Revista de publicaciones navales

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Revista de publicaciones navales
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Buenos Aires; Servicio de Inteligencia Naval ( Argentina )

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aleph - 20934447
oclc - 26200495
System ID:
AA00019461:00009

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MINISTERIO DE 'MARINA
D E
PUBLICACIONES NAVALES.
Ntm. 109. BUENOS Anit~s, NoviEmBRu 10 DE 1905. Af~o V.
LOS NUEVOS APARATOS PARA LA RAPIDJA MEDIGION Of BASES GIODESICAS
Traduocift del teniente de navlo N. Barbaric
El estudio minuciofo delos -procedimientos rApidos de medici6n
*de bases que nos hemnos. ,prop.nestQ ft solicitud. de la comisi6n
interrnacional do geodesia. ,eiitiaenPrs 1900, nos ha
conducido At introdticir en los procedimientos iniciados por
.JAderia algnnas mejoras quo aumentani sensiblemente ]a preci-
si6n obtenida en las determinaciones geod~sicas c~on ayuda de
-alambres extendidos con un esfnerzo constante, al mismo tiempo
quo su empleo resulta mAs rApido y fAcil en campatia,
Nuestro trabajo se ha dividido por si mismo en dos partes
bien distintas: ]a primera comprende las investigaciones sobre
la permanencia de ]os alambres y sobre ]a precisi6n que ellos
permiten obtener; ]a segunda se ref iere A los aparatos -que los
utilizan en las det,-rminaciones geod~sicas on el terreno. Dire-
mos, para no volver atris, que 'L. Mandet y A. Torrade nos
han prestado su concurso hbbil y desinteresado para ]as nume-
rosas observaciones efectuadas, y -quo la colaboraci6n de M. Car-
pentier, quien ha materializado bajo una forma prictica y
elegante los proyectos quo hemos establecido, nos ha pormitido
ean la realizaci6n de los aparatos poner A, disposici6n de los
goodetas un material -quo paroe no dejar niada qua de'soar.




4 .

2 REV STA DE PU13LICACIONES NAVALES
PRIMERA PARLTE
CONSTRUCCI6N Y ESTUDIO DE LOS ALAMBRES
M~todo de estudio de los hilos.-Prescind ire mos de algunos.
ensayos preliminares efectuados y aportunamnente publicados,
bastando recordar A nuestros leetores quo se han constituido-
sucesivamente dos series de seis alambres, cada una de ]as
cuales estaba compuesta do tres grupos. d6-dos alaynbres. de
tres aleaciones diferentes: ainvar), de muy d~bil dilataci6n
(alambre A); aleaci6n do 49 '1,, de niquel, de dilataci6n pr6xina.
A la del platino (Alambre B); aleaci6n de 22 %1 do niquel y 3 010
de cromo, tenienilo pr6ximnamente la dilataci6n del lat6n (alam-
bre 0). En opini6n del autor, el empleo simultineo do estas-
tres aleaciones estaba destinado A contralorear los cambios
sistemiticot; posibles de, una y otro en. fun~ci6n del tiempo, y
sabre todo, para asociar A las alambres ainvar, tablillas do-
propiedades muy diferentes, para Ila's cuales. el estudio preli-
minar do las aleaciones-hecha en eli comparador-habia indi-
cado variaciones seculares do signs inverses. Eslos primeros-
estudias condujoron A, resultados tan favorables bajo toda res-
pecta para los alambres. ginvarDo, que, en una tercera serie do.
seis alambres los autares so limitaron A, esta Ailtima aleaci6n.
Nuestro pracediniento do estudia cansista en referir la ]on-
gitud d9 todos Jos alambres estudiados & Ia distancia de dos.
topes fijas contra una pared de mucho espesor quo limitaba A
un corredar subterrAneo A (fig. 1) protagido par la edificaci6n
del observation -de la oficina mn6trica international, do Paris.
Cada uno de estos topes estA constituida par una base do-
bronco mantenida A, puesto par una s~rie de bulones profunda-
mente ientarrados en I& pared y alrededor de ]as cuales se ha,
echado cemento; cada una lleva, usa placa vertical do niquel en.
la cnal se ha trazado una lines, de fe quo ll"~ga hasta el horde-
inferior. Los topes exterfas distan 24, m. entre si; y comprenden.




RIPIDA MEDIbI6N DE BASES GECDASICAS
entre ellos otros cinco situados 4 mn. uno de atro, definiendo esa
alineaci6n y nivelaci6n una linea recta, eon 1 6 2 decimos de
milimetros de aproximaci6n. Un tope suplementario, situado 6,
1 m. do distancia del iAltimno, permite ]a determinaci6n del
alambre 3e 25 in., que A veces se piden. Tados las resultadoo
que reproduciremos m6.s adelante, se refieren d la longitud d&~
24 metro.
Eii los extremes de esta base, y exteriormente A. ella, se han
dispuesto canvenientemente dos poleas montadas sobre esferas
y reguladores en altura par medio de una carredera; par estas
poleas pasan dos cuerdas quo sostienen un peso tensor do 10 kg.
Medida absoluta y contrnlor de la lon gitud de la base.-La
determinaci6n precisa do ]a distancia do hs topes, dos 6. dos,,
se hace par media do una regla do 4 in., ainvarz, que Ileva on.
en dos de sus bordes una linea de M4 formada par dos trozos
perpendiculares, la cual se IlevarIA A coincidir con ]a do los
t)pes, estando en un mismo piano
(fig. 2) ]a superficie de estos y Is. F 2.
do ]a regla.
La regla, cuyas constantes han
sido cuidadosamente determinadas,
es transpartada sobre dos roletes
fijos i tripodes cuyos tornillos tra-
bajan sabre una cremallera que se




I .

4 REVISTA 'DE PUB3LICACIONES NAVALES
ihalla en el piso del corredor.- Otras cremalleras reciben los
jpi6s de dos catet6metros que se colocan delante do dos topes
-consecutivos, y que estin provistos do microscopios microm~tricos
-con ayuda de los cales se determina ]a posici6n del tope de la
base par referencia A los trozos de ]a regla, distantes oii d6cimno
.de milimetro, mAs 6 menas, y erare los que se encuentra comn-
,prendido.
La mnisma determinaci6n es repetida, A titulo de contralor,
para cada inteivalo do dos topes, par media do la segunda Ian-
gitud marcada en otra cara de ]a regla.
Lus determinaciones absolutas de la base se verifican dos 6
tres veces por ario. La camparaci6n do las alambres con esta
base se hace A lo mesas una vez par semana y amesodo dos 6
tres veces en el mismo tiempa.
Despu~s de dos, a.fAos de mediaciones preliminares, el auto'
ha podida tamar como punt de partida de sus determinaciones,
la hip6tesis siguiente, hecha de mAs en mAs probable A, medida
quo su trabajo se canslidaba par el nfimero y la extensi6s do
sus operaciones. Alambres convenientemente estirados, y que
;haya sufrido usa s~rie de manipulacioses adeacuadas para hacer
desaparecer ]as tensiones mecinicas resultantes del pasage A ]a
hilera constittayen, en canjanto, entre dos determinaciones abso-
Intas de ]a base moral descripta, un testimonia bastante per-
manente para que la longitud do esta filtima pueda ser esta-
Vbecida con seguridad par su comparaci6n con estas alambres.
El modo aperatorio fundado en esta hip6tesis consiste par lo
'tanto en referir todos los alambres patrones A ]a base en los
dias quo precedes y que siguen inmediatamente A las inedicio-
,nes absolutas do esta Alltima, lo cual suministra el valor abso-
Inoa de los alambres; debi~ndose dedocir ensegoida el valor de
Is. bass de ]a de las alambres, hasta ]a 6poca de una nuova do-
terminaci6n absoluta.
La base, en efecto, so modifica con el tiempa; y no se ]a pue-
-do mAs atribuir ona longitud fija, porque no se puede cansicle-
rar coma constant la distancia de los dos micr6scopios de uni
-camparador; y de todos mados, coma en on camparador no so
emplean las micr6scopios mis que para abtener una longittid
desconocida, pero sufici-3ntemente constants duraste on tiempo
anuy carta, tambi~n se considers. la langitud de ]a base camo




RIPIDA MEDIC16N DF BASES GEOD~kSICA, 6p
constante durante el breve tiempo que trascurre entre sir
fijaci6n por medio de los alambres patrones y su utilizaci6n.
para la determinaci6n de los alambres & estudiarse. La finicew
diferencia estA en quo, en general, ]as operaciones en el comn-
parador no hacen intervenir simultineamente sin6 dos patrones,
mientras que ]a medici6n sobre ]a base utiliza un cierto ni-dme-
ro do alambres de contralor, y se aplican inmadiatamento A an.
pierto nfimero de alambres en estudio.
Aunque variable, ]a longitud do Ia base propurciona un con-
tralor may bueno. Sus variaciones son una funci6n casi defini-
da por ]a temperatura, cuyo eoeficiente ha podido ser determi-
nado por observaciones de muchos ahfos, y quo permit calcular
para cada dia do observaci6n un segundo valor de ]a longitu&
do ]a base, doducido finicamente do ]a tomporatura dada por
term6metros introducidos en ]a pared. Al cabo de cierto tiem-
po, estos dos valores divergen on general en unat pequefka can-
tidad; pero ]as diferencias siguen una marcha continua, perma-
neciendo arnonudo constantes durante varias semnanas y hasta,
varios meses. Esta constancia es una garantia de )a preeikii6n.
de ]as inedidas, y pormite aplicar con seguridad los valores on-
contrados on la determinaci6n de longitudes desconocidas de-
alamies. Daromos enseguida ejemplos num6ricos para apoyar
los bechos que heio expuesto someramente.
Med icO~z de la dilataci6n de 108 alambres..-Habiondo de-
mostrado ]a experioncia repetida qno cada colada do ocinvarx,
constitaye un pruducto do notable homogeneidad, cuyas partes-
poseon una dilataci6n prActicamento id6ntica, se puodo adoptar-
para todos Ins alanibres la dilataci6n encontrada sobro una,
muestra de ]a mnisma operaci6n. Esta dilataci6n debe ser de-
terminada en las condiciones mismas d1el empleo de los alambres,.
es decir, bajo un esfuerzo de tracci6n do 10 kg.; no es, pues,
]a Hilataci6n verdadera de ]a aleaci6n ]a quo se mide, pero sf
an valor modificado por ]as deformaciones elAsticas, ]as cualps.
son para el cinvar:, cada vez menores A medida quo ]a tempo-
raturp~ se eleva, contrariamente A lo quo pasa con los otros me-
tales 6 aleaciones: ]a dilataci6n del cinvar, bajo tracci6n es asi.
mis d6bil quo ]a dilataci6n libre.
Para ]a medida de ]a dilataci6u, ]a muestra elegiia es sopor-
tada por una regla de ainvarv, A una de cuyas extromidades so




6 flJREVISTA WC1 PUBL10ACIONES NAVALN~
halla fijado, mientras estb. extendido en la otra. extremidad par
,un resorte comprimido bajo uin esfuerzo de 10 kg.
La barra es eleji.da de manera que pasea una dilataci6n algae
-superior A, la que so presume para el alambre, A fin do que el
resorts est6 uin paca mAs comprimido 6, ]as temperaturas altas
,quo A las bajas, lo cual campensa on parte ]a variaci6n del m6-
,dulo de elasticidad del resorte do acero. El alambre Ileva dos
pequetias placas do cinvar., sabre las cuales se ha trazado una
linea do f6 quo permit tomar las medidas exactamente como
-con nina regla, utilizarnda el camparador A dilataci6n.
Desde hace mis do dos afias, todos los alambres de nueva fa-
bricaci6n estudiados par el autor, han sido examinados en dos
-operacianes hechas en Imphy, encantranda las dilataciones, (me-
dias entre 0O y P, es decir a + 6 t) dadas par las f6rmulas
.siguientes:
Colada N.0 259 .... (+ 0.028 0.00232 t) 106
617 .... (+0.468- .00400 t) 106
Estas dos f6rmulas han sido respectivamente deducidas do
'las medidas dadas on los cuadras quo siguen; las niftmeros de la
-tercera columna son los ejereicios entre la distancia de los tra-
.zos marcados sobre las placas fijadas al alambre y el valor do
la regla N.0 13, de platino-iridia, de la Oficina M~trica.
COLADA N.0 259
Ndxmeros de las Temperaturas Alambre [13] 0
medidas I________I_________________
4 00.820 + 188.25 -0.03
5 7,083 + 130.22 + 0.8
8 15.603 + 54,21 0.99
2 22.583 5.45 + 0,75
6 30.281 71.31 + 0.01
1 37,720 139.50 0-12




'RkPIDA MFDIC16N DE BASES GFODPSIOAS 7
COL*DA N.0 617
NO~meros do las
medidas Temp 3raturas Alamnbro [13]
6 00,250 +] 186.65 0,11
1 7.965 + 124.26 + 0.46
5 15.323 + 63,88 0,08
2 22.203 + 4,59 1.23
4 29,578 54.73 +1- 1.77
8 B7.375 122;93 0.49
'Las medidas estin consignadas por orden de temperaturas
-cracientes; los nifimeros indican el orden cron6logica.
Los errores residuales, sensiblemente mis fuertes quo en Ins
inedidas hedhas sabre una regla, muestran, coma so debia ello
esperar, que los resultados son un poco menos precises. Ademis,
el alambre N.0 251) ha manifestado par la. marcha de Ias lecturas
,una tendencia A un alarzamiento pragresivo, que parece haber
-alcanzado cerca do 2 ji durante las medidas qua han durando
-seis dias, lo que se ha, tenido en cuenta al establecer ]a f6rmula
,de la dilataci6n.
'Para lo sucesiva, nos ha parecida preferible librar enteramente
-el resultado del residue no compensado par ]a elasticidad del
resorte, y efectuar Is. tensi6n del alambre con ayuda de un peso
-que actda sobre una, palanca acodada, cuya eje vA fijada A, una
extremidad de la regla. Este aparato serviri de saporte en los
-estudios qua se harin en adelante.
Las f6rmulas do dilataci6n son aplicadas A ]a reducci6n A.
-una temperatura camun, del valor do las alambres resultant
.de ]a observaci6n inmediata. Para disminuir Jo mis pasible el
-valor num~rico do esta reducci6n, so ha elegida 150 coma team
p~eratura de comparaci6n; y todos las cuadros qua se encantrarin
despu&s darA los val-ares de los alambreS Teferidos A esta temn-
1)er~tu~ra-




8 REVISTA DE PUIBLICJACIONES NANALES,
El coeficiente de reducci6ni (aceficiente verdadero, a, + 2 6t).
eni ]a proximidades de 150 es, para el alhmbre no 259, igual A
- 0.042 X< l0" 6 1,"'0 por grado pars. 24 m. para el alanibre.
(117, es do + 0.348 X 106. 6 de + 8,P"3 por grado para, 24 mn..
Un error de un grado traerA en el cAlculo do ]a longittid del
primer alambre una diferencia. do 1____ de su valor; para
24 000.000
1
el segundo serA mAs 6 uenr~s mientras para. el acero.
3.000.000
1
ordiunario seri superior A-
100.000
La incertidumnbre qne reina en ]a determinaci6n de las dila,-
taciones es casi el orden de tamario do ]as variaciones encontra-
das pars. el primer alambre, quo pertenece A una colada excep-
cionalmente bien obtenida, quo solamente por casualidad so puede-
ver repetida; creemos, sin embargo, estar on lo cierto a] suponer-
que se puede obtenier en las funidiciones do Lnphy, alambres.
algo menos dilatables quo el A~ltimo, que lo es ya treinta veces:
menos que el acero ordinario.
Las observaciones hechas durante el afto sobre la base mural,
del subsuelo, y mAs a6n los que se hall efectuado al aire libre,
por el hecho do las variaciones de Is. temperatura amnhiernte, Ilan
pprmitido contralorear ]a igualdad do dlilataci6n de los alambr-es.
obtenidos de una misma. colada; y on las variaciones mllaygres
do temperature, quo hall Ilegado A, una, veintena. de grados, ha
sido imposible encontrar indicios de 'una. diferencia. sistemAtica,
lo que permnits, concluir que la dilataci6n de estos alainbres pre-
senta, una diferencia apreciable.
Podemos utilizar las variaciones de ]a temperatura. exterior
para determinar ]a di!ataci6n de los alambres que fueroni envia.-
dos para servicios good6sicos, provenientes do una operaci6n,
que nos era desconocida. Es. de ese modo como se opei-6 para,
el, alambre 0 do la secci6n geogrbfica del Estado Mayor del
Ej~rcito do S~rbia, que habia sido coustruido por Ahlberg y-
Ohlson, do Estocolmo.
Las comparaciones hechas por medio de la base exterior, con,
nueve alambres de dilataci6.n conocida, haa dado los siguientes.
re sultados-




RAPIDA MEDICI6N DE BASES GEODASICAS

FE CH AS Tepsraturas Alambre do
24 m.

Afayo

)04

130.3
13.4
15.4
15.6
16.4
16.9
17,2
17.4
20.1
26.4

ram.
-t0.45
+ 0.42
+ 0,45
+ 0.45
+ 0.48
0.44
0.49
+ 0.53
+0.58
+ 0.64

+ 0.03
-0.01
-I- 0,01
- 0.01
0.00
- 0.05
0.00
-1-0.03
0,04
-0.01

So deduce de estas comparaciones una dilataci6n media do
+ 0.0173 mm. por grado (1), 6 de + 0,11419 por grado y por
metro entre 18' y 260. Estos valores son mucho menos ciertos
que los suministrados por el comnparadov~, pero permiton reduc-
ciones mily aproximadas, comno lo muestran los errores resi-
duales.
Reglas de construcci6n de l08 alambres. Es esencial quo en el
pasage del estado do corona arrollada al de completa extensi6n,
permanezca el alambre dentro de los limites do la deformaci6a,
ehistica. La experiencia ha desmostrado quo este resultado so
obtiene (para un alambro de atinvar, 1.8 A 1.7 mm. de diAmetro)
si se pasa con radio do curvatura do 25 cm., al radio pr&ctica-
moente infinito del alambre extendido; mientras quo si el do on-
(1) Esta dilataci6n, ademAs do ]a del alambro, comprondo Ift va-
riaci6n suplemoutaria do las reglitas de lat6n quo 10 termninan par&.
]As longitudes comprendidas entre los eeros de las reglitas. esta di-
lkttaeci6n es do 2,119- por grado, y para ]a del alambro solo seria...
+ 0.01144 min. 6 + 0.1'60 por metro y por grado,




REVI1STA DE PL'BLIOACIONMS NAVALES

-rollamiento inferior al valor antes citado, el alainbre manifiesta.
,con el tiempo dedormaciones bien sensible.
Para realizar las mejores conidiciones de construccibn, el alam-
bre se Ileva desde el pasaje i la hilera en ]as fundiciones do
Imphy, de ]a sociedad Oommentry-Fourchambault y Decazoville,
sobre su tambor de 50 cm. do diAmetro. Gracias A la el~sticidad.
do I& aleaci6n la coraza so abre enseguida sobre uni diAmetro
ligeramente mayor, el cual se hace su diAmotro natural; asi, en
los arrollamientos ulteriores sobre 50 cm. 6 en la re(.tificaci6n
-quo sufrirA por ]as medidas, el alambre suffri deformaciones
Sde signo inverso, pero que persistirAn on ser puramente elfisticas.
Para la operaci6n de la estufa, el alamibre so arolla igualmente
sobre una caldera do 50 cm. de diAmetro, sobre la cual queda
expuesto durante dos 6 tres meses, A, una tomperatura gradual-
mente docreciente desde 1000 basta cerca do 200. Se le entrega
A. los constructores sobre este mismo diAmetro minimo de 50 cm.
para la inserci6n do los roglitas; y se dAn instrucciones es-
trictas A los obreros encargados de este trabajo, para quo en
IningAn momento el alambre se encuentre arrollado sobre un diA.-
,metro menor. En fin, los tambores dostinados al transporte do
los alambres terminados son tambidn establecidos en el mismo
diAmetro 6 en uno 'algo superior.
En las dos oxtremidados del alambre se fijan dos reglitas de
cinvarx, divididos en milfimitros y cuya arista se aplica sobre
los topes ontro los cuales se quiere medir la distancia. Las con-
-dicionos de iliminaci6n pueden obligar en campatia A, ser incli-
naciones diversas A Ila cara dividida para facilitar las lecturas.
AdemAs, ]a disposici6n de la base mural impone que ]a compa-
raci6n sea hecha con ]as divisiones do. las reglitas vueltas hficia
arriba, mientras queoen campaiia 6sta se halla generalmonte di-
rigida mAs 6 menos dblicuamonte hacia abajo. Las tangents A
las extremidades del alanibre oxtendido normalmente, estkn ellas
mismas iiielinadas en un Angulo a = 0.024 sobre el horizonte;
'TesUlta quo las extremidades de los mismos trazos presenta entre
-si distancias diferontes, en las diversas operaciones de ]a deter-
-minaci6n 6 empleo, del alambre, si estas extremidades no tormi-
,nan en una arista que prol6ngue el eje del alambre mismo. Las
- diferencias quo se pueden comprobar ostin lejos de ser despre-
,ciables.




RAiPIDA MEDICIft DE A3ASES GEODPESICAS 1
El valor indicado mbs arriba para la inclinaci6n sobre ]a ho-
TiZontal muestra, en efecto, que un punto alejado an 5 m. mn. del
eje descripto, gira alrededur de este A~ltimo en una semi cir-
-ounferencia que lo lleva A ocupar en las dos direcciones stipe-
-ror 6 inferior las posiciones A y A' (fig. 3), situadas it 0.24 mn. mn.
deun lado y otro del piano vertical B C quo difine ]a posici6n
del punto correspondiente al eje del alambre.' Las surnas de
'los desplazamientos en ambas extremidades alcansan, pules, A~
'0. 48 m. m. 6 100 do ]a longitud del alambre.
So evita completainente esta causa de error considerable dis-
Tponiendo ]as reglitas do manera quo su arista graduada sea ]a
prolongaci6n del eje del alambre. La fig. 4 representa una de
Ias reglitas en la cual so ha establecido la forma de modo quo
rosponda A osta condidi6n. La Uni6n con el alambro se obtiono
por medio de urna pequefia pieza cilindrica en la cual el alambre
,esti atornillado A, fondo y despu6s remnachado por detris. La
pieza misma es onseguida atornillaia A fond-) en la reglita y
Iijada por un pernito quo corta por mitad al paso del tornillo.
Verificacion~e8 relativa8 d la fo'rma de 1a8 reglitas.-Para con-
tiralorear los datos del c~lculo, homos establecido contra ]a pa-
red exterior del observatorio dos bloquos de fundici6n, s6lida.
;mente empornados & ]a muralla, y quo Ilevan topes id6nticos A




12 REV ISTA DE PUBLICACIONES SAVALES
los de los aparatos usados en camparia y quo describiremos mis,
adelante; las reglitas se Ilevan para las comparaciones, sobre los
topes de esta base con sn arista graduada dirigida hacia abajo.
En estas comparaciones, repetidas amenudo, los alambres we
toman consecutivamente en dos series do orden inverso para
eliminar ]a d~bil variaci6n continua de ]a base: estas compara--
clones son encuadradas por medidas hechas sobre la base del
subsuelo. Entre las s6ries de operaciones, los alambres nio se-
arrollan; se retirin del corredor subterrineo donde se introducen
por inedio de un tubo. La operaci611 es por esto muy rApida..
Las comparaciones se han ofectuado sobre alambres pr'ovistos.
do reglitas del modelo descripto y sobre s6ries mixtas, comnpren-
diendo alambres do construcei6n antigua, donde ]a arista gra-
duada se encontraba A 5 mn. in. alrededor del eje-
Se ha comparado entre si en cinco ocasiones diferentes cinco.
alambres construidos por Demichel y cuatro construidos por.
Carpentier, todos provistos do nuevas reglitas.
Los distintos alambres han dado por la diferencia de ]as dos.
bases (base exterior-base del subsuelo) los siguientes valores
promedios de cinco dias de observaci6n-
Demcrel lew Alambre
Domche flf~rn~isI Carpentler Diferanclas
MM. MM. MM. MM.
A26 -0.33 -j-0.06 NO 1 0.42 0.03
A2 0.46 -0.07 NO 2 0.136 + 0.03
A2 -0.40 -0.01 NO 3 --0.38 10.0 1
A37 -0.38 + 0.01 NO 4. 0. + 0.01
II -
En los dististos dias de observaci6n se ha encontrado para la-
diferencia de las dos bases, evidentemento variable con la tam-.
peratura, ]as cifras que A, continuaci6n se exprosan;




RAPIDA INIDICO6N DE BASES GEODPICAS 13

ayo 16
S18
S19
S20
S 21

MM.
- 0.31
- 0.42
- 0.37
- 0.41
- 0.44

MM.
- 0.35
- 0.43
- 036
- 0.38
- 0.45

MM.
+j 0. 04
+ 0.01
- 0.01
- 0.03
+0.01

Promedio 0.39 (.39 i 0.02
Si las observaciones no contuvieran errores. las diferencias
D. -C. deberian ser constantw.s~ us diferencias muestran el
:grado de presici6n con quo se ha hecho la comparaci6n do las
dos bases. Si so considera, que se trata do ]a diferen'cia do dos
,grupos de observaciones, donde se comparan las diferencias
,obtenidas par dos series de alambres, se recanoceri que estas
diferencias nada tiene de exagerado y hasta pueden ser consi-
deradas coma muy pequefias, puesta que son inferiares, en t~r-
minlo media, A. ]a millon~sima parte de la cantidad medida. Es-
tas cifras indican la escala do precisi6n de lag medidas; y
saplicAndolas al cuadro quo precede, so v6 que ]as diferencia's
entre los alambres Carpentier entran las mismos limites, mien'-
tras que las de las alambres Demichel los sobrepasan en nna
cahtidad muy pequefia.
Esta superioridad. on la concordancia obtenida por los alambres
Carpentier, on comparaci6n con los Detnichel, pareice su conse-
cuencia de la construcci6n mis perfecta de Jos primeros. Sin
embargo, no parece que hays, nada sistem~tico en ]as diferen-
*cias dadas par los dos grupos do alambres, puesto que ]a
diferoncia de ]as dos bases se ha encantrado id~ntica por
ambos medios. Es tambi~n inny notable quo una concordancia
tan buena pueda resultar do observaciones hechas A simple
vista sabre una divisi6n milim~trica. La raz6n estA sin duds.
algtina en el ni.~moro considerable de observaciones de que han




14 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES.
sido deducidos los resultados antes consignados; esta compara-
ci6n utiliza, on efecto, tin conjunto de mtis de 3000 lecturas..
Todos los resultados que mencionaremns mis adelante han sido.
ademAs apoyados sabre tin conjunto de la misma importancia
relativa, y el trabajo entero reposa sobre mnAs de 150.000,
lecturas.
Las diferencias comprobadas entre los alambres Demichel.
parecen reales. Esta opini6n es tanto mAs legitima cuanto que.
so ha encontrado sino id~titicos al menos muy semejantes on.
otra serie do comparaciones que expondremos en seguida.
Una direcci6v defectuosa de la Af~tima socci6n del alambre,.
comprendiendo ]a de ]a reglita, explicaria en parte las diver-
gencias encontradas; sin embargo, no se ha podido establecer
una relaci6n bien cierta entre este defecto del alambre y ]as
diferencias comprobadas. Una ilusi6n de 6ptica, quo conduce &
prolongar inconscientements los trozos mfis alI6. del borde de la
reglita, y las diferencias de iluminaci6n y do posici6n do los
observadores en ]as lecturas hechas sobre ]as dos bases, pueden
tambi~n ocasionar pequefics errores.
Estas consideraciones tienen, por lo tanto, un valor retros-
pectivo y te6rico, especialmente puesto que por una parte los-
alambres de muy buena construcci6n no presentan mAs diferen-
cias notables, y por otra estas diferencias se elinminan sobre la
media de cierto n-dmero de alambres de construcci6n uin poco
menos perfecta. De donde se deriva por muchas razones quo
ninguna medida deberA ser hecha en campaiia, sino con varios
alambres quo st contraloren mlh~tuamente.
Hemos tratado de documentarnos mejor sobre esta cuesti6n,
renovando ]as comparaciones por medio de seis alambres do
ainvarv recientemente construidos para el contralor permanent
de la base mural del subsuelo.
Un primer grupo de cinco conmparaeiones hechas desde el M5
de junio basta el 2 de julio de 1904, ha dado para la diferencia.
de las dos bases, ]as siguientes cifras:




RAiPIDA MEDICI6N DE BASES GEOD~kSLCAN 151
Alambres Dtfeenc is1
Min. tail.
A6 0.36 0.03
A7 0.36 --- 0.03-
A8. 0.31 + 0.02
Ag 0.30 + 0.()3:
Ato -- 0.35 -0.02'
Al- 0.33 0.00
Media 0.33, -4- 0.02
La direcci6n do las reglitas ha sido revisada en seguida con.
mucho cuidado y retocada ligeramente, A, fin de quo Ia tangents -
A, Ia extremidad del alambre exteLdido tenga con respecto 6A Ia..
horizontal ]a inclinaci6n indicada por Ia teoria, inclinaci6n tal,
quo en una rotaci6n alrededor do su eje longitudinal Ia arista.-
graduada conserve siempre Ia misma posici6n.
Hemos obtenido asi del 4 al 18 de julio, las variaciones-
siguientes de Ia diferencia media do las dos bases, cada vez-.
nmenor A medida quo subia ]a temperatura exterior:
Alambres Dllbrenclas 0
11M. lam.
A6 0.23 -0.02
A7 -0.17 +0.04
A&0.22 -0.01
Ag -0.20 +J0.01
Aio -0.22 -0.01.
Ail -0.23 -0.02
Media -0.21 --0.02.
Parece- que entre !as dos series doe operacionies- los. valores,




REVISTrA DE PL'BLICACIONEA NAVALEN,

relativos de los alamnbres, observados en las posiciones inversas
de ]as reglitas, se ban miodificado ligeramente; para cinco alam-
bres, ]a corncordancia so mejor6; pero el alambre A7 aumenta la
media de las diferencias sensiblemente con relaci6n A Su valor
precedente. S3e trata do cautidades muy pequeflas, inferiores en
promedio al millon~simo y quo es dificil de garantizarse.
La comparaci6n con alainbres de construcci6n antigua ha dado
result .dos muy diferentes. Nos hemos servido para establecer
la liferencia de las dos bases de los cinco alambres Demichel
Sque hemos citado yA y se ha determinado, A partir de esta re-
laci611 entre las bases, ]a conecei6n de cuatrc alambres A,s 6,
A,6 pertenecientes al Institnto geod6sico alemnAn y que sirvieron
para la medida de una base en Schubin, en ]a Prusin Oriental.
Las difemencias do ]as dos bases (medias de cinco dias de
observaci6n) encontradas por estas dos series do alambres, so
*consignan A continuaci6n.
Alambres Dfrci Alambres Diferanclhs i
nuavos Dfrnisaitiguos
mm MM. MM. MM.
A2 -0.60 + 0.04 A13 1.08 + 0.05
A27 -0.69 -005 AM* -1.07 +0.06
A32 -0.02 +0.02 A0 -1.15 -0.02
A37 -0.64 -0.00 A 16 -1.22 -0.09
A39 -0.67 0.0 '1 inefia -1.13 + 0.05
media 0.64 + 0.03
Los alambres con reglitas rectas din conformemente A ]as
indicaciones do la teoria con valor men or que la base exterior,
comparado con el de la del subsuelo, quo el que indican los
alambres con reglitas en forma de dientes: la diferencia media
es do 0.48 mm. ni~mero id~ntico al quo dA el cm~lculo aplicado
A las dimensiones reales de ]as antiguas reglitas y may seine-
janto tambi6n al (0.46 mm.) quo se habia encontrado otra vez
por la inversi6n do los alambres (y por consiguiente de las re-
*glitas de arriba A abajo) sobre la base del subsuelo.




RIPIDA MED10145N DE BASES GE,)DftICAS

Es interesante obaervar que las diferencias individuales para
.los alambres antiguos son los mis fuertes quo se han compro-
bado hasta ahora, Estas diferencias sobrepasan muy sencilla-
-nente los errores posibles do ]as observaciones, hecho confirmado
.plenamente -por comparaciones verificadas en Postdam.
Las diferencias entre los valores de cada uno de estos alam-
bres y sus promedios, obtenido por las observaciones hechas
.sobre Is. base del subsuelo, son dados en efecto por la primera
'columna significativa del cuadro quo signs, mientras que la se-
-gunda columna contiene los valores relativos sobre la base ex-
terior; la tercera columna, an fin, reproduce los ni~meros rela-
-tivos encontrados en Postdam, tales conie han sido comunicados
,per e 1 profesor E. Borrass, del Instituto Geod~sico Alemin.
-VALORES INDIVTIDtUALES DE LOS ALAMBRES REFIGRIDOS A $US PROMEDIOS
Nedias hechas
Alamnbres sobre Ia base mural
En Postdam.
-del subsuelo extorter
M. M. M.M. M. M.
A -0.35 -0.40 -0.19
A14 +0.02 -.04 -0.04
A15 -0.18 0.16 -0.19
A16 +0.51 +0.60 +0.63
Las diferencias relativas encontradas an ]as mismas condi-
.,ciones de observaci6n son, pues, prActicamente id~nticas, desde
-quo no difieren un promedio do un millon~simo do la longitud
medida. Esta coneordancia es tanto mis notable canto quo
-las medidas han sido separadas por un intervalo do tiompo de
mis de ocho meses: las medidas de Postdam fueron hechas en
Agosto de 1903 y las de Sevres -en Mayo de 1904. Enatre estas
medidas. los alambres han side semetidos A varios arrollamien-
-tos y desenrrollamientos y han sdifrido las tropidaciones de an




18 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
viaje. Las diferencias de Ia primer&. y tercera columnas son,
notables al cantraria y sobrepasan ciertamente A los limites de,
log errores de observaci6n.
Determinacift del coeficiente de dilataci6n de Ia base det
subsuelo-Las numerosas manipulaciones A que se han sometido.
los alambres de Ia primers. serie durante el otofio de 1902, han;
provocada variacianes irregulares en alganos do estos alambres,.
que han rota Ia regularidad de las series de medidas y no han
permitido al efectuar el cAlculo do ]a. dilataci6n de Ia. base I,.
utilizaci6n de mis observaciones quo las posteriares A los pri-
meras dias do Diciembre de 1902. La rotura de un alambre-
acaecida el 81 de Octubre do 1903, interrumpi6 de nuevo ]as.
medidas y oblig6 A. tratar separadamente los resultadas com-
prendidas entre el 9 do Diciembre do 1902 y el 24 de Octubre-
de 1903, par uina part, y los que hab sida obtenidas desde el
7 de Naviembre de 1903 al 20 do J;iIio de 1904, fecha enIa
cual los alambres de las series antiguas han sido abandonadas-
para el cantralor permanente do ]a base, y reemnplazadas por-
los seis nuevas alambres de einvarw.
Para estos dos intervalos de tiompa so ban dispuesto las ob-
servaciones par orden do temp eraturas crecientes; despu~s so-
han agrupado en pramedias de tres 6 cuatra observacianes heb-
damadarias A. temperaturas pr6ximas- Los dos periods utiliza.-
dos comprenden par 16 menos un mixima 6 u~n minima de tern-
peratura, de Manera que las variaciones secularles de ]a paredi
so encuentren pareialmente eliminadas del resultado. Los dos.
euadras quo siguen eontienen los vilorbs encantradas para Ia.
diferencia media entre ia. base y los alambres, referida A. 15*,
correspondiendo A. ]as temperaturas do la, bass indicadas on Ia,.
primer columna.




RAPIDA MEDIC16N DE BASES GEODMSIOAS
OBSERVACIONES DESDID EL 9 DICIEMMBRE 1902 BASTA BL 24 ocTuB1U, 1903-:
Tomparaturas B ase-Alambres

90.74
9.94
10.03
10.27
10.50.
10.97
13.20
13.44
14.49
14.85
15.14
15. 56
15.86

m m
+0.53
+ 0.5
-10.57
+I-0.49
+I-0.55
-1-0.69
+ 1.06
+ 1.14
+1 1. 37
+1I.46
+ 1.45
+ 1.55
+ 1. 60

m m
+ 0.05
+ 0.04
+ 0.05
-0. u8
-0.06
+i-0.01
-0.05
-0.01
+ 0.03
+ 0 .02
-0.01
+ 0.01
+ 0.01

La dilataci611 que se deduce es 0.183 mm. por grado para 24 m-
(BSERVACIOXES DESDE EL 7 N~OVIEMBRE 1908 BASTA EL 20 JULIO 190j,
Tempgraturas IBase- Alamnbres 1 0

8040
8068
9064
10013
10034
10087
11004
11 o76
12046
13008
14011
14011
15015
16012
16058
De esta segunda s~rie
0. 174 In.mI. por grado.

M.M.
+0.59
+0.65
+0.80
+ 0.86
+ 0.9.2
+ 1.05
+ 1.02
+ 1.12
+ 1.26
+ 1.29
+ 1.52
+ 1.67
+ 1.82
+ 1.97
+ 2.05

resulta que

M.M.
+0.02
+0.03
+ 0.01
-0.01
+ 0.01
+ 0.05
-0.02
+ 0.03
-0.02
-0.09
-0.04
-0.01
0.00
+ 0.05
.-0. 05
la dilataci6n seria de-




20 VISTA DE PUJBLICACIONES NAVALES

-Combinando estas dos series don los pesos usados proporcio -
males A los intervalos de temperatura, so encuentra para la dila-
-taci6n de la base,
0.178 m.m. por grado
-6
,valor carzespondiente al coeficiente do dilataci6n 7.41X 10, 66A
tuna reacci6n de 711 41 por grado y por metro.
Concordancia de los valores de la base obtenidos pot- los
,alambres y por eZ edleulo.-Como se ha dicho antes, los valores
-de la base deducidos de la comparaci6n con los alamnbres son
siempre puestos en relaci6n con los nihimeros que resultan del
-cilculo establecido sobre el conocimiento do la temperatura do
la pared y do im coeficiente do dilataei6n. Para no recargar
,inbitilmeate esta exposici6n con la enorme cantidal de cifras quo
implica esta comparaci6n, nos limitaremos al periodo reciente,
donde se han utilizado los seis alambros do cinvars que consti -
*tuyen la tercera s~rie; y para este periodo mismo no reproduci-
remos mis quo las observaciones hechas on la Altima semana
.de cada mes, habiendo. comparado tambien la base con los once
alambres restantes de las dos series precedentes. Las observa-
ciones comnprendidas en el periodo del 4 al 20 do Julio do 1903
so componen do diez series do 40 observaciones, para cada
.alambre y 6800 o 'bs ervaciones para el conjunto de los 17 alam-
bres y la base, en la 6poca de medida absoluta (7 y 8 de Julio)-
'Estas observaciones han sido referidas 6. 15,0 considerando el
-coeficiente de dilataci6n de la base, para la temperatura que so
mantuvo comprendida en este periodo entre 140.6 y 160.7.
El valor dado. an el cuadro para esta fecha media, es el quoe
lha resultado do Ia determinaci6n absoluia. de la base. Los va-
4lores qne siguen -son -obtenidos como se ha dicho.

20




RAPIDA MEDICON DE BASES GEODASICAS

VALORES DE LA BASE 24 m.
FECHAS 80g96l sag~n 6 Valores
Temperaturas I I alambresi alambres do
______________distintos j uvar 1 alculados
Mi. Mi. Mi. M. M. M.
1904 4-20 julio 150.00 + 2.64 + 2.64 + 2,64.
23 agosto, 16.47 +2.85, +2.87 + 2.b9
24 septiembre 14.71 +2.69 + 2.68 + 2.59
31 octubre 12.75 + 2.31 +2.33 +2.24
26 noviembre 10.45 + 1.89 + 1.84 '+1.7g
31 diciembre 8.30 +1.65 +1.62 + 1.46
1905 28 enero 6.95 + 1.42 + j1. 40 +1.21
265febrero 8.26 + 1.55 + 1.54 '+1.44
25 marzo 9.49 + 1.78 + 1.76 + 1.66
29 abril 10.18 +1.87 + -1.88 +1.78
27 mayo 11.00 + 1.99 -42.02 +1I.9ft
Las cifras obtenidas por las dos s~ries do alambres muestran
urn paralelisnio muy notable. Segilin uin intervalo de cerca de
diez mess so obtienen valores do ]a base id~nticos a] millon6-
.4imo; y una sola diferencip, duranto esta periodo, pasa acci-
dentalmente de los 56W mil4simos. MAs adelante volveremnos. t
referirnos A esta concordancia.
ISi examinamnos abora las diferencias entre los valores de la;.
base dados por los alambres y sus valores calculados por stv
temperatnra, comprobamos qua hasta fines de septiembre (las-
observaciones hebdomadiarias indican hasta mediados de octu.-
bra) el acuerdo es completo.., AdemAs Is base medida estA. por
arriba de los valores calculados con una diferencia mfixima de,
0.2 m. mn. en enaro. Desde entonces, ]a. diferencia ha ido die-
minuyendo para no Ilegar A ser mayor,. puas en la 6poca de ]as
Alitimas medidas es de 0.05 m. m.
Estas diferencias pneden ser initerpretadas de dos maneras.




22 REVISTA DR PUBLIOACIONES NAVALES
oruna parte, so pnede pensar que el coeficiente de dilataci6n
por Is pared do ]as obsetvaciones preeedentes, ciertamente menos
buenas que los Alitimos, ha sido encontrada nn tanto demasiado
Inerte. Se compensarian, on efecto, casi enteramente todas ]as
diferencias admitienda un cooficiente do dilataci6n ignal A
'-0.164 mm. par 24 mn., el aual as 8 0/, inferior al que ha resul-
,.taao de nuestras comparaciones prece(lented'. 0 tambi~n so puede
Sadmitir, que 16. pared ha safrida una variaci6n distintas de las
cambios simplem~ente termometros, an el sentido de un acata-
m iento inferior al normal. Bastarial- por ejemplo, supaner quo
Bse ha producido en ]a pared una deformaei6n mecinica debida
A. la acei6n de las pates exteriores, del orden de 1 A 2 deeimos
Sdo miliinetros, para explicar la divergencia comprabada. En las
determinaciones que preceden, no so habia Ilegado nunca 6, una
-temnperatura tan baja coma on este ifiltimo periado; adeis, se
;ha observado notando las cambios do la 'temperatura exterir,
- que ]a pared snfre A veces variaciones que no son completamente
Sex-plicadas par las temperatnras medidas en el snbsuelo.
Tales variacidnes no nos deben Sorprender ni inquietar. Las
.cifrds 'mbs arriba citadas nos muestran periodos de dos A tres
meses durante los cuales la diferencia entre los valores madidos
-y calcnlados do la pared ban permanecido constantes dentro del
millon~simo. .Es mfis de lo que necesitamas para afirmar quo
nuestras comparaciones, hechas con aynda do la pared, presentan
una perfecta continuidad; y quo no hay ningAn peligro, para la
. exactitud'de los resultados, en dejar trascurrir algunas horas
. -y hasta algunos dias entre la ve'rificaci6n del valor de nestra
base par media de los alambres de la aficina m~trica y la uti-
lizaci6n con este valor para ]a determinaci6n de otros alambres.
Estabilidad rilati-va de los alaftbres deducidos de sus comn-
_pdracionea.-Hemos demastrado, 6, prop6sito de ]a verificaci6ni
dIB la base par media de dos series de alambres de constituci6n
mixy diferente, el notable acuerdo que han conservado. entre si
durante un largo per'lado. Pero se trata aqui de un cierta rnd-
iinero de alambres, par& las onales s puede pensar quo se ha
-producidouna campensaci6n -de variacidnes.
Sin embargo, si se toman individualmens los :alambres, :el
.-acuerda no es mesas perfecto. Hemos agrupado, en efecto,,en
- oel 'eiadro signiente, en el anal hay candensadas 7800 lecturas,




RIP1DA MFDICIN D.E BASES GEOD2SICAS 23
los valores relativo de cada uno de los nuevos alambres, refe-
Tidos A Lun promedio, y dispneatos por periodos do cinco comn
iparaciones consecutiva-s.
Al'mbres
FEMEAS Ao
19D4 mm. mm. mm. mm. Ulm. mm.
16-20 julio 0',80 + 0 ,04 1,00 0,92 + 0,23 + 1 ,97
25 julio 3 sept'bre 0,29 + 0,05 1,08 0.94 + 0,25 4+ 1,98
10 sept'bre 8 octabre 0,27 + 0.02 1,05 0,91 + 0?23 4- 1,99
16 octubre 12noviembre 0,81 + 0.04 1,06 0,91 + 0,25 + 2,00
19 nov'bre 17 diciembre 0,30 + 0,03 1,( 3 0,93 +I 0,28 + 2,0
-25 die'bre 6 enero -0,29 + 0,019- 1,03 0.98 +0, 21 + -2,01
1905
7 enero 14 eiiero 0 ,80) + 0,05 1,02 0,93 + 0,20 4- 2,00
16 enero 28 enero 0,31 0,05 1,02 0,92 + 0,21t + 1,99
4 feb rero 25 febrero -- 0,28 + 0,03 1,02 0.98 + 0),22,+ 1,99
2 mar-, 20 mnarzo -0,29 +0,04 -1,08 -093 +~ 0 2i + 1.,9
-28 marzo 8 abril 0,8') + 0,04 1,02 0,2 + 0,22> + 1,99
16 abril 4 Mayo -0,30 +j 0,04 1,02 0.93 + 0,2. + 1!.09
6 ao 0mao 0,81 + 0,04 1,02 0198 + 0,23 + 1-198
Los valores relativos de los alambres so han conservado,
'Pues, casi al millon~simo durante este periodo do cerca de 10
meses, en cuyo traseurso han sido sometidos A M.As de 60
*comparaciones. Ninguna diferencia sistomfitica con la estac-16n
permitiria admitir que su dilataci6n presents, diferencias son
-sibles.
Los resultados quo hemos enumerado ripidamente nos Ilevan
:., boncluir que estos alambres, cualquiera quo se Ia su naturaleza,
sometidos simplemente A ]as manipulam ones que requieren, su
transporte desde una do las paredes del corredor contra 1lacual
-se hallan extendidas hasta la otro pared donde han sido comn-
parados, asi combo A Is, tensi6n peri6dica que oxigen estas
*eornparaciones, no sufren cambio apreciable y quo constituyen
-aun despu~s de un tiempo muy largo patrones que presentan
-entre si diferencias id~nticas.
Desgraciadamente, estas experiencias no son todavia stificientes
para poder afirmar la invariabilidad de la longitud, absoluta do
los alambres con el tiompo, dentro do. los lirnites de precisi6n




24 REV18TA DE PUBLICAOIONES NAYAT S
que permiten ]as comparaciones enumeradas en los numerosos:
ejemplos expuestos: Nos atrevem'os 6; registrar esta permanencia-
como probable, reservando pars, mfis tarde ]a publicaci6n de las:
experiences quo es necesarioprolongae-clurante atios para poder
ser mis afirmativas.
Los detalles quo daremos cerca del comportamiento de los
alambres sometidas A manifestaciones diversas, mostrarAn que so
pueden esperar en todas las conditions. normales de su empleo.,
elevado grado do permanencia.
Cambios producidoo por tensiones'excesivas-Experiencias fre-
cuentemente repetidas nos han probado que Jos cambios produ-
cidos on un alambre cinvarw, de secci6n normal, por una carga
do 10 kg., prolongada durantb largo tempo, escapan completa-.:
mente A ]a observaci6n en los limits do presici6n quo las ine-
didas hechas sobre nuestra base pueden garantizar.
Los alargamientos determinados por tensions mis fuertes so
hacen sensible, pero difieren mucho segun el grado do kroqaisrag6
del alambre. El modo de fijaci6n do las reglitas que so empleaba
antes, aumentaba aun mis esta acci6n; ]a calefacci6n del alam-
bre por ]a soldadura produce un reblandecimiento 6, sus extre4
midades, que median un poco bajo el. esfuerzo. Esta causa de
alargamiento ha side suprimida por el nuevo modo de fijaci6n.
do las reglitas quo so adoptado ahora.
Las medidas hechas cou'los alambres antiguos, menos resis-:
tentes que los que se han construido recientemente, ban reve-,
lado, despu6s de cargas prolongadas. do 30 kg. deformaciones
que sobrepasan en poco los limits do observaci6n y quo iban:
aumentando rApidamente. Hemos encontrado asi para el. 'alam-
bre A,, de la oficina m.6trica, sometido i cargas crecieiites y
prolongadas, y despu6s medido como siempre, bajo ]a tension.
do 10 kg., los. sigAientes valores.




RAPIDA MIZDIC16N DE BASES GEOD~kSIOAS 25-
Cargas Daract6n do la carga Alargamientos

45 horas
5
24
6
31
47
8
24
72
100
142
4
25
47
95

Traccianes mucha mis fuertes han dado
Jlos alargamientos siguientes.-

0.00 M. M.
0.00

Valor inioial
20 kg.
30
40
50
60

Cargas ] j~of6a j laramenos

Valor initial
60, Xg.
70
80
90
100
110
120
130
140-
160.
160.

40 horas
26
24.
24
24
24
24
26
24
25
72.

0.00 min.
0.38
0.43
0.70
0.88
1.30
1.71
2.51
4.81
5.52
10.59
10.0OS

(0.12
~0. 16
10. 1&
I0.19
0.31
0.43
0.41
para el'alambre Asv




Zfj REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Estos resultados est~n representados en el diAgrama de la
fig. 5.
Siendo la secci6n del alambre do 22 m. mn. cuad., la carga mAs
fuerte corresponde A 78 kg. por M. Mn.2; el alargamiento mAs
Fay.5
,.- ,i____

a 5 50 77 1fj0 Z15 50 115 93.

grande es, en valor relativo, do 0.00066, un poco superior al
* d~oimo del alargamiento elistico pars. la misma carga. Bajo -50
kg., el alargarniento residual es del 6rden del cent~simno ,p~j~a
,deformaci6n elfistica.
Veremos mis adelanto en que meadida las tewsioneg provoeadas
en .el alambre por esf uerzos. do tracci6n, pueden desaparecer en-
:seeguida.
La variaci6n progresiva con el tiempo ha sido seguida bajo
una carga de 60 kg. parA unia primers, s~rie do 4 alambres de
-24 mn.: Ams, Ans, Am y A37. Los alargarnientos.,han sido los si-
guientes:




RJLPIDA MEDIC16N DE BASES GEOD2SIOAS

Daraci~n do la Alargimlentos
virga d3 I0 Ig msdtos

'Valor injcial.
1 minuto
2
10
30
I. hora
2
8
24
Otra s~rie de tres alambres
han dado este resultado.

0.00 mm.
0.15
0.17
0.18
0.19
0.23
0.2 8
0.33
0.88
0.40
do] mismo etiraje A29, Aso y Ami

Dura-ift ds la AlargoImlautos
carga do 6Q kg. mallos

Las curvas de
riencias.
Los resultados

Valor inicial 0.00 wInn.
10 minntos 0.22
130 0.26
1 horn 0.26
2 0.27
8 0.34
'24 0.36
la fig. 6 represetitan astas dos s~tries do~ espe-
que proceden han sido obtenidos, como so ha

ol_

-clicho, con alambres menos c~cronigs quo los que hemos tenido
.despu~s.- El eatu *dio detallado de los alargamientos bajo tra-
oci6n deberi ser tratado naevamente con alambres do constru-
-cci6ai reciente. Por el momento, se podrb, formar idea de Io




28 RETISTA DE PUBLICACIONES NIAVALES
que se ha ganado com-para'ndo los nu~meros que preceden con.
los resultados siguientes. Una carga de 60 kg., durante 24 ho.
ras, ha prodncido uin alargamiento de 0.25 m. m. obtenido como.
promedio de las observaciones hechas con 26 alambres; una car-
ga de 100 kg., do la misma duraci6n, ha dado 1.07 m. mn.; y-
una carga de 150 kgs., durante una hora, 2.23 mn. m. Estas.
41timas cifras son los promedios respectivos do tres y cuatro
alambres. Las diferencias con los antignos alambres son siempre
del mismo sentido. pero aparecen sobre todo con las muy fuertes
cargas. La rotura de los alambres bien c6crouis, es muy brusca.,
Hemos renunciado A soineter los alambres A. tracciones tan
fuertes, que pueden aparejar inconvenienteg para is tarde; hoy
se exponen los alambres nuevos durante 24 horas A una tracci6n-
de 60 kg., perfectamente suficiente para. la verificaci6n de la
solidez de los agregados y del ecrouhissa9.e del alambre.
Estudio de los camios producidos por el arrollamiento y-
desenrollamiento de los alambreB. -Estas investigaciones han
comprendido arrollamiento y desenrollamniento consecutivos y
nuinerosos, y mediciones despu6s do largos periodos durante los
cuales los alambres habian permanecid-o arrollados 6 extendidos
A, debil tensi6n.
He aqui, por ejemplo, los resultados encontrados con medidas
hechas despu6s de las tensiones que hemos citado y que se han
intercalado entre los arrollamientos de los alainbres A29, Aso,
y Ami, hechos sobre un tambor de 50 c. mn. de dibmetro. Ei
punto de partida do las longitudes es el valor final del cuadro
que precede.
Ntmero do Valore do l03
arrollamientos alambras
MM.
0 +0.3&
1 02
2 0.22.
5 0.20
10 0.18
20 0.16.
30 0.20.
40 0.21
50 0.19
60 0.19,




R,&PIDA MEDICI6N DE BASES GEODkQICAS

Los primeros arrollarnientos, despnes de la extensi6n do los
'alambres, los llevan atr~s; pero el cambio comprobado A, partir
del quinto arrollamiento, no se aparta de los limites do obser-
vaci6n. Habiendo ostado expuestos do nuevo los alambres, du-
-rante 24 horas, & la tensi6n d,3 60 kg., volvieron on promedio
-A una longitud de + 0 34 mm. superior A. la de los alambres
nuevos; arrollamientos hechos libremente, sobre un di~metro de
-50.cm., han conducido A6 los valoras medios que signen:
d~eo Valores do los
arroliamtento alam rag
0 + 0,34 mm.
1 0,22
2 0,22
5 0,19
10 0,18
20 0,15
30 0,1 4
40 0,16
La misma observaci6R hecha respecto al arrollamiento sobre
,un tambor se aplica, como se ve, & los arrollamientos libres;
'los alambres toman enseguiida un estado invariable. Las figs.
'7 y 8 representan las variaciones observadas on estas doki
.4ries de arrollamientos.
0.3
o0 1 0 3 .0 si o 60 0 16 so 30 le0 so




30 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Los mismas resultados son obtenidos d fortiori con alambres.
qua no han estado sametidos A. una oxtensi6n forzada, es decir,-
con alambres nuevos.
Lo hems verificadoaen nume-rasos casos.
Los resultados aqui reproducidos corrobor'ados par un graui
ni~mero do otros que amitimas par no recargar este trabajo,-
demuestran quo es indiferente, del punto de vista en ]a conser-
vaci6n de las alan~bres pricticos los arrollamientos libremente-
6 sobre un tambor; las resultados son an ambas casos, las mis-
mos. Esta abservaci6n nos ha permitido agregar al material de-
medici6n de bases un tambar do arrollamiento, cuya aplicaci6n
Hiempre sa temi6 pensando quo padria resultar un forzamiento.
de los alambres fuera de su formna natural y par consiguiente,
un cambia con el tiempo. Nada de esto sucede, A, candici6n do-
qua ]as reglitas est~n orientadas sabre ]a curva linea del alam-
bra de manera que 61 se adapte por si misma al tambor.
Los cuadros qua segi~n resumen ]as medidas hechas con alam-
bras, antes do sn arrollamienta y despu~s de su desenrollamiento,
sueediendo A. un repose do uno 6 varies mess, duranta el cual
el alambre qued6 baja ]a formna do una corona de 50 c.m. do-
diAmetro. Las medidas misma han sido siompre escalanadas-
sobre la tatalidad del mae qua ha precedido 6 seguido al arro-
Ilamiento, estin reunidos an los cuaidros par media do cinco me-
didas hechas en la primers. y segunda quincena del mos. Una&
diferencia entre estas ni~meros, si exists, serfa capaz do poner en.
evidencia una deformaci6n prograsiva de alambra extendido des-
pu~s de Inbar sidoarrollada. Los valores dads mis adelante son-.
los axcesos verdaderas do ]a langitud del alambra do 24 m-
reducidos A 15.




RAP1DA MED1016N DE BASES GEODkSICAS 31
ALAMBRES QUE PERMANECIBRON ARROLLADOS DURANTB US~ MES
ibrs Antes del arrollamtento Despu6 i del arrollamiento
N9.O Prieras 1!!! as me iasPr~meras medidisl Ultimau madidas
M.M. M.m. M.M. M.M.
19 -0.30 -0.35 -0.34 --0.36
20 + 0.41 + 0.46. +0.46 0.44
28 -0.12 -0.13 -0.09 -0.10
2 +0.78 +U.'14 + +0.72 + -0.71
26 -0.54 -0.55 -0.55 -0.56
27 -1.15 1.17 1.18 --1.19
28 -0.11 -0.11 -0.10 0.10
29 -0.36 -0.34 -0.39 -0.41
Iedio,3 -0.17 -0. 18 -0.18 -0.19
A&LAMBRES QUE PERMANECIERON ARROLLADOS DURANTE 6 sEmANAS (1).
32 4-0.88 + 0.88 + 0.88 + 0.88
33 + 0.47 + 0.42 + 0.43 + 0.45
34 0.71 + 0.71 + 0.73 + 0.71
85 + 0.56 + 0.52 + 0.58 + 0.55
36 + 1.10o + 1.11 + 1.11 + 1.10
37 -0.00 0.01 0.00 0.00
38 + 6.76 + 0. 72 + 0.76 + 0.77
39 0.60 + 0.57 + 0.63 + 0.61
40 -+0.04 + 0.03 + 0.07 + 0.06
41 -003 0.04 -0.00 -0.04
iledlas + 0. 51 + 0. 4D + 0.52 + 0.561
_____ + .50+ 0.51.
(1) Los alambr~es 32, 33, 34 y 35 estaban arrolladoe sobre un tambor do aluhinio.-




32 REVISTA DF PUBLICACIONES NAVALES
ALAMBRES QUE PERMANECIERON ARROLLADOS DURANTn DOS AIESES
Alamnbres &ntes del arrollailento Daspu6s del arrollamtento
im. 1Primeriml Ultimas Primeras Ulu..e
medidas medidas medida j medidas

M. M.
-1.06
-5.111
+ 1.64
-0.22
+ 0.19
-1.50
+ 0.07
+ 0.56
+ 0.50
+ 0.66
+ 0.23
0.00

Ma. M.
-1.06
-5.11
+ .1.62
-0.21
+ 0.15
-1.51
+ 0.08
+ 0.58
+ 0.50
+ 0.65
+ 0.24
0.00

- 0.34 -0.34
- 0.34

M. M.
-1.07
- 5.16
+ 1.64
-0.22
+ 0.16
- 1.46
+ 0.05
+ 0.57
+ 0.50
+ 0.62
+ 0.21
0.00

M. M.
-1.06
- 5.12
+ 1.65
-0.19
+ 0.17
- 1.4-
+ 0.05
+ 0.59
+ 0.52
+ 0.68
+ 0.23
+ 0.22

0.36 -0.33
-- 0.85

ALAMBRES QUE PERMANECIERON ARROLLADOS DURANTE SIBTH MESES

Ass
med ias

+ 0. 21 + 0. 20 + 0. 20 + 0.22
K .1+ 0.47! 0.45 + 0.45
+ 0. 27 + 0. 6 0.25 + 0. 26
+ 0. 30 + 0.31 + 0.29 1+ 0.31
+ 0.30 +06.30

El examen de los nfimieros quo anteceden no permits encontrar
Sel'menor cambio sistemitico en los alambres; las diferencias
entre las longitudes encontradas antes y despu~s del arrolla-
-miento son, en efecto, pars, los diversos grupos de alambres, po-
sitivos 6 negativos, y tan pequeff os, quo stin comprendidos
Sabsolutamente en los limites de los errores do observaci6n. Es tam-
bi~n de notar que para .cada alambre -tornado separadamente,

7
8
11
12
M3
14
15
16
17
is
21
22
medias




RAPIDA MEDICI6~N DE BASES GEODkCIICAS 33
']as concordancias an los nfimeros que resultan de las medidas
'hechas A simple vista 6 con ayuda de un d6bil lente, consis-
tiendo en stimar la posici6n do una raya con referencia & una
.escala milim~trica. sea finalmente do un orden. pr6ximo en me-
dia, do 1 A, 2 cent6simos do milimetro. La raz6n osti en el niA-
mero considerable de lecturas quo ban conducido i los resulta-
,dos del cuadro, y sn diversidad. tan completa como posible. Cada
'uno de los nfimeros individuales citados es deducido do cien
Ilecturas, hechas A raz6n de veinte en una mismo s~rie en posi-
*ciones cualesquiera y modificados sin usar las reglitas con pro-
ferencia A los topes, y do cinco series en dias diferentes dando
-ecuaciones relativas do ]a base y de los alambres ligeramente
variables de una medida A, ]a otra. y susceptiblos de repartir
,.poco A poco las ecuaciones A. deternminar en un intervalo de al-
.gunia extensi6n.
En rosfimen, nuestra experiencia de ]a invariabilidad. prictica
*de los alambres qua quedan arrollados durante un tiompo pro-
longado an las condiciones qne hemos indicado, eat& fundada
-sobro un conjunto de mas do doce mil lecturas. So puedel puos
-considerar esta experiencia-como muy probatoria; sin embargo,
.nas proponemos proseguirla toda vez qua tengamos ocasi6n.
Efectos de las sacudida8-Debemos todavia decir algunas pa-
labras de un tratamiento particular de Jos alambres susceptibles
de modificarlos, pero propio tambi~n para aumentar en la conti-
,nuaci6n su estabilidad. Comprobaciones hechas casualmente do
las experiencias diarias, nos han conducido A. pensar quo alam-
bros sometHos & sacudidas en~rgicas son susceptibles dA acor-
'tarse; hemos sometido este fen6meno A, un estudio sistembtico
-quo nos ha resultado provechoso.
Hemos apresado con alambres que habian sufrido una fuerte
distensi6n. Habia sido tornados por las abrazaderas extremas
unidas A ]as reglitas, extendidos en toda su longitud, y despu~s
.golpeados rigur osamento contra el piso por tin movimiento rit-
. mico de dos operadores. Veamos alganos do Jos resultados ob-
ten idos.
El alambre A17 que habia safrido un alargamiento de 16.08 rn/n
por el ofecto do una tracci6n prolongada quo alcanz6 A 160 kgs.
sufri6 en seguida, debido A, los golpes, los acortamientos quo
*det allamos en seguida:




534 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Ndmero ds golpasi Acortamtentos
MM.
Valor inicial 0,00
100 1,34
300 3,20
500 4,04
1000 5,21
1500 6,75
2500 8,88
El ofecto de ]as sacudidas, muy mnarcado al principio, se.
atenflia r Apidamente, puesto quo los 1000 golpes que han sido
dados al alambro A. partir del golpe rn~mero 1500 han producido.
una acci6n del mismo orden que la de los 200 primeros, esti-
mada segf'in las medidas hechas despu6s de 100 y 300 golpes.
El alambre, euyas abrazaderas estaban may gastadas, se rom-
pi6 A los 3000 golpes proximaments, lo que puso fin A. ]a expe-
riencia. El anfilisis de ]as cifras no permits afirmar con certi-
dumbre si el valor final seria inferior 6 superior al quo el
alimbre poseia antes del comienzo de ]as tracciones; en otros-
t6rminos, si el efecto do los golpes hubiera anulado solamente-
las tensiones quedadas en el alambre despu6s do lo8 esfuerzos,
considerables quo lo habiamos hecbo soportar, 6 Si so hubiesen
manifestado por una disminuci6n del estado de aprotamiento.
engendrado por el pasajo A. ]a hilera, y quo el etuvage prolon-
gado no habla anulado enteramente.
Esta cuesti6n ha sido resuelta por el estndio do otros alam-
bras, sometidos anticipadamente 6, tonsiones menor as, y quo, por-
un nf'imero suficiente do golpes, han llegado siempre A6 longi-
tudes inferiores A su valor inicial. Este fen6meno ha sido evi--
denciado bien rectamento sobre varios alambres de ]a misma-
entrega quo el ni~m. czAS7 y quo no habia sido ecrouis al mAi-
ximo; ha sido mis mareado aun sobre alambres tirados al mi-
ximo de duraci6n.
Asi, un alambre muy aecroufz, quo se habia alargado 0.88&




uArIDA MEDIOION DE BASES GEODkSICA.,
mm. bajo una carga do 100 kg., se acort6 en seguida en 1.92
mm. por el efecto de 100 golpes; en 1.40 mm. despu6s do los
200 siguientes; en fin en 0.45 mm. bajo otros 200 golpes, 6 sea
un total de 3.77 mm., Ilegando asi A 2.89 mm. por debajo do
sn valor inicial. Hemos olbservado para otro alambre un acor-
tamiento do 8.32 mim. bajo la acci6n de 400 golpes, sucediendo
A uua carga do 100 kg. quo habia producido un alargamiento
de 1.09 mm.
Estos ejemplos tomados entre el gran rnimero de nuestros
experimentos, muestran basta la evidencia que los golpes muy
en6rgicos A quo son sometidos. los alambres on toda en longitud,
hacen no s6lo desaparecer los alargamientos producidos por las
tensiones A las cuales pueden ser expuestos accidentalmente,
sino tambi6n qua los flova por' debajo del valor inicial, por
efecto del resbalamiento molecular quo Ileva A la aleaci6n hacia
una posici6n do equilibrio mis estable que aquella en que se-
encontraba despuis do su pasaje A ]a hilera..
Los pocos nl~meros dados mis arriba prueban quo el efecto.
de los golpes va atenuindose ripidamente A medida que so
aproximna al equilibrio definitivo. Los golpes aparecen asi como.
una operaci6n eminentemente apropiada para aumentar la esta-
bilidad de los alambres y it detener las variaciones que sufri..
rian inevitablemente, en campahia si no se ]es hubiera efectuado
antes.
El efecto do estos golpes es bastants variable de un alambre-
A, otro, ya difiera e) cecronissagaz ya los golpes, cuya energia
y efectos son son imposibles, respectivamnente, de medir y pro-
decir', sean mis 6 menos eficaces. Si so linbiera hecho, pues,
enteramente sobre alambres concluidos y dejados un poco de-
masiado largos en vista do su acortamiento, Ilegarian al estado.
relativamente estable con longitudes que pudrian diferir sensi-
blemente (en algunos milimetros) del valor normal de 24 m. que,
so trata siempre de realizar lo major posible. AdemAs, las sa-
cndidas numerosas A. que son sometidas las nniones on esta ope-
r'aci6n, podrian nomprometer I. solidez. Es por esto quo los
primneros golpes se dan ahora A los alambres n~o montados n
los cuales sufren asi 200 golpes muy endrgicos. Despu6s so
]es adjunta ]as roglitas, se ]as expone, como se ha dicho, A una
tracci6n de 60 kg. durante 24 horas y finalmente se les vuelve




56 REVISTA DE PUBLICAOIONES NAVALES
:1 golpear, generalmente 100 veces. El acortamiento praducido
por estos Altimos galpes es por t~rmino media do 0.6 A 0.7 mm.
y muy rara vez excede de I mm.
Los golpes quo reciben los alambres son do una energia tal
,-que es dificil imaginar condiciones do empleo en el terreno en
los cuales un alambre tenga que sufrir sacudidas en toda una
campatia con ef icacia mayor quo la do dos 6 tres golpes do los
quo nosotras les dams; sin duda alguna, es. en parts A este
tratamiento, sufrido par tadas la alambres antes de camenzar
atras pruebas, que debemos el haber podido realizar las condi-
ciones de estabilidad que as pueden ver on los numerosas
.,ejemplos de los cuadros precedentes.
Limpiez~a del alambre En mbs de una acasion, alambrea que
'han permanecido durante meses en una atm6sfera saturada de
humedad, han sido lijeramente atacadas par el 6xido y han de-
bido ser limpiadas. Esta operaci6n so ha hecho siempre frotan-
do delicadamente, con papel esmeril final, el alambre estendido
Ipara evitar las cocas.
Baja una tensi6n inicial de 10 kg., que so encontraba muy
:fuertemente aumentada cuando el mavimiento de la limpieza so
Iacia, hcia el peso tensor; hemos observada & veces d~biles
* alargamientas de los alambres que inuy rara vez exceden do
algunos cent6simos do milimetro. Pero tambi~n cuando ]a lim
,pieza as ha limitado & lo extrictamonte necesaria para quitarle
ipicaduras, y cuando al mismo tiempoa s ha reducido un poco
la tensi6n inicial, hemos encantrado siempre el valor del alam-
bre dentra do los limites de error de las observaciones.
Sin embargo, debemos cansiderar esta operaci6n coma expuesta
:A algAn peligra, en raz6n de las variaciones quo hems compra-
-bada en mis do una ocasi6n, y que nunva puede tenerse la as.
-guridad de evitarlos. Lo major es indudablemente evitar la
posibilidad de oxidaci6n humedeciendo los alambres con vaseli-
*na, cuando tengan que quedar par largo tiempo gin empleo on
-una atm6sfera himeda.
Veri/lcacift complementaria.-La oficina m~trica poses un
alambre quo sirve para la demostraci6n de la medici6n de las
bases y de las diversas operaciones que aquella encierra, y para
Ilo cual as ]e ha sametido en ocasianes frecuentes A, todas ]as




R-kPIDA MED1016N DE BAiSES GEJDASICAS 87-
manipulaciones que acomnpaflan i dicha medici6n. La serie si-
guiente de sus valores demuestra como los ha soportado-hasta.-
aqui:
Feoha3 Valores Fechas Valoras.
1904 octubre 8 24 m, + 0,04 mm, 1905 enero 2+24 m. 0,01 .
15 + 0,02, 3 febrero 25! 0,01
31 +0,01 mnarzo 30 0,01
noviembre 26 0.00 abril 29 + 0,03
diciembre 31 0,03 mayo 31 0,01
La longitud del alambre se ha encontrado.-pues, entre limites-
rnuy restringidos, no pasando las mayores diferencias de los-
errores posibles en las medidas, que no han comprondido mis-
que veinte leeturas.
Conclusiones del estudio de l08 alambres.-Las investigaciones.
quo preceden han demostrado en resumen quo los alambres..
eilvar*, bieu aecrotuis,. por el pasaje, A ]a hilera arrollados desde
su fabricaci6n sobre un tambor de un dibmetro suficiente. 4:etu-
9-dsv durante uin tiempo prolongado, colocados siempre on los.
arrollamientos necesarios en una forma bastante pr6xima & Ia.
do sui equilibrio mecitnico pars, no producir mas quo deformacio-
nes elisticas, provistos en fin de reglitas del modelo que hemaos-
indicado, pueden servir pars, transportar, con una gran exacti-
tud. longitudes do una base de comparaci6n A una bass que ha.
de medirse, si se pide suficiente cuidado en todas las opera,
ciones.
Las tensiones ordinarias A las cuales so les somnete, para las.
medidas, y aun dobles esfuerzos A. los que podria exponerlos unai
falsa maniobra, no los modifican en una cantidad apreciable.
Choques violentos y tal vez trepidaciones repetidas, tales como
las que se puede ocurrir en uin viaje largo do ferrocarril, serian.
susceptibles do producir un pequeio acortamiento en un alam-
bre nuevo, quo haya conservado tensiones mecAnicas despu~s-
del pasage A Ia hilera. Pero el efecto de estas sacudidas, Como-
todas las que el alambre es susceptible do sufrir on ]as mania-
bras en el terreno, queda muy atenuado y puede ser, enteramen,




38 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
to suprimido por una golpeadura sist6matica, que es ventajoso
biacer sufrir a] alambre. al menos A la mayor parte de ellos,
antes de adoptarles las reglitas.
La precisi6n de las-med-iciones repetidas en condiciones muy
distintas, ha resultado notablemente elevada. Las comparacio-
nes de los alambres entre si, fundadas sobre un gran. ndmero
de observaciones, han Ilevado A, concordancias del orden del
millon6simo 6 do un orden superior; ]a adici6n do ]as longitu-
des sobre el terreno, beneficiary seguramente una compensaci6n
anAloga; y finalmenite, los errores de cada lectura, individual quo
pueden parecer considerables si se les compara A. los que per-
mniten los mier6scopios microm4tricos, desaparecorfin del todo y
no intervendrbA en manera alguna para limitar ]a exactitud. real
del valor do una base dentro de 10s linites quo parece poderse
obtener en la actualidad.
SEGUNDA PARTE
INSTRUMENTOS AUXILIARES PARA LA MEDIO1A6N DE BASI4s
P-incipio de la medici6n.-La determinaci6n do la longitud
de una base exige quo so coloque un cierto ndmero de veces el
patron de medida en posiciones sucesivas, quo partiendo del
primer extremo de ]a base vayan A, encontrar el segundo extra-
mo. El punto quo en una posici6n del aparato de medir so
encuentra en su extremidad anterior, estb, an la posici6n siguien-
to situado en sn. extremidad posterior; para estas dos operacio-
nes es definido por un tope movible, quo se retira urna vez he-
,cha la operaci6n para volverlo & colocar delants de ]a secci6n
mnedida. La determinaci6n de la- distancia de los topes movibles
dos A dos constituye la operaci6n fundamental do la medici6n de
una base; pero es acompafiada por un cierto ndmero do opera-
ciones accesorias, *que requieren. aparatos auxiliares, quo formani
con los alambres y los topes movibles el conjunto del material
de medici6n que vamos A describir. Algunos de estos aparatos




RkPIDA MEDIOXON DE BASES GECDASIOAS 39
-reproducen, bajo una formna mbs perfecta los dispositivos quo
hemos presentado en ]a tercera canferencia do pesas y medidas,
-en 1901; otros han sido elabaradas mnAs tarde-
Yopes movibles.-Nos hems propuesta dar A los topes. movi-
,bles una forma tal que puedan ser transpartadas rApida-. ante y
pon mucha exactitud A la posici6n que cada uno de ellas dabs
aocupar on ]a linea de la base; las hems dispuesta tambi~n de
manera A, que Haeven cansigo los accesorios destinados 6, la me-
dici6n de ]as pendientes, sin toner necesidad de otras instalacia-,
pans. auxiliares, coma se ha hecha hasta ahara. En fin, bemas
admitida la pasibilidad de determinar par una operaci6n senci-
Ila un punta del stielo situada verticalmente debaja do la cruz
-do los trazos quo canstituye el punta fijD del espacia on el cual
vienen A juntarse los dos alambradas suecesivas,
VWase cama este pragrama so ha puestoaen ejecuci6n.
Un tripade s6lida do madera (fig. 9) Ileva en su parte supe-~
!riar una platafarma A, pravista, do un gran agujera vertical.
l~~~~~~~n~ ~ z t.a9.nrcoB Afj~ prdbj e n lnh
tan tb ocilparpiciaBes cuaesqir ea de espaad pangunoy
centimetres.




40 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
La planacha, W. mantada en un disco de bronco D, montado
su vez sobre tres tornillos de nivelar mantenidos A, puesto par
resortes, y tiene en sn periferia, tres tornillas radiales que per-
miten el desplazamiento microm6trico .do una pieza E compuesta.
de una base quo Rlevs, un nivel y provista de un ap6ndice ver-
tical. Este ap6ndice termina en la parts superior en una pasti-
Ila de una, aleaci6n. blanca, dura 6 inoxidable, on cuyo centro.
so cruzan las trazos rectangulares del tope; ademis tiene un
agnjero central par cuyo interior baja un cordoncita de suspen-
si6n de una plomada que pormite marcar un punto en el suelo.
El disco superior esti ademis pravisto de un ap6ndice lateral~
fija, destinado A. sopartar alternativamente una mira F y un an-
teajo do nivel que sirve par la visual & Is, mira para determi-
nar Is. diferencia de altura de dos tripodes consecutive.
Anteojo de nivel.-Este anteojo G, (fig. 10) quo se coloca,
coma se ha dicha sabre el disco del ap6ndice movible, est& pro--
2wF. /v
vista de un nivel simple; Ileva en el campo del objetivo corres-
pondiente A. ]a distancia de 24 mn., una escala fotogrifica cuyos
trazok, sucesivos estin A distancias. sensiblemente iguales A, Is,
qua corresponds 1 24 mm. vistos A ]a distancia de 24 mn., 6 sea ,
el mnil~simio absaluto do Is, pendiente. La'simple lectura de Ia,




RAPIDA MEDIC16N DE BASES GEODkSIOAc 41.
posici6n de la mira con referencia A la escala db, asi la dife-
rencia do nivel do dos topes sucesivos, 6 major dicha, ]a incli-
naci6n do la recta quo los une.
El pequefio desplazamiento entre al eje .6ptico qua pasa por -
el cero de la escala y ]a linea de M6 del nivel, asi camo los.
errores de ]a divisi6n, se determinan facilmente; el primer par*
observacianes reciprocas sabre dos trijjrndes conjugados, los otros.
por lecturas hkechas sobre uxia escala dividida, colocada A 24 m.
Anteojo de alineaci6n. -Para determinar ]a alineaci6n do los,
tripodes, se coloca sobi e el ap6ndice movible del A~ltimo tripods
cahocado, un pequefia *iteojo que sirve para visar A. la vez unas-
mira hejana en la direcui6n del segundo extreme do la base, y-
el ap6ndice del tripods que se pone en estaci6n. Las imigenes.
de estos dos objets se superponen cuanda el ap~ndice esti de-
finitivamente en su sitio.
Piquetes ten sores. La tensi6n do las alambres so obtiene,L
comb sobrf. la base mural, con ayuda de dos pesos de 10 kg
fijados A cuerdas qua pisan por dos poleas acanaladas (figs. 11,
y 15). Estas poleas son soportadas por una chapa montada so- -
bra un s6lido piquete de madera provisto de dos 16razos hori-
zantales que sirven de ejes A dos estays articulados en has dos




42 REVISTA OR PUBLICACIONES NAVALES
direeciones y quo con el piquete mismo constituyen un tripod
fijo y s6lido.
Cuando no se le emples, (fig. 11), el peso vit fijado al pique-
to po dos oeastres,' on los cuales queda retenido por un tope.
Para el uso (fig. 15), el piquete ocopa Una posici6n inclinada
de mis 6 menos 60o sobre el horizonte, de manera A soportar
de pi6 Is. resultante de los esfuerzos de ]a cuerda. Condiciones
.. articul~ares del terreno pueden requerir quo so saquen los estays,
los cuales facilmente se separan del piquete despues quo se han
retirado las brazos horizontales; 6stos, puestas en su sitio dos-
,pu~s de haber invertido los extremo, sirven al ayndante encar--
gado do [a maniobra del piquete tensor para- apoyar sus mans
.6 fin do inmovilizarlo,
7ambor para arrollar los alambres.-EI madelo usual do
tambor quo hemos adoptado para el arrollamiento de los alam-
bres, en vista de su transported, consiste (fig. U.) en una polea
liviana con buje y 11anta de aluminio pravista en so periferia
de dos series de cAncamos A los cuales vienen A fijarse las
-extromidades de los alambres; la longitud de los c~ncamos es tal
qua los alanmbres flegan tangencialmento al tambor.
El eje de la polea es fijo; descansa por el arrollamiento y
desenrollamiento sobre dos cojinetes, igualmente fijos que s
inmavilizan con ayuda de ona clavija sobre dos piquitos ten-
sores colocados uno al lado de otro y que se sacan enseguida.
Para el transports, el tambor so halla encerrado dentro de
una caia.
Carpentier ha mnodificado este primer ins~trumento mantando
ael eje en los costados de una caja (fig. 12) qo Is sirven do
cojinetes. De este mnodo, el arrollamiento y
~'9 '~ desenrrollamniento se efect~an sin quo so
AM:& bagan intervenir las piqnetes tensores Como
soporte-3. Esta soluci6n presenta, pues, ciertas
ventajas sabre ]a que hemos dado nosotros
al problema prictico del enrallamiento.
.Pilares de la base.-Los puntos marcados
en el terrenw' poeden ser fijos 6 semi-fijos.
Los primeros son. los pilares extremos do
,Ia bas e, cuya distancia, mediea por madio del alumbre, cons-




- ~ RAPIDA MFDICI6N DF IRASKS~ GEODASIOAS 43
tituye ensaguida el lado del primer triAngulo do todas las
operaciones geod6sicas. Pero es ventajoso, y A. veces necesario,
poder marcar en el suelo puntos cuya importancia es solamente
pasagera, y qua desaparecen una vez efectuada la medici6n de
]a base. Hay quo cerciorarse, en particular, do los pilares semi-
fijos, toda vez que ]a medici6n so interrumpa durante un lapso
mis 6 menos largo de tiempo, especialmente durante el dos-
canso del personal, 6 durante la noche,.cuando I& base no sea
integramente medida en la misma jornada.
AdemAs, conviena colocar pilares de esta especie de trecho
en trecho, por ejemplo, en cada kil6metro, A. fin de encontrar
un punto do partida bion detarminado sin toner qua volver a]
primer extremo do ]a base, si por casualidad algunos de los
tripodes sufre en un momento dado un desplazarniento acci-
dental.
Los extremos finales de ]a base eran basta hace poco on su
mayor parte enterrados en el suelo; parece sin embargo mfis
ventajoso fijarlos & un pilar do mamposteria qua emerja del
suelo, el cual serviirA despu~s para estacionar el teodolito para
la medici6n de Angulos. Hemos propuesto en consacuencia cons-
iituir estos topes con ap~ndices s6]idos de bronco qua Ilevan
una placa do un metal igual al qua se usa en ]a caboza do los
tripodes anexos al alambre, y matanidos A puesto por un rebo-
qua de cemento* on ]a partfw superior del pilar. Una vez fijado
este tope, 61 puede servir de eje A, nn comps para marcar sobre
el pilar circulos cone6ntricos qua servirAn despu~s para la
colocaci6n del teodolito.
La colocaci6n del ap~ndice se facilita p)or madio do un asianto
provisto do tornillos de nivel- (fig. 13) en una abertura del cual
-Be introduce, permitiendo esto colocarlo on Sn sitio. Enseguida
Be vierte cemento A su alrededor, y una, vez seco esta se ratira
* e1 asiento citado..
Los topes semi-fijos son formados por piquetes tubulares de
hierro, provistos en sn parte superior de una pieza robusta A
(fig. 14) apretada, por dos tornillos, la coal lieva en una de Bus
mitades una part mis elevada B sobra ]a cual so atornilla un
brazo horizontal C qua ilava en so extremidad na cruz do
Atrazos. La pieza puedo girar airedador del piquete y el brazo
,puede A. su vez describir una circunferencia completa.




44 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALICS
La cruz de los trazos es, pues, suceptible de sufrir desplaza-
mientos de bastante amplitud, y de alcarnzar A ocupar par los-
B
A 0
movimientos do estos dos 6rganos tados los punts en el interior-
de un circular dado.
No ha parecido uecesaria el proveer para estos topes movi-
mientas microm6tricas. Basta, an efecto, que Is cruz do los.
trazos se pueda Ilevar A 2 6 3 mm. cerca de la perpendicular A.
la base y A 2 6 3 cm. on el sentido de la base. Los desplaza-
mientas microm~tricos del tope m6vil sirven para la superposi-
ci6n exacta. Una vez usada el tope semi fijo, so le cubre con
una tapa motilica. En general, so le entierra, debajo del suelo-
y se le cubre con tierra.
Accesorios diversos.-En -resumen, el material de medici6n do.
una base camprende:
I.' Un carretel do cable do acero torcido, provisto do dos.
cAncamas con un intervalo de 24 m. el cual sirve para calocar
los tripodes 6A la distancia requerida. Se le acampafia do dos
piquetes de madera que Ilevan los aperadores.
2.' Los patrones necesarias para permitir medir el rest, es-
decir, la distancia inferior 6, 24 m. que separa ]a posici6n del
filtimo tripods del segundo extremo. do ]a base. So puede-
emplear con esto objeto una cinta de 12 m. A un alambre de-
8 m. al cual secede otra cinta de 4 m. La cinta debe poseer-




RIPIDA MEDICINE DE BASES GEOD~kSICAS 45
.los trazos que marcan todos los decimetros y divisiones mili-
*m6tricas en el primer y Alitimo decimnetros.
3.0 Una series de m 'iras que se colocan A teodolito on la linea
- de ]a base y que sirvern despu~s pars, alinear los tripodes.
EMPLEO DE LOS APARATOS ECN EL TERRENO
No resultarAn initiles algunas indicaciones referentes A, la
manipulaci6n en el terreno de los aparatos que hemos descripto.
Las quo daremos A, continuaci6n dificilmente as podrian consi-
derar como reglas fijas para todos los elemnentos de medida,
pass nuestra experieneia del trabajo an campalia es todavia
insuficiente y ha sido adquirida en coudiciones demasiado ficiles
de terreno y do transports de los aparatos, para quo pueda
responder A todos los casos ocurrentes.
Los accidentes del suelo, an naturaleza, el n~mero de apara-
tos, el personal disponible, la mayor 6 manor facilidad do
-transports, dictarlin en cada caso particular ]as variaciones A
introducir en el procedimiento que daremos aqui A grandes
'razgos; y serb, solamente despu6s qus los geodetas hayan abor-
dado los casos mis diveirsos, cuando as podrin elaborar ins-
trucciones completas quo preveari todas las circunstaucias.
(',oiocaci4n de los tripodes.-Lievado el primer tripods al
,punto de partida, y ayudindose do la plomada, un trozo comn-
puesto de tres operadores y uno 6 dos peones comienza A colocar
los tripodes A, lo largo do la base, mientras que tin Segundo
trozo termina al ajuste del primer tripode.
El jsfe del primer trozo se mantiene atra y Ileva una de
las extremidades del alambre directo (qus sirve para situar los
tripodes A. la distancia aproximada de 24 mn.) transporta ademis
-el anteojo de alineaci6n do uin tripods al otro. Otro operador
tisne ]a otra extremidad del alambre director y el tercero coloca
en a sitio el tripods quo tin peon Ileva de atra hacia adelante
-de la base. Dsspu6s de baber dado ]as indicaciones aproximadas
para ]a alineaci6n del tripods, el jefe tisnde el alambre director
:aeerca el extremo de este quo marca Llog metros al ap~ndice del
'tripods qus se acaba de colocar, mientras que el operador
-encargado de la colocaci6n apoya la segunda extremidad del




46 HrIvSTA VK~ PUB~LICACIONES NAVALICS
alambre director contra el tripa'de. Hecho esto, el jefe procedo,-
A ]a alinreaci6n por media del anteojo respective: Is. distancia.
se inide de uuevo, se rectifica la alineaci6n, y para torminar,
se ajusta el tripods horizantalmente por media do Ins tornillos,
do nivelar.
Las indicacianes rolativas A ]a alineaci6n deben siompre ser
dadas por el jefe, sin ambigiledad y con el valor estimado de
los desplazamientas A efectuarse. Las palabras izquierda, dere-
cha, deben ser ovitadas y reemplazadas, par ejemplo, por )a in-
dicaci6n de Ins pnntos ctkrdinales 6 de localidades pr6ximas 6 do-
]as direcciones relativas al operador; una indicaci6n tal coma:
un poco d la izquierda, es raramente comprendida y ocasiona
una p~rdida do tieinpo; al cantraria: 15 cm. hacia Vd., encierra
]a ardon precisa del mavimienta A ejecutarse.
Los grandes desplazamientas deben hacerse moviondo toda el,
tripode, las desplazamientos mnores, por ]a placa saparte, des-
pu6s de haber destarniflada el tornilln do urejas, y finalmento,
las filtimos, solo con Jos tornillas radiales.
Al. calacar par primers, vez el tripods, se debe camprabar una
harizantalidad apraximada de la plataforma de inadora, pars. to-
ner paca quo hacer con las tarnillos do nivolar; estas se emplean.
en ]a filtima regulaci6n cuanda ya el. tripade est& dofinitiva-
monte emnplazada. Obtenida ]a horizontalidad y con todos Ins.
tornillas apretadas, el aperadar encargada de ]a calocaci6n avisa
al jofe, quien manda: iAdelante! El traza marcha enseguida can,
buen paso, manteniondo el alambro director ligeramente exten-
dida. Cnando Ilega A. su nueva pasici6n, el jefe manda: iDes-
pacio!; y enseguida: iAlto!. Si estas vocos de mando son dadas
en el memento prociso, y bion ojocutadas, el. oxtreoa posterior
del alambre director se detiono sin oscilaciones contra el tops
de tripods, y despu~s de algnnos segundaR el extroma anterior
mares, el sitio quo debe venir 6. ocupar el tops del tripod quo.
se va A colacar.
Medicione&-El segundo troza efect~a to~as las inedidts; se.
compono de dos observadores, un secretaries y dos ayudantes.
Las funcianes de jefe son desempehiadas par el observador de.
delantero 6 par el secretario.
La primners. medici6n es ]a do Ia pondiente. *La efectiia gene-
ralmente, el secretaric-, quien se traslada lo mAs rApidamente




R1APIDA MEDICINE' DE BaseE, G~OD2SICAS 47
bacia el tripode delantpro, sustituye el anteojo de nivelaci6n por-
la mira quo coloca en el ap6ndice do reposo, dirije el anteojo-
en 'el sentido do ]a marcha, despu6s hacia atris, y mide la di-
ferencia de nivel con respecto A los tripodes vecinos. Quita
luego el anteojo de nivelaci6n del tripode y vuelven A colocar
la mira en su sitio.
Mientras el secretario detertnina ]a pendiente, los observado-
res toman el alambre azinvar: en ]a mano y los auxiliares, si-
guiendo las voces de mando iAtencift y pesos! dados por el
observador delantero, colocan Jos pesos en sus descansos, los
fijan por el tope y cargan los paquetes al hombro. A la voz.
do iadelanzte!, todo el trozo' marcha hacia ]a unueva, alambrada,
donde se ponen en estaci6n; si el secretario no ha terminado
sus medidas, el piquete tensor de adelante se coloca ligeramente-
de ]ado para no entorpecer las operaciones y no so dispone su.
sitio hasta que no se haya retirado el secretario.
Tan pronto como los tensores estin en estaci6n, el alamnbre so
engancha A Ins c~ncamos en S de lat6n, con los cuales terminan
las cuerdas; despu~s A las voces consecutivas de: iatenci6n!, itopel,.
pesoss, los auxiliares retirarAn los topes do los pesos y bajan
eatns sin sacudidas, con un movimiento lento y simultAneo, mientras.
que los observadores mantenierndo los cAncamos. detienen los.
movimientos transversales del alambre y sobre todo le impiden,
golpearse contra los topes de los tripodes.
Los piquetes tensores deben ser colocados bien & plorno y-
]as poleas en la misma direcci6n una de otra para evitar los
rozamientos laterales de la cuerda. St. posici6n es asegurada
por los auxiliares de tal manera que las reglitas se coloquen
por si mjismo contra los topes de los tripodes. La fig. 15 miles-
tra ]a organizaci6n de uno de los extremos de ]a alambrada.
Los observadores toman las reglitas lo mAs ligeramente quo,
sea posible, de modo de evitar todo choque y en particular
todo esfuerzo longitudinal sobre el alambre; enseguida, comien-
zan ]as mnedidas en el orden siguiente. El observador do ]a de-
recha anuncia: ilisto!, el do ]a izquierda da su lectura y des-
pu~s el de la derecha indica ]a suya. Desplazadas las reglitas
on una, cantidad cualquiera, so hace nuevamente otro par de,
lecturas, y asi sucesivamente. El secretario apunta ]as lecturas
y hace inmediamnente sus diferencias. En general, cinco lectu,-




48 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALKS
-ras son suficientes; sin embargo, si una lectura difiere do ]as
-6tras 6. punto de hacer pensar en una inadvertencia de un oh.
-servador 6 en un error de escritura, el secretario harA hacer
mna sexta leetura. Siendo las cinco diferencias sucesivas nor-
malmente concordantes (las diferencias entre ellas de 0.3 m. m.
-son excepcionales; ]as de 0.5 m. 'm. indican, an general, no
uina diferencia fortuita sino uin error), el secretario indica: iter -
minado! Inmediatamento este se ocupa de la nivelaci6n de ]a
alambrada siguiente, mientras que el resto del trozo 'vuelve 6,
tomar el. alambre y los piquetes tensores y prosigue adelante.
Los observadores debon permnutar sus sitios peri6dicamente,
por ejemplo, cada diez alambrados, para que las ecuaciones per-
sonales so eliminen en el conjunto.
La temperattira del alambre, supuesta la misma que la del
aire, es medida por medio de un pequenfo term6metro quo Ileva
-el secretario, uno do los observadores 6 un anxiliar cuidadoso.
'Oomo con uin alambre cinvarv que provenga. de una buena. ope-
raci6n metali~rgica, seria necesario un error do temperatura do
varios grados para afectar la cifra del millon~simo de la alam-
brada que so mide, no so requieren precauciones particulares
para Is. determinaci6n de la temperatura; y en los dias on quo
]as condiciones atmosf~ricas no son extremadamente variables,
las anotaciones pueden ser grandemente espaciadas 6ntre si.
Se comprenderb, el progreso aportado 6. las mediciones de bases
con el empleo do los alambres ainvar*, recordando que con un




RAiPIDA MEDICINE DE BASMS GEODASICAS

-alambre de acero, el millon~simo es inodificado por un error
-de un d~cimo de grado en la temperatura.
El pedazo de base quo 'falte 6 sAbre en la alambrada final
-se .obtiene por medic de un alambra de 8 mn. 6 de una cinta
-de 4 mn., de las qua ya heinas hablado. El alambre Ilega, sea
par excess, sea par defacto, A, manos de 4 mn. do ]a extremidad
-de Is. base, y la divisi6n. de ]a cinta parmita enseguida comn-
prendar al trazo del tope ifijo del extreme do ]a base antre dos
-divisiones milim6tricas de uno de los daeeimeeros divididos. De
-modo que tada fracci6n. residual inferior A 24 mn. puede ser rb-
pida y fAcilmente medida.
Las condiciones del torreno, las divarsas aptitudes de los ob-
-servadoras, la valacidad de marcha de los dos trezos do opera-
-dares, pueden imponer una divisi6n del trabajo distinta on algae
-A la qua hemos enunciado. En particular, el observador de la
derecha, 6 el jefe del trozo delantero, pueden ancargarse do ]a
nivelaci6n; pare estas serian condiciones axcepcionales, siondo
-las ganerales ]as qua acabamos de mencionar.
En un terrano medic, cada uno de las trozos do oparadores
puade concluir su trabajo on el mismo tiempo. A vecas ocurran
en Is. valocidad instantinea de marcha del personal variaciones
-que ocasionarAn retardos al trabajo, si ellos as suceden en la
base inuy cerca de inodo qua so puedan estorbar. Pero astas
diferencias de velocidad media se componsan mnuy A inenudo en
algunos alambradas, de mode quo los trozos do operadores ten-
gan entre si dos 6 tres tripodes, lo cual da bastanta elastici-
dad A todos los movimientos.
Esta condipi6n fija el n~inmero do tripades quo hay qua pro-
veer si se quiere trabajar rApidamente y con una perfecta se-
guridad. La. distribuci6n. de los tripodes es la siguiente: AtrAs
un tripod testigo; despu6s los dos de la alambrada qua so pide;
dos 6 tres tripodes entre los -trozos de operadares, dos para el,
troza delantero y uno 6 dos quo so transportan do atrAs A. ads-
lante. Una organizaci611 tal del trabajo exige pues de echoA
diez tripades. Pero, sabre todo en tarrano ficil, so opera c6-
nmodamente con seis tripodes, aproximando los trozos de opera-
dares y no teniando mAs qua. us tripods transparte.
- Eperencaaprdeticas, -Bastarb. agregar algunas palabras
wespecto A las .experienoias realminate. hechas, pars, demestrar




5(3 REVISTA DE PUBLIOAMINES NAVALES'
con ejemnplos pr~cticos lo quo se puede esperar de este nuevo.
m~todo.
Las medidas efectuadas en la base del Parquer de Saint-Cloud,
en condiciones todavia insuficientes del punto do vista del n-6--
mero do personal, pero excelentes de el del terreno, ha demos-
trado que so puede seguramente hacer on un minuto y medio 6
doe mninutos una alambrada comprendiendo la puesta en esta-
ci6n, cinco lecturas y el transports 6. la alambrada siguinte'
Una velocidad do 5W0 m. por hors, en buen terrenn, puede, pues,
considerarse como minima y no seri raro quo se mida cerca do
un hil6metro por hora.
En confirmaci6n de esto sabemos por el prof. Borrass, quo
experiencias hechas en el curso de la base de Schubin, donde;
se ha obtenido una velocidad de cinco kil6metros por dia du-
rants nuevo dias consecutivos, comprendiendo on esto tiompo I&
fijadi6n do dos punts intermedios y considerando que alganas
Iluvias y hasta temporalos molestaron mucho el trabajo.
La concordancia do las modidas de ida y vuolta so han oncon-
trado amenudo en nuestras mediciones del orden del millon~simo,
y 6sta misma concordancia se ha obtenicdo en determinacionies.
reciontemente hochas en Serbia sobre bases hasta de 6 ki-
l6metros.
En las mediciones de Schudin, la concordancia ha sido sola-
mente del orden de 1 en promedio; lo cual se debe atri-
buir sin duda A, las condiciones en los cuales estas mediciones,
fueron hechas y quo tonian per objeto darse cuenta do lo rfis-
tico del m6todo y de ]as condicionos climat6ricas quo el trabajo,
podia soportar en rigor, mis bien quo determinar el limits de
precisi6n quo se obtonia en las meoes condiciones. Agregamos,
It esto quo la medici6n se efectu6 con alambres de modelo anti-
guo, quo dejan todavia mucho quo desear. Nos parece quo con
los nuevos alambres, on buen terrono y con buen tiempe, una
concordancia del millon~simo debora ser Is, regla.
La lista siguiente de los servicios geod6sicos 6 moteorol6gicos,
quo se han dirigido hasta ahora pidiendo la doterminaci6n do
un nihimero mis 6 meos grande de alambres; pruoba quo los
taabajos quo los trabajos quo hemos oxpuostos respondian A una.
necesidad urgente, y quo son debidamente apreciados.




ICAPIDA MEDI16IN DE BASES GE0DftlE)AS 51l
Alemania .-Instituto geod~sico prusiano: Landesvermessung;
Escuela t~cnica superior do Stuttgard.
Argentina.-Instituto geogrAfico mnilitar del Estado Mayor
del Ej6rcito.
TFrancia.-Servicio geogr~fico del Ej~reito; Servicio hidrogrA.
fico de la Marina; Secci6n t~enica do artilleria; Se rvicio del
catastro; Expediciones :coloniales.
Gran Bretahia.-Board of Trade; Departamento do patrones
Laboratorio fisico nacional.
G~olonias britdnicas.-Observator'io del Cabo; Universidad do.
Sidney.
Jap6n.-Comisi6n geod~sica,
Mijico.-Comisi6n geod6sica, Comisi6n de geografia explora-
dora y Observatorio de Yacuyuba.
Rumania.-Servicio geogrifico del Ej~rcito.
Rusia.-Oficina; central de Pesas y Medidas; secci6n topo-
grifica del Estudo Mayor General.
Serbia.-Secei6n geogrifica del Estado Mayor General.
Noruega.-Secei6n topogrAfica del Estado Mayor General..
iSuizu.-Comisi6n geod6sica.
Estos aparatos, utilizados en diversos paises, y en condicio-
nos distintas de terreno. de clina, con hibitos de trabajo muy;
diversos, son eminentemnentes adecuados pars, soineter A una,
prueba severa los alambres y todo el material do medici6n do-
]as bases. Resultar. la posibilidad do hacerse en muy pocos,
afios una idea muy completa de los servicios que pneden pres-:
tar, i fin de remediar los defectos que todavia se les puedan
en contrar.




50p REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
D INAMICA DE LAS HiLICES
Do The Engieer
Este brave estudio tiene por objeto presentar una idea nueva
respecto A la construcci6n de las h~lices. Si la idea 6s 6.no
practicable, lo decidirin las arquitectos 4 ingenieras navales;
pero do todos modatd ella es nueva y merece ser discutida..
Antes de exponer la teoria general, presentaremos algunas
-observaciones generales por via de prefacio.
Algunos estudiantes do hidrodinbmica incurren en el grave
,error de olvido quo ]a ecuaci6n p + I, p 'V2 = constante, no re-
proesenta una lay verdadera, sin6 an el caso de un chorro de
agua que corra par un canal de paredes fijas, es decir, que no,
producen trabajo, sabre las cuales no puede ejercerse trabajo.
Si las paredes efectiian algdn trabajo es necesario agregarlo. i
]a f6rmula, par unidad de volumen y tiempo 6 par largo del
canal i.d atra unidad considerada, durante Ia .acci6n..
STal cual eat& planteada, ht f6rmuIR represents, la ley hidro-
dinimica do un sistema invariable, estoaes, de un espacio cuya.
energia no aumenta ni decrece par flujo 6 reflujo de energia.
La lamentable manera en quo alganos ingefieros olvidan el
:sentido fisico de las f6rmulas se nota en que Is. i-nica aplica-
.ci6n com1im de esta f6rmula so refiere al caso do los canales
,donde hay un desarrollo constante de energia, par p6rdida de
potencia gravim~trica, energia que se consume constantemente
-en la producci6n de trabajo sobre ]as paredes.
En este caso, la f6rmula so modifica do manera que sumi-
nistra buenos resultados; pero, coma se ha podido ver en las
,cartas publicadas en el Engineer, algunos escritores han queri-
4o aplicarla al trabajo de miquinas hidrodinimicas, sin ningu-




DIN MICA DE LAS HkLICES 5
na modificaci6n. y sin toner en cuenta quo la ley real do M.
conservac16n de la energia, harA, detener A ]a miquina si so I&'-
hate trabajar sin suministrarle nueva energia.
En el n'. del Engineer de 26 do mayo Altimo, J. Batey de-
duce do las declaraciones do Rankine on 1865 quo ala major-
h~lice es aquella que repole hacia popa la. manor cantidad do-
agna y7 ton la. manor velocidadv, lo que vale deeir quo ala h6-
lice, ideal no desplazarA el agua hacia popav.
biendo Ml 8 la resistencia del buque y variando Ml y 8 solo.
inversamente, ei 8 disminaye dabs haber tin aumento propor--
cional de M. La energia cin~tica de este momento as:
1 M S = (M S)2 constant
2 2M = M
y la Ainica manors. de reducir osta p~rdida es la de aumentar M.-
Es de notar aqui quo Rankine justamente duplica es 't. p4r .
dida. El error se dabs probablemento al hacho do quo on Ia
6poca on quo aquel escribia (1866) se tenia la costumbre do.
medir la. Pergia del movimiento por vis viva 6 Ml S2, on lu-_
gar de hacerlo por 1/ Sl 2, quo as ]a vereladera energia oi-
n6tica
Interesa establecer las ecuaciones para una simple construe-
ci6n grifica de la eficacia, y quo no hemos visto plan teada on
ninguna part
.Ecuar'i6n .-R = resistencia del buque = fuerza directa
de propulsi6n masa repelida por segundo X nueva velocidadi
hacia atrAs de esta masa = M 8 = p A (V + 5) S.
Siendo p = musa por unidad do voli'men del agua, A = Area
de ]a socci6n transversal por donde pasa la corriente de aguti
repolida, V= volocidad del buque, y Ml In masa do agua rope-
lida por segundo, con la nueva volocidad hacia popa S.
Esta ecuaci6n ha sido planteada on el 'supuesto do quo e
agua. quo 116ga 6, la infquina propulsora tiene una velocidad
nula antes de su entrada A la misma. Esto no implica quo el
agna mantengs. esta velocidad nula hasta el instants on quo
viene A. tocar las palas de la W~ice, 6 quo queda sometida A Is
fuerza impulsiva directa. Dabs entenderso quo el buque navegeL
on aguas muertas, 6 quo si va .A favor 6 on contra de una
corriento todo debe medirse relativamento A esa corriente, tant6..




M ~REVISTA D.E PUBLICACIONES NAVALES
.el mameuto -coma I 'a velocidad de Ia onergia cin~tica. V es ]a
velocidad del; buque dentro de la carriente, es decir, ]a rel ativa
al agua do l'a corriente y no A la costa.
SLa ndeva. velooidad S puede ser adquirida mucho, antes que
-el agua repelida por las palas do ]a h~lice Ilegue al cantacto
de las mismas. La analogia con una bamba centrifuga 6. pan-
talla, cuyss catkarias: de toma y descarga tengan por secci6n ]a
misma Area, puede servir par& comprender este resultado, pues
,evidentemente. en este -caso -la velocidad de pasaje en ambas
.cafierias seri la misma. En el casa de la pantalla bay nn
pequefao aumento de presi6n, y par cansigniente de densidad,
con su carrespandiente disminuci611 do velocidad, en el pasa de
absorei6n A descarga en una cafieria de la misma secci6n; pero
el cambia es tan pequefta quo no afecta al problems, material-
mente. La volacidad do descarga es adqoirida totalmente antes
do Is. Ilegada A. las palas de la bomba. Esta velocidad se abtiene
en virtod do Ia disminuci6n do presi6n entre la presi6n atmas-
f~rica del recipiente (mAs 6 menos la correspanJiente altaura de
eaida, en la catferia do tama) y la presi6n del vacia parcial
que so mantiene detrAs do las palas par ]a acci6n dinAmica do
las mismas. El trabaja de acelaraci6n hasta Ilegar A. ]a velo.
cidad do toma, directamente lo ejecuta la presi6n atmosf~rica,
que empuja al agua 6 aire hacia el vacia mencianado; pera en
realidad 61 es efectugdo par la pantalla 6 bomba, qoe debe
hacer el mismo trabajo pars, veneer la resistencia del aire al
-otra extreme del circuito 6 en el extreme do la cafieria do
descarga. omo ya so ha dicha en atras acasianes, en ninguna
de estas miquinas, pantallas, bambas, h~lices, etc., etc., existen
aceleraciones instantineas. Haci6.ndose el misma trabajo de
aceleraciun y de la misma manera on la parte do tama y des-
carga do una bomba de pist6n, ratativa, do inyecei6n 6 do
cualquier otro tipa.
En muchos casos habrA duda respect 6, la formna exacta y A
.1a secci6n variable de la carriente 6, lo largo de la cual se pro-
dace, esta aceleraci6n. Por ejemplo, aqu6 ingeniero prActico 6
matemnAtico ha determinada las lineas do la carriente que pasa
4k travds de ]a multitud de formas existentes do vilvulas de
tama y descarga? Lo. dico quo sabemos con seguridad es quo
en general estas vAlvulas son perfiladas, sin tenor en cuenta ]a




DfLdMICA DE LA-9 H~kLICES

formna de la corriento liquids, quo han de producir. Mientrms no
se determinen eon exactitud las lineas de ]a. carriente de toma
es imposible notar ]a. variaci6n de ]a aceleraci6n hasta flegar A,
la. velocidad definitiva de tama. El mada de acci6n preciseaen
.eada puntoaes come se vA desconocida; poe si par mediciones
pademas determinar Is. presi6n vordadera A la entrada justamen-
te antes do Ilegar A las palas de 16, h6lice, podremas calcular
la velacidad de entrada restAndale siempre una cierta proporei6n
,par p~rdidas acasionadas par la fricei6n 6 viscosidad.
Hay quo natar quo esta velocidad de entrada, praducida por
Is. p~rdida de presi6n, no tiene necesariamente ]a. direeci6n del
trabajo A.til do las palas do Ia h6lice. PrActicamente, nunca pue-
-do ser asi, ni en bombas rotativas, ni en turbinas. En el case
de tns. h6lice de buque, no se produce on direcci6n del eje, evi-
dentemente, y par consiguiente su valur no sirve de indicaci6n
directs, pars. la velacidad do descarga 8, quo so verifics. en di-
,recci6n del eje; y sin duds. snt magnitud puede teor valares
much msayores quo S.
Para un buquo detorminada, do resistencia R, y para uns.
-secci6n transversal A de ]a corriento rerpelids., ls. ecuaci6n I as
mun cuadrado pars. el cAlculo de ]a velocidad de doscarga S.
SHay dos solucianes mnatembticas, pore s6la una. tiene aplica-
-ci6n. a] problems. del buque. Es la. siguiente.
Ecusaci6n II
S 1 4 R
2 p A V2 I
-con ]a cual se puode calcular la mass. repelids. teniendo pre-
R
-sente quo M
Par la. ecuaci6n II so v6 quo miontras ]a. rosis-tencia del buque
R nmantengs. ]a proporcionalidad con V2 ]a. velocidad do des-
.carga on dirocci6n del eje S varia on proporci6n constante con
la. velocidad del buque V. Si R aumonta con mis lentitud. quo
-quo V2, la 8 Decesaris. s.uments mis rApidamente quo la. velo-
-cidad. Si dentro de ciortos limits de velocidad, permanoce R
-constante, cos. quo suede con bastante exactitud para. veloci-
.dades inmediatanmonte superiors A. ]a velocidad critica, 8 dis-
inuye -eon el aumonto do IV, dentro de estos limites, Icoma lo




66 REVISTA DE PUBLIOAOIONES KrAVALES
ha demostrado las experiencias hechas par Yarrow y coma puede-
verse ficilmente tomando el caeficiente diferencial de S con,
respect A V.
IEl trabajo A~til desarrollado por la propulsi6n de un buque-
es R V = M. S. V; y- el desarrollo de energia cin6tica en Is.
repulsion do la masa M. par segundo es M S2; calculando.
i'inicamente la campanente do la velocidad de desearga en el
sentido del eje.
La relaci6n M SP S es el minima do la ineficacia.
MsV
ideal 6 inseparable del m~todo de haeer marchar los buquea
echando el agua hacia atris; sienda la eficacia. mAxima ideal-
Se comprende la importancia quo tiene el averiguar cnal es
la causa de este cansumo de energia, puesto quo si pudiera evi-
tarse as tendria un ahorro do 30 %~ de combustible y do capa-.
cidad de carbaneras.
El t~rmino MS2 explica on parts pequefia esta p~rdida.
Un ingeniero habla de una manera concisa do ]a existencia..
do lo que 61 llama un valor muy grand de S. A posar de la.
existencia mAs 6 menos grande del vacio parcial sabre la su-
perficie do proa do las palas, ella no demuestra la necesidad,
del impulso MS.
La manera mAs sencilla do abordar el problema consists en
toner presents que este vacio parcial exists entre la h6lice y-
el casco del buque y que calaquier ventaja qus aparentemente.
pueda derivarse de la falta do presi6n h6.cia atrbs sabre la par-
to delantera de los palos, estA equilibrada par la fa~lta de pre-
si6n hicia adelante sohre la part posterior del casco.
Es posible que este vacio desaparezca on el pequefio espacio-
comprendido entre los dos, dando -lugar A. una presi6n hacia
arriba contra el casca; debido A las linsas do ]a corriente liqui-
da es pasible quo exista aqai una pequefta presi6n hacia arriba,.
pera esta no afectarA A. la cuesti6n, pues en este caso el. agna.
junto al casco serA pricticaments agua muerta, que serA arras-
tarada con el casco coma si formarti parts de 61.
No esti probado que la, mnagnitud S sea grande, alln cuando-




DINAIMICA DE LAS H~kLICES b7-
el ingen iero citado decia que era suficiente observar el movi-
miento del agua producido par las palas 6 h6lices de tin buque.
amarrado A un muelle, para darse cuenta del valor de S; mAS
e] autor satiene que esta observaci6n as inexacta y apoya. an
aserta on gran ni~mero, de observaciones realizadas sobre al. ma-
vimiento de ]as aguas dentro y fuera do los limites aparentes .
de la estela. En tados las casos hay evidencia de un valor real
do 8, aunqur, en general esta vtlrr no sea grande.. e natural.,
que la velocidad relativa observada dosde el buque es grande,
pero, hay quo, tener prai.jento que es (7 + 8). Es de natarse
tambi6u que lo que se obsorva no es sin6 el !movimi enato super-
ficial y que as muy probable quo ]a velacidad m~s abajo sea,
may or.
Es evidente que la acei6n de la h~lice debe modificar nota-
blemente las lineas de corriento alrodedar del buque, influen-
ciando asf A la ala resistente y airdn A la resisancia del casco,
mismna. Se concibe quo en algunas condiciones pueda disminuirso,
eata resistencia; pero, en los casos normales, lo probable seri
un asumento. Es do lamnentar quo Ia tama do ague, en la pop&,
del buque n o tonga una guia y camino detorminados, pues la.
falta de aquella d6. lugar it remolinos y A. quo el agua Ilegue A.
]as pal"as n direcciones quo no permiten al mAximao rendimiento
El costado del casco puede suponerse como nuua de ]as pare-
dos del canal quo dA al agna acceso & la h~licei siendo trazadas
sue lineas sin teoer on cuenta este punto tan important, te-
nienda presonto idnicamente que debe presentar ]a menas reas
ten cia cuando es remolcado par la proa y eatA sin h~lice.E
costado exterior del canal A quo hacemnos referencia no tiene
natural mente 'formna detbrminada.
Como se V6, on los buques se La dejado hasta ahora sin~ ea-
tudiar uno de las principios fundamnentales sabre las cuales tra-
bajan econ6micamente tadas ]as miquinas hidriulicas.
gulsson ]as mores lineas de casco para servir do guia.
al agua quo dabs Ilegar A. las palas de ]a h~lice? Este os un,
problema do dificil do 'soluci,6n, especialmente par una inveati-
gaci6n te6rica 6 prictica.
SIgualmente, ]a descarga del agua no tiene gula, y dificil es
decir si este hecho produce mayor p~rdida quo la falta de guia-




58 REVISTA DE PUBLIOACIONES NAVALE~S
ipara la entrada; pero, lo que Aes evidente, es que ambas causas
..,originan p~rdidas enormes de energia.
.Se sabe positivamente y par consideraciones de mecbnica ele-
mpental, que con el sistema de propulsi6n con h~lices ]a veloci-
dAad de descarga. del agua tiene una gran components que no
corre en direcci6n del eje; esto puede percibirse pricticamente
"con solo observar la estela de un buque'en alta mar. Esta comn-
ponente transversal de ]a velocidad de descarga, representa una
.p6rdida do energia cin~tica. Liamamos a el Arngulo que forma
Sesta componente con. ]a 'direcci6n del eje: la einergia -cin~tica per-
-dida en ]a estela es 1-M 82 atimentada en ]a proporci~n
2
(1 + tg2 a). Es decir que si a = 450, Is. p~rdida se duplica; si
-8= 6300 so cuadruplica; y si a = 750, se multiplica por 14.
Sean S, T y 0 las componentes segfin el eje, tangencial y
Scentrifuga. de esta velocidad de desearga: entonces, la energia.
cin~tica dejada en la descarga es mayor. que ]a esencialmenite
necesaria en la proporci6n:
* S2
mientras que el ipulso propulsor A~til contin-da siondo siempre
'..propoi-cional A. S solamente.
Supongamos que para lograr un mayor rendimiento do la mIL-
quina, coma prapulsora, do agua, se haya encontrado que ]as
- componentes de las descarga on el extremo de las palas estin
-en la praporci6n S T y 0: entonces, si se recibiera esta descar-
-ga On canales de formna conveniente, que convirtieran la direc.
Sci6n do la velocidad total V S2 + T2 + UW en una dirigida ha-
. cia papa y segin el eje, resultarb, que el esfuerzo A~til seria
proporcional It esta velacidad total, on lugar de serlo solamen-
-to A S.
Ecuaci61) III
4
+ + 4R
Esto puede representarse grAficamente par el sencillo diagra-
ma adjunto. Con un centro comiltn, se trazan dos cuartos do




DINAMICA DE LAS IltLICES 59
-eircunforenoia con radios I y I. Sobre la tangente al cnadran-
Aoe mis pequesto y desde un punto -do contacto, so toma la dies-
-tanciaX S= 2i R
V-T A

Diagrama de eftcencia ideal

'Se une esto punto con el centro 0 por medio
recta que cortarA 6, los dos cuadrantes en e y E.

de una linea

La eficacia de ]a ecuaci6n III es ESe
La altura X S es proportional Af.V y mien tras R varia
- Como V2 Is, eficacia permanece constants.
Ademis, Is, altura tomada es proporcional A V-X- y en el dia-
zgrama se v6 grAficamente el incremento de eficacia con el .au-




60 R~EVISTA DE PUB3LICACIONES N'AVALES
mento de A, 6 do la secei6n recta transversal del filets de. ague.
repelida. Para cualquier forma determinada cle la socci6n, tabs
come ]a circular, V'7XT es proporcional al diimetro 6 A otra di-
mensi6n lineal transversal.
Es imposible asegarar la importancia, prActica real do este-
cAlculo.
Todas ]as discusiones del alio giran alrededor de la cuesti6n-
do saber camo impulsa la h~lice al buque; paro, en realidad, I&.
dificnltad 6 importancia do la cuesti6n esti on daterminar come-
consume energia, ]a h~lice sin impulsar al buque. CAleulos efec-
tuados per el autor demuestran* que on muchos casos se gasta-
mb~s del 50 01, del poder indicado do miquinas sin que pueda
incluirse un desgaste do fricci6n de miquinas 6 casco an Ia re-
sistencia. Fronde aseguraba quo so conRumia el 40 010 del po--
der indicado en veneer la resistencia del buque.
Esto quiere decir que so puede reducir et consume .de ener-
gia hasta la proporci6n esencial te6rica, y sin embargo descar-
gar el agua de los extremes do las palas segAn les Angulos ra-
diales 6 tangenciales que resulten mbs cenvenientes para el,
rendimiento do ]a miquina, siempre quo ]a descarga se verifique-
en un canal A, cuya salida ]a descarga se ejecute paralelamente-
A la direcci6n en quo avanza el buque.
De los estudios realizados per el autcr resulta que con ]as
h~lices tales come so construyen actualmente no es posible ob-
toner el efecto propulsor deseado sin quo ]as palas d~n a] agua.
una velocidad tangencial. Es posible quo esta velocidad tangen-
cial no sea debida al fen6meno do contact con las palas, sin6-
adquirida parcial y ai~n totalmente- durante la aproximaci6n A
]as mismas y siguiendo ]as lines de corriente.,
Serfs desatinado suponer quo en nn instante cualquiera el
agua que estb. en coni acto con las palas delante 6 detrAs de-
ellas, tiene una velocidad relativa normal A. las mismas. La
velocidad relativa total del agua en contacto tiene qua ser pa-
ralela A. la superficie de ]as palas y la del agna mAs pr6xima.
debe toner una direcci6n sensiblemente paralela.
El movimniente Kabsoluto* de las palas se efect~ia siampre so.
bre un ca'mino helicoidal, con una velocidad impresa per V y-
*per el n~Amero de revoluciones por minute. La velocidad abso.-




DINAMICA DE LAS ErALIOES 61
'luta del agua es la resultante de. esta velocidad y de Ia para-
TIba A la superficie de las Pa las.
La velocidad, relativa p node ser nula, pars, una A~ otra super-
ficie, para algunas velocidades criticas; vale decir, que habrb.
Masas de agna muerta que seguirAn. el movimiento de ]a h~lice
Como adheridas & esta..
Baja atras concficiones critilcas de velocidad ., la components
-tangencial de ]a velocidad relativa puede justamente compensar
- A la camponente tangencial do ]a. velocidad absaluta de. las'
palas.
Pero fuera de estas condiciones do velocidades criticas dobe
'haber una velocidad tangencial para la cual ha de gen er arse
una aceleraci6n centrifuga, quo produzea corriointes radials 6
* c~mponentes radiales de velocidad.. La direcci6n general de ]a
* corriente sabreIa superficie popel dola pala, estA dirigida de cerea
de la nuez en el filo de proa hacia ]a punta de las palas y
ifilo de la papa. La mayor parte do Ia corriente de tama penetra
A lo largo do ]a parte central del filo del avance, siondo poca
6 ninguna la cantidad de agua que Ilega diroctametite A la punta
--de las palas. Asi resulta quo 6n la. dorriente de aproximaci6ri
,hay una companente radial (hacia el Centro) y que sabre ]a
n superficie popel de las palas hay tamnbi~n una componento ra-.
dial hacia afn era.
MAs allA dociertas velocidades rotativas eritioas, ysus corres-
i.pondientos A, las velocidades de avance, eetas companentes tan-*
genoialos y radiates deben aumentar muy ripidamente con la
,velacidad. del buque; siendo en general pequefLas las velacidades.
* criticas de quo s ha hecho menci6n para las h~lices comunes.
Begiiti el autor, las p~rdidas do energia quo es sabida quo
ocurron, pera quo, nunca se ha tratado de medir. 6 calcular, son
-debidas exclusivamente & los profundas remalinas ocasionada.
!.par ]as fuerzas quo acabamas do halar.. Es. probable quoe sea
imposible evitar estas remolinos; peo, al miismo tionipa, debe
-creerse pasible el recuperar y uti-lizar sn onergia par media do
,una construcei6n adecuada.
Esta energia puede recuperarso de, dos maneras: 1.0 Por dos-
-viaei6n, Como se ha dicho ya, canmbiandp ]a direcei6n de, la,
-eorriente de agua quo abandon las palas, hasta ,darlo una que
fsea Lparalela.al eje; 2.9 Canjuntamonte- con, el primer medic, par




W RE~VISTA. DE PUBLICACIONES NAVALES
dcjsminuci6n do la velocidad despu~s que ha dejado las palas,
par descarga en un cuya acci6n decrezea gradualmente. Este
segundo m6tado tiene ]a ventaja de dejar al arbitrio del cons-.
tructor, no s6lo la direcci6n, sin6 la velocidad do descarga del
agua de las palas de la h~lice; asi como sucede en ]a descarga.
evasg, una bomba centrifuga quo la gran velocidad y energia'
cinktica de ]a descarga do la mAquina en mavimiento se con-
vierte en presi6n 6 diferencia do nivel. La M S tal cual resulta,.
al dejar ]as palas de ]a h~lice, es insuficiente para proveer I&.
R 6 el esfuerzo propulsor necesarios para obtener la velocidad-
deseada para el huque; pero ]a presi6n hacia adelante sobre las
paredes del tuba. evasd do descarga. debida It la presi6n creada,
par la pragresividad do I& acci6n y la dismiunci6n de la velo-
cidad y energia cin~ticas, campensan el defecto y dan el valor
R. necesaria con menos consumo de energia en el 2 M 82_
final.
.Hemas legado asi A, ]a concepci6n de h~lices con tubas do.
toma y de descarga para el agua.
Como se v6, el total se ha canvertido, en una mfiquina oe e-
rrada, sienda sus varias partes susceptibles de un trazado ciep-
tifico tan perfect coma el de una turbina 6 bamba centrifuga,
Reynolds Mather 6 Lulzer, cbliganda anticipadamente al agua
A. seguir siempre el camino de maxima eficacia mecAnica,
Finalmentej ahara que se ha Ilegado 6. Is, idea de Ia h~lice-
encerrada en una caja rigidamente unida al casco, no hay nin-
guna raz6n para que esta permanezca fuera del casco cuya-
lineas so trazan de manera A tener una resistencia minima y
de acuerda con las experiences realizadas durante casi un siglo..
Si la h6lice vA fuera del casca. es evidente quo perturbarA.
grandemente las linens de corriente econ6micas que se tratan
do obtener. Si vA dentra del casco, habrA que toner todavia on.
cuenta la influencia de la torre y descarga, pero par lo menos'
se habra eliminado ]a del valumen mismo. Asi se reduce eP
prabiema al de producir In bomba de alta presi6n mfis eficaz.
en las condiciones mbs variables de carga y velocidad del buque.
Este resultado parece conducir nuevamente A6 la idea de la
h~lice de proyecei6n, que hace tiempo so ha experimentado cow,




DINAMICA DE LAS H~kLICES 63
mnalos resultados, 6 A, la do una h4lice colocada en us ttinel
orientado de popa A. proa, y que tambi~n Mi mnalos resultados.
Pero puede declararse quo el sistema, no ha sido debidamente-
ensayado, no habi6Ldose tratado do modificar las formas des-
pu6s del primer fracaso.
Rankine, al hablar de las h6lices 6. proyecei6n Ruthven, dijo.
que eras ineficaces debido A que ]as Areas de los chorros eran
extremadamente pequefkas. Pero no es posible condenar el siste-
ma porque ban fracasado dos 6 tres chorros pequetios que ]an-
zaban A ]a estela ain excess~ de energia, pues esto no implica el
fracas si se Ie d otra forma. Como ejemplos de fracasos, pule-
den citarse la primera tnrbina Laval y mejor ai-dn la turbina-
Parsons.
El buen resultado de un sistema de proyecci6n, especialmente-
teniendo presents su influencia sobre el casco y ]a ala resisten-
to del buque, dependerbA macho de la forma, posici6n, ni~zmero.
y dimensiones is ]as tomas. BaBAndose~ uno en los experimentos
realizados, casi puede asegurarse quo dos y hasta tres chorros .
prayectados no pueden dar us resultado satisfactorio, suscepti-
ble empero do conseguirse con una conveniente distribuci6n de,
doe A diez y seis sobre toda la seccidn transversal.
For ejemplo, si examinamos la ecuaci6n II, so v6 ]a ventaja-
que regultarfa do aumentar A A con la velocidad V; contralor-
fficil con el sistema mencionado, pues consistiria en abrir un mayor
6 menor nil~mero de vilvulas de proyecci6n segidin ]as condiciones,
de velocidud.
Con una 6 dos tomae, colocadas A. pros, se ha visto experi-
mentalmente que nacen dificultades pars, el gobierno; pero si se-
utilizan tomas miTltiple 9, cientificamente colocadas y distribuidas
y contraloreadas por vilvulas separadas y on nilimero igual al
de ]as tomnas, ]a inversi6n 6 parada do I a corriente en uno 6,.
varios grupos podria hacerse con facilidad, ayudAndose eficaz.
mente al tim6n y al gubierno.
Las ventajas do ]a propulsi6n por proyocci6n, no pueden dis-
cutirse, bastando solo citar lo que resultaria del paso do un gran.
volumen de agua, que se utilizaria para obtener efectos do con-..
densaci6n.
El objeto principal de este estudio es de hacer ver que la,-




(A4 REVISTA JDE PUBLICAOIONES RAVALES
,propulsi6n cientifica de los buques so eneamina. haoia la do.
,proyeciones, bajo la formna que ]as experiencias determinarAn..
Actualmente, parece resolverse pricticamente el problems, por
una combinaci6n acertada de las turbines A vapor, bombas cen-
'Ariffugas y tomas y descargas mAltiples distribuidas en grupos,
Sde Una manera cientifica. y adecuada.
ULTIMO CIERRE'VICKERS DE 12"
De The Engineer
El nuevo canf~n Vikers Maxim de 12" arroja un proyectil de
850 lb con una velacidad inicial -de 2850' y atraviesa una plan-,
Scha cementada Krupp de 24.3", disparanda proyeetiles con
casquete.
El cierre esde tipa refarma~do, da un considerable aumento
Sde fuerza para cerrar el cierre y es accionado par media de Una
rueda 6, mano con mecanismos quo descansan an un soporte
adecuado salidar 1ia con ]a culata. Diez y iiete vueltas do la'
manivela bastan para mover 61 cierre, correspondienda 12.2
vueltas & la operaci6n de sacar el cierre do an alojamiento y
S4.8 A, la dea destacarlo campletamente do la baca do la recimara.
El cierre as tipa Vickers y es mantenido A. puesta por filetes
interrumpidas.
Una do las principales caracteristicas do este mecanisma con-
siste en la aplicaci6n do Una sencilla 'cupla para hacergirar
al cierre. En los anteriores tips, generalmente giraba el cierre
'-par media de un moment giratorio que praducia considerable,
%roce debido A, .Ia tendencia A ocasionar un- desplazamiento axial




' tLTIMO CIFRRE -VICKERS 65
,del Cierre. Aplicando una cupla so obvia esa dificultad, do modo
,que toda Ia fuerza girat~oria se utiliza en Psentar el obturador.
La disposici6n para accianar el cierre es como sigue. La cara
,posterior del bloque estb. provista de dos pivoted diametralmente
-opuestos, alrededor de los cuales van colocados dos bloques que
'so deslizan empenindose en orificios correspondientes do una
rplancha-palanca que tiene un'largo brazo con muescas. La plancha
palanca estA moritada A pivote en el mismo eje del cierre; pero
no pivot6a directamente sobre Ia pieza sobre Ia cual gira el
cierre, sin6 que estA fijada alrededor do un manguito qua rodea
-A una parts de aquella, mis atrAs del cierre. El orificio de Ia
plancha-palanca es ligeramente alargada con respecto al dibme-
'tro exterior del manguito, y los orificios do ]a plancha-palanca
ean que van los bloques quo resbalan son algo mayores que los
bloques mismos. Ademis se deja un mayor espacio quo el usual
-entre el cierre y el lugar quo gira. Esta disposici6n asegura
un ajuste automAtico y ]a independencia mecAnica del cierre y
Ia palanca, excepto al enpolarse on los bloques do deslizamiento.
Resulta, pues, quo al imprimir 4. Ia palanca on momento gira-
-torio, Ia Alitima actfia sobre el cierre como una -cupla.
Eucaja en Ia muesca del brazo largo do Ia. plancha-palanca
mUn perno que se proyecta hacia adelante desde un corto articula-
-ci6n montado en el soporte. Laforma de ]a muesca Ps tal que se
ejerce una fuerza nmuy grande al asentar el obturador. El pivote
del artictilaci6n Ileva un cojinete de rolete para eliminar, en lo
posible todo el roce antes de Ia operaci6n final do asentar el ob-
'turador. La disposici6n del articulaci6n con respecto A, Ia muesca
eas tal que se forma un pestillo cuando estA cerrado el cierre.
El articulaci6n tiene un engranaje y piAi6n en un. corto eje hori-
:zonta!, quo Ileva en su otro extremo una rued a on Angulo que
engrana con otra fija an el perno del eje del soporte, quo es
:aceionado por Ia rueda iosoada en su externoi nferior.
Una plancha linguete con muesca special que tiene el articu-
';laci6n sirve para accionar el mecanismno de fuego, conectado por
medio de una pieza que encaja directamente con ]a muesca del
linguete. Cuando gira el articulaci6n el mecanismo del fuego
:se inueve horizontalmente A, trav6s de Ia cara del soporte.
El mecanismo serviri pars, fuego combinado el6etrico y de
p)ercusi6n, 6 s~paradamente para uno A' otro, empleAndose el




66 REVISTA DE PUBLICACIONEs N,&VALES




tILTIMO CIERIRE VICKERS

mismo alojamiento del percutor, quo tendrA6 un resorte que irn-
pediriA dar fuego mientras el cierre no est6 en su puesto.
El extractor, cornpuesto do dos partes, es muy fuerte, de nue-
vo modelo, que destacarA al cartucho antes do extraerlo rApida.-
mente. Hay dos aparatos de seguridad, uno para el fuego el~c-
trico y otro para el de percusi6n, que operan automfiticarnente-
al abrirse el cierre, retirindose ]a aguja del estopin.
Otra disposici6n permite extraer el estopin sin abrir el cierre,.
on caso de errar fnego 6 por cualquier otro motivo.
El obturador tiene un anillo exterior trasero hendido y un,
anillo interior do acero. El disco frontal consta do una taza.
delgada do cobre y un anillo hendido do acero.
El fuego de los buques jefes
Del The Naval and Military Record
El resultado del tiro recionte del Bulwark, buque insignia doel
lord CArlos Berresford, ha servido una vez mfis para llamar I%-
atenei6n sobre bl punto de saber quo puosto puede ocupar un
buque jefe en teoria en cuanto al tiro de caft6n, relativamente,
al. porcentajo quo se obtiene generalmente en la prictica. Nadie-




REVISTA DYE PUBLICACIONES NAVALES

dispute el hecho de que un buque jefe tiene iguales sin6 mayo-
res oportunidades que otros barcos para alcanzar el primer
pesto en un concurso de tiro; y entre ]as diversas razones que
permiten & un buque jefe obtener el primer puesto, debe recor-
darse que los of iciales de artilleria para esas unidades son so-
'leccionados cuidadosamente entre aquellos que han demostrado
mayor capacidad para adiestrar 6, ]a gente en el tiro, 6 compro-
bado aptitudes especiales en las escuelas de artilleria y demAs
institutos donde se pueden revelar condiciones sobresalientes on
,este ramo.
Es seguramente lo que le ha sucedido varias voces al lord
Berresford, pesto que es esta ]a tercera vez quo el buque que
arbola su insignia se coloca en el tiro A la cabeza do toda ]a
-escuadra: on 1903 cc n el Majestic, on 1904 con el Ocesar y on
1906 con el Bulwark.
En la A~ltima aprActica do combate:,, frente & Valetta, ]as do-
taciones de los cafiones do 1T1' del Bulwark hicieron 17 impac-
tos en 32 tiros, sobrepasando asi el promedio do 50 0/( conside-
rado como satisfactorio con cafiones mis pequetos y A. distancias de
1600 A 2600 yardas. Al mismo tiempo debe lamentarse que muchos
buques do la armada, inclayendo buques-jefes, no hayan alcanzado
el 50 % con sus caflones do 6" y menores en 1904. El tiro de las
piezas de 12", 6. distancias mayores tal vez comprendidas entre
3000 y 8"0 yardas y on las rigurosas condiciones estipuladas
-por una circular reciente para la eprActica de combate*, debe
-pues estimarse como muy meritorin para el Bu.lwark, si es quo
no aventaja A todo lo alcanzado hasta ahora por la armada con
-esas -piezas. Lo mejor 6 inusitado es el resultado de 9 impactos
en 10 tiros, realizado por ]a torre de popa do caliones de 12"
del Bulwark, que habla muy on favor del jefe de torre.
Sobresale igualmente el Bulwark en el tiro con cafiones de
6". en las nuevas condiciones, pues en 103 tiros ha marcado
"73 impactos. Este 70 010 de los cationes de 6" probablemente
colocar~n al Bulwark A. la cabeza do todos los barcos de ]as
diversas escuadras. Todo esto estA do acuerdo con el discurso
-pronuncia do aftos atrfis por el lord Berresford on ]a CAmara do
do Comercio de Londres, en -el que apunt6 Ia necesidad de tirar
bien y llam6 la atenci6n del pais sobre dicha cuesti6n. El co-
mandante en jefe de Ila -escuadra -del Mediterrineo tiene tambi6n




EL FUEGO DE LOS BUQUES JEFES 69
]a tendencia de permitir 6. los oficiales que maniobren grupos
de buques, facilidades do que no goz6 61 cuando era capitAn do
navio par lo quo critic6 acerbamente el sistema existente & ]a
saz6n. Igusimente ha hecho practicar con frecuencia ejarcicios
noturnos A ]a escuadra del Mediterrineo, con euyo motivo re-
cordamos la ironia de ]a suerte qua quiso qua su buque insig-
nia precisamente fuera atacado -n 6xito par los torpaderos.
Pero el lord Berresford no es ei 11inico oficial de insignia qua
dA toda la importancia qua tiena 6, ]a prictioa del tiro; puas el
almiranta Wilson, de la ascuadra del Canal, al var A. su fuarza
tan atrazada on el c6mputo del afio pasaclo, tom6 las medidas
convaniantas para mejorar la situaci6n, logrando salir airoso en
sa empe~o, colocando A su buque insignia A ]a altura de los
buques jefes do las escuadras de Norte Am~rica, Indias occi-
dentales, Indias. orientales y Australia, quo A. su vez estaban &
]a cabeza de sus respactivas fuerzas en 1904.
Par otra part, el Bulwark, qua en 19J04 era buque insignia
de sir Compton Domvile en el Mediterrineo, ocup6 el cuarto
lugar entre 20 buques en el tiro del aflo pasado. El Grafton,
buque jefe de la escuadra del Pacifico, tuvo el segundo puesto
en su escuadra. El Glory, buque jefe de ]a escnadra do China,
fu6 el ddcimo tercero entre 23 barcos competidores; y el Good
Hope, buque jefe de la Primera Escuadra do Cruceros, sali6 se-
gundo, siendo el primero el Drake, comandado par el actual Di-
rector General do Artilleria, capitin Iollicoa. El St. George, quo
par6 despu~s A ]a cuarta escuadra de cruceros, y era on 1904
buque-jefe do ]a escuadra de Atlintico del Sud, logr6 el segun-
do Ingar, ligeramenta aventajado par el Brilliant.
En cuanto al porcentaja de imnpactos realizado par los diver-
s05 buques-jefes en 1904, es digno de notarse quo el mAxima lo
alcanz6 el Cmsar, de la escu dra del Canal, con 94.42 puntos;
el Formidable, primero on el Mediterrineo, obtuvo 80.27; el Be-
Ilona, el major de los anexos, 71.63; el Graf'ton, buque-jefe del
Pacifico, solo 36.20; el Glory, on China, 37.07; el Ariadne, bu-
quo-jefe de In escuadra, de Norte Am~rica 6 Indias Occidentales,
52.01; el Good-Hope, buque-jefe de ]a Primera Escuadra do Cru-
caros, 49.85; el St. George, de la escuadra de Sud Amdrica, 47.06;
el HI~acinth, do las Indias Orientales, 52566; y el Exmouth, bu-
que-jefe de ]a Escuadra Territorial, 44.42,




70 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
Lo& progress verificados por esta A~ltima fuerza, denominad'a
hoy escuadra, del Canal, coma lo ha demostrado el Aljtimo tiro
efectuado baja la inspecei6n del Director del Tiro, contralmiran-
to Percy- Scott, demuestra que es politica y justificada la A~lti-
ma medida del almirantazgo haciendo pesar sobre los almirantes
'y comandantes la responsabilidad par la eficiencia de la artille-
ria. No puede sugerirse quizis un sistema mejar para lograr un
Alto porcentaje de impacts, quo el de establecer campetencias
Centre almirantes, alrnirantes y comandantes y comandantes, en
Sel sentido y moda en que existian en. los pasadas dias de ]a
vela. *Lo, quo era la destroza marinera para ]a eficiencia naval
en aquellas tiempos, lo es en estos la prictica de artilleria para
n uestra maderna y cientifica flota; y el vieja espiritu do salu-
Sdable rivalidad debe conservarse para que la armada britAnica
-se .mantengai siempre A. la cabeza do todas las flotas del munda.




ARMADAS EXTRANJERAS

ARMADAS EXTRANJERAS
AUSTRIA
Nuevo puerto militar en Sebenico.-El ministerio de la gnerra
propondrA IA las cimaras un proyecto de ley relativo it la cons.
trucei6n de un nuevo puerto militar. El lugar elegido para este
Ipuerto es el canal do Sebenico, fronts A. Ancona, y A media dis
tancia entre Pola y ]as bocas del' Cattaro. Desde el abandono
-ae Lissa, el tramo do costa que so halla entre los dos ptintos
citados, de '500 'km. no tenia ning-dn punto de apoyo para ia
fleta.
Las fortificaciones existentes en Sebenico son en parts anti-
-cuadas 6 insuficientes; asi es que so construirian las nuevas
-sobre 50 islotes rocosos. Los escollos de Sebenico separan del
mar al canal, y este, con sus dos solos accesos, al Norte y Sud,
-constituiria la rada.
ESTADOS UNIDOS
El dique flotante Dewey.-Ha sido probado con 6xito este
-dique flotante, cuyas dimensiones son: largo total 5001, ancho
*de amuradas 14', ancho del dique 1341, altura do los pontones
18 'Ie 1. altura de las amaradas sobre los pontones 451. En cua-
tro horas elevarA fuera do agua A. un buque de 16000 tons.,
-con una deflecci6n mAxima de 3" en el largo total una vez Ie-
vantado el buque. En las pruebas so utiliz6 el Iowa, que des-
plazaba 11600 tons. La operaci6n so termin6 en lh 37-, pero
so sigui6 bombeando como si se tratara de un barco de 16000
tons., esto es, hasta que el dique tuviera una borda libre de
4 112 1 lo que se alcanz6 en 2h 42m durante la prueba una born-
ba no funcion6 por 42- por inconvenientes on un exc~ntrico.
Levantado el buque, se comprob6 una deflecci6n de 2". Sostuvo




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALEtS
el dique al Iowa durante 48h-, aumentando) la diefleeci6n A. 4'"
y disminuyendo despu~s A 3 -12" So comprob6 que hubo def lec-
ciones de I" debidas A las variaciones do temperatura y quo,
no hubo deformaciones permanentes. El bombeo se hace uni-
formemente y con mucha facilidad, do modo qua cualquiera.
puede hacer funcionar el dique, aiin sin previa instrucci6n ni.
prActica. Puede darse dique A, un barco de 1800) tons., qua-
dando 2' de borda libre A los pontones y hasta puede lovan-
tarse un bnrco do 20000. tons.. con suficiente borda libre para
trabajar con comodidad.
FRANCIA,
Explosi6n en un submarino.-Hlallindose en. obra el Gymno--
te, en Tol6n, ocurri6 una explosi6n on. sus acumuladores en.
momentos en quo los maquinistas abrian los circuitos el~ctri-
cos. La embareaci6n se Ilen6 de uin hnmo acre y dos tripulan-
tes sufrieron graves quemaduras.
Cruceros submarinos.-Se han impartido 6rdenes A Cherbur-
go para la construcci6n de dos. buques tipo Emdraude, quo se
denominarfin cruceros submarinos y tendrAn 56 m. do largo,,
4.50 m. de manga y marcharin A. 11- 6 12. ni.
Acoidente en un destructor.-El destructor Hatllebnrde reci-
i6 un torpedo lanzado por el torpedero N." 135, el cual le-
ocasion6 tin gran buraco. El hecho ocurri6 fronts A, Tol6n, y
a] destructor pudo ser remolcado al puerto.
GRAN BRIMTA~tA
Exeperiencias con minas. En Portsmouth so han hecho.
pruabas de minas con el cafionero anticuado Rattlesnake, 6.
objeto do aVeriguar el oecto do aquellas an las carenas. El.
caftonero carecia do calderas y mfiquinas y su casco se habia
reforzado intariormente on los. fondos con. algiunas toneladas de,
cemento. La miua contenia 300 1b. d-e algod6n-p6lvora, carga.
qua averi6 extensamente -al cafionero, qua so fu6 A, pique, dis- -
persindose el camento on todas direcciones. U~na vez lovantado,'
el casco, se ]e examinarb. cuidadosamente. Los resultados no so-
publicarAn.




ARMADAS EXTRANJERAS

Nuevo apostadero.-El almirantazgo piensa crear un apostade-
ro naval en Singapore, adquiriendo a] mismo tiempo los diques,
comerciales do la localidad.
Justicia militar.-En 1904 so reunieron 257 consejos de gue-
rra para juzgar A 270 individuos del personal subalterno. No.
bubo, un solo caso de motin 6 asesinato. El delito mis coiin
fu6 el. de insubordinaci6n: 140 casos-. Veinitidos fueron deserto-
res y trdce fueron procesados por ebriodad. Nuove individuos.
fueron A presidio, novsnta y cuatro, A prisi6n y ciento treinta.
y ocho A trabajos forzados. El nfimero de castigos disciplina-
rios ascendi6 A, 126.384.
Colisi6n.-El 26 de septiembre, al ir A6 fondear el Albi6n en,
L-3swick, espolone6 a] Duncan en Is. popa, causindole una seria,
averia.
Alzas defectuosas-En el acorazado New Zealand so han no-
tado tales defectos en las alzas que parece obligarAn su total,
renovaci6n.
Experiencias de torpedos-El1 capitbn Lloyd, do la casa Arms-
trong, ha realizado i-altimamente experiencias muy costosas, me-,
diante las cuales ha obtenido este resultado inusitado: desde un,
buque que navegaba A 21 nudos so hicieron diez impactos 'con-
secutivos con torpedos autom6viles.
La flota futura-En ]a ceremonia del lanzamiento del Natal,.
el Sr. Alberto Vickers dsclar6 que este era el 111timo crucero aco-
razado que se incorporaria ii Is, flIota, pues en adelante s6lo se
construirian acorazedos de gran velocidad y poder ofensivo y.-
defensivo.
Clases prdeticas-Se ha decidido quo un cierto nfimero de of i-
ciales j6vbnes efectilen los siguientes cursos prbcticos quo so.,
declararin reglamentarios: maniobra, dos seonanas; seftales, una,
semana; artilleria, dos semanas; torpedos, dos semanas; m6Lquinas.
A vapor, dos semanas.
Cursos dc, 92umetes-Los nuevos cursos comprenden: maniobra,
12 samanas; miquinas, 4; artilleria, 12; trabajos del buque, 2;.
vaccaiones, 5.




74 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
JAP6N
Impresiones de un testigo ocular.-El Sr. H,. 0. Seppings
Wright ha publicado una obra titulada aStory of Seven Mfonth-s
Active Services, en ]a que ref iere algunos datos interesantes
do su estadia en ]a escuadra japonesa durante el bloqueo de
Port Arthur. Extractamos lo siguiente relativo A la rganiza-
ci6n naval:
aTodos los alimentos sufren una rigurosa inspecci6n, tanto
antes como despu~s do ser cocinados. Diariamente el contra-
maostre llena un plato do comida tomada al azar en cualquiera
-911a y lo Ilaya al contador y cirujano.... Los buques llevan
dos botes tipo aSarmpan*, f inos en los extremos y chatos en. los
fondos, movidos por palas (Sculls) y axcelentes para desembar-
cos. La tropa va en el fondo do la embarcaci6n, donde no.
,molesta i los remero-i. (Jalan poco, y asi pueden acercarse 6,
la orilla y permiten el desambarco A6 pi6 enjuto. Esto es el
secreto de los desembarcos japoness.... A la Dlegada & cual-
quier punto van A tierra inmediatamente el contador y el cirujano
IA comunicar la Ilegada y pedir 6rdenes. Todos los buques
comunican continuamente con las estauiones de setiales y on las
barras piden 6rdenes. Asi trasmiten. y reciben las -41timas
novedades y se mantienen on perp~tno contacto con los oficiales
-de estado mayor*.
Lo8 gasto8 de la guerra.-El condo Okuma, an uns sesi6n
do las c~maras do comercio do Tokio, ha afirmado quo dos.
pu6s del retiro dcl ej6rcito del forte de Manchuria la denda
nacional serA do 250 millones de libras, la quo devengari por
intereses 15 millones de libras al atko, 6 sea, el doble de la
renta anual del Jap6n hace diez afios. Antes do la guerra cada
'tabitante pagaba 4 yen; ahora Is tocan 12. Antes de la gnerr .a
A eada habitante le tocaban 12 yen en la deuda nacional; hoy, 50.
RUSIA
Notin.-En el crucero Gertzog Edinburgski se produjo un
motin debido k qua continnaba reparti~ndose galleta & la ma-
Manria, aunque el buque estaba en puerto. Diez de los amoti-




ARMAD S EXTRANJERAS

-nados fueron puestos en la barra, pero el comnandante concedi6
-A 16s marineros pan fresco en lugar de galleta.
Nuevos buque.-En Helsingfors ha sido completado-el cru-
cero torpedero Pinn; y on los astilleros do La Seyne han sido
:botados al agua dos torpederos
Retiro obligatorio.-El Czar ha dirigido an rescripto al mi-
mistro de marina disponiendo quo sea retirado aun antes do
c umplir el lIftite de edad, todo oficial quo no satisfaga A, ]as
condiciones exigidus por la proyectada ref-,rma de ]a armada
SUECIA
Accidente.-Frente A Tonsberg ocurri6 una colisi6n entre un
-transporte minador y un torpedero, pereciendo el capitin de
:artillerfa Lir y dos hombres.
Nue Ivo destructor.-EI Magne, construido por Thornycroft, ba
sido entregado al servicio. En las pruebas alcanz6 A, dam 30.7 n.
.eon 7700 cab. Es del tipo japon~s Chit'akumo y Asachio.
M) -VIMI?jS-AS
EI amonal y el explosivo F11hrer.-Es de notarso quo estos
,dos explosivos que han sido varias veces confundido's, son por
*el contrario bien distintos nno do otro, siendo sn composici6n
'quimica la siguiente:
Amonal Fiihrer
W~itrato do amoni.o .......... 70 83
Aluminio .................. 25 14
Oarb6n.....................5 6
IWO 100




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

He aqui ahora las resultados y conclusiohes do la comisi6n.
austriaca de sustancias explosivas, quo ha efectuado reciente-
mente una s~rie do estudios y experiencias sabre estos dos ex--
plasivos.
El amonal y el Fiffrer tienen una fuerza te6rica equivalentse'
A la de los explosivos ordinarios A base de nitrato do amonio,
y como estas Altimos son igualmente higrosc6picos, pero Su.
cost es sensiblemente elevada.
SLos dos tipos estudiadas mostraron ser superiores 6, la meli-
nita, con relaci6n A los efectos praducidos en el suelo y entre-
bloques de plomo. Fueron par el contrario inferiores A, la me-
linita respect A, la fragmentaci6n de las proyectilas y A la
ruptura, al aire libre, del lastre do acero y do cilindros de plomo..
Su propiadad caractaristica es ]a de presentar una gran ap-
titud para la detonaci6n, propiedad quo no es exclusiva de las
explasivos con fuertas dosis do aluminia y qua ai'dn so ancuen-
tra en los quo cantioen este metal en menar proporci6n que
el 3 %.
La propiedad del aluminio de aumentar la aptitud A, la data-
naci6n parece susceptible de Aitil empleo prictico, particalarmente
en lo quo ralaciona con el mejoramiento de los explosives dos--
tinados A minas. Sin-embargo, para eAse objeto no pueden em-
plearse mAs quo mezclas datonantas A bajas temperaturas, lo que
conduce A limitar 6, una proporci6n muy pequoia la d6sis de
aluminio.
Respacto & los explosivos comprendidos on ]a patente Flifirer,
ellas no paseen en cuanto A energia la acentuada superioridad
ponderada par el inventor y no presentan mAs quo ]a relativa
impartancia respect & su emplaa con prop6sitos militares, debido
A. qua son higroso6picos
Nuevo pro yectiZ de fitsil-El ten iente Drouart, del ej~rcito
austriaca, propane una nueva bala para fusil, ideada par 61 con.
el objeto de aumnentar la aficacia de las fusiles de pequetoa ca-
libre.
Observa que los fusiles do 7 mm. de calibre y ad~n men ores,
miientras pos~en 6pticas cualidades balisticas y permitan quo el;
saldada transports mayor cantidad de munici6n, prasentan el in--
conveniente de que sus proyectiles producen pequefias heridas,.




DIVERSAS

-do facil curapi6n y quo ponen fnera do combat solo por poco
-,tiempo A. los heridos.
a a
Fig 1.Fig. 2. Fig. 3.
Con la reducci6n del calibre &. 6.5 mm. no ha dismninuido la
*eficacia del proyectil, COMO lo ha demostrado el coronel Mariani.
La bala prapuesta por Drouart esti. representada en las
-figs. 1 y 2. Su masa interna est&. compuesta por una parte su-
perior puntiaguda de wolfranio y de una inferior de plomo an-
durecido (fig. -1), el todo encerrado en una camisa do acera. El
total del proyeetil puede estar constituido totalmente par plomo
* endurecido (fig. 2). La zona cilindrica do la camisa comprendi-
da entre aa y bb, antes de introdncir el ploma es sometida 6, un
fuerte recocido de modo A. hacerla mis maneable. Se comprende,
pules, quo cuando la bala choca contra el blanco, por efecto de
la compresi6n do la parte do plomo, so dilate la camisa on la
zaona aa bb y so contraiga on relaci6n 6. la apertura po sterior,
originAndose en esa parte un aumento de diAmetro COMO Se V
en la (fig. 3).
Este prayectil, segiin Drouart, praduciria beridas graves que
las do la bala ordinaria do igual calibre, y al mismo tiempo no
seria tan peligroso COMO el cdum-dumD.
7r~atado anglojapon~ls-Damos 6 continuaci6n las clAusulas del
tratada firmado on Londres el 12 do agosto de 1905, par las
plenipotenciarios de IaGran Bretalia y de.1 Jap6n, Lansdowne
*y Tadazu Hayashi.




78 HECVISTA DE~ PUBLICACIONES NAVALES
Predmbulo-Desoosos los gobiernos do ]a Gran Bretadia y de.1
Jap6n de renovar el tratado de 30 de enero de 1902, han con-
venido en adoptar los siguientes articulos que tieneu por objeto:-
a). La consolidaci6n y mantenimiento do la paz general an las
regiones del Asia Oriental y de ]a India.
b). La preservaci6n do lo.4 comunes intereses de todas las po-
tencias en China, asegurando ]a independencia 6 integridad del
Imperio Chino y el principio de igualdad para el comercio 6 in-
dustria de todas las naciornes en China.
c). El mantenimiento de los derechos territoriales de ]as altas
partes contratantes en la regi6n del Asia Oriental y de la India,-
y la defensa do suts especiales intereses en dichas regiones.
Articulo 1.0 Queda con venido que cuando en opini6n de la Gran
Bretahia 6 del Jap6n, peligre alguno de los derechos 6 intereses
referidos en el preAmbulo, ambos gobiernos soecomunicar6,n plena
y francamente y considerarin en comidin las medidas que deban,
adoptarse para salvaguardar dichos derechos 6 intereses sine-
nazados.
Art. 2.' Si por razdn de uin ataque 6 acci6n agresiva, no pro-
vocados, de psirte de cualquier otra i otras potencias, alguna de-
las partes contratantes so v6 envuelta on guerra on defensa do-
sus derechos territoriales 6 de los especiales intereses mencio-
nados en el preAmbulo, ]a otra parte contratante ayudarb, AL su
aliado, se efectuarb. ]a guerra en com-dn y se harA la paz de:
coniin acuerdo.
Art. 30. Poseyendo el Jap6n intereses politicos, militares y-
econ6micos en Corea, ]a Gran Bretafia reconoce el derecho del.
Jap6n pars, adoptar ]as medidas do guia, contralor y protecei6.
bn Corea que Ie parezean adecuados y necesarios pars, salva-
guardar y adelantar dichos intereses, siempre con tal do que-
tales medidas no sean contrarias al principio de igualdad do-
comercio 6 industria de todas las naciones.
Art. 40. Teniendo la Gran Brotafla especial inter6s en cuanto-
concierne A, la seguridad de la frontera de la India, el Jap6n.
reconoce al derecho que ella tiene pars, adoptar en la proximi-
dad de dicha frontera las medidas que estime necesarias para,
salvaguardar sus posesiones de la India.
Art. 5'. Las altas partes contratantes, convienen en quo nim-
guna de ellas, sin consultar A la otra, podrit entrar en arreglos.




DIVERSAS

separados con otra potencia en perjuicio de los objetos & que
se refiere el preAmbulo.
Art.' 60. Par lo quo respecta 66 Ia presents guerra entre al,
Jap6n y Rusia, Ia Gran Bretafia continuarb, manteniendo uina.
estricta neutralidad, A. menos quo otra potencia 6 patencias so
unan para efectuar hostilidades contra el Jap6n, en onyo caso'
la Gran Bretafia prestarb, ayuda al Jap6n, harA Ia guerra en..
com~n y celebrarA ]a paz de acuerdo con el Jap6n.
Art. 70. Las condiciones en quo uina potencia prestarb. A Ia otra.
auxilio armada on las circunstancias mencionadas on este con-
venio, y los medios con quo se haril prictica dicha ayuia,
serfin dispuestos por las autoridades navales y militares de las'
p artes cantratantes, que de tiempo en tiempo so consultant
plena y libremente sobre todas las cuestiones de inter6s muttio..
Art. 8.0 Con sujeci6n A lo dispuesto en el articulo 60, el presents.,
convenio regiri inmediatamento despu~s do firmado y quedarA
vigente par diez aios 6, partir ae aquella fecha. En caso do,
que ninguna de las altas partes 3ontratantes notifique A, Ia otra
con doce meses do anticipaci6n 6. Ia expiraci6n do los diez atios'
fijados so intenci6n de dar el convenio par caducado, 6sto per-
manecerit an vigor hasta Ia expiraci6n del atio 6, partir del dia.
en que alguna de las partes contratantes lo haya denunciado;'
pern. si al llegar el dia fijado para su expiraci6n se encuentra
em pefiadd an guerra alguno de los aliados, Ia alianza ipso fact.
continuariL hasta ]a conclusi6n do Ia paz.
Nuevo cebo.-Desde hace algTin tiempo so notan progresos on
Ia sustituci6n del fulminato do inercurio coma cebo para car gas.
de Aicido picrico 6 trinitrotoluol. So ha descubierto quo usando'
una elpaula de 0.7 6, 0.8 gr. do Acido picrico con un ce'vo do
0.4 gr. de fulminate de mercurio, el efecto obtenido eqaivale
pricticamente al de uin cebo de 2 gr. de fulminate. Guard&.
proporci6n con Ia magnitod de este efecto Ia capacidad para Ia.
ignici6n de los explosivos, Fspecialmente del tipo amanio-salitre.
El Sr. Olaessen ha dada un paso mis, descubriendo que es
ventajosa Ia sustituci6n del Acido picrico 6 del trinitrotolual
par Ia tetranitrometilanilinia 6 tetranitroetilanilina. El efecto'.
penetrants de estas substancias puede modificarse en Ia formna
usual mezolindoles otros cuerpos, sabre today los que contionea,
oxigeno.




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

Las ventajas de la tetranitrometilanilina han sido prbctica-
mente comprobadas en granadas y torpedos. En la prueba
comi~n, 10 gr. de la substancia indicada han dado una expansi6n
de 480 ems contra 360 del Acido picrico y 370 del trinitrotoluol.
* Otra ventaja es el exce lente comportamiento del compuesto
citado con respecto A los metales y A ]a humedad.
Manufactura de cordita.-El Sr. Brocgny pretende obtener
una cordita muy estable empleando en su manufactura un
Saceite hidrocarbonado puro libre de oleif inas y naftas, y pudi6ndo-
se an'adir 6 no parafina 6 ceresina. El hidrocarburo empleado
debe toner su punto do inf lamaci6n A no menos de 4000 F y
e fectuarse sn licnaci6n A 860 F.
IExplosivos de nitrato de sodio.-Oomo es sabido, estos explo.
sivos son sumamente higrosc6picos Ahora parece que mezelando
Sal nitrato de sodio con substancias adecuadas, los granos resisten
6A ]a humedad y aumenta el volumen do los gases do la comn-
busti6.n. Para esto, so mezcla al nitrato do sodio un tercio do
resina en polvo y naftalina finamnente dividida, que so incorpo-
ran duramteo. media hora siendo rociados entre tanto con petr6leo
A~ otro hidrocarburo quo ay ude A f ormar pasta. Despu6s so aniade,
azufre pulverizado y petr6]eo, en proporci6n do otro tercio. Fi-
nalmente se afiaden agentes modificadores, se granula .y so
prensa el compuesto en cartuchos, quo so hacen explotar con
Scebo comi-&n. Resulta, una buena mezela ]a siguiente: nitrato de
sodio, 35 %/; resina, 10 0/,; naftalina, 10 ol;azufre: 10 0 y el
presto de otros ingredientes.
No. 1004.-Imp. del MinisterN~ rina.-Noviembre 1905.




MINISTERIO DE MARINA
DE
PUBLICACIONES NAvALES.

Nt~m. 110. BUBNos AIREs, Noviimm~Rri 2b DE 1905.

Afo V.

COOPOIN404S GEOGRAFICAS 01 PIURTO IESEADO
Ordenado par la superioriclad quo el. plan de trabajos do la:
,comisidn hidrogrifica encargada del levantamiento del puerto y
Rio de Deseado comprendiera la determinaci6n de ]as coordena-
das geogr.4ficas de algdn punto situado en aquella localidad,
que sirviera mAs tarde coma punto central para el relevamiento
de la costa comprendida entre Cabo Blanco y Cabo Watchmam,
el jefe de Is, comisi6n, .teniente do navio Enrique Fliess tom6 A.
su cargo esta secci6n, designando como ayudantes de observa-
ciones y encargadas do los cAlculos al alf-6rez de fragata M. Z.
Escola y guardiamarina R. Vago quo han elaborado este informs.
Punto de obsernvadi6n
Par comodidad en el usa del tel~grafo nacional, se eligi6 un
punto muy pr6ximo It, 6ficina del te]6grafo, instalfindose an
,A1 el pilar de observaci6n.




82 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
InstrumeM~o
Se ba empleado en las observacienes el aparato universal de,
Bamberg, de anteejo acodado, con micr6metro filar compuesto
de 17 hilos verticales dividides en grupos de & cuatro y uin
hilo central. Toda Ia red es m6vil herizentalmento por medico
del ternillo del mier6metro, cuyo bile deble es fije.
Para el calaje de las estrellas, tiene el instruments un circular
vertical pequefie, selidario con el- eje horizontal, y cuye cero,
esti situade en Ia direcci6n del ebjetive. El pivel del calader
formna cuerpe con Ia alidada y se halla dispueste de mede qua
cuando ]a alidada est6 vertical el nivel est& centrade.
El aparate do inversi6n Jo censtituyen dos horqnetas con
resertes, accionadas per uin Arbel exc~ntrico celecado debaje de,
Ia plataferma horizontal. Caila una de estas horquetas termina,
en dos ruedas giraterias qu-- so apeyan en dos canaletas prac-
ticadas en el eje horizontal.
Tante eni el circule azimutal ceme en el cenital, ]as lecturas.
se bacon per medie de inicroseopies. La, menor divisi6n del
limbo del primer es de 4' y del segunde de 5'. Los tambores.
de les ternilles microm~trices estan dividides en el mismo'
ni~mero de partes, y en diez cada tneo de elles, do manera qua
puede leerse directamente el d~cimo de minuto, y por aprecia-
ci6n el cent6sime.
En el circule vertical va celecado uin nivel sensible sebre Ia.
alidada, cuya pesici6n es fija y apreximadarnente horizontal y
en cuyos extremes estAn les ternilles mnicrom~tricos.
El circule cenital y el eje horizontal ferman cuerpo 6. fricci6n
y permiten variar ]a posici6n del circule para anular on ]as
observaciones do latitui el error do graduaci6n..
El aparate no tiene desigualdad de muftones.
Colocaci6n del instrumento en el meridiano
Los cren6metres sid6ries se trdnspertaren A media cuorda,
parades, y con los volantes inmevilizades per mnedio de uin trian-
gulite de carton; y solo se pusieron on mnarcha al ser colocados.




COORDENADAS GEOGRIFICAS DE PUERTO DESEADO

en la carpa-observatorio, ntilizando la hora sid~rea calculada. con ,
los cron6metros de A bordo.
Una vex armada el aparato y colocado graseramente on el
meridiano, so redujo A, un minima el azimut en ]a formna siguient.
Se observaron los pasos de varias estrellas circumpolares tra-
tando do mantenerlas sabre el hilo del medio hasta el moment
del paso, con el tornilla do aproximaci6n del circulo azimutal.
Enseguida so eligieron algunas estrellas de tiempo quo culmi,
naran lo mAs cerca posible del cenit, con el abjeto do evitar la
influencia del azimut sobre la hora del paso; y con los pasos do
estas estrellas so corrigieron los relojes. Con esta nueva hora
se volvieron A. abservar nuevamente ]as estrellas circumpolares
y se dej6 el instrumento en condicianes do poder emp~ezar el
(Acula del azimut con un valor ya bastante pequefto del mismo.
El azimut se determin6 o ]a f6rmula de Mayer (Cat6lica,
parte III, pfig. 40).
El m~todo consists en la observaci6n do dos estrellas do tiem-
pa y una circumnpolar intermedia, con inversi6n sabre mufkones..
Sean a y T, respectivamente, el promedio de ]as ascenciones;
rectas y de los pasos observados, corregidas de inclinaci6n y
colimnaci6n, de las estrellas de tiempo; sean a' y T/, ]a ascen-
ci6n recta y el paso de la polar carregido do inclinaci6n (la,
colimaci6n se elimina con la inversi6n) La f6rmula do Mayer di-.
a-T + sen (r-b k -T + Kk
Cos 8
a T'+ sen ( F8') k T- + K;k
Cos 8,
Siendo k el azimut instrumental.
RestAndolas y despejanido k:
(a-T) -( T') k (K K')

k a T) (a' --T)
K K




84 TCEVISTA 'IYE PUlBL10AOIONES NAVALES
El signo de kc es + cuando el mufion occidental cae hacia el
:S de ]a lhena E-O.
Despu~s de haber observado varios grupos y de haber hecho
al instruniento las oportunas correciones, se procedi6 A colocar
la mira sobre el campo del anteojo A. 3500 m. do distancia, pr6-
-xima al hilo del medie, pero no sobre 61, para tener en ]a lec-
tura del mier6metro una diferencia respecto a] eje de colimaci6n
eon las inversiones.
La mira so coloc6 al S sobre uin terreno cuyo nivel era apro-
ximadamente el del instrumento, por lo cual ]a distancia cenital
de esta era de cerca do 900.
De noehe, la luz de uina lAmpara com~n pasando por una pe-
-quefta abortura circular, graduable A voluntadi, permitia bisecar-
Ja con los hilos dobles del Tricr6metro.
Latitud
*La latitud se calcul6 con la f6rmula para distancias cenitales
meridianas, Z = cp + 8, combinando ]as observaciones segfin el
m6todo Sternek. La importancia do este m~todo so notary,
analizando ]a observaci6n y cAlculo de la latitud por ]a f6rmula
general citada.
Supuesto el anteojo -en el MAridiano, la distancia cenital so
deducir6. do ]a diferencia I lo, siendo I ]a lectura do la
estrella y Io la lectura del cenit supuesto. Esta distancia
cenital, suponiendo que no exista ning~n error instrumental,
Utndr& el error resultante del error do cenit. Evidentemente,
para obtener una latitud quo no contenga este error, debemos
observar otra -estrella cuya distancia cenital sea deducida do
*1o Ii, pues al promediar ambas el error en lo comAn & ambos,
se anula. Esto implica en el instrumento tin cambio de ocular,
que cambia respecto 6. la lectura ]a posici6n relativa del cenit.
Luego, de esto deducimos quo debemos formar grupos de estrellas,
-on las cuales figure igual ndmero do estrellas con ocular al E
.y ocular al 0. Por otra parte, el eje del anteojo influenciado
por la gravedad, nos dari lecturas err6neas. Esta influencia,
por depender directamente de la componente seg~n la perpen-




COORDENADAS GEOGRAFIOAS DE PUERTO DESEADO 8&.
dicular al eje do la. gravedad, serb. praporcional A sen Z; luego,
su ofecto podamos expresarlo por b Sen Z, siendo b un coefi-
ciente A determinar pars. cada. instrumental. El error debido A
este efecto es el qua so llama error de flexi6n. Como as ficil
verlo, recordando que el origan do las lecturas es comiln, el
error de fexi6n obrarg con different signo, segdn quo so trate
do uria estrella observada cara al Norte 6 cara a] Sud. Por
consiguiente, para anular este error debemos observar el mismo
niimero de estrellas cara al Norte, y cara al Sud. Hacemos
notar que sienda el error de flexi6n proporcional A. sen Z, con-
vendrA qua cada estrella observada con una cara tengasa n
carrespondienteaen la atra cars., ambas pr6ximamente do igual.
distancia cenital. Par tanto, si so observa un cierto nilmero de
astrallas qua satisfagan A las candiciones citadas, el promedio
do todas las latitudes determinadas par alias nos dari uns.,
latitud. pr6ximamente exacta. Par otra parte, este m~todo de,
observaci6n anula el error de nivel y aun el de refra~cci6n; par.
darsa cuenta de asto bastard seguir an la planilla correspon-
diente el cilculo de ]a latitud. En estas consideraciones se,
bara el m6todo Sternak, y de acuerdo con 61 han sido confec-
cionados los grupos de observaci6n. Pars. anular el error de
graduaci6n so ha observado en cuatra posicianes -del circulo,.
teniendo an cuanta qua la curva de los errors do gra~duac6n,
an a] circular do lecturas as una sinusaide.
Los grupos se componian do 10 estrellas qua culminaban en,
el intervalo do una hora, con distancias cenitales comprandidas,
entre 60 y 450, cinco do ]as cuales culminaban al Norte y cinco,
al Sud, siando aquicenitales tamadas de dos on dos, al misma
tiampo qua cinco do alias eran pars. observar con ocular al E
y ]as atras cinco con ocular al 0.
El catilago austral do Auwers fu6 el empleadoaen I)a elecci6n
de las estrellas; la planilla A represents. el programa para, un
grupo do observaci6n.
Una. vez elegidas las estrellas, so reducian ]as daclinaciones
al eqiinacio media de ]a 6poca de abserva~ci6n.1905.0, par ]a
f6rmula.
p;+ V'(t o+ ti (t 0
S2(j0 0.......1




Posici~n media on 1905

Corvi 3.1 12h 05ml4s 207
Muxoe 5.4: 12. 25 867
Centauri 6. 0 20, 21 083
Muxe :4. 0! 26. 46 494
Muxce '.0' 31. 30 675
dree 330 Gig.0 38. 56 551
Crucis '2. 11 42. 09 877
Centauri 14.5,i 48. 10 253
Muxce 4.3 55, 43 466
Hidrce ',3.113 13. 45 266

22' 05' 28" 941 250 40'
6370 25' 55" 98 340* 19'
34* 39' 36"1 075 13* 05'
71' 36' 29" 700) 33600'9'
680 36' 44" 025 339' 08'
27' 48' 09"1 705~ 19' 57'
590 10' 10" 255 348' 35'
39- 39' 44" 300 80,05'
71' 02' 11" 63 336' 43'
22 40' 14"1 085 25' 05'

3340 20'
19c4l'
346' 55'
23' 51'
20* 52'
340' 03'
llo25'
351 55'
23, 17'
334' 55'

cc
0.
10
C)
0
-' 0
0.~-
i6 it

'le




-OGORDENJABAS GEOGRAXICAS DE PUERTO DESEADO

.y represonta la correc-,i6n que con su signo debe aplicarse A
las declinaciones del catAlogo.
Para pasar de la posioi6n media A, la posici6n aparente del
moment de la observaci6n. se empleaba la f6rmula
Ab=tu.+gcos(G+c)+hcos(H+)sen6-- icost+g'cos(G' +t)
en la cual g, h, G, H y G/ so obtienen de ]a *Connaiss~nce des
Temps* para 12h med ias do Paris, interpolando sus valares para
la hora media de la observaci6n. El cAlculo se hace con cuatro
,decimales logaritmicos.
En la planilla N.0 I se muestra la disposici6n del cAlculo de
ilas -posiciones aparentes do las estrellas que comprenden el
~programs anterior.
Las ref racciones se calcalaron con la f6ruitla (Cat6lica, pAg. 104)
Slog r = og~(atgz) +A (log B + og T) + log y
Ja que pars, cenitales comprendidas entre 0' y 45' se reduce A
log r log-(m tg z) + log B3 + log T + log T
Empleando las tablas geod~sicas de Albrecht ]a tabla N.0 84d?
-da log (m tg z), ]a 84 c g, la correcci6n por bar6metro log B.
la 84 h i la correcci6n par la temperattura del aire log T y
la 84 b ]a correcci6n log y por ta temperatnra del mercurio (ter-
,m6metro adjunto al bar6metro), todas estas correcci.nes vionen
.en unidades do la quinta decimal.
Los elementos meteorol6gicos so observaron A eada hora.
Con el t~rmino correctivo log B + log T + 109 T, se construy6
,un grifico en papel milim~trico teniendo como, abcisas las horas
-en que se observaron los elementos meteoroi6gieos y como
aordenadas los logaritmos del t~rmino.
Entrando en .41, con ]a hora & que se 'ha observado una estre-
Ila dada, so hallarA en la curva la correcei6n logaritmiea que
hay quo hacer A log (m tg z) para hallar -log r del enal so do-
4uce r.
En la planilla adjunta estbn calculadas las refracciones para
ilas estrellas del grupo de que tratamos.




RZEVISTA DiE PUBLICACIONES NAVALES

Estrella log 'M q z) J log C [ refracci6n
e Carri.................. 1.44289 0.02175 2911150
a Munae ...*..*...'.. *' *......1.814901 170 21.757
'X2 Centauri ................ 1 .12782 165 14.108
* Munae .................. 1.40710 1601 26.885
* Munae ............ ...... 1.84245 157 28.122
Hidrae 330 G ............ 1.82117 150 22.012
p Crucis.. ........1.06685 150 12.256
-q Centauri .............. 0.91391 146 8.617
a Munae ................. I.39529) 140 26.1039
v Hidrae ................. 1.43152 185 28.870
Las observaciones de latitud debon siempre comenzarse dos.
horas despu6s do la puesta del sol, para evitar ]as variaciones.
de temperature, que origirnarian movimientos irregulares en los.
niveles del instrumento.
Antes do observar la latitud y tambi6n despu~s, hay quo ob-
servar el azimut del instrumento ya sea con estrellas 6 con lec--
turas sabre una, mira cuyo azimut sea conocido.
En el primer caso se harb. con el aparato bajado. Es conve-
niente, una vez corregido el aparato de azimut, poner los mi-
cr6scopios on lecturas redondas 0o1-1800, para tener mayor faci-
lidad en los cambios do ocular.
Enseguida se levanta el instrumento y queda listo para em-
pezar la observaci6n. El error tolerable en el azimut es de dos.
segundos.
Se observan todas las noches. 3 6 4 grupos do 10 estrellas y-
cada. noebe en una misma posici6n. del circulo vertical pare. eli-
minar el error de graduaci6n.
11 Noche conit frente al micr6scopio I 0
2 2 D D D 900
3a D x D I 450
Con la mira, de dia 6 do noche, se determinari la colimaci6m.
corrigi~ndola antes do empezar Jos trabajos, pero dej6.ndola con
ese valor hasta, el final, 6. menos quo alguna cause, la hubiers.
hecho cambiar totalmente.
El valor de una divisi6n del nivei so determin6 diariamente,
con diez lecturas, on la formna siguiente.
Ser ocha, la burbuji hicia, el cero y una vez en equilibrio so.




PLANILLA No 1
Odiculo de Ias posiciones aparentes
(DECLINACIONES)
bosoado Snio S do 1908.

8 = 22 05' 29" 08 67- 25' 55" 98

PLANILLA N 1
C lculo de las posiciones aparentes
(DECLINACIONES)
])esoado 3unio :/do I90&

i

v Munao
I

ESTRELLA

s Munae

Y ~lnnno
I

v llidrno

1
34* 39' 36" 05
1830 05' 15" 1
244" 45' 15" 2
381 0i 15 3
311 05 15 3

71" 36' 29" 75 68* 36' 44" 02: 27" 48' 09" 705
860 41'45" 187" 52'30" 189c 44' 15"
460 21 45" 247, 32'30" 249 24' 15'
S? 38 4- 383 49 30 85 4' 15
12 41 415 313 52 30 315 41 15

59" 13' 10" 25' 390 39' 44"
190,, 32' 30" 1910 57'30"
850* 12' 30" 251* 37 30
386- 29 30)" 387 51 30
316 32 30 317 57 30

71* 02' 11" 62, 22" 410' I-I'
1930 56' 00" 198- 26'30"
2530 36' 00 2580 00/301"
380 53 00 39,14" 23'31)"
319 50 00 324 26'3 )"
1.0087 1.0087
0.4508 n 9.31,10
0.4505 n 0.3227
1.3081 1.3081
9.9380 1.9166
9 9758 n 9.5859
1.2219 n 0.810
0.3845 n 0.38,15
9 5119 0) W651

1810 18' 30"
59 40'
195* 57'
126* 00'
2400 58' 30'
377, 15' 31"
307* 18' 30)"
1.0087
9.6859 n
0.6946 n
1.3081
9.9800
9.5753 n
0.8634 n
0.3845 n
9. 9669
0.3514 n
8.9220
8.7825
8.7045
-- 4"950
-- 7 302
- 2 246
+ 0 051
+ 0 008
- 14"439

183' 06' 30"
242* 46' 30"
379* 03' 30"
3)9- 06' 30"
1.0087
9.664 n
0.6891 n
1.3081
9.9755
9.9654 h
1.2490 n
0.3845 n
9.5841
9.)686
8.9220
9.7999
8.7219
- 4"668
- 17 740
- 0 930
0 053
- 0 013
- 23"298

a
G=
H=
G'=
G+a"
1l+ a =
H+ a-=.
g==
cos (G + a)=
I==
h=
cos (H -I- a)=
sen 8 =
II-
i =
Cos
III =
cos (G' -I- a) =
IV=
I=
II==
t = 0.4 1V=
t =
Ah6-=-

1.0089
9.41986 n
0.5073 n
1.3081
9.9413
0.8050 n
1.0594 n
0.38,15 n
9.8864
0.2700 n
8.9220
9.8707
8.7927

1.0087
6.9299 n
0.6386 n
1.3081
9.97001)
9.7550 n
1.0331 n
0.3845 n
9.9151
0. 299 n
8.9220
9.8177
8.7397

1.0087
9.6031 n
0() 6118 n
1.381 [
9.9651
9.9772 n
1.25!)4
0.3845 n
9.4993)
9.8833 n
8.9220
9.8313
8.7533
- 4"091
- 17 800
-- 0 7G5
+ 0 057
- 0002
- 22"601

1.0087
().5820 n
0. 5907 n
1.3081
9.9613
9.9690 n
1.2384 n
0.38,15 n
9.5618
9.9463 n
8.9220
9.8408
8.7628
- 38"97
- 17 315
-- 0 884
+ 0 058
- 0 013
-- 22"051

1.0087
9.,15463 n
0. 5550 n
1.3081
9.95148
9.6687 n
0.9316 n
0.3845 n
9.9467
0).3312 n
8.9220
9.8550
8.7770
- 3"589
- 8 543
- 2 144
-0 00
- 0 021
- 14"237

1.0087
9.5197 n
0.5384 n
1.3081
9.9518
9.9338 n
1. 1937 n
0.3845 a
9.7097
0.09,2 n
8.9220
9.8608
8.7828
- 3"455
-- 15 620
- 1 242
+ 0 061
- 0 010
- 20"266

n
n

i
n
n

9.8964

0.31196

8.9220
9.8838
8.8058
- 2"881
- 16 670
- () 788
+ 0 064()
- 0 011
- 20"236

8.9220
9.9103
8.8323
2"102
6 406
2 237
() 008
0 022
10"750

4"351
10 79)
1 993
0 055
0 009
17"088

3"216
11 470
1 866
0 062
0 012
16"502

X2 Centauri

s Carvi

8 Muno llidrao 330 G

SCrucis I Centauri







COORDENADAS GEOGRAFICAS DE PUERTO DESEADO 89
lhacen las lecturas de sus extremos, del circalo vertical y dle los.
micr6scopios. Enseguida se hecha hacia el extremo opuesto y
so repiten las lecturas. Tenclremos asi dos lecturas del limnbo
correspondientes al dw-plazamiento de ]a burbuja, y del cociente
se deducirA ol valor de urna divisi6n, wiyo valor promedio en Ia.
temporada Wu de P"50.
La corrida de los micr6scopios se doitormin6 en partes dife--
rentes del limbo y su influencia fn6 despreciable.
Una vez colocado e1 instruinento en el mneridiano y los micr6s-.
copios del circulo horizontal en 00-1800, se tomarAn los elemen-
tos meteorol6gicos que consisten en Ia lectura del bar6mnetro y
term6metro adjunto y tomperatura externa, cada hora, para ha-
cer ]as interpolaciones para cada estrella.
Se calarit sobre Ia primera estrella del programa, so ]a bise-
carA con tornillo entrante cuando pase por el hilo del medio quo,
se supone en el meridiano, so leei-A el nivel do los micr6scopios,
se leerAn estos y el limbo, haciendo tambi~n las bisecciones de.
los trazos anterior y posterior con tornillo entrante y so volve-
ri A. leer el nivel do los micr6scopios.
Una vez terminado esto so girari el instrumento en 1800 y so,
calarA para Ia segiinda estrella, quo se observa aniAlogamento A
Ia primera.
El 6rden de observaci6n es 0, E, E, 0, 0, E, E, 0; 0, El,
con cinco giros alrededor de 1800.
Los grupos de 10 estrellas se obsorvarin como hemos dicho -
en cuatro posiciones del circulo vertical, con ]a diferencia de quo,
si en Ia primera posici6n so hubiera empezado con ocular E on.
Ia posici6n siguiente se deberi empezar con ocular 0!
El observador se mantendr6. lejos del instrumento cuando no.
observa y tratarb, do tocarlo Arnicamente para ]as manipulaciones
de Ia observaci6n; usari ]a luz el~ctrica lo menos posible y tra-
tarA de mantenerla alejada de lof niveles.
El nivel del ejo horizontal se vigilarbA de. ianera. A mantener-
las inclinaciones pequefias.
D~ ayudante harA notar al observador los instantes de las,
culminaciones de las estrellas para que este. pued. apreciar el
error en azimut del instrumento.
Adjuntamos un modelo do Ia libreta do ohaervaci6n. Bajo el!
nombre do cada estrella estin Ia a y 8. En seguida, ]as lecturas.




'90 REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES
-de las niveles, del limbo y los ctiatro do los microscopios. Mbs
abajo las observaciones meteorol6gicas con ]as horas corres-
.pondientes.

o
wD
Mo
Mo

Co 0
Co01
Co -

w. cdr
00 ~ 40
Q4ogj
caI

C')
40 '4
400~0 C')
~4 I.,.-
II I 'I

0
zo

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.t- mD Co 0
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40
40
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111111
- ~ *10 -

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r- coel .
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4- ~ C' 4 cm)
w CD cm
C') 0 0 ,11i
ca CD L- in~
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LCo 1- C*
O~C "' "- I
0 w c
CD
~ ~co
CCo Coaq 4 )
ka'o r
e
CS cq uz0
CS 14




COORDENADAS GEOGRiFICAS DE PUERTO DFSEADO 91
La latitud determinada y daducida do ]a f6rmula general para
-cada estrella, estA afectada como antes lo hemos explicado do
-los errores do cenit y flexi6n. El primer error so corrige casi
,por complete tomando dos estrellas de la misma cara y do
diferente ocular y promediando las latitudes suministradas per
cada una de ellas; la diferencia de este promedio con cada una
-do ]as latitudes nos dari un valor aproximado del error do
cenit y el sign con que se debe aplicar 6, cada ocular. Hecha
- esta corrocci6n en cada latitud, podemos expresar cada una por
la f6rmula:
- j u.4 b sen z
siendo cp la latitud deducida del cAlculo, u el error do cenit
-quo todavia afecta A. q,, despu~s de la correcci6n aproximnada
y b sen z el error de flexi6n, siendo b como hems dicho uua
inc6gnita & determinar y sen z el seno do ht distancia cenital
-de cada estrella considerada.
Peo, per lo quo heos dicho al hablar del m~todo Sternek,
el promedio de tedas las latitude del grupo estarA exento do
,error, do cenit y afectade do un error do flexi6n igual A
-I b sen zu 2 b son z o, error quo estari dentro del cont~simo y
-aun del mil~simo on la generalidad de los cases, pues al pre
.parar un grupe para la observaci6n, es necesario elegir las
distancias cenitales de acuerdo con osta observaci6n. Este error
Sdo quo hablamos, y quo afecta A. ]a media, es lo quo llama-
reos A cp. Per consiguiente, ]a diferencia entre esta latitud
.Ipromedio y la de cada una do las estrellas quo Ilamaremos v,
ser6.
u 4i- b son z 4- A ff
lo quo nos permnite establecer para cad& estrella la siguiente
ecuaci6n
A ~-u 4- b son z -4- v o=
-y come en ella tonomos tros inc6gnitas A cp, u, b, quo estarfin
-determinadas per diez ocuaciones on la generalidad do los cases,
-so aplicarit el m6todo de los minimos cuadrados, sogAn el cual
A z- La u [elb-(au
r(a (1] [a a] (a a[




REVISTA DE PUBLICACIONES NAVALES

= [b e] b [b n]
[b b] [b bI
Ic Cd nC1[b b][j [ [a a]
[b c] [ac] ac 2
c,=[ccj]- [b e] [4] c,=[ ] a 2
rb b] c [,a)
Estas t~rminos comprendidos entre los par~ntesis son dedu.-
cidos del siguiente modo.. .En la ecepaci6n de cada una. de las-
latitudes tenemos
A u 4- b sen t -4- v = t
Llamanda a al coeficiente do A cp,. b al coeficiente do u&, c al
coeficiente de sen z y n al t~rmino independiente 8, obtendre-
ma~s [a a] de la suma do las cuadradas del coeficiente do A q.,
[a b].]a sumna de las productos del coeficoeute do A cp par el coo-
ficiente do u; y asi sucesivamepte. Obtenidos [a a], [b b], [a b],,
[a c], [a it], [b c], [b zi], [c c], [c u.], se abtendrfi [cui] y [e ci] par.
]as f6rmnulas (1) y (2) y con estos [c u2.] y [c c2] par las f6rmulas.
(3) .y (4) (Benf, 2." pa;:te). Los valores de las inc6gnitas, dedu.-
cidos en este modo, serfin los Valores mits probables de ellas.
Obtenidos esiog valores, se corregirk~ cada, nna do las latitudes-
parciales par, cenit -y 'flexi6n, y el pramedio do ellas estar.
exento de estoa errores, pues si-aun an ellas subsistieran erro-
res. debidos Esi cenit y fle'xi6n, Ql promedio, par lo qua hemos
dicho al tratar'del 'm~todo 8ternxek, quedarA exento de ellos y
esta ser6. la. latitud: considerada. coma exacta con el error media,
qua deduciremos aplicando la. f6rmula
siando [v v] Ik. suma do los cuadrados de las diferencias entre-
]a latitud pr4edio -y cada' ana'de 61'as; m el rn~mero doe cua--




Ilorao
GrAloo para la correcol6n logultmica do la refracci6a

e.