con-
seguir llegar a puerto. Pero desde entonces hemos aprendido
que no todos los proyectiles britAnicos fallaron contra la grue-
sa coraza alemana. Se llama la atenci6n a las vistas que
inuestran los impacts en las casamatas y en las barbetas del
Seydlitz. Estas estructuras estaban construidas con coraza
Krupp comentada de 12" a 11" de espesor. Se vera que los
proyectiles atravesaron perfectamente, y como lo afirman el
CapitAn von Hase y otros testigos, explotaron en el interior
con terrible efecto. El Derfflinger tuvo dos de sus cuatro to-
rres de 12" que habian sido construfdas con planchas de 12", per-
foradas por los proyectiles de grueso calibre y completamente
desmanteladas, siendo una tercera de ellas averiada por dafaos
producidos en la plataforma giratoria. A bordo de Seydlitz, no
menos de cuatro, de entire cinco torres de 11", fueron puestas
fuera de combat, habiendo sido tres de ellas perforadas. Mis
ain, el Liltzow, el Derffiinger, el Seydlitz, y el Moltke fueron re-
petidamente perforados en la lifnea de flotaci6n donde la coraza
de la cintura central de cualquier modo tiene de 11" a 12" de
espesor. Estos resultados no confirman la apreciaci6n de que
nuestros proyectiles fueron invariablemente inferiores. Mais aun,
su gran calibre hizo que su explosion fuera extraordinariamente
destructive. En dos impacts sucesivos de proyectiles de 15",
fueron destrufdas las dos torres de popa del Der/j7inger, y









EFECTOS DE LA ARTILLERIA BRITAM1CA EN JUITLANDIA 1tr)


sus dotaciones, incluyendo todos los hombres que habia en las
cdmaj-as de maniobras, en los paroles de proyectiles y santa-
hbarbaras fueron aniquilados. La gran distancia a que alguno
de los combates de artillerifa tuvieron lugar estin evidenciada
por las vistas de los impacts ocurridos en cubierta. Estos,
como es natural, eran de proyectiles que descendian con gran
angulo de caida a semejanza del tiro de obuses. Frecuente-
mente hemos aludido a los nuevos problems que se les pre-
sentan a los constructores navales en estas cuestiones de la
airtillerfa de largo alcance, con el resultado consiguiente del
tiro con gran Angulo de caida. La cintura de coraza gruesa
ya no es suficiente por si misma para proteger las parties vita-
les del buque. A una distancia, digamos de 20.000.yardas, el
espacio batido puede ser relativamente pequefio, pero el efec-
to de los impacts individuals parece ser mAs serio que en
el caso del tiro rasante. Es curioso que los alemanes adopta-
ran una espesa tablaz6n de cubierta,-vdase el impact en el
castillo del Seydlilz-que naturalmente salt6 en astillas a con-
secuencia del impact de un proyectil, agravando asi la confla-
graci6n que casi invariablemente sigue a la explosion de un pro-
yectil de alto explosive. Puede predecirse con toda seguridad
clue en los buques principles del future la protecci6n horizon-
tal sera considerada tan important como la coraza de costado.
En efecto en la distribuci6n de coraza de nuestro buque mais
nuevo, el Hood, se revela esta tendencia en un grado muy
marcado.
El hecho de que cuatro cruceros de batalla alemanes con-
siguieron volver a ganar puerto despuds del terrible castigo
que recibieron en Jutlandia es atribuible a la naturaleza elabo-
rada de su protecci6n de sobre y bajo agua. Pero desde que
todo buque de guerra es un compromise, esta capacidad anor-
mal para aguantar un castigo, involucraba el sacrificio de tres
cualidades a las cuales se les presta la mayor importancia en
la marina britanica, a saber: gran poder de artillerfa, alta velo-
cidad, y habitabilidad. Como los buques alemanes fueron pro-
yectados para el s61o prop6sito de combatir en los Narrow
Seas sus constructores pudieron- subdividir minuciosamente
los espacios interiores, que de otra manera habrian sido dedi-
cados a alojamiento; mientras el paso ahorrado economizando
en el calibre de los caftones y el poder de la maquinaria y
de las calderas fu6 puesto en coraza. Como buques de defen-
sa de costas o cruceros de poco radio, los buques alemanes
eran indudablente admirables, pero como buques de combat
en general ellos eran, creemos, descalificados por sus corres-
pondientes oponentes de la marina britinica.









REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


Buques alemanes averiados enjullandia. -Con referencia
a lo dicho mds arriba se dan a continuaci6n de este articulo
los siguientes grabados:
La figure 1 muestra un impact director en la cubierta de po-
pa del Seydlits. La figure 2 muestra ]a penetraci6n en la casa-
mata de proa del mismo buque que estaba protegido por una
coraza de 11". La torre fu6 completamente destruida, y toda
s-i tripulaci6n asi como las dotaciones de santabdrbaras, fue-
ron muertas por el tiro. En la figure 3, se vert un agujero he-
cho en la bacteria secundaria. El dafto en las redes contra torpe-
dos podrA ser apreciado. Los agujeros producidos por los pro
yectiles en el costado del Seydli/z, podrAn ser observados en
la figure 4. Todas las otras vistas que agregamos muestran las
averias producidas durante la batalla de Jutlandia.
La figure 5 represent al Seydlif: despu6s de la batalla de
-lutlandia. Este buque esta fuertemente hundido por la proa y
prActicamente lleno de agua. La figure 6 represent tambien al
Seydlits, despues de Jutlandia y tal como aparecia en la es-
clusa de Wilhelmshaven. La vista muestra los dafios en la
proa y tambien un impact director en la torre del costado de
estribor. Se verd que los cafiones ban sido quitados de la to-
rre de proa destruida.
En la figure 7, se ve al Derfflinger con un impact director
en la cubierta acorazada. En la figure 8, se muestra un impact
director en el castillo del Seydlitz; y en la figure 9 la penetra-
ci6n de la coraza de 11" de su torre N 2. En la figure 10, se
verAn dos impacts, ambas penetraciones en la torre N 3, cu-
ya coraza tenfa 11" de espesor; y en la figure 11 la penetra-
ci6n en la barbeta N 4. El impact que caus6 esta averia
ocasion6 un incendio en la santabArbara.





Tabla III
Tafel III


.*..... .-, -------
------ --- -- ----- --
/ h, /.








/14-
,/I~V~ _ -- c. 72J_,9,,J












Li'igsschnitt /C'


Spant 88


Einrichtur

Piano de


Spant 98


Spant 76


-- ----_-------------- ------- I-----------------





-.- ---, --- -
-- ---- ---- --- --- ---- -- .---- ---- "- ._


Spant 60


Oeckplan


Spant 66


oc


Photolilh v Bogdan Gisevius.Berlinw


Querschnltte


Spant 7


Spant 15


Spant 20


Spant 28


Spant 35


Spant 44


Einriohtungsplan


Spant 54


Querschnitte. ........
Spant ........ .........
Heck Torpedo Kauni (L)
Torpedo Tank (A) (M)..
Hinterer triinm Tank (B
Schall-Tafel (C) .......
Akkumulatoren Raum (D
Liangsschnitt...........
Vorderer Trimm Tank (1
Oberdeck...............
Deckplan..............
Tauchtank I (Zusatz Bu
St. B. (F)............

Bunker I. B. Bu. St. B (
Maschinen Raiini (N)..
Haupt Maschinen Raum
Mannschaflen (P) ......
Tauchtank I B. B. u S
Schenierd Tank (J).....
Hiffsmaschinen Raun (R)
Einriehlitungsplan........
Reglertank B. B. u St. B
Tauchtank III B. Ba. S
Kammandant u a Offizie
F. T. Raum (V)........
1 Deckoffiziere (X).....
1 Unteroffiziere (X).....
3 Unteroffiziere (X).....
Kiirhe (Y)...........
Minen Ausgtelch Tank (
Federer Trimmn Tank (W
Tauchtank IV..........


A


Querlchnltte











EFECTOS DE LA ARTILLERIA BRITANICA EN JUTLANDIA 61


Fig. 1. Imipacto director en la cubierta a pOupa


Fig. 2. -- Peiietraciii en IL torunre de proa






REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


.,.. , .Ag,,'i7 cd ie l r u
Fig. 3. Aglije'o lprodncido po nfl proyoectil en la Iatcria s.cnindnz'ii
.' g
~t .- .
*j ,, '" 2 ."... -'-:-.'-. ,. "^"^


Fig. 4. Agnjeros en el costado








EFECTOS DE L[A ARTILLERIA RRITANICA EX JUTLANDIA (3


S . --.. o..
.. ..-. .. ,_


Fig. 5. El Se)d1lyt- de.splnjs del uitibntn ; ,e le Jutlndiiin


.4& 4 .
-. ;;..:: ,:.-' , : M


Fig. (i. El Seydlitz despuiis de Jutlandia en el dlquiie de Willcliiislinveu





(61 REVISTA 1E PUBLICACIONES NAVALES






^JAI

Fig. 7.
/


Fig. P. Soydiltzi Impacto director en el castillo











EFECTOS DE LA ARTILLERIA BRITANICA EN 1UTLANDIA


Fig. 9. cSeyvdItz>


- Penetraci6n en la torte J '2 Cora-n dIe II pnlgidas


p. -












REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

a


Fig. 11. kSeydlitz, Peiietraici6n en in bntcrli N" 4









PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 67


Notas sore proyotoresy s ompluoo en la lfoensa de costas (


(De Memorial de Artilleria de Espaia Enero de 1920)


La primera aplicaci6n para servicios militares de los pro-
yectores parece haberse hecho en el aflo 1871 pot los france-
ces, durante el segundo sitio de Paris; algunos de los navios
franceses que operaban contra los alemanes en el BAltico,
se asegura estaban provistos tambien de pequeftos proyecto-
res con reflectores parab61icos. Desde entonces en todos los
paises civilizados se han continuado los experiments para
perfeccionar el proyector considerado como element military,
y un resultado de estos esfuerzos es el actual proyector de 60
pulgadas (1.50 m.), en el que se ha'llegado a un alto grado de
perfecci6n y eficacia.
Hoy dfa puede afirmarse que ningfin Ejdrcito ni ninguna ba-
teria de costa estan completamente dotados, si no estan provis-
tos de un gran nimero de estos costosos auxiliares; y, ademas,
la experiencia de la Altima guerra ruso-japonesa ha demostrado
que los proyectores portAtiles deben, en el porvenir, former
parte indispensable .del material de los Ej6rcitos en campafla.
La guerra hispano-americana fud la primera en que se de-
mostr6, de un modo concluyente, el valor de urn proyector a
bordo de un buque cooperando al bloqueo de un puerto; asi
como la desventaja inmensa que constitute el no disponer en
tierra de un aparato de iluminaci6n.
Durante el bloqueo de la Escuadra espaflola en la bahfa de
Santiago por la americana, much ms numerosa que aquella,
el Almirante Sampson, cuya personalidad es bien conocida,


(') Estas notas estin tomadas de un artlculo del Journal of the United States A?-
tillery, Mayo y Junlo de 1919, y a pesar del tempo transcarrido desde la publlcaCion del
artUculo de que se han tornado estas notas, creemos que no han perdido ni Importan-
cia ni oportunidad. T6nfgae en cuenta que cuunto en ella se inenciona se reflere,
naturalmente, a los Estados Unidos.-(N. del T.).









REVISTA DE PUHLICACIONES NAVALES


dispuso sus buques durante el dia en u'n semicirculo cuyo cen-
tro era el Morro, y a una distancia de 61 de 4 a 6 millas. Por
]a noche, los barcos avanzaban hasta quedar a unas 3 millas
de la boca del puerto, situAndose uno de ellos, empleando como
,buque proyector,, a unas 2 millas de la boca del puerto (y
arin mas cerca en la area alta) y conservando constantemente
concentrado el haz luminoso de su proyector sobre la boca del
puerto; mientras, a un costado, se estacionaba otro buque con
las piezas cargadas, como apoyo del cbuque proyector,.
Como complement de esta disposici6n, various pequefios
barcos y lanchas se situaban formando una barrera a cada lado
del haz y cerrando la boca del puerto.
Que esta disposici6n fud muy eficaz, puede inferirse de la
siguiente carta del Almirante Cervera, que mandaba la Escua-
dra espafiola, al General Linares, Jefe de las tropas espafiolas
y de las baterias de costa:


'ExcCAo. SENOR:

cLa noche filtima he hecho personalmente various reconoci-
mientos, desde la bateria alta de Socapa, sobre la situaci6n de
la Escuadra enemiga y he llegado a la conclusion de que sera
absolutamente impossible a la Escuadra de mi mando salir sin
ser vista, aprovechando la obscuridad de la noche, en tanto
que las baterias de costa no consigan alejar a los buques ene-
migos a una mayor distancia, por estar estos iluminando cons-
tantemente toda la entrada del puerto con sus proyectores.
Excmo. sefior. Pascual Cervera'.
-Snntiago de Cuba. Junio 11 do 1898,.


El citado General Linares contest: %Que teniendo en cuenta
que los rayos del proyector se vefan claramente sobre la ciu-
dad a una distancia de 4.97 millas del Morro, seria necesario.
para evitar la iluminaci6n de ]a boca del puerto, hacer retro-
ceder al barco proyector a una distancia igual, por lo menos,
a la mencionada (5 millas); hecho que, en su opinion, la bate-
nra de Socapa, con cafiones de Hontoria de 6.13 pulgadas (15
cm.), era incapaz de realizar*.
Si la defense espafiola hubiera contado aunque solo hubiera
sido con un proyector de gran tamafio montado cerca de la
boca del puerto, el estrecho bloqueo nocturno organizado por
el Almirante americano no hubiera podido sostenerse mis de.









PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 69!)

una hora, porque tanto'l a barrera de pequefias embarcaciones
como el barco proyector y su sosten, habrian sido fAcilmente
descubiertos por el proyector de tierra y cafoneados a una
distancia que, aun con baterfas de 6 pulgadas (15 cm.), hubie-
ran conseguido efecto contra buques acorazados. De aqui ha-
bria resultado necesariamente un alejamiento de los barcos
bloqueantes hacia sus posiciones diurnas; la iluminaci6n de la
boca del puerto por los buques no se hubiera podido efectuar
y se hubiese presentado una excelente oportunidad para esca-
par a los buques espafoles, ayudados, como podfan haberlo
sido, por un bombardeo nocturno de las baterfas de tierra
sobre la Escuadra y por los efectos de deslumbramiento de los
haces de los proyectores sobre los apuntadores americanos.
Al contrario de lo que hemos sefialado respect a las espa-
fiolas, las defensas rusas de Puerto Arturo parecen haber estado
convenientemente provistas de proyectores, si bien es verdad
que algunos de ellos fueron transportados desde los buques al
puerto y establecidos en tierra despuds del rompimniento de
las hostilidades. Y estos manantiales de luz, en uni6n de los
campos de minas, parecen haber sido de un resultado tan efi-
caz que ningfin serio intent para forzar la entrada del puerto
ni ningtin ataque contra las baterfas de costa fud nunca reali-
zado por ]a Escuadra japonesa. En el ataque por tierra a Puer-
to Arturo, el proyector demostr6 su utilidad, no s61o para ayu-
dar a repeler los ataques nocturnos, sino tambien descubriendo
e impidiendo los movimiento de tropas y todas las operaciones
que el enemigo intent hacer durante la noche.


Principios que rigen la elecci6n de los asentamientos de los proyectores

En los tratados de defenses de costas, los proyectores se
dividen, en general, en dos classes: exploradores y de ilumina-
ci6n, y es obvia su definici6n. En alguna ocasi6n se han citado
tambien los proyectores llamados asentamiento bajo tiene por objeto cegar con su resplandor al
piloto que dirige un buque que intent penetrar en un puerto
o forzar un paso, pero la prActica ha demostrado que estos
focos finicamente son molestos, sin llegar a conseguir el objeto
que se proponen, constituyendo, en cambio, a menudo, un es-
torbo para el fuego de las piezas.
No obstante ser los cometidos de exploraci6n y de ilumina-
ci6n ordinariamente distintos y separados, razones de econfomfa
asi comino tambien consideraciones tActicas, requieren ambas









- REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES


que todos los proyectores puedan ser usados, ya para un
Sprop6sito, ya para otro, segfin exija la situaci6n.
Se puede considerar que un sistema de proyectores estari
idealmente asentado cuanTdo lo estd de tal modo que el area
entera del campo de batalla y los access a el se hallen ilu-
minados como de difa, sin que sea obstaculo para el servicio
de las piezas ni para los puestos de observaci6n. Cuando sea
possible colgar sobre el campo de batalla un nfimero suficiente
de enormes arafias electricas con sus correspondientes reflec-
tores, estaremos bastante aproximados a este sistema ideal.
Mirando al porvenir, no esta fuera de lo possible que dentro de
algunos afios, progresando los aeroplanos, puedan llevar pro-
yectores para explorer el mar desde arriba, y entonces se ha-
bria esta idea parcialmente realizado For ahora debemos sin
embargo, descender a la tierra y hacer uso de las facilidades
mayores que la tierra firme concede.
Trazando un esquema de la defense de un puerto con pro-
yectores, las siguientes condiciones geneirales para el mejor
asentamiento de los mismos debe satisfacerse hasta donde sea
possible:
1 Aptitud para explorer eficazmente los access al area del
campo de batalla con objeto de poder descubrir o identificar
prontamente al enemigo.
2 Aptitud para ilumninar continuamente, con el minimo de
intermitencias simultaneamente. various blancos en cualquier
posici6n o posiciones que ocupen dentro del area del citado
campo de batalla.
3 Aptitud para substituir inmediatamente aquellos proyec-
tores que temporal o permanentemente hayan quedado fuera
de combat.
40 Aptitud 'para ocultar las playas y demAs lugares favora-
bles a un desembarco, y desde las cuales las defenses de las
costas puedan ser facilmente atacadas por retagiardia."
5 Aptitud para ocultar los campos de minas y los pasos
que conducen al interior del puerto para evitar las operaciones
que contra ellas puedan realizar los torpederos, etc.
6 Aptitud para proteger los proyectores de la capture o
destrucci6n por el enemigo.
Con objeto de poder discutir con fundamento las condicio-
nes anteriores, es necesario conocer las caracteristicas, propie-
dades y limitaciones del haz de un projector. En esta discusi6n
consideramos (inicamente los proyectores de 36 y 60 pulgadas
(l.f50 y 0.90 m.).
A pesar de que estos proyectores estAn, en su mayor parte,










1'PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 71


provistos de reflectores parab61icos, el haz procedente del mis-
mo, por muy exactamente que el arco voltaico coincide en el
foco, no es un cilindro. sino un tronco de cono, siendo en el
proyector de 36 pulgadas (0.90 m.) la divergencia angular de
unos 2.5 y en el de 60 pulgadas de 2.5 a 30.
El diAmetro aproximado del haz, a diferentes distancias, pue-
de verse en la adjunta tabla:

)istancias (ynardasj) ............. 1.000 2.000 3000( 4.000 5.U00 6.000 7.000 8.000
Ditimetro dell
hIz en ynr-36 ipulgiads..... 40 80 120 160 2t0 i 24() 280 320
S n piulgnadas..... 50 1UO 150 2'1 : 250) 300 350 4(M)



Como se ve, la potencia luminosa del haz sigue la ley cua-
drAtica, variando inversamente el cuadrado de las distancias:
Al pasar a traves del aire, los elements del haz encuentran
diferentes impurezas, tales como partifculas de humedad, polvo,
carb6n, etc., las cuales absorben, reflejan y refractan rayos de
luz, ocasionando que el haz disminuye rapidamente de intensi-
dad y dando origen a una considerable cantidad de luz difusa.
Debido a esta causa, el haz al pasar a trav5s del aire, es visi-
ble (con much semejanza a un haz de rayos solares que pe-
netren en una habitaci6n obscura), variando ]a claridad con
que puede verse, inversamente con la pureza de la atm6sfera
y directamente con la obscuridad de la noche.
La luz difusa anteriormente citada, al radiar en Angulo recto
desde el haz, ilumina con gran claridad objetos situados a
200 o 300 yards (1 yarda=0.9144i m.) del haz, y cuando el haz
esti mantenido precisamente encima del agua, da lugar al tra-
yo o haz reflejado,. Cuando mls limpia estai la atm6sfera y
mAs brillante es el haz director del proyector, menos luminoso
es el thaz reflejado%, pero de todos modos en ningtn caso la
luminosidad del ",haz reflejado pu(de aproximarse a la del di-
recto, y un blanco que pase a travds del haz reflejado, supo-
niendo todas las demAs condiciones iguales, nunca se ve tan
claramente como apareceria ante los rayos director del pro-
yector.
Las condiciones atmosfericas que influyen en la penetraci6n'
del haz de un proyector son las mismas que afectan a la luz
solar, reduciendo el alcance eficaz y su potencia de iluminaci6n
en proporci6n a sus respectivas densidades. Cuando las condi-
clones atmosfericas diurnas son tales que impiden verun blanco
miAs alla de una cierta distancia, es infitil pretender que un pro-










72 REVISTA DE P'UBLICACiONES NAVALES


yector, en las mismas condiciones y en la noche, pueda descu-
brirlo a mayor distancia. En realidad, lo contrario es lo que
suele ocurrir y aun ms, porque es en la noche cuando hay
mas probabilidad de que exista bruma o niebla que durante el
dfa, y el humo, por esta misma raz6n, se mantendra mas bajo
y sera fcil envuelva y obscurezca un barco. Estas condiciones
ffsicas son diffciles de combatir y limitan grandemente la uti-
lidad de los proyectores. Sin embargo, ya iremos viendo que
estas dificultades no son tan insuperables conio a primera vista
parecen.
No puede con exactitnd determinarse la distancia a la cual
un blanco comprendido dentro del haz de un proyector empieza
a ser visible. Desde luego, el estado del aire es lo mds impor-
tante. Las condiciones atm6sfericas son las mejores cuando el
aire esta desprovisto de humedad y de humo, y cuando la luna
y las estrellas estan enteramente ocultas por las nubes. El haz
entonces tiene gran penetraci6n, y la ley de los contrastes
hace aparecer el blanco con un claro relieve. Aparte, ademis,
de las condiciones del aire, otras muchas variables entran en
el problema, tales como:
I. La inlensidad del foco luminoso,
SII. El color y la forma del blanco.
III. La posici6n del observador con respect al blanco y al
foco hlui1noso.
IV. La habilidad del observador y calidad del anteo/o em-
pleado.
V. Y la naturaleza del fondo.
1. Con respect a la intensidad del foco luminoso, la ilu-
minaci6n varia evidentemente en proporci6n direct con el
poder de la fuente luminosa.
II. El color y la forma del blanco son factors muy im-
portantes. Cuando el haz de un proyector incide en un buque,
una parte de luz es absorbida, mientras el resto se refleja en
varias direcciones y de acuerdo con la tan conocida ley el
Angulo de reflecci6n igual al de incidencia,. El porcentaje de
luz absorbida depend del color y clase de la pintura y de la
forma de la superficie reflectora. Asi, un barco de lineas rectas,
*pintado con una pintura blanca, brillante, refleja la luz admi-
rablemente y hace centellear los blancos ante el proyector,
mientras el mismo barco, pintado de un mate y sombrio color
negro, no serfa, ni aproximadamente, tan visible.
Un barco cuyas lines sean irregulares y quebradas no es
tan visible como otra de lines relativaniente rectas; tanto es










PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA. DEFENSE DE COSTAS 73


asi, que puede ocurrir, por ejemplo: que un acorazado sea me-
nos visible que un crucero del mismo tamaflo.
Aunque mds arriba ha quedado establecido que un barco
pintado de color obscuro es menos visible con .el haz que con
otro pintado de blanco, ocurre lo contrario en el caso que el
barco se yea en silueta; es decir, cuando la parte no iluminada
del barco queda hacia el observador.
III. La situacidn relative del observador, del proyector y
del barco y'el dngulo segfin el cual el barco avanza o retro-
cede, son factors de gran importancia. Se vera esto clara-
mente considerando la figure 1.


Fg Ig

7,, .,, T,, representan un blanco (un barco) avanzando en
tres diferentes posiciones: 01 0', O, y 0Q, representan las posi-










REVISTA DE PUBLICACIONES NAVAL.ES


ciones de los observadores; S, la posici6n del proyector; R, y
R?2, etc., rayos de luz de S reflejados por el costado de T, y
T,. etc.
Supongamos que el foco luminoso es manejado desde la es-
taci6n 02 y que el blanco estd-en su primera posici6n (T, y 7P)
inundado de luz. Es indudable que la mayor parte de la luz
reflejada por el blanco estd comprendida entire los rayos limi-
tes R, R',, reflejados, respectivamente, por la popa y proa y
que s6lo una parte relativamente pequefia de los rayos refleja-
dos volvert al observador colocado en 02. En cambio, un ob-
servador situado (tal como el 0,) en el espacio comprendido
entire Rj y R', (con preferencia en punt medio), ocupa una po-
sici6n mas favorable y fdcilmente veria el blanco, cuando el
haz lo iluminase, si las distancias no fueran demasiado grandes.
De la observaci6n de la figure podemos deducir:
1 Que un blanco que avanza, aproximadamente, de frente
hacia el proyector, present la posici6n mis desfavorable posi-
ble para los observadores, apuntadores, etc., situados en la
proximidad del proyector.
2' Que un blanco comprendido dentro del alcance del haz
de un proyector perteneciente a un grupo, pueden ser visible
o muy poco visible para el personal del grupo y aparecer bri-
llantemente iluminado, visto desde otro grupo o estaci6n dis-
tantes.
Conforme T, se va, acercando a T2, O, se aproxima a 0., rA-
pidamerte y cuando llega a T 'el observador situado en 0,
ocupa la posici6n mas favorable possible para ver el blanco.
Mientras el operator observador situado en 0. puede no
ver el blanco que ha avanzado deslizandose hasta la posici6n
7'T2, ]a misma figure sugiere que si unos cuantos observadores
estuviesen estacionados en 0, 0', (paralelamente a la direcci6n
del advance del blanco) y en comunicaci6n telef6nica direct
con el observador operator situado en 0.,, podrian ayudarle
fAcilmente con sus. indicaciones, tanto a descubrir primero el
blanco como a mantenerlo despuds dentro del haz. Esto que
decimos ha sido ampliamente demostrado por la prActica.
Luego de haber pasado el blanco de T,, llega, despues de
una virada, a ]a posici6n Ts, que es de nuevo muy favorable
para la visibilidad desde 0,; pero el barco aparecer, menos
iluminado cuando est6 en T, a causa de la mayor distancia.
Como hemos dicho antes, el poder luminoso por unidad de
Area en una secci6n recta dada del haz, disminuye con el cua-
drado de la distancia desde el proyector; y considerando el
blanco como un nuevo manantial luminoso, la luz transmitida









PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 75

en reflexi6n al observador puede tambien considerarse, sin
gran error, como variando de acuerdo con ]a misma ley; en
consecuencia, donde el observador y el proyector esten relati-
vamerte cerca uno de otro, como generalmente sucede, la vi-
sibiliq4d del blanco para ellos (suponiendo las demas condicio-
nes constantes) variarA inversamente a la cuarta potencia de
la distancia al blanco. De aquf la gran conveniencia de llevar,
tanto el foco luminoso como el observador, lo mais lejos posi-
ble del frente defensive, en cuanto esto sea compatible con las
demas condiciones; pues como se ha visto, duplicando el po-
der luminoso del proyector s61o se duplica la iluminaci6n del
blanco, pero reduciendo la distancia a la mitad se aumenta
esta iluminaci6n 16 veces.
Para un observador situado en 0, todos los blancos se pre-
sentarA.n en silueta. El blanco en este caso aparecer, mans bri-
llante cuando este casi en lfnea recta con el observador y pro-
yector, pero sin llegar a estarlo completamente, esta desvia-
ci6n, siendo suficiente para evitar que el haz director del proyector
hiera la vista del observador y, naturalmente, la ley de dis-
tancia se aplica en este caso del mismo modo que con un
blanco iluminado directamente.
Pasemos a considerar las figures 2 y 1; T,, T,, represen-
tan dos blancos que estAn simultAneamente iluminados por los
proyectores S'1 8,, pertenecientes a dos grupos, de los cuales
F', F'2, F"i. F"., son las respectivas estaciones-observatorios
primaries y secundarias de tiro, y B,, B,, etc., baterfas perte-
necientes a cada uno de dichos cuerpos. (Las estaciones obser-
vatorios primaries y secundarias telemetricas de las baterfas,
teldmetros de gran base horizontal, no se ven en la figure,
pero se supone estan de igual modo agrupadas en los respec-













b
Fig. 2








7(i REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

tivos puestos de mando de sus grupos. Adems, se supone
tambien que'S, es manejado desde F'P, y que S, lo esta des-
de F').
Refiridndonos ahora a ]a figure 2, el observador manipula-
dor de S, (que, como hemos dicho, maneja este aparato desde
F',) manipulara, desde luego, del modo mds convenient para
que el blanco este cogido por el horde izquierdo del haz, como
puede verse donde hay que atravesar la minima cantidad de
haz para ver a travds de el.
Por la misma raz6n, el observador-manipulador de S2 (que
est,. manejando su aparato desde F'2) mantendrd el haz de
modo que el blanco aparezca en el borde derecho del mismo.
Examinando ahora la figure 2, es evidence que mientras T,
puede ser visto con gran facilidad por los observadores pri-
marios del grupo nfimero 1 y por los apuntadores de las bate-
rfas de la izquierda del proyector, los observadorcs secunda-
rios y los apuntadores de las baterfas situadas a la derecha
del haz tienen que mirar a travds del haz de S, para ver T,.
No s61o esto, sino que los observadores secundarios de este pri-
mer grupo tendrian aun que mirar a travds del haz S2. El efec-
to de estos haces sobre los observadores y apuntadores es el
de un denso velo interpuesto entire ellos y el blanco, disminu-
yendo grandemente la distancia a la cual el blanco es visible
hacienda sus contornos nebulosos y mal definidos. Continuan-
do el examen de la figure, se descubrirdn los mismos inconve-
nientes con respect al grupo nfimero 2 que se ha indicado
para el nuimero 1.
En la figure 8, los proyectores se han dispuesto de modo
que estdn en las extremidades de ]a linea base del sistema te-
lemetrico horizontal y completamente alejados de todos los pues-
tos de observacidn de las piesas pertenecientes a los dos grupos.




7. 3
_/ c,






,5.
Fig. 3.









PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 77

La observaci6n de la figure muestra que los dos blancos se-
ran perfectamente visible para todos los observadores, apun-
tadores, etc., de ambos grupos, sin obstaiculo de ninguna
clase.
Queda asi evidenciado que la mas apropiada disposici6n
de los proyectores, con respect a los restantes elements de
Ia defense, es la 'que ensefia la figure 3, a saber: en las ex-
tremidades de la lineabase del sistema telemedtrico horizontal v
enteramente separados de todos los demds elemnentos de defense
correspondientes a los grupos de que se trate. Como corolario
de lo anterior, es evidenteque todaslaspiezasy estaciones que
utilicen el mismo projector deberdn estar a un mismo costado
de dl, el cual, a su vesz, deberd ser minanejado desde este ntis-
1no costado.
Respecto a la distancia que debera alejarse lateralmente, la
experiencia indica que el proyector, para efectuar un servicio
eficaz, habrA de estar, por lo menos, a 150 yards del costado
de la baterfa mas cercana o puesto de exploraci6n que utilice
el proyector, ya que mAs cerca la luz difusa del haz ilumina-
ria el primer tdrmino en tal extension que impediria la
observaci6n. Por la misma raz6n, la colocaci6n del proyector
precisamente a retaguardia (y por encima) de las baterias pre-
senta series inconvenientes, pues, por una parte, la luz difusa
disminuiria las facultades de los apuntadores y, por otra,
iluminaria los asentamientos propios, exponidndolos al fuego
enemigo.
Refiri6ndonos otra vez a la figure 3, es claro que si al-
gan otro haz (por ejemplo, el de un proyector explorador) se
proyecta sobre el Area de agua comprendida entire T, y T,,
su presencia constituirA, seguramente, una causa de interferen-
cia. Puede, por lo tanto, establecerse el siguiente principio:
que en general, en cualquier sector dado de mar es possible
emplear dos proyectores e iluminar dos blancos (y s61o dos)
simultaneamente sin producer interferencias. Se puede excep-
tuar el caso de los proyectores de escasa potencia situados
cerca de la orilla cuyos haces no alcancen a blancos distantes
y que estdn dominados por las baterfas y observatorios altos;
pero aun en este caso, la luz difusa de sus debiles haces dis-
minuye, en parte, la eficacia de los otros proyectores.
La altura relative del proyector con respect a las baterias
y puesto de observaci6n y exploraci6n a que est6 afecto es
material de igual importancia. Sin llegar a explicaciones de-
masiado detalladas, se puede establecer como resultado de la
experiencia:









REVJSTA DE PUB3LICACIONES NAVALES


1 Que ningtn proyector que haya de utilizarse a grandes
distancias se podri colocar mis bajo de 40 pies (12 metros)
sebre el mar en marea alta (por ser necesario tener en cuenta
la convexidad de ]a tierra).
20 Del mismo modo que hemos visto que un proyector debe
estar situado a la derecha o a la izquierda de todos los ele-
mentos de deferisa a los cuales estd afecto, deberd estar situado
o mAs alto o mas bajo, tambien que todos ellos, y el observa-
dor manipulador estara por encima o por debajo del nivel del
proyector igual que esten los telemetros o las piezas. Esta di-
ferencia de elevaci6n o desplazamiento vertical del proyector
es muy important cuando el proyector estA colocado cerca de
una baterfa, o de algtn telemetro, y es absolutamente esencial,
cuando en alguna parte del campo de tiro el blanco, el proyec-
tor y las piezas o telemetros llegan a estar en el mismo piano
vertical. En este filtimo caso, se ha de procurar la mayor di-
ferencia de nivel possible, compatible con las demas condicio-
nes necesarias, y en ning(in caso sera esta diferencia de nivel
menor de 20 pies (6 metros).
Donde sea realizable, es mejor que el proyector se encuen-
tre situado mias alto que las piezas o telemetros, puesto que
asl, y estando el haz convenientemente dirigido, s61o los ele-
mentos inferiores del cono iluminarAn el blanco, el rest del
haz cortara el piano del agua mas allA del blanco; asi, los ra-
yos que hieren el agua se reflejarAn fuera del observador,
en vez de interponerse entire este y el blanco, como ocurri-
ria en caso contrario. Otras consideraciones, sin embargo, tales
como el deseo de llevar el proyector lo mas lejos possible del
frente, o evitar una instalaci6n que se destaque en el horizon-
te, requieren frecuentemente que el proyector este situado mAs
bajo que los demAs elements de la defense, y la experiencia
ha demostrado que en semejantes casos, si el desplazamiento
vertical es suficiente, se pueden obtener buenos resultados
hasta en posiciones donde el blanco en sus movimientos llegue,
temporalmente, a colocarse con el proyector y las piezas o
telemetros en el mismo piano vertical.
IV. La ecuaci6n personal del observador y la clase de anteo-
jos empleados para ayudar la vision tienen influencia muy
grande en el alcance al cual un blanco puede ser visible.
Hay, naturalmente, vistas mejores que otras para distinguir
los objetos a una luz difusa; pero todas las vistas son suscepti-
bles de entrenamiento, necesitAndose una gran prActica, y muy
constant, hasta conseguir un buen apuntador u observador
para operaciones nocturnas.









PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 79

Con respect a nuestros anteojos telesc6picos y a los de
nuestros puestos telemdtricos, evidentemente fueron proyecta-
dos para utilizarlos de dia (y en los dias claros por afiadidura)
y no se concedi6 gran importancia a los resultados que pudie-
ran dar por la noche. Al proyectar nuestros anteojos hemos
ido por mal camino: debieran estar estudiados y ensayados para
utilizarse en la noche y en dias obscures y brumosos, siendo
evidence que el que demostrase su suficiencia en condiciones
desfavorables seria bastante bueno en los dias hermosos y cla-
ros, en los cuales no es de suponer aparezca el enemigo.
Una dificultad digna de ser tenida en cuenta en los anteojos
es la cantidad de luz introducida en el tubo para iluminar los
hilos del reticulo. Cuando un blanco no se puede ver mais
que debilmente, la introducci6n de un exceso de luz en el pri-
mer trmnino result fatal para la observaci6n.
V. El fondo sobre el cual se proyecta el blanco ejerce una
considerable influencia respect a su visibilidad, por ejemplo:
pasos cuyas escarpadas orillas sean isperas e irregulares o es-
tdn llenas de bosques presentan especial dificultad para los
observadores, como tambien las sombras proyectadas en el
agua por altas colinas o montafias; estas dificultades ya se apre-
cian durante el dia, y por la noche aparecen todavia mAs en
evidencia. En semejantes condiciones, una pequefla embarca-
ci6n pintada de obscuro, un torpedero, por ejemplo: ocult.indo-
se proximo a la orilla, es la cosa mAs dificil de descubrir;
aunque a la luz del sol, por la noche, a menos de una muy
grande y escrupulosa vigilancia, es seguro pase desapercibido.
De todo lo expuesto, result claramente demostrada la im-
posibilidad de dar reglas fijas y sencillas para determinar la
distancia a que un blanco sera visible dentro del haz de un
proyector; la tabla siguiente, basada en la experiencia, puede
servir para darnos una idea aproximada de la visibilidad de
barcos de gran tamafio, a diferentes distancias, en buen tiemipo
y demas favorables condiciones:

I : So ve bnsminte
SSe e econfisa 'clara In silutieta So VQ i Illiilt
COLOR DIL BLANCO Is I ,! del bareo de Ilottici6i
siluetu delbiirco I Pura poder flju del barco
. . sit inarc..l

Pulgadas ................. 36 60' 36 E0! 86i 60
Blanc. ........... ... ..i 8.000 12.000' 5.500 8.000" 4.500 t6.500
Ne ro................... 5.000 7.000 4.000 5.50o 3.500 4 00









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Habiendo examinado con alguna extension las aptitudes y
limitaciones de los proyectores, discutiremos ahora brevemente
las condiciones requeridas por los asentamientos de los mismos,
las cuales hemos enunciado antes, y veremos ahora con qud
aproximaci6n y de que manera pueden satisfacerse aquellas
condiciones:
1 Aptitud para explorer eficazmente los access al drea del
campo de batalla con objeto de poder descubrir o identificar
prontamente al enemigo.
Puesto que el alcance eficaz de nuestro armamento prima-
rio es de 12.000 yards (10.968 m.), en tanto que el del proyector
de 60 pulgadas (1.50 m.) dedicado a la exploraci6n no excede
de 8.000 (7.312 m.) (como se vi6 en ia tabla anterior), se deduce
que si es possible los proyectores exploradores mas avanzados
deberan colocarse a unas 4.000 yards del frente exterior del
armamento principal, y que los observadores se situarin toda-
via mas lejos de dicho frente (ver figure 1).
2 Aptitud para iluminar continuamente, con el minimum
de interferencia, various blancos simultdnieamente en cualquier
posicidn o posiciones que ocupen dentro del drea del citado
campo de batalla.
Se llena esta condici6n, en general, disponiendo los proyec-
tores de toda la posici6n defensive de modo que el blanco, al
pasar a travds de las sucesivas del campo de batalla sea des-
cubierto e iluminado por los proyectores pertenecientes a cada
una de estas zunas antes de que haya salido de los de la an-
terior.
3 Aptitud para sustituir inmediatamente aquellos proyec.
stores que temporal o permanentemente hayan quedado fuera
de combat.
Teniendo en cuenta la importancia de la posici6n y fondos
de que se pueda disponer, se colocardn, donde sea possible,
proyectores por duplicado, o en lugar de dstos por lo menos
serA a menudo factible (si el sistema de comunicaciones esta
convenientemente dispuesto) asignar a cada proyector otro para
relevo, y de modo que no se produzca interferencia.
4 Aptitud para ocultar las playas y demds sitios favora-
bles a un desembarco, desde las cuales la defense de la coster
pueda ser fdcilmente atacada por retaguardia.
Esta condici6n puede a menudo satisfacerse por medio del
empleo de proyectores exploradores muy avanzados o focos
permanentes en posiciones especiales; en algunos sitios serA
necesario proyectores portdtiles (en conexi6n con las tropas de
proteeci6n de la artilleria o del ejercito de campafla).









PROyECTORES Y SU ENPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 81

5 Aptitud para ocultar los campos de minas y los pasos
que conducen al interior del puerto para evitar las operaciones
que contra ellas puedan realisar los torpederos, etc.
SEsta condici6n se satisfara, en general, con un cierto nd-
mero de proyectores de 36 pulgadas colocados bajos (es decir,
a 15 o 20 pies por encima del mar en marea alta) con haces
fijos (o casi fijos) a travds del paso o cubriendo el campo de
minas y sus access. Donde los pasos son estrechos, se pue-
-den usar con buen exito lentes divergentes.
6 Aptitud para proteger los proyectores de la capture o
.destrucci6n por el enemigo.
Conforme este principio, ningdn proyector se adelantarA
tanto del frente o se situarA de modo que un acorazado pueda
atacarle eficazmente sin exponerse el mismo a quedar destrufdo
por el fuego de las piezas de gran calibre de las baterfas de
costa. Durante el dia los proyectores que por necesidad hayan
de estar avanzados, serAn conducidos a una casamata para po-
nerlos a cubierto, y su asentamiento, en lo que sea possible, se
-ocultarA de las vistas del enemigo. Por la noche un proyector
es un blanco muy diffcil y (si esta bien construido y asentado)
s61o puede quedar fuera de combat por el choque director de
un proyectil; se cree que esto no es fAcil ocurra mientras el
barco no haya avanzado para cerrar la distancia (a unas 2.500
yards) a la que puede emplear su armamento secundario con
grandes probabilidades de dxito. Si en tales condiciones el
-enemigo consiguiera disminuir la distancia, hasta el punto que
se considerara el proyector en peligro, se le ocultarl, no de-
jando blanco para continuar el fuego sobre 6l e inducidndole
probablemente a suponer que el proyector ha sido destruido.
En este caso el proyector avanzado ha cumplido su cometido
-porque ha descubierto al enemigo, que estarA ahora bajo el
haz- de otro proyector de retaguardia. Si el proyector avanza-
-do no esta situado, como se ha indicado antes, a mas de 4.000
yards de la primera llnea del armamento principal, el buque,
cuando haya cerrado la distancia a 2.500 yards estarA a 6.500
yards pr6ximamente de los caflones de grueso calibre de la
defensea; situaci6n que, suponiendo un buen servicio telemdtrico
nocturno, no podrA mantenerse por much tempo.
En algunos casos, como cuando el paso obligado de los
barcos (o fondos de suficiente calado) esta a unas 3.000 yards
de la orilla, los proyectores exteriores pueden adelantarse mAs
del lfmite de 4.000 yards, puesto que un acorazado no podrA
acercarse, para batir el proyector, a distancia eficaz, y aun en
algunos casos se ha credo convenient avanzar los proyecto-










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res exteriores mas alla de aquel limite; las ventajas ob'tenidas
por un descubrimiento anticipado del enemigo se consider
compensan todos los riesgos que por dicha situaci6n se puedan
correr.
Para todos los proyectores avanzados se necesitarAn algunos
cafiones de campafia y algunas fuerzas de infanterfa como pro-
tecci6n contra los torpederos y pequefios destacamentos de
tropas de desembarco.
Donde los proyectores estdn elevados sobre torres, como a
menudo ocurre, la torre debe estar construida de modo que
no sea fMcilmente destruida por los proyectiles, y proyectada
de tal modo que no present un blanco muy visible durante el
dfa. Para los proyectores avanzados, una torre telesc6pica o
a eclipse sera lo mas convenient; pero para las demds posi-
ciones se consider que los gastos y las complicaciones que
esta instalaci6n lleva consigo no son necesarios, y que una -
torre consistent en una sencilla plataforma sostenida por un
entramado de celosfa formada por (20 o 30) barras de acero,
de unas 2 pulgadas de diametro cada una, llenarA muy biensu
objeto. El proyector se descenderA durante el dfa por medio
de cables metAlicos, y se conservara guardado en una casamata
debajo de la plataforma, poniendose en acci6n por un monta-
cargas elfctrico. Se cree que semejante torre sera dificilmente
cafioneada durante la noche, y que de dfa (sin el proyector) no
sera visible ni desde .las posiciones mas pr6ximas que un barco
enemigo pueda ocupar. Varios feeders para las lAmparas y
motors se tenderAn convenientemente a lo largo de la torre,
y asi, si un acoplamiento fuese destruido, podria, a pesar de
ello seguir funcionando el proyector.


SPrincipios que rigen el empleo tictico de los proyectores

En cualquier guerra que ]a defense de nuestras costas estd
obligada a participar, es evidence que mientras muchos de los
puertos serAn tal vez bloqueados o amenazados, todos los ata-
ques a fondo se limitarAn a una o dos plazas que ofrezcan es-
pecial importancia, o donde consider razonablemente el ene-
migo obtener un 6xito seguro. A la defense le son indispensables,
rapidas y seguras noticias de los movimientos de los buques
enemigos y una pronta y eficaz organizaci6n del servicio de
informaci6n (del cual los diferentes puestos de proyectores, de
salvamento y estaciones meteorol6gicas, con su sistema de
comunicaciones establecidas de antemano, formarAn un impor--










PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 83

tante element) sera el primer acto del Jefe de un distrito. (El
reglamento provision] de 1906 de los Estados Unidos define la
artilleria de distrito como una subdivisi6n de la linea de de-
fensa de costa). Para la mayor parte de los puestos defensivos
es casi seguro que todo el perfodo de la guerra transcurrira
en vigilancia (servicio important y bastante penoso, aunque
de escasa gloria), mientras que los puertos que sufran el ataque
consumiran probablemente nueve o mas horas en vigilancia
para dedicar una sola a combat efectivo. Durante el dfa, los
movimientos de los buques enemigos en la proximidad de la
costa se pueden seguir y ser transmitidos bastante ficilmente;
pero por la noche esto sera possible inicamente si los proyec-
tores tienen eficacia, y aun asf en much menor grado. Por
esta raz6n, es acertado suponer que cuando el enemigo este
cercano la mayor parte de los cambios en la disposici6n de sus
barcos y las operaciones contra la defense, tales como rastreo
de minas, raid de torpederos, desembarco de pequefias expe-
diciones, transport de baterfas, etc., seran emprendidas y Hle-
vadas a cabo al abrigo de la noche. Por lo tanto, aunque el
servicio de informaci6n diurna es important, lo sera mAs ave-
riguar a lo que el enemigo se dedica por ]a noche; y este ser-
vicio, como se ha indicado antes, es absolutamente dependiente
del uso de los proyectores eldctricos, y tendra mas o menos
valor en proporci6n a la prdctica y habilidad con que estos
aparatos esten situados y manipulados.
Por lo que precede, se ve claramente la inmediata depen-
dencia entire el servicio de informaci6n y el servicio de los
proyectores, asi como la necesidad de un rapido y seguro sis-
tema de comunicaciones. Por ejemplo: un observador ve (o
piensa ver) un barco dentro del radio del haz del proyector,
y aunque el observador manipulador no lo haya visto, si este
aviso puede ser transmitido instantdneamente, sera possible que
el observador manipulador dirija el haz, segCn las indicaciones
hechas, y comprobar.su exactitud; pero si hay alguna dilaci6n
aunque sea de pocos segundos, puede el blanco salirse del ra-
dio del haz y, por mas exacto que fuera el aviso, resultara ya
inuitil; y todos sabemos por experiencia, que una cosa es man-
tener iluminado un blanco despuds de hAber sido delcubierto,
y otra, enteramente distinta y bastante mas dificil, encontrar
un blanco de novo.
Con un adecuado sistema de comunicaciones sera tambi~n
possible, si un aviso se consider de suficiente importancia,
escoger y concentrar un cierto nfimero de proyectores sobre
la zona sospechosa (siempre teniendo cuidado evitar lascausas










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de inlerferencia), lo mismo que orientar un gran nfimero de
observadores de diferentes sectors, para que hagan la obser-
vaci6n sobre un lugar determinado. Para estos fines, es claro,
debera haber una central telef6nica con lines directs a los
diferentes manipuladores, vigias y observadores, y en esta
central un Oficial con autoridad suficiente para recibir y exa-
minar los parties asi recibidos, decidir la determinaci6n mas
convenient y dar con prontitud las 6rdenes oportunas para
llevarla a efecto. De este modo sera siempre factible poner
en comunicaci6n al que manipula cada proyector con el obser-
vador o vigfa que haya indicado la presencia del enemigo.
El sistema telef6nico que describimos (que puede con pro-
piedad llamarse sistema de informaci6n para los proyectores)
se debe reservar exclusivamente para el fin antes mencionado,
pues la experiencia ha demostrado que intentar utilizar estas
lineas al mismo tiempo para la direcci6n del fuego o cualquier
otro objeto, es seguramente producer una complete perturbaci6n
del servicio de proyectores, y consecuente, la paralizaci6n de
todos los elements de defense por algiin tiempo.
Durante el dfa, el sistema de comunicaciones, utilizando los
mismos vigias, etc., sera convenientemente aprovechado para
la colocaci6n y transmisi6n de la informaci6n concerniente al
enemigo; de este modo, el servicio de proyectores y el de ob-
servaci6n e informaci6n estara en cada sector bajo el mando
de un Oficial de proyectores. Este Oflcial deberA pertenecer a
la plana mayor del sector (su sitio estara en el puesto de man-
do del sector) y sera responsible ante el Jefe del citado sector
de la reunion y transmisi6n de las informaciones y del buen
manejo de los proyectoros pertenecientes al sector. El perso-
nal a sus 6rdenes estara especialmente instrufdo y escogido,
formado por electricistas, encargados de los proyectores, vi-
gfas (situados 6stos en lugares mas adelantados que los pro-
yectores y en otras posiciones especialmente apropiadas) y
por manipuladores. Todos ellos usarAn tel6fonos de peto y ca-
beza en comunicaci6n con la estaci6n central situada en el
puesto de mando del sector. El mismo Oficial de proyectores
tendra puesto un telefono de la misma clase; con objeto de
poder recibir personalmente los parties importantes o transmi-
tir instrucciones sin la dilaci6n y los posibles errors de re-
currir a la intervenci6n de telefonistas. Los parties que no sean
de importancia serin recibidos por sus subordinados, quienes
tomaran nota de ellos, comunicAndolos al Oficial de proyecto-
res (o a su auxiliar) tan pronto como sea possible. Por el mis-
mo procedimiento se enviarAn los pattes que no necesiten in-









PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 8&

mediata resoluci6n, de los cuales se tomarA nota y serAn trans-
mitidos por un telefonista cuando haya ocasi6n. Bajo ningIn
pretexto se permitirA que el telefonista encargado de la cen-
tral reciba o transmita despachos, porque su finica misi6n es
contestar a las llamadas y establecer rApidamente las comuni-
caciones. El Oficial de proyectores debe tener su cuadro in-
dicador, sefialando que aparatos son los que estAn en acci6n.
la aproximada posici6n de cada uno de los haces y los secto-
res que estos recorren, y en caso de conflict, determinarA
cuAl haz ha de ser preferido.
La ]inea telef6nica que una a un manipulador de proyector
con el puesto del Jefe del sector pasarA por el puesto de man
do del grupo mas important al cual corresponda el sector
iluminado por el proyector, con un interrupter en esta esta-
ci6n con objeto de que en caso de rotura de comunicaciones
con el Jefe del sector, o en circunstancias imprevistas, las ins-
trucciones necesarias para el manejo y direcci6n del proyector
puedan ser ordenadas por el Jefe del grupo.
Al Jefe de grupo le es indiferentes que un blanco sea ilu-
minado por su propio proyector o por el de otro grupo; en
realidad, como ya se ha dicho, puede unas veces verse el
blanco mejor iluminado por su propio proyector (esto es, en
el haz del proyector dirigido desde su mismo puesto), mientras
otras veces, el blanco se vera mejor iluminado por otro haz.
Como regla general, puede decirse que los Jefes de grupo
serAn libres de tirar sobre el blanco en que considered han de
producer mas efecto, es decir, sobre el que vean mejor Ilumi-
nado. Puede el combat llegar a una fase en que sea imprac-
ticable para el Oficial de proyectores ejercer la inspecci6n so-
bre todos ellos, en la forma que hemos indicado. Como me-
dida de previsi6n para este caso, las comunicaciones se esta-
blecerdii y los observadores se colocarAn de tal modo, que el
Jefe de cada grupo pueda asumir la inspecci6n y direcci6n de
su proyector respective para de e1 hacer el mejor uso que la
situaci6n permit.
Con respect al empleo de los proyectores durante el pe-
riodo de vigilancia, es regla general que el menor nimero de
haces possible, compatibles con la situaci6n, estarAn en acci6n,
a la vez, en cualquier sector de mar. Conforme esta regla, con
buen tiempo, inicamente los proyectores mas avanzados fun-
cionarAn; un par de ellos fijos con sus haces cruzados, de modo
que fijen los limites del sector y la entrada del puerto y otro
par de aparatos exploradores del mismo poder que los fijos,
colocados inmediatos y exteriormente a ellos para recorrer









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los sectors exteriores. Estos proyectores exploradores pueden
tambidn emplearse para relevar los fijos durante corto inter-
valos o reforzarlos momentaneamente si se desea. Sus princi-
pales funciones, sin embargo, son descubrir al enemigo, si es
possible, antes de que entire en el sector abarcado por los fijos
y evitar despuds que furtivamente penetre sin haber sido pri-
mero apercibido e iluminado por estos. Para el objeto de la
observaci6n se distribuiran los proyectores con luz fija entire
los diferentes sectors, correspondiendo estos sectors a los
diferentes puestos telemdtricos de un frente (o sector) y los ob-
servadores deberan comunicar inmediatamente al puesto de
mando de aqudl todo aquello que se descubra atravezando el
haz. Y como-dste se encontrara marcado en el cuadro indica-
dor del Oficial de proyectores y se conocerA, ademAs, el sector
de observaci6n, es claro que la posici6n aproximada (o cua-
drfcula) ocupada por el blanco se conocera inmediatamente.
En caso de que la entrada del puerto sea ancha, algunos
de los proyectores de segunda linea pueden tambidn emplear-
se para explorer especialmente el campo de minas y sus pro-
ximidades y descubrir los torpederos que puedan haberse des-
lizado, sin ser vistos, a traves de los haces de los demas pro-
yectos exteriores.
Con mar gruesa o tiempo brumoso s6lo se exploraran el
campo de minas y sus proximidades, utilizando algunos pro-
yectores del canal para evitar los trabajos de contramina y los
de los raids torpederos.
Finalmente, con niebla densa, cuando los proyectores resul-
tan ineficaces, deberan ocultarse, porque utilizados en semne-
jantes circunstancias no es de ningfin provecho para la defense
y pueden, en cambio, servir de gufa al enemigo.
Diferentes combinaciones de luces se usaran en este caso
para explorer, de manera que el enemigo, en una noche obs-
cura, no pueda nunca identificar las luces que funcionan y pue-
da aprovecharlas para su propia navegaci6n.
En un combat se aplican las mismas reglas con respect
al n-imero de proyectores que deben entrar en acci6n, que las
dictadas anteriormente para la exploraci6n; a saber: tan pocos
como sea possible, compatible con un gran desarrollo del fuego
de la defense. La concentraci6n de los fuegos, por lo menos
en los primeros moments del combat, se consider como
una buena tactica y, seguramente, este procedimiento dara el
mismo buen resultado en el uso de los proyectores. Podemos
estar convecidos de que el enemigo no intentara forzar la en-
trada de la boca del puerto con sus buques grandes hasta que









PROYECTORES Y SU EMPLEO EN LA DEFENSE DE COSTAS 87

est6 seguro de que se ha hecho una brecha en el campo de
minas y que el paso a travys de dicha brecha estA convenien-
temente balizado; mientras tanto, cualquier ataque nocturno
que se realice con buques de aquella clase sera simplemente
para practicar un reconocimiento con objeto de darse cuenta
4de los recursos de la defense (particularmente del nfimero y
situaci6n de los proyectores) o como diversi6n para ocultar un
raid de torpederos o un desembarco en otra parte. Por lo
tanto, mientras el campo de minas, el canal que conduzca al
interior del puerto y los alrededores de los lugares propios
para un desembarco esten eficazmente explorados, el nime-
ro de los aparatos en acci6n debe reducirse al minimum y no
-deberd manifestarse ninguno de los proyectores de segunda
linea excepto los que explore el canal).
En conexi6n con la defense de cada puerto important ha-
bra, al menos, una division de torpederos o. destroyers (com-
puesta de seis unidades) para cooperar con el mando de ]a de-
fensa terrestre. (En caso de que estos barcos no se puedan
utilizar, un cierto nimero de ligeros remolcadores u otras em-
b arcaciones de puerto se aprovecharan y organizarAn arman-
-dolas, si es possible, con un caft6n de tiro rapido).
Por la noche algunos de aquellos barcos se situarAn en vi-
gilancia en el interior de los haces fijos y provistos de apara-
tos de sefales para dar cuenta con rapidez al puesto de man-
do del sector o frente de cualquier movimiento que se descu-
*bra realice el enemigo. En tiempo brumoso, y con el mismo
objeto, seran retirados hacia retaguardia de los haces lumino-
:sos que explore el campo de minas, y con niebla densa to-
maran posiciones cerca de la entrada del puerto y largaran
botes para vigilar campo de minas. El resto de los torpederos
se mantendra en reserve para atacar los barcos que desembo-
,quen por la entrada del puerto hacia el interior o para que
con mar dura o tiempo de niebla tomen posiciones en la parte
mAs estrechas de la entrada para rechazar los raids de los
torpedos. Del mismo modo que podemos decir que el proyec-
tor es de escasa eficacia para la defense en tiempo de bruma
o niebla, podemos asegurar que con semejante tiempo la ma-
yor parte de los barcos del enemigo no se atreverAn acercarse
a la entrada del puerto por temor a los peligros de la nave-
-gaci6n y a los ataques de los torpederos, y permanecerAn a
respectable distancia de la costa. El mayor peligro en estas con-
diciones atmosfdricas vendrA de los raids de los torpederos y
de las operaciones en el campo de minas, las cuales, sin em-
.bargo, no pudiendo ser ayudadas desde tierra para la navega-









88 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

ci6n por sefiales 6pticas o acuisticas, seran mAs dificiles de lle-
var a cabo de lo que generalmente se supone. Para repeler
tales ataques durante un tiempo de densa niebla, el finico re-
curso de la defense consiste en el empleo de lanchas-patrullas-
y torpederos, complementado con los medios mecAnicos de
obstrucci6n que permitan el ancho, profundidad y corriente de
la entrada del puerto.
Para rechazar los raids de los torpederos se usaran haces
fijos bajos y con lentes divergentes (si el tiempo lo permite,
procurando iluminar fajas o zonas de la entrada del puerto,
teniendo cuidado de no iluminar ninguna obra o estaci6n de
la otra orilla. La mayor parte de estos proyectores se manten-
dran ocultos, y s61o cuando se yea que el raid realmente pro-
gresa se descubrirAn, enfocAndolos sobre los barcos y obligAn-
dolos a marchar a travys de los distintos obstAculos, exponien-
do sucesivamente a cada embarcaci6n a una descarga de las
baterfas de tiro rapido, las cuales estara ejercitadas en barrer
con sus fuegos las zonas iluminadas. Como complement se
colocara, si es possible, una cadena en ]a boca del puerto, y un
cierto nfimero de torpederos de ]a defense se situaran en acecho
precisamente por la parte inferior del puerto, prontos a atacar
los barcos enemigos que consigan penetrar.









LA CONSTRUCTION NAVAL DURANTE EL ANO 1919


La constrncci6n Naval durante el afio 1919


(De The Engineer NO 3340, Enero 2 de 1920)


Si la guerra hubiera continuado durante doce meses mas,
el afio 1919 hubiera marcado sin duda un record en el tonelaje
de construcci6n naval. En visperas del armisticio, los buques
de guerra de todas las classes eran construfdos en gran ninmero
en la Gran Bretafla, en los Estados Unidos y Alemania; en
tanto que el esfuerzo correspondiente de las demAs potencias
beligerantes estaba limitado finicamente por sus recursos. Na-
turalmente que la conclusion de las hostilidades, llev6 a una
reducci6n general de estos planes, abarcando esto la suspen-
Ssi6n de la construcci6n de numerosos buques que ya no se
necesitaban. Para ilustrar sobre la inmensa escala de la cons-
trucci6n de buques de guerra durante el afto 1918, se dan las
cifras siguientes: En Noviembre de aquel afio, la Gran Bretafa
tenia ordenada la construcci6n de 302 buques de guerra y 806
buques auxiliares; los Estados Unidos estaban construyendo
centenares de destroyers, submarines, barredores de minas y
embarcaciones para el servicio de patrulla, y habfan firmado
ya contratos para la construcci6n de muchos buques capitals
y cruceros ligeros, ]a ejecuci6n de los cuales fud diferida con
el fin de permitir a la industrial de la construcci6n de buques.
concentrar sus esfuerzos en la producci6n de destroyers y
otra clase de embarcaciones urgentemente requeridas para
afrontar la amenaza de los submarines. Alemania botaba sub-
marinos a raz6n de dos por semana, y acababa de ordenar la
construcci6n de otros 487 barcos adicionales.
Construfa tambien, aunque no con much urgencia, dos
acorazados, cuatro cruceros de batalla, alrededor de doce cru-
ceros ligeros y una cantidad de embarcaciones torpederas de
superficie. Inmediatamente despuds del armisticio, el Almi-
rantazgo britanico cancel los contratos de 218 buques de guerra
y de 696 buques auxiliares; los Estados Unidos, tomaron tam-









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bien las medidas necesarias para reducir substancialmente su
program; y Alemania fud obligada por los terminos del ar-
misticio, a suspender para en adelante la construcci6n naval.
A pesar de la reducci6n universal de la producci6n, una gran
cantidad de tonelaje qued6 para ser terminado, de manera que
el aflo pasado fue uno de gran actividad en el mundo de la
construcci6n naval.

Gran Bretaja

El finico buque capital que queda aun. por ser entregado es
el crucero de batalla Hood. Este buque debia salir de Clyde-
bank para efectuar sus pruebas en Noviembre uiltimo, pero ha-
biendo sido algo demorada su construcci6n no es de esperarse,
que lo haga antes de fines de Enero (1). Tres buques geme-
los Anson, Howe y Rodney que estaban en gradas en Noviem-
bre de 1918 pero fueron subsiguientemente cancelados sus
contratos. Como ya se ha publicado una descripci6n del Hood, ('2)
no es necesario que volvamos a recorder todos los puntos
principles de este notable buque. Es por much el buque mas
grande de la Marina Real, dAndole su desplazamiento de 41.200
toneladas una ventaja de 13.700 sobre el Queen Elizabeth, de
12.700 sobre el Tiger y de 15.450 sobre el Royal Sovereign.
Tiene 110' mas de eslora que el Renown, que era hasta el pre-
sente el buque mas grande de la marina, y su manga no es de
menos de 104'. Sin embargo, en otros respects, no es visi-
blemente superior a sus predecesores inmediatos. La maqui-
naria ha sido proyectada para desarrollar hasta 144.000 caballos
de fuerza y una velocidad de 31 nudos, esto es 1 y menos que
la velocidad efectiva del Renown. Tampoco el armamentodel
Hood es particularmente sensacional, pues consiste de 8
cafiones de 15", baterfa que constitute hoy la standard princi-
pal de nuestros buques capitals. Con respect al peso, el ar-
mamento secundario de 12 cafiones de 5.5", no es tan grande
como el de los primeros buques. Donde se admite que el Hood
muestra realmente su superiodad es en su protecci6n contra el
fuego de artilleria y contra los ataques subacuos, y el gran pe-
so de su coraza y mamparos instalados en el interior del bu-
que, cuentan probablemente por un porcentaje sumamente
grande de su desplazamiento. Se supone que este buque con-
tiene much de la carisima experiencia adquirida en Jutlandia,


( ) Nota do iinforniacionos. El Hood estA actualiente on sorvicio.
.') Ver R. de P. N. N0. 282, Marzo do 1920.









LA CONSTRUCTION NAVAL DURANTE EL ANO 1919 91

que puso de manifiesto una cantidad de puntos insospechada-
mente vulnerable en nuestros cruceros de batalla del tipo de
pre-guerra. La artilleria y el equipo del control de fuego del
Hood, ofrece varias caracteristicas nuevas e incluye el telme-
tro de mayor base montado hasta ahora a bordo. Su costo
total se calcula en 6.025.000, y su costo annual de manteni-
miento en armamento complete en 589.000.
Durante el afio pasado fueron entregados a la marina mu-
chos cruceros ligeros, y otros hay todavia en manos de sus
constructores. El buque mayor a ser terminado era el Hawkins,
construido en el astillero de Chatham. A principios del otoflo
fue puesto en ser-vicio como buque insignia de la escuadra en
China, a cuya estaci6n se ha incorporado ya. La clase del
Raleigh a la cual este pertenece, estd compuesta de cuatro bu-
ques. El buque que da nombre a su clase fue puesto a flote por W.
Beardmore and C., el verano uiltimo, pero ni el E]fingham
ni el Frobisher, que estan construyendose en Portsmouth y
Devonport, respectivamente, estan en condiciones de ser bota-
tados todavia, aun cuando ambos deben ser conclufdos. Espe-
cialmente proyectados en 1915 para el trabajo en alta mar en
cualquier parte del mundo, las dimensions de los buques de
Ia clase del Raleigh, son mayores que las de los cruceros lige-
ros medianos, y tal como a ellos se les aplica el tdrmino tcru-
cero ligero es obviamenteun nombre mal aplicado. Su eslora
total es de 605' y el desplazamiento de 9.750 toneladas, y se di-
ce que su velocidad con calado en carga complete es de 80
nudos. Fueron originalmente proyectados para quemar carb6n
y petr6leo, pero este plan fue alterado mAs tarde en tres bu-
ques de la clase, adoptindose en ellos el principio de quemar
puro petr61eo, aumentAndose asi la cifra original de 60.000 que
representaba su fuerza en caballos, en unas 10.000 unidades
mndas como resultado del cambio. Con su alta velocidad, su gran
capacidad de combustible, y su baterfa compuesta de 7 ca-
fiones de 7.5", estos cruceros debian convertirse en el terror
de los futures corsarios del comercio del tipo del Moewe. Sin
embargo, son buques caros, alcanzando el costo del Hawkins a
1.611.839, siendo el del Raleigh como de unas 150.000
menos,
Con la excepci6n del Hawkins, todos los cruceros ligeros
terminados en 1919, fueron de las classes C o D, a saber: Cairo,
Calcutta, Colombo, Delhi y Dunedin. Ambas classes fueron un
perfeccionamiento del prototipo Arethusa, y representan una
poderosa combinaci6n de velocidad y de poder de cafiones de
6". Como barcos de mar son, sin embargo, menos satisfactorios.