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El último de los seis años de la asesoría titular, que el licenciado D. Baltasar Espoy obtuvo de todos los juzgados de V...

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Spccial Collcctions RARE ROOKS F ,144 U

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EL LTUIO DE LOS AOS la Asesora titular, que el D. Baltasar 'Espoy obtuvo de todos los juzgados .de Villaclara en la isla de Cuba. 1 Villaelara Cinco aos hacia que d I eniente bajo el ,.obie..... coronel graduado D Jos Mara Isla no de D Jos se hallaba al frente de la tenencia de 19laria I8la. gobierno poltico y militar de la villa de Santa Clara, Este hombre, encanecido en la carrera de las armas y de la administracion americana, amado de todos por su templanza y su justicia, fu relevado mediados de 1.848, sin otro motivo ni objeto que el de colocar en su lugar al comandante D, Manuel Hector, que acaba de arribar la Isla junto con el Excmo. seor D Federico RoncaH, que fu encargarse de pitana general. 2. Prinleros Los primeros desvelos del nuevo desvelos de' Mil teniente gobernador fueron averi.lIeelllor .J. !Ua-guar con el asesor titular licencido Illlel I1eetor. D. Baltasar Espoy, que accidental mente se enr.ontraba con licencia en la Habana. cunto rendia todos los dias, cada mes, al ao, el p uesto que iba ocupar; y fu tan poco su recato, 'Iue no se can saba de mostrar su pesadumbre por la equh-ocacion en que decia babia incurrido de no aceptar la tenencia de gobierno de la villa de Santo Espritu, que comprendi ser mas productiva, y le babia sido ofrecida al mismo tiempo que la de Santa Clara, 3. Sil pro-Con estos antecedentes ya n o ser lira.na. diJcil creer 'Iue al tomar de su empleo, los primeros vecinos que le saludaron les dirigiera Hector la palabra en estos Iitera.les Seo7'es, no se molesten vds. conmigo Mi nico objeto

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===2:...:::... al :pl'(Jlender esta Unnct de gobierno, 1m sido reuni' pronto cinco seis mil pesos lrmelos comer Sevilla. ;Tal ru el programa de su gobierno, que cumpli con mas celo y liuntualidatl de lo que convenia los desdi Ch3dos vHlaclarenos. 4. : De '111 Este pueblo de once mil habitan-1111 nll .1 o tes, en menos de seis meses le pag eQU;aID!!o. la enorme suma de 40 000 reales de multas de polica, sin contar las que no' publicaba por medio del peridico, de las cuales, por aplicrselas ntegras, no daba Le ayudaban R esplotar esta tan feclln(la los comisarios de polica que apostalJ a en tas entradas de la villa, con el fin de sorprender los que llegaban licencia para transitar por el de la misma jurisdiccon que pertenecan. ,Fu tar el espanto que esparci este n,todo de gober'nar entr' e los rampesinos, que todos se retraian de acercarse la poblacion, cuyo comercio se lamentaba de sufrIr un 30 por 100 Laja en las ventas. Nunca se halAa visto la villa tan desierta. Cnando guardaba la parte ,que le tocalJa de las innumerables multas que ha' cia efectivas, teniendo el dinero en la mano y hacindolo saltar', solia pronunciar estas memorables palabras: i sabroso es el dinem ,le las multas! 5. : Pretendi que la imica casa de jUl'go prohibido que l consentia en el territorio de su jUl'isdiccion, y estaba cargO' de 'un peinetero que pasa por blanco, le antic!.le una vez f()O,OOO rs. por los cinco anos por que se acostumbra conferir el destino que desempenaba; pero tuvo que. contentarse con '2,000 rs. mensuales. , (J. En la mayor parte de las tasaciones de costas estn',interesados curiales de estrana jtirisdiccion y otras pepsonas impedidas de p 'ercibir de pront o sus partidas. Para aprove'charse de ellas dict un auto que, para' dis frazar codicia, hizo suscribir los alcaldes ordina'ros, previniendo que en adelante el pago ntegro de la : s cbslas se verificava en el juzgado; contraviniendo de modo varias disposicions legales que el asesr quiso res'petar 1 negndose autorizar cori su firma aquella provi' denci'a 'que por su naturalez: l deba ser -y no fu,' con:sultada con el'superior. :.' , ; 7. Remitiendo s 'empre un mismo 'escribano los :iu-

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= a .;::;:;:: tQs" de illventari'Os de bienes de las per.s .Qnas mas dad as q ue fallecian en el campo, que acostumbraban repartirse entre t'edos los del pueblo, conseguia de aquel" que le cediera tina parte de sus derechos. 8. Al poco tiempo de estar rn posesion de su destino ohtuvo permiso para pasar la Habana y al emprender el. viaje estrajo clandestinamente de las ar.cas reales, co" mp subdelegado de Hacienda, la cantidad de rS. que invirti:) en sus usos particulares. El subdelegado in terino que le sucefli, ignorante de la travesura, daao .que era amigo de Hcctor, no quiso bacersJ cargo de la llave sin cerciorarse del estado de las cajas, cuyo d es falco se cubri precipitadamente favor de :la gener.osidad Je dos comerciantes. 9. Enviud su hermar:a, casaa a con un admlnistraJor de correos 'cle la Isla de PuertoRico . Socolo r de procurarle ella recursos para trasladarse I a 'Consigui del oapitan general de la de Cuha que se ra una suscric ion entre los empleados del ramo en la Ha hana y Villaclara. La de la capital, inclusos rs. que Hector arranc la piedad de Roncali, escedi de 3,000 rs. La de Villaclara, cuyo vecindario no ganab;l para multas de polica, i quin lo creyera! import mas de 14,000 rs recogidos la traza del mendi g o ele Gil BIas de Sanlillana. sabe, y es cierlo) aunque Heclor probase lo contrario, que retuvo p ,ara s l a mayor parte de aquella suma. 1 0. Rl!cha.z Gon aspereza los r.egalos que de uu repollo de col y unas libras de pasas y almendras quisieron hacerle dos v.ecinos: y acept con agr.ado los de cuatro caballos de valor de 6,000 rs. cada uno, con que le mostraron su adhesion una persona procesada pl)f Gl d elito de anexion de la Isla de Cuba l'Os Estados-Unidos, y otr3'5 iniciadas en el mismo plan de conspiracion que mas addantc se nombrarn. ti. Llev tal estremo 'Sil de ot'(l), que no quiso enlazarse con la jven dona Jt1lia Abreu y :Ji menez pOJ"-' que no tenia los 600,000 de candal que l se babja figurado cuando empezo celebrada; y mas .de una YZ se indispuso con el asesor porque no mult. uba I lo s escribanos que {son sus palabras) no lle:vaban dinero. Oon este sistema muy pNnto le vimos'Jped i r H A ra-a disponer. dld:.ls sumas que .iba acm: n u!:moo.

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_4-, f3: ,: IIIIMeii-, El pecho dtm hombre de esta fu' '(ad de D. lilao: dole no podia arder en 'amor patrio' Rector)' A cada paso revelaba sa resenti-: MiliS E'I'UebIUJ. miento con el gobierno supremo' pdr (uC', segun l decia, lo habia postergado (In ce ,mas modei'nos en el rden de los ascensos. Protestaba sin cesat, qiIe esta era,1a nica causa porque habia 'tJltra'rnat, y que no desaprovecharia' la oportunidad, si ,..M le presentaba, de vengar tamano agravio : El tiempo se ,1[1 ofreci bien pronto. No tardaron los desconten tos y los desafectos al gobierno espiiol en hacer correr la voz siniestra de qlle este tralaba d e enagenar la Isla de CtibL Hector no solo pcrmitia que otros hablaran en este sentido, sino qu l hacia lo propio;' y con frecuencia se le oia qtle el dia la Isla se perdiera para Espaa, tii'fRf{1' ia ce1"/.'eza. Los partidarios mas decididos por la anexioH de la Isla de Cuba los Estados-Unidos del .\ m'riCll, encontraban' en., l una acogida singular, y {t los d-os mas principales de ellos intent sacarlos alcaldes ordinarios' en las pdmeras elecciones que presidi, con. cuyo objeto habia s.olic itatlo los votos de algunos capitulares. Esta conducta le hizo 30spl'chosfl los ojos de los mejores espaoles, los cuales, sin emba.rgo, n o podi:m determinarse :\ creer 10 mismo que se temian, hasta que en el despacho de I-Iector pas entre l y el asesor el siguiente di logo un dia las tres de la tarde, cuando el gobierno 'aun no hecho demostraciones contra los secuaoes de la a nexiono 14. Rector Y bkn, qll le parece V. el asunto de la anexiol1 de IJl Isla de Cuba los Estados Unidos? Asesor. Como espaol y como empleado de su go Merno me parece este un atentado indigno de perdono H. Se conoce que es V. muy_muchacho, porque ha ,de tener V. entendido que la Espaa le conviene per-der la Isla de Cuba. A. No comprendo esa conveniencia. 11. Yo se la esplicar V. La Espana tiene invertidos' en la Isla de Cuba grandes caudales, y ocupado un ejrcito, con los que podra conquistar muy fcilmente el Portugal. A.: No creo que-la' Ingltel : ra ni ,Ia8 ilaciones

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==5_ de E ropa ''CQnsinHeran que spaa emprendiera, ni nos llevara cabQ, la conquista oe Portugal. H. Y qu le importa la Espaa que IngJatena ni las demas naciones quieran no que ella conquiste el Portugal? A. Tengo por muy obvias las razones porque la In glaterra y 13& raciol :If;S europeas querran y po drian impedir la Espaa, al por ahora, la con quista de p{)ftugal. JI. P.ues yo no soy del parecer de V., y aun puedo aadirle, que no hay que espe1"a1" ningun socor1"O de .Es-. pmia pam de(endel la. Isla de Cuba en el caso de que los Estados,Unidos no les demos de gmdo lo que tTalan de adqu'"r pOl' fuel"z(1. A. Des e aria que dejramos esta conversacion por, que sentida verme algun dia en la a.(toT1lativa de se,," pel'fuTo de pCl:fttdicar{e r. con la 1"evelacion de seconfel encia. J.l. Sientu que le haya desagradado V. tanto m moelo de pensar en est e punt(): pero crea V que mis esplit;aciones no tienen ningun fin poltico. 15. En iguales trminos se produjo Hector pocos dias tlespues con otr:1 persona de carcter pblico y conocit l a : Iealtad, la cual el asesor habia comunicado la cia. Otras fueron invitat.las en vano de Ulla manera ms esplcita, qu e lhmdo muchas convenciLias entonces de que Hector estaba por el plan de la anexiun. 1 (j. este concepto las cualidades de los' sugetos qUf: formaban su camarilla, que eran los si : l. D. Jos Ahreu y Jimenez, procesado por 'el de_o lito de anexion de Isla de Cuba los EstadosUnid9s. lVIientra. s la com:ision militar entendi en 1'1\ proceso, fij su residencia en una estancia de la propiedad de su madre, distante media legua de YilIaelara. Cuando se recibia" interrogatorios que debia evacuar, Hector, antes d e darles cumplimiento, iba caballo instruir procesa ; ,do. del conteniLlo. los Habiendo recib 'do Hector desHles una rden del c omandalte geller:al d el ce lltrl) p;lfa que con un Peunto le remitiera ,ll do D. Jos Abreu y Jimcnez, las doce de 'la -nOf;he se preserH en la casa del asesor para consultarle ,de qti m,odo podria, eludi?" aqel mandato, y hacer que cando L. .',':

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=6= "l'nas el procesado se preSt:lltara solo al 'tribunal-que to clamaha; y contra el dictmen del asesor lo mand acompaado tle un tal Morales, que la sazon no era pedneo. Hizo mas, lo recomend Trinidad para que no lo estrecharan demasiado. Durante el proceso de D. Jos ,Abreu y Jimenez, entre este y Hector existi una correspondencia epistolar. D. Jose era hermano de la sobredicha jven doa Julia. :1.8. Un hermano de D. Jos, alto, delgado, de Jigote rubio, con cuyas seas se le design en las minas de Manicaragua la moza de la propiedad del general Lopez, con el cual estuvo en conferencia por espacio de una hora poco antes d emprender este su fug-a. Se cree que sea D. Vicente Abreu y Jimenez. No se hizo constar as en el espediente que en calidad de juez comisionado form el asesor, para averiguar la conducta de Lopez y sus cm-, I plices, por no ser esta la voluntad de Hcctor. i9. D. Diego Abreu y Jimenez, que dijo la esposa, criolla tle un propietario ,europt'o, qu hars t4 ahora cuando matemos ttt mm'ido? Se di parte Hector de esta ocurrencia, y DO tom ninguna medida ni siquiera para evitar su repeticiol1. "lO. D. Perlro \brcu y Jimenez, procesado por la sus traccion de '2'20,000 rs. del cau-ial de un regitlor, ele cuyos inventarios conoci como alcalde ordinario. Este, en una esquina frente la casa en que vivia Hector, defendiendo la ancxion de la Isla, se espresaba en los trminos inas in'decorosos al hablar de S. M. la Reina. INstruido Hllctor de estas demasias contest no mereca pena, p01'que deca la venlad. D. Fernando Abreli y Jimenez, llermano de todos los anteriores, procesado por jugador de proresion. Se produca en lo demas como D. Petlro, tambien impunemente. D. Juan Jova, hermano poltico de los mismos, pro' cesado por desacatos las autoritlades espaolas. Se esplicaba en totlas partes coil tanta libertad, que por ella ru lanzado de un en el cual se empe en inculcar la conveniencia de la anexi('ll de la Isla de Cuba lsEstados Unidos, en donde se educa su hijo junto con .otr qermDo de su esposa . D. Manuel Jimenez, abogaJo y tio de todos los Hace flos que ste dijo pre.,

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R ,cn<.
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= ==' Henas de monedas de 'oro y plata ; qU' e' aprovechndose del silencio que su guard' el"depositanre, neg6 el depsito; y que lo propio hizo con una casa vendida en 40,000 rs. que habia rema t:J.do : virtud de igual confianza, y con e. dinero de sil referido paisano . A estos abusos anaden que debe caudal que posee. A lo que parece, tal su I propension adquirir por estos medios, que se declar enemigo del ase!'or porque le impidi que se lIe\"ra de va'lde una piara de vacuno,. que por medio de un rleudo suyo habia rematado al contado en una testamentaria. EI su padre fueron encansados por contr ,bandistas. Preguntado en el velorio de un muerto, cmo era iosible que hu, biese personas que entraran en el I?lan de Ji. anexion de la Isla de Cuba los Estados-Unidos? contest con nfasis: iY ZU 1 ecurso nos queda, cuando la Met r poli nos tiene a andonados! Al espresarse as, con taba, y no engall" con la de n. Manuel Hector, ").7. Este, Martinez, JoYa, y D. Jos Abreu y Jimenez, tenian frecuentes reuniones nocturnas en sus habitaciones No se pudo descubrir claramente su objeto; pero los sentimientos polticos que profesaban, la con que se espresahan, y la poca en que todo sucedia, no permitan dudar de que trataban de secundar el plan de la anexion de la Isla los EstadosUnidos. ").8. El general Lopez teriia su refidencia al lado de estas gentes en el territorio de la jurisdiccion de Villa .. clara. Y (ln qu otra parte podia contar con mas Sl'gu'idad y proteccibn? Bien lo comprendera cuando se trat' de su arresto y ocupacion oe papeles. Orllenes relativas : medida fueron comunicadas Hector para su cumplimiento, y las comcti quin? pn oficial que no salia nunca de la casa de D. Manuel Jimenez; que "einte y cuatro horas antes de emprcndp.r la marcha revll la co mision que se le babia conferitlo; que despues de tan larga' d 'emora c n la ejocl1cion, un cuarto de legua menos antes de llegar las cas as de D. Narciso Lopez hizo alto en tienda, conlj y descaQs largamente. De ah el ningun resultado que se obtuvo. ',,' . ..' I '.' Sabidll PQf .de-Lop. cz dijQ : que si $upieru t dQrJe hctJia '!J tuviera ;JTojiorci,n para

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9 : -:-. ello, porque mas que dijer(.ln,Jo. tenia por un buen muthacho 30 . i Qu mucho que: yista una conducta tan,: estraa de parte de la auhmdad pohllca del pueblo, al.: gunos espaoles hubiesen tenido bastante resolucion para'. consultar cmo se deferiderian en el desgraciado caso de : estallar en ViI1aciara la conspiradon, y aun sI podran deponer al teniente gobernador si no cumplia con deber! ;"'; 3L Tenlo .. e8 L!eg por fin el dia en' que el pro-: de-D. lU.uuel ceso formado de real rden al briga' Hecto .. "Y RI'R-dier Labra, gobernador de la vecina eambio villa de Cienfuegos, demostr los de 8U eOlldlleta. partidarios de la anexi (\n que el go:,, bierno supremo no miraba con indiferencia sus planes. Nc es fcil 'describir la sorpres. a que aquella medida caus D. Manuel Hector, el cual, estando en el teatro, cijo' uno de sus amigos: quin sabe si yo escapar! .. 3':2. Al momento devolvi uno de los dos caballos que hasta aquella fecha babia admitido de la fanilJa : de Abreu. y Jimenez. Del ot .r ya no podia disponer, porque lo ha_ o bia em, iado de regalo la Habana, se cree que' uno los empleados en la capitana general. . 33. En seguida se present armado en el teatr!) _en compaa de una de las personas quienes se habia llecho mas s ospechoso. Intent prohibir todas Ias pblicas, y mand por los campos partidas que pusieron en estado de alarma las negradas de las cas que se encontrah:m tranquilas;. .-. . 34. Los principales empleados, hacendados. propie..: tarios y comerciantes de VilIar.lara, sin esciLacion del ninguna especie de parte de la autoridad lo ignoraba, hicieron una representacion franca . M: la Reina nuestra Seora,. ofrecindole stis vidas y haCen, das en t!efcnsa de los derechos de la coron a de Espaa: t .erritorio de la Isla de Cuba. Antes quc ,estareprcsenta:.:': legara manos de D Man uel Hector no se ecllabali' de menos en e la otras firmas {IlU las de los pocos suge-::; tos intlicados como notoriamente deafectos al gol5br : espaol; porque se deseaba que aquel docume .nto no con ,';':' tuviera nada de ficcion. . e . EI ejemplo del fi.el despe!tp 1), .. , ' ''' ...

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= -1.0' nuel Rector, y como tomO: en otra de la lisiila clase que este dirigw; M. DICha esposicion fu redactada jlor D . MJl,Duel-!I!11enez, que descmpefi su co'metido en trminos tan. rlliIculos, que no parece sino que por burla lo hizo de mtento, porque los demas trabajos suyos no bran de aquel vid, o. 36. Pl'eeau. eiollel!l tle dOIl lVIalluellleetoJ.' pal'a eu!u'.' 1lI lI:es !.ollsa lJili.. a ... No bastaba todo esto para litar el nimo de D. Mannel Hector, siempre alarinado por el rccucnlo de sus atiteriores compromisos polticos. Cn,lo habia .Ie del secreto con aqucllas personas que, como el ases<1r, no se mostraban dispucstas gua-rdarlo siempre, y que ya lo haban qebrantado? A la luz de los consejos de D. Manuel Jimencz pens descubrir la senda en que le convena entrar. Levant contra l una persecucion, para pClIter alegar esta corno estmnlo de revelacioncs que en cualquier tiempo llegara hacer en su perjuicio. 37. La primera acometida que el asesor sufri de parte de Hector ru la siguiente. Un tal Lopez habi a sido procesado con otros por ria en el juzgado de la al.-:alda ordinaria segundade Villaclara. Para el pago de las cos tas en que fu penado se lilir una orden de embargo de bienes de su propiedad. El pednco que la cumpli se apoder de tres esclavos que pertenecian al caullal d e ililfia Rafaela Rodr.iguez del Rey, difunta esposa de Lopez, el que no bastaba para cubrir sus dotales. en los autos d-c inventario de que conocia el mismo juzgado. A instancia de los interesados, prvia audiencia del promotor fis cal en los autos .criminales, el juzgado declar espeditos los esclavos como parte de los bienes de la testamentaria, previniendo al pedneo su devolucion y restrvndole los derechos que alegaba como depositario. Como su es posa no tenia otros criados que le sirvieran que a lue:" Hos, se le hacia pesaLla la i:Ievolucion, la cual por fin s e neg de una manera, insolente, escudarlo con la prote_c-, oion de D. Manuel Hector, que se la dispensaba po r ser aquel pedneo el que mostraba mas celoen la imposicion de multas, y el asesor consultaba la de yolucion . La: altald ordiu'aiia 'para hacerse obedecer lb

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= 1 1 = br una rdn en estos trminos: que' se previniera ;por, ltima vez 'al referido pedneo que restituyera los esclav.os' ; que si as no lo verificra, se le declaraba incurso en la multa de pesos con la aplicacion ordinaria; Y que si lIeya ba su desobediencia hasta l estremo de negarse tambien :'t satisfacerla, le arrestra, dose la capitana al teniente mientras se daba cuenta la tenencia de gobierno poltico. Fu preciso cumplir con el ltimo estremo, Y Hector, con un arrojo nunca visto" solt con sus propias manos al arrestado, pesar de las protestas del alcaide, que le manifest que lo estalla de rden de la alcalda ordinaria segunda. Esta se quej la real audiencia territorial del proceder del teniente gobernador Hector, Y el seor fiscal entre otras COS?s dij: que Hector habia hollado las leyes, y que descol1ocia los intereses de la pat1'ia. La audiencia di cuenta al capitan general de la conducta de Hector; pero siempre se ignor la determinacion que tomra aque,lla autoriclad, fuera de la aclaracion que poco despues bizo al artCulo del bando de gobernacion y polica, con arreglo al cual se babia de7 cretado el arresto del pedmo; aclaracion que ap' yaba mas el compartamiento de la alcalda orliinaria segunda. Sin embargo, Hecto1' se jactaba de agradecer dos magistrados amigos suyos el consuelo de una demostra-oion hecha al asesor. 38. Exasprado Hector con el revs busc nuevas ocasiones de envolver al asesor, Y despleg en esto tanta parcialidad, que en las diligencias practicadas 'por D. Indalecio Ramos sobre un camino transversal, oblig al seiior fiscal de la misma espUcarse en estos trminos: Segttramente no habTia incU1Tido en esta eqztivocacion el teniente gobenwdoT, al menos no seda Tesponsable de ella, si hubiem pasado el escTito f/io 4 al aseSOT' titular, prescil1diendo de 1'esentimientos pe1'sonales, y guardando aquella mt Sttl'a que tan necesaria es en [os iueces, y q 'ue tanto se echa de menos en las providencias y en las palabras del teniente gobrl1'nad01' D. blanuel Hector, con dafio pblico y ofensa de JJarticulaTes.Propiamente no ha venido r. A. este I'spediente en apelacion porque no ha sido admitida: tampoco por no confo1'rlZaTse el juez lego con la consttlta, puesto qtle. rtin(Juna rt.zon alega para el{o, y el1'esttltado es

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== 1-'2 == tttm1i()co h''', qt i ejd del aunge ''asi sedig, porque ningna conexion tiene e[.camino 'imn s vel'sal d los les.. al rnchue.lo con las quejs del teniente Jt'P.orque no apm'ece motivo afgttno pam ellas, y s :Im.: luitas injw'iosas imputaciones q u e no pueden se.-:-El fiscal pide que V. A, remita las diligencias al. tamente gobernador g'ltbm'nlttivas y sin costas: que se: pl : evenga al juzgado de gobienw provea conforme derecho en los wterdictos y demas acciqnes que pueda; deduc.ir'-D. Inda/ecio Ramos, y se apm'ciba severamente al juer lego lJ. 111anuel Heclor pum que tome oportuna mente consejo de asesor, cumpla los acm'dados relativos al modo de p1'oceder, y se absten!Ja de 'al aseSOl' las tel'cems personas: que se haga sabel' 'allicenciado Ramos tiene espedito su dere cho pam deducido por separado en {m'ma, y que se declaren de oficio las costas. P'Ue1'to Prncipe '16 de ab1'il de 1 !l49. :. Con este motivo subi de punto el encono de Heclor contra el asesor, de quin volvi vengarse de este modo: Existe en '\'illaclarael jven fullero Miguel Gondiestro 'en imitar letras y firmas, por cuyo moqvo el asesor consult que no se le prmitiera intervenir como oficial de causas en unas civiles de que se babia apoderado. El asesor ignoraba que dicho jven tuviera encargo especial de D. Mam1el Hector para llevar su juzgado pleitos nuevos con preferencia las dos alcaldiasordina" ras.-El resultado fu que Hector no se conform con aquellos dictmenes del asesor, prescindiendo de sometersu inconformidad con los motivos de ella la apronacion del superior, com por punto general est mandado, Como Jos del asesor ,no cO! ltenian ningun otro partkular relativo la cUI'stion sobre que versaIJan los referidos espedientes, dicen que los retir j)at'a evitar que' el pblico se enterara del desacuerdo en que lo ponia el teniente gobernador Hector, Cesante ya el asesor por cumplido, como otros muchos de su clase, Hector por aquel becho qur. le imput y calific de sustraccion de flios le form una causa en la que fujnez y testigo; sin' dejar de djrigir el procedimiento, aun cuando para salvar apariencias lo pas a.l alcallle ordinario' prim6ro 'que vivia en : los 'cuartos bajos de' su misma casa, y habia sido dependiente de.! suegro del sobredicho ped neo, espendedor de car.nes en la cidad de Matanzas. '

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:_= =;. pesar, de los esfuerzs de Hector, el asesor-fu absuelto : 'por la real audiencia, que en este negocio; como en todos lo s que se'-rozan con las' personas que cu entan como tor con el de la capitana general de la I!,la, adopt un trmino medio. Son dignos de leerse en esta causa l'Os' -atestados, favor del asesor, del teniente gobernadcr don Jos Mara Isla, de siete alcaldes ordinarios. y del cura .vicario juez eclesistico, de quienes fu consultor; y fuera de ella no lo es menos el espe.liente de mritos del mismo asesor, certificados ,por las primeras autoridades y prin-, cipales corporaciones de la Isla. ) 40. Tales violencias, ejercidas por Hector con el aseo sor, y otras iguales de que us con los v:ecinos mas acau dalados y pacficos, como el ex":alfrez rearD. Mariano Mora, su sucesor D. Pab!o Rivalta, y el caballero regidor D. Francis\;o Vila, esparcieron el terror -en aquella comarca. Para, tenerla mas sujetl sus caprichos hacia alarde menudo de su deudo con el'general Valds, de sus relaciones de amistad con el qne lo era de la Isl:t don Federico Ronc:i.li, el secretario poltico de este D. Crispin Jimenez de Sandoval, el presidente de la comision militar D. Fulgencio Salas, el comandante general del departamento del centro D. Jos Herrera Dvila, los dos antedichos magistrados de la Teal audiencia de Puerto-Prncipe D. Emilio de Sancloval y D. Jos LagnQa; y para demostrar mas su podedo sola afiadir que la medalla de Irun con <[ue estaba condecorado la consigui sin haberse' encontrado en aquella jornada. 41. Alientos Con tales garantas ya no tuvo re-d.., D. lUanuel paro de recoger 1.11 caballo que habia Hecto!!". devuelto, y aun de aceptar 'dos m as de las mismas personas mencionadas. 42. Cuao U'O-Una conducta tan irregular po-ellra salvat' su dia ser aplaudida por las gentes sen" l'eput-aeioll. satas. Para contrarestar: la censura que tan justa mente merecia, adopt dos espedier,tes El primero fu traer ViIlaclara escriteras pagados por su!, amigos para ensa!zar los actos de su gobierno, haci endo menudo comparaciones tan odiosas entre l y su cesor Isla. que ste no pudo menos de quejarse. f;l priJper escritor Llopiz cuando cansado de escribir !'

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= H == OCllP 'su pluma en ,sobre la necesidad de' la buena eq.ucacion y otras materias semejantes, fu relevado de su 'encargo, que entr Jl desempefiar D. Francisco maz de Villegas, procesado por el delito de anexion de la Isla los Estados-Unidos. 43. El segundo de los medios de que se vali fu em prender toda clase de obras pblicas costa y contra la voluntad del vecindario. As, decia l, tenM mritos que alegar; y los hacia resaltar mas, tasando las obras el doble de lo que habian costado, para atribuirse una economa que era imaginaria. U. Su ... elJell-del afio y medio de estar en tillO 'elevo, y pesesion de ,su destino, recibi rden nU.'llejos para de la capitana gen.eral par, a q ue pa:evJta'lo, sra encar, garse del mismo en la villa de S. Julian de los Gines. Como ni habia solicitado, ni deseaba semejante trasladon, sus amigos satisfacieron con gusto el deseo que les revel tener de que hicieran 'una representacion al capitan general para que 10 dejara en ViIlilclara. Las firmas se arrancaron por el mismo estilo <[ue las cantidades de la sllscricion par .. su hermana. Hizo otra por el &lismo estilo el ayuntamiento, que l presidia, y que pertenecian D. Manuel" Jimen ez, D. Juan lVlanuel Martinez, yel dueio de la casa de juego que Hector per mitia. Apesar de estos manejos, Hector fu relevado. Al retirarse este de Vi\.laclarai un hacendado que por medio de terceras perscmas le teriia tomados premIo muchos miles de reales, fu estrechado tan rigurosamente al pago, que se vi obligado, pam verHkarlo, vender por menos I precio dos casas nuevas valoradas en mas de 180,000 reales Ca)., (a) D. Manuel Hector tampoc'o pudo estar mucho tiempo en Gines, en donde fu relevado por el coronel D. Jacobo de la Pezuela. Aprop s ito del sist e ma de v ejac iones propio del prilJlero, en un comunicado dirigido la C1'nica d e inserto en la Esperanza de 24 de agosto de este ao, se lee entre otras cosas lo siguiente: Gines 18 de julio (de 18 5 0 ) eeVarias reformas se podrian hacer en esta Isla, que r esulta, satisfaccioll de todos, ademas de ser de la mayO'r utilid ad (Iara el pais El sistema de ten i entes gobernadores mi, litare'S, P07'

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=15= .' 45. Breve res Villa clara -se reponia de sus quepiro tle .JII)! vi-bt'antos al abrigo de la moderacion, lIacl'lI'ellos. rectitud imparcialidad del nuevo gobernallor coronel D. Ramon Conti. Pero ru breve su respiro. Conti tU\'O que pasar Trinidad, y las relacion es con que cuenta Hector le allanaron el camino para volver oeupar el puesto que con ta!lto dolor habia dl'jado. 46. En vap.o se harian por ahora averiguaciones so bre los hechos apuntados. El terror infundido por lIector. con su conducta impune, ha echarlo muy bondas raices en el nimo de aquellos infelices habitantes. y les cerrar por mucho tiempo los lbios, no ser para pronunciar alguna de las alabanzas que arranca el miedo de ser algut' (Ha perseguidos. ejemplo, no ha probado mu.y b ien hasta ahora; por qu no se sustituyen con letrados capaces de interpretar las leYl's en materias civiles y criminales1 Es verdail que el hombre honrado, de buen jlticio y de buenas 'ntenciones hace el bien en cualquiera posiciono )) Por ejemplo. en el dia uno de estos hombres respetables es nuestro teniente gobernador, coronel D. Jacobo de la Pezuela, hombre de gran lalento, de oast:s conocimientos, recto, humano, enemigo de las multas, procura por todos los medios posi bles los adelantos de esta poblcion, y es muy querido de todos. Podra indicai" otl'as varias reformas, como la del sistema de mult,:s 11 licencias para transitar; pero creo intil hacerlo, porque he entendido que se tra.a srimente de este asunto. De '11 ello resultar, no 'dudarlo, IIn gran bien para el pais y para estos habitantes, tan noLles. tan leales y tan benemritos.)) La a)usion parece ser muy directa; al menos no dejaran de comprenderla todos los que conozcan la capacidad y las de maS' cualidades de D. Manuel


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Material Information

Title:
El último de los seis años de la asesoría titular, que el licenciado D. Baltasar Espoy obtuvo de todos los juzgados de Villaclara, en la isla de Cuba
Physical Description:
15 p. : ; 19 cm.
Language:
Spanish
Publisher:
s.n.
Place of Publication:
Habana?
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Political corruption -- Cuba -- Santa Clara (Villa Clara)   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )

Notes

Citation/Reference:
Trelles, C.M. Bib. cubana s. 19,
General Note:
Caption title.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 53994105
ocm53994105
System ID:
AA00017949:00001

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Title:
El último de los seis años de la asesoría titular, que el licenciado D. Baltasar Espoy obtuvo de todos los juzgados de Villaclara, en la isla de Cuba
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15 p. : ; 19 cm.
Language:
Spanish
Publisher:
s.n.
Place of Publication:
Habana?
Publication Date:

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Subjects / Keywords:
Political corruption -- Cuba -- Santa Clara (Villa Clara)   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )

Notes

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Trelles, C.M. Bib. cubana s. 19,
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Full Text













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EL ILTIMO DE LOS SEIS ANOS

de la Asesoria titular, que el licenciado D. Baltasar
Espoy obtuvo de todos los juzgados de Villaclara, en
la isla de Cuba.

1. Villaelara Cinco afios hacia que ci lenient
bajo el gohier- coronel graduado D. Jose Maria Isla
no de D. Jos6 se hallaba al frente de la tenencia de
Malaria Isla> gobierno politico y military de la villa
de Santa Clara. Este hombre, encanecido en la carrera
de las armas y de la administration americana, amado
de todos por su templanza y su justicia, fuW relevado A
mediados de 1848, sin otro motive ni objeto que el de
colocar en su lugar al comandante D. Manuel Hector,
que acaba de arribar A la Isla junto con el Excmo. seflor
D. Federico Roncali, que fud a encargarse de aquella ca-
pitania general.
2. Prinneros Los primeros desvelos del nuevo
desvelos de su teniente gobernador fueron averi-
mueesor it. Ma- guar con el asesor titular licenciado
nuel Heetor. D. Baltasar Espoy, que accidental-
mente se encontraba con licencia en la Habana, cuAnto
rendia todos los dias, cada mes, 6 al afio, el puesto que
iba a ocupar; y fu6 tan poco su recato, que no so can-
saha de mostrar su pesadumbre por la equivocacion en
que decia habia incurrido de no aceptar la tenencia de
gobierno de la villa de Santo Espiritu, que comprendid
ser mas productive, y le habia sido ofrecida al mismo
tiempo que la de Santa Clara.
3. Sn pro- Con estos antecedentes ya n'o serA
granna. dificil career que al tomar posesion de
su empleo, A los primeros vecinos que le saludaron l es
dirigiera Hector la palabra en estos literales trmninos:
Sei ores, no se molesten vds. conmigo. Mi ~nico objeto









al pretender esta tenencia de gobierno, ha sido reunii"
pronto cinco t seis mil pesos d irmelos d comer d Sevilla.
Tal fud el program de su gobierno, que cumpli6 con
mas celo y puntualidad de lo que convenia a los desdi-
chados villaclarefios.
4.: De qtu6 Este pueblo de once mil habitan-
uia An era 1 o tes en menos de seis meses Ic pag6
eaa i~aiii6 la enorme suma de 40,000 reales de
multas de policia, sin contar las que no publicaba por
medio del peri6dico, de las cuales, por aplicArselas
integras, no daba cuenta. Le ayudaban A esplotar esta
mina tan fecunda los comisarios de policia que apostaba
en las entradas de la villa con el fin de sorprender
A los que Ilegaban sin licencia para transitar por el
territorio de la misma jurisdiccion A quo pertenecian.
Fud taf el espanto que esparci6 este nAdtodo de gober-
nar entire los campesinos, que todos se retraian de acer-
carse la poblacion, cuyo comercio se lamentaba de
sufrir un 30 por 100 de baja en las ventas. Nunca se
habia visto la villa tan desierta. Cnando guardaba la
parte que le tocaba de las innumerables multas que ha-
cia efectivas, teniendo el dinero en la mano y hacidndolo
saltar, solia pronunciar estas memorables palabras:
i Cudn sabroso es el dinero .e las multas!
S5.: Pretendi6 que la iinica casa de juego prohibido que
6l consentia en el territorio de su jurisdiccion, y estaba
6 c-rgo ile un peinetero que pasa por blanco, le antici-
par rde una vez 100.000 rs. por los cinco alnos por que so
acostumbra conferir el destiny que desempefiaba; pero
tuvo que.contentarse con 2,000 rs. mensuales.
0. En la mayor part de las tasaciones de costas es-
tan interesados curiales do estrafia jurisdiccion y otras
personas impedidas de percibir de pronto sus partidas.
Para aprovecharse de ellas dict6 un auto que, para dis-
frazar su codicia, hizo suscribirt los alcaldes ordina-
rios, previniendo que en adelante el pago integro de las
costas so verificara en el juzgado; contraviniendo de este
modo varias disposiciones legales que el asesor quisores-
petar, negAndose a autorizar con su firm aquella provi-
denciaque por su naturaleza debia ser, y no fud, con-
sultada con el superior.
' 7. -Pemitiendo siempre A un mismo escribano los au-








tos-de inventarios de bienes de las personas mas acomo-
dadas que fallecian en el campo, que acostumbraban re-
partirse entire todos los del pueblo, conseguia de aquel
que le cediera una parte de sus derechos.
8. Al poco tiempo do estar en posesion de su destiny
obtuvo permiso para pasar A la Habana, y al emprender
el viaje estrajo clandestinamente de las arcas reales, co-
mp subdelegado de Hacienda, la cantidad de 20,000 rs.
que invirti5 en sus usos particulares. El subdelegado in-
terino que Ie sucedi6, ignorant de la travesura, dado
.que era amigo de Hector, no quiso hacersi cargo de la
lave sin cerciorarse del estado de las cajas, cuyo des-
falco se cubri6 precipitadamente A favor de Ja generosi-
dad de dos comerciantes.
9. Enviud6 su hermana, casada con un administra-
dor de correos de la Isla de Puerto-Rico, Socolor de pro-
curarle A ella recursos para trasladarse A la peninsula,
consigui6 del capitan general de la de Cuba que se abrie-
ra una suscricion centre los empleados del ramo en la Ha-
bana y Villaclara. La de la capital, inclusos 2,000 rs, que
Hector arranc6 A la piedad de Roncali, no escedi6 de
3,000 rs. La de Villaclara, cuyo vecindario no ganaba
para multas de policia, iquidn lo creyera import mas
de 14,000 rs. recogidos A la traza del mendigo de Gil Blas
de Santillana. Se sabe, y es cierto, aunque Hector pro-
base lo contrario, que retuvo para si la mayor parte de
aquella suma.
10. Rechaz6 (on aspereza los regalos que de un re-
pollo de col y unas libras de pasas y almendras quisieron
hacerle dos vecinos: y acept6 con agrado los de cuatro
caballos de valor de 6,000 rs. cada uno, con que le mos-
traron su adhesion una persona procesada por el delito
de anexion de la Isla de Cuba A los Estados-Unidos, y
otras iniciadas en el mismo plan de conspiraeion que mas
adelante se nombrarAn.
11. Llev6 A tal estremo su sed de ore, que no quiso
enlazarse con la j6ven dofia Jilia Abreu y Jimenez por-
que no tenia los 600,000 rs. de caudal que el se habia fi-
gurado cuando empezo A celebrarla; y mas de una ez so
indispuso con el asesor porque no multiba i losiescriba-
nos que (son sus palabras) no Ie llevaban dihero.
12. Con este sistema muy pronto le vimos pcdjr li-
branzas para disponer de las sumas q.ue Jha acumualando.









S13. EIflBeli- El pecho deaun hombre de esta in-
dad de D. Vla- dole no podia arder en amor patrioa
nuel Hector y A cada paso revelaba sa resenti-
wus pruebas. miento con el gobierno supreme,
porque, segun el decia, lo habia postergado a once mas
modernos en el 6rden de los ascensos. Protestaba sin ce-
sar qte esta era la unica causa porque habia paSado &
Ultrarhar, y que no desaprovecharia la oportunidad, si
so le presentaba, de vengar tamalio agravio: El tiempo
se la ofreci6 bien pronto. No tardaron los desconten-
tos y los desafectos al gobierno espainol en hacer cor-
rer la voz siniestra de que este trataba de enagenar la
Isla de Cuibd; Hector no solo permitia que otros ha-
blaran en este sentido, sino que 1l Iacia lo propio;
y con freduencia se ie oia decir, que el dia que la Isla
se perdiera para Espaiia, tomaria cerveza. Los parti-
darios mas decididos por la anexioade la Isla de Cuba
A los Estados-Unidos del Norte-. mdrica, eucontraban
en 61 una acogida singular, y A los dos mas principa-
les de ellos intent sacarlos aldaldes ordinarios en las
primeras elecciones que presidio, con cuyo objeto habia
solicitado los votos de algunos capitulares. Esta con-
ducta le hizo sospechoso a los ojos de los mejores espa-
holes, los cuales, sin embargo, no podian determinarse
A career lo mismo que se temian, hasta que en el despa-
cho de Hector pas6 entre 1l y el asesor el siguiente did-
logo un dia A las tres de la tarde, cuando el gobierno aun
no habia hccho demostraciones contra los secuaces de
la anexion.
14. Hector. Y bin, I qud le parece & V. el asunto
de la anexion de la Isla de Cuba A los Estados-Unidos?
Asesor. Como espafiol y como empleado de su go-
bierno me parece este un atentado indigno de perdoii.
H. Se conoce que es V. muy muchacho, porque ha
de tener V. entendido que la Espaiia le convene per-
der la Isla de Cuba.
A. No comprendo esa conveniencia.
7T. Yo se la esplicard a V. La Espana tiene invertidos
en la Isla de Cuba grandes caudales, y ocupado un ejdr-
cito, con los que podria conquistar muy fAcilmente el
Portugal.
JA.: No creo que la Inglaterra ni las demas naciones.









de Europa consintieran que Espafia emprcndiera, nime-
nos llevara d cabo, la conquista de Portugal.
H. LY qud le import A la Espafia que Inglatena ni
las demas naciones quieran 6 no que ella conquiste el
Portugal?
A. Tengo por muy obvias las razones porque la In-
glaterra. y las demas naciones europeas querrian y po-
drian impedir A la Espaia, al menos por ahora, la con-
quista de Portugal.
H. Pues yo no soy del parecer de V., y aun puedo
afadirle, que no hay /que esperar "ningun socorro de Es-
paia para defender la Isla de Cuba en el caso de que d
los Estados-Unidos no les dernos de grado to que tralan do
adquirir por fuerza.
A.. Desearia que dejAramos esta conversation, por-
que sentiria verme algun dia en la alternative de ser.
perjuro 6 de perjiadicarle d V. con la revelacion de se-
mejante conferencia.
H. Siento que ie haya desagradado A V. tanto mi mo-
do de pensar en este punto: pero crea V. que mis espli-
caciones no tienen ningun fin politico.
15. En iguales tdrminos se produjo Hector pocos dias
despues con otra persona de caracter public y conocilda
lealtad, A la cual el asesor habia comunicado la ocurren-
cia. Otras fucron invitadas en vano de una mancra mas
esplicita, quedando muchas convencidas entonces de quo
Hector estaba por el plan de la anexion.
16. 1obustecieron este concept las cualidades de los
sugetos quf formaban su camarilla, que .eran los si
guisntes:
17. D. Jos6 Abreu y Jimenez, procesado por el de-
lito de anexion de la Isla de Cuba A los Estados-Unidos.
Mientras la comision military entcndi6 en su process, fij6
su residencia en una estancia de la propiedad de su ma-
dre, distant media legua de Villaclara. Cuando se reci-
bian Interrogatorios que debia evacuar, Hector, antes de,
darles cumplimiento, iba 4 caballo A instruir al procesa-
do. del contenido.do los despachos. Habiendo recihido
Hector despues una 4rden del comandante general del
centre para que con un pedAneo le remitiera al espresa-
do D. Jose Abreu y Jimcnez, a ias doce de la noche se
present6.en la casa del asesor para consultarle de que
modo podria eludir aqiel mandate, y hacer que euando








S6-
fmli-s el procesado e presentara solo al tribunal que lo re-
clamaba; y contra el dictimen del asesor lo mando acom-
pafiado de un tal Morales, que a la sazon no era peda-
neo. Hizo mas, lo recomend6 A Trinidad para que no lo
estrecharan demasiado. Durante el process de D. Jos6
Abreu y Jimenez, entire este y Hector existi6 una cor-
respondencia epistolar. D. Josd era hermano de la so-
bredicha j6ven dofia Julia.
18. Un hermano de D. Josd, alto, delgado, de bigote
rubio, con cuyas sefias se le design en las minas de Ma-
nicaragua la moza de la propiedad del general Lopez, con
el cual estuvo en conferencia por espacio de una hora
poco antes de emprender este su fuga. Se cree que sea
D. Vicente Abreu y Jimenez. No so hizo constar asi en
el espediente que en calidad de juez comisionado form el
asesor, para averiguar la conduct de Lopez y sus c6m-
plices, por no ser esta la voluntad de Hector.
19. D. Diego Abreu y Jimenez, quo dijo A la esposa,
criolla de un propietario europeo, Z qud hards tM ahora
cuando natemos d tu marido ? Se di6 part A Hector de
esta ocurrencia, y no tom6 ninguna media ni siquiera
para evitar su repeticion.
20. D. Pedro ,breu y Jimenez, procesado por la sus-
traccion de 220,000 rs, del cau'dal de un regidor, de cuyos
inventarios conoci6 como alcalde ordinario. Este, en una
esquina frente A la casa en que vivia Hector, defendiendo
la anexion de la Isla, se espresaba en los tdrminos ias
indecorosos al hablar de S. M. la Reina. Instruido Hector
de estas demasias contest que no merecia pena, porque
decia la verdad.
21. D. Fernando Abreu y Jimenez, hermano de todos
los anteriores, procesado por jugador de profession. Se
producia en lo demas como D. Pedro, tambien impune-
mente.
22. D. Juan Jova, hermano politico de los mismos,
procesado por desacatos A las autoridades espalolas. So
esplicaba en todas parties con tanta !ibertad, que por ella
fud lanzado de un almacen en el cual se empeiio en in-
culcar la conveniencia de la anexion de la Isla de Cuba A
los Estados Unidos, en donde so educa su hijo junto con
otro hermano de su esposa.
23. D. Manuel Jimenez, abogado y tio de todos los
hasta aqui nombrados. Hace aios que Oste dijo en preo









sencia de various europeos, que si supiera cudl era la
vena en que tenia la sangre espaiiola, se la picaria. Por
el mismo tiempo fu6 encausado por desafeccion al go-
bierno espaniol, y por haber conspirado contre los derc-
chos de steal territorio de la Isla de Cuba. Se le line por
autor de una gran portion de asesinatos. ejecutados varies
de ellos en personas de representation piblica. Un abo-
gado intrdpido que le acus6 de muchos delitos cometidos
A la sonbra de la judicatura que ejerci6, pag6 su celo con
la muerte, que recibi6 do un trabucazo disparado A es-
pensas de D. Manuel Jimenez. Esta causa se mantuvo al-
gunos alnos en el mismo cstado en que se hallaba al falle-
cimiento del qce la promovi6, porque todos los letrados se
escusaban de intervenir en ella como consultores, menos
el asesor Licdo. Espoy, A quien uiltimamente se pas6. El
deseo de cumplir en ella con su deber le vali6 ser acome-
tido do noche por uno de los asesinos pagados por don
Manuel Jimenez. Se salv6 del peligro milagrosamentc, y
avisado por un hacendado de que estaba rodeado de otro
mas inminente, compr6 su vida con un sobreseimiento
honroso para el acusado, y la demostracion que el supe-
rior pueda hacerle por no habdrselo podido consultar.
Este hombre era el consejero privado de D. Manuel
Hector.
24. Toda esta familiar estaba suscrita al peri6dico La
Verdad, que se public en los Estado i-Unidos, con el in-
tento de secundar el plan de la anexion de la Isia 6 de su
independencia. Una persona que tuvo en su mano algu-
nos nimneros de los que dicha familiar recibia, lo p.artieip6
A D. Manuel Hector, que mir6 este hecho con una indife-
rencia sorprendente.
25. En una finca de campo de !a pertenencia de la
misma familiar coloc6 Hector de mayordomo A un criado
suyo. En ella se abrig6 A D. Rafael Morales, desterrado A
Filipinas por complicidad en el plan de anexion de la Isla
de Cuba a los Estados-Unidos, del cual di6 alli estensos
pormenores. Este Morales habia vivido antes en Ia casa
de otro amigo intimo de Hector, que muy A menudo la
1onraba bailando en ella el zapateo.
26. D. Juan Manuel Marlinez, pr6ximo. A emparen-
tar con la familiar de Abreu y Jimenez por medio del
matrimonio de una de sus hijas. Cuentan de la familiar
de este, que un paisano suyo deposit en su powder









alganas cajas lHenas de monedas de oro y plata; que
aprovechindose del silencio que A su fallecimiento guard
el depositante, nego el dep6sito; y que lo propio hizo
con una casa vendida en 40,000 rs., que habia rema-
tado 6 virtud de igual confianza, y con el dinero de
su referido paisano. A estos abuses afaden que debe
el mediano caudal que posee. A lo que parece, es tal su,
propension a adquirir por estos medios, que se declar6
enemigo del asesor porque le impidi6 que se llevAra de
valde una piara de ganado vacuno,.que por medio de un
deudo suyo habia rematado al contado en una testamen-
taria. El 6 su padre fueron encansados por contr bandis-
tas. Preguntado en el velorio de un muerto, c6nio era
possible que hubiese personas que entraran en el plan de
la anexion de la Isla de-Cuba A los Estados-Unidos? con-
test6 con Wnfasis: ;Y qud1 recurso nos queda cuando la
Metr6poli nos tiene abandonados! Al espresarse asi, con-
taba, y no se engaflo, con la indulgencia de D. Manuel
Hector.
27. Este, Martinez, Jova, y D. Josd Abreu y Jime-
nez, tenian frecuentes reuniones nocturnas en sus res-
pectivas habitaciones No se pudo descubrir claramente
su objeto; pero los sentimientos politicos que profesaban,
la libertad con que se espresaban, y la dpoca en que todo
esto sucedia, no permitian dudar de que trataban de se-
cundar el plan de la anexion de la Isla A los Estados-
Unidos.
28. El general Lopez teriia su re!idencia al lado de
estas gentes en el territorio de la jurisdiccion de Villa,
clara. ZY en qud otra parte podia contar con mas seguri-
dad y protection? Bien lo comprenderia cuando se trat6
de su arrest y ocupacion de papeles. Ordenes relatives
a esta media fueron comunicadas A Hector para su cum-
plimiento, y las cometi6 1a quidn? A un official que no sa-
lia nunca de la casa de D. Manuel Jimenez; que veinte y
cuatro horas antes de emprender la march reval6 la co-
mision que se le babia conferido; que despues de tan larga
demora en la ejecucibn, un cuarto de legua 6 menos antes
de llegar & las casas de D. Narciso Lopez bizo alto en una
tienda, comio y descans6 largamente. De ahbiel ningun
resultado que se obtuvo.
29. Sabida.por Hector la fuga de Lopez, dijo: que szi
supiera d ddnde hadia ido, y urviera propo0'cion para









ell, le ewiariadinero; porque por mas que dijerifn,t,o
tenia por un buen muchacho.
30.. i Qud much que A la vista de una conducia tan
estraia de parte de la autoridad political del pueblo, al-
gunos espafioles hubiesen tenido bastante resolution para
consultar c6mo se defenderian en el desgraciado caso de
estallar en Villaclara la conspiracion, y aun si podrianW
deponer al teniente gobernador si no cumplia con su
deber!
31. Temnore L!eg6 por fin el dia en que el pro-
de- A. MIanuel ceso formado de real 6rden al briga-
Hector, y apa- dier Labra, gobernador de la vecina
rente eamsbio villa de Cienfuegos, demostr6 a los'
desueonduicta, partidarios de la anexion que.el go-
bierno supremo no miraba con iridiferencia sus planes.
Nc es fAcil describir la sorpresa que aquella media caus6'
A D. Manuel Hector, el cual estando en el teatro, dijo
a uno de sus amigos: iquiid sabe si yo escapard!
32. Al moment devolvi6 uno de los dos caballos que
hasta aquella feclia habia admitido de la familiar de Abreu
y Jimenez. Del otro ya no podia disponer, porque lo. ha-
bia enkiado de regalo A la Habana,.se cree que A uno de:
los empleados en la capitania general.
33. En seguida se present armado en el teatro.en
compania de una de las personas A quienes se habia hecho.
mas sospechoso. Intent prohibir todas las diversiones
pfiblicas, y mand6 por los campos partidas do caballeria
que pusieron en estado de alarma las negradas de las fin-,.
cas que se encontrahan tranquilas.
34. Los principles empleados, hacendados, propie-
tarios y comerciantes de Villaclara, sin escitacion de
ninguna especie de part de la autoridad political, que lo
ignoraba, hicieron una representacion franca A S. M;la
Reina nuestra Sefora, ofrecidndole sis vidas y hacien-
das en defense de los derechos de la corona de Espafa al
territorio de la Isla de Cuba. Antes que esta representa-
cion ilegara A manos de D. Manuel Hector no se eclaban
de menos en e la otras firmas qu.i las de los pocos suge-
tos indicados como notoriamente desafectos al gobirno
espaiol; porque se deseaba que aquel documenlo no con-
tuviera nada de ficcion.
-35 ,El ejemplo del vecindario field despert6 D ..,









nuel Hector, y como president del ayuntamniento tom
parte en otra esposicion de la misima clase que este diri-
gi6:A S. M. Dicha esposicion fud redactada por D. .Ma-
nuel Jimenez, que desempefi6 su cometido en tdrminos
tan ridicules, que no parece sino que por burla lo hizo,
de intent, porque los demas trabajos suyos no acostum-
bran adolecer de aquel vicio.
36. Precau- No bastaba todo esto para tranqui-
ciones de don lizar el Animo de D. Mannel Hector,
llaanuelll eetor siempre alarinado por el rccuerdo de
para culbrjir s sus anteriores compromises politicos.
responsabili- aCbmo habia de asegurarse del se-
d creto con aquellas personas que, co-
mo el asesor, no se mostraban dispuestas A guardarlo
siempre, y que ya lo habian quebrantado? A la luz de
los consejos de D. Manuel Jimenez pens6 descubrir la
senda en que le convenia entrar. Levant6 contra dl una
persecution, para powder alegar esta como estimulo de las
revelaciones que en cualquier tiempo Ilegara A hacer en
su perjuicio.
- 37. La primer acometida que cl asesor sufri6 de
part de Hector fud la siguiente. Un tal Lopez habia side
procesado con otros por rifia en cl juzgado de la alcaldia
ordinaria segunda de Villaclara. Para el pago de las cos-
tas en que fud penado se lilir6 una orden de embargo de
bienes de su propiedad. El pedAneo que la cumpli6 so
apoder6 de tres esclavos que pertenecian al caudal do
dofia Rafaela Rodriguez del Rey, difunta esposa de Lopez,
el que no bastaba para cubrir sus dotales, en los autos
de inventario de que conocia el mismo juzgado. A instan-
cia de los interesados, prdvia audiencia del promoter fis-
cal en los autos criminals, el juzgado declare espeditos
los esclavos como part de los bienes de la testamentaria,
previniendo al pedAneo su devolucion y reservAndole los
derechos que alegaba como depositario. Como su es-
posa no tenia otros criados que le sirvieran que a lue-
ilos, se le hacia pesada la devolucion, A la cual por fin se
neg6 de una manera insolente, escudado con la protec-.
cion de D. Manuel Hector, que se la dispensaba 6niplia
por ser aquel pedaneo el que niostraba mas celo en-la
imposicion de multas, y .el asesor el que consultaba la de-
yolucion. La alcaldia ordiharia para hacerse lbedecer li,








-= JH =
br6 una 6rden en estos tdrminos: que se previniera 'por
fltima vezal referido pedAneo que restituyera los cscla-
vos'; que si asi no lo verificAra, se le declaraba incurso
en la multa de 25 pesos con la aplicacion ordinaria; y
que si lleyaba su desobediencia hasta cl estremo de ne-
garse tambien 6 satisfacerla, ,e le arrestAra, encargAn-
dose la capitania al teniente mientras so daba cuenta A la
tenencia de gobierno politico. Fud precise cumplir con el
filtimo estremo, y Hector, con un arrojo nunca visto,
solt6 con sus propias manos al arrestado, A pesar de las
protests del alcaide, que le manifest que lo estaba de
6rden de la alcaldia ordinaria segunda. Esta se quej6 a la
real audiencia territorial del proceder del teniente gober-
nador Hector, y el senior fiscal entire otras coss dijo: que
Hector habia hollado las leyes y que desconocia los in-
tereses de la patria. La audiencia did cuenta al capitan
general de la conduct de Hector; pero siempre se ignore
la determination que tomAra aquella autoridad, fuera de
la aclaracion que poco despues hizo al articulo del bando
de gobernacion y policia, con arreglo al cual se habia de-
cretado el arrest del pednm:o; aclaracion que apt yaba
mas el compartamiento de la -alcaldia ordinaria segun-
da. Sin embargo, Hector se jactaba de agradecer A dos
magistrados amigos suyos el consuelo de una demostra-
cion hecha al asesor.
38. Exaspzrado Hector con el revds busc6 nuevas
ocasiones de envolver al asesor, y despleg6 en esto tanta
parcialidad, que en las diligencias practicadasporD. Inda-
lecio Ramos sobre un camino transversal, oblig6 al seflor
fiscal de la misma audiencia A esplicarse en estos tdrminos:
Seguramente no habria incurrido en esta equivocacion
el teniente gobernador, 6 al menos no seria responsible
de ella, si hubiera pasado el escrito flio 4 al asesor ti-
tular, prescindiendo de resentimientos personages, y
guardando aquella m sura que tan necesaria es en los
jueces, y que tanto se echa de menos en las providencias
y en las palabras del teniente gobernador D. Mdanuel
Hector, con dafo ptblico y ofensa de particulares.-
Propiamente no ha venido d F. A. este espediente en
apelacion, porque no ha sido admitida: tampoco por no
conformarse el juez lego con la consult, puesto que
pinguna rzon alega para ello, y el resultado es igual;









tampo~ c eniqueja del asesor, anuque asi se diga, porque
ninguna conexion tiene el camino transversal de los azu-
les al ranchuelo con las quejas del teniente gobernador,
y porque no aparece motivo alguno para ellas, y si Yra-
tuitas e injuriosas imputaciones que no pueden permitir-
se.-El fiscal pide que V. A. remita /as diligencias at
teniente gobernador como gubernativas y sin costas: quo
se:prevenga at juzgado de gobierno provea conform d
derecho en los znterdictos y demas acciones que pueda
deducir D. Indalecio Ramos, y se aperciba severamente
al juer lego D. Manuel Hector para que tome oportuna-
mente consejo de asesor, cumpla los acordados relatives
al modo de proceder, y se abstenya de denostar al ase-
sor nii d las terceras personas: que se haga saber at li-
cenciado Ramos tiene espedito su derecho para deducirlo
por separado en forma, y que se declared de oficio las
costas. .Puerto Principe 16 de abril de 1849.
39. Con este motive subi6 de punto el enconodeHec-
tor contra el asesor, de quiien volvio A vengarse de este
nodo: Existe en Villaclara el j6ven fullero Miguel Gon-
zalez, diestro en similar letras y firmas, por cuyo motivo
el asesor consult que no se le permitiera intervenir como
official de causes en unas civiles de que se habia apode-
rado. El asesor ignoraba que dicho j6vcn tuviera encargo
especial de D. Manvel Hector para llevar A su juzgado
pleitos nuevos con preferencia A las dos alcaldias ordina-
rias.. El resultado fud que Hector no se conform con
aquellos dictamenes del asesor, prescindiendo de someter
su inconformidad con los motives de ella A la apronacion
del superior, como por punto general estA mandado.
Como los pareceres del asesor no coitenian ningun otro
Particular relative i la question sobre que versaban los
referidos espedientes, dicen que los retire para evitar
que el ptblico se enterara del desacuerdo en que lo ponia
el teniente gobernador Hector. Cesante ya el asesor por
cumplido, como otros inuchos de su clase, Hector por
aquel hecho que le imput6 y calific6 de sustraccion de
f6lios le form una causa en la que fudjneez y testigo; sin
dejar de dirigir el procedimiento, aun cuando para sal-
var las apariencias lo pas6 al alcalde ordinario pri-
maro que vivia en los cuartos bajos de- su misma casa,
y habia sido dependiente del suegro del sobredicho ped -
Reo', espendedor de carnes en la ciudad de Matanzas.









Apesar. de. los esfuerzos de Hector, el asesor fud absuelto
por la real audiencia, que en este negocio, como en todos.
los que se rozan con las personas que cuentan como Hec-.
tor con el favor de la capitania general de la Isla, adopt6
un tdrmino medio. Son dignos de leerse en esta causa los
-atestados, A favor del asesor, del teniente gobernadcr don
Josd Maria Isla, de siete alcaldes ordinarios, y del cura
vicario juez eclesiAstico, de quienes fud consultor; y fuera
de ella no lo es menos el espe.liente de mdritos del mismo
asesor, certificados por las primeras autoridades y prin-
cipales corporaciones de la Isla. :
40. Tales violencias, ejercidas por Hector con el ase-
sor, y otras iguales de que us6 con los vecinos mas acau-
dalados y pacificos, como el ex-alfdrez real D. Mariano
Mora, su sucesor D. Pab!o Rivalta, y el caballero regi-
dor D. Francisco Vila, esparcieron el terror en aquella
comarca. Para tenerla mas sujeti A sus caprichos hacia
alarde a menudo de su deudo con el general Valdds, de
sus relaciones de amistad con el que lo era de la Isla don
Federico Roncali, el secretario politico de este D. Crispin
Jimenez de Sandoval, el president de la comision military
.D. Fulgencio Salas, el'comandante general del departa-
mento del centro D. Josd Herrera Divila, los dos ante-
dichos magistrados de lareal audiencia de Puerto-Prin-
cipe D. Emilio de Sandoval y D. Josd Laguna; y para
demostrar mas su poderio solia afiadir que la medalla de
Irun con que estaba condecorado la consigui6 sin haberse
encontrado en aquella jornada.
41. Alientos Con tales garantias ya no tuvo re-
de .D. Manuel paro de recoger el caballo que habia
lector. devuelto, y aun de aceptar otro dos
mas de las mismas personas mencionadas.
42. C6Ono pro- Una conduct tan irregular no po-
eura salwar su dia ser aplaudida por las gentes sen--
reputaeion. satas. Para contrarestar la censura
que tan justamente merecia, adopt6 dos espedientes. El
primero fud traer a Villaclara escritores pagados por sus
amigos para ensa!zar los actos de su gobierno, hacienda
A menudo comparaciones tan odiosas entire dl y su ante-
cesor Isla, que dste no pudo menos de quejarse. El primer
escritor Llopiz cuando cansado de escribir adulaciones,








=-,44 =
ocup6 su pluma en articulos sobre la necesidad de la buena
education y otras materials semejantes, fud relevado de
su encargo, que entr6 a desempefiar D. Francisco Diaz
de Villegas, procesado por el delito de anexion de la Isla
a los Estados-Unidos.
43. El segundo de los medios de que se valib fud em-
prender toda clase de obras piblicas A costa y contra la
voluntad del vecindario. Asi, decia 6l, tendrd mdritos
que alegar; y los hacia resaltar mas, tasando las obras
en el double de lo que habian costado, para atribuirse una
economic que era imaginaria.
44. Su repen- Antes del afio y medio de estar en
tien relevo, y posesion de su destino, recibib 6rden
manejos para de la capitania general para q.ue pa-
evitarlo. sAra A encargarse del mismo en la
villa de S. Julian de los Giiines. Como ni habia solicitado,
ni deseaba semejante traslacion, sus amigos satisfacieron
con gusto el deseo que les revel6 tener de que hicieran una
representation al capitan general para que lo dejara en
Villaclara. Las firmas se arrancaron por el mismo estilo
que las cantidades de la suscricioh para su hermana. Hizo
otra por el nismo estilo el ayuntamiento, que 61 presidia,
y A que pertenecian D. Manuel Jimenez, D. Juan Manuel
Martinez, y el duefio de la casa de juego que Hector per-
mitia. Apesar de estos manejos, Hector fud relevado. Al
retirarse este de Villaclara, un hacendado que por medio
de terceras personas le tenia tomados A premio muchos
miles de reales, fud estrechado tan rigurosamente al page,
que se vi6 obligado, para verificarlo, A vender por nienos
precio dos casas nuevas valoradas en mas de 480,000
reales (a).

(a) D. Manuel Hector tampoco pudo star much tiempo en
Gifines, en donde fue relevado por el coronel D. Jacobo de la
Pezuela. Aprop6sito del sistema de vejaciones propio del privnero,
en un comunicado dirigido A la Crdnica de Nueva-Yorck, inserto
en la Esperanza de 24 de agosto de este afio, se lee centre otras
cosas lo siguiente:
Gfiines 18 de julio (de 1850).
aVarias reforms se podrian hacer en esta Isla, que resulta-
rian A satisfaction de todos, ademas de ser de la riayor utilidad.
para el pais. El sistema de tenientes gobernadores militares, pof









45. Breve res Villaclara se reponia de sus que-
piro de los vi- brantos al abrigo dc la moderation,
Ilaelareres. rectitud 6 imparcialidad del nuevO
gobernador coronel D. Ramon Conti. Pero fud breve sa
respiro. Conti tuvo que pasar A Trinidad, y las relaciones
con que cuenta Hector le allanaron el camiro para volver
A ocupar el puesto quc con tanto dolor habia dejado.
46. En vano se harian por ahora averiguaciones so-
bre los hechos apuntados. El terror infundido por Hector
con su conduct impune, ha echado muy hondas raices
en el Animo de aquellos infelices habitantes, y les cer-
rara por much tiempo los libios, A no ser para pro-
nunciar alguna de las alabanzas que arranca el miedo de
ser algtt i dia perseguidos.


ejemplo, no ha probado muy bien hasta ahora; 1por qu6 no se
sustituyen con letrados capaces de interpreter las leyes en mate-
rihs civiles y criminals? Es verdad que el hombre honrado, de
buen juicio y de buenas intenciones, hace el bien en cualquiera
position.
)Por ejemplo, en el dia uno de estos hombres respetables es
nuestro leniente gobernador, coronel D. Jacobo de la Pezuela,
hombre de gran talent, de vast:s conocimientos, recto, huma-
no, enemigo de las multas, procura por todos los medios posi-
bles los adelantos de esta poblacion, y es muy querido de todos.
Podria indicar otras varias reforms, como la del sistema
de mult's y liccncias para transitar; pero creo infiil hacerlo,
porque he enendido que se tra.a seriamente de este asunto. De
ello resultara, a no dudarlo, un gran bien para el pais y para
estos habitantes, tan nobles, tan leales y tan benembritos.D
La allusion parece ser muy direct; al menos no dejarian de
comprenderla todos los que conozcan la capacidad y las demas
cualidades de D. Manuel Hector.




























































































































































































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H~~81Bis


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