Crisol historico español y restauracion de glorias nacionales

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Material Information

Title:
Crisol historico español y restauracion de glorias nacionales
Physical Description:
210 p., 1 l. : pl. ; 23 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Ferrer de Couto, José, 1820-1877
Publisher:
Imprenta del Tiempo
Place of Publication:
Habana
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Indians of South America   ( lcsh )
History -- Spain   ( lcsh )
Colonies -- Administration -- Spain   ( lcsh )
Discovery and exploration -- America   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )

Notes

Statement of Responsibility:
por don Jose Gerrer de Couto.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 13412808
lccn - 04030701
ocm13412808
aleph - 25381613
Classification:
lcc - DP72 .F38
System ID:
AA00019177:00001

Full Text





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Biblioteca


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ALBERTO PARRENO


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CRISOL HISTORIC ESPA1'OL.


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CRI80I HISTORIC E8PANOI







RESTAURACION DE GLORIES HIACIOHALES,

'POR


DON JOSE FERRER DE COUTO,

Cballleo del b5bito de Ssatiago, por m.e d do S. M. Pidldeoima: Comeodador eu la Pol. Orden Amoerioan do
lsabel 1. atdica Cabaollero de a1. eal y ditdguida d .en. Espaola do Carlo II: Miembro honorario do a
Booloedaddo Geografla y Eotadtloda do Mjio: Indiiduo de oa OoIs iooa do Hisltod do a Infonterfa E.paiols,
do 14 Real Aoadftid do Alqmuolog oy Gogofm do MadKid yd do a.d edoad Econlba iV.WMatet & o. .












HABANA.
IMPRENTA DEL TIEMPO,
CABLE DA CUBA, NUM. 71, ANTES 37.
1862.

































Esta obra es propiedad de
su autor.

















AL EXOMO. SER.



DON JUST GERMAN CANTERO,


GENTILE HOMBRE DE CAMERA DE S. M. CON EJERCICIO: GRAN CRUZ DE LA
REAL 6RDEN AMERICANA DE ISABEL LA CAT6LICA, Y MERCED BE HABITO
DE LA MILITARY DE MONTESA: CONSEJERO DE S. M.,: REGIDOR ALFEREZ
REAL BE LA CIUDAD DE TRINIDAD DE CUBA, ETC. ETC. ETC.





Mi querido amigo: Aunque ha dicho un fil6sofo,
con bastante buen juicio A mi modo de ver, que por
losibeneficios privados no se debe gratitud pfiblica, yo
que soy extremoso en todos mis sentimientos, sin po-
derlo remediar, he resuelto de esta vez apartarme
de la regla comun establecida en el susodicho precep-
to. A obrar asi muevenme dos consideraciones, que
son: la del cariao con que V. me brind6 su linda casa
de Buena Vista en el valle de los Ingenios, la prime-
ra vez que yo vine A estas tierras de Cuba, para que
el mio se ejercitase en sus studios cuotidianos, sin te-
mor a la fiebre amarilla, y la de haberse escrito la ma-
yor parte de los capitulos que componen esta obra en
aquella deliciosa vivienda.









Desde ent6nces aca, siempre he tenido fijoen la
mente el deseo de consignar mi gratitud, por aquel sin-
gularisimo favor, en la primera hoja de uno de mis li-
bros: mas como, por circunstancias inherentes & las es-
peculaciones de mi vida, en todos los que he escrito y
publicado hasta ahora ha dominado una tendencia po-
litica de varia interpretation, crel que debia aplazar
el cumplimiento de mi deseo, hasta que la indole de
la obra fuese extrana por aquel concept A enojosas
disputes.
Que las que sobre este libro se entablen no han de
dividir las voluntades, ni perturbar la paz de genes
amigas, bien fAcilmente se echarA de ver; por cuyo
motivo, y porque A todos los afectos del corazon hu-
mano les llega un instance propicio para manifestarse,
alla va este mio envuelto en las formas de una dedi-
catoria, y lleno de la amistad que profesa 4 V. su mas
carinoso servidor,


Jfasag fiejeg de ^aouta.














PROEMIO.




La historic anda por entire el juicio de los hombres
definida y considerada segun la sensatez de cada uno.
LlamAronla fuente de verdades y espejo de lo por-
venir, fil6sofos y pensadores que en ella vieron el
libro de la experiencia escrita. Otros sAbios, m6nos
escrupulosos 6 mas sueltos de conciencia, creyeron
que la historic debia limitarse A un simple apunta-
miento de cosas pasadas, para recrear 4 los curiosos;
y algunos hubo, en fin, hombres eminentes, cercanos
a nuestra propia edad, que calificaron la historic de
fdbula conventional; no sabemos si por hacer alardes de
un escepticismo original, cuando el 6rden de las ideas
comenzaba A pervertirse entire los enciclopedistas, 6
por dar celebridad A su nombre con tan singular ex-
travagancia.
Nosotros, acomodando al sentimiento puiblico nues-
t.ro propio sentimiento, sin violencia ni artificio, por-
que depend, en la exposition de su doctrina, de las
mas profundas y arraigadas creencias, no definiremos
la historic una vez mAs, despues de tantas definicio-
nes como para ella se han escrito; ya que en la pre-
sente obra, y en otras que de este ramo de la literatu-
ra y de la ciencia hemos dado A la luz, quedan aque-
llas consignadas.
ZQu6 necesidad tendriamos, en efecto, al tratar es-
tas pnaterias de la historic, nosotros que hemos 'con-









sagrado del primer tercio de nuestra vida todos los
afios Atiles a esclarecer la de las armas e-! ni ola. de
mar y tierra, desde la mas remota antigiie'lad hasta
nuestros dias; qu6 necesidad tendriamos de escrilirt y
consignar la veneracion que tenemos por hi histiria,
diciendo si es el primer vagido de gloria que han exa-
lado los pueblos en su infancia: los griegos en sus
poemas: los ejipcios en sus monumentos: en sus anales
los romanos: los judios en la Sagrada Biblia: en el
Nuevo Testamento los Ap6stoles: las naciones moder-
nas en sus romances, y hasta los indios de este Nue-
vo 1hI.l:) en sus Te,".:,i'-fk y en sus areitos?
No es necesario,; no, que con nuevas definiciones y
mas robustos arguments salgamos A defender las ex-
celencias de la historic escrita 6 traditional, cuando
en todos los pueblos y cu todos los estados de la vida
social, se ha proclamado monument de gloria y esti-
mulo de hechos her6icos.
Esa aberracion del entendimiento, salida de una ca-
beza ilustre en la historic de las ciencias, pero en
tiempos de tanta confusion y des6rden que hasta se ne-
gaba a nuestra pobre humanidad el libre albedrio, ba-
se de todo buen proceder, y fundamento de nuestra
propia civilizacion, no ha encontrado pros6litos ni se
ha hecho sectaria. Porque si los enciclopedistas que
han querido proclamarla, asimilando nuestras creen-
cias al fatalismo islamico, y sumiendo toda idea de
espontaneidad en ese caos de horrorosa inaccion que
ha' condenado a la nulidad a naciones poderosas, no
comprendieron que por tal camino todo iba A corifun-
dirse y perecer entire las sombras del ateismo m,,.iitl
y religioso; los pueblos, con mejor instinto y ma4s alto
concept de la razon humana, invocada y deificada en-
t6nces para grandes extravios, volvieron, sobre lo's pa-
sos de la verdadera fe, A tomar por norma de sus a'.-
ciones las acciones consignadas en la historic de las
generaciones que les habian precetdido; y rechlazaropu,








la celebre frase de Marmontel como enemiga de todo
priogri-eso human, de todo sentimiento generoso y de
today acc.ii herdica.
Por e-to. pues, y por otras muchas razones que omi-
timos en obsequio a la brevedad de este preambulo,
no se ha de extraaar que, celosos de la reputation de
nuestra patria, salgamos a la palestra critical para es-
clarecer algunos puntos dudosos, mal definidos, 6 tor-
cidamente interpretados de su historic.
Espana, fuera torpeza quererlo negar, ha ocupado
muchos aros entire las naciones antiguas y modernas,
un puesto privilegiado. Ella did a Roma emperadores,
cuando de las demas colonies apenas se escogian al-
gunos series predilectos para la modest categoria de
ciudadanos, donde todos los subyugados eran siervos.
De Espana fu4 natural el piritmnr extranjero que reci-
biW los honors del triunfo ePi a'tiella famosa capital
del mundo politico a la sazon, y hoy del mundo per-
fectamente religioso. A Italia y a Paris fueron sus
hombres cientificos de la baja edad a fundar la ense-
ianza universitaria, alla apenas conocida ent6nces.
De Espana sali6 el primer c6digo maritime mercantil
*que sirvi6 de fundamento para la contratacion univer-
sal, cuando las mas rudas nociones de la fuerza y el
pillage se aplicaban en la mar y en los puertos a este
ramo de la vida pfiblica. Espana abri6 la mano y di6
franca protection A un extranjero ilustre, para realizar
el descubrimiento mAs grande y mas ben6fico de to-
dos los siglos; y EspaVa, en fin, cientifica 6 guerrera,
agresora ui ofendida, di6 al mundo los m4s grandes
ejemplos de dominio y de resistencia, de esplendor y
de resignacion que se han consignado en la historic.
Y como Dios, en su infinite sabiduria, no estorb6
que prevaleciesen en el mundo los descendientes de
Cain, ni siquiera despties del diluvio universal; An-
tes bien parece cotio que los propag6 y extendid por
todas las regionea de la tierra, para mejur experimen-
2








-10-,
tar el temple de las buenas ahnas que entire aquellos
vviiesen, al contemiplar, en la historia y en los he-
chos visible A una nacion tan generosa y maguauniia
.en su p,',),peridaii, como noble y sufrida en sus tiem-
pos i:;.iLmituso-, la envidia se ceb6 bastarda en su
gloiria. la critical penetr6 disolvente en sus htzafias,
para ponerlas al nivel de los procedures mas comunes;
y a ponzona de todo mal, introduci6ndose en los ele-
mentos de nuestro poderio, no solamente quiso negar
y neg6 lo que la civilization del mundo nos debiera;
sino que, dando tortura al ingenio y pAbulo A las na-
turales tuirminiraciioues de nuestra misma caridad, aca-
b6 por formular contra nuestras virtudes los mis ter-
ribles cargos que pudieran hacerse A los crimenes mas
horrorosos.
Tal es la historic de Espaaa, estudiada con espiri-
tu de verdadera imparcialidad, bajo el punto de vista
moral y filos6fico; y aunque algunos hombres justos,
escritores veridicos, merecedores de toda fe, se ban
dado ya A combatir con su elocuencia tantas y tales
injuti'ias. todavia porque el espiritu de hostilidad se
reproduce y multiplica a media que nuestra patria
eomienza A regenerarse, hemos creido que no era in-
dignna, sin( muymeritoria, latarea de ayudiar los que
nos ban precedido en este noble sentimiento.
No descollarA, ciertamente, en nuestro libro un es-
piritu local de patriotism exagerado; creyendo, como
creemos, que en todo sano juicio debe valer mas que
el individuo la familiar; Ia familiar menos que la patria,
y mas que la patria la humanidad. Pero en cuanto sea
just dar a cada cual lo suyo, fuera del sentimiento
profNundauieute religioso que nos haga ver en cada
hombre, en cada pueblo y en cada nacion, uno 6 mAs
series rel tivk.- y comunes al pensamiento universal
de la obra de Dios, nuestro criterio se someterA A las
eyes de verdladera justicia, en esos pobres discursos
con que este libro se ha compuesto.
















RESUME HISTORIC


DE LAS HERMANDADES DR CASTILLA, DESDE SU ORIGIN HASTA
LA EPOCA EN QUE SE EXTINGUIERON.

La manera de ser political y socialmente estos' rei-
nos, cuando el sefiorio feudal apenas consentia k la
corona mayor poder que el de otro cualquier poten-
tado: las discordias civiles en que se consumieron largo
tiempo las provincias de Castilla, cuando las huestes
y mesnadas apenas daban treguas A la obra de com-
batir al enemiuwo comun, como 4 soldados cristianos
cumplia; y el gran caudal de intiural;ida que derra-
maron por todas las ciudades, villas y lugares del reino
los soldados del de Leon y los armados partidarios de
Castros y Laras, cuando todavia era d6bil la mano de
Alfonso IX para regir el cetro de Sancho III; fuerbn
causes suficientes para que arraigaran hondamente en
Espana las semillas de todo malestar, y para que 4ste
se derramara con pasmosa velocidad y escAndalo inau-
dito en cuantas parties se hallaban A la sazon iuf-stadiiias
de tan perniciosas influencias.
En vanq fueron los lamentos y las reclawaciones de
los buenos contra abuses y escAndalos, tawaeos; que
impotence la corona- para alejarlos, 6 interesada la no-
bleza en el comun desconcierto por particulares fines,
ni e! honrado patricio tenia voz de derecho ante ga-
villas dc gent.e crimininal, ni powder la justicia para cas-
tigarlas y extinguirlas,.









Escasamente servian ent6nces con carActer de tro-
pas permanentes mas que las 6rdenes de Santiago y
Calatrava, creadas poco antes; pero su objeto, acomo-
dado A extender las fronteras, del cristianismo, no las
permitia dedicarse A menos honrado ejercicio que el
de pelear con los moros, si bien alguna vez tomaron
active parte en las civiles discordias.
En semejante estado no hay duda que bien podrian
los hombres de ancha conciencia dar libre rienda 4
sus vicios, como en efecto lo hicieron; ya acometiendo
en despoblado A peregrines y transeuntes, 6 bien en-
trando A viva fuerza en los pequeios lugares y A ve-
ces en las mas pobladas villas de sus respectivas
confarcas.
Repiti6ranse, sin duda, los edictos y cedulas reales
contra tamanos crimenes, si otros inmas grandes no em-
bargaran los Animos de los tutores del Rey, olvidkn-
dose de los males que agoviaban A los pueblos. Porque
antes que la cosa piblica, en cuanto al sosten de la
propiedad particular, estaban las usurpaciones politi-
cas de unos, las venganzas de otros y la ambicion de to-
dos los que, bajo el manto de un rey nirio, alimentaban
siniestras miras, y nutrian punibles desafueros. Asi,
pues, 4 la iniciativa local hubo de encomendarse el
remedio de los males que se padecian; y es natural
que cada individuo procurase atajarlos por los medios
que ocurriesen a su entendimiento 6 que por sus ma-
teriales recursos alcanzase.
Lo cierto es que la historic ha conservado escasos
recuerdos de lo que se provey6 en general para resta-
blecer el 6rden, ent6nces tan atropellado en estos rei-
nos; y unicamente A una parte bien escasa de ellos,
aunque era de las mas prinIcipales como cabecera de
la corte, debemos exactas noticias y no despreciables
relaciones de lo que alli se obr6, para conjurar en lo
possible la catAstrofe social que A todas las classes es-
taba amenazando.








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lra A la sazon una de las mayores riquezas de la
ciudad y t6rminos de Toledo el beneficio de las col-
menas que en sus monites se cuidaban; y como tanto
se prestaron 4stos en todos tiempos a la impunidad
de los delitos, ya se deja considerar cuantos alli se co-
meterian en 6poca tan calamitosa, asi como los peligros
que correria la propiedad, encomendada A sus circuns-
tancias naturales. Para garantizarla en lo possible jun-
. t4ronse en la ciudad todos los colmeneros; no sin invi-
tar A la vez 4 aquellos otros propietarios cuya hacienda
estuviese asi mismo amenazada del peligro comun; y
unos y otros tuvieron por convenient proveer de tal
manera, que no pudiese m6nos de ser eficaz el remedio
que 4 tanto dano se aplicara.
Acordaron, ante todo, segun los consejos del derecho
natural, repeler la fuerza con la fuerza, asociandose en
tropas honradas que asegurasen la vida y resguardasen
la propiedad, dentro y fuera de poblado, contra los gol-
fines y malhechores que en todas parties marcaban sus
huellas con robos, muertes y otros escandalos de tras-
cendencia: y todos los miembros de aquellas tropas,
unidos por los lazos de la propia seguridad como los
mAs poderosos, se bautizaron, para mas garantia de
amor y defense reciproca, con el modesto pero elo-
cuente titulo de hermanos.
Bien quisieramos consignar en este punto la verda-
dera fecha en que se verific6 la primera junta de la
Hermandad Viefa de Toledo; pero el tiempo y el des-
cuido han consumido los primitives pergaminos de sus
actas, y unicamente A las confirmaciones reales de sus
fueros y privilegios habremos de atenernos, para de-
ducir de ellas su antigiiedad, y fijar aproximadamente
la epoca de su origen; la cual no pudo ser otra que la
ya indicada, si A la razon natural y A los aconteci-
mientos probables hemos de atenernos.
Fuera de lo que consta en la cr6nica de don Alfon-
so IX, relabtivo la existencia de la mencionada Her-








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mandad en tan apartados tiempos, haremos m4rito, en
primer lugar, del document official mas antiguo efitre
los que su archive conservaba; el cual es una c4dula ex-
Spedida por el Santo rey don Fernando III, doia Beatriz
sun mujer, el infante don Alonso su hijo, y dona Beren-
guela su madre, fecha en Toledo a 3 de marzo, era de
1258, que corresponde 4 los anos 1220 de Jesucristo.
En ella se confirmaban los privilegios que gozaban los
caballeros de dicha Santa Hermandad, por concession
Sdel rey don Alfonso IX, abuelo de don Fernando. (1)
Partiendo, pues, ,de este principio, y no olvidando
los malos tiempos que acababan de pasar, no hay duda
que tendremos averiguada la data de la institution a
que nos referimos dentro de una 6poca entera; y no li-
mitada a dia fijo ni ano determinado, no pudiendo ha-
llar, como no hemos hallado, la lrimt-ira acta,,c dula
6 acuerdo que produjo la primitive junta.
Ni para consolidar nuestra opinion pudiera servir de
estorbo lo que dijo el cabildo de la propia Hermandad
en su memorial al senor rey don Felipe V, A saber:
que ella se habia constituido en el tiempo de las alte-
raciones de estos reinos irrupcion de los moriscos (2):
Antes bien parece como que afirma cuanto dejamos ex-
puesto en las primeras lines de esta memorial, respec-
to A que efectivamente se verificaron alteraeiones por
las causas ya expresadas; y que la vecindad de los mo-
ros A los t4rminos de la ciudad imperial, facility mas
de una occasion para que sus armas introdujeran la
consternation en las tierras ya libres del yugo sarra-
ceno, aprovechAndose de las civiles discordias en que
los cristianos gastaban sus fuerzas.
A ejemplo de lo obrado en Toledo, y p)r lo que de

(1) Archivo de la Hermandad Vieja de Toledo: legajo de papeles anti-
guos.-Lo registry en el gobierno politico de aquella ciudad el aiio de 1849.
(2) Este y otros documents de los queen el present trabajome sirven,
los debo a un vecino de Toledo, cuyo noinbre no recuerdo, que fue cuadrille-
ro de la Santa Hermnandad, hasta la extinction absolute que se verific6 eon
nuestros tiempos.







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comun tenian las propiedades que en los montes y en
sus linderos se beneficiaban, tambien las villas de Ta-
lavera y la Real (hoy Ciudad Real) se asociaron en
Santa Hermandad: poniendose desde luego de acuerdo
con la de Toledo, parajuntarse las tres secciones en un
solo cuerpo, como asi se verific6 inmediatamente.
SPara conocer con exactitud el estado civil de Casti-
lla en aquellos tiempos, nada presta m"s luces que el
establecimiento de la Santa Hermandad, por las omni-
modas facultades que sus miembros se abrogaron; de-
sentendiendose de las leyes que regian, y del 6rden
social que en las mismas estaba marcado.
En efecto: para que ninguna consideration pudiera
estorbar la garantia de la propiedad, primero y casi
exclusive objeto de aquella asociacion, comenzaron los
hermanos por emanciparse completamente de la justi-
cia ordinaria, erigi6ndose en tribunal exclusive, con
el derecho tan conocido ent6nces de vidas y hacien-
das: y como si semejante arbitrario proceder fuera el
uinico remedio contra los males que destruian el cuer-
po enfermo de la sociedad, por propios y extranos
combatida, los reyes descendieron de su alto puesto
para confirmar unos acuerdos que, si amenguaban el
poder juridico y el municipal, no atacaban m4nos el
derecho de los Sefioresy la autoridad de la Corona.
* Dieronse los hermanos A perseguir ladrones y gen-
te de mal vivir, armados tan completamente como 4
su oficio convenia; nombraron entire si alcaldes, uno
para cada ciudad 6 villa de las asociadas; cuadrillero,
mayor, que era como jefe principal de las fuerzas, y
cuadrilleros ordinarios, quiere decir, jefes subalternos
de cada tropa 6 cuadrilla; mas, alguaciles, escribanos
y otros oficios de justicia. Retiraron su obediencia a
los ayuntamientos, subordinAndolos mas bien a su mi-
licia, puesto que los obligaron 4 prestarla favor y ayu-
da en todo caso; torcieron el derecho peculiar de los
tribunales ordinaries, sustanciando la Hermandad, las








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causas de infinitos reos que sujet6 a su jurisdiccion,
6 mas bien de casi todos; habiendose abrogado la fa-
cultad de juzgar por si misma los casos de robos, fuer-
zas, incendios y homicidios ejecutados en caminos,
montes, caserios y lugares poblados: y finalmente, pa-
ra cubrir los gastos necesarios al entretenimiento y
oficio de la Hermandad, y como si 6sta quisiera cobrar-
se de los bienes que su existencia reportaba, obtuvo
para sus individuos la sanction real A su acuerdo de no
ir a la hueste en la guerra, aun cuando por el rey fue-
sen llamados: libraronse de infinitos pechos, tributos
y eargas de concejo, y hasta llegaron a imponer la
cuota de una asadura por cada hato 6 piara de ganado
que en sus terminos existiese 6 por ellos transitase;
entendi6ndose esto asi cada vez que alguna tropa de
la Hermandad pasara cerca de aquellos en el desempe-
Ro de su servicio. (1)
El objeto de la Hermandad no hay duda que fuV6 no-
ble en su origin, y fitiles tambien los resultados en
sus primitivas 6pocas. Pero A la sombra de aquellas
prerogativas comenzaron a despuntar los abuses: y
lo que Antes hubiera podido considerarse como celo,
desinteres y patriotismo, adquiri6 despues cierto ca-
racter de ambicion, al parecer justificada, pero que
male la institution, desvirtuando su objeto. El tribunal
especial de la Hermandad lleg6 A torcerse, como todos
los tribunales que no se cioen extrictamente al mas
severo rigor de lajusticia: pues dando A sus intereses
mayor calto del que era legal, no se content con per-
seguir los delitos para castigarlos, sino que se hizo Ar-
bitro de secuestrar a su antojo los bienes de los cri-
minales; adquiriendo asi fondos y rentas lii*itsit t-. pa-


(1) Privilegios concedidos 4S confirmados por los reyes desde Fernan.ii
III en adelante. Constan algunos en el memorial ya citado que se elev6 al
Sefior Don Felipe V, y muchos en las Ordenanzas de la Hfermandad, impre-
sas el afio de 1740.








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ra satisfacer con holgura los gastos de sus servicios y
correrias, hechas con el obj,-to de conservar sus pro-
piedades.
Sus procedimientos en materials de justicia eran tani
rApidos 4 irregulares como no se han visto jams en
los tribunales ordinaries; tanto que, por acuerdo de
unajunta general, celebrada en las Navas de Estepa,
se resolvi6: que siempre que algun cuadrillero prendie-
se un malhechor que mereciese muerte, la ejecutase por
si y sin anuencia del alcalde, en el caso de que este no
pudiera 6 no quisiera ir A sustanciar la causa (1). Con
lo cual ya se deja considerar las extorsiones y desafue-
ros que se comneterian, funcionando de una manera tan
irregular la justicia y el derecho; cuantos-inocentes
purgarian agenos delitos; cuAntas families quedarian
arruinadas para satisfacer sus dietas arbitrarias a
los que en pro de la causa, comun se daban, sin em-
bargo, A liviandades y atropellos. Pero eran tales los
tiempos y tantos los crimenes sociales que en todas
parties se cometian, que la Santa Hermandad, viciada
y todo como estaba entonces, era un bien de much
precio.
A tales causes fu6 debida, sin duda, cierta indiferen-
cia y aun ojeriza con que las municipalidades Ilegaron
a mirar A la Santa Hermandad durante la menor edad
del Senor Don Juan II: como si los pueblos, arrepen-
tidos de haberla alentado con manifiesto empefio en
los revueltos tiempos de una minoria, quisieran de


(1) Lnnes 4 de Setiembre afio del nascoimiento 1485, juntitos los colmne-
neros de Toledo, Talavera y Villa-Real, en las Navas de Estepa, ordenaron
que los alcaldes destos tres logares, cada uno en sujurisdiccion, den licencia
a sus cuadrilleros para andar por los mnontes y poner recabdo en ellos, para
mejor servicio del Rey y pro de la tierra. Que si prendiesen algun malhe-
chor, den cuenta a su resp'.>t;r, .il..:jlde; y si oste no pudiere 6 no quisiere
ir a conoce la causa, I,, ',b ',rlr, ,,r'< la conozoan, y si mereciere fauerte
lo maten por ello; y si le hallaren bienes robados los garden para hacer re-
cabdo A sus duenios: y si assi no lo hicieren, pechen... --- maravedis para la
Hermandad.-Bibliteoa Naciotatl est. Dd., c6dice 49; Libro de acuerdos.
3







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otra iniiom,'Vt aprovecharse para desvirtuar stu ml pre-.
eit:,,i-da obr.. Mr., la reini a'oberinailorni expidid uqa
c6dula A todas las justicias de sus reinos para robus-
tecer l!a santa iuittii',:in:u; y aun que :xuas tarit-de tuvo
que ,'-IiiluiIa el rey, r 'Iriue Mlegablan los desl':--o-
tentos para no cumplirl.i, el absurdo de no tnQaer fiir-
z, de ley una carta real que el miismo rey no habia
Airmado,no. se \i\e'e negar que a1.uella ri:>l)iIteCuei 1$
(1d0:-i i1: autoridad de- los heim-ii u,,' ' sus atril.iii-ioiies y derech:'o.. se hicieron mns conside-
rabies, cada dia. (1)
Ate-i.lieulo al objeto de su crea,;iin debemos supo-
ner que los rpequisitos idlis1wivsablv-s para entrar en
la Iermandad on sus primieros tiempos serian escasos
6 niugull,,i-' : pero mas adelante, en virtud de los mu-
ChI.,s 1privil,,iis logrados, y de la abundaacia de elien-
tes,, Vubo necesidad de inventar pretextos .para que
no eii-isen ella e *. ,trias personas que las que 1iiulie-
ran ahorrarla gastos y rei.i'rtairlI beneficios.
A sus juiinta generales, que se verificabau todos los
iit,_,1-.. el priner a,,iur,o ,le sotiewlibre. en la. N:i \as de
Estepa, tenian obligacion de acudir aquellos he-rmanos
que ,-:m,[aiatu suyas propias de treinta colmenas arri-
ba (2). Porque saliendo de cada junta los auiuerlos iiu'
h i1i;itn .1 re:ir a la Hprmandad hI.it:t igual dia del si-
guiente ano, y'vertifi,_.-'d,..ve tambien alli, la election
de los cargos, pues todos participaban del .-araier de
elegiblt.-, no pli.i encopmendarse a una es.'asa por-
cion de los hermanos, lo que se trataba y resolvia en
comun para el bien de todos.
Los perjuicios que necesariamente causaria este de-
ber aquellos, iulividuivis cuyos habeirs no fuesen so-

() La prruera de d;eb'i. c6&ulas soe expidi6 en 1417: la segunda en 1423,
,ii-i bhi,, ii. eei.Jil ,t& u na tercerq :. v.,,, ip.? ip, ]linientit. y penhi, ,rarm v "
io q',f on adelante desobedecieren.-Bi.-ion .c Na iotnal: ,stnre Dd,. e6-
dwe 40J. VI-'.hs 123 3 P4.
SZ, Bit. Nac.: Etint, Di., c6dce 49Of.41iQs 123j 1!4.







-19-
brado.il para destinarlos a un viaje excusado, siquiera
6ste fuese ;inui;Il, dieron occasion a que de ellos se tra-
tara en un primer domingo de setiembre' a sli.-itud
de las, parties interesadas en el propio alivio, resol-
vi6ndose en comun: que asi como hasta eit6no es el de-
ber de asistir A la junta general era extensive a todos
los que- tuviesen de treinta colmenas para arriba, en
adelante se limitase a un nfimero determinado' y con
a.r._1o A turno: ,lebit'nidose costear los gastos del via-
je de los fni:'dl:, de la institution, para mayor como-
didad de los hermanos (1). En dicho acuerdo de-
,k i i. nro .ise las armas de que habian de ir provistos los
que a la junta acudiesen: los salaries que habian de
gozar para asistir liuntuialuiente y sin excusa A tan
sagrado debher, y las penas que se habian de imponer
A los morosos: con 1o cual quedaron a cubierto los in-
tereses particulars, y ;iseguraui:, el cumplimiento de
tan ;antiguit y.vetineiaun'a costumbre.
A ."[Qej:-ite acuerdo es de suponet que seguirian
las restricciones tanto' rnas exigeut'-q. eu;int,: mayor
'eguriiidad llegaron a ofrecer 1hs tiempos; asi fue que,
en los'-mas losterire's, ya no se admitaan hermanos
mks que eu junta, geniierial. por votaceion secreta, y es-
ta por miiuiniii.1nl, sin faltar ni un solo voto. En las
circunstanias de los aspirants se' multiplicaron tam-
bien las exigencias, en especial las pecuniarias; de
suerte que, no creyendo suficiente la posesion de cier-
to nfimero de colmenas y otras propiedades, se impu-
sieron, por via de propinas, fuertes sumas que debian
satisfacer los aspirantes al tiempo de Su ingreso: una
ritad pa j. los fondos de la Hermandad, y otra pa-
ra distribuirla entire los hermanos por igtiles par-
tes (2).


(1) Archivo de la Hermandad vieja de Toledo.-Legajos de papelesan-
ti) Ordos. aa dt la Htinandad. ipreaa n 174.
(!) Ord,,'aii.:as de la Htunandait. iwfpaCoaBe 17U.







-.20-
:'Si hebnos de ateniernos A lo que de si arrojan algu-
nas provisions reales, delbeiuos supbner, por referen-
Siia, que la S1 nta. Hermandad no estuvo asegurada
con el carActi, .le perp4tua hasta los timipus, de Fer-
nin-lu IV. Asi lo pruelei. en efecto, una c4dula expe-
S dida por dichio monarca en Toledo A 13 dejulio, tra
de I'":: en la cual, despues'de confirnar todos los
privil egi'. y exenciones que tenian de sus predeceso-
r 'es los colneneros y ballesteros de Toledo, Villa-Ileal y
Tl,,,ii.,'t. por cierto tempo que se ctoilb',z por el mes de
S setiembre, manda que no se deshaga la Hermandad en
ninguna manera; antes bien que continufie, para bien
Ale la tierra y castigo de los delincuentes (1).
Asi lleg6 la institution A adquirir una importancia
tal como ninguna otra la habia logrado en elterreno
de la justicia; hasta que, amenazada otra vez la mo-
n:iriuia castellanatii por iuas furiosas tempestades, en
los1 calamiito,:,s tiempos de Enrique IV, fu6 preciso
pl:,iar al mal ui riimetiio: proporcionado A, sus ten-
dencias dlestructoras. Sabido es de todos el escasd res-
peto que A las veces inspiraba aquel Ipoder ejecutivo,
al cual att',i)ell;ibau con frecuencia, p1or s debilidad,
todos los demAs poderes: y no se ignora tampoco cuAn-
to volvi'o a :u.irrow Iiee la moral publica, asi en las ciu-
dades mAs piipti.uisasi como en las mas infimas aldeas.
Si una s4rie de no intterr-iimpiijlas glorias y bonda-
des, de prudencia y discretion, de virtudes y acier-
'- tis, no hubiese marcado con brillantes colors el rei-
.nado de lh primera Isabel, sin duda que la regenera-
cion -oc'\ih obrada en sus tiempos en los, limits de
Castilla, seria mas que sufficient para designar.una
epoca notable en la historic de los pueblos.
La pintura que pudiera hacerse de los robos, incen
dios y atropellos c9metidos por hombres de mal vivir

(1) Se halla en mi poder el traslado de delia cetLla, entire los papelek de
ue me hizo merced el cuadrillero de Toledo,







-21-
durante la minoria de Alfonso IX, no puede :onsidle-'"
rarse mas que como una pAlida inrli:-,;iti:m,. iut' iIlaralda
&la in4s espantosa que retrfnt la ,p.,.ii det Eriqtiue IV.
Jimntat lron. pues, h.s l iieiri,, iiIr ,r ,el reino. pIr in-
dicacion del monarca, para tr;:itir'los uedios que con-
venii, ia. oponer a tantas calamidades; y todos, como
uno solo, adhiriendo su wluntad 4 la cosa publica,
r,,.li ,nriIII salvarla del peligro comun, aun a c,:.'ta de
]os Inuyoi'-.s saUrifivios. Al efecto tuvieron pori: Cn'Ve-,
nient.e deci-etar la Hermandad G.a.rfd eu a ,mbLo_ reino's
de Leon y Castilla; dando al acuerdo tal carActer de
indispensable, que no vacilaran en dw1berirs-e A 461 ni ;
aun 16s m4s indiferentes que criminals noftiera i.
Establecieron, ante todas cosas, y como remedio ca-
pital que habia des.uavizar la ferocidad die l'es tun-
didos, la reverencia a Dios yelrespetoal rey, porque
Ambas v.lli.-,ii.ioiies mn-laliaon olvidadas; y seialiron
penas corporales y lIunIriiis a'i los que bia'femasen,
y A los que faltasen como traidores aLcU-imipliniiento de
los renies mandates.
Despues, entrando mas directamente en el acuerd&
principal dq la asamblea, clasificaron las poblaciones
segun el nuimero de sus vecinos; tanto para marcar
cuAntos alcaldes de la Heriiai;, l,, habia de tener ca-
da una, cuhnto para senalar el contingente de hombres
con que habia de estar siempre dis.n-iUeLia para la per-
secucion de i-hllievrl-,re..
Tambien fijaron las atribuciones que por su elricto)
concedian A las classes respectivas de la 1'elma'iiu il
General; y para perfeccionar el acuerdo fierni,_tain alli,
qe,.hasta trazaron limits A los procedimientos judi-
ciales de los que a la nueva institution correspondian.
A las justicias ordinarias encargaron el nombramien-
t':, persoiial de los alcaldes de la Hermandad; cuyo n&-
niei:, no podia pasar, de dos en las poblaciones que
tuviiesenti mwas di cien vecinos, asi como tampoco de uno
en las qie legarian a ciento y no bajaran de treintita:







-22-
dieron' Amplias fthcuttaides paria determiaar ezii ntos
cuadrilleros hbabian dei nombrarse en cada luIgar. y los
li.i,:I':uir, riP,.,i'unsables imiiuv foni r 'Atlente de eualquieta
S omision 'qi -ii0 el cumnpiiiuientii Ile la nueva l]-y li:-
..: gaseA exleri uetiUr.-_.
S;"Mandaron que eada lugar doe 15 A 30 vecinos con-
? urriera a la Hermandad con cineo hombres, de veinto
aiii, arrilbr y no mas de sesenta; de 31 A 60 yecinos,
.con 10 hombres; de 61 A4 100, con 15; de 110 a 150,
con 20;, de 160 4 200, con 3i.; de 220 hasta 500, con
40; de._'.O hasta 1.,00, con 60; desde 1,100 A 1,500,
con 1001; de 1,t'-00 a 2,21(1, con 120; y de(Ie 2,.,i eln
adelante cbn 150 hombres, queo fu6 el maximum mar-
cado A. las pi:i:lai:iiune de mayor 6rden, iiailqiiera;i qUe
fuese el nfimero de sus habitantes.
Es tos hombres habian de relevarse cada cuatro me-
ses, y no habian de ser otra vez obligados A4 servir,
en tanto' ue no hubiera pasado un ano despues de su
relevo. 6 que noi h:ubieran servido todos los otros que
en cada lugar estuviesen comprendidos enel ener:l
edicto. ,
Su oblio'aciou era la de perseguir, desde sn lugar
hasta el mas pr6ximo, cuatitos ladrones 6 iin;al1he(ih-
res se ir.sentaraiin d,-utro de los t6rminos de sus tier-
ras; y en ,el caso de que, por omision 6 malicia, en el
dicho lugar ma4s pr6ximo no estuviese A4 punto el re-
levo que habia de continuar la persecucion del fora-
gill. los que ya la habian omeirjzadlo tenian obliga-
cion de cuiititiuuarla. y la justicia el derecho de reclih-
mar coinra lo, omisos ciertas c-i;ta. que 4 los perju-
dicados d':-beri;in entregdrse. (1) *
No es de suponer que, siendo tan'generalA' nalita-
iieuto popular, correspondiesen los privilegios y exen-
ciones a los que gozaba ya e-ntonceit- la vieja Iterman-
dad de Toled Villa-Real y Talavera, s,:1lre cuvNis

(1) Biblioteca Nacioaal: estante D&., cu'drt- 49,







-23-
bhises .e habia l'evtu:t;lo> aiiuelln:i otra: pQrque en tal
caso todo el pais seria de exentos, y el tesoro pt'idi.o
sufriria grandes extorsiones y mayores escaseces; pe-
ro no hay duda de que en lo ':a':.il,:.iiiitte 4 fuerog
y atribuciones personales, tarnbien I':,Q. :-tiiierio'in en
,i1iuijlin',ia los individuos de la nueva Hermandad, y
que I']pi- ,11o, abusaron en mas de una oviasi,:,i. casi
seiiri:', de la impuiiil:id que el exclusivismo de su
jiiri..ld ioin les prometia.
Es evidence que si en la baja edad hemos de ir
buscar el origen de la organization permanent de tro-
pas re.iila:r- en la ITIet inIuda,1 General decretada por
;ip'ii'llt:, cdrtes hemos dle encontrarlo, al m6nos com-
1: iril i la analogia que todas sus circunstancias guar-
daron con las milicias locales de nii.,tri: pais en no tan
apartados tiempos. Tampoco podemos dudar que las
fAciles disposiciones que el cardenal Cisneros encontr6
enl estos reinos, cuando,decret6 el armamento general
al comenzarse el siglo XVI, 4 esta mas que a otra ins-
titaucion fueron debidas, por mAs que ya ent6nces la
existencia de las Guardas de C;(Htill;:i iailii:.rz:,, servir
de base mas regular a su atrevido pensamniento. Por-
que de todos modos, si la milicia general se foment
en gran manera con las mismas reglas que servian a
la or.,nizi,:n y discipline de la modern creacion de
los reyes Ct-,'1lico,.` es evidence que 4sta se habia ce-
ui,] ,n irns de una circunstancia A las que caracteri-
zaban ;i h Hermandad General de Enrique IV. Asi he-
mos tenido o.ain de observer mas tarde en las mili-
cia.s 1. r+1., del siglo XVII, cuando en las fronteras de
I,'tLu-_, a1 N ea las fragosidades de Cataluaa impetuo-'
.,':_ ion-s amenazaban destrozar la corona de Fe-
lipe IV, como hacian, el servicio personal en Ia propia
forma que de la Hermandad General se habia a iiren-
dido; esto es, concurriendo cada pueblob con un nfimero
de I.aiuill, para servir en la campLaii, del ano respec-
tivo, y relevando, desliie- de concluida iaqtella, 4 di-








-24--
chos soldados, para que no volvieran a servir en tanto
que todos los hombres habiles y no exentos del mismo
lugar, no hubiesen hecho igual -'r i'. 1:. segun les iba
Crn ,-."i,:,r,,1ii-.n,~:l,:. ',
Tatiiilieu piii.uiera atribuirse 4a lainstitucion que nos
ocupa el origen de la particular jurisdiccion que las
fuerzas militares han disfrutado siempre en ni.ie st ia
Iatriit. A no ser anteriores las Ordenes de Caballeria;
las cuales, como la Himitia:l; dl. gi:z.iron en todos tiem-
pos parecidas inmunidades, fiuer,, yprivilegios.
En el aio de 1487, y por las propias causes que la
habian motivado en Castilla, las comunidades de Ara-
gon establecieron tambien en sus respectivas poblacio-
nes la Hiermandad General, seguro.baluarte ,.ontra el
desconcierto puiblico; y en el propio a!io, el rey don
Fernando no vacil5 en sancionar aquella ,l_-termin.i-
cion, dispuestoC'omo estaba a robustecer el poder po-
pular, para asegurar por este. medio su aiitoid'ii:t que,
tanto quisieron amenguar los nobles, (como .in todas
las n-m,',uairiia - ia ;i'juella 6poca estaba i:;:,dlieiil1,, (1).
Per'.i pu,,r >liiti ,/te la piblica aceptacion y los reales
intereses fuesen bastantes para asegurar la existencia
e una fuerza creada con el santo objeto de garantizar
las propiedades y las vidas, sin que en la apariencia
su costo pudiera perjudicar los fondos reales ni muni-
cipales, tan pronto cornmo fu4 rla'illriz4nd, f lIa '.:;rti-
nizacion del pais, con la robustez d.- hi corona. la Stintt
Hermandad en sus verdaderas y x,.-I.i.-ivas '.,,rili,.io-
nes fue -haciendose mas nociva qne necesaria; ha~sta
.que, cuando se creyeron mas 'irisa las l uerzas mi-
litares que las iii,.,,iai,. recbi6 el guolp,- de gri:.i;, a*,
la institution de la milicia general del reirno, ',l..r- Iii h
en 1517, y perfeccionada sucesivamente hasta los uil-
timos tiempos de su vida (2).
(1) Zurita: Anaies de Aragon; tomo IV.-Mariana, Hiqtoria de Espaia:
libro 25. oapituh XlI.-Pulgar; Reyoes Cat6icqls: part 'II, cap, 95, etc.
(2) P,.rwl.im. Coleccion dpe Ordenanzas Militates,







-25-
En tal easo, y por lo que de Qagrado tenia una ins-
titucion que habia obteniido como uinuguua otra el titulo
de Santa por la cdrte de Roma en sus primitivos anos,
se respet6 su existencia en la forma anterior a los de
Euriqitie IV: de suerte que la Vieja Hermandad de To-
kedo, C(hdtiJ-Reid 3y Tth/crra volvi6 a ser ex:.lisiva-
mniente arbitra de Irseguir A los mialhechores, sustan-
ciar suis cautisa 4 imponer por si sola las penas y cas-
tigos que tuvo por coiivei,'i-ntes. sin compartir su auto-
ridad con tribunal alguno: antes bien i.-ji'tando, con
admirable teson y de.iliia constani.ia. todos los casos
que la pertenecian, por mas que sus genes no hubiesen
doncurrido 4 la aprehenion de los criminals.
Los monarcas, 6 porque en efecto creyeran en la
boadad de aquel tribunal, 6 por no siiplii.ar de Roma
una bula de d]erogacioui, 6 porque nada les estorbase
aquella fuerza, cuando las de la corona tenian harto
mas en que ocuparse que en perseguir ladrones y otras
genes de jmal vivir, continuaron siempre confirmando
los fheros y privilegios -l, que la Vieja THerinianlad go-
zaba, por mas que sus servicios no fuiesen ui t-un ne-
cesarios en las ocasiones, ni tan puntuales cuando pu-
dieran ser conVenientes; porque la Santa Hermandad
Uell6 eonvertirse con el tempo en una milicia de lu-
jo. Pn ia cual iinicamente se permiti6 ingresar A los
hoinmbres de iej',r position social; que si en ella se ins-
cril.ian, hacienlo costosas'pruebas de intereses mate-
riales y morales, era niAs bien que por favorecer la cosa
pbliea cuando estuviese amenazada, por escudarse
contra Oiertos tributes y cargas concejiles y reales, y
mas qye todo, para obrar con absnlnt'i independencia
ule tribiiiml.is y jurisdicciones que no fuesen con ellos
muy tolerantes.
Por lo dicho hubo ocasiones en que los reyes tuvie-
ron necesidad de recorder A la santa institution los
deberes que en su creaicon y sue.-sivos tiempos se ha-
bia impuesto, en virtud del escAndale e' imipiiniladl con







-26--
que muy famosas partidas de malhechores discurrian
por la comarca encomendada 4 su vigilancia. Tal su-
cedi6 el aio 1644, en que el rey D. Felipe IV ex-
pidi6 una c6dula muy apremiante al cabildo de lw di-
cha Hiermandad, por consecuencia de los machos de-
litos que se cometian en los caminos y pueblos de cor-
to vecindario, per las gavillas que en los motuLes de
Toledo se guarecian, en especial la de 'Pedro Andre's,
con e.;railali v peligro de toda la gene honrada. (1)
El rey don CArlos IV por dos reales 6rdenes, fecha
la primera a 18 de Setiembre de 1798, y la' segunda
1 24 de marzo del afiosiguiente, concedi65 todos los
indiyiduos de la Santa Hiermandad el use de grande
y pequeao uniform; y fueron tantos los aspirantes
que a la novedad acudieron, que los hermanos de Ta-
lavera tuvieron necesidad de suplicar al rey confirma-
se el articulo 49 de las ordenanzas que regian a los
de Toledo, relative 6 la admission de aquellos por una-
nimidad absolute, segun en otro tiempo se ,habia de-
cretado; peticion que fue escuchada, atendida y re-
suelta segun su letra, en virtud de informed que di6 A
la magestad .1l Carlos IV su real consejo. (2)
Sin las novedades que los modernos tiempos han in-
troducido en el regimen politico de nuestra monarquia,
sin duda la Santa Hermandad unida de Toledo, Ciu-
dad-Real y Talavera, habria continuado en la wismzi
forma que existi6 durante tantos 4i-lts. itciu,-,' el
primer terci'o del present; pero en el es.it:lo actual
de la organization civil tambien es cierto que no po-
dria considerarse mAs que como un anacronismo perju-
dicial a la mas recta administration de justicia. .
Por otra parte, sus pasados hechos tampoco la da-
ban importancia alguna para que debiera tolerarse su


(1) Biblioteca Nacional: estate Dd., c6dice 49.
(2) Constan dichos instrumentos en los papeles cedidos por el anciano
cuadrillero de Toledo.








-27--
continuacion como un monument de glorias pasadas;
y la nivelacion de derechos, consignada en el c6digo
politico que sirve de pauta A nuestra present orga-
nizacion, tampoco pudiera consentir, sin manifiesta
infraccion de sagrados deberes, la existencia de un tri-
bunal aforado, que en nada podia contribuir al bienes-
tair (comuu ni 4 los adelantos de la cultural, ni A la tran-
qihilidad pfiblica.
Su historic relative A los fundamentos de las mili-
cias locales, puede decirse que termin6 al comenzar-
se el siglo XVI; y por esta circunstancia no la hemos
seguido en adelante con el detenimiento que lo hemos
hecho en esta memorial, por lo respective A su prime-
ra epoca.





















0-
















PROYECTO

DE T)NA VINDICACION GENERAL DE LOS HECHOS Y ADMINISTRA-
CION DE LOS EL-PANOLE0 EN EL NI.'EV 0-M1UNDo, DESDE SU DES-
CtBRIMIENTO HASTA NUESTROS DIAS. (1)

Muicli tiempo hace ya que el amor A deseutraiiar
las verdades historical de los mas rec6nditos archives,
nos ha puesto en la mano pormenores harto curiosos,
y voluntad en la mente de publicarlos, para just de-
Sagrnvio de las glorias naoionales.
Tuvo comioenzo esta tarea, laudable siquiera por la
iiitenc-ion, cuando la inexperiencia, siempre osada, nos
dit idieutous para escribir el Album del Ejlrcti/ Espagol;
primer ensayo de historic general military que vi6 la
luz public de nuestro pais en los tiempos que vamos
at ra ves nUiio.
Alauz6 diclio trabajo tauiitcts bondades de S. M,
que en poco tiempo se dign6 recomendarlo dos veces
a todas las elases oficiales del Estado;, y aunque no es
possible suponer que al Album del E',vri',u se debiese
el pIensamiento de rear la comision que habia de es-
cribir Ja historic de nuestra infanteria, es lo cierto que
laReina imauifest6 su deseo de que dicha oomision se
creara, y que en ella tuvimos part official muy supe-
rior A nuestros Conocimientos.

(1) Es program extenso y analitico de una obra harto. volmiimioa qlue
teoimov eritm-t hace ya altwguno aoeb, y que se ha de puhlicar pot cuenta
del Gobierno.








-30-
Dos aaos apenas habian transcurrido de asiduas
tareas, cuando A las de nuestro empeio official nos vi-
mos como forzados A aiadir otras mayores; y no por-
que nuestras fuerzas intelectuales fuesen bastantes
para abarcar trabajos de tamafia responsabilidad, sino
para evitar mayores desvari'os.
Trat6se nada menos que de escribir y publicar una
Historia de la Marina Real Espanola; y como la anar-
quia literaria de la 6poca no permitiese ver A ciertas
capacidades las dificultades de semejante empresa,
apercibiase A ella tan escasa inteligencia, que nuestra
aceptacion, bien que atrevida, fu4 una ventaja visible
para la obra mencionada.
A lo m4nos en el-Album del Ejrrcito habiamos he-
cho ya algunos ensayos sobre la historic naval de nues-
tra pAtria; poseiamos tambien varias nociones de las
ciencias nAuticas, pues tales habiaii sido los studios
de nuestra carrera primitive; y en las bibliotecas nos
habiamos familiarizado con ciertos conocimientos ge-
nerales, que A lo m6nos nos ponian en el caso de saber
por d6nde habriamos de comenzar el nuevo compro-
miso, para llevarlo a cabo dignamente, siquiera como
ensayo, que no como obra perfect.
Considerando la multitud de libros y documents
que para aquellos trabajos era preciso registrar, y afia-
diendo que, con todo el fruto que seopuede recoger en
ocho aios de una vida laboriosa, no habiamos cesado
un solo dia en la investigation de los archives gene-
rales de Simancas y la Corona de Aragon, y en los
particulares de Toledo, Valladolid y Barcelona: en las
bibliotecas Real de Madrid, San Isidro y Escorial; en
la de la Real Academia de la Historia, y en el Dep6-
sito HidrogrAfico del Ministerio de Marina, donde,
para eterna fama de sus compiladores, se custodia la
mAs preciosa coleccion de datos que puede apetecerse
para la historic naval de nuestra p~tria, y mAs espe-.







-31-
cialmente para la del descubrimiento, conquista y ad-
ministracion. espafiola en el hemisferio Occidental, fA-
cil es suponer la diversidad de nociones adquiridas,
y cuanto pesaria sobre nuestra conciencia el conven-
cimiento de la responsabilidad inherente A una obra
para cuyo desempeno no puede bastar incompetent
pluma, ni es possible escribirla al mismo tiempo que se
va estudiando.
Abandonamos, pues, la HIistoria de la Marina, cuan-
do ya habia salido el primer tomo de nuestras manos,
A otras mas habiles, que a la sazon ya podian haberse
adiestrado en su escritura; y cambiando la responsa-
bilidad general por otra mas concrete, nos dedicamos
A reconocer en el terreno de la Mritica las mAs atrevi-
das acusaciones que, desde una epoca siempre gloriosa,
la de los seiores Reyes Cat6licos, se nos dirigei con
la mayor tranquilidad, y A sabiendos casi siempre de
su inexatitud, por los escritores mas reputados de to-
das las naciones del mundo.
Agresivos en el campo de la inteligencia, quisieron
negar y negaron al pais clAsico de la civilization cuan-
ta alcanz6 y supo derramar en las aulas de la sabidu-
rna. Porque anhelando desvirtuar nuestra grandeza, 6
no se dedicaron a explorer el origen de las verdaderas
fuentes de su ilustracion, 65 aprovechandose de la vul-
gar ignorancia, familiarizaron las creencias de la mu-
chedumbre hasta en la propia Espafia, y lAstima es
decirlo, con la idea absurda de un atraso national, pro-
ducto, segun ellos, de nuestra poca cultural en todos
tiempos.
A la abundancia de comprobantes, mas bien que :
la relacion de los hechos, se ha de concretar el traba-
jo de la vindicacion, aun limitandola la historic de
las naciones modernas; pues si por desviados y remo-
tos pudieran olvidar los autores extranjeros, que 6
Espania se debieron los talents del gran Trajano; de
S6neca y Constantino; de Quintiliano y Pomponio Me-







-32--
la; de Lucatno, Marcial, Columela y Epitecto, no serA
tan disculpable su ignorancia cuando deola propia ma-
nera hayan perdido la memorial de esos famosos g6-
nios de mas recientes edades, que nutrieron, con Q1
jugo de su inspiration, todo human saber, para cultu-
ra universal de los ,siglos.
Ifrancia 6 Inglaterra, por ejemplo, que son las mas
pertinaces en amenguar nuestra gloria, habrin de con-
fesar, la primera, que si en ciencias fisico-matemAti-
cas tuvo un Ge-lit., fue porque E,-p.'i le di6 su doc-
trina: como que las escuelas.monasticas, asi como la
famosa universidad de Paris, hubieran brillado much
m4u1os sin la concurrencia de los Siliceo, G6lida, Ci-
ruelo, Perez de la Oliva, Juan Oliver y otros sa.bios
e.0'1iole.4, que fueron 'a tomar mano en ellas de la pu-
blica ensenanza.
Y en cI;, ato a la segunda, hoy tan aventajada en
toidas las ciencias ,ie1 se rozan con el primer elemen-
to de su vida, que, es la navegacion, debe saber tam-
bien que A los .i'i,.ii'.i., de su renacimiento camin6
muy r,]z:ti,,1,.ie la nacion espanola. Porque si con
jisti.Ai. puede hacker alarde de sus G-rostet, Adam de
Miriin.), B.,,o, y el de Sacro Bosco, estos no hicieron
mas queo trill:ir la senda ya abierta en Espaiia por el
astr6nomo Lupito y los famosos Josef y Alton, mate-
maticos consumados. Que cuando el c6lebre Nicolas
A1l:0 ;1I, alcanz6 eintre los ingleses el epiteto de griego,
por la familiaridad que tenia con el idioma de los sa-
biou-, y cuanido el Venantodunense di6 mi6(itiple gloria
A la propia nacion, por el esmero con que se dedic6 al
bonoeimiento de las lenguas, ya uiue-t') arzobispo D,.
R,.idrig, Jinmenez h.iN;i. ;--iiiirl'rio a todos los prelados
del orbe cat6lico en el cuarto Concilio Lateranense;
no tan solo haciendo uso del latifn, con una elegancia
digiia de los iuejitres tfilmpii., sino tatibieu hablando
a fn(.+.e.-, alemanes, ingle'-i: y castellanos, con tal
propii edad en -cada lengua enual si fuese la d su nlatal







-33-
origen. Pues vitinI.,Io 6 tiemposjmas avanzados, tam-
poco titvien.riii que ,-nvi'liair nada A sus ],:ei::l:1ta,. An-
tes los aventajaron grandemente nuestros Abulense,
Nebrija, Cisneros y Arias Montano. '
Las ciencias geograficas habian hecho asimismo en
EspaSa r6pidos progress, mucho antes que los sAbios
de otras naciones se hubiesen i1,i:i1i:1, siquiera: a con-
siderarlas. Es verdad que espanol habia sido el mAs
reputado autor que como original descollara en los pa-
sados tiempos; como que '6 la preciosa obra de Situ
Orbis, escrita por nuestro Pomponio Mela, siguieron,
subordinados Plinio, Sexto Julio, Finiiii.-i, Arriano
de Nicomedia, Solino Polihistor, Dionisio de Bizancio,
Pausanias, Festo Avieno y aun el' mismo Ptolomeo;
bien que sucesivamente progresando la ciencia, a me-
dida que se iba ensanchando la esfera de los conoci-
mientos fisico-naturales.
Mas como quiera que a la historia- intellectual de
los siglos del renacimiento debamos concretarnos en
esta resenia, porque la obra que vamos A publicar en
nuestra vihdicacion no se ha de remontar mas alla de
su objeto, todav'ia se puede asegurar que nadie prime-
ro que los 6.rabes espaioles puso mano en la giIrn-
fia para mejoraria con aplicaciones astron6micas; y qae
much Antes de que los maestros fran6eses situasen
en sus cartas A Jerusalen en la mitad de la tierra, y A
Alejandria tan prdxima como Nazaret a la propia Je-
rusalen: primero que en Alemania escribiesen Muns-
tery Apianq, en Holanda Ortelio, y M h'.,i'.r, ,Dem-
bigth en Inglaterra, y. en Italia Caboto, Silvano y
Castaldo, ya D. Alonso el SAbio habia enmendado sus
tablas al mismo Ptolomeo, y dado A la aritmktica las
cifras arAbigas: Raimundo Lulio habia perfeccionado
el istpim de los calculos astfron6micos, subordinman-
dolos a leyes fisicas, hasta e1 desconocidas de los sa-
bios, y aventurando otras 'nuevas que con el tiempo,
fue-rorn intaciaia.-. ppr las. observaeiones imas perfec-







-34-
tas: Gabriel de Valseca y Jaime Ferrer, mallorquines
como el anterior, habian ensefiado la construction y el
uso de las, cartas. 'hidrbgraficas, asi como tambien el
de otros instruments de propia inyencion, que sirvie-
ron de gran auxilio a las ciencias nauticas; cabiendo
al segufido la honra de dirigir el cougreso lusitauo de
Sagres, bajo los aLu-iii, del celebre infante D. Enri-
que; y finalmente, los mariners espai1oles habian
puesto en evidencia las propiedlades magneticas de la
aguja.imantada, para seialar los rumbos, de la nave-
gacion, much Antes tambien del origin con que los
italianos se atribuyen las primicias de este de,-iuhi1ii-
miento.
En la quimica, tan escasamente aplicada A los co-
nocimientos fitiles hasta los tiempos actuales, tuvo
Espafa ocasiones de hacer ensayos notorious antes que
otra nacion de las modernas; siquiera extranjeros co-
diciosos aleguen derechos que estan muy lejos de 'me
recer y que en manera alguna les correspondent. En
virtud de aquellos, el arte de la guerra, rudo y feroz
durante la edad media, recibi5 entire nosotros, para
difundirlas despues en toda Europa,'las humanitarias
consecuenicias del uso de la p61vora. Y pues tanta glo-
ria cabe en este ramino de la vida social a los que, cam-
biando el regimen y organization de las masas para
.facilitar el estrago de sus enemigos, verificaron, sin
embargo, unaalteracion be'nefica en los resultados ab-
solutos de las grandes catastrofes militares, A los Fer-
nandez de C6rdoba, Navarros y Leiv'as se habra de'
mostrar reconocida la humanidad, y subordinados to-
dos los otros reformadores de la ciencia belica.
Es verdad que, para colocar nuestra nacion en, se-
mejante lugar, es forzoso ceder A la empresa de las
Cruzadas todo el merito que le toca en la civilizacion
de los pueblos europeos. Pero aun en virtud de seme-
jante reparo, podranse sacar favorable consecuencias
en pro de los espanoles; como que de la misma suer-









te, y aun en mayor nimero que ellos, concurrieron a
la Tierila Santa ingleses, franceses 6 italianos; y so-
brado's arguments ofrece la historic para demostrar
que, aparte el de los uiltimos, ningun otro pais sac6
mAs partido que el nuestro en beneficio de la cultural
universal; sustituyendo inmediatamente A los secula-
res derechosde naufragio y extranjeria, grpsera ex-
presion del 'carActer de la epdca, las rentas naturales
de la contratacion, que en aquel famoso acontecimien-
to tuvieron su nueva infancia. ,
' -La mano de hierro que oprimid6, el g6nio de los es-
panoles, harto mas tiempo del que se hiciera sentir
el yugo de los longobardos en Italia, fu4 causa de que
nuestras, ciudades maritimas se rezagaran algunos aios
en el comercio que desde el siglo XI* habian comen-
zado a hacer las repuiblicas de Pisa, G6nova y Vene-
cia con los pueblos del Oriente. Pero escaso de no-
ciones hist6ricas ha de estar quien no sepa hasta qu6
grado nuestras provincias del Mediterraneo se antici-
paron a derramar la civilizacion de una nueva era, A
esas naciones que mas nos han ultrajado en nuestra
reciente decadencia,.
Por consecuencia de aquella santa empresa que la
politica ent6nces dominant, simbolizada en el Cris-
tianismo, promovi6 con anuencia de todos los Estados
cat6licos, comenzaron las naves de nuestras costas
orientales a empeienarse activas en la Ardua operation
de sacudir el yugo sarraceno que pesaba sobre la ma-
yor parte de la Peninsula; de manera que, entire el
tumulto de las armas y el fiero rigor de la pelea, los
Pedros, Sanchos y Alfonsos, Jos Fadriques y Jaimnes
se hicieron famosos por toda la extension del mundo
conocido; en tanto que ingleses y franceses, no esti-
mulados con semejante motivo, se contentaron con lo
hecho'en causa propia, que fu6 bien poco, y esperaron
inactivos lag ventajas del cambio social que en Euro-
pa iniciaban sus vecinos mas osados 6 initeligentes.








-36-
En aquella escuela de media tinfas, en t re la auro-
ra de un sistema benefico y la ferocidad de las razas
septentrionales, se formaron esclarecido nombre ,omn
nAuticos y guerreros los Marquet, Niid, Malritel .y
Bocanegra: los Queralt,'Yaiez, Bonifaz y Cabrera: los
Perell6, Zacarias, Lauria, Loaisa y Vilamari: los Te-
norio, Eniiquez, Tobar y Avendafio. Al impulso de
sus armas, se humillaron los Ieoplari.1, ingleses en
L6ndres y la Rochela: las lises de Francia en NApo.
les y Sicilia: las juinas de Portugal en Saltes y Lis-
boa: la cruz roja i.le Genova en Alguer, y las media,
lunas agarenas en Sevilla, Algeciras y Mallorc:. iDes-
pojos de nuestras armadas fueron las Islas Balear-ei,,
arrancadas a los moros del centro del Mediterraneo,
as como a italianos los reinos de Sicilia, 06reega y
NApoles. Turquia y la antigua Grecia tambien rindie-
ron tributo 6los monarcas espafioles;y de todas las
naciones, en fin, que los mares surcaban con sus baje-
les, sirvieron de trofeos a,la gloria de nuestros almi-
rantes, magnificos caballeros, barones, condes, duques,
p1rinuipeL y monarcas.
Es verdad que mi6ntras los otros dormian en la
molicie, 6 torpes 6 ignorantes hasta del poder que
ejercian, apenas se cuidaban de velar por sus persona-
les intereses, los reyes espafioles armaban soberbias
escuadras y las montaban animosos; de suerte que en-
tre los de Aragon apenas hubo uno, desde el primer
conde de Barcelona, que no entrgra m's 6 m6nos ve-
ces en las camparias maritimas' de sus subditos; si-
.uiendo tan ilil.- i-jepwii,, en Castilla el famoso Don
Redro, D. Fernando el Cat6lico y el gran Eilretdor
CArlos V; mientras que de Francia solo tres pusieron
la plant en sus bajeles para conducir armamentos, ca-
si siempre compuestos de auxiliares espafioles; y en
tanto que los monarcas ingleses, permanecieron inac-
tivos 6 subordinados al escaso poder de sus, i;a(rtietila-
res armadores: como que lwi;ta el ano de 1502 no se







-37-
coisitiuy6 en sus astilleros nave alguna por cuenta
del Estado.
Como es de suponer, tan gran supremacia en el ra-
mnio de la navegacion debia ser consecuencia natural
del desarrollo, que en nuestras provincias hubiese te-
nido el comercio, y, asi fu6 'efectivamente. Ya en el
primer tercio del siglo XIII era muy considerable la
exportacion que hacian los catalanes de sus manufac-
turas y productos naturals. Asi las pieles y las sales:
la miel, el vino,, la pez y el sebo: el alquitran y lajar-
cia; las maderas, el hierro y el vidriado:.las cotonias,
el bermellon y las piedras de molino: el azafran, las
harinas, el zumaque y las frutas secas: el coral, las
estifas de lana y seda, y no pocos artefactos, nutrie-
ron abundantemente aquellas ,:.iitrit;n:ues que hi-
cieron tan famosa y preponderarite la marina. ie Ara-
gon en los postreros siglos de la edad media.
SSus fAbricas,. no m6nos reputadas, hacian concur-
rencia A las manufactures extranjeras, en especial A
la de paaos finos, a los que daban en Bairct-;hau tinto-
reros y pelaires'ia filtima mano: de suerte que, si 4
esta breve idea del )rilhinte estado de las artes en
Catalufia afiadimos la pfiblica fama que al propio tiem-
po gozaban los tejidos de Sevilla, Valencia, MAircia,
Granada,. Toledo y Segovia, &c.,; asi como las obras de
oro y platai, brocade y piedras preciosas que fierouo
admiracion de franceses 6 ingleses en la corte de Al-
fonso VIII y en la de Fernando III: si recordamos las
al1haijas. tambieti dE. fi'tbri,-i espanola, con que el rey
D. Pedro de ('rastilli sign i fi:i.' su buen gusto y su pro-
teccion a las artes,,y cuyo catrlhg,) forma en su tes-
tamento la pagina mAs elocuente de la historic (d el liu-
jo durante su reinado; y fiualluente, si teniemnos en
cuenta 'la enorme importancia que entire todos los mer-
cailos del mundo lograron las f6rias de Melina del
Campo, ,como centre absolute del comercio universal,
advertiremo.l que ningun otro pais llev6 al nuestro de-







--38--
lantera en el desarrollo de sus elements :.i\ ilizadoi :e,
no obstante las desolaloras guerras que se vi5 tf'rz.i-
,do I mantener con los moros, y aun las 1i vinl.i'is
unas contra otras, por el largo espacio de ocho siglos.
En efecto: por mas que busquemos en la lii-tii:,
mercantile de esas grandes nacioaes algun dato que
justifique su actual importancia, como consecuencia
de la que debieran haber tenido en los primeros si-
glos del renacimiento, la mas complete segaridad acu-
de A manifestarnos que Inglaterra, A pesar de su tra-
tado commercial con Haquin, Rey de Noruega, el pri-
mero de sus colecciones que se firm por los aios de
1217, y de los" esfuerzos que hicieron algunos arma-
dores para enviar ciertas naves mercantes los plIr-
tos de nuestras provincias del Norte, es 16 cierto que
hasta ya entrado el siglo XVI no hizo formal comer-
cio en ninguna plaza de Europa: que apesar de la cos-
tumbre, much Antes generalizada en Espaila, Italia
y ciudades Hanseaticas, no consta que en sus puertos
y niercados se hayan admitido c5nsules extranjeros,
hasta que Enrique VI expidi6 su primer nombramien-
to en 1486 A favor del que habia de '.representar los
intereses de su limitado, comercio en la repuiblica ,'1o
Pi.-a: iuh por no tener industrial propia, -;uw laiu, y
products naturales se vendian A flamencos, espano-
les y lombardos, para que los beneficiasen con sus in-
dustrias respectivas; y por ultimo, que mi4ntras el de-
sarrollo de las artes en Espafia hacia tremolar ii.-i;'
bandera mercante por tilos 11:ls mares conocido-', 1 i'a
contratar en el Norte de E'olp;t. teniamos que envai;rI
en conserve nuestras flotas, y armadas en guen'r;, ;'ti
fin de repeler con la fuerza los bruscos ataques que
solian dirigir contra ellas los suibditos ingleses e <:1i
Canal de la Mancha: como que los puertos de ;:|tielki
nacion ent6nces no podrian considerarse en jstii:'a
mas que como guaridas de pirates, sin que sus riYe-,
tuviesen bastante fuerza moral para impedirlo.







-39--
.El aI ,.I, de nuestra importancia commercial y poli-
tica, necesariamente habia de estar basado en la orga-
nizacion civil de todos los-reinos que ahora componen
la monarquia espanola; y pues'nada revela mejor el
verdadero estado de un pais que la historic de su le-
gislacion, fAcil nos sera, comparando, sacar por conse-
;uencia absolute queEspafia supo colocarse a la ca.
beza de todas ltas naciones en la obra de laregenera-
ci&n universal, 4 pesar de haber entrado en su send
con notorias desventajas. .
Aunque a la mano no tuVieramos, que si tenemos,
pruebas irrecusables con que demostrar el origen es-
paiol del primer c6digo mercantil de la edad media;
aquel que comenzando a funcionar entire nuestros con-
tratadores de la costa de Levante, tuvo la gloria de
servir de base a las leyes de Oleron, a las de la Ha n.a.
Teut6nica, las que se hicieron para el active mercado.
de la ciudad de Wisbuy; y a todas, en ,fin, las que re-
gularizaron el 65rden del comercio maritimo hasta los
tiempos mAs cercanos: aunque, por su remota proce-
dencia g6tica, echAramos a un lado la fuerza que dan
A nuestros arguments las leyes del Fuero Juzgo; y
aunque de escasa trascendencia supongamos los c6di-
gos municipales y hasta el Fuero vie)o de Casilla, las
Ordenanzas de D. Jaime I, el Setenario de San Fernan-
do, y el Speculo de su hijo; todavia con el famoso li-
bro de las Partidas, ordenado por el sabio D. Alfonso
en el corto periodo de diez anos, podemos presentar-
nos en legal y muy iiveuntajaila competenpia con las
mAs adelantadas naciou,-; 4if l miundo, seguros de alcan-
zar el triunfo que merece su autor inmortal, como po.
litico legislator y como habil jurisconsulto; puesto que
ni en su epoca,' ni siquiera en otras harto mas avanza-
las, fu6 possible obtener otro cuerpo de derecho tan
general y complete, con arreglo a las necesidades de
los tiempos, ni much m6nos de tan universal tras-
cendencia.







-40-
Es verdad que, para .alcanzar tales ventajas en J
camino de la civilization,, Epai i: quiz" fu4 el priiir
pueblo, centre los modern'os, que comenz6 A, componer
sus lengu:i, vulgares, muchos aios A4ntes de la cat'lica
e fiJ I resa de las Cruzadas. Y no han de limitar la faerza
de ;t:i verdad las usurpaciones que se nos hacen; ]I,,..
aunique tio concedamos con 'toda la f4 necesaria su pro-.
diio+:;, -tr1tii ai'ad 'a las loas rimadas que sirvieron ,1-
prerAio 4 ciertos caballeros gllegos, por su energica
oposicion al tributo de las cien doncellas; y aunque n'.s
parezcan ,le mas reciente data las octavas de arte m, vr
que se suponen hechas inmediatamente de la ctt.,it_',,fH
que larnentan, esto es, de la perdida de Es1'anii ,por la
iuvansi:ii de los sarracenos; todavia podemos preseritar
evidentes pri:>inz:;is le c6mo pertenecen h la lengua
vilh-;ar de Catilln, que no 'a fl'a"iiii,.;i. segun preten-
den sus historiadores, aquellas dos traducciones, 'd la
Biblia una, y otra de las Morales de San Gri','i,,'. que
hize Grimaldo, monge de San Millan en Espafia; ai,
como la 'R,.l,,i,' .h' la'toma de Ei,, en 1095. que otro
minongoe de Selva Mayor escribi6.en romance castellano,
cinumu.la. todavia las dem4s lenguas, except la italiana,
habiaa d.,lo) escasas muestras de vida.
SIinj;tntes trabajos y otros nro m*nos famosos ,iw
dieron A'.iu-is4' ni.-i 4 nuestro idioma, por conduct,, W,1
las T,-,',,, s'de Gonzalo Hermniquez, del Poema del C';I,
de la 'iIstoria de la Iglesia Iriense y de la Cr6nie, l'
_lJfr,.i1 VI, ;triIl.muil;i. no sin fii,1:minntu,, 'a don Pedro,
obispo de Leon, que la compuso '4 los priricipios (d-1
,., XII, pref,:l .:i r: -ii sin d ifiii til la elegancia, flli-
.1iz 'h,,,ilt. y riquteza del gran _c6digo de D. All,",i,;i
de manera que por 61.y por la perseverancia 1,1 rI.v.
en mrpI..'iN:ir la ]ii..ii castellana, apareci6 6st;i .le-'it
entudncs magestuosa y grave en las Sagradas E-crit,-'
ras, enla juri-}pru'l-,:iu. en la filosofia, en la quili,".
en las matemiticas, en la astronomnia, en la pio>i:_i:i y
en l14 histori:i" 7uiere decir, en todas las niatfria 1,110







*-41-
Sla ? .azon fr:iriu.):in1 la m's alta ciencia del s;1lter hu-
Wtl 11.
Pues si todo lo dicho, y harto mgs que omitimos,
prt-p. I el brillante estado de la epoca en que flore-
cieron los Reyes Cat6olicos, sin que a estorbar el de-
senvolvimiento de la civilization fuesen parte los tur-
bulentos tiempos de los Sanchos, Pedros, Enriques y
Juanes: si es cierto asi mismo que, 'a la capacidad-de
Fernando V se debieron los fundamentos de la actual
diplomacia, ciencia ben'6fica por ctyo influjo se modi-
fic6 en el terreno de la political la eterna apelacion al
tribunal de las arms, y en el ;iiwpmoi'de la guerra se
-'aai'zaroni tambien los rudos procedures de la edad
media: si no puede negarse, porque la inteligencia y
la verdadera instruction lo aceptan y proclaman, que
al termninarse el siglo XV de-.i._,lia, en los reins de
Es.~|ai;io los hombres mas eininentes enpolitica, enad-
ministracion, en ciencias morales,, en artes nobles y
'mecanicas, en el cominercio, en la navegacion y en la
militia: porqu6 no hemos de sacar a luz los compro-
bantes de semejante estado, y popularizarlos tanto co-
mo fuerzas humans lo permitan, 'a fin de que la em-
bozada maldad &la entonada igriorante ojeriza de au-
tores extranjeros no explote en contra de la reputacion
e-lt ,.,lIa la natural insuficiencia de las classes mal aco-
modadas 6 m6nos estudiosas; Alas cuales se las repre-
senta la' Esp:ii,-t de todos los, tiermpos coino el pais
mas incivil e inculto, y por lo tantoel m6nos digno de
alcanzar la gran preponderancia que tuvo en la histo-
ri4 d6 las naciones modernas?,
En estos y otros ,]i.-,-, iri;imim nos entretenia-
mas con singular atoncion, cuando acudieron a hacer-
los m4s s61idos nuestros studios relatives al descu-
brirmiento de las l[ierr;ia de Occidente. De antemano
aiiiim,.s ya que un suceso umrailti1..,i habia cambia-
ho a. lfaz del (-*i:miiiri. universal, dando mayores limi-
tis ia gografia:' -a his8toria natural muy vasto te-
-6








-42-
soro de (oioiimipentos iftiles: la quimica nuevo can-
dal' de combinaciones extraias: A la fisica larga ex-
tension de opuestos fen6menos: la astronomia nne-
vos h6misferios y otros sistemas planetarios: 4 la agri-
cultura f6rtil campo de products ben6ficos: a la me-
dicina y a la botanica ricos manantiales de ciencia: a
la navegacion multiple estimulo: a Espafia inmensa
lri, infinito pbder: A,la Religion millones de almas
que estaban sumidas en una ignorancia lastimosa, y
& la civilizacion aida m6nos que el descubrimiento de
un Nuevo-Mundo.
No ignorAbamos tampoco que Ila novedad habia au-
mentado los recelos de las otras naciones euiropeas,
que ya miraban de reojo la grandeza de Espafia, des-
de que nuestra unidad national, comenzara a realizar-
se; antes bien, nos constaba que, por consecuencia de
tan important suceso creciendo las inalas pasiones
contra nuestra preponderancia, los'pueblos todos del
viejo continent se dispusieron a minarla; confiando
a sus malas artes, y al tempo sobre todo, el triunfo que
sus armas les negaban. Y sabiamos tambien que, des-
pues de una.lucha moral de tres largos siglos, cuando
el edificio de nuestra grandeza se habia desplomado
por efectos ,de su propio peso, la intriga y la occasion,
que no la-voluntad y la fuerza, aprovechandose de
nuestras desdichas- locales, y con armas fabricadas en
el arsenal de la calumnia, pusieron t6rmino Ial.domi-
nio espanol en f'oh-, aquellas partiess donde'tantos bie-
nes habiamos'derramado.
Lo que ap6nas alcanzaba nuestra mente era los ma-
quiavelicos medios que a tan infeliz 6 xito se haliat,
concertado; que si en verdad no se ocultaban a la pers-
picacia,mAs vulgar los sordos trabajos de una bastar-
da political: si aleccionados por la -historia de siempte,
escasas dudas ppodriamos'abrigar sobre la envidia que
habia de devorarnos, y si ap6nas, en fin, nos hubiera
ilamado la atencion el que armas extranjeras', sin ca-







-43-
raieteri national, perp pr6digamente auxiliadas por sus
gobiernos respectivos, apoyAran la insurreccion de
alucinados patricios; nunca, hasta que en largas vigi-
lias nos lo ensenaron irrecusables testimonios, pudi-
mos abrigar, ni siquiera presumir la idea, de que en
nuestros propios arguments, y en los her6icos hechos
de los descubridores y pobladores de aqiellas remotas
tierras, afilaran sus hijos las. armas de la odiosidad,
para relegar A la execracion universal la gloria de sus
padres, por fortune imperecedera.
De precipitados 6 inocentes discursos, por el carac-
ter sacerdotal de su autor y por su caridad evangeli-
ca, arfanc6 la eterna declamacion de nuestros calum-
niiadores mAs sistemAticos., Para hacer fAcil la odiosi-
dad contra una nation poderosa que, despues de ha-
ber orientado A las demas en el camino de la c6ultura,
pusiera 4 devocipn del antiguo un rico y vasto conti-
nente; para. estorbar la infiuencia legal que natural-
mente habiamos de ejercer en todo comercio sueesivo,
y para preparar, en fin, la ruina de nuestra adminis-
tracion en aquellos paises que, por legitimos contra-
tos,. naturales herencias, autorizadas concesiones 6 ex-
traordinarios sacrificios de ciencia y caudal habiamos
adquirido, comenzaron A labrar con singular eficacia
el campo del descredito, segando ante todo la historic
de nuestros adelantos.
Sin conciencia propia y con audaz convencimiento
de la agena ignorancia, negaron la accion moral de los
espafioles en el descubrimiento del hemisferio occiden-
tal, por el carActer de extranjero que tenia el hombre
extraordinario que lo propuso A los Reyes Cat61icos:
ycomp, esto solo no bastase para ,acreditar tan absur-
da negative, fingieron y comentaron a su placer ridi-
culos temores y-rebeliones exageradas, que, de haber
sido hechos verdaderos, resultaria la permanencia del
Nuevo-Mundo algunos siglos mas envuelta en las ti-
nieblas de la ignorancia.








-44-
Como los r':.-ilti'1os evideiite.? de la investigation
no 1poi;lit autorizar semejinte, discursos, i rci tion.,
los de nuestros enemigos al terreno mzateril de unil
ju6ri sprui-.enit incivil y biit;air,1;,. Porque, sin ateuder
A las ventajas morales del suceso, condenaron el ,le-?eu-
brimiento ylos esfuerzos del caitoliciis.,i;, cdnmo contra-
rios al'bienestar de una, riza I iij,,leite y'(leoridada; ini,
p,-rqlit su filantropia llevara A -,.iej;ante alieif.,:'iu,ii
las exageraciones de uni estado social senifj;inte al de
los primeros silvje:its .1l4 mundo; sino porqwe espaio-
les eran, y no otros, los que ze haliaian encargailo de
dar A aqu,-.llis infinitas gerites la digiiidil1 de hombres,
que al 'parecer les habin iii:. -,ado ulttu ralezo.
Tehui-ii':, en cuenta los tii:6ip1-.0; y el character pecu-
liar de cada 4poca, fAcil-es preiimir que no arraiga-
rian tampoco.las nuoevas inculpaclones en el espiritu
de las masas.' Tratabase, sobre todo, de ititrotili wir en
un pais desconocido los tiriuvipiis. de una; ieiigioiu
universal, y ademAs participa la empresa de ierti>,
carActer belic"so y aventurero, que todavia ent6nces
domninaba on el corazon de todos los pueblos. A.i fu&
qie el derecho de l- ,.iii4i;- idtitlis qeiltIe iiud6
sancionado por el tribunal de la puiblica opinion; y los'
espa.oles, in vest ilos h:azt con la autoridad pontifiei:a,
continuarnn requiriendo a los hombres del nuevo he-
misferio para introducirlos de paz en la Iglesia Cat,'i-
lica, y abrir al inismo tiempo las puertas de sus go-
seros mercados al general comercio del(6 ii 1n '.
'Desgr:ii':,a'ial:iuient rid er:Al las mansas ovejas del
pastor de Chiapa, aquellas 'iv-e.sa.; razas qile unestrog
'.i1,1:,l.,, hallaron en el camino de sus ilesetbritunien-
tos; Antes los mas `iim;iis uinilst'ti, desde lueg,
su fiera condition; de suerte qu fue ue-slujiola y "no
in'ligeu, la primera 'aum'ie que se .l-'raii, en el Nde-
v.o Miii,,.0). Y como ha sucedido siemlrIe, y han pi.;ii-
ticado i lIs uiqnistadoires de todas las naciies, A hi
bArbara y feroz oposicion de las tribes antrop6ta&ga.:3







-45-
4tf alli tanto albundaban, ti ivierou quoe onitesttr los
rudos acentos de los calones, y los .Iutiles discursii
de las e.ptadas y las picas.
Apegalto a sus creen:.ias, vehemente eni sus discuir-
sos, exagerado en sus quejas, y active en It proiIaga'i-
da de su modo de' ver, no siempi'e claro niequitativo,
acert6 A andar entre' nuestros dg( l'iidr'es cierto
cl6rigo, que siendd harto re.':,:.t:ibile pori su carActer, y
-iiiiA, ticuo por s us tii nt'. iais humanitarian, habia sido,
lo oljstrtnt, uno de los primeros que pusieru A4 con-
ditri-,i de es..lavitu, los humans .Preseuites del des-
(iuriiei-nt4o, traidos por C6olon la Peninsula.
Diera libertabid al.pobre indio de que en S'ilaiii ic;t
ge habia servido ,el estudIiante Bartolom6 Casaus 6
Las-Casas, que ji l1se refiere lo dirho, cierta 6rden
henufica de la gran reina de Castilla dofia I-Aiiel I; y
desde entdnces, coimoquien viuelve en si-de un letar-
go se di6 A la declamacion, no ya sla i1 iente contria la
esclavitud, que de echo y de derecho (queld6 abolidrit,
por repetidas c6dulas, sino contra todo paso ique coni-
dujera A molestar A los indios, siquiera fuese para sa-
carlus del estado salvaje en que los.infelices vegetia-
,ai, dados a hunanis 'saerificios, en nefandos crime-
nes .ngreidos, 6 ignorantet de toda religion que tuvie-
se el IIA. pequefio roce con la q(ie el famoso cl6rigo
estabA sirviendo tan aluciniado.,
BastArale much menos at Chiapense que alguna ac-
cioin foi'rzosuatiieute sostenrida por niuestras tropas en las
nuevas tierras, para clamtnar y reclamar c':n'utra los e-
pi)MIole.s, y hasta cierto punt canonizar 4 1o0- indioiJ'.
Nada 1e imiport6 que 6stos fueran ibs agresores; ni tu-
vo en cuenta el veneno do sus flechas, ni se par6 A
cousidilerair sus bA4rbaros pr'Oi.eleres con los infelices
cristiauos que por acaso irenLdiian. Los a'lelantos de
Ia ,eivilizacion que rei:-lamnaban la (oiicrtreCfii. de
aquellas genes, tampoco influyOroii en Su Animo; ii
nietios hiz,- caso ie los intereses generals del ciomer-







-46-
celo, verdadero elemehto de toda sociedad, para iuav.
. zar sus discursos.
La vehemenciacon que los expuso llegi A fij:-r I
atenicion de los monarchs espanoles; pe-ro l1s onziiy,).
que se hicieron por consejo del P. Las-CUs:. sirmlcr,
,fueron preludios de 'may sangrientas biti t i-h Ln
infelices 1abra':'i:re" que fueron Cumana: lo. nmifrti-
res dominicos y franciscanos de Cubagua, y aqulI,
que en la Florida tuvieron id6ntico fin por ,la har1)AiriH
de los indios; asi como las alteraciones del Darien, y
los escandalos del Peru entire Pizarros y Alvarados,
patentizaron siempre la exageracion de los disieuis-o..
y la ineficacia de los planes con que el Chiapense se
habia propuesto alcanzar la conversion de los p,.ie.ilo.
salvajes de Occidente. Pero aunque alguna.yez, con-
vencido de sus errors, lleg6 a separarse del apo0 tol,-
do que emprendiera, todavia vuelto A desorientar, vol-
vi6 tambien 4 emplearse en nuevas cruzadas contra
los descubridores; y lo que no logr6 con el cr6dito d
Su persuasiva, quiso obtenerlo A fuerza de la arWiitiii-
tacion' mAs agresiva y virulenta.
Sostuvo en pfiblicas controversias, como fun.llaWeL-
to de todos susdiscursos, la injusticia y la ilegialiiadl
de los descubrimientos; que no le condujo el exee",
de su caridad A idea m4nos peregrina: de suerte que,
segun su sentir, el mundo intellectual del siglo XV nn
debia avanzar nunca mas ni un solo paso en el ter,'-
no de los'co#pcimientos humans. Y como este. .rii-
cipio lo apoyabaen los. excess naturales de una guerra
de conquista, atribuy6 tantos y tales crimenes i l'II
conquitadores, que para aceptarlos por veridicos er:i
necesario suponer que la nation espanaola no tenia re-
ligion, ni discipline .civil, ni organization social, ni ge-
rarquias militares, ni respetos intimos que guardar, ni
'siquiera series racionales de muger nacidos y en la do6-
trina catflica amamantados. ,
A los caudillos que mas se. distinguieron por su jiu-







-47-
liticai conciliadora, lo mismo que ', los de opuestos prin-
cipios, nunca cita el Chiapense por sus nombres, sino
que a todos indistintamente llama tiranos. A juzgar
por sus escritos, fu6 tirano D. Grist6bal Colon, tirano,
Bobadilla y tirano el bomendador Ovando: tiranos Die-
go Velazquez y Hernando de Soto, y tiranos tambien
Grijalva y Hernandez de C6rdoba. Al infeliz Vasco
Nuaez de Ralboa no-le sirvi6 de escudo su desdicha
contrA estos y otros epitetos; y al gran Hernan Cort6s
le llama el tirano mayor de la Nueva Espania; aven-
turAndose hasta decir que sobre el incendio de Cholu-
la cantaba el h6roe de Mejico, comno Neron al contem-
plar la sangrienta llama que iluminaba los siete colla-
dos de la iutitu.ti Roma. I I .
Si alguna vez mAs' imparciales historiadores le sa-
lieron al paso, con' Ainimo de corregir sus arguments,
con esta oficiosidad no lograron mAs que afiadir com-
bustibles a la hoguera de su fanatismo. Al doctor Se-
pfiulveda no tuvo reparo en dirigir inmerecidos cargo
ante la magestad del emperador Carlos V: a Oviedo,
elhombre mAs puroy Veridico 'de cuantos administra-
ron publicos intereses, 6' iluminarbn el camino de la
historic, apostrofa con'palabras tales, que el decoro no
permnitiria repetir; y para que, aun rebajando muchos
quilates al caudal de su extremosa caridad, pudieran
,t^iitlen pi6 acusaciones bastantes para hacer odioso
hasta el fin de los siglos un pals que tales m6nstruos
aborta, exagerd, como dicen sus mismos apologistas;
el nfimero de los indios de las Antillas, y luego di6
por absolutamente extinguida la raza, sin quedar uno
siquiera; catequizando el buen religioso la puiblica cre-
dulidad con rigores de su especial invent y fatidicas
escenas jams ocurridas, quo atribuy6 a natural per-
versidad de los conquistadores esparioles.
Es verdad que todo lo dicho no es mas que un pa-
lido bosquejo de los innumerables datos que han de
poner en evidencia el verdadero carA4cter del P. Las-








-48-
C t...s, y nadia en oeiuparaionti de sits errors en algv.-
nis nre.,o-s die arrebato). Mas para que no se atribuyA
a iutetncionala npt is oi el inli'ie Ile aquiiellos, -.in il.
guna l.,prtei;t que lo j.i stifiiiue, iieni.i ser6 e.har el
.sello A la res.'poiluabiliila,.l moral dl Od l bispo. haciendil)
Siberl': p.Ie ritani:lt. Ie inf-,r'uuiru 'l:e la iert tlte .le H -
iuaundo S'oto, que aconte'io en la Fi,,rida, liijo: alque el
alma die aii'uel les'raeiadlo e-,tnlh euo lIos infieruos n.I,
mo mlere.-ia, pues eI 'iuerlpo hliabia ii ierto infelizui'ente
sim 'outel.simiii ,le .- is eu'orin.- lper;tilo.,q).. Con que
Aeiindlo p vblii.u v .ontai ulo A to'as liuees que el iufe-
liz Adlel;iutanlo, enut.re- sn alulm ;l tribunal ':le Dios,
le-puies de haber testai.lo y recibiulu en sain.? jui:.io loI
flltiuios s ac'ramIeutos 'i, ia 2'lesia,. ;teu'lrewos polr vet-
tura ueo.sidladl 'ie aliontonar aqii.i. .oi' o auxilia'nes d],
niitestra opiniuin. otr'.ts p.robn iz;t izasle la-i' iinu, inetilealis
que se encueutraii eu las i.-iri;, .-.lel Imeuuiouai.lo obisinu,
.ilemlpi' qili-e se analicen t'it '.uparen ,on e..iiritn itl,-
l'arcitl Y C'. O jliit'i,,S>o critetrio. I i


'D n ht lt. .-..1~.. ......t.....' ..i .. r I*J..gi. ....... u'~a'' pt
I l lIril. i ri 'Ie .ltJ'' r.1iii i iitu .'ii.. 'ri, el si. 0.1 F 'ipu[. l.'..|
tpdi.i ov y i'illIiitis di.;:u',. l*.l P. Lao i.',-6, ul I i11 ill .,tiill '. pid. *.I.-
t'.ilr i r' piiti t.i.in ,lt II'' prn''i_,'o .l i', ,rdl.,r-- p3i l r lir-, d,- I.I An,-
r.i_& -,II* -,J.. ']- I". d .i I.. .. '- ii. l. ".l1 ri 1*tlj 116r b i j '.ll,' ." y nu litl
p'r el 'h-i.. ,iite h" I I i ,i'-'.,' i'.! _.r]h '' quI' a p[ '[ ,rli l .tb i I1i fi.-
inpn h'l i t.tll & h, -it l I'M . ii h.l,-l iii .. |I ," I .3 l,..lti I- d e gh l ] ',nl pa 1-
n eir" h'l t ,]..l, i 'A l .1"0 1 I. i + i,', i? S' il i.']' I t.,'la"o 'i' :' 1,1,ui" .1 I._,.: ,,
-.tri' h.,rr.t, |reii < ,i': t 2, .rd,. i i 11 1i-u1 'utL1 I i'.,l Itl .'] l 'sr. D F -rn' n-i.. V
:l., pi-A hl, .i /1 I.-A -.ii. ,'i ~'+. -t it.'- .-I N ii i.' 1 [ ,] ..M Ipj ..,, \"
pl,.,t r ioa m illt. 3 0.1 J,.r'r. .|,: ,I ',." 1.. .i .., ; 'II tLIIi.' f' i.ihido 1'11 "I--
P L---'- .i ,litr- o.., *\,- .1 -.ii.r bl., tl i-i .'. ." n .t .ipr..r ,.hii.
, i.. nI' iu.w wo, &]I ti ',.i,, ,I .. :ll.., i l.l.,.'.. ., ,-i bh r,,,.. v P,.,.ri.' do
e I ji 1e;,, 1 ,h ;in r.. ., Im pr- .:,ip .. "t I l i peri '....' ..... h ,i.,. fil ",.J, *1 -" '
,r.-. I, 'ienerti,.- u i.d ": ;. p,..l.ni],. ,qiie .1 ,"I r ;d al e'r.-t, rir 3 m." d'J uni.'ln I"
Prr.:-.li.'il-r i .eril '.ir .r di t11 nflr" ql' e ii'llrt n '.jll, -,IdW i.' -n iplr ol '.
' 1- fl. ttll It] w.ou. j', .'i iai".J.,re.- t ..I 1.-'1.i].:lt., r1i/,.1ii1vrt, IIo i, t il rlh p-u.
' "irifl aeni. 'i E l ,I',,I jEj!l'.,,t.Jui I .ntI .u ., '...... tl'r' .l i'I.. 'i.: .-I ltjlll l ,].I:
.wi'Iiti n r i iir 1 pur d -r I I t-. In C .- it I I" Sefit i r. vr x f p r-i"ir''in""
I" f In .Iit.. I t'" k-"vtid.l ill," ill- mi"]iiprr, i [iji ^.in~i~p l''" -"
;t'r d-- d.,[t -u'nlj -r p'iri i-.tll :r u.-lji, 1'., r i,,r -. d- ,. b b..' E ll,- ul'I,
ii PA p .1.m, q-.i .. d.- &-I f,.o ... .", -i cur tz"l: ,ale nt-ra h-I p-iq nw *irdi,-
.j1 pp .,'h -I m n..r >, 1 ,.- -t, ,l- Il ,-.p.i: ...l'. d Jipr- .- V 1 de( ell-,. la I, "
In fI it. ,ipr" eb'i i ,l; u_. tilalit,< I. i\pi .. r.. T t.W.l., ].. O%\igler" I
d'Jp fi-Io-' ." I B' -.- V/ Prue., l.iii s,,ai t'.,,ip'ir.,l., a'.l Il t_'a'nlrnI'.im : o.i-
i 1h. I T il I ,. .,l.' ,,.IeII.'i p M.: j J,'nl, ,-uj t e "I P L .-('.'"- .,_ y ,.".
,t t,+ i,,ilal<>r .. I,, 1 f l, -jI"'. euidti6 ++t,+ eiiew go;o de It gloria d& Eqpahe







-49-
Coino k tales extrmin' lIlegaron las injuries de los
propio.' de suerte que aim a vxces por causa de ellas
se enendkier." iutestiii. sangrientas discir.1ias, fAcil
f. presimiiir el tono levantado con que continuarian
sms eterilo..- <.l im i-ol"es l)4 ait,',.-. extiranjerii,. pudiendo
.loyl-,, con el testiiimiinii:i le L:i,-('Cas. que desde
Seit(,i',ies hasi,'lo, iii,.eitr- oc-.si,. el fundanmento de to-
(]its las ,aumnias iu ,iit;,his contra el honor de nues-
ti-.\ 1pta'ia. .* *
Sigtiil",. tal vez poirexceso de piedady faltade exa-
' men, el Ohlisip:i D. Fr. Agustin de Padilla: I'6.14 e-n-
cendid,, en 6la :nil:d de su corazon, que hizo',.iuipeime-
trables a su inteligencia las exageraciones I ll (Clhi:;-
pense. Mas -in l,..;ir de su propio siglo y i,'llu kslois.
sightiele, clamaron contra la injusticia de taU ilio-
nos cargos Bernal Diaz del Castillo, Francisco Lopez
de Gomara, Gonzalo Fernandez de Oviedo, Gregorio
Lopez, el'P. Juan de Torres, Antonio de Herrera, Fr.
Prudencio 'de Sandoval, el inca Garcilaso,, el P. Feli-
pe Britz, So]orzano, Pizarro y Orellana, con otros mu-
chos; y aun en nuestros dias el sabio Navarrete, y el
que de la cr6nica de Indias tiene mano, por comision
de la Real Academia de la Historia, ilustre literato y
respectable amigo nuestro Sr. D. Jos6 Amador de 16s
Rios. Mas como quiera que la verdad justificada
raras *veces se someten los discursos de.la envidia,
vu6lvese 4 repetir que de tan siniestras declamacio-
nes- levantaron acta los escritores extranjeros; ceban.-
dose en nuestra deshonra por el mismo camino del
Chiapense, Benzon, Bocalini, Simot Mayolo,. Surio,
Bry, Uvistet, Ramusio, Rossi, Fleurieu, Robertson,
Reynalt, Irving y otros; siendo lo mas singular que
de los nuestros, algunos por falta de estudio, y otros
por hacer alarde de modernas tendencies, no tuvieron
reparo en afirmar 0lo que aquellos erraron, para men-
gua y baldon de la patria en que hemos nacido.
Como de nuestr:i propia casa salieron los primeros
'' 7 a:,







-50-
ataque.s contra los l)rocederes espaioles, ,linddose a
fMbulas'gro.seris. cuando la vierdad no se prestaba al
objeto, uei.'esar'i:uiite el mal habia de ser iontairi-'sc.
y aun se hizo entelmico en todos los paises que mo-
r;iltinnt' nos eran contrai,-;,. y pues tan des(ea,' oIti-
niente se habian abordado las vias de la calumnia, los
que l:ii.ir ellas fiiudL.iba;i en el descr6dito de los espa-
ioles el 6xito de ulteriores inira-s. siguieron comen-
tando a su placer todos los actos de nuestra adminis-
traciori en las tierras occidenfltales; de, manera que la
buena fe algunas veces, pero la ignorancia casi siem-
pre, en intk-c.sa'ilo consorcio con la maldad, se creye-
ron, al fin, relevadas de toda responsabilidad political
y mori1, en cuantas agresiones cometieron contra nues-
tr(os legiie.-" y positives intereses; y asi, donde por acaso
hallaban algo que examiner como dudoso, desde luego
lo condenaban por inicuo; y si nada encontraban en la
conduct de vireyes y gobernadores que fuera censura-
, ble, inventabana lo que mejor cuadraba a sus tendencies,
Antes que consentir en la historia una s,,a I'i,! [ u'i, don-
de no apareciesen gravisimos cargos contra., nosotros.
De aqui tomaron arranque, puvs., las iirniterias que
ingleses, franceses y flamencos ejecutaron sobre nues-
tras 'costas tras-atlAnticas, aun estando en paz abso-
luta con E,-paa ia: porque habiendose presentado tan
odioso el (c;traie:ter de nuestras gentvs a los ojos de la
buena moral, los reyes no se cuidaron de poner coto
#. los desafueros de los armadores sus a-alls; y estos
por su part tampoco anduvieron muy. eh,:ios para
sofocar todo sentimiento ile g'euero il,] y cometer en
los .sjr ;oles que por ,deNgricia prendian, todos l.os
excess, y mu,:1i'.: mas ,le 1o, ,-l\ se atribuian ejecu-
b;i.,:<, en los indi'is: excess que en realidad no habian
Pei-;ti.lo. hasta que de su barbarie dieron muestras los
infinitos pirates de licha.s n;i-iones que infestaron los
mares de Ocidente..
Este y:no otro ifu6 el resultado iue produjeron los







S -. -51-
escritos del P. Las-Oasas; pues ti'mando en I.onside-
racion sus piadosas exageraciones, liegaron gin 6rden
ni razon A sentar la. plant franceses en Ia Florida y
en las islas Tortuga y Espanola; holandeses en Cura-
zao 6 ingleses en Jamaica; sin hacer mnrito de la par-
te de continente que con el tiempo senorearon en el
hemisferio del Norte. Y como sotnijante invasora ve-
cindad no pudiera haberse arraigado en buena paz, por-
que nuestros derechos adquiridos necesariamente ha-
bian de estorbarlo, los nuevos establecimientos toma-
ron tin caracter de sangrienta agresion, que di6 la
Immnidaild el escandaloso espectaculo de los Forban-
tes, Bucanieres y Filibusferos, dignamente capitanea-
dos por Drake, Pierre le Grand, Lolonois, Pi6 de Pa-
lo, Morgan, Pedro Francisco y otrds, cuyos nombres
no se pronuncian jams sin que los efectos del terror
hielen la sangre, 65 los de la indignacion nos la encien-
dan .y den brios hasta contra la memorial de semejan-
tes criminals.
Por escasa impor'tancia que se diera en pecho espa-
Rol al conociiniento de tantos y tan gravisimos erro-
res, es evidence que a lo m6nos se habia de desear otra
vindication en el templado campo del raciocinio; como
que en el de las armas no podrian caber, por grande
que fuese, los innumerables contendientes que se ne-
cesitarian para tomar cuenta de todas y cada una de
Jas injuries que a Espafia se han hecho de algunos si-
glos A esta parte.
En tal virtud comenzamos nuestras areas, y como
ensayo de ellas sacamos de la estampa un libro en el
cual, segun autorizadas opinions, nada omitimos para
dar, a conocer el verdadero estado moral y material,
pivlitico y administrative de la nation espanola, con
arreglo A las diversas fases que tuvo durante el filti-
mo siglo: por manera que, coucurriendo en un punto
dado todos los discursos de dicha obra, pusieron espe-
viallilente en evidencia las fuerzas, solidez y adelau-








-52-
tos, y hasta los defects organicos de nuestra Marina
en los primeros anos d6 la present centuria; y con
ellos el irreusable testimonio de sti anrrl- iilo proce-
der en.las campaaas navales que por entonces se.hi-
cieron en los mares de ambos hemisferios (1).
Los alientos que con este trabajo nos infundieron
aquellos jueces de la institucioh A quienes de antema-
no debiamos los mas positivos datos, animAronnos A
dar la filtima mano A la vindicacion general de nuestro
pais; que ya tehiamos muy adelantada. Mas como
quiera que en esta descollase, como principal objeto,
la de la administration espafiola en el Nuavo M ,miiid,
porque reproduci6ndose los cargos Ide sesenta aios
atrAs, con mengua de la modern civilizacion, era pre-
ciso cruzar las armas con las armas y los arguments
con los arguments, nos embarazaba la falta de cono-
Scimiento prActico que necesitAbamos tener de aquellos
praises; y por lo tanto nos dimos al mar para visitarlos
y examiner el espiritu de sus pasadas y presents con-
diciones; lo cual conseguimos obseivando, inquiriendo
y registrando sus archives mas antiguos; sosteniendo
una correspondencia active 6 ilustrada con todos los
gobernadores de aquellos puntos donde no pudo Ile-
gar nuestra vista por falta de tiempo 5 importancia; y
por ultimo asistiendo personalmente en las ciudades,
en las villas, en los partidos, en los ingenios y en to-
do linage de haciendas rurales; de modo que nuestra.
razon no se torciese y el juicio se orientase, para co-
nocer a fondo la verdadera indole de aquellos territo-
rios y de aquellos pueblos.
Como nuestro carActer particular nos ponia al al-
cance de todos los pareceres y opinions; oimqs y com-
paramos los various arguments que alli se emplean A


(1) Rtfi6rome fa la Historia del combat 'naval de Trafalgar, precedida
por la del renacimiento de la Marina espanola durdnte el siglo XVIII.








-53-
diversos fines por bocas amigas y contrarian; y esti-
mando el valor' intrinseco de cada uno, hallamos tales
sofismas en el nuiw-ro mentor, tan pocos elemientos pa-
ra la defense de sus errors en los Rh s, y tan exce-
lente criterio en .i--ii todos, que desde luego compren-
dimos toda la importaniicia de nuestra obra, si lograba-
mios popularizarla lo miismo entire las genes de reco-
nocida ilustracion como entire las masas proletarias
del campo.
La antigiedad de los principal's archives que se
custodian en la isla de Cuba, alguno de los cuales da-
ta nada m6nos que del siglo XVI, nos ha facilitado
muy bien templadas armas para rebatir uno de los
m6s severos cargos que de largo tiempo se nos hacen,
por lo que se roza con los efectos de la humanidad,
en cuyo terreno tan impiamente se nos trata. (1)
iHemos dicho ya la desgraciada insistencia con que
el Chiapense escribi6 sobre la supuesta ferocidad de
nuestros mayores, y tambien consta que sus discursos
siryieron grandemente para enagenar a Espafia las vo-
l1iutlvts de sus siubditos del nuevo hemisferio. Y en
efecto: con incalificables impresiones de un. resenti-
miento contrario A los vinculos de la naturaleza, ale-
garon filtimamente los criollos del hemisferio Occiden-
tal los exagerados excess de los primeros descubri-
dores y pobladores de dichas tierras, cuando los in-
dios las serioreaban; y no sabemos si por olvido de los
m4s, 6 por un vertigo de locura en casi todos, conde-
naron a los hombres que jams habian atravesado el
AflAntico, de los crinienes que A sus propios padres,
y no a los nuestros, debian en todo caso y siempre in-
justamente atribuirse. Los espauoles del viejo conti-
nente; dando al mnundo un espectaculo de generosidad


(1)' Es el archivo municipal de Trinidad de Cuba; acaso el ainico de la
isla donde so comservan las actas de los primeros cabildos, aunque no, en
muy buen estado.







-54-
nrinva visto, en vez de atribuir La diureza de nuestro
gobierno A los iantecedentes de lo; primeroi e< j :, il;s
que tuerc',n ii, poblar aquellas tier.-'is. if, I[.iresurl,zni
A evidtencir Ilos hechos pasa ,s en e l ,i:.ilio dle 4n If-
galidad, siquiera en desagravio de hla hienr6ia mem',,ri:,
de Pizarro, Velatzqtiuez, Ponce y urt,-is. 1ue i sius nie-
tos a'i:ritlmiii.,:ui: porque siendo ciert 't iii.e lh.s in;is 'ii-
tinguidos patricios del Peru y MWjic', dle (Cuhai v
Puerto-Rico, &c., se precian conjusta razotu ide la sa,-
gre que por-sus venas corre tramniti'la 'le aiuiellos
hres, no parecia bien que la extranjer;i mLilicii iu-
teresara, con siniestra inclinacion. Ilo, i miu tile 1ii-
chos naturales, preiiannientt en ,..,tra ,le sus mi.-),,s,
ejecutorias, y de la glhrio.a fania Ie t-.- los siiu- m;iv: -.*
res; y uinicameute para halagar eni todi c.'as: lo; ins-.
tintos salvages de los Atuey y Can;i:bi: ile i,, (_itj-
canagary y Ponca.
'*as como quiera que el prel'ad.)o de C'hi liii: hubieN
dado por ab-soliutaimeute extinguidla ;t ra;z:, de I ; In-
dios en las islas Antillas y Lucay:is pr hi, ;it,, o ,1:
1543, cuanido su mAs agresivo tratadlo e.seribhia sbrr
estas'materias (1), pusimos todo ,.uidlado, en averi:t.ir
el credito que semejante cargo mierecie.e: peru c0r1
sorpresa ar ilail'e y natural, nos persuadim o n1.,-
lo de la existencia y perfect i-,r.anizairion de los il-
dios en la isla de Cuba, por los misim,, ;ii,'i- y In rt.1,
posteriores A la epoca en que el P. La.)-(. a,,;Lt 1u ,ou-
triari, escrihia, sino t6ml.ieni de sut actual p.erimIrtivuu
en los mismus partidos donde la belit'fii:';a iwuo dle luv
espanoles los reuni6 en los primero. tieupos i-h la Ci'O-
quista, para co:mpartir con ellos losi produitos I(- li


(1) El que titul6 La destruicion de las India.u. p i-, el hali *ie a-.,lnr"1,
los epitetos contra Espafia y los dicterios contra I." ep.-iirl1.. Lo udrpiep''J
dientes de Am6rica en 1820 hicieron en Cadiz un.a r lmpi.'rIn : it''ui I,"
lleto, con l u py.. ,, alu,, ii,,i u[ust. IIt.oi dr buena V1Ir y ,
liiii,.itu gauib ri.vu; p 'rij mwy put eunucedorea de ntiletia histur;a rfIAl
Ner.. Mmuudu.







-55-
teir.. los beneficios de la instriieciou general y hasta
In, h,.nores del pfiblico gobierno.
La influenciaprotectora que'sirvi6d.e norte i fodlo's
los acuerdos, eyes y (ordue;nzas emanadas de la au-
toridad real, para ;rre.glaIr la administration civil y
e',ii'1,iili, '.le ,+aqikiello iaies, no podia tiiw[P oeo lleva r
en si tendencies ceintra ii-is al bienestar ,-,eneril (ite
por ella se procuraba. Los 'Reyes Cat6licos hahiau idla-
do el 1rrilner paso en el (?auiii,:, del pro'tector;ilo.: para
mantener devotas a la corona de Castilla las diversas
razas in1i,-'eiIas de los nuevos territories, y t:I nbin-'
para dar A los regimientos y municipios toda la fuer-
za nutritiva'que nec-esitabati, por las vias de la frater-
nidad, el deskirr,'llo de la poblacion y los adel.nts de
su miutuo comercio. Sigieron las proil.pias tendencies
los monarcassucesivos hasta los tempos atiuial.-,[ IperI,
con tal ;al:,munl;tui;,. de beneficios en pr6 de los natu-
rales, y con tan meditadas precauciones para v'ata'uti-
zaj el buen trato de las nuevas razas iiIp)rhiti-s do
muy lejanos cIinwas, que la may's leve. comparacion le-
gislativa es suficiente para rihr las ventajas quo al-
canzaban en nuestros territories, sobre todas las otras
genes subordinadas las demas naciones.
En tal concept' lleg6 A suceder 16 que era de espe-
ra.l, en virtud de la regilarida'.] quie sustitufy al de-
s6rden natural de las primeras contrataciones; quiere
decir, que alli donde la poblacion indigena llevaba a
los colonos espanoles.una superii'ii'l1 numerica real
y efectiva, no solamente no se extingui6, sino que hu-
bo de multiplicarse con asombrosa rapidez; pi',r efecto
de los auevos products alimenticio; imiportfir's sus
tierras, y del 6rdea que so introdujo en su organiza-
cion, en sus costumbres y hasta en las condiciones
naturals de su germen y de su vida. Es verdad que
en las islas avanzalans al Este del nutevo Ciutlineite.
donde estan encilavadilas las po-,esi,-.ue- que aun entire
ellas eonuservanios. se verific6, sin dispute, una disni-







-56-
nucion muy inar:aida en los indios que antes las hihi-
taban: pero aunque se ha de probar, con datns :ifi.i-
les y convincentes testimpnios, que eLnimero primi-
tivo no era tal como supone el mal informado Chia-
pense, ni su extincion tan rApida y absolute como ase-
guran sus continuadores, todavia las causes naturales
de dicha disminucion han de saltar tana la vista, que
al fin se convenzan, aun los mas incre"dulos, de la glo-
ria que nqs toca en Ael nejoramiento de la raza ,lip
ahora compone la poblacion de nuestras islas.
Ni otra cosa podia .suceder, en- virtud de la legis.
lacion especial que para el Nuevo Mundo se fuW copi.
lando, hasta componer el famoso c6digo de Indias; cu-
yo contenido, en la parte que corresponde A los extre-
mos apuntados, ha sido objeto de grades alabanzas
para cuantos se han' dado A comentarlo, sin exceptuar
A los mismos autores que mas Agriamente censuran la
administration espaaola en aquellos territories.
No hay duda, y just es confesarlo, que algunoS 4u-
nares, efecto de las epocas infantiles por donde carn-
n6 A su estado actual la cieficia econdmica, motivaron
en ciertos tiempos de larga duracion el V U'iI:,Linient,
a que llegaron a reducirse nuestras contrataciones en
el nuevo hemisferio; siendo causa de la i'"i1peri, ,,
que, por vias ilegales, adquirieron ciertas I-ojp;i',
extranjeras, con notable menoscabo de los intereses
de Espaia.' Pero no hemos de negar que asi que los
ensayos de nuevos y luminosos principios concurrie-
ron, con un resultado uniform, A elevar a ciencia po-
sitiva la que constituye 'la gloria de Colvert, Pombal,
Benthan, Filangieri, Flores Estrada, Bona y otr:'.- sa-
bios economists de los tiempos modernos, ninguna
reform ben6fica se neg6 a los adelantos de nues-
tras provincias tras-atl;nticas, y el comercio y la ci-
vilizacion ensancharon la esfera de su .vida, hasta el
mayor grado de prosperidad que las circunstancias lo-
cales y los tiempos permitieron 4 los espaioles de







:, -- 7- '
;1u1bs muudos. La abolition de las fltas y la habili-
taci,,u de toilos los puertos tiles al trafico: la si'pre-
sion die los registros y la di.riiuui,,u de IQS dere-
dhos: el, fomento de. la agrivIiiltit';I y de la iIId Lst.iati:
la costruceipon' de c6modas vias:, el aumento de la po-
ahi.nl y iodas las demas circunstancias trie dieron
tan, singular aspect A los glurio,-s, reinados de Fer-
nando VI y Carl6s 'III, ,t'ei2iran con, sobrada .elo-
cuencia los desvelos del gobierno ,i;l,*I;t ,,. I"atia mejo-
rarla indole de todps los 1iue1bl:uis quo i a-ii itflijo be-
n6fico estaban subordinados.
Aunque no dij6ramos nada, que si diremos much,
del impulse que recibieron en, los elemientos de su
vida n:ItuI'al nuestros dominios del Nuevo ,M0Iwi':.1,
nos bastaria hacer uso de los numeros p6r lo t,:,,int:-.'
4 a1 isla de .Cuba para, probar: que la 1rll;t-cvion que
a los iltnios del siglo XVII ho contaba mas airiba
de 15,000 almas de gene blanca: que al comenzarse
el fitiiao tercio del siglo 'XVIII apefas llegaba' su
total ,de todaslas razas a 172,000, ,y que hoy arroja
de su estadistica cerca de, 1.400,000' habitantes, "no
puode menos de hallarse' regida por un sistema alta-
mente favorecedor, A pesar de cuanto digan, en con-
tra esos declamnailoresrutinario.s, que ni siquiera se
aivergUenzan. por ignoriiite', de la vi.iloarilhn 0 de sus
airgunientos.
Patra llevar 4 oabo el pensamiento flue de aligunos
aos atrAs nos preocupa, regularizamos, al fin, nues-
tros trabajos; y. asi de los que hemns referid:,,como
de los coleecionados en virtue de lhis postreras inva-
siones, reunimos eji un solo cuerpo de do.erinia tanto
caudal de ilitstrtecion cuanto basta para poner al ni-
vel de toda caluminia la defense de nuestra hionrai.
an eh la mas. limitada inteligencia. Y torque el r-
den es el primer elmento de todas las ciencias de la
vila, pata que por su falta no se trastornen las ideas,
con perjuicio del objeto a que aspirant, Seepai'rairouse
8 ,







-58-
las &6pocas naturales de la vindicacion general en trec
parites relativas, de suerte que cada una de por. si 6
todias juntas puedan funicionar en el- terreno diiil
los cargos se nos hagan.
Oomprende la primera todo lo concerniente al. .s-
tado de la civilizacion europea, desde su 'euniiK.,ii-
to hasta la 4poca en, que. se- descubrieron las tierras
i,(cidentali-.: 'porque habiendose Iii t;i- I, de ainenguar
las circunstancias sociales, cientificas y political en
que se hallaba nuestra patria cuatido se verifico tan
portentoso suceso, buefio sera, comparando, sacar las
consecuencias favorable que nos toquen, con arreglo
a' lo que ent6nees existia, y ver si p9r ventura 6ra-
nios nosotros a la sazon l'6s mas aptos y dignos de
llevarlo a. cabo
La segunda parte de la obra susodicha comienza
con la higtoria del descubrimiento del Nuevo M,..
no para seguirla en todos sus hechos y ",.'if,,.i,.,r,.-.
sino para aclarar en ella los mas dudosos, y aquellas,
manifiestas usurpaciones con Ique se trata de rebajar
la inmensa gloria qpie nos toca por tan maravilloso
episodio de i liistoria del universe.
A los que nos arguyan conr la supuesta ihilliai.i.,.
de nuestros navegantes, les contestaremos con lds
viajes di vizcainos A las parties mas avanzadas del
N. 0. de Europa. y de anridaluces, mallorquines y ca-
talanes a. los mas abrasados e incdgnitos climax del
hemisferio austral, aun antes que purtioit e .-; y si
por vent uira nos quisieren salir al paso de' la realidad
con los descubrimientos verificados' por normandos
en'los siglos de la edad media, iio.tro.- a:.-arr'D,:,"
mayor .derecho de .primacia; ya presentando las pro1ii-
bilidades que existen relatives al conocimiento que tu-
vierondel Nuevo Mundo-los espa6oles maji el dominion
de Cai tago. 6 bien aduciendo como irrecistalile prueba
la profecia de S4neca, espaiUol, por cuanto pudiera es-
tar basada en los 'onoeiuiento:.: etntii,:.e- xiteiitt.-.







-59--
E: esta subdivision do los trabajos indiciidois for-
zoso sera entrar en consideraciones filos6ficas, por si
la antoreha de la raz,'u consigu6 disipar las tinieblas
de la i,.tirania agresiva que, por un exceso de ab-
surda filantropia, se atreve calificar el descubri-
iniento de dichas parties de America como contrarin .4
laW conveniencias sociales de amberis'lieisf-rios. Tam-
bien se patentizarAn los beneficios que, resultaron a'
hha l-ninidad de '._mijuit sii,:.,.-i; y, aun se expon-
drAn con datos justificatiyos las aplicaciones fitiles, y
los importantes in'eiit-os que si ,]npoy"rin por lo es-
u.ii,,l,-, y selexplotaron en los demas paises i.ivilizn-
dos,, en virtud de las mayores niecesidades que inme-
litiitjiloiitim. sinrtieron, para poner al nivel de los des-
'cubrimientos modernos el i-i, id;l de las c i(.-i.ias co-
nocidas, y de las que nuevamente se.ofrecier.,n a la
liiteligeniii'a; humlana.
Como centro general y mayor c.uerp'o que es de la
obra, se anotaran asimisimo en dicha segunda parte
todas las especies.injuriosas que se hallon esparcidas,
en los historiadores extranjeros contra la administra-
cion (e-p; ii)l,. en sus tierras oi.-identales; y por si el
espiriti nos ayuda-y el juicio no nos abandon, inten-
taremos probar las equivo, n -I.i? en que llegaron A
,incurrir aquellos de InuestrIS ei-ritores qu.e, por os-
-e iitatr crcencias mal liriueidtah v allieaciones extem-
ioi.)liina:., 6 pbr descuidar absolntamente el exAmen
.I. l.i \ei',lad, in-iit;aron la i:?,iiUela de .enciclopedistas y
lil;i.,)f' ultramontanos., en el acto de condenar nues-
tra mission civilizad,,ira en el liemiisferii ori',-i:h-i.l: 6
,:,- se dejaron ir'or las sells ildl inal, sin cornm-
ljirender lOs.falsos intereses de que, incautos, se ha-
cian tan- d6ciles icstrumentos.
L,, que constitrye ]a tel.era y uiltima parte .de las
mencionadas areas es cuanto concierne A. las cuestio-
nes de actualidad que .furtivamente se discuten; p)ero
:.irluqute esta sea la parte .,mAs accidental y aceesoriiia









de nue.tro trlabajo, no pporeeso dejara tie anilizar fia-
s6dficamente todo lo quie, se refiere A la insui"ii'eeiorj
inidependencia de las que eirau en otro ,tiempo nii?-
tras pr:IOVmeia-s tras-athinticas.
Considerando los heclios en las' mas elevadas esfe.
r:hs de la political, ya se debe suponer que res.petiU:1-
mos 1.,,i exiktente. Pero aunque alguna vez 'entremos
en coimparaciones posiivas, para scar legitiim;i c.,r[-
secuencias eontra la realization de fant4stico \in\-
que en otras comarcas se 'aarician, tddavi4 el diA,:,i
ylos. nieins. deseos que naturalmente nios animman eii
favor de la sangre esabiohli, que eircula por el nuevo'
continente, pondrxn just limited al discurso; a fin do
no agravar con odiosos recuerdos el estatdv, ,ifliitiv,
de un cou.siderai:bl imer, de nuestros liermin,,';1. E:
verdad que semejante conduct resaltarA en i
todos los capitulos de nuestro desagravio. Quien'die-
fiende la propia honra es porque sabe re-ipetairla age-
na; y los ina4s duros a iustrofes, sobre s.-ti iiidignos, no
aihadiianu un solo quilate a la verdad, donde quiera
que la expongamos con pruebas indes1tructibiles.
Endrando en las diferencias que pueden existir, dis-
cutibles entre el goh;iiiri, esaiiol y'algunos de, sus
s-6ubditi,- del INuevo Mundo, el derecho, y la conve-
niencia de ambas parties, exptiestos con franqiieza y
lealt:id, harAn la apologia de nuestri.st prioceileres. La
historic de los h.liios, con felihaientes (latos couiprn'-
bada: ra comparacion de las '4ppcas mas 6 m4nos ?x-
.pansivas en el terreno irioliti econdmico en que ahora e lihallau nuestras Antillas;
libressus, moradores detodlo vejiiiei y participe d.
todo benefii.io': con la nua. aruaplia intlten(.ia moral eil
la pfibliea adwinis't racin. y3 siempi'e ateud-idos en 1,.i
mas altos consejos, por 0oiluetio de sus juntags. muni-
cipalesy econ6micas, uos han de iproporionar, .s-i
grand esfulerzo, argumieuto.) Lurero-soU para dstrdir
1o:I siniestros cargos ilue diariamente se V69 hatceii









oer escritores altahnene intere.ados en nijestro des-
credito. (1) .
El c-hmulo de viciog que se supone ari-igado ei
los ramos'do la economic y del derecho judicial I, ro-
ducireimo_ a la itulidad, i:'omi.araiino nuestros errores
oilu los que.se adv ierten cada dia en t,:.i:,s los ,lema.
puebllos del mundo,, si4 esceptuar I ]a l.ri.pia Espa;i a
Pii su natural territorio. Y por loque haco A la des-
igualdad de los dorel:.h,,,.' politicos, tan iniauta meiit'.
:Ileg;-ti: por algiiiii.1, tuiny pocos, para evideini(Jr el
emoslosiriivi:rde la madre lpatria, tambien ;iUliittair.-
ri os los rog utinetitos naturals que, por ulnsiileraciu,-
nes de utilidad local y por los mas dtos, principioi de
t,-iii a justicia, noShan d-le relevit r del que. parece,
sin pI:reovio examen; el ,laIrgjo iAs roizinialie entke to-
,oo; lhs que de l:tiinos afos A esta part senos ban
,]iri.rihl -
N'o -e t4es>.ondh1ri ipor eso 'A. una inteligencia clara
que, aun despiies de lo dicho, quedan en pie esas
,leslunii rautite: teorias con que los modernos fil'soffots
li;iu queriido encargarse.de lo que se llama airreglo u-
niversal de las uniciotnalidaides natuiriles. MIas' como
,ilera que la indeiieiden(:ia de los pueblosl,pequehos
es una vana quiineimi, si por desdicih a otroI mIas l:,odero-
,., lie,:en servir de u t ilidai rico- nocila; V ,o1 otra par-
te his anexines lian sinjl.ihlizado de ordilnaio la conm-
pleta i'renuncia de todos, los derechos, iniluso el de la
misnma natmu'aleza lietn' podra ser que el caudaal de
ueitr"-, discursos, dedica,,', {\ esta parte de la ubra',
l's haga rebosar del paipel: y -altar la iiteligenciht, siii
necesidad de que todos queden escrit:s, ni siquiera
pra ilustrar sobre ol astnt, las gpner;cio:nes que
haii de sucedeniios. .
*'* .1b ,n,'IT~ r* v ,n r., *. ~ ,'ho
7 + .

,It'.-ls.:lu lae U1ltramur basta b.o.v de~de .qUe ,d ev.1rib1ilfstAa Wl-rf..:r :la; I cri cu IF.9 v lap qu-
'P at e r-,lu,'l.. para baTtr ltmblt.,n. d.'tnneirlr la bueuR 1'6 'Je ue,'?6tmuN h.rgumnDt:h y
I', .elk r.-i d-i.v. dr:a. l rIa *i ...t.i,- clrta mat.rAa prfmildi el z rie troen la Metrkiprl.







-62-
Aunqiiiiiue una experiencia. general no sea el norte ab-:
soluto de nuestros trabajos, puesto que para ordonar-
los se hayan gasti.'?lo algunos anos iiHle.-. sinomitir
studio ni consulta que pudieran concurrir su. perfec-
i-.uaiuninti-e_. tambien en ellos se darA cuenta de los
ilesrl,-,s que el podei ha tenido, y sigue teniendo, pa-
ra ,uuci.erti- rel:sistema nimAs uitil la'ldmiiactriii,
de, nuestras provincias uiltriaiiminii.. La ujeai-iun de
un consejo 'especial, enf que mas particiilarmente se
traten las necesidades de nuestras Antillas: apiieil,.i-
proyectos de suma traLeeii'ewi:ti que la ciencia eeo-
n.6mica ha presentado al pfhblico eNAmen, como prelu-
dia de infinitos bienes para uno de los mas imhnportan-'
tes ramos de la agriculture cubana: el singular cui-
dado con i',e diiaiameintIe se estimula el fi.iiint,: i]I
la poblacion, eximiendo las idustris de toda clause de
thiuit".'-, y facilitando a los nuevos pbbladbres las ma-
yor0s _arinatias: y la gravedad con que se ha a.,it,1',
yaeen el gobierno muperion, el pensamiento de rear un
mihisterio especial de Ultramar, si por acasp. fuese
,: :rl,:. todo ha de v:.i:,ni.i.ri en un punto dado, larvi
rechazarili'iai-rntte losgritos de la i.lilii:.wia. (1)
Finmlmeiwit-, cerrara las postreras.columnas de 6los
trabajos enuu,.iiuhq.: un. re .na hist6rica de las ulti-
mas agresiones que a iniiuo ariinada bi' iicierni en la
isl1( ile Cuba; y pues familiarizados (staiios .-i,1a fli-
josofia deo 1h) tii.rra, no "limeft,. se analizaran den-
'tro de Ia ciencia las ioperaciones ya pr$1tic;itla-, 1 no
que tam1lin habran.de exponerse l6s sistemas de do-
fensa ma4s adaltilte- 4A los recursos y fi m nuii t mt'.i-
ral de dicha isla. ,
Examianido con ilipai,.i;,iUl .i l elespiritu y- ca-
racter ieeuiinr de ,suz ttiiihsle sQ pondra en evi-

1'," ..r.)t. ,r, ,-.ui .i .-r. T ..... ;,, .. ,.1 i. el MinisteriadeUltranlar en t
-i,,i'. , ua u .d a. .- ir _. -,l .j. r. .1 u r itaw.. .rfectaunent, .%. .i d;., i
.;,il.l tr-ri- i..-.:i- r ia.la CPUI C.. ..,4 .. 1 C'.r tltramar '" .ii *.







-63-
dencia la escasez de- meidios con que cuenta la ambi-
cion extranjera dentro del pais codiciado, en'virtud
del cort9: nu'niero de sus adeptos, yde .las favora-
bles ,fii', i'-ii :. de los otros en pr6 de lo existente; y
thmbien se hard ver a la luz de la razon, aunque el
fanatismo do unos y el receld de .,otrnsno permitan
la mayor claridad ta la inteligencia de todos, cuan
,ip :'-ili: es ,que, por la action agresiva de tal. 6 cual
i:ui'rir', de irisurgentes, pueda vacilar en aquela is-
la la existencia del gobierno espaiol, hoy que el, es-
ti.l", politico .y. econ6mico de la Pentisutla nbs coloca
como nacioen' Auna altura no muy v illfi;i.lil.
En virtud del important encargoque hqu ,i.- ,u-.n-
tar en el public p'alenque de nuestra mw::inialidad
una obra de- semejante caracter, fuera oficioso, enume-
rar las ventajas que sus iloi.-tihia! han 'de reporter 'a
la, salud moral de nuestras provincias del. Nuevo
Mundo. La hii"iii-, que desde Herodoto hasta La
Martiie viene .-:iwl:o el libro de la eqXierleciai cs-
crita, y como tal considerada antorcha de la mente,
saldra a disputar palmo a',l.cni eltorreno de' la
verdad aY nuestros calumniadores:, y pues no setrata
de vanas declamnaciones y argumeitos filos6ficos, si-
nb de hechos probados, con irrecusables testimonios,
la claridad que se difunda por las masas populares se-
ri6., el mejbr preservativo eontra las i-,.,ctinas que se
afananpoir hace-Ia revolution m ,orl, y 1poiner expedi-
to 1 ea:p'i:i de la guerra.
Por fortune l's 1,'niifi,, han profesado
siempre la maxima de prevenir y estorbar eL-xtra-
vio de la razon, antes que sea iiee.-.ari,: el castigo; y
en Espaiia, donde todo sentimiento human ha fruv-
tificado, por los mayores grados de reli-giosidad que
nos han distinguido entire todos los pueblos del orbe,
cuantos monarcas contamos, desde una .;aotra Isabel,
han tenido especial cuidado de facilitar la publicidad
a las ideas ben6ficas, y despertar con elas el patrio-








tismo de4 sm kijos, cuando el discurso quiso apartar.
se de la$ vias conei1iadoras. :
La protection que esta obra ha; merecido 4 los ph-
blicos poderes. es un testimonio irrefragable de tai
cousoladora do, trina; y aunque la insignificancia dpi
nouibre que va la pi6 de esta Memoria no piudiera ga-
ran'tizar el desemnipeio do los trabajos. es lo eierto
quo, habiendose emprendido con el beneplicito del go-
bierno de S. M. y continuado alla eni Occidente con
el m6s decidido apoyo de la primera autoridad de la
isla de'Cuba, parece en v erdad comi que se continfia
la action benfiea de los Felipes con los Padilla, Estra-
da, Mendoza. Melo y3 Moneada; la de los CArlos, bon
los Becattini, Flores Feij6o& y Vargas Poliee; y la de
los Fernaudos con los Ulloa, Juan, Capmany y Na.
varrete' que no. A m6nos alta protection pudiera de-
berse el brillo de tales g6nios.
Pero atiunque los Limites do nuestra inteligencia no
puedain abarcar la ancha extension de tan espinsa
tarea: por m's q(ue I.a inexperiencia de los anios y la
distancia a'que se hallain tile nuestra vulgaridad las
esferas del poder administrative, nos estorben con fre-
cuencia 1 inspiration de mejores discursos, todavia
con los que esten a nuestro alcance habremnos presta-
do un, servicmio inmenso 4 la pat ria de ambos ,iunidos;
y animados y satisfechos con el bien quer pueda cau-
sar a la hiumind id la pureza de nutestra doctriua. con-
cluiremos honran.lo ]a alta vision de nuestro; aposto-
ltdo, por el brillante camino de la verdad y de la jus-
tieiaeterna.

















S / / "

COLON Y ALONSO $ANCHEZE

S A i iAunque parece clard el c-a-n de I&a
m-r.i .1 i l. p .rq.i' los h.l'brel di-
_, / 11 !,f .. 't?",U Y l1. &J,? IO1V-plnj1..
. 1...:~. -ri *.... .I l. p.r,,er iF .o.ranrL- Ba.)
r ii *in 5i n .-['I ra..
Ilnio. Lib. V. cap. II de Hfst. .at.

Cierto es (que si la proposition del ..hio fi.l6sofo y
iainralist;ia pudiera muy bien poner. 4coiitriliuiciOn
rde just arrelipentinlieuto el caudal de mi iusiufi'.iencia.
todavia por lo que hace. '4 las (caiusi.n.. fldoiile qiiell.
40 afirma. apelo al trihibnial de la iinj'ircitilidad,. con
los te-timionin, de nliai conciencia: lues auutiIiie de la
i, pefliipiez de mi ing6nio y cortas letros'que ,lecaizo
se, er"fif 1ue, bien a mi pesar, la primera iarte del
lir-u"iento, Pti lQ de la el e giuda. agents probauzfi? a-
,ul.irdiAn en ri a; quoi; e no por los campos e1 la
libu'v imoJginacion ha dOP correr i dlis:-iir.'-o.; antes., Su-
jeto al ,yugo de la historia, en cuanito errare decliuara
s5u ii(voluntario delito, en las' autoridades que oIn ha,
yanm ctivado. ,
En virtud deo dibcho, yporque el asunto especial
de este capitulo no admit dlilacionles, que hartas pa-
decid el hb6roe que, lo inspira, tiempo es ya de poner
la vista en el descuLirimiento de estas uIndias"OOc-
cideutales: no, para Irel)roiducir cansadas uoticias, :ie
9







-66-
el mundo olvida ya por no hastiarse; sino para de'
lindar los, derechos que en la gloria del suceso nos,
tocan, entresacandolos iguhluiente del floridojardin
del entiiuiasmo patrio, y del eseInbroso terren6 de la
Omnlacion y de Ia envidia., "
Bien s% yo que -entre el va'iveu de opinions c,,i-
trarias que se exponen cada dia para dar calor ai vul-
gares afectos, flaco lie de andar con la mi:i., por ,-
crIdito que ya muy justameiite gozan las bt ras; uta1.
porque ellas- no van conformes, antes caminan iauj
sueltas y .tpartadas 'corn si entire si niniiugm ri..l tuviesen, aun llego A fiigurarimeque podr6 entrar c-'1
ventajas muy marcadas por entire la confusion de'a-
quellas que asi se tropiezan discordes; para -i.,:.iii
a c<;1l una sus verdaderos limits, y ver si en lo p-
sible 6stA el lierni:tnar]i-; aunque much recelo que
han.de continu'ar en 10o sucesivo tan torcidas qomo
ahora: que en verdad, de tan heterogeneas (oiiniron.
mal se polra formuar in ar",niento -on.luvyente y,
gusto de todos.
Ypara que se vea cuin so.alidien.te apoyad (i rv
(n l0o que llevo dieho, conviene si:,er: que por ]o re-
peetivo al descubrimiefito deesta-cuarta lparte dil
mundo,m4s generaliiente atribuido a (C'ristuhal C"-
ion, que con ayul.a de espanoles lo hizoJ no -olait6i-
te se encuentran doetisimioslibiros que tratan de r-
bajar su rnmrito. atriluyc'ndniob en su propia epoca i
dlistinta persona; sino que tambien se ha querido ,ls-
virtuario -or entero, deniunmiando a la historic los
viaje, ai estas partes de -muy antiguos argonuutit,
de-se las ms septentrionalesde'Europa. y no e,
anteriores quL le de quinientos anos a aquellos en t uo,
por las capitulaciones de Santa Fe, vino la de Jesiu-
cristo A arraigarse en 'el nuevo hemisferio de O-
cidente.
Tambien, para que en el atrevido despojo detanta
gloria no isaliera el Urroe principal en peor estado quii







_67-
sus generosos piretctoires, la injusta parcialidad se es-
e'r enn amontonar gran caudal de falsa erudicion y
torpe filosofia, lretendieiindo,. menguada, destruir, no
ya solamente la ciencia del saber que en nuestros ma-
rineros del siglo XV concurria, ni el'm4rito de su es-
pontinea y entusiasta adlhesioii A un p.royecto cuya
]fdihida,1 sospechaban, aunque su teoria. no les fuese
iiniliari: sino hasta el valor de tantos 'i 2los helreih-lo
en Eu';iia icondiarios experiments de su temple.
, fin de proceder separadamente en el esclareci-
iiiPnti- ile las diversas parties que couipo.Ien estas in-
vestigaciones, par6ceme cou yen lent e em inpeza r escudri-
,.ri1 n-i) las.verdaderas causes que inspirar'ii a Colon tsu
Iorhiusa hazaia; -pues est,, no solamente es cuniplide-
ro y just a la fama iilpereeeilera de tan hlibil descu-
btidor, sino que tambien ha. de fIortificar la (queILe S, de-
e. se pfeteni
i i ieiiestro n- avegantes, cuyo des'reilit se preteri-
de; pues cuanta mayor -scnriilal aparezca'en la expo-
sicion de la eiipresia, tant, in-,i se evidencearo.el valor
de, los que A ella se entregaron por la opinion de un
solo hombre y extranjero.
NI) cumple A mi objeto deslindar en este lilro
o16s trminos mas -eridicos de .la patria de Colon, tan
'.ien tie FlPIutadi',, cuiiind,, inn'S teriniuiintes se de-
,inblara eiinsu testamento (1); ni m6nos ocuparme
de su vida mas al14 de los lugares en que se identi-
fi.a c,-, la historic de nuestra patria. Mas piorque 4
la iiaio se me yiene Iierta noticia que en el archive
gfii ra] de la Corona-de Aragon hube de adquirir en
Bareolona el ari' de 185.0, por indieacion de mi ami-
D. Jos6 Maria Mayolas, ofi,:ial del mnsmo, la
cual no he visto citada enningun itrIJ, lil,'ro, quie-
ro que se sepa:que-l;a irofesiion de marinerosen los
a4cendientes del Almirante no data. de aquel otio


[1] Nuvarrete: Coleceion de viajes.








-68- ,
Colon, tio del que vultganrmente llanmiban el6. oo, y
cou el cual salih5 a la mar nuestro D. Cri'stobal much
aute q dejque iaqluel andii vieiee al servicio del rey de
Francia .(1); pues ya en'el me- de setiembre de,.1390
an lhIa oftro Coloh- doe-G4nova mandando una nave que.
hacia el comercio entire las eiudades de Levante, co-
mb se evideincia por la mencionada notitia qupe aasi di-
ce: txMArfes, A 12 de 'setiimbre partid la nave d'eii
Sola para Alejandria y arrib6 de .GenoVa lade'N..
Colon (2):)) y mAs 'adeante,, en las noticias del 7 de
nivicuiflre 'se habla de otro del. nmismo apIelldo que
venia deAlgner. y 6ste sele distingue enel propio
diario municipal con el adjetivo de el mior;ide suer-
te que no pudiera suponerse ser el mismo con quie
mAs-d6.setenta anos despues navegaba el Almirante.
Dejaiiu A un ldo esta ,otici.ia, no tan indiferente
que no. pruebe la intimidad qu-e' esta fim ilia de los,
Colbnes tenia ya de 1.1rgo- t iemjios cc-n nUestra pAtria,
vuelvo al asuntb principal 'del D. C'isto6'1" l. que'por
s:u bitnia f:ortiuua tuvo oI:.-aision de avecindarse tempo-
ralmente en las islas de la ML, deia y Puerto-Santo, de
port-iigupes.. hasta hoy sefioren,:l; s: en las eial es, co-
uiO quiera qu6 entdnces se agi'tae mas 'que nunca la
cuestjon de loqs descubrimientos, por la situation geo-
griii.a que tenian respect a ellos en la-" aiguas del
: o -ha An da- Ll d e o
Athilntiic, no hay duda tit-e delji iiuestri, hermoico
ietinure'o :.i:inunicar, con hiAbiles pilots y ejereita-
dos mariuiero, aei.icianulo el lproyecto que habia de
dar tanta fama /a su ,-mil:ir-, como gloria impereeede-
rai-la corona Ile Castillait 1 .
Si'l1e0i:, de .lar CredtitI- ;Il imiy levantado con que
el .Almniranti:- se ilisli in'.'u, ii Uin-1te su vida, no hay du-
da en ,ue tolos li.s fnnilamtientos desu empresa, des-


XJ.r D. Fernando Colon: Historiadel -Almirantey cap. I.-Zurita: Anales de Aragon, lib.
[2] Dimars 12 de septembre partich lanan d' 4r Sl, prr n.r Al ad .dia. r arriba de .
G6nova la nau de N. Colom. (Dietariis del Archivo lMwtI. 'p-4 d, Bir 1- ".' 1









-69-
pues del estiminulo natural, que la coQmun novedad de la
6poca despertaria en Animo tan metitorio y aficionado
6,navalges pe'l'n:.iones, se hallan apoyados en elcau-
dalde suQ estu'lios. Porque habiendo cursado.las cien-
cias naturales en la famosa universidad de Pa-via (1),
y salido de ella tan a ficionalo a las buenas letras como
docto en sn interpretacion, sobradamente oscura en-
t6nces por lo que se pponia lo mis veri'licio A los coio-
cimientos existentes, tuvo o.-asi.ion de aprender en S&
neca sunl.i ines profecias; en 'Pittii ,-, ,, Arist6teles,
Etrl-il'on y otros muchos hasta REziil1unido Liili.i, Ii es-
f i iii dt--, ,l globo terraqueo: en Plinio, Nearco Helia-
coy Julio Gapitolino la proximidad de las costas o-
puestas. de Eiroplai y Asia (2); finalmente, en los an-
teriores y en otros fil6sofos hasta el maestro Pablo
Tosc;auelliy en sus propios viajes. lais r'eg'iotne' hi-
perb6reas'del Norte y A las t6rridas de la zona equi-
nocial' la posibilidad' de surcar' la gran extension



lj Apr-iJ,,'-1 11.-ir,,-. w- r o,.li. P viI..a I qu1 i i. I.4 par., .-nteider los cosm6gra-
i,,s IT 1 l- rrt,,i ,ii l ,,I .ii. r,,11 ;.,' .i ,*-, .; , 1'.**| IIl I "
1. -.' ->:L ,11, i M b i ;,.. -m ,.- ,, ,i.l],r i. et Mundi, lib. 1I, dice
i,,I....-l Iii.-. r..-. ., 1 : .,i. . t,,- .-r...a Decomnoegraplice, lib.r
I *irirl, *'1 ,.i.-'.*.rj ,*,.uirj~t, r.-j, i i,-rrn. ,l-, .I ,)r,, u.... rj la In'dia yal Occiden-
', *j L [,r _,rji. *' .* ll.. :=f.1 ',~l .i. [...j..- t11 rle / D .r z .1 I [lU .[... ,: .\.-i'i i rui *.:t:,n .,i:, *I' t-fi'r -
'.I. I ,[ M ,i1-, t,. .1. .." ,.I,,- I. '. ,.-,- I l ,:,- ,ir.,< ., r Il ; ,1, t L,. uI .
hay cuarenta -. ,- r, -.-. .,.: r- -I nir i'rL t-. I..- il l,.. Ih .!ri- 1 ., w '-
108 tu'vopor < i rt f l.i 41- i '. ^IN 1-to hao: t- I. l .. [rif, u E' rf -D H .'* ; .I/-ir.
S.-IF YII]-Nearco y el mismo Plinio lib. VI,. cap. XVII, sostienen que en las fultimas
ir.1. Asia, antes de llegar Ala'costs de la Mar, faliaba tanta tierra por descubrir que
(i- .i i,,-,ri DLi-r 1r, 'r A':, i i-. i, .-,i i- -1-1 :lobo.-Pedro Eliaco, en su Tr-atado
11. i .I d. i .,-, ,, \ Ill. ii-" 11i- I in.J..- est6 vecina al Africa y Espafa por
Occidente.L-Julio Capitolino, en'su Cosografia, gap. XIX, se expresa 'Je este mode "-Segun
los flbsofos y Plinio, el Octano que se extiende entire losfines de Espagiay del Africa op-
1.-t: i...r T.i.n .e|rr .. .. J ,- *| e i.tll. I i tl- n *l "-1 ; .1... u r j ,.1. r t.. J [ii --Tl [....-'... .l,.li *..'.1- 1 r.-5 l t
1'.1-. i ,+.,-ri [.,Tr I.'. iliial *:! |.T.ri .ipi *-1" I iL.. I..i[ r " '.. 'hi .j .. -l+ i."-,itar lhrr b ". .1+1 nnl i.1.
ri ,lh h. 1. l -[i t .l.r-i. v ...r i., .1rr- .1 I*- .11 JS .h.- h: .-rr .-i --6- 0..-% r


( i' 1,.r Id. ri, -..- ,,-- r-iii,, ri un grande'arco de agua, cuyos extremosse
apoyap'en las pbstas ocpidentales de'Europa y Africa uno, y otro en-un continente que sn-
r. iha. I., .i- i wn I i- r. i... m i-.1 -t .. *. -1-- t [- *..1 -" I h1'.l., 1, -I-, ,'m ..Iz-r~t ]a tierra, se
b,,ll;iAB hliii~r ,ri,- I n lilr.. t;,- ,tl i I- r .1 .1. -1 prin- i K.,r 15 .1 fl luj,'.. v a la hlum edad
b- li, i', ,*],,:--ii. ,:*.1 it. .1-i.. 1.r.)ducir en tan vast superficie estasal era-
.,. . -'-'t'l" -- I.I.: ..0 -. M-.ii-rr j..-.. p)or ser muy corta Ia-extension de su ar-
3,. 1 a -aj-r [*..I d, Ih ul, 1 1 h' ., I Il lll I oll [r }i hllu-Ln id i. u i.,- ,la i Y a-
fujr *1d "iLAD.'l.. et -IIcD*lUri r'il-I oll'.1 -D-1- Ji~ DE'-4.4 0i- 11 1-JZ (1-1 V-1-. BOn-
i i.r.- l:s iujs qu- rn I:,- pifri,,:.,-,, 1 .. -.siempre lods accidents locales de tieroas y
costas. (Questiomie per Artem denostrativan solubiles: Quwest. CLIT).








-70-
del Oceano Atlantico, y aun de .irviunnaveoar todut
la faja del mundo .(1). -
En medio de todo este caudal y otro no m6nos
cientifico de que se aprovech6 Colon para levc"iitar el
gran monument de su ii ii'.irta-lda'l, viene 1' tiioe r el
discurso aquella noticia, por el vulgo acariciada-y de
muy graves autores reibi'la, que tiene relation con el
pilot AJohso Sanchez, natural de la ciudadl dil 11iii-
va; el cual, segun lo que de -puiblico glegi A i5 iurwu-
rarse, parece comIo que di6 4 Colon ciertas relaciones
de lejanas tierras, a la ventura descubiertas por 41, en
las regions de Occidente. Ypara que se vean. y pue-
dan'compararse con exaotitild loQS funi1;iiieiit:,i de tan
importance suceso, caso de qu talnombreineri.'ie.:',
digo: que el cronista Gonzalo' Fernandez de Ovie-
do, cuyo credit tan levantado anda entire anticuarios
y eruditos, fue el primero que. apunt6 la especie, como
recibida del vulgo; exporninlolt;i tal como a sus oidos
habia llegado, y no muy recomendada la p0blica
credulidad, pues dice, "Quiereot decir algunos que una
carabela que desde Espana passaba ,para Incl" tern;,
cargada de mercadurias 6 bastimentos.., i ;ii.ei,: que I.
obrevinieron tales e. tan forzosos tiempos 6 tan con-
trarios, que ovo necesidad de correr al Poniente tantos
dias, que reconoci6 una 6 mas de las islas destas par-
tes 6 ITn-li.i: 6 -i1i, en tierra e vido gente desnuda,



(1) Es curiosotodo el siguiente pirrafo de una'carta dirigioiY p.r l I. r .., i '
tlicos el a~io de 1,501, el cual inserta-D. Fernando en la historic i ,,ir, \ i .. i ,
Sereni:... r'......... t.,o ,, .-,,'.,, n -l ar, demuy ,-ua. --.h1. .. L. h i :.-.h
mnuadoh-,. i ".. ,. .,, -.-,,, ,, ,,.-t. lasiguen d-. .* i . -r i. *- i.\s...
de este ti', .1.. I T-' h '. u .-.. i. . .i i. estoy uga Ji o .-"o E. ,*,J- I, r .lI
hoy se I. 'i, r .r...; i .. ... ,. -,,,, o con gene sabia, latinos, griegos,
indlos, r ... ; . .1 .. .. r,.. i ., n ..t. ... l.. i. i.. i.[. r ...
aeste deseo mio, y ...... .......- I.... n-1.. .. -I. -. i u.r ',ll;i. .-i.-.D-j r Mi,., i.. .
S_1 .. ..... h,, u .,- i Ei.. .; .... .... Ir
rios, islas y todos los puertos en los sitioy c6fvenients de ella. Rn este tiemnpo he visto y es-
tudiado en ver todos I.. ., ... . .. ri. historic y filosofia y (o.n.. ; -. ii. d,- ,i,1iu.-
: u .*u. D, i. r. loi..r a- ,i.[,,. -r ,.%', adimiento con rhano iI,.l..ld \,i qai- q .
1 1 ... '" Indias y me puso gran voluntaden ejecutarlo. I .1. .4..' r,,.
cap. IV.) ,







_-71-
Sdea IImI;_rI, que aca la hay; y que ,cesados los vien-
,tos que contra su v,,l nthi1 aca ltIe'rii xeii,).i tom6 agua
y leria para vdlver a su 81pririnr.i ,;iMin,:i... 6 que des-
pues le hizo tiempo a su propdsjto y torn a dar la
vuelta... Y en este iiempo s? muri6 casi toda la gente
.l1 nai io. -61 ni, olieron en Portugal- sino el piloto con '
tfes 6 Vun raii6 a6lguno :mAs de los mariners, 4 todos
ellos tan dolientes que en breves dias despues de lle-

*Dicese junto con et'i) que estepiloto era muy in-
timo amigo de Christobal Colon, y q-u'i'entendi italgu-
na cosa de Ias Ilturaos, y marco aquella tierra que ha-
116 de'oa forma que es dicho; y en mucho secreto dio
part de ello a Colon, e lo rog6 que le ficiese una car-
La y assentase en ella aquella tierra 'que havia visto.
Dicese que 61 le reioei.", il su casha como 0,ii'-.iI y 1e
hizo eurar, .porque tambien venia muy enfermo; pero
que- tambien se muri6 como los otros; :e que asi qued5
informado Colon de la tierra 6 navegacion destas
parts, yen 61 solo se resunni6 este secret. Unos di-
con qie e'ste'maestre 6& piloto era andaluz;' otros Ie
hacen 1)(1,rtug"iis; otros yizcayno, otros dicen que el
Colon estaba ent6nces en la isla de la Madera, ,6 otros,
quieren df.i qui- en las de Cabo Verde, y que all'
.,.poi ti l .carabdla que'he dicho, y e61 ovo por esta
forma noticia desta tierra., Que esto pasase assi 6 no,
ninguno con verdad lo puede afirmar; pero aquesta no-
vela assi. anda 1,:, (el i unido entire la gene vulgiir de
la manera que es dicho." .
P, ara mi yo o tei2,o por falso; ecomo dice el Au-
gustino: .e ,h,, ,1eo, l/ h,;utq *l o1f. 'tuan litugare de
incertis. Mejr es ,lia-r en lo que no sabemos, que
porfiar lo que no est dleterminiilo" [1]. ,
En verdad que 4 la primera lectura de la anterior


(4) Historia gene-ral y natural 'dIndinso 'ib. III, cap. II.







-72-
1notiii",'nadie puede excusarse de entrar en sospe-
chas de sigpor ventura pudiera haber sido ciertolo que
de inv'eridico, 6 por 16 menos de'dudoso, tachaconjuii-
tarazon el fmiuoo cronista de I'Ls Ilndias; pero ainqi(Ie,
siguiendo el exlmnei de otrs libros N otras tradiiii:-
nes, no, piarie:e faciL reprrobar vii:ti:iriosamieute n',itici:,
de tal importancia, todavia. se lleg6 A desvirtuar la
present, cotinsideraildo cuantas coincidencias eran ne-
cesariaslpanra iut, por laimuerte de iodos los tripulan-
tes de'la dicha nave, quedara Colon por tantos anos
,init,. diilfio,- del secreto,
Comino quiera que sea, no hay duda airiginu. que tras
de Oviedo acudi65 Francisco Lopez -le GCumara a for-
tificar la itiueva y aun, por ella A rebajar alguriuxs qui-
t ltes al indisputable mierito del Almirante (1). Mas
,como (quiera, quge ni este histiriid'r, ni el P.Joseph de
Acosta que tambien lo sigue (2,), ni Gregorio Lopez
Madevra (3), ni el portuguk Freitas (4), ni el nis-.
mo padre MIariana (5) adilanten cosa alguna en los,
po1enenores de la anterior notieia, habremos de supo-
ner. que t6odos la tomaron de 0Ovido.. y por lo tanto
ser4 bieu dejar a hasta ellos con el, propiodesmr6dito
que 6ste la atribuye.
Mucho placer me hulijera causado que. en lo dicho
terminara. a porfia, relativa al pilot Sanchez d'.Huel-
va, para sacar al D.Crist6dbal triunfante en elh. sin ge-
nero de emp.acho ii descoinfianza; puties al cabo, yo 1o
creo que hL.ya gran merito en aquellos descubriimien-
tos que al azar, y n6 la ciencia, debe el nimundo; y es-
te que voy tratando bien sO que algunos no lo han de
ver tan claro como yo quisiera por el prisma de la in-



[l] H. ..,'.. i.'7 r.' C, p. .X TT.
2] I,'.r,,i Vijt ,at ,: 'I 1, ,'.v Lit.. I.. aFr.. [ y XIX.
/[41 I aEJi f,.nr r. L. ', ,'' .'1.. IV.
E [5 Historia dI! E p.z,.i. Lib. XXVi.N ,p. i V i.








-73-
kbligeniai., 6 nd6is bien del g'nio, sin conceler cos-a al-
guna de aquellas que tienen relation con el buque per-
dido de nuestros anidaluces. Mas oomo qiliera que to-
dos los grandes sucesos estane'iiden'-intdos 4ii.frir; con
mas 6 mio,- sa. alos tiros de la envidia, que esto
hi diida conden6 San Ciriaii, ,.uanilo dijo: (C'itv;/uirf.
sine ;rem'edio est bdisse foelicen (1), resultH la insisten-
cia en trasmitir aqiuiell,,s iiiiitivos vulgares rumores
que' el buerio de Oviedo,.-siempre, anhelarndo esclari.-
cer la verdad, dej6 denunciados como dudosos; y he
aquique andando los tiempos, otro historiador de ve-
rndico ;1rwlobado, selanz,.4 en lacuestion con el testi-
mDonio de su paire, que habia servido A-los Reyes Ca-
t6licos, tratado con los p.rim1r, s'd(s cublridores. y
aun 4sistido 4 varias conquistas en el Nu-\Vo Mumdo;
y por dicho escritor viehe 4 saber Ia hi.toria el nom-
bre, del pilot en cuesfiun, que'hasta enfi<6ces habia si-
do iiic6gnito; el lugar de su natur'aleza, iguialtuient,
dudoso,- yel paraje de su arribada, que entire todos
andaba ',desconocido; el cual se acab6 de fijar, en la
isla Espanola, y no conl alisoluta invero-iosiimilitudi, por
lo qie se dira mas adelunte (I2). '
Desde este punto en que el Inca formaliz6 la cues-
tion con referenicia A testigo coetAneo y de gran cr6-
dito, por el que A su autoridad se debe, los hombres
mas. cursados en las letras y de i'ej:1r juicio califica-
,los. entraron en .ella por el camino de las nacionales
fretensionies: diituaner'aqiue en a ,:,yo le Ga rcilaso :.:,ii-
currieron, cada cual. con su voto, el anticuario ,T 110
Bernardo Alderete (3), el erudito Rodrigo Caro (4),
Solu'zan'b y Pereira., el jurisconsulto (5), el Pa-
.(2 P L t. IT
,* +

() D, Ccaeh ft u-m'. ' i*
(2) .li ill'. C. Pm 1, ,,. r. ,> .'l 1 .1rl P ..n Lib. t. ..,p ITT
(8) lr n ,)r ,;. ,,.,.,,.',1. E '..,.., LtI IV, I ,-..F.. .
) .liti'l,,;.# .ia, '. Lit.. Ill.. -!p LXXV% I *
(6) ff'lmr, .rt. f-.Trm I,. lib. I. h:. V.











-h'e" O-.vhlk;j ,'j fuTvO'& llm*." rnd nr4Asi.,'it .sii.e lI.,
leH Tiklt' ^0)'.' -Fit AtnA twdhL-oiBgmvhiwtt (2h), av .
IY -qUiet&,Aw it*ios el ecomendador don Ferna nio Pi-
iihI.'nl.y t{r'eh1ah;.gA cual se afirm6 tanto en el suce.-,'
d,'-pi f o Alouso Sanchez de Huelva, que despues d.
i-i'rtavrl integro. con arreglo a las noticeias del IN.
ca, ;iinI aiaile tuua nota itmarginal t11e asi ii-e: Ei E-i
., Ia verdadera relaii'ii,. ,liga lo (tque quisiere Benzon,
q.pe en lhi:., ,sas ;itiguas ile las Inldias tuvo 11m) fil-
*;' 'iitias (3'a .
En yirtud deiantas;y tan justificadas autoridadles,
.muchas vecesi he intenitaid.) ac.meter la question co-
"i? f f j-i .' 14 O' i [,"ys *tv"t'egalP t-\.:!p'utiia^ ^ t4 s,,at, ii.
re~off,>ylm '^an' mt ,a _- m~xe^^;?he :.}em'o'.mghli^^9,,l t, l,
1*/'t'liiP 4.'ilc'ils',' Y ii' iV6 *|-i', xlii is' eIK uoitpft? 'IA i'rtlsii.
siuIirp li he retiro.,lii., ,iildilil:i n inxilio i;ra 1 mi IlJi-
queza "t hi atutiii atil' i.'ihi; v siiiieei' lo lost fnilaihtii_-
t o yN' ex.[.l-st's del gran C'l]on, los h, hall,'1., il,
niny buen temple para resistir ald 'm:,;it.p de ,la .pia-
cialidai:l, y harto mejore. qiie Iel tesHimonio I:e Ganci-
laso para el apoy)o ile la emirpma. ,.
Con todo, no he dejado 'd.c extrafiar el liteaI




i .1 T1.1 m...I. P fi lr ol... T. u t,.. T
S[I Ad .-nml i- d r- I:, .' .I .:r r.. it ..J.l i n r j i. [1oln1 ..lh.i'!--i ...n 'rI-
,nl". n..I-.0%. 1. 19 I, rqiiu-. '-llr.,I D.. l..,r'ri p r alr .to -.1 l..ra.J,.ri 1.,-o h'-i. I ,- .'in y 'ir.
i-rvD .-.- r-. *i.i rt., RA r. 'ir .:-.n ,'j -,,.r.-.r.,' I., *.it 1.li ..r ar .3 -I I
....f .:'.. ai.; lk. .]ju (..rIr.i.i 'ol -:eiLFie J.I1u tU*j q, 5jJbU n ... t*nl n ,A-n -r. t t h.'i,
''.i rJudj'r,2. r,'L,[ninnit I. rinml ipaliri I I-,'l.rr, rfil rlul irarI Dj 'Jf C.., l.[I m d -uI rI
,a dprr- ' '
-.' = ) .'.A t-.-br-' pertgriDn:- hr-.p ij,'a, y '
hnd'.,.l-- d& I. rw.:o 'ut i-ni. "'-
Y entree ellm hosped6 con pia mano
lIOar u on ,1flc'aIdillant..'"
"LI .hal era lamb!An prat, nrai.:auit-.
Porn wcgun fpniD-4e se dsica,
Tempeostnoso viento de Levanto
Lo hizo navegar do r.) *iu-rt'..
rrFrzlnJl,, a p6a r Ian adlan'e
Qni d r.) poder rrl.sr duda leni.. 0
Cn.-riendo bAaio r liormo nhn:i e-rI<.
Ni pufqla fp. r asgun,.'s cor,.nival." '
(Elegta de Varoms Ilurrre de I ,d~a;. EI-gs 1, cantL,)
10







-75-
aon v:alificadts 'como 19s que dejo dichos, hubiesen
.icefptado sin particular exAimen noticia de tan grave
jilportanhia. asi legal como hNst6rica; siendo algunos
de aquielh, i.uaimente peritos en ambas materias;
y asi recrri'endo lo.s 1dema, aituores, coetaneos, pqoyr
iiil-ac-ion reclihtla del iluist re 'Washington Irving*
(1), ,.iilio en-ue loiie loell di c ertifiarme del aibsolu-
toisilencio que sobre :tan singular y pirefilecta rnoticin
gaardan4, cmino quien de:ella nada sabe. Sabelieus.
Pedru.Mafrtir. Giustiniani, el cura i de lus Palaciou,. don
Htiaiimmio (l'ulci y el eronista Antonio de Herrera.
Nu po"ilre decir lo mismo del P. Fr. Bartolomn de
Las1Casa,-. peiesar de que lo cita Irving eitre los
iie ,aidIa di'en ule .-Semiejante piloto; plues si bien es
ciert,:, que al ,Ie Hntlv a n, lo menu.ioih. no lo es m6-
]U,,'-lite d;'l ntiria de h,-v marineros- que di'Sdalddtimen-
iv Ih abIaruon,. nolu en Murria y oNa1tro,el Puerto du
.:iiit--Ma 'ia. de cierto viaje qiuelha'iann hecho '4-Irlan-
da.:.l',- c t; al Norte, quue al filn avistaro nna tierma. sliue;staI
l.i, ell''s ser ila Tartaria. N no era ,otra -:lue Terran,,-
V4;.i i'11ara Afirmiur seiejninte especie. sobrailaninite
;,vrentuir;tda. uadie el Cliiaperise: (que lpos primeros
,lue fueron a destiuhhri poblar :I i.la Espaiiola
(,'queiiees el tra't6) hal:ian oilo A. lov, naturales conw1
tadr que lalgunos aiuos Aintes del primer viaje deCQo-,i
1:in. lial.ia'n aportadlo alii otros hotinlbres bilanuuos y liar-
c, :omo ellos (2 1. i;
Bien e vo ,que este pasaje hist'l-6i:o del ibislpo Fr.
Bairtolonie' han de rechliazarilo como inveridico t.iua'itas
personas de buien sentido Io lean:, no porque no pudie-,
ra veri icarse el extravio del buque doud1e aqiiellos
iiariueros lnavegaliaan, pues esto comunin es entQdoslolO


(1") i',.t i ,, a,,'. .' ."1r i r.1. .. .."Apf6ndicenfim, 11.
(2) H ,L.r.. f' hid,', L.. 1. ',.. XIII y XIYr.-Navarretet Cokedion de viajei: to-
mo I. Introduccion. , . .,. '








minare y tiempos; ni mwnos porlo de los hlmbn.ret.
blgincos y.barbados de la islai EsIj..aiili. conlos.cuales
habria que proclamar.-muy cierta In n,:ticia del pHi'loto
Alonso Smliii.-,z;sifb. tan por aiquello que dice de
1it, 'r supuesto dos rudos marine-r,'-,, tan~rudos e in.-
,ig m ~fi ,:a n te ,q u e m n i r,:n > ii i rel es ui s,,i i es.'c iiliir el C h'l i:,.
pn7i, en apyo'o de Ia ii(:otii:i, ie- h-ia I.ian llegailo ,
ve' 1a T .tnria ii,, ,r Or..i,,iit,; plies` ,.-t, qiiere .tdecir',
quoea,1iuell,:,s lioul.iro'e_ sluarI a lo me-nuI I. tanto del
mundo'.bomo el ,propi Ci-:I:n. en aquello de la posible
cir,:.iuil veaiOu qui geIttos riuy (.lifi'.u'la. le a .i-
ban int itra'liciendi. '
Cjii~i-elo h,,u, de hallar, y no .poco,;,er la false-
dad de esta epi.,e,.-i los que ain ap;iiu arailos somos de
la gloriadel Almirante; pues con ella nosolanmente se
jiitifi, ,i los motives que tuvieron nue.tro. histi-
riadores y comenta'dprs para' dar (;Aior zi li n:ti,:ii
de aque pilot que pretendenl hiter dejaid.: 'C dlol
los fundiunent,, i .iu f'unpresa, i.ino que vini,-|,,t0 a-
baj, fitr u.f i,'Ti,, ,hi. ,.uiu -:to s la l';i, del edificio, -es
l u- e r, 11q"ue t St die d les :1: Ill 1 u ip : to da las mat erias
con qut:e lIhbia iiquii'i.l,. un lai ri-'i,:nes ,l e hi critical
muiy ,-'lidia iliri .,rtuicia. quedatlo uui,- niiuente? en il
la fiKn;: inper,'eceil.ra del g6nio. Y por lo que t A. a l6
buena i i],tliu.l,,l que de eiiteudil]o v-et:dTidei',, ha
u.,gr;ido el Chiapense hasta li,,i'i;a, I.i hay que escan-
dalizarse;' que cierto, si .Dios no me priva.antes de la
Sfacultad de argUiir dentro de, los limits trazados A la
sana razon y c'onvenierite filosofia, tengoQIara mi que
en' otros m'ns importantes 1]i..ii'. de i.tp lilr,- iii ha
d6 salir mejor lilbuad,: y;ique en sii,, i.-ritos no qui-
,-, tnier la mano ej precepts de Rirm,,ni. qIdortii ne-
mo est auetor tua credulitate ne alas: que diijo Titu Li-
bio (1); y porque es y ha sido en todos tiempos un


[I] Histor.: .Lib. XIE







:- -7 7- -
axioma indestructible aquello de tempus omnia re-
1'dat (1).
Coi-haber pasado ya iiiis detres siglos desde ique
la piimnera vez, por boca de Ovif.iTo. se hizo extetindler
esta piretension' eu los t-rminos que hemos visto,
quiC.n diria que aun ahora no se halla tan claray
dilucidada la verdad, que deje d~e inspirarrecelos por
diverso.s caminos A vatios e seritores; de manera que:
todavia se puede ise-urair que permanece envuelta en
las propias duldas, y *ziyores que cuando hubo de salir
al inundo lo irlos honrosos conduetos de la imprenta?
T(omo )priel)ia irrefiragabl)e de qijue asi es. puedo vita I,
siin salir de losnuiestros. A dos autores eonteuipora-
neos, ambos de enviiliable talent, aunque no igial-
mente slibios y famb7pos. El primer y mas eonocido
ri el immiio de la inteligenciai era. ,el Sr. D. MarIitin
Fernandez de Navarrete; que aparte de' los honrosos
tituulos que en su larga carrera marinera y *cieniitificai
sae alihia conquistador. leg6 A poseer por muchos afios
el eminentisimi: (l de presiienite delaReal Academia de
la Hiistoria. Este privilegimdo y singular erudito se
inclin6 a sUlliier fabuloso el suces6 del piloto Aloniso
Saucliez (2); p)ero sin'dar, como hlia solido siemilreen
otras cuestiones, aquella grave autoriNdad a suopi-
nion, que hacia onsistir. iols isit en e! respeto.debi-
do a sus palnh)ras. en el torrente dle sus pruebas; antes
parece como que, al retirar su apoyo A, ]a persona del
.le Huelva, no quiere negi6rselo, nuestra pAtria; de
suerte que. i guiarme ciegamente por el camiino de su
Ieliutacion. vedi, e iaai-s a pjarir en adhfierirnos .A lo
quen muchQs afirinimron con sus discursos, y los deimas
otorgaon con.su silencio.


'(1) Tertuiliano: Apoe. Cap- 1.
(2) Seio de v'jes: Tomo I. Itroducion,







78_^* __
-ElN W' (ot .'t1rj 'l o:, .menclin 11,u 1111, P1 D.. Ra.mnon
Piuiz idN Eouiilaiz. l,:.'na de varia eru'Mdioi'if itii'
i,1I.4. at 'h, letritas. ",ie ell etlsi' l(,OI i 4- los atf i \Dl.ri
^ ii];, Iorz~iirik; 'stE delictidiil nul'ttl'aileza. i&,rijt? me
iiiiill' t;'itI h ll ti io justicio: ,loe, i]12,n dieleiuoS A.
]Il'':;i I A: ictu di I,, uti..i-. Io, qil.e leiifins Sio) te&-
tiL`.'-. dle zu ilte,--ri,1] :1. ,nt a lh.i;a,:.-ion .v .-1. virtue: s.
Puil.ii-6 ,-ii 1PS41t vii,-'ti' fo:llet:, 1., iji: 4ltitliilo d-e Br,.ex
I ll E -11 n t I v/v I X d i le i f / i. % v i nteI n i dl it al
Ao.: l .i < i li. d ,t E.p, ii-v: -fl i i,'llas e ouia2 'del ii i' -'
Saii:-lit:'x iule HIuelv:i o:,iibttt'nohe s. ],irii ,: atii ili.ifuri:'

Ii~'i..st't 'i
,:'S v''r -lai1 i1[ii-_ ii 1 rel er' ii' ia iii'-t nin'2uiia oiiad l .
In,, lu',ii. ii',:. 1iiint ila,, ( I11,s no tu ? ii ,;,i: tiei'tti :iu,
ie',.; 1; iI .1i' :4'a ,, OilUni,,ne ft h, -sazitai da nifesstahl;i-. 3-,
i[i.ie Il.di, ,.:,i ] ;ii r'-l,:, ai s :,:,i' iii eia -i;. D e-)it l ol.il'as ,i le.[
;'ilii, N ilY:i.'i'-,te 11: -'>l'] no, i'.tatl.ia iyii-ira te; Situ,. anil-
\ iert,:,' i, ie .- e S 'ale el' n niin-hiioi' 'i,.-;,ije' 'I: suit i'ie'?rta-"
t.iniies. V Wii I, vit- eli i .itt'il'o,'j ide a-tltoi'es lli.iL]-
h ,, (2r1: 1.11.-ir 1,, (t e h jire q jli,.- inu tii 1i'v1 ij .7.iel
i;''s fili:irte v ,h in .-teii 'i.]m il lI glrii'ili i l A l'0 -
Iiti tie. Iie uelio oafi rnr ique lo i:., I>niia uin -inm iliUii4udil
itneii,. i.l;iil li' i I 7',1 1i /'ufit._ r1' (',kol ijile *l tiav
ve.-,e ,1'h- citae l'o,: piun st, qule Iill.SI o Ii) e ,' i'.l i en' .'r 1a-
ri,;I ,:tasiM,'i' i.iirait ,,Il tultarhlo elh -lii tri: i,,. mi,
ejqi,:milah 'l qle tei,,o ,ie lai trailucio:n de, n iliestri', talfl-'
liien itialon'r;i:o (larinf de Villhdta. ,.I
'Palarz I' q1e 1-*',linilis se uinestren contri el'e1e-asi
ent4i1.;- iuo ipi- piudierat alt il.uirse A quie-nes.del' eritlle.
dle Ins ei'iii-i- ii ciiilliri, |i:ies asi pudi(;lin Ciali-
l:i,.lrt- ,, U1 : ti:,ji ei-i p reti- uin gulM'ria naci-ioial. .que enll
riallii:l no inteligo viniaudo iel q'n.-iso, ail triinrif d'
laiildiiii in.teligen cia, qUier'v de"teiier ine, r ,fin Lf.,


* (I1:


,,.l~ ., .I I A '.. ',r . lru. I '.. Y ,, > A O . I' art-








,I!uthalizar LcJ& .Dis isimpiruiale-; r'.loxiones? los vlec'tlu.s
.le su3i a1 rivi. Ye.n veid;ld qii'. para liacerlas valedc-
ri no time fi4lia. razon: anItes yo ,creo ,-' qu, rehosa hia
,4u1 teugo pat a onm'eIni.,r ,i los mass. profuanos ': i l;s
,.i~incias fmli titds; ,puesto que, no adolaient.. &t [as,
plero ttMinbien las l'eys .naturales acuden en miuavula,
r,.-ta' jst.ifi'ar, lla Iosibiliula, Ile qte ,.liun liei l A-
ii:iiii .:ll piluto tnil luiz:se hIiubiese Verifietiluo.
A 'los qu. ..d. cosm-,ira fa D3Q .*pa.in, 'onvine io ;r-
iftfestar que.Oil Jas re._,i)unes trotpicales, esto es. puOr tli'i
c.sptacio db l,4.. y 5 G' de N, A S. courtnudidus entru
los 2':"' de J'il: hemisferio septentrioiira], Ils miisrnos
i.te Ia pj.te...dY.:j.AU.stro1(. is ;i.s"llhi le Ia li'lea,pjr .egla
eo,':r.L T pllphw O.n.istaiites l's vientos del Pirirnero y
.-..,tu n mil.' .rta:h'autes. qri, los hlouibresde itmar han baiu-
ii,,u:i cuii el numlure ie' brimas, y. lastiericais geogtr-
li.i'ls I]:.imin ic'teos. No :luiiere deyir est, jut' algiinasiI
\i,' 1it ley natural nI tuerza, pues de esta coni:li-
ion,. 1ii la misma; nlituralezai se hilla reile\avax : i; de tma-
aerat .liec suce4 iy.no ..:on a.omliro, ,lesatarin'e en .se-
mnejantes lattitt.lei niuv ,furiosos Nortes v aun vendu-
'vales 6 Vienf-os il S. 0.; v aunque en realidadl con
to's ilh: ,are:i alli 1n s templorales, tambien suce-
,le,:.eglta. lis edt'ciones, ,ile las brisas por 1o regular
del N. E.'-.seanu i1iulentas y alterosas.; de'. suerte q.ue
por ella..- los b:i vqe.- tienen 'ilie correr e a la. prolpia
fi.!'m rni lU: co.01 ,tkr,: c(,1 lquier \iento. Esto sab.ld, no
_halk,.re',p:ir,-, esCitUlinuer qrIe a Ia. nav-i dollnle ihlia el pi-
,lot' 'e Iluelvir, j.,iQ_, .olri.dlr i] correr polr la"inmensida1 ui'el Ocf:t-
11 liasta dar en las islas.av'sanzadas de este occidental
,hemisferico; y torque no taltar quien haga reparos
sobre la extrafia oircunstancia Ide Ial-,ir lleado tan '
]iMacita eSiir liuqui: imnp6lido por las brisas, pulies con5
pc~aj4&.,[,tr,*Iviento ya so .:aJie quo ciienudo p.Iliti
halerse riia iteni'do'eri las propias alturas' y aun ar'--
bado .4 las ti'i'ras- del inunido eonlcida;s, no estarA de







-80-
mnis repetir que las brisas legitimas soplanu del N. E,
y asi corriendd en popa, tal vez por no ir A caer sobre
las parties de lalinea equinocial, se-verificaria sin difi-
cu tad la arribad;a aluns grad'.- ars albajo del lugar
done 10,s rriumbos -onv'einiintes eniepezara*n tor-

No metnos .-f:ic.inl, y n.it.. l, f;iril explicacion
cuerse.dre
1 irl ,Ile darse al a.ripI reiit, f~eriniiiin., de" la i:.ri.'ii ,i;.-'i ,,
* y muerte de tio', el i:,l ;il.i.j au,1.,i pre,"initiiil', 'deila
iiitlwiai-'i 'iqiu e'jfrcri.i, s obr,r- la part fisica, la moral
de unos h':iinll *s que tan- larga ilistaicia iesi .i inim -
do 1lhia c':'n.-il'iil 'ir .e al,'-ol ii tam e eirih,.-'.. Pa a
caminarn*As acorde enla explicacion que indico. no fue-
ramalo aiv, rig enref qu6 estacion del afio pudo veri-
ficar~e la r;.-i,1,.-ntia d '.. iquIll.., desdichados en estas
is-las de Occide.nte; yet, ':' ,iig.,i 1-,orquijl cuando Co-
lon hiz., su primer viaje, sin duda por haberau.,irt;'1,:
a estas regiones cuando ya era ii',ladi,., el mes de oc.
tubre (1), y mas bien por no lhair hecho residencia
sino provisional fuera de aus caraelas. no tuvo que
lameritar sensible desgracias cn la uorlinari;t salud de
'us co-imlaieros. Mias tiiaiidlj \erifi,:. el segurndo, por-
r1e1 inniediatamente. se di6 A polhhil. y A traer a lJos
e ,x)edicionarios en las faenas y, vida dela ti-i'ra, a nt,
que el invierno' pasara ya d,1 (1.uc(uta alos Reyes Ca-
t6lhyis de como todos o la mayor part de los pobla-..
,dores.habian enfermado (2); lo cuial quiso atribuir .
la variedad de aguas, aires y alimentos;y entranio el
veraipno siguiente fui tan lastimioso el estado de la Qo-
lIonia, y tantos de ella ])erecieron, que para vorverla a
poblar H bo necesidad'de, expedir aquellos indultos 4



[1] Loafirmantodos I.:, lir i.n i".r--. incluso elmigmo Oolon en diveroa lugares; y
m i fu.'a w.<; R-&r.v & iar .-..) i ,-adauno para dar aulorildkd n na ndici nier5al-
renD'" BsDu'irnin.
21 Navarr.:',e ,, -od: 1. m 1. eL, cl m m..,iiird del Almir lIr'i -u j ..li. A Ia
.,rt -por An.,uii. d& TOcr-.P










81-. Y
favor de gene criminal, sobre los cuales algo dire
mAs adelante (1). '
Pues -onsidcrando lo dicho y lo que la experiencia
(le nuestros dias en estas materials 0 nos ensena, y te-
niendoben cuenta asimismo la falta de m4dico 'lue
i'juel buque tendria, pues aun,.hoy en nuestros mer-
,auntes no se lleva,. bien quo los capitauns suelenn ser
.,ir iiclos en el arte de curar, de lo cifhl puedo yo
hablar como te-tigo (2), p6co trabajo debe costarnos
rreeria focil posibilidad de aquellas muertes, sin que
, 1iigiiii quedara para contarlas-; .quQ ain on el tienm-
1,o que vamos corriendo se ha verificado en la mar de
estas Ant.illas algun caso semejante (3).




i1 Ir :,)ArJ.i HCit. 'i-i. ,i. ,.. ,/. i.-!,il,a- L.b.. ji ..7T -H-Fprrpri. T)cadc 1. %, lib-
/i. -cap.. 'iy it --N -,Lr. C i... pl. .-im. i..,. i.- raImE. (. rIl, rtJ-riy C.*1''.
i':, Dt..:. -el. trCu-t.i.. i.' .i-rr .i i,1. i.ra. I.-:.a .'u an Matheo, de la fragata .Manueda
.:r'-,ir. piit, v InL .1' rri-'iia Cal.. I i i .:r'a.enfermedad deconsideracionque
ii,.. rniiii'l lurali' la F rr-.iq .r-1 -i, I r'r,,.:. pa-r.. .i -le la Habana, no escase6 de su bien
Ir-l.,i[<. r.-.qIq.-. r.,i i-i- 3 ii.,. i .:r -m r 1i, t 'tencia, cuantobasto para volverme
la ,t'Jl.t,-".:,"'a .-,. I. l.aI, r!.11 bii r._. H I .r..r ..J. I .,. r!
(3) A la singular consideration con que me ha distinguido el Excelentisimo Sr. D. 'Jo-
si6 Maria de Bustillo, Comandante General de Miarina del apostadero de la Habana, cuando
.:el rI-. ,,...rir D .-..l.- I., r'-.b;- .. .r- ,ql-rIld T A.1. .: ,-rji ud -. he debido la, siguienfite
',r..,.. a n.i.. J.D 'Al .-L- i-w.:.r.i pirn.-:h., .ira ;i.:-.r.z. I' ,-i. r a oque esta nota so refiere.
E,: .1.-1 Cir.1r9il P.DraJ ,l. IPlr .1.4 1& :&.'i.t~ aJ.. 1Lx.'i-.. r. G.O.rr U1 ,&e M *nrnnj i..:- ,ts,:
"LExi'm.-. rt- l a u- l ni C _--url.ml i*h. r.iriibli. francesaen' f;- i .ii.'olI. Sr. Ii. MT1 iir.ii'i
Wll' o'uri ;. me dir.-,,n i'-hi ,J- i'-r 1i I%"r H ,-n'nai .-- r. O'.,,tpr '- -r.-i l.--ii. i-. xj 1.l-
i', Forir-. irl'.iilt .1. li mrxhint Lnii -:ri .aipB l..I. 'IrnlJ. p.r un eIn E i -', ..I- y
I, 1. a- hi. pr-Aiularl.-I r i flida &.. -.. -O l .'..lll.l.:. cI'r.rlicb i .p- r i in. l .iJ -..-
will-fl'.. a ii..'ho .FlU, iA 1l A i F r.'.ma e Ii lI'M rro.l *.,. tria-mirir a V. V". A.r, ,i-r .,.,ara
-,n *.] rin ali.iin r -a:D l1a I o.. ,i a .-ii- .1- I.:.a *. c-;_ i- L in-. nia-- %l F..rr-r ir-6 .-I,
IOt at,..:."rd d-1 q\-'r alajir.,-tnro .'..r ;... a-i ., L-;[. .-:,0.- r1[ A...? fi-ti i:..-.'i. ,-? LAit:-.
a', -P . ia r la In .atiru.l .:. 1,' y a..L_-u.I 1' *If' i i .r.d .i.'. j.r. .. .. -ri,.:.rir. i. ul
-are.,' mrlrc aDie .1u- ,1'. ibi b .l pahl '-j i. 'i-. ia mrn ..l i-It. lrii.m ).1 I:. t, _.t l- [.ii
jli-Ir I-, r '. A1 p-'-p.. i O iJbr .i.. -f 'i., L-'Ir. I. f, Df,..." [i,-i.? ,.1 r p..r anli-ri.a-
1..,. -..n r-)i rlin -l p.io .. ila oIL t,-r.i tr ,a [i..-.or; ,- -i ii.p.jl "...-. .ci paw- i'i E.'
'-fii.'., p'.r sIac .-nmhl.i i.. canin nil"--3i-i i-OL-l'. Lii.... Pi:r.- ii.t - a*-rr:1. LPi.-rui. -
lif..d-) c.n dJifLihul-a la.i man ., r.-:.,ii r. 4"L. i i t-iii,.r. .." j.r ar i-r- iib.. 1- 1 i- ir.,J ..-*
id&',, fwri a r,,orii diriirir El L..l1 i-- .1. -V Up..- -r k.r- tr .'-- 1 r.., -j. 1-: lI1 r -pui.:.-..
na F-..: 'ri."rma p-.r-.j .- -, n Aria-uiii r tr... -u .iri.- ..a:-.,n hl r .nr- p.,r i., tiL.'0 .
D.,i ..& It imtra. Cf jy.-., 'tu- -I l'q.1-? '-ra.] ,J. V, rj.'r.- % ..%lv .% p r.< 'a.-, 1. -I 'arpr.ln
ll v4p.-.r .irn'-n.-'i .-. 'a:, r-i I1- .J-:.:..' i.-- r'' r -.p.. i; .li-. p. -i. L'. i l'. -r'-JL --
I t.,)r A .l .r.t l-l, r ntju-.- *I gr t *:l i?- .1. .-,..::.i., \ .t.' \ -l', p.,. 'r. a J,|riD'.. "
,',ri. i j..i -0 : i.n.an..:; *l-i.>c ., l b.i.. lj- ft'al-i .ni 3 *1iir c 1i T oni.r' it n 1, ,-la- riz .Ho."- .
L .'..ih. p[5na r.-r rc..1n'i in'i-..it.. d- f V. E. p-F -i iia.' j i. p : -p'.. I!-. r--. c n'r, rj 'l,..[J.'-:iLi [1-
1i, ,30 I ,'..rt-.n-.:. .p .r on-'- 6_ 6n il- .l'u." un.:. ,J- ii.- p...r-s *J-: S P_. 6-.l-, .:-j ,u-nc d-I t.m-
l'j'. ".. i d .' L '11 nr -n i [ fI ,:li..:, i .r. .'..hI. V 'ri-,: ,. ,h' ttJ i [ i. ari.l..ii.. inn, irr..,,c .] .- ,"
au-n, .-n rrn A .u h,-,r.- -D i.. L.ib-t [ 1 .?.'i .ll:.r .: l''! "
No son d- i-a- i u ir- >. -'n..j.c'. i,.i., a.. I .,-.,l .i,, li r m-n *-. rn virtud de la -salvaje
iahun,'rin id,.l d'-I >r-par.iD .1-1 "-,.'rr t pdici.- q-. ,J- *r.;r,. .'..,,, ii-3..i.:.- rpar-rid].:. h- .e & i.
- i it a la ,.Iri, | v rc-li- r i-c-r I I.- r *rjk..-- L.- .u.. J-h.- it ..JA.r hl ni.-Dc-r'-dii
I'l-0'. i .,1.] p-,r Ml ,sli'>, a 1i ,r tn vw p-.r w J- d. l trr'i f' p, -1 i] l tut.] I 1, rl.:bi j] 6rue' D-
r'r l I'n lr,- l I'rino'i rri y .'.iI.ii:.rli 9i p &a-r-i -,i I, BIa'.ini. SutIipL.flb3,i -i -O ii iif-tiaLda
*I-la 1A -i., aianrilln, pr.-,dr'Fr- dn, V- ,ra.'rni. y cai. t.-,ia oiacumbi6 A lo0 a9iragos del v-
uto negro.











Mayores diri-ulItad'es presentan las circunstancias
naturales de la mar y de los vientos, para hacer que
4 su impulso fuesen ilevados hasta las playas del Ar-
chipielago Atlaitico in:- ,eros labrados,troncos de ar-
boles y gresas calas, yaun almadias 6 eanoas tripu-
ladas por una espe.lei de gene de quienja ias seha-
bia ,iidlo hali r,, Iy algunos.hombres muertos, desde las
1i:rt.-is de este*Nuevo Muado; y sin embargo, la mAs
esmierada critical de hi-t,:iato :s y apologistas .ha
aceptado semejantes probanzas como buenas, tansolo
porque a la gloria de Colon no perjudicaban (1).
Poco sabe de hidrografia tocante ,a estosarchipi6la-
gos, quien pueda suponer que haya it.hs-ili';nd en. que
desde sus aguas vayan flotando a las de Europa los
objetos que en ellas se derramen; pues no ya solamen-
te se ,6p6nen constantes los vientos del E., pero tam-
bien las corrientes de la mar llamaii siempre hacia el
Norte y'Occidente; de manera que para ir un buque al




I1I D ) -, I. 11',...i.. C-i-1 .i. I *... *.. ,, I4,- i 4.l-.. pbrdonde rero-
4 .'. r-1i- .. I Iri ,iJ-1 i -I I.. ,, r ,r -,,.1,-. L. I,,i r-r:..r, r i ir. pilot llamado
Ml.,rr~r, v,.- .. 1 ,I1,.. Iv, D, 1-, .]... 4'.-- ,.o.j,,- Bi ., -).1 i.. .1- 5i._. Vicente, al que
,M I . 1 . ,..., an [ .r,, ..... ,. .j.- Europa; y yo hnllo 4,-I ... i i ] ... .... -.... .r.|u,.
U .. ,-,,i, ,l ..n ai .. .1.1 rT- r :. ,..j,,. 1 engolfasen tanto p(.-.. I .. I ,., I---. r. ,
qu6 no tenian,'hay qu. 1r.-r.-r .'u. '; ,,1, -1. I f. 1 .1 M ;,ri; 'o Ticente forado por
los yvientos, y en tal .- -.. r,-. ,..o.. Iir, 6r r...r,. ..,.. maderb los tuviera
distintos de los que . 4.. .r., ,r, .,,... ,,,..,-... 1 ,. ... ,..,,m. PI, ]r.,. -r :r1
.I~i d l r i :.. .^ j |i h,~ r. I.-, I r ,. ll.., X 1 .1- 0-;' ~
';* y'.. 4lJj'J I .4 I 0 :'4. '. .,,r''r li. .4 ., jr. *r* *c .- .- ,: .,1.1-- '.. I. L 4.I_,..43 i,':.,


' .l t .. rI,' ..... .. rt a. II . rs d a u i...' -. 4 ... .l aq u i,, ,. r. n.F .l ..ir- .,'l. ,4
i E-r r ;i" F i !-d t .i i,., ii t" .** :-., i r1.1. r,' 1.: 1. .- 1. ---w Ij* -'
^ Jl.h iri~ I nj.r .| l !|"l ,I .. .1, h. % .r- .... il i. l itjI~ i rj ; .\i h h i.>
i.-i... ~ ~ ~ .l id. **', r 11Nas Cie iirI -i p f.,:*.. -7. 'e-r-i le quien -." I i. r-i in ....l -I..Iild 'r
~ Iff r , 'j .l ,,,,, , ,, ,[ V I I I ]. T o: .., . -.., ... .ln I ... ; i I.. .J i II, E. !. t.r... l. .
bles, 1. h I r :. j. i,..;'. I. ... y deI Las-Casas el ,.1 1 A ... de Herrera, tales co-
mo -.. ..q 'n,, ,n ..r- .. .1; 4i Occidente desde las Az6res; que otrOs las habian divisado
4in-i1i,.Ii.l.,.i,: At .. *-j, ,y aun hubo quien t0m6 tierra de ellas y hall que tenia
-r". (H.rr-r, [P.-".,. .. I .,.. 11 y III]. Por n.-,- .t ...-a,1-.1. 'r r.,..,, el ilus-
"r irri,.. n -i ,, ij-. w \ ',. artado en guardar ,,t..1,r,. Lr . .i ,, I-. ..lar today
mencionigpbre lasque parecen mas probables, t -4.. r I r,,r .-r..n -i, r.. r,, buques
quehayan podi1o.aproximarse y.r, .. i ,r,, r,. I. ,1 ..,.,1 ,(, ( -. ... ,,. uso de
las otras, y las acepta, bien que c-..n ,.i-. n.,a,- .,. n,-I.,) en A.-bi.".Jai ,,Iri-,M y no diguas
d( 1 1..: I 1,o r.r- ,.,' i,r-...r. i,,J. .n, .. I r,.r. i , ,. i.... h.. 4.1. [..
3,11 EI b 1:. rr. I ,r,- A ) ,.. ..] u .r ,--'r h..i.: , .1 .i.. -.. Rrhh,,. | l r ..r.
dI ,r r ,.,1",, .,i ..u .1,:,j 11i. i',, ii ,,,,* ,, b ,'-" ,'ii- r' t,,j, .^ij" *,'1 I,.',J-l pil,:,r,:, M :*rLiD \ i' ,:.Fr -" ,Je
]. .t-l .& ufl-.].:..1, C..I..o t- T .-.'i:. a lI, ,: i :i ,1. Ir..l.,,..I. ,,.] I [., .J.'.* i 'mtj t" Y d1 i..
d... L':. iLrA- Fucr, : ...... .l.:. [ .r k I m, _i,,r .-u !., r.l.. i 'jA Ina Fl.,rz. (IH f' r..i ,, .r. .,A
rzca, lhb. 11J.







- -83-
frili1ierio del Sur en estas tie,'a.s ii.cei deietales desde
ias Antillas, tiene con frecuencia que corner ,iuchos
grados al E. N. E., hasta eludir las dificultades de ,es-
tas mareas, y luego tortcer por entero hAcia el S. S.
0., como siefectivamente navegara desde las parties
de Europa: deliien'1i.d adver-ftir, para mayor inteligencia-
delo dicho, y mAs descr4dito de la noticia que' o0mo
prueba de seguridad A Colon se habia dado, que a
Liii;ir'a funicamente por la estima'losbarcos que 4 estas
l .irte. se dirigen ya entrados en la inifluencia de las
mencionadas corrientes, se verian gobre la tierra mu-
cho Antes de lo qu'e les iu:iva-r;imi sus calculos; pues
yo hetenido' occasion de (.,'Iiirmir nada mengs 'de 15
mi1illas e una sola singladura; advirti6ndose muy pa-
recidas ifereicias siempre que el eftaid,- de la atm6s-
fera nos permitia hacer las observaciones meridia-
nas.
EIn lo que se refiere A los cuerpos muertos, todavia
el absuido es Ams notable;- pues no solamente se' opo-
neflo dicho a toda posibilidad, pero aunnparece como
que.asi losinventores desemejante especie como los
.'1,ii- hi, siguieron y a'doptaron sin mas exAmen, dandola
por veridica, pusierontodo su conato en olvidarse de las
iioiii:;idi-- iiilieentt- al C.UII I,:,' human. No importa
que al estudio de la naturalezadel hombre no se haya
ili:.- 41,-pi quienii del inanimado cuerpo escribe,para corn-
prender la inmediata iLtrLef-ciii:inii de un cadaver que
no se embalsama; pero aunque por las circuiiistai'inr;
fisicas de la mar pudiera tolerarse la suposicion de
que n|i,:l'0 se c',:,lsi-iaian enteros mliuante muchos
dias; 6qui6n puede career quie la natural monstruosidad
de un cuetpo ,ahogado p'?iitiria distinguir sus fac-
ciones, para calificarlas de' diferente organization que
las de-los liiiliie. buiie'.,? Ademas, ',qu no se ha
de suponer el naufragio de aqnellos cuerpos extraor-
-iiaiii, tan al Oriente que 1.itsii'ai algmi-IIs dias para
arroiarlos en las playas de las islas Tien-eras; i4utes








-84-
bien hemos de career que se verificaria cei ca Ade: sus
propias costas. 6 euanido muAs algunas, muy pocas mi-
las eiing,:lfadot : y siun buqtue regular y bien alparejado
,con natural g(obiei'l,. e.-?-aiaeiitte l:puede hiater la tra-
vesia desde las islas Lucayas A las. Tereeras en m6nos
de quince dii-., .con v-ierto pr6spero y no, moderado,
,c6mo es possible que dos cuerpos flotando A merged de
las olas, sin mAs direccion que la caprichosa de acc.i-
dentes encontrados, 1ti r iivi t hacer la travesia en me-
nos demuchos meses, v:.ao dle 'oie los v ienitos la mar
les fueran siempre favorables? Yafin asi, -quiin es ca-
paz 'de asegurar que el inis ii[ choque de las olas no los
deshiciera A cierto tiempo; ya que se pretend de'spo-
blar el golfode tiburones y toninas y de todo. gnero
de peces de los que gustan especialmente de carnme
humana? En verdad que, llegando A este lugar de mi
pobre discurso, no acierto a comprender tanta indolen-
cia de parte de la sana razon de autores tan justifca-
dos como lo son cuantos en la historiia de esto, lisi,'
me han precedido; mas ya qiue sus libros no me enga-
iian, y ,iUe su- distraida razon ha pasado por alto tan
-.onsiderales iiinfluventes a.isu'd,1,; d4base a la ver-,
dad mi insiifiet, objecion; y si algun peso tiene en
la balanza del 1.,iel rrituri'. arroj.en.se para siellpred
lahistoria del, Almirante esas ridiculas- inveiciunes.-
quie tanto ofenden a su reputation como inllfltau al
buen seutio. '
En lo de las islas ,iue I"<'r una iltusioInoptica seapa-
recian a,los lib.it:itt-s de las Azoires lihAcia las parties
del Occident, h'.emi,, de stipuiier: 6 que aquellas gen-
tes estaban muy fiuiliarizidas con'la idea de iuevas
tierras, y 4stp no porN c'iusa.s iIijip-,?,ilescoiho las ya
tacliadas, sino por _,-;:esivas rilaioiies de 11arinierosy
pilotos,llevflIs inas leJo? ile lI q'ue Iubierari querido,
6 bien que fui uina i:it.i-ente iuve.ionii aconsejada al
Almirante, Ipara dar A Su lroyeet, toduls los visos de
realidad que neceesitaba eu suapoyo. 'Acaso esta mis-








-S5-
ma refiexiou sirva de argumoentio 4 algunos para recha-
zar como supuesto cuaii'o se refieoal pilot le Huel-
va; pues es claro que 4 haber tenido Colon en su niano
los coiprouliantes de semeja'nte noticia,, se 'hibuiera
presuirado a hacerlos'piblicos. cuiando tantos reparos
,oiii dicen seo ponian ; su e'mpfesa. Esto, sin embar-
go, seria desconocer el icurazon y las pretensiones del
hombre en todos los tiempos y (irunstancia ;.iles
n6 hay duda, que 9i en semiej-iijante proceder fundara
Colon el trmino de aijuella, a su gloria de descubridor
habria que rebiajar grande quilates: pues no. soy yo
ile lois q uie creen ser ya un lpriucipio admuiitido el no con-
Widerar ciorn de riil.iidor de ina cieucia 6 de utria cosa,
itl primiero que anunci6 sn existeutia: sino alque la po-
ne demanifiesto de talmnitnera. que no puedan nieuos
de reconoqerla coimo un axioma todos los lihonimbres.
Resulbta de lo. dicho, queentr6 todas las noticias
untidamuentales de que se tiene conocimiento por lo
reospectivo A la hazafia de Colon, fuera de las cieuti-
ficas, ninguna alcanza tantbs _grzidos de probabilidad
como la del piloto Alonso Sanchez ui otro semejante;
jori mAs 'ue esta sea la unica que generalmente se
recihaza, y no snu visos de jfusticia. El entendido Was-
hington Irving viene a hacer-la question de fechas; y
porcierio, Dios me lilbre do queA tan dbhil agumnien-
to comino el suyo la solucion quedra 'fiada; p-es aun-
.qye es verdad que de lts anios 1471 data ya una car-
la del sabio.cosnimografo y erudito Pablo Toscanelli.
Floreutino (1), A quien D, Crist6bal consuilt6 desde


nj T.a carta d- T.-"ai-llU la tradnjo d'l- lantin al.castMlnnuo P. Hernindo (Colon para
Ial-j'orlA i ,:o_'1 i .1[ I, i .ri .t. .in r.l tsr.',r,. I I [: .y i,. 1-Ur .-a au- I a irjlui. -D
'i 1 ~~ '." -I sinL.. N..aarrc'v. .n- II iJ-'rFu a pr 'l :-pi.
Mlr lr~irz. t .,p i. IT1. I.l. .. I .. I...r I:.. .11 Ie i- : m-i. La -.Jrlh- P,,. r.. i, tanil.-it Ia
Ihi'rrK- *... ., : iD. in :-i L r H, s t I,. I. I . 1 i i R Ts A. 'i l'"/ lir.. I. L, ita .: ihr :".) .jL- hay'
4' <'al F, Ou -U r rl'-.Ih I',D'..-rrFi.1 1 ..D-n I F. .r.lt; 11 IAIn- lbr.b -: "1-. d-I. I i. a. Eia gl-
Il 411. .J s.' r. (ios .. Is i il..,. a is ..ri.u..... J.. L-L....a p., i i:1 r,.y ,i.- P.,rltur.l. ni.
F-uiUi n,: C,.l..i Il uia' rru,.... ra [,:,j L. n .ii. -.r F n..r 1. d i.-:.' i n r a .ti in a I a i ..-lbiu
Ir rla re ., p...., a6.l, 1u is 1 II p.-lLihiJiu d iJt. ats, i Z ,jr I,% Iadl. n.)r ai dIl L,.a,-ga du b1 01 i c,.
stFa Eit e sEae I r1 -:*.rab [rr aJm i r uniciru.I d.1- Iu Dr iji u..."rlda dira. L 'iI T lJSea l ,iIs-inP
si.iAw Ea-ia. por ,r r -sar l ias ,, lui luar,- ,,r- s- pu,-sIlE vcria hi l.6 s cLuikuj lii.







-86-
Lisboa su proyectq; y, que la 'noticia del Inca, rblativa
al piloto andaluz pAece que no es anterior al de 14-84;
todavia a la buena critical no se esconde iUian vaga-A,
iin:ir';;i quedariai la probanza, pori el car'Acter especial
de las palabras del dicho Inca. I
En efecto,. Garcilas rnio ,lit ilit-q lo del pilot har
y,A sucedido el ;i'i, de 1484, sino cerca del ,,-, de
1484; lo ciial con las nismas palabras respite D.
Francisco Pizarro, uno y otro en los lugares ya re-
feridos. .
Y porqtie A la buena critical, .cuando por el camino
de 1la im -ririthida camina, no deben' ocultarse los
mAs pequenos accidents que puedan conducir a la
verdad de los hechos, bien dl.-ia haber considerado el
eminente escrit6or de los Estado.s-Unidos, que Colon
vino 4a E jpwri; 1,r,;,i.-eriitft en el aiio que como a-
proximado, y no en ail',,lit, cita el Inca; y por lo
tarto, quoe la fechBa esta, fundada en esta circunstmn-
cia. mas bien que en 1i que pudiera -]i;i.e.>r r_-leiliila -i-
su padre el historiador que denunbia el descubrimien-
to casual de la isla'Espai ola. '
Tal vez si Garcilaso hubiera tornado notaa para sus
comehtarios'de los pasos, anteriores. 'de Colon en las
demas, na-i,:..., habria tc-.rito algo mas antigua la
citada fecha; sin faltar por 'e6T1 a la grave madurez de '
la historic, ni aun ponerse en desacuerdo con lo qule
ha' ,iil,; pues el.adverbio -iue. como de tiempo, ha
empleadb en lo de',la noticia, viene a hacerla amoviP
ble hasta -Ajlos iniut antiguos lpreliiiinl;ires del desdu-
brimiento. PI I it r:It part, nada habria de particular
en que fuese ciertala. noticia y equivocada la fecha;
1ial.iieitili.-,;'d,:,itantos ini,-, desde que el ,Inca la su-
po, hasta itlie estuv'o en occasion de publicarla; y asi
vue -h i 4 r-i-ptirv qhe, Dios me libre de dejar la just
famn4 de Colon enitregada a tan debil arguminto.
SL, '11Ue pgr su 1i;izaina letributa el mundo, al va-
ir die sti corazon, a la sabiduria de su entendimiento







_-87-. .
y a pJer;ev(.eiin-ia de'su voluntad hemos j"e firl;i.
En la antigiiedad no hay here que se le pueda igua-
lar por lo tocant'e al primer punto; piue- ademas de
que tbdavia no eran conocidas.las genes y naciones
de lomas ,inital del Asia sino porrelaciones oscuras,
su l1ravirira selanza A luchar con elemento rodeado
de ficciones en extremo fantasticas y, io'rril-pla: pu-
lindo,.'se decir qpe, nuevo Icaro, preteJii" escalar el
in iplo de la iurnirtali-l;(d. c6n la buena dicha de que
el'ol re.let-, in sus alas; 6 bie. que, como el filo6sofo,
e entr(-e6 al mar pl-ra que lo, confundiese, si I'or. des-
ili,.ha 'I no habia llegado.a patentizar sus secrets
(1). Como ,_1bi,: y fildsofo nadie supo/ coordinar Lnr-
ror caudal y mas exquisite doctriin, sin quedarse
ceon nadade lo aIn'-1o: nates creo que Seneca, Arist4-
teles, Platon, Ptojlome-., y Plinio, ,o lograron el precio
de su bbndad hasta 'que Colon lo puso en evidencia.,
Fit.dieitte, su perseverancia deja muy atras cuarito
de .hombres consecuentes se halla escrito en las pro-
fanas histories, y no.va rezagada de lo que nos en-
sedan las divinas; pues nadie mejor que Colon supo
apreciar .las palabras del Ap6stol en la defimnicionde la
f6, como ..N .4,t',wiz de las cosas que se expresan, y argu-
w'f'to :de las que no aparecen (2); ni ofro alguno.tuvo
inms i.:tienta de las creencias religiosas, p.ira alcanzar
ei fin deosu nimr.i ixh.--,, do'scuiirimiiento.
El mas modern de sus historiadores y mas entu-
-i;sthi de sus apologistas, justamente afamado Was-
iti,:t,:,n Irving, dice con motivo de su perseverancia:
,Los que sientan desfallecer su animno y desvahecerse
su voluntad, cuando graves dificultades se opongan a
la proseccion de un objeto. grande y digno, acu6r-



[1] Qua noa possum caperete capias me. [D8 Regimine Vite hmunwiie: de Arist6teIe
et ejus morte. Chp. XXI].
[2] San Pablo a los hebreos. Cap. VI.' vers. I. '









dense de que sepasaron iiez y ocho largos Iiios des-
de que Colon concibi6 sn piove'to, hasta el dia en
que se vi6'habilitado para llevarlo 6, cabo (1). No
dice mal el erudito historiHgrnfo; antes yo creo que
anida corto en el elogio, si se lia de teller cnenta con
las contradicciones que la 4poca, mAs que io16 h)m-
bres, amontono en conitra.de su proyeeto; pero el tem-
ple de su alma juistifical' la sentenmia ,dl fitisofo,
haciendo vet c6mod di6omvm ridad se enyrandece, vi sc idimida con la des.gi'ava (2);
y no parece gino que con su persona y empresa ie-
xian rlacion las mIAs ealificadas y subblimes de las
profocias evangel Par qu*e nida hwl, ei
que. no se kaya de sde.scbrir, ni ociulo vi1e no se I"ia .h
saber (3).







S r '


(1) r ?,., , ;.. :i ,; .-.:.. L,r 11 cap; VHI.
(2) n..,.. [I,... L,r. \, \\ II
(3) ,,n MIii.. (ECaoEil..-i J ,p. X, ver XXV1.


I I I -





















ORIGEN DE LOS INDIOS,

S DtELNUEVO-MUNDO. (1





Otro Viernes, el segundo notable en esta famosal
expedicion. loA doce dias de octubre de 1492 afios,
arnaneci6 f, la vista de nuestros mariners un Eden
neCantado Lin verdadero Paraiio: quo tal debi6i pa-
recer a los ojos mros excudriiiiresaquella isla que
dlelante tenian: verde como I: primavera, fresca coino
*l rocio de la aurora y cubierta de unos Arboles
tan frondosos como en Europa no se habian visto.
nrunca.
A la par ique la luz del crepfisculo se levantaba
perezosa del ancho mar que la expedition habia cru-



[I E. ti .'.,piq.'l.. .:l p.nmrr Iumr..1v 1, fi. yrta la f Marn'v Re.il '.T..ftoa escrIta
l)r ml bhere mret,' sfo: S u.]Q I lUiem rfa p'...r A 1 j23







-90-
zalo,la isla iba ofrecieido' 'a la vista mas .,rnln:1e,
atractivos, y despertando: mayeres deseos de po.-
seerla en el Animo de aquellos navegantes, sus des-
cubridores. Porque viendo pri.meramente que suncir-
cuito no era escaso, 1o cual para desembarcarles brin-
daba las seguridades mas apetecidas, advirtieron tam-
bien que era 'de tierra llana, y que tenia dilatadas flo.
ret-;tis ay inte tan excelente perspective no pudieron,
.re~ni:,- ,1, Iortificar siis oreencias, respect al hallazgo"
le 1i1-. Ptisi-'s que buscaban. Ademas, que cuando el
tor-edlir de la duda comenzaba a exagerar en la'fan-
tasia, cou' natural recelo, las cualidades 'le los habi-
tantes de aquell ,eg]iu I .descoli ,iil, empez;.in',_,
distingtuirse solbre la playa ailgun,', Iihiu-.res, iai, 1111t'
la desnudez de sus cuerpos no pudieron ocultar mas
la sencilez 'le sus costumbres.
Nada, '.,'ues, habia que rf-uelar en ire-.-.IIi;I ,Ie tan
suave espectAgulo. La isla .estaba habitada; ofrecia,
mas bien que c6modo, delichso ;dl:ier gie; y el tsjer.-
to inIofeI.iIvo de los naturales convidaba 4 no. perder
moment, para tocar con la planta la tierra uie ti nitais
ve:.-s enalta mar habia fin'id,' la vista. '
SEn tal situ,.i:,n iiian:l''',l dar fi-:iu,, el Alhiriartet a
las tres c;ra't-, iaa., y 'liispuinerlos botes:.anir ira tie'rr;,
en son de conquista;. con las armas bien nade-'ezadas y
el animo dispuesto alas e-tiuit,,le.,- de ti aconte-
Scimiento tan tr:, dii,..Pero bien pronto lihubieron d''
cambiarse las di:[i.i,:nes ,lic,-tile-: pues ;i si cnio -S.-
dirigieron a la playa a.jiuell;s lan.lizis. inns reluiein-
tes que la luz del sol, cuyos rayos r&fl.-:latn en lias
aceradas armaduras, como si; quisiesen n,.,strair A lous
indios'en caila huesped un ser sobrenatural,, ,lierous,
aquellos A huir para ocultarse en la espie'-sui' de sus
bosques; y/los espanoles saltaron a tierra sin opo(i-
cion ni contratiempo. '
El pjeiudon d'e Castilla ylas banderas de la empre-
sa se huuiillaron ante el Dios de la creacion, a cuya'








-91-
infinita bondad de tantas mercedes eran deudores los
expedicionarios en aquel instante sublime; y era de
ver como tan osados aiventluir'eros regaban'con h'lgrilliIlS
de gratituid'la tierra virgin que pisaban, elevando 4
la mansion celestial imiiprovi-sadtuos hiiiu' de infinito
reconochnimiento (1).
Asi que los consielos de la religion satisfecha die-
ron paso al logro de expeculaciones uiindana. Colon
Y 'sus ,i.,1a'i fiei-ros levantaron del suelo las rolilla.s, y
el pensamiento mas alto que a los fines de ja expedi-
cion cumplia. Por cnya razon'el fii:,ioso Almirante,
vestido ricamente de escarlata, tom6 el estandarte
real en la tiuit trt mano, desenvainando su espada
con la derecha; yasi en ademan tan solemne, hacien-
do concurrir a su alrededor 4 los Pinzones y a los
hombres de guerra que d'esehibarit do:, habian, tom6
posesion"de la isla en niimilre de la reina Isabel, ante
el escribano de la flota Rodrigo de Escovedo; el
1'1ul1 autoriz6 el acto ,suficientemente, para darle una
v.ilidcz tan grande como convenia A los sucesivos pa-
,'ii,.,,s derechos que sobre, aquellas regions pudo a-
legar en adelante la iiacinl espanola.;
L'-. isleAi'h, que en un prinipii no habian podido
' ini-i'is 'ib- aterroiizarse A4 la vista de unas 'naves tan
grandes 'omo ellos no habian jams ideado, y que se
liovian ,in :iugul;:;ir '1eh'tr'z.i y facilidad A iiiev.ed de
nimen-as Alas, que tales se lesfiguraron las velas.
iumiinttln,-i-.e su ,0ii:') ;i-l ver los series que de-ellas
liail p;"lra :iin-terl, sin duda; cuaiido obse'rvaron
Sque los espanioles, en vez de perseguirles, se entrete-
^ .


(1) En las Tablas cronol4gicas de los ', 1. .. ,:. d1.-ad&,w prim-.i .1,:l P Claudio
r,,.-[. ... a, a ..r; t.-* se dicehabel i.,h h .. ..l..,rI r- h,-:-- y id- p-:.r orde ude
I- mn,- 1. r u, 1 m L- ,-b 3 Balboa, Cor i, y .v |',: ,ir,. a .,-A, i- rm.l -. ; .f. La tal
.... .i.. r-- V -I.,, ,. / .s ost eiW e c j-'." ', 1 1 r. i." .i iri I..rt.; !, *I
mar ereasti _enedicatur ifet or .ic namem tuum, 4audetur tpam..,. ,. vpa dyihia
eet Ver heumilem servum tuumn, et ejus 'sacrui'.nomem agnosCatUr t' prodg.:t, r IM /i..
alter mundi part. i I ,ir., Viajes de Cto lio Ub. IV, ap. I.)







--92--
nian sobre la playa en ceremonies que ellos rn'o ppdian
comprender, fueron poco A poco desechando sus rece-
los;,y al cabo venciendo al miedo la curiosidad,, se, a-
cercaron tanto A sus hu6spedes, que hasta llegaron A
manosearlos, tocAndoles las. barbas y ad'mirando la
blaocura de sus rostros y manos, y la brilla,;tez de
sus armaduras. Tomnbanles, las espaidas desnudas
por las oj is con tan simple nattiralidaiii qie uilgunos
se e'ortaioin las manos; y oomo al mismo tiempo reso-
nase en sus oidos: el estampido de los cariones que
disparabah las carabelas en accion de ,gracias al To-
dopoderoso, aquellas ruisticas gentes llegaron 4 career
q(uie ls et,;aiiules eran hijos de-la b6veda cele.te 6 del
mundo de cristal que cerrabaS los luiizonties:; y que A
su voz se agitaban los elements, retumbaban los
truenos y los rayos se laiiza;tl:;iu por entrenubes en.
cendidas. Muchos caian de rodillas-y alzaban las ma-
nos en seal de ad.1oracii il 'los recien llegados;6 Infi-
riendo Colon por-semejantes setales, que habia enellos
algunas ideas, siqiiiera fuesen oscuras, acerca de la
Divinidad, did nuevas graoias 4 Dios por las 'mercedes
que le otorgaba, proporcionAndole la dicha de mostrar
las verdades del Evangelio y afiliar bajo las banileras
de Jesucristo nuevos pueblos y A naeiones euteran s.
Quienes fueran 6 A, que raza pertenecian', autiellys
indigenas que asi se apartabarin de las saoradias reve-
lahciones consignadas en 1 G6nesis, motivo- ha sido
de /ar .i.simi, examen y'de discordes opinions. Nos-
otros .no habremos de ri,,m'lvpr comu'letamente el
problema teol6gico; por que tal vez al hia:erlo dentro
de la razon natural, tendriamos que lastiaii;ir en ciert'i
modo arraigadas creencias; y nonos apiartariainos me-
nos delo que 4 las ciencias exa'ctas'se debe, si, con-
cretAndonos 4 la luz de la religion, despreciAramos
los-profanos respilandores. En cambio exttractareios.
en lu possible cuaunto acerca de esta'cuiestion han dicho
los escritores m&s doctors.







-9"3-
Segun lo, queA la conquista de America asistie-
ron, eran los indies de regular estatura y no desagra-
dable fisonomia, salyo que el color era cobrizo, y
la cabeza un htnto aplanada, con el pelo cerdoso, pe-
ro no rizado; la frente ancha, abultada la nariz y los
ojos vivos y hermosos (1).
Hay quien supone, sin bastante copia de argumen-
tos, que en la antigiledad se poblaron las; indias de
0cciidente A favor de algunas flotas que se envinrouii
allA desde el vipjo mundo (2); pero no hay m4s pro-
banzas en los que tal' dicen, que el deseo de acertar
la verdad sin profundizarla. ',Con qu6 elements, si-
no,, contaban los suphestos nautas para engolfarse
por el Ockano, antes de que el iman tuviese en la.na-
vegacion el use importanite Aque hoy, se acomoda?
MIis fi.il seria en tal case suponer que la coeunica-
cionm habia tenido ,fet.t., por el estrecho, de Bi'in'
desde los tiemipos mAs remotos; por que en tal case
no podria amenguarse la proposition con los estimulos
de una duda scientific harto peligrosa, siquiera jus-
tificada.
Es verdad que al acaso podrian atribuirse, come se
han atribuido ya, tradiciones hasta nosotros conser-
vadas de peligrosisiinmos viajes llevados A.cabo mas
por la inclemencia de los vienrito;. que per la intencion
de los navegantes; pero tales aventuras, aun cuando
se hubieran uconoido en Europa a favor de milagro-
sos regresos, no seria flAcil repetirlas con los escasos
medios que poseia elarte de navegar fuera de cabota-
je; pues una sola cuarta en que el rumbo pudiera va-



(1) Vtl N arrt,:, Cbleccionde T,. ;; ,.,oi,,T.--i I;I|L 1V,"., j 1'ij,: de Colo.-Acosta:
tistria .,taf,.r de las Indias u.. ,r.w. --:I. i,[D. Hrnando)i Eistoria dA Almi-
Ninte etc. ' ,
(2) SolS6rzanq., De Jure Indiar, lib, I.-Hornius: Dc Orr. .I ,.., l.: T -Garcila
8o: Corn. Real lib.I cap. II.-Torquemada: Monarquia ra r ir,, litb I. cap. V 'U.







-94-
riarse sin el uso de la brujula, seria mas que suficien.
te para engolfar en un mar sin limites al niiurjie ine@jf!
gobernado. .
En fabulosos acontecimientos cimentan otros las
probanzas que como irrecusables aduc'en, para .legar
al conocimiento practice de las regiones ii-..intti-1.
antes que las teorias de Colon proporcionasen A las
.ciencias naturales el mAs 1.iiil;into de sus descubri.
mientos. Pero 4que f6 habremos de dar a las .expedi.
ciones de las naves salom6nicas respect al continent.
'te.americano, donde algunos colocan la c6lebre Ofir
(1), 6'no ser que aprobemos con toda seguridad 1:
existencia de la, famosa AtlAntida de Platpon, despues
de examiner sus particulares circunstancias?
Las armadas de los cartagineses H-imilcon y Han-
non, nodejan de ofrecer A la mente alguna puerta por
done pudieran introdatcirse aquellas creenci;:, tanto
, mas teniendo en cuenta lo que Platon ii,, firmlyl res-
pecto 4 ls isla (C-i:1iri]i6i'20 ?itua;'1a fl'ente A las costas
de Africa, como. -ii ivilo, de escala a un vast con-
tinente que A la.banda occidental se levantaba (2).
Tampoco dejan de ser notables ciertas esli::.-'e ver-
tidas por Festo Rufo Aviwe:,. ,.1 i,.ual ha tim-ilti',, ala
posteridad -.tll' ',O- fi'ai:-(.'-iit,, relatives A tqueli,:-.
viajes; en cuyo caso bien pieirlie' Ldesvanecerse las
dudas que se amnontonan sobre la invetci impro-
].,,li(. ,.-1.los-supuestos primeros pobladores; no ois fit ii-
e ,que..a n- q,,,t,:t c.^tra Cesas, mas frtiles de Pr,.-
ticar a lh vista de esos archipi6lagos6 de esas'islas ftii-
tasticas que aho6ra no existu. no les concedamos tanl-
poco el dereeho absolute de fijar la 6poca en que
dibi-1.i' poblarse con los descendientes de Adan el nue-
vo continent.

(1) Batzol: in &olii.-Arias Montano:De PhaZeg cap. IX- : t., .' .. .
lib. II cap. III.-Marino: 'Area de .Vo&.-Pomario: Lexicon.-J... ,a.- I.' *'.
V, etc.
(2) Plgton:z n 'meo et in Crtias.




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