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Revista de la Biblioteca Nacional

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Material Information

Title:
Revista de la Biblioteca Nacional
Added title page title:
Revista de la Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Physical Description:
50 v. : ill. ; 26 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Biblioteca Nacional (Havana, Cuba)
Biblioteca Nacional José Martí
Publisher:
La Biblioteca
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Bibliography -- Periodicals.
Cuban literature -- Bibliography -- Periodicals.
Cuba -- Bio-bibliography -- Periodicals.
Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

Citation/Reference:
Also, Biblioteca Nacional "José Martí". Revista de la Biblioteca Nacional "José Martí" (OCoLC)2454556
Bibliography:
Indexes: T. 1-4, 1949-53 with t.4.
General Note:
Title from cover.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All rights reserved by the holding and source institution.
Resource Identifier:
oclc - 2459262
System ID:
AA00019219:00119


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Full Text


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Revista de la BI-b"lliot-e- ca Nacional Jose Marti








Dhvctor anterior: JUAN Pftn DE tA RrvA (1964- w, 1976) Director: JuLio Lm RxvmtBm



Consejo de Direccift: OLIWA Ams&. FIGLIx BmTiRAN, Exmmr; CAPARLANCA, MANZUEL CAMos FARiRAS, h4ANTJEL 1APUZ OLIVA, PEDRO Nwm ROMWI-47, SAINZ.



Jefe de Redaccift SALLVAwit 13UBM




Redactora: SIOMAPA SANCHEZ Disefio: Filux BELTRALm Canjo: Revista de ra Biblioteca Nacional Josd Marti,
Plaza de La Revolud6n,
Ciudad de La HabanaJ Ctiba. ISSN 0006-1727 Prime Epoca: 1909-1912 Segunda Epoca: 1949-1958 Tercera Epoca. 1959La Revisfa no se consider obligada, a revolver ori i ales no solicitados.



CuBTr.RTA: Metal. 1.9 x 2,3 pulgadas. En (GR.&cikm Y Momas, BALTASARI
Tres parties de Ef Critic6n. Barcelona, Impr. Antonio Lacavalle-ria, 1664. En la portada Lorcn o Gractiain.






Revista de Ia


Bi1blioteca Nacional ios6e' MartPi

Aiio 71 3ra. dpoca-vol. XXTI Mayo-agosto, 1980 Ntimero 2
Habana, Cuba
Cada autor se responsabiliza
con sus opiniones


TA13LA DE CONTENIDO


C'omunicado del Colectivo de Trabaj~adores de la Bib ticteca
N'acionaI JosgAMartz'...*l~**~ 4*......5

Pablo de la Torriente B3rau
Carlos Aponte: peleador sin tregua. Presentaci&n de DiaPablo de la Torriente Brau- contribucidn a su bibliografia, ..................................................6 4 4 4 3 17

Roland Labarre
La revolucidn del 33 vista por la. prensa. franc esa de
la dpoca . . . .. ............... . . . .. 41

Alejandro Garcia y Oscar Zanetti
Los mnopolios nortearnericanos y la Ley Tarafa..... 57

Enrique Rodriguez Loeches
Una radio clandestina. .. ....................91

Ren6 Anillo
La. Federaci6n Estudiantil Universitaria en el periodo de 1951 a 1957; Ia lucha de los estudiantes contra la dictadura de Batista.................................. 113

Israel Echevarria
Civitates Orb is Terrarw n; joya b ibliogrdffica alemana
del siglo X1/I .. . .. . .. . . .. . . 14.)'







CR~ON-ICA
flomenaje a Erniio Roig de Leuchsenring en 4t XL aniversario de la Sociedad Cubana de Estudios Histodricos e Internaciconales .... -- .. . . . . .... .+*94 9 ** ... 187
Salvador Bueno
"Poest[a y p rasa "de Jose Zaca rias Tale t 9"*9.193
I SCEIiELA .........................................9 4* 44 + 4 197

COLABOPMOR. PLE~IS .*, ***..4*.. . . 207

INDICE DE ILUSTRACIONES ...................... 1.. .. 209











COMUNICADO DEL COLLECTIVE
DE TRABAJADORES
DE LA BIBLIOTECA NACIONAl, JOSE MARTI

El pueblo trabajador y revolucionario de Cuba ha expresado Ya, a trav6s de la Marcha Combatiente del diemnueve de abrif
I
Y en la hist6rica concentraci6n del Primero de Mayo en la
.0 *
Plaza de la Revolucion,, su energica y combative condena a la cadena de agresivas provocacianes y amenazas que han seguido a los acontecimientos fomentados por el imperialism yanqui en la embaiada de Peru", y que han sido secundados y aprovechados por elen7entos que no tienen ya cabida possible en nue5tra sociedad revolucionaria.
El colectivo de trabaiadores de la Biblioteca Nacional Jose' Alart" movido por los mismos senti"Zientos que el resto de nuestro pueblo combatiente y orgulloso de former parte de
of
el'. express su apoyo incondicional a los planteamifentos de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro en el acto del Primero de Mayo. y hace. patented su mas fuerte repulsa a esos element tos antisociates y delincuen.ciales, verdaderos desechos incapaJ*
ces de compartir los mas elementales principios de solidaridad y convivancia humanss, y que no son aptos para poder participar junto con el verdadero pueblo en la transformaci4n revolucionaria de la sociedad cubana y en la construction irreversible del socWismo en nuestra patn*a. Unidos a esa escoria en una ntasa tinica y compartiei ido ya definitivamente con ellos el misma viaje y el mismo destiny., ha habido otros elements que, sin tener antecedents de tipo delictivo, han., sin embargo, demostrado una igual condici6n antisocial, en la misina meatad en que han sido z*ncap"es de participar con el resto del pueblo en los magnificos y sostenidos esfuerzos de nuestra nacift, en la misma media en que han sido i'noapaces de parficipar con nosotros en esta magna association voluntari'a de hombres libres decididos conscf*ente5







mente a l1evar adelante, por sobre todos los obstdoulos y todas las agresiones, la i-evoluctfin socialist de Cuba,
Ellos han dado oidos at convite dc nuestros enemigos, deshnnbrados por la sociedad de consume. Y han corridor a engrosar
--ciegamente o a sabiendas- las filas de los suslentadores dcl pasada. Ert m'uchos casos-, han arrastrado constgo a sus propios hijos, arr'jdndo1ov de manera irresponsible, lamentable y criminal a la inseguridad, a ta indefensidn y- al "IdS absollef) desamparo, social.
Se han pasado asi a las filas de los que han aspirado, absurdamente, a atar de manos con preportentes y peligrosos ensayos de bloqueo naval c ifnvasi6n tnilitar a nuestro pueblo revolupran contra las rel olticiuclonarig; a ligs filas de los que cons i fie's de, Nicaragoa- y de Granada, a las lilas de los que asesinart
dtario a decoiia's de. "venes en Guatemdla- y en El Salvador.
Tambien los qW hoy seo han pasado' -ciegamentc o a sabiendas- at campo enemigo, son los inismos q4e hasta ayer fingiero n, sin linipiezq de sent in-dentos., compartir con nosotros nu estros empenos y noestros esfuerzos Por el mejoramiento constante de'- nuestra soctedad revolucionaria y por la. superacidn de nuestras dificultades; .5011 los Mismas que, hasta ayer, incluIM labim, con, bijaceptahle dishonest *dad, protege y cz tidar nuestros propios centers de trabajo, cuando, en realidad, COMO lo han, demostrado. ahora, eran capaces de la deserci'n y la

Su double y su deshonestidad nos dan la verdadera media de
t' 'lidad, de d A .2 y de valor. Nos indigna
SU to at fqlta de ca. ignidad
su traicidn, pero no nos duele: nos dan, con ella, ta oporiurida-d d lim *ar nuestras filas, de sanear nuestro ambience, de pgrificar la p(ttria que ellos abandotian.
Y han prestado ast, muy a su pesar, un poco comtin servicto a nuestro pueblo y a nuestra Revolucio"n. Nos satisface: no coMpartir con ellos nuestra lucha por el luturo. No cahen en nuestra asociacidn voluntaria de hombres libres. No henen
i 10
sitio -en nuegra, soctedad revolucionaria. somos el pueblo de, Marti y Maceo, de Mella y Gutteras, de Celia, de Camilo, del Che. Sornas el pueblo de Fidel.
Producinws comkatientes como Pedro Ortiz Cabrera, y creadores como Alejo Carpen.tier. lEsos son 1cos hombres que forman nuestras filas- ho-mbres de una sola cara., hornbreq de- una sola opd&l!

6






jLos flojos, que se vayan.1 ,;Los hWcrt*tas y los simuladares, que se vayard jLos antisociales. los que no saben Vivir en nuestra sociedad, que Se vayan!
-Los traidores, que se vayan.1 jQue se vaya la escoria antisocial!
Es alli, en la decadewia y en la. corruption degradante de la s t*' dad imperialista que Mart'
oc e i nos enseR6 a desprectar, donde
ellos tienen sit verdadera cabida y stt indisputado lugar. Nues. tro, pueblo combatiente y reviolucionario esta en el sttyo.- gene,rando y defendt'endo los logos del presented con su estuerzo,
'644
,diarflpo y senomo, con su trabafo modesto y leal. Y ganando asi, .dia tras, dia., sus incesantes batallas por el future. Ellos -los que se vart- son hombres y mufFeres del pasado. Y hacta ese pasad o_ se van, con nuestra repulsa, con nuestro ,repudio., con nuesiro mds hondo d.e precio. El collective de trabai0ores d.e 1A Biblipteca Nacional Jose Marti se senate orgulloso de. ratifipar., con et resto de nuestro, pueblo, SU ftrineza revoluciotWiq su dispose Ip icion permanent
-Y stl combatividad:
jLa patria es ahora ml-S limpial ,iJunto a Fidel y junto al Partida., m fuertes y ma's unidos que nunca, nue.,,;tra seg4n4a Afqrcha Combatiente del 17 de mayo serd nuestra nueva. respuestial Mantendremos estas Ires banderas: contra el bloqueo, contra la base de Guantabiarno y contra [a violac1*6n de nuestro espamo adreo.

-Donde sea, cuando sea, y paw lo que sea: Contandan-fe en Jefe,

"Patria o Muertef
"VENCEREMOS!

Ciudad de La Habana, 9 de mayo de 1980
J ARO DEL SEGUNDO CONGRESOOP
























































NOR=




















Carlos Aponte: lieleador sin treo-ua*

Pablo de la Torriente Brau

PRESENTATION

Con el presented arti 0 culo de Pablo de la Torriente Brau, la Revista de la Biblioteca Nacional Jose" Martz' rinde homenaje a la figure del luchador linternacionalista venezolano Carlos Aponte Hern6ndez, en el cuadrag6sl*rno quinto aniversario de su
ida en combat, junto a Antonio Guiteras, en El Morrilloy. Cuba. Luchador impar, "matador de gringos", como lo califlica-ra en oportunidad anterior el propio, Pablo, las p.1ginas que a confinuad6n verdn la luz por vez primer en nuestra patnia calan en apretada siffiteslis, con trazos "relarnpagueantes", ]a bondura del personal en el acontecer americano.
Pablo no pudo escribir ]a blografla de Aponte. La muerte. se lo irnpidio. Y, coino aque'l, xnurM peleando por )a libertad. Uno, en iCuba r primera trinchera de la lucha contra el imperialismo en Amdr*ca"; el otro, en Espana, el diecinueve dediciembre de 1936, contra el fascismo. Detenidos en el tiempol el encargo diffeil reclama su hacedor.
En verdad, se puede pensar que no fue la de Aponte la mica biograffa que Pablo border. Le interesaron sobremanera Julia Antonio Mella y Gabriel BarceI6. Y siempre en beneficio de la.

*- Repertorio Ainericano (San Jos6, Costa Rica) 17 (744): 1128]-1271 16 cnero 193-6.







u cx6l n: propapr la vida de aquellos hombres capams de ser Wiles hasta despui6s de muertos, afirmaba. Mas en el caso Carlos Aponte, m dfiples circunstancias lo apremian. De una parte, su comRromiso con jel hdroe dpico; de la otra, la reali. dad, compromise, tambien, de estas fierras de nuestra Amdrica.
Pablo habia conservado todos los relates de Aponte sobre la guerra en Ni"caragua, precisamente Para escribir un libro sobre 61, y se encontraba en el exillio ', en Estados Unidos, Jan.. zado tras la derrota de la huelga de marzo de 1935 cuando. desde Cuba le informant que los papeles no aparecen. Aponte ha muerto, y el libro ha menester. Reconstruye ios relates. y esboza mentalmente el plan de la obra:
9
... un primer fibro sobre su vida en Nicaragua, safiendo 61 de Cuba, con los pn*meros capitulos sobre la huelga de hambre de Mella y sus Mcidentes en La Habana; y un segundo fibro sobre la revoluci6n, en Cuba. Creo que' ya se ha escr'to el libro y hasta los libros de denuncia de la cxplotaci6n en ffispApoamdrica- pero falta por haccr -el libro, de lucha contra 61 [sic] Sllo de Cuba y -de Nilcaragua pueden safir esos libros. Y yo tengo los elementos Oara hacer los doO
Tenia los elements Pero carecia de los recursos econ6micos indispensable Para flevar a cabo su empeflo. Carecia hasta de trabajo en el suelo hostile. Pospuesto quedaba su suen-o'de recorder Las Segovias, entrev"star protagonists y completer Jos detalles de la ges'ta sandlinista. Mas no' quedaba pos'puesta la evocac*On de Aponte,
De Torriente Brau conocemos la sene de replort4jes sobre Carlos Aponte, publicada en el perio"dico Ahora, en abn*l de 1,934, con el ti'tulo "Frente a yanquis y traidores". Tres capitulos intcgran la misma: (1) Episodios de -1a. vida de un aytidante de Sa'ndino-, (II) Peleando con Sandino; (III) Peripeciias por Amdn*ca. AM corno el articulo "Causas verdaderas del 6ncidente Aponte-Urbina". En ellos plasml el quehace'r revoludionario del colonel Aponte. Y conocemos tambien esa pleza inigualable ve es "Hombres de ]a revoluci6p", escn*ta al conmemorarse el pri*r aniversario de los success de El Moriillo.

T ToRRiF.NTr-. BRAu, PABLo. Diarlo de Pablo de la Torriente Brau. En su Ngin as escogidas. fLa Habana, Universidad de La Habana, 19731 p. 294-295*

11)







fonsta einsu Diario, en esa. respect de diario dq la rpvoj-UcjPon, ue'vablo iniciara en febrero de '1935, en el resume plabo=do doc e- de "unio de 1935, que La Prensa mhaz6 un art46Ao si6bre Carlos Aponte, y que le espera igual suerte a otro, !,'-AyPr ji,6 is y hoy bandidos", c ntregado a The New Republic. ..'ste filtimo ya ha slido localizado y dado a concern.*", Sobre el destInQ posteHor del articulo Carlos Aponte, no se posee hasta el mento informlaciOn a1guna. Sin embargo, el studio de Ios Ckriws de,- )?-a'btq corro 6nd'entes a "dicho period d935-19%), OTo ias1.1bili. dc at effect. Ouede, puets,
4a para esta o *idn
'A ante: pel.
su eador sin tr'4ua, que aparece fcc4_0
Op NVOV4 Y o rk-, fal cinf'o de noviembre de. 1935, Po ob ta.r'te se descon'mcan'los poriiienores que Io acornpafian'. Vale 4'An de perpetuar ]a memorial del peleador sin tregua. Le su'ced i6t
e'l tempo Hombres de la revoluci6n.
]Rpfrq ,cado ;41 maxima en su batallar constant, PAbIO no que su obra cscrlita'fue imp)res" O'Oro deseadol, aun 10,qo. La rqVoluci6n presided todos sus actos- y exi ej WOM
lo que nos legjra el combatliente internacionalista se.'reqqqr4a tambie'n a Carlos Aponte Hern4ndez.'
D. A.


Ahora, cuando la prensa, sistemkicamente, ha venido dando el titulo de bandidos y enemiuos plblicos, a los revoluclonarios que mueren en Cuba, precede de.cir qui6n fue" Carlos Aponte HernAndez, Tnuerto en el combat, del fuerte "El Morrillo". cerca de Matanzas, baciendo frente a la sorpresa y la t ra ic *16, n.
Su vida, que por Io extraordinary merece los honors de la inmortalfdad, no p;iede desfilar por la hrevedad de un articulo de perii6dico, sino a rasg,,os relampagueantes.
Aunqu.e era joven como un estudiante, habia expuesto la Vida tantas vece s, que pared j F do tanto recuerdo pomo abfa ido acuroulando.

2 IEI original en espafiol fue escrito en, Nueva York, con feeba veinte de Tngyo d6 1935. E-, % decir, doce dfas despuds de la muerte de Guiteras y Oc Aponte. J ntrc sus objefivos fundamentales se encuentra el'oqpt 4
rarre&rla campafla de la Prensa norteamencana que califica de O$Ytpem* sptibticosalosrevolucionariosasesinad 'en'Cuba. tn"
ecdri '-'consultarse en TomENTE BRAU. Op. cit. p. 315-318






Mm
Toda su figure denunclaba al hombre que s'lo estaba a gusto en la pelea. Su v0Z varoniff fema resonancias grav es el sol de 16s t r6picos Je habla curt 1do IA piel, "'color de b ro 6rfil Ileno & aii
c beza*,- de' Ifneas endrgidas', 6stentaba'Un P da'cia, y en los: o* i : brillantes su Mkada se c'argaba de aItivez y de insolencia', a la simple evoca6.6n del nombre de un tfrano, o de un traidor.Amaba el pelligro. Se ntfaf por el esa passion vehement y suicida que algunos ho nbres 4ienten por una muier alguna vez en la vida. Pero 61 fu6 algo mis que. un valiente. Poreso su vid 'a' s e convertira en un, simbolo tan pronto corno sea bien conocida; por eso su vida tiene un sentido grandiposo, emocionante y.conmovedor.
Carlos Aponte Herndndez pertenecia a una familiar. muy
*da en Caracas. Su espfritu turbulent y apasi ado le hizo abandoner el colegio en plena adollescencia, para unirse con su hermano, que guard pris16n mucho tempo en Venezuela, a una revoluci6n Para derrocar a Juan Vicente G6mez. Por este motlivo, no Ileg6 a poster ]a culture que hubiera Obtenido, sli su clara 'nteligencia hubiera d'isfrutado de la oportuI'dact necesaria, para ello.
Mas, si no tuvo, los 11"bros suficientes, en, cambio tuvo vida con excess. Por eso'. frente a cien sabios, su figure dramAtica hubiera arrastrado a todos los auditorios, atraidos por su personalidad magnetic; por el splendor de su j k uventud, estreida por la emoc*6n de la aventura ... El no conocia a los sabios, Pero los sabl"os, algu"n dia, tendrdn que hablar de dl.
.Desde aquel inicio de su adolescenda, ni su cuerpo ni su a desde-enimaginacion, descansaron en la lucha. Su vida tom6, tones, el impetu y la fuerza de un torbellino y. si alauna vez parecio desord-enada, ello fue torque Rego' a adquirir esa gr-andeza 6pica que solo admit el juicio a la distancia del tempo.
Adolescent casil lleg6 a adqu*rir el grado de captain en ]as sucesivas iinvasiones que, desdelas frontiers de Colombia, los rebeldes venezolanos reallizaban a su propio Pais. Mas IIeg6 a hacerse impossible -el repetir tales hechos, y Carlos Aponte, ya con su hermano en prisi'n, emigre. Vino para Cuba y pronto se puso en contact con Mella, Martiffiez Villena, Gustavo Aldereguia, Sinchez Arango, FernaOndez Sanchez y otros luchadores antilimpenialistas. Comenzaba entonces el largo y sombrio periodo del machadato y 61, que siempre reconocio haber comprendido en Cuba cudl era el verdadero papel. de la juventud

12







latinoamericanal en su lucha contra el caplatalismo penetrador dc nuestros, paises, um'6 su nombre a la exigua. lista de los hombres que iniciaron ]a denuncia. del criminal gobierno de' machado*,
1. la larga seri& de sus aventuras comenzar6n
En La.Habana,
a tener resonance. CiIando pas6 por la Capital de Cuba, VaI6 nilla Lanz, Mini'stro de Venezuela- en Alemaniia, Carlos Aponte' sin consultarlo con nad* ie. esper6 su flegada, a la puerta del i-iotel Sevilla y alh, con su cititurori, le cruzo la cara varies, veces at ex6geta de Juan Vicente -GOpmez. Ruben Martinez Ville"na logr6 evitarle con ecuencias maycwes y fue para M6x'iC'O,, de donde a poco 'egreso", para tener que salir en seguida p6f;que, estando, en un cabaret, se ei-itcr6 que en eI se encontraba I#
uno de los Secretarios de la Delegacion estadounidcnse a ]a Sexta Conferencia Panamericana, yx a silletaws, lo hizo-salir del local
Paso" entonces -a Nicaragua, por la frontera de Honduras, y por espacio de dos anos pul.- -' en ]as mont-ahas de Las Segoviqs al lado d.-,,- Sandino' frente a los mariness" ya los "vendepat-rias", y desplegr6 tal Valor, atidacia y desprcdo I dz la vida, que muy pronto flae" el a udantc,, de Sandino. En este vertiglinoso ie,cordator;o nada es postMe doeir de aquefla campana Rend de' heroismos y de sacriflicios. SO'lo precede recorder, por.ahora., que, apesar de sus discrepancies con cl "H6-roc. de Las Segovias", 10
-este, at retirarse Aponte de sus filas, por consider que ya habia potibilidades. de lucha en Venezuela, le extendi6 unas credenciales Ilenas de elogio para el v,cxlor de quien habla sido
En Nicaragua, at lado de Sandino, aprendio' Aponu todas ]as astucias de la guerra, y estaba anslioso de penetrar en Veri'0
-mela para ponerlas en practice contra las troops de Juan VIL cente G6m-ez. Pero el desastr e que siguio' al g'olpe de Curazao' Ise 10 impialo.
0
Paso" de Panama" al Peru, para tomar parte en la. revoluci6n aristaa sofocada facilmente por Sanchez Cerro -y estuvo silete meses en prison. De esta experlienclia le quedo una constant evocadon despectiva de los 11deres del aprismo, que hizo p6blica- muchas veces y que jama"s fue rebatlida. por dstos.
En el Ecuador y en Chile hizo propaganda Por las causes 4eNicaragua y Venezuela y combati6 a las fuertes compaiiias
-exPlotadoras. Pero no habl"a alli ocasi6n de combat, y vino

13







Para Cuba, despue's de haber suffido una pris''p n de mfis de dos afios en Colombia, por haber intentado penetrar de nuevo en Venezuela.
Cuba fue siempre un iman para Carlos Aponte. Sentia por ella un carinflo profundo y una admiraci6n sin fi-Mites por su' juv6iitud ardientemente combative y jovial a ]a. vez. En ella mur16 y hdv recuerdo ]as muchas veces que rne dijo, entusiasmado, en aquel len"'guaje suyo, pintoresco y afectuoso: "Hermano, i6sta es una tierra buena. para PeleAr y mori r en el Sien-ipre p A 6 que, Al tHunfAr la revoluci6n en Cuba, de ella podria sacar los hombres y la armas necesarias Para invader Venezuela y arrasdr de alli, de una. vez, la tirania de Juan Vicente

Su U Itima estancia on Cuba estuvo Ilena de episodios emocionantes. Apenas Ilegado, por linsu-Itar, a travel's de una entrevista que Ic hice, al General Arevalo Cedefio, tuvo que balacearse con el General Urbinal al que hiri 6 gravemente, ri''sultando el herido en' un plie. Recluxido prxMision almente, y hajo ctistodia, en una clinical esa misma. noche un grupo de amis e lo Ilevo a punta de pistol. Obligado a vivir fuera de, la ley, vino a New York, para ver a su madre, a la que no habl"a visto eti largos a-nos.
Mas., el panorama cada vez mas agditado de Cuba, to atraia con fuerza i&esistible, y v6lvio Para allA, a buscar el combat y la muerte. Mun'*6' al lado de Antonio Guiteras, cUan4o dste salia para el extranjero a preparer las, expeaiciones que habrian de luchar contra el ej"6rcito de Batista.
Esta fue su v*da. Naci 6 en Venezuela. Combatio at fifipcrialisimo en Ven6wela, Colombia, Cuba, Panam6# Mexi"Co, 14ond'ras, Nicaragua, El Salvador, Peru', Ecuador y Chile; guard prisi6n en Veinezuela, Colombia, Cuba y el Rer6; expuso su vi& bajo el fuego de las h-alas, en Venezuela, Cuba y Micamgua. MuH6, peleando, en Cuba, priffnera trinchera de la lucha contra el lmperlialisi-no en Amdrica. Por todos los pueblos, de Am'erica en que estuvo, alio su voz contra la's tiraniAs locates; breivo entire los bravos, se, distlingm4l de los "valit ntes por profes'16-n' en que so10' ut'*lii6 su valor para po''erld serv'icio de' ]As causes nobles y justas" por d6nde quie'r-a que estdvo Pudo ba6er Ilcgado a er ".'algufen", al s*ervicio de los goblernos opresores, pero, el mismo instinto que le hacia. desafiar la muertej, Ib COIOC6 silempre, sin una. falta, al lado de la causa de los. oprimidos; prefiri6 antes que medmr con su farna, robusteicer14







ja siempre con hechos heroicos- tuvo un hondo sentido de la amistad y un desprend'miento y generosidad naturahnente irreflexivos; su lenguaie estaba nutrido con voces de todos jos pueblos de la Amf rica espan"wola y en sus recuerdos abundaban los eadaveres de.. muchos "marines"" invasores, de muchos ral*dores natives y de muchas occasions en. que la Muerte se espanto de la salvaic arrogancia con que le had"a el of-recimiento de la vida.
yo, que he conocido, ya a muchos hombres, incomparables; ,a muchos hombres sin. parallel possible, a nadic he conocid'o que, como Carlos Aponte Hernandez, el Coronel de las troops de Sandino, meredera tanto el honor de decir de e'fl que tenfa el coraz6n de un Ie6n.
El me cont6 toda su vida y me dio el encargo de que yo, alg m dia, la contara toda. Y el encargo es dificil, pero Io cumPfir6 a su tempo. Hoy s6lo tengo que dedr, que el hombre que cay6 en Cuba no fue un "bandido", segrdn el juiclio imperialfsta, torque, preclisamente, hasta en el moment de su inuerte, no hizo otra coM que combatir contra los verdaderos band-idos de todas ]as terms tie Amdr*Ca,,..






















15

















Pablo de la Tornente Brau, a A*
contribution a su bibliografia

Pablo de ta Torriente Brau

La obra de Pablo de la Torriente Brau (1901-1936), escritor, periodista y luchador internaclionalista, marxista, no es afin conocida en su totalidad y permanence disperse en archives 111(fividuales y en numerosas publications, en espera de su completa edici6n.
Como aporte a esa necesaria recopijacion, ofrecemos gozosos cinco carts suyas', indclitas, donadas al fondo de manuscritos de Colecc16n Cubana de nuestra Biblioteca Nacional por el estimado compafiero arquitecto Jorge FernAndez de Castro, fechadas en New York y dirligidas al conocido escrivtor y pubIliclista cubano Jose" Antonio FemAndez de Castro, entrafiable amigo de Pablo de la Torriente.
Las carts, como se vard, son representatives de su estilo natural, de "-su mantra personalfsima de comumicaci6n, vigorosaff, de su enthusiasm. Ellas constituent un testimonio mAs de su personallidad polftlica militant. Tambidn, nos han proporcionado la agradable sorpresa de ponernos en la pista segura de dos cr6nicas suyas, desconocidas hasta ahora, y que localizaMos., efectivamente, como dicen, en la reviista, Bohemia: "Ta Bolita en New York'p, que aparec1*6 en el ndmero correspond.
Con fecha veintlicinco dc junio, se queja Pablo de la Toriiente ch, su. diario de que todavla la direccii6n de Bohemia no le habfa papdo la Plimera cr6nica, la cual ya babfa aparecido publicada hada cmi

17








Revisamos en Bohemia, ademas, todoslos nfimeros que se publiocaron hasta la partlida de Pablo de la Torrilente pa-ra EsPana, por lo que podemos afirmar que esas cr6nicas son Jos, UnIcos trabajos aparecidos con esa fi-nma en la publicaci6n. Nos parece convenience reproduclirlas, por lo que las inclulmos a continuaci6n de las carts, como contribuci"n al conocinuento de su obra.

S. S.





New York, 5, 6, 935
Querido Jose" Antonio:

Tu carta Ileg6 en moments "extraordinarios". Figurate
10 d Ib A+ -P
que, por primer vez en mi vida, cal en camal con una grip-e fulminante que -me atac6 en plena calle y tuve que ser Ilevado casi "en andas, por obispos y embaladores" hasta casa de unos amigos en donde, previo los aum io,
111 s del "Sans6n"', pude recuperar el equilibri"o, despu 6s de una species de colapso digno de cualquier prima donna ofendida. Y, como tu carta trafa la astron6mi"ca suma de 500 kilos, pues se destinaron a unas ampulas contra la gripe, que vinieron a surtir effect a Jos veinte dias justos de tratamiento. Por poco, si me desculdo, me da sinusitis frontal.
Por fortune ya Tet6 estaba aqul*, y algu"n me"dico emigrado, Y, a fuerza de malas noticias y de desastres, me he I'do curan40. Hoy., ready por complete. te escri"bo.
Desde luego que me parece improcedente darte las gracias por tu envio tan oportuno y cordial. "Entre cubanos no vamos a andar con boberfas". Tet'? "EIV Loco", que est-i ahora al lado m1o, en su cama, con una. species de sarampi6n que no acaba de definirse, me dice que te pregunte si recibiste el hbro de ,ella, por el cual, aunque en Cuba no se le hizo casot la. gradu& yo de poetisa.
De tu carta lo que mis me interest contester, en el orden personal, es tu ofrecimliento -de publicar aIIA el libro mio, de Presidio. En el acto accept, y, cada rato que he tendido libre lo he dedicado a bacer las correcciones en el texto, y en' la co-







"ia, Para enviarte el original a fin de que; vea-s'' que puedes hacer alla. Estoy seguro que te gust-arA y quisilera que, To Ieyeses antes de que se liniciara cualquier gestl6n:1., pot 61, a, fin de que me hicieras las suggestions* que estimaras pertinentes. Te mando esta carta por delante, torque el paquete -co'n. los originals te to mando certliflicado rnan-ana, y acaso te conveTidna no abrirlo en ]a Legad"n, donde, fatalmente, ha de haber algun apapipio de altura que podna aprovecharse' -del hecho Para causarte perjuicios. Apuntd tu direcci6n particular en
4
Francisco Marques 160, Pero a Io mejor. te has mudado y preI&
fiero escr I' birte a la oficina.
Yo creo que sli tuvlera las conexiones necesarias, el libro, traducido, al ingl6s, serfa un exito. No conowo nada en lifteratura presidial que se pueda comparar al Presidio Modelo. Quisiera, como lo digo en el Prologo, que se hiciera la pelicula y que se traduJera a todos los idioms pa.ra que se conociera ese mundo inmundo. Pero mis deseos hasta ahora han tenido que limitarse a unos articulos en el peri6diico "'Ahora" en la' Habana. Por eso te agradewo el ofrecimiento.. Si ello no Te perjudica, puedes afladir en el pr6logo, en el lugar en que proceed, que por gestiones tuyas se *mpn*me. Te advierto, de paso, que tengo entendlido que en Mexico esta viviendo Goyito Santie-steban, el criminal mas criminal y mAs vil quie ha pasado por el planet desde los tempos del hombre de Neerdhental. De 6*1 hago una silueta en el libro, aunque es una fligura intraducible para cualquiera. Te hago la, advertencia, por si acaso no vayas a compete el error de hacer amlistad con e'I ni con runguno de los que Io rodean.
Seg6n las noticias que he recibido de Cuba, es probable que pongan, en libertad al CapitAn Castells, y, como mi libro es un libro de denuncia, me satisfar'a plenamente el dar a concern quien fue, fuera de Cuba. Por eso, mientras mAs pronto pudiera publicarsef mejor.
Esto esta' cerrado como una caja de banco. A pesar de que mis aspiraciones no pasan de encontrar una plaza de bus-boy en cualquier hotel o, restaurant, nada he podido conseguir todavi"a. NI' ninguno de los otros muchachos, que ahora andan por Miami. A todo el mundo le pido conexiones y ahora. se me ocurre que a lo mejor fines td aquf algdn amigo que valga la pena, por Io que, si es verdad, no tardes en remitirme a 6 1.
En "Bohemia" me han publicado una c r6nlca, a nombre de Carlos Rojas, sobre'la bolita en New York y _aliora, acabo de enviarle otra sobre la Ilegada, del "'Normandie". que fue un

1.9







6
(3 !spectakulo, extraordinano. Pero esta gente tA sabes bien. como pagan, es decir, como deben. Con todo, son los unicos en Cuba capaces de ayudarlo a unol, "Carteles" me Pag6 una. cr6niCa. Adverti que si la publicaban podria gestionar uxi einpleo aqui Y no la publicaron. Quisliera obtener a1gunas correspondencias. Pienso que si* pudliera. obtener cr6nicas para. a1gunas revistas de Sur Amdrica me podria, defender relativamente bien; pero careno de las efectivas 1relacliones del caso. No me parece ya improbable que me vea, predsado a. emigrar de aqui tambie"n.
Polificamente, la muerte 8e Gul-teras y de Aponte (acaso t' te actierdes de 61) ha sido un verdadero desastre. Guiteras representaba la Oportunidad inmediata de la pelea. Con Aponte al lado, cualg u*er temeridad hubiera parecido fficil. Pero surgio el traitor y vmo la hecatombe. Pienso que ahora, dado el crefinismo de los aut6nticos y la poca fuerza -real de los guiteristas supervivientes, habra que esperar en Cuba algun tempo, a to mejor hasta que una nueva brava electoncil levant a nuevas masas descontentas. Hay quien quiere ser optimist; pero la realidad es un mal negocio disfrazarla. Gulteras, polifticamente, oreo que iba por mal Camino, Con contacts apristas y otras histories; pero CA iba a pelear y, sin duda, sentlia, !a necesidad de luchar contra el imperialism, y era un hombre de valor personal, de audacia y honrado. Muri6 antes de que su roll estuviese vencido. Nosotros hemos hecho todas las gestiones a nuestro alcance para lograr que no se fusilara a los prisiloneros lic.-chos en ""El Morrillo" y para desvirtuar la campana a baso de Ilamar bandidos y enemigos pAbbicos a los mismos que Ilamabau hi6roes y victims bajo el Machadato. Se me ocurrio un buen slogan.- "Lo que es crime bajo Hoover tamb1*6n lo es bajo Roosevelt" y algo hemos obtenido. Como hemos actuado cerca de los 11amados elements, liberates aqui, me he convenc6& de que, o son unos sinverguenzas o pueden muy poco. Ningl n peri6dico nos ha., dado una oportunidad y todavia no he podido hacer que ninguna revista me publique un trabajo. S61o hemos obtenido el env*o de cables de protest a Cuba. Y Un cable tfi sabes que vale peso y pico. .. Me incline a creer que esta gente esta ya vencida; que saben que son una fuerza arcaica y que no hay mals que dos casinos: fasciismo y COMLIU'Itsmo, y a los dos le tienen. un terror inmenso. Estan asonnbrados de que los Estados Unidos tambien hayan Ilegado a sQTnejante situation. No lucen capaces de dar la batalla, no ya por nosotros, sino ni siquiera por ellos.
Bueno, te dejo. Dale recuerdos a tu mujer, de nosotros dos.. Con-siQueme tod.os los recuerdos que puedas. de Julio Antonio







y de Aponte, y conti6stame, despuds quejeas eflibro, sobre las resales posibilidades 'de -dste,
Y hasta Ia prftima,
Pablo

Tiene una nota, al margin, manusemta a Japiz,* que alce: it E'orlbeme a nombre de Carlos Rojas o al mi 0 o A 612-W) 135 St. ap. 2. El 1 ib ro te to mando ma n-ana o -pasado-"





'New York. 9. 6m 9105
Querido Josd Antonio:
Ya he termlinado Ia revision del Iibro de Presidlio y te lo mando, con Jos, correspondents d d poderes genentles".. '$tan amplios y bastantes como en derecho se requ*eran'#. . (Me acuerdo de cuando, era mecan6grafo en, el bufete de Ortiz. quien, por cierto, atraido por los negros, y Jos misterios de
it P
rareza daba un golpe" en 61.) 1 1

Bien, en mi op imisuao (luego tle 'dW torque estoy optimista. hoy) cons*dero que el Ilibro se publicara' sin mayors obstakulos y te hago las sigulientes advertencias.Ia.) Tienes absolute independence. en cuanto at agpecto economic. No estoy dispuesto a dar un kilo y s'f a ace!Aar todo lo mis que td puedas obtener. No estoy -dispuesto a vender Ia propiedad intellectual del libro bajo ninguna c6ndid6n. Estoy dispuesto a no aceptar un k*lo con -tal de que se publique. Y mas nada, aunque rrfe parece que es bastante.
.0
2a.) Tienes tambien absolute independenclia, en todo, lo que se -refiere a Ia impression. Puedes escoger el tipo de letra, cl papel, el taman-o y Ia portada, de acuerdo con tucriterlo y gusto, siin consultarme para nada. S61o quiero hacerte estas suggestions. Sabes. que Ia portada es problema de important. cia en un fibro de venta. Yo le habia pedido a Horacio, una portada, que tuvxera como tema. el capftulo "Los Hombres, Azu'les". Algo as* como una fila humillada y larga, del azul al negro, que se perdiera en el t6rmino de una Circular en gris. Tengo todas las fotografias del Presidio Modelo que sean necesarifas.

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Tet46 te qu*,v hacer-una5 questions tambi6n. Acaso tambien pudiera ser un of hit"', la caritula a b ase de los, rostros de various de los asesinos. ma's famosos. Pero si se te ociarre algo Mejori, leyendo el libro, alla tu. En cuanto al tamafio., lo que te envio suma 387 cuartillas, y a m tengo que enviarte dos estadisticas, una de los quinientos y tantos muertos del Presidio, y otra do los 539 prosos polfticosj cada una con varies anotaciones. Ambas lists ban de ir, a punto y raya y con la letra. menor, por lo, que no,-ocuparan demasiadas, palginas. De todos modos, pienso que el tamaR6 de "Batey" resultar -a' pequeno para el libro.
3a.) En cuanto a la impres.116n, desde luego que no accede a que se suprima ninguna palabra, por puerca que parezca. Esta advertencia no te la hago a ti, por supuesto, sino por sli los, editors sp p9nen con miramientos. Quisiera, de publicarse el libro ver a 610 4 Ma prueba. que podna revi de
A tsar en un par
dias a lo sumo. Si notas aJguna repetici6n la suprimes. S *1 quIeres hacerme a1guna advertencia no dejes de hacermela.
Rie'n. 'y ahora te digo torque hoy estoy tan optimist que, a priori',* doy-por publica'do el libro. Result que un amigo Me
a I' go
ha conseguido -una oportunidad, nada menos que con un genuino" Conde- franceS, para hacerle unas traducciones de Fisiologia y Anatornia. Parece que el asunto va a caminar y que me voy a ganar unas cuantas semanas la noble subsistencia. Todo depend' Aora, segun parece, de la palabra nalgas... Aunque te parezca raro,,;x.sf es. El tal Conde, que es un hombre de los que usan el, elfikico "papet de china".... me dio una prueba para hacer. Se refen"a nada menos que a la region glAtca v yot tcniendo ch cuenta ta naturaleza de la express n y la exquisitez del descendilonte de Godofredo, SUPT-Iml' lo de "'vulgarmente Ilamada de ]as nafga ". .-. Y parece que medio se ha. indlignado por tan importantisirna supres16n. Pero pienso verlo, mariana y le ofrecer& no suprimir nada, absolutamente nada, por posterior y desaguante que sea.
Esto de jas't'Aducciones pudiera valerme la comida, pero tile hacen'falta las venerable, "conexiones". Si tienes W alguna nol&jes de enviiArmela.
Bueno, por Atimo, si no se puede publicar el libro alla, apelar6 a la editorial "Ercilla", en donde me han ofrecido un chance amigos conectados con ella. Pero prefliero Mexico. En todo car o, me de'uelves el material que te envio, torque s6lo tengo una coplia mds.-'

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Aji, caramba, olvidab.a. cosas impgrtantes. S' se public el libro, no -Ppedes Avidar una plana que diga: Otras obras del ,Autor: Batey (para que no sediisguste Gonzalo) En Prepam. .Cio n. Mella.(Biografia de una juventud) y Con Sandino, en'N caragua (Vida de Carlos Aponte) Y, al final, del libro., sl" es-te 'no fuera un libro serio, demasiado sen*o, yo pondrfa, como la p1cudi'sima de Ofellia Rodriguez Acosta en su muy mfis archirrepicudi'sima, conference sobre la mujer, el sexo, las igualdades y que s6 yo cuantas pendejadas, que los papanatas intelectuorre-volucionarios de la Habana le permitieron con aplauS I O-SO Una lista al final "de las obras de consulta, v pondria, 'corao ella que tampoco las ba leido, por supuesto- go Marx y L4-xnln. Obra,%"... Asf, despectivamente, como quien no le da importanda'... Desperate que se me olvidaba, una. cosa de veras. Venes que an"adir: Materialismo Hist6rico, de Nicolfis Bujarin, traducida en un,16n con Gabriel. Y otra cosa que me olvidaba ;eia la de pedirte que me consiguieras el mayor nu mero de e jemplares para mi".
En fin, que como tudo testament, esto se prestari a miles de finterpretaciones y, o.jala que, por la cuant # a de ]a herencia, de lugar a seculares pleitos.
Y basta tus noticias. Cuando me mandes algo certificado me lo pandas a mi nombre o a] de Carlos Rojas, como mejor te cluadre. Recuerdos a tu m Jer de nosotros dos,

Pablo






New York, 15, 7, 935
Otterido Jose Antonio:
Te escribl" el dia 5 del rnes pasado y luego el dia 9 te envie"
-ibro del Presidio Modelo, y al a pesar de que ha transcurrido casi mes v medio, no he recibido un acuse de recibo. Necesito, pues, que me mandes unas Ifneas pam saber algo sobre ]a suerte que haya corrido el envio, que hice por certi.. ficado. Rafil tamb*e-n te escribio hace flempo v no ha recibido contestac116n tuya.

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Tengo muchos asuntos' en'la cabeza y por 'e'so no te he escrito., -antes para indagar algo, pero ahGra te suplico que me contests. Y no necesito dectrte que no tengas -pena por'no haber -obtenido nada favorable. Al contra'IO, pues mientras ante's sepa que no se public allit, miLs pronto podrd hacer g. es iones por otro lado. Prec' t"' F i amente maftana ver6 aqui a Josd Marfa.'Cliacft, que pasa. para Espanba, segrdn supongo, y espero quel,61''podr.4 darme a1gunas direccionet para gestionar en Espafia, con algunos amigos, la publicac16n del fibro.
Te suplico, asimismo., que, en caso de publicarse all;i, me mandes a la mayor brevedad possible los originals, pues s6lo, tengo, una coplia y de ella no me puedo desprender. De todos modos, quisiera, saber si has lefdo, el libro, y que opini& te rnerece;, Hasta ahora, en realidad, s6lo, lo han lefdo lectures mis:o menos interesados, por haber hecho v'*da conmigo, alld Y quis4era tener tu opinl16n, de lector casi puro, si no fuera torque ya has sildo cn'tico;, para concern una impresi6n mdependiente.
-511 IF
Mafiana m. e: dispongo a escno I rie a Olivin para ver sli ahora estit ella dispuesta, a suministrarme datos iffitimos sobre Julio Antonio; como tfi me ofreciste algdn material "de prn*nera Man( it,
) : te recuerdo ahora el ofrecilmilento. Me propongo seguir acopiando datos sobre su V*da para escribir, una bliograffa que comprenda aquel perfodo **cial de la revoluci6n. Me revientan algunas comparaciones estilpidas. Y es necesarlo recordable a la gente quien, fue quien cuando nadie era nadie.
Creo que t4 habras recibi'do la petlicli6n, pero, por si no te ha Uegado debo decirte que, por mediaci6n de "Orto", recibimos Tete' y yo la petici6n de que enviAramos "nuestras obras", "nuestras biograflas" y "nuestros retreats", a un seflor que debe ser un lector te4ble, pues se propane nada, menos que publicar una Antologia de Poetas y Proslistas Indoamericanos, que constard de tres tomos de 560 piginas cada uno. Este hombre admirable, capaz, seon parece, de leerse la edici o**n del Times de los dominos, sin delar n1i los anuncios, se llama Ricardo S. Freira, Y su direcci6n es: Independencia 330, San Rafael, Mendoza, Argentina. Por si te'interesa mandarle "tus obras", '"tu biograft'a" 4' 4ty tu retrato"p, tib ""do la letra".
T te, dejo, con recuerdos de Tetd y mios para tu "ecoblia". ftro cont6s tame pronto. e,Y qud hubo del libro de Langston Hughes?
Pablo

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New York, 14 de 409to &, 1935

Oueri& Josd Antonio:
Hacedfas que tengo que contestarte Por tu optimist corta sobre el libro de Presidio. En realidad no he tenido tempo, torque hemos, estado de mudanza. y, sobre todo, porqt& 'he estado reallizando un trabajo, de carActer politico que ;Wfa caesar verdadera sensation en-Cuba y del cual, lan Pr4llio xeciba folletos, te env liar6 cop ias, torque, como historiador qde tambldn eres, te babrA de interesar en alto grado.
Ya., un poco -mAs desocupado ahora, he podido ocuparme de sacer-las copies de las lists que quiero se incluiyan-eh el libro -de todas maneras. La primer, sobre todo, que con'tiene la hista de los presidiados muertos. La segunda tambidn-seria,
-muy revolucionarlio lincluirla torque contiene los nombres de todos los press. Esto lltimo, ademAs., puede propliciar la vetita de various ejemplar-es', supongo yo.
Me queda adn por enviarte el grupo, de las f6tografias. Ahora bien, estas no te las mando sin promesa formal tuya de no desprenderte de elfas como no sea para publicarlas., y', aun en este caso, debes recuperarlas. El asunto es que tengo un compromise moral muy grande con eIlas, pues son de un pre o lustre, Jos4 Rodrfguez Villar, aquel que mato al duefio dd-la Ambrosfa Industrial, y el cual, a escondlidas, fue hacienda un album para regalarselo a su madre cuando saliera. El me d*o el album en custodio, con promesa de que lo hicliera Ilegar hasta ella en caso de que lo mataran, cosa que muy bien puede ocurrir todavia. ComprenderAs, pues, el iinter6s que tengo en no perderfas. Son magniffica' y sllo te las enviafa si hubiera efectivas posibilidades para la impres16n. del fibro. Avisame sobre esto. La colecci6n que tengo de retreat de los ase,sinatos es estupenda, y lo lismo la de las vistas del Presitfib y su construction. AdemAs, tengo reproducci6n de escenas de trabalio v de muerte.
Me satisface mucho que el fibro te haya gustado. Y me alegra concern la buena impression que les ha production a otros, escritores de allS. La idea de cambiarle el titulo sl no me seduce. Compren6 que "Loshombres azules" es un titulo bello, de posibifidades hasta cinematografficas, pero no se. te ocultarA que es un poco literario. En cambio "Preslidio Modelo'% es de una terrible konia que quiero conservarle. AdemAs, yo escribi el libro con el prop6sito de la denuncia, para que se conociera

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. I
-ese antro v debo sacrificar cualqui*er cosa. a este prop6sito. Si acaso, yo creo que como subtitulo -ya el fibro fiene un capitulo que se titular asf- se le puede ponerlo de, "Los hombres awles"'. Te agradezco las efectivas gestiones que has hecho Por el, libro y- ya sabes que quedas nombrado, padrino del mismo. I A Alberdii y a Maria Teresa Le6n los fui a ver una noche aqui, pero hablan salido y no los pude concern. Sal6dalos y dale las gracias a ella por su gesti6n por el libro. Tet4 te envl'*ar;i su 11bro para ellos dos y te ruego que se lo hagas flegar. Ella no se los mando a Espafia por no tener direcci'n.
Debo communicate que estoy trabajando. "Tigud" un chance, Primero de "'porter" y luego de Waiter, extra, en el cabaret '"El Toreador" donde a1gunas notches trabajo, me gano las propinas y la comlida. Algo es. Como caso curioso te contard que el Pnimer servicio que Mice fue a un americano que chapurreaba el. espan-ol; comenc6 a hablar con, 61 y result' ser Joseph Free%man, el autor de La Diplomacia del Dollar, y te conocia a ti y a otros arnigos. Me pidlio que le enviara capituios del 11bro para traducirlos y lo bare" uno de estos dias.
Cont6starne pronto sobre el envio o no de las fotografias y sobre las posiblificlades de la impress& del libro, para, en Is v
caso negative, dirigirme a Jos6 Maria que tal vez pueda hacer algo en Espanfta.
-Has leido Huasipungo? Es una verdadera epopeya. En estos dfas Dimitri Ivanovitch, el escritor colombiano, me presto el cuento ""Camino", de un joven escritor mexicano, Tuzens 'T(>rres, creo, o algo asf. Es estupendo.
Recuerdos de Tet6 para los dos. Y hasta la proxima.
(No estd firmada.)
Vivo abora en casa de ]a madre de Aponte: 523W, 143 St. Ap. 2D.





New York, 15, 120 935
Querido Jose" Antonio:
Hace mucho tempo que me debes carta, pero no puedo de*'1 9 .
morar mas tempo en escribirte de nuevo. Ya le escribi a Aure26







hano d[Andole Ooderim'.2iinplios'pAra que kesibatam el fibro del Presoidio yo me lo retnitiera a flin de hacer, por otros lugares, nuevos intents de publicarlo. Dado su volumeni,-nocreo que. fuera de Botas, pudiera publicarlo niffiguna otra editorial en Me'xico. Por lo tanto ', corno es mi deber hacer todas lashes. tiones, possible por publicarlo, te pido que, a vuelta de correo, nieJo remitas para enviarlo a Espa-fiA, probablemente a SuArez S011s, que supongo yo tendrap buenas conexiones all.A. Tal vez Aureliano no te haya podido ver para pedirte los, orign'nales, pues no he tenlido contestacidn a la carta que. le -remitf.

Cuando me hagas el, envio, no olvides de incluirme las dos P Ito
lists que te acom'pafie' u, imamente. Te ruego, asimismo, que .I"@.
me hagas el env'o por certificado, aunque te cueste unos kiloso"
0
mas.
Te acompanho los dos ejemplares del -periodico que venimos publicando. Claro esta que te plido protecci6n para 61, para lo cual debes enviarme lo que pueda.s. Mi test's es que un centavo es el franqueo de cinco elemplares. Esto te lo plido muy en serlo. El perio'dico nos cuesta alrededor de $70.00, iincluyendo papel y franqueo, y todos nosotros, inclusive yo, estamos desempleados, y el resto del grupo percibc los miserables salaries de New York. Por ello, cualquier ayuda nos resuelve un problema.

Hemos levantado un club C'Maxtf"', 15-17 Hamilton Place yo 137 St) v, vamos a cre-ar una. biblioteca. MAndame fibrous relao, cionados con la historic de America yj, sobre todo., de Cuba. Todo, lo que se refiera a la doctrine de Monroe o. a figures de Cuba. Tambien revistas, si te caen al, paso.

Que hubo de las traducciones de Langston Hughes? Tete** quiere saber la direction de, Alberti.

Rccuerdos de los dos y a ver si crumples mis, dos encargos principles yo urgentes: envio del libro, y ayuda econ6mica para el peno'dico. Y despuds, libros.

Pablo


(Hay una nota final manuscript que dice: "'y recuerdos miosl. Tet6f.f.)

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LA 41BOLITA"' EN NEW YORK

El-vict*o de moda..
.,En New York, capital del vicio, esti ahora. de moda, la "bolita"O.. Y, como todo, en la. gran ciudad de los presidlarios. Jibres, la. "bolita" se ha. organized y es hoy como una telarafia anvisible e indestructible que se extended desde el centre a todos los, rincones de la ciudad. Y en vano el Comisionado Valentine. reali*za una magnifica labor; y en vano los peri6dicos de mAs ganada serliedad, como "The Times", denuncian la plaga... La "bollita" se sigue jugando por todos y en todas partes... En los "Childs-",., en los "Laundry", en las "Cafeterfas", "Cabarets", "Factorias"I "Groceries"P "Cigar Store"'. OdDeRcatessen"... todo el mundo apunta... Judios, irlandeses, es,cocesesi, alemanes, franceses, italianos, espanboles., cubanos, mexicanos, puertorriquefios, chinos, filipinos... todo el mundo apunta. -La policia tambidn.
Pero New York., creada. para, refugio de todos los fugados del mundo, conoce, hace tempo, todos. los juegos... Tampoco la "bolita" es nueva. en New YorkL

Los precursors,
Z Quien fue el pri mero que tir6 la "' bolita" en New York' ?
Como todas las cosas iffiternacionales, 6sta tambidn permanecerA en el misterio... Como el nadmiento de Col6n, la. existenclia de Homero y la Invencio'n de los huevos fritos!... Sin embargo, a1guien debi6 ser el primer en "firarla"...
Todavia no se ha fundado aquf el primer Instituto destinado a emprender la investigation scientific del problema, pero no-es dificil que a la muerte de cualquiera de los mAs famo-sos banqueros neoyorkinos dste deje un legado de tantos millions de pesos para la creaci6n de dicho Instituto. ..
Mientras tanto, este organiwsmo -cuya fundaci6n es inmiinente- dice la Altima. palabra, en la material, habra' que conformarse con el resultado de las linvestigaciones empfricas de observadores aficionados. .
Por lo pronto "se pierce en la noche de los tempos" el origin del juego en la Louissiana... Hace 40 ... Hace 50 an"os, dicen que ya se jugaba la bolita en New Orleans, demaslado, pr6ximo a la Habana...






En New York acaso se jug6 entonces tambien, pero nadie puede dar hasta. ahora un dato concrete. Es necesario que
W
commence la Guerra Europea, para que en el 1914 aparezca la figure del primer gran patriarch de la "bolita". .. Se llam6... "'El Catakin Grande". Y despu6s V11"no "El Cataldn Chiquito",.. Despuds vinieron miles y para todos dio New York...
Peripecias de la Mcnica:
Hoy la "bolita" se "tira"' de la siguiente mantra: todos, los banqueros de New York se ponen de acuerdo, en un meeting .celebrado al effect, para adopt.ar un hlip6dromo que les sirva de base para sus operations. Este hip'dromo es hoy uno y manana otro. Abora bien, el pago se hace utillizando los tomiln-ales de las carreras tercera, quinta y si6ptima. Como se ve, a diferencia de la Habana aqui hay que apostar no a dos sino .a tres terminals. El premio, cn consecuencia es diez veces mayor y por un peso el banquero entrega sciscientos!
Pero no siempre fue asi el "firo" de la "bolita". Han si'do necesanos mAs studios que los del professor Piccard para obtener un sistema que a la vez sirva de garantia. al pilblico...
11
.y a los banqueros... Porque asif, en real.idad, se ha mantenido una larga batalla entre banqueros y apuntadores para ver A#quien le daba la brava. a quien"... Ahora, en la apariencia, el negodo es justo.
Al pnfficipio se utilizaron los tres terminals del Bond Ma-rket (La Bolsa) y despu6s los del Clearing House. Pero ,ocurrieron robos de numerous y, adem:fis, el Clearing House, para no prestar su cooperacioln al viclio, determine publicar los numerous redondos, en millions, sin terminals. Fue precise modificar de nuevo la t6cnica. y se utilizaron entonces del [sic. por "dos"'] n,6meros del cambilo, y uno del balance. Pero siempre habla quien podia claverr" a Jos banqueros, por anticipado.
El Tesoro de los Estados Unidos parecM en estas condiiclones lo ma's sagrado de todo... Y la experliencia, so"lo, le dur6 .a los "banqueros" algo, mas de una semana pues los, incorrupfibles funcionarios del Tesoro se enteraban con 24 horas de anticlipacl6n de los ndmeros y en una occasion le "cargaron" un nfimero al "Francels"'., un negro de West Indies que fue en un tempo el ma's famous banquero. de New York, y le hideron pagar varies decenas de miles de pesos...
I
El golpe fue tan rudo que por una semana se suspendi6 el "firo" de la bolita'y entonces es cuando surge a la g1oria el

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nombre de un cbmpanhero en la--prensa, reporter de un perx*odico, ncoyorklino, quien "dio la:letra" de que se utilizasen los dividends de las Mutuas de los hlipoldromos.
La, idea genial fue acogida con general beneplAcito y en
ida Comenzaron a utifizarse dos terminals de la,
segul uinta.
carrera y'uno de la septima. Mas, "por una combinaci6n -se. gun me express elegantemente el erudite que me suministra los datos para los lectures de BOHEMIA- se podia entrar en el guiso" ... Y parece que por esa, misma "combinacio'"n" u otra parecida, un hiip6dromo de Louissiana, que se supone perteneda a los racketeers, durante cincuenta y un dias consecutivos estuvo hadendo trampa...
En este punto es que se aprueba el sistema, que hoy lr*ge el pago de los banqueros; esto es, el, tomar los: n4meros de let tercera, quiinta y s6ptima. carrera. Y ahora, ya. el pAblico tiene un chance problematic, al paso que Jos banqueros, tal vez, cuando, fienen un number muy cargado, si el hombre de ]a Mutua es de ellos, puede salvarlos hacienda, a1guna apuntaci6n final que haga variar el terminal... Y, para eso, es necesarlo el hilo director desde New York al hip6dromo lo que, desde luego, no es tan dificil tampoco...

Mecdn*ca del jugador at banquero:
El racket de la. "bolita", por su existenclia legal, exige una mechanic, especial y, sobre todo, mucha, "grasa"... Pe-ro dlr 6sta hablare' luego.
El jugador no conoce al banquero. S O-Plo conoce at collector, at apuntador. .. Pero es que e'ste tampoco conoce at banquero, sino solamente al "controller"' o "runneripl, quien es el, encargado de Ilevar todas las apuntaciones al banco. Es decir, que el'banquero cuenta con una red complete: primer, cuenta con un, grupo de "control lers", hombres de confianza, y estos, a su vez, valb6ndose tambien de personas de su amistad, parentesco, etcetera, rarnifican la, oportunidad de apuntar. Los colectores, por su. parte, no le recogen apuntaciones mis que a conod dos. Es un sigilo que escucha toda la Ciudad... Una enorme cantidad de pequen-os establecim'l'entos son verdaderas, bolsas de apuntaciones.
En las horas de ]a mariana se realizan casip todas las apvntaciones. Al mediodfa, las oficinas de los Bancos, que cambian de lugar por lo menos dos veces por semana, para evadir la astucliapolicifaca, trabajan febrilmente. A las dos y media se

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,ecibefe.-na los pnmeros, nCtmeros de las carreras. Cuando termMia la s6ptima, ya se conoce el n6mero premliado Y en una hora es repartldo por toda la cludad el dinero. Por la noche cada. cual heL cogido su dinero. Y de nuevo comienzan las apuntaciones de acuerdo con el filtimo suefto tenido; de acuerdo con el nfiinero del taxi; o del subway; o con la Papgi*na de un libro... o, con el &sastre del dia anterior! ... Porque la superstici6n no tiene patria, segdn parece, y aqui sienten, su atracci6n igua que en Cuba. Hubo, inclusive, un banquero tan astute quo conociendo la influence de la superstition, compro una gran cantidad de esos libros que iinterpretan los, suefios para que sus controllers y collectors los trepartieran entre la clientelea".. .
Y hay todavia, en esta mecdnl*ca del jugador al banquero y del banquero al jugador un aspect mis: el de la quiebra. Ha hablido bancos que han quebrado, como cualquier Banco National de Cuba, y todo el mundo ha perdldo su dinero... Otras veces solo se ha -tratado de un "ronnieps 0 un "Collector"'., encargado de repartir demasiado dinero por su barTio, q u e s c ha alzado con 61 y se ha ido a vivir a Filadelf iia o Boston, para volver poco despu6s... Seguln parece aqui tamblidn se crumple aqu6llo tan filoso'fico de que "'entre americanos no vamos a andar con boberias'"...

Historic y sociologia de [a "bolita" en New York
Es curioso. &or que la "bolita", que comenzl siendo latina, ha pasado al control de banqueros americanos? -Por qu6 la ic
policia no puede reducirlo? -Por que' en los Altimos aflos ha adquirido tanto auge? ZHay algun remedio contra ella?...
A todas estas preguntas ha responded favorablemente mi crudito.
El cree que la "bolita" es ya americana y arenas si hay banA
queros fuertes cubanos, por -la falta de uni6n entre estos, Y las
illas que hahecho que los "meetings" no hayan sido nunca completes, quedando siempre fuera banqueros que no acataban 6rdenes del resto. Ademas, el negocio se hizo, tan grande, que flam' la. atenci6n de los mas audaces racketeers de New York, dotados de organiizaciftt body guards y todo' los ddtalles anexos...
Por otro lado, a pesar de las actividades implacable del
4.
Comisionado Valentine, a quien generalmente se consider

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< --Oxno insobornable, la policia, de New York no puede con Ios boliteros. . (Mi erudite' se sonrie sutilmentel, w W)
Por una sola razon la "bolita" esti hoy de moda en New York. Los gangsters, al disminuir el negodo de la bebida, nece, sitaban otro modus vivendi". El de la "bolita" ya estaba organizado y tenfa una base viiciosa, esto es, natural, y, por lo tnismo, perdurable. La tipica ferocidad de los gangsters ha disminuido al camblar de negodo., pero eso no obstante hace muy poco muri6 en Harlem un hombre aquien se acusaba de haber entregado a1gunos bancos... Nadie... sabe qundnes, lo n1ataron. .
New York siempre tundra' algdn gran vicio de turno; pero el de la "bolita", segun piensan a1gunos, cerebros, equilibrados puede ser encauzado, hacli&dola, senclillamente, oficial... Quiere decir, en otras palabras, que una loteria del Estado acabarla con la de los partliculares, torque el Estado les ofreceria ma"s garantfas a los jugadores...
I Mas hay un poco de miedo. . eCuall seria entonces el gran
vicio de la gran ciudad?...



EL NORMANDIE NO ES FRANCES...

El "Normandie".. nuevo emperador de los mares, acaba de atiribar a New York, para completer su viaje inicial a travel's de'l AtIdatico.
Su llegada ha sido un suceso inolvidable. Desde Sandy Hook hasta los nuevos "piers"' del West Side, frente a la calle 48, en donde atr-ac6 el enorme buque, centenares de miles de personas se agolparon para presenciar su incomparable majestad deslizante.
El Battery Place era un mar de cabezas. En Brooklyn, en New Jersey, en Staten Island y Effis Island, m'les y miles acudieron a ver pasar al coloso, la obra movable mAs grande fabricada por el hombre en todos los tempos. Desde todas Ias ventanas de todos los edificios riberen-os un aletear fantastic de pahuelos alegraba el aire de la tarde espl6ndida. Las torres de todos los rascacielos fueron alqui'ladas para observer la Ilegada del "Normandie" desde los Narrows. Mis de treinta aeroplanos, lincluyendo, escuadrillas del Ej6rcito y de la Marina,

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evolucionaron sobre la nave. Y el anchuroso rjo Rudson se l1en6 de centenares de remolcadores, ferries, c s y peque. fias embarcaciones, todas atestadas de gente que escoltaron al barco desde el faro flotante "'Ambrose" hasta IGs nuevos espligones, afin sin terminar, que ha sido necesanio construir para que tuviera donde. atracar.... Y los aires se han Ilenado por un buen tempo con las aclamaciones de la multitude y por el :Saludo caballeroso y cordial de los otros p1gantes diel 0 y por los pitazos chillones de todos los remolcadores del puerto, uno de los cuales daba remolque a un lanch6n desde el: cual un Mickey Mouse c7igantesco daba. la. blenvenida al "Normandie PF que, de vez en cuando, coronandose de una sutil nubecilla, respondia con ]a proftinda voz de su -stirena al saludo de sus m.is peq uen'o companies del mar. Desde todos los radios de la Ciudad 'Ta Marsdilesa" entonaba su impetus de victoria.... En la "Isla del Gobernador, un prisionero aprovech6 la estaitica admiracio"n de los guardians para darsc a la fup... Los que han vivid muchos aflos en. New York so"lo recuerdan un suceso semejante en espectaci6n, grandliosidad y entusiasmo- la fleggada de Lindburghl, cuando regres6 de su prodipioso viaie a Paris.
Sin dudaha sido asi. New York ha recib*do al "Nonnandie" como se recipe a los heroes inolv4dables, y proplios. No ha. ido esta vez esa-cosa un poco artificial, del paseo por Broadway (El "Normandie" no cabe por Broadway!) con la Ituvia de papeles viiejos, picados en pedaci*tos que, como una nevada, se lanzan desde todos los pisos a la calle, cada vez que por la gran avenida pasa la comiffiva de a1gulen destinado a recibir las; flames de la ciudad...
Esta vez, has Raves de la ciudad le han sido entregadas a Mme. Albert Lebrum, esposa del president de Francla, la que, a pesar de eso, no ha sido ma" s que una de I as pasaj eras del "Normandie a d 4 .

El "Norma tidie "' es neoyorkino
Se comprende est-a actitud de la cliudad de tMew York hacia el trasatUntico sin parallel. La realidad es que el "Norinandielf no es france's. sino, ncoyorkino... Aunque haya sido construido en El Havre, y porte bandera de Francia, y se Hame "Normandie it es propiedad de New York... Es Jo que pudiera flamarse una propiedad pi-opurcional. Porque, en effect, en ning4n otro puerto del mundo, corno no sea en el de New York, puede sentirse dignamente anclado, el nuevo monarea de ]a

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hnagiWh-%t Cinta Azul del 'Atldntico. Verlo, y comprender en egilfdai)aue El Havre no puedeser su Puerto mattiz es una .; q 4,A '.
casa ngtaiiuinea. El "Norm' candies' es, un buque p-ara' atradirlo
4
al Pie, d6l "'Emplire Stjt6 Bulld ng 11. .
er-o.s* a1guien es ciego, y no- Duede disfrutar del placer-.Ade contemplar toda su i m-ponente majestad,. entonces, bastarL apelar al n-dmero Para que quede por complete, demostrado: que a barco, es neoyorkino y no, francs.
"gl N.ormandie" costo' $59 000 000! ... (Algo asi como 61 pre:. supuesto anual de la Rep6blica de Cuba. Con su tamifto la pr tisa americana ha especulado con larga fruicl6n. Por la. sec6i6ii -de'sus chimeneas Pueden pasar cuatro camiones de frente,
rnalnera' que por ellas podrfa pasar, en ida y vuelta, la CarretorAJeentral de Cuba. Si se quisiera colocar el barco en la Quinta' Avenida, no alcanzaria el ancho, de la gran calle, ni el de 'Jasl dos amplisimas, aceras lateraled, y habria que derribar, epiricios de lado y lado, hasta que sus bordas de acero quedaran ajustadas por el can-O'n de los rascacielos ... Si se quiere sabe''r: 16 que es, su Ion itud, entonces, imaglinarilamente 'e hace de'e'l un nuevo sky-scraper y Lresulta que, con la excepc16n del "Emplire", que le sacael remote de su torre metilica, es maS, alto, que'todos los, otros edlificios del mundo... Pero es auTi
ds gr6fica la comparacift si se coloca al buque detras del Capitolio. de Washiington o del de la Habana., y se ve que tan enormes edificios no alcanzan a cubrlir la longtwd, del barco, que.,asoma, de lado y lado, su proa y su popa, de singulares, lineas...
Tibro si. la magnitude delArasatlAntico es suf1ciente para "ciu. dadanizarlo" en New York el (,If Normandlie"', ademAs, refte otras conditions que acaban de definirlo como, el buque almirante'-de la flota. neoyor'kina.
r
; Entre estas conditions dos son principalisimas: una, su carActer international. y otra, sus records.
El "Nonmandie" se parece a New York por su cosmopoli... fismo. EstA hecho en Francia con gusto y orgullo francds- fue dis'enbado por un ingeniero, naval ruso; los models, de su casco fuefon probados en Alemanla, Hambur ; de los filtimos barcos itali0iros ha derivado lecciones para su velocidad y del porta aV16n Texington", de los Estados, Unlidos, ha tomato las experienci; s para resolver el problema de sus maravillosas maqwnarias, turbo-el6aricas. Y, para afirmar su carActer de gran bu4 ie'cosmopdlita, en su primer viaj* e ha traido una Pres lidente

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de Repfiblica, un marahjah hindd, una marques espahola escrftores fa osos, modiktos miembros de. 14 Acaderni P a Francesa.
fiigenieros, periodistals,'arilstas del c*Ad'y del, rad!6,, ministers. y millo narios, y todos, han 'paS46 ''c6m'odame"n"tei desaperciL b1dos..
Por filtimo, su condici'n de buque detentador del -record lo filia definitivaniente como de la bandera de New York. El "Normandie", es el buque mas largo, mAs acftcbo Y:,mds pesado del mundo. Ademas, es el mas veloz.barco mercante que jam"
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se haya construido) Pues en su primer vi aje'ha, roto todos los records existences: A pesar de haber tenido'una noche de niebla y a que, durante doce horas, sufri6 la,,rotura, de un tubo, & un condensador, logr6 vna velocidad'prome-dio, de 29.64 nudos por hora, mejorando la del "Rex", de 28,92 el. recorrido total lo hizo en cuatro dias, 11 horas y 42 minutes, mejorando tawb46n at "'Rex", que emple6 un tempo de dos horas y diez y seis minutes mas lento. Ademas., en un s6lo dia recorri'6 748 millag, doce mAs que su rival italiano. Y todo esto sin utifizar el mAximum de la potencia de sus. 160 000 caballos de fuerza, con los cuales podr1a mover sus casi 80 000 toneladas --doble casi que el "Leviathan"'- a una veloclidad mayor de. 30 nudos, sin extraordinario esfuer.o y, por airiadidura', sin gastar mAs combustible q ue el emplead 6por el "Ile de France" en sus 23 nudos! . .
Ya se anancia un intent del "Bremen" y del, "'Europa"', alemanes, y del "Rex" y el "Compte di SAvoia", litalianos, por mejorar la marca del "Normandie", y con esto, y con el viaJe inlicial del "Queen Mary"', ingl6s, que -no tardard un ano. se enconcqra'* la lucha por la Cinta Azul, emblemkio6a de la supremacia de la velocidad sobre el Atlalntico del Norte, y los, profetas pronostican que antes de mucho se via*ara de New York a Europa en menos de cuatro dfas.

Filasofia del "Normandie"
El recibimiento de New York at primer buque del mundo ha sido tan estupendo que el finico otro espectaculo, compa. rable al del coloso del mar., ha sido el de la multitud; el de meters por entre ella, tan enorme, y oir lo que hablaba y pensaba cada uno, en su admiration o en su envidia. Esta vez, los pasajeros, por muy notables que hayan sido, no han tenido otro interns que el de venlir en el "'Norman die", en su primer Viaje...
Los peri6dicos han amontonado pAginas ionteras de informaci6n y un acopio maravilloso de maravillosas fotograffas.

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Los fiftulares de las primers plans han proclamado la grandeza del monarch del mar. Pero arenas sli se han. ocupado del
0 0 .
otro espe&4tculo, del que todavia era mas imponente, el de la multitude. Yo tengo el gusto de la muchedumbre y me perdi entre ella, para oir, para saber las cosas que no se liban a publikar.
En el Battery Place, cerca del Aquarium, mientras esperaba (a Ilegada un viejo mar b no, oriundo de Holanda, contaba cosas. Cosas que 61 habia visto o que le habian contado. Contaba de
A
cuando el "Savanah", primer barco de vapor que cruzo, el AtIdntico., fue a Liverpool, en 1819,, en 26 dfas, rompiendo el '$record" de Crist6bal Colon que tard6 69 dias!... (Y la gente
se ri6, larga Y como bondadosamente de las gloriosa carabelas espanolas, Luego, record' que pronto harfa un s W glo que el "Great Western", que tenia mAs de 600 pies de largo, tendi 0' el cable. submarine, Y Rego' a cruzar el oceano en diez dfas. Y medio. Pero un no de gente me arrastr6 de alli, cuando sc vio asomar ]a proa del "Normandie", escoltado por remolcadores y toques de siren . Ya entonces no se pudo hacer otra cosa que mirar y asombrarse, hasta mas tarde, cuando el barco, despues de cuarenta minutes de maniobra logr' atracar, lo que tarabien consti*tuy6 un record, pues se recuerda que el "Levia than", en su primer arribo, tard' m-Its d.e cuatro horas en bacerlo.
Despu6s la muchedumbre se fue alejando por las calls, en busca, de los elevados y el subway, v s6lo quedaron groups de expertso" hadendo comentarios.

Unos, escepticos, proclaynaban su deseiicanto ante el taniano y -la velocidad del barco. Eran Jos que representaban la inconformidad humana ante todas las obras terminadas y siempre esperan algo mayor, mas grande, me*or. Son los descendientes del primer hombre que invent 0' el number dos. es decir, la posibuidad irnaginativa de duplicar la realidad.. Son IOS que querrian un barco que formara horizonte; que tuviera dentro cludades que se comunicaran por ferrocarril y hasta por mar- que hublera guerras'dentro del barco, que no hublieran puertos en el mundo capaces de recibirto y que, mientras unos pasajeros se bajaran por New York otros tuvieran que hacer-o por Cherburgo... Los decepcionados ante el "Normandie" eran los cscepticos; Jos que se burlan de los records del "Pa"Jaro Azul" de Sir Malcom y piensan ya en las posibiIidades de los viajes Iriterplanetarios...







Pero los. optlimistas cran mucho mAs numerosos. En lah! ,de admiration resolving su asombro Jubiloso ante el espectAculo soberbio del barco. Eran los orgullosos de ser hombres; de pertenecer a una species capaz de haber hecho las pi ,aCatedral de San Pedro, el. Canal de Panam 'des, el Paternon, ]a
ma Y el "Normandie". .. Para ellos el, barco era una maravilla y ya hablaban, como si las hubieran v1sto, de las estupendas cosas que traia en su interior, sobre todo, de la piscina, hecha en porcelain de Se'vres, y las laImparas de crystal de Lalique, y el Jardin Botdnico v las miquiinas poderosas y tan sencillas, que s6lo son atendidas por 125 hombres, de todo Io cual habian dado, cuenta las informaciones de los peri6dicos, en la. propaganda asombrosa que se Ic ha dado al buque...
Por otros groups, era la. hlstoria, la eternal dispute entre Io nuevo y lo v*e*o Io que sall'a a Muck. Muchos, despreciativamente, comentaban que el barco pareefa un zapato nuevo, acabado de embetunar; que no tenia nada que no fuera taxnafto; que era tosco, pesado, a pesar de ser tan ligero... Otros, por el contrario, lo mejor que le hallaban era el que fucra tan nuevo, tan reluciente. Si acaso, la. Agil y cortante proa, tipica. de los veleros antiguos, les parecia anacr6nica.
Los primers pertenecian al 9-cupo de los que pi-ensan que no hay grandeza sin historic, slin tragedia. y preficren al "Titanic"', que nunca Ilego, o al "Lusitania", torpedeado, a este "Normandie", que parece, de poderoso y rdpl*do, que nunca serA hundido, que siempre Ilegarap 1. 4 1 Para los segundos, la grandeza equivale a la historic, haya o no tragedia. Pertenecen a los que saben que el "Emplire"', antes de estar termlinado, por el hecho de ser el edlificio mas alto del mundo, se hizo tan famous como el Circo Romano, la Muralla, China Y el Kremlln de Moscou Y les costa que esta nave es ya mucho, mAs conocida que Jas de Agrippa y Jas. hundidas en Trafalgar...

Psicalogia del "'Mornwndie"
El '#Normandiie" ha provocado una. verdadera revoluci6n. Los juguetes Io reproduced. Los anunclios Io utilizan. Se ofrecen viajes en 'I como premios a concurs. Perfumes fienen ya. su nombre... 1 Sin duda la grandeza equivale a la historic! . Pero, de todo esto, lo important sobre todo es la psicologia
-a travds de 61...
Un periodista americano, al describir su majestuosa entrada, Hena de digaidad y de grandeza, dijo que el "'Norman17







die" bab'a I-legado, ddndose la importance de una prima donna latina. .
El capitdn del "Rex", el veloz buque 'litaliano al que el "'Norm an"die acaba de arrebatar el ce'trd, envi6, con la Upica. cortesia latina, t n cable de sincere fellicitacii6n por el'triunfo del nuevo' innerer.
Los capitanes del "Tremen" y del "Europa", alemanes, no enviaron cables-, Pero, en cambio, se anuncia que ambos buques intent arin rormppr el tempo del barco, fra nee s. Q Alsacia y Lorena en el marl .. )
El Director Gerente de la "Cunaed Line,". al concern el triunfo del "Normand'e", se lim*to'* a decir: "All right", y cuando se le pregunto si no cre # a que el "Oueen Mary" podria sobrepasar al- barco.franc s, dijo que no sabia nada... QPor qu6 los ingleses, no fienen tanta fama de hermifticos, e inalterables como los. chinos?...)
Por su -- part'el la pren's americana,, entusiasmada ante ]a grandeza det "Normand'e". al que llama "Emplire" del Mar, recuerda, como avergonzada, que la flota de los. Estados Unidos no tiene nada. comparable; y los columnists de m6s nombre d*rigen saeta.s sangrientas al gobiierno por no aumentar la marina yanqui.
Entre la ffiultiftud, un ciudadano frances, que adn conservaba en la mano la banderlita de su pai's con la que habla saludado -el arribo del trasatlintico, comentaba con un grupo el origen'del nombre del "Nonnand*e", y afirmaba que de aquella provincia, francega hablan salido, los m6s, grades marL nos del Mundo: los abuel's de Eric el Rojo, el que Ileg6 a Am"rica mucho antes que Col6n,...
En otro, grupo, uno, al ver desfi'lar lentamente, por la I -fn e a de muelles., al "Normandie" frente a los otros closes del mar, que lo saludaban corteses, a pesar de que'los distniinufa, d**o:
-tas chime'neas del "'Resolute"' y del "Deutschland" deben ponerse PA11das de envidia! ...
Otro, niAs categ6rico, aunque medio a ronistat asegur6 que 10 19
si 61 fuerael capital del'. "Bremen" y del "Majestic", amanecia colgado en I su camarote, pior no poder resisfix semejante huOllaci
Mi on...
Cada uno, en sus comeritarios a trav6s del "Normandie", revelaba sii sentido de la vicla.
2 JQ







Pero lo mejor fue lo iAltimo; lo digno de una escena del teatro ""Alhambra".
Afguien habla estado hablando de historlas y de hazafias del mar, y se hablaba. en el grupo, cuando llegu6 hasta 61, del capltdn del "Normandie". Ren6 Pugnet. Unos le reconocfan m6ritos y otros afirmaban que cualquiera hubiese hecho su oficio. Y vino la polemical de si los maripnos ingleses eran mepres que los franceses; los lita-lianos que los espafioles y los holandeses que los alemanes... Unos proclamaban las grandezas do la mechanic y otros glorificaban al hombre, supremo creador... Pero la discussion acab6 rAplidamente cuando algui*en para espantar a todos los contraios, ape16 al supremo nombre del mar; a ese Crist6bal Col6n, sustituto de Neptuno en la mitolo 'a modern, eternal fuente de discussion entre Espaiia e Italia, y afirm6.-,-Qu6 no hubiera hecho Col6n. al mando del "Nonnandiepp?. .
Y el contrario, vencido, ape16 al truco, y respondi'6:
-Mlire, s! usted sube a Col6n al "Normandie", no sabe n1i para donde le queda el NortO...
El grupo se d*solvi6 entre risas y el buque, a poco., ante infatigables admiradores asombrados, recibi6 los chorros lumiO .
n1cos de los reflectors, para dar la sensation de que era un pedazo de Broadway en el mar...
Este es el gigantesco navio franci6s que New York ha reciblido como propio, torque lo n-ecesita; torque tuvo en sus dfas al "'Great Western"', at "Alaska", al "Majestlic", al Musitania" y al "Leviathan" pero, a pesar del "'Bremen,"' y del "Reie', le hada. falta en su puerto el buque que no sintiera la humillacffio'n del "washington Bridge RY ni del "Empire State"...
Alon dia, cuando New York construya su primer edificio .A *
de 200 pisos, el "Mormandie" le resultara vxejo y pequefio, y lo venderd corno hierro vl*e*o, igual que al "Leviathan".
Y un nuevo coloso del mar no tardarA en ser recibi'do triunfalmente en sus aguas...





In





















p
La Revolucton del 33 vista por la
prensa francesa de, la epoca


Roland Labarre
Traducc i6n. de Pedro de Arce

Entre las numerosas occasions en que Juaii Marinello apared6 a la vanguardia de la lucha del pueblo cubano por su liberacift social y la independence. de su pal 0 s, no cabe duda de que merece una menc116n particular ese final del vemno de 1933 cuando, al volver del exiflio tras -la caida de Machadof Ileva a Cuba, desde Wxico, las cenizas de Jullio Antonio Mella, y al presidio las ceremonies organizadas en memorial del desaparecido, es uno de los priAmeros en hacer frente a !a arbitrariedad de Fulgencio Batista, quien lanza su soldadesca contra la maniffestacion a fin de que el embajador norteamericano Sumner Welles le ratifique sus reclentes gallons de colonel. Por ello, hemos pensado que podriamos brindar nuestra contribuci6n al homenaje que hoy se le rinde, hadendo un studio de la fonna en quelos diaries franceses de la 6poca "'cubrieronrt esos acontecimientos en los cuales Juan Marinello proftmdiz6 mucho znAs adn en la acci6n revolucionada que habia emprendido fflez afios antes con. la Protesta de los Trece.
Ante todo, debemos sefialar que con el objetlivo de no extendernos demasiado en nuestro trabajo, hemos limitado la encuesta a solo ocho de los prifficipales O"rganos de la prensa

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I *
parisieiase: Le Temps, cuyas linformaciones sobre el extranjero eran consideradas como el reflejo de las opinions, del Ministe.
i i i
rio de Relaciones Exterliores- Le Matin, Le Petit Parisien L"In0 P
transigeant Y Paris-Soir, que figuraban entre los mas leidos por los gradess de la infonnac*6n"; L'Oeuvre, Le Populaire y LHumantte, que expresaban las opinions de Jos, radicals de iziquierda, de los socialists y de los comumistas, respectIL vamente. Fuera de esta. option han quedado otras publicadiones de gran tirada, como Le Journal y Le Petit Journal., Le Journal des Debats, los, cuales compartian por entonces,, con Le Temps, la fama de seriedad de que goza. en nuestros dias Le Monde; semanarios. que en esa 6poca, como L'Illustration,
Y
hay que decirlo, no tenlan la importance poliffica de sus actuales herederos; y, por filtimo, caso este ma's lamentable ailn,, Io*s grades dianos reglionales., como LdDifj7eche du Midi, cuya masa de lectures era tanto mayor cuanto que la radiodlifusi6n be) desempen-aba mas que un papel hmitado y la prensa de la c Ral no se d"fund' I w .
api I fa, en el interior. del pafs con la rapidez
que se difunde desde hace unos veinte aflos.
Dicho esto, los ocho titulos escog a dos constituyen'- 'Una muestra bastante representative de la prensa francesa de la dpoca; de modo que puede esperarse que'encontre m'os en ellos lo esencial de las opinions formuladas por los rotat'vos de Francia 6bre el problem que ocupa nuestra atenclo6n.
M aspect que mAs sorprende en una primer aproximac 16n no radical en la. diversilidad de sus punts de vista sobre I
lo*.'hechos en cuesti6n -Io, cual era de suponer-, sino', en la F rapprtancia que todos les conceded, con ligeras 'diferencta's ae, matcheses, a pesar de que en otros terrenos no faltaran notL cias sensacionales como la. marca de distancia de los av*adores franceses Coaos y Rossi, y el vuelo de la escuadrilla Balbo 6bre el Atla nfico; el parnicidio de Violette Nozieres, y el asesliiato del consejero municipal Oscar Dufrenne; la moc*6n anfimilitart'sta del Congreso del SNI, y las 'estiones de la SFIO
9
con e I'grupo'Renaudel; los viajes' de tdouard Herrio"t y de Nerre Cot a la Unift Sovidtica, y el atentado" all canc*01er Pollfiks; la crisis political, espan"ola, y los. primers pfi
.F I pasos del an
kvel'*t 'contra la recesi6n; las fricciones, sovi*6tico-nip'onas en las frontiers del-Manchukuo, Y las escaramuzas iniciales de la'iGuem "del Cbaco; cl'bombarded de las'aldeas afganas por la avinion inglesa, y las operaciones de la linfanteria franve a en- el. Atlas marroqu ; el primer desfile monstruoso de Nurembeij,. er al ppde.r,
despu6s de h Ilegada de Adolfo Hid v 71t, I
y sonado pro'c'e''so' dei incencuo del'Reicbstak, etc6tera.








Si bien es evidence que bastaria una rapid ojeada Para tener conocimiento de la frecuencia con que Cuba ocuP6 los grades titulares de nuestras ocho publicaciones., no lo es menos que s6lo mediiante un studio detallado de cada. una-.de
0
,ellas podremos preclisar com.0 presentaron coneretamente'lo.s acontecimientos que se desarrollaban en la Isla..

Le Temps
Este es uno de los, rotativos pioneers en descubrir unode
0
10s; signos mas, claros de Ia crisis final del, regimen cuando informa, ell los. U'ltimos, dia-s de jullio, sobre el conflict que esta116 entre el dictador- Gerardo Machado y el mediator ncir teamericano Sumner Welles, a pesar de que no se muestra tar merecedor de su fama -de diario "bien informado" I cuando el lunes 3.1 de jul"O. por ejemplo, insert implemented el cintillo ,"Cuba: incidents y des6rdenes", o bien cuando en las entregas correspond ientes a los. dias tres, cuatro, cinco, sei s: v siete de ago5to public, Cuba: efervescenclia polftica", para resumir derto nfimero de acciones que tenfan o-tra s*,a,,n* caci6n mds relevant que la que sus pAginas dejan engender, tales como la manifestaci6n llevada a cabo por los estudiantes de La Habanaen ocasi6n del sepellio de Juan Maniano Gonvilez Rubiera para protester contra la. mediaci"n norteaxnerqcana; la de los maestros de Santa Clara por el. atraso acumulado en el, pago de sus salan*os; las de los militants comun*stasde las ciudades de Santiago de Cuba y Camaguey contra el imperialismo norteamericano; yj por supuesto, la crecienteextens*16n Ae las huelgas a toda la Isla, sobre todo la realizada por el sector &I transported que, segCtn admit el propio diario, e.n su nfime*
ro del sel's de agosto, "no era ajena a la situaci6n, political
Para que Lc Temps commence a concederle verdaderamente toda su importanclia,-a la particlipad6n de las masas en la lucha contra la dietadura sera" precise., nada mds y nada meno s, que ocurra la descarga, & fusderia del'lunes siete de ag*osto contra los manifestantes que habian credoo, premidturament :j la falsa noticia de la huida. de Machado, propalada segfin'toda probablilidad porla organ*zaci6n terrorist ABC. Pero cuando, ese sangriento hecho le haga presenter que la fu rza. del movimiento popular esia a punto de dar al taste cbn'el escenario laboriosamente montado bajo el patrocinW'de Sumner Welles, con el, objetivo de apartar dulcemente del terreno a Ma.chado, todavia cree powder afirmar, el once delproplo mes, ,que el dictad6r sigue disponliendo, de un ej6rcito "c esp ., uyo iritu
,de discipl'mia se mantiene lntacto PP







Con posterworidad a la calida de la dictadura, el diado se muestra mucho mJL:s atento al comportamliento de las masas, pero no es sino Para preocuparse, para presenter ese movimiento en su aspect menos favorable y, en definitive, para encontrar en e'l, de antemano, el pretext de una. intervenci6n m flitar --que parece desear- por parte de los, Estados Unidos de Norteame'rica. De abi 0 que designed con el despectivo t6rmino de I',' populacho" a los revoludonarios que sustituyen la. inscril>ci6n grabada en un monument engido a la gloria de Machado por una placa a la, memorial de sus victims (quince de agosto); de abi tambidn que considered la, disoluci6n del Congreso como una media destinada a aplacar "la intransligencia de los estudiantes, cuYa actitud ha Ilegado a ser alarmante" (veintilsdis de agosto). Eso es, igualmente, la razon por la cualt al comentar el golpe de Estado del cuatro de septliembre, declare que "en la. mayorfa de las esferas se estilma que en virtue de la Enmienda. Platt se solicitard la. intervendO'n de los Estados Unidos de Norteamdrica" (selis de septliembre). Ese es el motive que lo Heva a pronosticar que el gobierno norteamericano no se conformard probablemente con una simple demostraci6n naval, torque Sumner Welles "no confia en los revoluci*onanos y torque ---cs de adm*rar la formula empleada- elementsts poco respetuosos de las leyes; han teni'do .1a impresi6n de quelos Estados Unidos de Norteam6rica no podrian emplear la fuerza" (siete de septiembre). De ahf tambien que se regocije de que el nuevo gobierno haya. dado "clierta prueba de energla al lanzar la policia, montada. contra quinientos communists quedesfilaban, precedidos por una bandera. roj a, contra el imperialismo norteameri-canott (nueve de septlembre). Por eso, ligualmente, deja ver su acuerdo con la, opinion de qlue "en estos moments, los cubanos, Para exterminar a sus adversaries, caen en los mismos excess politicos que el rt glimen de Machado"' (diecis6is de septiembre), o, incluso, de que "el sentimiento antinorteameHicano que esta116 al prioncipio como una justifficaclon del golpe de Estado popular ya, de P a senior sus consecuencias funestas para los interests vitals del pais" (diecisie-, te de septiembre).
Pero el mayor torment -lo provoca para este 6rgano de prensa, sin la menor duda, la actividad desplegada por el Partido Comunista, actividad que le iinspira el sigWente comentaMOM
El Parfido Comunista, bajo la cobertura del antima, I 0
periansmo, desarrolla. una propaganda febrile encamina44







da a granjearse el apoyo de .1as masas. Desde hace mu.
chos a-nos'. el proletariado cubano percibe salaries, muy bajos, y los jefes. de la reciiente revolucli& no parecen concederle bastante limportancia a este Problema. Los communists sacan partlido de la situacl16n y se esfuerzan por canalizar el descontento popular. La paralizaci6n de las negociacioncs, por otra parte, facility. 'la tkfica de los agitadores; el IE*ercito y la Manna tambien constituyen objetivos de ]a propaganda communist. Algunos pretended que en numerosos, casos el gobierno ha dado march atrAs ante la movilizaelio'n. temeroso de que los soldados se nieguen a avanzar y sc unan a los revoltosos en los centrals azucareros. E-1 movimiento es li.
dereado por el senior Martinez Villena, quien estuvo ex inacto durante tres afios que pas6 en Moscfl, y por el se-or Jorge Vico [sic.], joven fandtico de veinticmico anos, secretario de una organizac*6n revoluctonaxia en
el Caribe.
Esa es la razo'n por la cual no result sorprendente que acoja con ]a mayor comprensi6n ]a Molenta represi6n del veintinueve de septiembre'. y que no disimule sus simpatias por Batista al clitar complacido los despachos de las agencies de prensa que lo presentan como la gran vedette por haber declarado ""que impondria el orden y la autoridad en todo el pais con mano de hierro"' (dos de octubre). El eplisodio del dos de octubre lo incite a entonar nuevamente., el dia cuatro, la alabanza del arnblcioso personae: ""El h'roe del dia es, indiscutiblemente, el colonell' Batista. A sus dotes militaries atribuye el pueblo la victoria, y Ia muchedumbre lo aclama con grits de iV*va Batistal., -Viva Napole6n Batista'." El dia siete, Le Tewips sefiala con gwan inter6s:
w F
Fuentes bien inforrnadas anuncwtaron una decision
entre el colonelel" Batista y los estudiantes. Batista sostuvo numerosas entrevistas con Sumner Welles. Se estima que estas convers-aclones serial el indido de un ulterior entendim*ento con los. Estados Unidos de Norteamerica.
Dos dias despue's, en su entrega del nueve de, octubrep lnserta el siauiente texto sin la menor apreciacion desfavorable:
De, acuerdo con ciertas Indt'caciones, importantcs
elements del ABC y un grupo de estudiantes conven45








d 1pan en una suerte de program fascist, y ya corren -rurnores en el sentido de, que el coronel- Batista sena
el Duce cubano,

El' dfa diez Anuncia en. tono tranquilizactor: "El colonel tlailsta'debe vi*ajar en esta sernana al interior del pax's con el Oletlivo de p6ner en aplicaci6n las medidas acordadas contra 14 bAndas marxistas". Por Altimo, el dia doce rebasa sus proplos mites al e'xponer con la mayor seriedad que el ex sargento t ;iij ei prop6sito nada.menos que de economizerr reduciendo.
6 t presupuesto del Ejeorcit-o"

Le Matin
Mucho ma" s rapip damente se produce la alarm en las p Aginas de.este diario- ante todo, torque le parece comprometido, en Cuba7 el orden establecido al que no puede sentirse sino ligadoi, aun cuando ese orden revista las forms de una dictadura tan s6rdida como la de Gerardo Machado. Asi, las manifestaciones contra la mediacli'n norteamericana consti'tuyen para este rotation "disturbi*os sangrientos" (treinta y uno de julio),
-y las descargas de fusilerfa del siete de agosto no lo estremecen sino en la media en que le parecen indicadoras de que "la, situaci6n en Cuba se pone muy seria" (ocho de agosto). Pero I bastarA media vez que la revuelta popular sobrepase los poderes deLdlictador para que no pikense mds que en felficitarse por el- hecho -de q"ue el president Roosevelt haya. exigi'do su to renuncia inmediata", precisando que -"'los Estados Unidos de
I
Norteame'rica no poar P an parm-lifir que se prolongara por mas ti6mpo la anarquia imperante en ]a Isla" (once de agosto); y el nombramiento de Carlos Manuel de Cespedes le ofrece tanta tranquilidad que inmectiatamente se convince de que dit la revoluci6n en Cuba se ha terminado" (catorce de agosto). Pero muy pronto se verd obligado a retractarse, sin embargo, al, tener conocimiento, de que "contindan las huelgas" (diecisiete de agosto); y el golpe de Estado del cuatro de septiembre es tan poco de su. agrado que compare al nuevo equipo dirigente con una "farsa" (seis de septiembre).
En los dias siguientes, su inquietud no puede sino aurnentar, cuando corrobora que una "grave efervescencia relina en La Habana"' (nueve de septiembre). Y no vuelve a la vanquilidad sino torque "ante la creciente anarquia, Washington estA constiderando la eventualidad de una intervenci6n en Cuba" (diez de septlembre). Por otra parte, destaca con manifiesta a-legria






t f
Cuba no podria elevar la menor protest. torque ella
is ea'in-_S'_6ribi6 es vi'derecho extr'aordinarimo en. su.'Const*tucj6n"' (6jjee d :' e tienibre),- y' e oj
1, ercicio% de tse protectorado, le parece tanto mAs. natural cuinto que *-''subraya -con"descendiente "el pueblo cubano no esta' preparado Para la democracy" (dii dseis de septi"embre),."
X.partir.de esas concepciones tan "eminentemente" demooralpjp
tlic s de los derechos del pueblo. cubano, hace de los "'temores jiortearnericanos sus. titulares. de los dias diecisiete y dieciocho, de_ sept .etnbre, y del "peligro ro a o)) el correspondent al dia diecinueve. Pero'desde ese punto de vista el que super todas las maracas es un reportage apaTeddo en la ed4ci6n del dia veintlid6s y firmado por Pierre Plessis, pues. subraya su des cnpci6n apocaliptlica. de la sltuad16n con este magnffico epIfor. nema: "iY ahora los. perros de Leniin afillan a muerte!" 6C6mo asombrarnos, en. tales conditions, de que la Jornada del dia veintinueve lo Ileve a la soberbiamente balanceada conclus16n. de que d'el Partido Comunlista estA decldido a todo por aduenarse del poder medliante ]a fuerza", pero "en los moments actuales, slin embargo, predomi"Da la impression de que el. goo, 10
bierno seguirfa siendo, due"o, de la situaclOn" (Primero de octubre)?,
Le Peth ParlsienPor su partej, este dtarlo tambi6n le prodigy sus gracias aT d*ctador hasta los uAt'mos moments, ya fuera clitando con satisfacci6n el articulo del New York American en el que Machado declaraba, entre otras aserciones del mi*smo corte: "El pueblo'cubano en su inmensa mayorfa esta' conmigo" (treinta y uno de julio), ya entered en dose ante el pasaje de. su d*scur-' so'del s*ete de agosto, difundido a travds de la radio, en el que lps reprochaba a. sus antiguos compafieros de. armas el no diiriHe ya la palabra (nueve. de agosto)- o been, por filtifflo, asegurindo la vispera misma de su huida que "parece poco probable qu e el president Machado satisfaga el requer'miento de ;ibandonar el poder que le significara el president Roosevelt" (dlez de agosto). Ello no serA 6bice, slin embargo, para que con-Cluy'a con igual seguridad el dia once, al referirse a las p'e'rdidas provocadas Por las represalias polic f acas contra los comerCiantes en buelga:

Por eso el deseo de una M*tervenci6n. norteame'ncana que ponga fin a esa. situaci6n se ha generali*zad&
!b
Ontre'los habitantes, sobre todo entre los mAs. acomod*

47








dos, quienes teniendo que ternerlo, todo de una revolt.
ci6a desean"an ver a la capital bajo la proteccift de 1as
autoridades norteamericanas.
Carnbiando la casaca, pues, saluda la caida del dictator cl dia doce de agosto con un comentaio optimist. sobre la levoluci'n de la siftuaci6n, aunque no tardara en protester porque "la libertad conquistada degenera en licencW' (quince de agosto), torque "los communists despliegan una gran actividad en toda. la Isla" (veffiticiffico de agosto), torque "pnan tercreno rApidamente"' (ocho de septiembre), torque "hart decidido disparar contra todas ]as fuenzas norteameri"canas que pumeran desembarear, con el objetivo -dicen- de demostrarle al mundo que Cuba no es una colonial. de los Estados Un*dos de Norteame"rica-" (nueve de septienibre), torque "las manifestaciones comunisi tas de car4eter mAs o wenos antinorteamericano. s*guen siendo numerosas en la provincial de Oriente"' (veinte de septiembre), torque "las huelgas, las agitacliones, o1weras y los deso"rdenes contin6an un poco por todas parties en la Isla" (veinflicinco de septiembre). Es precliso creer, sin embargo, que ]a actitud de Grau San Martin, y, sobre todo, la de Batista, logran tranquihzar esas inquietudes con bast-ante prontitud, puesto que las paginas de Le Petit Parisien dejan de preocuparse al respect antes de que el mes de septlembre toque a su fin.
L'*Intrans* nt
tgea
Aqui no se observe una mejor disposidon hacia el movimiento popular cuando vemos que actopta implicitamente la )PM*i6n de que "Ja negative opuesta. por el president Machado a Sumner Welles no puede mas que agravar la amenaza revolucionaria que pesa sobre Cuba'". Sin embargo, a diferencia
*.0
de Le MR Parisien, no se engan-a en relation con las posibiilidades del dictator, ya que express que Asante la actitud. norteairnericana, parecc dificil, que pueda, mantenerse. en el poder" (diez de agosto). Asimismo, vernos que el dia trece de agosto brinda un andlisis bastante convincente de la situa dio'n al explicar que "'la cafda de la cotizacion del azdcar"' le habia. Propinado un golpe fatal a la dictadura; que el descontento de los '1 11
obreros segula ponienclose de manifesto tras la ca'da de Machado torque no tenian "'mds que un salario insufficient que no les permitia siquiera, alimentarsepr ; y -verdad esta no menos imPortante- que ]as arnenazas de intervenci6n norteamericana tenian su ori&gen en que 'la mayor parte de las proPledades Pertenecen a ciludadanos norteamericanos". Pero ello






no nos hace senior siffio con mayor derecho Para sacar a la luz su dupliclidad cuando ese mismo dia Pretende que el genera.1 Herrera, jefe del Ej6rc*to es "'muy querido en el pais"" y ""pare-ce el mAs indicado para resolver en estos moments un prc blerna politico complicado por questions econ6micas casi i*nsolubles relaclonadas. con la existence M*sma de la Isla"; cuando al dia. siguiente express el mismo beneplAcito a Carlos Manuel Je Uspedes y sostiene que su eleccl16n "ha sido aprobada unanimemente"; cuando al referirse, el dfa nueve de septiembre, al envio de treinta buques, de guerra a las aguas cubanas, enmarca la noticia con el p4dlico titular de "Precauciones norteamericanas cuando anuncia como algo completamente na. tural, el diecisi'ete, que "se estit considerando realizer un desembarco de marines norteamericanos en el territorio cubano dentro de algunos dfas" ; o cuando finge tomar en serio, el veinticuatro,, una declaraci6n de Batista en la que este afirmaba "que estaba dispuesto a tomar nuevamente sus grades de sargento si su presencia al frente del Ej6rcito constitula, un pefigro para ]a paz internal del pafspp.

Paris-Soir
La fonna en que precede Paris-Sair es mucho mds flagrar te, corno si todo, cuanto ocurre en Cuba no mered'era, ser visto sino desde el dngulo de Washington. Jilzguese por los titulares y subtitulares: "'Los Estados, Unlidos de Norteam6rica enviarAn troops a Cuba, donde la revoluci6n parece a pimto, de estallar" (nueve de agosto)- ""Los Estados Unidos de Norteamdnca enVi aron a Cuba un memoranda en el que amenazan con mtervenir militarmente" (diez de agosto); "El cuerpo expedlicionario norteameflicano esta' listo para partir hacia La Habana, donde reina el estado de sitio"' (once de agosto); "'En Washington se duda que el gobiemo provisional de Cuba pueda restablecer el orden en la Isla," (catorce de agosto); "El senior Roosevelt envia urgentemente naves de guerra a Cuba, las cuales protegera'n a los ciudadanos norteamerlicanos contra nuevos disturbi*os inevitable" (quince de agosto); "El gobiemo norteamericano refira un destructor de La Habana, pero sigue dispuesto a lintervenitr en la Iisla de Cuba" (diedisdis de agosto)40 Los Estados, Unidos de Norteamerica negocian con Cuba un nuevo tratado, commercial que le brindari a ese pafs el medio de vida. La calma vuelve a reinar en la Isla, donde los buques norteamericanos permanecerAn todavia por espaclio de a1gunos dfas" (diecisliete de agosto); "Se sublevaron en Cuba durante la noche, el Ej6rcito, la Marina y la Policia. Los Estados Uni49







dos de Norteam drica podrfan intervenir para restablecer el orden" (seis de septiembre); "El gobierno norteamericano se mantiene dispuesto a intervenlir en Cuba. En la bahia de La. Habana se encuentra un destructor preparado para ab fuego" (sigete de septiembre)- "'Los Estados Unidos de Norteami& rica reconocerain todo gobierno capaz de mantener el orden en Cuba, declare Roosevelt a los representatives diplomiticos, de la Am6rica Latina" (ocho de septiembre); "La Habana reacciona contra la presenclia de buques, de guerra de los Estados Unidos de Norteamdrica en aguas cubanas" (nueve de septiembre), "'Los Estados Unidos de Norteamerica y la Revoluci6n en Cuba" (diez de septlembre); "Nombrado Grau San Martin president de la Repdblica de Cuba. Lograra restablecer ef orden a fin de evitar la intervenci6ri de los Estados Unidos de Norteamdrica?" (once de septiembre); "En los Estados Unidos de Nortearn6rica se duda que el nuevo gobierno de Cuba sea capaz de garantizar el orden" (trece de septiernbre).
Esa espera de una intervention armada de los Estados, U*dos de Norteam6rica cesa ef dia. diecinueve de septiembre, en que se anuncia la entrevista Grau-Welles en el intenor de un articulo titulado "El gobierno cubano se Inquieta por Ias proporciones que asume la agataci6n revolucionarla". El pesar por la expectativa perdida parece impregnar los titulares del cuatro de octubre: "Los disturbios ocurridos ayer en La Habanaprodujeron cuarenta y cuat ro muertos y ochenta y nueve heridos. Los Estados Unidos de Norteam6rica siguen decididos a no, intervenor mediate el empleo de la fuerza".

V Oeuvre,
En los numerosos articulos, que estas pA as dedican al tema se observe un enfoque mucho mAs serio. Desde el ocbode agosto, por ejemplo, confiere su verdadera dimensl6n a las luchas obreras contra la dictadura. al inserter este ti-tular, "La huelga general en Cuba ha cobrado un carActer netamente,
9
politico, y la renun del president Madbado seri mm'ente"'. El dfa catorce, con su cintillo humoristlco "Evidentemente,
0
no hay que confundlir La Habana con Manchuria", sugieremediante una antifraslas que los Estados Vnidos de Norteam6rica. act4an en Cuba como le reprochan al Jap6n hacerlo, en Manchuria. El diecisiete se hace mits explicit esta publica"una obligad6n al explicar que la Enmienda Platt constitute ci6n contractual sin contrapartlida", y que perTnt1 e a los Esta50







dog Uni'dos, de Norteami6rica "intervenir en cualquier moment ve considered oportuno en 10S asuntos, lintemos de la Islap". El diez de septiembre sigue destacando que
J#
la gran mayorfa de la poblacion cubana hace res.0 *
ponsables, maxims a los norteamericanos por la comunidad de interests que se puso de manliflesto durante largos afios entre las grades empress norteamericanas radicadas en Cuba y el go'blierno de Machado.

El dfa doce va un poco mas lejosal emprendex, por su
.of* 0
cuenta, un ana lisis, en el cual destaca "las responsabilidades de .0 J;
Nortearn6rica en la crisis economica- y muestra que Ia' relativa moderacoon de la adminlistraclio"n Roosevelt sie ajusta a los bien conceb'dos lntereses de los Estados Unidos de Norteam6qh
rica, tanto en el plano politico -Conferencia Panamericana de Montevideo- como en el econ6mico -campaiia "Un solo If
continent, un solo mercado" Por U'Iti'mo, el dia 13 del pr-oplo mes describe con visible satisfaccift

En Washington se ha comprendido ahora que la
primera gestion del gobiemo cubano, independent mente de cuAl fuere este, serA la de solicitor de los Estados Unidos de Norteamerica consienta. en la abrogaci4a de la Enmienda Platt y en la modificacii6n. del Tratado Permanent entre Cuba y los Estados Unidos., en Virtud.
del cual cstos, filtimos quedan autorizados para Intervenir en cualquier moment que considered oportuno
en los asuntos intemos de Cuba.

Pero tan pronto como el movi"miento revolucionario le parece capaz de amenazar al slistema capitalist en si, esta, publicacion pasa a ocupar su lugar en el conclierto anticomunista, tal como Io demuestra su cintillo del diec*ueve de septiembre: "MAs turbia se hace cada vez la situaci6n en Cuba, donde se desarrolla la agitacio"n comunista". En consecuencia, no bay motive a1guno de sorpresa en el hecho de que presented la agresi6n contra el cortejo ffinebre que acompan-aba. las cenizas de Julio Antonio Mella como una "sangr b enta xin"a tumul* pf
tuana entre soldados y manifestantes, communists, sin omitir
0
la preclisl6n, en la Ifnea sigmente, de que carrots s de asalto y ametralladoras entraron en acc'6n", Io que result demasiado,
a It .1
a todas luces, para una rina tumultuan"a.








Le Populaire
Sin la menor vacilacio'n suscribe este dliario las reacciones de Washington ante los acontec'lmientos. Asi lo vemos, asegu-rar el dia ocho de agosto, con la mayor tranquilidad, que sli el Congress cubano rechazara lo que da en Ilamar "el acuerdo de princliplio estableddo, entre el gobiemo y la oposic116n", es decir, el Plan Welles, para hablar claro, la situation "adquiiriria una gravedad tal, que resultarfa inevitable la. intervention de los Estados Unidos deNorteam6rlica". El dia nueve reproduce, sin matizarla con la menor reserve, la informaci6n de acuerdo con ]a cua-, "a pesar de su deseo de evitar Una intervend6jl, el sen-Or Roosevelt no vaciflarla. en recurnr a esa medida i)-ara impedir que -Ia Rep6blica de Cuba se vea sumida en la anarquia". Todavia el dia diez hace saber que, aun cuando et Departainento de Estado, seguln parece, se muestre opuesto a ello, "se estima que el set-or Roosevelt autorizarA la intervenci6n, sl el president Machado persisted en obstacullizar toda soluc.*6n". El oncc, con la misma aprobac'16n ticita, precise que "los departments del Eji6rcito y de la Marina han tomado todas las disposiciones, para una possible intervenci6n en Cuba". El catorce, evocando las dificultades de fndole econ6mica que debera' afrontar Carlos Manuel de Uspedes, conclu.. ye, acornodaticio: ""Un destello de esperanza viene ahora de Washington, donde el sen-or Roosevelt se ha manlifestado en la' disposici6n 'de hacer importance concessions en material aiucarera". El'quince explica que
9i los torpederos norteamencanos anclados en el
puerto de La Habana no acudieron Of sino para testimoniar sus stmpatias en relaci6n con el nuevo presidente de Cuba, su presencia tilene el objetivo., empero,
de serenar ciertos es I*ritus acalorados,
Y aludiendo a los elementss ultra nation alistas "' que reclamaAr
Han, de Itegar al poder, "una modificaci6n de ]a Enmienda Platt, del Tratado Permanente y del Tratado de Reciproddad", declare que
... tales exigencies colocarian a la administration
A
del president Roosevelt en una situation bastante d*ficl I to que el gobierno
'I. y bastante injusta adent CIII-st PUPS
del senior Roosevelt encam-Ma sus esfuerzos, precisam nte al c6ritrol y'a la .1imitacio"n de los, excess de !as grades org-antz-aciones capitallistas en el interior mismo
de los Estados -Unidos.






El dia siete de septiembrc, ante. el'. envio a, La, Habana de buques, deguerra nor-teAmericanos, este rotation, admite-como sl,,se tratara de la cosa m4s natural del mundo que "Jos Estados -Unidos de Norteam6rica se estan preparando activamente a f 'in de hallarse en conaiciones, de dorninar la situad 4 se produieran des6rdenes en Cuba". El dia siguiente, reconodendo en sus titulares que "la revoluclon cubana ead diiriglida en gran Parte contra el imperial I smo norteamericano"', wo dc*a Por, ello de exponer., en el tono, mAs compress ivo., que 104 el vuelco social absolute que propugnan numerosos: miembros del nuevo gobierno constitute la raz6n de inquietud puesta, de magnifies, to Por el gobierno norteamericano". El dia doce apunta con satisfacci6n. que Grau, San Martin ha manifestado, "su, firme voluntad de softener reladones amistosas. con los Estados Unidos". El diecisliete, express su preocupacli6n explicando quo leel creciente nerviosismo social hace tewer que-mientrasque los hombres politicos buscan una formula de uni6n naciorkal se este preparando una revoluci6n,". Por filtimo, el dia cuatro de octubre el rotation vuelve a respirar tranquil cuando, da a concern que "el Departamento de Estado ponsidera que los acontecim*entos desarrollados en Cuba no reclaman en modo a1guno una lintenTenci6n por parte de los Estados, Urfldos de Norteamerica"
Vmuma, niteo
Como era de esperarse de su compromise polftico, LHumanitg, por el contrario de los olrganos anteriores, responded ha* go 4
ciendo Mricapie" en el, carActer antimperialista del movimlento A*
revoluclionanio cubano y en el papel que en,( I desempenan las organizations obreras, tal como puede aprecliar'e con la simPle lecture, de la mayor parte de sus fitula;res. "Manifestaciones obreras contra el imperialismo, yanqu"" (veintinueve de who); "'Violenta huelga de los empleados & Jos 6mnibus" (Prlmero de agosto); "La. pequen-a burguesia'Y liot4 tr'aba* adores se yerguen contra el imperialism yanqui," (tre& de agosto);
*IP
"'Todo un pueblo bajo la bota de hier-ro yanqui (selis de agosto); "Ta huelga general ha cobrado un cara'ctcr netamente W*
politico" (ocho, de agosto); "El imper b a I lismo, yanqu b echa a Machado, su lacayo sangriento. Pero -los obreiros y los campesinos lueban por la independencil'a y la revoluci6n" (weve de agosto); "Roosevelt se prepare para enviiar a La Habana a sus fusifleros-marines"' (doez de agosto), "El imperiallismo en ,fiw, "6nP# (trece de agosto)- "Fueron ]as masas obreras y campiesinas las que echaron al tji-rano Machado" (catorce de agosto)*

53








El imper'ialismo en funcio'n-, los destructores de Roosevelt penetraron en, -1a bahia de La Habana," (quince de agosto); "La
d.
intervenci6n norteamericana se prolong" (dieclisliete de agos, t6)- "La huelga continfla" (dieciocho de agosto); d'Se mantiene la "situaci6n revolucionaria" (veintid6s. de agosto),- "El nuevo. gobierno de- Cuba prosdigue la represi6n anticomunista. de Ma.. 6hado" (veintiseis, de agosto)- "El movimlento obrero coge impulse nuevamente" Neintisiete de agcysto)- "Se multiplican las huelgas en Cuba" primero de septiembre); "Se sublevan on La Habana soldados y mariners. Se generalize la huelga Y'corre la sangre en Santiago de Cuba" (seis de septiembre)'!iRoosevelt envio" treinta buques de guerra" (ocho de septiembre); "En las calls de La Habana., los obreros cubanos, atacados por las, troops del gobierno vendido a los Estados Unidos e-xpresan su repudio a la lintervenci 05 n norteamericana. La prens-A'francesa. al servicio de Wall Street"' (nueve de septiembre), C O -Abajo el impertalismo! Inminente la intervenci6n norteame.1 10
ricana en Cuba, bajo la. direction de Roosevelt que, sin embargo, '0 *
teme ]as, repercussions en el Pacifico y en. la. America Latina" (diez de septiembre); "Ta. 1 *.0 n cubana. En La. Habana, millares de obreros realizan manifested *nteriones. contra 12L
Venci6n" (doce de septiembre); "La. iwnsurrecci6n cubana. El embajador de los Estados Uni'dos dirige la lucha contrarrevolucionaria. iY nuestros socialists aclaman a Roosevelt!" (trece de septiembre)- 'Ta insurrection cubana. Wall Street fiw
nancia Movimientos contrarrevolucionarios, en la Isla" (diecis6is de septiembre); "La insurrecci'n cubana. Se anuncia como inminente el desembarco de las troops yanquis" (diecisliete de septiembre); "Negociaciones Grau-oposici6n y Grau-Welles 110 (diecinueve de. septiembre); "La insurreeci6n cubana. Contindan los obreros. la ocupacio"n de las f4bricas y forman consejos locales" (veinte de septi bre); CO lem La. insurrecci6n cubana. La guerra civil se desarrolla. en La Habana y en toda, la Isla" (veintitino de septiembre); "La. insurrecci*6n cubana. Se mantiene como president Grau San Martin y crece el. inovimiento obrero. Los communists hacen endear la bandera roja en La Habana" (veiintlid6s de septiiembre)- "La insurreccion cubana. La. burguesia arma bands para. atacar los centers Obrerus" (veinficuatro de septiembre); "Se desarrolla la. guerr-a civil"' (veinticl*nco de septiembre); "La insurrecdon cubana. Cuatro macheteros de -los can-averales, asesonados por los, soldados, de Grau San Martin. Cmico muertos en La Habana pp (treffita de septiembre); "La. insurreccion cubana. Decretada ]a huelp general en protest por la ca i eria perpetrada en







La Habana"' (Primero de octubre)- "A pesar de los cajiones yanquis, el movimiento comunlista se. desan-olla r-Apidamente en Cuba"' (dos de octubre)- 4'El imperialism yanqui se apunta un. nuevo fracas en La Habana"' (cuatro de octubre); "'Grau san Martin P*de ayuda a los Estados Un*dos"' (nueve de octubre); "'Los communists continilan la lucha"' (d*ez de octubre).
As!, con exception de LHumanite, que encon t ro' en. su solidaridad con los. trabajadores cubanos en. lucha una iraz6n primordial para hacer que se conocieran bien tanto sus dxitos como sus dificultades -con el predoso concurs, no hay que olvidarlo, del delegado regional de la Internadonal Comunista y de los estudiantes communists cubanos que continuaban sus estudios en Francia-, los diaries franceses no mostraron, a lo sumo, mas que una curios'dad condescendiente por Ia trevolud6n de. 1933, y to menos que podemos. decir es que arenas si experimentation la. menor turbaci6n ante las presiones norteamLAricanas que linterrumpieron su desarrollo. ZCo-rno po riamos asombramos de que haya slido aslif, si sabemos que todos C110SP clinco a-nos ma's tarde, aplaudieron el. desmembramiento 4de Checoslovaquia por los acuerdos de Munich y que, en virtud del principal antes Hitler que el Frente Popular",, la mayor parte de ellos sucumbi6 en 1940 a la colaboracibn con los nazis?



















55




















Los inonopoltos norteamencanos
Y la Ley Tarafd*


Alejandro Garcia y Oscar Zanetti

A partir de 1920, el slistema de dominaci6n. neocolonial impuesto en Cuba por Estados Unildos manifiesta los primers. sintomas de una inevitable crisis. Los desequilibrios y contradicclones de la economfa neocolonial, o-cultos bajo el vertiginoso crecimiento production de la d6cada precedentel afioran con creciente violencia durante los a itados a-nos de la d6cada del vel*nte. En este context se inscribe el fen6rneno hi*st6r!c'o de la Ramada "Ley Tarafa"'. Promovido por el empresarip, ferDcarrilero cubano Josd M. Tarafal el pol6mico instrumentO legal estaba dirliglido a estabilizar el transported azucarero en las

El present trabajo es un capitulo de la obra Historia do los ferrocarriles en Cuba, actualmente en preparaci'n, editorial, la cual fiene corno base un tema de investigated& ejecutado en el. department de Historic. dc Cuba de la Universidad de La Habana entre 1974 y 1977. Dentro, de dicho terna realizaron sus trabajos de diploma un grapo de alurnnos de la licenciatura en Histonia. Parte de la informaci6n utilizada en este capitulo proviene del trabajo de Enrique Melftin Casas.
I El 6xito do Tarafa como empresarlio de ferrocarriles se debM en una parte important al apoyo brindado, primero por el gobierno det resi'dente Estrada. Palma y, despuds, por los de. Tos genemles Yosd'Miguel G6mez y Mario Garcia Menocal, los cuales le otorgaron'las concessions del ferrocarril de Dubroeq y de Jdcam a San Femando: el derecho de compra sobre el de Nuevitas-C=aguey y el privilegio,

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provincial orientals de Cuba para. favorecer a las compafflas iemviarias Cuba Railroad Company y Ferrocarril del Norte de Cuba, en detriment de los interests de los grades mono. Polios azucareros norteamericanos que operaban en esa region del pafs. Al provocar un agudo enfrentamiento entre los gru. pos monopolists que controlaban dos de los mis jimportantes sectors de la economic cubana, -la "Ley Tarafa" pondria de manifiesto la extreme iindefensi6n en que habian quedado Jos genuinos interests nacionales despu s de casli tres de*cadas de dominaci6n imperial usta.
Mas que describir el process gestor y aprobatorio, de la ley en cuest16n, el presented trabajo trata de analizar las clircunstancias que le dieron origin y, sobre todo, el papel desemPenado Por Jos interests norteamericanos en el asunto. Ello PermitirA develar ]a esencla de este fen6meno historic, por mucho tempo oscuredda bajo las fundamentaciones juridlicas o morales con ]as cuales, en su moment, intentaron explicar los hechos, tanto los defensores como los; detractors de ]a controvertida legislac116n.



L La deflacto'n
E-1 auge que la primer guerra mundial provoc' en la produccion azucarera cubana Ilego' a su punto mas alto a finales de 1920. Por esa 6poca ya la plantaci6n se habia expandido a lo largo de casi todo el territono national, ocupando zonas que habian padecido un secular despoblamiento. Dur-ante los an-os de prosperidad habian entrado en production un sinfin de centrals, a1gunos completarnente, nuevos y otros implemented reactlivados. Bajo la cobertura de los exorbitant precious pudieron opera con un margin de gananclias unidades industriales de una infiffiita variedad de caractorl'sticas tecnol6gicas, recursos financieros y ubicaci6n. geografica. En la region de occidente, los centrals puestos en producci6n fueron" Saivo excepciones, unlidades, reactivadas y mejoradas que no provocaron alteraciones fundamentals en el ensamblaje traditional que existia entre Ias fincas azucareras y Jos ferrocarriles de

de construction del de CamagUey-Santa Cruz del Sur. La entrega de a1gunas de estas concessions y pnivilegios a ernpresas extranjeras le perwI66 a Tarafa converfirse en una figure relevant en el negocio ferroviario cubano.

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Servicio p4blico; I este I acoplamiiento se mantuvo casi inalterw ble, s6lo que aument6 la intensidad de su trAfico. Sin elijbirgo, las nuevas unidades insta I lacias en'la' regionn este del Pais., se establecieron siguiendo, dos variants; la primer, consisti6 en el foment de nuevos centrales que aprovecharonlas pa -alelas ferrovi*arias ya existences, y la segunda, no tan frecuente, pero slif muy important, dado, por el tamanho de las f4brica's construidas, 10 1 on
.que consist' en la instalaci de centrals relafivamente cercanos a las costas', con el objetivo de emplear u'n equiparniento ferroviaricHportuario de cardaer 'pnvado. De esta suerte'. a1guno de los nuevos colosos de Camaguey y Oriente contaron, ademas de con una capacidad de produ'cci6n y efidencia industrial mayor,' con esta ventaja additional para reafizar sus exportaciones e limportaciones a un costo mAs bajo que el resto de los cent'rales de la Isla.
Mientras el azidcar mantuvo sijs altos niveles de preclos, los benefidos de tal situaci'n alcanzaron tanto al sector pro ductivo como al del comercio y los transported. Como el azflcar habia estado sometido a un sistema. de con-trot de precious durante la guerra, al ser firmado el armisticio y liberado d*cbo control, se produio una desenfrenada carrera en su fabricacift y en la political credliticia de la banca cubana, Este verdadero marat6n especulativo bizo objeto de'sus transactionss, tanto at product terminado como a la material prima y hasta las pro gas instalaciones productlivas. Se ha se-alado que el 25% de los ingenious cubanos, de esa 6poca cambliaron de propiedad en ese period. y a precious exorbitantes.11
Al retornar al mereado mundial, los azficares de Areas cuya 10 .
produce 6 n habl"a quedado interrumpida por la guerra, uniendose a la incrementada oferta de otros passes cuya producci6n habl'a sido estimulada por el transiftorio estado de los, precious,

2 En cuanto a la producci6n, result muy significative la diferencla que existia entre Ios centrals de ]as cuatro provincial occidentales y los de CainagUey y Oriente. En 1921, los occidentales no producian mds de 17 000 Tn de aziicar como prornedio anual por unidad, mlentras que los deI Este lograban un promedio anual que oscilaba entre las 27 000 y 30 000 Tn. CUBA. SECRETARY Dr, MRICULTURA, INDUSTRIA Y COVERC10. SECcift DE EsTAIASTICAS. Memorial de tas zafras autc4reras, 1921.
JENKso LELAND H. Nuestra colonia de Cuba, La Habana, Ediclones Revolucionarias, 1966. capitulo XL; Pwo SANTos, OscAR, El asalto a Cuba por la oligarquia awcarera norteameriana. La Habana, Casa de las Am6rkas, 1973, p. 85-91. Ambos authors hacen una buena descrlipci& de esta particular situad6n.

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se Prod baja e'trepito- en'la cual los' 'c* s btisca.
ujo una s i sa pre io.
.1 w I
rDn' el Inevitible equilibria entre la oferta'Y la deananda. La rapid baia tuvo effects d4esastrosos para Cuba pues hundi6 en la ruina, tanto a especuladores professionals, "Como 'a I ban. queros Y hacendados que habian realizado sus -transacciones
-iobrela ba*a de Precios elevadisimos. La crisis no afeO6 pdr
0
igual a todos los banqueros, comerciantes y hacendados sinot fundamentalmente, a quells que'hab'an sido mis audaces en sus operadones de crMito slin contar con recursos financiers suficientes Para respaldarlas. Desde luego, las empress norteamericanas, con mayor disponibilidad de capital liquid que las cubanas, no s6lo resist"eron el debate de la situac*6n, SinG que se beneficloaron con ella como resultado de la liquidaci6n de muchas sociedades azucareras y bancarias de capital doMdSfi 0.4
ic
Los ferrocarrifles tambi& se habian beneficiado en su-momento con los altos precious del az6car, graclias a los continuos aumentos de que fueron objeto las tariffs; pero despuds sufrieron, como era de esperarse, a1gunas reducciones en, sus ingress. Sm embargo, desde el punto de vista financliero, dado el predominio del Iargo plazo en sus transaccliones, las empresas ferToviarias no se vieron, en t6rminos generals, arrastradas en la danza millonaria de los especuladores alcistas. La problemAtica fundamental que encaro' el ferrocarril en esa coyuntura linflaclionada fue la de Iograr el paso de un.estado deinfiaci'6n, en el cual se podlipa contar con un gran, volume de carga, y pasaje, y una tariff elevada, a un rApido process de ajuste necesariamente implicit en la reduccio"n de los, ingresos en oper-aci6n. Las medidas tomadas para mantener el nivel de rentabilidad se centraron principalmente en el rubro tradiclionalmente afectado por estas decisions, es decir, el de los salaries, con su natural secuela de rebajas y despidos.
En. general, las consecuencias del "crack del 20" tuvieron un cardcter transitorio para los ferrocarriles cubanos, pesto qu las propiedades estaban bAsicamente afirmadas en el ca. p ital norteamenicano e ingl6s y no habfan sido ob*eto de la fiebre especulativa. Sus afectaciones habian slido fundamentalmente de orden commercial. En los primeros meses de 1921 se habfa trecuperado parte del optimism y los directives de las compaWas ferroviarias conslideraban que lo peor del tem3
poral habia pasaw,

Ibidem.







Afortunadamente, en este moment la sffituacift de
Cuba progress. grandemente y se espera q uc el poder de recuperac46n de esta magniffica isla devolverA a los negocios en un future cercano., su acostumbrado nivel, y a
producclio"n sera' pronto recogida normalmente.5
At an"o siguiente, similares af irmadones. eran tambi6n hechas por una de las empress mas, afectadas, la United Rys of Havana.
Es. completamente cierto que las apariencias no son
muy atractivas, pero no obstantc,, nosotros creemos que la situaci6n progress. Hay clertamente mAs confianza en el future de la Isla, y yo creo que todo apunta a mejores tempos para nosotros el afto entrante.11
En verdad, ]a situacii6n econ6mica comenz6 a recuperarse y para 1923 habl"a retomado ya los niveles anterlores a 1920. El reaJuste de los gastos y su adecuac116n a los niveles de ingreso obtent'do en las operacliones, del ferrocarril se habfa logrado con bastante rapidez, en gran parte por las economfas intro,ducidas en material salarial.
.0 V lb
En 1923, la economic del pais se habia normalizacto y. de no ser por ]as consecuencias que acarre6 para los capitals nacionales ]a crisis de 1920 en cuanto a enajenac*6n de propiedades a manos nor team ericanas podria afirma-rse que la situad6n en ese ano comenzaba a ser buena. El valor total de la zafra de 1923 --cuatrocientos miflones de pesos- era s6lo un poco menor que el de la zafra de 1919; el precio del azdcar se habia elevado nuevamente hasta alcanzar 4,9 centavos por libra contra 2.8 centavos el ano anterior.7 No obstante la recuperac116n

5 Infornie del president de la empress, R. Juve. En GUANTANAMO & W-s-rFERN RR. Co. Annual Report & General Balance Sheet. New York, 21 Ynarch, 1921.
0 Discurso de C. J. Cater Scott, esq. president. En UNiTE-D Rys 'OF HA"NA & Ru-GLN WARE1!0U.Si:,s Uvvm. Report of Proceedings at the twenty-fifth ordinary general reading. London, 10 de febrero, 1922.
'T SegOn Ramiro Guerra, Ins valores de la zafra de 1919 a 1923 fueron los siguientes: 1919 454479000
1920 1005 451000
1921 273197000
1922 255009000
1923 400 000 ODO
lo cual hace evidence que Ios dnicos aflos verdaderamente critics fueron los de 1921 v 1922. GVEitm, R. Az4car y poblact'n en las Antillas. 5a. ed. La Habana, Lex, 1961. p. 289.

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de los precious de ese a'O. un nuevo factor adverse se present para el azu'car cubano en el principal de sus mercados, Estados Unidos. El gobicrno norteamericano decidio elevar sus, derechos aduanales al az6car de importacii On, obligando con ello a los productor-'s cubanos a realizer un esfuerzo continuo en favor de la reduction de sus costs de producci6n para ast po1* 4
der concurrir al mercado yanqul* en conditions competitive. Correspond' a las empress azucareras el esfuerzo funidamental en la reducclio'n de costs pero, desde luego, ellas trataron de imponer una parte alicuota del. sacrificio a los ferrocarriles, y a fuera intentando reducir sus tariffs o, prescindierido, siempre que fuera possible, de este senticio pAblico de transported.

En el caso de las compam-fas azucareras, el reajuste de los, costs de produccw6n se orient principalmente a reduclir la participaci6n del colony en los benef idos denivados, del, cultivo de la can-a, y Revar al minimo possible, tanto los gastos de fuerza de trabajo, como las asignaciones dedicadas al rubro de los transported. En este 61tx*mo aspect -el de los transported la situaci6n de las grades compahias, norteamericanas que
If It 'I 'm
p9dian presc indir completamente del ferrocarnil pfiblico, tanto en el acarreo de can-a. como en el transported, almacenaje y embarque de los azidcaires, se hizo mAs ventajosa. En estas condi., clones, la plusvalia generada por los. trabaiadores del sector iazuearero pudo ser casi integramente apropiada por las empresas azucareras privilegiadas, sin dar participaclio'n a las compafffas ferroviarias.

La envergadura del fen6meno era considerable torque durante los afios de la guerra y postguerra el gobiemo cubano habia favorecido sistemitticamente a los e-tereses azucareros con el otorgamiento de permisos, para el uso de puertos pnvados por te"'rminos de hasta 20 y 30 afios, infringlieudo con ello la Ley de Puertos de 1899.:' Segdn se inform6 en el Senado cubano, el msultado deesta political se reflej6 en el hecho de que entre 1920 y 1923 un total de cuarenta y siete centrals embarcaban mis o menos abiertamente, con permiso o sin 6.1, su producci6n, por puertos privados, dando -lugar a que casi la mitad del az6car del Pais no usara el ferrocarril pAbl*co ni los puer8 La ley de puertos de IM establecia la clasificacift de los puertos cubanos que ettaban en vigor; selamente podi"a ser alterada por Una ley del Congreso, por consiguiente, IOS permisos expedidos por el Ejecutivo eran una contravend6n a dicha Icy.

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.L-S
ito habillitados para el comerclio general." Aunque la, cifra resulta un Pow exarradal, todo parece indicar que como la crisis de 1920 hfizo pasar un buen nfimero de centrals a manos de unas pocas empress norteameriCanas -las creadas por el National City Bank principalmente-, estas se orientaron a la utilizaci6n de los puertos privados de algunos de los centrals Por ellas controlados, para embarcar la producc116n de otros, IP
ingenious tambi6n bajo su control, pero carentes de la menclbnada ventaja para la exportac116n.
Otro aspect del mJismo asunto era el empeno sisternAtico de los azucareros por obtener rebajas en los fletes, para. con'
*.0
ello mantener sus mArgenes de utilidades en la. sltuacion deflacionana. En el caso de los, embarques de azdcar, se o i in6 una r1gida. dicotomia. entre el ferrocarril y el puerto privado. En ella se vieron principalmente afectados el Ferrocarril del Norte de Cuba y la Cuba RR Co. Este era, sobre todo, un proWerna del este de la Isla, y, por consliguiente, algo perfectamente localiza-do. En el segundo caso --el de las tanfas- estuvieron involuorados los interests de todas ]as compafflas ferroviiarias y fue motive de las primers contradlicciones de
4
importance que aparecieron entre ambos. sectors al finalizar el afio de 1920.

2. El problema tarifario reaparece
Durante los an-os de bonanza, la Comlisii6n de Ferrocarriles, habl"a autorizado reiterados aumentos en las tariffs de serviclos que beneficiaron principalmente el trAfico interlineas pero, a finales del perfodo alclista -noviembre de 1920-, se aprob6 por dicha Comisi6n la llamada "Tariffa No. 5, que establecia nuevos y inds menerahzados aumentos en los precios, del t
d
porte.10 Esta tariff debi6 entrar en vigor en el inoportuno mo1P
mento en que los precious del azdcar descendant incontrolablemente -aidemore de 1920-. Por esta raz6n, la nueva tariff se convirt*16 para. los azucareros en un element extemporAneo y nOcivo a sus interests. La aprobad6n de la nueva tariff provoc6 la movilizaci6n inmediata de los interests azucareros, que trataron de converter el asunto en una grave cuesti6n national. Su protest se materlalW muy pronto en el texto de una ley

CUBA. CONGRESO. SE. rum Mario de Sesiones. v. 43, no. 19, 7 Oe junio de 1921. p. 193-194.
10 ARcmivx) Hmdgioo PROVINCIAL DE CAMAGUEY (en lo sucesivo A.H.P.C.). Ferrocarriles. Leg. 460. "Revisi6n, de Tarifas".

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que Pas6 el Senado en febrero de 1921, a solicitude del Presidente de dicho cuerpo, el senator camagutleyano Aurelio Alvarez. El cuerpo de la Ilamada "Ley Alvarez" proponl-a el restablecimiento de la situacion tarifaria de abril de 1919,11 dejando sin
I
vigor lo determinado antes por la Comisio-In de Ferrocariles.
.P 'e'llb
Por su parte, las compan-ias ferroviiarlas tarnbien se moviiizaroh, pero a trav6s de los representatives diplomAtlicos de Inglaterra y Estados Uni'dos, quienes presionaron al president Mario G. Menocal.12 con el legato de que el aumento progreNivo de las ta-rifas habia determinado una. continua elevaci -,on en los salaries de los trabajadores ferrov"ar* i iosit y que una
reba a en las mismas motivaria seguramente un estado, de 1huelga en el pals. Este chantaje hizo que Menocal se plegara a, .1a demand de los diplomAticos y ejerciera su. derecho al veto contra la Ley Alvarez el dos de febrero de 1921 con IQ cpal quedo en vigor el aumento tarifario.13
No hubo, sin embargo, una, verdadera unidad de criten"o entre todas las empress con relacio"n a este problema; la sjWad'& que prevalecita en 1921 no resultaba propicia para la, pretensi6n de un aumento de tariffs, y lo, 16gi*co era que en ese moment tambidn las empress ferrovilarias cargaran con su parte en la deflaci6n, al igual que lo habian hecho con los beneficios del alza. No obstante esto, la Cuba RR Co, pretend*6 defender el aumento desde el principio, alegando que sus gas;. tos de operacii6n se hablan incrementado considerablemente; u posture fue varlando posteriormente y haci6ndose m6s reahsta, hasta coincidir en cierta media con la asumida por la United Rys y la Norte de Cuba, que estimaban que las empreas por sif solas reducirfan necesanamente los fletes obligadas por las circunstancias., si querfan mantener el volfimen de sus s i ios. En general
ervid la actitud empresarial reflejaba la. mcertidumbre de ese moment. Todas las compafflas trataron de ejercer, dc una u otra fortna, Presioncs sobre el Ejecutlvo

11 PRIMELL.s,, WK. Crdnica cul)ana 1919-1922. La Habana, Lex, 1957.
0.- 410; A.H.P.C. Ferrocarriles. Leg. A-32. "'Tariffas y Aplicaciones."
El general Mario Garcfa Menocal era un buen ami de ]as c7n-. pwsas yanquis y, en especial, de la Cuba RR. Co.; estaba, adernals, estrechamente figado a la Cuban American Sugar, cuyos centrales Chaparra Y'Delicias no depending del ferrocarril, de serwcio pOblico. En 1923' fo
t6 el central Santa MartaF -Ltz del Sur de
nen en el ramal Santa Ci
aquella empress ferroviaria,
Loc. cit. (9).

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del pal's, no s6lo en torno al problema de las tarlifas, sino principalmente, con el fain de obtener a1gu-nas garantias en cuanto a la actuado'n del gobierno cn contra de los obreros, en los mornentos en que se aplicaran las rebajas y desp'dos que ellas entendian como indispensable par-a reducir los gastos de operacion. Una amplia flustraci'n de este criteria aparece en las communications que dos de los principles funcliona-rios de la Cuba RR Co. se haclan entre si-*:
Usted y Yo debemos entrevistarnos con Tarafa
y Jack, administratorr de Ferrocarriles Unidos] y con o sin su cooperation softener una entrevista con el presidente Zay-as al cual Ic anunciaremos nuestra disposici6n a reducir las tariffs., pero, advirtiendole que no debe esperarse que confinuemos pagando altos salarios sin una adecuada compensaci6n. Nuestro objetivo sel"a lograr la cooperation del Gobiemo en nuestras negociaciones para reducir los salaries a un nlivel que correspond con los nivel-es de otros salaurios pagados en Cuba. Esto nos dar-A ]a oportunidad de poner sobre el tapete el asunto de la interferenda del gobierno en nues-tras negociaciones con los trabajadores. Debemos convener at Goblierno de que si insisted en sus interferencias debe hacerlo en el sentido -de lograr una mejor discipline y ma's bajos salanos para los trabaladores.
Tal y como se present la situaci6n, pienso que el unico problema de iniportancia seria el enfrentamiento con un A*
indicator poderoso. Aparentemente no existed :ningun indicator en los ferrocarriles de Tarafa y be sildo, Unformado que los indicators en los Unlidos son d6biles.
Yo espero que seremos capaces de colocar at presidente Zaya-s en una posliclion tal en que sea 61 quien 1, *
tencra, que rea lizar el pro"xii-no moviuaiento. Espero hacerle senior ., aun cuando no lo admit, que el Gobierno es responsible por el increments de las Tairlfas a causa de su insistence de que hagamos concessions a los trabajadorcs, tanto en los sahirios con-io en condiciones de vida, y qLie el Gobierno debe dar el primer paso pam la creaci6n de condiciones en las cuales ]as tariffs pueden ser reducidas. 14

'14 Carta de H. C. Lakin a J. A. Gruber de feella 29 dc junio, 1921. En Amxivo m., FERROCARRILr-.s r)r,. CUBA divisionn CamagiAcy) eii Io sucesivo A.F.C. (d.c.). Fondo Permanente. Leg. 100/17 (1943), "Investigadoncs.

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. Los hombres de la Cuba RR Co. estaban muy seguros de obtener la colaboracli'n del aparato represivo Y Politico del IRstado cubano en favor de, sus Mtereses,*
Es quizds una suerte Para nosotros el que seams,
una compaffla nortearnericana y que nuestros funcionarios est6n de "buenas" con el actual goblierno de Washington. Esto nos asegurara obtener del gobierno cubano mucha mayor consideracift que los Ferrocarriles, Unidos. Tarafa puede obtener siempre consideraciones del jzobiemo cubano pero el gobierno no tomaAL ninguna media que pueda eventualmente perjudicarnos. Pienso que nuestra influendia con el president.
Zayas es mucho mayor que la de Tarafa."'
Contando con las. seguridades que supuestamente les, daba su orelaci'n con los politlicosj, estos funcionarios aspiraban. tambli6n, a que la action defensive de los obreros les diera oportunidad de actual contra ellos por su cuenta- "seria una buena cosa, s-* nuestros hombres fueran a la huelga a fin de desplazar a a1gunos y contratar nuevos trabajadores, pagando. salaries mds bajos, y al mistno tempo reduce las tarifas"01111
La cuest*6n tarifaria tuvo que tomar definiffivamente el nivel que demand la situaci6n. La necesidad de reducir costs en la industrial azucarera Ilego a combinarse con la. no menor necesidad de los ferrocarrides de retener su nivel de operations. La Cdmara de Representantes y el Senado respaldaron la solud6n ofreclida por la Ley Alvarez al rechazar por unanim'dad, en diciernbre de 1921, el veto que a dicha I I I ey habia Interpuesto, el president Menocal en su lrresponsable decision de favorecer los interests de la Cuba RR Co.

3. Nuevo campo competitive
a
La relative unidad de Jos ferrocarriles en torno al problema tarifario fue muy precaria torque los distintos. criterlios sostenidos por las tres principles empress reflejaban lo diisi.9 Is
mil de sus particulares situaciones. La United Rys (F. C. Uni15 Ibidem.
1IS Ibidem.
especiales c informed 1924". Herbert C. Lakin era en ese moment presidente de. la Ctiba RR. Co.; J. M. Gruber, antiguo vicepresidente de la, Great Northern RR. Co. de Estados Unidos era en esa dpoca vicepresidente de la Cuba RR_ Co. en el sector de operations; "'Jack" era el general ArcMbald Jack, adininlistrador general de la United Rys of Havana,







dos), por ejemplo, tenia noventa, y selis, ingenious en sus lines, cuyas cargas ---excepto la de Hershey Cor'p.-'rnaneiaban cornI b sus ingen'
pletamente- sin em argo ios eran relail"Varnente pe.
quenos y en gran parte prop, I leclad de cuballos que I confrontaban dificultades monetarlas. En este caso, fa fiecesidad d4e rebajar las tariffs erzi impostergable para que los 'Inge iMos pudieran seguir produciendo y garantizando con. ello la carga necesaria para la vida del ferrocarril. tn laxeg16n. del este, especialmente en Camaguey, la situaclon era distinct; alli existian dos empress competitors, una la ponderosa Cuba RR Co., que dependia, en important media. del pasaje y la. carga general, y la otra, mucho mds pequejaa, el Ferroceirril del Norte de Cuba, dirigida, por el criollo Jose" M. Tarafa, y casi exclusiJ#
vamente dedicada al azucar; pero era pred P samente en esta zona donde se daba. con especial reliteraci6n el asentamliento de las grades corporations, azucareras proplietarlias de various. ingenlos pr6ximos entre si, y dotadas de extensas redes y puertos privados. El empleo cada vez mals intense de estas instalaciones por parte de aquellas corporaciones habl"a hecho despertar la preocupaci6n de los ferrocarriles que operaban en las provincials del este.
En el context sefialado, era especiialmente -d*fl'c*l la situaclon del'Ferrocarril del Norte de Cuba. Esta empress, se halbia gestapo en una epoca de alza azucarera y su construction se realize" aprovechando el credit que la envergadura de los negocios azucareros podria. proporcionarle, Su e*stado economico, a pesar de la habillidad de Tarafa en lograr la contratacion de servicios con los mayors ingenious del moment, tenia la desventala de que dependia, por complete del movimiento de azdcares, y pa-ra. su supervivencia estaba. obligada a competir con una empress. mas fuerte financieramente, la Cuba RR Co. El aislamiento de la. Norte de Cuba del sistema de pasaje y carga general del pais --el ferrocarril central- era otro de sus problems; las U"nicas conexiones, possible con sus lines eran en Clego de Avila y Florida, fugares en los cuales Norte de Cuba y Cuba RR Co- se disputaban la cairga azuca-rera.
Pero no fue el estado, general de las operations comerciales, slino la slituacio"n financier de la. Norte el de-tonador de los acontecii mien tos ferroviarios, mAs importance de esa decade. En el afio social de 1921-1922, esta empress tenia un pasivo diferido, ascendente a ma's de dieciocho millones de pesos, lo cual hada que su deuda de capitalization fuera de 75 000 d6lares por milla de via f6rrea., mientras que su competidora

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[a Cuba RR Co. tenia menos de la mitad -34 500 por milla. En esta situaci6n de endeudamiento, solo por concept de intereses, la Norte debl"a hacer crogaciones, ascendentes a casi un mill6n de pesos anuales.17
No obstante la relative pequefiez de la empress de, Tarafa con respect a ]a Cuba RR, la iniciativa del cubano, apoyado en su inagotable linfluencia con los gobiernus de turno, le perMitio, no s6lo hacer jugadas determinants en el ajedrez ferrovianlo de Camaguey, sino que se convirtio cn esos, anos en la figure clave de las relaciones entre los hacendados y las empress del ferrocarrit. La coordinaci6n ingenio-ferrocarrilpuerto de embarque se puso nuevamentesobre el tapete, pero no como una mera cuestio'n practical a resolverse, sino, Mas bien, como un Area de conflict que linvolucraba por complete a dos irnportantes sectors econo"micos del Pals, en 10S cuales el capital financiero norteamericano tenia cuantiosos interests.
En una posicio"n nada s6lida dcsde el punto de vista finanIF 41
ciero Pero st con ciertas ventajas de orden cornpetiti'vo,'-' Tarafa., desde la Norte de Cuba, se habia converodo para los directives de la Cuba RR Co. en un element problemaltico, de decisions imprevisibles: "'yo no se' que hacer con Taxafa,
-comentaba H. C. Lakin. president de la Cuba RR Co.dudo que se pueda hacer algo. El tiene sus propias ideas y las sigue para su propia sansfaccion. sin ocuparse de mAs nada"'". DetrAs de la actlitud aparentemente caprichosa del empresario criollo, yada la fuente generadora de ella, su. incapacidad firianciera Para continual operando su empress en un period infla17 CUBA NORTHERN Ry-s Co. Annual Rewri 19214922. p. 6; A.F.C, (d.c.) Fondo Permanenle. Leg, 100/17; A.F.C. (d.c.) Investigacionas especiales e informed 1924. fo. 235-237; CITHARR. Co. An"tted Report 19.71-1922. A la deuda I'nl'cial de 12.5 millions se habla afiadido, a fines dc 1920, una nucvzt cmisWn de bonos hipotecarios at 7% por cincuwtu anos, asce.ndente a 66 millions y Lin prdstamo del gobierno cubano por valor de tres inillone-%-. arnparado en [a Ley de Subsistencias.
Carta de E. Azpitia a J. M. Sundheimer de fccha I I de junio de 1926. En, A.H.PC. Ferrocarriles. Leg. E-445, "Bonos y certificados de hipotecas de los Ferrocardtles del Nortc de Ctiba.p"
La Norte de Cuba era, de las ernpresas que operaban en el pal's, la que menor proporcien de gastos de operaci& tenia con respecto a SUS ingress; esto constitmfa una ventaia en el orden de la compels
tencla.
10 A.F.C. (d.c.) Fondo Permanente. Leg. 100/17 (1943); A.F.C. (d.c.)
Im7estigaciones especiales e inforrvies 1924. fo. 206.







cionario en el cual las perspectives de ampliar indefinidamCD7 te la production azucarcra, tal. como habia ocurrido a-nos ante,&-, era una quimera."
Desde la 6poca de "vacas gordas", la Norte de Cuba habi' ibido un permiso para extender sus parallels hacia el oeste, desde Chambas hasta Zulueta, y desde aquf, a Santa Clara,, variando con esto el proyecto orliginalmente concebido par-a penetrar en una zona. en production y, en cierta media, servida Por la United Railways. Esta variaci6n permitiria a ]a Norte establecer un enlace con el sistema ferroviario occidental, en Santa Clara. La expansion de la Norte de Cuba, por el este, se, habia completed con In construccl16n de un ramal desde la linea principal -Woodlin- (Esmeralda) hasta el pueblo de Florida, lugar en 0 cual se hab'an establecido desde ahos antes,, tin grupo de rnodernos centrals azucareros qud eran en su mayor parte servidos por la Cuba RR Co."' Otro de los pruyectos de Tarafa se habia materialized en mayu de 1920, con la compra definitive del fcrrocarril de Hicaro a San Fernando. El punto de concentraci6n de la carga azucarera de la Norte de Cuba era el mismo que para la Cuba RR Co.: la bahl"a de Nuevitas; en ella se babia construido un ernplazarniiento portuarlio -Puerto Tarafa- que superaba en efid'encia y ca-pacidad a las instalaciones -de ]a Cuba RR en. Pas, tefillo.,2 1
El becho de que la Norte tuviera un por ciento de gastos de explotacion menor que ningun otro ferrocarril cubano, le
Iwo 11
permitio desarrollar una poliffica sumamente audaz en mateV
ria de tariffs aun en los moments en que ]as empress ferro'W SegCin Pino Santos (op. cit.), entre 1921 y 1922 ya se planteaba por parte del president norteamericano, al presidente.cubano, Alfredo Zayas, y los remolacberos nortearnericanos, la posibifidad de una restrieci6n en ]a producci6n. de az6car, sin que entonccs se concretara
2 +
la misma, en vista de ]a oposici6n hecha por los interests de productores yanquis establecidos en Cuba. El asunto se decid1*6 finalmente cori la aplicacii6n de ]a tarilfa Foreney-McCumber, que clev6 los derech6s de importacift del azuk.-ir en Jos Estados Unidos. i
2t Este ramal fue abierto al trifico en abril dc 1921; su constnic66n se hizo possible gracias a un prdstamo facilitado por Edixin Atkins, president de la empress propletaria del central Florida -)a PUMA Alegre Sugar Co. Otros centrals de ese lugar eran el Camagiiey, Cdspedes, Estrella y Agramonte.
221' CuiaA RR, Co. Director meetings mitiules. En ARc-nIVO NACIONAL IDE CUBA -CM lo sucesivo &N.C.- Furrocarriles. v. 6, fo. 163-172.

69









viarias trataban de defender los aumentos realizados en dpoca del president Menocal. La taktica de la Norte de Cuba consist16 desde entonces en despolar a la Cuba Railroad de sus, usuarios y similar. los servicios que le fueran demandados en cualquier parte del territorio camagueyano; para ello, siguilo el Procedimiento de establecer contracts especiales con los centrales azucareros que empleaban sus servicios, como el Patria., Adelaida, Mar6n, Cunagua y Jaroni, a fin de que el precio del transported de azdcar no hiciera optar a estas empress por la. construction de sus propios tamales azucareros hasta la costa. En el caso de los centrals servidos por la Cuba RR, la political fue la misma: ofrecer servicios, de transported a m als bajo preclo y firmarcontratos. por periods de tempo mits prolongados, con el tin de garantizar una inayor estabilidad en los ingress,
Tanta agresividad en la political, commercial, no mejor-6. sin embargo, la slituaci6n de la Norte de Cuba,. El propio Tarafa se vela obligado a confesar, en junio de 1921, que

. hac,6 rato no existed una gran demand pa-ra la exp ortacion de azitcar y los hacendados de nuestras 11neas guardansus azicares en almacenes y bateyes y, primeramente embarcan el azdc-ar almac6nado en los puertos de embarque, y por esa raz6n nuestro trAfl'co estA casli paralizado y yo espero que quedard completamente paralizado en cuanto a la transportation de azficar [ ... ] otras'transportaciones sobre nuestras l1neas sufren las consecuencias de nuestra situacioOn y yo propongo que continfien baiando los salaries y seleccionando el personal hasta evitar necesariamente que Ilegue el momento de,,carecer de dinero para pagar los salaries de la
compania.En el concerto dc interests norteamericanos que operaban si'multAnearriente en centrals y ferrocarriles, Tarafa habia. desempen-ado un papel definido perfectamente en el conjunf.^ de los interests director que el National City Bank tenia en Cuba; esta tambi6n era la razon por ]a cual mientras la Cuba RR Co. bre'gaba 'por mantener el aurnento tarifario de 1920, la Norte s6 -V'cl'a favorecida Por clAusulas que establecian el

23 A.F.C. (d.c.) Fondo Permanente. Leg. 100/17 (1943), fo. 241-2451-1 Carta de H. C. Lakin a J. M. Gruber de fecha 15 de junio de 1922. En A.F.C. (d.c.) Investigaciones especiales e informed 1924.







vMbarque por sus 11"neas, por parte de algunos centrals vincuJados a dicho banco. El City Bank trataba de reduclir los costs en los ingenios que manejaba --especialmente medliante ]a General Sugar States- y para ello utilizaba indistintarnente la obtenci'n de tariffs mAs bajas del ferocarril p6bfico, o el empleo de las instalaciones de embarque particulars con que contaban algunos de sus centrals. Dentro de la estrategia gjobal del banco neoyorquino en Cuba, el Ferrocarril del Norte desempen"o su papel, tendiente a deprinur los. fletes y tanfas ferrovi"arlias vigente .
La estrategia de Tarafa no s*rvi6, sin embargo, para resolver los Problemas de la Norte de Cuba; s6lo le permit*6 el margen imprescindible para encaminar sus pasos en otra direcci6n:

Tarafa fiene planes ambl"dosos, para desarrollar una
zona cafiera en la parte oriental de la provincial de Las Villas entre Chambas y Zulueta, pero no parece que en estos moments pueda Ilevarla a cabo, por otra. parte espera establecer alguna suerte de combwnac!6n con nuestra compahua [. . ] segfin mi conversacift con Tarafa 61 parece esperar una venta de la Norte de Cuba o una combinad6n con nosotros y estA. maniobrando para obtener el mejor precio possible, yo supongo que 61 ha comenzado a convencerse de que no podrA obtener el dinero para sus prolongaciones proyectadas y es probable que comilencen a presentarsele problems en Ia operacift de su ferrocarnl. Yo sd que a 61 le gusta el planeamiiento y el trabajo de construcc116n, pero pienso que la operaci6n del ferrocarril le result fastidiosw"
Estos pasos condujeron necesa-riamente a un acercamiento
-con ]a Cuba RR. En la situation creada por la competencia, resultaba dificil pretenderla monopolizac116n inmediata de todas las vlas de Camag*u*ey por parte de una sola empress, y esto impuso necesariamente la negodad6n.

24 Un ejemplo del tipo de contract realizado por la Norte de Cuba con los-centrales'ligados a este banco Io fue el firmado con el Verfientes y ef Agramonte; en 61, la compaiiia ferroviaria hlzo un buen n6mera de concessions crediticias y tarifarias, con el fin de neutralizer 106 effects del ramal que construfa la Cuba RR. hasta. Santa Cruz del Sur. A.F.C. (d.c.) Fondo Permanente. Leg. 100/17 fo. 206.
Carta de H. C. Lakin a 1. M. Gruber de fecha 15 de jurnio de 1922. En A.F.C. (d.c.) Fondo Permanenfe. Leg. 100/17 1943). fo. 241-245.

71








4. Las negociactones
Desde 1922, la. Cuba RR estudliaba. tambien la poslibifidad de una avenencia con la Norte de Cuba, a f M de eliminar el molest y a la vez creciente compe-tidor; por otra parte, Tarafa, en su ingente b'* squeda de dinero, trataba. a la vez de colocar una parte de los bonos, de primera hipoteca de su ferrocarril, con el fin de acometer la extensiw6n de sus 11"neas hasta Santa Clara. Para este prop6sito, entr6 en negocia clones, con un representative de la casa bancaria de J. P. Morgan.20 Al mismo tempo, circulaban rumors de que J. P. Morgan estaba comprando parte del stock de acciones y bonos del Ferrocarril del Norte de Cuba a muy bajo precio. 7 El agent de Morgan
Edward Stettinius- de vista en La Habana, accept negociar sin corner nesgos ni establecer compromise a1guno; simplemente propuso, como condic16n previa, que se realizara una
a's Is
cuidadosa investigac116n por un grupo de ingenieros y contadores designados por el Banco Morgan y costeados por Tarafa, para, sobre la base de su informed, tomar las decisions correspondientes al caso. En el grupo integrado para Ilevar a cabo esta tarea, se encontraba un period 11amado George Hardwood quien., con el consentimiento de Tarafa, obtenfa un doble provecho de su trabajo: trabajaba para Morgan, pero servia. a la vez a la Cuba Railroad en el studio tdcnico y financier de la Norte, con el fin de que el forrocarriI competitor pudiera formarse un criteria sobre la convenience de bacerse cargo o no de las propiedades de Tarafa.211
Una segunda vertiente del ""coqueteo" de Tarafa para vender su ferrocarril al mejor poster, fue flevada a cabo con el National City Bank, En este caso., el asunto era ma-'s serlio y estaban en juego un mayor nilmero de interests, pesto que este banco tenfa tambien el control de varlos Ingenios en Camaglull ey, habia estado fomentando dos nuevos e Jimportantes puertos privados al sur de esta. provincial, el de Baragug --centrales Baragud,


26 Mr. Edward Stettinius, agent de J. P. Morgan, propuso un financiamiento que conslstia en una emisli& de bonos y obligaciones por 13.5 rillones, inis otra emisi6n de acciones prefen'das por cinco millones m4s, al 8%, con el fin de sustituir los valores que la Norte tenia en c4rculaciOn. A.F.C. Fondo Permanente. Leg. 100/17.- fo. 238-240.
Ibidema
Carta do. m C. Lakin a J. A Gruber de fecha 26 de octubre de 1923. En A.F.C. (dc.) Op. cit. (26).







Pilar Y otros- Y el de Santa Maria A
Y MUY a PrOPosito Para ex-traer el az'car de los ingenios, de Florida y del central Vertiemtes. En honor a la verdad, si cl, City Bank bubiera estabilizado. en aquel moment la exportaci6n de sus ingenious por estos. subpuertos, mientras la Cuban Cane Io hada por Palo Alto-jagUeyal y Steward- y la firma de Rionda -Francisco Y Elt*a- por el Puerto privado de Guayabal, la mayor parte del az6car producida en. una amplia zona de la vertiente sur bu-biera quedado sustral"da de los servicios del ferrocarril P'blico y los puertos hablillitados.
Mientras Tarafa Ilevaba a cabo sus rnaniobras y amagos,. la Cuba RR se mantuvo expectant:

Nosotros aqu'* estarnos al margin de la slituaclon, en
parte torque es obvio que la Casa Morgan, de financial esto, controlarA a la Norte, pero fundamentalmente torque ella ha declinado expresamente el financliamiento de la. pro.Yectada via de Chambas a Santa Clara [ ... ] Con mayor o menor amistad en las relaciones entreambos ferrocarriles en lo reference a tariffs y eliminando el possible peligro de una prolongaclo"n de la Norte, no veo que haya nada. que pueda inquietarnos, y de haberlo, existed solamente un punto en todo esto y es lo que se derive de ]as negodadones que se encuentran pendientes entre Tarafa y el National City Bank con respect al transported dc azu"car de los centrals
Estrella y Pilar.211
En oplini6n de los funcionarios de la Cuba RR, el National City Bank estaba tratando, en sus conversations con Tarafa, de obligar a la Norte de Cuba a reducir a"'n mas sus tanfas en favor de los centrals que aquel tenfa bajo su controPII En aquel moment, dichos funcionarios se contentaban con el hecho de que en una reunion de ejecutivos de la Cuba RR, Percy Rockefeller, direction del Banco y de la Cuba RR. les habia manifestado ]a prome-sa de que "finalmente la Cuba RR estan*a manejando tantos negocios con los centrals Pilar, VertiFentes y Agramonte como nunca antes lo habian hecho".-"'

Carta de H. C. Lakia a 1. M. Gruber de fecha 1.5 de junio de 1922. Ibidem.
SO Ibidenz.
81 Ibidem.

73








IV,%
Dentro de la complicada situation, Tarafa supo, sin embargo, tomar la inicliativa para, simultAne mente, propiciar la solucl16n particular de sus problems financiers y garanfizarj, a la vez, la expansion de la Norte de Cuba hacia el oeste, y lograr en cierta media la preservation del volume del transporte azucarero para los ferrocarrifles pdblicos. Este asunto no tenia una gran trascendencia en las tres proviincias mAs occidentales, Pero en Las Villas, Camaguey y Oriente, si; aqui se movfan los grades interests azucareros Y ferroviarios de
"tal yanqui. En el estrato "s elevado de esta pi ide se api I ftia iram
encontraba el National City Bank ', tratando de poner de acuerdo sus variados interests y dando el apoyo financier necesario para lograr una soluel 05 n harmonica al conflict entre empress. El City Bank tenia en ese moment un amplio, diapas6n de negocios en Cuba: controlaba directamente la General Sugar StatesI, con sus centrals Pilar., Estrella, Verti-entes, Camaguey y Agramonte, todos en las lines de la Cuba RR. Tambidn teni'a vfncuTos financiers importance con la Cuban Cane, proplietaria de los centrals camagulleyanos Jag*'eyai, Lugarenio, Steward, Mordn y Vioteta, situados en las 1-neas de Tarafa y muy pr6ximos a las de la Cuba RR. El banco tambiin ejerda su influence sobre la American Sugar Refining, con sus centrals Cunagua y Jaroru!.112 En el extreme opuesto estaban los intereses ferroviarios del proplio banco, representados por Percy A. Rockefeller, en la directive de la Cuba Rai"Iroad Co., cuya representaci6n direct sustentaba "el gran amilgo de Cuba ", Horatio S. Rubens.311

En una entrevista concedida por Tarafa en Julio de 1923 a una com s*6n de hacendados, expuso las premises de que partiria Para Ilevar a cabo su inliciativa para soluclionar la contradiccion azucarero-ferroviaria.

Casii todas las companies azucareras dominadas por
los norteamericanos han comprendido que abriendo subpuertos propios, pueden embarcar sus azucares con menos costs para los y sin tener en cuenta que tales prActicas arruinan los puertos naclionales habilitados que no podrAn career y prosperar sli por el contrario, al privarlos del trAfico, que les corresponded, los condena a

82 PiNo SANTos, 0. Op. cit. p. 128.
-83 IbIdem. P. 132.







la inactividad, disminuyendo cada d'a m's su importancia por dichos sub-puertos, aunque so"lo siren
a un interest particularY se autoriza la. importation y exA
portacio'n y result que ese interest particular en detrimento del interns p6blico ejerce el comercio de importacion por un puerto particular, asi como la industrial del transported [lease ferrocarriles] por sus lines particulares, y no tribute para el sostenimiento de las cargas p"blicas, por el comercio de importacii6n ni por la industrial del, transported, y disf-ruta como azucarero de un privilegio como no disfruta la inmensa mayoria de los otros azucareros que, pagando sus fletes a los ferrocarriles de serviclio piAblico cooperan a su mantenlimiento Cada vez que un ferrocarril p6blico deja de
transporter los azucares producidos on la zona fomentada por 61, result un perjuiclo para aquellos centrals azucareros que continu"an transportando por los ferrocarriles pfiblicos y para los puertos p6blicos nacionales habilitados [ ... I En cuanto a Cuba, el problema es mis grave que en ningfin otro pai 0 s debido a su topograffa, y si no se obtiene una legislaci6n adecuada, Cuba, precisamente por su configuracioni, no podrA mantener los servicios do los ferrocarriles pidblicos pesto, que estA al balance do casi todos Jos centrals awcareros embarcar sus azucares por puertos particulares,34

Tarafa opinaba a la vez como empresarlio de los ferrocarriL les y como hacendado tributario del ferrocarnl. de serviclo pdblim35 Su interns fundamental era paralizar de algun modo la tendencia cada, vez mals fuerte de exporter la producc16n
-azuearera por puertos privados y asegurar el ni'vel de operacion de su ferrocarril, mediate una legislation que limitara el privilegio, delos Ilamados subpuertos y obligara a las com.Pamas azuca-reras a utilizar el ferrocarril de servicio pfiblico. 'Las ernpresas azucareras linteresadas en mantener dicho pr*vilezio, eran muchas, ya que representaban un nfimero de ca iS1 cuarenta las instalaciones de este tipo. Las compaiffas mAs Iigadas a este sistema de embarque eran la General Sugar States,


34 Herald do Cuba, (Habana) 20 de julio, 1923:9.
315 Tarafa era propictario del central Cuba, en Matanzas, y por con,siguiente, usuario de la United Rys of Havana.
""PO









la Manati Sugar Co., Punta Alegre Sugar, Cuban American Sugar Co., United Fmit Co?13 y a1gunas otras.
En el mes de Julio, ]a contradiction entre los grades intek
reses fer-roviiarios y azueareros se habla hecho puID lica; el presidente de una comisi&n creada al effect por la Asociacio"n de, Hacendados hizo tambien declaraciones:
La administrac16n pu'bl*ca ha hecho slistemducarnente
que las empress de transported influyeran mis en los '6. ip
organisms officials encargados del cumpurniento de sus deberes para con el pdblico que 6stos sobre aqueflos [ ... I decir comisi6n de Ferrocai-riles es afirmar que este organism es una dependencia- subordinada a las empress de esta Indole, es la misma cosa; la *nlclativa personal que es en Cuba lo dn ico que se manifiesta en el campo de las different actlividades privadas, ba operado de tal modo que el sue -no dorado de todo azucarero expoliado por el ferrocarfll, ha, sido librarse del mismo mediate el empleo de lines. pmpias y de material rodante exclusive para. el acarreo de sus products asi como de los lugares de export
ci6n.. 37
Para reforzar la defense de su ferrocarril, Tarafa no s6lo se arrog6 el papel de defensor de ese sector de los transported sino, tamb*16nY el de los puertos y poblaciones portuarias del. pals. A todas luces, la causa de los ferrocarriles tenia. rnis posibibdades de ganar adeptos en la opinw6n p6blica que el

310 La United Fruit presumia de sus buenas relaciones con la Cuba RR., y se apresuro' en esclarecer su posidon en el conflict, a travds Cie Victor M. Cutter, vicepresidente de las divisions tropicales de aque11a empress bananera-azucarera: "'Se corr16 el rumor de que nosotro's estamos tratando de unir nuestro ferrocarril con otros y privar a las. lines de ustedes de gran cantlidad de azfIcar y carga, asi como, que muchos duefios de centrales visitaron "Prestonor, y hasta nosotros Ileg6 el rumor de que intentamos vender nuestras propledades L ... I Puede estar seguro de que cualquiera que sea el paso que demos, o la poliftica que sigaP. ,
mos en el future en Io que conderne a nuestra compaffia, seremos justos con )a Cuba Railroad. Deseo recordable el hecho de quc principalmente por nuestra ayuda la Cuba Railroad adquiri6 Antilla y desde el principio, pese a que nosotros no hamos utilizado a la Cuba Railroad para desarrollar nuestras propiedades, las relaciones, entre nuestras compaftias han sido las mfis cordials. V. Carta de V. A Cutter a W. F. Lynch de fecba 30 de agosto de 1923. A.F.C. (d.c.) Fondo Perniallente. Leg. 100/17 (1943).
:37 Heraldo de Cuba (Habana) 22 de julio, 1923.







odioso exclusivismo, de las corporaciones azucareras que empleaban puertos privados.
...en la actualidad la mayoria de los centrals azuca, reros transportan sus azukares por ferroca-rdles de ser.
vicio public, a puerto tambidn pu"blico, y con ello con.
tribuyen al mantenimiento, de los ferrocarriles y al desarrotto y prosperidad de las poblaciones enclavadas en dichos puertos. Esas se desavrollan y prosperan por el traffic de exportacio"n e importaci6n que por ellas se realizan, a tal extreme que si las. privamos del trdfico, por medio del uso de embarcaderos privados, deja.
rian de existir. Con los sub-puertos se disminuye el volume del trAfico y por consiguiente se aumenta.
el costo del transported, precisamente para aquellos cientrales que contribuyen :con su traffic al engrandecirniento de nuestras poblaciones y al sostenimiento de
los ferrocarriles de uso pdblico:'111

Pero, detra's de esta actitud de defensor de los interests p 'blicos asurnida por Tarafa, subyad
ia el proposition de obligar a las grades compahias azucareras a utilizar los servicios del ferrocarrit public y, en particular, los de "su" ferrcwarril, como una forma de asegurar los ingress del irnisTno ante la perspective de una transacci 6Jn o venta, la cual se efectuaria Siempre tornado muy en cuenta la estabilidad y el nivel de ingiresos de la Norte de Cuba.

5. La Ley Tarafa
En el segundo semester de 1923, la actividad de Tara-a se oriento" a definir las soluciones de un relative grado de permanend 6 a que demandaba el problema de los embarques de azucar y, a la vez, dar forma legal a una transaccio'n o avenencia que permltiera a Ia Norte de Cuba lograx su supervi. vencia y expansion posterior. Aunque Tarafa no era leglislador, consiguio que ambas cuestiones fucran textualmente integradas en un cuerpo legal conocido desde ese moment como "Ley Taraf-a", El proyecto de dicba ley planteaba la consohdac116n de tres empress ferroviarias., de las cuales dos debian ser cubanas, y que contaran con una extension no menor de 400 kilo"metros. Este enunciado se referia sin duda a1guna a ta Norte de Cuba y al ferrocarril de Camagu-ey a Nuevitas, ambas

38 Ibid-ain. 24 julio, 1923:9.

77






4
registradas en Cuba. La tercera empress serfa la. norteamericana Cuba RR Co., poseedora ademAs del stock de la de.NueVitast con lo cual la consolidation era realmente s6lo entre dos companies.
Segqln la ley, la consolidacio'n debla garantizar un 25,76 de
2 w .
rebaia 1para el, azukar a distancias mayors de 125 kilo'metros, con fo Jual se favored'a el embarque por las grades terminates azucareras, especialmente la de Nuevitas. La ley prohibfa tAcitamente la construction de nuevos ferroca-mles donde prestaran sus servicios los, consolidados. S61o se autorizaria el uso de puertos por ferrocarriles privados, en los casos en que se hub lera realizac I to este transported con antenoridad a la promul16n, de la nueva ley, y cuando en el puerto habolitado no hubiera ferrocarril de servicio pfib4ico. Se prohibla tambien la convers*6n de ferrocarriles, privados en p6blicos. Las anteriores prohibiciones y reglamentaciones establedan legalmente el monopol'o ferrovia-rio en Cuba, A partir del articulo noveno, se definfan las regulations del uso de los subpuertos, partiendo de una nueva clasificad On de los puertos cubanos segfin su importance econo"mica y po I blacional.89.
El punto mas conflictive del proyecto de ley estaba en el articulo und6cimo; en 61 se. estableclan gravAmenes para los azdcares que fueran exportados por embarcaderos privados, que oscilaban entre cinco y veinte centavos por cada cien fibras de az "car Este impuesto ob .40 ra "a sobre las empress azucareras que empleaban puertos privados, afectando sus costs y hacie*ndolas optar, bien por tributary al Estado la cantidad estipulada, o entrar por el aro, y emplear los servicios que le ofrecia el ferrocarrid pu"bliico, con alguna rebaja en las distanclas largas, lo cual signify licarl"a el abandon de las, instalaclio30 Qucdaron habll*tados como 6mcos puertos para importer y exportar los de Bahia Honda y Marliel, La Habana, Matanzas, CArdenas, Sagua la Grande, Caibaridn; Puerto Tarafa y Pastellllo, en Nuevitas; Puerto Padre, incluyendo Cayo Juan Claro; Gibara, Antilla, en Nipe; Macablif en Banes, todos en la costa norte.; en la del sur, GuantAnamo, incluyendo Boquer6n, Caimanera Y El Deseo- Santiago de Cuba, Manzanillo, Santa Cruz del Sur, Jlcaro, Trinidad (Casilda), Tunas de Zaza, Cienfuegos, Batabano' y Nueva Gerona y Los Indios en Isla de Pinos. Ver texto de la ley. Gaceta Oficial de la RepOlica de Cuba (Habana) 21(86):7538-7541; 9 de octubre, 1923.
40 (Texto del proyecto de la Ley Tarafal En CUBA. CONGRESO. CAMARA Im REPRFSENTANTEs, Diario de Sesiones. Habana, It de agosto, 1923. v. 40, No. 55. p. 49-52.

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nes ferroviarias y portuarias construldas por los centrals con un prop6sifto exportador, En a1gunas empress como la TriIn "dad Sugar Company, la option se presentaria entre desechar su propio embarcadero y desviar los azucares al Puerto habi-, litado, lo, cual elevaba su costo de transported de cuarenta y tres centavos por saco a cincuenta y ocho, o confinuar empleando sus instalaciones y pagar el impuesto sefialado, con lo cual sus gastos de transported por saco se elevarfan hasta cincuenta y nueve centavos. Algo similar ocurna con, otros centrales que, como el Soledad, debia abandoner su embarcadero fluvial y emplear el ferrocarril. Los centrals Beattie, Franctsco y Manatz' calculaban que corno resultado, de la aprobaci6a de la Ley Tarafa deberian ffic urrir en gastos anuales de cuarenta, setenta. y dos y ciento dos mil pesos respectivamente, 41
La cabeza saliente en el conflict por la parte ferroviana ora la de Josd M. Tarafa, pues las otras dos empress mayors
-Ferrocarriles Unlidos y la Cuba Ral"Iroad- se mantuvieron formalmente al margin del asunto, aunque este habia sldo baraiado Previamente por la direcelion de las mismas. El general Archibald Jack -administrador de Ferrocarriles Unidoshabfa sido informado en Londres acerca de una probable consolidaci6n a la cual estaba invitada su compaii f a; pero su opin16n personal en este caso era que la legis.1acion propuesta por Tarafa no tendria exito frente a los interests de los hacendados. El president de la Cuba Railroad, H. C. Lakin, ponia de manifiesto los viejos esquemas mentales colonialists que fundamentaban la actitud del administrator ingle's: "Jack estd en contra de esto, pues consider que las corporations extranjeras jama's debemos entrar en tratos con los cubanos"' 14 La Cuba Railroad, ajustada a los procedimientos neocoloniales, asumio una actitud solapada, aparentando no participar en el asunto de mantra tal que Tarafa pareciese el finico interesado-,

La Cuba Railroad no tundra ninguna conexi6n official
con esto. Cualquier consolidation que nosotros hagamos con Tarafa, dependeral de lo que 61 obtenga por sf mismo, sin ninguna ayuda de nosotros., en este proyecto

41 Memoranda de los bufetes de Root, Clark, Bukner & Howland y de Sullivan & Cromwell, de fecha 23 de agosto de 1923. En The Tarafa Bill. New York, Evening Post Job Pnnting Office, 1923.
42 Carta de H. C. Lakin a J. Gruber de fecha 12 de junio, 1923. A.F.C. (d.c.). Fondo Permanente. Leg. 100/17 (1943). fo. 241-245.

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de legislacl16n. Los propletarlios de lngemos no son tan fuertes como, parecen en lo que se refiere a este aspect en particular. Ellos han hecho mucho dinero este a-no y su oposicion s6lo podra0 estar basada en la propose.
cl6n de que podrian hacer mucho mis dinero para s.1 Mismo y que los cubanos (los hacendados cubanos) harian mucho menos torque este mayor negocio de los azucareros lo hara"n al margin de los ferrocarrilles de servicio Pl 011co,' quienes tendrain que pagar mAs bajos salaries y cobra mayors tarlifas a los cubanos., para tratar de quc el negocio ferroviario no entre en p4rdidas a causa de ]a actlitud de los. lingenivos azucareros extranjeros Ud. se dara" cuenta cuando analice ]a s*tuacion que nuestros opponents principles son los hacendados norteamericanos. Los cubanos no tienen sufficient combination de poder, para establecer puer10
tos Privados. Todos estos cubanos estaran a favor do
la legislaci6n.43

En la tarde del nueve de agosto de 1923, el proyecto de ley reference a la consolidation de los ferrocarriles y las regufaciones a los puertos pr'vados fue inesperadamente presentada en la Umara de Representantes sin que figurase siquicra en ]a orden del dia. El, proyecto no habia sido previamente sometido a studio por ninguna commission dentro, de dicho cuerpo legislative, ni los miembros de la commission supuestamente designada al effect ni el conjunto de los les I gisladores
conocian el texto de la precipitada ley. Slin embargo, en La Habana se habia podido reproducir una informac116n aparec "da en el New York Times en la. cual se decia que el State Department era contrario a la mencionada ley, cuando todavia esta era desconocida para quienes debian aprobarla o rechazarla en Cuba. Corno para elimlinar la i v It inquictud que ]a
noticia del Times pudliera haber causado a los legislators, se bizo circular entre ellos la reproduction de un discurso del president norteamerlicano Warren Ha-rding, pronundado en junio del propio afio 1923, en el cual se manifestaba partidario de ]a consolidation de los ferrocarTiles yanquiS.44

43 Ibident.
44 El Procedirniento establecido Para la discussion de un proyeeto cualquiera en la CArnara, era el siguiente: toda disposiciln, resolution o propuesta de ley debia estar firmada por no menos de cinco n* mis de siete represent,,-twes; para que fuese. tomada en consideracion Se






A las tres de la tarde comenz6 la. sesift de la Ciumara, la cual, a peticift de a1gunos legislators, se declare en sesi6n per-manente hasta la maftana. del dfa sigulente.45 Las sessions, de, la C -a' mara de ese dia y noche sirvieron para que los repre. sentantes, comprometidos con uno u otro de los sectors; en pugna se sacaran a la cara el grado de explotaci6n y las imgWaridades a que las empress extranjeras que dominaban el azdcar y los fer-rocarriles, tenfan sometido el pafs y a los trabajadores cubanos.. Se puso al desnudo el caricter explotado'r y monopollista de ambos groups en dispute, pero lo risi. ble de las discuslones. era la superficialidad con que los legis, adores abordaban tanto las acusaciones como la. defense. de los interests por ellos representados. La acusac!6n mis tfpica era la de achacar la culpa de los altos precious enlos servidos ferTovian*os y en los azdcares de consume a la Comisi6n de Ferrocamles y al mercado norteamericano, fiberando de toda responsabilidad a las compafflas ferroviarias."
Dos de los mAs fervientes defensores de los interests azueareros lo fueron los representatives Jorge Garda Montes y Vi. nato Gutidrrez. El primer, enfatlizando la cuesti6n cardinal del asunto, la reducei6n de los costs de produccift que significaba el empleo de puertos privados, sedalaba,
Como la produccil6n de azdcar en terrenos pr6ximos
a la costa, que puede embarcarse directamente, trae

41$ INdem. p. 40-51.
46 Este tipo de argument era el que rnanejaba el representative Carlos M. de la. Cruz, en su defense, de los ferrocarriles. Segun A IOS monopolies s6lo podian beneficiaries mediate los precios-, lo...pues bien -argUfa Cruz el.transporte de mercandas y personas no lo regu., en cuanto 21 precious se refiere, las company de ferrocarriles, sino lo fija la Comisi6n de Ferrocarriles". Ibidem.
necesitaba, adem6s, el voto favorable de las dos terceras Partes, de los asistentes a ta session, Si la proposicift se tomaba en consideracift se convertia en proyecto de ley y pasaba a una o mfis cozn*s* que ellas dictaininasen a favor o en contra. Si el informed resultaba favorable al proyecto, se anunciaba en el orden del dia para Su discusi6n y votaci6n y se entregaba copla a cada representative. El proyecto de la Ley Tarafa fue presented por los representatives Santiago Rey. Carlos M. de ta Cruz, Heliodoro GIL Alberto Silva y Angel Ravelo, los cuales pidieron la suspension de los precepts reglamentarios antes mencionados para discutir su contenido, dados su trascendencia e into. r4s. Dicha, petici6n fue aprobada por 88 votos a favor y nueve en contra, pero el proyecto como tat fue rechazado. CUBA. CONGMO. CkMARA DIE RURESENTANTEs. Diaria de Sesiones. Habana, 11 de agosto, 1923. v. 40, No. 55, P. 4243.

81








comoconsecuencia el abaratamiento, del azdcar torque
vi el mis costoso de los medics de transported entre nosotros que es el ferrocarril, result evidence que toda limitacift de uso de nuestras salidas al mar constitute
un ataque. a ese inter's fundamental.47
Vir'ato Gut'drwez, representando los interests de su. suegro, el hacendado Laureano Falla, uno de cuyos ingenious estaba pr6ximo a la. costa norte de Camagu"ey, se visfi6 con los m4s estridentes colors del naclionalismo burgui6s para atacar el tambi6n proclarnado naclionalismo de la Ley Tarafa:

Dictar leyes en el Congreso cubano en favor de las
empress ferroviiarias bajo el manto del proteccionismo y de la defense de los interests, naclionales, es tratar de engafiarse, cuando todos sabemos, que no hay tal naclonalismo, si*no que lo que se pretend es protege los interests que radical en Wall Street. o en la. calle Strand de Londres, y no los interests que rad.1"can en la calle
Obispo, o en cualquiera otra calle de La Habana.
Yo sostengo que esta ley no es naclonallista y que no
es, en mantra a1guna, patri6tica y es m6s, que entiendo que la Ley en muchos punts parece que estd hecha
.por un enemigo declarado de laRepfiblim4l'

El legato del representative Guti6rrez trataba de encuadrarse dentro del moment hist6rico, pesto que desde los primers an"os de la d6cada del veinte se habia hecho evidence una maduracio'"n de la concliencia naclional que se proyeetaba en movimientos politicos de cierta important, con-lo, la Protesta de los Trece, escenificada por un grupo de intellectuals encabezado por Rub6n Martfnez Villena, y el Ilamado "Movimiento de Veteranos y Patriotas"', el cual Ilegarfa a incluir entre sus demands, de rnanera express, el que se de-s'l'stiera de aprobar la Ley TaraWll La utillizacio'n opportunist del na4" Ibidem.
48 Loc. cit. v. 40, No. 70) 25 de septiembre, 1923. p. 34.
49 El movimiento de Veteranos y Patriotas se opuso a la Ley Tarafa en un manifesto dirigido al Poder Legislativo con fecha 30 de agosto de,1923. VETERANOS Y PATRIoTAs. At Poder Legislativo de la. Repiblica de, Cuba. (Por conduct del seflor Presidente del Congrcso.) En: PicnARD% HORTENUA, Documentos para la historta de Cuba. La Habana, Editorial de Clencias Socialcs, 1973. t. 3, p. 157-163.







cionalismo por parte de promotores y adversaries de la Ley Tarafa daba a todo este process las cAracteristicas de una tragicomedia sin sentido, que so-'Io servia para poner de manifiesto el grado de indefension en que hab F an quedado, los genuinos interests del pais en medio de la degradante situac16n neocolonial.
El proyecto de la Ley Tarafa, tal y como se present en la CAmara de Representantes, nada decia, -en cuanto a confiscar instalaciones portuanas, n1i a desigualdad de derechos entre cubanos y norteamericanos. Sin embargo, la. prensa norteamericana, probablemente pagada por los inteteses azucarer6s yanquis, armo un gran revuelo alegando supuestas confiscaciones de las propiedades norteamericanas, $1n indemnizadones de ningtin tipo; se hablo' tambi6n de establecimiento de "penalidades"', en lugar de impuestos, y otras inexactitudes y falacias'," todo ello tratando de encubrir el verdadero punto neurdlgico de la cues ti O"n -. los grav Amenes propue stos al az4car exportada por los subpuertos. Las companHas perjudi adas echaron a andar su bien engTasado aparato de influendas; a travel's de '*I,, las compafflas Punta Alegre Sugar Co., BaraguA Sugar Co., Trinidad Sugar Co. y Soledad Sugar Co. elevaron un memorandum al State Department, empleando los serviclos del bufetc de Elihu Ro-ot -Root, Clark 'Buckne'i-- Si T-To-vrland- con el f Iin de parallizar la entrada en Vigor de la Ley Tarafa. Una gesti"n paralcla realizaron la Cuban Cane, la Manati Sugar Co., la Francisco Sugar Co. y la Beattic Sugar Co. mediate la ponderosa firma de Sullivan & Cronwo,,R.51- Al pasar por alto las Instancias. poll"ticas cubanas y apelar directamente al centre de decisions imperialists, ]as companwas azucareras p0nian en evidencia la cuest16n esencial involucrada en todo el process de la Ley Tarafa: lograr una dlistribuci6n satisfactoria de los negocios cubanos entre los interests monopolists yanquis.

10 The Tarala B New York, The Evening Post Job Priiriting Office, 1923. p. 2.
51 Jbidem. p. 25-29.
Los inten- -es amearerus compivndieron ensecruida la maravitlosa oportunidad quc Ics proporcionaba este 1-nov-1miento politico para contrarrestar la publicidad en [a-vor de. la Ley Tar.-tra, y algunos azuczzraros involuci-ndos en el movi-mlento, como Antonf.o Gonzdlez do Mendoza, Raimtindo Cabrera, Aurclio Portuoiado y Gonzalo Freyre de Andrade se hicieron voccros de la imptigiiaclo"n. AsociAWN tw. Cowms DIR CtMA. Impugnacidn al proyacto de ley de los Consolida(los.,La,.Habana, 1923.

R-3







Los vercladeros resorts del poder comenzaron entonces a movers. Mientras el bufete de Sullivan & Cronwell elaboraba en New York una formula de transaction para los interests en conflict, el Presidente norteamericano, renAtio mediate el State Department una. comunlcacion al Presidente cubano Alfredo Zayas.- la propiedad norteamencana babria de ser pro. te ida, o de Io contrario., el goblerno de los Estados Unlidos tomaria las medidas que estimara. convenient para. tal fin. Al mismo flempo, se *nv*t6 a Tarafa, mediate el emb Jador norteamericano Enoch Ctowder para que realizara una. entrev P sta con el secretary de Estado Charles E. Hughes, con el fin de Ilegar a un arreglo acceptable por ambas parties. Posto. riormente Tarafa recibi*6 mistrucciones, de trasladarse a New York para completer la transaction encomendada 2

Una vez realizado el acto concifflador en la capital financiera, de los monopoli'los, la ley paso al Senado dc la Rep6blica el veintluno, de septiembre de 1923,1111 con los retoques hechos en Wall Street afin frescos. Dichas enrniendas complacian a dist'intos interests particulars de cada una de las parties. Entre !as excepciones hechas por el articulo octavo con relac i6n a ]a apertura de nuevos ferrocarriles, el nuevo texto consl*deraba Ias vfas que se contruian por el ferrocarril cubano de Hershey y el ferrocarril Terminal de Hershey, al norte de las lines de los Ferrocarriles Unidos, en las provincial de La Habana v Matanzas"; y, asimlsmo, las proyectadas o en construeci6n por el Ferrocarril de Tunas -propiedad de la Manati Sugar Company- desde su enlace con la Cuba RR, en la estaci6n de Tunas, hasta la bahia de Manati, asi 0 como el rax-nal que, partiendo de esta 1inea, terminaral en el poblado, de Nuevitas, con una extensi6a no mayor de sQsenta y ocho, kilo"Metros. Tambi6n se exceptuaba la extension de las lines que en la provincial de Oriente posela la Guantanamo & Western RR Co. Asimismo se exceptuaba el ferrocarril que pusiera en comunicacion a La aislada villa de Baracoa con los, demas ferroiles de servicio p4blico existences, siempre que sus lines


62 Herald tic Cuba (Halbana) 20 de agosto 1923:12; Cum. Compu,so.
RXPRESENTANTES. Marto do Sesiones. v. 40, no. 55, 11 de agosto, 1923. 30-51.
Is:; El Senado Io apruW con quince votos a favor y cuatro en contra. La CAmara tamblen e-tprob* el texto mformado con noventa y dos votos a ftvor y siete en contra.

R4






tuvieran una cxtensi6n de Mas de doscientos.. clncuenta. U16metros!4
La mAs important modifficacion suffida por e-'l proyect6 de ley en New York, fue la sustituc.16n 'total del ixticulo unddcim6, reference al gravamen impuesto al az6car embarcada por los subpuertos. Esta forma de irnpuesto sit-, elimino" completamente, con lo, cual se mantuvieron las. ventajas d& que gozaban las grades compafilas azueareras norteamericanas. En su lugar, se autor*z6 a que el Secretarlo, de Hacienda convall"dara el empleo de los subpuortos que hubieran slido utilizados durante el a-no fiscal de 1922-1923, previa autorizaci6n correspondent. La modificacio"n legallizaba. para el future el embarque de azucares por puertos particulars al mismo ni'vel it. 12
que se hablan realizado hasta aquel moment y s6lo excluia los casos en que aquellos se hubieran realizado sin Permlso. Tambie"n la ley modificada pennitfa emplear Jos subpuertos en los lugares de la costa donde no hubiera ferrocarriles pfiblicos, tanto para la exportad6n, como para la. importacl6n, y daba voz a ]a Comilsio"n de Ferrocarriles para que informara sobre las part licularidades de cada caso!5
Como para que no cupieran dudas con respect a las supuestas confiscaciones de que hablaban los medics de difusi6n imperliallistas, la ley reformada estableda timidas penallidades que no pasaban de pequen-as multas o decomliso de mercadenas, en aquellos casos en que los subpuertos fueran utillizados como instrument del contraband. Con su nuevo texto, la ley fue aceptada por todos los litigants como una species de reparto equitativo de la manzana de la discordila, entre los azucareros yanquis y los forrocarriles del Este. El muro de contenc16n que pretendio' ser en sus inicios la Ley Tarafa se Ilen6 de grietas al confrontar la fuerza de los interests imperlallstas del azAcar predominates en la Isla.

6. Los Ferrocarriles Consolidados
If
En el orden empresarial, la llamada consolidaci6n o, mas
0
propiamente, monopolizac16n del transported ferrovian"o. se llevo a cabo con el proposition de lograr en, clierta media la

5* Todas las excepciones estgn contends en el texto aprobado en septiembre de 1923. Gacc!a Oficial de la Repilb?.' de, Cuba (Habana) 21(86):7539-7541; 9 de octubre, 1923.
Ibidem.

85







arynonizacion -de los grades Mitereses azucare-ros y ferroviarios yanquis que explotaban la region este de Cuba. Detra's de ellos, de una, forma m4s o menos direct estuvo el National City Bank of New York, el cual hizo que necesariamente se impusiera un,,arreglo de familiar que condujera a un equilibrio entre los ne, del azdcar y el ferrocan-il, con el menor
perjuiclio possible para ambos. La soluc116n deb* fa impl icar, por
supuesto, el cese de la competencia. que con tanta audacia habl'a desatado Tarafa.
: Todo parece indicAr que el agent portador de [a idea monopolizadora fue el abogado Horatio S. Rubens, miiembro de la junta directiVa de la Cuba Co., y_, a la vez., socio de Tarafa en various negodos azucareros: Cuban Destilling, Flora Sugar, etc. La idea de monoplizar los, ferrocarriles cubanos parece haber sido siempre una consideraci6n teni"da en cuenta por los interests. financiers (National City Bank). a los que estaba HgAdo Ruben's;"" por consiguiente,, tal operation no era solamente una necesidad de Tarafa sino tambi6n una decision del capital monop6lico norteamericano. El asunto que*1 0 completamente decidido en el verano de 1923 pero, en octubre, todavia habloa a1gunas reserves en cuanto a la forma que debl"a asulnir, a causa del estado financier de la Norte de Cuba.

Nuestro Comite Ejecutivo ba examinado el conjunto
de la situaci On? Ilegando a la conclusion" n de que ning(in reajuste finaackwo de la Norte de Cuba cubrird" enteramente"la tan alta proporcio'n de endeudamiento que esta compani'a fiene con respect al valor total de ]as propiedades. Los miembros del Comite' Ejecuti'vo consideran corno un hecho que la Norte de Cuba no podr -a' obtener sufficient financiamiento de ninguna casa bancaria de New York. Ellos considering quie la. Cuba Railroad Co. podria obtener ese financliamiento otorgando su propia garantia pero no creen que los resultados de la propledad conjunta de los dos ferrocarriles justificargan, los rlesgos en los cuales incurriria la Cuba Railroad Co. al arTeglar y garantlizar el flinanciamiento de ]a Norte, Ademas, Tarafa planted que seri 0 a necesarto para satisfacer a los interests de los accionistas minoritarios de su compan-ia, que la Cuba pagase al contado el stock de ]a Norte. Esto implicaria que ]a Cuba no s6lo tendria que financial las obligaciones leg"t"mas de

A.F.C. (d.c.) Fondo Permanente. Leg. 100/17 (1943). fo. 241-245.

86







la Norte de Cuba, slino tambien la obtencio' n de d*ner6 con el cual pagar su stock de acciones. Un Tarafa i*nt en que el stock comu"n de su fierrocarril. vale 6 miIlones y este preclio es claramente muy elevado. 137

La forma dcfinitivam-ente adoptada para concretar el mo,nopoho fue el de una compaffia consolidada, tenedora de las acciones de las tres empress u idas (Cuba RR Co., Norte de Cuba y Nuevi tas-Camaguey) las cuales debian mantener su autonomi'a administrative. De las tres compafflas, solo la'Cuba RR Co. y la Norte mantuvieron posteriormente su entidad; la de Nuevitas'. una vez llenado el cometido de ser incluida en la consolidaci6n, fue disuelta -Ynayo 14 de 1925- e incorporados su active y pasi-vo a la Cuba RR.8
Fue asi como surg16 la empress Ferrocarriles Consolidados de Cuba, inscrita en el pal's seg-Cm lo previsto por la Ley Tarafa. Hija de tan complicadas maniobras, en su directive se sentarian personallidades de primer orden en los circulos financiers, norteamericanos. Asl*, al lado de J. E. Berwind, socio fundador de la Cuba Company, higado a la casa Morgan y al nego,cio figuraba Percy Rockefeller, baluarte del National City Bank; codo con codo con W. H. Wooden, president de la American Car & Foundry, y H. W. Bull, representative .de la important firma ferroviaria de Harriman & Co. Completaban ]a lista, ya en calidad de socios menores, Richard Van Horne -bijo, y heredero de Sir William- Y el colonel Jose' M. Tarafa, apparent promoter de la maniobra, monopolizadoraP Como president de la nueva empress se des1ign6 a Horatio Rubens por ser una flgura que gozaba de cierto presti"gio en Cuba y, a la vez, hombre de confianza de Percy Rockefeller, el cuaJ serla secundado por los funcionarilos cubanos Domingo Gald6s, de la Cuba Railroad y Oscar Alonso, del Ferrocarril
-del Norte de Cuba.
El capital social de los, Ferrocarriles Consolidados qued6 integrado por ochocientas mil acciones -4000M communes 'y otras tantas preferidas-- las primers, sin valor nominal y las segundas con un valor de $110.00 cada una. La Cuba Company reclibi 0-1 el 6017,o de las acciones communes Y el 66% de

Ibidem. fo. 238-240.
58 Cuba Importadora e Industrial (Habana): 50; noviernbre, 1937.
A.F.C. (d.c.) Fondo Privado Administrac1on. Escritura 128.

87








las Preferidas, lo cual le otorgaba, el control de la compama, mientras' la Norte recibla el 40% y el 3417o restates. En los anos siguientes, Ia Cuba Company adquM6 de Tarafa cien mil acciones. preferidas, lo que cerraba afin mAs su control sobre la nueva compaflia." Un process similar se desarro116 con rdad6n a, las acciones communes sobre la base de las cuales se integraba el decisive voting trust de los Consolidados. Esta. cadenza -de vents y permutes de acciones dio como resultado que-al-finahzar la d6cada del velinte la Cuba Company control. lara la cas* totalodad de las acciones con derecho a voto dentro de:la ernpresa y reduiera al resto de los acclionlistas y asociados' incluido Tarafa, a la posicl16n de simples. rentistu. De Mta forma, se completaba el ciclo de Jos6 M, Tarafa como
gran empresario ferrocarni ero criollo". El colonel habia desempenado su papel como irealizador del transported que demandaban las grades compaiiias azucareras norteamericanas en fr-anco process de expans*6n-- el apoyo de Wall Street le PerMW6 entonces la materializaciOn del novedoso proyecto de communications ferrovilarias que fue el Ferrocarril del Norte de Cuba. Cuando, agobiado por una coyuntura adverse, el cubano amenazaba con convertirse en un factor lincontrolado pam los mismos lintereses limperialistas. que lo hablan apoyado, estos manejaron con habllidad los hilos, y lograron que Tarafa ejecutara fielmente sus designios. El "caso Tarafa" venfa asi a flustrar una s*tuac*6n magistralmente definlida algunos afts antes por V. 1. Lenin:

... result que un puffado de monopolies subordinan las operaciones commercials e lindustn'ales de toda la so-cledad capltallsta, colocAndose en condicilones, primero, de concern con exactitude la s*tuaci6n de los dis,tintos capitalistas, despu4s de controlarlos y ejercer influencia sobre ellos mediate la ampliaci6n o restriccio"n del cr6difto, taclilitfindolo o dificultAndolo, y finalmentek
de decidir enteramente su destino.1112

El 161timo servicio de Tarafa habfa sido justamente promovet las bases legalese para una absolute monopolizad6n de los

dO CuBA RAxLwAD Co. Annual Rej-7ort 192&1927.
181 Ibidem.
62 LENIN., V. 1. El imperialismo, fase superior del cavitalisma. En su: Obras escogidas. Moicd, Eds. en Lenguas Extranjeras [1960-19611 t. 1 o p. 749-750.







ferrocarriles ptiblicos en Cuba,, prop6sito que no pudo alc-an. zarse Por complete al decidir la empress ferroviaria glesa. de occidente mantenerse al margin de la maniobra. Sin embargo, en Io reference a las provinclas orientales, las condicio. nes de monopolio habian, quedado biien sentadas con la integrac16n de las tres pnncipales empress de la region y el TApido Proceso de absorci6n de a1gunas mas pequenas. Tal fue el caso del vi*e*o Ferrocam1 Tunas-Sancti-Spi"Titus, que habia sido vendido por sus, propietanios ongmales -1a familiar Vallei
a la Tuinicu" Sugar Co., y que esa compan'fa traspaso a Ferrocarrfles Consolidados en abnl de 1925." Tambi6n. el ferrocarril que unfa. la ciudad de Viictorlia de las Tunas, en Oriente, con el puerto de Damanbuecos, propiedad de la Manatit Sugar Co., pas6 a manos de los Consolidados." Fuera del control del monopolio ferroviar'o en la provincial de Oniente s6lo quedaA&
ron tres pequenas empress de cardaer regional: el ferrocairril de via estrecha HoIguin-Gibara, la Guantinamo & Western. y el ferrocarril de servilcio p*blico de la GuantAnamo Sugar. Monopolizadas las Am fdrreas en las provinclias omentales y cerradas en virtue de la Ley Tarafa, las posib'lidades de que otras compafifas abriesen nuevas, vias de serviclio pdbhco en esa region, los Ferrocarriles Consolindados quedaban convertidos en la fuerza deterrniwnante del future fermviario de Cuba.















63 La compra del ferrocarril de Tunas a Sancti-Spiritus fue financiada Por el National City Bank, con la surna de $1376 000; la operaci6n. fue concluida. en 1926. A.H.P.C. Ferrocarriles. Ferrocaml Espirituano, convention 1926.
A.H.P.C. Ferrocarriles. Ferrocarril de Tunas S.A., Expediente C-225.

89
























Una radio clandestirm


Enrique Rodriguez Loeches



Como todo el pueblo de La Habana que qu.iso oponerse con las armas en la mano al c7olpe de Batista, Humberto Caste116 y yo nos diripmos a la Universi'dad la man-ana del diez de marzo. Estud*antes reci6n Ingresados y veterans revolucionarl"tos inic*ados en la lucha contra Machado, como el profesor Rafael Ga-rda Barcenas, convergimos en la rebelde cohna.
La mahana avanzaba y las armas prornetidas por Pno a los chrigentes estudlianfiles no Ilegaban. Cerea del Alma Mater nos encontramos con Alfredo Yabur, Armando Torres Santrail y Faure Chomo"n. En medio del caos reinante cambiamos impresiones. Torres pensaba que la anunciada buelga general del transported podria paralizar La Habana. Los mAs i6venes se ilusionaban con las arm-as que Prio enviaria desde Palacio. Los altoparlantes I>ropalaban himnos behcos y discursos encend*dos, denundando el golpe military, cuando IIeg6 Pepe Wanguemert.
-Qu' noticias traes? -le preguntamos.
-iAquli no hay nada qu6 hacer! -respondio" rApido-. En Palacio la desmoralizaci6n es total.
-pregunt6.
-Entonces clas armas no Vienen?








-Estuve con mi padre en Palacio hasta que Prio se mar ch6. No tienen el ma's mfn*mo ftiteri6s en resister -Y afiadi6-:
-Vi el encuentro con la persegulidora. A los primers di*sparos con la guamici6n, los Prio formaron un corre corre en el se. gundo piso, y uno de ellos le supli"caba. al Presidente que evi tara derramamolentos de sangre.
Tras ese breve dialog, Wangdemert se desplidi' y volvio' en su jeep a los alrededores de Palacio para ver si Batista iba por alla'. Quedamos en vcrnos de nuevo en )a colina a ]as doce del dia.
Ante aquella slituacio'n, nos dimos cuenta de que el poder estaba en la calle. Muerto Chi*bas, el dirigente pdblico de mas audi*enc*a en La Habana era el ortoxodo Pardo Llada. Aunque en nuestra intima. convicc'16n lo tenfamos por un cobarde, de quien nada positive pud*6ramos esperar, se hacia indispensable localizarlo y obligarlo, si fuera necesario, a que exhortara al pueblo a la resistenda; pero esto imphicaba tempo, y la posibilidad de que las estadones radials fueran cayendo en manos batistianas en la media que decursaba el dia, iban en aurnento. Fue en ese instant que me acorde' de la plant de radio de Pepe Coro, situada a menos de doscientos metros de donde nos halfikbamos conversando. Ya Armando Torres se habi'a separado de nuestro grupo cuando le hablamos a Faure y a Yabur de la plant y de nuestros planes. De inmediato bajamos la escalinata.
Atinque durante los anhos en que habiamos tratado a Coro nos daba, la *mpresi6n que era un poco alardoso, no era menos derto que revolucionanos dominicanos y venezolanos habian
*bido su cooperaci6n en los "Itimos siete afios.
Condujimos a Faure y Yabur por el estrecho pasillo que da a la entrada del edif 'Clo de Ronda 7., descendinios los veinte escalones que daban a la puerta del s6tano donde vivia Corol y tocamos. El propio Coro nos abrio. Castel,16 y yo lo saludaMos:
-Estos son dos compan-tros de mucha confianza- le dije.. sefialando a Faure y Yabur, a fin de tranquilizarlo.
.9 &
El apartami-ento era tan pequen"'o que donde unico podia '9*
estar la plant, de radio era en la salita.- Esta comunicaba. con su. cuarto, y, a. ]a izquierda, daba. a un patied"to. S61o cuando lie
los rayos del sol cal + an perpenuicularmente habla a1guna claridad en la casa. Dia y noche permanecilan con los bomb'llos encendidos.






La plant estaba en la pared de la iizquierda, en forma tal, que Ia antenna casii salia directamente a la boca de aire que moria en el patieclto.
A pesar de que Coro trataba de disimularlo, no cabia duda de que nuestra presencia con dos desconocidos aquella manana le disgustaba. Sin mds rodeos, pues, entrd en material:
-Coro, td sabes lo que estd pasando: Batista estfx en Columbia y hay que hablar por radio y sacar al pueblo a la calle. Escucha los himnos y exhortaciones de la Universidad; toda la diudad debe saber lo que est;k ocnrriendo...
Coro estaba intranquilo, ra"pidamente manifesto su indignaci6n con el golpe de Estado., peiv me contest:
--Con la plant no se puede trabajar ahora... estA adaptada para traw;mitir a Surame'rica, no a Cuba.
Aquella respuesta me dcjo" confuse, pues si bien he sido toda ml vida un ignorance en questions mecAnicas y ele'ctricas, no me cabla en la cabeza que tal cosa fuera possible. Le responds:
-Entonces arregla esos aparatos. Tu' eres un expert v alguna soluc!6n le encontraris.
.Imposible -ine respondio, ahora con mAs firmeza-,

las antennas y la. Ion w tud de onda est6m adaptadas para transmitir hacia Venezuela y no pa-ra e I a interior de Cuba.,
Aquello me luda cada vez ma's raro; adem4s, su color, de por sf blanco, adquiria un finte amarillo que no lo abandoI
naba mientras se movia nerviosamente en el reducido espacio de su sala. Fue entonces cuando dijes.
-Esta plant ha estado al servicio de la 11"bertad de Santo Dorningo y de Venezuela y ahora tiene que funcionar para Cuba; trata de adaptable todos los. dispositivos que sean necesanos. Tiene que funclonar tambien dentro de la isla.
-iEso require horas de trabajo y esfuerzos Increl"bles!
-me respondlio.
--Entonces, si se puede! --exclam6 a1guien del grupo.
-Si... pero ahora... de i nmediato.... no.
Para demos trarnoslo, come=6 a zafar antennas y a apretar chuchos y botones con gran maestri, hablAndonos con una fraseologia t6cmca que ninguno de nosotros entendia.
02
,7,,J








ta experliencia de aquella man-ana del diez de Marzo', no serla la filtima en los siete largos, aftos que dur6 la tirania batistiana. La regla casi siempre fue la. misma. El refrdn popular se confirmaba una vez m a** s: "Diime de qu6. alardeas y te dird Io que no tiness.
Slin embargo, Coro no queria dejar la impres116n. de que se negaba a cooperar, y, a fin de sacarnos de su casa, nos dijo que cerca de allif habla una plant de un radioaficionado que
tenia sus antennas y dispositi. os teCnicos en conditions de Poder salir al aire en Cuba. Nos indigo que Io sigWeramos, y, antes de abandoner la ca:sa, nos prometi*6 hacer todas las adaptaciones necesamas para dejar su estac*6n, en condiciones de transmitir a Cuba lo antes possible. En la calle, nos acompaA6 por Ronda hasta San Miguel, doblamos a la izquierda y descendimos hasta Mason. Una vez en la esquina, nos mostr6 unas inmensas antennas de un radl'o-arnateur y, dAndonos la espalda, nos d**o:
-iEsa sf sirvel
Nosotros cuatro nos quedamos observando la estac116n de radio. Aquello de tratar de violentar a un. desconocido, para que nos permitiera Ilamar al pueblo a resister al golpe mditar lucla bastante peregrine; mds auln, sliendo cuatro ignorantes en matter 0 a ae radiocomunicaci6n. I Cambiamos impressions y finalmente desisfimos de esa idea; pero a instanclias mias nos dirigumos a casa Ide dos eS'Pafioles, que vivian en Basarrate y Neptuno.
41
En esta occasion Yabur y Faure nos esperaron en [a esquina observando, el movimliento de policies por la cafte Infanta, aunque sin atreverse au'n a aproximarse a la Universi"dad. 4Castellol* y yo tocamos en la casa donde vivian Daiiiel Martin Labrandero e Ignacio GonzaIez.
Estos compa"eros habl"an estado trabaJando en la Policia Secret, al margin de su vinculaci 6-n con la Legion del Caribe. Daniel nos abri6 y tan pronto entramos en el bumilde apartamento comenzamos a hablar sobre el golpe de Estado.
-Todo el mundo esta desconcerta do -dijo Daniel-. Tan pronto nos enteramos de la noticia b1cimos contact con la jefatura de la Secreta, pero recibimps linstrucciones de esperar
-P
Ordenes, aquL Y afiadio: -Estamos sin noticias; a primers horas supimos por Vilela* que el M'Inistro de Gobernad6n estaba preso o astlado.

Erundino Vilela, jefe de la Polida Secreta.








I.,v n rlos) -le pregunt6, refiriendome a Gutidrrez Menoyo.
,I-Iace un rato estaba por los alrededores de Palacio, con' Pepe Castellanos y otros companies armados de ametralladoras, por si Batista liba, por allf, pero parece que no va a salir de Col umbi a.
Le hablamos a Daniel e Ignacio de la. situad6n, que habia en la Universidad, unico foco de rebeldia en esos. moments en la Ciudad, y de lo que Caste116 y yo habiamos visto en el Campamento Militar de Columbia a las siete de la man-ana, desde los altos del hospital de Matemidad Obwera, donde Caste116 habl"a estado de me'dico, de guardian, la noche anterior.
De pronto,'Faure toc6 a la puerta y nos dijo, que no debia-t mos *estar m6s tempo allf, que debiamos volver a la Univercimos rninutos despu4s.
s *dad; lo cual hi a

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La potent emisora radial que tenia Coro se compr6 para ser utilaada por los revolucionar4os dominicanos que pretenthan derrocar al tirano Rafael Le(oriidas Trujillo,,y. fue suma, mente Atil at final de los anos cuarenta.
Te6filo Vega, que por aquella C"poca trabaJaba en el Ministerio, de Comunicaciones, estaba responsabilizado con las transmisiones que diariamente se efectuaban entre Cayo Confites
varlas estaciones que funcionaban en La H.Dbana. Una de dstas era la que Coro atendfa en el s6tano frente a, la Universidad. Nunca hubiera imaginado, e:stando en Cayo Confites, que cuando los telegrafistas del Cuerpo de Comunicaciones del eldrcito expecucionario, se comunicab. an con La, Habana, um de las plants de radio con la cual entraban en bomunicaci6n,
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se hallam situada arenas veinte metros debajo de mi* casa. i1ronfas que tiene la vl*dal Semanas tras semanas sin tener carts de la familiar, mientras diariamente se cursaban mensajes cifrados entre La Habana y el islote donde nos entrenaibamos aquel verano de 1947.
Despuds de desmantelada la expedicio"n military, conoci frente a mi casa al radlotelegrafista. que vivia en el sotano de Ronda 7. Josd Coro era un hombre de aspect intellectual. que, tan pronto, supo que yo habia formado parte del ej*c'rc*to expediclonario comenz6 a hablarme del important papel que 61 habia dese pefiado durante nuestro entrenamiento -militar.








C*ertamente,-- Pepe Coro era un tdcnico rad*al sumamente hAbil, que babia cooperado con los revoluclionaries antitrujillistas.
* 0 "
I -Al afio sigrWente, parte de los expediclionarios que se habfan concentrado en Cayo Conflites integraban lo que a fines de aquella decade se dio, en Ilamar la. Legift del Caribe. Entre sus jefes, militares estaban Daniel Martin Labrandero, Tgnacoo (;onza'*lez y Carlos Gutidrrez Menoyo, tresespa.fioles que habian ostentado altos grades, militaries en la expedlicion de Cayo Confides, con quienes Pepe Wangdemert, Humberto Castell0 y YO continuamos mantem*endo relaciones de compan-erismo y amistad una vez finalizada la. expedici6n. Por eso no tuvo, nada de partlicula-r que a travels del cubano Fremiot Rodriguez, reci. bi6ramos una invitaci6n para marcher a enfrentarnos a una invasli6n. que las troops de Somoza habian lanzado, contra Costa Rica. Various dias permanecimos en espera de partir hacia este pafs. El viaje lo harfamos en una goleta anclada, en el r1o At. mendares, que pertenecla a Enrique Cotobanama Henriquez, dominicano -radicado en Cuba desde hacia. largos aflos, casado con una hermana de Carlos Prio SocarrAs. Antes de que Ilegiramos al barco, la expedicift se detuvo a causa de problems tdcnicos en la embarcaci6n, y por haberse extingulido, lo que s6lo, habia sido una incursi6n, pirAtica somocista contra terL ton*o costarricense.
Unos -meses despuds,, el diecinueve de junio de 1949, un entrair y sallr por el estrecho pasillo que conducla al s6tano de Ronda 7 llam6 mi atenci6n. Aquel ir y venir de cubanos, y dominlcanos estaba vinculado con los aconteclimlientos que estaban teniendo lugar en la Iisla vecina. Al ver llegar a Juan Bosch, delegado dominicano ante el gobierno cubano,, baj6 con 61 al sotano de Coro. El pequeft apartamliento se hallaba abarrotado de personas, y el eficlente radiotelegrafista sudaba copiosamente en medio del calor y el humo sofocantes. Trataba de establecer contact, linfructuosamente, con los aviones que debian haber aterkrizado, el di'a anterior en el centre y sur de Santo Domingo, y con el Catalina que habia flegado, a Luper6n, al norte, y cuyos expediclionarios, adn no se sabla que habian sido hechos prisoners o anliquilados por las troops trujillistas.
Tras el fracas, de Luper6n,, la situacli6n international no estaba Para permitir nuevas acciones militaries contra Trujillo o Somoza, y mucho menos, si las mismas, Como esta, tenian por base el temitono de Guatemala,, donde ya la'United Frulit







Co. comenzaba a socavar las medidas progresistas que lievaban a effect los gobernantes de aquel pafs. Apenas tres espadones se adueflaron del gobierno constitutional de Venezuela, d-eponiendo al president cliv'lista R6mulo Gallegos, el Departamento de Estado norteamen'Peano reconoc16 at triunvirato mIL litar, sosteniendo, sin recato alguno, al colonel P6rez hmdnc, durante diez afios, en el poder.
La Junta Militar venezolana arrojo" a la calreel o envio at exilio a numerosos diri"gentes politicos que apoyaron al gobiemo de Gallegos. Colombia, Panama", Costa Rica, Guatemala, Mexico Y las Antillas recibieron clients de exitiados qu e viuieron a sumarse a Jos miles de nicaragUenses y dominicanos que ya vivian el ex'lio en la cuenca del Caribe.
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La mayor parte de los venezolanos que vinieron a Cuba se instalaron en el hotel San Luis, en la calle Belascoal 0 n. No pas6 mucho tempo siln que los dominicanos que allivivfan me pusieran en contact con muchos de ellos. Adem6s, al primer py'so de Ronda 15 fue a vivir Alberto Ravel, que habia pasado quince
-Cinos en ]as careless de Juan Vicente Go"mez. Ravel no millitaba en el partido official que gobernaba en Venezuela; pero resultaba elegli'do, senator por la column en blanco cada vez que habia elecciones en su pais. Su apartamiento era vislitado por el periodpsta espafiol Alberto FernaIndez Mezquifta, at cual unia un.a vieja arnistad con el novelist Gallegos desde la 6poca que Juan Vicente Gomez to expatr1*6 a Espafia. FernAndez trabajaba en la oficina de publicidad del president venezolano y tarnbi6n. fue encarcelado y luego expulsado rumbo a Cuba. De, vasta culture, habia mantenido relaci*ones con Lorca, Alberti y otros intellectuals espadoles de la e poca, y se relacion6 con Oriticos de arte y literature enseguida que Rego' a La Habana.
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Al ieual que con los peripodistas que vivian en el barrio, estrech6 relaciones de amistad con los exiliados venezolanos que vivian en hotels, hospedajcs y apartarrilientos de la capital. Entre eflos, habia novelists corno R'mulo Gallegos y Arturo Bricefios, poets como Andres Eloy Blanco, y various profesionales como los abocy gados Usar Morales, Elligio Anzola, Alejandro Avila Chadn y Rigoberto Henrfquez Vera- el senator iC6sar Hernapndez, el periodista S1m6n Alberto Consalvii, el dirigente agrario Ramon Quiijada, el rector de la Universidad de Caracas Luis Manuel Penalver, el pedagogy Luis Beltran Prietol, el lider obrero Augusto Malave*. Muchos de C"stos babian desempefiado altos cargos en los poderes legislatilvos V ejecutivo 4cn su patria.

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Pasados los Primeros momentos'del. exilio la plant radial que habian utilizado los revolucionarios -ant *t.ruj illistas se Puso al sorvicio de los exiliados venezolanos. Result obvio seiialar que tanto las transmissions radiales que se hicieron en favor de los dominicanos y, luego, de los venezolanos, contaba con el apoyo de las autoridades officials cubanas. Ei t6cnico radial Jose" Coro se reincorporo' a una nueva actividad, revolucionaria en defense de la libertad, esta vez, de Venezuela. Ahora lo acompaflaba un coleiza venezolano. Frecuentemente Humberto CasteI16 y yo bajAbamos a su s6tano y cooperabamos con, los companies Avila y Pefialver, responsabilizados inicialmente
-I a
por su partido en las ennsiones para Venezuela.
El exilio venezolano estaba cohesionado en torno, a un part'do, democratic burgu6s, Accio'n Democra tica, el cual tenia jerarquazada su organization en el exilio. El ex Presidente R6mulo Betancourt vino a vivir a Cuba despues de una temporada en Washington, donde todo hacia presumir que esperaba con-. veneer a las autoridades de aquella capital para que le retiraran el apoyo, que le brindaban a los militares de Caracas.
El movimiento de venezolanos en el area del Caribe se increments, y la entrada clandestine de los mismos a su pais se intensitic6. Con motive de las actividades que desarrollaban en Cuba., las autoridades militaries de Venezuela contrataxon los servicios de un official de la pollicia del propio gobierno, de PrIo., que era agente, al mismo tempo, de la embajada. norteamericana, el furibundo anticomunista Salvador Diaz Verson.
Tan pronto los exiihados venezolanos detectaron al triple agente, tomaron precaucliones. Humberto CasteII6 y yo, comenzamos a actual como buzones para recibir la correspondence que les Ilegaba a los exiliados, no so"lo desde Venezuela, sino, tambien desde las islas antillanas de Triinidad, Aruba y Curazao, asi como desde Colombia, Centroam6rica y M6xico princi, almente. De este modo, se burlaba la vigilancia del official del gobierno de Prio al servicio de la Junta Millitar venezolanaIr A lerno Pri'sta que,
grado Regaba ia inconsecuencia del gob"
por un lado, ayudaba. a los exiliados venezolanos y, por otro,, permitfa que Jos rMsmos fueran delatados por un official de su policia. La vinculac116n de Diaz Vers6n con la embajada norteamericana explica, sin duda a1guna,, esta. apparent, contradwcc*6n.
El lider dominicano Juan Bosch, quien vivia desde hacia

muchos aftos en Cuba actuaba, en ciertos casos, como enlace entxe Jos &rigentes; venezolanos y el president Carlos Prfo.







De ahi que, en una reun16n que tuviiinos -una tarde en el hot6l San Luis, R6mulo Betancourt sugirl-cra I a Bosch Aue-gestionara
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con Pr*o m1i designacion Como Canciller del Servicio Exterior en la isla de Trinidad, sierra Proxima a Venezuela, usada frecuentemente para la entrada clandestine de exidiados en ese Pais. En mi caso, la cobertura estaba garantizada, pues era graduado en la licenciatura de Dercel-io DiplomaItico y' Consular de la Universid,--W dc. La Habana; pero ]a rdspucsta official fue negative, pretextandosc que se violarfa la Ley del Servicio ]Exterior vigente, que obligaba el ingreso a la carrera diploma"fica. mediate ejercicios de concurso-oposicion;.., Cuando me present a las oposiciones, que se convocaron en noviembre de 1951, ya result tarde, pues los exa'menes'W '4eTon lugar a raiz del golpe de estado de Batista, y en esas :circunstancias no hubiera sid-o designado en Trinidad ni yo bubiera aceptado abandoner el pal's despues del cuartelazo del 'diez dc marzo.



A las doce del dia nos encontramos con Wanguemert en la Universidad.
-Todo sligue igual en Palacio -fue su comentarl'o. Luego SUOMI.
-Vamos Para alld.
Castello" y yo subimos al jeep- Faure y Yabur se quedaron, en la Universidad..
Por el camino, ya mas sosegado, Peligro* nos cont6 que a su padre lo habian Ilamado desde las primers horas de la madrugada para informarle, lo sucedido y que 61 lo habla Ile. vado en su jeep a Palacio. Habila, sido testi-go exceptional del derrumbe del gobierno aut6ntico, cuya autoridad hada tempo rodaba por el suelo,
El Ncp de Wanguemert habl"a slido transformed desde bacia algunos meses. Ahora lucia unas persianas venecianas en los costados. Al llegar cerca. del Castillo de la Punta, unos Marines nos apuntaron con una ametralladora. calibre ciincuenta, pero slin detenernos, pues el trAnsito por la Avenida del Puerto continuaba como si" nada estuviera pasando. Unos intros despu6s -aAn no existia el t'dnel bap la bahlaJosd L. Wanguemert.

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