UFDC Home  |  Search all Groups  |  Digital Library of the Caribbean  |  Caribbean Newspaper Digital Library  

Revista de la Biblioteca Nacional

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Publisher:
La Biblioteca
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All rights reserved by the holding and source institution.
Resource Identifier:
oclc - 2459262
System ID:
AA00019219:00135


This item is only available as the following downloads:


Full Text






































































































































































P, 4: X.







'Mil
-MM,






















-04






















.4



p.







ovl







Rev*sta de la B*bl'loteca Nacional Jose' Maffi











Director antenor. JUAN Pgimz DE LA RivA (1964 m. 1976) Director: JULIO U RivEREND


Consejo de Redaccli6n: OLINTA Amsk RAWK DE ARMAS, ENRIQUE CAPABLANCA, MANUEL COFIN0. CAFtLos FARI&AS, MANUEL UpEz OLIVA, ENHOUE SANZ.


fete de Redacci6n: SALvAwR BuE-No.


Redacci6n: CARIUEN SuAREz LE6x




Canje: Revista de la Biblioteca Nacional Jos6 Marti,
Plaza de ja Revolucl6n,
Ciudad de La Habana., Cuba,




T61ex: 511963
ISSN 0006-1727

Prum.ra 6poca- 1909-1912 Segunda dpoca: 1949-1958
Tercera 6poca: 1959La Revista no se consider obligada a revolver originals no solichados.




Cubierta: Cafetal. Litografia. (En: HAzARD, SAmum. Cuba with pen and
pewil / Samuel Hazard. -- Hartford, Conn.: Hartford PUblishing Company, 1871. -- p. 334.: *11.)








AboD db





Re. fa de la

tsiblioteca Nacional Jose Marti

Afto 77/3ra. dpoca-vol. XXV111 Enero-abnl 1986 Ndmero I
Ciudad de La, Habana Cuba
Cada autor se responsabilliza con sus opinions.

TA13LA DE CONTEXIDO

Significackin del An"o 1986 es a my v -0 -1 In a -a f # 0 9 op w 4 5 LOMA FIGUEROA MERCADO Tres antillanos ............................ * 7
Luis GARcfA PtIUZA Adem-ania y los atemanes en la obra -de fosd Marti ...... 31

EN EL CENTENARIO DE LA ABOLITION
OFICIAL DE LA ESCLAVITUD SAdVM)OR BUMO Esclavitud y rel ctfones in terraciales en Cec 1'1* a VaIdds . . 43

ORLANDO CRUZ CAPM Defense Obrera Internacional. Recuento de una org4nizaciJn ...... a & 0 + v IP 0 0 R. w 0 4 v 9 w 69
Jumo Lm RrvomNo Probtemas de ta fornsm6n agrarta de Cuba (Siglos XVIXVII) (Capitulos XV-XVI) 91
Jost LdpEz SAN:ci4Ez









ALEJANDRo GmARALVARE:Z
Perfil del comerciante en la neocolrnia ...... 139
NoRMA T. PERAZA SARAUSA
Cuba ya Real Academia Galega ................... 159

PARA UJNA NUEVA LECTURA DEL PASADO JULio LE RIVEREND
La industia azucarera en el siglo XVIII..... 169
RAFAEL ILANDfVAR
Libro Noveno de la Rust icac16~n Mexicana: El Azi~car .171 CRONICAS
SALVADOR Bu~mo
Simposio Nacional sobre ta abolici'n. de la esclavitud ..-181 ELENA GiRALDEz
Palestina en las tetras.................... 183
TAm ARA BLANEs MARuzN
Un monumento con vida: El Convenia de Santa Clara de
)isis . ...................................* a .a d 4*I * 44 a A 4 44 a4 44 p 4 184I

RESERSAS
ANA CAIRO

CARLos DEL ToRo
El antimperialismo martian y diecisclis autores .a.*.. 190 MERCEDES SANTOS MORAY
lose' Antonio Saco, su poigmica de Ia esciavitud y su antianexianism? o .. .. 4.UI44U4- aa 4444 4444 4 195
ALBERTO VARGAS J3oscH
tin liIbro necesario ........................44........... P 4 198
LIBROS ADOUTRIDOS EN EL EXTRANJERO. ..... 201
COLJABORJIDORE S. 44*.. ...*wv.pp*..* 203











otgnutcacton del Ar"W 1986


Este afio se inici' ajo el signo de, vivas, vivientes, celebraciones. Pasado Y presented adquiWren una di'mensi6n. notoria. Crece la historic -lo hecho- y se acendra, subrayando el largo camino emprendido hace ma's de un siglo. Como en nuez portadora del future necesario, cada moment cobra un sentido bacedor, oculto. a la mirada que se defiepe en lo apparent. Hoy, una vez que se han alcanzado cimas del quehacer cubano, podemos aprecliar el c Omo y el porqud de esa histona que requerfa una nueva v*da,,
El Tercer Congreso del Parddo Comunnsta th'arca un hito de superaci6n del desarrollo total. No todo estit hecho, torque el propio nivel logrado, paso a paso, desde 1959, require nuevos. objetivos y promueve afanes mayors. Se alerta la condencia de cuAnto podemos alcanzar, en la empenosa batalla contra el subdesarrollo y su fuente nutricia, el imperialism agresivo e iffiescrupuloso, Proponerse m4s en6rgicos esfuerzos enesa senda inexcusable es tarea de todos y cada uno de los
V precisamente, torque hemos sabido bajo la d*re'c*6n cubanos- I C I
certera de Fidel arribar a la creaclon ya s6fida de las bases, del socialism, aceptaremos el desafio y venceremos, una vez
4
mis. Llegaremos. slin duda, rnAs alla" de los obstAculos, objetivos. y subjetivos.
En la rafz inmediata y efficient del Congreso estS el memorable arribo a Playa Las Coloradas de la expedicipon del Granma (2 de diciembre de 1956). A partir de ese moment, la distancia social que nos separa de los tempos de saqueo y terror neiccoloniales excede con mucho mAs a los tre*mta afios transcurridos, en verdad, es inedible torque difa a dia, los silos de indigni'dad se alejan m4s, se esfuman.
MAs alla' de este giro sustancial, en 1986 se ha de commemorar el centenario de la abolici5n, official de la esclavitud. Este phimerIcambio raligal de las structures socio-econ6micas venia impulsado por la Revoluc116n de 1868-78, en cuyo seno, esclavos y duefios de esclavos se transformation durante una senora bat0a comfin,, en Libertadores de si y de todo el pueblo. Mostraron el camino. v si muchos de ellos. no Ilezamn a









Or en los flempos de ]a patria decidida a liberarse, cay si envueltos en las banderas del future previsible.
En 1886, nacia, perfeccionandose, la sociedad burguesa. Pero la burguesia habia perdido, la oportunidad convocada por Carlos Manuel de Uspedes y sus companies de lucha. EmPero, la clase obrera, acrecida por el cambio y fortalecida en sus posibilidades unitanas, veria career dentro de sl' la nueva con'Ciencia patri6tica fundamento del presented. No por azar, Marti ca16 hondamente en las, repercumones de aquel cambio: se requefia nuevo program -mas exphcito- y nueva movi.. l*zaci*6n -mAs conciente -para el emprendimiento antlicolo* IN
nialista y democrAtico radical iniciado en 1895. Impedido el proyecto hist6rico, martian, no por ello dejaron de madurar y alliarse las fuerzas transformadoras de la sociedad, hasta entroncar con la Revolucio'n Socialista.
Cincuenta aflos an'tes de la aboll"66n, (1836) nada en Bani (Repu5blica Dominicana) el Mayor General Maximo, G6mez B-fiez. Decir que fue el mas extraordina*o organmador. y maestro military de los cubanos' en el sigio pasado, da su estatura plena. Mas esa grandeza que le conocemos no puede ocultar at hombre capaz de altos pensamientos, de extirpar la esclaw vitud por donde combatia, de amar con entrahada consecuencia la libertad, la democrada, de sustraerse a toda tentac16n de un poder occasional y ambiguo que se le ofrecla despu6s de 1898, SU legado es, ademAs, un mensale de la sollidaridad lati noamericana, tan vigorous hoy como Io fue en 61 mismo,
Este a-no confluyen, por raz6n del process de desarrollo social de Cuba y del mundo m6s que por un apparent azar de fechas, estos simbolos de una histonia que se vuelve haCia ef pasado ma's honroso para continuarlo, suptmAndolo desde la altura necesaria del presented.

LA DIRECTION












Tres antillanos

LoiDAFIGUEROA MERCADO

FU 8 de abn*l de 1827 nace en Cabo Rojo, Puerto Rico, Ralp
Mon Emeterio Betances y Alacan. Doce anos ma's tarde, el. I I de enero de 1839 nace en Mayaguiiez, Puerto Rico, Eugenio Maria de Hosts y Bonilla. Catorce anJos despues nace en La Habana, el 28 de enero. de 1853 Jose" JulliAn Marti" y P6rez, de padres peninsulares. Betances, Y Hostos tenfan ascendencia cercana de las otras dos Antillas y Betances en particular, pudia. proclamar., y asi lo hacia, ascendendia africana. Martf se apartaba en cuanto a ant'llaneidad de los otros dos, Pero en su actitud hacia. el ser human sin tomar en cuenta. su procedencia fisica inmediata era tan antifflano Qomo ellos.
Anter-iormente no habl'a descubierto cuando mas o menos habian coincidido Betances Y Hostos en Puerto Rico. El andNano mayor sa,1*6 do su patria para. estudiar en Francia tres anos antes de que Hostos naciera. Volvi6 brevemente a Cabo Rojo en 1848. No costa que wslitara a Mayaguilez, mas au"n siendo 6ste el caso, Hostos tenfa s6lo nueve anilos y Betances no habl"a alcanzado ]a notorledad que tuvo luego para que aquel lo advirtiera. Hosts sa116 del Pall's en 1850 para estud'iar fladores de su obra volv*6
en, Bilbao. Segdn nota de los compi I
a Puerto Rico dos veces en la decade de 1850-1860, pero Ito se especiflica cua"ndo. Betances revres6 a m6dico en 1856 Y se radic6 en Mayaguiiez.
En 1858.fue conmiinado a safir por el revuelo quc causo la sociedad aboliclionlista. que se fund6 en Mayagildez para libertar ,a Jos esclavos reci4en nacidos, en la iglesia de La Candelaria. Por lo que dice Hostos en el articulo "Recuerdos de Betances PIP que aparece en Hombres e Ideas, no coincidi'6 con 61 entre 1856 y 1858, lo que no implide que estuviese. enterado de su obra abolicionista.
En ese articulo Hostos dice que vio a Betances despuds que este regres6 el 12 de noviembre- de 1859 con el cadaver de su novia, Carmen Henri Betances. Esa climunstancia, habfa rodeado al caborroJen-o con una aureola de romanticismo en el senLido vulgar de la t)alabra. Aunaue Hostos i*ba a cumpIir veintidn








IF Irv ol
anos no manffiesta que conversara con el., Psa fue la 61tima vi-..z que estuvo en Puerto Rico antes del Griko de Lares.
Regres6 a Espafta no se specific exactamente cuando para estudiar leyes en Madrid, por complacer a su padre. De hecho nunca acab6 esa carrera. En 1863 public su. novel"iario "La Peregriinaci6n de BayoAn Como Betances sale desterrado en 1864 por la. propaganda que hacia a favor de la Mdependencia de la Rep6blica Dominicana respect a Espaiia, esta en Pan's a tempo para leer la obra de Hostos. Lo interested es que aunque no aparece en los epistola-rios de Betances, Hostos anota en su artfculo retrospective sobre su. paisano, que sl recibio en, Madrid una carta suya comentandole la obra. Como en esta Hostos revela su deseo de que cambiase la situation de las Antillas por concessions que hitiera Esoafia, tat parece que algun comentario de BetanoLws contrario a esa tesis. provoc6 una contestacion defensive de Hostos. En una segunda carta de Betances.aparece este muy citado comentario: "Cuando se quiere una tortilla hay que romper los hueves; tortilla sin
P
huevos rot-os ni revolucidn sin revoltura, no se ven
Hosts c onfiesa que en ese moment el no alcanzaba el ideal w r-P 1.
sustentado por -B-tance's, aunque manifiesta que su obra era is un grito ahogado- de 1hidepen.dencia".1

Vemos entonces que para 1863-1864 Betances y Hostos haWan tenido dos contactos- uno visual inadvertido por Betance, y uno epistolan'o. Mas hay ma's. Para 1868 Hostos estaba conspirando junto a los espan-oles para derrocar a Isabel II. Habia ido a'Catalufia a provocar allf un levant-amliento seg m lo habia eI ideado, que por falta de dinero no pudo efectuarse. Tue. linvitado por Emilio Castelar a trasladarse a Francia a conversar con el sobre ese punto. Al fin de cuentas no se concret6 plan a1guno. Como viajo con poco dinero, y la stadia. se prolongaba. por razones arenas a su voluntad, su slituacibn se hada insostenible. En esa actitud describe el 9 de agosto de 1868 cn su Diarlio, lo sliguiente: "YJ, qu,6 interesantet qud necei t.4
sano., qud urgent es, hoy.
"Esa carta de Betances, que al mi'smo fiempo que ha aumentado a mlis ojos la important de los, trabajos preparatorios, me ha sugeri'do, una I*dea atrevida que podrfa a un mismo tempo legitimar, glorificar mi viaJe y simplificar la cues1 FiosTos, EuGENio MARtA DE. Obras Completas. Ed. conmemomfiva del gobierno de Puerto Rico, 1839-1939. Habana, Cultural [1939] t. 14, p. 70.









6 (oa de las Antillas; esa carta me ha dacto una violent sacu. dida, iah!, ls* pudiera realizer el via 0 e y realizar en el vl*a*e el pensamlento sugendo por el estimulo patri6ficolt #2
Es decir, que se colicre que Betances estaba enterado de los movi'mientos de Hostos y que es-te supo por la carta lo que se proyeetaba allende el, AtUntim, Hay paginas perdidas en el Mario del 10 al 14 de agosto inclusive. Qui6n sabe si ampliarlan, esa revelacion tan bnportante que nos indica que Hosts no era un desconoddo para Betances en cuanto a sus ejecutorias cuando en octubre de 1869 se aparec1*6 en Nueva York Para unirse a una proy-Cbctada expedition hbertaria con destiny a Puerto Rico. Ademas la violenta sacudida"' por esta carta de Betances ya lo habia pesto en el camino de su trinstito al ideal de lindependencia.
81 Grito de Alcolea sorprendi6 a Hostos todavia en Parl"S9 Regrets' do i-amediato a Madnd para conversar con los vencedores sobi-c lo que habian hablado en relaci6n con el futuro de las Antillas luego del derrocamiento de Isabel II. Cuando al fin hablo' con el general Serrano se habfan dado "El Grito de Lares" y "El Grito de Yara". Visto retrospect ivamente aunque Hostos se molest" con la actitud del residents del GoP, I I
blierno Provisional no podxa esperarse de 'I otra reacci6n. Esos dos acontecimientos habian cambiado fundamentaline.te la ecuac* On "'ante bellum", que en palabras de, Hostos era conseguir bajo el nuevo gobierno derechos y hbertades para los espaholes de ambos mundos. MAs a114 del AtlAntico no se aspiraban estos derechos dentro de la naci6n espanola sino dentro de la lindependencia de las Antlillas. Se respite que Espana fue est' ida, ciega y retr6grada en esta coyuntura, pero n! entonces ni ahora se ha visto que ninguna nac116n reconozca graciosamene, esto es, de gratis, la independenclia de sus colanias, ni au"n cuando sean estas naciones democrAticas, fiberales y dotadas de otros atributos de ese estilo.
Despue"s del fracas military del Grito de Lares Be-tances peregrina por el Caribe en propaganda continua, escrita o personal en favor de la independence de Puerto Rico y en contra de la dictadura, de Buenaventura Bfiez en la Repilblica Dominicana. Estaba adema's atento a los acontec*m* ntos de Cuba. Con Gregorlo Luper6n plane la acci6n conjunta de las Antil1as. Naturalmente, el gobierno espanol consigue del dands que lo haga salir de Santo TomAs y del Caribe. Enabril de 1869
2 IhMpm t I n- 74-









llega a Nueva York donde ha estado funclonando la Junta Re, publicana de Cuba y Puerto Rico. Esta' con,61 Carlos Elio Lacroix, el finico de Jos que se presentaron al. Ministry de Ultramar en 1867 que se unio a su labor revolucionaria.
Como reaction a los levantamientos antillanos el gobierno provisional de Espana convoc6' a cortes, constituents e iinVit6 a sus colonies. a que participaran. Cuba estaba en plena guerra y no se envolvieron las autoridades allf en elecciones. En Puerto Rico no habla partidos polf"ficos organizados hasta despu6s del Grito de Lares, sino sectors de opiini6n que segulan el riplo de las divisions pollticas existentes en Espaiia. Por, lo, que iiba del sliglo se Ilamaban liberals y couservadores. Mas como se decia que en la metropoli habitat hablido una revoluci6n, y sus altos 11"deres, entre ellos, Juan Prim, de ingrate memorial en Puerto Rico., se Ilamaban a si mismos radicales, ambos sectors tomaron el nombre de liberal. Los que en Verdad lo eran afladfan el adjetivo de reformists, y los otros se. anadian el adjetivo de conservadores. Era como para burlarse, y asi lo hizo el autor de un articulo enviado al peri6dico reci6n fundado en Nueva York -1lamado, La Revolucion. Cuba y Puerto Rico. Esta fecbado en San Juan de Puerto Rico el 8 de junio de 1869, a ral"z de las elecciones, de diputados, y fiene como firma el pseud6='o, de "El Antillano". Lo de f-ccharlo en San Juan es para despistar. El que lo describe es Betances, no s6lo torque dse era un pseud6nimo suyo. sirko par el est'lo y el c'ntenido del articulo.
I
Apart de los comentarios que hace respect al process, electoral, en el cual no participaron los que se alzaron en Lares, transcrwe ]a lista de los candidates en las tres circunscripciones en que se dividia la Isla asf como, los votos obterUL dos Por cada uno. De entre los. postulados y no clectos. estaban Roman Baldorlioty de Castro, licenciado en ciendias, Manuel Alonso, doctor en medicine residents en Espan'a y autor de "'El jfbaro", y Eugenio Hostos, escritor pfiblico (sic.), y Luis Padial, colonel del reglimiento del Rey, el ulnico que result elect. A ellos yno a Jos restates se refiere Betances cuando dice:

Es. sensible ver en esas lists algunos nombres de personas que no quiero slingularizar, torque merecerian todo nuestro respect si no se hubiese notado en ellas el. dewseo









de figurar o la ilusf6n., 0 el amor proplo que 10S clega, la
debilidad que los rebaia o el miiedo que los anuW

Hablamos Ilegado a la conclusift de que el Hostos que se menciona como escriftor p6blico fuese su senior padre, que no tenfa a Maria como su segundo nombre y que era escribano pfiblilco en Mayaguez. Mas hurgando en el Diario de Hostos encontramos. el sliguiente asliento, hecho el 19 de jumio de 1874 en Nueva York. Luego de rememorar su ""estruendoso"' discurso en el Ateneo cle Madrid, del cual se tuvieron noticias en Puerto Rico, aflade:
Mi pais, asustado de mi actitud y queriendo que yo continuara en Espana, 11ev6 mi nombre a las urnas electorates, de donde yo conseguf sacarlo derrDtado por medlo de un violent Hainamiento a la dignidad de mis paisanos, cuyo reft-aimiento impose. (Diario, Ed. del Instiftuto de Cultura Puertorriquefla, 1969. t. 2, p. 114

No tenOmos noticias de las relaciones. entre Hostos y Betances; despuds de la carta de 1868. Si se toma en cuenta lo que relate Hostos en su Diario de la primer entrevista con los, *unteros de Nueva York, donde lo obligaron it decir paso por paso, lo que habl"a real]Zado en su vida, es de suponer que Betances no se enter del famous discurso que pronunci6 Hostos, el 20 de diciembre de 1868 en el Ateneo. En dste hizo pdblica su desviinculaci6n de los que en Alcolea dieron el Grito que ech6 por sierra la corona de Isabel 11. El discurso no est;& transcript, sino sus Hamadas rectificaciones por la impugnac On que de sus ideas hizo un tal Aguilera. Oueda la duda de si la desconfianza y friialdad que dice Hostos que manifes.0 Betances fue por To del escaflo legislative, por no saber del discurso o torque flostos no respondi6 al Hamado hecho en. la carta. que le remiti6 en Julio o agosto de 1878. Por desgracia esa carta como las otras dos no aparece tampoco en los episto-3 Comp*lad6n de artkulos de Bletances hecha por Emilio Godinez Sosa publiicados en La Revoluci6m Cuba y Puerto Rico (Nueva York) 26 junio, 1869: 3. Debo afladlir que Luis Padial y Vimarrondo, aunque era miflitar de carrera, no era visto con buenos ojos por el goblerno. Fue e0 imer diputado en pronunciar la. palabra autonomia en las cortes espafiolas, concept considered como tabd. Baldorioty no fue elect en esta ocasion, pero luego Jos6 P. Escoriaza. renunci6 a una de las cimunscnpciones en que fue elect y Baldorioty ocup6 su lugar pGr triunfar en Las elecclones parciales.









larios dc Betances, n1i contestaciones a ellas en la correspwidencia publicada en las obras de Hostos,
Es interested anotar que las rectificadones de Hostos sl fueron del conocimiento de Marti. Ellas aparecieron fntegras el 23.de enero de 1869 en el 60 nico number de la revista seminal La'Patria Libre que fundf Marti cuando todavia no lo habian arrestado, aunque estaba ya en la m*ra del goblierno. No hay comentarios sobre ellas en la revista, por lo que no sabcmos laopin*O-*n de Marti sobre el puertorriquefio cuyo nombre no
4
sabl"a todavia blen, El 5 de diciembre de 1876, segiAn iindica Roig de Leuchscnring en su libro Hostos y Cuba, Mard mandfiesta que Hostos habia pronunciado un discurso vibrant en las Cortes espafiolae refirii6ndose, sin duda al discurso cn el Ateneo. Procede entonces aclarar Para el pfiblico cubano que nunca lo fue. )EI Pudo haberse quedado al lado de los nuevos g6bernantes de Espafia, que hasta le ofrecieron para tentarlo un pesto en la administration national, con S''*lo echar mano de la mania excuse de que podia ser mds dtil a la patrim desde adentro. En vez renunci6 a la carrera de abogado que quorl"a su padre que complete, y cuando oy6 decir que saldrfa la expcdic*0ffln libertaria, Para Puerto Rico inform a su progenitor su decision y cruz6 la frontera franco-espafiola con mis Suenos que dinero en sus alforjas, declidido a trasladarse a Nueva York Para unirse a la expedicii6n y para. que Betances lo conociera. personalmente.
Ya hemos anotado el tono de su recibimiento, y aunque se le dijo luego de sus explicadones que se subsanaba la desconfianza, el desenteadimiento entre Betances y Hosios continue. En su articulo "Recordando a Betances" Hostos dice que fueron a1gunos junteros los que los pusleron de punta. Costa que Betances le escrlibi*6 a Lacroix que no convenia, que Hostos esttiviese en sus secrets torque como siempre estaba en las nubes podia perderlos de la mejor buena fe. Se habla enterado Betances de que Hostos se crel"a el dn*co bueno y papa infahble, lo cual ciertamente no era una lindisposici6n de los junteros, pues se halla expremdo en el Diario. El desentendimiento
4 Uts rectificaciones aparecen en HoMs, E. M. Op. cit.
p.- 97-108 y en La Patria Libre. Semanario Democr4fico Cosmopcffita (La Habana) 23 cilero, 1869: 3-4. El nombre de pila de Hostos aParece como, Enrique Maria. En cuanto a la recepci6n a Hostos, Wase infra., cita 6.
6 RoIG im LEUCHSENRING, EmmTo. Hosts y Cuba. La Habana, Edl*toi4onA Aa Cru-ikiLme 107A T% Q&RR








entre nuestros dos grades del pasado siglo se suhsan6 a partir de 1875, cuando, se volvieron a encontrar en la Repdblica Dominicana entonces y en 1882-83.13
Marti, aunque distance en edad respect a los puertorriquenos, estuvo enterado del pensamliento polftlico, de ambos. Costa que 1ey6 los articulos que public Betances en el pen16dilco La Revoluci'n. Cuba y Puerto Rico durante la primer gtierra de Cuba contra Espana. Prueba de que conocia sus merits es la bermosa carta que le dirigio como de un desconoddo, para invitarlo a asumir la representation en Pan's de la repidblica cubana cn armas. Como esa carta no tenia fecba se penso" por Tnucbo flempo y especialmente en Puerto Rico, que se hab"a c.scrito despu6s de ]a fundadon del Partido Revolucionario' Cubano y cerca del 1895. Un articulo aparecido en Patri*a cn 1893 nos da la clave de la. feeba. En el rnismo Marti elogia at puertorriqueho Sotero Figueroa Fernaindez, su mano derecha en Nueva York, a quien llama "'hijo spiritual de aquel Betances que hace catorce anos reinunci6 la representation de una repdblfca en Pan"s para aceptar, de manos del mlismo delegado de hoy la. representacilo"n de la guerra que iba a renacer con Callixto Garcia Iffiguez".7 Es por este articulo y no torque se baya encontrado una carta con la contestaci6n the Betances que sabemos que conoda a Marti por reference, y que le prob6 qu,,. ciertamente, para e-'l no habl'a mar entre Cuba y Puerto Rico.
En una. carta que no aparece fecbada en el libro pubficado por los compa-eros Emilio Godincz Sosa y Haroldo Diffla, pero que se colige fue escr*ta cuando se preparaba la guerra de fibead6n en 1895, Betances le dice a Figueroa que le communique a Marti wAe abusase. de su nombre si queria, en favor del pals, y que si fuese precise, que to expusiera a las maldiciones de la posteridad por salvar 1a Pat-ria, que hasta alla eff irl"a. En otra carta dirigida a Figueroa el 17 de n-kayo de 1894 le manda un abrazo a ""ese Marti infatigable, e: inagotable".11 En la carta sin

0 HosTos, E. M. Op. cit. (1). t. 1, p. 167-171, y BETANCES, RAWN EMETERm Ram& Emeterio Betances. Selecc'6in y prol. por Haroldo Dilla y Emilio Godinez. [La Habana] Casa dc las Amdricas [ 19831 p. 103. (Colecc*6n pensamien to de nuestra Amdrica)
7 MARTf. Msf, Obras completes. La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1963-73. t. 2, p. 258.
8 BETANms., RA.MdN EmFTERxo. Op. cit. (6) p. 221467 (Hay dos carts a Figueroa con la misma fecha) una en ]as p6ginas cicadas y otra en las pAginas 260-262.








fechar, inmediatamente antes de su mensaje a Martf express, Io siguiente:
Esa lucha inmensa que suggestion invenciblemente a las almas. grades; como la de Martf, es digna de ustedes con eff por jefe; y la gloria del tn*unfo serfi suya, muy suya.; torque ustedes vienen -despu6s de los precurwres que aparecieron. como simples sofiadores rude-tes- a establecer en el pueblo cubano y puertorriquefio, I "
el reinado de la. justicia y a reemplazar la vergonzosa humildad del esclavo, en los derechos y la dignidad del
hombre fibre".9

En estas palabras Betances est;i sen-alando, que hay y debe reconocerse el vinculo existence entre fos que se levantaron en. Lares y en Yara para iniciar una lucha que se juzgaba infitil y con escasas probablillidades de triunfo, Tambidn sabemos del dolor Inmenso que slnti6 Betances por la. muerte premature y a de-shora de Marti' respect a los prop6sitos de la liberaci6n de las Antifflas y su subsequent confederacy O*'n. Por esa raz6n, enfermo y vlejo, no quit6 la mano del arado y cumpli*6 con la mis*on que le encomend' la revolucio'n cubana en Parfs, aunque el delegado fuese entonces Toxnas Estrada Palma., a quien no juzgaba id6neo para la migente obra. Mas habia que sacrificarse auln rnas despuds de la. muerte de Marti', el m6s joven de los antillanos y el primer en modr, para que la revoluci& annada que'habfa dejado en pie tuviera 6xito antes de que el Itminotauro americano" la arrollara entre sus patas.
En la trayectoria fisica de Marti, Hostos esta ma's ausente todavia que Betances. No colinclidieron en Espafia. Hosts estaba allif antes -de que Mart" Ilegase corno e iliado. Despu6s de
0 0
1869, como el puertorriquen-o no puso jamas un pie en aquella metr6pol', tampoco estaba pres-ente cuando el cubano volvi6
Espan"Ja en 1879 en tales Clircunstancias que la pfiniera vez. Debi6 concern Martf 'Ta Peregrinaci6n de Bayodn" que volvi6 a publicarse en 1873, pero no bi"zo, comentarios sobre ella. No
-hay duda de que leeria los numerosos articulos que Flostos escrib*6 respect a la lu ha revolucionaria'de Cuba, aunque lamentablemente no Io hizo co-star,
Hosts abandon a Nueva York el 4 de octubre de,1870, pocG despu6s de la partida de Betances a Halifl. Fue entonces que realize su perliplo por el Sur. Regres6 a Nueva York el
9 Ibidern, P. 256-259.








22 de ahril de 1874. Al. enterarse de que el immortal bayamds, don Francisco Vicente Aguilera"preparaba una expedici6xi Ii. bertaria con destiny a Cuba se compromet16 a unirse a ella. La espera se prolongo-hasta el 30 de-abril de 1975, cuando salen de Boston en el destartalado buque Charles Miller. Luego del aborto de la exped"i 6n se qued6 unos c 1ci Ifas; pero al. ver
que la segunda expedicift no se mateializaba saH6 -deNueva York y parti' hacia ]a Repdblica Dominicana, donde Io encontro Betances, el .30 de mayo de 1875. Durante todo este flempo
# ^P
Marti estaba estudiando, en Espana. En 1875 Ileg6 -a Wxiico. No fue hasta 1880 que arribo por pnmera -vez a Nueva York. (En 1875 toc.6 en ese puerto -en trinslito a Mdxico).
Ambos antillanos viajaron por la. Am6nca nuestra,, Pero en .d*stl'ntos moments y hasta por disfintos caminos, si se exceptda a Venezuela. Marti empez6 a viajar en 1875. En dos ocasiones distintas va a Me xico, Guatemala,, Honduras (al Parecer de paso) Haitf, PanamA, Costa Rica, Jamaica y Venezuela,
Hosts nunca fue a Mdxl'co y Centroam6irica, y, en el Caribe s6lo estuvo en laRepfiblica Dominicana.. Su. recorrido fue por las gorillas del continent sudamericano, conestadfas mfis o menos largas en Chile y Nenezuela. Ws se da el caso de que cuando Marti viaja en 1881 a la patria del Libertador -es her-moso que sin quitarse el polvo del cammo le rindiese tribute .a su estatua--- Hostos, que habia estado y se habia casado en f Ir I*
Caracas en 1877, ya habia reanuaacto su. peregnnaci6n. Tal pa,rece que todo conspiraba para que nunca, se conocieran persoIt 4
nalmente, pues Marti, va a la Rep4blica Dominicana en el Primer lustro de ]a d6cada de 1890 a-conferenciar con G6mez y a tomarla como base Para su, vl*a*e cofie'l a Cuba, Itostos, que habia estado alli por un flempo enseflando, s*e* h6fa movido de nuevo a Chile."'
No obstante., a-pesar de estas reAlidadeg las i&as de los tres'antillanos; las 'ideas, que por career de-ataduras fisicas pueden trans itar, con mis libertad; las, "Ideas, que- por esa misma raz6n no bajan al sepulcro con las personas; esas sf no s6lo se entrecruzaron, sino que tambidn ger-minaron y fructilficaron
f 0 IF
por meaio ae su obra. escrita que. se traduce en ejecutorias por los que les -sobreviven.
I Aunq'ue caminaron los"tres por distintos casinos la mayor
parfe de sus vidas, coincidieron e'n su manera de pensar sobre

I'D CnAcdlq Nmwx, RAPAmA. Marti, moments importance. La Habana, Editorial Gente Nuevai.-1984. Hosws,- E. M. Qp. cit. (1) t. L.









nos de entonces, la servia de "'cruel madrastra"., por cuya justa causa los cubanos tratar-on muchas veces de sacudir tan dura tutela. Se sacrificaban siempre con admirable resoluci6n, pero esterilmente y Min 6xito favorable pues los espafioles no se detenfan ante los medlos, por reprobados que fueran para sofocar en su cuna toda tentative de sublevacift y asegurar su dominion sobre aquel suelo cada dia xnAs ensangrentado. Ningdn pueblo sobre la tierra (tA lo has lefdo) tiene una historic tan llena de sangre y de horrors como la Isla de Cuba, y todo con Esp'afia y por causa de Espana.
-Ciertamente, don Manuel, la Hlistoria., me revela con aqueHos hechos, y con los procedimlientos politicos de entonces la P oca de atraso en que ustedes se agitaron. eP
-Pero una vez en que unificada un poco m.As la 'Idea de

independent, pero no lo bastante para. que el pueblo enter pidiera con las bayonets lo que se habla hecho a Espana con la palabra suplicante, sucedi6 el memorable alzamliento del 68. Epopeya sangnenta, heroica y gJoriosa para los que la sostuvieroll d*ez an-os con valor y constanclia admi*rables, contra todo el poder de Espan-a. poderoso entonces y en. medi"O de. la Ame'rica libre, indifferent y fria a! gnito republican lanzado en aquellas regions. Al fin fueron infitiles tantos, esfuerzos y tanw eib *
tos, sacriticios, Pues aquella. guerra termin6 con "la Paz del Zani6n"' sin ventajas para los cubanos, que con slistema mds.
&Vo
humil Jan y vejatorlo continuaron sometidos al Gobiemo colonial, pero ni mucho menos para. Espafia misma que ejercia ahora su dominion sobre un Pais que si antes era. nqufs1mo la. guerra dejaba en rumas y cuyos pobladores, que velan flojos yensangrentados sus antiguos vinculos con la Metr6poli, forzoso les era buscar la solucift de su problema pblfticu cle cual '' A modo. Los pueblos, como los hombre's, en. sus ho's de. tre* *to
mendas desgraclias y abatimiento apelan 'hasta el. suicicluo- para salvarse de. tales pesadumbrcs. Aqui se hace necesario una figera digresi6n, para la intelligence de la hlstoria. Reclamo, pues, Lu atencift.
Inglaterra, la naci6n de Europa, a mi juicio la. rriAs sabiar mente egofsta observaba. todos estos success, y mas de una vez supo aprovecbar moments hist6ricos, con oportunos rasgos. de notable gmndeza. Sabfa gobernar a todas sus colonies de Amenca, pobladas. de gente de color, con una political y bajo un sistema. tal, que sin las fuerzas de las bayonets tenia asegurado su domino, por la fuerza de la opinion que es la fuerza








Sli ya hemos establecido que n1 por carta ni personalmente los antillanos mayors communication d"rectamente a Marti el 'Concepto que habian elaborado, habri que deducir que lo desarToI16 partiendo de Bolivar, como hiciieron ellos, y que tambiin coadyuvasen las lectures que bliciese de artfculos publicados mAs por Hostos que por Betances, sobre ese tema. Naturalmente, hay que tomar en cuenta la portentous hablilidad
tenia Marti' Para poner en palabras sus ideas. Tanto Betances como Hostos sabin escribir.,literari'a y convincentemente, pero cualquiera que lea los escritos de los, tres tiene que forzosamente concluir que Marti es superior, Por otra parte Marti' Ileg6 a un pfiblico mis amplio en este hemisferio que Hosts y Betances, en ese orden. El caborrojen-o si Ilego mAs que Hostos, y Marti at pAblico europeo, por su conodmiento perfecto del francs y por las conexiones que tenia en la Cludad-Luz, no siendo 6se el caso de Hostos y Martf. En surna, no hay raz6n a1guna para que exist una poldmica en cuanto a qui6n corresponded la primogeniture de 'Ideas, pesto que aunque convivieron en un mlismo tempo. parte de sus -vidas raturales, no nacieron al mismo tempo. En uAtimo caso., por haber nacido en otro s' to, el precursor es Bolivar.
Cuando mun6 Marti', Hostos babia trascendido la soberbia que express en 1870 cuando la Junta de 4emigrados en Nueva York extendiO a Betances. un nombramliento de agent especial de la revoluci'n en Haiti, a donde parti6 por su. cuenta a trabaJar como mddico. Entonces dijo sentirse capaz de
trabajar a la vez para "la- revoluc116n armada de Puerto Rico y
12
Cuba y por mi pensamiento federal de las Antillas".
Es decir que habiendo coincidido con Betances en Nueva York desde octubre de 1869 su expresi6n de exclusividad da a engender que por los recelos mutuos existences no habian conversado sobre un pensam-ento que ambos. compartian. Me resist a creer que lo hubiesen hecho y que Hostos lo negase tan categ6ricamente. En 1895, cuando se public la. carta in conclusa de Marti a Manuel Mercado, su entrafiable amigo mexic*ano, considered como su testament politico, Hostos no crey ser el 6 o defensor de la confederaclon antillana. Sf reclam6 Para los revolucionarios puertoiqueflos la, primogenitura de la idea. Wase lo que di* s Valabras en
jo en sus propin j.
carta a'Federlico Henriquez y Carvajal.
1:2 Ibidem, P. 214.








No son ideas de Marti, sino, de la Revolucift, y espe.
cialmente de Ids revolucionarios puertorriquenos, que -en men'discursos y mil escritos e innumeralbles actos de abnegaci6n, han predicadd., razonacio y apostolado .en favor de la. Confederaci6n de fas Antillas; pero esas ideas de comunidad, de Vida, de porvenir y de civilizac 16n estAn expresadas con-tan fnt*ma buena fe por el filtimo ap6stol de la Revolud6n, de las Antiffias., que
toman nuevo, reaice,-&;O

Es forzoso comparar a los fies antiflanos en cuanto a su ftuiaera de pensar y de proceder respect a Estados Unlidos. Hosts p*s6 suelo de ese pais en Nueva Yorksolamente de 1869 a 1870: de 1874 a 1875 en Nueva York y Boston, y luego en Washington y Nueva York en 1898 y 1899. Betinces estuvo en Nueva. York, hasta 1870*, un poco menos que Hostos, para .no Volver jarftfis. Marti Ileg6 a Estados Unidos en 1880 y salvo el breve tempo, que. estuvo en Caracas y las visits que hizo a Otros passes en Jos preparat'vos de la revolud6n vi*vioq aUf un total' de catorce a"os. Aunque su hogar radic6 en Nueva York visiO otros fugares de esa -naci6n para realizer el objetivo qua se habl"a trazado,
Para poder sostenerse 61 y su familiar cuando 6sta estuvo ,A11f, ttaliz6 laborers de Periodismo, consulates, de traducci6n, oficifie-scas', y de'creacion poetic. apart de pronuncliar discur. sos, auscultar y escribir sobre la Conferencia Internacional Americana de 1889 convocada. por Estados Unildos para hacer entrar en su ruedo a las naciones hispanoamericanas y ademis preparer la revolud'n. No.es extrafto entonces que expresara Itodo ese conocimliento adquirldo en. su c6lebre y feliz frase dicha'on 1805.- f(Vivi en el noinstruo, y le conowo las entraRas 14
-La corta estadfa de Betances, en Estados Unidos no le imp1di*6 intuit c6mo eran esas entraflas. El 7 de diciembre de 1868 va se habl"a desengan"ado del proplamado. altruismo- de ese pafs "DeclaM en esa fecha q4e, habia que adelAntar 1a: indepen. denclia de Puerto Rico pqrq'ue temia. que fuera a caer entre las

18 Hosms, E. M. Op. cit. (1) t. 9, p. 484.
Estuvo en Nueva York en 1867; rcgres6 al Caribe., y luego voW6 en 1869.
14 CHAo6m Nmwx, R. Op. cit, passim.








del"" taurci aineriCano,,,,,s wmo acertadabaente lo
pataS mmo L It
describia.- Mucho que'critic6 a 16S cubanos anexionistas de: la
A
emigration, -que esperaban que Estados Unidoslos iindepen& zase de Espan-a y -no permitian qu*e se dijese nada en su contra, ni que se hablase de la conWeracift de las Antillas. Le advertia, que la palma no podia career en Washington nii el manzano en La Habana, y que Estad o-s Un*dos er-a como el Arbol de manzanillo que permilte que solamente manzanillos crezcan Woo su sombra.," Sabfa que en ese ml*smo bote estaban algu. nos puertorriquenos, y para. ellos tambidn iba el mensaie, mas es el caso que aunque parezca mentira el anexionismo en Puerto Rico en. tempo de Espafia no tom6 las propordones que se manifestaron en Cuba, especlialmente, antes y durante la Guerra de los Diez Aflos. Hasta el moment n*smo en .,que oerr6 sus Ojos para siempre Betances desconfi6 de Estados Unidos y temlor su Injerencla en el Caribe y America Latina. En, este punto Marti y-Betances son un miswo coraz6n.
No sucede-esto'con Hostos.,Ciertaxnente nunca fue anexionista, pero no;reconoci6, sino-hasta despu4s de. la. cwupaci& .de Puerto Rico, la vi wdadera cara del poderoso vecino, como lo hicieron Bolivar, Betancesy M'rtf. No hallamos en sus esnitos las descripciones' grificas hechas por los, otros dos anfiRanos, Y. sf mAs bien opinions laudatorias de su estilo de gober har, y de, v*v'ir. No. con prop6sito de' que Puerto Rico fuese unestado de la.'Unll6n, Iinq para que fuese el paradigm a seguir cuando, fuese un a re dblica. diente. Vamos a p_ inaepen
decir que, estaba deslluxn do. con los precepts de ese Pais, que s6lo, oonocia en la letr a. No era el u'nico en sustentar esta
sturai. Asf vensaban : ott6s prominentes latinoamericanos, como, por, ejemplo, Dommigo Faustlino Sanniento, Fue tal su ofuscaci6n que en la hora Algid4 que provoc6 la mitromisift de Estados Un dos' en el. conflict bispano-cubano, Ileg6 a decir que el singles s. riael idiorna de las Antillas, 17 las mismas que el :calificaba como contrapeso a las dos razas del hemi ferio, la 5aJona y la latina.
S* hubiese vivid en'Fstados Unidos todo' el tempo que VIV16 Ma-rd huibiese camb'ado de parecer, o, s'* hubiese tenido la doble vista de'' tetances en I este partkWar hubliese Ilegado

is BoNAmUc, Lum Betances. San Juan,, Instituto de Cultura Puer. torriquefla, 1970. p. 64.
16 'BETANcEs, R. E. Op. cit. (6) p. 25&2570 VI HosM E. M. Op. clit. (1) t 3, p. 296.








a las nl*
ISDI'LIS coliclusIOTICS tic -rambos, sin tener que espemr a que el monstruo estuviese dentro de su patria para engender que los altos prop6sitos y los postulados de ligualdad de todos los seres humans que se ponfan como, articulos de fe de esa socledad, no se aplicaban al pie de la letra. a todos por igual, como suponian los que tenfan y hasta los que tienen todavia a Estados Unidos como cosa del. otro mundo, seg4n frase acun-ada por el pueblo.
Ni Marti' ni Betances tuv*eron que enfrentarse directamente a unos Estados Unidos que ya no. s6lo utilizaban dos caras, Como antes de su tnunfo sobre Espana, sino que ahora dejaban ver abiertamente su cara de invasor inescrupuloso dispuesto a arrollar con lo que se le pusiese al frente. Solamente Hostos, 'de los tres antillanos., tuvo que lidiar con una situado"n distinct
aquella, para. la cual se habia. dispuesto; esto es: que la lindependenda de Cuba tendria como corolatio la de Puerto Rico. Como 61 venia desde Chile no estaba al tanto como Betances, de Ios cambios habidos en la d*recci6n del Partido Revolucionario Cubano despuds de la explosion del Maine.
Tor Henna supo Betances que no se iba enviar a Puerto Rico la. expedition que se habia planeado y que las relaciones .entre el Directori*o puertor*quefio y la Delegac1'6n no eran
Justific' Betances que no se desviasen las annas a Puerto Rico si se, necesitaban en Cuba y le pid16 a Henna que no se molestase con Estrada, que 61 no era Cuba.":' El 27 de mayp siguiente le advirti6 al Delegado que la anexion de Puerto Rico perjudicana a Cuba, y que le parecia razonable que la 'Is 0
libertad de Cuba sin la de Borinquen iba a ser meam mdependencia-y por unos a-nos solamente.111 N6tese su clarividencia en este sentido. El 23 de junio de ese fatidico an"o siin respuesta a su carlta del 27 de mayo, le advierte -a Estrada que veia con profound pesar que se trataba a Puerto Wco en esa Delegaci& con, alguna lindiferencia, "cuando la cuesti6n. de Puerto Rico, como lo comprendi6 Marti, se une tan estrecha a la de Cuba"."
Al parecer esa es su U"Itima carta al Jefe de la Delegaci6n. Pretend1*6 que Estrada entendiera. que no s6lo estaba la inde0
pendencia de Puerto Rico en jauego, sino tamY6n la de Cuba. Afortunadamente parece que mur*6 -sin saber toda la verdad

18 BET.Amcm, R. E. Op. cit. (6) p. 369-370.
Ibidemo p., 359-360.
20 Ibidem, P. 362-363.









i6ji 4 van- a !a dec*si6n de no auto 4zar 6 expeaid6n a Puerto Rico antes de que Estados Um'dos enviase el ultimfitum a Es. pafia.21
Su U"Itima carta a Hostos fue escntael 7 de junlio de 1898, y es en verdad la entrega del bat6n de relevo. Suponfa que su paisano estarfa ya en el centre, de operacliones, donde por des. gracia, por estar.tan lejos. y por mi.1 razones 61 no podia estar. Le dice:

Convene mucho que usted est6 ahi y que, como yo, haga presi6n todo lo possible sobre Henna, para que se mueva hasta obtener Para Puerto Rico las mismas con" f
diclones, siquiera, que se le hacen a Cuba.

En esa carta ya no cuenta con Estrada. Urge a Hostos que como le parece que a Henna s6lo, le interest que Puerto Rico sea arrancado a los espaRoles, aunque luego lo, agarrasen los americanos, que insist con 6 1 en que se vaya en comisim6n a Washington para que Puerto Rico obtenga su lindependencia. absolute, para la cual eff creia que estaba en me r ores condiciones todavia que los cubanos '
A Hosts se le iba a hacer imposwle cumplir con esa encoda. No Ileg J a Estados Unidos para la fecha que suponfa Betances, sino el 16 de julio de 1898. No iba a tener la cooperacion de la Delegacl16n, pues segdn se le 1*nform6 a Jos6 Antonio Frias en carta fechada el 15 de julio, ya aqu6I.Ia habla decidido desentenderse de la cuesti6n de Puerto Rico por no contrarian al "poderoso am k go que parecia dares la libertad of 23 El razonamiento de Betailces era el correct; el desentendimiento sobre Puerto Rico, le dej6 mano libre a Estados Unidos en cuanto a ]a Enmienda Platt. Se dird que se hubiesen quedado de todos modos con Puerto Rico, pues ya "el poderoso

24 Carta manuscript de Josd Antonio Gonzidez Lanuza a Jos'd Antonio Frias, agent especial deJ Partildo Revoludionano, Cubano en la Repdblica Dominicana, fechada el 15 de marzo de 1898. Tiene la firma de Tom6s Estrada Palma y el membrete dc la delegac!6n de la Reptiblica de Cuba.
22 BETANcFs, R. E. Op. cit. (6) p. 371-373*
28 Carta de Jos6 Antonio GonzAlez Lanuza a Jos6 Antonio Frias, fechada el 15 de Who de 1898. escrita a nombre de la delegaci6n.









amigo"' tenfit au plan hecho desde el 3 de junib de f898024PUer.; to Rico, entregado colno indeninizacli6n de guerra y Cuba entregada temporalmente hasta que los cubanos organicen su gobierno. Eso lo sabia Betances &sde el 7 de junio, lo sabfa la Delegaclion y lo suoohia med*la h=an*dad, aunque todavia no se habia firmado el'Pr'otoc 61o entre. Espana y Estados Unl'dos. S*n embargo, si la actitud de la Delegki6n hubiese sldo otra, Hostos y el D*rectori*o no hubiesen estado tan solos en SUS gestiones cerca de las autoridades estadounidenses, pues no en balde habia el ej*drci*to revolucionanio cubano. ayudado a ganarle, a Estados Unidos la guerra a Espafia. Ya se accept que aquella nac116n vino a eso a Cuba, y no a- ayudarla desiinteresadamente a que se lindependizara. Mas asi no fue, y aunque una demand de la Delegacift no hubliese sido escuchada, estarfa escrito para la hiistoria que se habla intentado cumpfir el compromiso hecho por Marti, y que. no se habfa logrado por la contumada de Estados Uni*dos,
Apart de ese fallo Hostos, no tuvo el apoyo de los lideres puertorriquefflos que detentaban el poder que les habfa otorgado la autohomia.. De eso'se percataron los estadounidenses. Lo mfis que pudo' hacer en' esas circunstanclas fue sugenr que se reconocliese la personalidad del -pueblo puertorniquefto -para que no apareciera Estados Uni'dos como apoderindose del pals Por la fuerza de las armas.25 N6tese: que prima en esta peticli6n, el concept que tenfa Hostos de Estados Unid's. Cr fa que a esa naci6n le iba a perturbar" que se tuviera esa opinl6n y que aceptara su sugerenda. SoficiO tambi6n que se celebrate un plebiscite para que se: conociera la voluntad de los puertordqueflos. Sobre esto opin6 Betances antes de la linvasi& que no se podfa celebrar un pleb)scito a menos que no fuese despu6s de unos an-os de pacificaci6n, torque sino, se verificarfa en el palaclio de los gobernadores; y que si se efectuaba despuds de la evacuacl16n del ejdrcito y la manna de Espana, habrfa tambidn que esperar el restablecimiento de la Paz que se Pudiese pensar con calma Para entre independence y anexii6n votar por la independence absolutgOll

24 Porm.L WA, Hmmumia Historia de Cuba en sus reladmes con ios Estados Uttidos y Espana. Ira. ed. La Habana., Josd'Montew, 193841. t. 3o p. 50D.
w Hosim., E. M. Op. cilt. (1) t. St
26 ftrmqu% R. E. Op. cit. (6) P. 367. Entrevista a Betances por Luis









Mada de lo que Sugin*6 Hostos Se toM6 en cuenta. Cuando la Secci6n Puerto Rico del Partido Revolucionario Cubano so disolvi6, Hostos consiguao que se convirtiese en- la primer juwd & ]a Liga de Patriotas que 61 proponta que se fundase eri'toda la BIA para qu6 se educate al pueblo y para que fuese organismci de presli O**n en favor de las libertades y derecbos de
"o&27 El
los puertorriquen crey6 iingenuamente que esto se po&a hacer',en poco ti*ompo y estando V*gente el gobiem(> military que estableci*6 Estados Un'dos. S" is st6 por la apatia hacia el-proyecto y por las acciones de los gobemadores militaries, inesperadas para 61 por venir de un pais que 61 habia. concebido de oftar mantra. Hosts habl'a sido m.As andespanol que BetanA
ces y'Martf.' Confundio los males del colonealismo existence en las Antillas y F1'1*pinas como inherentes a Espan"a. y no al coloni*alismo, que deprada.explota y wxTompe independientemente del pais que lo '*er-za.
Crefa honradamente que por la mala education political que nos habl"a dado Espafla no 13amos a poder gobernamos demoer.-Atiocamente.28 Difer'a de Marti que afirm6 que de una mala colonla se podfa hacer una buena rep6bllica, y deBetances que escnbi6 a Henna el 24 de jullo de 1898 que los puertomquellos 6ramos capaces "de fundar una repdbli*ca pequen"a, miniatura, pero perfecto model, digna y' respetada de todos por su correcci6n, su honradez y sus Wrtudes democriticas 20 No es, de extran-ar que Hostos sugiera que Puerto Rico estuvies'.1. bajo un protectorado de Estados UnIdos por lo menos 25 afios para que aprendidsemos a gobernarnos.11" Coincidia su manera de Pensar con !a de los propios invasores que proclamaban que los latinos no podflamos ejercer gobierno que ellos gozaban, por raz6n de nuestra naturaleza exaltada, por nuestra sangre raliente.- y atras baratidas.
Como Hostos reacdon6 a la implantaci6n de la ley Foraker Puerto Rico, que mennaba lo alcanzado por la Carta Auton6mica que se hablia otorgado el 25 de novi'einbre de 1897, asi como'por la exclusl16n de los cubanos de las negociadiones de pazy del ejercicio del poder en ]a patna por la. que habian luchado con las armas en la mano.-Basta leer la seccl16n V del articuto Siglo xx escrito al alborear el sliglo.

W Hos7w, E. M. Op. cit. (1) t. 5, pi 7-9.
Ibidem, P. 15-224
BETANcss, R. E. Op. cit. (6) P. 370.









V

La lucha por la libertad va probableffiente A ger mAs complicada que lo ha sido nunca, lucha intima de los dos pueblos anglosajones por la Ilibertad humana; habie'ndola entendlido Wen para sf, la entendieron para los otros mal. Lucha en la cual se va a reconsiderar s!
es verdadera libertad la que se reduce a la fAbrica de un. gobilerno civil, excluslvamente fabricado por anglosajones para anglosajones, no por los hombres para los hombres todos. Los cuatro millions de negros que van a pedir armados su derecho al goce del gobierno civil, que empezarA para ellos en. el. goce de la libertad de ser hombres de color: los doscientos millions de hindides que pedIfran el recobro de su secular autonomia, los cruentos vai'venes de adhesift y repulsion de los pueblos enganosamente convidados por los anglosajones de ambos mundos al conodr*ento de la libertad, s6lo serAn episodios de la lucha, Porque en ella tomarAn parte los nuevo-s arbitros de la clivitlizaci6n, los esclavos, para resolver el problema de su republicanm*aci6n; la de los anglosajones de Europa, pam sustituir, con hfibitos republicans sus tradiciones xnorLirquicas; la de los anglosajones de Am6rica para matar con un nuevo triunfo, del principio, federation (la accesi6n del Canadd a ]a federation americana) malhadada tendencia al imperialism extratemtonial, que conclude por
ser imperialism dentro del proplio territorio.u

Cuando se habla de los tres antillanos siempre se'-pregunta :s* fueron o no fueron socialists y hasta marxistas. En primer lugar ellos nacieron en el siglo en que.1, se elabor6 a nivel. intelectual elpensamiento socialist y aqui de nuevo, por cuesti6n de edad, y por haberse fonnado en Francia, Betanceg estuvo mAs inmerso que Marti y Hostos. Extrana que en sus escritos conoddos no mencione a Carlos Marx y a Eneels, n* hable del Manifie'sto Comunista, que se public estando & todavia estudiando en Paris. Sii se toma en cuenta que estaba atento siempre a lo que se publicaba la extran-eza result mayor. Se ha sefialado su amistad con Victor Schoelcher como prueba de que no estuvo ajeno a la iirrupci6n de una teorfa que ha cambliado el. pensamiento Politi"Co. econ6mico y social del mundo.
31 thlAot" t 14 im All-A94.








Hay aqui un punto. Que investigations futures podrian aclarar. 'Hasta el dia de hoy, como el. escrito de Marx y Engels -y su subsiguiente elaboraci& no es cosa. que. pueda soslayarse por, ningdn. intellectual n *1 en el presented n ii en su dia, da I 1v t1mt2ci6n de presumir que la reserve. de Betances fue itendonada. El se habla, sen-alado una meta harto dificill, y tal parece que no querfa complicarla con una teorla. que provocaba reacciones emotivas. No obstante., st se lee entre Ifneas, si no se le escape al lector la frase de la., constituci6n aprobada, por el Conxit6 Revolucionario de Puerto R'lico, fundado el 6 de enero de 1868, en que se prohibia expresamente la diStjnCj6n 2 de classes en la forinad6n de las juntas revolucionarias, si se aqtuilatan las ejecutorias de su vida, su abolicionismo respect, a la esclavitud juddica, y ]a elitninaci6n de la servidumbre de la libreta de jornaleros y su fama de mddico de los p6bres, no hay duda de que el socialism, estaba. en las races de su pensamiento y de su acc116n.
El caso. de Marti ha si o analizado y juzgado por plumes tan excelentes que poco mis, podria yo afladir. Sf puedo seflaJar que por vivir en ese inqu I eto siglo, estuvo expuesto a las coordenadas del marxismo y que siendo preclaro su engender y su discurtir no podian dstas pasar Inadvertidas. En cuanto '.,.a los escriftos de Marti me confieso, aprendiz y no puedo df-cir catea6ricamente s! mencion6 o, no la teoria que recorrfa al mundo como, un fantasia. Lo que cono=o me permit establecer que tambii6n el socialism estuvo en las races de su pensamiento y de su acci6n. Fue abolicionista, Iuch6 de. pala.bras y de hecho' contra el racism imperante v exa.10 la virtue del trabajo, que mlientras, mits. productive es niAs vilido.
Marti no estuvo relacionado por lazos familiares con la burguesia terratenliente y esclavista, como fue el caso de Betances. Este pudo haber seguido ]a senda. trazada por sus antepasados y opt6 por no hacerlo. Los otros dos antillanos, si hubiesen quenao, pudiemn tambidn haber tomato lasenda c6moda de explotar para su beneficio a sus semejantes. por la vfa de sus professions. Hosts, tan estudioso como Betances y Marti, no podfa en modo a1guno, cernar los ojos y su mente al fen6meno del siglo, mixime cuando ni fue artillero como i6l querfa, n1i abogado como, querfa su padre, siino soci6logo y pedagogo. I Mas de los tres, Q es el. dn''C(> que dej6 escrifto SU Pam cer sobre la trayectoxia del socialismo.
82 Cnvz MoNcum, Lma Histon*a de Puerto R s' to XIX. Puerto Rico, Wtorial Universitaria, 1952. t 11, P4 115.








En diclembre de 1984 el compan-ero cubano Emilio Godfnez Sosa naII6 en el Archivo Nacional de Cubaunos articulos manuscntos de Hostos en el fondo de Domingo Figarola. Caneda, intellectual cubano que fund6- en Pans una publicaci6n bili*ngu*'e (franci6s y espaflol) con el nombre & La ReptIbUca Cubana. Los articulos fueron envl*ados desde Chile, donde fadicaba, a la saz6n el putrtorriqueflo. S61o lIeg6 a ver la luz el primero por raz6n de que la publicaci6n, que funcion"aba en precario, no pudo mantenerse hasta el fin del conflict hispan'o-cubano. Estii formidable hallazgo por el perseverance y concienzudo investigator que be tenido el honor de concern nos -da la oportunidad de enteramos de unafaceta de nUestro el3n ente pensador hasta hoy oculta.
Ciertamente tanto Betances como Marti si hubiesen lefdo esos articulos de Hostos los hubivesensuscrito po' estar acordes con su Pensamiento social. No hay tampoco d da,,de que Marti, de haber vivid lo suflicliente pz(ra echar a caminar la reptiblica buena de que tantas veces habl6, hubiese pesto en ejecudo'n el plan propuesto por Hostos en 1897. InspirAndose en una iniciativa de M4xxmo G6mez con unos prisionerosesp;4floles, a quienes les dio, fierras para que las trabajasen,.Hosto's, ,que estaba- segiiro de que Cuba triunfarfa por sf, propane y esped*fica detalladamente. unaley de tierras para la pr6xima repdblica de Arnd*ca. No habla. de que esto se haga en Puerto Rico, Pero se sobreentiende que en qsto, como en Io dernAs,- su patria-seguia a Cuba. La ley estipula que las tierras de Cuba no serial dejadas a merced de los que..tuvipsencapitales para trabajarlas., smo que parte de' ellas debfan distri'Guirse entre los, combatient"es del ejdrcito 'revolucionario, para que abonaran con su trahajo- los campos'que hablan abonadQ con su sangre. Otras debiaii ser Puestas a la disposici6n de a ellos espfioles lab6n"osos que quis I ieran permanence en suelo cuubano, con el prop6sito-' de elimInar asf las barriers que cre6'el conflict y de que, se aprovechase Cuba de su. aportaci6n a. la riqueza national.. Tambli6n debia bacerse una inmigrad& se,-lecta de'campesinos extraoJeros y dares tierras para que las cuftivasen; ganando asi ef pais con estas variadas etnias'- un equilibno en su pomposid6n pobladonal."
Advidrtase que no habla Hostos de que estas fierras, que no serfan en modo a1guno latifundios sobre la, base'de explota6 Amiirvo gAcromL Andi) Aqa demiq, de-Ja Hiqioria ., Leg jo 166, No. 423.








d6n, fuesen tenidas conio propiedad nadonal. Hasta allf no Ilegraba, ni le era dable flepr en aquel moment. NUs hay en su articuk "Siglo'xx"" que ya hemos citado lo sliguiente; que sl puede juzgarse como una concepd6n, de la Indole que no estd presented en su, proyecto de reform agrana, como podia 11amarse, aunque 61 no le da ese nombre.


Con el s*glo xx, la civilizad6n va a Poner a prueba las aptitudes de la cuarta y 61tima famflim mariana. La prL Irnacia de la fam Iilia germa' nica o, teut6nica ha terminado
4 0
con el sliglo. Abora va a empezar el predomimo de la
famill'a eslava.

IV
Probablemente va a merecerlo, torque a juzpr por la organization social de a1gunos eslavos, la Eslavonia, por ejemplo. y por tendencia gener-4 de esa familiar, se, g.r-(an lo ha mostrado en sus agitameones econ6micas del s1glo, ella es la que esta' en mejor aptlitud de pensa=en-to y tradic16n Para empezar a resolver eI problema de la Industria- propiedad para todos, trabajo para todoso
producci6n y consurno Para todos.8.1

Hemos comparado a los tres antillanos de un modo en que se da la impres16n de que se equilibraban, sin que sobresaliese ninguno respect a los otros. MAs hay una fase en que cierta. mente Marti no fue superado Por ninp-uno: el haber podido estar personalmente en el campode batalla. ko que los, otros no quisiesen Ilegar a esta d1tima comsecuencia de sus pr6dicas. Ya hemos dicho qi e Hostos, antes de coger la pluma quiso coW cl fusil, detalle que hoy se quiere esconder en Puerto Rico bajo la alfombra. Tuvo que escoger el frente ideol6gico, imprescindible, Para cualquier lucha de liberaci6n. En esa brecha estuvo hasta su muerte en 1903, Cam cinco anooos despu6s de Betances y mas de ocho despiids de Martf. Tampoco Pudo preparer excurslories, except su envio de chilenos a pelear a Cuba. Cuando esperaba la oportunidad de coger el fusil, no preparaba 61 mis%. mo la expedicift, sino, su admirado Francisco Vicente Aguilem.
En toda. su vida, a pesar de su compromise con el, ideal de independencia. para Cuba y Puerto Rico y de sus sacrificios en
,84 Hesm" E. M. Op. Cit. (1) P*'423*








jr a del mismo, no tuvo tras silp una. organizaci6n revolucionaria, como, fue el caso de Betances y MartL Cuando luego de la
*6n estadoun'dense recib"' el bat6n de manos de Betances, MVasI 1 10
no consigui*6 que su pueblo Io sliguiese, mas por no conocerlo que por no reconocer la valia de sus ideas. impaciente,, votwo a la Rep6blica. Dominicana, cuando todavia no se habla instaurado el asi flaxnado gobierno civil en Puerto Rico. Abr=ado por la inestabilidad en la Repfibfica Dominicana volvi6 sus ojos-a Cuba, a esa Cuba que 61 Ilamo' ""madre'de las ideas. de Am6rica" --cuyg suelo nunca antes hahfa pisado. Escribl6 a TomAs. Estrada Palma ofreciendo los servicios professionals de tres de sus ht**o'-s, y hasta los suyos propios." Si su oferta. hu lese sido aceptada, que no lo fue, ni* siqui*era recib!6 contestacift a su carta- *hubtese recomendado la Promulgad6n de su ley de tierras? Desde luego que sf, mas dertamente no Se hubiese instrumental.
Betances si fue reconoddo como 11"der del separatism puer. iorriquefio, antes y despu4s del Grito de Lares, mas nunca tuvo la ansliada dicba de personarse en Puerto Rico a la cabeza de una expedid6n armada. Esto no impidi6 que se le reconocliera u IVida su valor y sacrifice, aunque sufriese la amargura de saber que fideres puertomiqueftos. como Luis Mun"oz Rivera Hamasen a la 4nica sublevaci6n realizada en Puerto Rico, ""Ia raquftica algarada de Lares".:"' En los. an"os que median entre 1895 a 1898, cuando se planeaba el envil'o de expediciones; libertarian a. LPuerto Rko, apoY6 los proyectos. siempre que hubiese la segun'dad de que se mantuviese el movimiento armada en el propio ternftoriu; A esa. fecha, reconociendo sus limitaciones, fwcas, no pretendio" nunca lr a la cabeza de la expedici6n que se hiciese, sino que decia. que I*rfa aunque fuese en parihuelas
0
.en la impedimenta. Sx se toma en cuenta la envergadura de la labor diplomAtIca, que hizo a favor de la revoluci& cubana
- y puertorriquen'a como siempre deda, y en la cual era insustituible, estoy segura de que se huhiese quedado en su. pesto, si de verdad hubiese partlido una expedi'd6n, y htibiese ayudado a que tuviera. 6xito desde Paris. No en balde em alli un faro que atraia no s6lo a los lindependentistas puertorriquehos, sino tambiin a los autonomistas, como Mufloz RiVera., que a pesar de las.palabras dichas, cuando declare que se uni36 Hosms, E. M. Op. cit. (1) t. 4, P. 285-286.
-30 BETANcEs, R. E. Op. cit. (6) p. 260-262. '









ria a la ludma annada que preparabaft eubanos. y puertorriqu& flos en Nueva York, manifesto que irfa a esa'dudad via Paris, es decir via Betances,:"
De Betances. Hosts d1jo, lo siguiente:

Era como son los enfennos del ideal- entrant a la VI*&
como a un desierto; estAn en la v*da corno un mar s'
playas; salen de la vida como naves, como nubes, como
sombras. (Obras Completas. Tomo XIV, p. 72).

Marti en su corta viida resumi6 todas las facets de una lucha liberta-ria; la ideol6gica, la diplomatic, la direcci6n de los preparations de guerra y de ]as expediciones y la de su presencia fisica en el campo de batalla. QuI'so probar que mandaba e iba para acallar maledicencias vertlidas en ese sentido. Imprudentemente, dirlamos, por las consecuencias fatales de
*A*
su unica excursion en un terreno que ciertamente no le correspondia. Mas equi6n puede juzgar Io que bulle en el Iinterior de los seres humans y que los i ele a actual de tal o cual manera? Ya habla dicho que como bueno, monria de cara at S-ol.
Hosts fue un perenne angustiado. En la carta que escribM garola Caneda el 9 de ab *1 de 1897 se describi6 como un hombre trunco, que pudo haber si'do que es nada.311 Betances muri6 vi'slumbran-do, acongojado, la trAffica trayectoria future de su patna como la colonial eternal de Estado Unlidos, a pesar que de que por clincuenta aft"os estuvo como d"po Jos6 Jacinto Milane's, a quien una vez 61 ciO, apoyado al t1m6n, esperando el dia que no IIeg6 a ver; el dia que afin no hemos -wsto. Mard en el memento en que fue alcanzado por las balas, enemigas, sin que supiesen los que las disparAron que a quigen apuntaban era. at 11"der mAxI'mo, de la revoluc116n, tal vez no tuvo ti'empo de comprender el balance negative que producinfa su muerte para
..0
la consecusion de su deber, por el cual, -serfin sus palabrus, ponfa en peligro su vida todos los dias; el "'de limpedir a tempo con la inaependenclia de Cuba que se extiendan por las AntiflIas los Estados Unlidos y caligan con esa fuema m6s, sobre nuestras
0 *jp
tierras de- Amdrica--.
Hoy los, cubanos pueden dedir como el companero Ram6n de Armas, que con la muerte de Marti la revolucift fue pos37 MuRoz RivERA, Luis. Apuntes para un bbro. La Democracia. 6 y 7 agosto, 19M.
8:9 .rMA- Awvyrva ?J"nnuAf- wAvo mmra eitsi I;








puesia,, no destrul"da. AdemAs es de toclos cDnocida la Oedlara. ci6n en 1953 del hoy Comandante Fidel Castro, de que Josd Marti era el autor intellectual de la revoluc116n que se remicI6 mtonces. Oueda por lograr que tn*unfe esa revoluci6n que vive en la Antilla Menor, Presa desde bace certa de ochenta y sicte
os entre las patas del minotauro estadounidense. Tambi6n hay que recabar la militancia respect a. la causa puertorrique. na de los pueblos amenazados que todavia se creen a salvo, Para poder hacer verdad el ideal que predicaron y al que dedicaron sus vidas Betances,, Hostos y Marti.











.4.



i w m I











A lemnia y los alemanes en la obra
de Josep Marti*

Luis GARCfA PERAZA

Mientras Jose" Marti 11eva adelante su trabajo de organizacl6n de la guerra y sostiene el peso de mantener sin claudicaciones el ideal de la lindependencia, sim hurtar el cuerpo a deber, a1guno, inculeando a los demfis el "fervor indispensable para que no decaigan ante las dificulta'des y frustraciones"' del moment, describe para diversoS Deri6dicos de Latinoamdrica y Norteame,rica, lo que. su fina. sensibillidad percibe y ramona su agudo. pensamiento.
Los acontecimlientos que le fueron contempordneos los apreci6 y enjuici6 en multitude de articulos que envi6 a d1wdos
tas de Buenos Aires, Caracas, Mdx* o, y tratan pincipalmente de problems politicos -aunque tambi6n hay de crffica. y de arte- aprecia ndose, obviamente, un. marcado inter s en los que se desarrollan en Espana, aunque no olvida los mAs releVantes hechos de Francia, Italia, Alemania, Rusia y Europa en general. "To conowo a Europa y he estudiado su espfritu. . "'J.2 es cribe en 1887 en la que debl"a ser presentaci6n de la Revista Guatemalteca.
Los conflicts y contradictions de interests europeos del d1fimo cuarto de siglo pasado, los amagos de nuevas guerras,
Palabras pronuncliadas por el compandero Luis Garcia Peraza, Em. bajador de la Rcpdblica de Cuba en la Rcpi6blica Federal Alemana, en el "Simposio Jos- Marti", celebrado en los salons de la Fundaci& Marx-Engels, ea Wuppertal, y patrocinado por la. Embajada de la Reu'blica de Cuba en la RFA, la Asociaci6n de Amistad RFA-Cuba y la Fundaci6n Marx-Engels, en conmemoraci6n del 13(P Aniversario del Natalic*o de Josi6 Marti. Josi Marti hoy = Josd Wrff heutel ed. HorstEckart Gross, Richard Kump; Ubers. aus d. Span Claudia Stellmach, Ubers ins. Span Hugo HernAnd.,z.- -Dortmund: Weltkrels-Verlag, 1985. p. 10-3 1.
I MLARTINEz EsTRADA, EZEQUIEL Marti revolucionario. La Habana, Casa de las Am6ricas, 1974, p. 593.
2 MARTf. Josig. Obras Completas. La Habana, Editorial Ciencias Soda. les, 1975. t. 7 p. 104. (En adeIante se citari O.C., el tomo y Las pliginas)








las concertaclones de alianzas, las luchas de los pueblos c6ntra los regimens desp6ticos de Europa, el desa=Uo de las ideas, las luchas por los derechos socials, son hechos que Marti recogi6 para sus lectures latinoamericanos. En muchas ocaslones, Alemaniia y los alemanes fueron objeto de sus obseryaciones.
En septiembre de 1881, desde NuevaYork, describe Para La Opini6n Nacional, de Caracas, una resefia sobre la entrevista sostenida ese mes entre el Zar de Rusla. Alejandro III y el Kaiser Guillermo 1. En ella comment que nada import tanto a Alemania como "las vitales questions" que moviieron el. Wmo de: los emperadores a su "hist6rica entrevista, en la que han, jurado, estrechAndose cordialmente sus dos manos hierro, odl*o etemo a los pueblos
Reparando en los motives que identifican de una parte al Zar con el Kaiser, y de la otra a los revoluciponarios rusos con los revolucionafios alemanes, express: ""Se hada precise que Contra los pensadores fiberales se uniesen los monarchs aut6. crates.; contra los pueblos que no pueden. subsistir sm derechos, los reyes que no pueden subsistir con un pueblo que los tenga."4
Se rpercata Marti de que interest a Guillenno que "Rusla no se ligue a Francia, y que, los nihilists rusos no fortalewan a los socialism's alemanes"PO
A la. dual posici6n de Alemanmi frente al conflict del Vaticano con el. Reino de Italia, al. perder aqu6l los Estados Pontifid'os tras la unidad itallana, e incorporar dste a Roma en 1880 como su capital, escribi6 Marti en. 1882 pdginas en las que analiza y expose las contradictions entre los passes europeos y los interests del Vaticano, cuyo espado de dommlaci6n se lba reduciendo a la dimension de lo real-posible, frente a otros reins que alcanzaban su unidad national y hada los cuales desplegaba su sabliduria y habilidades diplomiticas: "'El Pontifice ha menester del apoyo de Alemania para que compel a Humberto a devolverle a Roma, que apetecet".0
Las Posiciones e M'tereses de Ademania y sus propias con. tradicciones internal los recoge Marti en fi-ases que resume parte del conflict de interests nadionaks:

I O.C. t. 14A P* 105* 4 JbMeM. p. 105-106.
.5. Ibfdem. P. 105.
0 lbidetn. lo. 417.








Canciller dem anAa en cambio el apoyo a- sus medidas
de gobli-erno de los partidarlos germanos del Pontifice.
Ni Alernania. ama al Pontifice,, Cuyo poder intenO echar en tierra con aquella larga, y tenaz lucha por la culture., que ya. corre en la polftica del tempo con el nombre hist6rico de Kulturkampf. Ni los catolicos de Alemania aman al Canciller, cuyo gobierno y medidas aboxnInan, aunque les present ahora appyo, y palabra y voto, en camblio del empuje que el Cah'ciller ofrece a los anhelos
de la corte poritificia."

En 1875, despu6s de la guerra franco-prusiana, describe para la Revista Universal, de Mdxi*co, un articulo que conclude menclonando la pena de suspension, sufrida por un diano francs porbaber publicado, un soneto injunioso contra Prusia, hecho, sin duda, de menor trascendencia, pero que no por menos relevante escape a Marti que ese acto pudo baber alentado a otras injuries mayors, causa probable de complications dificiles en

... Instances en que Prusia busca con afin un pretext "1.51
Para lanzarse de nuevo sobre Franda, Para CreaLJLV, obstAculos, para impedir que se reorganize., para provocarla a un conflict que la desuna y la divide y la prive de las fuerzas que con el slilencio de un orgullo herido,
recoge y prepara.11

Al process de expansion colonial y a las luchas por el reparto del mundo, que seguln sus interests Alemania aspiraba a rehacer, se refiere Marti en una cr6nica del mes de mayo de 1882, escrita Para La Opini6n Nadonal: "... Rusia y Alemania celoI 'F 10
sas ael poder ingles en Asia, quieren alzar a Espafia contra los w 9
ingleses y fortalecerla en sus dominion man-oquies
A ese mismo, process colonialista se reftere Marti an-Gs desPues en un articulo escrito Para La Naci6n, en febrero de 1890, que examine el Convenio tri"partito entre Alemanlia, Estados
4 J+
Uniaos e Inglaterra, mediiante el cual se distnbuaan el domino colonial del arch* i6lago de Samoa. Al comentar la, opinion del resi'dente de la Comlisi6n de Relaciones Exteriores del Senado,

7 Ibidern.
:8 Ibidem. P. 16.
0 Ibidem. P. 505*









en el sentido de que A convention perjudicaba a Estados Unidos, express Marti:
ser6i lo 'natural que Alemania e Inglaterra se unan
slempre-en el prop6sito comiAn de impedir el. adelanto de Jo's Estado-Unidos, cuando en la alta diplornacia. se tlene hoy por seguro I que Inglaterra y Alernam"a se han.
da'do''de m'ano en la. sornbra'para. repartirse las comar'cas nuevas que vayan apareciendo por el mundo, e impedir que Italia, que Francia, que Espafia, 'que los Estados Unidos, extiendan por Africa y por' el Paciffico
sus posesiones coloniales.10
En -un articulo escrito en mayo de 1884, para La Amirica, de Nueva York, cornenta Marti corno Aescribe el. Harper's Magazine al Kaiser Guillermo, a quien Pinta "celoso de su corona, arnigo de hablar de cerca, al. pueblo, sin intermedlio de parlamentos", pero -aflade Mard- mas que de hablarle, de donunarle a su sabor y convenienCia".111L
Marti' deja corner su irnaginaci6n, con la belleza de Ienguaje del que sabia escribiir par-a los nifios, y prosigue resefmndo al. Harper, que present al emperador: ~ h
nifto pequeno primer, que jugaba en las rodlillas de la reina Luisa con las cianeas azuIes silvestres de que la sen-ora. iba teiiendo una corona a su hijo; y luego, peleador 'contra fran ceses, consejero de Estado, gobernador de Maguncia., organizador del ej6rcito prusiano, regent y rey de Prusia, vencedor de Schleswit-Holstein,
de Austna y de Francia.1 2
Y an-ade Marti, ahora en serene, balance de la poliffica del Imperio y de su dliplomaclia de alianzas, puesta a disposici6n de- sus designios e interests, que se ve al. Kaiser
consagrado al fin, a Jos reflejos de las hogueras de
Emperador de la Alemania unida, a la que, a des
pecho.del personal casino y reglia simpatfa que le Ilevan a los zares, ha pues to en al i aj por razones de raza y nacionalida(l, contra losrusos de un lado, y por razones de conservaci6n- contra los franceses de otro, con Aus10 Ibidem. t. 12, P. 384.
Ibidem, t. 23, p. 21.









tnai, a quien abatio' y Ce'rcen6 no hace mucho, y cbri
Italia,.13

En esas mismas pfiginas coloca en el lugar que cada uno le merece al arque6logo Schliemann, a Bismarck y at Kaiiser Guillermo, al expresar: "El que desentierra una ciudad merece na" aplausos que el que la devasta"."
Tambidn en. es as pdg inas Marti caracten z6 a a1gunos educadores y escritores alemanes, al clogiar los trabajos de restate arqueol6gico que Schliernann dirigiera:
No es Schliemann copioso pedagogy, ni anda por la naturaleza como un. fantasia, a la mantra de esos pedants pAlidos y togados que explican cienclia. de libros en los gimnasios alemanes; ni" es de esos pesados escribidores alemanes, que hacen creer que el pensamiento es un ente paticorto y panzudo, que sobre el venture anda., como los insects que han absorbido demasi"ada savila
de Arbol, y no sobre las nubes, con ;i1as brilladoras.15
Refin'dndose al mAs grande poeta alemdn de todos los flempos, Goethe, sen-ala Martf -coincidiendo con Oscar Wilde en un articulo de critical. literaria que hizo sobre 6ste en didembre de. 1882 para La Naci6n, de Buenos Aires-- "nadie ha de *tentar definir la belleza, luego de'que Goethe la. ha deflinido".1111
Se pregunta por qu6 nos han de ser fruto vedado "Jas literaturas extranjeras, tan sobradas hoy de ese ambilente natural, fuerza sincere y espiritu actual que falta, en. la modern litemtura. espa n-ola". 1T y argument con fuerza que mi la huella que los poets, alemanes impnimieron en Campoamor y Becquer,, ni una que otr-a "traducci6n pgffida" de alguna obra alemana o inglesa serfan suficlentes
...para. darnos idea. de la literature. de los eslavos, germanos y sajones, cuyos poems tienen. a la vez del cisne niveo, de los castillos derruidos, de las robustas mozas

is Ibidem.
-14 lbfdem. P. 22.
Is Ibidem.
10 Ibidem. t. 15P P. 363.
17 Ibidem. P. 361.









Ve Se ASOman a'su. balcft Reno de flores, y de la luz
plAcida y mistica, de ]as auroras boreales.'s

En ning;6n otro articulo. o cr6ni'ca de los muchos que escri. b!o Para sus lectures latinoamer" en relaci6n. con los
alemanes, adquiere mayor dramatismo y profundidad. de anAli.
1 ja con f ina sen
SIS Ve en aquellos en que Mart' dibu sib'lida.d.
la tragedia de esa parte del pueblo que emigre torque no pod,fa tontinuar viviendo con dignidad en su. propia sierra.
De trescientos an-os de emigraci6n, alemana se habla hoy. Y a muchos de esos einigrantes -que el despotism y creciente I I a abandoner su pals
miliUtrismo del regimen imperial compel'a
io Marti Ilegar a Norteam6nca y. dinigirse a las regions mas inh6spitas y difficiles. De alemanes esta Ileno el Oeste De Europa vienen exasperados",19 escnbM en sus pAginas
para los lectures latinoamericanos., y pudo, observer que con ellos -igual que con otros europeos- Ilegaban tambil6n sus ideas y encontraban en fierras de Nortearn6nca ]a misma situacioti de injusticlia y desigual distribucio"n de la. niqueza, en la que se desarrollaban con fuerza "los odios (de clase) que ferI 31
mental, aprovechando la. "inesperada libertad Para cumphr
P-P 20
mAs prontamente sus desIgnios
En e'l naciente impeno adonde Ilegaban los emigrants
alemanes acumulaba fuerzas y acechaba. el moment Para apoderarse de tierras r*icas que rec ien conquistaban. su independenda --otr-as como Cuba se aprestaban a hacerlo- y no tenian fuerzas suficientes para impedirlo. Observe Marti que los empresarios se resistant a una mds justa distribud6n en forma de. salaries, a consectiencia de la "venta cada dia menor de sus products, elaborados a un precio demasiado alto para exportarse con utiffidad, en cantidad que excede en. mucho a las fiecesidades ya bien suplidas del mercado, dom6stico"'.21 ine 'en suplidas"
Ese "'mercado do stico" de necesidades "ya. bi t. I *
provocaba que el capita lismo norteamenicano, se expandiera Y rebasara sus frontiers, con.-voracidad imperlialista, primer con sus mercandas, y lue-go, con su capital financier.

IbIdem.
19 Ibidem. t. 10, P. 159.
20 Ibidem. p. 160.
91 IbIdem.








En esas "'Mijustas diferencias de provechos entre eMpreSarios y empleados"'. vela Marti dolorosas y tremendas condiciones que serfan aprovechadas go en preparation de un levantami*ento formidable An lejano", e inevitablemente tambi6n Para "actos de violencia que por el terror arranquen de los empresanos las concesiones que la. raz6n a veces no alcanza"'.22
ese mundo se dirlg"lan los anemones (otros ci mil habian ido a Inglaterra), mientras -sefial. a--.
Bismarck grune, y da con la bota de hierro en el suelo, cada vez que Jos vapors de immigrants se le Ilevan a Am6rica, con sus gabanbs de lana y Sus cachuchas, la pipa en Jos labios, y en la mano la jarra de cerveza, a una barcada de soldados futures, de espaldas anchas
y coraz6n. bueno."23
A111" en Estados Unidos encontrarort una repfiblica que "'Por el culto desmedido a la riqueza, ha caldo, sin ninguna de las trabas de la tradition) en la desigualdad, injustlicia y violencla de los passes monarquicos",24 y es Por eso --afiade. Marti- que "los immigrants (...) denunciaron con renovada ira los males
"'a haber dejado tras si en su ti "nica pat ia""26 y que que crei n r" n J,
pronto empezaron adescubrir en la nueva patria que los acogia.
Es en. el "Oeste recie"n naddo", donde en el precipiclio de la prosperidad -sefiala Marti- los duefios, extreman
los methods injustos y el trato A'spero con que la sustentan- donde tiene en ferment a la'masa obrera la levadura alemana, que salc del pais imperial, acosada e inteligcnte, vomitando sobre ]a patria inicua las tres maldiciones terrible de Heine." En el Ocste y en su me'I PF
tr6poli Chicago -escribe Marti- "hallaron expresift viva los descontentos de la masa obrera, los consejos ardientes, de sus arnigos, y la rabia amontonada Por el
descaro e inclemencia de sus seflores.27

22 Ibidem.
29 Ibidem. P. 256.
24 Ibidem. t. 11, p., 335.
25 Ibidem.
26 Ibidem. p. 336.
V INdem.








Con esas palabras se rd'rl'a Marti a las causes que generaron los success de Chicago en la- primavera. de 1886, durante la huelga efectuada en reclamo de la jornada de ocho horas.
Un. primer y breve articulo suyo, escrito para resen"ar el juicio que se siguio a aquellos siete alemanes", no logra desentran-ar las verdaderas causes de Io que acontecia.
Al anbo, siguiente -en noviembre de 1887-, despu& de ser ahorcados los obreros "sentenciados por Chicago" describe un extenso y emocionado articulo en cuyas paginas se evidencia hasta qud punto ca,16 la. A si6n. y el razonamiento de Marti' en el mAlisis de los problems socials, de la lucha de classes y el effect de las nuevas ideas, Ilevadas a Estados ILJnidos por los emigrantes alemanes, entn otros europeos.
No hay duda. de que aquel hecho conmovi6 hondamente a Marti y le hizo reflexionar:
Cree el obrero tener derecho a cierta segundad para Io porvenir, a cierta holgura y limpieza para su casa, a alimentary sin ansiedad los hijos que engendra, a una parte mas equitativa. en los products del trabajo de que es factor indispensable, a1guna. hora de sol .,en que ayudar a su mujer a sembrar un rosal en el J v
patio de la casa, a algun nnc6n para vi. I vir que no sea un tugurio f6tido donde, como en las ciudades de New
York, no se Puede entrar sin bascas 28
No se queda solamente Marti' en el examen del reclamo obrero, sino que expose tambien- la reacclion del capitalist inco*mprensivo que a los arguments que recibe opone s6lo la fuer-za:
... cada vez que en a1guna forma esto pedfan en Chiiicago los obreros, combinAbanse los caplitallistas, castig.A anlos negAndoles el trabajo que pam ellos es la came, el fuego, y Ia luz; echdbanles encima la polida, ganosa Siempre de cebar sus porras. en cabezas de gente mal yestida, mataba, la pollicfa a veces a algdn osado que le resistfa con piedras, o a algdn nino; reducianlos al fin por hambre a volver a su trabajo, con el alma torva, con la miseria enconada, con el decom ofendido,
rumiando venganza. 11211

2S IbIdem. p. 339.
29 Ibidem.








Despue's de denunciar Marti que la hija de un -obrero trabaj a "quince horas al di 0 a para ganar -quince centavos-"I" y que hay quien no tuvo trabajo en todo el invierno por pertenecer a "'una junta de obreros"', resume en breves -frases las injusticias sociales, la explotacio'n de que son objeto los -obreros, los. atropellos, -la falta de derechos: "El jue-z los senten6a. La policia los aporrva y asesina. Tienen frio, y hambre, v IL
V
ven en casas hediondas.
La descripc16n' de estas exaltadas" escenas la conclude Marti reproduciendo Io que escribio en la edici6n vespertina del 61 a 99
Arheiter Zeitung, de Chicago, Para recioir al gentio 4vido"', que regresaba a la cliudad, despul6s de, haber entemdo a sus
1 0
martires.

-Hemos Perdido una batalla, amigos infelices, pero veremos al fin el, mundo ordenado conforme a la justicia: seams sagaces como las serplientes, e inofensivos
corno las palomas!"

Marti' Ilega a la conclusion de que. para los obreros emigrantes, "iAme'rica, es,.pues, lo mismo que Europal." Entiende que los differences sectors sociales son "mera rueda del engranaic social"" y anade-: "hay que cambiar para que ellas Cambien todo, el en'granaje, 1184
No debemos olviidar que quien estas imAgenes e ideas traslad6 a sus lectures latinoarnerilcanos. habia sido capaz as*rn*smo' de "apreciar la nqueza humana y social de Karl Marx, pa'ra-'Ia que estaban aun ciegos, tantos dirigentes politicos e intellectuals en los finales del pasado sliglo".81' Desde Nueva York, dos meses despu6s, de la muerte ddl genfal pensador alemanI ocurrida el 14 de marzo de 1883, escribio para La Nacio'n, de Buenos Aires.

W Ibidem. p. 337-338.
31 Ibidem. p. 339.
Ibidem. p. 356.
.33 INdem. P. 338.
34 Ibidem.
85 RoiDRfGUEZ, CARLOS RAFAEL. Cuba en el trdnsito' I Socialism (19591963). Mdxicoj, Sigio XXI Editores, 1978.








Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los debiles, merece honor ( ... ) refonnador ardiente, reunidor de hombres de diversos pueblos, y organizador incansable y pu ante. La Internacional fue su obra: Vienen a honrarlo hombres de todas las naciones. La multitude, que es de bravos braceros, cuya vista enternece y conforta, ensen-a mAs m'sculos que a 11haj P as, y
mAs caras honradas que pan"os sedosos.1111
Y an-ade:
Karl Marx estudi6 los modos de asentar al mundo sobre nuevas bases, y despert6 a los dom'dos, y les enseM el modo, de echar a la tierra los puntales rotos. ( ... ) Aqui estan buenos amigos de Karl Marx, que no fue s6to movedor titAnico -de las c6leras de los trabaj"adores europeos, sino vee4or profundo en la. raz6n de las miserias hurnanas, y en los destines de los hombres, y bombre comido del ansia de hacer bien. El Vel'a cu todo lo que en sl propio Ilevaba: rebeldia, camino a lo alto,
JUCha.:87

Decenas de otras references al hombre de pueblo alemAn, a sus poets, clentificos* a aconteclitnientos pol Oticos, socials y hechos curiosos, aparecen recogidas en la produccift penodistica, de Jose" Marti, enviada. a La Opini6n Nacional, de Caracas, donde se publicaron sin firma, bajo el titulo ""Secci6n Constan'te
Una de esas paginas., escrika el 25 de febrero de 1882, lustra sobre los juicios de Martf acerca del pueblo alemAn de su j6poca, del que tenia un alto concept por su apego a las ciencias y espiritu investigative:
No es Alemanxia de los pueblos que leen menos, y bien puede asegurarse que es el pueblo que describe m6s.
(...) En Berlfn, como, en Paris, asombra la facilidad con que pueden haRarse en abundancia material sobre ramas ignoradas y humildes de la. historic,. la literature y la ciencia. La literature misma es entre ellos una clencia, por el m6itodo con que la estudian, y la severidad y la erudicio- n con que se entregan a la obra que eligen. Usan de las letras, no con el mero fin de produO.C. t. 9o p. 388.
:87 Ibident








T d
cir belleza formal; sino con el intent de expresar' en"
lengua hermosa ideas profundas y durables. Usan del lenguaje, no como de un caleidoscopio, cuyas figures cambian a cada instance, brillan un punto y se evaporan, sino como la vestidura elegant que realza la hermosura de una darna bella. El lenguaje es para. ellos ornaments de la Historia, de las ciencias,, de lu artes que estudian por su sentido ffifirno e influence en el mejoramiento human, no p'or su beldad apparent, no por -su aspect meramente plfistico. Eso es su literatara: Io. s6lido, como m6dula de Io bello, por lo cual esto.
flega a serlo perdurablemente, y no al extinguirse, como
rehimpago fugaz, o fuego de San TeIrnow":a
*'I 'I
No seria possible hacer menco6n en este trabajo a todas las references de Marti' a los alemanes y a su pats, Como parte del universe de temas que abarc6 en su vasta obra literaria reallizada a ratos, mientras' preparaba Io que serfa su. obru fundamental: la independericla de Cuba.
Estas palabras no tienen otra intencift que presenter con el simple carActer de inventario los juacios. y observations de Jos6 Marti sobre los alemanes, y destacar aquellos que conslider-6 mas significativos y podian ofrecer una visit, aunque I& IN # A
somera,, de como percibi6 y enjuddo a sus contemporaries. de esta parte de Europa y los hechos, con los que ellos se relactionaron.
Los trabajos de los estudiosos de Jos6 Marti servirfin de gula en la lyfisqueda de aspects principles de la obra martiana y despertarin el linterds de otros mivestigadores en el studio de su obra.
Puede afirmarse que las ponencias Presentadas en el SimPosio, Ponen de relieve la, important de la obra de Jos6 Marti, por su universalidad y vigencia, en el process de camblos, sociales, econ6micos. y politicos, en las suffidas flerras de Nuestra Arn6rica.88 Ibidem. t. 23, p. 212-213.













Esdavitud y relaciones mterraemles
en Cecilia VaIdefs

SALvADoR BuENO

Cecilia Valdis de Cirilo Villarde (1812-1894) esti considerada como la mas valiosa novel cubana del siglo xix. Sin embargo, result una obra poco estudiada. Ciertos critics pasan por encima. de ella sin mds anifisis que meros comentanos harto superficiales. Histoniadores Ifteranos. hispanoamericanos la atienden muy brevemente dando a engender que arenas la concern." Por uno u otro rnotivo, durante afios han regateado los m6ritos de Villaverde cumo novelist. Recalcan que fue escritor de pesimo estilo, un narrator propenso al melodrama, un costumbrista que pretendfa ser creator realist. Tales so.0 1 d *
meros anausis no han logrado evaluar con objetividad esta novel. Se han atenido a questions formales, pasando por alto su valiosa penetrad6n en la realidad socio-econftlco de la Cuba colornal.
En los filtimos anhos se han produclido a1gunos aportes para lograr su exacta ubicacift.2 Ya la mAX*Ma novel, de Cirilo Villaverde no es tan desconocida. Las palabras del compaftero Annando Hart, Ministro de Cultura, indican Premisas necesarias para su estudlio: ""La. obra revela aspects muy resales y concertos de las relaciones socials y econ6milcas de su idpoca", a to que agrega.:

La inspirad6n, el talent y la sensibilidad humana del autor, sin que tuviiera un dominio scientific de la cuesd6n socW -no podia tenerlo en la Cuba de su 4pocale lIev6 sin embargo a describir en forma de novel y

:i ANmawx Immu, ]R mom Histaria de la literature hispanOaMeric"a. Mdxico.. 1965. tomo 1, p. 247-248. ALwRfAj RmAmxx Historia de la noveta hispanoamericana. 3.% ed. Wxlico, 1966. T. 51
2 Debemos mencionar aigunos estudilos recientes, incluidos la Mayorfa en la compilad6n realizada por bneldo Alvarez Garcia en. el volume cojectivo Acerca de Cirijo Vi7javerde. La Habana, Editorisd Letras Cubanas, 1982.








empleando la I'maginacii6n., situaciones y hechos en los que hoy, partiendo de un anAll"Isis cientifilco, podemos descubrir como trasfondo las relaciones de clase dentro de la sociedad esclavista cubana de la pri*mera mitad.
del siglo xix.11
Una de ]as confusions frecuentes que revelan cliertos criticos se derive del hecho de no advertir la diferencia. existence entre la primer version de la novel que a'parec*6 en La Habana (1839) y la segunda y deflinlitiva que public' su autor en Nueva York (1882). Villaverde partlicipaba en las tertulias de Domingo del Monte desde sus inicios en 1834. Una de sus pn"me I ras obras narratives, El espet6n de oro, broto' a consecumcia de una sugerenclia, de aquel critics. No obstante, la pfimera Version de Cecilia Valdes no esta integrada. a la corriente antiesclavista que emergi6 de las referidas tertulias con la. novel. Francisco de Anselmo SuArez y,,Romero, y el relate "Petrona y Rosalfa"' de Mix Tanco. Debemos esclarecer, desde ahora, la's' dilferencias que existent entre ambas versionss.
Cuando SuArez y Romero conclula su novel Francisco y el comisionado, inglds cn La Habana, Richard, R. Madden, preparaba su regreso a Londres portando los manuseritos de aquellas obras que se proponfa publicar en Inglaterra. como contribuci6n a la campan-a abolicionista, apareefa en la r-evista La Siempreviva un brevecuento en dos parties fitulado "Cecilia Vald6s" que constlituye un bosquejo de la novel del mismo titulo que salia publicada en ese mismo, aft de 1839 en la imprenta Literaria de Lino Vald6s, dividida en ocho capitulos, a
Cill.
la que siempre se menciona. como la primer parte" de esta obra. Esa primer Cecilia Vald6s ]a compuso Villaverde a solieltud, de su amigo, Manuel del Portillo, quien le pidi6 que esV 9 if
cribiera. un articulo de costumbres cuyo asunto fuese laslenas del Angell' que tmdicionalmente se celebmban en los alrededore*s de la babanera iglesia de ese nombre. La Ilamada "'primera parte"' de 1839 se caracteniza fundamentalmente por su indudable 6ptica costumbrista.; en ella no percibimos n' 6n rasgo que descubra una Intencl6n antiesclavista, por lo que no puede adscrlibirse a la que''hemos denominado "etap4 primitiva" de esta comente riarrativa en I-as letras cubanas colonials.
- Cuando concluy6 la redacci6n definitive. de su obra. (en mayo de 1879 esti fechado su pr6logo) durante su destierro estadounidense, a cuarenta afios de aquella. "Primera parte NO 0
HAn DUALw, ARmww. Encuentro con fos escritores. La Habana, Ediciones Uni6n, 1977.








Villaverde enfoca la sociedad colomal en su totalidad y subraya la. importance indudable que poseia la probletnifica esclavista en el perlodo en que ocurre la. accift de su novel, entre 1812 y 1831. En esta. version definiffiva los rasgos realIstas son mis firms, los ingredients costumbristas constituent elements subordinados a ]a lintenci6n. totalizadora del autor, la. visit social que ofrece es ma's crftlea y la cuesti6n esclavista -que ya en 1882 estaba en vias de soluci6n- queda Iinsertada en el amplio mural hist6rico que se des liiega ante los lectures. Con clari'dad aclaraba Enrique Josd Varona.:

La que habia, Ide ser, en ]a primer intencio'n, mera novela de costumbres, se convirti(5, Por la intensidad de la emoci 6n, la riqueza- de los, recuerdos y la profundiL dad escrutadora de. la mirada del artist patriots,, en evocation maraviliosa, en exteriorlizacto'n palpitante
de la vida intima de un grupo human

Hemos de tener niuy en cuenta. la trayectoria hist6rlica de la. esclavitud en Cuba para un entendimiento cabal de los m6ritos, que posee Cecilia Vald6s como reflejo, de la reallidad socioecon6mica del pais. en. la pritnera mlitad. del siglo xix. La mayoria de los escritores cubanos de ese siglo tuvo rnuy clara conclencia del papel so I de la hteratura. Entre ellos, Villaverde advirti6 con acuidad la. importancia de los factors, econ6micos y socials para representer la situaci6n de la sociedaa cubana. y plasmarla en forma totalizadora en su magna novel.
Con los blanco europeos Ilegaron los esclavos negros, trafdos de Santo Dorningo, por Diego Velahquez, conquistador de Cuba, despu6s de la propia Espafia y, por U'Itimo, directamente de Afrim Segun Fernando Ortiz, los colontzadores descubrieroll pronto que un negro valia. por cuatro indios. Se, calcula que unos cantos miles de esclavos fueron introducidos cada ano en Cuba durante los primers tres sliglos de dorninaclon espanola. Fueron utilizados Primeramente en el trabaJo de las minas, Pero ya en la segunda mlitad del siglo xvi se produjo la i dent ifficac ion entre azucar y esclavitud: fueron la fuerza de trabajo en los ingenious. Por el censo realizado en 1774 sabernos que habia una poblaci6n, de 172 620 habitantes, com4 VAROKA, ENRIQUE Jost El autor de Cecilia Vald& El Figaro (La Habana) 20 (39): 514; 14 novimbre, 1894, Incluido en: Homenaje a Cirilo Wlaverde. Cuba en la UNESCO (La Habana) marzo, 1964.









Puesta Por 96"440 blanco peninsulares y criollos, 31847 negros y mulattos hires, y 44 333 negros y mulattos esclavc*, 11
El Mcremento econ6mico de la Isla despu6s de la temporal ocupacion de La Habana por los lingleses en 1762, las medidas Prog res*stas de' los ml*n*stros "ilustrados" de Carlos III y, sobre todo, la destrucci6n de la riqueza azucarera de Haiti" por la esforzada lucha de sus esclavos contra la dominaci6n francesa, produced el despegue econ6mlco de Cuba, causado por ei ioncremento de la producci6n de azdcar lo que trajo aparejado el aumento de la. fuerza de trabajo esclavo.
El process queda iniciacto en 1789 cuando fue autorizado el comercio fibre de esclavos bajo todas las banderas, "'Al amParo de tal disposici6n se habf 9 an importado, mis de 20000", anota Ramiro Guerra,'O El apoderado del Ayuntamiento habanero, Francisco de Arango y Parreft'o, defensor de los interests de !a credence burguesia criolla, consiligue en 1791 una extens16n Por seis anos de Ja mencionada autorizaci6n del comerdo, libre, que se prorroga durante los a-nos sigulientes. El progresivo crecimiento de la poblacii6n, esclava tropez6 con la polffica britAnica diriglida a elimlinar el comerclio esclavista. Fernando VII accept un tratado, con los ingjeses que prohibit el trifico negre'ro, firmado en 1817, que comenz6 a regir en 1820. Esos convenios permitfan que los buques de guerra britAnicos regls traran los navfos que eran so-spechosos de transpartar esclavos desde Afri*ca. Se cre6 una comisiOn m*xta de arbi*traj*e instalada en La Habana Para resolver los problems relati"Vos al trifico de esclavos. La trata no ces6, ya que de mantra clandestine se siguieron introdudendo esclavos m las deCadas sigulentes. Se calcula que entre 1821 y 1831, ewraron clandestinamente en la Isla no menos de 60 000 esclavos traidos en unos trescientos
0 0
viajes. Los navi"os ingleses no habl'an podlido apresar ni un cuatro, por ciento de esas expediciones negreras, afirma Ramiro ,,Guerra. Seg4n crecfa la industrial azucarera aumentaba el numero de esclavos tra'dos de mantra fraudulent. Durante estos anos, la poblaci6n negra y mulata de la Isla, libre o esclava,
M 0 Iff's
era superior a ]a poblac116n blanca dc pen b nsulares y crionos. En 1841, la poblacion de 'o'n*gen afri*cano constitufa el 58,5% de la poblaci6n total.
J+I
Despu6s de la gran repression contra los esclavos y libertos provocada por el flamado Proceso de la Escalera (1844) se

6 Guam SANcHFz, RAmiwx Manual de Historia de Cuba. La Raba. na, 1938. (Hay vanas ed'Clones).








adoptaron por la Metr6poll' medides -mis efectivas contra el comercio esclavista. El gobierno espanot dicO en .1845 la Ley de Repression del TrUico Negrero. Aunque no cort6' tajantemente el flujo de esclavos, comenz6 a disminuir a partir ,de esa fecha. P r otra parte, la. miquina, de vapor comienza -aemplear.; se en la industrial azucarem desde 1819. La creciente, mecamzac16n traerfa aparejado, la disminuci6n. del nfimero, de esclavos, sustituidos cada vez mds por trabajadores asalarlados. AfUdase a lo anterior que'el promedio de- vida de un esclavo en los lnge-, nios no alcanzaba. a los veinte an-os. De ahl" que la mayorla. de ellos fueran afficanos, "de nacift"', como se les llamaba, El comisionado ingl6s Richard R. Madden ofrecia el resultado de un interrogatorio sobre la situaci6n. de. la esclavitud:

i phrase el trAfico de' esclavos, Zen. cuAnto flempo'se
calcula que se acabarfan los'ex-Istentes hoy, suponiendo que no se cambliase el sistema actual con que se los ma.
neja'>
-Dentrd de veinte ahos, poco mis o menos,'porque -la mortandad ordl*nan*a se calcula en un 5%, pues aunque es clerto que en los I*ngeni*os mueren en. mayor propord6n, en los cafetales y otras fifficas menores es mucho
mAs baja.7 .

Para una Asion mAs.amplia del estado demogritfico en la colcynia espanhola, debe sefialarse el increments cada vez mayor de la poblaclion de negro' y mulattos libres. Los esclavos tenfan diversas posibilidades de alcanzar la libertadpodfan comprarla o podfa otorgarla su amo cuando ya eran VI"e*os. Al MI"SMO tempo, el mestizaje se incremental ya desde el siglo xvic. El cruce del amo con la esdava producia hijos a quienes a veces se les otorgaba Ta libertad, aunque muchos no tuvieron. a mal que sus hijos Inuflatos sliguieran siendo esclavos. De todos modos, los negros y mulattos libertos se encontraban coacclionados por su situaci6n en una sociedad-esclavista. Tenfan la oportui los manuals, y se distinguie'
iad de desempenlar of id ron como
pintores, mu'sicos, etcetera.
La novel maxima de Villaverde constlituye unai verdadera br6jula, como un hilo en Ariadna que nos gula para captar las imAgenes convulses de una sociedad que se inquietaba y sacudia en busca de su. propia identlidad. Porque el novelist no se
T WwEN,, RicHARD R. La Isla de Cuba. La Habana, Editorial del Conse*o Nacional de Cultura, 1964. (Colecei6n Viajeros).








limiO a enfocar solamente el fen6meno esclavista que se manterna en Cuba', como hicieron otros narradores, sino abarc6 toda la sociedad que se apoyaba en dicho sistema. Este ambicioso proyecto le Ilev6 a priesentar las, classes y capas que constitution la sociedad colonial desde el j6fe politico, m4xlimo representative de la Metr6poli, el caplit;kn general Francisco Dioniisio Vives y, por debajo, la pirmlide que teniOa en su apice la aristocraciia representeda en la novel por Fernando O"Reffly); la alta burgues 0 a peninsular y criiolla de hacendados, comerciantes y contrabandlistas de esclavos (en la que se balla Undlido Gamboa, padre del protagonist. masculine); una indiien burgues-" liberal de Profesores, medicos y otros,
i p t6 pequefia ia
professionals; los pequen-os comerciantes y empleados penlinsu I tares (asturianos, catalanes. canaries), y los artesanos y empleados criollos; de la ciudod y del campo. MAs abajo estaba el mundo de negros y mulattos Rbertos que alcanzaba ya un nivel econ6mico con el inevitable recelo, de las autoridades coloniales, por lo que seria reprimlida. en el Proceso de la Escalera. Por dItimo., en la base, estaban los esclavos domestics y rurales que, no obstante su condici6n de "mercancla", de "cosa", segdn el regimen esclavista, Villaverde logro" dotar a various de ellos de convincente personali'dad.
La novel describe con minuciosidad el enfrentamiento del mundo de los esclavos y el mundo de Jos amos. La agres*6n io lenta contra los, esclavos la present el autor desde los, pnmeros, pasajes de su novel. Al leer el capftulo septimo de la Pri*mera parte, que descnbe la vida en el hogar de la familiar Gamboa, verifficamos el cuadro de la esclavitud en el Ambito dom6stico y urban. Tanto Cdndido como Leonardo maltratan de palabra y de obra a los esclavos de su casa, al joven Tirso y a los. caleseros No y Aponte. Al cocinero Dionlislio, dofia. Rosa lo amenaza con enviarIo a los sitios de castigo de la cludad de La Habana, que estaban en EI'Vedado y en la Maestranza. La vZolencia de las confrontations entre amos y esclavos. se trasm*te igualmente a las relaciones entre los esclavos y los libres o libertos, entre los esclavos de "nac16npo y los esclavos, criollos. Estos antagonisms no estaban reprimidos slino estimulados porlas autoridades de la colonial. Pedro Deschamps Chapeaux explica:

Asf corno la poblaciAn blanca se hallaba div"*d*da entre peninsuiares y cno.-,)s, la de color se dividia en africanos v criollos. esclavos v libres, con la subdivisi6n. de





I

pardons y morenos, alentada y mantenida por el r6gimen
colonial conio tActica para una mejor domlinaci6n."

En el capitulo primer de la Segunda parte encontramos un.episodio sintomitico de estas confrontations. Frente a la sastrerfa de Uribe se produce una violent pelea de un esclavo afficano que conducfa un quitrin de la familiar Gamboa con un mulato criollo qt e manleiaba un carret.6n. A las maldiciones, y golpes que se propinan entre ellos,*expone el novelist.
No eran que se conocian, estaban renidos o tenfan antenores agravios que vengar, sino que siendo los. dos esclavos, oprfimdos y maltratados sibempre por sus, amos, sin fiempo ni medio de satisfacer sus passions, se odiaban a muerte por linstinto y meramente desfogaban la ira de que estaban posefdos en la pritnera ocasl6n que
se les presentaba O
De tales antagonlismos include la novel muchas escenas. de verdadera representatividad. En el baile de "la gente de color", que se present en el capftulo U"Itimo de la Segunda parte, un official de ]a sastrerfa de Uribe se dinge a Dionisio, esclavo de los Gamboa, y ante su actitud le dice: "Eres un mal agradecido. ['. I No tines td la culpa s*xno yo que me ocupo de un indfviduo inferl'or a mi, cocinero y. esclavo." Poco despu4 As, Jos6 Dolores, el mestizo libre enamorado de Cecilia, insulta a Dion1slo: "IMI -Perrol, Habias de ser esclavo. Afuera.""
Un contrast notable en cuanto a la vida de los esclavos to hallamos, en el cafetal "'La Luz;pf, perteneciente a Tomis Ilincheta padre de Isabel, la novia official de Leonardo. En el CaPftUlO Prilmero de la Temer-a Parte,' Leonardo, junto a su, amigo Diego Meneses, flega al'cafetal para continual viaie con Isabel, su hermana Rosa y su fla- dofia Juana bacia el ingenio "Ta Tinaia" donde van a pasar las fiestas de fin de an-o. El cuadro idiflico que present Villaverde hace resaltar el caricter fiflantr6pico de la relaci6n que mantenfa el duefto del cafetal con sus esclavos. Es cierto, como dice Fernando Ort*z,.'O 4'el

8 Dwmmps CHAPEAMPEm El tiegro en la economic habanera del sigloXIX La 14abma, Ediciones.UnMn, 1971.
9 En lo sucesivo, todas las citas de la novela correspondent a la edid6n de CwUia Valdis. Lima, 1959 (Nimer Festival del libro Cubano).
10 ORTirz FmmAmEz.. ftammm Pr6logo. (En. PAnz i)E LA RrvA,, FkANcwm Ef caf4 La Habana,, 1944.)








trabajo en los cafetales fue mis human que en los ingenious [ ... ] en el cafetal no habla agotadores turnos- de madrugada - "' Villaverde acentda la actli tud patriarchal del duefio de Ta Luz-p# y de su- hija Isabel para. con sus esclavos.
Estas caracterfsticas propias del cafetal de Ilincheta se ponen de manifesto en el difilogo que mantiene Isabel con Pe, dro, el contramayoral, a quien comunica que, esta n-'a ausente por unos, dias. Isabel le dice: "Bueno, confio. en tf, Pedro. Es un gran descanso para nosotros cuarido'salimos,'dejar' el cuL dado de la casa Y de la finca a un hombre tan rac-ional y honrado como W." Isabel, adernAs, agrega, "Le dird a papa que los deje tocar tambor en los dfas de Pascua y el dia de Reyes."" No deja de an"adir: "Mira, Pedro, estoy pensando que, por sf o por no, lo mej or serai que guards. el lAt Iigo en tu. bohfo hasta despu6s de Pascua. Si, sf, mejor serd, pues mientras lo tengas en la mano, has de queer usarlo, y no quiero que se levant el laftigo Para nadle. Lo oyes, Pedro? Que no suene el Lit"go en
140
nn ausencia. recalca: "Til sabes que pap;k boto" al mayoral en abril torque dabamucho cuero. Recuerda que la cogi*6 contigo. No ha de oirse un latigazo en el cafetal en mi ausencia. Lo repito, lo quiero asi, fo mando, Pedro."
Sabiendo los esclavos que Isabel se ausentana durante'varios, dias Ie dernuestran, su affect de distintas maneras. isabei
0 *
vista. las dependencies del cafetal antes de partir y ocurre esta escena entre otras.

La sfibita aparicion de Isabel en los tendales fue Ia senal para que el negrito del molino alzase la voz airgentina y aguda con la cailci& tan ruda como sencilla a sada --quizas la noche anterior, la cual principiaba con esta especle de verso, La nin-a senva y terminaba con este otro repeticto en coro por todos. los dem -as, negros Probe cravo Hord. 'Entre'la p imera letra y el estribillo o pie,, insertaba el guia, no obstante ser criollo, nacido en el cafetal, frames en congo purq, a que tam bidn contestaba el coro con. el obligado: Probe cravo 11ord.

Intervene el novelist: "Infifil, fuera pedir arm6nia, siquic, ra music a una cancl6n, ni elvilizada- n1i salvage del todo- pero si parecia, asaz mono"tona a oldos delicados, tambidn es verdad
0
que el tono y la letra rebosaban un melanc6lico sentirniento."

El subrayado es nuestro. S. B.









La lacrimosa escena de la despedilda, muy- de novel romin. tica, ofrece dos rasgos dignos de tener en cuenta. El autor llama al contramayoral "'Espartaco por su varonil musculature, flaca mujer por la sensibillidad de su inculto espiritu."' Leonardo, ante el espectaculo tan- inusitado Para 61, exclarna: "jAyl iqu6 falta hadia aqui un buen cuero."' Otro serfa el tratamiento a los esclavos que pronto encontrarfan en el Migenio "'La Tinaja", propiedad de sus padres, don CAndido y dofia Rosa.
Los festejos naviden-os del a'mo' y sus amigos en el mgenio permiften concern el rostro m6s terrible de la esclavitud, con sus Alms y crueldades. Allf present el novellsta, con rasgos; que parecen haturalistas, los castigos que recibian los esclavos: los bocabafosel cepo, el- cuero o litligo. El desfile de los tresclentos y mas esclaws de ]a dotac!6n del irigenio, con su mayoral don Liborio al fren'te, incluia, a los que habfan sido sancionados por algft dellito:

Dos de ellos Ilevaban grills, con barra atravesada y cadenza de dos tamales suspenama a la dntura y camin aban con mucho trabaj o,' pues para avanzar tenian que describir medics circulos ya con un pie ya con el otro.
Uno, flevaba gnIlete, del cual pend + a I una cadenza como de se's pies de largo, cuyo*extremo inferlor iba engarzado el anillo de una masa fdrrea como Pen de mloj, la que, al carninar, era fuerza que llevara el brazo, so Pena de que el roce de la argolla moliera el hueso de la. canilla, aunque se'lo habfa abrigado con un trapo. Este mismo se detenfa de cuando en cuando y alzaba la voz en tono melanc6fico y timbre argentino, diciendo: "Aqui
va Cblflala, cimarr6n.""
Poco, antes varlos esclavos habian huldo y uno de ellos, Pedro CarabAli, perseguido por los ranchercidores de Francisco Est&ez, fue apresado despu6s de haber sufrido graves heridas. por las mordidas de los; perrbs. Unclido al cepo en la "'enfermeria"' del ingen'to, Pedro se suiclida trag4ndose la lengua. AJ dia siguiente, en un paseo que emprende Leonardo con Isabel y sus amigos por los alrededores, encuentran el cadAver de otro ci. marr6n que se hab'a colgado de un Arbol., comido por las auras inosas. Villaverde logra- ofrecer una ambientac116n, turbia y horrible a estas escenas ein"Ta Tinaiarp.
Como en tantas otras occasions, Villaverde tonia corno mo delo para crear a este Pedro Carabalf, jefe de los rebeldes, a un nersonaie real. el cimarr6n Pedro Josd del aue se habla en








el "Diarlio de un rancheador"I'2 que el propio novelist habla conservado y transcrifto. Hasta la frase digna del cimarr6n capturado en la novel, "el hombre no muere mAs que una vez", es fiel trasunto de la que profiere el cimarr6n real, hist6rico, seg4n el relate heaho por el rancheador. Por otm parte, los castigos que se aphcan a la esclava Tomasa, permiten que ella demuestre su rebeldia y digniidad freap at mayoral que la amenaza con -inatarla: "Watal, repuso efla con arroganda." No es clierto que Villaverde no ofreciera en su novel la lucha de los esclavos' contra sus dominadores. En dichas piginas esti muy presented como un aspect camcteristico de la sociedad colowal -esclavista en ]a primer mitad del siglo XIx.
Con una t6cruca contrapuntistica, que emplea con otros elementos de su novel, Villaverde realm un evidence contrast entre la. situaci6n de los esclavos en el ambience domdsticourbano y enel rural, distinguiendo en este filtimo las condiclones de vida en el cafetal y en el 0 genio. No olvida seflalar la actitud, de los es lavos dom,6sticos de Gamboa, Ilevados al :ffigenio Para el servicoo de sus amos. Sii dofia IRosa sonrfe ante el comportamiento de los golpeados esclavos frente a la Casa de los amos, "tainbl6n sonrieron los caleseros Aponte y Leocadio". sin comprcnder que ellos estahan sometidos al mismo poder expoliador. Y "hasta los perros del mayoral mostramn a su modo una alegria desusada". Los perros, junto con la Have del barrac6n y el Iatigo del, mayoral,. conforman los "simbolos del poder sen"'orial -cubano"', anotaba, el propio Villaverde.
En los primers capitulos de la Tercera parte., que narran la estancla en "La. Tinaja"', conocemos directamente a uno de los personages mAs diestramente trazados por el novelist. Nos referfmos a Maria de Regla, esclava de los Gamboa'castigada Por don"a Rosa a tmbajar en el. ingepio. Maria de Regla es uno de los pocos personages que conoce los origenes de Cecilia. Madre de Tirso y'de Dolores, ha slido nodriza. de Adela, la hermana. de Leonardo que m6s se parece a Cecilia. Obligada a amainantar a la hija de su duefia, Maria de Regla daba el pecho, a escondidas a su propla hija. Sorprendilda, se le impuso, el mayor castigo que se arlicaba a un esclavo domisfico: ser enviada al ingenio donde trabaja como ayudante en la enfermeria. Ella cuenta a don Undlido y a sus acompaflantes la. agonfa y muerte de Pedro Carabalf. Su hibi'l narraci6n hace ded*r a uno de ellos: "Se explicaf la negra"', a lo, que don CAnd'do respon12 Diario de un rancheador. Introduccli6n y notas de Roberto Friol. Revista de la Riblioteca Nacional Jose Marti (La Habana) 64 (1) -* 47-148; enero-abril., 1973.








R
Ae. '140 sabe usted todas las letrag ihinudas qu*e fiene
Si fuese menos bachillera estarfa. mais contenta con su suerte."
Esa capacidad la demuestra igualmente en el largo relate que hace'a las hijas de don Undlido y a sus amigas, donde cuenta, # entre palabras a media fintas que revelan su agudeza, =s
tambi6n sus temores, Omo fue la clandestine nodrkm que Undido util*z6 para el culidado de la reci6n nacida Cecillia VaIdds.
Por medio de Maria de Regla podemos asomarnos un tanto
a la psicologia de los esclavos. Marfa de Regla cuenta a su ferneni"I auditorio c6mo tuvo que soportar el asedi*o sexual de su primer -amo, el conde de Santa Cruz, y despues, de los mayorales y otros empleados del lingenio, hasta del -propio mi6dico de "La Tinaia". Frente a esta situaci6n, qud hacer cuando a1guno de ellos le ofrecia darle la, fibertad: "Te doy la libertad [ ... ] -Ay, nindas! iYo no he ofdo nunca esas palabras sin estremecerme, sin un regocijo interior, como sl me entraran calosfrfosll
zQu6 esclavo no la desea?
Maria de Regla compare las nonnas etnoci6ntricas de sus
arnos. Entre sus dos hiijos, la esclava desdefia a Dolores, que es negra, hija de Dionisio, el cocinero, mientras que premiere a Tirso, que tuvo con el carplintero Awaino que la cortejaba. A su vez, Tirso discn*mina a su madre por ser negra. Pero, Marfa de Regla posee una connotacl16n slimb6lica: de sus pechos se nutren no s6lo su hi*a negra Dolores, sino Adela, la hija de sus amos blanco, y Cecilia, la mulata libre, fruto & los arno.
res de Undido con la parda Rosario Alarc6n.
"Si hay un personae capaz de- simbolizar la primer mitad
de nuestro sliglo xix, dste es el negrero", proponifa Manuel Mo.
reno Fraginals. Segfin explicaba, ""el negrero, no era exclusivamente el capitAn de los barcos que se dedicaban aeste execrable cornercio --como muchos suponen- sino que debe denomIL narse asi no s6lo a "los authors materialss", sino a los "verdaderos grades beneficiaries del comerdo de hombres"", los "creadores de la structural jurldica. y la tabla de valores eficosociales mediate la cual se legalize el negocio y se le da structural religiosa Y moral".'" Entre ellos slituaba en los puntos, extremes al Ide6logo Francisco de Arango y Parre"o y al comerciante y empresarlio Francisco, Pancho, Marty. Al primero no se le aphica el apelativo correspondent, como st se hace
con el segundo sin ning6n eufemismo.
MaRENo FkArnxALs, MAxttEL El nWero. Hoy Domingo (La Haba.
na) 1960.








Cindido, Gamboa represents en la novel de Villaverde al negrero. Por supuesto, mds pr6ximo a Pancho M" que a Arango y Parreflo. Mediate este persona0e el novelist plasma un fipo representative de la Cuba. colonial y esclavisia. A Cuba Ileg6 pobre e hazo dinero, aunque su prosperidad comienza despuds de su matrimonlio con Rosa Sandoval., heredera de una cuantiosa fortune y pro metaria, del ingenio "La Tinaja"". Gamboa se dedica al lucrative negocio de la trata clandestine. A trav6s de sus conversacioneg con su esposa cniolla., *Gamboa queda bosquejado con todas sus facets. Don Cdnd*do es frfo, distance y violent con su familiar sobre'todo con su bilo Leonardo. Es un hombre de empress con voluntad depredominlio. Tanto el padre como el hijo tienen una moral utAilitarla, que los asemeja extraoidinariamente. Pero mientras que el utilitansmo del padre es econ6mico, el del hijo es sensual: Leonardo pretend ante todo diisfrutar de la vida. El novelist retreat con una frase a Leonardo-. "'Gozar era en aquellos moments, lo esencial Para su alma." No comprende el utilitarismo de su padre: ""No s6 Para qui6 guard tanto dinero", le dice a su madre.
Al ser atrapadc> por los. migleses el nav 0 o fiegrero "Veloz*p entramos directamente en contact con la. mentalidad de los esclavistas, con sus subterfuglos y desafueros, cuando don CAn.dido explica a don-a Rosa su intervencii6n en aquel negodo. Dice Moreno Fraginals que: "'Para la saca'rocracia negrera son buenos todos los arguments, menos, los dos verdaderos: la rapacidad y el afAn de lucro." 14 Asf ocurre con don CAndidof Hablan los esposos en el capitulo sexto de la Segunda parte sobre la capture del bergantin. Rosa ataca a los ingleses C'judfos. protestantes") por oponerse a dicho comercio, ya que "...hallo mis humanitanio traer salvages para convertirlos en cristianos y hombres que Vinos y otras cosas que siren para satlsfacer la gula y los vicious Se horroriza cuando su marido, le cuenta que various esclavos. fueron arrojados al mar, entre ellos tres 04muleques" (nifios) que estaban en la cubierta del buque, a lo que replica ei negrero, "Sobre que voy, creyendo que td te has figurado que los sacos de carbon. sienten y padecen como nosotros. No hay tal." Y despuds, insisted:

Y dale con creer que los fardos de Africa fienen alma y que son dngeles. Esas son blasfemias, Rosa. [ 0 0 1 Cuando el mundo, se persuade de que los negros, son
14








animals Y no hombres, entonces se acabari uno de los alevan los in leses para persegui la trata motives que g IX
de Africa.
De todos modos, Rosa intent justificar a su esposo -cuando habla'con Leonardo. sobre el comercio de la trata. Le menciona a SU socio,,,el agent negrero asentado en las costAs de Africa, don Pedro Blanco. Segqin ella, el verdadero plagiarlo es 6ste y no Uindido. Como por entonces Uridlidu, igual que otros negociantes enniqueddos de la evoca, estaba tratando de compare un titulo de nobleza en Madrid, por lo que serfa conde de La Tinaja o de Casa Gamboa, su hijo comment saredsticamente: "TiOrate, mam a-J [...1 un plagiario de hombres convertlido en conde... del Barrac6n, por ejemplo. lQu6 Undo tiftulo! -No te parece, mama. -. Pero, ede d6nde pro-ced' el dinero que gastaba alegremente el "nIfio" Leonardo? Rosa encarece a su hijo los muchos riesgos que comia el comercio de los esclavos y le explica: "Si" la expedlici On se pierce,* tu padre pierce un *PICO regular" y ad n aclara mas: Qu6 negocilo deja mAs ganancias que la trata?" Aquit la esclaviista que es Rosa hace.referencia direct a lo lucrative del tra"fico de hombres, en cuntra de Io que sospechaba Moreno Fraginals. Rosa es mAs explicit y sincera que su marl'do.
Sobre la'i&ologia de los esclavistas ofrece Villaverde mucha *formaci6n cuando narra la estanda de Gamboa. y sus
Oindido esti rodeado de a1gunas Mips en el IngeniG. Don
figures notables de la regl16n: el cura del pueblo de Quiebraliacha, el capital del partido y el rn'dico., entre otros "caballe, ros sin falter, por supuesto, el mayoral. La reciente fuga de los siete esclavos moti*va una. conversacift en la que Gamboa expose sus grades conocimientos sobre los "fardos", los "sar cos de carbon",. conio indistlintamente llama a los africanos e clavizados.
Para explicar la fuga. de dstos, don CAndido habla sobre las diferencias existences -entre distintas tribes africanas. Consi-P Is 10
dera que result explicame la fuga de los condos: "todos 6sos son congo real, congo loango o congo musundi, raza humilde, SUmxsa,, leal, la mas propia para la esclavitud, que parecc su condicl dn natural"J" Aun an-ade: "'S61o fienen un defect, eso SI, grave, capital, es la raza ma's holgazana que sale del Africa,"' Se extran-a que buyeran los otros, de distinct procedenclia tribal: ararA, blibi, brioche, ganga. "Estos negros industriosos,

115 El subrayado es nuestro. S. B.









incansables Para el trabajo, fuertes, robustos, formales, Osjoi no se fugan sin causa.". Mucho demostraba concern Gamboa de "etnologia africana", corno apunta Villaverde.
Frente a las opinions de algunos de sus invitados, Gamboa defended su tesis sobre estas diferencias entre los africanos, lo que no compare Moya, el mayoral. El cura de Ouiebrabacha, no obstAnte las "ideas fiberales" que tenia, seg4n aclara Villaverde en una. nota a plie de pAgina, declaraba "que no debe esperarse de gente tan i norante como son los negros, el que juzguen y act4en cual ciiaturas razonables". Moya considerable que no hufan por el mucho castigo: "Todos los negros son lo mesmo cuando la Guinea se les mete en la caheza." Pedro carabal'o bnche era el "cabecilla" ide aquell7os cimarrones. Como caraball, era "'muy soberbio"., siempre hablaba lengua con sus Carabetas del lingenio,
I Sobre el pensamliento y el comportamiento, de los, esclavistas aparecen otros ejemplos en la novela. Con aderto dice el author, "En el c6digo no escnto de los amos de esdavos no se reconoce proporcift ni media entre Ios delitos y las penas. Es que no se castiga por corregir, sino para desfogar la pasi6n del momento" Por lo que expose mis adelante: ""Para el amo en. general, el negro es un compuesto monstruoso de estupidez, de cinismo de h*pocres*a, de bajeza y de maldad, y el solo medio de hacerle flenar sin murmuraci6n, repair, nii retraso la tarea que tienen a Wen imponerle, es el de la fuerza, la violent. icia, el lklgo. El negro quiere por mal, es dicho com6n entre
0
lbs amos.'" Ya anteriormente Villaverde habia apuntado,
Oue la esclavitud tiene fuerza de trastornar la. nocift de lo justo, y de lo injusto en el espiritu del amo, que embota la sensible* Wad humana, que afloia los lazos sociales mis estrechos, que debilita el sentlimiento de la
propla, dignidad y aun oscurece las ideas del honor.
Dentro del mundo de los dominadories, don"a Rosa Sandoval es uno de los personages mejor disefiados por Villaverde. Tambidn a trav6s de ella podemos aba la.
concern e6mo function
mentalidad de los esclavistas. Es un personae a quien el autor no presentaba completamente bosquejado desde el pnincipio Je la obra, sino que lo, esboz6 en los primers capitulos hasta que, mfis tarde, con el corner de la acc116n, se va. completando, edadiendo facets, adquiriendo, estatura cabal, al extreme de que si al inicio parecia al. margin de la. obra, al final se conwiArfia Pn ficnirn dFbinkiva- T-ne, celnq due q entt* nor su esnoso.








don CAndlido, ya que harto sospecha de sus amorfos clandestinos y el amor extremado, por su hijo Leonardo, a quien con sus mimos. y regales conduce hada la v'da fficil y, por ende, a su desgr-aciado final, imponen a este personae una singular di-mensi6n en la novel.
A dofia Rosa la vamos conociendo mediate los, dlllogos que sostiene con Candido y Leonardo. Si ella impose su voluntad en el lingenio, mientras reconoce a los viejos, esclavos que fueron los trabajadores iniciales de, la finca familiar, tambien posee plena conciencia del valor que tienen. Cuando la des.. pierta el ruido de los latigazos que propina el mayoral en plena madrugada, don CaIndido le respite sus arguments de empedernlido negrero y justifica el comportamiento de sus subordinados, hasta que Rosa exclama: ""Te estin matandc> a los negros y no cores. 1COmo si no costaran dinero!"' Le responde Candido: "Ahora si que has hablado como un Salomon."*
Sabre este personae expose acertadamente Enrique Sosa.

Dona Rosa, la, criolla esposa de Gamboa, sirve para exponer algunos de los criterion prevalecientes en el seno de una familiar. de hacendados esclavistas y, a traves del muro de desconfiado silencio, de hostile recelo
mutuo que existed entre don CAndlido y su h1jo Leonardo, podemos detector en el resquebrajamiento de la unidad Y el respect familiar, conjuntamente con las ral"ces. de la oposid16n metr6poli-colonla, la verguenza en el wjo por la condice 0-In de ncgrero del padre. Don-a Rosa es la intermediaria. entre estos dos extremes irrecondliables.
Es ella la que converse con ambos y, en su doble caricter de madre y esposa, de criolla casada con espan-ol, de madre Pro"diga, de cristiana y proplietaria. esclavista de pun-o duro, es uno, de los personaies mAs logrados
por ]a pluma de. VillaverdeWl"

A tales padres tenfa que responder el mozo casquivano y frivolo que es el "'nifio"' Leonardo. Lo mismo castigat)a en la casona familiar al esclavo Tiorso a al calesero Aponte, que maltrataba al viejo guardiero CaimAn al Ilegar a ""La T*na*a". Leonardo represents un sector negat'vo de la juventd criolla de los tempos del capital general Vives. Es, en todos sus aspects, un antihe"roe: como estudiante', Como hijo, como amante, de16 SOSAp IENRIQUF- La economba en la novel cubana del sigto XIX. La Habana. Editon*al Letras Cubanas, 1978.








muestrA su mala cabeza- y peor condici6n. Di e su padre: "El no dard mucho de si.,por mdS que. uno se afane',y gaste dinero en sus studios. AM no hay cabeza sino para'enamorar y corner latuna-"Leonardo lo que preftere. es- pasear por la Ciudad y divertirse en los bales de "cuna" con mulatas de "rumbo"% Aunque demuestra cierto resquemor contra los espafioles, sobre todo contra los mil itares que enamoraban a las criollas, C'10MO Por ejemplo a su hermana Antonia-.
Debemos repefir --explica. Villaverde-- que alcgnzaba nociones muy superficiales sobre la situaci On de su patria en el mundo, de las ideas y de los pnnclipios. Para decirlo.-de una vpz, su patriotism era de car-Acter plat6nico, pues no se fundaba.en el'sentiniento del deber., ni en el conoeftniento de los propios derechos, como
ciudadano. y hombre libre,
La muy distinct actitud que adopt. ante Isabel Ilincheta y
110
Ce I lia demuestra claramente el desdoblanuient.oLde la. personal'dad de Leonardo. for l I eso estA mAs cerca de la superficiallidad de Cecil b a ante la cual.se siente''fuerte y poderoso.
La novia oficiAl de Leonardo, Isabel Illnchefa;, asume una posipio'n peculiar dentro. &I, mundo de los dominadores, aunque debemos evaluar con cuidado su actitud ante la esclavitud. Hemos visto el tratam'iento suave., patriarcal, que reciben sus esclavos 4el.cafetal "La Luz"".. Isabel reacciona vivamente ante 10 S hechos que presencia, en-el ingenio. El novelist desentra-a sus reflexiohes, ya que ha' quedado asombrada frente al inferno que, se abre delante de sus ojos.,ZNunca. antes habia
6 ft; o uningenio? Porque "La Tinaiall no era excepci n, si Visi 1 '0 ino,
lo com4n y repetlido en todas las regions de la Isla. Ella cuestiona su propio matri'monlo, con Leonardo. ZPodna resister una estancia. aunque breve, en.'!a TinaJa"'.. No era una muier comfin en aquellos flempos ]a admlinilstradora del cafetal "La Luz"..Mucho la encomliaba su padre, el ant iguo asesor del capit6n general Someruelos. Indudablemente tenfa una personalldad 'Ma's finne que Leonardo. Este en su fuero interno debta reconocerse infen*or 'a efla. Notamos que lit vida aciiva'' en el cafetafla desfemin*=J,' aunque no pue.de decirs.e que se' mascufinke. "No habia redondez-femenina,.im su cuerpo", dice el novelist. Su position flilantrOpica para. con los esclavos representa una actitud que se reiftera, en ofras mujeres de las classes dominates que aparecen en Jas novels antiesclav listas cubanas. Aunque poseen matices- muy contradlictorios, como -, ocurrfa








con ]a sefiora Mendiizabal, en la novel Francisco, de Anselmo Sudrez y Romero. *
Desde los pnmeros moments en el ingenio, Isabel advierte la Situ' aci6n qw alli predomina:
Vio, con Sus ojos, que alli relinaba un estado permanente de guerra, guerra sangrienta, cruel, implacable, del negro contra el blanco, del amo contra el esclavo f ... ] la asibilidad, la
Pero lo peor era la extrafla apatia, imp
inhum na Indiferencia con que los amos miraban los sufrimientos, fas enfen-edades y aun la muerte de sus esclavos. Como s1i el negro fuese malvado por negro y no por esclavo. Como s1i tratado, como bestial se
extrafiaranque se portara a veces como, fiera.
La novia de Leonardo. se pregunta si "la costurnbre do presenclar actos cruelest, se-ria capaz de exicallecer la s nsibifidad natural del hombre y la mu er flustrada y cristiana". At conternplar el perd6n de lo's e'scla'vos que decide dofia Rosa, Isabel"Hora y le dice al cura: ""...Si me viera en el caso de escoger entre ama y esclava'preferliria la esclavitud, por la senWVV .1 A#
cina razon de que creo masilevadera. ]a vida dela vfctima que la. del victimano." Ante tal arranque de rom;intica compasi6n percimmos que Isabel no rechaza el sistem'a esclavista, en UM*g-6n moment plensa en s'u desapari'cl6n, sino tan so'lo en un mejoramiento en las condiciones de vida. de los esclavos. Como proponfan los sectors mAs avanzados de la clase de los hacendados y proplietarios deingenio --como a1gunos que se reuniHan en las tertuhas. delmontinas pocos anos despue's de la
4
acci'n de esta novela-, era -mucho mejor para sus interests econ6micos que los, esclavos fueran tratados con mayor benevolencia. Desde el pinto de vista -eftico, Isabel Ilincbeta rccha7aba los abuses cometidos con los; esclavos, pero se mantenfa dentro de los htnotos impuestos. por su propia clase social, que P #
se. sentia s6lidamente, aflanzada en el regimen esclavosta.
Writo sobresaliente- de la novel maxima de Villaverde es haber presented como eje central de su acci6n el estrato cada vez m4s. numerous de los negros Y mulattos libres o fibertos. De ese modo lba mis alM que los relates antiesclavistas anteriores de Mix Tanco, Anselmo Swirez y Romero y Antonio Zambrana. Como exponfa G. R. Coulthard:
Todo lo que estA en 'las novels antedichas, estA tambien en Cecilia Va.ld6s -los sufrimientos de Jos esclavos en los ingenious, crueldad Y arbitrariedad de los; amos, envi-








lec*m*ento de i6stos a consecuencia de su poder de'vida y muerte sobre los esclavos-, todo esto estA en las p6glinas de Villaverde. Pero contiene un aspect que no habfa sido tratado por SuArez y Romero y Zambrana., que es la posicii6n de los mulattos fibres frente a los
blancos.17

La presencia constant de los mulattos libres o libertos en la novel responded a la. perspective. totalizadora que se habia impuesto su autor. Vi'llaverde ofrece una amplia gama de persona)es negros y mulattos libres que discn-a con verdadera capacidad creadora. En ellos. podernos percibir ]a semlilla de la rebeldia. Como ser marglinado en la socledad esclawsta, el mulato se senate hostigado por la discriminad6n radial y las norMas de todo t1po impuestas por los dominadores. Se produce en ellos una allenacift que responded a su s*tuaci6n en. aquella sociedad, entre los amos blanco y'los esclavos negros. Como sfmbolo de este mundo aparece Cedillia VaIdds, product casli blanco de una serie d.e amancebamientos. Maria de Regla fija0
ba el -derrotero de esta genealogia,
Magdalena, negra como yo, tuvo con un blanco a la endfid Chepilla; que seild Chepilla tuvo con otro blanco a sefid Chan*to Alarc6n,, mulata clara; y que send Charito tuvo con otro blanco, a Cecilia Valdds, blanca.
En Cecilia, como en otros mulattos l'bres, advertimos un Viscose rechazo de su procedencoa 46tnfica, un profound comple* *1 1 *--1
jo de infenoridad no meramente Por afanes de ascenso social
-que en su personalWad es pnmordi P a 1 1-, sino torque en
V11
aquena sociedad esclavlsta el origin africana, lo, oscuro de la piel, representaba una barrera infranqueable, una supeditaci6n propicia a todos los desmanes y malquerenclias. En este sentfdo, la protagonist fernenina es un personaje-ti*po: soporta con impaclencia a los mulattos y rechaza obviamente a los negros. As calar niveles rn.As altos en la structural social imperante, y esa Posibilidad -1a 4nica, posibilidad que le permitfa aquel regi men- era ]a relac 16n. clandestine con un blanco. La tragedia de. Cecilia estuvo impulsada por los consejos que de adolescent recibi" de su abuela, la sefid Chepilla (Primera parte, capftulo III), que le hace ver su "'supenondad" sobre Nemesia Pimienta, que era "una pardita andrajosa":
'17 CouLTHARD, G. R. Raza y color en fa Ifteratura antillanm Sevilla, 1959. p. 18-19.








T, al contiario, eres casl* bianca y puedes aspirar a cAsarte con un blanco.' Por qu6 no.) De menos, nos 'hizo Dios. Y has de saber que blanco aunque pobre sirve para marido; negro o mulatto, Mi el bucy de oro. Hablo
por experiencIa...

Aunque mAs tarde, conociendo de sus mores con su medio hermano Leonardo' Chepiffla le aclara iobre sus flusorios planes de matrimonio:

Diri 0 a que ese es, un suefio irrealizable, un disparate, una. locura. En primer lugar, 61 es blanco y td de color, por mAs que lo dislimulen tu cutlis de nAcar y tus cabellos negms sedosos. En segundo lugar,'Q es de familiar rica conocida de La Habana, y t4, pobre y de o*gen oscuro, En tercer lugar... Pero Za qu6 cansarme?
Hay otro inconvenience todavia mayor, xnAs grande, insuperable... Tift eres una chicuela casquivana... Mu-,
jer perdilda sin remedio.

Lo que no le dlice en ningun mornento es que el mayor impedimento para su enlace con Leonardo consisted en que son hijos del mismo padre. Uno de los m6ritos mayors de Villaverde -que no le han reconocido los crificos --es haber mantenido a to largo de toda la novel esta situation ambigua causada por el hecho de que a1gunos personages, concern el verdadero origin de Cecillia, slin que la pareja protag6nica Ilegue a saberlo. El probleina. del incest no es un efemento tnelodrama'fico que maneja 'wvw*llaverde; es una siituaci6n representativa de aquella sociedad esclavista, en la que muy frecuente era queun hombre tuviera dos families, una legitima y la otra ilegivma; una blanca y otra. mulata.
Pero cuando Chepilla ha Proferido aquellas palabras condenatorias, ya es tarde. El incest tan temido ha ocurrido. Leonardo ha hecho de Cecilia su amante y la Reva a vivir a una casa en la calle de Damas. Ella siempre ha rechazado cualquier relaci6n intima con un pardo o con un moreno, como con Jos6 Dolores Pimienta, el joven m6sico y sastre. "'No Io niego mucho que si me gustan mAs los, blanco que los pardons. Se me caeria la cara de ve '*enza si me casara con un pardo, v tuviera









tin W arh'ga MeIii "o sattoatrds" le confiesa con sicen P
mesla,
Villaverde concibe a su protagonist feme'nma bajo las nor. mas de la belleza europea blainca. Tal apreciaclon se de'sprende del retreat fisico que bosqueja de Cecilia en la plenitude de su belleza, que es "el de las virgenes de los mis ceflebres pintores". Por eso, Martin Morda Delgado advirti6 la contradicc*6n, que existfa entre esa aparliencia fis*ca de Cecilia con el apelativo que le daban sus conocidos: "la Virgenclita de bronce".19 Villa. verde no pue(le desprenderse de los canoes est6ticos europeos para apreciar en su personae ninguna otra belleza que no fuera. la de la mujer blanca, aunque la llama-"'Venus de la raza hlbrida etio ico-caucAsIca".
Frente a su indefensift ante los hombres que la acosan, Cecilia, conscience de su hermosura, reacciona con 99orgullo y
idad, m6viles secrets de, su cara-*cter *mpar* so"". As", herani 1 41 10
mosa y vengativa, repettran su tipo otros narradores y artists Para representar a la, "mulata de rumbo" cuya estampa fisica fijo' el dibujante y plintor espafipl, Victor Patricio de Landaluze en uno de los grabados del libro Tt*p4os y costumbres de la isla de Cuba (1881). Ha de prestarse atenclo"n a la evoluci6n del personae de la mulata en la novel antiesclavista. Cecifia no es ingenue e: innocent como Dorotea, en la novel de SuArez y Romero, ni corno Carmela, en la de Ram6n Meza. Su decision final de venganza deterrnlin6 su peril. que sobrewve en ]a imaginaci6n popular.
Las illusions de Cecifia son compartidas por su amlga Nee #
mesia Pimiienta, que posee su misma confonnaci6n animica, similares aspiracicknes de mejorar su condition social, aunque no fuera tan blanca y bella como, ]a hi*a ilegitima de don Undido. Nemesia. act(a taimadamente en relac16n con los mores de su amiga. Ella aspire a conquistar a Leonardo y maniobra

Is Sobre estas relaciones interraciales consdItese las investigaciones de Verena Martinez Alier: Color, clase, y matrimonib en Cuba en el sigto XIX y. El honor de la mu*er en Cuba en el siglo XIX publicados en Rev*$ta de la Biblioteca Nacional Josg Marli (La Habana) 59 (2)*47-112; mayo-agosto, 1968 y 62 (2): 29-61; mayo-agosto, 1971, respect, tivamente.
160 MoRtA DELGAW) MARTIN. IMPreSiones literarias. Las novetas del se*or Villaverde' La Habana, 1892. Incluido en:' Homenaie a Cirflo Vi11averde. Cuba en la UNESCO (La Habana) rnarzo,. 1964.









at reispecto cavii1ando de esta manera: "Si no ha, de ser pm mi, que no sea para ella tampoco. El es muy enamorado y le gustan mucho las pandas [...] Ella para Jos6 Dolores y 61 para mi. Se puede, se puede."' Ambas, amigas comentan las palabras de la sefid Clara, esposa del acomodado sastre mulatto Un'be, que slempre repetia; "Cada uno -con su cada uno", aunque sofid Clara, slempre le gustaron mAs los blanco que los pardo',. y b*endu 'ta ya se cas6 pon el sefid Uribe PIP Nemesia le comment a Ceci*li*a.
No contribute mucho a esta penetraci6n en la ps'licologia, de los mulattos el personae Jos6 Dolores Pimienta, que esti concebildo muy esquemAticamente por Villaverde. El enamora.. do mulatto de Cecilia arenas slrve como un resort que utilize en determ*nados moments el narrator, corno acontece en el instance final de la novela.,Ya en el sigio pasado, Manuel de la Cr;jz esclareci6 cierta faceta de este personae frente a los repa.. ros que le hada Manuel FernAndez Juncos.20 Sin, embargo, en un diAlogo asaz valioso y representative entre Jos6 Dolores y el sastre Uribe, podemos atlisbar una perspective nueva en estos personages que represents ej estrato de. los mulattos libres.
Francisco de Paula Uribe y Robirosa, corno lo llama el novelista, es, corno tantos otros en esta obra. un personae aut6ntico, hist6rico. Era, segu*n Villaverde, favoriteo en aquella dpoca de la juventud elegant de La Habana"; "no cabe duda que era el mAs amiable de los sastres, muy ceremonies y un sx es no es pagado de la habilidad de sus t1jeras Seon ha sefialado Pedro Deschamps Chapeaux, por su testament fechado en 1834 dejaba la propieclad de dos casas siftuadas en. el barrio de Jesfis Maria, "valoradas en 2 318 pesos, y 12 esclavas, tasadas en la cantidad de 5 100 pesos".21 Pertenecia, por to tanto, a- aquella inclipiente burguesia "de color" que las autorildades coloffliales trataron de destruir con el Proceso de la Escalera.
10 1.0
Encarcelado con ese motive, se suicide en la cdrcel, el 19 de abril de 1844.
El sastre Uribe advierte la actitud de Josd Dolores, que debe ayudar a conclu'ir un traje para Leonardo. Le ofrece consejos que descubren su propia posici6n frente a los domlinadores:
I
I
20 CRUZ,,: MAMUEL DE LA. Cecilia Vald6s (En su: Obras de Madrid,, Editorial Satur'no Calleja, 1924-1926. t. 3. p. 193. Indido en Homenaje a Cirilo Villaverde. Cuba en la UNESCO (La Habana) marzo, 1%4.
-21, DEscmAmps CmAmux,' PEDRo. Autenficidad de a1gunos negros y IuWatos de Cecilia VaIdds. La Gaceta de Cuba (La Habana) (81): fehrem-:mar7n_ -19711-









Disimula, agwinta. Haz comio el perr'"'o &on, la' iv*sOdensenar los dientes para que crean que te ries. 4No ve' que ellos son el martillo y nosotros el yunque? Los blanco vinierion, primer y se comen las mejores ta*adas; nosotros los de color v*n*mos despu4s y gracias que roemos los. huesos. Deja corner, chinito, que a1guna vez nos tocara a nosotros. Esto no puede durar siempre asi. Haz Io que yo. JA no me ves besar muchas manos que deseo ver cortadas? ZTe figures que me sale de adentro? Ni lo pienses, pero, lo cierto y verldico es que, en verbo de blanco, no quiero, ni el papel Cuando
son muchos contra uno I
no hay remedio sino hacer que
no se ve ni se oye, ni se entiende, y aguardar hasta que le League a uno su turno. Oue Ilegar-A, yo te lo aseguro.
En el diiAlogo advertimos dos reacciones distlintas. En la del joven music, captamos como guard un doble resentimiento, Por hallarse en un nivel inferior y oprimildo, y por el desd6n que sufre de su aTnada Cecilia. Sus palabras b rotan esponta neamente con la ingenue y conmovedora slinceridad de su condicion. No ocurre igual con las palabras del acomodado, sastre mulato Uribe. Este abriga en su pecho, un fuerte record contra los blanco-s dominadores, pero se ha plegado al ambierite social que lo rodea y dislimula sus mAs inthnos reconcomios. Esta posici6n ambivalence no le ha limpedlido obtener buenos resultados economicos por sus capacidades como sastre y su hAbil disl*tnulo en sus relaciones con sus clients, blanco. pertenecientes a las altas classes, domi"nantes. Sabe que no puede enfrentarse directamente a la structural. social que lo mantiene 7--no obstante sus rendimientos econ6micos- someti'do a ]a discriminaci6n, a las mds diversas humillaciones, Uribe ha tomato, conclienclia de su poslici6n en aquella sociedad colonial y esclavista. Constata que. estA obligado a. ser yunque y soportar los golpes del martillo. Disimula en espera de su turno cuando, su situac*6n social cambie. Pero pada hace para que esa transforinaci6n. se reallice. Esperando que le Ilegue su ""turno"i pondrA fin a su existencda en la, c6rcel, acusado como cualquier negro o mulatto esclavo o libre en la implacable represi6n del Proceso de la Escalera. ZTendnia a1guna vi b nculac16n con la supuesta conspiracii6n? Mada se ha podido descubdr al respecto.
Otros muchos, personages negros y mulattos fibres asoman en esta novel. Entre ellos estA "la mulata n*ca y rumbosa" que ofrece el baile "'de cuna" en el que se encuentran Cecilia y Leonardo: esta Mercedes Avala es versonaie rAlpidarnente bos-








quejado. Como un apunte costumbrista hallamos a la. negM Dolores Santa Cruz, quien despuds de lograr su fibertad perdi6 su dinero a wanos de blanco trapisondistas y -como conse. cuencia pierce tambie"n la raz6n. Ericontraxnos a Malanga, un "curro" del Manglar, representative de la defincuenclia urbana. Estos maleantes negros o mulattos, conocidos corno 119curmspr dieron origin a cuadros costumbnstas, como los que hicieron Jos,6 Victoriano Betancourt y Carlos Norefia. En el capitulo primer de la Cuarta parte, Villa, rxde hace intervenor a Malanga, que aux t ha a Dionisio, herid6 por Josi6 Dolores Pimienta. Aquf Vilslumbramos otro sector de la socliedad coloniaL Pam perseguir a dichos defincuentes, el caplitAn general Vives dis., ponla de los servicios del negro TondA. Su verdadero nombre, seg m el Diccionanio btogrdfico cubano (1878) de Francisco Calcagno, era Jose' Herrera. Llego a ser teniente del batall6n de Morenos Leales de La Habana. Adopt el nombre de Bonaparte Tondd. Villaverde lo hace morir en 1831, a manos de Dionisio, el cocinero de los Gamboa, aunque Calcagno, menciona que murio en 1827, asesinado Por el "curro"' Rguras.
Villaverde fue incorporando a- la trama de su novel diver. sos episodios que, por muy transitorios que parezcan, no son gratuitous, smio que estin insertados con la flinalidad de captar con mayor precision aquella socliedad colonial y esclavista cup existence queria plasma en forma totalizadora. Sirve a esta finalidad la intervencift del administrator de CAndido, el asturiano Melit6n Revent6s. En 61. cabe percibir el de un personae que Ileva en sil los elements que pueden producer un Uindido Gamboa. "Personaie, de mAs cuenta de los que nadie puede 'maginarse era en Casa Gamboa su mayordomo MelIt6n Revent6s." Trataba. desp6ticamente a los esclavos, me. nos a Apontei que estaba bajo la "ProteccOn" (16 Leonardo, ni a Dolores, "loven, bien formada y bonlita para negra". Melit6n la "corte"a"' Y aun le promote la Ilibertad. "Si todavia te he'de libertar", le dice; "... harto dulce es el nombre do la libertad Para que la joven esclava cerrase el ofdo a la promesa y el coraz6n a la esperanza de verla realizada, fuera el que fuese el sacrifice que le exigiese el donatee.
Adn mayor sign Iif icacii6n posee el diMogo quesostiene Leonardo con sus, amigos Diego Meneses y Pancho Solfa cuando, se encaminan a sus classes en el Semina*o de San Carlos. (Primera. parte, capftulo octavo). Hablan sobre ]a material que explicard el professor Tos6 Agustin Govantes (cuya fisonomia "'hacfa dudar mucho de la pureza de su sangre") sobte el derecho de las personas, Y, como consecuencia, de los esclavos con-








tide' rados como "cosas". Las palabras de Leonardo dan a engender que Pancho Solfa tenfa trazas de mestizo. Pero el diilogo tiene un carActer mAs festive que ofensi*vo. no obstante
I* 11 In
Ea situad6n, dram4tica que se le podia producer a un, inctiviclu., qWen seguramente necesit6 demostrar, para su ingreso, en el Semmario, que tenia "pureza de sangre".
C onsciente o inconscientemente, Villaverde. revelaba en su novel, la real situacli' n social de la Isla. A pesar de -la esclavitud y de la discrimination social, no obstante el explosive ambiente causado por las violentas confrontaciones raciales y clasistas, se 1ba produciendo en el pal's la integracii6n racial, el mestizaje, la vinculac16n entre las dos razas. El criolto y el mestizo iban imponiendo su peril a la poblacio'n insular. Tanto uno como otro, frente a Ios antagonisms existences,, se ubicaban cada. vez mAs contra el colonialism espan-ol. Se situaban en su mejor perspective tanto contra el coloniaje como, contra la esclavitud. No era possible obtener la independence de esta tierra si al misrno flempo no se daba la libertad a todos sus pobladores, se hada desaparecer la esclavitud conjuntamente con la. liquidacio'n del regimen colonial. De esta caldera, al rojo vivo que era Cuba en las d6cadas centrals del Iglo pasado
lasmada hAbilmente por Villaverde en su obra- surgirfa el impulse fren6tico que producira la lucha por la fiberad6n nacionaL las guerras de independence que se iniocian a partir de 1868. Cuando Carlos Manuel de Cespedes (181.9-1874) proclamaba Ja idependencia, decretaba al mismo tempo laelirruffiaci6n de la esclavitud, lo que ser'a ratificado pGr laConstitudft do la. Rep4bfica en Armas en la Asamblea de Guahmaro en 1869.
Por todo lo, anterior, hemos de consider a Cecilia VaIdds la ep6peya social cubana del sliglo xix. Como advertla Manuel de la Cruz, esta novel fiene que,-. ser eva I luada por una parte como, obra de arte, y p'or otra, como documents hist6rico.'* De se advertirA la abundancia de sus m6rito's. Enrique
Jo96 Varona sefial6 igualmente que "Cecilia Vald6s es la hisior-gia 'social' de Cuba".23 Esta historic social fiene como uno de .sps pivots fundamentals I a muy intrincada cuestio'n de las relaciohe's interraciales, la interdependence en aquella sode dad de' esdavos y libertos con los peninsulares blanco y sus d6kefidi6ntes criollos.

22 CRU4 MANUEL DE LA. Op. Cit. (20). 28 -VARomx, ENRiQur, Jost- Op. cit. (4).,








Cuarenta anlos despu6s de la aceii6n de esta novela, Jos cubanos negros, mulattos y blanco luchaban estrechamente unidos contra el colonialismo espa'-'ol. Quedaba definida la nacionalidad cubana, se erguia la naclio"n como resultado, de una empress coffin de blanco, mulattos y negros dest-inada a conquistar la soberani'a national y la justicia social,.



















I .- 41
1. X At


A,
..........






























































. .....











1jefensa Obrera Internac'nal,
0 p
Recuento de una organizacwn

ORLANDO CRUZ CAPOTE

La variedad de movimientos revoluciona*os, democrAti
y antimperialistas' sucedidos en Cuba a partir de 1920, que tuvieron por causa intema la crisis national, econ6mica, social y poll"tica y que ademas recibicron la innuencia de diversos acontecimientos internacionales, fueron ejemplos fehacientes de la. radicalizac16n polifica que se oper6 en los elements mU avanzados del movimiento obrero, el estudiantado y las demis classes y capas progresistas de la sociedad cubana.
En este sentido, el triunto cle ]a Gran Revolud6n Socialista de Octubre de 1917 en Ruslia y el surgimiento de la InternacionalComurista (1919), la Internacional SindicalRoia. (19,20) Y. el'Socorra Rojo Internacional (SRI)2 (1922), entre otros, aportaro"n un impulse b6sico en la extensift, profundizaci'n y organizaci6n mundial de la lucha de classes y produleron un salto cualitativo en el desarrollo d'l movimiento 6brero internacioal cual nc> permancc*6 ajeno el proleta *ado cubano.
Espe'dficamente el Socorro Rojo Internacional, consfituido el 30 de noviembre da 1922, en Moscd, Por demisift del IV Congreso cle la Internacional Comunista, y cuya. real denomiinaci6n fue !a de Organizacion Internacional de Ayuda a los Lucbadoes io (MOPR)," desarro116 una important actir de'la Revolucn
vidad ezlasista y solidar'a entre los trabajadores, que abarc6,, en 932, a mis de 70 secciones nacionales induyendo- a c6rca de 14 millions de personas, hasta q"e ces6 su actividad internacional en los anfios de ]a -segunda guerra mundial (1939-1945).
La Frotesta de los 13, cl Movimiento de Veteranos y Patriotas, la Junta, de Renovacio'n Nacional Civica, el Congreso de Estudiantes, la Liga Antimperialista de Cuba, la Unliversidad Popular los6 Marti y, como digno colofon, la fundaci6n de la Confederaci6n Nadonal Obrem de Cuba y el Partido Comunista de Cuba, ambos en agosto de 1925.
2 Ad se le Hamd en los passes capiftalistas'.
Ver Gran Encidopedia Sow'dfica. Moscd, Editorial Enciclopedia Soviefica., 1974. t. 1 (En Ruso).








Este fue uno de los medios utilizados. por el movimlento communist international para Ilevar a cabo, en la prictica, la polffica-del frente dnlico obrero nadonal y educar a las masas
I It
tra Dajaaoras en la comprensi6n y apl*caci6n de las ideas del internacionalismo proletario.
Por eso cuando en marzo de 1930 el Partido Comunista de Cuba crumple con la encormilenda de su Comltd CentM de crear Defense Obrera Internacional --Seccift Cubana del Socorro Rojo Intemacional- surgia, a la vida. political del pais una. autdntica organlizacio'n de masas, de ampfia. base social, que cumpho mnumerables areas en 16s'aiffcile 4os del combat antimachadista. y contra la explotacion _. a que cran someddos' .6 W. 'rip
Ios trabajadores por los gobiernos burgdeses y pro-unpenatistas & la skudorrep'dblica,
El P omeftto dp'.su. fundaci& "era attamente signific ativo, la, feOr"esion- gubernamental desatada'ke -'-del 46 tbso d:esarro.
O'de la'' pnirneri'huelga g6n6iaf lu'
llo revo cionana contm el rftio
chadato, realizada e:1 dfa 20 de' es e mes re I queda de 'una respuesta ftomed lat'' p6r'' arte deI-'mo'v*'m1*dnto 6bre'ro.,
en tijrAnico, habla proscrito, inclusion tes' del paro, fa- Confederad6n Na *ional- Obrera'de -Cuba -.(f3N0Q, la Federac 16n Obrera de La Habana' (FQH), y (?tros simi.licatos.. .191 esW6 opresivo hnplantado, la censure el encarcelar'ento de nume. rosos..revolucionarios imposibi'llitaba, a las masas trabajadoras ejercer los m6s blementales derechos democritticm.,
A tales effects se realize una reunion a imclativa del Partido-Comunista, con ]a presencla de 27 organizations obrems, entre ellas CN'GC,, fOH, Sindicato.Obrero Textfl., Sin4i ato Oe. neral de-Obreros del Rarno de Ia. Construcc16n, #64eradft Obrera de Ia Bahia de La Habana, Unift de Dependientes del Ramo del Tabaco, Grupo.Pro-Unidad de Ia.-Delegael6n 2 de Ia Hermandad Ferroviaria y otras, donae se acuerda constituir' Defense Obrera Internacional (DOI).
Algunos testimoniantes de Ia 6poca Haman Ia atenci6n sobre Ia influence que ejercieron en Ia aparici6n de b0r, ademds de Ia situaci6n national existence, Ia aplicac*6n prActica de las orientadones de Ia Internacional Comunista'-por Ia dirwd6n del Partido Comunista, encabezada por Rube*n Martinez Villena, 4 y Ia ayuda prestada por Ia Internattonal Labir Defensf,

Aunque Rub6n Martfnez Villena wunkA fue ftirmalmeme Secmtario General del Partido Comunista, ya desde 1928, aflo en que es capta40 para el Comiti Central, funge en Ia PrActica como el mdximo 11der do esa organization.








secci6n norteamericana del SRI, aspects ambos que demuestran las relaciones de trabajo entre el movir iento communist y obrero intemacional y sus hermanos de clase en Cuba.
Un papel important lo desempenaron tambidn los groups de *Zqtuerda de la inmigraci& europea (polacos, hebms y otro ) que se encontraban en nuestra patria. Muchoi'de ellos, con una preparation political y te6rica mAs elevada, cooperaron a mf
aportaron sus experiend P as a esta agrupacion.
Los objeti'vos de Defensa Obrqra -Internacional -siempre atendie'n'do a laTnea trazada por el Partido Comunista y el SRI- estuvieron encaminados, entre otras cosas' 11 a. la represl16n y lograr la libertad de todos los press poUticos,
*1 &
en cual qier lugar Ande se encontrasen, sin' importer frontiers ni nacionah dades. Al mismo flempo DOI luAaba contni 14
V 0
gumTa impenausta, el fascismo, y tambidn contra la discruninacion que padecian los negros y los extranjeros en Cuba.
En los articulos primer y segundo de los Estatutos aprqbz dos en el ler'. Congress Nacional de DOI se defffifa:

DOI no tiene partido... y ...se propane dar ayuda'k, todas las victims del -terror blanco y de la'Justidit de,las'clases dominates en todos los pal 0 se's caoilwi 6 stas; colonials y semlicolonliales, sin consider los p'artid6s pollifficos a que perteneman., su afiliaci6n organizaclonal, 701 a I
color, raza, sexo, nacionauctad o religift.

Fiel a sus'principlios, DOI se conviirfi6 en una. orgamzac*i6n profundamente humana, democratic, antimperialista'e internacionalista. Por ello fue intensamente -perseguida y su a&i6n transcurrM orkticamente en la flegalidad mis al!moluta. Ejemplo & ello fue el process judicial que se le instruy6 a sus miembros' cu'ando fue inscripta en el goblemo provincial de La Habana, en mayo, de 1930, acusada de server a una conspiracift comumsta intemacional.
En uno de -los pirrafos del infonne policial se dice.

El Socorro, Rojo Tnternacional a que hacemos referen0
cia, no se constitute en Cuba como una neoesidad o un acuerdo, espontAneo entre los obreros de este pals, ni
p imiciatlva S1
or propia, sino que esta instituci6n ha *do
fundada. por el Cuarto Cbrigreso de la IntemaciohW
4, Melta. Oregano del Comltd Ejecutivo Nacional de Def=sa Ohrera International. (La Habana): 7; septiembre, 1934.








Sinaical Roja con el fin de tener medics econ6nii cos con que a 'tar y revolutionary a todos los obreros
de los d1iferentes, passes del mundo.7

La eppoca en que DOI desphcga su actividad political, -19301938, aproxi'madante- fueron aftos de duro, bregar revoluclionano, Enmarcada en sus qni cios en la crisis econ6mica que sacudi6 al sistema capitalist mundlial a partir de 1929, cuyas consecuencias para nuestro pal's fueron el empeoramiento de las, condicliones de. vida y de trabajo de. la clase obrera y el resto de los trabajadores, DOI luch6 resueltamente por el. logro de los genuinos dorechos democrdticos de las masas laboriosas, des=6116 junto al Partido Comunlista y de vds organizations a '. .0 11
revolucionan"as una intense activiaad patrii6tica e internaciona11 'a
fista y combati6 con dcnuedo las mCcuclas anti-Populares de los r6gimenes de. turno,
Sus primers asociadones surgieron en La Habana y posteriormente fuer-on fundAndose en aquellas localidades donde existian argarnzaciones del Partlido Comunlsta e importance ndcleos obreros. AM' fueron creadas en San Antonio de los Ba.flos, Matanzas, Moron, Santiago de Cuba, Manzanillo y otras zonas del pails.
Su structural abarcaba un Q-rgano supremo quo era el Congreso, un ComlM Nacional con su Comit6 Ejecuti'vo y organismos Provinciales, locales y de base que constitufan la. C61ula fundamental y que eran organizados en los talleres, fibricas, minas, barrios, sitios y otros lucrares.
Su medlio de propaganda lo fue el. peri6dico Melia, nombre que tomo" del gran luchador communist y antmperialista cubano y continental. A-fella fue un medio id6neo Para divulgar el program de lucha de DOI, captar nuevos miembros para la.
11 16n. y hacer concern las campanas nacionales e internacionales ffistrumentadas.
A I
El emblem, de la organization consistia en una reja de pris'6n a travds de la cual una mano proletana aptaba. un pa.fluelo rojo, demandando ayuda solidaria.

8 Es un error &I informed. En realidad la creacWn del SRI fue una dedsi6n del IV Congreso de la Internacional Cowunista reunida en Mond, como ya hemos referido.
T CuRA. SEcRurARfA DE GosERmAer6m. ORDE.Piftuoo. Adjunto informed de ta SeccMn de Expertos. Expedicnte 19-366. La Habana, 30 mayo, 1930. Archive Nacional.









Las conditions pava ingresar a las f Has de DOI eran aceptar susj Estatutcs y ".Iaborar por los fines y propo"sitos de.DOI v papr regularment.32 fas quotas' Igualmente se aceptaban + tuC)mo mlembros a omanizaciones sindicales, femeninas, estu dliantifc -, carnpesinas, professionals y o-tras.

EMBLEM DE DOI





















WIN






Sus principles dirigentes -en las different etapas- fueron Sarah Pascual, Manuel Garza, Danlkl Valde"s (Rogelio), Secundido Gt-icrra (Guerrero), Pla"cido, Somoano (Pita), Nenefina Castro, Carmen Blanco, Progreso Briones (Julio), Lol6 de la Tor6ente, Ofelia Dornfnguez, Juan Paja y otros' compafieros.

$ Op. cit. (5).









Primeros pasos de ta organization
En sus primer's afios de actividad political DOI se enfrent6 decididamente al terror machadista. Particip6 en la manifestaci6n del hist6rico, 19 de de Mayo de 1930 y combati6 junto al Partido Comunista, los obreros y estudliantes revolucionarlios en los hechos del 30 de septliembre, donde fue asesinado el dirigente estudiantil Rafael Trejo y heridos Pablo de la Toriente Brau y el obrero Isidro Figueroa. Estos aeon tecimientos, junto a la huelga del 20 de marzo, fueron como es bien conociao, elements evidentes de la incorporaci6n de amphos sectors socials de la poblaci6n al logro, de un mismo objefivo: derrocar a la tiranla machadista.
Sobre su part*c*paci6n en el Dia Internacional cle los TrabaJadores, Sarah Pascual, entonces Secretaria General de DOI, nos relate:
En ocasi6n de tan signifficativa fecha, un grupo de companeros asistimos a un acto en el Teatro "Sauto" de Matanzas y allf hablamos a nombre de DOI. Luego de arengar contra el machadato, y el hnpeniahsmo, yanki, y de explicar las causes de nuestra noble lucha, hicimos una gran collect de dinero entre los all! presents. Recuerdo que una forma que utilizamos para recaudar fue la venta de una foto de Julio Antonio Mella, en la que el aparecia de peril. Una vez finalizada. la activiL dad nos enteramos de la brutal represi6n del acto de La Habana y regresamos a la capital inmedliatamente.9
'Una de las mayors preocupacliones de los dirigentes de DOI fue la de velar por la unidad de sus filas. Como organizaci6n. de amplia composic116n social y political. se enfrent6 no so-lo ala persecution policiaca de sus miembros, stno que tuvo que combatir tambt6n contra las tendencies sectarian, divisionistas Y directamente con trarrevolucionarias que se -rnanifestaron en su seno.
Constantemente DOI era acusada de servir a los, fines del Partido Comunista, y aunque era cierto que entre sus miembros habia una fracc16n comunista'O que era portadora de la. linea
9 Entrevista realizada por el. autor a la. compaliera Sarah Pascual. 26 febrero, 1985.
10 En la dpoca que nos refenmos se Ilamaba "fraccidn" al conjunto de militants del Partido Comunista que eran miembros de una or. ganizad6n social o de masas los cuales se reunion para actual de mmun acuerdo ante los asuntos aue trataba la orgamad6n.









del partldo marxigta-lenini'sta., esta siempre luch6 por darle un car-Acter democrAtico y popular a dicha organizad6n. Por este motive, los participants de aquella etapa recuerdan c6mo en muchas reunions se enfrentaban a la tendencia sectarian que trataba de permear las acti'vidades de DOI.
Phicido Somoano, combatiente de aquellos afios, nos' dice al

DOI no era una organization communist. Era una conma de transmission del Partlido, una organization collateral.
al Partido. Alli habian revolucionarios de muchas tendencias. Los communists lo que hadamos era trasladar la orientaci6n, .1a linea del Partido a DOI con nuestras proplas palabras. 1,6gicamente, a veces cafamos en el sectarismo, pero siempre luchibamos contra esta posibilidad-1-1

Aflos despu6s, en 1934, el primer Congreso Nacional do DOI advert'a*
El Congress llama a toda la organizacii6n sobre el peligro del vanguardlismo que se manitiesta a menudo en el trabajo de agiitacion: asambleas y mitines, magnifies, tos y violates han tenido un contenido tal como si fueA
ran del Partido. Esta tendencia comurusta es perjudidal a la march y trabajo de penetradon en las amplias
masas, y nos aleja de ellas.12

En este sentido fue hist6rico el Primer Pleno Macional de DOI celebrado en La Habana en octubre de 1932, en donde se Ilam6 la atendo'n contra los errors sectan*os y se destruy6 la tendencia trostkista que intentaba darle un contemido admutuahsta y fflantr6pico" a sus actividades.
w a
Estos d1timos, contraries a las posiciones del Partido y llidereados por los Bouquet, Fontanella, Villarreal y otros, una vez derrotados en el seno de DOI continuaron su latOr escisionista. En este proplio afto formaron un denominado "Bur6 Depurativot) y en affos posteriors un mal flamado Socorro Obrero Cubano, que intentO confundir a los trabaiadores al presenter

Entrevista realizada por el autor al compadero Mcido Somoano. 26 febrero, 1985.
12 Proyecto de Resoluc*6n de Agitaci6n y Propaganda. Pnmer ConXT "At 1012A
-& ^1 -%,ft .4









a DOI como sucu rsal del Partido Comunista, acusarla de malYersar los fon -os y rechazar las.acciones polfficas y de masas que.-esta organize., a.
Otro frente de batalla de DOI se desarro,116 contra el carActer sectario del Com*td Pro Presos Sociales orientado por los anarquistas y anarcos ind*calistas del Ateneo Sindicall'sta de La Habana y otros groups disperses en el pats.
Es precisamente el afio 1932 el que xnarca una nueva etapa del quehacer de Defensa Obrera Intemacional. Lueg(> del camb*o -de structural y la derrota de los trostkistas, comenz6 un trabajo dingido a lograr una, mayor participaci6n. de -diversos sectors socials y corrientes political en su sena. Es el perfc do en que se llama a fundar groups de DOI en todos los nficleos de trabajadores y se convoca a todos los slindicatos a 'nC0rP0rarse a las filas de la organ lizacio"n. Esta labor- darfa sus frutos en anos postenores.
La actividad constant de DOI entre los obreros le, hace ganar numerosos adeptos entre las filas proletanas. EstAl presente en las different batallas de clase de los tabaqueros, eigarreros,, viveristasf textileros y azucareros, entre otros. AsL
arti 1 a activamente junto al Partido Comunista y la MISM01 P 'Cip
Lip Juvenil Comunlista en ]a constlituci6n del Sidicato Nacional de Obreros de la Industria Azucarera (SNOIA) en diciembre de 1932.
Se incrementa ta accidn de DOI
El an-"o 1933 se diMingue por la accii& y organizacift creciente de la. clase obrera. En los meses de julio y agosto se produce un movimiento hue1guistlico entre los trabajadores de los Omnibus de La Habana que demandaban, fundamentalmenW. reivindicaciones econ6rmkas.
Secundada por otros sectors y respondiendo a la dialdctica y la 16gica de ]a situaci6n revolucionaria, creada, en el pafs, la huelga econ6mica, se transform en su desarrGllo en una. huelga general de character politico contra la dictadura. machadista y el i6mperialismo yanqui.
Ante la Potencia del paro, di # Wo Por la CNOC Y el Partido Comunlista, el Efftrnto retire' su apoyo, al firano Y dste, el 12 de agosto, huy6 del pais.
El trabajo polftlico desplegado por DOI en esta. Jornada se puso en evidencia en el important papel que desempeM en la movilizad6n, de las Ademds, en este moment de chmax revolucionaria, estii entre las organizaciones Que rechazan









el process mediacionista del embaj'ador del gobifemo norteamericano en Cuba, Sununer Welles, manifestando de esa forina su intransigence antimperiallismo.
Su posici6n al respect habla quedado claramente definida en un manifiesto de junio de 1933, cuando declaraba,
El significado de la rru's!6n de Summer Welles, en cual.
quier forma que se efectfie. . siempre seral una mediacl'6n en favor del impenalismo yanqui y de los explotadores natives, y por eso una mediaci6n contra
las masas laboriosas del campo y de la Ciudad."
No obstante el derrocanuiento de la dictadura machadista, las aspiraciones democralticas y progresistas por las que luchaba el ptteblo cubano estaban muy lejos de haber quedado satisfecbas. La siftuaci6n econ6mica y social imperante en Cuba no habla sufrido cambios sustanciales.
4 '0
Desde el punto de vista politico y en plena contradiccion con el mediacionismo se produjeron los acontecimientos del 4 de septiembre y la instauracion, sels dias despu6s, de un gobierno presidio, por Ramo"n Grau San Martin.
En el mismo se aefinieron rApidamente tres posicilones: una caractenzada por su ideology + a nacioml-reforinista, diri ida por el President; otra nacional-revolucionaria y antimperialista, encabezada Por Antonio Guiteras, Secretario de Gobernacion y de Guerra y Marina. Y una tercera, francamente proimperialista y derechista, encabezada por el ex-sargento Fulgenclio Batista, representative de los interests del bloque burguds-latlifundista, abora Coronel y Jefe de las fuerzas armadas.
En este marco hist6n*co, la clase obrera continuO su lucha en ascenso, P r el logro de las principles demands inmedia. tas: por la implantaclon de la jornada de ocho horas, contra Tas reba 1 0
jas de salaries y los despidos, por ]a liquidaciln de los journals de zafra, contra la militarizacio'n y el trabajo forzado, contra la desocupacion, por el pago de un salario igual por igual trabajo, a las mujeres y j6venes, por la disminuci6n de los precious de los articulos de primer-a necesidad, contra la intervenci6n imperialista, por la libertad de los press polfti,cos:, entre otras.
De hecbo, Cuba vi*vi*a en un penodo de grades convulsions socials, donde las masas populares, en cuyo centre se enconA todos los Comit6s Ejecutivos Provinciales, LoWes, Secdones, Grupos y Sindicatos adheridos a DOI. Comitd Ejecutivo Naciond de DOI. Section Cubana del Socorro Rojo Internaclong. 6 junio, 1933.








traba. el proletariado, trataban de u*nponer su sello al panorama politico national.
Asf, en Ids meses de agosto, septiembre y octubre de 1933 se desarrolla la toma 4de Ids centrals azucareros por los obre. ros. DOI ayuda entonces a cumpfir las orlentacliones, del Partlido Comunista. y apoya Ia consign. "por un Gobiemo Obrero-Campesino" (soviets) en Ia principal industna de Cuba, parti i ando en Ia organizacift de los groups de apoyo, en Ia creaci6n de las cooperatives, de las cocinas populares, en Ia recolecei6n4de alimentos, ropa, dinero, y en su posterior distribucii6n entre los habitantes de los bateyes y los trabaj.ad6res. *
La solidaridad con los mu"Itliples moviffimlientos huelguisticos que estallaban en los ingenlos fue tambicn una. labor de DOI. A tales efectos,,hacl"a Ilegar a los obreros en paro different artfculos de pximera necesiJad. Ejemplo de ello fue lo, realizado por el ComtW de Auxilio de Ia Local de DOI del Central "Tacajo 11114 en ayuda a los trabajadores del "Antilla" a quienes envi' varies cantidades de marina, arroz, cafd, came salad, carneros, cerdos y otros products allimenticios.
Todo ete accionar multiplicaba. el prestigious de DOI entre las masas laboriosas y el resto de Ia poblacion.
I Sobre Ia. influence. que 1Ieg6 a tener DOI en Ia sociedad cubana de entonces nos revela. P16cido Somoano:

DOI ejercia mayor influjo en los sectors obreros, pero tambien tenfa. muchos adeptos y simpatizantes en a1gunos groups de Ia peque""a burguesia, estudiantes e intelectuales. A partir de 1931 y 1932, su presencia entre los obreros azucareros fue ifficrement6ndose. Ello Ia hacia parecer una organization mayor de lo, que realmente
era, de mucha mAs fuerza.16
Entre sus mlembros se encontraban guitenstasnadonalistas y otras personalidades de las mAs different tendencies political. Existia un nummero considerable de m6dicos que coo.peraban con DOI intesamente, mediate el reparto g r-atuito de mediconas consuitas e ingress en los hospitals a aquellds que ma*s lo necesitaban. En ligual sentido existfa wi grupo deabogados que'colabor-aban con DOI, asumiendo Ia defense de Ios detenidos.
Op. Cit. (5)' p.
OP. Cit. (11).









Una de las acciones que requin6 del concurso de DOI y que icont6 con la participaci6n. de various sectors sociiales fue la referida. al traslado y reciblimiento de las cenizas de Julio Antonio Mella. desde tierras mexicanas a nuestra patria.
Desde su asesinato el 10 de enero de 1929, en CiudadMixico', los revolucionatios cubanos deseaban que los rests, del destacado dirigente comunista y antimpenalista descansaran definitivamente en la tierra por la que tanto luch6.
Las causes de tal declisi (om polffica estaban claras. Su legado ib 9
hist6n"co era un patrimomo necesano que el pueblo cubano deseaba, rescatar para si. La sola. tenenclia de sus cenizas era un hecho de profunda. slignificadon polftica. e ideol6gioca.
A tales effects, DOf convoO el. 10 de :septiembre de 1933 a una reunion multipartlidaria, qu.e se celebro'5 en el local de la CNOC, y a la que aslistieron mas de 400 delegados en representaci6n del Partido Comunista, la CNOC, la. Liga Juvenil. Comunista, el Ala hquierda Estudiiantil, entre otras organizaciones. En la reunion fue eleglido un Comit de Trabajo para ]a reali16n de las act* idades de apoyo a] recibimiento de las cenizas y al. acto de entierro en un mausoleo construido por manos obreras en el Parque de La Fratermidad.
El 29 de ese mes, cuando los rests iban. a ser extrz'dos del local de la Liga Antimpen"alista., donde fueron velados, la. imponente manifestacibn fue atacada violentamente por las fuerzas -del ej6rclito, bajo el mando de Batista, groups del ala derecba del Directorlo Estudiantil Unlversitario, su Ej6rcito Caribe y Pro Ley y Justicia. El saldo de victims fue enonne. Allf cay6 vilmente asesinado el niflo plionero Paquito Gonzilez Cueto. Inmediatamente fueron asaltados los locales de las organizaciones revolucionarias y fuertemente reprunidos sus nuembros. A esta o1a. de terror no escaparon los militants de Defense Obrera Internacional.
La solidaridad Internacional
Entre las areas acometidas por Defensa Obrera Internacional hay una que se destacaba por su carActer human y sohda.rio y que implicaba, amplias movilizaciones, de masas: la lucha por la. excarcelacion de los revolucionan'os detenidos, cualquiera que fuera su filiacion polltica e ideol6gica.
Acerca.de esa amplitude que daba un creciente cr6dito a DOl'ofrecio" un important testimony el ya fallecido, companero Secundino Guerra, quien fuera Secretario Geneml de la orizamzaci6n:








ID
Aplicacion de esa polit.icat por ejemplo, aqui se hizo un process contra Un. 9ruP0 de ob.reros de la. fAbrica Polar, de la Fabril, de la Estrella, que eran obreros anarquisi -Defensa Obrera Internac*onal letas,, no communists, y i
vant' una campana en escala naclonal, inclusive international, por la libertad de Rodriguez Villar, que era el element de los an.arquistas de todo ese moviimiento,.-"'

Para ello se efectuaban amplias jorhadas que incluian manifestaciones, mitines, collects de dm"ero,, ropa y alimentos para los recluses y sus familliares. Igualmente se les prestaba apoyo juridico, a los condenados, tarea que realizaba un grupo de abogados, miembros o actions colaboradores de DOI.
Paralelamente instrumental las carnpaflas Por la liberacion de los revolucionarios encarcelados de otras latitudes. En este sentido fueron inolvidables las flevadas a cabo a favor del 11der obrero nortearnericano Tom Mooney, y de los nueve 30venes negros de Scuttboro, encausados injustamente, y sobre quienes cayo todo el odio racial de la sociedad ca italista yanqui. Estas fucron orientadas a nivel mundial por el Socorro Rojo Internacional y en Cuba tuvieron amplia repercuci6n., gracias a la actividad desarrollada por DOI.
Asimismo se Hevaron a effect intensas jornadas a favor de preserver las vidas de los luchadores antiffascistas confinados como en el caso de Jorge Dinilitrov, Ernest Thaiielmann y otros. La active divulgaci6n encaminada a repudiar y presionar a los r6gimenes fascistas en Alemanlia, e Itallia alcanz6 tal magnitude que el propio Dilmlitrov, ya liberado, escribio una carta al Comit6 Ejecutivo Nacional de DOI quede p a:

He recibido el saludo del Presidium- de vuestro Primer Congress Nacional y os pido express a todos los. Delegados y a todos los miembros del S.R.I. de Cuba mi
intimo agradeclimliento.17
i
En America Latina, DOI'manifesto su solidaridad militant to
en apoyo a ta lucha del pueblo nicaraguense, en repudio, a la
Is Entrevista efectuada el 8 de febrero de 1963 con compaiieros que paropiparon. en las luchas de DOI. Archive del Instituto de HI'storia' del -Movimiento Cornunista y la Revoluci6n"SocWista de Cuba, anexo al CC del PCC.
rr op. cit. (5) P. I.









massacre del pueblo salva-doren"'o en 1932, y en rechazo a la di.tadura de Juan Vicente G okuez en Venezuela.
Como parte del trabajo antimilitaista, que desarrollaba se pror=66 a favor de la fibertad de los, 26 marines de la tri1PUlacion del "Grau" y el "Bolognesi" que se habian sublevado el 8 de mayo de 1933 en el Per u" y los cuales estaban condenados a 10 y 15 anhos de prisi6n.
La estrecha 11gazon dialeefica que daba al problema nac*onal e international contra la explotAcl6n capitalist queda deYnostrada fe-hadentemente en los pa"rrafos s1guientes:
La lucha por la libertad de los rnuchachos negros de Scottsboro cs en Cuba la lucha contra los embarques de jamaliquinos y halitianos, la lucha contra la discrianinacion de los negros, por la igualdad social y econ6mica.'$
0 cuando afirmo',
Finguna organization, ningAn miembro de DOI debe ver ]as lucbas contra, el terror de Hitler en Alemania y de Juan Vicente Gomez en Venezuela, como algo lejano o ajeno a nosot-ros, cuando Ias hicbas contra el terror en Aleniania y Vcnezuela son ]as luchas del proletariado
universal.10
Una nueva etapa eit las luchas de DOI
El aflo 1934 marco un nu-vo penodo de trabajo para Defensa Obre-ra Internacional. El 18 de enero, ascend' al poder C.nrlos Alendleta, luego de un golpe reacclionario que derroco I gobierno de Ram6n Grau San Martin. La nueva direcci6n del pals (Caffery- Batis ta-Men die ta) representaba los interests del olig6rquico v proimperialista bloque burgu6s-terrateniente.
Una nueva ola de terror se adueflo de la vida national. Fue abolida ]a ley que refrenclaba la nacionalizacio"n de ]a mat Ilamada Companlla Cubana de Electricidad y v4olada constantem-ente la implantaclion de la jornada laboral de 8 horas, aspiracioncs) alcanzadas gracias a )as luchas obreras y la accilon revolucionaria y antfinperialista de Antonlo Guiteras.
Is Op. cit. 15) 9 encro, 1934. p. 3.
19 A todos Jos Comites Provinciales, Comit6s Locales, Grupos, Sindicatos adheridos. Circular sobre la Semana Internacional de Solidarldacl con las victims del terror fascist en Alemania y del goblerno feudal-btirgue-s de Juan Vicente Gomez en Venezuela. Comhd Ejecutivo National d%o,- DOI, 1933.








A su vez se dictaron numerosos decretos y leyes fascistolides Y se pusieron en vigor los tristemente celebres Tribunales. de Urgencia, exponents del aplastarniento de los, derechos democrAticos en nuestra patria.
Ante la nueva situaclon creada, DOI intenslifico su actividad. Su'labor se volc:6 fundamentalmente hacia la ayuda a los trabajadores azucareros y los campesinos, y hacia el fortalecimiento orgAnico de la organization.
El denominado Gobierno de Concentracift Nacional arremeti6 fuertemente. contra el movimi*ento obrero azucarero, princi ac a cias para
pal obst ulo para la ob tend"o"n de f ciles ganan
los 'magnates nacionales y extran*eros. La famc>sa frase de Batista. "Habral zafra o habrali sangre se convirtio en realidad con las massacres de los proletarios en. Jaronu', Senado, y otros centrals azurareros.
DOI defehd16 el derecho. de, los obreros. a organizers, a reurilirse e ir a las huelgas por mejoras inmediatas. La lucha. por, salvar de las tortures y la muerte a los encarcelados. fue tarea principal de DOI en aquellos moments. Paraello, ade. mAs de la ayuda juni'dica y en. articulos de primer necesidad prestada, puso a la venta fotografias. y postales donde aparecian los rostros y las figures de los confinados, con las marrms de las golpizas que les propinaban los genizaros. Ello denunciaba y pretendfa evitar la ejecuci"n. de los deteni*dos.
En el piano del robustedmien'to de ]as structures y funclionamlento, de DOI, en 1934, se celebraron. 3 plenos y el ftico Congress de la organization.
El Primer Congreso Nacional de Defensa Obrera Internaclonal se celebro" en La Habana del 22 al 24 de mayo. Cont6 con una asIstencia de 103 delegates en su mayorfa representatives de la provincial sede y con una amplia participact6n, obrer-a.
4
Este event comenzo-' sus sesiones nndiendo un merecido homenaje. a los combatientes, caidos y1os que sufnfan pn*s*6n en todos los r*incones del mundo. A continuaci6n fue elegida una presidency, de honor la cual qued6 integrada por Ernest' Tha"elmann, Jorge Dimitrov, Elena Stassova (Presidenta del SRI),- los nueve JoWenes negros de Scottsboro, Tom Mooney, Miguel Contreras (Secretario de -la Confederaci6n Sindical Latinoamericana), Jesds Manzanelli (miembro -del Comit6 Ejecuti-vo, del SRI), Puli'do marinerso norteamericano preso), r "
J. Evangelist (dirigente fillipino detenido), J. R. Villa (obrero anarquista -cubano. sentenciado a pension. perpetual Coello (soldado, condenado por 6rdenes de Batista) y Rogelio (Daniel








V aIdds, mi'gembro del ComW Ejecutivo Nacional de DOI, recluido en La Cabafta),
E! Orden del Dia de Ia- magna reunion fue el siguiente.1. Situad6n de Cuba y areas de DOI; 2. Trabajo de Masas: a) Cuestiones de Organizacio"n; b) Agitaci6n y Prppaganda; 3. La Ayuda material, moral y juridica a las victims del terror; 4. Estatutos de DOI; y 5. Elecci6n del Comitd Ejecutivo Naclional. y de Ia Comisift
National, de Revisi'6n.20
Algunas de las Resoluciones aprobadas se referian a Ia slituacift de Cuba, perspectives revolucio arias y las areas de Defense. Obrera Internadonal, Organizaci6n, Agitaci6n y Pro, paganda., y TrabaJo Anti-militarista.
En las mismas. se trataron aspects trascendentales para el desarrollo future 4de Ia organizaclio'n, como Ia intensificad6n del reclutamiento de nuevos trabaJadores, el mejoramiento de las relaclones de trabajo, con los indicators, los groups de empresas, los colons y los campesinos pores y medics. Gran atencidn se prest6 al problema negro y a las luchas que debfa realizer DOI para lograr Ia eliminacio'n de Ia discr'minacio'n racial en el pall's. Igualmente los problems de los desocupados, Ia mujer y Ia Juventud, fueron tratados en los documents y discusli6nes, llegAndose a conclusions altamente positives acerca de los objetivos de DOI en la'solucift de estas problematicas.
Un flamado especial se hizo para profundizar Ia labor de DOI en Ia lucha por atraer a los 561dados y marines a Ia causa revolucionaria. Al respect se planted Ia necesidad de apoyar las demands de los soldados y marines y lograr, a travels de un trabaJo politico persuasive, que los mismos se dieran cuenta del papel de aliados que. debian desempen-ar en fas, luchas junto a los obreros, campesinos y estudiantes y no como instrumentos represivos de Ia burguesfa dominatee,
Como invitado a las sessions de trabaJo estuvo presented William Patterson, Secretario General de Ia International Labor Defense (ILD) de los Estados Unidos, el cual no s6lo trajo, el saludo solidario, del pueblo norteamericano, sino que intervino en casi todas las questions debatidas, colaborando & esta forma al mejor desarrollo, del'evento.
Respondiendo a su alta vocaci6n internacionalista., e'l Congreso se pronu=0 por Ia libertad de ThAelmann y otros revoftA#0 Op. cit. (5) Jumiot 1934) P. I








lucionarlos detenidos, y por la arnplia repulse al fascism y el imperialism, asf corno por la simpatia y apoyo a la Uni6n Sovietica. Fueron enviados saludos a las secciones del SRI de la URSS, Austria, Alemania, Estados, Unidos, Mi6xico y China.
Uno de los acuerdos mAs importance fue la creac16n del, Hogar Infantil "Julio Antonio Mella"-' Para los hijos, de las Vi C.timas del terror y la persecuci6n.
La reunion eligi6 un Comiit Ejecutivo Nacional integrado por 21 miembros y un Bur6, el cual qued6 conformado por 8 companeros encabezados por su Secretario General, Secundino Guerra, y Jos sliguientes frentes de trabajo: Organizaci6n, Agitaci6n. y Propaganda, Ayuda, Ayuda Legal, Financiero, Agrario y Negros.
Las quotas estableclidas Para l9s militants fueron de 10 cen. tavos Para el ingreso y 10 centavos mensuales para aquellos que tuvieran un pesto de trabajo stable, y 2 centavos de ingreso y I centavo sensual Para Jos desocupados.
Luego de. un an4lisis critics de toda la trayectoria recorrida por DOI
.... el Congreso subray6 ]a importance de liquidar el

retra.!o organicativo, mejorar sus m6todos de trabajo de movilizacio"n de las masas en solidaridad con los combatientes de Vanguardiia, en realizer un ampho trabajode ayuda y sollidaridad e intenslflicar el trabajo de
educaci6n *ternacional del pueblo de Cuba.21
El lema del Conareso "Hacia la transformac*6n de DOI en una verdadera organization de rnasas,"22 se tradujo en la convicci6n de ampliar Jos horizontes polfficos de DOI, fortalecer sus structures y elevar a nuevos niveles su influenclia entre el pueblo.
I Los resultados 1*nmediatos del Congreso, fueron' el incremento cuantitativo, y cuall"tativo de la actividad antimperialista, antiffascista y a favor de la Paz desarrollada por DOI, bajo, la certera orlentacift del Partido Comumista.
Ante la presion popular que trajo como consecuencia la eliminacio"n de la ignonxiniosa Enmienda Platt de nuestra Cons,tituc116n; el 29 4de mayo de 1934, 1?01 rechaza tajantemente el nuevo Tratado de Recipromdad Comercial firmado entre Cuba
4
y Estados Unidos y advierte:

'21 Ibidem.
22 INdem.









Pal-cialmewc -s-e ha derogado la Enmienda Platt por In luchas de las masas. Pero esa derogaci6n no ha pesto fin a1a dominaclift yanqui en Cuba, nl ha disminuido
el peligro de mtervenci6nP

En este propio mes de mayo, participate, el dilfa 29, en una reunion convocada por la. Liga Antimperialista de Cuba, y form6 parte junto a otras organizations, del Comit6 Gestor Pro Congress Nacional contra- la Guerra, -la I ntervenci"' n y el Fascismo, que se celebr6 entre el I ro. y el 2 de agosto en La Haba.. na, y al cual envi6. una representacift.
Esta' presented junto al Parfido Comunista, la. CNOC y otras organizaciones democrdticas y progresistas, en la manifestaci6n popular del 17 de junlio de 1934, que eeba por tierra el & it
intent del ABC24 de realizer una march putschista" fasclistoide sobre la capital.
A finales de 1924 apoya activamente las luchas de los campesinos del Realengo 18 en la antigua provincial de Oriente. Estos, respaldados por el movimiento obrero y el Partido Comunistai, se opusieron firmemente a los planes de los latifundistas y el gobi*erno de desalojarlos de sus tierras.
Segdn documents de la dpoca, ex*st16 un grupo de DOI en el Realengo 18, 11amado "Ivo FernAndez",125 el cual en un manifiesto, declare:

Los campesinos del Realengo 18 y colindantes, en estos moments son victims de uno de los mAs brutales atropellos, que realliza en Cuba el gobierno reaccionario de Mendieta-Batista, dirligidos por el. asesino de los bananeros de Colombia, y actual embaJador del imperialismo cn La Habana, (Caffery).

2-8 A toclos los Comites Provinciales, Locates y Grupos de DOL Bur6 National de DOI. Secci6n Cubana del Socorro Rojo Internacional, 1934. 2-6 ABC. Organizaci6n cellular, secret, de caricter fascista, fundada en el verano de 1931, y nutrida por elements del ala derecha de la pequefia burguesia, de Ia'aristocracia obrera, adventurers y oportunistas. Por desconocimiento de sus fines estratdgicos hubo figures honestas que mifitaron en ella durante la lucha, contra Machado.
2-5 Luchador revolucionario. Mifit6 en, eJ ABC hasta que se produjo la dimedlaci6rV? norteamericana y al estar cn desacuerdo con la misma pas6 a ser miembro del ABC Radical. Posteriormente se unM a Antonio Guiteras y fue integrate de la organizaci6n TNT. Fue asesinado el 31 de agosto de 1934.








Asimismo denuncliaba a la oplinii6n p6blica.,
los hechos de terror que. e vienen cometiendo sobre
los companies Lino Alvarez, Tomis Pichardo, Vicente
FernAndez.. y otros m4s.
Y terminal amenazante:
DOI hace responsible a los actuales gobernantes de lo que pueda suceder a estos compan"eros, cuyo defito, no ha sido niAs quedefender... nuestro pedazo de sierra."
Los an-os finales
A partir de diciembre de 1934 hay un nuevo auge del movimiento hue1guistico de la clase obrera y otros sectors socials. La slituacli6n political national se torna partlicularxnente explosiva. en los primers dias de mar-zo de 1935. El dia 3 se paraliza el transported por carretera; el 6, el CoMIM de Huelga Estudiantil Universiftano Hama a todas las organizations proletanas y empleados pfiblicos al paro; y el 7, la CNOC exhort a secundar el mov'miento.
La huelga general poll"fica, y de masas, que en los prJaneros moments tom6 una fuerza considerable, el 12 de marzo, sin embargo, comenz6 a flaquear y el 13 los huelguistas fueron obligados a retornar al trabajo.
Su fracas fue consecuencia del opportunism y las vacilaciones del ABC y del Partido Revoluclionarwo Cubano Autdntico., .de la ausencia de un frente U'nl*co antimperialista. que diera unidad de acci6n a las fuerzas revolucionarl*as, y de la insuficiente preparation Para la lucha annada en la que las masas tendrian una declisiva participaci6n.
La falta de condicliones objetivas para el 6xito de la huelga ya habian sido advertidas por el Partido Comumista. y sus or# F
ganizaciones colaterales, y por Joven Cuba, organization d*lllda por Antonio Guliteras, todos los cuales,
no obstante, se sumaron al paro y participation firme y abneurradamente *unto a las masas trabajadoras.
La derrota del U"Itlimo eplisoalo de la Revoluci6n del 30 trajo graves consecuencias para el movimiento, revoludonario cuba0 A
no. Fueron suspendidas las actlividades docents en'los prMcl26 A todos los trabaJadores, obreros, campesinos, estudiantes, int& lectuales, clase media, soldados, policies, y a todas W capas oprimides de Cuba. DOI. Semi& Cubana del Socorro Rojo Intemacional. "'Grupo Ivo FernAnde'. Realengo 18. 1934.









pales centers. de e9tudios del pa1-'8, los derechos democrAficos fueron brutalmente plisoteados e impuestos supervisors militares en las'' fAhri Al A* los, decxe
empresas, cas y oncmas public. 4.0
tos-leyes fasc-istoides, las resoluciones de exception y los Tribunals de Urgencia actuaron con linusitado ngor. A Ia policia. national y su *mdxi*mo representative, Eleuterr*' Pedraza, se les otorgaron poderes extmordinarios por encima de todo el aparato, judicial. Las cArceles estaban abarrotadas.
Particular inten"sidad tuvo Ia pertecucift contra los comuTustas, los indicators., y contra todas las demAs fuerzas revolucionarias y ant 'Imperial iistas. El asesito -de los principles Uderes progresistas y simplest militants de filas fueron hechos cotidianos. Ejemplo de ello, lo fue el de Antonio Gulitdras en El Morrillo, el 8 de Mayo de 1935.
Los miembros de DOI tambien sufrieron* Ia repression gubernamental. Sus dixigentes fuerm detenidos y enviados a las distintas cArceles del pal's. Considerados en muchos casos como cornunistas, fueron salvajemente torturados por las denominadas fuerzas del "orden".
La respuesta del pueblo a Ia situad6n que vivia el pais no se hizo esperar. El 23 de junio se constituy6 el CoxnlM Nacional Pro Amnistia que inicW una campafia. con este objetivo pa-ra todos los press politicos y socials, menos los machadistas. DOI se ineorpor6 y particip6 intensamente en su realizacio-'n. Su primer y gran mislo"n cc>br6 en estos instances una importancia y relevancia. extraordinary.
gualmente se uni6 el Iro. de agosto, Dia contra Ia Guerra, a Ia jornada. de movilizaclio'n a favor de Abislirda (Etiopla) invadida por Italia fasc-ista y en defense de Ia URSS que sufrfa las provocaciones agreslivas del uinpeno nip6n en el Lejano Oriented.
La situaci6n requeria de Ia. mds estrecha umidad de Ia clase obrera, asi Como de todas las fuerzas democriticas y patrioficas. Hacia ello encaus6 su actividad el Partido Comunista y sus organizaciones colaterales.
El VI Pleno del Partido Comunlista de Cuba, celebrado el 21 y 22 de octubre, analiz6 Ia experience national e linternacibnal del movimiento communist y obrero, -Ia Internacional Comunista habfa efectuado su hist6rico VIT Congreso en julio y agosto- y Ileg6 a Ia conclusift de Ia necesidad del establecimiento en nuestra patria de un amplio frente 6nico popular antimperialista que luchara por Ia independence econ6mlica y political de, Cuba, por Ia democracy y el progress social., que, integrado ademAs vor el proletarl'ado y el campesoado, estu-







1
viera conformado. por otras classes y capas de la poblac1'6n, Como la pequena burguesia, el estudiantado y la denommiada burguesia national qt e mantenia cliertas contradicciones con el Imperialism.
Ello perinitilo" al Partlido corregir a1gunos concepts err6neos. sectarios y trazarse una. linea poliftica. adecuada a la nueva realwad hist6rica, asi como evaluar cientificamente a las dis'tiffitas classes y capas y determiner su papel en cada. una de las tapas de la revoluci6n.
En consonancia con ]as nuevas orientaciones, en los meses de iulio. y de didembre de 1935 surgieron organizations de Frente Unico en diversos lugares, del pais. El movimiento obrero, al que se le impuso una sindicalizac116n forzosa, comenz6 a recuperarse, gracias a los communists y un-litarios, quienes, dentro de los propios indicators reconocidos por el gobierno, Ilevaron a cabo una destacada actividad. revolucionaria. .
Al fortaleclimiento paulatino de las fuerzas democrificas y patr116ticas, a pesar de las negatives de unidad. de a1gunas agrupaciones burguesas, y al firme y continued ascenso de las luchas del proletanado, se unieron los effects de la convulse situation intemacional, que provocaron un cambio en las posiciones de los representatives del poder olligarquico en nuestra patria.
La agresividad expanslonista del fascism amenaz6 muy de Cerca los interests yanquis, pnncipalmente en Amdnica Latma, lo que produjo Una reevaluacii6n de la political de los Estados Unidos hacia. nuestro hemisferio, sin que perdlera su carficter imperialist. Ello, unido a la repercusi6n en. nuestro continent de la political. progresista del Presidente 1.6 Cirdenas de 1934-1940, en Wxico, y a la solidaridad que 4despert6 la guerra national revolucionaria del pueblo espanol contra la. sublevad6n military fascist de Franco, influyeron. con mucha fuerza, en el panorama politico cubano.
En ]as nuevas conditions, Defensa Obrera. International desarro116 una intense actividad. revolucionaria. La defense de la Un*6n. Sovi6tica ante la amenaza constant de ser agredida por las fuerzas de la, reac,00"n international, la lucha por su reconocimiento diplomatic por parte del gobiemo cubanc>, y la ayuda militant brindada al pueblo espaftol en su justo enfrentamiento contra la bota. fascista, que se express en la. presencia de cerca de mid cubanos combatiendo en tferras hispanas,, matizan todo su trabajo en estos duros afios en. que combat tambi6n- junto a otras organlizaciones progresistas de Cuba, por la institucionalizacio"n del pais, por la Constituyente








Soberana, por el establecimiento de normal democriticas de gobierno y por el respect a las libertades y los derechos del pueblo,
El an"o 1938 es seflalado por muchos testimonlantes como el aft en que se disuelve DOI. El nuevo rumbo de la polftica national e international antes senalado, la aparict"n de otru orgarilzaciones amplias de lucha, como la Asociiacion Protectora del Preso y 'a Asociacio"n de Auxiiho y Ayuda al Ninbo del Pueblo Espan-ol (1936); la amnistia lograda a fines de 1937 y la legalizac16n del Partido, Comunista en el verano de 1938, permitieron que. una vez cumplidos los objetivos de DOI, 6sta culminara su accionar politico en la arena nadonal.
Al realizer el balance final de la actividad desarrollada por Defense Obrera Internacional es justo consigner que, conceblida como un amplio frente de unidad de las different fuerzas revolucionarl"as, desempeho' un papel fundamental en la defen. sa de las masas trabajadoras contra la. brutal represi6n olligir. quica; represents una linea correct del Partido Comunista dentro de las masas, que permit1*6 atraer a muchas personas al movimlento an.timp;zT.Jalista y communist; fue una escuela de cuadros revolucionarlios- difund1*6 profusamente las ideas de ]a democrada y fue un eslab6n important en la labor de profund*zaci6n de ]a concliencia patriftca e internacionalista de nuestro pueblo,
Al conmemorarse en 1986, el 61 aniversario de la fundacion del pnmer Partido Comunlista de Cuba y el 56 de Defensa Obrera Internacional, rendi'mos merectdo, homenaje a los hombres y muj eres a Lie de una forma u otra brindaron lo mejor de su existence, 1-Incluso sus propias vidas, por la justa causa de la liberad 0-n national y social de nuestra patria. Entre ellos merecen un lugar destacado, los militants v colaboradures de DOI.
























































































































77; t












PROBLEMS DE LA FORMATION
AGRARIAN DE CUBA
(Siglos XVI-XVII)












Julio Le Riverend










(Capitulos XV-XVI)









xv



Bw*nes y derechos comunales. Los egidos

'Entramos enuna maten'a de clierta riqueza, documental, y

no precisamente torque esos bienes fueran respetados o consamdos- sino torque la. apropiaci6a de I la tierra tras de la expropiaci6n de los indi"genas dur'ante el siglo xvi, se realize ocupando los realengos o los'comunales,, entre Gtros.. aque-HOS que -dieron a los indios la tradici6n agrarian peninsular y por las normal generiles de la. legislacl16n Indiana, invocados por los acucrdos y las prActicas municipals e, incluso, por las Orde.nanzas de 1574, los, blends y derechos comunales estfin presentes en. todos los problems que planted la forinacii6n y los cambios, agrarios, desde., el siglo xvi, segl n oimos y durante el xvil. Se fiene la impresi6n. de que en la misma meciaa que los Mencionanp asA van desapareciendo, o perdiendo importancia. lo que, adem6s, equivaldria a un process, casi inadvertido bis-t6rica-mente, de exprGpiaci6n de la masa de los colons y sus ,descendientes de todo derecho a obtener a1guna merced 0' disA
frute agrario, asl como de la pob] ac *0* n mAs desheredada COMpuesta 'por i*ndi*os, neu os horrors y otros hablitantes- que cArecfan. de la "'calidad" requerida para apoderarse de las tierras disponibles. En este sentido cabe decir que el desarrollo IL
agrario constitute un fen6meno de progressive desapanci6n de realengos, comunales y propios. En definlifiva, represents la. undencia. capitalist. al imperio total de la propiedad 'n(fividu* lista.
.1. Las monterfas
Si a1guno de los derechos comunales, desaparece casi toWmente de los documents durante el sliglo XV-11 son las monterfas de nado. Ya hemos adverfido en la primer parte
ga
como se pueden -dar por expropiados a favor de los grades hacendados en el d1timo tercio del. xvi-1 Fue sin duda el caso. en que la desaparid6n de esa. categon"a de bienes y derechos se manifiesta como process to-talmente o casi. agotado antes de 1661. Ouiere esto decir que no los hubliera? Desde luego PUQ0 haberlas como hecho residual. Nuestras fuentes se circunscri-








ben, en lo, esencial, a La Habgina; es possible, en comectiencm, que en otras regions del centre, y este del pals, los hubiera.
,It*.#
QuizAs nunca tuvieron WLI Pareja importancia que en la region
6
cciWental, por raz6n del d6bil crecimiento demogr-Ifico de Ias ciudades Yde la economfa.reg-lonal.- Lo que., por otra parte supone que 61 Proceso de "saturac.*6n" de litifundeds pecuarlos fue mAs lento y limlitado, asi como mAs estancado, -en esas regiones. No mencionamos, aqui las monterfas inducidas por el comercio de contrabando.,por tratarse de un fen6mew que, en if m-ismo, t ii 6ne una conno- taci6n d ifereme., "p r0iii6tani a", Como so decia -en'el xvic. Pue'de, ahrmarse, que.1as''ventas do
A
cuero y ., otro -sub products de- Ii-janaderizi -'a," los' ""ta p In ."1 .1 P S.
Ors*an os quo t= 'm'aia tama di&o-n' a, IoEr bay*arri sos J&i. 16 doc U-m6ntos contempoi Aneos, I e ran de o1d9en'-'empreorI41,.'rId PopiiUr por haber part Icipado en el mismo lot te* Menientes, las autoiidades, locales' y los edesikstico's,,
Este process de eliminaci6n delas'. monterla's populam se, revela en Saned'Sphitus'hada 1629 y *i 'Santiago de Cuba alrededor de 1670 amen'te -cuando aumenta la Poblaci6n
en.ambas ciudades.
,0 sea, varies d&adas --casi xnedio -siglo- despu6s de la ofensiva desatada en ]a region habanera. Hay una menci6n de las monterfas en 1619 que parece indicaimos la, que ha- ocur4do, durante -la etapa final del xvi e inicios del siglo XVIL.- Segdn express el procurador, los vecinos de La, Habana, "que fienen sus haciendas, en- la costa del-.norte'-' Pide-n maliciosamente tierras para ganado y monterias al Cablildo de Sancti Spiritus. Lo hacen por saber que este cabildo -no- da ficendias pam mas poblaciones, de ganado nimonterfas, 11 Uno de -los, que posela hadendas'-ganaderas de aquella ciudad, em.nada menos. Monso SuArez del Corral. Independientemente del "gran--de'-p to" que ello significa, se dice que tales peticiones estorbarin las monterfas para la provision. de las flotas y1bs vecinds de capital. Dcstag imos, en primertdrmlino, la prohlbld6n. gejierilde las moriterfas que no.,podemos- echxpero
j: p re cisarl.en
OOP remontarse al fino tercio del siglq- M. Tero ella.., so itkiirla a' las de carAcier. popW-a Pues el docu mento que awi Amos, so renere a las--qt!e siren. para abastecer 1as fio qs, i6AS *pro* p *adas a nuestro e4te4dor, pa.ra qrpi zarse como

Pgm -LuKk t..Ijp. 128, y, Bacar(U t. -I*, p. 136,,:-,
19" de maTib de'1619'a








$4r Pk
active dad commercial, propletaria pues los miles de transedw tes requerfan una provision de carne impossible. de garantizar con la iniciativa y los recursos individuals de unos cantos monteros altos de recursos., En 1620 otro acuerdo se refiere a "los sitios Para montedas realengas".3 Subrayemos que, las monterias al ser calificadas de realengos, ya. no tienen la validez consuetudinarlia que habian adquindo en EurGpa, Pues la autoI'm
naad al conceder los spacious realengos los Iiquidaba. No obs. tante esa preclsli& de vocabulario., al ma geja &I folio, el- texto no menciona ]as monterias, explIcitamente, y solo las lmplica cuando express que no es justo que Ja cliudad carezca de fierras realengas en que entire los veciinos "y en particular los pores" para contribuir al abasteclimiento de las flotas, los castillos y los ingenious. Propone el procurador que se mantenga la pn ibicion de conceder nuevas mercedes a fin de que -no "se de lugar que de este bien g'ocen unos y otros nopr.
Es ahi una Prueba de la subsistencia del concept de la s monterlas populares, pero sujetas a una causa de interns fisdal o estatal de abastedmiento de los barcos y las guamiciones.. Es cosa de pensar que la fijaci6n de.precilo's a la came exclufa a muchos de los latifundistas de esta actividad,4 pero no les impedia participar de ella si la demand fuera cuantlosa. Una cuest16n que no se puede dilucidar de acuerdo, a las fuentes disponibles, es la reanimad6n, si cupiese de'dirlo asi, de las monterias "popillaresp? por raz6n de la creclente, presencia de
los, vegueros en la campinwa cubana. EI fen6meno es.' mencionado en un documents tardfo.5 Solo Por inferencia. de lasmendones del sacrifice de reses, que los hace-ndados esgrimen durante el s"'glo xvii como raz'o-n de sus quejas contra los vegueros, puede insinuarse aqui la existence de'esta variance, aunque deben puntualizarse dertas salvedades.
Es la pranera y principal, q'Ue" los'Casos de este t1po no eran proplamente monterlas "populares", ya. 4ue no se destinal;an al abastecimiento urban, y. por otra -parte,. el veguqro que ta4 practicaba vivia, aislado, _totalmente-p en grah media y el

S Ibidem, 10 de enero de 1620.
4 No se olvide que,, carentes & empleo continuo para sus esclavos muchos vecinos los dedicaban a "ganar journal o sea; a ocupaciones, lucrativas independents (comercio urban al menudeo, construccift, carga y descarga en el puerto, pTostltucl6n) finand'Andoies la ictividad a cambio de una prestaci6n, diaria. exi dinero.
.5 PetiCi6n del fiscal de la Real Hacienda, La Habana 16 de febrero de 1786* BAN., ts. LIN y LIV.








derecho de tazar cared de la. raz6n inmediata de su pertenencia a una Poblaci& determlinada que disfrata de un derecho communal, aunque este requisite no fuera realmente, un principio inexcusable. Sin embargo de que el veguero capture y mata el ganado para su alimentaci6n y ajeno a toda comercialigza66n, no serfa hist6ncamente correct desvincular es6s casos de toda relaci"6n prDfunda y lelana, -quIzAs, con el tradiclomal derecho communal de la monterfa.
Despu4s de 1640 que es uno de los 11mites"en que se observa la Primord'ial actualidad de los cambios provocados por el
P 0
crecimiento de -la agriculture commercial, no se mencionan las monterfas.11
2.. El derecho al aprovechamiento de produclos forestalls
En este aspect la documentaci6n es mucho mAs explicit Y'Continua, Porque el corte de madera para construccl16n interesaba de modo creciente al Estado. introduciendo un factor de sumo peso -en las disputes sobire'los derechos comunales. El
fiscal en las madras yenia manitest6ndose desde la segunda nitad del sliglo XV1. Recordemos al effect la. exportade madras duras a1gunas de ]as cuales se emplearon en El Esconal y el desarrollo, de la industrial naval i ulsada por el g9bernador Teieda." Es de.advertir que ese interns fiscal se ip
-limitaba a las madras preciosas, las. de ma's calidad. Es l6gico
,la autoridad political m"irna co'
ue I Incidiera con la masa de
la poblac16n, en, flempos de 6onstrucciones urbanas de madera, aunque precisa advertir que, todavla en el xvin muchas casas di los "Pobres"' eran bohlos al estilo indigena; caso, desde luego, q'ue exigfa el aprovechamiento de la Palma real mAs que de las madras duras. Pero, asimismo, habla. consume domdstico, de len"a Por no emplearse otros combusfibles mis costosos. Ya las Ordenanzas de 1574 habl"an regulado* una reserve de 8
-Ieg ms a la redonda de la ciudad Para garantizar los derechos y la explotaci6n correspondent en los montes cercanos, 11 Al parecer la slituacii& no era favorable a esta reserve a fines del

I
-8 Solamente en Actas, 28 de mayo de 1644., pero parece un caso dd monteria "propletaria" aunque oscuro por tratarse de un corral del que no bay monterfas para el sustento de los que resident en 61.
- P9MZ DE LA Rxvk, Afar y Pesca, nu;n. 101. Las naves constnudass con anterioridad a 1589 fecha de 1.1egada-de Tejeda pueden considerarse al margin de un interest director del Estado.
"Ordenanzas de Citceres".









P orque. los montes inmealiaios iban' OigoUhdose, p se a 4Ue eran considemdos como una de las defenses militaries de la capital. De modo que en 16 10 se fij a. y prw4sa la reserve para provision, de vecinos y armadas "de la otra banda del r1o de La Chorrera hacia la parte que dicen Mayanabo per la
ot-ma por el camino del r1o que dicen de Guaiana. o hasta salir a! dicho camino.real y por donde se firan tozas" aflad416ndose que ya estd "sefialado* para el dicho effect de la Seacord6 que nadlie impildiera o estorbara el aprovechamiento forestal en esa zona, y cuando se concedieran, siltios de ganado
.5 4 9
se habia de prefer que fuese sin perjuicios de ese derecho.
SAbItamente, aparecen en 1616 los effects de la expansl6a agricola commercial, pues se talan y queman montes firms, tanto para vegas como para ingenlos, raz6n por lo cual se prohf-: ben sin licencia del cablildo tales prActlicas dam-inas a la comum ad.IL0 La cuesti6n Ileg(") a )a Corte por la vi"a del contratista de la fabricac*6n de naves Juan P6rez de Oporto dando lugar a una Real C4dula de 2 de marzo de 1620 que declzatra la. fibertad de mortar madras para la fabricac16n de embarcaciones sin que los "dueflos" de haciendas Pued-an impedirlo.:111 Al cabo, se declia que habia costumbre de hacerlo., pero de no respetarse la interdicci6n cesarl'a la industrial naval. Por eso en 1622 y, 1623, segdn leyes de la Recopiilaci6n se prohibe an La Habana ]a corta de caoba, cedro y robles, a menos que fuera para la construccil6n de navies. Como puede apreciarse se especifican las calidades. No es el moment de indicar que ese texto y otro que citaremos a continuadon replantean la cuesti6n juridica sobre el fondo o la naturalezadel derecho, concedido en las mercedes. La -otra Real Udula, de 1623, limlitaba la corta con destlno a las naves que se construlan, en el puerto de La. Habana, excluydndose las restates que, al parecer, er-an de iniciativa Privadal:' pero se dudaba del derecho de los dueflos

Actas, 8 de marzo de 1610. De una vez quede aclarado que la zona de reserve se sida en torno a la desernbocadura y curso bajo del rfo Almendares, quizAs hasta ]a Ramada posteriormente Chorrera de Managua a este effect; ver U RivEmx% Habana. De pasada subrayemos que por alli en esa fecha se transportaban bolos de madera, que son las tozas. La Real Ce'dula de 6 de agosto de 1624 (en Zwnora Coronadq, t. II, p. 166) muestra que el tr6fico de madras ppr el tio La. Chorrera era mantioso.
10 Actas, I I de marzo de 1616.
11 BAN, ts. Lill y LIV.
12 Ibidem, ts. L111 y LIV*








*de ganado -a c6fisiderarse propietanios de las haeliendas taxatiI:vamente, por las leyes, y en' buena exegesis habna que recorder ..., 'C .
,. 'queja merced Oncedia el uso y disfrute de pastors,
I
Nuevamente, ein 1624 el Cabildo se ocup6 del derecho de los vednos a corta& exp*resAndose, que la "parte realenga refte.i -Adam.ehte clitada -(e-n to'o al rio de La Chorrera), "quede Para .-Idlefiaop asi como en Io de'mds de las ocho leguas" se informal Wabto hay' de realeng6s.118
Ya vemos como antes de 1630 los dos factors, esenciales de la contradied6n entre ganaderia y agriculture commercial, de un !ado, y aprovechamiento forestal comunitario y estatal, de otro, estaban netamente enfrentados. Mas que el cul-tivo del tabaco, fue el desar-rollo azucarero, el factor de mits, peso en la continuidad de esta contradl*cc16n que se. resolv1*6, s* es. que puede demise, a favor de la agricultum commercial. De modo que hada 1640 los tdrminos dela cuesti6n siendo los mismos, refleiaban, no obstante, el cambio de conditions a que nos referimos en el capftulo xn. Habia en 1641 quienes reclamaban todos los montes del corral de Rio de Piedras. Eran Jos azucaof 114
reros Por el mucho gasto" de los; ingenious. Eran nada menos que cuatro jingenios los que proyeetaban. Todo fue concedido, por el cabildo, pues, al cabo, como hemos dicho, esto muestra 'un indudable appyo a ]a industna. azucarera. Este caso no se extendia, como era cierto, en cuanto a la reserve de ocho le, guas. Poco antes se habian conceMo siete mercedes Para fabricar iingenlos.,. por una cantiaad de sesenta caballerfas, declaradas baldias y realengos en la zona de Jaimanitas dentro de la reserve menciionada 5 191 acuerclo se adopt a despecho 'de'que el Procurador piah"o que se esperase la decision Real sobre las, tan Ilevadas, y traidas ocho leguas de reserve forestal comunal.111 Desde luego, linclidentalmente, el Procurador defendfa los derechos, a disfmtar de Jos montes, de Jos "tres corrales que estin -vec*nos a las dichas tierras" torque eran Jos que

19 Actas,, 13 de septiembre de 1624.
14 lbidem,, 29 de octubre de 1641.
15 Ibidem., 5 de agosto de 1641.
16 Por mAs que different acuerdos cW cabildo par=n ignorar que esa reserve fue aprobada, la Recopilad6n de Indias induce una disposici& de 6 de agosto de 1624 en que, incluso, se aumenta a 10 leguas. Cierto es que no se reconoda el derecho communal sino solamente el de la industrial naval.









pfd efan ae MisfeiAo a 1-a ciudad, y _s e habla solkita& no' 'sd concedieran mercedes en e sos. .- espacio S_ realengos.'A _. todq lo Cual !e respohdi6que se' daban con Prohibic16n,'de *pedire1 corte. En este caso..Ia decisift, revela un par iqular interns. de los regidores en disponer de esi zona, considerada. como may adecua.da I a la m"' dustriaawcare r-a pues. se objeta la -peticidh-'Aie Id's terratenientes gaua&ros expresando quea h 40frog, th nos' de tierra. ymoiates sefialados',parai el dicho- corte*comfin" (Coaffmar Jaruco y otrds).
Evidentemente, la causa da-fendida Por el ftocurador era tan obvia que sedispuso el desmantelamiento de esas mercedes en caso de ique Su -Majestad resolviera en contra de. la reserve mencionada. El regidor Luis -Castell6n habia denunciado anteriormente que en dos o mds leguas a la'redondade:la ciudad ya no habia donde los vecinos pudieran proveerse de len-a "para el'servici4j de us casas ni donde-traetfa-'para' aba tecerflotas y armadas P1. 17
La contradicei6n era flagrant y, 4in embargo, el zabildo prosigue su.- polffica., de faciflidadeg al desarrollo azucarero, con lo, cual 1 11dependlientemente del perdtuicio. I 4e, lQs. hacendados
0 01 q.
pecuanos privilegiados. de a'ntafio, mriigfa un serio golpe a Jos derechos comunales. Los"Miembros -del cuerpo concejilse refuglaban en la simple declaraci6n de quejodoluera ""Sin ,Perjui_61"o?.' del bien co*mun; Pero -es dudos6, que ellos igtioraran que haMaciertameifte un perjuicio notorio. No, tbtrdarfa*n en apare'ter las evi'dencias. En' 1648 se -afirma que h muchas.que* en particular de la gente pob re quO7, las ppr'Ovis 'a quienes se les han 6cho las tales (de I ntro-, de I resdrvi)jes
pi rte de la-khill
*den al bien, com4n el co 4piifindole las hacba'
y had6ndoles otros agravios
A190 se obtuvo, como parm. de una. ofens I*V* a contra el cone
sumo -de le fia en la industrial azucarera. El cabildo decidi6
'a .511 a
protunir en la. zona de merva el corte, de lefia para los ingeTflos ;111 dec isio n ratift bada urt. mes niis: tarde." Se manifesO

17 Way que decir que Casteli6nfue recusado por ku parentesco con d1i Tas lm&ft& para
los haoAndados que soficitaban n6:,se- cance eran estancias en la zona de reserve.
is Awas., 24 de enero de 1648.
19 fbidem, 27 de noviembre de I&M..
49LA ir 1. At i. V7 A I 4A Q








que los ingenious requerian do 4 a 6 Mil caballos 0 C a rgas de jefta zafra y en. pQcos
plor anos,quedarin arruinados los
ichos.m6ntes".'Xo- es xneno4 de seftlar lapresj6nque prodt; c$a la crecicate e"scasez de montes. la dudad, no tiene "donde .sus vecinos ptlechm ir a cortAr un caballo de lefla para sus
que, hoy es la';qsi*.'rnOs cara. que se vend6 en ellapp, se .asas LU ite. los we s se deb te la wesfift. En 16
deda an es en Pe a 50
i 6ntinfia, esforz4ndose 4' wD,-,wq6hiIrpIc Dion contra ]a agriculture comercfaln El becho que, se abriera, la mano al conceder licencias Para ingenious no se. contradice con este aspect de las concticiones del cabildo. Notemos que las mercedes otorgadas son de 1641 y la defense del dericho communal es de 1648. Por otro lado, parejas concessions se aprueban en 1656 y en esta ocasi6n ya no se suscIta igual debate ni'hay defense eni6rgica de, los bienes comunales,
Habria que observer: pru-nero, que el cabildo oscilaba. entre los interests pecuanos, opuestos al aprovechamiento general de los montes y los de la indust6a, azitcaxera, al par que como apreciamos en el capftulo xxx. asoma. una alianza. de conveniencia entre ambos sectors econftkos,; segundo, de todos modos, el comdn de los babitantes unido al Inter6s del fisco, Presionaba Para que los montes no pudieran ser ap *ados juridicamente, ya que en la prActica. 16 eran por los obsticulos y prohibicionw qw, por igual,,''ponan los terratenientes. Por estas razones el cabildo tenta wik political alternative quo cur...da de eficad La cam ula y aus produictos era de los que. se declan WIos o dwAos. -Y ep consecuencia, todavia en
1659 bay quelas de que esos poseedores de fimcas, fuesen estan.. cierps, dgefios di,, injunios y de corrales, inipedfan que los "'por
J* #
bres, trozasen !as Palmas Para el guano y el palmiche que necesitan y no "tienen con que comprarlos",,23Y en 1660 se el uejas presenta4as al CaplitAn General que "'al
iter po q gunas
personas pobres"' son maltratadas v desposeldas de sus hachas Por los duefios de estancias, de Mgenios y de corrales-211 al puecer, los acuardos enUtkco4 no se tomaron., pero., ya se ha dicho- que de. nada valfan jaun reitedindolos.

IbWem., 6 do novkwbre Oc I&R.
22 Ibidem, 8 de agosto de 1650,
lbidm, 9 de mayo de 1659.
24 lbidem,, 25 de juWo de 16601,




Full Text


  Home | About dLOC | Collections | Governance | Digitization | Outreach | FAQ | Contact  
  Powered by SobekCM
Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement  
© All rights reserved   |   Citing dLOC