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Revista de la Biblioteca Nacional

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Material Information

Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Publisher:
La Biblioteca
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All rights reserved by the holding and source institution.
Resource Identifier:
oclc - 2459262
System ID:
AA00019219:00136


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Full Text
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BIBLIUTECA
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Revoista de la Bablooteca Nac*ional Joser Marfi









director antenlor: JUAN NREZ EW U PJVA (jO64 M. 106) Director: JtJLxo LE RivERiEWD


Consejo de Redaccift:

WNTAAMOSA, RAWK DEAmwAs, ENRIQUE CAPABLANCA, MANUEL COFIRO,, CARLDs FARiNRAS, MANUEL L46pp-z OLjvA. ENRIQUE SAINZ.


Jefe de Redacd6n: SALvAwRBvjsNo


Redacci6n: CARMENSvAREz Lm6N

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Canje: ReAsta de la Biblioteca. Naclonal Jos6 Marti
Plaza de la Revoluc*6n,
Ciudad de La Habana, Cuba. T61ex: 511963
ISSN 0006-1727



Primer dpoca: 1909-1912 Segunda i6poca- 1949-1958 Tercera ipoca: 1,959La Revista no se consider obligada a revolver originals no solickvios.






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dban b'l)Rewsta de la
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B'8blooteca Nacional Jose Martip

Aflo 77/3ra. 6poca-vol. XXV111 Mayo-agosto, 1986 Nfimero 2
Ciudad de La Habana Cuba
Cada autor se responsabiliza
A 4
con sus opmlones


; TABLA DE CONTENIDO

Presentaci6n .......... 5

EN EL 150? ANIVERSARIO DEL NATALICIO DE MAXIMO GOMEZ BAEZ RAm(5N m ARmAs DmAmaRmR-Som Un important y cast' desconocido traba*0 de Mdximo
G 6m ez ........................................... 7
MAximo Cr6mEz BAEz El Parvenir de las AntUtas .............. 13

EN EL CENTENARIO DE LA ABOLITION OFFICIAL DE LA ESCLAVITUD
RcooLFo SmumciNo Inglaterra y las rebellions esclavas cubanas.- 18414851 37


Luis SuARDtAz Los nautragios de Silva ................. 83
ImEu)o Aumum GmcfA Onelio Jorge Cardoso, cuentista IM
NyDiiA SARABiA
lff -A f -*- TF--- - jpjp A A










ALBERTO VARGAS BOSCH
Aproximaciones a El Recurso del Wtodo ............. 1 5
J(wd-, GARdA Ric.Aujo
Los impresores Boloha .................. 141
JULTo LE RIVOWND
Problems de la formacidin agrarian de Cuba. (Sz*glos XVIXVII) (Capitulos X-VII-XIX) ....................... 155

PARA UNA NUEVA LECTURE DEL PASADO R,"16x Dn PALMA Y RomAy
De la fileratura considered como, un medio de industrial 195

CHRONIC
SALVAWR BUEKO
Simposio sobre ideologia y literature .................. 199

RESERAS
Vmwmo L6PEz LEmus
Canciones de Am6rica Latina, para que canton los nihos 203 ANA CAIRO
Dos libros nuevos .................................... 204
TomAs F.3RNANjDF-z ROBAIENA
Un desperado y -til repertorio bibtiogrdfico ......... 207 LIBROS AT)QUIRIDOS EN EY, EXTRANJERO ......... 211 COLABORADORES 215













PRESENTATION


Este an"o celebramos el Sesquicentenario- del natalicio del Mayor General MAx*mo G6mez BAez., Participante sefiero de la
4. 41 .0
primer insurrection cubana por la independence (1868-1878), magno airigente del Ejercito Libertador en la segunda guerra (1895-1898). Nacido en Bani (Rep4blica Dominicana): fue G6mez todo un simbolo, crece en la misma medi 2 da del poderoso acendramiento de los lideales populares latinoamencanos -y consagra como deber insoslayable la solidaridad en la bilsqueda de un destino propio. Dificil, en verdad, serf + a resumir su Vida y su pensamiento en estas pAgmias recordatodia's que le dedica la Revista de ]a Biblioteca Nacional Jos6 Marti.
A la luz de su enter humania y. en el empefio libertador. de una nact6n hermana constitute 61 un ejemplo de como ]a vocad6n revoludonaria que estaba en el se desarrolla, se fortalece y se define de una vez y para siempre en el con texto econo"mico, social y politico del pueblo cubano en aquellos did as. Llevaban sus ideas los g6nnenes de una rebeldia justiciera que sus dos patrias requerian como Ilamado perentorio. Hombre de pueblo, hallo' aqui esas inciftaciones que requieren los grades para reveler preclisamente su altura verdadera.
Quiza's en las tierras acogedoras -de Oriente pudo reflexionar y conmover su sensibilidad acerca de ]a significacift de la guerra, victoriosa que el pueblo dominicano li*br6 contra u-na nueva dominaci6n colonial espafiola urdilda por oligareas que no tenian, ni pudieran haber tevido, la esforzada decisj6n, de crease una Patria totalmente libre. Y en la plenitude de sus treinta afios comprend1*6 que habia hallado un camino. No Io abandonaria jamAs.
MAs tarde qy6 la palabra de Marti convocAndole como hermano para crear el future comuln, emperor, no solamente ]a oy6 sino tambien entendi6 su real y generous mensaje. Con A, plane6 la nueva guerra y con 61, Ileg6 a Cuba despu6s, de suscn'bir, ambos, el Manifiesto de Montecristi. Sabfa, torque asi lo queJ.
na, que era ineludible el deber de continual ]a batalla por la independence.
, Bastarfa decir que respondiendo con cabal consecuencia a









antiesclavista real y active, sin vaclilaciones. La prob6, junto a su eminente compafiero de armas y discipulo en el combat, Antonio Maceo y otros jefes en la memorable campafia de Guantinamo (1871-1872), cuando. el pnmer Ejdrcl'to Libertador entr6 en la re i6n, a donde no habia' lleg'a:ao con'fuerza eficaz et viento huracanado de la alborada lindependentista. Cierto es que venfa de una tierra en que habi*a sido abollida, esa forina
de explotaci6n del hombre. De sdbito, dirfamos, SU figure adquiere una media notona de acci6n y de conciencia que viene a Punto este afio en que rememoramos la abolii6n ofic*al de la esclavitud en Cuba., I 1 1
Ciertamente, no fue G6mez, un simple soldado. Nos leg6, a una y otra de sus patrias, una herencia. de entereza y sabiduria de la guerra del pueblo que ha de perdurar en la memona, y los hechos de cuantas generaciones necesiten la inspiracift 'consciente y la decllsi& Integra de seguir el finlico camino posi6 a
ble. la iffidependencia., la soberanfa y la justicia, como reglas de oro de todos los que aspirant. a crear un -mundo nuevo y se isientan capaces de realizarlo.
LA DiRiEcci6N













Un important y cast desconocido
traba*o de M4xt*mo Gomez

RAM6N DEARmAs

El Diario de Campania del Mayor General Mdxt*mo GOmez (La Habana, 1940) induce diversos apindices que corresponden a libretas o cuadernos de notas, con apuntes, a menudo personals, del extraordinary luchador.
En una de ellas -la reproducida como ap6ndice ndmero 13- las informal b ones que contiene permiten. determiner que se trata de anotaciones realizadas en el afto 1893, y que hacen frecuentes references a hechos y situaciones acontecidos en 1888. Casi al final de esta libreta aparece una curiosa frase
T V
aislada, que dice solamente: "Una raza ocupando su pesto o el Porvenir de las Antillas".1 En la siguiente 11"nea estA anotada una fecha: 22 de Junio de 1890.
Durante muchos anOos, a los que conoclieron los cuadernos de notas ori *nales, debe haberles resultado impossible. comprender el. significado de aquella frase. Pero en el an-lo 1942, la rravista habanera Cartele.0 public' un articulo iin6dito de Mdx*mo G6mez, titulado precisamente "El Poi-vei-ur de I,-As Antillas", y cuyo contenido estaba centrado, en buena med*lda, en el papel que G6mez atnbuita a la poblacion negra y mestiza de las Antillas en el devenir hist6rico de esta subregi6n.
Uno de los nietos del heroe antillano habl"a sido el descubridor de este trabajo que babia pennaneclido lignorado durante cerca, de medio sigl(>, y calculaba que habl'a sido esmto por su abuelo alrededor del afto 1886. Cabe preguntarse: eseria quiza en el afto 1888, al cual hacfan reference constant las anotaciones de aquel cuaderno que databa, presumiblemente,

I Agradecemos al investigator Roberto Friol tanto esta informaci6n como el dato additional de que en el Manuscrito original se diferencia
-fundamentalimerne en el uso de las mavdsculas y las comillas- de la versift que aparece en la pAoina 533 ae la mencionada edic!6n del Mario,









de 1893? jendria el 22 de junio de 1890 alguna relaci6n con la. fecha del escrito?
No se ha. vuelto a tener noticias del oniglinal de este importante trabajo que la revista publicaba -se Jn advertencia expresa- "tal como fue eserlito, letra por letra, sin modificarlo en nada". Solamcnte la. fi-ase que hemos mencionado mAs arn I na quedaba como testimonlio de que en a1guna ocasl16n G6mez habia considered la posiffiflidad de ampliar el titulo que finalmente dej6 a] trabajo. Pero ]a importance. del tema abordado y el hecho de que se reffera a una zona como el Caribe insular, en cuya historic revolucionaria, desempeM un papel tan important el beroico, general,, hace incuestiodable el valor de este trabajo. y la convenience. de que el mismo sea cono'do por los estudiosos de su vida, su obra y -sohre todo- su pensarwiento polifflico y social.
"El Porvenir de las Antillas" es un esc-rito altamente pecuEar. En 61, el autor se sitfia hipot6ticamente como si escribiera a medeados del slglo xx y narrara -como pasado hi"st6xicolo que el consider que vendria a ser el porvenir del conjunto de las islas antillanas.
Concibe para ellas una gran revoluci6n que las involucraria. a todas, y a una parte de la cuenca del Caribe, y que conclitarla el apoyo intelligent de Inglaterra. Segr6n su previsi6n' esta mvoluci6n daria Por resultado la sustitudOn de ]as classes altas
sta entonces en el poder- por las classes populares, integradas mayon*tarj*arnente por negros y mestizos, que contarfan con el apoyo, de amplios sectores- de la poblado"n blanca.Tiende a identificar G6mez y al hacerlo responded, sin dudas, aunque sea parcialmente, a una realidad hist6rica de su 'fiempo y su contexto- el problema. radial con el problema social: tiende a identificar las classes, populares mds preteridas, las classes, mAs bumildes, con los groups dtni*cos de negros y inestizos; la raza blanca, con las que 61 llama "las classes elevadas
De ese modo, para 6L tanto en Cuba como en Puerto Rlico y'afin ante los fracases de los intents revolucionarios o reformistas sucedidos en ]as dos Antillas, Ia clase baja y -los esclavos. recogian poco a poco Ia herencia que les, lepban esas muertas revoludones", y lia cada sacudirniento recogyxf a la masa del pueblo una leccl16n provechosa, que mfis tarde, en su flempol, -debla dar sus Yesultados en escala superior".
En las Antillas no tard6 en "infiltrarse en las masas 61 penmiento de una Revoluci6n de nueva forma". Y muy pronto
. I - -- I Is It 1 6 1 11 V V 11 11









Estados Unidos) "entrevM en las Antillas no solamente un
51
OUgio para, vivir como hombres, sino una future patria para V .10 P1
Sus MjOS
Lleva asf este process hasta su punto culminante: en poco dempo, sostlene, 'Ise sobraron agitadores y propagandists que cundian por toda la AmOica antlillana la idea de'la. revolution de los desheredados"
Siempre identificando a los -desheredados mayoritaria. aunque no exclusivamente, con la poblaci6n negra y mestiza de las Antillas, cGn lo que 61 llama Ia raza oprimida", y s*tuado siempre en el future, G6mez relate:
Asf las cosas y madurada la opinion, se inaugur6 el sidro 20 con el gnto :de esa revoluc16n tan redentoraP que deja atra's y oscurece los refiejos deslumbrantes de
la edlebre Revolucion Francesa.
A ese gnto responctieron cuatro millions de hombres negros y muchos blanco. Grito verdaderamente demoCrAtico.
Fue -son sus palabras- la celebraci6n de "la perpetual alianza entre las Antillas, reanudando los lazos de antiguo ro tos por la conqmista". Y aunque no flega a aclarar cudl fue la forma. political que adopt esa perpetual all'anza, Sf es exp-11C.1to en describir que "fibres estos pueblos y duen-os de sus propios dest*os ILZ 1 1 1VO
., surgi6 la verdadem civil' ac'6n con el bien positi
de la libertad, sefialando limperiosas neceslidades socials que los condujeron derecho al trabajo"'.
Asi, antbs de la que ha llamado la revolud6n de los deshe. redados.,
las Antillas hermanas entre si no tenian comunicad6n,
se vivia. en el aislamiento en medio del mar Caribe.
Ahora, una vez realizada esa revoluci6n de los desheredados,
la historic nos esti probando con la elocuencia de los hechos consumados icesantemente que el pasado atraso en que por tantos aflos vivieron estacionadas estas Antillas su principal causa consistla en el lastimoso y contranatural aislamiento que entre todas ellas existia.
En el verdadero devenir de la historic, serfa para nuestras islas mucho m;ks complejo y difflicil el camino unitarlo que, con
4 a
contenido altamente ut6plico, Maximo G6mez prevela en "El 1Pr&*n7An;-r f1r& Ino A-imfMoc"









1w 7
Tiacia finales de la d6cada del noventa, ya no parece tener aspiraciones a una uni6n formal de nuestras repfiblicas. Mis bien se destaca su esperanza de lograr la fundacii6n de repAbIlL cas absolutamente lindependientes en Cuba y Puerto Rico, cuya Aft
existence fuese parallel a ]a de Santo Domingo. Se acercaba, con ello, a las circunstancias concretes que la reallidad hIst6rica limponia. Lejos. Ya de concebir la creation inmediata de una Unica nation antillana, vel"a slin embargo las poslibillidades de firme apoyo de las different naciones entre sf.
En effect', en 1895, sus concepciones al respect ya denotaban esa necesaria adecuacio"n a las realidades de su tempo continental:
Santo Domingo es la Naci6n, de todas, las de Am6rica, la mAs obligada, por la ley de la Historlia y de la Naturaleza. (dos leyes. que se compete gran pecado en conculcar) a ser ]a primer aliada de la Nac16n cubana.
En vano los Yankees con su poderoso mercantilismo y sus aspiraciones absorbentes tratan de enamorar a Cuba aprovech4ndose de sus conflicts. Ella sera" libre, les pagarA sus favors cort6smente; pero no se echari en sus brazos y Santo Domingo serA su predilecta. Y lo seri por la sangre y por la Histonia; por su sol y por
sus brisas.
A Santo Domingo le conviiene eso y le convene a Cuba
Y previendo, en las nuevas clircunstancias, nuevas forms de unidad de las naciones antillanas, ahora reclama:
Suen'o con una ley, que con muy insignifficante restricd6n declarase (y lo mismo con Puerto Rico cuando fuese libre) que el dominicano fuese cubano en Cuba y
viceversa 4
Un aflo antes de terminal el siglo -el 5 de febrero, de 1899-, cuando la realidad de la domiffiacift colonial espafiola ya habla slido superada pQr el nuevo -y mayor- peligro de la dominaci6n del naciente imperialism norteamericano, elya anciano h&oe m'flitar antillano defining. nuevamente sus posiciones y escribirla al pr6cer puertorriquen-o Eugenio Matla de

G6.miz, MAximo. Odisea del General Jos6 Maceo. (En su: Revotuciones... Cuba y hogar. Comp. por Bernardo G6mez Toro. La Habana,
1927. P. 95-96)
A, r4- T -t __ jft.










Hosts, refiridndose a "la angustiosa situacift de Puerto Rico
*6 1
que, por artes diplomAticas, pasara de colonial espaiiola a tierra conquistada por los americanos"'. A111", ya con claro sentido antimpenialista, en la frontera misma del siglo, afirma:
La tristeza suya, que es ]a de su patria, ha slido tarnbidn dolor para nosotros, torque los antillanos somos doblemQnte he r manas, Y el amora ]a tierra native alcanza por igual a ]as tres Islas en ,lavadas en- el cruce de dos mares y Hamadas a un gran porvenir, si sus hijos sabemos inspirarnos en las non-nas de justicia y rectlitud.
Ahora, ocupada la isla hermana Por el nuevo colonizador el gran jefe miliftar proclarna:
Cuente usted, amigo mi"O, con todo, mi* apoyo para la obm antillana. Estoy a 'cu Jado, y no escatilmare" m1i esfuerzo decidido, a favor de la libertad de un pueblo hermano. Cuenten ustedes con m1i espada, puesta al servicio del derecho y de la defense de las causes justas y
santas.11
El Caribe insular entraba en el siglo xx surnido en una slituaci6n muy different de la que G6mez habfa intentado anticipar en "El Porven-ir de ]as Antifflas", y el h6roe antillano trataba. de buscar para nuestras tlerras las soludiones, revolucionarias que el nuevo, context condicionaba.
El impo rtante escrito quedaba, entonces,-, como prueba de una etapa de interns mayor en la evolution de'su pensamiento Politico Y social -y como testimony de su infatigable accl16n, demostrada basta la saciedad con la 'dedicad6n plena de su. v ida, Por alcanzar un porvenir alto y digno para Tos desheredados de sus islas: las "Islas por las que vivi6 y luch6 Wximo G6mez.









S T-TRAnn- MommTo A- Anunte;, de un carresnansal. Revista Birnestre





















































































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EI Porvenir de las AnuWas

Mkximo CAmEz Bfmz

-Sefior Don Manuel: jc6mo y qud tal andarian las cosas por estos passes y en aquellos flempos? Me parwx que a1gunas veces le he oido a usted relatar, con mezcla de pena y de entusiasmo, -muchos rasgos de ese. pasado. Me interest saber mucho de todo eso, por un hombre como usted, que ademas de que goza de justa fama de veridico y honrado, be oido decir que fu6 tambi6n actor y espectador en muchos success, en los cuales, por mAs que leo mucho de lo que se ha. escrito respect a Cuba nuestra sierra y demAs Antillas, hay sin embargo, muchos punts oscuros en la historic que no puedo, comprender.
-1 y, hijo m1ol Solamente torque merece tender a tu laudable deseo de saber, pudiera yo perdonarte el dolor que me causes, evocando recuerdos que torturan Tw alma, pues de tantos ensuefaos Y honor y gloria en que atolondrado pasd mi juventud, solamente me ha quedado la amarga memorla de haberse perdido todo, por causa de nuestras ambliciones, torpezas y perpetual desuni6n.
-Pero no habitat hombres que puestos al frente de los asuntos fueran capaces de dirigirlos con acierto y buen tino?
--Oh, sf, hubo muchos, y yo pienso que eso mismo fui una de las pnndpales causes de nuestras desgracias. Uno o, muy pocos. hornbres son los que deben dirig]W toda acclift de empresa de grades e tmprevistos riesgos. Asi como en el cuerpo human la intelligence. se concentrate y todos los demas miembros y 'rganos se disponen a obedecer.
De otro modo, td nde el equilibrio? No pudiera el hombre conseguirlo, como lo vemos hoy de un modo sorprendente. Cuando no domina la. cabeza el cuerpo viene abajo.
-Me confunde ahora usted, don Manuel, con semejante respuesta. Yo slempre pienso, que el mundo, de los hombres se gobierna por el mayor nfimero de inteligencias. ZC61MO Se explica eso pues?
-Comprendo. muy fAcil tu confusion; no estis en antecedentes, y no es possible que penetres hasta la verdad de la Historic, torque ella se describe como se quiere y no' como se debe.









-A cada una repl*ca de usted siento career en mi el "nter6s por saber mucho de ese parade, donde por unos viejos papeles que conserve s6 que abuelo combati.
-lAh,, tu abuelo! jCuAntos recuerdos, santo Dios, que s6lo con la. muerte se pueden arrancar del coraz6n'. Conod a tu abuelo; mds que eso, fuimos camaradas y juntos repetidas vo. ces ofmos silver el plomo enemigo por encima de nuestras cabe zas combatiendo en el campo en defense de una misma idea,, El como yo- ymuchos otros compan-eros recogimos al fin la peor parte.,Perdnnos nuestros primers afalos en una campana. estdril para el ideal que puso las annas en nuestras manos, y puros soldados de una idea, cuando concluido todo y muerta la esperanza, s6lo nos qued6 la Iniseria por patrl*monio y el desd6n y el olvido de todo un pueblo por quien luchamos.
-Me de espero, don Manuel, torque entre usted en mate.0 #
ria, ahora que con mayor razon me mspira mits confianza y profunda veneracion y respect, torque para, mf es de alto m6rito la revelac*6n que acabAis de hacerme de que fue amigo y companero de infortunio de mi abuelo.
-Pues oye bien hijo mio, y no te asombres de lo que has de oir de mi's labios, seguro de la. verdad de mi relate, que de efla al cielo pongo por testing.
Entra por mucho para. hacerse cargo de las vica'situdes po-11ticas, torque atraviesan los, passes, concern Wen- las situaciones topograricas -v bastante de la indole y costurnbre de sus pobladores. Conoces til todo, esto de las cuatro Antillas: Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico y Jamaica?
-Perfecta y pricticamente, don Manuel.
-cY te has hecho cargo de la important situaci6n -que ocupan en el mar de las Antillas, camino, real del AtlAntico alPacifico?
-Indudablemente que sf.
-Pues en ese caso omito todo comentaxio a ese respect v
-nensp ro en la corif iianza de que hablando con quien, me entiende hablare" poco y dire' mucho. Tengo no obstante necesiidad de que me sigas a 6.pocas muy lejanas.
ta yo 20.. lQu6 fefiz eral Cuando la Hace 65 afios -conta I #
Isla de Santo Domingo se. encontraba dividida en dos repAlblica -la Dommikana y la Haitiana- la prhnera, cuyos habitantes no pasarian de cuatrocientos mil eran en su mayor parte de gente del color. La segunda, aunque con menos grado de culture, pero el number de sus habitantes era superior al de la primer, en su totalidad del color. Aconteci*6, pues, que por imn nbprrnriAn tip-1 rlp-qtinn- In Renirihlica Dominicana. alU 7nor









el aho 61 -sigio pasado- se anex6 a ia entonces m'onarquia
hoy di idida. en Rep ibhca provinciales o cantonales de Espana IV
como la Haman ellos. Reinaba entonces Isabel Segunda de Borb6n, al dedr de las cronicas la meretriz mds hermosa de su flempa.
Aquella anexi6n de Santo Domingo a Espam, parte de la ambition y el lucro, fue urdida por la gente Ma's levantada. del pals, quiero decir, por el elemeiito prelponderante por el dinero y la position social, y debla traer y trajo una revoluci6n que necesariamente debian capitanear hombres de lo que allif dJ6 en l1amarse del pueblo o de la clase ba'a. La guerra se encendio y duro' rnAs de dos an'os, y aquelia gente brava y en territorio Proplo y favorecido por la Naturaleza puso en grande. apuro, a Espana y sus anexos a pesar de los fuertes elements de combatir que hizo caer encima de la revoluci6n restaur-adora. Us haitianos que habian protestado ene-'rgicarnente- contra la anexi6n, aprovecharon la coyuntura de prestar a los restauradores toda avuda moral y inaterialY dando asi ante el mundo, una prueba ostensible de republicanism y dejando, comprometida al propio dempo ]a gratitude dominicana, que a fines. ulteriores pudiera algu*'n dia servirles de gran provecho. Fspana Se encontro' completamente desamparada en coatienda tan
la o .0 4 -muy pronto se vi 0' obligada
injusta por pinion universal a desistor de sus propo"sitos de dominaci'n por Ja fuerza sobre aquel pais libre e independent hacia muchos ahus- no sin que pri'mero hubiese pagado muy caro, con hombres y dinero su pumble terquedad.
Espafia en su fuga, despues de haber asolado al pal's, arrastr6 y despues disperse los principles elements socials de aquella Repdblica y necesariamente ]a parte de abajo subio a la superficie, quedando desde luego justa y legitimamente adue, hada de los destines del pais. Ese noble triunfo, as I quiero Hamarlo, no fue verdaderamente tan s6lo el triunfo de la Reulblica contra la qntrusa Monarqu."a, slino tambi6n de la baja y de color sobre la raza blanca, y classes superl"ares. Hizo Mas, que apretando los lazos de union entre los dominicanos y haitianos, no muy biwen conllevados antes, Por tradicio'n de pasadas guerras, dejaba preparado el terreno para una political de ancha base y mutuo provecho. Dejemos. pues a los dorminicanos y haitianos ya colocados en esa situation social y Polftica, y pasemos a ocuparnos de Cuba, pais de luteresantisima historic.
Esta hermosa Antilla, como ya sabes, Pertenecia como una de sus colonies a Espana, que se,&Ti la titulaban los dia-









nos de entonces, la servia de "'cruel madrastra"., por cuya justa causa los cubanos tratar-on muchas veces de sacudir tan dura tutela. Se sacrificaban siempre con admirable resoluci6n, pero esterilmente y Min 6xito favorable pues los espafioles no se detenfan ante los medlos, por reprobados que fueran para sofocar en su cuna toda tentative de sublevacift y asegurar su dominion sobre aquel suelo cada dia xnAs ensangrentado. Ningdn pueblo sobre la tierra (tA lo has lefdo) tiene una historic tan llena de sangre y de horrors como la Isla de Cuba, y todo con Esp'afia y por causa de Espana.
-Ciertamente, don Manuel, la Hlistoria., me revela con aqueHos hechos, y con los procedimlientos politicos de entonces la P oca de atraso en que ustedes se agitaron. eP
-Pero una vez en que unificada un poco m.As la 'Idea de

independent, pero no lo bastante para. que el pueblo enter pidiera con las bayonets lo que se habla hecho a Espana con la palabra suplicante, sucedi6 el memorable alzamliento del 68. Epopeya sangnenta, heroica y gJoriosa para los que la sostuvieroll d*ez an-os con valor y constanclia admi*rables, contra todo el poder de Espan-a. poderoso entonces y en. medi"O de. la Ame'rica libre, indifferent y fria a! gnito republican lanzado en aquellas regions. Al fin fueron infitiles tantos, esfuerzos y tanw eib *
tos, sacriticios, Pues aquella. guerra termin6 con "la Paz del Zani6n"' sin ventajas para los cubanos, que con slistema mds.
&Vo
humil Jan y vejatorlo continuaron sometidos al Gobiemo colonial, pero ni mucho menos para. Espafia misma que ejercia ahora su dominion sobre un Pais que si antes era. nqufs1mo la. guerra dejaba en rumas y cuyos pobladores, que velan flojos yensangrentados sus antiguos vinculos con la Metr6poli, forzoso les era buscar la solucift de su problema pblfticu cle cual '' A modo. Los pueblos, como los hombre's, en. sus ho's de. tre* *to
mendas desgraclias y abatimiento apelan 'hasta el. suicicluo- para salvarse de. tales pesadumbrcs. Aqui se hace necesario una figera digresi6n, para la intelligence de la hlstoria. Reclamo, pues, Lu atencift.
Inglaterra, la naci6n de Europa, a mi juicio la. rriAs sabiar mente egofsta observaba. todos estos success, y mas de una vez supo aprovecbar moments hist6ricos, con oportunos rasgos. de notable gmndeza. Sabfa gobernar a todas sus colonies de Amenca, pobladas. de gente de color, con una political y bajo un sistema. tal, que sin las fuerzas de las bayonets tenia asegurado su domino, por la fuerza de la opinion que es la fuerza








4
MemAs, habla obligado, a jEspan-a. a firynar un, tmtado parA suspender la trata de negros, y sw; naves recorrian los. mares vigilando, el cumphmiento, de tan humanitario, proposition, aconteciendo muchas veces sorprender expediciones de buques con bandera espafiola cargados de estos Mifelices, que Inglaterra ,dejaha librrs en. sus colonies y castigaba a los traficantes con la confiscaci6n, del barco y dema s queen. 61 se encontrase, cuyo product dedicaba al sustento de.los libertos, mientras ellos no se lo, procuraban. Al propio fiem p*o por las vfas diplomAticas xcitaba a Espan- a y a los Yankes Para que la pnmera concediese la libertad a los esclavos de Cuba y Puerto Rico, que lo eran en nfumero considerable, -y a los segurpdos en el Sur de lo Estados Unidos., Estado de Mississipi. Con estos magnitnimos procedimientos., slin alardes y sin bravatas, fue aduefjindose y con justiclia, del agradecimiento y simpatia de todos. los hombres libres de Ia Amdrica Latina, pero principalmente de la raza de color de todos los passes.
Durante nuestra guerra de los 10 afios no tom6 carts en el asunto, Pero ni vendi6 a Espafia un cartucho, ni un fusil Para hacernos la guerra; no sucedi6 alsi con los americanos que a la vez que nos explot.6 y aprovech6 cuanto le fu6 possible, fue aquel Pal's el arsenal znAs abundance, que a las puertas de Cuba se encontrara Espan"a Para surtirse a sus anchas de wateriales, de guerra con que ahogo' en sangre el grifto, de los fibres.
De Inglaterra, encontramos amparo gmtuito en sus colonies vecinas para nuestros aprestos de- expediciones nuntares, sobre Cuba y como refugios seguros, Para la gran corriente. de emigracl6n en masa que abandon la Isla durante el encar*zamiento de la lucha, en que el solo hecho de ser cubano constitufa delito,
Algo mAs hizo Inglaterra -acontecio' una- vez, que apresada que. fue en aguas inglesas una fuerte expedici6n que parti6 del Puerto de Kingston, con direcci6n a las. costas de Cuba, conducida Por un vapor de los nuestros El Vtrgznt*o (Virginius), 6sta fue Ilevada a la. capital de Oriente, Santiago de Cuba- cuando los espaRoles habnan principiado ya la matanza de los expedicionanos, por los. que aparecian como Jefes, se present un buque de guerra *ngl&, La Move, y' no solamente intim6 en nombre de su naci6n la suspension de las ejecudones, sino la entrega del barco con todos. los supervivientes. Muy duro le fue al Gobernador de la Colonia tener que ceder en este delicado asunto a la. intimidado'n inglesa; pero en la alternative de un conflict Para lo que no estaban. preparados, ni su situaci& era la mis a proposition para aceptarlo. Sin mucho, trabajo La








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NIOVe, SaIv6 la vida a utios Want0s qUe ya la daban por perdida Y Ilorados por sus. deudos. Los espafioles entregaron todo.
Todos esos success fueron formando en la mente de estos pueblos un, concept favorable hacia, esta naci6n, y mAs que eso,. mucho de gratitude y respect, al paso, que Espan-a perdia lo mismo en territorio -que en amor y simpatias, en passes que la considering la causa de sus mayors desgracias..'
Los amerl*canos con su. prolific, de- nd=ro.y su despredio a la raza de color mal podfan extender sus slimpatias en Am6rica. Ya que te he hecho -notar'estos finportantes antecedentss, vuelvo a reanudar el hilo de. mi narrac16n. Despu6s. de la paz del "Zanj6n" que fue tALrmino de aquella guerra, no solamente perdi6 Cuba por sus- sacrificios consumados sin fruto sino que se amengu6, su talla notablemente, y su prestigious que subieron muy alto -ante el mundo amerkano y europeo, ettando vallienternente armada se irgui6 en lucha por su redenci6n.
I Los cubanos que en. un tiernpo fueron admirados en todas parties, ahora o despu6s fueron mirados. con desd6n.
Para, mayor vergilenza, y cuando se debl'a esperar que la Desgracia unliese mAs los Animos enun solo prop6slito, la opl"ni6n del pais qued6 dividida en. groups politicos que tuvieron la osa4fa & Bamar partidos, cuando en Cuba s6lo dos tenian raz6n de ser.
Rdmeda afm la tierra cubana con la sangre derramada en los. combats por su independence, nacid un partido, que se llam6 Autonomista, y tom6 fuerza la vieja oplini6n de una sofiada y torpe anex16n a los Yankes. Se volv1*6 Cuba un caos, o mejor dilcho, el pafs de la confus*6n political. Proclamando los autonomistas nuevos phndpifos e ideas, bajo el s1sterna, de una sofilacla y poco decorosa autonomia, despu e's del heroic bataIlar, se dI"VI*di6 por pompleto la opini6n. de los hombres prominentes"que podfan y eran los Uamados a condudr a Cuba a su independenda, afianzando mAs Espaha con este criminal desacuerdo, que ella procuraba alentar por todos los med1iosp su funesta dominaci6n en Cuba, que, corno era -consiguiente r.1wo ese estado de cosas, cada un. dia que pasaba, se merrnaba en riqueza material Y la inmoralidad y el desconcierto cundia hasta en el seno de las famifias.
-Desertores en su mayor parte de las filas separatistss, eranlos hornbres que din"gian a este partido, que -declarado dentro de la legalidad, entr6 en campana, -con la palabra hablada y escrita. por armas, bien d6biles por cierto, para un pueblo hacerse, grande y libre derrocando el poder que le prime,









Precisamente eso le conveia a Espafia, y entraba en su inter s alentar la effmera vid-a de esa agrupaci6n political con prome, sas de reforms que jamAs tuvo la intenci6n, de cumplir. Se le concedi6 al cabo -hasta ahl' llegu" la maliclia de Espafia y- la candidez de los cubanos- enviar diputados a Cortes, a representar el ridfculo, sin obtener ninguna reform que pudiera mejorar la deplorable condlici6a de la Colonm.
Aigunos aftos se pasa-ron en ese estado de ansiedad, especialmente para los verdaderos amantes de la independence de la patr1a, pues no nos era possible iniciar ninguna tentative. revolucionaria, en ese sentido y con probabilidades de buen 6xito. La pobreza de nuestros recursos, y la bandera enarbolada Por esos hombres, que Ilegaron a desviar la opini6n del pueblo, que la. acogi6 de buena fe por librarse de los horrors de la guerra, todo eso era mAs que suficliente, para hacer dur dar hasta los mAs esforzactos, de promoter un alzamiento en la isla. Algunos hombres extranjeros de gran valer y simpatizadores de nuestra causa, opinaban. de la misma mantra, y desanimados nos negaban su protecci6n. Algunos de mis COMpaneros., sin embargo, fueron vfcti-mas de su arro*oj, pues el Pueblo, no solamente no los slguM, sino que con. elements sacados de su propio, senol, emprend'a el Gobierno de la Colonia su persecuci6n hasta exterminarlos. Hasta esos, dolorosos extremes, conaujo a ese pueblo su espirltu national pervertido.
Precise era que para provocar una reacci6n debieran acumularse causes poderosas, como al fin tenla que suceder.
Mientras tanto el pals se depauperaba, los principles hombres desaparecian con la muerte y el destierro'. muy pocos sobrevivfan inmaculad-os a tan asombroso desbarajuste, y los demas que quedaron en la 'Isla, bajo la dominaci6a que odiaban a su pesar, gastaron a la posture su. valer y su prestigio, perdiendo Por una parte hasta la considerac16n. de sus altaneros adversan*os, y por otra elrespeto y simpatfas del pueblo cansado, de esperar y que ya principiaba a pensar que 61 Unismo debfa ocuparse de su. propia suerte.
-Don Manuel, me prime el coraz6n el, relate de nuestra historic, y perm'tame por tanto, hacerle respetuosamente una. observac16n., Y la juventud cubana qu6 pensaba y qu6, hacia? Ella que sliempre ha sido la salvadora de los nobles v grades
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principios. Nunca han faltado hombres nuevos a los pueblos, en sus 6pocas de gran decadencia moral,
-Poco a poco, hijo mio, y no te subleves ante esa idea. Fue tanto lo que se habl6 y se escrib*6 en aquella oca de debates,









ciricas -y como declan ellos- con la Mirada fija en la historia y en la 6encia hemos proclamado esta fmica fonna de progress pacifico Para las nuevas sociedades, que lograron enervar en la juventud cubana el sentir'ento de una patria independent y libre, cosa fdcil de conseguir, en los hijos de Cuba, de suyos dotados de espiritu poco beficoso y dado a los placeres y a la molicie, condici6n inherent en los pueblos esclavistas. AIguien ha dicho "un espifitu, sin fe es un arsenal donde nada fructifica". Y eso eran esos hombres.
Habian Perdido la fe, y si el'los no, lograron matarla en el pueblo consiguieron a lo menos adormecerla.
En polftica, asicomo el enthusiasm es contaglioso,. lu mismo Io es el indiferentismo, y Ilevar el pueblo hasta allf". no cra dificil por el cansancio en que le dej6 la lucha.
Hombres honrados, pero de letras, solamente,. eran poco apegados desde luego a los, actos, heroicos, a los arranques bien templados a que induce el patriotism, no estudliado y que se senate, al amor a la gloria, a la abnegation, y en fin a todas las grades virtues que son necesarias a los hombres para salvar a lus pueblos cautious conduci6ndolos "a la tierra prometida".
Muertas las aspiraciones a los hechos gloriosos, y apagado el sentimiento naclional,,que un tempo engendr6 la guerra de los 10 aftos, con la vida, del servilismo y acostumbrados en fin a Vivir como extranjeros en su proTno pals, racil te sera" bacerle justicia a aquella juventud afeminada que no supo volver por sus fueros.
-No, don Manuel, no transijo, y en presencia de un ejempto vivo de abnegaci6n. y patriotism como el suyo jama's cometere esa falta. Maldigo una y mil veces, a los que pudiendo ',, no salvaron a ]a patnia, como la concibieron los hombres quc se inmolaron. por tan noble idea.
-Mucho aplaudo y respect tus arranques patri6ticos, pero ya aquellos tempos pasaron y ahora cuanto mas puedes hacer, es escucharme y ver6s en, el curso de mi narraci6n lo que son las Revoluciones.
Singular ocurrencia, coTo te he dicho antes. En los campos que poco antes se habla gitado con santo enthusiasm: "Libertad, independencia P P y en aras a tan levantados principi"os se cterramo tanta sangre, ahora se d1jo- "eso, no, autonomia".
Una vez formada esa escuela, como tfl comprenderis no faltaron discipulos. La juventud ingreso. Buen cui*dado se tuvo para conseguirIa y guiarla por ese camio de oscurecer las glorias de la pasada lucha, de no enaltecer sus arranques, y empe.










sus hombres y sus hechos y se echan al olvido todo aquello que pudiese servir de ejemplo o de est'mulo, hilriendo en to mas vivo el sentimiento delicado del patriotlism(x La juventud por tanto, qued' adormecida, o mejor, distralida. inocentemente por el canto de las sirens, mientras la nave segu f a combatida. por contrarlos vientos..
La masa del pueblo -dislimula, mi lenguaje- o el bajo, pueblo, que slieinpre en todo tl'emi)o y en toda ocasl16n ha sido la victim principal, sobre la cual recae todas las malas consecuencias de ]as exacciones de los poderosos y de ]a clase superior, y la que al flin y a la posture, recoge junto con los andrajos de la mi'seria, el descuido, el desprecio y la desconsideracidn de las altas classes, se nutn"a poco a poco en ideas nuevas a inspiraci6n de sus dolores y bien presto se le formo su cerebro, si permits la frase.
Al pueblo, que es m -a's corazon que cabeza, y de ahl" Sus arnanques, se le oblige" al fin a pensar. Se fi'6 en el extravagante cambio de la opinion. Antes se I-)cns6 que Cuba no podfa caber ya con Espana,, que eso cra imposiblet que se habia levantado una barrera inmensa cntre esos- dos pueblos. Comprendi6' que se quiso fundar el derecho a ]a independence, mas en et odio linspiirado bacia Espafia, comenteando las barbaridades cometidas en la Colonia, por los mandayines espafioles, que en el derecho natural y legftimo del pueblo, asp*raci6n tan Justa. Aprendio que la revolucion, que asi penso", dejaba su vida a merced de una sonrisa. de su adversario, pesto que entendi6 y Vio, que Espafia astute y prevenida se reserve para las. horas supremas compare el triunfo con cualquier acto de lenidad. Asf Io hizo, reforzando at ejercito para no parecer d6bil e implantando una political conciliadora y de perdo"n alcanz6 el triunfo. Se le dijo entonces que Espana se habia regenerado (aunque segula matando gente a mansalva) y prometfa ser buena madre, ya habl'a desaparecido la slinceridad --que no fue por sentimiento- torque Cuba se creyo con derecho a la emancipaci6n, y vio tarnbli6n que representatives, que firmaron la sublime Constlitud6n. de GuAimaro, emprendieron el camino de las Cortes espafiolas a suplicar la autonomia para, aquel mismo pueblo que vallente y determined se irguio por su ernancipaci6n polifica.
Cuando, en political, con mengua del decor, se retrocede de esa mantra, suede como en los combats armados, que flego' la hora de "d sallvase el que pueda". Pero despui6s. el pueblo como









honor de su bandera, vuelve a la carga mAs furioso. por el desengafio,
Debo hacerte notar, que la isla de Puerto Rico corrie la misma o peor suerte que la de Cuba. Estaba d1spuesta a echarse en brazos de cualquiera con tal de salvarse de la. dominac116n espafiola, perdida ya la esperanza de su future engrandecumento y corrompido el esplritu p6blico en las classes elevadas todo aparejaba y favorecia. para una dpoca de radlicales cambios que debfan arrancar de cuajo viejisirnos sisternas e instituciones.
En igualdad de clircunstancias, Puerto Rico y Cuba, encuanto a su. dependenclia de Espafia, e i&ntlcos sus dolores y sus cadenzas, nunca se lanz6 a la lucha como la. segunda, pero aunque ista no lograse reallizar sus ideals, ambos recogian alg4n 41
Provecho ---.v la primer a poco costo- que siempre de*a la. lucha de la hbertad y el derecho contra la tiranfa.
En mbas Antillas -como queda dicho- existfa la mal Har mada institud6n de la esclavitud y mAs de un m1"116n de hombIres gemian bajo el 14tigo de tan odioso y brutal sistema, y siendo las classes supenores las que sliempre inlclaron todos los movimientos reformistas o revoludonarios en las dos Antillas, la. cIase baja y los esclavos recogian poco a poco la herencia que.les legaban esas muertas revolucliones. La inteli 'n6a, la libertad de espfritu, el valor y el atrevimiento, al Paso que las classes pnividegiadas o super"Ores decaian con la p&dida de la riqueza y con la niqueza se iba el prestiglio. La clase media y la clase baia se nutrian con los clespojos de las classes elevadas. L)S. miosmos success fueron insensiffilemente'depr=4endo a la una levantando, y einan ando a la otra. A cada sacudirniento recoigia. la masa del pueblo una lecc 1*6n provechosa, que mAs tarde, en su tempo debfa dar sus resultados en escala supenor.
La ceguedad de los tiranos poderosos y egoistas de la tierra no le deja ver las sen-ales de los tempos.
I La guerra de los 10 a-os que fue "nicliada y fomentada''por los blancos'y acomodados de Ia isla. de Cuba, puso las armas en la mano a la Mitad de los negros, eri su mayorfA eselavos'. Esa transici6n fue demasiado violent. La dufacid6n de aquella lucha gast6 al element Principal no muy resistente Para las fatigas de la guerra Pero con los negros en mayoria se sostuvo hasta la Paz del "'Zanj*6n", que Iniciaron y firmaron tambidn Ios blanco.
.Este fue un suceso provechosfsimo Para la raza, pues, no s6lo se 'Ie mostr-6 ocasi6n para -distlinguirse muchos hombres
P, eAlor V tPni-mia nar- +!mrbfn 0 1"^ ^111= OMI









finnarse dicha paz, se les reconocl*6 libres alodos los esclavos sublevados con las arenas, y por supuesto qued6 esclavo todo aquel que sidndolo no form6 en )as filas de' la, Revolucion Armada.
-zC6mo se explica don Manuel tan absurd anomalia?
--Cosas de Espanha, hijo mio. y torque se veia en apurosy elfin era concluir,
Vino, es verdad, la fibertad ma's tarde para los esclavos. de ambas Andllas, pero ya todos esos acontecimlientos habian Ilevado a la mente del puebloF cuanto los hombres pueden alcanzar, por el arrojo, el valor y el atrevimiento.
Las demas Antlillas velan y sentian los dolores y las. palpitaciones de los pobladores de sus hermanas Cuba y Puerto Rico, en su mayoria del mismo origin y con una misma historic, con las mismas cicatrices, por iguales herlidas, fficil era, pues, Y no difficil ni dflatado la u-nificaciOn de la idea que prod-ujera una Revoluci6n de vastisimos borizontes y que debia conmoverlo todo.
A tan colosal prop6sito ayudo' a fortalecer y dar forma a ]a idea la parte Sur de Estados Unidos del Norte poblada en su mayor parte de los vxejos Hibertos, sin patrimonio y profundamente heridos por el odio y el desprecio de los Yankes a la raza de color. Pronto entrevi'" cn las Antillas no sulamente un
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seguro refugio para vivir como hombres sino una future patria
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para sus hijos.
La propaganda secret atizada por todas parties; ]a amistad, por la proximidad y la identidad, con Santo Domingo, Haiti, Jamaica, La. Trinidad, las Guayanas inglesas y todo el archipi6lago de las Bahamas-, el Capital ing)&echando races en las primers, en empress ferrocarrifleras, y',explotaciones de ml*-' nas, de metates Y de carbon de Piedra -y at lado de todo eso ]a esperanza de una pronta y eficaz protecci'n inglesa-- No tard6 mucho flempo en infiltrarse en )as masas el pensAmtento de una Revolucion de nueva forma, que ayudaba asu propa7 gacl6n la gran cantidad de gente de color que no cabiendo en Cuba y Puerto Rico buscaban segunidad y repose en ]as-vecinAs colonies I*nglesas, cambiando asi sus costumbres, su idi6ma Y muchos, hasta la religion.
Como toda Revoluc16n, sus primers sintomas son secrets, necesana. condicift de los engendros que imponen el pudor 0 el rniedo Pero una vez formada la conciencia. del hecho, consumado ya por la Ildea y el pensamiento, baja luego al coraz6n y entonces no solamente desaparecen los rniedos y Jos escrdpuI -2-- -.-- A IF 11 11 11 - -:! _1 __ ---A. --









de los filtimos que han pensado y han sentido, y todo eso sucede, porque se van fonnando. las colectividades y en ella entran hombres de distintos characters. Asi fue que muy pronto se sobraron agltadores y propagandists, que cundian por toda la Amdrica antillana, la 'Idea de Ia revoluc16n Ae los desheredados"'. Haiti' contri"buy6 no poco' en aquel Pais se redactaban penoaicos por hombres intelligence, que se distribufan gratis y con profusion n, repetido en los tres Idiomas espafiol, singles y franc6s-y en todos ellos siempre habla. a1guna palabra congratulatoria para. Inglaterra, contra Espafia odio y para los Yankes nada. Se dieron a la estampa, con sus rasgos, biogrAflCos., los retreats de los pr6ceres de la independence haitia. na-Cavarines, Lamartiniere, Desaline, Gerin, Peti6n,, Magny, Clairvaux, MagloirC Ambroise, Gorgella. Phillippe, Guerrler, Boisiond, Tonherre, David, Troy Claratron, Capdise, La MorteRoger y otros. Los de Pldcido, poeta cubano, victim lustre del odio espan"of a la raza del po'eta, de Guagilerto Gomez, escritor y tribune defensor ardiente de los derechos del hombre que muri6 en Madrid al decir de muchos, envenenado, y Otros tsntos defensores de la raza op*m*da.
Asflas cosas y madurada la opin116n, se inaugur6 el siglo, 20 con el grito de esa revolution tan redentora, que deja atrAs y oscurece los reflejos deslumbrantes de la c6lebre Revoluci6n Francesa.
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A ese grito, respondieron cuatro millones de hombres negros y muchos blanco. Grito verdaderamente democrAtico.
El manifesto al mundo civilizado de este portentous alzamiento, estA basado en principios y concepts que pueden Ilamarse divinos, no obstante que'han sido un poco falseados al flevarlos a la prictica. Se conoce que fue dictado por corazones adoloridos, Peru sin enconos. No es un iinsulto, y mas, bien que un reto parece una queja lanzada con energfa y bravura. "'Aqui, dice al concluir, caben todos los, hombres que como hosotros no tengan patrias y amigos". Y mas adelante: "'No se puede entrar a este verdaderio temple de todas las libertades, que ofrecemo's a los desherr*dados de Am6nka, con el coraz6n Reno de odios,, no, sino de amor a la igualdad y al derecho"
L6s domini-canos y los haitianos abrazaron la revoluci6n, Como suya propia, y todo se conmovi6 de una mantra espanta,'ble para los, pequen-os y pusilanimes,
'No'obstante', el gnto repercut*6 desfi&rado. ""Mueran los blan'cospp I y como, ]a gente ignorance y desenfrenada cometi6 a1gunos actos que-, pamm 0 an just-ficar tan tremenda y salvage









arranques-y Espan"a, siempre capdosa, trat.6 de aprovechar esos instantes de tregua ensanchandio tan lnfame y odiosa propaganda, al mismo fiernpo que celebraba alianzas secrets con los, Yankes, mediate no se' qu6 concessions, para que la ayudaran a salvar'sus dos Colonias, ya en armas y -61timos rests de su poder en Arniftica.
Pero no se asustaron por eso los hombres de Ja revoludo"n, y pidieron una protecci6n a Inglaterra que muy pronto obtuvieron al mismo tempo que la republican Francia, aplaudfiri ]a revoluc*6n, lo hadan tambien todos los estados republicans del Centro y Sur de Am6rica.
Con tan solemnness y respectable rnanifestaciones de sanci6fi casi Universal, no solarnente se obfiO a la revolution a dignifflL carse en todos sus actos, pues ya no tenia raz.-6n para dcsesperar de su triunfo, sino que a su vez, los poderes all'ados para ahogar en sangre el grito de los libres, se cletuvieron. astist'zidns V confuse
Los Yankes, sometiendo al c6lculo con stis n6meros, el pro y el contra de la jugada que ya no era tan f6cil, rc.solvicron refirar sus compromises y dejar a Espan-a sola que recogiera el fruto de su h*ist6n*ca torpeza en material de colonizadlri. No quiso Min embargo Espaiia quedarse quiet, malquistada con el Yanke y todo, emprendi6 la defense de lo que ella flamab.,a suyo. MAs que segura de su triunfo, para Ilamar y distraer la atencift del pueblo espafiol, provocando un f7ran conflict y ganar bempo, prolongando asi ]a vida un poco Trial s de la Mo"09
narquia. y su partido, sentenciada a muerte. por un Tnovimliento republican que se preparaba en toda Espana.
Al emprender los, espafioles su prime campaiffa sobre la revolucl6n en Cuba y Puerto Rico, Inglaterra les dijo: iAlto a hil P hasta cuando, no mis sangre en Amirica para matar a los hombres y a la libertad.
Espan"a no se detuvo por eso y avanz6, pues hacienda aspavientos de ofensa y falta de considerable& Por la intervenc!6n de Inglaterra en los asuntos de sus colonlias sublevadas, logr6 al fin preparer a favor de s u temeraria empress de someter las Antillas, el espfn*tu de los espanoles de suyo celosos de su honra, y ahora soberbios y un tanto desesperados por la ostensible decadencia de su prestiVo en todos sus dorninlios.
Como td comprenderds las cosas se complicaron de una manera sorprendente. JarnAs registry la histona del mundo enter, moments de exaltac.*6n political mAs acentuados. Merece la
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-de paz y repose. que al cabo se suced1*6 al period, de vertivnosos debates.
Inglaterra habl"ase. -enfrentado a una situacii6n, quaya no podia darle la espalda. No podfa abandoner a su innocent ahijada en ia cuna, sin servirla de madrina cuando a ello se le ofreci6 casi espontinea, al mismo ti*empo que la anticipada gratiftud de toda la, Amdrica Latina y la voz adicta de todas sus propias colonials y Ias francesas, comprometlan su palabra, su honor y su prestligio.
Pidi6 pues a los domlinicanos, para mientras durara el estado de cosas, la bahl-a de Samana' para dep6slito de carb6n y demas y para estadfa de sus buques de guerra. Pidi 0' lo mismo a los. haitioanos. en ]a bahia del Cabo, e inAtil es decir que immediatamente todo eso le fue concedlido. AIgunos buques de guerTa ocuparon ambos lugares, y la verdad es, que aAn no ha podido saberse por do-*nde tendrian muchos mfis, que se supo habian sallido para Amdrica. Espana, ante todo, busc:6 la amistad de Alemania, pero no consigu16 gran cosa, por no recrudecer mis
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sus relaciones Alemania con Fnanci*a, qu e con su republicans, mo e 'ideas liberals iba carcomiendo los cimi*entos del viejo Imperio y de ]a antigua monarquia. Alemania. se mostr6 remisa y antes bien, aconseJ6 una, solucl16n pacffica para termlinar el conflict. Priincip*16 Espan"a a perder terreno en la diplomacia, tanto mAs Que el Parlamento inglds se convirfi*6 en un palenque de acalorados y soberbios debates. Fue entonces que tanta celebn*dad adqua*n*6 Mr. 0. Kell, Oo orador, irland6s y antiguo reporter del Herald, que visM los campos de Cuba en una 6poca durante la guerra de los 10 aflos con cuyo motive escrib*6 una obrita. La he lefdo y por ellale juzgo como hombre de talent y de gran coraz6n, verldico y s h n Pasi6n. Asf mismo es, le trat6 un poco en aquellos dfas de eternal memoria..
Decia Q en pleno Parlamento defendiendo, slin miedos y. sin ambages, la Revoluc16n: "iHastA cuAndo har6is de vuestra conclencia un ernbudo..Vosotros sois. libres, sois hoinbres y no quereis que los demAs sean! que no que da aun satisfecha. vuestra crueldad, con el ti6mpo, mis de cuatro silos, que veis a esos grades pueblos gz*rm*endo y derrarnando Ifigrimas y sangre, bajo el peso de la. mAs cruel servidumbre.
Es necesan*o para concern sus hexidas y senior la intensidad de sus dolores, haber visto, como he vlisto yo su desespemdo batallar. Yo salf horronizado, cuando vl*sI*tO aquellas privilegiadas regions por la naturaleza, pero nanchadas por' los crfmeVAmc% Arx I^lt% U^irv Ul-Ameb Ae% nmmvmoqft^









eY ahora que aquellos siervos, sin enconos ni* venganzas, en nombre de la raz6n, del derecho y de la justicia piden, lo que riosot-ros tambien poseemos, habrd quien sordo o midiferente se muestre a tan justa y legal demanda)
Nunca serA -unAs grande Inglaterra, y ni encontrani ocasi6n mAs propicia para reparar viejas injusticias, que ahora declarAndose abliertamente y sin miedos deddida protectors de aquella It
justa causa- -.
Mientras tanto Espafia had'a esfuerzos Jinaudito-s por sostener el es; fritu de integridad, que languideda en, ambas Antillas donde Ja revoluci6n se asegur6 con muchos espafioles que viendo amenazados sus interests se afifigaron a ellos. Los Yankes que como hombres de negod0 trataron de sacar el mejor parfido, possible de la situad6n, no pusieron estorbo a la gran concurrencia de hombres y dinero, que la parte sur de los EE. UU, le facilitaba a los revolucionarios donde pfiblicamente y para tales fines se organization "sociedades protecclonlistas".
FAcil pues te serA deduclar cuAn mal parade se encontraba Espafia en su cuesti6n antlillana, con tan desventajosa situacii6n, sin dinero y sin encontrar quien le prestase un c6ntimo. Para mayor apuro, el partido, Republicano, que se sentia favorecido por los; republicans franceses, seguila en el mismo seno de Espaha sus trabajos de arrancar de cuajo del suelo espahdl la traditional monarqu F a de los Borbones y establecer la RepiWL ca en la'forma mAs adaptable a la 6poca, cuando un suceso inesperado, vinu a precivitar los acontecimientos de una ma.itada. La muerte inesperada de la Re'na Madre quien desempe6ba la regencia par menor edad de Alfonso XIII, heivdero legitlmo de la Corona, trajo una cn'sis, que puso en peligro la Monarquia, pues se dudaba qu6 seria de mais garantia para el gobierno de la naci6n, si la regencia en poder del niifio Rey, rodeado de consejeros o en las manos delUnister'o-Aunque optando por lo filtimo, pronto al parecer, se consollid6 el Gobiwerno, no fue asi, pues en todos esos. debates y vacilaciones se ech6 de ver que esos eran los sintomas de agoni"a de un pod.er vlejo y enfermizo que se moria. y debfa ser sustituido por nuevos. sistemas y hornbres nuevos.
Los hombres del poder comprendieron eso y para ver el modo de perpetuarse un poco rnAs en 61 al propio fiempo que sacar de la sftuacii6n, que. se les iba a escapar de las manos, todo el provecho possible, trataron de arreglarlo mAs pronto y
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La Revolucio"n vefa venir eso y aconsejada por Inglaterra, debla aceptar ]a transacion-2TAtese el htuno de los cornbates a cualquier precio-La Am6rlica libre neceslita de paz y repose para que sea honorable y feliz-Se decia en el Parlamento i'ngl6s-y se repeti"a por todas parties. Se podia asegurar que ya la Paz era un hecho y solo se e:speraban las condiciones-Las hostilidades se suspendieron y fue la. ciudad de Carnagulley la eleg ida para sus con ferencias-Mientras tanto, se derram6 sobre Cuba y Puerto Rica una inmensa y asombrosa corriente de inm gracion de extranjeros y naturals repatriados que tal parece que se habian dado cita para celebrar el gran dia de la libertad de aquellos pueblos esclavos unos cantos silos. La inaugurac16n del Canal de Panama" y la quiebra de la empress de la aperture del de Nicaragua habian dejado sin trabajo a miles de hombres que en masa acudian a Cuba, Puerto Rico, Santo Domingo y Haid cuyos passes brindaban aslilo a los hornbres desamparados-El capital ingle's que a su vez sac.-ama SLI provecbo se lartz6 a grades empress y especulaciones '. e n ]as tres Antillas f6rtiles y de prodigious riqueza natural y garantizo niuy pronto, a raj"z de la Paz, el orden y el bienestar con el trabajo-L.-t paz se ht7.o-como dicen los; espafioles-de ctialquier modo Para Espaha-Por toda indemnizacio"n diez millones de pesos, un pequenOo interest y pagadero un millo'n y medio por aflo hasta amortizar la deuda-Esto, por Cuba y Onco en las mismas condiciones Puerto Rico-Todo garantizado por Tos lingleses-Tratado de 10 de octubre; 10 de octubre debia ser de 1903.
Espanfia recogiendo sus armas y sus banderas, debia abandonar las islas donde tanta sangre, tantas lAgrimas y tanto dolor habl"a hecho derramar y sufrl'r-Mucha parte de su ej6rcito se le qued6 oculto en las agrestes selves de las Antillas; prefen"an aquellos Vie* oldados, la vida pacifica y tranquil en aquellos passes de nueva vida, de hennoso pbrvemr, que volver a sti Patria al cartel a campo de batalla, sirviendo stempre de ciegos instruments de poderes injustos y odiosos-La parte del ejercito que recaI6 a. la Peninsula, sm embargo, pis6 el suelo espaffol dando vivas a la Repfiblica-Fu6 contagiado de Amdrica y el golpe fud decisivo-La Monarquia muri6 sin que pudliera defenders apenas-todo conspiraba a favor de la Repfiblica.
-Don Manuel, se abisma el espiritu con la relacift de heA chos consumados que pensar' en ello antes, cualq U-Iiera hubiera sido tonido por un sonador o, un loc?- Tdec'brlo o anunciarlo.









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de la gente, pero no asi para. los espiritus escudrinadores, y que saben no despreciar una consecuenc I a por sencilla que ella. sea, para despu6s reunirla a otra que se present. y asi sucesivar mente seguir paso a paso los success. Ej hombre de Estado que posea esas dotes le serA muy fAcil desviar los acontechnientos o safirle al encuentro a tempo y blen prevenido. Es verdad que cuando se alcanza algo de esa diencia es a fuerza de desgracias y de los afios, y entonces Ilega la muerte.
Recogiendo yo en mi mente todos esos success que he venido relatindote, y que se han sucedido en un perl"Odo de 60 andos POCO mas o menos, no olvido la prediccio"n de muchos de ellos que, lei en un folleto escnito por un haitiano linstrulido, Mr. D. Delarme. Recuerdo que entre muchas cosas que indlicaba a sus
da&nos,--esto es all-I por los 'w s 1880-exhortindolos conclu a ano
a la educaclii6n y al trabajo para ser fuertes-les deciia.-j qui6n sabe unia vez pr6speros y provistos de esos medics mateP .0
nales e intellectuals que hacen el, poder de las naciones, a que DESTINOS HUMANITARIOS nos conducira' la Providencia en este archipie'lago de las Antillas cuyo centre somos?
Como debe esperarse, "ensefianza grande y fecunda es la que se da. probando, que al fin donde quiera que una de esas explosions de la voluntad aherrojada se deja senior, tiene toda ia omnlipotenclia que le presta el cumplimiento de una ley natural, la que proclaim. que todos los hombres en todos los tiempos han naddo para ser lguales como hijos de una misma fuerza creadom".
-Efectivamente Don Manuel, aquel hombre como arnante de su raza, esperaba, a favor del progress human, el mejoramiento de su condlicii6n, y a proposition de eso, qtu"siera oir aIgun detalle de boca de Ud., reference a esa odiosa. "nsfituci6n de la esclavitud, cuya noticia, ha Ilegado hasta nuestros dias de un modo que horripila el espintu. -C6mo pudo persistir por tan largo tempo ultmje tan vergonzoso y cruel a la. naturaleza humana. atropellando los fueros de la raz6n, de la justicia y del amor? ;,.,,C6mo se explica el amor de nuestros abuelos a nuestras padres y sus hijos, teniendo humillados a sus pies y Iloro,. sas a padres e hijos tambi6n? Si yo no hubiera le'do en los diaries antiguos que conservan las bibliotecas, la compra y venta de hombres de color, screen que eran dan"inas y de pura. invencio'n las tristes escenas que he visto representer en a1gunos teatros.
-IAh! hi 0 o mio, crumple a nosotros echar un tupido velo sobre ese pasado degradante y que cubra esa mancha que consa q









vmieron despu6is 1 Men cAro por cierto hemos pagaao tamana m3usticia-el cielo les. hizo justicia. Y ni ellos tampoco deben quejarse, torque tal parece que los designios d*vm*os, para colo. carlos hoy en la altura que se encuentran, pnmero les prepare SU calva*o. Nos toca ahora a nosotros aceptar sunuisos, su, dominaci6n,, si queremos vivir en las tierras que ellos han sabido fertilizer con su sudor., sus lAgrximas y su sangre, primero, suinisos en la esclavitud y despu6s valientes por la libertad.
-ZY se alIiSt6 usted Don Manuel bajo las banderas de esa Revoluci6n si temor a los negros?
-No podia temerles torque jamis fui esclaviista.; no tenia ninguna deuda pendiente con ellos; habia nacido en pais libre., y siempre fui soldado de las causes justas. Sintiendo siiempre profunda veneraci6n por las 'Ideas y los principios de raz6n, de justicia y de equidad. No me cuido del color de la piiel de los hombres que los prodamen. Lo segundo, es effect de los climes, resultado diverse. de diversas zonas, de que nadie puede ser responsible; pero lo primer es i gual y etemo, como la luz y el aire -para todos-. Son los articulos de fe de la carta magna de la humanidad. Sin eso es impossible la Civillizaci6n, todo,, hasta la vida misma.
-Noble modo de pensar que siempre habm' pesto tranquihclad a su espirltu.
--Smi cluda, el mejor estado a que el hombre puede aspirar mientras sigue su viiaje por este mundo, pues no le da entrada en su coraz6n a la soberbia, que es el peor enemigo que el hombre puede Ilevar consigo mismo, causa pnnexpal de todas sus desgracias.
-Es muy possible Don Manuel que por su indole naturalmente bondadosa pensara Ud., tan favorablemente de la raza de color, quiizAs con pas16n, lo que a la generalidad de los hombres de. su 6poca, no le serfa dado por un dunulo de. circunstancias, que ae I weran embotar los sentiments de generosidad y grandeza en ellos.
-En buena hora, yo no condeno, ni acuso, a 'nadie n* favorezco a &tos i deprimoaquellosys6loformo nu jui p cio basado en la historic que- es la que habla. e'Y la autoridad de la hii.stomma qui6n es capaz de rebatirla? La supuesta y ofensiva i i gratitude de la raza de color, estA desmentida con el hecho, de que a pesar de nuestro Utigo, ellos na han podido odiamos, y en coraz6n que no cabe el odio, es muy fAcil que se aniden todos los sentimlientos dulces y generosos. La histbriamisma de la esclavitud nos demuestra en. nufles casos, que cuando. habla esclavos malos y perversos sus amos eran los pores. '









Aqui los ten6its mAs claro. Acaso se han ensoberbecido ellos con el triunfo que han aleanzado? No, muy al contrario, su gratitud y reconmimiento estAn representados, con esplendidez monumental-para. memorial de los silos. La estatua a Las Casas, con. su significative inscripcio"n: "Al que nos hizo grandes por la desgraclia" y un negro al pie, sosteniendo a un indio que desfallece., La de Colon, sentado con' sus.. gnidos entre un grupo de negros y de indios con sup cadenzas, y que dice abajo. 4'40ud delito hemos cometido?",
Despuds la de tantos h6ro'es y Ma-irtires, de la. independence de Haiti'. La de tantos heroes y mArfires de la gran guerra del 68. Carlos M. de Uspedes, con la palabra "Libertad" escrifta en la espada. La de Francisco V."AgInflera, dando la mano y poniendo las Wsigniva's de colonel a su esclavo'' Francisco' ---que se hizo notable por su, valor. La de Ign'acio Agramonte y finalmente la de los antligups heroes indigents'. En la, ciudad de Yara la del grupo Hatuey, cacique haitiano. En Santo Domingo' la de Caon b6 Magicatex, Gua'1ionek, Mayobanex, con estas y otras par recidas inscripciones: "Raza fndigena que yaces en el polvo del olvido,ya estAs vengada".
Y otros n uchos gloriosos'm'onumentos de qui& estan pobladas estas islas, Io que ha hecho decir a un escritor ingl6s "que la historic de las Antillas estA escrita en mArmol".
-Perrmtame Don AUnuel, asf'como me envanezco con todos. esos, monuments, que no accept aquel que desde aqui alcanzamos con la v1sta. viene ese recuerdo perpetuo
de lignommia?
,--iAh! Ese cuadro es antiguo, es des4e fiempo de la gran guerm, y al tallarlo ahora -en mkmol, no responded a una nece-I fe
sidad del sentimiento. Bien claro lo, estA diciendo, con su ao iiente. inscripci6n: "Recordando siempre los sufrimientos de la erviidumbre que ama znis la- fibertad", el fondo de amor -y moral sublime que todo esG encierra. Aquellos esclavos puestos dexodillas, presentando los restos.de sus cadenzas rDtas por la. espada de -, la libertad, es con movedor y henuoso, j unto con la dulce mirada, de la diosa. Pues, e- no tiene el Perd su 2 de mayo? Y otros pueblos tambi6n flenen sus monuments. en memorial de sus grades triunfos. Han obs equiado los franc, eses a los Yankes la estatua "'La libertad -alumbrando al mundo", y eso que aquello fu6 un I insult a Ia Ame"rica latina, torque en Cuba y Tuerto Rico aun gemi"a el infeliz esclavo- bajo el crugiente
gode su s Ahora y por;estas alturas, era que correspondia colocar tan soberbio monument, que a1gunos millions de








pesos cost 0, mfis por ostentaci6n que par-a honra de la Am6rica toda y del SIglo que la di*6.
Sin embargo, parece que se proyecta abora la obra del colosal emblem de la Justicia que se colocarA en no s6 que punto del mar Caribe,
-Efectivamente la prensa toda, asi como los gobiernos se ocupan de ese asunto, al que se creen que estin dispuestos tudos a concum*r con unos cantos millions de pesos.
Eso en cuanto su reverencia a lo pasado y el amor a sus recuerdos, que reference a su estado actual, si la Amdrica no ,esti-i satlisfecha, no mc ensenwa la historic que nada portentous hubiese antes sefialado por la mano del progress.
-AI contrano el atr-aso y la pobreza, "'en el seno mismo de la riqueza" era el sello, lndeleble que maxt 65 por m4s- de cuatro silos el estado de las Antillas, siempre vomitando oro que toxnaba el camino ae. EuropacY de alli qud nos venia? Cuando mAs, cargamentos de soldados a quienes darle pan y alojamiento por el favor de corrompernos nuestras hijas.
Las Antillas hermanas entre sl' no tenlan communications, Se Vivia en el aislamiento en medio del mar Caribe. Cuando m I as un, poco en t re Cuba y Puerto Rico. De Santo. Donidngo y Jamaica y de estos con Cuba y Puerto Rico, rnuy irregulars. y lardios. Hoy el cable forina, una red de tuplidos hilos con todos y ya ves que debido al perfeccionan mnto del telifono, vivir en una es vivir en todas a la vez. Las vias de tmnsportes seguras, co"Modas y a todas horas de unas pam otras, y las hay que las senoras y los niftos viajan de gratis y tratados con exquisite finura y atencii6n. Las vias. mitenores, no pueden ser mis completas. Antes en Cuba la mayor y mis. rica arenas un teldgrafo centmI, hoy el tel6fono Io mivade todo, el pueblo, lo misxno en esta que en las demAs, converse siempre y a todas horas, pues eso esta al balance de las families. Las Was de transported Io mismo. Los carmnos de hierro., los omnibus y los coaches de rue, das, no pueden en ningfin pais haberse desarrollado con mayor furor esta clase de empress. Es verdad que en esto han ayudado muchisimo los ingleses. Pero el hecho es ese, pues a pnnciplo de silglo no existia nada de eso.
La agricultural que habia desaparecido como trabajo forzado, a la. muerte de la esclavitud y dejado el vandalismo y la vagancia en su lugar, resucit6 como por encanto en el instance que libres estos pueblos y duefios de sus propios destines, surg16 Ia verdadera CIVIlizaci6n con el blen positive de la libertad, sefialando imperiosas necesidades, socials, que los condujeron









derucho I al-'trabaj 6., y'entonces sm trabas ni' temores el capital pronto se -le asoci6.
I De aquf debe deducirse en parte el progress violent de las Antillas parecido al que un tiempofavoreci6 a lus Estados Unidos. La gran emigraci6n que afluye a estos passes y Ia. propagaclon de Ios idioms ingle's y francA s, pues ya ti! ves que xb.so es lo primer, junto con Ia conki-tucio"n que se le ensen-a a tw nifio, son causes. tambi6n qu cooperan, y no poco a su engrandecimiento, y riqueza,
I I La historic nos esta probando con Ia elocuenclia de los hechos consumados incesantemente que el pasado, atraso en que por tantos aftos viviieron estacionadas estas Antillas su principal causa consistfa en''el lastimoso y contra-natural aislannento que entre todas ellas existia.
No import, como algdn ge6logo expose que a impulse de un tremendo catachsmo quedaron separadas un d a estas pordones de tierra,, pero entonces se form6 un grupo de hermanas que por ser hijas de una misma causa con sus inismas tierras con su mismo sol lwd6nt*cos clim& y Ia misma historic en vano, han querido los hombres destruir sus naturals y perpetuos lazos.
La ambici6n y Ia crueldad se creyeron que eso. habla sucedido y se repartieron los dos hijos die Ia infeliz raza *ue innolmMosamente inmoI6 a limpulso del instlinto, san'guinari*o europeo de Aquella. 6poca, pero que hemos visto comb con el tempo los success han venido demostrdndonos todo lo contrario.
La misma Isla de St. Domingo no obstante de sus dos Estados Republicanos que no habi"an adelantado en ningdn sen0do en mAs do, sesenta a-os de perp6tua lucha. Oor Ia Onquista de progress, y bienes tir.
Poco o nada qt;e merewa Ia pe'na de iefeFi'se.
Jamaica a pesar de 9u autonomi"a colonial y sti ordenada administration Zqu6 hacia con el auxilio y' concurs de su hermanos?
No hacia nada, vegetar en su pobreza relative sin auniento de poblaci6n, pues se tenia que ir a buscar el trabajo fuera y ya se sabe lo que esa necesidad puede quitarle brazos a una poblaci6n con un comercio reducido, una agriculture. muerta sus habitantes con un solo idioma, en fin sin artes ni dencias ni ind stria sin
Vida, que con Ia ausencia del fecundo, comercio de las ideas'era de todo, punto impossible desarrollarse torque el aislainiento y Ia soledad no concitan al esfuerzo human, hacla el mejoramiento moral e intellectual. y fisico que todo eso sismifica Ia civilizaci6n_









Cuba y Puerto Rico peor y mis lanientab' s ca6e en s"
cion, por cuanto siendo maYor el n4merD de sus pobladores aparecian mAs res del movimiento general de la civilizad6n que sus hermanas Haiti y Jamaica por no mantener estas en su suelo la explotac116n del hombre por el hombre que en ellas se considerable como un bald6n.
Inglaterra que sin duda comprendio todo esto, no quiso despreciar la occasion que se le brin& de presidio, digimoslo asi, el banquet en. que debia celebrarse la perpetual alianza entre las Anfillas reanudando los hazos de antiguo roto por la conquista.
Nada ma's justo y natural para los espiritus que algo pueden entrever en los arcanos del destino, que la raza de hombres que fu6 a buscarse a lejanas regions para con ella queer salvar los rests de otra que al fin sucumbi6, sea esta al cabo de quinientos afios leglItima due-fia y poseedora de las dex-ras que aquella le legara junto con sus cadenzas y sus higrimas. Inglaterra que sin tener que refirar su bandera de sus viejas coloneAs m de senior menoscabo, de autoridad en sus dominios, ha tenido por el contrario buen tacto para captarse las slimpatfas de los demAs Estados fibres, y nadie podi-A disputarle sus derechos de nac16n mAs favorecida sostenida por la ponderosa sanci6n de 30 millions de habitantes que pueblan hoy las Antillas.
En resume he visto pricticamente suceder en estos passes, las consecuencias political que una vez y en sentido general le o1a expresar a un hombre instrLudo en asuntos de gobierno. Aquel hombre opinaba de este modo. "La historic del mundo en particular la de la America latina., estal comprobando que el Gobiemo republican democratic es poco menos que JLMPOSIble, con las necesarias conditions, donde qw*era q4e falta, la unidad fundam-entat de la raza., I
Para que la idea de la igualdad y del Gobiemo de todos no de resultado funesto en la prictica del poder p4blico es necesario que ello estd en ammonia con la conciencia de una comunidad histo'rica y de raza. Sin esto la political se complica con un confIlicto social permanente- con un antagonism dc elemento de soclabilidad que va a parar en la. Oran fa de unos y otroso en la Repliblica oli 'Orquica o en la, demagogic y ordinariamente en la instablifidad la anarquia".
so 0
Reunidas que han sido esas condidones esenciales en estos passes, de ahi viene la paz y el bienestar de que ahora disfruta.
Eso linteriormente y sometido como esd hoy el mundo, exterior al slistema arbitrage no hay que temer nada de fuera ya que son indtiles los instruments de guerra,,









-Don Manuel. y c6mo, andaba eso de ensenanza. en Aquellos caLuWtosos tempos.
-Contindote un rasgo de mi vida de guerrero dejar-0, satisfecha tu curiosidad.
A mediados del tempo que dur6 la. guerra de los diez afios, me encontraba yo una vez apoyado en la gran sierra, que da su origin al Bayamo con los rests de mi division reduclida ya a 200 hombres, si un. tiro para el, fusil 111i un bocado de pan para mis, soldados y persegulido tenazmente por los espanoles-sufna yo, de fiebre y mAs que eso de una species de oftalm4oa que no me perwiti"a ver claro, cuando los rayos de la luz herfan de Ileno mis pupflas-Mi secretary que habia, yo, enviado ese rmisnio dia en soliclitud, de algunos pertrechos cerea, de un am190 y Companero, Gral. M. Diaz (Modesto Diaz), no habia tenido. tiempo de regresar pues habia que andar despacilo, y con cautela porque el enemigo nunca andaba lejos de, nosotros. Serial las ocho de la noche cuando Ileg6 a mi campamento un. hombre con un pliego del Gral. Uspedes, indtil me fud engender luz y tratar de leerlo, mi's qjos se inyectaban de sangre al ponerse al contacto de la luz e ftnposible de, disfinguir los characters en el papel impress. Desesperado griti a mi h gente: "Uno que sepa leer I) y sentfa en. mi alma el dolor que ellos senufan expresado con su sidendo-ninguno sabia leer-Llame entonces al correo, y procured saber por Jos rumors del campamento del Presidente que. objeto pudiera traer aquel pliego para mi-y m1i ansiedad creci6 de punto, cuando, me d*flo Que se hablaba del alijoi de una exPedici6n Por el Sur. Pero en ese instant regres6 MI" Secretario con mejores notlicias y lefdome que hubo. el. pliego nos pusimos en march. Eran las 12 de la noche, por mis ojos enfermos, me convenfa aprovechar la ausenclia de la luz del sol y por mis fusliles vados la, de los espan-oles. Al siguiente dia estaba salvada la expedici6n Quesada, nombrada de los burros torque Ilev 0' unos cantos de esos animals y nosotros en n-y diciones de batimos.
-Me adrn*ra,, me asusta y me encanta,, todo a la vez, Don Manuel, todo lo que usted me cuenta, y siento la verdad de su. razonamiento que penetra mi espfritu. Y es que usted dice las cosas con la misma sencillez que ]as ha visto sucederse, mientras yo he leido tanto que, me parece novels, pues. mfis parece, que se ha querido hacer resaltar y lucir una estudiada erudic 16n, que, decirnos lisa y Hanamente la historic de nuestros abuelos.
-Yo no s6 de esas cosas, hijo mfo. Yo no fui nunca mAs que. un tosco nero fiel. v leal soldado de la causa libre de estos nal-









ses. JamAs pude hojear un libro, que no fueran algunos -.rAigI'Gsos en que rM madre me ensen-O a leer, y despu6s los de militia en una escuela military, do-nde me condujo mi vocaci6n. Sin embargo la narraci'n de los acontecimlientos que acabo de enumerar, se ha hecho ya de cien maneras distintas. Afin se volverd a contar de otras cien maneras, pero seguro de nuevo que nadie la podrA hacer con mas I p mparcialidad que yo, y desde luego, apoyado en toda la verdad real de la historic, acomodando mi lengua*e y mis juddos al grande respect que ella exige.
Pero ya es tarde, hijo mfo, me siento fatigado y me pesa dejarte, tampoco el tempo ofrece estar agradable.
-Don Manuel, antes de separarnos perniftame arrancarle la promesa de'que siempre nos veremos en este mismo sitio.
Para mf'sera muy grato slempre que pueda. Adi6s.
-Adio"s, sen'Gr-, con todos mis respects.
Cuando me spare' de este hombre me fui a mil gabinete y pas6 en copia himpia este relate, estampado en mi carter taquigrafica, Que 61 corto de vista y sin fijarse, no se percilbl() que yo manejaba entre m's dedos. No falta, pu6s, ni una conia.
Antonio. 'Noche 13 junio 1946-En La Habana,












Inglaterra, Y las rebekones it
esdavas cubanas.' 1.841-18.51

Romix-o SARRACINO

La vision falseada del negro do"cil y aquiescente que hizo furor en la literature romintica del siglo xix,, al estilo de La Cabana del TIO Tom, ha' ten'do penosas contraparticlas seudoClIentificas en ]a sociologia y la histor'lia burguesas de- nuestro siglo. Los hay, como el erudite Freyre,' que plantean que el negro fue "el. MAs c1rande y d"'61 colaborador dcl. hombre. blanl co en la colonizacio"n agricola."'.
La "docilidad" del negro af'ricano In contradicen 400,afios de rebehones esclawas en el confinente uramericaiio,, Am6 r *1 C 14.1 Central y del Norte y el Caribe, y sli hubo algiin grado de aquiescencla fue extraida a golpe de laitigd, de los mAs duros castigos. y cle his m as refinadas tortums. El negro fue arrancado del seno de su familiar, de su pueblo y mectio cultural, cncade-nado en los sollados de )as naves negrercls, som,%tido a la ine-nai-rable pesadilla del "paso intermedio"j, la larga travesi"a entries ]a costa de Africa y el. continent amencano, y una vez en el Caribe, Brasil, o cualquiera de los estados sureflos de los actuales Estados U 'T It
nidos., sometildo a un intense process de deculturlzacion y explotacift que por regla general conclujia con la. muerte pre. mature, todo ello en nombre de la civifizaci6n, de las cultures hispanas, portuguesa, inglesa, y francesa y de la relligli6n cristiana,
Es un tribute inolAdable a la calidad humana de Jos africanos que a pesar del lintento por converfirlos *en simplcq; bestlias. de tmbajo hayan dejado una huella imborrable en las cultures del Nuevo Mundo, en la fonnacio"n de la vida political v de ]as institutions rengiosas, de ]as artes y de las costumbres sociales de las fierras a las que fueron conducidos Por la fuerza. Y a pesar del peso lacerante de los grillos,-del cepo, del "'bocabajo", del bambre y del infernal transcurrir de. -cada dia de los cuatro silos en que perduro" la inhumane instituct6n.nos han legado su ilimitada alegria de vivir, su brilliant fantaI VOnVUT7 d'-tT 12120Mft o T









sia, su sentido del humor, su genial instinct musical y sus i*mportantes 0ontribudones, a, la literature y al. folklore de los pueblos de Am6rica. Pero no hablemos, siquiera en sentido figurado, de "colaborac16n". Desde el prhner dia de la inflame trata los africanos desplegaron'todo su talent organization, su voluntad de justicia y profound sentido de la dignidad huimana a luchar por su libertad y la de los pueblos opnimidos como ellos en toda Amdrica. Muchas obras se han escrito en Cuba acerca de las rebellions esclavas que tuvieron lugar en nuestro pafs entre la d6cada del treinta y la del'cuarenta del
iograffa de histoSWO xrx. Tenemos a mano la amplisima bibli adores. como Fernando Ortiz, Josd Luciano Franco, Manuel Moreno Fraginals, Juan Pdrez de la Riiva, Pedro Deschamps Chapeaux y otros.
Las numerosas insurrecciones de hbertos y esclavos en ese Perfodo, reveladoras del desarrollo de su concliencia y el.vacilante despertar de una mentalidad criolla, abolicionista e independentista, en un pequefio grupo de representatives de los hacendados, esclavistas cubanos, ha constituido-en realidad un reto, Para varies generaciones de historiadores cubanos. Las opinions pueden dividirse en various groups.
Las pnmeras generaciones de nuestros linvestigadores, por poner s6lo un ejemplo, en general aceptaron las conclusions de la Comisi6n Militar que investing la Ramada Conspirad6n de ta Escalera (1844), segfin las cuales los c6nsules britkilcos y espedficamente David Turnbull intervinieron activamente en la preparaci6n y desenvolvimiento general de dticha conspirac 16n, y a ]a sombra. de las conclusions referie.as realizawn el. relieve de la intervenci6n britAnica en la instligaci& de, las insurrecciones esclavas durante la primer mitad de la d6cada del cuarrnta del siglo xix.
Mis recientemente, a1gunos de nuestros histonadores ban pesto en duda la existence de una conspimci6n, debidamente vertebrada y con ramificadones en toda la Isla y se han incliinado a ver en el prolongado y san iento process repress el. props Iito de O'Donnell do Jiezmar o desposeer de sus bie nes a los estarnentos dirlgentes de los negros libres, inclinados a soluw '00 It
clones rawcaies Para la abolici6n de la esclavitud y por consiguiente peligrosos. par-a los interests estrat.4691cos,. tanto de los esclavistas -cubanos, como los penlinsulares y la decadence me10 &
r6polis hispana.
Otros han declarado la imposibillidad de llegar a conclusiones definitivas. En realidad, las investigations realizadas hasta
-11 -- - A - - A. - *-... ,!w --- -- -- 00










chos extranjeros, iincluyendo los historiadores espan-oles, han adolecido de la ausencia de fuentes brit;knicas s6lidas. La dependencia de fuentes exclusivamente hispanas y cubanas puede flevar a un nfimero excesivo de media verdades y a la Inevitable posposid6n de conclusiones-firmes, y bilen fundamentadas. Y esto se comprende fAcilmente torque el perfodo que nos ocupa senala un punto culminate de la linfluencia britAnica en nuestra histo'6a.
El access recliente a fuentes pnimarias en los ardhivos bn*tinicos. del Public Record Office en Londres nos permit iniciar la revalorizacift de la ddcada del cuarenta del siglo xrx sobre fundamentos mas trascendentes y penetrar en la tupida urdlimbre de ]a poliffica inglesa hacia Espafia, Cuba y los, Estados Un*dos.

Las revelacfones de un agent ingl&
El 9 de noviembre de 1851 el Encargado de Negocios; de Espafia en Caracas escribiie al Secretano de Estado en Madn*d que pocos dias antes Io habia visitado un '"aventurenY" i "' de nacionalidad, que d1jo Ilamarse Francis Ross Cocking. El ciudadano Ingl6s, en cuestift "residM anteriormente en esta capital unos dosanos., durante los cuales s.IrvI6 en calidad de amanuense at seflor Wilson, Encarpdo de Negocios de Inglaterm Antes, segun dijo, habaif desempeftdo el cargo de ViceOnsul en La Habana, durante el agitado period de David Turnbull y IT. Crawford.
Ya el Encargado de Negocios espanol tenfa notIcias de Cocking, pues. lo caractenza como un personae don "muy desfavorables informed. y motives, fundados para creer ( . I que habia tomato parte en los criminals proyectos fraguados en los Estados Un*dos contra los dominion, espaftoles".:1 Por ello puso atenci6n a las veriiones aportadas por Cocking de que habia sido acfivo agent "Para promoter la emanci-pacion -de los esclavos y la independenclia de la isla de Cuba". Cocking dijo at funcionario espanlol que habia sido mal recompensado pGr su gobjerno y que estaba "smiceramente arrependido de haber participado, en aquellas complicadas, traumas Por ello estaba-dispuesto a entrepr al jefe de m*si6.n espafiol "impor!2 Comunicad6n del Encargado de Negodos de Espafia a la Primem Secretarfa del, Despacho del Estado. Camcas, 9 noviembre, 1851. Boletin del Archiva Nacional (La Habana) noviembre y didembre, 1904, p. 6.









tastes dopumentos7 que relataban c6mo 61 babia cumpfido las instruccione de sus jefes. Pero to m4s important es que. Co't -M M. I If
cking, que clijo concern a cantos se habian,.mewlado en dicha conspiraci6n, asi extranjeros como nativwde'la Islas enqon; -, trindose entre es*os filtiunos pe'sonajes notable's por. su posiqi6n Y dqueia"', estaba pronto a declarar sus'nombres.-I
Cocking entrego" seis dQcumentos al di lomolticoespaftll pero omiti6 cuidadosamente los nombres de las personalidades mencionadas en ellos y le promet1*6 consignarle otros documentos de mayor importancia, slempre que fidbiere "un a recompensa proporcionada al servicio que crel"a hacer a la Espafia., y que le sacase de la penuria de recursos en que se hallaba". El funcionarlio hispano pidlio la docurnentaci6n para valoyarla, en reallidad para conocek su contenlido, y'le dijo at ingl6s que regresara a recogerla al d(a sliguiente. Aunque en'general refer*dos at peiiodo en. que David Turnbull ocuparael cargo de Consul de SMB en La Habanal el espafiol los encontr6 suficiientemente. interesantes como para elevarlos a la Primera Secret I& A 0
tana de Estado, y, con gran difligencia se aptico a copiarlos
-sin los nombres omi king- en una. larga, jornatidos por Coc
da nocturne. At devolv&selos a Cocking, el espafiol le dijo que los documents encuesti6n no tenian nada de i ortante. o de nuevo, y se interest por el ri sto. de la documentac116n ofrecida, que el ingl6s no -pudo materiallizar, "Intriginte vulgar ', -es la a4jetivaci6n que le merec-io Cocking-al. Encargado de Negorlios espaftol, y lo desplidio" sin muchas, contemplaciones. A los seis documents presentados por Cocking nos referiremos en. lineage posteriorss. Pero antes qonviene colocar el, incident en su perspective hist6rica, lo que nos permitirfa una valoraci6n mis certera de los hechos.
Cuando Francis Ross Cocking intentaba vender las, copi-as de. docurnentos confidenciales dirigidos al Foreign Office o
itos por funciona i s del servicio exterior y, de colonies suserl I no,
britAnicos, el anexionismo en.Cuba se hallaba ep una etapa, de franca reactivaci6n. lAs actividades', aboliciponistas de, Palmerston Y Turnbull en Cuba en la pn*mera mitad de la d6cada del cuarenta, la presi6n -constante del gobiemo ingl6s, hasta fines de 1,841, por li *dar la trata- a cualqui preclio, la creciente dependencia de Cuba, del mercado norte.americano para la. venta de azdcar, todo ello alento a los esclavistas cubanos a concebir la i.independenclia de.Espan-a, y la integrac*6n de Cuba a los pujan-tes Estados Unidos,'protectores del slistema esclavista.
A T -t









zn Cuba, y en la eml"graci6n cubana en Estados Unidos, comenzo a desarrollarse una active campana anexionista y separatist. E n a1gunas dudades del Sur de Estados Unidos, corno Nueva Orleans, y al Norte, en Nueva York, se establederon centers desde donde irradiaban 'ideas anexionistas. En. esta filtima ciudad se cre6 una Junta Revolucionaria Y se comenz6 a publicar un peri6dico que pregonaba la anexl6n.
El general venezolano Narciso Upez, asumi' la jefatura del movimiento separatist y anexionista, con apoyo de relevantes figures polfticas del esclavismo del Sur de Estados Un'dos, como Jefferson Davis, el Senador Calhoun, el General Ouitman y otros. Pero el gobierno de Taylor, a pesar de scr sureno y esclavista, tenia que enfrentarse a la doble alianza dc Inglaterra y Francia, que entendfan inconve-niente para los intereses -de ambos el control de Estados Unidos sobre let mayor de las islas de ]as Antillas y apoyaban, en consecuencia, al gobierno espan-ol, y a la prapia oposicon anfiesclavista en su propio partido. Por ello, afin cuando simpatizaba plenarnente con la linea expansionist de mucbas figures promilnente% del esclavis-mo suren-o-, el gobierno de Taylor no se sentia con capadcau para enfrentarse a ]a triple alianza de Gran Bretafia, 'Espana y Francia, jw;tamente cuando trataba de lograr de la primer una solucli'n acceptable en el problema del istmo centroamericano y la construction de una via entre ambos oc6anos.
Cuando Narciso Lopez desembarc6 en CArdenas y tom6 la ciudad en mayo de 1850, con los elements trafdos a (.uba por ]a expediici6n de El Criollo, se sorprendi6 por la frfa recepci6n de los cubanos. De vuelta a Estados Unidos, recibl"' el reconoclim to de los esclavistas nortearneien ricanos, Por lo que se SI'nti6 estimulado a unaintentona de mayor entidad y alcance. En esa ocasi6n L6pez ofrecio' ]a jefatur-a Militar de la expedicii6n al General Quitman, a Jefferson Davis y al despu6s famous General Robert E. Lee ,, que diplomticamente declinaron el honor. Finalmente el Coronel. Crittenden,, perteneciente a la m:is rancia aristocracia esclavista, accept ser el segundo jefe de la. fuerza expedicionaria, bajo la direcc116n de Nardso Upez. Al fracasar la expedicio"n del Cleopatra, el Pampero, logr6 flegar a la costa Norte de, Pinar del Rio. No es possible entrar en detalles: Narciso L6pez, el Coronel Crittenden y casi todos los expedicionarios -perdieron sus vidas en -la dudosa empress de arrancar a Cuba di Espan- a Para entregarla a Estados U*dos. EI 27 de setiembre de 1851 Crittenden y cincuenta de sus compaberDs fueron fusilados en ]as faldas de1 Castillo de Atar6s, y el Iro.
-I- .-- T Amkjftpw









Los success, que suscitaron en Cuba ]a lindignacift contra Estados, Unidos, provocaron en los estados del Sur del pafs una violent reacci6n contra Espafia y contra el propio goblemo norteamericano, por su oposici6n a la aventura. El gobiiemo espafiol a poco mAs de un mes de la Oltima intention de Narclso L6pez, se encontraba en plena tension y temla JUSUrficadamente la realizacl6n. de nuevas aventuras separatists. ,
Es en este context de tension, dudas y ajetreos diplomAticos que Francis Ross Cocking intent la venta de documents confidenciales a la eimbajada de Espana en Caracas. Para los investigators cubanos nunca estuvo cl a-ro si la copia, de dichos documents reflejo* originales que realmente existieron o si se trat6 de una Wen urdi*da provocaci6n britfinica para suscitar una alineaci6n mAs estrecha de Espaiia con Inglaterra y una reacc*6n aun m6s'violent-a de la primer contra los Estados Unidos,

Confidenciales en venta
Las carts confidenciales que Francis Ross Cocking entreg:6 al funcionanO hispano eran seis, a los que 46ste afiad16 una s6ptima I a nombre Ael prop '10 Cocking, parcialmente cifrada, que un ciudadano venezolano dijo, haber reciblido dentro de un sobre dirigido a 61. El documents mAs interested, desde el punto de vista hist6rico, es, aun en su forma resumida, el extenso infonne del propio Francis Ross Cocking a Lord Palmerston, Ministro de Relacliones Exteriores de Inglaterra, fechado el Iro. de octubre de 1846 documentso No. 4.). En la extensa misiva Cocking detalla los servicilos, que prestara bajo la direccift de Turnbull a la corona britanica a cambio de los cuales pretendfa que se le concediera un cargo de Vicec6nsul en Venezuela. La lecture del documents, ofrece de inmedoato una visi6n notable del balance de la intervencift britAnica en los asuntos de Cuba, con el fin de lograr la abolicift de ]a esclavitud y la separac116n de esta de la corona nispana.
De mayor vigencia. p#ra Espan-a en ese moment eran los antecedents y -el studio sistemAtio de Cocking sobre las activi*dades anexionistas de Estados Unidos y sus aliados cubanos de 1841 a 1842, en particular de Nardso L45pez y algunos de sus aml s, del grupo de esclavistas cubanos que antes o contempo-rAneamente habian coqueteado. con los ingleses en
0
sus actividades separatists y abolicionistas. Pero he aqui que los nombres d-e las personalidades cubanas involucradas los ha'hi. vPenrtn,4n rnririna tip -ine drvr.vimPntne. Pntrp.onArm- In etml









los PHO de su mayor valor inmediato, que es lo que Cocking pretendia que el espahol pagara.
La copia traducida. No. I es una carta de presentaci6n de Francis Ross Cocking, certificada por J. Crawford y finnada por Davild Turnbull, fechada el Iro. de jullio de 1842, en la que se planted queCockling funge como agent de Jamaica en promover una corriente de emigracil6n de la Isla esclava, Cuba, a la Isla liffire, Jamaica. Esta gestlft fiene que ver con la promoci6n de una polifflica de emigracift de la Gran Bretaba desde las posesiones espanolas y portuguesas a las colonies brit6nicas, tanto en el Caribe como en la Costa Occidental de Af-rica. No tiene, a primer Vista, nada que ver con las conspiraciones que en los dfas del Consulado de Turnbull Inglaterra promovfa en Cuba. Mas la carta ostenta la firma de David Turnbull y su texto claramente trasciende el objetivo ostensible del viaje de -Cocking, al planteaxg que dste
A& 1. posee toda m1i confianza, habliendo servido bajo Mil's o 'rdenes como, Vicec6nsul durante 18 meses, y estando ademds perfectamente informado de los importance acontecimientos que tan rApidamente caminan A su madurez, no conozoo mejor inedio de contribuir al desarrol.lo de un negodo tan dellicado y tan Heno de diftcultades que el Procurar al Sr. Cocking ]a oportunlidad
de ponerse en comunlicadon confidendal con U.
]El documents No. 2 es la respuesta del Conde'de Elvin al documents No. 1 segfin la cuar,
S.E. tiene la mejor disposlci6n para- complacerle,
pero los, escasos medics que tiene a su disposici& y las limitadas facultades con que cuenta el Gobernador de
esta Isla le imposibilitan de efectuarlo.
Es claro, pue-s, que la respuesta del Conde de Elguin es negative, pero al propio, flempo evidencia. que el tema le era conodido y no requeria. demasiadas aclaraciones.
El documents No. 3 es una minute de la carta en espaRol que un ""admirador"' cubano le din*ge a un general -presumiblemente el colombiano Marifto-, fechada el 3 de octubre de 1847, en que se le invite a.ponerse a la cabeza de un movinilento revoludonario.
Idem, P. 12.









Ell document No. 5 es un PArrafo de la comunicacift oficial de Cocking a Palmerston desechado por el Encargado de Negocios de Inglaterra en, Veneimela, el S-r. Wilson, que en sustancia contiene una caracterizac116n del general 661ivariano Marifi.o. nacido en Colombia:"
Et general Mariflo, corno V.E. conoce ya muy blen, es un viejo general revolucionarlo y posee en un grado erninente el tacto de hacerse eI mistno popular. Es afable, liberal y siempre querido de sus soldados. Un. geneff
ral ma's a proposition para ponerse, al frente de un unovirniento revolucionario en Cuba en aquella dpoc-a
1 0 actions
no pod'a haberse encontrado, no s lo por sus rel i
de familiar, sino Por su prestigio con ]a gente de color.
Hay muchos venezolanos y otros sud-americanos, gran number ce los cuales concern personalmente a] general Manflo ( . I y estoy s'eguro que se hubieraw unido a 61
El documents No. 6, copia traducida, es la respuesta negafiva del Vizconde PaInierston, Minlistro de Relacliones Exteriores britAnico ISCO
por conduct de G. Stanley a ]a de Franci Ross Cocking documentso No. 4).
En definitive ]a transacci6n no tuvo lugar, pero los resimenes de los documents, muy incompletos. viiajaron a Espan"a y desde la capital, a La Habana y flinalrnente fueron. depositad&s en el Archivo Nacional, que'los publIic6 a princlipios del presente siglo. La ausencia de pmebas sobre la originalidad de dichos documents impid*6 su correct valoracift hist6rica y con ello se engendr6 una duda que hizlo vacilar a variias'generaclones de, investigators cubanos interesados en las rebellions esclavas en la d6cada del 40 del siglo xix.

La b6squeda
Era pues necesario hallar los documents originals en los archives britfinicos, el Public Record Off "we de Londres. La inexistencia, de los mismos en los archives britAnicos habria indicado cuando meno s la posibillidad-cle una provocaci6n, o de una fantasia de Cocking para explotar la coyuntura. En ambas alternatives habna desaparecildo el valor potential de los documentos- -para el historiador. El hallazgo de los oriOnalds, por el, contranio, abriria varies Uneas de jinvestigaci6n de, importancia para una SO'*Iida revalonizaci6n. del perioclo.
PF YJ A









En julio de 1985 aprovechando un trAwlito en Londres rastreamos los citados documents. La bfisqueda. constmtuy6 un S i If
ejercicio en excess laborious por la organization de la documentacio'ni, que'el Public Record Office conserve desde el. siglo xix, con todos sus aciertos y debilidades.
Los condos del Foreign Office I para la d6cada del 40 del siglo xrx se encuentran archivados en legajos por su lugar de origin. De tal suerte, si Cocking esckIN6 a Palmerston con feeba Iro. de octubre de IM, la correspondent en cuesti6n debla hallarse en les condos provenientes de Caracas, en la fecha referida. Por sugerencia de los referencistas del Public
& 4 t *
Record Office, iniciamos ia. investigad6n partiendo de un monumental indices affa66tico de nombres, manuscript, de corresPonsales del pexiodo.:' Una vez localizado el nombre de Cocking
-pn mer in&cio positiv'-, el incline nos refine a los tomos del registry de correspondence que. contiene, por fecha y lugar de ongen, una ii a sta manuscript de la correspondence. que el autor, en este caso Cocking, ha enviado, al Foreign Office., y un breve resume de su contenido. En este fibro ballamos cinco entradas, procedentes de Caracas, bajo el nombre de Francis Ross Cocking, pero inclubdas todas entre 1849 y 1857. Asi los documents objeto de nuestra investligacli6n no apared'an registrados eft los libros de la correspondence dvrigida al Foreign Office desde Caracas. Nos vino a ]a mente, en ese instance francamente depreslivo, otros condos, donde los dichosos documentos podian hallarse, dentro del casli infinite Public Record Office, or por ejernplo, entre los British Parliamentary Papers, ya que Palmerston era, desde iuego, miembro del Parlamento'0 el Departamento de Manuscritos de la Bibliateca Brifdnica; o el Record Office de la Camara dii, los LA:)res, y hasta ]a propia coleccl16n privada de Lord Palmerston y confesamos- que nos scaamos inclinados a dar Por terminada la linvestigacift al segundo dia.
Optamog Por solichar-los legajos correspondents a las cinco entrAdas mencionadas, a f'j*n de ganar a1guna perspective de las actividades de Cocking en Venezuela," Io cual de cualquier mantra podria resultar dtill. Al propio ttempo confinuat mos hurgando en los condos del Foreign Office, hasta que, al final de la filtima jornada. de trabajo disponible, hallamos en el registry de Espana los originals firmados que Francis Ross
:8 Public Record Offi*e. Londres, F0 8024ibro 673. '9 Idem. FO .80 Piece 66.









cocking envi'ara a Paimerston aesde C_ aracas con fecha iro. ae octubre de 1.846."" Al parecer, quienes en el siglo xix'archivaron los documents lo hicieron, en el caso de los menclionados, mas bien por su contenido, referido a la colonia cubana, que por su lugar de remisi6n. Todos los documents copiados por el Encargado, de Negociios de Espafia en Caracas se encuentran en el archlivo, ademis de otros no menos interesantes. La carta. de Cocking a Palmerston, en la que relate sus peripedas conspirativas en Cuba, costa de treilntitrds hojas, con notas de quien, seg6n todos los indicios, conocia bien a Cocking, tenta la autor *dad y se tom6 el trabajo de escaibir al margin lo que'puidiera haber de cierto en su informed. y cuanto a su juicio habia de inexact. Se comprende fAcilmente la importance de estas calificaciones officials.
Pero apart del inforine. de Corking hay unas raliosas notas manuscriftas del Vizconde Palmerston que iluminan las actividades de Cocking, a las que tambi6n nos referiremos en lines posteniores.
Cocking.- ee i maestro?
Antes de detenernos en el fruto de la -insp*Lraci6n de Cocking convendria preguntamos quidn era realmente el personae, al que historiadores contemporaries han atribuido, por la indole de sus actividades con Turnbull, nombramientos del gobigerno de Su Majestad Britinica y hasta cualidades desmentidas por la ausencia de documentaci6n relevant. Ramiro Guerra"' y Foner.,11:1 por ejemplo, entienden que Fhancis Ross Cocking era Vicec6nsul a las 6rdenes de Tumbull y ademis abolicionista declarado. Foner incluso, afirma. que Turnbull y Cocking Regaron-juntos a La Habana y fueron acogi*dos friamente por los esclavistas criollos y sus aliados. Sabeinos que a partir de 1841 en La Habana y despu6s en Camcas, a-os despuds de su aventura cubana, Francis Ross Cocking fue corresponsal de la, AntiSlavery Society, pero ignoramus que lo fuera antes de su. Ilegada a La Habana. Podemos suponer, dadas sus actividades abolicionistas a las 6r4enes de Turnbull, que Cocking fuera aboliclonista de condencia, Pero una mera conjetura no nos autonza a afimiarlo.

14D Idem. FO 721709.
Gumm, RAmm. Manual de Historia de Cuba La Habwia,, 1971. 12 FoNER, PHILLIP S. MiStOn*a de Cuba y sus Rdadones con Estados Unidos. La Habana, 1973. t. 1, p. 219-232.









En Prnner t6miino, Ing y turnbuli no flegaron junior
a La Habana. El pranero lleg6 el 1ro. de junio de 1839, y el segundo el 3 de noviembre de 1840. La Ilegada de Cocking a La Habana estit bien establecida torque en enero 26 de 1841, con motive de una reclamation finandera a la casa de Jos6 Ram6n Salazar par-a la cual trabaj6, Cocki explica en una carta que e'l es subdito inglds, pobre y agraviado. y padre de familiar en un pa 0 s estrangero PP "
Segun aclara de su pun-0 y letra, Cockiing estaba empleado en la ciudad de Nueva Orleans para el seAor Telueger y vl*aj6 a La Habana contratado como tenedor de libros por la casa de Drake Hermanos Ha., con un sueldo de dos mil pesos anuales. Inmediatamente despue's de su Ileg el 1ro. de junior de 1839, se incorpor6 a su empleo. En agosto Don Josd Raxn6n Salazar, para quien habla traido una carta de lintroduccift desde Nueva Orleans, visi'0 al niatrimonio Cocking en su. casa, acompanacto por su esposa, y en presencla. de ambas sefioras lo invi*0 a dejar la casa Drake y trasladarse a la firma de Salazar, con una remuneration del 25 por clento sobre las ganani di
clas sin incluir sus gastos particulars ni los. de su familiar, que estAn clasificados en los libros ba o el encabezamiento, de Gastos de Casa", y un sueldo sensual de 10 onzas de oro. De tal suerte, a partir del 1ro. de enerc> de 1840, Cocking se hizo, cargo de los hbros de Salazar, la correspondence espafiola e inglesa, cuentas y todo lo relative at ilescritono", o lo que es igual, todo el trabajo de oficina, mientras Salazar atendi'a la Aduana, el muelle y "'otros negocilos fuera de casa"'.
Cocking se aplic6 a sus nuevos deberes con enthusiasm, y pocos dias antes de la presentation de su carta a Turnbull, entreg6 a Salazar el b balance correspondent a 1840. Y Io que ocurrio es que Salazar desconocio sus compromises con ing, verbalmente contraidos segun este, y lo dej*6 cesante y sin
0 lw
remuneracion. Cocking, desesperado., se sirvio inicialmente de su amistad con el ex consul Tolm6, predecessor de Turnbull, para que mediara a su favor con Salazar, pero basta el momento de ]a Ilegada de Turnbull, nada habia logrado resolver Tolme, tan cesante como, el propio Cocking.
Cockl'ng idi6 la intervenci6n de Turnbull en la. enoJosa cuesti6n, en virtue de su:cond*ci6n de sfxbdito ingle's, con espoa
sa e hijo y hallarse en slituacift menesterosa. No es necesario,
13 Carta de Francis Ross Cocking a David Turnbull. la Habana, enero 26 de 1841. (]En,- ARcjirvo NAMMAT, DIR CUBA. Fondo: Gobierno Suveriar Civil- Leaain 944-No. 28332).









en los hinites de este trabajo, abarcar todos los detalles del process de reclamacii6n, que oblige a Turnbudl a planter el caso oficlialmente al Capiltin General don Ger6niimo Vald6s. Baste decir que el 21 de marzo dd 1841 el CapitAn General respondlio" a Tumbull quO4
4 4 las parties en effect se reuweron ante el Sor. Villaverde y no pudieron terminal sus diferencias por la vj*a
ip P't .
de avenencia y conciliacift, en cuyas dircunstancias y previniendo nuestras leyes, q ue ocurran donde corresponden por la VI'a contenciosa, puede el demandante deducir sus acciones ante juez competence donde se le
suministrari j usticia.
Creemos, que Io dicho hasta-aqui es sufIciente para negar espacio a Cockm*g en el panteft mitol6gico. Es. claro, pues, que Cocking lIeg6 a Cuba contratado prhi=o por la firma Drake Hermanos Ha. y despu6s por la casa de Rani6n Salazar. Que las dos fkmas fueran noto.Aw en la trata no fortalece la images abolicionista de Cocking. Sf es f-Acil suponer, fimdamentAndonos en la evidencia aportada, que frustrada su pretensi6n de cobra a Raxn6n Salazar una gruesa reclamaci6n, alrededor de unos quince mil pesos, sin recursos, con una familia que mantener y agobiado, por las necesidades, Cocking accediera a trabajar para Turnbull en todo t* o de tarea en que no fuera aconseiable la presencia comprometedora del c6nsul singles. Y asl' lo hizo en 1841.
Que el Pr Cocking se de-tiniera como Vicec6nsul en su carta a Palmerston, ju* mtro de. Relaciones Exteriores, suglere sin duda que 6-01 crel"a haberlo sido. Sin embargo, al margin de su afirmaci6n de que habia cumphdo- todas sus responsabillidades como Vicec 'nsul, en su carta original, Wlada en el Public Record OH*ce,, hay una. nota qua dice textuahnente: 4'nunca fue reconociWo como Viceco"nsul. Fue oficimista (clerk) del Sr. Turnbull"". Y sigue una. media firma no identificada.
En realidadi Turnbull no tenia autoridad, reservada s6lo al gobierno britAnico, paTa nombrar a un Vicec6nsul. Lo mAs probable es que, al tomar a Cocking como empleado, Turnbull le dijera que cumphria areas de Viceo6nsul y que 6ste, lignorante de las complejidades de gobierno, Ilegara a creer serlo. De mantra que, recapitulando lo expuesto hasta aqui,, podemos afirmar que Turnbull y Cocking no Regaron juntos, a La Habana; que el dItimo nunca fue Vicec6nsul, sino-un simple ciu14 Idem









dadano en senos. apnetos financiers y, finahnente empleado por el C6nsul Turnbull en areas de varlado tipo muchas de las cuales no correspondent al cargo-, que el aboliclonismo de Cocking, si es que lleg6 a serlo de conciencia, realmente, probablemente lo asimil6 de Turnbull en la brega cons irativa.
Despuds de la debacle de Turnbull, de su expulsion del cargo de C6nsul y de su, Altima aventura en territorio cubano, Francis Ross Cocking regres6 a Londres, linstado, por el C6nsul Crawford, que quenfa aligerar su gesti6n del peligroso lastre del primer. Cocking Heg6 a Londres en mayo de 1843, pero las personas a quienes Crawford habia escrito en ayuda del primero lignoraron al uno y al otro. Cocking crefa realmente
It fa hecho grades servicios, a Inglaterra., por lo que el que hab.1 41
trato recivido lo hiri6 profundamente. En la carta a Palmerston, Cocking se queja de que a poco del cambio, de gobierno. en Inglaterra, Aberdeen se neg6 a verlo. Pero hay que comprender que este tenla entre sus manos, no una rebellion que preparar en Cuba, de negros esclavos y libres, sino la lliberalizaci& tarifana. que permitirfa a Inglaterra importer el azdcar que sus colonies caribehas ya no podian suministrar y la aperture de nuevGs mercados en el Caribe para la creciente industrial britinica. Y para e I I 16 requerfa concentrar las mejores relaciones possible con Espa-a. En los planes de Aberdeen no habfa la mas minirna consider-acion para las stores aventuras de Turnbull y Cocking.
Poco despu6s, Cocking viaj*6 a Caracas, donde, tal como explica en su carta, traba*6 como amanuense o caligrafo del Eneargado de Negodos. brit;inico Belford Hinton Wilson. En el original de la carta remitida. a Palmerston'."' Cocking dice que desde que viaj6 a Venezuela ha Revado una. vida de escasez, obligado a dar classes de higles y Matema"ficas, y Espan"ol a unos pocos, extranjeros. Y aflade,
de no haber sido por la bonded del Encargado de
Negociios- de su Majestad, Mr. 'Belford Hinton Wilson, en cuya oficina vengo escribiendo desde hace algdn flempo, habria. sucumbido, con rm* esposa y menor en la
nuseria....
Pero ya sabemos que Palmerston rechaz6 las pretensions de Cockm"g de obtener el cargo de Vicec6nsul a cambio de serCartas de Fi-ancis Ross Cocking al Conde de Palmerston... loc. cit.








vicious que cre Pa haber reallizado para la corona britinica. Por ello, coti fecha 17 de noviembre, 1846,111 Palmerston le dice a Cocking que
+ + la participaci o*p n que confiesa. tomd y su proceder
mientras estuvo en Cuba en los asuntos que alude, fueron de una naturaleza que el Gobierno britAnico no puede menos que desaprobar siendo precisamente esta conduct un obstakulo para que Lord Palmerston, au"n e n el caso que estuviera en sus manos, que no lo est4,
d iera a U el desti no que sol ici ta
Se comprende, el estado mental, la frustration y el peslimis, mo de Cocking, enfrentado a una amarga realidad que no podia fAcilmente comprender. En verdad, aun antes que Palmerston promoviera la designac16n de David Turnbull, abollicionista de conclencia, ya la political inglesa se apartaba gradualmente de la alta moral antiesclavista.,
En 1841 gan"' el poder el gobierno conservator brilitAnico y la calculada exuberancia abolicionista de Palmerston la sustituy6 el tranquilo pragmatlismo de Aberdeen. DetrAs de los matices sicollgicos de ambos ministers se ocultaba una profunda reform de la poliffica britdnica, cuyo objetivo era el continuado e ilimitado desarrollo de la 1"ndustria inglesa, slin cortapi'sas de indole moral cual supone la lucha por, el abollicionismo y contra la trata. De todos nuestros historiadores, ha sido Moreno Fraw-nale*1 quien mejor ha estudiado la diacotomia a la que se enfrentaba la burgues'a briuinica ante el consume del Azt'(car esctava., bharata. y con sumlinistros garantizados, pero produc ida por mano de obra esclava el Avicar fibre, de manufacture asalariada, proveniente de las Suicar Islands, que ya por la dicada del 40 del pasado siglo no podfa competir con la cubana, con la additional ventaja de un mercado que constimia textiles, equips y maquinarias britainicas y constitula la primer fuente de cobre para el propio desarrollo, industrial de Inglaterra.
0 It
El -librecamb&mo se abrio paso en la sociedad britanica y I Is
sus campeones polfticos,,.con l6gica inobjetable, sen"alavan el "'farliseismo [de] adquirir azdcar esclava, refinarla, reexportarla, a Alemania e, Italia, prohibirla en Inglaterra, y al final de todo este rejuego acusar a alemanes e italianos de consumer

10 Idem,
J7 MOUNO FRAGINAJSp MANUEL El Ingenio. La Habana,. 1978. 3t.









Products, manufacturados por esclavos Este problema nft6ral se lignoraba piadosamente cuando se trataba del algod6a estadounidense, del cual dependia la industrial textile inglesa. La propia fuente decia que Inglaterra no podfa admitir algodi6n esclawo y rechazar el azficar esclavo. De todo esto result6, Como afirma Moreno Fraginals, el debilitamiento de la represi6n de la trata negrera por la aperture del mereado ingle's. con exencion cie derechos al azdcar cubano.
Cocking, con una farnilia que mantener, con la seguridad que sus deberes tal como se los orient' Turnbull los habia cumplido con pelligro indudable para su persona, no podia olvidar fAcilmente las motivaciones altruists de la Sociedad Antiesclavista, del Palmerston que increpaba a la Espan-a de la Trata y- de la esclavitud, del Turnbull que parecia. linspirado por la c6lera divine, y obligarse a la ponderacion de los iintereses inmediatos de la corona, vale decir, de la burguesta 'industrial britAnica. Y adem6s de ignorado y engan-ado, se sinti"' traiclonado.
Cocking continuo" exigiendo lo que entendia eran sus derechos; se gan6 la confianza de Wilson, el jefe de la milsift inglesa en Caracas, y un buen dia, poco ma' s de dos abos desPues, red bio el premio de una interinatura como Vicec6nsul en la Guaira, en sustituci6n del titular, Hohn Hall. En los archives bridnicos estAn sus cartas,19 protestando por la detend6n, efectuada por las autoridades venezolanas, de a1gunos de los despachos de J. Riddel, de lo cual 'ste informal a Palmerston. Y cuando Cocking prepare un studio de los precious del mercado de la Guaira, asistido de su expenencia como tenedor de libros, recibe el reconocimiento de Riiddel,20 y se suman a1gunas comunicaciones de la misma naturaleza burocrAtica. Al final de la inteninatura, Riiddel informal a Palmerston que Cocking durante la ausencia de Mr. Hall, desempen-o todas las functions officials ""a mi complete satisfaction" 21
Aprovechando la bendvola disposici6n de Riddel hacta su persona, y la no menos generosa de Wilson, a quien. habiasabi18. BABIN(;TQN,, LoRD TmomAs. (En: Idem. t. 1, p. 276). 19 Carta de 1. Riddel al Vizconde Palmerston, Caracas, 17 abril, 1849. (En: Public Record Office. Londres, FO 80, Piece 62.) 20 Carta de I Riddel al Vizconde Palmerston, Caracas, 21 mayo, 1849. (Ew Public Record Office. Londres, FO 80, Piece 62.)
21 Mov" V2 1*12 -1 11'e% I i2AG










do ganarse, Cocking, en moments, en que afin desempefiaba el cargo de Vicec6nsul interffio en la Guaira, se atreve a insistir en que se le concede un cargo de Vicec Onsul. titular en el puerto de Maracaibo. En tres afios Cocking habia, llegado, a mituir la complelidact de los problems de la diplomacia y la alta poI16 ca del imperio, sin que su sencino entendimiento Ilegara, a comprenderla cabalmente. Y tal vez por ello, en su Wtima carta a Palmerston, no hace la menor alusion a sus verdaderos o supuestos, m6ritos ganados en. Cuba. Se limit a reconocer modestameiite que no tiene nada que lo recommended a Su Excelencia.. como no sea su firme voluntad de cumplir con sus deberes y mercer la aprobaci'16n de Palmerston. Sen-ala, con Ventaja, su experience como Secretarl'o, Privado, bajo la supervision de Belford Hiton Wilson, jefe de la'misi6n linglesa en Caracas, i1cuya. aprobaci6n de mi conduct. espero y confio que haya merecido"'.22
Pero el humi"Ide Cocking babl"a subestimado la eficiencia de la burocracia de Su Majestad BritAnica y de sus sospechas de aquellos que smi fortune o antecedents nobles insisting en # JV
a I brirse paso en el aparato del gobierno imperial. Y es quizas por esta razon que a1guien, como en 1846, jo, puso literalmente en su lugar con una pequefia cruz al lado de su nombre, repetida al margin para que no pasara inadvertido para 61 Vizconde de Palmerston que
Esta es la Persona quien, conjuntamente con el Sr.
M
Consul Turnbull, trat.6 de realizer una insurrecci6n de
los Negros en Cuba.
No es f4cil imaginarse, la importance de esa pequen-a cruz
It 9 r 1w
de la aaministraci6n imperial para la vida del pobre Cocking. A'a el 12 de Julio de 1850 Palmerston escribla a WilsorP que no habla deddido a quien nombrar para el viceconsulado de Maracaibo. -Puede acaso medirse el patetlismo de este Cocking sendllo, que circunstancias imprevisibles lo convirtieron en abolicionista, en conspirator y en espia? Si es possible medir su endeblez spiritual ante el abismo de la traici6n.
Que Cocking sabia bien lo que had'a cuando M"tent6 vender documents officials a un funcionario espaftol lo demuestra

22 Carta de Francis Ross Cocking al Vizconde Palmerston. La Guaira, 18 abrifl, 1949. (En: Public Record Office.. FO 80, Piece 66).
22 Ir"...+.. A.A -% 12 xA7EI&&%V-i Ado









el rigor con que advierte a Palmerston, su ministry, que
4 Aunque estoy dispuesto a entregar a Vuestra Excelencia, confidencilalwente, para informaci6n del Gobierno de su Majestad, los nombres de cada uno de los Ind*vlduos comprometidos en las actividades que estoy a punto de relatar; sin embargo, debo requerlir de Vuestra Excelencia el permiso para que se me permit declarar que lo hago en la firi'me creencia que ningdn t*po de dan"o o, perjuicio jamfis resultan"a a todos ellos,
como consecuenciade haberlo hecho,,28-A
No tenemos evidencia que Cocking fuera descubierto. en. su falfido intent de vender documents confidenciales de la 0> rona, pero si conocemos el resume de una carta del 22 de abnI de 1857.24 En ella Wilson hace graves acusaciones al pnmero, que el poco ttempo diisponible no nos permitl*6 leer y precisar., aunque razones sobran para creer que el incia ente con el C6nA+
sul espafiol con el flempo trascendio.
Y he aquf que este hombre med"ano, tan bien motlivado corno cualquiera de sus conciudadanos, devino traitor v trat6 de vender documents confidenciales de su gobierno a una autoridad extranjera. No es esto, sin embargo, lo peor de su error, sino el intent de subastar a un grupo de cubanos., que en nombre de ]a amistad y de los principios h'a*bfan pesto su conflanza en 61. Fue,cliertamente, una acci6n monstruosa, pero relativamente menor si se compare con la alta tralc16n del propio gobierno britAnico a miles de negros libres y esclavos cubanos, y a un pequen-o grupo de criollos queA inflamados por la ret6rica de la Sociedad Antliesclavista, convencidos, estlim'ulados e instigados por Turnbull, co'nspiraron por una Cuba independent y sin esclaviitud y terminaron por miles deportados, en las mamorras de Espana, torturados y azotados hasta la muerte. Veamos qu6 nos dicen los docurnentos i inhales de este crime i 0 nhumano. GrI91

Los documents originates
La ddcada del treinta del siglo xix sen"ala tal vez el punto. mAs alto en la intervencift brititnica en Cuba.
28-A Carta de Francis Ross Cocking al Vizconde Palmerston. -Carams, Iro. octubre, IM. (En: Public Record Office. Londres, FO 72/709). 24 Carta de B. Wilson al Vizconde PaIrnerston. Caracas, 22 abril, 1857.
M.n PJAU.- 12.0.^rwff f)ffi^o rn M ma."M I 1









Espa n0a. e Inglaterra. habfan f irmado los tra tados de 1817 y 1835, conceblidos, Para liquidar la trata, pero las autorlidades hispanas en Cuba y otras posesiones violaban su ar iculado y el trdfico, human en el AtlAntico cont'uaba sin sen-ales de reduciorse.
Un testament dentro de los afficanos esclavizados, producto de la apIicac*6n de los tratados mencionados, era el grupo de los 11amados "emancipactos", que por haber slido capturados por naves de guerra, de una u otra de las parties f lirmantes, o en el acto del desembarco, eran considerados legalmente hombres fibres. Con el increments dela trata aumenO el nAmero, de barons negreros capturados y con ello el grupo de, esclavos It emancipados,", que en ny*ngun moment llegaron a ser libres en temtorlos de las colonies hispanas. Estas drcunstancias orrecieron a Jos c6nsules brit4nicos de la epoca la posibflidad de movers activamente con el fin de identificar, liberal y sacar del territorio espaflol a los "'emancipados". En estas gestiones, los c6nsules britAnicos se convirtieron en un verdadero dolor de cabeza para las autonidades colonials, espan-olas, Particularmente en Cuba.
En sus gestiones Para localizer e identiricar a los ematwipados, los funcionan*os. ingleses a menudo entraban en relaciones directs con los esclavos, y no hay duda que el contact constante entre los representatives, de la entonces, potencia mas poderosa del mundo, con los, esclavos de las haciendas creaba un ferment entre estos dtimos que las autoridades locales entendian un pellgro para el orden p6blico.
En 1840 Palmerston intensiflca las presionc,,s political contra Espana al designer a David TumbulL Militante abolicionista, como C6nsu1 en La Habana... Turnbull ya habia trabaja(fo en la ComisiOn Mlixta y conocia el ambience entre los criollos, con algunos de cuyos mejores representatives mantenia, buenas relaciones personals. En 1838 Turnbull fue admitido en la Real Sociedad Econ6rm*ca de Amigos del Pais. Su abolicionismo a1canz6 niveles de notoriedad con la publicaci6n de su libro Travels in the West. Cuk.with Notices of Porto Rico and the Slave Trade, que era. el product de sus acuciosas investigaciones como representative de la Anti-Slavery Society de Londres.
Sobra decir que la. designaciOn de Turnbull produjo escalofrfos entre los esclavistas criollos. Los antecedents eran rnAs que suficlientes para definir a Turnbull como persona no grata para los grades propietanos de esclavos cubanos, las autoridades en general y los, grades comerciantes penisulares y I- ".I .. 'OLT










u 'Itimo Periodo de su gobi*erno en la Isla, rechaz Q de inmediato el nombramiento de Turnbull y solicit' al gobierno, espafiol que negara ]a proposicift brita"nica. Las autoridades espafiblas, alarmadas, aceptaron el criteria de Tac6n e instruyeron a su Ministry en Londres que tratara el, asunto con Palmerston para que este propusiera a otro candidate, pero la reacc116n del Foreing Office no fue favorable.7
Mientras, Turnbull Ileg6 a La Habana, sin haber recibido el Exequaltur del gobierno espafiol como C6nsul General. El pro24 -A
Tumbull, en su. prim informed a Palmerston tenia
noticias de que various s caballeros con auton'dad" habian declarado abiertamente que impedirian que desembarcara, aprovechando la inexistencia del correspondent Exequ:itur del gobierno hispano. Aprovechando la llegada a] barco del funcionario de sanidad., Turnbull le mostro" su impresionante pasaporte y le susurr6 que tenia importance asuntos que tratar con el Capitln General. El funcionario espaftol, que no sabia lo, que se trafa entre manos, acced*6 a Ilevarlo en su bote. Del muelle Turnbull fue directamente al Palacio del Capitfin General y de*6 su tarjeta personal para su Excelencia, el Principe de Anglona. Se di*rigi6 entonces a las oficlinas de los Comisionados britAnicos, que lo recibieron sorprendidos, de que hubiese hecho entrada. sin dificultades, tras lo cual, prActicamente de I'nc6gnito, se install en su residence, de la que hliza redrar a su predecessor, D. Tolm6.
Ya sabemos; que uno de sus cercanos colaboradores, Francis Ross Cocking se incorpor:6 a, trahajar en el Consulado en 1841, y que en el propio an-o e"ste ingres6 como mliembro corresponsal honorano en la Anti-Slavery Society de Londres. Con ]a justificad6n. de la bfisqueda de emancipados, Turnbull vi*aj*6 por toda la Isla y adquiri6 un conodmiento operative que ninguno de sus predecessors logr6 antes. Organize un pequefio, pero efectivo equipo de hombres que utiffilzaba en acciones de coordinaci6n de las mfis deficadas. Con el fiempo ampho considerablernente el circulo de sus reladones entre los, esclavistas cubanos, identific6 a un pequeflo grupo de ellos en los que Ya se animaba la llama de la nacionalidad y despertaba la conciencla contra la trata Y ]a esclavitud; descubrio el talent organizativo, la miliftancia abolliclionista y el ernbrionano espiritu revolucionario de los negros y mulattos libres y las ansias de

24-A Carta de David Tumbull W Vizconde Palmerston. La HabanaY
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libertad, solidaridad y acometividad de los esclavos africanos, Y con este material human, mis bilen al final de su breve permanencia en el cargo, Iogr6 relacionar estos disImiles elementos en una orgapizaci6n. que- abarc6 la mejor arte de'la Islat No se'evildencia, en las actividades de Turnbtill, la magia, de la creaci6n donde antes nada. exiistia, sino la gradual. vinculacift de centers conspirativos actions o potencialmente actions, con existenclia previa,, en un aparato Que debl"a obedecer a los supe riores *tereses britAnicos, que ni siquiera. el altruism aboliclonista de Turnbull podia ignorar,
Creemos que la evldencia hasta aquil aportada nos permit afirmar que Cocking fue, en effect, admitido en un comitd Ya establecido (self-constituted), que en La Habana estudiaba la posibilidad de lograr la lindependencia de la isla de Cuba, y al proplo fiempq asegurar a los esclavos su. inmediata liberac116n, de la servidumbre." Sus colaboradores --asf llama Cocking, un tanto peyorativamente, a sus, amistades del comiM-, cran pnncipalmente criollos blanco y suramericanos "la mayor parte de los cuales son personas de fortune, talent e Influencia"." Pero Cocking pudo verificar la convicci6n de'Turnbull de que los cubanos, entendidos prmcipalmente los hacendados esclavistas, coffiddian generalm&nte en el criteria de obteneir ]a independence polftica. Pero diferian en'cuanto a conceder la libertad a la poblac'116n esclava. Por otra parte, se manifestaba en todos una profunda desconflanza, fortaledda por el terror "de un gobierno desp6tico"*27 Cocking refiere que uno de sus pn*nci*pales objetivos -pensamos realmente oientado por Tumbull-;- fue unir a estos hombres, familiarizar a cada uno de ellos con las opinions de los otros, de suerte que pudieran comum'carse sobre sus objefivos -comunes.
En sustancia, los, planes eran los s & gulentes:
En pri'mer lugar, que los criollos blanco, o tantos como estuviesen dispues-tos a hacerlo -y Cocking entendia que su ndmero habla aumentado gradualmente de 1841 a 1842-, debian unirse a la "gente libre de color" que estaban "todoslistos y-dispuestos a actual de inmediatoP y proclaxnar IA independencia de Ja isla".29

'23 Carta de Francis Ross Cocking al Vizoonde Palmenton. Caracas, Iro. octubre,'1846. (Env, Public Record Officc Londres,* FO 72/709).
Idem.
W Idem
Idem,









I h-se inmed- tamente una pronn seguAdo lugar, debia emit la
clamacift qi;e explicara las razones Por las cuales se hablan elim*nado los vInculos con Espafia. Cocking revela que los razGnamientos bisicos para -dicha proclamaci6n se hallaban en una alocuci6n. a la London Anti-Slavery Society, publicada en el tomo Correspondence with Foreign Posers relating to the Stave, Trade-from January ist to December 31st, 1841, que soliciltara a -su "C'laborador" Don PedroMaria Moritta., cuyo nombre aparece omitido en la copia hallada en nuestro Archivo Nacional.
I Convene admitir en este. Punto la incertidumbre de qui6n era Don Ped-ro Maria Morilla. Nos inclmamos a pensar que haya sido realmente Jo&6 Marla Morilla, abogado, escriftor y catedrdtico, nacido en Santo Domingo, que en,1847 publicara su Breve Tratado de Derecho Administrativo Espaftol..., pero no podemos afirrnarlo categ6ricamente..
El documents en cuesti6n, bastante radical considerando el perlodo y las circupstancias, planted que todo hombre libre, blanco o, negro, que no se incorporara a la causa de la libertad se le proclarnarla tralidor.
En tercer lugar, se permitina a todo escJavo cn*ollo tomar ]as armas para defender la causa de la independencia, slempre que lo hiciera voluntariamente. Sus propietarios serial resarIc *dos en su valor tan pronto como la 'Isla fuese pacilficada, reconocida su independencia Y -el Tesoro Pfiblico en capacildad de hacer los pagos correspondents.
En cuarto 1upr, se tomarl" medidas imnediatas para que' se realize la future emancipacift de todor los esclavos, sin. pefigro para la. segun*dad de sus duefios. Aqui Cocking habla de emancipation future, en tanto el documents traducido por el funcionario espafiol. habla de libertad inmediata. Puede que se trate de un simple en-or en la traducci6n, o de un calculado detalle para comu *car un grado mayor de gravedad a las medidas. Esta tendencia se observe alo largo de toda la traduccift y es e*pecialmente notable en el 1.61timo punto, en que el c6nsul bn*tdnico dice" implemented:
Que los principles y el objeto de esta Revoluci& se haHan concern inmediatamente al gobieno de S.M.B. por conduct de un agent especial, convenientemente acreditado y asistido de amplios poderes para tratar con
29 R^lPiffts AT~4rmnf In.- .4f -n A









I'M I
aicno grobierno y asegurar a la Isla los derechos polfticas y c*v*les de todas ]as classes y colors.
En camblo, el original dice textualmente-."
Oue los principios y el objeto se harfan concern inmediatarnente al gobiemo de S.M.B. por conduct de un agent especial, convenientemente acreditado y aslistido de amplios poderes para tratar sobre el asunto, en [a esperanza de que el gobtferno de Su Majestad Britdnica tenga el placer de prestar su lodopoderosa influence para establecer en Cuba los derechos Poltfticos y Civiles
de. todas fas classes y razas de hombres.
Esta omisi6n es para nosotros important, torque sen"alaque seria el gobierno singles el que prdcticamente limpJantan"a el r6glimen de derechos en Cuba, con lo que la Isla evoluclionana hacia una species de protectorado de Gran Bretafia, previo a la asimi"laci6n complete. El pArrafo que sigue inmediatamente despu6s, omitido tambien en la copia traducida del documento original, es lgualmente I nteresante, torque indlica, desde
-Nl principlio de las activiaades conspirativas, las reserves de Cocking sobre la viabilidad del plan, por la magnitude de los interests afectados entre los propios conspiradores. Asi,,31
... Aunque differia de opinion con mis colaboradores sobre clertos punts. expresados en el Plan que antecede, mis conocimien-tos de las opinions y prejuicios del Pueblo de Cuba me hadan prefer que a menos que los planes se aplicasen con rigor, al -rnenos en su *n*ci'o,, M1 prop6sito particular, el de darle ]a libertad a 600,000 de mis pr6jimos, mantenidos aun en un estado de degradante servidumbre, serian frustrados.
10
Era claro para Turnbull y Cocking que el gran obstaculo a sus planes era precisamente lo que constlitul'a su objetivo osteniible: la abolici"n dela esclavitud. LAstima que Cocking no precise los punts sobre los que diferia con sus colaboradores cubanos. La conjetura obv'l'a es que las diferencias las tendrfan arnbos con todos sus amigos cubanos blanco y proplietarios de esclavos justamente sobre el tema de ]a esclavitud y su abolici6n.

30 Carta de Francis Ross Cockling al Vizconde Palmerston. Caracas, 1ro. octubre, 1846,,PRO. loc. cit. (23-A)..
4 It .0









En cl dese"nvolvimiento de los planes insurreccionales se habian'creado dos comitts, uno de blanco, en general ricos esclavistas y otro de negros y mulattos libres. Del comit.6 de blanco, necesariamente reduclido, tenemos mAs informaciones que del que integraban negros y mulattos libres. Sabemos que el negro libre Jose" Wiguel Mitchell -que por clierta habfa. sido bozal automanumi'dido y no jamalicano, como suele repetirse-, de la confianza de Turnbull, trabai'aba activamente en el comite' de negros y mulattos libres, pero no mucho mAs. A media que profundicemos en las explicaciones de Cocking,, acerca de como se apfic6 a la organizacift de los. quehaceres conspiratzvos que Turnbull le encomendara, iremos conociendo a sus amigos Y "colabor-adores" que constitufan el comit6 de blanco, a1gunos de los cuales son poco conocidos.
Los comiRds en cuestw6n debian funcionar por separado. No A .
estd claro si Por imperatives organizations. o por prejuicios del grupo de los, blanco. Si hemos de creer a Cocking, 61 personalmente era el dnico "'6rgano de comunicacift"' entre ambos omlRds
salvo en occasions especiales de mantra encubierta
uno u otro de los hombres de ccplor se comunicaba conmigo o cualquier otro, de los blancos"
Este comentanio qued6 elliminado en la apresurada traduc.. C*6n del funcionano espahol. Cocking sugiere que a su juido estos contacts eran deseables y sf no tenfan lugar mas a menudo era por razones arenas a su mejor entendlimiento.
Adgunas caracterizaciones de Cocking sobre los tres groups que constitulan Jos candidates para la insurrecci6n que los ingleses favorecian, parcialmente reflejados por el consul hispano, vale la. pena referirlos en su totalidad con la reserve que su naturaleza extreme en a1gunos casos obedece en. nuestro criteria a la voluntad del autor de agradar al destinatario, bien conocido, por sus opinfones peyorativas. sobre los espanoles:
4 4 Aunque una digresi6n, tal vez sea convenience en este punto hacer notar que los Nativos Blancos de la Isla de. Cuba en general y mits partlicularmente los de La Habana, son, con a1gunas. excepciones hon6rables, una raza de imbdciles, degenerada de mente y cuerpo y corrompi Clon da por la educa El sistema que la Madre
Patnia aplica para su administracii6n, el despotismo









politico mfis y el estImulo tAcIto de todo tipo
de actitud li'cenciosa y aun del c6men, tienden a enerVar tanto a sus mentes c6mo a su s cuerpos y convertirlos en sujetos aptos para,eternizar $, D spotismo Colonial Espahol; pues en la. superficial efer escencia de sus passions, ifficontrolables y pasattempos son insensibles al estado de degradaci6n en que la Madre Pitria
los mantiene."
El contrast entre los blanco y los negros-libres, realizado por Cocking, nos revela d6nde ponfan sus esper-anzas dedxito los% britilnicos:
Tal no es el caso de las personas de color libres en Cuba-, su posici6n social, que es la mAs baja que puede imaginarse, las obligaciones que se'limponen a todas sus accionesr;&han desperado en"eUos un sentido de su condicift degradada, y en honor suyo puede afirmarse que estAn diispuestos a jugarse la vida,: todb poseen, en un esfuerzo por ganam para sf y para. sus hermanos aft mAs degradados, la libertad que, felizinente, ya I se -ha concedido a esa.-clase.de Personas en los dominion de Su Majestad, quim coma howbres merecen d'sfrutar.9
En cuanto a los esclavos-.propiamentedicho, Cocking se limita a afinnar que
Con relacift a la poblacift esclava de Cuba, nin0 0 &
guna pluma Puede describir o lenguaje reflejar la intensidad de su. sufrimiento, por Io que no intentard en esta
ocasi6n."
Es claro por lo que antecede que los planes britAnicos descansaban m4s hien en la. militancia, acometividad, valor y decision de los negros'y mulattos libi-es que sobre las clones" de los Hcachones esclavistas criollos, en tanto que los eselavos, centenares de miles de hombres, seguirian a l6s prIL meros. Los planes. britkdcos se notan alg6 prejuiciados'alavor de desenlaces que, salvando la distancia, se inclinan hacia el ejemplo haitiano, proceib en el que elIosinfiuyeron significativamente,
Joseph Tucker Crawford IIeg6 a La Habana' ell 5 dejunio de 1842 y se: incorpor6 inmediatamente a sus laborers torque su
Idem.
Idem..
35 Idem.,










predecessor, David Turnbull, se embarc6 a bordo del komneyGer6nimo Valdds babila acusado, a Turnbull de provocar las insurrecdones de esclavos de 1841 y 6ste temla por su vida. El 8 de junio de 1842 se marchaba de La Habana.
Cocking, en peligro no menor que su jefe, aguard6 various dias y se entreviist6 con Crawford a quien le hizo, segfin nos dice, un detallado recuento de todo-cuanto acontecla en Cuba en material de rebellions y sobre todo la parte en que 61, Coeking, "bajo instructions de Turnbull, habfa actuado en ella".11"
A partir de ese moment, Cocking comienza un relate que result' a la posture altamente conflictivo en Londres, pues que colocaba a Crawford, sucesor de Turnbull, como.un promoter de la insurrecci6n. en Cuba tan active como, su predecessor, lo cual era inadmisibIe dado el cambio de gobierno y de political que entre uno y otro Onsul habia tenido lugar en Londres. Ast, dice Cocking que el estimulo que recibM de Crawford en esa primera entrevista. levant6 su. Animo y lo, movi6 a la accii6n. Hasta ese moment se habia sentido desalentado por la mar nera como Turnbull habia sido retirado de su. cargo y por el temor de no haber procedido de acuerdo con los interests del gobierno de Su Majestad. Pero cuando converse con el nuevo Onsul General y este aprob6 su trabajo, lo estimu16 y asesor6 en la matenia, recibi6 un nuevo impulse y sus energies se multiplicaron, torque comprend!6 que actuaba bien y con la aproW 10
bacon del goblierno briftfinico."
Mis Cocking haI16 que los dos comlit6s clandestinos., el de los blanco y el de los negros y mulattos libres, tambli& mostraban, cierto abatimiento por la redrada de Turnbull, pero sobre todo el comitd de criollos blanco. Por esa raz6n se reun*6 con cada uno de ellos y les Mfonn6 acerca de su reun*6n con Crawford, al tanto ya de todas las gestiones de los dos comlRds, y les dijo, que dste les habia dado su aprobaci6n y encomendado a Cocking continual las, actnvidades.
La notliciia, segdn Cocking, dio nueva vida a ambos cor*tds, Pero en particular al de los "'hombm de color"' y en menos de ocho dfas se despacharon em harios a ca'si todas las parties de la Isla. La condiciones estaban creadas, pensaba Cocking., para lograr los me -p ores resultados", es decir, la. Mdependencia de Cuba y la abolilci6n de la esclavitud, que 61 personalmente, segun escribi6 a Palmerston, con s6lo una nave de 10 caflones,

86 Idem









una;g diantas armas Y un punado de hombres, habria po ii alcanzar, Pero Cocking se' sobreestliffiaba y al- proplo'bempo subestimaba el poder del e*drcito espafioL a pesar de que, como afirma
habl'a miles y decenas de miles lists y preparados
a acudir armados al lugar del desembarco [de las armas].
Estos hombres, vale subtayarlo, eran los miles tie neg'ros'y mulattos libres y las masas de esclavos, dispuestos a' aharse.
,Es en este estado, de euforia que Cocking es kominalmente designado agente'de Jamaica' e'n Cuba' para promoter u'na comente emligratorlia de emamcipados y libres de'Cuba 4 Jamaica. lo que se refleja' en, uno de los documents que Cocking entre al Encargado de Negocios, espan'ol 'en Caracas
Crawford lo instruia' a viajar a Jamaica' y ponerse en contacto personal con Lord Elguin, el Sr. Ewart Y el CoMIM de Immigraci6n. Para jello recib*6 carts cariglaas a Lord ]Rlguin, Gobernador General de Jamaica-- Kinkardine, el Tesorero de la colonial; el Honorable John Edwards yel Dr. Ewart.
Ya hemos visto, Sin embargo, que:se trataba de notas refer idas a la misi6n concrete -de promoter la emigraci6n. a Jamaica. La excepci6n era la carta de Turnbull, certifficada por Crawford, dirigida a Richard Hill, "uno de los hombres de color rnAs infiuyentes de Jamaica, que habia sido Secretarlio Principal del predecessor de Sir Charles Metcalfe, y ademis, creo, de Sir Charles"."
7
El Encargado de Nego' i*(?s Wspano, en Caracas ignore, la interesante information de que various "colaboradores cubanos de La Habana tambi6n le entregaron carta diri idas a destinatarios en Jamaica, Santiago de Cuba, Manzanillo, Trinidad y Bayamo, lo cual'subraya la extension de'la conspiracion. Esti muy claro en el context del relate de'. Cocking que' estas carts no eran implemented personges., sino relacionadas con los preparativos'de la conspliraci6n. Cocking icla:ra- que si no
it6 Bayamo ello se debio a que a los interesados pud' verl' isi 1 0 os
en Santiago de Cuba. Tampoco vi*si*t6 Matanzas. torque lo ha. bia hecho pocos dias antes de su partida ha6ia Jamaica.
Cocking Ileg6 a' Kingston "el 23 de -agosto de 1842,y ripidamente entreg6 todas I as carts. Para el Conde Elvin no tiene mAs que corteses calificativos, pero en Io que se refiere al obje'38









two principal de su v1sita, el Conde to detuvo con ia mayor delicadeza y le dijo que no podia, discutir con 61 semejante material. Tampoco el senior Hill se mostro" -ejor dispuesto a discutir la esplinosa ternAtica, y menos aun los debris destinatarios.
La i1nica. satisfacci6n, en orden a s'u encubierto objetivo, la obtuvo' Cocking'de su entrevista con el general Marifio, colornbiano'y conternpora"neo del Libertador, que al concern los planes de los cubanos, seg-Cm la enthusiast interpretaci6n de Cocking, se mostr6 dispuesto a poners6 a la cabeza del movilmiento en Cuba, y flevar a cabo la liberac16n, de los esclavos, en perfecta coincidence. con Cocking. Foco antes se habia coma Is
prometicto a lo mismo con "ciertos agents de 'Una Sociedad Anti-Esclavista en Londres".1111 Este detalle information revela el alto nlivel de agiitacii6n de la Sociedad Anti-Esclavista, que en ese moment trascendia completamente. la political del gobierno britAnico; al propio tempo indica su impotenclia, privada del apoyo del gobierno.
Cocking regrets' de Jamaica en el vapor TAY en la manana del 22 de agosto de 1842 y Ile al dia siguiente a Santiago de Cuba. Inmediatamente comunico los planes conspirativos a muchos de los mas influyentes santiagueros, entre ellos a militares "' (capitanes y coroneles)", funcionanios pidblicos (dos alcaldes y un juez)" y "otros senores de fortune lindependiente" r los que, seg6n Cocking, aceptaron sus punts de vista y se entregarou a la realizacio'Fn de Jos planes. La vista a Santiago de Cuba fue, para Cocking, el punto ma's alto de su gira conspirativa. Dice descub6o' con placer que la tarea que se babfa planteado era, no s6lo factible, sino mucho ma's fAcil de lo que le habia parecido en La Habana. En Santiago se encontr6, Por fin, con cubanos blancoo, de co'raje fisico y moral, dispuestos a am*esgar vida y fortune para lograr sus derechos
0 *V
politicos y civnes. Descubri6 en estos su gran enthusiasm por la causa de'la indePendencia, Pero tambidn sus reserves por la fiberacio"n inmediata de los esclavos. Y sin embargo se comprometian a actual dentro de los Ifffilftes acordados. Cocking asegura que en Santiago y sus alrededores solamente habitat unos 10,000 hombres di'spuestos a alzarse a la serial de sus dirigentes, que a su vez stain en contact confidential con 61.
Cocking nos describe sus acciones evasivas del consul britinico en Santiago, Mr. Clarke, al propio tiernpo agent principal

39 Idem.









y aCCIOnIs-aE- de la empress Copper Mines of Santiago. Emp'dernido esclavista, cuyo Mineral, manchado por el sudor y la sangre de esclavos y emancipados, en interns de la burguesia industrial brit4nica, flegaba milagrosamente Iimpio a Gran Bretana, Clarke era encargado de defender la pohnca abolicionista. del gobierno inglds.en las regions orientals de Cuba. Habiendo cumplido sus mistrucciones para Santia o. Cocking sa1i6 en ]a noche del 21 de setiembre de 1842 en un vapor espaflol hacia Manzanillo "donde, adn cuando no hice mucho f 0 ue sin embargo lo suficiente"".40
De esa ciiudad v*ajo,' a Tninidad y entreg6 las carts enconmendadas e hizo todo lo que pudo en las doce horas en que la nave Permaneci6 en el Puerto, aunque con gradesds dificultades" Por la indole de objetx*vos que calific6 de imperativess"'
que lo obligaron a exponerse a series pel* ros" que habdian podido terminal "Tatalmente" para 61. Y tras una breve estan10
cia en Cienfuegos, donde confiesa, no haber hecho, nada, Rego a La Habana el 28 de setiembre de 1842.
it Cocking dice haber concluido su misi6n con optimism Pues todo parecia favorecer el gran objetivo", pero al Regar a La Habana se percat6 de que sus amigos y colaboradores ya no se mostraban tan enthusiasts como antes de su viaje a Jainaica. De todas maneras, pesto que sus colaboradores cubanos se lo habian encomenctado con insistence, Cocking quiso preCisar de qu6 parte se pondria el almirante britdnico a cargo de las Indias Occidentales en la eventual*dad de una insurrecclon en Cuba.
Muy indirectamente, segdn Cocking, pudo averiguar que el Almirante se mantendrfa neutral, siempre que el movinliento emancipara a la poblaci6n esclava de la Isla. N6tese, de Paso, la posic*6n de independence del Ahnirante respect de un hecho que afectaria a su gobierno. Ert realidad, la lejanfa del centm del poder y trudliciones; arraigadas. haclan del Almiran. tazgo una fuente de autoridad polifica, sumamente influyente, dondequiera que opera pn los cruceros de la gigantesca, marina b*tAnica.
No obstante las garantias de ""no intervenei6n"' del almirante brWinico, que por cierto se quedaban algo courts de lo espe. rado por ambos comit6s, Cocking not6 que algo andaba. mal. Sus colaboradores cubanos exhibian el mismo enthusiasm en lo relative a la independencia. de Cuba, pero ignoraban total-









niente los planes ori inhales de emanclipad6n de los esciavos y hasta se negaban a admiftir que los esclavos criollos, portasen armas en la lucha por la independenclia. Pasaba el tilempo, nos r ifiere, inquieto, Cocking, y nada se hacfa. Para Cocking era ya osible lograr que sus "falsos colaboradores"' como wmienza a calificar a sus otrora anugos, tornasen a los planes onginales y ademAs not6 que dstos comenzaban a mostrarse frfos hacia su persona.
Hay que esformrse para aceptar la ingenuidad de Cocking, que no alcanzaba a comprender que la retirada de TurnbuH constitul'a la. derrota de toda una polifica: atrAs quedaban las pretensions de aumentar las prerrogativas de la Comisi6n Mixta- el censo de Jos esclavos -para determiner Jos que habilan. entrado en Cuba despuds de 1820; la bu"squeda continued e insistente de los emancipados, en la que tanto se habi'a destacado, Turnbull; nada de eso debia abandonarse en princlipio, pero si gradualmente olvidarlo. Las dos pnmeras proposidones. de haber logrado, impone"rselas Inglaterra a Espafia, habrian terminado con la. trata y la esclavitud en Cuba, pesto que la mayor parte de los esclavos introducidos en la Isla antes de 1820 habri"an ya muertio, y los arribados despu4s de ese ano constitufan la masa de los afin vivos, cuya 11berad6n habria dejado a la coIoniia pr-acticamente s*n esclavos. Los es. clavistas cubanos se movilizaron, desarrollaron activas campanas contra las medidas y- sobre todo contra Turnbull. Se difundie una visi-a terrible de los resultados de esas medidas: una rebehon de negrosi, massacres de blanco a ]a haitiana Y la p6rdi"da de la. colonial.
I La designacift de Ger6nimo Valdes contribuyo-' a reforzar
las so'spechas y el nerviosismo de losesclavistas cubanos y sus aliados espabiolbs. Vald6s ejecuO una polftica enderezada a cumphr los acuerdos contraidos por Espan",a y esto lo vieron los esclavistas cubanos como el inicio de ]a rendicio'n de Espaiia ante la ofensiva abolicionista de Inglaterra, que dispoma de la deuda espafiola como resort additional para forzar a la primer a aceptar las posiciones britdnicas.
A mediados de 1841 hubo levantamientos en las dotaclones de esclavos de los ingenious y cafetales. No cost6 mucho trabajo atribuirselos a Tumbull, que se movila activishno por toda la Isla y lo nuismo se presentaba. en un migenio buscando a un emancipado que reci 0 a en su residence a cualquier esclaw injustamente retenfdo que pretiendiese su apoyo para lograr la









No es casual, pues, que en todo este perlodo se intensificara en Cuba la campana anexionlista, que unia, por el fuerte vinculo del intends econ6m*co, tanto a los esclavistas cn"ollos como a los penlinsulares. Hubo, como hemos viisto, un cambio de gobierno en Inglaterra, que per-mitiria ]a aplicaci6n de los principlos del librecambismo, y a pnnciplos de 1842 el Conde de Aberdeen sucedia en la carter. de relaciones exteriors al Con-, de de Palmerston. El cambio ministerial se refle*o naturalmente en la sensifiva plaza de La Habana, y el militant Turnbull fue sustlituido por el professional. Joseph T. Cravford. Un hombre como Cockiffig, en el centre mismo del torbellino conspirativo, debi6 interpreter correctamente estas sefiales, transparentes, y sobre todo el gesto britAnlico, francamente concl'liatono. de no apremiar a los, espafioles en la delicada cuesti6n del registro de los esclavos iflegalmente poseidos en Cuba y comprendido que todo intent de rebeli6n estaba, ya hacia algfin flempo, condenado por"la raz6n de estado".
La documentaci6n consultada sugiere que es a partir de estos acontecimientos que Tumbull acelera sus gestiones consp1rativas, pero cuando Cockiing regresa de su via*e ya Turnbull se encontraba fuera de. Cuba, aun active, Pero irremediablemente derrotado. La frialdad de sus excolaboradores era, y deb16 haberlo sido sobre todo par'a Cocking, perfectamente comprensible. La opc*6n de la abolicion habia sildo definiuvamente abandoned. La actitud de Crawford, S'*lo en apariencia. de consentimlento, la liuterpret6 mal nuestro iinprovisado espla: no era sino cautcla del professional que se aproxima a un cargo problem4fico, sabiendo que no contaba con toda la informaci6n quc debia. adqul*rir a cualquier precto y referirla a sus superiors. Sobre este punto volveremos en Ifneas posteriors.
11
Es notable en estas circunstancias la linnegable conslistencia. insurreccional del Comite de Negros Y Mulatos Libres, que no cesaba de asombrar a Cocking. En el instant de mayor pesimismo, de dste, dicho. comIR6 le entreg6 una elocuente petici6n firxnada por "varfos de los m6s influyentes negros y mulattos libres de La Habana, diri*gkla al Reverendo J. M. Trew,, Secreta4
rio de la Sociedad para la Extincidn de, la Trata y para ta Civitizaci'n de Africa"'.p que le pidieron hiciera Regar al destination en Londres, lo cual dice Cocking hizo con la mayor difligencia. El objeto de la petici6n. er-a suplicarle al Reverendo, Trew que al General Marino le fueran entregadas las armas y mumiciones que le permlitliesen desembarcar en algdn lugar convenience de la costa cubana, donde miles de negros se le habilan unlido.









Pero la respuesta de la Sociedad, Para Cocking, "carecia de
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todo significado, Y no era en mantra alguna satisfaction,
Este pasaje del documents original tampoco, fue traduckto, por el -Encargado de Negocios espanol en Caracas. Tientz- para nosotros, sin embargo, una gran importance, pues revela que. en el moment en que los miembros del Comit6 de Blancos arTiaba las banderas de la Independencia y del aboliciomismo y se incorporaba a las filas del aneinonismo, el Comit,6 de Negros y Mulatos Libres se mantenia fir7ne en sus pnncipios orIgInales. Hay que decir que esa firmeza contInu6 inalterable alln despu6s que Cocking se march de Cuba. Es claro ademAs que los dirigentes del ComW de Negros y Mulatos Libres sigtueron confiando, en Inglaterra, error que a la posture les resultaria fatal, como veremos mAs adelante.

Cooking y el movimiento anexiontsta
Mientras todo esto ocurri 0 a. Calhoun, el c6nsul norteamencanoY retirado de La Habana, habl"a sido sustitulido por el general Campbell. Tenlan lugar hechos que flamaron la atencift a Cocking: el go'blerno, norteamericano procedia a cambiar a los consoles destacados en los puertos par officials navales y militares. Curiosamente., describe Cocking, todos babian venidu recomendados al Conde de Santovenia -nombre omifido en la copta traducida por el funcionario, espafiol-,, que Cocking car racteriza como un hombre muy rico que "posee dos o tres plantaciones de cafia, en las que trabajan entre 2,000 y 3,000 esclavos"". Cocking refiere que todos estos officials co"nsules fueron objeto de la mayor hospitalidad por el Conde de Santovenia, Y ello, desperto sus sospechas, pues se apartaba de las costuTnIms consulates en Cuba. En una conversaci6n privada con Don Andres F. de Lara, sobrino del Conde, de Santovenia, se le ocurri"6 a Cocking comentar que tal vez fuese deseable, de obtenerse Jos condos para ello, enviar a un agent a los Estados Unlidos Para reclutar 1,500 6 2,000 hombres para efectuar un desembarco en la costa de Cuba.
En una respuesta. espontinea -iingenua seg in Cocking-, Lara le infonn6 que ya habfan Ilegado agents de Jos Fstados Unidos con *strucciones especiales de su gobtemo Para discutir con los cubanos el tema. de la Midependencia de Cuba.. con la obligada condlicion de que continue siendo un estado es41 MAT"









ciavista. Y' adadi6 tara qiie todos ehos., los criolios -61anco, prefenian aceptar la inesperada pero blenvenida ayuda de los Estadus Unidos, por lo que habl'an decidido abandoner todas las ideas y planes que con 61, Cocking, habl"an acordado. Tambien infonn6 Lara a Cocking que en La Habana se encontraba el Mayor Coss, del e*&cito de los Estados Unidos, que viiajarfa a Gibar-a, Trinidad y Nuevitas para seleccionar su residence como consul de los Estados Uniclos. Este Mayor Coss, seg'n Lara, habia prometido a los cubanos, a nombre de su gobierno, arenas, hombres, mumciones y barcos para efectuar su independenclia de Espana, bajo, la condition de que Cuba continue siendo un estado esclavista. Lara coniplet6 el cuadro, informer tivo afiadiendo que el gobierno norteamericano no deseaba aparecer compromet'do con este plan, sino que deb'an aparecer actos, espont&neos de todos los que luchasen por la libertad de Cuba.
En verdad, la reacci6n de Cocking no fue muy professional. Two al parecer a1gunas palabras con Lara, a quien dijo que er-a una locura pensar que Cuba pudiese ser independent y esclavista, y que Estados Unidos no tenfa el poder para efectuar ese cambio; que el plan debia ser aplastado al nacer y que 61, Cocking, haria todo lo posibIe por impedir que se intentase esa tonteria. Lara, sorprendido por la airada. reaccio6n de Cocking, tamblen se alter6 y el resultado fue que en el future no d1jo mucho ma"'s a Cocking, lo, que, en aquella coyuntura, no favorecia a los interests de la corona britfinica.
Cocking se encontr6 con Andrifs de, Lara al dia sigulenle,, -en presencia de Don Pedro Maria Morilla, uno de los colaboradores del primer. Cocking insisti6 en la conversac16n del dia anterior, y en que Lara repitiese en presenda. de Morilla lo, que antes le habl"a dicho a 61. Pero Lara, que por la coldrica reacci6ja del d*a anterior suponia lo, que Cocking pretendia ', se contradijo, Y sobre todo trat6 de ocultar y confundir las iinforP
inaciones sobre el mayor Coss del ej6rcito norteamericano. I Otro de los =As cercanos colaboradores de Cocking, Don Pedro P. Piernas y Larrin, excapitAn del e0rcito espan"ol, carac-. terizado, como un hombre' de valor y caricter emprendedor? habl"a sido contacted por el grupo partidano, de la iindependencia para que se incorporara a los planes de Estados Unidos. Pero Don Pedro dijo a Cocking que aunque no se habia negado de plano, en realldad no tenia. la menor intenci6n de hacerlo. Don Pedro comun'O a Cocking una excellent pie= informative: Don Antonio Frws, rico proptetario esclavista, cunado del General Narcisn Mner- nue qP P.nnnntmha Pmtnnne-r









cn La Habana, desde bad # a mucho, flempo mantenia correspondencia secret con el gobierno de los Estados Unidos acerca de la. independence de Cuba, y que muchos de los esclavistas, propletarios de haciendas, habian accedido a los planes de Estados Unidos; y que various de los mas altos representatives de los espanoles europeos se hablian inco-rporado a los planes, torque estlimaban que el gobierno britinico habria obligado, al gobi*emo espadol a fiberar a los negros bozales clandestinamente limportados en Cuba despu6s de 1820, en violaci6n de los tratados existences, esclavos que segun Palmerston eran 'ivSO facto fibres
Larrin siguio explicando a Cocking que el General Marciso Lopez se hab'a comprometido a abrazar la causa de la independencia. en los terminus propuestos, por los Estados Uni'd6s. Por otra parte,, habia tenido higar una-reuni6n en ta resldencia del Conde de Fernandi*na, en la que el General Narciso Upez, el Conde de Santovenia, Don Antonio Frias, el c6n'sul'de Ettados Uiiiidos y various de los c*o]Tos mas influventes y ricos e encontraban presents para discutir los planes de Estados Unidos. I I
Mientras estos heebos ocurrfan, en mayo de 1W el Coml*td de Negros y Mulatos Libres, que scgL'M Cocking tenia agentss vi-Lijando por toda ]a Isla", babia elevado el espiriltu de la rebe. lion, que era dificil. irnpedir se desatara, como ocurr*6 en Ceifrdenas en mayo del propto a-no. En su explicacift de es.tos' hechos, Cocking ref Im a Palmerston, mAs de tres aflos despu6s de ocurridos, que hizo todo lo possible por impedirlos. En senti do similar informaba Crawford a Aberdeen, Cocking va un poco mlis lejos: dice que de no baber sido por 61, habria tenido lugar un alzamiento general de negros y mulattos, libres y esclavos en toda la Isla. Cocking dice logro que el mencionado
Rd despacbara nuevos emisarios a los lu ares a los que otros habian previamente viajado, con linstrucciones precises de sefialar a los lideres la imposibilidad de un resultado favom rable a ellos en ese moment, sin el apoyo de la riqueza y el Poder de los, cnOllos blancos.42 El levantamiento que ocurri6 en CArdenas, nos dice Cocking, a fines de rnarzo de 1843 f6 resultado de la iniciativa de un "empecinado", desconocido para Cocking, que, Segrdn dijera 6ste, engan6 a los ignorantes esclavos de dos plantacioncs con promesas que no podrf:%' cumplir.

41-









La mayor parte de los dos pArrafos anteiores fue ignorada por el Encargado de Negocios espan-ol, pero revisten para el historiador singular importance. Mientras los, v*ejos "'colaboradores" de Turnbull y Cocking se apartaban de Inglaterra ante el peligro de ver violentados, sus interests esclavistas, los negTos Y mulattos libres, en alianza con los esclavos de las dota-' ciones de las plantaciones se mostraban results a liniciar la lucha liberadora por la independence. y la abolicii6n, estimulados por Turnbull con promesas de apoyo pohtico, material y P 0
military. Cuando Cocking envi 0 a emisarios a paralizarlo, todo, en mayo de 1843, hacfa un, par de afts que la polifica, "britAnica, habfa realizado un giro violent y se incliftiaba. A estrechamiento de las relaciones con Espan"a, a establecer un grado de intimidad con su gobierno, sin precedents en la. historic. de las relaciones bilaterales entre ambos passes hasta ese. moment. La Sociedad Anti-Esclavista. a duras I>enas lograba niantener su fachada abolicionista y, sobre todo, habfa dejado de ser la influyente organization international de la d e*cada del treinta. Claramente, la. advertencia de Cocking al Comit4 de Negros y Mulatos Libres Ilega demasiado tarde, cuando las conditions subjefivas habfan alcanzado un nivel excepcionalmente alto y era ya.prActicamente fmposible detenerlo todo. Se va perfilando ]a hist6rica felonia del gobierno brlitlinico que por interests mmed v atos, que nada tenfan que ver con el pretendido, altruisMo aboficionista, dej6 a miles de negros y mulattos libres y esclavos a merced de ]a repression sangnenta del colonialismo hispano.
Antes de penetrar en los amplios detalles de su est=cia en Inglaterra, a donde: Ilega en mayo de 1843, Co&ing nos explica la controversial entre Crawford y los. que callifica. de "excolaboradores PI con excepci6n de Domingo del Monte, ya en Estados Unidos, quien adem6s de "Colaborador"' Cock" dd .
noble amigo", el mismo que delat6 a ]as autorldades norteame ncanas las andanzas de Turnbull y Cocking en Cuba. Pero este asunto., tan important para completer las infonnaciones que aqui se exponent, requiere-un tratarniento que los Ifififtes de este artfculo no nos pernifte.
Por razones no muy claras para nosotros, los "excolabomdores" de Cocking, tal. vez sint.16ndose miseguros por lo que 6ste sabl'a de eHos, le ofrecen dinero suftcliente para que se retire e instale confortablemente en Wxlico. El consul Crawford se opone e insisted en que viaie a Londres, con carts para los Cendes de Aberdeen v Palmerston., la Sociedad Anti-Esclavista.









cuyo miembro corresponsal habla sido poco, ma's de dos afios. Crawford no lleg6 a entregar a -Cocking la carta difigida a Aberdeen, lo que sembr6 la duda en 6ste de quc tal vez el c6nsul no le hubiese hecho justilda en sus informed. Tal vez ha s *do esta la raz6n que, para suerte de Jos Mstor*adores haya movido a Cocking a ser acucio,%o y detallado en su carta a Palmerston.
Ya conocemo-s el fracas del Vlaie de Cocking a Londres y 'r IP
de su regreso a Amenca e instalaci6n. en Caracas, a las 6rdenes del Encargado, de Negodos ingl6s, Wilson. Cuando Cocking, scr'be a Palmerston, el Iro. de octubre de 1846, solicitando un cargo de vicec6nsul en virtue de los dudosos servicios que prestara a la Cbrona en Cuba, no tenfa lidea del cisma intern
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que habna de crear con sus revelaciones. Palmerston y el Foreign Office juzgan a Cocking
En uno, de los p.Arrafos f ina I les, Cocking dice a Palmerston que su prop6slto es ponerlo al corriente de todo para que pueda interpreter los hechos, "tal vez para slempre". Estaba-dispuesto a probarlo, todo, si Palmerston lo considerate necesanio. Una de las mas limportantes aseveraciones de Cocking, para Londres, es que, desde la salida de Turnbull de Cuba, el 8 de junio de 1842, hasta mayo de 1843, Crawford habfa estado at tanto de todas las correrias. abolicionistas e insurreccionales del primer. Para Crawford, ]a acusac*6n era sena, pesto que su presencia en La Habana se debia a un cambio, de political, que a partir dc su Ilegada ser'a de acercamiento a Espan"a y no se concebia que hubiese pesto en duda tan altos iffitereses, en una aventura que no se habia oripinado en clForeign Office de Londres. Por esta raz6n, al margin de cada una de los asertos de Cocking sobre.lo discutildo con Crawford en la carta original, una mano con autoridad aseguraba que C'ste a su vez lo habia informado, todo al Foreing Office, con n6mero y fecha del despacho. Asi, la responsabilidad de lo ocurrido no podia razonablemente atribuirse a Crawford. El o los culpable de tal negfigenclia habla que hallarlos, en el gobierno, en ese caso durante ]a tenencia del minister por Aberdeen. El asunto era prornetedor, en el cuadro de las luchas parlarnentarlias, por el uso que de 6ste podria hacerse contra )a oposici'n. Por ello el proyecto, de despacho que sobre el espinoso asunto dicta Faimerston es veladamente admonitorlo, pero al proplio flempo cauteloso:
Dliga el Sr. Crawford que el Sr. Cocking Mi ha connado,









movido un curso sistemAtico y prolongado de comunicadones Revadas, a cabo por el Sr. Cocking'con otras parties cayo objeto era efectuar ]a, separaci6n de Cuba de Espana;, que yo escasamente Puedo creer que una persona que desempen-a una. comis1*6n para la Corona Briita'nica pudlera haberse t-razado -un, curso tan inconsistente con su deber pfiblico, por ser tan adverse a la poliffica v asi Calculado, para colocar bajo acusaci6n, al honor y la buena voluntad del Gobierno Britfinico, v me agradaria escuchar de. 61 que la operac116n del Sr.
Cocking es, en tanto se refiere al Sr. Crawford, iffifundada.
Creo que el Sr. Turnbull auln ocupa un cargo en ]a Oficina Colonial.
Como se ve, la preocupac-lift de Palmerston era la actuac116n de Crawford, mAs bien que la de Turnbull, que 61 bien conocia. Otra caligrafia cort sumo t icto flumma algtdn detalle oscuro de la mayor importanclia politka en aquel memento -- -e histolrico en el presented.
El despacho que antecede al C6nsul General Crawford, basado en la minute def Lord Palmerston, se sornete para apro acio n. Pero es correct dejar -sentado que poco despu6s de- su Ilegada.a. La Habana en 1842 et Consul General pu'do concern -los bechos Y a su vez inform6 al 'Gobierno d Su. Majestad, de fiempo en tempop, acerca del progress y lasgestiones de los des.con tents en Cuba para. efectuar la emancipacift- de los
negros y la separaciii6nde Cuba de.Espana.
El p6xrafo que sigue es de la niayor sip:ificaci6n para la comprensi6n de 'las rebelidnes eselavas y -en particular de ka Escalera.
Las copies y extracts. de, los, despachos del C6nsul General Crawford se enviaron pQr aqueHos dfas al Sr.
Aston, enviado de Su Maiestad. 6n Madrid, -para =ser co
municados al Gobier'no Espafiqj.,
El prometedor -esca ndalo'se dethizo' con ese informed s6lo rest6 esta I b I lecer las inevitable responsabilidades secundarias-6Ni..%iquiera a 150 afibs-de, los'hechds es difidl c= prende un professional como Joseph Tucker Crawford mantuviese' informado a su. ministry del curso de acontechnientos en los que Tnabitiarrn- P.n In" -nprqn-nn i1p] rAnnirld.David, Turnbull v su asis-









tente Francis Ross Cocking, se vela hinphcada. Lo que es menos comprensible es el desprecio y ]a traici6na los negros y mulatos libresy esclavos que evidencia la acci6n del gobiemo britinico de entregar a Espan"a todas las linformaciones que Crawford, considered amigo, recibiera de ellos. Ta I I era el uso que el goblierno britAnico hacla de la confianza que el humaitario Turnbull habia ganado de lo mejor del pueblo cubano para Inglaterra. Una -lista detallada nos hace saber que a las autorlidades espafiolas se les. coment6, ley6 o entreg6, entre el 12 de agosto de 1842 y el propio mes de 1843 un total de 16 confidenia les relatives a los preparations de una iinsurrecci6n general de negros y mulattos libres y esclavos en Cuba, que el consul Cr-awford rern*66 desde La Habana.
No cabe siquiera la posibilidad de que a1gun amigo de A&-.rdeen y Cram4ord, bien slituado en el Foreing Office, hubiese sido el autor del acto piadoso de interealar una lista. falsa de informes entregados a Espaniwa: en los archlvos bnWinicos se encuentra la carta del Conde de Aberdeen en la que remilte al ministry ingl6s en Madn'd43 las copies de Jos despacbos de Crawford relatives a las insurrecciones e sclavas en Cuba:
Y debo instruirle que se Jos lea al Ministro de Relaciones espafiol [ ... I Usted, desde luego, se abstendri de bacer comentarilo a1guno al Gobierno Espanhol res.
pecto, de la -ayuda que dice fue prornetida a los negros por el Sr. Turnbull, a menos que el tema sea mencionado especificamente por el Mlinlistro de Relaciones Ext.-cnores de Espan"a.
No faltan a1gunos ejemplos que pueden dar una Iidea del grado de colabomcl16n que el gobieino inglds estableci' por aquellos dias con el Gobierno Espafiol,..'De la lista de informed de Crawford cuyo contenido se Mzo conocer a Espan"a nos par rece interesante la carta de Crawford a Aberdeen, en abril de 1843 44
Ha6e varies semanas me visW un hombre de color de clerta. responsabilidad [Yuan Rodriguez, seg4n nota. al margin del or! i al] para preguntarTne acerea del Sr.
Turnbull.
43 Carta del Conde de Aberdeena Mr. Aston, U istro de Inglaterra en Espafia. Foreign Office. Lohdres, 7 junio, 1843. (En: PRO. Londres, FO 72/622).
44 Carta de Joseph T. Crawford, 06mul, al Conde de Aberdeen. La'Rabana, 18 abril, 1843. (En: Public )Remrd Offic4 Lo dres, FO 72/
.F % A%









Me dija que por aquellos dias. o en el mes de marzo, a ellos ]a poblacii6n de Negros de Color, el Sr. Turnbull les habla Prometido aslistencia en armas y municilones que les permitiese liberarse ellos mismos. Que el 4 de abril de 1942 eI le hablifa entregado a Mr. Turnbull un documents en el que solicitaba esa asistencia y se le habl"a prometildo, que llegaria alrededor de marzo de este afto, por lo cual estaban todos preparados y muy impacientes por el alzamiento. Que lo ocurr'do en Bemba, tal como se lo inform6 a Vuestra Excelencia en ml* nAmero, 15, en la fecha de ese dia, fue un grupo que se precipi o que pertenecia a la i d6n combinada,
W insurrec
y que 61, que babia estado a cargo de la organiizaci6n de este pretendido alzamiento no podfa, por mucho mAs flempo, satisfacer el clamor de aquellos que creen que
]a ayuda estA cerca.
Yo, desde luego, s6lo podia responder que no sabia
como el Sr. Turnbull poc1fa haberles dado tales esperanzas. Oue yo no podia dedr lo que esa persona estaba, hacienda o con qui6n, pero que pensaba que los habia
estado engaflando.
* Les asegur6 que no flegana ayuda alguna y les describl' la ruina y la carnicerfa que. seria la consecuencia
de su ira .
Ayer este hombre me visit nuevamente y trat6 de convencerlo de ]a locura de sus planes, sin medlios ni arTnas y sin lideres de habilidad que los guien, y no de*6 de sefialarles la maldad, de Turnbull [. . I Creo que logre' convencerlo de la locura de cualquier intent en aqueHas circunstancias: le dije que la emancipaci6n debe producu'se sin violendia y sin una violent guerra de casts, pero 61 express grades dudas de poder persuadir a los delega.4os de otras parties de la isla de abandonar el proyecto'., pesto que es opin & on generalizada entre ellos, que el sacirificio, serfa preferable al estado
actual'de su. existencla.
Anexa a 6sta se encuentra la carta oniglinal firmada por Juan Rodriguez, fechada en La Habana el 22 de marzo de 1843 en la que pide auxi'lio de municiones de guerra y armaments, tal como habia promefido Turnbull pues "tenemos comprorneWas Jas comuni'caciones qe. dianamente bienen de todas pdIr tt%.Q nma-z r 1 biMmn4a vviiirip-nki









7.
itian Rodilg tez dice en su carta qtwtodas ]as informadiones habian sido entregadas a Francis Ross Cocking.
ES notable, por, otra parte' el esfuerzo de Crawford por desautorizar a. Tu mbtit y t rata r de di suad ir a este mi* embro, sin duda lnfluyente, del ComW de Negros y Mulatos Libres, que mantenta. vfnculos con otros subcentros en el interior de ]a isla v las dotacliones de esclavos, de flevar Adelante sus plar nes insurreccionales. Se comprende, sin mucho esfuerzo, la u 11'*dad de esta informad6n en manos de los espaftoles. La carta que Crawford describe al dia siguiente al Mismo destinatano confine elements no menos ilustrativos que la anterior:
.Milor', con referenda' a mi separate no. 16 de fecha de ayer, tengo el honor de Miformarle que ha tenido lugar una reunion a la que aslistieron veinte delegados de todas parties de ]a Isla y que se ha. acordado postpone el levantamiento1asta el mes Pr6ximo. Mas alla de esa.
fecba dicen no pueden esperar. Mi informant [Juan Rodr1guez] dice que comunic6 a la reun1*6n el carActer desesperado del intent de la mantra en que yo, se lo planted c'-uando me viisit6 la filtima vez, pero que no logT6 mejores resultados que la posposi"ci6n mencionada, tras ]a cual los delepdos esuin dispuestos a Ilevar a cabo el intent. Si la temidainsurrecci6ja tiene lugar, nuestra- situac*6n no seri envictiable. v espero que Vuestra Excelencia me honre con 1as instructions que, esfirne necesario,
Y al Secretario del Foreign Office, Bidwell,46 dice Cocking menos protocolarmente:
VerA Por los muchos confidenciales y carts oficiales al Conde- de Aberdeen el volcAn donde nos enconframos, y, los, hiorrores que probablemente sean la con ecuencia deAa insurrecci6n. que. la poblacio'n de
color contempla.'.
En mayo de 1843 Crawford dice al Conde de Aberdeen:4"
Milor, desde queiuve A honor de diriginne a Vuestra Excelencia'el 19 ulto'., separate no. 17, he sido informado que el. 10 de este mes ha de tener lugaruna reunion.
45 Carta de Joseph T. Crawford,, C6ns l, a John Bidwell, esq. La Habana, 19 de abril, 1843. (En: Public Record Office. Londres, FO 77/634).
I0 Carta de Joseph T. Crawford, Cftsul, al Cionde de Aberdeen. La
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general de delegados de la poblaci6n de color de todos los districts de esta Isla,, donde se. acordarA una combinacift de operations y el moment de la accift. Mi informant dice que estfin decididos a alzarse, a pesar de. su impreparaci6n y la falta de armas, torque consideran su actual cond*66n de degradaci6n peor que la muerte a la que se expondrin en su. lintento de conqui'star la emancipaci"n. Es una siituaci6n muy alarmante y preveo con temor los horrors consi'guientes de la insurrecci6n proyectada, que temo, eW tan decidida
que no pueda ser pospuesta.
Se observara"' que Crawford alude a delegados de la "'poblac 16n de color"' que proceden "de todos los distntos de esta Isla"'. Creeps que la evidencia que constitute la documentam6n presented hasta aqui debe ser suficiente pam demostrar que el aparato conspirative que los negros y mulattos Ifibres habitat logrado organizer tenfa ramificamones en toda la Isla.
Dfas despu6s, Crawford precisa:47
Milor, tengo el honor de referlir a Vuestra Excelencia que contivn6an asegurdndorne que ]a insurreccl6n tendra" lugar en esta Isla a fines de mes, a menos que se descubran antes los planes de los negros y la poblaci6n
de color de lo cual hay pocas probabilidades
El 22 de mayo Crawford advierte a Aberdeem"
Miffor, desde que tuve el honor, el 20 del presented 3 de diriginne a Vuestra Excelencia, acerca del estado de agiltaci& de ]a poblac16n de color de esta Isla, he visto nuevamente a juan Rodriguez y it me ha confinnado su determinac1*6n de hacer un lintento, alrededor del 31 del actual en varlios punts simuldneamente. Por los movimientos de troops en los 61timos dos dias, estimo que este Gobierno cuenta con a1guna iinformaci6n de los pretendidos disturbios, los Wtimos camblos en Hality y la estancia del expresidente Bayer6 e'n Jmaica son vl'mstos con desconfianza por estas autoridades [ 0 * ] De nuevo le he seffalado, la temple situacift en ]a que estos hombres van a colocarse sm amas y expuestos a la
i6n de un e j'drc a to disciplined, pero ellos se basan
4" Idem.









su inaccesIbilloclad, 6 c-ercanla de la estaci& de las
Huvitas y la, consliguiente mortandad entre las troops
y el estado impossible de los carnmos, al igual que
la disperse, atenci6n del ej&cito a tantos punts diferentes, to que les pennitirla resister hasta que la simpatia les fleve ayuda desde el exterior.
Hay en estas palabras desesperaciOn, pero hay ademis una correct evaluaci6n de los factors ticticos en correspondence con el carficter limitado de los objetivos. Pareceria, cl*nico de parte de Crawford sugenr que tal vez el gobierno tuviese a1gu0 dw m
na informad6n prevail de los alzamigentos planeados. Pero no tenemos la seguridad que 61 supiese que sus informed eran dados a concern a las autoridades espan"olas. Despu6s de various informed de corte similar, en los que Crawford continda la priefica de informer detalladwnente el conten'do de sus conversaciones con Juan Rodnguez, el 9 de agosto de 1843 Cra,%Vford describe a Aberdeen:
Pronto senk una interrogate si las genes de color,
conquistando su emancipam6n, hagan de esta Isla algo similar a- Haity, o, que los criollos, en la. eventualidad de una insurrecci& de los esclavos, cuando las parties en'pugna se debiliten mutuamente, aprovechen para declamr su indevendenclia de EspaRa.
Los antecedentes son unos pocos ejemplos de la callidad de los informed con que contaron las autoridades hispanas para detenuinar el potenciial,, la extension y profundidad de la insurrecd6n que los negros y mulattos libres y esclavos planeaban, sin ayuda external y mfis Men con la oposici6n velada de Inglaterra.
Del dltimo informed ciftado convene subrayar laideasubyacente en la mente de este fimcionario bridnico, que ya llevaba un par de anos en Cuba, de que era possible que se diera, en Cuba una situaci6n similar a la de Haiti, lo que lindica una percepei6a pobre de la realidad cubana, permeada ya por las propias ideas y- temores de los esdavistas cubanos, que se torna animal al decir con toda serledad a Aberdeen que los criollos, en la eventualidad de una insurreeci6n de negros libres y esclavos, podrian aguardar a que las parties se debillitasen mutuamente, lo que permitiria, a los primers intervenor y declarer su independencia total de EspaML
Olvidaba Crawford que una insurrecci6n de la naturaleza









armadas de los esclavos y a la derrota sigui6 una represi6n igualmente inhumane. O'Donell desarrollaba una polftica de terror que en diciembre de 1843 puso de nuevo en prictlica al frustrar otro, levantamiento de esclaxros- cn Matanzas, en el 9 1 Trinfdad. O'Donnell *ecut6 a 16 esclavos en presencia ingenio t es)
de centenares de esclavos de las dotaciones, de los ingenious cercanos. Pocos. dias despue's se iniciaba, de mantra parecida, la odisea de La Escatera. I"
Las conclusions sobre el process que se miiciara en el Foreign Office con la carta de Cocking a Palmerston fucron brevemente expuestas y suscritas por Palmerston. Crawford result completamente exonerado.
4. Debe presumirse, por consiguiente, que el C6nsul General Crawford no estimu16 al Sr. Cooking o sus I ( colaborsadores" en ]as intrigas para efectuar la separaci 0-n y la independence de Cuba de Espa n-a.
Esto me parece que exonera al Sr. Crawford.
De Turnbull se dflo lo que ya se sabia desde hace tiempo,
No hay evidencia que pruebe que el Sr. David Turnbull no conociese y que no orientase al Sr. Cocking en sus laborers. Se estima que el si promov*6 esas acciones, aunque lo niega. El Sr. David Turnbull afin ocupa un cargo en el Foreign Office. El es Comisario de SM en Jamaica de acuerdo con el tratado con Portugal. El cargo que ocupaba en la Oficlina de Colonias era el de "'Supenntendente de Africanos Liberadus
En cuanto a Francis Ross Cocking,
-P q q es necesado sugerlr al Sr. Wilson a que deje cesante a] Sr. Cocking.
Fdo. P. 14/11/46
debiera prevenirse al Sr. Belford Wil'on de no
6
retener en su served 0 o Confidenclial a una persona que declare que ha estado comprometido en lograr la sepaad'6n de Cuba de Espafla.
Fdo. P. 7 noviembre/48
El fin para el desdichado Francis Ross Cocking: una recomendaci& de cesantia de Palmerston a Wilson, en Caracas.
.A',,' noiPMAQ dos cii rAcimca fnrtimn rnmn nuixntp r1p Rvi MA*PctnrI








.6 r-% 4 0 r"
y u" cesantia, 4- King ult6 definhivaniente condenacto Por el Foreign Office. QW6h puede dudar que haya sido esa la motivaci6n que lo Ilev6 a olvidar todos sus principles "abolicionistas y humamistas" e intentar la venta de algunos cubanos que habl"an sido sus arnigos y "'colabomdores".
Vale la pena, al llegar a estas 11neas finales, recaplitular algunas conclusions que la documentaci6n sustenta.
La primer es que al flegar a Cuba Turnbull ya existia en toda la isla un ferment insurreccional en algunos circulos de criollos blanco, adinerados y vanios grades propietarios de esclavos; tambidn desenvolvian actividades abolido*stas e independentistas o gamucia los negros y mulattos libres en Liudades, poblados y punts del interior de la isla. La intensificaci6n de la explotacift de los esclavos y las actividades de los c'n-sules britinicos en relaci6n con la liberaci6n de los emancipados, todo ello provoO la creciente rebeldt'a de los esclavos.
La polifica del gobiemo britinico, que en 1840 cuhnin6 con la designadoo'n de David Turnbull como C6nsul General de Incylaterra y Superintendente de Negros Libertos, cargo credo
'lo ara 61, en La Habana, se enderezo' a fomenter las contradicciones Intemas en la colonial cubana; hallando las condicimones propicias, Turnbull mitent6 unificar a los tres groups rebeldes --criollos y espafioles potenciahnente revoluclionarlios., negros y mulattos libres y esclavos- para efectuar la independencia de Cuba y su eventual incorporacli6n al impeno bn*tAnico y la abolici6n de Ia esclavitud.
Al final de su corto perlodo como consul general Turnbull habla logrado establecer cierta vinculaci6a entre los tres grupos y estructuxur asf un aparato conspirative que, como hemos visto, abarcaba casi toda la Isla.
La active gestift de Tumbull., respaldada por Palmerston, logr6 atemorizar a los esclavistas criollos, y sus aliados penmsulares lo que estimuI6, como nunca antes, el, desarrollo. del anexionismo en Cuba. Al cambiar el gobiemo y la political, bxitAr*ca el Comit6 de criollos acaudalados y esclavistas prActicamente desapareci6 y salvo un par de excepciones pas6 a Mite. grar las filas de los que conspiraban con Narciso Upez y los suaistas norteamericanos por la mdependencia de una. Cuba esclavista. Pero el aparato consplrativo del Comitd de Negros .0 'W 's
y Mulatos Libres continuo sus active es.
El sucesor de Turnbull, Joseph T. Crawford, mantuvo los nexos con dicho oomitC informando detalladamente de sus actividades a] imbieme M*LYI& v dste al esnaftol. No es visible









evadir el hechd de que la orpnizaci6n de 184A
I que. en marzo
proaujo los alzamientos de Cdrdenas, en noviembiv del propio ano del ingenio Triunvirato y en diciembre delingem-0 Trinidad continuaba existiendo y funcionando cuando, en enero de 1844, las auton"dades espaRolas descubrieron La Escatera. Los espanoles, sablan de antemano, por l'os ingleses, que se enfrentaban a una gran conspir-acii6n que se extendia. por toda la Isla. Es nuestro crifterio que el aparato insurreccional del ComU de'Negros y Mulatos Libres y el de La Escatera son una y la misma cosa. La bu'squeda y hallazgo de La Escalera por las autorlidades espanolas es la responsabilidad direct del gobierno britinico de la 6poca, de su MiVeterado pragmatism y de su inconsistencies moral y polftica.
Es por tanto una hip6tesis important en este trabajo que adem-Is del intent de Francis Ross Cocking, tambi6n el gobierno britanico traicion' a los negros y libres y esclavos, que preparaban una insurrecdon en toda, la Isla, y que las informaciones entregadas por el nuistro Aston al gobierno espanol contribuyeron decisivamente a destruir al movimliento insurrectional. y a condenar a los miles de militants que to constitufan a la muerte, la torture y el destlierro. Lo mejor de la dirigencia, de los negros y mulattos libres y esclavos fue diezmado, como, lo fueron tambi6n algunos blanco de ideas l1berales, abolicionistas e: independentistas potencialmente revolucionario-s. Asi, no obstante su fachada abolicionlsta y humanista, celosamente defendida, el gobierno ingl6s en realidad contribuy6 a fortalecer en Cuba la inhumane linstlituci6n, esclavista.
MAs afin, salvo la certeza de que el gobieruo ingl6s tuvo conocimiento de las actividades conspirativas, de Turnbull y las tolero' -no estA clarc) sli antes o despu6s de la retirada de 6ste de La Habana-, la evidencia -suglere que en Turnbull influfa
lp 'I a
mas blen la Sociedad Anti-Esclavista de Londres y el grupo parlamentanio y gubernamental de los. hacendados britinicos, de las Sugar Islands, cuyas exportaciones a la Gran Bretafia decliinaban constantemente ante la producci6n y las exportaciones a menor costo de la Cuba esclavista. Por el1o resalta tanto la depen.dencia de Turnbull del apoyo proveniente de las autoridades y ciudadanos, prominentes de Jamaica.
Finahnente, para los que hemos lefdo lo escrifto basta ahora sobre las rebelipones esclavas de la d& del cuarenta del siglo xix sorprende el patnoitismo, la valentfa y la firmeza. en los, prmcipios revoludonanios de los negros y mulattos libres que
Is % & V Id V -a- %








y el Mivel alca=do en la organizaci6n conspimfiva. en dpocas tan tempranas. S61o partiendo de esta comprensi6n, en duda hasta este moment, es que se logra una idea mis cabal de la. magnitude del desastre que slgific6 la represi6n de la Conspiraci6n de La Escalera, a la que contribuy6 Inglaterra., y su influencia negative en la formaci6n y desarrollo de una con* dencia national.
La evidencia documental aportada deja pues abiertas varies lines de *vestigac'6n para una ccwrecta valorac116n del periodo, imprescindible para el studio de las de**cadas posteriors del sliglo m.












Los naufragw's de Silva

Luis SuARDfAz
La independence fue sifempre mi deseo y la depen4encia mi destiny.
Aum DE VwNy


Al cruzar de la infancia, a la adolescencia, ese trAnsito del*,cado cuya importance solo comprendemos mucho despuds, me Ilegaron las prhner-as noticias de Silva, aunque no podria precisar en que moment su peril de joven arist6crata, su fama de temprano innovator y sobre todo el misterio de sus versos, nocturnales comenzaron a interesarme verdaderamente.
Sin embargo, lo que indudablemente me caus6 desde el pAnciplo. una, fuerte unpresi6n. fue el aparatoso naufragio en el que perdlo buena parte de sus trabaJos literarios. Y confieso que todav'a hoy, ruando aboard una nave o me separo largamente de mis simples papeles (Iejos delos prejul"Clios, los pre. sentimlientos, las manias) pienso en Silva y su. obra perdida.
A4n en el tumult de la Guaira, emocionado por el trajM' de esa fraternal ""chusma. anigente", para usar de una pura, expm sift, tan mal interpreted, de Gertrudis G6mez de Avellaneda, me ha Parecido ver el vapor Anterique, zarpando con el artist. y sus criaturas. Entre, los originals perdidos se hallaban, segfin e'I mismo, y sus amigos contaronj, una docena, de narradones breves tituladas Los owntos negros, los Cuentos de raza; texts cri"ficos, articulos'y un volume de poems divididos en cuatro secciones (Sitios, Versos para ella, Para los nihos y Psicopatalogia). La mayonfa de los b!6grafos y testimonliantes coinciden en sefialar que era Io mejor de'su production literaria y no tenemos ningln motive para, softener lo contrarlo, mas lo que me ha, inquietado, siempre es el s*nificado de este hecho, pues aunque 61 reconstruy6 parte de Io perdido como la novel, De sobremesd el peso de esta p6rdida contribuy6 a
1 De sobremesa, Publicado por vez primer en 1925, cuando ya batman otros viientos, ha desperado comentarlos, studios y meditadones con frecuencia. En su trabajo criftico dedicado a esta obra, Hdctor H.
ItIa -kp rifrne ac-hiriVne cn&ro tw-m Aictl"1-4,411 Ailiall VPritz










flagelarlo grandemente, 0 pun -to que un afio mAs. tarde se predpito', violent y desgarrado, en el suilclidio.
Silva fue en consecuencia. un eterno personae para los leetores y fiteratos que flegamos al mundo despu6s de eL, Y esa condition de personae novelesco nos ha impedido adentramos en el exquisite escritor y sus evidentes contracacciones. Fue tambi6n un hombre clave en los manuals y antologias, siernpre que nos metfamos enel sacudimliento que suf 6, para biien suyo, la hteratura de America Latina a fines del siglo xix. Bajo una misma luz aparecian Jose" Martf, Jose" Asunci6n Silva, Manuel Gude'rrez Najera, y Jullidn del Casal: una vuelta de hoja


'La Granada entreabierta', Bogoti, 1976) sostiene que Silva concedia senalada importance a su obra en prosa "y es evidence que, como Marti, Guti6rrezNfijera o Darlo, el colornbiano il'66 la renovaci6n modernlsta en este g6nero y no en el verso que en. un prindpio, oriental hacia forms tradicionales, y en particular hacia la tendencia romfintica
P
de corte becqueriano! Es clerto que Ia prosa desempefi6 un papel destacado en. la primer gran revoluci6n literaria de nuestra Auidnica. Pero no es su frustrada novel (o testimony novelado, o enmascarada autobiografia, o diario ffitimo retocado ... ) lo que nos interest de Silva como creator en prosa; lo unismo podemos decir de otros authors nuevos de entonces, Pues no hay novels armoniosas, profundas y permanentes escritas por nuestros literates de la gran rupftira. Eso ocurrini en el siglo Xx, gracias entre otras cosas al papel desempefiado por los poets de fines del xlx, como lo prueba la excellent, novel de Jos4 Eustasio Rivera -La vordgine,- deudora. en w4s de un sentido del lenguaje pcOnico, y aun otras narraciones mis cercanas, emparentadas con la mejor ppesia. de nuestra. e-*poca como ocurre en el caso de la deslumbrante escritura de Carpentier, Garcia M4rquez y Corwar, entrc otros. ta pr6sa libre' -'-artistic' a-,-, reina en breves cuentos, estampas, meditaciones, evocaciones y cr6nicas. El aporte de Silva, en lo tocante a la Prosa, Puede Ve'rse en "El paraguas del padrr, Left" y, todavia con mis delicadeza, en "Al carb& y "Al, paster'o smi olvidar su soberana eatdrsis -- 'Carta abierta"-.-, que no solo, rxplican la genesis de IDs viVisimos, cuadritos sino su posi*ci6,,n ,,idtno serpensante, como, artist.
En cuanto a Gustavo Adolfo B6cquer, un soberano pmsiista, es en effect una sombra que se proyecta sobre los primers. versos de. Silva (y tambi& puede decirse'lo mismo de Marti), pero se trata de una sombra luminosa. Claro que eri un. pninciplo puede haber oscurecido alguna estrofa, sin embargo, su finura, su doa expresivq, su admirable* precision contribuyeron a la blasqueda de nueves cameos. Y su no* siempre reconocida audacia, recordemos la r1ma XVII
Hay ta he visto..., ta he visto y me ha mirado...
*Hoy creo en Dibsl
Los enatnurados han (hernos) leido estos verslitos en algdn limtante especial de nuestras vidas, ganados no por el anAHsis critioo sino por In PmrtriAn Pe m ijnq tarcera n cuartA lecture, nos revela a ue si hav










y la luz fija nos revelaba el. rostro 1*ndio de Rub6n Dario- despu6s suplimos que la cosa no era tan send11a, que cada uno de
,Nw flustres teni'a su biograft
aquelms muertos x ia propia y'que otros
tallaban. tamb*On las Piedras fundadoras, ademas, no se trataba de un. equipo, una. junta de notables sino de individualidades que desempen-aron papeles muy ajustados y personals y que, en definitive, persegul"an a veces proposition distintos. Eso ha. quedado bien claro en los d1timos,,cincuenta Am, rotos ya los confuses esquemas, abiertas las puertas una vez secrets del modernesmo y Sus antecedents. Mas, como suele ocurrir, una vez separados y examinados los misignes poets, volvian a poonerse de manifesto lo que los ace=aba y 'Onvocaba y un cunoso aire de familiar se haela evidence en las tables cronol6gicas, en las bfisquedas cniticas, en los en-sayos hlist6riicos. Sobre esto volver6 mas adelante.
Ahora quisiera entrar en la obra de Silva por la puerta d*screta de sus Gotas amargas, frecuentemente recordadas y a-Igo zarandeadas en los Alt'mos afts. 2 Su constant critical y



creo en to impossible, en to sobrena-tural es torque (efla) me ha mirado, que si no segruiria siendo (o serA de nuevo mailana) un descreyente
d
severe y rational. Una actitud semeiante hallamos en la conocida ftSaeta" de Machado; el poeta escoge no al Jesds del madero sino at
0
que anduvo en, la mar, el que asumi6 riesgos, segun la leyenda, y se. atrevi6 a desaflar To establecido. Y sin alargar este viaJecillo a B&quer, cuando leemos este fragments de la rima XXXVII: "'Alli donde el sepulcro que se sierra. / abre. una eterradad.. / iTodo, cuanto los dos hemos callado / lo tenemos que hablarl" -no pensamos en cl tono de poetas contemporAneos de limpio y escogido 1enguaJe eerno la poderosa Gabriela Mistral?
2 Jarnes J. Alstrum (Thesaurus, mayo-agosto de 1978) traz6 un sendero critics, buscando la influencia, de las Golas amargas en ]a poesial de Luis Carlos L6pez.
Recuerda que el poeta y critics colombliano Eduardo Castillo sefial6 por vez primer los vinculos, entre Silva y L6pez (en el ePilogo a Por el ataid, 1920) y por su. parte 11cga. a la conclusion de que "ambos poeW cotombianos escribieron algo mis que una sAtIra social en verso. Crearon -sigue diciendo Alstrum- una antipoesia. verdadera, torque, sus versos. ir6nices, que parodiaban a ]a vez. el romantic* mo sensiblero y la veta rubend4riaca del modernism, deben ser considerados tmto una empress de demolici6n. formal como una critical mordaz a los excesos de estas modalidades lfrilcas"'. Nos parece que JTA se entusiastna en excess. Silva no se propuso demoler nada con sus Gotas sino pro; :s i embargo, en pimas
piciar una catharsis y se queda cojo, comp poeta M comp el Noctumo s! trabaiaba su estdfica. L6pez en cambio --corno
domniinjar, ^" P1 n;n "40irn-realkta do- Luis Carlos Upez-









lectora, Betty Tyree Osiek, prepare para el XVII Congreso del Institute Internacional de Literatura lberoamericana. (Madrid, 1975) una ponencia titulada Las "Gotas amargas" de Jose" Asuncion Silva: Antecedentes de la Antipoesia. Lainvestigadora recuerda las bip6tesis en torno a la. Ramada antipoesla y en particular la afirmaci6n. de Michael Hamburger en el sentido de que se trata. de un product de la. 11 Guerra Mundial "igual que la. muy difereate antlipoesta del Dadafsmo fue un product de ]a I Guerra Mundial", en ese sentido cree licito alegar "que la antipoesia tiene elements en las Gotas amargas de Silva como resultado de la reallidad de su vida de fracas en la. ciudad de BogotAo". Cita. la. professor various authors de sucesivas escuelas y se detx*ene en el chileno Parra Para subrayar que en 61 y en eI Silva de las Gotas... "'hay un desequilibrio o desnivel acIvertible en su aiuste con la. realidad circundante, aunque se puede postular enw1os dos una oscilaci6n entre ser rebelde Y conformista.
Las comparac.-iones sullen ser enojosas. Pero, entrando de Reno en el temal, no hay una misma actitud entre los bardos representatives de. las escuelas modems, ni slq*era los afiliados, o conminados al zaguAn estrecho de la andpoesia, y la del santafecen-o en sus sarcAsticas pAginas, porque la estructura convem*ente, el ritmo, la exactitud de la palabra po6tica, la ram mfislica o el meditado y elegant giro coloquial caractenzan ]as obras reconocidas ( y aun muchas innorninadas) de estos authors y en cambio una extrafia sequedad se bace eviidente en el refinado Jos6 Asuncion en su.secreta catarsiso esto


si express con arte y eficacia las contradicciones del mundo que lo rodea, un mundo que solo en parte Sllva 11eg6 a concern. Ademfis, con un sentlido de la vida (de los valores. sociales, de ]a gloria literaria), totalmente distinct al de Josd Asund*6n. Ni fisica W esphitualmente se parecia a su antecesor. Para 61 su obra en verso, con e-stupendo sentid-o del humor y con un manejo pocas veces visto de ]a ironfa, no se dividfa en amarga (y por lo mismo swmta, impublicable, non sancta) y lirica sino que ponia todo su talent en sus narracione I s- en verso que estaban hechas para ser' gozadas y compartidas con los, dernfis. El propio AlstruTn-, cuando entra en lo que 61 entiende que sonevidentes diferencias entre el astro de DogotA y el de Cartagena -de Indias, dice con toda raz6n: "Silva ve los blanco de su crttita desde un punto de vista elevado y denuncia a Jos 'burgueses con un -tonb 't-xclusivamente aristocrAtico y desdeficiso. L6pez crea jronfa en sus poems satfricos no s6lo con el prejuiclio del arlist6crata que desprecia al burgu6s S."no tambi6n con la- perspective de los'de abajo. L6pez cotnpadece m4s la. rniseria del pobre.' Silva contempla la. nmi6n liberal de, In icn-mlAaA .nih tal n;vjpt 'Am- la hioatinfidud inQt-intivvi".









explica por quid no se siintO inclinado, a su Publicaci6n. Asf pues coincide con various critics y comentanistas, sefialadamente con Eduardo Camacho, en que el conjunto "debe considerarse mAs bien como una denuncia abierta, como, un grito de rebeldM contra la sociedad que rode;a al poeta, contra la mezquina realidad local, la slimulaci6n, las convenciones, la inautenticidad de ]a vida de esa. clase que empieza a ser burguesia sin dejar de ser arcaica, colonial y provinciana." Pero con una salvedad: Silva es un rebelde, que dende a conformarse, un indeciso que ejerce un repentino brote. de rebelde dignidad sin que verdaderamente pueda. iir mis alli. Asf pues, me parece inobjetable lo planteado por Betty Tyree Osiiek, torque 61 tambiLn quiere mantener el distanciamiento del arist6crata pero no puede desconocer la posic*6n de la burguesia que ya comienza a mandar.
Con todo, hay algunas gotas en que se logra un clima podtico no desdeftable, tal es el caso de "La respuesta de la terra"
-Qug somos? -A do vamos? ePor qug hasta aquff v;nt*
MOS?
-Conocen los secrets del n4ds alld los muertos?
ePor qui la vida inthil y triste recibimos?
eMay un oasis h4medo despues de estos desiertos?
9
Que nos recuerdan a Dan"o con sus; Inquietantes, preguntas de "Lo fatal". El final, adem4s, ofrece un tono ir6n*co de buena ley.
La herra,, como siempre,, displicente y callada, al gran poeta 11"rico no le contest nada,,
Aunque los m6dicos han demostrado que son capaces de convertirse en notables y hasta genliales escritores en todos los g6neros, lenguas y c1limas (Chelov, Baroia, Conan Doyle, Marafi6n, Guimaraes Rosa, Fernfindez Moreno, autor este filtimo de un estupendo "Soneto de tus visceral"), Silva se enreda cuando trabal*a con los padecimientos estomacales. La depresi6n, los aborts, la blenorragda, los chancros, higados y rinones y los esenciales espermatozolides que e'l convierte en bichos obscenos y sin luz. Hay, precise es consignarlo, estrofas vilidas en el. largo canto titulado "'Filosoffas"' y una sostenida violencia en busca de definiciones en "Futur-a"'. Pero la ironfa no era su fuerte y el humor le parecia asunto de arte menor. Tampoco 61,1'ntentaba engender las ideas y los sentiments de aquellos que no pertenecieran a la ideal aristocracia del espiritu, ya fueran burgueses, proletarios, artesanos o caMpes"Os, de modo
b0wwm I d '* A!A ..- J.'T









mundo. Por eso las amargas estrofas no salen a pelear con, una precise orientation fiolos6fica sino contra esto y aquello; son como rdfagas, disparadas por un solitario contra los rostros borrosos y en cierta' med id a extraflos y hostiles,. gotas secas que no le procuran alivio ni consuelo.
Y cuando Ilegues en postrera hora
a la ulltfma mor6&a.,
sentirds una angustia m4tadora
de no haber hecho nada
Este "rom4ntico doliente" Qno lo fueron los otros?) al decir del agudo, Pedro Hennquez Urefia, fue tambidn antagonista de si mismo, mucho se ha clitado su trabaJo en prosa "La protest de la musa" para explicar su negative sistemAtica a que se publicaran las Gotas amargas, mas aun smi ese docuxnen.
t & In
to el resto de su obra proclaim una iejan f a conscience con esas cuartillas leidas y reproducidas en la sombra 3 Ademds en su arte Po6tica, titulada justamente "Ars", afirma con altivez y
i6n nunca desmentidas
El verso es vaso santo.- poned en 61 tan solo un pensamiento puro
Un pensamiento puro (mas que un ientimiento), una forma pura tambidn, todo esco Wo, ideal, las cosas como no son, el mundo como no es, la vida corno no.puede ser. Estas vistas nos siren para Ilegar, a su tempo, al centre, del modernism de cuyo costado mAs exclusive, libre de contaminaclio'n ambiental, es un decir, naturalmente, Silva serA el representative por

I I Alstrum, en el articulo ya.ditado, sustituye a partir de las proposidones de Manuel Pedro Gonzidez e Ivin Schulman, que de las dos vertientes del modernismo -Ia afrancesada y ex6tica temporalmente defendida por Dario, y la que no se evade sino que se mete de Reno en la reafidad Ameritana, encabezada por Martf- podemos ubicar las Gotas... en la segunda, "La otra vertiente originada por Marti -dice JJA-, aunque igualmente cuidadosa en la forma podtica podia abarcar la intimidated humana, [ ... ] Las Gofas amargas,, junto con ]a poesfa. moderniista. mejir 6o-noilida de Silva, deben'' considerarse como perteneclentes'a ]a veta-'martniulana- del modernism por el desdoblamiento personal que dernutstran, por una parte, y su critical de la sociedad de aquella 6poca, por otra Una vez mAs discrepamos de estas proposiciones de JJA: no puede hablarse de cuidados formates
-y menos como Jo entendia, Marti- en estas composlaiones; por otra parte la. critical de Silva, at revds deAo que fue i6tica pehnanente en el Eldroe national de Cuba, no es, constructive y' no solo carga contra su. dpoca. sino que afin en el imaginado, sigto xxiv se proyeeta con escep.: tICISMO insuperable.









excelencia. Digamos tambi& que si el Ambito de su pafs, su dpoca, su cliudad le resultaba jinsuf-rible fue princlipalmente, porque no le pres.en;6 combat en toda linea que su rebeldia se redujo al plano tst6tico, torque aceptaba los fetiches so dales, torque amaba, A frasoo de perfume mlientras arremetfa contra el comerciante ignaro que lo ponla en sus manos. Y eso Io I acfa vacilar, en efec'to, entre el adem;in resuelto y el retorno a los slitios quiietfsimos de la vostumbre. Un pensamilento puro, un goce desmedido en el cultivo romintico del Yo.
Volviendo sobre su sentido del humor el maestro Sanin Cano que Io conoc*6 y lo puso en contact con authors de valfa dice que "Posey6 en alto grado el sentido ir o'nico de la vida, naddo no como en Heine de una disposlicii6n morbosa, de un desequilibrio entre el, espirlitu y el cuerpo, sino de una comprens16n enter de la vida, de sus infinitas posibil idades y de las tristes limitaciones que el hombre le limpone. Pero -sigue diciendo Sanin Cano- su 1ronia es sana, fuerte y muy a menudo tonificante. A veces Ilega a las alturas casi inaccessible del grande humor". No sd si el trato director con el poeta le hace a Sanin Cano, mezclar vida personal con literature, pues para mi como ya lo esbocd, el humor result excesivamente cerebral y prefabricado en Silva y nada se me ocurre decir en favor &C. su Ironfa a la que no le veo sus prop
iedades tonificantes ni al rev6s ni al derecho. Por otra parte no me parece justo cargarle .F
a Heinrich Heine "una disposici6n morbosa'. El autor de "'Los tejedores de Silesia", el mayor lirico alern;in segu'n Enrique Jos6 Varona, un aut6ntico y admirable rebelde al decir de Marti que trad jo esta Pieza, se caracterW Por mostrar Rys desajustes e impurezas del mundo, pero no fue.-morboso sino apasionadament-e justo; no por gusto Marx lo 11=6 el mAs grande de los bardos. alemanes de su tempo y fue a prop6sito de 61 que se refiri6 a los poets como "hombres originals" los cuales debian recibir tratamientos especiales. la aspiraci6n de Heine, como bien sabia Sanfn Cano, que era un espiritu noble y un lector exigente,, no tenfa nada de retortida
Queremos sobre esw tierra desde ahora
Instaurar et reino de los cielosi
Despu6s de leido el trabajo de. B. T. Osiek, hallamos el documentado studio 'Ta angustia existencial en Josd Asunc*6n Silva", de H,6ctor H. Orjuela (Bogot;h, 1976) quien tambi6n postula que con Gotas amargas nuestro hdroe "se converted en el primer gran-antipoeta hispanoamencano de la i6poca modemi'sknrp cii vf%,7 rpfprpnr*.q al ritnAn Virninnr Psnrm ir-nmek









punto de contact en nuestra dpoca- Es cunioso On-pa la ddciWa del setenta Jlev6 a mAs de un estudioso de Jos6 Asund6n, a situarlo en las filas de lo anticonvencional, abanderado de la anti-ret6rica. 'Pero, a rni parecer, por este hilo w flegaremos jama's al ovillo. No olvidernos en qu' context se proclamol Vicente Huidobro "anti oeta y mago" ni el fondo y la. forma de las protests modernaO Con respect A poemario que venL mos comentando, nuestro awigo Mejia Duque en su trabajo "Sentido actual de Silva" y incluido en Literatura y realidad (1969) apunta: "La afirmacion de Guillenno Valencia de que en. Silva la paradoja era una apuesta contra la retina, sale verdadera del context que venimos describiendo. Emperor el rebelde no sabla en. este caso qu6 hacer con su indignaci6n, ademAs de escribir de ese modo, y en el fondo no estaba seguro de lo, que pasaba". Asi pues las Gotas anwrgas no revelan la grandeza del poeta. y sil Haman todavia la atencift y conclitan artfeulos y studios es por la. significaci6n de su obra capital y torque estos esquemas rfspidos contribuyen a fluminar una zona menos conocida de su esp + ritu francarnente atormentado.


El reno al marir
deja su piel; el hombre
su nombre y su canci6n.
SHESTALOV
(poeta sovi6tico siberiano
de lengua mansi)
MAs resistente que la piel de los renos altivos, la poesfa de Jose" Asunci6n Silva, altiva. y doliente, digase sin reticencia, Ilega hasta nosotros y perffianece, en sus mejores -momentos,
4 En Panorama de la- actual literature latinoamericang, publicado por la. Casa de las Am6ricas en 1969 e integrado, por un jugoso ciclo de conferences desarrollado entre enero y febrero de 1968, se incluye la valiosa *tervenci6n de Roberto Fernaindez Retamar "Antlpoesia y poesia conversacional en Am6rica Lathu". Recuerda RFR el fauaoso verso it eta y mage), pero sefiala que de Huidobro C'Aqul' yace Vicente' antipo relacionar la Ramada antipoesia con el autor de Attazor significa. desconocer el aspect funcional del antipoema., y cita a Benedetti seg-dn el cual "el antipoema represents, en t6rxn*nos chilenos, algo asi como un antl-Neruda!'.
Esta observaci6n cobraria mAs valor afin en la d6cada del setenta, pues para muchos critics y versificadores alejarse de Neruda significaba no *nIcamente differanciarse de su torrent verbal sino de su ideologia cornunista. Desde luego ctue no tudos los lectorei de Parra V tdlfivzt-i




4




como uno de los altos exponerites -de la 11teratura que marca nitiaamente la diferencia con lo fol-Aneo y la defiffiliti-va separaCion, de Espan-a. Aun lo, rebuseado y ex6tico, aun los tanteos, proyectan una rupture, procuran expresar un mundo verdaderamente nuevo. Su actitud es semejante a la. de Julialn del Casal, no es que sus vidas se parewan excesivamente si*no que ven, sienten y piensan de mantra muy pareclida. Por ejemplo, la vision que Casal tiene d44 Pan &' encantado es libresca, lo que no le implide aslimillar las corrientes que se Jimponen en tertulias y cendculos franceses; Silva por su. parte sf cono,66 aquellos scenarios. Hace Justamente un sliglo Ileg6 a la capital de Francia y trabo amistad, entre otros con el miftico Gustave Moreau y con Mallar-ind. Por eso cuando ocurre uno de sus naufragios, cuando se ve en la ruina y no le queda otra altemaftiva. que desprenderse de muchos de sus tesoros artisticos, junto al Ismaetillo de Marti, que ley6 con atenci6n, la relaci6n incluye nada merits que Velintiocho dibujos de Moreau y los poems de Baudelaire. Casal por su parte, terxminada su, breve y dorado infancia no posey6 bienes materials cuantiosos -ni Si i originals obras de arte, por eso, para. que le acompan"aran en su peculiar vision. de la realidad, escribi6 Mi museo ideal Justamente sobre diez cuadros'de Gustave Moreau, el mAs fragan. te de los cuales es, a mi parecer, "Salome"'
Salome" baila y, en la diestra alzado, muestra siempre radiante.de alegria,
unIoto blanco de pistilos de oro.
A pesar de nuestras Hmitaciones, de la balcanizaci6n que todavfa-- nos somete a inc6modo' Comparthnentos estancos a

dores p6rmamenies o espotddicos de la 6htlipoesia pensaban Io mismo,
a
pero mds de un critico, se esfdrM en arrinconar la poesia en una esquina Mai& y distaInte en apariencia, was poco eficaz en Io concerniente a preocupaclones sociales autdnticas. T- I
Volviendo, ii.Huidobro, en mAs de una ocasl& jug6 con el tirmino; en el ejercicio de bajar y subir por tma escala imagi se vefa oomo un diocesiHo ""poeta., antipoeta culto, anticulto". Creo que estas disquisidones.'no fueron ignoradas por Parra y otms anti sio mis exactamente mgnpuladas. La d6cada del setenta tambl6n vio florecer los artefactos de Parra, ingeniosos, perQ poco convincentes', pues no superman las Visiones de Vidales nil los- mAs nuevos y de radiant humor de Efiraffi'Rueftz quie 61 quiso flamar po6iminimos. El toma es atractlvo y -no puede ser agotado en estas Ifneas. De todos modos es evidence, UP en la exaltaf*6h de una zona en esencia conformista de la anti hay 'Imenos prewupaci& por la palabra, poi6fica que por Ia fifiacii6n polffica, y, ba'o la inAscara vanguardista perm'a-nente un pensamiento fran-









pesar de los enenngos que se desviven por separamos, un siglo no pasa por gusto. Por eso no es fan-tasioso proyectar diAlogos y aun encuentros de authors de distintas promociones en uno que otro pais de nuestra Am6rica. Pero los que pugnaban por abrir vfas adecuadas a la hteratura muchas veces no Compartieron una, sesi6n de trabajo ni tuvieron la oportuidad de dialogar en, torno a un libro o un hecho hist6rioo o politico. AIgunos contacts, sin embargo, se estableclieron aun en terceros passes, como le ocurre a Casal durante su Anica y breve estancia en Madrid, a fines de 1888, con Salvador Rueda y Francisco Icaza, 0 a Martf con Guti6rrez Nijera en Mi6xico y Ruben, Darfo en los Estados Unidos. MAs sostenidas y fructiferas resultaron ser las lectures de grades diaries que flevaban de un pais a otro articulos, cuentos, poems y cr6nicas que informaban y estimulaban vocaciones y talents, y de a1gunos libros que, saftando sobre linndmeros obstficulos, Regaron a ma. nos propicias. Este es el caso de Ismaelillo (1882) de Marti que signi b co un sactidon, un verdadero iniclio de la nueva poesia en nuestras tierras. En su vahoso, pr6logo a la edlici6n. facsimilar de Is maelitlo (Editorial Arte y Literatura, La Habana, 19176) el poeta y critics Ancrel Augier recuerda la carta de Max Grillo a Rufino Blanco Fombona en la que confiesa que observe el clemplar fundador "'en estuche valioso" en el escritorio de Silva. Tambidn cita a Sanin Cano quien cuenta c6mo Silva le hizo Ile.Rar "un libro, menudo,,sin encuad-emar titulado Ismae1010. Me recommend su lecture -sigue diciendo Sanin Canocomo e3emplo de forinas sencillas, the una sensibilidad personal exenta de afectac*6n, no extrafla. a las cornlentes literanias de reciente apariezon en los Ambitos de la culture americana". Otra opin116n de Don Baldomero, rescata Augier, a trav6s del testimonio de Max Henriquez Urefla,, cuando afinna que Jos6 Asunc16n ""en esos versos encontr6 algo que no habla visto en la poesia espafiola y americana del sigjo xm Habfa en esas pequefias estrofas un timbre nuevo, una sensibilidad de fineza desconocida hasta. entonces en la. Poesia castellana"'.
Marti no conoc16 a Silva a Casal, pero, cuando su compatriota muere en 1893, a los freinta afios de su edad, describe una breve cr6nica de entrafiable y Mcido -homenaje que aparecl*6 en el peri6diico que 61 fund6 para, trabajar por la libertad de Cuba, Patria, el 31 de octubre de 1893. Con el tempo esta elegiac en prosa, que pudo quedarse en la ifonnaci6n, oportuna y el noble reconodmiento, ha pasado a ser considered como uno de los juicilos mfis peneti-antes'sobre Casal y en general sobre el movilniento aue va se advertia entre nosotros. Dice Martf









4 oti v62 si&rena y Aoll*da- "ALquel, que at ple de los versos tristes y joyantes parecia, invenci6a romAntica mas que rvallidad no es ya el nombre de un vivo"'. MAs adelante hace reference al difimto como "Aquel fino espinitu aquella ideal peregnad16n, aquel melanc6ll*co amor a la hermosura ausente de su tierra nativa.00
La slituadon de Cuba por entonces es mucho mas delicada que la de Colombia pues todavia la-s vxejas garras del le6n espafiol aprisionan la xsla antillana, eso explica el clima hosco que asfixia a Casal. Mas, sigue la precise descr--ipcion de un espilitu modernist: "De la beldad, vivia prendada su alma; del cnistal, tallado y la levedad japonesa del color del ajenjo y de las, rosas del jardin; de mujeres de perlas con ornaments de Plata"'. Quiero detenerme en el atisbo, en la definition geMal que Martf traza de la obra de Casal, cuya vallidez alcanza, en esencia, al conjunto de los nuevos aedas: "De 61 puede decirse que, pagado del arte, por guitar del de Francia tan de cerca- le tom6 la poesia nula y de desgano falso e innecesario,
,Or*
con que los offices del verso parisiense entretuvieron estos afios filtimos el vaclo ideal de su e-poca transitonia". Los mdriltos de los protagonists del movimiento literano que independiz6 para siempre nuestras letras del dominiio espan"ol son grades y ahora Podemos verlo con mAs hondura. Sus camcteristicas menos deseables, sus defects, se justifican en parte por la necesidad de oponerle models distances a los ya gastados y archiconoddos. Ademds, corno suele ocunir la poesia fue el primer g6nero que marc6 ]a insurrecei6n literana, lo que contnbuy6 declisivamente al, lujo de la palabra a la
preference por "el. cn*stal tallado", "la levedad taponesa", "el color del ajenjo"'. Por eso hay audacia admirable y peligros evidentes en los versos-'atnstes y joyantes". En el mismo trabajo, Marti advierte que, en toda nuestra Am6nica los admiradores de Casal sentirfin en lo intimo esta defundft C"y ya se oiraln 16s elogios y las tristezas'). Pero no solo eso sino que "en Am& rica, esti yaen flor la. gente nueva que pide peso a la prosa y condic*6n al verso, y qmere trabajo y realidad en la political y en la literature ( ... ) Es como una farilm en Am6rica esta generaci6n literaria que principi6 por el rebusco imitado, y estA ya en la elegancia suelta, y concise (...) El verso para estos trabajadores ha de ir sonando y volando".
,"A
i nos parece que ocurre con los mejores poems de Tos6
0
Asunci6n, que -pasan ante nuestros ojos y siguen en nuestra:
-d A a -.9 Is I- - -










vayamos hacia el centre de la tragedia, es decir, a Silva y sus naufragios.


Fuera de a1gunos voldmenes de Mi biblioteca, sin valor' material de seis vestidos negros muy usados, de veinte pares de botines ingleses, de mi reloi, de un anilto de oro, de un prendedor de corbata. y de una carter con $500 no tengo nada, absolutamente nada. sino la cabeza y Ids- manos para tr4bajar".
J. & S.
El nifi o rrece a la sombra amiable de su padre que es un ho-mbre "aristocrahico y listing aido" y "habilisimo Para los negocios Poseedor de una buena biblioteca, Ricardo Silva, redacta articulos de costumbre Y, al rev6s de su esposa, Vicenta:G6mez, estlimulara la temprana aficii6n. literaria de su hijo,." Es curioso un comerciante de finuras que envie a su hijo a escuelas aristocrAtlicas (inclusive se dice que fue trasladado de su primer centre docent Para que no se contaminara con la "'Mezela democrAtica de classes socials" que prevalecia en 61) y se entretenga 601 inismo en artfculos y anime tertulias con gente flustre y de fuste. Pero los supuestos nin'"os aristo'cratas lo desprecian por encumbrado y lo Haman con lironia Josg PresuncMn, el casto Jose, el nino bonito, la casta Susana. Era que afin. entre escogidos, la education hogaren-a y su propio carakter en formacio'n le hac P an sentirse solo y distance. He aquf la

La primer lecture de a1gunas prosas de Silva la reaficd en la decade del sesenta, cuando adquiri en una venta de libros Vilejos la edid6n mexicana -de precious papel- apareclida en la colecci6n ClAsicos de Am6rica en 1942. La introduccl*6n cfe Carlos Garcia Prada me reve16 entonces luces y sombras sobre las que desputs he vuelto solo o oon otras compafifas literarias. Allf apareccn las siluetas de su abuelomaterno "'reputado como demented peligroso" y la noticlia de que su abuelo pattern se suicide. La descriipci6n. de Bogoti -subrayado en el ejem" plar que todavia conservo- siempre me pared6 algo fantAsfica: "Reclinada al pie de los montes que por el Ortiente flanquean la extendida Sabana, estit Bogotfi, dudad que en este siglo ha.crecido y se ha rao,dernizado mucho. Para 1880 era en realtdad un grande aldea con unos sesenta mU habitantes, de calls rectas y estrechas, cubiertas casi todas de polvo Insuftible en los meses de sequoia y de lodo mal oHente en los de Iluvia. Era una villa castiza, g6s, ffitima, cautiva de si misma, situada en las alturas, a gran distancia del mar y de las rutas del comercio. Una viHa hdmeda y fria, azotada de cuando en cuando por aguaceros y gramadas horripilantes, y a menudo herida por los g6lidos vientos que soplan de los jp4ramos vecmos, o Por Lus 11oviwas, o cubierta de M*eblas'".








1h I I
seminar del primer naufragio, al no poder identificarse ni con los muchachos de la. calle ni con los representatives, tempranos de la opulenctia y el poder. Ma as 0 ', desajustes financiers famiHares le hacen abandoner el colegio a los trece afios Para auxi1hw a su padre en faenas commercials. Aqui" se produce otro golpe adverse., pues debe abandoner los studios regulars y su ahna. solitana se hundirA en los fibrous, Io que Paulatinamente lo convertira en un desdefloso autodidacta.
Por gilros ironicos que las circii tancias imponen, al cumplir vewte a-nos realize un significative viaie a Paris no como intellectual en agraz sino. mis bien como representative cornerPclal de su familia, lo que no le J ide concern gente de Am& rica y Europa,, viajar a Londres y Suiza, empaparse de los nuevos signs ardsticos, adopter chalecos y cliganillos extravagantes, hacerse de una pequefia y valiosa biblioteca, y acentuar su sentimiento de soledad en el mundo. Para colmo a su regreso la violencia internal colombiana, los desajustes sociales que pro, vocan crisis inevitable, afectan los negocios de su familla y se crean las condiciones para uno de sus mas devastadores naufragios, el que sacude y al final deriumba, su estabilidad econ6mica. La crisis se precipita. cuando, en 1887 muere su padre que fue su apoyo en mAs de un sentido. Un a -no antes el volu. men antol"gico La fira nueva include ocho de sus poems; de esa aparIC16n p6blica a su desaparici6n fisica solo transcurTieron diez aflos de intensos trainers, de torments y frustraciones, reflejados con frecuencia, y con genial talent, en stis papeles fifterarios.
El 11 de enero de 1891, un nuevo golpe Io estremece, el faRecimiento de su adorada hermana Elvira. De qte verdadero naufragio espinitual no podri recuperarse, de ahl' liasta su muerte por mano propia andarS como una sombra en el rnundo de los vivos. Silva no vefa en su hermana 4nicamente a un farniliar cercano sino literalmente, a una diosa, enemistada con la muerte y los vulgares padecimlientos de la vida c6tiidiiana, y sin embargo una sfibita enfennedad la vence en la plenitud de sus hermosisimos veinte afios. De este dolor nace el e dr, una de las pizzas cap"lebre Nocturno, es de tales de la
nueva literature en nuestro continent cuya forTna es un prodigio, cuya audacia, desconcierta y cuya significacion filfirna ha movido a critlicos, investigators y aun sicologos y siquiatras, Pues corrH> se sabe este canto extraordinary contribuy6 a esParcir la especiede que el poeta Avia enamorado de su hennana. No es nuestro prop6sito terrHar en la ya. larga pol6mica, nero nos narece acertado lo aue han senalado a1gunos crft*cos









tn el sen'tido d' e que poeta subli"M5 a Elvira. M !Ha D iqiie cita carts en las que* habla de "la maravillosa forma que encerro el espirl I MIL
*tu de'la que fuemi alegria y la mitad de
ida" y tambii6n su ala Wo epistolary al decir a un confidence amigo, "Muxi'6: mi vida queda arenas alumbrada por 'otras luces y no volver;! a tener -nunca la clarldad trifun-fal de mediodia con que ella la ilumm"aba". Por eso apunta Meji'.a Duque que "Su adoraci6n por ella no tuvo nais Iftite que el socialmente infranqueable de la posesl6n carnal. Su devocl16n cristalizo en una sublimac1*6n de apariencia religious, fruto de Io que Freud denomino impulse coartado en su fin,"'
El Nocturno. -asi, sin ma's referencias, se le conoce en todo el imbito del idioma- asombr6 por su structural. Pero no fticamente "los orifices del verso pansliense" o, el genlio diverso y desbordante de Edgar Allan Poe suglinieron su montage, le ayudaron al poeta a ver el lujo de las forms nuevas; 61 mismo, conto" hasta qu,6 punto le s*rvi6 una olvidada fibula de Iriarte, muy di I state del clima narrado, de esa "noche/ en. que ardian OP
en la sombra nupcial y hlmeda, las luciernagas fantAsticas" Recordemos al viejo y familiar Iriarte.
A una mona
muy taima a
dilao un dia
d 0 erta urraca
P
Lo demas ., es decir lo ensencial, corre a cargo del Wigico santafeceho, que con su prapia sangre tmbawa el canton, no sin antes, acomodar los versos tetrasilabos de un -modo, en apariencia arblitrario, pero que responded a su vision peculiar, y que busca el sonido indispensable para su a stremecer, contaminar -al hipot6tico, lector, un lector sin preimcios, m
edos, tan dificil de hallar en su dmbito entonces.
Dentro y fuera de este mundo, y sin embargo tan Ileno del paisaje amerficano, el scenario del Nocturno pone a prueba nuestra ima inaci6n y nos submerge en un misterio, ideal
UNA NOCHEJ,
una noche toda Itena de perfumes, de murmultds (y de mdsica de alas
G
a mi lado, lentatkente., contra nuf cenida toda, (muda y pd1ida
Como st un presentimiento de amarguras









uuta et' fon'o Md's secret de tus fibra-s ie
(agitara.
Siepipre me Ilamo' Ia atencio"a el verso en que Silva babla de la estepa ("iba s(Aa por la estepa sofitarla") designation qUe en nuestra adolescencia estaba reservada a las distintas narraciones del v*ejo mundo y que hoy no entrunia sin violencia en las estrofas de lun poema americano. Otra incitadon no sa. era la evocaci6n del ser querido a tmv4s de una sombra viva C"esbelta, y Agil,/ fina y Idnguida'), una sombra con estados de Anime, vista en un desarrollo cinematognifico
como en esa noche tibia de la muerta primavera.,
como en esa noche Itena de perfumes, de
Omrmutlos y de mtis*a de alas.
Un sentimiento distinct, el que anima el Pecho del hombre que viene a combatir por su patna, le hace decir a Jos6 Marti en su diario de cwnpaba el 18 de abril de 1895:
La noche bella no deja dormir ( ... ) oigo la mfisica de la selva, compuesta y suave, como de finisimos viom*es; la mAsica ondea, se enlaza y desata, abre el ala y se posa, tifila y se eleva, slempre sutil y minhna es la mir a ac I ta del son fltido: -q*6 alas rozan las hojas? eque' violin diminuto, y oleadas de violins, sacan son -Y alma
a las hojas?, equi6 danza de almas de hojas?
El espiritu nuevo demand un nuevo, lenguaje. En la evocaci6n de un paseo junto a su quefda Elvira, Silva v*aja en un perfume y describe "murmullos-" y '"m6sica, de alas", ast como "luckmagas fantAsticas"", Marti describe, en esa Prosa junto al caballo depelear que. es verso puro, su dehcada pregunta: "Nud alas rozan las hojas? equ6 violin dimmuto, y oleadas de violines.. sacan son y a las hojas? -qud danza de almas de ho*as?" Leyendo estas pfiginas claves de nuestta bistona literaria, nacidas en circunstancias ta-n distintas, comprobamos que no es el diamante extrafio, los, orientalismos transplantados y las sedas y perlas imagiadas o implemented frias en su reafidad, las que nutren la nueva escuela sino, un conodmiento necesario de las nuevas structures y est6ticas; y un. mundo propio, patiri6tico o doliente, que volear en la prosa viva y en el verso tarnbidn vivo y certero.
La majestad de su Nocturno, imprescindible en antologlas, revistas fiterarias y veladas, asl como la histoda secret, distorsionada y desgarradoramente romAntica que inspW al poe- - A 0'1 'No 0 1 1 WML









con el tlietnpo fulirnos desc6riendo su breve y signihcativa parcel, cultivada con esmerDy angustia Uno de esos cantos es el titulado "Los maderos de San Juan"'. De nuevo la tradicion y el ;irnbito farniffilar se trenzan para ayudar a la gestaci6n de una pAgina memorable; por ckrto que a1gunos Ilamados specialists, en poesia para miflos (la mal Ilamada "poesia infanfll'D han tenido a bien incluir en sus antologias "'Los maderos en vhlud de un v*eio error que mueve a maestros y
critics poco avisados a meter en un mismo, saw los texts desfinados a tiernos lectures pnistinos y los que hacen figurar a ninos corno Personaies. Aunque tocando las puertas de los adults, Rubin Dario y Jos,6, Marti hicieron aportes imprrscindibles a ]a fifteratura en sus composiciones dedicadas a Margarita Debayle, y a Mademoiselle Marie, con estos deslumbr-antes versos mannose iniciales
Margarita, estd .1inda la mar,
y el, vfento
Ileva esencia suld de azahar

Haysol buena y mar de e'spuma,
Y arena fina, y Pilar
Quiere, safir a estrenar
Su sambrerito de pluma.
En estas canciones un deliberado ternblor, una tempura suave, una transparencia muy delicada acerca a los grades authors al universe de los nifios. Silva en cambio no pretend dialogar con los pequenhos sino comunicar angustias que v*V*6 en la infanrzia y que lo marcaron definlitivamente
Y en las rodillas duras y fires de 14 Abuela, con movitnientos ritmicos se balance el niflo
y ambos agitados y trifinulos estdnta Ahuela se sonria con maternal carin-0

Is Femando Gutidrrez, en el pr6logo a la antologia publicada por Laurel, recuerda quc Unamuno, p ara precisar la limportancia del aporte de Silva, express "fue quien nos trajo las galltnas". Apoyindose tarnbitn en esa sabia expression popular, Juan Marinello -en una entrevista radial realizada poco antes de su fallecitniento, y publicada en la rewsta Casa- se refiere a C6sar Vallejo y afirma "Vallejo supone un camblio de frente de mucho tama'O en la poesia latinoamericana ( ... ) podriamos decir que fue Vallejo el que trajo las galfinas". Lo sefialo torque nos perinite establecer una relaci6n entre ]a faena desbrozadora del i*nmenso peruano en nuestro siglo y ]a de Silva en d suyo. Aunque, a nuestro parecer, Marti' y Dario llegaronmAs lejos, no puede negarse el papel singular del santafecefio en su moment.










Was crata por su espiritu co no unii iewor extraiio por to que en'to future, de angustia y desengan"o
los dias ignorados del Meto guardar4n.
Despu6s de este pasaje, parece menos mocente el canto co4 Is
ral que acompan"a el balanceo de los maderos
Los nowderos de San Juan
piden queso, pidM pan.
lTriquih,, triqu*
triqui, tram?
Pt
-.0004 con esa xnano
Un beUo poema "A veces en noche
idealizada que cae sobre las teclas del piano "como una man*posa sobre una fila" me ha flevado hasta "La frente pensativa", de su lector hechizado, Juan Ram6n hxn6nez. Un anuncio de los relaimpagos vanguardists se advierte en el ciem de "Obra humana"I
Y donde fuera en otro tempo el nido,
albergue muelle del alado enjambre,
IP aw
pas(3 por el espado un esconaido telegram de amor por el alambre
Una estampa que retornard con los posmodernistas queda fija Y lograda en 4.4 Serena&'
mientras la voz que canta, ternuras narra, hacen que suenen todas las cuerdas frdgiles de la guitarra
Su "sent bworn ento trAgico de la vida",7 que dl*rfa su mayor defensor entre los espan-oles, Miguel de Unamuno, lo, hace concebir un Lizaro, desolado que arenas unas horas despue's de regresar al mundo*de los vivos aparece 19 sollozando a solas / y envialando a los muertos", al revds del pfcaro IAzaro concebido por el gemo burlo'n de Karel Kapeck -en Los ap6crifosque solo fiene miedo de volver a la tumba para siempre.
El tema del crepfisculo aparece dos veces al menos en su obra. La revista Thesaurus, en su nfmmero de Mayo-Agosto 1974,
Silva fue Para unos un solitario presumido, para. otros im mozo apuesto y conquistador. Y no solo las lectorcitas sofiadoras Io ievocaban como un apuesto plAn. Gabriela Mistral que admire fislicamente y anmo con hondum at poeta (NIeno Manuel Magallanes Moure --como lo confirtnan sus Cartas de amor, publicadas en 1977 en Chile- dice en un artfcuio laudatorl-0, escrito desptids de faHecido MMM "taI vez Lu dos cabezas po6ticas mAs beHias que han visto vaHes amerwanos hayan sido









insert un articulo del professor Mc Grady, de la universidad de Virginia, con el titulo de "'Crepfisculo, otro poema olvidado de Silva". Se trata de la pieza aparecilda el 25 de mayo de 1924 en Lectures Dominkates de El Hempo
En la tarde --en las horas del divine creptisculo serenose pueblan de tinieblas los spacious y las alnws de suehos
(* 6)
Las altas tapas del jardin antiguo y los drboles negros, cuyas ramas semel-an un encale maWdas por el viento, se destacan oscuras, melancAcas, conw un extraftio espectro.
Observemos que la placidez con que comienza el canto "en las horas del divine/ crepilsculo serene," no parece anundar esos Arboles negros, Como surgidos de una escenogratia impresionlista, y esas ramas que termlinan formando parte de un conjunto de espectros. El otro "Crep isculo" es extenso -64 versos-, Y le sirve Para narrar una historic que comienza en ese instance en que '(aun no esta enceiridida la himpara tibia", cuando las extenuadas ni-as no quieren seguir jugando y "se van despertando los duendes dormlidos"' (ecuiles sli no?)- y aqui viene una estrofa que describe Io que yo descubri, y supongo que otros muchos, en los dfas de infancla -setenta afios despu6s que el poeta- y que merece un studio, una bfisqueda reveladora.
La sombra sube por los cortinaies,
para las hermosas oyentes puerilas,
se puebla y se Ilena con los personal"es
de los tenebrosos cuentos injantiles;
flota en ella el pobre Rin Rt*n Renacualo,
corre y huye el pobre ratoncito Pirez,
y la entenebrece- la forma del trdgico
Barba Awl qua mata sus siete, mu*eres.
En effect, a ml* modo descabri que los mds famosos y en apariencia Hernos cuentos Infantiles eran en rigor tenebrosos. Silva, slin pretensions de ens ista pasa revista a esos heroes perseguidos, sicologicamente torturados y aun. golpeados y ase#A
sinados. Pero tambien aqui su, iinvete o pesin'ismo, su




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