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Revista de la Biblioteca Nacional

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Material Information

Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Publisher:
La Biblioteca
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All rights reserved by the holding and source institution.
Resource Identifier:
oclc - 2459262
System ID:
AA00019219:00133


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Full Text





















iNsinTU*rO PEL LIBRO j.,K IRABKlq,&, cuj3A, 1.967


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Revoista de la Bliobiooteca Nacional Joseo Marto








Director anterior: JUAN PgREZ DE LA RivA (1964 m. 1976) Director: JULIO ILE Rumm Consejo de Redaccioln. OLINTA Amm. RAm6iq im ARMAs, ENRIQUE CAPABIANCA, P&NUEL COFIko, CARLos FAR.TRAs, MANUEL 1APEZ OLIVA, ENRIQUE SANZ Jefe de Redacc16n.- SALVADOR BUENO Redaccl6n: CARmEm SuAREz LEN Canje: Reviista de la Biblioteca Naclional Jos6 Marti,
Plaza de la Revoluci6n,
Ciudad de La Habana Cuba. T61ev 511963
ISSN 0006-1727



Primer gpoca: 1909-1912 Segunda 6poca: 1949-1958
Tercera 6 oca: 1959La Revista no se consider obligada a revolver originals no solicitados.











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Reviasta de la

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B'Bblooteca Nacionai Jose .1'. art'l

Aflo 76/3ra. epoca-vol. XXV11 Mayo-agosto, 1985 Nilmero 2
Ciudad de La Habana Cuba
Cada autor se responsabiltza
4 4
con sus opinions

TABLA DE CONTENIDO

XXV AROS DE HISTORIOGRAFIA CUBANA (11) HmmAN VENEGAs DEwADo Veinticinco aflos de historic regional en Cuba revolucionarta (0'1959-1983) m a s d d 6 & a a a & w d a 4 4 5
GLoRiA GARCfA
La historic econo"mica de Cuba: 25 aftoos de historlograffa 33 DoLoREs j)u BREVIL Historic de Cuba. Textos con fines docents editados durante el periodo- revolucionario ..................... 61

REFLEXIONES HISTORICAL Y LITERARIAS AjwEm GARcfA-CARRANZA Apuntes bibliogrdficos de una etapa precursor en tos
0
anos i6venes de Alejo Carpentier ................... 73
URBAN MARTNEZ CARMENATE AIgunas considerations en torno at desarrolto de la Imprenta en Matanzas ...................... 4 ........ 93
Josift ANToNio GARCfA MOLINA Tergiversadones de la Prensa burmesa, cubana- en torna a









RODOLFO SARRACINO
Algo mds sobre los que volvieron al Alrica: resultados de
una vista al Public Record Office de, Londres ........ jig SALvADoR BuENO
Literature costumbrista cubana del siglo. XIX .......... 127
JuLiro LE Rj[VFRENT)
Problems de, la formation agrarian de Cuba (Siglo$ XV1.
XVII) (Capitulos XI y XII) ........................ 155

CRONICAS
JOSEFINA MEZA
Centenario de ta Revista Cubana ............... .... 181
TAmARA BLANES MARTxx
La Habana Vieja, maPas y plans en los Archivos de
EspalWI 9 9 w w 9 0 16 a 6 ib a a A 9 9 # P 184

RESERAS
TOMAS BERNANDIEz RoBAINA
Un nuevo y valioso z"nstrumento de referenda .......... Ip CARLOS DEL TORO
Un. saIdO POSttivo en la obra intellectual de Oscar Pino
Santos ....................................... 190
LIBROS ADOUIRIDOS EN EL EXTRANJERO ......... '195 COLABORADORES ........................ P. *,Pp 197











0 0
Veinticinco aftos de historic regional en
Cuba revolucionaria (1959-1983)


H12RNAN VEN PGAs DELGADO

Antecedents
A todas luces result 1"mpropio hacer reference siquiera al desarrollo de la historic regional en Cuba Socialista, sin antes remontarnos a la herenclia historiogrAfica que en este sentido r ibimos de la colonial y de la neocoloed nia.
0 4
En el perfodo colonial esta historiograffa regional Presenta dos tendencies fundamentals: la primera.. que se extiinde hasta las dItimas d6cadas del siglo, xix, caracte:rizada por la publicacion de obras pretendidamente eruditas, que se distinguen por el m6todo de ordenamiento crono16gico, y de funci6n fun.. damentalmente descri tiva y externa. en relacift con los. hechos histo'ricos estudiados; y la se unda. que surge a mediados de ese siglo y que se extended hasta el siglo xx, representative de la influence de la corriente ideol6 i a liberal-poslitivista, que da un nuevo caraCter at anailisis e linterpretaci On de los hechos h i s t 0"ric o s. I
16
La historiograffa regional neocolonial present en sus obras fundamentals algunas caracteristicas de los trabajos de este tipo escritos a fines del siglo xix, mientras algunos otros presentan la influence de una tendencia conservadora, impregnada de elements roma-inticos y hasta costurnbrlstas que los alejan de la deseable rigurosidad clientifica y de interpretaciones confiables para studios posterlores, aunque tambii6ri en este 'Iti .0 1 1 le destacar importance I
u imo sentido es posib mater"ales
Publicados cuyos resultados arrojan. una ardua labor de documentaci6n y recopiflaci6n que los converted en fuentes indlis1 Nuestros critenos acerca de la historic regional cubana. y en particular aquella referlda a la parte central del pais se recoge, grosso modo, en la Ponencia, -confeccionada en colaboraci6n con Carmen Guerra Dfaz- titulada "Sobre la historic regional en Cuba: una experiencla de trabajo, en la region central", presented al IV Encuentro de Historiadores de Amdrica Latina y del, Caribe., celebrado en. BayaTno, Cuba, en Julio de 1983,








A *
onvestigaciones Posteriores maxima cuando se pensables para i P
ha presented el fen6meno, de la destrucei6n 'irreparable de vaw
liosos condos regionals.
Junto a ello, dentro de este period, surge una potent historiograffa progresista de cax-Acter national, que include los Primeros trabajos marxistas4eninistas, y que es; punto de Partida insoslayable Para el quehacer regional. De estos historiadores Ramiro Guerra es., a nuestro juiclio, uno de los primero-.i que sienta las bases Para el labored serio sobre lasregiones y zonas fuera del conjunto La Habana-Matanzas al publicar su Guerra de los Diez Ahos, 1868-1878 entre 1950 y 1952, y otras obras,, en las que llama la atenci6n acerca, de las desigualdades en el desar-rollo econ6mico-social cubano, que explican en su criteria las diferencias political, lideol6gicas y, en general, supraestructurales.'
,No obstante, aproximadamente una. de*cada antes, en 1942, el histon'ador Julio Le Riverend abordara y alertarA por vez primer sobre la necesidad de emprender studios hist6ricos .4
re ionales, en occasion de la celebraci6n del I Congreso Nacional de Historia, convocado por la Sociedad Cubana de Estudios Hist6ricos e Intemacionales, fundada por Emillio Roig de Leuchsenring, otro de los grades maestros de nuestra historic y que dio tambi6n pasos limportantes en cuanto al caso que nos ocupa.
Julio Le Riverend materialize de una forma u otra este convencimiento en su decisive colaboraci6n en la Historta de la Nacidin Cubana (1950-1951) Pues, al adentrarse en la problemdtica econ6mico-social haI16 "por un lado, el fen6meno del desarrollo desigual en las dos parties extremes del pais [Oriente y Occidente] ni siquiera. esbozado entonces, aun cuando se hallase implicito en texts precedents y, por otro [hizo aparecerl como i inexcusable el conocimiento ma's detallado de lo regional o Provincial" aunque a seguaidas el 0
.0 propio autor confiese que
la magnitude de la tarea iba mas allA de sus, prop6sitos inmediatos-.2
En 1948., durante el VIT Congreso Nacional de Historia celebrado en Santiago de Cuba, Le Riverend arribaba. a la conclusion de que la historic regional y local "(debia) ser considered como uno de los elements ba'sicos de la version historiogr4fica del pasado national" (los subrayados son nuestros), por lo que
2
LE RiVEREND, JULIO. "De la lhdstoria provincial y local en sus reladones con la hi-storia general de Cuba". Santiago. (Santiago de Cuba) n6m. 46, junio de 1982. p. 121








se pronuncia a favor de su ampliaci'n. y divulgac"6n y, concretamente, por un plan de estimulos basados en el restate y salvamento de los condos documentales, especialmente municipa.#I Aw
les, con el apoyo, de las inst lituci ones publicas de provincia y municipal, y por el restate y publicaci6n de las obras de historia regional presents y futures. Para c1lo, Le Riverend demandaba la convocatoria de una "Conferencia national de historic local y regional" que elaborate las lines de trabajo y estrategia future en este sen'tido.3 Resulta interested destacar que el cumplimiento de lo, que pudii6ramos 11amar "plan" inmediato de trabajo del historiador Le Riverend, que contaba con las simpatfas sinceras del promoter de estos events hist6ricos, Rolig de Leuchsenring, s6lo fue possible realizarlo tras el triunfo revolucionan*o de enero de 1959, como, veremos inas, adelante.
Precisamente Emilio Roig de Leuchsennng, apart de sus' proyecclones naclonales e internacionales, es uno de nuestros historiadores rcgionales. Sus obras sobre la region habanera y su culture no pyeden verse baj o Ili ngdn concept como un cerrado empen-o por "occidentallLzar" al. pafs a partir de su capital, tal y como afirma uno de los mejores especialistas en este tipo de trabajo cn el oeste de nuestro pais, Fe Iglesias, sino que las Mismas, a la vez que nos dan la significaci6n national de dicha region, nos la muestra con sus peculiaridades distlintivas y propias dentro, del process hist6rico national. Los Cuadernos de Historic Habanera (1935-1962), bajo su cLudado y participaCion. personal y la colaborac116n. de otros colegas, dan. fe de nuestros criterion al respect.
Sin Ilegar al nivel de Guerra, Le Riverend y Roig, algunos de los Ilainados bistoriadores locales y de provincias de antes de 1959 nos legaron. obras que resultant inapreciables por la informaci6n. brMdada e incluso hasta por a1gunas coils ideraciones sugerentes de ideas de mayors proporciones; ejemplos de la terrible soledad y del desamparo de laboriosos intellectuals de entonces. Uno de estos,, el. historiador remediano Jose" Andre's Martfnez-Fortdn Foyo, intellectual de formaclon burguesa, supo sobre.ponerse a su condicionamiento historic y colaborar ininterrumpidamente durante ma's de una trelintena de aftos en el conocimiento no s J en
O'lo de la historic sino tambi" de la culture de su reg16n natal y, por extension, de las zonas imediatas a sus frontiers. Las decenas. de ensayos, folletos, articulos, que
Trabajo presented por Julio Le Riverend at VII Congreso Nadonal de Histoda. Covia mecanografiada en la Biblioteca del Instituto de Ciencias Sociales de la Acadeinia de Ciencias de Cuba (Trabajo in6fflto firmado y fechado en noviembre 10 de 1948).








salen de su pluma, publicados casi siempre en detrimento de sus propios recursos economics personals nos 10 Muestran, durante Jos filtimos anos de su. vida 11fil, en plena dictadura 'T I-F
batistiana, mecanografiando y publicando personalmente en mie
me6grafo sus mits tardias obras.

Los primeros anos del triunfo revolucionario
El triunfo popular de enero de 1959 crea las condi6ones tamb a en para la transformaci6n de las concepciones acerca de la historic regional cubana aunque, desde luego, 6ste no ha sido un process ficil e, incluso, actualmente se encuentra en desarrollo.
Es entonces cuando terminal de publicarse las histories provinciales o ""biografias" de provincial que la antigua instituci6n denominada Academia de la Historia de Cuba venia gestionan.0
do desde el penodo de post-guerra (1946 en adelante). De estas, con la excepci6n de la habanera, es muy poca la information que se puede obtener, con la excepci6n quiz;is de ciertos materiales que include la que corresponded a Pinar del Rio, mientras que una posici'n political progresista especialmente al tratar la linjerencia norteamericana en Cuba, la hallamos en el trabajo reference a CamaguIey4pero, en general, la t6nica de estas ffbiograffas"" recuerda Jos pores moments de la histona cubana antes de 1959. De aquellas publicadas tras el triunfo revolucionarlo, las que se refieren a Matanzas y Oriente,,!5no anaden nada nuevo al panorama antes descrito.
La Habana (Biografia de una provincial) (1960), del mencionado Le Riverend,6 es un caso totalmente different al de aqueIlas otras biograflas dentro de las cuales se puede incluir s6lo formalmente y estol, en cierto sentido. Este ensayo no s 0-' lo brinda information valiosa y cientificamente ordenada en su e*poca sino que adem.As tiene un especial valor metodoh5giCO que den,
4 Se trata de los trabajos de Emeterio Santovenia, president de dicha academia e intellectual reaccionario. sobre Pinar del Rio (1946), y del dedicado a Carnaguiley, en 1955, por Mary Cruz. El otro caso que resta, el de Las Villas (1955), de Rafael Rodriguez Altunaga, compendia supinamente las deficiencies tanto b4sicas como specifics de la historia burguesa, cubana.
6 0 sea, los ensayos de Juan Jerez Villareal sobre Oriente (1960) y del reaccionario Francisco Ponte Dominguez sobre Matanzas (de 1959).
e LE RiviEREND, TuLio. La Habana (Biograffa de una provincial La Habana, Imprenta El Siglo XXI 1960. 507 plo









una u otra forma hemos recorr'do todos aquellos dedicados a la especialidad historiogrAfica que analizamos. Result en ella unprescindible, adem -a's de estos valores, destacar muy especialmente el del tratamiento de la region natural ya que. en ella, en opinion del propio autor, "reside ]a prehistoria del ente pol' tico, social y econ6mico que conocemos a travel de testimonlios escritos y cuya evolucl6n lintentamos narrar". Dados estos elementos,, nos result faldl comprender adcma"s el papel y la imPortancia que en e-sta monografta juegan different cliencias auxill'ares de la Historia.
En ocasi6n del bicentenario de la. toma de La Habana por los ingleses (1762-1962) surgeon un nuTnero de articulos, folletos, reimpresiones, etcetera, que revitalizan, tanto este important hecho en la Historia Naclional como su s*gn*f*caci6n para las regions comprendidas en el mismo. La Oncina del Historlador de la Ciudad y su cabeza dirigente, Roig de Leuchsenring, la Biblioteca Nacional Jos6 Martf,, ma's otras institutions y publicaciones penodicas, dan a concern innumerable. trabajos sobre lel hecho, profusamente estudlado, por la historiografla prerrevolucionana de todos los tempos. Sin embargo, ahora. aparece un nuevo, analysis dirigido a reducir el hecho a sus verdaderas Proporciones, sin. restarle su slignificado real y que, a partir de entonces, permitir -a' despoj arle de los oropeles superfluous de que lo rodeo" Francisco de Arango y Parreilo. Valga entonces de ejemplo el ardculo "El bicentenario de la toma de La Habana Por los Ingleses", de Julio Le RiverendY aparecido, en la reviista .7 erioridad el tema resurge,
Cuba -Sadalista en 1962 Con post i aunque indirectamente, en El zkgento (1964), de Manuel Moreno Fraginals -y en otros pocos authors, con un tratamiento cientiffico que mueve al cuestionamliento inmedliato de presupuestos sentados desde el andlisis hist6ri'co efectuado en el siglo xix sobre el fenomeno. Desdeluego, tanto Le Riverend como Moreno efectu'an rigurosos anAllisis marxistas-leninistas concertos que barren con las "tesis mitos y leyendas heredados.
Un necesario paso para el ulterior desarrollo de la histonia regional se da entonces con.la reedicio"n de obras de authors de la. etapa colonial que de una u otra forma enfocan el problema de las desigualdades y diferencias en el desarrollo del pal's con conciencia de ello o no. Un lugar destacado en este sentido Io ocu-pan las publicacliones de la Comisio"n Nacional Cubana ante

7 "El bicentenario de la toma dc La Habana por los inglaes"". En Cuba Socialista. (La Habaiia) Aft 11, nu"rn. 13, 13 de septiembre de 1962. P. 41-50.









la UNESCO, el Consejo Nacional de Cultura y otras institudones. Asf se reeditan, entre otras., las limprescidibles t)bras dk.-, Humboldt (1959), La Sagra (1960), Urrutia y Montoya (1963)., Arrate, Vald6s, Salas, Madden (1964), Abbott (1965), este U.' Itimo quiza's uno de los fibrous de viajes con caracten'stlcas regionals nias marcadas.
Esta linea editorial, que ha arrojado buenos. bt-.neficlios sobre muchos de los actuales trabalos sobre regions y zonas del pais, se ha continued hasta nuestros dias; incluso a trave"S de reediciones que recrean elAmbito tipicamente cultural pero que, como sabernos, dotan al historiador de una mirada m'as aguda Para penetrar en el tema estudi'ado.8 Un hito important en dicha linea lo represents la publicaci6n de la Descripcioll de la Isla de Cuba... (1973), de NicolAs Joseph de Ribera, con un excellent pr6logo resultado de una paciente investigation.
to por Hortensia Pichardo V Is y la Sucinta no t ic de la scri ina la
situaci6n presented de. esta colonial (1977), de Antonio del Vallc Hemandez, con las agudas, observaciones del dem6grafo e historiador Juan P6rez de la Riva. Lamentablemente, los esfuerzos similares relacionados con el. sliglo, xx concretamente son escaSOS, pero no por esto menos importantes,9 deficiencia que es a'lida en general para la historiografia regional cubana que se refiere al si"'glo xx.
De ma's estA indicar que la primer vers16n -de ese entonces- de la obra El ingenio, independientemente. de su 6nfast*s diriamos "occidental-cubano"'. dado el tema tratado, ofrece una visi6n sucinta de la industrial azucarera en regions, villaren-as, camagueyanas y orientals que traz6 a la saz6n sugerentes li 0 neas e hip6tesis de trabajo insoslayables para cualquier studio serio del re'pgimen esclavista,, en todas sus, dimensions, de estas porciones del pais.
A esta altura una observaci on no puede dejar de hacerse. Las bases para un labored mayor en la historiografia regional sencillamente no htibieran podido, slquiera concebirse st no se hubiese contado desde los prhneros moments del triunfo revolu8 Tomernos Por ejemplo el Viaje a La Habana de Marfa de las Mercedes Santa Cruz y Montalvo, condesa de Merlin o las Cartas desde Citba de Fredrika Bremer, arnbas impress en. La Habana por la Editorial Arte y Literatura en 19174 y 1980 respectivamente.
0 El caso de la reedici6n de Mudos testigas, cr6nicas del ex-cafetal Jes's Nazareno, de Rgumllro Guerra (La Habana, Editorial de Ciencias Socials, 1974) e, incluso Cuatro aFws en la Cienaga de Zapata. de Juan A. Cosculluela (La Habana, Comisi6n, Nacional Cubana de la UNESCO, 1965), ambos a mantra de ejemplos dadas sus disfirniles caracte'sticas, asl' lo atestiguan.









cionario con la fundaci6n de ]a Imprenta Nacional de Cuba (en un process que comienza en 1960 y culmina en 1962) y su. ulterior perfeccionamiento hasta los dias de hoy con la Empresa de editorials, de culture y ciencia. La no existence de un criteria mercantiiista en el process editorial, como uno de los resultados de la revoluci6n cultural que se produce explica el por que' de la ed*cion de estos cla'sicos.
Parejamente, la Revista de la Biblioteca Nacionat Josg Marti, bajo la direction de Juan Pi6rez de la Riva, activaba estos afanes de reediciones de 11bros de viajes del sliglo xix, muchos de los cuales result"an verdaderas joyas para los andlisis, reglionales o zonales. A ello se une la introduction v notas que generalmente reallizara el propio, P6rez de la Riva o a1gunos colaboradores y colegas. Estos trabajos se pu blicarAn reunidos en un libro, p6stumamente, bajo el t'tulo gene'rico con que se recogieron en la revista delainstitucio'n cultural que los publicaba, o sea, el de La Isla de Cuba en el siglo xix vista por los extranieros.10 Fecundaciones posterliores de esos necesarios trabajos han sido escasas pero de buena calidad, sobre todo, la reproducci6n de "El cuaderno de viajes de Reynoso" (con introducc16n de Francisco Diaz Barreiro) 1, aparecido en la misma, revista a Partir en este caso de los originals manuscripts de este sabio de renornbre international del siglo xix cubano.11 Este trabajo nos blinda preclosas informaciones econ6micas-sociales de different regiones del occidente y centre, de la. isla durante 1863-1864 y.. sobne todo muy minucliosas, del valle azucarero de Trinidad, lo que demuestra la importancia del empeno y los dividends possible que arroja un resultado asi para el historiador regional.
En cuanto a las histories regionals propiamente dichas se recogen los primers frutos aunque, 16gicamente, a1gunas con antecedents en el pasadoinmediato como lo fue la publ*caci6n de La Habana, apuntes hist6ricos (en tres voldmenes) de Emilio Roig de Leuchsenring que, en opin*0*n de su propio autor, da ','forma definitive (a) la. gran cantidad de material que teniaIf
mos acumulado para la redaccion de algunos tomos de la Historia de La Habana ( ... ) a fin de suplir en, parte la carenclia ( ... ) de histories locales de La Habana".12Mucho mds directamente provenliente de ese pasado y sin el brillo caractenstico

1-0 Impreso en La Habana por la Editorial Ciencias Sociales en 1981. 13 En Revista de [a Biblioteca Nacional Josg Marti. (La Habana) Afto 71, n6m. 1, enero-abril de 1980. p. 51-92.
12 En Introducci6n, pAgina 9. La obra fue publicada por la Editorial del Conscie Naclonal de Cultura entre 1963 v 1,964.









de la obra de Roig, la Memoria hist6rica de Palmira y su partido, de Agustin Serize, publicada en 1963 pero concluida. fiemPo antes, bajo los auspicios del Archiivo Naclional de la Repdblica de la reci6n surgida Academia de Ciencias de Cuba, demuestra la sensibilidad de estas institutions ante los studios regionales, independientemente, de que, como en este caso, su valor fuese fundamentalmente information y descriptive.
Trabajos de mayor hnportancia comienzan a salir en forma de articulos. -Y folletos por algunos de nuestros mejores historiadores como, pongamos por ejemplo, los dedicados a tratar aspects de la histonia de Trin*da& por Julio Le Riverend13 0 aquellos dedicados a las regions de J*guanl"y Guanta*namo por 14No obstante, esta no es la d'recci6n de Hortensia. Pichardo. I
trabajo fundamental de estos investigators y ensa3nstas. Mientras tanto en el resto del pa's aparecen tambien algunos trabajos que si bien no pueden catalogarse quizAs en sentido estricto como obras tipicamente hist6ncas tampoco dejan de serlo. Escojamos por caso la Historia de una pelea cubana contra los demonios, del maestro Fernando Ortiz, rescatada para el acervo, cultural national en 1959 por la Universidad Central de Las Villas y que realmente nos brinda todo un paTiorama de la colonia. temprana en Remedios, Santa Clara; o un pequeflo trabajo del onental Fernando Boytel acerca de la "Restauraci6n de un cafetal de los colons franceses en la Sierra Maestra"15que mueve tanto a studios posteriors de caso como at an affisis de esta rica y compleja problemdtica insuficientemente estudiada.
A pesar del camino avanzado, de las bases sentadas para un trabajo mayor en los an-os sucesivos y de los relative y justirtcadamente escasos studios lintegrales Mconcretos, el balance de este primer perlodo de la historla regional cubana, que pud*6ramos extender aproxi-madamente hasta 1965, indica la necesidad de seguir avanzando por este carm"no tanto cn el trabajo como tal como en la conception integral de este tipo de historia. En 1964 ya Juan Pdrez de la Ri-va sefiala. a1gunas de sus

13 "'Trinidad, colom"zac'16n. fluvial y aislamiento". En Revista. Georaf ica. (La Habana) Volumen XXX n6m. 3, 1%0. p. 949. 14 Un trabajo del compafiero y colega de esta historladora, Fernando Portuondo del. Prado, fitulado "El primitive asiento de Trinidad.", de 1944, puede figurar dentro de estos resultados, pues su amplia divulgad& no se produce hasta su publicaci6n en la revista Universidad de La Habana. (La Habana) n4m. 160, marzo-abnI de 1963. p. 225228.
1-75 En separate de la Revista de [a Junta Nacional de Arqueologia y Etnologia. La Habana, N6mero 4nlico, didembre de 1961. p. 27-56.









deficiendas como la "Talta de sentido geogrAfico (y 1a) aus-encia de una vision de conjunto sobre la economi"a y el problema local",16 so'bre las que Julio Le Riverend alertara desde el aho 1959 en su trabajo sobre la provincial habanera, de forma implicita.
Un period de transformaciones
A partir de 1965 y hasta 1970 aproximadamente la historic regional sufre un nuevo vuelco apart de aquel que se produce en los primers afios del triunfo revoluclonario. Este es el periodo en que, como respuesta "al ingente esfuerzo por el desarrollo entonces centrado en los planes regionales",17 diversas instituciones del pais se lanzan a la tarea de estudiar no solo desde el punto de vista historic sino intend Iise liplinario a veces, algunas regions escogidas del pals como la Sierra del Rosario, el valle de Yumurii, Guane y la. Isla de la Juventud en el occidente; la cordillera del Escwnbray (o sea, la de Guamuhaya) y sus zonas aledan-as en el centre; la Sierra Maestra y sus linmediacliones, las regions de Guantanamo, Baracoa, el valle del Cauto y algunas zonas de la parte: nororiental de la isla.
Un factor decisive para la nueva etapa que se abre a [a histonografia regional lo trae la propia profundizaclio"n del proceso revolucionario que, cada vez ma's preocupado por la .0 4
forxnac16n Politica e Weologica de nuestro puewo, ve en la Historia Nacional -y en la de sus parties components como es obvio- un poderoso instrument de educaci 'n del mismo. En 1968 el compahero Fidel Castro resaltaba esta necesidad at exPresar que
si el inter's de los que se aliaron con los imperialis
tas era ocultar la Histon"a de Cuba., deformer la Historia de Cuba, eclipsar el herof smo., el me'rito extraordinarily, el pensamiento y el ejem- plo de nuestros heroes., los Que realmente est a-n llamados y tienen que ser los mas interesados en divulgar esa histojia, en concern esa historia, en concern csas rai 0 ces, esas verdades, somos los
In -9 is
revolucionanos IF
En op*ni6n de dicho autor sobre el folleto Isla de Pinos, tierra liberada (1963) del Consejo Nacional de Cultura provincial y de la JUCET munidpal de esa region; tambien en ReWsta de la Biblioteca National Josd Martz. (La Habana) Afto. III, nulm. 2, abril-junio de 1964. P. 116.
1-1 Lu RivEREND. JuT.To; "De la histon*a provincial y local..." Op. cit., p, 125,
1;8 CASTRo Ruz,. Fim. "Discurso en la velada conxnemorativa de los








Este Ilamado de Fidel abre perspectives al trabajo masivo en el campo de la historic y, en especifico, de la historic. regi 0 onal, ya que el de-sarrollo suceslivo del movimiento de los actiJ+ I P* .4
vistas de historic asi lo garantliza. Los frutos mas significativos de este hecho conienzai-An a producirse a Partir de la de-cada de 1970. Mientras tanto, la conrnemoraci6n del centenarl-o del iniclo de nuestras guerras independentistas (186&1968) da origin a un grupo ampho de trabajos sobre la gesta, algunos de ellos de carActer regional. De estos algunos se publican en ediciones de caricter provincial, regional y hasta linstitucional, que bien valdria la pena rescatar para nuestros estableclimi ntos b]Lbliotecarios. Sobre estos resultados no deseamos extendemos dado el significado realmente national que Casi todos ellos poseen.
Slin embargo, en este perlodo los frutos mis importance se relacionan,, en nuestro, criteria., con la labor desplegada por el Institute de Histona de la, Academia de Clencias de Cuba, par. ticularmente en lo que se refiere a las differences regions de b antigua provincial de Pinar del Rio, publicados especialmente en los folletos de la Serle Hist6rica de la Academia de Ciencias de Cuba. Entre ellos podemos destacar, a mantra de ejemplos, la Historic de Cayajabos (1968),19 de Julio Le Riverend, Erasmo Dumpierre, Francisco Pacheco y otros colaboradores; Tres siglos de historic de un latifundio cubano: Puercos Gordos y El Salado (1969).,10 de Juan P6rez de la Riva; y Piraterla y coloni21 A ~
zacLOn en Isla de Pinos (1967), de Antonio Nunez Jimenez.
El primer de estos trabajos, acerca de una de las tantas zonas olv&dadas del pal's hasta. el tr"Unfo de la Revoluci6n', es una prueba fehaciente de los, discretos pero seguros logos de, la h*storia regional cubana de entonces. La estructuraci6n, Jos m6todos de trabajo utilindos., el manejo de diversas fuentes dentro de una, m"vestigaci6n concebida de forma sencilla, asi lo atestiguan- mient
ras el segundo caso, acerca de un latifund4o

Cien Ahos de Lucha" (10 de octubre de 1968), en, Discursos. La Habana, Editorial de Ciencias Sodales, 1975p p. 80. t4 1. 19 Lr, RnrFREND, JULIO, ERAsmo Dumpi-ERRE, FRANCISSM PACHEW Y
y
mos. Historia de Cayajabos. (Serie Pinar del Rio num. 19). La Habana, Institute de Historia de la Acadernia, de Ciencias de Cuba, 1968. 55 p. 20 En Sene Hist6rica n4m. 6 del institute de Historia de la Aca. demia de Ciencias de Cuba, 1969,. y tambi6n en Revista de la Biblioteca National Jos6 Marti. (La Habana) nfirn. 3, septi-embre-didembre de 196-9. p. 121-146.
21 En Serie Isla de Pmos n6m. 20 del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba, 1967, 131 p.








de las cercarias de San Crist6bal, Pinar del Rio, result interesante por el manejo que el autor hace del mdtodo hist6rico para analizar el desenvolvimiento de este desde fines del siglo Xvil hasta, la actual Revoluci6n. El mercer caso., es decir, el de la actual Isla de la Juventud, dernuestra, entre otras cuestiones, las posibilidades que brinda, a la. investligacii6n regional el estudio de casos con un relativamente mayor grado de autonomipa o
0 11
con caractenisficas muy especiales.
Pero dejemos al, propio director del Instituto de Historia de la Academia de Ciencias de Cuba en ese period, doctor Juho Le Riverendp que resume las actividades de dicha entidad en ese entoncCS**
El acercamiento, de la vision historlograffftca a esas reiglones (Guane, Isla de la Juventud, Sierra del Rosario
.0 w .2
y Valle de Yumurl) revels Inmediatamente la riqueza de
*06 Is
ciertas especiticidades del process hist6rico. Unas, eran zonas estancadas, con structural agrarian. inmo'vil casi desde un siglo o ma's (Sierra del Rosario y Yumuri), en las cuales se observe una parMisis del crecimiento por raz6n de su desvinculaci6n con la industrial. azucarera o el tabaco o la ganaderta, sin que sea necesano en este moment entrar en otros detalles. Otras, eran zonas en decadencia reciente (Isla de la Juventud, y Guane) por causes mAs biwen de character coyuntural aunque integran1 16
tes de la quiebra, progresiva, del r6ghnen neocoionial
4
o semicolonial, constitution una variance diverse de esas histories locales. He ahi muy resum'das las experiences
de aquellos a-nos."
Otros trabajos mas pueden citarse como resuftados, de estos anos aunque no de la jerarquia antes expuesta. Tomaremos dos 16
ejemplos. Uno, Et negro en la economic habanera del s to xix (1971),23de Pedro Deschamps Chapeaux, quien compendia y enriquece su. investigation sobre el tema.,'comenzada an-os antes y que sirve a varies disciplines scientific; y el otro,, en este caso un artfculo., "'Los 'Soviets' de NazAbal, Hormiguero y Parque Alto en la provincial. de Las Villas" (1968) de Violeta Rovira Y Sthel Garcla,21 que result un trabajo destacado en la nueva historic re J nal wllarefia y pioneer dentro
910 de la que se consti22 LE RiVEREND, JULIO. "De la histonia provincial y local,.. Op. cit., P. 125.
28 Premio ensayo de la UNEAC, editado por esa misma institud6n. 24 En Islas (Universidad Central de Las Villas) Wmero 31, octubredidembre de 1968. p, 221-Z4.









tuye en el centre de estas preocupacionesj, la revista Islas, de la Universidad Central. Esta investigation combine acertadamente el trabajosobre diversas fuentes y maneja muy satisfactoriamente el llamado "trabajo de campo" conio tal, Mientras, por otro, lado, contribute al anaIlisis de problemaIticas concretas en el siglo xx neocolonial, precisamente el mas urgido do resultados concertos, tal y como hemos, afirmado antes.
En 1968 Juan Pe-*rez de la Riva, al calor de la coni-nemoraclon. del Centenario de La Demajagua, public, un aru 0 culo largamente discutido pero que tuvo entonces, el merit de reiterar el alert que nuestros historiadores mayors venian dando acerca de la. necesidad de eirnprender estudiosregionales series. "Mia isla. con dos histories" -aparecido en la edition conmemorativa del acontecu'niento antes mencionado en la revista Cuba Internacional----- -' daba pie a que nos cuestiondramos mucho mds seriamente el problema latent que estudiamos, si bien la dicotomia Occidente-Oriente propuesta result estrecha, pues dentro de cada una de estas dos grades parties del pai's existent, como se sabe, particularidades reglionales que no caben en, una clasificaci6n tan esquemaitica. Adema's, esta diversidad relative explica, la proplia unidad del process, histonco national, Pero nunca "dos historlas" como, tal.
En sentido general, resultant concluyentes las afirmaciones que hacia fines del per v odo estudiado, realizah dos de nuestros historiadores. Tanto Julio Le Riverend en 196916 como Jorge lbarra, en 197 127 concuerdan en sefialar la. uraente necesidad de los. studios monogr a5ficos en nuestra historlografta que develasen lo que lbarra llama acertadamente "reallidades permanentes". Por su sentido estos planteamientos incluyen., sin lugar a dudas, el caso que tratamos.

El period actual (1971-1984)
Tras los pasos dados en aproximadamente la priniera docena de affos del triunfo revoluclonano y hasta. nuestros dfas. la historic. regional cubana. experiment algunos progress a pesar de que aun no ha. alcanzado el lugar que le corresponded I den1115 De octubre de 1968, pdgmas 32 a 37, asi corno, posteriormente, reproduclda en El barracon y otros ensayos, deL propio autor (La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1975, pagina 75 a 89) que, adcrnais, induce otros trabajos balsicos del mismo. 20 "Sobre la dencia hist6rica de Cuba". Islas (Unliversidad Central de Las Villas) nilms. 32-33, enero-agosto de 1969P p. 181. 27 "Algunos problems te6ricos y nwtodol6gicos de la historiograffa cubana". Santiago (Santiago de Cuba) ndrn, 2, marzo de 1971. p,. 225-233.









tro de !a ciencia hist' rica cubana. Incuestionablemente decisivos factors tienden a estimularla, entre los cuales se encuentran la ampliaci6n y desarrollo del movimiento de los activists de Historic, la fundacion de institutions especializadas y recienteinente de la Uni n de Historiadores de Cuba (UNHIC), el inicio de concursos nacionales de Historia. de Cuba como el Primero de Ellero, la creciente participaci6n de revistas especializadas en esta direcdon de trabajo, la ampliacion de las capacidades editoriales del pal's, ]a dif usion de los archlivos histo" ricos IF
en toda la naci6n y la fundacion de los muses hist oricos muniIipales, etokera.
Especial important revestirAn.las resoluciones acerca de
10 .
la lucha ideological y la propia political cultural del I y 11 Congresos del Partido Comunlista de Cuba que recogen el deber de
'Itimo de "educar te
este u orica y praicticamente a nuestro pueblo
en el patnotismo revolucionario., en las tradiciones, nacionales de lucha y en la defense de la Patria. Socliallista, Ilevar a cabo una sistemAtica dl'vulgaci6n de los hechos rnas relevantes de nuestra historic, y del ejemplo de nuestros heroes" 211
Los studios reglionales se materializan en estos anos tanto como trabajos lintegrales sobre laregi6n, zona o locallidad estudiada2l como a travel's, del andlisis de aspects diversos que abarcan desde las luchas revolucionan4as, proletarian, esclavas, campesinos e incluso indigents pasando por el analysis de sectores de la economic, monopolies y hasta centers de trabajo claves vinculados a la vida regional, hasta los problems del transporte, pongamos por ejemplo.
6%
010 PARTIDO COMMUNIST DE CUBA. PRIMER CONGPXSO (1975). Resoluci6n "Sobre la lucha ideol'gica" (En Tesis y Resoluciones. La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1981. p. 255-256).
29 Incluso algunos trabajos que sin estar estnctamente localizados en un 4mbito histbrico-geogr6fico U"nico nos dan una vision de las different regions y zonas del pal's en los primers silos colonials. De ellos hemos. escogido tres ejemplos representatives: "Sobre ]a conquista del espacio cubano (Conversatorio)". por Juan Perez de la Riva y otros. (En Universidad de La Habana. La Habana, num. 207, enero-marzo de 1978. p. 11-32.) "Ta fundaci6n de las primers villas de la isla", por Hortensla Plichardo. (En Revista de la BIbIloteca Naclonal Jose. Marti. La Habana, Afio 741 n6m. 3. septiernbre-diciembre de 1983. p. 45-96.) "La configurac*6n del espado colonial en Cuba (Estudio del sistema urban en los siglos xvii y xvm.)", por Carmen Gavira,- (En Revista de la Bibil'oteca Nacional lose Marti'. La Habana, Aflo 731, iAims. 1-2,, eneroagosto de 1982. p. 63-95.)









si bien resultant tan dtiles unos como, otros resultados, no es menos, cierto que los estudi"os integrates requerinan una mayor atenci6n, aunque sin descuidar los de car4cter parclial. Algo se ha avanzado en esta via. Algunas regions del pal's cuentan ya con un pequefto caudal interpretation de su historic -y, en muchos casos, tambi6n de su culture. Este es el. caso de Remedios y Cienfuegos en la parte central del palis, de Isla de la Juventud en el occidente y de Santiago de Cuba y Manzanillo en el extreme, este del pais. Lamentablemente los resultados hasta ahora. conoci'dos son mucho mAs pores en cuanto a las actuales proviincias de Pinar del Rio, Matanzas y, sobre: todo, las provincial agramontinas.
En la parte central del pals la Uni'versidad Central contlni'm siendo el Principal promoter del material hasta ahora. editado, cuyo cauce fundamental lo constlituye su revista Islas. A partir T 'I+ Vp 0
de 1972 comienzan a publicarse pequenas monograrias regionales, en sus paginas, que son el resultado inmediato de la Anculacl"n de professors y estudiantes universitarios con la problem6tica. regional., hecho iniciado en el period precedent quo antes explicamos. Asi., en 1972 un trab I ajo de sintesis, preparatorio., "De la historic de Trinidad", de Alicia Garcia Santana" anuncia a los "Apuntes sobre la. decadencia trinlitaria en el sigto xix ly de Hernan Venegas Delgado,31 que result novedoso en tanto en cuanto desentran"a las causes del cadaverr azucarero trinitario" de fines del siglo xix que tanto ha. llamado la. atencion, de algunos ensaylistas y noveliStaS32 y que en A mismo propone una possible metodologia. de trabajo para analizar regions it cerradas", dinamos, con dificiles conditions geognificas
-aunque sin exagerar este Altimo aspecto- como las de este valle azucarero entre altas montaffas, con una pequen"a Area de sabana y con un sistema de communications muy deficient. Los problemas de financlamiento, de interrelacio'*n con regions. vecinas, de sus peculiarlidades en cuanto a la explotacion de la fuerza de trabajo, de las deficiencies edafologicas crecientes y de la relaci6n economl'pa-intereses clasistas, entre otros, son elementos tamble'n a tomar en cons i'deracio"n en este studio. El interest desperado por este caso, del cual subsisted ese museo viviente que es la ciudad antigua de Trinidad y a1gunas construcciones azucareras de su valle'. ha fructificado en algunos
31) En Islas (Universidad Central de Las Villas), n bm. 43, septiembre-diciembre de 1972. p. 51-64.
Ibidem, ofim. 46, septiembre-diciernbre de 1.973. p. 159-251.
Por ejemplo Manuel Medina Castro, Manuel Moreno Fra i als y Julio Le Riverend. gin,








trabaJos menores, posteri*ormente Pero tambie_n en la actual publicaci6n -en process editorial- de invest ligaclones, de ma yo11.
res pretensions, tanto referidas a su historian como a su culture material.
El caso de Ja rica Ilanura clienfueguera, eje del desplazamiento azucarero cubano -junto a Sagua la Grande- durante el segundo tercio del siglo xix y por lo menos hasta fines de Ia centuria, ha sido otra de las fines de trabajo regional que actualmente fructi4fica y se manifiesta por vias diversas, inchiso fuera de los marcos propliamente universitarios. Entre 1975 y 1977 surgeon dos *nvest.igaciones cuyos objeti'vos van dirigidos bdsicamente al an aflisis de los problems econo mlico-socliales Ma" s acuciantes., como tendencia de la mayor a de estos trabajos villareflos que, en nuestro, criteria, es la que primeramente se impose. "Apuntes sobre la orga-mizaci-on de la econornia cienfueguera y significaci6n de los franceses fundadores en ella (Introducci6n a la historic de Cienfuegos 1819-1860) ", de V1033
leta. Rov*ra GonzAlez, particulariliza acertadarnente el peso real de la iffim.igraci6n francesa hacia la recent creada N. colonial" cienfueguera, mientras el "Estudio de la economic clienfueguera desde la fundaci6n de la colonial Fernandina de Jagua hasta mediados del sliglo xix", de Orlando Garcia Martinez," es pr-ueba fehaciente de las enormes posibilidades de trabaJo de nuestros, archives municlilpales, cuyos resultados rna's notables se relacionan en este caso con la expansion de la. industrial azucarera regional, su relacio'n con la esclavitud y forms, homogeneas de trabaJo y, sobre todo., con los problems. de las inversiones de cap.itales de las, regions vecina-s en Cienfuegos.
"Un siglo de historic local: el barrio de Arango (1825-1933)
de Ivan Santos VI"ctores y HernAn Venegas Delgado,15 es otra investigation que include ademas de los problems econo"micos y socials, observaciones acerca de los niveles politicos e ideologicos y supraestructurales en general. Desde nuestro punto pr*
de vista el trabajo se manifiesta uAll sobre todo al mostrar no s6lo los resultados alcanzados. sobre una. important zona azucarera cienfueguera estudiada sino tamblic'n al -proponer las caracterisficas que podria tener un an a-* lisiis sobrc cualquier parte del Pais por pequena que fuese, siempre y cuando se haga un manejo acertado de las fuentes disponibles.

<18 En Islas (Uni'versidad Central de Las Villas), nu"ms. 52-53, sepflembre de 1975 abril de 1976, p. 3-98.
-34 Ibidem, nfims. 55-56, sept. de 1976 abril de 1977. p. 117-169, 86 Ibidem, n6m. 63, mayo-atcypsto de 197911








Por iiltimo, futures investigaciones sobre esta regi6n. apun'I .
tan a la necesidad de desentrai-aar las ricas peculiaridades de su process de concentrac116n y centralizaci6n azucarcra -uno de los mas importance en su moment y condi, 1 iciones-, del im10
pacto del mismo -y viceversa- sobre la liquidacion defini"tiv.1 de la esclavitud y el desarrollo acelerado del proletariado y, sobre todo, acerca. de la histona. neocolonial cienfueguera, que sustenta hechos tan importances. pongamos por caso, como la celebraci6n de un Congreso obrero national en difficiles condiclones (1925) y el hero*co alzamiento del 5 de septiembre de
,, al que insistentemente ha hecho reference el proplo compafiero Fidel Castro,
Similares, resultados a los antes descritos arroja el studio de la antigua jurisdiction de Remedios, cuyo studio cuenta actualmente con el apoyo decidido de la Universidad Central, at pnorizar su andlisis hist 'rico-cultural tegral fundamental que en el future ha planlificado diri"gir a otras regions de [a parte central del pafs, estudiadas o no hasta el presente.11
"Consideraciones en torno a la economfa remediana colonial" M y "Acerca d-el process de concentration y centralizacion de la industrial azucarera en la reg116n remediana a finales del siglo xix" (11), de Hernaln Venegas Delgado37 brindan una
I? 10 4
panommica del desarrollo economic y social colonial de la region a la vez que establece determinadas considerations acerca del fuerte papel contrarrevolucionano de sus. classes dominates tanto en Remedios como en el resto de Las Villas. Junto a ellos, Dos tapas de colontzacton y expansion urbana,,de Carlos Venegas Fornias, premio ensayo del Concurso PrImero de Enero de 1977,'8 que trasciende sus iniciales objetivos urbanfsticos para adentrarse en otras manifestaciones de la culture y de la historic remedianas coloniales"I y las relaciona con hechos slimilares en la America hi'spana; constitute un conjunto idoneo para anteceder al ambxcioso pero possible trabajo interdisciplinario universitario al que mas arriba haclamos reference.
-30 Como un primer resultado, el n-'mero 67 de la revista Islas ha sido dedicado Integramente a Remedios y otro, el n6mero 73, de forma partial.
37 Ibidem, respectivamente en: n6m.. 67, sepL-dic. de 1980, p. 11-80; ndm. 73, sept,-dic. de 1982, P. 63-122. 38 Impress en La Habana por la Editora Politica en 1979, con 175 .F
pagmas.
301 AdemAs, consu"Itese el articulo ""Para un anAlisis hist6rico y de la tipologfa arquitect6nica de la ciudad de Remedios" por Amel*a SAnchez Cepero y Uri& Torres Manso, en Islas. (Universidad Central) n dm. 73, sept-Aic. de 1982. p. 123-166.








La parte occide ntal de nues tra patria durante es te U Iti mo perfodo de la histonografia regional, si bien ha. adoleddo en fines generals de la falta de un organism o institucio'n U"nica que aglutine y gule ios trabajos realizados, pese a ello ha dado muestras de actividad con saldos positives; Isla de la Juventud ha sido una de las regions que ma's ha desperado, el interest de nuestros i"nvestlgadores. Asi, Antonio Ndfiez hmenez nos ha dejado su Isla de Pinos: pirates, colonizadores, rebeldes, de 1976,40mientras Arturo Sorhegul present en. 1978 unos "Apun. tes Para una historic regional de Isla de Pinos" que, por los resultados alcanzados, y a pesar de tratarse de un pequeflo pero sugerente arti ICUJO 41 bien valdria. la pena ampliar. El interns desperado por la region. include ademas, entre otros, andlisis sobre aspects muy determinados de la historic de esta 'Isla corno el "Esbozo Para la historic de la navegacion, en Isla de Pinos (Investligaci6n. bib tiogrAfico-documental) por Frandsco Echevarria. SaumelJ42 o el ensayo de Rolando Alvarez Estevez Isla de Pinos y el Tratado Hay-Quesada,1:1 do connotaci6n ma**s bien national.
Sin embargo, en nuestro criteria, dos de los trabajos, regionales sobre. el occidente cubano que sientan. pautas y nos indican las enormes posibilidades futures tanto Para esta region como para otras en el resto del palls, lo constituent "El surgimiento. de una aristo pracia. colonial en el occlidente de Cuba durante el siiglo xvi" del antes mencionado Arturo Sorhegul', de 1980,44y "Fuentes y mdtodos de la. historic demogr affica, en Cuba (Siglos xviii y xix) de Guy Bourde, de 1974;41 Sorhegui* nos brinda un serio studio sobre el tema de las classes dominates y su poder omni'modo desde el occidente hasta el centre del pai 0 s en la colonial temprana que por su conception, fuentes manei adas y los grafficos y plans de extraordinary inter s nos convince de las posibilidades resales de este tipo de trabajo Para
40 Impress en La Habana por la Editorial Arte y Literatura.
41 Aparecldo en Universidad de La Habana (La Habana), mArn. 210, julio-diciembre de 1978. p. 47-57.
42, En Revista de la Biblioteca Nacional Josd Marti (La. Habana) Aflo 72, nlm. 1, enero-abril de 1981. p. 61-76. 48 Publicado en La Habana por la Editorial Ciencias Sociales en 1973, con 140 p6ginas.
44 En Santiago (Santiago de Cuba) n6m. 37, marzo de 1980. p. 147-209.
45 En Revista de la Biblioteca Nacional Josd Mard (La. Habana) Atio 65, niim. 1, enero-abril do 1974. p. 21-68.









toda la nacio'n en sus different parties constitutivas mayors (o sea, occlidente, centre, oriented) a la vez que invite a aliondar en cada una de las localidades., zonas y regions especifficas que las integran. Por su parte, el trabajo del investigator extranjero Guy Bourde, que consisted en. un. studio hist 0Irlico-demogrdfico sobre la zona de Santa Maria del Rosario en La Habana durante los silos xvin y xix, sobre la base de material de archivo, nos invite a reflexionar acerca de las grades, posibilidades que este tipo de investigation sobre fuentes parToquiales tiene en casi todo el paIS.
Por U"Itimo., en cuanto al occidente no seria justo dejar de mencionar otros trabajos con temas mas especifiCOS411ni, scibre todo, la serie de pequen"as monograffas y articulos a que ha dado origen, el Concurso de Historla Primero de Enero durante los U"Itimos aflos. De. ellos deseamos destacar al menos dos: Santa Ana-Cidra. Apuntes para la historic de una comunidad (1975) de Jost'. R. Gonzalez Perez, y La conshtuci6n del municipio San Jose" de las Lajas (1980), de Daniel Martinez Quintanal47 que, muy modestamente pero con gran honestidad clentfrevitalizan studios regionales precedents cuando no V 11
a1guna documentacio-n y que bien podrfan server para namar la atenc*6n a nuestros especialistas sobre la necesidad de estos trabajos.

40 Podria server de elemplo "Don Mariano Marti y Navarro, CapitAn Juez PedAneo de la Hana'bana", de Juan Iduate Andux (en: Santiago. Santiago de Cuba, n6m. 46, junio de 1982, p. 137-182),. que trasciende los entinciados de su titulo para estudiar la zona y el contraband de esclavos a travds de ella mcdIante la utilizaci6n de documents de archive, parejamente con el inter's que se demuestra sobre nuestro Josd Marti y su padre.
Por cierto, este trabajo nos demuestra las posibillidades, que tiene el tratamiento, de forma pareja, entre hechos que condernen a Ia 1-fistoria Nacional y la propia histona de una zona o region, asi como la factibilidad de realizer investigations sobre pequefias zonas, algo similar a lo ocurrido, en el TrabaJo acerca de un simple "barrio" colonial, CI de Arango, del studio antes citado de 1. Santos y H. Venegas.
Otro caso, el de ZD6nde se fundo" la villa de San Crist6balT', de Ce'sar Garcia del Pino (En Revista de la Biblioteca Nacional Josg Marti. La Habana, Afto 70, n6m. 1, enero-abril de 1979. p. 5-26), su propio titulo explica el prop6sito del articulo. 47 El primer editado por el DOR del CC del PCC en La Habana en el afio 1975, con 236 p6ginas, y el segundo por la Editora Politica, en igual ciudad,, en 1980, con 43 pAtTinas.








La parte oriental del palis, mucho menos trabaJada en relacion a las dos ante iores centreo isrl y occidente) en cuanto a la hi
toria prerrevolucionar'a -la cual objetivamente fiene una slgnificacio"n national en la de'Cada de 1950 y por tanto constitute y deberA constituir siempre una de las lines bAsicas de su trabajo--- present, no obstante, a1gunos logos slignificativos que se relacionan fundamentalmente con Santiago de Cuba y Manzan illo.
De la primer queda., ante todo, un n d mero monogrAfico d.,...OM la revista Santiago, de 1977, que include diversas colaboraciones de specialists orientals y habancroS48 que ponen de. relieve tanto los C'xitos alcanzados como la necesidad de seguir profundizando en los studios regionals sobre la parte. onental del Pais.,, que tan decisive participation ha ten-lido y tiene en el surgirmento, desarrollo y consc4idacion tanto de la naclionalidad Como de la nac16n cubanas. Esfuerzos como e'ste, dada su envergadura, deber.An servirnos de ejempto acerca de nuestras necesictactes y de lo que es possible hacer cuando nos lo proponemos.
Studios pormenorizados y sobre aspects diversos, en ediclones aisladas, nos los encontramos tarnbi6n en. relacio"n con los primers sliglos colonials. Por ejemplo, de Hortensia Pichardo nos queda una de sus acostumbradas y enjundiosas introducclones de documents que en este caso se ref ieren a. la parte oriental del pafs a principio-s del sliglo xvii y que t1itula "Noti

413 Santiago (Santiag(3 de Cuba) n6ms. 26-27, junio y septilembre de I I
1977, dedicado a la Santiago de Cuba colonial con los siguientes titulos his to"ricos:
"'Trayectoria hist"rica de Santiago de Cuba: 1515-1707",, por Olga Portuondo Zufifta, pAgina 9.
104U #
na muier en fa Conquista de Cuba: Don-a Guiomar de Guzman"', por Hortensia Pichardo, pAgina 35.
"El obispado de Cuba: genesis, primers prelados y structural!', por Eduardo Torres-Cuevas, pAgina 61.
"Corsarios, Piratas Y Santiago de Cuba", por Usar Garcfa del Pino, pAgina 101.
"Documentos sobre las fortalezas militares de Santlaao de Cuba % por Francisco Nrez Guzm6n, palgina 181. "La inmigraci6n francesa en la Jurisdieci6n de Cuba",* por Jorge Berenguer Cala, ina 213.
"Para una valoraci6n del Ilibro de viajes y tres visits a Santiago", por Antonio Benitez Rojo, p6gina 275.
"Buriel, el Virginius y Sir Lambton Loraine", por Luis F. Le Roy G;Alvez, palgina 339.
*) Posteriormente el rnismo autor publicarl un ensayo hom6niimo.








Jk 49mientras que de Jorge Berenguer Cala el ensayo clas de Cuba
La emigracf6n francesa en la jurisdiccio'n de Cuba"' result un esfuer-zo por unificar tanto hip O-'tes*s previas como materials sobre este tema que tanto ]*Lnfluye en el carActer caribeiio de la Ciudad Hdroe y de sus regions y zonas circundantes a partir de los U'Itimos anbos del siglo xvin y princliplios del siglo xix. Por
Ifi "n, la reimpresi'n unificada dc
I-mo y en cuanto a esta regio 0 %.1
los articulos de Pablo de la Torriente Brau titulados "Santiago de Cuba -9) en 1974,51 acerca de la problemal tica santiaguera en los
-0 con un breve y panoramic bosquejo de su historic en
general, nos puede incentivar en cuanto a las grades posibilidades y beneficios que este tipo de reediciones conllevan"a.
Manzanillo es otra reg116n que, aunque quizas no de tan arnplio significado como la de Santiago de Cuba sif fiene una connotacio'n especial en la Historia Nacional por su papet destacado en todas nuestras luchas revolucionarias e; incluso, en nuestra. conformation como nacionalidad fnicialmentC12 y en su propia. consolidacion. Precisamente sobre esta region es que se ha. realizado el- trabajo que, en. nuestro concept, result un possible model de lo que en el future, debera realizarse linso-slayablemente sobre el resto de las regions orientals y de a1gunas otras parties del pal's. Se trata de "Manzanillo: su origin y evo.P 1b
ludy6n (1)", de Olga Portuondo Zuniga, investigation centrada fundamentalmente en documents de archive as-if como en algunas fuentes bibliogritficas, que se propane "di'scemir las causas mediates q ue condujeron a que esta Junisdiccl6n fuera la. primer en lanzarse a la lucha Por la independenclia de nuestro

49 En Santiago (Santiago de Cuba) n'rn. 20, diciembre de 1975, p. 7-44.
50 Impress por la Editorial Oniente, de Santiago de Cuba, en 1979, con 101 p6ginas.
For cierto, la inauguration de dicha editonal ha. abierto amplias oportunWades a nuestros historiadores regionals, de lo, cual el ensayo citado es un ejemplo entre otros.
-51 En Santiago (Santiago de Cuba) nfims. 13-14, diciembre de 1973marzo de 1974, p. 311-327, y tomados del peri6.dico capitalino Ahora, de 7 v 8 de febrero de t935.
52 Wase el articuto "El Obispo Cabezas, Silvest-re de Balboa y los contrabandists de Manzanilla", del antes ciltado Usar Garcia del Pino, en Revista de la Bibiloteca Naclonal Jos4 Marti. La Habana, Afto 66, num. 2, mayo-agosto de 1975, p. 13-54.









pais", pero que adema's, es un. studio integral regional por sf
53
1-nismo,,.muy serio,, de esta region clave para nuestro pal's.
Mucha menos suerte han. tenido, desafortunadamente, otras regions. orlientales como Guantanamo, Holguin, Las Tunas y Baracoa, tan necesitadas de este tipo de trabajo, a pesar ae algunos resultados arrojado.s.51 Para nosotros, ya no es possible postpone por mas. tempo respuestas acertadas y cientiff icamente fundamentadas a viejas y nuevas interrogates tales como. ipor que. Guantinamo se convirti6 supuestamente ea uTia especie de "Veadee" cubana durante la Guerra de los, Diez Aflos?, Zqu6 factors Ilevan al aislamiento, atraso y enquistamiento de Baracoa hasta el triunfo de la Revolucio'n Socialista) _cua es .I
el peso de HoIguin-Las Tunas en el patron econormco-soclial ganadero y minifundario en el context national?, etce"terai, etc'tera.
Desde luego, se podra argumentar que en pores conditions w V
se encuentran las actuales provincial agramontinas (Carnagdey y Cliego de Avila) y Pinar del Rio, de las cuales no recogernos sino r-esultados aisladosP11 pero estas comparaciones, mals bien son desestimul ates para. el trabajo que ciertamente requieren como unidades por si ml*smas y en sus diversas parties componentes. Una aclarad6n al respect, en estos U"Itimos casos pensamos en futures historians regionals lintegrales, no solamente circunscritas a los hechos b6licos,

63 El trabajo aparece en ]a revista Sawiago, n6m. 51, de septiembre de 1983, pAginas 141 a 209. Una segunda parte, que central Su atencii6n. en el ataque corsano a la regi6n en 1819 y sobre un articulo periodistico de C. M. de Cdspedes sobre este hecho publicado en 1857, aparece en la misma revi-sta en su nu'mero 52, de didembre de 1983, paginas 145 a 170.
60- Podria citarse, a pesar de sus desigualdades respectivas', a Baracoa, apunfes para su historic, de Josd I. Lares (La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1977,130 palginas) que es una menci6n a Investigaci6n Hist6rica del Concurso "26 de Julio" de las FAR, y la breve Resefic, hist4rico-geogr4fica de Holguin, edlitada en esa ciudad por el Dpto. de Informaci6n de la Direcc16n Provincial de Planificacio"n. Fi'sica en 1979, en 32 plginas. Este filtimo result uno de los varlos ejemplos de edi, dones regionals, con recursos municipales o provincials que Wtimamente han visto la luz.
55 Es factible. ejemplificar con los trabaJos Indice hi 16rico de la prowncia de Camagky (1: 1514-1898) (IT: 1899-1952), de la ACC, editados respectivamente en 1968 y 1970 en La Habana por el Instituto del Libro y mis recientemente, de 1980, Gencrales Camagu-eyanos, editado por el DOR del Comit6 Provincial del PCC de Carnagdey.









Por otro lado, no serfa Justo dejar de destacar el esfuerzo que represents para los diversos colectivos que en ellos hati colaborado los Ilamados "11"bros de provinclias", edlita-dus tras la nueva d.ivisi6n polffico-administrativa del pais en 1975. Sus esbozos hist6ricos, de calidad variable,, demues tran los resub tados que se pueden obtener, aunque sean modestos, en este campo, pero tambie"n las deficiencies y escol.los que aAn nos quedan por superar.
En cuanto a la historic re ional abordada a travel's de sus different aspects constitutions los resultados pudieramos dividiirlos en tres grades groups al menos: los que se refieren a los dioversos sectors y parties constitutivas de la economic regional. y los transported; los que estudiian las luchas de classes y otros problems socials en sus manifestaciones locales, zonales y regionales; y un mercer grupo,. desgaiado de este u"ItIM0 que por su importancia adquiere jerarquia propia: la lucha revolucionaria del P'Ueblo de Cuba hasta nuestros dias en sus manifestaciones mAs locallizadas que ciertamente tiene. ademzis n signi
ificado national casi siempre.
Del primer grupo es, sin discussions, el studio del caso del monopolio nortearnericano de la United Fruit Company en Oriente el que mas atenci6n ha suscitado. En 1974 "La United Fruit Company y la penetraci6n imperialista. en el. drea del Caribe" de Aaiel JameS56 anun
.? cia en. un breve an lisis el mismo
problema, que el autor ampha en el afio 1976 con su ensayo Banes.- impertalismo Y naci6n en una. pfantarMn azucarera," pero que no se magnificard hasta la publicaci6n. en ese mismo ano de la monografia United Fruit: un caso del dominion iinperialista en Cuba investigation diri ida. por Carlos Funtanellw sobre un equipo de professors y alumnus de la. anti ua Escuela de Historic de la Universidad de La. Habana durante el curso 1971-1972 y con la redaccion general de Oscar Zanetti y Alejandro Garcia5l' y que compendia en si misma un buen eJemplo

50 En Santiago (Santiago de Cuba) n6m. 15, junio-septlembre de 1974,
57 Impress en La Habana por la Editonal Ciencias Soclialcs, con 315 pAginas.
58 Impress en La Habana por la Editorial Ciencias Sociales, con 450 pAginas.










tanto de logos clientificos corno de methods y fuentes de trabajo utilizados para studios similares.19
Por su parte la industrial azucarera, como eie fundamental de la v1da del palis, ha dado origin a a1gunos trabajos interesantes. De ellos desearnos destacar al menos dos que hacen referencia al vlejo ingenio "T 'unvirato de Matanzas'O y otro sobre El antiguo central Francisco: simboto de una sombria historic poco conocida, de Facundo Martinez Vaillant., 61 a los cuales el Propio companero Fidel Castro ha hecho refereacia.
En cuanto a la rnineria, un articulo de Fe Iglesias Garcia, "La explotacio"n del hierro en el sur de Oriente y la Spanish American Iron Company"',' irnplica. un studio muy serio de este monopolio en la antigua provincial oriental. desde fines del siglo xrx hasta los primers aflos del xx., con abundance manejo de fuentes documentaries y bibliograficas que ser'a deseable contara con fecundaciones en otros lugares del pafs.
Los transported. completan este cuadro con dos trabajos de calidad: las Cronicas del primer ferrocarril de Cuba; de Violeta Serrano Rubio, de 1973, y Azucar, min-cria: los primers ferrocarri-les en Cuba (1837-1937), de Jorge Aldana Marti 0 nez, de 1979, 64

0 Un fruto de esa investigation asf como de la consult de otras fuentes puede localizarse en ""Los rnecanismos imperialistas de aproPiacidn de la tierra en uba (Caso de la United Fruit Company)", de Oscar Pino-Santos, aparecido en la revista Santiago. Santiago de Cuba, niAm.. 23, septiembre de 1976, p. 181-189.
Por cierto, de este mx*smo autor sus ensayos El imperialism norteamericano en la econamia de Cuba (La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 1973, 132 p., con una pnmera edici6n en 1960) y, sobre todo, El ascdto a Cuba por la oligarquila financier yanqui (La Habana, Casa de las Americas, 1973. 234 p. Premio, ensayo del Concurso, Casa de las Atne'ricas de 1973), constituent materials de obtigada consult para todo historiador regional que studied el siglo xx neocolonial cubano.
60 Se trata de Triunvirato: historic de un rinc6n azuearera de Cuba, de Ricardo VAzquez (La Habana, COR del PCC, s/a, 66 p.), premio ensayo del Concurso Pn*mero de Enero de 1971; y La gesta heroica del Triwivirato, de Jose' Luciano Franco (La Habana, Editorial de Ciencias Socials, 1978, 35 p-)
01 Editado en La Habana por el COR del CC del PCC en 1972, con 82 p6ginas.
132 En Santiago (Santiago de Cuba) nfim. 17, marzo de 1975, p. 52-106.
03 Editado en La Habana por el DOR del CC del PCC., con 92 pAginas, conio premio Monografta 1973 del Concurso Pnimero de Enero. 104 Impreso en Santiago de Cuba por )a Editorial Oriente, con 183 Ag*inas.










que en su conjunto abarcan prActicamente todo el pafs at ineno.s en la e'poca Colonial."
Et segundo grupo de trabajos regionals sobre t6picos parciales a que haciamos antes referencia, el de las luchas clasistas y otros problems sociales cuenta con una important y relativamente nutrida representaci6n que recoge .1as different, etapas de nuestra historic: las rebeldias ind # genas y de negros y mestizos y el andlisis del movimiento obrero y campesino y de otras questions socials, a escala, local, zonal o regional.
De Ias pnmeras Pueden citarse trabaJos de Jorge Ibarra v de Olga Portuondo" mientras que de las segundas resultant basicos los trabajos de Jose' Luciano Franco" y de Pedro Des. champs Chapeaux concentrados en Los cimarrones urban-os, de 1983,68 aunque algunos otros authors demuestran ya resultados tambi6n apreciables.611

,05 Arti"Culos posterlores. de Oscar Zanetti y Alejandro Garcia, que forman parte de un flbro en process editorial actualmente, completan este anAflsis bAsico durante el perfodo neocoloial.
Estos. trabajos resultant una base segura y ltil para studios regionales futures, que permitan al investigator contar con fuentes referenciales vAlWas.
06 Respectivarnente 'Ta gran sublevaci6n *nd*a de 15'20 a 150 y la abolic16n de las encomiendas", en Santiago (Santiago de Cuba) n6m. 22, junio, de 1976, p. 61-86 y "Una sublevac!6n de indios en 1758"' en Revista de la Biblioteca Nacional Jose" Marti (La Habana) Aflo 72, n6m. 1, enero-abril de 1981, p. 199-204.
OT De 6ste, el articulo "'Los Cobreros. y los palenques de negros cimarrones (Esquema de dos libros pendientes de publicacil6n)", en Revista de la Biblioteca, Naclonal Jos4f Marti (La Habana) AAo 64, n6m. 1, enero-abril de 1975, pAginas 37 a 46, anun I a sus dos libros mAs *Mportantes en este sentido: Los palenques de los negros cimarrones (La Habana, DOR del CC del PCC, 1973, 117 p.) y Las minas de Santiago del Prado y la rebelf'on de los cobreros (1530-1800) (La Habana, Editow
rial de Ciencias Sociales
I 1975, 149 P.)
@8 Impress en La Habana por ]a Editorial de Ciencias Sociales con 55 p;iginas.
61) Juan Iduate en :sus "Notlicias sobre sublevaciones y conspiraciones. de esclavos: cafetal Salvador, 1833" (Publicado en Revista de fa Biblioteca Nacional Jos Marti (La Habana) Aho 73, nfims. 1-2, enero- agosto de 1982, p. 117-153) nos deja una documented y penetrate investig *6n sobre este hecho ocurrido en los ad limits; de las provincias habaneras y actuales y Pinar del Rio, con excelentes cuadros, res4menes e incluso, un plano de la zona y re 16n.








El movimliento obrero se ve mucho mis ampliamente representado. Numerosisimas son las publications que recoge en sus PAginas esta temitica,"O como una logica consecuencia de nuestros interests de clase. Dos casos deseamos Poner como ejernplos entre otros posibles: el del studio de la formacion y desarroIlo del Proletariado y del movimiento obrero en la zona de Cruces desde 1886 hasta 1925, de John DuMoUlin,71 que nos babla de las grades posibillidades que ofrece la prensa periodic regional y national y la documentaci"n variada en la realizaci6n de este tlipo de estudlio, y dos trabajos referidos al central Tacajo, aparecidos en 1979,72que nos permiten seguir de cerca este important eslab'n del movimiento obrero cubano del preserite siglo en testimony de sus part licipantes, finea siernpre recomendable de vehar por ella.
El movimiento campesino, relativamente mucho menos estudiado y con muchos. menos, materials generals. y de apoyo para los estudiffios, concertos a que hemos estado hacienda referencia, cuenta con a1gunos trabajos que abordan los asuntos dinamos "clAsicos" del problema a estudiar, tales como los del Realengo 18 y la rebel116n de los vegueros de principles del siglo xv.ri.r,, pero ello, a todas luces, no es slino sintoma del largo trecho que adn nos queda por enfrentar en este sentlido, de la inisma forma que otros problems, socials neceslitan ser trabajados a fondo. Un ejemplo positive de este U"Itimo aspect 10 constituent dos trabajos de Julio Angel Carreras acerea del bandolerismo en la antigua provincia de Las Villas durante los dos
4
61timos tercios del siglo xix y b4slicamente el primer de ellos.1-1
TO Obsdrvese que no incluimos en nuestro anaJisis a publications tales corno Bohemia, it diaries tales corno Granma, etcetera, pues, por el volumcn. y caracterl'sticas de sus articulos sobre dste y otros aspectos, rebasarian los objetivos gencrales de este trabajo.
71 Se trata de "El primer doarrollo del movimiento obrero y la formaci6n del proletariado en el sector azucarero. Cruces 1886-1902" (en Islas. Universidad Central de Las Villas, n itn. 48, rnayo-agosto de 1974, p. 3-66) y "El movimiento obrero en Cruces, 1902-1925. Corrientes ideol6glicas y forms de organization de la industr'a azucarera"' (Ibidem, nfim. 62, enero-abril de 1979p p. 83-122)..
4.
72 El "Soviet"' de Tacaj'6, experiencias de un estudiante de los afts 30, por Octaviano Portuondo Moret (Santiago de Cuba, Editorial Oriente, 1979, 129 p.) y Las hichas obreras en central "Taca.j6", por Ursinio Rojas (La Habana, Editora Politica, 1979, 230 p.).
73 Se trata de "El bandolerismo en Las Vfflas, (1831-1853)", en Islas (Universidad Central de Las Villas) nlms. 52-53, septiembre 1975-abril 1976, P. 99-124, asi corno de "Los bandoleros, de la Tregua en Santa Clara". en la misma revista v en su nidmero 60, de mayo-agosto de 19781 p. 127-146.









Por ultimo, a1gunas considerations acerea de la lucha revolucionaria cubana en la escala que estudiamos. Qui Is 16ste ha
'do el tema mas ampliament I
e tratado en nuestras publicadones pues razones mas que suticientes explican este fenmeno.
+ 9Entre los tantos ejemplos que pudieramos citar nos parece que 'I q
los siguientes muy bien podrian figurar entre ellos, de acuerdo a different moments de nuestra histon*a. El General Candela; biogralia de una guerrilla (1974), de Mary Ruiz de Zarate74nos lega, dentro de una narraci6n direct y amena, los an-os iniciales de la Guerra Grande (.1868-1878), especialmente en el sur illarefio, a trav s de la figure del pat 'o-ta y revoluci i vi n lonario cienfueguero Federico FernAndez Cabada; mientras la Guerra dc Independence (1895-1898) en este caso en la antigua provincial de La Habana es abordada por Francisco Pdrez Guzman en sa documented fibro La guerra en La Habana, desde enero de 18.016 hasta el combat de San Pedro (1974).75 Del per-odo revoluclonario, mas reciente el esfuerzo editorial e intellectual que reprt senta el number especial de la revista Santiago "dedicado al tema de la resistencla y la clandestinidad en Santiago de Cuba, sobre todo, en la etapa revolucionaria que corresponded a los
""16
anos de la guerra de 1956 a 1958 sencillamente no puede pasarse por alto.
Sin embargo, en general, la mayor parte de los trabajos pu.. blicados hasta el presented en la temaltica que nos ocupa adolecen de una notoria falta de integraci6n a otros aspects de la vida re "onal que facilitan la comprensi O"n del aspect tratado sin restart su propi 6em 0 11
ia especificiciad. AIgunos pasos se han dado en este senti-do, corno en el muy recientemente editado Q 984) Mdvi'74 Impreso en La Habana por la Editorial de Ciencias Sociales, con 320 pAginas.
75 Irnpreso en La Habana por la Editorial de Ciencias Sociales, con 215 pAginas.
Por cierto, este autor ha publicado sen'os trabajos de historl"a militar en la revista Verde Olivo ademAs de otras publications y mAs recientemente La Guerra Chiquita. una experience necesarta, en colaborac46n con Rodolfo Sarracino (La Habana, Editorial de Clencias Sociales, 1982, 380 p. Premio Investigaci6n Hist6rica del Concurso 26 de Julio del MINFAR), muchos de los cuales tienen una fueve connotaci6n regional, lo que los convierte insoslayablemente en fuente de consulta y reference para cualesquiera trabajos que se precien de pretender abordar integramente el process, hist6rico regional, zonal e incluso local.
TO En Santiago (Santiago de Cuba) Ndmero' 18-19, de junio-septiern. bre de 1975.









mo Go"niez Baez.- invasion y campana de Las Villas, 1875-1876,
del Centro de Estudios de Historia Militar de las FAR77
1 1 que., en
criteria nuestro, augura resultados slimilares y superiors tras aiios, de i*ncesante labored, pero que en este caso au"n ind*ca la
I I
necesidad. de aprovechar las posibilidades que brindan materiales previamente edi-tados, Io cual, de paso, es muestra para todos D In a
del deficient sistema de information que en nuestra especiatidad hDst6rica tenernos.
Una observaci6n important. El camino de los studios hist6ricos regionals, zonales y locales acerca, de la lucha revolucionarlia de nuestro pueblo de todas las epocas cuenta con publicaciones de character teorico y conceptual que facilitan y enriquecen nuestro trabajo- el de los discursos y otros materials de los principles dirigentes de la Revoluc16n Sociialista a proposito de hechos y conmemoracliones de nuestra larga epopcya de liberadOn national, los cuales garantlizan el trabajo presented y future. Pensemos en so"lo dos ejemplos representatives: el discurso conmemorativo por el centenarlio de la toma de Las Tunas por las troops mambisas (1976), de Armando Hart, en cuanto al siglo xix; y los discursos conmemorativos sobre el alzamlento del 5 de septiembre de 1957 en Cienfuegos, sobre todo del companhero Fidel Castro, en. cuanto at process revolucionario en el siglo xx.

AIgunas cortsideraciones finales
Conio henios ido analizando, un balance de lo que hemos logrado en ]a historic. regional, zonal y local en Cuba es posidvo. Ciertamente la Revolucilon ha creado las conditions para. ello y se han sentado las bases en este sentido.
Tres perfodos fundamentals se perfilan nifidamente en ella Y, de estos, el filtimo, que se prolong hasta nuestros dias, rckcoge ya e-emplos de lo que es y debe ser en. el future este tIPO de histona.
No obstante, at analizarla J, inevitablemente hay que pensar en lo imprescindlible que son studios de base como estos para la Historia Nacional hasta ahora generalmente propuesta y concebida bajo un model occidental-cubano que, incluso, en si Mismo, es bastante incomplete*
Impress en La Habana por la Editora Mifitar con 121 PAg"
excelentes y did4cticos plans, mapas, dib 1
I UJOS y Croqtus.









Abiertas las amplias posibillidades para nuestro trabajo, -qu es lo, que fundamentalmente nos resta? A nuestro engender el. trabajo de los especialistas en esta esfera,, tanto direct como indirectamente en el apoyo y orientacii6n. t6cnica, metodol6g*ca Y clentiffica del Poderoso movimiento del activiismo hist6rico y de todos los que deseen colaborar en esta labor. Desde luego, s.... podrA argumentar que para ello la di*recci*o*n instituclional es basica, lo cual es cierto, pero, nos parece que ejemplos de ello los tenemos al menos en esta y otras esferas de la linvestigaclon historic que nos dan la pauta inicial a seguir.
Otro aspect del problema se relaciona con el aparato editorial, siempre creciente.. El inter6s por la profundizaci o*n en las races hist6ricas y culturales nuestras que demuestran las editoriales cubanas como political del Estado y del Partido) tarnbi6n deberl"a consider la ampliadO'n de las limpresiones de la especialidad hist o*rx*ca que tratamos tanto en cuanto a los resultados m -a's recientes como a lo que se podria denominar los cUsicos de la misma.
De la misma forma, la celebration de events de todo tipo como el recientemente efectuado en Santiago de Cuba b "o, loi auspiclos de la. Casa del Caribe'. asi como otros factors ayudaHan a incentlivar al specialist que se desarrolla en este dificil pero provechoso campo no siernpre reconocido por a1gunos de nuestros colegas como una tarea mayor cuyo emprendimliento seguramente en la escala requerlida nos ayuclan"a a responder los continuos emplazamientos que la vida nos hace a cada momento en cuanto al necesario enrliquecimiento de la interpr; .'tacion y anausis del rico process hist6n*co cubano.












La historta economwa de Cuba.,
25 aftos de historiografia


GLORIA GARCfA

S61o despu 6s del triunfo revolucionarlio de 1959 los estudios histo' ricos se constituent como rama independent del saber en Cuba. La creacio'n de la Escuela de Historia en la UM"versidad de La Habana en los primers aftos de la d6cada del sesenta -multiplicada en escuelas similares en el resto de las un'versidades surgiWas en el pal's- cre6 las bases Para la. formacio'n masiva de cuadros docents y de investigators capaces de abordar las areas que la cliencia histo"fica. marxista demand en las conditions contempordneas. El surgimiento posterior de ins.p .. 0 F
titudwones scientific en la Academia de Cienclas de Cuba y en .6 q .0
various Ministerios propicio la sistematizaci'n del desarrolto de la investigation historical en todas sus especialidades.
A mAs de dos d6cadas de distancia, poseemos ya la perspectiva necesaria para valorar en, su justa media los. resulta.dos de estos primers esfuerzos. Balance que, sin dudas, muestra que los cimientos para un desarrollo limpetuoso y multifac"tico de la cienclia hist6rica en nuestro pais estan ya solidamente asentados. Contamos hoy con centenares de historiadores professionals que desde la ensefianza -a todos los n i les- y desde el trabajo investigative est' ive an aportando reel*
sultados significativos y contamos, adetnds, con los instrumentos instituclionales adecuados Para encauzar la investigai 'I .
clon, elevando progresivamente su rendimiento asi como la
9
importance cientffica de sus resultados.
Si todav + a nos parece a nsatisfactorio lo logrado, ello se debei, por una parte., a la. profunda distanda que nos separa de la creaci6n de esas bases que la Revolucion hubo de crear en los primers empen-os de transfon-naclio'n y, de otra parte, a que ya, como es natural, nuestros objetivos y nuestras tareas del moment son mucho mAs ambiciosos.
Slin embargo, la justa. aspirac116n de proponernos metas superiores de investigaci"'n y de elevar cada dia, el rigor cientffico de la actividad professionall no debe hacernos olvidar que









esos objetivos son possible ahora. -y lo ser-An mucho mAs manana- torque estos veinticinco a -nos han rendido su cosecha de frutos. De ahi que el bosquejo de los casinos transitados y el balance de los resultados, obtenidos constituent elemelltos indispensable para la comprens16n cabal de las areas que debemos afrontar hoy y a.
Result en verdad dificil resumir en pocas palabras ef con. junto de temas que la historiograf J a economic, cubana ha abordado en estos an'os. QuLiza's, lo ma"'s caracterfstico de, ese laboreo cientiffico sea la gran dispersion en los penodos historicos y en los problems tratados. Desde .1a. sociedad primitive hasta la, e'poca revolucionada, la gama de investigators se abre en abanico. Y no constitute este hecho una, deficiencia en si sino que, a nuestro juido, es un fiel reflejo de las enormes neceslaades de reconstruction scientific que la histona del pais demand a los investligadores. Pero esa disperslft, claro estd-J, es un obstAculo para la slintesis que estamos obligados a realizar en trabajos corno el nuestro. Corremos el niesgo de obviar temas y nornbres, en el esfuerzo, por trazar Ia.s Ifeas fundamentals del desarrollo.
Pese a la tentaci6a de abordar punts poldmicos y detenernos en la diiscusi6n de tesis y problcmas planteados, nos limitaremos en esta oportunlidad a realizer un inventario, lo mas ampho possible, de las ternAticas tratadas, en la esperanza de que este enfoque ayude. a esclarecer Jos carninos y los centros de inter's refleiados en el conjunto de la historiografia economic reciente.
Con la creac*O-*n en 1962 del Departarnento de Antropologia en la Academia de Ciencias, el studio de !a sociedad aborigen se sistematiza y desarrolla sobre moderns, bases tecnIcas. Un extenso Programa de excavaciones realizadas, hasta hoy ha permitido esclarecer aspects de esa sociedad y de sus caractensticas principles.
Ya se sabe que el. anAllislis de la sociedad primlitiva en Cuba ofrece especiales d1ificultades. Por una parte, se career de, una .0 &
masa de informaci6n historic sobre el funcionamiento de esas, comuniidades equivalent a la, existence para otras regions americanas; salvo Las Casas, el resto de Jos cronistas arenas si se refieren a los pobladores de la isla. Esto constitute, sin duda, una I*m*tac*6n de peso. Por otra parte, ]as conditions climatologicas destruyeron con' relanva, rapidez evIdencias que pudieran arroiar luz sobre d*versos aspects funcionales da esas cornuniclactes. Como tampoco subsistieron ndcleos abori-genes Que conservaran -Ruq caRtiiml rpq v trnrlirinnpc rinr al









rApido process de transculturacion ocurrido'. no dispose el arqueologo de esa important fuente de invest-gari6n. De modo que solo los rests arqueologicos y la etnografia comparada pueden ayudar a obtener una vision mAs precise de esa parte de nuestro pasado.
A pesar de estas limitaciones, el conocirniento sobre las comunidades prunitivas ha avanzado lo suficliente corno para. precisar y ampliar los, coriodmientos de que se disponfa en la ddcada del sesenta. La publicad On de Prehistoria de Cub(t, que resume lo obtenido hasta 1965, y la segunda edic16n ampliada P #'t
de 1979,1 constitute una important contribucion a la recon&truccion de la sociedad aborigen del archipelago cubano.
Se ha fundamentado cientificamente la. observation apuntada ya por los conquistadores acerca de las diferencias cualitativas entre los, diversos pueblos que habitaban la Isla. El
It
estaolecimiento de tres estadios de desarrollo socioecon6mico
-todos aim en el marco de una sociedad sin clases- distingue los groups que practicaban la agriculture, los que transitaban ya hacia esa fase y los groups recolectores que combinaban esta actividad con la caza y la pesca. Precis a-ndose en
'14 1
cada estadio la, existence de cultures especlificas.
El nuevo material acumuladol, en realidad cuantioso y variado, ha pesto de manifesto una multitude de problemas que
A
en el future, serda objeto de la invest igacion arqueol6gica. Por de pronto, la contribuci6n de Jos6 M. Guarch acerca de los tainoS2 y los studios de Milton Pino relaclionados con C-A anAlisis sisterriatico de la dieta aborigen abren perspectives prometedoras para el esclarecimiento de multitude de aspects funcionales de esas co-munidades. Quiza"'s el mAls, atrayente de esos problems sea el relative a la via specific, de desarrollo agncola, en comunidades que no podfan disponer de animals susceptible de domestication y explotacio"n econornica; la posibilidad de una diferenciacio'n patrimonial entre los tainos, deri"vada de la productividact de su sistema de cult*voj, Consfituye un sugerente tema de investigation. Lo es tarnbii6n cl, de la possible interrelac *1 Q-1 n de di'versos groups culturales que coexistian en zonas pr6ximas o contiguas asi como el estudio de la tipologia functional. de los instrurnentos. Casinos que ya se transitan en la investi-gacio'n arqueol6gica.

TAWo, E, y E. REY. Prehistoric de Cuba. La Habana, Academia de Ciencias de Cuba, 1965; segunda edici6n. Ed. Clencias Sociales, 1979.
2 GuARcu, Josig M. El taino de Cuba. Ensayo de reconstrucc'16n etnohictAAnn T -m T-T-al-%n"n AonAmyn-i-a A% di- irid-in 107R









La conquista y subsiguiente colonizac16n del territorio orl'gin6 fenomenos, par cierto communes a toda Am6ri"ca,, que estan lejos de haber obtenido una explication satisfactory. Uno de ellos tiene que ver con los objetivos de la colonizaci6n misma
su Insercio" a en el marco, in J s amplio de una forinacli6n econ6inico-social de la cual serfa. resulta-do y, al mismo tempo, fuente.
En las dos filtimas d6cadas, la empress colonial y sus vi'nculos con el capitallismo ha sido bien fundamentada en las obras de Julio Riverend, Oscar Pino, Santos y otros. Los aspects inas sailentes de esta conexio" n genetic se han esclareclido y anafizado en relad 6 n con el papel que las colonies jugaron en el process de acumuladon capitalist. del occidente europeo. La influence determiante de este regimen social en el desarrollo. peculiar posterior de la colonial -en estrecha relaci o-'!l con la utilizacio"n masiva de esclavos, en el process productivo- es objeto de andlisis en articulo, de Mana del Carine:i Barcia.3
Menos claridad tenemos, sin embargo, en lo reference al modo (o modos) de producci6n surgidos en el process de colonizaci6n. Aqu.1' las interpretations sobre su esenclia divergen sin que, por otra parte, hayamos Ilegado a la argurnentaci6n cientifficamente satis-factoria de las diversas tesis. Este es el caso especialmente de la etapa que se exGende desde ]a conquista hasta mediados del siglo, xviu. Y Io es tambi6n para el perfodo posterior sin que, a nues tro juicio, la difusi n del Wrmino "Plantacion esclavista" contnbuya a la eluclidacii6a del problema. La determlinaclio'n cualitativa del inodo o modos de producci'n existences en la 6poca colonial y su integraci6n en una formation econ6mico-social dada tendrA que ser objeto aiin de intense labor investigative.
La escasez de trabajos generalizadores sabre este probleina quizas se explique por la necesidad de abordar aun aspectos de la realidad bist6rica, que no se han trabajado -antes. De ahl' que los temas de la dpoca colonial tratados se encaminen fundamentalmente al esclarecimiento de aspects especificos del desarrollo econ6mlco. Sin que podamos afirniar que on este terreno se haya cublierto todo el cainpo possible de investigad6n.

RAMA, MARA DEL CARMEN. "AIgunas cuestiones te6ricas necesarias para el andlisis del surgimlento y la cnsis de la plantad6n esclavista". Revista de la Biblioteca Nacional Jos6 Martz'. (La Habana) septiembrc-








A las primers fortmas de organiizaci6n, agratia en el siglo xvi se dedican dos articulos de Jullio Le Riverend 4 derivados de una investigaci6xi mayor acerca de la structural agrania de Cuba en los tres pr1imeros s'glos de la colonia. A la hacimcla. comunera, tipo agrario characteristic de nuestro pails, dedica Violeta Serrano su'sugerente trabajo,.5
J*
Una contribuciBn linteresante -y por desgracia unica hasta ahora- es la de Juan Nrez de la Riva encaminada a resefiar la evoluci6n de un latifundio pinarefio hasta la etapa
6
revoluclonaria. Pese al peso de este tipo, de explotaci6n agraria en ]a dpoca colonial, la atenci6n de los investigators no se ha d1irligido a historian la evolucl16n de haciendas en diversos moments del acontecer histonco, o en di F terentes zonas del Pal's. Esta es una laguna sensible toda vez que buena parte del perfodo colonial transcurri6 bajo el s* no de la gran 19
hadenda.
Poco se ha escrito sobre las classes sociales. De ahi que el ensayo de Arturo Sorhegui acerca de la conformac16n de lo, que Ilzuna la "anstocracia colonial," en el siglo xvi contribuya a ini*ciar una Ifinea de investigation prometedora para el esclarecimliento de aspects esencliales del desarrollo socioecon6mico del Pais.7
El estudlio de la poblaci6n rural libre -en su variance camPeSina o de otro t*po- constotuye un vacio que la h --ratura hist6n*ca cubana. no ha cubierto. El peso de la pequena produccli'n en la economi'a colonial, su. funcionamiento y sus relaciones con la gran explotaci6n agrarian, son temas que esperan por la atenci6n de los historiadores. Un parejo esfuerzo debe realizarse. para el registry acucloso del malestar agrario que en una u otra zona del pai's, en peiiodos Y Por motives di4 LE Riv.RFN% J. "Vecindades y estancias. En los albores de la organftacio% agrarian cubana". Islas, (UniverSidad Central de Las Villas) n6m. 2(2-3)., enero-agosto de 1,960 y "Para la historic agraria de Cuba: seftlamientos, padrones y torna de posesift!'. Santiago. (Santiago de Cuba) num. 6, marzo de 1972.
5 SERRANo, Vwnx "La hacienda comunera". Economia y Desarrollo. (La Habana) enero-febrero de 1977.
0 Pgpxz DE 'LA, RIVA, J. "Tres silos de historic de up latiftindio cubano-. Puercos Gordos y El Salado". Revista. de ta Biblioteca Naci6nal Josd MarlLf (La Habana), septilembre-dicilembre de 1969. '7 SORM.GUL ARTuRo. "El surgimiento de una aristocracia colonial en el occidente de Cuba durante el sligio xvf', Santiago. (Santiago de Cuba) n6m. 37, marzo de 1980.








versos, pudiera no haber quedado lintegrado a nuestros conoc1mientos. Result llamativo cuando menos que el movimient.o campesino, tan pujante en el siglo xx, no se manifestase con igual vigor en la etapa colonial.. Salvo la conocida rebeli6n de los vegueros a princlipios del siglo xviii, nada se ha agregado a esta problematic except el sugerente articulo de: Josd L. Franco sobre la intranquilidad agrarian en Bayamo a fines de ese sliglo y cuya cabeza visible fue Nicola's Morales.8
Menos atencio,'n adn ha recibido el trabajador a salario, pese su difusi6n consignada en los census colonials. Los problemas tales como el de la possible superpoblaclio"n libre en las explotaciones agrarian pequenas y su migraci6n, hacia zonas urbanas o agricolas menos pobladas son susceptible de ofrecer resultados interesantes.
Otro campo inexplorado lo constitute el artesan'ado y el sector de trabajadores urbanos -esclavos, colons o libres--It w I Is it
cuyo origin, peso en, la economy 0 a y conditions laborales y do vida permanence prakticamente i norados, Salvo la contribu.Ic 6n de Pedro Deschamps' que toca a1gunos de esto's aspects en relaci o-*n con la poblaci'n urbana negra, poco sabemos de este problema.
Lo mismo ocurre con el process de surglimiento de la. clase obrera y de los aspects econ O-'m licos de su utilizaclo n y efliciencia productive en comparacidn con otros tipos de fuerza de trabajo empleada. Poco conocemos, ligualmente, de, la extension del re'girnen del salariado en la econom*a colonial en su conjunto y en ramas especfficas. Un aporte slignificativo en esta- dfreccio'n es el trabajo de John Dumoulin acerca de los trabajadores azucareros en la zona de Cruces."'
El ana"lisis de la fuerza de trabajo esclava o semiforzada ho reci bido mayor atencion,, tanto en las obras generals de historic economic como en trabajos monografficos y articulos. Entre estos ultimos merece destacarse la contribuc16n de Juan Perez

DtAmc% Jost L. "La conspiraclon de Morales"'. Santiago. (Sant']ago de Cuba) nuhn. 6, marzo de 1972.
9 DESCHAMPS, PEDRo. El negroen la economic habanera del sigto XIX. La Habana, UNEAC, 1971.
10 DumouLiN, JOHN. "El primer desarrollo del movimiento Obrero y la formaci6n del proletariado en el sector azucarero; Cruces, 18861902". Islas (Universidad Central de Las Villas) nu"m. 48, mayo-agosto de 1974-o









de la Riva. por sus studios acerca de los, colons asiAticos' I Y
4
por su intent de establecer el costo del trabajo esclavo en !a primer mitad del siglo xix, en comparison con el trabawo asalariado,- 12 ardculo sugerente a pesar de la muy d'scutibl-.. tesis sustentada de que esta oposicion constituva la contradicci6n ftindamental de la- sociedad colonial.
En cambio, el analysis de la evolution econ6mica a nivel local o regional ha recliblido comparativarnente una gran aten10
cio'n. Este es el caso con, respect a la zona central del pals
13 14
acerca de la que regions como Cienfuegos, Trinidad y Re in.,"IdlosI5 acaparan de modo preference el trabajo de los historiadores., destacandose Hernan Venegas por los significativos logos alcanzados. Algo se ha hecho tambien sobre zonas espeIc ificas de Pinar del R'o'6 y La Habana."7
No hay duda que este campo de studio aportaria elements linportantes para lograr una vision mis precise de la structural y la dinamica de la economic coloial en su conjunto. Problemas tales como la diversidad de modos en que se desarrollan

11 P.9REZ DE LA RjvA, I. "Aspeclos econ6micos del trAfico de cuUes chinos a Cuba, 1853-1874pp. Universidad de La Habana (Habana) ndm. 173, mayujunio de 1965.
1-2 ftREZ DE LA Ri", J. "La contradicc16n fundamental de la socle"F Economia Y Desarrodad cubana: trabajo esclavo contra trabajo libre Ito. (La Habana) nu'rn. 2, abri'l-junlio de 1970. 18 ROVM gaw ion
,, VIOLETA. "Apuntes, sobre la or Izac" de la eoonomfa cienfueguera y significacOn de los franceses fundadores en ella (In r duccion a la bistoria de Cienfuegos, 1819-1860)". Islas. (Universidad Central de Las Villas) n6m. 52-53, sept. 1975-abril 1976, GARdA MARTINEZ, 0. "Estudio de la econoria cienfueguera desde la fundac116n de la colonia, Fernandina de Jagua hasta mediados del siglo XIX". Islas. (Unir versidad Central de Las Villas) ndm. 55-56, sept-1976-abril 1977, Swws, IvAN Y H. VENEGAS. "Un siglo de historian local: el barrio de Axango (1825-1933) "'11 Islas (Universidad Central de Las Villas) n6m. 63, mayoagosto de 1979.
1-4 VENEGALSO HMNAN. ""Apuntes sobre la decadencia trinitaria. en el siglo xix". Islas. (Uni'versidad Central de Las Villas) n txn. 46, septiembre-diciembre de 1973.
10 VENEGAs, HERNAN. "Consideraciones en torno a la economic remediana colonial". 1slas. (Universidad Central de Las Villas) n4m. 67, septiembre-diciembre de 1980.
H LE Rivmm,, J. Y otros. HI'storia de Cayal'abos. La Habana, Senie Pinar del Rio 19 ACC.F 1968.
17 GAWA, GLoRTA. Historic de Santa Cruz del Norte.. La Habana, Serie Iiist6n*ca 16 ACC, 1971.








process id6nticos de crecimiento; differencias en el tempo de su desarrollo y soluciones alternatives de cultivos o forms de la economic esperan aun studios pormenonizados.
De gran intends resultaria la tipificacio"n de las regions existences en la dpoca colonial y su interrelacl16n; aspect 6ste de importance, que ha pennanecido casi virgin. El problema de la lintegracion de la economic colonial, basic para concern las characteristics y el nivel general de desarrollo socioecon'mico de la sociedad -asfcomo sus Problemas de funcionamiento y crecimiento- no puede ser resuelto satisfactoriamente sin deteryninar las regions econ'micas y sus vinculos.
De ahi que el conocimiento del desarrollo de los sistemas de transported y la creaci6n de la red de vfas de communication,
-vinculado con el problema que hemos bosquejado mAs arriiba-, resulted basico para apreciar ese grado de integracii6n y, al mismo tempo, el ritmo de creacift del mercado interior. Sin embargo, poco se ba obtenido en, esta esfera. Actualmente el Instiftuto de Investigaciones del Transporte estd enfrascado en la elaboracio'n de una historic de este ti o asf como de la organizacion empresarialde los diversos medics. En tanto culmina, el provecto, existent a1gunos trabajos publicados y relacionados en especial con los. ferrocarr-iles'8 y tambi6n con el crecimiento de Jos diversos tipos de transported a nivel local, concretamente la capital de la colonia.19 Pero, a todas fuces, las invest igac i4ones concluidas resultant a tn insuficientes para. dar respuesta a los problems planteados.
La temprana vinculacion de Cuba al mercado international planted, a su vez, numerosas interrogates, que no sioempre ha--ri estado en el centre de la linvestigad6n. Falta una historic del comercio, tanto international como interior, de la colonial, aunque las tendencies y muchos aspects. esenciales de la evoluci On de esta rama, han sido abordados en las histories generals.
0 P Is
Tambie'n es necesario prorundizar en la incidencia. de la-,I crisis econ6micas mundiales en la economy + a cubana del pasado siglo y del presented con. studios monograticos pormenorizados.

18 SERRANO, VIOLETA. Cr6ncas del primer ferrocarrit de CubCL La Habana, DOR-PCC, 1973. ALDANA, J. Aztlcar., mifnerfa.- los primeros ferro. carries en Cuba (1837-1937). Santiago de Cuba, Ed. Oriente, 1979.
SocARRAs, MARTfN. "'Los transported habancros (1519-1868). AIgunas consideraciones". Revista de ta Biblioteca Nacional Josd Marti (La Habana) n6m. 2, mayo-agosto de 1983.








va que s6lo existent dos breves trabajos sobre las crisis de 1857 Y de 1929020
Otra esfera necesitada de un redoblado esfuerzo, es la historic .0 1 Is
financier. En los 61timos afios, la. creation. del Museo NumOS11matico del Banco Nacional de Cuba y su pequeiio eq i o de investigators asi como la celebraci6n de -eventos cientfficos sobre esta teniAtica auspiciados por el Museo y la Asociacift de NumismAticos han estimulado la actividad investing iva en este campo. La moneda, desde luego, ocupa un lugar preference en los temas como, en Ios resultados obtenidos. La contribuci 61-1 de Jos6 A. Pulido, es la de mayor significacx16n y la publication de su Historia de la moneda en Cuba -actuahnente en prensaconstituira' una aportaci6n sustancial al conoc= "ento de este transcendent aspect de la economila. Parte de esa Historia se ha pre-sentado en events cientiflicoS21 en forma de resultados parciales.
La situaci*6n monetaria peculiar en zonas de escaso desarro11o en el si lo'xviii ha sido abordada por E. Jimdnez.22 Asi como la exportaci6n de moneda. y sus vinculos con la compra de esclavos, tambi6n durante ese siglo."
De mucho intere"s result el breve ensayo de Manuel Moreno Fraginals sobre el token azucarero, su difusi6n y funciones en una etapa de grades transformaciones de la industrial'
La actividad bancarla ha sido menos estudlada. Collazo con sus apuntes sobre la casa. Gelats y Cfa y Jim6nez en Ia. conside.acionde a1gunos aspects de Ia gestift del Banco Espan"ol en.

w GARCfA, GLoRiA. "Papel de Ia crisis econ6nn*ca de 1857 en la eo> nomfa cubana". Universidad de La Habana (La Habana) nfun. 32(192) o octubre-diciembre de 1968. ZANETTI, OSCAR. "1929. Ia crisis mundial y Ia crisis cubana". Santiago (Santiago de Cuba) ndm. 49, marzo de 1983. 2t PuLiDo, Jost A. "Las monedas de oro en Ia circulaci& cubaTW'. La Habana, I Conferencia Cientifico-Tdcnica de Numismdtica, 1980; "La introduccl& en Cuba de las pesetas sevfflanas en el sigio Xix". Ir Conferencia Cientifico-TOcnica de Numismdtica, 1981. "La onza de oro en Cuba". I Convenci6n Internactonat de Nurnisnidtic-a, 1983. w JmAKn, E. "Ta moneda de las plazas de Cuba, Hotgufn y Bayamo en el sigio XVITT", I Conferencia Cientifico-Tknica de Numismdtica, 1980,
24 GARdA, GWR-TA. Ma exportaci6n de moneda y el comerdo de esclavos (Cuba, 1760-1800) 11. 11 Conferencia Cientifico-Ticnica de NumisIndtica, 1981. 1
24 MORENo FR=mALs, M. El token azucarero cubano. La Habana, Museo Numismkico de Cuba, s.a.








la filtima etapa colonial, abren una l*nea de investigation que debe ampliarse en el futuro.11
Los problems economics antes y durante las guei.-ras de independenclia no han suscitado el inte res que cabna esperar. Ello
0 2
es asi especialmente en lo que se refierc a los periods de 1868. 1878 y 1895-1898, es decir, durante la ocurrencia m isma de las contends pues no disponemos ni de studios de conjunto ni de zonas o aspects especfficos de la. actividad econ6mica. La contribuci 6n de Jose' A. Pulido acerca de la. em 1'si6n de bonos de la Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico en 1866 es
-anica en su g6nero.21 Los braves trabajos de Benito Besada27 y Salvador MoraleS211 sobre la prikoera guerra de independence tratan preferentemente sus premlisas. Y lo mismo puede decirse del articulo de Le Riverend"acerca de la guerra. de 1895.
Dada la importance de estas tapas, la actividad cientifica future tundra que esclarecer a1gunos de los fen 65menos y procesos a que dieron origin y cuya influence sobre la realidad hist6rica posterior son notorios, en especial, las forms y r1tmos de la disolucio"n de la esclavitud.
It
El studio monogr-Afico de los products. basics de la economia cubana, azucar y tabaco, se ha enriqueclido con la apanici6n de la obra. fundamental de Jose' Rivero Muniz sobre la historic del tabaco en Cuba 30 que abarca, desde su descubrimiento hasta.

:25 COLLAzo., E. "Apuntes para una historic de la casa bancaria Gelats y Cla." La Habana, I Convenci6n Internacional de Numismdtica, 1983. JIMPNEZ., E. "Valeriano Weyler y la tlfima emiisi6n. de Metes del Ranco Espafiol de la Isla de Cuba". La Habana, II Conferewa Cientifico-T&nica de Numism&ica, 1981.
-w PuLiDo, Jbsg A. "'Los bonos de la Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico". La Habana, 11 Conferenda Cientffico-Tdcnica de NumisMdticat 1981.
= BmDA, BrzmTo. "Antecedentes ecenfticos de la Guerra de los Diez Aflos". Economia y Desarrollo. (La Habana) n6m 13, septiembm octubre de 1972.
28 Momtm, SALvADoR. "'Algunos precedents econ6mlcos del 10 de octubre de 1968". Revista de la Biblioteca Nacional Josg Marti. (La Habana) enerx>abril de 1975.
29 LE RiwRmD, T. "Raices del 24 de Febrero: la economic y la scl. cledad cubana de 1878-1895". Cuba Sociall'sta. (La Habana) 5(42), febrero de 1965.
-SO RIVIEw MuFzfz, Josift. Tabaco: su historic en Cuba. La Habana, Academia de Clencias de Cuba, 1964-1%5. 2 t.








]as Primeras de,*cada:s de la Rep "' ubiica y, en especial, con los trabajos. dedicados al azukar., numerosos y variados en su temditica.
La contribuci6n mayor de Manuel Moreno Fraginals acerca de la producd6n azucarera en los, silos xvin y xix" marca en la historliografia azucarera un hito como culminaci6n de una larga serie de studios cubanos pasados, y presents. sobre el tema y como sugerente punto de partida para nuevas investigaclones. Un estudlo integral, hasta nuestros, dias, ha slido abordado por Fernando Charadan en su obra La industrial azuearera en Cuba que incorpora los problems derivados de la transformacion socioecon6mica y tecnolog I ca de la producc116n de azdcar en la etapa posrevolucionarla.:12
Aunque no contamos con monografias dedicadas a la historia de los ingenious como entidades econ6micas singulares, en los; U"Itimos aflos se ba abierto una via de investigation en esta di16n. Disponemos, de breves trab bosquejan a
recd ajos en que se
grades trazos la evoluci6n de ingenios y zonas azucareras como Triunvirato,31 0 hist6rico lingenio La Demajagua en un breve articulo de Hortensia Pichardo" y la fundaci6n y crecimilento del central Francisco de Martinez Valfllant.35Una important aportaci6n la constitute el ensayo de HernAn Venegas sobre la concentraci6n de la industrial azucarera a fines de siglo en la zona de Remedios" asf como el trabajo de F. L6pez Segrera de la etapa de crisis de la industrial en, el pen"odo de 1925-1937# 37

U MORENO FRAGINALSo M. El ingenio; el compleic econ6mico-social cubana del azi4car. La Habana, Comisi6n Nacional Cubana. de la UNESCO, 1964; 2da. edic116n, Ed. Clencias Sociales, 1978. 3t. 82 La Habana, Ed. Ciencias Sociales, 1982.
33 Wmium R. Triunvirato; historic de un rinc6n azucarero de Cuba. La Habana, DOR-PCC, 1972.
"El ingenio Demajagua". Universidad de La Habana (La Habana) num. 211, 1979.
35 MARTNIEZ VAILLANT, F. El antiguo central Francisco; simbolo de una sombria historic poco conocida. La Habana, DOR-PCC, 1972. 80 VENE(;As, H. "Acerca del process de concentracl6n y centralizar On de la. industrial azucarera en la region remedial a fines del sigto XIX". Islas (La Habana) nurn. 73, septiernbre-dicliembre de 1982. 87 LdpjFz SEcRERA, F. "Algunos aspects de ]a industrial azucarera cubana (1925-1937)00. En: La Repu"blica neocolonial. La Habana, Editonial Ciencias Sociales, 1979. t. IL








Otros aspects menores, aunque no menos limportantes, son tambien abordados desde el Angulo, de las innovaciones, murridas en el abastecimiento de cafla a los ingenios-18 y en la comercializacion del azdcar33 en d,sti*ntas 6pocas, historical,
Como se puede apreciar, el inventario de temas tratados C.'s amplio aunque estos no agotan nii mucho menos la gama de problemas que debe anallizar todavi"a la ciencia. hist6rica cubana.
Los studios relacionados con la etapa capitalist hasta 1958 han acaparado, desde luego, la mayor atenc16ii de Jos investigadores. S1 bien no hay discrepancies nl' dudas acerca de ir la naturaleza de la formation economico-social existence en Cub -a durante este period, no por ello disminuye la complejidad de Jos problems planteados ante la ciencia hist6rica.
El nivel de desarrollo, alcanzado, las characteristics extremadamente desproporcionadas. de la. econornia national y los problems derlivados del funcionamiento de esa structural capitalista constituent a1gurias de las tenidticas abordadas por un Mimero relativamente grande de investigadores v profesor,."q. El papel del imperialismo norteamericano en la acent-uaci6n v mantenimiento de esa structural econ6mica. de esencia colonial ha ocupado tamblien el interest de los historiadores.
La base predominantemente agropecuaria del sistema economico est'mul6 la aparici6n de trabajos relacionados con esc sector. Jos6 Acosta, en sus articulos dedicados a la structural agrarian, sintetliza los problems principles en este sector y las vias de soluci6n hist6rica que conduieron a las transformaciones posteriors a 1959.40 Otros authors han estudiiado perfodos concertos de esta structural o su evolucl6n a nivel region.C11.41 Sin ernbargo,, y pese al conociniiento de las tendencies fundamentales que normaron el desarrollo agrario del pall's. se requile38 ODK, PATRIA, La introducci6n de los ferrocarriles port6files en ta industrial azucarera, 1870-1880. Santiago. (Santiago the Cuba), nurn. 41, marzo de 1981.
39 MOIRALEs,, RE N f. ""Los embarques de az6car a gintnel". Teoria y Pra'ctka (La Habana) n6m. 33, febrero de 1967. 40 Acosu, Jost. "La estrtictura agrarlia y el ;.r--c.tor agropecuan0 al triunfo de la Revolucl6n". Ecowmia y Desarrollo. (La Habam) nu'm. 9, enero-febrero de 1972; "Cuba: de la neocolonia a la construcci6n del socialism". Economfa y Desarro!lo (La Habana)j, n6m. 19 20, sepdembre y diciembre de 1973.
41 Rowif G uEz. DELFfm Y G. GARCIA. Latifundismo y especulaci6n. Notas para la historian agrarian. de Isla de Knos (1900-1058). La Habana, Sene Isla de Pinos 23 ACC, 1968.









4
ren todavia studios pormenorizados, por tapas y regions, del latifundio asi como de' la Pequen- a producci6n y sus interrelaciones.
Una 11"nea de investigation abierta despu6s del triunfu de la Revolucio"n es la de histories de empress, especialmente de las norteamericanas. Los trabajos se iniciaron con el proyecto conjunto. entre las Academlias de Cliencias de Cuba y la RDA en 1964-1965 para el studio de algunos aspects, de la actividad de- los monopolies yanquas y sus resultados se recogen en la obra Monopolios norteamericanos en Cuba; contribuc16n al estudio de la penetracidn imperialista.120tra contribution importante constitute la monografia United Fruit Company: un caso del dominion imperzatista en Cuba, realizado por un equipo de la Unliversidad de La Habana baJo, la direcci6n de Oscar Zanetti y Alejandro Garda.43
Especial niencio"n ha de hacerse de la labor de la Secci6n de Activists de Historla del Partido Comunista de Cuba que ha promovido la conservaci6n de los documents de las empress y la claboracli'n de historians de los centers de trabajo en todo el pal"s. Esta actividad ha garantizado la preservaci6n de valiosa informaci6h documental y testimonial acerca de las m variadas forms, de actividad empresanal, en especial del periodo que abarca el si lo xx.
Otros trabajos de este tipo se han dediicado a la minerla,14 tanto en lo que se refiere a empress norteamericanas como a las de capital nativo.45
Las enipresas norteamericanas en la jabonerl'a y perfumerifa,46 en el tabaCO17 y en la industr*a textil18
1 son otras de ]as

42 La Habana., Ed. Ciencias Sociales, 1973. 49 La Habana, Ed. Ciencias Sociales, 1976. 44 MOREJdN, N. Y C. GoNm Lengua de Paiaro.- comentarios resales. La Habana, Ed. Ciencias Sociales, 1971; IGLEsiAs. Fe. "La explotaci6n del hierro en el sur de Oriente y la Spanish American Iron Company' Santiago (Santiago de Cuba) n im. 17, marzo de 1975. 45 WRALEs. S., G. GARCfA Y M. SkNCIIEZ. Matahambre* empress y movimiento obrero. La Habana, Serie Hist6rica 19 ACC, 1971. 46 CHIA, JES10s. El monopolio del jabdn y el perfume en Cuba. La Habana, Ed. Ciencms Sociales, 1977. 47 Pwmpco F.,, Y D. RoDRfGum La Cuban Land y el cact-quismo pof fico en San Juan y Martt"nez. La Habana, Serie Pmiar del Rio 6 ACC, 1968.
,, F. Y AmAw GARCU. Historic de la t-extitera A uan4abo. La 48 CT&VEZ rig
Habana MR-P(r, IQ7)-'.









tema ticas tratadas. Y a reserve de que en lo future contlinde. la elaboraci6n de obras de esta clase, ya se planted la necesidad de integral estos resultados obtenlidos a la historic general para completer y matizar algunos de los aspects sintetizados en ellas. Ganarfa con ello, en precis lio'n y profundidad la vision, que tenemos de la penetraci6n imper'ahsta en particular y de' la gestl16n capitalist en general.
Se comprende que la Inclidencia del imperialism norteame, ricano en la economy "a del paf haya rec b do eSp ecial atenc 4 J dado su peso determinate en la configuration y conservation de la structural econ6mica de Cuba. La primer contribuci6n posrevolucionaria en este campo fue fammograffa El 1*111& do
pertalismo norteamericano en la economi"a de Cuba de Oscar Pino Santosl en 1960. Mas tarde ampliada en El asalto a Cuba por la oligarqwfa financier yanqui.50 En esa misma direcclon Francisco A. Pardeiro ha tratado las inversion'es de diversos groups financiers en las ramas y sectors fundamentals de la economia,51 del mantra especial en el period 1940-1958. Otrus aspects estudiados del control imperiallista completan un cuadro relativamente amplio del dominion multifac'tico del capital extraniero. Asf los mechanisms de apropiaci6n de la ticrra han Is *do analizados por Pino Santos en el caso de la United Fruit;" las rivalidades. intenimperialistas por 0. Zanetti y A. Garcia en Jos ferrocarriles, y por E. Collazo en la banca.13 y la operac.i6n de los, monopolies a nivel regional por Vdzquez Galego.51

4m Primer edicio'n Ed. Lex, 1960. Segunda edici6n, Ed. Ciencias Sociales, 1973.
0 La Habana, Casa de las Amdricas,, 1973. 51 PARDEIRO, F.A. "'Penetraci6n. de la oligarqul'a financier yanqui en la. economic de la Cuba capitalista. Untversidad de La Habana (La Habana) nfims. 186-188, Julio-didembre dc 1967.,52 "Los mecamismos imperialists de apropiaci6n de la tierra. en Cuba (Caso de la United Fruit Co.)". Santiago (Sandago de Cuba) n6m. 23, septilembre de 1976.
6:3 ZANMI, 0. Y A. GARcfA. "Rivalidades angloamexicanas en el sector ferrovian*o de CuW% Santiago. (Santiago de Cuba) nulm. 31, septiembre de 19178; CouAzo, E. Banco de La Habana: un caso de penetracidn interimperialista. La Habana, Informaciones especiales, no. 7 del Banco National de Cuba, s./a.
'54 VAZOUEz GALEw, A. La consolidaci6n, de fos monopolies en Camagiley en /a dicada del veinte. La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1975.









Recientemente se han publicado various articulos analizando la composicio"n, structural y proyecciones polfficas de diversas capas dentro de la burguesi 0 a del pais,15 asf Como de sus vinculos con el capital norteamericano.,111 Esta proirnetedora linea do investigad 6-n aportan"a resultados de gran linter6s, acerca de un aspect poco tratado en la lilteratura hist6rica national. Y perP
mitiria v*ncular mas organ icamentc los trabajos de enfoque his torico-econo mico con la literature dedicada al tratamiento de los comportamicutos, y profiles politicos de individualidades, classes y capas y partidos politicos. Lo mismo podria decinsc de los articulos encaminados a desentrafiar la esencia y proyecci6n de la political economic en diversos perl"odos.117
Ef comerdo, sobre todo el exterior, ha ocupado a various iinvestligadores entre los que habria que destacar el aporte de Oscar Zanetti en su anAlisis del comercio exterior entre 1895 y 1958,P ciuc traza las tendencies fundamentals, la dist*buci6n geogrAflica y el contenido de ese comercio. Otra contnbuci6n important es; la de John Durnoullin en lo que se ref liere a la apropiacion del excedente economic cubano en el penfodo de 1904 a 1933; este sugerente trabajo merece ser confinuado y profundizado.5" Y por uAtimo, en la esfera specific del azdcar, la monograffa de Arnaldo Silva resume casli cincuenta. afios de comercializacli6n. internaelioTial de este product bdsico.60

55 GARCiA A\-w.j,0j J. "La burguesia industrial no azucarera en Cuba". Islas, (Univers)dad ceraral de Las Villas) narn. 72, mayo-agosto de 1982. DUHARTE, R, -YR. DE LOS REYES, La burguesia santiaguera (1940-1950). Santiago de Cuba, Ed, Oriente, 1983.
54 PINO SANTOS, 0. "El caso Machado". En: La Repilblica neocotoniat. La Habana, EdItot-ilal Clencias Sociales, 1979. t. 11.
57 SANcH-z,, J. Poliitlca econ6mica y social del goblerno de Machade'. Islas (Universidad Central de Las Villas) riulm. 68, encro-abril de 1981 RODRfGUEz GARCfA, J. L. "La polftica, econ6mica en Cuba prerrevowdonaria, (1945-1958) ". Econoinfa y Desarrollo, (La Habana) nfim. 56, marzo-abril de 1980.
58 ZAN=I, 0. "El comercio exterior de la repilblica neocoIonial". En: La republiva neocolonjaL La Habana, Editorial de Cienclas Sociales, 1975. t. 1.
59 DumouLIN, JOHN. "Extraccil6n. y absorcift internal del excedente econ6mico cubano; 1904-1933"'. Economic y Desarrollo. (La Habana) nfim. 35, -mayo-junio de 1976.
@0 SiLN,-A, AiRINALW. Cuba y et mereado awcarero internacionaL La Habana, Ed. Cienclas Sociales, 1971.









Otros authors han tratad(:) las relaciones bilaterales, de Cuba y EE.UU.61 y de Cuba con la URSS152 en el terreno comercial, asf como, los resultados para la economfa national de la adhesion de Cuba a convenios internacionales con-io el GATT.63 COMO Se puedc apreclar, la esfera commercial en el sig7lo xx ha atraido la atenci u de fos, historiadores en una media incomparabiemente superior a lo que ocurre para la etapa colonial.
Las finanzas, sin embargo, no consultuyen una esfera muy analizada. Las escasas contribuciones publicadas se deben a Benito 13esada que ha estudiado los, proyectos de creacio"n de un banco central64y a Enrique Collazo con su articulo sobre la slituaci6n monetaria y la crisis de. 1907.1-1 Sin dudas, la necesidad de ampliar la-s linvestigaciones en este campo., especialrftente ezi el de la moneda, result pateiite de lo exiguo de estos resultados.
En la U"Itima d6cada, en cambio, ha ganado fuerza el cs-tudio del perliodo revolucionari(). Debe anotarse, emperor, que las reaA + X
lizaciones disponibles. provienen mas bien de economists enfrascados en las areas im-nediatas de creac16n, actual que de historiadores. Lo que indi',--,a que exisu!,., un retraso sensible en la Ciencia hist6rica cubana en el tratainiento y andlisis de esta transcendent etapa del devenir national. Este retraso es au" n mas incomprehensible sli tenernos cn cuenta que disponemos de una enorme masa informative de la que careen, en buena modida, otras tapas del process hiisto'rico.
La publicacio'n en 1979 de Cuba en el trbi,51*to al socialismol 1959-1963, de Carlos Rafael Rodriguez, marca. un hito decision en este campo, por cl rigor clientific- o de su enfoque y el enornie

61 GoiqzkEz, NE"oN H. "Las relaciones cconbroicas Cuba-ERUU. 1902-1958". Econoniia y Desarrollo. (La Habana) n M. 46 y 47, abriljunio de 1978.
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65 COLLAzo., E. Ma situaci6n monetaria en Cuba y la crisis econ6mica capitalist, de 1907". La Habana, 11 Conferencia Cientifico-Tgcnica de Numismatica, 1981.









4
inter's de los. problems abordados. Aunque no se trata en senfido estncto de una historic econ6mica, el anAlisis de las causes que provocan necesariamente la transformaci6n revolucionaria, y el balance socio-econo"mico de e"sta ocupan buena parte del .f
ensayo. Si de sumo interest result, la, interpretation apuntada del process revolucionario, ma'*s sugerente es en el sefialarnien1111
to de numerosos Promemas que deberAn abordarse en su momento.
De la etapa. revoluelionaria, la fase de 1959 a 1963 contlinu'a siendo, la que acapara la mayorfa de los, trabajos. Es comprensible que dos problems fundamentals ocupen el centre de la atencio"n de los authors: la. transformation agrarian y, en generall los. cambios radicales de propiedad ocurridos en este periodo.
Acerca de la reform agrarian de 1959 ex'sten varlos trabaOS66 asi como de su precedent durante la. lucha en la, Sierra Maestra.17 A la segunda reform de 1963 va dedicado el, articulo de Eduardo del Llano," enfatizando la, lucha, claslista quele dt*o ongen.
Por otra parte, ]as nacionallizaciones y la restructuraci6n de la economic sobre nuevas bases socials ocupan la aten66n de Ayala Castro en various articulos.156' J. L. Rodriguez presenta, una vision de conjunto, de la economic. socialist en uno de sus trabajos m.As recientes.70 Y el sisterna de direcclio"n de, la

186 Acom, Jost. "Las leyes de reform agl'arla en Cuba y el sector privado campesino". Economia y Desarrallo. (La Habana) n6m. 12, julio-agosto de 1972; "La revolucOn agrarian. en Cuba y el desarrallo econ6mico". Evonamia y Desarrollo. (La Habana) nlm. 17, mayo-junio de 1973; TAMAY0, IRMA. "La reform agrarian en Cuba"'. Santiago. (Santieago de Cuba) nlm. 21, marzo de 1976.
187 MARTtNr-.z Wki--OIA, F. "La ley 3 de la Sierra Maestra y ]a Pollfica agrarian del Ej6rcito Rebelde". Economic y Desarrollo. (La Habana) num. 49, septiembre-octubre de 1978. IN "La lucha de classes y [a segunda ley de reform agrarian Cuba Socialist. (La Habana) 3(9), septiembre-noviembre de 1983. 189 AYALA CASTRO (I H. "Tr nsformaciones de propiedad, control obrero
e intervene i6n, de emprcs a s en Cuba (1959-1960) ", E conomia y Desa rrollo. (La Habana) n irn. 47, mayojunjo de 1978; "Los cambios en las relaciones de propiedad 1961-1963". Economic y Desarrollo. (La Habana) n6m. 65, noviernbre-dilciembre de 1981. "Principales transformaciones econ6irn*cas de ]a Revoluc'6n Cubana". Economic y Desarrollo,, (La Habana) nlm. 75, julio-agusto de 1983.
70 RoDRIcuFz GARM. J.L. "La economic de Cuba socialista. Economia y Desarrollo. (La Habana) nlm. 61, marzo-abril de 1981.








econom"'a,, en su fase de surgirniento durante los an"'os 1960-1962, ffio.71
es el objeto de studio de Andre's Vilan
Podriamos decir, con la vista Puesta en esta breve resent, que la historic econoJi-nica dela Revoluci6n sera" una de las tareas mAs importance -y apremiiantes -- de los historiadores cubanos en el future, inmediato. Tarea a la que habral que dedicar, pensamos nosotros. un esfuerzo sostenido y cuadros sufificientemente preparados.
Ypara concluir este apretado linventano de los temas abordados; por la historiografia econ6mica en los U-"Itimos veinticinco anos, quisieramos referirnos brevemente a una obra. quc,, pese a los indudables advances, alcanzados, conserve el valor como fuente de obligada consult: la Historia econ6mlfca de Cuba, de Jullio Le Riverend, en sus dos vanantes de 1963 y de 1971.72 La contriibuci6n personal de Le Riverend en el campo de la historiografia econ6mica, tanto en los aspects generalizadores del process hist6rico en su conjunto corno en la eluc*daci'n de fen"menos concertos, es Sm duda la de mayor significac16n. Queda pues como aclicate y reto para el future trabajo de los historiadores econ6micos.

















71 ViLaiN-O', ANDRtS. "Surgimlento del sistema de direcci6n de la. economia socialist en Cuba y sus part icularlidadcs ". Cuestiones de la Economia Planificada, (La Habana) 3(3), mayo-Junlo de 1980. 72 La Habana, MINCEX, 1963. La obra de 1971 es una reedic*16n de los caplitulos contends en la Historia de la Naci6n Cubana.









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31, septiembre de 1978.












Historia de Cuba. Textos con fines docents
editados durante el period re.volucionario


DOLORES Du BREuTL

En la distribuci& de temas realizada. para el Forum de la. Historiouafia. Cubana desde 1959, me correspondio' el. Tema I: Historic General, dentro del tema, seleccione' como objeto d... studio los texts de Historia de Cuba editados con fines docentes para los distlintos niveles de la ensen"anza.
Hay que sen-alar que despues del tri"unfo de la Revolucl16n no se ha publicado ninguna obra que recoja integramente el process hist6rico cubano interpreted a la. luz del marxismoleninismo y con la base documental que hoy poseemos, para que sirva de obra de consult y de informac116n bibliog If ica. a los estudiosos de la. historic.
El triunfo de la Revoluci6n,, en 1959, c etermino* el inicio de profundas transformaciones econonlicas, political y sociales en el pal's, las que conlIevaron cambios cuantitativos Y cualitativos en el cisterna education acordes con la. nueva s*tuaci6n; se creaUes de aulas en. ]as ciudades y en el campo, lievando la instrucc16n a los lugares mas apartados de ]a isla, se reali'*z6
9
la campana dr, alfabetizacion y se organize la ensen-anza de adultos, incorporando a miles de alumnus a las alllas. Junto a estos cambios de character cuantitativo la nueva. structural. de la sodad y la. proclamacin del character socialist. de la Revoluci6n., determination el iniclo de la revision de los fines y objetivos de la ensefianza. Los objetivos y fines de la educac*On responded a los objetivos polfficos persegulidos por el. Estado.
Cuba fue un estado burguds hasta 1959 y la Junta de Superintendentes era la encargada de reviisar y aprobar los libros de
a DI
texto, vignando que se ajustaran a los criterion filosoficos y po1"dcos officials. Hay que sefialar que en este aspect eran estrictos, no asien el pedag6gico, ya. que la calidad variaba entre los fibrous que utillizaban el. me"todo catequ + stico,, hasta los texts de Historic de Cuba de Ramiro Guerra para la ensenanza primaria. y el del doctor Fernando Portuondo para la. segunda ensefian7a que reunion los requisites necesari"os. Los texts de








Historic de Cuba, como los anteriorme.ntc citados, recoglan parte de las inves tigac i ones Ilevadas a cabo en esos, a-nos, es decir hasta 1958, como fueron las realizadas sobre las ryuerras de Independence; las biograflas de intellectuals y patriots; las conspiraciones independentlistas de Jos a-nos 20 del siglo xix; los trabajos de Ramiro Guerra en los que destaca el papcl de la economic en el process hiist6rico cubano. Por otra parte, los ensayos ant imperial is tas de Rolig de Leuchsenring- Jos trabajos sobre la. esclavitud y la culture afrocubana de Fernando Ortiz, asi como los ensayos de Blas Roca, Sergio Aguirre y Car,los Rafael Rodriguez., en Jos que analizaron coii lametodologia marxista-leninista distintos monientos de la Histona de Cuba, no se incluyen en los. texts, ya que la historia. es la disciplin"A que refleja la poll"fica official, como, ya dijimos y aunque en, un pals capitalist ex"stan Corrientes progresistas y marxistas-leninistas, estos criterion, no se recogen en los programs y fibrous de texts, torque podrian afectar la establilldad future del e5tado. Habia temas tratados incorrectamente, otros. no se abordaban, por ejemplo en algunos texts se planteaba que por ]a particlipaclio'n de los Estados Unldos Cuba tuvo en rnenos tiempo su independence, por lo que habia que agradecer este gesto humanitario, y por supuesto, no se estudiaba el, Tnov'miento revolucionario contra Machado.
A partir del triunfo de la Revoluc16n se 'nici6 la revalorizacio"n del process historic cubano utilizando la metodologia marxista-leninista. Se dinigio' la investigacii6n hacia otros temas poco estudiados, entre ellos estaban el papel jugado por el movimiento obrero en el process hist6riwco, las maniffestaciones de las luchas de clase, la obra revolucionarla de Jos6 Marti, las characteristics de la penetraci6n imperialist desde el siglo XIX y sus consecuencias econ6micas y political, la historic del movimiento revolucionario en los Clen A-nos de Lucha, etc6tera. Esta nueva temkica se *ncluye en los, libros de texto actuales, y constitute el resultado de invest igaciones deblidamente comProbadas. Desde el punto de vista pedagooglico se han ajustado a las orientaciones. indicadas por el MINED.
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Se han publicado texts para las ensen"anzas primaries y secundarias y para c! nivel superior s6lo se han editado La Rep blica; dependencia y rcvolucio"'n del doctor Julio Le Riverend, la separate de los capitulos de Historia Econ6mica de Cuba del mismo autor que aparecen en la HiStoria de la NacWn Cubana y la colecci6n de texts Documenlos para la historic de Cuba de la doctor Hortensia Pichardo.








De los texts publicados analizaremos Jos mas representativos., para poder valorar en su conjunto este Importante aspecto de la HiStoriografta revolucionaria.
Historic econa"inica de Cuba del doctor Julio Le Riverend, recoge las conferences dictadas por el autor en un curso que ofreci6 en el MINCEX, publicadas en un folleto mimeografiado en 1961 y editado en 1963. La obra costa de 6 parties: 1. Europa y el Descubrimiento de Amdrica; 11. La Conquista; 111. Europa y Ainerica. en los siglos xvi y xvii;'IV. Desarrollo y dependencia de la economic colonial (1659-1886); V. La economi"a cubana en la fase imperialist (1886-1958) -1 VI. La Revoluci6n. Tiene como, character 0 stica que present el marco 'hist6rico universal dentro del cual se insert el process histo"rico cubano. Los capitulos 1, 2, 6, 14, y 21 se refleren a temas de historic universal y de economic general.
El studio de Cuba se inicia, con et aescubrimliento y el carActer de la empress realizada por Col6n, sigue la conquista y su significac''n tanto desde el punto de vista econ6mico Como para la culture lindigena. Present la. discussion doctrinal sobre la conquista, aspect no abordado con anterioridad. Analiza' el probiema agrario, la evolution 'industrial, el comercio, ]a explotaci6n del trabajo. la penetracl16n limperlialista y las caracterlsficas de una economic dominada. El putor realize el anAlisis del process hist6rico cubano, con la metodologia marxista destacando los aspects economics y socials del mismo. El texto es una valiosa fuente de information, avalada con una extensa bib 1 *1 o g r a f fa.
Hay que destacar el andlisis que hace del problema de la sierra, fundamental en la Historia econ6mica de Cuba, por ser la agriculture la base de niestras riquezas y la posesi-In de ht tierra la que determine" la poslicio"n de las classes socials criollas durante la etapa colonial. Destaca los cambios sufridos en la propiedad de la sierra a partir de 1880 con la penetrac*6n del capital norteamericano en la industrial. azucarera hasta 1959, en que se aprueba. la Ley de Reforma Agrana que marca el inicio de la confrontacio'pn de !os latifundistas criollos y los grades, monopolies azucareros horteamericanos con la Revoluci'6n Cubana. El conocimiento de las races del problema agrarlio le perm it'6 a los j6venes y en general a la poblacton cubana percatarse
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de lo justo de la media aprobada ante la dificil situation agraria. existence hasta ese moment.
El texto cumpli'6 sus objetivos, al dar a concern el panorama general del desarrollo hist6rico de la economic cubana y al despertar el interns por su investigation..








La Reptiblicalf devendencia y Revoluci6n (La. Habana, Minis. terio de Educaci6n, L 19601 mi'meografiado) del doctor Julio Le Riverend. Esta obra recoge las conferencias que imparti6 el autor en la, Escuela de Cienclas. Polifticas. de la Universidad de La Habana, en el curso 1960-1961. Fueron tomadas taquigrAficamente y publicadas en mime6grafo, despuds se han hecho varlias medicines de la misma. La Repilblica... fiene la. importanclia. de constituir el primer intent de andhsis con criteria marxista del process hist6reco dc la Rep U-Iblica neocolonial, etapa tambidn poco estudiada en los texts publicados antes de 1959, los, que cuando mAs. realizaban un studio superficial de los hechos poIfticos ocurridos hasta, la dictadura de Machado (1925-1933).
El texto costa de 24 capitulos que estudian desde la Ocupaci6n Militar Norteamericana hasta el. triunfo de la Revoluc*6n. Tiene la importancila. de concederle especial atenci' n a la. penetracii6n, impenialista y sus consecuencias, la situaci6n del pueblo trabaiador, al desarrollo del moviniliento revolucionario desde 1923, temas poco estudiados hwita entonces. AdemAs, destaca la ofensiva reacclionaria y el mik Amiento popular de 1934 a 1940. Analiza la limportanclia de la Asamblea C6nstituyente y de la Constituc16n de 1940, asi como, la etapa constitutional 1940-1952, incluyendo aspects de la corrupc16n politico-administrativa de gran. linterds. Aborda tambi6n el. gobierno dictatorial de Batista de 1952 a 1959, en sus. aspects econ6mlicos -Plan de Desarrollo Econ6mico y Social, etcetera- y la represi6n sangrienta, a la oposici6n political, asi como el. movimiento revolucionario hasta la toma del poder. En esta parte present una. breve sintesis del process revolucionario, en. la que el autor senala la poca y disperse linformacilo"n existence sobre esa. etapa en losdias en que se public la obra.
Cada capitulo finalize con las referencias,, en las que se seflala el capitulo y las paginas de las obras de consult Indicadas para profundlizar el conocimiento hist6rico; estas references permiten ampliar la informaci6n bibliogrAfica. El texto. constituye un aporte para el studio de la Rep4blica mediatizada. A partir de su publicacii(5n han apareclido otros texts que sobre su base han ampliado a1gunas tema-Weas,
Historic de Cuba del Curso de Superacl6n para Maestros, de la aurora Olga Upez, publicado primer en el texto que recogia las materials que se impartfan en los curses organizados para superar alos maestros primaries. Despu6s, en 1965, se publico' en una separate de Historia de Cuba en dos tomos, que recogia todos los contends de esa discipline. El primer tomo comprendia desde "Los Aborigenes" hasta "La Guerra de los









Diez Aflos it y el Segundo tomo, desde "Josd Martfyla Revoluci6n de 1895" hasta la "Caida de Machado".
El texto reunia, las condiciones necesarias, para ser utilizado no s6lo en la superaci6n de los maestros, slino tambidn en la ensenhanza media. Al final de cada. unlidad aparece una selecd6n, de las actividades a realizer que include preguntas, ub.0. cac16n de hechos en mapas, confecci6n de cronologla, etcetera; adema's, contiene cronologias de las guerras y la incorporacii6n de documents o fragments de los mismos, Io cual enriquecC! su contenido v pone en contact al alumni con las fuentes hist6ricas. En la Introducci6n, seftla los objetivos, de la obra, que son dar a concern una. visi6n panorAmica de la "evolucl'n de la sociedad cubana" desde su etapa initial has.ta el moment actual de trAnsito al socialism, realizando el anAlislis de acuerdo con el waterialismo hist6rico, pero aclara que ese studio emana de nuestra pr9pia historic, y cita con ese fin las palabras de Varela, "los hombres mudan de ideas torque mudan de intereses)t y de Enrique Jose' Varona, "los problems. econ6micos son el eje de la pol'tica del mundo". Explica los, concepts fundamentales del materialism hi-st6rico y hace una serie de consideraciones sobre los, regfmenes socials que han prevalecido en Cuba.
En el texto se realize el studio, del process hist O-Jrico des.tacando la importancia de la economic en cada etapa, de sus consecuencias socials asx como de las medidas, political impuestas por Espafia. Se estudian las causes y consecuencias, de las guerras; la penetracl16n. limperlialista y los objetivos. perseguidos por los Estados Unlidos durante la Ocupaci6n MilitaA. Norteamericana v la political, de Tratados, durante la Repdblica Neocolonial. Se concede gran importance al movimiento revolucionario contra Machado asi como a la Mediacio n de Welles. El lenguaje es claro y dLrecto. En el desarrollo destaca, las ideas y los concepts, basicos. Es una obra de gran interns. y cumpl1*6 plenamente sus objeti'vos.
La Historic de Cuba de Sergio Aguirre fue pub.licada en 1960'. El tomo, I comprende el perlodo, de 1492 a 1790, estd dividido en 2 voldmenes: el primer contiene los "Antecedentes, de la Colonizaci6n en Cuba"' que costa de 3 capitulos: L Los indlios de Cuba o indocubanos; 11. El descubrimiento de Cuba y el 111. La conquista de Cuba. El segando, "Primera. 6poca colonial", costa de los siguientes capitulos: Capitulo IV. Cuba de 1515 a 1555.; Capitulo V. Cuba de 1555 a 1607; CapAulo VI. Cuba de 1607 a 1700; Capitulo VIT. Cuba de 1700 a 1762; Capftulo VIII. Los ingleses en La Habana (1762-1763) Capitulo IX, Un perio-








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En la Introduccion exploca las characteristics del librop escrito como texto de las Secundarias Bdsicas., Pero que por la carencla de texts adecuados a la ensefianza primaria podfa ser utilizado en la misma. Tiene la novedad de presenter "sugerenCias de ejercicios complementarios", unos para la Ensen- anza Secundaria y otros Para la Ensen-anza. Primana. En cada c tulo aparecen las obras consultadas, que son sobre todo texts editados antes, de 1959. El autor en la Introduccion express que no es, una obra nacida de una investigaci n de archive, sino que surge como, una necesiidad del moment y tienela importancia. de constituir una valiosa interpretacl6n con la base teorica del marxismo-leninismo que posee el autor del process hist6rico. cubano.
En el capitulo primer, "Los indios de Cuba o indocubanos". realize el estudlio de los aborigines de acuerdo con los citerios maneiados hasta la aparicl16n del texto "Prehistonia de Cuba" de los authors Rey y Tabio, con la nueva clasificacio"11 elaborada por la Academia de Ciencias. Al reallZar en los si*gu*entes capitulos el andlisis de la fuerza de trabajo, sefiala co"mo los espafioles trasplantaron a la isla el regimen feudal existence en Espafia, al convertirse en propietanos usufructuarios de las tierras. antes propiledad collective. de los indios, quienes fueron obligados a reallizar el trabajo en las minas y en la agriculture. Analiza la organlizaci6n. esclavista del trabajo del negro y sen-ala conio desde el siglo xvi hay rasgos del capitalism commercial y c6mo se inici6 la formaci6n de una burgues F a commercial. coIon-Tal.
Historic de Cuba del MINFAR publicada. en 1967. El libro se public sin el nombre de su autor, Jorge lbarra. El texto costa de 6 parties y comprende el process histodco, cubano desde Cuba precolombina hasta enero de 1934. La parte I consta de 5 capitulos: I- Cuba precoloniblina, 2- El descubrimiento, 3- La factoria, 4- Lentas transformaciones en el re"gimen de la factoria en la primer parte del siglo xvin, 5- L.-A nueva polffica colonial de Espanda. La Parte 11: 1- La colonial, 2 El independent i smo, 3- Segunda etapa reformist, 4- El abolicionismo., 5- El anexionismo, 6- Tercera etapa reformista, 7- Clases socials en 1968. La Parte III: I- La Repidblica en Armas, 2- La Asamblea de Gudimaro, 3- La creciente de Valmaseda, 4- La revoluclo'n a la ofensiva, 5- La invasion, 6La guerra en Oriente y Camaguiiey de 1874 a 1876, 7- Ofensiva poliftico-militar de Martinez Campos. La Parte IV: 1- La Guerra Chiquita, 2- La Tregua de 1879 a 1895. La Parte V-. I- El Periodo de fornento y organization de la guerra de 1895, 2- De-








sembarco y primeras actividades de los dirigentes de la revolucion, 3- La invasion, 4- Repercusi6n political de la invasion, 5.- Maceo, campaAa de Occidente, 6- La campa-a de Maximo G6mez en las provincias de La Habana y Las Villas, 7- Campana de Calixto Garcia en Oriente, 8- La Guerra H ispano-Norteamericana. La Parte VI: I- La Ocupaclio"n Militar Norteamericana, 2. La Reptiblica frustrada, 3- El perfodo revolucionario de 1933.
El libro tiene una distribucio'n desligual pues mientras en, un api,'tulo se estudian los silos, xv. y xvii, la Guerra de los D*C!Z Aflos se subdivide en 7 capitulos y la Guerra de 1895 se divide en 8 capitulos. El autor sehala que "la obra estaba, dirigida fundamentalmente a nuestros combatientes" y tambi en afirma que "el poco tempo con que contiLbamos nos oblige a remitira
nos a determinados, texts en bus-ca de la information necesaria, sin poder reallizar la labor previa de confrontation con los materiales existentes en nuestros archives". Esta determine que en diferentes capitulos el autor siguiera muy de cerca el texto en que se apoyaba, variando a veces en la interpretaci6n y en el uso del vocabulario marxista. Al estudiar las dos guerras de independence se refleja el -trabaj"o investigate o realizado por el autor.
El siglo xix basta 1867 lo subdivide de acuerdo con el predominio de las distintas corrientes ideol6gicas, esto puede dar la impresi6n de que en cada etapa so"lo hab'a reformlistas, aboficionistas,, etcetera y no que todos los criterion politicos se mantenian latentes, como ocurrio" en realidad. El texto no sefiala actividades de ningdn tipo, pero crumple sus objetivos al realizar el studio de la blistoria de Cuba en forma integral desde el siglo xvi.
Historic de, Cuba editado para la Direccio"n General de formaci6n de personal docent MINED. La obra fue dirigida por el doctor Julio Le Riverend y en ella participation Mario Sampedro Brito, Waldo Oliva Brunet, Victoria Martinez Marurn, Antonio Martinez Bello y Hayde'e Leal Garcia. Se divide en 6 voIfimenes, que comprenden.. torno 1, desde los indios de Cuba en la Unidad 1, hasta la Cuba colonial en el siglo xviu, en'la. Unidad 111; el tomo 11 recoge la Unidad IV, Cuba durante el, siglo XXX hasta 1867: situation economic, Polftica. y social hasta la Unidad VI que estudlio La Tregua Fecunda; los tomos III y IV van de la Unidad VII, sobre la Guerra de Independencia de 1895 hasta la Unidad IX, sobre las primers di6cadas de la. repu'blica neocolonial. Por U'ltimo., los, tomos V y VI abordan el periodo que va de 1934 hasta el triunfo de la Revoluc"n en 1959.









. Desde el punto de vista pedago"gico reulne los requisites indispensable para una obra de este tipo, tiene vadados ejer# 9
cicios que se graddan desde el tomo 1, que son sencillos, ade.. cuados al nivel de los alumnus que lingresaban en la Formaci6n de Maestros con el sexto grado y aumentan en su complej1dad hasta el tomo V- el tomo V1 ya no fiene. e b ercicios., torque al cambiar el plan de Estudios de la Formaci*6n de Maestros, se destiny" al quinto an'o del Destacamento Pedag Ogico Manuel Ascunce Domenech (al quinto contingente.
Cada unidad se inicia con los objetivos que persigue. Al desarrollar el tema se lncluyen fragments de documents o documents con distinct tipo de letras y despue's, enmarcada en un cua ro la secci6n "Interprete el Jocumento", con una serie de preguntas que oriental al alumni en el estudio de esa fuente hist6rica. Contiene valiosas grdficas con los datos econ6micos, cuadros con los datos econ6micos y socials, cronologias de cada etapa, mapas bisto"ricos. Al iniciar un nuevo inciso hay una pequen"a secci6n, "Recuerde que"', que da una pequena sintesis del moment bist6rico. Hasta el tomo IV tien.-N la secci6n "'Trabaja y aprende", en la que se oriental una variedad de e*ercicios: ordenar cronol6gicamente, completer oraciones, responder preguntas, Solucionar crucigramas, etcetera, y la secci (oa "AtenciOn", en la que se rednen las ideas fundamentales del tema, ademds, dentro del texto se destacan con letras mas negras las principles, ideas, se incluyen numerosas laiminas, f0tos., una relacio'n de palabras nuevas, y una extensa selection bibliogrdfica que oriental al professor que desea profundiza-1. al 'n tema. En los Temas V y V1 se estudia un penodo -1-934 a 1958- que no se habia analizado con anterioridad y el Tomo V1 tiene la limportanclia de resume iada informac116n
procedente de dirigentes y participants en el movimiento revoludonario que por medio de arti'culos, testimonxos o entrevistas dieron a concern sus criterios sobre la march del movimiento revolucionario.
En la Unidad 1, "Los Indios de Cuba", se hace el anAlisis de Ta comunidad primitive en Cuba, siguiendo la claslificacion realizada por la Academia de Ciencias de Cuba que divide a los indios en dos grades groups: los no ceramistas, divididos en los aspects Guayabo Blanco y Cayo Redondo. Los Ceramlistas, diviaidos en Subtaffios y Taffios y el grupo Mayari 9 con una situaci6n especial. El lenguaje es sencillo, claro y director, los Parrafos tienen una extension adecuada. La lecture del libro proporciona una information general del process histonco cubano que puede server de base para la reallizaci6n de trabajos








deinvestigaci6n y de arnpliacion del texto si se. consider necesario.
La obra es do las ma's completes de las publicadas despu6s de 1959, conslideramos que si se edita en un solo volume, eliminando parte de las actividades pedagogical, constituiria una Valiosa contribution a la historiograffa cubana de la etapa reVolucionaria.
Historic Universal y de Cuba en los Tiempos Modernos (tomos I y 2), Historia Universal y de Cuba en la Edad Contempordnea, colectivos de authors, MINED.
Al realizarse el perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educacion jj*.F
.. que respondio a un trabajo de di'agn6stico y pron6stico sobre el Plan de Estudio vigente, hasta 1977, se determ*n6 impartir la Historia Universal a partir del quinto grado, con el studio del Mundo Antiguo, que culmlinaria, en noveno grado al estudiar la Historia, ContemporAnea y la Revoluc16n en el Poder hasta. 1975.
Esta obra es el resultado de un serio trabajo de linvestigad6n pedagogical en el que se determination los objetivo-s educativos e instructions a perseguir con el studio de la discipline Historic,, los concepts que habia que introducir y desarrollar en los distintos, grades, asi como los methods y medics de ensenanza. apropiados. Los programs se desarrollaron de forma si'stemAtica en busca de las relaciones horizontales, es. decir sinu6nicas de los hechos
asi como de las verticals, los. antecedentes y consecuencias de cada hecho. Esta concepc16n, al llevarla. a la prdctica flene ventajas., pero tambidn present grades inconveniences, como demostraremos al anal]'Lzar- la ensen-anza de la discipline Historia. de Cuba, que se include en la discipline Historic Universal.
El studio do la Historia de Cuba en el Plan de Estudio, se inicia en el cuarto grado con los "Relatos de Historia de Cuba", que como su nombre indica, Ileva a cabo por medio de narraclones el estudto del process hist"rico desde la Comunidad Primitiva, hasta el Primer Congreso del P.C.C. en 1975. Cada relate es independent del otro, son como serialses, aunque se mantienen las relaciones entre ellos. El studio del process his.t6rico como tal, no se logra completamente, pero es la ,dnica vez que se obtiene una vision de conjunto en un grado, en este plan de estudlio. Los relates estdn bien logrados, con un lengua*e apropiado al grado, aunque algunos son demasiado extensos. Para la edad de los nin-os, quizas se deba esto a que incluyen detalles innecesanos.









El studio sistematico, de la historic se inicia en el quinto grado con la Historia Antigua, en sexto grado se estudia IaErkld Media; a los grades, De-scubrimientos y a la Conquista, y Colo. nizacio"n de la Arnerica se dedican los capitulos 7 y 8. Entre los, aspects que se incluyen de Am6rica se estudlia Io relative a Cuba, esto no ofrece dificultades torque en realidad fue un proceso unico el realizado por Espafia, pero, despue's en los capl'tulos del 9 al 12 se estudian: Inglater-ra en los, silos xvi y mi, la Reforina Religiosa., desarrollo y consolidaci6n del e-stado ccntralizado y el Renacimiento. Los aspects que se estudi'a. de Cuba quedah opacados ante aconteclimientos hist6ricos de la tTascendencia de los citados.
El studio de la Historia de Cuba continue en los. grades septimo, octavo y noveno; mientras la primer parte de los fibrous de texto se dedica, a la Historia Universal, la sclgund.-i parte aboard la Historia de Cuba. El anallisis del roceso, histop11CO se realize de acuerdo con la metodologia cientffica del marxismo-leninismo. Se estudian los hechos, fundamentals, pero en a1gunos moments la Iidea central se pierde por los nurnerosos detalles que se incluyen.
En el texto aparecen documents, graficas, ilustraciones y mapas que facillitan su studio. Los concepts, las palabras nuevas, las conclusions y las fechas sobresalientes se destacan utiflizando, otro tipo de letras. Alfinal del libro se encuentra el vocabulario con las palabras nuevas. Estos son logos, desde el. punto de vista pedag6gico, pero tambien dan lugar a que a veces el alumni studied s6lo los concepts fundamentals, y las conclusiones de cada tema y no lea el resto de la unidad.
El studio de cada etapa h'st6rica se inicia con las caracterisficas de la economic, se analizan tanto las fuerzas productivas como las relaciones de produccl6n, los problems IF
sociales, los politicos, asi como los aspects fundamentals d.--.*l desarrollo cultural es dccir, se realize el studio integral de la etapa, Io que permit establecer los vinculos existences entre esos aspects, y tambie"n las relaciones entre la Historia Universal y la Historia de Cuba. Al estudiar los. distintos momentos de las luchas indepen.dentistas y de liberaci6n national se destacan las causes, las fuerzas motrices, y las consecuencias.
La obra en conjunto re'ne los requislitos de carActer cientifico y pedag6gico que debe tener un texto de este tipo, la obje.0
cion que se le 'Duede hacer es que el studio de la Historlia de
Cuba se realize en tres curses y que mectia un ano entre el an a-11sis de los contends de sePtimo a octavo y de octavo a novena arados. es decir aue los mismos correspondent al sepundn zp.4








miestre, lo que determine que la confinuidad del process hist6rico cubano se plerda, lo mismo que ocurre con la Historia Universal.
".r%
Documents para la Historia de Cuba de la doctor Hortensia Pichardoi, obra que costa de cuatro tomos (el cuarto tomo con dos vollmenes), recoge los docu-mentos ma's representatives de la Historia de Cuba desde las Capitulaciones de Santa Fe. hasta los producidos en, 1940. La publication de esta obra, que es el. resultado de un. arduo trabajo de investigation realizado, por su aurora para la docencia del nivel uxuiverslitario, ha resuelto uno de los principles problems para el studio de la histona, el de la utilizaci6n de las fuentes hist6ncas por el estudiantado, adernas de que la obra se enriquece con el marco hist drico que present de cada documents.
Es necesario. que se publiquen texts de Historia de Cuba que analicen, en su totalidad el process hist6rico cubano, adaptado a los distintos niveles de ensefianza, asif como obras no docents que recojan el tesultado de las ltlimas investigaciones reallzadas en el pai 0 S.
En la obra se analizan los renglones mds importance de la economi'a corolla, las characteristics de la propiedad de la tierra, tar,
el surgimliento de las primers diferencias entre peninsulares III I.
y criollos, las manlifestaciones religious y los advances del siglo XVIII.
El texto tiene una buena organizacon y una di-Aribucio11 adecuada de materials por capitulos. La periodizacion hist6rica obedece a hechos concertos que define la etapa, lo que perrrnte destacar las analo 'as existences en la misma y sus diferencias con las tapas anteriores y posteriors.
Est! escrito en un lenguaje claro, y asequible a los alumnus,
J
ademdsi, tiene, una information adecuada para los profess.
0 rofesorado de secundaria Hamado a deres, en anos en que el p el requerido por la explosio"i'l
Sempenar sus functions sin el ni"V : obras de matncula en ell nivel medio., requerfa de , como la analizada, que fuera una gufa para desempenhar sus functions.

























EN






























norroRIAL LETRAS
CIUDAD DR LA PASANA6 CUM. IM











Apuntes bibliografficos de una etapa ^0 a 'w
precursor en los anos jovenes
de Alejo Carpentier


ARACEU GARCfA-CARRANZA

Ya a fines de la decade del veinte Alejo Carpentier era un cronista y un critics musical de reconocido talent en nuestro pals, Do-tado de una extraordinary capacidad para la comprenIs 16n y el conocimiento de lo clasico, asiL corno para similar el refinamiento de su dpoc'a, logr6 aportar nuevos valores al periodismo habanero. Su culture no se habia nutrido solamente con la lecture de los grades authors, sino con la observaci6n y el studio de sus propias ral"ces. Carpenter conocia la vida de los negros cubanos, jamaicanos y haitianos que trabajabarl las. plantaciones de azu"car de Santiago de Cuba, asi como la culture negra suramericana., muy semejante a la culture negra de: las. Antillas, Mayores; habla realizado, un larg o vi*aj'e a Brasil y a las Guayanas, antes de 1927. Su iinter6s por el arte negro se remonta a 1923 cuando da a concern en Cuba la debatida novel Batuala de Rene" Mara-n' a travel's de una de sus primers cr6nicas publicadas en la secci On Obras Famosas, las cuales escribiera, desde 1922, para el perio'*d*co babanero La Discusi6n. Batwla, que meredo el Premio Goncourt en. 1921, cuando apenas Europa conocifa la culture negra, es un ataque frontal al colonialism y a los colonizadores que s6lo ven-en los colonizados bestias que deben ser explotadas hasta su-s dtimas consecuencias, Carpentier denuncia el no entendi'miento, deflinitlivO y absolute, entre'el. colonizado y el colonizador que impose sus leyes, su religion y sus costurnbres con el. dni*co prop6sito de embrutecer, degenerar y vl*olentar principios atavicos enbeneficio propio. Velintiocho a-nos despues volvena a escnoir sobre la obra de Rene' Maran esta vez atra 0 do por el poder de sint .,,sis, la ironfa y la gracia de la -imagen de su Sabiduria Africana
1 CARPIRNMR. ALEJO. "Batuala [de] Ren6 Marcin". La dzscusi6n (Habana) 21 enero, 1923: 5. (Obras Famosas).
2 "'Sabiduria Africana". El Nacional (Caracas) 18 septiembre, 1951. (Letra y Solfa).








pequeno, libro derefranes y sentences de este escritor' que permancci6 siempre fiel a la temkica afficana.
La lecture y el studio de obras como Batuala unido a su ya asombroso dominion de la mfisica cubana hicieron possible que el joven Alejo Carpentier incursionara. en la culture negra con elements verdaderamente autinticos. Iniciaria asi" una etapa precursor dentro de su creacli6n, etapa que se extender'a hasta la segunda mitad de la decade del 30.
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Recordemos, que no habia. cumphdo, aun 23 anos cuando firina. el Manifiesto Minonsta contra el firano Machado, y acusado de communist sufre prison a partir del 9 de jullio en la Carcel de Prado, en La Habana, donde describe los dias I al 9 de agosto la primer version de su novel 1Ecu6--Yamba--4!: -Dios loado seas! (frase del dialecto agapa, proplio de los fiAfflgos), titulo que no publicar'a hasta 1933.4Conocedor del n-an'Jiguismo, suerte de masonerla popular dotada de una religion pantel"sta, el novelist. describe la naturaleza del negro arrancado de su continente native por la crueldad humana. Con estilo, personallstimo da a concern la tragedia del campesino cubano negro. Usa frames largas y lentas para describir el otrora tempo muerto de la zafra azucarera cubana, y frames courts, que aceleran la trama, para describir el tempo, de molienda; logra la narrac*o-n de las ceremonies relligiosas de los nanigos y los ba"'Ies afrocubanos con percus116n verbal y ritmo de tambor, medi'ante ]a prosa modern que emplea.5 Lo negro y lo blanco cubanos, los misterios y las ceremonies de los, RARligos, la vida del negro en la manigua y en el ingenio azucarero, y un extenso glosarlio al final de la obra manifiestan su inter's por describir p expresar Io propio y definir nuestro continent; trataba de "hallar lo universal en las entran-as de lo, local y en lo, circunscrito lo
.f
IS La Academia Francesa le otorgana en 1942 el Gran Prernio Broquette Gouin por el conjunto de SU obra.
4 CUPENTIER, ALEjo. Fragmentos de -Ecui Yamba W Aventura en Mal Tiempo (Santiago de Cuba) (2): 6; octubre, 1933. ilus.
*"iEcud Yamba 01 Historia afrocubana". Madrid. Editorial Espafta, 1933. 240 p.
Buenos Aim, Editorial Xanadd, 1%8. 231 p. Pr6logo a ]a presented edici6n por A. C. La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1977. 170 p. flus. (Letras Cubanas).
[Barcelona, Editorial Bruguera, S. A., 19791 215 P.
(Madrid] Ediciones Alfaguara. (19821 230 P. (Literatura Alfaguara).
5 FERxANDEZ DE CASTRQ_. Jbsig ANToNio. Tema negro en las lefras de Cuba (1608-1935). La Habana, Edliciones Mirador. 1943. p. 91-94.









aterno"'.1 Primer empe-o de bu'squeda que cuaiana anos despues en su estilo barroco credoo por la necesi*dad de nombrar
JaS CoSaS"".7
Otros escritores de su generac16n trataron tambien de expresar lo americano y abordaron el folklore negroide de Cuba pero acaso en esta faena artistic la obra de ma's logro y modernwad haya slido el libro iEcue--- Yamba 6.1 de AleJo Carpentlier".8
1927 es tambie"n el anho de la Revista de Avance y Carpentier habia sido uno de los c.inco escritores que pubficaran en el 10
mes de marzo el primer number de este vocero del vanguardismo en Cuba. En este mismo afto terminana de escribir los librettos de sus conocidas acciones coreograficas: La Rebambaramba y El Milagro de Anaquilld,- sus poern-as afrocubanos "Marisabel" y "Juego Santo" escritos para voz y piano, con muSica. de Alejandro Garcia Caturla (Edicio-n Maurice Senart,
If '0 rb
Paris); y otra action coreogratica. en un ac-to y tres eplisodi"Os: La hi]*a del ogro, en la que utilize grades pasos chisicos, con, musica de Amadeo Rolddn, y decoraci6n. y traces de Adia Yunker.
Estos ballets fueron los primers escritos en Cuba, a pesar de que Carpentier no desconod'a ]a lmposibilidad de sus puestas en escena, ni la ausencia total de posibilidades coreogr-Aficas en nuestro pal's; sin embargo, no por ello renuncio' a la. creaclon de un repertorio adecuado:
Cuando hayan obras suf icientes para mercer un esfuerzo de realizacio-'n estetica, ya se formaran o educarin intiftpretes Y si en este terreno comenzamos
por el princlipio, debemos reconocer que no son compositores los que faltan en Cuba, ni las orquestas capaces de interpreter part'lituras. Por lo tanto no creo

-6 Consejo, admirable dado por don Miguel de Unamuno a los escritores de Espafia y Ame"'ri-ca. Wase comentarios y reflexiones de Alejo Carpenter sobre esta frase en sus articulos: "Lo local y el localismo", d'De Io local a lo universal"'Y "El hombre y el marco", publicados en su secci6n Letra y Solfa, de El Nacional de Caracas, los dias 29 de noviernbre de 1952, 27 dc febrero de 1955 y 2 de marzo de este afio, respectivamente.
*r CARPENTIER, AL-io. .14 Problernitica, de la actual novel. latinoamericana". (En su: Tientos y diferencias: onsayos. Mkico, Universidad Nacional Autonoma, 1964.)
8 ORTiz, FERNANDO. 'Tredisposicl6n al lector". (En: LACHATARERIft, RomuLo. Oh, mio Yeinayd. Manzanillo, Editorial El, Arte, 1938. p. X).








vano el afAn de acurnular obras en espera de que las circunstancias nos pennitan Ilevarlas, tarde o tempura.
no, a las tables. Con ello se van fliando aspects linteresantes de nuestro folklore; se va satisfaciendo esa
"dad de alcanzar el ti ran
nieces iempo ido que ent a todo
anhelo creador.9
Por estas razones La Rebambaramba es un ballet concebido para una 6poca carente de coreo"grafos y de danzarines profeslonales:
De ahl que constara de dos escenas enlazadas por
un Interludio. En la primer se aslistfa, al trdfago de la servidumbre del Palacio de Lombillo, proximo a la Cathedral, en espera del amanecer del Dia, de Reyes en que los cabildos se echaban a las calls para feste'ar la Epifanfa de acuerdo con sus costumbres y tradiciones. En el segundo, habrian de presentarse tres comparsas: a) compares lucuml; b) compares de la culebra-, 0 compares n-a'niga frente a una decoradon I nspirada en las estampas de MI*alhe. Resuelta, ( ... ) en pantomima la primer. escena ofrecia pocos asideros al compoitor. Su partitura hab' de ser fragments *a por fuerza,
reducidndose, a veces, a una mera rnu's*ca de acompan-amiento -aunque en ella se inscribliera, de modo epis6d *co la. viej a contradanza. (1803) de San Pascual Bail -00 n. 10
Las paginas sinf6nicas de La Rehambaramba y de El Milagro de Anaquillif compuestas por Amadeo Roldin, serfan interpretadas en el Teatro Nacional de La Habana por la Orquesta Filarm6m'ca que fundara el Maestro Pedro SanjuAn, y que por esta 6poca. dirigfa el proplio Roldan. El 11 de agosto de 1928 La Rebambaramba se estrena en La Habana con gran 6x*to,, posterlormente obtendrfa nuevos exits en Pari's y en. Madnid. Este ballet colonial cubano, en dos actos le fue sugerido, a Carpentier por un grabado de Federico Mialhe que represents comparsas del Dfa de-Reyes frente a la v*e*a iglesia de San Francisco, en La Habana. Otros grabados de Mialhe y de Landaluze tambi6n le inspiraron el ar biente de este ballet que se desarrolla en la Cuba de las calesas y los caleseros.
0 CARPENTIER, ALwo- "Un ballet afrocubano: El Milagro de AnaquffW'. Revista Cubana (Habana) 8 .(22-24): 145-154; abril-junlie, 1937. Contiene.- Nota Liminar. El Milagro de AnaquiI16 (Misterio coreogrifico afrocubano en un acto). Personajes. Notas. Decorado. Escena 1-8. 10 a 'Id La Rebarnbaramba". El Mundo (Habana) 20 noviiembre, 1960: 4.









Despue's del estreno de esta pagina sinf6n*ca Jos famosos, bailarines, Ted Shawn y Ruth St. Denis, intdrpretes de danzas indostanicas que visitaron La Habana por esta Opoca, tuvieron el prop6slito de estre-nar este ballet en New York, con una ingeniosa coreograffa, pero razones econ6micas Io implidieron.
A fines de 1931 Amadeo RoIdAn logra un gran triunfo en Pan's, con la suite orquestal de La Rebambaramba, bajo la direccio'n de Nicolds Slonimsky quien tambii6n dirigina esta obra en Praga y -en Berlin. En Pan"s este estreno marco un 1-tito para Jos compositors panisienses quienes escuchaban por primer vez baterfas de gil iros, maracas, claves y otros ins trumentos ipico-s de Cuba.
Posteriormente y a instancias de Maurice Jaubert, Sergio de Diaghiflicv se interesan"a por las tres comparsas del segundo cuadro de la obr-zt. Pero ya por esta epoca el genial animator de los Ballets Rusos enfrentaba problems econ6mlicos serious, y preparaba sus espectaculos con 3 0" 14 figures, sin cuerpo de baile. No obstante Carpentier comenz6 a trabajar con Diaghilev en una simplificacio"n de La Rebambaramba cuando a este le sorprendio" la muerte en Veneclia." Este primer ballet cubano que Carpentier habia comenzado a escribir en 1926, daria Iffilicio al concerto cubano del Primer Festival de MU"sica Latinoame. 4 12
ricana que por su iniciativa tuviera lugar en Caracas en 1954.
A-nos mAs tarde surgeon en Cuba algunos conjuntos de Ballet y la obra se cscenifica por primer vez el 13 de septliembre de 1957, con coreografia de Alberto Alonso, en el program Gran Teatro del S;ibado de CMQ-TV, bajo la direccio'n de Enrique GonzaIez Mantlici. Esta version utilize' m-is, de 80 artists, entre ellos, Sonia Calero, Editardo Egea y Enrique Almlirante.13 Despu6s de- triunfo de la Revolucion, en 1961. Ramiro Guerra emprende la tarea de rescatar esta obra y logra una intriga ma's dinAmica y apretada con la fuslo"n de las dos escenas Originates, para eviitar el cambio de decorado.
Por su Parte El Milagro de Anaquille" no fue estrenado hasta el 22 de septiembre de 1929. Carpenter utillizo" elriitual coreogr4fico de las ceremonies de iniciaci6n afrocubanas, y Rolddn
11 4'Trayecton*a de una partitura". El Mundo (Habana) 18
enero, 1961: A-4.
12 "'Al cabo de un cuarto de sliglo". El Nadonal (Caracas)
9 didembre, 1954. (Letra y Solfa).
13 "La Rebambaramba. Un libretto de, Alejo Carpentiee'.
Ilustraciones Ricardo Raymena. Cuba en -el Ballet (Habana) 9 (2): 22-28P Mayo-agosto, 1978. flus.








se idenfific6 de tal mantra con la safira de este mimo-dr-arna que la. critica de la epoca sugino que no debia separarse la acoil*
Cion coreograrica de la mlsica, ya que ambas constitufan una obra i inica.
En Julio de 1960 El Milagro... serfa estrenado en la Sala Covarrublas del Teatro Nacional de Cuba, tambic'n con la estupenda coreografia de Ramiro Guerra.

Treinta y tres anbos transcurrieron hasta que nuestro deSeo de ver constituirse, en Cuba, un conjunto coreogrdfico ariimado por danzantes negros y blanco -cosa inconcebible en La Habana de otros dias- se hiciese
ible, gracias a la realidad de una integraci6n, racial
debida al Gobierno Revolucionario.14

En marzo de 1928, despu's de obtener hibertad bajo fianza el afio anterior, Carpentlier viiaja a Pari's sin pasaporte y sin pa'peles de identidad. Esta fuga limprevista se debi"O a la presencia del poeta Robert Desnos, en La Habana, quien asistia, como representante de La Razon de Buenos Aires, al V11 Congreso de Prensa Latina. Desnos le ayuda a embarcar en el buque Espana. prestIndole identifficadon para. su desembarco en Saint Nazaire donde la ayuda de Marliano Brull, funcionario de la Embajada de Cuba, fue decisive. Por ello viaJa a Parisl o con mas exactitud a Montparnasse, donde se install en un hotel de la Avenida del Maine con un carnet de periodista de la reviista Cartels, y un cartapacio de oraciones brujas, fidnWgas y cat6licas donde Ilevaba su. novel iEcW Yamba 0! y sus, poernas, "Liturgia 77 Tanc' nPP P "Blue-p-P., llmarisabell"'., ""Juego Santo"y los nueve Poemas de las Antillas.
Al relacionar este poernario, el muslic6logo cubano Hilario GonzAlez en su pr'logo al primer volume de las Obras Completas's de Alejo Carpentier los sitfla en el tiernpo y determine la. integraci6n de los mismos a la primer version de -Ecue" Yamba-Oh
Asombrosamente anticlipadores de la eclosi6n que dentro de ese estilo se producir'a en la d6cada siguiente, con T.-A
14 -- CoAnaquilM, una gran obra que esper6 33 afios en Cuba".
Mixico en la Cultura (Mixico) 1960. Is GONzALEz, HiLmo. "Alejo Carpentier: precursor del movftniento afrocubano". (En: CAmmirat, ALEjo. Obras Completas. [MdxicoT Siglo Veinduno Editores, S. A. [19931. V. I La Creac!6n Literaria).









obra de Guillin, Ballagas, y tantos otros, tienen ademis
de su cubam a, de su afrocuban'ia
4 un aspect coffin,
todas las temAticas, acciones o "dibujos" Planteados Por los poems, aparecen en una u otra formaffl fugazmente o detenidamente, integrados a la action central o como, simple menci6n. de paso, en la novel jEcud Yamba 0! Tambie'n est.An Jimplicitos en. la novel los elements que conformarian tres texts enigmAticos de Carpentier que se han dado por termi"nados, e incluso muslicalizados: los proyectos de ballet titulados Azficar y Mata, Cangrelo"I los cuales no pasaron del estado de apuntes de dos o tres cuartillas manuscritas. El mercer texto seria el relate "El Castillo de Campana-Salom'n", tambidn menclionado en lEcue- Yamba 0*1
La importance de estos apuntes reside en que estAn realizados en la segunda mitad. de 1926, y son interrumpidos Para brindar a Amadeo, Rolda'n el libretto de La Rebambat-amba, musicalizada en 1927.

"Liturglat? y "Canc116n" aparecerian en. el mes de julio de 1928 en la revista Gdneslfs de Paris" y dos a-nos despu6s "Liturgia" seria Publicado por la. Revista de Avance en. Cuba.18 MAs de una vez ambos poems han. sido seleccionados, para notables antologias de poesia negra por especiallistas tan genuinos corno Emilio Ballagas y Ram.6n. Guirao.19 Otras antologfas de pocsia cubana, afroamericana y afroantillana, pu16 Poems wmogrfficos criollos escritos sobre partituras de Amadeo Rold;An.

17 CARPENTIER, Aujo. "Liturgia. y Canci6n". Ginesis (Paris) julio, 1928.
O'Liturpa. A Alejandro Garcia Caturla". Revista de Avance (Habana) 4 (50): 260; 15 septiernbre, 1930.
4
19 "Liturgia y Canc'16n"'. (En: BALLAGAs., EmILio. Antologia
de la poesia negra hispanoameri*Wpa. Madrid, Aguilar.. 1935. p. 65-67o 77-78).
(En. Gum% RAmdx. Orbit de la poesia afrocubana 1928 1937. La Habana, Ucar Garcia y Cia., 1938. p. 77, 8U,1).
(En. BALLAGAS. EMILIO. Mapa de la poesta negra americana. Buenos Aires, Editorial Pleaxnar, 1946. p. 140).









bhcadas en Cuba, Espana, M6xico y Puerto Rico,20 han inclut-do estos poems por los cuales Carpentier ha sido considerado, posteriormente, un cultivator magistral de la poesia afrocubana.
"Blue", publicado en agosto de 1928 en el periodic habanero Mario de la Marina, seria linterpretado postcriormente por Maryla Granowska, traduclido, al frances por el propio Carpenter, en el program Majestic con musical de Marius Frangois Gaillard (Paris, Edlifton Martine).
En este mismo afto Manuel Ponce lo nombra. jefe de redacci6n de la Gaceta Musica122 en la que da a concern sus impresiones sobre aquellos memorable concertos de mlsica nueva que organizara en La Habana con Amadeo RoldAn en 1926.
En esta etapa de su estancia en Francia conoceri 0 a el surreafilsmo esa Of 41 escuela magniffica" pero ya plena, a la cual reconoce que no habia nada que an-adir, y se obsession con el studio de Am6rica. Ocho afios despuj6s ya habi'm colaborado en Bifur, Comoedia, Documents, Transition, Vintransigeant, Cashiers du Sud y Le Phare de Neuilly con articulos sohre la
"Liturgia y Canci6n". (En- SANZ Y DIAZ
+ -, Josi2. Lira negra.
[Madrid, Eugenio SAnchez Leal, Impresor, 19453).
"Liturgia". (En-, VITIER, CINTIO. Cincuenta aifos de poesia cubana (1 02 4952). La Hab'a'na, Direcci6n de Cultura del Ministen*o de Educacio'n, 1952. p. (226]-228).

"Liturgia y Canci6n". (En: G*N;r.ALEz, Jost Luis Y WNICA MANSOUR. POCsfa. negra de Ame'rica. [Mexico) Biblioteca Era [1976]. p, 93-95).
(En: GONZALEZ RAU. ARMANDo. Antologla clave de la. poesia afroamericana. Madrid, Ediciones AlcalA (1976] p. 67-69).
(En: MORALES, JORGE Luis. Poesia, Afroantillana y Nema. Rio Piedras, Universidad de Puerto Rico, 1976. p. 212-215). 21. "Blue". Dfario de la. Marina (Habana) 26 agosto, 1928.
Poema que dedilc6 a Fdlix Pita Rodriguez. 22 1. "Uaudio Debussy: Diez aftos despu4s". Gaceta Musical
(Parfs) abrfl, 1928.

"Festival de mlsica polaca". Gaceta Musical (Paris) mayo, 1928.
"Teinte aflos de aires americanos". Gacefa Musical (Paris) mayo, 1928.
W "Festival Stravinsky". Gaceta Musical (Paris) junio, 1928.
Hictor Villa-Lobos". Gaceta Musicat (Paris)., (5-13; *ulioagosto, 1928.










culture negra del Caribe, y el folklore musical cubano.23 Describe los mAs reco"nditos aspects del negro afrocriollo: su
& P a
DsIcologia, su vida external y las pr4ct'Icas religiosas de origin fricano a que se consagra. Su estilo minudoso y objetivo transparent un marcado inte e
tura enftica y primitive. res Cst"'tico por reveler una culEn noviernbre de 1929, "Marisabel" y "Juego Santo"' serial musical lizados en Francia por Alejandro Garcia Caturla y en este rnismo anW apareceri P an en Parisi, en un volume, las nueve partituras de Marius Frangois Gaillard escritas para los Poems de las Antillas de AleJo Carpentier.11 Tres de estas nueve melodies: "Ekoriofo""', ((Village" y "Myst-bre" fueron estrenadas en Paris, en ]a Salle trard, el 8 de marzo de este ano, por Jane Bathorl". El 14 de junio el barl'tono Victor Prahl interpret' "Village" en la Salle Chopin acompanado al piano por Gaillard. Posteriormente la primer audition integral en Pan's, es interpret.-Lida, en mayo de 1930, por el baritone Georges Petit, acompa-ado at piano tambii6n por Gaillard, en los salons de editor Martine, Otra audicio"n integral serfa interpretada por este mlisrno baritone el 9 de enero de 193 1, patrocinada por la Societe" de Musique de Chambre de Marseille.
El 28 de octubre de 1.930 Lydia de Rivera estrena en La Habana los Poeinas..., acompanbada at iano por Ernesto Lecuona., como parte de los Recitales de Canto que se ofrecian

23 jLettre des Antilles". Bifur (Parfs) septiembre, 1929.
Datos tomados de. VA7.ouF.z_, CARfurtm. "Bibliografia". SUD (Marsella) (Ndmero especial: Alelo Carpentier ot son ouvre) 11982.
"Chez les sorciers de Cuba". Comoedid (Paris) 12 octobre, 1929: 1.
O"La musique cubaine". Documents (Paris) (6).- 324-327; novembre, I 929. ilus. elles) 20 mars, 1936:
La Bo)le 4 Alusique (Brux

"Cuban Magic". Tr. by Frederick M. Murray. Transition (Paris) 1930.
"Comment est nde ]a Rumba. Sous le ciel de la Havanne". L'Intransigeant (Paris) 4 dece"mbre, 1931: [11-2.
.I "Histoire de Lunes". Calfiers du Sud (Paris) 20 (157): (747]759; dec6rnbre, 1933.
ImAges et pri&rcs negres". Le Phare de Neuilly (Paris) (1). 42,1933. I'lus.
"Two Cuban Prayers". Transition (Paris) juillet. 1935.
24 Po6mes des Antilles. Neuf chants sur des texts de At&
Carpenter, Mi4sique de Marius Franigois Gaillard. [Paris, 1929] [381 p. Mlsica impress.
Estas partlituras aparecen fechadas en los meses de enero y junio de 1929.








'-n el Hotel Ambassador (Calzada Y A, Vedado) En, el segundo de estos recitals Lydiia de Rivera canto' cinco de los nueve Poemas... ("Myst6re", "Village", O'EkorioW'. L"art d'aimer" Y "United Press. October"). La segunda audic16n integral no se hizo esperar en Par I s donde LOffice International des Artistes organize un concerto a proposition, el 14 de marzo de .1931.P con las voces de Olga Luchaire y Marie-Antoinette Pradier acompahadas al piano por Max Kruger y Marius Frani .ois Gaillard. Otra audicio"n integral fue linterpretada por Anne Valencin el prirnero de marzo de 1932, en la Salle Debussy de )a Mason Pleyel, acompaiiada al piano por Gaillard.
Los texts de estos Poemas... -aIgunos de lo-s cuales son simples transcripciones de encantamientos de hechlicerosfueron construidos con materials poetics tomados de los cantos y tradiciones de, los negros del Carlibe. Carpenter y Gaillard se propusieron dar a concern uno de los amblentes negros menos conocklos en Europa en una 6poca en que para muchos, los negros constitution un pueblo vasto y uniform que era conocido en el mundo bajo aspects, slimilares, sin tener en cuenta la riqueza. de matches culturales que los caracteriza.
Gaillard dio a estos cantos una interpretaclio'n musical adecuada sin menoscabo de su lirismo. Algunas de, estas melodfas tienen por ce'lula un disefto riftmico, autenticamente afrocubano, como la titulada "Vart d'aimer". El gran compositor c int6rprete de Debussy, supo, traducir el caralcter de un arte snore, a la vez primitive y complejo, y permanence en los don-iinios de la mas pura expression musical.
Los Poemas de las Antillas forman un conjunto que podria resurnirse como: El pueblo y stis hombres. Resultan texts penetrados por un sentido magic y misterioso.
La primer composition, "Ekoriofo" es una tradition nafliga obligatoria para un nuevo "hermano" que debe ofrecer
"comida a los muertos" durante las fiestas de iniciaci'
Es un canto ma-igico que se deja oir en la noche. "Village", es ua poema de lines senciltas donde el poeta evoca a su pueblo: diez pobrisimas chozas,, un, carnpanario y un techo de tejas rojas. Es una estampa Ilena de encanto donde se unen y confunden visions, de distintos passes caribehos. "Myste"'re" es la oracion secret al Santo Pedro, cuya images, en la hechiceria afrocubana, represents al dios negro B % abalfi-AY6. "Midi" tiene un ritmo lento de sol de mediodia que adquiere movimiento ante la vision de un pez rojo que atraviesa un estanque como un silbido. En ""Les Merveilles de la science" cl brujo invoca un cuerno de chivo y un hueso de muerto y se di-









rige al amante para prometerle el arnor de su amada. Marca la. frente del amante con una cruz de yeso amarillo y purifica .4
su espalda con una escoba de plumes dc gallo. Luego f-j'ara slete alfileres sobrc la images de la mujer amada y la rocl'arA con agua de tabaco. Tras las danzas rituales el bru'o invoCard al buen Yaniba. Es un poema realmente alucinante. "L'art d'aimer 11 evoca la. images beridapor siete alfilercs y el sortilegio empieza a obrar. "F8te" es la. pintura de una fiesta
w
aldemia que estremece el caser o con jaleo de tambores. En "Llwito" los hombres recucrdan a sus muertos y haran ofr sus sollozos segu'n la tradiclion fiLihiga. Por U"Itimo en "Unlited Press-. October", una agencia cablegraffica anuncla que un cl"clo'n ha dewistado Las Antillas. El poeta imagine destrozada su tierra natal por la U'nica dcsgracia que concern estas tierras magicas, y Ilega a pensar que no seria tan duro el invierno de Francia. si so"lo un humilde rosal anti'llano hubiese 'ido respetado por tal siniestro.
El 22 de noviembre de 1929 Carpentier habia estrenado en. el TheAtre Beriza, en Paris, Yamba-0, tragedia. burlesca basada en una vicia. levenda de las Antillas: la leyenda de Sikanecouna, Esta leyenda que venia tra;smitie"n.dose de generation en generation entre Jos fidiiigos es transformed para su. realizacio"n escdiiica: sin C*poca fija n1i lugar de accio"n, Carpentier la situa en un ambience fanta'stico. Escrita para. dieciocho instruments, nueve barl"tonos y cuatro, sopranos, a1gunos c.nt1cos la consideration como ]a mejor creation musical de Marius Franqois Gaillard, Los papeles principles fueron interpretados por Maneta de Badwan, Jean Mourier, Paul Aumonier'. Henry Chavet y la Bonte, mientras que las decoraciones
los tr Jes fueron confecclion.ados por Ladislao, Medgyes,. famoso pintor hungaro y esce-1,16grafo que dirig"a en Paris una escuela de mise en se6ne"'.
Para apreciar la jmportancia de este estreno es precise tener en cuenta que el Th6gtre Beriza era un teatro de vanguardia que se proponia despojar al g'nero 11rico del espirlitu de retina y sumisi6n que le caracterizaba, adema's trataba, de descubrir nuevos talents, para former un grupo viggroso entre los que hacian un arte de. renovation a base de honradez estetica y audacia. Y realmente Yamba-6 se adecu6 a estos propo-'sitos ya que result" una obra de extraordinary modernidad por su concepelOn y desenvolvimiento.
En este mismo ano se estrena en Paris. la Danza Negra d ...A Aniadeo Rolda'n. por bi.iciativa de Carpentlier. Se trataba de una de las primers estilizacioziec; afrocubanas de Roldan, la cual








integr6 la. tercera parte de la quinta audiici6n ofreclida por M.F. Gaillard con los maravillosos instrumentalists de la Socledad de Conciertos del Conservatorio de Luteda. Interpretada por Lydia de Rivera esta obra constituy6 un rotunda ex *to en Parfs.
En 1930 Alejo Carpenticr describe Manita en el suelo, 6pera bufa de c;kmara, para la cual preflirM la interpretaclio"n de marionetas con un solo personae vi'viente, al tener en cuenta que en Cuba no existfan cantantes aptos, para la 'aterpretaci6n de una 6pera modern. cubana, ni tampoco los. recursos econ"micos, que hubiese requerido un espectalculo de mayors pretensiones.

En Manita en el suelo, farsa Para titeres y actors, escrita Para el compositor Alejandro Garcia Caturla, movlillict personages tales como, la Virgen de la Caridad del Cobre, el Capita"n General de Espan-a, Juan Odio, Juan Indio y Juan Esclavo, el Chino de la Charada, Candita, lz Loca, el Gallo Motoriongo, y Papa' Montero que oficia de
recitante.26

Papa" Montero recita la historic de Manita, Yyamba de los Mfiigos en tempos de Espafia. Los tres. Juanes Pescadores -de la mitologia cubana- matan al gallo Motoriongo Para com6rselo pues no lograban pescar, y Manita enfurecido apuhalea a la luna Para que las tinieblas iinipidieran a los, peces picar el anzuelo de los Juanes. Carpenter con este texto s6lo se propuso un divertimento para que un compositor de enorme talent como Alejandro Garcia Caturla escribiese una. partitura graciosa y variada.
-P +T
Por ello escribi el texto, de modo que le ofreciese posibilidades, de expresarse en el recitative, en el ania, el lament, la d6cima, el canto ritual, el coral, etcetera."'

Y asi le aconseja a Garcia Ca-turla en una de sus. carts (16 de agos to de 193 1):
Corno se trata de algo bufo, te puedes permitir todos las contrasts: usa el element fidfligo para Manita; el modo pentat6nico (trompeta china) Para el Chino; 25 "Un ballet afrocubano; El Milagro de Anaquill6", Op. cit.
24 ORAmAs. ADA. "Manita en el suelo por prirneira vez a escena"'. Revoluci6n y Cultura (Habana) (86): 13-17; octubre, 1979. ilus.








el element guajiro y criollo para la Viargen y los Juanes; el estflo "gran opera barroca" para todo el final ( ... ). No olvides que la tempestad en la escena IV, se presta a maravi'llas para hacer una tempestad convenclonal y burlesca, con lejanas alusiones a la. Cabalgata de las Walkirias Clos caballos de Santa Bdrbara, etcetera. .'); en el final, te aconsejaria un gran "mo.
pimiento continuo" (el coro de Guardias Civiles, se presta a ello) en tono mayor, con entradas fugadas,
imitaciones, cAnones, y todos los trucks de escuela
En parodia, estos trucks son de un effect irresistible
Ademas, los Guardias Civiles -elemento conservador- hablarian a maravilla, en estflo fugado ( ... ).
Los titeres se fabr*can con un tubo de carton. y trapo (.. .). Un grupo de amigos puede encargarse de la acci On del pequeiio teatro. Los traces son elementales: el unico dificil (el Capitan General) se hace con papel de colors, y unos grades bi*gotazos Y no hay tel6n
de fondo lo cual es siempre dificil de obtener .27

Cuando se funda el Museo Nacional de la Musica en Cuba, en 1971., se produce el donation del Archlvo Caturla a esta institud6n, y le corresponded al music 0' logo cubano Hilario Gonza* lez realizer el ana"hsis do esta ii-imensa papeleri'a., con la. cual pudo comprobar que Manita habia sido terminada por Caturla, en versi6n para voces y piano con indicaciones de instrumentation.
An-os despue"s. el proplo Hilario Gon7Alez en su pr6logo ya citado observe que la revision hecha. en Paris por Carpentier a 19 El Milagro de AnaquT116", para editarlo en Madrid, le propicia un reencuentro con "los elements que le permiten estructurar la action de su Opera. bufa para Alejandro Garcia Caturla, Manita enel suela, libreto que envia. de Paris a Remedios en prodi'aloso VJaje a la semilla"'. La puesta en. escena de esta obra, esperada cn Cuba por muchos aflos', se hfzo realidad al fin en el IX Festival Intcrnacional de Ballet. Este estreno mindial tuvo lugar en el Gran Teatro Garcia Lorca el 30 de octubre de 1984, en. homwaie al 80 aniversario del nacimiento de Carpentier. Con coreograff a ae A lberto Alonso., dise fio de. Ricardo Reymena y las maglistrales interpretaciones de Sonia Calero, en. el papel de Candita la loca, y de Andr6s Williams, como Manlita, el. Ba2T GAReft CATURLA, ALr-.JANDRO. Correspondencia... Selecci6n e introducci6n Mar'a Antonieta, Henriquez. Ciudad dc La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1978. 405 p. ilus.








Ilet Nacional de Cuba rescata. nuestra primer opera bufa, y la converted en verdadero acontecimiento de la culture nadonaf.
Tambie'n de este a-no es la "Cancion de la nina enferma de fiebre" escrita por Edgar Varese sobre un poema de Alejo Carpentier. Por esta epoca cste famous composUor trabajo en un milagro que l1amaria, "'The one all alone", sobre otro texto de nuestro primer novelist.
1931 es el aftwo de la revista Iman. El 30 de abril. aparecerfa esta. revista cuyo primer number ofrecia los resultados do una encuesta para la cual diez representatives de la literature europea habian expuesto sus ideas acerca, de America Latina. Y asi lo express su director Elvira dc Alvear en breve editorial del primer y U'nico number quc se Iogr6 publicar de esta exceip4S *
cional reVISLCL.
El Conocimiento de America. Latina es una encuesta formulada por Imdn a la joven literature centralizada, en
P a ris Imente represents el movirn
.* y que oficia i iento mas
intense artisfico.
La decadencia. de Europa y el prestigio de America Latina; el porvenir del mundo en la America nuestra; Amdrica Latina, teatro de acontecimientos fornaidables, en la evolucl6n social del mundo; un continent vivo ma's alld del plazo aslignado al pavoroso monument social erigido por los Estados, Unlidos, y contrapeso en el mundo de su influence racionalizadora; fueron las 'ideas prornovidas por esta encuesta,
Iman anunciaba el gran empefio de su jefe de redaccion, Alejo Carpentier: dar a concern America en Europa. y Europa en America, de inodo que Ai-nerica conocliera a fondo los valo res literarios Y artisticos de Europa, no para imitar sino para traducir, con mayor fuerza, nuestros pensamientos y sensibilidades como latinoamericanos.18
Esta revista que result una gran esperanza 11-teraria en su 6poca conto con las rnejores firms de Espanba, Francia. y Anie q. N
rica; agencies en Buenos Aires y Madrid; format de fibro; texto bilingile; cubierta de papel de Holanda; y ejemplares numera16 A P t
dos. Un verdadero aconteciniiento editorial que no resisEiria las limitaciones, econo"micas; la experience de su. preparation costo un aho de trabajo, Y varjos miles de francs; esta realidad impidI6 a sus promotores un segundo ndmero. Imain publicarla por primer vez iEcue- Yamba 0.1 Exactamente la parte 2.5 28 CARPENTIER,, Aji.Ejo. "'America ante la joven literature europeal".
A
Cartels (Habana) 17 (17): 300 51, 54; 28 junio, 1931. flus.








titulada Mitologia correspondent al captulo
1 11 denominado
Adolescencia. Caplitulo que present variants respect a la prim. era, edic*6n de 1933.29
IF
Pero esta revista que ocupa lugar cimewo en la bibliograffa pasiva y retrospective de Ame"rica reaparecerfa en la biwbli*ograf f"a cubana actual, es-ta vez como Anuario del Centro de Promoci o'n Cultural Aleio Carpentliee. Empresa que ha hecho possible el Ministerio de Cultura de Cuba con la critical, interpretaci6n
promotion de la obra v'va de nuestro narrator mayor.
En 1932 un estruendoso dxito coronary f a estos empeflos precursores del joven Alejo Carpentier: el estreno de La Pastdn Negra en la Salle Gaveau. Esta tragedia de concertos emigi6 para su ejecucion la presend".-Ii de nueve soloists, clien coristas, orquesta y altavoz. Un total de 200 ejecutantes integrado por cantantes de la 6pera Co"mica de Parlis y de la Monnaie de Bruselast los coristas rusos de Vlassoff y la Orquesta del Conservatorio de Paris.
E-11 program de la Salle Gaveau comprendia tres obras: Cayttata para el tercer dia de, lasPaseuas de Bach., que se ejecutaba por segunda vez en Franclia; la Oda a Francia de Debussy, obra p6stuma del maestro, orquestada por Manius Franro*s Gaillard; y., en primer audict6n, La Pasi6n Negra, compuesta por Gaifflard. sobre poema dramatic de Carpent'ier.
En las notas al program de este acontecimiento musical se planted el confilcto de la trama que halla su fuerza en la unjversalidad de sus causes:

.,. hombres negros, ayer todavia libres y fellices en su isla Ilena de sol, rcbeldiidose contra la tirania de las mAquinas que les impusicron su fdrula implacable. Rebellion de los trabajadores contra los amos, invisible pero siempre presents en la sinfonia mecaWca de la usina ( ... ).
Conflict modern del ser human, frente a la m6quina.
El hoirnbre, descontento de su destiny, destiny que hace
A
mas implacable el poder de una raza conquistador sobre una raza que le opone su indolencia voluntaria,
su sentlido ma'gico de las cosas...

Los pro-tagorilistas de La Pasio'n Negra no son individuals sino groups o masas repres-entadas por Hombres Negros, Muj*eresi,
N "iEcue Yamba 01" Imdn (Paris) 1 (1): /145/-161;
a6ril, 19314








Maquinas y Amos de las Malquiinas. Obreros que sudan sangre y que- despues de dar la vida enter a la Ubrica Padecen hainbre. Uno de ellos ha visto la mesa de los amos Ilena de cares Y de frutas corno monuments y montanas. Esta oprobiosa realidad siembra el. descontento entre los obreros, los cuales se deWen a cxigir unos centavos mas. Los amos rehilsan toda con. cesi6n y los trabaiadores se atemorizan a pesar del descontento y de la hurnillacion que sufren. Pero la trama alcanza su climax cuando un obrcro es triturado por una xndquma y los, Hornbres Negros so d1irigen a los Amos con violencia. En medio de la revuelta las M aliquinas, se humanizan y entonan un canto apocaliptico. Coro construlido por Carpentier con monosflabos en que las voces agudas canton, el himno del fuego, del carbon y del acero. Mientras, las voces graves manifliestan que estos Hombres viven su tragedia de sangre y desesperaci6n. Un tableteo de ametralladoras revela que los arnotlinados, vencen y se alza un canto paroxistico que transform las mdquinas en. objets tote'micos. Los ainos pronieten y los Hombres Negros regresan a sus maquinas enganados Por promesas falsas. Estruendosas
ierran la partitura de modo que el problema r "fagas sonoras ci
se planted de nuevo y la tragedia vuelve a comenzar.
Aunque una interpretation perfecta de la Oda a Francia de Debussy, cuya audlicl'n dura diez minutes, habia precedido los cuarenta minutes de La Pasi6n Negra, el auditorio la premio con una impresionante tempestad de aplausos. Esta obra de hondo sentlido human que enfranta at hombre a la. opresio-n es una. pat6tica denunclia inspirada por la vida. misma, y por los conflictos generadores de la. explotaclio" n del hombre por el hombre. Las mdquinas transformadas en totems simbolizan la no solucio'n de la tragedia que al final estalla de nuevo. Es la lucha del hornbre por el logro de su total liberaci6n.
Pocas veces una obra musical habl'a logrado en Paris tantos articulos crlticos. Comoedia., L'Ami du Peuple, Le Petit Parisief.-I., Le Pet *t Journal Daily Mail, New York Herald, Journal des debats, L'Intransigeant y hasta el Utrechtschdagblad, de Holanda, valoraron y encomliaron los merits, de La. Pasidn Negra.
Carpenter no solamente coilstruyo esta cantata pagina a pdgina, en estrecha colaborad6n con Gaillard, Sino que tambidn puso en march los aparatos transmisores el dia del estreno, Y los gradu 0' de acuerdo con los tres matches requerlidos por la
.61 .0
partitura. Su experience at respect se la confiana al periodista Demetrio Korsi.
. una cosa es hacer I i tera tura y o tra cos a es escr ib i r texts para un n-idsico. La obra literaria esta destinada









a la imprenta- debe bastarse a si misma. Mientras que el texto destinado a inspirar una partitura debe ser completed por la mdsica Es muy dificil que un
compositor logre escribir una obra maestro. con un poema perfecto ( ... ). Quiere decir que colaborar con un mfisico es, a m1i juicio labor sumamente dellicada. para Un escritor. Es menester que este uo Itimo sepa casi tanta musical como el compositor Una vez hallado el
tono hrico que convene a un compositor, hay que realizar el t"to pedido, teniendo en cuetita las exigencies
de la ejecucio"n musical...3"

Paralelamente a su obra precursor de lo afrocubano, Carpentlier colabora en revistas cubanas taics como Social y Cartele,5,, principalmente; y en otras como Revista de La Ha&ana y Revista Cubana. En Social da a concern a trave's de sus cr6nicas el arte europeo, dado el franco retraso de nuestro Pais con respecto a las corrientes contempord-neas; Y en Carteles, a travel's de su secci6n "Desde Paris". el auge de la musical. cubana en Europa.31
Su impresi6n Y valoracio'n de los 6xitos cada vez mas rotundos de milsicos, cantantes, baillarines y deals Int&pretes de la

so q "El estreno, de La Pasidn Negra; un triunfo de Ale*o
carpenterr. Entrevista Demetrio Korsi." Carteles (Habana) 18 (32): 16, 530 60; 7 agos to, 1932.
IF
81 iLa musical cubana en Paris". Cartels (Habana) 12 (39).
12t 57-58- 23 septiembre, 1928. (Desde Paris).
44Temas de la lira y del bongo (Un gran compositor y la Mftsica cubana) (Para el Dr. Fernando Ortiz, inis mu"Sico que munches
X
de nuestros musicos)". Carfeles (Habana) 13 (17): 34$ 61-62; 28 abrit 1929. (Desde Paris).
Darius Milhaud y nuestro Antonio Marla Romeu.
"Un compositor cubano, una intirprete y Un ex*to en Parts". Cartels (Habana) 14- (29) ': 24, 43-45; 21 julio, 1929. flus. (Desde Parts). Danza, Negra de Amadeo Roldin interpreted por Lydia de Rivera.
"Las nuevas ofensivas del cubanismo". Cartels (Habana) 14 (50): 28, 47-48; 15 diciembre, 1929. ilus. (Desde Paris).
4
Auge de la mdsica cubana en Lutecia y presencia de Rita Montaner.
"Nuestra m'sica Presenta. sus credencialas a LutecW'. Carteles (Habana) 15 07): 162 67-68; 27 abril, 1930. ilus. (Desde Paris). Audici6n de mfis*lca cubana precedida de breve charla a cargo de A. C.
1. Mos valores universales de la m6sica cubana". Revista de L-4 Habana (14abana) 1 (5): 145-154; mayo, 1930.
"La mecanizaci& de la mulsica cubana Re ta de La Ha bana (Habana) 1 (11): 161-166; noviembre, 1930. Porvenir de nuestra mfisica.








A
V"
xrousica cubana en Paris, aparecen descritos en estos articulos que siguen el paso a una. autdntica manifestaci6n artistic que declare, uni'versalizada en 1936.
No inctilea en sus cro'nicas la I'mitacion sino el conocimiento de la obra nueva, torque su estancia en Par's no le sirve para afrancesarse sino para ver las cosas de su palls, de ongen, anorarlas, apreciarlas.,*valorarlas, darlas a concern.
En 1933 declararia al, perio'dico cubano El Pais."
Mientras mds viva en Europa -mAs cubano me sentir6.
No concibo ya para mila posibilidad de escribir un libro que no se alimente de materials netamente latinoamericanos.
En este afto habia sido nombrado Director de Programas del Poste Parisien y director musical de prograrnas en otras emisoras parisleases. Oportunidades que le fueron propiclas para dictar conferences subre nuestra mu"sica, y para, promoter Conciertos musicales, cubanos.
A la. caida del dictator Machado decide su vuelta a Cuba,
t
pero la crisis political, social y economic que, atravesaba el pal"S

"Dos fesfivales de m tsica cubana y americanap'O Carteles (Habana) 17 (19): 26, 51; 12 jul'o, 1931. ilus. Fest*vales en P", Presencia de Caturla y ROI&n.
.,-- 1 1+ La Rumba de Amor en el Casi no de Par 'is"',. Cartels (Habana) 17 (40): 18, 66; 6 diciernbre, 1931. (Desde Paris). El cubanisimo Manisero de Moise's Simons transformed, por la Mistinguette.
1. "La consagraci-6n de nuestros, ritmos". Cartels (Habana) 18 0 5) 20, 50, 54; 10 abr '11, 1932. (Desde Paris).
"Don Aspiazu en Paris"". Cartels (Habana) 18 (47): 26, 66; 20 noviembre, 1932. lilus.
d
El alma, de la rumba en el Plantadon". Cartels (Habana) 18 (48): 16, 60-61- 27 noviembre, 1932. Bus. (Desde Paris).
Defense de nuestros ritmos en Parls.
I.. "'Songoro, Cosongo,... en Pan's". Cartels (Habana) 22 (36): 14, 51- 23 septiernbre, 1934. flus.
Fernando Collazo y los poems de NicolAs Guill6n en la Cabafia Cubana.
"Moisds, Simons en Los bufos paris 'lenses"'. Cartels (Habana) 22 (49): 16; 23 diciembre, 1934. flus. Operetta de Simons,
,-. "El moment musical latinoamericano (Fragmento de un ensayo inddito)". Revista Cubana (Habana) (13-14); 512,; enero-febrerci, 1936.
-- "Balance de un nuevo. esfuerzo en favor de la m6sica cu. bana". Cartels (Habana) 28 (43): 26, 45; 25 octubre, 1936. flus. (Desde Paris).
DecIara universalizada nuestra mfisica..







le.hTiplide su vuelta inmediata, la cual tuvo que postpone hasta 1939- una breve estancla en La Habana en 1936, le demostro' que le serfa impossible vivir on su propio pais como escritor.
Ya a f ines de esta de"cada la creaci 'n literario-musical de Ale Jo, Carpentier habia alcanzado, resonancias mundiales, Autor de obras artlisticas linspiradas en lo afrocubano: ballets, poems, y temas para obras escritas Por los unejorcs mus P cos conteniporancos; y autor de critics muslicales y pict'ricas sobre las mds moderns tendencies de la e"poca, Carpender no abandon nunca el contact con su sierra natal. Su. mantra de ver al negro de Cuba y -la impression que le causaba su tragedia expresada en cantos Y mu"sica, lo convierten eo estos a-nos de su estancia en Francia, en un genuine cultivator del arte negro.
Asf, en 1937, Carpentier culmina una fructifera d6cada iniciada con la creation de La Rebambaramba en 1927, con un trabajo cn que, en vez de elaborar texts para quo otros lo musicalicen, es 61 quien musicalize un texto ajeno, nadh menos que de Miguel de Cervantes, cuyo nombre ostenta. el premio que Carpentier obtendri"a en Espana cuarenta afios ma's tarde y con el que su pueblo rinde homenaie al autor de Numancia, en la persona de los literates ma's destacados en el manejo y enriquecimiento de su propio idioma."
Nuestro narrator mayor, uno, de los primers cubanos que
ncorporan el ritmo de la music cubana a la Poesi 0 a y a la prosa se propuso dosde 1926 la reiviindicaci6n de la culture negra como element constitution de nuestra identlidad, y prueba 2,0
de ello es esta etapa precursor dentro de su inmensa creation.

82 GONZALra, Hf LARTO. Op. Cit.













91










.SALXDA








v"PERACION COMMANDO William GAlvez Rod uez




EUTOfM DE CENCM SOCIALS. LA HARWAkM2












Algunm considerations en torno al
desarrollo de la imprenta en Matanzas

URBAN MARTINEZ CARMENATIE
I
Aunque desde el siglo xv_ existicron talleres impresores en Am&wa se no ra hasta el xvm que Se estrene en Cuba el codiciado invento de Gutenberg. De 1723 data la Tarifa general de
4
precious de medidna I impress cubano nad's antiguo y que el belga Carlos Habn6 hizo -circular en la capital de ]a colonial. El acontedmiento -no exento de cons i deraciones poldmicas- sefiala la fecha de la i"ntroduccio"n de la imprenta en nuestro pais.
Pero este- siglo --hasta sus postrimerfas- transcurrio sin relevancia a1guna, como una 6poca de escaso, desarrollo en lo que al arte de limprimir respect. Ref iiridndose al perliodo, Bachiller y Morales apunto:
Era corto, el ntimero de empleados de las imprentas, y menores las ganancias que alcanzaban, siendo esta ocas16n a que se trabasen (slic) frecuentes rifias y quejas entre editors e impresores. La unica ocupaci'n de 124, s imprentas ora la de dar a la estampa las novenas de santos de maps clientcla, algunas malas. himinas y ningtina cosa de mAs trasccndencia. El almanaque impress, en Me"'ico y arrealado Para aquel pal's, venia e 61 v surtia a nuestros abtielos con la indication de afecciones astronomicas que no podian dejar de ser equivocadas
Hasta finales del sigto xvin La Habana fue la Anica localidad privilegiada con respect a la tenencia de tallexes. tipograficos en la isla, a caus a de u n a re al u rden que as I lo de term 'Inaba, y que cedio" un apice de su rigor en 1792 al otorgairsele permiso a Matias Alqueza para hacei- impressions en Santiago de Cuba; aunque no por ello la metro"poll suavizo' el fdrreo control imlplantado dentro de sus colonies cai evitaci6n de que. prosperaI 1BAcHILLER Y MORALES, AKTomio. Aptudes para la histaria do las lefras y de la instrucclo"n pfiblica eii la isla de Cuba. La Habana, Acadernia de Cienclas de Cuba, Instituto de Literatura y Lingillistica, 1971. t. 2j, P. 27.








11M om n
L" las imprentas en un territorto largo y estrecho, pero propenso a constants rebeldfas. La letra impress resultaba un- medio en extreme peligroso para la rdplida divulgac116n de las ideas subversives"', y el gobierno colonial procure por mucho flempo
w
mantencr s6lo los talleres t1pografflcos nccesarios.
En lo que a Matanzas concerned, casi todos los historiado.. res coincided en sefialar com fecha de la introduction de las prensas el ano 1813, y en esta feliz circunstancia tiene mucho que ver el clima politico international. La invasion napoleo'nica a Espafia en 1808 abri"' -tanto para la metropoli como para las colonias- un perliodo de seis aflos irregulars, sin control absolutist y donde prim.6 la tendencia constitutional. Preso Fernando VIT por obra de los franceses, el Consejo de Regenchl procurara timonear los rumbos. de un estado que atravesaba una profunda, crisis. Este oregano transitorio emite un decreto concediendo la libertad de imprenta, y el mismo se public en La Habana en 1811. Tainwen por esa fecha se establece en la capital de la colonial la denominada Junta de Censura.2
La constitution promulgada en Caidiz entr6 en vigor a principlos de 1812 y sustentaba, entre otros principios aftnes a su homo'loga francesa de 1791, la Ilibertad de imprenta. Hasta ese moment existing en Cuba solamente tres ciudades con talleres tipogralficos., pues un poco antes Puerto Principe hab'a obtenido tamble'n esa provechosa concesio"'n.
Convene decir, a propo'slito, que a la par que la f6rrea fiscalizaci6n metropolitan, el proplo ambience de la isla no era propenso a la proliferacii On de los talleres impresores. Antes del
no require con urgenclia de siglo, xix Matanzas, por ejemplo, una imprenta; en realidad haberla. tenido hubiera signifficado un lujo y no una dernanda cultural imperiosa. La propia existencia econ6mica de la cornarca sera' verdadeorarnente importante a partir de las post r liine rfas del siglo xviii, y se hard"I senior con. gran peso ya avanzada la primera mitad del xIxSin embargo, en 1813 -fecha temprana para su. embrionario despegue economic y sociocultural- ]a ciudad contara con su primer imprenta, instalada por Francisco Camero. Prueba contundente de que antes no existio" taller impresor local, es la evidencia de que para imprimir un Bando de buen gobierno promulgado en la ciudad de Matanzas en 3 de noviembre de 18-142

2 TRELLES Y GOWN, CARLOS MANUEL. Biblioteca histdrica cubana. Matanzas, Impr. de Juan F. Oliver, 1922-26. ("Historia de la imprenta en Cuba"), t. 3, p. 320.








por acuerdo de su justicia y AyUntamiento,.3 fue precise acudir a la La Habana Para dar soluci"n al asunto. No hay dudas, Pues, de que en las prensas de Camero nace el primer impress matanceTo: el Diario de Matanzas. Francisco de Ximeno -que hace cien ahos conservaba el n6m. 80 de este primer 6rgano de pren4
sa yumurina- afirma que comenz6 a editarse en enero, de 1813. Hacienda un and'hsis del, exemplar que posefa sustentaba que
( ... ) en 4to. espaW con 4 pAgi
... impress n inas, es una muestra
de Io peor que puede hacerse en su clase; mal papel y p6sima tinta. tipos gastados y desiguales, w 114
El Paquete y El Patriota son los perio"dicos que se editaron en Matanzas despues de la desaparic16n del Diario... Del, primero arenas se tienen datos; pero el segundo es el product 'IF
logrado Por Josi6 Maria Marrero, segundo, impresor con que cont6 la ciudad. Su finprenta al parecer superaba a la de su antecesor, pues El Patriota demuestra ser un trabajo a la misma altura de Io que se estaba hacienda en el resto. del pal's, al menos tipograficamente. No dejan de observers irregularidades y soI It
bre todo descuidos ortograficos; pero nada de cisto es 6bice para que valoremos coil cierto calor el establecimiento de Marrero que tambien ostenta la gloria de haber editado, en 1814 el primer folleto de la bibliografia matancera: Inlorme de ta Com '6n nombrada por el Ayuntam'
st tento const 'tud nal de Matanzas. y que trata de la reposition que se, hace de la Secretaria en don Josi Tol6n.
Pero no transcurrio mucho fiempo de ese m I ismo an"o para que la locallidad volviera a sumirse en la carencia de talleres impresores. Expulsados los franceses de Espafia, torno Fernando VII a imponer de, inmediato su polf-tica absolutist. Un real decreto f lirmado por el rey, en Valencia, abolia el Gobierno Constitucional, y con este gesto finalizaba asimismo la libertad de imprenta. En Matanzas delaba de publicarse El Patriota, y de hecho, desaparecia el taller de Jose" Maria Marrero.

it
La historic de la imprenta de nuestro Palos hasta. 1998 no puede apreciarse desligada de los varvenes de la political metropolitana. So'lo un recio absolutism impuesto por el monarea espafiol explica que no existiera ningu'* n impress en Matanzas entre

3 hmiwo, F. ""Apuntes Para ]a histuria de Matanzas; la imprenta 1813 A (sic) 1834". Diario de Matanzas, 18 de Julio de 1880: [2].
4 Ibidem'.








1815 y 1820. Pero en este 61timo ando Fernando V11 se vio obligado, por presiones internal, a restablecer ej r6glmen constitucional en Espafia y en ultramar. Con esa reposici6n llega. tamb1i6n, la libertad de imprenta.
Juan Justo Jim6nez, impresor Procedente de la capital, es el primero en implantar un taller tipografico en la, ciudad en 1822. Ese mismo afto edita el Semanario de Matanzas -que c: 6nW con la, colaboracion de Jos6 Maria Heredia- y el Eco de Matanzas que tomo parte en la poldmica suscitada entre el Gobernador Cecill"o Ayll6n y Gabriel Claudio de Zequeira, Regidor del Ayuntamiento local y CapiftAn do Milicias, que se atrev1*6 a mailejar ideas reformlistas.
La imprenta de Jimenez, conocida tambii6n. con el nombre de La Constancia, result ser, a la posture, el primer establecimiento de esta clase que lograba mantenerse por cierto tempo en la ciudad yumurina rindiendo importance frutos. A su iniciativa se debe la edici6n, en 1822, del segundo folleto hasta ahora conocido, dentro de ]a bibliograffa matancera: Ilu-str4cidn que hace el Dr. Juan Herndndez sobre el Manifiesto que d (sic) los habitantes de la. isla de Cuba dirig16 el leniente de fragata... Gabriel Claudio de Zequeira, y lo contestado por el jefe politico subalterno e" (sic) intertno de esta. ciudad Cecilio Ayll6n. Un ado mAs larde impn*mia otro folleto de gran importancia: Prospecto de: las poesi4s de JoseM'arw Heredia, obra que pensamos haya visto la luz antes del estallido de. la Conspiraci6n de los Soles y Rayos. de Bolivar, descublierta por esta, fecha. y en la cual apa. rece involucrado el, joven poeta.
Is
A partir de 1824 todo parece indicar que a la iniciativa, individual se sobrepone el inter6s do las autoridades locales y -surge entonces la imprenta official, con mAs ventajas que las privadas, por supuesto. El Dunto primigenio es muy probable que sea la denomiinada Imprenta del Gobterno que se organize ese mismo ano. Aunque todos los historiadores coinciden en sefialar que la fundaci"6n de ese estableclimliento estuvo a cargo del norteamericano Tomds, Federico Kidd, esto, no contradict en esencia nuestra tesis. Lo mAs razonable es suponer que no existia a6n una dernanda of icial de tal envergadura como para mantenor un taller impresor subvencionado exclusivamente por el gobierno local. Lo mds prakfico resultaba, garantizar un contract entre las autoridades y e-l impresor, mediate el cual el due -no del taller aceptara el compromise de satisfacer en primer tdrmino las demands officials, sin que este acuerdo, fuera en detrimento de su libre voluntad de edlitar por su cuenta otros materials
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p0hcos cuancto la ocas16n le fuera propicia.









La ligereza con que se juzgaba esta labor y la poca se Wad en la observancia de sitar los cr6d*tos a los lmpresos, constituyen hoy obst alculos en gran, media insalvables para la reconstruccion de una detallade finea evolutiva del arte tipogrAfico en Matanzas. Esto se pone de manif liesto cuando observamos, por ejernplo que junto a un grupo de lmpresos, carentes de pie de ilnprenta, exist otro numerous que ofrece la eviden'a de nueve talleres impresores en Matanzas entre 1824 y 1833, sli atendemos a los Creditos consignados en los aslentos de la bibliografia matancera-f,
Pero la, 10"glica se impose, y es f6clil concimr por aceptar que no es, possible, en 9 anos, la existencia de 9 imprentas en la ciudad; lo niega la, proplia ley de la oferta y la demand en una localidad donde la vida de la prensa era casi efi 0 mera y donde hay evidencia escasa de folletos limpresos en el period. Casi nos atrevemos a afirmar que ese conjunto de talleres tipografflicos fue en realidad uno solo, y los nombres constituent la respuesta a determinadas fases caracterl"sticas de su evolution como sucedia con el taller de Juan J. Jimenez, que se denominaba indistintamente La Constancia o con el nombre de su propletario cuando imprimia materials por su cuenta; pero cuando cumpli"a los encargos officials se anunciaba como imprenta del Gobierno.
III
1828 marca una fecha de singular trascendencia, en h historia de la imprenta matancera, torque con la publicacio"n del peri6diico La Aurora por primexa vez las prcnsas yumurinas logran un product que se conza con estimation en todo el pais. La elegancia de la impresli, ln, la. variedad de materials tratadas, su extension, y en fin, las innovaciones tipograficas que introduce, le hacen merecedor del ti"tulo proptiesto por Pedro Jose" Gu"Iteras: Principe de los peri6dicos cubanos.
En 1831 este diario auspiciado por !a Diputaciln Patriofim
I m * 4 w 'burcio Campe,
pasa a ser dingido por un curioso personae. Ti I quien al aho sliguiente propiciaba la edic*6n de una obra escrita por el quimico Mr. Chevalier y por el doctor Mr. Vavasseur, ambos de Paris, y que so titulaba Higiene.- consejos y avisos diF Las imprentas a que aludimos son las siguientes: Impr. de Juan Justo Jimdnez; Impr. del Goblerno; Impr. del Gobierno y Diputaci6n PatrOtica; Impr. de la Real Marina; impr. del Gobierno y Real Hacienda; Impr. de Tiburcio Campo; Impr, de la Aurora y del Gobierno; Oficina del Gobierno e Imnr. de Marina.








rigidos d (sic) los hacendados y labradores de Francia, para precaverse de la epidemic reinante, y nota sobre el c6lera morbo. Este folleto de muy oportuna aparici6n -un a-no despuds el c6lera invadiria Cuba y Ilegarl"a hasta la propia, ciudad yumu nna- result ser el primer incurable matancero que se conserva en la Biblioteca Provincial Gener y Del Monte.8 .0 a
Higiene: consel'40s y avisos. cons ta de 20 paginas y de una muy buena impresi6n. La portada, en cuanto a la constituci6n del papel, no mantiene diferencias con las hoias interiors; sin embargo, estA matizada por una orla compuesta de florecillas de dos species, y al centre se destaca un grabado que representa una cesta de flores. La arquitectura tipografica interior la conform, en csencia, un texto a dos columns, -con buena tinta y colorac16n pareja. Estas characteristics nos inclinan a sustentar la idea de que el taller en que Campe imprimio' este folleto debi6 estar al mismo nivel de los mejores de la colonial.
Por las mismas razones esbozadas con antenoridad respecto a la imprecision de los credits, aunque resulted arriesgado afirmar que la Imprenta La Aurora y la denominada Imprenta de Tiburcio Campo sean una, casi estamos. a punto de asegurarlo. Si es el forastero gaditano quien se hace cargo del perio'dico de la Diputacii6n Patrio"tica de esta ciudad, su tarea official debi6 conjugarse con su iniciativa individual dentro de un mismo taller. Por eso el folleto sobre el co"Iera morbo, ef mds antiguo incurable matancero que se conserve, aunque dice "'Impreso en Matanzas, por Campe FF, present el caso curioso de que las palabras dedicadas At lector son firmadas por los redactores de La Aurora..
Son estos los aflos en que va cai extraordinary ascenso la economic matancera. Las primers decades del siglo han estado cargadas de empuje y paciente esperanza por parte de los, crioIlos propietarios. Los hacendados ven en el azdcar la posibillidad de soliviantar los ma's prometedores caIculos de riqueza para ]a isla. Por eso no ha de extrailar que en 1832 se publique la obra de Alejandro Dumont, Gul'a de ingenious que trata de la cafia de

,a Incunables veirdaderos son aquellos fibrous que fueron impress aproxinriadamente dentro de los primers 50 ahos que sliguieron a la invenci6n de la imprenta. Pero por acuerdo tradiclional, en cada dudad o pueblo, region o pais, se considering ineunables las obras que se publiquen dentro de los 30 ahos posteriors a la introducci6n de la imprenta. en este lugar. Asf, serlan iincunables matanceros los impress yumunnos que hayan visto la luz entre 1813 y 1843.









azue,-car aesde su origen y de su cult y de la mantra de elaborar sus jugos: dedicada a' (sic) las autoridades protectors de la ista de Cuba, pri'mera obra de alguna limportancia publicada. en Matanzas.
Esa d6cada del trelinta servira de marco a una incalculable riqueza quo saldr6 de las prensas yumurlinas, no por la cantidad, sino por la calidad. Ademas del preciado escrito de Dumont, el establecimiento tipografico de Campe se abroga el derecho de dar a la publicidad la primeira ediclio'n. clandestine o que conoce la historic de la imprenta matancera.. Se trata de un trabajo de singular importance en cuanto al estudlio de los on'genes y la conformaclio"n de la nacionalidad cubana. Nos refeirimos a la edicio"n prifficipe de la obra de Jos6 Anton*0 Saco
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Jusla defense de la Acadeinia. Cubana contra los violentos ataques que le han dado en el Diario de La Habana desde el 12 al 23 de abril del presented aflo..., pues aunque el folleto ofrece mediante los credits el nombre de una impresora de New Orleans, el propio autor asegura que la edici6n. corri6 a cargo de Tiburcio, Campe, ein 1834, y que la indication de una imprenta extraniera obedece a la neces'dad de divulgar por via clandesthia lo quo cra expression de incipient cubania y no podfa circular libremcnte balo las narices de las autoridades colonialss?
Dos afios mAs tarde la denominada Imprenta de la Real Marina publicaba el Diccionario provincial de voces cubanas de Esteban Pichardo. y Tapia, quo represents una nota descollante 'f r
on el campo, de los studios lexicograr I cos continentals, torque
es el p'riniero en America que da una explicac16n a a flora, fauna, producciones, industries y describe los usos y costumbres de los naturals de una region de la America hispanohablante: Cuba".8

IV
Entre 1813 y 1814 se da el despegue de las prensas matanceras, y aunque result un buen linlicio, se trata, a la posture de un period pobre. Por supuesto, nada. exceptional, sucedia en el resto del territorlo; y si tenemos en cuenta. que a p2!rtir de 1828 La Aurora hizo epoca en cl periodismo cubano y fue considered por muchos como el mejor de los periodicos de entonces, ter7 SAoo Y L(5pr..z CisNERos, Jose.. ANTONIO. Papeles sobre Cuba. La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1963. t. 3, p. 21 ;8 [PICHARM Y TAPIA, ESTEBAN.) Diecionario provincial de voces cubanas. Matanzas, Imprenta de la Real Marina, 1836. 273 p.




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