Revista de publicaciones navales

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Revista de publicaciones navales
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Buenos Aires; Servicio de Inteligencia Naval ( Argentina )

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aleph - 20934447
oclc - 26200495
System ID:
AA00019461:00031

Full Text
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MINISTERIO DE MARINA
RE VISTA
DE
PUBLICACIONES NAVALES
Tomo XXXII.-N.o 259.-Afio XVI.-Bs. As., Mayo i Diclembre 1917
Comunicados. Ofioiales del. Almirantazgo Alemtn
Mes de Marzo-1917
(Inforne. de Capitfin de Fragata A. Celery)
Obra de submarios' en. el Mediterrfineo
-Berlin 1.0 de marzo.
Oficial: En la zona d eh~d1~eie~e han sido hun-
didos por nuestros submnaiifilo l A P tes buques: El 17 de
febrero al Sud de Malta un vao-iinot do unas 9.000 tone-
ladas, completamente cargado, q 6'se dirigia escoltado, hacia el
Este; el 23 de febrero un transporte -de tropas completamente
cargado y escoltado, de unas 5.000 toneladas; en el mismo dia
otro transporte cargado y tambi6n escoltado, de unas 5.000 tone-
neladas; el 24 de febrero el transporte de tropas armado, Dorothy
de 4.494 toneladas con unos 500 hombres de tropas coloniales,
artilleria y caballos. Una parte de las tropas ha perecido.
Mks buques hundidos en el Mediteffineo
Berlin, 1.0 de marzo.
Oficial: Fuera de los transportes hundidos dados A conocer
lo han sido, tambi~n en los filtimos dlias otros 13 buques con un
total de 25.166 toneladas entre los cuales se encontraban el vapor
italiano Oceania, 4.217 toneladas de America- para Italia; el vapor




2 REVISTA DE PUBLICACIONES WAVALES
ingl6s con armamento Oculto Corso, 3.264 toneladas, con 5.000
toneladas de mineral de manganeso, 'semilla de lino y algod6n,
de Bombay para Hull;, el vapor ita -liano armado Prudenza, 3.307
toneladas,, con rnaiz de Ia Argentina para Itali6; e ao uc
Sko gland con 3.203 toneladas con carb6n de Norfolk par Nbpo-
les; el vapor griego Prikonisos, 3.537 toneladas, de Sal6nica par.
Alger.
Transcurso del plazo de protecci6n en todas ]as zonas de cierre
Berlin, 1.0 de marzo.
Oficial: En Ia noche del 28 de febrero al 1.0~ de marzo ha ter-
minado el plazo acordado A los veleros. para abandonar Ia zonea
peligrosa, en Ia zona de cierre del Oc6ano Atlgntico. Desde ese
moment el aviso general vale para toda Ia regi6n bloqueada y
los buques no deben contar, con un aviso particular.
22 buques con 64.500 tons. de capacidad hundidos.-La tramnpa.
de submarinos en Ia. costa sud de Irlanda
Berlin, 2 de marzo.
Oficial: Dos submarinos que acab an de ilegar han hundido,
quince vapores y siete veleros con un total de 64.500 tons. de
registro bruto.
Uno de estos submarines encontr6 en Ia costa Sud de Irlanda,
un buque-tanque preparado coma trampa de submarino con
cuatra cafioiies en las bandas bien escondidas y el cual tambi6n.
us6 sus bates, para arrajar bombas contra el submarino. Despu~s
de salir & flote sigui6 el submarino, desde las tres de Ia tarde haste.
el obscurecer un combate de artilleri a contra. el buque trampa y
contra el cazador de submarinos de L~a clase Foxglove durante




COMUNiCADOS DEL ALMANTAZGO ALEM"N

tol cual 6ste filtimo recibi6 por lo menos tres tiros. For el hundi-
miento de estos buques han sido destruidas- entre *otras: 8.800
granadas (toneladas), 3.300 tons. de cereales, 3.000 tons. de se-
mnilla de lino, adembis unas quince mil toneladas de carb6n, 2.500
ade material de guerra, 3.500 de mercaderias, 4.300 de heno, 1.200
4e mineral de hierro y 1.800 de mani.
Nuevs grandes ixitos de los submarinos
Berlin, 3 de marzo.
Oficial: Ultiimamente han sido hunclidbs por nuestros subma-
Tinos 21 vapores, 10 veleros y 16 pescadores con un total de 91.000
toneladas brutal de registro.
Mis de 40.000 toneladas hundidas en el Mediterrineo
Berlin, 7 de marzo.
Oficial: En el Mediterrineo han sido hundlidos: 8 vapores y
7 veleros con un total de mbs de 40.000 toneladas entre los cuales,
-e 19 ae febrero un transpofte de-unas 8.000 toneladas-fuertemen-
to cargado. Frente a Porto D'Anzio el 20 de febrero el vapor no-
xuego Doravore, 2.760 toneladas con mercaderias de Genua para
Iondres; el 22 de febrero 4 veleros italianos con carb6n y vive-
Tes para Italia; el 24 de febrero al Sud de Creta un transporte
,de unas 8.000 toneladas armado con un cafi6n de 15 cm. escol-
tado por buques pescadores y el vapor ingl6s Mioulis 2.918 tone-
ladas con semilla de algod6n para Inglaterra; el 26 de febrero el
vapor armado inglks Clan Farquhar, 5.858 toneladas, con algo-
d6n, t6 y yute para Inglaterra; el 27 de febrero el vapor armado
ingl~s Brodmore, 4.07 1 toneladas con carne helada para Ingla-
terra. Un capit~n y dos maquinistas fueron hechos prisioneros.




REVISTA DR* PUBLICACIONES NAVALES

Nuevos 6xitos de submarinos en el Mediterrineo
Berlin, 8 de marzo.
Oficial: E~n el Mediterr~neo fueron hundidos nueve vapores.
y tres veleros con un total de 39.000 toneladas entre los cuales,
el 14 de febrero el vapor italiano armado Torino 4.150 toneladas,
con algod6n y maiz de Alejandr~a. para G~nova; el 20 de febrero
el transporte, ingl6s armado Rosalie 4.237 toneladas con muni-
ci6n y cebada de Nueva York para Sal6nica; el 21 de febrero el
vapor ingl6s armado Wath field con 4.500 toneladas de magnesio
con rumbo A. Inglaterra; el 22 de febrero unvapor franois de
unas 1.000- toneladas; el 23 de febrero el vapor ingls armado,
Trojan Prince, 3.691 toneladas con carga completa; el 26 de fe-
brero el buque ingl6s armado Burnby, con 5.200 toneladas de
carb6n de Cardiff para Alger; un transporte enemigo armado
de unas. 5.000 toneladas con carga de carb6n. y el vapor grie-
go Victoia, 1.381 toneladas; el 3 de marzo el vapor ingl6s ar-
mado Craygendoram, 2.789 toneladas con carb6n.
1.000 hombres perdidos del transporte de tropas. ((Minas*
hundido
Berlin, 8 de marzo.
Oficial: A bordo del transporte de tropas italiano, hundido.
el 15 de febrero en el Mediterrbneo en el viaje para Salonica, se,
encontraban, segu~m refieren los dos soldados italianos recogidos.
por nuestro submarino, un general, tres coroneles, dos mayores.
y 1000 hombres de tropas italianas pertenecientes A. tres regi-
mientos diferentes, los cuales & causa de la mar gruesa se hundie-
ron con el buque.




COMUNICADOS DEL ALMIEANTAZGO AMLEMIN

Nuevs 6xitos: de submarinos
Berlin, 10 de marzo.
Oficial: Por submarinos que acaban de regresar ha11 sido
hundidos -61timamente vapares y- veleros con un conjunto de
42.177 toneladas de registro y ha sido capturada una presa con
salitre, de 1.100 toneladas.
Otras 35.000 toneladas hundidas en el Mediterrineo
Berlin, 12 de marzo.
Ofici 'al: En el MediterrAneo han sido hundidos: seis vapores
y ocho veleros con un total de 35.000 toneladas, entre los cuales
el 17 de febrero el transporte de tropas franc6s armada Athos
escoltado por destructores con un batall6n de senegaleses y 1.000
trabajadares de municiones chinos; el 27 de febrero un transpor-
te armada con unas 5.000 tonelad as; el 3 de marzo-un vapor ar-
mada de 5.000 toneladas carad con materiales de ferracarri-
les; el 6 de marzo el vapor it;ano Porto di Smirne, 2.576 tone-
ladas con harina y mercaderias de G6nava para Alejandria; el
7 de marzo un vapor transporte escoltado de unas 7.000 toneladas.
Ataque de aviones navales alemanes i destructores rusos delante
de Constanza
Berlin, 13 de marzo.
Oficial: Hidroaviones alemanes han atacado el 12 de marzo,
A dos destructores, rusas de la clase Bisty~ que se dirigian A Cons-




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

tanza, y los han obligado 6. regresar. Fueron observados dos tiros
de bombas certeros A. proa y popa de uno de los destructores.
Un cru.~ero enemigo, un buque-tramnpa de submarine y 48.150
toneladas de capacidad destruidos
Berlin, 14 de marzo.
Oficial: Ultimamente han sido liundidos, por nuestros sub-
marinos, 17 vapores, 2 veleros y 3 buques pescadores con un
total de 48.150 toneladas de registro brutas.
Uno de los submarinos ha destrui do ademAs, un pequeio,
crucero enemigo con tres chimeneas inclinadas y el buque espe-
cial 0 27 preparado como trampa de submarinos. De 6ste fueron
hechos prisioneros ma teniente, un oficial de cubierta y cuatro
hombres entre los cuales uno gravemente herido.
Buques destruidos en febrero.--368 buques con 781.M0 toneladas,
Berlin, 17 de marzo.
Oficial: En el mes de febrero se han perdido por las medidas
de guerra de las Potencias Centrales 368 buques de comercio
con 781.500 toneladas de registro bruto. De 6stos, 292 buques con
644.000 tons. son enemigos y 76 buques con 137.500 tons. son neu-
trales. De 6stos han sido hundidos 61 buques por submarinos, es
decir, el 16,5 % del resultado total de febrero contra 29 % de las
p6rdidas totales neutrales en promedio de los cuatro filtimo,,
meses.




COMUNICADOS DEL ALMIMANTAZGO ALEMiN 7
Ataques de dirigibles i Londres y it los condados del, Sudeste de
Inglaterra
Berlin, 18 de marzo.
Oficial: En la noche del 16 al. 17 de marzo una escuadra, de
dirigibles de marina, A pesar de la violenta contradefensa par
medio de artilleria y aviadores, ha arroj ado bombas, en un ata-
que de media hora, sobre Londres y condados del- Sudeste de
Inglaterra, con 6xito. Los dirigibles han regresado sanos con ex-
cepci6n del L 39 que, segtin publicaci6n francesa ha sido tocado
en una altura de 3.500 mnetros, cerca de Compiegne, par el fuego
de artilleri a francesa y obligado A descender.
Sabre 6sto recibo el. W. T.. B. de fuente autorizada, los si-
guientes detalles: Desde las dirigiblas fueron observadas en Londres
no menos 'de 50 A 60 proyectores baja cuya luz hueron bombar-
deados sin 6ito eon. granadas incendiarias. Tambi6n tomaron.
parte en la defensa aviadores enemigos aunque sin acercarse &
los dirigibles. El Timesis se reconacia bien, y tambi6n Landres
A pesar de estar sin luces. Al regresar durante una fuerte tormen-
ta, los dirigibles hueron buscados par las fortalezas del Tfimesis.
como tambi~n por los buques de gnardia, con prayectores, sin
6xito.
Avance de fuerzas alemanas navales; al estrecho de Dover y i la
boca del Thmesis
Berlin, 18 de marzo.
Oficfal: Uno de. nuestros hidroaviones arroj6 bambas, el
17 de marzo por la tarde en el puerto y gas6metros de Dover-




REVISTA -PE PUJBLICACIONES NAVALES

En la noche del 17 al 18 de marzo Ilegaron de nuevo nuestras
,fuerzas maritimas -al .estrecho -de Dover y A -I& boca del Time-
sis. Por el grupo de ataque que-estaba. mfis al Suir fu6 hundido un
destroyer enemigo de la guardia del Canal, en combate A corta
distancia y otro destructor fuertemente averiado. El grupo de
ataque en el Norte destruy6 cerca, del North-Foreland un buque
mercante de 1.500 toneladas por un torpedo y dos buques de
guardia por medio del fuego de-artilleria.
Tambi6n bombarde6 el puerto fortificado Margate con buen
efecto y A corta distancia. Las bateri as de tierra enemigas con-
testaron sin 6xito. Nuestras fuerzas navales han regresado en ni
mero completo y sin p6rdidas de vidas humanas 6 dafios.;
El vali~nte avance de nuestras fuerzas navales hasta el paso
de Calais y boca del TAmesis, que para nosotros no produjo p6r-
dida alguna, ha tenido, como se ha comunicado, como resultado
el hundimiento de un destructor britfinico y averias en otro. El
destroyer hundido pertenece A la clase mod erna K que por pri-
mera vez fu6 lanzada al agua en 1913. Era de 920 toneladas,
tenia 3 cafiones de 102 mm., una velocidad de 32 nudos y una tri-
pulaci6n de 100 bombres. Mks moderno es todavia. el destroyer
averiado que pertenece A. la clase L. Este tipo es de 980 toneladas,
corre 30 nudos y estA armado con 3 cafiones de 102 mm.
116.000 toneladas hundidas
Berlin, 19 de marzo.
Oficial: Nuevamente han sido hundidos en el Canal Ingl6s
en el Aktlfintico y en el Mar del Norte buques con un total de
116.000 toneladas de registro. Entre otros se encuentran segi~m
]as comunicaciones de los submarinos hasta ahora Ilegados, los




COMTUNICAD~OS DEL ALMIRANTAZGO ALEMIN 9
siguientes:. vapor ingl~s armado, Connaught, 2.648 tons.; una barca,
armada inglesa, 1.200 toneladas, los veleros ingleses Adelaide,
Mac Lean, Abaja, Gazelle, Utopoia, los buques pescadores ingle-
ses, Peedekap y H.- Ingram; ademAs, dos vapores desconocidos
ingleses de unas 5.000 y 9.000 toneladas; el vapor italiano Cavour,
1.928 toneladas, como tambi~n un vapor italiano desconocido,
de unas 3.000 toneladas; el vapor belga Hainaot, el velero ruso
St. Theodor;. un. gran vapor-tanque desconocido de unas 6.000
toneladas; un vapor de unas 5.000 toneladas; el vapor espaffol
Gra~ia, 3.129 tons.; el vapor griego Thodo'rolf Pangalos, 2.838
tons.; el vapor noruego Bstoraas, y los de la misma nacionalidad
Davanger, Lars Forsttenaes, Rhode Fagelund y el velero noruego
Ernst.
Hundimlento de un gran acorazado fmacis
Berlin, 20 de marzo.
Oficial: Uno de nuestros submarinos, comandante Kapit~in
Leutnant Moralt, ha hundido por medio de un tiro de torpedo,
el dia 19 de marzo en el Mediterrineo Occidental 6, un gran aco-
razado fraile6s de la clase del Danton. El buque de linea que na-
vegaba en zig-zag se escor6 fuertemente despu6s de la explosi6n.
y se di6 vuelta & los 45 minutos.
21 vapores enemigos capturados por el (Mdve,,)
BOTIN TOTAL: 123.100 TONS.
Berlin, 22 de marzo.
Oficial: Acaba de regresar el crucero auxiiiar Mdve, coman-
dante conde de Dohna-Schlodien, que por segunda vez ha esta-




10 REVISTA DE PUBLICACIONES -NAVALES
do operando en el Atlfintico durante varios meses obteniendo el
hundimiento total de 22 vapores y 5 veleros de 123.100 tonela-
das. Los detalles son los siguientes:
1. Voltaire, vapor ingl~s, 8.617- tons. armado de un cafi6n
de 12 cm.
2. Hallbiorg, vapor noruego, 2.587 tons., con mercaderias
varias.
3. Mount Temple, vapor ingl6s, 9.792 tons., armado con
cafi6n de 7 '/2 CM. con viveres, otras mercancias y caballos.
4. Duchess of Corn'wall, velero ingl6s, 152 tons., con pes-
cados.
5. King George, vapor ingl6s, 3.852 tons., co'n materias ex-
plosivas, viveres y mercancias varias.
6. Cernbrian Range, vapor ingl~s, 4.235 tons., con trigo y
mercancias.
7. Georgie, vapor- ingl~s, 10.077 tons., armado con canonn
de 12 cm. con trigo, came y caba.Ilos..
8. Yarrovdale, vapor ingl~s, 4.652 tons., con munici6n, vi-
veres y material de guerra.
9. Saint Theodore, vapor ingl~s, 4.992 tons., con carb6n.
10. Dramatist, vapor inigls, 5.4,00 tongs ; con munici6n y
frutas.
1. Nantes, velero franc6s, 2.600 tons., con salitre.
12., Asnieres, velero franc6s, 3.100 tons., con trigo.
13. Hudson Maru, vapor japon6s, 3.800 tons.*
14. Radnorshire, vapor ingl~s, 4.300 tons. armado con cafi6n
,de 12 cm., con caf6 y cacao.
15. Himich, vapor ingl6s, 3.800 tons. con ca rb6n.
16. Netherby Hall, -vapor ingl6s, 4.400 tons. con arroz y
mnercancias.
17. Jean, velero canadiense, 215 tons. con azficar.
18. Staut, velero noruego, 1.200 tons. con aceite.
19. Brecknoshire, vapor ingl6s, 8.400 tons. con un cafi6n de
12 cm.
S20. French Prince, vapor ingl~s, 4.800 tons., con avena,
maiz y care.




COMUNICADOS DEL ALMRANTAZGO ALEMAN 1
21. Bddi, vapor ingl6s, 2.650 tons. con carb6n.
22. Katharine, vapor ingl~s,.2.900 tons. con trigo.
23. Rhodente, vapor ingl6s, 3.000 tons.
24. Esmeraldas, vapor ingl~s, 4.680 tons.
25. Otaki, vapor ingl~s, 4.680 tons., cafi6n de 7 '/2 CM
26. Demetrion, vapor ingl~s, 6.000 tons. con cafion de 12 cm.
con mad eras.
27. Governor, vapor ingl~s, 5.500 tons. cafi6n de 12 cm.
De estas presas alcanz6 el vapor ingl6s Yarrowdale el 31 de
diciembre de 1916 un puerto alemAn con 469 prisioneros A. bordo;
el vapor japon~s Hudson Maru lleg6 el 16 de enero de 1917 al
puerto, de Pernambuco con las tripulaciones de los vapores Dra-
matist, Radnorshire, Minich, Net herby Hall, Nantes y Asnigres,
las dembs embarcaciones fueron hundidas. El M6ve trajo 593,
prisioneros.
Declaracl6n alemana de una zona de cierre en el mar de hielo,
del Norte
Berlin, 24 de marza.
Oficial: Se ha comunicado A los Gobiernos extranjeros que
en. adelante serA impedido todo trAfico, sin mAs con todas las
armas en la zona del Mar de Hielo del Norte al Este de la longi-
tud 240 Este y al Sur de la latitud 750 Norte con excepci6n de las
aguas territoriales noruegas. Los buques neutrales que naveguen
por esta zona lo harlin 6. su propio peligro; sin embargo, se han
tornado medidas para que los buques neutrales que se encuentran
ya en viaje hacia puertos de esta zona de cierre 6 que Jos quieran
abandonar, no serAn atacados sin prevenci6n especial basta el
5 de abril.
La comunicaci6n dice que la zona de cierre indicada en el
Memorandum de nuestro gobierno del 1.0 de febrero de este afio,




12 REVISTA IDE PUBLICACIONES NAVALES
recibe una ampliaci6n. El limite Norte de la zona de cierre aIrre-
dedor de Inglaterra queda en los 620 de latitud Norte, es decir,
Ai la altura de las islas Farbe. Desde los 620 de latitud Norte y
00 de longitud se dirige con rumbo S. S. E. hacia la isla Utsire.
De esta manera queda un andho camino A la costa noruega, A
disposici6n'de la navegaci6n neutral. La zona determinada en
el Mar Artico tiene por objeto poner en peligro el trAfico hacia
los puertos rusos.
Otros grandes 6xitos de subnmarinos
Berlin, 25 de marzo.
Oficial: Fuera de las p~rdidas de buques ya comunicadas en
el trascurso del mes de marzo, nuestros submarinos han hundi-
do en los iltimos dias los siguientes:
25 vapores, 14 veleros y 37 buques pescadores con un total
de 80.000 tons., de registro, brutas.
Ademds el 9 de marzo fu6 destruido en el Canal por fuego
de cafi6n y por uno de nuestros submarinos un biplano ingl~s.
Los buques hundidos se reparten como sigue:
1. Buques ingleses.
Los vapores armados Brika, 3.549 t., Denparh, 1.980 t.,
el buque de vigilancia Granton, con el lugre de garenques G. N. 34
A remolque, los vapores Glynymel, 1.394 t., Memnon, 3.203 t.,
y el buque-hospital Asturias, 12.002 tons.
El velero Sir Joseph y los pescadores Robert, Riwind, Gesa-
mirne, Gratia, Lend Lilly, Hyacinth, Case, Internose, Nelly, Ena,
Kestrel, Reindear, Forget My not, Try y Albance.
2. Buques franceses.
Barca Sully, Las Escunas, La Marne, Eugene, Robert, Anais,
Madelaine, Davoust; los veleros Adieu, Va, Marie Louise, De
Fecamp, Marie Louise de St. Malo, Am ericain, La escuna de pi-
lotos, Martha Ivonne y Corduoan.
Los buques pescadores Petir Jean, Henry Louis, Dieu de




COMUNICADOS DEL ALMIRANTAZGO ALEMIN 13
Garde, Rozal, Rupella, Louis -XIV, Pentilen, Acide Marie, Ju-
liette, Camille Emile, -L. R. 1289, L. R. 1329, Madeleine, Felici-
te, Madonna y Entente Cordiale.
3. El vapor italiano Medusa (cerca de 1.000 tons).
4. Buques noruegos.
Los vapores Solferino (1.155 -tons.), Wilfred (1.121 tons.),
Girda (1.824 tons.), Blaamanden (954 tons.), Ronald (3.020 tons.),
Expedit (680 tons.), Frisk (1.138 tons.), Einar Jarl (1.849 tons.),
y el velero Efen (cerca de 500 tons.).
5. Los vapores americanos Illinois (5.225 tons.) y City of
Memphis (5.252 tons.), el vapor espafiol Vivina (3.034 tons.) y
el vapor holand6s La Campine (2.557 tons.).
6. Buques cuyos nombres no han podido ser averiguados:
un vapor cargado, de unas 3.000 tons., otro de unas 3.500 tons.,
un vapor armado ingl~s de unas 3.000 tons., vapor-tanque de
unas 3.000 tons., un vapor cargado de unas 8.000 tons., un barco
noruego de 2.500 tons., un velero de 300 t., adem~s, tres pesque-
ros ingleses y dos franceses.
Con estas embareaciones se han hundido, segfin las noticias
que hasta ahora se han podido obtener, cerca de 34.000 tonela-
das de carb6n, en su mayoria destinado i Francia, 3.000 tonela-
das de aceite, 3.300 toneladas de trigo y 9.960 toneladas de vi-
veres fuera del pescado hundido en los pesqueros.
Exitos de submarinos
Berlin, 26 de marzo.
Oficial: Sobre los. 6xitos obtenidos por nuestros submarinos
y comunicados ya desde hace algdin tiempo, damos ahora los si-
guientes detalles de embarcaciones bundidas que no estAn comn-
prendidos en los datos anteriormente participados el 25 de marzo:
1. Buques ingleses:
Los vapores armados Dunbarmoor (3.561 tons.), con trigo;




14 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Bray Head (3.077 tons) con mercaderias varias; Narragausett
(buque-tanque, 9.196 tons.) con cargamento de aceite;.los va-
pores Norma Pratt (4.416 tons.) con citeros; Fenay Lodge.(3.223.
tons.), con cargamento de madera; Rosalie (4.237 tons.) con carb6n;
buque-tanque, Winnebago (4.666 toneladas) con aceite combus-
tible para Francia; la barca .de cuatro palos Inverlogie (2.347
tons.) con carb6n; los veleros. T. Crowley con -briquetas, Medi-
terranean con carb6n y Blisabeth Eleonore.
2. Los buques franceses:
El vapor armado Ohio (8.719 tons.) con munici6n y algod6n
y la fragata Jules Gommes (2.595 tons.).
3. Buques rusos:
La fragata Pera (1.737 ton.) con maiz y el velero Alma con
algarroba.
4.-Buques noruegos:
Los vapores Edvard Grieg (989 ton.), Storstad (6.028 ton.) con
maiz y los veleros Spartan (2.287 ton.), Collingstod (1.042 ton.)
con maiz y Silas (750 ton.).
5.-Los buques americanos:
Vigilancia (4.115 ton.), con viveres paraFrancia y Algonquin
(2.833 ton.), con aceite; la goleta sueca de tres palos Dag con ma-
dera; el vapor dan6s Rosenborg y el buque pescador holand6s
Tres Fratres ex Margaret. I
-Buques cuyos nombres no se han podido averiguar du-
rante el ataque de noche 6 porque no conduclan nombre en Ia.
proa:
Un vapor ingl6s armado de cerea de 3.500 toneladas, un vapor
ingl6s armado de, m~s 6 menos, 4.000 toneladas con carb6n, un
vapor iDngl6s armado de cerca 3.000 toneladas, un vapor ingl6s,
armado de cerca 4.000 toneladas, un transporte ingl6s armada
de por lo nmenos 10.000 toneladas, un vapor armado de cerca.
5.000 toneladas con mineral, un vapor ingl~s parecido al vapor
North Wales, un vapor ingl~s parecido al vapor Hycarnia y un
velero ing1~s de cerca 2.000 toneladas con carb6n.




COMUNICADOS DEL ALMMRANTAZGO ALEM"~ 15
Bombardeo de Djunkerque por torpederos alemanes
Berlin, 27 de marzo.
Oficial: TUno de nuestros grupos de torpederos ha disparado
A corta distancia, doscientos tiros contra las instalaciones del
puerto militar de Dunkerque en la, noche del 25 al 26 de marzo.
iNo han sido encontradas fuerzas navales enemigas. Nuestras
embarcaciones han regresado sin ser molestadas.
31.000 toneladas hundidas en el Mediteffineo
Berlin, 28 de marzo.
Oficial: En el MediterrAneo han sido hundidos: 10 buques
con un total de 31.000 ton., entre los cuales el vapor ingl~s
Eutre, 3.540 t., que formaba parte de un convoy de 12 buques;
un gran vapor de unas 8.000 t., probablemente cargado con acei-
te 6 trigo y que fu6 avistado por uno de nuestros torpederos
ardiendo 6 envuelto en llamas.
El vapor holand~s Ares, 3.783 t., con 4.800 t. de benzina
Suez para Francia, un vapor sin luces completamonto cargado de
6.000 t., con rumbo A, NApoles; el vapor ingl6s armado Eptoloses
4.431 t., un vapor ingl6s armado de 4.000 t. con 5.000 t. de car-
ga entre ]a cual 1.000 de algod6n de Bombay para Marsella.
Nacionalidad de earga de los buques hundidos en el mes de febrero
Berlin, 29 de marzo.
Oficial: Como ya se ha dado A conocer con fecha 17 de
mnarzo, en el mes de febrero han sido destruidos en total W6




16 REVISTA DE PUJBLICACIONES NAVALES
buqu es de comercio con 781.500 toneladas, por las medidas de
guerra de las Potencias Centrales..
De ellos 292 buques ilevaban pabell6n enemigo, 6~ saber:
169 ingleses, 47 franceses, 28 italianos, 8 rusos, 4 belgas, 2 portu-
gueses y I japon6s.
No puede ser establecida la nacionalidad ni el nombre de
33 buques; por lo menos 20 de ellos deben considerarse como
ingleses con lo cual las p6rdidas inglesas en capacidad de bodegas
en febr 'ero se puede apreciar en unas 500.000 toneladas.
De los 76 buques neutrales eran:
38 noruegos, 14 holandeses, 8 griegos, 7 suecos, 5 espa-
fioles, 3 americanos y I peruano.
De la capacidad comercial total de 781.500 toneladas hun-
didas en febrero no ha podido saberse la clase de carga para 475.000
toneladas; las 306.500 toneladas restantes se distribuyen como,
sigue:
49.000 t. de material de guerra, 91.500 de carb6n, 13.000
t. de petr6leum y aceite, 18.800 de salitre, 4.800 de hierro, 11.300
de mineral, 550 de metal, 90.000 de trigo, 14.800 de viveres di-
versos, 9.700 forrajes, 36.500 metros c-dbicos de madera, 23.100 t.
cargas varias entre ]as cuales 1.500 fardos de cueros, ademis
unas 15.000 t.. de peso y 70.000 metros efibicos de mercaderia.
Ademis 300 caballos y 3 millones de marcos en oro.
Avance de fuerzas navales alemanas hasta 1A costa inglesa
Berlin, 30 de marzo.
Oficial: En la noche del 28 al 29 de marzo nuestras fuerzas
navales han recorrido la zona de cierre en la costa S. E. de In-
glaterra. Fuera del vapor ingl~s armado Mascotte, 1.097 ton., que
fu6 encontrado A~ 8 millas al Este de Lowestoft y hundido por fuego,
de caja-6n, no ha. sido avistado ni fuerzas navales enemigas i
comercio maritimo. Siete hombres de la dotaci6n del Mascotte fue-
ion hechos prisioneros.




COMUNICADOS DEL ALMMEANTAZGO ALEMAN 17
50 buques con 90.000 toneladas de capacidad hundidos
BerlIn, 30 de marzo.
Oficial: Como nuevos 6xitos de submarinos deben agregarse
los comunicados por los que acaban reci6n de ilegar y que hay que
sumar 6, los ya publicados en marzo. Estos son: 34 vapores, 2 ye-
leros, 14 pescadores con un total de 90.000 toneladas.
Que son los siguientes:
24 vapores ingleses: los vapores armados Coranda (2.733 ton.),
Pol a (3.061 ton.), con carb6n, Trevose (3.112 ton.), Ainwick Castle
(5.900 ton.), con mercaderias varias A Capstadt, Printon (4.184
ton.), con mineral de hierro, vapor de carga, y de pasajeros Anton
(6.446 ton.), los vapores Clan Macmillan (4.525 ton.), Achille Adam
(460 ton.), Exchange (279 ton.), Rio Sorocaba (ex Branley, 4.307
ton.), con 6.400 toneladas de azficar para el gobierno franc6s,
el vapor, probable, Glenau (3.227 ton.), con aziicar de Java b,
Nantes, la escuna William Mart yn, con carb6n y el pescador
Guard, Penccar, Carlew, R 62, R 253, Lt. 32, Bin. 349, R 125,
Lt 667, Lt 502, Lt 962, R 52.
3 Buques franceses: La escuna. Leontine y los pescadores
Rhodore, Btoile Polaire.
El vapor portugu6s Angola (4.297 ton.), con carb6n. 13 bu-
ques noruegos: Los vapores ,Skreien, Algol, Attika, Laly, con ma-
dera; Garant, con sulfato y papel; B. Sundt, con hierro; Pollux,
con mercaderias varias; Egenass, con viveres para Inglaterra;
Susama con arenques; Blomvaag, con carb6n; Brode, Kong Inge,
con carb6n y mercancias varias de Glasgow A Marseffle; Hugin,
con carb6n de Sunderland A Santander. El vapor dan~s Russia
(1.671 ton.) El vapor-tanque holand~s J. B. August Hassler
(5.104 ton.) Adembs 7 buques cuyos nombres no se han podido
comprobar: un. crucero auxiliar ingl~s de por lo menos 8.000 ton.,
un vapor armado de por lo menos 2.500 toneladas, en un combate
de artilleri a; vapor transporte armado de 4.000 toneladas; un
vapor cargado de cerca 4.000 toneladas; dos vapores de cerca 2.000
toneladas; uno de ellos con pabell6n holand~s; un vapor cargado
de cerca 1.500 toneladas.







LA ODISEA DEL ((GOEBEN) Y DEL (BRESLAU)) 19

La 'odisea del "Goebon 1 y del "Breslau"~
on 1914
Infortne del Agregado Naval en Alemnania. Capitfin de Fragata Arturo Celery
Acaba de aparecer un emocionante libro, editado en Berlin,
y que se titula (d)ie Fahrten der Goeben und der Breslau)). La.
versi6n presentada confira Ia notable entrevista aparecida,
en el (Evening News* del 17 de noviembre de 1914, hAbilmenb--
obtenida de un oficial del Goeben por un periodista, probable-
mente americano. Por las consecuencias diplomfiticas que ha,
tenido, Ia Ilegada de los dos buques alemanes A Constantinopla,
quedarfin en Ia historia como uno de los acontecimientos impor-
tantes de esta guerra. Sobre esto ya se han formado leyendas.
No es sin interns, pues, tanto bajo el punto de vista politico,
como del maritimo, precisar en qu6 condiciones estos dos cruce-
ros han escapado A las flotas. de Ia Entente para ilevar A Enver
iPasch& un apoyo precioso y decisivo, haciendo inclinar Ia ba-
lanza, en favor de su proyeeto en los consejos del Gobierno.
Si el Goeben y el Breslau han conseguido sustraerse A Ia.
persecuci6n de sus adversarios, es en parte gracias A su superiori-
dad en velocidad. Pero, se preguntarb. entonces, ipor qu6 los alia-
dos habrian dej ado A los alemanes asegurarse esta ventaja?
El comandante Vedel que comenta este hecho en su libro (No&-
marins a la guerre, Payot, 1916) dice: ((El envio del Goeben y del
((Breslau al MediterrAneo rem6ntase A, mA8 de un afio antes de,
0(a guerra. Ello atestigua una previsi6n que debemos admirar
((tanto mfis cuanto que A, nosotros mis ha faltado *. Este es un
juicio un poco sumario y pars, hacer justo quizAs no serd ind'til
recordar el encadenamiento de los hechos.




20 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
En tiempo de Fashoda, cuando Francia era rival de Ingla-
terra por cuestiones coloniales no tenia programa naval definido.
1Habia cesado, casi, de construir acorazados sintiendo la impo-
sibilidad de luchar, bajo este respecto, con el presupuesto de la
flota britAnica pero, 6. partir de la Entente cordiale, la situaci6n
se modific6. Pareci6 que si Inglaterra, en una guerra defensiva,
debi a colocarse al ]ado de Francia seri a menester que esta 111tima
pudiera asegurarse el domino del Mediterr6.neo para dejar A. la
flota brit6.nica la facultad de concentrarse en el Norte. Esta
disposici6n estrat6gica fu6 consagrada por el acuerdo de 1911,
segldn cuyos t6rminos Inglaterra, rehusando, conforme con su.
tradici6n y sus instituciones parlamentarias, comprometerse
en una alianza formal, garantizaba A. Francia la protecci6n de
sus costas septentrionales. liagamos notar, de paso, que este
instrumento diplomfitico era un importante factor. para el man-
tenimiento de la paz y que 61 quitaba el favor al grupo de po-
tencias responsables de una guerra ofensiva.
En seguida de este acuerdo, toda la flota de combate fran-
cesa fu6 concentrada en el Mediterr6.neo. Sin embargo, su. rol
se hacia dificil, cosa curiosa, A. causa de la creciente rivalidad
entre sus adversarios eventuales, Austria 6 Italia. Los proyectos
de Austria en Jos Balcanes, su anexi6n de la Bosniia y sus pro-
cederes en Albania, haci an de mAs en mnfis improbable la parti-
cipaci6n de Italia en una guerra de la Triple contraria A. sus
intereses, pero, en ausencia de toda garantia, Francia no podia
fiarse en esta suposici6n y quedaba obligada A. conservar la su-
perioridad num6rica contra las fuerzas de la Triple Alianza.
Cuando Austria ponia la quilla de tres dreadnoughts, Italia
contestaba coloc6.ndolas de cuatro, de manera que Francia, para
poder cumplir su misi6n, debi a poner en construcci6n A. siete
acorazados. Como, por otra parte, la oposici6n parlamentaria
limitaba la obtenci6n de cr6ditos, ]a marina francesa Wu obli-
gada A. consagrar todos sus recursos A. la construcci6n exciusiva
de acorazados. Desde 1904, fecha del acuerdo franco-ingl6s,
hasta 1914, iii un solo crucero, grande 6 pequefio, fu6 botado
al agua.I




LA ODISEA DEL WGOEBEN*) Y DEL (BRESLAU))

Lejos de haber faltado A la previsi6n, en este respecto, los
,dirigentes franceses, por el contrario han asociado intimamente
,el programa naval al de la diplomacia y esta 6poca es uno de los
raros periodos en que la Francia tuvo ((a flota de su politica)).
las consecuencias han. sido incalculables porque el acuerdo,
-naval franco-britAnico, ha sido un factor importante en la evo-
Iuci6n de las ideas italianas y la guerra mundial actual hubiera
-podido tomar un rumbo muy diferente si Francia hublera estado
en condiciones de inferioridad manifiestas en el Mediterrfineo.
Esta concordancia entre el programa naval y la orientaci6n
diplomftica proviene, desde luego y sobre todo, de que el senior
Delcasse, autor del acuerdo franco-britfinico, ocup6, 61 mismo,
]a cartera de Marina para apresurar la preparaci6n de la flota
acorazada.
En 1913, cuando Alemania euvio al Goeben al MediterrAneo,
Yrancia no tenia buque alguno que oponerle, pues no habia
,construido cruceros dreadnoughts, 6 Italia y Austria no po-
zeian unidad alguna de este g6nero.
Era pues Inglaterra quien debia tomar las medidas necesa-
-xias ya que se encontraba en estado ide rivalidad de Alemania
_y preparaba su programa naval segdin las construcciones de
este pais. En consecuencia, el Almirantazgo britAnico envi6 A
Malta, para estacionarse alli fi cuatro cruceros dreadnoughts:
el Inlexcible (insignia del Almirante Milne), Indomitable, Inde Ia-
tigable 6 Invincible. Estos buques eran los mAs antiguos de este
tipo (1907-1909); eran menos nuevos que el Goeben (1911) y fi-
laban dos nudos menos que 6ste (26 en lugar de 28). Sin embargo,
como lo veremos mfis tarde, no es por esta pequefia diferencia
que el alemAn pudo salvarse. Si escap6 es porque ello estaba en
el orden de las cosas.
Como ya ha sido expuesto diferentes veces, especialmente
A prop6sito del Moewe, el domino del mat, que confiere ventajas
de importancia capital, no precabe contra los raids inesperados
del partido adverso; lo mismo que la policia mejor organizada
no puede impedir que los criminales lleven A. cabo algunos golpes,
,de audacia y escapen, durante cierto tiempo, A sus investigacio-




22 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
nes. AdemAs, en el caso del Goeben, la iniciativa diplom~tica
reforz6 la iniciativa t6onica die que goza el buque aislado que
quiere despistar A sus adversarios. Como es vAlemania quien ha
desencadenado ]a guerra, el Goeben ha recibido de Berlin 6rdenes
en consecuencia y como Inglaterra s6lo-se decidi6 un dia m~A.
tarde, sus cruceros no podian entonces Ilevar 4, cabo un acto de
hosiilidad. Si Francia 6 Inglaterra hubieran decidido de conciert-
un ataque brusco, hubiera sido'fAcil al Almirante ingl6s tender-
una trampa al crucero alem~n 4 su salida del Adrifitico.
A pesar de todas las ventajas que le conferia-la situaci6n
poco ha faltado para que el crucero alembn sucumnbiera como.
lo veremos al dar el detalle de los acontecimientos.
I.
El 28 de junio, cuando el horizonte se carg6 repentinamente,
A consecuencia del atentado de Serajevo, el Goeben estaba fon-
deado en Khaifa, en la costa de Siria, y f66 llamado A IPola repen-
tinamente. El Breslau figu-raba entre los buques de las grandes
potencias, reunidos en Durazzo para vigilar los acontecimientos.
de Albania. Estaba fondeado al lado mismo del crucero ingl6s.
G16ucester, aquel que debia bien pronto cazarlo A tiros de cafi6n,
pero, en ese momento, se jugaba al Water-Polo y las tripulaciones.
cambiaban amistosamente las cintas de sus gorras.
Mientras tanto, reunido en el Adri~tico, la Divisi6n alemana,
se encontraba bien colocada para esperar la guerra. Si la flota-
austriaca iba A operar su reuni6n con la flota italiana, el Almni-
rante Souchon estaba pronto i reforzarla y A servirle de explo-
rador. En caso contrario, lo que podria producirse por la absten-
ci6n de Italia, podian presentarse dos alternativas: 6 Inglaterra
quedaba neutral y entonces los dos cruceros alemanes nada tenian-
que temer de los cruceros franceses,-inferiores en velocidadl
por la raz6n indicada antes-y quedaban en condiciones de
emprender raids contra el comercio y las costas enemigas, durante
los dfas en que estaban seguros de ser provistos de carb6n por log~
buques alemanes que navegaban en el Mediterr~neo y puestor,




LA ODISEA DEL (GORBENM Y DEL ((BRESLAU* 23
i su disposici6n gracias A la T. S. H., 6 bien Inglaterra se deci-
dia entrar en la guerra; sin embargo, como este acontecimiento
no debit a ser inmediato, los cruceros del Ahnirante Souchon tenian
tiempo A, retirarse al Adrifitico 6 A Turq-ufa.
En cuanto A emprender un ataque serio contra los transpor-
tes franceses que repatriaban al cuerpo XIX, no habria ni que
pensarlo; no es sin admiraci6n que se lee lo que dice el comandan-
te Vedel:
( El Goeben podia salir. de all para entregarse de repente
*~ndmero de los vapores empleados en repatriar A nuestro ej6r-
4 cito de Africa. Porque los siniestros comediantes de Berlin
anxmno'de semej ante* catfistrofe en su primer comunicAdo ofi-
4( cial. Y poco falt6 para que el acto de pillaje tuviera 6xito!#
El hundimiento de transportes cargados de tropas no liu-
biera sido uil acto de pillaje sino un hecho de guerra perfectamente
legitimo. Por otra parte, preparar en la medida de lo posible un
ataque contra esos transportes,- era un deber elemental para las
autoridades militares alemanas' y no- atestigua una facultad de
previsi6n muy extraordinaria. Sin embargo, era hauy dificil que
un tal ataque tuviera 6xito porque tambi~n el Abuirantazgo
frances habia previsto, desde muchos aftos antes, la defensa de
los transportes que, desde luego no presentaba dificultad alguna
en caso de la neutralidad de Italia. Cada convoy era -escoltado
por una divisi6n de acorazados que el Goeben no podia pensar
en afrontar. A pesar de su velocidad, un crucero aislado queda
en tal caso impotente- porque los acorazados de escolta benefi-
cian de la ventaja de la linea interior y tienen siempre la facultad
de interponerse entre el enemigo y el convoy.
El 1.0 do agosto, el Goeben zarp6 silenciosamente de Pola
para Brindisi donde se le uni6 el Breslau. De alli se hizo rumbo
ii Messina donde se 1leg6 al dia siguiente por la tarde, al mismo
tiempo que el paquete alemfin General de la Compaiiia del Africa
Oriental. El comandante Vedel cree ver en esta coincidencia
-*iuno de esos azares que demuestran, hasta la evidencia, la pre-




24 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
meditaci6n alemanAj>. Pero, bajo este respecto, existen documen-
tos diplom~ticos un poco mAs probantes.
jImaginase que. despu6s de una semana de detenci6n, los
numerosos paquetes y buques de. carga alemanes, en servicio 6,
de pasaj e por eql Mediterrfineo,,no habian. recibido instrucciones
sobre lo que habia que hacer? La declaraci6n de guerra, segfin
la ley alemana, pone A, todos los buques de comercio A disposi-
ci6n y baj o las 6rdenes de la marina de guerra; no es dudoso, que,
desde muchos dias antes, los buques alemanes habian recibido,
y se habian transmitido los unos fi los otros por T. S. H., instruc-
ciones teniendo en vista ]a apertura de las hostilidades.
Una cosa. muy notable que demuestra, que la venta ficticia.
de los dos cruceros. A la Turqui a era una cosa prevista desde
largo tiempo atr~s, resulta del hecho que el General lleg6 & Messina,
entre otras provisiones, todo un stock de Fez para el caso, en
que los equipajes tuvieran que ser disfrazados de turcos..
Pero, por el moment, no se presenta todavig~ la cuesti6n
de donstantinopla; estamos en el.2 de agosto, dia de la declara-
ci6n de guerra A la Rusia; la declaraci6n contra Francia s6lo se-
producirA el dia 3 y reci6n el 4 Inglaterra entrarg en guerra.
El Almirante Souchon dispone, pues, de un cierto lapso de tiem-
po para emprender alguna cosa en el Mediterrbneo Oriental,
bombardeo de costas 6 hundimiento de buques mercantes. El
raid no se harfi, mientras tanto, sin grandes riesgos porque en el
caso de que Inglaterra se ponga del lado de Francia, los cruceros,
alemanes se encontrarfin encerrados,. por los aliados, en el Medi-
terrAneo Oriental y estarAn obligados A hacer carb6n en un gran
puerto neutral donde elos pueden ser bloqueados.
Llegados A Messina el 2 de agosto, A las 7 de la tarde. el
Goeben y el Breslau vuelven A, zarpar A, la una de la maraana
dirigi6ndose hacia la costa de Algeria, pasando por el norte de
Sicilia para evitar el crucero franco-britknico de Malta y de,
Bizerta.
El Almirante Milne, aunque su Gobierno no se hubiera pro-
nunciado todavia, no podia desinteresarse de los movimientos-
de sn enemigo eventual. Ya habia enviado al Indelatigable 6-




LA ODISEA DEL (GOEREN)) Y DEL ((imESLAU))

-Indomitable i vigilar la salida de -Messina, mientras que la di-
visi6n del Contraa1mirante Troubrodge-compuesta de tres cru-
ceros acorazados antiguos: De/ence, Warior y Duke ol Bdinburg
.y un explorador rfipid-o, el Glducester, ademAs de- una docena de
torpederos, se toni a entre la Sicilia y Tunes. 'Habiendo permane-
cido en Malta para recibir las filtimas instracciones del Amii-
rantazgo, el Vicealmirante Milne reci&n zarparA en la -nochd del
3 con el Inlexible, Invincible y explorador Weymouth.
Estas disposiciones parecen juiciosas en Al sentido de que
ellas permitirian cortar A los alemanes la ruta del Este en caso
de declaracidn de guerra. El Almirante ingl~s no podia desear
otra, cosa mejor que ver 6. su adversario eventual penetrar en
el Mediterrineo Occidental donde tenia grandes probabilidades
de ser tornado.
Este, que s6lo habi a demorado en Messina, zarp6 antes que el
crucero ingl6s pudiera- establecerse al Norte del paso. La esala ha-
bi a sido, desde luego, bien olegida, pues el estrecho de Messina que
,s6lo tiene una legua de audio, se -encuentra en completo en aguas
territorials italianas; esto ofrecia, al Alinirante Souchon la fa-
cultad, despu~s de haber hecho carb6n, de efectuar su partida
hacia el- MediterrAneo Oriental 6 hacia el Occidental bajo la
capa de la neutralidad. Efectivamente, habiendo salido de Mes-
sina de noche, hizo rumbo sin ser notado; A, las 6 de la tarde
pasando entre Cerdefia y Sicilia, la T. S. H., le trajo la noticia
de la guerra contra Francia quo, de todas maneras, reci6n debi a
ser declarada en Paris i las 10 horas de la misma nocho. Los ma-
rinos del Goeben y del Breslau la acogioron con una alegria deli-
Tante. Un detalle quo muestra;- en todas las marinas, por la na-
turaleza misma del oficio, c6mo la disciplin *a es mfis paternal
que en el ej~rcito de tierra, esti en el hecho de que el Almiraute
fa6 levantado en hombros de sus marineros y paseado en triunfo.
Este, conserv6, duranto muchos- dias, el uniforme blanco en quo
]as manos de sus foguistas so habian impreso en negro.
El 3 de agosto A las 6 de la tarde, asi quo recibi6 la noticia
de la declaraci6n de guerra A Francia, el Almirante Souchon or-




REVISTA DE PUBLICACIONES WAVALES

den6 al Breslau .que se dirigiera A Bona para bombardearlo al
aclarar mientras que 61 se presentarx a ante Philippeville. Es en.
ese moment (despu6s de caer la noche), que le Ileg6 la orden de-
conducir inmediatamente sus buques k Constantinopla.
La fecha es digna, de ser recordada. Muestra que en Berlin
se daba cuenta, desde el 3 de agosto, de la probabilidad que
Inglaterra .entraba en guerra porque, como lo hemos dicho, si
la flota britAnica quedara neutral, el Goeben y el Breslau nada-
tenian que temer de la marina francesa pues 6sta no poseia buques-
r~pidos semejantes.
Esta orden presagiaba, pules, la inminencia de las. hostilida-
des inglesas. Sin embargo, como el Alnmirante Souchon habia ele-
gida el partido temerario de colocarse al Qeste del crucerD bri-
tfinico, no podia volver atrAs sin tener que atravesarlo. Proba-
blemente, con el objeta de despistar A aqu6l, decidi6 ejecutar,
desde luego, su proyecto de bombardear la costa algerina, espe--
rando sin jduda, atraer asi A. los cruceros, ingleses; hacia el Oeste,.
mientras que 61 desfilaria por el Norte de Sicilia y Messina.
Los cruceros alemanes se presentaron al alba del 4 de. agosto
ante Bona y Philippeville, que bombardearon.. El embarque. e
tropas no habia sido comenzado, pues la escuadra francesa que
debia proteger la operaci6n, reci6n habia salido de Toulon en la
vispera.
Bajo el punta de vista militar, es dificil comprender par qu6
las fuerzas del Almirante Lapeyrere se encontraban en. Toulon-
durante el periodo de tensi6n diplomfitica en lugar de estar con-
centradas en Bizerta, su base .estrat~gica natural, desde donde
ellas podian, A voluntad, caer sobre las escuadras italianas y
austriacas que tentaran. aperar su reuni6n en caso de entrar toda
la Triple en guerra o6 cubrir el embarque de tropas de Africa en-
cuya caso s6lo las raids de los cruceros austro-alemanes serian
de temer. Para esto no se puede conseguir. una raz6n de orden
politico, anAloga A la que ]iizo retirar las tropas francesas & ocho
kil6metros de la frontera, pues, el gobierno del sefior Viviani
trataba de evitar tado acto susceptible de ser cansiderada como
preludio de las hostilidades.




LA ODISEA DEL (GOEBEX)) Y DEL #(BRESLAU)) 27'
Durante el bombardeo, los dos cruceros alemanes habian
echo rumnbo al NO., mientras estuvieron 6. la vista de los semi-
loros franceses, pero, en seguida se dirigieron- al Este.
Segin la relaci6n de un -oficial del Goeben en -Constaitinopla
despu6s de haber abandonado, la costa argelina en la tarde del
4, vieron dos veces A baiques ingleses y maniobraron- para evi-
tarlos. Esto es lo que explica, probablemente, por qu6 se encon-
traba todavia al dfa giguiente en los mismos parajes.
Hacia las I I de la xnafana del 5 de agosto,' A 20 millas al
Norte de la isla Galita (es decir, A mitad de distancia entre Cer-
,defia y Tunes), encontraron al Almirante Milne, partido de Malta
el dia 3, con-los cruceros dreadnoughts Inflexible 6 Intvincible, A
los cuales servia de explorador. ((Las dos divisiones hacen rumbo
<(opuesto A 18 nudos, dice el Comandante Vedel, iqu6 van ellos
*(A cambiar al cruzarse con una velocidad relativa de 70 kil6me-
< tros por hora? iSaludos 6 disparos de caii6n? Ni lo uno ni lo
<(otro. La guerra entre sii pais y~ Alemania no ha sido todavia
- <(Milne no puede abrir el fuego.'El Alimirante Souchob quo, menos
<(antiguo, debiera saludar 61 primero, ostima quo la hora no es
# para cumnplidos. El momento es emocionante: todo el mundo
<(estA en los puestos de combate; con los anteojos se yen las enor-
* mes piezas listas A tirar y- el menor gesto, mal interpretado
(arriesgarfi A provocar un duelo A muerte que hubiera, puesto
# fin al crucoro Goeben y Breslau pero; nada de semej ante se
<(produce Solamente quo aponas han sido pasados, los ingleses
< dan media vuelta y se ponen A soguir Ai los alemanos, esperando
<(la sefial invisible quo los' autorizari A arrojarse sobre ellos *.
Segdin la relaci6n de un suboficial publicada en el Arbeitor
Zeitung, en ese momonto los alemianes preo.guntaron por sefiales
A. los ingleses quo deseaban do ollos. ((Nos contestaron que habia
(amenazas de guorra entre Inglaterra y Alemania. S61o nos que-
4(daba tratar de escapar porque ellos eran demasiado fuertos
<(para nosotros. Lo conseguimos despu6s de esfuerzos sobrehu-
-# manos. Todo el mundo A. bordo, hasta los oficiales, descondieron




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

((por tuno A las carboneras para ayudar & los foguistas. En I&.
( tarde Ilegamos 6, una velocidad de 30 nudos (1) y esperaba yo.
((ver saltar al buque A cada momento. El Goeben trepidaba y-
(temblaba de un extrenmo al otro, pero A la noche nos habiamos.
((distanciado de la escuadra inglesa)).
El Inflexible y el Invincible habian sido, perdidos de vista.
A. las tres. S61o el Weymouth persistfa y los alemanes lo-arrastra.-
ban en la direcci6n de Nfipoles. Despu6s, cuando lleg6 la noche.
el Almirante Souchon aprovech6 de nubes propicias pata bajar
hacia Messina. A las 11 de la noche es infornmado que Inglaterra.
acaba de declarar la guerta y sus marineros estfin con sternados.
A las 4 de la mafiana (5 de agosto), encuadrados pot torpederos.
italianos, los dos cruceros, fondean en Messina. La lucha de velo-
cidad con los ingleses habia vaciado casi pot completo las carbo-
neras y era necesario Ilenarlas de nuevo antes de poder it mis.
lejos.
Mientras se embarca carb6n apresuradamente, los equipa-
jes van A descansar A bordo del paquete General, vuelto 64 encontrar-
alli, y se acuestan todos s*os sobre blancos lechos en los cuales,
tres dias. antes,, hermosas damas comenzaban. su luj osa travesia.
6acia el. Africa y sofiaban. en una elegancia tropical. Pero en I&.
tarde antes que los buques est~n prontos A partir se sabe que los.
ingleses vigilan las. dos salidas del estrecho y por. la noche, ofi-
ciales italianos vienen A recordar que la neutralidad de su pais&
no permite dar asilo pot mks de 24 horas 4 los buques de guerta
de los beligerantes. El Aliriante Souchon se inclina ante esta.
decisi6n pero obtiene que el plazo reci6n. empiece A cotter desde.
ese mornento.
El Almirante Milne no se habia dej ado engaff at pot la finta
del enemigo que se ditigia sobre N~poles. Sabi& bien que el Goeben.
debia de tratar de salir lo m~s pronto posible del Meditert~neo-
Occidental y, despu6s de haberlo perdido de vista habia cambiado-
(1) La velocidad m6.xima del Goeben es de 28 nudos y es necesario que,
hays, sido flevada mucho m~s all&. de los ]Hmites previstos para que hays,
podido'perder de vista en cuatro hoias &. los cruceros ingleses que fi]Rn 2&.
nudos, lo que supone 4 &. 5 nudos de ventaja por hora.




LA ODISEA DEL (GOEBEN) Y DEL (BRESLAM)

su rumbo hacia la Sicilia. Notemos, sin embargo, que 61 debi6
ilegar antes que su adversario y que, por la segunda, vez 6ste pasa
de noche entre Scylla y Carybdis escapando al crucero britAnico.
.Al Alinirante Milne se le ofrece una tercera ocasi6n pars,
interceptar el rumbo del enemnigo en el estrecho de Messina.
Obligado, bajo pena de ser internado, Ai abandonar el puerto
italiano, el Ahairante Souchon debe zarpar en algunas horas ya
sea por el paso del Norte 6 por el del Sud. Escaparse por el Norte
seria una muy mala soluci6n, pues ella lo Ilevari a al MediterrAneo
Occidental. Sin embargo, el Alinirante ingl6s debe prever tambi6n
esto y guardar las dos salidas. IIDe cuAntos buques dispone para
esto? En ninguna parte se encuentran. indicaciones precisas sobre
ello. La relaci6n de la Arbeiter Zeitung habla de una escuadrilla
francesa; quizis los torpederos de Bizerta habian, podidolegar
pero no habi a entre ellos acorazados franceses, pues estos estaban
ocupados en escoltar los convoyes de tropas 6 en buscar al Goeben
por las Baleares. En cuanto A la Divisi6n del Contraalmirante
Troubridge que guardaba antes el estrecho de Tunes, Milne acababa
de enviarla al canal de Otranto, persuadido de que el AdriAtiso
era el objetivo de Souchon. Parece, pues, que el Almirante s6lo
ha tenido consigo sus 4 cruceros dreadnoughts, 2 cruceros ri-
pidos y algunos torpederos.
El t,6rmino dado A los alemanes para abandonar el puerto
era las 5 de la tarde. Poco antes lleg6 el siguiente telegrama im-
perial: ((Su Majestad espera que el Goeben y el Breslau rompan
con 6xito)>.
El 6 de agosto A. las 5 de la tarde, al expirar el plazo fijado
por las autoridades italianas, los dos cruceros salen del puerto
seguidos A distancia por el General, al cual se le habia dado punto
de reuni6n en Santorin. Como el crepfisculo, en verano, se pro-
longa mks allb, de las 8 de la noche, hay que suponer qq.e despu6s
de haber franqueado los rompeolas de Messina, la divisi6n alemana
maniobrO durante varias horas en las aguas neutrales'del estrecho
antes de decidirse A salir al largo. Desgraciadamente, se tienen




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

pocos detalles sobre Ia forma en que consi&u6 forzar el bloqueo.
]Ia relaci6n mfis circunstanciada es Ia- quo ha dadq-en el Eve-
ming Post-el oficial entrevistado en Stambul, que dice:
( El tiewpo que par mfis de un mes habla sido maravillosa-
-((mente hermoso, vino en nuestra ayuda. Despu6s de medio dia
-((se puso nebuloso y A las 10 era extremadamente sombrio. Esto
-#~es una cosa campletamente excepcionbl, en estas parades, en
.( esta 6poca del afio. Es A esta'obscuridadlAIa que nosotros debemos
-( nuestra evasi6n. Con todas las luces apagadas nos dirigimos Al
4( centro del paso; de los dos lados podifamos ver las-luces de los
-(i buques ingleses y A menudo los azes de sus proyectores explo-
-( raran el mar algunas metres de nasatras. EstAbamos tados sabre
4( el puente esperanda ser descubiertos y camprametidas en una
-(i lucha que no podia r~sultar en nuestro favor.
<(En un memento dada ima luz que pertenecia probablemente
-((bA una embarcaci6n de pesca, llam6 Ia atenci6n de las buques
.< ingleses y todos los proyeetores convirgieron-sabre ese lugar.
-# Es casi seguro que esto fu6 lo que nos salv6. Lenta y silencio-
-( samente pasamos algumos centenares de'metros de un buque
-# de guerra italiano de guardia coesa de Ia costa calabresa s.
IEs probablemente mAs tarde y despu6s de estar fuera del
-estrecho que los vigias del Goeben seiialaron A prow~. Era el Gloucester, encargado de observar Ia salida, par
-ese lado. Se encontraba A 10 kil6metros y'los artilleros alemanes
Uenian deseos de probar su punter a pero el Almirante rehus6
&dr Ia orden. Prohibi6 igualmente A los telegrafistas que emba-
Tullaran las comunicaciones del Gloucester, que trata de prevenir
A los Almirantes Milne y Troubridge que los dos cruceros estfin
-fuera del estrecho. Combatir es arriesgar una averia 6 retardos.
-Desde luego no hay ningiin inconveniente, sino al contrario,
en que los ingleses est~n persuadidos die que 61 quiere entrar al
Adrifitico.
Continfia pues su rumba al NE., coma alguien que estfi muy
apurado y absolutamente resuelto A, abrirse-el pasaje hacia Pola.
Sin embargo, A. las 10 de Ia noche, al encontrarse entre los cabos
Spartivento y Colonna el Goebiem y el Breslau viran bruscamente




LA ODISEA DEL (GOEBEN* Y DEL ((BRESLAU*

hacia estribor para, dirigirse hacia el Sud. Entonces se da permiso,
6, los artistas de la T. S. H., para que se entreguen i todas las.
fantasias posibles para molestar y-falsear todas las comunicaciones.
entre el Gloucester y aquellos que 6ste se esfuerza en dar datos-
El pequefio crucero ingI~s no habit a perdido el contacto.
A las 11 y 45. de I& noche se habia acercado hasta 5000 metros del
Breslau y le dispar6 un torpedo que pas6, segdin parece, bastante
cerca de 6ste.
Al dia siguiente, 7 de agosto, habiendo constatado que log.
ingleses no abandonaban la presa. el Almirante Souchon trat6
de engafiarlos. N1l6 delante con el Goeben y encarg6 al Breslauw
que hiciera. una gran nube: de humo. de la cual. los dos aprove-
charian, gracias al viento favorable que lo arrojaba sobre el
Gloucester, para disimularse detris de las pequefias islas que se
encuentran al Qeste del cabo Matap~n. Viendo esto, este Ailtimo.
atac6 con su U'nico cafi6n de caza de 152 mm. aunque 6, su alcance
miximo de 14 kil6metros, pero, al primer: disparo- el Goeben vol-
vi6 en socorro del Breskdu y, ante su intervenci6n el .Gloucester
no tuvo mfis que refunfuiiar, Este habia conseguido -aloj ar un pro-
yeetil en la parte de popa del .Breslau y s6lo tuvo una embarca-
ci6n hecha pedazos.
Detalle curioso: Sobre el buque alemfin se encontraba un
teniente de navio que, cinco semanas antes, se habia casado con
la hermana de uno de los oficiales del Gloucester.
<(Mientras tanto, dice el Comandante Vedel, entreacto de,
<(carbonera para todo el mundo. Sabemos que A. la velocidad de
(ecaza .la provisi6n de carb6n se consume con uiua rapidez verti-
# ginosa. De los ingleses sabemos que los del Alnmirante Milne
<(fteron A aprovisionarse A Malta, los del Almirante Troubridge
<(& las islas J6nicas. Los alemanes debit an encontrar al vapor
<(General en Santoriu~, pero, como lo hemos visto, habian tenido
la -precauci6n de env-iar otro vapor cerca del cabo Matapan,
x( A fin de que el Almnirante Souchon quedara m~s. libre en sus.
Omovimientos *..
Hay alli un punto A aclarar: iPor qu6 los cruceros dread-
noughts se encontraban en la obligaci6n de hacer carb6n? Se:




1REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

concibe que el Inflexrible 6 Invincible hubieran sido obligados A
ello despu6s de la navegaci6n forzada'persiguiendo A los cruceros
alemanes al Norte de Sicilia? Pero -el Indefatigable 6 Indomitable?
Este dIltimo ha realizado, hace algunos aflos la travesia de Que-
bec A Inglaterra (es decir, la distancia de Gibraltar al mar Caspio),
A, la velocidad media de 25,1 nudos. Debia pues star en estado
de lanzarse con el Indefatigable y sin demora en persecuci6n de
los alemanes.
Se puede'suponer que los cuatro cruceros de linea de los in-
gleses, despu6s de haber forzado el bioqueo del estrecho de Messina,
se habit an dirigido A toda velocidad sobre sus huellas para Ilevar
socorro A, la divisi6n Troubridge encargada de guardar el canal de
Otranto y cuyos cuatro cruceros -de antiguo modelo no estaban
en estado de medirse sin peligro con el Goeben, A menos que uno
de los cruceros de linea hubiera sido destacado con anterioridad
para reforzarlos.
Admitiendo la necesidad de hacer carb6n, ipor qu6 era ne-
cesario volver A Malta para ello? En los puertos del MediterrAneo
Oriental se encontraban vapores y carboneros ingleses A dispo-
sici6n de los c6nsules britfinicos. S % nada habia sido previsto para
utilizarlos en caso necesario, ha existido allh una laguna parti-
cular en la preparaci6n de la'guerra naval.
Este retardo fu6 el que salv6 A los cruceros alemanes, pues
apenas el Almirante: Souchon se habl a desembarazado del Glow-
caster, cuando recibi6 orden de esperar, pues los turcos ponian
dificultad para abrir los Dardanelos. Esperar? Pero, d6nde?
-Eligi6 la pequefia isla de Denusa, una de las cicladas, provista, de
una rada excelente y tan fuera de las rutas frecuentadas, 4ue las
pocas decenas de pescadores, ni siquiera teni an idea de que hu-
biera guerra en Europa. Para evitar toda tentativa de espionaje
los nombres de los buques fueron disimulados con Iona y las
cintas de gorras de los marineros fueron dadas vueltas. Allf hi-
cieron carb6n tranquilamente, mientras que la diplomacia ale-
mana obraba sobre la Sublime Puerta. Y, para saber lo qu6 pa-
saba, el-General recibi6 orden de ir A Smirna para servir de esta-
ci6n intermedia, por T. S. H., entre Constantinopla y el Goeben.




LA ODISEA DEL #GOEBEN)) Y DEL (BRESLAU)

Sin embargo, el 9 por la tarde no habi a ilegado respuesta
alguna. Sintiendo de nuevo A los ingleses que les pisaban los
talones, el Almirante Souchon se di6 cuenta que quedar por mfis
largo tiempo en Denusa hubiera sido la mayor imprudencia.
Fu6 6sta para 61 la ocasi6n de tomar una determinaci6n que prue-
ba con qu6 buen derecho podia contar el Emperador con su
espiritu de decisi6n. A las 3 y 45 de la mariana zarp6 y puso proa
directamente sobre los Dardanelos. determinado, segdin lo afirma
e). autor alemfin, A forzar la entrada sino se le acordaba permiso.
Debia tener, en todo caso, las mej ores razones para creer que no
seria obligado A ilegar fi semejante extremo. El General, que con-
tinuaba telegrafiando, que se ignoraba siempre c6mo serfan re-
cibidos los dos cruceros, fu6 enviado de Smirna A. Constantinopla.
Finalmente, el 10 de agosto, A las 5 y 17 de la tarde, el Goeben
y el Breslatu recalaban al cabo Helles y pedian un piloto para en-
trar. Su ansiedad era tanto, mfis grande cuanto que sabia que el
Almirante Milne estaba muy cerca de ellos. Sin embargo, un pequefio
vapor apareci6 en seguida, con la sefial: <8eguidme*. Y, en segaida,
los alemanes, entraron al estrecho. Cuatro horas mis tarde ilega-
ban los ingleses precedidos por el Weymouth. Era ya de noche
y debieron esperar hasta la mariana siguiente pars, pregantar
par lo pronto si el Goeben y el Breslau estaban alli A lo cual no re-
cibieron respuesta alguna presentando en seguida, la autorizaci6n
pars, franquear el estrecho la cual les fu6 negada.
Se ha pretendido del Almirante ingl6s que hubiera debido
forzar el paso por su propia, iniciativa. Es de todas maneras
incredible que no tuviera A este respecto instrucciones negativas
de su Gobierno, pornque, A partir del momento en que supo que la
divisi6n alemana, no se dirigi a al Adriftico sino al Levante, el
velo estaba rasgado. Era claro que el Goeben filaba hacia Los Dar-
danelos y se supone bien, que Milne, al volver A Malta para hacer
carb6n no olvid6 informar al Almi antazgo de esta noticia. (Jier-
tamente, no lleg6 al Archipi6lago sin haber recibido noticias, Ai
,6rdenes sobre la conducta que debia observar con respecto A
los turcos.




I .




RESISTENCIA -DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA

Resislencia do buques morcantes contra
[a captura
POR EL PROFESoR DR. ~EN HTRfEPEL
UNIVEitSIDAD DE BERLfN
Traducci6n del Capiti .n d .e Fragata AkTURO'CELERY, Agregado Naval
a la Legaci6n Argentina en Berlin
RESISTENCIA DE LOS BUQUES MERCANTES ENEMIGOS A LA CAPTURA
La'cuesti6n d e si los buques de comercio enemigos pueden
defenderse mecliante la fuerza, contra el ejercicio legal del dere-
cho de aetenci6n, vista y embargo de sus adversarios, ha apa-
recido recientemente de nuevo y se ha convertido, inmediatamen-
te en obj eto de discusi6n. En las descripciones mis us uales del
derecho internacional, ella 6 'no fu6 jamAs frAtada determinAn-
dola en pocas palabris y ligeramenie. E n verdad, durante Ivarias
decenas de afios no ha tenido niguna importancia prictica 6,
ciertamente, una no muy grajide. Por dos generaciones el corso,
ha casi desa'parecido c omo instituci6n reconocida del derecho in-
ternacional de guerra y la autorizaci6n para hacer valer el dere-
cho de botfn marii6h ha quedado limitada A los buques de guerra
de los estados beligerantes. Present r resistencia A. in corsario
no habia sido absolutamente una empresa sin probabilidades
de 6xito y por eso se la habia ensayado frecuentemente, y afm
en ciertas ocasiones, se habia ello ilevado A cabo con tal 6xito
que el' buque mercante ~Venci6 al corsario apresando, al pretencli-




36 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
do apresador. Sin embargo, contra un buque de guerra moderno,
tal. combat seria un suicidio. For esto, ya no es costumbre en los,
buques mercantes proveerse, antes de partir y en tiempo de guerra,
con caftiones y municiones, mientras que, hace s6lo un siglo, tat
equipo-que por lo dem6s, servia tambi6n como protecci6n contra
los ataques de los piratas-era una cosa muy com-an y esto era
permitido y favorecido por muchos paises por leyes especiales.
dadas para sus buques mercantes 6 -por cartas de corso que les.
eran otorgadas (1).
Del desarrollo de las leyes y condiciones en ]a 6poca mis,
moderna resulta que la defensa propia de los buques mercantes
en uina guerra naval futura, ya no perteneceria al reino de lo im-
posible. Al ]ado del buque de guerra entrar&~ nuevamente el
buque mercante armado como instrumento de guerra, reconocido
por el derecho internacional. Ciertamente, no ser& el antiguo cor-
sario transformado en buque de guerra, mandado por un oficial.
de marina 6 inscripto en Ia lista de la flota de guerra cuya propie-
dad de (icombatiente)) ha sido establecido, sin duda alguna, por
]a 7.a Convenci6n de la 2.a Conferencia de La Haya, de fecha
18 de octubre de 1907. Contra un buque mercante transformado
que trata de hacer botin se puede arriesgar una resistencia m~s
f~cilmente, naturalinente bajo la suposici6n de que el perseguido.
estfi tambi6n armado. Pero, esta suposici6n es correcta nuevamen-
te, por lo menos, en cierto circulo. En la sesi6n de la Cbmara de los
Comunes, del 26 de marzo de 1913, el primer Lord del A Imi antazgo
britinico, expres6 la intenci6nde proveer prudentemente A Una serie
de grandes buques mercantes ingleses, ya entonces, con can-ones y-
municiones, hacien do instruir ]as dotaciones respectivas de ellos
por los instructores de la Armada, para que dichos buques, en caso
de guerra estuvieran en condiciones de oponerseal ataque de cruce-
ros auxiliares extranjeros. Entre tanto, este plan ha sido Nlevado &
cabo en extensi6n muy considerable (2).
(1) VWase ]as observaciones de los fallos sobre <(The Nereideo Oranch's
Reports, IX p. 410 y sobre ((The Marianna Floram, Wheaton's Reports,
XI, p. I y siguientes.
(2) Sogdn un resumen publicado en el Morning Post, el 29 de septiem-
bre de ] 913, basta entonces habfan sido ya arnmados 22 buques mercan-
tes. En la sesi6n de los Comunes del 17 de marzo de 1914, fu6 anunciado
que ya. habian sido equipados 40 buques y que, basta fines de ese afto lo
serian 70 en total.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA 4
La declaraci6n del sefior Churchill di6 el primer empuje para
]a presentaci6n de la cuesti6n, de la cual nos ocupamos en las si-
guientes lineas. Ella ha sido presentada primeramete, en la prensa,
diaria. Los diarios alemAnes .(I) y tambidn los ingleses (2) diri-
gieron contra la nueva medida toda clase de considerandos de
derecho internacional. Pusieron en duda la oportunidad del pro-
cedimiento ingl6s, expresaron el temor de que se queria, con el
armamento de buques mercantes sin convertirlos en buques de
guerra, dar nueva vida 6, la desaparecida. instituci6n del corso
(3). Y giraban, ya expresamente, ya con cireunloquios, alrededor
de la cuesti6n principal: si, segidn el derecho actual internacional,
un buque de comercio enemigo estaria en realidad autorizado,
i presentar resistencia armada contra un buque de guerra del
adversario si este lo atacara ejercitando el derecho de botin hoy
reconocido.
En el mundo cientifico, deide que el asunto ha vuelto 6,
tomar importancia, G. Schramm (4) se ha pronunciado con gran
energla contra el derecho de defensa propia de los buques men-
cantes enemigos. Independientemente de esto, el escritor de este
articulo, defendi6 el mismo punto de vista, en agosto del afio
anterior en la sesi6n de Oxford del Instituto de Derecho Inter-
nacional con motivo de la discusi6n del ((Manuel des lois de la
guerre maritime* (5). El Instituto entretanto, despu6s de un vivo
(1) VWase, par ejemplo, Hamburger Nachrichten N.0 290 del 24 de
junio de 1913; Grenzboten del 6 y 13 de agosto de 1913. p~gna 241 y si-
guientes y 289 y siguientes; Deutsche Tageszeitung N.0 4M8, del 30 de agos-
to de 1913; Vossische Zeitung N.0 485, del 22 de septiembre de 1913; Die
Flotte. N.0 10 de octubre de 1913. V~ase tambi6n Friedenswarte XVI (1913)
pig. 47 #Apertura de la puerta A In Pitateria*.
(2) W~ase carta del Times de 10 de noviembre de 1913. ((Tentativa
de reintroducir el corsom.
(3) Una representaci6n explcita de las dificultades del derecho inter-
nacional que puede resultar de la nueva instituci6n, estA contenida en Is.
disertaci6n publicada en el anuario recienteraente aparecido de 1914 del
Nauticus ((El buque mercante armado*. Pig. 265 y siguientes.
(4) El derecho de Presas en su. situaci6n mis nueva (1913) pig. 308
y siguientes.
(5) VWase Annuaire. de 1'Ymstitut de droit international 26 (1913).. p~g-
516 y siguientes.




REVISTA DE PUBLICACIONES WAVALES

6 interesante debate (.1) decidi6 aceptar la regla, aprobada por la
comisi6n, perteneciente proyecto de Paul Fauchille: es prohibido
I todos los buques de los beligerantes que no sean buques de guerra
6 que hayan sido convertidos en tales, empezar actos hostiles contra
el enemigo, pero, sf, les est6 permitido usar do la fuerza para defen-
derse de un ataque de un buque enemigo (2). En la discusi6n, no
fu6 tocada, al principio, la medida apreciada por el Almirantazgo
britAnico; reci6n al final Lord Reay, con aquella franqueza que
tanto apreciamos siempre en nuestros colegas ingleses, Ileg6 A
hablar de ello. (Jndica, dice el protocolo, que la legitimidad del
permiso dado por el Almi antazgo A ciertos grandes vapores para
tener A bordo cuatro cafiones, ha sido contestada aim por los es-
piritus distinguidos. El texto del pArrafo 3 del articulo 13, liaria
desaparecer toda objeci6n sobre este punto)) (3). En el* penfilti-
(1) La frase del Manuel, combatida par mi, permits la defensa contra
el #ataque* de un buque enemigo (v~ase la nota. siguiente). Puede ser du-
doso si, con esto se quiere Ilevar un ataque efectivo con objeto de daf'iar
6 destruir 6 si se trata del ejercicio del derecha de detenci6n con objeto
de captura. En Ia formna general de hablar Riempre se califica esto fltimo,
comeo iataqueb; el infarmante signific6 libremnente,-Ia Conmiqi6n s6to
liabia querido que se diera expresi6n a Ia frase discutida-tque un buque
de guerra no debe comportarse ante un buque de comercio como lo haria
ante otro de guerra)) (Annuaire p. 520). Mi propuesta se dirigi6, en primers,
linea A ]a, supresi6n de la frase; eventualinente pedi que se anhadiera las pa-
labras: La visita no es considerada come un ataque*. Con ello queria ex-
presar que estaba permitida la resistencia contra un acto violatai del de-
recho internacional par parts del enemigo, pero, que estaba prohibida ante
el ejercicio do su derecho-interpretaci6n que tambi6n representa Fusina-
to (p. 518). EnDP] mismo sentido bizo Hazerup una prapuesta que concor-
dabs, con la wnia. *Una detenci6n levada a cabo segtin ]as reglas del articulo
36, no 6s. cansiderada coma un ataque, en el sentido de ]a disposici6n pre-
cedente)) (p, 520). Hazerup dijo tambi~n sabre esta que la resistencia s6lo
era permitida contra un wverdadero ataqueo y en el cual no se pensara en
]a captura (p. 517). Finalmente prapuso von Bar ]a siguiente formna: #el
derecho de legitima defensa esUA reservado contra actos que no sean evi-
dentemente permitidos par el dere~ho de la guerra* (p. 520). Aunque, A.
Rolin y Niemeyer afin reconociendo el derecho de defenga, opinaron par la
supresi6n de la disposici6n, todas las propuestas de modificaci6n fueron
rechazadas, Me parece ser necesaria una explicaci6n de lo sucesiva porque
una declaraci.6n de Oppenheim en ]a nmonograffa que vamos & mencionar,
podria, naturglmente, despertar la impresi6n, sin intenci6n para ella, que
yo me habria encontrado en Oxford en una posici6n completamente ais-
lada. La nmayoria de los oradores (Oppenheim, Miore, Jardan, Ralmn Jae-
quemyns, Nys, Lord Reay, Clunet), se declararon, sin embargo, on favor
del derecho de la resistencia.
(2) Art. 12, par. 3: ((Es permitido, de todas maneras, ,tanto A las unos
coma 6. los otras, (es decir, A, los buques pfiblicos y privados) el empleo do
]a fuerza pars, defenderse contra el ataque de un buque enemnigo* Annuaire
26 p. 612. VWase tambi~n el tcxto que se encuentra en esta Revista, p. 273.
(3) Annuaire p. 520.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA

mo nu6mero de la Revista, de Derecho International (VIII p~g.
154 y sig.), L. Oppenheim ha tratado de defender, de, una mane-
ra dotallada 6 interesante,'Ia decisi6n del Instituto atacando fuer-
teme nte la opini6n adversaria. En primer lugar se dirige contra
Schramnm y sU. argumentaci6n. Como tambi~n menciona, expre-
samente, la actitud que tuve en las discusiones del Instituto,. re-
coger6 el guante y voy explicar mi opinion completarnonte
contraria 6, la de Oppenheim de mantra tan extensa como, me lo
permnita el espacio de que dispongo.
Es conveniente ponerse do acuerdo, primoramente, sobro la
importancia de nuestra diferencia de opini6n. En lo que yo veo,
podri a sor un caso de piejuicio tanto el roconocimiento como la
negaci6n del dorocho de resistencia, para la respuesta de tres
pregumtas de lb~s cuales, en este momonto, s6lo la tercera, en mi
concept, parece tenor una mayor importancia en'el derecho in-
ternacionAl. t~sta es bastanto soria por si misma para roquorir
una investigaci6n muy cuidadosa'.
I.-Si un buque mercante enemigo se resiste ofoctivamento
A su. captura, por un buque de guerra, 6sto puede, naturalmonto,
combatir ]a resistoncia con todos los medios de fuerza A su dis-
posici6D. Puedo echar Ai pique al buque mercante recalcitrante.
De osto nadie duda. Si'eI buque de guerra consigue domin arlo y
confiscarlo pasa aqu~l A sor su propiodad. Esto no tie ne nada de
particular' el bu que y su carga onemiga estAn perdidos aum sin
rosistencia pero, la'suerte de la carga neutral quo quiz~s se en-
cuentro A bordo pucliora sor insogura. A esta cuosti6n se refiero
el fallo de Sir William Scott (Lord Stowell) del,12 de junio de
1804, mencionada y transcripta. textualmento en sus partes prin-
cipales por Oppenheim (pAg. 154), en el caso del XCatharina Eli-
saboth* (1), docisi6n que ha sido aceptada por' la mayorla de los
escritores quo se han ocupado del asunto y, mfis tarde, conside-
rada como regaladora por todos los autores ingleses y americanos.
(1) Robinson, Reports V p. 451.




40 REVISTA DE PUIBLICACIONES NAVALES
El hecho ocurrido fu6 el siguiente: el capitAn franc6s de un buque
franc6s capturado, por ma buque de guerra (corsario?) britAnico,
se resisti6 por la fuerza contra el captor; ademfis,-y esto podria
ser considerado como accesorio para nuestra cuesti6n,-trat6,
despu6s de la captura, de rocuperar no s6lo su buque sino que
quiso apoderarse 61 del captor (1). La discusi6n gir6 alrededor del
punto Si la carga americana y por consiguiente neutral, que se
encontraba A bordo del buque franc6s por lo tanto enemigo, era
secuestrable. El juez de presas la declar6 libre fundfindose en que
s6lo ma capitAn neutral, pero no uno onemigo, violaba un deber
al presentar resistencia contra el captor.
Los neutrales, por si mismos, no confiarAn con gusto su pro-
piedad A los buques morcantes de ma beligerante; prescindiondo
de otra cosa, obra ello'como desal 'entador pues la propiedad pri-
vada que se encuentre A bordo de ma buque enomigo, deberfi pasar
por los procodimientos de ma tribunal de presas, pues siompro
debe presumirse su. carActer como enemigo (2). En presoncia de
ma buque mercante armado, la actitud de los noutralos deberi
ser ama mAs moderada, por razonos explicables. Todavia se de-
berA contar, tambi6n en el porvonir, con la posibilidad de quo se
encuontren morcanci as noutrales A bordo de ma buquo mercante
enomigo quo haya sido aprosado, venciondo su rosistencia. Qui-
siora creer, por mi parte, quo la Doclaraci6n de Paris de derecho
maritirno, de 16 de abril de 1856, tambi6n. en tal caso, ostA por la
libertad de la carga neutral. Luogo, la Doclaraci6n prohibe, sim-
plomonte, su embargo en buquos onomigos con la iAnica, oxcepci6n
del caso de tratarso de contrabando de guorra. Es indiforonte
para la suorto de la carga neutral, bajo qu6 condicionos es tornado
el buquo y si se emploa 6 no la violoncia para, ollo (3). Tamnbi6n
(1) Como, par lo dem~s, las circunstancias especiales en el caso del
*Catharina Elisabeths) no son indiferentes, ello es hecho resaltar acertada-
mente por Story en conexi6n con su voto en el caso del vNereide*; Cranch,
Reports IX p. 451.
(2) VWase la deolkraci6n de Londres Art. 59.
(3) Deoatro modo, el articulo citado del Nautious (1914) en su pAg.
275, dice: ]a Declaraci6n de Paris no ha querido ni podido arreglar ]a situa-
ci6n de derecho de mercancias neatrales en buques wrercantes. *arnmados*,
lo, que seria, con su objeto exactamente limitado, un fen6nmeno de la 6poa
ni~s moderna. Yo concedo quo la cuesti6n de los buques mercantes arma-
dos es dudosa.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA 41
quisiera aceptar que esta decisi6n se desprende inmediatamente,
de la reglamentaci6n dada por la Declaraci6n de Londres (Articulo
63), para la carga neutral que se encuentra A~ bordo de un buque
neutral 6 que presenta resistencia, pues esta carga estfi someti-
da al (qnismo tratamiento* que sufrirfa la carga de un buque ene-
migo (1). Los neutrales interesados deben, por consiguiente, como
lo dice la comunicaci6n d4 la Comisi6n de Redacci6n (reclamar
su propiedad de acuerdo con la tercera regla de la Declaraci6n
de Paris*. Ahora bien, si la carga neutral no debe suffir A~ causa
de la resistencia del buque neutral, lo que representa una acci6n
punible, amenazada con graves consecuencias segfin el derecho
internacional, estari~ conforme con el espiiritu de la Declaraci6n
que la carga, neutral sea todavia mucho menos afectada por I&
resistencia del buque enemigo lo cual, igualmente con 6 sin raz6n,
serfi siempre m~s excusable que la del neutral. Si esto fuera cierto,
la soluci6n de la cuesti6n respecto al derecho de resistencia seria.
sin importancia para el tratamiento de la mercaderia neutral..
Sin embargo, la Declaraci6n de Londres no ha sido ra-
tificada y la de Paris no es obligatoria para todas las potencias.
navales. Los Estados Umidos de Norte America no la han acepia-
do hasta ahora. Y, aunique el contenido de la tercera regla co-
rresponda A su interpretaci6n y 6, su prActica, no se podria deri-
var del texto de ella, eventualmente, ningfin argumento contra.
una interpretaci6n restringida que le haya sido dada antes por
ellos; por lo contrario, ellos no pueden invocar la Declaraci6n de
(1) Esto, naturalmente, no debe querer decir: un buque enemigo que
se ha resistido A, la captura (lo que nos conduciria nuevamente, como en
un circuilo, & la cuesti6n tratada, en el texto) sino: la carga, seri tratada como
si ella se encontrara A bordo de un buque enemigo capturado. La disposi-
ci6n no querrb, decir: la carga see&A tratada como lo seria si el pabel]6n del
buque fuera el del enemigo pues, entonces, la mercancia perteneciente &
un tercer neutral seria libre pero no aquella que perteneciera A propieta-
rios de ]a nacionalidad del buque capturado, porque en este caso, la mer-
cancia enenmiga Ilegaria & ser neutral y deberia ser entregada & sus propie-
tarios. Por lo contrario, todos los neutrales, con excepci6n del propietario
del buque y de su capitAn, deberian poder reclamar la mercancia que les
pertenece y la enemiga deber& perder ]a protecci6n del pabell6n neutral.
(V~ase el informe de la Comisi6n y el mforme general de la Comisi6n de
Redacci6n, Libro azul, Cd. 4555 pp. 337 y 373. Esta regla hubiera podido-
ser formulada m~s claramente.




42 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Paris si otra potencia la interpretase en un sentido mAs restrin-
gente de lo que en verdad lo es. Es tanibi6n sorprendente que,
todavia hoy, los autores ingleses y americanos discutan las con-
secuencias de la resistencia de un buque enenmigo para la carga
neutral, sin deducir su decisi6n de los fundamentos de la Decla-
raci6n de Paris (1). En esto se desvian, en un punto importante,
el juicio aniericano del ingl6s. La prActica americana, siguiendo
A 6sta los textos, deja libre A ]a mercancia neutral A bordo de un
buque mercante enemigo que presente resistencia, bajo todas
]as circunstancias y tambi6n si el buque estaba armado. La prAc-
tica inglesa no atribuye influencia alguna sobre la mercancia
neutral A la resistencia del buque enemigo pero hace, justamente,
una excepci6n para el caso de estar 6ste armado; por niAs que la
resistencia en si est6 autorizada si el neutral ha elegido abierta-
mnente al buque armado para substraer su. mercancia A, ]a visita,
debe sufir por ello, inientras que el fletamiento del buque enemi-
go no armado tiene lugar sin que sea necesario contar con el empleo
de la fuerza (2). Teniendo esto en cuenta, ]a cuesti 6n seria indife-
rente si resistencia del buque enemigo es 6 no permitida para el
tratamiento de la carga neutral segiin interpretaci6n inglesa con
respecto d buques mercantes armados, pero, en lo deniks, seria
consecuente declarar ]a mercancia neutral como confiscable,
pues ]a libertad de la mnisma, en el caso aceptado, estaria exclu-
sivamente apoyada sobre el derecho del enemigo A la resistencia,
si se Ilegara A ]a suposici6n de declar'ar 6 6sta como ilegal, de la
misma hianera que la prActica inglesa ha deducido hasta ahora
(1) Esto se ha hecho recientemente en ]a revista ((International Law
Situations)) (1907) p. 68 y siguientes, publicada, por la Escuela Naval de
Guerra ainericana.
(2) Los casos principales son: para los Estados Unidos, ((The Nereide*'
Cranch 1X p. 388 y <(The Atalantau, Wheaton's Rep. 111 p. 409; para In-
gaterra, <(The Fanny)), D)odson's Rep. I p. 433. Sobre lo contrario vase,
entre otros, a Kant, Comentarios on American Law I p. 132 y sig.; W. E.
Hall, Treatise on International Law 5 ed. (1904) p. 729 y sig.; D~upuis,
Le droit de ]a guerre maritime d'apre6s les doctrines anglaises contemnpo-
raines (1899) p. 323 y sig. Como Inglaterra, el reglamento de presas japo-
n6s de 7 de marzo de 1904, par. 40, Reviqta de derecho internacional II,
p~.gina 480.




RESISTENCIA' DE, BUQUES CONTrRA LA CAPTURA

el derecho del captor 6, confiscar toda la carga neutral, de la
ilegalidad de la resistencia por buques neutrales (1).
2.-De la contestaci6n A, nuestra pregunta, podria depender,
ademAs, la decisi6n si el buque mercante que se resiste en formna
defensiva al buque de guerra enemigo 6 crucero auxiliar puede
apresar al buque atacante en caso de salir victorioso del comba-
te. Los escritores, que se expresan favorablemente al derecho,
de resistencia deducen de ello, con regularidad, el derecho de
botin. En realidad' existe entre las dos cosas no. una coherencia
legal, sino una costumbre del pais. Para el enemigo, es completa-
mente indiferente si la fuerza conquistadora del buque de guerra
dominado 6 del corsario vencido, ha llegado 6. poder del Estado
mediante la fuerza militar legitima del mismo 6 A consecuencia
de. un acto hostil no permitido ilevado A cabo por una -persona
particular. Tambi~n la embarcaci6n de guerra apresada por un
buque particular que ataca en forma ilegal, estaria perdida par&
el enemigo. La cuesti6n para los neutrales es igualmente indife-
rente; la mercanci a neutral A bordo de tal buque deberia ser en-
tregada, segfin ]a noci6n de hoy dia, pues puede tratarse de un
buque transformado en alta. mar en uno de guerra, por lo menos.
en el finico caso prictico de que la mercancia neutral ha sido car-
gada en un buque mercante enemigo antes de su transformaci6n
en uno de guerra (2). Es tambi6n sin significado legal internacio-
(1) VWanse los casos de oThe Mariao, Robinsons Reports I p. 340;
#The Franklin#, Actons Reports II p. 106. Corresponclientes A, las Regula-
tions and Admiralty instructions de 1899, Art. 147.
(2) En lo que se refiere A ]a conducci6n del buque apresado & un puerto
neutral es ignalmnente de poca importancia, la forma en que se coloque nlues-
tra. pregunta. Par principio, un buque apresado no puede ser conducido &
puertos neutrales y, por lo tanto, tampoco uno apresado bajo las circuns-
tancias aceptadas en el texto. Las determinaciones del Art. 21 y siguien-
tes de I& a Convenci6n de la 2-a Conferencia de La Haya s6lo tratan de
4tPresas* en puertos neutrales. Un buque de guerra apresado no es uns,
oPresa*, v6ase Nys, Droit international 111 (1906) p. 181. Sin duda serian
aplicables aquellas formas an~logas A la captura de buques neutrales re-
zados pero, entonces, tampoco es el caso si el buque captor estaba 6 no,
autorizado para la captura pues, en lo referente A la admisi6n 6 custodia.
de ]as presaws verdaderas, sean ellas enemigas 6 neutrales, no importa. al
puerto neutral si el apresamiiento ha sido 6 no legal. Quiz~s podria ser du-
doso si el neutral puede castigsr par pirateria, al buque nmercante do un
beligerante que ha vencido en defensa propia a un buque de guerra, enemi-
go, si pudiera apresarlo y si su ley de pirateria coloca baja pena a los buques
de nacionalidad extranjera pero, tambi~n esto seria esencialmente una
cuesti6n inmportante de ]a oostumibre del pais, pues no existe pirateria, en
el sentido legal, unida al apresamiento. VWase Stiel, Historia de la pirate-
ria (1905) p~g. 97 y siguientes.




REVISTA DE PU13LICACIONES NAVALES

nal la forma en que dispone de la presa en aquel caso, el Estado
-captor (1). El juicio ilimitado de 6ste decide si guardarg para si
la presa 6 si la adjudicark A este respecto es bajo el punto de vista
-del derecho internacional indiferente. Puede adjudicar la presa
.al captor considerando su procedimiento legal 6 puede tambi~n
liacerlo aunque lo consideren ilegal pero puede tambi6n adjudi-
-car la presa al Estado aim cuando no reconozca en el proceder
del buque ningfin procedimiento ilegal (2). Justamente, por ello
no se puede-para dejarlo ya determinado aqui-sacar ninguma
conclusi6n del contenido de leyes pfiblicas que tratan de la asig-
naci6n 6 repartici6n de la presa, sobre la admisi6n legal de la con-
ducta del buque mercante, pues las leyes de presas, muy amenu-
do, dan ]a raz6n al buque mercante sin que tomen en cuenta la
legitimidad formal en su manera de proceder. Ellas gratifican
al 6xito, arrojo y amor patrio. Lo poco adecuado que seria con-
siderar el tratamiento legal, de la cuesti6n de botin, por las leyes
del pais respectivo, como fundamento para la admnisi6n del punto
de vista internacional, resulta claramente del hecho de haberse
adjudicado en ocasiones, una parte 6 toda la presa A buques mer-
cantes cuyo proceder baj o todas las circunstancias, ha sido ile-
(1) Wase de Boeck, de la Propriet6 priv~e ennemie souis pavilion
ennemi (1882) p. 244; Triepel, Derecho internacional y derecho del Esta-
do (1899) p. 283. Por eso. la cuesti6n de la recaptura es, en general,
para el derecho internacional, de poco valor. En los proyectos de v. Bul-
nmerincq para el Reglamento de Presas del Institut de droit internacional
de 1882/87, se hallaba ]a siguiente disposici6n: cuando un buque mercante
que, en caso de absoluta necesidad, se defienda contra un corsario enemigo
(!) y lo apresara deberb. 6ste ser adjudicado a] estado del buque atacado y
aqu6l no podrb, exigir ninguna participaci6n ( 4). En las discusiones, Sir
Travers Twiss propuso ]a anulaci6n de esta prescripci6n por pertenecer
semejante regla a la dloi eivile)) del Estado beligerante. Perels apoy6 esta
proposici6n y el Institut decidi6 de acuerdo con ello. Wase Annuaire VI
(1882/83) p. 105, 132, 141.
(2) El antiguo derecho franc6s adj tidic6 en casos como el presente, Ia
propiedad de la ((Presa)) al Estado y al Airnirante de Francia. respectiva-
mente. VWase el acuerdo del Consejo de Estado del 23 de enero de 1706 y
la resoluci6n del Consejo de Presas del 31 de enero de 1761. Valin: Nouveau
conmmentaire sur l'ordonnance de ]a marine 11 (1760) p. 249 y sig. Igual-
nmente segiln el derecho de los Palses Bajos; Bynkershoek, Quaestiones
juris publici I c. 20. El nuevo derecho ingl~s exige la condena en favor del
Estado. Wase Naval Prize Act. 1864 Art. 39; Holland, Manual of Naval
Prize Law (1888) p. 135.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA 4
gal. Asi, por ejemplo, se ha dejado participar en la utilidad fi-
nanciera de la empresa, 6. buques de comercio no comnisionados
que, sin ser atacados, habian apresado A. Un buque de comercio
6 corsario enemigo 6 que habi an prestado ayuda &. un buque de
guerra en la ejecuci6n del derecho de botin. La legislaci6n y la
prictica francesa han adjudicado toda la presa 6. los prisioneros
de guerra que se han libertado y, en esta ocasi6n, apresaron 6.
uin buque enemigo (1), y un escritor franc6s Ilega, hasta conside-
arlo como justificado para el caso en que el prisionero de guerra,'
,quebrantando su palabra de honor, hays, podido evaclirse con
buque enemigo (2). Nadie pensarA. que de este proceder ilevado 6
cabo por tal viflano, pueda sacarse la conclusi6n de que. ello sea
legalmente permitido.
3.-De mucho mayor alcance es la diferencia en las dos con-
cepciones para. Ia suerte de las tripulaciones del buque mercante
que presente resistencia. Si 6sta es admisible debe tratarse A. la
tripulaci6n, en el caso de caer en manos del contrario, como se
debiera tratar en ql caso de sometimiento voluntario, bajo el em-
bargo. Si la resistencia es admisible se procederi con el capit6.n
y la tripulaci6n de acuerdo con el derecho de guerra salvo la ex-
cepci6n que se discutirfi mfis tarde; no tienen derecho A. ser trata-
dos como prisioneros de guerra. Las prescripciones del XI Con-
venio de la 2.a Conferencia de La Haya, que ha sido ratificado
por la mayorla de las potencias navales, no se oponen cierta-
mente A. esto.
El Convenio dispone, para el caso del apresamiento de un bu-
que de comercio enemigo, que se ponga en libertad A. la tripulaci6n
neutral incondlicionalmente y, al capitAn y oficiales que pertenecen
A. un Estado neutral, si se comprometen, por escrito, 6. no prestar
servicio durante la guerra A. bordo de un buque enemigo (Art. 5).
(1) D6cret del 18 vend6mWaire afto II, tambi~n empleado en el c~lebre
caso del aflo XIII. VWase Pistoye et Duverdy, Trait6 des prises marititnes (1859)
I p. 172; de Boeck (obra citada) p. 245 y siguientes.
(2) Pradier-Fod~r6, Droit international public VIII (1906) p. 601.
De otra manera opina Mass Droit commercial I (1874) p. 285 y siguientes:
de Boeck (obra citada) p. 246.




REVISTA D)E PUBLICACIONES NAVALES

Toda la tripulaci6n perteneciente al Estado enemigo debe ser
puesta en* libertad s'iempre que se cdmproineth, por *esclito,
no aceptar~ ninguln servvio durant6 las hogtilidades que est6 en
conexi6n con las 6mpresas guerreras (AAt. 6). Sin embargo, en el
Art. 8 6e dice expresame'nte que todas estas disposiciones no serfin
aplicables A los buques que, pTarticipan en las hostifidades)). Si
bien en la aceptaci6n de esta cl6~usula primeramente s6 teni an en
vista otros casos que el de una resistencia'violenta contra el. apre-
samiento, ciertamente 6ste es tocado tambi6n, sin'duda. alguna,
en el texto y sentido del Art. 8. Y se estfi igualfiente seguro que
el Art. 8 no menciona s6lo que la tripulaci6n de un buque que co-
meta hostilidades pueda ser hecha prisionera. El articulo, declare
solamente como no aplicables aqui, las reglas dadas por otros
buques de manera que queden subsistentes las bases fundamenta-
les generales sobre el procedimhiento con aquellas personas que se
han servido de armas contra* el beligerante. Por 16 tanto, *en el
hecho, importa saber si el uso de armas por el buque mercante
enemigo atacado es 6 no legal. Y por esto, de manera consecuente
-como tambi6n lo admnit'e Oppenheim-saca- Schramm (1) de
su idea fundamental la conclusi6n que, por lo menos, con aquellas
personas de la tripulaci6n que no pertenecen A~ la fuerza nwilitar
enemiga deba procederse de acuerdo con el derecho de guerra,
mientras que del punto de vista contrario d6bese Ilegar & la su-
posici6n que la tripulaci6n vencida posee derecho al tratamien-
to como prisioneros de guerra (2).
Tenemos aqui que tratar una cuesti6n muy importante de
naturaleza legal. Ella posee tambi~n un sianificado legal para
el Estado respectivo, refiri6ndose al derecho penal, pues se trata
de la aplicabilidad de las leyes penales 6. crimenes de guerra.
Para simplificar, tonlemos en consideraci6n solamente nuestro
derecho penal alemAn, y entonces, se presenta la cosa asi. Seg-dn
el par6~grafo 160 del C6digo Penal Militar de 20 de junio de 1872
ser~n castigados, los extranj eros 6 alemanes que durante una
(1) Obra citada p~g. 357 y siguientes.
(2) W. E. Hall, obra citada, p6g. 530; Oppenheim, International Law
11 (1906) p. 96 y otras.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA 471
guerra contra el Imperio Alemfin, se hagan culpables en el teatro
de guerra (1) do. uno de Los delitos previstos en los parfigrafos
57-59 y 134, do acuerdo con las disposiciones dadas. En el par&-
grafo 58 se hace menci6n nuevamente del C6digo Penal alem~n,
diciendo: serfin castigados con la muerte, y, en casos menos graves,
con presidio no menor de diez afios 6 perpetuo, quienes, con la
intenci6n de prestar ayuda A una potencia enemiga 6 perjudicar
A las tropas alemanas 6 aliadas (2) cometa uno de los delitos indi-
cados en el parbgrafo 90 del C6digo Penal. En este parAgrafo es
amenazado con pena quien conduzea <(tropas 6 soldados aisla-
dos de las fuerzas combatientes alemanas 6 aliadas 6. poder del
enemigo* 6 quien ileve <(buques 6 embarcaciones de la marina de
guerrik .. fi poder del enemigo, los destruya 6 los inutiliee en bene-
ficio del mismo)>. Naturalmente, la tentativa de hacerlo es cas-
tigado (C6digo Militar Penal parfigrafo 2; C6digo Penal par&-
grafo 43). Sin duda-en la interpretaci6n *de estas prescripciones
d6bese partir como siempre, de que el legislador pfiblico quiere
mantener sus leyes en concordancia con sus deberes legales in-
ternacionales. Si, por ejemplo, una ley pfiblica prohibe la viola-
ci6n de bienes legales sin decir si se refiere s6lo A los del pais 6
tambi6n A extranjeros, ne extiende, en caso de duda,' su nmandato
tambi6n b, 6stos, tan pronto coma se haya comprobado que el
Estado tiene que protegerlos igualinente de acuerdo con el dere-
cho internacional. Inversamente, tambi6n, si la excepci6n esta-
blecida expresa 6 tficitamente de una norma permite, k
un nativo del pais, la violaci6n de aquellos bienes, asi tambi6n,
es vilida la -excepci6n para el extranjero en caso que deba apli-
carse A, 61 segfin el derecho internacional. Al soldado, en la guerra,
le esti permitido matar, herir, etc., y es comprensible de por si
que nuestro derecho admita A, los adversarios lo que autoriza h
(1) Teatro de guerra en el sentido de la prescripei6n es toda localidad
donde se desarrollan sucesos guerreros, por lo tanto tanin el mar. Comi-
pare Koppmann. 6 Weigel, comentarios al e6digo penal militar, 3 A. (1903)
p4g. 592; Rotermnund, comentarios al c6digo penal nmilitar (1909) p~kg.
457; Romen-Rissom, c6digo penal militar (1912) p~kg. 683.
(2) Bajo oTropas* deben comprenderse tambikn ((Buqucs# segi'i la
definici6n legal del parAgrafo 162.




46 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
nuestros soldados. Las disposiciones penales del C6digo Militar
Penal mencionadas, amenazan al ((extranjero)>. Es decir, tambi4n,
A los sfibditos de un Estado enemigo. Como es natural, la norma.
en que nos basamos no es vilida para el extranj ero eneniigo quien,
como 6rgano de su Estado, estfi autorizado legalnmente A destruiir
y A apoderarse de nuestros buques, herir A sus tripulaciones 6
apresarlas (1). Y, asi, vuelve siempre la cuesti6n: icu&I es el de-
recho del buque mercante enemigo para presentar resistencia,
efectiva contra el apresamiento?
Oppenheim declara que la clAusula de la defensa propia del
buque de comercio enenmigo es legal y desciende del #dereclio de.
la antigua costumnbre* (pAg. 165). Queremos examinar primera-
mente esta afirmaci6n. Oppenheinm se refiere primeramente A.
la bibliograff a del derecho, por lo menos, A ]a inglesa, americana.
e italiana, agregando, que no le es conocido ningidn escritor con-
tinental antiguo que se haya opuesto A esa regla. Tiene raz6n; Is.
bibliografi a estA A su favor. No s6lo en las exposiciones de dere-
cho internacional y con especialidad del de guerra naval inglesa
(2) y anglo-americano (3), sino tambi6n en la ciencia francesa,
(4), en la belga (5), en la italiana (6) y en la sueca (7), el derecho
(1) V~ase Triepel, Derecho internacional y del Estado, pbg. 398. Tambi~n
v. Kries, Revista paxa la ciencia general de derecho penal VII (1887) pig.
606 y siguientes y pAg. 620 y siguientes.
(2) Adenm~s de Oppenbeim (obra citada) II. p~g. 96, 188, habria que
mencionar: Wildman, Institutes of International Law 2 ed. 111 (1873) p.
549 (par~grafo 339; Twiss. ,Droit des gens 11 (1889) p. 177 y sig.; W. E.
Hall (obra citada); 1. A. Hall, The Law of Naval Warfare (1914) pig. 24,113.
(3) Wheaton, Elt~ments du droit international (Edici6n W, B. Law-
rence 4 6d. 1864) H pig. 118, 190; Edici6n von Atlay, (4, ed. 1904 p.
501, 708 y siguientes; Wossley, Internacional Law 4 ed. (1877) pig.
324; Halbeck, International Law 4. ed. (1908) 11 p. 298; Dudley Mield,
Outlines of an International Code 2, ed. (1876) Art. 740, Snow, Internatio-
nal Law 2 edl. (1898) p. 83; Davis, Elements of International Law 2 ed.
(1900) p. 483 y siguientes; Bordwell, Law of war between belligerents
(1908) p. 236; Stockton, Manual of International Law (1911) p. 179.
(4) Ortolan (obra citada) 11 p. 261; Hautefeuille, des droits et des de-
voirs des nations neutres en temps de guerre maritime 2 ed. (1858) 1 p. 184.
(5) Nys (obra citada).
(6) P. di Marco, Le guerre marittinme (1877) p. 19 y siguientes; Miore,
Trattato di diritto internazionale pubblico 2 ed. 111 (1884) p. 234, parA-
grafo 1727.
(7) Kleen, Lois et usages do la neutralit6 11 (1900) p. 312.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA

de defensa es. reconocido, generalmente segdin yo lo entreveo.
S61o, muy raras veces, aparecen d6biles reflexiones (1). Los. es-
critores mis modernos alemanes callan. en su mayor parte, sobre.
e~ta cuesti6n (2); los mfis antiguos reproducen Ia ensefianza in-,
glesa (3). S61o Oppenheim ha dlicho muy bien (4) que Ia sola con-
cordanacia de los sabios, aunqlie fuesen todos hombres de prime-
ra linea, no producen todavia ningdin derecho de costumbre. Por-
lo demfis, debo reconocer, justamente con referencia i. nuestra
cuesti6n, que la conformidad de los escritores no ejerce sobre mf
Ia menor impresi6n. Pasa aqui lo que tantas veces ha sucedido en-
nuestra disciplina: los modernos copiaban de los antiguos sin
formarse muchos juicios. La mayor parte de ellos establecian Ia.
regla sin siquiera emprender Ia tentativa de hacer una exposi-
ci6n de motivos. En vez de ello, se encuentra generalmente Ia.
simple indicaci6n sobre el fallo de Lord Stowells en el caso deL
XCatharina Elizabeths) y esto ocurre no s6lo entre los ingleses.
A pesar de todo, Ia veneraci6n ante Ia sabiduria 6 idea de justi-
cia del gran juez igl6s, nos ser6. permitido dudar si, justamente-
aqui, ha acertado en lo justo, y, ante todo, si sus fundamentos.
tambi6n son acertados para el presente. Si, ademi.s, aqui 6 a116.
se hace menci6n de que es, (iderecho natural), como lo, hacen Marco
y Fiore, rechazar Ia fuerza con Ia fuerza me tomo Ia libertad de
sefialar que esto no significa un fundamento. En el trAfico inter-
nacional, amnistoso, y enemigo tampoco vivimos segfin el dere-
(1) Despagnet, cours de ciroit international public 3. ed. (1905) p.
753, 778; se eixpresa tan en~rgicam~ente como generalmente contra todos.
los actos hostiles de los buques mercantes de manera que desearia, contarlo-
entre el ndmero de los contrarios de ia. idea reinante.
(2) v. Neumann, Grundriss des heutigen V6lkerrechts, 3.a edici6n
(1885) p&g. 127; parece conceder el derecho de dlefensa. Perels Internatio-
nales Wfentliches Seerecht (1903) pig. 175; define solamente quo no puede-
hallarse ninguna corseria en quo un buque mercante lograra apresar al
atacaaite durante Ia. defensa. Von Blumerinicq en su informe sobre las
Presas ma Itimas (1880) pig. 51, 323 y siguientes, reconoce el derecho de-
defensa. Igualmnente Hi~itnheim, los buques mercantes de los beligeran-
tes, agregado HI do Ia Revista del derecho de gentes VI (1912) pig. 49.
(3) G. J. von Martens, Versuch fiber Caper (1795) pig. 55; v. Kalten-
born, Neue Jabrbalcher der Geschichte und Politik 1849 11 pi.g. 205 y si-
guientes; del mismo, Grandstitze des praktischen europiischen Seerechts.
11 (1851) pig. 364.
(4) International Law I pig. 24.




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

cho natural sino baj o el domino de reglas de derecho (positivas*.
Pero, ain asimismo, el (derecho natural nunca, ha seflalado lo
que aqui se le adjudica. Derecho natural no es estado natural'..
Aqu~l no es, a pesar de Ulpian, #quod natura onmia animakia
docuits; segdin mis conocimientos la <{aturaleza)) no ha sefialado
A los seres vivientes otra cosa que A. destruirse mutuamente.
Seoni el derecho natural no estA autorizada, con toda seguridad,
la resistencia contra cualquier fuerza sino s6lo contra la ilegal.
Si el ataque contra la propiedad particular enemiga por mar es
un procedimiento autorizado-y lo es hoy y desde tiempos re-
motos (1)-no estA, par ella, sin m~s, autarizada ]a resistencia
del propietario 6 de aquel que tenga A bordo una cosa. Se nece-
sita, primeramente, la comprobaci6n de que el particular est6
autorizado, en este caso, A defenderse contra el guerrero como el
soldado contra el soldado.
Oppenheim. se refiere, ante todo, A, la por 6sta la jurisdicci6n delstiunales ingl~s y americano (2).
En efecto hemos -isto que 6stos apoyaron en un ni'imero de casos,
su fallo sore las cl~usulas de que el capit~n enemigo no procede
ilegahmente si emplea, en caso de defensa propia, la fuerza contra
el captor. Prescindiendo, todavi a, de la forma en que basan esta
cldusula, pregunto al venerado colega: icon qu6 derecho afirma
61 que los fallos de los tribunales ingleses y americanos sean obli-
gatorios para cualquiera otra persona que para los ingleses y ame-
ricanos? ipor qu6 deberian los alemanes, austriacos y espafioles,
toner que aceptar una regla que en Dinguna parte ha sido decla-
rada expresamente, sino en las decisiones de tribunales de presas
extranj eros? Me refiero, otra vez, al mismo Oppenheim quien en
su libro de texto (I pAg. 24) ha afirmado justamente quo: los
fallos de tribunales de presas Ai otros tribunales del pais respec-
tivo pueden ser <(factores# que ejercen una influencia sobre ]a for-
(1) Es para mi indudable que en estas declaraciones sobre ci dereoho
natural, juega siempre un rol principal ]a inclinaci6n del autor contra ]a
instituci6n del derecho de botin naval. Fundamentalmente se piensa quc
esto es, en si, ilegal. La consecuencia resulta por si nxisma.
(2) Oppenbeim habla, es cierto, tambi~n do ]a ((prbctica italiana*
(p. 157). Pero no s6 lo que quiere deeir con esto.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPURA 51
maci6n gradual de nuevas cli.usulas del derecho internacional,
coma lo son'tambie'n las opiniones de jurisconsultos c6lebres Iy
las leyes de 'algunos paises'pero, aquelos no son hechos hist6ri-
cos de las cuales dichas reglas pueden recibir su fuerza legal. Op-
penheim ensefia, iguaimente, 6omo 16- hago yoa, que el derecho in-
ternacional s6lo puede formarse por co nvenciones expresas 0 su-
plidas, y 61,'igualnmente coma lo hago yo, interpreta la ((costum-
bre* coma Una con- enci6n supli da. El derecho' internacio-
nal de la costumbre se ha pro ducido, segi't 61, ((an pronto Como
un cierto, procediimiento, frecue~ntemente uisado pqr los Estado*s,
es considerado coma legalmente requerido 6 Permitido)); 'la regla
que se, puede sacar de tales procederes es: ((una regla de derecho
internaciohal acostumbiado)). Est6 no es, pues, el procedimien-
to efectuado par un solo Estado y considerado coma requerido 6
permitido par 61 s6lo. No vay A. m'vestigar aquf hasta qu6 grado,
los Estados; recie'n constituidos fi otios Estados q'ue, coma Ale-
mania y el Jap6n han ilegado, a ser, relativamente tarde, poten-
cias maritimas, est6n sometidos a1 derecho creado par la prActi-
ca efectiva internacional de las viejas patencias navales. Esto
es una cuesti6n penosa y dificil. De todas maneras es seguro que
la pr6.ctica de los tribundles de presas de uno 6 dos estados no es
la prfictica internacional. iD6nde iriamos 6, parar si todo, aquello
que formna parte integrante de la judicatura. de, derecho marfti-
ma britinico, se debira, aplicar por cansiderarlo, reglamentario,
A. todo el munda! iDeberiamas nosotras, sentirnas obligados no
s6lo par lag regfas suaves, coma en el casa presente, sino tambi6n
par las severas? iDebemos, nosotros, considerar coma obligato-
rio, las fallos de los tribunales de presas de, los ingleses y america-
nos no s6lo en la regla mencionada de decisi6n suprema sino,
coma aqui, tambi6n en la de las puntos incidentales 6 de, prejui-
cia? (1). Y, si se dividen las opiniones de los tribunales inglkeses
(1) No creo equivocarme al afirmar que todas ]as decisiones de los
tribunales ingleses, franceses 6 americanos, tomadas en consideraci6n para,
nuestro tema, so refieren s6lo al tratamiento do la carga neutral 6 & la
adjudicaci6n del botin al captor 6 al Rqtado. La cuesti6n de si el adversario
del buque que presenta resistencia tiene que hacer con Ia tripulaci6n nunca
ha sido objeto de una, decisi6n particular.




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

y americanos, como en la cuesti6n de la carga neutral en buques
mercantes enemigos armados i& qui6n debemos seguir? iPuede
Inglaterra exigir que se considere como exacta su opini6n? iY,
Si ese no es el caso, serge en otros mfis reguladora la interpretaci6n
inglesa por ser ella tambi6n compartida, por los americanos?
Quien conozca la grotesca diversidad de las bases fundamenta-
les, por las cuales, antes y ahora, se dejan guiar la mayoria de los
distintos Estados en el juzgamiento de las presas legales, de nin-
guna manera puede permitir, pars, una cuesti6n que estfi eni
litigio, que la opini6n de los tribunales de un Estado .6 tambi~n
deun grupo de ellos sea decisiva.
No sucede otra cosa con las leyes, ordenanzas y reglamen-
tos de presas de algunos Estados. Oppenheim cita, como impor-
tantes algunas prescripciones, del Naval War Code que, sin em-
bargo, fueron pronto retirados y publicadas en 1900 por los Es-
tados Unidos, y del Art. 209 del Codice italiano per la marina
mercantile de 1865/1877. Hubiera podido agregar todavia algu-
nas otras, como, por ejemplo, el Art. 15 del Reglamento ruso de
1895. En tales leyes y decretos pfiblicos se excluyen primeramen-
te aquellos que se refieren solamente al juicio del comportamien-
to de los propios buques me~qantes. A esto pertenece la prescrip-
,ci6n del Reglamento ruso que permite A los buques mercantes,
apresar buques enemigos si ellos mismos son atacados de buques
'enemigos 6 sospechosos 6 si van en auxilio de buques rusos 6 alia-
dos que esten expuestos A un ataque (1). A esto corresponde
tambi6n la prescripci6n italiana. Como lo prueba el texto, la cohe-
rencia y la hip6tesis bajo el titulo: (2), s6lo se tiene en vista buques italianos al clecir: Los buques
mercantes que sean agredidos, aun por buques de guerra, podrAn
defenderse y apresarlos; como tambi6n defender A otros buques
naci6nales 6 aliados agredidos 6 concurrir con los mismos A liacer
presas (3). Es con esta clbusula de derecho que el Estado restrin-
(1) VWase Zeitschrift far Vdlkerrecht II, pAg. 146.
(2) Con toda raz6n hace menci6n de ella Neumeyer, Arebiv fujr
o5ffentliches Recht, 31, p~g. 114.
(3) En general pueden aclararse fUcilmente 6stas y otras prescripcio-
noes parecidas del C6dice por la inclinaci6n fundamental del legislador ita-
liano contra el botin naval.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA 53
_ ge, para los buques de su bandera, la prohibicio'n general de corso,
-y por las cuales les permite la resistencia para el caso de thner
,que defenderse contra atacantes enemigos; 4segurfindoles la im-
punidad necesaria. Ciertamente se dirA: un Estado, que autorice
--expresamente A sus buques fi emplear la fuerza contra tentati-
wvas enemigas de apresamiento debe conceder el mismo derecho
A los buques mercantes enemigos. Yo no considero esto en abso-
'Juto como acordado. Ninglin Estado del mundo castigarA 6, sus
-ciudadanos que no pertenecen al ej6rcito si toman parte, con 6ito,
-en un combate de la guerra por mfis que, segdn el derecho de
-gentes ello no les es permitido 6, s6lo en caso afirmativo, bajo
.suposiciones completamente determinadas. No impediri A, los
vecinos no militares de sus fortalezas que tomen parte en el born-
bardeo del sitiador; no castigar6. A los campesinos que han echado
-al enemigo de la aldea, sino que, por el contrario, los elogiari y
los gratificarb.. Sin embargo, castigark, con todo rigor del derecho
-de guerra, A, los ciudadanos, en pais enemigo, que presenten
xesistencia, en igual forma. For esto, no pueden emplearse, en
-Absoluto las reglas pfiblicas referentes A, la adjudicaci6n de botin
6 parte de 61 A buques no comisionados, como ya lo hemos visto,
para sacar consecuencias sobre la posici6n del Estado legislador
-en la cuesti6n de derecho internacional de que se trata. An
-cuando fuera de otra manera, si alguna vez un legislador par-
ticular aplicara en regla uin fallo sobre aquella cuesti6n, con
-ello no se justificaria que su interpretaci6n es la verdadera.
De otra manera, se presenta el asunto con la clAusula del
Naval War Code. El articulo 3, clAusula 3, dice: s(M personal de
- -#en protecci6n del buque colocado bajo su cargo, resiste A tin
-((ataque tiene derecho, si es capturado, al tratamiento dado A,
.<(os prisioneros de guerra* (1). Con ello reconocen los americanos,
-expresamente, A los buques enemigos la autorizaci6n para pre-
.sentar resistencia. Esto es incontestable. Es la regla empleada
-en la decisi6n del asunto de la <(Catlierina Elisabeth* d la cual se
ha dado forma de ley. Pero, iqu6 comprueba eso? iPrueba esto,
(1) Zeitschrift ffir internationales Privat und Stra-frecht, 11, p. 400.




54. REVISTA DE. PUBLICACIONES NkVALES
acaso, quela regla es, de. derecho international?. iPrueba ello quo-
los Estadoa Unidos e peran el mismo tratamiento de los otros.
beligerantes No,.,en lo mfis mfnimo! No es raro, pues, que una ley
de Estado, porrazones variadas, tal vez tambi6n por error, res-
pecto del derecho international, vaya mAs lejos que los limited&
de los mandamientos de:6ste (1). Ciertamente el contenido de la&
leyes de Estado, especialmente, si -tenemor, presented una -gran
cantidad de ellas, puede dar -bajo -ciertas circunstancias un indi-
cio de la existence de una regla de- derecho international que,
forma, la base de ellas. Pero,. una conclusion segura que lo pruebe.
nunca, puede ser sacada.de.leyes aisladas como tampoob de los-
fallos dados por los tribunals de.-Estado. - ,
. Sobre el mntiguo)),derecho de lacostumbre se puede apoyar-
en mi concept, la doctrine dominate s6lo bajo una u1nica con-
dici6n, es decir, si ella pudiera probar que los beligerantes habian-
tolerado, desde silos, la resistencia de los buques merchants,
enemigos contra buques de guerra-no s6lo contra corsarios--6
sea que ellos colocaban A ]a tripula;ci6n subyugada, siempre, at
mismo nivel'que los combatientes vencidos y que ellos habian.
practicado este proceder convencidos de la necesidad legal. Sin
embargo, ]a prueba para ello no ha sido hasta hoy ensayada y-
mucho menos efectuada aun cuando ello se lograra, seria siempre
i y
discutible si, tal vez, ese <(antiguo)) derecho de la costumbre no-
hubiera sido reemplazado, entretanto, por nuevas tendencias-
dentro del derecho de guerra. De esto trataremos despu6s. Esta.
regla, cuya existence es afirmada por la opinion general, es una,
clAusula de derecho international, y 6ste es un derecho entre
Estados y exclusivamente entre ellos. La cuesti6n de que mata-
mos, si se quiere proceder de manera correctamente juridica, no,
debe formularse asf: itiene el buque merchant un derecho de.
resistencia? El buque merchant no es un sujeto juridico de dere-
cho internacional-- los (.(derechos,)) que posee serAn decididos, seoll,
el caso, por el derecho de su pais 6 por el del. Estado bajo cuy&
poder cae. Debemos formula el problema de la manera siguien-
(1) V. Triepel, obra citada, pAg- 276 v siguientes, especialmente p&g. 28 L.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA 55
te: itiene uno de los beligerantes, respecto de otro, la obligaci6n
,de tratar i un buque mercante, que pertenece 6, 6ste, como comn-
batiente legitimo en caso de resistencia & la captura? -10 tiene de-
recho para proceder contra 61 de la misma manera que procede-
i a en la guerra terrestre con los liabitantes del pais no militares
que se atreven A tomar parte en las hostilidades? En esta inte-
xrogaci6n fu.ica admitida no me parece conveniente ex-aminar
el comportamiento del buque mercante que se defiende, bajo el
jpunto de vista de la defensa propia, pues esto supondria que el
capitfin y el Estado enemigo estuvieran sometidos A. una orde-
nanza legal comf~in, cosa que es del caso (1). Por lo tanto, estoy
4e acuerdo con lo dicho por Oppenheim (pfig. 162 y sig.), al dejar
46ste de lado la cuesti6n de la defensa propia. S61o que su- pol6-
mica contra Schramm no es del todo acertada por no ser Schramm
quien primeramente liace menci6n, en nuestro caso, del derecho
sagrado de la defensa propia, sino los representantes de la doe-
trina reinante con los cuales, quieras o no, ha debido tener una
,explicaci6n (2).
A-hora bien;,.es una regla reconocida del derecho de guerra
que el Estado beligerante aun cuandol((no posee un derecho ili-
mnitado en la elecci6n de los medios para daftar al enernigo)), estA
autorizado con respecto A. las personas que urgentemente sea
necesaria para las exigenciag de la guerra. A esto pertenece, sin
duda alguna, el derecho de impedir por la fuerza, A los ciudadanos
que pertenecen al estado Enemigo 6 A las personas que se encuen-
tran en 61 que interrumpan las operaciones de guerra. Todo ata-
que y toda molestia producidos contra las tropas, de los cuales
se hacen culpables las personas particulares no perteneciontes A
la fuerza armada del contrario, significa un impedimento de las
operaciones de guerra y, en todo caso, es buen derecho del belige-
rante en la guerra terrestre A, Los ataques que mAs tarde pueden
producirse. Especialmente, el habitante del pais ene-
(1) Puedo indicar, para una confirrnaci6n m~s precisa de este punto
de -dsta, mis exposiciones en el V61kerrecht und Land reclit p~o' 11 y si-
guiente, 20 y sig'fientes.
(2) V. Pradier-Foder6, obra citada, p~g. 598 y siguientes. Hautefcui-
le, Marco, Fiore; obras citadas.




56 REVISTA DE PUB3LICACIONES NAVALES
migo pone en peligro su vida si se'resiste, A, mano armada, A, las
tropas ocupantes. La resistencia por ]a fuerza contra la ocupacion
de un sitio, contra destruci6n'~ de edificios,, contra el embargo de
objetos que necesita la tropa, no s6lo no le estA permitida al par-
ticular, sino que es severamente castigada. No discutir6 si esta
regla se refiere W~o A la resistencia contra actos inamistosos au-
torizados 6 si tambi6n lo hace con. aquellos que, en concreto,
no lo son, pues esto no juega rol alguno en nuestra; obra. S61o es-
seguro que el ciudadano enemigo no puede, 61 mismo, nombrarse
juez sobre la, 6 no, autorizaci6n del proceder militar quien no.
debe examinar si este proceder, en casos particulares, se mantie-
ne dentro, de los limites que son sefialados por el ((necessarium ad
bell finem)). Sea como quiera, en la guerra no tienen el ((derecho*-
de emplear hostilidades, otras personas que los pertenecientesA
fuerzas combatientes organizadas, es decir, el ej6rcito 6 lo equi-
parado A 61 dispuesto por estatutos especiales.
No se comprende por qu6 ha de ser de otra manera en el de--
recho de ]a guerra naval. La desaparici6n del corso, que signifi-
caba, hasta ahora, siemapre una conducci6n de la guerra por buques.
mercantes autorizada y regulada pf'iblicamente, y las severas me-
didas de precauci6n con que se ha rodeado A. la transformaci6n
de los buques mercantes en'buques de guerrd, comprenden que-
el derecho internacional vdlido quiere solamente permitir, en la
guerra naval, las hostilidades entre fuerzas combatientes mili-
tarmente organizada. For, tanto, es vAlido en la guerra naval,
fundamentalmente, el empleo de las armas A los que pertenecen-
A la marina de guerra 6 al ej6rcito de los Estados beligerantes.-
Si, ahora, el botin de guerra es un acto permitido seoin el de-
recho internacional, pueden resistirse las personas particulares.
A ejecutar el derecho de botin naval s6lo por contraprecio de.
ser tratados de acuerdo con la ley marcial si malogra aqu6lla.
Y en ello es indiferente si es el propietario del obj eto ataca-
do quien defienda al buque y carga 6 si es otra persona. El buque
puede intentar huir; la huida no es resistencia. Si no puede huir-
debe someterse al apresamiento. Esto es duro, con toda seguri--
dad, pero es el mandamiento de la guerra.




RESISTtNCIA DE BUQUES CONTRA LA. CAPTURA

SLas objeciones que hace Oppenheim contra estas afirmacio-
nes se refieren, en parte, al caricter del apresainiento de buquas
-enemigos y, en parte, i la situaci6n de su tripulaci6n.
1. Oppenlheim coloca, primeramente, el derecho de detenci6n
y visita de buques neutrales en contraposici6n A la detenci6n de
los del enemigo, para comprobar que,'de la falta de un derecho
-de resistencia de un buque mercante neutral, no puede sacarse
ninguna conclusi6n sobre la ausencia del mismo derecho en un
buque enemigo (pig.' 159 y sig., 165 y sig.). Soy de la mnisma opi-
nion que no pueden igualarse los dos hechos hist6ricamente. 861o
-,que no puede encontrar que las expresiones -de Oppenhieimn sean
-adecuadas para refutar las consideraciones de Schramm: es una
- contradicc16n prohibir una resistencia violenta A los buques neu-
trales y permitirsela i los enemigos. Oppeniheim. cree: que la de-
tenci6n y visita de los buques mercantes neutrales es un dere-
* cho y que la detenci6n de los enemigos es una obligaci6n del be-
]ligerante. Como todo buque mercante enemigo estA sometido,
prima facie, al secuestro, resulta que los beligerantes, para usar
su derecho de secuestro no necesitarian el de detenci6n y visita...
ZLa detenci6n y visita de buques enemigos es s6lo el primer paso
para cumplir el derecho de secuestro)). Par motivos conocidos,
sin embargo, estfin obligados los beligerantes & invitar al buque
* enemigo A detenerse antes de proceder al secuestro forzoso. No
puedo encontrar evidente esta deducci6n. En ella, s6lo es correc-
to que el buque de guerra debe invitar al otro A. que se detenga
.antes de ser embargado y que la detenci6n es el primer paso para
el secuestro. Justamente, por ser la detenclo'n una parte integran-
te del secuestro debe tambi6n ser ella el objeto de un derecho
pues, de otra manera,-lo que concede Oppeniheim-seri a el se-
cuestro, la ejecuci6n de un derecho.
Oppenlheim hace valer, ademfis, que: el secuestro de bienes
particulares en la mar es un acto de hostilidad ante el cual, y
.ante cualquier otro, debe ser legal; es la resistencia par la fuerza
-_y la defensa (pfig. 163, 166). For este nmismo hecho, tampoco
puede comprobarse el ejercicio del derecho de botin naval con
-la resistencia contra la requisici6n y la contribuci6n que no re-




06 REVISTA DE PUBLICACIONES WAVALES
presentan procedimientos hostiles contra el, enemigo (pfig. 168)..
Estoy nuevamente de acuerdo con el antecedente pero niego que-
]a consecuencia sea concluyente. Con seguridad, el secuestro d&
bienes particulares enemigos por mar es un-acto-enemistoso y
una de las hostilidades mfis esenciales de toda guerra naval. La.
paralizacift del comercio enemnigo es una de.- las tareas principa-
les de Ia conducci6n de Ia guerra naval. .IPodria imaginarse una&
guerra, naval en Ia cualmio se procediera A ningfin otro, acto de-
hostilidad que Ia caza de los buques mnercantes .enemigos? Entre-
tanto, icu~les serian las consecuencias? Solamente que el contra-
rio se oponclria, con todos- ]os medios permitidos de Ia guerra, A
estas hostilidades. Pe 'ro, justamente, Ia cuiesti6n principal que-
nos ocupa es de si Ia tripulaci6n del buque mnercante estA auto-
rizada de por si, A tomar en sus manos. Ja defensa, por -Ia fuerza.
Oppenhei m dice: da tropa)) que durante Ia guerra procede al ata-
que, lo hace legahmente y lo.,mismo Ia tropa que contraataca*-
(p~g. 162). iPero. es la tripulaci6n de un buque. mercante un&.
<(tropa)>,. en el sentido del derecho de guerra? ,Yo afirmo que no,
bajo circunstanacia alguna, y tratar6 de. justificar, lo mfis clara-
mente posible, Ia opini6n contraria..
Tamnbi~n, en otro Tespecto, me parecen. err6neas las obser-
vaciones de Oppenheim en cuanto se refieren & Ia oposici6rx de-
resistencia contra Ia ejecuci6n del derecho de botin y de requlisi-
ci6n., El cree. que la requisici6n y Ia contribuci6n no. estfin diri-
gidas A. Ia <(apropiaci6n. misma de, Ia propiedad particular sino-
quo. son. iprocedimientos)) Ilevados A cabo eni el inter6s del ej6r-
cito del .ocupante .y .que s6Io deben Ilevarse. A.. cabo- en cuanto-
sean necesarios#.. En esta cuesti6n no. se. trata abiertamente de Ia
usurpaci6n de.. Ia. propiedad particular. como tampoco si 6sta, se-
ha Ilevado A, cabo con 6 sin indenmnizaci6n.. Lo principal es que Ia,
usurpaci6n. estA permitida. sAdemnAs, es .correcto que la,;requisi-
ci6n y contribuci~rn no se refieren A. la apropiaci6n. de Ia propie-
dad particular? .Yo, no. sabria A qu6 otra .cosa pueden referirse-
Es. cierto que en el botin so toma y-en Ia requisici6n se. exige Ia-
entrega, pei~o, como es, comprensible, tambi~n aqui-se toma porl'a.
fuerza siempre que. no se entregue do buena voluntad y quien,




RESISTEN CIA D)E 'BUQUES CONTRA LA CAPTURA 59
en tal caso, quisiera-oponer resistencia deberia experimentar I&
-severidad del derecho de guerra. Ademis, debe tenerse en cuenta
~que tambi6n en la guerra terrestre puede tener lugar- el henta
.un botin. verdadero, es decir, segdtn Oppenheim, una apropiaacer
inmecliata, de la propiedad. particular enemiga. Recu~rdese ci6n
uin saqueo coma represalia 6 retorsi6n, es sin duda alguna un pque
-cedimiento. autorizado. lPero, debe aqui ser perrmitida la resis-
tencia par la fuerza? Por filtimo, me parece poco decisivo lo que
observa, Oppenheim. que la requisici6n y cantribuCi6n son procue
dimientos que se ilevan A cabo en territories enemigo ocupado
donde los. habitantes estfin bajo el dominie de los ocupanteso
mientras que. el botfn naval tiene lugar con regularidad en la mat,
donde. los buques enemigos no estb.n sometidos A la fuerza bell,
gerantehasta tanto 6ste las haya tornado. Ella depende esencial-
mente de si el beligeranite estAL autorizado- para aprapiarse, en la
mar abiert~a, del -buque mercante y de esto no existe duda alguna.
2. A mi modo de ver, todo depende de si. la, base fundamental
*de que la, fuerza armada s6lo puede ser. empleada, por fuerzas mi-
litarmente organizadas,.sufre :una excepci6n 6. favor de la tri-
pulaci6n de un buque mercante atacado al ilevar A cabo el dere-
-cha de botin naval.
Retrocedamos,. otr& vez, al antiguo estilo forense de presas
ingl~s en el cual ha sido tratado primeramente nuestro caso. Pa-
demos restringirnos fi paner coma base. el fallo tantas veces men-
.cionado del caso del XCatharina Elizabeth#. En ninguna otra
parte, la tesis par nosotros combatida, ha sido :defendida con
otros motivop que con la. pequefia frase sabre la cual Sir William
Scott ha apoyado, Su fallo. El ,dice.- si .el capitAn de un buque ene-
mniga emnplea ja fuerza contra Ql. corso estA autorizado para ello,
pues es, (el 4eto hostil de una persona hostile) Mientras que el ca-
pitfin neutral viola un deber, en el caso correspondiente, el ene-
migo ejerce su derecho, ((Lupum auribus teneo)) (1). Es decir, -que
'(1) El enmpleo del antiguo proverbio no es completamente adecuado
en este respecto (Compare Terenz, Phormjo 506). El proverbio significa:
quien suieta al lobo por ]as orejas, se encuentra en gran turbaci6n; nada
puede hacer &. ]a bestia, y, sin embargo, no la debe soltar. Sir William Scott
~agrega: oand if he can withdraw himqelf, he has a right so to do* (y, si puede
alejarse tiene derecho A hacerlo). Si, nadie negar&. que el buque mercante
puede escapar antes 6 despu6s del apresamniento, pero, ni antes ni despu6s
4el apresamiento tiene tagarrado por las orejas# al buque de guerra, sino
4que es 4ilobo# quien lo tiefie apresado. Y, ,justamiente, la cuesti6n es saber
.s debe entrar en un conmbate con el loho.




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

el capitAn enemigo es una (persona enemiga)). Esto s6lo puede-
tener un sentido y es el siguiente: en la guerra todas las personas-
pertenecientes al Estado beligerante son enemigas. E~sto es, redu-
cida fi una pequefia f6rmula, la idea del derecho de guerra que-
dominaba en el siglo xviii y por la cual se dej6, afin, el estilo-
forense de los ingleses y americanos en el gran periodo de guerra.
del siglo xix. Portalis pronunci6 la famosa frase: ((La guerre est.
une r6lacion d'Etat fi Etat et non d'individu A, individu)).
Sin embargo, aun despu6s de muchos aflos la prfictica de-
presas se referia. f Bynkershoe y 6. Vattel, ensefiando este 111ti-
mo que, segd~n la several, regla del derecho internacional, cuando-
dos naciones se encuentran en guerra #'tous les sujets de 1'une-
peuvent agir hostilement contre l'autre et lui faire tous les maux.
autoris6s par 1'6tat de guerre* (1). iEs 6ste hoy el derecho vAlido?
Nadie querrA afirmarlo. Asi, nos queda por decir; si la regla, en-
la cual cree la ensefianza corriente, ha existido desde hace un.
siglo, como derecho ha sido abolida desde hace tres generacio-
nes, porque la sola presuposicio'n sobre ]a cual podia ser apoyada,
ha desaparecido. Podia haber sido adecuada durante el tiempo-
del corsario donde se echaba encina del enemigo todo aquello que-
podia izar velas cuando la guerra comercial despertaba los ins-
tintos mfis perversos en los -armadores, capitanes y marineros.
codiciosos de botin y donde, en realidad, no habi a otra cosa que.
hacer que defenderse contra el corso como contra un pirata. Pero,
en nuestros dia las cosas. se presentan de manera. completamente
distinta. Se dirA que, justamente la existencia del derecho de
botin naval justifica, que aum en la guerra naval hemos conserva-
do la guerra del Estado contra el enemigo. Sin embargo, esto no-
es correcto. El botin naval-tan paradojal como pueda sonar-no*
se dirige contra la propiedad particular de cada. umo, sino que lo
hace contra las fuerzas econ6nmicas del Estado enemigo. Hace
sufir A, todo aquel, por los severos medios de la guerra, que se
atreva A, salir al mar sabiendo lo que le amenaza. Lo hace suffir,
ni mfis Di menos, como sufre el campesino en la guerra terrestre-
(1) Droit des gexis III parfigrafo 223 y siguientes.




RESISTENCIA DE BUQUES CONTRA LA CAPTURA

cuando el ej6rcito le destroza sus plantaciones. Y si 6ste no puede
defenderse, tampoco lo, puede hacer el buque mercante en alta.
mar.
Oppenheim seri el filtimno que niegue la validez de la base
fundamental superior de la conducci6n de la guerra moderna.
No es de la opini6n que la tripulaci6n de un buque mercante,
posee, desde un primcipio, el derecho de los beligerantes, pero,
para salvar su tesis, hecha mano de, raros medios de sefialar A
la tripulaci6n como miembros militares y por elo de la fuerza armada de los Estados beligeran-
tes (pfig. 163 y siguibntes). Ya en su libro de, texto, (II pfig. 96),
se, ha expresado en forma parecida: la tripulaci6n de un buquer
de guerra que se defienda es combatiente can todos los privile-
gios correspondientes 6, esta posici6n. Esto es abiertamente un.
petto pnincipii.
La ejecuci6n de la defensa, s6lo puede, dar la propiedad de-
combatiente cuando, ella sea autorizada y, justamente, sobre ello.
discutimos. Ahora'bien; Oppenheim ha desarrollado m6.s amplia-
mente Sn. idea. La tripulaci6n del buque mercante debe temer ser
hecha prisionera de guerra. Esto puede ocurrir tambi6n, segiia
la 2.a Conferencia de La Haya (vWase pbg. 8), Si el capitfin, ofi-
ciales 6 tripulaci6n se niegan A empefiar Sn palabra para obtener
la libertad. ((Con la defensa, del buque, se defiende sn tripuLaci6n
A si misma, y entonces, por este mismo hecho, clicha defensa, es.
legab). En el Art. 6 de la II.a Convenci6n estA representada bri-
Ilantemente la (Tosici6n potencial del combatiente)). Tampoco,
encuentro' convincente esta explicaci6n. En la cautividad &e
guerra de la tripulaci6n de los buques mercantes existe una cir-
cunstancia especial. iPr escindo, de que, segfin la idea de la Con-
venci6n de La Haya, dicha cautividad debe ser ahora rara excep-
ci6n mientras que antes era la regla. Podria decirse, muy bien qu-
la Convenci6n reconoce, justamente, que aquella tripulaci6n no-
pertenece A los combatientes pero, seguramente, esta cautividad
tiene un objeto completamente distinto que la prisi6n de, log comn-
batientes. Mientras que 6stos deben ser puestos fuera de combate,
se quiere retener A la tripulaci6n A los buques mercantes quitAn-




REVISTA DE PUBLICAGIONES NAVALES

dole, asf, la posibilidad de ingresar A la marina de guerra, es decir,
transformarse en combatientes. En el momento, de la detenci6n
del buque mercante no es combatiente. No es prueba contraria
el liecho de que pueda ser hecha prisionera de guerra baja ciertas
circunstancias. Es sabido, que, no s6lo Jos pombatientes estfin
sometidos A, la prisi6n de guerra. Si un .solo combatiente, que
puede ser hecho prisionero, se resistiera con violencia, l a prisi6n
se estaria perfectarnente. autorizadp para. tratarlo se in la ley
marcial.
Asi es que todas las consideraciones nos conducen siempre
al mismo resultado. No existe,, para el, buque de comercio ene-
migo, 1ingd derecho A resistirse A la captura (1).
V.
Para concluir, toduvia una observaci6n. Cuando. el afio pa-
sado discutiamos. en Oxford 'a cuesti~n del der echo de resisten-
cia, no se trataba s6lo de la comprobaci6n del derecho vAlido, sino,
en primera linea, de la elaboraci6n de un proyecto que debia ser
adecuado para crear la base. fundamental para un acuerdo de los
Estados sobre el derecho del porvenir. Aun cuando Oppenheimn
tuviera raz6n en afirmar que segdin el estado actual de la Orde-
nanza Internacional, estaba autorizado sencillamente, el .derecho
de la defensa propia de. los buques de comercio no se habia dicho,
con ello, que era recomendable la continuaci6n de este derecho, en
el derecho nacional codlificiado del futuro.. Spy de opinion que
el reconocim'ento de tal autorizac16n est(L en contraposici.6n con
la tendencia, es decir, con el deseo general, del derecho de guerra
moderno, de restringir. la, ej ecuci6n de actos hostiles, en la guerra
(1) Sch~amm, obra citada, p~g. 357, concede A aquella parte de la tri-
pulaci6n que os agregada & la fuerza armada del enemigo un derecho al
tratamiento como prisionero de guerra. Oppenheim (p~g. 166 y sig.) en-
cuentra. asto (dl6gicos. Yo lo encuentro- perfectamente legal, pues todas
las personas militares enewigas estin, hajo todas las circunstancias, auto-
rizadas & cometer hostilidades. Si en la guerra. terrestpe una aldea es de-
fendida poi sus hibitantes y por algunoi soldados, aqu~llos serin someti-
dos & ]a ley marcial y 6stos serin prisioneros de guerra despu6s de que la
aldea haya sido tomada.




RESISTENCIA DYE BUQUES CONTRA LA CAPTURA U
terrestre y naval, A las fuerzas combatientes del Estado. Tengo,
ademis, Ia creencia de que estA en contraposici6n con los esfuer-
zos loables y tambi6n con las declaraciones internaciona-
les propaladas de acercar, en lo posible, las reglas de Ia conduc-
ci6n de Ia guerra par mar A las de Ia terrestre (1). Y, aun mks:
soy de opini6n de que quien permita A. los particulares en Ia mar
resistirse, con las armas en Ia mano, Ai los actos permitidos, segdin
el derecho international, A Ia marina de guerra no aumenta Ia
hum~nidad de Ia conducci6n de Ia guerra, sino que, par el contra-
rio, Ia hace frustrar. Nadle debe engafiarse con que el comandan-
te de un buque de guerra que debe tener presente el derecho de
defensa del buque de comercio perseguido, no esperarA, si se trata
de un buque de comercia armada, si 6ste hace 6 no uso. de Su ar-
tilleri a. En tal caso, es exigirle demasiado si se le restringe A las
medidas que describe al Art. 32 del ((Manuel de Oxford)> probi-
bi6ndosele, par ejemplo, el envia de mks de un aficial y A lo sumo
tres hombres A bordo de un buque mercante. Lo comprensible es
que tome todas las dispasiciones militares necesarias, segdin el
estado del asunto, para dejar, desde un principio, A Ia resistencia
sin perspectivas de 6xito. Si procediera en otra forina no s6lo seria
un insensato sino que seria un perjuro! Por fin, estoy convencida
de que los defensores de Ia inviolabilidad de Ia propiedad priva-
da par mar-6bs6rvese de paso que yo no me cuento en absolu-
to entre ellos-na s6lo no son fitiles A sn causa sino que Ia per-
judican si defienden el derecho de resistencia de los buques de
comercio. Entretanto, todo esto olo puede ser sefialado ahora.
En esta parte s6lo se trataba del derecho actual y s6lo de 61 he
querido hablar.
(1) Wase el cuarto edeseo* en 61 acta final de Ia 2.a Conferencia de
La Haya.t







EL COMBUSTIBLE LIQUMnO 65
COMBUSTIBLE L[QUIDO
(Por el Ing' MaqG Principal Antonio N. Negrette)
(Continuacim)
PETR6LEO DE COMODORO RI VADA VIA
Excelencia:
For amabilidad del anterior presidente de la Comisi6n Naval,
Contraalmirante Domecq Garcia, se puso A nuestra disposici6n
una muestra de petr6leo de Comodoro Rivadavia, con el objeto
de que ensayfiramos sus propiedades como combustible de m&-
quinas.
La cantidad de petr6leo que se nos envi6, desafortunadamente
no era suficiente para ensayarlo en nuestras calderas, por lo que
hemos tenido que limitar la investigaci6n & nuestros motores.
Los motores ((Germania* para usos terrestres y navales, trabajan de
acuerdo con la teori a Diesel y queman petr6leos pesados. Agre-
gamos una planilla, con el resultado de las pruebas A que hemos
sometido el petr6leo de Comodoro Rivadavia.
A su excelencia, el presidente de ]a Comisi6n Naval Argentina en
Europa, por intermedio del sefior teniente de fragata,
Don Jorge Campos Urquiza.
Subcomisi6n Naval en Kiel.
Tenemos el agrado de manifestar que las pruebas han pro-
bado que el petr6leo examinado puede ser usado como combus-
tible, en nuestros motores, y puede, por consiguiente, ser emplea-




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

do con gran economic a en motores ((Germania)) trabajando dynamos.
bombas y otras m~quinas auxiliares y en los buques impulsados.
por nuestros motores pesados, como ser .sumergibles, torpede-
ros y destroyers, buques mercantes y embarcaciones menores.
para el servicio de rios y puertos.
Si se pusiera a nuestra disposici6n una cantidad suficiente,
de petr6leo de Comodoro Rivadavia, nos seria agradable investi-
gar en qu6 condiciones podia emplearse como combustible en las.
calderas A, petr6leo de los torpederos y buques de guerra construi-
dos para ]a Escuadra Argentina.
Saludamos 6 S. E.
FRIED KRUPP.
Germaniawerft.
Fried. Krupp.
Germanuiawerft.
Kiel-Gaarden.
PRUEBA DE FUNCIONAMIENTO Y CONSUMO DE ACEITE MINERAL DE
COMODORO RIVADAVIA EN UN MOTOR DE COMBUSTION INTER-
NA, SISTEMA DIESEL,
Esta prueba ha sido ilevada A cabo desde el 24 hasta el 27
de mayo 1910 en el taller mec~nico experimental del Astillero
Germania en Kiel, con un motor A petr6leo pesado, sistema
Diesel, de m~s 6 menos 35 caballos efectivos y 195 revoluciones
por minuto.
He aqui los datos y resultados de esta prueba:
Motor
Calibre del cilindro...............300
Carrera del pist6n .......................450
Ndimero de revoluciones por minuto.............195




EL COMBUSTIBLE LiQUIDO 67
Combustible
Nafta (1) (aceite mineral) argentina de Comodoro Rivadavia.
Del anklisis fisico-quimico y calorim~trico del petr6leo, re-
sultan los siguientes valores:
Potencia calorifica mAxima................. 10 563 calorias
Potencia calorifica minima (poder) calorifico utili-
zable en la mfiquina..........9 861 calorias
El poder calorifico ha sido determinado con el proceso Ber-
th6lot-Mahler.
La composici6n quimica del aceite es:
Hidr6geno ...........(H) 11.97 %
Carbono.............(C) 83.97 %
Agua ......................... (H120) 0.9 %
De la combusti6n en un crisol abierto, resulta:
Punto de combusti6n ......... 820 C
Punto de inflamaci6n.................. 580 C
Densidad A la temperatura de 150 C....0.924
Grado de viscosidad 6, la temperatura de 500 C.
en relaci6n al grado de viscosidad del agua
6,200 =1 ........................ 22.2
Cenizxas...............0.12 %
Por su. densidad el combustible, antes de ser introducido en
la mbquina, ha sido calentado hasta la temperatura de aproxi-
maci6n, 1000 C.
Pruebas.
Con el combustible en cuesti6n se han Ilevado A cabo cuatro
pruebas respectivamente fi 1, 1/2 y 1/3 de potencia del motor
(1) En Alemania denominian nafta al petr6leo bruto.




06 ~ REVISTA DE PUBLICACON1ES NAVALES
para, determinar el funcionamiento y el. consumo bajo diferentes
condiciones de carga.
Los resultados de estas pruebas estAn reunidas en la planilla
sigiente y en el diagrama:
ANEXO
Dnraedn ~Gonsumo do natta
Nftero de Voltm. jj Gatia tlv
Minutams segvoo y1
S...... 34 55 540 39.6 34.6 0.89 195 4850 240
II .... 51 28 544 29.0 25.5' 0.88 195 5465 250
III .... 57 17 533 21.8 19.3 0.86 195 4760 258
IV .... 52 30 532 14.6 13.5 0.82 195 3257 -275
La transmisi6n de la fuerza ha sido efectuada por medio de
impulsi6n por correa, entre motor y dihamo.
Como p6rdida de trabajo por la impulsi6n de correa, se ha
calculado el 5 %.
Los valores contenidos en la planilla son ]as medias de 10
lecturas ejecutadas durante cada prueba.
El c~lculo de ]a fuerza y del consumo de combustible resulta
como sigue:
Prueba 1 6 toda /uerza:
540 x 39. 6
Fuerza ____ 34.6 C. E.'
736 x 0. 845
Consumo 4850 x 60 9 240 gr./C. E./hora.
34.92 x 34.6
Prueba II d 314 de /uerza:
Fuerza 544 x 29. 0 = 25.7 C. E.
736 x 0. 836




EL COMBUSTIBLE LiQUIDO 69
Cosjmo 5465 x 60
Consurno,____ 514 x2. 248 gr./C. E./hora.
Prueba III 6, 112 /uerza:
Fueza 533. 0 x 21.8
Fuerza__ 19. 3 C. E.
736 x 0.816
Consumno --0 6 258 gr./C. E./hora.
57.28 x 19.3
Prueba I V d 113 de /uerza:
Fuerza 14.6 x___532 13.5 C. E.
736 x 0.78
Consumo 3257 x 60 275 gr./C. E./hora.
52.5 x 13.5
Durante las pruebas los gases de escape han sido invisibles
y sin olor.
La temperatura del agua de, entrada, ha sido de, 150 C. la del
agua de Salida de 600 C.
Los resultados de las pruebas demuestran que es posible
emplear 61 aceite bruto de Comodoro Rivadavia en motores d.
combusti6n interna que queman aceites pesados, es decir, en los
motores que trabajan seo~n el principio Diesel.
Durante el desempefto de una comisi6n en Zurich (Suiza)
pude, obtener el siguiente andlisis de, una muestra de petr6leo de,
Comodoro Rivadavia efectuado en la Oficina Federal de Ensayos.
de, Combustibles en esa ciudad el 3 de junio de, 1912.
Peso especifico A 150 C............0.9385
Consistente A............................ OOC.
S61ido y duro, A....-150........SC.




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

Punto de inflamaci6n ................... 1440C.
Punto de combusti6n .................... 1860C.
Cantidad destilante de 00 A 1500 (agua).. 0.8 %
, s 1800 & 2000.........0.5 %
S 5 2000 A 2500..........2.0 %
#> s 2500 A 3000.........10.5 %
S s 3000 A 3410.........77.5 %
a 3410 el aceite destilado se descompone.
Residue en coke......................... 8.7 %
CoMPoSICI6N -DEL COMBUSTIBLE
Agua.................................1.15 %
Cenizas...............................0.08 %
Substancias combustibles ................98.77 %
Poder calorifico inferior (despu6s de la deducci6n del calor
de vaporizaci6n del agua formada en la combusti6n) 9923.
ANALISIS ELEMENTAL
Carbono.. ........................ 85.2 %
82.2 #
Hidr6geno ....................... 11.6 %
11.7 ))
Oxigeno y soda...................1.7 %
1.8 s
Azufre ........................... 0.3 %
0.3 s
Cenizas........................ 0.08 %
0.1 ))




EL COMB USTIBLE LiQUIDO 71
Agua..... ..................... 0.15 %
0. 1 )
Hidr6geno disponible para 1000 partes de carbono: 133.
Calor de combusti6n: 10686 calorias (c 6, d y'comprendido el
calor de vaporizaci6n del agua formada por la combusti6n).
Contenido en coke................5.1 %
Impurezas....................... Nada
Concebido en asfalto.........12.5 %
#'Este combustible es rico en asfalto, contiene cenizas en can-
tidad pa sable y faltan compuestos destilantes i baja temperatureu.
Anfiisis de viscosidad segimn Engler:
i 300 = 371.3
6, 500 80.2
A 800 = 17. 1
#Este petr6leo es de color negro y muy espeso. Ha sido nece-
sario recalentarlo i una temperatura, entre los 350 A. 450 para
poderlo'utilizar en nuestro motor de ensayos.
(Siendo recalentado este combustible arde fficilmente en el
motor, y 6. todas las cargas de la marcha, desde el vacio hasta la,
sobrecarga.
<'Si el motor estA caliente y el petr6leo recalentado es posi-
ble la puesta en marcha, sin necesidad de emplear el petr6leo
lampante.
oEs preferible siempre hacer funcionar el motor algunos
minutos i petr6leo tanto en la puesta en marcha como al pararla.
(Se recomienda el prever que los tubos de enviada de petr6-
leo al motor sean suficientemente grandes en diAmetro para fa-
cilitar el pasaje del petr6leo.
(Despu~s de los ensayos, hechos con 200 kilos de este aceite,
no hemos podido constatar dep6sitos de hollin apreciable en el
motor y en sus 6rganos)).




I ~ REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
De todos los anAlisis que he leido sobre el petr6leo de Como-
doro Rivadavia, ninguno ha sido tan completo como 6ste y que
certifica en una forma absoluta, que este aceite es perfectamente
aplicable, A los motores Diesel, en el estado crudo, contra Is; opi-
ni6n de muchisimos que aun hoy sostienen lo contrario; por otra
parte he tenido ocasi6n de observar personalinente (en los impor-
tantes Talleres de la firma Sulzer Hnos. de Wintertur (Suiza) el
funcionamiento de un motor Diesel-Sulzer con petr6leo de Co-
modoro Rivadavia, conmprobando que lo aseverado, por el informe
que antecede era perfectamente exacto.
Veamos ahora cu~nto difiere el siguiente informe enviado
por ]a firma Burmeister y Wain sobre el petr6leo de Como-
doro Rivadavia a pedido del Capitin de Fragata Eduardo
Ramirez.
Copenhagen C. Julio 21 de 1913.
Comandante Eduardo Ramirez
Bofors, Seve ring.
Estimado seflor:
Con referencia A nuestra carta del 13 de febrero del corrien-
te ahlo debemos informarle que hemos recibido el petr6leo ar-
gentino y de su examen se ha obtenido el siguiente resul-
tado:
Gravedad especifica.............0.939
Viscosidad A 300 C .....................2 18.6
S 500 C ...................... 49.7
S800 C ...................... 11.4
Punto de inflamaci6n................... 800 C. Prueba
Punto de combusti6n................... 1470 C. I abierta.

iPunto de congelaci6n alrededor de + 50 C. (?




EL COMBUSTIBLE LiQUIDO

Asfalto (residuo despu6s de haber sido calentado arriba
delos3250C)................50 %
Cenizas ....................................... 0.11
Azufre.....................0.17 ~
Carbono...................84.39
IHidr6geno..................12.35
H{2Q.............................................. 1.76
Valor calorifico absoluto...........10378 calorias
Valor calorifico utilizable.............9711 calorias
(De este an~lisis se v6 que el petr6leo es muy viscoso. La
viscosidad 6, 800 C. es 11.4 y esta viscosidad es demasiado alta
para quemar el petr6leo en los motores Diesel.
(Se recomienda que no es prudente el calentar el petr6leo a.
una alta temperatura, puesto que el punto de inflamaci6n es.
tan baj"~00 C-calentarlo Infs all& es peligroso.
(Tor consiguiente es absolutamente imposible el usar este,
petr6leo en miquinas Diesel en sus condiciones actuales, perG
por otra parte, no hay duda alguna de que sea posible refinar
el petr6leo, de manera de extraer el asfalto y la pequefia cantidaci
de aceite volitil, que es la causa del punto de inflamaci6n tan
bajo de este petr6leo. Tal proceso puede ser fAcilmente ejecutado,
por meclio de una planta destiladora, la que se obtendria al precic
de 10 a 12.000 libras esterlinas)).
De Ud. atentamente
Aktieselskabet
BURMEISTER Y WAINS MASKrN-OG
Skibsbyggeri
Es de lamentar que una firma considerada de importancia,
haya podido producir un informe de esta naturaleza, negando en'
una forma tan absoluta que este petr6leo pudiese tener aplica-
ci6n en los motores Diesel, porque en los de su fabricaci6n no
hubiese dado resultado. La misma ingenuidad de los consejos y




74 REVISTA DE PUJBLICACIONES NAVALES
las apreciaciones, no dejan la menor duda de que los ensayos
fueron dirigidos por persona poco profesional en la materia.
Con fecha 24 de febrero de 1913 se public6 en La Prensa un.
articulo firmado por el seffor L. Albertini, que influenciado pro-
bablemente por el resultado de ciertos anfilisis dice:
#Las muestras de combustible mineral encontradas y some-
tidas A un. anklisis, han resultado A lo que parece desprovistas
de las condiciones esenciales para producir gas y engendrar calor.
Estos fracasos exagerados en su significado, segdin mi entender,
ban desanimado A los que inspirados en la mejor de las intencio-
nes, pero desprovistos de la visi6n clara de las. cosas, hubieran
podido reunir capitales para exploraciones mis detenidas, reali-
zadas cientificamente, en busca del precioso mineral)).
En el informe de la Direcci6n General de Explotaci6n del
petr6leo de Comodoro Rivadavia, afio 1913, pfig. 33:
Buenos Aires, del pozo N.0 2, la Royal Instituti6n Laboratory de
Manchester, practic6 un anglisis, en marzo de 1910, que di6 por
-resultado:
Agua............7. 91 %
Petr6leo...........92.09 .
Pdgina 35 del mismo informe:
Vl seflor ingeniero don Alberto Schneidewind, quien ha
sido representante de esta Comisi6n (Direcci6n General) desde
mediados de 1911 hasta esta fecha, en la que ha vuelto, nos es-
cribi a la siguiente en carta de Hamburgo fechada el 29 de julio
de 1912 y A fojas 9:
<(El anklisis que oportunamente mand6 hacer la fibrica de
Wilkie por un especialista con la muestra enviada por la Direc-
ci6n General, ha dado el siguiente resultado.
X(ontenido de agua y barro. Absolutamente ninguno>).
iPkgina 36, pozo N.0 7-afio 1912-AnAlisis de quimico espe-




EL COMBUSTIBLE E LiQUIDO 75
cialista sobre muestra tomada 'por el ingeniero Sol y enviada por
esta comision.
Contenido de agua ........ 0.0 %
Con lo expuesto, es m~s que suficiente para demostrar que la
raz6n del desprestigio del petr6leo de Comodoro -Rivadavia,

Mig. 2

fueron los errores cometidos desde su descubrimiento, hasta el
aflo 1911 en que entr6 A actuar la Direcci6n General de Explota-
ci6n del Petr6leo nombrada por el P. E, la cual tuvo que vencer
grandes dificultades, especialmente el primer afio, para poder
reparar los desaciertos que se hi~ieron en los pozos, que como el
N.0 4, se encontraba obstruido con arena y contarninado con agua,




10t REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
con una producci6n en todo el afto 1911 de 304 metros cfibicos
y que una vez reparado por la comisi6n, surgi6 un gusher Ilegando,
A dar 700 metros cfibicos el dia 24 de febrero de 1913 con chorros.
de petr6leo que Ilegaban A una altura de 30 & 40 metros.
Para dar una idea de ]a impresi6n quo causaba& al visitante,
los yacimientos en. aquella 6poca, se transcribe un pfirrafo del
folleto titulado: (Cuestiones relacionadas con el aprovechamiento
de los yaciiintos de Petr6leo de la Repfiblica Argentina* en. el
Congreso Nacional de Ingenieria, afto 1916, por el Ingeniero
Enrique M. Hermitte.
Pfiginas 6 y 7:
((Siete afios mis tarde, a principios de 1911, cuando, me cupo
]a satisfacci6n de ir A Comodoro Rivadavia, para hacor entrega
del campamento A ]a Comisi6n nombrada por el P. E. para dirigir
la explotaci6n de ]a zona reservada, mis malogrados amigos
Luis A. Huergo, y Jos6 A. Villalonga 'y el. seflor Adolfo Villate,
(hijo), vieron bien poca, cosa para. profanos.
((El petr6leo se manifestaba en los pozos 2, 4 y 7, y de los pozos
iiuimeros 3 y 5 (este filtimo incendiado) s6lo se escapaban gases
en abundancia. Particularmente del pozo nfimero 7, el petr6leo
salia bajo la forma de un delgado bilo liquido, lo que hizo decir,
con tono despectivo y alzando los, hombros A las personas que
algunos meses despu6s'acoippaiiaban al sefior Presidente, de la
Naci6n en una visita a Comodoro Rivadavia, que aquello era
un chorrito de brea capaz de Ilenar una bahiadera en. una
semana.
((Puos bion, el ingeniero Huergo, que no se habia espociali-
zado en minas, poro quo toni a alma de ingeniero, no titube6.
Penotrado de lo que era en realidad, un indicio de grandes ri-
quezas posiblos, docidi6 ponor una vez mAs al servicio del pais
sus energias, su cioncia y su probidad y, en grandes lineas, tuvo
la suerte, anteos de morir, de dejar planeada la explotaci6n defi-
nitiva de aquolla riquoza, siendo apoyada sin restricciones por
sus colegas de comisi6w.
Esa labor en modio de numerosos contratiempos, ha dado
conao rosultados el que boy se disponga de 49 pozos con una pro-




EL COMBUSTIBLE. LiQUIDO

ducci6n diaia, de, mil toneladas de petr6leo. El nilmero total de
poz os en la actualidad es de 64.
Me he extendido, tal vez demasiado, en acumular hechos,
que A muchos no interesarfin, pero se consideran necesarios para
despejar las confusiones y controversias que aun hoy existen
sobre los yacimientos de esa, region.

Fig. 3
El diagrama que va A continuaci6n (fig. N.0 3) demuestra con
toda claridad la labor de un periodo y del otro, not~ndose un
descenso de la producci6n del petr6leo en el afto 1911, (6 sea el
primer aflo de trabajo de la (DireCei6n General de Explotaci611
del Petr6leo))) motivado por el arreglo de los pozos N.' 2, 3 y 4.
Desde el afto 1912 la producci6n ha ido duplicAndose y es de es-




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

perar que en el transcurso del corriente aio'llegue a los 200.000
toneladas, pero no hay que olvidar que junto con el aumento de
producci6n debe disponerse de los medios de transportes y que
los buques-tanques Ministro Ezeurra, Wameia, Luis A. Huergo
y Arist~bulo del Valle, apenas si serkn suficientes para acarrear
]a producci6n de petr6leo del afio pr6ximo que debe Ilegar alre-
dedor de 400 mil toneladas y que ain esta producci6n no es -su-
ficiente para las necesidades del pais, si se tiene en cuenta que la
importaci6n del carb6n ha sido en las 6pocas normales de 4 millo-
nes de toneladas y que la de petr6leo y'sus derivados es alrededor
de 300 mil toneladas, distribuidas en la forma siguiente duran-
te el afio pasado:
Kerosene................43.089.902 kilos
Ligroina (nafta)...............404.679 *
Ligroinas similares (nafta).........25.486.415 #
Nafta 6 petr6leo impuro...........31.558.035 )
Petr6leo para combustible.........109.768.049
Petr6leo natural 6 en bruto ............... 71.072.111
Residuos de petr6leo imp~uro.........442.367
Residuos de petr6leo para combustibles 8.344.929
Total.................290. 166.487 kilos
La producci6n de petr6leo en Comodoro Rivadavia desde el
1.0 de enero hasta el 1.0 de junio del corriente affo ha sido de
100314 toneladas.
La acci6n de las compa~as particulares de la explotaci6n
de yacimientos petroliferos en Comodoro Rivadavia ha sido pu-
blicado in extenso por el ingeniero Fernando de Pedroso (1)
cuyo resumen es el siguiente:
Compaiiia Petrolilera del Golfo de San Jorge, afios 1907 al
10.-Efectu6 una perforaci6n en la playa de Bahia Solano que
Ileg6 A la profundidad de 644 metros, quedando definitivamente
abandonado en febrero del afao 1912 por no haber dado resulta-
(1) Informe sobre el estado de ]a exploraci6n y explotaci6n de los
yaoimientos petroliferos del Distrito Minero de Cornodoro Rivadavia (1915).




EL COMBUSTIBLE LiQUIDO

do. Aim existe Ia. torre, el aparato, perforador y otras maqina-
rias abandonadas en el mismo terreno.
Compagiia de Petr6We de Comodoro Rivadavia.-Sindicato
del Chubut, 1911 al 1912.-Ambas han sido formadas por Ia re-
uni6n de propietarios de uno 6 mfis permisos de cateos que con el
fin de salvar Ia caducidad de los permisos, lo pusieron bajo Una
finica, administraci6n y direcci6n, disponiendo de seis grupos
de m~quinas perforadoras tipo, americano, pero por falta de per-
sonal competente no habian Ilegado en 1913 6, alcanzar en cual-
quiera de sus pozos las napas petrolfferas.
Argentine Gull Oil Syndicate.-Inici6 una perforaci6n en
el afto 1910 Ia que fu6 abandonada A principios de 1912 sin haber
alcanzado una profundidad mayor de 300 metros. Esta compa-
Ria se declar6 en quiebra quedando las maquinarias embargadas
por sus acreedores.
Aunmque el ingeniero Pedroso no lo dice en su informe, sabe
que el m6vil de esta compaiiia al crearse, no fu6 Ia de hacer per-
foraciones, sino, el de especular el acaparamiento de tierras en Ia
regi6n petrolifera de Comodoro Rivadavia actuando como, com-
paiiia macire, formando compaifas subsidiarias, en Ia que cada
una cumpliendo con Ia ley hacia una perforaci6n en Ia concesi6n
del permiso de cateo correspondiente, negocifindolo despu~s
con otras cornpafdas, lo que permitiria al Sindicato, contralo-
rear pricticamente Ia totalidad de las concesiones de que era po-
seedora (alrededor de 80.000 hect~reas) y sacar con ello Ia ven-
taja de obrar segf'in los resultados obtenidos por las otras com-
pa~ias que efectuasen perforaciones. Llegaron 4, disponer de seis
perforadoras, y se dice que el mal resultado del primer y imiico
pozo los desalent6, dejando caducar las concesiones. No hay
mfis que dar una simple ojeada al pozo cuyo disefio se halla en Ia
fig. N.0 4, para comprender que una compa~ia de tan vastas
miras no pudo dejar perder sus derechos por encontrar alguna
dificultad en Ia primera perforaci6n y 4, tan poca profundidad;
las razones tienen que haber sido de otro orden.
Astra Argentina.-Sindlicato petrolifero aio 1910: Empez6
el primer pozo en agosto de 1912 Ilegando el 26 de diciembre del




.PZRFIL GENIZRAL DE LOS POZOSDS LAS
120 COMPARIAS PARTICUR.
20.
20-
40 x,
60 u
40
0
20.
60. W
to.
600
02
60.
- JR rZA At C$A I
A.C ACM ma
Fi.




EL COMBUSTIBLE LfQUIDO 81
mismo afio a la profundidad de 629 metros, en que junto con
la manifestaci6n del petr6leo, se encontr6 la del agua. En la fecha
debe haberse obtenido la aislaci6n del agaa. La producci6n de
este pozo fu de 16 metros efijbicos por cada 24 ioras. Esta comn-
paflia hizo efectuar otros tres pozos si haber obtenido resulta-
dos prbcticos, pero los ingenieros de la ((Compafiia Argentina
de Perforaciones)) (sistema Raky) que es la que tiene el contrato
de hacer las perforaciones de este Sindicato, no emplean los mismos
m~todos de los anteriores y es de esperar se obtengan mej ores
resultados en el futuro.
Sindicato Petroli/ero Pow de Menandz.-Empezado en oc-
tubre de 1913 y terminado en octubre del afio siguiente 6. la pro-
fundidad de 670 metros, pero debido & que la dIltima cafieria es,
de 5 de diAmetro y que hay infiltraciones de agua (el anAlisis
hecho, en septiembre de 1914 di6 13 % de agua y el de marzo de
1915 di6 12 %) han hecho que la producci6n sea insignificante
-un metro y medio cfibico por dia-Esta perforaci6n fu6 hecha
por contrato por la ((Compafia Argentina de Perforaciones#.
Compagiia Especial de Per/oraciones.-Esta compa~ia es
la que reune las mej ores concliciones econ6micas de todas las
demfis hasta la fecha. Empez6 el primer pozo en diciembre de
1912 pero, por falta de organizaci6n y personal competente, tuvo
que contratar la continuaci6n del trabajo con la empresa ((The
Oil Well Engineering 0* en julio de 1913, ilegando en la perfo-
raci6n hasta los 506.5 metros de profunclidad, donde encontr6
una capa de. gas con presi6n elevadisima que le aboll6 varias
veces la tuberia de 7"; 6ste unido A, la imposibilidad de estancar
el agua encontrada A los 500 metros, di6 lugar & que se abandona-
ra el pozo.
Esta compaiiia hizo hacer otros tres pozos mfis, pero, debido
Ai Ids napas de agua, encontradas y A. otros inconvenientes, Ulmi-
camente ha podido explotar el pozo N.0 2 que fu6 empezado en
febrero de 1914 ilegando A la profundidad. mfixima de 520 metros
encontrando petr6leo, pero debido A que el tubo de explotaci6n.
no es mis que de 4 pulgadas y A, obstrucciones de arena, la pro-
ducci6n alcanza finicamente A. 5 toneladas diarias. La explota-




82 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
ci6n de este pozo se. inici6 en junio de 1915, con una capacidad
de 30 Tnetros fibicos por cada 24 horas, descargando el petr6leo
A un pipe line de 2.400 metros de largo y con un desvio, que permite
encontrar ]a linea del ferrocarril en los kil6metrds N.'6 3 y 8
donde es transportado en wagones-tanques. .I

Fig. 5

Sindicato de Perloraciones de Conwdoro Rivadavia.-Este
Sindicato hizo un contrato con los seflores Dunsmuir y Elgin
Scott para efectuar la terminaci6n del 6~nico pozo, lo que se ini-
ci6 en octubre de 1914 Ilegando hasta la profundidad de 542
metros, despu6s de haber vencido grandes c ontratiempos por la
presi6n de los gases, pero al Ilegar A. esa profundidad la presi6n




EL COMBUSTIBLE LfQUIDO

de los gases fu6 tal, que arroj6 31 metros de cafios de 5 pulgadas
cuyo peso era de 650 kilos basta una altura de 100 metros, con-
siguiendo cerrarlo y continuaron la perforaci6n hasta los 544.10
metros en que aparecieron nuevas erupciones de gas que arroja-
ban agua con petr6leo. Tuvo que intervenir ]a Inspecci6n Mi-
nera, que los oblig6 A no continuar ]a perforaci6n hasta que por
medio de las investigaciones se conocieran las causas de. estos
accidentes.
Como se W6, la acci6n de las compalas particulares ha sido
bien poco feliz en sus resultados y de todas ellas la idnica que
explota petr6leo es la Compaiiia Especial de Perforaciones con
el pozo N.0 2 que no le da m~s de 5 toneladas diarias, asi que hoy
por hoy s6lo la acci6n oficial es la que ha dado resultado y que el
petr6leo que dispondremos por muchos aflos serb, el que produz-
can los vacimnientos del Estado.
Geologia del petr6leo
PREA.MBULO
La intercalaci6n de este preAmbulo, indudablemente que
no corresponde sino muy superficialxmente 6, lo que podxianmos
Ilamar geologia del petr6l *eo, pero considerando que habrA quienes
les interese conocer la geologia general del pais para obtener asi
una idea m~s exacta de lo que se explica m~s adelante al tratar
sobre yacimientos petroliferos, me ha cdecidido a hacer un pequeno
par6ntesis para seiialar algunlos elementos de la materia..
La primer lito esfera (1) es la que algunos ge6logos han
sostenido que estaba compuesto de gnleiss, granito, mica, rocas
cristalinas, hierro, etc., denoniin~ndola Era arcaica o primitiva y
sobre 6sta fueron superponi6ndose las demks cuya edad, sistema y
elementos orgAnicos fueron los siguientes:'
(1) Se ha denominado asi la corteza s6lida de ]a tierra para diferen-
ciarla del magnma interior en fusi6n.




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

Bma 6 Mdad I Sistema M Eementos Orgintoos

Prim aria 6 Paleozoica.

Secundaria
6 Mesozoica

Terciaria
6 Cenozoica
Cuaternaria
6 Antropozoica

Primitivo 6 Arcaico

Sin vida

Preoczmbrico Trazas dudosas
Carnbriano
Siluriano Trilobitas y peseados
Devoniano

Carbonifero
Perrniano
Trifisico
Jur~sico
Jrthe Inferior
SSuperior
Eoeo Eoceno
Eoeo Oligoceno
Neoceno IMioceno,
Plioceno
Pl eistoceno

Reino de los labyrintho-
dontes
Anfibios.
Reino de los Saurias
Primeros marniferos
Reino de los Dinosauro
Phjaros Reptiles.
Reino de los marniferos

El hombre

Para conmpletar el cuadro sin6ptico nos falta aun comple-
tar ]as subdivisiones del sistema y determinar los estratos que
se fueron formando 6 depositando sobre cada sistema hasta formar
el espesor actual de la lito esfera. Estos estratos por lo general
llevan una denominaci6n, propia de la regi6n en que descansan 6
fueron descubiertos debi6ndonos interesar finicamente los que
se refieren & la Argentina, puesto que lo que se desea interpretar
es su geologi a, sin embargo, se hace presente qiie no ha sido posible
aun confeccionar un mapa geol6gico mis 6 menos completo,
siendo el finico talvez, el publicado por el ingeniero Hermitte (1)
(1) Le Geologfa y Mineria Argentina en 1914 por el Ingeniero Civil
on Minas E. Hermitte, habiondo sido publicado en el 3:er Conso Nacional
de ]a Repibhlca Argentina.




EL COMBUSTIBLE LiQUIDO 85
bajo la formna de bosquejo de las grandes unidades ge ol6gicas
mapa N.0 1. Tampoco existe un cuacdro de conjunto Le las for-
maciones geol6gicas del pais, finicamente trabajos aislados coilo
el publicado por Ameghino en 1916, sobre ]as formaciones del
cretficeo y del terciario y cuya adquisici6n la debo A la amabilidad'
del compafiero de armas de ayer, el Ge6logo Jos6 M. Sobral, como
asi tambi6n la confecci6n del cuadro sin6ptico de las formnaciones
argentinas hasta donde ha sido posible ilenarlo, pero que es mAs
que suficiente para los fines que se persiguen en estas recopila-
ciones.
GRUPOS GEOL6G1COS
Bra Sistemna I Localldad

Primitivo 6 arcaico
Prec~mbrieo
Cambriano
Silariano

Devonlano
Carbonifero
Permlanv

Perm
Ioronifero

Preeimbrico
SCambriano
Sluriano
Devoniano inferior
Carbonifero inferior
Cutrmm Estratos de Gondwanaj
y de Paganso

San Juan y Sierrms Parapeanas
Salta Jujuy, Sierra de Famatina
San Juan, Mendoza, La Rlioja. Sal-
ta, Jujuy, 06rdobay Buenos Aires
San Juan, Mendoza, La Rioja
San Juan, Mendoz.a, San Lis, La
Rioja, Catamarca, Buenos Aime

SEstratos, permfo-trlAiCcos Sierras de Cdrdoba, Provincias An-
Tridsico Estratos de Paganso, Areniscas probablemnt dinas, Misiones y Corrientes
S trihsicas de Misiones L.

R6tico
LiW00c
ILitisico
IDogger inferior
Hedio-Jurwsco Bayociano
Batoniano
rCaloviano
JOxfordiano
Supr-Jur~sco Maim inferior
1Kimneridgiano
Portlandiano
Creo~cso ife. -Neoomniano
rior Barcermano
Albiano
Creticeo Supe- {Cenomaamano
rior Turoniano
Senonmano

JSan Juan, Mendoza, La Rioja, Sie-
J rras de Cdrdoba, Patagonia.
Neuqudn y Mendoza.
ICordillera de Mendoma y _Neuquin.
FBerrisiano Codlead San Juan, Mendoza,
LHauteriviano L y Tcumnn
{Mendoza, Neuquin, Rio Negro, Pa-
tagonia, Sait, Jujuy, Tucumfin,
Sa n Lis, Catamarca, y algunvA
Sira Pampeanas.

Jurwsco
CretAceo




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

Bra I Sistema I'ILocalidad

P'aleoceno
I y Eocono
'Oligoceno ypar-f
to del Miocenol
Plioceno y parted
del Mioceno

Pehuenchoano
Rocaneano
Notoslopeano
Salainanqueano
Formacidn Patagdnica y Su-
perpatagdnica
Seat Srub andi
Sata cia u n i
Pam naense. Paro sperer, de
los estra too alchq eftos
Loess de Monte Hermoso
Hermoseano y Puolcheano
ronnacidn de los rodados To-
huelches en grandes pates de
Ia Patagonia

Eogeno
Neogenoj
Pleistoceno

Neuqudn, Patagonia y Rio Negro.
Patagonia y Tierra del Fuego.
Zone preandina de la oordilloem.
del Norte.
Corrientes, Entro Rios, Buenos At--
res, Rio Negro y Patagonia.
Ensenadense
Belgranenso oeattd
Deopdsitos glaciale. Per Reasi toa.
e interglaciales Is eibia
Rodados de Is Pa- Agn"
tagola.
Depdsitos de loess en la Zoos litorab
Depdsitos lacustro y fluviales Bonsae-
rense y Lujanense de Ameghino,
Industria del Homo Pampaeus.

Cuadro Sin6ptico de las formaciones del CretAsico y del
terciario de la Argentina segi~n Arneghinoi-4916.

Formctoon isos de acumulaci6n Pisos marinos
Fomains Suba&oea y ague dulce correspondiontes Edad

Post-Pamana Atmarense
Platense
Ljanense
Fampean Bonaerense
Pampeana Ensenadense
Puelchense
fHermosense
Araucana jAraucanense

(Mesopotamense
Entrerriana Paranense iau
..................EHiatus
...................eatu
Magaagallaa { e

Alm~srense.............Rei te
Querandiano ...........
Belgranense..........
Ensenadense ........ ... Pliocena
Faireveathereano ..
ILaziarense... ...
Ro..n.........Mjocena
Rionegrens .....
Mesopotaraense.........1
Paranenso ....... ....
Hiatus .....Oioe.
Hiatus ....... ...
Arenaense ..............I
Magallanense..........J

Paleolitico Pampeano. Inferior
Noolitico Pamipeano Superior




EL COMBUSTIBLE LiQUIDO 87
FormaPioos de acamulaci6n Pisos moarnos Ea
Foracone Sba~eay agaa dulce correspondientes Ea

Santacrucefis superior
.Santacraceila Santacrucea inferior
Notohipidense
I Hiatus
Astrophoteriulense
-Patagdnica Hau
Colpodonense
Tequense
Piroteriense
Hiatus
Astroponenetrense
-Guaranitica Hiatus
Notoetilopense (sup.)
Notostflopense (inf.)
INotostilopense (basal)
Pehuechense (sup.)
Pehuechense (inf.)
Prteodidelfense
Hiatus
-Chubuteana Hiatus
{ rdense

Hiatus..........
Superpatagonense sup-.:
Superpatagonense i.
Leonense superior...Eocena
Leonense medio ....
Leonense inferior.
Itrlense superior I
Inlense inferior....
Cantaronense..........
Hiatus ... ........Baniana
Sehuenense ............
Hiatus............ Senoniana
Hiatus ....... ..
Hiatus..........
Hiatus .........
Salarnanquense .......... Cenomaniana
Iocae.nse.... ........
Luisaomse............I
Porte uelense..........inerio
Hiatus............I
Tardense...............I
Gioense ................J

Los estudios geol6gicos en la Argentina fueron iniciados
desde hace 8D aiios por Darwin y D'Ovbrignv, siendo la base de
los estudios posteriores hechos por los ge6logos Bravard, Bur-
meister, Stelzner, Doering, Ave Lallemant, etc., y el sabio Anieghi-
-no contribuy6 en. forma completamente definida en lo que se
-refiere al cretAsico superior, terciario de la Patagonia y el pampea-
no, con ideas muy distintas A las sostenidas por Wilchens.
GEOLOGIA DEL PETR6LEO
Los efectos de la coutracci6n del globo 'terrAqueo, motivada
por las presiones y los enfriarnientos desuniformes di6 lugar 6,
plegamientos mis 6 menos caprichosos que modificaron la costra
s6lida.
Estos plegamientos cuando son regulares (figura N.0 6)
se denomina A la parte saliente ((Anticlinal# y 6. la depresi6n
-(sinclinal.,, pudiendo suceder que el pliegue saliente no sea con-




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

tinuo por haber desaparecido en Ia superficie debido A Ia erosi6n
como lo indica Ia parte punteada de Ia misma figura; despu6s,
se verA que estos plegamientos tienen su importancia en Ia in-
vestigaci6n de yacimientos petroliferos. Con lo expuesto nos,
limitaremos A dar A conocer los filtimos informes geol6gicos que
interesan, porque tienen relaci6n con los yacimientos de combus-
tibles del pafs especialmente los de petr6leos.
--------. .
Fig. 6
Segi'in el ingeniero Herruitte casi todos los yacimientos de
carb6n en Ia Repfiblica, se encuentran en los estratos del Gond-
wana, excepci6n hecha de los afloramientos de lignito de Cab(>
Curioso y Bahia Slogett, que corresponden A Ia edad terciaria,
y los mnantos petroliferos en Cacheuta (Mendoza), se encuentrait
en capas de -dad r~tica. La regi6n del Norte, constituida por Ia.
zon a sub-andina de las provincias de Salta y Tucumdn, se supon e-
que abarcan una sucesi6n de pisos desde el cretAceo medio al
terciario. Seg-dn Brakebush se consideraban como dep6sitos del
jur6.sico superior; Steinmann y otros como sedimentos del cre-
tdceo inferior y el ingeniero Hermitte dice (1) a] respecto:
(Sea lo que fuere, los sedimentos petroliferos del Norte d(--
Ia Argentina constituyen un complejo atratigrdfico de menor edaci
que el que compone el geosinclinal Andino y los alrededores de:
Comodoro Rivadavia, puesto que, el nivel inferior calcireo ea.
indudablemente de edad cretAcica)).
Dentro de esa formaci6n las manifestaciones petroliferas
(1) La Geologia y Alineria Argentina 0. Y. C.







90 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
se encuentran en distintos horizontes y existen, en cuanto A. su
origen, dos opiniones)).
<(Segi'n unos, se tratarl a en parte de yacimientos secundarios.
emigrados de terrenos mucho m~s antigugs, es decir, de los dep6--
sitos marinos del paleozoico, inferior. y de los,'estratos del Gond-
wana.
((Segdn otros, el lugat *de su origen seri a ]a serie de los es-
tratos rojos y de SUS niveles calcAreos-y dolomitico, debienda
considerarse esa serie com6 una verdadera. formaaci6n petroli-
fera perfedtamaente definida' en el terreno argentinco.
(Es de notarse que prescindiendo del hecho que no se ha ye-
rificado &i h la existencia de capas petroliferas ni en los estratos.
del Gondwana, ni el pajeozoico. inferior, Jos liorizontes petroll-
feros se encuentran con mayor frecuencia alrededor del nivel
calc~reo superior y ademks, esas manifestaciones se encuentran
tambi6n en los sitios'donde los estratps rojos descansan directa-
mente sobre rocas'algonikianas, de modo que la segunda opini6n,
hasta nueva comprobaci6n es la que merece mayor fe)).
Brakebush ha denominado dormaci6n petrolifera) A~ la series
de sedimentos rojos por las numerosas manifestaciones de petr6]ec,
que contienen.
La parte Sud Este'del Chubut, seg-6n un informe del doctor
Stappenbeck que publica el ingenier6 Pedroso (1), refiri~ndose,
A los horizontes petroliferos, dice:
((Existen ple gamientos en una forma irregular que corren.
desde el Norte del lago Muster hasta el Pico de Salamanca pa-
sando por el cerro Chenque y la. orilla meridional del lago Colhu6-
ilapi. Son' anticlinales cortos, en partes muy inclinados, separa-
dos por espacios sumamente largos. Fallas locales de pequenias
dimensiones observe solamente en la barranca, al Sud de Colhu6-
IHapi. La 6poca de los movimientos tect6nicos es el Oligoceno,
es decir, despu~s de la efusi6n del gabbro, y gntes de la. sedimenta-
ci6n de la molase patag6nica)).
El ingeniero Pedroso manifiesta que otfa- bip6tesis expuesta
(1) Inforne sobre el estado de ]a exploraci6n y explotaci6n do los ya-
cimientos petroliferos do Comodoro Rivada-via. 0.. y C.




EL COMBUSTIBLE LiQTTIDO

en el referido informe es que el 0. E. de los plegamientos en los
lagos y en el Pico Salamanca induce A. suponer que cerca de Co-
modoro Rivadavia el petr6leo tambi6n se encontraria en un
anticlinal 0. E.)).
El ingeniero Hermitte (1), arriba 6. la *conclusi6n de que
el petr6leo de Comodoro Rivadavia ((se encuentra impregnando
capas porosas repartidas dentro de una masa de terrenos sedi-
mentarios, conocidos con ]a denominaci6n de ((areniscas abiga-
Tradas#, faltando averiguar c6mo se ha acumulado el mineral,
si corresponde A. un. yacimiento primario 6 A. un secundario, que
subiendo lentamente del subsuelo se ha, expandido dentro de
aquollas capas porosas.
Como todo lo que. se refiere Aesa. zona reviste hoy por hoy
sumo interns, se transcribe integro, la parte pertinente, (dice el
ingeniero Hermitte A. fojas 8 a 11):
X(na de las regiones donde esas areniscas abigarradas han
sido estudiadas de una manera, sino perfecta, por lo menos muy
eficiente, es la parte S. E. del Territorio del Neuqu6n, regi6n
tanto mks interesante cuanto que contiene manifestaciones pe-
troliferas apreciables y se halla cruzada por la ifnea del ferroca-
rril del Sud en su prolongaci6n del Neuqu~n A Zapala. Ellas han
sido reconocidas superficialmente y en profundidad; esto filtimo
mediante una perforaci6n que una empresa particular ha efectuado
en las cercanias de la estaci6n Chaflac6, la cual las atraves6 comn-
pletamente y lleg6 hasta el neocomiano (cretAceo inferior) en ho-
rizonte que corresponden, mk.s 6 menos, al hauteriviano 6 valan-
giniano)).
((Superficialmente, la sucesi6n de los terrenos observada
con todo cuidado en los perfiles geol6gicos del Cerro Lotena y de
Covunco, es la siguiente: en la base, descansando en discordancia
sobre conglomerados, se encuentra. una serie de estratos corres-
pondientes al juritsico superior (oxfordiano, kimmeridgiano,
portlandiano y titoniano); estos estratos, que encierran niveles
(1) Congreso Nacional de Ingenieria. Cuestiones relacionadas con el
aprovechanxiento de los yacirnientos &e petr6leo en ]a Repdiblica Argenti-
na y en particular en Comnodoro Rivadavia. 0. y C.




REVISTA DE PUJBLICACIONES NAVALES

petroliferos, estAn sobrepuestos por capas fosiliferas del neoco-
miano el cual sigue aproximadamente hasta el nivel del bare-
niano, y finalmente, es sobre estos filtinmos estratos que se halla
depositada en forma de transgresi6n y con una discordancia muy
visible, una serie de capas de carActer netamente terrestres, como,
lo comprueban los restos de dinosaurios y plantas que encierran
y que son esas ((areniscaS abigarradas)), cuyo estuidio persegimos)).
si6n marina supra-jurAsica y surgi6 en esos parajes un Area con-
tinental sobre la cual ej ercieron su acci6n los agentes externos,
denudando ]a parte superior de los pliegues que determinaron
la formaci6n de la citada Area continental y, sin que sepa con exac-
titud la importancia de la denudaci6n sufrida, mediante la for-
maci6n de cuencas 6 depresiones, los dep6sitos terrestres que nos
ocupan se sedimentaron durante una 6poca posterior (muy pro-
bablemente cret~ceo superior), sobre la antigua superficie de
denudaci6n*.
((Sobre las acontecimientos geol6gicos posteriares no hay
que insistir, pero conviene dejar constancia que ellos se conti-
nmdan con un nuevo perfodo de denudaci6n seguido A su vez par
la primera invasi6n atldntica, que di6 arigen A, los dep6sitos,
denominados cansan en formna transgresiva sabre las areniscas abigarradas)).
((Es de notar, asimismo, que ]as transgresiones marinas an-
teriores fueron pacificas y que el continente que suministr6 en-
tonces los materiales sedimentados, asi coma aquellos que cons-
tituyeron las areniscas abigarradas, se hallaba al Este; y hay
pueden observarse en los restos dp ese antiguo continente las
enormnes erupciones de p6rfidos cuarciferos que lo cubrieron y
cuyo material es, en gran parte, el componente de las areniscas
abigarradas)>.
((Nada puede decirse con exactitud sabre la riqueza petro-
lifera de las horizontes mencionadas del jurAsico superior. Ella
depende, en primer t~rmino,' de la cantidad de petr6leo que se
ha formado ariginariainente, y, en segundo t~rmino, de la impor-
tancia de la denudaci6n sufrida par el Area continental cretAcica,







9 t REVISTA DE PUBLICACIOWES NAVALES
la cual puede muy bien haber destruido, junto con los terrenos,
importantes yacimientos contenidos en ella, cuestiones 6stas que
solamente la pr~.ctica de las explo raciones puede resolver. Ade-
mis, debe considerarse un tercer. factor,. du al es la migraci6n
posterior de petr6leo dentro de las serie s de areniscas abigarradas
superpuestas y que di6 lugar A la forrnaci6n de yacimientos den-
tro de ellas-como ha sucedido, por ejemplo, en Challac6-yaci-
mientos que, desde luego, deben considerarse como secundarios
con relacion k. los horizontes petroliferos del jurAsico superior)>.
((Los demAs datos debe suministrarlos el estudio de-la astra-
tigrafia de las areniscas abigarradas y el de su composici6nw.
((Respecto 6. la estratigrafia de ese complejo, los estudios
liechos hasta la fecha, aunque. incompletos, permiten dividir el
conjunto en tres grupos que se distinguen por sus diferentes
caracteres litol6gipos, ya que la escasez 6 uniformidad de los
restos organicos no permiten servirse de la paleontologia como
base para la subdivisi6n)).
((Esos tres grupos, son, A juicio del doctor Keidel, el grupo
del Candelero, bien desarrollado al S. E. del Cerro Lotena, en la
regi6n del Cerro de aquel nombre, caracterizado por sul riqueza
en materiales porfiricos y el color pardo amarillento 6 verde oliva
de sus dep6sitos; 2.0 el grupo medio, denominado grupo de Huincul,
formado por areniscas compactas de grano grueso y de color pardo
6 rojo obscuro, entre las que se intercalan areniscas 6 margas de
estructuras laminar y bancos dolomiticos; y, 3.0, el grupo 6 grupo
superior del Portezuelo, de, color rojo ladrillo, como de areniscas
de grano fino poco calcireas. Este filtimo grupo se transforma
paulatinamente hacia arriba en margas y arcillas. que, poco A
poco, toman un color gris y que representan la transici6n A los
dep6sitos de la transgresi6n subsiguiente que constituye el piso
rocanense*.
s(0 espesor de la serie de areniscas abigarradas no es cono-
cido con ekactitud, pero, segdn el doctor Keidel, van a entre
600 A 800 metros)).
((En cuanto A su composicion, debe tenerse en cuenta que se
trata, en la mayor parte, de, los casos, de sedinentos terrestres.




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96 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
De ling manera general, debe anotarse tan s6lo una alternancia
entre sedimentos blandos (que son arcillas, margas arcillosas y
arenosas) y sedimentos m~.s resistentes (que son las areniscas
propiamente dichas, A menudo conglomeradas y yesiferas). Esta
alternancia se produce tanto en sentido horizontal conmo en sen-
tido vertical, dando asi A las capas una estructura lenticular
y por consiguiente, tambi6n A los dep6sitos petroiferos que im-
pregnan las partes porosas del terreno)).
#Antes de seguir adelante, cfimpleme reconocer que lo que
dejo expuesto esti basado en una serie de afirmaciones que debe-
ran ir acompafiadas de sus fundamentos; pero esto, aumentarf a
demasiado las proporciones de este trabajo, porque me limito i
dejar constancia que aquellas reposan en las investigaciones y
estudios que de algunos a 4os'A esta parte se ejecutan por la Di-
recci6n General de Minas y que han sido 6 serfin materia de pu-
blicaciones en las cuales los que se interesan podrAn encontrar
la documentaci6n del caso)).
((Ahora bien, la anologia entre las areniscas abigarradas del
S. E. de Neuqu~n y las de Rivadavia, permiten pensar en la
posible existencia de este -dltinmo punto, de yacimientos primarios
inferiores A los de las areniscas abigarradas que, por lap razones
expuestas, deben considerarse como secundarios, lo que abona
la conveniencia de profundizar las perforaciones' actuales)).
XConcurre en el mismo sentido el hecho citado, aunque no
verificado de la existencia de grandes amonitas (f6siles netamente
jurAsicos), en la isla Quintana, en la parte Norte del golfo de San
Jorge ).
#Finalmente, concuerdan con nuestra manera de pensar,
otros dos hechos resultantes de los trabajos de exploraci6n rea-
lizado en Rivadavia, que son: primero, la poca 6 ninguna. con-
cordancia de los distintos perfiles de las perforaciones, asi como
la independencia casi absoluta entre el petr6leo y los gases oh-
servados en los distintos pozos, todo lo cual serfa una consecuen-
cia de la estructura lenticular; segundo, el resultado de la per-
foraci6n hecha por la compaija algo mks al Norte de las perforaciones del gobierno, y que, habiendo