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Elogio de Don Prudencio Casamayor, socio numerario de la Real Sociedad de Amigos del País de Santiago de Cuba

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Special Collecti ons RARRBOOKS F \'7 '3 t e S25 I 2-

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ELOGIO DE SOCIO NUMlm.A,E.7.0 DE LA REAL SOCIEDAl) DE AMIGO S DEL PAlS leido POR' Don Juan Baut.ista S:tgal'l'a qu-im se en carg, IMPRESO POR A C VERDO DE LA S O C IED,I D. SANTIAGO DE CUBA. IlIPRENTA DE LA RE.4.L SOCiEDAD ECONmc. \ CARGO DE DON MIGUEL MARTINEZ.

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l e

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Q u e Sil. mor t q u e vou s deplorez v ous s e rve a l a fbis d e con solation et d ex e m p l e ( Bo ssu e/: ome. fun de Ltt's d e Bourbon ) E n m t d i o d e l en t u s iasmo con qu e s eguimos l a mar c h a p atri t i ca. q ue hemos em pr e n dido; e n m ed i o de l a e s p e ran z a ma s l i s o n ge r a d e q ue a l g u n dia p o d amos tocar los efecto s de nuest r o s e sfLle rzos a c tua l e s in s uficie n t es tod avia p a l'a p o der p r e s e nta rlo s d e s de a h ora d e un modo satis fac to rio, IIn h echo l ame nt ab l e h a v e nid o t u rb a r nu e stro goz o y ,\ derramar en n uest ros cor azones un agudo de s con s u elo, u n a p e na amar g u i s i ma, q u e nos h a ce sus pe n der e s t a noche n ue s t r as t a reas, p ara cumplir uno de los mas tri s t e s p e r o talllbie n de los m a s justos d e b e r es que los e s ta t utos nos imponGn: hon ra r la me moria d e uno de nue str0s caro s a m igo s qu e l a m u erte nos acaba de arrebatar: D Pr.CDENGLO CASAMAYO R Per o i e s acas o e ste a cto e l m ero cumplimiento d e u n debe r de e s ta tuto, una vana y e s t e ril ceremonia, dictada por un a de e sa s p asio n e s innobles que por desgracia y para baldon de nuestra e spec i e nos imp e le vec e s la odiosa mentira, 6 a l a d e test a ble li s onj a ? Ni una ni otra cosa es, s eoI'\:s, s ino e l e f e cto de un a gratitud justa, verdadera y pro f unda No es lo primero, por que la Real Sociedad lo h a a c ord ado t a n solo los que se han distinguido pGr sus s e r vicio s ella al pais: no lo segundo por que no pertene cia nuestl'O difunto amigo la encumbrada clase de au torid a d y poder, y nada hay que esperar de l, que yace e n la ete rnidad ni de su desconsol ada familia, que solo podr acompaarnos ser acompaada en el dolor de p.sta

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[4] prdida comun. Sincero pues, nuestro elogi o y m as sncel'O por lo mismo de salir desnudo de los a ta \'os de la ora toria y de los adornos de la elocuencia. L ejos e stoy em pero de lamentarme de esto, por que la \'erda d \10 n()cesita postizas galas: su sola insinuacion basla. Ni qu habia de implorar los ausilios de la oratol'a, p al'll espresar un sentirr,iento que no debe probarse con flores y meta foras y que esl bien maniliesto en el elocuente silcnr.io, y en el aspecto triste y melanclico que adviert0 en todos los semblantes? Puedo, pues entrar confiadamente a ocuparme d e l hombre benemrito que recordmos, "itando tan solo las cortas noticias que he podido r ecoje r d e algunos d e los se rvicios con que conquist la estimacron d e cuail tos aman la pro s peridad del pai s : se rvicios ya rec o nocidos confesados y e logiados por el M. 1. Ayuntamie nto, y va rias autoridades de e sta ciudad, en docum e ntos aute nti cos que su r."lmilia conserva pam su con s uelo y c.omo prenda8 prccios a s de las virtudes de un p a dr e qae nunca llorar bastante. N aci DON PRUDENCIO CASAlIfAYOR el dia 18 de J unio de 1753, en Sa uve-Tene, departamento de los Ba jos Pirineos en Francia, donde se hallaban sus l e jtimo s padres Juan Casamayor consejero del Rey, y teniente general del senescal de Sauve-Terre, y Juana Forcadc Cmmmayor. Hizo su educacion del modo e s merado qu e comprob en el curso de sus dias, y muy j6ve n vino Amrica, residiendo por algun tiempo en esa isla tan pre cios a como infortunada, vctima lastimosa de una revolucion que una equivocada poltica prepar, y la imprudencia consu m. Acosado de esCi ilciago suceso, pues su carcter pacifico, y su apeg. o la industria le hacilln ver con horror los es travios de la razon en esos momentos de desrdenes y des gracias, se traslad la pacifica y hospitalaria Isla dc Cuba, dando con este paso una idea de su prevision, puesto que desde entonces descubri que la paz, este don inestimable del cielo. este fruto precioso de nuestra cordura, haba fijado su venturosa mansion en este suelo. El primer pueblo cubano que pis fu la antigua ciudad de Baracoa, en 1797, pero, sin duda, su genio emprendedor estaba all acotado y por esto se traslad Santiago de Cuba, donde el a, ) de 1800 abri su casa de comercio, la mas fuerte y l'elacionada

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[5] que entonces ecsisti. Veamosle ya aqu, considerandose J considerandole todos como un verdadero espaol; como un homhre iden tificado COII el pais, que no adopt por hace' sus negocios, sino por una simpata irresistible, de que tantas prueba s {)i6 posteriormente. Hu presencia y su capital daban un tiempo podero s o estimulo la industria, y eficaz ejemplo otros estmngeros, y muy particularmente SHS comp ;lt riot as, que no tardaron en imitarle. Y no cont e nto con d a e l ejemplo. atrajo muchos brind ando les su protecciol1, q1le jams n eg CW-lIltos la bllscaron. \' a desele estos momentos com e nz ser' tltil al gobie rno, por que careeienuo s e e n e sta ciudad de un interprete fu nombrado desde lu ego, pOI' que a l p e rfecto con o c imiento de los idiomas, una la cirollnspeccion y resen: a necesarias en este destino, y podia merecer la confianza del gobiel'llo, como e n efecto /a mereci sin taza, y jams la c ontradijo, antes bien, se a umentaba cada dia, y f>iernpre c on mayores l'Ilotivos Entre otros, puedo citar uno que pOI' d gran bien qu e produjo merece una mension e s pecial. Comu era n. Prudencio hombre de estensas y buena s r ela ciones, s upo con mucha anticipacion, que los ingles e s t rataban ele hacer un desembarco en Ia despreve nida ind e [enza Daracoa, y poniendo lo al punto en noticia. del Gobiemo de Cuba, pudo este dar los avisos y dictar las mdidas n ecesarias evitar la catastrofe que amenazaba aque lla indefensa ciudad y quizs toda la isla. De manera que cuando el navio de guerra destinado este ataque quizo vet't'icarlo, {u no solo repelido sino maltrata{fo dejando algunos prisioneros en manos de los nuestros. Util sin duda en esta ocasion D. Prudencio, ro cuando mas servicios prest al Gobierno fu en aquella poca, que vulgarmente llaman de la aspulsioYl. de los franceses, tan marcada en la historia econmica de esta pr o vincia. Hay servicios de grande importancia, que por ser hechos en privado y bajo ulla nece sa ria y prudp.nt e reserva quedan siempre oscurecidos, palpandose solo las bu e nas consecuencias, pero sin conocerse las manos benficas que las prepararon. A esta clase pertenecen los que prest D. Prudencio Casa mayor en esa poca, servicios empero {/Ile 110 han quedarlo del todo olvidados, pOI' que el Ecslflo.

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16] D Sebastian Kindelan, que llevaba entonces las riendas del Gobierno, lo confiesa con honrada y justa franqueza en una certificacion que di Casar(layor en 15 de Abril de 1 8 09, Ya antes y tamhie n de spues de esta poca habia a c re ditado su adhesi o n a l gubierno espaol no s olo con su s stlrvieio s p e rsonal es s ino con su caudal antici p .mdo l as cajas real es en al guna s urgencias s umas considerab l es, dando efe ctos qu e neces itaba el Gobierno, para que se le pa ga:sen cuando este pudies e, c o mo sucedi al r ompe r la gu e'ra co n Francia, en qu e facilit de e ste medo una gran cantidad d e harina que l a Re a l H a cienda hubo menes t e r, s erv i cios no meIlos importantes por su valor que por s u oportunida d Mostrose tambi en esa ge nerosa di spo s ici oll ele nuesb () difunto ami g o en favor d e l gobierno y del pueblo e n dos pocas calamito sas, qu e hubo en 1 801 y 1 80tl en q ue pOi' motivo de la s circun s t ancias que en e s tos aos aflijieron tl'a h e r o ica nacon, f alt Cuba e l indispensabl e artcul o ele la sal. E n a n d ur o conflicto e 1 Gobierno t en t t odo s 1 0 5 medios de remediar la cal amidad, ora apel ando al patrio t i smo d e unos, ora esc it ando el i nte r e s d e los homb re s d e negocios; pero sin ec s ito al g uno, porque las circunstancia s e r an cdticas, ciertos los ries gos que se corrian, y c o rta la r eco mpensa que se esperaba, como no fue se l a de hacer el bien, que solo t iene eco en l as a l mas e levadas, que por desgrac ia y para su ma yor mrito no son mucho s en nin g un pais, n i e n ninguna poc a C a sa m ayor fu el prime r o q u e en ambas ocasione s o curri la n e cesidad, n o sin qu e brantos notables, pues en una de ellas p erdi dos buques y s u s valiosos cargamentos; pero e l g obierno fu se r v id o y e l pueblo consolado, que era su princip a l objeto Pero donde hi z o nues tro difunto amigo los mas importantes servicios; donde desple g con mayor energia sus tal e nto s ; don de m as prob su genio infatigable y su constan c ia inven c ible; dond e se fund una gloria que nadie podr arrebatarle, fu en e l ramo interesantsimo de la agricultura; que es como si se digera, en la primer palanca qu e ha levantado las riquezas de la provincia la altura en que se hall an, el objeto favorito y predilecto de la isla, No atribuir Casa mayor la introduccion del caf en provincia, pues que ya existia en ella esa preciosa planta,

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[7] mucho ante s de su llegada, pero justo es confesar que s u ge nio not abl e m ente emprendedor se debe el desarroyo q u e t u v o e se culti vo; pu es fu uno de los prim e ros y el m a s a rroj ado, infati ga bl e y l a borio s o a g ricultor, aunque al m i s m o tiemp o manejaba con destreza, honradez y buen c s ito e l c a d ucf'o d e Merc urio C ampos incultos, montaa s que s e lla m a r on i n acc es ibl e s, drhe n Casamayor el verse con v erti das h oy e n p r ecios o s y partidos florecientes y poblad o s i.l'on oc e is, SS. el r i c o dis trito de Santa C atalina donde se h alla n los me j o r e s i ngen ios y al g odonales de la provincia ? p ue s l fu el q \le a s o c i a do d e otro s e s trange ros i n dustri o s os, adqu iri e s a inm e n sa comarca para dis t r ib urs e la e n l o l e s y l!:vall[a r l as :mntuoil as haci e ndas que h o y l a pu eb lan. M n s no q u i e ro p o r qu e no es justo, callar e l nombr e d e e s o s estranjero s apr eciable,; que tambien b e n lleva r s u parte d e g lori a . M r. P e dro de la Couldre, :l\o1r. Juan S avon M r. Juan Desp aigne Mr. Antonio Tam al' M r Ped r o Luis y H.eytre (h e rmano s ) Mr. lVla r cia l Leonnrdo !Jura n MI'. J aime Bayeux, 1\1r. Miguel Mu z a rd, MI', B e rnardo Gons de L a ir ac: he aqui los que junto con el p n tl'ia rca ( p e r mit idme S r es que a s i lo lla m e ) jUlljo co n e l p; tr i n r c a Casama y o r f u n da r o n el partido de Sta. Catalina : y dic i e n d o es to, y a no es ne cesa r i o m as sino detenerse' e n dis currir Lodas las r i q uezas todos los bi e n e s que ese p as o h a tra i d o l a a g r i cu lt u r a al com e rcio, la pobla c ion; e n un a p a labra a l e n gmndec imie nto dlil pais. Mas s i e n e s t e G l S O l e ac omp aaron otros, por lo colo s a l d e l a emp r es a 110 f u l o mismo. e n la adqui s i c ion de o t l'as dila ta d as comarcas d e es p esos bo sq ues, y empin a d a s mon taas h a bi tadas tan s olo por al g unos animales t a r a c es, p o r e l s elvati co a fric a no, qu e b usca en la sole dad y e s p es ura d e los b o s qu es tranquila albe r g ue su ge nial d e s id i a se g uro a silo contra la pers ecucion de irri i a d o du e o Difcil p a r eca hacer til es montes tan e s ca.r I Jados; m a s qu n o c e de la industria cuando est unida la inte lige ncia y aus ili a d a por l a constancia? No tard mucho e n a dquirir la a gl'cultura un empuje poderoso en manos d e nues tro amig o, que inf atig abl e en el trabajo, crus de caminos a qu ellos s olit a r ios c a mpos, caminos que l mis mo trazaba y dirijia, sufriendo todo el rigor de nuestro clima, toda s las priv a ciones de aquellos lu g ares, toda la. in-

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[S} temperie : de los desiertos. Parece me Sres. que e s toy viendo al v e nerable anciano, vestido cual hombre de campo; un .;"Qrto alfanje en la cintura; el teodolite en una mano, y el jalon en la otra tre pando qu e no subiendo, por aquellas sierras, tes tigos p e rpetuos de sus afanes, como lo fu e r o n las piramid es de Egipto, d e la ambicion de un guerrero, para dar un ejemplo de actividad y previ s ion, y a bril un fertil man a ntial de bien e s la pl'Ovillcia de Cuba. Com plazcase otro en describir el momento en que el estrat jico traza un plan de bata lla, en que van derramarse: torrentes de sangre humana, a c aso para sostener un prin. cipio fal s o 6 erroneo, quiz el capricho de al g un hom hre si se quiere para d e f ender la justicia y la dignidad n a cional. Sublime ser por cierto e s e instant e ; mas-ipoI' qu no lo ha de s e r tar ohien aquel en que pacifica y calm o samente un genio ilustrado y constante echa los cimiento s la fortuna de mill a res de familias atrae ciudadano s la patria, les d riquezas, estabilidad al rden, compaero insepar a ble de la industria, y anuda l a s rela ciones sociales? Humildes silencio sos son estos servicio s mas no por esto mno s importantes, que los de e sos hom bres ruidosos, que se abren paso a la inmortalidad por entre desgracias sin cuento, que conmueven los corazones ma s e mpedernidos. Los pinges cafetales Limones, Sierra-maes tra, Amistad, El llamon, Damajayabo, record arn mente al cubano agradecido, el memorable e s tI'anjero ;1 quien deben e csistencia ellos impondrn si lencio los que vagamente declaman contr-a la industri a de los estF a njeros; aunque por fortuna no ecsisten entre no sotros hombres que ab-riguen tan aejas y ridculas preocu paciones, que han desaparecido como el humo ante la antorcha brillante de la ciencia econmiea, y cedido la irresistible fuerza de la esperiencia. A prop s ito de esto, Sres., me acuerdo ahora de b parte directa y notahle que nuestro lamentado amigo tuvo en el importante rilmo de minera, de este ramo, que tamhien, merced la industria estrangera, forma hoy una d e las riquezas cubanas y es una de nue stras mas fundada s y aLageas esperanzas. Su nomhre corre mezclado coG. la historia de 'la miner a de Cuba, y si quereii las prue bas, abrid el c digo minero, y sus pginas os lo recordarn

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[9] para siempre, pues en ellas aparece solcito procurador ue' las gracias que para medrar ha menester esta azarosa y aventurada industria. Y si aun quereis mas pruebas, las tendreis en los registros y archivos de la inspeccion de minas, y aun mejor, en ese pueblo, poco ha miserable y lIulo, hoy feliz y con ecsistencia y riquezas positivas: Salltiago del vulgarmente llamado el Core. All ha llareis una empresa mista de nacionales y estranjeros, hOllrados industl'os08, en cuya organizacion tuvo una parte muy activa: all hallareis tambien las huellas de una empresa colosal que acometi, aunque por desgracia del pais, mas bien que de l mismo, sin ecto feliz; pero hay espe culaciones que aunque se malogren, siempre honran al que Jas acomete, pOI' que prueban en l un nimo grande, constante y generoso. Esta materia me recuerda otra obra que debemos su laboriosidad y constancia. Hablo Sres. de la Calzada d e l camino real de la Isla que comienza en la que hizo el Rr. Brigadier D. Eusebio Escudero, (yen e!lta tambien tuvo intel'vencion muy directa y eficaz) y termina cerca dd arroyo_ Gascoll; obra que acometi llevado tan solo de ese genio emprendedor, que rayaba en mana; de ese apego innato en l 1 estar siempre ocupado en trabajos graves y fatigosos, El de esta calzada, l e jos de haberle dejado uti lidad alguna, le produjo quebrantos, que l no consider talesl pues debiendo su inteligencia y laboriosidad una fortuna brillante, no buscaba en este trabajo una ganancia pecuniaria que no necesitaba, sino un ttulo mas las considp.raciones del Gobierno y al aprecio de sus convecinos. Esta empresa despierta en mi memoria aquella otra de un nuevo camino de Cuba la villa del Cobre, cuyo trazo hizo personalmente, acortando la di$tancia en casi una cuarta parte; y con un declive de dos y media { tre,-.: pulgadas por toeza, solo en uno dos parajes y en muy cortos trechos; circunstancia muy notable en terrenos tall quebradQs, de montaas tan como las que siembran toda esa comarca. Por este proyecto se unen en el 'Cobre los caminos de Bayamo, y sus ramificaciones, como tambienlos del brazo de Cauto, Hongoloso : 'go, Hermitaio, Nimanima y demas d"ll Oeste. que fGrmando un centro general en aquella villa, le daria elenentos de la mas

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. [10] importancia para su pro s peridad y riqnezfls. Con razon, seor es l e buscaba el Gobiel'l1o parfl todas estas obras, y le encarg much as comi s ion e s que d esempe Con razon obtuvo del mismo gebicrno des tinos pblicos, aunque su mod estia l e al e j a ba de ellos No s otros mismos le nombramos Presidente de nu e stra de Agricultura, pero, bi e n sea p o r esa mod es tia con que realzaba mas sus h e llas cualidades, por qu e realmente se preparaba 'un viaje que l e ecsijian sus n egocios y que no lle g verificar, l se escu s cortesmente y con espre s iOlles li sonje ras, de eje rc e r el cargo. De Hl simpata por esta So cied a d solo dir que no l a olvid ni en sus ltimos instantes pues la h a l egado las obras mas int e r esan t es de s u rica libreria. Mas si hasta aqu he considerado Casa ma yo r como un vecino TItil, solcito cuando fu comerciante atinado cuand o calculador, estudioso cuando agricultor; y bajo t odos a s pec tos honrad o, constante, ilustrado y b e n fico, no d eb o olvidar que tamb ien en l o dom s tico fu un pa d r e amoruso; se tenia en l un hombre franco y d i sp u es to s e rvil' cuantos le ocupaban; era un anci ano de conversacion grata, amena instructi\'a, sin. partici, 'ar de los a ch aques y preoc upaciones de esa edad que no se des cub ri a e n su r obustez, a g ilidad idea s ; y un amigo, .que no cs peraba se r solic itado por sus amigos, sino que se anticipHba s ervi rl es cc,mo el orador romano decia que de be n ser los amig o s . Mas estaba ya Casamayor en el ocaso de su vida y de bia esta terminar; p e ro terminal' del modo que ordinariarr.ente muere el h ombre til y d e conci encia tranqui la. O cupado en 105 qu e ha ce res d e su h a cienda predil ecta, fu ,sa l tado del m a l que nos lo arreba t e n solo tres dias de enfe r m e dad, pero ser atormentndo por dolor de nin gun a cla se, y r odeado de su familia, de sus llumeroso s ami gos, de sus fie l e s criado s que m as qu e un amo tuvi e ron s ie m p r e en l un padre ti e rno, un protec t o r decid ido. Su muerte ru la ima ge n de un s u e o apacibl e y d e el l a puede decirse lo contrario de lo que Ciceron dijo de l a de su ami g o Es c ipion, pues si la pronti t ud con que la de este sucedi, le q uit el dolor de sentir l a, la d e Casa mayor le di el tiem po de saborearla. S i, se ores, de saborearla digo, por que ese momento es dulce para. quien llega l sin tormen tes en su conciencia, sin m a nchas en su rtputacion, y

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[ll] dejando s6lidamente asegurada la suerte de sus descendiente s As muri e l 18 de Marzo de este ao el hombr!il que supo labrarse una cuantiosa fortun a con el trabajo y la economa, pero una economa prudente y s in des viar s e nunca de la senda d e l honor; el homl)re en fin, q ue yo no he dudado llamar el patriarca de l a agri cultura cubana. A su familia dej a un buen nombre d e qu e honrarse, la industria un cultivador que lame n ta r, est a Soci e dad uno de sus mas bene mritos reinstaladores que s entir, y tocios, una prueba incontrastable de que con la indu s tri a y la honradez se logra tambi e n vivir e n la m e mori a d e los hombres mas all de la tLtmba Junio 11 de 1042.


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Material Information

Title:
Elogio de Don Prudencio Casamayor, socio numerario de la Real Sociedad de Amigos del País de Santiago de Cuba leído en la sesión del día 11 de junio de 1842
Physical Description:
11 p. : ; 20 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sagarra, Juan Bautista
Publisher:
Imprenta de la Real Sociedad Económica, à cargo de Don Miguel Martinez
Place of Publication:
Santiago de Cuba
Publication Date:

Subjects

Genre:
non-fiction   ( marcgt )

Notes

Citation/Reference:
Trelles, C.M. Bib. cubana s. 19,
General Note:
Pages 5-6 misbound following p. 10.
Statement of Responsibility:
por Juan Bautista Sagarra ...

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 53060895
ocm53060895
System ID:
AA00017947:00001

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Title:
Elogio de Don Prudencio Casamayor, socio numerario de la Real Sociedad de Amigos del País de Santiago de Cuba leído en la sesión del día 11 de junio de 1842
Physical Description:
11 p. : ; 20 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sagarra, Juan Bautista
Publisher:
Imprenta de la Real Sociedad Económica, à cargo de Don Miguel Martinez
Place of Publication:
Santiago de Cuba
Publication Date:

Subjects

Genre:
non-fiction   ( marcgt )

Notes

Citation/Reference:
Trelles, C.M. Bib. cubana s. 19,
General Note:
Pages 5-6 misbound following p. 10.
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por Juan Bautista Sagarra ...

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*O5IO DE DON 6BUcENCIB CSSAMAB01%

















1842





byly;P; J;n ?T~eOl~p*
378 aQ5 ti>r
PEELC~b~S --~.~3





















ELOGIO

DE



SOCZO UMIEEEB@RAWS O

DE LA REAL SOCIEDAD DE AMIGOS DEL PAIS



leido

enfmla leon def Ala 4 dc jdll de 4d8I2

POR

Don Juant Bautista Sagarra

d quien se cncarg6,

E IMPRESO POR ACUERDO DE LA MISMA SOCIEDAD.


SANTIAGO DE CUBA.

IMPRENTA DE LA REAL SOCIEDAD Ecox6mICA,
1 CARGO DE DON MIGUEL MARTINEZ.





























C'



o
-1



















Que sa mort, que vous deplorez, vous
serve A la fois de consolation et d'exemp]e.
(Bossuct: orac. fun de Luis de Bourbon)


En medio del entusiasmo con que seguimos la mar-
cha patri6tica que hemos emprendido; en medio de la es-
pcranza mas lisongera, do que algun dia podamos tocar los
efcctos de nuestros esfuerzos actuales, insuficientes todavia
para poder presentarlos desde ahora de un modo satisfac-
torio, un hccho lamentable ha venido ; turbar nuestro go-
zo y h derramnar en nuestros corazones un agudo descon-
suelo, una pena amarguisima, que nos hace suspender esta
noche nuestras tareas, para cumplir uno de los mas tris-
tes, pero tambien de los mas justos deberes que los esta-
tutos nos imponsn: honrar la memorial de uno de nuestros
caros amigos, que la muerte nos acaba de arrebatar: D.
PRUDENCIO CASAMAYOR.
Pero jes acaso este acto el mero cumplimiento de un
deber de estatuto, 6 una vana y esteril ceremonia, dicta-
da por una de esas pasiones innobles que por desgracia y para
baldon de nuestra especie nos impele i veces A la odiosa mentira,
6 h la detestable lisonja? Ni una ni otra cosa es, seio-
res, sino el efecto de una gratitud just, verdadera y pro-
funda. No es lo primero, por que la Real Sociedad lo ha
acordado tan solo A los que se ban distinguido por sus ser-
vicios 6 ella 6 al pais: no lo segundo por que no pertene-
cia nuestro difunto amigo A la encumbrada clase de au-
toridad y poder, y nada hay que esperar de 61, que yace
en la eternidad, ni de su desconsolada familiar, que solo po-
dra acompafiarnos 6 ser acompafiada en el dolor de esta


~ _P~







[4]
pardida comun. Sincere e-, pues, nuestro elogio, y mas sin-
cero por lo mismo de salir desnudo de los atavios de la
oratoria y de los adornos de la elocuencia. Lejos estoy em-
pero de lamentarme de esto, por que la verdad no necesi-
ta postizas galas: su sola insinuacion basta. Ni i qu6 ha-
bia de implorar los ausilios de la oratoria, para espresar
un sentirniento que no debe probarse con flores y meta.
foras, y que estA bien manifiesto en el elocuente silencio,
y en el aspect triste y melanc61ico que advierto en to-
dos los semblantes? Puedo, pues, entrar confiadamente A ocu-
parme del hombre benem6rito que recordamos, citando tan
solo las cortas noticias que he podido recojer de algunos de
los servicios con que conquist6 la estimacron de cuan-
tos aman la prosperidad del pais: servicios ya reconocidos,
confesados y elogiados por el M. I. Ayuntamiento, y va-
rias autoridades de esta ciudad, en documents autenticos
que su desconsolada familiar conserve para su consuelo y
como prendas preciosas de las virtudes de un padre que
nunca llorard bastante.
Naci6 DoN PRUDENCIO CASAMAYOR el dia 18 de Ju-
nio de 1763, en Sauve-Terre, departamento de los Ba-
jos Pirineos en Francia, donde se hallaban sus lejitimos
padres Juan Casamayor consejero del Rey, y teniente
general del senescal de Sauve-Terre, y Juana Forcade
Casamayor. Hizo su education del modo esmerado que
comprob6 en el curso de sus dias, y muy j6ven vino a
America, residiendo por algun tiempo en esa isla tan pre-
ciosa como infortunada, victim lastimosa de una revolution
que una equivocada political prepare, y la imprudencia consu-
ni6. Acosado de ese aciago suceso, pues su carActer pacifico,
y su apego A la industrial le hacian ver con horror los es-
travios de la razon en esos moments de des6rdenes y des.
gracias, se traslad6 d la pacifica y hospitalaria Isla de Cuba,
dando con este paso una idea de su prevision, puesto que desde
entonces descubri6 que la paz, este don inestimable del
cielo, este fruto precioso de nuestra cordura, habia fijado
su venturosa mansion en este suelo. El primer pueblo cu-
bano que pis6 fud la antigua ciudad de Baracoa, en 1797,
pero, sin duda, su genio emprendedor estaba alli acotado
y por esto se traslad6 a Santiago de Cuba, donde el afil de 1800
abri6 su casa de comercio, la mas fuerte y relacionada








[5]
que entonces ecsisti6.
Veamosle ya aqui, considerandose y considerandole
todos como un verdadero espafiol; como un hombre iden-
tificado con el pais, que no adopt por hacer sus negocios,
sino por una simpatia irresistible, de que tantas pruebas
di6 posteriormente. Su presencia y su capital daban a un
tiempo poderoso estimulo A la industrial, y eficaz ejemplo
A otros estrangeros, y muy particularmente 6 sas compa-
triotas, que no tardaron en imitarle. Y no content con dar
el ejemplo, atrajo A muchos brindandoles su protection, que
jams neg6 A cuantos la buscaron.
Va desde estos moments comenz6 A ser uitil al go-
bierno, por que careciendose en esta ciudad de un inter-
prete fu6 nombrado desde luego, por que al perfecto cono-
cimiento de los idiomas, unfa la cirounspeccion y reserve
necesarias en este destiny, y podia merecer la confianza del
gobierno, como en efecto la mereci6 sin taza, y jamAs la
contradijo, antes bien, se aumentaba cada dia, y siempre
con mayores motives, Entre otros, puedo citar uno que por
el gran bien que produjo merece una mension especial. Co-
mo era ). Prudencio hombre de estensas y buenas rcla-
clones, supo con much anticipation, que los ingles's tra-
taban de hacer un desembarco en la desprevenida 6 inde-
fenza Baracon, y poniendolo al punto en noticia del Go-
bierno de Cuba, pudo este dar los avisos y dictar las me-
didas necesarias a evitar la catastrofe que amenazaba A aque-
la indefensa ciudad y quizds a toda la isla. De manera
que cuando el navio de guerra destinado 6 este ataque
quizo verificarlo, fud no solo repelido sino maltratado de-
jando algunos prisioneros en manos de los nuestros.
Util fu. sin duda en esta occasion D. Prudencio, pe-
ro cuando mas servicios prest6 al Gobierno fu6 en aquella
6poca, que vulgarmente Ilaman de la espulsion de losfran-
ceses, tan marcada cn la historic econ6mica de esta pro-
vincia. Hay servicios de grande importancia, que por scr
hechos en privado y bajo una necesaria y prudent reser-
va quedan siempre oscurecidos, palpandose solo las bue-
nas consecuencias, pero sin conocerse las manos ben6ficas
que las prepararon. A esta clase pertenecen los que prest6
P. Prudencio Casamayor en esa 6poca, servicios empero que
no han quedado del todo olvidados, por que el Ecsino. Sr.








[6]
D. Sebastian Kindelan, que Ilevaba eritonces las riendas del
Gobierno, lo confiesa con honrada y just franqueza en una
certification que di6 6 Casamayor en 15 de Abril de 1809.
Ya antes y tambien despues de esta 4poca habia
acreditado su adhesion al gobierno espaniol no solo con sus
servicios personales, sino con su caudal, anticipando A las
cajas reales en algunas urgencias sumas cotsiderables, 6 dan-
do efectos que nccesitaba cl Gobierno, para que se le pa-
gasen cuando este pudiese, como sucedi6 a] romper la guer-
ra con Francia, en que facility de este mcdo una gran
cantidad de harina que la Real Hacienda hubo rnmnester,
servicios no menos importantes por su valor que por su
oportunidad.
Mostrose tambien esa generosa disposicion de nuest!o
difunto amigo en favor del gobicrno y del pueblo en dos
epocas calamitosas, que hubo en 1801 y 1808, en que por
motivo de las circunstancias que en estos aiios aflijieron 6 nues-
tra heroica nacion, falt6 A Cuba el indispensable articulo de
la sal. En tan duro conflict el Gobierno tent6 todos los
medios de remediar la calamidad, ora apelando al patrio-
tismo de unos, ora escitando el interes de los hombres de
negocios; pero sin ecsito alguno, porque las circunstancias
eran critics, ciertos los riesgos que se corrian, y corta la
recompensa que se esperaba, como no fuese la de hacer el
bien, que solo tiene eco en las almas elevadas, que por
desgracia y para su mayor m6rito no son muchos en nin-
gun pais, ni en ninguna epoca. Casamayor fu6 el primero
que en ambas ocasiones ocurri6 A la necesidad, no sin que-
brantos notables, pues en una de ellas perdi6 dos buques
y sus valiosos cargamentos; pero el gobierno fu6 servido y
el pueblo consolado, que era su principal objeto.
Pero donde hizo nuestro difunto amigo los mas im-
portantes servicios; donde despleg6 con mayor energia sus ta-
lentos; donde mas prob6 su genio infatigable y su constan-
cia invencible; donde se fund6 una gloria que nadie podra
arrebatarle, fud en el ramo interesantisimo de la agricul-
tura; que es como si se digera, en la primer palanca que
ha levantado las riquezas de la provincial a la altura en
que se hallan, el objeto favorite y predilecto de la isla.
No atribuir6 a Casamayor la introduction del caf6 en esta
provincia, pues que ya existia en ella esa preciosa plant








[7]
much antes de su legada, pero just es confesar que A
su genio notablemente emprendedor se debe el desarroyo
que tuvo ese cultivo; pues fu6 uno de los primeros y el
mas arrojado, infatigable y laborioso agricultor, aunque al
mismo tiempo mancjaba con destreza, honradez y buen dc-
sito el caduceo de Mercurio. Campos incultos, montafias que
se llamaron inaccesibles, dcben 6 Casamayor el verse con-
vertidas hoy en preciosos verjeles, y partidos florecientes y
poblados. ,Conoceis, SS., el rico distrito de Santa Catalina
donde se hallan los mejores ingenios y algodonales de la
provincia? pues el fu6 el que asociado de otros estrange-
ros industriosos, adquiri6 esa inmensa comarca para dis-
tribuirsela en lotes, y levantar las suntuosas haciendas que
hoy la pueblan, Mas no quiero, por que no es just, callar
el nonbre de esos estranjeros apreciables que tambien de-
ben llevar su part de gloria. Mr. Pedro de la Couldre,
Mr. Juan Savon, Mr. Juan Despaigne, Mr. Antonio To-
mas, Mr. Pedro Luis y Gui:lermo Keytre (hermanos) Mr.
Marcial Leonardo luran, Mr. Jaime Bayeux, Mr. Miguel
Muzard, Mr. Bernardo Gons de Lairac: he aqui los que
junto con el patriarca (permitidme Sres. que asi lo llame)
junto con el patriarca Casamayor fundaron el partido de Sta.
Catalina: y diciendo esto, ya no es necesario mas sino detenerse
en discurrir todas las riquezas, todos los bienes que ese
paso ha traido a la agriculture, al comercio, A la pobla-
cion; en una palabra al engrandecimiento del pais.
Mas si en este caso le acompatiaron otros, por lo
colosal de la empresa, no fu6 lo mismo en la adquisicion'
de otras dilatadas comarcas de espesos bosques, y empina-
das montafias, habitadas tan solo por algunos animals mon-
taraces, 6 por el selvatico africano, que busca en la sole-
dad y espesura de los bosques tranquil albergue a su ge-
nial desidia 6 seguro asilo contra la persecucion de irri-
tado duciho. Dificil parecia hacer ritiles, montes tan escar-
pados; mas ;qu6 no cede 6 la industrial cuando esta unida
A la inteligencia y ausiliada por la constancia? No tard6
much en adquirir la agriculture un empuje poderoso en
manos de nuestro amigo, que infatigable en el trabajo, crus6
de caminos aquellos solitarios campos, caminos que 61 mis-
mo trazaba y dirijia, sufriendo todo el rigor de nuestro cli-
ma, todas las privaciones de aquellos lugares, toda la in-








[8
temperie: de los desiertos. Pareceme Sres. que estoy vien-
do al venerable anciano, vestido cual hombre de campo; un
corto alfanje en la cintura; el teodolite en una mano, y
el jalon en la otra, trepando que no subiendo, por aque-
las sierras, testigos perpetuos de sus afanes, como lo fue-
ron las piramides de Egipto, de la ambition de un guer-
rero, para dar un ejemplo de actividad y prevision, y abrir
un fertil manantial de bienes a la provincial de Cuba. Com-
plazcase otro en describir el moment en que el estrat&-
jico traza un plan de batalla, en que van A derramarse
torrentes de sangre humana, acaso para sostener un prin-
cipio falso 6 erroneo, 6 quizd el capricho de algun hom-
bre, 6 si se quiere para defender la justicia y la dignidad
national. Sublime sera por cicrto ese instant; mas" por que
no lo ha de ser tambien aquel on que pacifica y calmo-
samente un genio ilustrado y constant echa los cimientos
a la fortune de millares de families, atrae ciudadanos
6 la patria, les di riquezas, estabilidad al 6rden, com-
pafiero inseparable de la industrial, y anuda las rela-
ciones sociales? Humildes, silenciosos son estos servicios,
ras no por esto minos importantes, que los de esos hom-
bres ruidosos, que se abren paso a la inmortalidad por en-
tre desgracias sin cuento, que conmueven los corazones mas
empedernidos, Los pingiies cafetales Limones, Sierra-maes-
tra, Amistad, El Ramon, Damajayabo, recordaran eterna.
mente al cubano agradecido, el memorable estranjero Ai
quien deben ecsistencia provechosa: ellos impondrfn si-
lencio A los que vagamente declaman contra la industrial
de los estranjeros; aunque por fortune no ecsisten entire no-
sotros hombres que abriguen tan aiiejas y ridfculas preocu-
paciones, que han desaparecido como el humo ante la an-
torcha brillante de la ciencia econ6mica, y cedido i la irre-
sistible fuerza de la esperiencia.
A prop6sito de esto, Sres., me acuerdo abora de la
parte direct y notable que nuestro lamentado amigo tuvo
en el important ramo de mineria, de este ramo, que tam-
bien, merced i la industrial estrangera, forma hoy una de
las. riquezas cubanas y es una de nuestras mas fundadas
y alagiienas esperanzas. Su nombre corre mezclado con
la historic de-la mineria de Cuba, y si quereis las prue-
bas, abrid el c6digo minero, y sus piginas os lo recordarin








[9]
para siempre, pues en ellas aparece solicilo procurador de
las gracias que para medrar ha menester esta azarosa y
aventurada industrial. Y si aun quereis mas pruebas, las
tendreis en los registros y archives de la inspection de
minas, y aun mejor, en ese pueblo, poco ha miserable y
nulo, hoy feliz y con ecsistencia y riquezas positives: San-
tiago del Prado, vulgarmente Ilamado el Cobre. Alli ha-
Ilareis una empresa mista de nacionales y estranjeros, hon-
rados 6 industriosos, en cuya organization tuvo una parte
muy active: alli hallareis tambien las huellas de una em-
presa colosal que acometi6, aunque por desgracia del pais,
mas bien que de 61 mismo, sin ecsito feliz; pero hay espe-
culaciones que aunque se malogren, siempre honran alque
las acomete, por que prueban en 61 un Animo grande, cons-
tante y generoso.
Esta material me recuerda otra obra que debemos A
su laboriosidad y constancia. Hablo Sres. de la Calzada del
camino real de la Isla que comienza en la que hizo el
Sr. Brigadier D. Eusebio Escudero, (y en esta tambien tu-
vo intervention muy direct y eficaz) y terminal cerca del
arroyo Gascon; obra que acometi6 llevado tan solo de ese
genio emprendedor, que rayaba en mania; de ese apego
innato en 1l a estar siempre ocupado en trabajos graves y
fatigosos, El de esta calzada, lejos de haberle dejado uti-
lidad alguna, le produjo quebrantos, que 61 no consider
tales, pues debiendo A su inteligencia y laboriosidad una for-
tuna brillante, no buscaba en este trabajo una ganancia
pecuniaria que no necesitaba, sino un titulo mas A las
considoraciones del Gobierno y al aprecio de sus convecinos.
Esta empresa despierta en mi memorial aquella otra
de un nuevo camino de Cuba A la villa del Cobre, cuyo
trazo hizo personalmente, acortando la distancia en casi
una cuarta parte; y con un declive de dos y media 6 trees
pulgadas por toeza, solo en uno 6 dos parajes y en muy
cortos trechos; circunstancia muy notable en terrenos tan
quebrados, de montafias tan escarpadas, como las quesiem-
bran A toda esa comarca. Por este proyecto se unen en el
Cobre los caminos de Bayamo, y sus ramificaciones, como
tambien los del brazo de Cauto, Hongoloso.go, Hermitafio,
Nimanima y demas del Oeste. que formando un centro ge-
neral en aquella villa, le daria elementos de la mas alt.








[o10]
importancia para su prosperidad y riquezas.
Con razon, seiiores, le buscaba el Gobierno para to-
das estas obras, y le encarg6 muchas comisiones que desem-
pefi6 dignamente. Con razon obtuvo del mismo gobicrno des-
tinos pdblicos, aunque su modestia le alcjaba de ellos. No-
sotros mismos le nombramos Presidente de nuestra Seccion
de Agriculture, pero, bien sea por esa, modcstia con que
realzaba mas sus bellas cualidades, 6 por que realmente
se preparaba a un viaje que le ecsijian sus negocios, y que
no lieg6 6 verificar, 6l se escus6 cortesmente y con espre-
siones lisonjeras, de cjercer el cargo. De su simpatia por
esta Sociedad solo dire que no la olvid6 ni en sus iltimos
instantes, pues la ha legado las obras mas interesantes de
su rica libreria. Mas si hasta aquf he considerado A Casa-
mayor como un vecino litil, solicito cuando fu6 comerciante,
atinado cuando calculador, estudioso cuando agricultor; y
bajo todos aspects honrado, constant, ilustrado y bendfico,
no debo olvidar que tambien en lo domestico fud un pa-
dre amoruso; se tenia en 41 un hombre franco y siempre
dispuesto a servir 6 cuantos le ocupaban; era un anci;no
de conversation grata, amena 6 instructive, sin particirar
de los achaques y preocupaciones de esa edad, que no se des-
cubria en su robustez, agilidad d ideas; y un amigo, que no es-
peraba 6 ser solicitado por sus amigos, sino que se anticipaba A
servirles, como el orador romano decia que deben ser los amigos.
Mas estaba ya Casamayor en el ocaso de su vida y de-
bia esta terminar; pcro terminal del modo que ordinaria-
mente muere el hombre itil y de conciencia tranquil.
Ocupado en los quehaceres de su hacienda predilecta, fud
;saltado del mal que nos lo arrebat6 en solo tres dias de
enferrnedad, pero sin ser atormentado por dolor de ningu-
na clase, y rodeado de su familiar, de sus numerosos ami-
gos, de sus fields criados, que mas que un amo tuvicron siem-
pre en 1l un padre tierno, un protector decidido. Su muerte
fud la imagen de un sueiio apacible y de ella puede decirse
lo contrario de lo que Ciceron dijo de la de su amigo Es-
cipion, pues si la prontitud con que la de este sucedi6, le
quit6 el dolor de sentirla, la de Casamayer le di6 el tiem-
po de saborearla, Si, seiiores, de saborearla digo, por que
ese moment es dulce para quien Ilega dl1 sin tormen-
tes en su conciencia, sin manchas en su rcputacion, y









dejando s6lidamente asegurada la suerte de sus descendientes.
Asi muri6 el 18 de Marzo de este ario el hombre
que supo labrarse una cuantiosa fortune con el trabajo y
la economic, pero una economic prudent y sin desviarse
nunca de la senda del honor; el hombre en fin, que yo
no he dudado llamar el patriarca de la agriculture cuba-
na. A su familiar deja un buen nombre de que honrarse,
a la industrial un cultivador que lamentar, A esta Socie-
dad uno de sus mas benembritos reinstaladores que sentir, y
A todos, una prueba incontrastable de que con la industrial
y la honradez se logra tambien vivir en la memorial de
los hombres mas allA de la tumba.

Junio 11 de 1842.








9.