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Revista de la Biblioteca Nacional

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Material Information

Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Publisher:
La Biblioteca
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All rights reserved by the holding and source institution.
Resource Identifier:
oclc - 2459262
System ID:
AA00019219:00138


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Full Text


ISSNODOS 27










Revista de la Biblioteca Nacional Jose' Mart"I









Dhrwtor anterior: Jum Pinz im tA RrvA (1964 m J976) Dimtor Juuo Lit Rimmut? Consejo de Redacd6nOLJNTA ARIOSA, RAAWN DE ARMAS, ENRIQUE CAPA"XCA, MANUEL CAMft, CAMM PARIqA MMUEL 14PEZ OLIVA, ENRIQUE SAtKX

-efe de Redaccl6n: SuvAnm B LTxo Ptedaccidn; CA;LmEL, SuAiwz Lrom Can* Revista de ]a Dibliotem Nacional J036 Mgrtf
Mum de la Revolucidn
Ciudad do lot Habana, Cuba Ttlex- 51196A



Printer dpoca: 19M1912 Segun4a dpoca: 1949-1938 Te=ra dpoca: 1959La R-evista no se consider obligada a revolver miginales no soticitados.












Cubi": Grabado en motal, 9 x It cm. En: Tr sar de Fables... Sm. xelles, chez ]a neuve 0. Jacobs, pr6s du Pont de Barbe & Hrnprbntrie. 1734. 2 t.








ISSN 0006-1M

Revista de la

Biblioteca Nacional Jose' Martf

Aho 78/3va,6powml. XXIX- Enero-abril 1987
Niunero I
Ciudad de La ]Habana c*bal
Cada autor sc responsabiliza con sus -opintories

TABLA DE CONTENIVO
EDITORIAL ......................... o ......
CMWS SMANO
Fernando Ort z y Miguel de Unamuno fun episodic de re
generadon1smo frasalhIntfoo) ................ 7
W DEL CARMEN RUIZ CASTAgEDA Heredia, promofor del periodismo ..................... 23
RAWN uE Amus En memorial de Emilio Godinez ....................... 35
Extwo CWWNIM SOSA Betances y la prensa revolucionaria cubana ...... 37
FtDRo PARLo RoWcuEz De la Enmienda Platt a los empridvitas. Ojeada atproceso
de conocitniento de la domimci6n imperialist, sobre
Cuba durante los primers a9w republiomos ........ 61 SALvADm BuEKo
Hack una 6pica. negrisra,* Juyungo .................... 75
T DmAs FtRNANDEz RoamNA Carlos M. Trelles y las bibliotecas ...................... 89
Jost ANToxio GUTr9MZ CARUJJM0 RoGrmio RJWRfGUIEZ COROML Luis Fetipe Rodrfguez: La alegdrica conjura de 14 farsa. 97
JUAN MARINELLO: 10 AROS DE SU MUERTE JOSEFMA GARC(A-CAMUNU Bibliogralia de Juan M-arinollo. Supletnento ........... 115








PDARA UNA NU)EVA LECTURA DEL PASADO FE~LIPE POEY
Viaie a Range! ...................................181I
CRONICAS
OMAR PErwOMO
La 1'alabra, d primer diario legal de los comunistas cu&anos ................ ................. ....... 185
URBANO MARTNEZ CARMENATE
Sobre el origen del nombre de Mata~nzas: nuevas ref lexiones........................ ....... ... 188
JtL~lIO LE RIVETEND
75 czurrpteaulos de JasO Antonio Portuaindo ............190
CA1MIEN SuAR~z Lie6N
Crdnica de u~na, Jornada ........... ...192
Luis ANGE~L ARGVELLE-s EsmIosA
Elfas IEntraigo Vallina Vigesimio aniiversario de su falleciiniento.......................193
CLEVA SOIS
Exposiciones de pin tura de Maria Rodriguez y Clara G,6rnez de Molina ................................ 196
RESERAS
CARIAs r*)i Tow~
Una vi iseccidn histdrico-politica de la Rep~bfica uneocolonial ........... ........ .................... 199
ALUMRF VARG Libro breve y sustancioso ......................... 202
Luis ANGEL ARGVrJ-LLE$ ESPINOSA Mdxino Gdinez en to independencia patria. Vision mniipie de un guerrero excepcicoal. Selecci6n, pr6kigo y notas de Bernardo, Callejas. La Habana. Editorial Letras Cubanas. 1986. 434 p ............. 205
LIBROS ADOUIRIDOS EN EL EXTRANJERO ........ 209 COLABORADORES................................ 211











EDITORIAL

Octogesimo quinto aniversado de [a fundaci6n
de la Biblioteca Nacional Josd Marti

La Biblioteca Nacional Josd Mwi celebr4 durante el mes de octubre del pasado afto mil novecientos ochenta y seis un nuevo aniversario de su fundaci6n. Ochenta. y einco a:fios para una instituci6n bibliotecaria es una cifra adolescent; ep tan breve period, sin embargo, esta casa de los libros ha debido desempeftar una nobIe funcidn en. el marco de W profundas transformar-iones socials que Cuba ha. protagonizado en los Wtimos veintisietc aAos.
La Revo)uci6n triunfante te depar6 functions que trawasaban con creches [as functions c1fisicas de una Biblioteca Nacio. nal. De modo que debi6 asumir laborers de difusi6n. y promo. ci6n de la culture, de recuperaci6n de, documents hasta el mornento en manos de una burguesia pseudo-culta, asi como constituirse durante aflos en el 6rpno rector y coordinator de las bibliotecas p4blicas del pais; una vet credos Jos 6rpnos
-encargados de estas functions, se ha venido dedicando a su propio desarrollo. aunque au'n presta servicios de biblioteca pitblica.
En el iftitimo quinquenio ha perfeccionado los mechanisms credos en. 1976, con el objetivo dr, centralizar y sistematizar las functions bibliotecarias. Dentro de, ]as actividades encaminadas a este perfeccionamiento se encuentran las jornadaz BIbliotecol6gicas anuales: este afto y dentro de. la celebraci6n. del nuevo aniversaiio, -se ha Revado a cabo ]a III Jornada, en ella Jos trabajadores han presented numerosas ponencias dedicadas a diversos temas que tienen coxno objeto el anilisis del trabajo en el centre y ]a formulaci6h le recomendaciones que le permiten a la direccidr) contar con las experiences y perspectives necesarias para trazar ]as n-uevas lines de trabajo con toda objetividad.
En ocasi6n del aniversario ochenta Y cinco de ]a institucj& y como homenaie at Mayor General MAximo G6mez, se con. vocd a un voncurso a nuestros lectures, quienes debfan presentar un trabajo sobre a1guna de "las mCiltiples facets del

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flensamiento o la accidn revolucionatia del gran combatiente aiatfllano." Resultaron prmiados un estudiante preuniversitar1o y un vk;nico medlo, el acto de premiaci6n tuvo lugar el mis. mo dia en que se inicM la jor-nada -jueves; 16 de octubre. Por otra parte, los trabajadores recibieron diplornas acreditativos de cinco, diez, quince y veinte aRos de antigUedad, honroso reconocimiento de la labor desplegada durante largos, periods en el Area de 4 culture. Otra de ]as actividades encaminadw a cefebrar la fecha estuvo a cargo del ficenciado Oscar Morrifla. quien efectud el lanzamiento de la Bibliografta de Arta Cubano, tftulo de gran important que serd una herramienta de trabajo fundamental para los estudlosos de esa mateda.
El sAbado 18 se celebr6 el acto de clausura asi como una actividad artistic cultural a cargo de la agrupaci6n Estudio Lfrico. Esa misma tarde se inaugur6 la Exposici6n 85 Aniversario de la Biblioteca Nacional Jos:6 Marti con hs palabras del director, Doctor Julio Le Riverend. Lasactividades mdminaron con un brindis a los trabajadores de ]a Biblioteca.
La Biblioteca Macional Jbsd Marti, depositaria do una parte vatiosa. del patrimonjo cultural de Cubasu tesoro documental, y testing y partfcipe de los gloriosos afm de gestaci6n re-voludonaria --aqui pronuncW Fidel su c6lebre "'Discurso a los intelectuales" de 1961-, trabaja en estos dias, arduamente en las laborers de reajuste y roctificacift en [as que eW iiirnersa toda la naci6n, conscience de que todas las mmas Ilevadag a cabo no son mis que un punto de arrancada, hacia empeflos mayores.
















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Fernando Ortiz y Miguel de Unantuno
(un. episodic de regeneracionismo
trasat1dwico)

CARLIDS SERRANO

,EI archive de )a Casa-museo Unamuno, en Salamanca, con. sem, entre otras muchas, ]as carts dirigidas al escritor espaffol por Fernando Ortiz que ahora se publican.1 Aunque no muy numerous ni muy extensa, esta correspondence results, un interested testimonjo sobre las relaciones que sc iban entreteiiendo entre antigua metr6poli y nueva naci6n en bu! ca de :su identidad, en un mwnento hist6rico complicado para arnbas.
Cronol6gicamenft, Jas carfas de F. Ortiz correspondent al afto 1906 y a los de 1910-1911. Por aquellas fechas, U-namuno es ya un escritor reconocido, autor de dos novels (Paz en la gue"a, Amor- y pedagagia), de una gran cantidad dr, articulos y ensayos publicados en las mAs importance revistas (corno los ensayos que constituent -En torno al casticismo, editados en su primer version en la revista La Espana moderna; en 1906 acaba de publicar su important voluinen Vida de Don Quijole y Sancho Panza, que viene, -a coronary un-a larga serie de meditaciones en torno, a] significado presented para Espafia de ]a figara del Caballero cervantino. Por su parte. Fernando Ortiz tambidn public numerosos articulos en la prensa cubana, y prepare ya una de sus principles. obras, Hampa atra. cubana, de ]a que manda un exemplar a Unamuno.
La fecha en que se inicia esta cormpondenda es, pues, IMportante para ambos authors, en su trayectoria personal; pero lo es igualmente por la situaci6nhist6rica en que se produce.
Espaha estit todavia enfrascada en el, examen de oondencia que sigui6 at Hamado "desastre" (de 1898) y se interroga sobre sus causes; Cuba, por su parte, conquistada su libertad pero intervenida en el. acto, busca su 1dentidad y trata do definir su joven nacionalidad. Pamd6jicamente, los dos passes :se -%vn

i Agrademo al pemonal de la Casa-musea el haberms propordwado las topics de esta correspondents y a su Directom el rermiso de publicarlas,

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flevados de esta forma a una reflexi6n paralela.- Espafia para comprender su derrota, Cuba para pensar su libertad, fienen que indagar su. historic, explorer ;su culture, definir su Wentfdad en un raundo que estit cambiando. Y en ambos passes parecen faltar la reflexi6n sobre estos cambios, los hombres capaces de asumirlos y dirigirlos, la voluntad misma de incorporarse a la historic presented a partir del legado de ]a historic pasada. De estas interrogaciones comunes nace el encuentro entm el "jovenwelo soilador" --corno a sl' rnisrno se define en una de ;sus r-arW Fernando Ortiz- y el ya famous catedriVoo y rector de ]a Universidad do Salamanca. La larga y compleja critical que de la culture abotargada de ]a Espafia de aquel moment emprendU entonces Unarnuno, s-u despiadada denuncia de ]a rarnplonerfa circundante, de la falta de entuslasmo e ideal que caractcrizan seg6n Al el perfodo, explican su clamorosa reivirldica05nde la "santa locura!' de Don Quijote, contra ]as prosaicas y en definitive acornocladizas razones de Fd curas y barberss. Estas imAgenes, I& exige-acia de sacudirse un secular letargo que late de"s de estainvocaci6n del mito quijotesco, hacen entonces mella en el espfritu inquieto del cubano, para quien tambidn result en Cuba necesario emprender )a reconquista del "sepulcro de D. Quijote" y a esa tarea van dedicados rnuchos de los articulos que por esos afio% pix. blica en la prensa habanera: hAy que despertar energies y promover voluntades en Cu'ba,, como intent hacerlo Unamuno en Espaha. Esta convargencia de criteria en arnbas onflas del 0CO-ano explica que Fernando Ortiz se dirlia entonces a Un-amuno para darIe a conocer su propia labor primer, para pc dirle un pr6logo destinado a encabezar un proyectado volumen que recogiera lo esencial de aqueRos trabajos luego.
Corno Io demuestra ]a correspondence que aquf se public, Unamuno accedi6 a esa demand: pero rawness rnateriales, algunas de. las cuales se comentan en [as carts, malograron el proyecto. Fernando Ortiz edit6 el volume, Entre cubanos, mediwite ]a important editorial en castellano de Paris, 011-cadorff,2 en 1914, pero sin el, deseado pr6logo, sustituido por una
RAmA. CARtm M. ffister& de W refaciones culturates entre Espafta y la Am&ka Latina sigto XIX M&Aco-Madrid-Buenos Aires, Fondo de Cultural Econ6mka, 1982. p. 248. Ltama ]a atenci6n sobre este y otros editors en esWot de Parts: "Son muchos las authors latinoamericanos qua a principios de siglo se lamentan de la escasez de fibrous, y especim1mente dt novedades, impress en Espafia. Era verdad, y es en Londres primer, cn Paris y Nueva York despuds, donde se imprimen duraute el sigto xix buena pArte de los libros que se leen en espabot en Amdrica. Nombres romo por ejemplo el de los parisinos Garnier. Bouret. 01IM&dt, los hemos dtado varies veoep.."

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"carta-abierta" del autor a Unarouno, publicada en. 1906 en El Mundo de La Habana. Por ser este un intm-esante complemento alas carms in6ditas y aclarar ]a naturaleza de las relaciones entre Fernando Ortiz y Unamuno, la reproduzooa continuacl6n inte"mente:
Carta abierta atilustre -sehor Dan Miguel do Unamunc, Rector de la Univer-sidad do, Salamanca.Sehor de Unamina:
Acabo de teer vuestro trabajo, qua lifutdis "BI Seputcro de Don Quijote'-%, y d f6 que as oporluno, virit y noble. Os queidis desde esa vetusta Salamanca.'antigua "madre de todas- las ciencias", de la wonia de la pa(ria hisparm, an mica de: senti mientos, mendiga de id as, eunuca di voticion-es. Y vuestros laments Ilegatz c6mo un eco I"imero d iesta porci6n de las Indias hiriendo nuestra dnimo, torque vue-stras desdichas y [as dadichas nuestras son notas 4 un misma acorde, en el trisie ri(mo do [a gente ibera.
Eslo-camo aquella- es una miscria, una complete miseria. A nadie to importa m2da de nada. Y cuan4lb a1guno tram de agitar aisladameniedste 6 aquifl problema, una el otra. ocasi6n, so lo atribuyen 6 6'negocio 4 d a/dn de notariedad y ansia de singularizarse.
Tambi6n aqui hace laha que surja un Padro Ermitafto, prodicando una nueva cruzada, una locura colecsiv4 que galvank-e al pobte pueblo.
Propon-hs una empress para rescatar el sepulcro de Don Quijote del poder de los bachillercs, curas, barbers, duques y candnigos. Y aqui es asimismo urgente esa cruzada para apoderarnos del seputcro del Caballero de la Locura, Protanado por los hidalgos A la Razim. Nos hace jaka, como 4 vosotros, resucitat 4 Don Quiiate; d nuestro ideal, que anda A ialos y mandobles con la fardndula. Porque si de miseria, de complete miseria calificdis la vida espirilual de vuestra tierra, la de ista Ilega hasta el raquitisyno. I ..
Faltos estamos de una estrella nueva y refulgenfe, como aquefla por ta. que Vios clayndis, que guic d los cruz-ados de'la idm Tuvimos, -si, una estretta. que bri[16 on nuestro cielo, con Wgor divino, que cred el coraz6n de nuestro pueblo 4 hizo senior hondamente 4 todas sus fibras,- que di6 fuerza de tildn a su voluntad Para quererto todo y hacer dulce el sacriticio y fenaz el esfucrzo; que di6 luminosidad d su mewe para concentrar un ideal inconmovible y ciego com-o un ctdio quebas. 16, en fin, para converter nuestro terruft, de region politica'ments incaracterizaAr de la Herra, en nacionalidad sociatmente definida.

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Si, tuvimos nuestra, estrella, nuestra buena estrella, ja es Irella salitaria, de-stinada quizds 4 futgurar solitariamente en nuestra hisforia, d no cruzar sus destellos con Ids de otro tj wros luminaries que centellean bajo otros cielos.
Pero ya no guind nuestros cruzados, si es quo, con cemzados conramos toda-via. Ya se ha apagadD en nuesiras mentes, cf)mo si para fijarld 0 inmovitizarla en aquella bandera que por mera vez flames el 20 de mayo, libre, acatada y orgullosa, hubiese sido precise arrancarla de nuestras conciencias. Al pasar 6 ser 4imboto de [a independent national, dej4 de indicar el polo de nuesfra vida, y hoy Osta se arrastra chapalateando por los langales del egoismo, en noche oscura, sin la luz de aquella estrella que por ramo tempo nos sefiaM la v4a de nuestra cruzada. Pareceque las Idgrimas de emoci6n gozosa. con qtie baftamos enionces nuestra tierra reign libertadal, regaron las zarzas de lav passions innobles y las ralm de nues-ira ciza7a.
No sabemos d ddnde v4mos; hambri-entos de ideals, infelices abtihcos languidecemos at borde del sender de /a vida, esperando que algem piadoso caminame nos arroje migaias de civilizaci6n, 6 nos Ileve compasivamenle en -su carro hasta wi nzes6n vecinoNos falran cabaltems andantes que nos sacudan, que nos despierlen de esta inodorra tropical en que I-a victoria nos ha $Umido, y que nos conditzean, como caudiltos de la fg, d la. conquista de nuevos auras, que los laureates mambises w deben servirnos de adormiderasSuspiramos por Caballeros de In Locura que hagan Hover cuchilladas sobre Tos ridiculous retablos y figurillas con que [as Maeses Pedros de aquende los mares entrefienen. nuestras men.tes injantUes, que se enthusiasm con tat 6 cual Don Oiaiferos Y Ilegan d creer en la liberlad de Metisendra.- cual si por tamafla empresQ ifitsoria, fuefsemos d arnwr nuesfro brazo y d etar nuestra sangre.
Sobrados etstaonos aqui de Caballeros de los Espejos, 4Ue deslumbran d nuestras inteligencias de atondra, y s6to son bachilleres rulineros, vulgares y scrcarromes, que intentan echar por sierra d iodo caballero que deliepida d botes de lan;Zd /a Dulcinea de su ideal, envidiosm de que la. lama Ilegue -d trompetear los nambres de eslos esforzados paladins.
Todos mos creemos hijos de la Gloria, y Ilegamas 4 tomar en serio como funci6n b6sica de nuestra vida, la. del twiferatio. sahumdndonos reciprocamente, quemando mucho Indenso, pam qiwe el humo espeso encubra nuestros andrajos y haga creer 4 los no iniciados que vKh4mos entre nu&es, como tos doses.

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Y con frecuenci4 nos tenemos por tales y nos pavoneamos d nuestras anch4s, y vamos hacta of maham on la carrela, de nuesira vida, que chirrI4 queidndose, muy content-os y bullangueros por creernos emperadores y reyes, heroes y superhornbres, como iban los farsantes en et carro de [a Muerte, quo Iop6 el Gran Loco, enmascarados con colorines y Ilevando cetros de propel.
Y no sonws los numos ilusos lo que debiera"ws ser savia nueva para el -drbDj de la 1"relectualidad national.
Nos creemos ungidos por el Gran Espiritu,, nacidos, cofflo Minerva, de 14 frente de ItApiter, armados y prontos para ve* cer. Somos una legidn de genius que escalaremos el Olimpap si es que hay justicia ba*o las cielos. Pero van corriendo nues. tros dias y perawnecemos d ras de Oerra, sin que. se ftien on nosofros Io que pasan y saben d6 van, tras de su estrella. Y entotices comenzapnos por efividiar at compaflero, como si no hubiese lugar para todas en la cruzada de fas ideas, y tratamos do herirla d mansalva parn que of laurel que -61 pueda ganarse en /a lucha no to reste A nuestra corona la veteidosa Fama. Despreckanas d [as quo desde la wmbre nos flaman y estimu, Ian y les achacamos nue-siro fracas, cacareando en todas ocasiDnes la impotencia de los viejos y la esterilidad de sus- ideas. La peraza intellectual nos abotarga; desdohamos d los maestros sin estudiarlas siquiera; criticamos cwz desentado ta obra ale, n4, con safla cruel s! no es la de un iniciado en ta farsa; queremos pintar la vida cuando no hemas a4n vivido; intentamos ser poets y subir di Parnaso con [as atas do Icaro de nuestros inconsisfentes pensamientos de cera; pretendemos analizar la. sugif psicologta de los que vNen, aman y piensan, no Wiendo conseguido antes deft"ir Id nuestra propia, quizds torque la anesthesia de nvesfra ignorancla nos priva de senior atras emwciones que no scan las ordinarias producidas por el rudo marfilleo de [a vida sobre nuestro dmimo, bien disgintas de tas que derivan del suave cosquilloo A aqudila en los sentiments cutrivados.
Nos empeflamos en forzar Ia natural precocidad tan propia de tos pueblos tropicates oomo de Jas razas inferiors y escribims de pesimismos y desengaims emando et bow arenas nos hombrea y abandonamos fos libros cuando deberkmos seguir detareando.
Y asi, tristones, impotentes incontesos, envidiosos empederWdos y vanidosos insorportabtes, vamos subkndo ta escala de la tida. Pero eso si, prefendidos intellectuals 6 modwos profanas, todds tenemos una vanidad, que pudiera. Mmarse nacional., porsu difusidn: la del chofto, Es la desgracia crWla. Todo

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2
.10 Mofejwnos de ridicule; y apenas- flarece una Wea en este nuestra drido campo. Ia refinos como nifteda. Toda nuestra psicologia presented, por 16 nienos en, sus aristas tnds agudas, puede condensarse en una maxima que estd de continuo en baca de tados y que nos coniplacemos en repelir hasta Ia. saciedad, quizds porque comprendemos Ia arnarga verdad que Ia filasolfa popular enderra en ella: Entre cubanos no andamos con boberfas,
Y boberlas son aqui lodos los nz-hiles que 4n otras Herres inspiran endrgicamente el los hornbres y los hacen vivir con fid, luchar con esperanza y triunfar con caridad.
No lepiemos religion a1guna. Somos descreldos. Nuestras ideas de utfratumba no pasan de ser burdas y nial pergenadas Supersticiones. Ni. somos fervienles de tin C111to, ni seclarios del libre pensamiento. ePara qud? Nuestra ??iente camodona se deja arrullar por los rifos.con el placer nosidigkocon que Mmos, cuando viejos, las consejas de [as nod-rizas y senfirfamos perder e-sa poesia. Y'de ah! no pasam-os.- ser practicantes de un culto 6 ser ateos, pensay en el gran problema. eso es
boberfa.
Nuesira polUica es tambiin incolora: hilado de ambiciones. inadeja de vanidades, y tcjido de an2plios programs, tan am, ptios, que entre sits grades m4flas se escabutlen las aspiracio. nos positives, aunque no sienipre bien determinadas, de nuesfro pueblo. Tomar [a potitica en szrio es tambidn otra boberfa. Y hace afios que vanzos escribiendo nuestra hWoria, con su. brayeidos de wngra que alligon, con capitutos de guerm santa. infercalados Para solaz de los lectores de Ia edfd6a bharata, y con ilustraciones ver-gonzosas que reirnos como chistes hisidricos :y que flamingos chives, para no tomarlos en serio y no incurrir asi en o1ra boberia.
Nuestra ciencia, jah! awinbro indiscutible del orbe., seg4n convention Wito entre fos hi jastros de ella, que casi siettipre es la inveterada Ceteshna do Ia codida Pensar aft
tras aft acerca de un probteina filos6f1co, nislarnos en an Iaboratorio durante tusiros para robar secrets d Nalura... ibah! iotra boberia! ePara qui varnos nosotros d sacudir nuesIra sornnolencia characteristic? &4ra qui siren si no los extranjeros?
Nuestro arle es mercand'a colizable a' b4ajo precio en esle tnercado, pero cofizabk al fin; buldn y juglar para los magnates; envase de piropas azzicarados para nuesiras muleres; peana arciltosa para ntiestra propio idolop y refablo de Maese Pe dro para nuest ro pueblo- Ya no es patanca de verdades y de bellezas, torque etto requerirta un trabajo- incaante y el valor

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de afrontar cl ridicule. Resignarse d tales sacrificios para, tales conquislas, seria ana grmide Y nueva boberia.
Nuestro, problenza, econ6mica, es material inferesante 5o[ainente para nue.stros tatores,, los yanquees, destirrados d bene. ficiarse de nuestras prodigalidades.
ePara qu6 habriatnos oblenido su cooperaciAn sino para quitarnos este wo peso de encima?
Y prm uparnos por problems que ofros ban de resolver. nos eno es acaso la mayor dc las boberias?
Alifs lisros y avisados, pucs -P quo otros pueblos, nos refocita, ).nos de gusto en el lecho de. nuestras dusiostes, quo quizas algiin d1a: seapara nosotros como el deProcusto. Pero estainos padeciendo de un empacho de viveza y nuestra vida pttratnewe vegetafiva tiende 4 ser lotalmenre parasitaria.
El pueblo cubano, noblote, sincero 6 infandf, suspira inconscientemente por una do esas boberfas, quo en ofros puebtos product trascendentales sensateces. Recwrda que do bobo.v Jucron tifdados- los CJpedes, los Marti, los heroes I odos do nuestra i1nica bobc'rfa n.acional, que nos M vida, fuerza. y esperano. zas, y clama: por otros bobos andantes que den por tierra con tanto Usto coino sufrimos. Observe que cuando tin individuo de instiottos no rebaflescos se apart del mont6n. de los Wile.
dos, se le culpa de boberia, se le acma do traitor d la patila por sa abstenci6it de la vida gregaria: de los mtfs. AM estdn [as Lanuza, fos Varona, los Justo de Lara y demds renombrados y escasw caballeros quo calzan espuelit de orD y luchan altivos Y fieras, pluma, en ristre y embrazado el broquel de su ciencia, por esas Dulcineas de Jas almas nobles que nosotros tomamos pot boberias,, inotija4os de grades bobos, como to fug de gran tonto el Hidalgo de la MancIm por aquelsesudo ectesidstico que cuidaba de su rsf6mago satisf"ho en et Pala, do de los Duques.
Y ahora, vos, sector de Uhamuno, quo en las riberas del Tormes florifis sobre tas ruins del temple hispano. hacedrics merced y regalo de decirnos si nosotros, los de esta, Insula, que tin gran bobo IIam6 ]a m:is feirmosa, debemos 4 no ali-starnos on esa sanM cruzada que predicdis coot ianto terror; si encontra. remos tambiOn ta estretta que nos Polarice hacia un ideal, y si no os parece 4 vos que ya va. sienda predso que los cubanos montemos de nuevo en Rocinante y b jernos de Clavileflo.
0-s guarded el cieto por tuengos afts con el acrecentamienlo de fama y hienvdanws quo os desea vri-estro servidor hunrildo.
De hecho. por aquellas fechas Fernando Ortiz sigue muy de cerca todo to quo se public en tos medlas cientfficos y culturates mAs avanzados de Espafia. Sospecho por Io demAs que el

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titulo mismo de :su obra del motnento, flampa afro-cubana, se inspire, en el trabajo del crimin6logo espaftol Rafael Salillas, Hampa; y en esta misma correspondence F. Ortiz trata de "'buen arnigo" a Pedro Dorado Montero,$ catedritico en :Sakmanca con Unamuno, pero como el. propio Ortiz estudioso del Dereebo, de so-iologfa y criminologia, uno de los wAs progre. siestas entre Jos universitarios espaRoks del moment. De forma mis general, Fernando Ortiz demuestra estar muy al tanto de los debates quese desarrollan entonces en Espaba. entre, los refonnadores, los "regeneracionistas" conio entonces se suele decir a menudo. Y no son pocas las tionaRdades "regeneracionistas" en. su propios texts de aquellos shos, en particular en aquellas pAginas dedicadas "Al dormido lector," con las que se abre su. obra Entre cabanos y donde se encuentran estas lines:
No podrA germinar la culture [on Cubal sin quo todos, asf los grades del persamiento y de ]a accift, como los pequeflos y humildes laborantes, nos brindemos a la tama regeneradora [subrayado m(o, C.S.] nos consagra rnos at trabajo pa-ra roturar el virginal terrufio de nuestra, psicologia ( ... )
Mis que el uso dc una palabra, sin embargo, es notable el espiritu regeneracionista que anima a Fernando Ortiz cuando Hama a que el pueblo cubano se desperate. -do] "'suefto mAs terrible (.. -) del stieffo de ]as almas"' ad.); pero sigue escribiendo el cubano, "'Y para despertar de esta madorra que dejaron a nuestro dnimo el veneno colonial y lia cmbriaguez de la liberal. ci6n. "-' (Id.). Aqui precisamente es donde Fernando Ortiz, fie] a cierto espirito regeneracionista, se apart sin embargo de la pura repefici6n dc una musiquilla consabida- "el. veneno colonial", Ia embriavez de la IN,--racidn" son C-Kpresiones que definen una situacidn propiamente cubana, y que se alejan del mero, remedy iiostAlgico de lo que se venia diciendo en Espafla. Para Ortiz es important saber to que ocurre en la antigua metr6poli, similar lo que de fecundo pudiera surgir de los afanes de los refor-madores espafioles, pero xio se trata numa de copiarlos e importer recent!, a ta Cuba recidn nacida como na6ft independiente. Esta relaci6n dialdctica con lo quo esti entonces ocurriendo on Espaffa es to que perinite engender a1gunos de los pArrafos de su correspondence con Unamuno, on particular aquellos en que babla, de la necesidad para. los cubanos de "sa,

:k Pedro Dorado Montero (18614919). catedritioo de derecho politico. autor de numerosos trabajos de sociolo& penal, del deracho, etc. Es una figure relevant en. ]a introduccift del positivismo en RspaU

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jonizarse (5 de octubre de 1906) o de ta campafia "'americanizadora y deshispanizante" que esti Ilevando a cabo en las pA. ginas de Ef Tiempo (15 de junio de 1910).
No se trataba con "to desometexw pura y sencillamente a Jos Estados Unidos -cuyo papel quedaba bien claro en la, carta-abierta antes reproducida.- ni siquiera de copiarlos. Estas frames. de Fexnando Ortiz se aclamn a parfir de los supuestos que se daban exi Jos debates entre regencracionistas de Espaba. Contra el nacionatismo cerril, que habia Ilevado a ]a hurnillante derrota espahola, los "'regener-acionistas" peninsulares -y con ellos el propio UnaMUDo-- babian flegado a la conclusion de que Espaila, "amodorrada" por largos decenios de un poder reaccionario, se habfa quedadoal margin de la cult-ura y de los progress contemporAneos. Su derralavenia en gran parte de su atraso cultural en todos los caropos y el despertar solo Pep. dria. producirse mediate la incorpor-ac!6n de los adelantos scientific, culturales, pedag6gicos, etc., que hablan forjado los passes que la rodeaban- habfa, puts, que abrirse de par en par a los vientos de fuexa, "europeizarse" como habia, dicbo en 1899 Joaquin Costa ---otro de los espatiolas que admiraba Fern"du Ortiz. Y 4ste filthno recoge entonces la sustancia de este program, ma, pero amoldAndolo a !a tierra americana: "la europeizaci6n de Espafia e s en Cuba la amcricanizaci6n", explica Ferrumdo Ortiz en el otro fibro suyo aI que I=e reference en su correspondencia con Unamuno, La reconquista de. Amirica. Reflexibmes sobre el panhispanismo, iigualmente publicado en Paris Por 0-Ilendorff, en 1911.
No pensaban un solo instance Unamuno o CoFu que Espaft tuviese que renunciar a su perwnalldad hist6rica en aras de ]a d4cumpeizacift"', como no renuncia exi absolute Fernando Ortiz a la i-dentidad e independence cubanas a] formula el proyecto de "'sajonftacift"'. Es sintomAtico, por lo demAs, que escribiesee estas Ifneas en el precise instant en que publicaba. Hampa afro-cubana, esto es, una de las ptimeras y esenciales obras que procuraban indagar algunas de las caracterfsticas propias de la cultum cubana como tal, corno realidad specific y no ya corno mera prololigaci6n de ]a culture espabola: de alg6n modo, se trataba para,61 de eneontra r y de def inir los rasgos de una cul. tura cubana en tanto que independent y americana, que correspondfan a su realidad hist6rica, como nacift independiente y americana precisamente. Pero Fernando Ortiz sabia muy bien que esa independence duramente conquistada en el piano po. litico no significaba que del dia a la mariana Cuba se habia It.berado de toda ]a posada herencia de una, colonial que le de-jaba
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urt abundance legado de vicious seculares: esa "modorra" ya mencionada, la escasez de culture, la const"te tentaci6n, de dejarse lievar por los acontecirnientos en virtue del tradiclonal "no im. porta"... Frente a esa mismas plagas contra las que reaccionaban en Espafia y para. Espafia los, reformadores, reaccionaba en Cuba pero pam Cuba, Fernando Ortiz. Si en la. peninsula so trataba, gracias a los "vientos de fuera", de despertar una na. cidn anquilosad4, en la isTa babfa que forjar un pueblo, heroic sin duda ertsu lucha de independence pero que corrie el riesgo de dejarse veneer por una species de colonial. mental que Io incapacitara para el porvenir. La ";sajonizaci6n", como ]a ",europeizaci6n", eran entonces el flarnarniento a incorporar a )a necesaria reform. cultural todos los aportes positives de las demis naciones muy particularmente de aquellas rnis Amrrolladas--, no pam sometemseles sloo, may por lo contrario, come dnica forma de afirmar la vigenda en eJ presented de ]as individualidades histdricas que significaban tanto Espafia como, Cuba.
En este sentido es sumamente significative que Fernando Ortiz, on aquellos mornentos, escogiera corno corres-ponsal preferente a Unamuno. Dentro de las corrientes renovadoras del period, este era sin duda --con Costa, por otra parte- uno de los que mas insistence habla pesto en )a nmesidad de ahondar en las races nacionales dc la culture espaffola, a ]a par-que se huscaba. el aire fresco de afuera. At reW&er;su simb6tica quijotesca, Fernando Ortiz me parecc demostrar haber entendido esa leccl6n, por partida doble, que luego fievaria, a la prActica, reclarnando la incorporacii5n a Cuba de los adelantos forineos latiles y explorando alganos aspects de la intimi&d hist6xica cabana.
-TJn. filurno detalle de la correspondence. r-on Unamuno requim algdn comentario. En su: carta. del 15 de junlo de 1910, F. Ortiz hace reference a ]a gira que acababa de realizer por la isla aquel otro important universitario refonnador --de Oviedo este- Rafael Altarnirat 4 aludiendo a su fracasso. En el ya mencionado volume Ea reconqufsta de Amdrica, F. Ortii recq& various de sus articulos dedicados precisamente a este tema, muy poldmicos frcnte a las tesis defendidas entonces por el catedrAtico ovetense en cuanto a los supuestos fundamentos de las relacioxies entm Espaga y Cuba. No es factibleen estas

4 Rafael Attamira y Crevea (1866-1951). licendado en derechG, cato. drAtico en ]a Universidad de Wedo en 1897. Autor de diversas obms, tn particular hist6ritas, con un marcado inter s por los problems americams.

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breves notas analizar el conjunto del debate. Solo quisiera recordar que Altamira habfa utilizado unos cuarttos t6plcos de una rcto'rica cspafioli como era el hablar de la "misi6n tutelar" de Espafia sobre las reptiblicas america."as o de la comunidad supuesta de "rwzasp' entre exmctr6poli y excolonia. Con buena in-formaci6n scientific y excellent criteria, Fernando Ortiz contestaba. a esos abuses de lenguaje y de concept, plan. tean-do en particular la necesidad de sustituir la noci6.n de id rww" por ]a de culturea", lo que vcn(a a signify icar que la identidad cubana no podia Ihnitarse a una esp"ie de dato bioldgico
-.Absurde adem6s en el caso de un pa's en que blanC05 y negros coexistiart- sino que. era un process hist6rico, cn el que confluian corrientes y aportes muy diversos.
"Deshtspanizarse" por tanto, y afirmar )a independencia de utia cultuta cubana, abierta a todos los aportes para sus propios crecimiento y desarrollo tal era el provecto que parme haberse asignado entonccs Ferwindo Ortiz y que traslucen sug bivves carts a 'Unamuno. Pero por el. mero hecho de escribir. selas. Fernatido Ortiz Ynestraba que sus reffexiones no se insplraban cn record hist6rico algano contra ]a -entigua rnetr6poh, sino que buscaba, y hasta en la misma Espafia, un apoyo joielectual a la formaci6n de la nacift cubana.




ANEX0

CARTA NOM. I

Fernando Ortiz Habana 7 de Mayo de 1906
Abogado Belascoain, 82
Sr. Dr. MigueJ de Unamuno
Salamanca

Muy distinguido Sr. mioL?, fec-tura de su briaso articulo "El sepulcro dc D. Quijote" hizome hilvanar a1gunats ideas acerea del raquitismo intelec, lual de nii patria, en ]a sccci6n de "El Mundo" de cita, que redacto, Me pcrmito adjuntirselas, ya que a V. estAn dedicadas.

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Perd6neme ]a libertad que me he tainado y lingame en el w6tnero de sus devotes admiradores.
De V. muy atento :ss.

(firma)




CARTA NTI-M. 2
Fernando OTtIz Habana 16 de Julio de 1906
Ab9gado Belascoain, 82
Sr, Dr. Miguel de Unamuno
Salamanca
Mi distinguidu arnigo:
Contestio a su amiable carta, agradedindole sus bendvotas frames de encomio.
La carta-abiturta fue publicada'cn "Ei Mundo" y merecM los aplausos de toclos.
Recibi su "Vida de D. Ouil'ote".. que savored de nuevo Mil y mil gracias.
Habld con el Sr. Severing Sollord (?), c-olto librero de dsta y accept. sus proposiciones hecha-s por rni mediad6n. Su dim,d6a es Librerfa Wilsons, Calle de Pi y Margall, 52. He demorado algo en contestarle para acompafiar esta cart& con un libro que acabo de publicar"Hampa afro-cubana". Dignese aceptarlo corno testimonlo de mis simpatias. SI ello no ha de robarle tiempo fitil le esUmar4 que me transmit su comentario.
I& agratfe=rd tambi6n quo Tne envie su retreat con aut,6grafo y algdn dato biografico para publicarlos en una revista ilustrada de 6sta, arenas Ileguen sus fibrous a Wilson's Store.
Mil y inil gracias le doy de nuevo por sus finezas.
Acepte el homenaje de mi devocidn y el recono6miento que le debe este jovenzuelo sofiador quese houra, suscribi4ndose (?) de V. afmo. y muy atento

(finna)


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CARTA MOM. 3
Fernando Ortiz Habam 5 de octubre de 1906
Abogado Belascoain 82
Sr. Dr. Miguel de Unamufto
Mi estimado amigo:

En mi poder su carta deI 3 dIffino.
Van mis gracias anticipadas por su prometido ituido acema de mi "Hampa afro-cubaipa" y agradecido tambidn quedo por su fotografia. Unas tres veces lie estado -en Salamanca para visitar sus vetwter" Q) y charlar con mi buen amigo Dorado Montero; sin tener el gusto de verlo a V. Semi a la cuarta.
En "El Figaro" revista cubana que le envio certificada, he publicado unoLS renglones acerca de Jo que refir*36 Bobadifla de nuestros intellectuals, Espero En espera de sus lines critics de mi libro, reftdrome gu-stoso de V. afmo y muy atento amigo



CARTA NUM. 4
Abril 25 de 1910.Sr. Dr- Wuel de Unamuno
Rector de laUniversidad de
SALAMANCA,Admirado amigo:
Recordari Ud. quizAs, que hace aAos hube de dedicarle un artkulo. '"Entre Cubanos", de donvopsicologia criolla, con re. fcrencia A. -su libro "Vida do Don Ouljote y Sanebo"',- que despu6s, por amiable envio de Ud. figure dedicado en rai modest biblioteca.
Me permit refrescarle este acuerdo pam decirle que aqtieIlos, mis escritos de labor critical de la vida cubana, continua, ron; y en revistas y diaries he publicado anilogos articulos de mbia y desesperaci6n al ver la invincible somnolencla que nos abotarga 6 inut!Ijza para Ia vida culta.
Hoy deseo, coleccionar en un tomo various de ews artfcW*s, al frente de los cuales ir-A aqud) a Ud. dedicado, y al frente de

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CUY0 libro irA el mi imo titulo: "Entre Cubanos". lQuerria Ud. PrOlOgarl* si YO aSf se 10 supticase con la mis handa de las devociones?
Tenga por hecha la demand. $6 de sus ocupaciones inelu. edibles y de sus jaren preferences, mds tambidn ---expenenda grata. tengo de cllo- de su finua v generosi-dad con la jqvcntud de estas tierras.
Amparado A ellas no dudo en dirigible estas lines Y en augurarme respuesta affirmative, en cuyo ca-so le remitW: el original, que estoy mecanografiando para su ficil lectura.Soy su afectisimo amigo y ferviente admirador




CARTA NUM. 5
Junio 15 de 1910..
Sr. Miguel de Unamuno
Salamanca.
Mi estimado amigo:
For este Correo le mando el original de in! pr&lmo fibro para el cual ofreef6me Ud. amablemente un pr6logo,
Notar-i Ud. en 0 algunas arratas del mecaudgrafo. Rudgole qua las disculpe. La dpoca actuaI de exAmenes me embargo to. dos los instances v no quiero demorar el envio. En los primers dfas del pr6ximo Julio saldr6i para el Congreso de Cienclas Administrativas de Bruselas. y en Francia c Italia permanecer6 hasta principios de Septiembre; por esta raz-6n rn, pennito supli. carle me dirija su pr6logo, como le indigo a] pid.
La mayor parte de los artictilos que- formarAn el libro son de ftchaalgo atrasada. Para que pued;a concern un nuevo aspec. to -de la vida polftjca de esta tierra. le remito various articulos do una campafigt "americanizadora" y "deshispaLnizante" que estamos sostenienjo almost publicist-as y professors de ]a Universidad desde las columinas de "El Tiempo",-I El buemo do Altamim vino engafiado A Cuba, se le bizo creer lo que no em y 11evado por su patri6tico buen deseo de acentuar ]a influence espafl6la en esta tierm, forz6 ]a- MAquina y su acci6n extra-ur)iversitaria fui un fracas entre los cubanos. Acaso antes de mucbo colecclone tambi6n una pord6n de articulos escritos en el senfido indicado.

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-Me seiii grato recibir tambidn su parecer acem de ese skspecto de nuestra vida political.
En espera de su amiable comunicaci6n y numa bien agradeOdo pr6logo, reltdrome muy suyo afmo, admirador,

Direcci6n: Sr. Melchor Fermindez, Secretario de la legaci6n
de Cuba para Sr. Fernando Ortiz. -25, rue Boissifte
PARIS.CARTA NUM. 6
Fernando Ortiz Habana, Enero 19 de 19tl,
ALbogado
Sr. Miguel de Unamuno Sa lamanca.
Muy distinguido y estimado amigo: Hace meses ine permit escribirle en demand de un pr6logo pam una coleccift de articulos m(os que con el Mulo "INTRE CUBANOS"' publicar& ]a easa 01lendorff de Par-i's. Contest6me Ud., aceptando mi s6plica, y Poco despuds le envi,6 el original en paquete cerfificado.
Desde entonces no he tenido cl gu-sto de recibir noticias de Ud. y supongo que mi viaje va-anlego por Europa habri moti-%-ado qtdzis, el exiravio de su comspondencia. ZQuIere Ud. hacerme el favor de avisarme la fecha en quo puedo, contar con el pr6logo?
Perdone Ud. tanta molestia y reciba una vez unis el testimonio de estima y admiraci6n de su. afectisirno, f irma3


CARTA NTIM. 7
Fernando Ortiz Habana, Julio 5 de 191LAbogado,
Sr. Miguel de Unamuno
SaLamanmDLstingWdo y estimado amigo:
Recibi oportunamente el interesante pr6logo que ha tenido Ud. ]a amablilidad de escrIbir

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A instancias Mas Para rni pr6ximo libro "'ENTRE CUBANOV y le agradez-co sincemmente Su fineza, -Pere sin duda por no haber yo explicado bien su -contenido y mi mwivo. por el cual le enviaba vanios artkulos ya public. dos 6n "El, Tiewpo"'. ba creldo Ud. que estos articulos ban de former parte de dicho libro y A ello se refiere Ud. variants vecas en Su pr6logo.
Dichos artkulos ban sido ya publicados en mi libro "La Rec*nquista de Amdrica"' que le envid hace dias por correo, de inodo que no insertfindose en el prdximo voldmen, el lector no acertada A comprender A qud extrerno 6 concept Se reficre Ud. en dicho prdlogo.
Por este motive le envio hoy nuevamente el original de mi libro, compuesto 4nicamente por los articulos mecanograf iados que estin cosidos, los arlfc los impmsos en un peri-6dico y en los culles Ud. se fij6, que no forman parte del mismo, y el pr& logo. Todo ello con la sdplica de que teniendo en cuenta esta adaraci6n se digne ser nuevamente amiable comnigo retoc;ando su pr6logo en los pArrafos de r4erencla A materials que no han de insertarse en )a obra.
En espera de su nueva fineza, me es grato reiterarme su muy aFmo devote arnigo y tompiQ.
Cfinnal




















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Hered'ta., Promotor del periodismo


MA. DEL CARmEm Ruiz CASTA&ZEDA

Jos& Marfa Hcredia Ilep a MdXico por primer vez en abril de 1819 acompatiando a su padre, quien vino a desempeflar el cargo de alcalde del crime de la Real Audiencia.
Manuel Gamia Gar6falo Mesa, flustre heredianista cubano, moostruye el. ambience que. rode6 at visitante. Antes de reanudar en Wxico sus studios de Derecho, Heredia frecuentaba. las bibliotecas p iblicas: ]a de )a Universidad y la Turriana de ]a Cathedral; se convirti6 en asiduo de la libreria de Mariano Galvin y de la imprenta de Juan Bautista de Arjzpe, punts de confluencia de los intelectuales novohispanos de todas las ten. dincias; Arizpe, antiguo, editor del Diaria de Mkico, le public en el Noticiaso General varias cornposiciones po6ticas y tmducciones.
A Heredia le toO on suerte asistir en Mdxico a la restaura.ci6n de la Consfituci6n de Cddiz. El cubano so une a la expansi6n. de jdbilo liberal con su oda "Espafta libre"', que fleva el siguiente epigrafe: "iPodarnos un dia ofrecer a ]a patria smicios reales"en lugar do. empalagOsos y estdrDes hinmos!", y SU
Himno patri6tico a] restabledmiento de la Consfituci6n".
La muerte de don Jos6 Francisco Heredia, ea noviembre de 1820, ticten-nina la vuelta de la familiar a Cuba, en febrero del ado siguiente. Ujos de asistir al triunfo del movimiento triprante en Udxico, el joven liberal deberi participar en. el aborto de la conspiraci6n en pro de la independence. en su. propia patria.
Jcs4 Maria no se desvincula de Mdxico. Por una parte envia colaboraciones al Semanario politico y literario Je M6x!co; por la otra public en 1823 on el Revisor politico y literario de7La Habana, los ap6strofes "A los mejicanos"' y "'Polfticw", on los que celebra ]a caida del Imperio de Iturbide. Heredia exige la sangre del d6spota como prenda de la libertad. "Us antedores articulos politicos de, Heredia reve)an su sentimiento liberal y sms ideas republicans. y demuestran su espiritu exaltado y poco dominion de s! misnio para juzgar y estudiar los problemas politicos que el proplo Heredia desconocia. No hemos vis23








toreproducidos en los peri6dicos de Wxico que hemos exami.
T.
nado, ninguno de Jos anteriores, ni a6n hemos encontrado un s6lo comeTitario de los mismos", apunta Garda Gar6falo con excess de severidad.
En junio de 1823 Heredia obtiene el tftuIo de abogado. Para entonces ya perteneda a ]a orden de Jos "Caballeros racionale- de Matanzas -dudad donde residia-, rama de la. logia de IOS "Soles y Rayos de BoRvar'", comprometida a conquistar la independence cubana y fundar la Rep6blica de CubanacAn. Descublerta. la conspiraci6n, Heredia logra escapar y en noviembre del mismo aAo se embarca con rumbo a Jos Estados Unidos. Sus "Cartas" nos flustran sobre su itinerario por distintas ciu. dades estadounidenses y sobre Ta transformaci6n. de sus conceptos sobre et gran pais del Norte, rnt2y visible no solo -en su poesia, sino en su prosa political. AM recibi6 la noticia de haber sido condenado a destierro a Espafia, bajo el cargo de conspirari6n.
Heredia regresa a Mkico en agosto de 1925, invitado por don Guadalupe Victoria, primer president del pais. Los peri6dicas nacionales (Gacefa de Wxico, El Aguila Mexicana, El Sol) saludan el return o del desterrado cubano, publican. sus poems y celebrant su obra po4tica y teatral. La edici6n de sus poestas, impresas en Nueva York, so, agota en una semana. -I Presidente de la Rep6blica to design official clase 5.a. del Ministerzo de Relaciones Exteriores, a sus inmediatas 6rdenes.
Entre otras distinctions, se le invite a pertenecer corno socio honoraria al Instituto de Ciencias y Artes de M64co, dein-spiraci6n official; 61 accept, a pesar de consider, como express en carta confidend-al a Domingo del Monte, "que el establecimiento de un cuerpo scientific literado bajo ]a direct influencf a del gobierno es una calamidad para un pueblo I ibre C - I Z a qud AnAhuac ha permiddo, deslumbrada, que se Ievantara ese edificio? ipor qu4 no sigue ciega ]as prudentes y sapientfsimas Jecclones del Norte de Amdrica? Me parece que no se ven alit esas grades asociaciones protegidas por el gobierno, sino reuniones particulars, que dejan at ingenio su generous vuelo y al Wento su osad-a valentia. 406mo un miembro del Instituto, que, d&e su silla al rainistro o at president, va a levanter la voz contra las exacciones y Jos prevaricates de su mecenas? tat vez serfin visions de mi 11mi4a fawasia, que estA slempre tembl-ando vor ]a libertad de Am4rica". -ste episodio marca una de tantas contradictions en la vida del prosedto, constreffido. a defender del apoyo official y a suffer "las amarguras de quien se ve obligado a vivir de cargos pfiblicos en pais levantisco" (-Wnger).

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Desde su regreso figuir6 comoredactor de la Gaceta diaria de M6xico, peri6dico official "'donde hacia traducclun muy notable de artfculos del extranjero. espWalmente de Inglaterra y de Jos Estados Unidos, y algunos de Francin, y seTvia a la causa, de ]a Indcpendencia de la Isla de Cuba. Comentando los success hi-st6ricos que se sucedian y los trabajos de la prensa genuiriamente espaftola al. servicio del g6bierno opresor -i spafiol (- ) no perdfa oportunidad nuestro poeta, para destruir todos loi arguments y todas las tesis que la prensa reaccionaria de Cuba publicaba par-a defender al gobierno espafiol y sus procedimientos en aquel pals. Pero lo que niAs admir-amos al estudiar los articulos y Sus comentarlos, es la valentia, ]a ilustracift y el arrojo de Heredia. que con su tatento y su patriotisyno se m vela un formidable polemista" (Garcia Gar6falo Mesa).
I
Ila presencia de Heredia en Wxico fue determinate para el desarrolto del periodismo literario mexicano, que desde la desaparicift del Mario de Mdxico (1805-1917) carecta de un 6rgano de prensa. Desde la restaurui6n de la Constitucift de Udiz en 18.20 y luego de la consumacift de la Indcpendencia en 1821, la prensa estuvo represented por multitude de peri6di. cos, revistas, folletos y pliegos sueltos de propaganda polifica; ocasionalmente, a1gunos perj6dicos de combat abrian sus piginas a la poesia, y ciertos escritores prowraban, sin conse'guirio, obtener del gobierno recursos para crear una publicaci6n cuItural. Parad6jimmente, ]a primer revista literaria de ladpoca independent fue obra de tres refugiados extranjeros: los italianos Mudio Linat! y Floren-Oo Galli, y el cubano Josd Marfa Heredia. De hecho Heredia se sumd al proyecto ideado par Linati -introductor de la litografia en M4xico-, decidido 'ste, segdn express desenfadadamente en carta a un paisano SUY0, "'a civiIizar a estos setnibArbaros"'.
El Iris, corno se 11=6 la revista con sirnb6fico nornbre, aparecid de enero de 1826 a agosto del mismo afio, y fue pr-Acticamente obra exclusive -de lo-. tres sorios.
La introducci6n. deF1 Iris es obra. de Heredia. El program incluye poesia, crifica, biograffa y bibliografia, articulos sabre
-etencias y arte, cuadras de costurnbres, modas y an&dGtas. "Es indtil decir que Ms producciones americanas atraerdn de preference nuestra atencidn", advierte. "Las costumbres me. xicanas y s-us rasgos particulars y characteristics atraerin tambi6n nuestras observationss"
Heredia imprimM a El Iris su verdadcro cal-Acter dc- revista de literature, la mayor parte de las poeslas publicadas en Jos dos pequeftos tomos son de su pluma. Sus articulos en prosa

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se proponent dos metas prindpales: la exatta-ci6n de to americano sin exclusi6n de los Estados Unidos do Norteamirira (biografia de Fulton "'Carta sobre los Estados Unidos", de ca, racer autobiogrAfico) y la divulgaci6n, de las principles co. irrientes Ifterarias modern .
Heredia. inicia en El fris su tarea de renovator del gusto literario, limitado en su dpoca al oonocimiento de los clisicos y do los authors espafioles. "'Dej4monos de. prcocupaciones que son malas en todo y siempre. No repiramos como loros quo nada, puede iguzIarse a los antiguos. para no tomarnos el trabajo de examiner ]as obras de los modernos. No bay opini6n mAs funesta ni mAs propia. para ahogar en Jos pechos de nuestra juventud el germen del genio creator (.,,j debemos ensarichar la. esfera de nuestras ideas mAs allit de los limits que conocemos, Wa lanzarnos en la region de ]as cosas possible, y buscar en efla nueves titulos de glorla", express en el articulo,
-sobre "Literatura francesa. moderna, que asume el carku-T de un manifiesto romintico.
Se le debe tambidn la soccWn de poetss ingleses contemporineos", que incluye studios sobre Lord Byron y Thomas Campell., en. ]a cual previ6 la generafi2acl6n del idioma ingIds y ]a importance que babria de cobra la literature en esa ]ongua. Reemprende la crf Oca de teatros, gdnero prActicamente olvidado desde. la dmparici6n. del Diatio de M&ica.
Lirxati, quien' ademAs de litdgrafo era redactor do El Iris, presertta on sus escritos una clara oricntaci6n political liberal y contribute con arUculas como "Regenerari6n mexicana"'. "Publicaciones de obras en Mldxlco!', "Sociedades secretss. '"Polffica" (serie sobre polftica national), "Sistema de defense national".
Galli, no menos definido en su idealogla, describe sobre "Educacift", "Estado mayor" variouss artfeulos), "Facultades extraordinarias", "Ej6rcito" y otros temas mexicanos. Con verdadero entuslasmo de tourista", reaNza descriptions brews de paisajes y lugares pintorescos y aun de costumbres naciio. nales; asi, por ejemplo, en "rasgo de la funci6n del domingo 5 del oorriente" y "'Chapulte-pec". Acaso, como lo ha hecho notar Toussaint, Jos comentarios de Galli exceden los 1frnites de Ia, discreci6n, lo cual di6 lugar a protests entre Jos afectados,
Los responsible de las adticas justificaron su actitud be,Ugerante por la "'mayor experience" do los extranjeros en materia polffica, y por el desvfo de ]as damas hacia un peri6dico que en un principto les estuvo especialmente deditado.

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ILIa frecuente intromisi6n de sus colaboradores en los asuptos p0blicos disgusted a Heredia y la oblige a separarse de la redacci6ij de. la revista. A,61 mis bien le atraia [a political continental. No quiero pasar por alto el articulo "Buenos Atires y el Brasil", (EI IrO, 3 de junio), Acerca del intent anexionista del ej&cito brasileflo sobre la banda oriental del Rio de la Plata, repudiado por Lavalleja "a ]a cabeza de un puhado de patriotas". El articulo continue una menci6n a Bolivar:

Es un errur consider ad Brasil monirquico parte del sistema americano. eQud tiene de Com4n. con 61? 1 - I la independence, americana, o a lo rnenos su paz y prosperidad estanin comprometidas, mientras el Brasil no
dquiera la libertad, cualidad indispensable para entrar
en la gran familiar de Col6n, unida por comunidad de principios c iguatdad de derechos. No serA dado al Ubertador afladir este timbre a su gloria. espldndida? 4no conserve su espada con la coal ha ofrecido volar a donde quitra que haya giranos? Esperemos que en esta iccasidn le iiurninarA su estrella, y que el &ngel de Am4rica no abandonari su causa victoriosa.1

Desprovisto de su motor primordial, El Iris se extingue el 2 de agosto de IM.
El escritor se propono entonces fundar individualmente EI Argos, cuyo nornbre evoca el del peri6dico editado en La 14abana por Josd Fern&ndez Madrid y Josi Antonio Miraila entre 1920 y 1821, considered como el primer de canister scientific en la isla. "Como estarA a cargo de un solo editor, puede esperarse [a unidad mis perfecta en su desempefto", se propane Heredia C"Pro"cto", en El Sol, 29 de agosto, 1826). El peri6dico no se lleg6 a publicar. A Heredia empezaba a cambiarle la suerte.
Hostigado por los ataques que, a pesar del apoyo del poder ejecutivo, le impidieron aceptar el juzgado del district de Veracruz, se traslada, al estado de Udxico. Se refiere al hecho con amargura: "Reina aqui un espiritu mezquino que Barnard nacionalisnto que repugna reconocer talent ni virtue. ni reposa confianza alguna en quien no haya nacido mexicano_"
En 1827 Heredia se envuentra ya en el estado de M6xico cowo auxiliar del gobemador Lorenzo de Zavala, a quien sc. cunda en [a ampresa de fundar la primer imprenta official de

Subravado en el original,

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la entidad. Recudrdese que desde ]a publicaci6n de El 11ustrador Nacional, editado, redactado e impress por don Josd Maria Cos cn 1812, en plena guerm de independence, todas las impresiones de ]a entidad se realizaban en. la cludad de Mdx1co.
La imprenta empez.6 a funcionar en agosto de 1827 en San Agustin de las Cuevas (hoy Tialpan), exitonces cabecera. de los poderes estatales, y- en 1830 los sigue a Toluca.
La segunda revista herediana de literature, 4nica en su gi& nero por esos ahos, es la Misceldnea. Obra enteramente suya, aparecJ6 en Tialpan durante su primer dpoca. de septiembre de 1829 a junio de 1830, y en Toluca durante ]a segunda, de junio de 1831 a jurtio de 1832.
354sicamente, ]a Afisceldnea responded a ]as mis-mas orientaciones y propdsitos que animaron Et Iris: "'Generalizar ideas tiles, contribuir a ]a perfecci6n del gusto y recoge.r a1gunas flores en los campos inmensos de In historic y las regions estrechas de la poesia. Espera, ademAs [el autor], que los hombres sensiblas y moderados., a quienes fatip el. triste espectacuto de ]as contienda-s politicos, hallar-in en estos cuademos una agradable distracci6n que alivic sus agitados espiritus."
Del vasto plan de ]a Misccl&2ea, competentemente estudiado y aurt reproducido por Jos investigators de ta obra herediana, convene destacar -I 4nfasis pesto en. la literature francesa. Heredia consagra various ensayos generates y otros particulars a escritores de finales de la etapa neoclAsica Y de transid6n at romanticism. Juan Jacobo Rousseau, Jacobo Defille, Juan Francisco Ducis, Gabriel Legouv6, Antonio Arnault, Juan Kepomuceno Lemercior, Juan Pedro de Beranger. Por otra parte, et editor traduce o imita, a Goetbe y a Byron, comment. la obra pcHftlca de Jos espafioles Juan Nicasio Gallego y el Duque de Rivas, y del colornbiano FemAndez Madrid. La parte podtica incluye pizzas de Jos tres dltimos y de Juan Meldndez Valdds, Alberto Lista y Josd Joaquin de Mora. Entre los poets mexicanos merecen su atenci6n Manuel Martinez de Navarrete Francisco Ortega y Fernando Calder6n, a quienes dedica sends ensayos.
Con una actividad proteica, Heredia complete el contenido de su revista con cuentos, an&dotas, artkulos y poernas origi nales y traducidos; al despedirse del pilblico, ofrece que continuarA sus areas "sobre un plan mAs vasto, y se esforzari a dar a la Rep6blica, Mexicana un peri6dico literario digno de su civilizacift".

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Intent cumplir su promesa en mayo de 1834, at fundar ]a Minerva, de la cual solo conocenios dos de tres n6merus que probablemente se publicaron (edivi6n de ]a UNAM en 1972).I-as tendencies de la prensa literaria latinoamericana de ]a ilustraci6n, que habr-In. de conservarse prActicamente durantc todo el siglo xiix, estAn contends en la "Introducci6n" de ]a Minerva:
El establecimiento de peri6dicos literarios y clentificos en Inglaterra, Francia, Alemania y los Estados Unidos, ha contribuido eficazmente a extender el gusto de k Jectura, difundir conocimientos tiles y fomenter los progress de la civilizaci6n. Es impossible qua todos los hornbres tertgan las facultades pecuniarias que exige la formacidn de una biblioteca particular, o, el tiempo necesario a estudiar en pormenor Ias dencias y la literatura. Los peri6dicos de que bablamos suplen en cier.
to modo ambos inconvertientes. Sus editors leen, estudian, escogen, traducen, extractan para eI lector, y en.
materials cientfficas le proporcionan alcanzar en pocos minutes lo que, de otro modo no podia tal vez aprender
en meses de studio fatigoso.
Esta ventaja as a4n mAs sensible en el studio de la literature general, y sobre todo de la extranjera. contemporanea. Donde el conocimiento de lais tenguas se halla tan poco generalizado como entre nosotros, ofrece ventajas inaprectables una obra peri-6di-ca que dedique a1gunos articulos a dar noticias y oxtractos de obras que s6lo siren hoy a un corto n6mero de literates, difundiendo sus doctrines y hacienda conocer sus beljezas

Proporcionalmente a su breve duraci6n, es -6sta la publicacift literaria de Heredia con mayor conterfido cientifico, Cada Uno de Jos dos nu meros se inicia con articulos Itarnados "Teo. logia natural" -propiamente astronomia por su contenido-, en los que el editor hace un balance de los adelantos scientific en el conocimiento, del cosmos. Los articulos, prolijos y abundantes en disquisicioncs, sit4an a su autor en unn corriente do pensamiento razonadora, empehada en encontrar la. clave del

2 flta=A, Jw, MARfA w- Alinerva: periddfco Urarario, presepifad4n, now e indice de Ma64 dO Carnwa Ruiz Castaftda. Aldxioo. UNAK Direcci6n General do Publicaciones, 1972- (Nu-r,%,a Biblioteca Mexicana, 26)

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universe mis a116 de las respuestas de la Teologia. Sin embar. go, se trasluce un trasfondo religioso. Desc*nocemos los mo. tivos de la suspension de la tercera y 61tima revista literaria de losd Marla Heredia.
S61o volverA a arficipar en la prensa Jiteraria como colaborador de ]a Revista mexi"na, cditada por Ignacio Camplido en 1835, graclas a que el supreino gobierno general lo design miernbro de ]a comisi6n redactora, y ocasionalmente cn El Mosaico mexicano (1&36), El Calendario de las sefiforitas mexicanas (1838), E.1 Recreo de las famitias (1838) y otras.
Retrocedamos a los primers aflos de ]a ddcada. La actividad de Heredia es verdaderamente verskil: su. labor adn tiene eco en [a prensa cultural capitahna, es un autor teatral fecundo y aclamado, reirnpritne stis poesfas, public sug Lecciones de Hisforia Universal, frecuenternente accede a las instanclas de los poderes pAblicos para figurar como orador civic, sostiene active comspondencia con su familiar y sus ami.-gos y contjin ia. presented en las lides periodfsticas del estado que lo prohij-6. Sin embargosus impulses de fuga son cada vez rnAs frecuentes, lo aguijonea el deseo de viajar a los Estados Unidos y radical, se aIli, mAs a(III cuando, en enero de 1831, el gobicrno espahol lo condena a muerte y confiscacidn de sus bicnes por conspiraci6n.
Entre 1831 y 1834 sc sitW una de las tapas mAs fecundas de Heredia como periodista politico. El primer de junio vio la luz p6blica El Conservador, desde ei cual enfrenta a Facio, Mfnistro de ]a guerra del usurpador Anastasio Bustamante, pese a que, como ej miarno Heredia afirma. "La prensa enmudece al peso de providencias sofistas, y vias de hechcy Pscandalosas, pero que logran su objeto con aterradora jmpu tn *dad" (El Conservador, 3 de diciembre de 1831). En carta a su arnigo Gener, escrita en Toluca, en didembre de ese aiflo, describe asi: "La situaci6n de este pafs es cada Vez m;ks trUte Los inicuos hip6critas que o cupan el Ministerfo han declarado ]a guerra a toda libertad, y cada commandant militares tan absolute como Fernando V11. Lu Ciirnaras se com. ponen de egoistas., bribones o cobardes, y callan en medio de los horrors rnAs inauditos. El gobjerno, que se conoce cargado con ]a execraci6n. universal, se apoya en los soldados y el clero, ha restablecido la formidable jerarquia eclesi:Astica y tolera o aplaude que se destruyan imprentas por ]a fuerza armada, que los generals, por diversion, encapillen a los impreseres para fusilarlos y que log officials apaleen a Ios representatives de ]a nacidn que aun osan reclamar Las iniquidades de los Ministros

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RemitAmonos at juice dt ]Emilio Vald4s y de Latorre, en su Antojo& herediana (p. XLV-XLVI).
En El Conservador, hizo Heredia un verdadero derroche de civismo, con grave riesgo de su vida, sobre todo con la inserci6n -on cl, mismo de las representations violentisimas. dirigidas a la CAmara de Diputado s del Congress, por su fntimo amigo el c6lebre poeta y politico inexicano general Andr6s Quintana Roo, forinulando acu-sacidip contra el ministry de ]a Guerra Sr, Facio que coment6 con gran valentfa Heredia; de cuyos o)mentarios puede dar una idea est& frase suya: "'Los amigos del ministry infractor saben muy bien, y ya por experience, que una dectaraci6n legislative no puede acallar la terrible voz de ]a opini6n p4blics, espanto de los opresores, y que Tkito, aun en su siglo, Damaba tan endrgicarnente [a conciencia del g6nero humana. Fsa misma C;Amara que hoy enrnudece, y ni acoge ni dese cha el. clamor de un buen ciudadarto oprimido, absolvi6 at Ministro de la Guerra. violator de las prawWs constitucionales en la expuls.i6n del general Pedraza."
Sa airaLla protest contra la expulsi-6n dictada contra el, general Pedraza, y la. que formu[6 tarnbidn con rnotivo de Ia acusaci6n ordenada por el coronet Gaona contra el amigo flustre del pocta, Vicente Rocafuerte, con motive de ]a publicaci6n de un arviculo que escribW este 41tirno hacienda considerations "sobre la bonded de un goblenio", son otros. idos ejemplos elocuentes de to que he afirmado anterjormente. Finalizaba Heredia su protest en este ittimo caso citado, del siguiente modo: ".- esto quiere deoir que todo el que en Mdxico escriba contra et Ministro (se rtfcria al de la Guerra, Sr, Facio), visitar4 irremisiblemcnte )a Inquisicift o )a Acordada, iViva la Llbertadl"
El inicuo y traitor asesinato del general Vicente Guerrero, que viene a rebosar el ya colmado vaso de la firanta gubernamental y del descontento de4 pueblo mejicano. es; aprovechado oportunamente por los intrigantes. "'Los opportunists de siempre'", dice Estftger, "invocan aquelta sangre para inciter )as iras pdbticas".
(Vald6s y de Latorre, p, XLVJ),

En enero do 1,832 el General Santa Ana levant en Veracruz la bandera de ]a inaurrecci6n y Heredia apela a las arnlas, d; ZY qu4 pas6 entonces por .] finfMo legalista de Heredia, el

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ora-doir respetuoso de las forms constitucionales, que se de, cide a Ia guerra birbara, sin tewer a[ cielo amenazedor?" (B! tdn&er). Heredia Ileg6 a gozar de Ia mayor confianza del general imurrecto, quien to nombra secretario particular. Sin embargo, el cubano vueIve a Toluca y funda El Fanal en octabre de ese
-aao, donde se pued .- seguir Ia brevisirna actuacidn parliament taria de Heredia, estorbada, c omo siempre, baJo pretext de
-.u extranjeria.
Su rompimiento con Santa Ana ---- "Si :se acuerda de mi es pam aborrecerme s6lo porque no apruebo sus yerros y felonfas, como ]a turba de panksitos que le rodea '.0. (Carta a su madre)- acentfia ]a decepci6n political de Heredia, mAs pal. pable en su correspondence privada que en su obra periodistica:

S1, amigo (le dice a Gener, en una carta Ilena de amargural ya no es possible que un hombre de blen viva en
este desgraciado pai&
Jue acaso terrible locura, o un generous intent el de mis afios mozos, cuando soh6 fundar )a Reprdbli-a de Cubanac;kn. en Ia flerra que arno, tanto? Nunca se me o-curri(5, a pesar de haber visto en Venezuela, los ex.
tremors Wrbaros de Ia guerra a muerte, que estos passes aban.donen ]a tutela de Espaha por Ia aventura de perpetua anarquia. Yo mismo, ful secretary de Santa Ana, le, segul con graves riesps de Ia propia vida, y le he visto cambiar, en menos de cinco ahos, de Ia extreme izquierda a Ia derecha exagerada, corno si las doctrines polifirMs fueran simples traces de ocasi6n para vestir a capricho E ... I Ia. patria so le rompe en Ia$ xnanos y todavia, sin prestigious, como ahora, tiene de"s mu chos hombres que le sigueo. Los principios arenas son pretexts de nuevas luchas. Ya Mdxico, desangrado, emPobreddo, no es sombira del M6xico virreinal que conod junto a mi padre, ni menos el deDtras 6pocas, de cornierm del siglo xix, 'baJo el pacifico gobierno de
Espaaa.

At parecer Heredia ya, no estA en conditions de engender el intent -de reform de G6mez Farfas, a] cual calific6 de "'te. rrorismo revolucionario".
Despu6s de su viaie a Cuba a fines de 1836, gracia conce. dida a muy alto predo por el temible genem]. Miguel ToOn, capitAn general de Cuba, Heredia vuelve a Wxlco en enero de

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1837 para presenciar el bloqueo f rancds a Veracruz y Ja guerra; se sumerge en su pals de adopc'6n,. nuevamente se pierce" (Cbac6a y Calvo, Nueva vida de Heredia).
Se radic6 en [a capital, con los poderes del estado de M"Lco que ahl residieron temporalmente. No fue ratif icado en el puesto de magistrado, aunque se le hay2 designado para integmr ]a audlencla de Mftico y se le haya hecho redactor del Diario del Gobienw, donde implemented w fe responsabilW de la parte literaria.
El bardo cubano que habla, prestado a Wxico, a su gi: bierno y a su pueblo, tan patri6ticos y eminentes servicios C. I que se habfa casado, ademds, con una mexicana, y que habia. ten ido sei-s hijos nacidos en aquel pals, se vcfa tratado, a] cabo de tanto tiernpo, y cuando mis T-lecesidad tenfa de protecc]6n y ayuda, corno un simple viajero, como un advenedizo, casi como un intruso; y considerAndosele. asi, se le despojaba del derecho a vivir ton su familiar rnexicana, en aquella nacidn, cuya historic es impossible que se escriba sin inencionarlo a 41 con todos lus honors y respects merer.idos. 1TaI parece que la fatalidad y la injusticia, fueron las hadas madrinas que bautizaron al poeta y le legaron, como regal, el Je sus tristes conditions!
iY cuSnta semejanza guardian los aftos postreros del barde desdichado con los del probo y digna magistrada
que le di6 el sed. (Vald6s y de Latorre, p, XQ
Agotado por la tuberculosis muri6 el gran anim-ador de la prensa de su pais de adopcidn, el 7 de mayo de 1839,















.33














En memorial de Emilio Godiffiez


Durante rnuchos ahos, los tmbajadores de [a Sala Cubana de la Biblioteca Nacional Josd Marti tuvieron en F-milio Godinez So ta un usuario asiduo, dedicado y querido. Muchas y muy nutridas oolecciones de prensa revulucionaria cubana de )a segunda mitad del xix -y a1gunas colecciones especificas de rwAstas curopeas del propio periodo- fueron sistem6tica y rigurosamente ewudrifladas por este valioso investigator do trito affable y cordial, Asi, paso a paso, Emilio Godinez fue localizando y reuniendo -y, en muchos casos, identificando bajo diversos seud6nimos-- infinidad de trabajos desconocidos del Padre de [a Patria puertorriquefia: el gran revolucionario antillano Ram6n Emeterio Betances.
De esta incansable y ardua labor de restate, y de sus tamWn extends" y cuidadGsas pesquisas en los amplios condos documentaries de nuestro Ambivo Nacional, saheron d03 iMportantes obras que ya han contn"buido de mantra notable a la divulgaci6n del pensamiento betan-ciano en Puerto Rico y an Cuba: Ram6m Emeterio Betaftces (La Habana, 1983), compilaci6n re-alizada y pr*logad-a conjuntamente con el tamNin mvestigador Haroldo Dilla, y Cuba en Betances (La Habana, 1985), enju-ndioso volume r1co en trabajos y documents del extraordinario luchador por Ia definitive. independence de Cuba y Puerto Rico. Un ndmero considerable de artfculos, publicados en las dos Antillas hermanas, contribuyeron -y din contribuyen-, igualmente, a esta ooble misi6n de salvamertto y divulpci6n.
Emilio Godi= Sosa naci6 en La Habana el 24 de octubre de 1940. Inmediatarnente despuds del triunfo de 11a ravoluci& en 1959, abandon sus studios universitaxios para ilocorporarse a] primer contingent de maestros voluntarios que march a la Sierra Maestra a Ilevar por primer vez la ensefianza al campesino hasta entonces olvidado. Durante algimos aflos; ejercid -I rna isterio en las zonas inontafiesas de la regi6n oriental. En 1963 se reincorpor6 -a la Universidad de La Habana parn concluir ]a carrera de Administraci6n Pdblica. En 1967 termin6 sus studios en el Institato Superior Pedag4co y en 1969 se licenci6 en Historia en Ia. propia. Universidad habanera, Pocos aflos desptt6s, en 1975, publicaba su primer fibro, Eduardo
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Agramonte PAW, que obtuvo el premio en biografta en la edicidn de ese a-no del Concur-so 26 de Julio de I" Fuerzas Arma. das Revoluckmarias.
Desde entonces, ej intense. quebacer investigative de Emilie Godfnez fue compartido con sa jAtil y diario labored, en rnoltiples areas de divulgaci6n. Asi, at mor1r, se desempefiaba como, redactor especlializado en )a Editora Politica del Departamento de Oricntacidn Revolucionaria del Partido Comunista de Cuba.
Una justiciera valorad6n de la importance y balance de la obra historiogrifica desarrollada por Emilio Godfnez viene dada en el zwnsaje de condolencia recibido por sus families, de Miguel Santiago, director de la revista Caribe de San Juan; IdCuha y Puerto Rico tuvieron en 41 a un digno elemplo de esa antillanfa por la que lucharon Betances y Marti. Nuestro pueblo tiene contraida una gran deuda de agradecimiento con Godinez, por su devote dedicaci6n do afias a investigator la vida y obra del pr6cer de la Patria, Ram6n Emeterie Betances,"
Tambidn la destacada historiadora boricua Loida Figueroa afirmaba en el semanario Claridad de, S" Juan, "'el 9 de octubre de 1986 no muri6 en La Habana un bistoxiador cubano solamente, sino tambidn un historia-dor puertorriqueho que na66 en aquella ala del pAjaro."'
De los muchos trabajos que Godinez deJ6 inconclusos o in6ditos, esta Revista de 14a Biblioleca Afadonal Josd Marti ha seleccionado "Betancds y ]a prensa revolucionaria cubarm"' corno muestra de sus fructiferos exupeflos investigativas, y co. mo homenaje sencillo y fraterno a la memonia del amigo querido y valfoso compafiero.



RAWx DE AmAs











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Ift *-nces
15e w y la prensa revolucionarta cubana

]EMILIO GOWNEZ SOSA,

Para nadie result desconecida la fuena de la Prensa en [a orientacidn de ]a *pini6n pdbli.ca,,e incluso en su Capacidad organizadora y movilizativa.
Si esto es realidad en nuestros flempos en que los medics de inforrnaci6n de masasse ban revolucionad* al compAs del acelerado process de transformaci6n tecnol6gica y del surgimiento de rApidos e influyentes medics de comunicacidn, y de informacl6n, hace mis de un siglo, cuando esos medics no exist(an, )a prensa jugaba entonces un papel. prepanderante y de primera importance en la traslaci6n de ideas a amphos sectores, y en )a lucha polffica.
En ese context histdirico, bay que sitar la acci6n revolucionaiia del Padre de la Patria puertorriquefia, Ram6n Emeterio Betances, y solo entonces podrernes comprcnder la gigan. tesca labor pubficistica reallmda por 61 hasta el. final de su vida cn 1898.

Principales contanidos, de su
gesti6n propagandistic
en la prensa

ftr:a Ram6n Eyneterio Betances ]a tarea principal a la, que debia poner el hombre todo hombre de bien era la liberaci6n de su patria, la liberaci6n entendida, como independence absoluta y ehrninaci6n de todas las lacras colaniales traducidas en su propia, lenguaen la grifica expresi6n de "rdesespafiolizar la Amdrica" y junto a ello, ]a foryna.66n. de ]a confederacidn de las Antillas, ideal suprerno.
Luchar por ]a liberacift de ]a patria significaba, en primer lugar, extender por todos los medlos posibles la idea de ]a necesidad de la independence political. La prensa debla entow ces servir de eleMCDW concientizador a partir ya no de POS1. clones doctrinarias, sino de denuncia audaz, s6lida, contundente, de todos los males generados, por el colonialismo y las injusticias den.'vadas de ello, ]a descomposici6n social que implicaba y los inhales que trafa aparejado.

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En esta lucha consecuente por former ]a conciencia popular sobre la necesidad de la revoluci6n, tuvo que enfrentar no solo la. propaganda colonialists ejercida mediate todos los medics que el despotismo espabol ponia en, juege, sino aquefla propaganda expository de la. ideologfa de [as classes ricas y medias, conservadoras y reformists, que le hacAan el juego a ]a politica colonial y neutralizaban 4 esfucrzo independentista. Pem tambl6n babia que sorter otro pe-ligro, expresado en el piano de la lucba. ideoldgica sostenida entonces: el anexionismo, tart. to el de adentro, como el provenient-e de los circulos expansionistas de los Estados Unidos, que ya habian roostrado, con ho. chos. su intends poT San XicolAs en Haiti, y en contubernio con Bdez, hacian peligrar ]a independencia dominicana.
La 6poca, en Its Antillas, no podia ser mis compleja, A ]a lucha contra todas ]as fuerzas disociadoras se lanZ6 Betances, y construyd en ella. uno de Jos mAs ricos legados a la historic del pensamiento polftloo americano y del periodismo miliUmte: su copiosisima produccidn,, arenas conocida, deberfi ser objeto de studio minucioso para extraer de ella la experiencla alec, cionadora que nutra a nuestros pueb-los [a coyuntura actuaL
Hombre de principios, el jercicio del periodismo tenia. para 61 un significada comprometido y una responsabilidad que habia que lienar. At respect, seffalaba en su art(culo "Apariclones", dedicado a Ef Emigrado, pseud6nimo, utflizado por el doctor Juan Vjlar6 y Diaz4 "Un miserable m;As o menos, que mienta y denounce, calum-nie y se esconda, equd importa? El mal estA en que ]a prensa. dejc de ser decent, y se deshonre con elacubraciones de un cerebro desvergonzado e impotente ... Ji-I
En los moments m6s angustiados de su vida revolucionaria, cuando Lares sufrid la derrota de El Pepino, decfa a su grart amigo Francisco Basora: "EscTibe algo en [as per!6dicos; una proclaim a los cubanos, para que se porigan de acuerdo con nosotros y obremos de concerto. Describe dos, tres y ma. tro mil veces, hasta que consigamos unir nuestros esfuerzos para flegar a] mismo fin. Yo he mrito al, Courrier de Europa a[ Federalist, a Santa Marta, a Paris. Ios press de Puerto Rico deben defenders en la prensa, mien-tras Ileguernos a sa. c a A os ".2

t 13UAKCPS, P4m6x Eximm. "Apariciones" La Voz de 14 Pairia (Nueva York) 1 (29): 3; 23 sept., 1876. -cols, 5 y &
2 "Carta at Dr. Francisco Basora fccbada 8 de noviewbric
de 186VI En. BoxAFoux, Lva. Betances, San Juan, Instituto de Cultura Puertorriquefia, IM, P. $5.

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I.& pmsa, Pues, fue. siempre un element al que Bketaaces atribufa una singular importance y a ella dedic6 Aesde bien temprano en su vida. un lugar destacado de su actividad intelectulaL
La necesidad de contar con un peri6dioo pam la lucha m volucionarla la exprtO en m4hiples occasions durante su larp y fructifera vida.
A Benito Monje fe escribfa en wayo del 95m.

...En Puem Rico donde fleg6 a reinar por todas partes, en un flempo, la id-ea revolucionaria se. ba adorm& cido balo la influencia de los que se han Hamado, s egft las circunstandas, reformists, asimihstas y autonomiStas. Estos partidw nos han hecho volyer atris y en mi concept, para obtener a*dn resultado, serfa precise
volver a la propapnda en fimor de la revoluci6io.
Pm esto, un PeTf6dioo serfa un arma admirable; pero usted ve que six) r=rjm para sostenerlo siquiera dw rante un ifio, no es prkfloo emprender esta tafta; pues
de un dia a otro tendrin urio qua abandortarla.
A Terreforte le esctibf filtimammte: "reunir condos. y cmnprar amms". Es bueno pensar ademAs en tener am!gos en la Ida que trabajen con los mismos prop6sitos que nowtros; y uste&s han de buscarlos entre lot; hombrw de su gene=46n y en la Juventud -del dia.
Mlentms tanto podrian conformaxse con mandar de dempo en tempo a la Isla articulos de propaganda, hadendo ver las injusticias del gobiemo espafiol, Ta nemidad para el pueblo puertorriquefio de conquistar los derechos que le pertenecen y la, imposibilidad de MW a conseguirlos sin los mayors sacrificios de dinero y sangre.
Siempre de ese modo se mantendria en la *n!6n p4.
blica a1guna agitaci6n, que acabaria por transformarse en d"em de ser libres e independents para gozar *omo lo marece aquel pueblo intefigente, de todo cuanto pueden dar sus fimmltades...
Dende hay que buscar comunicadones y recursos es
en la Isla mism
Todo ese trabajo es largo y penoso, y cuIquiera que a 61 se dedique hibri de pensar que su vW6 ha de, set

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I .
de sacrifice, fatigas sin ndmero, de desengaflos y hasta
de miseria.
La patria to merece todo.8

El mdtodo

Para Betances resultaba evidence la. necesidad de utilizar todas las forms o maneras on que una idea pudiese scr pm sentada para lograr que fuese admitida y aceptada.
Acerca de esto sefialaba al cubano Jo%6 Gabriel del Castillo en 1876: "Para hacer triunfar una idea, se necesita pre:sentarja al pdblico bajo mil aspects diferentes,- y eso me explica que Ud. est-6 predicando hace diez aflos sin que hayan querido creer. le, Diez y ocho estuvo predicando Col6n. antes do conseguir nada, y cuando consigui+6 fue torque lo eomprendiemn menos, que nunca. Isabel le ayudd porqtje creyendo en brujas so lanz6 en .1a. aventura, entendiendo menos que ninguno otro.'14
Este presenter ta idea "'bajo mil aspects differents, en Hetances significaba utilizar todas ]as forms del trabajo publicistico. desde las mAs claras, directs, eminenternente rado. nales, hasta las. que iban a demostrar su argument mediate ]a u tilizaci6n de casinos secuindarios f uese este un cuento, una narraci6n fantAstica., o un element de skira o burla.
Al mismo Josg Gabriel del Castillo le, indicaba at respect. "La burla me parece anna magnifica para. dermcar a esos impostores. PerD parece que no todo el mundo es dc parecer de usarla... A pesar de todo,,c que debe emplearse; y si hoy a1gunos ]a enctiontran Fuera de lugar, mailana estarfin acostumbrados y encontrarain que ha sido blen empleada.."r
Es por eilo que en su enonne obra publicistica encontm. mos la fe,: unda diversidad de forms que lo bacen uno de los m6s ricos escritores politicos desu dpoca en Latirtoam&ica,

3 -- "Carta a Bcnito Monie fecbada 7 de mayo de 1995," SuARrz, AD& Obras del Dr. Rant4n Epneteria Belwtcm Epis4olario 11. Rfa Piedras, Ediciones Huracdn, 1978, p, 33-34. 4-. "Carta a Xosi$ Gabriel del Castillo fechada 8 de julio de 1876." En: Dtu.A, HAROLm Y Emmio GootNu- Ramdn Emeterio Heiarrm. La Habana, Casa de las Am&icas, 19M p, 169 (Culecd6n Pensamimto Mucstra Amdrica).
41 "Carta a Josd Gabriel del Castillo fechada en 23 de agosto de 1876". En. DILLA, HAKVD0 Y EMILIO C30ODfNRZ- OP. Cit., p. 174,

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El estito
El estilo de 18etances denuncia au formacMn. scientific. M6. dico de profession, formado en los molds del racionalismo y Ia cientificidad wAs acabada, Betances es condo, profound, corno si at escribir lo hiciese en su libreta. recetaria (en Ia, que se encuentm escrita una gran parte de su. correspondence pri. vada).
No obstante, compete tmbajc% extensos que vieron su publicaci6n en ]a prensa, pero que tambi6n fueron editados en folletos atendiendo a su extmsidn. El ensayo Cuba es un ejemplo, de los rMs felices trabajos betancinm, por su profundidad y por lo contundente de su razonamiento, cast desconocido totalmente y q ue recogemos en Ia cornpilacidn schalada en Ia nota 4. Otro material de esta naturaleza es Peti6n, Publicado en el per16dico La Revolucf6n. Cuba y Puerto Rico a mantra de pliego de imprenta que, recortado, podia ser integrado progresivarnente en folleto.
Cuando babla de Puerto Rico, cn sus correspondencias, baJo cualquier firma, baciendo cr6nica, el peril es indiscutible. toma elements de Ia. vida diaria ocurridos en cualquier lugar de Ia. isla, agree despiadadamente a las autoridades esp Eariolas, utilizando frow hechas cowo "Eminencla Prietap, o J el Gran Macabl" para. identificar ]a figure del Gobernador espaRol, arremete contra les vl'cios p4blic% como el juego, utilizado por el gobierno metro-politico para someter moralmente al pueblo y rebajarlo; at clero, y a Ia igiesia cat6tica por ]as inmoralidades de su vida en ]a colonial. Acusa las arbitrariedades de Ia fuerza p4blica, exhort al combat y a ]a unidad con Jos cubanos.
Corrogivo y concrete, es capaz de darle a sus articulos Ia fuerza de todo, su ser, pero tambidn, sin que nunca se olvide, del objetivo potifico, encontramos articulos; en que sc desborda el Stances apasionado, sensible y tic mo, como, cuando habla de su perro NicolAs 0 de los escarabajos, negros de las Antillas, que compare con, Ia fuerza, el valor y el amor a )a independencia. del pueblo precursor: el haitkno.

Universe periodfstico en que se movi6
El 21 de diciembre de 1965;salia por primer vez a Ia luz ptiblica en ]a ciudad de Nueva York, el peri6dico La Voz & Ia Am6 rica bajo el impulse, y auspicio de Benjamin Vicufia Mc.Kenna, agent confidential de Chile en esa ciudad. La labor de Mc. Kenna consistia en. acercarse a Jos groups conspirativos de i .ubanos y puertorriqueflos que se encontraban sufriendo exilio luego

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j
Ue haber Ilega(lo a aquellas playas por la persecuci6n polittica a que habian sido sometidos en arnbas islas, siendo MU4-,ho$ de ellos ya connotados conspiradores figados a intentions y movimientos anterlores. La ideologia de esos grupos tenfa una rompleja integraci6n, que rewr-ria el espectro que iba desde [as posiciones m6s reaccionarias del anexionismo, pasando por el reformismo, hasta las mAs puras del independentismo.
Fs a este peri6dico de cubanos y puectorriqueflos en Nueva York que aparece Anculado Betances, ya bajo control del espionaje espafiol. Recordernos que Marchessi --entonces capltdn gener-al de Puerto Rico- habla escrito a] Ministro de Ul. trarnar que: "Don Emetenio Betarwes, que durante la guerra de Santo Domingo y despuds con motive de ]a de Me, no ha ex. cusado la ocasi6n de desacreditar y escarnecer a la naci6n ospaflola, puede c*asiderfirsele en Mayagfiez corno uno de los emi. sarios del Club Revolucionario establecido en Nueva York para prornover y Ilevar a cabo la eznancipaci6n de las Antillas espa. dolas cuyo 4rgano, el peri6dico La Voz de [a Antirica recibla clandestinamente y propagaba sus doctrines."
Y c"Ies eran las doctrines del pen6dico a) que aparece virtculado Hetances y que es, a su vez, expres!6n de los criterlos de radicals cubanos como J. Manuel Ma-clas, y en el que trabajab-a el doctor Josd Francisco Basora, amigo tntimo de Betances?
En primer Jugar, el peri6dico comienza a publicarse con el objeto de continentalizar [a causa cabana y puer-torriquefin, provocAndole dificultades a Espalia, que se encuentra empeflada en ]a guerra del Pacifico contra Chile y el Perd. En seguado Tugar, el Veri6d.ico, introduced clandestinamente por los puertos de ambas islas-colonias (Cuba y Puerto Rico), inicita tma labor sist-ernAtica de denuncia contra el auge del movimiento que los terratenientes; y ricos productores de az4car y caf6 de ambas islas. habian corn-nzado a -estimular, pensando en la po[b flidad de que el gobierno, metropolitan estableciese en Ias Antiflas un sistema de re-formas que les permitiern satir al mer. cado mu-ndial en Tnejores conditions, sin las trabas econ6micas y sin la explotacift a que cran sometidos, y propiciar asi, en cierta media, su parficipaci6n en el gobierno colonial. De. nuncia, por Moto, el papel contrarrevolucionario que asumia el reformismo como ilusi6n vana, y Itamaba a la lucha armada Por ta independencla. A] respect, el peri6dico indicaba:

'S SUARiEz, ADA. El doctor Betances. S" vida y sa obra. San Juan, p 29 [La referenda apor-r-co inrom-pic-in en el original del autor y no hemos localizado la publicaci6n, N. dd Ej

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Nosotros a aombre de ese pueblo desgraciado, a quien ]a mordaza feroz desus timnos no consented hablar, los denunciamos ante el universe corno falsarios e, impos.
tores. Es mentira que eflos represented A pueblo: ellos no represents rnis quo a sus propios monopoljos, sus viclos, sus miseries; ellos no representan, sino el partido de "las reforrmas en todos sentidos, sin exageraciones y sin violencias de ninguna clase, y todas dinigidas a fortalecer la uni6n de Cuba con la metr6poli por medio
de una corn6n conveniencia y prosperidad ps -T

Pero tambidn el peri6dieo se convirtM on un active denunciador de ]a falsedad de ]a Doctrina Monroe, y la suri;a potflica de mister Seward, ontonce.s. jefe do ladiplomacia yanqui, y de su proyeccA& en la intervenci6n frano:)-austiiaca -en Wxico, en ]a guerra de Espaba con Chile, Perd y Santo Domingo. La acu. saci6n a Seward como c6mplice de EspaiKa aparece, en el nidmero del 17 de junfo do 1866, y allf rnj:sxno se dice- "'No hace dos meses Mr. Seward declar6 en un banquet qve le dieron 1as autorldades de la Habana, la negaci6n absolute de todos los principios fundamentals de la Doctrina Monroe... Estos no son fos sentiments de esta naci6n; Mr. Seward no es el repre. sentante del pueblo americano, y Mr. Johnson deberia repudiar oficialmente esos sentiments y ese honibre."11
Y este jver16dico que cada vez asurne posiciones mAs radical. les y cuya vision se hace cada vez mAs amplia on cuanto a ]a cornplej1dad do la vida political de, ]a region, y al que Betances esti ligado corno su agent en Puerto Rico y por &us relaciones con Hasora, no podia dejar de ser medio U'til at rnMko-periodista y revolucionario. Me atreve a flamar la atenci6n de aquellos que estudian ]a obra del Padre de la Patria puertorriquefla sobre un trabajo que fiene romo firma (xx) para que. se consi. deiv la presencia de la mano de Betanoes en 61. Este articulo no es otra cosa que tina carta fechada en Puerto, Rico el 10 de Julia de 1866. Breve, y sintdtico, present el estilo y el mAtodo quo sigu16 Betances en toda su obra posterior. Si se compare con los firmados por El Antillano de La Revotuci6n. Cuba y Puerto Rico de los aftos posteriors, evidentemente encontramos ]a pluma do Betances, y la forma cAustica de critical lo inirnediato, lo cereano. De no haber sido 41, qui& pudo haberlo

I En- La Voz de la AmOrim, It mayo, IM6.
8 Eki: Mom, Im junio, 1%6.

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hecho? A esta pregunta podriamos. solo contester que nadle m6s. A lo -sunto., Basora pudo haberlo hecho sobre la base de los datos suministrados de mano de Betances conservaindo incluso el estilo. Pero esto, no es lo asornbroso. Todos los que hernos trabajado en a1guna media In documentaci6n de Bannms, siempre hemos. aceptado corno critedo verdadero que Betances comenz6 a trabajar para L4 Revolucidn -peri6dico que en noviembre de 1868 publican Ios cubanos y puertorriqueficrs agrupados alrededor de ]a Junta Re-volucionaria de Cuba y Puerto Rico, de ]a que Basora era secretary y que se habla constituido al sobrevivir el movirniento revolucionario deaatada en Cuba por Carlos Manuel de COspedes el 10 de octubre de 1868--, con el ya famous articulo "A Jos patriots Americanos: Cuba y Puerto Rico", firmado por el propio Betances; y que se public en el nOmero correspondent al 3 de mayo de 1869, fecha en el que tambidn aparece eI primer firmado bajo el pseud6nimo de El Anfillano, en for7na de carta, fechado en Saint Thomas, el 23 de abril de ew mismo aflo, en que denuncia su expulsi6n arbitraria de ]a isla danesa bajo ]a influence del Onsul espafiol. Esta ha sido basta ahora )a historic coodida.
Pero ocurre que, en Jos ndmerc>s correspondents al V de enero y a] midrcoles 24 de febrero del mismo afto, aparecen dos pequefiw rc-seflas que a nijestro juicio son de ]a mano de Betan. ces. Veamos: In primer de ellas. es una carta de Puerto Rico que comparada con la del nfimero de L4 Voz de la AmOrica at que h-mos. hecho reference no ofrece lugar a dudas de que sea de ]a misma mano. Incluso, a dos afics de distancia, acude a] recurso de introdupir a manem de alert. el verso de Josd Jacinto Miliands -poeta cubano- "Apoyado a] tim6n espera el dia!", que se refiere a la espectativa del pueblo ante la revolucl& quc se avecina. En ambos eatin present adernds, las mismas structures: "tocatas de himno de Riqp", etcAtera, asi COMG que )a temAtica sigue los mismos lineatnienws de denuncia que esta4m presents en sus correspond"cias. posteriors: false. dad de Ins elecciones, ataques al Boleffn Mercantil. ., ausencia de libertad de imprenta, v'61466n de.1a, correspondence, y otws.
El segundo, titutado "'Puerto Rico", Presenta los xnjsmos rasgos generals del contenido temAtico al que se atiene la pro. paganda betancina. &or qu.6 el anonimato de estos trabajos? En primer lugar, el primer de ellos lo describe en Puerto Rico, antes de su salida definifiva cn el afto 67; Ios otros dos los e cribe desde las ATifillas, antes de que se le cerrara la -61tima. po. sibilidad dc trabajar cerea de Borinquen, en Saint Thomas, por

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low que, no era possible pensar que firmara esos trabajos perse. guldo por ]a acci6n de ]a policla. espahola. y atendiendo a to ddail de la posici6n del gobierno del pefi6n dands ante los manejos de EspaAa. ZCuAndo sale a [a palestra El Antillano? Es evidence que cuando ticne que hablarde si mismo por primer vez para poner at dvsnudo la political espaftola alrededor de su presencia en las istas, P-s entonces que recurred a la b jsqueda de un pseud6nimo que to califique; opta pues por este que serA el que calzari I-a mayor parte de sus trabajos, aun cuando incluso to acompaRe su propia firma.
La Revoluci6n. Cuba y Puerto Rko
En este peri6dico, prim-cramente flamado Bolvin de la Plevoluci6n, luego La Revoluci6n. Cuba y.Puerta Rico, y por Wthno solamente La Revoluci6n, es donde se encuentra la mayor cantidad de materials salidos de su mano, at menos en lengua espaftola.
Cerca de medio centenary de trabajos se encuentran en las columns de La Revolucidn, cornprendidos los afios 1869-1871, en que radical en Haiti y sale nunbo a Europa.
TambiOn hay que seiialar que es en este peribdico donde aparece su traducci6n del trabajo "El Parfido Liberal, su presente y su porvenir", de E. Laboulaye, traducido del francds con )a ayuda de su compaAero de expatriacift Carlos E. Lacroix -y dedicado "A Cuba Libro". Tambi6n allf se encuentra su "'Ensa. ,yo sobre Alejandro Petift ', dedicado a los republicanss de Cuba y Puerto Rico".
No obstante estos elements, habrA que dedicar mucho tiewpo at studio detallado de la colecci6n de este peri6dico, que reserve sorpresas para )a future bibliografia betancipa, pues bay trabajos sin firma o bien con pseud6nimos que habrii que vatorar.
El periddico La Revoluci6n respondia, en el terreno ideol6gico, a las posiciones ambiguas y temerosas de los howbres que dirigian )a emigraci6n, salidos de la Junta de la Habana, to&s reformistas iniciahnente y competidos por la fuerza de tos acontecimientos a satir del pais. Esto se refleJ6 en ]as continues luchas de los radicals por hacer del peri6dico su vocero de las posiciones m6s de izquierda. En la. sesi6n del 19 de abril de 1870, la Junta Central Republicana de Cuba y Puerto Rico traO sobre la separad6n del peri6dieo de Eugenio MaLrIa de Hostos, atendiendo a que el boricua no veta expresarse claramente el ideal independentista. F1 asiento del punto 8vo. tratado ese dia Por la Junta sefialaba: "Didse cuenta de la, comunicacift del Co. Hosts relative a )as causes de su separaci6n del peri6dico

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L-a Revofuci-6n. La Auata acord.0 le contestase al C. Mestre que, se hallaba bien enterado del asunto, explicAndole que [a idea de la Junta ara no ocuparse actualmente mis que de lanzar a IQ$ espaholes dc Cuba, sin entrar en questions que debm reservarse a] voto de los cubanos cuando hayan obtenido la libertad de su pais."D Unos dias antes, el 8 de abril, Betances escribfa desde Jacmell, Haiti, a su arnigo y cornpaftero Bum:
. pero st no& serA dificH estabiwer Jo contrario de lo qoe piensa mister st. John con un peri6dico cubano que respire anexionismo hasta por los poros de Hostos y que parece estar eternamente ocupado, lo mismo que todm los folletos allf publicados, en tratar la sola, )a 4nita "Cuban quntun before un Vinted State,"* cuesti6n coja; pues no se apoya mAs quo en un pie, y le falta un segundo confinente para cialocar el otro. Verdaderamente ya estamos hartos del Fuh (sic] y fatigados del Summer o Summer; no recuerdo bien )a ortografin. Vista pues otro, traje el peri6dico y que nos sirva, por Dios, otro plato.
No parece sino que Cuba ha considerado a los Estados Unidos como su brazo derecbo. En, el extreme del brazo estA la mano, fuerte pero inm6vil o tan brutal en sus movitnientos que cada vez que sale de la inmovilidad es para lastimar a Cuba. Sin embargo, Cuba, enamorada, se ha pesto a mirarla, a contemplarla, y en esta conterrtplar.i6n se ha Wo acercando a ella, hallAndola cada vez m6s. grande, hasta que se ha encontrado con ella de)ante de )a cara. LaTnano es inmensa y le tapa Jos ojos.
Convencido de esto, el consul ingids -tengo motives para creerl*- nos ha hecho ya algdn daAo entre los hornbres de este gobjemo, haci4ndoles ver que el triunfo de Cuba con los americanos es la p6r-dida de Haitf.10
En esta Intensa. lucha de classes en el seno de la emigmci6n revolucionaria se envuelve Betances para defender la aspiraci6n independentista de quienes en el campo de combat entregaban su sa-ngre y sus vidas a la causa 41tima de la revolucift: la independencia absolute.
Asf en la edici6n de 1970 de Luis Bonafoux. Debe tratarse de una transmipci6n incorrect de ta frase: "Cuban question before the United States" IN. del E.1,
9 ARcmvo NACIONAR. ix Cum. Libro de Actas de la Junta Ctibana de Nueva York Foado donativas. Fuera de caja. No. 45., folio 431. 10 BETANCES, RAWN EmmEmix "Carta a Francisco Basona fechada el 8 deabril de 1870." En, BoKAFoux, Luis- Op. cit,, p. 1010146









Cuando Bega a, Paris en 1871 ', no se desvincula. de ]as lucbas antilIanas. Pluerto Rico ha entrado en un compis de espera y resultaba newsario, que pasam [a borrachera reformist. Cuba combatla a brazo partido create al mciente derroche de crueldades del ejdmito espaflol y de los guervUeros armada por
-ellos. Santo DomingDcontinuaba luchando por quitarsc de encima la dictadura de Ruenaventura Biez y el peligro de venta de la republican enter al yanqui.
Desde Parls, en la prensa, Betances agita la cuesti6n cubana y antillana, flaniando )a atenci6n de Europa sobre lo, ocurrido en las islas. Las columns de Le XIXe Si4cle ven aparecer casi a diario cr6nicas fir7nadas por El Antillano.
El mismo 13etances afirmaria despu4s, en carta a Manuel Sanguily- "Durante -akgunos aflos de la lacha escribfa yo dia por dia correspondenclas rnuy lefdas entonces en Francia, en el peri6dlco de m! malogrado amigo Edmond About, Le XIXe SMcle. Sicnto no tener esa colecci6n que se ha Nevado el viento con otras tantas cosas, corno se lieva et humo do un tiroteo de guerri I [as,
Et Amerkano
EI 15 de marzo de 1872 saW a las calls de Paris El AmeriP cano, cuyo n6ruero prospect habia aparecido el dia 7, y que anunciaba en su pigina 3 una extensa relact6n de colaboradores latinoamericanos que hAcian un total de ciento veintinueve. Entre ellos vale apuntara Bartoloxnd Mitre, GufflexTno Matta, Benjamin Vicutia Mc.Kenna y Ricardo Palma. Entre los colaboradores eurapeos, aparectaxi los nombres de Victor Hugo, Emitho Castelar, Josd Mazzini, Ledru Rolin, Luis Blanc, Jorge Sand, y a1gunos americanos president en Europa, como la cubana Gertrudis G6mez de Avp-llaneda.
Cuba pasaba por los moments mAs dificiles de ]a guerra y Et Americano toxn6 parfido desde su n4mere dos:
El Americano no podfa, no puede, no podrA jamds dejar
de ser amedcano, en ]a cuestift de Cuba.
Sin embargo. al fundar nuestro peri6dico no hemos te.
nido el pensamiento de contraernos principal, ni xnticho menos exclusivamente, a ]a cuesti6n de Cuba.

Copia xerox del original on mamos del autor, facilitada por nuestro querido amigo el bistoriador ctiba-no Ram6n de Arms. Es de se halar que lo carta original, en el aspmto form:&I present pequefiw diferencias con ]a publicada por Bonafoax en su libro ya citado, Io que oos induce a pensar que plAcden existir errors en esa transerip., 66n de la masa fiAndamental de documents betancirm realizada, hmta Qwra.

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Cuesti6n eminentemente. americana -per mis que lo contrarjo se pretenda-, la. trataremos como tal, siem.
pre que la ocasi6n se presented, torque si no lo Wd4se.
mos, creeriamos compete una traloci6n indigna e infame...
Nosotros creemos que Cuba tiene el perfecto derecho de adopter la forma de gobierno que mejor le cuadre, y que no hay lucha rn -a's gloriosa para un pueblo que la,
lucha por su independencea. .12
De igual mantra, poeo tempo despuds El Americano debia salir a contester a las acusaciones del diario espafiol El Debate, al que dice: "Sf, sdpalo de una vez El Debate y todos Jos que de estas opinions nos hagan un. crime en Espafia: simpatizamos ardienternente con la revoluc4ft de Cuba, con el sacrifice y el heroism de los que allf se baten y mueren por la independencia de la patria, y no cesaremos de hacer votes ardientes torque Cuba roirnpa. las cadenzas que todavfa la ligan a una corona que hey nj espahola. es? .."'a
En esta publicaci6n aparece, despuds de un mes de haber side escrito, el trabajo de Betances "la abolici6n de ]a esclavitud en Puerto Rico y el Gobierno radical y mondrquloo de, Espafia ', donde desenmascara la verdadera esencLa del aboliclonismo eapafiol y [a burla que ello significaba cuando en Cuba quedaban 400,000 es,6avos negros., y donde Wirma: "Espafia radical calcula, poseyendo en Puerto Rico 40,000 esclavos y en Cuba 400,000, ella revise sus cuentas, niega en Cuba lo que afir. ma en Puerto Rico, bace = arreglo, eeba mano de un expediente de quiebra, quc paga el 10 por 100, y encuentra quo es mucho
Paw- "14
Las Antillas y :sus valores, la abolici6n. de [a esclavitud y ]a guerra de Cuba, pero tambidn [a ciencia m6dica, son temas que Betances aborda desde las columns de Et Americam, at mismo flempo que dicha publicacift rinde tri-buto en 61 a lo mejor de las islas en EuropaEn la presentaci6n del trabajo "La abolici6n de ]a es clavitud en Puerto Rico y el Gobierno radical y mondrquico de Espaha", hecha por Efiseo Grulft5n, dste sefialaba:
Habiendo regresado su patria, despuds de haber becho en los; mejores coleglos de Paris studios briUantes y
22 do Respuesta de F1 Antericaw a La Igualdad". Ew El AmMeam (PaTis) 1 (2): 35, 24 dc inayo, 1872,13 En- El Amaricarw. (Paris) 1 (24); 406; 3 septieinbre, 1872. t4k DIUA, HARUDO Y EMIUO GWfXM Op. Cit., P 130.

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s6lidos, este distinguido americano tuvo pronto que tomar el camino deJ destierro, A consecuencia, de una ten. tativa malograda en favor de (a independence de Puerto Rico. Retir6se entonces A Santo Domingo, patria de sus mayors, que 41 tambi6n consider como suya ---,circunstancia feliz A k que debemos el honor de -su amistad. Pronto tuvo emperor que abandonar este. asilo, torque all( tampoco reina la libertad, y, nos causa pwa de6rio, pronto no habrA ni independence. Nadie ignore las miras del general Grant sobre las an tiguas Antillas espoAolas; y Santo Domingo, mis que ninguna, es objeto de su codicia. En el moment en que escribimos rstas lines una-compaffia an6nima nortea. mericana estfi tomando posesift de la f mosa bahla de Sarnank quees la parte mis precious del suelo dominicano: preAmbulo fatal de una dolorosa historic cuyo desenlace serd la absorcl6n complete de la raza latina por la raza anglo-sajona en Santo Domingo. Asi recompensan los Estados TJnidos el heroism de los negros y mulattos de aquellais[a de Haiti, Rigaud, Btauvals, Lambert, Chavanne, Borgella, Villate y otros descendientes de ]a raza africana que segOn Io dice el Dr. Betances en un elocuente escrito, mezcl.6 su sangre A la sangre latina. para fecundar la libertad americana. Hombre de convicciones antes que todo, pan quien ]a Repdblica es un principio y la libertad un culto, el doctor Betances, por no alejarse de su patria, ha vivido sucesivamente en Puerto-Principe, en Jacomelo, y en fin, en Santotornis, de donde ha sido expulsado A instiga66n de Espan-a, por decreto especial del rej de Dinamarca.
Perseguido en todas parties, mArtir de sus creencias politicas y de su amor patriot, este republican ardiente ha venido A Europa A pedirle aI libre y brUlante ejercicio de su honrada profesi6n et diario sustento de su vida.

Hoy nos toca A nosotros dar cuenta de otra opera. ciOn no mcnos delicada.yerificada por eT Dr. Betances, y que ofrecia muchas diflicultades por ser un progress reciente de la ciencia: hablarnos de la "asqueotomid' 6 e1cfanteasis de los firabes, caso rnuy raro en EuroM y at una de Ins mis importantes operations de la cirugla moderna' segan lo dice Larrey. El Sr. J. y M., nacido en Afhama, Espaba y que habitaba Puerto Rico desde la cdad de doce aftos vino A Paris A

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curarse de una deformidad que le condenaba a arrastrar su vida m ]a miseria y ]a impotencia. El doctor Betances no vacil6 un moment, lo oper6 en el hospital de Clamart, procediendo con el acierto gut da la experiencla. y presenciando dicba operaci6a el Dr. Trdat, nota.
ble catedrAtico Je ]a Facultad de Paris, y diez' otros doctores americanos ( ... ).
Nos costa que en otra solemn circunstancia, el cdlebre oculista Dr. Weaker, at momcnio de opera una gra.
ciosa enferma, le- ofrecj6 el instrument al Dr. Betances.
que le habfa flamado en consult, reconociendo asi y consagrando con exquisite galanteda la ilustrada com.
petencia del mddico puertorriquefto.
Como hornbre, el Dr. Eletances tiene una, alma candcnte y una hnaginaci6n. de fuego, que oculta tras el manto de ]a gravedad professional y bajo et disfraz de u= pa)abra apacible y sencilla, aunque transparent. No solo es un m-ddico distinguido sine tam.bidn un ver-dadcro literate: ensus ratos de ocio rnaneja tan bien la pluma corno et escalpelo; b6stenos citar para probarnuestro dicho el siguiente articulo que, por su importance y actualid-ad
palpitante, public, hoy Et Americ-ano."s

Hemos citado extensamente la introducci6n por todo lo que do ella se desprende para el conocimiento de la actividad de Betances em esos afios casi desconocidos de 1872-1873. Es decir. ya desde setiembre de 1872, Betances colabora con Ef Americano en su secci6n Revista Cientifica, describiendo las operaciones realizadas por Jos professors Wecker y Snellen con tanta meticulosidad corno si pretendiera emeflar a hacer-las a los md, dicos que las desconocen.
Posicriormente, aparecen dos largest trabajos firmados por El Antillano, en Jos que compcndia la situacl6n de Santo Domingo, Haitf, Puerto Rico y Cuba, asi como otro articulo decaT-Acter cientifico con el nombre de "'Rebabilitaci6n de una operacift becha en f!] siglo XVIIL- Su perfeccionamiento y .5v pronta vulgarimcl6n."'s

IS Rn. El Anteric4no (Parfs) (44): 735; 27 "cro. 1871. "0 Los texts de todos tstos artfeulos se encuentram en prou-so de preparacWn para su pubTicaci& en un scgundo voturnen de documentos indditos del Padre dc la Patria. F-I primer, con el titulo Cuba en Belanves, saldrA cn breve publicado por ]a Editorial de Ciencias S& ewes,

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A] mismo tempo trabaja cn material-es ci-entificos que se publican, en la Gaselle hebdamadaire de Medkine et de Chirw gie, el mAs important de los peri6dicos; france--5es de, medicine. Entre esos trabajos puede destacarse el aparccido en el n6mero del 27 de junio de 1873 con el titulo de "'Entropion compHqud de pannus et de dacryocystite", -donde se trataba de ]a "opera. cidn nueva de Snellen, verificada por cl doctor Weeker y narrada por el doctor Betances".

La Independence

"Organo de Cuba Libre e independentt, se public en. Nue. va York hasta 1890. Su director, Juan Bellido de Luria (a pa.-tir del ndmero 67, jueves 16 de abril de. 1874) fue arWgo de Betances durante muchos aftos, con el que sostuvo, una amplia cores. pondencia. Las columns del peri6dico fueron utilizadas por Betances para. combatir el opportunism y el quietismo de los representatives oficiales de la Revoluci6n. en Nue" York, lucha en Is. que se uni6 a JosA GahrieI del Castilloy otros cubanos que veian en esa representaci6n la causa de todos, los mates de la revolucidn. Aldarna, Mestre y Ecbeverria, dirigentes del grupo de ricos cubanos que manejaban ]a ernigraci6n, fueron el centro focal de los ataques de este per16dico que denuncia continuamente [as maniobras del "grupo;" encaminadas a dar al traste con la knsurrecci6n.
Los xnateriales publica-dos por Betances en La Independem 6a, van desde ]a "Carta at Director", firmada por su propio nombre, hasta Ias cGnsabidas carts finmadas por EI Antillano y frecuentemente fechadas en Saint Thomas o en alg(tn sitio de Puerto Rico. Pero adem6s, con otros pseud6nimos, van carts y articulos eiaborados de com-6n acuerdo, con Josd Gabriel del Castillo, que se encontraba radicado en Londres. y con quien sostenia una active correspondence. Los seis afios que median cntre el moment en que Bellido de Luna asuvie te direcci6n del peri6dico y su ddsaparici& en 1880, estAn transits-dos por una nuTnerosa producci6n publicistica. Anoternos. entre los materiales que se encuentran en Ia publicaci6n hallamos cuentos con intenci& political, como el "Ctiento al OuimboHabancro" 0 "Las tres ye-mas del cura dominicano"; "'Cartas de Parfs", en I-as que por lo general se reproduced materials publicados por U XIX* Sikte; "'Cartas director" y studios sobre la autonomis en Manila (tres arflculos); in fonnacidn sobre Is Sociedad de ]a Ouinina que Betances preside en Parts, y el debate perman-ente con los ide6logos del grupo Aldama.
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17"
Estos afios de 1974 a 1878 son de intense actividad publicisfica. Como apuntAbamos en algdn articulo eaviado a Puerto Rico -y que no sabemos a cioncia cierta si se public o noal complejo, mundo de 10s Pseud6nimos utilizados por Betances sesurna el de El Guerrillero, con el que debieron aparecer una buena cantidad de trabajos en el peri6dim La Indepem0envia, atendiendo a la frecuencia de Jos cinw encontrados.
El Antillano, Un Puerturriqueflo, XX, E. A., Un 11baro, Agileynaba, A, los siempre mencionados pero nunca tratados Bin Tah y Libre Penseur, el Dreb de Ta Revue Diplomatique, el disociador Amigos de la Repfiblica Cubana (o, la trampa en que trat6 de colocar a los Nstorladores don Domingo Figarola Caneda), Veritas, y no s6 cantos mis son los pseud6nlrnos baJo Jos cuales, por mAltiples circunstandas, escribO Betances. A estos se aftade ahom El Guerrillero, aparecido A maneiar el peri6dico El Porvenir, dirigido por Enrique Trujillo, y que reproduio ]a ya famous carta de Betances al mismo director en In que bace acto de fe independentista frente, a los que adn a las alwru de 1892 plantean la anexi6n. La carta, publicada por Elonafoux, quien debM tomarla del copiador de Betances, no incorpoO
-por no poderio hacer- ]a Ilamada al pie que el proplo Trujillo hizo en El Porvenir y que actara el "En Guerrilla" al que Betances hace alusi6n. AIM, en esa nota,, dice Trujillo: "Los ardculos de La Independenda escritos por el Dr. Betances Revaban sfernpre por titulo En Guerrilla". A] buscar en, ]a colecci6n incomplete de La Independenda que tenernos en la Biblioteca Macional Jos6 Mard, cricontramos que la primer secct& fija En Guerrilla esd publicada en el ntimero corre"ndlente al 17 de febrerode 1877 (Afto V, no. 235) de la publicaci6n. Solo encontramos cjniz o articulos, uno de ellos parcialmente mutilado, en los que ataca inmisericordctnente a los representatives de la Revolucl6n que pretending, con diplomacia, Ilegar a] fin te6ricamente pTanteado.
Incuestionablemente el nidmero de En Guerrilla deb16 ser superior, pues un mes mis tarde, el 22 de marzo, el proplo Betances seitialaba: "Roy mando otra Guerrilla. Hay dos mfis en cam i no. Al tcrminar la de hoy, no se me pudo quedar Juan Pascual en el tintero; pero no hago mfis que avisar que estamos viendo lo que le pasa. '"T
La obta publidstica de Retances en La Independenda no puede ser comprendida en su totalidad si no se denen a ]a mano las cartas crazgdas con el cubavo Jasd Gabriel del Cwtillo, asi

IT DnLA HARoLw Y Eutuo Goofmz, OA cit, p. 200,

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czmo los materials publicados --casi siempre bajo pseud6wmo,*,- Por los miembros del "grupo" en sil vocero La verdad,
Otro Peri6dico cubano editado en Nueva York por esog aflos, y que, cerrd filas junto a La Independencia publicando articulos y carts de Betances fue La Voz de ta Patria.
Todos estos materials, conforman un rompecabezas de cuya confrontaci6n solo puede salir ]a claridad neoesaria, para entender la obra aislada. de cada uno de Jos que participation en aquella lucha de ideas?'

La Revisia Lai'no-Americana
Faralelamente a todo este trabajo, en 1874 aparece el primer ndmero de esta publicaci6n que, aunque no era cubana, por su contenido y por el trabaJo que Betaums publics en ella, nos result de singular importancla.
Con el objefivo de dar a concern la reatidad latinoamericana, se proponfa canalizar a trays de ella la infonnari6n indirect, ta para los periodistas europeos, -con el fin de atraerlos a ta temitica y hacerlos voceros de sus proyecclones. Pretendia tambidn contribuir a ]a formaci6n de un Congreso ATnericanG, influir en el arreglo & las questions de. Ifinites pendientes entre diferentes naciones latims, en ]a formaci6n. de convenciones postales, commercials y fiterarias, sobre instruccift pfiblica, irmigraci& extran'era, agriculture, promoter hs grades ernpresas materials de cada pafsLa revista debe examiner y exarniharfi todas, esUm cuestiones [decia en un editorial] que soin de transcendental importance para el progress y ol porvenir de Is Aradri,
ca meridional.
La reunion de un Congreso para delerminar Jo conveniente respect de Cuba y echar las bases de la Uni6n AmerIcana por medio de un grande y patri6tico pacto, es necesidad urgent que sienten todos los espiritus
elevados y que e sti en todas ]as conciencias.111
Pero ese amerkanismo tenia por base el siguiente contenido:
En Amdrica habrA en el porvenir dos colosos: los Es.
tados Tnjdos y el Brasil; pero si ]as dernAs RepAblicas

Is Las carts a Josd Gabriel del Castillo aparecen en el, chado libro Rarn6n Fmeterib Befarwes, de Harotdo D111a y Emilio rodfncz.
Fn: R-ovista Latino-Atnericana (Plarfs) Aho 1, tomo IL p 14.

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Se 4nen -ya que no on canfederacf6n, por lo menos para las questions esenciales de existence, -ni aque.
Ilos colosos ni potencla a1guna europea- serAn capaces de imponexnos su-s voluntades diplomdtica o material.
mente.- En el A& XX la inmigracift habrA poblado ]as -soledades de nuestra Amdrica, y Mdxico, Colombia, el Plata, Centro Amdrica y las Antillas pesar-An tanto ien la balanza universal como Inglatem y la. Am6rica del Norte. TrabaJemos por obtener este resultado, y el poder y 1a ditcha de nuestra patria sei-A ta mAs, precious reWM;)enSaL Entonces ;e habri concluido la obra imciada por Hidalgo y Bolivar, y Miranda, y Sart Martin, y O'Higgins, fecundada con la sangm de tantos heroes desconocidos: entonces y solo entonces serd ]a Amirica
colombiana grande y libre.10
Aunque estA f irmado por La Aedncift, habria que pre-gun. tarse. ino es acaso Betances quien as! habla y ramona? eNo es el estito y hasta la. terminologia? ZNo est6 ]a idea present en el ensayo "Cuba" y en toda. su obra? Sea lo que fuere, esa es el alma de Retances.
En el torno I de esta revista primero de junio de 1874) aparecen los -capitulos uno y das del ensayo "Cuba"', con una introduccidn de La Redacci6n. Curiosamente, a la firma del doctor Retances se le pone, entre parAntesis, que es cubano: (C-ubanb)
En el segundo tomoaparece el capitulo III, conclusb6n. Por su importance, a] trahajo fue publicado en folleto, apart en
-ose mismo aiio, fechado todo 61 eirt 10 ide abril de 1874.
En ]a producci6n betanciana, este ensayo es uno de los puntos culminates de su creaci6n politic-a. Su vigidn extraordinaria del proceze antillano y cubano en particular se hace. nifida y patented, s6lidamente argumentada y brillante. Al desnudo pone Betances la estrategia ancestral de Jos E-stados Unidos en relaci6n con ]as islas antillanas y elabora y planted arguments que posteriormente serdn elevados por Marti a categovias de primer. importance para. la lucba liberadora del 95.21

Las Dos Anfillas
Un breve viaje a ]as, Antillas en 1875, para junto a Hostos, Luper6n y los cubanas emigrados en Puerto Plata tantear ]a

2v Ibidem, P, 16-17.
"I DiLLA, KkRou)o Y EmiuDGootmm Op. cit, p. 132-150.

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posibilidad de lanzar In Isla a 1a revoluci6n, tambi6n dn. oportunidad at ejercicio del periodisn-ko- Atli an Puerto Ptata, el cubano Enrique CorGnado funda y dirige Las Dos Ansillas, con la redacci6n en Tapado ntim. 7.
El primer nfimera sali6 publicado el 3 de junjo de 1875, y to .61 se declarabaIM esphitu de nuestrG peri6dico es ser eminentemente anti-anexionista- y por tanto defensor ac6rrimo de los interests de F4a y Puerto Rico, optit-ndo, desde hoy.
pam sicmpre, coino forma de gobierno la del pueblo,, por -at pueblo y republicanamente constituido. Acepta sin conditions la libertad de cults; independence del Estado y de [a 1glesia; libertad de impreiita- inviolabilidad del dornicilio; reunions y asociaciones libres; abolici6n de la pena de muerte; libre cambie y todas aquellas reforms, accidents y regbs introducidas en los gobiemos populares por el espiritu democrAtico
de los tempos modemcvs.22

En este primer nfimero del peri6dico ---qoe tendrfa una vida compleja y breve -, Betances ascribe un artitulo titulado "Cuba y Borinquen". concrete y bello, feebado en Puerto Plata el 20 de mayo del rnismo afto 75.
En aquel 'nico artfculo que nos ha Ilegado de Las Dos Anti11a5, Betances Volrfa sobm el tema de la unidad cubano-puer. torriqueft que dcsde el seseDta y ocho viene reclantando. Alh dice:
La hora del pueblo no ha llegado atin; y obedeciendo, a una ley de justicia, Espafta se agita y se agota en el vacio, para que puedan c=plirse las revoluciones in!ciadas en Yara y Lares. Estos dos nornbres conservancy en efecto at significado qua tuvieron desde el principio.
Ambos dicen- i1ndependencia de 1as Anfillas!
La gloria imomparable de Cdspedes es de haber credo, Janzado y swtertido una revoluci6n que pareefa irnpo
siblcFue In. desgmcia de Borinquen no poster en su seno a ningCm hombTe capaz de elevarse an aquel moment a [a altura del libertador cubano. S61o el pueblo, aunque

En- La.q Dos Antillas, (Santo Domingo) Serie 1 (1). 132-150; 3 ju55








a
novicio en ]a pr6etica de tales movhnientog, se molft-6 di no de ]as circunstancias- mAs al pedir un jefe y no haliarle, no supG reconorerse y confiar -en si mismo, y
se disperse.
Puerto Rico, [asi concluye el articulol la ultima que Ilega, a la guerra arnericana, est:k aleccionada para nevar de frente las dos guerras: la de la indepen4enda material y la del desenwIvimiento moral fuera de ]a in.
fluenr.la espafiola. El brasero esta preparado: no falta mfis que ]a chispa. La revoluci6n estA hecha. El Anti.
Ilano.23

La AmOrica en Parts
[Este serAl - el 6rgano de las aspiracionese ideas, del espiritu de los pueblos hispano-americanos; pero 6rgano independiente, torque cuenta con recursos propios paria. poder asumir ese carActer, y 6rgano igualmente carifloso para todos, torque la composiri6n de su m dacci6n y el interds de la empress asi lo exigen. Quiere decir que no seremos politicos, si el serlo implica la obligaci6n de tomar parte active en las lucbas intesti.
nas de cada pafs, pero sf lo seremos, si para ello basta queer aprectar y saber defender los interests generals de ese confinente nuevo, que cada dia multiplica y estre.
cha mAs sus relacianes con este vlejo, en que vivimos.2"
Peri6dicx) quinoenal, dirigido por el cubano Rodolfo Sedano, tenia Como redactor principal a Diego Vicente Tejera y secretario de redacci6n a Ezequiel Garcia, tambidn cubano. Uhicado en el 70, Faubourg Saint-Honor6, a partir del n irnero cinco, del 15 de rnarzo de 1891, recoge en la relacl6n de colaboradores a Ram6n Emeterio Betances. En el o lrnero siguiente, o sea, el seis, aparecen, Como colaboradores, entre otros, Betances -y JoSA Marti. Es en ese ndmcro :seis, correspondierte al 31 de marzo de 1891, donde aparece Una semblanza biognifica, mufilada, Por haber sido muy extensa, del pr6cer mexicano Ignacio Altamirano. La biograffa, que se cifie a [a juventud y nifiez del indio compaftero de Juirez, fue escrita por Betances es, pecialmente para La Am9rica en Paris.
Enaltecer los valores latinoarnericanos es uno de sus obje. tivos, y la figure de Altamirano, representative en esos inomen.

2S Idem.
:24 En: La Apnerica ew P"f5. (Parts) (1). 1, 15 enero, 1,a9l. coi. 1.

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tos de la Rep6blica mexicana en Paris, atcanza. la belleza de un retreat hecho por el amor de un hUo. P= Altamirano. Betances a su vez era. "'. . uno de los hombm que. Bevan reunido el sentirntento americano y la reftexi6n del espiritu europeo".21

El Porvetdr
Este peri6dico cubano publicado en Nueva York, recibirA, desde bien temprano despuft de, su fundaci6n, )as colaboradones enviadas desdc Paris por Betances. Es en. 61 donde Betances public una buena cantidad de articulos cornbafiendo el anexionismia de. firiales de siglo que asorna entre a1gunos de los que incluso habian sido compancros de viaje en el ideario independentista, corno el director del peri6dico La Indepencia, el cubano Juan BeRido Luna, que al fbW de su vida Claudica de esta posici6n- A Trujillo le describe el 22 de septiembre de 1892 [a carta en que hablando de, los anexionist" dice:
lAy! Yo los he visto y los. conozco bien a esos hombres pensaderes afectados de amor senit por la rubia repli.
blica, incapaces de comprender la carta que:, despu6s de la toma de Bayamo, le esrribia Donato Mirmol a su noble madre. Yo la he lefdo, e5a carta, y de-cfa una frasc sencilla y sublime: ""He tenido ]a gloria de- pegar le fuego a tu casa" (textual) y la. heroica matron ine agregaba: "En esa guerra he perdido toda mi fortune, y mAs que mi fortune, siete hijos, o nictos adorados;
mAs si fuera preclso, volverfa a empmr."'
Y qui4n so atreveria a propagar ideas de anexi6n entre patriots de ese temple? iSV Yo los cono=o bion, y los he visto en Puerto Rico, en Santo Domingo, en Haiti y entre cubanus a esos anexionistas caducos, ricos hombres, en general pores ancianos arnantes de su pais segurarnente, pero ya desesperanzados y can el finico deseo de gozar en 61 dfas de paz, de seguridad y de ven.
tura. Y entonces, olvidindose de ]as generaciones fu turas y sin pensar en mis, se echan, a solar que el nianzano daria sabrosos frutos en La Habana y [a palma ugosos coc os e n WasMngton, corno si bajo climes para ellos mortals ambos 6rboles no estuvieran condenados
a peramn"

25 Bompoux, Luis, OA dr, p. xv.
210- DILLA, HAROLM Y F-mum GwIKm Op. cit, p. 236,2V.

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Otro trabajo important aparecido en )as columns de El Porvenir es el articulo "Adaptacift y Anexionismo. Studio de Historic Natural"', en el que rompe, nuevamente lanzas contra la ideologia nefasta. El Porvenir recoge tambidn en sus pAginas una de las mis beflas semblanzas del patriots borinquefto, acompaRada de on dibujo a plurna hecho sobre una de sus 61timas f0tos.

La Reptiblica Cubana

El ClItirno de los perid&cos cubanos que veremos es La ReP.dblica Cubana, publicaci6n bilingde editada en Paris por Do, mingo Figarola Caneda. Cornenz6 a publicarse el 23 de enew de 18%. En este ndmero se da a la publicidad u-na carta fechada en Nueva York el 25 de julio de 1895, baciendo un flamado a loscubanos a apoyar ec )s combatientes en
el interior de la isla. Mbajo de ]a carta de Tomis Estrada Pal. ma, se lee: "Las personas que deseen contribuir at sosteniTniertto Ae la guerra, pueden dirigirse, en ]a forma y conditions que prefieran, a] Delegado en Paris, Dr. R. E. Betances --6 bis, Rue de Chateaudun'%"
Betances habfa sido designado desde 1895 Delegado del Par. fido Revolucionario Cuban(>, y en el %, el Consejo de Gobierno de Cuba habia aprobado su condici6n de representative Qficial de la Repdblica da, Cuba en Francia. Se iniciaba para el viejo luchador y propagandist [a etapa mfis dura de su vida.
Junto a ]a accidn del peri6dico, Betances se impusa otra tarea superior. ganar a ]a causa cubana. ]a prensa francesa, hostile on principio a )a revoluci6n. Este trabajo sisternitico Jogrd sus fines, propiciando con ello obstaculizar la concertac!6n de empr6titos a Espafta en la bolsa. francesa, donde los valores espaftoles bajaban ante cualquier noticia. de descalabro en Cuba. Betances foe entonces un prodigio de trabajo. Para La RepOlica Cubana escribia y hada traducciones. Como no tenta autorizaci6n Para softener con los condos de la Delegaci6n los gastos del peri6dico, se gan6 la enemistad de Figarola, quien Io acusaba de parcialidad con otros peri6dicos cubanos, y era la verdad quo el n6mero do trabajos betancinos aparecidos en su publicacidn. foe "orme. Figarola Caneda, on so apasiortarniento, acus6 a Betances injustamente y conociendo corno conocfa toda la producci6n del viejo revolucionario, al

27 Ew La RL*Oblica Cubana (Paris) 1 (1): 23 julio, 1895.

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elaborar, anos despu6s, un diccionario de pseud6nimos (muy fitil Por cierto) conden6 a Betanoes al desconocirniento at anotarle un pseud6nimo para La Reptiblica. Cubana que no aparece en ningfin moment (Amigos) y no recover tos verdaderos, bajo los cuales Betances escribid: El Antiltano, E.A.
Este desconocimiento del material real contenido en La Republica... en sus ediciones en espaRol y en fnmeds, hizo que el estudioso uruguayo Carlos M. Rama, pudiese disponer tan solo de un nfimero reducido de trabajos de Betances aparecidos en esa. publicaci6n, sin agotarIos todes.
Si extraordinary fue el trabajo de Betances en La Republica Cubana, extraordinary fue im la prensa cubaoa de Estadus Unidos. La Pevisfa de Cayo Hueso to contaba entre sus wlaboradores, y sus correspondencias y otros wateriales cran m og'dos por Jos periddicos Puerfo Rico, Borinquen, Patria y muchos otros. Sus discursos y cartas circulaban por toda )a Amdrica Latina.
Por ejemplo, El Continente Americano, de Mdxico, public un articulo de Antonio Pietri Daudet, donde se toda alusi-6n a] discurso de Betances en -un banquet patri6tico organized en Paris. Pietri Daudet hab(a fechado su articulo en Amberes, abril de 1896, y despu6s de publicado en Wxico, to retornaba F1 -Occiden rat, del Departamento de Santa Ana, en El Salvador, publicAndolo el 18 de junio del mismo afto..
El dfseurso de Betances, dicho en ocasi6n del 24 de febrero de 18%, M conmemorarse el primer aniversaxio del estallido revolucionario, recorria la Amdrica Latina, sin que formara parte de su proyecto agitativo. AM octirri6 en infinidad de ca. SM La prensa francesa est4 Itena de materials de Betances que comprenden toda su larga vida political active. De igual Forma, tenern os peri6dicos en Venezuela, Haiti, Santo Domingo y Estados Unidos, quc habria que trabajar en busca de nuevos escritos betancianos.
A decir verdad, hacen falta varies vidas para agotar la producci6n publicfstica, de este hombre montafia, ferundo como su tierTa. sin mAs ainbici6n que la independcncia de sus pa. trias, las Antillas y toda la Amdrica Latina.
Pak-a nosotros. antillapos corno 61, Betances se eleva a la estatura de lo:s prccursores y de los fundadores. No es possible desconoccr a este hombre bandera, hornbre rafz, bombre pueblo, hombre humaTiidad, porque 0 es el gufa. rnAs esclamcWo de su patria chica, y model de hombre americano, de la "Asnerica nuestra", at decir de Marti, en [a que nadie tuvo mds orgullo en nacer.

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Su vida toda fue un himno a la liberact6n -himno actual porque Puerto Rioo afin es esclava-, que nos recuerda. a aquel, de combat, que recogid en sus pAginas el peri6dico La. Revoluci6n. Cuba y Puerto Rico,,en el que tanto Betances mribiem, y que en sus dos; estrofas decfa:
1AI arma, boritiquerios!
iBorinquen os "chnnal
Antas con honra inuerios
Que vivos en la infamia.
iAl arma confra et d6spota!
iCantra el indigo at arnta,
jLa vida por la glona.
La muerte por /a pairial"

A ochenta y siete ahos de su desaparici6n fisica, Betances senate en su patria multiplicado. Miles de puertorriquefios suman Was en la independencLa y Jos mejores hijos de la pauia de aquel carAque legendairio de quien. Betances fuese heredero y continuador de nueva estirpe, sufren en sus cares un nuevo cotonialismo, mAs rapaz y voraz que el espafiol, por ser m6s potemte y sofisticado. Nuevos hijos de Puerto Rico van a ]as circles del imperio enviados por el mamarracho juridico de la Corte de Justicia.
Ahora, como hace mAs de un siglo cabe preguntarse junto a Betances, -qud hammos por nuestros press? Escribir y denunciar pero tarnbi6n combatir el orden imperial es tarea de todo revolucionario. Liberal a nuestros press de guerra, a quie, nes por sobrarle amor a ]a independence les fal-0 Justicia, es la tarea prioritaria. Que nuestros hermanos sientan ]a present. cia militant de su pueblo y las voces del continent at que pertenecen se levanten para impedir nuevos crimenes.
La hora es. de lucha, la hora es de victorias. Las eenizas de Stances, allA en su Cabo Rojo querido, entonan el arefto de ]a jusficia y de la libertad.







29 En: La RevoliuvOyr. Cuba y Pueno Rfco. (Nueva York) Segmda ipoca, n6ms. del 23 y 25 de diq,,Ic ,inbrc de 1869.

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De la Enmienda Platt a los empr6stitos

Oicada al process de conocimiento de, la dominaci6n imperialisfa sobre Cuba durante los primers afts republicans.

PEDRo PA.BLo RoT)RfGuiEz

1. Quiz4s ba sido tanta la insistence on el destaque do, la eclos16n nacionalista de la conoiencia socW cubana durante los aftos veinte del presented siglo, que en occasions parece que ello fue como un rayo fluminador de la vida insular para dar inicio a lo, que desembocaria en el vendava) revolucionario de Jos treinta. No solo fleva. ese, anAlisis a desconocer la comprensi-6n de la historic -y del desenvolvimiento de )as ideascomo un process, sino quc, aderngs, ba dado tin tinte tan so m brio a los afios, primers de la reptIblica, que ha he-cho, pensar que duranto, ellos se manifesto finicamente la aceptacidn entosiasta de la doininaci6n norteamericana sobre Cuba.
De tal suerte no han sido f recuentes los studios sobre el pensarojento cubano durante ese perfodo, Io cual nos ha impedido aprociar el, verdadero curso de aqudl y ha Ilevado, hasta a desconocer o rechazar a los hombres y a las ideas que faeron dibujando el cairnino para Ia aprehensi6n del fen6meno irnperialista por parte de, la conciencia social cubana. Se impose pues, el buceo en la etapa, tarea en ]a cual ahora dareinos una simple zarabuffida.
2. No se trata. de d'sentir con ]a idea de que ]a tendencia domhmte en 1% ideologla acep16 y cohonesO los diversos rneimnismos de )a dominacift norteamericana y los jusfific6 con tesis puestas ya en boga desde Jos affos ochenta del siglo pamdo, La prensa, ]a cAtedra, las institutions, acaddmicas, la tribune y hasta el pfilpito reptitieron sin cesar que el fatalism g"rifico ataba Jos destines cubanos a Jos del vecino del Mon te, y que este garantizaba la prosperidad de la isla por ofrem su ampho mercado a la producci6n azucarera y por aportar sus, capitals para ta modornizz6ft industrial y la ampliaci6n productive requerida por semejante mercado.

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De lo que se trata, partiendo de comprender c6mo los sec. tores dorninantes impusieron su. ideologia, es de apreciar en quienes no aceptaron semejante punto de vista c6mo se fueproduciendo -con las l6gicas imperfecciones de un cortocimiento limitado por x-azones. irnetodol6gicas y por Instinto de clase poseedora- el entendimicrito de aspects y rasgos del fcn6menci imlierialista, lo cual, indudablemente, contribuy6 a que en el moment det estanCakniento y crisk del, cisterna de. pendiente, 'la conciencia social cubana dispu.,dose de valiosus antecedents que le avudaron a establecer la critical Silperadora de dicho sistema.
3. Lo que Fue previs.i6n admirable en bien reducida minoria durante las 61timas d6cadas del sig-lo xrx y exceptional conciencia antimperialista en JoS6 Marti, se fue convirtiendo, para los mds avisados y consecuentes luchadures por la indepen, dencia, en suspicacia y temores durante los ahos de ]a Guerra de Independence y en franco repudio durante la primer ocu. paci6ri military estadounidenso culminada con [a imposici6n de ]a Enmienda Platt, Y los primeros ahos republicans, con el, desarrollo det process de dorninaci6n de la economic cubana por el gran capital financier de Eslados Unidos, ampliarfan eqe circulo para incluar a sectors de ideologia peqi efio burguesa afectados en sus aspiraciones de desarrollo cLipitalista national, cuyos ide6logros analizarian crificamente In nucva situacio n.
Claro que el process. de reconocimiento y rechazo de ]a dependencia neocoloni-al por semejantes sectors estuvo earacterizado por su posicidn en ]a sociedad. cubana: propictarios agrfcolas arrui-nados por ]a guerra que suffian acelerado despojo a manos dc los trusts azucareros yanquis e inexistente sector industrial fuera del azdcar -imposibilhado de surgir a causa del crecjmi ento monoproductor del "dulce" y de la en-trega del mercado national a ]as importaciones norteam-e ricanas.
Tales scores no constitution una clase cohesionada y fundamental de ]a sociedad, sino una variedad de estanientos vinculados por el ideal patri6tico. La coyuntura finisecular del combat contra el arcaico colonialism espaftol, a] reunir los inter es de ]a clase dominate en torno at azdcar y su mer cado en Estados Unidos, hizu de los propietarios aggicolas y manuFacturcros no azueareros el sector propicio favorable at desarrollo capitalist national y no dependent que, necesariamente, requeria alejarse dc fus peligros de la mo.noproducci6n y del nionomercado, apuniada ya por el crecimiento azucarero de los ahos ochenta y noventa.

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De ahl, pues, la ]particular importancia y el enc=bramlievto politico en las fitas de La independence de intellectuals, ide6kgos y dirigeutes que expresarou tales interests, lo que, por demiks, englobaban, corno communes a toda la nacidn, los in. tere;ses de los otros, sectors populares: campesinos, artesanos, obverm. Y, por eso, con el. paw al neocolonialismo, ese smtor de canister pequeAo burguds -impedido de materializer sus potencialidades como burguesia national, y en consecuencia impedido de constituirse como olase en rigor- express su I& gico descontento y malestar ante- ]a situarift que cortaba sus posibilidades, para el desarrollo capitalist, independiente. Pero, al mismo dempo, fue incapaz de organizer una acrw5n coherent contra el sistema dependentt, siquiera en. forma de protest, ni -mucho menos-- reunir de nuevo en torno a sf a los demAs sectors populares para la defense do la, naci6n.
En ello influy6, indudablemente, el hecho de que buena parto de sus dirigentes e ide6logos tendieran a asiniflarse el nuevo status medLante su insercidn en las filas de la clase dorninante o corno parte de su chentela pollLica y de sus cuadrus asalariados.
For todo lo anterior, oncowraremos a lo largo de ]as dos primers d&adas de nuestro siglo, ffds que un movimiento contra. la dependencia de Estados Unidos, singulares. voces de protest, casi siempre en sordina ante ]a avalanche propagandfstica de las ideas de ]a ctue dominate azucarera,
Asi, aunque consfituyeron excepciones, las personalidades que permanecieron fielder a sus ideals del siglo xix y ]as nuevas voces que se les fueron sumando, evidencian freauentemente a travds de manifestaciones de pesimismo o esceptjci! Mo, la frustracidn oca3ionada por ese dram4ti-co process de la clase que pudo pero que no lleg6 a ser. Y. sin embargo, en la media en que sostuvieron su fidelidad a los ideales nacionales y patri-6ticos se convirtieron en Nicidos crifieGs del entorno dependiente y aportaron significativos paws de advance en el conocimiento y la denuncia del nuevo fen6meno, por Jo que ayadaron ciertamente a Ja subsistencia de ]a conciencia na donal y a armar a otrus sectors, populares entonces emer. genes con ese conocimiento que, en la d6cada de los veinte, serviria para iniciar el ataque frontal contra el. sisterna dependiente.
4. La Enmienda Platt fue la primer muestra y el primer mechanism de la dominaci6n norteamericana. A pesar de su caricter extrawon6mico, es obvio que ella represeW una garantia decisive para el movimiento del capital financier hacia Cuba

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Para nadie hubo dudas desde que comenz6 su discuss& en la Asamblea Constituyelite, que el ap6ndice implicaba se. rios recortes A ejerciolo de la soberania por el Estado nacio. nal. Pero rnientms la idoologia dominate inculc6 su aceptaci6n sobre la base del fatalisino geogrifico y hasta por cl servile juicio de que asi se garantizaba la independencea, una gallarda minoria patri6tica r*rnpi6 lanzas contra ella. Son bien conocidos los soberbios andfisis de Manuel Sanguily y de Juan Gualberto G6mez al respect durante [as discussions en la Constituyente. Basta ahora recorder que sobre todo el se, gundo fij6 con claridad meridian. las limitantes jurldico-polfticas que ]a Enmienda implicaba para. el Estado national. Qued6 sefialado desde entonces el centre de ]a c tica a la Enmienda: su carActer de impedimenta al ejercicio de la soberania por parte del ente estatal cubano. Y alrcdedor de este aspect machacarian a1gunos hombres, entre los. que -se desIaca el manzanillero Juli(> "sar Gandarilla! con una insistente labor a trav6s de la. prensa.
5. La dominaci4n de nuevo tipo, por la via del control econ6mico, se ajust.6 con el Tratado de Reciproddad Cornerdal de 1903 y se garanfiz6 a travos de ]a cootinuada adquisici6n de tierras cubanas por el. capital yanqui. Estos mechanisms, caracterfsticos de la primer ddcada Ael siglo, permitieron asegurar el mereado insular a los artkulos norteamericanos y condenaron a Cuba a la monoproducci6n para un solo mcrcado, cortAndose asi toda posibilidad de divenificacidn agricola, de. desarrollo industrial y de formacift de un -verdadero capital national.
Fue Manuel Sanguily quien primer, se enfrentd -a esos mecanismos de la dorninacidn norteamericana, a] demostrar la irreciprocidad del Tratado de 1903 durante sus intervenciones en el Senado contraries a la apr*baci6n del convenio, y con ]a pmentaci6n de un proyecto de ley -jamAs discut1dopara, impedir ]a adquisicift de nuevas fierras por extranjeras.
A] polernizar con los defensores del Tratado, el colonel mambf sostiene en el different grado de desarrollo ecGn6mico de Estaclos Unidos y de, Cuba el derecho de esta fdtima a mantener una balanza commercial favorable. Con notabilisima anticipact6n su pensamlento aprec!6 c6mo el equflibrio en el intercambio tornercial era una. via para In imposicift de los

I GAmovuLiA, JiuLTo CftAk Contra el yanqui, obra de profesta ce"tra la Emienda Platt y contra fa absoroldn y el maquiavelimo norlowneric"os.. La Habana, Instituto Cubano del Ubro. Editorial de Ciencias Socials, 1973.

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interests de Ja naci6n mis ponderosa econ6micamente, con lo que sent6 un irnportante aserto para la teorfa econ6mica. ks relaciones ccon6micas. -entre passes, para ser justas, dcb(an adecuarse a los niveles de desarraHo rospectivos y no ser Riadas a trav6s de abstracts principios de igualdad,, IiDs cuales provo-can las desigualdades econ6micas. Por eso, afirm6 que el convenic convertia. a Cuba "en una colonial mercantile y a los Estados Unidos en su metr6poli."' fmnte a ello, recomend6 inspirarse en Jos principios de la libre concurrencia corno Anico carving para "evitar relaciones de estrecha dependencia. que serfan. eternas."2
Tambidn entendi6 Sanguily que el principal bencficiario del Tratado era el. Irust azucamro, cuyos tentAculos -denun66- so dedicaban a controlar ferrocarriles, ingenious y tierras en Cuba."
6. Un. paso significativo para el. process de conocimiento del irnperialismo fue aportado -en 1905 por Enrique fosd Varona con su conferencia "El imperialiarno a la. luz de la sociolo. gia"M 4 primer interior generalizador de un fen6rnano que 61 aprecJ6 corno hist6rico-universal y no corno mera confingencia antillana. A pesar de que las concepciones del biologismo positivista En 1905 Varona xio, defini6 al. imperialism a partir do sus relaciones socials particulars como una etapa del modo de

2 SANGwLy, M&mvEL "El tmtado de Rerniprcddad" En. Discursas y co4erencks. Habana, Imprenta, y Papelerfit de Rambla, Bouza y Co., 1919. t. 11, P. 319 y M.
8 Ibidepn, P. 322 y M
4 VAROKA, ENRIOVE JosiL I'M imperWismo a ]a luz de la soclologW'. En: La fuch-a anti-imp"ista ert Cuba. Ln Habana, Editora PupAar de Cuba y del Caxit-e, 190. t. 1,, p. 17-47.

65








prodticcidn capitalist y no estableci6, por tanto, que la do. minacidn econdmica es el rasgo distintivo de las relacioncs de depend-uncia propios de esa fase. Aunque si aprecid que ei U'Uperialismo moderno recurre a forms econ6micas para su expansion con el fin Wtimo de instaurar la dominaci6n polttica, para asi asegurar su. crecimiento territorial. Zste razonamiento se avenia con el desarroflo segWdo por el impexialismo britinico model varoWano-- descle las 41timas
dikaclas del siglo xlx; pero ello, le impidid en"der las diferencias eatre la, dominaci6n political direct y la indirect a tracts del control econ6mico, por Jo que entonces pensd que, la dominaci6n de, Estados Unidos sobre Cuba era un problema de future que af*maria. a la nacionalidad.
Pero no por ello se puede disminuir ]a importancia del pmj;sor espiritu varoniano al, trazar desde- entonces los pun. tos para que Cuba dejase de ser "'una linea de menor mistenclapo ---como 61 decla- ante )a penetraci6n econ6mica. Como tampoco puede desconocerse el, valor cognoscitivo para )a dpoca de apreciar la particular importance. de esa. penetraci6n econdmica, (que conducirla at colonialisruo, a su juicio) como parte de la dominacidn imperialist. Recudrdese que en 1905 se hallaba en su apogee la lur-ha, interimperialista por el reparto territorial del munda y arenas comemab-a con el caso cubano, el ensayo de las forms de domiinaci6n neacoloniales, experience que se iria perfeccionando y generalizando segftn el advance del nuevo siglo.
7. No hay dudas de que )a puesta en practice, del articulo III de la. ErAmienda Platt con la segunda intervenci-6n, conmocion6 a ]a conciencia. cubana. Junto at reforzarniento de ]a tendencia anexioni'sta, ]a frustracOn y el escepticismo ante al Estado national tundieron en el pais para provocar una peligrosa parAlLsis en la actuacj6n p iblica para defender la nacionalidad. Mientras Sanguily ca116, amargado y anonadado ante to quo consid" ]a entrega de )a repdblica por Jos propios cubanos, Varona asumi6 su Papel de conciencia critical y explic6 brillanternente las causes profundas de la crisis republican. Sus escritos situaron oerteramente el sentido determinante del capital financier, en ]a conducci6n de ]a polkfica estadounidemse hacia Cuba.
En su articulo "4Abriremos los ojos?"' (octubre de 1906).F6 tras reconocer que los factors eoun6micos, aunque no Jos 4nieAbriremos los ojosr. En. Areicaios- La Habwm, ft bticacionas del Afinisterio de Eduod6n, Djre=Wn de Cultura, 1951. P 251.2fd.

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ws, sf estAn en la base de los rnAs varentes Y decisiv0s, analiza c Pero Io mfis intemante es c6mo Varona ya. cornprendfa el significativo peso del capital monopolist dentro de esos capitales extranjeros en Cuba- "El primer resultado ha sido conccntrar ]a industrial de los transported, la. industrial, tabacalera y buena. parte de la amcarera eninanos extrahas, y no en ma'aos de individuals residents en el pais y arraigados socialmente en 61 sinode sociedades y sindleatos, que explotan la industrial que dominant y sacan de Cuba no pequefia parto de los ben&ficios.'M
Retomando y arnpliando a]Vnas ideas expresadas desde fines del sigto xix, ciertas, voces comenzaron a clamar por )a. defense del propletario agricola cubano mediate un programa de diversificacift productive que se enfrentwe a la mo. noproducci6n azucarera condenada al m=ado ftico. Ya eran patents laz consecuencias de la dominacidn econ6mica, las que aumentaron durante. ]a segunda d4cada hasta alcanzar un control casi absolute de la economic cubana por parte del capital financier yanqui.
"0 ]a cafia. derriba a ]a Rep4blica, o la Repdbllc;a derriba a la -cafta", sentenciaba en 1908 el ingeniem agr6nomo Josd

"Patriotlsmcr'. Ew Ibidan. P. 237

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ComalIongaT tenaz defensor del colony, a] veguero y -el campesino. Junto a una alta. cuota de pesimismo que lo l1ev6 it exponer un plan de uni6n aduanera con Estados Unidos, Cc mallonga insisti6 basta el fin de sus dias en que la soluci& at patrl6fica" para Cuba consistia en ta divei-sificacidn de 1a agriculture y de sus derivados industrial izables e inst6 a[ gobioxno cubano a ejecutar una political nacionaiista a trav6s de sus medidas fiscalizadoras y del engrandecimiento de la marina naclonat. Tarnbi& denunci6 vigorosamente las tariffs ferrcj car-rileras oomo fundamento del latifundio dei central y de la irnposici6n del "pital extranjero sobre el naclonat.
En 1911, Varona estimaba ya que ]a situacidn erxm6mica de Cuba era la mAs grave per 61 conocida y seftaI6 como inhales ]a monoproducci6n, ]a polimportacidn y [a p6rdida por el na. tivo del arraigo en ]a Tierra.$
En 1912, el escritor oriental Santiago Rodri.".'ez G6ngonO afjrjn6 que Ins necesidades cubanas eran de tipo econ6rnico y describi6 las caracleristicas de dependencia en nuestra vida econ&nica. ]as tierras on manos de extranjeros, la. monoprodutci6n, ]a balanza commercial desequilibrada en benefirio del extraniero, el mercado mlco para nuestra producci6n y la venla de materials primes en vez de products de ejaboraci& terminada.
Ei juven Jos-6 Antonio Ram<)s sehalaba. en 1913 que el desastre econ6rnieo de [a guerra provoc6 que el pueblo cubano se viese rodeado de enernigos: "Por una parte el comprador yankee, que dinero en mano -adquiria por diez lo que valia veinte; el hipotecario per otra, enernigo de la Revolucj6n y desconfiado -de la Repu'blica, y como tercero, para cerrar toda jesperanza, el comercio y la industrial, rudimentaria esta, en poder extranicro tarnbidn."'11 Y en 1916 apuntaba Ramos que el capi.

7 Rovmi=E7, PED.Ro PANLo. "El pensarniento Pacional burgu&s- el caso de Jos Comallonga". Econamia y Desarrallo (La Habana) 64: 51-72; sepliembpe-octubre, 1981,
M VARONA, ENRIQUE J089- "Dismrso sobre el capital extranjero". En Adsinas cabapurs. La Habana, Publicad-ones de la secretaria de Educa. ci-6n, Direcxf& de, Cultura, I9- 6. p. 107-116,
9 R(wicuEz CANom, SANTMm A pueblo de Cuba. Lo que somos, cdMO csla"'Os, qu,4 henfas hecho, qui queremos y to que ws fatta por ha6 cer, Primera Edld6n. La Habana, Imprenta, El siglo XX, 1912.
"0 RAMOS, kst ANTOm -Al Ifttor no cubaw." En su: Ewnwctas. Habana, Ricardo Veloso, editor, 1913. p. 22,

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tal era una fuerza extrapolitica de mayor consideracidn que el Department de Estado."
En 1915, Mario Guiral Moreno Ilam6 a una labor naciona. lista que, entre otras cosas, tuviese "corno ideal -no por Inasfequible ert el mornento, menos realizable en una fecha mis o menos lejana-, ]a nacionalizacift o municipahzacidn, segdn los casos, de todos, los servicios pdblicos, actualmente prestados on su gran mayoria por ernpresas extranjeras; y bacer que la industrial y el tomercio pasen de manos extranjeras a manos. cubanas, rv conquistador asi la potencia econ6mica de la naci6n."t"
Fue Varona quien alcanz6 mayor hondura en ]a compren. ;si6n del tipo del capital extranjero dominate sobre Cuba. "'En vez de asimos a la tierra, ]a hernos dejado arrancar do nuestras manos por sindicatos extranjeros, Hemos dejado career en nuestro territorio, arenas libertado, algo mfis peligroso que tos antiguos lafifundiost el gigantesco central posefdo por una sociedad'de accionistas, dirigido por un capaw om.nipotente."'-I
Y. adn m6s, Varona demostr6 su entendimiento del signi ficado del capital monopolist corno tendencia de la 6poca: 0. 1 en [a orpnizaci6n actual det 'mundo de occidente es fen6meno econ6mico incontrastable, que la forma tomada por la gran propiedad se hace preponderance y aboga at cabo o solo consented vida raquitica a ]as otrW."14
9. Ui n W timo aspect de 11a dominatift imperiatista fu visto por entonces. En rigor, deTDe decir" que solo to fue por Varona. Se trala del significado de los empr6stitos. En las discu. siones en el Senado a prop6sito de los primers empr6stitos de ]a republican, ni [a aguda penetracidn de Sanguily vio MAs alli de 11a bdsqueda de Fondos per el Estado, puts siempre vot6 a favor y no t-uvo pronunciamento aIgurto en contra. Los, dobates alrededor del que contraO Jo&6 Miguel G6mez parece se centraron en si era mis convenience la propuesta de ]a banca yanqui o de la europea y on eI becho do que [e fuera impuesto


11 -, Manizat dO perfecto fulanisla. Habana. Ies4s Montero. editor, 1916, p. 123.
12 GUIRAL MORENO MOM "La intromi-.16n de los extranicros en nuestros asuntw." En: Cuba Contempordtim. (ta Habana) 7 (2): 146; febrem. 1915,
12 VARONA, ENgrotm Joe- "Et imperialismo yanked en Cuba '. Reper rorio Amerkano (San lo&6 de Costa Rica) 1 (23)- 310; 30 enero. 1922, It Idem,

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por el segundo, gobierno intervenor, quien lo conccrt6 poco antes del traspaso de p*deres. SegCm lo que conocemos, las critics no apunt4ron a se"lar c6mo a travds de una operaci6n. prestataria el capital financier norteamericano imponfa sus intemses al propio Estado cubano y aumentaba su control sobre la economic de la naci6n. Y de igual modo -no aparecen indicios de que fueran entendidos los pr6starnos como una forma do exportacift de capital.
Jos6 Antonio Ramos en su hicida sociologia de ]a political cubana que es ej Manual del pertecto fulosisla, consider, los ernpr6stitos consecuencia del derroche y la inmoralidad administrafiva, y describe asi el por qud de sus concertaciones: el Fulano (e] president) "comprometert el prestigious econftioo de Cuba concertando un empr6stito a su entrada en el pbier.. no, y dejando a la hacienda p'blica a su salida en tales condiciones, que a su sucesor le sea impuesta ]a neccesidad de otro empr6stito."10 No hay, pues en Ramos, sefialarniento alguno acerea. de los, emprdstitos como un mechanism de la dorninaci6rt imperialfsta.
Aunque no nos dej6 uti anilisis in extenso del problema de los empr6sti tos, Varona toca el tema en sus conocidos aforismos y reflexiones reunidos en cl libro Con el eslab6n, evidenciando que sf atrap6 el sentido dominador de Wes prdstamos.
Cada, milldn que recibimos prestado, es un eslab<5n de
nuestra cadenza de galcotes al extranjera.
En los pueblos d6fles, las deudas pdblicas son hipoto.
cas so'bre la- libe'rtad p0lica.
Toda j6bito es hoy la gran Toledo. 14oy regalamos unos tres millones a Mr. Morgan, para que nos remache a] cello, la cadena que nos Ilegaba a la cintura, Hombm
oficloso, Cuba rwnbosa.'O
Posiblemente el aplastante ontrol ;sobre ]a propledad y ef despojo safrido por los cubanos poseedores, junto al escaso, inonto de los ernpr6stftos en comparaci6n con ]a, extraordinary, ria magnitude de- esas inversions, contribuyer*n a que durante W dos primers d6cadas no fuese considered el seutido expoliador de los cmprdstitos. Este aspect comenzarfa a, estaI'S Op. cif., P. 186.
It VARoNA, ENitiovE Jbait Co;" el estab6m Ciudad de ta Habana, M. torlad Letras Cubanas, 1981, p. IS, 155 y 18970









blecerse en tempos de Machado, con, Jos grades eniprdstitos o6ntraldos por este gobierno.
De todos modos, el verdadero 1-upr de los emprOstitos derj MY de la domirtaci6n. econ6mica. yanqui sobre Cuba, solo fue fijado con nitidez a partir de 1927, cuando Rubdn Martinez Vil-lena, en su ensayo Cuba, facioria yanqui," al explicar la es. clavitud econ6mica cubana. que haela al pais no independence. establece c6mo primer aspec3o de ello el studio de los empr6s. tifo$.
10. Las "'vacas flacas" tras ]a I Guem Mandial. y el crac bancarlo consiguiente Ilevaron, a] mAximo et control econ6mico del capital financier yanqui sobre Cuba, a la vez quc acentua. r.oTi -el despojo del propietario cubano. Ante tamaiia dominaci6n surgicron [a intranquilidad y la protest-a en. las filas del proletariado superexplotado y en ]a depauperada y prole. tarizada pequefia burguesfa,'y hasta hubo muestras de desagrado y preocupaci6n den tro de la propia burguesia dominantedependiente, sustancialmente reducida. en sus mArgenes de ganancia. Y como despur:s ocurri6 el. detenimiento, de la ex. pansi6n azuearera, el cisterna dependent ftte estancAndosc, por lo que )a protest social tended a acentuarse y a profound. zarse durante la terce-ra d6cada del siglo.
Fue entonces ouando se pusieron de relieve los firnites y el balance de ]a critical sostenida hasta entonces contra el sis. tma dependent. A la vez que ella silrvi-6 para solstener ]a protesta social y para. fundamtntar muchas veces los rernedios a los males nacionales, segOn se continued y ensancM la crisis Fee evidenciAndose para los dirigentes politicos y los ide6logo;s que iban comprendiendo la necesidad. de hondas transformaciones para Cuba, c6mo resultaban insufficient Jos anAlisis y solucione propiAestos por esa critical.
Con-utras palabras: I'a crisis del -gistema amicarero depen. diente fue demostrando que para. su comprensi6n verda-dera y su solucidn habfa de partirse de Ia critical anterior, pero Ile. vindola a plans superiors y convirfidndola en una crifica revolucionaria.
Por-eso, a] principio de Jos aflos veinte predorninaron respuestas limitadarnente reformists, que buscaban las soluciones en [a recomposici6n moral, la extension de la. educacidn y )a culture, el aurnento de la poblaci6n o la reorganiizaci4n del

17 MARTIxEz VirLLENA.. RvEtK, "Cuba, factotia yanqui," En su: Poesia y Prosa. Ciudad de La Habana, Editoi al Letras Cubanas, 1979, p. JOS. 164,

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sistema politico. Se fiaba en los carnbios de la superestructura political ode la propla. conciencla social, la posiffiilidad de sostener un nacionalismo econ6mico que protege at pequefto propletario agr1colia demodo de ir saliendo de hts distorsiones econ6micas del Jatifimdio, la monoproduccj& y el raercado 16nico.
Pero en poco dempo. a media que la protest social se ahond6 y sactorw populares como el proletariado y G depauperada pequefia burguesla fueron &sempefumdo un papel protag6nico en los acontedmientos, ]as soluciones apuntaron hacia cambios de structures.
Y, sin embargo, como parte, de ese proce-go, cognoscitivo durante Ja ddcad-a de Ios veinte, la critical pequefio burguesa a In sociedad dependent disfrut6 posiblemente de mayor difusi6n que nunca antes: el propio advance de la crisis Ilevi5 :a abrirle puertas que hasta entonces se le habian cerrado. El ejemplo quizAs mds destacado lo constitute Avicar y poblacidn en &S Antillas, da Ramiro Guerra, coleoci6n de artIculos en el Diario de la Marina, publicados r4pidamente en forma de libro y de reconocida influence en la Ilarnada generacidn del treinta. In. teresante caso: una penetrate y enjundiosa denuncia. del ]atifundismo con un limitado program reformista, en defense del rampesinada, que no os6 relacionar semejante situad6n con el domino del capital financier, yanqui, quedando detvis de los brillantes enjuiciarnientos de Varona. y Comallonga so. bre el te=, Y hastia de los seffalamientos antlimperialistas de angrilyy en 1903 contra el Tratado Comercial.
No es ca-sual que paralclamente a [a obra de Guerra fueran apareclendo los primers anAllsis marxistas a fondo de la economfa cubana, debidos a la pluma de Rubdn Mwafnez Villena, quien, por cierto, bizo amplio uso de Jos escritos econ6rnicos de Varona. Sanguily, Cornallonga y del studio de 1924 de Fernando Ortiz sobre La decadencia cubana, primer intent cuantificadur de ta penetracf6n y-anqui en Cuba. La. verdadera critical superadora de ta dependend'a hizo ow, pues, de los aportes del pensamiento econ6mico pequen-o burguts.
Y, por clerto, por una de ems parents paradojas de la historic. luego de la estabilizad6n del sisterna dependent azucarero tras la frustracidn de la revolucift del tretnta, Ia. preo cupaci6n por el campesino y el pequefto propietario en general

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como base de la naclonalidad, cobr6 carta de: crAdito en et penswmiento econ6mico cubano para convertirse en el n6deo de los divers proyectos de desarrollo manejados hasta 1959. En dos palabras, [a tendencia Maefio burguesa se hizo dominante en el pensamiento econ6mico cubano justamente no solo cuando ya, no habia posibilidad para su implementaci6n prActica, sino, ademAs, cuando no quedaba ni smnbr-a de alg jn Cuerpo social capax de Sostenerla.

































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7 10, 'to I .











vi a jo a
Macm una epwa negnsta. Juyurwo


SALVADOR B1LJEN0

Aunque la Repdblica del Ecuador por su conformaci-6n
rnogrAfica fomm parte del sq mento de. la Ami rica Latina quo ha sido denominado indoamdrica -paises en los que Predomina I& poblaci6n inftena-, posce tambidn un 6-uen'nitmem de habitantes de pmcedenrIa africana que akanza, segi6nafgunas estadfsticas al cinco por ciento de la totalidad de sus habitantes. La mayoria. de ellos habitat en la regl6n costem y nortefia do la provincial de Esmffaldas, a orillas, del Ocdano Pacifico. Tgualmente se encuentran, aunque en mcnor nfimero, cn Jos valleys interandinos de Chota y de Marra. Estos ecuAtorianos de ancestors africanos han contribuido, con aportes considerables a ]a economic., la historic y ]a culture del pals andino.
Sobre los origenes de la introducci6n de esclavos en ]as tie. rras que formarlan la Real Audiencia de ()uito, los cronisLas e bistoriadores ofrecen a1gunas informaciones tan pertinentes como curiosas. Sefialan a1gunos el. caso de un. esclavo negro, en la. etapa initial de la conquista espahola, incorporado a ]as huestes invasorns, que anduvo por ks zonas norteilas y de quien se afirma., segummente por malquerencias racists, que fue el agence transmisor do la viruela. que tantas victims causara en aquellas regions. Menclonan del mismo modo que un es. clavo negro de HcrnAn Sdnchez Morillo peracM ca ]a batalla. de Tiacajas, dondechocaron las troops espafiolas con las del caudillo Indigena Rumifiahui; otros estuvieron presents en la expedicift de OreIlana at Ilamado Pafs de la Carkela.
No fueron, sin embargo, aportes considerable. Por un documento que se atribuye a Juan de Salazar, sabernos que habla en Ouito cien negros en 1573. Segdn el padre Juan de Velasco, eran muy pocos en todos estos territories. En el siglo xvm, de acuerdo (xm un. censo ordenado por el president de la Real Audiencia do Wto. Villalengua y Marfil, ]a proporc i6n de negros y mulattos era escasa en relaci6n con la poblaci6n total y qulizA estaba concentrada en los mencionados vaIles subtropicales de [a regj6n andina.

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Durante la empress conquistador, el negro se vio compelido a colaborar con sus amos blancos en al dominio y aplastamiento de ]as masas indigenas. De ahi ta visl6n hostile que los indios del imperio Incaico tuvieron de. estas scres de, piel mAs oscura que marcbiban junto a los minadores es holes. Tal es ]a images que ofrece, en su Nueva cr'dnica y buen go bierno el cronista indio Felipe Huaman Poma de AyaLa. Traidos de Panaml, Ilegaban estos esclavos, procedentes A princlpio de la isla Espahola (Santo Domingo) y de Cuba, a Ias tierras del derrotado imperio del Tahuantinsuyo. AM futron 'Importados" en canfidades cada vez mayom, aunque no en la alta propord6n que alcanzwdan en las istas catibeftw y en el Brasil.
Si se habla por historiadores y ensayistas del caricter parad6jico de la geograffa ecuatoriana, no menos parad6j'lca fue la penctracidn del nficleo de la poblaci6n de ori africana en la region del Rio de las Esmeraidas, coxne [a denominamn sus descubridoresespafloles, porque allf no asurnI6 el habitual sistenia, de la tr-ata negrera. Ocurrieron acontecirnientos que. particularizan ]a historic, de la poblacidn negTa en estas oriRas del Pacifico. El sacerdote y cronista Miguel Cabello Balboa, seg6n parece einparentado con el descubridor del Oc6ano Paeffico, en su Descripci6n y relacidn de to Provinda y Tie"a de las Esmeraidas, relate que los bechos ocurrieron de un modo asez aventurcro. De actierdo con sus infomaciones, en octubre de 1553 zarp6 un buque de Panami hacia el sur, fletado por el comerciante sevillano Alonso de Illescas. Carpba ficas mercancias que pensaba vender a buen precio a los conquistadores que se apoderaron del imperio de Atahualpa por cierto nacido, en Quito. Entre esas mercancias consignaba 17 negros y 6 negras destinados a engrosar su caudal de tratante en seres hurnanos. Un tiernpo adverse demoraba la travesia. Cundi6 el b:axnbre entre los tripulantes que se vieron obliga4os a desembarcar en ]as cercanfas selvAticas del, Rio de, ]as Esmeraldas. Mientras que los espaholes buscaban alimentos en aquella tierra pr6diga, el mar aborrascado estreI16 su navlo contra los arrecifes., ocasi6n que a-Provecharon los esclavos pana escapar con a1gunas annas. SegAn escribia el inencionado cronista: ". se biabian metido monte adentro, sin prop6sj to alguno de volver a la servidumbre..." BaJo el mando del caudfllo negro Ilamado Ant6n, fue credo en las selves esmeraideflas un regimen independent que, se enfrent6 at poderfo del coloniaje espaflol y sornetid per ]a fuerza o por la asttwia a los indigenas de eso zona.

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A ]a muerte del legendario Ant6n le. suoedO en cl mando otro n gro que recibia el n=bre de Alonso de Illescas, como su antiguo amo, quien inantuvo por aftos )a libertad de sus genes frustmndo todos Jos intents destinados a reducirlos al rdgimen. esclavista.. De W mantra Alonso. de Ittescas defemd16 con brios su indopendencia, que ta IgIesia, y el Estado to. maron la decision de concederle el titulo de gobernador de la provincial de Emeraldas en 1577. Hacia aquellas fierras donde no se aceptaba la servidumbre fueron. otros cimarrones que huian del dorninio de funcionarios y mereaderes, que arribaban desde ]as tlexms norteffas de la actua[ Colombia, increxnentando de esa mantra una poblacift que se preciaba de Sus libres origenes.
Llegados los flempos de ]a lucha independentista, los ne. gros y mulatos engrosaron ]as troops combatientes, aunque sin mostrar, seg4n dicen los historiadores, mucho apego a ]a beligerancLa de to que aparentaba ser exclusivamente enfren. tamientos entre los blanco peninsulares y criollos. Coaquistada, ]a primer independent, el general los-4 Maria Urbina. dienaba -et 25 de julio de 1851 un decreto de emancipaci6n que disponfa se, crearan condos par& indemnizar a los propietarios de eselavos. El articulo tercero, del decreto ordenaba: "Cada vez que se hallen reunidos doscientos pesos de ese fondo, se proccderA. a dar I.Oxnad at hombre mIavo de mayor Odad Por avalado."'
Dicho sistema persj;sW hasta queen 1872 el president Gabriel Garcia Moreno elimin6 Wes impuestos. Pero el rdghnen esclavista adopt,6 una forma institudonahzada que recibi6 el nombre de "concertaje". El bravo caudillo, liberal Eloy Atfaro se esforz-6 poir hacerlo desaparecer en 1895, poco despuAks de Ilegar al puder. Intent lograr un acuerdo con los grades propietarios de esdavos para detarminar con ellos el monto de las indemnimciones que e) Estado. ecuatoriano debia entregarles, No foe possible, arribar a ninguna transaccidn. La. derruta del movirniento liberal y el asesinato del viejo luchador detertninaron la cesaci6a de estos esfuerzos para hacer desapa. recer los vestigios de la. esclavitud. S61o en la segunda d6cada del siglo xx, durante el gobierno del president Baquerizo, Fuc lograda la abolici6n del "concertaje". Como secuela de la es. clavitud, las prejuicios raciales mantuvieron su vigencia en la sociedad ecuatoriana.
Si la poblaci6n negra y mulata ha contribuido largamente a] &sarrollo de los movimientos socials en el Vcuador, si ha participado denodadamente en las corrientes liberadoras, no

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han sido metos sus aportaciones a ]a culture national. De negros y inulatos precede una rica poesia popular, cantos y bales folkidricos que caractmizan la vida cultural de Esmeraldas, pero que se han exwndido prActicamente por todo el pafs. No es menor la raigambre, africana de elements de ]a cociua criolla y de [a medicine popular. Este cinco por ciento de ]a poblacift total del Ecuador mantiene una firwe fisononda que per-mea sus aportes al progress social del pats andino.
La literature. negrista ha Ilegado a conquistar u:n niveI de subida calidad en las letras ecuatorianas. Poetas y inarradores negros y mutates mantienen una actividad notable. Entre los de mis extensa. trayeetoria se encuentran Adalberto Ortiz y Nelson Estuplfiin Bags (1912) que han publicado novels, cuentos y poesias. Entre los poets esmeraldeflos debemos meocionar tambidn a] miembro de una generaci6n miks joven, Antonio Preciado (1941) cuya vahosa obra poAtica fue recientemente recogida en un volume antol4gfco- M sola so[ (1979).
Representante por excelencia de esta Ifnea temAtica en la poesla y en la prosa. es Adalberto Ortiz, nacido en Esmeraldas el 9 de febrero de 1914. Comeraaba su actividad literaria dando a conocer artfculos en ]as revistas estudiantfles del Colegio National Yuan Montalvo do Ouito, donde curs6 sus studies. Poco despu4s empez6 a publicar poems de caricter TLegdsta en el peri6dico El Tefdgrafo, de, GuayaqtW, an 1940, que fueron acogidos muy elogiosamente por la critical. El Grupo Am4rica convoc6 en 1942 el concurs national de nove)as en el que trJunf-6 Juyungo historica de un negro, urra isla y otras n'-Oas), que fue dada a la publicidad por la. Edilori-il Amerkalae, de Argentina, Buenos Aires, en 1943 y quc extendj6 el nombre del autor por todo el continent. En Mdxico aparecfa en 1944 el torno de versos negristas Tierra, son y fambor (Ediciones La Ciprra con itustraciones de Galo Galecio), "e obtenfa el segundo premio entre.los libros gplardonados. en dicho atio. Otro libro de poems le editaba poco despuds Manuel Attolaguirre tambic'n en Mkico. Camino y puerto de la angusfia (Editorial Isla). :Su nombre como cultivador de la. poesta, afroamericana Jo situaba entre los mis relevantes de esta tendencia. "'Sus poe. mas negros y mulattos ---exponfa Joaquin Gallegos Lak-ano no se parecen a los brasileflos, cubanas y nortewnericarios. Son el Upleo acoTde qu-! no puede safir dz los libros sino de la vida. 13rotan A contact del espfritu negro y ]a. tierra ecuatoriana." Cinco poems suyo.q fueron incorporados per Emilio Ballagas a su antologla Mapa de la poe-0a: negra americarm (Buenos Aires, 1946). A ]as obras ya cicadas fue a&Tegando otras: La male espaida (ruentos, 1952),. RI vigilante insepulto (poesfa,

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1957), El animal herido (antologia po4tica, 1959), El espaja Y la ventana (novela, 1967), La entuntada y auentos variados (1971). TwnW6n en 1970 se representaba su prime obra de. teatro, El rarato de la ofra- Adalberto Ortiz ha sido proNsor y ha represented coxno c6asul y embajador a su pais en Paraguay. Mdxico y PanamA.
No parece superfluo transcribir un p4Lrr-afo que el propio Ortiz indiuye en el tomo de, sus poesias aparecido en la Colec, 66n Poetas del Ecuador, que revela aspfwtos de su fisenomia como hombre y como escritor:
Mulato soy, hijo de mulattos. Como resultant se puede apreciar fAcilmente quc toda mi obra literaria es, en derto modo, fragrnentada o fragmentaria, porque corresponde rk una intencift de una personalidad no muy
bien identificada ni unitaria.
Inquietada slempvc par ]a bl'squeda, se oricuta en dicotomfa y va tantcaiRdocoino un ciego, sobre una va.
riedad de temas y do- estdo, pero no posee uno muy definido y caractcrfstico- No parece que ta es la tdnica,
A estas palabras confessionals que muestran el conflict del muiato en dif(d]. encabalgatniento entre aus dos an=tros que firan de Q y lo presionan en lo psicoldgico y lo social, pueden acompallarlas otras escritas Por su contempor-Amo Joaquin Gallegos Lara, que intentan trazar un retreat ansioso de definiciones: "Sus facciones sc contradicen. La piel y el cabeRo contrastan con ]a boca y los ojos: color de canda, asoleada, cabellos negros que desde siglos con su encresparniento son una insinuaci6n a la rebell6a, boca de gozador franeds y mirada a [a vez introspective y kida de occidental."'
ZEstarl de acuerdo Ortiz con esta silueta bosquejada pot, su compatriota? Se compaginan una y atra cita en server como introduccift v4lida para interpreter los resorites implichos en ]a creacl6n de su mds connotada novela? Forque Juyungo como creaci6n es(dtica esti fundamentada en ]a propia personalidad de su autor, plasmada a partir de sus preocupaciones y anhelos, sus reflexiones ante Ta sociedad ecuatoriana, que se concretan y difundeD en lmdgenes artisticas para reveler h, problemitica de su pafs.
Juyungo represeW dentro de ]a prosa narrative negrista, a partfr de su publicaci6n por ve7 primer& en 1943, lo que habia significado ]a novel tambidn ecuatorlana Huasipungo (1934) de Jorge 1cm, en los marcos de ]a novelistic& indig79









n1sta. Juyungo inaugur6 casinos certeros. Con acierta afirmd Stanley Cyrusque Ja novel iniciA de Adalberto Ortiz "se ha convertido en un cllisico de ]a literature negrista". De ella se han hecbo mAltiples medicines, dentro y fuera de su pais, y se ha vertigo a], francs, cbeco, alennAn, umniano, croata, esloverto y otros Idiomas. En ]a edicidn de [a prestigious Casa de ]a Cultural Ecuatoriana (Quito, 1952), err6neaynente Itarnada, "edid6n princess"', R njamfn Carri6n estampa estos orient;ado. res juidos:
...Sobre todo Juyanga es una novel vital. No la. novela fotogrAfica, cuyos personajes son mirados y can.
tados por el autor desde fuera, sino la. vida entrahada, dum, golpeada. de la cotidjana tragedia de [a pobreza, en la que todo es trigico, el nadmiento del hijo corao
)a muerte del hombre.
[ - I No son Ins irnales europa*s de la selva, no es el Amok de Stephan Zweig ni la borrachera caliente de Conrad. En ellos hay el asombro asustadizo, de-I occidental ante las cosas brutales de ]a jungla y el trdpioo.
Aquf es Ia vida treirnendamente natural que corre hacia
la Muerte.

Novela esumourada a partir de dieds6s capf-tulos, cada uno de ellos esM encabezado por poems en prosa bajo el tftulo "01do, Y oi o de la selva" que recuerdan a John Dm Passos. Sin embargo, ]a t6cnica empleada por Ortiz en estos breves pAmfos no es similar a] procedimiento que popularjM el na. rrador norteamericano. El "'ojo dnematcgr;0vW' de John Dos Passes ---cowoapunt6 Lisandro Otero- "es la vision subjefiva de ese mismo devenir [hist6ricol, la. irnpresl6n sensible que dej6 en el autor ]a vivencia dejos bechos". Por su parte, Ortiz formula en bella prosa poemAtica una veaift firica y 6pica a] mismo, tiexnpo (qut-, a v=s dende a to c4smico) para captar ]a majestad de los rios y de la selva esmeraldeflos; la natural. lew poderosa de su provincial natal en la que hombres y rnujeres do origenes aftimnos padecen injustidu y humillaciones. En el studio estilistico, que dedjcd al primer de esos poemas en prosa el professor Renauld Richard, expose.

El titulo, "Oido y ojo de [a selva" confiere. por sf s-61o un valor a la vez Iffico y c6amico al poema que anunda. --que ha de ser algo asi como la misma voz de la selva-; implica tambidn ana como participaci6n M& gica del autor con la naturaleza, pues supone una fu80








si6n xnds o menos intima del poeta con la "'selva-esce.
nario con la "Selva-p4blico", 0 ]a "Selva actora" Dic] -no sabemos todavia lo, que ella es- a [a que pm tende interpreter al presentArsenos como su efdo y su
*jo.
iQUd es exactamente lo que capta el "poeta-selva"'.)

Se puede responder fAcilmente esta interrogate. No queda reducida a esos descripfives prop4sitos la intenci6n del autor, la que vendria a constituir una percepcift romintica de ]a naturaleza, sino que envuelve una actitud critical frente a las condiciones de ]a vida del puebto afro-esmeraldedo. El plane referencial del primer poema en prosa enfrenta esta situaci6n discriminadora C'Los blanoos dijeron cosas. Los blancos hiciemn pores cosas. Hasta los cayapas prescribleron 'donde enfierra cayapa no entlerra juyungo C ... j"); confined con este otro que anuncla un future de luchas y rebellions: "Pero un &a brotarfin de aqui, dc aft y mAs alIA, cien tull como aquel lejano Zurnbi de los Palmares", direct alusi6n a la libre repfablica qua los r-imarrones brasilefios mantuvieron durante cincuenta afios en el siglo xvir.
Dos hechos hist6n*cos enmarcan el desarrollo de la acci6n de esta novel. -I primer, avocado por el protagonist, es el levantarniento armada en 1914 dirigido por Carlos Concha, antiguo official partidario de Eloy Altaro, que con fuerte apoyo popular resisti6 durante tres afios en la selva esmeraldefia y donde se distingui6 -segdn cuenta la novela- el o:wnandante Lastres, tio de Ascensi6n, el protagonista, para quien el Wroe legundario serfa paradigm a lo largo de sus duras experiencias. La trarna novelesca finalim de mantra funesta con otro hecho hist6rico: la invasion del ejdrcito peruano en 1941 que, per problems fronterizos entre arnbos passes, penetr6 an la provincial ecuatoriana de El Oro.
Anotemos desde ahora que "juyungollp es un tArmino despectivo. Lo, emplean los indlos cayapas del Ecuador para designar la mal4ad, el mono, eI diAlo. Ellos lo aplican tambidn a Jos negros. Result la proyecci6n racist de un grupo smial, explotado contra otro no menos expollado y despreciado. En ]a novel de Ortiz, su protagonista, Asrensi6n Lastres, recipe este sobrenombre dc Jos indios cayapas -con Jos que vive alon flernpo, pero el apelativo seguirk unido a,61 en los sme3ivos perlodos de su existence.
Novel 6pica y Ifrica a la vez, dotada de una vigorous carga narrative, Juyungo narra Jos avatars de Ja vida de Asmnsi&

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desde su nifiez, cuando so apart de su padre, y sale, arenas adolescent, a buscar mejores acomodos a trav6s de imumerables peripecias. Tat corno, afirma Angel F. Rojas, Ascensi6n es F'figura magnificamente lograda: todo un personaje aut6c, tono, arenas talla4o, rebosante de fuerza, impu):so vital y sentimient-o".
Pero no es, a mi modo de ver, casi una novel de aventuras, como expose este Tustoriador de ]a novelistic ecuatoriana, sino xnds bien novelaen la que puede aoreciarse la. evolucidn que: sufre eJ protagonist desde su prinnigento odio racial <:Ontra los blanco, hasta Ilegar a una ftaaca actitud contra la injusticia social, sin prejuicios dtnicos. Las "aventurag" estAn subordinadas a este prop6sito central, Vista con tales perspectivas, Juyungo puede considerarse como un bildungromanz, aunque el process formative no se express por medio de extensw reflexiones tan coTnuines a esta rnodalidad narrative. Ortiz planted el desarrollo y confomacidn de un tempera. mento reli-elde que sup-era los mabios racistas mediate sus experienclas vitals. hasta asumir una positive posicl6n ante la problemAtica social.
Ascensidn descubre sit personalidad desdenifto, mando ya tiene "blien templado el carActee', al ti"empa que sirve a CAstulo Conchigre, contrabandista. de aguardiente, hasta que dste mucre a manos de los criminals "pelacaras". Vive, un flempo coo los indios cayapas, entre los rules emerge su despertar er6tico. Hombre joven, emprende diversos tmbajos, Ascensift despunta per su fortaleza fisica, pero tambign porsu orgullo racial, que sentia refulgir en su imaginacift ]a estampa bravia de su flo, e.1 commandant LastnM quien durante la revoluci6n "conchista", cabalgando un corcel blanco, proferia: "restoy montado sobre ]a raza blanca". Esta irnagen simboliza la actitud dc Asccytsift contra Jos blanco do-minadores.
Las sucesivas exp!iri"clas de Ascensi6n It harlkn variar stis concepciones racists en aras de su adhesi6n a ]a Justicia. Ast le ocurrink ctiando piensa aVudar a su enemigo blanco, don Valerio Verdugo Barbenin, Frente a cinco guardias pmtenthan capturarlo. iAyudar a un blanco? Lo ocurrido e d1o mucho que pensar. R-eflexion6 sobre este quebmntaniimto de su conduct anterior. Munca pens6 antes que podria bacer 6usa corn4n con ni-ng4n blanco- Y irnuclho rpis tendrfa que nsar cuando entabla relaciones Intimas con la. blanca, Marfa'Te Jos Angeles. Porque la trayeetoria er6tica de Ascen06ii, iniciada. ron ]a joven india Pancha, ]a dontin4a con la rnmestra negra, Afrodita Cuabil y culmina, con esta muchacha blanca a quien,

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at Prir!VPjo, arenas ama. Es ega, transitoriamente, la "ye-gua blanca que simboliza la raza aborrecida y enemiga, a la que subyuga sexualmente.
El dilemma que se le present a -a Ascensidn multiplica su Complejidad con motive de su encuentro con various estudiantes que, rogresan a sus hogares despuds de haber sido expuhiados en Ouito con motive de una. huelga. Los cinco eran nations de Esmevaldas, "cuatro de los cuales te))ian rasgos negroides inconfundibles"'. Cada uno afronta a su modo una situad6a social de humillaci6n y desprecio. Uno de ellos es presented asi: "Los atributos ra-ciales de Angulo eran mis acusados, tenia ciertas maneras de blanco ipducado y un hablar t=rec, to,"' El narrader aclam, "El tambi6n eranegro a su des.pecho." Angulo en sus soffloquios reflexionaba sobre su apellido espaflol- '"No era de 61 ni de sus abuclos esclavos. Era de ellos. MaIdita seal" Rememoraba cdmo jo desprerA6 Ia serranita que vivia cerca del Colegio". Situaci6n semejante padece Max Ramirez, otro de los estudiantes. Queda continuar viaje enseguid i "y librarse to mAs pronto de esa chocante negreria que Ic recordaba, a sti posar, sus parents negros a quicnes no reconocia como tales".
Frente a la posicift de Angulo y Ramirez se encuentra Nelson Diaz. mulatto de piel muy- clara, a quien Azcensi6n conoci6 durante una revuelta en 1926. Lo considerable blanco: "La cara de este blanquito, 61 )a habia visto ya." Nelson no rechaza su ancestry afficano, a) contrario: "hubiera querida %er mAs negro. Era muy blanco pox, fuera, a pesar de que su abuela era una mulata. -oscura". Nelson posee un caricter fnerte, definido durante ]a lucha swial que le habia costado estar seis meses encarcelado. Con Q dispute Ascensi(5n su problem6ttica racist, que se quebranta mAs segiln aumenta su arnor por Maria dc los Angeles, Ante sus reams, Nelson le response: "'Ten siempre presented estas palabras, amigo mio; w6s que la raza, la clase." Este trinsito ideol6gleo de lo racial a una concepci6n clasista trasmite el pensamiento central de Adalberto Ortiz frente a los prejuicios &nicos y los modos de interpretar-los.
Con la introducci6n de otro personae, esta concepci6n se hace rn;!-,q evidence. El negro formido e ignorante que es Tolentino Matamba, flamado Cocambo, recoge various rasgos negativos hasta Ponerse al serviclo tie los propietarios blanco y ser el causante de ]a rnuerte del peq ueAo hijo de Ascensi6n y Marfa, con la consiguiente locura de dsta. Con agudeza indica Richard L. Jackson que Cocambo existed e ostensiblemente para
-demostrar que los negros tambidn pueden ser malos"'. TambMn

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lo es el negro, que delta a Ascensi6n. Mas, en ldltjma instancia, Cocambo actu6 como instrument de hombres blanco que disponian de la. propiedad de la isla. en ]a que trabajaban As, censi6n y los otros negros. DetrAs de Cocambo y su acci6n criminal estaban mister Hans, el gringo que querfa comprai ta isla, el sector Valdez [sic] y otros blanco.
Es tambidn sintomAtica de la situac!6n discriminadora sufrida por generaciones de negros y mutates, la reaccl6n de Antonio Angulo ante la notIcia. que le da su amada Eva de estar embarazada. Le exige que debe abortar. Cuando ella le repliM. "-Acaso es pecado tcner 'hijos?", reVonde; '"fener hijos negros o mulattos, si. No quiero que rni hijo sufra Io que yo he sufrido- Si Wramos ricus podria dispensarse y solucionarse, pero en nosotros, no. Mi genemci6n empleza. conrnigo y terminal conmigo." Si fudramos ricos. . "', )a expres!6n es bien explicit. No es. la raza lo determinate, es la clase, ]a posicj6n social, lo que define la situacidn de cualquier ser huMano
Mas estos negros y mulattos no est6n aislados, escindidos de [a sociedad en que viven. Adalberto Ortiz plasma un rico muestrario de otros groups, mciales. Sobre todo, los indios colorados y Jos cayapas. El cuentista Josd de la Cuadra sefiala que en su studio sobre "El montuvio ecuatoriano" que Jos indios colorados muestran un grado de desarrollo Y.n:fis alto que los cayapas. En la novel de Ortiz la presencia de Jos cayapas es determinate en el desenvolvimiento de, Asoensi6n. Entre ellos i recxa ]a formal= del adolesoante, y entire ellos estar.A en Jos Wtimos trances de su vida: "Siempre habla estado mezelado con indios. Toda su vida s6lo Fue un negro entm indios." Entre ellos recibi6 el Solpe despectivo del sobrenornbre, Juyungo, pero tambidn ]a caricia del amor adolescent.
No menos nutrida on In n(yvela es ]a re.p-rlcsentaci6n de los blanco criollos o forAneos. Como estarnpa epis6dica pasan los Arius y libaneses, con su espaftol distorsionado y los alemanes de la Casa Tagua. El alexn:&n mister Hans, rubio y de ojus garzog, arenas queda esbozado. Los politicos aprovechados estAn representados por el sehor Valdez, propietario de la isla. PepepAn, cuyas palabras parecen recorder las concepciones do Sarmiento acerca de "Civilizaci6n. y barbaric"'. En sus ajetreos electorales, no dejarfi de planter el progress de ]a Provincial con la exclusion de los negros: - -Us una verdadera salvajada ]a de estos negros. La civifizaci6n no puede entrar en nuestra provincial con smejantes oosas', a lo que le sirve de eco el pronunciamento del mulatto Max Ramirez; "'Usted tienc raz6n. [...I El negro no es factor de atraso

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I I I 1 2 A lo que replica el avisado mulatto Nelson Diaz, "'Y Ain ernbargo todas ]as fortunes de aqui se han hecho a ex. pensas del sudor de los negros [, ] ", Frente al impulse, que Nelson y su grupo quieren dar al arte popular, los pohticos burgueses se oponen a los Iromorales bales p6blicos de, marimba"' y aun Ilegan a prohibirlos "en las zonas centrals de [a ciudad, por cuanto constituyen un atentado contra el orden, I;L moralidad y las buenas costumbres de los pueblos civiliZadoe'.
Convene xvzalcar que en el capitulo final cl novelist ad!cioria un rasgo n4s a )a caracterizaci6n de la pcmnaflidad de As"nsiOn. A] cundir las noticias de la dispute fronteriza eTitre Ecuador y Per4, los sentiments patri6ticos entire en tension estimulados por la prensa. EI msquemor hacia los vecinos peruanos impede a Lastres a sospecbar que ellos son "corno el seflor Valdez, no se contentan con lo que tienen C ... I", pero Nelson le aclara: "Ve, en el Perd, y en otras parties, hay se. fires Valdez y pores tambidn:, si so quiere, oomo, los nazis, pero asimismo pueden eneontrarse hombres que sufren., pien.san y luchan como nosotros."'
Esta faecta postrera de Asceasi6n, no complete adecuadamente ]a personalidad. que el novelist habla csbozado, que correspondiera a sus prop6sites iniciales. La conciencla social que adquiri6 en sus sucesivas vivencias al lado de los escIRM ciTnientos clasiuas proporcionados por Nelson, fijan los obje. tivos que el lector desentraft a lo largo de ]a narraci6n. El orgulioso negro pcrece luchando patri6ficamente contra las ftlemas invasoras, pero la parAbola diseliada no queda mejor definida con estas acciones finales. No obstante, Richard L. Jackson opina que:

-este final es irnportante en el desarrollo de Lastres, porque dernuestra que ha habido poco, advance despuds de todo. Solamente en estas pAginas es que nos demos cuenta. de ]a difficult que encontr6 Ortiz para tratar de imponer una personalidad no racial a un personae orgullosamente negro que no podia dejar atrAs su or.
gullosa images negra.

Sin duda alguna, dicho capitulo, final estit detertninado por he-hos hist6ricos coetineos a la redacci6n de la novel. La mayorfa de los, critics que han analizado la obra de Ortiz subrayan la irrelevancia de vsas'p4nas finales. FU de tener en cuenta el criteria expresado por Galo Rent P&vz.

8.5








- aqaella seguridad para composer el tejidc> argument.
tal y para narrar, que parecia no iba a sufrir desmayo, sufre a la posture un aflojamiento notorio. Se Io advierte de modo inevitable en el des=lace, cuando Ortiz quiffe convertir a Juyungo en un hdroe adornado de galas patri6ticas, e incorpora a su -relate, artificiosa.
tnente, el opisodio hist6rico de la izkyasi6n peruana
del afio 41.

Indudable.mente, los merecimientos estilisticos de Juyungo
--novela surgida bajo el influjo director de ]a novelfstica re.gionalista de las d6radAs de 192C 1930- estim ligados estrechamamte al tono, al ritmo y la musicalidad *on que el autor desenvuelve el discurso narrative. Quedan aunados el Poeta y el prosista en su facturaci6n estdtim, los vocabI06 y1as expresiones transmiten el espiritu de las genes, afro-e eraldefias, ]as coplas del pueblo negro ecuatoriano, sus fanta;sW, leyendas y supersticiones. En una breve resefia de Juyungo, Martin Casanovas observaba su fuerza creadora: "Entra en forma directa, con poderoso impact. Tiene una rudeza ieftsa Y PnMLtiva, un dinamismo vertiginoso y envolvente y mna atm&sfera de. tragedia que contagia at lector, apresAndolo Urreamente."
la vc;z de, Ortiz insufla ese tono podtico que salvaguarda ]as mejores p6ginas de su novel, aun Las m-is dramiticas, que le flevan a rebasar las frontiers del costumbrismo y el naturalism. "Con el ri=* casi de la danza"', Como advierte Iverna Codina, Ortiz inapome a su relate una fisononala, pecu. liar por Io que, sin desprenderse de su energla narrative, acoge una dimension po6tica de singular reahstno. Esta es la caracteristica que lo individualizaentre los narradores ecuatorianos de su tiernpo. C umo apunta Luis Alberto Sinchez: "A dffeirencia de Aguilera, Gilbert, Gallegos. Lara, Icaza, Pareja, w6tera, Ortiz se apart hasta donde puede del molde naturafista rusozolaonse, que domino a sus compatriotss" No de otro modo podia crear una afilada y hermosa composic:16n est4tica que recogiera las numAestaciones cultorales mis diversas de su gente esmeraldefia, come correlate a ]a protest y dmuncia que realize ante su situaci6n degmdan%.
Cott su. novel initial, Adalberto Ortiz descubria, en el mundo de la narrative continental, a un grupo human apenas represented hasta entonces en ]a Ifteratura de los passes ondinos. Pero sus valores no estaban reducidos --con ser tantosa la dentincia de la situaci6n explotada y discriminada, de los negros y mulattos, si no que'tambidn intentaba modos de ex. presi6n nuevos que caracterizan, aquel relate 6spero y endrgi86








co. De todo lo anterior derive cl sentido inaugural que POSft Juyungo e-n la novelfstica de tema negdsta, no enfocada am jntend6n hist6rim, sino abordando la problernAtica coetAnea de ese sector socW para atisbar modos de- soluci6n y tempos mejores. Con aderto Jos4 Antonio Portuotido, en Una resefia, posiblemente la primer de esta obra, anotaba:
En su espl6ndida novela nos ha dado -una visi6n de [a tragedia del hombre de la tierra ecuatoriana, del negro e-specialmente, y at cabo de su lecture no, nos deia, con-lo W novels de Icaza. files en esto at naturalismo, un awargo regwto de desencanto. sino que, por el contrario, por encima de [a muerte de :su protagonista, se imported una fuerte afirmac!6n vital.
Con estos criterias quedaba fijada ]a trascendencia de esta "Historia de un negro, una isla y otros n-egros", valioso aporte a] tratamiento narrative, de este important-k- sector en Ja demogralla y la cult-ura de "'nuestra Amirica roestiza".
























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Carlos M. Trelles y Las bibliotecas


TomAs FERNANDEz RoBAXNA

Siempre que se menciona el nornbre de Trelles se recuerda de inmediato sus magnas compilacioms- La bibliografta cubana, desde el siglo xvii hasta los diecis6is pritneros afios del xx (11 tomos); ks Bibliotecas Cientifica., Geogriffica e ffisidrica Cubanas (6 tomos), ademds de [a Riblio'&afia de la Unf'versidad de la Mabapta, la Bibliografta Social Cubafm y ]a de Enrique Josd Varona, entre iotras. El bibliftmfo rnatancero trasciende por ese queha4er y pot it se te cita y estudia, aunqye no siempre con la admirael6n y el respect debid6s. PeroUrelIes fue mAs que un compilador: -uh hombre volcano a lai areas que consider necesarias para el adelanto del pais; una do los filtimos intellectuals cubanos fomados ideo16gicamente en et sigto xix,-Pmo tal se Ic debe analizar y juzgar en sus contexts his ricos. politicos, socials y cultu rales. Su lucha por elevar [a educacidn y la culture ha quedal. do reflejada en mAs de un escrito. Sin embargo., ese labored no ha sido resaltado y menos adn el que reahz6 difundiendo la important de ]as bIbIlotecas y. ]a necesidad de crearlas' F-I crefa que con la aperture de dichos centers se lograba des. terror la incultura; tenfa muy enraizada el criteria de que ems institutions cran lugares propiciadores y diserninaderes de ]a instrucci6n. Mis no se pereatd de qm esas fanciones solo pueden ser cumplidas cuand-o los miernbros de la so-dedad donde- ellas existent tienen necesidad de superars-c cultural y profesionalmentepara satisfacer ks exigencies que el desarro. llo, econ6mico y scientific dt!manda, Roy result ficil cornpren. der que sin fas condicianes minimal para el desarrollo de una formaci6n ecor6mico-social dada, las bibliotecas y otros centros afiries no pueden curnplir csos cameddos, y mucho menos, general diebo desarrollo.
P-n ]a actualidad se aprecia de modo claro el esfuerzo meritorio de TrelIes y de otros nombres que nos legaron obras y attitudes que son ejemplos, y que nos permiten comparar fa evoluci6n de )a cultwa, de )a instruccift y de fas bibliotecas en )a neocolonfa republican y el deserrollo habldo en la etapa revolucionaria.
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Desde el seno de la colonial Trelles tom6 conciencia de la importance de ]as biblioterms. Durante so exilio se puso en contact con las de- Jos Estados Unidos; desde entonces se inform6 y estudi6 ]as bibliotecas de diversos passes.
Como resultado de esos anAlisis escribi& "Recidn salidos del dominion de Espaha, debemos procurer darnos cuenta del atraso pzvf-undo en que nos dej6 la antigua. Kletr6poh. Y uno, de Jos ramos en que peor nos hallamos es en I el do las Pdblicas Bibliotecas."
Mis adelante agreg6. "Sabido es que uno de Jos medics mAs adecuados de determWar [a civilWkci6n de un pueblo es conocew el ndmero do'sus, escuelas y el de sus bibliotecas." Prueba irrefutable d& su convicci4* de que las bibliotecas Pdblicas generaban el progress lo tenemos en la siguiente cita, tornada del misrao escrito que )as artterjores:
Estos dep6sitos del saber vicnen a ser el complement del colegio y el pais que los posee en abundancia consigue devar la culture media de sus habitantes.; foment el amor al studio; acrecienta ]a riqueza general, cl comerdo y la industrial; contribute a desarrollar las aptitudes especiales de cada hombre, sobre todo si este es pobre, y ese desarrollo se refleja en el florceimiento
de. [as ciencias., las artes y [a Ittemtura.

Estos pensamientos los verti6 en los primers pirrafos de su studio; "Sobre Bibliotecas Pablicas".111 en donde explti0 panordmicamente ]a situacift de las bibliotecas en. Europa, Am6xica y en otras regions. ftso dnfasis en demostrar el extmordinario adelanto de las bibliotecas estadounidenses. En 18" habia publicado en la revista Cuba y Amdrica ]a relacift de ]as 126 bfbliotecas mAs grades de ]a Unl6n. No debe sorprender esta, abierta simpatia. Public su ardculo durante la primer intervenci6n, yanqui; en esa 6poca el gobierno interventor ejecu-taba planes tendientes a facilitar Ia penetraci6n. econ6mica y cultur-al del imperialismo; conjunfamente con ]as mcdidas para materializar esos objetivos, se Ilevaba a cabo un program. de saneamiento e. higienizad6n, de la isla -con el

TREwis, Cmos M. ob're BibIlotecas PLiblicas", Capa y _Apngrica (La. Habana) 4 ft: IS-18;'S abr, 1900. (84): 25-16, 5 lun-, 1900. (80): 18; 5 ag., 1900. (90) 20; 5 sept., -". (93) 15-17; 20 sept, 1900.
2 "Bibllol*cas de los Estados Unid-os que enderran mis
100,00 vbltmenes." Cuba y- Amirica (U Habana) 3 (64): 10, 5 ag .

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fir( de protege la salud de los funcionarios y t6cnicos de las empress nortcameri-canas. No cabe duda de que toda:s esas medidas significant un advance en, comparad6n con las eje. outadas por Espafla en el. campo de la Salud ftblica y la Educad6n. El plan encaminado a difundir la instruccift fue real. mente renovator, daba at taste con el sistema mmtenido durante silos, pero por supuesto, el misma, estaba orlentado hacia ]a cread6n de una mentalidad y la consmud6n de un estado de opffit6n. favorable a Jos interventores y a su Intenciones expansionists.
No debe olvidarse que a pninclpios desiglo se miraba adn a ]as Bstados UnIdos como ]a sociedad modelo; la compaYad6n que se hacia entre ese pats y los restates de Am6rica arrojaba un saldo positive para la patria de Wasbington, y era mig fascipante aim para muchos de los que hablan vivido balo el colonialism espafiol hasta fecha muy redente. Contribufan a esa images las informaciones y noticias que la prensa proyectaba y diseminaba.
Trelles y otros que pidieron en esos y posteriors afts la aperture de bibliotecas pdblicas tomaban coma ejemplo las existences en los Estados Un'dos. Gracias al conocimlento que pomfa de las bibliotecas en ese y otros passes pudo mribir su studio ya citado: la parte final de dIcbo escrito es un vahoso testimonio ctitico de las bibliotecas, en Cuba durante el. siglo xxx De su anilisis extrajo conclusions que reflejaron el abandon ert el cual Espafia habfa mairttenido a la isla.- Debido a ese atraso se, hadan m:As visible los advances que st obtentan en poco tempo bajo la intervenct6n. Trelles Indicaba como muestra del r1pido advance la cread& de las bibliotecas municipals de Santiago de Cuba, Mantanm y Santa Clara. Criticamente express:
Muy halagadores son los, anterfores. sIntomas torque ellos demuestran de un modo palmaric que Ia. presencla de Espai5a en esta tiem em dafflinaa Ta elvilizacift cubana. y que, removido el obstficulo principal, nues, tro cornprimido eipfritu de progress* se expansion y produce, coma fruto natural, la creadift por un lado, de estas instituclones, y el renachniento. par otro, de la olvfdada edu-cacl6n popular, como, y-a se advierte en
la cludad de ]a Habana y otras po'blactones.
V agmgaba inmediatamente la siguiente interrogate:
;.Pem debemos sentimos enteramente satisfechos por las sehales; de progress que hemos -anotado? En mane91









ra a1guna. Todavia en el ramo de Bibliotecas wiblicas estamos; en man-tilla y casi todas [as ciudades de la Isla se encuentran desProv'stas de esos centers ci vflizadores. La 'misma r-apital ino lest& dotada ccffno -debiera en este particular C-] son numerosisimas las ciudades de 100,000 6 200,OCO babitantes que sostie.
nen bibliotec" de 100,000 o niis vol-6menes. Xon qu,6 menos debe contar la Habana, donde existent tantos elementos de culture que con tz na de esa roagnitud?

Pero Trelles no se limited a hacer la crftica y la sugerencia, sino que tambidn planted ]a possible soluci6n:
--serfa R61 ]a realizacift d.e e-sta idea. 6No podria lograrse que la Biblioteca de la Sociedad Econ6rnica sirviese conio de ndcleo, dotindola de un edificio amplio y subvencionAndola con $1OXO anuales, por ejemplo ($ 3,0010 destinados al personal y $ 7.000 a la compra de libros ) para que d ese modo en eI espacie de un corto n6mero de afios tuviera ]a Isla una bermosa Biblioleca Nacional, de 100,000 vol'menes, que pudiera parangonarse con las de M6jico, Rio de Janeiro,
Santiago de. Chile y Buenos Aires?

El pj=edente p4rrafo debe leerse detenidamente. En Q se pone de. manifesto un p)antearniento atinado, previsor. La Bi. blioteca de la Sociadad Econ6mica de Amigos del Pais se ha, bfa ganado el dereciio a ser ]a Biblioteca Nacional de Cuba, no solo por haber sido )a primer lrnportanW de la Isla, sino por la canfidad de libiros vahosos cubanos que atesoraba-Sin embargo. Jos que tuvieron que ver con [a creacift de la Biblioteca Nacional pasaron por -alto esos hechos. No cabe en los prop6situs de estas cuartillas analizar la fundacidn de esa ins. tituci6n, ya que tal acci6n, desde todos sus ingulos, es objeto de studio, eri otro trabajo, pero sf es, convenience destacar que el criteria de Trelles era el correct.
Su pensarniento en cuanto a las bibliotecas nose HwM a sefialar Ta urgencia de elias que tenfa el pals, nf a indicar c"l debfa ser considcrada la Bibli-oteca Nacional, sino que aconsej6 uumbldn: ", que en las otras cinco capitals de provincia debia establecerse una, Bliblioteca Provincial dotada con $4,000 anuales ($1,500 para personal y $2,5W para ]a compra de libros)". Y orient que se aprovecharan las bibliotecas, existentes en esas ciudades para que a partir de elbs se crearan las provinciales.

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T&Oda lo anterior fue dicho y publicado en 19M. Treintaicinco afios despuds podia analizarse el estado en el cuat se encontraban adn las bibliotecas mediate el anAlisis de una carta dirigida por Trelles a la doctor Dulce Maria Borrero de LujAn, entonce5 director de Cultura. de la Secretaria de Educacidn. Per su importance. estc documents, se. reproduce a] final de este articulo. En ella se daba respuesta a una informaci6n solickada per Duke Maria Bomro. Trelles aprovech6 la ocasi6n para expresar: "quiero hablarle de un asunto que es de gran importance para la. culture de nuestro pueblo, Me mfier* a la creaci6n de Bibliotecas Pdblicas o, populares, quo son muy escasas en Cuba." Es dectr, que las bibliotecas no se hablan incrementado en la. cantidad que, segdn Trelles, era necesario para el pafs. MAs adelante agregaba- "'Me atreveria a sugerirfe la idea de que Ud. en su Depart-airnenw crease una Oficina de Bibliotecas Populares, y que en este afio procurase establecer por to menos cien do ellas, una en cada poblarift que no I-a tenga." Trelles subr2yaba un. hecho significativo:

Mucho celebraria que fuera Ud. la que se Ilevara la gloria de establecer en nuestra patfia. "os focos de civilizacl6n que tan beneficiosos han de ser at pueblo cubano; y ya. que a ningune de Jos hombres que han er, tado at fmnte de ]a Secretaria de Instruccidn Pdblica o de Educaci6n de nuestro pais se les ha ocurrido implantarlas, que sea una mujer lustre como Ud. la que
los convierta en realidaV

No puede pasarse por alto en este breve recuento, SU gestidn al frente de la Hiblioteca Pdbllca de Matanzas; de los. resultados positives que obtuvo es muestra el folleto que public6 en 1899 donde informaba del estado de las bibliotecas
de las donaciones recibidas para incremenW los fondos.1 Por todo to expresado consider que Trelles merece mis atencidn por parte de los interesados en, el studio de las bibliotecas y no ser solo mencionado en las signatures reladonadas con la bibliografin. Creo que es hora de que se evade objefivamente su abra, su pensamiento, enmatcAndolo en sus

a -. "Carta a Dulce Maria Barrero de Win." 1935. 2 Was.
4 Hemeorias dot primer s-epnestre A I-a Dibffoiew PAN!= de MaranCarlos M. Trelles- Matanms- Impr. Cuba, 1899, 14 P.

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contexts specifics. Solo entonces se podrA valorar en toda su dimensi6n, su vida, sus compilaciones, y sus gestiones en pro de Ja culture y la instrucci6n."



ANEXO

Habana, 23 de abrilde 1935.
Sra. Dfia, Duke M. Borrem de LuAn Director de Cultura.
Ciudad.
Distinguida sefiora:
Al Regar de, Matanzas ayer me, encontr6 su comunicad6n, del 12 del pres4mte, que paso 6 contester.
No s6 que se havan publicado en Cuba Cadlogos editorials de los Institutos toMrAficos, geol6gicos, hidrogrfficos y econ6micos 6 que se refiere el Dr. Rodolfo Steiger, Director de ]a Biblioteca Central de Zurich.
Pero ccmo este sector babla de un tatilogo de los mapas publicados, me permit acompaiiarle un exemplar deini "Bibliografla Cubana de los Siglos XVII y XVIII"" en don,

r Ensayo de Bibliograffa cubana do los Siglos XVII y XVIII / CAr. los M. Trelles.- I edL- Matanzas: El Escritorio, 1907.,-BibtioSrafrfa Cubmpa del Sigla XIX / Carlos M, Trelles.- MatanzasImpr. de Quir-6s y Esti-ada; 1911-1915e-- & t.
Bibliogralia Cubana del Siglo XX / Carlos M. Trelics,- Matanzas: Imp.
dc la Vda. de Quir6s y Estrada, 1916-1917, 2 L
Biblibiwa Cienrifica Cubana I Carlos M. TrtUes.- Mauu=s- Impr. de
Juan F. Oliver, 1918,1919,-- 2 t.
Diblioleca Geograffa Cubapya / Carlos A Trellese- Matanzas: hnpr. de
Juan F. Oliver, 1920,- 340 p.
Riblibleca Histdrica Cubana Carlos M. Trelles, Matanzas La Hw
bana. Impr, de Juan F. Oliver, Impr. do Erngsto Derrbecker, 1922,
1924, 1926.-- 3 t.
Biblio8ralia de la UniversidAd da la Habana I Carlos M. Tretles, La
Habana: Impr. de Rambla. y J o=, 1938, 337 j?. Bibliografta de Varona / Carlos M. Relies
En Homen-aic a Josd Varona... -La Habam: Pubfimelones de la Secretariat de Eduoaci6n. Direcci6n de Cultura.- 193.6- p. 495-518. DibI&vafi4 Social 04baw / Carlos M- Trelkse- 2 ed,.- La Habom,
Bibilowa Macional Jos6 Martf, 1969, 1* XXXIII p,

4








-1
de ;Se encuentra un capitulo dedicado A ]a "Cartograffa, Cubana" (p4ginas 329 A 344), por si Lid. quisiera enviarlo de -rcgalo A dicho autor.
En ei tomo primer de mi, "Biblioteca Cientffica Cubana" trato de la Topograffa y Geologia de Cuba en mi "'Biblioteca Geogrifir-a Cubana" dedico un capituto A la Hidrograffa y otro A los mapas; y enel tomo segundo de ta "Bi. blioteca Hist6rica Cubana"' menciono muchas obms de Econornia Politica. o Historia Econ6mica de Cuba. Tambi6n me ocupo de esos asuntos en el tomo tercero de dicha obra. No s,6 si todo esto le interesara a] Sr, Steiger- y no le, brindo de;s. de luago dichos teinas torque estan agotados
Y ya que me dirijo A Ud, quiero hablarle de; un asunto que es de gran importacia Para la culture de nuestro pueblo. Me refiero A la. crearidn do Bibliolecas Nblicas
6 PopuLares, que son mvy escasas en Cuba
Cr.ao que aqui debernos imitar A nuestra her, mana la Repfiblica Mexicana, que de 1921 :6 [a fecha ha credo de dos A tres mil de ellas. Ud. podria pedir 6 la Secretarla de Instruccidn ftblica de esa Naci6n todos los impress que tengan sobre ese particular.
Me atreverfa i sugerirle )a idea de que Ud. en su department, crease una Oficina de Bibliotecas Po"Wares, y que an este afio procurase establecer por lo menos, den de ellas, una en cada poblaci6n que no la tenga. En cl aho de 1936 debian crease otras cien 6 igual cantidad en los siglualites a flo s.
Y Para qua le costasen inenes d1ocro at Estado, se Podria bacer en la forma siguiente: Que el Ayuntarniento del pueblo suministre cl, local y cl Estado pague los empleados y regale para inaugural ]a Biblioteca quin-lentos vol.fimenes, pudiendo el Alcalde pedir i los vecinos que regalen obras Para enriquecer ese centre de cuItura,
Mucho celebraria que fuera Ud. la que se Hevara. la gloria de establecer en nuestra patTia esos focos de civilizaci6n que tan beneficiosos han de ser al pueblo cubano; y ya que a ninguno de los hombres que han estado al frente de la Secretaria de Instrucci6n ftblica 6 Educaci6n de nuestro Pais se les ha ocurri-do implantarlos, que sea una mujer lustre como Ud.. la que los convierta en uaa realidadAprovecbo tambi--'-n la oportunidad para parficiparle que en estos dias hc ruvisado el archive del Sr. Josi Augusto, Escoto. que hace poco fatlcci6 en Matanzas dejando Preciosidades Para nuestra historic literarfa y political; entre








ellas centenares de docurnentos y trabajos de Josd Maria Heredia, Josd Jacinto Milan6s, Dorningo del Monte, el Padre Varela, Josd de la Luz Caballero etc.
Se podrfan publicar de authors cubanos treinta 6 cuarenta tomos, y adeniAs muchos studios relatives ;6 la filosofia en Cuba, A Colon y al descubrimiehto de Ami rica.
Le, dir6, por Wtimo, que he terminado hace aftos una Bibliografta de 14 Prensa Cubana de 1764 d 1900, en ]a cual menciono 2000 periddicos y revistas.. Creo que si esa obra se publicase, podfa safir en dos voli6menes de, unas quinientas p6ginas cada uno.
Si Ud. consider util su pubficaci6n Por la Oficina que Ud. acertadamente dirige, tendria mucho gusto -en 11-evarle los otiginales para que pudiera exarninarlos.
Dispense, flustre compatriot, el dempo que le he hecho perder con la lecture de esta extensa carta y quedo de Ud. con ta mayor consideraci6n, a. s. e. q. b. s. p.

























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-k
Luis Felipe Rod guez,
La alegorica conjura de la farsa

Jost ANTONio GUTARREZ CABALLERO RoGELTo RODRIGUEZ COLONEL
Al abordar la narrative de Luis Felipe Rodriguez (Manzanillo, 1884-1947) ]a critical se ha detenido Con frecuencia en La Conjure de la Ci4naga (1923), para valorarla solo coma un antecedents, el embri6n, de C16naga (1937), novel de rnadurez en donde el autor, de un modo desenfadado, vitelca sus convicciones political y su vision de ]a realidad socioecon6rnlilca cubana, Razones de evolucift individual y social explican, el replanteo ideoternifico y la ampliacift det mundo novelesco que se produce entre una y atraobra. &n embargo, La Conjura de la Cignaga es el resultado de una actitud est6fica peculiar dentro del context fiterario de la 6poca; por ello, el presented ensayo se propane un acercamiento que le devuelva su inde. pendencia e identidad propias, antes de establecer un parallel entre dsta y la vers!6-n de 1937,
En C&no opinaba Dainidn Parades (1961), el escritor cubano asomaba ya su posture iconmlasta frente a la vida political insular, con ]a recreaci6n del axnbji tite de un pueblo del interior, espa-clo altarnente sernantizado: Tont6pofis, cabecera del municipio en quc se encuentra enclavada la Ci4riaga. La oovela initial envidencia un prop6sito. artistic que no abandonax-A en lo adelante Luis Fe-lipe Rodriguez, y que serii recurrente en la "peripecia tragic6mica" Don Quijoee en Hal ywood (1936), mya figure. central glosa a Charles Chaplin.
Es una linea estdtica que marcba a] unison y, en ocasionjM se entrevcra con el mdtodo literario reproductor dominate en los cuentos del. autor rnanzanillero, que se basa en ]a distorsi6n interesada del reference, a partir de ]a utilizacift de procedimientos propios de, ]a farsa y hasta, incluso, dc la parodia. En esa posture artisfica se halla la M ejor respoesta del autor de Marcas Anfilla, relalos de cailaveral (1932) a la crisis de valores existences en ]a sociedad de so tiernpo.

Tvabaja presented en ef Encuentro efectuado en el. marco del centenario del pacimiento de Luis Felipe Rodriguez, en Man7anillo, Granma, agosto de 1W.

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No seria descabellado opinar quo Luis Felipe estuvo particularmente dotado para el juW irdal-co, parcel dardo satirico, descubridor de la arista de la realidad en donde se incuba la fam. En effect, el novelist vivi-6 con tal inLensidad ]a tragedia national, ]a frustracidn de los ideales independentistas, que su. intenci6n creadora aflor6, mediada por la necesid-ad de [a denuncia urgent de Jos males que asfixiaban al pueblo cubano (en particular, al campesinado), visto corne paradigm. ma de una situaci.6n continen.W.
Una lecture deLa conjure de la 04n4a que no esb avisada de ]a prochvidad simb6lica del tcMo, asist" A desenlace dram-Atico del triAngulo amoroso entre Santiago Herinida. Cbnchita Fundora y Mongo Paneque. Desde este punto de vis. ta, la obra mantiene [a structural, bAsica de la novel folle. tinesca latinoameiricana de )a segunda mitad del siglo, xm
Internamente, la trarna se desarrolla sobre la base del co flicto surgido a partir de la polaridad que establecen Herrnida (culto, citadino., desenvuelto) y Paneque, su antithesis, cn ptigna por el amor & "la flor de la Cidnap". En lo externo, la composici6n r-ccae en la secuencia de estampas -a la mantra decimon6nica-, dentro de una cxposici6n lineal. del argurnento. todo ello conform el ambience, pleno de ""color local", del espacio y fiempo novelados.
Otro element que en su apariencla reitera !a images na. rrativa del siglo pasado es ]a funci6a del narrator: Vicente Aldana, amigo de Santiago, relate la historic de manera Onirnisciente, en un fiempo posterior al de la acci6n. Esto, unido a su rol en. ]a obra como personae, prornueve una ilusi6n de verosimilitud, y excuse la identificaci6n entre autor y narrador. No obstante, en el papel desempefiado por este narrador-personaie, se revela el ndcleo de la desautowatizaci6n que logra Luis Felipe Rodriguez de los cAnones de la novela-folletin Jel sigio pasado,
En La conjura efe /a ddni4a wexisten, a) menos. Ires tipos de elocudones.
Con el difilogo no se busca la reproduccidn del habla cofidiana por una pretendida fidelidad realist ---vom* se ver4 ar-entuadamente en CiMaga-, aun cuando apare=n expre, stones populares o barbarisms que remitan a )a rnanera de decir carnpesina., en un exnp efio por diferenciar ]a extracci6n social de los personages. En verdad, en cada uno de ellos existed una darta teatralidad elocutiva, un tono, declam-torio, que distorsiona el model fingiiistico referldo, y provoca, la Parodia. Pero, donde este prop6sito artfstico alcanza su mdxima realizaci6n es on el lenguaie director del narrator.

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I,%-sde el Plano de ]a 14gica expresiva, e] discurso narrative deberd ser coherente con )a texture. de Aldana corno hombre qu.e vl'aja a la Ci&mga para enumerar a sus habitantes en el Censo Nacional, con vistas a las clecciones por el segundo mandate & Mario Garcia Menocal (1971-1921), Vicente Aldana. se hace acompafiar por su amigo Santiago Hermida, quien se impose
escribir (_.) un libro sobre la vida interior de ]a Rep6blica, y de paso, con el conrmrso de sus buenas amistades y de su verbo tribunicio, ver si podia bacer reafidad elormente y siansible el suefto que de Mgdn flempo le retozaba en el alma como un diablillo travieso y deliciosamente turbador: ser representative por la ciudad
de su nacimiento, la muy amada Tont6polis.
(1.9)
Aparentemente, lo que ma relatando AJdana es Ia realizacift del proyeeto literario que tuvo Hermida at partir hacla el poblado oriental, esa novel quo se titularia C6mo vengo huyendo de la d6raga capitalina, "'nornbre sixnb6lico y revelator", obra patri6tica y national. Con csto, el. pretendido escritor esperaba ofrecer, Reno deentusiasmo
]a vision humana e integral de nuestros hombres y nues.
tro medio. Pienso descender a lo miks profound de La cWnaga que contamina entre nosotros Io mAs puro y lo mds grande. Expresard en ella el sueho demnecido del filtimo patriots y la fAltima esperanza de Jos que tienen. fe todavia en la estrella que itumin6 el espivitu de [a heroic. legion de nuestros abuelos. DW el lamen-to secret y contenido do la tierra, nuestra 'nica fuente comdn. L,iterjorizard el. dolor sin oombre de los pocos que son nuestro Oriente y nuestro sol en medio, de )a
brurna.
Quo son la verdadera fuerza viva de la patria, y que mientras ]a mayoria destruye., efts piensan, laboran
y edifican...

Es decir, la actitud narrative de Santiago Hermida seria. de afirmaci6n nacionalista. fundamentada en la proyecei6n social del carnpes-no despowido, una novel que cxaltara a aquelloe para quienes, realizando "en silencio ]a v*luntad del Precursor", ]a Patria "'no seri nunca, triunfo, sino agorlia y deber

99




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