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Revista de la Biblioteca Nacional

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Material Information

Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Publisher:
La Biblioteca
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All rights reserved by the holding and source institution.
Resource Identifier:
oclc - 2459262
System ID:
AA00019219:00137


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Full Text




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Revmsta de la Boblioteca National Jose Mart"I












Director anter-lor: JuAtz Pdoz. Dj! u Am (1064 m. 1076)


Director: Juuo Lx RrvouM



Consejo de Redacci6n: OLTNTA ARIOSA, FtAm,6x DE ARum, Emnw-E CApAwANcA. NUNuEL Covift CARtos FARxRAsj MANUEL UpEz OuvA, ENwouE SAfNz



Jefe de Redacd6n: SALvAwR BuaNo



Redacd6n: CARmEx SuAnz Lg6x



Canje: Revista de la Biblioteca Nadonal Jos6 Marti
Plaza de la Revolucift Ciudad de La Habana
Cuba



T61ex-, 511963
ISSN 0006-1727 Pnimera, i6poca: 1909-1912 Segunda dpoca: 1949-1958 Tercer-a 6poca: 1959La Revista no se oonsidera obligada a revolver originales no solidtados,



CubhOrta:
Ex libris de Ja coiled& de la Biblioteca Naclonal Josd Marti. Grabado en metal, 5.5 cm x 8.5 cm.








Cs



Reavista de !a r &A
Nac"ional Jose Marti' An"o 77/3ra. ePbea-vol. XXVIII Septiembre-Dicii-embre 1986 N&mero 3
Ciudad cle La Habana Cuba
Cada autor se responsabiliza con sus opinions

TABLA DE CONTENIDO EN EL CENTENARIO DE LA ABOLITION OFFICIAL DE LA ESCLAVITUD RmERTo FRim Mdximo Gidmez y la, esclavitud ... q 9 w 6 41 .1 -1 -P P
RAFAEL L. L6PEz VAMPS Pertenencia itnica de los esclavos de Tiguabos (Guantdnamo) entre los an-os 1789 y 1844 b -1 a 4 -9 0 9 -P q -P a .6 ip 1. 6 11 23 85 ANIVERSARTO DE LA BIBLIOTECA NATIONAL JOSE MARTI ISRAEL ECHEVARRfA 1986*- 85 aniversario, de la Bibfibteca Nacional Jose' Marti. 65 ARACELi GARcfA-CARRANZA Indices de la. Revista. de la Bibtioteca Nacional Josi Marti
1981-19854 P v 6 0 9 -P P 73
Eft
CARMEN MARCELO PbtEZ La rev*sta trinitafia. Plenitud ................. 4 h IN .0 .6 1 9 9 lp 109
CARmEN SuAREz LE6x Los Diarios de Feii6o .......................... # 4 a a a 121
P AV APT rPlP-PT-fA









JULIO LE ivn
Problemas de ta. formacid6n agraria de Cuba (Siglos XV1XVII) (Conuentarios finales, Bibliograffa general). 157 PARA UNA NUEVA LECTURA DEL PASADO JOSP, MAnTf
El general Gdmrez ....4.. 44...44...p *, .4 197

CRONICAS
NARA ARAi5Jo
A!arti" y Franca. 4.4...44.. 44.44..44.........*4 P 205
CARMEN SuAi=z LE6N
Biblioteca estaital alemana de Berlin:, 325 aniversario ... 210 JuLIo Lm RVERNID
Aurora Bosch: vocaci6n ydedicacicn ................ 211
Jost~ A. GARCIA MOLINA
Frutos de la, investigation die [a cultura en Cuba.4 4 213 FRAmcitsca Dt~z SOLAR
Primera con ferencia de germanistas y pro fesores de
alemin de laReptiblica de Cuba 44GU217 ISRAEL ECHEvARRA
Maria Teresa Freyre de Andrade .44..444.4.4....4.4. 218

RESESAS
ALBERTO VARGAS BOSH
Critica literaria de Regina' Boti p;p~p$*4y~*225 SALvAmOR BUENo
El negro en la literatura hispanoamericana (bibtiografia
y henzerogrt a) .......... .......... ......... 227
Notici~as canfidenciales sobre Cuba (1870-1895) 490 229 LIBROS ADOUTRIDOS EN EL EXTRANJERO 4444444 233












Mdximo G'omez y la esdavitud


ROBERTO FRIOL

La abolicift de la esclavitud en Cuba estaba en la ralz de la Revoluc1*6n del 68. Ningun cubano. olvida que en la madrugada del 10 de Octubre de 1868., en la finca Demajagua, Carlos Manuel de Uspedes declare fibres a sus esclavos y los dej 0" en libertad de acompan-arto o no al campo insurrect, o-. De esa misma fecha es el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de ]a Isla de Cuba diriglido a sus compatriots y a todas las naciones, en el cual se puntualizaba que "'deseamos la emancipacl6n gradual y bajo indemniizaci6n de la esclavitud", declaracl6n harto moderada, tendliente a no restarle a la nacliente Revolucio'n el apoyo y ]as simpatfas de los due-nos de esclavos. Ese mismo espiritu concliliador es ostensible en la Orden del 29 de octubre de ese an-o en que se prohilbe admltir en el ejercito libertador a esclavos no autorlizados, por sus amos; y en el Bando del 12 de noviembre del mismo a"'o se establece que t'serAn juzgados por un Consejo de Guerra verbal y ejecutados mffitarmente: ( ... ) los soldados y jefes de las fuer-zas repubRicanas (- .) los que se introduieren en las fincas ya sea para sublevar o para extraer sus dotaciones de esclavos"' (Articulos primer y segundo). Y antes de concluir el afio, el 27 de didembre, se promulga el Decreto de abollid6n condicionada de la esclav*tud y se crea una Comisii6n de libertos., Es decir, con relaci'n a la esclavitud, la Revolucton ha asumido una actitud contempGrizadora con la burguesia del pais. Esta actltud cambla por complete en los meses siguientes. A media que la Revolucift se radicalize, a media que los revolucionarios duefloos de esclavos les conceded la libertad por una cuest116n de principios, se enfoca correctamente el problema de la esclavitud y se acentfia el carActer redentor y iusticiero de aqudIla. Los meses iniciales de la guerra les, demostraron a los cubanos ert armas que la finfica abofici6n va'*lida en Cuba era la inmediata y total. Para orgullo de todos ellos, la primer Constitucii6n de la RepTAblica de Cuba, la de GuAimaro, proT"'m I I rym A,,. e.1 i n A. J%*.; i Am i RAa *%v^A -m rn A e:m ci -i -airtirl I I r% Itri-









gdsimocuarto: "Todos los. habitantes de la Repdblica son en. teramente libres. 1P
A la luz de este articulo encuentra justiflicacion un hecho repetido innumerable, veces durante aquella contienda, lo que nosotros denom'inamos abolkion de guerra (no de la guerra), liberation mas*va de esclavos y su lncorporad6n inmediata al Eje rcito libertador. Puede. citarse. a Maximo. GO"mez como el ejemplo mayor de estos abolicionistas de guerra.
Cuando, se escudri-a su Diario de Campaha con el. proposito de inventariar las dotaciones de ingenious y cafetales liberados, por e"I de 1868 a 1878 se sufre una decepc*6n. En esa d6cada, solo se consignaron en el Diario hs verificadas los dias 23 de octubre y 16 de diclembre de 1870, y el 4 y el 5 de agosto y el. 2 de septlembre de 1871. Aun si hubliere a1g un error en nuestro cuidadoso escrutinio, no podria soslayarse la parquedad de la relaci6n. Esta pobreza -de informaci'n no ha de sorprender a qulien est' familiarizado con el Diario del dominicano, pues nadie ignore que 61, por distintos motives, de vez en cuando dejaba de anotar suce-sos importance en los que habifa sido actor o espectador. Por to tanto, se ha de acudir a otras fuentes para tener una idea aproximada, de la magnitude de esta accift liberadora de Go'rnez. Los peri'dicos. de la epoca pueden ser una de ellas. Tras su lecture, descontado el margin de exageraciones y de tergiversaciones deliberadas, se. llega a la conclusion de que fueron nurnerosas las accliones militaries; del banilejo rematadas. por la liberaci6n de grades coplas de esclavos.
Cada vez que Gomez iweraba una. dotacion, estaba, impli"cita en ese acto SUY0 la resoluci6n firmislima adoptada por eff an"os antes, cuando, recie"n Regado a Cuba ernigrado, de Santo Domingo (1865) contempl6 por primer vez en su vida la escla.. vitud y el ominoso tratamlento dado en la Isla a las personas de color aunque fuesen, hbres. Es obligada. la cita del Diario de un soldado, de Fermin Valde's Dominguez en que esto se describe, pero por la extension del pasaje nos result imposible transcribirlo en su total.idad[Las Minas del CamazAn,
15 de agosto 18961
Voy a tratar de copier fas palabras del General Gomez cuando ayer nos contaba c6mo nac1*6 en su alma el de.
seo de unirse a nuestra protest y pelear a nuestro lado
Por la redenci6n de la Patria cub-ana.









-Vine a Santiago de Cuba desde Santo Domingo, con nu madre y mis hermanas casadas algunas. Ful" a La Habana y vivi en el hotel Europa, lugar en donde pa,
saban muchos militaries esa vida de bohemios. ( ... ).
De regreso a Santiago de Cuba, una vecina de los, G6mez, mujer de color cuyo hijo habia sildo abofeteado por un dependent espafiol, lo lustra acerca. de la realidad
del pafs:
ZY c6mo su hijo no ha matador a ese linfame? pregunt16 yo. Y entonces la pobre muier me explidO que los, hombres de color tenfan que suffer slin chistar las infamies de los, blanco y mis si estos. eran espan-oles y que las protests de los de color las castigaba la. ley con penas inicuas como mortar la mano al negro que se atreviera a levantarla para protester de una M*far*a de un blanco. Me sublev6 contra esa mantra ruin y criminal de tratar' a bombres libres. Luego mlis negocios de madera y otros me Ilevaron a distintos ingenlos y en uno v!
cuando con un litigo se. -caseigaba sin compasift a un pobre negro'atado de un poste en el batey de la finca y delante de' toda la dotaci6n del ingenio. No pude dormir en toda aquella noche, me parecia que era aquel negro uno de los muchos. que aprend If a amar y a respetar al lado de mis padres en Santo Domingo. Por mis relaci6nes con cubanos prominentes, entr6 luego, en la conspiraci6n. Yo fui 'a la guerra Ile*vando aquellos.
recuerdos en el alma, a pelear por la libertad del negro esclavo y luego fue que comprendliendo que tambldn
a
habia Para justificar el deseo de independenclia de los cubanos, lo que entonces y hoy puede Ilamarse la escla4tud blanca, un" en mi voluntad las dos ideas y a ellas
consagrd mis esfuerzo** pero, a pesar de los an-os que han pasado, no puedo olvidar que accept al princip'lio la revoluci6n para buscar en ella la libertad redentora del negro esclavo, humillado por la trata que Espafia
sostuvo Para degradar a Cuba.
Junto a esta clita es ya costumbre citar esta otra, extraffda In a .0,re 10
de las pAginas auto mograticas del dominicano.
Cuba, Pais de Esclavos: no habia conoddo yo, tan fat(dica y degradante kstituci6n, y ni siquiera, habl"a podido tener una klea cabal de lo que era eso, y fue asi aue me Qued6 espantado al encontrar-me en aquella








somedad,-donde se despkeciaba--y explotaba'al hombre
por ei hornbre, de-.un modoinhumano- y brutal.'
Me encontrabaen una, situation -ecepcional -(sic) de espirifu.. Nbie. -sin dinero, sin relaciones -vatiosas, abatido, aislado, entire los hombres.
La pena y .:el- dblor buscan- al, dolor y Ia *pena para asociarse; los que sufren bie'n pronto se hermanah. Solamente las almas degradadas se van a curar. de sus quebrantos a Ia orgfa y, al festf n.' Muy pronto ine senti yo adheno do a] ser que mas suffia -en Cu4 y sobre el cual pesaba. una gran desgracia., el negro escla;vo. Entonces fue, que realmente supe que yo era capaz de amar
aloshombres.
Estas citas reqqieren I un comentario, obligado., tarobien.
Lo que nosotros Ilamamos las ilumix ftado- esrc oldcionarias de Mdximo Gomez fienen una. de s'ps- primers manlifestaciones, si no la primeral, tras, su descubnmioen'to de Ia ies''clavitud. Este descubrimiento va x acqrnpanado de.,una dobIe revelaci6n: lo que es ]a esclavitud en'sf, y'la de las. capAcidades de GO"mez para amar y solidarlizarse con los. hombres.
La conmo'ci6n Qu'e provoca en G6mez Ia yis16n del esclavo fl4gelado" a'la ytsta de-la do'tacI'6f1 de Un 1 5 ngenio,, es, comparable a Ia que--iecibi el nifio Jo.s6 Marti, -(Zuando vio a' un-esclavo colgado, de un ceibo del rnonte';, y sief nino..,6rift yI&tdo, con palabra de Oro de 's q'ilateg qup, Ia de muchos hombres' vengar
jur6 el crime, Ia expep ncia del d-ominicano es
AS11mismo definitiya y, a Ia 12 rgac 1.0'. Ileya a Ia action. D*tce mucho del Ser de Ma'xiTno'.Cv6rnez el resultado'deestaexpenencia. No hay.que olvidar que es u'n hombre, -milit ar, por mAs seflas, que ba estado en combat, que.ha visto; mork a'.1'antos, que ha matador y herido,'en su'Santo Domingo. natal, quien asf Se borroriza ante eI'castigo.deI.1'esclaVq y ante ]a esclavitud. Pero )a sangre derranada en combat se'derramo" por Ia jusficia y por ]a Patria, y esta del e-sclavo, de. 16s eselavos, se vierte por Ia linjusticia y por Ia inhumanidad.
Tambien hay que destacar 61 sentido, la-Ai'recei"o'n revoludonaria de G6mez: del problema p4rt'cular, Ia esclavitud del negro, pas6 al probleftia, general, Ia esclawftu4 del pafs ----sentido, direcci6n tanto mAs de notar'cuanto que en los dirigentes de Ia Revoluci6n del. 68 ocurr'6. lo.-contrario*
De los esclavos liberados po.r-,Mdximo.-Q6mez, por.-los Maceo, por Donato MArmol, por tantos., se formo, en gran pa-rte el Eje rcito Libertador; de -ellos, de. esclavos presentados, de









hom res I&es del' campo y de la. cliudad, de colons y chinos, de desertores del ei6rdto espafiol. Except los filtimos, los demis no tenian formac16n military. Una de las proezas de G6mez fue convertir a los que no Io eran en. soldados cabales
una vez soldados, exi ir que se les diese tratamiento de tales. Sin embargo, a pesar Je las ensenanzas de G6mez y de los otros jefes revolucion'arios, de los miles de esclavos loberados muchos no entendieron la raz6n de aquella guerra, desertaron Y Volvieron. a poder de sus. amos. -Otros, peor aun, desertaron y se incorporaron al, ejdrcito espafiol para prestarle servicios de camilleros, acemileros,.prActicos,. y aun de contraguemi11 ip Ila 11 Is
Ileros, todo en aras de conseguir la libertad individual, la dnica que les importaba. Porque al articulo 24 de la Constituci6n de GuMmaro, a la aboliclon de guerra, el gobierno espanol replica con un decreto y una ley. Si el Reglamento d-e esclavos solo contaba como. servicios bastantes para. la manumisi6n, los de denuncia y descubrimiento de conspiradones, la Comision de Admiiniistraci6n presidida por el Conde de Cahongo encontr6 en las Partidas del Rey Sabio la base legal del Decreto por el cual se concedia. la libert-ad a los esclavos que prestasen servic]10 al ejercito espafiol. El 4 de Julio de 1870 fue decretada y sancionada por las Cortes Constituyentes de Espan"a la ley de la abolic116n, de la esclavitud, cuyo articulo 3ro rezaba:
Todos los esclavos que hayan servido bajo labandera espafiola, o de cualquier forma hayan auxill'ado a las troops durante la actual insurrecci6n de Cuba, son declarados libres. Igualmente quedan reconocidos, como tales todos los que hubieren sido declarados libres por el Gobierno Superior de Cuba en uso -de sus atribuciones. El Estado lindemnlizani de su valor a los due@- han permanecido, flieles a la causa espafiola: sli
nos si
pertenecieren a los insurrectos, no habra" lugar a la iindemnizaci6n.
Sin embargo, el artfculo silenciaba algo, muy important, la. libertad asl'* obtenilda obligaba Al esclavo a permanence pres*A+
tando servicios al ejdrcito espa-ol basta la terminacion. de la guerra.
La discusi6n de esta ley en las cortes espanolas provoc6 una brillantlsfina intervention de Emilio Castelar en la ses1*6n del 20 de junio de 1870, demandando la aboli*ci*6n 'inmediata y Do gradual de la esclavitud, y cuestionando el derecho de
10 1* V & It I 'I'l ---









tonAs y n6 cosas. No ocultarnos ntiestra esl5erAnza de q-Ltd el discurso de Castelar sea reproducldo en Cuba este afio.
Esta ley de supuesta abollici6nde la esclavitud fue impugnada por los cubanos en armas y los cubanos erni'grados. Des. pues de sen"alarle sus numerosos defects cuando afin. era solo un proyecto, el perio'dico La Revolucio"n de Nueva York, 6rgano de la Repilblica de Cuba, puso las cosas en su slitio al Publicar, el sAbado 18 de junio de 1870, el articulo Ma escla0. It
vituct en Cuba", en cuyo filtimo pArrafo afinnaba:
El general Rodas lo nnsrno que la ley en proyecto, no hacen otra cosa sino conservar en esclavitud indefinida J*
ei inmenso n&rnero de los esclavos tiles de Cuba, y cambiar a los niftos y los anciianos el nombre de siervos por el de'emancipados,, que solo clifieren en que 6stos son de peor condici6n que aqu6llos. La ley presented, sin que el sehor Ministro de Ultrarnar lo haya advertido, tiene otra segunda tendencia., a saben la transfer, rencia de los emandpados de nueva creac*6n a favor de los peninsulares que en la desd'chada Aritilla ha'n hecbo la trata de Africa infringliendo, nuestros solemnes pacts con Inglaterra, mancbando nuestro glori*oso pabell6n y proclamando ante Espaha que no la obedeceran en cuanto se oponga a sus convenienciias e
interests.
El afto anterior, el jueves 29 de julio de 1869, v*o la luz en El Cubano Libre un escrito sin firma con el tiffulo de "La Re. volud'n" en que se haclan declaraciones. importance, como,
ib
i6sta,
El mundo, sabe que una de las causes mis poderosas que obli'gan a los cubanos a levantarse contra el gobierno espanol, rue la de arrancar del estado ignorninlo4 10
so en que vivian medio mill'n de seres desgraciadoscuvas frentes siempre inchnadas por el peso del envlleclimliento y cuyas conciencias silempre negras por la carencia de toda luz, parecian espectros del si lo doce, que nos'sal'an al paso para impedir la espl6ndiida marcha de nuestra civilizaci6n. actual.
Manurnitir al esclavo ha sido el grito xnds alto que ha lanzado la revoluc*6n v educarlo serA la obra mAs gran.
de de nuestra Repdblica.
Atraidos Por las ofertas del gobierno espa"Ol., muchos esclavos se presentaron a server en su ej6rcito. Sin embargo la









relacl16n de I'm que obtuvieron su fibertad por est'e medio, es muy moderada, en los primers a-nos de la guerra. En la Gaceta de La Habana del domingo 14 de enerc> de 1872, pagina 1, se encuentra. la relation official de los esclavos as" liberados desde el 1ro. de julio de 1869 al 20 de diciembre de 1871; 6 en 1869; 32 en 1870; y 74 en 1871; 112 en total. Son pocos con relacio"n a los miles liberados por la. Revoluclion. La fista, sin embargo, es incomplete. Falta en.'ella, por ejernplo, el nombre de la esclava Candelaria. Almaguer o Almaguel. -Supo MAXI'mo Gomez alguna vez que esta esclava delat6 a Donato Mdrmolf G6mez lo sustituy6 en el mando military del Distrito Cuba al fallecer 6ste en junio de .1870. Hist6ricamente estA comprobado que fallec1*6 de unaficbre cuando convaleda de unas viruelas, pero la delacio"a existi6:
Don Lorenzo Maestre, Tenlente Coronel graduado, Comandante Militar de este Part'do, jefe de la Columna de operations del mismo punto, yde la mandada. forma por el Excelentisimo Se'or Conde de Valmaseda
en trece del mes anterior.
Certlifico: que despues de atacado Piloto-Arriba en primero del actual y cuando ninguno de los prisoners confess el punto donde estaba el grucso de enemigos con sus campamentos, hospitals y establecimientos de Armerfa, Carpinteria y Tenerfa, se me present la joven Candelaria Almaguer, natural de Holguin y sierra de un insurrecto, manifestando que el titulado General Donato Mdrmol estaba con dichos establecirnientos en las Lomas de Miranda. Inmediatamente emprendl, la marcha con la column, y al siguiente dia me habi'a apoderado de todos y exterminad(> el Cabecilla. y su particia.
Y como la expresada Candelaria prestase este servicio tan important, le doy el presented ea Mayarf a los cinco, difas del mes de junio de mil ochocientos setenta.
Lorenzo Maestrel
A pesar de las rotundidades de este documents, la fecha al pie del mismo es anterior a la. que se consign, en el obituan"o de MArmolincluido en La Revoluci6n, del martes 23 de agosto de 1870, p. 1 el 26 de junio U"Itimo sucumbi6 Donato
MArmol en los campos que fueron testigos de sus glories. Esa es la v ida: para, eso nace el hombre. (. ..) "

1 Archive Nacional. Fondo: Asuntos politicos, Legajo 63, n6m. 12.









Pero si exisW una Candelaria Almaguel, si existi6 un lose' Caridad Aguilera, esclavo de Francisco Vicente del mismo ape111ido, que se neg6 a acompaiiarlo a la manigua y sirvi6 a los espafioles, y tantos otros tralidores de la causa cubana, fueron innumerable los que la sirvieron. A estos iftltimos queremos rendirle homenaje en la persona del teniente colonel Francisco Antonio Agulitera. En su limportant'simo articulo "El porvenir de las Antillas", Maximo G6mez recuerda el moment en que Francisco Vicente Agtilera, de quigen hab*a sido esclavo, le limpuso las insignias de tcniente colonel y le estrech5 la mano. G6mez debi"6 presenciar esta escena, a juzgar por la emoci6n que se trasluce en sus palabras. Francisco Antonio Aguilera Pas6 a mandar al regimiento CabaniguAn despuds del fusiflamlento del jefe anterior, el traitor Jos6 Caridad Vargas. El, a su vez se mun06 de consunci6n, y esto fue ocasi6n para que su entierro fuese "...el primer que tiene lugar en nuestra. Repilblica con tanto orden y aparato. Rompoan la march ocho masons; despuds seguia el clero y el f6retro conducido en hombros por los generals Miximo Go-*mez y Calixto Garcia, sucedi6ndole los demas jefes y officials de la guarniici6n y de los distintos districts que se encontraban en el gobierno en comis16n, gran number de masons, muchas personas partliculares y empleados civiles, diputados de la Camara y un ayudante del president, en repre-sentac16n SUya...2

*lQuien le iba a decir a los negreros de la isla de Cuba que un ex esclavo. recibliria algdn4d'a semeiante reconocimientol N! ellos ni el gobiemo espan"ol se resi P gnaban a que la esclavitud dejase de existir en Cuba. En 1872 una nueva tentaci6n de dicho gobierno les sale al paso a los esclavos. Con fecha de 16 de enero de. ese a-no se hace pftbl*ca la circular del CapitAn General acerca de que todo esclavo que presentara veinte de su misma condition procedentes. del campo, insurrecto, seria declarado libre, -Casi nada! Con todo hubo esclavos y esclavas que de este modo. consigaieron su carta de libertad.

Las relaciones de MAximo G6mez con los negros y los mulatos fueron excepelionales, ejemplares, y 61 mismo lo recono:2 Wase la nota 23 del capitulo XII del libro Hombres del 68, Rafael Mor4les, de Vidal Morales v Morales.










'El Porvenir de las Antillas" CIO -%s' en el ya citado articulo en el que declare no tenerle miedo a los negros, enti6ndase al problema negro, torque 61 nunca habia sido esdavista. De ese articulo, son estas palabras:
La guerra de Jos 10 aflos que fue iniciada y fomentada por los blanco y acomodados de ]a Iisla de Cuba, puso las arenas en la mano a la mitad de Jos negros, en su mayorfa esdavos. Esa traryMid6n fue demastado violent.
ta. La duracift de aquella lucha gasto al element prin3 Conoc! este articulo por generosidad del bistoriador Ram6n de Armas. Se public en la revista Carteles, el 15 y el, 22 de noviiembre de 1942. Se It atribuy6 el articulo a AUixilmo G6mez y se afirmaba que era inddito. Revisando el Draro de Campafta de G6mez, edici'n de 1940, encontre' en la. pAgina 533 esta reference: "Una raza ocupando su pesto o el porvenir de las Antillas". Como mals & una vez hemos comprobado que en la dtada edici& hay crrores de transcripci6n, omistones, con relac116n al original, consultamos 6ste en el Archivo Nacional, Diario de CampaAa, flibreta additional n6m. 3. Alli" se tee, folio 34: "El Porvenir de las AntilIas o una raza ocupando su puestoi) o el Porvenir de las Antillas, 22 junio/90. (El mencionado artfculo acaba. de reproducirse en el n6mero anterior de esta. publicaci6n.)
Aparecen tostadas, dentro de las comillas, 1El Porvenir de las Antillas y la vocal o de ocupando, evident-mente por error en vez de la conjunci6n disyunthra o. Se ve por aqui que el titulo iba a scr cambiado en cuanto a] orden de las palabras. Aunque debajo de la fecha trans. cripta aparecen en column various vocablos, nombres de personas, creo que la fecha estal relacionada con el tftuto del artliculo y bten pudicra Ser la fecha de su creacio'n o de su publicaci'n -vale decir que pwnso que el articulo We publicado en vida de G6mez QEn El Listin Mario de Santo Domingo?).
Con reladoln a la paternfidad d-cl artfculo para mf fue decisive una cornprobaci6n que pude hacer. En uno de Jos parrafos del articulo el autor afirma que reclb*6 un pliego cerrado del Presidente Carlos Manuel de C&pedes en el cual se le ordenaba que marchase a reciblir la expedicift traida de Venezuela por Rafael de Quesada, nombrada con poste+ 'dad expect f6n de Ids burros. Fue MAxiTno G6mez quien recibM r1orl (C
esta encomi-enda como se atestigua en various libros de historic de Cuba. Transcribe la reaction del hecho tat y como se encuentra al final del capitulo X11, del ya mencionado fibro de Vidal y Morales;
Por esos mismos dias fue a esa comarcit el general Gomez para
uxiWar eJ desembarco de ]a afortunada expedici6n, Ilamada de
los burros, que trajo desde Puerto Cabello, el general Rafael Quesada. Este arriba, a ]as costas de Cuba el 21 de junio y des, puds de habdrsele un.do un batall6n de la division de aquel jefe, que sc adelant6 a recibirle, le acompafM hasta sus cuarteles donde lleg6 -cl 29, dejando en su poder 400 armas de los sistemas Remington y Spencer, con gran n nnero de municiones
de guerra, vestuario y medicine.
Creo que esta prueba es decisive con relaci6n a la autorfa del








cipal no muy resistente para. las fatigas de la. guerra, pero con los negros en mayoria, se sostuvo hasta la Paz del Zanj6n, que iniciaron y finnaron tarnbie'n los blan.
COS.
Ju.sticieraspalabras de G6mez que nadiie deblio olvidar.
Quien haya' lefdo El viejo Edud (1892), ese maravilloso relato, no habrA podlido pasar por alto la ternura y -comprensi6n con que el dominicano se ref iere al anciano Eduardo o a "mi negrito Juan". Hay un abismo entre esa expresi6n "mi negrito" empleada. por los arnos de esclavos y "mi negrito" proferida por M6ximo Go"mez. El negrito Juan era el teniente de Su escolta, Juan Millares, muerto en combat. G6mezanunclio la publicaci6n de un folleto Ilamado asf, Juan Millares, del que ignoramos. toda rcferencia bibliognifica. y aun si la flego a scribir.
Al fi n al de El vlejo Edud, Perd 'Ida la Guerra de los 10 an os tras despedirse de Eduardo, Tacon, Slitno"n y Polo, pr6xl*mo a abandoner la isla y marcharse a Jamaica, G6mez profiere estas palabras: "ISliquiera he ayudado un poco a romper sus cadenas!"
Si 0 un poco.. un mucho, tanto que por 61, por los otros revoluclonarios, trescientos mil esclavos obtuvieron su libertad', tanto, que por 61,,,por ellos, en el articulo 3ro de las Bases de la Caplitulacio"n de las fuerzas de la iinsurrecci6n se reconocia: "Libertad a los esclavos y colonos'asidticos que se hallan hoy en las fiflas insurrectas."
Apenas comenzada la Guerra Chiquita, desde Kingston, Jamaica el 5 de septiembre de 1879, Antonio Maceo lanza la proclama iViva Cuba independently. Se dinge en general a sus compatriots y despu6s, nombraindolos directamente, a los "j6venes que os ocupAis de vuestrc> porvenir, al pueblo, a. los espanoles, a los cubanos que contains con riqueza, a los es.0 It#
clavos y a los companies de la pasada guerra". A los pend imos les dice:
Esclavos a qu 6 enes so-- os ha negado la libertad y se os, ha premiado con el marti rio. M hombre negro es tan libre como lo, es el blaxico; la maldad del opresor os tiene sufriendo las crueldades de vuestros amos. F11 I& tigo que aquel sacude sobre vuestras espaldas, lo sufris Torque estais enganados; recorded que vuestros COMpaneros que estaban.'en la pasada. guerra, conquistaron su fibertad po'rque los cubria la bandera de Cuba que










es, la de todos los cubanos; agrupAos, pues, bajo ella, y obtendrdis libertad y derechu y har6is luego causa. comun con los que hoy quieren redimiros de la degradante situacift en que os encoritrAlis.
Como vemos, la abolic16n de la esdavitud en Cuba fue una. preocupacion constant de la Revoluc116n cubana, en la Guerra Grande, en la Guerra Chiquita y, aunque parezca extmfio, en la Guerra del 95., if
El 7 de octubre de 1886 se procl=6 oficialmente la abohdo"n de la esclavitud, en Cuba por el gobierno espafiol. No sabemos qu6 pensaria G6mez de este hecho transcendent. Hemos escudrin-ado su Mario y otros escritos suyos de este a-no y nada. hallamos al respect. Es possible que como, oplinan a1gunos "'El porvenir de las Antillas" sea de esa fecha- o tal vez de 1888, como con fundamentadas razones sostiene el historiador Ram6n de Armas; o quiza., como conjeturamos nosotros, del 22 de junio de 1890.

4 A guisa de curiosidad hist6rica transcribimos parcialmente to publicado en el Suplemento del peri6dico La Igualdad, el 7 de julio de 1893, con m otivo del fallecirniento'del sehor Miguel Figueroa y Garcia, diputado a Cortes, M"iciador de la proposici6n que abolfa en. 1886 el Patronato en la Isla de Cuba.
A Nuestro Pueblo
La raza de color de la Isla de Cuba profundamente conmovida por el golpe terrible que recipe con la muerte de uno de sus mAs vreclaros defensores (. -) Era el 23 de junio de 1886. Discutlase en el Congreso espafiol los presupuestos de Cuba.
Figueroa con avasalladora elocuencia, flagelaba el regimen inicuo que se basaba en la explotacidn y en la esclavitud. Del banco ministerial sali6 una protest. Figueroa torcj6 el rumba de su peroraci6n!" --Que? -d1jo- no defend6l's la esclavitud? -Pues vamos a probarlo --Quereis que presenternos todos juntos, y ahora m*smo, una proposicift pidiendo la abolici6a del Patronato?" "-Sil Sf!" --contestaron los conservadores -Pues ya he terminado mi discurso. Con gusto renuncio a la tarea de, com.
batiros, si vamos a consagrar juntos ahora mlismo la redenci6n del esclavo." -Algunos dias despue's las Cortes aboHeron el
Patronato.
Este acto de Figueroa es el, que. le recormienda a nuestra, veneraci6n; el que no debemos olvidar nunca, el que tenemos la
obligaci6n de conmemorar ( ... ).
El President del Directorio
Juan Gualberto G6mez
Una ftltjma aclarac16n: el Patronato a que se bace referenda en el Supplement de La Iguaidad, fue establecido en Cuba en febrero de 1880, v era una forma disfrazada de la Esclavitud.








+ 4
Jose" Martf enjuido, en varies oportunidades esa aboliedio'n official de la esclavitud. De los distintos texts suyos en que lo hace, seleccionamos algunos. pairrafos de "El plato de lentejas". (Patria, 5 de enero de 1894.)
El gobierno de Espan-a en Cuba, velinticinco aflos, despu6s de que la revoluct16n. cubana aboli' la esclavitud
0 a. F
Y suprimio en su primer constituc116n y en la prActica de sus leyes toda distinclio'n entre negros y blanco, acaba de declarer, a petition del "Directorio de la. clase de color", que los cubanos negros pueden tener asliento en los, lugares pdblicos, y slitgo en los passes y en las
escuelas, sin differencias del cubano blanco.
iOuien abrio' ]as puertas de la sociedad cubana, para que el gobierno espan'ol pudiese imitar tardfamente lo.
que la revolud'n. hizo, con sublime espontaneidad y
franqueza hace velinticinco ahos?
Sobre espectAculos del mayor horror brillaba imposible el sol de Cuba, antes de )a Revolucio"n del 68.
(. .) El hombre negro era esclavo allf. El lAtigo, lo mismo que el sol, se levantaba allf todos los dias. Los hombres, como bestlas, eran aw arreados, castigados, puestos a engendrar, despedazados por Jos perros en.
Jos casinos. El hombre negro vivia asf en Cuba, antes de la revoluclift. Y se alzaron en guerra los cubanos, rompieron. desde su primer dia, de hbertad los grills de sus siervos, convirfiendo a costa de su vida la iffidignidad espan-ola en un pueblo de hombres fibres. La revoiucliln fue la que devolvi6 a la humanidad la. raza, negra, fue la que hizo desaparecer el hecho tremendo.
Despu6s, por la via abierta, por la via teflida con
la sangre de los cubanos de la. redencift, pudleron. crioIlos o espafioles, forzar a Espanda a las consecuencias
Rables de la abolici6n de la esclavitud, decretada
y practicada por la revoluc*6n cubana. Pero ella fue la.
madre, ella fue la santa, ella fue la que arrebato' el 14figo al arno, ella fue la que ech6 a v'vir al negro de.
Cuba, ella fue la que levant al negro de su ignominia Y lo abrazo', ella, la revoludon cubana. La abolici6a de ]a esclavi'tud -medida que ha ahorrado a Cuba la sangre y el odlio de que aun no ha sallido, por no abolirla en sa raiz, la rep4blica del Norte, es el hecho mas puro y transcendental de la revoluci6n cubana. La. revolucl16n, hecha Por los due-nos de esclavos, declare 11L








bres a los esclavos. Todo esclavo de entonces, libre hoy, y sus hijos todos, son hijos de la revolution cubana. ( ... )
El, 25 de marzo de 1895 firmaban Jose" Marti y Mdximo G6mez el Ilamado Manifiesto de Mohtecrlsti. En ese documents capital del Partido Revolucionano Cubano dirigido a Cuba, no podia dejarse de tratar el problenia negro.
G .) la admiracioln reciprocal de las virtudcs 1guales entre los cubanos que de las diferenclias de la eselavitud pasaron a la bermandad del sacrificlio ( ... ). La revoluci6n con su carga de mArtires, y de guerreros su.
bordinados y valerosos, desmiente indlignada, como des.
miente la larga prueba de la emigration y de la tregua en la isla la tacha de amenaza de la raza negra con que se quisiese inictiamente levanter, por los beneficios diel
regimen de Espafia, el rniedo a la revoluce6n
Palabras y credo de Marti y de G6niez; del Partido y de la Revoluc116n; credo y manifesto que tal vez no conoci6 Maura, Ministry dc Ultramar que fue quien en septliembre de aquel ano se atrevio a declarer en Palma de Mallorca cosas como .0
estas: "Cuba career de vitalidad. para resolver el problema de los blanco y los negros, y lo espera de Espan-a. Otra cosa seria la dementia, el suicidio."
No, Cuba sf tenia la vitalidad necesaria, lo habia demostrado en. la Guerra de los 10 anos y despue's; la dementia, el suic1dio hubiera sido, queer permanence como colonial de Espana.
Los esclavosy la esclavitud estuvieron presents en la vida y las escnturas de Gomez.. casi hasta el final de sus dias. En carta de 3 de abril de 1895 dirigilda a su esposa, cuando ya se ha ajustado el viaje a Cuba y el estafador John C. Bastian, despues de hab6rsele entregado el dinero que exigia por traerlos a la iisla se niega a hacerlo, G6mez visualliza a Marti como fiel esclavo rebelde que se trago la lengua"". Ese esclavo rebelde tiene que sor aquel de que nos habla Cirilo Villaverde en su Cec a I f ia VaIde-s (Tercera Parte, capiftulos V y VI), calcado del capitAn de cuadrilla Pedro Jose" que aparece en el Mario del Rancheador transcript por el proplio Villaverde (vdase el Parte del 20 de acrosto de 1837).
La atrlbuc16n no es gratulta pu'es existed una carta del novelista not if ican dole el en-%4o de vario-s ejemplares de su libro. y otra de G6mez a su hija Ignacia retniffidndole dos ejemplares de Cecilia Valdis, uno Para ella y otro para una amiga que ella








elija. Le envi'a la novel, para que conozca mejor el pais al que 61 ha Iligado su suerte. La carta de Villaverde, de la que poseemos copia, estd datada en Nueva York, 17 de noviembre de 1884.
Hay un. pa-*rrafo en El vielo Edud referente'a los esclavos de los cafetales y de los ingenious en que cuanto allf se af*r= oind illaverde, expuestas en various escric *de con las ideas de V* tos y ejemplificadas en Cecilia Valdds.Mas tengo que advertir una circunstancia Muy p Mportante, y es que no era Io mismo ser aslstente en, Oriente que en otra parte, como no es la misma cosa, -ser esclavo en un ingenio que en un. cafetal. Ser esclavo es una desgracia, y sorportar ese yugo en un ingenio es la suprema desgracia.
Pareda que en la Guerra del 95 la Revolucl16n no habl'a de v6rqelas de nuevo con el problema de los esclavos, ya AMOS que oficlialmente la esdaviftud fue abolida en Cuba en 1886. 0fi'cialinente, pero -y en ]a prActica? Si revisamos el Diario de Campana de MAximo G6mez y nos detenemos en el dia 8 de enero de 1896, no vamos a encontrarnos nmiguna noticia inesperada con relacio*n a esclavos y esclaviltud.; pero, sl revisamos lo escrito ese dia por Bernabd Boza en su titulado Mi diario de la guerra, vamos a recibir una desagradable sorpresa. Boza, recorddmoslo, fue Jefe de escolta y de estado mayor de G6mez.
Enero 8
C. .) Como a las 10 a.m. entramos en. el batey del magnifico, ingenio San Antonio, propiedad de don Mamerto PUBdo, acaudalado espanol ysegdn se nos informal, uno de los mAs rabiosos e intransigentes jefes de voluntarios. En dicho lugar hicimos un alto de 5 horas para
almorzar y sestear.
Pudimos recorder y observer minuciosa y detalladamente lo que es un ingenio. -jCuAnta riqueza y cuAnta mIL
seria se ven reunidas y albergadas en un batey!
Hay en el ingenio un par de centenares de negros de ambos sexos que habitan en unos barracones inmundos, infects y horniblemente desaseados. All! viven en, el mis complete estado, de abyecci6n. y embrutedmliento.
Nada. han ganado aun esos seres infelices con la fibertad. -Todavia son esdavos del senior Mamertol
Viendo uno esto, se explica lo otro. La miseria estrujada y exprimida. suelta mucho jugo; de 61 result. la nique-









za que engendra la grandeza con sus titulos, su. soberbia, -su sangre azul y Ilegamos nosotros con la guerra y con la revoluci6n, que como ha dicho Marti, es reden.
tora, y los esclavos, ino lo ser Ain niAs.
Bien dicho y, bien hecho. Pues se desprende de estas pala. 'bras que los doscientos, esclavos fueron liberados de la tutela de don Mainerto. G,6mez volvi6 otra vez a este ingenio, y a 61 se reftere en cArta al Coronel Andres Moreno, datada en Juan Criollo, Sancti-Spiritus, el 6 de febrero de 1897. La carta es importante torque revela la responsabiliclad de Gomez hasta en sus actos ma's tremendous, como el de aplicar la tea revolucionana a los. ingenious y los cafetales.
De las. otras referencias. Insertas en los escrito-s de Gomez en que se alude a la esclavitud y los esclavos solo queremos na cuatro.
a dir tres.
De su Diario de Campafia:
Abril 1898
(...) Si interrogamos a la'Hlistoria para saber que guerra ha ganado Espana en Am.6rica,, encontramos que ninguna, y eso que no se puede poner en duda el valor de sus soldados. Pero es que sobre Espan'a pesa la inmensa responsabillidad de dos crimenes horrendous, la
extincion de una raza y la esclawtud de otra.
El esplendor-y ]a gran riqueza de Espana ha sido ama.
sada. con muchas lAgrimas, mucha sangre y mucho dolor arriericanos.'El de America le debe todas sus con# a, I 'm
gojas y no content con eso y en su insac I awe codicia cruzo los mares y se fue al Africa a compare esclavos cuyas desgarra con el latigo, que derraman
sangre que converted en oro para softener SUS orglas,
idarse que las horas de reparaci6n y de fiquida.
ci6n siempre han de Regar. Y slin duda pueden estat pr6ximas', torque el espiritu de los antiguos heroes, sus vicfimas, -y de los moderns: Hatuey, Cuonao, Guatimozin, Uspedes, Martf, Agramonte, los Maceos, se clernen sobre la infeliz Cuba que lucha por su libertad con ft profunda en la justicia de su causa y en el valor de sus
h Ij os fia su triunfo. G
Al mes siguiente, el dia 10 public en el supplement del periodico Las Vitlas el articulo "El lazo":








Y en Cuba no podia haber un. cubano felliz.
Aquf todos dramas hijos, del dolor; nos hideron a los unos esclavos, y a los otros arnos de los esclavos, que esa ha slido la mayor perfidia, y por eso al despertar
old
de este pueblo a la vida de la civilizaci6n., que.es la v'da de la fraternidad humana, que mata el salvails.mo de los grades de la tierra (1-os precepts de Jesus: no quieras para otro Io que. no quieras para. fi) por es'o,,, repilto, se han visto pelear juntos por la Libertad el amo y el esclavo, juntos. enterrarse -en una'miisma fosa. iPortentosa influence del espiritu de esta gran Revoluc116n redentorat.

En mas de una. ocasi6n se identific6 AAAxl*mo con el pensar y elser de un esclavo. Una de ellas en los mese:s en.que los Estados Unidos y Espafia mantenian conversacto nes sobre Cuba, sin que. aqudllos se decidiesen a lintervenir- en, el, confficto.
Mario de Campan-a
Marzo 23 de 1898
( ... ) Y en cuanto a la intervenci6n ameri*cana. en esta lucha, al fira y mals -fira de. sus reladones con Espafia, a sus escuadras y cafianes avocados, de eso se habla hace mucho flempo, y todavia no se ha vertigo ma's que gotas de sudor. Y me ocurre pensar como, el pobre ne,gro esclavo, cuando se apercibi*6 de. que el amo patoteaW con la sen-ora ---""ell' so branch ello'se entende
pero yo me va pa ]a monte."'
La otra occasion, que alude. a varies occasions, se concrete en una linea escueta, conmovedora a mis no poder, de su carta a Marla Teresa Tavel de Morelira del 28 de diciembre. de 1899: "No te digo a1gunas veces que Cuba es I*bre pero que queda un esclavo."
Ese esclavo atado, de por vida al amor que sentia por C a-y por los cubanos, era 6 1. Se- le habf.a Ilam'ado* El Viejo, El Chino Viejo, atend*endo a su fisico, a su aspect, y El Viejo de HieIII verbo, es palotear, no patotear, coftio aparece en el original, por lapses se ha pesto una tilde a la 1. En Et Diablo cojuelo de Guevara (Tranco, V), se lee: "'Don dedds, que los viio palotear y echar espadafiadas de vino y herejuas contra lo que habia dicho su camarada, Tambien existed. el verbo parlotear.









rro, El Viejo de Acero, conslderando, rasgos rhuy acusados de su vida rmflitar. Cuando se le conoce mejor, cuando se percibe su delicadeza insondable de guerrero, como ese gesto suyo de hacer su entirada tribunal en La Habana montado sobre Noble, el. caballo de Jos,6 Maceo, para que ellos, los Maceo, compartiesen con 61, de alOn modo, el triunfo en aquella hora grande; cuando se recuerda que amaba las flores y que alguna vez, airado, afirrn6 que el hombre que destrozaba un jardi 0 n mereci 0 a ser fusiflado; cuando se rccuerda, en fin, el haz y el envds de u vida, puede Ilam4rsele ademas, con enter justicia, El Vlein de Oro, El Viejo de Flor.















Pertenencia etnwa de los esdavog
de Tiguabos (Guantanamo) entre

los a n*os 1789 y 1844

RAXAIEL L. UpEz VALDts
El comercio de esclavos con destiny a Cuba revisU6 caracteristicas de heterogerleidad en su composicii6n Onica y de ,varlaci6n en su cuantfa. Desde los, M*ic*os del perfodo colonial en Cuba hasta 1789, en que fuem declarada libre la Trata, la canfidad de los esclavos, introducidos, as + como las regions de procedencla en Africa, estuvieron en dependencia de una sene de vanables, entre ellas la political metropolitan de alianzas y conflicts con otras naciones europeas. Cada una. de las potencies envueltas. en el tritfico de esclavos contaba con es. tablecimientos fortlificados. y con factorlas en distintos punts y regions, de la costa afficana. A trav6s de ellos se operaba la. salida. de las pizzass de Indias"' hacia las plantaciones del Nuevo Muiado.
MAs tarde, durante el corto period (1789-1820) de comercio libre legal de esclavos, se produjo la afluencia a puertos cubanos de buques de todas las banderas. A partir de 1820, aunque oficialmente proscrito por el tratado anglo-espafiol, el comercio de esclavos -diriglido a Cuba alcanz6 sus niveles mds altos. Ya desde antes, en 1807, Inglaterra habia declarado legal el comercio de esclavos paral sus siAbdxtos, as' como par-a los buques que enarbolaran el Un116n Jack, de modo que los ne.. greros ingleses dismiuyeron de modo signifficativo. Quiere esto decir que de las antiguas zonas que estuvieran bajo control commercial britanico, a trav6s de puestos y fuertes, se redujo notablemente el comercio de esclavos y con tal reducci6n, la de los components e"tnicos, procedentes de tales regions.
:1 Deseo expresar mi reconocimlento a la Profesora Johnetta B. Cole, del Hunter College, N. Y. y a Claire Sheridan, de la Biblioteca de la Universidad de Massachusetts, Boston, por la inestimable ayuda informativa y al Lic. Gabino La Rosa, del Instituto, de Cienclas Hist6ricas de la Academia de Ciencias de Cuba por las valiosas sugerenclas que









Los esclavos que llegaran a la isla, en determined momen'to o penodo no se distribuirian. de forma homog6nea o pro. porcional en su territorio. Es decir, la composici6n 6tnica de los esclavos, de forma sincr6nica, y su peso specific, fue de. signal regionalmente en Cuba. El 'material colectado en Tiguabos, como se podrd apreciar xna's adelante con respect a los elements pertenecientes al conglomerado Yoruba, confirm este criterio. Por ello es possible conjeturar que las peculiaridades regionals que hoy dia asume la culture popular tradiclionall obedecen, entre otros factors, a las diferencias en la composici6n dtnic-a del substrate formative de su poblaci6n,
Por consiguliente, se trata de precisar la composici6n regional de los africanos existences en Cuba, esclavos que contribuyeron con sus aportes culturales y humans a los process e"wicos en distintas zonas del pais.
Para el studio & la composition dtnica regional de los esclavos existences en la Isla durante el period colonial se toman como fuente de nuestro trabajo los archives parroquiales. Estos represents una fuente original de 'inestimable valor, que practicamente no ha sido aprovechada en Cuba y en muy pequefia escala en la America.
IP
Los archives parroquiales fueron los registers civiles del period colonial. En ellos se asentaban las iffiscripciones de bautismos, matri-monios y defunciones refrendados por la 1glesia, usando para ello de libros distintos que atendfan a la pertenencia racial. Por consliguient.e existifan libros de bautismos, matrimonios y defunciones de blanco, de pardons y de more. nos.* Esta pr-Actica. tuvo vigencia hasta abriil de 1881, fecha en que fue derogada. Hasta entonces mantuvo vigencia la prohibici6n real de que contrajeran matrimonio personas de differentes razas en la Isla, praktica, de racism y discri*minac.i.6n oficial sosteni'da por la existenclia de tales reglistros separados.
Atenctiendo a los cnoterios expuestos se llev6 a cabo la buSqueda documental en los archives dopositados en la casa parroquial de Guantanamo, correspondents a las parroquias de Santa Catalina de Rizzi, de GuantAnamo y de San Anselmo de los Tiguabos. Fue objeto de revisli6n la totallidad de los libros relatives a ]as dos localwades. Para ello se conO con la amable autorl"zacl'6n de Monseftor Meun'ce Estiu, Arzobispo de San* "Moreno es sin6nirno de Triguefto; pero al Negro tambi6n se le dice Moreno para dulcificar la expresift asi como Pardo 'al Mulato. En conjunto Negros y Mulatos son la Gente de Color". En: PTCHAm, EsTEBAN. Diccionario. provincial casi razonado de voces y frames cubanas. Editortal de Ciencias Sociah,-,s. La Habana. 1976. (Pri*rnera edicift 1836).








tiago de Cuba y con ]a ayuda y apoyo, siempre enthusiast, del RP Juan Carbonell, pakroco c I te la iglesia de Santa,,Catalina de Guantainamo y del se'fior Antonio Perez Pubillones, colaborador de la parroquia en la conservad'n. del archive'.
San Anselmo de-los Tiguabos era ya un pueblo cuando la ciudad de GuantAnamo au'n distaba mucho de existir., En nuestros dias es un pequeno, ndcleo de' poblacii6n situado en la zona montanbosa al noroeste de la bahfa de Guantanamo. Seg-tin escribla Pezuelal (b1s' en 1866, "tuvo su origin en el caserio que se fon-n' en la antigua hacienda. o Hato de Tiguabos, que conten1a ya alguna. pobladon al media el pasado siglo -[XV1111
pero la despoblacion que ha continued mucbo tiempo en casi. todo el territorio oriental y la falta de comunicaciones fAciles en comarca tan quebrada como la de Tiguabos, fueron gran obstaculo para el forn ent *0 de este pueblo. it
Por su Parte, Santa Catalina del Saltadero o Santa Catalina de Guazo o, Guaso, atendiendo, aL prop1b autor,' "fue apellidado del Saltadero cuando- se acab6 de former en 1843 ( ... ). El cuadro, estadistico de 1829 ni siquiera. lo menciono como pueblo. En 1843 se le consider 6-J, sin embargo, como el mAs important de todo el territorio.
Con respect a Guantdnamo, los registers de pardons y morenos fueron iniciiados a partir de 1836, manteni"'ndose hasta 1857. En ellos'no aparece Ia' informac116n objetd'de pesquisa, relative. a la pertenencia dtnica de los esclavos, ma's que en unos pocos casos. Fueron'revisados tres tomos de bautismos existences que correspondent a ]a parroquia de Santa Catalina, los cuales cubren dcsde el 12, de diciembre de 1836 al 29 de julio de 1857. De ellos, en el tomo I solo se senala, en un caso la pertenencia ethnic. Los: restates asientos indican arenas 441 adult procedente -de Africa", sin cmsignar la edad aproximada o se sefiala C'sta asociada at califl"Cativo de "bozal". En este fibro, I la mayor parte de las inscripciones corresponded a pdrvulos criollos, esclavos y hbres, cubriendo cronolo'glcamente de 1836 a 1845. El segundo tomo, por su. parted que comprende desde 1845. a 1850 tamb*6n continue gran cantidad de registros de pArvulos criollos; los casos africanos son realmente excepcionales, sin consignarse I datos, de denominac16n 6tnica,

PEZVFLA, JACOBG DE LA. Diccionarijo geogrdfico, 'estadistico, histJrivo de la Isla de C. uba. Madrid, Imprenta del Banco industrial y rnercantil., 1866. p. 339, t, 4.
2 Ibidem, p. 502t t. 2.








a lo sumo edad. En lo que respect. al tomo tercero no es MAS expli"cito que los anteriores.
En cuanto a Tiguabos, fueron objeto de revision los ocho tomos que cubren. desde 1789 hasta 1981. No obstante,, es, aprovechable la *nformaci6n hasta 1844. A partir de esta. fecha. no se advierten bautizos de esclavos africanos.
Tomando en cuenta. la oblligada prActica colonial espahola de bautizar los esclavos afficanos introducidos en la. Isla, la carencla de asientos en los fibrous parToquiales a partir de 1844 indica, en el caso de Tiguabos, que se redujo sustancialmente la adqulisici6n de bozales recl6n desembarcados. Oulere decir que al comprarse los esclavos ya estos estaban bautlizados. A pesar de que, seguln senala Perez de la Riva, la decl*ac"0"'n del cafd en Cuba comenz' a operarse a partir de 1827 y lleg6 a ser partlicularmente aguda desde 18473 como se advierte en el libro de VillaverdO en zonas visltadas por 0 de la. region occidental de la Isla, no puede consinderarse que esta Cnsis se oper6 del mismo modo en todas las zonas productoras. De acuerdo con datos aportados por Gabiono La Rosa, en 1857 habia en Tiguabos 6 714 habitantes, de los cuales 4 418 eran eselavos y en igual fecha existian 45 fincas cafetaleras que producian 75 851 arrobas de ese grano. Tomando en cuenta. la existence. en 1861 de 542 cafetales en los Departamentos, orientals de la Isla y las cifras de produccii6n ese mlismo a-no en dicha zona, a pesar & representer el 8,30 1yo del total de cafetales, en ellos se produjo, alrededor del 20 4o de la cosecha. del grano.5 A fines de la d6cada de 1850 y comienzos de la siguiente tambidn habia en Tiguabos 19 ingenious azucareros, de los cuales s'lo 7 eran de vapor y los restates usaban tracclon animal (diez) o eran movidos por agua (dos), con una. produccl6n. anual en estos afios de unos 7 mil bocoyes.11
Desde 1844 solo se observant bautizos de pirvulos, en gran media libres y en mucha menor esclavos. A los effects de un studio sobre la natallidad en condliciones de esclavitud, puede ofrecer intends. AdemAs, se recoge con frecuencia infonnac16n

NREZ DE LA Rm, FkANcism. El cafd. Historic de su cultivo y explotad6n en Cuba La Habana, 1944. p. 77.
4 ViLtAwmm, CiRiu). Excursion a Vueltabajo. La Habana, Biblioteca Ba'sica de Cultura Cubana. C'onSejo Nacional de Cultura, Ministerto de Educad6n, 1961. p. 110.
5 WREZ DE LA Ri". FRANcisco. Op. cit., p. 78.
6 REBELLO, CARLO& Estados relatives a la producci6n azucarera de Za Isla de Cuba, formadds compe tentemente y con autorizad6n de la Intendencia de Eidrdto y Hacienda. La Habana, 1860.









acerca. de la denominaci6n 6tnica de la madre, no ast del padre, que en ningdn. caso se consign, tal vez por tratarse de criollos.
Fueron tambien objeto de revision dos tomos de incripciones de matrimomaos, que cubren respectivamente 1805-1822 y 1831-1862 y un tomo relative a entierros ocurridos entre 18371857. De este modol en los libros de bautismos de Tiguabos fue osible completer una serie de 3 228 casos, para los cuales se consign la fecha, el sexo, el no'bre de bautismo, la deno.1. 0
'6n emica v las edades aproximadas, este 61timo dato para gran parte de los asientos. Los libros de matrimonios ofrecierou unas sesenta inscnpciones, que a pesar de ser escasas resultant de inter's, a los effects de valorar en alguna media la ocurrencia de enlaces de connotaci6n 6tnica.
En el tomo cuarto de bautismos de Tliguabos, en su pigina initial, se consign que siguen las partlidas de bautismos de Pardos Libres Y Morenos Esclavos e Indios". No es hasta el to mo quint67 que aparece consignado un bautizo que corresponde a una *nd*a del Caney, mientras que en el torno sexto, que cubre entre el 5 de diclembre de 1838 at 15 de octubre de 1853, aparecen varies inscripciones de indios. Esta information reviste singular importanclia debido a estimarse que la desaparic*6n total de. la pobladft indigent de Cuba tuvo lugar en un period muy anterior a esta fecha..
IW
A los effects del presented trabajo, son objeto de consideracion los datos colectados relatives a Tiguabos, que constiltuyen una muestra. representative de la composici6n e tnica de sus esclavos. En la Tabla I se ofrece un hstado de las 62 denomi'por orden cuantitativo descendente, en
naciones Onicas c*fras
absolutes y reLativas por cada una de ellas, durante el period entre 1789 y 1844, asi como el por ciento que represents del total general.
Segfin se expresam en un trabajo anterior," las denominaciones e"Inicas fueron los tdrTninos con los que se conocio, a los esclavos, sirviendo para designer su ongen. e'tnico en el lenguaje del traffic negrero, mientras que los etn,6minos son los verdaderos nombres que se dan a sf mismos los. individuals de una determined pertenencia. 6tni*ca,, constituyendo su autodePf Archive Parroquki de Tiguabos. Bautismos de morenos, t. 5, p. 81, n6m. 121 de 1835.
8 L6PEz Wmft RAFAm. "Problemas del studio de los components africanos en la historic ftnica de Cuba". Revista de la Biblioteca Na. clonal Josi Marti. (La Habana) 71 (3): 155-172; septiembre-diciembre 1980.








norninac." A veces, las denominaciones 6tni"cas guardaban alguna similitud con los etno5mirnos, otras, eran tiftxnios top6n1mos. iversas ]as razones que pueden explicar su uso.
En general, debe Partirse del criteria de que -cada vanante de una denorninacio"n eAnica estd dada por cualquier alterac116n que experiment en su literalidad, como por ejernplo ybo, de. nomination que a veces se usaba aludiendo a la pertenenciia ethnic lbo. Consecuente con el criteno de transcripci6n literal se recoge en ]a Tabla I la. denominaci'n dtnica "'olandesa"'.
Como puede advertise en la Tabla- 1, el peso num6rico mayor lo ocupan, en orden descendente, las denominaclones 6tnicas carabali (25,9917o), congo (25,18'7o), canga' (11,80,Yo), vivi (9,44%), ybo (9,20%)**, mandinga (8,2017o) y brucamo (3,59%). Estas denominaciones dtnicas totalizan 93,4% del total general de esclavos,'mientras -que las restates 55 repre.
-sentan solo al 6,61yo. Sin embargo, debe tratarse de esclarecer cu6des son los components 6tnicos que se encubren tras estas denominacip ones I
Seguidamente nos referiremos a cada una de las denorninaciones mavoritarias., pero agrupaclas atendiendo a un cn*teri*o geograffico de su locallizacift africana. '
De este modo strain tratadas, en primer lugar, las relatives a los esclavos procedentes de la region oriental del Golfo de Guinea, luego las de la region del Sudan Occidental y en filtimo lugar las denorninaciones de esclavos procedentes; de zonas s ituadas al sur de la Ifnea del ]Ecuador.
Carabati
A partir del siglo xviii el tdrmino' top6nimo Calabar, en sus distintas vahantes, ortograficas, fi*gura con precision en ]as carts geograficas confeccionadas por navegahtes y cronlistas, denotando que era zona bien conocida para los traficantes de esclavos.
El top nlimo Calabar apareci6 por'vez pnimera en mapas holandeses del sj*glo xvix., aunque la propila ortograffa de esta palabra. (con C y no con K), parece indicar que fuera puesta en circulaci6n por los portugueses, pioneers entre los navegantes europeos, en Africa. Hacia esta 6poca los habitantes, de la
** En este caso se trata de un etn6nimo, que de un modo excepcional fuera usado en el lenguaje del trAfico de esclavos. En todos los casos en, el presented trabajo las denorninaci ones 6tnicas se describe con mindscula y acento ortogrifico s! es habltLW. Los etn6nimos se escriben siguiendo la ortografia international MAs usada, con may6scWa initial, en singular siempre y sin acentos ortogrAficos.








n fueron, conocidos con -1as denominaciones portug=ii Calabaros y Calapongas y con la holandesa Kalbonger.,El propio t4nnino Calabar fue aplicado, por error al rfo que desemboca en el estuario del rio Croas, por lo cual mas tarde, en aras de subsanar el error, se le nombr6 Old Calabar, para diistinguirlo del verdadero do, Calabar, al que se le 11am6 entonces New Calabar. Este Altimo es affluent del Nfger y desemboca


MAPA 1. FRAGMENTS DEL "MAP OF THE TROMAL REGIONS OF AFRICA OUE, ACOMPANA LA 0 BRA DIE S W
KOELLE























**40









C3rf la zona de Aonny y aparece ehi el iapa, de, Sigismnund Williem Koelle con el nombre de New K~laba,
Atendiendo a la cartogralfa de la 6poca, el Calabar aparece localizado, entre otros, en los mapas de Bosman'0 (1705) ("New Callebar", "Old Callebar"), Snelgrace'1 (1734) ("Country of Calbary", "Calbary River". "Old Calibar"), en la carta confeccionada por el Comodoro Sir Charles HothanI2 (1848) ("New Calabar", "Old Calabar"), Y en el mapa. ya citado de Koelle (1854) ("Old Kalaba (Otono) ", "New Kalaba"').
Desde el punto de vista geogr-Afico el rio Calabar se une al Cross poco antes de la desembocadura de este i'"Itimo, en el mar. En el estuario existe una serie de islas (entre ellas Parrot, Cable, James., Tobacco, Alligator) y ademis, multitud de pequenias ensenadas. Las factorias que estuvieran situadas en las riberas del no Calabar -zona de Old Calabar-, por su localizaci*6n hacia el interior estaban bien protegidas de incursiones hostiles. Era sin dudas un lugar ideal para los embarques de esciavos en el periodo del trafico legal.
En Cu~ba, la menci6n en el Diccionaria de Pichardo"s tal vez haya sido la primera tent ativa de precisar la, procedencia. de los carabali. En esta obra se lee que "Carabali' es el negro o negra de esta gran regl16n de Africa" Edando Pichardo por supuesto que se conoce de quL' regi6n se trata]. Hay Carabali, Ribi, Briche, Abaya, Elugo, Suama, etcetera, segd~n el territorlo de su. comarca. Aunque de caracter soberbio e ind6mito, son trabajadores. Diente de Carabaif el diente cortado en punta a semejanza de los Carabalies que asi lo tienen"'.
Afios mds tarde, Jos6 Maria de la. Torre14 se referia, entre las "naciones" africanas, a "Los carabalies del reino de Benin o de la costa de Calabari (de donde tiene origen su nombre);
'I KoELLE, SrISMUND W[LHEM, Polyglota Africana or a comparative vocabulary of nearly three hundred words and phrases in more than one hundred distinct Africans languages. London, Church Missionary House, 1854.
ID10 BSMAN, WILLIAM. A New and Accurate Description of the Coast of Guinea. London, 1705.
IL SNELGRACE, WILLIAm. A No~w Account of som 'e parts of Guinea and the Slave Trade. London, James, John and Paul Knapton, 1734.
12 HOTHAN, SIR CHARLES. Chart of Commodore Sir Charles Hot ban dated August 171-h. Delivered to the Select Committee of House of Lords. [En: Reports from the Select Committee.. op. cit. (58)]1
13 PICHAM~, EST'EBAN. Diccionaria provincial, y casi razonado de voces y frases cubanas. La Habana, Ed. de Ciencias Sociales, 1976. (Primera edici6n: 1836.)
14 TOMRE 3. M. DE LA. Cornpendio de geagrafia fisica,. politica, estads tica y cornparada de [a Isla de Cuba. La Habana) 1854. p. 54.








4
to diminguen eii Carabaft suamo, jaik, brtcamo,, bran, etc&etd. Tienen los dientes cortados en forma de lanza y son enemigos de los condos".
A comlenzos del presented siglo, Don Fernando Ortli'5 escribl'a que "Carabalf es natural del Calabar. Se les llama asi, en vez de calabares o calabarl"S., por corrupcion de la voz inalesa Kalbary. Sabido es que la trata estuvo, antiguamente en manos, del I'ngl6s y de esta lengua se derivaron muchas voces de la jerga de los negr I eros. Segdn J.M. de la Torre [se trata de la obra y clita que se ha transcnito antes], Ios carabalies tienen los d*entes cortados en punta y se dividend en Suamo, Bibi, Bricamo, Bras, Abava, Bricha, Eluyo (slic), Ell'. et.6tera. Dumont aflade Hatan y Berdn. La soberania que, aunque mal segura, ejercit6 Espana en esa regl6n. de Africa*** durante los silos, xviii y xix, facil*0 la gran nnportacio'n en sus Colonias de habitantes de ese pais". Puede notarse que Ortiz atribuye a de la Torre la menci6n de a1gunas denominaciones que en realidad debe haber tomato en otra fuente, pudiera ser que en la. obra ya citada de Pichardo.
Por illfimo,, es menci6n obll'gada el trabajo de Enrique Sosa, publicado en fecha reciente." que constlituye el esfuerzo m6s complete reallizado en Cuba por esclarecer, de mantra global, los antecedents cultumles africanos correspondents, a la zona del Calabar y el process de transcultur-acio"n en que estuvieran imbricados de este lado del AtlAntico. Refirien dose a los miles de hombres y mujeres esclavizados, procedentes de Nigeria del Sur, sefiala Sosa que 'I'en Cuba fueron denominados, por met.4tesis del termino nigenano Calabar e ignorando su heterogenea composid6n tribal, con el nombre gen6rico de carabalies".17
Todos los authors dtados colinciden en afirmar que el t6rmino carabalx se form6 a partir del termino Calabar. Esta afir. rn 16n, aunque wilida. no es absolute. Ademis de que distintos components knicos recibieron el nornbre gen&lico decaraball, por el hecho de hablitar en regions limiltrofes con el

*** Don Femando alude evidentemente a las islas de Fernando Po (Ferfiao do Po) y Annobon, cedidas a Espafia por Portugal en, 1778 a tenor con el Tratado de San 11defonso y El Pardo. Sin embargo, que sepamos, la posesi6a de estas Iislas no Jug6 ningfin papel influyente en cuanto a la importaci6n de esclavos en la Amdrica Hispana.
15 ORTIZ, FERNANDo. Los negras esclavos. La Habana, Ed. Revista Bimestre Cubana, 1916. p. 31.
10 SOSA, EMIROUE. El Carabalt". La Habana, Ed. Letras Cubanas. 1984.
17 Ibidem. n. T









Viejo o el Nuevo Calaoar o torque fueran embareados Aesde factories situadas en itstos parades, el tdrmiino Kalabari cons, tituye un etno"nimo, hasta ahora, que sepamos, nunca mencionado en la bibliografla cubana, el cual es possible que diera nombre a la toponirnia, hom6nima. En effect, uno de los grupos etnogrAficos pertenecientes a los IiAw (lio), recipe el nombre de Kalabari.18 Atendiendo a la tradici6n,19 Kalabari fue el nombre del fundador de- la sub-tribu liaw del mismo nombre, a la que ma's tarde se habn'an un'do elements de orligen Ibo e Ibiblo (Efik). Puede encontrarse su localizaci6n correct en el "Mapa de las Tribus Carabah", que figure. en la obra de Aguirre Beltran,'O
Los Ijaw habl"'tan fundamentalmente la'regi6n del delta del Ni"ger, donde se encuentra el. ri'd New Calabar, a unos 100 kms al oeste del rio Old Calabar (vdase mapa 1). Seg4n palabras de un via ero del -siglo xix, prActicamente, no existing I caminos en la zona del delta, siendo cualquier diistancial, aun la xnAs corta.. cubierta en canoa. La abundancia de esteras, laguna, albuferas y canalizos en el drea co'stera desde Badagry (cerca
A
de Lagos), en el occidente de Nige- riia, hasta el no del Rey, en el este, hada possible la- comunicaclift mediate el uso de canoas, sin safir al mar.21- I
Entre todos los components, etnicos de este. ampligo terriWHO (Ibo, Ibibio, Ijaw) era practicada la esclavitud, teniendo lugar frecuentes incursions b6hcas de unos groups sobre otros, dirigiidos a la capture. de esclavos.
En Cuba el t6rmiffio calamari, que claramente alude al etn6. nimo Kalabari, aparece en muy pocos'casos, bacia el penodo colonial mas temprano. Asi, en'fuentes de' la dpoca 2'se menciona la venta del esclavo calabarf Francisco, mariners, de MAs de 40 aflos, efectuadA en febrero de 1579. Ya desde en'tonces era usada con mayor frecuencia la denomiinacii6n 6tn'i'ca carabalf", con sentido de connotaci6n gene'rica, y en contadas ocasiones tambi6n se usaron las denorm*naciones carabaly, caravali y la encontrada. en Ti"guabos de caraba. o carabl. El'uso con18 MURDOCK, GrioRGY-, PETMWorld Are.a Files (Fichem de este autor wmpilado hasta. 1958.).
Iv OsAEj T. A.P S. N. NWABAIUY A. T. 0. ODUMST. A, Short History of West Africa. New York, Hill and Wang, 1973. p. 147.
20 Muimr. BELTRAm. GoNmo. La Poblaci6n negra de Mixica. Wxico, FCE 1972. p. 338.
-21 0SM: T. A. et al. 00. cit..
Is p. 138*
22 RoJAS, MARfA TuRx-sA im Indice y extraetos del Archivo de Protocolos de La Habana. Ucar, Garda y Cia, 1947. t. 1, p. 46.








Sagr6 que a esta, denominaci-on gen6nca de carabali siguaera un segundo t6rmino.. que la cpmp etaba, el cual supuestamente
'1 0 It
indicaba el grupo, especiffico del esclavo. Poseemos reports de unas 50 denomffiaci ones de este tipo relatives a Cuba.
A travel de las factorfas del Calabar deben haber sido ernbarcados esclavos de muy diverse procedencia knica., arrancados de distintas regions situadis en los actuales Estados de Nigeria y Camerln y aun de Niger y Tchad, los que probablemente compartieron la denomlihacl6n generic de carabalf. Prueba de ello es que Sandoval escribia en 1641 que habfa que disiinguir entre Jos "caravalies puros o naturals pot y los "caraValf es part iculares", "aunque treatment [estos U'ltimos] no lo. son". Y agrega Sandoval: "estos AItimos son innumerable y que-no se entienden unos con otros ni los entienden comunmente los carabalifes puros.**** Los "carabalies particulars
torque salen. y viienen al restate con los caravalies, los tenemos por tales" '29
Quiere decir que los -Kalabarl' originals procedfan de la zona del rio New Calabar. En ello tuvo razo"n Lachatafte. "n., p aunque identificara. err6neamente el New Calabar, con el rio Real o, r1o del Rey, situado al este del rfo Old Calabar. Escribia Lachatan"ere' que "es possible que los originals carabalis fueran extraidos o comerciados en las facton'as localizadas en las mfirgenes. del n'poReal o Nuevo Calabar, donde desde los albores de ]a trata hubo limportantes mereados de negros"O"
Esclavos de este ongen tuvieron por destino otras zonas dela Am6rica, donde a veccs fueron conocidos con otras de1101ninaciones. De este modo,'cn la i'la de Trinidad se les 11=6 calabar, calabay y caravali.25 En Venezuela tamb*6n como carabali'" carabarl' en'Sun'nam,, carabori en Uruguay, y calabar
Sandoval dtiliza indisfintamente ]as denorninadones, CaravaH y Carabalf.
24 SANDom, FnY AwNSO D& De instauranda Acthlopum Salute. Sevilla, 1641. p. 63*
24. -LACHATARF.R-9, Rfttum "Tipos, 6tnl'cos africanos qua concurrieron en la arnalgarna cubana". En: Actas del Folklore. (La Habana) 1 (3); niarzo -1961. Pubficado priginalmente con el titulo "El cisterna rel 191"M de Ws- Lucumf y otras influences africanas en Cuba"* En: Estudios Aftocubanos. (La Habana) Vol. III, nfims. 1-4, 1939. 25 HiGm,&N B. W. "African and Creole Slave Family Pattems i Teimdad". En: Crahan and Kiight. Baftimore and London, Eds. Africa and the Caribbean: The Ugacies of a link. The John Ropkins Unliv. Press, 1980.
26 AmsTA Smms. MIGUEL "Gentillicios Africanos. en Venezue]W'. En* Revista" Himestre Cubana. (La Habana) Vol. 1XX11, enero-junio, 1957. P. 155.









en Santo Domingo. AdemAs de las zonas clitadas se -menciona, sti, -presencia en Wxico y Brasi I y Sandoval alude a -ella en Cartagena de Indias.
Vivi
Eii Cuba entraron esclavos bajo, esta denominaci6n dwica
If
y.tartibien con las de bib!, bIA, bibio, Y del t6n-nin-o gen6rico caraball. antepuesto a aquellas. En documents ingleses y hoWideses'deja epoca. se les Ilam6 Heebeebi P 27 Ibbibi o Quaw'?" Tambi6n se report la existence de esclavos de este origin en otras zonas de las Antillas como Trinidad (bibi, bibe), Haiti (bibys), Antillas inglesas (mocoes). Todas estas denominaciones aluden a los Iblbio. que habitat la region suroriental de 10
Nigeria, pr6xima al delta del no Niger. Segun Murdock29 los ibibio, se dividend en seis grades grapes, que son, los Ibibi*o
lw amente dichos, los Ibibio occlidentales onentales o, Ibibio propi
o, Anang,'los septentrionales o Enyong, los merlidionales o Eket,,Ios-del delta o Andoni-Ibeno y los riberen-os o Efik.
Los Ibibio tenfan fama de belicosos y eran temidos por otros pueblos vecinos, seg4n relatan Equiano" y Adams.311 El hecho de habitat en zonas pr6ximas a la costa les ofreda la posibilidad de entrar en contact director con los traficantes di esclavos Y, al parecer, hacfan incursions frecuentes sobre sus vecinos en busca de press. Distintas fuentes de la. 6poca inencionan que los Ibibio aguzaban. artificialmente sus dientes Y W vez por eHo se les consliderara antrop6fagos. Seg6n Crew 82 "c'u'a.-h0o. Regan a la edad de siete u ocho se afilan los dientes c6n una lima Y admiten libremente que se comen unos a otros de ofrecerse la oportunidad. Viven casi siempre'en sus cano'as, en -arrpyos y records., y se procuran una precaria subsistencia

.2-1 M"TfX P JUAm Luis. De d6nde vinieron los negros de Cuba Los marldingas,, gangs, carabalies y awards: su histors'a antesde'za escja vitud. La Habana, Irnpr. Atalaya, 1939. p. 21-22. .24- ADAM$, JOHN. Remarks on the country extending from Capi Palm4s to the river Kongo. London, 1VJ. [Citado por Lachatafier6, Op., dt*) P.
291 MURDOCK, GEORGE PETER. World Area Ffles, op. cit. 30 VASSA, GUSTAVUs. Los viafes de Equiano, La Habana, Ed. Arte y Literature, 1990.
31 ADAMS., JOHN. Esbozos hechos durante diez'viai'es. Londres, 18224 40-41 [Cita, do por Vassa, Op. cit., p. 37, nota 41
,82 CREW, H. Memorials. Londres, 1830: p. 143. [Cilado Por Vassa, OP., cit., p. 37, nota. 4.1









medliante- el robo y el pillaje,"'. Dechamps Chapeaux 8- alude a la costumbre de los carabal- de limarse los dientes., contAndose al menos los Ibibio entre los practicantes de tal costuibbre, .Segdn Murdock" entre Jos Ibibio los esclavos cran muy numerosos,, excediendo en gran medlida entre los Efik a los hombres libres. En general., el comerclio de esclavos estuvo-muy desarrollado entre ellos. Era practicada la esclavitud por deudas y los descendientes de esclavos se convertlan en Ilibres, a la tercera generac16n o cuando eran hi"os de un progenitor libre.
Ibo
Son bastante conocidos. Constituyen uno de los componentes 6mlicos ma's numerosos de la actual Repu"blica Federal de Nigeria.85 Los esclavos de origin Ibo fueron conocidas en Cuba con este nombre y bajo las denominaciones ybo, hibo, hivo y eboe. Tambien con el etn6nimo Ibo se les conoci6 en Surin-am y en las colonies francesas de las Antillas (Guadalupe, Santo Domingo). En la segunda mitad del sliglo xvnx los Iboeran' los esclavos africanos mas numerosos en Guadalupe."' En las colonias inglesas de las Antillas fueron l1amados con los t6rmffios ebo, eboe (Jamaica, TrInlidad) e Ibo (Trinidad). En fuentes de la epoca se les llama tambb6n Jibo, heebo o heebee. K6elle menciona entre los Ibo a los Isoama, Isiela, Abadsa, Ar6 y Mbofia.
Tambi6n. esclavos Mo. fueron introducidos en los Estados Unidos. Se 'n Herskovits gradess cantidades de esclavos fueron embarcados en la region del delta del Nfger, como se indica en los manifestos de los buques cargados en Calabar y Bonny, los puestos principles. Estos fueron fundamentalmente esclavos Ibo, represeintando un pueblo que hoy dia ha. blita una gran porc16n. de esta zona".17 Segdn el propio autor, en Estados Unidos los Ibo fueron conocidos tambi6n c6n el nombre gen6rico de "negros del Calabar".

83 DucuAmps CHAPEAUX, PMRO. "Marcas tribales de los esclavos en Cuba". Etnologia y Folklore. (La Habana) (8) 65-78, juUo-diciembre 1969. 34 MURDOCK, GEoRcF. PETER.. World Area Files, Op. cit. 15 Su poblaci& es de 13 000 (18,4% de Ia poblaclift del pals) En: Bruk, S. 1. Nasietieniye Mira (La poblaci6n del mundo). Mosdi, Izd. Nauka, 1981. p. 638.
86 HouDAILLE, J., R. MAssio Y G. DF.BiEN. "Les origins des esclaves des Antffles" (111) Bulletin de L'IFAN, t. XXV, nulms. 34, 1963. p. 223. ST HERsKovws, MmviLLE. The Myth of the Negro Past. Boston, Beacon
-IfLwn owe









La flegada de esclavos lbo en cantidades apreciables a Cuba data del Perl"odo en que se mantuvo la ocupaclon inglesa. de La Habana, siendo extraidos de punts situad-os en la caleta. de Benin Su presencia se hizo perceptible en distintas re giones de la Isla desde comienzos del si glo xix.
El medico y antropologgo france"s Henri Dumont" escribil'a a medliados del pasado siglo sobre las zonas de procedencia de los Ibo, sefialando que "sobre las riberas del Nuevo Calabar o Bonny v'ven los, negros caraballs juarna o ibo, de talla. inferior a la media, de pliel. bronceada como la de los mulattos de cuba".
En la relacio"n de esclavos de Tiguabos aparece tambidn la denominaci6n brioche o brichi (8-0,24,70, esclavos que tambidn eran Ibo. El t6rmino Breeche, transliterado fon"ticamente a] ingl6s, alude a las personas portadoras de tatuajes por escarificaci6n (mbritshii, itshli, mgbunchi),-10 Existe otra interpretad6n del t&mino briche, el cual, segu"n Adams slignifica en lengua "Heebe" (Ibo), caballero, o es el te"rmino que ideiitifica al mayor de lo-s hijos.
De origen lbo es bastante conoclida la historic del esclavo Olaudah Equiano (Gustavo Vassa), que fue vendido a los iingleses en 1756 y escribio" Su autobiograffa en 1789.
El te'*rmino lbo tamb*6n fue usado en Cuba como gene'rico, antecediendo a una segunda denomination, que podfa o no corresponded a una verdadera pertenencia lbo,
Brucamo
La denominacio"n LItnica brucanio, asi como a-tras de rafz similar, como bruc, brucan, bruco, tambien encontradas en Tiguabos se refiere a esclavos que fueran ademds conocidos, en Cuba coin las denominaciones de brica, briema, brican, brica-mo y b ric amb'. Tal vez el te'rraino bruckum, conocido en la "Isla de Trinidad,'12 sirviera para designer esclavos de esta misma pmeedenclia. En documents de la Cpoca fueron Ramados con Ios t4rminos kriki, okrl*ka y okrlkamo.- 13 Se trata de esclavas

-98 Tj-ioxtAs. Hur.*x. Cuba or the pursuit of freedom. London-E5Te and Spottiswoode, 197L p. 52.
31) DuxioxT, HENRT. Awropologia y Palologla comparadas de los ne. gros esctavos 1876. La Habana, 1922. p. 33. (Colecdon cubana de libros y documents ine'ditos o raros, dirigida por Don Femando Ortiz).
*0 VAssA, GusTAvus. Op, Cit., p. 18.
41 ADAMS, JOHN. Op. Cit. [Cltado por LACRATAREk, Op. cit, p. 7]
42 HIGMANJ B. W. Op. citi pm 48w 4a MAwhq. J. L. Op. cit, P. 21-22.









de pertenencia eftnica Ijaw, los que segun Murdock., 411 estuvieron organizados en various groups CEstados'), tales como Bonny, Brass, Calabar, Ke y Okrike, cada uno de los cuales se hallaba balo el n-lando de un jefe. Estos mismos Ijaw se rnencionan con otros nombres tales corno los Ijal"o de Nigeria y la denominaci6n, a*jo4" en Trinidad. Koelle" refiere como subdivisiones, de los Ijaw a los Utse, Udse y Okuloma.
Cangd. Mandinga
Luego de pasar revista a las aprecliacio'nes de Pichardo, de la Torre y Dumont, concernientes a la localizaci6n de los cangAL, conocidos tambien en Cuba con la denominaci"n de gangi, Oftiz sefialaba que "la procedencia- geograffica de estos negros es, por tanto, lo mas dificil de fijar, hasta ahora; sin embargo por los datos anteriores, es prudent locallizarlos donde dice la Torre, que equivale at hinterland de Liberia. Dumont sligue a- la Torre en eStoll.48
Por su parte R'mulo Lachatanere' fue el investigator Cubano que con mayor certeza pudo establecer la procedencia. geogrdfica de los gangA, cons iderandolos con justeza un sub. grupo de filiacion Mandingo y relacionando su denominacion con el nombre del Ilamado reino de Guangarra o Wangara. De estemodo Lachatan-cre" localiza su reg16n de origin en el valle del alto Niger.49
El cotejo minucioso de di"stintas fuentes permit considerar que los tdrminos cangit, gang-a, mani, nali, madi y mande, todos encontrados en Cuba, gangs y gangara en Surinam, en Santo Domingo canga, en la Isla de Trinidad canga y hangar y el proplo t6rmino ganga, tambii6n. hallado en Venezuela y Mdxico aluden especifficamente a los Malinke. Este grupo, segdn Murdock,-10 es tambien conocido con los effionimos Manding, Mandingue y Wangara. Adicionalmente, Delafossel sehala entre las tribes Malinke a los Gangaran.

MuRDDcK, G. P. World Area Files, op. cit. 46 ADAMSO JOHN. Op. cit., p. 441.
46 HiGmw, B. W. Op. cit., p. 47.
47 KiOELLE, S. W. Op. Cit.
43 ORTIZ, FERNANDO. Op. cit.
49 LAcKA1A9ER#,, R6muw. Op. cft- p. 8. 50 MuRDOcK,, G. P. World Area. Files, op. cit. 51 TUTAMARP, MATTRTrv- Parfs. 1912. 3 t.








Con respect. a su lengua, la clasificaci6n finguistica y su orrespondiente te ologia, varfa seg dn distintos cnterios taxon6micos. Seg6n uno de ellos el te"rmino Mankinka, alude a la lengua, -que pertenece a la. fam'lia lingWstica Mande, hablada- -por los Malinke, Manding o Mandingo.112
.. Entre los Malinke, as f como en general, en la region, los esclavos se encontraban comprendidos en dos categonfas. Se trata de los esclavos capturados en guerras o adquindos por compra y- aquellos otros que eran. esclavos doxndsticos, h1jos Ae una pareja de esclavosy exentos de venta. Los esclavos rara vez se casaban con muieres libres, pero un hombre libre, a veces adquir'a una mujer esclava con el prop6sito de emanciI latla y cagar con ella. Los hijos de esta uni6n tenfan el status p
de libres. Por otra parte, los d. escendientes, de esclavos se conyertfah en" libres, en cuarta generacii6n "
00
_'Dd de tiempos remotes era conocida con el nombre de Wan. gara la region pantanosa que se extended entre los rfos Senegal y,,Nfger,. la cual adquinera notoriedad por sus recursos aurff6ros.--El obtenido en territorio Wancrara sirvio cLurante los tempos medievales para promoter el comerclio trans-sahariancr, entre e1norte de Africa'y el Sudln OccidentaL"
tntre"16s sujetos estudiados desde el punto de vista antrop9logi I co I por Dumont se encuentra Fernando, gangA, de 55 a-nos de, pro'fesi6n'- a1ba nil. !5,
Con respect a la exiistencia de este components 6tnl'*co entre los esclavos de Cuba escribia est-e autor en 1866:
Hac'e mucho tempo que los mandingas han dejado de ser transportados a Cuba. Esto se debe a que cerca del territorio ocupado, por ellos, se encuentra la vigilante y celosia colonla inglesa de Sierra Leona, situada a 10 gyrados, de latitude norte., aproxi'madamente. Colocada. entre ]a mcl6n. de los- mandingas, que cercanamente fienen al Nofte y la de Jos gangals, al Sud, Jos ingleses, por medio de su flotilla de cruceros, impiden completamente la salida de los mandlingas tanto como la de los gangals. Hasta el vafio 1830, el fen6meno se operaba- a la inverse, hasta el "tremo, que los administradores, de los iingenios y los antimos mddicos de los r*Smos1p

52 OSAEj T. A. et al. Op. cit., p. 28.
53 MumwK, G. P. World Area Files., op. cit.
54 OSAE, T. A. et. al. Op. cit., p. 28,
65 DumoNT., HENRI, Op. Cit., [Citado por Ortiz, op, cit., pe 42m]









nos declan que las hibricas, sobre todo, eran enton6es explotadas por esclavos orlundos de las dos mencionadas naciones, que tan pocos representatives 'fienen acAualmente en las enfermerias y en los ingenious de Cuba ll
A Pesar del elevado, valor testimonial de Dumont.,' no es acertado el j*ui*ci*o que antecede, sobre la. suspension total de la's' entradas a' 'Cuba de esclavos mandingas y gangfis, como resultado del patrull *e btitAnico. Se 17 "en 16s''c 0_mienzos de la &cada de 1850 habla tres mercados principaks de 'sclavos, en el nuevo Mundo: Brasil, Estados Unidos CuW". Palmerston logr6 cerrar uno de los tres enviando la. marina b*tAnica hacia aguas brasllefias, pero los restates dos rnercados se mantuvieron en active. I
,La, informacift disponible despilerta dudas -sobre la efectividad real del patrullale biitdnico en la costa afn*cana,. que tenfa. su base pnncipal en Freetown, Sierra Leona. El reverend John Miller, interrogado en el Parlamento britintco en -1849o con el fin de que este cuerpo legislative pudiera con iderar nuevas medldas. para poner fin al comercio de esclavos, decla-'raba que Iftel trAfico de esclavos es movable., cuando se quiebfa en Un punto se mueve a otros". De acuerdo a testimonies ofrecid6s por estos a-nos, con igual prop6sito, se pone de manifiesto que zonas de embarque de esclavos mandingas y gangs pennanecian abiertas al comerclio. En tal sentido, el Onsul b6itAnico en Cabo Verde expresaba, en 1848 la esperanza de que pronto las zonas de Senegal y Gambia serial arenas -a los horrors del comercio de esclavos. En otras entrevistas se me'ncionan a Rio Pongas, al oeste de Sierra Leona y Gallinas al este, Iugar donde se hallaba la factoria del negrero Pedro Blanco, entre los principles centers de traffic, calculAndos'e qu6 las exportaciones de esclavos desde Gallinas rep en un-5% de todo el comercio afn*cano en 1848-1849.58-.
Pero ademds, desde el punto de vista hist6rico cuantitativo,
*dencia la significative, presencia de esclavos, tanto mandingas como.gangis, en las dotaciones de la 'Isla despu6s, de
56 DUMONT,. HENR'r.' Op. cit.
ST WARD, W. E. F. The Royal Navy and the Slavers. London, George Allen and Union Ltd., 1969. p. 221.
58 Reports from the Select Committee of the House 'of Lords' to consider the best means which Great Britain can adopt for the- ftnat extinction of the African Stave Trade iWili minutes of evidence, appendix and index. Shannon, Ireland, Irish Univ. Series of British Parliarnewary
1 nrutwrc 1042 Y% 212 -it e-ler PPAt'^;Aws









1830. De este modG, seg4a datos qu apprta un studio reciente de Gabino La Rosa sobre esclavos-I chnarrones capturados en la i sla, los mandinga rep resentaron entre 1831-1839 el 5,9 1-0/0 diel total en ese Perfodo, y en la d6cada-. siguiente (1840-1849) el 5,291Y47, lo, cual indica que,,. todavia era sostenida su entrada en la Isla. En lo que respect alos gangi el propio autor .indiaca queen los mismos periods su peso espeefflico fue, mayor, representando el- 15,62-7o y el 16 ',7417* (fel, total I cle 4marrones capturados. Por su parted Moreno, Fxa inaWllsefiala que los gang -a' rep resentaron el. 11,45 % dd los esclavas existentes en La Habana entre 1850 y 1860. Formando parte de los crifteri"os pseudo-empfricos que atribufan ciertas cualidades de carActer-.y conduct a los indivi. duos de detertninada pertendftda &Wlta,- s e comidemba, segdn fuentes de la epoca, que los ganga eran n6blesy boiid dosbs, en contraposici6n, por ejemplo,' 66'n, los carabili, a qu*ents se estirnaba rencoros'os y ve4gpLti'vpS,.6O
De modo, similar a otras denomi"nadones 65tnica's, el t0mino ganga4 tuvo tambioe,n-un character gen6rico, seguido de otro qtAe indicaba con mayor precision el grupo especifico. Ejemplo de ello. los, ganga quisf, denomination que se ref 1ere a los. Kisi. AdemAs., a no dudarlo, entraron a1gunas- "'falslificaciones #P 'encubiertas tras las denominadones gen6nca's. piret6ndieftdo 'Utl vez., revestir al esclavo-mercancia de las 'caracterfsticas atribuL. das a un grupo determined, con el fin' de Promover -su venta.
I
Este Puede haber sido el caso de los etos compare nd'dos
bajo el rubro gangA macua, -elcual aunque corresponded a Cuba no se encuentra entre las denominaciones de Tiguabos. Con respect a Cuba conocemos la existencia. de niis de cuarenta denominaciones especifficas seguidas -al, -t&rnino- gendnco ganentre las que se advierten a1gunas qui. guardian
no relacift
a1guna con el Ar6a. n i con el origin Otnico de los: ver6deros "'gangi". Sin embargo, tjiles --"fahiftcacione a4mu casas, son raciles de adverfir, partiendo de la dafto'tninac on knica' espedfica,

MOUNO FnGINAM, MANUEL. El Ingenio. Complejo econdm- -sOOW cubano dot auicar. La Habana, editorial de Ciencias Sociales, 1978. t 11, P. 9.
XIMI&KO Y CRuz, DoWREs MARfA DE. Aquellos tempos ... Memorks A& )'-^In JU,**4,v T n Uexlk m*% % 102fl + TT im 12A-12C









Congo..
A menudo, los top6nimos africanos, sobre todo aquellos que aluden a regions extensas, cambiaron de connotacidn
4 do*
geogranca en el decursar de los tiempos.'Esto ocurri6, por ejemplo, con el tdnn*no Ngola (Angola), pesto que el terriw10 *6 Is
_no comprendido t>a*o este nombre fue experimentando una gnadual'expansift, en Ia media en que se fue ampliando Ia penetraci6n y el'control de los portugueses. Otro tanto ocur66 con los t6rminos Guinea y Congo. Bajo este U-11tima nombre, durante el comercio de esc'lavos, Ileg6 a conocerse un ampho tern4torio, sobre tod6 costanero, desde el cabo LOpez, en el actual Gab6n, hasta el Sur'de Benguela, en Angola."
Todos Jos groups humans de este amplio territono v a" otros muchos, con pocas excepciones, desde Ia. faja equatorial hasta el cono sur de Africa,-hablan en lenguas que pertenecen a Ia c. omu"n farn'l i a Ban tu y guardian en t re si simi mu4" de" g6nero*de vida y culture.
]EX'ste un crifterio generalmente aceptado por los estudiosos aunq ie nunca probado fehacientemente, de que en Cuba 10s' aportes humans fundamentals procedentes de Africa tuvieron SU ongen en el territorio de Ia actual Nigeria mencionindoie, entre ellos a los Yoruba y'los conocidos gen6ricamente corno carabahes. Sin subestimar Ia riqueza de Jos aportes de los pueblos de esta A rea a Ia culture cubana, las influencias Bantu, originadas en zonas de Africa Occidental, al sur del Ecuador, fueron sin duda las ma's"sostenidas, de sde los primers tiempos de Ia colonia hasta las postnmerfas del comercio de es. clavos. Ademis, desde el punto de vista cuantitativo, los componentes dtnicos de fill'aci6n Bantu mantuvieron un peso espeeffico de relevancia en las cargazones de los buques negrcrus con destiny a Ia Isla. Es wilido, Por consiguiente, plantar, se I-a hip6tesis de que entre las influencilas africanas, las de origen Bantu, conocidas gend6camente, en Cuba con el n0i. bre cpngo, jugaron el papel mAs destacado en el process de fonuac16n de una culture popular, indiana-criolla-cubana.
Con el nombre de congo se aludfa parcialmepte al Ilamado reino del Congo, que abarcaba un territorio al noroeste de Ia actual RepAblica Popular de Angola, incluyendo Cabinda y zo. nas limitrofes de Zaire y de Ia Repfiblica. Popular del Congo. SU nu"cleo prind al fueron los pueblos que forman parte de

fa RtmHoN, DiEuDoNN9. La Traite et I'Esclavage des congolais par Its
'CAJ-44-hLfte I A- %LJ4.%.ftft*.. A =1 I aneb q









Ia comunidad dtnica Bakongo, que hablan lenguas cerca'nas' en re sf lo son en nuestros dias el kikongo, el fiote y
el, Iingala.
Desde los comienzos del comercio I de esclavos con destiny al.. Nuevo. Mundo, 4el Ilamado reino del Congo jug6 un actlvo papel en, dicho tr6fico. y hasta. el siglo xix se embarcaron es'qlavos-desdeldistintos punts de Ia costa, situadosen territorio
Ia comunidad e tnica, Bakongo, incluyendo los actions embarcaderos situados. sobre el no Congo (Zaire), desde San Antonio, ide Zaire y, M'pinda hasta Matad 1. La presencia portugues.a en -el 4rea promov1*6 el comercio de esclavos y1os consiguientes conflicts entre las entidades political existences, jos 11.amados reins del Congo,, Ndongo, Ngoio 0 Angol", y Kakongo, conel 1, 1 2
_proposito de obtener cautious."
La,.- dimensi6n geogr6flica. del top6nimo Congo-fue fact(?r que contnbuyera a Ia. varliedad de los components. iftmcos introducidos en Cuba y en otras" zonas de Ia Am6fica b4jo Ia denominacOn gendrica-de condos. En-el caso de Tiguabos, ademAs Ae, con.go, se menciona Ia. denominaci6n On ica congo xpucepga,.que identificamos como Jinga p Ngola-Jinga, el cual forma.. merado de pueblos que hablan en
parte de un conglo
lengua kimbundu, conoci dos en Ia I iteratura, como pueblos Ambundo. Tambidn semenciona, a los mondongo o mondong, tdrmino. que se refiere a los mid" ivi a" uos procedentes del llamad reino de Ndongo, de si Olar c
mi omposici6n Ambundo.
,-,...Por.. iAltimo debe sefialarse, con respect a los condos, que entre las, denommaciones no identificadas a1gunas pudieran pr9ceder de. esta zona, (cacando, cacanda., cacanga, ;numbala, y. monengue).
'De lis '62' denorrfinaciones, Onlcas hOladas e'n Tiguabos., estaifi6s, en 'co' hdiciones de lidentificar 54, que comorenden'el 90,649o' d6l total de"esclavos. Las 8 denom*aciones no idenfifieadas- comprenden solo 12 suieto s. (Wase tabla 2)
Atdndiendo a sus regions de ongen puedenr agruparse s&gun aoar'eice en' Ia tabla 3 y. en'el -mapa 2.
'C6ino ptiede" apreciars6, desde el de v*sta cua fitat
Punto I n i wo,
ft d& k mitad de los es6lavo's reporraw I s en Tiguabos procediti &! Ia zona 3, s'iendo particulaiinente numerosos los onpg*.'. ratios de'la sub-zona comprendlda a Partir del delta del Niger fiaciiL el, nofte y el este. E s igh ifficat *vo el poco, peso esped@2 'Wa e en este sentiao: DAVIDSON, -BASIL The African Slave -Trad&










fico, de los components Yoruba en Tiguabos, 1,40%, hecho que presuntamente contrast. con el peso mayor de este componente, en el mismo penodo, en la. regio'In occidental de Cuba.
Seg4n datos que aporta Gabino la. Rosa, este components
represents mAs del 10% del total de cimarrones capturados.en la Isla entre 1831-1849, mientras que Moreno Fraginals'13 senala que entre 1850-1860, especiericameqte en La Habana, los esclavos de este origin fueron mayorita-rios, con el 34,,525o' del total
reportado en dicho period.

MAPA 2. ZONAS DE ORIGIN DE LOS ESCLAVOS. DE TIGUABM.




















oil M stole #4

IV E3 to so? %



Sin embargo, no basta con apreclar el aspect cuantitativo
global, durante un perfodo prolongado, en este caso de medio siglo. Es necesario entonces descomponer este lapso, cronol6-









gico en periods menores de clinco, aflos, entre 1791 y IM, desesti'mando los restates afios (1789-1790 y 1841-1844). que no son significativos por las reducidas cantodades de esclavos que a ellos corresponded. De este modo' se hace possible apreciar la gradaci6n cuantitativa de los, components con un sentido mis dinalmico (tabla 4). Asif, mientras que los carabalf representan el 26,02% del total general, el comportamiento de este components no fue homogi6neo nii mayoritario a lo largo del medio siglo estudiado.
Entre 1791 y 1815, el Componente e"tnico mayoritario fue el represented por los condos, que totalizaron 165 en dicho pe.P
riodo, seguidos por los mandinga con 51 y mas adelante los car-abalf con 44. Tambie"n fucron mayoritarios los'esclavos comprendidos bajo la denomlinaclo"n de condos en el Justro CDtre 1836-1840, totalizando 240, mientras que los carabalid OCUParon el segundo lugar con 79. En dos lustrous, 1796-1800 y 1806-18107 no se report ninguna inscription de carabalf. De ]as denominaciones An"cas rnayoritarias solo se report, la inscripcOn de condos y de mandingas en todos los penodos de cinco a-nos.
En -cuanto a los sexos (tabla 5), se advierte el Predominio de hombre-s en todos. Jos Periodos, aunque es mucho mds marcado entre 1791-1815, con su nivel TnAximo entre 1806-1810, ano en que el nfimero -de esclavos reportados fue el mAs reducido. A partir de 1816 se advierte un aumento en la proporcl16n. de las mu eres hasta ser el doble de la cifra promedio en todo el period anterior, alcanzando su mayor valor entre 1836-1840 (39,14f-Yo). Es probable que ello obedeciera al interns, de los amos por estimular la procreaci6n de hijos de esclavos, debido al empenho de Gran Bretan-a por suprimi*r el comercio de esclavos y la concertacift del Tratado de 1817 entre dicha nacift y la corona espanola, que declare legal el citado comercio a partir de 1820." Por esta razo"n los esclavistas cri"ollos debieron avisorar que sus fuentes, abastecedoras de brazos en Africa se verian afectadas por la 'linterferencia britlnica.
El aumento de la proportion de mujeres en las cargazones pudiera responder tambi'6n a la dismiinucli6n. de las disponibilidades de hombres, d'ezmados Por el prolongado tralfico esclavista y- a la consiguiente abundancia de mujeres, expresando con ello una tendencia conciente de las sociedades africanas involucradas en el comercio de esclavos por regular el deseI q-1 I I
qui I brio marcado entre los sexos.
En el seno de la Ilamada sociedad traditional africana coniuntamente con la tendencia natural hacia la. diferenciaci6n,









Social, de t1po claslista, se opera una tendenda opuesta, contraria a esta. diferenciacion, como un mechanism de'niantenimiento del status quo. Debe valorarse el important pap6l que en las sociedades africana juegan las-mujeres como productor-as agrfcolas, lo cual unido a la pr-Actica extendida- de la poligamia, contribute objetivamente a la acurhulaci'n de _ri_* queza expresada'en pr'ductos agr I colas. No" es de dudar, pues, que conio un medio de regulacio6n social se haya producidd un increments del nfumero de mujeres destinadas al ' ffico de esclavos, como un medio de regulacio'n social, como un freno a la ac"mulacion'de riqueza.
Es conocida'la desproporcift existente entre los sexos, en las cargazones de esclavos afri canos, predominantemente masculinas. Con relacio"n a la Am6rica. Hispana, la, aspiraci6n oficial fue que al menos u-n tercio de las cargazones es'uviera compuesta por mujeres. En lo" que respect a los esclavistas no se report en las fuentes disponibles que manifesto= rechazo hacia la esclavitud femenina o que se considerara a las mujeres menos aptas que los hombres para el trabajo que les era impuesto. Cabe suponer,' como Io hace Klein," liquelas sociedades africanas por s'i Miasmas ejercieron un control significative sobre aquellos sujetos que entraban en el comers cio de esclavos'
Con respect a. las edades de los escl"os introduclidos, entre 1789 y 1808, solo se sefiala adultlt" en cada casCi. SGIO a partir de esta Alfinia fecha se consign la edad aproxiinlady no en. todos los casos. De acuerdo a las informaciones disponibles, entre 1808 y 1812, las edades oscilan entre 20 y 30 aflos, siendo muy pocos los casos fuera de estas edades. A partir de 1812 aparece un grupo de esclavos con edades cornprendidas entre 12-18 afios, aunque no es stable la ocurrencia. de tales casos, pesto que a partir de 1813 *Vuelven a consi"gnarse edades de 20 a-nos y mas. Es por tanto possible completar Una serie de edades, con suficliente congruenda, a Partir de 1815 hasta 1840 (tabla 6).
Las cifras correspond entes a la. esclavitud *nfantil, con edades comprendidas'entre 0-9 afts, en realldad, salvo excepc i6n, entre 5 y 9 anos, fueron irregulars. Sin embargo, las canfidades menores correspondent al period entre 1815 y 1830.
r' JMNI, HERwRT. The Middle, Passage. Comparative Studies ifn the Atlantic Slavic Trade. Princeton N. Y.. Princeton Univ. P ess. 1978. v. 242.








Sin dleliar de oscilar, los valores mayors, hasta el orden de 10,81% del total de esclavos en un ano (1836), se consignan en el'periodo entre 1832 y 1840.
Si* se amplia el rango etario hasta. cubrir entre 0-14 aflos, aunque se advierten varliaciones de uno a otro afio, puede observarse una mayor regulanidad en cuanto a la. elevacio'n de su peso specific en los esclavos por afto. Su mayor valor lo encontramos en 1838 con el 46,9617,o de todos los esclavos reportados este aft, y en general, present sus exponents mAs elevados entre 1834 y 1838 (tabla 7).
Estos resultados, que se basan en una muestra de la poblacion esclava de Tiguabos, difieren sustancialmente de las afirmaciones de Klein. Este autor" sen"ala que, "en el comercio cubano, los ninhos por debajo de los 10 a-nos de edad representaron el 24%b a fines del siglo xvin, pero incrementaron su total hasta el 30% en el penodo entre 1815 y 1818. Las cifras correspondlientes a adolescents tomadas conjuntamente con las de nin-os, fue. del 309o' en los an"os 1790 y ascendio' hasta el 50C/oen el Periodo entre 1815-1818".
Volviendo a los datos de Tiguabos, puede apreciarse que las.,jnayores cifras comienzan a aparecer a partir de 1921. La ocurrencia. de los valores, ma's elevados se apreclia de.sde la fecha en que enti6 en vigor la. prohiblici6n del comercio, de esclavos, declarada a partir de 1820. Se trata, a todas luces de !a tendencia de los esclavistas por prolonger Io ma's possible el tempo de explotaclio'n de la fuerza de trabajo esclava, apelando para el.lo al increments de la esclavitud infantile. En el caso de Tiguabos, zona. cafetalera, las areas productive como la recolecclOn del grano, eran aptas para los esclavos ninOS.
Otro aspect de gran interns, el de las relaciones entre los distintos components dtnicos, adquiere alguna luz en la. informa-60n colectada. Se trata. de los libros I y 2 de matrimonios de personas "de color", tambi6n correspondents a T*guabos, que cubren respect iivamen te emtre 1805-1822 y 18311862. En realidad, el tomo Primero arranca con algunas inscripciones a partir de 1792. En cuanto al segundo, los asientos de intex-6s se realizaran en el period entre 1833 y 1838.
En total aparecen solo 57 asientos que dan fe de matrimonios en los que almenos uno de los esposos era africana. F,l resultado del procesamiento de los datos aparece en la tabla
"XJN HERBI RL Op* Citat pw 242) nota 9.








8. Puede aprecaarse- que predominant los matrimonios in-tra-&-ni*os (treinta y'seils)-, es --decl*rj- entre, suietos- de la 'mfsnia pertenencia, iftnica, mientms' que. lois enl Aces -inter6tri itos- 5uxhaii 2 1.
Aten lehdo'a Lis denominaciones dtnicas m yofitanas p3 e- .. I I . . I 1 'r
de apie8ars'e''u*e los bruca'mo ori los-que pregentan e-1 inayor porcentale de matrimonlios interetnicos, cGn el 801yo (4 de 5). Le s*guen en proporcift los condos, con el 40% (10 de 25), los viv'* con el A3% (2 de 6), los mandinga, con el 251o (1 de 4) y por filtimo, los carabali, con el 9% (1 de 11). Los lbo no se mencionan pesto que los 3 matrimonios consignados son enlaces intradtnicos. En los siete matr'monios africano-criollos, el c6nyuge masculine, nunca el femenino, es africana.
Aunque la cantldad de matri'monios intraknicos es mayoritaria (63,157o del total) es notable la cantlidad de matrimoter6t s (36,84%) del total. Esta proporcift es eleMos In nico
A ]k d" a
vada si conslideramos que en nuestros dias, en la propia Atrica., la incidencia de matrimonlios linterdtfflcos en w1cleos de poblaci6n urbana, es auln rnAs reducida. Se trata de que estando sometidos a un regimen de explotaci6n esclavista, los afficanos, fueron privados, hasta un 11**Mite maxima, de valores culturales -materiales, y espirituales- portadores de la propia lidentidad knica. Sometidos a un rdgtmen en que Jo mAs important era la propia. supervivencia, los esclavos trataron. de prolonger la existencea, sofiando con alcanzar ]a fibertad, de una u otra forma, emanciparse por coartac'O-'n o fuga. Adem6s, las condiciones de su precarlia existence eran compartidas por igual con esclavos de orilgen dwico distinct al propio, rasero que debi6 contribuir al acercamiffiento entre unos y otros.
Cabe an"adir que entre las iffiscripciones asentadas en los libros de matrimonios aparecen a1gunos casos de enlaces (cuatro en total), en que uno de los conyuges era libre y el otro esclavo. En tres de ellos el contrayente es esclavo, mlientras que en uno se trata de la esposa. Tambidn aparece en 1801 una mscripcl16n de matrilmonio en que los contrayentes fueron Cirilo, blanco y Rafaela, parda. A partir de esta fecha se h*zo efectiva la prohibici6n decretada por las autoridades colonliales en cuanto a los matrimonlios linterraciales, que solo podian tener lugar ba*o sollicitud especial y autorizaci6n express del CapitAn General de la Isla.








0 &
valor. de la information obtenlida- en archives parroq-ui fLles con telacio"n a TiguAbos conffirma la'-necmdad 71de- continuar trabalapdo esta fuente, de singular- importance para, IOS 949tudios etno-hist6ricos en Cuba'. En futures trabajos condinmi. rem-O"rocesando la informac-i6n-disponlible y.emprindelretnos studios comparativos sobre Ii compoilid6n 6tnica r 01 Jrw.
.qpo














TAB33A 1Cantidad de esciavos y por in o que represeri tan del total (3 228), en ordeni descendente, porcada denominaci~n dtnlcareportada en' Tigvbos.

I.- carabalf 839 25,99%,- abusa. 1 0)03%
2: congo 813 25,18 33. apas 1 00O3
3. --cangit 381 11 ,80 14-.,.:arada 1 7 03
4. vivi 305 9,44 35.- arrara 1 0003
5. ybo 297' -9;20.' .36.- atamo. 1 0103
6. -mandinga 265 8,20 37. Atana' 1 0103
7. brucarno 116 3p59 38. 'bacia. 1 0,03
8. Mina 23 O7l- -39- boma 1 0103
9. vigue 17 0,52 40. brucan. 1 00P3
10. cacanda 14 6,43' 41., 'ca'raba I 0,03
II.. apa 12 0,37 42. cute 1 0,03
12. otan Il 0;37 43, cboe 1 0103
13. ausa. 11 0$34 44. elva I OP03
45. ara 1 0,03
14. -lucumi 10 0,30 46. -guasi 1 0%03
15. mondongo 10) 0,30 47. -hedu 1 0003
16. -briche 8 0p24 48. igra 1 0,03'
17:- cabone 9 0.24: 49. Inbo 1 0,03
18. congo mucenga 7 0121 50'0 Jab a 1 0103
19. rnacuia. 7 0;21 51. marando 1 0,03
20. atan 6 0,18 52. rnondong 1 %,03
21. francis 6 0,18 53. rnonengue I 0,03
22. cacando 5 0,1S 54F' muinba la 1 0103
23. cacanga 5 0U5 55. musanbique 1 0,03
24. llolofo 4 0,12 56. oc~n 1 0,03
25. gang' 3 0,09 57. ocon 1 0,03'
26 inglis 3 0009 58. olandesa. I Q0O3
27, acanda 2 0,0 59. Oo,6 1 0,03
28. arari 2 0,06 60. 'pasa, 1 0t03
29.- bruc 2 0106 61. tan 1 0,03
30. bruca 2 0,0O6 6.yeni 1 0P03
31. -neg6 2 0106












TABLA 2

Correspondence de etn6nimos y dch6minad6n 6ft&as orden dmhtitativo descendente por
MIN WN, NNW",
Etn6nimo Denominacii6n dtnica CAntidad % del total
carabalf., caraba 940 26 62
congo, 813 25J8
Malinke cangit, pngi, gari 385 11092
Ibibib vivi, or6, apa, apas 319 9t87
Ibo ybo, inbo brioche, bridV.,
ebod 308 9r53
Mandingo R-niza 8;20
Ijaw (Ijo) bruc, bmwi, brucm,, brucmo,
cule 122 3t77
Yoruba (Aworp, amnda, cacanda,, cacando,, IUIL=f IUIL
Nago, Ota) .41M nego, botm,
tan 46 1040
Ewe-Fon mina, arrara, arark arada 27 6,83
Ovimbundu vigue., mumbala 18 OJ55
Ambundo congo mucenp., mondongo,
mondong 18 055
Hausa abusa, ausa 12 OX
Atan atami, ammo, atana 8 0,2A
Makwa bakua, macua, maqua 8 OP214
cabone (top. de Gab6n) 8 024
franc4s (criollo de St6.
Domingo) 6 0218
Wolof 11010fo 4 OP12
inglds (criollb de An.
villas britAnicas) 3 0,09
Boma homa, I OrO3
Wassa gua;si 1 0703
Bini (Edo) hedo 1 0103
Ham Jaba I OjO3
musambiqye (top. de
Mozambiq4e) 1 OjO3
Yako O= 1 01,03
olandesa (criolla de
Antillas neerlandesas) 1 OtO3
3216 990%























CONTINUATION TABLA 2

Etn6mino Denominad6n itnica Cantidad % del total

No Identificado
cacanga 5 OJ,15
elva 1 OSID3
igra 1 OpO3
marando 1 OjO3
monengue I OpO3
ocon I OtO3
pasa I OX
yeni 1 OpO3

12 0136%
















51
IECk NACIG#
















TABLA 3
Region"s de, origen de los esclavos africanos de Tiguabos Zona 1. Entre Cabo Blanco y Cabo Patinas en la Guiea Superior
Total:. 654 (20,24%)
Malinke 385 (10,2)
Mandingo, 265 ( 8,20)
Wolof 4 ( 0112)
Zona 11. Costa de Oro Total: 1 (0 0,03)
Wassa 1(,3
Zolui 111 Costa de los Esciavos Total: 1 684 (52o16%)
Carabali 84 (26,02)
Ibibio, 319 ( 9p87)
IbO 308 ( 9r53)
Ijaw, 122 ( 3J77)
Yoruba 46 (1I,40)
Ewe Fon 27 ( 0183)
Hausa 12 ( 0:37).
Aam~i 7 ( 0,21)
Bird I (0,0O3)
Hai 1 (0,03)
Yako I ( 0,03)
Zona, W Entre Cabo LUpez y Cabo Negro Total: 858 (26j57%)
Congo 813 (25,18)
Ambundo 18 ( 055)
Ovimbundu 18 (0,r55)
de Gab6n 8 (0,24
Boma I (0,0O3)
Zona V. Costa oriental de Africa Total: 9 (0,27%)
Makwa 8 (0.24)
de Mozambique 1 (0,3)
















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BIBLIOTECA NATIONAL












19860* 85 anwersarto de la Piltioteca
National Jose' Marti

ISRAEL ECHEVARRfA
La Biblioteca, Nacional Josd Marti' arr1b6 al, 85 aniversarlo de su. fundacii6ni. Un largo y accidentado camino ha recorrido, nuestra institticift desde aquel 18 de octubre de 1901, en el que el patniota y erudite cubano, don Domingo Figarola Caneda tomara posesl16n del cargo de director -de un estableciriento, que de man-era irregular qued6 credo ese dia. No vamos a referirnos a las viclsltudes por las que pas6 la Bibhoteca hasta el Prianero de enero de 1959, dia. en el cual, al igual que todo el pafs, resurgO vigorous al soplo'de los vientos profundamente renovadores de la Revoluci6n Cubana.
Grande y fecunda ha. sido, la. labor desarrollada por el m6s. alto centre bibliotecario de la. nac*16n a partir del triunfo, revolucionan'o, que hizo possible que la Biblioteca Nacional Josd Marti se pusiera efectivamente al servicio de todos y haya llegado a ser la casa de todos.
De los dos periods en que estA dividida la historic de la instituci6n se ha hablado abundantemente tanto en esta misma publicacio'n, como en el boletinBibliotecas, credo, este dltimo en 1963 con la finalidad de hacer llegar a todo el pais el apoyo a las instlituciones, de este tipo que se fueron creando, y se crmn todavia -en todo el pais. Por lo antes expuestlo, y a manea
ra de actual izacio" n concretaremos el presented trabajo a revisar de forma somera el trabajo y las actividades que han tenido lugar en el 111timo lustro de la existenclia de la Biblioteca Na. cional Jos6 Martf. Creemos que ese es el mejor homenaje que podemos rendirle.
Durante este perfodo se continue el perfeccionamliento, de la nueva structural org4noca que se le dio a la insfituci6n. a parfir de 119781 y se comenzaron a llevar a cabo las areas que se derivaban de este cambio structural y asi tenemos la cull Wase; MnTfNEz. MiRTAm. "Balance critilco general de la aplicacidn de la nueva structural oW4nJ*ca de la Biblioteci Nacional Jos6 Marti."' '2 v w
Revista de la, Biblioteca Ivactonal Jostf Marti. (La Habana) 3ra 6poca 73 (2):15-28; mayo-agosto 1981.








minaci6n Ae distintos studios dentro dei campo bibliotecol& gico y metodol6glco en different frentes que relacionamos a continuaci6n:
USUARIOS
Aigunas particutaridades de las actividades e interests de lectura de los usuaribs del Departamento Juvenil. Por: Cecilia Linares.
Estudio de la, dindmica, de los lectures del Departamento Virculante de este orgamfsmo. Por: Cecilia Linares. Studio de las caracteristicas de los usuarios que atiende el Department de Informaci6n de la Cuttura. Por: Cecilia Linares y Marta Haya.
Estudia del comportamiento de los usuarios prolesionales de
C
la Biblioteca Nacional Josi Marti. Por: ecilia Linares.
NORMALIZATION
En esta important esfera nuestra Biblioteca ha trabajado en dos vertientes: una como executor principal y otra como copiecutor. Dentro del primer caso se han elaborado las. siguientes normal estataleso.
Descripcidn bibliogrdfica de libros v folletos. E.P.:,2Wrgarita Le6n.
Desc i6n bibliogrdfica de publicaciones serfadas. E.P.: Dania Condos.
Abreviaci(* de palabras y combinations de palabras en la descripcidn bibliogrdfica. E.P.: Isabel Pdrez Viera. Catdlogos colectivos de publicaciones seriadas. Ptincipios generales. E.P., Isabel P6rez Viera, Lidia N6Rez'y Dania CoAdis. Servicio de pr9stama interbibliotecarto national e interna"ional. Por.- Marina Atia y Maria Elena Chao.
Como coejecutor, nuestro organism colabor6 con la di16n de Bibliotecas. del Ministerio de Cultura, en la confecc16n de:
Norma ramal sobre organizaciOn del fondo de bibliatecas pdY en el marco, del Programa de Nonualizacii6n del Servicio National de Inforinacii6n Cientffico Ti6cnica (SNICT) ha colaborado en la fon-nulacift de las siguientes normal: C6digo para la representaci6n de los'nombres de paisex.
:2 E.P. = Ejecutor pn'ncipal*








dMft 4. 4
r-ranstiteract6n de characters del alfabeto cirilico por caracte. res del allabeto tatt*nO.
Actividad cientilico-Mcnica. Tdrmt*nos y definiciones. Numeraci6n Internacibnal Normatizada de Publicaciones Seza das.
Desc i6n bibliogrdfica de normal y atros documents nor'94 .*
malizativos.
C6digo de. tenguas.
Microlitmacto"n. Disposiciones generals. Micrafilmaci6n. Tipos y dimensions fundamentals. MicrofilmaciOn. Procedimientos para su elaboraci4n. Microfilnwciln. Sabres para microfiches.
Tambi6n, con el fin de lograr homogenelidad en los procesamientos de los distlntos materials que atesoran tanto la Biblioteca Nacional. Jos6 Martf, como las bibliotecas del pals se han elaborado hasta el moment los manuals para el pro. ceso de discos, cassettes, partituras, manuscripts, diapositivas y fotos y postales.
Nuestra institucift forma parte de la Contrapartlida tdcnica cubana ante el TC/46 de la ISO, (Organizaci6n Intemacional. de Normalizacio'n), en la cual esta responsabilizada con el Subcomite' 6, encargado de los elements de los datos bibliogralficos en el procesamiento manual y automatizado.
INVESTIGACIONES BIBLIOGRAFICAS La Bibliografta Nacional: estado actual y perspective de desarrollo con vistas a la aplicaci6n future de la automatizacidn de los Procesos bibliogrdficos. Por: Olga Vega. Problems estructurales en las bibliograftas, La Bibliografta Cubana en el context de [as bibliograftas naclonales corri'entes, y
Las I-eyes y al.grunias categories del materialismo dial&tt*co en el Indice General de. Publicaciones Peri6dicas Cubanas. Por: TomAs. FernAndez Robaina.
SERVICIOS Y PROMOCION
Acerca del papel de los medics de comunicacidn en el desarroIla del interim por la lecture. Por: Mirliam Cobelo, Alicia Sdnchez y Cecilia Linares.
Actividades del Departamento Juvenil que mediate la utilizaci6n de sus condos han promovido la lecture, alentando los








Sentiments de patriotism e internaclonalismo. Por: Elsa GonzAIez Varela.
Consideraciones sobre los idvenes y sus necesidades de los serios de la Sala Juvenil. Por: Mirta. Muffi*z.
Biblioterapia. Los cuentos terapguticos en funcidn del hdbito
.0 "
de la lecture. Por: Man"a del C. Nunez. Andlisis de las servicibs que ofrece el Cadlogo Colectivo Cubano de Publicaciones Seriadas de la Biblioteca Nacional fos6 Marti. Por: Olga Vega y Teresita Morales.
COMPLETAMIENTO DE CONDOS
Impartancia de una correct utilizacion de los ejemplares duPlIcados y sobrantes con vistas a reatizar un canle -nternacional mds efectivo y efficient. PorO Ivonne Martinez.
Junto a esta labor de linvesfigacii6n la Biblioteca Nacional Jos6 Marti ha. continuado incrementando el canje internaclional, Io cual, ha ennqueeido notablemente nuestros fondo.s. Se puede destacar el aumento del Intercambib produci'do con Wxico, 'Espa"a, Brasil, Gran Bretafta, Estados Uni'dos y Ca. nadd.
El canje que sostenemos con la Unl16n Soviiiftica nos ha per. miticlo, tenl*endo en cuenta el interds existence y la cantlidad de alumnus que se dedican al aprendiza*e y al perfeccionamiento del i*di*oma ruso, asi como. la cantidad de t6cnicos sov*dticos que laboran en el pais y necesitan de estos serviclios, abdr una sala, especial de libros, en el Idioma mencionado.
Dentro de las areas. vitals que correspondent al Departamento, de Procesamiento tdcni*co y que se Ilevan a cabo exitosamente, merece destacarse el trabajo realizado con la. colecd6n de doc=entos del muslic6logo espanol fosd Ravent6s Mestre, donada por su, hija Angela en 1965, y que ya se encuentra a la disposlice6n del p4blico.
En el drea de Serviclios, durante el perfodo acudieron 1607 121 usuarios, a nuestro centre y se ofrecieron 2 352 909 servidos -pr6stamos intemos y extemos, referencipas, pornpi. Jaciones bibRografficas a solicited, de personas u organisms, visits dirligidas. Se ha brindado un nguroso asesoramlento t6cnico a investigators naclionales. y extranieros. La biblioteca a Pml
ha fortalecido, sus, ofertas de reprograffa (fotocoplia -P micrommaci6n) en la, media, en. que ha. aumentado la demand.
Entre las laborers de difusl'6n de Ia culture, propias de nues0
tra, instituc116n las exposidones ocupan un meritono lugar,,









con ellas se ha honrado a prestigiosas figures de la culture national tales como Fernando Ortiz, Carlos J. Finlay, Medardo Vitier, Aurora Bosch, Josefqna Mendez entre muchas. otras que por razones de espacio no podemos mencionar aqui. Adem4s, se han expuesto trabajos de escultura y pintura entre los quo se cuentan obras de nuestros propios trabajadores. Por otra parte, el libro ha recibido una especial atencion y podernos mencionar vanas exposiciones, de libros nacionales e internacionales, entre ellas la Exhibici'n do" facsimiles de manuscriftos de la Imprenta Acade-mica y Editorial de Graz (1984).
El Department de Ediciones y Conservaci6n ha tenido 11 Va. 1#
a su cargo el culdado y putweaclon de la Bibliografta Cubana, el Indices General de Publicaciones Peri6dicas, Y el Indice Acumulativo de la Bibliografid Cubana, asi como de la Revista de la Biblioteca, Nacional JoseMartiy los boletines de Infonnaci6n de la culture dedicados a different tematicas. Pero ademas, en este quinquenio han salido a la luz importance compilaciones bibliogrAficas tales como: Biobibliografia de Alef'o Car enter (1984), complilada por Aracef* Garcia-Carranza.
Catdlogo de publications seriadas de los siglos XVIII y XIX
(1984), compilado por Josefina Garda-Carranza y Miguelffia Ponte.
Cartograffa setectiva (1985), compilada por Ernesto de los Rios. Bibliografia de Arte Cubano (1985), compilada Por Carmen Z*Ita Quirantes, Manuel Corcho e Isabel SerranG, bajo la direcci6n de Araceli Garcfa-Carranza.
Bibliografia de la mujer cubana (1985), complilada por Tomas Fern aindez Robaiena.,
Bibliografia de terns afrocubanos (1986), compilada por Tomas Fern a-ndez Robaina..
Indice de la Revista Social (1986), compllado por Mdximo Pelrez, con asesoria -teenica de Araceli Garcia-Carranza y Toma" S FernAndez Robaina.
Este department tiene a su cargo igualmente la publicaci6n, en impresi"'n figera, de programs y catfilogos de las exposiciones y otras actividades, extrabibliotecanias. Muchos de estos catAlogos constituent U'*t*les bibliograffas selectivas de los condos, mas val*osos de la Instltuelli6n, entre ellos se pueden ciftar los sel's ejemplares que constituent la serie Tesoro Documental.
El Department de linvestigaciones histi6nico-culturales labora en varlas Ifneas temkicas v ha DarfidDado en numerosos








events con ponencias y studios. Entre sus trabajos m6s recientes puede citarse el torno I de Milsica colonial cubana de Zoiila Lapique Becali, y "Los talleres litogrdficos en el interior de la Iisla de Cuba" (Revista de la Biblioteca, Nacional); de Roberto Friol su ensayo, La novel cubana en el siglo XIX, sus prologos a Diario, del rancheador (de. Cirilo Villaverde) y a En busca del estabo"n (de Francisco Calcagno) entre otros; tenemos tambien Los partidos politicos burgueses en Cuba neocolonial (.1899-1952) (coautor) de Rarnon de Armas, las compilaclones Las guerras cubanas.- luchas y solidaridad, Apuntes acerca de la estrategia continental de Jose' Marti. el papel de Cuba y Puerto Rico, el ca.Pitulo "Notes sur que1ques aspects du nationalism bourgeol's pendant les ann6es. 20 at 30 'a Cuba" del libro titulado Les annges 30 a' Cuba, entre muchos, otros articulos publicados en differences publ'caciones nacionales y extranjeras. Luis Angel Arguelles ha trabajado, sobre el tema de Mexico y sus relaciones con Cuba ("La solidaridad cubana con el decreto cardenista de expropiael6n petrolera", "Lftaro CArdenas, defensor de pueblos"). De todos estos trabajos muchos se han publicado, en Ecuador, Espan"a, Estados Unidos de Nortearn6rica, Francia, India y Wmco.
Nuestra institucio-n tambi e-n ha colaborado en las secciones bibliogrdficas del Anuario de Estudios Martianos y de la Re.. vista de Literatura Cubana. de la UNEAC. Estas colaboraciones ban estado a cargode los compafteros Aracelli Garcia-Carranza y L.Azaro Rolo respectivamente.
El teatro de la Biblioteca Nacional Jose" Marti' ha prestado tambiepn su scenario a different, figures nacionales que han bn*ndado concertos y recitals, tambi6n hemos contado, con prestigiosas personalidades extranjeras del mundo de la mdsica; la cathedra Maria Villar Buceta y laTribuna Enrique JFose' Varona han sido efectivos vehiculos culturales desde los que se han impartido conferences, cursillos., conversatorlias, no solo de terns blibliotecolo'"gicos sino tambi6n de temas. de la culture en general.
Nuestro centre ha estado presented en numerosos events nacionales, e internacionales, y ba realizado numerosas actividades dentro del marco de la !FLA, asi corno en Otros events de pal-ses socialists o capitalists. Y hemos recibido la vista de destacadas figures extranjeras del alrea bibliotecoli6gica.
Durante estos anos resen"ados treinta y un companies han recibido la medalla RaAl Gomez Garcia, tres de ellos recibie-









r(>n ademas la Diktinci6n por la Cultura Nacional- Zoila Lapique Becali, Israel Echevarria y P*m*ti*va Rodrfguez.
La Biblioteca Nacional Jose' Marti se honra con el trabajo reaLizado en este fildrno lustro por cuatro de nuestros compafieros en el terreno del internacionalismo proletario: Pura Hechavarria (Mozamb ivonne Martinez (Mozambique),
Emiliano Montes de Oca (Mozambique) y H6ctor Guti' (At gola). Se destacan especlialmente los tres pnmeros, que realizaron m I isiones de asesorfa t6chica en el campo de la bibliotecologla. Creemos que ese es el exponent mAs alto 4e nuestro trabajo en estos an-os. La. Biblioteca Naclional Josd Marti crumple su 85 aniversario, nos queda mucho por hacer y la. labor realizada hasta aqui no es mas que un punto de partioda, en la noble tarea de atesorar e patrimon o documental de la nad16n, al mismo tempo qup difundimos entre los hombres de nuestro pu6lo y del mundo los.mAs legftimos valores dd la culture naclonal y univers,-Al.


















































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Indice de la Revista de la Bi bhotecd
National Jose" Marti 1981-1985

ApAcFLi GA&cfA-CARRANZA
Un poslitivo saldo, para el estudlio de la culture cubana arroja el contenido de los Aftlimos, cinco afios (1981-1985) de la Revista de la Biblioteca Nado'nat JosO Marti.
El anAlislis, de este pnmer lustro de la d6cada deI 80 result continuador de la indizacli6n anterior correspond lient e a los anos, 1909-1980*. En los dos pruineros indices que abarcan el penodo 1909-1975 relacionamos los aslientos principles y secunaanos de authors, en una primer. parte titulada Obras por Autor; los aslientos principles de titulos, y los, secundaios de titulos, y secciones en otra parte titulada Secciones y titulos y los asientos secundarios de matenas., quedaron agrupados en una filtima parte fitulada. Obras por Materias. No usamos., sin embargo, i&ntica structural. en los dos 61timos lustrous (1976-1985) en los cuales pretendimos un andlisis ma's sintdfico al agrupar en un solo cuerpo las Obras por Materids; y en un Indice auxiliar, en estricto orden alfab6fico, los autores y las materials, generals y specifics, como vAlido suple. mento que agiliza la. recuperaci6n de una linformaci6n mAs detallada y precise.
Un breve esbozo de los sumarios analizados en esta oca% A
slon (1981-1985) asi como de las seccliones aparecidas en estos 6 16n del peril de esta
cinco afios pennite una mejor apreciad publicacli6n, con vistas al uso y manejo del repertorio adjunto.

CUBA. BIBUOTEcA NAcioNAL Josg MARTf. ILA HABANA. D.PARTAmENTo Dj3
COLECC16N CUDAMA. Indsce de la Revista de ta Biblw'teca Naciond Josg Marti. 1909-1969, Cornp. Por Araceli Garda-Carrama. La Habana /Editorial Orbe, 1975/ 365 p.
GARCIA-CAMKZA, AltACELT. Indices de la Revista de la BibUotma Nacional Jus6 Marti: 1970-1975. Revista de la Biblioteca Nacional Josk
Marti (La Habana) 67 (2): W160; myo-ag., 1976.
1ndi 1 10 CIO
ice de la ReAsta de la Bibl* teca Na nal Josd Martf:
1976-1980. Rem* t4 de la Biblioteca Nacional JosO Marti (La Habana)
72 f2) -- 19-3-22R- mqvcj-aa-- 19R I.









Sumarto.1

1981
El discurso del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz pronunciado en el acto del clausura del Segundo Congreso del Partido Comunista de Cuba y publicado balo el sigrilificativo
9 14
t1itulo Los principios no son negociabies., da inicio al primer nilMero de 1981 en el cual los diversos temas (filosofia, pale"ografia, historic, critical literania y pintura cubana, entre otros) que conforman el macazo sumari F o aparecen tratados con estimable rigor scientific; el segundo ndmero de esteano, documented homenaje con motive del 80* aniversarlio de la Biblioteca Nacional Josd Martf recuerda el pasado de esta instituc16n, da fe desu presented, y garantliza su respuesta a los nuevos requerimientos que el desarrollo, cultural del pals le impose como centre de dl*fus*6n y promoc*6n cultural y cientIficao el filtimo, ndmero de 1981 conmemora el centenario de Don Fernando Ortiz con reveladoras interpretadones en torno a la obra del sabio cubano. I
1982
Un nfunero doble abarcador en gran media del an"o 1982 contiene el discurso pronunciacto por Armando Hart DAvalos, Miembro del Bur6 Politico del Partido, Comunista de Cuba y Ministry de Cultura, en la inauguraci6n del Encuentro, de Intelectuales por la Soberanfa de los Pueblos de Nuestra, AmdI Ir
rica; asf como investligaciones soare filosoffa, urban*smo, Cub tura africana, esclavitud, arqueologia, critical literari'ai, pintu-ray otros temas de interi6s literario e hist6neco. El dltimo n*mero del ano evoca con exquasita y vibrant Prosa la presencia de Radl Roa "aquel hombre de gesto r-dpi"do que rubricaba, al vuelo su palabra centeHeante", y se nutre ademds con autGrizadas inter pretaciones del pensamiento martian, y de la lifter-atura cubana al conmernorar el 130.0 aniversario del natalicio de Josd Mard, el.centenanio de la primer. edici6n complete de Cecilia Vald4s. curnpleafios de Nicolis Guill6n- otros temas
socials y politicos. y una muestra de parte de los condos manukritos, de la'Biblioteca Nacional cierran el ano 1982.
1983
La. critical lifteraria se i pone en el primer ndmero de 1983, sumario que ofr6ce ademAs un anAlisis marxiista de las -clases










goCiates en. tuba frente a la necesana revoi=6 n martlanko Y un acercamiento al arte popular, entre otros ternas.
La Direccio"n de la Revista encabeza su segunda. entrega del ano con un editorial que festeja el XXX aniversa io del 26 de Julio. Este nAmero, honra los 70 an"os de Carlos Rafael Rodri""digna y plenamente vividos" al publicar un prof&*
guez 1 1 1co
articulo de sus afios j6venes y dos de sus discursos de inter. pretaci6n mAs sabios-- tambidn honra los sesenta afios de Cintio Vitier con la compi'laci6n bibliogrAfic-a de y sobre su obra po& fica. y critical. Otras investigations sobre la arquitectura thldicional cubana, el Partido Sociallista, Obrero Espanol y su relacio"n con la guerra del 95, los transported.. habaneros de los Siglos XVI-XIX, y la nueva seccift de Noticulas, bacen afin mAs s6lido este segundo n6mero del a-no.
A, 1
Un capirulo del fibro Bolivar y la independence de Cuba, de Francisco Nrez Guzman; unas pfiginas que recuerdan a esa I'cronista de la. culture" que fue Lo16 de la Torn*ente; una documentada historiograffa sobre la fundaci6n de las pnimeras v illas cubanas, investigation de la. Dra. Hortensia Pichardo; otra vez Don Fernando Ortiz, esta vez con su correspondence mexicana; el problema arancelario dentro de la political cuba-. na a fines del A& xj-x- y cr6nicas, resenas de fibrous y notfculas resume a grades rasgos el contenido, del dlt*mo nfimero de este afto.
1984
El Manifesto de Bayamo, declarac16n del IV Encuentro de Historl'adores Latinoamericanos y del Carlibe da inicio al sumano del primer numero de 1984, dedicado at, bicentenario del nammiento de Sim6n Bolivar y al 400 aniversario de la victon"*a sobre el fascismo. A partir de este number se public, por capltulos, la obra. Problems de la formaci6n agrarian de Cuba., del Dr. Julio Le Riverend, la cual sin lugar a dudas Rena un vado en la hilstoria econ6m*ca de Cuba, mereceni otras medicines.
El segundo nAmero del a"o dedica mas de treinta pagimas a ese cubano universal que fue Alejo Carpentier, con motive del 80P. aniversario, de su nadmiento. Otras reflexiones literafias e: hist6ricas sobre Regino Boti, I la poesla cubana, Ruben Martinez Villena y la. formaci6n agrarla de Cuba integral lo mAs sobresaliente de su contenido.
Una ilustracift tomada de la Historia General de tas Indias
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repre enta !a aceptacion de la empress de Criist6bal CoMn por parte de los reyes Fernando e: Isabel de Castilla aparece en la cubierta del U"Itimo n"mero del a-no. Este grabado en metal anuncia. su contenido dedicado, casi en, su totalidad al studio de hechos hist6ricos que correspondent por igual a la histona de Cuba y a la historic de Espafia; solidario y usto precedent con el cual la Biblioteca Nacional se surna a los trabajos preparativos de la Comlisii6n que tiene a su. cargo la celebrac116n del quinto mileni"G del encuentro de ambas cultures.
1985
La secc*6n, XXV an'os de Historiografia Cubana (I-11) presente en los primers n 6.meros de este aflo, es un positive recuento a favor de la investigad On hist6rica en Cuba Revolucionaria (1959-1984). Constitute una acertada valorac-ion e inventario de las fuentes de la historic de Cuba publicadas en este transcendental perfodo, que prueba una vez ma's que la historic no es un conodmiento fijado de una vez y por todas, ya que las condicliones histo"ricas vividas por nuestros histonadores han enriquecldo sobremanera sus punts de vista a la luz del marxiismo lenlinismo, me"todo, scientific, que ha permit''do a un mayor number doi mentalidades lograr como nunca antes un desarrollo extraordinary en la historiograff"a cubana,
El 61timo number del aho con el cual se cierra el lustro que analizamos include, entre otros', temas de intends. para la historia de la musical y la hteratura cubanas, la mitologila indoantillana, la arquitectura colonial en Cuba y en el Caribe, y el libro en Cuba. Aspects diversos que no desdibujan el perfil de esta publicaci6n sino que acentuan su unidad de contenido y el rigor investigation que la ha caracterizado en estos anos.
Secciones (19814985)
Es notable la reincorporaci6n de Resen"as de Libros, desde 1979, section 'bibliogr-Afica Icontinuadara de otras Rde tanto interns para el conoclimiento del movirniento editorial en Cuba, como Bibliogrdlicas (1949-1958) y Critica Bibliogrdfica (19641966). En cuanto a otras secciones, las Cr6nicas, en su mayona conmemorativas de efem6rides cubanas y extranjeras, resultant en occasions, series aportes a la investigation de los ternas tratados. Esta secc.16n tambi6n abarca en menor medidYTos propositos de la Mtsceldnea (19704981). hist6rica section aue








d.
recog-io por mas de una d4cada la intense labor de promocii6n cultural y cientiffica que realize la B*bll*oteca Nacional de Cuba.
Dos nuevas secciones se inician en estos an"os: Noticulas (ri 2, 1983), y Lista de dDcumentos adquiridos en el extra. jero (W. 3, 1983). La primera contentiva de breves resen-as de fibrous y la segunda de lists bibliogr4ficas selectlivas de los documents recent adquiridos por la Biblioteca Naeional.
Por regla general, salvo except iqnes, esta publicacift ha editado trabajos in 6dltos avalados por adecuadas notas y citas bibllogrfficas, bases documentaries probatorias del process investigativo de cada tema, a su vez enriquecidos por el amilislis acucioso de sus colaboradores.
Innegablemente. la Revista de la Biblioteca Nacional Jose" Marti, casi nacida cm el siglo, ha seguldo el paso a una reallidad cultural plena de manifestaciones en su tercera dpoca, hecho, probado en esta breve resen-a descriptive de su contenido, y afm mis evidence en su organizacift analitica.

OBRAS POR MATERIALS
ABORIGINES DE AMERICA
1. PORTUONUO ZLINIGA, OLGA. Una sublevaci6n de indios en
1758. 72 (1): 199-204; en.-abr., 1981.
I RIVERO DE LA CALLE, MANUEL. Pendientes aborigines cubano.s. 72 (1): 49-59; en.-abr., 19810. IL
reflejo en las manifestacionese superestructurales in3. Rivus, ALExis. Los instruments de piedra tallada y Su
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ACADEMIA DR CIENCIAS DE CUBA HISTORIC
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BIBLIOTECA NATIONAL JOSE MARTI, LA RA13ANA AD.
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El titulo, de esta seccio'n varla. Ultimo titulo: Libros
adquiridos en el extraniero.
13IBLIOTECA NATIONAL JOSE MARTI, LA HAEANA 131.
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Include Indice Analffico,
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Contiene.- Domingo Figarola Caneda. Francisco de Paula Coronadd. Jose" Antonio Rambs. Maria Teresa Freyre de
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Contiene* 1. Introduccli6n. 2. Ecuador, el primer pals "bolivari*ano". 3. La "lealtad al Libertador". 4. El "'bolivarianismo godo!'. 5. El "bollivarianismo liberal". 6.
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tecnologias. X. La oligarquafa ori *naria. XT, Conti'nuidad y carnbios agrarios,. (sliglo, -XV11) XIL Las contradieciones del crecimiento agrario en el siglo, XV11.
XII.I. InIcios de la disoluc16n de-Jos latifundios pecuarios y de la nueva concentraci h de- tierras.. XXV. Nuevos elernentos y characters do -1a estratificaclift social.
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LIBROS VALTOSOS SIGLO XVI
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MILANES.. JOSE JACINTO., 1814-1863 143. CApoTE PE6N, LINCOLN Y ORLANDo GARdA LoRENzo. Jose
Jacinto Milan &: alien to social y pat riotico de su cubania. 74 (1): 211-226; en.-abr., 1983. MOVIMIENTO EDITORIAL CUBA 144. Noticulas. 74 (2): 221-223; mayo-ag., 1983. 74 (3): 184185; sept.-dic., 1983
Secci6n noticiosa sobre obras recie~n publicadas -en
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MOVIMIENTO EDITORIAL ESPA$RA EDITORIAL GUSTAVO GILI
145. B3ELTRAN, FJALIX. Colexcio~n G.G. Eisenlo. 72 (1): 215-217;
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Contiene: 1. Problems de metodologia. 2. Trasfondo polffico-social de su obra. 3. Significadift cubana y uniiversal.









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PUERTO RICO HISTORIC 179. FiGuEmA., LomA. Puerto Rico y el sueho bolivariano respecto a ia America Latina. .75 (1): 9-51; en.-abr., 1984.

Ponencia presented en el IV Encuentro de Historiadores Latinoamerican's y del Caribe (Bayamo, 1983) PUSHKIN, ALEXANDER SERGUEIEVICH, 1799-1837 180. SuARDfAz,, Luis. Agonla de Alexander Sergiteievich Pushkin. 74 (1): 85-102; en,-abr., 1983.
Conferencla pronunciada el 4 de noviembre de 1982, en el Sal6n de Actos de la Biblioteca Nacional Jos6 Marti, en ocasi6n'del 65'? aniversario de la Revolucl6n
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RIBOT FONTSERE, ANTONIO, Siglo XIX 181. IDUATE, JUAN. Un sociatista cataldn del sigto XIX: el primer cantor de Isla de Pinos, Antonio Ribot Fonstsere'.
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ROA GARCIA, RAUL, 1907-1982 182. [LE Itivowism BRusoNE, JULIO] Rau"I R4oa presented. 73 (3):
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ROA GARCIA, RAUL EL FUEGO DE LA SEMILLA EN EL
SURCO
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Ra-1 Roa. 74 (2): 217-220; mayo-ag., 1983. (Resefia de
hbros)
RODRIGUEZ, CARLOS RAFAEL, 1913184. LE RiVMMND BRUSONE,, JULio. Entre los mejores de una
legi 6n. 74 (3): 163-167; sept.-dic., 1983. (Cro"nica)
Palabras pronunciadas en la inauguration de la Exposici6n homenaje que le ofreci6 la Biblioteca Nacional Jose' Marti, al, Dr. Carlos Rafael Rodriguez, con motive
de su setenta curnpleaffos,
18 5. RoDpfGu-Ez Iml
.. CARws RAFAEL,. Palabras de agradec 'ento.
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Palabras eftnt la Inaugurad6n de ia 19xpos1c1'6n homenaje que le ofrecj6 la Biblioteca Nacional Jos6 Marti con motive de su setenta curnpleaflos, el dfa 23 de mayo
de 1983.
RODRIGUEZ, CARLOS RAFAEL LETRA CON FILO 186. CAmo, ANA. Los ensayos politicos de un humanista cubano. 74 (3): 171-179; sept.-dic., 1983. (Resenda de fibrous SAGRA, RAMON DE LA. m. 1871 187.. L6FEz SANcHEz,, Jost. La muerte de Ram6n de la Sagra.
0
73 (1-2) 268-276,- en.-ag., 1982. (Crftlica) SALVOECHEA, FERMIN, 1842-1907 188. 130SCI-I QUIDIELLO, PATRicio. Fermin Salvoechea, un gaditano amigo de Cuba. 75 (3) : 93-101 sept.-divc.., 1984. SANDING, CESAR AUGUSTO, 1893-1934 189. RoDRfGuFz, CARLos RAFAML. Alrededor de Amdrica y desde su central. 74 (2): 19-21- mayo-ag., 1983*
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190. IzNAGA, DIANA Y YOLANDA VII)AL,. Apuntes para la historic.
de la Sociedad Econ6mica. de Amigos del Pais de /a Habana durante la 4poca colonial. 72 (1): 153-173; emabr., 198 1.
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