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Revista de la Biblioteca Nacional

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Material Information

Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Publisher:
La Biblioteca
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All rights reserved by the holding and source institution.
Resource Identifier:
oclc - 2459262
System ID:
AA00019219:00145


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Full Text







































































































Alf












Revosta de I -a Biblioteca Nacional Jose Marti











I Director anterior: JUAN NREZ DE LA klVA (1064-1n, 1916)




Director: Jumo LE RwERENiD


If
Consejo, de, Redaccl0n: OuNTA ARIGSA, RAMON iDE ARMAS, ENRiQu-E CAPABLANCA, CARLOS FARIAAS, MANUEL LAPFZ OuvA. ENRIQUE SANZ




Jefe de Redaccidn, SALVADOR IBUENO


Redacci6n: JosmNA, GARcU-CAmumn Canje: Revism de la Biblioteca Nacional Jos6 Marti
Phua de la Revoludon Ciudad de La Habana
Cuba


Mex: 511963 Primer dpoca: 1909-1912 Segunda 6poca: 1949-1958 Tercera dpoca: 1959


La Revista no se consider, obligada a revolver onginales no solicitados.








IF





RIUVISta. de la


Bublooteca Nacional Jose Marti


Abc 80 / 3ra. epoca vol. XXXI Mayo-agosto 1989 Nfimero 2
Ciudad de La Habana Cada autor -v& responsabiliza con sus opinions


TABLA DE CONTENIDO

UsAR GARcfA DEL PINO ALEjANDRo DE LA FUENT, GARCfA Introducci6n a la culture en Cuba en los silos XVI y XV11. Elementos para un nuevo enfoque 5
EDuARDo ToRREs-CuEvAs F#Lix Botc Es LEGRA Formation de la personalidad y de las ideas de M ix Varela y Morales ............................... 35
Prmp.o PABLo RODRfGUEZ El primer enfrentamiento cubano al neocolonialisnw. Las ideas econ6m w4as de Manuel Saneuitv 4 A.6 M a a 77 ]ENRIQUE COLLAZO P19REZ La Liga Pat ridtica"'Cubana y el Partido Revotucionario, Cubano 109
SALvAwR, RY-DoNET COOK









Luis ANGEL ARGOELLES tsPilq6SA Correspondence cubana de Altonso Reyes. 100 antversario de su natalicio, (H) ...... 135
IDORIA GoNzALEz FERNANDEZ
Acerca del mercado caletalero cubano durante ta primer
mitad del siglo XIX 6 & a w -F V -6 a 'm 9 a * -a 4 q # * a .6 p -p b A 151 IvmTE DE Los A. FuiENTEs Dia LA PAz Iluminamnes de la ciudad (Sobre Sucesiv'as o las coordenadas habaneras, de Jose' Lezama Lima) ............ 177
VICTORIA MARfA SuEiRo RomfGuEz Principales manifestaciones culturales en la antigua villa de Cienfuegos en la segunda mitad del siglo XIX
(1850-1899) ............. a p w a .6 .0 .1 a w 9 0. 12 .1 -P w 195

PARA UNA NUEVA LECTURE DEL PASADO. JOSt MARTf
El Padre Las Casas .................................. 231

CRONICAS

ARAcELi GARdA-CAP2ANZA
La Blobibllografia de Alejo Carpentierpunto de partida de nuevos repertories complementarios ................ 239
FRANcisco ftnz GuzmAK
En el ochenta y cinco cumpleahos de Hortensia Pichardo. 245
SALVAWR BUENO
Fdhx Pita Rodriguez en su octave d6cada 247

RESEIqAS
EVANGELINA -ORTEGA RODRIGX= Cdsar Vatlejo en Cuademos Hispanoamenicanos .......... 251 FRANCISCO P8pxz GuzmAN
Cuba, otro scenario de lucha.- la guerra civil en el exilio
~ I
republiCanD espanol ............ 255
LIBROS ADQUIRIDOS EN EL EXTRANJERO ......... 259








RcAsta do la
B'blioteca NaciorW
J056 Marti
(2) 190


Introduce-ton a ta culture en Cuba
en los Siglos XVI y XVIL
Elements para un nuevo enfoque


C.sAR GARcfA DEL PINO
ALEJANDRO DE LA FUENTE GARcfA

El estudlo de los problems culturales vonculados a los sliglos xvi y xvix cubanos. no ha sido emprendido aun. con seriedad. El enfoque ""clallsiico" de nuestra blistoria -segfin el. cual el pa-sado de la Isla comienza a tener iffiterds a fines del siglo XVIII y -muy especialmente despuds de la. toma de La. Habana por los ingleses (1762)- ha hecho que el prolongado perfodo comprendido entre mediados del sliglo xvi y la feeba indicada, permanezca en un complete olviido. Nuestros conocimientos acerca de los anhos posteriors son, en cambio, mucho mAs sistemaficos y acabados,
A fuerza de ser lignorado'. los intents de reconstrucei6ri general del pasado insular se han visto obligados, con muy escasas excepciones, a recurrir a esquemas y caracterizaciones esestereotipadas carentes de matches para abordar el. studio del period. Para la cast totallidad de los authors, Cuba es, hasta fines del xvin, una estad6n., una base comerdal que languidece en espera de las flotas y el Slituado para disfrutar breves moments de euforia econ6mica. I
Por ello, la sl*tuacl*6n economic general de la Isla en el siglo xvii ha sido objeto de calificativos como "'miseria"', "estaneamiento"'. etcetera. En el rnejor de. los casos, alon que otro autor ha dejado entrever timlidamente, sin mayors deta.Iles, la posliblilidad de un lento desarrollo intern.
Pretender el studio de la problemdtica cultural a partir de estos supuestos constitute, desde luego, un absurd. Po'r el. oontrarlio, la historlografia traditional -Y adn la reciente-' han. insistido en mostrar una Isla empobreclida en lo material e "inculta e'inmoral en lo spiritual. Los escasos esfuerzos dirig'dos








a profundizar en el conocimiento de esta problenwitica, a fuerza de ser excepcionales, lejos de linvalidar la regla la confirman.1
Quiz-As, en apoyo de lo anteriormente expuesto, sea Atil traer a colac116n a1gunos, ejemplos.
'Uno de los, mas grades historiadores de las letras y la instrucci6n pdblica en-la, Isla'-Antonio'Bachiler y Morales-2 aseguraba, por, ejemploi que cow anteriorlidad al gobierno del ""beneit&ito"' don Lul s de las Casas arenas podia hablarse deinter4s por la educaci6n en Cuba-.
Este mismo criteria es sustentado por M'tjanO. quien seiWa que la historic del movimliento intellectual en Cuba comprende dos 4pocas bien different, separadas vor el inolvidable gobierno del general D. Luis dela ; Caias' q'u'e s6 I nau'gur6 en 1790. Antes de ese afto 0 ho'hay desenvolvimiento I' constant y regular de nuestra cultura..." MAs adelante sefiala, corroborando el antenor crikerio, que a partir dela fecha indic.ada comienza "la nueva era de Cuba.-,.. desarroll6ndoselos dormidos g6rinenes de nuestra culture 11 r 4
I
Posiciones. muy similarew han sustentado, -con postenoridad, otros, estudiosos e M"telectuales cubanos. Ren6 LufriA aseguraba, por ejemplo, que con anterlioridad a la toma de La Habana por los ingleses "la culture no habia tenido siquiera una manl*festaci6n sensible. La literature no exi*stia,, pues arenas puede considerarse que constituya su 'forma 1rudimentaria. ( ... ) las escasas y muy pores compositions que heiblan
escrito vulgarcs aficionados".5 Incluso un historiador de la taIla de Ramiro Guerra" sustent6 la tesis de la mise m" cultural cubana.
Este enfoque se ha mantenido, casi inalterable, por la historiograffa reciente que ha seguido viendo en los. silos xvi,
Esomp JW AuGusm. Est do mitelectual de los cubanos en el siglo xvi. Revista hist6nca, critical y bibtiografta. de ta. liferatura c''bana (Matanzas) 1 (1) -0, [73 1-' 34;' 1916.
,? BACHILM Y MORALEs, ANmmo. Apuntes para la historic de las, le.tras y de la instrucci6n p4blica de la ista de Cuba. -La Habana: Impr. de P. Massana, 1859. P. (51- 14, 49-59.
3 MITJAN.S, PPRELw. Studio sobre el movimiento cientifica y lite, rario de Cuba. -- La Habana: Impr. de A. Alvarez *y co., 1890. p. 13. 41 Ibidem, P. 49.
s Lumud, Roo, El impulse inicial.. Studio histdrk' de los tiempos moderns de Cuba., La Habana: Impr. El Siglo xx, 1930. t. It p. 21.
GuEnA SANcniu, RAMIRo. Historic de Cuba. La Habana: Mont ro, 1925.. t. 2.








-xv11 y adn gran parte del xvin "nuestros, comienzos miisera0
bles"7 y los ha caracterizado como una epoca de generalizado
8
analfabetismo e incultura. Es vdlido aclarar, sin embargo, que en los U-11timos a-nos se han realizado positives esfuerzos investigations en esta direcci6n.9
Este trabajo no pretend, ni con mucho, borrar la tradicional v*si6n que varies generaciones de historiadores-han asentado. Nuestros objetivos son, ciertamente,, mas modestos: brindar un conjunto de evidencias cualitativas que permlitan, al interesado en estos, temas, partir de un material factual diferente y novedoso para el estud*o de la problemdtica. Nuestra tarea se reduce, pues, a estimular nuevos enfoques.



Al estudiar 1a culture en Cuba en los silos xvi y xvii, tenemos forzosamente que remontarnos al desarrollo de la. misma en Castilla, ya que los conquistadores fueron meros portadores de lo alli existen'te. Castilla posef"a una secular tradition 11L teraria y basta evocar al ard"preste de Hita, a Pedro L6pez de Ayala, al marquis de Santlillana o al infante don Juan Manuel, por solo enumerar algunos de los precursors del renacentismo, que eclosionaba en aqucl reino, al calor de los estrechos contacts con IW*a.
Haciendo un par dntisis debemos subrayar que, como consecuencia de una serie de circunstancias socioecon6m.*cas, CastiA
Ila se habia convertido en la primer monarquia centralizada de Europa -lo que, entre otras cosas, le permlitik) ser la finica, salvo Portugal, capaz de hacer frente a la empress colornbina y posterior conquista del Nuevo Mundo- y, como es natural, este hecho se refleja en la esfera de la culture.
No es de extra-ar pues, que la uni'versidad de Salamanca
---que no era ]a dniica en el rqlno y gozaba de gran prestigious
7 FERKAKr)Ez SAfziz,, ISABEL. Nuestra pintura colonial. Universidad de la Habana. Revista. (La Habana) 32 (189): 61; enmar., 1968.
9 GoNzAi.F-z Acom'm% ibst JAvm. Sintesis hist6rica de la Universidad de La Habana y sit facultad de ciencias m6dicas durante la poca colonia-1. Ciudad de La Habana: Editorial Orbe, 1978. p. 19.
9 Vease por ejemplo, el trabajo realizado por ]a Cornisi6n de Activistas de Historia. del C.C. del P.C.C. Historia de la Educad6n. en Cuba, desde sus origenes hasta 1793. (mimeograflado) aunque en el misrno se mantiene, a grades rasgos, el mismo enfoque tradiclional. Ved.-Te tambign GARCA GALTA GASPAR JoRcm Bosquejo hist6rico de la educad6n en Cuba. La Habana: Editorial de Libros para ]a Educaci6n, 1978. 94 p








Europa- contase con 7 000 alumnos 10 ni que hubiese i
parents en Sevilla, Salamanca, Toledo, Valladolid, Burgos, Zamora yMurclia; ni que se publicasen nuanerosas obras de authors castellanos,, traducciones de los clAsicos y a-6n de contemporAneos como Erasmo l Mas no solo se leia lo Impreso en Castilla, ya que los, Reyes Cat6ficos por una pragmdtica dictada en Toledo el. 28 de mayo de 1480

...sentaban ""cuando era, provechoso y honroso que A estos subreynos se trajeran libros de otras parties, para que con ellos hicliesen los, hombres letrados, y porque de pocos dias a' esta parte a1gunos mercaderes nuestros, naturals y extranjeros, han traido y de cada dfa fibrous buenos Y muchos; por cuyas consideracliones mandaban que se introd jeran todos fibres sin pagar d1ex-12
mo, a1mojar*fazg6 n1i portazgo por mar y sierra.

Por la 6poca en que Ocampo realizaba el bojeo de Cuba, el cardinal Cisneros inaugur-aba la universidad de AlcalA de Henares, que competina co&Salamanca en la calidad de la ensenanza y number de estudiahtes.13 De la general ilustraci6n y del respect por el saber, es buena muestra el hecho de que en AlcalA dictaba "lecciones de ret6rica la hija del historiador Lebriija y en (. .) Salamanca enscnfiaba la doct a do n-a- Lucia de Medr-ano los cla'sicos latlinos". 14 De lo que vino despuds no hablaremos: fue el Siglo de oro.
En cuanto a las ciencias -tan aflejadas como las letras, si nada mis nos remontamos al "Rey Sablio"_ no se quedaron a la zaga y ya Jovellanos sen-alo, detalladamente, la abundancia de hombres c6lebres en el studio de la fisica y la matemklca y como aplicaron sus. conocimientos "a objetos. fitiles. y de coffin provecho".111 Por no ser farragosos y solo citar dos casos,
10 LMMKwo MPOESTO. Historia general de Espana. RarceIona: Montaner y Slim6n, editors, 1883. t. 2, p. 328. It Ibidem, p. 329.
12 RomfduEz-FERRER, Mraum.,, Naturateza y elvflizaci6n de la grandiose ista de Cuba. Madrid-, Tip. de Manuel Gine's Hernindez, 1887, t. 1, parte segundh, p. 400, Nota 1.
13 Op. cit. (10). p. 417.
"I Ibidem, P. 328.
35 JovELLANos, GAspArt MP.LcFto. DE [Citasj... En SARRAiLH, JEAN. La Espaha lustra& de la segunda mitad del siglo XVIII / tr, de Antonio Alatorre. Wxko: Fondo de Cultura Eeen6mica, [1957). p. 181, ,









mencionaremos que en 1594 era texto de astronomia,, en !a universidad de Salamanca, el libro de Copernicol" y recordaremos al lingeialoso inventor Blasco ide Garay, predecessor, se&n algunos, de Robert Fulton.
'No cs de extrahar pues, que la masa de Hidalgos que forma, ba el, grueso de la hueste conquistador, estuviese 4 ompuesta por hombres instruldos, como lo prueba la voluminous correspondencia que dejaron. Figuraban entre ellos hombres que, como Cort6s, habian pasado por las aulas unliverslitarias -se asegura que era bachiller en leyes, lo cierto es que hablaba tatin-; 17 para. estos hombres la lecture debe haber sido limprescindible y el libro una necesidad, por lo que es de suponer que desde un principio los hubo, de un gdnero u otro, "especialniente en Santo Domingo Y en Cuba"."
Prueba de la existence de libros en el alrea por estos tempos, la brinda. la aventura de Jero I mo de Aguilar, prisionero de los indios yucatecos desde hada ocho anhos, cuando, fuc encontrado por la gente de Cortes a prinexpos de 1519. Aguilar, que procedi'a de la entonces relativamente lejana colonial del Darien, conservaba un fibro entre sus escasas pertenencias" y, en el caso especiffico de Cuba, se conoce que al fallecer en Santiago de Cuba, en 1525, el cirujano Domingo de Alpartil,, dejo" entre sus bienes "15 volumenes (slic) de hbros, grades con ciertos cuadernos de libros", mas '"un fibrillo que se dice Memorial de PecadoS'l.2' Esto atestigua., ademas, la presencia de un cirujano en Santiago en el pirmer cuarto del siglo xvi.
Hacia 1522 el segundo obispo de Cuba, fray Juan de Wftey dispuso la organization que debtfa tener su sede y a eA "se debe la existence, desde temprano en Cuba, de un maestrescuela

MEN#NDEZ PELAYO, MARCELINO. Historic de los helerodoxos espafloles. Buenos Aires: Emecd editeres, SA,, 1945. t. 5, p. 474.
17 MADARIAGA, SAL"DOR Dr.. Hernan Cort6s. Buenos Aires: Editorial Sudamericana, 1943. p. 42.
., IRVING A. Los libras del conqu' lador. La Habana:
18 LEONARD is
Casa de las Americas, 1983. p. 83.
19 DfAz DEL CASTILLO, BERNAL. Historic verdadera de la conquista de' la Nueva Espana. La Habana: Editora del Consejo Nacional de Cultural, 1963. t. I t p. 82.
20 ESPARA. ARci4ivo GENERAL DE INDIAS, SF.VILLA. Santo Domingo. Legajo 124.









de un maestro de m'sica". LOS requisites para octipar estos cargos y sus obligaciones eran los siguientes:
Un Chantre o Cantorfa: Solo puede desempen-arlo un docto en mfisica y sus deberes serAn canter y ensenar a canter a los sirvientes de ]a igglesia, asi como ordenar su coro. Un Maestrescuela: DeberA ser bachiller en derecho o en artes. Su fund6n es ensen-ar gramalfica a Jos cle'rigos y servidores de la iglesia, asi como a todos
los que quieran oirlo..21
Era igualmente designado un organist, aunque este llfimo cargo permanecio vacant algfin tempo.
Por Real Cedula, fechada en Valladolid el 6 de marzo de 1523., se ordenaba a los Oficiales Reales de Santiago de Cuba, que dejascn habitat, sin pagar nada, en una casa propiedad de la corona Achilles de Holden, "maestro de mostrar gramitica .1; 22 Sospecham'os que este sujeto -que por su apellido pudiera ser flamenco- fue el primer maestrescuela de la Catedral santiaguera. Lo clierto es que al fallecer Diego Vel4zquez, en 1524, "fue enterrado con pompa, de prolijo cumplimiento" y en su tumba se puso un epitafio en versos latinos que deGfa:
Q I'l i, n u n c a gusto componit member sepulcro
prosper sors vivo munera magna deceit
sed quando fuerat captures maxima dona
quad fecit, fortes eripuere manUS.23
Esta inscripcion demuestra. la presence I a en nuestra. antigua capital de personas cults, capaces de apreciar y preocuparse por estos detalles; pero hay mais, el acostumbrado juicio de residence, que s*gui6 a la muerte del Adelantado, nos permit saber que en 1520 se celebs 0' la fiesta del Corpus en Santiago de Cuba con una danza, arcos y lienzos Io que coloca a Cuba en la primacia de los Corpus en Am e-'rica"- y concern tambidn que nuestro primer 9
21 TOMES-CIAVAs. EWARDo. El 4Dbispado de Cuba* genesis, primeros prelados y structural. Santiago (Santiago de Cubaj (26-27).- 87 y sig., jum-sept., 1977.
r- Cum Amim NAciONAj. Academia de la Historia, Legajo 50., No. 332.
23 Op. cit. (12). p. 445 y sig.
24 LEAL,, RTNE, La Selva oscura. La Habana: Editorial Arte y Literatura'. 1975. t. 1P p. 41.








En Julio de 1527 era don Sancho de Ci6spedes maestrescuela de la CatedraJ26y en dicliembre de 1540 se aprestaba, en Sevilla, Para embarcar hacia Cuba a desempen-ar dicho magistrado, don Pedro de Andrada.211 Por esta Cpoca, uno de los clerigos de la Cathedral era Miguel de Vela"Nuez, "'mestizo, natural Oesta que estud16 en Sevilla y Alcald de Henares; s'abe el canto Ilano, tan-e Ios 6 rganos, ensena gramatica, y es, de viida ejemplanfsima".27 Este, a quien podriamos calificar como etprimer- in.telectual criollo, era product de la sintesis original -de la conquista, hijo de india y de un deudo no identlificado. de Diego Veldzquez, que no-necesariamente -dadas las costumbres- Revase este apellido, que adopt el joven mestizo de entre los de sus antepasados. Rwcu&dese que esta situaci6n dui6 hasta que el Con'611*0 de Trento regul6 el uso de los apellidos, disposicioWque se aphco" tardliamente en Cuba.
Volviendo a nuestro personae, diremos que con los aflos Rego' a can6nigo de $antiago, despuds de otro vi*aj*e a Espana, que realiz-' quizas para obtener algr6n grado universitaHo. El caso de Miguel de Veldzquez no es dnico y en los viejos prQtpcolosJulbaneros es frecuente encontrar referendwas a muchachos, enviados a educar en la Peninsula.
Al finalizar el primer terclo del siglo xvi, La Habana -graA .'s 19 P.
cias a su. privilegiada position geograrica- comenzo' a relegar a Santiago a un segundo plano y por ende tendrcmos mAs informacion de aquel'A que de i6sta. pero esto no quierc decir que desapareciese toda la manifestaci6n cultural en la Ciudad orilental, mas cuando conserve -pese a todos los esfuerzos que se hicieron por trasladarla- la sede episcopal con todos sus elements de coro, escuela,, etcetera, a lo que debemos aftadir la existence de un convent de frandiscanos donde -como era usual- debe haberse impartido la enseffanza. Es. el caso que ambos, Catedral y convent, tenlian. 6rganos en 1586..211

25 Coleccio'n de documents inddiios relatives at descubrimiento, conquista y organiwi6n de las antiguas posesiones espaholas de ultramar: segunda serie; pubtlicada por Ia Real Acadernia de la Historla. Madrid: Estab. tip. Sucesores de Rivadencyra, 1885-1932. t. 1, p. 420.
26 SEvTLLA. ARci-iIVO DE PROTCOCOLOS. Catdlogo de los condos americano& del Archivo de Protocolos de Sevilla. madrid: Compaiiia Ibero-Ameh
ricana de Publicaciones, 1930. t. 1, p. 1627.
27 Op. cit. (25). t. 6, p. 221 y sig*
28 Op. cit. (20). Legajo 116, RAmo III. "Carta del cabUdo'de Sanfiago de Cuba a Felipe If,. fechado'junio 8 de- 1587'








()ue no hayan Ilegado noticias a nosotros, no quiere decir que Santiago de Cuba se convirtlese en un deslerto cultural y senala en esa direcci& el. hecho de que en poblaciones con menos posibillidades, hubo manifestaciones de vida intellectual de un tipo u otro. Asf, al producirse un eclipse de luna en 1581, se ordeno que se le observase, ""y la cantidad de sambras, "' en sapareciese toda manifestaci6n cultural en la ciudad oriental, la sierraa adentroft. 29 Esto lo, mliz6 en Bayamo Antonio Casta" n "hombre que me dicen Io, entiende bien y que es, muy cosmao,
grafo"'.3'DDesdichadamente, solo conocemos la information referente a Bayamo -y a La Habana, donde hizo, las observaciones Francisco de Calona, el constructor de La fuerza-Y'll pero es evidence que la misma se realize en otros lugares de Cuba. El 14 10
interest en este fen6mcno astron6mico consistia en que era el
A
unico metodo, aproximadamente exact, para establecer la lonPgitud del punto desde se observe, lo que permlitiria slituar a Cuba, y sus poblaciones, con mayor precisi6n en los mapas.
La, s iguiente noticia, tambi en de Bayamo, es de 1604. cuando ocurrio el sonado sectiestro de obispo, Cabezas Aliamirano, en que se inspire" Silvestre de Balboa para composer su Espejo de Paciencia, en ef que se refliere al organist de la Parroquial bayamesa por esa dpoca, compar-Andolo nada menos que con el ceflebre compositor sevillano Francisco Guerrero."

Estaba aperclibido ya en la iglesia
Blas L6pez, sacristan A aquella villa
a qti.;en todo el Bayamo estima y precia
Como a Guerrero la sin par Sevilla;
Y con Ia. dulce voz de que se precia,
con Jos cantors de su gran capilla,
82
a este motete di6 principi y gracia.

Es de suponer que sli Ia parroquial de Bayamo poseia "una gran capilla" y un organist afamado, Ia Catedral de Santiago de Cuba no puede haberle 1do a Ia zaga, sino todo lo contrario.

29 Ibidem, Legajo ", Ramo 111, No. 102. "'Carta de Gabriel de LmjAn a Felipe Ili fechada junio de 1581".
Ibidem, No. 112. "Carta de Gabriel de Luj4n a Felipe Il, fechada junio 27 de 1582"'.
31 Ibidem, No. 105. "Carta de Gabriel Lujdn a Felipe 11, fechada agosto I de 1581".
32 ANTOUTIA) GLoRTA. Cuba en el siglo xvii: expresi6n musical de un modo de ser. Santiago (Santiago de Cuba) (34): 88, Jun., 1979.








En cuanto al refen*do motete, Henriquez Urefla sospechaba que su autor fuese el propio Balboa,'" quien entorices habitaba en Bayamo.
Cuando a"os mAs tarde compuso Balboa su poema, ya. resi" diendo, al parecer, en Puerto Prfncipe, seis vecinos de esta poblaci6n component, sends sonetos que aparecon antecediendo al Espejo de Paciencia. Es -sabido que el soneto es. una de las forms po&icas menos Wiles, por ser "demasiado estrecho el Molde j1p :34 y slin embargo estos pr b ncipefios la adoptan y los hacen "muy bien hechos, con references clAsicas, por lo que hay que deducir que hablan reclibido una education 11iteraria.".1,11 Otro autor anade: "'...que a1gunos de estos. sonetos estan a la altura de mucho de lo que se esc4bi6 en espan-ol no solo en su. moment, sino tambidn durante el siglo xix, tanto en Espa0
na como en Am6rica"'.11
Cabe preguntar: es que acaso Puerto Principe era la finica poblad6n en Cuba que posef"a un cenaculo fifterario? La 16gica hace suponer que en otros lugares de la Isla debe haber ocurrido el mismo fen6meno, especialmente en La Habana y Santiago, cliudad dsta que a1gunos, aseguran tuvo imprenta desde 169831




La preocupaci6n por dotar a la ciudad de institutions, c I apaccs de brindar una. ensefianza adecuada a los hijos de los, vecinos se hace patented en La Habana desde mediados del siglo xvi. En fecha tan temprana. como la de 1569, la ciudad promueve ]a crcac16n de un coleglo de la Compan-fa de Jesiis ""a donde scan doctrinados los h1jos de los vecinos de toda la isla e de ot-mcs cualquier parte de quisieren venir donde se han

33 HENRIOUEZ URrF4Aj MAM Panorama hisf6rico de la Uteratura cubana. La Habana: Edici6n Revolucionarigi, 1967. t. 1, p. 39, 34 SALAZAR Y Roxr, SALVADOR. Curso de literature preceptiva. La Habana: Editorial Cultura, -S.A., 1928. p. 121. 35 PxickARDo MoYA, FELIPE. Studio c'ftico. En BALBOA, STLVFSTRE vr.. Espejo de paciencia. La Habana: Cornis16n Nacional Cubana de la Unesco, 1962. p. 30.
36 SANZ, ENRTGUE. Silvest" de Balboa y la literature cubana. La Habana: Editorial Letras Cubanas, 1982. p. 65. 37 FuRLoNG,, GvILLERM0. Origenes del arte tipogrdfico en Amerka. Buenos Aires: Editorial Hularpes SA., 1947. p. 96.









4
de leer y ensen-ar todas las ciencias, y artes El proyecto,
patrocinado por el Gobernador Pedro Men endez de Avile's. no se habia materializado adn en 1578 aunque el Cabildo insistia en la. utilidad de fundar dlicho 6olegio y aseguraba, que los vecinos de la villa habiLan destinado Para ello ciertas sumas de dinero.80 En la Propia d6cada, se produce- et establecirniento de los Conventos de San Francisco y Santo Domingo, 40, lo que abn'a nuevas perspectives educativas.
Se conoce, por otra parte, que adn desde e pocas anteriores V V
los vecinos pudientes de la, Isla enviaban a sus hij os a estuctiar a E spafia4l o les procuraban la, ensen-anza elemental -lectura, scri'tura y aritm6fica- a trav6s de contracts privados concertados al efecto.42
En La Habana de fines del. siglo xw ya existing various "'maestros de escuela". Ademas de Martin Herndndez de Segura l
10 41
-que es el unwo conocido hasta IaJecha--- 4 ejerclan el maigisterio por los anhos 1597 y 1.598, Diego de Espinosa, "maestro de la escuela de ni -nos de esta ciudad"4-5 y el BAchiller Gaspar de

38 HABANA. AyuNTAmmwo. Acta-5 capitulares del Ayuntarniento de Za Habana. La Habana-, Municipio do la Habana, 1937-46. t. 2, p. 229.
3v Ibidem, t. 3, p. 29.
40 Las gestiones Para Ia fundaci6n de estas m*stitucioncs pueden verse en Ibidem, t. 2, p. 328, 334-335; t. 3, p. 3, 6-70 4AO 1"0
41 CuRA. ARcuivo NAcioNAi_,. Protocols notariales de la Habana. EscrL bania Regueira, 1589, fol. 933. En 1605, por ejewplo, Miguel SInchez, vecino de la Habana, dispose en su testament que se le entregue cierta cantidad de dinero a un vecino de San Lficar de Barrameda "para. que Io destribuya en bestidos y studios de Alonso Sanchez mi hixo que estA en la dicha ciudad a su car-go 4 hasta tanto que sepa leer y escribir y contar descontAndosele de la legiti'ma". Wase Ibidem, 1605, fol. 312.
47- ROJASO MAR& TEREsA Dr. Yndice y extracts del archive de Pr'otocolos de la Habana 1578.- La Habana-. [Impr. vcu, garcial, 1947.
- t.
43 CuBA. ARCHIVONAcioNALAcademia de la Historia, lepjo 82,. No. 110.
44 MARMO, LEA Cuba: economic y sociedad. Madrid,.- Editonial Player, 1975. t. 2, p. 392.
143 HABANA. AyuNumiENTo. Actas Captulares del Ayuntamiento de la Habana. Trasyntadas. v. 1584-1599, fol. 385v. (Coleccii6n manuscript existence en 0 Archivo Hist6rico del Museo de la Ciudad de la Habana). Diego de Esp*osa ejercia como maestro ya. en 1596. El 29-11 de ese afto se oblige con Doha Leonor Maldonado, vecina de la ciudad, a ensefiar a un sobrino suyo a "'leer, escribir y contar las cinco reglas de sumar, rcstar e multiplicar e -medio partir e parfir por enter" durante aft y medio; en'pago, esta Ie daria 34 ducados. En Op.'cit. (41).
Escribania Reguelira. 1596. fol. 138.








Torres "preceptor de grarnAtica Para los nin-os de esta ciudaX% 45 Io notable es que, en ambos casos, el cabildo era q'u*en costeaba la actividad, pagdndoles de los propios cien ducados anuales de salario (el equivalent a 137.5 pesos de ]a 6poca).
Todo parece indicar que estos preceptores, costeados por el cabildo habanero, habian ejercido y cobrado el oficio sin la licencia real requerida para ello. A partir de 1603 el Ayuntamlento comienza a gestionar ante la Corona la -a 'robaci -5 del preceptor y un aumento de salarlio de cien ducados adicionales, cada afjo;47 en septiembre de ese propio aho representaba la mucha necesidad que esta ciudad tiene de preceptor de gramduca que ensefia latinidad"411 y en 1604 el procurador general solicit al rey

..Ie haga merced dar licendia Para concertar el d*cho
preceptor de gramAtica y senalarle de salario treclientos ducados en cada un a-no que con esto ensen-ardn los hijos, de vecinos y evitar4n muchos vi*ci*os que pueden tener y se ennoblecerA la cliudad y esto se pague de penas de
cAmara.xv

Sin embargo, todavia en 1606 la ficencia no se habia consegulido, pues en las instructions, del cabildo a su procurador en la corte insisted en que "es justo haya en ella. un preceptor"" y el proplio afio dirige al rey el memorial siguiente.

Por zr como va esta ciuddd en aumento Para que tamb*6n crezca en virtue, santos, virtuosos y buenos ejerc1clos tiene muy gran necesidad haya en ella un preceptor que lea y muestre la gramdtica a los hi jus de vecinos con que se conseguir6n tan grades y buenos effects. Supfica humildemente a S.M. le de licencia Para que se le pueda sefialar de los propios o cobras de sisa un compatlible salario ... I",

Lo afirmado, por el cabildo era verdad: la ciudad vivia un process de crecimiento. El surglimliento y primeros pasos de la
46 Ibidem, fol. 413.
47 Op. cit. (20). Legajo 116
48 OA cit. (45). v. 1599-1604. Cuarto protocol, fol. 25. 49 ()p., cit. (43). Uvajo 86, No. 334. w Ibidem No. 339.
51 Op. cit. (45). .- v. 1603-1609, fol. 128.








industrial azucarera -favorecida con una I"nyecc*6n econlmica de 40 OW ducados- el desarrollo de los. astilleros -que representaron igualmente la. entrada de limportantes cantlidades de dincro- y la fundicion son, entre otros,, sintomas Inequilvocos. de ese auniento. Y, junto con ello, un l6gico increments de los oficios vinculados a la culture materiall"
Ya a priincipios del A& xvil La Habana no era la aldea inculta y miserable que la historiografia traditional se ha emPenado en hacer ver. En 1605, el Gobernador Vald6s aseguraba' que en unos festejos realizados "no qued6 hombre de a caballo, ni mozos ni estudiantes, ni muchachos de escuela que sacase cada uno su invenc16n? con muchas letras que sembraban por las calls" Luego, su number era necesariamente cons*derable.' Incluso en las villas del Intenor -que siempre se han reputado, mucho ma's atrasadas que La Habana- la situation no Puede haber sido tan critical coTno generalmente se ha supuesto. ""El Espejo de Paclienda, con sus. siete poeta:s, revela. una inquietud intellectual q ie solo es, possible bago una s6fida base econftlca."" En 1618 fos bayameses continuaban tratando de hacer efectivo el legado de Paradas por ser "de gran consuelor' la existence de un "preceptor de gramAtica para los vecinos"."
Las Inquietudes culfurales habaneras en !a 6poca se patentizan igualmente en otras esferas vinculadas al quehacer artistico. Eh 1595P por ejemplo, Juan Recio, Regidor, Depositario General y probablemente uno de los vednos mds acaudalados dela ciudad adquiere cuatro esclavos, "chirimias C -) con dos terns de m6sica, sacabuche y clinco libros de mdsica".11' Aflos mAs tarde, los mayordomos de la Cofradfa del Santisimo Sacramento ofrecian softener 4$un maestro de capilla que ensene canto de 6rgano a los hijos de vecinos"*57 La m'sica era,

,12 Rommo -ESTftAXEZ, LEANDRO. Los, artesanos de la Habana en el. siglo xvT. Revolucidn y Cultura (La Habana) (35): ag., 1975, 53 Op. cit. (44). t. 5 o p. 170.
-4 MOREND.FRAGINALS, MANUEL El Ingenia: complejo econ6mico social cubano del azt4car. La Habana-, Editorl"al de Clenclias Soclales, 1978.
- t. 1, p. 145.
55 Op. Cit. (44). t. 5, p, 152.
-56 Op. cit. (41). Escribania Regucira. 1595, fol. 402v. 57 Op. cit. (2Q). Legajo 900, Libro 9,, fol. 214v.









por otra parte,, un ingrewente com'n en todos los festejos Y celebraciones de la ciudad.
Existent evidencir-6s. t.Imbichi pc.r estos afios, de cierta af*ci6n de los "inctaltos" vecinos habaneros por la pintura; prueba dc ello es que, en los testaments, a veces se relacionan cuadros como partc del ajuar ho ,rarefio.13 En las postrimen"as del sigjo este mismo hecho se con s ta ta incluso, en a1gun-a s de las villas
j IL P
de sierra adentro'
Las institutions eclesid'sticas cstlimularon Indudablemente el desarrollo de la pintura en la Isla, dedicada fundamentalmente a, motives religious. En 160 1, por ejemplo, Juan Camargo, residents en la cludAd, pinta un retablo con la insignia de "Nuestra Sen"ora de los Remedios y Fray Juan de San Buenaventura destinado a la Cofradfa de Nuestra Seftora de los Remcdios que, dicho sea de paso, era de negros horros."11 Sabemos que tamblidn, Por esta fecha, realize un trabpjo similar en la 1glesia Parroquial Mayor de la Habana."'
Pero, ademAs, Camargo no es un caso aislado. A principios del sliglo xvii Pedro de Arteaga, pintor radicado en La Habana, entreg6 seiis retablos de imagines al 61eo destinados a los galeones construidos en los astilleros de La Hahanafl2 y por la misma fecha (1606) Manuel de Viera, "maestro de pintura",

53 PiDr ejemplo, eu 1606 Leonor de Morales declare en su testament poster 15 cuadros' y una irnagen y en el proplo afto Isabel de Santander asegura. ser duefia de 17 cuadros valopados en 734 resales.
Finalmente, en una relaci6n de bienes dotales de mediados de siglo (1652) se incluyen a1gunas pinturas, tasadas de la siguiente forma-, (Reales)
"Una pintura de ]a humanidad y pacienclia" 24
Una plintura de Nuestra Sefiora del Rosario de tres
cuartas .. ............................................. 12
"Un San Joseph .. ..... *4. 44 4 R. -4 ... w .................... 160
"Doce 14m inas" . . . . . . a 4 . a a w w a R w w 4 W W w 0 4 1 P 1 24
"Un niflo JesiAs ... .................. d & d & 6 # + + + + + + 4 4 a 0 b 128
N6tese el, predominio de los motives religious. Op. cit. (41)
59 V6ase, por ejemplo, una escr'Itura de dote otorgada on Santa Clara el 2-1-1693 que incluye "una ymaggen de una Concepci6n de oro" valorada en 20 msos. CUBA. ARci-iiw NACTONAL. ProtOC010S Notariales de Santa Clara. Escribanos Salvador GonzAlez y Manuel Rodriguez. 16911696, fol.. 51V.
60 Op. cit. (41). Escribania Regueirs. 1601, fol. 67v. Los'mayordomos de la Cofradia se obligan a pagar 1800 resales por el trabajo del retablista.
61 Ibidem, 1603, fol. 193,
62 Op. cit. (44). t. 2. P. 159.








se encarga de pintar y renovar los cuadros deI retablo del altar mayor del Convento de San Francisco por precio de 300 pesos, techo y comida. en el dicho convento."I Anos despues (1634), se menciona otro "'maestro del arte de la pintura", el residents Lucas de Esquivel Pelayo,'14 aunque de su obra nada hemos logrado saber. Finalmente, por 1676 vivia en La Habana el maestro Pintor Gabriel Antonio, quien pint6 un escudo con las armas resales para el convent de San Juan de LetrAn por precio de 128 realesfi'111
Para terminar, un ejemplo vinculado al quebacer escult6rico. En 1608 Juan G6mez y Lucas Baez, vec*nos de La Habana y maesos de canteria, se obligan con el Capitan G6mez de Rojas Manrrique en la confecci6n de dos sepulturas, una en el convento de San Francisco y otra en la iglesia Parroquial Mayor, con express declaracion de que "haraln las dichas dos losas y las labrarin ponliendo cn cada una. de ellas los escudos con sus arenas con timbre y follaje pulidairnente con las letras que les d1jeren" Por precio de 250 resales cada una.111
Parec& 16gico que en te l ambience cultural descnito los esfuerzos por garantizar la ensefi-anza de "los hilos de vecmios"
-es dedr. de los, sectors m6s, acomodados de la ciudadtendi*eran a enraizar. En 1607, por ej'cmplo, algunos ganadefos, ofrecen dos resales diarlios de came para el sustento del Colegio que fundara el Obispo Fray Juan de las Cabezas Altamirano 114 en que ha pesto rector y cantidad de colegiales. con maesP 1,87
tros que les ensen-en gramatica, y artes y otras virtudes...
Las ordenes relligiosas jugaron un positive papel en este sentido sus laborers docents no cesaron a lo, largo de todo el si lo y estuv*eron concentradas fundamentalmente segdn se desprende de ]a documentation estudiada, en la ensen-anza de la gramAtica, artes y teologia correspondents, en la epoca, a studios de n4vel medio.
Los agustinos parecen haber sido especialmente actions en
w
este sentido durante la.pnmera mitad del sliglo. En 1611, el Gobernador Ruiz de Pereza elogiaba su -magisterio, y anos despue's

63 Op. cit. (41). Escribania Regueira. 1606, fol. 533. 64 Ibidem, 1634, s.f.
65 Op. cit. (20). Legajo 123, Ramo 3, No. 34a. 66 Op. cit. (41). Escribanfa Regwira. 1608, fol. 105. 67 Op. cit. (45). v.1605-1609, fol. 160.









el cabildo habanero informal a' la Corona que &.1 Convento de San Agustin

.,..1a sido de mucha importance asi P para. el servicio de Dios como para la buena educaci6n de nuestros hijos a los cuales los religliosos-dan studio de gramaltica y tienen sefialado lector para studios mayeres de artes
y teologia (. .)"
El- convent recib'a algun tipo de remuneraci6n por su serVic 1 0, Pues en 1616 el Cabildo pagaba 50 pesos de "la limosna que la ciudad entrega a dicho convent anualmente por el cuidado- de leer la gramatioca a los hijos de vecinos de esta dicha ch1dad". El reconodmiento a la labor realizada por la orden es indudable; en 1650, el Ayuntamliento se lamentaba' de la partida hatia Mdx*co del lector del. convent por la "suspension de los studios de latinlidad'en que con tal continuo. trabajo y religioso' celo ha dejado a tantos hijos aprovechados Segdn asever6 cl pTopioJI.F ''lector, 'Fray Anto io de Nava, habia asistido personalin"ente durante diez afios en la ensenanza de los j6venes de la ciudaVO
Una de las dificultades confronta'das por los educados era la de que no po dian obtene'r los. grades en la ciudad, pues los Conventos cubanos no tenian potestad para. otorgarles.' Para ello los hijos de las families pudientes deblan trasladarse a la metr6polli, Santo Domingo o AV**c6711 donde, por derto, el Obispo Endquez de Toledo habl'a fundado un colegio con ocho plazas de las cuales tres correspondfan a estudiantes habanerosil Los vecinos representaban contra este orden de cosas, argumentando, que muchos educandos habaneros "y de otros lugares de esta Isla"' acababan sus curses satisfactoriamente y que por no poder obtener sus grades en artes y teologia se

48 Op. cit. (22). Legajo 87, No. 396. Por otra, parte, en 1636 el gobemador aseguraba que en el Convento de Ios agus-tinos "se lee cyramAtlka continuamente con beneficio y- aprovechamliento general de los de esta ciudad". Op cit. (20). LecTajo 101. Ramo IV, No. 240. 69 Op. cit. (45). v.1648-1654, fol. 648. 70 Veamos, por ejemplo, los siguientes casos. En 1688
1 -. Fray Pedro
Mendez, de la Orden do San Francisco, recipe 100 pesos "para ayuda de sus studios" en Me"'xico. En 1691, el Alferez Juan Rodriguez Viganio, vedno de la c*udad, declare que su hijo estfi para hacer ausencia de estd cludad a reside r en la de Wxjco del Reyrw de la Nueva Espafia a confinuar sus estudi*os en su Real UnIversidad". Op cit.
(41) Escribania Junco. 1688, fol. 557. Escribanfa Fornari. 1691, fol. 467. '71 Op. cit. (45). v. 1624-1630, fol. 233v.








velan obligados a buscarlos en M6j'14co "'con muchos costs y riesgos,"' y, lo que es peor, que un buen nulmero "por ser pobres no lo alcanzan".72 Sobre estos particulars se interesaba igualmente el Predicador y Comisario de la provincia de la Florida, quien iformaba aI Rey que el Convento de San Francisco de la ciudad tenia dases de artes y teologia y que los m'sioneros de la Florida se vefan muy
pqrjud cados por no J
poder obtener en 61 los grades, de bachiller.'" En la segunda mitad del sliglo, incluso, comienza, a promoverse la fundaci6n de una Universidad con los mismos privileges que la de Santo
4 1?
Domingol. .4 Una situac*6n similar a la descrita presentaban los dominicos, donde tampoco era possible obtener los mencionados grades y que realizaron, segu"n el Cabildo habanero, una fecunda labor educativa a lo largo de todo el sigle
Los jesuitas, en cambio, no habian logrado establecer un coleglio todavia a mediados del siglo XVII. A partir de 1643 comenzaron a realizer gestiones para su fundac*&76 y trece anos despuds el procurador, en un extenso memorial, relaciona ias ventajas quo para la Isla representaria, una, Mistitudon de este tipo. Entre los arguments mcncionados se destaca, justamente, que los estudiantes no tendrian que i*r a graduarse a Mdxi*co, pues estos colegios estaban facultados para otorgar grades.'" En 1658, sin embargo, fue denegada la solicitude y el asunto se trataba todavfa en las postnmenas de la centuria. En 1687, por ejemplo, el gobernador Viana Hinojosa -en respuesta a una Real Cddula de 29-X-1686- informaba que la fundael6n del colegio era "'el. general deseo" de todos, los vecinos teniendo libradas las esperanzas de la buena crianza y educaci6n de sus hijos en esta fundacOn".
Viana sustentaba igualmente que "aunque hay escuelas de grama r quien les ens
"fica, Ics falta lo principal, que es tene ene
la doctrine cristiana, leer, escribir y contar, que los mAs se


72 Ibidem, v. 1639-1648, fol. 423v.
73 Ibidemo v. 1648-1654, fol. 459v.
74 Ibidem, v. -,r667-1672, fol. 681v.
75 Op. cit. (20). Legajo 154. Ramo 5. 'J16 Op. cit. (45). v. 16394648, fol. 291v. V fbidem, v. 1654-16610 fol. 114.
78 Ibidem, fol. 279v.








quedan sin, saberlo, por no fener sas padres caudales para stistentarles. maestros que pagados los ense-fien"I
Del testlimonio del gobemador Vlana Hinojosa pudiera deducirse que la ciudad habitat carecido de escuelas de ensei--ianza elemental -algo tipico en la 4 poca, seg6n afinna Ramiro Guerra---:80 v que esta podia adquirirse solamente mediate la contrataci'n de un maestro privado. Nada ma's lejos de la verdad. A partir de los primers maestros localizados a fines del sliglo xvi se produced un buen nfimero de peticiones destinadas a establecer escuelas "para enseflar a leer, escribir y conpip 91
tar y la doctr*na cristiana a los hijos de los vecinos
Dedicado a la enseflanza elemental estaba Sebast'An Calvo de la Puerta, quien obt:uvo por primer vez la conf irmacion real de su oficio en 1661 .11 Calvo, que era natural de la Isla y mlembro de una de las fami'lias ma's importance del period, habla solicitado al cabildo que infor-mara sobre su magisterio..1"w' asegurando que desde 1648 mantenia una escuela piblica donde ensenaba la doctrine cristi-ana, leer, escribir, contar y buenas costumbres; de esta forma, habia desempehado su oficio de maestro durante catorce aflos (1648-1661) lo que demuestra una permanencia que, aunque larga, no fue dnica, pues hemos v1sto otro caso que ejerce el magisterio, por lo menos, entre 1666 y 1680, eI del "maestro de la escuela de nin"os" Domingo Luis de Mena.
La importancia que el oricio de maestro tuvo en La Habana se demuestra, en todo caso, por el hecho de que por lo rnenos desde 1639 el Cabildo coMienza a nombrar alcaldes examinadores de maestros de escuela, cargo que, como a continuation veremos, se mantiene durante casi todo el siglo.








Op. cit. (22). Legajo 90, No, 637.
aD Op. cit. (6). t. 2.0 p. 284.
a, op, cit. (45). v. 1672-1683, fol. 41v.
sz Op. cit. (44). t. 5p p. 149.
83 Op cit. (45). v. 1654-1661, fol. 438v.









RELACLON DE ALCALDES EXAMINADORES DE MAESTROS
DE ESCUELA (SIGLO XVII) AROS ALCALDES
1639-4 1 Geronimo de Acevedo, c1krigo presbitero,
Manuel de Urbina
1642 Manuel de Urbina y Marcos de Quir6s.
1643-44 Manuel de Urbi~na y Agustin de Vega
1645 Manuel de Urbina y Marcos de Quir6s
1646 Manuel de Urbina y Nico1ds. del Castillo
1647-48 Manuel de Urbina y Ger6nirno de Acevedo
1649 Marcos de Quir6s -y Nicola's del'Castillo
1650-51 Sebastian Calvo de la Puerta y Tomb~s de
Ortega,
1652 Sebastian Calvo de la Puerta y Nicola~s
del Castillo.
1653 Crist6bal Blanco y Juan Martin
1655 -57 Sebastian Calvo de la Puerta y Nicola's
del Castillo".
1658 Sesbati~in Calvo de la Puerta y Alonso Rodriguez Tovar.
1659 Juan de Viegas y Nicola's del Castillo,
1660 Sebasti6.n Calvo d& la Puerta y Alonso Rodriguez Tovar.
1661 Sebastian Calvo de la Puerta y Nicola's del
Castillo.
1662 Nicoldis del Castillo y Alonso R odriguez Tovar.
1674-75 Pedro Francisco de Rivadeneira.
1676 Francisco Baez.
1677 Domingo Luis de Mena.,
1678 Sebastian de Ugarte.
1679 Domingo Luis de Mena.
1680 Sebastin de Ugarte.
1681 Francisco Rangel.
1682 Francisco del Monte.
1683 Sebastiain de Ugarre.
1684 Sebastian Duarte.
1685 Francisco Rangel.
1691 Juan Antonio de Cepero.
Fuente: A. C. A. H. To
El siglo, termina, por 'ItImo, con la. fundacio~n de dos irnportantes, instituciones, patrocinadas, por el ,obispo Diego Evelino








de Compostela: el colegio de infants de San Ambrosio, fundado en 1689 y el de nin"as de San Francisco de Salas, donde eran recogidas doce doncellas "en oracion y en otros actos de virtue y mortificacio'n".114 El prop6sito del Colegio San Ambrosio era puntualizado por el proplio Obispo cuando-, en 1698, declaraba.
... para el mayor servicio de Dios Nuestro Sefior hemos, dispucsto fundar un colegio de infants con la vocacibn del gloriosa San Ambrosio para que en el Jos que estuviesen asignados ejerciten los estud F os de gramafica y canto Ilano y demas ej*ercic*os que miren a la buena educaclio n y doctrine por haber experimental la mucha ncces1dad que se padece en esta cludad de recogimiento y enseflanza de los dichos linfantes... 115
Scria esta una instituci6n que, por su cardctcr y objetivos, vendn-'a a satisfacer las de-mandas del Procurador Recio de Oquendo cuando, en 1698, insistia en la nccesidad de difundir los estudlos "para el ma's acertado cultivo de sus patricios"'."

III

Las anteriores manifestaciones requieren de un element indispensable: el libro, que bien puede haber servido de simple medio de distraccio'n o bien de instrument de trabajo para quien se dedicate a una labor intellectual, cualquiera que fuera esta.
Irving Leonard nos informal de la existencia., en 1583, en la remote y al'slada ---en aquella epoca- ciudad de Manila de una pequena, Pero select, biblioteca, perteneciente a un particular y otra, "muy buena", propiedad del obispo Salazar.37 Si esto ocurria en fa capital del lejano y recb6n conquistador archipielago filipino con una minu"scula poblacio'n de origin hispano
--2'unos setecientos" no es, dificil, suponer la existence en Cuba, mucho ma's cercana y por su position, geogrdfica la porm Op. cit. (41). Escribam"a Fornari. 1698, fot. 215. Sobre este colegio puede consultarse: MARTNEZ, PEDRO. Historic documented del colegib de nifias educandas de San Francisco de Sales, 1689-1916 La Habana: Rambla. Bouza y Co., 1916. y ROMERO. LEAmmo R. Oficios No. 6, anfigua sede del colegio de n1flas de San Francisco de Sales, axpediente abierto para una restauraci6n (in4dito)85 Ibidem, fol. 282.
go Op. cit. (45). v. 1691-1702, fol. 210v. 87 Op. cit. (18). p. 164 y slig88 Ibidem, P. 170.








d6n de "las Indlias" que mas contacts mantenfa con tspafia, de bibliotecas mas o menos nutridas. Buena prueba. del comercio de hbros, la brinda el interrogatorio hecho, en 1587, al maestro Pedro de Aguirre al arribar a La Habana con su navio Santa Clara, al que entre otras preguntas se le hizo la de "si traen libros de los prohibidos."81'
Antes de prosegulir, creemos oportuno hacer una observacid"n. El studio del importantislimo tema que es el comercio entre Cuba y Espan-a en el perfodo que nos ocupa se hace suma.mente dificif por career de la informaci6n necesaria. Creemos
d
indispensable que, aIg'n dia, se realke una revision de los re bistros de los buques que traficaban entre Sevilla y nuestros puertos, asi como de los provenientes de las Canarias. Unicamente asi", se podrd tener la visio"'n -siempre partial, teniendo en cuenta los frauds y el contrabando- de este important aspect de nuestra economic. A causa de ello, los datos que bfindaremos a continuation, pecaran de fragmentarios.
El 6 de octubre de 1600 tuvo lugar una operation entre dos mercaderes "reslidcntes -o sea, no vecinos- en La Habana, en la que se venden i68 libros, correspond Tientes a ocho titulos de different materials y "Dies y seys dosenas y media de cartillas a cinco resales dosena".110 Dos a-nos despu6s, en una escritura de alquiler de una casa, se menciona a iin fibrerOl En 1603 un informed erel Capitan General D. Pedro de Valde's sobre el contraband, revelaba la existence de una fuente adiclonal de fibrous para nue-itro pais, al decir que los rescatadores extranjeros,

... procuran yntroducer sus daAadas setas y herejias y asentarlas y entablarlas en los tales y para mejor lo hacer traen ciertos librillos a mantra de oras traducidas en espafiol y estos los dan por regal y en ellos con figura y paliaci6n de santlidad entrorneten con dislimulaci6n sus herejia02

Conjeturamos que los contraband listas -comerciantes al f iin y a] cabo- no se limhasen a regular "librillos" religious, smo

Op. cft.,- '(20)- Legajo 118. Ramo IV, No. 194-B. "Autos hecbos por el escribano Ger6nimo Wzquez en 11 de marzo de 1587". 90 Op. cit. (41). Escribania Reguelira. 1600. '91 Ibidem, 1602,, fol. 209.
92 Op. cit. (20). Lepjo 129. Ramo 3. "Carta de D. Pedro de ValUs a Felipe 111"', fechada julio 18 de 1603.








que tamblien deben haber lintroducido, ya como mereancia, fibroS Drofanos que figuraban entre los "prohibidos" y que se publicaban profusarnente, en espaffol, en distintas ciudades europeas, particularmente Amsterdam.

En 1604, los Protocolos habaneros recogen la venta de algunos Libros de memorial y de un lote de 120 cartillas, destinadas a la enseflanza elemental." Un afto mds tarde se venden 25 Oratorios de Fray Luis de Granada,94 y aparecen relacionadas ocho obras references a questions. farmaceuticas en el inventano de una botica."

En una relaci'n de portugueses que'viivffan en La Habana-, en 1607, asi" coirno de sus, ocupaciones, se men61ona. a un tal Pedro Francisco, establecido como librero.'" Ouiz.6 fue a este sujeto que vino consignada la remesa de libros que, a mediiaw dos de 1608, fue registrada en la nao Sanliaga.1'7 Pocos, anhos despue's Mana de Cervantcs vendia al alguacil Ruy Gomez de Prado, por la considerable suma de 300 ducados, "todos los libros de latin y' romance del studio que le dexo por su testamento el Licencliado Alonso Ruiz de Valdi vieso, Teniente general que fue de esta ciudad"" y en 1621 se embarca hacia La HabanaP en el navio Nuestra Sehora del Socorro. un caxon de libros" desfinados al clerigo Juan Luis Angel."

Para no hacer denso este trabajo, reuniremos parte de la information conocida. sobre la segunda mlitad de este siglo, en el sliguliente cuadro, en el que incluimos el papel, torque 6ste -valga la perogrulladal- es al libro lo que la e-scritura es a la lecture.

93 Op. cit. (41). Escribania Reguel"ra. 1604, fs. 431, 483 y 689. 94 Ibidem? 1605, foI. 236.
95 Ibidem, fol. 538v.
96 Op. Cit. (28). Legajo 100 "Informe de D. Pedro de VaIdds a Felipe 1110F fechado el 12 de agosto de 1607. 91 MAcfAs DomfmGrz,, ISAur;Lo. Cuba en la milad del siglo xvir. Sevilla: Escuela de Estudios Hispano-Americanos, 1978. p. 134. % Op. cit. (41). Escribania Regueira. 1614, fol. 275. 99 TOM. REvrmw. JosF... El libro, la imprenta y 4 periodismo en Amerca durante la dominaci6n espaniola. Buenos Aires: Jacoho Peuser, 1940. p. 217.









EXPORTATION DE LIBROS Y- PAPEL A CUBA. 1650-1699,

Decenios Libros (ca)as) Pape] abalones )
1650-59 12
1660-69 1
1670-79 9 83
1680-89 118
1690-99 5 295

Total 27 496 1100
Queremos sen-alar que un balln de papel estaba compuesto por 12 000 pliegos, por Io que, si tenemos en cuenta la pobla66n de Cuba en ]a dpoca, se hace patented el alto consume, de papel. MAs todas las cantidades cicadas anteriormente son inferiors a las resales y el propio autor de qulen las tomamos advierte:
Es evidente'que las clifras del comercio official no
re eian la verdadera importance que debi6 tener en la masa global del comercio indliano, las transactions de papel y libros, gdneros sobre los que pesaba una fuerte demand; suponemos que cantidades considerable de hbros, impossible de evaluar, pasarian a las Indias por
vias arenas al comercio legal."'
En los mis d 0 10
iversos lugares surge el testirnon' de que la lecture era un hdbito bastante extendido, asi., en la Constitucii6n VIII, titulo Ijibro I del Sinodo Di*ocesano efectuado, en 1680, se dice que se debe,
... con todo cuidado ensen"ar a los nihos y niffivas la doctrine cristiana por el cateclsmo del padre Ripalta u otros de los aprobados y no por los formados por ellos, ni les den. a leer sonetos profanes, ni. novels, ni
libros de comedlias.102 I

GAftcfA FVENTEs, LuTcARDo. El comercio espaflol con Amirica (16501700). Sevilla: Excma. Diputa ci6n provinciall, 1980. p. 308t 312. 10, Ibidem. p. 310.
10z GARCLA 14 PALACIac, JUAN. Sinodo, diocesan que de orden de S.M. celehM el flustrisimo seflor doctor don Juan Garcia de Palacias., Ob de Cuba, en J'Unio de 1684. Reimpresa por orden del flustrisimo senor doctor don Juan losi Diaz de Espada y Landa, segundo o&spo de la Habana; y ano'tada con forma a las 41timas disposiciones ectesidsticas y CIVIles. La. Habana: Oficina de Arazoza y Soler, 18 14. 152 p.








. De la anterior disposlici6n se deducen tres cosas: a) Que habl"a suficientes "ninbos y nifias",capaces de leer y aprender la nada fAcil doctrine ensen-ada en los catedismos. b) Que alguno, o algunos, babia escrito esta clase de texto en Cuba. 0 Que eran tan communes las novels y las obras poetics y de teatro, que podian llegar a estar al balance de los menores.
Otra prueba. la brindaba el gobernador Manzaneda, en 1693,
P
al quejarse al rey del temente auditor de guerra Diego Dfaz Florencia., el que, decia dilataba un process contra los ofic*ales resales, alegando que no podia dictaminar, "sin ver nmero cantos authors hallase en las bibliotecas de la ciudad'.J1102 Por ullftmo,, y para casi termmar con este tema -ya que es impossible librarse totalmente de 61- diremos que en 1690 vivfa en La Habana, "Miguel Ruiz oficl*al de enquadernar libros".'"
Mas la cosa no para At entre 1663 y 1672, Ldzaro de Flores, mddlco que ejercia en La Habana desde 1651, escribiol su Arte de navegar, Ia PRIMERA OBRA CIENTIFIC)k",105 conocl'*da hasta ahora, producida en Cuba. Este libro P impress en Madrid en 1673,'" ha mereclido la atenci'n de authors como

Martin FernAndez de Navarrete, en su Hisforia Ndutica y en su Blblioteca Maritima Espanola.- Armando Cotarelo Valledor y Julwo F. Guilldn, en sus articulos especlafizados sobre la Astronomia y Nalutica del siglo xvii y que se publicaron en eI volume titulado Estudios de la ciencia espaniola del siglo xvii. Ade-rn;6.s estd cltado por Marcelino Menendez y Pelayo en su La Ciencia
espanola."D'
Asf mismo se ocupa de 61, el erudite historiador naval Cesareo Fernandez Duro.'"

303 Op. Cit. (44). t. 50 P. 151.
t" Op. cit. (20). Legajo 123, Ramo 6, No. 82 f. 106 UpEz'SAKcmEz. Jost El primer libro cientifico escrito en Cuba. Revista de la Biblioteca Nacionat jos Marti (La Habana) 64 (3): 62, 72; sept.-dic., 1973.
106 En la -Portada de la obra se lee: 'Tbmpuesta por el Doct. D. Lfizaro de Flores, vezino de ]a Ciudad de la Havana en la Isla de Cuba .#r
107 Op. cit. (105). p. 61, Nota 1. 108 FEltN.(KDEz DURO, 4CFSAREO. Armada espailola desde la unidn de los reins de Castilla y Arag6n. Madrid.- Museo Naval, 1973. p. 338,








La lecture, de la obra de Flores que, en nuestra opinion, 6s -mAs que un simple tratado de nautical, deja ver que el auto se mante-nia al tanto del movimiento, cientifico de la' dpoca. Flores falleci& el mismo, a -no en que se impr*lmi6 su libro.
Su Prematura-muerte habia tambi6n dejado inconcluso) si es que 19 pudo comenzar, el Tratado de Trigonometria Prd&ica y Reglas de medir y'arquaar bajefes,
que promote en la dedicatoria de su fibro.,'"
Llama la atenc16n que un lustro despu6s de publicada dicha obra, la viuda de Flores.,la habanera Da. Juana de Esquivel nombrase apoderados, el 19 de abril de, 1678, para. que
.,.parescan ante Su Magestad que Dios arde y Seno
res de su Supreffio Consejo Reil de las Indias y' ante los demas que a nuestro derecho conbenga y pidan..sea servido de conceder '11isencia -para la ympresi6ft de un libro tlue el dicho mi marido compqso Yntitulado
arte de nabegar.
Que ficenda pretending Da. Juana? No es para dar a conocer el libro, pesto que ya 6ste ha sldo publicado con la corresPondiente licencla. Era para una nueva edici6n .1 Impresa en d6nde? Habna ya imprenta en La Habana.) es possible, pues cinco anos mAs tarde se habla de Andre's Juare z, ""maestro
-P lit
librero'. El tratamiento de, maestro --en una 6poca tan UI'dadosa en este aspecto-- no se daba, 16gicamente, a un mercader de libros, ya que maestro, segdn la Academia, es "el que esta" aprobado en unoficiio mecAnico, o lo. ejerce pfiblicamente, Asl que "maestro hbrero" Parece refen*rse a -un hombre que hace fibrous y 6ste es un impresor. Desde luego, que todo Io anten*or no pasa de ser una concatenac16n de conjeturas, producto de Mivestligadones aun no completat, pero que fienen visos de verosimilitud.
Debe tenerse en cucnta que La Habana era, desde hada un siglo, un important centre de construcc116n naval, punto de reun*6n de ]as flota s y ef puerto mAs important de todo el hemisferio, habitado ---o v1sitado, con, largas estadfas- por-- hombres como Tome' Cano, Samuel Champlain y Alon o de' Etcilla, porw:s6lo citar'algunos, que' deben haber sido ac'fivos diseminadore"s de ideas y'conodmientos.

109 Op. cit. (105). p. 72.
110 Op. cit. (41). Escribania Junco. 1677 y 1678, s.f. M Ibidem, Escribania Ortega. 1683, fol. 99v.








?or el fibro de Flores se sabe que en nuestra capital se cohstruian instruments naUticos de gran exactitud,111 pero no es sorprendente, pues !a clu dad cont.6 sioempre con hombres de inventive, respaldada por Io que ahora. Ilarnamos te"cnica., la que require conocimientos no solo practices, sino teo"ricos. Por ejemplo, hacia 1624, un veciino de La Habana -de ]a que lIeg6 a ser regidor- el capital Francisco Nlnez Melian, que se dedicaba al salvamento de naufragios,

- diseflo un aparato que sirviese a la vez como vehiculo para la bu"squeda y repositorio de aire para los buzos.
Inform" al rey que su invendoln, una campana de buceo con tortillas, permifirla al hombre en su interior "ver las cosas mas ocultas". El inventor, alegaba Melian., era
4r I R J% d .6 ,
algo nunca viisto, costo una surna intinita perfeccionarlo".
A MellAn no le cost 6-' una suma i F nrinita construir su
proyecto, so"lo pag"' cinco mil resales por la campana de
bronco., de 680 libras, fundida. en La Habana.113

Si" blien las campanas de buceo eran conocidas con antc16 n dad -ya en 1538 dos griegos hicieron una demostracio'n on
de la misma, en Toledo, a Carlos V--,- parecen haber sido simples barriers, pues en una fecha muy posterior, 1678, se describe una utiflizada en aguas catalanas, "CODstruida por duclas con aros de hierro y bolas de lastre, que suspendia entre dos embarc-aciones".114 Por lo tanto, es. innegable que el inventor de N6nez Melia"n resultaba una notable innovacion, ya que podia, por su peso, ser remolcada sobre el area que se deseaba explorar y permina al buzo observer no s'lo el sector del fondo situado debajo de e'l, sino reconocer por las tortillas la zona cinrcundante.
En 1681 en La Habana otro individuo dedicado a este nego1. 91
clo, el "'capita-n Cristobal Rotte yngenbero el que habla de 44 la campana y los demAs instrurnentos y aparejos que tengo
paira bucear".115 DO texto se infiere que la misma. fue construida tambien en esta ciudad.
112 op. Cit. (108).
113 LYON, EuGrim. The search for the atocha. New York: Harper & Row, Publishers, 1979. p. 77. 114 Enciclopedia, generate del mar. Barcelona: Edicio"n garriga, SA.p 1968. v. 2, p. 607.
115 Op. cit. (41). Escriba-nfa Point6n. 1681, fol. 192.








Con todos estos antecedents, no scri*a de extran-ar que La Habana tuviese lim- parent en. el u"Itirno cuarto de siglo. xvu. Refuerza dicha. posiblillidad el -hecho de que, corno hemos visto, se asegure que existia este tipo de establecimlento en Santiago de Cuba antes de finalizar el sliglo. De ser asi, es 16gico pensar que La Habana la. haya. preoedido.
















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Formacton de la personalidad
y de las ideas de Felix Varela y Morales

EDuARDo ToRREs-CuF,"s Y
DLix BoRGEs LEGRA



Los priimeros anos

La. 6poca hist6rica en que nace Felix Varela y Morales es universalmente la epoCa de trAnsito entre dos mundos. Por una. parte esta el viejo orden feudal, fortificado en.una limponente structural g6tica de ideas, la Escoldstica, y sustentado en un sistema de explotacion que descansa en la posesibn feudal de la tierra y en el doxiiinio absolute de la aristocracia, tanto laica como eclesiAstica, sobre el resto de la sociedad. Por otra parte de los finales del sliglo xvin estan unlidos al desarrollo del c1clo de las revoluciones burguesas que con la Revolucio"n Francesa adquieren su global izac io' n.
En Cuba el viejo sistema hetero feudal que hab'a descansado en la relligioslidad piadosa, en la esclavitud doxnestico patriarchal y en las activiidades de puerto-escala de la ciuclac I de La Habana deviene nuevo e intense mundo de negocios vinculado a la production. mercantile dirligidas a los emergentes y mAs importance mercados capitalists sobre la base de ]a fuerza de trabajo esclava. El proyecto del primer grupo de pensadores cubanos, entre los que se destacan Francisco de Arango y Parren"o, Jose' Agustin Caballero y Rodriguez de la Barrera, Tomas Romay y Chacon y Nicolas ealvo y O"Farrill, concibe como premise fundamental para el desarrollo de Cuba la solution de la aguda escasez de la. fuerza de trabajo. Serdn pues, la trata y la esclavitud el medio forzado y reforz-ado para crear ese necesario ej6rc1ito de traba'adores. Llenas sus arcas de monedas de oro, la burgues]a esclavista cubana compra esclavos, viaja a los passes mds desarrollados, aprende las nuevas ciencias y las nuevas t6cnicas e important lo uAtimo que la. Revoh-ve4Ain Tnt4iictvinl vot-itmn t-irpnbn Pn firm-li'M elp In mitava









producci6n organized sobre la base de la. explotaci6n capitalista. En el plano, del pensamiento., esta primer generaci6n de ilustrados cubanos trata de adecuar los prMicipios de las 11"bertades burguesas a sus condliciones de esclavistas. Entran en una particular contrfadlicclio'n al producer mercandas para el comercio mundial capitalist con fuerza de trabajo esclava. Burgueses a media, a media definfan las cosas. Aquella Habana, cuna del fundador de la primer expresi*6n intellectual cubana, era la tercera ciudad del Nuevo Mundo. En sus muelles, barcos de todas las nacionalidades c;xrgan azilcar, caf4, tabaco y otros products tropicales. De csa Habana, el agent secret de los Estados Unidos, Joel Robert Poinssett, expresaba: ""Nunca he visto en ningun puerto, de los Es tados Unidos, con excepci6n de Nueva York, tanto bulliclo de negoclios it .1 Sefiala, adema's. "May una apariencia de opulencia y de comodidad en los aposentos de los nobles y los ricos que nunca he visto en ninguna otra colonial espaftola, debido, se puede suponer, a su comerclo, exterior. Encontr& a los caballeros extremadamente hospitalarios, corteses y bien iqformados.tt 2
Aquella dudad Cautiva a los extranjocros no solo por sus imponentes construcciones pe"treas, de campanarios y fortalczas, de Palacios suntuosos y de grades almacenes, sino tarnbidn por su capacidad economic, y por la forma con que los habaneros lanzan el reto a la conquista del capitalism. El penetrate ingl6s Francis Robert Jamerson estlim6,

Estoy convencido que un gobierno hAbil y vigorous podna en el tdrmino de medio sliglo dejar convertida, la Isla, de Cuba, en una naci6n stable y con una perfecta disposici"Lon social, con una poblaci6n active y numerous y con multitude de recursos tanto para fines pAblicos como privados en comparison con cualquier otro territorlo de su extensio"n.3

La patria local de Varela es comparada por el destacado clentifiw alemAn Alejandro de Humboldt con el resto de las capitals americanas. De ello resultaba un interested relaci6n

POINSSETT, JOEL RoBERT. Notas sobre Mdxico. Mdxico: Editorial Just 1950. p. 279.
2 Ibidem., P. 291.
3 Citado Por Ptjmz im. iA RiVA, Jum El Barrac6n y afros Vinsayas. LA Habana- Rditonal de Ciencias Sociales. 1975- b 75-76-








etwe el universe ldeol,6gico y la terrenalidad econ6mlica haba.
',ff-% -F
nera. Ince Humboldt:

Me ha pareclido que en Mdxico Y Bogota' hay una tendencia decidida por el studio de las ciencias; en Quito y en Lima, mas gusto por las letras y por todo Io que pueda 11sonjear una imaginacio'n, ardiente y viva; en la Habana y Caracas mayor conocimiento de las relaviones political de las naciones y miras mas amphas sobre el estado de las colonies y la metropoli. La multiplicadon de las communications con el comercio de Europa y aquel mar que hemos descrito como un mediterraneo con muchas bocas ha influido poderosamente en el progress de la sociedad de la isla de Cuba y en las hermosas provincial de Venezuela. En ninguna parte de la America espanota
ha tomato la civilization un. aspect ma's europeo.t 6
Las anterlores opinions de un norteamericano muy mal intencionado con respect a los destiny de Cuba, de un singles no menos interesado y de un cientiffico alem6n, pueden server de p4llido reflejo de las characteristics, de la sociedad habanera de Af
fines del xvirt. Es una epoca exceptional en el transit historic universal y, a la vez, una c'poca exceptional en el transit hist6nco cubano. Si en un hombre puede personificarse lo universal de una epoca y lo singular-auto'ctono de su medio espedfico, ese hombre es F61*x Francisco Josc Maria de la Concepcion Varela y Morales.
El 20 de noviembre de 1788 nace en una casa. adquirida por su padre junto a la que pose'a su abuelo niaterno, el Teniente Colonel Bartolome Morales, en la calle Obispo entre Villegas y
.0 d.
Aguacate, en esta ciudad de La Habana, el que por tantos meritos seria flamado "el priomero de los cubanos"." El abio de su
4 HUMBOLDT,, ALFJANI)RO D& Ensayo politico sobre la isla de Cuba.
- La Habana: Cultural SA., 1930. t. I., p. 45-56.
5 Sobre la fecha de nacirniento de Wfix Varela el autor Francisco Gonzilez del Valle introdujo el error de situarla en 1787. Una lecture cuid-cidosa de la partida de bautismo obrante hasta hace poco en Ala parroquia del Santo Angel Custodlio, de La Habana con el nu'rnero 866, folio 203, del Libro Sexto de Blancos, da por resuItado ]a conclusi6n de que fue en 1788. En el expedlente antiguo n4mero 14 818, pertenedente a Mix Varela del Archivo Hist-rico de la Universidad de La Habana obra copila conforme a su ori Inal a que me remito"' de la partida de bautisme con fecha 29 de Julio de 1806 firmada por el Licenciado Jospeh Manlano de Acosta. Para un detallado studio
w
de la fecha de nacirniento de Mix Varela. puede verse el trabajo








natanclo result de gran slignificaci6n debido a los acontecimientos nadonales e internadonales que rodean la fecha. Poco antes habi'a muerto en Espana el rey Carlos in. Su figure ha quedado en la historiia como el model cla'sico espahol del Despotism Ilustrado. Su 6poca marca el splendor del movL
0 1 1 .4 -P
mlento reforTnista de Espanba y sus colonies y ae ia actividad de ]a tercera generac116n de pensadores flustrados espafioles que con Campomanes, Floridablanca, Jovellanos, Marfn de Mendoza y otros, tras las huellas del padre Feiijoo, intentaron remover, desde arriba, la adormecida sociedad espan"ola. Fue la e*poca de los intents infractuosos de modernizacift. Ahora la Corona estaba sobre la testa de su hijo Carlos -iv que no posela ni la instrucci6n poll"fica ni Ja brillantez de su padre. Siq bi-pen es cierto que el nuevo monarch *ntent6 softener una, poll'tica parecida a la de su pmgenitor, recabando el apoyo de hombres partldanos de la Ilustracio'n como el conservator conde de Floridablanca, el afrancesado Urquijo y el controvertido favorite de Ja reina Man-a Luisa de Parma, Manuel Godoy y AIvArez de Faria, las.- circunstancias hist6ricas habian cambiado, y el Despotismo Ilustrado, habia de m*ostrado que si bien promovio un intense movimlento renovator y de desarrollo de nuevas 'Ideas, no era capaz de lograr, a travds de la 401ite directive, del estado, los cambios sustanciales que requerfan las sociedades dej mundo hispano a uno y otro lado del Atlantico.
No habfa cumplido Mix Varela los ocho meses cuando se produce uno de los hechos mAs trasc-endentales de la historic de la humanidad. El 14 de Julio de 1789 estalla en el Pans rebelde la Revolucift Francesa que proclaim, poco despu6s, la Declaraciidn de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Tras ese movimiento se produce la globallizaci6n de la ideologla revolucionaria que baio el lema, "'Libertad, Igualdad y Fratern *dad" correHa como, poAvora encendida por todos los rincones del mundo. La epoca de la Ilustraci6n francesa, tal como pasara

FdIi.x Varela: A doscientos afts de su nafalicio. Quien nos enseiW a pensar, de. Eduardo Torres-Cuevas y Euseblo Reyes Fernindez, _ublicado en la revista Revolucidn. y Cultura. 1/88, p. 25.
La ubicaci6n de ]a casa donde nac16 Varela costa en "los autos formados para capellanfa de Dn. Francisco Manrique para la imposi-, d6n de r6ditos sobre una casa propliedad de Fdl*x Varela (20 de marzo de 1910)". Archive Nacional de Cuba: Fondo Donativo y Remsiones 606/11. Ni en dicho documents, M' en ninguna otra fuente de la ca, hemos encontrado el nfimero de dicha, casa-P,








con la epoca del Despotismo Ilustrado de Carlos iii, quedaba atrds. Se inicia asi el ciclo de las revolucliones burguesas y la confrontacio'n en el plano de las ideas entre un mundo que desaparece y otro que surge. El capitalism se abn-a paso vestido de revolucionario.
En Cuba'el intense movimiento economic comenzaba su despegue vertigiinoso. El discutlido Carlos iv, pese a.sus altibaim se muestra altarnente complaciente con la. naciente burguesia esclavista cubana y le otorga el 28 de febrero de 1789, por real
la dada en Madrid, la libertad de comercio de esclavos. Cierto es que no era tan ilustrado como su padre, pero sus ministros supieron valorar lo que significarfa para Espafia el desarrollo econ6mico de la. Isla que en menos de cuarenta an*"os llegana a darle a la metr6polli mAs que lo que le dio, todo, su imperio hispanoamericano del siglo xmi.
De acuerdo a la partida de bautismode Mix Varela, eran sus padres el Teniente del Regimiento de Fijos de Infanteda de La Habana, Francisco Varela. y Dofia Maria Josefa Morales y Medina." De la familiar Varela y Morales se poseen escasos, datos. Del padre se sabe que era natural de la villa de Tordesillas en Castilla la Vl*eja, Espafia; que se desempeno como pagador de las militias y corridor de los barcos esclavistas procedentes de las CanariaS.7 No existent references de las familiar, paternal, por lo que no es dif Ocil conjeturar que Francisco Varela Ilega a La Habana en cumplimiento de su carrera military, mientras que su familiar. debi6 permanence en Espana; por lo menos, no hay mingun documents, reference o menci6n del propio Varela con respect a su familiar paternal.
Es en el seno de la familiar maternal donde crece y se desarrolla el nifio F61lix Varela. Por la partida de baudismo sabemos que f ueron sus padn nos. su abuelo, el Ten ien te Coronel del proploi Regimiento de Fijos de La Habana, Bartolom6 Morales

6 La partida de matrimonio de Francisco Varela y Maria Josefa Morales se encuentra en la 1glesia. del Espiritu Santo de La Habana donde costa que contrajeron nupcias el 3 de mayo de 1783 (folio 282 v., nro. 687 del Libro Quinto de Blancos). Josd Ignacio Rod,.iguez en su obra Vida del presbitero don FOUX Varela, 2da. iedlicf6n, Arellano y CIA, Editores, La Habana, 1944, p. 1, equivocal el segundo apelficto de madre al l1amarla. Josefa de Morales y Morales. Ya veremos el origin de esta confusion.
17 Estos datos del padre de Varela los hemos confirmed en la partida de bautismo y en las certificaciones de, legitimidad y buenos
0
hiblitos y costumbres obrantes en su expedience umversitano. Cfr. Archivo Hist6rfco de la Universidad de La Habana: Expediente antiguo nro. 14 418, perteneciente a F61ix Varela'.









Y Remirez, Y don"a Rita Morale s. Ello ha provocado la,confus116n acerca de si esta filtima es la abuela o la tia de Varela., Pero' hemos, podido comprobar, documentalmente, que la abuela se 11amaba Maria de la Soledad Medina, por lo que no que& lugar
a duda que se trata de su tfa Rita."
La familiar. Morales y Medina. etaba compuesta por el clitado
Teniente Coronel don Bartolomd Morales Y Remirez, natural
0 W.A
.de, Santiago de -Cuba Y que prestaba sus servicios como capital del Regimlento de Fijos de La Habana, su esposa dofia Mana de la Soledad Medina, de quien'no poseemos otros datos, y quf, al parecer ya habia muerto cuando nacio Varela, Y Puatro hijos: Bartolom6,.Rita, -Marganita y Mania Josefa, esta d1tima la madre
de Varela.11 Sabemos que esta uIltima era, aLigual que el abuelo,

En su obra citada Jose" Tgnacio Rodriguez express que la madre
de Varela era de apellidos Morales y Morales. De igual forma afirma q ue la. abuela se, Ilaxnaba. Rita Josefa. Como se sabe que um de las 0as dc Varela se l1amaba Rita, se crea la confusi6a de'si su marina Ae bautismo es la abuela o la tfa. Esta confusift la. expresan los autories norteamericanos Mc CAwti<.- JosEPH Y HELm.- Father V&etaTorch Bearet from Cuba. NeW York: The United States, Catholic Historical Society, 1969. p. 1, quienes, escnben que no se puede
afirmttr wal de las doses su niadrina.
Al leer los documents que Jos,6 Ignacio Rodriguez cita, se observa que entre el texto de su. obra y los mismos se produced nurnerosas deformaciones, que S610 se explican si cste autor, que escribi6 su obra en _' Nueva York y la public en 1878, no A6 los documents de priniera Ynano y tuvo references' & los mismog- a travds de otra.
pe rs ona que desde Cuba le' surwiniFtraba la linformaci6n. Los testigas que pre.ccnt6 Varela, en 1806, para la limpieza de sangre y huenas mstumbres, coincided en que la abitela maternal, se Ilamaba Maria Medina y no Morales. WcFrivo NAcioNAL DE Cum: Pondo Donativos _V Remistones. "Expediente de.6rdenes del presbitero Fdfix Varela".
Leg...607; nro. 7) Un descendiente de la famillia de Varela, Francisco Reyna y GonzaIez, en una rccon'strucci6n manuscn*ta del drbol genea16giico da Ilamar a la abuela de Varcla con el nombre complete de Maria de la Solcdad Medina. CFr. BrBLioTrxA NACTONAL JCSA MARTL Sal a Cubana, CoWcidn Manuscritos: Francisco Reyna (y GonzAlez): Datos sobre el padre Varela. Y su. familiar (s.f.), (s.I.), manuscripto).
Como era costumbreque;los abuclos fueran los padrinos, y conlo 10
no se vuelve a hacer mendion de la abuela,. es de suponer que ya habia muerto... y que la, tfa Rita fue su marina por estas tristes ciwrcunstancias.
9 Entre las -numerosas confusions con los nombres de la. familiar
de- -Varela, sus.,bi6grafos Jos6 Ignacio Rodriguez, Antonio He
Travieso y los que copian su -.informaci6n, sefialan que la madre de Varela se llamaba. Josefa y latia Rita Josefa. Los documents contienen, para la madre, el nombre de Maria Josefa y para la tia el, de
I









natural-de Sandago de Cuba, sin.poder precisar si* el resto de 'I I
la famiflia era santiaguera o habanera. De lo'que no hay dudas es que eran naturals de la islia de Cuba.
De las dos tfas bay constancia, quo profesaron en el convent de las Carmelitas Descalzas o de Santa Teresa de La Habana. Don'a Margarita, Ileg6 a ser p riora del mismo cMrante various afts con el nombre de Sor Natividad de Maria. En to reference al hi jo var6n, Bartolo-i6, sigiii6, como su padre la carrera de las annas, Ilegando a alcanzar el grado de CalAtAn.
El nexo de Francisco Varela con la familiar, Morales y Medina 4-re
puede estar dado por la re-lacion exiistente eni el teniente reci6n Begado de Espan'a y el veteran Teniente Coronet del mismoRegimiento. Por esta via probablemente se conocieran Francisco Varela y Maria Jose6 Morales y Medina.
Aunque existent pocos e imprecisos datos sobre esta etapa de ]a A& de Varela, sf 0 se puede asegurar que dentro de esta familla predominaban las dos carreras principles de la dp9caP la m'llitar y la eclesiastica. Del n-iatr1irnionjo Varcla y Morales .01
nacieron, ademds de Fe"lix, Marla de Jesus Y CrIstina.10 Todo m*dx*ca que la madre murio' entre 1788 y 1791. Poco .-despues el padre se casa, Io que hace suponer que este matrimonio se efecLuo" estando ya en la Florida. De este segundo enlace nace el inedio heri-aano de Varela., Manuel, que se dedicarfa al comercio." La LIltima noticia documental -que hemos Podido encontrar sobre Francisco Varela es la. de su ascenso a apiWin en 1790. La fecha de muerte del mismo no la hemos podido localk.-mr, pero, no hay dudas de que eu -1806 ya. Varela era hu6rfano de padre, segun costa en su expcdiente universiRita solarnente. Estos rnisrnos authors Haman Maria a Margarita con lo cual aumentan la confusion. El manusorito de Francisco contiene documents y fotos aclaratorios de que el non-lbre es el de Magarita. 10 A Mana de Jew's se le atrlbuy6 el haber profesado como monja carmelita. pero de las carts de Varela se dedtice que se cas6 y tuvo h' "os. En cuanto a CriStiDa no poseerhos datos 'aunque a1gunos auto-res sefialan que es probable que muriera %obre 1845. Hasta- ahora, no hay mayor informaci6n que permit una visi6n m," complete. de. las hernaanas de Varela. S,61o podemos afirmar que eran mayors que 61 y que tarnbiLln nacieron en LA Habana. 11 De ello hav constandia debido ra que Fdlix Varela'siempre se preocup6 por Manuel y por su esposzi la lirlandesa, Carlota GuBlermo, cuyo apellido original es Williams y su progenitor uno. de los inr*,grantes de dicho oriwn que vinieron a Cuba a pdncipios del Iigjo xrx Tambidn costa que Varelac bauti7.6. desde el exilio, a un h1jo de enqte matrimonio.









tario, por la, declarac16n del presbitero Jose" Ou" nes. C' rtos indicios permiten conjeturar que Francisco Varela muri6 en la. Florida, antes del retorno de la familiar a La Habana en 1801. Deligual forma, costa por las references del propio Varela que su tfa Rita, a la cual 61 Ilairna, "su segunda madre 20, tamb i6n muri' en la Florida." Lo cierto es que hacia 1801 yA habian muerto la abuela, la madre, la tia Rita y probablemente, el padre. Sobrevivfan el abuelo, quien sin lugar a dudas fue el responsible de la educac16n y el sostenimliento de Varela, la tia Margarita, a la que hicimos reference como prior. del convent de Santa Teresa, su medio hermano Manuel y sus hermanas. Antes de los 13 anos Varela habia visto desaparecer a una parte important de sus seres queridos. De a1guna forma ello debi'16 influir en sus ideas y sentlinlientos.
Si la dpoca universal en que vive Varela tenia connotaciones en Europa, los problems que preocupaban en La Habana eran otros. La lucha entre ]as potenclas del Viejo Mundo por el dominio del Caribe y de las Antillas, en particular Ide la entrada del Golfo de Mdxico, convirtieron a La Habana, durante la segunda mitad del siglo XV111, en c ntro de los confli6tos politico-militares, derivados de las guerras commercials entre Gran Bretafia, Francia y Espan"a.
En 1762, dumnte el desarrollo de la Guerra de los Siete Aflos, los lingleses, despu6s de un costoso sitio, y gracias a la ayudp. de las troops provenientes de las 13 colonies norteamericanas, lograron tomar La Habana. Once meses despu6s, y rnediantc, el Tratado de Paris, Espafia le cedia la peninsula de la. Florida a la Gran Bretafia, a carnbio de La Habana. Hasta. entorices la Florida habl'a Pertenecido a la Capitania General de Cuba. La important derrota sufrida por la alianza franco-espan-ola Pronto pudo ser cobrada en una nueva guerra de especial significado'n para. Cuba. I
Si cuando el sitio de La Habana las militias habaneras habian peleado her6icamente, aunque mal diniglidas, y mal entrenadas, la pJtuacA*on cornienza a cambiar poco despue"'s de reinstaurado el poder espafiol. El General Alejandro O'Reilly, irland6s al servicio de Espaha, organliza las millicias de La Habana y del resto de la Isla con alrededor de 5306 soldados de infanten"a'y 800 jinetes. Este es el origin del Regimiento de

12 Esta afirmaci6n de Varela puede ser un indicator que reafirma que su tia Rita era su marina. Tambi6n express la. 'Idea de que ffie ella la que se ocup6 de su cuidado desde la inuerte de la madre. Esto explica el deseo de Varela de ser enterrado junto a la tumba, & la misma.








b a
Fijos de La Habana, que escribiria una verdadera leyenda mlilitar. A esas gloriosa troops cubanas perteneclieron el Teniente Colonel Bartolome' Morales y Remirez y el Teniente Francisco Varela.
En 1776 se dio" una esped 6 al coyuntura Para el conflict cuando, las 13 colonies de Norteamerica inician su insurrection contra Inglaterra. El 23 de junio de 1779 Espana, que habia firmado un tratado secret con Francial, aprovecha las nuevas conditions para declararle la guerra a Inglaterra. Entre sus objefivos estaba la readquisiclo'n de la Florida y la. expulsion de los britanicos de las Bahamas, Jamaica y dema's colonlias del Caribe. La Habana volvi6 a ser el centre de las operaciones militaries, pero ahora con una notable ventaja como punto para atacar a los britanicos en lugares, c1aves como Mobile, Pensacola, las Bahamas y la Florida. En 1781 Jas troops del general Bernardo GAIvez y Gallardo reconquistaron la Florida oriental y occidental, constituyendo las fuerzas fundamentals de las mismas, el Regimiento de Fijos de La Habana, incluyendo las militias de pardons y morenos. A pesar de que agosto de 1782 el celebre almirante angle's Rodney hAizo una demostraci6n & fuerza frente a La Habana, no se decide' a atacarla debido al poderl'O military de la ciudad. Ya no era 1762. Pocos meses despues se firmana el Tratado de Pal-is, cuyos preliminaries fueron rubricados el 20 de enero de 1783. La Florida oriental y la Louisiana quedaron en manos. espanolas. De hecho las relaciones estrechas entre dichos territories eran con La Habana y fueron las troops habaneras las encargadas de protege parte de los britanicos como de los primeros intents de expansion de los nacientes Estados Unidos de Norteam6rica.
Al Regimliento de Fijos de La Habana se le encomendo" la defense de la parte noreste de la Florida con centre en el fuerte de San Agustin. Esto explica que en 1791 sea nombrado colonel y Commandant en jefe del castillo de San Marcos en San Agustin el abuelo de Mix Varelat Bartolome' Morales y Rerril"rez. Con estas troops tarnbi e*n march el r exi6n ascendido capit dn Francisco Varela." Acompanhaban a los dos militaries parte de su

13 En el expedience docent antiguo de la Universidad de La Habana, perteneclente a Mix Varela, nflmero 14418, existed copia del nom.bramlento y del ascenso de Bartolom6, Morales a ooronel. El Documento est;i fechado por Carlos xv en Aranjuez, el 26 dd mayo de 1791. En la misma. documentacli6n costa que el 27 de octubre de 1791 ya BartoIomi6 Morales se encontraba en San Agustin de la Florida. De I p gual forma costa en diche expedience que el catorce de octubre de 1789 el rey habla ascendido al grado de captain a Francisco Varela,









fainflia, P,.ntre eflos el nifto Mix Varela', que s6lo contaba con
2 affos y. once meses de edad.
La estancla en la Florida puede considerarse 'Como deter. minante 'en la formaci6n de la personalidad y las ideas de Nfix Varela. La responsa1bili'dad de su educaclio'n y formaci6n dfica se central en su abuelo Bartolomd y en su. tia Rita, lo que permit pensar o que Francisco Varelaal casarse en segundas nupcias, deJ6 a! hijo en manos de la'familia maternal o que murio poco despu6s de flegar a la Florida. En el hogar, Varela recibe la discipfina, los'buenos h6bitos, las costumbres y los valores de la hispanidad que el valeroso colonel Morales inculca en su familia.. Como contraparti-da recibe cl carinJo y la's ideas religliosas de su tia, Rita. Ct&ce Fidlix observando a su alrededor ei papel destacado de los habaneros en la defense del territorio de la Florida, que desde el siglo xvi era parte integrate de !a Capitania General de Cuba. Bartolome Morales pronto puede .darse cuenta que la finea de demarcacli6n entre los Estados Unidos y la Flonda, protegida por los cubanos,,empezaba a ser cada vez mAs precaria por la influencia de la poblaci 'n nortend a que acudia a la zona fronteriza. Varela. desarroI16 su inmidez entre aquellastropas cubanas encargadas de impedir la invasion norteamerim-ia a la Florida. Era, por entonces, esa. peninsula, utilizando palabras de Manuel Godoy, niinistro. de Carlos iv, 4.1un fuerte dique entre las colonies espan-olasy las posesiones
norteamerlCaiias".11 De caer la misma, sucederfa como, sucedi6
'k Louis'ana- "Las puertas de Mdxico estaban abiertas a
P 16
los Estados Unidos' a Los this avezados hombres de la epoca se dieron cuenta de las verdaderas intenciones norteamericanas. Arsenio Lacarriere, agent de, los hennanos Laffite en La Habana, en un informed secret at lintendente Alejandro Ram"rut definfa lo que premeditaba el gobierno de los Estados Unidos con respect a las fierras fronterizas espan-olas:
La supremacia sobre las futures republican del
nuevo mundo, es a lo que aspiraban los, Americanos.
Esta supremacia fundada mas bien., aunque digan lo contrario, sobre su inter's nacioilat que sobre la liberaconfiridndcsfe el mando de la. segunda Cornpan-fa de Fusileros de La Habana, tambidn trasladada a la Florida como parte del regilmiento .habanero mandado por Bartolomd Morales,
Gu.RRA, RAxim. La expansion territorial de los Estados Unidos a expenses de Espania y de las passes hispanoamericanos. 2. ed.' La Habana: Conseio Nacional de Universidades, 1964. p. 81. Is Ibidem.








Road de sus ideas y la fehelidad de la humanidad, esti continuamente disfrazada y seguida con toda la der'ePosible; asl es que segun estos pnincipios deben
traba*joar y trabajaran en effect cuanto su seguridad,
circunstancias lo permlitan, en lo que Nama emancipacift del centre y sur del nuevo mundo ( ... ) El fiempo vendra, y tal vez no es W tan d i s tante como so- crce en que los Americanos, mas abundantes en recursos que sus bArbaros Predecesores, y hallando una resistenda mucho
menor., se derramaran por Wxico

Justamente para evitar que se cumplieran estas predicciones estaba el Regimiento de Fijos de La Habana en la Florida. Refiric'ndose a c6mo debia enfrentar Espan-a el, peligro expansionista norteamencano con respect a Cuba y a la mission de defender la Florida espafiola (integrada en el territorlio adminis.. trutivo de la isla de Cuba) de la pretendida invas16n, escribia Francisco de Arango, y Parrenbo, vocero e ide6logo de la burgueSla esclavista cubana:

Vemos career no la palma slino a Toesas en el septentri6n de este mundo, un coloso que se ha hecho de todas las casts ylenguas y que amenaza tragarse, si* no nuestra America enter, al menos, la, parte norte y en vez de darlelas fuerzas morales y fisicas (a Cuba) y la voluntad que son precises para, resisfir tal combat; en vez de adopter el unico medio que tenemos de escapar, que es el de career a la par de ese gigante tomando su mismo aliento, seguiremos con la Wolatria de los er-rados Principios.17

Si militarmente. las troops habaneras eran las encargadas de protege la frontera entre la hispanlidad y el agrestvo v expansionista mundo anglosajon, Carlos iv conto con una milicia de particulars characteristics ideol6gicas. para deFeDder al catolic1smo hispano del components protestante del mundo anglo qaj6n. Esa tropa de choque )a conformaban los irlandeses cat6ficos que en tiempos. de Carlos irt se babian visto obligados,

16 )FRANCO, Jost LUCIANO. Politica continental americana de Espaila en Cuba 1812-1380. 2. ed. La Habana: Academia de Ciencias de Cuba, 1964. -1 t. 1, p. 94-96. '
17 Op. cit. (14), --. p. 2291*








emigrar por I a persecuc 'on
16 britani*ca en Irlanda. Los erlandeses formaron parte de los planes de colonizaci6n penlinsulares y junto con los habaneros constlituyeron el muro de contenci6n cultural a la penetrado n anglosajona. Entre estos irlandeses encontrana Fdlix Varela el otro components de su formadon cultural y 6tica.
En 1786, cinco aftos despu6s de la recuperaci6n de la Florida por el general Gdlvez, Ilega a la misma un grupo de lorlandeses entre Jos cuales se encontraba el padre Tomas Hassett, designado por el rey espanol para organizer la educaci6n y el program de catequizaci6n en esa peninsula. La Corona daba especial importancia al trabajo que los irlandeses podfan hacer en aquel lugar fronterizo, justamente por las characteristics de los. mismos. EJ- padre Hassett fund 0-' alli una escuela de lecture, escritura,
I If
arithmetic y religion "'fibre de prejuicios de color"'. El pertenecia al grupo intellectual cato'lico IIrlande's que en tiempos de Carlos
P
III se reunion' v lDrofeso' en Salamanca. Este grupo, se convirtl*6 en una de las fuerzas mAs dinamicas con que contaron los reyes espaholes. Poco tempo despu6s, y en reconocimiento a la. labor desplegada en la Florida, el rey nombra el sacerdote irland6s vicario del este de la misma. Costa la reputaci6n que ya ten"a como educator. En particular lo mAs destacado de la escuela de Hassett era que la rnisma se asentaba en un conjunto de reglas hummstas e fluministas alejadas del traditional slistema medieval practicado, en Cuba.
Cuando Varela Ilega a San Agustin la escuela del padre Hassett esta dirigida por el padre Franclisco Tracom"s. Pero a poco, este obtuvo perrniso para regresar a La Habana y lo sustituy6 el padre Miguel O'Reiffly. Es con este 61timmo con quien Varela va a cursor sus; primers -estudios. O'Reldly, tambl6n *rlandds, era eminentemente ca,11"ficado, provenfa del mismo grupo salmantino que Hassett y tenfa las mismas preocupacliones. humanistas e ifluministas del fundador de la escuela. Gozaba el padre Miguel fa-ma de ser celoso en el cumplimiento de su deber y de dorninar teologla., latin, inglds, francs, espan-ol, griego, matemAticas y mu"sica. Servfa O'Reilly, ademAs, conio capellan de las troops y del hospital, lo cual expli*ca sus buenas relaciones como la familiar del colonel Morales, En 1795 tom6 el pesto de vican*o del este de la Flonda. A pesar de las numerosas laborers que tenfa, ensefia con ahfnco al nifto Varela, a quien consiWera su alumni mAs apto. F,61ix encuentra en aquel profesor la persona que le ensen-a las primers letras y guia sus rinieros pasos en latl*n, mdsica y reli i6n con nuevas forms.








La influence de O'Reilly sobre Varela puede considerarse decisive en numerosos aspects, especialmente en su gusto por
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la mu'sica, en su inclinacion a la religion, en su. devoci6n patrl'o'tica y en la forma estoica de apreciar la viida y la moral. Por la misma 6poca, los primers informed sobre la education en La Habana muestran un cuadro verdaderamente desalentador. IEI
., en particular., present muy se ios defects terrenales, un bajo, nivel cultural y, a veces, una muy discutida vocaci6n relligiosa. Los sacerdotes irlandeses, como Hassett y WReidly, se destacan por su dedication a la education. por su culture modern y, sobre todo, por una estrecha uni6n entre catollicismo y patriotism. Eran los irlandeses que habl"an tenido que abandonar su patria perseguidos por los protestantes y anglicanos Ingleses que ocupaban su pais eminentemente catolico. Para ellos, la defense de lo cat 0 1 ico se hermana con la defense de su. culture y con la de su patria. En la Florida, alejados de su tierra natal, defienden y consolidan el mundo hispano-cat6lico contra la inminente penetracio'ri del mundo pro testante-anglosaj on. Cuentan los biografos de Varela que en un moment determinado el padre O'Reilly le diijo Jas siguientes palabras:

Existen dos classes de soldados. Algunos ganan fama y gloria en el combat f Isico como su propio hermano general Alejandro O'Reilly (que como vimos fue el organizador de las milidas habaneras en 1763, a las que pertenecian el padre y el abuelo de Varela, despuds de la restaurac*6n espahola etc.), distinguido sirviiente de Catalina de Rusia y Carlos in de Espani'la. Otros, como su humilde servidor luchaban por el sen-or, buscando su tesoro en los corazones de los hombres, sus medallas en el mas alla Ambas classes de guerrero podian ser ligualmente valientes, y cada uno tenia su tarea definida --el uno a conquistar, el otro a civili*zar-. Porque el Mismo, padre Miguel, preferia bacer la batalla por los pores
en el Reino de los Cielos.18

Esta reflex On de O'Reilly express el caricter con que asuMIN su ministerlo y la forma en que se lo comunicaba al nin'o siempre receptive. Es possible que tamNen explique esa otra discutlble frase que los bio'grafos de Varela le atribuyen ante la *nsi*s18 Mc CADDEN,, JosEPH Y Hmrm. Op. cit. (8).. p. 5. Estos authors OF
introduced el error de Ilamar Feflpe al general Alejandro O'Reilly.








tencia de su abuelo de que siguiera la carrera de las -armas-. IfYo quiero ser soldado de Jesucristo, torque mi demignio no es matar hombres'. s*no salvar almas.t 1!9
Cuando en 1801, contando arenas 13 ahos de edad, regresa a La Habana, Mix Varela tenia definida, su personalidad, sus gusts e inqui"etudes. Del abuelo, el amor a Cuba, 0 apreclio a. la culture hispana y ]a valent'a en la defense de las ideas; de su Va Rita,.Ja senslibilidad, la. devocio"n y la ternura; del padre Miguel, Ja uni6n entre lo cat6lico v ]b pa-tri6toco, el gusto musical y ]a inqui-etud por el conocimiento; v de la' Florlida., la constatacion de Ja frontera cultural, ideolo-gka y human'stica entre la. tradid'on cri"olla hisp tna y ef mundo desgarrante y agresivo de los nadentes Estados Un*ldos.
Estando aun Varela en la Florida, el president norteamericano Th6ma-s Jefferson no sollo se abrogaba la aspiraci6n. de, conquistar ese territorio, que siempre babia pertenecido a Cuba, s1no que ademas, declaraba sus pretensions sobre nuestro proplio terriftorlo con la si'guiente frase:

Attnque con a1guna difficult (Espana), consentirA tambi en en que se agregue Cuba a nuestra Un1*6n, a fin de que-no ayudemos a M6*ico y fas'demAs provincilas. Eso ;erfa im buen precio. Entonces yo hana levanter en la parte mAs rernota a] sur de ]a Js1a una column que Ve'vase fa linscripelio'n Ne Phis Ultra, como para indicar que ellf estarl'a el hmite, de donde no podia 'pasarse, de nuestras adquisiciones en ese rumbo. Lo 16nico que en ese caso nos faltana para completer para la. Libertad el imperio ma's vasto que jamas se vio en el mundo,

Esta fritse aparece atribuida, a Varela en un articulo biogritfico T)ubliicado por ef New York Freeman's Journal and Cathotic Register, nume.'o 38, 19 de marzo, de'1856 y es cztada por Josd Ignacio Rodrf. guez en sn obra Vida del presbffero don Mix Varela. New York: 0 Novo Mundo, 1878. r. 4 y Tw)r TiERMANr)Ez TRAviiv.sq, Ammmo. Varela y 14 Reforma Pilos6flca en Cuba. La Habana: Jesfis Monter-O Editor, 1942. p. 66. 11n comentaxio de' este illtimo autor vale lapena tenerjo en cuenta. En nota al pie de la misma pAgina escribe-. "Dudamos que Varela, qt;e jarnAs hace abuso en su obra del efectismo, ni aun cn las cosas mAs trasceridentafes, fuese a pmferir frase tan ret6rica como hiriente para el ar.cfano y consecuente abuelo". Como tantas frames c6lebres no existed constanda a1guna de que a quidn sele atribuye la haya pronunciado. QulWs forme parte del intent de crear del hombre'un fcono sagrado,









6 ser"a *ncluir en nuestra Confederac16n desde la creaci'n. 1 1, 1
el pal's que tenemo s al norte 20

Un U"Itlimo clernento puede ser considered important en la fortnaci6n de la personalidad de Varela. En aquella escue14ta del padre Hassett no existing diferencias por el color de la piel. El character human del esclavo estaba tam len en la conciencia, del nffio que retornaba a La Habana. La esclavitud era -incompatible con sus principios.
En 1801 Varela esta de, regreso en su ciudad natal. La posible causa del tras'lado de. la familia, Morales de San Agustin a La Habana puede estar relacionada con la terminacio"n de la misi6n, military del colonel Bartolomd Morales en la. Florida. Justamente ese ano se cumplian diez de sus permanent cia en tierras del Norte.21 Pero ambidn es possible que Varela fuese enviado a La Habana con el abierto prop6sito de estudiar en el Seminario de San Carlos, permaneciendo Parte de la familiar en la Florida

Ckado Por Fernando Ortiz en el Ultilogo, a SA JO 19 N10. Contra ta anexio'n. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 1974.
p, 325.
21 Josd Ignacio Rodriguez en su obra clitada (p. 4) afirma.; "Consta de. una mantra positive que el ano de 1801 se hallaba ya en
La Habnua, donde seg-dn aparece en el expedience de su carrera eclesidstica, en la Secretarla de aquel 015ispado, le administer et Santo Sacramento de la Confirmad6n el Ilmo. Seffor Obispo Diocesano Don Felipe de Tres Palacios". Nuevarnente se observe el descuido de Jose" Ignacio en el manejo de la Ln-forrnaci6n. Era totalmente impose. ble que el obispo Trespalacios Ie confirmara en 1801 torque ya habia muerto el 16 de octubre de 1799. El documents a que se refiere este autor cUce lo siguliente:
Como puede comprobarse Varela. fue confirmed, por Trespalacios en 1790, antes de partir para la Florida. De liguat forma c.1 documento es probatorio de que Varela se encontraba en Cuba en 1901. La fatta de gestiones anteriores a este afto demuestran que, con anterioridad, no se hallaba en La Habana.
Jogeph Eduardo Jxm. Don Antonio 0doardo, de EWmaseda Tnte. de Cura B4o al Sdo de ]a Sta IgUCat6lica de ]a Santisima Concepcidn de esta citudad S. Cristobal de la Habana: Certifico qua en el Ubo 2o de Confirmacidnes hechas pr Iltmo Sr. D, Felipe Jph de Trespabcins, en ki ado de 1790 a f.
9 vta. partida quinta esti )a sigut F46lix Francisco, hijo Ugitimo de Do Francis.
co Barcla, y. de Da Maria Morales; Padrino Do Joseph GonWez de Aza.
Es conform a su original a q. me. re=to. Habma 11 de; Abrit de 18011".
(sic). (Expediente de Ordenes dal Fresbitero Filix Varela. Academia de 14
historic de Cuba. Anales. T. IX, 19Z7, p. 126).










Los studios
Algunos estudliosos de Varela han credo una verdadera confusii6n con respect a los an"os iniciales de sus studios en La Habana. Costa docurnentaImente, que en el propio ano de 1801 realize las gestiones, para iingresar en el Real y Conciliar Cole i Seminarl"o de San Carilos y San Ambrosio. Tenfa doce anos cumpfidos. Los Estatutos de la instituci6n establecian que of nadie podr4 ser admitido al semlinarlio siendo menor de ocho aflos, ni mayor de catorce".'-" Su primer curso acadimlico lo inic*6 el 14 de septiembre de 1801. El sistema de studio de la institucii6n prescribi'a que debla cursor dos an-os, de latinidad como requisite previo para, estudliar filosofia. Esta disposic.i6n. en el orden de las ensen-anzas se dema a que todas las asi*gnaturas de filosofia se impart P an en latin. Del 14 de septiembre de 1801 al 21 de julio de 1803 cursa los studios de Gram;ktim Latl*na sobre la base del texto de Antoniio de Lebrija. Sii bien cuando ingresa en el Colegio-Sef inario' ya tenfa conochnientos elementales de esta. lengua muerta, debido a las enseflanzas del padre O'Reilly, result un error suponer que el nin"o de doce aflos haya. Ilegado a esta instittwift comio un consumade latinista, segun se desprende de la forma en que a1gunos de sus b16grafos, anteriiories hacen references a las enseiianzas del padre O'RefIly en ]a Florida y la ausencia de toda menci6n a estos dos afios de Varela. en 61 Colegio-Seminario. Parece un md-rito, ffidiscutiMe de San Carlos y San'Ambroslo haber formado buenos latinistas, entre e4los el p i Varela.
En el Coleglo-Seminarlo, Ja vida de los estudiantes era rigurosa. ge prohibit el tratamiento de til, que se rept taba muy bajo y provocative y se subrogaba, el de usted It que sirva de barrera a ilos insults y atrev'mientos de la famil R anklad".29

22 Estatutos del Reat Seminario, de San Carlos. Nueva York: Imprinta de A Guillermo NeweII. 1835. Seccift Tercera, nro. 2. Seg tn lo establecido debM iniciar las classes el 14 de septiembre de ese afto. Conio en su expWiente universitario la prximera ce caci6n de asignatum 6ursada en Ad Seminan*o es la de Sdmula y esta la oome=6 a estudiar el 14 de septi-embre de 1803, -no pocos dan esta fecha com'o la de ingreso de Varela en el Seminaio. De Io que se trata es del desconocimiento, Por Parte, del cisterna de studios de San Carlos y, por otra, de las prescripciones de las constituciones universitanas para la obtenci6n del grado de Bachl"Iter en Filosofia. 23 Estatutos... PrImera Parte, Secci6n novena, nro.








El secret, los tocamientos de manos, fas amistades particulares, la &ntrada a la alcoba aiena. y la concurrencia de dos en un lugar comun", estaban prohibijas." No se pennitfan Itapodos, burlas, vejAmenes, falta de uni6n, distinciones de ricos y pores, ni de m -a's o menos nobles"."' Los Estatutos, en especial, orientaban que debate so pena de fuerte castigo, evitarse "el t rato peligroso con las mujeres"' por lo que "no seles puede
blar por las ventanas ni de palabra ni por sen"as"."
El tempo del educando se dlistribuia en tres actividades: la clase, los ejerciclios religious y el studio privado. Para este filtimo no le era permitida la lecture de libros romances, novels, comedies y lances amatorlos, "Ilenos de ponzon-a y esc6ndalo", tampoco podfan leer las obras conocidas como "las predictable discurslitas", que eran consideradas fa-Itas. de m6todo y seriedad, ni libros misticos "que quieren reducir a arte el trato divine de la oraciln; ni libros ajenos a la facultad en que se estudiaba torque "hacerse sabios es ser hombre de un fibro" 27
A los estudiantes se les negaba emplear el tempo de las vacadones, y recreos en cualquier tipo de entretenimientos,
torque algunos por su naturaleza estAn generalmente entredichos a todos, como los dados-, otros, aunque no desdigan 61 estado laical, tienen cierta Indecencia respecto de los eclesiasticos, corno el juego, de la. pelota, que las prohibe la Sinodo Diocesana, fundada quizas en que se ejecuta con movimlieptos de mucha agitadon y
P
descompostura. Los dados y las carts ni se nombran en el colegio. El juego de damast de trucos y otros de esta clase, honestos y raclionales, y competence a la nueva educac116n pueden servirles de pasatiernpos; Men entendido que no viciie el mds corto inter6s.28

No obstante el rigor con que estaba concebida la actividad cotidiana del educando, dentro del Colegio-Seminario, debe tenerse 6n cuenta que en los tempos en que cursaba sus estudios Varela en la institution corr r an aires renovadores y flexibles gracias al process de cambios que inici P aba el obispo Espada

24 Ibidem, nro. 6.
z fbidem, nro. 7.
z Ibidem, nro. 13,
127 Estatutos... Primer parte, Secci6n s6ptima, nro. S.
n Ibidem, nro. 5.








4
con el apoyo del padre Agustin Caballero. Fsto se hace especial..mente ostensible en el hecho de que la literature. que dominaba Varela, de ]a cual se sabe por otras vias que circulaba y se discutia en San Carlos y San Ambrosio, trascendia. las limitaciones impuestas por Hechevarria en los, Estatutos.
Cursaba Varela su primer a-no en el Coleglio-Serninario cuando el 23 dc febrero de 1802 Ilegaba a la Isla el nuevo oblispo de La Habana, Juan Jose' Did- de Espada. y FernAndez de Landa. Dt Mimediato el prelado se ocupo" de vislitar la institucio'n que regentaba su obispado, asistio a las classes, discuti6 con los professors, impartiendo onentaciones, y faciflitando libros de su bibloteca personal que contenfan las nuevas ideas. Su casa se convirtio" en la tertulia nocturne donde se: discutian los mis candentes temas. Al tenininar sus studios de latinidad e iniciar los, de fflosofia, el ambience intellectual en el cual Varela desarrotlana su bfisqueda estaba caracterizado por una intensa inquietud sobre la vali"dez de las vie-jas ideas. El hecho es transcendental para engender la formacio"n del future renovator de la filosoffa en Cuba. Si bien los Estatutos de Heebevarria bablan abierto las breebag para la. introduC60"n de las nuevas ideas, i0l movimiento reformist. en la educac16n, la filosoffa, las ciencias Y las ideas socials y polificas 11evado a cabo en esta instiftuci6n, que la coloc6 por encima de la universidad dominica, fue impulsado por el obispo Espada. Felix Varela fue un product genuine, el mAs aut6ntilco, de ese movirniento h-ascendentall en la historic del pensamiento cubano, y serfi, a la vez, su figure de mayor di'ension y mas consecuente, aun en contra de las circunstancias.
Terininados los studios de latinidad, el 21 de jull'o de 1803, FAlix Varela inida sus studios de filosof fa el 14 de septiembre de ese afio. El professor que asumlo la responsablifidad de la impartictOn de las aslignaturas de la carrera fue el padre Jos6 Agustin Caballem. Segdn la disposici6n estatutaria, un solo professor deb IF a j b mpartir todas fas signatures de filosofia. Por ollo sarld el padre Caballero el professor de Varela durante sus Primeros studios para el bachillerato en filosofia. Pero gni1" ificativamente, en el segundo an-o'de studios, al iniciarse el segundo semestere, el padre Caballero es sustituido por el joven Juan Bernardo O'Gavan y Guerra. Caballero ocupo esta cAtedra desde ol 28 de febrero de 1785 hasta' el 15 de marzo de 1805 en que pas6 a desempenarla de,. Teologia MQral y Sagrada Esc* tura.









Seg m el expedience universitario de V rela, sus studios de bachillerato en f flosof Ia o artes dentro, del Colegio-Seminario fueron los sliguicntes: Del 14 de septiembre de 1803 al 14 de marzo de 1804 ---S4mulas (Prof. Agustin Caballero')
Del 14 de marzo al 21 de Julio, de 1804 -------- -----L6,gica Mayor (prof Agustin Caballero)
Del'14 de'. septiembre de 1804 al, 15 de marzo de 1805 Metaffsica (Prof. Aaustfn CabaHero)
Del 21 de marzo al 15 de sepflembre de 1805 --- --------------Fisica (Prof. Juan Bernardo O'Gavan?
Del 14 de septiembre de 1805 al 23. de i Ulio de 1806 -------Efica (Prof. Juan Bemardo O'Gavan)
Dos factors flaman la atenclon en el curriculum de Varela. Primero que, a pesar de estar estatulido que un solo professor debia cubrir today's ]a,s asignat-Liras"de fflosofia, el viejo CabaHero es sustituido por el novel e limpetuoso, O'Gavan. Este hecho,, y lo- que slignific6 el camblio, en los contend" dos impartidos, como veremos inmediatamente, abren las puertas a la especulacift. Acaso Espada no estaba conforTne, con lo hmitado de las enlsenanzas de Caballero?. Nada documentalmente explica el camblo. El otro factor iniportante, al analizar la fist-a de aslignatu'ras, es que de acuerdo con Jos Estatutos, Sdmulas y L6gi*ca Mayor debian irn-partirse en un seinestre; en cambio Varela las. c'tudia en dos. Con respect a los studios de Fisica, los Estattitos establecian tres semestres- pero Varela participate en un curso, al pArecer concentrado, que no terminal en el mes de ,julio, sino, que, incluyendo el pen"odo, de vacadiones, terminal en septiembre, lo que le permitio adelantar un anbo acad6mico. eQu6 IIev6'a que el Col eglo.- Semi narli o efectuara un cti-rso ace. lerado".) No conocemos las, causes.
2% Archive H*st6*co de la Univergidad de La HaVana: ExpedienU Antiguo nro. 14 418,, perteneciente- a Mix Varela.









. Particular importance tiene establecer los contends de las as* natural que Varela curs6 y la personallidad de estos dos professors. Comencemos por una breve oleada a I. a personalidad del padre Caballero. Jose" Agustin Caballero y Rodriguez de la Barrera nace el 28 de agosto de 1762.11 Hijo del tefflente de infanterfa e ingeniero de los ej6rcltos y plazas de S.M.C., Brufio Jos6 Caballero, y de don-a Maria Manuela de la Soledad'Rodriguez de la Barrera, ambos habaneros. Desde su juventud se incline 05 por la carrera eclesiastica. Estudi6 en el Colegio-SemIL nari o de San Carlos y San Ambrosio, donde adquiri6 ya 61 reconocimiento de profound te6logo y elocuente orador. Se recibi6 de Doctor en Sagrados Unones en la Universidad el 12 de abril de 1783. Seguidamente ef qtO oposiclOn a una cAtedra de filosifia en el Colegio-Semlinario, la que obtuvo. Desde entonces se destac6 en el movimiento *telectual como unal de las figures que intentaban promoter cambios que la burguesia. esclavista deseaba a f I*nes del siglo xvixi.
En 1790, junto con el doctor Tom as Romay, el opulent' e ilustrado hacendado Nicalds Calvo y otros, parti i a entre los primers redactores del Papel Pericidico de La Havana, hasta , I -P
1797. En este d1timo afto se pubuca su obra Philosophie ele C'tiva. Desde 1794 era director del Cole i Seminanio, y desde Su creaci6n era miembro de la Sociedad Econ6mica dc Amigos del Pals, donde el 6 de octubre de 1795 propuso y defended el el plan de reform de los studios universitarios Y, un afio Aespu6s, junto a F. de Isla y F61ix GonzAlez, redact6 unas ordenanzas para. las. escuelas gratuitas.
Caballero fue un exponent de la primer generaci6n & pensadores cubanos que, nacidos a mediados del siglo' XVIIII se expresardn dentro de una concepcift ilustrada-reformi*sta-esclavista. A ella pertenece el nficleo que promovio"' los, primers cambios tanto estructurales como superestructurales; eran representantes jideol6gicos de una clase que se transformaba internarnente de haters a plantadores. La figure mas destacada de este grupo lo es Francisco de Arango y Parrefio.; tambi6n forman parte del mismo Nicolds Calvo y O'Farriill y Tomas Romay y Chacdn. Este primer movimiento 16gic
I politico-ideo,
tuvo un claro sentido clasista. Defendieron los interests de los nacientes plantadores esplavistas dentro de una concepci6n

-V CABALLEW, Josg AGusTfm. Carta a su sobrino Jose' de la. Luz y Cabaltero. En AGRAMONTE, Romm. fasg A. Caballero y los origenes 4e la conciencia cubana. La Habana : Universidad de La ffabana, 1952. p. 34.








ilustrada burguesa. Por ello se expresaron como clase naclonal, en tanto sus interests estaban unidos a una necesaria representac1'6n de los interests globules de la isla de Cuba. En cierta forna hubo una species de division del trabajo dentro del grupo etnergente esclavista. A Agustin Caballero le correspondi6, en lo fundamental, la bu"squeda de nuevas forms pedag6 i as y filis6ficas que avalaran los cambios estructurales. Mas el padre Caballero no pudo Renar a plenlitud, el cometi'do, pero marc6 el intcio, de la. crisis de la Escola'stica en Cuba y los tanteos del racionalismo.
Se hace evidence, en el studio de las obras del padre Caballero, en el expedience. de studios de Mix Varela y en las refe'rencias que este hace posteriormente. que al iniciar este dlthno sus studios de f flosofla en el Seminario, ya no se daban ni Fortunate de Brecia, nl Pedro Caylly. ni Antonio Godin, sino que se estudiaba por texts preparados por Caballero. Este hecho es important torque tanto pedag6gica como filos6ficamente, Caballero ya no desconocia, estuviese de acuerdo con ellos o no, la filosofia modern. En lo filos6fico era una expresi6n aun contradictoria entre lo antiguo y lo modern. Era la expresi6n de transit a la modernidad, no modernidad. Su filosofia es tanteo, no rupture. Sligue Mucho a los escolasticos, aunque incluye ideas de los authors modernos. Si bien sostiene la ensefianza experimental de la Fisica.. no la llega a hnplantar.
0 if
En sus studios Medardo Vitier Ilega, a ]as siguientes conclusiones: "El P. Caballero represents bien el ti o de mentalidad fronteriza. Sus criteios de pensador tienen altibalos. Los estudios eclesidsticos -que en 61 no fueron superfliciales- le dieron una vision del mundo y de la vida, dificlil de conciliar con el espirlitu de la filosofl'a modern. Su informad6n filos6fica, por otra parte, y la luddez de su intellect, conducianle a difundir nociones de la hora, asi en el m6todo como en la doctrina."11
De la ensen-anza que Varela recib1*6 de Caballero s'lo se puede iuzgar por los contends de las Slmulas que es lo que ha. Ile-gado hasta, nosotros. Pese a ello, en estos contends se pueden observer otros temas filosoficos como el "Aparato o proped6utica tilos6fica", al principio de su trabajo, la consideraclion del me-*todo puesta al final de la L6gica y cuatro o cinco temas sobre que' es la filosofl'a, 1.1a falsedad o verdad de

31 VITIER, IMEDARDo. Las ideas y ta filosofia -en Cuba. La Habana Editorial de Ciencias Sociales, 1970. p. 333.









la idea, la naturaleza del racliocinio y el criterlo de verdad. No obstante haber llegado hasta nosotros s6lo la pri'mera Parte de su e'mpen-o, sabemos por el. proplio Caballero que el plan se ajustaba a la distribuci On de las. signatures en el Colei b-11 .1
gio-Seminario. Es decir, que primer i-ba a escrioir la Loglca, despu6s continuaba con la Metafli"Sica. ('Iapartandome en esto de los perlipate'ticos'), posteriormente vendria la tercera parte o Fisica y por 1(ltimo, estarl"a. la Etica.32
Lo primer que salta a 11a vista, dentro de la. definicii6n que J+ Ir
propane de la filosofia, es su character escolAtico. Para Caballero la filosofia. es "el. conocimiento derto y evidence de todas las cosas por su U"Itimas causes, mediate la luz natural".83 Varela, a'os despu6s (Leccioims tle Filosofta., 1818) rompe radicalmente con la EscolAstica:

Los conocimientos adquiridos por la raz6n fonnan las cienclias naturals, y todas se comprenden bajo el nombre de Filosofia o amor a la. sabidurl'a Aunque todas las ciencas naturals pertenecen a la Filosofia, siendo, tantas y tan extensas, se ha convenldo en no comprender bajo este nombre mas que la Lo"glita o la ciencia, de dirigir el entendimliento; la Moral o la ciencia que rectifica las costumbres; la Metafli'sica o ]a que trata de los seres espirituales; y la Ffs*ca o el tratado de los cuerpos, consideraindolos en cuanto a sus. propliedades sensible y a las leyes que siguen en sus operaciones.31

Pero el padre Caballero, dentro del, esquema general de la filosofia, se muestra entusiasinado con las consecuencias te'*ricas y metodol.6gicas de los nuevos conocimientos,

En estos 61timos, fiempos florece otra escuela: la. de Isaac Newton, noble in&s y matemaitico inslgne, quien por un lado admit los razonamientos de los escol.Astlicos y rescinded por otra parte de otras hipltesis mAs reclentes, y, sin insistir en la. investigac116n. de la naturaleza internal de las c6sas., se preocupa lamentede de sus aparienc a as. La reallidad es que el me"todo del ra.32' CABALLEW, Josg A. Philasophia elective. ed. bilingde. La Ha.bana : Editorial de ]a Universidad de La Habana, 1944. 4-5.
33 Ibidem, P. 4*
34 VARELA, Mix. Lecdones de filosaff"a. La Habana Editorial de LA Universidad, 1961 0 t. 1,, p. i7.








ciocinio mechanic ha s'do aceptado en toda Europa con tal interest Y adhesion, que nadie consider d*ignos ser 1% a
tenidos por fil'sofos a quienes siguen otro camino, en la explicam O"n de los fen6menos fislicos. (. .) Son innumerables los hombres esclarecidos que han adoptado tal inetodo, y gracias a sus experiments, ha sido, enormemente flustrada la Filosofia. En el transcurso de nuestra exposicift habremos de clitar repetlidamente y con elogio sus nombres, sli no los de todos, al menos los
mas conocidos.1111

Las Intenciones de Caballero sultan a la vist a. La primer
.+ ir*
obra fiflosorica, cubana intent adecuar "'los xazonamientos escolisficos" con las claencias Tnodernas. De lo que se trata es de una concifiacion filosofica entre el pasado y el presented.
Al penetrar en la 16gica, Caballero es fundamentalmente esculasticq, matizado por elements, de la escuela de Ports Royal con tinted de Descartes y Leibnl'z. Estos Altimos elementos pueden encontrarse en la util*zaci6n que hace de categorfas como espiritu, media, quietude, movimiento, position., figure y material.
El hecho de que no contemos con la Metaftsica. no nos Perm]ke valorar a profundidad sus ensenanzas. Es evidence la, present P a cartesiana en Caballero. -Hasta d6nde alcanza la misma? Debe tenerse presented que cuando describe su Phitosophia Efectiva estaba a] frente del obispado FeI* e Jos6 de Tresvalacios y Verdeja quien manifesto ab-ierta hostillidad a CabaHero Y a la Real Sociedad Patrio"tica. No es peregrine pensar que al redactar la obra tuviera mucho culidado al expresar sus ideas. Pero en la dpoca en que Varela. estudilaba, Caballero se encontraba- apoyado. por el ob*spo Espada que impulsaba el. movimiento renovator. El an6lisis de los cuodlibetos, como se verS, no deja duda del cartesianismo del grupo asociiado al padre Caballero. Pero al lado de los destellos. de Descartes, se express, sin lugar a duda torque se cree en ella, una ortodoxia escoldstica: "La causa efliciente primer de la filosoffa es Dios, que la *nfundi6 al primer hombre. Se prueba con el X'Vii del Eclesiast6s, donde s& dice de nuestros primers padres: Les di6 Dios voluntad de pensar y los llen6 de la discipline del entend-limiento (L6gica); les infund*6 la c*en'cia del espfritu

35 Op. cit. (32). p. 23.









(Metafisica); 1len6 de sentido su coraz6n (Fisica); y les mostro el mal (Etica)"."
Esta utilizaci6n indiscriminada de Caballero de las citas de autoridad, del silogismo, y de otras forms escolAsticas, junto a tantos modems, hacen de muy discutible valor sus ideas filos6ficas. En el mAs orthodox sentido tomista express la doctria dc la doble verdad:
la verdad no es sino una simple, por ser su autor
cl principio de Dios; pero la verdad no puede oponerse a la verdad; luego si a1guna sentencia filos6fica se encuentre en contradicci6n manifiesta con una verdad revelada por autoridad sagrada, ]a primer es indudablemente falsa, por que la Filosoffa, como la razon humana, debe estar subordinada a la autoridad sagrada como un
juez que le corrija"'. 17
Pese a su conocida critical y nerzaci6n de Aristoteles, se suscribe a Ja Lo"glica de Port-Roval que, en lo esenclial, es un retorno a Arist6teles. Sus conclusions sobre Descartes son estas: "Descartes establecio corno criteria la regla siguiente: De las cosas clertas y manipestas se debe duda-r una vez en la vida.
Ma's tarde escribi*6 que el princliplio y el fundamento de toda filosofia es, este: Pienso, luego existo. Fialmente estableci6 este criteria: Es verdad todo aquello que concebimos clara y distintamente Al analizar estas proposicliones, Caballero no las admit.
Despu's de enumerar otros criterlios de verdad, af*lrma* 91m
1 parecer es el siguiente: El entendimiento, en posesi6n de J%*
las recy 0 Ica, es suri k eMemente apto para distinguir
glas de la L "gi
lo verdadero de lo falso".311 Por lo tanto, Al menos en estas lecciones, el professor de Varela en las aslignaturas de Slmulas,

m Ibidem., p. 182. La interpretaci6n que Caballero incluye del texto biblico es una demostraci6n de o6mo los escolAsticos vanaban o ajustabqn cl texto biblico a su intend*& de dernostrar el cardeter sagrado de su forma de interpreter el conocimilento. El texto original biffifilco, dice Io siguiente: "Y di mil C'Oraz6.n a concern la sabiduria y tambi6n a ustedes las locuras y los desvanfos: conoci que aun esto era afficei6n de espiritu. Porqu.,- en ]a mucha sabidurfa hay mucha molestia, y quien ahade ciencia, aflade dolor". La Santa Biblia, Sociedades biNicas ur das, 1957, Eclesiast6s, Cap. 1, n'os. 17 y 18.
37 Ibidem, P. 217.
-" Ibidem, p. 265..
3$ Ibidem, p. 2654









Ugica Mayor y Metafi 0 sica, si bien express las 'Ideas de Descartes y Newton, no las asume n' Como sistema, ni como m6todo M para establecer el criteria de verclac I I.
Es en la Llgica de Port-RoyAl donde se puede encontrar el nu"cleo de la Lo"gica del padre Caballero. Los monies de esta abadfa cercana a Parfs, Hamaron a su sistema "el arte de pensar" en tanto entendfan que era el arte de conducir correctamente a la raz"'n en el conodmiento de las cosas. Consisted en las reflexiones sobre las cuatro operacliones fundarnentales de la mente: conceblir, juzgar, razonar y ordenar. El siste-ma insisted en el buen uso del anAlislis y de la si'ritesis, como procedimlento para encontrar la verdad. Esta. "10"glica del buen sentido" estaba encamlinada a depurar la Escola'stica de "los malos escolAStj*CoSII' 40
De todo Io anterior se colige que los studios de Varela con Caballero fueron mds alla de lo estableddo por los Estatutos pero adn estaban encerrados dentro de los muros escolisticos. En el expedience universitario de Varela costa que "ha cursado Su"mulas" torque en esta signature no se otorgaba. calificaci6n; en L6gica Mayor ya aparece la referenda de que particip'. por primer vez, en la defense de una o varies tesis, lo que parece que Ilam6 la atenci6n del professor y del ob.ispo que siempre que podfa asistfa a las classes; en Metafisica obtiene magniricos resultados.
La constataci6n documental de que a partir del 21 de marzo de 1805 asume las classes de filosofia del grupo al que pertened'a Varela, Juan Bernardo OGavan y Guerra, oblige a una reflexo6n sobre el significado que pudo tener el cambio.
O'Gavan habfa nacido en Santiago de Cuba el 8 de febrero de 1782. Su familiar gozaba de una prividegiada. position economica-social. Su padre, Bernardo O'Gavan, descendfa de un caballero cato'lico-lirlandes que habia emigrado a Espana para eludir la. persecuci'n anglicana; la madre, donda Maria de las Nieves Guerra, provenia de otra acomodada familiar santiaguera. Descendia esta. 61tiriia de un aintiguo goberDador, Francisco

40 Port-Royal. Convent de monies cistercifenses cercano a Versalles, Francia. Desernpenlo un papel important en W polimicas religious del siglo xvir. Tenfa el derecho de recibir como hudspedes a sacerdotes o seglares que desearan vivir la vida religious sin hacer los votos regufaves. Entre estos hudspedes estuvo Pascal, Racin y Arnauld. Este filtimo fue famous corno uno de los principles pensadores del jansenismo. El convcnto se convirti(5 en el centre de esta corriente religiosa por Io que fue ordenada su clausura en 1707.








de Guerra Y de la, Vega. Estudi6 O'Gavan, pn*mero en el Semiarlode San Basilio el Magno (1792. Cuando tenfa. 16 afios paso a La Habana para continual sus studios en la, ReaA y Ponfifida Universidad. El 5 de junio, de 1802 se recibi-6 de bachiller en Ca-nones; el 18 de febrero de 1803 de licencilado; el I I de marzo de 1805, diez dias antes de inkiiarse como profesor de Varela, de Maestro de Artes o Fflosofia y, por filtilmo, el 21 de septiembre del mismo afio de doctor en Derecho Can6nico.','
No sabemos ibomo se originaron las relaciones entre OGavan y ol obispo Espada, pero lo cierto es que ya en 1803 cuando el primer s6lo contaba con 21 aflos, el segundo lo nombr6 fiscal del obispado, a pesar de que 'aun no era sacerdote. Desde el, 28 de enero de 1804 es socio de n6mero de la Real Sociedad Economica de Am* os del Pafs. Por entonces, reputacto como, hombre bnfflante, cometio lo que para 61 serfan sus pecados
iles- e 'd un abierto sensualismo Y
juveni -un ferVi nte -liberaiismo, una, apasionada posici6n frente a la Santa Inquisici6n,, Afios despuds, O'Gavan serA un enemigo, de sus antiguos amigos. So"lo le mantuvo su fidellWad, hasta, la muerte al obispo Espada,
Hasta ahora no hay constancia documental de cuales fueron los contends que imparti*6 0"Gavan en las signatures de Fiska v Efica. Pero de que las mismas fueron un vuelco radical en las concepciones filos6ficas hay 1"nd1'cios suflicientes. El mAs claro, de todos ellos es el propio testimonlio de Varela,

Puedo decir cuando studied Fflosofia en el Colegio d'e San Car-Jos de la Habana era cousiniano, y que antes'lo fueron los discipulos de m1i insigne maestro el Doctor Jose' Agustin Caballero que siempre defend16 las Weas puramente mitelectuales, siguliendo a Jacquier y a Gamarra. El sen-or O'Gaban que le sucedi6, y con quien acab-' mi" curso de Filosoffa, vario esta. doctrine., admitiendo la que ahora con un terminito de modo Haman
sensualisMO.42

Este es el onigen de la afirmad"'o' n, que puede encontrarse en varies fuentes, de que O'Gavan lintrodujo el sensualisme en

41 Archive Kist6rico de la Universidad de La Habana. Expedifente antiguo nro. 9 517, pertenedente a Juan Bernardo 0"Gavan y Guem (1328).
42 Romt(wtz, JOSA IGNACIO. Op. Cit. (19). p, 21410









Cuba. MAs Zque,* clase de sensualismol. ZHasta d6nde Ilegaba O'Gavan en su impartici6n? Nuevas preguntas que quedan abiertas,'para futures investigations. El camblio fue muy importante en laformad6n. de Varoa. Ya no apart ma's el sensualismo de su O'ptica.
En la certification de Fisica, firinada por O'Gavan, costa que Varela Ia. curs6 "con aplicaci6n y aprovechamiento". LO Mismo, escribio' en, Ia de Efica.
El 14 de septiembre de 1804 Varela imcia.'estumos en la Universidact simul Lane Undolos con los del Seminario. A111" asiste a las classes de Ia asignatura Texio del Fit6sofo o Texto AristoMUM Estos iestudios de Varela en Ia Universidad obligan a un na'lisis de los protesores y de los contends impartidos para determiner Ia intluencia que pudieron ejereer en su desarrollo. Es de pensar que estos studios universitarios tentan por objetivo comptetar Ia formadon que recibia en el Coleglio-Seminario para Ia obtencion del grado de Bachiller en Filosoftia Y. quiza's, comenzar a preparer a future Licenciatura.
La 4nica cathedra de, Filosofia de Ia Universidad que los dominicos no jimpartian con exclusion de personas arenas a ia orden y que sacaron p U"blicamente a oposid6n fue Ia de Texto del Fil6sofo. Ello permliti' que Ia misma fuera desempehada por personas de recfanocida capaclidad, independientemente de su orientaci6n iideol6gica. No liay dudas que airededor de las oposiciones a esta cathedra se erectuaron verdaderas puguas te6ricas. De igual fornia, en. los cuodlibetos universitarios se apred-a que ya en el sigto xix los que estuvicron al frente de Ia
no pocas veces se apartaban sustancialmente de Ar*st6teles. No es casual que sea esta Ia -dnica aslignatura de f Wsofia que Varela matricu16 en Ia Real y Pontlificia Universidad dominica. Pero Ia 6poca en que pas6 por ella no fue Ia mejor de Ia cAtedra. De iguat forma, se observant en esta epoca nechos que pueden ser Ia parte visible de un inmenso iceberg surnerglido en las brumas del pasado,
Segdn el expedience universitario de Varela, en esa iinstituci6n desarroII6 los studios de Ia c Atedra del F1'16sofo, en el
ii te orden y con los prof-esores que se relacionaban:

Del 14 de septiernbre de 1804
al 22 de marzo de 1805 --------- Prof., Josd Rafael de Ios San-fos y RAngel, propietario
Ia caftedra









vjA 22 de marzo al 21 de Julio
de 1805 -------------- ...... Professors. Ve"lix ]Fern ndez Veranes, propletario de la cAtedra, y Remigio Cernadas, sustlituto
Del 14 de septiembre de 1805
4 14 de marzo de 1806 -------- Prof. Remigio Cernadas, sustituto
Del 14 de marzo al 20 de julio
de 1806 ----------- .................. Prof. Jos6 Lucas de Ariza, propietario de la cAtedraf 411

El primer de los professors universitarios. de Varela es. Jos6 Rafael de los Santos y Rangel. Era un sacerdote secular, sacristan mayor interior de La Habana que habia obtenido ]a ca'tedra, por primer vez, en julio de 1793 y tomato posecion de la misma el 27 de agosto de ese ano. Como estaba estipulado que el que obtenia la cAtedra la debfa desempenar durante un sexenio, De Jos Santos Rangel la. cubrio" de 1793 a 1799. Cumplido el ti"empo reglamentar'o. fue sacada a oposici6n en eI ultimo ano senaiaw. De los Santos Rangel se present.6 y la obtuvo nuevamente el 15 de enero de 1800. Su segundo sexenlio concluy6 en 1805. De esta forma, el Altimo curso imparticto por De los Santos Rangel colinclide con el primer semester del estudiante Varela. Nada de Intere's hemos podido encontrar sobre este professor. En, su expedience s6lo, costa que al terminal su segundo sexenio era cura "'benefidado por su magestad" de las principles parroquias deLa Habana (la de la Catedral y la del Espinitu Santo). De ligual forma costa que en 1801
If 0
10 sustitup interinamente el hennano del doctor TornAs Romay, Jose" Man-a.14 De los contends de sus classes poco se sabe Al parecer fue un simple lector y comentador de la obra de Arist6teles. En el certlificado que le expedio" a Varela costa que este illtimo cumpfi6 d4exactamente con las obIlgaciones escolares 45
El segundo semester en la Unliversidad Io ini'66 con el nuevo professor propletarlio de la. c6tedra, F41ix Fern6ndez Veranes,

43 Op. cit. (29).
44 Archive Hist6fico de la Universidad de La Habana: Expediente de studios nra. 2004 y Expediente admingstrativo nro. 828. 45 Op. 4t. (29).









411
quien tomo' posesio'n el 24 de mar-zo de 1805. La personalidad de Fernandez Veranes result interested. Sacerdote secular, naci" en Santiago de Cuba, era capellan de la Real Armada. Gozo de fama de hombre flustrado, buen orador y cuidadoso escritor en prosa y verso a fines del siglo, xvin. AIgunos authors, Calcagno, le atribuyen el haber introduced la imprcnta. en su ciudad natal, publicando en ella sus primeras composiciones. En La Habana fue uno de los primers escritores publicados y a el se le encomendo" una de las oraciones fdnebres por la muerte del oblispo Trespalacios. El 22 de febrero de 1801 se gradu6 de doctor en la Universidad. Su mejor carta de presentaci6n es el hecho de haber sustituldo a los doctors Tom.As Romay y Agustin Caballero como redactor de las Memorias de la Sociedad Patriotica y, posteHomente, en la direccio"n de esta instituci6n. Fue uno de los colaboradores del Papel Periddic-0 de La Havana .47 Lo hasta ahora. visto de Femdndez Veranes hace suponer que participaba moderadamente y sin mucha brid-lantez en los tanteos reformistas-iluminlistas del grupo de Caballero y Romay. Pero a poco de ocupar la c6tedra, mAs o menos al mes, debi 0' partir con la Real An-nada de la cual era capeftan. Por el poco tempo que estuvo impartiendo classes al grupo de Varela, poca o ninguna influence e*erci6 en sus estudiantes.
Al quedar vacant la cittedra la asumM como interino, el dom*nico fray Rcmiglio Cern-adas y de Hlita Salazar. Es con este con quien conclude Varela el segundo semester del primer ano en la 'Unl"versidad. Ademals, el sustituto Cernadas es quien le imparted todo el primer semester del. segundo afto. Por tanto, es con 61 con quien mayor tiernpo estucua en la Real. y Pontificla Universidad.
Fray Remi 'o Cemadas era considered en su tempo uno los mejores oradores sagrados que habla tenido Cuba. Reputado como erudite, teo"Iogo y canonista, regente6 en varies oportunidades la Universidad. Naclido en 1779, en los tempos en que Varela studio con e"I. tenfa unos, 25 a -nos y adn no habi'a atcanzado los grades mayors de ficenciado y doctor en teologia, los que obtuvo, segiln su expedience universitario, los dias 13

46 Archive Hlst6rico de la Universidad de La Habwm Expediente administrative nro. 181 y Expediente de estudios nro. 14 418. 47 CAwAG,.No, FRANcisco. Diccionario Biogrdfico Cubano. New York: Imprenta Y Libreria de Ne's-tor Ponce de Le6n, 1878. P. 679-680.









de octubre de 1815 y 17 de octubre de 1819, respect ivamente. Sobre la obtencio"n de los grades mayors en Filosofia, no hay constancia documental en su expedience. Cernadas goz-' fama de profound latinista, y "muy entendido" e TI leyes, letras y Canoes. Su reputation era tal que de hecho, se conArtio en la figure pnncipal de la Umversidad dominica y en el principal defensor de los interests de esta U-'Itima. Fue su rector en los anos 1819, 1826, 1830, 1836, y 1840.411 Falleci6 el 15 de octubre de 1859."g
No cabe duda sobre el hecho, de. que todo parang6n entre Varela. y Cernadas, que mas de una vez se hizo en el s*glo xix, arroj a dos personallidades diferentesy contrapuestas. En cuanto a las ideas,, Cemadas fue el principal baluarte de la UnIversidad dominica donde predominaba la Escolastica; Varela. era el criftico de esa. structural y el creator de un nuevo universe de ideas. En lo reference a- estito de hablar y de escribir de ambos, que refleja sus respectlivas personalidades, en 1842 se public' lo siguiente:

Entre los oradores sagrados podemos citar a Varela y el dominion Cernada's, los cuales han dado nombre a la elocuencia del pu"Ipito. Entre estos dos sacerdotes, Cernadas, es nienos vehemente, pero mas floridoj, menos sublime pero tal vez mas sensible; dd a la. elocuenclia del pulpito las nquezas de una imagination fecunda, los atractivos de un espiritu ingeniosop las graclias del estilo, y aquella energia suave y penetrate que nace de los sentiments tiernos un I c I os a las reflexiones melanc611"Cas. Varela se apodera fuertemente de su asunto, lo, domino, lo fecunda, y lo atrae a la altura. de su genioNing U'n orador americano es dotado de una iimaginaci6n mas sublime, ni de una elocuencia mds impetuosa. Las ideas, Jas ImAgenes, los movimientos mas imprevistos se suceden, se atropellan, arrastran la atenci"n del oyente y ponen en movimliento todas las facultades del alma (...) Ninguno es mas atrevl4do que Varela en las forms de su estilo, Crea expressions que tienen una suerte de I'Mmensidad como sus pensamlientos., somete

49 Archive Hist6rico de la Universidad de La Habana: Libro Primero & Doclores Y Maestros (1728-1823) y Expedwlwte de estudics nro. 2765,
perl eneciente a Remigio Cernadas. 10 0 ARXIA3. RAmON mi, EMAmu TOW.s-CuEvxs Y ANA 'Cmo. Hiooria de. la Unwersidad de La Habanm- La Habana 18di rial de Ciencias Sociales, 9180. Vol. 1, p. 92.









Ja lengua.a su genio, traspasa lasreglas sin offender su delicadeza, le impose leyes, y la, fuerza a tomar las forms. nuevas que convienen a la, audacia de sus conceptos. El dominion Cernadas no tiene expressions originales-- pero elige *casi sliempre la, palabrapropia. Sd estflo
es un modeto de correccio'n, elegancia y armonia.111

Este period de estudios con Cernadas pudo haber ayudad6 a Varela a ajustar ideas y forms di expression pero result A *
interested el becho de que la, unica evaluac*6n de Varela como estudiante de "regular aprovechamiento", en contraposici6n de excelente- de Caballero y O'Gavan, provenga de Cernadas. ZAcaso el dominico pudo ya, valorar que en aquel alumno estaria. su future rival'.)
El Wtimo professor universitario de Varela en este pefodo lo fue Jos6 Lucas de Ariza y GoxizAlez. El 22 de abril de 1805 obtuvo cAtedra lo que le vaI16 el grado de licenciado. Pam poder optar por la misma era necesarlia una oposic*6n a la, que se presentaron, segdn documentss, Felix Varela, Sim6n y Jose" Maria Leyva; pero estos tres 6-Itimos se, refiraron, dejAndole el camlino libre a Ariza-51 Llarna la atencio"n que Varela aun no era bachiller y que se refirara de las mi junto con
los otros oposlitores. Ello puede expresar dertas relaciones entre 61 y quien seria su professor.
Despu6s de analizar los professors de Varela. en la Univer" ida, d, y pese a los, escasos. datos sobre ellos, parece claro que ninguno puede considerarse important en su formacl16n intelectual. El hecho mds sigplificativo al respect es el W encio del propio Varela sobre estos professors. Tod.o ello reafirma. Ila presencia destacada de, CabaRero y O'Gavan en su formacioln, lo que no implic6 que asumiera sus concepciones filos6ficas..

5D RoDRfGuEz. Jost I(;NAcio. Op. cit.' (19). Ap6ndice II: "Paralelo entre los oradores sagrados Fray Remigio Cernadas y Pbro. Dn. Fdfix Varela". Publicado en El Correo de Trinidad y firmado por El Corresponsal Habanero, p. 247.
Archive Hist6rico de la Universidad de La Habana: Expediente antiguo nro. 838 (1803), pertenecliente a Jose' Lucas de Ariza y Gonzilez., y CALcAGNo. Fmwisoo. Op. ct. (47). p. 369 y 680. Una interested an&dota cuenta Calcagno sobre 'uno de los opositores, Josd Alaria, Leiva.- Escribe,, tomando de Zambrana, Io sigWente.
Sustitufa Leiva la cAtedra de Patologia C. ) Un s4ba& sefia]6 la leccift carreWndiente para el lunes inmediataTnente; en vano se le esper6 ese dia, no se di6 la clase... Leiva dcsaparer.0 para siempre, sin que nadle basta
ahora haya podido explicar el acontodmiento: Toda difigencla fue jaukill,
un solo indicio, ni un solo antecedente, ni una, sola huella. p'udo en-contrarse
que conduiera a la aclarad6n de tan extrafto suceso. I









tl 13 de mayo de 1806, Varela solicita recibir la prknera todsura y present los m*formes y testligos exiglidos, para estos casos.112 Ese mismo dia el fiscal de di6cesis, Juan Bernardo O"Gavan, le comunlica, al obispo Espada que accediva a la petici6n de Varela. Al dia siguiente el secretarlio, Gabriel de Lafuente y Vargas, cit6 a Sinodo a Varela. El 17 de mayo este realize Jos eximenes establecidos, en los, que fue declarado sufficient. El 21 se le di6 papeleta para realizer ejercicios espirlituaties, durante ocho di 0 -as en el Colegio de San Felipe. El 31 de mayo, de 1806, en la Catedral de La Habana, y de manos del obispo* Ekpada.. recibi6 Mix Vareda la primer tonsura."
El 23 de julio de 1806, a la edad de 18 afios, F611*X Varela, Concluy6 sus studios de bachillerato en Filosofia o Artes en el Cole Seminario de San Cados y San Ambrosio y en la Universidad. Ocho dias despuds, present ante el rector de la UL
idad, Manuel Antoni Caballero y Rod P guez de la Barrera, su soncitud, acompaflada de las certificaciones correspondientes, para obtener el grado menor de Bachiller en Fllosoffa o Axtes. En esto se cubria. un tramite necesario ya que la Anica instittici6n. que pod 0 a otorgar grades acad6micos, era Ja Universidad. Las personas que hasta aqui han estudiado la personaIlidad de Varela han pasado por alto un detalle sumamente important. En 1806 era ya eviidente la nivalidad entre la Universidad escoldstica enemiga de la emancipaci6n del pensamiento y aferrada a las viejas 'ideas defensoras del pasado, y ej Colegio-Semlinario, fluminista. La batalla ideol6gica estaba abiertamente planteada. En la. misma Josd Agustfn Caballero, pese a las limitacliones de su pensamiento, jugaba. uno, de los papeles principles contra la Universidad. Entre 1806 y 1808' todo parece indicar que tanto el obispo Espada como sus "colaborantes" ilustrados, concentran su accl16n en dominar la direcd6n, universitana y la cAtedra de Texto del Fil6sofo para producer un cambio, sustancial dentro de la misma. En este afto de 1806 la "conspiracio"n de los Caballero" logra un triunTonsura Oatin tondere, "afeitar"). La tonsura es una ceremonia sagrada mediate la cual un hombre. bautizado y confinnado, por la rasura de la cabeza y la entrega que se le hace del hibito eclesiAstico.. queda admitido en el estado religioso y consWado al sernicio de la IgIesia. La tonsura de La IgIesia CaWica deja un pequefto circtilo sin cabeRos en la cabeza.
AReFirvo NAczomn DE CUBA. Expediente de Ordenes del Pbro. Mix Varela. Fondo Donativos y Remisiones. Leplo 607, nro. 7.








fo temporal pero'hnportante. El hermano de Josd Agustin, el ya nombrado, Manuel Antonio Caballero, logra 4 1 rectorado universitario. Esto puede explicar, en parte, la osadi"a del cuodlibeto que defendi6 Varela. El 9 de agosto'se present, visfien-'.do los hiblitos, frente al tribunal encargado de examinarlo. Por Jas caractensticas de este examen vale la. pena reproducirlo, aquf. De igual forma reproduclimos las traducciones do lat* al espafibl que se han hecho para que el lector pueda corroborar como- adn en un element tan sligmificativo, se intent cambiar los contends del mismo.
TESIS DE GRADO DE BACHIUER EN FILOSOFIA
I DE FELIX VARELA.

0 niginal en latin Versi6n al espanol Versi6n al espan-ol de la Dra. Vicentina del Dr. Gustavo Antuna Amig6
Ex Ugica L6gt*ca De Ldgica
Omnis idea clara, est Toda idea es clara Toda idea es clara ac distance, sit y distinct de modo, y clistlinta, de mane-, idea Obscura et que.. propiamente ra que proplamente Confuse. hablando, no existed no hay ninguna que
Licet nulla sit idea a1guna oscura y con- sea oscura y confuinnata insensu car- fusa. sa. Aunque no existesianorum, aliqUaS Aunque no existed te ninguna idea inMmen pur intillec ninguna idea innata, nata en el sentido
0 It
tales admittere en opinion de los de los, cartesianos., oportet. cartesianos es pre- hay sin embargo
clso, no obstante, que adm*tlqr a1gunas admitir a1gunas pu- puramente intelecramente intelectua- tales.
les.


De'Anima El Alma De Sic'ologia
Anima rational's est. R1 alma rational es, El alma rational, es Substancia, spiritual una sustancia espi. una sustancia espilis et kanortall"S., ntual e immortal y ritual e inmortalo y atque ex sua natural de su propia natural, por su naturaleza es forma corppri"s, leza la. forma del )a forma del cuerpop quae pritno, concep- cuerpo, la. Que pro- que le viene proba. tionis momento..'ut bablemente se le une blemente en el pn-comPaulo Zaquia en el primer mo- mer moment de su sentit J. Feijoo mento de la.concep- concepci6n, Como..
cion comn onina con niensa Jr. Fei**oo con









Paulo Zaquia, Fei- Pablo Zaquda J00.
Anima bruti nullomodo est cognosciti- El alm-a del animal El alma de los aniva, nec propic lo- no es en mantra al,. inhales de niguna queando sensitive; guna cognoscitiva, mantra es cognos ita J. Almeida cum ni hablando con tiva, ni propiamente, Cartesio'et alfis. propiedad senslfi- sensifiva; asi cree va; asi opina Almeli- J.Almeida con Desda con Descartes y cartes y otros. otros.
Ex Physical La. Fisica De Fisica
Qualitates sensible Las cualidades sen. Las cualidades senP Is
a mechanicis affec- slibles provienen sibles proceden unitionlibus unice pro- 1nicamente de dis- camente de disposiiciones mec' clones mecAnicas. vemunt. posi anicas.
Cetaris probabilior Ws probable que La hip 0' tesis de Coest hiphothesis Co- las dem's es la hip6- p6rnico es mAs propemicana, idioque tesis copernicana y babIle que las otras; Solmotu tantrum ro- por tanto que el y, por tanto. el SoJ tationlis gaudet. sol se content se mueve finicamens6lo con el moviL te por rotac16n. miento de rotac 16n

De Generation De la Generaci6n De la Generac16n
Material es genera- Si la material se ge- La material no se trix, forma antem nera puede la forma produce, aunque la
0 Is
impropie dicitur ge- tainbien producirse forma Puede Ilanerasi., sligundem. nil impropiamente, su- marse impropiaaliud est quomip- pesto que no existed mente Producida, sius material dispo- mAs que la disposi- ya que no es mAs
etc. que chspos i T 6n de
S I tiojp d6n de la propia Ici
mater",La. la material, etc.

Omne brutum gene- Todo animal se ge- Todo animal se proratrix ex ovo, in quo nera de un huevo en duce de un huevo, ipslus anirna forma- el cual sti propia, en el que contiene liter contlinetur, un- alma esta formal- formalmente su de in generation mente contenida, de mlisma almap por go brutu etiam. anima donde en la. gene- cual en la producgeneratrix. racio'n del animal ci6n del an imal se









tambidn se genera engendra tambli& al alma. el alma.


........ -------- -------Eas pro Baccalau- Estas proposiciones Las defended el Sr. reatus gradu assew defendera' D. Fdlix F611'x Varela, Para quendo, Kalendas Varela, a las ocho obtener el grado de Augusti, mane hora y media de Ia man-a- Bachiller, el dia octave cum demidio, na del dia primer priLmero de agosto, in Aula Magna hu-. de agosto (1806) en por Ia maftna, a las yus Uni'versitatils D. el auIa magna de ocho y media, en el Felix Varela propug- esta. Universidad, Aula Magna de esta nabit.111 para obtener el gra- Universidad.""
do de Bachiller.111,


El original en latifn lo hemos tomato directamente del manuscrito obrante en el exp6diente universlitarlio de Varela. Pueden aprecliarse diferenclias de forma entre las, dos traducciones; pero hay una fundamental de conten'do. TrAtase de Ia primer proposition de De Generatione. El jesuita Amig6 Ia traduce como negaci6n de !a generation de Ia material; en Ia, version de Vicentina Antufla existed una afirmac16n con respect a Ia production de Ia material. En el texto latino no existed ninguna base para Ia negacion, y es claro que Jo que express. es Ia generacion de Ia propia materi'a sigunden nil aliud est quomipsius matexia, disposition .
Las proposiciones expresadas en el cuodtibeto no pueden, como se ha. hecho, tomarse como expres16n de las ideas de Varela en eI moment en que se gradu6, Es de suponer que no era el estudiante quien escogia los temas de diisertaci'6n sino sus professors. Pero lo altamente slignificativo de este documento es que nos permlite, de forma concrete, acercarnos a]. mundo, intellectual en el cual se desarrollo' el estudiante VareIa. Ello nos obfiga a detenernos en el andlisis de los contends de las tesis que defend*6 Varela. Estas se dividend en cuatro parties correspondlientes a cuatro signatures universitarias que

54 Op. cit. (47)
M HERNANDr%z TRAVir-so, ANTONIO, Varela, y Ia reform tilos4fwa en Cuba. La Habana : Jesfis Montero Editor, 1942. po 69-69.
56 AmW JAKsmq, Gusmo- La posicidn Filos6fka del Padre Filix Varelm (Copia. mecanograflada en poder de los authors). p. 80-82.
1









tomaban sus nombres de la obra. de An'sto" Wes: L6gica, Del AIma, Fisica y Generaci6n y Corrupci6n.
En la. parte correspondent a la L6gica hay una. afilrmacli6n. absolutamente cartesiana. Pero inmediatamente hay una *Mpli;gnaciOn al innatismo de las ideas de: Descartes, aunque se r=onoce que hay "que admitir algunas ideas puramente inte.Iectuales". S alta a la vista qu e la.redacc1*6n de esta parte del examen de Varela no permit Yer con claridad la intend"On delautor o los authors de las proposiciones. La. aceptaci6n de la idea clara y dis'tinta hace presuponer una fOi*aci6n cartesiana, pero.-mucho mds. interested es la negacio'n & ]a idea inna4
ta..,Segrdn Descartes existen ciertas ideas, como la de infinite. que no son adquindas por el hombre si"no que estan limpresas de antemano en el alma. Si se analiza el pArrafo se verA que no obstante, se admit la existence de "Agunas" puramente intellectuals. Elio result altamente slignificativo. Las ideas 40 puram ente intellectuals" eran, en la i6poca, las.1"deas propiamente dichas, 6ontrapuestas a las sensaciones. De ello se desprende que no s6lo s.e conoce a Des'artes smio que s6lo se toma de 61 lo que interest,
La segunda parte de la tesis., que por entonces se Ilamaba,, siguiendo a Anist6teles, De Anima, y que hoy corresponderia a la slcologia, se mantiene den"tro de una concepci6n religious se9dn la,'cual, la sustancia del alma humana es spiritual e iinmor.t4I y su character rational proviene del moment nusmo de su creaci6n. No obstante,' debe aclararse que esta proposici6n super a la de los escolisticos anteriores al siglo xviii, en particular a la concepc116n tomista y aristotdlica de que en el feto habla primer un alma vegetafiva, despu4s una sensitive. y, por dltimo, una, raciona.J. La concepci6n expresada en este examen se corresponded con las ideas que al respect se habl"an desarroHado en el s* lo xviii. No es casualque la -autoridad. a la que se apela es a la del padre Feij*oo y no a la de Santo Tom;ks.
La segunda afirmaci6n de la, parte de sicalogia es claramente cartesiana. Para Descartes los animaIes irracionales actual Como simples mAquinas, como un reloj, sin estar dotados, de conocimienios nl" de sensaciones. La endeblez de esta tesis de Descartes es. evidence.
De las dos proposiciones, de Ffsica, la primer es claramente mecanicista, con Io que se corresponded con las Ifneas parad* mAticas de la 6poca.
La -segunda aflirmaci6n de Ja 'parte correspondent a la Fisica, es absolutamente copernicana. Ya hemos dicho que, aunque ello se ha tomato como signo de modernidad, -en rea-








lidad no Pueden aceptarse como novedades i ntificas los conocimientos de dos silos y medio de antigulledad y mds que probados por la experience universal. Sin embargo, la proposici6n. de que el Sol s6lo se mueve en rotaclio' n, est -a' demostrada, cmtempordneame-nte,, que no es real. Debe resaltarse que la fonnulac.ion no es absolute sino que se dice que tal hip6tesis es la "'mas probable".
Las d1timas tesis. del cuodlibeto defendido por Varela se correspondent con la signature de origin aristot6lico, Generaci6n y Corrupei6n. La pnmera trata de la producdo"n de las forms rnateriales carente de vida. La afirmac16ii que se hace es antito. mista y reconoce la autogeneracion de lo material. La segunda tesis, trata de la generation biol 'glica de los animals. Su contenido es claramente escolAstico.
De este anAlislis concluimos que estas proposliciones se mantienen dentro de las concepciones escolasticasi pero estAn presents los elements moderns del cartesianismo y el mecanicismo. Se observe una clierta osadfa en Io reference a la I 'gica y a la fisica y un cierto conservadunsmo en la sicologia. La t6nica de este cuodlibeto no es la cornfin, seguln lo que hernos estudiado en el Archivo Hist6rico de la Universidad de La Habana. Quizds ello se explique por el mornento en que se produce, caracterizado por la hegemonia de los Caballero. No obstante, su studio no deja duda de que Descartes y otros criterion modernos eran objeto de anAlisis y de debate en ese moment. El ambience ffitelectual habanero comenzaba a alcanzar altos quilates,
Al parecer, el ya bachiller e inliciado sacerdote hab a 11amado ]a atenci 0% del obispo, Espada. Su profound conocimiento del latin hace que este lo nombre preceptor de Latinidad en el Coleglio-Seminario de San Carlos y San Ambrosio. Trabalando como preceptor de Latinidad Varela continAa sus estudios, Ahora inicia los de Teologia. Del 14 de septiembre de 1806 al 14 de marzo de 1807 estudia, de nuevo con -el padre Agustin Caballero, la aslignatura de Moral en la cual no se ofrece calificlaci6n Am so"lo se hace co-star que "'ha cursado las classes Desde el 19 de marzo hasta el 21 de junio, cursa el segundo
117
semester de MoraJ con el mismo professor. Esta asignatura. de Moral estudiada con Caballero, n6 debe confundirse con la Etica cursada con OGavan. Las principles diferencias entre arnbas estan en que la Efica filos6fica se apoyaba en razones

57 Op. cit. (47).








naturals. y socials, correspond *dndose a la parte de la f iflosofia que estudia las causes y comportamiento de lbs actos, del hombre; la Moral en este sistenia de studioss, es, teolo fa, es decir, que aunque tiene presented los, actos humanss, indica, al hombre una conduct sobre la base de las "revelaciones"' Ga Biblia, la.
!I &
tradici6n v la enseflanza rei igiosa). El objetivo de esta signature es eminentemente prActico y fundamentalmente para relig*ososj, w V
al ense-arles como debe ser el tratamiento de la penitencia. en el
10
sacramento de la confession y como conducir a la, personas que vienen a ellos en busca de ayuda religious.
AIgunos authors ban dudado de que Varela se haya licenciado en Filosofia. Sin embargo, en el Libro Primero de Doctores y Maestros, folio 130, de la Universidad de La Habana, obrante en el Archivo Histo rico, costa que recibi6este grado el 13 de julio de 1807. Es decir, que al terminal sus studios de Moral con el padre Caballero en el Seminario, se present para la obtenci6n de la licencliatura, en la Uni'versidad. Por entonces la pugna entre las dos institutions. continuaba pero la political. que segufan los itustrados cubanos. que rodeaban al obispo Espada era la de intentar influir dentro de la Universidad para lograr cambios sustancliales en la misma. Sin que sepamos las causes, Jose' Lucas de Ariza. no concluy6 su sexenlio y al an"o sigluente era ya propietario de la -c4tedra de Texto Aristot4lico Femando Seidel y Caballero quien es "hijo legitimo del Sr. Colonel Don Antonio Seidel y de Dofia Marla Gregona Caballero y esta es hermana enter de los Doctores Don Jos6 Agustin y el Reberendo P. Fray Manuel Caballero"!" Por tanto, Seidel era sobrino del padre Agustin Caballero y de su hermano aila rector de la Universidad, Manuel Caballero. Segun los docurnentos- consultados, Seidel se present' en e*ste afio de 1807 a la oposlicion'de la cathedra de Texto Aristot,611co; Varela tambien se present como aspirant a la misma. Una vez que la obtiene Seidel este u"Itimo le describe al rector, su tl'o Manuel Caballero solicitaindole el grado mayor de hicenciado en Filosofia o Artes para Varela en virtue de haberse acreditado "en la opos*ci6n que hizo a la Caftedra del F*16sofo de la quesali6 aprovado y universalmente aplaudido" [sic] En el mlismo folio 9, vuelto,
59 Archi'vo Hist6rico de la Universidad de La Habana: Expediente antiguo nro. 12 842, peitenecfente a Fernando Seidel y Caballero- y Libro Primero de Doctores y Maestros p. 127 131. 59 Archive Hist6riko de la Universidad de La Habana: Expediente antiguo nro. 12 852, folio 9.








del, expedience universitario de Seidel, aparece la aprobac*6n del rector a su. solicited de Seidel. Estos datos permliten pensar queVarela tal y comotlo habfa hecho antes con Ariza, se present6 a la oposicion con la intenci6n de adquirlir experience y crear las condiciones para que Seidel pudiera obtener aa cJLtedra. Ello no seria, ajeno al 4tento de fortalecer las posiciones de los reformists dentro de la Universidad. ?or otra parte, estas oposiciones, segCin Ostableclan los Estatutos, le permitian a Varela obtener, a tftulo de oposici6n a cAt6dra, e'l g rado de licenciiado. No obstante, I ese mismo afic Manuel Caballero perdM el rectorado. Seidel, Por su parteno concluY6 su sexenio. QuizAs todo ello influy6 en el evidence cambio -que'se opera en el grupo ilustrado, del Colegio-Seminario. Ahora, el esfuerzo va a concentrarse en tratar de convertir'a San Carlos y San Ambrosio eh. Universidad.
El licenciado enflilbsoffa Mix Varela'contilriua sus e saudios de Teologia en el Colegio-Seminarto con el padre Caballero. Del 14 de septiembre de 1807 al 15 de marzo de 1808, cursa la asignatura de Teologi a EscolAstica. En el mismo perfodo es tudia en la. Universidad Maestro de las sentendas con el doctor Ricardo Ramirez. Tanto Antonio Bachi Her y' Morales como Francisco Calcagno describe que Ramfrez fue professor de Varela en el Colegio-Seminano, pero en el expedience universlitario queda claro que lo fue en la Universidad, de la cual tambidn era professor.
Ricardo Ramirez fue un destacado, pr6fesor del C'legio-Seminano, del cual Ileg6 a ser rector. Tambii6n pertenecfa a la P14yade que rodeaba a Espada. Las relaciones entre Ramirez y Varela fueron estrechas,
El 6 de noviembre de 1808, Varela. terminal, despuds de dos anos de haber concluido los filos6ficos, sus studios de teologia, En esa fecha solicita. del rector de la. Universiaaa el gradode Bach'ller en Teologia. Dos dfas despuds efectfia los ejercicios correspondents. Teni'a 20 arios de edad.
En ese mismo ano hace oposiciones a la oftedra, de Melcho'r Cano y Santo TomAs en el Cole9do-Seminaio. En dichos ejereicios se encontraban su exprofesor Ricardo Ramirez, -Miguel SAnchez y Juan, Bautista Encinoso de Abreu. La iintenci6n de Varela, t4 y como habia hecho en la Universidad, y segun costa en document al obispo Espada, no era disputakle la cAtedta a quien todos sabfan que la obtendria, Ricardo Ramirez sino para ej ercitarse en la. matter a en qposici6n. 'EI tribunal e compuestoj, entre otros, Por Juan Bernardo VGavan como Presidente y Agustin Caballero como vocal.









A
Ell. 4 de didembre-ide 1809 Varela soliclft6 del obispo Espada recibir las cuatro menores y la prunera mayor, el
subdiaconado, al cons iderar que ya reun 11a los requ lisitos exigidos por el Sfnodo.60
El 12 de noviembre de 1810 Varela solicit. el diaconado. El 22, de diciembre dej mismo ando, el obispo Espada se lo concede."'
Durante este period se dedica a profundizar en sus conocumentos de filosofia. En marzo de 1811 es sacada a oposicion la cAte&a de latinliclad de mayors y ret6rica que ocupaba interinamente. Juan Bernardo O'Gavan y los doctors Miguel Anaya, Jose' Ricardo Ramirez y Jose" Casimiro de la Torre, for-inaron el tribunal que evalu6 las oposidones a as cuales se present. taba tambien el amigo de Varela, presbitero Manuel Garcia y Dominguez. Este Altimo, que venfa desempenando la cAtedra de filosofia desde 1807, obtiene la. de Oatlinidad, que hasta entonces ocupaba Varela interinamente,, tomando possession. de la misma el 31 del mismo, mes. Pero por esta causa qued6 vacant la de filosofia, lo, que le permiti6 a Espada design para la.misma a Felix Varela. Es evidence que en todo eilo, debe haber existido un acuerdo previg, en el que participaban Espada, O'Gavan, Garcia y Varela.41 La esencia del mismo parece estar

60 En la. IgIesia Cat6lica, existent ocho 6rdenes o grado. De eLm cuatro son mayors y cuatro, son menores. Las cuatro menores, quo solicit Varela, son las de ac6lito, exorcistaj lector y ostiario. Los miembrosde las misrwis siren de ayuda en la misa aa sac4rdote. las cuatro mayors son las de subdidconol, tambie'n solicitada por Varela (per la cual el ac6lito pasa at servicio litdrgico d de auxiliar del diAcono), clikonpi, presbitero y obispo, que es qtuen, fiene ta plenitude del poder sacerdotal.
El 4 de diciembre Varela present los datos Y test* S reglamentarlos y al dfa siguiente el fiscal concede su aprobaci6n. El 6 de diciewbre se fonn6 el Sinodo que presidI6 el Vicario General y Provisor del obispadoj Juan Bernardo O'Gavan. At dia, siguiente examW Varela y el 27, como sefialamos en el texto. Espada le concedi6 el diaconado.
En la. Iglesia Cat6lica las obligaciones, y derechos de los diAconos (del grilego diakonos, "servidos"') se concrete en las siguientes palabras que dice el oblispo al ord&i rlos: Diacomm operate ministrare ad altar, baptizare, predicate. QWere decir con ello que pertenece al di'4cono server al altar como nunistro, bautizar en caso de necesidad o, por delegacii6n del pArroco y predicar con permilso del obispo. 62 Como una prueba de las relaciones estrechas entre Manuel, Garcia y Fdlix Varela sefialaremos qup el primer fue uno de los tres testigns que presenO el segundo para que acreditaran sus buenos Mbitos y costumbres cuando solicit las cuatro 6rdenes menores y el subdiaconado.









en darle a Varela la cAtedra de filosofia. Estando ya Varela de sustituto en ellala wisma se saca aoposici6n. Gued6 tan lucido en sus ejerdclos que se; le d1'6 en, propliedad aunque'todavia era menor de edad. Espacta, 16gicamente, aprob6 al. nuevo, professor. otorgindole dispense de edad.
Por entonces Varela contaba con 23 an-os -de edad. No tenia la'edad can6nlica exigida pa'ra ser otdenado sacerdote. Laedad establecida era de 24 'a-nos. T6ii6nd6'en- 6uenta esta situaci6n solidto a Espada, nuevamente, el'9 de nckriembre de-1811 161 presbiterado con dispense de edad. El 21 & diciembre, cuando le faltaban 11 meses menos un dia para cumplir la mayoria de edad cano'nica, el obispo Espada le conflin'6 el presbiterado despu6s de celebmrse c sinodo el dia antenor en el Semmlario."
No es de dudar que todo este movimiento de 1811 esta relacionado con la decision del obispo Espada, tomada desde 1810, de reunir en una sola direcci6n los studios de f flosofia y provocar en los mismos un cambio sustancial en los contends. La decision de pasar a Varela de ijadnidad a filosoffa puede interpreters como, un acuerdo intern del Seminario, bajo la direcci6n, de Espada, de colocar estos studios en manos de quien, podia camblar radicalmente la orientaci6n que hasta entonces se habia tenido. Ello, puede tener relaci6n con que en este mismo aflo el sobrino del padre Caballero, Seidel, pierce la cAtedra de filosofia en la Universidad. El intent, ahora, es converfir el Semi*nan*o en Universidad. Se iniciaba. asi la dpoca dorado de la instituci6n sobre la cual se erigio la leyenda del Seminan"o.
Unbalance general de los studios de Varela permit Regar a ciertas conclusions. Su formaci6n fundamental es en el Seminario no en la Universidad; la 16poca es de profundas inquietudes, filos6ficas y aunque no estA definida una nueva orientac116n, parece ser que la condencia antiescoldstica se abria pasos y eran ampliamente conoclidos Descartes, Bacon, Newton, Condillac y otros que permitieron que Varela estuviera en contact

63 En esta ocasj6n el Siffiodo fue presidio por el doctor Manuel de Palaclo, dean de la Catedral, debido a que OGavan se encontraba en EspaRa.
Presbitero (Griego presbyteros, "anciano o decano"). En la 1glesia cristiana pnmifiva era el encargado de guiar a los demAs creyentes, predicar la doctrine, bautizar con versos, celebrar )a euca'stia y dirigir las oraciones. En el, Nuevo Testamento presb1tero y obispo parecen tener la misma funci6n pero desde finales del siglo i comenzaron a diferenciarse. En la actualidad es la tercera de las 6rdenes rn.qvnrP.o. rlp In Tahatin np.rn Qf- Pntip-mip- rnmn QinAnimn d6a eneprAnti-









c o n-- el pensarniento modern europeo Por otra parte, las pretenciones political, ideol6gicas y econo"micas, tecnologic- as, y culturales de la burguesi"a eselavista cubana., exigian, como nuevo pedestal, la creaclift de nuevos paradigms te6ricos que proyectaran fuertemente su expresiOn de clase naclional. Al entregarsele la c4tedra de filosofia a VarelaP se le ponfa en sus manos, el mis important instrument para el recambio conceptual y te6nco que permitiera una expresi6n intellectual capaz de contender Ja asp I*rac 116n cubana. y crear el "Instrumental te6rico para actual sobre la misma.







Rvvtsta de ]a
Biblioteca Nacional
Josd Marti
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El printer enfrentamiento cubano P 0
al neocolonw*lismo. Las ideas economwas
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de Manuel !ian
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PEDRO PABLo RoDRfGuEz
Introducci6n

Cuando, el 20 de mayo de 1902, onde6 la bandera cubana en el Morro habanero, una explosion de jAbilo popular sacudi6 a la capital y se extend1*6 por el resto del pals. Colmiffiaba. asi la histona colonial de casi 400 anbos para inliciarse los 50 aflos de repAblica neocolonizada; s6lo que, para la mayorfa de los cubanos de entonces, aquel dia signific6 el logro del acaridaCIO IGeaL de independenclia y soberania. Emperor, para, esa fecha, yg se haWa amphado el Cfrculo de los que veian en el acto de transferencia de poderes del gobierno linterventor de Estados Unidos a los gobemantes cubanos un incomplete acto de traspaso de soberania, cuando menos, o una desagradable y ominosa presencla dominate extranjera para los mis radicals.
Lo que fue previsii& admirable en bilen reducida minoria durante la"s d1timas d6cadas del i lo, = y excepciional con. ciencia antimperialista en fos6 Martf, se fue convirdendo, para los mAs avisados y consecuentes luchadores por la independencia, en susplicacia y temores durante los afios de la Guerra de Independencia y en franco repudio durante la pimera ocupaclon miliftar estadounidense c- minada con la imposed6nde ]a Enmienda Platt. Y los primers an-os republicans, que marcarian el desarrollo del process neocolonialista con la domiinaci6n de la economfa cubana por el gran capital financier de Estados Unldos, amplianan ese circulo, para incluir a sectors de lideologfa pequeflo burguesa afectados en sus aspiraciones de desarrollo capitaista nacionat cuyos ide6logos analizaAan cnticamente la nueva situaci6n neocolonialista.
Claro que el proceso de conocimiiento, y rechazo de la
dependencia neocolonlial por semejantes senators. estuvo caracterizado por la pos*c1'6n de ellos en la sociedad cubana:
4
propietarlos agrfcolas arruinados por la guerra que suffian 'Mm"








zacelerado despojo a manos de los trusts azucareros yanquis e inexistente sector industrial fuera del amicar -limposiblillitado de surgir a causa del crecimiento monopmductor del "dulce" Y.Oe la entrega del mercado naclonal a los products norteamexicahos 'I 6A vir tud de'l Trat'do de Reciprocidad Comercial de 1903, Tales, sectors fio" constitufan -una clae cobesionada, y d sino, una varied d de estamen'tos fundAmentil' & la" soct, ad
vinculados, por el. idbAl pAtri6tico, el que conclujo a sus politicos a posiciones d1rigentes durantes i1a. lucha emancipadora. Asi, la conyuntura finisecular del combat contra el arcaico colonialismo espanol, al reunir los interests de la. clase dominante'err' torno eel azdcar y su mercado en Estados Un*dos,,.hizo de los propietarios -agncolas y artesanales no amcareros el sector social proplicio y favorable al desar-rollo capitalist naclional y no dependent, -quo., necesariamente, requeria alejakse de los pelligtos de la'-.monoprodu'ci*6ny el monomer6ado, aP mtados ya p6r el credimie"to azucarero de los an"o's 80 y 90. De ahi, pues, ]a oarticular--importancia y el entumbrarmento' politico en las Mas de la iffidependencia de intellectuals, lide6logos y dirigentes que expirestiron tales interests, los que, por de'mds, englobaban-, como'com U-4 nes a toda la naci6n.. los' intereses de log otros sectors populares**, campesinos., artesa'hos., obreros., Y, por eso, con el paso al neocolonia-fismo, ese ector de carAcier pequefto burgue's, -impedidb de ReVar a acto sus potencialidades Como burguesiahaicional y' en consecuencia unpeciao de con.4tituirse como, dase en rigor, expres6'su, l6gico, desco'tento malestar ante1wsituaci6n-que le cortaba la posibilidad para el VA.
desarrollo tapitalista-' )ero nor' orphlzar'-una action Coherently org&lica contra' el silstem4 depetdiente, siquiera en fonna de protest, ni -mucho menos- reunir'de- nuevo en su torto a loa, demis sectors populares 'pa'- ra 1-i defe.nsa de. la naci6n.
A ello cbhtribuy6 indudabJemente, ef hecho de que buena parte. de'sus dinigen't'es e ide6logos tendi6ran A ., aMmllarse'al nuevo tatus m6di4rite su'convenient6 'inserci& en las' filas dpm la, clase d6minatite o* como parte de iu. olientelapoolffica. y sus cuadros a'salarl*ado'. Por todb ello, ercontramos a I I.o I argo de las dos primers d6cada's de nuestro-siglo, mis'que un movimiento contra eJ neocolonigilismo, sitigul res voc e de -Prote ta, casi siempre en sordina' ante la"avalan'cha propagandistic de las ideas propias dela- clase dominant amcarem.
AsI, aunque constituyeran excepci6n, IAs personafidades que permanecieron files' a sus idealias ddl Siglo xrx idencian frecuentemente., a travi6s de manff6sticiones'de pesimis-o 0








escepticismo, la frustacio"n ocaslionada por ese dramduco proceso de la clase que pudo pero no Rego a ser. Y, sin embargo, en la media en que sostuvieron su fidelidad a los ideals naciOnales y patri6ticos, se convirtieron.en Ificidos critics deJ entorno.
rib &
neocolonial, aportando signiticativos pasos de advance en el conocimiento y la denuncia del nuevo fenomeno por lo que contribuyeron indudablemente a la subsistencia de la conciencia naciona- y a annar a otros, sectors populares emergentes con ese conocimiento que, en la d6caAa de los, 20, serviria para iniciar el ataque frontal contra el sistema dependent azucarero impuesto pw el. imperialism, norteamericano,
El caso, mAs destacado de estos hombres fue quizAs Enrique Josd Varona, quien practice notables advances en el'develamiento a sus contemporgmeos de Jos mecaismos del dom**o Limperialista a trav6s del control de la propiedad por el gran. capital finandero. Y sigui6ndole muy de cerca se, encuentra Manuel Sanguily, cuyo pensamiento, afincado en su indoblegable patriotismo antianexionlsta, ofreci6 muy tempranamente hasta brillantes; andlisis, vigentes a plenitude, acerca del dominion commercial. de Estados Unidos sobre CubA.
A prop Osito de sus ideas econ6micas, Emilio Roig de Leuchsenning escribio** lo siguiente:
(Sanguily es] la I
I A cubano de mis clara y sabi v*si6n
polftica. y por ello, el mAs complete de nuestros estadis'.
tas en aquella 6p.oca, el primer, en la Repfiblica que dio
los problems econ6micos la exceptional J ortancia
que tienen y la, consideraci6n especial que inerecen como garantla bAsica de la consolidac116n polftlica del
Estado."
Posiblemente no hubo personalidad idependentista xnAs criticada. por la prensa y 16S politicos de la clase dominant cubana -durante los inkios republicans, que Manuel Sangulfly. Su palabra, tan enhiesta y vivaz como su figure. fustIg6 con fin-neza los obstaculos que, a su juicio, limpedfan el correct desenvolvimiento del ideal republican Por el cual combati6 durante la Guerra de Jos, Diez Afios y al que dedicaravida y energia desde los 20 an"os de edad.
Muy probablemente aquf se fallen las causes de la ausencia de un studio -de su pe'nsamiento, a pesar de que su nombre aparece una y otra. vez en las pdginas de las historians de Cuba

t ROIG DE ILEucwSHNIRING, EmILio. Deft-nsa de Cuba: vida y obra de M4nuet Sanguity. La Habana: Ay6n, iinpr. 1948. 44"M p. 49.








de entonces. El guerrero, el patriots,, no podfa ser ocultado, de tan ponderosa y constant que era su presencia.; pero las ideas que enfrentaron aspects esenciales de la formacio'n de la repilblica neocolonl"al, I debfan quedar -para tratar de evitar su permanencia en la conciencia social- guardadas en los archives y libros de pequen-a tirade -y linlitada cirvalaci6n. El ideanio de
*1 ir
Sanguily rue, pues, victim de la dominaci6n ideol6gi*ca e*erci*da en la sociedad republican por el pensamiento neocolonizado de la burguesia dominante-dependiente. .
Y, por eso mismo, la divulgacift y el studio de sus ideas quedaron c*ircunscn*tos a los intellectuals y antimperialistas, que -como Emilio Roig-r--, de un, modo u otro, anaRzaron y cuestionaron la dependencia neocolonial. Al ligual que le ocurrl*e-. ra en vida, cuando el Senado de la repdblica le sirviera de tribune patrio"tica, para, alentar y encauzar el verdadero ideal de soberania nacional,-.tras -su muerte, Sanguaily fue un importante contestatario de la sociedad neocolonm*da, venerado y estudiado por quienes, siguieron consecuentemente por 'ese camino, -a la vez que intentado pasar por el tamiz del olvido por aquellos Para quienes su palabra, au"n era demasliado acerba.
Ide6logo pequefio burguds nacionalista y politico representativo de la pequefia propiedad, Sanguily fue un hombre de s' tempo imbuido de taJ modo de la justa aspimcii6n patri6tica de alcanzar el JE-stado national que, permitiera un desarrollo econ6mico, que desde los primers moments acert6 hicidamente a comprender c6mo el imperiasmo norteamericano
a una, compleja red dominadora sobre Cuba de sumo peligro Para 'aquel ideal national. Y por ser expresift conscliente en alto grado del choque de los interests de esos sectors de pequenos propietarios con la dependencia neocolonial, Sanguily fue, vocero, de las clases.y groups nacignales contra el rAplido process de domination imperialist, que amargara la. filtima, fase de su -Vida, "Y vilido enjuliclador y denunciAnte del entorno repelido pnim'ero y combatido despu6s, por los sectors populares, Para quienes su pensamiento se mantuvo vigente al ayudarles a 'Arar conciemia de las causes de.sus. males. Ideario econo-omico
Manuel Sanguily no s6lo ""no fue: un economista, sino que en su ampha obra los temas econ6mbc os ocupan espacio bastante Ihnitado, po'r lo qp hablaremos de sus ideas mAs que de su pensamilento econ6mico. L ausencla de una reflexi6n orgAnica
a
y sistemAtica en material econ6mica, sin embargo, no imp4di6
9
a Sanguily dejamos piezas de notable valor por la penetraci6n de su anifisis acerca de problems econo"micos cruciales Para la








Isla como los, casos de sus dos discursos en el Senado contra la a robacio'n del Tratado de Reciprocidad Comercial de 1903.
El studio de esos documents permit apreciar algo que fue una constant en sus references a problems econo"micos: active participate en la political cubana desde la. epoca del combat contra el colonialism espan-ol, Sanguily se acerc6 en ocasiones a la problematical, econ6mica national. en virtue de sus preocupaciones y actuaci6n corno -poli p tico. Semejante actitud, de por SI,,es propia, de cualquier politico al cual las drcunstanclas lo 19 41 10
Ilevan a opinar o a tomar aecisiones en tales materlas; Io .televante en Sanguily es que, con similar ausenclia de reflexiones, te6ricas, sus juicios penetran a fondo en los problems que aboard hasta convertirse en punts, claves para una polffica economic promotora del capitalism national, cara a sectors de ideologia pequeno burguesa. Para decirlo de otro, modo: sin ser un te6rico, y ni siquiera un estudioso de la economic, y sus a I rip T
problemas, sus ideas econ6micas tienen. un significado tan singularmente destacado que lo hacen un ideo' logo de sectors socials. cuyos interests represents, a pesar de que nunca. tuvo oportunidad siquiera de limplementar sus 'Ideas a trav6s, de una political econ6mica o al menos de Ilevar a1gunas al terreno prActico,
Tras la Guerra de los Diez Afios., Sanguily se convirtio' en figure dcstacada de la vida intellectual criolla, al manifestarse como prolifero, actualizado y poldmico critlco literario e historiador. Entre 1878 y 1895, ademas, Sanguaily, si participar en las filas de partido a1guno, creci6 en su estatura political, pues, con el blas'n de su. hoja de servicios como colonel mambf, fue un system dtico oposiftor de ]a colonial a travi6s de los medics de difusio'n mas importance de aquella. epoca: la prensa y la tribune. Y es precisamente en sus, escritos politicos de entonces donde encontramos la primer referenclia en su obra al tema econ6mico, a partir precisamente de las relaciones commercials con Estados Unidos,
En uno de sus mas notables texts politicos y sociol6gicos, el discurso significativamente titulado "La situaci6n, sus causes y sus rernedios"' (febrero de 1891) 2. Sanguily se adentra en la coyuntura de aquellos dfas, signada por las eleeciones en que los autonomistas se retrajeron y por amplio movirniento de los sectors econ6micos y las diversas institutions de ]a burguesia

2 SANiGUILYMANUEL. Discursos y confewencias. La Habana-, Impr. Rambla, Bouza, 1918-1919. t. 1-6 p. 291-327.








azu arera para obligar a Madrid a firmer un Tratado Comercial con Washington, que garantizase el. mercado norteamericano a los productores cubanos.
PlanteAbase asf, entonces, lo que constitution en los ffiicios" republicans, trece aftos despu6s, el incipal. y casli *dco tema. econ6mlco que tratara: las consecuencias. para Cuba de la subordinac1*6n commercial a Estados Unidos, mereado consumidor del azf1car crudo y del tabaco en rama, producciones que caractenzaban las exportaciones cubanas desde la ultima d6cada del sigloxix. Es indudable que por ese camino princ*p!6 enton-, ces la domination econ6mica estadouni'dense. De ahl'* ', obviamente, la ortancia, de la reflexio"n de Sanguily al respect.
En "La situaci6n, sus causes y sus remodios", 61 se reftere al documents circulado, por los fabn*cantes de tabaco -quienes ge aanirieron al flamado Moviimiento Econ6mfco que. exigia el. Tratado con Estados Unidos- dedicado a exponer los particula'res interests de este scaor industrial, secundanio dentro de la clase' dominate, interesado entonces en que sus demanda's'-particulares fuesen contempladas en el Tratado'Comercial,'a fin de facilitar el access del, tabaco en rama al norte.
San ily, como todo cubano de entonces, critical enfdticaxnente el solo fin de lucro persegulido por el colonialismo espafiol en Cuba, evidenciando asil el rechazo comdn en todos los diversos sectors propietarios de la Isla a la tradliclional, political econ6mica, del Estado espafiol, para 61 cual Cuba Significaba Anicamente una fuente financiera.11 Por eso, el patriots cubano -Mteresado en demostrar lo nefasto de laclominaci6n espanola para todos los, sectors del paf&- sefialaba que ese afin de Iucro expresaba un hecho de mayor envergadura: la ausencia"de unidad national -entre la. Isla y su metr6poli*. Y
ideraba que el documents de los fab'cantes de por eso consi n
tabaco limitaba los problems econ miicos cuando planteaba la supresi6n de ]as restrictions, commercials y del nnpuesto industrial al azdcar, ademas de la transformac16n de los aranceles y la firma dell I Tratado con Estados Unlidos.4
Para e'l, esas medidas eran beneficiosas, pero parciales, por abordar-un so1o lado del'-problema general del pais, el. que, tea su juicio, se habia de engender como total y "eminentemente econ6mico".4 Total, torque la fa.1ta de unidad naclonal entre
3 Ibidim, P. 301.
4 Ibidemp p, 302w
Idem.








la colonial y la metr6polli se tornaria en un acereamiento con la extenci6n de la deuda anti'llana a toda la Peniffisula, con la refirada de su ejdrc*to y su escuadra y con la entrega de la admitlistracii6n del pais a los cubanos.6 Y "emmentemente., econ6micolp, torque s6lo esa sojudon total permitiria eliminar la extensa relaci6n de aspects de la dominaci& econ6mica de Espaila, que evidencliaban 61 espfriitu de lucro de 6sta.7
No disponemos, de suficientes elements que pos pennitan saberhasta, d6nde Ilegaba en 1891:rla aceptaci6n por Sanguily del estrechamiento tendiente a Jo absolute de la relac*6n coI pero si es apreci
mercial deCuba con Estados Unidos; iable la
diferencia -no por sutil rnenos importante- entre sus julicifos y los de las corporadones economIcas de la burguesia dominante. En vez de poner en primer t6rm*no la acentuacion sobre los interests, particulars de esta'Clase en su rejacidn con el Estado espafiol, Saagpnly los engloba dentro del problema comul n, a la nac16n: de hecho, lo que solicita es una autonomia. tan amplia que parece una lindependencia.8 ademAs de la unidad fiscal con Us provinclas espanolas, media favorable a todas las classes del p'afs, tanto trabajadoras como I pioletarlias, que eran los sostenes del presupuesto de la metr6polii en la Isla, ademAs de aportarle cuantiosas suma s- para los ga'stos en Ja propia Peninsula.
No se trata de' afirmar que las ideas de Sanguily estAn contra la clase dominate, pero slif result evldente que no pretbnde dnicamente exponer los limitados. interests de dsta, y que engloba los de toda la naci6n. Y es 'altamente significativo que esta distincift se p roduzca justamente en una coyuntu M' en que las corporations econ6micas, de la burguesia dominante, a t avds del Movimiento Econ6mico, impusieron por encima de los parti dos politicos el linterds'com-dn y ya fundamental de esa clase.6 asegurar a toda costa el mercado para sus produccionesk aunque esto condujese hacia el, monomercado y la. monoproducci6n,
Insistimos: en los juliclios de Sanguifly a nuestro alcanee no se aprecia a fines del siglo xix que comprendiese que esos, interests, domi -antes enrumbaban al pais -cosla,' que, Po'r


Ibidem, P. 304-305.
7 Ibidem, P. 30&309.
8 R6cudrdese que en 'ese' aA6 de 1891 a(m no s habfa tocado ]a defense D4blico de la soluci6n independeritista.









demAs, s6lo at*sb6 entonces Martit- hacia lo que hoy se conoce como neocolonialismo; pero, es evidence, en nuestro cnterioque no se situ6 de ese lado, que no excluy6 los, interests de las demAs classes y capas socials, sino que las iincluyo en la nacift"' y, sobre todo, que produjo ese texto en medio de un moment, de tenses definiciones que enfrentaban directamente a la clase dominate con la metr6poli.
Con semejante antecedents, es de suponer que la dliscusi& en el Senado cubano, en 1903 sobre el Tratado, de Reciproddad Commercial, no le tomara desarmado en cuanto a conoeftnientos6l" En primer lugar, torque para todo politico cubano que hubliera
'do el curso de, los acont
segul echnientos despu6s de la Guerra
de los Diez Aflos 6se fue asunto de permanent actualidad; y, en segundo tdrmino -precisamente por esa actualidad sostenida-, torque la'orensa cubana y la norteamenicana -seguidas atentamente por Sanguily- mantuvieron tamblidn un intends sobre el asunto, especialmente durante. la primer ocupacion military. Asf, pues, no hay lugar a dudas en cuanto at nivel de inform'aci6n de Sanguily, desde Ja fijaci6n por Estados Unidos del arancel Mc Kinley en 1890, que incline la polifica econ6mica estadou*dense hacia el proteccionismo y que busc6 -a
a
travds del pnncipio de r'eciprocida-d- crear zonas de influencia, y dominaclion econ6mica a traWs del control de mermdos y materias prunas.."
Per*, ademAs, aLtratarse el tema.en 4 Senado republicano, es necesano sumar un nuevo kxgulo al. pensamliento de Sanguily, exphchamente no visible en 1891 el antianexionismo.

9 Es interested observer que en 1894, en IgL revista Hoids 11terarias, afirm6 que el negro deseendiente del africana era cubano por nacirniento, costumbres, lengua y aspf ractones. Siwwmy, MANmL Negros y blanco. En su Brega de libertad / sel y Pr6l. de Ernestoo Ard ra.
- La Habana: Publicaciones del Ministerio de Educaci6n* Direccift de Culture, 1950. p. 205.
10 Precisamente al sorneter a fuerte critical al Informe favorable al Tratado emitido por la Comi'si6n de Relaciones'Exteriores del Senado, le objeta a 6sta el baber seguioo el texto de un trabajo, de Rafael Montoro de 1890, cuando, se inidaba el Movimiento Econ6mico. En su Op. cit. (2). t. 2, p. 313.
It No debe olvidarse que Ia Conferencia Internacional Americana de Washington tuvo lugar entre 1889 y 1890, y que fue vista corno un paso decisive en tal sentido, por Ia prensa europea y nortearnericana.- y por los trabajos de Josd Marti dedicados al asunto. MARTL JwL Obras completas, La Habana: Editorial Nacional de Cuba, 1963-1965. 8, p. 33-144.









Si como guerrero por ba independenclia Sanguily fue un decidido defensor de la constitution, del Estado cubano sob erano, esa posture se mantuvo, firme. a Io Jargo de su vida para no aceptar nunca los criterlos anexionistas manlifestaclos en Cuba y Estados Unidos a partir de los propios sectors interesados en la dependenda commercial insular.
Durante su estanclia. en el Norte cuando la Guerra de Inde*.V
pendencia, se pronunc*6 abliertame4te contra la anexion y desnud6 las falsedades ilusorias rnanejadas por algunos de sus propugnadores,
En un articulo publicado en Cuba y Am6rica el Iro de abril de 1897 consider que el anexionismo "'ha hecho defender la feficidad de un pu6blo latino de un trastorno profound, de la renuncia y el repudio de, sus tradiciones, sus costumbres, su lengua y su espintu., para sumergirse en un ocdano de hombres
'I
muy di 0 versos, en que hablan de desaparecer mis, o menos dolorosamente, como nadfragos, en un inmenso cataclismo moY, yendo a fondo, sen"ala las verdaderas intenciones estadounidenses. Asi, a su juildo, el anexionismo es una tendencia 41err6nea"' que parte de un presupuesto contrariado por los .0
hechos: "'la creencia de que los amencanos desean con elevac i6n y sinceridad el bien y la independence de los cubanos

Y continda..
La tradici6n diplomAtica y la historic de este pall's
demuestran que quieren a Cuba Para si, y mientras Ilegue la hora de que suavemente calga en su regazo lafruta madura, aparece como una tristisima verdad que no
quieren la independence los que la difficultn.
12 SANGUILY, MANUEL Sobre la anexi6n. En su Op. (9). p. 229.
13 Idem.
ral 0 FP12
14 Ibidem, p. 230. Es interested que seis meses, antes, en un dIs,curso pronunciado en Nueva York 16gicameute condicionadas sus palabras por su situaci6n de exiliado- decla. jel gobierno de Estados Unidos/... capaz de comprometer la paz y la prosperidad p4blica con motive de a1gunas minas enclavadas en territories disputados y lejanos, en nombre de acomodaticia, y elAstica dkxtrla de protecci6n y amparo de los pueblos de esta initad del mundo, ayudamidirecta pero eficamnente, al victimario europeo sujetartdo el brazo de su victim, cubana...
SAN(;uxLy, MAmimL La Revoluci6n de Cuba y las repilblicas americanas.
- En su Op. cit. (2). t. 2. iD. 127.








I
Por tanto, los aido's finales del siglo MX fueron haclendo aparecer la posicidn antlanextonista de -Sanguily como un "d que la un"F
tema en uu pensamiento, segun _se evidence ion a
Estados Unidos ya era una opc116n escogida por a1gunos, sectores de la Vida cubana, para qulienes 6sta eria s6lo una posici6n latent a principios. de la ddrada de los 90.
Pero ser'a durante los convu'lsos primers afios de la reptLblica mediatizada cuando el patri"Ota cubano se erguiria, en todos Jos terrenos, frente a.las intenciones domlinadoras ma.nifestadas por el capital financier yanqui y sus politicos, CO'n el apoyo en bluque de la ofigarquia insular.
Wen conocida es su actitud durante las discusi*on'es ', de la Enmienda Platt en la Convencidn, Constituyente, de la. que form6 parte. Enemigo del ap6ndice constitutional que entendia mermaba la soberania cubana, Sanguily estuvo a favor de su aceptacion en la segunda votaci6n al respetto, ante la disyuntiva de su inclusion en la Constitucio"n o el, mantenimiento' Mdefinxdo de la ocupacio'n military de Estados. Unidos. Pero es indudable que esa transigencla ante la fuma --como 61 mismo recono-66- le conf *rm6 en su prevenciones sobre 'las intenciones anex*onistas de lus circulos dominates en el pal"" del Norte.
Y por eso, reconociendo -que el Estado nadonal cubano habia surgido a merced del poderoso vecino, su estancia en el Senado, desde 1902 hasta 1906, fue dedicada a impedir la incorporaci6n de la Isla a Estados Unidos. AM, todo parece indicar -durante ese period aye sus sospechas acerca de los politicos e inversi"Ordstas yanquis en Cuba aguzaron sus julictios en material econo"mica y le pennitieron ir mAs aUft que en 1891 al analizar las relamones commercials y econ6micas, en, general entre Cuba y su poderoso vecino.
La gran batalla de Sanguily. en este sentido, fue a menos de un ano de fundada la nueva repiibfica, a prop6sito de la aprobaclon del Tratado de Reciprocidad Comercial. entre ambas naciones. De estas discussions surguieron algunos.. de los mAs Importantes documents sall"dos de su pluma, tanto por sus amorosas y sagaces previsi6nes patri6ticas, como por la briIlantez de su analysis y expresi6n. Un arduo combat emprendio' su elocuencia, desnudando los verdaderos prop6slitos antinaciona- les del Tratado. Estuvo casi solo entonces como le suceden"a en otras occasions en que defendi*6 Jos Wtereses nacionales frente a brillantes oradores que le ripostaron en el propio Senado, y frente. a la prensa y los.part4dos de la clase dominant oue imDuanaron sus Wicios.









En la cuadr sitna'prfiner' sesi6n, ord* a de la tercera legislature, el 6 de marzo de 1903, comenz6 el Senado, el debate del Tratado de Reciprocidad.. Desde ese prim, er dia, al d'W. cutirse el dictamen favorable de la. comisi6n creada al effect, Sanguily romp16 lanzas contra el documents, por estimar que en el no se mantenia la reciproclidad y que era parte de la political econ6mlica. de Estados Unidos consistent en acaparar rnercadosl para si. Entendla, Sanguily que el predommiio econ6mico de Estados Unidos conducirfa al social y al poliftico, por lo que pidi6 diversidad enel mercado exterior de Cuba, lo cual trAia, a su juicio., ventajas mercantiles y econ6micas "y mucho mavores. tambi dn, desde el, punto de vista politico
La discus16n continue al dia siguiente, y luego de un dia de recess, se retorn6 al asunto en la cuadrag4sima tercera sesi6n, el 9 de marzo de 1903, cuando la mayoria. a0lastante de los senadores, favorable al Tratado, recibi6 los fustazos de la oratorio dc Sanguily, quien nos.entreg6,ese dia una limportante pieza que constitute el primer' anilisis crItico, de los Lales que se es implantando sobre los mechanisms neocolon taban &
cubanos. Aquella, tarde, su oratoria creci6 aupada por el patriotismo, y fue, indudablemente, el d 4r Manuel de los Manueles., como le Ilamara Luz. y Caballero cuando los dias escolares.
Sanguily comenzo su discurso rebatiendo el criterio de quienes favorecian el Tratado con el argument, de que con 61 se alcanzan-a un equilibrio'en la balanza. commercial entre ambas naciones, favorable entonces a Cuba. Para el patrilota culyano, era natural esa Inclinael'6n en favor de su patnia por tres razones:
Iro Porque ningun pal*s estA en el fiel de Ja balanza. 2do. Porque Estados Unidos super ampliamente a Cuba en
poblac116n y capacidad adquislitiva.
3ro. Porque Cuba tlene i antescas prodticcliones tropicales que
Estados Unidos apepas produce."'
El different grado de desarrollo entre ambas naciones desde luego que era algo obvio para la conciencia social de la 4poca; pero softener en ello el derecho de Cuba a, mantener

15 CURA. CONGRM. SENADO. Diario de Sesiones. La Habana: sm, 1902e- .- V. 2. No. 41, p. 14
16 SANGUILY, MANuEL Et Tratado de Reciprcwdad .1. En su Op. cit.
(2), t. 2, p. 308-309. AparccO originalmente en: Op. cit. (15), Y* 2,* No. 4 p, 3-10. Taxiiblin ha sido incluido en: PICTUAW., HORTENSIAN. Documents para la historic de Cuba. La Habana: Editorial de Uendas Sociale.s, 1969. t. 2, P. 220-236.









una balanza commercial favorable revela una fonna de pensar que no se deja entrampar por el falso igualitanismo, de la teoria. y la pracuca ec;on6mica burguesa, fundamentadoras del principio de recipromaaa commercial, credo y aplicado durante el siglo xix por las naciones de alto desarrollo capitalist. Claramente, el cubano apreciaba que el equilibrio en el intercambio commercial era una via para la imposlici6n de los interests de, la nation mas ponderosa econ6micamente, con lo que sentaba un important precedent para la teona econ6mica: las relaclones econ6micas entre pal ses, para ser justas,, debian adecuarse a los niveles de desarrollo respective a no ser fijadas a travds de principios abstracts de igualdad, que provocaban las desigualdades econ6micas.
Al entrar en el texto del Tratado, Sanguily evidencia el '* ter leonine del mismo cuando consider. I 'incluarac unproplo,
sive, el aducido p inci io de recipromdad, por cuanto os productos cubanos s6lo eran beneficiados con un 20% de rebaja arancelana rmentras que los Estados Unidos recibian una sexie progresliva. de reducci6n de tariffs entre un 20 y 40%, ademis de que la totalidad de lo concedido a Cuba era inferior a lo otorgado a Estados Uni'dos.117
Tras la denuncia'de la obvi'a falsedad de esa reciproddad, Sanguily anal*zac6mo el Tratado es un mechanism de la polffica. commercial norteamericana que pretend acaparar el mercado cubano, excluyendo a los abastecedores europeos, y describe las consecuencias de ello, Para la Isla.- ". . han convertido, por tanto, nuestra nation en una colonia'mercantil y a Jos Estados Unidos en su metr6poll..PJPJS
A continuacl6n, yendo al fondo, Sanguily comprande que tras los Wrmi"nos del Tratado se halla el debate entre la libre competencia y los monopolies, "cuyas consecuencias pueden ser la tirania, del capital, con el predomuno de los, truts, o la firania del Estado o de la masa,, en todas, las possible mardfestac*ones del socialismo."19 Y, en clara demostraciOn de su
17 Ibidem, P. 316.
18 Ibidem, P. 319.
19 Idem. Que el tema lo interest, se aprecia aflos despu6s en carta a Lanuza, en la que dice: ". - si el s*0o xvin fue el de la Revoluci6n, y el xxx el de las Nadonalidades (o lo que quiem decirse pam calificarlo, que ello puede hacerse de mil modos mits o menos caprichosos)j, el de ahora parece que -serA el siglo del SodaUsmd". (Cit. por Rm DE LEucHSE.ENIN(;. Op. Cit. (1). P. 69). CUriiosa luddez premonitola en quien nunca cedi6 en sus concepciones iindividuaHas burguesas.








filiiaci6n clasista, recornienda inspirarse en los principios de la libre concurrencia como -dnico camino para 'evitar relaciones de estrecha dependencia que serfan eternas.))20
Estas palabras evidencian el liberalism que fundamental
IF w
los critenos economics del patriots cubano, princlipops que movieron la conciencia cubana durante el process formative e integrator de la nacionalidad y que expresara los anhelos de desarrollo capitalist de diversos sectors, propletanos del pals durante el siglo pasado. Y as.',. en la aperture de nuestra centurlia, mientras la burguesia azucarera se ponia en fundo'n de los trusts yanquis y buscaba establecer esas relaciones de estrecha dependencia abominadas. por Sanguily, dste persisted en softener los interests cfel capital national, representados ahora exclusivamente por Ja econ6micarnente d6bil. pequen"a burguesfa rural y urbana. Por eso, por expresar los Mtereses afectados por el capital finandero, se sidia, expresamente del lado de la libre concurreneia (el capital premonopollista) y se pronuncia contra, la dependencia. inientras que por expresar
6
interests de poseedoras se opone a "las manifestaciones del socialismo,".
Este doble carActer de un sector social poseedor en trance de desposesion, e*sta presented a lo largo del discurso de Sanguily. AM, al consider que el Tratado crea una perturbaci6n mAs Oa estrecha dependenclin) sin resolver los problems econ6MICOS cubanos, evidencia su temor al ahondamiento de la lucha de clase, cuando dice que seria ".. acaso tambidn motlivo a la larga. de desesperacli6n irrecusable de las classes de abajo, que Ilevan sobre Jos hombros, y l1evaran con mayor pesadumbre, el splendor de las otras, y que al cabo -humildes y casi siempres ignoradas- son las que decided en definitive el destiny de los pueblos. Ib "'I'
Y a continuacio"n arremete contra el capital. financier,
4
cuya amenazante president sobre el capital cubano no escape a
4.
su penetrate mirada:

el Problem de la reciprociaaa, como el problema
national, el Problema fundamental de la, vida econ6mica

20 Ibidem, p. 320.
21 Ibidem, P. 322. A Pesar de su temor "a la firania de la masa". observe c6mo reconoce el destacado papel hist6rico de las masas populares.








Y j "da independent de los cubanos, est 10de a vi I a Intimamente relacionado con el problerna de los trusts
americanoS.21
Describe luego como esos trusts invadian a Cuba, violando la Ley Foraker -que prohibl"a las inversions yanquis durante la primera intervencio"n- para controlar ferrocarriles, ingenious y-tierras. Y afirma,
...esas enormes aglomeraciones de tierras y de dinero en pocas manos lo desnaturalizan todo, la vida econ6mica y la vwda poliftlca, y aqui, como tambie"n en la repdbl*ca sajona, han pervertido y pervierten la esencia misma de la democracia.28
A pesar de la lkida interpretation de Sanguily, el Tratado fue finalmente aprobado en la sesi6n deI 11 de marzo con cinco votos en contra, el de Sanguily entre ellos por supuesto.
S Iin embargo, el debate se rein *66 el 20 de marzo al ser
0
presented al superior oregano legislative una nueva version aprobada por el congress de Estados Unidos, que ellminaba la clausula preferential para el azdcar cubano. A la semana tuvo lugar una ses*6n extraordinary del Senado que se extendi"O por dos dfas (el 27 y el 28 de marzo), en la que de nuevo la oratorlia de Sanguily se levant' con lintensidad contra el linstru.,
26 .
mento de domination imperial lista.
La burla hacia la soberania naclonal., el desprecio a], goWerno cubano y la brutal imposlicii6n lmperialista levantaron su c6lera patriobca que se desbord6, y en el Jenguaje fuerte
0 'do 'd
_Inusua'I en esas naes parlamentarias- acus6 de servilismo a quienes habian votado a favor del Tratado enmendado por el Congress yanqui, en la comisi6n senatorial que lo studio" previamente.
El 27 de marzo, en improvisado discurso, rebati6 por falsia el argument de que con el Tratado mejorana la situadon del pueblo:
No basta decirle al pueblo que asegurando el mercado
de los Estados Uniidos para el nficar y el tabaco nadaremos en Oro, seremos felkes, mas pr6speros, y quizAs digan tambl6n que mas civilliffizados. iAh, no; el pueblo seguira lo mismo; se ennquecerAn unos cantos, y lo que es peor, un-os cantos extranjeros; 6sta es I& verdad

22 Idem.
23 Ibidem, p. 325.








posiftva, y el resultado, yo no sd si os lo anticipe esta tarde o lo deje para Ja otra pr6xima batalla; pero el resultado ha de ser funesto para la indepe'ndencia de Cuba, y eso es lo que yo he querido dedr, que por encima de todos los valores, y de todos los comerdiantes, yde todos los industrials, y de todos los extranjeros, estA o debe estar para nosotros. la lindependencia
de Cuba.24
Y ante la inminente aprobaci6n del convention, apoyado por las corporations de la entreguista burguesfa domiante, rompe lanzas contra la misma y sefiala su, funct6n dependent del capital financier, estadounidense.
AM, al crilticar la consult hecha a las corporations econ6micas estima que la opm1116nde las personas consultadas no represents al pais, pues es la de una clase que produce dinero Y no valores.2' Y tambi6n se enfrenta con firmeza. a los. hacendados, Idefensores, del Tratado:
los hay -cas *1 todos- que quisleran que este pueblo
Sumiso se prestara a todas sus c;kbalas ruidosas y vanas para que pudiese venir el extranjero, 'a valormiar sus propteaades ahora inservibles bajo su torpe manejo, aunque el porvenir de la Isla de Cuba fuera Miserablemente sacrifficado al intends de gente tan Impotente como mezquina. ( ... ) S1, 6sos son los que ban infonnado aquf., feudatarios esclavos del trusts azuearero de los
Estados Uni'dos."
Pero su pleza oratorio mayor serfa al dfa sliguiente, cuando su verbo apasionado insistirfa en las ideas del primer discurso, con. mayor enfasis en el peligro para Cuba de la dominaci6n del capital monopolist estadouni'dense.21
34 Op. Cit. (15). -, V. 2, No. 49, P. 9. 25 Ibidem, p. 9-10. Obs&vese ese sefialamiento acerca del carficter improductivo de la burguesia cubana, lo cual indica su fifiaci6n al respect a los criterios de la economic polffica clislica (el propietario capitalist entendido como production de ralores), lo cual era una manem de reconocer implicitarnente tal carActer tambi6n al pequefto propletario.
26 Ibidem, P. 10.
27 SANGUILY, MANui!L. El Tratado de Rediprocidad IL En su Op. 41
cit. (2). t. 2, p. 353-391. Oiginalmente apared6 en: O'P, Cit. (15). V. 2, No. 50, p. 15-22 y tambidn ha slido incluldo en PxCHAOO HoRnmsu. Op. di. (16). t. 2, p. 327-349.








Tras reiterar la falsedad de la reciprocidad, Sanguily explica que la rebaija arancelaria al azflcar cubana favorece al trusts de Estados Unidos, Por ser dste el un k co comprador de esa az4car, con Jo que impose sus precious sm' hacer caso de las cotizaciones europeas. Por tanto, declare, los, beneficios de la rebaja son para el trusts azucarero, comprador en Cuba a precios fijados por ( l e importador al norte.18
Con su anAllisis, el patniota cubano enfrenta los juldos y la Propaeanda de los defensores del Tratado, quienes aseguraban que 6ste salvarla a Ja nacf6n de ]a crisis potr la que decian que ella atravesaba, al garantlizarle un mercado stable y seguro a los products cubanos. Sanguily, tras denunciar ---como vimos- los particulars interests espAreos, de los hacendados, desmuestra tambidn c6mo es el capital monopolist el verdadero, ganador con el establecimien'to del convention commercial. Por eso, condinula estudiando c6mo el capital monopolist azucarero el promoter del Tratado, a la ve. que recuerda que asf comenzo su presencia en Hawaiiii, Iislas que ter''Affiaron siendo
#j I V.4 .
possession de Estados Unido.s."
Por eso cxpresa su preocupac*6n por ej process, miciado con el nuevo siglo, de la compra de fierras cubanas por el c ital monopolista 10
api I Sanguily A pronto y bien las consecuencias que traeria el despojo de los, medics de producci6n en manos cubanas. Dice' que la venta de tierras hace perder la base misma "de nuestra. natural influencia; torque al desprendernos del terreho nos desprendemos de la condici6n y
damento de nuestra. personalidad y soberanfa."" Por eso
..S......-ala- el trusts azuearero aumenta sus, compras de tierra en Cuba, para cuando sean dueftos de ella y de los migemos Pedir W cabotaie con Estados Unidos v para. ello la iincorporacift de Cuba a la Unlon.81

Por eso repugno el Tratado; torque contribute a
nuestra deblifidad. y facilitate nuestro desastre, desalojando al comercio- europeo, y, con, el comerclio, 10s.
OF.,
interests europeos, el interns, de Europa en la conservacion de la RepAblica,

Ibidem, p. 370-372.
29 Ibidem., P. 373-378.
V Ibidem, P. 383.
31 Ibidem, P. 384*








Excluida Europa, se romperia eJ equilibrlio; desapareceria. una fuerza moral considerable que pudiera mantenerlo indefinidamente; quedar'an los cubanos m al s o menos debilitados y empobre6dos enfrente del dinero y el poderio de Jos americanos, sin propliedades y sin *nfluencia; a merced, en fin de otras genes I
aun volvenan el rostro para engender a. sus indfiles
lamentos'31

Sin lugar a dudas que semejantes planteamientos ---excepcionales frente a la avalanche favorable al, Tratado-, indican la talla alcanzada por Sanguily como ideo'logo de los sectors de pequenos propietarios potential 'burguesia nacionalista cubana obligada a ganar apoyo para su causa entre los sectors popufares, sus al'ados durante las campanas iffidependentlistas, objetivamente afectados tambi6n -como, vimos que -16cidamente aprecia Sanguily- por la domffiaci6n imperiallsta a la que contribul"a el Tratado. Por eso, no s6lo se opone Sanguifly a la vidente irrecliprocidad del Tratado, sino que, ademAs, considera que hay que apoyarse en los humildes y no pensar en vanas esperanzas de riqueza con el convention: "La historic ha demostrado que los humildcs, los mas oscurosi, son slempre los fundadores de las naciones... Con su esfuerzo constant y Siempre ignorado, crean los unos y los otros el granite del planet y la grandeza humana."13 Claro que estas palabrncs encierran el Il"rnite y Jas posibilidades de Sanguily como dinigente e ideollogo de la debit pequen-a burguesia en el process que recent comenzaba.
Senator sin fili"acion a particto algLtno, minlistro a tftulo personal durante el goblierno de Josd Miguel G6mez, alejado de las lides political posteriormente,, Sanguily fue durante la repulblica un liconoclasta cuyo juicii& adverse al slistema de32 JbideM, p. 384-385. Es interested recorder que ese mismo equilibrio entre Europa y Estados Unidos fue planteado a Dines del siglo pa-sado por Marti' como tarea urgent y objetivos de ]a reptiblica a fundar. (Wase MARTI, JosL El mercer afle del Partlido Revoludonario Cubano. En su Op. cit. (11). t. 4,, p. 138-147). Por otra parte, ese criteria de Sanguily posiblemente ayuda a explicar su aceptaci6n de la Secretariat de- Estado durante la presidency de Josd Miguel G6mez, period durante el cual aigunos historiadores contemporAneos encuentran indiclos de que se trat6 de aumentar la presencla brititnica en Cuba. (Wase IGLEsTAs MARTNEz. TamsiTA. El segundo en ayo de reptiblica. La Habana.: Editorial de Ciendas Sociales, 1980)i 33 fbidem, p. 390-391*








pendiente era el certero disparo de una francotirador. No fidere6 ningun movir*ento de corte, popular --que tampoco lo hubo en serio en la 6poca- ni intenW encabezar siquiera organizations socials de carActer popular."' Fue el intellectual contestatario,: el h1cido critics de Ia' 6poca que tronch6 aceleradmnente las potencialidades para la formad6n de ]a burguesia national; el patr4ota honest que aspire siiempre al desarrollo del caplitainacionah el mambf insurrecto que respeO al esdavo, al campesino, al obrero, al hurnilde y que concedi6 un lugar relevante a esos sectors populares en su proyecto national, reconocidndoles el papel que desempen-aron durante el enfrentamiento al colonialism, y en la fo *a de la nacionalidad. En suma, las palabras de Sanguily que hemos utilizado demuestran c6mo sus nobles preocupaciones patrii6ficas y nacionaustas lo enfrentan a la clase dominate y lo Ilevan a manlifestar confianza en los sectors populares, pero, sw poder flegar siquiera a plantearse vifas en el terreno practice, para limpedir el desenvolviimiento de la dependencia neocolonlial.
La 6nica media prActica que intent limplementar fue su conocido proyecto de Ley pro'himendo Ja venta de tierras a extranjeros, que'presentara al Senado.el 3 de marzo de 1903, cUas antes de que se miiciara por ese cuerpo legislation el debate a prop6sito del convenio commercial con Estados Unidos.. Coinid do con to que Amos sen- laila postediormente en las discuslones sobre el Tratado, en la fundamentaci6n del proyecto de Ley, Sangully planteaba que la mayoria de los compradores de tierras eran norteamericanos y que el trust azucarero anunciaba que aumentana sus condos para compare terrenos en Cuba. Estableciendo un nexo director entre subordinaci6n ecoii6mica y polftica, dice.
Al paso que se desenvuelve esta verdadera revoluci6n
econ6mica, a la que seguirfin consiguientemente una reIs mf
volucion social y una revolucli6n, political, esto es, la transformaci6n de la r*queza territorial con eltraspaso de su prop-iedad, y, por ende, la linfluencia, mewtable de los poderosos extrajeros en la A& diaria, en el desgaste, el descr6dlito y la adulterad6n de nuestro,
id* a, Y, al cabo, en Ja -legislad6n y la muerte defijnl*tiva del Pais cubano, v 0911
34 S61o conocernos que dilo acogida en 1919 a la creacidn de un Partido Nacionalista, impulsado por -Jos6 Manuel Carbonell y Manuel Aurquez Sterling, cuyo manifesto redactara, y'en el que se condenabia al espffitu prActico y vulgar.
35 PICHARW, HMTENSIA. Op. cit. (16). t. 2P P. 262-263.








En prmcipio acierta Saniuily 'at establecer la derivaci6n de la dominaci6n econ6rft*ca hacia la polftica, criteno que en
R A 1
61 trasunta el determinismo positivista. Su vision del fenomeno neocolonialism se aslienta en las poslibilidades y realidades que le brindaban su tempo hist6ric;o: la concepci6n del Impenalismo como expansionism territorial acompan-ado de inverslio nes y consiguiente control econ6mico. Al respect, vale la pena recorder que a princliplios del siglo xx t6davia ocurrfa a escala planetaia el repario territorial entit las potencies iinperia* I Is
histas, y que en esa distribuci6n Estados Uniaos nabla asegurado SUS "derechos" sobre el Canbe y la. zona centroamericana, region que conoci6 con desagradable frecuencia. la injerencia direct del poderoso vecino y su control politico director por largos a-nos en passes comp Haiti, Santo Domingo Nicaragua. AdemAs, no olvidemos que el caso cubano puede calificarse como el primer ensayo hist6rico del neocolordalismo contemporAneo, pero que requin*6 al principio, hasta de un mecamismo de domlinaci6n political como la Enrnienda Platt, pesto que
19 4
los sectors ppliticamente miLs agresivos del im enalismo, norteamen*cano de entonces entendian que junto a las forms. de dependencia econ6mica se requeria -para segruridad de 6sta- del ejercicio de un control polf tico mAs o menos director, por lo que la opc16n anexionista, se mantuvo abierta en Estados Unidos durante los primers flempos de la repfiblica cubana,"
El articulado del proyecto de Ley pone de manifesto, el temor de San ily de que la penetraci6n econ6mica condujese a la anexi6n, pues el articulo Iro. prohibia toda enajenaci6n de bienes a extranjeros, el 6to, se oponla a la fundac116n de poblados sin autonizacl6n del Congreso cubano por parte. de individuals o sociedades extranjeras, lo cual complementaba el artfculo 7mo. al sefialar que los poblados ftmdados en esas conditions se re *rIan por las leyes de la rep6blica.;"
Es indudable, pues, la previsi6n de Sanguily al comprender desde los inicios del process de despojo de la propiedad cuba36 Recu6rdese que durante los primers afios republicans fue estimulada por algunos sectors dentro de Estados Unidos la inndgraci& hacia Cuba,, la que busc6 establecerse en zonas de escasa poblacl6n como Isla de Pinos, Camaguey Y el norte de la zona oriental (Un studio i'meresante de estos intents colord*zadores se nuxestran en.el testimony b o de uno de sus supemlientes: CIRULES,, Emotm Cativersaci6n con el Wtimo norteamericano. La, Habana-, Editorial Arte Y LI-Iteratura, 1973). I .
-v Prmmo. HoRTENsm Op.. cit. (16). t. 2, p. 362.








na por parte del capital nionopollista de Esados Unidos, que el control de la propliedad determinaba la subordinaci6neco-. n6inica, la cual derivarl"a hada la political. Y semejante razommento -novedoso entonces en el pensamiento econ6m*co y politico cubano- va mas alla' de los fundamentos, positivistas del pensamiento de Sanguily. Se trata, de nuevo, de que su conciencia de clase le hace ver Jos peligros del control de la propxeaaa por parte del capital financiero yanqui, tanto para los sectors socials pequefio burgueses como para la naci6n en su conjunto.
Precisamente esa excepcionalmente Ificlida condencia pequefto burguesa de Sanguoly es la base de su sisternitica actuacion patn*6ti*ca y nacionalista durante su estancia en el Senado. Tribune de elocuente previsi6n v alert fue el alto 6rgano legislative para el orador cuyas palabras eran escuchadas por decenas de jowenes que acudian a las sessions senatoriales para admiirar su verbosidad honest y ponderosa. Y ante ese auditorio se manlffest6 continuamente como un defensor de la pequefia propiedad y del mejoramiento del- nivel de Vida de las classes populares.
El 10 de septiembre de 1902, mientras se discutia el proyecto, de Ley sobre el Registro de Marcas Industriales, Sanguily fue centre de un Jargo debate, at Plantearse en el dictamen de la
16n senate i I que estud*'p el asunto una escala de pago omisi r1a 10
de dos pesos a los poseedores de hasta 50 reses y de 12 1/2 pesos para los que sobrepasasen esa cifra. Sanguily expuso su cnterio -y present una moc116n en tal sentido- de que los duen-os de hasta 20 reses. no empleadas con sertfido indiistial., quedaran exentos de pago'. pues, corno 61 decfa, se trataba de protege at que no disponi 0 a de una explotadon ganadera, al campesino, poseedor de unas cuantas vacas. lecherss"
Pensando igualmente en el Pequen"o propletario agricola, se pron=66 en la discussion en el Senado a prop6sito de IV exencio"n de derechos de importaci6n a la tela para tapar el tabaco. Para el patriots, habia que cerrar las puertas a la posibilidad de la especulaci6n, y por ello vot6 favorablemente a una enmienda desaprobada, la cual procuraba evitar que la libre introducci6n de la tela favoreciera a los intermediaries y no a los veguerm"
38 Op. cit. 0 5). V 4 2, No. 36, p. 12-21. 39 Ibidem, V. 1, NG. 22, P. 220.








.Obs drvese que sus preocupaciones por los interests de los
_pequefios propietarios agricolasarmonizan con sus juicios contra la gran propiedad azucarera en manos de los monopohos yanquis. Y, en consecuencla con semejantes razonwnientos, sefia16 los peligros de 'a monoproducci "
As -1, en j unlo de 1903, toma la palabra para. oponerse a la exene on de maquinaria azucarera,
ion fiscal a la introduccli
aduciendo que esa media fue beneficiosa el a-no anterior Para ayudar al pal"S a salir de la devastacift de la guerra, pero que en el memento del debate, con zafras ya cercanas al million de toneladas y ante la ausencia de dinero por parte de los, antiguos hacendados, serfan -a su juciio- los nuevos capitals los que podrian compare maquinarias, y quizas -pensaba- se fleganLa, a una p1dtora. de azitcar 40 AdemAs --continuaba- "y cuando hay la tendenda y cuando es natural que. la haya, de que Cuba exported tantos frutos cantos pueda producer, debidramos fco.0
mentar otros ramos, y no entregamos, a la Para rm impolitica
peli sa tendencia y prActica, econ6mica de producer hasta una h pertroffia enfermiza, en una sola industrial, con perjulicio del palis, de su paz interior y acaso de su nacionalidad."' 41
Al continuarse el debate sobre este asunto, Sanguily Iintervino nuevamente y prorunclizo en los problems que acarrearia a la Isla la monoproduccion azucarera.
Me parece, pues, que esta disposici6n asi,, en general,
como se ha presented tiene dos aspects: uno, por el que va. a favorecer al que no es hacendado, a quien se dice que pretend favorecer,, y otro que contnbuirA de unmodo muy eficaz a extender mds todavia la fabricadel az ar, a finar al deseo y hasta al apetito
c 16n uc mc
de fabricar mas azucar en este pais,-que estA luchan4o con un mereAdo reacio, que arenas le tiene entomada la puerta, y que no tiene ma's mereado, hasta ahora, que ese, em. precious sumamente baj"os,, con gastos enormes, con gastos que se quieren disminuir, como acaba de decirse, siguiendo la. natural tendencia de las mejoras de ma"quinas, en perjuicio de los braceros, disminuyendo la necesidad de acudir al bracero, es dedr, en perjuicio de nuestros jornaleros. Se va a favorecer, por tanto, a gente extrafta, que fiene dinero, y con el interns de apl*carlo en Cuba para. la elaboraci6n del az&ar. Se abre,

40 Ibidem, t. 3, v. 2, No. 21, p. 265-266.
41 Ibidem, p. 266 (Subrayado en el original.)








& I
por consiguiente, la via a estas tendencies que ya se van dibujando: que un dia, cuando Cuba tenga una
'dad de az-6car que vender y los Estados Unidos
no se la compren en la cantidad necesaria, vengaaqui la ruina mAs absolute, el pavoroso clamor de la anexi6n se imponga a este pueblo- y yo creo que todo Io que tienda a evitar de a1guna mantra el error ebon6mico de Ja unificaci6n de la pluralidad, de las aplicadones del trabajo human a la diversidad de los products de los campos, y todo, Io que tienda a evitar aquf esa tendencia,
es un error del patriotism de los cubanos 2

Su actuaci6n en la Vida pilblica se atenia, pues, al sagaz principio que 61 estableciera en un discurso de 1902, cuando planted como condici6n para el 6xito de la rep4blica que el patriotlismo mantuviera Itun equilibrio stable entre nuestros interests y los lintereses de nuestros vecinos"', que cud*dase sobre todo, que nuestras necesarias relaciones scan slempre inspiradas en la cordialidad y dirigmas Por la prudencia; aunque sin comprometer las. conditions political y econ6m*cas que son indispensable, a nuestra fellicidad y nuestro decor national.." 0
Es obvio Por las citas antenbres, que la felicidad y el decor J+
national en lo, econ6mico se refenan a viabilizar un desarrollo capitalist national, asentado en la pequena propiedad y la diversificaci6n agricola y de mercados exteriors, como base de un desenvolvimiento social sin graves conflicts de classes.
Esa es la raz6n de su posici6n favorable a conceder la amnistia a los obreros detenidos durante la huelga ocur*da en 1902, Ramada de los appendices, la cual occasion expectativas in)erencistas y anexionistas entre iffiversionistas yanquis en Cuba, y la cual termiin6 finalmente tras la intervend6n de los mambises veterans, quienes, hicieron comprender a los huelguistas que su justa causa, podfa ser esgmimida para escamotear la naciente repfiblica* Su opinion sobre el modern problem social la expuso San dy en el debate referido del modo siguiente-,

...mientras el mundo siga como va, tendrA siempre la causa de los obreros razones profundas, por ]a organliza112 Ibidem, P. 267.
43 SANGUILY, MANUEL. En, el'Ateneo. En su Op. cit. (2). t. 2, p. 292-293.








cift traditional de la sociedad, a virtue de la cual 'tendrin una meta que Perseguir los obreros, buscando, natural y legitimamente, su felicidad, tan respectable y tan sagrada como la meta que vosotros, individuals de la mayoria, que fuiW! iis, revoludonar ios, perseguistdis
por las armas y por ellsacrificlio...44

Apreciese en sus palabras c6mo reconooe las desigualda&s socials y el derecho de los obrerds a Iticbar por sus inter es, combat que estima tan legitimo como el de liberaci6n. Ademas. v6ase c6mo para marear su apoyo a los obrieros, Sanguily --que no era obr'ero, y que fue un combatiente por la Mdependenpiase aleja patentemente de sus colegas en el Senado y habla de vosotros, s' unirse a ellos con' la phmera persona.
El reconoct*mlent" dip,, la. existence de interests partieWares de los obreros y la le ftimizaci6n de la lucba por alcanzarlos, Ileva a Sanguily a plantearse lo que pudiera ser calificado
I
como la bAsqueda del equilibrio de. classes, en Cuba, anhelo consustancial. a los requenmientos de los pequefios propietanos del pals, sector no fundamental de la socileclad insular,
ide6logos --como Sanguily- aspiraban a converpero, cuyos I '
firse en clase fundamental portadora del desarrollo national, Asf, Sanguily consider inflamee e inicuo" emplear la violencia contra esa lucha: obrera en vez del es tudio -, "" en vez de levanter la mente a la. generous consideracift de sus causes y, sus necesidades, en alas de la misericordia., para curar males invetekados y antiqualtsimos y muy dolorosas injusticias de la historic." -15.
Es Miobjetable que Sangully no dio una :expllicaci6n dientifica del fen6meno imperialist contemporAneo ni de I$, dependencia neocolordal. En su obra no., hay un manejo sistemAtico ni frecuente- del t6rTn ino impenalismo, nl',, mucho menos -a diferencloa, por ejemplo, de Varona-, un intent de caractefizar, ci6n de la nueva fase torque, translitaba el modo de producci6n capitalist. Su cn"tica qued6, pues, en el nivel ideol6gico, en el'sen"alamiento de las consecuencias negatives para, su patria y los. sectors propietanos representad.os por esas ldeas', de la

Op. cit. (15). V. 2. No. 28, p. 5.
45 Ibidem, P. 5. En el Manifiesto "Al PWs" defftrtido Nadonafi I sta', publIcado en los perlocUcos en septiembre de 1919,, se planted que la repfiblica no ha logrado espfritu de solidaridad social, por Io -que habla de desarrollarse un program para el mejoramiento de Us cla:ses populares, .




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