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Revista de la Biblioteca Nacional

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Material Information

Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Publisher:
La Biblioteca
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All rights reserved by the holding and source institution.
Resource Identifier:
oclc - 2459262
System ID:
AA00019219:00129


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Revosta de la Bibl'iloteca Nacional Joser Marti'









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Director anterior: JUAN NREZ DIE (-A RiVA (1964 m. 1976) Director- Ju"t.To Ix RIVERENI)



Conselo de Red-acci&* OLINTA AmOSA, ENRITIE CAPARLANCA. MAN19EL COFIRO CARMS FAIRIRAS, MANUE-u. L6p-Z' OLIVA, ENRIOUP. SAfNZ.



Jefe de Rccktcci6n: SALVADOR BuwNo



Rcckicci6ii- CAR-NIELN SuARr -z LFdN

Canje. Revista de la Biblioteca Nacional Jose' Marti'
Plaza de la Revolucl6n,
Ciud -td de La Habana, Cuba.
TO= 51 1963

ISSN W i1727








Primer C'poca-, 1909-1912 Segunda dpoca: 1949-1958 Tol-cct-a epoca: 1959no se consider obligada a revolver originals no solidtWos,



CURIERTA: Logotipo conmeniorativo del XXV anliversario del triunfo de
]a Revolucio'n.










Revista de la

Balilioteca Nacional Jose' -Marti


Afo 75/3ra. dpoca-vol. XXVI Enero-rnarzo, 1984 Nu mero 1
Habana Cuba
Cada aul or se responsabiliZa con suis (opiniones

TABLA. DE CONTENIDO 13ICENTEMARIO DEL NACTMIENTO DE SIMION 13OLIVAR

Manifiesto A/ Baywno .......... ...... 5
LoTDA F f ilIfERo A

Piicorio Rico y el sueno bolivariatio respect a a la
America Latina ................................. 9
ENRIO!',t AYALA MOWNA
lendetncias del desarroilo del eulto a Bolivar enie
Ecuador ........................................ 53
]EDUARDO PA5'rRAiNA RoDRIijrI z

Poe"tca bolivariaria . .. ..4-441 . .. .. .. .. .81

1-ACIA EL 40 ANIVERSARIO DE LA VICTORIA SOBRE EL FASCISMO ANA CAM~

CarpL'mier, urz enwmigo del fascismo ...............119

DE LA CULTURA CUBANA JORGE RODRtiUEz BERW DEz









JULio LERIVEREND
Problems de la formacl6n agrarian cubana (I y 11) 1,533 CHRONIC
RollER -ro FERNANi)Ez Rr.T.A-L\4.,kR
Algivias experiences cubanfis en el esitidio y la diftision de, la literature latinoamericana ............. 187

RESERA
I s.A.Ac BAJ-),tzr-.AL
Mosquera, Gerardo. Exploraciones en la plastic cubana. La Habana, Ed. Letras Cubanas, 1983. 47/2 p. 193 Lisia de doctimentos adquiridos en el e:aranjt )'O .. !-Iol COLABORADORES .................................... 204











MAN., FIESTA DE' BA YAMO


Estarnos foijando un future -sobre la historic del pasado. que es la historian de la ignominia y ]a esclavitud. Estamos haciendo la historic del presented y la del porvenir. La violencia conla que se dan los grades rompimientos y la velocidad. con que se realizan !as construciones materials y espirituales de esta Opoca introduced ur)a nueva direction y un scntido nuevo a la iinvestigaci6n de la historic. Ningun hombre de ciencia puede sustraer-se. a] compromise dram 'a' tico, pero tambien jubiloso, de esclarecer la realidad de nuestro tempo para ayudar a los pueblos al conocimiento de sus aconteceres.
La historic de'la Ame"'rica Latina constitute un, process nilco empaiiado por los explotadores y los duen-os. de los privilegios. El quehacer del que describe la historic es. descubtir yrevelar los verdaderos factors que determination el colonia.. lismo y ]a dependencia.
'Los Estados Unidos nos sornetieron al vasaflaje econ6mico quando estabamos arenas en trance de convertirnos en naciones; mutilaron con intervenciones e invasions el territorio mexicano para fortalecer su expansionism y su desarrollo economic; impidileron las integraciones reglionales que ten''an por proposito dar mayor viabilidad al destino de nuestros pzifses mediatizaron hasta ]a propla existence del Estado nacio.nal panatnefio. Sometieron a condici'n de territorio ocupado y strategic a tocto ci entorno del Caribe y de Centroame'rica, para saquear sus riquezas y resguardar al Canal, como pinguile nO, bcio e inStl"Unlento military. Impusieron a Cuba la gabela de la Enmiend-zi Platt v la afrenta de Guantanamo. Incontables son la's interferencias de troops yanqu.is cada vez que surgeon goblernos que, apoyadas por sus pueblos, se Plantean como metas la libertad y el decor. Es innecesano proseguir. Existed una amarga memorial colectiva que recuerda esto v los historiadores no la olvidamos.

Declaration del IV Encuentro de historiadores latinoamericanos y del Carlibe, convocada, por la ADHILAC v efectuada del, 22 at 24 de i6lio de 1983 en la citidad dc Bayamo, C ba. Fue lefda por el doctor
iAlo GonzAlez Casanova en el Acto Central Conmemorativo del Bicentenano del nacimiento deSim6n Bolivar.









Hoy, cuando Se lucba por acabar la historl"a del oprobio y se esta" construyendo aceleradamente nuestro porvenir de pueblos libres, el hombre comAln y no s6lo el historiador observe di"a a dia lo, que esta sucediendo. Centroam'rica es un compend1io de la guerra y de la infarnia. La administraci6n de Reagan no ha conseguido un solo aval, una sola actitud de apoyo o tolerancia hacia los crimenes Que se estan cometiendo en la zona. El consenso- de condena es mundial. Aqui cabe enfatizar el hecho de que la lucha en Centroame"rica no se ha doblegado frente a Ia fuerza mi'litar, y permanence enhiesta la voluntad de resistencia y el coraje de un pueblo. La lucha nace de nosotros, y no Importamos ni exportamos revoluciones- la lucha por la liberacio'n surge de causes profundas, propias, y de abi emanan los que mueren y los que triunfan. Lo que por desdicha si se export es larepresi6n econ6mica, political y mintar, y de ello da ejemplo continuo el imperialism norteamenicano.
El fracas. del intervencioi-Asmo yanqui se manifiesta en las revoluciones liberadoras de Cuba, Nicaragua, Granada, en Ia heroic lucba del pueblo salvadoren-o o en la de los patniotas guatemattecos que se mantienen en pie de combat en las montanas. Es el e'xito de estas luchas en que se fundamental el future y la esperanza de los pueblos oprimidos del Continente.
Todo historiador debe poner sus conocimientos y capacidad creative. al servicio de los pueblos que luchan por su 11L bertad. En ese sentido, Y conscientes de nuestras responsawn, dades como hostoriadores comprometidos reconocemos que los pueblos de Am e-'rica Latina y el Caribe deben buscar sus propias
A
vias para la liberaci6n. Por ello *nsl*stimos en la solution pacffica a los prublemas de Centroamerica y respaldamos, esfuer. zos como el del Grupo Contadora.
4 Denunclamos asimismo el intervencionismo, Y la poliffica instigadora de conflicts como los que 'Estados Unlidos afilmenta contra Nicaragua, valiendose del gobierno hondurenho. En ese context rechazamos la proliferac116n annarnentista y el mantenimiento de multiples bases militares estadounidenses en el Caribe, que arnenazan ]a establilidad continental Y violin el derecho a la paz de nuestra, America.
En tanto persist el colonialism y la dependencia en Am& rica Latina y eI Carlibe, no podremos sacudirnos de la pres*6n econ6mica, de un desigual lintercambio commercial y de la lacerante carga que impose la deuda external.
Apoyamos las luchas de los pueblos del Cono Sur del Con. tinente en contra de las dictaduras y por las solucliones democraticas, populares y anti imperialists.










No podcmos mantenernos en silenclio frente a la violacio'n flagrant de Jos derechos humans; somos consciences del etnocidlio y de.-I genocidio que se Ileva a effect en a1gunos passes de- nuestra America.
Sustentados en derechos hist6ricos apoyamos ]a legitima reclamaci6n de Argentina al terr'litorlo de Las Malvinas, el anhe.0 d *
lo de Puerto Rico a su lindependencia y soberania, y exigimos el cumplimlento de los acuerdos Torrijos-Carter.
Nos oponemos Al uso y a la instrumentad6n que el Imperialismo hace de Jos medics de communication para bacer actos intervencionistas, con su ideologia y por ello condenamos ]a creaci'n de una emisora en contra de Cuba que ofende Ia dignidad lati-noamericana con el empleo indecoroso del nombre de Jose' Marti. F
Asi' lo manifestamos hoy, dcsde este terTitorio libre, ell donde se da una revolution que a todos nos pertenece y coii la que todos nos identlificamos. Reunidos en Bayamo, en este segundo, centenario del naclimiento, de Sirno"n Bolivar, hemos encontradorastros del pasado, en innumerable nombres, ejemplos y expenenciias que nos son propios a todos lus latinoamericanos y caribefios. Retornamos a casa profundamente comprometidos con quienes lucharon y lucban por la dignidad del hombre.
.Las so" fidas raises de nuestros pueblos se entrelazan en u-na historic comiAn por la reafirmac116n de las libertades democralficas. Pasado y presented compartidos que se enfrentan a los obstdculos del colonlafismo,' neocolonialism e imperialismo, vienen a comprobar ]a necestdad de la uni'dad de Nuestra Am rica. ]a Arnerica de Bolivar, ]a America de Marti que aparece como posibilidad solidaria a la sohicion -de conflicts, al desarrollo y el devenir soberano, de nuestros pueblos.
En esta unidad hist6rica estA la verdadera defense ante el oprobio, la agresift y ]a violencta que el imperialismo insisted en perpetual,, Corresponde a los historiadores latinoamericanos y caribeAos ocupar un ILigar definlido, en la lucha de los, pueblos por el restate y salvaguarda de nuestra historic, entendida esta como esenc*a fundamental de un future fibre, justo, soberano.

Bayamo, Cuba, 24 de ]'ulito de 1983 A Doscientos A"Os del Natalido
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Logotipo del IV Encuentro de historiadores latinoamericanos y del



Caribe.












Puerto Rico y el suefto bolivariauo
respect (i laAmertca Latina*

LOIDA FIGUEROA

1. Introducci6n
La "America nuestra" corno la Ilamo' Martf, no present a la altura del afio en curso, bicentenario del nadmiento de Sim6n Bolivar, el conjunto unitario que visualize" El Libertador ciento sesenta y ocho ahos. atras. A raiz de haberse celebrado el Congreso de Panama', del. cual Bolivar fue el gran ausente, diste declare que su grandiose plan se realizarlia quizas cii anhos en'deros, y que todo hab"'a sido una pura bravata que le era necesaria para que el mundo hablara de Colombia.' Todavi 0 a los que vivimoshoy podrifamos decir lo mismo, aunque de entonces a esta parte se han dado pasos para hacer el suenho realidad. El que este tv Encuentro de historiadores latinoamericanos y del Caribe haya tomato como uno de sus temas la agenda que se traz6 Bolivar es dato elocuente del t.rascendentalismo de esas ideas. Trataremos de demostrar en -esta ponencia el papel que ha jugado y que juega Puerto Rico, represented por sus hijos ma's consciences, en la permanencia y evolution del suefto bolivariano.
Nos es grato el que Puerto Rico, todavia fucra del concerto de nacliones independents, tenga la oportunidad de estar prcsente en este encuentro y que pueda darse a concern nuestra realidad. Este hecho dernuestra que nuestros hermanos nos tienden un cabo para que SLibamos al barco, a pesar de que Estados Unidos nos ha querldo aislar de nuestro rnundo cultural, aunque para adormecernos se nos diga que somos A d un puente entre ]as dos cultures". cuando en verdad el proplslito es que seams un ponton military para agredir a America Latina. Los que aquif representamos a nuestro pai 0 s nos sentimos dobleMente honrados de que ]a sede de este encuentro sea Cub.a. el

*. Ponenda presented en el IV Encuentro de historiadorcs latinoarnericanos y del Caribe, 22-24 de julito de 1983, Bavamo, Cuba.
LUDWw, EmIL. Bolivar, The Life -of an Idea11st. (Bolivar, la vida. de un idealista, New York, Alliance Book Corp., 1942, P. 284. Ludwig no
T_ E-,- __ - A T .







pais que ha tomato consistentemente en serio y en detriment de sus proplios interests inmediatos la bandera de la independencia de Puerto Rico. Se responded en este caso a ex I gencias political vigentes en tiempos de Bolivar y doblemente vigentes hoy en que Am4rlica. Latina estA "en la mira. de un astute cazador" (1a fi-ase es de Melchor Fernindez Almagro).
Lo grave de la slituacift es que en el curso de este siglo Puerto Rico ha sido sometido a un process de colonialismo politko, econ6mico y cultural tan feroz que la mayoria de nuestros compatriotas *uzgan a las ex colonies del confinente a travel de las gafas que Estados Unlidos les ha pesto. MAs no con los puertorriquefts los 6nlcos afectados, sino los latinoamericanos en conjunto. Son incontables los habitantes de estos pai'ses que me han manifestado que quilslieran tomar nuestro lugar, cegados por las aparimencias. Como ruinguna, cadenza. es mAs fuerte que su eslab6n rnfis d6blil, no le convene a Latinoamerica que Puerto Rico se amarre permanentemente al barco estadounidense, ni que quede en el 11imbo cn que estfi, sino que entre con carnet de mi"embro Pleno en el conjunto sofiado por Bolfvar.
II. Presencia de Venezuela en la lucha independent is ta puertorriquefia antes de 1830
En su segundo exillio y desde Jamaica, Bolivar escribio el 15 de septiembre de 1815 ]a carta que ha, interesado mAs que ninguna otra a los lindependentlistas puertorriquenos. Dirilgida, en realidad a todo el. mundo y no "a un caballero de Jamaica" formula Bolivar en. ella. la. idea de una. sola naci6n de "la misma raza, del rnismo lenguaje y la misma relligi6n, aunque con situaciones, I*ntereses y characters diversos". Es en esa carta que visualize un gran, congress que negoc*c la guerra. y la paz con los otros tres continents, reun*do en el istwo de Panama', que seria para los arnerlicanos lo que fue el i1stmo de Coninto para los griegos. Tambien cuesfiona la suerte de los habitantes de Cuba y Puerto Rico, 4 tlas que ma's tranquilarnente poseen los espafioles por estar fuera del contact de los lindependientes" siendo ellos americanoS2 y estando vejados y deseosos de su

2 En Puerto Rico boy "arnericanos" son exclusivamente los nactdos en Estados Unidos. Fuera del context de la ciudadania los puertorrIqu&. fios no se considering americanos. Esta slituacl6n, no existia al punto en qtie esti boy antes de la invasift estadounidense, segdn se refleja en los escritos de esa 6,poca. Generalmente tampoco Hamaban americanos a los habitantes de la Arndrica Latina, slno que se referian a ellos por sus respectivos gentilicios, o camo iatinoarn-4 ricanos t. u onpp;o,

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bien'estar!
MAs tera, esto derto? No lo er-a porque tanto en Cuba como en Puerto Rico habfa. prendido )a llama de la rebeli6n desde finales del siglo dieciocbo. La insurrection de las trece colo]a gesta realizada por los esclavos del Saint-Donias inglesas,
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minguc francs Y las repercussions del 2 de mayo espanof despertaron en los antillanos las mismas anslas de libertad que en las colonies continentaleS. 4 Muchos factors obraron de consuno para que Puerto Rlico y Cuba quedasen en manos de Espaha hasta final del sliglo y para que en La Espahbola se siguiese una trayectoria, zigzagueante por la mayor parte del mismo, Pero estos factors obraron a pesar de los esfuerzos hechos para que Las Antillas siguiesen el mismo rumbo de las otras colonies.
En Puerto Rico se segufan muv de ccrca los acontedmientos de Venezuela, por ser In colonial rebelde mAs cercana, Si bien no se form6 ]a junta quc sollcitaron los venezolanos, SI se demostr6 solidaridad con los "'hermanos caraqueflos". Prueba al canto es el pasquin que pusieron los separatists puertorriquefios en. la puerta de ]a casa donde se bospedaba don Antonio Ignacio de Cortabarrfa; comisarlio regio que s.eg6n se rumored planeaba reclutar milicianos puertorriquen"os para enfrentarlos a los disidentes.,5
La flegada en julio dc 1812 a San Juan de don Francisco de Miranda en calidad de preso complaclio' como es natural al sector conservator engrosado por los emigrados del continent.

;3 LEcuNA, Viemn. Carts del Libertador. Caracas, Tomo 1, p. 186. CiOdo de Lidio Cruz Monclova, Hisforia de Paerto Rico, Tomo I. F-diftorial Universitaria, 1952, P. 115.
1 BRAT!, SALvADoR, Historia de Puerto Rico. Segunda edi616n, p. 188-189; GITILLERx-v) BARALT. Esclavos rebeldes, conspiraciones y 5ublevactfonc.:7 de esclavos en Piiertn Rico, (1795-1873). Ed. HuracAn, 1981, p. 13-21; LiTno CRUz MoNcLom Op. cit., p, 462.
f, Archlivo ffist6rico Nadonal. Gracia y Justicia, Legajo 2015, y A.H-N. Ultramar, Estado Legajo 60 CUD # 30. Wase all' la invitaci6n, del primer obisno pucrtorrilquefio, Juan Alejo de Arizmendi, al gobernador Toriblo Montes a former una junta. Este decline' v el obispo no *ns*sti6. Arimendi Ilevaba correspondencia con el venezofano Miguel josd sanz, quien a la postre se hizo sepai-atista. Las carts cursadas entre ambos estin en los apdndices de ]a obra v tomo ciltados de Cru7 Monclova. Sobre !o-q cinisarios enviados, desde" Venezuela Wase at autor en las PAginas 45-46 y notga al calce nfimero 74 de Su Obm y tomos citados. Salvador de Madziriaga dice que los emilsaflos eran de Caracas solamenteo Y no como dice Cruz Monclova, que vinicron tambidii de Carta.









Por otra parte, los separatists insulates contemplaron su pris*6n con frialdad. Cruz Monclova atribuye esta actitud a su conocimiento de que Miranda -habia consignado, -en un plan suvo que Francia debl"a apoderarse de Puerto Rico en compensacion por el territorio ocupado por Espaha durante las campanas de 1793-1795, y por haber manifestado en su "Plan para la Emancipation de las colonials de Espana en Am6rica" que tt si se consegul"a la ayuda de Inglaterra o Estados Unidos, Puerto Rico, Trinidad y Margarita podrian ger entregados a dichos aliados para que sacaran de ellas provechos considerables".11' I .
El Decreto, de Valencia promulgado en 1814 por don Fernando vii dio fin a las actividades electorates que con tanto denuedo ejercian Jos conservadores y liberals puertorriquen-os. No obstante, el sector separatist seguia atento a los vaiveries de la lucha libertarian en las otras colonies espan-olas. En consecuencia, en junjo de 1815 separatists puertorriquenos se reunieron en Ciudad Mexico con sus, hornonimos cubanos y dominicanos y le dieron un poder a], cubano Jos e" Alvarez de Toledo para que organizara un ei6rcito libertador que sacase a Espafia. de las Antillas, Alvarez solicit, y consigu io el apoyo del president de Estados Unidos, James Monroe, pero el plan no prosper y el agent termin6 sus d'as sirvien& a Espaha. Hasta. donde se sabe hoy esta fue la primer reunion de antiIlanos fuera de sus respect ivos territories para promoter su
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independence No estamos al cabo de saber si Bolivar se entero' de esta gestion, pero enterado o no, pocos meses despues sall' a ]a luz su famous Carta de Jamaica, fuente de esperanza para Jos antillanos espafioles, inclusive los dominicanos, no mencionados por Bol V var, pero quienes como se vera, creyeron que Jos colombianos les darfan su apoyo. Aunque en aquel moIV* t
mento Bolivar estaba en, el exilio, y no podia echar a andar de inmediato sus grandiosos proyectos, lo transcendental de la

ge.na y Coro. Segan Madariaga ftleron enviados arrestados a Puerto Rico por el capital general don Fernando Miyares. Segu'n Cruz Monclova fueron arrestados al Ilegar. Ve'ase: MADARIAGA. Bolivar. New York, Pellegrini & Cudaby, 1952, p. 134-138. Sobre el pasquin Vease: CRUZ MONCLOVA. Op. Cit., Y tonl' c1tados, p. 50-51 y 54.
CRUZ MONCLoVA, LIDIO. Op. Cil.y Y' torno'citado, p. 76-77, Es interstate el hecbo de que este autor no me-riclona las circunstancias en que Miranda fue apresado en La Guaira.
A.H.N. U I L ramar, Legaj q.. 5637, y RAWRo GuERRA SANCHEZ, et. 41. Historic de /a nacio'n cubana. 1952, Tomo 111, p. 4142.









declaracio ri en total es, su cardcter de premrsura de los conocidos intents, realizados c n el, siglo pasado y en. 6ste de organizer entidad.es supranacionales quo traten de resolver
-problemas entre ]as naciones independents, no solo en el bcmisferio occidentaL Sino en el mundo enter. Aunque function hoy Naciones Unidas, todavi'a no se ha conseguido poner en march el propuesto plan de Bolivar de organizer un eje"rcito supranacional que haga curnplir los acuerdos de ese organismo.
Al parecer sin el concurs de Bolivar el 25 dc enero de 1816 rebeldes. venezolanos desembarcaron troops en Fajardo, a I oriente de la, isla, que fue repellido por ]as-tropas officials sin quo aparecieran separatists puertorriquenos a respaldar la invasion,. no se sabe si por no estar organizados o si torque no estaban enterados del proyecto."
Para los gobernantes insulates result ser un sobresalto el que Bolivar hubiese estado en Vieques en la U-11tima semana de julio de 1816. Un resultado de esta vista. fue que el gobernador Melendez ese mismo afio, o el siguiente, ordeno" la construcci'n, de un fortin sobre un cayo de Puerto Real, desemboesta providencila a la larga en la fundaci6on del poblado de Isabel ir. Por ser Vieques el U"nico municipio de Puerto Rico visitado por Bolivar, y donde se derramo- sangre bolivariana, 110S vicquenses estlin orgullosisimos," El gobiemo de Venezuela dono un busto de El Libertador, tib*cado boy dia en la.plaza do Isabel ri, donde ban sildo apretujados todos los. habitantes del mumcipio por exigencias de ]a Mariiia de Estados Unidos.
Tal parcce que a] desembarco en Vieques sucedio' tin perfodo de tranquilidad que fue roto cuando se volvi6 a proclamar en 1820 en Espana ]a Constlitticlio"ii de 1812. La consabida efer8 CRUZ MONCLOVAp LIDT0. op. cit., y tomo citado, p. 115-116, Sti.q fuentes dc informaci6n estAn en La Gaveta de Puerto Rico. Torno 12, nt'imcro 15.
9 AUGUSTO, JUAN Y SALMOR P1,;R1-'.A. Bolivar en Vieques. Ateneo Puer. torriqueho, Sociedad Bolivariana de Puerto Rico, 1970; p. 3-7. CRUZ MOICLIDVA. Op. Cit., Y tomo citado, p. 116; MADARIAGA. Op. Cl't., p. 284; Lufmm Op. cit., p. 134. Es interested ver ]as variante.s del relate en Ludwig y Madariaga, apart de la poca importance que IL, dan. Lo de que ver66 sangre bolivariann -se explica torque Jos tripulatitcs de la Marina donde iba Bolt"var, y Jos tripulantes de Brion cap itancada por Antonio Rosales desembarcaron en pui-itos distintos de Vieques,, y a]
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Cneuntrarse en (lerra no sv reconocici-on v se caveron a th-os. Hubo heridos, pcro nada se dice de que Bolivar fuera uno de ellos. Por lo
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tanto lo de sangre bolivarlaiia" se apfica a todos,








vescencia fue segulida. por la sorprendente noticia, de que el I de didembre de 1821 el auditor de guerra de La Espafiola, don Jos,6 NWiez de CAceres, habfa proclamado la independencia. de esa colonial. Ndhez crey6 que como 61 era domonicano y el gobernador de Puerto Rico, Gonzalo de Ar6stegui era cubano, una invitation a que hiciese lo mismo que 61 tendria. un resultado favorable. Mas se dio 'con un funcionario que se preciaba de ser lea-I y escrupuloso, y que no s6lo se neg6 a proclamar ]a independenclia de Puerto Rico, sino que censure la acci6n de NViez. Mas no conform con palabras, cuando recibi6 1*nformes de qud Puerto Rko era el blanco de los revolucionarios venezolanos creo" en la isla cuatro comandancias militares con el claro propo"sito de hacer abortar cualquier intent de subvertir el orden desde afuera. Mas no fue el auditor domm*i'pcano el fin*co en hacer invitacliones tan atrevidas, sino que algunos separatists puertorrique"'Os', CUYos nombres no se consignan, contando con que sc vislumbraba la victoria en el continent, se atrevieron a invitar a hacer lo tn'ismo que Ndfiez nada menos. que a don Miguel dela Torre, que tras que no era. americano, profesaba una linquina ae6 Ima hacia. la, independence de las colonies. La 1'nvitaci6n le sirVi6 de otra coyuntura niAs para advertir a los puertorriquefids de los males que trafa. la subversion, tales como desorden, robo, incendio, desnudez y hambre, como estaba pasando en las provincial hispanoamericanas que se habian separado, de Espafia.1-0
Debido a la influence. de las actividades fibertarias en el continent: se concert un proyecto de envergadura originado ,dentro de nuestro pais con la cooperac116n del general Luis v, Doucondray-Holstein, ex jefe del Estado, Mayor del Presidente 10 .4 11
Libertador, y que para 1822 se habla convertido en su detractor. La conspiraci6n fue descubierta antes de que la expedici6n 'saliera para Puerto Rico por delaci6n de personas invitadas por equivocaci6n Para respaldarla. Fueron fusilados en El Morro el 12 de octubre de 1822 el guadalupano Pedro Dubolis y Carlos Romano (no se specific su nacionallidad). El gobernador, don Miguel de la Torre, como era su costumbre ech6 al aire la ya mania propaganda de tildar a los separatists conio "...hombres. perdidos o inconsliderados, adventurers sin patria y sin honor que habian intentado trastomar la -paz en este pueblo afortunado".11

CRuz MommovA, UoTo. Op. cit., y tomo dtado, p.,159-16',I I Y 230-237.
DoucoUDRAY-HoLsmw wa
., Wis V. Memoirs of Sim6n Bol" r. Boston, S.G. Goodrich & Co., 1829, p. 297-302; C*uz MoNcLov& Op. cit., Y tomo









Fracas" tambic'n la mispiracion dirligida desde afuera por el colonel puertorriquefio Matias Escute, miernbro del regimiento de guarnicion de ]a capital, que habla peleado contra ]Bolfvar en el ejeretito del general Pablo Mori'llo. El proposition de esta conspiracion era hacer de Puerto Rico un estado federado de la repdblica de Colombia. El colonel EscuW, luego de, que se escape de Cadiz lingre-so" en las filas del ej*6rcito del general Jo'e Antonio Pdez.12
Fue desterrada a Cuba el 24 de oatibre de 1824 Marfa de Las Mercedes Barbudo, primer mujer separatfsta que se conoce con nombre y apellido, por descubrirse que servi P a de en lace entre los separatists puertorriquefios dentro de la isla y los que estaban desperdigados por Santo Tomals, Curazao y Venezuela. Tamb*6n sufri6 destierro en 1825 su hermano, Jose"
F
Barbudo, murlendo en Udiz mientras tramitaba su excarcelaci*&.13
Ante tanta repression no es de extraflar que la expedicift de barcos venezolanos que surgio" en Punta Borinquen a mediados de marzo de 1825 no recibiera apoyo del interior. Los expedicionarios lograron apoderarse del fuerte espanoll en Aguadilla, mas al reciblir el contra-zataque de las fuerzas oficiales sc
.0 14
vieron forzados a regresar a su pais, No se conslignan en las

citados, p. 162-164 y 187-189 P.E-DRo TomAs w-, CORIDOVA. Metnoria de Puerto Rico. Tomo im (ReproduccOn en copia muncograflada del program de Historic de Puerto Rico de )a Universidad de Puerto Rico, p. 479488); Doucoudray-Holstefln omite en su relate el pruyeeto ulten'or de In. exp-edicion y niega todo aquello que pudiese mciiminarlo. Cruz Monclova enumera entre los colaboradores -a Carlos Rigotti y a Andre's Level de Goda, emigrado de. CunamA y residents zalg(vn dempo en Puerto Rico; RAmdN MEDINA RAmf=z. Ef movinziconto liberfadoi- en la historic tie Puerto Rico. Tomo L Segunda ed., San Juan, Puerto Rico, Imprenta National, p. 10-11, es, el nico autor que consigiil) el nombre de pila de Romano, pero no da tampoco su nacionalidad, a pesar de ser de [us primers en offender su vida por la independence de Puerto Rico.
12 ABYm., MARIANo. Antonio Valera, rm heroe de ta independen-cia dz,, Espafia y America. San Juan, Puerto Rict), Insfituto de Cultuna Puer. i dquefia, 1971, p. 171-172. Afirma aqul que Escut.6 no era pueriorriqueno, smo espadol, peninsular. Cita a R.M. Carabafto en cuanto a la puertorriqueflidad de Escute', pero no da la fuente para corroborar su espafiolidad. Cruz Monclova afirma que Escutd era puer-torriquen0. Wase su obra y tomo citados nota al calce nhlacro, 109, p. 205; y A.H.N.
't F
Ultramar, Hacienda, Legajo 1085, doe. 132.
'13 A.H.N. Grncia y Justicia, U-ga*o 2005, docs. 9 y 10, Y CRUZ MOMCLWA. Op. cit., y tomo citado, p. 238.
14 CRuz MomcwvA,. Lima Op. cit.,, y tomo citado, P. 240.









fuentes los nombres de los l'deres de las expediciones, venezo. lanas que arribaron en las primers decades del siglo pasado,
a
por lo que se puede colegir que no eran los jefes ma's prominentes. Seria, interesante investigator en fuentes venezolanas el origin de ellas, que constant en la Gaceta de Puerto Rico.

111, Puerto Rico y el Congpeso de Panama"

1. Es incomprehensible que Madariaga, Ludwig y DoucoudrayHolstein no mencionen en, absolute al general puertorriqueno don Antonio Valero de Bernabe y Pacheco, ma"xime cuando se ha dicho que fue de los pocos subalternos, de Bolfvar que no le hacian dos caras. Venezuela no lo olvi'da y su nornbre esta en la tarja correspondent a los extranjeros, que sirvieron en Jos ejercitos de liberation que se yergue en el Paseo de Jos Pro'ceres.
Valero sali6 de Puerto Rico a los trece aflos para ir a estudiar y aunque nunca. pudo volver, siempre tuvo, presented a su patria. En su carrera. m1litar sirvio primer a Espaha frente a los f nanceses y luego en Mexico se fue del lado de los mexicanos cuando se firm.6 el, Plan de C6rdova. Al hacerse Itfirbide emperador abandon 0-1 el pa"is y para 1823 ya habia pesto su espada al servicio del ejercito de Colombia. Lo primer que hizo fue proponerle a Santander que se pusiera en ejecuci6n el proyecto de independizar a ]as Antillas, como se habia i*nsinuado en la Carta de Jamaica. Santander le contest que su plan no podrfa realizarse de i*nmediato "'Por hallarse el ej*drcito de Colombia, su lustre caudillo y su crario gravemente empefiados en la campana del Peru'"'.
Justo luego de su arribo se present.6 en Colombia una delegacio"n cubana con el mismo prop6sito d.e Valero. V los acomaofi' hasta Liqma para que conversaran directamente con El Libertador. Este confirm lo dicho por Santander, pero afiadi*6 que hacia tempo eI habia pensado terminal su obra echando, a los espanoles de las Antillas "y que solamente lo habia pro.4 1 0 It
metido asi el colonel Jos6 Rafael Heras, h1jo de Cuba, a ue Tuch6 bizarramente en Carabobo y cay6 peleando en el hato de Avila".
Lo mds que pudieron conseguir Valero y los cubanos fue que el licenciado Jos6 Agustin Arango fuese nombrado secretarlio de la legacio"n del Perd al Congreso de Panama 3unto con el doctor Manuel Vidaurre como representative de ese pal's; y que Fructuoso del Castillo fuese en la delegacI"O"n colombiana como secretary privado. De Jos6 Aniceto lznaga obtuvo Bo-








datos f idedignos de las fuerzas espabolas en, Cuba que le serfan tiles cuando se hiciese la expedition. Aparentemente hasta lo quc se sabe hoy, desde Puerto Rico no salio ninguna comisi6n con parejo objetivo. Valero asumio' por si intsmo esa representaci6n ', puso su espada para remover los obstAculos que impedfa a la sal ida mar afuera de los independents y como estaba. en Panam a en 1826 asistio a las reunions del Congreso, fue testing de los debates y tuvo fa triisteza & presenclar c6mo se esfumaba el proyecto que tan tenazmente habfa propulsado. Fue por esa raz6n que el doctor Pedro Albizu Campos trajo a la memorial de los distraidos puertornqueftos el historical de tino de sus hijos ma's preclaros, quien por su dedicadon a la causa de la libertad de su patria se vio, obligado a vivir y a monr fuera de ella.1,3
2. Como es de todos conocida la secuencia de los hechos que condujeron a] Congreso de Panamit justo es considerav cual era el alcance de to prometido por Bolf 0 var a las Antillas. Senalamos anteriormente que la Segunda. Antilla no fue mencionada en la Carta de Jamaica (1815) ni en las instructions del 15 de mayo, de 1825. En 1815 todavia. la parte espafiola de ]a isla estaba. bajo el dominion de Espafia y podfa estar en la misma categoria de Cuba y Puerto Rico. En 1825 toda la Segunda Antilla constltul"a el Estado de Halib. CPor que no fue invitado? ZPor que" s6lo pensaba en uiia entidad de pueblos 'bispanoparlantes? Eso afirma Madariaga muchas veces en su obra. Mas dado el caso de que la repdblica de Colombia no habia reconocido ]a independenclia. de Haiti', aleanzada antes que. la suya propia, por no offender a Francla, que tampoco, se la habfLi reconocido, puede colegirse que esa era la raz6n y no la cuestiln del 'tidloma.
No fue por mucho tempo que Cuba y Puerto Rico estuVieron en la agenda del Congreso. El 15 de mayo de 1825 instru + a BcAlvar que el Congreso resolviera ]a suerte de dichas islas, no torque los habltantes fuesen tan americanos como los .de las ex colonies espaftolas, sino torque mientras perteneciesen at go'bierno espafiol tendrfa e ste un medio pam mantener ]a discordia y fomenter turbulencias y afin amenazas a ]a independencia y la paz en diferentes punts de Am6rica. Sin

15 ABRIL. Op. cit., passipz y p. 144-147.
10 Bolivar stigeria especifficamente que se preparase una expedition costeada en conjunto por los Estados y que se decidliese por el congress si fas islas, o a1guna de ellas separadamente, se iban a agregar a a1gu-









embargo, cuando abr*6 el Congreso sus sessions el 22 de junio de 1826 don Pedro Gual., ministry plenipotenciario de Coloijibia, no tenia instrucciones respect a Puerto Rico y CubaYI
Me preguntaba en m1 obra El caso de Puerto Rico a nivel international torque Bolivar tenia en mente a la Antilla. Menor y a la Mayor en 1825, ya proclamada la Doctrina Monroe, y no asf en 1826, X me,, contestaba que apart de esta tranquilly. se prefirio no enajenar xnds la ya. bastante enajenada voluntad de Espan"a, que todavia no habia. reconocido la independencla, de sus ex colonies. Sobre este & Itimo, particular dice Madariaga que Bolivar, el 24 de enero de 1821 ofreci6 a Espan-a que garantizarfa su soberania sobre cualquiew otro territorto espanot que no fuese independliente a cambio del reconocimiento de la independence de los pa F ses nberados. A esa fecha estaban todavia en manos de Espana. ademas de Puerto Rico y Cuba, Peru" y ]a parte espaflola, de la Segunda Antilla, Io que hace suponer que esa propuesta no se cumpliria. por parte de BoH'var en cuanto a Per* aunque tal vez si en cuanto al Haiti espafiol, como se dea a.1 8.
El 20 de diciembre de 1824 Bolivar planted el asunto a Santander de otro modo, esto es que si se amenazaba a Esp -, con ]a invasion de Cuba y Puerto Rico el ansiado reconocimiefito de los nuevos estados no se hana esperar. A esa fecha ya Perd era independent y el Haiti' espaftol habia sido sometido,


nos dc los Estados confederadus, o si iban a decidir por si mismas su suerte futur,i. Wase Confercncias iniernac' nales at-nericanas. Washhiqto i. 1.14"'. D'-'Lacla"'ii Carnegie parn la paz international, p. xxivil.
17, Ibid" P. xxvil Y XxXIII.
Luego de que Jose" N11fiez de CAceres declar6 a La Espahola independiente el I? de diclienibre de 1821, el nuevo Estado envi6 un emisario a Colombi*a par-a tratar su accesi6n a la dicha repftlica. Hay una coxta de BoJI'var a Santander del 9 de febrero de 1822 que dice asi: "Ayer he recilbido, las agrad'ables noticias de Santo Domingo y Veraguas del 28, y-30 del pasado. Mi opinion es que no debemos abandoner a los que nos proclarnan poyque s burglar la buena fe de los que nos creen filevLes Y generows- y yu creo que Jo mejor en political es ser grande
+
y magriantmo. Esa misma isha puede traernos, en a1guna, negociazi6h political a1guna ventaja. Perjuicto no debe traernos sl le hablamos con franqueza y no nos comprometemos imprudentemente por ellos." No obstante no se concrete la mission encomendada al doctor Antonio M. Pineda y at parecer nunca se entrrmist6 con Bolfvar. V6Lw la obra: R.UPERVANCI-IF, PARPACtN, Nifiez de Cdeeres y Bolivar. El Proyecto de incorporacio"n del Estado- t'ndependifenle del Hatitf espanol a la Gran Cofombia. Caracas., -Edit. Bollvatp, 31-37.








por el franci6s. Santander no so16 amenaz(5 sino que solicit,0 au-toridad del Congreso para actual. Ese mismo ain-o el prestdente Santa Ana de Mexico hizo pAblico que propulsaria Ia independencla de Cuba para anexArsela y que Colombia proput. sarfa Ia de Puerto Rico con el mismo fin. A eso se opusoEstados Unldos, Por temor de que se abolliese Ia esclavitud en las islas, como de seguro se baria, y que se afectase adversamente
41 tuc n
esa insti ion en sus estados surchos. A"idase a 6sto que Inglaterra no estaba dispuesta a que Estados, Unldos se anexase a Cuba. No se menciona a Puerto Rico Porque Ia consideraban Un api6ndice de Ia Antilla Mayor y se sobrentendia que launa iba con Ia otra."
En suma, tanto Cuba como Puerto Rico eran peones en el juego diplomatic del mornento, Inglaterra se conform con Ia oferta- de Estados Unidos de no intervenor en las colonies eu.ropeas en Am6rica, aunque pensando en las Antillas espanolas, sabiendo Inglaterra que Estados Uni'dos, originalmente colonia suva, no habia querido acordar con ella y con Francia el status de Cuba; ni que Lampoco se ha ia comprometido a no intervenor en las naciones libres de Am6rica. Es significativo que al afladir Estados Unlidos en su famous doctrine que no verfa con buenos ojos que pzii 0 ses extra-continentales intervinieran en los passes independents del hemisfei-io americano, indujo a C'stos a creer que serfan defendidos por el,"hermano mayor" de una futuin agresio-n de Espaha."' El resultado final fue Ia. congelacion, del status en ei Caribe hasta nuevo aviso.
Cuando el anunciado Congreso abrio sus sessions Bolivar
A# If
ya no L.-,"llia fe de que se lograria lo que habia anticipado por estar conscience de todo el rejuego diplomaltico que habia, y por las attitudes prevalecientes respect a su persona. Como Estados Unidos no se comport6 como un pais americano, ni tampoco querfa que Am6r*ca fucse para los americanos, pesto

19 MADARIACA. Op. cii p. 534-5 )35.
:10 Esta es en subst-incla Ia 11amada doctrine Monroe: "Con las actuales colonies o dep=dencias de las potencies europeas no hemos intervenido ni pensarnos intervertir, I)ero en carnbio a los-90biernos que han declarado y mantenido su independence, Ia cuat- nosotros, deb'do a grades considerations y por justos principios hernos reconocido cuab quier intromisi*on con el piop6sito de oprimirlos o de controlar de a1guna otra mantra su destino por ninguln poder europeo, no puede ser vista por nosotros de ning(in otro modo que no sea Ia manifestacion de tina disposicmn no arnigable hacia Estados Unidos."
New Standard Encyclopedia. Standard Education Society, Inc., Chicago, 1956, Tomo M-Item James Monroe, (NUestra traducci6n).







que en su doctrine garantizaba la permanencia de colonies europeas, Bolivar entend1'6 que slin siquiera la simpatia, del relativamente poderoso vecino la. invasion de las Antifflas serta muy cuesta arr*ba. En 1826 ya. ternia. que ni siquiera permanecerfa, ]a repdblica de Colombia corno estaba constituida. Elno aslsfir at Congreso, que segu"n habla expresado poco antes haria possible ]a un,46n, de los extremes. del contincrite, Vei-iczuela y Buenos Aires, 1 es. dato- elocuente de lo anticipado,
A6n asi", en 1827 luego del recess del Congreso sin que se consiguiesen sus objetivos mu's importance, cuando se rumore6 falsa-mente que Espan"a e Inglaterra. iban a envolverse en,
11 4.0
una guerra, volvio a hacer planes para fiberar a Cuba y Puerto Rico por las mismas razones geopolitical expresadas anteriormente y para mantener ocupado. al poderoso ejerc*to colombiano. AM se lo, express a Palez. A Sucre le escribi6 que por lo pronto Puerto Rico debia ser Ilberado y que luego se veria que podia hacerse con La Habana. Sabi'a que Estados Unlid'os se opondrfa, pero si Inglaterra le ayudaba con armas y dinero haria caso omiso a lo que aquella. nac16n pudiera, decir. Mas como todo fue un rumor, los planes se suspendieron, siendo 6ste at parecer ]a ultima ocas16n en que se hicieron gestiones, respect a las Antillas*22 Los U"Itlimos aflos, de su. vida hubo de pasarlos Bolivar yendo de un sitio a otro del continent apagando fuegos, que volvian a prenderse a sus'espaidas.

IV. Aportaci6n de puertorriquenos em el ideal bolivaHano de
d
integracio'n latinoamericana
1. Ram6n Emeterio Betances,
Por haber nacido en 1827, es el. doctor Ram6n Emeterio Betances el primer ae los antillanos en retomar la vision continental de Bolivar. Por vivir hasta. casi el fin del siglo pasado dio amplitude, a los esquemas elaborados por El Libertador y s1rvi6 de inspiracii6n, a Eugenio Maria de Hostus, a Marti, a Jos6 de Diego, a Albizu Campos y a Juan Mari Bras. Del total de su vida,, setenta y un ahos, Betances vivi6 en Puerto Rico un total disperse de veinte an"os. Se form6 en Francia, pero no se afrances6. De ese pais obtuvo su amor a la independencla. y

.,*I
Ibid., p. 542-543.
MATHEWS, THOMAS G. "La vista de Victor Schoelcher a F uerto Rico". Revisla del h7stiluto de Ctiltura Puertorriquena, Enero a Marzo, 1971, ndmero 50, San Juan, Puerto Rico, p, 21-24.

20









su republicanism. Reci'n terminada su preparamo'n pre-me'diCa fue t cs t i go dc la revoluci O"n de febrero de 1848. Victor Schoelcher, el cmincnte wclall-sta v abolicionista, francs, visito a tp
Puerto Rico en 1841."' Aunque Betances no cita a Carlos Marx en sus escritos es impossible que no lo hubilese lefdo. Apart de -c"stolas ideas socialists permean su pensamiento y su vivir. No se ha recalcado que en la constitution aprobada por el, Cornite' Rcvolucionario de Puerto Rico, fundado el 6 de epero de 1868 en Santo Domingo, e inte rado por Betances' Carlos Efio Lacroix, Mariano Ruiz Quifiones Y Ramln Melia, se prohibit expresamente la. distinction de classes en la forma. clon de las juntas rcvolucionarias:24 Otro detalle de la vida de Betances es el hecho de haber sido el primer exponent, del principio de negritud, segdn apunta el reci6n fallecido urugua. yo, Carlos M. Rama. Es significative que pudiendo haber caflado- la presencia no manifiesta de africanidad en su bliologla, la prociamase con orcyullo.15 Es por tanto en muchos senti'dos que el Padre de. ]a Patria, corno to Ilam6 el doctor Pedro Albizu Campos, puede considerarse como el representative ma"s aut6ntico de la puertorriquenhidad en el siglo diecinueve.
Betances ftie el primer antillano. Comprometido, ya en 1863 con el proposition de promoter ]a independence de Puerto Rico, aprovecho" la, circunstancia de la segunda guerra de independencia. de los dominicanos contra Espanfia para conminar a los puertorriquenos a aprovechar la coyuntura y rebelarse 91 para hundir en el polvo a los de-'spotas de Cuba, Puerto Rico Y Santo Domingo"', en vez de responder a los pedidos officials I
de colaboraci 6-n con ]a nietr6poh."'I En e"sta la primer manifestaci n del pensarniento antillano de nuestro pr6ccr.
El que Espana pei I U I I
-diera a Ta Rep blica Dom'nicana en 1865, y su subsiguiente guerra en el. Paciffico contra Chile v Peru" fueCRUZ MONCLOVA. OP. r4t., %r tonio citado, Ap6ndice nxinicro IX, CaT)ftulo III, art. 2,e, p. 707-710.
1 RAMA, CAR1.0s M, "%,i iii(levendeocia dc ]as Antillas v Rz-uii6n Evneterid Betanccs". Revhaa del Insfituto de Cultura Puertol-viqucFla, Sail Juan, Piterto Rico, 1970, p. viri-x.
25 'CRUZ MONCLOVA. 01.?. cit., y torno-s citado, p. 477-478.
Subrz Dim, ADA. "Segundo Ru1. Belvis". Revista El Caribe, Afto I110 Pumero 4, 1982, P. 3940. Hay tarnb*6n una cita de un articulo pubfiL cado por Leopoldo Benavides en La Revista del Instituto de, Cidfura Puerto':rn*'ueha, Afio viT, n6mero 22, p. 8-10. La certlificacift fue hallada en- 10s, Papelles del Juzgado de Mayaguez, Civit Caa 41 Bu.









ron I factors favorable para desp ertar conciencia en favor de la, independence de Cuba y Puerto Rico. Chile lo entend106 asl' y encamin6 una gesti6n confidendal, para subvertir el orden en las Anti-Has y privar a Espana de su uso como base de operaciones. La, guerra del Pacffico hada realidad el temor de Bolivar respect a las Antillas. La famous doctrmia Monroe que adormeci6 los ternores'de intervenciones europeas. en los passes independents, no se aplic 05, al parecer por estar Estados Unidos envuelto en su guerra civil. Por Io tanto la gesti6n, chiflena tenia posibillidades, de 6xito. Benjamin Vicuna Mackenna, se puso en- contact con la Sociedad Republicana, de Cuba y Puerto Rico,, fundadaen 1865' 4en Nueva York con ramificaciones en otros estados. Fund6' el chileno el perio"dico "La Voz de Am& ricat (5rgano de las Antillas Espan"olas". Su objetivo apparent era informer sobre la guerra que sostentan Chile y Perd contra Espan"a, pero luego se convirti6'en 6rgano del mo-vimiento, independentlista antifflano.. No er de extran'ar entonces que Betances,".,de vuelta de su segundo destierro Por su defense. de" la causa. dorninicana, fuese'uho"de los emisArios que repartfan el peri6dico en Pudrto Rico.'El gobernador Jos6 Maria Marchesli aprove.cho la-ocasion de Que los artilleros se amotinaron para ordenar a fines de junio y pnincipi"os de Julio de 1867 a catorce personas, entre ellas Betances y Segundo Ruiz Belvls a que se presentasen en te'rmi-no de dos meses al, Mimsten*o de Ultraxnar para ser interrogados sobre el asunto. En esa hora y punto Betances y Ruis Relvis decidieron romper con Espan"a y juraron no volver sino a la cabeza de una expedici6n 11"bertaria. El 16 de Julio de 1867 publicaron una, proclaim, fechada en Nueva York dirigida a -cubanos y a puertorriquen"os. instAndolos a trabajar de conclierto en favor de la independence de ambas islas, Para poder formerr man"ana la confederacl6n de las Antillas;p% Es la primer vez que pfiblicamente se express la Iidea, aunque ya habia slido pesto en practice. el trabajo en coniunto por Basoray Macias.
La insurrection que los conspiradores puertom-quen-os y cubanos iban a preparer tenfa como lema el dicho de Bolivar: Uni6n, unio n-,. o la- anarquia os &vorard! Como Vicuna Mackenna se habfa quedado en Nueva York luego de qu -,. su goblierno habia dado fin a su gest116n, se acord(5 que Ruiz Be"viis i*na a Chile a conseguir ayuda material y moral con su colaboraciaon. BAsora se qued6 en Nueva York en su nuesto y Betances se traslad 0' at Caribe a organizer la revolution. Via Colombia Hego a Chile Ruiz Belvis el 27 de octubre de ese anho y el 3 de novlembre de 1867 murio en un hotel en VaInara'so. Esa muerte







inesperada hizo florecer especulaciones que apuntaban a un, arez faz en un art'culo
asesinato politico. La doctor Ada Su' D I
publicado en la rewsta Caribe (1982) establece que se descubr* 0' hace unos an"os una certification del doctor E.C. Menckel, quien attend' al flustre viajero desde que Ilego' a Chile. La* muerte fue caus ada i n d1 recta men te por un a. es t rechez de u re' tra que padeda don Segundo desde antes de salir de Puerto Rico, Por no haberse detenido en uno de los punts del larggo- vla6e su condition desemboco en gangrene producida plor infltqma,c *6n flegmosa del penned. Menckel fue asistido por otro doctor, don Agustfn Coignard, y el. duen-o del hotel Aubry,. don Julio Lanvoy, se encargo de curar personalmente. al enfermo, al negarse a ello los sirvientes por ]a fetidez- de ]as heridas. Esta certificacio"n fue solicitada por los herederos de Jos6 AntoniG.Ruiz, y estal fechada en Valparaiso el 31 de mayo de 18W"
No pudo completarse la mis*6n de Ruiz Belvis no tan s'lo por motive de su muerte, sino torque Estados Unidos presion6 a Chile para que no cooperara con la insurrecdbn en las Antillas espaffolas.'211 El Gr*to de Lares se dio el 23 de septlernbre de 1868, pero -no tuvo el i6xito que correspondia a su organizaci el Grito de
16n, previa. No pudo sostenerse hasta 'untarse con Yara, dado en Cuba el 10 de octubre de 1868. Betances 'manifesto' a Manuel Sangully el 14 de agosto de 1891 que en 1867 se conspiraba en ambas islas, pero no lo hacian de acuerdo, por desgracia, "pues entre las dos, si hubiera querido comprenderlo la Junta de Nueva York, arrastr-Abamos a la Repfiblica Dominlicana y tenlarnos bandera en el mar".21 Mas esa. derrota "no detuvo la labor de Betances n! su prop6sito de hacer possible el ideal bolivariano. Carlos Rama cree que Betances empezo a
'tar a Bol' ar luego de su vista a Venezuela en 18672" Esta fue en 18691, cuando expulsado de Santo TomAs por industrial. del gobernador Sanz, estuvo alli brevemeilte en ruta haciia Nueva York. Sin embargo su afinlidad con Bolivar es anterior.

27 Otuz MoxcLovA, Liwo. Op. cit., y torno citado, quien cita a Herminio Portell V116. Narciso Ldpe7 y su 6poca. La Habana, 1930, Tomo 11, p. 187.
2" BONAFO-TX. Op. cit., p. 280.
29 RAMA. Op. Cit., p. 18. La doctera SuArez da e'I afto 1869. Wase de esta aurora, El doctor Ram6n Emeteyl Betances- su iida y su obra, Talleres GrAficos Interamericanos, Junio, 1970, p. 27.
Incurred a veces Betances en 11-amar "amencanos" en sentido exclusivo a IOS naturonles de Estados Unidos, aunque usualmebte tos llama go I
Yankees'.

,23








Recudrdese que cuando se constituy0o el Comit46 Revolucionario el 6 de enero de 1868 ya se le clita.
Es despu e*'s del fracas military de Lares y ya en march la primer guerra de independence de Cuba que Betances amplia e I I radio de la confederacio"n ma's alla de Cuba y Puerto Rico, y por ende mas alld de Bolivar. Desde entonces hasta su muerte I '* 10 *
uso el seudonimo de "El Antillano", aunque tamblidn se Ilamase americano en sen'tido continental." Betances adapt a Cuba ]a
'da 'Idea bolivariana del equilibrio de las Americas situado Por El Libertador en Panama". Diceque 16con las otras Antillas esta isla (Cuba) parece destinada con la independencia a convertirse en la Have del golfo aniericano y por su position a server de column en la balanza de las dos Americas". Esta cita esta en el pr6logo de la obra Question Cubaine, Vesclavage et ta trite el Cuba editada en Pari's en 1876, donde tambien cita la Carta de Jamaica.'"
La Repdblica Dominicana y Haiti entrant en el concept de la confederaci-n a finales de 1869. En esos dias SaInave en Haiti y Buenaventura Baez en Santo Domingo estaban negociando, cada cual los enclaves de Saint Nicholas y Sanama con Estados Unidos. Betances muda su residence a Jacmel, donde esta ya Basora, y practical affif la medicine hasta. 1872, cuando se traslada a Parfs. Con recursos monetarios provistos por Betances el dominicano Gregorio Luperon puede obrar y se consigue el derrocamiento de BiLez. En 1874 se firma el tratado haitiano,-dominicano, que da fin a la pugna entre ]as dos mitades de la Segunda Antilla. Libre 6sta de los que quenan amexionarla a Estados Un*dos los conspiradores puertorriquen'os en la Reptiblica Domimicana, Hostos entre ellos, tratan de volver a levanter en armas a Puerto Rico pero slin 6xito. Fue en 1875 P W
que se encuentran de nuevo Hostos y Betances, en un viaje que hizo 6ste Para "ver siquiera de lejos la tierra de promisioln".
Fueron cinco a-nos (1870-1875) que dedico Betances Para evitar a toda costa quc la Segunda Ant'lla fuese anexada a Estados Unidos, con todo lo que ello signiflcaria para Puerto Rico. En estos afios es que desarrolla el concept de "Las Antillas para los Antillanos", en constestaci6n a los falsos int'rpretes de la doctrine de Monroe-, resumida como "Amenca para los americanos". Desde 1868 (7 de dicliembre) Betances se habia desengan"ado del proclamado altruism de Estados Unidos,

31 RAMA. Op. cit., p. 73-74.
-32 BONAFOUX. Op. cit-p p. 64.








y decia que ]a independencia de Puerto Rico habfa que adelantarla torque temia que fuese a caer entre las patas del "mino. tauro american(j"""' (queriendo decir Estados Unidos).
En el concept de antillanos entr6 tamblen Jamaica. Ell 1882 se entrevista con William E. Gladstone y le propane la w o de la otra Antdla -Ma or en la confederacio"n antillana
inclusion I Y
a crearse.-I Trasciende asi" no so"lo el marco hispanico que habia limitado el esquenia bol'i'variano, sino tambien el marco latino. Hasta all1i no flegaron los precursors de Betalices.
Afirmo lo anterior tomando en cuenta propuestas previas sobre a1guna forma de confederaci6n de las Antillas como con. diction neccsaria para su desenvolvimiento como naciones fibres. Ref *ero at lector el articulo del doctor Thomas G. Mathews titulado, "The Project for Confederation of the Greater Anti.P .
Bes", donde include propuestas para el Carlibe, Hispanoamerica y para una comunidad de naciones hispanicas incluyendo a Espana. Si nos atenemos exclusivamente a las propuestas para el Canbe vale anotar la de Alexander von Humboldt, quien viA p
sito esa revon de 1799-1804. El lustre scientific se atrev*o a predecir el establecimiento de un imperio negro, Si has condi. clones miserable de Jos esclavos no variaban. Contando con la sublevaci6n de 6stos, se podia former una confederation aflicana de los estados libres de ]as Indias Occidentales, a ]a cual se sumarl"a luego Haiti, pero con exclusion de Cuba por haber alli muchos seres libres, blanco y negros, (Tal parece que Humboldt se olvido' de Puerto Rico, donde existia una proporcion mayor de libres.)
Presiono' tambien la tecla ethnic el haitiano Louis Joseph Janvier en su libro La Republique d'Haiti et ses visiteurs (18401882), publicada en 1883. Proponfa la creaci6n de una "conf-ederacio"n de Haliff rp o tt confederacio"n antillano-negra" desde Ponce a Panama. Al parecer parodiando a Betances dice: "10S yankees dicen resueltamente: La America para los amcricanos. Que los haftianos no olviden cyritar bien alto: Haiti Para lus

33 RAMA. Op. cit., 1% 69-74.
.34 MATHEws, THOMAs G. The Proi-ec-1 for a Confederation of the Greater Antilles. Caribbean ffislorical Review, Vols. iu-iv, Doe., 1954, Government Printing Office, BWX 1955, p. 71-94, Y CARLos RAXIA. Op. cit., P. 84. La cita a] calce pone como fuentc el libro Por la revolu-cio'n afrlcana, Mdxico, Forido de Cultura Econ6mlca, 1966, p. 93, que reCOgC LU) trabajo de FRANTZ FAXON "Las Antifflas, naci& de una naci&?" y RAN4A. Las Antillas para los antillanos. San Juan, Puerto Rico, Instituto de CtilWra Puertorriquefia, 1975, p. xxxim








haitianos". Consign, Mathews en su. articulo que Adelphe Lara, un publicista de Guadalupe suglirio a Antenor Finn"in una federacion negra, a lo que e"ste se opuso por ser un plantearmientolimitado y limitante. Estaba de acuerdo con Betances que asem.
-veraba que no debia baber distinction. de raza, origin y nacionalidad en la proyectada confederaci6n. Tambi6n TomAs Jefferson propuso la creaci6n de un reino negro que si P rviese de reffigio para las personas traidas de Africa al Nuevo Mundo.
Estos proyectos basados en el factor etni*co, no ti*enen el alcance del sugerido por Betances. Mis ampllo es el plan de Jos6 Alvarez de Toledo, menci*onado en este escrito, y que fue diputado a las Cortes de C;idiz por Cuba. Alvarez sugi*ri6 en 1811 que como. Gran Bretan"a intentaba apoderarse de las Antifflasespaholas, Estados Unidos deberia, ayudar para establecer una confederac*6n lindependiente que los incluy-ese. Aunque como sefiala Matliews este plan precedi"a al de Bolf"var, en cuanto a balance, si se reduce al Caribe *ba m4s allA, al incluir iak La Espaifiola, pero se quedaba cortisimo si se compare con el plan bollivaniano, en general. Alvarez pec6 de iingenuo al creer que Estados Unidos respaldaria su propuesta.
10 v#V
Carlos Rama dice en su libro La independent de las An;. villas y Ram6n Fnicterio Betances que en 1842 ya Victor Schoelcher habfa maniffestado qt e las Antillas "se convertirlan un dia necesaHamente... en pequeflas republics independents unidas con federAtivamente"'. -Se reftere Scboelcher a las Anfillas Merwes solamente, o a todas en conjunto? La dta no lo aclara.
Otra propuesta enunclada. en 1865 fue la. de la Sociedad Democratica de los Amigos de Am6nca, que en 1866 cambi6 su nombre por la Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico. Se sugir*6 una confederaci6n libre de las Antlillas espa"olas con una. plusvalia de poder y progress cuya existence political po. dia ser, garantizada sin doficu'ltad por las potenc*as maritimas de ambos hemisferios, a camblio de grades e incalculable ventajas pam su comercio.115 La quiebra de este plan es contar con que Estados Unlidos, que a esa fechaestaba en acecho para. quedarse con ]as Antillas, estuviese de acuerdo a que se crease una. entodad asi. Corno en esa sociedad figuraba el doctor Jos6 Francisco Basora, ami-go y colaborador de Betances en tod6S sus proyectos, no es aventumdo suponer que no estuviese ajeno a ]a propuesta. Ya casli al final de. su vida en la carta a Hosto' del 7 de junio de 1898, contray6ndose a Puerto Rico s'anentg,

S" RAmA. Las A?;tillas paret los antillanos. p. 25&260









&ClAro que 7""Si Se I e deda a',Estados Unidos que el pals estaba re uvlto d resister antes- de pertcnecer a la Un116n, Amdrica [quie re d6cir Esta'dos Un'dos] debena ser generosa y reconocer su independenda, que para Jos puertomiquen"os seria su 8alvac116n y pai-a los -tincricanos [sic] una fuente mAs consideirable de riquczas 11.3" N6tese que Betances montaba su argumento sobrc la rebeho'n de los puertorniquehos, que no se dio. Adv*6rtase tarnbien que a la altura de 1867 nl* Haiti, ni Jamaica estaban incluidas en csos planes. Tal parece que Humboldt indluy'O a Jamaica y a las Antillas Menores, pues el radio geogrAfico de su C-onfederaci6n afficana lo sitda entre Colombia (stipong6 que sea Am6rica del Sur), Am6rica del Norte y Guat4 Mala, que &a entices la Am6rica Central. Recudrdese tambidn que. Betandes amp ho su confederaci6n de 1867 con la indusi6n de Haiti' en 1870 v la de Jamaica en 1882. No hemos rnenciorjado a Hostos, porque- nos ocuparemos de. 61 pr6xlmamente,'
Bolfva.r, Betanceg, Hostos y Martf fueron personas de pensamiento y acci6n. De ellos s6lo Bolfvar Ilev( ) q Cabo campanflas niflitareg, pues Marti' arenas -se estrenaba en esas lides cuando Tiiuii6.-en*;kcci6n, v -H o*-gtosy Betances no tuvieron la'oportuni dad ni s;iquiera deAni0farse.'A pesar de Jos logos de El Libertador, mun*6 tan desiluslionado que se consign que 11eg6 a opinar que habla. arado 'en el. mar. Martf no tuvo tempo de &Silusionarse respect al desenlace de la guerra iniciiada por 461. No asf Bolfvar y Hostos, que murieron sin baber alcanzado lameta por cuya realizacio"n lucharon la cast totalidad de sus qviclas.
Betances decidio f ijear su residential en Francia en 1872, cuando concluy6 que nohabia conditions inmedifatas para otro levantamiehto 'en Puerto Rico. Prefir*16 no quedarse a vivir en el monstruo, donde estaria cerca, torque le conocia sus en-90 Betanms hizo un cuadro ffsico ynsicologico dernoledor de Estrada Palma. Lo mfis que le preocimaba de 0 el-a que siempre hablaba de con. ;eguir"' ha libertad para Cuba --en el orden- v oue nunca bablaba de su independenda'd No lo considerable digno succsor de Uspedes, (esto se describe en 1878) y Tirga a decir e.qtas palabras: "Fs evidelite que este hombrecifflo, mellado v nr mA- sefias, ftio escofyide) nor lo.s que quieren mane'ar el gobiei-no de Ctsba. sin rcsmnsabifidad. Para echar abalfo el monument die-06siaedes." No obstante. cuando Estrada fue elegido Delegado, plenipoteticlario de la Repilblica de Cuba en armas, le ech6 cerrojo y sicte HaVes a sit opinift, I
I y aconseJ6 que fuese 61 tambi6n el delegado de la Secci('M Puerto Rico, y que ur puertorriquefto fuera subdelegado, pa'ra"garantl'; ar.otienci -.qp detarn a Puerto Rfco'atrAs en la hora de las Oltirnas dedsliones. Wase: MNArwx OP, dt., p. =xav-









traflas, si se me per-mite parodiar a Marti. En los casi veinfiseis ,Vios quo mediaron- entre 1872 y su muerte en 1898, -Betances fue representative a nivel diplomafico. de la Rep6blica Dominicana hasta t887, cuando renunc*6 al cargo por haberse convertlido cn d-ictador el president de ese pals, Ullises Hereaux. Fue csc mismo ano,, y por sus gestliones diplornaiticas que se. Ic concedio ]a Cruz dc la Legion de Honor, convirtiendose segun razon, en el primer americano en recibir esa distinclon.
No dejaba do la mano a. Cuba. Grande fue su desilusioll cuando en 1878 se firmo el Pacto del Zan'on,, aunque por otra partc se sentina orgulloso. de que el puertorriquenho Juan Rlius Ri*vcra sc negase a firmarlo.,Estuvo siempre al tanto de la trayoctoria de Martf, a quien se supone no conoc16 personalmente.* Por via de su compatriot Sotero Figueroa le pidio que hasta abusara de su nombre en favor de Cuba. Cuando se dc. sato' la u ltima guerra de independence de este pais'Betances ,fue nombrado su representative diplomatic en Francia; Ya vlejo, enfe.rmo y sin dinero us6 todassus linfluencias para mon. tar una propaganda efectiva contra Espanwa y a favor de Cuba, asi como para reclutar colaborad-ores valtosos, y no pudo mis torque don Tomas Estrada Palma le tenia la brida corta.87 No pudo conseguir quc se enviase una expedici6n 11"bertadora a

0
No quiero dtjar de comunicar a los bistoirladores reunidos en este I'iicuentt-o la hip6tesis de la a, express&
doctor Ma4a Mercedes Sol'
01 Sti articulo "Tresencia dc Puerto Rico y IOS PUCrLorriiquenos en Mai-tl'.", publicado en Estudios Martianos, Memoria del Seminario Jost" Mail]', editorial Universitaria, Universidad dc Puerto Rico, 1974, p. 87-97.
Resliecto a ]a farnosa carta sin fecha on que Niarti se present a &.Jances como quien no c.i conoddo suyo y le pide su cooperation para twa nueva etapa de la lucha de Cuba. Se ha supuesto qu'c ]a carta We csciita en 1894 0 '1895, containdose con que para to que sepide coopera-: cion es para la guerra quc empez6 en ese afio. La,.doclora SoIA, basanclose en una resefia que bace Marti on cl perio'dice Patria en 1853, de un discurso de Sotero Figueroa, Marti' lo llama "hijo spiritual de aquel Betances, -que hace vatorce -aRos (subrayado en el, texto) renunc*6 la representation dc una repu'blitca en Pari's Para aceptar, de inanos del inisino Deleggdo.de hoy (subrayado en el texto) la representaci6n de ]a guen-a que iba a renacer con Calixto Garc' Iffliguez". Cita al Vol. it de]as Obras complelas de Jose' Marti, p. 258. Marti sugicre en esa carta tin possible encuentro personal, que.cree ella que pudo haberse dado en Pari's en el 6101mo viaje de Marti a Europa en 1879. Por todo, esto ella cree que ]a carta -so escribio" antes del '80. Wase. p. 90-91.
Nota: W preocupacio'n es averJguar cual fue la repftfica que reprc sciitaba cLiando rerluncl(5 ante ]a oferta de Marti. 6
37 RAMA. Op. Cit., P. 137. Rama adv ierte que no se ha hecho un estudio detenido sobre es,6 Angulo, MATHuws. Op. cit.








Puerto Rico, si habla posibilidades de que fuese bien recibida
d r+ ,
por los puertorriquenos, pero siernpre conrio que sil Cuba cyanaba ]a guerra por si, en laq negociaciones de paz a Puerto & P
Rico se le reconocerl'a su independencia con una indemiiizack )n a Espana. Siempre fue antianexionista (a Estados Unidos) y se, oponia a que se contase con ellos para ganar la guerra.
No olvidaba su proyeeto de la.Confederacion de ]as Antilla:"; y de la integraciln de Latinoarnerica. Con esos, fines creo' CII Paris la Biblioteca Simon Bolivar, el Hospital Latinoamericqlh) y el Coleglio Latinoamericano. Cooper con la creation de Ia UnIOn Latinoarnericana ideada Por J. N. Torres Caiccdo de El Salvador. Betances y Gregorio Luperon eran vice-presidentes honorarios de la entidad, pero Antenor Firmin seftala, que luego de la muerte de Torres Caiccdo,, Betances contrajo su proveclo
su sueno del Caribe.31'
Aunque distance estaba presented en has actividades de ]us conspiradores antillanos que ya le 11amaban "el vener-abic". INO es de extran-ar entonces que al organiz-arse en 1892 en Nueva York el "Club Borinquen", Betances fuese elegido su president honoraria. Era conio un faro allad en Pari's y atra ia no so-'to a los independent istas antillanos'. sino, tarnbicn a autonomistas puertorriquen-os. Asf Luis Mufioz Rivera y Rosendo Maticnzo Cintro'n, miembros de la commission que fue a Madrid a fines de 1896, usaron la amenaza de regresar a Puerto Rico via Nueva York, con parade previa en Par-is; li asc hablar con


38 1-mis Murioz Rivera unies de ir a Espaha con. la conils1611 pronleti(I) a Gerardo Forrest, Secretarto de Corres-pondencla de fit Scccit')ti Puerto Rico del Partido Revolucionario CUbano, que & m conseguir Lie los
A
politicos espaiioles una prurnesa dc olorgar 11a awonomia volverKA I Puerto Rico por Nueva York-, y "volvere coi-k ustedeq, amigo Forrest y volveri6 con las armcas en la mano para lifti-tar a nuesi-ra, patria o moi-ir en la demanda. En su fibro Whoz dice que hablo' con PnIxedes Mateo Sagasta sobre su propo'sito en eiiiievisla e-xclusiva c(.),-, 61. Rosendo Mabenzo Ontr6n en pre-sencia de Mutoz le dijo a Fi-ancisco Silvela que csa comisi6n era el ialtimo cartucho que quemaba Puerto Rico y que si fracas-ziba la spluci6n seria ]a guetra que ellos querl'an evitar. Para Io de Forrest, v6ase: PILAR BARBOSA wi RosAmo. La obra de Jose' Celso Barbosa. Tomo v., De Baldorioty a Barbosa, Imprenta Venezuela, 1957, p. 302-304; Mtj&o. RiVERA. Obras'completas, Tomo 3, p. 2.3-24 parzi lo -clue le dijo a Sagasta.
-39 GILARD, JACQUES. "Betances y Francia". Articulo publicado en ha obra de Rani6n Emetcrio Betances, Casa Naciunal de Ia Cultura, histi tuto de Cultura Puertorriquenha, San Juan, fterto Rico, 1980, p. 74, Cita a Bonafoux, op. cift., p. ix1ir. La Carta a Hebrard est' fechada el 10 de diclembre de 1897, nueve ineses antes de su muerte.








Hay a1guna slimlifitud entre Jos filtimos dfas. de Bolivar y los Altimos de Betances. Por sus actividades en favor de la independencia'de Cuba y Puerto Rico Espafia hizo presi6n sobre Francia para que lo expulsaran del palis. Para el -etemo
*!a I I cuando estaba viejo,
xi do una. decisift de tal naturaleza, arruinadoil sin clientele y enfermo, era equivalent a la muerte. Tuvo que recurfir a un amigo de su nin-ez en Toulouse, el senador Adr*6n Wbrard; quien ademAs era el periodista mds J, 6 Wo adverfido en
respetado de Par's informAndole que habla si I
ese sentido, y recordAndole lo que bien sabia Wbrard: -es decir 4 1 cuan constant ha sido, tanto en el extranjero como en Parfs, mi devoci6n por su pais".40
Vivi6 lo suficiente para ver que el ideal que hablia sustentado en firme por cincuenta a-nos recibia en su concept un golpe mortal con !a invasion de su patria por el, "minotauro
i to lejos del teatro de opera
americano". Como estaba no s o" iones
sino tambidn fisicamente imposiblilitado para trasladarse a alon lugar de America, hablia escrito, a Hostos en la carta ya citada del 7 de junio de 1898, urglidndole que presionara, a Henna cuando flegara a Estados Unidos para que tratase de
i 1,P # 4
conseguir para Puerto Rico "las rnismas conditions, si P quiera, que se le hacen a Cuba". Temia Betances que Henna s6lo se preocupase de arranca'r a la isla de manos de Ios espafioles, aunque cayese en !as de los "americanos" [sic] como territorio. Aunque cuando Henna fue nom1nado para dirigir la Secc16n Puerto Rico el lo avalo diciendo que era su discipulo, a la fecha en que describe esta carta. dice: "'Desgraciadamente, es muy yankee." Encarga a Hostos que pida la independenclia absolute, para, lo cual creia. que estauan los vuertorriquefios, en mejores
S41 'Be
condiciones que los cubano (Supongo que se ref iere a conalciones econ6micas, por no haber sido Puerto Rico teatro de guerra.)
41D RAXIA. Las Antillas para las antillanos, p. 258-260. Carta del T'de junio de 1898 a Hostos. Rama dice que Betances d6sconfM injustamente de Henna. Mas si bien a "Posteriori" se puedc.dedri que Henna trai-6 de que las troras invasoras estuviesen precedidas, por una cornisi& de ht Secci6n Puerto Rico dell Partido Revolucionario Cubano, eso no lo podia saber Betances el 7 de junior de 1999. Si conoda las creencias anexionistas de Henna y temia con raz6n quc aprovechara la coyuntura para adelantar sus objetivos, y que no reclamase la independence, absolute a las autoridades en Washington, sin entrar en considerations de proponer pleblscitos n! perfodos transitonios de ocupaci6n de la Isla, que fue lo que se acordo" luego del hccbo consumado de la invasion.
41 RAMA. La independence de Puerto Rico- y RanWn Emeterio Betaft. ces. P. 124,






La independencia de la p"-tria antillana, que conio decia 00
Betances) completaria el suefto &, Bolivar, se ponla bajo cien
I
bralas de agua. Hosts, m.As joven que Belances por doce a-losp aunque s6lo to sobre lvi 6 por cinco, fleg6 a Nueva York ef 16 de' julio,, un dia antes de Espaha inliciar las negociaciones de paz. Pronto se conv-,.-ndo" de que fl-L-,gaba 1-arde. El 22 de julio consign en su diario qua liba a escribirle sobre el particular al 9(pobre Betances, que va a ser mi lejano compan-ero de dollar y de tristeza". 42 Ciertamente nada pudo hacer y no solarnente Por flegar tarde. La decision de Puerto Rico estaba hecha desde el 3 de junio.4,3 Curiosamente en ha citada carta a Hostos del 7 de iunio Betanccs consigao' cuAles serial. las exigencies de Estados Un*dos; a saber: 1. Puerto Rico entregado a ese pal's definitivamente como indemnizacio"n de guerra, 2. Cuba entr-egada. temporalmente hasta que los Cubanos hayan organized un gobiern04 Si blien en la carta del 7 de junlo tenla Betances esporanzas de que se podi 0 a negociar una solution para Puerto Rico, en rntyo, en carta a Henna aconsej'aba la rebel*6n, porquc si los puc.rtorriquenfios no actuaban r6plidamente Puerto Rico
45
seria toda la vl4da una colonial norteamericana. Cerra to eve episodic procederernos a examiner c6mo Hostcs Sostuvo -Sus relaciones con Betances.

2. Eugenio Maria do Hostos

En 1863 se public en, Madrid la Peregrinacio"n de Bayoabi. cuando Hostos era segCin 61 dice, dos veccs ninho, por la edad ypor la exclusive. idealidad en que vivia. Segdn cl prolloggo de la segunda edici6n, publicada en 1873 en Chile, Hostos crefa. en,1863 en un cambio de poliftlica 'Interior y colonial en Espafia, "y hasta enunciaba la lidea de ]a federaci6n con Ias Antifflas". Es en 1873 cuando Hostos pone en claro lo que efl querf-4i quo


42 HoSTO.S. EUGENIO MMdA DE. D "ario. Tom(i m, 1). 339.
Si escrl*bl6 una carta y si BeLances ]a recibio no se sabc-- Por lo menos no aparece en los epistolarios pubtleados.
4'S PORTELL VILA, HERMimio. Hisforia de Culm ei-i sus relaclones con Estados Unidos y Espan"a. Tomo m, Primera edition, La Habana, Editor Jos16 Montero, 1939, p. 500.
44 Wase supra, cita 41. Rama dice que en esa fecha ya se conodfun ftas* condicionesp mfis supongo que pocas personas.
45 RAmA. La independence de Puerto Rico y Rame)"n Emeterio Betances. P. 124.









fuese Bayodn. Alli, y no -en el relate, es que estal ]a declaraci6n que se cita corrientemente de que "las Antillas estaran con Espafia si bay derechos, para. ellas, contra Espafia, si contin'll la eOpoca, de la dominacio'n". Dispersas en el diario-novela hay expressions que apuntan hacia la idea de una comunidad hlispAnica de naciones aunque no se usen esas palabras- pero para que tal federacio-*n se realize, Espaha debla enmendarse y extender los derechos que tuviesen los peninsulares a ]as colonias americanas.'"
No era Hostos el primer en expresar esa idea. Por lo menos dos personas la habian propuesto antes que 61, Pues exis11"a el proplsito de que Espan-a conservara sus colonies como verdaderas provincial ultramarines. Hosts diferfa de sus contempora-neos al proponer la fraternidad de Espan-a no sllo con sus ex colonies sino tambien con las que le quedaban en America, que no estabanincluidas en los planes de Eduardo Asquerino y Feliciano Herreros de Tejada. En especial se excluia a Santo Domingo. No Rego' Hostos hasta lo propuesto por Francisco P61 y Margall, que inclufa a todas las colonies de Espafia, pcro no a los passes lindependientes hispanoamericanos, 47
Se ha interpreted que Hostos era autonomista hasta 1868, pero ni en La Peregrinaclo'n de Boyoan, ni en sLt Diario se expre. sa esa solucio'n, sino mAs blenel priincipio de asinnilaci'n polffica a Espanha. Mals como los estadistas espanboles que-derrocaron a Isabel ty no supleron vivir a ]a altura de las circunstancias Hosts re-nuncio" a. Espan-a y trasbordo' al separatism. Cuando estaba en Pari's en septilembre de 1869 de paso hacia Nueva York comunic' durante una cena a los puertorriquefilos Jos6 Rilia"n Acosta y Julian Blanco su idea de que se constituyese una confcder icio n interamericana. en ]a cual, por su posici6n central vis a' vis del Continente y del mundo enter, las, Antillas serial vina fuerza commercial imponderable que favorecerfa un O a
vasto desarrollo de la civilizacion y server + an para balancer las finerzas de la America, esto es la sa* I I
,)ona y la latina. Partiendo
de ese principio de balance, que es cliertamente bolivariano, en opinio"a de Hostos las Antillas no podfan ser anexionadus, sino


4C- 110STOS, EUGENIO MARfA Dr. La peregrinadon de Bayodn. Obras conapletas. t. V111, San Juan, Puerto Rico, Instituto de Cultura Puertorriquefia, 1969, p. 36 4243, 165-167. Pr6logoj, p. 6, 8, 16.
1 "4k MATHEAVS. Op. dt.y p. 75-76.










ser estados independents que debian forzosimente unirse en una federaci"n.4 8
NO"tese en estas expressions que si bien Betances antecedi6 a Hosts en la idea de una confederaci6n independent de las las AntillasP fue Hostos el pl-imer puertorriqueno en continual el pensamiento de Bolivaj- en cuanto a la confederation interamericana, pcro con [as Antillas conio balance, en vez de Panalmit. No fue hasta 1876 que Betances en el pro"logo de la obra La cuestio'n cubana, la esclavitud y la frala en Cuba, recoge la misma idea que luego la enunciard tambien Marti'.
Hosts Ileg6 a Nueva York eirt octubre de 1869 para unirse a una expedici6n hbertaria que segiln informed zarparia para Puerto Rico ese mismo afio. Todo habl'a sido un rumor, para disgust de Hostos que se vio obligado a usar ]a pluma en vez del fusil Para contribu*r a la realization de sus ideas. No fue dsta la primer vez- & *hecho, nunca pudo ser parte de una expedition guerrera que Ilegase a su destiny), Asi, Como editor del, periodic La Revoltici6n, 6rgano de la emigrac.16ri cubana y puertorriquefia en la ciudad, escribi6 dos articulos bajo el epigrafe "La Sltuacio'n en ]as Antlillas", donde recoge el pensamiento esbozado en. Pan's.
Como Hostos atacaba en ellos la 'idea de la anexiOn de las Antillas a Estados Unidos, por existir en )a emigration una corriente a favor de ella y en contra de ]a federac*6n de las Antillas, Hostos fue presionado para que no siguiera ese rumbo. Se alegaba que hablar en contra de ]a anexi6n restaba auxilios, y en cuanto a la federacion se dudaba de la aptitude de las Antillas para realizarla. Hosts no cedi 6 y continuo' SU campan"a antianexionista, en realidad rnuy vigente por los intentos que se Ilevaban a cabo en Santo Domingo y en Haiti# a favor de su anexi On a Estados Un'dos.49
Lo que no se explica es por que estando Betances en Nueva York desde antes de Ilegar Hostos, no comment 6ste en SU Diario su reaccl16n en este puntoj, que tenia por fuerza que ser favorable a 61, dada la comunidad de ideas de ambos respect a la anexiion y la confederacy 6"n. La desavenencia entre los dos grades del separation puertorriqueno en el siglo pasado N.
Seria un tema que podria tratarse en otro lugar. Es interested anotarque Hostos se sintio" defraudado torque la emigracift decidO enviar a Betances a Haiti, cuando 61 estaba preparado

48 HOSTos. Mario. San Juan, Puerto Rico. Tomo 1, Edici6n del Instituo de Cultura Puertorriquefla, p. 147-148,









para ello, ya que se sentia capaz, de trabaiar a la vez para Ia revoluci,6n armada de Puerto Rico y Cuba y por mi pensamiento federal de las Antillas" (subrayado nuestro). Es decir, la idea de la federac116n la consideraba suya en aquel ando. Sin embargo, cuando mur1*6 Marti' y se public,6 lo que se consider su testament politico, Hostos no se consider el -Cinico, cuando dice:
No son ideas de Marti 0 sino de la Revoluclon, y especialmente de los revoludonarios puertorriquen'os, que en cien discursos y mid.-escritos e innumeraWes actos de abnegacio" n, han predicado, razonado y apostolado en.
favor de I a Confederaci On de las A n ti Has pero esas 'ideas de comunidad, de vida, de porveir y de clivillizaci6n estan expresadas con tan Intima buena, fe por eT U'Itimo Ap6stol de la Revolucli'n de las Antillas, que toman
nuevo realce."
La correspondence, entre Hostos y Betances es realmente corta y empezo' desde que Betances se fue para Haiti. La carta. que constdero mas important es la del 8 dc j*un*o de 1874, cuando ya "El Antillano" esta en Paris. Hosts invite. a Betances a que se una a 61 en Santo Domingo para. echar a: caminar de una vez la lucha armada por la independence de Puerto Rico, pues en su opinion, no iba a lograr e si se dejaba hasta para un dia despues de I-a de: Cuba. Le comunica, que habia I-eldo, su elocuente ophculo sobre esta isla, donde se consignaban excelentes argurnentos contra la anex16n de las Antillas. Por primer y u" nica vez en carts Hostos dice que si se re uhien 10 I'm -F F
para bacer algo (lease, una expedicion) oue debiam levanter ambos la bandera de la Confederaci.6n. Si por distracci6n o a prop6sito, el caso es que Betances no hace ningdn comentario sobre un tema tan querido por ambos. En cuanto a la urgencia demostrada por Hostos, le aconseja "mucha paciencia, mucho trabajo, mucha abnegacion", pues si habil'a quien encontrara que Cespedes y Bolivar no habian hecho bastante,, ya se podia suponer qu6 se diria de ellos dos.,'-"

ilk HosTos. Diario. Tomo 1. Las pigi s que tratan de la stadia de Hosts en Nueva York mientras estaba Of Betances van desde la pigi. na 167-253. Lo que dice sobre su deseo de ir a Haiti estd en la pfigina 214; y HosTos. Obras completes Tomo ix, Temas cubanos, p. 484 para Io de Martf.
61 HosTos. Diario. Tomo ii, p. 10-105; y RAMA. L4s Antillas para los antillanos. p. 252-254.








Si Por esa invitaclft o por olffas razones, sf hubo un ende Hosts y Betances en 1875 en Puerto de Plata NY compartieron la cstadiha coii el general. Grego io Luper On y con don Federico Henriquez y Carvajal. Desgraciadamente, pa4ra esos.aflos Hostos habifa. suspended Jos asientos en su Diario y no tenemos detalles de Io que allf se convers6. En carta en.
11, doctor Manuel Guzman Rod 'guez el viada por Henriquez al n
11 de julio de 1926 se consiona que cuando Betances fue por ditima vez a la RePdbIIC.,a. Dominicana en 1882-1883, coino HosI .- 0'.
tos ya estaba ra:dicado al.., ensL.-t andc en la Escue!a Normal creada por 61 .. "los dos consp I icucs nacionalistas estuvieron de confinuo al habla".12 Tanipoco tenernos constanclia, de los temas de estas conversations torque Hostos habfa vuelto a suspender la escritura. de su Diario."A
I Mas es correct suponer que esas dos estadfas que comparfleron. en Santo Domingo ayudaron a que se trascendiesen las suspicacias que consign, Hostos en su Dfzrio y clue se prolongan hasta 1,875. Bctanccs en Pakis y R,Dstos recorriendo de arriba a abaio ef hernisfe.1-io, I,IantUVIIe"-on el lazo hasta !a muerte del primer en 1898.
Las ideas de Hostos sob-Ve la Confedcradonde Tas Antillas las volvemos a enconti-ar cn. 0. program df:* la Liga. de los Independicn.tes publicado ent:-c cl 13 de octubre y el 24 de novlembre de 1876 en Lo. Voz de la Patria,, semwaario de la, emi. graci6n cubana que sc editaba en Nueva York. Er el articulo que trata solar el princlipio de !a. nadonalidad 11lostos se-ala q 'C 0 L.
ue _uba independent seria un laborawrio &-i una fus16n de AC-mentos humans que uridos han de former en A future la verdadnera raza de las Antil.las en ]a cual, estaria lo que CI llama "la raza de color" y "lac. ruie-_n Va ,iedades que con la raza blanca. estA formando".
En las Antillas espaffolas, continu-'a, !a naclionalidad tendria como principle la tiuidad, on Ta varliedad, y el pacto de ra.. on eh que exclusivamente puede formarse es ha confederad6n. I-4ii su concept esta confederac'6n contribuirfa a realizer la Uhi6n 'latinoamen*cana torque seria, un ciemplo mds prActico que el de la unl16n centroamericana y probablemente mAs duradero que el de la confederacift de la a'ntl'gua Colombia."

152 RWA, La independence de las Antillas y Ram6n Emeterl'o Betances. P. 142..
HosTos. Mario. Tonio n, P. 253-254.
HOSTO& Hombres e ideas. Tomo XIV, p. 318-323.









El concept de la funcii6n de Cuba independent se va realizando en el presented, mas no asi ef de la union latinoameri P cana tal coino la vistumbraba Bolivar, y luego los antillanos. Cuando Hostos estuvo, en Caracas envio, un articulo a La Opinidn Nacional de Caracas titulado "Lo que intenO Bolivar". Con m-Licha humiddad habla del, hombre-legion, del hombreidea, del hombre-humani'dad, que se ocupo de Cuba y Borin.quen, torque sin ellas el continent estaba incomplete, designio que cuando Hostos escribia no sc tibia cumplido a6n, ni se ha cumplido todavia en el caso de Puerto Rico. Mucho menos se habia cumplido la uni6n fatinoamericana, que le hubiese dado a esa Am6rica una personallidad international que hubiese impedlido, la *nvzts*6n' de Mexico, la tentative de reanex*6.n de Santo Domingo y la "cata'strofe no bastante Ilorada del infortunado Paraguay". Decfa Hostos que para que esa personalidad se realizara habia que veneer el obstAculo de ]a falta de un interns comun, que para CA no cra otra cosa que Ja independence de ]as Antillas, por la cu-,i] dob'an todos 11L garse para conseguirla."Is

3. Sliglo. veinte
En 1826 recess el Congreso de Panama", donde ]a grandtosa, idea de Sim6n Bolivar qued6 al rescoldo para q-Lie se encendiera con mejores auspici os en el future. Mas ese pensamiento fue desvirtuado cuando, Estados UnIdos convoco un congreso para crear el 6rgano permanent que en siete reunions de los passes latino-arnericanos, no se habl"a logrado hacer nacer. La sede no fue Panamd, sino Washington, D.C. Fue all If, cuando empezaba ]a 61tima decade del sigloque se constlituy6 ]a entidad international que a6n subsisted hoy, aunque en trance de muerte si no se hacen cambios fundamentals.
La decision mas important de ese conclave fue proscribir el derecho de conquista del derecho p6blico americano stempre que estuviese en vilgor el tratado de arbitrage suserito por las naciones allf reunlidas. Se dijo que en America no existfan territor-ios abiertos a conquista, pero no se dlo el paso ulterior de declarer que no debian existir territories bajo conquista. En la esfera. latinoamencana quedaban dos naciones hermanas, apart de las colonies britanicas francesas, holandesas, danesas, y Las Malvinas. Esta omisi'n le dejo," el campo libre a Estados Unldos que siendo una naci6n amerlcana se apoder6

5.5 ri",foratif4iro v% AA







cfe Puerto Rico y todavia ocupaba a Cuba cuando se celeby6 en 1902 en Me'xlico la Segunda Conferencia Internacional. En cstc
A
conclave de Mexico reino el silencio, como decimos Jos j-nasones. Por no Poner las barbs en remojo una de las nacioncs que guard" silencio, nada menos que Colombia, period dos anos mas tarde parte de su territorio por un ardid del gobierno de Washington. Por mucho dempo se dilo, no se si hay 'o .0
quien 10 crea todavria, que Estados Unidos habia credo dos naciones independientes at alborear el siglo; a Cuba y a Pana. Ma.
No era Pues descabellado creer que por todos estos acorttecim'entos ]a labor hecha pot, los antillanos en el sigio xxx pasaba a la categor'a de pasos perdidos. El pal's mfis pcrjudicado en toda esta turbamulta fue el nuestro. Nosotros tambi'"'n podiamos dec.ir entonces con-o los cubanos, quc Marti' no dcbio,, de morir. Las personas que Io sustituyeron en la dire c c ion de la republican de Cuba en armas no se ocuparon de hacer valer a flempo, et compromise que tenia cl Partido'Revoluciona,.rio Cubano con los- puertorriquenos. Dieron la anexio"n de Puerto Rico Por hecha y so'Plo se ocuparon de taller con Estados Unidos su suerte future. jamanha tarea! iComo para no ocuparse de nadie mis! Sin embargo, debieron haber intentacto alcro, en cons4deraci "n de que los puertorriquenos por medio de propaganda, por gestiones diplom6ticas y con las armas en la mano lucharon Por ]a independence cie Cuba; y que por lo twito eran acrecdores a por lo menos una gesti'n.
Al convertirse Puerto Rico en una poseslo"n de Estados Unidos paso' de hecho a otra O"rbita, por to que se viciaba el pilar mas fuerte de la confederadon, el de server de equilibria entro las*dos fuerzas anta 'nicas en el Nuevo Mundo. A"n asf se le habia dado tanto calor a la idea que siguio su curs-o sin perINC
catarse del cambio fundamental. De los tres antilla-nos qu daba Hosts, obligado por eflo a server de portavoz de los dos difuntos. El 19 de septiembre de 1899 en carta a Horacio VIAZquez, president de la Republica Dominicana dcspues de la ejecuc*6n de Hereaux le dice que curno se le escapaba la pa. tria de las manos, cl mejor modo de seguir amaindola v -94 viindola era secyuir trabajando por la Con federaci 16)n antillana

MATnmvs.- Op. cit.; DAws. "Puerto Rico, its Present and Future". RePort of the 271h Annual Meeting of the Lake Mohonk Conference or Friends of the Indian and Other Depen4ent Peoples, 1909, p. 158-159. IEI'Iibro de Antenor Firmin se titular Letters de Saint Thomas; y el fibro deAntonio Rosell y CarbonelI se fitula Confidencias y vaticinios de una catorra puertarriquefia, y fue publicado en Matanzas, Cuba, en 1910.






que ya no era ur ideal, sino. Lina realidad de la historic. Tenfa fe Hosts de que aunque por disfinto camino, Borinqucn Ilegase a ella, aunque no To comprendiesesu generation, pesto que a su pare-cer as-entiria en su e stable cimlento "el nobilisimo pueblo americano", si se le probaba quf, su prop6slito era completar, extender y san,.-.ar I-a civilizacic)
Ef doctor Thomas Mathews en cl articulo que cito en esta nonencia bace un recucmto de las prop i-Te stas hechas en la pn*mera d6cada del siglo veinte en torno a una confederation en el Carl' be algu-n as de, I a s cu ales s 6 lo ti. en c n un trasun to de lo s planes elaborado-s en el siglo dieclintieve. Naturalmente, entraba en juego ef nuevo ingredients; la presencia de Estados Uniaos en el Caribe, con todas Ids de la ley en Puerto Rico y con ]a soberani"fli de Cuba scriamente mediatizada. La propuesta ma's ins6llita es la del general George W. Davis, ltlimo gobernador estadou-ni dense cn Puerto Rico. Visualizaba e'l como un suen"o, la. creaci'n de una repidblica Indo-ocelidental compuesta por Puerto Rico, I a ReT)Cililica Dominican-a y Cuba. Dejaba fuera a Haiti' torque uno -de Jos habcrk s de r..-sa re-pu blica era el idioma comdn. Esta entidad se gobernarfa por sf misma en la fase internal, pero, las relaciones exteriors estanan supervisadas por Estados. Unidos, como era de hecho en Cuba con la Enmienda Platt. En cuanto a comercio se le darfan las mismas ventaias preferencliales que se le daban a Cuba, con el entendido de que se establecerian sus bases (--n cada una de las i6slas'. Davis as,--guraba que esa rep blica poefa softener en el future hasta cincuenta millions de habitantes, y en cuanto a Puerto Rico manifesto" que los pucrtorriqu,2.-k-ios no se daban cuenta de que, no habfa ninguna otra 1sla tropical en el globo tan afortunadarnente slituada polffica, y econornicamente.
El doctor Antonio Rosell y Carbonell, al parecer ptiertorniqueno radicado en Cuba, consider" este proyecto de Davis como una perversion y present" un plan alterno que fue sometido a la legislature de Puerto Rico el 27 de febrero de 1909- pero el mismo no fue recha74ado ni c-)nsiderado. No creo que los propulsores de la Confederaci.0"n cn el sig.lo, pasado flegaran a esbozar un- plan tan en detalle camo el que hizo Rosell. Coin-c los antillanos dectmon "nicos en ver esta confederacion, conipuesta tan s6lo por las Antillas hispanohablantes,
d+ 4
Como 10 unico que podfa detener el, avame de Estados Unidos.
Menclona tambien Mathews a F. Oarvajal, al parecer cubano, que prop-aso en 1903, cuando, muere Hostos, que se extien57 Mr-DINA RA.Wizu, RAWN. Op. cit., Torno i, p. 53-55,,

38










da. el radio de la confederation a Jamaica, las Antillas Menores y a las Bahamas, fundaindose en que en la e"poca precolombina en el Caribe existia una. sola raza con las mismas Costumbres y el mismo idioma, Io cual no me parece cierto en todos Jos aspects mencionados. Antenor Firmin le riposte en 1905 que una confederacio'n asi" tendria muchos escollos, en especial el nacionalismo, y que barlioa falta un largo peri6do dc incubaci6n.011
Al mlismo tempo en que se. claboraban estos planes para la Confederation de las Antillas y especificamente en 1910 se celebr6 ]a cuarta conference interamericana en Buenos Aires. (Medina Ramirez dice que en 1906. En ese aflo se celebr6 la tercera-, pero en Brasil.). Fue como representative de la Repflblica Dominicana el doctor Americo Lugo, discipulo de Hostos. PIdi6 y consigui6 que su pais le these mano libre en cuanto a los asuntas que debia planter ante la conference. Su proceder er4 intencionado, pues para sorpresa de todos pre-sento" una resolution sobre el caso de Puerto Rico. Naturalmente la movida no prosper torque Estados Unidos movI6 todos, los resortss, inclusive el de pedir sin exito a la Repfiblica Dominicana. fa desautorizacion de su delegado. No obstante, el doctor Lugo tuvo ocas116n de censurar ]a parcialidad con que se habia procedi'do en toda la larga gestac16n de la idea panameri.cana, subordinAndolo todo, al, capricho de los ma's fuertes., como si temieran represalias. Empezo Pues en la Repfiblica Dominicana tan ligada a Betances y a Hostos, la larga odisea que ha reconWo tl caso de Puerto Rico en foros internacionales.-r"' Dentro del cerco quc se puso a los puertorriquen'os a partir de 1898 se alzo la voz del independentista Rosendo Matienzo Cintr6n tan. temprano como el 7 de enero d-e 1903, cuando en su articulo "Tengamos fe" express' lo siguiente:
Ip
Los espan-oles de Americzi, deben buscar la espl6ndida e indefectible trans f iguracion, que en el Nuevo Mundo les estci sefialada. SI Am6rica es hoy la esperanza del mundo, 6sta no debe realizarse sin el concurs de no58 DtAz SOLER, Lurs M. Rosendo Matienzo Cintr6n, orientador y guardidn de una culture. Universidad de Puerto Rico, Ediciones del Insfituto de Literature Puertorriqueba, 1960, p. 549-559, 562-567, 571-574.
COLL Y CUC14I,,. CAYSTANo. Historians que parecen cuentos. Colecci6n Uprex, Editorial Univers-Itaria, Universidad de Puerto Rico, 1972, p. 121134; Y MARGoT ARc, DE VAZOUEZ. La obra literaria de Josg de Diego. San








sot-ros. Por ser espan"oles, sornos herederos de un hermoso pasado, torque somos americanos, tenemos derecho a un fastuoso porvenir.

Volv16 a hablar sobre este tema en septliernbre de 1910. Ya habia cumplido el doctor Lugo su deber de antillano. eSe enteraria Matienzo? iQuien sabe! No se trasluce en el escrito. Adn en este moment 16s puertorriquen-os estamos, rodeados Mas que otros pal"ses de una cortina de papel que nos oculta todo aquello que conduzca a de-spertar concliencia. El caso es que desde el 10 de septiembre se publicaron siete articulos en el periodic Ef Heraldo Espahol product de una entrevista de su director, Vicente Balbas Capo" con Matienzo, en la cual este express que. Puerto Rico desempenarla un papel excepcional en el future concerto iberoamericano, torque allf se habia planteado en sus verdader-as bases el problema de las relaciones entre las aspiracliones legitimas de anglosajones e iberoamericanos. Puerto Rico era y serl'a el campo de experimentad6n. en que se proba F a que la raza (1a lberoarnerlicana) podia unirse y former el mas grande pueblo deT mundo.
En enero de 1911 dict6 Matienzo en el Ateneo Puertorri"queno una larga conference donde dio a concern al pdblico Su cread'6n del personae Pancho Ibero, Para contraponerlo A John Bull britdnico y al Tio Sam. La patria de Pancho, esto es, todos los pal"ses latinoamericanos, vivirfan al finalizar el si. lo bajo una sola bandera. M entendi"a que habia grades
'0 a
obst6culos fisicos en esa confederacio"n, Pero ayudana "el fausto suceso de la intervention norteamericana [slicl que es, mucho rnis repugnant a la raza hispAnica que las f uerzas que aconseian ]a separation, como son los rfos., selves, pantanos y desiertos".
Matienzo cref 0 a que el imperialism caerla, Para bien de Estados Unidos y de lberoamerica. La poll'tica de Roosevelt y Taft Ilevarl"a a los pueblos del Sur "a former una gran concede raci6n dernocrAtica, Para oponerle asi un salvador contrapesor'. Ese acercamiento panamericano podfa iniciarse en las universidades, en los congress panamericanos, en las conferences de Mohonk Lake y a travel de los gobiernos.
Aunque no menciona a Bolivar su iDfluencia es patented, asi como la de los antillanos del siglo anterior. Asi express en la conference que e-I veia a las Antillas como el te"rm*no medio ent-re 'el norte y el sur,, entre el este y el oeste, y que era un centre de gravedad a donde iba a parar todo movi-miento intercont*ental o interoceinico. Dentro de la Confederaci 0* n Ibe-







roanicricana vislumbraba el porvcn*r de Puerto Rico, "peque14 0
ffisimo e insignificant por ]a extension, Pero quizas luminoso por nuestro progress moral e intelectual"4110
Al releer estas reflexiones de Matienzo. cuando ya casi finaliza este siglo,, nos percatamos de que el tempo no le sati' granted. La Confederaclon lberoamericana esta todavia en un future dificil. de precisar. Se equivoc' tambidn en cuanto a Ja actitud que asumirl'a Estados Unidos, afin cuando era de entre los nuestros uno de los que vefa ma's claro. Puso much sima fe en el president Wilson fundAndose en su nuncio de que no habrian mas intervenciones de su pais en la America .0 1 *
nuestra. Afortunadamente para Matienzo., no vivio para vivir la invasion do Mexico por Pershlng. Mas lo triste del caso es, que como el crela que el. process que 61 vislumbraba se liniciaria en la segunda d6cada del siglo veinte, si bien no se equivoco"
R
del todo en cuanto a que no seriamos absorbidos, si sc equivoc6 en cuanto a nuestro progress moral e intellectual, serlamente deteriorado hoy en virtue del prolongado coloniaje que padecemos.
Cuando escribia Matienzo no habia salido adn nlngdn puertorriquen'o a parflicipar en ningun conclave en que estuviesen sus hermanas histo"ricas. La orientacio"n apuntaba hacia el norte. En 1912 se celebro en Espan-a con gran oropet el centenario de las Cortes de Ca"diz. Aunque Puerto Rico no era independiente el gobierno espafiol le curso' invitacii6n. La Camara de Delegados design como su representative at conocido independentista don Jose' de Diego. En Madrid estaria. para server de enlace el cubano por nacimiento y espaflol por adopc1'6t-,, don Rafael
-Mari'a de Labra. Por razones no dadas De Diego no pudo asisfir y envio en su lugar a don Cayetano, Coll y Cuchf. Era el primer puertorriqueho que salia del cerco para representer a su pals de igual a igual con Ias otras naclones hispanoamer'canas. Por industrial de su cicerone fue Ilamado a hablay ftiera de prouprama en el turno que le cormspondfa a don Segismundo Moret. Coll le dedico' al lustre cstadista su discurso y lo tcrmin6 del sigiLdente modo:

Cuaado el pueblo puertorriquen"o sea duen-0 absolute de sus destines, fundiremos en monuments de bronco la efligie del gran liberal espan01, que hoy guardamos
carinosamentc en nuestros corazones.


00 ARCE DE VAZO'U-EZ. Op. cit., p. 164 y'93-97.

41








Coll terni 6 que dada la divlisi (oa de criteria en 'cuanto a status hubiese una reacc116ndesfavorable en Puerto Rico sobre el mensaje implicito en ]a primer frase. Mas no fue asf y De Diego cuando to supo calific6 el discurso de Coll como el prL mer clamor lanzado al mundo latinoamericano por Puerto Riico despues de la rupture. de 189&"
En 1913 se incubaron grades esperanzas respect a la liberaci6n de Puerto Rico. El 20 de AMR de ese a-no' el presi-dente Woodrow Wilson declare ante Prensa Asociada "que los Estados Unidos no tienen inter's de retener los territories que han tomato, que se considering tan s6lo como tatorcs de esos pueblos v estan, prestos a revolver el cargo de confianza". Como se decfa que cuando se abriera el Canal de Panama", Tnglaterra iba. a reclaTnar que tanto dste como el Mar Caribe se colocaran en slituaci6n de absolute. neutralidad, Jose" de Diego declare que el corolario forzoso de esa neutralidad serfa la independence de las Antillas, Esa fue otra esperanza fallida, y aunmAs, se aleg 65 que como 6ramos una avanzada del Canal, que no se neutralize, no de I of 0 amos independizarnos.
La vista. de Jos6 Santos Chocano la aprovech6 De Diego para. exaltar el ideal de solidaridad iberoamedicana v Present6 el caso de Puerto Rico en su'lucha contra el imperialism americano como la prueba a que estd sometida. la fortaleza y la resistencia de la raza ib6rica. Insta al i stre visitante a que hacya engender que no podfa Hispanoamerica, ver el caso -de Puerto Rico como algo ajeno y distance, sino corno la maqueta 10^
de lo que le Podia acontecer a todo el hemisferio. 'U6&
A partir de entonces De Diego se propuso -hacer un viaje por los passes hispanoamericanos v a Espafla. Ya en conversaci6n con el dominicano Fmnc*sco J. Poynado y otros caballeros

81 Drv.Go, Jost-I DE. Obras comrtetas. Tomo ix, (prosa), San Juan, Puerto Rico, In-qtituto de Cultura Puertorriquen"a, 1966, p. 335-337, 342e343, 365-368p 377-399p 449-457; y ARCH DE VAZQUEZ, P. 116-123.
,82 MLDTNk RAMfRE7- Op. cit., p. 74-81- J. BBmjAAdm ToRRE:S,
P Pedro Albizu
Campos, Obras completes. San Juan de Puerto Rico, Editorial Jelofe, 1975, p. 49-50, 56-57, 65-66, 58-63 y 83-84; CORREWEP., JuAm Aisrivmio. Semblanza polimica de Pedro Albizu Campos. Guaynabo, Puerto Rico, 1973, P. 18.
Juan Antonio Corretjer relate que Albizu sali6 de Cuba la primer vez bajo la protecci6n de Mi6xico torque Machado pensaba arrestarlo ya que no habia accedlido a irse voluntariamente. Wase m! obra El caso de Puerto Rico a WWI international, Editorial Edil, 1979, p, 23. Sobre. el mensaie de Barce16 y Torms Sotc? vdue Ibid., P. 26-284








habak'In visualbm,lo una inadre antillana, trinca y una "erguld a :sobrr:e el Arco tribunal de tres columns a la entrada de Am6rica". Se ac o-rd6 fundar I- asociacl6n Hermandad Antillana C.L L que favo
-F JLf
reclera de inmediato "un intercambio social, literario, cien-dfico, artistic -v en to possible legislative y econ6mico, de Cuba., Santo Domiln?:,0 y Pwarto, Rico, y con un lejano aspect politico, que el esplifriflu providential de los tempos ha designado en Jos fuutros horizontes de ]a vida antillana".
De Diego sabfa que vendria la acusad6n de que la Union Antillana era un instrument subrepticio de la independence de Puerto Rico y de la Confederac*6n de las Antillas. Se apresur6 a manifestar que 6se no era el prop6slito de la hermandad, pero advirt*6 que con cosas prActlicas "se lirian concibiendo y encarnando el ensuefio magnffico de Marti', G6mez, Hostos y Betancesop. Treatment Ta lista de possible actividades, entlidades y esftierzos communes es iimponentey podfan hacerse de inmediato si*n esperar a que Puer-to Rico fuera lindependliente. Es una Idstinia que no se hicieran realidad todas ellas y que hoy se trate a prop6slito de aislar a Cuba de Puerto Rico y que a los defersores de. ntiestra indevendencia se les hayan pesto trabas para viisitar a la Repfiblica Dominicana.
Santo Domingo fue la pnimer-a parade de De Diego en su Periplo, que Pen1;,aba extenderlo por todo el continent; pero por su condicift fisica sllo, pudo pasar a Cuba y en 1916 a Espafia. Las base,; cbnstituyentes de la Union Antillana fueron proDuestas por 61 en Santo Domingo de Guzma*nl Santliago de Cuba v La Habana'de *unio a agosto de 1915 y en Puerto Rico el 22 Oe septiembre de ese mismo afinn. Represent a Puerto Rico Pn los Juegos Florales interantillanos celebrados el 12 de octubre de 1915 en Santo Domingo, y consigu*6 que en la
gunda asamblea de la TJ '6n Ant*llana se crease la Academ* se M I ia
An-tillana de ]a Lemzua, formada por prestigiosas personalidades de las tres Antillas.
En su viiaie a Espan"a hiozo possible que se fundase en Madrid. por ]a colonla puertorriquefla una Asnciaci'6n Tnternacio"at en cuvo Primer artfculo se i3ropone la constiltud6n del Pueblo de Puerto Rico en Repfiblica soberana lindependiente. ]EI 7 do. octubre de 1917 se dirim*6 al pueblo barcelonds y le
A+
record,") aue en el Danorama de las "Ifficlitas razas ub6rrimas"' habia una excepc16n, Puerto Rico. Solicit de"Espana que hiciera reclamos v)or Puerto Rico en la conference, de paz que diera firl al confficto europeo y estaba madurando un plan









Para que su patria estuviese represented en esa confereficia. Nada do esto sc dio, y su.pr6xima muerte detuvo la act*vidad international. Mas no por mucho tiempo. La bandera de la solidaridad iberoamericana la tom' on ]a siguiente de-*cada don Pedro Alblzu Campos.
R
Salio" Albizu comi swaado por el Partlido Nacionalista Puertorriquen'o, entida&conipromctida a favor de la ii-idependencia de Puerto Rico. Presionard la misma cuerda tocada por De D iego, esto es, la comh-t vulnerabilidad de los passes hispanos frente a lus planes intervencion'stas del poderoso vecino del Norte. Su gira empezo" cl 20 de Junio, de 11927 por tierras iberoamericanas, con mucha fo y poco peculio. Por esto llfimo su periplo no fue tan amptio Como SU deseo. Igual que De Diego visitor' primer a ]a Repubfica Dorninicana. En Haiti" estuvo parte de un dia, por estar ese pa F s ocupado Por ]a marinerl"a de Estados Unlidos. Fue a Cuba, Pero no ]o dejo' Gerardo Machado quedarse en el palis mientras sesio-naba en La Habana ]a Sexta Conference In'teramericana, en la cual estana el president de los Estados Uni'dos, Calvin Coolidge. Fue en esta occasion que los fideres de los principles partidos poll"ticos de Puerto Rico, Antonio R. Barcclo" y Jose' Tous Soto enviaron un telegram pidlendo, que se dejase oir a Puerto Rico. Conste que a'pesar del revuelo que esto occasion' en Estados Unidos y Puerto Rico, en las actas de la Conferencia no se menciona en absoluto la peficioln puertorriquena. DemAs estal decir que se le hizo caso omiso.
Mientras duraba el event international Albl*zu viiaj a Mexico y luego volv*0" a Cuba por estar invitado a asistir al Se*pti*mo Congress Internacional de la Prensa Latina. Terminado, e'ste viaj6 a Parania, Peru' y Venezuela. En este viaje mAs que pronunciar discursos Albizu organizu- comiti6s en favor de la independencia de Puerto Rico en Jos sitios que visiftaba. Se colige que donde nids xlto tuvo fue en la Repdblica Dominicana, at Punto que u.no de los comite's estaba presi*dido Por don Federico Henrliquez Carvajal. En el corto tempo que estuvo en Haiti I converse con el 11"der del nacionalismo haitiano, quien se comprometi6 a mend'onar la sl'tuac*6n de ese pais dondequiera que tuviera que defender la causa puertorriquen-a. AM lo bizo en el Congreso, de Prensa Latina. DeJ6 una junta formada en

63 ALBIZU CANIMS, Prr)Ro- Obras escogidas 1923-1936, Tomo t, Recopllacil6n, introduction y notas Por J. Benjamin Torres, Editorial Jelofe, San Juan, Puerto Rico, 1975, p. 89 y 276.









Hailti"y dos en Cuba, dirigidas por Emilio Roig de Leuchsenring y por Enrique Jos6 Varona respectivamente.
La gestion mas important del viaJe fue su prcsentaci(')n de una motion condenando ]a political intervcticionista det gobierno de Washington en los asuntosinternos de HaiLf y Nicarawa y demandando ]a solidaridad de Prensa Latina con Ias legiffimas aspiraciones de Filipinas y Puei-Lo Ricu para consaltuir.se.
I I d
en republican inaevendientes, hbres y soberanas". La moci(')tl perturb6 tanto al Congreso que de la noche a ]a raankllla so present y se aprob6 un reglamento prohibiendo que en sus Sesiones se mencionasen asuntos politicos. Luccyo de ITILIchos contratiempos se Iey6 y se puso a votacio"n la mocio"n perturbadora, que so"lo recl*bi6 selis votos a favor, incluyendo el de ANw -b 9 1 -4
zu, y a1gunos de ellos, con;reservas. En ese viajo Alb ii zu czA nA i n o por la senda trazada por sus antecesores y nuncio' el ideal bolivariano y antillano del equillibrio continental, que s Olo se conseguinia, arrancando Ia bota yanqui" de todas las posiciones que ocupaba en el Caribe'.,11'
En la contestac116n. que hiciera Ped-ro Alblizu Campos a dort Jos6 Coll y Cuchii, fundador del. Partido Nacionalista qLie so retire" del mismo en la asamblea celebrada en 1930, WIMInC Ins metas del nacionalismo puertorriqueno, a saber:
1, La independenclia de Puerto Ricu Af
2. La confederation antillana 3. La Un*10"n Ibero-americana
4. La hegemonia mundial de las naciones IberoametIcanas.
El Partido Nacionalista celebr' el sesquicentenario del nacimiento de Simo"n Bolivar junto con el aniversario del Griltu do Lares. Luego de recorder los propo'sitos de El Libertador en cuanto a Cuba y Puerto Rico hizu Albizu mention en su discurso de que habia sembrado ese d'a en ]a Plaza de ]a Revolu66n un arbolito "hijo del tamarind sagrado bajo cuya sombi-,a descans' Bolivar sus uAtimos dias". Sefialo el hecbo de qUe en casa de un colonel del eje rcfto de Espana fuese a rnorir el hornbre por quien "el mundo de Col 0-Jn dej() de ser espafiol". Fue providential "para que con el paso del glorioso a la Lyloria eterMEDINA RAWitim Op. cit. Tomo i p. 194-199, y 218-221 vease taniWn El caso de Puerto Rico a nivel inlernacl*oiial, p. 4849. Medina no dice que el periodista Jos6 Enamorado Ctiesta represents alli ta-mbien a] Partido Nacionalista, segLIn costa en sus Papeles en el Archivo His,t6rico de Puerto Rico. (Conste que en las acta% & esias confei-encias no costa que se presentaran resolviciones ret-crenics a Puck-to Rico ini aparecen nombres de puertorriqueflos que asistieron a estos congresss)










na, c1catrizasen todas las heridas y eternal fuera la uni6n espiritual de todos los pueblos hispdnicos".65

V. Palabras finales
Puede decirse que con el encarcelamiento de Albizu y de todos los lideres del Partido Nacionalista la cuesti6n de la confederaci.6n de las Antillas fue esfumAndose del panorama politico de Puerto Rico por estar envueltos los li'denCS indepe-adentistas en la lucha por la indopendencia. Ni slquie'ra se habia seguido el program de la Un16n Antillana propulsa- do por Jose' & Diego) en st un recurso onentado liaci el to de lazos entre las tres Antillas en lu que se Podia realizer el Sueno que veniase trayendo desde 1867. Clerto es Quc el Partido Nacionalista au'n despues del encarcelamiento de Albizu procur6 aprov-echar todos los foros lintemacionales credos y por crease para manlener fresca en la memorial de los passes hermanos la condlicion de Puerto Rico. Asl' en 1945 est6 presente en San Francisco cuando se fundan las Naciones Uni'das, y en 1948 envl'a a Juan Juarbe y Juarbe a la Novena Conferencia Interamericana celebrada en Bogotd para que saliera de ella una invitation a Estados Unlidos a que die -a tdrmino a su intervenci6n semi-centenaria en Puerto Rico. El caso lo planted oficlalmente. Venezuela, como debia ser, siendo como es la patria de Bolivar. Como se present 05 tambidn el caso de Islas Malvinas y el de Belice se cre6 una comisi6n permanent con sede cn La Habana para que estudiara la mejor forma de liquidar el colon1alismo en el Nuevo Mundo.. A la reunion de La Habana en 1949 no fue admitida la delegacw6n que envi*6 el Partido In'dependentista Puertorriquefio-, El caso, de Puerto Rico no se toc6 torque se interpret que la resoluci6n s6lo se referfa 'a la'ocuac16n de territories por passes extracontinentales,,por no haber una coma despues de coloniaje. La resolucift decfa asil.

Estudiar las situaciones de las colonias,'las posesiones
los territon*os ocupados en Am6rica, asi" com los pro.
blemas anexos con esa situaci'n, cualquiera que, sea su naturaleza con el objetivo de buscar los m6to-db' pacificos para. la abolici6n, tanto del coloniaje como de la ocupaci6n de territorlos por passes extracontineii tales.

135 MoRALEs YoRDAN, JoR(;E. The United States and the Non-Self Governing Areas. Washington, D C., The Amerlean University, 1958, Cap. ii,





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En contra de esa aberracion, pues es claro que se uso' ese ardid ob %Aeciendo a presiones de Estados Unidos, se pronundaron Mexico, Argentina, Cuba, Guatemala y Haiti. Se resolv*6 elevar el caso al Consejo de la Organizadon de los Estados Americanos. Asi, aunque se entendi6 en 1948 que Puerto Rico, unica colonial de un Pais americano. estaba incluido, el afto, siguiente se soslayo la question con una maniobra burda. Esta decislift de la Comlisio"n Permanente le dej6 el campo hbre a Estados Unidos para conseguir que las Naciones Uni'das en 1953 declararan a Puerto Rico un paxs aut'nomo, que equivalfa a sacarle de la Jurisclicci6n -del Comite de Descolonizacift que estuaia los passes no-aut.6nomos. Otro hubiese sido el canter si la Cornisio"n Permanente en La Habana bubiese discutido el problema bubiese o no hublese coma.
Veamos cu6d ha sido el apoyo de los passes hermanos a Puerto Rico, al menos en el piano official, que es el que cuenta. Comparado con otras parties del mundo es rninimo. Hemos senalado ya a1gunos casos. En la decisii6n crucial de 1953 s6lo, Wxico voto en contra de Ila proposition de que cl Estado Libre Asociado hada de Puerto Rico un pal's aut6nomo, y Venezuela y Argentina se abstuvieron. Todas las dernas naciones (16) vo. taron como queria Estados Unidos y basta se levantaron al-aunas a defender su posture.
Luego de esa. votaci6n se postr6 el independentismo en Puerto Rico, no Por lo que dicen los enemigyos de la independence allf de que se busca afuera el apoyo que no se tiene dentro, sino torque el apoyo de afuera fortalece at que pueda. hab-. '-r dentro. Cuando en 1960 las Naciones Unidas, a propuesta de Nikita Kruschev decidieron acelerar el process de descolonliza6 -.Independencia en Puerto
ci6n integrates del Movimiento Pro Rico vieron quc se abria una puerta. Este movimiento naci6 al calor do la revolution cubana y lo ha respaidado por encima de las represalias y persecuciones de que es objeto. El professor mayaguezano Jose" A. Gonzdlez GonzaIe7, por mucho tempo representative del Movimiento Pro-Independ(;nclia en las Naciones Unidas, y Gabriel Vicente y.Maura, escogido para el area de relaciones exterioi*es entre otros, se dispusieron a rricterle el hornbro a la tarea. Vicente se present a Nueva York con un foIleto esci-ito en espaftol por el Secretario General del Movimiento, Pr 0_'1ndep-,e.-ndcncia, Juan Mari Bras. Fueron ayudados por Indonesia y Wxico, y por el doctor Menon de la India. Cuando 10s asuntos estaban ya a punto de cocinarse, Mari Brds se traslad6 a la sede de las Naciones U'n*das junto con otras personas, A *
entre ellas el otrora "cerebro magico' del Partido Popular De-








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mocratico, Vicente Geilgel Polanco. Cuando se f raseaba ta propuesta. afro-asia' tica, para que. Puerto Rico no quedase fuera, ya que se Ihablaba de passes no-autonomos y a nuestro pal" s to haWan declarado aut 6 nomo en 1953, a Mari BrAcs se le ocurrio quc se anadiese esta frase: "y a cualesquiera otros territories que to&Ma no han alcanzado laindependencia". Estados Uni'dos vio la jugada, y aunque habiaaxpresado que votarfa a favor, se abstuvo. La propuesta se aprobo con la frase y qued 0' Puerto Rico insert en la jurisdiceli'n del Comit6 de Descolonizacion. torque no hay modo' de decir que es independent. Con esta actuac*6n Juan Mari Bras, gran adml*rador de Bolivar, se puso en la senda trazada por El Libertador y seguida. por Betances, Hosts, AUticnzo, De Diego y Albizu entre los puertorriqueAos. Con la resoluci On 1514 (xv) de las Naciones Unidas, pese a toda ]a maquinaria que ha empleado, emplea y empleard Estados Unidos, ese organism supranational tundra que actual sliguiendo la to" gica de las cosas!*
Mas la tarea no fue ni es fticlil. El Movimiento Pro-Independencia, solicitor' primer que nadie en el mundo que no fuera. el ComiM de 24 viera su caso, pero, como Estados Unidos se opoayhabl"a la intenci6n de tocarlo cuando acabaran la agenda mundial de colonies. Fue entonces que la Cuba revolucionaria se dispuso a cumplir el compromise que la 'muerte de Martf habl'a dejado trunco. En la reuni'16n de los Paises no comprome0
tidos en el Cairo en 1964, se aprobo una resolution condenando, la maniffestaci6n de colonialism y neocolonialismo en la. Amerlra Latina, citando, expresamente el' caso de Puerto Rico y solicitando at Comite" "ad hoe" de descolonizacio"n de las Naciones Unidas que lo considerara. Como se hacia el sueco, tuvo Cuba que enviable una carta en ese sentido el 1? de octubre de 1965. El Comite' tuvo que actual, pero arrastrando los plies.
En 1971, Cuba present el caso ante la Asamblea General como un asunto nuevo. Esta tActica se le ocurri6 at professor Jose" A. Gonzalez Gonza'lez. Se sabl'a que la mocio"n seria derrotada, pero to que se pretendla. era dar a concern nuestra condici6n colonial que se ignore hasta. en los propios Estados Uniifs United Nations, Office of PublItc Information. Everyman's United Nations Handbook of ihe Activities of 1945-65, March, 1968 (Naciones Unidas, Oficiina de Informacion Pfiblica, Manual de las actividades de las, Naciones Unidas de 1945-65, marzo, 1,968). p. 369-397; MARr ]BRAS, JUAN. El caso de Puerto Rico en las Nacfones Unidas, Revista Juddica de la Universidad Tnteramericana, Tomo 8, n mero 2., onero a mayo, 1974, P, 134 a 173, (En forma mimeografiada p. 6.) Entrevista a Gabriel Vicente y Maura.







dos. Tuvo el buert effect de obligar al. Conlit6 de Descolonizac116n en 1972 a reabrir el caso, que no se habl"a tocado desde 1967, cuando por tdctica se suspendio su studio "sine dio". Ese afto ]a decisl16n hic que se claborase un inForme para ]a qsesi6n del p I Imo afio. La peflci6n la M7
rox o Iraq. De Am"fica Latina s"lo
estaban en el Coniite' Ecuador, Venezuela y Trinidad Tobago. Vot.6 a favor Ecuador y las otras dos se abstuvieron. Venezuela express que votaba asj' torque creia que cra ]a Asamblea General a quien correspondla engender el asunto. Recalc'6 q ue su abstinencia no debla interpreters conlo una indiferenclia ante el' destiny de Pucrto Rico, que no podia. existir por 10S la70S espirituales. e historicos entre los pueblos. An-adi6 (jue no s6lo Venezuela, sino toda la Amd-rica Latina tenia la aspiration de, que el pueblo hermano de Puerto Rico pudiera intef,rarse en un no muy lejano dfa en la comunidad latinoamericana de naclones. Sin embara-0, considerable que era al pueblo de Pwrto Rico a quien correspond 0 a decidir su destiny. Trinidad Toba,(Y() se abstuvo por razo'n de procedimiento."'7
El 22 de agosto de 1973 Chile, bajo Allende, propuso que se le concediese audiencia a los portavoces del Partido Socialista Puertorriquen"o (MPI) y a] Part'do Independentista Puertorriqueno. Los dos dias sliguientes y por pnmera vez en la historic, puertorriquenhos deponlan personalmente en un conclave internaclonal. Juan Mari Bras, el 23 y Ruben Berrios Martinez el 24 de agosto. Esto Fue un gran trl'unfo torque el Comit6 espeen 1953 iio permit" que el Partido Nacionalista, el Part*do Tndependenflsta y el Partido Comunista depusieran ante 61, ale. gando que no podian darle paso a minorias. Ese mismo ano., (1973) el 16 de noviiembre el ci-nbajadur Leonardo Dfaz Gonza lez, ei-nbawador de Venezuela y president de ]a Cuarta Comilsl declare f Liera de orden la objec16n del delegado de Estados Unidos a que la delegada de Cuba hlciera menei6n del caso de. Puerto Rico en el debate de d*cba comis16n. Bas,6 Dfaz GonzAlez su decisi& en el axioma de que at hablar de colonialismo era l6gico. mencionar cualquier colonial del mundo, sin *Mportar qui6n fuese el Poder colonial, por estar el caso de Puerto Rico ante los organisms pertinentes del organism mundial.611
Cuba entr6 at Comi,16 de Descolonizaci6n en 1975 y de allf

MARi BRA.S. Op. cit.., p. 24-25. (forma mimeografiada) y Nacioloes Unidas, Asamblea Gxeneral A/6,700 (Paric 1) 3 de didembre de 1967, =1 Perfodo de sessions, p. 60-68 y Nadoms Unidas, Asamblea General, Transcripei6n verbatim de ]a reunion, (888a), p. 3-5, y (890a).
MARI BRAs. Op. cit., p. 14-16.

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en adelante ha cogido la batuta en la tarea de hacer progresar nuestro caso. La mayor parte de las 'eces ha tenido que presentar la resolucio'n a aprobarse por el Comite por si,, y cuanldo otra nacio'n la acompanwa no es de America Latina. Aunque hemos avanzado mucho desde el period de 1953 a 1972, todavia no se ha podido conseguir que Estados Unidos tome en cuenta, las recommendations del ComW de 24, tal como el permitir que 6ste haga una vislita official a Puerto Rico, y que Estados Unidos transfer los poderes que tiene en sus manos, para que el pueblo pueda decidir libre de presiones la condition poliffica que quiera escoger; sii ser independent o si ser estado de la Uni'6n. En 1982 Cuba volvio a Ilevar el caso a la Asamblea General. Fue derrotada la proposicift, pero a costa de inmensas presiones que h*zo Estados Unidos a los padres, que se quedan con un escozor rabioso que un dia buscand su cauce. Votaron a favor de Puerto Rico'. Cuba, Venezuela, Argentina y Nicaragua
-y significativamente Granada, una nac*O'*n de origin no hispanico.
Puede que este a-no se vuelva, a pre entar,, y lo inmejorable seria que muchas naciones I Jan F noamericanas diieran el paso positivo de votar por to que sienten, y no por conveniences del moment. Mientras estemos en el limbo politico actual el suefio boli'variano de integraci6n. latinoamericana estA lincompleto. La independence de Puerto Rico contribuiria a que den el paso los, pal'ses del Caribe que son todav'a colonies ablertas o disfrazadas de las potencies europeas, que ya deberfan volver a su sitio allende el Atlaintico. En segundo lugar, nuestra indepcndencia es vital para que se pueda concertar- cualquier plan econ6mico que convenga a las naciones. caribeflas libre de ]a intro. misi6n de Estados Unlidos. Ya se ha visto que las entidades econ6micas supranaci on ales que se han fundado no han alcan. zado las metas que se 1-wopusieron. Ahora mismo anda Ronald Reagan, segun. decir pur sugerencla de Edward Seaga, tratando de instrurnentar un Plan de la Cuenca del Caribet sin Cuba, Granada y Nicaragua, y con El Salvador que mira at Pacifico.
I WO
Tambien quisiera bacerlo sin Puerto Rico. De becho no lo men.. cion6 al principle, p-ro como surgieron las protests de sus i P ncondicionales ha tenido que entrar en un process, dificil. de complacer a los passes que tiene en mente y a Puerto Rico a la vez, to cual es totalmente impossible, mientras, nuestro pals sea su colonial.
Toda Amdrica Latina, las hermanas y las primes., tiene la obliigaci6n de poner en su agenda el caso de Puerto Rico por su interns y por el nuestro. Una vez le dijo Marti a Betances, que








sabla que para 'l no hzibla mar entre Puerto Rico y Cuba. No hay tampoco entre Ptierto Rico y el resto de nuest'a Am rica. Ahora mismo el rernedo del sueho bolivarianop la Organizaci6ri de- Estados Arnericanos es tin juguete en manos de Estados Unidos, que la usa a su converilienck-t y se olvida de ella por la rdisma razo"n, como en el caso de Lai.; Malvinas. Clmo se podrs hacer una verdadera confederation que toda ella sima de escu.
d 'r +
do ante las agresiones political y ccononuicas de E stados Unidos es obligation v compromise de todo.s. Tat vez ia prolongada 01 1
intimidad de Puerto Rico con es;Z, pa F s sirva para que alumbre. mos el camino. Si no se disponvin los passes lndependlentes a echar a tin lado Jos regionalisms para pensar en grande, los que vlvaii en 2 026, 2 030 (') 2 083 van a estar celebrando esas CA
fechas bofivarianas sin qU.-I se haya realizado su grandiose sueflo.
































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a' ~Sirn6n Boiivai. Dibujo d~ FLan~ois Roulin (1828).









Tendenct"'as del desarroll' del culto a
Bolivar en el Ecuador'

ENRIQUEAYALA MORA

1. Introduction
El culto a Bolivar cs, desde hace ya a1gunas de"cadas, obJeto de reflexion slistemAtica en las ciencias suciales, particularmen. te la histor*a, de los passes asi l1amados "bolivarianos"'. En Venezuela, en especial, donde ese culto, al. L*bertador tiene mayors proporciones, el lintento pur explicarlo clientifficamente ha. sldo ma-s temprano y mas bien logrado, La celebraci& del Wcentenario del nataticio de Simon Bolivar este an"o 1983 ha proporcionado, emperor, la oportunidad de intensificar cste analysis, justamente cia la proporcift en que se ha intensificado el bolivarianismo official.
Si hemos de rescatar al Libertador como una de las figures mis, sobresallentes del process de liberaci'n de Ame rica Latisi vamos a buscar en su pensamiento los rasgos progreslsd* .
tas, anticoloniales y de denuncia de la. amenaza imperial lista, tenemos nccesariamente que realizer una laboi critical de-co"mo se ha Ido asimilando a lo largo de nuestra historla la figure y el pensamiento de Bolivar. Este trabajo intent estudiar "el boll-: varianiismo'.', o mejor dlicho, "los bolivarl"anismos"' a Io largo del desarrollu historic, del ECLK!d0r, mediate lit Icaura. de a1gunos authors y texts claves.:'

Ponencia presented en ci iv Encuentro de historliadores latinoame, ricanos y del Caribe, 22-24 de julio de 1983, Bayanio, Cuba.
Este trabajo ha sido claburado a base de las notas preparadas para je at Bicentenario d(A Nacimi nto de Bolivar de un articulo de homena I le I
la, Ujaiversidad Central dc Venezuela. Una primer version se present
-...n la confcrencia del autor cii las Jornadas Culturales de Mayo realizadas en. Quito cste afio 1983.
2- Sobre este tema exists una obra que puede considerarslo. tin cl'sico: CARRERA DAMAs, GERmA,.q. El culto a Bolivar. Caracas, Instituto de Antropologia e Historia de la Universidad Central, 1969.
No se trata de una rev*si6n exhaustive. de la bibliograffix existence, Sino de una selecc*6n de texts de los authors inds representatives.

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2. Ecuador, el primer pais "bolivarlano"

El culto official a Bolivar tiene boy en el Ecuador characters hastante simikares a los de los passes vecinos. No hay ciudad grande o aldea infirna que no se diera modo de bautizar con el nornbre del Libert-ador a una. de sus calls importance, y de collar su retreat en los muros. del ayuntamiento o "casa del pueblo", como quiera que-se Ilame la "sala d-c recibo"' de la urbe. Bolfkrfar es el protagonista. incuestionable de muchas pAgI'nas de los, fibrous elementales de historian, o de los discursos de los acaddmicos. El natalicio del Padre de la Patria es dia festL VO. "Aqui estuvo Dolivar", "Por aqui pas6 el Libertador", escrito sobre los muros, vuelve solemnes ob.fetos de veneraci6n a las cathedrals metropolit'-was; palacios virreinales; casuchas infelices a la vera de cameos slin trfinslito- *glesl*as de pueblo, y decrdpitas hadendas transformadas en sitios de descanso tiftristico para volver rentable una mal tolerada decadencia.
Pero sj' el culto bolivariano es en Ecuador igual que en otras latitudes, y hasta quizas mayor que el que hoy se palpa en Venezuela por ejemplo, result en cambio que aqui parece que existio siempre. Mejor dicho, en nuestro pals Silm6n Bollvar no dej6 de ser popular. Su fama actual no es mfis que el reton-o crecido de un sentimiento que existio" desde la dpoca. en que el Libertador estuvo vivo. Aquf todo el flempo fue bien r *b*do, nunca sc pens 6 it
eci 1 6 siquiera en sacarlo a cascarazos, por
no decir a patadas, como sucedio en otras parties.
Este sentimiento de lealtad y gratitude para el Padre de la Patria, que Ilegara a ser odiado con tanta fuerza en Colombia, en Petil y hasta en su native Venezuela, se destaca y se insisted en la literature hist6rico-patriotica de nuestro pa's. Somos los, unicos que no participamos en el "Parricidio de 1830". Nuestro reconocimiento es mAs valioso torque se lo expresaron con hechos los ecuatorianos o "suren"'os"' contempordneos cuando el Libertador a tn' vivia. Desde diversos Angulos *deol,6gicos se declare a) Ecuador "pr(")cer de In lealtad a Bolivar Que el culto al Libertadoi-, se dio aquif desde los propios. dias de Colombia, y que siempre se lia i-nantertid.o. es un hecho; aunque no se haya realizado esfuerzo a1guno significant por explicarlo. Se han dadof desde luego, algunos intents de ofrecer respuesta al interrogate, pero In gran mayoria de ellas carwen. de %us-tentacl*6n 16gica Y empfrica. Se ha dicho, por

4 'SALVAMR TARA, JoRGn. "Ecuadar, -Pro'rer de la lealtad a BoUvar"'.
4
Gidio, Diario E-1 Comercio, marzo 28 de 1980.







ejemplo, que el fenomeno ocurre ya que el pueblo ecuatonano,
sude ser ingrate", en contrast con sus vccinos del norte del ur a quicnes cilerta tradlicio'n hist6nica adjudica en cambio todos los vicious socials inherentes a la double y la perfidia, Se ha dicho tamb i6n que aqu' habla, un particulaHsimo motive de carliflo para Bolivar, ya que la Manuelita era quitefia. En fin, arguments de esta Indoic los hay en gran ndmero, Pero si blen fienen mucho exito en las disei-Laciones formales de ocasi6n, no 'I 'I
aportan en absolute a una explicadon razonable.
Por otra parte, hay tambli6n respuestas de tipo mds claborado., a1gunas. de ellas con cierta carga de cinismo. El culto temprano a Bolivar en el. Ecuador estuvo alimentado por la poderosa influence "goda" conservadora con que na.66 el pafs a su v1da auto"norna. Se ha flegado a afirmar incluso que el Libertador fue aqui popular, ya que nunca viv1*6 en estas tierras lo suficientemente largo como para. despertar las antipatfas surgidas en otros lados, especialmente en la capital colombiana que tuvo que "'soportarlo de cerca"'. Pero, si algu"n intent de explicaci6n bay en decides de esta indole, toda la labor de elaboraci6n sistemAtica estA por hacerse.
Este ensavo no contiene una respuesta acabada sobre la. temprana y permanent popularidad de Bolivar aqui, pero intenta ordenar ciertas reflexiones que pueden contribuir a la bfisqueda de explicacion. Desde luego, esta no es ni mucho. menos una historla del bolivarianismo en el Ecuador. No toca siquiera algo tan fundarnentat como. la extens16n en que el culto al Libertador ha ido integraindose a la culture del pal"s. Los pdrrafos slguientes se limitan a establecer las vertientes y modaHades que ese culto a ido -asumiendo a lo largo de diversos periods de la historian national.
ZCu6LI fue el significado de Bolivar para diversas tendencies, a veces contraptiestas, de admiradores y presuntos discipulos. suyos en el Ecuador.? Esto es lo que cl trabajo pretend hurgar, sin otra expectativa que hallar a1gunas vistas para abrir camino en un Area inexplorada.

3. La "Icaltad al Libertador"'

Bolivar fue el gestor de la anexio'n de ]a antigua Preslidencia de Ouito a la Rep4blica de Colombia. En Quito, la capital y Cuenca,, cabecera del austro serrano, el Libertador no encontr6 mayor oposicio"n al hecho; en Guayaquil, en cambio, tuvo que veneer dura resistencia de los.notables. autonomistas y peruan6filos, Aunque sin derramamiento de saingre' cl proxmiclia-









miento por colombiano de Guayaquil fue de todas maneras fruto de la presi6n political e incluso mflitar.5 Pero si bien los tres departments quedaron, integrados en lo que se llam6 el en realidad se mantuvo y a'
Distrito del Sur" un acentu6 la regionalizaclon econo"Mica y politica que fue el rasgo In As notable de la vida de nuestro pal's en el siglo xTx. Las tres ciudades: Quito, Cuenca. v Guayaquil eran los ejes, de unidades de producC101-1, de circufacion y de poder fuertemente autonornas, poco articuladas entre sf y vinculadas ', cada cual, a circuits de intercambio con regions ubicadas en el sur de la actual Colonibia y el norte de Perill."
Los an-os de su vinculacio"n a ]a Gran Colornbia (1822-1830) fueron muy dificiles para el Distrito del Stir. La, campana independentista del Peru" y luego la guerra colombo-peruana de 1829 consumieron enormes recursos humans y econ6micos, obtenidos a base de repression. El Sur no dejo nunca. de ser espacio de aprestos belicos. Parece que la crisis econo"mica consecuente affect sin except I on a los tres departments, pero las respuestas que dieron a ella las oligarqul'as regionals dominarites fueron mas bien diversas. En la realidad de regionalizaci6n y desarticulackn prevalecliente, ef limpacto de las polfticas econ6micas del Estado colombiano fue diverse. En effect, en Quito surgieron tempranamente resistencias que se concentraron en el Cabildo, controlado por notables latifundistas. Manuel Chlriboga entiende asi el problema:

La base del conflict estaba con seguridad en la political 10 +
liberal emanada de Bogota, especialmente en lo referen..
te a la tributacio'n indigent y a las political libre-cambistas que comenzaban a afectar a la iDdustria textil quitenia. TJDa y otra constituirian cl motive de los conti nuos reclamos que los quiteflos esgrimian para reivindicar la autonornia v el federalism. T3olfvar, Santander y la Gran Colombia eran para los quiteflos de 1824 una annenaza sena. a-SLI poder de clase y aquellos lo expresaban. Con razo"n Bolivar los flamaria "los peores colornbianos. .. los blanco tienen el caralcter de los

Is EWNREYES, OSCAR, Breve htstoria general del Ecuador. Tomos, ITIII, Quito, 1974, P. 31-33.
MAIGUASHCA,, JUAN. "El dftplazamiento regional y la burguesfa en el Ecuador U&IM". En: Segundo Encuentro de ffistoria y realidad
41k A "I M-I dp Ar Irv A.P% f 6 44 % *ft % TT rTO I APTO







p
indios y Jos indios son todos truchimanes, todos ladro-.
nes, todos embusteros, todos falsos, shi ningiln principio de moral que los guie" (Bolivar a Santander, 7-11824)*"

Con ]a partida de Bolivar at Pcr6, ]a situation se aguclizO. Las political librecambistas destinadas a favorecer cl coi-Derclo externo, y el reforzarniento de los mechanisms tributaries impulsados por Santander, chocaban duramente con Jos interests de Jos terra ten ientes-Prod uc tores textiles quitefios. La supresion del tribute indigent. con ]a constguiente flex ibil izac *0n del rnercado de trabajo, dejaba a Jos latlifundistas sin un mechanism de sul4ecion del campesinado. En general ]as medidas de corte liberal del Vicepresidente amenazaban a la sociedad quitena jerarquica y- corporativa.8
Cuando Bolivar estuvo de paso en Quito, los, notables expusieron sus demands. "Me aseguran estos habitantes quc ]a contribution direct los arruina, torque no es general sino
.,d
Tarcial; y torque los indios no trabajan no tenliendo contribuc 16n que pagar."'I Se ped'a A Libertador el restablecilmiento del tribute indigent, aumento de aranceles a] comerclo exterior, protection al clero. El Libertador que, enfrentado ya al libe-rafismo encabezado por Santander, defendia Jos postulados conservadores de la Constituc 16n Boliviana, acogi6 las demands quitenhas, con buenos ojos. De este -rnodo se sello' una atianza. Quito respald,6 entusiastamente la dictadura de Bolivar y et sesgo conservator de su gobierno.
El caso de Guayaquil fue diverse. La political economic de Santander, librecambista y abierta al comercio externo.. Favorecto a Ta ofigarquita porten-a y la compromet" con Colonibia. De all' que luego de la reslstencia initial, los notables guayaquileflos hayan aceptado de buen grado su pernianencia en el Departamento del Sur de la Reptiblica colombiana, y no havan secundado los intenlos autonomistas de Ouito. Aln en los afios finales de ]a d"cada de Jos veinte. cuando una recession econ6* Op
mica sacudii6 al puerto y reviv io las ligazones commercials con el Peru", la mayoria de los notables permanecieron partidarios

7 CRIRIWGAM.%Nuut. "Las fuerzas del poder en 1830". En: El Ecuador en 1830: rdeologia, Ecotiamia, Politica. Revista Cultura, no. 6, p. 195. :8 Ibid,, P. 196.
9 Ibid.0 p. 196.
q7







de. la tinidad con el norte. Pero si Santander los gan6 para Colombia, no logr6 contarlos entre sus partlidarios. Y ello debido a que si bien se beneficliaron de sus political liberals, temian, It
en cambio, el effect social de ellas. Tres levantamientos violentos de esclavos se registraron entre 1823 y 1826 en Guayaquid. Las propietarios exiglan entonces un gobierno fuerte y repress I xro que contuviiera la agitaci6n. Y ese era el. tipo de Gobliekno que Bolivar buscaba. De Ali que tambi6n. entre los sectors dominates guayaquilenlos, la dictadura, del Libertador tuviera. amplio respaldo.
La. regl6n Sierra Sur, con Cuenca a la cabeza fue. la mis afectada por la. campan-a. independentista. y la ulterior guerra con el Per6. Allf tambi6n el peso de las dificultades econ6mlcas y el peligro de la rnoviilizaci6n campesino voIA6 a los notables partidarios del gobiermo represivo y no particlipativo. Tambi& all1 la procIa*macI*6n de Ia Mctadura. de 'Bolivar fue muy popular entre los notables.10
Las olligarquias dominates regionals, de lo que en pocos ahos se Ilamaria Ecuador fueron Ilegando, a veces por casinos o-Duestos, a la neces*dad de mantener su vinculac.16n a Colombl"a. a base de un gobierno fuerte y represi*vo que se cohcret6 en la. Dictadura de Bolivar. Dejando de lado interests encontrados y hondas tensions de poder, los "seflorcs de ]a berra" del Sur respaldaron. ]a toma del poder supremo por el Libertador. El temor de la aglitacilon, la necesidad de represl16n mas acentuada Para suietar a los trabajadores (siervos y esclavos) los, habfa unido detrds de ]as tesis y las polf4ticas conservadoras del Bolivar-dktador.
Podemos pues rastrear una firme base economic y social Para la temprana. y atipica populari-Lkid del Libertador en nuestras fierras. No hay que olvidar, emperor, que aqui influirfan tambldn poderosas fuerzas ideol6gicas para este fen6meno. La influence del clero, del tradicionalismo "godo" era muy grande en la. antigua Presidencia de Oulito. No pareceria pues. extranho que aqui fueran tien reciblidas tesis polfticas autoritaroas Y cuasimonarquicas. Nuestra aristocracia. no ocult6 entonces, como lo haria despuds, su simpatia por los gobilernos mAs'conservadores. Por lo demAs, Bolivar, ademAs de venta jas objetivas de tipo politico y econ6mico, encontr6 tambidn la forma de en11) El hecho est6 registrado por various authors. La unanimidad del respaldo a la dictadura de Bolivar en el Distrito del' Sur, emperor, no se ha explicado en t4tm*os causales. El trabajo citado de Chiribogik ofrece Importantes vistas.









tablar buenas rclaciones personals con la "buena gente" del Sur, especialmente de Quito. Manuclita fue quitefia.; Su general favorlto, Sucre, se casu" con una quitefia,
Las slimpatihis bolivarlianas de los quiteiios fueron perma. nentes. En el moment de la desgracia del Libertador, cuando la ola oposiklonis*4'a terming por derribarlo y se vefa avocado a buscar el destierro, los "padres de familiar" de la Capital del Sur le rcspaldaron, invitAndolo a venir a vivir en estas tierras. La. carta que le dirigieron en marzo de 1830 dice asf:'

Excmo. Sen-or Libertador Presidente:
Los padres de familiar del Ecuador han visto con asombro que a1gunos escritores exaltados se han avanzado a peder a -V.E. no pueda volve.r al pafs donde vio la luz primer; y es por esta raz6n que nos dirigimos a V.E.
suplicAndole se sirva, elegir para su residence. csta tierm que adora a V.E. y admire sus virtues. Venga V.E. a vivir en nuestros corazones, y a recibir los homenajes de gratiltud y respect que se deben al ,nenio de la Am& rica. al Libertador de un mundo. Venga V.E. a enjugar las Idgrimas de Jos sensible hijos del Ecuador v a suspirar con ellos los males de la Patria. Ven.ga V.E., en fin I a tomar asiento en la cirna del soberbio Chimborazo, a donde no alcanzan los tiros, de la maledicendia, y a donde ning-dn mortal, sino Bolfvar, puede reposar con.
su gloria linefable.
Quito, a 27 de marzo de 1830.71

El Obispo de Quito le ratifiO la invitaci& en una nueva carta.12 Cuando se Precipit6 la separaci6n de Colombi a el 13


11 Pontificia Universt-d-ad QaWica del Ecuador. Correspondence del Libertador con el General Juan fosd Flores 1825-1830. Quito, Publ*caciones del Archivo Juan Jos6 Flores, 1977, p. 19-20.
12 Excino. Sehaor:
Oigo que estos btienos habitantes claman por V.E. y que constants en el amor que le han profesado, le ofrecen sus corazones: terreno, a ]a verdad m6s grato, que cuanto el material de su famous Cbimborazo puede indicar de gwitud a beneficies de un padre, que tantas pniebas ha dado. de que no porque se separa en Io corporal deja de serlo en el espiritu v quo les ha vivificado en tan repetidas occasions de sus Pasados inadecimkentos. Repetir6, pues, con ]a sincerjidad de rni affect:








de mayo de .1830, los "'padres de familiar" que, suscribieron el Acta, lejos de -atacarlo, declararon que. -"El Ecua*ddr rcconoceri siempre los eminentes servings, que-ha prestado a ]a causa-de la libertad, S.E. el Libertador, cuyas glories, que son las de
4 10
Colombia, se conservaran entre nosotrosj, como, un dep6sito sagrado y se trans mit *1 rAn a la posterior'dad, para su gratitude Y adm*rac1"6n"., Y aun cuando ya la separacift se babia consumado, el nombre de Bolivar pudo levanter todavia revueltas que defendant la. unidad con Colombia, como la del General Urdaneta cn Guayaquil (1830). S'lo la notlicia de la muerte del Libertador liquid" estosmovimlientos.

4. El "bolivartaiiismo goda'
El Ecuador nacio' pues a su vida aut'noma eti 1830 bajo la sombra del bolivarloanismo. El propioUbertador habl"a dicho en una de sus fildmas carts: "Hapse la voluntad del Sur... Ese pueblo esta- en posesi6n de la soberania y hard" de ella. uln
?Pj 4 &
saco o un sayo, si mejor le parece, Pero al mismo dempo, el nuevo pais surgla tambie"n a la sombra de Juan Jose" Flores, venezolano como Bolivar y su enthusiast partidario y admirador, quien habl"a ejercido la jefatura del Distrito del Sur.
En effect, Flores -fue uno, de los Generales mAs cercanos y fieles al Libertador. En los moments de la caida del mando le decia.- .- -, sabe V.E. que todo soy suyo y que desenvalinard mi espada contra el pHmero que se atreva en su Sur a queer mancillar ]a emlinente reputaci6n, de V.E, [...I center V.E. siempre cort mt fidelidad y que sere+ hasta el sepulcro el mAs profound) admirador de sus wirtudes, su fiel amtigo, muy obediente servidor".15 Manifestaciones como esta son numerosas. Por su parte, Bolivar tuvo tambi6n a Flores en alta estima: "Ud. se conduce como un hornbre de Estado ( ... 1. En esta Parte crumple Ud. con los deberes de magistrado y de citidadano).v I le deda en la U"Itima de sus numerosas carts personalss.'

homenajes de gratitude y respect que otros olvidados ofenden o no cormsponden. Esta c.-i mi %,()Z: es la del clero en cuanto comprcndo. Dios guarded a V.E.,muehos aflos, Excmo. Sr. Rafael, Obispo de Quito.
(Ibid., p. 20).)
U4 EFRf--K R-yEs. OSCAR. Op. Cit, V. 58.
14 Ponfificia'Universidad CaWlica del Ecuador. Op. cit., p. 284.
15 Ibid., P. 529.
IS Ibid.0 p. 284.-








Las opmiliones del Libertador, emitidas desde lejos, no libyan de responsabilidad a Flores en el asesinato de. Sucre, tema que desde luego', rebasa el objetivo de estas lines.
Flores domino" la csccna national. por varies d6cadas. Su manejo del ejdrc*to y su estrecha vlinculaci6n a la aristocracia Ik I V
quiten-a le permitieron articular una alianza caudillist.a. que contro16 el Poder en el. trance de la fundacli'n de. la Rep4blica y por anos hacia adelante.11 El "floreanismo", como se. denom 6 a la clientele political. de Flores, se identific6 con el ala derecha. del bolivarlianismo. El proplio General habla sido entusiasta partidario de la dictadura del Libertador. La necesidad de un goblierno fuerte, de amplias atribuciones para reprimir la agitaci6n, de reduction de las ganantlias ciudadanas y de ]a participaci6n political. Estos cran, sus planteami'entos fundamentalesf
La "lealtad al Libertador" y el "bollvarlanismo" de los primeros afios de la vida del pais fueronras,"Os ideol6gicos fundamentales de constituclon del Estado Olicrcirquico Terrateniente que prevaleci*6 en el Ecuador a lo largo del siglo xxx. La necesiI n de las masas, el mantenim'ento
dad de. repres*6 I e un. sistema
de mpresentaci6n political altamente excltiyente, el monopollio ideol6gico del clero, la pervivencia misma de una socledad estamentarja y corporative de raiz colonial, estaban en gran ma. nera asentados y justiflicados en la "herenclia de Bolivar"'. cuyos depositarios y ciertamente usufructarios, fucron los notables latifundistas.
El Libertador, que en el moment dc ascenso de la lucha por la Independencia limpulsara tesis de transformacl16n democrAtica, se convirti*6 luego de obtenida la autonomia, en bandera ideol6gica de quienes, blandiendo, sus tesis, impulsaban la necesidad de "orden"', de "Paz"', de desmovilizacian popular, de Ofrespeto a las tradiciones", de na rupture violent de las Instituciones.. La propia fiteratura, que pas6 de la intsurgencia prolndepipn dent is ta a ]a mlitologia 6pico-hemica, nos da muestra de ello.
Josd Joaquin de 01medo, el poeta ecuatorl91no. es el mejor: ejemplo.'s En el "'Canto.-a Junin"' que exalta la f igura de Bolfvar
IT AYALA, ENRIQUE. Lucha polillea y origin de los partidos eii Eauadoi% Quito. Corporaci& Editora Nacional, 1992, p. 76.
Aunque en sus Planteamientos ideol6gicos y a veces en su pr4cka Polffica 01medo tuvo rasgos Hiberales, como artist estuvo estrechamente comprometido con el consei-vadoil-ismo prevalecilente en sli Opoca. AdernAs del "Canto a Junia", escribl'6 tambi4n Otro poeina 6pico, Seg(In algunos crificos superior, dedicado a canter el triunfo do Flores ell unR guerra civil, la "Oda a MiAarica*V









yr la Indepcndencia Hispanoamericana, concibe
-t I at hecho como
la liberacl6n total de todo el pueblo y al hdroe como vengador de la raza indigent oprimida." Aunque al propio Bolivar no- le grusO esta interpretaci6n, el mensaje fundamental del- canto se transfo=6 en ideologla official. Obtenida. la autonomi'a de Espafia y con ella la plenlitud, del poder politico., las classes do. minantes ya no cuestionan la sociedad sino que la justifican. Ya no se demand libertad, sino que se le asume como ya obtenlida por todos, iincluso los indios. La literature se tran'forma en, un mecantsmo de consolidacift del poder."
01medo ml* fifica a Bolivar y lo tranSforma en un instrumento icleol6gico que refuei-za una v*si(')n de la Independencia, como liberaclon total de todo el pueblo, quitfindole su carActer especif ico de clase. Bolivar es entonces simbolo de la insurgencia antiesp"Rola. Pero tambi6n simbolo de la "unidad", de la "armonfa" de todos los sectors de ]as sociedades latiboameri 9 canas. En nornbre de-I Libertador se ocultan las contradictions resales de la sociedad y se justifican las nuevas forms de doMinacion.
AM se inaugur6 en el Ecuador el "bolivarianismo godo" que enfat*zaba las tcsis autorikarias y regreslivas del planteamiento polit'lico de Bolivar. La mejor expres16n. de esta tendencia fue la Constiftuci6n floreana de 1843j, que reedlitaba en buena parte la propuesta de Bolivar para la Constituc16n de Bofivla.2'

Jostf Joaquin de 01medo: poesia, prosa. Bibliotcca MfnimaEcuatoriana. Puebla, Edit. Cajlca, 1960.
2,0 CuEvA, AGuiqTfx. Entre la ira y ta esperanza. Quafto, Edift. Sollitierra, 1976, p. 45.
21 El historilador Pareja resume el contenido, de la Constitud6n: "El Congress se reunirl'a solo cada cuatro aflos, pero se estableda la creacl6n de una comlsi6n permanent de 6nco senadores, aparenternente destinada a continual ]a tarea legislative y a derta vigilancia sobre cl Poder Ejecutivo Los senadores debi'an ser elegidos por un
period de doce aflos; y los representatives (diputados) cada Ochio afios. Ocbo aftos tambien el mandate presidential, con reelecci6n permitida dcspuds de un perlodo. Pam que el Poder Ejccutivo fuese obligado a sancionar una Lev que hubliera vetado. era necesarlio la insistence con las tres cuartas parties de los asistentes a ambas cAniaras. Se restablecia el principio de la Constitucii6n de 1330 acerca de la ecuatorianidad para los naturals de otros passes, colombianos, y ha de nacimiento. para nadvos de otros passes colombianos que casasen con ecuatoriana y tuviesen prop*edad ralz de treinta mil pesos, que era el caso de Flores.;' (PARwADIEZCANsEm., ALiw-w, Historia de la Reptiblica, Guayaquil, Edit Adel, 1974, p. 31).









Flores fue derrocado por una revuelta en 1843, luego de to 7ual v*v1'6 exiliado del Ecuador por quince a-os que consumi6 preparandb invasions extranjeras al pal's. La mds conoclida de ellas es la que dii-igio como mercenano de Espana. en un intent de reconquistar las perdidas colonies sudamericanas. Pero si el Caudillo estaba lejos, cl "floreanlismo" con sus, tesis godo-bolivarianas sobrevivio dentro del Ecuador como la oposliC16n, hasta. que volv16 at Poder en 1860 cuando Gabriel Garcia Moreno sc hi*zo cargo del gobierno con el apoyo de Flores.
Los ecuatonanos no nos hemos cansado nunca de discutir sobre Garcia Moreno, pero hay un punto en el que siempre hubo acuerdo antes y ahora, torque se trata de la constatacion de un hecho de la realidad. Su. Gobierno fue organizador, dindMico, intolerance,, centralista y represivo. Y estos mismos. caracteres han sido asumidos por di'versas tendencies interpretativas como motives para fa canon Ii zacii O"n y hasta la pevilma del martiri*o, o como razones para sepultarlo en el averno de los despotas y maniAticos.
Por la acc!6n de Garcia Moreno y de la atianza oligalrquica que 61 representaba pasa. el process, de surgimiento del Ecuador como Estado.N.-adbn.22 De esto no cabe duda, como no cabe duda tampoco que ese gligantesco y contradictory proyecto politico que el "'Gran Tl"rano" Ilev6 adelante encontro su basamento ideolo'gico en el "bol'varianisino godo" heredado de la fundac16n floreana de la Repdblica y reformulado dentro de los cAnones mds claros del "despotlismo 'lustrado". Garcfa Moreno se sinti6 heredero de la tradiclon organizadora y autoritaria del Libertador. En su famous discurso-programa de posesi6n decia:
Restablecer el imperlio de la moral sin Ja cual el orden no es rnas que tregUa o cansancio, y fuera de la cual la Ilbertad es engano v quimera; inoralizar un pai's en el que la lucba sangrienta del bien y el mal, de los hom.bres honrados contra los hombres perversos, ha dorado por espacio de medtio sliglo, y n-toralizarlo por rnedio de la represlo'n energica y efica-Z del crime y por la. educaci6n s6lidamentc relligiosa de ]as nuevas generaciones; respetar y pt*oteaer la santa religion de nuestros mayores, y pedIr a su influence ben6fica la reform. que la: leyes v los gobiernos no pueden conseguir por sl solos; I fticos de
fomenter el desarrollo de los intereses poll I
nuestra atrasada y empobredda socliedad, removiendo

22 AyALIj, ENRIQUE. OP. cit-o p. 113*









los obstalculos que la falta-,de conoclimiento y de vlas de comunicacio'n opone a su. industrial, comercio y agricultura,, 23
P * 't

Una vez mAs estd aqui enfatizada la necesidad de ordw y de represi6n como condicliones de Agenda de la Rep U-Nica. La democracl*a estaria garantizada no, por la partl"cipaci6n, sino por la surnisi6n. Cualquiera que hablara de libertades, aunque se tratase de las mismas que defendio' Bolf 0 var, seria consider rado subversive e impl"o. El bollivarianismo godo del-constructor Garcfa Moreno era. la anti"poda de la participation popular y de la vigencla de las garantfas ciudadanas. As' lo entendieron, Ilevandolo a veces a las Ciltimas' consecuencias, Sus herederos polfficos. Y entre ellos, no solo los extremists ultramontanes,, sino tambien los asi Ilamados "progresistas", cuyas f igura mas destacada es, y no por pura coincidence, Antonio Flores Ji"A jon.,
hijo de don Juan Jose" y Presidente tamblidn de la Repdbli'ca en Lre 1888 y 1892.
La Revoluci"n Liberal (1895-1912) tuvo un hondo impact en ]a socieclad ecuatoriana. Desbancados del poder central, secularizado el Estado y- empujados a la lucba por su reconquista, los conservadores ecuator'anos slintieron el peso de las transformaciones que los obligaban a reformular su discurso y en 6ste, su perception del bolivarianlismo. Frente a la separacion Estado-Iglesia, enfatizaron ahora el cristianiismo del LI*bertador y su insistencia de que el orden moral de una soctedad
'2 4
debia asentarse sobre la practical de una religli On. Frente a la mantenc*6n de una cuasi dictadura legal. que impedfa a las, fuerzas de la derecba triunfar electoralmente con la manipulac 16n de la mavorfa del electorado bajo su control, subrayaban ahcwa los 1)!antemientos de partlicipac"6n electoral del Libertador, tratando de compatiblifizarlos, desde luego, con stis tesis autoritarias.
A lo largo de los a-nos veintes, creadas ya las necesarias condiclones socials, surgieron en el Ecuador los moderns partidos poliftlicos. La vieja derecha, los godos y gardanos orgaIft 3 Rep(iblicn del Ecuador, Diario de Debates. Asamblea Constituyente de 1860. Quito, Imprenta del Gobierno, p. 497.
24 Estas tesis, desde luego, no podian ser s6lidamente fundamentadas, ya que el Libertador fue claramente partidario de la no existencia de una Relirtio'n de Estado, como lo manifiesta en su proyecto de Consfltuct16n. pant Bolivia. Tanto fue asi que hubo tambie"n cle'rigos que
en A di-hnte qntiJ'IhPrnI rnmipmarnn al T V6^rtnrIrur nnv rnac!An ty 1,16im-P&I







nmaron entonces el A!!:Lrtido Conservador, reformulando amplia. mente su doctrine y progrwna polftico. El gran arqulitecto de. la construcci On del conservadorismo en este siglo y tambi6n, su mas 16cido ideo"logo fue Jacinto J1*j6n y Caaman-o, que Siste, matiz6 org6nicamente Jos principios y la interpretaci6n histo'rica del Partido en su obra: Politica Conservadara.21> El libro se asienta en la vieja tradition godo-bolivariana: necesidad de un gobierno fuerte, respect a la propledad, la "complejidad" del mestizaie, necesi'dad de repres''n de los "des6rdenes" del Populacho, etc6tera. La obra. va, sin embargo, mas a11A cuando, asume muchos elements ideologalcos del corporate ismo fascista. en ascenso en various passes europeos.
El conservadorismo proscrito de la direction political reclaInaba la, vigencia de la. democracia en el Ecuador, pero esa
P
democracy no era ci 0 ortamente la que conducia a la partlacipaci6n y la iVal-dad social, sino aquella que garantizaba el orden, Describe Wilfrido Loor, uno de los intellectuals conservadores mas destacados: "Asip era Bolivar: dem Ocrata. hasta la filt* fibra de sus hueso.s."' Sus presidencies vitalicias y senados heredlitarios s6lo flevaban por fin "salvar la democracia en los pueblos nuevos que sin estos frenos caerfan en el absolutism de la democracia".211 Y ahade mas adelante:

y un siglo lo ha demostrado que Bolivar estuvo en lo,
justo para pedir para la Ame"rica, Espafiola gobiernos democrats republicans, esto es alternatives elections y responsible, pero fuertes, que con mano de hierro y unidad de acci6n conservasen el orden. Mas lahl lo que express en teoria no pudo Revarlo a la prActica y Sus, dictaduras, las dictaduras de Bolivar, no tienen de tales
sino el nombre.
9 ... La dietadura de 1828 arenas si merece tal nombre, pero como la libertad habla. ya indigestado los est6magos, cierta clase de la sociedad no pudo soportarla...'w

No se ioccesita hurgar mucho detras de estas demands "democrahicas"' para encontrar no s6lo la. explicack"M de la.

= JI36M Y CAAMARO, JACINTO. Political Conservadora. 2 vol6imenes. Riobamba, Edit. La Buena Prensa del Chimborazo, 1929.
20 LooR, WILFRM. Bolivar. Quito, Imprcata de "'La Soclicdad!', 1940, p. 45.
27 Ibid., P. 53-54.
xr






,necesidad de la. dictadura, sino hasta la himentacion de que el Libertador no fuera de veras un Dictador.
El Partido Conservador Ecuatoriano ha reivindicado cada vez con mayor definici6n a Simon Bolivar como su fundador y punto de partida. El 14 de Julio, natancio del Libertador, es. justamente el dia official. del Iart*do. Sus l'deres e lide6logos xnds notables han. mantenido vh7a ]a tradicift bolivariana del conservadorismo Y sus. tesis fundamentals. El bolivarian*smo godo no es solamente parte de nuestra bistori*a sino, una. realidad del presented.

5. El bobvarianisi-no, liberal

Los ide6logos I'berales ecuatorianos combatieron funosamente ]a traded On goda pero rnantuvieron una posture de respetuosa discrepancies del primer, y luego de franca admiiraci6n. al Libertador. Es asi como encontramos en el Ecuador desde muy temprano un culto a Boll"var allimentado por la. exaltaci6n de su act'tud como caudillo de ]a independence y de sus posturas democt-Aticas.
Vicente Rocafuerte, conternpordneo de Bolivark SU condmscipulo en Francla y su arnigo de juventud, fue uno de los mAs duros c'ti-cos del Ll"bertador, cuando este dl'*o el giro autorita. rio. Fervoroso admirador de. las tesis fiberales mas radicals de la. 6poca, partidar'l'o de la. "'democracia wash Ingtoniana", Rocafuerte choco con las propuestas filomonArquicas de la Constitucio"n Boliviana y con la opcioon diietatorial del Libertador. Se enfrento tam bien a 61 fuertemente cuando se nego a respaldar un proyecto de ayuda a ]a indepedencia cubana, de la que Rocafuerte era ardoroso partidario.;1:1 Pero cuando Bolivar estuvo ya muerto, Rocafuerte atempero su actitud y comenz6 a rei'viin-, dicar su obral, su czilidad de estadlista y su agudeza para eatender la realidad lannoamericana. No hay que olvidar, desde luego, que en medio estuvo el. pacto del politico guayaquileno con Flores, que luego de tenerlo como su adversarlio lo accept como aliado y Io llev6 a comparfir la Presidencia de la Rep6blica.,
El I*Iberal mAs irreductible y el. de mayor fuste intellectual del siglo xix en el Ecuador fue don Pedro Moncayo, un active perlodista y politico que dej6 su testimony en la obra El EwaZLIRir.A, Nu-PTALf. Colerxi& Rocatiferte. Quito, Talleres Gr4ficos Na. cionales, 1947.

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dor de 1825 a 1875.- 1 Jacobino de formacio-n v cie tnihm-$cial I P*
Moncayo no slimpatiza, con ja figure del Libertador-Gobernante, aunque guard equilibrio para referlrse a 61, tentando de cxpl*car las clircunstancias, hist(Wicas en que le toc6 controlar el poder. No ve en el Libertador al superhombre y cs p:irco en 11 a
los elogios, Pero no lo denigra, ni siqui 5 era lo ataca en forma frontal. Una cosa, emperor, le reci-finina directainente; la prc tecci6n a Flores,,
I Los intents autor-itarios desde que retom" Bolivar el gobierno de Colombia son para Moncayo "un triste presagrio de 1P
su future cal"da. El. ecl*j,)Se com'-mzO en Valencia en 1826 y termin6 en Santa Marta en 1830"."'1 Y la. necesidad de conservar el Poder apasionadamente deseado, 1lev6 a] Libertador a favorecer a Flores. "En otro tiempo -dice al referirse a la decisi'6n de no separarlo definitivamente del mando militar- el Libertador babria pesto a 'Lin lado a Flores sin considei-acio"n de ninguna espe I e. Pero entonces estaba, preocupado cun la idea de la dictadura y la perpettilidad del mando politico y military en Colombia, y no quiso desagradar at esbirro. que le habia Prestado tantos servicios en el pasado."3'
El discurso anti-conservador de los liberates de Ja dpoca es antiffloreano. "Ni Sucre, ni Pdez, ni Santander, ni Cordova, ni Berm'dez, ni Padilla habian cometido las iniquidades que cometio Flores para hacerse el favorite del hombre que fue a expiar su desatentada ambid6n en una quinta solitaria. de Sai-ita Marta."" Las lateraled references a Bolivar -y esta es la mis dura- son usadas para alacar a Flores. No hay e-ii el Ecuador literature. antibollivariana, aln en los groups mis radicals del liberalism. Al contrarjo, paulatinamente el discurso liberal fue incorpomndo la relivindlicaci'n del Libertador.
Montalvo, Carbo v los grades pensadores hberales decln"10n6nicos exaltan at Boli'var guerrero, caudillo popular y antiespafiol. Valoran tambi6n su preocupacion Por el establecimiento de una democracia real, admiral su calidad de estadistal, y cuando se trata de la dictadura, mAs bien pretended explicarla, que atacarla. Hacia las Atimas de'*Cadas del sliglo xjx en la po16mica liberal cat6lica, se esgrim # a va la figure de] Lli I bertador

w MoKcAyo, Pwito. El Ecuador de, 1825 a 1875, sus hornbres, sits instituciones y sus leyes. Quitto, Imprenta Nacional, 1906.
ibid., 4*
31 ibid.-F p. 40.
32 Ibid.* P* SIP








eomo la del As'lonar'o politico que condeno' clararnente aun en su moment mas autor-tario, la relacio"n IgIesia-Estado y la sujccl*6n de la soberania national a. los intere-ses del Vaticano.
Cuando en 1895 triunf'* la Revoluc*6n Liberal., Alfaro, su figure mas destacada, asumio' con lucidez la reinvidicaci6n del Bolivar luchador y del Bolivar latinoamericano. En 1896 convoco a un Congreso Panamerxc ue debia reunirse en Mexico con el fin de discutir sobre el establecimiento de una Doctrina, Americana, sobre bases slimilares a las del Congreso Anfictio'n1co de Panama reunido por el Libertador. La reunion fracas en buena parte por el boicot de Estados Unido&'s Pero significo un paso en la aperture del Ecuador a Ja political. continental.
Por otra parte, una vez en el poder, Alfaro intent reviAr su vieja propuesta de reconstituci6n de la Gran Colombia mediante una federation .34 TaMbien en esto segul"a los pasos de Bolivar, pero la idea no pudo ir m as alld del enunciado. Sin embargo, estaba claro que ya para entonces, el liberalisnio no o "lo arrebataba cl poder al latifundio conservator, sino que le arrebataba tambien la figure de Bolivar como antecesor e inspirador.
Pero sin duda alguna, el mayor esfuerzo de relvindicacio'n de Bolivar es de Roberto And-radeA el mas important histoiador liberal ecuatonano. El Libertador es uno de. los grades protagonists de su Historia del Ecuador." Andrade lo presenta como el gran caudifflo de la-insurrecci6n antiespanola, como el movilizador de los groups populares a la contienda. Ademas de gran estratega y dirigente. politico, Bolivar es un lider capaz de ir ma's all-a' de los interests de los latifundistas para incorporar al process a los zambos y los pardons. Bolivar tuvo, adeMfis, la valenti'a de dar algunas disposiciones que favorecian a los indios y a los negros.
Y afin m4s alki del mili-tar y ellider estA para Andrade'el
Is .
estacista y el constructor de la nueva realidad:

Lo que da verdadera grandeza a Bolivar no es tanto su action guerrera, ]a consecucion de in-dependencia,'slno

RoBALINO DAVILA, Luis. OrIgClles del Ecuador de hoy. Vol. vii, 1. "Eloy Alfaro y su primer le"pota". Puebla, Edit. Cajica, 1974, p. 208-254. 34 PAIREJA DIEZCANn-co, ALFREDo. La hoguera, bdrbara. Guayaquil, EdIL trial Ariel, 1970.
35 ANDRADr, Rowwo, Historia del Ecuador. Cuatro parties. Quito, Corporaclon Editora Nacional, 19824983.







cl eniplco que qUiSO dW- ZI cliche hiclepetidencila, en lus pueblos rede"n emancipados: no ejerci6 por mucho tiempo, ni con mucha asiduidad y sin interrupdones., CSLV, sublime minister, ya por los inconveniences que le pusieron la envidlia y la ignorancia, ya por su premature muerte; pero los ensayos fueron magistrates, y no se
equivoO en la mds ligera prov idencia

M;ks alla de Jos membretes y de las formulas, para Andrade, el Libertador fue "el verdadero, el genulino hberal".111 Sus opc sitores, Por mezquindad o por miopia no entendieron este hecho. "Santander y sus amigos, por sus, hechos, y cierta posten idad -por su modo de pensar, han dado motive director para que, al cabo de un siglo, haya todavia quien estigniatice a Bo. fivar,."39
De este modo, el Llibertador qued6 dcfinifivamente entronizado tamb*dn en el retablo, liberal ecuator*ano. Ya no se rescataba solo sus mornentos de i'nsurgente, s-ino su actitud 1'ntegra de estadista como expresi6n. de un liberalism authentic ie historicarnente necesarl'o. Desde entonces, los authors liberals han entendido asl a Bolivar. Y asl' tambien ha sido asumido el Libertador Por el mcnsaje de la educad On laica qu.-- el 11"berallismo lmplanto en el pali's. El laidsmo como clement fundamental de ]a culture ecuatoriana del Murk) xx tiene un ingrediente boti'variano muy fuerte. El Padre de la Patria defensor de 'Ideas liberals, entendlido como un patrimonto de todos y no como idc6logo de lareacc116n. En el Ecuador s6lo Rocafuerte ha sido objCto de una interpretad6n parec ida- aunque en menorcs, proporciones.

6. Bolivarianismo del Profeta

Desde los an"os treinta, Jose Mar'a Velasco lbarra es una figura protagonlica de la political ecuatoriana. Poderoso movilizador de las masas, cinco veces Presidente de la. RepAblica y dictadar otras. tantas, el bolivarianismo es una de las ideas fuertes de su discurso politico del Profeta, tanto en la oratoria popular de campana, como en. la official de Jefe de Estado,

'M Ibid., P. 364.
417 Ibid.,, p. 372.
'18 Ibid, p. 37111'

69









y sobre todo en su abundance pruduccli6n blibliogrAfica, producida y editada en el extranjero.
Formado en la vertiente liberal cat6fica. impulsada por Federico Gonz-'Iez Sualrez, Velasco intent supera-r -el, debate conservoador-Iaico con una sintesis ecl6ctica en la cual la figure del Libertador es capital. En un esfuerzo por retomar las dos tradiciones de bolivarianismo enfrentadas, Velasco destaca en Bolfvar su passion por ]a democracy, su amplia doctrine ame Plican-a y su tendencia a los gobiernos fuertes, y en, filtimo anAlisi's a la dictadura como necesidad. Para Velasco, el Libertador & 04
era den-16crata aut6ntico por su propm altura MOMI"".

Genio por su visl16n mental; grande por su orgullo de la altura moral: asi fue Bolivar. Libert6 a Axndfica,, COMprendio la grandeza de la libertad. Bolfvar no la trai.
cionard por una corona que boy es y que rna-ana no aparece. ni por una concupiscencia que, satisface la sensuallidad presented, pero empobrece la espiritualidad de siempre. En Bolfvar bay unidad, orientacii6n firme. Las dudas que&ron aclaradas en las distintas crisis psicologicas, por el orgullo dela altura moraLlm

La doctrine amencana de Bolivar fue honda y realist. Con la expeniencla del poder y el conocimilento del pueblo se dio-cuenta dc que no era possible pasar del absolutism a la democracy formal. Dada la psicologfa de los arnericanos era necesana una transformac16n para poder Regar al republicanismo integral. Por eso la sugere'cia para la Constituci6n ]Bolivar de un Presidente vitallicio, y un senator hereditario. Para no descender a la tirania era necesano un goblerno s6lido, fuerte y stable. Esto no lo entendieron ni lo entieAden los intellectuals librescos-,

Bolfvar fue un solitarlo. Aplic6 su genio a comprender el problerna real de Hiispanoamdrica y lo comprendi6 a fondo. Fue, por consliguiente. un solitanio. La genera.
11"dad no comprende sino lo que dicen los libros. Los libros dividend los, gobiernos en despotismos V dictaduras, de un hido, democmcla y liberalism, del otro. La democracy de los libros debe tener detenninados caracteres en ellos establecidos de raodo taxati'vo. Lo que no

VELASOO IBAM, JO-S9 MARfA. Expenfencias juridicas Wpanoamero, canas. Buenos Al*res, Editorial Americalee, 1943, p. 46.








es democracy y liberalism m.o segdn los authors de los hbros o segun la praktica de los Estados Unidos, Inglaterra o Francia, no es de ning m modo fiberalismo o, democracia; tiene que ser despotism o monarquia. La gencralidad no erktiende sino el sf absolute o el no absolute, como dice Rodo. Los mil matches que hay entre el si absolute y el no absolute escapan a la mi"opla vulgar asi como los camb"as de tono no son perclibidos por ef 0fdo sin e*ercicl*o pam la midslica.110

Cuando el fantasia del caos a igantado por ]as pretensiones seudodemocra-ticas dc los liberals 11"brescos amenazo' la vida de Colombia, Bolivar quiso mantenerse dentro cle la ley y el regimen democrAtico y convoc6 a un Congreso para que reformara la Constituci6n, pero los demagogos lo enredaron todo, Ios leguleyos oscurecieron la cosa" y el Libertador tuvo que aceptar la dictadura.

Bolivar cumpli6 con su deber. Tenfa que ser transitoriamente Dictador Para que la democraciia tntmfe en Hispanoami6rica. El triunfo de Ja anarquia pudo haber s *do la ruina total de Colombia independent. La Santa ,Alianza y Espan"a estaban. lists a sepultar una revolucio"n universalmente desacreditada por su caos e impotencia.41

La. dictadura salvadera del orden es una necesidad., es un imperative hist6rico. "Hay que distinguIr entre idictadura y dictadura. Si cl pueblo soberano encuentra que el desarrollo de su vida hace inevitable romper un cauce para abrir otro, la dictadura es perfectamente rational y justa."42 Su justificac*6n no estd en el poder si*no en la necesidad de garantizar los derechos ciudadanos.

El mal. no estA esencialmente en la dictadura n* el bien
w
esencialmente -en la democracy. El mal esta en buscar la opresi6n con lintenc'06n perverse o vanidosa. El bien estA en tender a la efectividad de los derechos del hom40 Ibid., P. 47.
41 Ibid., p. 46.
42 Vnamco TBARRA. JOSt MAIRfA. Expresi6n polfft*C4 hispanoamert'cana. Santiago de. Chile, Editora Zlig-Zacr, 1943.









bre y del ciuda-dano y a la creation de institutions que
garanticen esa efecfividad 4"

Insisted Velasco en que Bolivar "Jamas violo' una institution que garantizase positivamente los derechos del hombre"". En la proclamacl16n y respect de estos derechos estal el verdadero liberalism. Bolivar Dictador no fue enemigo slino salvador de ]a democracy. asf como Napole6n no fue traitor sino quien puso las verdaderas bases de )a Revoluci6n Francesa amenazada por el caos y la Violencia, por la insurrecdo"n del populacho sediento de sangre. Bolivar, como Napoleo'n, son para Velasco "hombres necesarios"' de la hi*ston*a.
El bolivarianismo de Velasco recupera pues al Bolivar estadista, en tanto garantizador del "orden", de la desmov'fllizaci6n. popular y de vigencia de los derechos entendidos en el marco de la dernocracia burguesa. En su defense de la dictadura y del""hombre necesan*o" Velasco no puede dejar de autoencontrarse. Hay dictaduras buenas y dictaduras malas. Las suyas Siempre se proclamaron en nombre de la "insuficliencia de las leyes" y de garanfizar una mAs efectiva vigencia de la democracla. Henos aqui en pleno bolivarianismo Instrumental. El Libertador coblijando ]a necesidad de ]a dictadura.

7. El Bolivar de la "Generac*6n del 30"'
Casi contempordneos de Velasco Ibarra, surgeon en el Ecuador various grupos de escritores que han sido luego agrupados por la critical corho la "'Gencraci6n del 30"'. Se trata de una oleada de contestatarios, vinculados de una u otra mantra a la militancia de *zquierda y a la cffica del sistema socioeconomico prevaleciente. La veta productive de esta generaci6n fue, sin duda, el relate y la novel, -Pero, se dieron tam.: bi6n buenas producciones -en el ensayo. Y este ensayo trajo, entre otras cosas, como clement de oiginallidad, la reinterpret taci6n hi.st6rica.
La idea-fuerza dc esta revision critical, contestant. y min*A+ 'P a
tante de la Historia, fue ]a recuperation de la raiz indigena del desgarramiento national. La nac16n' ecuatoriana como, -realidad a medio, hacerse no era el fruto de la uni6n arm,6nica de lo.,ibero y lo indio, sino la superposicli'n brutal y sangrienta dei conquistador sobre el aborigem 44 Y esta realidad man43 + Op. cit., nota 39, p. 63.
-" Esta recuperaciOn crifica de lo indigens, desde luego, e-OA presen-







*da a lo largo dcl pcHodo colotfial, no cambio cou la hidcpendencia, aunque se transformara un poco el esce-narlio de los dominadores.
Planteada asi la Independen6a como rupture pero tambien como continuidad de la sociedad colonial, la posture de los
10 10 *
ens istas no podia ser ]a exaltation epica del hecho, sino m -a's bien la bfisqueda de su explicad6n critical. El Bollvar que ellos
0
presentan estA inmerso en la globallidad del fenomeno independentista., aunque en muchos casos su personalidad indlividual cs rescatada. Emperor, ]a revalorizacion militant de 10 indigent y el esfuerzo por encontrar races especificas a la naclonalidad ecuatoriana, fleva al, conflict con las tesis del Libertador.
El estudlio de mayor envergadura de esta generac116n es "Ecuador, drarna y paranoia" de Leopoldo Benitez Vinueza. Un esfuerzo serlo por ublicar el desarrollo'hiist6rico ecuatoriano desde la perspective de la causall"dad, logra manifestar el conten'do de clase de la. Independence, pero, en camblo., no Va MA-s alld de las visions tradicionales del prograrna. pontico del Libertador. La movillizaci On de pardons. e indios se ent F ende como dicaos anarquia *.P y dispersionn". Benitez sale tambieOn en defense del autoritarismo no participation de ]a Constltu. clon dc Bollivia. Dice de Bolivar:

Temia el despcrtar del inulato, torque sabia que alli iba a encontrar su asidero el caud*llismo military. Sabia quo en las militias pandas estaba el germen de la disoluci6n future. Y queria. imponer una fuerte mano de bierro sobre los elements dispersantes quo consplraban
contra ]a unidad son"ada.
Ni monarquia con una corona que hubiera opacado sus Jaureles de conquistador n1i repdbli*ca con libertad Para el libertinaje- su C6digo era, para. 61, la soluci 6-*n clarividente que evitara la aparicion amenazadora del caudillo, al amago de la anarquia, Ia. desgarradura de ]a
n'dad.
LaTeacc*6n vino. Vino de los intellectuals, que no miraban en su profundidad Ia necesidad de u-na transl*c*6n bacia cl mundo de Ia libertad por ]a ordenaci6n. Vino

te con mucba mavor fberza en el relate, g6nero en el quc se ban dado las ma-'s altas proaucciones literarias del pafs en cste siglof

7-3









de los caudillos, que querian feuds propios para. su
-1 q 0,
ambition. Vino de los teo-'ricos de ]a liberta.&4:5

Como en otras grades questions nacionales encontramos pues a esta generac-6n atrapada entre su esfuerzo crifico y contestatario por encontrar a la na '6n ecuato CI nana en su raiz
indigent, y la herencia mdeol6gica ponderosa y determinate del liberalism. Estos authors no encuentran en Bolivar al Libertador de la raza indigent, pero hallan en 'I al lider poliftlico reivindicado por el laicismo liberal.
Benjamin Carrio'n, el autor de El cuento de la patria, que tan, magistralmente rnaneja en su ensayo otros moments y pcrsonajes de nuestra historic, descubre a Bolivar al paso y lo dibu"a atropelladamente con los colors m6s percudidos de la tradicio"n liberal que cree en ""hombres necesarios":
A
Aparecc el Genio: Simon Bolivar. Este bombre extraordinario, sin duda el m6s gra-nde de los libertadores de las tres Am.6ricas, asume la inmensa tarea hist6rica de libertar estos passes. Su figure, que precisarfa miles de libros para -ompletarla, organza la MU-'Itiple batalla
de la lffierta&"

No haV que olvidar que para Carrli6n como vara sus companeros de lucha ideological, la derrota military frente al Perd en 1941 fue un trauma. Un trauma cultural y polifflco que les Ilev6 a pensar en la afirmacio"n de la nacii6n pequen-a, frente a ]a negacion de los princlpios panamencanos predicados Dor Bollivar y tristemente vendildos en Rio de Janeiro por una alianza reacclonaria de Rberales y conservadores sumisos, al dfctado imperialist.
Pero Ia herencia del liber2dismo es perslistente. Y hastahoy articula el discurso bolivariano de esa generaci6n contestaria. Alfredo Pareja Diezeanseco escri Wa baoe poco sobre la "Necesidad de Bolivar" afirmando: "'Pues bien, la Constitucio"p. Boliviana de 1826 es una Constituci6n, Liberal, a pesar de ]a
idencia vitalicia y del centralismo del poder ejecutlivo."4'

46 IBENfTEZ VINUF2A. LwpoLDo. Ecuador, draii-ta y paradola. Wxico, Fondo cle Cultura EconOrnka, 1947, P. 18&187. 46 CARR16M, BENJAMN. El cuento de la patria. Quito, Casa de la Cuttura Ecuatodana, 1973, p. 258.
47 PARiij-. DiEzcANsEco, ALFREDo. "Necesidad de Bc)l'vqr.,," Owito, Diario El Comerdo, 15 de marzo de 1983,









De r, 'fi..
rinuivamcnte. el Libertador no es un personae muy- c6modo nj un tenia muy feliz para )os hombres del 30.
Hay sin embargo, una excepci'n. Se trata de un intelcetual que se inicio coino novelist en los mismos aflos treinta, pero dcvino tempranamente en historiador, o m6s concretamente,, en bi6grafo. Alfonso Rumazo GonzAlez es, smi duda, ef mds important specialist en Bolivar que tiene actualmente c-J Ecuador. En 1944 ini*66 una serie de biograffas de las figures de la Independencia con ]a obra Manueld 8 Luego s*guici-on Bolivar, O'Leary y Sucre. Hace a1gunos anhos se iniciaba un quinto titulo: Miranda. Se trata de una series b*iogrdfica de grades proporciones.
En su Bolivar, RuTnazo realize una excellent s 0 ntesis de las fuentcs pubficadas y de trablijos biogrAficos anteriores del Libertador. Al mismo ticmpo aporta con gran cantidad de resultados de la propila investligacift sobre fuentes primarihas. El autor intent pintar un Bolivar real, con su grajideza y 111m ites, enfatizando en sus facets de conductor y estadista. "'Apareci6 [dice] con un destiny exceptional, de magna trascendencia, quc fue cumplido con profunda onigiinalidad en un impetuoso arranque Prod igioso de solo cuarenta y siete anfios."" Culida mucho de explicar con riqueza de jinformacii6n las etapas cruciales de ]a vida del Libertador, Pero su linterpretaci6n del pensarniento bolivariano, en especial del winslito cntre sus diversos moments, es rnis bien lineal y heredera del inteiito de confluencia entre las corn"entes de raiz conservadora y las de vertiente liberal.
No cabe duda de que Rurnazo, sabe manejar con solvencia Y solidez el tema bolivariano, Pero su asemilacii6n del pensa9*0
miento de Bolfvar es, al rin y al cabo, un desarrollo de la reformufac116n liberal que domino los trabajos de los cuarenta hasta los. sesenta.

8. Bolivari'anismo, de consume
A .F
st, a jalones desiguales y mal que bicn ordenados, Ilega.. mos a toparnos con el bolivarianismo que ahora aprendemos, conocemos y sufrimos. Podria decirse que las disputes sobre contends, dnfasi*s y orientaciones. en el pensarniento del U49 RUMAZO GoNzAu3, Ai.FoNsa Manueld Sdenz. Guayaquil, ClAsicos Ariel, no. 31, SIS
40 Sim6n BoUvar. Ouinta edici6n, Madrid, Editorial Medi.










bertador se han d[SLICho duras do la figure Ide tiii ''Bollivall canonizado y entronizado en el retabIQ de los intocables, que por este mismo becho siren para ser manoseados cotidianamente. I
La lucha por la lindependencia, la lucha por la organization de Colombia, la lucha por la unlidad americana, todo se funde en un bolivarialilismo de consenso, que para denominarlo, con su nombre exact deben-amos 'I'lamar "bolivarl"anismo de conSumo". Bolivar es ef he'roe impalpable y mitico de una 4,11ibertad" reto'rica y sin asidero en ]as demands resales aqui Y. ahora. Gonzalo Zaldumbide, uno de. los prohombres de la culture eru. dita que ha asolado el Ecuador por &cadas inicia su "Elogio" con estas palabras:

Para hablar brevemente de Bolivar serfa menester usar lengua herdIdIca, de clifra y ernblema. Serfa menester una a modo de sapiente inscripci6n, latina,, toda en superlatives, que, por lo predsos y ajustados, no parecieran. enfdticos, -'slno sentences y defiiniciones de la His-toria; el epigrafe councils, que diera a la loa beroica el entono classic y una aureola de antiguedad vencrada. Lo 6 nico que falta a la gylorla de la mas alta gloria de America es fa patina de los. milenios. Despue's de mil o dos mil anos, cuando ha hoy Joven Ame'rica baya llcg.-,Ado quizals a agotar su ciclo civilizador, todavfa se vera, dominando. cl tiempo desvanecldo, la figure J. P casi
del He'roe de America Sublimada va cn ]a lejania,
mitica."

Y esta- afrentosa vaciedad ha hecho escuela desde la academia hasta el aula infima de aldea. Ahora tenemos. que aguantar discursos "a lo Don Gonzalo" que rivalizan con lo superficial y rastacuero del model, pero, desde luego. no pueden ni de Jejos ponerse a la altura. de la calidad estilistica de Zaldumbide, maestro de la expresi6n. castellana.
Pero cometerfamos un grave error sl pens;kramos que esta
fladft ecl&tica, vacia y epis'dica de Bolivar alimentada por el. bolivarianismo Oficial, es ascePtica. Por lo mismo que viene de un consenso de la tradicift goda y liberal, por el propio, hecho de que estd claborada para el consume, debe ser

150 7 & Y ny iwn-mr GnM7 A M. "Vingin rt ]Rnlivar". Ouito. Mcrin r-.1 Comer,






A -b *
,entendicia como element de reproducci6n, y consolidation de la ideologia dominate.
Este bolivarianismo official pretend reividicar en el Liber. tador, lo "aut'ctono" frente a lo "' ortado", lo "heroico" frente a Io 41 f materialist" o "utilitario,", el "orden" frente al
-ficaos )p y la "subvers116n". Asi, se combaten propuestas cient 0 ficas de andlislis y transformation de la. sociedad como 'rrf6rmulas ex6ticas". Se nos habla de un Bolivar idealist frente a las demands concretes de reivindicad-o'n econ6mica; realistt" frente a las "'utopias peligrosas" y represivo frente a la iinsurgencia popular.
Hay mucho trabajo por hacer ea la criffica del bollivarianismo vigente, pero este esfuerzo va mas affil de este ensayo. Los cuatro renglones anteriores cumplen solamente la indispensable function de mencionar rapid y alevosamente la, problemdti ca.
9. El Bolivar necesario
A lo largo de los dive rsos parrafos de este traba*o, se ha insistido que las diversas asirmlaciones de la figure de Bolivar y su pensamiento, han estado integradas a formulaciones ldeo16gicas que expresan el period hist6 nico en que se dieron, y las demands de las classes o groups socials que controlan la culture official. Cada vez que se nos habla del "aute"n6co," bolivari*anismo o del authentico" pensamliento del Liberrador, nos topamos con el 4r'Bolivar necesario" de una ideologia espeCifica en un moment hist4rico determined.
El problema que hoy se planted es, en consecuencia, el de hallar el "Bolivar necesano para este moment de Amdnica Latina en, que se- profundiza el contradictory process de su liberaclon. Este ensayo no intentara siquiera discutir este temak digno de un ampho trabajo. Pero en estas Ifneas finales es, preclso insertar algunas observations sobre los intents ya realizados en el Ecuador contempordneo por hallar una interpretaci6n del bolivarianisino para los dias que vivimos y los desaffos hiist6ricos que enfrentamos.
Justamente a partir de la cercani"a del bicentenario que: ahora nos ocupa, se ha intentado en el Ecuador, desde various frentes, rescat ar los rasgos de ese bolivarianismo liecesario. El nA important de todos, es la lucha de Bolivar por la super-' viveac*ia de Colombia, por la. unidad latiffioamericana. Pero de los enunciados y tais in!-Ciativas de integrad6n. a nivel gubernamental ya comlenian a ir mAs alld cuando se planted la inte77









graci6n a nivel, de pueblos y spacious culturales. Bolivar es uno de los vehiculos mis adecuados para este effect. Ast lo ha demostrado el progrania "Doscientos afios despuds", que muestra el impact aquf y ahora del Libertador en los i6venes de los paitses andinoOl
Otro rasgo important del restate bolivaiano es el carActer contestatario Y anti-colonial del pensamilento del Libertador. Sin deiar de engender la Independencia como un process determinado por la. acc116n de las classes, dominates criollas, se enfatiza ahora en el hecho, como etapa crucial, de la hberaci6n del Continent, en la que la acci6n y el pensamiento de Bolivar cumplen un papel fundamental.
El contenido bAsico del replanteamiento mencionado se ha repetido en various espaclos acaddmicos y politicos. El per1'6dico El Pueblo del Partido Comunista Ecuatoriano, para mencionar un ejemplo, estampa todas sus medicines con. un logotipo del Afto del Bicentenanio del Libertador. Semanalmente en articulos de authors nacionales o extranieros, se desarrolla la ten-idtica de Bolivar entendido como h6roe del movitniento para la liberaci6n national en Amdrica Latina.rlo Desde otros sectors progresistas se ha inliciado la, tarea de replantear la traditional interpretaci6n que el marxismo ha, hecho del Libertador.18
Estrechamente ligada. con esta mantra de ver a Bolivar estA la tesis de que 61 fue uno de los m6.9 lAcildos pr6ceres o antecesores del anti-imperialism en Amdn*ca 'Latina. Sus frames
itorias 'obre la in*erenci*a y poder de la repfiblica del norte son ahora. en el Ecuador, como en el resto del Continenteil banderas de lucha de la literature social comprometida con la liberacio'n latimnoamericana.
Las dos tesis enuncladas tiocnen enorme importance. ya que represents un esfuerzo por reivindicar la personalidad y el

51 Se trata de un trabajo de television, reallizado bajo el auspicio do Ios 6rganos de la. Integrad6n Andina, por un equipo exuatoriano dirigido Por Freddy Elhers. Varies de sus producciones se han, presented ya en todo el pais y en el resto de integrates del Pacto Andmio. rx'- El Pueblo, Organo del Comite. Central del Partido Comunista del Ecuador. Guayaquil, 6-12 de mayo de 1983, no. 1420, p. 4.
5 1 Un trabajo interested en esta Iffica lo realt*z6 Juan J. Paz y Mifio en un articulo, del Suplemento Cultural del Diarjo El Comercio, en que presentaba las difficulties de la percepcii& que Marx tuvo de Bolfvar. 154 Ray abora en el Ecuador una literature relativamente numerous cn este sentido. La obra de Francisco Pividal Padr6ni, el bistoriador
I- -- Oh.-- --









pensamiento de Bolivar, desde la perspective de un proyecto de liberaci6n national. Hay, 4ernpero, el peligro de asimilarlas acriticamente, como por desgracia ha sucedido en algwias casos. No ha sido raro, en conseCueneia, encomramos con un Sim6n Bolivar militant socialist, miernbro de brigades anti-imperialistas y hasta visionario descubridor del anAlisis de classes Rescatar los rasgos progresistas del pensamiento bolivziriano w ivierx decir que por ello el Libertador ha dejado de ser el Ificido lider de cla-se que fue en su moment hist6rico, para transformarse en el caudillo popular clue quisieron ver en 61 los godos, y que, curiosamente, quieren tambi6n ver sus redescubridores de ldltimo cufio.

Ouito, FLACSO, junio, de 1983.









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Th.; 115.17. NATO. ,
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Sirn6n Bolivar. Dibujo de Virgilio T)-ompiz










































Facsi'mil dc la firma de S*m6n Bolivar









Poe-,ttc(l botilvariana'

EDUARDO PASTRANA RoDRt(;UEZ

PRIMER PARTE
SIGLO XIX

La poesia es la mlsica. de fondo de la historic. Una y otra se complementan. En el orden de aparici6n de las ideas hu.. manas el poeta se hizo presented en el discurfir de los Sucesos primer que el historiador. Es factible que Jos pueblos antiguos y contemporineos carecieran y aun carezcan de historiadores, pero no del poeta con el oido atento y el ojo avizor, 11sto a contar la vida a su manera.
En 6pocas, de sociedades sacudidas pur violentas revolucio. nes, en que los. hombres y la naturaleza misma son tocados Por enormes deseos de cambio, el poeta es empujado a una lucha sm cartel con las palabras. Su obligaci 6-n es relatar las bataIlas, el papel de los individuos en los conflicts, la acci6n de las masas. Atrapar con las palabras lo que se da a torrents, ante sus sentidosj, es tarea en la que el poeta expose todos. los elements culturates que ha, logrado similar en su tempo. De su formacio'n filos6fica, de las nociones est efticas que posea y de su concept de ]a historla dependera' mucho el, m6rito de su obra. Se puede dar el caso, smi embargo, de poets que si bien no cuentan con una culture individual extraordinary son posefdos por el signo de los, tempos. Entonces la poesia alcanza el poaer desconcertante de la mawa, sin hacerle el menor dan-o a la real"dad. La reallidad es bien levantada en alto y se encarna en ]a conciencia, de las naciones con' el, comer de los afios.
Una realidad asi, convertida en images Creciente, intem. poral, es la elaborada por Josd Domingo Choquehuanca, en' la granitica sintesis poe"tica que dedic6 a Bol + var. Pese al sen0 a
tido mitificador que ve en Bolivar "el hombre de un designio providential".. el feliz elogio, genera la idea exacta de la ad. miraci6n que ]as genes sinfieron por el Liber-tador, durante

Poliencia Presentada en el IV Encuentro de historiadores lat*oamericanos y del caribe, 22-24 de julio de 1983, Baymne, Cuba.
Q I









un largo period de ]a guerra. de independeilda y senwala con la misma fuerza lo que serfa lagloria del h6roe en el porvenir. Como es sablido, Io que parece un dellirio del testing asombrado por la magnitude del personal, terminal asi: "Coll IOS Siglos crecera vuestra gloria como crece la- sombra, cuando el sol declina,".1 No es cualquier barroquismo el que puede dar una Iidea de semejante grandeza.
Desde entonces se inlicio toda una poedca. bollivariana, representathra de las di-stintas ideologifas que en lo, que va de historian, de las rep-dblicas americanas, han expresado sus puntos de Vista sobre el slignificado de Bolivar y de la independenci a. Tanto como el mejor y ma's voluminous tratado de historic esta po6ti*ca recoge el pensamiento de lintelectuales, estadistas, fil6sofos, en torno al Libertador y las Tuchas de independence,
Los poets americanos del siglo xjx intentaron escribir la epopeya adecuada al propel inmenso de la guerra. La epopeya que aprehendiera la images de Bolivar en pleno movimlento, traslada'ndose de un lugar a otro, imbatible, genial. Sin olvidar los nombrej; de heroes cafdos o inmortalizados en las fieras pleas de la guerra a muerte. Pese al, senior patn"otico que derrochan los poets cuando trabajan los temas elegidos no logran la structural de bronco y los tonos del g6nero ePICO.
El neoclassicism, maten*ales rom&nti-cos tomados aqui y allA de fas corrientes europeas en boga, constituent el armaz6n de los poems y parte appreciable d-el sentido expresado. Sion excepc116n se impose lo imitative y en Bolfvar y en el pueblo que avanzan sin permitir I te paz al colonialism espanol el hombre de letras no ve al Bolivar jacobino, radical, surcido de las necesidades de Amdrica. Tampoco ve a los negros liberados de I-a esclavitud, a los indios, a los mest'izos expolliados durante tres silos, sino que confunde ef revuelto espectAculo.
Bolfvar y sus vallentes generals se convierten en guerreros de la antigua Grecia. Homero y no el poeta aut6ntico toma
At 4
Ja palabra. Un Homero mas clego a.fin torque no fiene la menor Idea de la fierTa donde se encuentra, ocupa el lugar del
1P ,I ,f '4 0
cantor idoneo que en ese tempo pecila a grits el Continente.

La casi totalidad de los puemas mencionadus o analizados en este texto aparecen en la antologia selecclionada por Abel Castro: Cantos a Bolivar, que edit6 el Instituto Colombiano de Cultura, Bogotfi, 1973, con respaIdo y patrocinio de El Tlimpo y otros'medlos de comunicacWn social.








No sobra, dejar en claro que ]a culture 111craria, cn cuarao
9
los classics grecolatinos era acuciosa y en alffunos casos de vasta erudici6n. La m6trica, los ritmos, los models, la construcci-'no centimeter, a centh-netro, de los versos, las historias, las anecdotes de la antigdedad, cran del dominion de los poets de entonces. La falla no estuvo, en el trabajo de structural extern.a. Pienso que el problema radic' en ]a exagerada atenc' que se puso en cl. aspect formal. Por no meterse a Inquirir los hecbos, sin temor a los descubrimientos, el bardo del slglo xjx, qu- escrii)to I)oemas bolivarianos, termino perdido, bajo la influencla de heroes de otras edades Y de otros spacious, que nada tenian que ver con Io ocurrido en Arnerica.
El barroquismo saturado de contrasts, mezela de realidades ins6litas y ficciones evidentes, quc identifica la historic de America, no encaja en los ropajes literarios concebidos en Europa. La verdad es que todavia no se ha produclido en la Patica americana el esqueleto de s"gnus que pLieda apoderarse del mensaje sin que sobi-,en ni fallen materials de construcci6n a la hora del fecundar ideol6glico.
Victoria de Jum 0 n., el conocido poema del ecuatoriano Joaqufn Olmedo, es ejemplo del desfase en relacioln con el objeto, que caracteriza la lifteratura escrita en hommaje a Bo11var en el siglo xix. Su pri-mero y mas severe crftico fue cl, mismo Libertador por las fantt-isfas distances del fen6meno criollo que trazaba, el muy virtuoso poeta Olmec(o. Uno d-e los rasgos de Boli'var, que sus contemporaries no pudicron captar, tiene que ver con el realism. A pesar de ]a,% apariencias. que pintan a un hombre comido por la fiebre de ]a aventura irrealizable, el Libertador fue un hombre sabiamente *nL.Cl'prete de la real*dad ob.'etiva. De ella partial siempre. En la guerra, en la concepci6n de las leyes que requerlian las republicans, cn su v1si6n del future.
Conocedor como era del universe poetico, de la culture y de la historic de los pueblos que hicieron possible a Homero, y a Lucrecio, no podia quedar callado, aln tratandose del elogio hac*la 61, ante el concept equivocado que el poeta tenia del pueblo en armas que trgunf6 en Junin y Ayacucho. En su crftica Bolivar pide a Olmedo poner los talons en la sierra, engender al luchador de carne y hueso, sin dejarse arrastrar por fantasmas y alegorias de otras edades y de otras condiclones hist6ricas. Bolivar, el racionalista original, que habla aplicado la filosofia progresista de Europa a las urgencias amen*canas, recredndola, sin perder de vista ]a sociedad real









del Contine'-Ld. Jilo Podia pas:ftr por alto las con ecuencias Je aluclinaciones poeficas falsas, con tanta America beligerante a Jos OJOS del poeta.
En La Epopeya de Bolivar, el Amei-ida, de Edgard.6 Ubalde Genta la intenc*6n se reduce a dernostrar la magnitude del Libertador. El poeta uruguayo,, aunque pertenece a este sliglo cn cuestiones de cronologia, tal vez por su oficlio de military Professional, se empenla a Io largo de su poema en afirmar que Bolivar es grande 3 nos al rela mporque se parece a los
10
pago, a la naturaleza en action. En un mornento el discurso
dtico se escape de su 6mbito y se mete en una compar-aci6n hecha mediate simbolos gligantescos, con la absolute seguridad de que en es-a forma consigue la images enorme que ha perseguido desde el principio: "Yo s'lo a ti te veo/ sobre una cima de etemal memorial/ cruclificado por tu misma gloria,/ Como JesdS, Quijote... y Prometeo,"' Este m6todo de mostrar la talla universal de Bolivar asemejandolo a los promontories V largas longitudes del scenario de sus luchas es una ingenuiIad recurrcnte, que por Io general no pasa del retorlicismo n1arcial. En cuanto a la comparac116n con otros paradigms de la humanidad no siemprc sale bien librada la 'Idea que se pretend transmitir. Comparar a Bolivar con Jesfis' QUIjote, Prometeo, puede resultar si, como ocurre en la epopeya de Edgardo UbCIde Genta, no queda. flotando la reaccionania concepcio'n de que "todo el que se mete a redentor muere cruciif icado
Este fatalism es la esencia de la filosoffa de la historic que se opone a que los pueblos y sus iinte'rpretes se enfrenten a las injusticia'. con el sofilsma de que los opresores son mas poderosos y que en consecuencia las insurrecciones stain condenadas al fracas irremediable.
Las batallas, el choque de los ejircitos que se destrozan, la muerte del joven cornbatiente que muere al tratar de clavar en la cima del monte la bandera de la Patrial la furia que causa la noticia, el contragolpe vengativo, la description, paso a Paso, de Jos sables, las lanzas, las balas, que matan sin cesar, han sido terras tratados; por la podfica bolivariana. Del mismo modo., bajo la tirania de los esquernas clAsICOS.
Bdrbula, de Roberto Mac Doull, colombiano; La BolivariadaY de Jesu's Serna, colombilano; Por aquil paso. de Alberto Arevalo Torrealba, venezolano; Los Centauros del Apure, Ri.0
cardo de Francisco, colombiano; AIM va Simon Bolivar, de Rafael Yepes Truj MO. c6lom iano; La Gran Campana, de Jos'6 Mnria Rnmnar rnInm1ilann- T-^c! zliie Uacilic f4x:- T A 4zAff"j*O






I


chiflena; 13n Sawa Maria, de. Matittel F. Rugeles, venezolano. La lista de estos Poemas no es complete y, de acuerdo con las characteristics que los unen, puede ser aumentada. Pero basta. para resaltar el sentido ideol6gico que la vertebra. 0 sea una lidentidad de conjunto que sirva at lector que se interest por la bfisqueda de obras parecidas en lenguaje e intenciones.
En general estos poems insisted en los temas y subtenaas que se desprenden del hdroe mitificado.. Las condicliones hist6ricas y las sociedades que sirviieron de flempo y espacio a las acciones del ej*ercito lidereado por Bolfvar ni siquiera se insinu'an en los relates de dstos poems.
Fueron escritos con afAn onomatopeyico, pensando mas en atrapar el estruendo de los combats y la estarnpa de los caudiflos, que en las fuerzas ocultas que moving a miles y miles de hombres que se acostumbraron a despreciar ]a muerte. La escena conmovedora, el denuedo a toda prueba, le robaron el interest a esta poesia. de claras tendencies 6picas.
La Bolivariada, de Jesu"s Rinco"n y Serna. y La Gran CampaRa, de Jose" Maria Samper permiten ejemplificar y analizar un poco los -rasgos predomilriantes. En el se"ptimo canto de Bolivariada su autor cuenta Io ocurrido en el encarniza.do encuentro de las troops de Domingo Monteverde y Bolivar, al pie del volealn del Bakbula cn 1813. cerca de Puerto Cabello, un lugar de mala mernoria para el Libertador que meses antes habia salido derrotado bacia la Nueva Granada. de donde patio a cumpur I la Campanlia Admirable. En el asalto al cerro, bandera en mano, Atanaslio Girardot cay6 abatido por una bala. De la siguiente mantra describe el poeta Rincon Serna la. reace*6n de Bolivar cuando encuentra. el. cadfiver: "Ni cuando Aquiles de su tienda/ sale, y los. heroes a Patroclo/ le entregan, muerto por ]as armas/ de Hector un hombre sintio' tantal osrura c(')'Ieri y tan fiero dolor/ cual s'dntelos Bolivar/ cuando al amado Girardot/ halla tendido sobre el BArbula.."'
-La Gran Campafia merece un studio detenido por las cualidades excepcionales de su autor. Josd Maria Samper es nada menos que uno de los politicos estelares de la Revoluci6n del Medio Siglo. Con una. culture universlitarlia obtenida en gran pane en la Europa sacudida de 1848, de regreso a] pais se sumo' al movimiento liber-al que planted pn*nci*pi*os y pros.ramas de vanguardia, en abierta pole-*mica iideol6gica con los dra., oonjanos o 11"berales acusados de retards lideol6glicos. Orador fAcil y de gran acogida entre los sectors poDulares, en perfnanente proselitismo IIeg6 a convertirse en el altavoz de los, oPrimidos en el seno de las Sociedades Democrafticas, organli-









ZadaS Por Jos artesanos, de BogotA. Su I'deologia era una comgo 11
binack)'n de liberalismo imctical, romanfic*srno bebido en las obiras de Victor Hugo y socialism Wpiico. Estas tres comentest mewladas y agitadas produdan un ardiente idealism.
I (
En el iscurso poliftlico de esos aflos revolucionawos se hacian Jura-Mentos y promesas,, todos comprometidos con los cambios socials y econ6micos que, segdn los oradores, los peri6dicos, las hojas violates, los libros, habian sido escamoteados en la independence. Ya se hablaba de la segunda independcncia.
-TeSucristo, su doctrine de amor a los humildes, eran armas de cOXObate de la inymnente revoluc116n. Los evangelist, Jew's reclutando a sus amigos en los sectors de la plebe, ganaron el fervor de la juventud. En una de las 'ultitudInar*ia.s manifestaciones que a diario recibian el mensaje de la sociedad. progresista que: se deseaba construir, el doctor Jose Maria Sampler hiizo la historian de JesAs, el revolucionario que muri6 asesinado sobre las collins del G61gota. Su erudition y su poder verbal, dejaron en la mente del pueblo la images nft*da de un Jesfis rebelde y persegulido. Desde aquel dia el grupo de i6venes liberals radicals constitute la disidencia de los g6l. gotas.
En pro%---esos revueltos como aquel, los success; andan de prisa. Las medidas del. goblierno del doctor.Tosd Hilarlio Upez, lib"'rando a los. escIavos, reformando la propiedad, sobre la tierra, a tacando arcaicos priNflegios y suprimiendo hnpuestos que venfan de la Colom*a, no calmaban los reclamos de jusfiCia social. Medidas equivocadas como el libre cambio que est blecio una rara igualdad entre passes de economies desiguales Pusieron a los -artesanos de cara al gobilerno. La popular *dad el charisma de los primers meses, fueron suplantados por rablosas.manifestaciones de protest.
I En las tribunas los. I liberales rad *cales estuviesen o no dentro del gobierno, no cejaban en la prddica de ]a revolution. En un ambience tenso, Pero de' expectativas y esperanzas Ileg6 al POder el general Jose' Maria Obando. Promefio, pero ya en el despacho presidential v'acil6 ma's dc la. cuenta. Vino un episodio poliffico conocido en la historiograft'a traditional como golpe de estado del general Jos6.Maniia Melo. La revuelta al restate de la'Constitucl6n violada 'no se hizo esperar. Melo
a los artesanos y trato de ayudarse con una gran moviilizac)()n de ma-sas, pero a la posture el fracas fue rotunda. MeIO fue ecbado al exiho v muri6 en Mkko,., a] ]ado de Benito







artesanos pagaron a adto precio sus "retozos democra-ificos". Muchos murieron en cornbate, en la desesperada defense del gobierno de Melo, los ma's fucron deportados a la selva., que Sc los tra go para siempre. Dcspues de acontedmientos sernejantes, los ideo"logos, los filo"sofos, los poets, los historiadores, viven transformacioncs de diverse indole.
En el caso de Jose" Malla Sarnper y su hermano, dort Miguel Sampler, destacado escritor y sodo"logo del siglo pasado, Jos fuegos del radicalism empezaron a apagarse. Al final de sus vidas no eran los fogosos 901gotas del medio siglo. La prudencia y ]as reflexiones distinguieron sus actos.
Ignore en que moment de su carrera po itica Proclujo el doctor Jose" Maria Samper su texto dedicaclo a las acciones militares del Libertador, que significant la ernancipaci6n de la Nueva Granada y la derrota aplastante de la violencia que el colonial'swo cspahol. ejerda contra. el pueblo. Si en los di.s j6venes del radicalism o despu6s, cuando el doctor Rafael Nfifiez a ]a cabeza de la oligarquia, impuso los aparatos ideo16&n*cos y de poder dominate de la Regeneracl*6n a la soc.iedad colombiana.
El largo poema es un mtento bien planeado de relatar ert todos sus detalles la empress libertaria que se inicl*6 el 26 de mayo de 1819 y termirio' el 7 de agosto del miisTno a-no en la Batalla de Boyaca'. Como Puede verse el tema es complejo y de entrada se converted en un conflict social que la poesia no puede aprehender con ojos e interpretations inocent-es. Sin duda alguna la travesia de miles de hombres que vencieron los incredible rigors del catnino tuvo motivadones que superaron ]a arena patriobca y concitante.
A Jose" Marfa Samper no le interest buscar las rafces hist6ricas de las escenas que descn"be. El m6rito indiscutible de ]a obra estd en el realism del relate, pero un reall"SMO que no se introduce en ]a esencia. Y aunque hace el inventario de las penurias, sacrificlios y peligros que afrontaron y vencie,.. ron los combatientes, cl lector no alcanza a engender las ca-Lisas de tarnafiva conduct.
En esta forma se descHbe el dificil advance y la v*si*6n demoliente del palramo: "Con lentitud dolorosa/ Pasan ]as horas, los di*as,/ Y la aterida flange/ Al gran monstruo se aproxima./ A111" esta, sobre el desiertoj "Pisba". el Pavoroso "Pisba"j terror de los caminantes/ Y de ]as dguilas mismasj De cuya espantable mole/ La muerte se precipitaj Batiendo sus negras alas,/ De los delos desprendidas,/ En h-uracanes Y trombas/ que los montes aniquilan... / Aliento de los ab*S87







MQS/ E_ s su mano de mbfinasd Y mortaja dc la tlierra/ Sus escarchas movedizas; Sus arbustlos son espectros/ De velluda, t&.z sknbr1'a;/ Sus aguas, cristales frfos/ que hielan cuando salp icAn1/ Y en su. seno es un sepulero/ Cada grieta y cada sima...
A estas alturas de su. vida' polftica y military Bolivar era el lider americano por excelencia.
Sus vastos conocimlentos filos6ficos e hist6ricos,, obtenidos de las ensen"anzas del sabio Sim6n Rodriguez y de ]as lectures que reali*z6 y realizaba por su propia cuenta le habilan permitlido la concepci6n universal que tuvo de la liberta .F
En este aspect de su, formaci6n intellectual la. originalidad era tan efectiva como, el conocimiento asim'flado. En Bolivar la ciencia, los *dearios progreslstas de Europa conterhporAml"
de la antir-ruedad. eran U"files si eran aphicados a la realidad americana. En M la ensefianza extraida del pe'nsamiento no americano era objeto de 13ennanentes recreaciones. de acuerdo con ]as necesidades de los pueblos que conducia, en la guerra. La obra de Juan Jacobo Rousseau, por ejerftplo, se torna doetn*na prop I a en el -Densar del Libertaddr, que responded
4p
a. las circunstancias soci-Aes e hist6ricas del. con'tinente ame-ricano. En esta tarea de, tomar el Pensamiento, universal y aDlicarlo con orliginallidad a una reafidad, concrete, Bolivar es, el intellectual que dispute la espec it icida.d del conocimfentO y la somete al servicto de las lonmediatas ur-rend i as.
fies -fa en que tuvo Que
La T)r;,,--t;ea r(-vn1U*c1*onar*,i. "'de. el d,
salir de qu Patria, buyendo de la represi6n de Domingo Monteverde.. basta el instance de comenzar ef atrevido raso de los kides, hab'a redondeado ]a s6lfda personalidad del pe'sado-aciivo' y m1fitante oue. sabe a ciie.ncia clerta lo oue hace. Quienes a dn creen que Bolivar improvisaba. como por 1nstinto,, sus dccriones polliticas y inflitare s, se, equivocal..
La d'errota sufrida por la primer repliblica venezolana le clavo" en 1a conciencia el interrogate. ;Por qu.6 los' sectors populares de la sociedad venezolana (esclavos, campesinos, ca2 1 Lets lect=s de Bolivar constituent tema no nrofundizado por los 1,np ,tigadores, J. L. 1SALCFDo-BAqPrARDo. en su obra Visi6n y Revisiok 6 B61ivdr, demuestra el autor de La Carta de Jamalka cofioci6bien A, 16s e'hclclomdlista y materialistas franceses, a los clAsicos gr4e'os, espan6les. italianos, ingleses. Y aporta una 1xsta sbmrendente de libriDs que pertened'eron al Ubertador. (SALcEDo-BASTARM, J. L. Vision -y Revisi6n de.., Bolivar. Ed. Casa de ]a Cultura Ecuatoriana, Ouito, 1961. p. 57 y Sigmuentes.
r;f%







pas tnedbas) hablan engrosado las, troops de Monteverde? Fj-i su discurso de Cartagena empieza a despejar la inco"gnita. Se e ,re a la. influend del federal'
'fio ia ismo que no permit'6 a la
Repdblica la organization oportuna de la resistencia. A la bon.
a It
dad mal entendida que perdonaba a los enemigos que enseguida iban a conspirer contra la. revoluc116n. A la forma lintolerable de aprovechar los fen6rnenos sismicos para erlizar el fanatismo de las masas y ponerlas en contra de lai Patria.
En la inflexible condena, al colonialism espafiol que contiene este discurso se president el principio de guerra. a muerte, que el Libertador expondrd pocos meses despWs.
Sin embargo la guerra a muerte, a pesar de los e'xitos innegables que arroi' la reconquista de Venezuela, en la. fulgurante march de la. Campa-a Admirable, no dio la respuesta que Bolivar esperaba. La *rrupci6n ca6tica de Jose' Tomfis Boves, le demostr6 que responder al terror con- el terror P sin que se tuviesen en cuenta otros elements indispen sables en las revoludones, equivalfa a comprometer el pueblo en un desastre infitil.
En el mundo subversive de. las Antillas Bolivar hallo' ]a revelaci6n. Las Antillas, Como ha sido corriente a lo largo de la historic' modern, Por conditions econ6rnicas, political y geograricas muy particulares, ('Ira tierra que acoid'a a los revolucionarios perseguidos.,3
Una de las islas. Haiti., a-nos atr-As habia sido escenar*o do ]a pnimera independence radical de los esclavos descendlientes de los pueblos americanos'. expollados por el colonlialismo, franc6q. B Ol ivar no pens6 en ii r a los Estado s Uni do s, libre tamb ii en del derrotado, coloniallismo ingl6s. sino aue puso todas sus esperanzas en ]a revoluc!6n de Haiti'. La Carta de Jamaica no descifra adn el misterigo y se limita a ofrecer el conocimliento crftico que el Libertador tenia de Am6rica. En ella el bombre creator de rep6blicas arenas empieza a foriarse.
En Haiti' recipe la ayuda material que exige ]a guerra. EI general Alejandro Pet*6n no escatima recursos. a carnwo de
P
que I N nserte en su concepci6n revoludonaria. la 11"bertad de los
Of
e clavos. Bolivar aprendl*6 en Haiti que l6s pueblos no pelean

La histor*a de ]as Antifflas arenas empieza a conocerse. Durante slAos se ha ignorado las relaclones de profound sionificado hist6rico, ei6e'cialmente en periods convulses, que los pueblos del continent ban' ten1do con las Antillas. La histo'la del, continent no puede Pensarse al. tnargen del Can'be insular. Menciono I una obra de introduccift a esIa verdad incuesnonable. PiERRE-CHARLES, Gr-RART). FZ Caribe a la hora de Cuba. Premio Casa de ]as Am6ricas, ensayo, 19W









por capneho o por simples antojos de sus conductors. Con la libertad de los esclavos se incorpora en su. pensamiento la abolici6a de la servidumhre de los lindlios, la distribuci6n de tioerras a los soldados que, como dijera en varies occasions, eran campesinos en su mayoria 4
El ejemplo del pueblo haitiano y las revelaciones del general Peti6n conformarfan en Bolivar la structural political del aut6ntico revolucionano. Volviendo a la historic, que: narra el poeta. Jos6 Marla Samper, encontramos el dibujo insistence de las penalidades que se opusieron. al paso de los fibertadores por fa cordillera de los Andes. En un cuadro que inuestra Ios destrozos, de hombres y objetos abatidos, el realism externo,
'do al que hoy se puede lograr con el mane o de la ca-1mara lenta, alcanza, el patedsmo que se propuso el autor. Observemos: Desolaci 6-P n y silencio / Reinan en la pampa frigida; / Y dondequiera se ofrecend En aplifladas ruinss/ Cadiveres demacrados,/ Armas en la escarcha hundidas,/ Abandonados pertrechos/ Y muertas caballerias;/ Restos de fuerza y de gloria/ Sin combatir extinguidas. La muerte allf se pasea,/ Flaca, silenciosa, impfa,/ De su tdn*ca de hielo/ Con majestad revestida ... Pr
Sin pretender construir unia parad *a puede afinnarse que durante la travesia de los Andes el so] dado an 6nimo que formo los e*e**rcitos Iibertadores slintio optimismos y gozos rec6a ditos. Testigos de la irreversible avanzada se reflieren al cora,*,y la decision que se limponfan frente a las incontables adversidades. Se cantaba y se cuidaba con desconcertante esmero la vida, cuando a1guna de las -mujeres que iban acompahando a sus hombres daba a luz. Bolivar, ahora duefto del secret que mueve a los pueblos y los limpele a cambiar el mundo, contagiaba con su conviction inquebrantable.
Les hablaba a aquellos hombres y mujeres rudos, humillados durante silos, de las retvindicaclones que pronto estarl'an al balance de la mano. Los esclavos libertos por obra y grada de la revoluclonY los campesinos pores, acostumbrados a morir miserable en los hatos de los terratenientes, se aproplaron de la hennosa "Idea. Ning-dn pehgro pudo detenerlos. Daniel F. OLeary, el cronista presencial, consign en sus memories lo siguiente:
Un cdmulo de incidents parecia con'Jougarse para des.
truir las esperanzas de Bolivar, que era el Anico que se
4 PAMUNA R., EmAm. En et sesquicentenario del Libertador. En









vefa firme., en medio de contratlempos tales que cl menor de ellos habri"a bastado para desaniTnar a un corazoin menos grande. Reanimaba las troops con su presencia y con su C J emplo, de la gloria que Ics esperaba y de la abundancia quereinaba. en el pail's quc marchaban a libertar. Los soldados. le ofan con placer y
redoblaban sus esfuerzos.6

Jos-6 Maria Samper atribuye las acciones de los heroes del paso de Ios Andes, a las esperanzas de vivir en una patria, libre del despotism espanol. Libertad, Patria, palabras qLt.,en los concepts politicos de quien fuera un aguerrido libeT-al radical, por lo menos durante la Juventud, quedan en el poen,,Izi neutralizadas, uncidas a la abstraccii6n: "Jaltan brazos.31 Nada import/ -S4 sobran manos inv*ctas!/ iA combatirl Si atrdz; queda/ La horrenda noche sombrfaj -Delante estd la victoria/ 45ue con su palma convida,/ -Delante estAn )as flanges/ Oue a Colombia desaffan!/ Delante los horizontes/ De la esperanza infiinitaj La. libertad de la patria/ Con sus auroras divimas.. to
Se advierte que el poeta efigi*6 ef octosilabo, el verso mds Viejo ae la lengua espan"ola que sirve con ligual eficacia al romance espont4neo del pueblo y a los objeti'vos del poeta culto. El octosilabo es A 61, se prcsta a cualquier exigencia de ]a I'MI-.1ginac116n. No obstante la idoneidad del autor en el manejo de este verso, el relate de La Gran CampaRa. no es homogdneo en cuanto a la elaboraci6n de las imAgenes. Cuando el ej6rcito libertador baja por la cordlillem se escape del poema. Las estrofas se qucdan atrAs. Los movimientos de Bolivar y sus tropas son tantos y tan insospechables, que la poesia sc ve forzada a ir despacio. Se rezaga. y pierce la cuenta de las miles y miles de acciones que agrupan los success. En la velocidad de esta desventaja riftmica el poeta se refiere a la prodiglosa ubicu*dad del Libertador, a la adhesion que le brindaron las
"BoUvar se multliplica/ Con prodigious constancia
masas: J
Con su iingenio procurando/ Cuanto la fuerza no alcanza./ Su soplo vivificante/ Hace estremecer la Patria,/ Y de esperanza doquiera/ Correr generosas auras. ../ Centenares de patrilotas/ Oue al gran caudillo aguardaban/ Se incorporan en fas filas,/ Lienan de ardimiento el alma;/ Y en lugar de la tristeza/ que a los, pueblos acongoiaba/ En todas las frentes viva/ Se ve del gozo la flama..*"
., DANIEL F. Memories. Tomo 111. Ed. MLM
011aitRy stereoo de Educa.
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El E-j'j-61o Lfilwrtadur de-scend'U") de lus Pdrainos y cj)cojitr6 Ia solidandad de las masas. Los campesinos conian a darle alimentos, ropas, caballos, machetes. Los hombres en condiciones de pelear pedfan un pesto en las filas. Los ancianos le entregan sus hijos a la revoluc116n. Los sacerdotes de las aldeas Ilamaban a la ayuda de los combatientes, en el nombre de Dios. Las mujeres cosi"an los vestidos de esos soldados aue entraban harapientos a Jos caserfos. Tambien en las"masas habia encontrado respuesta al sentldo reivindicativo de la guerra. Las fam i ias sumidas en silos de olvido ve'an en la march del Ej6rcito Libertador el anundo de cambios sociales. Por todos los, casinos corrfan los chasqu]s entregando el mensaie del Libertador. En este ambiente, en el que todo. hasta ]a noche y los pantanos, se suman a Ja revolucio"n. debemos ubicar la campana que di*o laindependenclia a la Nueva Granada. Sin hacer abstracci6n de la etiologia del comportamilento collective.
Si una obra de arte, un poema en el caso que nos lnteresa, no encuentra vl'*nculos entre la conduct del pueblo y las razones hist6ricas de esa conduct. los alzamientos d el comun, los conflicts de profundas raf 0 ces socia I les se reduce a simples episodiyos mecdnicos.
So
Con los auxiBos y recursos que prodigaba la sodedad insurrecta Bolivar puso a funcionar su.-.% admirable capacidades de taktico y estratega. Simula avanzar en determined direc66n, se des0aza en la noche. Con rapidez que deja at6nitos a los iefes espan-oles toma rutas ine-speradas y conduce su ge-nte a la victoria. En el Pantano de Vargas. en el Puente de BoVacd, el enemligo fue presa de golpes militaries y del asombro. F.1 general Barreiro, el mAs asombrado, fue sorprendido por el camloesino Pascasio Martinez, mientras trataba de escaparse saltando los matoios. El pueblo enter de la regi& vigil, estuvo, alert v se convirtf*6 en aliado indispensable del ejdrc'l'to revolucionarIO.
I-aRenialidad military de Bolivar. que tuvo siiempre su fuerza decison*a en lqs masas. sigue desconcertando. Los poets, los historiadores, los soci6logos, que flenen la tendencia a Runarlo solitano en los campos de batalla. divorciado de las fuerzas tremendas del pueblo, Ilegan lincluso a sugenr rasgos sobrenaturales.
Mauro Torres, escritor colombiano'. e'specialista en iinterpre;tacio-neq hist6ricas con ayuda de Freud explica la italidad batalladora del Libertador Partiendo de una extran-a anorma11"dad, nue segiAn 61 determine tipos humans extraordinarios,






superior. En tina parte de sti cstudiotitulado "La nueva perspectliva sicologica dc Bolivar", planted Jo siguliel-II-C.:

El 'er hipomaniaco 'es extreinadamente movil, tanto fisica, corno mentalmente. Es algo tan notable, que cualquiera puede advertirlo. No es la simple inquietud. ansiosa del moment, sino una cualidad. constant, de todas las horas, Y de todos los actos. Los viajeros y guerreros que tuvieron contact con Bolivar, inmediatamente lo notaron... Es sorprendeme como, estos hombres hipomanfacos tienen nccesidad de movimiento; no es possible encontrarlos en repose sino, en las pocas horas que le. dedlican al sueflo. Nada. hay stable en ellos: se desplazan, hablan, vibran, hacen chistes,
scri sobre todo carts, trabawan, viven en torbeIlino fantAstico, labor ideas y currencies con rapidez fren6tica, fluyen' sin cesar como un terremoto."',

Qued-a asi el Libertador determined por los effects,, de un misterioso estado mental, que en sus elucubraciones sicoanaliticas el doctor Mauro Torres denomilla hipornan f a. El raro fen6meno "casi una enfermedad"', borra de la vida. de Bolivar su, culture. y su conciencia revoluclonariias, su conocimiento de America, su absolute. confianza en los pueblos del Continente. Esto que mds parece el diagn6stico de un siquiatra. en relaCion con a1guien que anda mal de la. cabeza, se describe y se divulge. en. revistas y libros de caricter scientific.
En la parte final el descriptive poerna. de Jos e-' Mania Samper da la. idea de la cultninacion feliz. Al dia. siguiente de la. Batalla de Boyaca. empezarf"a. la. v*d.a libre de la Nueva Granada, que una vez organized y bajo la. vicepreslidencia del general Santander se convertlirla, en el epicenter de los recursos para Ilevar a cabo las acciones posteriors qpe decidlieron la. 11bertad de Venezuela, Ecuador, Peru Y Bolivia: "'Victoria! claman los libres,/ "Victoria!" el eco susurra!/ "Viva Colombia!" los Andes/ Estrernecidos escuchan;/ Y el imperlio de los Reyes/ En )3oyaca se. derrumbal. III
La historiografia Lradiclional no se refiere al conflict quc empleza a encarar Bolivar. Sus concepciones agranas y antiesclavilistas tienen proyecci Un inmedliata y a] fiempo que parte a Venezuela, cuarenta dias despue's del triunfo de, Boyack deja

ToRRF-s, M AURO. La nueva peisPectiva sl col6g, ,ica de Bolivar LAW PARA, No. 78-Vol. XVITT. Bogotd, mar'zo' de 1980p p. 2.

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planteada Ia neCesidad inaplazable de leyes y dispusiciones que distribuyan las tierras de terratenientes espanoles y criollos reafistas entre los miembros del Ejercito Libertador. Con igual insistencia solicit Ia libertad. de los esclavos. Pasado poco tiempo., una Y otra inquietud del Libertador serl'an torpedeadas. En lo agrario los jefes militaries optaron por entregar a los soldados unos vales eq uivalentes a terrenos que despu6s podrian reclamar. Los. famosos vales,, no tardaron en pasar a manos de los altos jefes castrenses, dnicos favorecidos con Ia me dida. En cuanto a Ia abolicio'n de la esclawtud. Bolivar fue una y otra vez burlado a lo largo de sus demands.
Al desaparecer Ia esenclia reivindlicativa de Ia lueba de lindependencia se bizo evidence que comenzaba Ia resistencia de las masas a los reclutamientos del ej*6rc*to libertador. El clima revolucionario que rode6 Ia campana de Ia Nueva Granada, que exalta el doctor Samper en su discurso po dtizo, Ilega a atenuarse al l'mite del rechazo total. La pena de muerte aphcada'a los desertores en el desarrollo de las futures operations armadas es Ia images del desencanto reinante en el pueblo.
A pesar del vaclio de La Gran Cainpana, que no deja ver los MoUvos socials que pusieron en actitud anti colonialists a Ia sociedad neogranadina, sus virtues son innegables. Es un poema en el que bay realism descr*ptivo y admiiraci6n por el Libertador y su ej6rc*to capaz de veneer los mis temibles escollos. En un amb iente intellectual en que se cuestionaba abiertamente Ia obra y Ia personalidad del Libertador y en el que, incluso, se ponia en tela de juicio Ia justificaci& hist6rica de Ia separad6n de Ia Espaiia colonialists, el trabajo del doctor Samper contribuy6 a Ia defense del pensamiento progresista de Colom. blia y Amdrica.'
Otro tema preferlido de los primers poets que rindieron homenaje al Libertador se refi'ere a su muerte en San Pedro Alejandrptio. Acuden como material prima de construction Ia soledad y Ia tristeza que acompan-an al hdroe que se muere frente al mar.,
El poeta uruguayo Ubalde Genta, ya mencionado, en La epopcya de Bolivar con destreza elabora el escenario de Ia aparente inexplicable desgracia: "Santa Marta'. San Pedro Alejandrino!/ Estamos en Ia. casa solarliega/ de Joaquin Mier, un

'7 SARUDO, Jost RAvAr.L. en Estudios Sobre Ia Vida de Bolivar (Mede. 111*n, Ed. Bedoud. Vol. 168, 1975). capftulo 1, aporta toda una literature antibolivariana, editada en el siglo XIX, de mantra especial en las repAblicas que formaron Ia Ramada Gran Colombia.

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espahol y un santo./ Tr'ste pehol para el final quebranto/ del Candor que patio del Aventlino/ y tan audaz vol". con fuego tantoj qme humiI16 al cielo y fatigo' al destiny!"'
Una sintesis de los moti'vos que germinaron la soledad perseguida del Libertador, en la amplia extension de la. po/Stica bolivariana., hablarla de ingratitudes, peirflidlias, incomprensio. nes, Odios personals, envidia, resquemores gratuitous. Adernas una species de constant en este tema es la perplejidad ante la contradiction que sucylere la muerte dcl Libertador. En, tanto el poeta se pregunta. por que el hornbre que Ileg6 a contar con ]a simpat"a y la popularidad mds grades en lo que va de historia de las naciones americanas, odiado, MUM en casa de un
bien I.e*os de sus glories y satisfacciones personals. espanol y 1 3 .1
Si la -puesia no produce luz en este punto de la v*da y muerte de Bolivar, la historic que edlitan ]as academias y la tradid6n official tampoco.
Los sectors del pueblo americano que predican el ejemplo vivo de Bolivar y su presencia actuante hoy entre nosotros, conocen antagonisms distlintos a los puramente individuals entre Bolivar y sus colegas en el desarrollo de la revolution. Sus intents fallidos en favor de los esclavos, los indios, y demas capas socials vulneradas por la injusticia, no lo doblegaron jamAs. No ceJ6 en ]a concrecion de las conquistas socials, para 61 Jo mis vall'oso de la independencia.
Su Constitution Boliviana, su "'dictadura", su idea de un gobierno fuerte, se orientaron a darle A Estado una funci6n social efectiva, renovadora, digna del apoyo de las masas. Bo11"var sabia que unas republican montadas sobre los valores econ6micos, politicos, culturales. que hablan predominado durante la Colonia, no podian ser fuertes ni aspirar a defender con 6xito la fibertad formal obteni'da con el hundimiento del colo. nialismo espahol. Un studio de-teiiido cle ]as personas que intervinieron en el atentado de la noche septembrina, conduce a engender los m6viles que se esconchan detra's del odiio a Bo11"var. En el grupo de esas personas se confunden los interests de recalcitrants terratenientest esclavistas, custodios de arcaicos privileges, libertadores de Patria chica, que planted el maestro Francisco Plvldal y genes quo. actuaron bajo el peso de una ideologla mezquina y con trarrevol ucion aria.
A finales del siglo xix, un cubano, I'dcr de la revoluci6n de la poesla, de la prosa y de ]as concepciones pollticas americanas de su tempo, escribi6 un discurso a la memona de Simon Bolivar que contiene una ponderosa nqueza conceptual. El conocidn taxtn P_,xnnnP P.n A tp.rrpnn wlpmmAn Ine AifVmiItnfIAc







que debc resolver et escritor en la empress dif icil de inserter cri el lenguaje y por lo tanto en la escritura, la images intemporal del magnedco caraqueno. Me refiero a Jose" Marti y a su. discurso pronunciado en la velada. de la Sociedad Literaria Hispanoamericana, en honor de Sim6n Bolivar, el 28 de octubre de 1893 en la ciudad de Nueva York. Dijo el Apostol: "de Bolivar se puede hablar con una montafia por tribune,, o entre reldrnpagos y rayos, o con un rnanojo de pueblos libres en el
"'o y I 'tirania descabezada a los pies1 8
Como es. Comdn, en la prosa de Marti hay un apabullante barroquismo en este pdrrafo y la. lecture debe asumirse venciendo los golpes de las flumlinaciones.- Se descubren entonces tres
dulares, una que proclaim la perennidad del Libertador desde lo ma's alto del Continente., la que se refiere al requisi de pensarlo al frente de las luchas por la libertad de los pueblos americanos y la que implica aniquilamliento de las tiranfas. Estas tres ideas tienen en el pensar martian connotaciones especi 0 ticas, de magnitudes y sentido que no pueden contundirsc.
En la abundance teoria estefica que es possible encontrar en la obra dg--l creator revolucionario que fuera Jose' Martf, estA la cntica a la tendencia de los Intelectuales, criollos a menospreciar la historic y la culture de sus pueblos, seducidos por las corrientes culturales de Europa y Estados Unlidos. En Nuestra Ame"rica" y en muchos otros texts planted el debate de los valores ignorados por quienes tenian la obl*gaci6n de conocerlos y plasmarlos en las leyes, en los libros, en las universidades, en los poems, en las filosoffas, producidos en el ambito del mundo americano. EI factor subjetivo ma's eficaz que posey6 Marti y que le permiti6 ser renovator integral en
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una 6poca de confusion y desperdicio de la intelligence, tuvo que ver con su conocimliento de Am6rica. Marti coiriocl'6 al ded*Ilo el desarrollo hist6n*co del Continente I incluyendo las Antillas y pudo engender las causes de las equivocacliones de sus contempordneos. Por eso insist' tanto en el studio y divulgaci6n de la realidad americana. En el caso concrete de los artists los enfrentaba al reclarno de ]a naturaleza y de los. pueblos del nuevo mundo, carentes de la exaltation universal que es inmanente al arte. El slguiente texto puede ser considered. la introduccioji a su estefica, POCO explorada, de. manerra especial en Colombia, y sirve para comprender el d6b!l lenguaje de Jos hornbres de letras que produjeron una po etica bolivariana en

8 MARTf, Jws ,. Antologia. Ed. Oasis, SA. Wxico, 1942, p. 37.
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1,24 siglo, xix. Marti ceae la palabra a Am6rica y ella dice: "'Yo traigo aqui coni-nigo no contados cuentos.. no descritas guerras, no pintados characters, no revelados languidos mores. Yo ta-m. bidn tengo [ - I mis histories de marav'llas increffiles, de mI'Sterjosas fugas, de mdgicos restates. Tengo bajo el ciielo vasto un mundo nuevo. Tengo en cuatro siglos dos epopeyas no tro vadas, mds heroes que hojas verdes la Costa del Athintico, MAS I:Agr*mas que corales tiene Honduras, minas Mdx*co y perlas el rumoroso, rio Guayabo. .



SEGUNDA PARTE
SIGLO XX
Las republicans americanas Ilegaron. al siglo xx con marcados atrasos econ6m*cos,, sociales y culturales. El capitalism desarrollado a escala mundial habla alcanzado la fase monopollista, y extendia sus fuerzas de raping contra las naclones d6biles, gobernadas por oligarquias arenas a postures nacionalistas y dispuestas a entregar las liquezas naturals y la sobe. ranfa de los pueblos que gobernaban a poderosos interests extranjeros. En Amdrica, Estados Unlidos, desplaz6 a Inglaterra
Ii s en Af a y Asia, 'Ini findose la Ilamada que puso su nterd ric I lei
41politica del garrote", que en corto lapso dej6 ver en la prAcfica su naturaleza y sus desligwos.
Teodoro Roosevelt, que se vanagloriaba por haber tomato a Panamd, resumio en una frase el despreclqo que los magnates de su pais han sentido por Am6r*ica mestiza, "esas rniserables republiquetas -decfa- que tantos dolores de cabeza me causan". Pronto Honduras, Nicaragua, Haitf, Guatemala, Santo Domingo, Wierto Rico, Cuba, fueron Actimas de invasions, agresiones armadas, injerenclias political, anexiones, con el be,. neplAcito o la compliclidad de las oligarquias americanas.
Las cultures officials expresadas en centers universitarios, libros, peri6dicos, constituciones political, en los altos niveles de los groups de poder, se caracterizaron desde comienzos del siglo por un abierto recliazo a las cultures populares, a nombre de valores aristocratizantes o abiertamente racists. Aun1) CltadopOr PASTRA14A R. EDUARDO, revista El Tilnel. No. 6,1982. [MARTf, JOSA. "Poes6a drarnAtica americanal"'. En: Obras cornpletas. Editorial Xaclonal de Cuba, La Habai)a, 1963. t., VII. p. 175. N. del Ej







que Jos6 Marti en "Nuestra Am6rica" habia mostrado la patrana hist6rica que se escondia. en la apparent contradicc116n entre clviluaci6n y barbaric, remitlendo el debate a esculcar las verdaderas causes del retard de Amdrica en la ineptitude de los gobernantes que 'no mereclan la direcci *Fn de sus pueblos, que segulan desconocidos e irredentos, era inocultable, bien entrado en el siglo xx, el desden que los Iintel actual C s tradicionales, de cun-o -colonial, sentlan, por las masas.
En las d6cadas finales del siglo X'-TX,, on el period en que el capitalism norteamericano se transform en aniquilantes monopolies, aparece el Modernismo., un movimiento literarlio y afin politico, que no se Puede or*t*r al evaluar la poetic bolivariana de nuestro siglo. El Modernismo no tuvo un desarroflo homog6neo, pero con excepciones de poca importance, los
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poets que se identifficaron con sus principios esteticos., fueron rebeldes y crifti"Cos, que se enfrentaron a las structures sociales de su tempo. Sin menclonar a Marti que es, un caso especial en la historic del pensamiento americano, considered por Rub6n. Dario el padre del Modexmismo,, convene recorder a escritores modernists que no permanecieron sidenclosos ante los atropellos de Estados Unidos contra los pueblos de Amdrica. El mismo Dario., de quien se tenfa una images equivocada en este seutido, escribio" una sene de articulos en defense del pre. sidente Josd Santos Zelaya que fue derrocado por los ej6rcitos de invasion de Estados Unidos en 190. En estos escritos, como ha sido demostrado porlos investligadores sandinistas, est.4 el Dario radical que se desconoce El Tiombre de Josd Maria Vargas Vila tambi6n es digno de mencionarse. Fl talentoso eser'litor colombiano cre6 numerosos texts de lindlignada denuncia contra los dictadores proimperialistas de la dpoca y ded'c6 un fibro complete a sen-alar los atropellos que Estados Unidos cometia. en suelos de Latinoam6rica-2
El comportamiento de Estados Unidos frente a sus vecinas republics estimul6 la actitud de un grupo de intellectuals que, sin declararse militant de las causes plebeyas, supo poner en tela de juicio los falsos valores de las cultures officials.. A partir del Modernismo se estableci6 unreal contradicd6n entre el intellectual que rechaza por este'Oril la culture que se

ARELLANo. Jop-GE EDGARDO. "Rub6n Dalrfo Antimperialista". Casa de las AmJrlcas, 1982, No. 133, p. 104.
2 VARGAS ViLA,, Jost MARtA. Ante los Urbaros. Editors Asociados, BogotA, 1968; Los c6sares de la cadencia. Ed. Bera, Medelli"n, 1974.

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maneia desde arriba y el otro, el intellectual que permanence adherido a esquemas de cultures improductivas, y antidemocrA.ticas. En este permanent enfrentamiento que en el fondo tiene comprobablew.s clementos de clase social, es necesario leer los poems bolivarianos de este siglo.
El poeta suicide Jose" Asunci6n Silva, de Colombia, vi'v1*6 y escribi6 en un period de violent crisis. Pese a que dej"6 de existir en 1896 a la edad de treinta y cinco aflos, recojo su poema Al Pie de la estatua, dedicado al Libertador, por ser 61 uno de los altos valores del Modernismo. Liberal radical, estuvo vifficulado a Sociedades Democralticas, integradas por artesanos, y siguio- con atenci6n las contends civiles que su partido, planted al pais con el objet'vo de evitarle los males de la Regeneraci6n, una species de restauraci6n de los. vicious, colonies, R 11
queel partido conservator y e I I clero estaban imponliendo.
Las ideas del poema giran en torno a una famous estatua. del Libertador trabaiada por el artist italiano Pietro Tenerani. ]EI h6roe estJL de pie, meditative, una capa roman pende de sus hombros. En su mano derecha sostiene [a espada que se linclina hacia la tierra, mientras con la lizquierda empu-a el. c6digo de las leyes. En las primers estrofas salta a la vista la influencia parnasiana. que confunde al luchador terreno con un semid16s. y Pon Ju"Piter, ki deidad griega, irreal y centelleante..
Slin embargo los dias del poeta no son plicidos. En el pats se afmica la Regeneraci6a, las cdrceles est6n Ilenas de perseg *dos politicos, la pena de muerte estA al orden del dia, la ruina econ6mica ataca sin excepciones las estructur-as de la so cledad, los intents de la revolucion liberal no germinan. En el resto de America se ven claros los sintomas de las injusticias que sufrirdn los pueblos.
El Poeta unce sus emociones a la tierra y observe, el vacfo que oculta la herencia del hdroe. Su estatua estA allf, en el camino, sin que Ilame la atenci On de los viiajeros. De nnproviso oye una voz, la voz que sale de las races del Continente y le pide que cante a Bolivar. Al empezar le dice.- "Oh, mira el bronco, mira/ cual se alza, en fatimo repose/ de la material. inertep/ y qud solemn majestad resp*ra/ la estatua del coloso/ vencedora del tempo y de la gloria. .
Este fragments del poema traslada al lector a los tempos del antibolivarismo, cuando los estratos oligfirquicos que se tomaron para si la independence, declararon guerra total al Libertador. Los ti*empos en que atentaron contra su vida Y' 10graron por fin arrinconarlo en San Pedro Alejandrino. Los tempos en que sus amigos fueron desterrados, encarcelados,

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