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Discurso sobre educación moral i relijiosa en Cuba

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Special CoUections RARE BOOKS

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DISCURSO s o B RE' EDUCAqON MORAL 1 RELIJIOSA EN POR MATANZAS. Ti. ngrafltl de Salin e r o i CO!l1p au : le1t8, .-

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DISCURSO. La mere de famille est une puissance morale qui fcconde la pense. L. AIME MARTIN. El manifestar la importancia de la educacion moral i relijiosa, recomendar a los padres el em p e o ele estimarla por el primer elemento de la felicidad de sus hij os i persuadir los directores de colejios de la necesidad de reconocerla: como' base de toda buena enseanza, es asunto en cuya d e mostracion debieran ocuparse los mejores in jenios de esta Isla. Porque las verdades de gran trascendencia como que parecen mas bien autori. zadas con la recomendado n de nombres conoci dos en la repblica de las letr.as, i que en tanto mas se estiman por los pueblos, en cuanto aque llos qne las dicen i aplauden han merecido mayo res titulos a la confianza pblica. Pero ya que falten en nosotros mritos bas tantes COl 1 IIue inclinar e l nimo de nuestros compatriotas a oh' i a seguir lluestl'aS opiniones sobre

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lllH1 matria tan importante i delicada como lo e s sta, sbranos confianza en que s e nos disculpar n l os errores de nuestro pobre saber i escasos ta l entos en gracia de los deseos de bien que, sin sor n osotros parte a contenerlos i reprimirlos, no s arrastran a tocarlas en este brve discurso: per s uadidos de los infinitos bienes qne de seguirlas i e stimarlas los seores profesores i padres de fa milia s obr.e los hijos de Cuba. Trataremos, pues, de la preferente d e I n ve1'elaele1Yt educctcion moml i relijiosa, i ele los medios ele que en nuestras eswelas se le d la impm'tcncia lat'ttul debidas; demostrando, 1. o que el ver da der.o lug'ar de la educacion moral i relijiosa es la c asa paterna: 2. o que la madre cubana no pue de UepQ,l' .deber que le impone la sociedad : o, que es preciso trasladar, en cuanto sea po s i bJe ) a las escuelas i colejios aquella educacion, en tanto que la, s madres no puedan desempearl a c onvenientemente: 4. o por qu medios la edu c acion moral i r elijiosa se Jene ,ra. i pro v e chosa en nuestra Isla En tiempos no mui distantes ele los nuestro s era vulgar la opinion de ql!e la educacion de l a infancia principiaba al entrar los nios por pri. mera vez en las escuelas. Tan arraigado estaba e n i odos este error, que la madre creia cumplir con la. s leyes i los deberes de la naturale za i de la s o c iedad, atendiendo solamente a la con s ervacion i t I desarrollo fisico de la familia I cu a l p u di e r a s e r s te e n medio d e tan lam en t able ig noranci a f c il es d e cOlnprend e r a l o s que) n lm:! c iando los

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elantos IlCllOs en la educacion, ontemplan hoi con dolor cuan dis t antes nes h allamos de una me d iana perfecciono Porque si bi e n es verdad q u e e scrito r es distinguidos han derramado la luz cla r a d e s u brillante injenio e n el anlisis de las cau s as que h a n estacionado los antig uos errores, i han e scla r ecido tambie n con una discusion profusa los principios en que debe descamar la educacion de l os pueblos modernos ; el poder de estas verda des e st encerrado en un crculo estrecho de individ uos, i ni ha tomado la estension necesaria para (lue sean mui provechosas, ni estan resueltas aun otras en graI,l nmero por los mismos que emplean s us talentos en esta importarltsima materia. Pero ya todas estos ilustres escritores cOllvi enen en que son dos cosas distintas la educacion i la e n seanza; atribuyendo el deber d e la prim e r a a la tierna solicitud del amor m aterna l desde los primeros dias d e nuestra vida, i la segunda al cuidado r eflecsivo d e profesores ilustrados; c:ompl'endiendo en aquella el desarrollo fisi co! e l ejerci c io de la mora l civil i relijiosa, i en sta el culti v o del entendimiento en ciertos ramos del saber ]lUmano; i hermanando la una i la otra de t a l modo que marchen ambas unidas siempre i ansiliadas mutuamente en e l noble empeo de l a mejora i pcrfeecion d e la f a milia. o Esta sbi.a distincion coloca e n el hogar domstico el mas importante d e los cuidados d e l hombre, i atribuye a la madre u n a in:fluencia en e l bienestar d e l a sociedad. 'S, la madre sola pue de completa r el gran d esarrollo d e l as fa cllltades mas necesa r ias a la fel i cidad priva d a; c nseiautlo c on un f'jemplo comtantc de virtud eu

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-6-lo que estr\'a la verdadera moral, en \Ina eutlll en que, aislada la familia d e todas las trabas que mas tarde le oponen las pasiones i las preocupa ciones al ejercicio templado de las prcticas vir tuosas, puede subordinarse a la observacion i a la. imitacion de las costumbres del hogar paternt' con el vivo interes que naturalmente despierta en su espritu el celo de la madre. Ni quin como ella . .;;; lJOdr emplear mayor tiempo en el estudio de la ndole de ms hijos, aprovechar con mas blandura las ... de que cada dia se ofrecen a S o mfahgable, moderar la natu-'-,J;lJ indolencia i vo lbilidad de la niez i llevarla lentamente a la comprension de las virtudes cristianas i al amor) ejercicio de los deberes mora les? Enhorabuna que mas adelante, i ste ser u -110 Je los efectos de la. educacion domstica bien dirijida, se ilustre su entendimiento con la razon ae tan sublimes verdades, que la espectacion i el de la naturaleza los lleve a investigar los adelantos de la humanidad en el estudio i en los descubrimientos i progresos de la intelijencia humana; pel"O en la edad infantil el ejemplo ele las costumbres domsticas ha de ser el teatro nico tle imitacion que se presente a sus ojos i de s envuelva i estimule los jrmenes de virtud o de hilite i destl"Uya las viciosas iuclinaciones en su tierno cOJ"azon. Pero esto supone un grado Je perfeccion en la edllcacion domstica i en las costumbres pbli cas que no sotros cstamos mui distantes de re collocer a nllestJ"a sociedad. Si no fuese tallta i 110 crc ysemo::i tan trascendental la importancia de es t a cuestion a laH de Cuba ) ..1

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-7-no sotros, -aunque ansiosos de esa felicidad para todo' s nuestrGS compatriotas, guardaramos un l liscreLo silencio sobre esta verdad al bosquejar la pintura de la ignorancia i la indolencia que som hrea i oscurece el cuadro de la familia cubana. Pero por desgracia no es dulce la verdad: mas aquella que est inspirada por el amor del hien pblico, ntes debe mover nuestra voluntad a acojerla i a seguirla, que a rechazarla con obstinada ignorancia. Este es nuestro deseo: nosotros protestamos de la pureza nuestros sentimientos al no ceder ante el bien de Cuba a las nmias consideraciones que pudieran arredrar una pusilnime voluntad, i que fuera en mengua del alto con,;epto en que tenemos la ndole i discrecion de nuestras madres de familia el temer que puedan .iamas ofenderlas los jenerosos esfuerzos de cualquiera que se dedique a hacerles advertencias ne c esarias al futuro bienestar de sus hijos. La madre de Cuba 1).0 est preparada para imprimir en la familia el movimiento que reclama la civilizacion moderna. Abandonado en las e scuelas de nias el desarrollo de su precoz i clara intelijencia i descuidado en la casa paterna el uso de una educacion propia de su secso i calculada para los diversos estados de su vida, ni viene jeneralmente a ser esposa con los hbitos de rden domstico necesarios para dar a la familia un carcter moral i relijioso, ni tiene los medios de instruccion precisos para proponerse un a norma de conducta nueva que sea el dechado de imitacon que pueda presentarse a sus hijos i sirva de fundamento al sistema de educacion ci vil propio d e necesidade s a'Ct.uales de nuestra sociedad.

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-8-Tambi e n es un obstculo grave contra el progre s o d la e dl.lca con privada nu estra actual serv tlumbre domstica En vano la madre desarrolla .los in stintos naturales de su amor j emplea un in teres constante en la huena direccion de la fami lia: la criada africana se apodera de la c.onfianz a de nuestros hijos, dehilita los dulces afectos que imprime ellos al cario maternal i relaja las i deas de snhordinacion que constituyen uno de los principios mas escenciales de la paz domstica. F ciles son de adi vinar las fatales consecuenci"a s l j ue resultan de este estado de cosa3! j Qu pclr e llO las v i las siente cada dia en el 1:eno de la fa mili a Es n ecesario pues, llenar en las escuelas pri maria s esta parte d e la educacion que no puede a un completarse en la casa paterna, nico lugar i cnladero, como ya hemos dicho, en donde 113. dc llevarse a s u .perfeccion; es necesario conten' ta rDOS con reducir n teoras v erdades qu e solo. podrn ser tiles i pt'ovechosas cuando esten su' jet a s a un sistema puramente prctico i constantemente re gular; es necesario ilustrar co n es p ec ial c idado a la s (Iue un. dia sern las madres de Cu bn e n los fundamentos i prcticas d e la Relijioll cri stiana i en los deberes de t.oda sociedad civili za d a para que formen la f amilia en los principios
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. q ue hiciesen alguna en la sel'.vidumbre actual, atrayendo al hogar domstico a personas mas capaces de aceptar las reformas necesarias a la educacion de la familia cnbana. j Ah! Cuando nosotros consideramos etestado qe aislamiento en que vive la especie humana en los primeros aos de su ecsistencia, cuancro con templamos los dolores i las necesidades propias (le esa edad, i vemos que aun no la encontrado el hombre medios de ponerse en relacion con la in fancia; no podemos mnos de lamentar cuan limitados son los adelantos de nuestra intelijencia. Los que queremos i creemos abarcar i poder descubrir todos los misterios de la cre acion i aun ir. l!las all, no hemos llegado todavia a co .mprender el llanto de nuestros hijos en la cuna; i la mujer, quien h emos tenido neciamente segregada del progreso intelectual, la mujer, a quien hemos lial estudio del corazo n, ha sabido valerse para mitigar los funestos efectos de ese aislamiel: t o del resorte poderos' o de 1& sensibilidad, i ha adeen la ciencia del sentimie ,nto mucho mas que el hombre en III ciencia de la raz,On. Eduqumosla tambien, i sabr llenar las necesidades de la vida moral r dirijir la conciencia de nuestros hijos, conquistando el natural de f6rmar el corazon de la juventud. Ent6nces.tendr lugar en Cuba la division establecida i <;le que hem.os hablado al principio, con ,provecho de las cines venideras. Debemos pues empearnos en.Ia reforma de las escuelas primarias, i principalmente en las dedicadas a la educacion de las nias, cuya mayor parte ha un sistell.la de edll?acion

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favola i superficial mas peligrosa que la ignorancia misma, i lo ostenta como el mejor mrito i l'comendacion al juicio estraviado' de las madres de familia. Ah! 'destruymos en toda la tierra de Cuba ese sistema de error i de vano aplauso que distrae a nuestras hijas de la senda del deber privado, i hagmosles conocer la verdad por medio de la instruccion para que vivan siempre en el amor de las virtudes sociales i domsticas en todas las situaciones de su vida. Esta falta de armona en el sistema j eneral {le la educacion doms.tica i en la enseanza que se da por lo comun en las escu.elas primarias a juventud, es lo que imprime un carcter irregular a las costumbres pblicas, cuyas conse cuencias lamentamos todos cada dia. Descuidada la educacion relijiosa, base de la primera, i reducida al simple mecanismo de una indiferente asistencia a los ritos i ceremonias de la Iglesia; i desatendido el prinipal elemento de la segunda que estriba en el ejercicio de las facultades intelectua les por medio de un sistema de esplicacion i mti.Ia enseanza en todos las ramos que la constituyen: la mayor parte de nuestra juventud entra en la vida pblica sin el freno mas poderoso de la conciencia i sin la guia mas eficaz para dirijir sus acciones a su felicidad particular i al bienestar comun. Asi la vemos, ignorante e indolente, salvar primero los mas bellos i tiles aos de su ecsistencia sin ideas de porvenir, i entregada a inclinaciones viciosas; dominada por torpes e in sensatas pasiones, malgastar despues el patrimonio adquirido con tantos afanes i pri vaciones por los autores olvidados_de sus das; -al fin, vagando.

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unos en la ociosidad i la i otros, gasta": das sus fuerzas fisicas i degradada su razon, arrastrados al abismo de la corrupcion, i envueltos ,en necias i torpes disputas i divididos por pleitos dispendiosos con escndalo de los vnculos de la amistad i de la sangre i con mengua i menospre cio de la paz i respeto pblicos. La patria ve con: dolor huidas las artes de su suelo, lamenta en vano el atraso vergonzoso de la industria i clama intilmente porque la luz de la ilustracion despierte i ilumine la mente de sus hijos en las verdades de las ciencias para que desarrollen las infi nitas riquezas naturales c on qtie les brinda a cada paso i por todas partes, ya en la templanza de un clima eternamente primaveral, ya en la fertilidad de la tierra i en la innumerabl variedad de sus ricas producciones, ya en la envidiable posicion geogrfica que ocupa con cien rios i puertos que al norte i sur de sus costas convidan al comercio i favorecen la civilizacion. Pero la aurora de la civilizacion derrama ya una luz plida sobre el horizonte de esta tierra favorecida de Dios. Ya de sus hijos corren a contemplar el gran progreso de los pueblos de Europa i de los vecinos Estados norte americanos, rico de mil bienes; i nos traen sus adelantos en las ciencias, en las artes, en el comercio i en la industrJa. Dejando para otra ocasion el tratar de la im portancia. de la educacion econmica, por no ser de nuestro asunto, vamos a ocuparnos en la educacion moral i relijiosa, sin la cual el cultivo i uso del entendimiento mas bien que llevarnos por las uulzuras de la vida moral suele favorecer nuestras -. -

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=-i2-perniciosas inclinaciones i comprometer la paz de los pueblos, el primero de los bienes de toda sociedad; mientras que la educacion que tiene por objeto el persuadirnos de nuestros deberes para que los conozcamos i practiquemos, naturalmente inclina nuestro espritu al amor de nuestros se mejantes i desarrolla los principios de rden i de bienestar pblicos, La educacion relijiosa i moral tiene por ob jeto el hacer conocer las relaciones del hombre con el supremo Ser creador i conservador de la 'naturaleza, i sus deberes con la humanidad, 1 pa )'a que este conocimiento Eea provechoso, ha de tEmer por fin despertar en nosotros el amor i ve ,11eracion que debeIllos omnipotente Sabidura, i desarrollar los jrmenes de todas las vir' tudes, as las pblicas como las privadas, para que las emplemos en provecho nuestro i de la }Hitria i de todos nuestros semejantes. Pero el estudio de las ciencias morales presupone una edad mas madura que aquella en que 'la juventud frecuenta nuestras escuelas i colejios, i requiere conocimientos preliminares que no pueden adquirirse en aquellos institutos: en ellos no va la juventud a alcanzar conocimientos perfectos de los diversos ramos que forman la educacion i 'la enseanza, sino solamente a reunir.un gran nde reglas i preceptos, que despierten su cu l'iosidad, fijen su atencion i alienten el natural deseo de aumentai' i estender sus conocimientos i de comprender el uso 'prctico que de ellos 'ber hacer en mas provecta edad. 1 como al tratar nosotros de ]a educclcion relijiosa i moral pn 'ra nuestras escuelas i colejios, 110 pretendemos

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-13-que deha hacerse un estudio particulai' de la cien c ia, sino solamente persuadir de la importancia de atender en aquellos institutos a la parte que hoi no pnede alcanzarse regular i sistemticamente en la casa paterna; nos atrevemos a proponer un medio que en nuestra pobre opinion podr llenar aquella notable falta. Nosotros estimamos conveniente que no se esta hlezcan clases particulares de moral relijiosa i c vil en la generalidad de nuestros institutos de educacion; sino que por un sistema aplicado a todos los ramos de lao enseanza se imprima a los nios el amor al bien, ponindose en ejercicio 101 llledios de que comprendan i practiquen las virtudes sociales mas apropiadas a su edad, i lleguen al conocimiento de todo lo bueno, que es Dios omnipotente i omnisapiente" Para esto podr hacerse uso en las clases de lectura de testos relativos a Ola historia sagrada, 'principiando por el Catecismo de O Fleuri, continuando con Iriarte, i siguiendo con el antiguo i -nuevo Testamento, hasta concluir con la Santa ,Biblia; alternando en estas para mas amenidad con otras que contengan asuntos de la historia profana i presenten hechos gloriosos de hroes i patricios, que sirvan de mod(llo i alienten los jenerosos sentimientos de la .i uventud i la fortifiquen en las virtudes pblicas. Los fragmentos histricos de Cuba que se encuentran (ln Cruz, las de nuestro malogrado Heredia, i la lectura comparada del compendio de la historia de Espaa de Escosura con la traduccion de Duchesne por el Padre Isla, i algunas biografias escojidas, sern bastantes para el tiempo que los nios

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-14-fre c uentan nuestras escuelas En las clases de e scritura i gramtica podrn emplearse mcsimas i h e chos particulares de estas mismas obrlls escojidas con criter io por los encargados de ellas, para qu e sirva n de ejercicio a la memoria i ocupen el libre pensamiento de los atumnos. En la llamada de composicion, de que hacen parte los mas adelantados deber el profesor ejercitados en trabajos biogrficos i de hechos histricos, i en asuntos morales; principiando por noticias, descripciones i temas }larticulares, i acabando por escritos comparativos de los hroes, sol)eranos i escritores mas distinguidos por sus virtudes i de los hechos que ha y a n tenido consecuencias mas trascendentales en bien de la humanidad. Convendr tambien dedicar cada semana. toda la tarde del sbado o de cualquier otro de los dias lectivos, a ejercicios doctrinales; empleando los alumnos la primera hora en hacerse mutuamente pl'eguntas i el res to d e l tiempo el profesor en esplicaciones acomodadas al asunto i a la comun capacidad de los nios La realizacion de este plan tendria resllltaJos felics imos si en ell se adoptas en las sbias ideas d e MI'. Guizot que s e encuentran en sus Anales de educacion, i de los que, para conocimiento i prcv echo de los padres de familia i profeso r es a cuya no\.iuia no hayan llegado, trascribimos con g u sto alg linos prrafos. "Todos los e stadios dice aquel profndo e sc ritol' particularme nte en nuestros primeros a os, d e h e n con sidera rse como medios de ejercit a r i fija r la aten c ion de los alumnos; cuando s e ha obten ido e s t e fin, al cual deben dirijirs e todos los m todos de enseanza, en

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-15-tnces debern organizarse convenientemente. "Por lo tanto ha de cuidarse mucho de que e l objeto sobre el cual se quiera atraer la atencion de los nios, despierte en su espritu una gran ac tividad. Cuando, las relaciones entre el profesor i slls alumnos estan circunscritas a una enseanza pasi va, estos se sienten como dependientes de aquel i se apodera de ellos el hasto; pero cuando aquellas consisten en la mtua actividad de la intelij encia del uno y de los otros, entnces se ensan ella su espritu y se creen poderosos i libres. j Qu diferencia en los efectos que producir en e l nimo de la juventud estos dos opuestos siste mas! El uno debilita ya en sus principios el deseo de instruccion, el otro alienta i fortalece el celo i la constancia de los alumnos, i los lleva lenta i agradablemente a la adquisicion de conocimientos. N o hai pues, que forzarlos a estudios imI)l'opios de su edad, estraos su comprension i que no tienen relacion alguna 'con su ecsistencia: los que opinan que el estudio en esa edad debe tener por objeto la instruccion, viven en un craso error, porque en ella no se sabe ni puede saberse nada; los profesores deben valerse del estudio como medio de ejercitar las facultades necesarias para que alglln dia adquieran la verdadera ciencia, j como medio tambien de reunir conocimientos que los pongan mas adelante en estado de pensar i jllzgar acertadamente sobre los negocios del mundo. "Los mtodos que tienden a fijar mas la atencion sin fatigarla ni molestar a los alumnos i que mas se conforman con el desarrollo natural de sus fa cultades i de sus ideas, son los mejores. En ellos

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-16 -(leb e atenc 1 erse princi;almente a hacer que los n i o s su intelijencia naciente en todo l o que se les ensee, i nunca suponer de ellos que so n l!nos ser e s i ) asivos, llevados a los col ejios p ara r e c a r garles la memoria i ocupar su pensamiento co n todo lo que a los profesores se les antoje ensea!' .les. Es preciso que el nio piense libremente : d esde el momento que l pien s a por s mismo s e fija s u atencion, i los adelantos de su propia intelije n c i a se graban en su mente infantil mucho mejor que todo lo que se empeen en ense arle los e ncargados de su educacion." Para mejor conocimiento i mas ilustracion del plan que hemos propuesto i de las opiniones de Mr. Guizot, recomendamos a los seore s pro f es ores i a los padres de familia el estudio de l a Memoria del Sr. Joveilanos sobrel a ide a de u n Seminario en Mallorca i el M todo de Mr. L ev, director de uno de los colejios de seoritas mao;; acreditados i mejores de Paris. El primer o en ca r e ce con 'una inmensa copia de sanas i luminos a s doctrinas l a de la educacion moral i relijiosa, i el se gund, o la adopta coino base de su en seanza i proclama la rejeneracion de las costum byes por la educacion la madre de f amilia. Tambien no s parecen muidignas de estudio i me dita.:on las obras de Mr. Aim Martin i Mm e Guizot, i todo lo que sobre educacion pblica uo s dt;j el ilustre escritor citado, honor de .(\sturia s i gloria de la Espaa moderna: Bien conocem.os que mu pocos son los co]ej}OS de la isla de Cuba en donde pueda estahle cerse un plan tan vasto i saQiamente coml:in ado corno el de Mr. Lev, i que ni aun el que hemo.s

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-17-propuc;;,to tCllllr fcil cabida en muchos de los que hoi flOS brindan con una perfecta edllc-acion. La cscasez i caresta d e bueno s profesores, la falta casi total de mtodos i testas ajustados a un plan jcneral de educacion, las cortas horas que emplean los nios en las escuelas i colejis, son obstculos de gran resistencia para todo
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ra profesores de nhos s esOs i si los padl'e s ele las familias acomodadas de todos los pueblos de nuestra isla tomasen na parte actiya en la de colejios o escuelas por mediQ de sociedades ao nhimas loales. Un colejio normal nos dar perfectos profesores de quienes seria bastante reco inendacif'll para con el pblico la que de su saber, arcler i costumbres mereciesen de la Sociedad Econmica o de ia corporacion que fuese la creadora o protectora del Institut.o, i aclemas nos atrevemos a: asegurar que, formados bajo unos mis mos principios aquellos profesores j.eneralizaJ :n en las escuelas del pais un sjstema de enseanza uniforme i el mas acomodado a nuestras des actuales: en las escuelas fundadas por socieda des annimas, como que en ellas Il)us que el fin de btener vetajas econ micas, p.edominaria el in fers por la buena educacion de la juventud, se podrn costear fcilmente los mayores sueldos que demanda la eleccion ele profesores i se sostendrn en el crdito phlico, e stando dil'ijidas i atendidas por vecinos ricos e ilustrados, cuyo influjo i saber refluirian cilstantemente en e l adelanto i mejoras de la educ' acio n. De este modo el Cuerpo Econ6fnico i las poOlaciolles, lleva dos ambos de un noble, til i jeneros' o fin, coronarian la sabia i grande empresa de instruir i de moralizar' a todas 13:5 clases de nuestr a sociedad, haciendo desalJarecer los graves inconvenientes que en todo el mundo civilizado presenta a la : unidaddel pensami e nto el libre uso d la ense anza por medio d la llblica instruccion. Cuando por e s te o por oh: os medios tos d e l que p-l'"opouerrrO's, que no es ?uestro nimo

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_ -f9 p e r s uadirno s de que hay i mos acert fHlo con e l me, jor, ll egue nuestra juventud a adquirir la in struc cion para llevar la educacion moral i Gvil al hog domstico; cuando. nues tra!; espos 3!'.\. las que nutran el espritu de hijos en los sentimientos religios os: cuando el rden donislico e st bajo la direccion de las virtudes priv adas ; i cuando la ilustracion esclarez.ca los inl1ilito' s biime'i; qe se guard n en el seno de,la milia i guie nuestra intelijencia por el sendero d la felicidad; entonces sucedern los gallos i naipes el compas i los libros, las vallas i los garitos s e trasformarn en liceos i en', talleres, a los clculos aislados del egoisrno particular seguirn l a s grandes combinaciones del interes pblico, i nuestra sociedad, morijerada, indmtrios a i ilustrada ver desarrollars e en su seno las ciencias j las artes, laag1'cultura i el comercio, i bendecir .lo s esfuerzos que hoi hagamos por lega r a Cuba un por.venir glorioso: ent nces nuestros puertos s e pohlar n de infinitas na ves "de todos los pueblos comerciales d e l munJo; nuestros rios se cubrirn de v apores henchidos de innumerables estranjeros i cien f e l'l"ocarrile s cruzarn los campos aun vrjenes de Cuba: entnces tendrmos pintores, qne trasladarn al lienzo las maravillos as escenas de nuestra naturaleza tropical; que animar n los ric os mrmoles de Pinos con las facciones venerables de Colon i de las Casas; i vetas, que legad.n a la prosteridad con el fuego d e su noble ins piracion las virtudes d e nuestra so c ied a d, 1 al llegar nosotros a aquella eda d en que a un p o d r emo;; contemplar f e li c e s a nuestros hijos i lns p e r a e st a tierra nos veremos rodeados d e l

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-20-respeto i amo\' de totla la .i u vcntud cubana por patriticos esfllerzos. Este es el timbre mas glorioso cfuC d ebe i )lllelle conquistar la ac tllal sociedad de Cuba e n la hi storia de la civilizacion ame ricana. Ojal reconozcamos todos esta verdad! Ojal di stillgamos tras las sombras es pesas de nuestra ese horizonte de bienestar que s c prcsenta a nucstros hijos Ojal nos hagamos dignos de :;,m alabanzas i de s us hcndi cioncs!

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Material Information

Title:
Discurso sobre educación moral i relijiosa en Cuba
Physical Description:
20 p. : ; 20 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Guiteras, Pedro José, 1814-1890
Imprenta de Salinero ( publisher )
Publisher:
Tipografía de Salinero i Compañía
Place of Publication:
Matanzas
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Moral education -- Early works to 1900 -- Cuba   ( lcsh )
Religious education -- Early works to 1900 -- Cuba   ( lcsh )
Women -- Social conditions -- Early works to 1900 -- Cuba   ( lcsh )
Moral conditions -- Early works to 1900 -- Cuba   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )

Notes

Citation/Reference:
Trelles, C.M. Bib. cubana s. 19,
Statement of Responsibility:
por P.J. Guiteras.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 50674263
ocm50674263
System ID:
AA00017942:00001

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Title:
Discurso sobre educación moral i relijiosa en Cuba
Physical Description:
20 p. : ; 20 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Guiteras, Pedro José, 1814-1890
Imprenta de Salinero ( publisher )
Publisher:
Tipografía de Salinero i Compañía
Place of Publication:
Matanzas
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Subjects

Subjects / Keywords:
Moral education -- Early works to 1900 -- Cuba   ( lcsh )
Religious education -- Early works to 1900 -- Cuba   ( lcsh )
Women -- Social conditions -- Early works to 1900 -- Cuba   ( lcsh )
Moral conditions -- Early works to 1900 -- Cuba   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )

Notes

Citation/Reference:
Trelles, C.M. Bib. cubana s. 19,
Statement of Responsibility:
por P.J. Guiteras.

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DISCURSO

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EDUCATION MORAL I RELIJIOSA

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T;1j .1, e de Salinero i Comnpaniia
1848,












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DISCURSO.


La mire de famille est une puissance
morale qui feconde la pensde.
L. AIME MARTIN.

El manifestar la importancia de la education
moral i relijiosa, recomendar a los padres el em-
peTlo de estimarla por el primer element de la
felicidad de sus hijos i persuadir a los directors
de colejios de la necesidad de reconocerla como
base de toda buena enserianza, es asunto en cuya
demostracion debieran ocuparse los mejores in-
jenios de esta Isla. Porque las verdades de gran
trascendencia como que parecen mas bien autori-
zadas con la recomendacion de nombres conoci-
dos en la repfiblica de las letras, i que en tanto
mas se estiman por los pueblos, en cuanto aque-
llos que las dicen i aplauden han merecido mayo-
res titulos a la conllanza publica.
Pero ya que falten en nosotros m6ritos bas-
tantes cori que inclinar cl animo de nuestros com-
patriotas a oir i a seguir nuestras opinions sobre









r-4-
:--4.--
una mat'eria tan important i delicada como lo es
6sta, s6branos confianza en que se nos disculparin
los crrores de nuestro pobre saber i escasos ta-
lentos en gracia de los deseos de bien que, sin ser
nosotros parte a contenerlos i reprimirlos nos
arrastran a tocarlas en este breve discurso : per-
suadidos de los infinitos bienes que de seguirlas i
estimarlas los sefores profesores i padres de fa-
milia vendrin sobre los hijos de Cuba.
Trataremos, pues, de la necesidad preferente de
la verdadera education moral i relijiosa, i de los me-
dios de que en nuestras escuelas se le de la importancia
i latitud debidas; demostrando, 1. 0o, que el verda-
dero lugar de la education moral i relijiosa es la
casa paterna: 2. o, que la madre cubana no pue-
de lienar hoi este deber que le impone la sociedad:
.3. 0, que es precise trasladar, en cuanto sea posi-
ble, a las escuelas i colejios aquella education, en
tanto que las madres no puedan desempenarla
convenientemente: 4. 0, por qu6 medios la edu-
cacion moral i relijiosa se harA mas general i pro-
vcchosa en nuestra Isla.


En tiempos no mui distantes de los nuestros,
era vulgar la opinion de que la education de la
infancia principiaba al entrar los nifios por pri-
mera vez en las escuelas. Tan arraigado estaba en
todos este error, que la madre creia cumplir con
las leyes i los deberes de la naturaleza i de la so-
ciedad, atendiendo solamente a la conservation i
ial desarrollo fisico de la familiar. I cual pudiera
ser 6ste en medio de tan lamentable ignorancia fA-
ciles de comprender a los que apreciando los a-










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delantos hechos en la education, contemplan hoi
con dolor cuan distantes nos hallamos de una me-
diana perfeccion. Porque si bien es verdad que
escritores distinguidos han derramado la luz cla-
ra de su brillante injenio en el anAlisis de las cau-
sas que han estacionado los antiguos errors, i han
csclarecido tambien con una discussion profusa los
principios en que debe descansar la education de
los pueblos modernos; el poder de estas verdades
esta encerrado en un circulo estrecho de indivi-
duos, i ni ha tornado la extension necesaria para
que sean mui provechosas, ni estan resueltas aun
otras en gran numero por los mismos que emplean
sus talents en esta importantisima material.
Pero ya todos estos ilustres escritores convie-
nen en que son dos cosas distintas la education i
la ensefanza; atribuyendo el deber de la primer
a la tierna solicitud del amor maternal desde los
primeros dias de nuestra vida, i la segunda al cui-
dado reflecsivo de profesores ilustrados; compren-
diendo en aquella el desarrollo fisico i el ejerci-
cio de la moral civil i relijiosa, i en 6sta el culti-
vo del entendimiento en ciertos ramos del saber
humano; i hermanando la una i la otra de tal mo-
do que marchen ambas unidas siempre i ausiliadas
mutuamente en el noble empeiio de la mejora i
perfeccion de la familiar.
Esta shbia distinction coloca en el hogar do-
m6stico el mas important de los cuidados del
hombre, i atribuye a la madre una inmensa in-
fluencia en el bienestar de la sociedad. Si, la ma-
dre sola puede completar el gran desarrollo de las
facultades mas nccesarias a la felicidad privada;
cneeuando con un ejemplo constant de virtud enl










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lo que cstriva la verdadera moral, en una edad
en que, aislada la familiar de todas las trabas quc
mas tarde le oponen las pasiones i las preocupa-
ciones al ejercicio templado de las pricticas vir-
tuosas, puede subordinarse a la observacion i a la
imitacion de las costumbres del hogar paterno con 4
el vivo interest que naturalmente despierta en su
espiritu el celo de la madre. Ni iqui6n como ella
.. podrk emplear mayor tiempo en el studio de la
indole de sus hijos, aprovechar con masblandura
las ocasione finitas de correction que cada dia
se ofrecen a u' op infatigable, moderar la natu-
WIl indolencia i volibilidad de la niiez i Ilevarla
lentamente a la comprension de las virtudes cris-
tianas i al amor,i ejercicio de los deberes mora-
les? Enhorabuena que mas adelante, i 6ste sera u-
no de los efectos de la education dom6stica bien
dirijida, se ilustre su entendimiento con la razon
de tan sublimes verdades, que la espectacion i el
csAmen de la naturaleza los Ileve a investigar los
adelantos de la humanidad en el studio i en los
descubrimientos i progress de la intelijencia hu-
niana; pero en la edad infantil el ejemplo de las
costumbres domesticas ha de ser el teatro unico
de imitacion que se present a sus ojos i des-
envuelva i estimule los j6rmenes de virtud o dc-
bilite i destruya las viciosas inclinaciones en su
tierno corazon.
Pero esto supone un grado de perfection en
la education domestica i en las costumbres p1bli-
cas que nosotros estamos mui distantcs de rccono-
cer a nuestra sociedad. Si no fucse tanta i no crc-
y6semos tan transcendental la importancia de csta
question a las jeneracionce venideras de Cuba,











nosotros, "aunque ansiosos de esa felicidad para
todos nuestros compatriotas guardariamos un
discreto silencio sobre csta verdad al bosquejar la
pintura de la ignorancia i la indolencia que som-
brca i oscurece el cuadro de la familiar cubana.
Pero por desgraciano es siempre dulce la verdad:
mas aquella que estU inspirada por el amor del
bien public, antes debe mover nuestra voluntad
a acojerla i a seguirla, que a rechazarla con obs-
tinada ignorancia. Este es nuestro deseo: nosotros
protestamos de la pureza de nuestros sentimien-
tos al no ceder ante el bien de Cuba a las nimias
consideraciones que pudieran arredrar una pusi-
lknime voluntad, i que fuera en mengua del alto
conccpto en que tenemos la indole i discrecion de
nuestras madres de familiar el temer que puedan
jamas ofenderlas los jenerosos esfuerzos de cual-
quiera que se dedique a hacerles advertencias ne-
cesarias al future bienestar de sus hijos.
SLa madre de Cuba no estk preparada para
imprimir en la familiar el movimiento que recla-
ma la civilizacion modern. Abandonado en las
escuelas de nifias el desarrollo de su precoz i cla-
ra intelijencia i descuidado en la casa paterna el
uso de una education propia de su secso i calcula-
da para los diversos estados de su vida, ni viene
jeneralmente a ser esposa con los hdbitos de 6r-
den domestico necesarios para dar a la familiar
un caricter moral i relijioso, ni tiene los medios
de instruction precisos para proponerse una nor-
ma de conduct nueva que sea el dechado de imi-
tacion que pueda presentarse a sus hijos i sirva de
fundamento al sistema de education civil propio
de las necesidades actuales de nuestra sociedad.











Tambien cs un obst6culo grave contra el progre.
so de la education privada nuestra actual servi-
dumbre dom6stica. En vano la madre desarrolla
los instintos naturals do su amor i emplea un in-
teres constant en la buena direction de la fami-
lia: la criada africana se apodcra de la confianza
de nuestros hijos, debilita los dulces afectos quc
imprime en ellos el cariio maternal i relaja las i-
deas de subordinacion que constituyen uno de los
principios mas escenciales de la paz dom6stica.
i Fciles son de adivinar las fatales consecuencias
que resultan de este estado de cosas! iQu6 padre
no las v6 i las siente cada dia en el seno de la fa-
inilia!
Es necesario pues, Ilenar en las escuelas pri-
marias csta part de la education que no puede
aun complctarse en la casa paterna, inico lugar i
verdadero, como ya hemos dicho, on done ha
de llevarse a su.perfeccion; es necesario conten-
tarnos con reducir a teorias verdades que solo
podrAn scr tiles i provechosas cuando esten suo
jetas a un sistema puramente practice i constante-
mente regular; es necesario ilustrar con especial
cuidado a las quo un dia ser6n las madres de Cu-
ba on los fundamentos i prhcticas de la Relijion
cristiana i en los debcros do toda sociedad civili-
ziada para que formen la familiar en los principios
de una moral relijiosa i civil: import igualmen-
tc q(ite la madre cubana tenga un esmcro particu-
lar en la eloccion de las criadas encargadas del
cuidado de sus hijos, sin dcjar do vijilar conti-
inuamentc su conduct; i respect dc las padres
acoinoduad(s, que son las'que so hallan hloi eo me-
j'r losicion dec adoptar estc.conscjo, qpuisi6ramtun










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que hiciesen alguna variacion en la servidumbre
actual, atrayendo al hogar domestico a personas
mas capaces de aceptar las reforms necesarias a
la education de la familiar cubana.
iAh! Cuando nosotros consideramos el.estado
de aislamiento en que vive la especie humana en
los primeros anos de su ecsistencia, cuando con-
templamos los dolores i las necesidades propias
de esa edad, i vemos que aun no ha encontrado el
hombre medios de ponerse en relacion con la in-
fancia; no podemos m6nos de lamentar cuan li-
mitados son los adelantos de nuestra intelijencia.
Los que queremos i creemos abarcar i poder des-
cubrir todos los misterios de la creation i aun ir
mas alli, no hemos legado todavia a comprender
el llanto de nuestros hijos en la cuna; i la mujer,
a quien hemos tenido neciamente segregada del
progress intellectual, la mujer, a quien hemos li-
mitado al studio del corazon, ha sabido valerse
para mitigar los funestos efectos de ese aislamien-
to del resort poderoso de la sensibilidad, i ha ade-
lantado en la ciencia del sentimiento much mas
que el hombre en la ciencia de la razon. EduquB-
mosla tambien, i sabr& Ilenar las necesidades de
la vida moral i dirijir la conciencia de nuestros
hijos, conquistando el natural derecho de former
el corazon de la juventud. Ent6nces.tendri lugar
en Cuba la division establecida i de que hemos
hablado al principio, con provecho de las jenera-
ciones venideras.
Debemos pues emperiarnos en la reform de
las escuelas primaries, i principalmente en las
dedicadas a la education de las nitas, cuya ma-
yor parte ha adoptado un sistema de educacion











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frivola i superficial mas peligrosa que la ignoran-
cia misma, i lo ostenta como el mejor merito i
recomendacion al juicio estraviado de las madres
de familiar. i Ah! destroy imos en toda la tierra de
Cuba ese sistema de error i de vano aplauso que
distrae a nuestras hijas de la senda del deber pri-
vado, i hagAmosles conocer la verdad por medio
de la instruction para que vivan siempre en el
amor de las virtues sociales i dom6sticas en to-
das las situaciones de su vida.
Esta falta de armonia en el sistema general
de la education domestica i en la enseiianza que
se da por lo conun en las escuelas primaries a
nuestrajuventud, es lo que imprime un caricter
irregular a las costumbres pibblicas, cuyas conse-
cuencias lamentamos todos cada dia. Descuidada
la education relijiosa, base de la primera, i redu-
cida al simple mecanismo de una indiferente asis-
tencia a los ritos i ceremonies de la Iglesia; i des-
atendido el principal element de la segunda que
estriba en el ejercicio de las facultades intelectua-
les por medio de un sistema de esplicacion i mi-
tua ensenanza en todos las ramos que la constitu-
yen: la mayor parte de nuestra juventud entra
en la vida pfiblica sin el freno mas poderoso de
la conciencia i sin la guia mas eficaz para dirijir
sus acciones a su felicidad particular i al bienes-
tar comun. Asi la vemos, ignorante e indolente,
salvar primero los mas bellos i tiles arios de su
ecsistencia sin ideas de porvenir, i entregada a
inclinaciones viciosas; dominada por torpes e in-
sensatas pasiones, malgastar despues el patrimonio
adquirido con tantos afanes i privaciones por los
autores olvidados de sus dias; i al fin, vagando










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unos en Ia ociosidad i la miseria, i otros, gasta-
das sus fuerzas fisicas i degradada su razon, ar-
rastrados al abismo de la corruption, i envueltos
en necias i torpes disputes i divididos por pleitos
dispendiosos con escandalo de los vinculos de la
amistad i de la sangre i con mengua i menospre-
cio de la paz i respeto publicos. La patria ve con
dolor huidas las artes de su suelo, lament en va-
no el atraso vergonzoso de la industrial i clama
inttilmente porque la luz de la ilustracion des-
pierte i ilumine la mente de sus hijos en las ver-
dades de las ciencias para que desarrollen las infi-
nitas riquezas naturales con que les brinda a cada
paso i por todas parties, ya en la templanza de un
clima eternamente primaveral, ya en la fertilidad
de la tierra i en la innumerable variedad de sus
ricas producciones, ya en la envidiable position
geogrifica que ocupa con cien rios i puertos que
al norte i sur de sus costas convidan al comercio
i favorecen la civilizacion.
Pero la aurora de la civilizacion derrama ya
una luz pilida sobre el horizonte de esta tierra fa-
vorecida de Dios. Ya algunos de sus hijos corren
a contemplar el gran progress de los pueblos de
Europa i de los vecinos Estados norte americanos,
rico de mil bienes; i nos traen sus adelantos en
las ciencias, en las artes, en el comercio i en la
industrial.
Dejando para otra occasion el tratar de la im-
portancia de la education econ6mica, por no ser
de nuestro asunto, vamos a ocuparnos en la edu-
cacion moral i relijiosa, sin la cual el cultivo i uso
del entendimiento mas bien que Ilevarnos por las
dulzuras de la vida moral suele favorecer nuestras











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perniciosas inclinaciones i comprometer la paz
de los pueblos, el primero de los bienes de toda
sociedad; mientras que la education que tiene por
objeto el persuadirnos de nuestros deberes para
que los conozcamos i practiquemos, naturalmen-
te inclina nuestro espiritu al amor de nuestros se-
mejantes i desarrolla los principios de 6rden i de
bienestar piublicos.
La education relijiosa i moral tiene por ob-
jeto el hacer conocer las relaciones del hombre
con el supremo Ser creador i conservador de la
naturaleza, i sus deberes con la humanidad. I pa-
ra que este conocimiento sea provechoso, ha de
tener por fin despertar en nosotros el amor i ve-
aneracion que debemos a-la omnipotente Sabidu-
ria, i desarrollar los j6rmenes de todas las vir-
tudes, asi las piblicas como las privadas, para
que las empleemos en provecho nuestro i de la
patria i de todos nuestros semejantes.
Pero el studio de las ciencias morales pre-
supone una edad mas madura que aquella en que
lajuventud frecuenta nuestras escuelas i colejios,
i require conocimientos preliminares que no pue-
den adquirirse en aquellos institutes: en ellos no
va lajuventud a alcanzar conocimientos perfectos
de los diversos ramos que forinan la education i
]a ensefianza, sino solamente a reunir un gran ni-
mero de reglas i preceptos, que despierten su cu-
riosidad, fijen su atencion i alienten el natural
deseo de aumentar i estender sus conocimientos i
de comprender el uso prActico que de ellos de-
'beri hacer en mas provecta edad. I como al tra-
tar nosotros de la education relijiosa i moral pa-
ra nuestras escuelas i colejios, no pretendemos










-13-
que deba hacerse un studio particular de la cien-
cia, sino solamente persuadir de la importancia
de tender en aquellos institutes a la parte que
hoi no puede alcanzarse regular i sistemitica-
mente en la casa paterna; nos atrevemos a propo-
ner un medio que en nuestra pobre opinion podra
Ilenar aquella notable falta.
Nosotros estimamos convenient que no se
establezcan classes particulares de moral relijiosa
i civil en la generalidad de nuestros institutes de
education; sino que por un sistema aplicado a to-
dos los ramos de la ensefanza se imprima a los
niios el amor al bien, poni6ndose en ejercicio los
niedios de que comprendan i practiquen las vir-
tudes sociales mas apropiadas a su edad, i lleguen
al conocimiento de todo lo bueno, que es Dios
omnipotente i omnisapiente.
Para esto podra hacerse uso en las classes de
lectura de tests relatives a la historic sagrada,
principiando por el Catecismo de Fleuri, conti-
nuando con Iriarte, i siguiendo con el antiguo i
nuevo Testamento, hasta concluir con la Santa
Biblid; alternando en estas obras para mas ameni-
dad con otras que contengan asuntos de la historic
profana i presented hechos gloriosos de heroes i
patricios, que sirvan de modelo i alienten los je-
nerosos sentimientos de la juventud i la fortifi-
quen en las virtudes pfiblicas. Los fragments
hist6ricos de Cuba que se encuentran en Cruz, las
Lecciones de nuestro malogrado Heredia, i la lec-
tura comparada del compendio de la historic de
Espana de Escosura con la traduccion de Duches-
ne por el Padre Isla, i algunas biografias escoji-
das, serin bastantes para el tiempo que los ninios










-14-
frecuentan nuestras escuelas. En las classes de escri-
tura i gramhtica podrin emplearse mhcsimas i he-
chos particulares de estas mismas obras escojidas
con criteria por los encargados de ellas, para que
sirvan de ejercicio a la memorial i ocupen el libre
pensamiento de los alumnos. En la llamada de
composition, de que hacen parte los mas adelanta-
dos, deberh el professor ejercitarlos en trabajosbio-
grrficos i de hechos hist6ricos, i en asuntos mora-
les; principiando por noticias, descripciones i temas
particulares, i acabando por escritos comparati-
vos de los heroes, soheranos i escritores mas dis-
tinguidos por sus virtudes i de los hechos que ha-
yan tenido consecuencias mas trascendentales en
bien de la humanidad. Convendrh tambien dedi-
car cada semana toda la tarde del sibado o de
cualquier otro de los dias lectivos, a ejercicios
doctrinales; empleando los alumnos la primera
hora en hacerse mutuamente preguntas i el resto
del tiempo el professor en esplicaciones acomoda-
das al asunto i a la comun capacidad de los nifios.
La realization de este plan tendria resultados
felicisimos si en ella se adoptasen las sibias ideas
de Mr. Guizot que se encuentran en sus Anales de
education, i de los que, para conocimiento i pro-
vecho de los sefiores padres de familiar i profeso-
res a cuya not;iia no hayan llegado, trascribimos
con gusto algunos parrafos.
"Todos los studios, dice aquel profuindo
escritor, particularmente en nuestros primeros
afios, dehen considerarse como medios de ejer-
citar i fijar la atencion de los alumnos; cuan-
do se ha obtenido este fin, al cual deben di-
rijirse todos los metodos de ensenanza, en-











-15-
t6nces deberin organizarse convenientemente.
"Por lo tanto ha de cuidarse much de que
el objeto sobre el cual se quiera atraer la atencion
de los nifios, despierte en su espiritu una gran ac-
tividad. Cuando las relaciones entire el professor i
sus alumnos estan circunscritas a una ensenanza
pasiva, estos se sienten como dependientes de aquel
i se apodera de ellos el hastio; pero cuando aque-
las consistent en la mutua actividad de la inteli-
jencia del uno y de los otros, ent6nces se ensan-
cha su espiritu y se creen poderosos i libres. iQu6
diferencia en los efectos que pueden producer en
el inimo de la juventud estos dos opuestos siste-
mas! El uno debilita ya en sus principios el deseo
de instruction, el otro alienta i fortalece el celo i
la constancia de los alumnos, i los Ileva lenta i
agradablemente a la adquisicion de conocimien-
tos. No hai, pues, que forzarlos a studios im-
propios de su edad, estrainos a su comprension i
que no tienen relacion alguna con su ecsistencia:
los que opinan que el studio en esa edad debe te-
ner por objeto la instruction, viven en un craso
error, porque en ella no se sabe ni puede saberse
nada; los profesores deben valerse del studio co-
mo medio de ejercitar las facultades necesarias pa-
ra que algun dia adquieran la verdadera ciencia,
i como medio tambien de reunir conocimientos
que los pongan mas adelante en estado de pensar
i juzgar acertadamente sobre los negocios del
mundo.
"Los m6todos que tienden a fijar mas la aten-
cion sin fatigarla ni molester a los alumnos i que
mas se conforman con el desarrollo natural de sus
facultades i de sus ideas, son los mejores. En ellos











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debe atenderse principalmente a hacer que los ni-
nios ejerciten su intelijencia naciente en todo lo
que se les ensefie, i nunca suponer de ellos que son
unos series pasivos, llevados a los colejios para re-
cargarles la memorial i ocupar su pensamiento con
todo lo que a los profesores se les antoje ensefrar-
les. Es precise que el niiio piense libremente: des-
de el moment que 61 piensa por si mismo se fija
su atencion, i los adelantos de su propia intelijen-
cia se graban en su mente infantil much mejor
que todo lo que se empefien en cnsefarle los en-
cargados de su education."
Para mejor conocimiento i mas ilustracion
del plan que hemos propuesto i de las opinions
de Mr. Guizot, recomendamos a los senores pro-
fesores i a los padres de familiar el studio de la
Memoria del Sr. Jovellanos sobre- la idea de un
Seminario en Mallorca i el Metodo de Mr. Levi,
director de uno de los colejios de seoforitas mas
acreditados i mejores de Paris. El primero enca-
rece con una inmensa copia de sanas i luminosas
doctrinas la importencia de la education moral i
relijiosa, i el segundo la adopt como base de su en-
sefianza i proclama la rejeneracion de las costum-
bres por la education de la madre de familiar.
Tambien nos parecen muidignas de studio i me-
ditacion las obras de Mr. Aime Martin i Mme.
Guizot, i todo lo que sobre education public nos
dej6 el ilustre escritor citado, honor de Asturias
i gloria de la Espana modern;
Bien conocemos que mui pocos son los cole-
jios de la isla de Cuba en donde pueda estable-
cerse un plan tan vasto i sabiamente com inado
como el de Mr. Levi, i que ni aun el que hemos









-17-
propuesto tendrt facil cabida en muchos de los
(quI hoi nos brindan con una perfect education.
La escasez i carestia tie buenos profesores, la falta
casi total de m6todos i tests ajustados a un plan
general de education, las cortas horas que emplean
los niios en las escuelas i colejios, son obsticulos
de gran resistencia para todo director ilustrado
i celoso por la buena i sblida instruction. Los de-
dicados a la education de las nirias presentan in-
convenientes aun mas insuperables: la falta lamen-
table de profesores que a una instruction s6lida
reunan las circunstancias que demand tan several
ocupacion; las preocupaciones de las madres a
confiar la direction i el cuidado de sus hijas a
los Sres. profesores de mejor nota i de masacriso-
lada virtud, el corto tiempo que las niias fre-
cuentan los colejiospor la desconfianza que inquie-
ta a los padres apenas despuntan en ellas los albo-
res de la puvertad; son obstaculos tan graves que
lnientras no desaparezcan con la mejor disposi-
cion de los padres de familiar despertada por el
establecimiento de buenos colejios, hacen imposi-
ble que la education sea complete i provechosa.
Los Sres. profesores de ambos s6csos podrin sin
embargo introducir en sus colejios las reforms
(ue sea possible en armonia con el plan i m6todo
propuestos, si los creyesen tiles, i estenderlas,
venciendo, aunque sea lentamente, los estorbos de
hoi, hasta Ilegar a completar un sistema apropia-
do al del celebre professor de Paris.
I csos estorbos pudieran mas facilmente i
a poca costa removers con provecho del mayor
progrcso i del mejor 6csito de la cducacion p6bli-
ca, si se crease cn la Habana un colejio normal pa-









18--.
ra profesores de ainbos secsos i si los padres delays
families acomodadas de todos los pueblos de nues-
tra isla tomasen una parte active en la fundacion
de colejios o escuelas por medio de sociedades a-
n6nimas locales. Un colejio normal nos dari per-
fectos profesores de quienes seria bastante reco-
mendacion para con el public la que de su saber,
caracter i costumbres mereciesen de la Sociedad
Econ6mica o de la corporation que fuese la crea-
dora o protectora del Instituto, i ademas nos atre-
Vemos a asegurar que, formados bajo unos mis-
mos principios aquellos profesores jeneralizarin
en las escuelas del pais un sistema de ensefianza
uniform i el mnas acomodado a nuestras necesida-
des actuales: en las escuelas fundadas por socieda-
des an6nimas, como que en ellas mas que el fin de
obtener ventajas econ6micas, predominaria el in-
ter6s por la buena education de la juventud, se
podrAn costear ficilmente los mayores sueldos
que demand la election de profesores eminentes,
i se sostendrin en el cr6dito publico, estando di-
rijidas i atendidas por vecinos ricos e ilustrados,
cuyo influjo i saber refluirian constantemente en
el adelanto i mejoras de la education. De este mo-
do el Cuerpo Econ6mico i las poblaciones,-lleva-
dos ambos de un noble, 6til i jeneroso fin, coro-
narian la sabia i grande empresa de instruir i de
moralizar a todas las classes de nuestra sociedad,
haciendo desaparecer los graves inconvenieites
que en todo el mundo civilizado present a la
unidad del pensainiento el libire uso de6 la ense-
fanza por medio de la p6blica instruction.
Cuando por este, o por otros medios distin-
tos del qte proponernos, que no es nuestro inimo









-19-
persuadirnos de que hayamos acertado con el me-
jor, llegue nuestrajuventud a adquirir la instruc-
cion necesaria para llevar la education moral i ci-
vil al hogar domestico; cuando nuestras esposas
sean las que nutran el espiritu de nuestros hijos
en los sentinientos religiosos: cuando el 6rden do-
m6stico est6 bajo la direction de las virtudes.pri-
vadas; i cuando la ilustracion esclarezca los in-
finitos bienes que se guardian en el seno de la fa-
milia i guie nuestra intelijencia por el sendero de
la felicidad; entonces sucederan A los gallos i nai-
pes el compas i los libros, las vallas i los garitos
se trasformaran en liceos i en talleres, a los cil-
culos aislados del egoismo particular seguirAn las
grades combinaciones del interest piblico, i nues-
tra sociedad, morijerada, reflecsiva, industriosa i
ilustrada vera dcsarrollarse en su seno las ciencias
i las artes, laagricultura i el comercio, i bendecird
los esfuerzos que hoi hagamos por legar a Cuba
un porvenir glorioso: ent6nces nuestros puertos
se pobtarAn de infinitas na ves de todos los pneblos
comerciales del mundo; nuestros rios se cubrirain
de vapores henchidos de innumerables estranjeros
i cien ferrocarriles cruzarAn los campos aun vir-
jenes de Cuba: ent6nces tendr6mos pintores, qne
trasladarin al lienzo las maravillosas escenas de
nuestra naturaleza tropical; tendremos escultores,
que animarAn los ricos marmoles de Pinos con las
facciones venerables de Colon i de las Casas; i
pretas, que legaran a la prosteridad con el fuego
de su noble inspiracion las virtudes de nuestra so-
ciedad. I al legar nosotros a aquella edad en que
aun podremos contemplar felices a nuestros hijos
i pr6spera esta tierra, nos veremos rodeados del










--20-
respeto i amor de today la juventud cubana por
nmestros patri6ticos esfuerzos. Este es cl timbre
mas glorioso quc debe i puede conquistar la ac-
tual sociedad de Cuba en la historia de la civiliza-
cion americana. iOjala reconozcamos todos esta
verdad! iOjalI distingamos tras las sombras es-
pcsas dc nuestra ignoralicia ese horizonte de bien-
betar que sc present a nucstros hijos! iOjald nos
hagamos dignos de sus alabanzas i de sus bcndi-
ciones!


































































L.














































































































































































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