Revista peruana

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Material Information

Title:
Revista peruana
Physical Description:
v.27 cm.
Language:
Spanish
Publisher:
Imprenta liberal, administrada por M. Fernandez
Place of Publication:
Lima

Subjects

Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

General Note:
fundada por Mariano Felipe Paz Soldan Dates of publication :v.1-^^^enero 1879- Ceased v. 5 no. 1, 1880.
General Note:
Index v. 1-3 in v. 4.
General Note:
Peru History Periodicals.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Holding Location:
UF Latin American Collections
Rights Management:
All rights reserved by the source institution.
Resource Identifier:
aleph - 28719415
oclc - 01716302
System ID:
AA00013096:00002


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Full Text

REVISTA



PERUANA

FUNDADA
POR

MARIANO FELIPE PAZ SOLDAN


EDITOR.




VOLUME II.






LIMA
IMPRENTA LIBERAL, ADMINISTRADA POR M.
CALLE LA UNION (ANTES BAQUfJANO) N9
1879






















































































Virr3


1.










A NUESTROS LECTURES.





La ((REVISTA PERUANA)) entra hoy en su segundo tomo que, conmo
el anterior, esperamos merecer{L buena acojida del pfiblico. Por
nuesta part, no escusaremos esfuerzos para que la publication que
fundamos, hace cuatro meses, rivalice dignamente con todaslas s que
del mismo character existen en Americ'i. Contamos para ello con
el entusiasmo y laboriosidad de nuestros inteligentes y estudiosos
colaboradores, que no desmayaran en la tarea a que, sin otro md-
vil que el de un bien comprendido sentimiento de nacionalismo, se
han obligado.
Como nuestros lectores habran tenido motivo para juzgar, el es-
piritu de la ((EVISTA)) es esencialmente hist6rico, sin que ello im-
plique desden absolute por las composiciones po6ticas 6 puramente
de indole literaria. Nuestro prop6sito ha sido, ante todo, dar a co-
nocer sucesos, personajes y documents del pasado, compilando
materials que, en el porvenir, serAn utilmente esplotados. Ali4n-
tanos la pretension de qe 1 l (REVISTA)) llegue a ser una obra de
consult, que figure en la biblioteca de los hombres consagrados
a cierto gdnero de studios serios. Hacemos esta declaracion satis-
faciendo distintos colaboradores que nos han enviado poesias,
novels y articulos esclusivamente literarios, que hemos debido re-
servar mientras poseamos escritos hist6ricos, que son los que me-
receran siempre lugar preferente en nuestras paiginas.
En cuanto A la parte material de la (REVISTA)). podemos asegu-
rar que, dentro de poco, emplearmnos nuevo tipo a fin de obtener
una.impresion mas limpia y elegant. El favor public ha secun-
dado nuestra patri6tica empresa y cfimplenos corresponder a tanta
benevolencia.

CARLOS PAZ SOLDAN,
Editor.











ANTIGUEDADES PRIMITIVAS DEL PERU.






Primeras impresiones.-Las antigiiedades del Peru rara vez ilaman
fuertemente la atencion ~primera vista: la sencillez, que las caracteriza, sue-
le impedir que causen efectos sorprendentes, sobre todo, cuando estin co-
mo perdidas entire estupendas escenas naturales de una grandeza titinica;
cubriendo el desierto por mills enteras, lenando los valles y escalando
altas cumbres, se hacen tan comunes, que solo produce la d4bil impre-
sion de los objetos muy ordinaries; envueltas en las densas nubes, con qua
oscurece el tiempo las cosas mas claras, por lo comun no pueden ser obje-
to de ideas muy vivas; hay, en fin, grave riesgo de confundirlas con las
obras de la naturaleza, y desde que la confusion tiene lugar, todo interns
especial ha desaparecido. Las colinas, levantadas por el arte para servir
de tumbas, fortificaciones 6 temples, pierden a menudo su aspect de arte-
factos no solo por la enormidad de su masa, sino tambien por haber sido
extraordinariamente desfiguradas, en parte por la accion secular de los ele-
mentos, y en parte por la mano del hombre Avido de tesoros 6 necesitado
de materials, sea para las construcciones mecnicas, sea para levantar el
edificio de la ciencia. Con mayor frecuencia, las obras naturales parecen
obras hechas a mano por su regularidad y su disposicion ar tistica: no solo
el vulgo irreflexivo, que se deja levar de las primeras apariencias, sino
viajeros cientificos como Ulloa, han tornado por obeliscos artificiales el
considerable nlmero de piramides, que cuatro loguas al norte de Acobam-
ba en la provincia de Angaraes se levantan en las alturas de Paucard, ha-
ci6ndola aparecer como una ciudad fortificada con innumer'bles castillos;
esas masas regulars estAn hendidas trasversalmente hicia el v6rtice, algu-
nas con la edspide caida al pie, otras con la cispide todavia sobre el tron-
co amenazando caer, y se creeria, que todas han de perder A su tiempo la
part mas alta, como si hubieran sido heridas simultineamente por una
iluvia de rayos. Estas apariencias singulares, la regularidad de las for-
mas y la tradition de que las pirAmides tuvieron un destino sepulcral, hu-
bieran podido inducirnos en el error vulgar; pero el ndmero de ellas, su si-
tuacion y la analogia con otras columns naturales de la cordillera, nos
inclinaron 6 career, hace un cuarto de siglo, que eran obra exclusive de la








REVISTA PERUANA. 5
naturaleza. El senior Raimondi lo ha probado despues con esta exposition
luminosa: Mlas inmediacianes de Paucar llHaman la atencion del viagero
cientifico de un modo particular. Con efecto, numerosas y gr andes peas
de conglomerate tranquitieo de forma c6nica 6 piramidal se elevan sobre
la superficie del terreno por todas parties y, vistas a cierta distancia, ofre_
cen el aspect de un campamento military con sus toldos t endidos. Muchos
viageros han creido, que estas singulares pirdmides fuesen obras del hom-
bre, cuando por lo contrario no son sino monumentos hist 6ricos de la na-
turaleza. Imaginese que todo este terreno haya estado en otra 4poca cu-
bierto con una espesa capa de conglomerate traqu itico hasta la altura. que
tienen las mas elevadas de las citadas masas; y que, en seguida, el agua de
las luvias haya escavado pequefios surcos en esta roca, que ofrece tan po-
ca resistencia 6 la action del agua. Continu6se ahora con la imaginacion
el mismo fen6meno durante el period de algunos sigl os, y se comprendera
c6mo los surcos se fueron haciendo tan profundos hasta partir en todo su
espesor las capas de conglomerate traquitico en numerosas masas aisladas.
Si despues de haber dividido el terreno en tantas masas, con tinia todavia
la accion crosiva do las aguas, se concebir. ficilmente, que po co 6 poco di-
chas masas deben ir tomando la form c6nica 6 piramidal, que ofrecen las
de Paucar6, y que solo las mas grandes pueden con servar una especie de
meseta en su parte superior. Ejemplos de esta naturaleza tenemos en va-
rios puntos del Peru, y podemos decir, en todos los lugares, de conglome-
rato traquitico en terreno un poco inclinado; alli se observa una disposi-
cion an&loga 6 la que se present en las inmediaciones de Paucard, 6 for-
mas todavia mas caprichosas, que simulan torres, fortalezas, antiguos cas-
tillos.
Las forms mas 6 mdnos artisticas de las grandes masas terrestres y sus
transformaciones tan frecuentes, como admirables, han hecho career a mu-
chos, que en la region mas escabrosa de los Andes abundan las ciudades
arruinadas y otros estupendos monuments del arte. Esa falsa creencia se
propaga y arraiga tanto mas ficilmente, cuanto que 6 menudo los lugares,
donde se descubren esas aparentes construcciones, son de dificil acceso, y
la illusion suele hallarse favorecida por las nubes, el reflejo de la nieve iu
otros falaces meteoros. Cuando un viagero muy impressionable march por
asperisimas alturas, donde la nevada ha borrado todos los senderos, 6 cuan-
do otros peligros exaltan su fantasia entire los precipicios y derrumbes an-
dinos, todo se present ante sus ojos deslumbrados con forms sorprenden-
tes, todo reviste las apariencias, ya amonazadoras, ya propicias, de construc-
ciones humans, cuyos moradores pueden agravar 6 terminar sus padeci-
mientos ya casi insoportables.
Por mas dificil que, 6 primer vista, parezca el reconocimiento de las an-
tigiiedades peruanas, para no confundirlas con las formaciones naturales,
suele bastar el examinarlas con Animo tranquilo, sin dejarse llevar ni de la
*








6 REVISTA PERUANA.
opinion vulgar, ni de las primeras impresiones; A no haber sido enteramen-
mente destruidas, queda siempre en las obras del hombre algun vestigio
del pensamiento human, cierto sello de razon y de libertad, que la ins-
peccion atenta reconoce pronto y pone fuera de duda. No es tan facil dis-
tinguir las antigiiedades primitivas de las que pertenecen a la civilizacion
de los Incas, t quienes suele atribuirse toda la cultural del antiguo Perl:
los hijos del Sol en el interns de su dominacion y de su culto, acostumbra-
ron transformer los anteriores monumentos, cubri4ndolos de nuevas eons-
traccione, 6 al nmnos, los circundaron de edificios consagrados 6 la adora-
cion solar, quo dejan en ddbil luz las creencias y trabajos mas antiguos; sin
embargo el lugar, el tiempo y el estilo de las diversas obras permiten al
critico inteligente reconocer su verdadero carActer, aunque para confundir-
le se hayan acumulado las tinieblas. Los grandes monuimentos, que nunca
pueden improvisarse y que se hallan en lugares adonde no lleg6 6 solo
ej'rci6 una influencia efimera la domination de los Incas, ciertamente, que
no fueron levantados por su gobierno. Tampoco hay razon para atribuir-
le!s oonstrucciones que, por su vetustez, recuerdan remotisimas 6pocas. Aun
la; obras que se descubren en la vasta extension de su imperio, sin indi-
cios seguros de que pertenecieran A siglos anteriores, son sin duda de otro
origen, si difieren enteramente de las que ejecutaron sus s6ibditos, por los
procedcrcs de ejecucion, y por las ideas que revelan.
Por mas penoso que sea el reconocimiento de las antigiiedades primiti-
vas, y aunque desde luego su sencillez, abundancia, oscuridad y confusion
amortigiien el interns, que deben excitar, desde Cieza de Leon llamaron la
ateicion do los arque6logos, y on nuestro siglo, cuyo positivismo estd l1jos
do haber proscrito las meditaciones sabias, son objeto de studios profun-
dos. La edad inmemorial, a que nos Ilevan, las rodea del prestigio, que
prestan las canas al anciano venerable; el investigator diligente recibe las
mnas gratas emociones viendo aparecer la luz en la noche de los tiempos,
lbrillar antiquisima cultural cerca de las hordas mas barbaras y enlazarse
con la marcla general do ]a humanidad la vida de tribus, que tal vez ha-
brian podilo tcierse por extrafias A la gran familiar humana; prescindiendo
de la ilustracion, que derrama, no solo sobre la historic del Perfi, sino so-
bre la historic universal, para toda alma accessible A las impresiones mas
paras, la conteumplacion de las generacicnes y de las cosas que florecieron
on siglos: ricLom)tsinmos, os fecunda en contrastes de delicia inefable. Una
duloe imlan oli, so apodera del Animo en presencia de misteriosas y gran-
dios ruinas: la sol eda:l so ensefiorea sobre ciudades, que estuvieron muy po-
bllas: el le.sierto ha invadido regions, en que sobreabund6 la vida; pavo-
ros,, silenciio hii snceido i la alegria, que, por do quier, estallaba; los lugares.
mas solitarios, i6idis y silenciosos ofrecen en sus ruinosos 6 arruinados mo-
numcntos today la clocuencia de la tumba. Tambien dan lugar a contempla-
cioies, tan graves, como deliciosos lugares, donde se agita un pueblo alegre








REVISTA PERUANA. 7
y se ostenta una vegetation espl4ndida entire escombros de poblaciones y
campiias, que allA en apartados tiempos tuvieron extrafias maneras de cul-
tura: el cielo es el mismo, la tierra esti vivificada por el mismo sol, soplan
vientos iguales, corren las aguas del antiguo manantial; y sin embargo los
hombres, y cuanto de ellos pende, ha sufrido los cambios mas profundos;
variaciones de suma trascendencia ponen de manifesto la incalculable in-
fluencia, que en el destine de las naciones ejercen las ideas y la direction
de ]a libertad humana. Al traves de los mayores contrastes se percibe
claramente el orden universal, la invariabilidad de las leyes, que rigen en
el mundo fisico y en el mundo moral; de aqui se desprenden las ensefian-
zas mas provechosas; junto con la solidaridad de nuestro porvenir apareee
la necesidad de reconocer los elements, que nos ha suministrado la Pro-
videncia, y las vias, que nos ha trazado para mejorar la condition de nues-
tro pueblo.
Restos humans. -Nada puede hacernos pensar con mas seriedad,
ni con mas provecho en el destiny comun de la humanidad, y en sus rela-
ciones con el universe, que las reliquias del cuerpo human perdidas entire
el polvo inorganico y los restos de otros vivientes: desde que el hombre
vuelve al seno de la madre tierra, van borrindose las vanas distinciones,
que tan desigualmente distribuian la estimacion entire los favorites y las
victims de la fortune; el cadAver del abyecto esclavo puede excitar tanto
interest como el del altivo dueflo; la momia y el craneo son para la ciencia
restos preciosos, por mas despreciadas que hayan sido las personas duran-
te la vida; todos conmueven profundamente al hombre reflexive, todos dan
lecciones inestimables envueltas en graves emociones. Dejando A los mo-
ralistas las reflexiones filosdficas, que los tristes despojos de la muerte su-
gieren en todos los paises, indiquemos A grandes rasgos, los que mas de
cerca se ligan a la civilization primitive del Peri.
En ciertos lugares, como en el Arenal, que cerca de Trujillo media en-
tre el mar y las antiguas ruinas de Chanchan, una Area de muchos acres
estA cubierta de esqueletos, sepultados en des6rden como despues de una
gran hatalla, segun ha observado el diligente Squier; esta presuncion se
hall confirmada por el hecho do que todos los huesos descubiertos son de
adults, y la mayor parte de los crineos presentan seiales inequivocas de
violencia; algunos parecen golpeados con espadones, otros atravesados por
las punts que erizaban las porras; ciertas lesions son iguales A las que
produce las flechas 6 las lanzas, y en algun crineo se ha visto un agujero
semejante al que hubieron de abrir armas esparcidas en la arena inmediata.
Entre las ruinas de Pachacamac sobreabundan las momias, enterradas A di-
versas profundidades, las rnas encima de las otras formando capas sepulera-
les sobropuestas, y comprobando la tradition, de que al gran santuario de
la costa nfluia desde remotos siglos gran niDmero de peregrinos, muchos de
ellos con la resolution de dejar sus restos mortales en aquella tierra santifi-








8 SEV18TA PERIANA.
cada. En various puntos de la sierra y de la costa se hallan cad&veres, ou-
ya position y contestura manifiestan, que los cuerpos fueron enterrados
vivos para continuar prestando sus servicios A los magnates en la vida fu-
tura. Otras aspiraciones de ultratumba estAn reveladas por los objetos,
que se pusieron en torno del difunto, quedando de manifesto la creencia
unanime de una existencia ulterior, enteramente aniloga A la existencia ac-
tual. La diversidad de posiciones sociales se demuestra en la humildad 6
suntuosidad de las tumbas, en su agrupamiento 6 especialidad, sea para fa-
milias poderosas, sea para ciertas edades 6 sexos.
La exploracion atenta de las momias y huesos humans descubre much
semejanza, cuando no absolute identidad entire las mas antiguas razas de la
Amdrica y los actuales indigents: hay conformaciones id4nticas en los crA-
neos; la bella nariz aguilefia, diverse de la nariz griega y de la nariz he-
brea, que con razon se ha caracterizado de nariz americana, se encuentra
en los que hoy viven y en los mas antiguos difuntos; tambien suelen hallar-
se en unos y otros como caractdres mas generals, el pie pequefio y arqueado,
la estatura median, el pecho ancho, las formas regulars y robustas, la
barba escasa, el cabello negro y lacio, la frente deprimida y como que hu-
ye; sin embargo no faltan crAneos, como el de un nifio de Chachapoyas,
que se hall en la escogida coleccion de Raimondi, tan perfectimente con-
formados, como el del mejor tipo caucasiano; midntras en otros la degra.
dacion de la forma toca los limits de los animals herbivoros. Lo que ha-
ce mas inciertos los resultados de la cranioscopia, es la deformacion artifi-
cial, que incuestionablemente se practice en muchas tribus y cuya influen.
cia no estA bien determinada: en tanto que alguna vez el gran colecciona-
dor Morton y como heredero de su primer opinion Wilson, Blake y otros
etn6logos, asi norte-americanos como ingleses, admiten razas dolicoc6falas
6 de crAneo naturalmente prolongado, Wilmore y la mayoria de los ob-
servailores atribuyen A la presion lateral destinada A producer un embelle-
cimiento fantAstico la prolongacion de las cabezas aimaraes y sus cong4ne-
res; todavia no puede decirse hasta qud punto el artificio desfigur6 6 se-
cund6 las formas de la naturaleza. Tambien se han suscitado dudas me-
nos fundadas respect al color negro del cabello; por cuanto A menudo se
hallan pelos de tintes mas 6 minos claros, y ain se dice, que en el Depar-
tamento de Amaz6nas se han descubierto cabezas antiguas con pelo rubio;
pero esta asercion necesita comprobarse, y por otra parte es facil equivocar
los matices naturalmente claros con la alteracion rojiza, que produce las
influencias sepulcrales. Adcinas enfermedades enddmicas 6 individuals
decoloran profundamente asi la piel, como el cabello, no faltando perso-
nas, ni pueblos do pelo y citis tan descoloridos y alterados, que a no ser
por su debilidad y achaques se les tendria por tan rubios como ]a raza sa-
jona, aunque su tipo general sea esencialmente americano.
Las viejas tradiciones de pigmeos y gigantes estan completamente des-









VISTA PERUANA. 9
mentidas por el exAmen atento de los restos humans; en ningun punto se
han encontrado esqueletos, cuya talla difiera de las dimensions reconocidas
en nuestra especie, y los enormes huesos, con que en otro tiempo quiso
probarse la anterior existencia de cuerpos gigantescos, son de elefantes, de
mastodontes 6 otros f6siles de grades cuadrupedos extinguidos. En cam-
bio, con studios incompletos y con las mas aventuradas suposiciones se ha
pretendido acreditar otro error de harto uias grave trascendencia prActica:
operando sobre un reducido n6mero de crAneos, sin tener en cuenta las di-
ferencias de edad, ni de sexo, no dando el valor correspondiente A la defor-
macion artificial, y ocultando la debilidad de las razones con el lujo de las
medidas en todos sentidos, se ha concluido del exAmen comparative de las
dimensions cranianas, que las razns indigenas del Peru no poseian un 6r-
gano de inteligencia mas aventajado que el de los hotentotes y el de los an-
tiguos negros oceAnicos; la capacidad media del antigno crAneo peruano
seria segun unos de setenta y cinco pulgadas c6bicas y segun otros
de ochenta; el peso de la masa cerebral no pasaria de cuarenta y cin-
co onzas. Como ha manifestado Wilmore, aunque la cantidad de cere-
bro estuviese al mismo nivel entire las razas mas degradadas y las razas,
que de todos modos han mostralo una esplendente cultural, todo eso proba-
ria unicamente, que la capacidad relative del craneo debe considerarse me-
ramente como un caracter anat6mico, no como un.'carcter fisiol6gico: si
los cerebros de Cuvier y Schiller fueron del tamario miximo, en el mismo
caso se hallaban los de tres individuos desconocidos ; mientras que el de
Dante se elev6 muy poco sobre el t6rmino medio, y probablemente no al-
canz6 esta dimension el de Byron. Recordamos A este prop6sito, que, ni
toda la masa encefilica sirve de instrument las operaciones de la inte-
ligencia, ni el poder dc un 6rgano se mide exclusivamente por su mag-
nitud: aun para las funciones mas mecanicas, la textura intima y otras
modificaciones inapreciables influyen mas que el volfmen; nada hay mas
poderoso, quo los agents imponderables.

SEBASTIAN LORENTE.


( ( 'outluard.)











LA REVOLUTION DE 1814.






IV.


Pero no fu6 este el finico fiacaso de las tentativas revoluciona-
rias que precedieron al formidable levantamiento de 1814.
Merece tambien su debido lugar en la historic americana el or-
ganizado y dirigido en esta capital del vireinato por el abogado
D. D. Francisco de P. Quiroz, que en combination con los patriots
del Cuzco, tuvo la audacia de minar el poder colonial, en su mismo
alcazar, poniendolo a dos dedos de su ruina, de la que salvo casi mi-
lagrosamente.
Debemos a la infatigable laboriosidad hist6rica del escritor
americano D. Benjamin VicuiIa Makenna la revelacion de todos
los pormenores del osado y vasto plan revolucionario del Dr. Qui-
roz, que 61 pudo recojer de la tradition oral de algunos de los
principles obreros de ese plan, que ya han fallecido desgraciada-
mente, despues de haber prestado grandes servicios t la Repuiblica
fundada por ellot.
El Dr. Quiroz, j6ven de alta alcurnia, con poderosas relaciones,
vino a establecerse en Lima en 1803, despues de Ih;ber hecho sus
studios en Guamanga y recibido alli el grado de Doctor.
Dotado de un character impetuoso y ardiente, fue en 1812 des-
terrado a Arequipa, por sus desnanes contra las autoridades en
las elecciones para Diputados A las cortes de Cadiz que tuvieron
lugar aquel aio.
Sospechando el Intendente entdnces de Arequipa D. Jose Ga-
briel Moscoso de que Quiroz habia tornado alguna participation en
el movimiento revolucionario de Tacna que, a mediados de 1813,









REVISTA PERUANA. 11
encabez6 el desgraciado Pallardeli, lo remiti6 al virey, quien lo en-
cerr6 en las Casas Matas del Callao, de la que lo sacaron pocos dias
despues las influencias de su familiar.
Consagrado al ejercicio de su profession no habia olvidado sus
patri6ticos proyectos y en relacion sin duda con los del Cuzco, pu-
so en servicio de su causa y ejecucion de sus propios designios to-
das sus extraordinarias dotes.
Merced a ello pudo ganarse la cooperation del afamado Conde
de la Vega, D. Matias Vasquez de Acufia,jefe del batallon de civi-
cos ElN4nmero, inica lferza que guarnecia en esos moments Lima,
por consecuencia de los reuLerzos enviados al alto Perui despues de
las derrotas del ejercito real en Tucuman y Salta.
Otro de sus cooper does fu' cl j\ven official peninsular, general
despues de la Repfiblica, D. Juan Pardo de Zela, que al servicio
del ej4rcito argentino y habiendo sido hecho prisionero en Ayo-
huma, se encontraba A la s:lion en uno de los calabozos de la inquisi-
cion, en done y en C;sas atas ts sufri6 site aios del mas peno-
so cautiverio, junto con seis oficiales mas, compaieros de su
infortunio.
Bajo su direction lograron estos ganarse la voluntad de los ofi-
ciales y classes del NXmero que cubria constantemente las guardian
de los prisioneros ; siendo ayudados por el pardo Francisco Velez
y por un noble patriota, inuerto desgraciadamente en edad tem-
prana, Tomas Munendez, hermano del que como Presidente
del Concejo de Estado rijio en dos distintas ocasiones los destinos
de la Repfiblica.
El plan de Quiroz y sus companieros era proclamar la indepen-
dencia con el apoyo de los soldados del Ntimero, finica guarnicion
do Lima, antes de que llegase el regimiento Talavera, que se es-
peraba de un dia a otro de Espaila, enviado como un azote a las des-
graciadas poblaciones del Peril y Chile, que aterrorizaran los oficia-
les y soldados de ese rejimiento con sus espantosas iniquidades.
Desgraciadamente, entire vacilaciones y dudas. se dej6 pasar el
tiempo, y el dia m6nos pensado se anunci6 la llegada al Callao de
las tropas peninsulares, que desbarat6 completamente los proyec-
tos de Quiroz y del infortunado conde de la Vega.
El Virey Abascal no debi6 ser extrano a ellos, pues inmediata-
emnte despues de la llegada del rejimiento Talavera, orden6 la







*

12 REVISTA PERUANA.
disolucion del NMmero y la prison del referido Conde, transpor-
tando A los prisioneros sus c6mplices de los calabozos de la Inqui-
sicion 4 los horrorosos de las Casas Macas del Callao.
El conde de la Vega fu6 puesto, A los tres meses, en libertad por
los influjos de la aristocracia de Lima, y de sus poderosas relacio-
nes en la misma Corte.
El actor principal de la conspiracion, el Doctor Quiroz, tal vez
a esta causa debi6 salvar de esta persecucion y encontrarse en
1819, cuando se preparaba la expedicion de San Martin, en estado
de cooperar a los preparativos de su desembarque, no teniendo la
fortune de presenciarlo ; pues falleci6 A fines de dicho afio, de re-
sultas de una estocada casual que recibi6 en los ejercicios de es-
grima, a los que tenia particular aficion.
Benjamin Vicunia Makenna cuenta, refiriendose al patriot Don
SAntos Figueroa que, al sentirse morir Quiroz, decia con amarga y
patri6tica resignation, que 61 era el vivo ejemplo del caudillo israeli-
ta que muri6 Antes de pisar la tierra prometida.
Asi salv6 el regimen colonial del golpe poderoso proyectado en
su mas formidable fortaleza del Perui; pero que no paraliz6 la
realizacion de sus vastas combinaciones en el Alto Peri y el Cuzco
que debiera desarrollarse sucesivamente, aunque con un 6xito to-
davia mas tragico y desgraciado; pero por lo mismo mas glorioso.

V.

Sabido es que las fuerzas realistas, que desde 1809 combatian bajo
el nombre de ejercito del Alto Peri, fueron organizadas en ese
anio, por 6rdenes del Virey Abascal, en consecuencia de los dis-
turbios de las provincias de aquella antigua seccion del Vireynato,
reclutandose y engrosindose sucesivamente en el Departamento
del Cuzco, cuyos hijos compusieson gran parte de dicho ej4icito.
En 1814 se distinguia en 61 mui especialmente el nuimero 10 com-
puesto casi todo de cuzquefos, que habia sido hasta ent6nces y
aun despues modelo de valor y de discipline en todas las campa-
Ras verificadas en esa 6poca, tomando part principal on las grades
victorias que en ellas tuvieron lugar.
En el ejercito del Alto Peru existian muchos jefes y oficiales
americanos, que por su pericia e intrepidez en los combates, habian
ganado en 61 alto pres tigio y ascendiente.










REVISTA PERUANA, 13
Uno de estos jefes era el Coronel Saltefo Don Saturnino Castro,
elevado a esa alta clase por su conduct en la batalla de Vilcapu-
jio, en la que tuvo la suerte de salvar de la derrota comenzada ya
en el ejercito real, mediante una brillante carga del escuadron que
comandaba con el nombre de ( Partidarios ) que se cambi6 con el
de <( Dragones de Ancacato, por consecuencia de dicha victoria.
Cuando el 7 de Agosto de 1814 tuvo lugar el levantamiento del
Cuzco, el ej4rcito del Alto Peru se encontraba, como hemos dicho,
en Suipacha, en el movimiento de repliegue operado por Pezuela
de que hemos hecho tambien mencion.
A la suspicacia de su jefe, el General Pezuela, no se le podia
ocultar la funesta influencia que este levantamiento podia ejercer
sobre un ejercito compuesto en su mayor parte de cuzquefios; asi
es que todo su conato, al principio, fiue ocultar la noticia hasta to-
mar sus disposiciones precautorias, una de las cuales fue la inicia-
tiva de un armisticio con el General Rondeau, jefe del ej4rcito ar-
gentino, quo no pudo llevar a cabo por la exijencia de este de la
retirada del ej6rcito realist hasta el Desaguadero.
Los caudillos de la revolution cuzquefia no tuvieron gran traba-
jo sin duda para hacer llegar hasta el campamento de Suipacha la
noticia de su hecho, sobre todo contando con intelijencias entire los
jefes de su campamento, uno de los cuales era el Coronel Castro,
quien debiendo estar ganado de antemano para secundar su movi-
miento, se resolvi6 a verificarlo contando demasiado con el provi-
cialismo de los soldados cuzquefios. El infortunado vencedor de
Vilcapujio no habia llegado a comprender el poder que la discipli-
na tal cual se practicaba en los ejercitos espaioles tiene en el ani-
mo de soldados, educados trescientos ailos bajo el duro rejimen de
la servidumbre colonial. El pag6 con su trajica y gloriosa muer-
tan lijero como funesto error, cuyo arrepentimiento no creemos
sin embargo llegase hasta los tristes extremes con que los pinta el
historiador espailol Torrente.
Sea como fuese, Castro inspirado por su patriotism y el arrojo
de su carActer concibi6 el plan de sublevar contra Pezuela el ej6r-
cito del Alto Peri, contando con el afecto de sus soldados y con
el ardor de los cuzquefios a sus paisanos sublevados.
Al efecto, comenz6 por ponerse al habla con el General del ej4r-
oito argentino, situado cerca de Suipacha, a fin de que se aproxima.









14 kEVIS'A PERUANA.
se con sus fuerzas Ai las posiciones del ejqrcito real, para protejer
el movimiento proyectado, que debia estallar en la noche del 19 de
Noviembre de dicho aiio de 18 14.
Pezuela tuvo aviso de los proyectos de Castro y orden6 su apre-
hension, que este trat del eludlir precipitando la realization de sus
designios.
EncontrAndose separado del mando de su escuadron, por est .r con
licencia temporal para marchar A Lima, se acercd al cuerpo acom-
pailado de algunos soldados, creyendo seducirlo con el ascendiente
poderoso que tenia sobre 61; pero apenas se resolvieroln a seguirlo
algunos soldados, rehusando hacerlo el resto y hasta su propio
hermano, que continue sirviendo en el cjircito real.
Este desengaiio no abatis sin embargo el resuelto espiritu de
Castro y mas esperanzado con el patriotism de los cuzqueiios que
componian el ler. rejimiento, acantonado en Moraya se dirigi6
alli, enviando antes una intimacion al General Pezuela, para que se
rindiera bajo las condiciones determinadas en dicha intimaciun. Al
mismo tiempo hizo circular en el campamento una proclama, ase-
gurando el triunfo de la revolution del Cuzco y acusando al Gene-
ral Pezuela de querer sacrificar los cuzquefos.
Nada fue bastante para triunfar de los habitos de sumision y
obediencia de los indolentes hijos del Cuzco, y el alucinado y va-
leroso jefe salteiio, descubierto en la inexactitude de sus noticias,
6 mas bien desatendidos sus patri6ticos llamamientos, hubo de
resignarse a emprender la fuga, habiendo sido aprehendido en el
moment en que se preparaba a tomar su caballo.
Si ha de creerse al inexacto autor de las (< Memorias para la
historic de las armas espailolas en el Perfi, el General Garcia
Camba, la abyeccion de los cuzquenos se llev6 hasta el punto de
reclamar ellos mismos el castigo del desgraciado Castro.
Remitido preso al campamento, fue sometido a un concejo de
guerra, sin que sus grandes servicios, entire ellos la salvation del
ej6rcito real en la jornada de Vilcapujio, le valiera una noble y
merecida absolucion, Ilevando el duro Pezuela su ingratitud hasta
hacerlo pasar por las armas, al frente de ese ejercito que 61 habia
librado de la vergiienza y de la muerte.
Asi acab6 sus dias, dice Garcia Camba, uno de sus compaileros
de armas, ese official tan distinguido y de tantas esperanzas, midn-










*
iEVISTA PERUANA. 15
tras fue field A sus deberes, haciendo de este modojusticia a las al-
tas cualidades del gran patriot salteio que resarci6 t~mpliamente
con su sacrificio su error de haber combatido Antes, en su pro-
pia Patria, la causa que debia glorificar despues con su generoso
martirio.
Tan doloroso fracaso de una de las combinaciones del vasto plan
iniciado en el Cuzco, que tanta -influencia tuvo en su desgraciado
exito, no fu6 sino el preludio de otro mas desdichado y cruento,
en que el patriotism desafi6 la ferocidad espaiola personificada en
hombres como el General Ramirez, que despues de haber alzado
centenares de patibulos en el Sur del Peru, vino a levantar el ro-
1lo y a sembrar de espanto la capital del Vireynato en las ago-
nias de la domination peninsular.

J. C. ULLOA.











TRADICIONES




DOS CACIQUES SUICIDES.


I.


La provincia de Cotac-pampas (llano de mineros) estaba, en los tiempos
del filtimo Inca, dividida en dos cacicazgos, cuyos limits marcaba la cor-
dillera de Acca-cata.
El mas important de los cacicazgos era conocido con el nombre de Ya-
nahuara, y su vecino con el de Cotaneras. Aun existen en ruinas los dos
palacios que habitaron los respectivos seiiores feudales.
El cacique de Yanahuara tenia yb. reunida inmensa cantidad de oro para
contribuir al rescate de Atahualpa, cuando recibi6 la noticia de que los es-
parioles habian dado muerte al soberano. El cacique mand6 construir en-
t6nces una escalera de piedra, que le sirvi6 para transportar el tesoro & la
empinada cueva de Pitic; luego hizo destruir la escala y se enterr6 vivo en
aquella inaccesible altura.
Los naturales agregan que, en ciertos aniversarios fiinebres, se v4, en me-
dio de las tinieblas de la noche, un lijero resplandor que, para ellos, repre-
senta el espiritu de su cacique vagando en el espacio.
En la 4poca de los Incas, se sacaba much oro de los terrenos auriferos
de Cotac-pampas; y aun es fama que, en 1640, trabajaban cuatro portugue-
ses la mina Yerba-uma, con pingiie provecho. Una noche arm6se entire ellos
grave pendencia, recurrieron a las arenas, murieron tres, acudi6 la justicia
y el portugues que qued6 con vida, para no caer preso, acerc6 la limpara a
un barril de p6lvora cuya explosion ocasion6 el derrumbe de la mina.

II.

En el primer afio de la fundacion de Lima, dispuso don Francisco Pizarro
que se trajesen, en trahilla, indios de los alrededores de la ciudad, para que
sirviesen de albafiiles.
El cacique de Huansa y Carampoma, se neg6 tenazmente a cumplir una








REVISTA PERUANA. 17
6rden que humillaba la dignidad de los suyos; y en la imposibilidad de opo-
ner resistencia armada al desp.tico mandate, prefiri6, A ser testigo del en-
vilecimiento de sus sdbditos, enterrarse en una cueva cuya boca hizo cubrir
con una gran piedra labrada.
Hoy mismo, siempre que los indios de la provincia de Huarochiri cele-
bran sus fiestas, llevan flores y provisions que colocan sobre dicha piedra,
y consideran el nombre del cacique como el de un g6nio protector de la co-
marca.




LA EXCOMUNION DE LOS ALCALDES DE LIMA.


I.


En mitad de la calle del Milagro habia, por los ailos de 1717, una casa
de humilde apariencia, vecina ~ la de Pilatos, llamada asi no porque fuese
propiedad del gobernador de la Judea sino por la popularizada creencia de que
Manuel Bautista Perez, su dueiio, y demas judios portugueses que la ha-
bitaron, azotaban una imajen de Cristo. Sea de ello lo que fuere, lo positi-
ve es que la Inquisicion de Lima achicharr6 en piblica hoguera & Perez
y sus principles camaradas. Historia es esta que, con abundancia de
pormenores y documents, tengo ya referida en uno de mis libros.
Ocupaban la casita del Milagro una vieja, mas fea que las furias, y su
sobrina Jovita, la chica mas linda para quien amasaban pan, los panaderos
de esa 4poca.
Dofla 0, que tal era el nombre de la tia, era beata de la 6rden tercera y
de aquellas que, al andar por la calle, se inclinan con frecuencia al suelo
para separar las pajitas diciendo, como la P7a C'atita de una preciosa come-
dia de Manuel Segura,
......aqui hay una cruz:
no la vayan a pisar.
Doih () no admitia en su casa mas visit masculine que la de algunos
frailes cogotudos y la de don Alonso Esquivel, con quien la vieja andaba en
arreglos para casarlo con la sobrina. Pero Jovita so habia encaprichado en
no querer para marido A hombre que, amen de peinar canas y sufrir de reu-
ma gotosa, exhalaba olor A cera de sacristia. Melindres aparte, yo dir6 A
ustedes en confianza, que si la nifia hacia fieros al cascado galan era por te-
ner sus dares y tomares con un buen mozo Ilamado don Juan Manuel Ba-
Ilesteros, por quien dofia 0 esperimentaba mas tirria que el diablo por el
agua bendita.
YVl, II -3








18 REVISTA PERUANA.
El don Alonso Esquivel habia sido secretario de cartas y favorite del vi-
rey-arzobispo don fray Diego Morcillo Rubio de Auiion, en los cincuenta
dias quo dur6 su gobierno hasta Ia llegada del Principe d"' Santo-Buono,
nombrado virey en propiedad. Despues del interinato politico, pas6 Esqui-
vel 6 desempeiiar el empleo de mmayordomo de su ilustrisi-na quien, A la sa-
zon, se preparaba para regresar A su didccsis de La Plata. Coimo se v\, no
era don Alonso ningun majagranzas pobreton sino todo ui personilje.
Entre la tia, que patrocinaba los amores de este, y la sobrina, rehacia en
deshauciarlo, sosteniase diariamente cruda batalla. Baste, para former idea
del caracter do esa lucha, cl oir part de la conversation que, en la tarde
del 16 de junior de 1717, tenian en la puerta de calle, la beat y su prote-
jido.
Fibra, mi selnora doiia 0, much fibra, si no quiere usted que esa des-
cocada y ese mozo libertino hagan chichirimico de nosotros. Cdrtela used
las trenzas y al convento con ella, que ya la madre abadesa sor Estefania
de los Clavos esta prevenida y so pinta sola para domeilar doncellitas le-
vantiscas.
Asi se hari como vu(Simerced me lo aconseja, mi senior don Alonso.
Mafiana mismo dormird Jovita en las bernardas de la Santisima Trinidad.
Am6n, y hasta la noche que dar6 la vuelta, traydndole la licencia del
Vicario para que la moza sea recibida en el santo claustro. Beso a usted la
mano, mi seliora dofia 0.
Acompafie Dios al caballero.


II.


Toclban Ins ocho, en san Francisco, cuando tia y sobrina salian de la
salve de la Soledad.
h:i la plazuela, oscurisima como es de imajinarse en aquellos tiempos en
que no se conocia en Lima sistema alguno de alumbrado pdblico, enrcoitril-
base un embozado quien, con el disimulo propia de expert conquistador, se
acerc6 6 Jovita, la di6 una carta y recibi6 otra. Por supuesto que dofia O
no se apercibi6 de aquella actividad de estafetas, que gente moza y enamo-
radiza se la pega hasta al demonio en figure do beat y semi-suegra.
El galan sigui6 su camino y entr6 en la botica de la esquina, donde ha-
bia constant tertulia de ociosos jugando a las damas 6 murmurando de la
vida ajena. Alli, a la luz del farolillo, ley6 este billetico: (( Juan, sAlva-
<( me por Dios. Mafiana me encierra la tia en la Trinidad. Esta noche trae-
, rd don Alonso la licencia. ,
Ballesteros qued6se gran rato pensativo y luego, como quien ha adopta-
do una resolution, despidi6se de los tertulios que tenian sus cinco sentidos








REVISTA PERUANA. 10
puestos en el tablero, engolfados en un lance de dama chancho, y enderezo
6 laa call del Milagro.
En ese instant don Alonso Esquivel llegaba 6 la puerta de la casa de
Jovita, cuando se le interpuso un embozado.
Una palabra, senior mayordomo.
Hable, senior mio.
Vuesamerced trae encima un papel que ; por Dios vivo ha de en-
tregarme.
Hablira vuesamerced con buenos modos y acaso nos enredaramos de
razones; pero mire como h6 de ser, que yo 6 impertinencias tales no acos-
tumbro dar respuesta.
Y don Alonso volvid la espalda y se dispuso a pasar el quicio de la puer-
ta; mas Ballesteros lo coji6 del brazo y le hundi6 en el pecho la hoja de su
daga.
Esquivel se desplom6 gritando:
-; Muerto soy......! Cristo me valga!


III.


El asesino emprendi6 la fuga y tom6 asilo en el convento de los padres
Descalzos, donde contaba con deudos y amigos que lo amparasen.
Alcalde del primer voto era don Garcia de Hijar y Mendoza, conde de
Villanueva del Soto, favorecedor de Esquivel 6 intimo amigo del trinitario
Rubio de Aufion. Su sefioria alborot6d los cabildantes, y los dos alcaldes
ordinarios so dirijieron a los frailes descalzos reclamando la persona del reo;
pero los religiosos contestaron con un arsenal de latines. Los alcaldes, 6
quienes poco se les alcanzaba de la lengua de Horacio y Ciceron, hicieron
caso omiso de textos y versiculos, y seguidos de escribanos y alguaciles en-
caminar6nse 6, los Descalzos, pusieron esbirros en el cerrito de las Ramas
y penetraron en la iglesia, donde Ballesteros se habia refujiado al pid de un
altar y abrazadose de un crucifijo. Los alcaldes nada respetaron, y el po-
brc don Juan Manuel, atado codo con codo, fud conducido A la c6rcel de la
Pescaderia.
El arzobispo de Lima don Antonio de Zuloaga, y el Cabildo eclesiAstico
que, por ent6nces, tenian sus quisquillas con el Cabildo de la ciudad y que
ademas no partisan de un confite con el sellor Rubio de Aufion (quien cor-
riendo los afios lleg6 tambien t ser arzobispo de Lima y les puso las peras
A cuarto 6 los can6nigos) tomaron la cosa muy 6 pecho, 6 inmediatamente
mandaron tocar entredicho en todas las iglesias de Lima y notificar a los
alcaldes, d(ndoles una hora de plazo para devolver el reo al santo asilo.
Aquello era un proceder muy ejecutivo. Nada de pailitos calientes.
Aunque los alcaldes alegaron despues, en su defense, que no habian re-








20 REVISTA PERUANA
cibido en hora oportuna la notificacion, la verdad es quo so hicieron sordos
A ella y, sin pararse en barras, sometieron al infeliz Ballesteros A question
de tormento, que no debi6 ser muy blando, porque el reo se les queda en-
tre las manos, tan muerto como Mahoma.
Pero 4 las ocho de la noche de ese dia, que fue el 21 de junior, sus sciio-
rias los alcaldes ordinarios sintieron frio de terciana, y estaban sin toner
quien les valiese ni santo a quien encomendarse. (( Con horror y cstrdpito
( nunca visto, dice un cronista, efectu6se esa noche la tremenda cereruonia
d de anatema, que se ejecut6 procesionalmente con cruz alta y cirios verdes.
Alli fue el crujir de dientes. Ni el virey, ni los oidores, ni los cabildan-
tes atinaban a salvar la situation.
Cudntase del arzobispo-virey, y aun creemos haberlo leido en ]a Vida de
la Madre Antonia, fundadora del claustro do Nazarenas, que cuando le
presentaron la real licencia para la ereccion del monasterio dijo: -No en
mis dias que las nazarenas son malas para beatas y peores para monjas-
Y en efecto, la fundacion vino 4 autorizarse en tiempos del virey marquis
de Castel-fuerte, no sin oposicion del arzobispo de Lima que lo era, 4 la sa-
zon, el que como mandatario politico habia dicho No en mis dias !
Hemos apuntado este hecho para probar que el senior Rubio de AulTon
no contaba con muchas simpatias entire la gente devota, y por lo tanto la
muerte de su mayordomo era menos lamentada por el pueblo, que el infor-
tunio de su matador.
Los escomulgados alcaldes se vieron comidos de piojos, y gracias que li-
braron de que la beateria los hiciese trizas. Lima estaba casi amotinada
contra ellos; y el virey Principe de Santo Buono, que no las tenia todas
consigo, empezaba desesperar.
Por fin, el dia 23, se reuni6 bajo la presidencia del arzobispo Zuloaga un
consejillo de teologos el que, mas por ruegos del virey y porque no tomnse
mayores creces la turbulencia popular, convino, tras larga y acalorada dis-
cusion, en que el cura del Sagrario absolviese A los alcaldes.
Despues de humillacion tamaila, todavia les cay6 otra mas gorda A los
alcaldes. El rey les envi6 un pax-christi, de esos de chuparse los dedos de
gusto, y como quien dice: ahitate, gloton, con esas guindas los priva-
ba perpetuamente de ejercer cargos de justicia y los multaba en mil duros,
amen de otras pequefias gurruminas envueltas en frasesitas de acibar y re-
jalgar.

IV.


I Y que me dice used de Jovita y de dofia 0 ?
Hombre! Vaya una curiosidad impertinente! Supongo que la chico
se consolaria y que A la vieja se la llevaria pateta.








REVISTA PERUANA. lI
L Lo que he querido probar es que, hasta tratindose de una excomunion,
conviene averiguar 4 quien es ella ?
A no haber mediado faldas, no se habrian visto los alcaldes del Cabildo
de Lima en los conflicts en que se vieron.





UN CABALLERO DE INDUSTRIAL.


Primo tercero del excelentisimo senior virey don Manuel Guirior era don
Hijinio Falcon, clerigo mozo, que, con rccomendacion de su encumbrado
deudo, so prcsentd al obispo do Arequipa solicitando un beneficio eclesias-
tico. Midetras llegaba la oportunidad de complacerlo, su ilustrisima lo des-
tin6 como auxiliar de una de las parroquias, con los emolumentos precisos
para que so sustentase con modestia.
Don Hijinio, que era madrileiio y como tal graciosamente decidor, se hi-
zo, en breve, querer much de los arequipeilos, por lo alegre y espansivo de
su cartcter, amen de que traia pasaporte en la cara, que el cleriguito era
buen mozo. A los tres meses era ya, por lo menos, compare de diez veci-
nos notables.
Un dia encontr6se necesitado de doscientos duros, ocurri6le poner 4 prue-
ba el afecto de los compadres y les escribi6 solicitando de ellos un prdsta
mo. Los unos se escusaron de servirlo, hablindole de la mala cosecha del
aiio, y los otros ni siquiera contestaron A la carta.
Don Hijinio se trag6 el desire y continue frecuentando la sociedad de
sus compadres; pero decidido A hacerles una que les Ilegase a la pepita del
alma.
Cundio una mariana la noticia de que el cldrigo habia amanecido gravemen-
te enfermo, y acudieron a visitarlo los compadres. En efecto, el estado de
don Hijinio era. alarmante, y el curandero 6 mata-sanos declare que el do-
liente las liaba sin vuelta de hoja.
C6mplase la voluntad de Dios. Para morir nacimos murmur el cl4-
rigo Compadres, higanme la caridad de lamar 6 un escribano para ha-
cer mi testament.
Llegado el depositario de la f6 pdblica, y despues de las clausulas preli-
minares que poco interns ofrecen, dict6 don Hijinio las siguientes que co-
piamos del document original:
f Item declare: Que de la venta de mis bienes patrimoniales, en la coro-
< nada villa de Madrid, he recibido la suma de setenta y dos mil pesos en-
< sayados, los mismos que depositados tengo, en Lima, en poder de mi pri-
c mo al excelentisimo senior virey don Manuel Guirior, segun su recibo le-









: RIEVISTA PERUANA.
galizado que, con los documents del caso, se oncuentra en el legajo quo,'t
a sellado y lacrado, se agregarg ia este testamento.n
C Item declare: Que no teniendo herederos forzosos ni deudos en condi-
( cion menesterosa, es mi voluntad que de los antedichos setenta y dos mil
a pesos so distribuyan en calidad de legado y 6 razon de cuatro mil pesos A
a cada uno de mis ahijados (aqui seguian diez nombres de nifos) para. su
a education y mantenimiento. Y asi mismo es mi voluntad que, del rema-
a nente, se repartan diez mil pesos en limosnas para los pobres de Arequipa.),
Seguia sefialando cantidades para misas, haciendo una fundacion devota
y concluia nombrando albacens 6 dos de los mas ricos entire sus compadres.
Firmado el testament cuyas cl6usulas, entire quejido y quejido, dict6 pu-
blicamente el enfermo, los compadres y comadres no se ocuparon mas que
de encomiar al moribundo y prodigarle cuidalos y asistencia.
Sigui6 este tres dias, entire si amanece 6 no amanece; pero al cuarto anun-
ci6 el galeno que la enfermedad hacia crisis favorable, y crisis fu6 que en-
tr6 don Hijinio en el period de convalescencia. El hip6crates opin6 entdnces
que, para lograr complete restablecimiento, necesitaba el enfermo tomar ba-
iios en el puerto de Quilca. Don Hijinio habl6 sobre esto con uno de sus
compadres; pero afiadiendo:
Me es impossible obedecor al mddico; porque para mi viaje y curacion
en Quilca, necesito siquiera quinientos duros; y midntras escribo A Lima,
para que e los made el virey de los fondos que me tiene, y midntras lle-
ga el comisionado con la respuesta, correr6n un par de meses y, cuando el
dinero venga, ya estar6 muy tranquilo en el hoyo.
Ah! no, compadre: que por plata no quede-- le contest el visitante
Hoy mismo tendrA usted esos reales.
Gracias, compare, y no esperaba menos de su bondad; pero por lo
que protest le dar4 un libramiento contra mi primo.
Y conversation id6ntica iba teniendo don Hijinio con los demas compa-
dres, algunos de los cuales, dAndola de rumbosos, le dijeron:
-- Que va usted h:acer con quinientos pesos ? Por si acaso tome usted
iril.
Y el cldrigo aceptaba, sin hacerse de rogar, firmando libranzas contra el
virey.
Los prestamistas se hacian el siguiente cAlculo: Mi dinero esti segu-
ro que el virey paga, y gano el que don Hijinio, por gratitud, reform cl
testamento mejorando al a lijado.
Dos dias despues el convalesciente emprendia viaje A (Quilca, llevaindose
en la maleta trescientas peluconas. Los compadres habian tragado el
anzuelo.
Cuando llegi6 i descubrirse ol embrollo, ya don fIijinio labia pasado el
cabo de Horn.








REVISTA PERUANA.


JUANA LA MARIMACHO.


Ah china diabla! y bien haya la madre que la pari6 !
La imajinacion me la retrata cabalgada en un brioso over del norte, 6
quince pasos de la puerta del toril, capa colorada en mano y puro de Car-
tajena en boca. Con chaquetilla de razo azul con alamrnres de plata, falda
verde-botella y un rico jipijapa en la cabeza, dicen que era lo que se llama
una real moza. Como hay Dios que, al verla, sentian los humbres tvntacio-
nes......asi como de reivindicarla.
No la vi yo, por supuesto, en el pleno ejercicio de sus funciones de ca-
pcadora de A caballo; poro, en su elojio, oi decir 4 un viejo casi lo mismo
que, hablando del torero Casimiro Cajapaico, describe el senior Marqu4s de
Valleumbroso en su libro: Escuela de caballeria conformed la prdctica
observada en Lima.
Esa china merecia estAtua en la plaza de Acho.
Digo que no es poco decir.
Con Juana Breiia hizo la naturaleza id4ntica mozonada que con la mon-
ja-alferez doina Catalina de Erauzo. Equivoc6 el sexo. Bajo las redondas y
vigorosas formas de la gallarda mulata, escondi6 las mas varoniles inclina-
ciones. Las mugeres, cuya sociedad esquivaba, la bautizaron (no sin razon)
con el apodo de la Marimacho.
Juana Breiia manejaba los dados, sobre el tapete verde, con todo el aplo-
mo de un tahur; y punial en mano se batia con cualquier guapo, que era
diestra esgrimidora. En dos 6 tres ocasiones estuvo en la cdrcel por pen-
denciera: pero, contando con valedores de alta influencia, lograba siempre
su libertad, tras pocos dias de encierro. Con la misma Ilaneza con que echa-
ba la capa i un retinto, hacia un chirlo d un cristiano por quitame allA una
paja.
En los toros de San Francisco de Paula (que fu4 lidia que form 4poca),
en los famosos de la Concordia, y en los de la reception del virey Pezuela,
estuvo afortunadisima. Montada en ijiles y rozagantes caballos, ejecut6
lucidas suertes de capeo, sacando gran cosecha de monedas que los concur-
rentes le arrojaron con profusion desde las galerias y tablado.

La Juanita Brefia
Me dej6 encantada.
; Qu arranque de china !
; Qu bien que capeaba !
Y en sentarse a todos,
Cierto, que los gana !









24 REVISTA PERUANA.
Qud de enamorados
Tiene csa muchacha!
Y como, a porfia,
La palmoteaban !

Estos versos, que copiamos de un listin del a;to 1820, bastan para dar
lijera idea de la popularidad de la Marimacho.
Dcsde la infancia revel6 Juanita Brenia propensiones varoniles; por lo
que su padre, que era chalan en la hacienda do Retes, la amonestaba dicidn-
lola:
Juana, no te metas A hombre!
Sermon perdido. Con los aiios se iba desarrollando mas y mas en la mu-
chliacha la inclinacion & ejercicios del sexo fuerte.
Pero como todo tiene fin sobre la tierra, los lauros de Juana Brena on-
contraron, al cabo, su Waterloo en la misma plaza de Acho, testigo do sus
proezas. All1 por el afio 25, descuiddse una tarde la gentil capeadora, y un
corniveleto de la Rinconada de Mala la suspendi6 entire sus astas, despucs
de despanzurrar al caballo. El pueblo exhal6 un inmenso halarido, sobre-
saliendo entire todas las voices la del chalan, padre de Juana, que gritaba:
Toma, china de mis pecados i Mtete A hombre!
A algun santo muy milagroso debi6, on su cuita, encomendarse la infe-
liz; pues solo asi se explica quo, sin mas que el susto y algunas contusiones,
hubiera escapado viva de los cuernos del animal.
Desde esa tarde reneg6 del oficio y no volvi6 4 vdrsela en el redondel;
pero si renunci6 A haberselas con los toros vivos, no tuvo porqud enemis-
tarse con la care de los toros muertos. Juana Brefia se hizo carn; ra, y
hasta despues de 1840 ocupaba una mesa en ]a plaza del Mercado, situada
entdnces en la que hoy es plaza de Bolivar.
RICARDO PALMA.
Lima, Mayo 15 de 1879.









MANCIO SIERRA DE LEGUIZAMO.





El nombre de Mancio Sierra, si bien no ocupa un lugar prominent en
los anales de la conquista del P'rd, tiene cierta. celebridad debida A tres he-
chos notables en que aparece su nombre, mencionado por los primitivos
historiadores. Son estos:
Al describir el reparto 6 hotin que hicieron Pizarro y sus compaileros de
las riquezas del Cuzco, la vez que tomaron posesion de la ciudad imperial,
(1534) y de los tcsoros del tcmplo del Sol, dicen Acosta y Garcilazo, que
la imAjen del sol le toc6 At Marcio Sierra, quien perdi6 al juego, cierta no-
che, tan rica presa, de donde vino el provcrbio:-jugar el Sol dntes que
amanezca.
Para hacer resaltar cl bendfico influjo del gobierno de los Incas sobre sus
sibaitos, el padre Calancha apoya su testimonio en un extract del preAm-
bulo del testamento de Mancio Sierra. Esta cita pareci6 tan important l
Prescott que la trascribe entire los documents de su IIistoria delPerit.
El te- er incident en que aparece el nombre de Mancio, en las cr6nicas
del somecimiento dl.i I'et, es con motivo de la prison del Inca Tupac-
Amaru, a la que contribuy6 su primo Juan Sierra de Leguizamo, hijo de
Mancio y de la princess de sangre real Dofia Beatriz.
Aparte de este triple renombre hist6rico, Garcilazo menciona incidental-
mente algunas veces mas al guerrero de quien nos ocupamos. Asi le nume-
ra entire los prisioneros del Cuzco que se le fugaron 6 Almagro con Gon-
zalo Pizarro y Alenso de Alvarado, despues de la accion de Chuquinga.
Le menciona nuevamente entire los hombres principles, floor del Cuzco, que
se negaron & seguir la rebellion de Gonzalo Pizarro, y despues de mil difi-
cultades se hicieron 6 la mar en busca del Virey Nuiiez Vela, 6 se ocul-
taron.
En la designacion de las casas del Cuzco que se distribuyeron los con-
quistadores, se encuentra la de Mancio Sierra en el sitio qu
lacio de los Incas sobre la plaza real, contigua A la de erro
que tambien estaba alli situada. ;
Ultimamente, despues de llamarle hombre noble, c ador de los pri-
meros, y de narrar el lote que le cupo en las riquez te h l,
\'Vol. I[.--4





26 REVISTA PERUANA.
hace una digresion para advertir que era un gran jugador: que el Cabildo
del Cuzco, para estimularlo 6 abandonar este vicio, lo eligi6 Alcalde ordi-
nario y le di6 otros empleos, durante el desempeo de los cuales olvid6
completamento la passion de jugar y reform su conduct.
Es todo cuanto sobre 61 nos han trasmitido los historiadores de la con-
quista.
No nos habriamos cuidado de hacer mas investigaciones si el testamento,
cuyo estracto se conoce, no hubiera sido mirado como una pieza interesante
por cuya adquisicion integra se han empenado con teson, y en vano, mu-
chos bibli6grafos americanos.
Una feliz casualidad nos ha puesto en poscsion de un testimonio aut6nti-
co y notariado de el, a la vez que de otros documents relatives al mismo
personaje, datos que tienen alguna importancia para la historic de la era
colonial. Uno de ellos es la information judicial que ante la Real Audien-
cia de Lima so produjo, 6 peticion de parte, fechada en 23 de Enero de
1562, para comprobar los m6ritos y servicios de Mancio Sierra en las con-
quistas y guerras civiles del Peru 6 efecto de pedir merced al Roy. Este
process, que podria hoy titularse la hoja de servicios del guerrero, arroja
curiosos datos sobre diversos incidents olvidados en la niarracion de los
sucesos principles de aquella 6poca. Los hechos en 61 alegados por Man-
cio, en un intcrrogatorio de cincuenta preguntas, se hallan ratificados por
veintiun testigos coetancos y de toda exception.
Con vista de 61 y de otras piezas relatives no mu6nos interesantes, va-
mos 6 bosquejar las aventuras y acciones de aquel que, en su testamento,
declara ser el postrero de los que sobrevivieron atodos sus compaiieros de
armas en el descubrimiento, conquista y poblacion del Perui y de quien
traen orijen algunas families respatables de ]a ciudad de La Paz.
Al fin de este relate, hecho solo para los que no gustan ni estAn acos-
tumbrados con el estilo literario del siglo XVI, publicaremos integro el
c6lebre testament.

1.


Mancio Sierra de Leguizamo (1) naci6 en la villa de Pinto. cercanias de
Madrid. Respecto A su cuna y padres, h( aqui la pregunta que 61 mismo


LCSoVi' ures primnitivos escriben este uumbre de diferentes maneras. Prescott,
ai pi p sigue 6 este y le llama Lri eNswu: y otra vez que cita ;1 Garcilazo le
Sdellida Legiiihm.nt, l do hasta, un error de imprenta, pues, fuera de esa occasion, todas
as veces que lo menc f historiador peruano lo nombra Leg iznrwo. Es cierto tambien
b iee comunmente le ake erra f y otras vecc Sira. Ilerrera describe como lo hacemos no-
;sotros, siguieqnldocmur os ineditos.




pip^",'4








REVISTA PERUANA. 27
redact6 en el interrogatorio que fud judicialmente absuelto por veintiun tes-
tigos de excepcion, todos ellos sus compaiieros de armas.-( El dicho
cc Mancio Sierra es caballero, hijodalgo notorio, de solar conocido y por tal
ac ha sido y es tenido, habido y comunmente reputado l1 y sus padres y
(( abuelos......... -La undi.ime deposicion de los testigos ratified estos he-
chos.
Mancio no desminti6 sus pretensiones de cuna honorable. Como soldado,
so distingui6 de una manera sobresaliente en numerosos hechos de armas.
Como hombre, manifest tener una conciencia y un recto criteria que le
hacen admirar entire los rudos guerreros de su tiempo; y si no brill6 en pri-
mera linea en los puestos piblicos, fu6 sin duda porque no era un ambicio-
so vulgar. Era un fil6sofo luc, hajo la ispera corteza del conquistador,
lamentaba la conquista y miraha como una usurpacion y un crime el ha-
ber arrebatado la indep(cndencia y destruido la nacionalidad peruana. Aje-
no, por otra part, las luchas intestinas, sirviendo siempre la causa real y
sin otro vicio que el juego, no era uno do esos caudillejos que han dejado
sombria y sangrienta fimna.
La singularidad de su vida v dI sus ideas, tan opuestas a la atmdsfera
en que vivia, hacen precisamcnte estudiarlas con interns en sus menores de-
talles. Hay inucho en 61 do esa proverbial honradez espafiola que, cons-
tantemente, se eclipse entire el torbellino de las pasiones. Asi lo hemos de
ver en la narracion de sus hazailas en el Peri.


II.


Mancio vino A la America en 1529. La corriente de la emigracion lleva-
ba, en ese afio, a los espanoles con rumbo a la Am6rica central. Mancio,
alistado en las handeras de los capitanes Juan Tellez y Juan Pan6s, (2)
fu6 A la conquista de Veraguas. Asi consta de la pregunta primera del in-
terrogatorio 6 alegato de m6ritos ya citado.
El clima tropical de Nicaragua fu tfunesto a los conquistadores, quie-
nes desalentados de la empresa y no hallando fuertes recompensas a su sed
de riquezas, emigraron en distintas direcciones. A la sazon emisarios de
Almagro y Luque recorrian aquellas regions, enganchando gente para em-
prender la conquista del Peru. El espiritu emprendedor que les arrastra-
ba a lo desconocido y las maravillas que se narraban de la tierra del Sol,
no fueron poca part en atraerlos.


(2) Este Panes fue l (lt e firm a rulego de Pizarro cl contrato con Almagro y Luque, en
PanatmA, el afo 152f.








REVISTA PERUANA.


III.


En 1532 Francisco Pizarro, despues dc fundar d San Miguel, marchaba
sobre Cajamarma. Mientras tanto Almagro iba en su auxilio, con buen
n6mero de gente 4 la que se uni6 un destacamento do cincuenta ginetes
y ciento cincuenta infants, que, en tres naves, vinieron de Nicaragua. En
una de ellas, mandada por Juan Diaz vecino de Panama, se hallaba Man -
cio. Este, 4 drdenes de Almagro, lleg6d San Miguel en Diciembre de 1532
y A Cajamarca en Febrero siguiente, (3) poco despues de la prison de
Atahualpa.
Muerto el Inca tuvo lugar la reparticion de los despojos entree los con-
quistadores. Segun Jerez, toc6 A cada soldado de a caballo 8,800 pesos
de oro y 362 marcos de plata, tocindoles a los de Almagro inucho melnor
suma. Seiialamos este antecedent para decir que o Mancio no le tocaron
sino dos mil pesos de oro, segun l1 mismo lo confiesa en la clausula 9' dele
testamento.


IV.

Pizarro y sus compaiieros emprendieron la march sobre el Cuzco para
posesionarse de la metrdpoli del imperio. Escusado es aiiadir que Mancio
comparti6 las fatigas de la espedicion.
En Jauja hizo alto Pizarro para fundar una colonia y asegurar on ella
los caudales sacados de Cajamarca. Continuaron la espedicion, entire tan-
to, Iernando de Soto con setenta de A caballo para esplorar la comarca, y
Almagro que le seguia A alguna distancia con mayor numero. Entre esos
sesenta de la descubierta se distingui6 Mancio Sierra varias veces por su
intrepidez. Tres recias escaramuzas sostuvo la pequefia column en las
cercanias de Villcas, tambo de los Incas, contra un ej4rcito de treinta mil
indios, saliendo airoso por su discipline y denuedo. Pintoresca es la des-
cripcion que hace Prescott de esta campaign.
La heroicidad de Soto y sus compaileros se distinguid aun mas en el com-


(3) Mancio, en la pregunta 2: del interrogatorio 6i que nos referimos constantemente pre-
tendi6 probar que la nave en que venia se adelant6 a las demas de Almagro y que 61 y sus
compahieros se incorporaron 6i Pizarro antes que aquel, alegando en consecuencia haber sido
uno de los combatientes en la prison del Inca. Mas los testigos, hombres de verdad, sin des_
mentir directamente la pregunta, diccn que conocieron t Mancio entire los que Ilegaron con
Almagro, lo que parece ser lo cierto, pues Herrera en su D6cada V hace minuciosa mencion
de los que estuvieran en la prison dcl Inca y no menciona 6, Mancio.








REVISTA PERUANA. 29
bate de Vilcaconga con las huestes dirigidas por Quizquiz. Lucharon de-
serperadamente todo un dia y habrian sido victims sin remedio A no acu-
dir Almagro oportuuimente en su auxilio. Y esa legada de Don Diego,
tan celebrada de los historiadores por la velocidad de su march, no se ha-
bria ejecutado sin el denuedo personal de Mancio que le sirvi6 de guia pa-
ra pasar entire las sombras do la noche el caudaloso Apurimac cuyo puente
habia sido cortado y que hubo que vadear segun las indicaciones de aquel
que para senalar el camino tuvo que abrirse paso 61 solo, burlando el
enjambre deenemigos que rodeaban a Soto. Asi lo aseveran los testigos
que responded i las preguntas 74 y 84 del interrogatorio.
Almagro, mediante el aviso y la guia de Mancio, forz6 la march, y lle-
g6 a tiempo para salvar la avanzada. Los indios huyeron a la llegada del
refuerzo, y el Adelantado y Soto pudieron seguir su rumbo sin embarazo.
El cr6dito aue habia adquirido Mancio de intr6pido y de famoso trotador a
pi6 determine a Almagro a volverle a enviar atrds para que sirviera de
guia a Pizarro, como lo habia hecho antes con 41. Mancio llen6 esa comi-
sion y cuid6 de enterrar los cadaveres y caballos muertos, para que los in-
dios no se envalentonasen viendo las p6rdidas de los espatioles. Testifican-
lo testigos oculares que contestan a la pregunta 10a del interrogatorio.


V.

Reunidas las fuerzas de Pizarro con las de Almagro y Soto caminaron
sobre el Cuzco. Media legua antes de Ilegar a los estramuros tuvieron un
serio combat que, segun Prescott, dur6 todo un dia hasta casi de noche,
contra mas de ochenta mil indios capitaneados por Quizquiz. aY salieron
a muchos espainoles heridos y caballos muertos y aquella noche estuvieron
( en vela.,--Era este el supremo esfuerzo que hacian los peruanos para
cerrar a los conquistadors el paso de la ciudad sagrada.
El 15 de Noviembre de 1533 (4) las huestes espaiiolas tomaron posesion
de la metr6poli incasica. Saqueada en los dias sucesivos, los tesoros de
sus templos y palacion formaron uno de los mas ricos botines de guerra de
que d cuenta la historic. Su valor excedia en much al de Cajamarca.
Hizoso fondo comun para el reparto y a cada soldado de a caballo toc6le
6,000 pesos de oro, suma inferior a la que alcanzaron en aquella ciudad,
por haber aumentado considerablemente el nfimero de los agraciados. (5)

(4) Prescott fija esta fecha. Herrera seiiala el mes de octubre. Gomara y Zilrate no mar-
can el dia. Segun Lorente fu6 el 16 de Noviembre.
(5) Hubieron alli y a la relonda mas cantidad de oro y plata que con la prison de Ata-
halipa; empero. como eran muchos masque no allit, no les cupo 6 tanto.-Gomara.-Hicie-
ron del tesoro cuntrocientas ochenta parties: muchos dijeron que cada parte mont6 A cuatro mil
pesos: otios dicen dos mil. Herrera,-Prescott, i quien seguimos, cita otras autoridades que
fijan el lote de cada soldado en seis mil pesos, t6rmino medio.








30 REVISTA PERUANA.
Mancio Sierra confiesa, en su testamento, h ber recibido como 8,000 pesos
lo que prueba que fue uno de los mas considerados por el gobernador.
Todavia recibid una rica presa de iniestimable valor moral y cuyo valor
material apreciaba el mismo interesado en 2,000 pesos de oro 6 sean,
aproximadamente, trcinta mil pesos fuertes de nuestra moneda actual. Era
la imdjen del Sol elevindose sobre una lamina de oro bruiido que se hall
en las paredes, en un lugar oculto del gran templo.--,Yo hube (claisula
< 12a del testament) la figure del Sol quo tenian heeha de oro los Incas
(( en la casa del Sol, que agora es convent del senior Santo Domingo, que
( me parece que valdria hasta dos mil pesos de oro.,--Lote de tanto mdrito
fu6 perdido al juego en una noche, dando origin A uno de los mas espiri-
tuales refranes del habla de Castilla: -Jlar cl sol por sawr.
Tenerse debe en cuenta que, apart de varias joyas que se asignaron al
Emperador y unas sillas 6 andas del Inca, qne se reserve Pizarro, A ningu-
no de los soldados le cupo prenda alguna en especie, pues todas fueron fun-
didas para facilitar el reparto. La exception hecha A favor de Mancio, con-
firma la singular consideration que merecia de Pizarro.

VI.

Ocupado el Cuzco no cesaron las fatigas de los espanloles. El afamado
guerrero Quizquiz reunia fuerzas considerable en las provincias de Con-
desuyos. Pizarro ordcn6 A Soto hiciera una escursion sobre ella con cin-
cuenta de A caballo, entire los cuales iba Mancio Sierra. La correria duro
un mes, mas 6 m6nos, Ilena de fatigas de todo linaje. Despues de algunas es-
caramuzas, Quizquiz se repleg6 sobre el valle de Jauja y Soto seguido de
Mancio y demas tornaron al Cuzco, donde habia bastante alarm, temien-
do una insurreccion de los indijenas. (6)
Pizarro organize el gobierno municipal de la ciudad, nombrando funcio-
narios con las atribuciones y en la forma que tenian las ciudades de su pa-
tria. Distribuyo las tierras, casas y palacios entire ochenta de los conquis-
tadores, que se resolvieron A quedar como vecinos. Uno de entire estos fu6
Mancio Sierra. Segun el testimonio de Garcilazo, le cupo una parte del si-
tio que ocupaba el palacio do los Incas sobre la plaza real, habiendo toca-
do otra A Hernando Pizarro. Se le dieron tambien, por via de encomienda
las tierras y comunidad del pueblo de Alca (7) que rentaron hasta la muer-
te del fendatario cuatro mil pesos anuales. (8)

(6) A estas hechos hace alusion Z6rate en el cap. 8, lib. 2 de In Historia del Peri. Sobre
ellos recaen las preguntas 13 y 14 del interrogatorio que que fueron afirmladns por testigos.
M. S.
(7) Pertenece actualmente al department de Arequipn y es distrito de la provincial de la
Union, segun la Geografia del Per(i de Paz Soldan.
(8) Asi consta de la cldfisula 30 del testamento de Mancio, M. S. Preguntas 46 y 47 del in.
terrogatorio, afirmativamente abhueltas. M S.









REVISTA PERUANA. 3J

Los servicios de Maneio fueron aun rcnumerados con otra encoinienda
nas, que filu la del pueblo de Catanga y Callanga en la provincial de An-
tisuyo, ((que era la mejor del reino,; que se la volvi6 d quitar Pizarro,
c que tuvo necesidad de contentar con clla i doln Paulo Inga, comno a suce-
, sor de los ingas, por haber aquella provincial de su padre en el tiempo
a que reinaba y para quo e dicho don Paulo ayudase contra sus propios pa-
, rientes v hermanlos para asegurar este reino v estuviese sumiso A la real
a corona.)


Nuevos cuidados, tales como la noticia de la venida del adelantado don
Pedro de Alvarado (10) al Peru con numerosa y aguerrida tropa, obligaron
a Pizarro (dejar el Cuzco y 6 regresar d Jaujla a cuidar de sus tesoros. Al
partir dej. el gobierno de la capital a su hermano Juan. De los ochenta
vecinos solo cuarenta quedaron de guarnicion al comando del capitan Bel-
trait de Castro. (11)
De aventurero y conquistador, he aqui & Mancio convertido en propieta-
rio, que defiende con su espada lo que con ella adquiriera. Vida de cons-
tantc zozobra lievarS siempre; en ella ha de sefialarse por hechos dignos de
un corazon esforzado; pero desaparece el conquistador para transformarse
definitivamente en el colono armado.
Hemos llegado 6 1535.
Empezaron las disenciones entire los jefes de la conquista. Para pAliar-
las, Almagro espediciona sobre Chile; Pizarro entire tanto, se entrega t las

(9) Testamento de Mancio, clhusula 80. M. S.-Interrogatorio, pregunta 46, absuelta sa-
tisfactoriamente, M. S. el valle de Callanga esti A las cabeceras del rio Paucartambo, oriented
del Cuzco.
(10) En otro trabajo hist6rico anterior hemos dado 6 Pedro de Alvarado el dictado de
Don, ocasionando una acerba y pedantesca censura de cierto Cerbero de la literature bolivia-
na, que se ha cebado con tal motive hasta en nuestra honra, inculpandonos aun los yerros
de imprenta como el depesos en oro por pesos de oro. Nunca pensamos en replicarle; pero al
insistir en darle ese tiltlo it Alvarado, debemos decir el por qu6 de nuestra tenacidad. De
todos los historiadores de Indias quo hemos consultado, solo Gomara le niega el Don. Z(ira-
rate [lib. 2 cap. 10 y siguientes--Cieza de Loon (cap. XLII),-lHerrera (Dec. V. lib. 6?),
le llaman Do,. Garcilnzo (Parte 2' lib. 2?), sigue Ai estos y no por ignorancia sino de
intent, haciendolo constar en el cap. 2? del lib. 2.0 de la 2a parte de sus Coment.-Hernan
Cortez (4z. carta, relacion al Eumperador) leasigna asi misnmo. ;Qu6 estrailo es ent6nces que
con tales autoridades hayamos Ilamado Din i aquel ., quien Lorente [autor modern, que le
niega ese titulo] design como de a ilustre cuna, colmado por ]a naturaleza y la fortune de
done brillantes;, y ,L quien Prescott authorr modern, que tambien le llama Pedro ai secas] en.
c6mia diciendo haber contraido un -brillante casamiento en Espaia al cual estaba llamado
par 11vr na? Si no se niega su prosapia ilustre, mll puede negtrsele el Don.
Hemos de esplanar este y otros hechos, tachados en barbecho por nuestro censor ingrato, en
otro trabajo especial.
[11] Beltran de Castro no e-til mencionado por ninguno de los autores que hemos consul-
tado. Sin embargo Mancio habla a menudo de 61 en sus informaciones y los testigos haoen
otro tanto al absolver la pregunta 16 y otras del interrogatorio M. S.








di REVISTA PERUANA.
ocupaciones pacificas quo demandaba la organizacion do la nueva capital.
Los otros principles caudillos andaban diseminados en espediciones le-
janas, y muchos espafioles aislados cuidaban de los repartimientos que les
habian tocado. La occasion parcci6, como lo era en verdad, propicia 4 los
indios para una sublevacion general, basada en el esterminio de los con-
quistadores. Antes que tuvicra lugar el tei rible sitio del Cuzco, anunci4-
base la revolution en la general inquictud, y en los movimientos desorde-
nados que preceden A los grades levantamientos. Varias encomiendas fue-
ron taladas y su dueflos victimados. (12) Gonzalo y Juan Pizarro salieron
& escamentar A los rebeldes de Ancocagna que se atrincheraron en un pe-
ilol, position inaccesible, para apoderarse de la cual fueron vanos todos los
esfuerzos, hasta que el Inga Mango prometi6 traicionar a sus vasallos. Al
efecto, fu4 un valiente indio Ilamado Pahuara, que con abnegacion heroic
sesacrific6 por su soberano, entregando A los sitiadcs con atroz perfidia.
Dijo 4 los del Penol, que iba A favorecerlos y que Ilevaba la hacha sagrada
del Sol para hacer el juramento de confianza. Convino en entrar de noche
al fuerte con solo cuatro compafneros a fin de concertar el esterminio de los
cristianos. Regres6 despues de reconocer bien el fuerte, y Ilegada la noche,
se hizo acompailar de cuatro espafoles que rapadas las barbas, untAndose
la cara y vestidos al uso de la tierra, parecian indios. Estos cuatro desig-
nados por Juan Pizarro como los mas animosos, fueron Mancio Sierra de
Leguizamo, Francisco de Villafuerte, Pedro de Barco y Juan Flores. A
corta distancia debia seguirles Pizarro con el resto de los castellanos.
A la voz de Paguara abrieron los sitiados la primer puerta, donde en-
traron los cinco y luego otra por la que no quisieron hacer pasar a los cua-
tro compaileros de aquel. Mas en el moment de cerrar la segunda, Pa-
guara echo mano 6 la maza que Ilevaba oculta y grito ((Viracochas, ven-
gan pronto.) Mancio y sus tres compafneros sostuvieron una lucha desi-
gualisima, hasta que llegaron los demas espaiioles y se apoderaron de la
fortaleza.
Otras escursiones hicieron Gonzalo y Juan Pizarro 'a las provincias del
Collao y de Antisuyo para reprimir la rebellion; on ellas estuvo Mancio
siempre en primera fila. Pero esos esfuerzos no bastaron 4 poner en paz
la tierra sino momentAneamente. De regreso del Cuzco tuvieron que re-
sistir uno de los mas memorable asedios de que haya mencion en los anales.
(Continuard.) J. R. GUTIERREZ.

[12] Herrera [Dec. V. lib. VIII] nombra ;i Pedro MArtir (le Moguer y i Juan Becerril
come encomenderos sacrific.dos por los inlios.-Lorente [cap. 1.0 lib. ;. (le Il Hist. de la
conquista], cita solo :i Petro Martir.--Los testigos que declaran en las informaciones pro-
ducidas por Mancio sobre stis servicios, discrepan tambien en cuanto 'h nombres. Asi Lucas
Martinez Hegazo habla de Gonzalo de loguer. como viclimado por los indios Canas.-Diego
Camacho menciona i. Pedro Martin Moguer, llamiindole su hermano, y un Simon Juarez.-
Juan Gabriel Salinas cita ti Pedro de Moguer como muerto por los de Acocagua.











APUNTES HISTORICOS


SOBRE LA EPOCA DE LA DOMINACION ESPANOLA.





Autos de f6.


Dabase esta denominacion al solemne espectaculo en que se publicaban
las sentencias de los individuos juzgados por el Tribunal del Santo Oficio.
Se celebraba en la plaza mayor, y a veces en alguna iglesia 6 en la capilla
de la misma Inquisicion. HallAbanse present los reos que iban conducidos
en burros, y los reconcili;dos que, habiendo abandonado sus errors, pre-
senciaban los castigos. Unos y otros llevaban coroza y sambenito en serial
de afrenta. Era este un capotillo 6 escapulario de lienzo 6 patio de color
amarillo que legaba a las rodillas y en el cual se veia el retrato del que
debia sufrir el filtimo suplicio, ardiendo entire llamas, rodeado de dragons
y otras figures horribles, con que se creia copiar a los demonios. En el
sambenito de los condenados a otras penas, se representaba la aspa de San
Andres de color rojo; y en el de los relapsos no reconciliados, finicamen-
te la hoguera. Lo coroza era una montera formada de papel engrudado en
forma c6nica y de una vara de alto: en ella estaban pintadas las llamas,
las figures Gi otros signos que variaban segun los casos. Solia verse pendien-
te de la coroza una larga cola enroscada cuando el reo era dogmatizan-
te 6 maestro de la ley de Moisds. Los impenitentes llevaban una vela apa-
gada: los reconciliados encendida, y era de color verde 6 amarillo. A los
blasfemos se les sacaba con mordaza, y aun las habia t la mano en los autos
de fd, por si alguno insultaba al Tribunal.
El escapulario 6 sambenito, se colocaba despues en la parroquia a que el
reo pertenecia, para que sirviera de oprobio A su memorial y familiar.
Del ceremonial de los autos de f4 que era muy pesado 6 imponente, pode-
mos dar las noticias quo siguen tomadas de un libro de los archives del Ca-
bildo de Lima. Treinta y cinco dias antes salian de la casa de la Inquisi-
cion, a los 12 del dia el alguacil mayor y los secretaries, familiares y mi-
nistros del Tribunal, todos A caballo con trompetas y atabales & pregonar
Vol. II 5








34 REVISTA PERUANA.
el auto por today la ciudad. Se armaba despues un tablado muy espacioso
en la plaza, delante de la Casa del Ayuntamiento, y otros tablados mas &
las inmediaciones.
La vispera de la function se juntaban en la casa del Santo Oficio todas
las comunidades religiosas, y con los ministros y oficiales de l1, salian A las
cuatro de la tarde de la capilla y venian 4 la plaza en prosecion. El Al-
guacil mayor delante con el estandarte: seguianle los religiosos en dos hile-
ras, los familiares, comisarios y calificadores; y luego el Vicario general de
Santo Domingo con una cruz verde de dos y media varas de alto, y veinti-
cuatro religiosos de su 6rden con hachas encendidas. Los inquisidores solo
acompafiaban la cruz hasta lo exterior de su capilla. De la Catedral salia
el coro cantando el himno ((Vixillia Regis predeunt) y acabado este, el Sal-
mo 108. (Deus laudem meam netacueris, y continuaba con la prosecion
hasta el cadalso, donde se colocaba la cruz verde en el altar que estaba alli
preparado. La dejaban rodeada de achas encendidas y de religiosos y fa-
miliares que velaban aquella noche con cuatro caballeros 4 quienes el Tri-
bunal nombraba por gobernadores, y ejecutaban sus 6rdones armados de
bastones negos. Luego llamaba la Inquisicion A los prelados de los con-
ventos y & los calificadores, para que en la misma noche aconsejasen A los
reos. Al dia siguiente, entire ocho y nueve de la mailana, sacaban a los pe-
nitenciados con la cruz de la parroquia de la Catedral cubierta con un velo
negro, significando el ir entire excomulgados: llev&banla cuatro curas y la
clerecia cantando el miserere mei en tono triste. Cada penitent iba entire
dos familiares, y otras personas seguian en comitiva, cerrandola el algua-
cil mayor y los secretaries del secret, quienes en cofres de plata Ilevaban
las sentencias de los condenados hasta llegar al tablado.
Ent6nces salia del palacio el Virey marchando delante de la compania
de gentiles hombres arcabuceros, luego los vecinos y caballeros, el Tribu-
nal del Consulado, los colegios, los doctors con sus insign ias, la Universi-
dad y sus bedeles A caballo con mazas. Seguian los dos Cabildos, eclesias-
tico y secular, con sus ministros y maceros, y elpertiguero con ropa y pes-
tiga negra, los Regidores y Prebendados de dos en dos, [los eclesiasticos
A la derecha] los dos reyes de armas con'sus cotas y mazas, el capitan de
la guardia, el alguacil mayor de corte, y de dos en dos los fise ales, alcalde
del crime y Oidores: por iltimo el Virey y 4 su lado el Oidor decano.
Detras iba el General de la caballeria, capitan de los gentiles hombres de
lanza de la guardia del Reino, el caballerizo mayor y page de guion, cer-
rando la retaguardia la comparlia de lanzas. Esta presecion iba 4 la casa
del Tribunal de la Inquisicion.
Entraba la Audiencia al primer patio, y el Virey hasta el segundo 4
donde hallaba a los Inquisidores con sombreros puestos sobre unos bonetes
que llamaban de auto de fd, insignia de delegados del Papa. El Inquisi-
dor fiscal estaba 4 caballo con el estandarte. Despues del saludo del Virey,








REVISTA PERUANA. 35
El 49 fue el Domingo de Cuasimodo, 5 de Abril de 1592, con 40 senten-
el Inquisidor mas antiguo mandaba romper la march, y entdnces se diri-
jia todo el acompafiamiento 6 la Plaza mayor. El Virey iba colocado en
medio de los dos Inquisidores.
Formaba toda la guarnicion; rendia las banderas desde que se divisaba
el estandarte,de la fe, y hacia luego salva. En el tablado se formaba altar,
y al costado de este habia un bufete para los secretaries, colocandose al
frente asientos para el Virey, Inquisidores, Oidores, &a. El Inquisidor mas
antiguo recibia al Virey el juramento que en Espafia hacia el Rey de a(de-
a fender la fd cat6lica, perseguir A los herejes y ap6statas, dar ayuda y fa-
a vor al Santo Oficio para prenderlos y castigarlos, sin omision, ni ex-
t cepcion de persona alguna.n
Luego se decian alli misas, una de ellas destinada al Virey, con sermon
alusivo 6 las circunstancias y 6 lo itil que era el castigo de los enemigosde
la religion. Despues juraba la Audiencia, el Cabildo yel pueblo cque denun-
ciarian alos que se hicieran reos de cualquier delito contra la fe, y que no
a darian amparo ni ocultarian a ninguno de ellos, ni 6 los exeomulgados.)
En el mismo tablado se leia A los reos las sentencias ante el Tribunal y Vi-
rey: en seguida los relajados eran entregados al alguacil mayor del Cabildo,
quien con el de la Inquisicion y sus ministros los ilevaban 6 ajusticiar: &
los reconciliados los absolvia el primer inquisidor con sobrepelliz y estola.
Si la condena lo exigia, iban los reos 6 la hoguera vivos 6 despues de ahor-
cados que era lo mas comun. El Virey y las corporaciones volvian en pro-
cesion 6 dejar los inquisidores en la casa de su Tribunal.
El Cabildo ayudaba 6 hacer los gastos de los tablados con fondos de pro-
pios como estaba establecido: tambien costeaba la leia, los palos, y cordeles
para los autos de f6. Y en los dias en que estos se celebraban, se pagaba
de los mismos propios una comida para los alcaldes y regidores, que gra-
vaba aquellos, lo menos, en doscientos pesos.
El primer auto de f6 que hubo en Lima, despues de establecida la Inqui-
sicion, fu4 el Domingo 15 de Noviembre de 1573, en el cual se ejecutaron
site reos, incluso el frances Mateo Salade, 6 quien se calific6 de hereje
contumfz y se le quem6.
El 29 el Domingo 13 de Abril de 1578. Fueron 16 los sentenciados: y
relajados y ajusticiados los tedlogos Fr. Francisco de la Cruz y Fr. Alon-
so Gasca y el D. D. Agustin Valenciano. Fr. Pedro Toro que muri6 antes,
sali6 en est6tua como reconciliado. En cuanto a Valenciauo mand6 des-
pues el Concejo se le restituyesen honor y bienes.
El 3.0 el Domingo 29 de Octubre de 1581, fu6 dedicado al Virey don
Martin Henriquez que acababa de tomar el mando. Fueron 20 los senten-
ciados, relajado y quemado Juan Bernal natural de Flandes, por hereje lu-
terano,








86 RIVISTA PEZBANA.
ciados, y de ellos relajados y ahorcados Henrique Axli, Duarte Mendez, y
Walter Tillet.
Fu6 el 59 el Domingo 17 de Diciembre de 1595. Los reos relajados y
ajusticiados, Juan Fernandez de las Heras, Jorge Nufiez, Francisco Rodri-
guez y Pedro Contreras.
El Domingo 10 de Diciembre de 1600, presentrronse en el 69, 34 hom-
bres sentenciados, cuatro por blasfemos, dos por hechiceros, doce por ma-
trimonio double, uno por voraz, uno por haber dicho misa sin ser sacerdote,
uno por sospecha de herejia, uno por idem de ser judio, diez herejes recon-
ciliados y dos relajados y ahorcados, que lo fueron Baltazar Rodriguez de
Lucena, y Duarte Nuiiez de Z6a, portugues.
Celebr6se el 79, el Domingo 13 de Marzo, 39 de cuaresma del aiio de
1605. Hubo en 1 40 sentenciados: dos por blasfemos, ocho por bigamos,
uno por haber celebrado funciones do sacerdote, dieziocho portugueses re-
conciliados; centre ellos, Antonio Rodriguez Correa que tomd despues el hb-
bito de religioso en Espaila, ocho relajados en, estitua y tres en persona,
que fueron ahorcados: Duarte Anrique, Diego Lopez de Vargas y Grego-
rio Dias, portugueses.
Estos siete autos de f4 se verificaron en la plaza mayor. El 89 fu6 en el
cementerio de la Catedral, Domingo de la Santisima Trinidad, 10 de Julio
de 1608 con 18 individuos. Relajdse al bachiller don Juan del Castillo,
natural deLima, quemado por haber sostenido con fuertes arguments la
ley de Moys6s.
Tambien fud en Domingo de la Trinidad el 9. auto de f6, en 17 de Ju
nio de 1612, en la capilla de la Inquisicion y hubo 8 reos; centre ellos el es-
cribano real, Hernando de Najera Araus.
El 10 fud en la plaza mayor el 21 de Diciembre de 1625. Comparecieron
24 personas de ambos sexos, una de estas la celebre In6s de Castro, (a) la
Voladora, y fueron relajados y ajusticiados los portugueses Diego de Aran-
da y Juan de Acufia y Noronha: en estdtua y huesos Garci Mendez de
Duefias, que se habia ahorcado el ailo anterior, y el presbitero don Manuel
Nufiez Almeida, que muri6 por no haber querido comer desde quo so le
puso preso. Despues de quemados los dichos reos, se echaron al fuego los
papeles y cuadernos de la Castro, y al ver ella volar las cenizas decia,
((ECHA FLORES.))
En 27 de Febrero de 1631 se celebr6 el 119 en la capilla de la Inquisi-
cion apareciendo tres hombres y cuatro mugeres castigadas, y quienes se
habia calificado de hcchiceros y blasfemos.
En el 129 que fu6 el 17 de Agosto de 1635 en la misma capilla, hubo .12
sentenciados y castigados A fin de desocupar calabozos, pues la noche del
11 del mismo mes se habia aprisionado 6 cerca de cien personas y alarma-
do con esto la poblacion: los mas eran comerciantes.








REVISTA PERUANA. 37
El Domingo 23 de Enero de 1639 se celebr6 139 en la plaza mayor con
80 personas, siete salieron con palmas, en caballos blancos, por habdrseles
declarado inocentes: seis mugeres penadas por hechiceras, Ana Maria de
Contreras, mulata esclava que dijo ser Zahori natural de Lima; Ana de
Campos, de Huamanga, dofia Beatriz de Lavandera, natural del Cuzco, do-
ain Estefania de Meneses, del nuevo reino de Granada, Luisa de Ofia, zam-
ba de Lima y Mariana de Olave, del Cuzco: siete abjuraron de vehemente
por sospechosos: 48 reconciliados y castigados Ilevaron sambenito, 30 do
ellos portugueses: 12 relajados que fueron quemados vivos en el Pedregal
[camino 6 Amancaes] por judios, 6 saber: los comerciantes don Antonio
Vega, don Antonio Espinosa, don Diego Lopez de Fonseca, don Juan Ro-
driguez Silva, el bachiller don Francisco Maldonado de Silva, cirujano na-
tural de Tucuman, don Juan Acevedo, don Luis de Lima, (los hermanos de
este don Juan y don Tomas, fueron de los reconciliados), don Rodrigo
Baez Pereira, don Sebastian Duarte, don Tomas Cuaresma, cirujano; y
por iltimo don Manuel Bautista Perez comerciante de much crddito, ma-
yordomo del Santisimo de la Catedral, hombre 6 quien se dedicaban en la
Universidad actos literarlos, y a quien otros judios tenian por ordculo y le
llamaban wcapitan grande,, tambien fueron quemados los huesos de don
Manuel Paz Estravagante, que se ahorc6 en la circel: de estos doce, nueve
eran de Portugal. Leidas las sentencias, se levant un huracin nunca vis-
to en Lima, el cual ech6 abajo un gran telon que habia en el tablado. En-
t6nces Maldonado de Silva, dijo: cPermite esto el Dios de Israel, para ver-
me cara 6 cara desde el Cielo., Al siguiente dia salieron por las calls
los condenados a azotes. De este auto de f6 escribi6 una relacion eircuns-
tanciada el Licenciado Fernando de Montesinos, presbitero, natural de
Osuna, y se v6 impresa en el Semanario Erudito de Madrid de 7 de Fe-
brero de 1640. Dicese en ella que el process de los reos que comprende, du-
r6 cuatro arios, y que los inquisidores que juzgaron en 61, fueron don Juan
de Mafiosca, don Andr6s Juan Gaytan, don Antonio de Castro y del Cas-
tillo, don Leon de Alcaira Lartaun y fiscal don Luis de Betancur y Figue-
roa.
El auto de f6 149, se verific6 en la capilla de la Inquisicion el Domingo
17 de Noviembre de 1641. Hubo 16 sentenciados, uno por matrimonio do-
ble, catorce portugueses por judios y por hechicera donia Maria de la Cer-
do y Badillo (a) la Tucumana. Esta y tres de los portugueses fueron azo-
tados a] siguiente dia.
El 159 fud en 23 de Enero do I664, en la plaza mayor, y entire los cas-
tigados fueron relajados don Manuel Henriquez, en persona, y donia Mencia
de Luna en estatua.
El 16.' se celebr6 en la capilla de la Trinidad, el dia 16 de Febrero de
1666: comparecieron en 61 siete sentenciados por diversas causes.








38 REVISTA PERUANA,
En 8 de Octubre de 1667, fud castigado en Lima por la Inquisicion don
COsar Nicolas Vandier, frances, que habia venido al Perd de medico del
Virey Conde de Santisteban. Dijose que era ateo, y que entire sus crime.
nes, se contaba el de injuriar diariamente a un crucifijo y A una imAjen de
la virgen que tenia en su habitacion. Fueron conducidos A la Catedral, y
hubo rogativas, misas solemnes y sermons con esemotivo. Luego se colo-
caron dichas imAjenes en la iglesia del Prado. Se contarA el auto de f6 de
Vandier por el 179
El 189 fue en la Iglesia de Santo Domingo, el Ldnes Santo 16 de Mar-
zo de 1693, sufriendo 14 individuos diferentes penas.
El 199 se verific6 tambien en Santo Domingo, en 20 de Diciembre de
1694 y fueron penados seis reos, y la beata agustina, Angela Carranza.
El dia 23 de Diciembre de 1736 se celebr6 en la plaza mayor el 209
Quem6se A una muger conocida por madama Castro, judia; y tambien las
esttuas del padre jesuita Juan Francisco Ulloa, y de su discipulo Juan
Velasco que habia muerto. En el peri6dico Mapa nim. 38 estAn los de-
talles de ese famoso auto de f6.
El 219 ocurri6 el 11 de Noviembre de 1737, en la iglesia de Santo Do-
mingo.
El 22.0 se verific6 en 19 de Octubre de 1749, en la capilla de la Inquisi-
cion: en 61 sali6 vindicado don Juan de Loyola, iquefio, A quien se acusaba
de hereje. Pero como habia muerto en la prison, se hicieron la ceremonies
con su estAtua
El 23.0 que fu6 piblico y tuvo efecto el 6 de Abril de 1761 en la sala
de audiencia del Tribunal, fueron sentenciados A azotes y destierro seis
individuos: Diego Pacheco, natural del Cuzco, por haber dicho misa en
varias poblaciones, bautizado y casado & muchos sin ser sacerdote, conde-
nado al presidio de la isla de Juan Fernandez perp6tuamente. Francisco
Moyen, frances, por hereje A diez afios en Africa, sin poder volver A Es-
paiia. Matias Ponce de Leon, natural de Tucuman, por celebrar misa no
siendo sacerdote, A diez afios en Valdivia. Rafael de Pascual y Cedano.
nacido en CAdiz, por bigamo, A la isla de Juan Fernandez por site aiaos
Francisco Toro Verero, natural de Cajamarca por igual delito, A Guaya-
quil por cinco anios, y Juan Salas, jaujino, por el mismo crime a la isla de
Juan Fernandez por cinco aios.
El 24.0 fue en 18 de Febrero de 1800, se castigaron y afrentaron en pi-
blico por mandate de la Inquisicion, dos hombres que celebraron misa sin
ser sacerdotes.
El 25.0 fue en 27 de Agosto de 1803, fueron castigadas aos mugeres
apellidadas la Rivero y la San Diego.
El 36.0 fu6 el 10 de Setiembre de 1805, hubo auto de f6 en que se pend
A un individuo por blasfemo.
El 27.0 fud en 17 de Julio de 1806, y se pend & otro por sortilegio. En








REVISTA PERUANA. 39
varias ocasiones posteriores, algunos fueron azotados en las calls publicas,
sacAndose a otros en burros A la afrenta con sambenito y coroza por dife-
rentes delitos y faltas.
Estos fueron los 27 autos de que hemos visto noticias, y 6 los cuales hay
que agregar tres que se efectuaron por orden del primer Arzobispo, Don
Fr. Ger6nimo de Loayza, que como los demas prelados de America ejerci6
jurisdiccion delegada en materials de creencia religiosa, antes de que se
plantificase en Lima el Tribunal de la Inquisicion. El 19 fu6 el ano de
1548, habidndose relajado y quemado a Juan Millar, flamenco, por lutera-
no: el 2.0 ocurri6 en 1560 y el 3.0 en 1565. Carecemos de datos para dar
pormenores acerca de estos tres autos, que con aquellos forman un total
de 30.
El numero de sentenciados que result, con inclusion de 17 mugeres, es
el de 371, debiendo notarse que de 60 extrangeros que hubo entire estos,
casi todos fueron portugueses, Ignoramas si hubo algunos mas no nacidos
en Espaiia y Am(rica, porque no hemos conseguido saber el nombre y pais
de muchos de los juzgados por la Inquisicion. como se v6 en este articulo.
D. Manuel Fuentes en la obra en una concisa relacion de los autos de f6 que hubo en Lima, comprende
cinco mas celebrados en los afios 1587-1616-1626-1747 y 1776: cua-
tro piblicos y uno privado en la capilla de la Inquisicion, que fu6 el de
1747. Aunque no presta mas luz acercs de ellos, considerando que escribi
ria con vista de algunos antecedentes dignos de cr6dito, y que el padre
Calancha en su cr6nica hace mencion de los tres primeros, convendremos
en que el n6mero total de autos de f4, fu6 el de :35. Pero el citado Dr.
Fuentes, omite en su catalogo los tres autos de f6 de 1693-1694 y 1761 de
que hemos dado razon en este articulo.
El lector observar6 que desde mediados del siglo X VIII los autos de fe
fueron pocos y de casi ninguna importancia; la iiltima persona que muri6
quemada fue la madama Castro en 1736.
De este auto y del de 1737 escribi6 relacion circunstanciada el D. D.
Pedro Jos6 Bermudez de la Torre y Solier. Tambien se dieron 4 luz, con
licencia del Santo Oficio, noticias de los celebrados en 1578 y 1694, y sa-
bcmos que algunas otras veces se imprimieron extractos de las acusaciones
y de las sentencias, como sucedi6 con las respectivas al auto del alio de 1761
que hemos leido.
Don Ricardo Palma public, en 1863, con el titulo Anales de la Inqui-
sicion de Lima un libro que, como la Estadistica de Fuentes, contiene cu-
riosas noticias sobre los autos de f', y posteriormente el seEior Odriozola,
en su Coleccion de Documentos hist6ricos, ha reimpreso la relacion del
auto de fe de Angela Carranza y otros posteriores 4 Aste.


M. DE MENDIBURU,











CARTAS DE SAN MARTIN.





Las importantisimas cartas del General San Martin que hoy da-
mos a luz, explican cual ningun otro document, la political que si-
gui6 ese ilustre fundador de nuestra Independencia, y la verdade-
ra causa de su absolute separation de los negocios del Peru y de
la AmBrica.
En una de esas cartas se habla tambien del expediente relative
a la canonizacion de Santa Rosa de Lima y de la histdrica bande-
ra de Pizarro, devuelta al Perui por disposition testamentaria de
San Martin, y que ha desaparecido despues de entire nosotros:



Boulogne sur mer, Setiembre 11 de 1848.

Excmo. Sefior Presidente, General don Ramon Castilla.
Lima.
Respetable General y senior:

Su muy apreciable y franca carta del 13 de Mayo la he recibido con la
mayor satisfaction; ella no fu contestada por el Paquete del mes pasado
en razon de no haber Ilegado A mi poder que con un fuerte atrazos, es de-
cir el 20 de Agosto, tres dias despues de la salida del Paquete de PanamA.
U. me hace una exposition de su carrera military bien interesante; A mi
turno permitame le d6 un extract de la mia. Como U., yo servi en el Ejer-
cito Espaiol en la Peninsula, desde la edad de 13 A 34 aflos, hasta el gra-
do de Teniente-Coronel de Caballeria: una reunion de americanos en Ca-
diz, sabedores de los primeros movimientos acaecidos en Caracas, Buenos
Ayres &a, resolvimos regresar cada uno al pais de nuestro nacimiento, A
fin de prestarle nuestros servicios en la lucha que calculAbamos se habia de
empeilar. Yo llegui6 Buenos Ayres A principios de 1813; fui recibido por
la Junta Gubernativa de aquella 6poca, por uno de los vocales con favor,
y por los dos restantes con una desconfianza muy marcada: por otra parte,








REVISTA PERUANA. 41
oon muy pocas relaciones de familiar en mi propio pais, y sin otro apoyo
que mis buenos deseos de serle iitil, sufri este contrast con constancia,
hasta que las circunstancias me pusieron en situation de disipar toda pre-
vencion, y poder seguir sin trabas las vicisitudes de la guerra de la Inde-
pendencia. En el period de dicz aios de mi carrera piblica en diferentes
mandos y estados, la political quo me propuse seguir fu6 invariable en dos
solos puntos, y que la suerte y circunstancias mas que el cAlculo favorecie-
ron mis miras, especialmente en la primera, 6 saber, la de no mezelarme en
los partidos que alternativamente dominaron en aquella 6poca en Buenos
Ayres, A lo que contribuy6 mi ausencia de aquella capital p6r el espacio de
nueve alios.
El segundo punto fu6 el dc mirar I todos los Estados Americanos en que
las fuerzas de mi mando penetraron, como estados hermanos interesados
todos'en un santo y mismo fin. Consecuente 6 estejustisimo principio mi
primer paso era hacer declarar su independencia y crearles una fuerza mi-
litar propia que la asegurase. 11d aqui, mi querido General, un corto ang-
lisis de mi vida public seguida en America; yo hubiera tenido la mas com-
pleta satisfaction habiEndola puesto fin con la termination de la guerra de
la Independencia en el Perl, pero mi entrevista en Guayaquil con el Ge-
neral Bolivar me convenci6 (no obstante sus protests) que el solo obstdcudo
de su venida al Peri con el Ejrrcito de su mando, no era otro que la pre-
sencia del General San Martin, a pesar de la sinceridad con que le ofreci
ponerme bajo sus 6rdenes con todas las fuerzas de que:yo disponia.
Si algun servicio tiene que agradecerme la America, es el de mi retirada
de Lima, paso que no solo comprometia mi honor y reputation, sino que me
era tanto mas sensible, cuanto que conocia que con las fuerzas reunidas de
Colombia, la guerra de la Independencia hubiera sido terminada en todo el
allo 23. Pero este costoso sacrificio, y el no pequefio de tener que guardar
un silencio absolute, (tan necesario en aquellas circunstancias,) de los mo-
tivos que me obligaron 4 dar este paso, son esfuerzos que U. podrA calcu-
lar y que no est& al alcance de todos el poderlus apreciar. Ahora solo me
resta para terminar mi exposicion decir A U. las razones que motivaron el
ostracismo voluntario de mi Patria.
De regreso de Lima fui 6 habitar una chacara que poseo & las inmedia-
ciones de Mendoza: ni este absolute retire, ni el haber cortado con studio
todas mis antigiias relaciones, y sobre todo, la garantia que ofrecia mi con.
ducta desprendida de toda faccion 6 partido en el trascurso de mi carrera
piblica, no pudieron ponerme A cubierto de las desconfianzas del Gobierno
que en esta epoca existia en Buenos Ayres: sus papeles ministeriales me
hicieron una guerra sostenida, exponiendo que un soldado afortunado se
proponia someter la Repiblica al regimen military, y sostituir este sistema
al 6rden legal y libre. Por otra parte, la oposicion al Gobierno se servia de
Vol. II --









42 REVISTA PIERUANA.
mi nombre, y sin mi conocimiento ni aprobacion manifestaba en sus perid-
dicos, que yo era el solo hombre capaz de organizer el Estado y reunir las
provincias que se hallaban en disidencia con la capital. En estas circuns-
tancias me convenci que, por desgracia mia, habia figurado en la revolution
mas de lo que yo habia deseado, lo que me impediria poder seguir entire los
partidos una line de conduct imparcial: en su consecuencia, y para disi-
par toda idea de ambicion 6 ningun g6nero de mando, me embarqud para
Europa en donde permaneci hasta el afio 29, que invitado tanto por el Go-
bierno, como por various amigos que me demostraban las garantias de 6rden
y tranquilidad que ofrecia el Pais, regresd 6 Buenos Ayres. Por desgra-
cia mia, 6 mi arrribo 6 esta ciudad me encontr6 con la revolution del Ge-
neral Lavalle, y sin desembarcar regres6 otra vez A Europa, prefiriendo es-
te nuevo destierro A verme obligado & tomar parte en sus disenciones civi-
les. A la edad avanzada de 71 aios, una salud enteramente arruinada y
casi ciego con la enfermedad de catar6tas, esperaba, aunque contra todos
mis deseos, terminar en este pais una vida achacosa; pero los sucesos ocur-
ridos desde Febrero han puesto en problema donde ird 6 dejar mis huesos,
aunque por mi personalmente no trepidaria permanecer en este pais, pero
no puedo exponer mi familiar d las vicisitudes y consecuencias de la revo-
lucion.
Sera para mi una satisfaccion entablar con U. una correspondencia se-
guida; pero mi falta de vista me obliga 6 servirme de mano agenda lo que
me contraria infinite, pues acostumbrado toda mi vida A escribir por mi mis-
mo mi correspondencia particular, me cuesta un trabajo y difieultad increi-
ble el dictar una carta por la falta de costumbre; asi espero que U. dispen-
sara las incorrecciones que encuentre.
Los cuatro anios de 6rden y prosperidad que bajo el mando de U. han
hecho conocer 6 los peruanos las ventajas que poi tanto tiempo les eran
desconocidas, no serin arrancados f6cilmente por una minoria ambiciosa y
turbulenta. Por otra parte, yo estoy convencido que las m6ximas subversi-
vas que a imitacion de la Francia quieren introducir en ese pais, eneon-
trar6n en todo honrado peruano, asi como en el Jefe que los preside, un es-
collo insuperable: de todos modos, es necesario que los buenos peruanos in-
teresados en sostener un Gobierno just, no olviden la maxima que mas
ruido hacen diez hombres que gritan que cien mil que estn callados. Por
regla general los revolucionarios de profession son hombres de action y bu-
Ilangueros; por el contrario los hombres de 6rden no se ponen en eviden-
cia sino con reserve: la revolution de Febrero en Francia ha demostrado
esta verdad muy claramente, pues una minoria imperceptible, y desprecia-
da por sus m6ximas subversivas de todo 6rden, ha impuesto por su audacia
6 treinta y cuatro millones de habitantes la situation critical en que se ha-
lla este pais.
El trascurso del tiempo que parecia deber mejorar la situation de la








REVISTA PERUANA. 43
Francia despues de la revolution de Febrero, no ha producido ningun cam-
bio, y continia la misma 6 peor tanto por los sucesos del 15 de Mayo y
los de Junio, como por la ninguna confianza que inspiran en general los
hombres que en la actualidad se hallan al frente de la administration. Las
maximas de 6dio infiltradas por los demagogos 6 la clase trabajadora con-
tra los que posden, los diferentes y poderosos partidos en que estA dividida
la nation, la incertidumbre de una guerra general muy probable en Europa,
la paralizacion de la industrial, el aumento de gastos para un Ejdrcito de
quinientos cincuenta mil hombres, la disminucion notable de las entradas y
la desconfianza en las transacciones comerciales, han hecho desaparecer la
seguridad base del cr4dito pdblico: este triste cuadro no es el mas alar-
mante para los hombres politicos del pais; la gran dificultad es el alimen-
tar en medio de la paralizacion industriosa, un million y medio 6 dos mi-
Ilones de trabajadores que se encontrardn sin ocupacion el pr6ximo in-
vierno y privados de todo recurso de existencia: este porvenir inspira una
gran desconfianza, especialmente en Paris donde todos los habitantes que
tienen algo que perder desean arlientemente que el actual estado de sitio
continue, prefiriendo el Gobierno del sable military a caer en poder de los
partidos socialists. Me resume, el estado de desquicio y trastorno en que
se hall la Francia, igualmente que una gran parte de la Europa, no per-
mite fijar las ideas sobre las consecuencias y desenlace de esta inmensa re-
volucion, pero lo que present mas probabilidades en el dia es una guerra
civil la que serA dificil de evitar; 6 menos que, para distraer a los partidos,
no se recurra 6 una guerra europea acompafiada de la propaganda revolu-
cionaria, medio funesto pero que los hombres de partido no consultant las
consecuencias.
Un million de gracias por sus francs ofrecimientos; yo los creo tanto
mas sinceros cuanto son hechos A un hombre que, por su edad y achaques,
es de una enter nulidad; yo los acepto para una sola cosa, a saber, rogar
& U. que los alcances que resultan de los ajustes de mi pension hechos ior
esas oficinas puedan, si es de justicia, ser reconocidos por el Estado; pero
con la precisa circunstancia que nada sera satisfecho hasta despues de mi
fallecimiento, en que mis hijos encuentren este cuerpo de reserve para su
existencia. Esta carta es demasiado larga para un Jefe que tiene que ocu-
parse de asuntos de gran tamailo: en las subsiguientes tendrO present es-
ta consideration.
Al demostrar A U. mi agradecimiento por los sentimientos que me ma-
nifiesta en su carta, reciba U., mi apreciable General, mis votos sinceros
porque el acierto presida atodas sus deliberaciones, permitidndome almis-
mo tiempo tenga la honra de titularse amigo de U. Su servidor. Q. S. M. B.


Jos6 de San Martin.








44 REVISTA PERUANA.
Sefior General D. Jose S. Martin, Generalisimo de las armas peruanas.

Lima, Noviembre 13 de 1848.
Muy querido General y distinguido amigo:
Verdadera satisfaccion he recitido con la lectura de la carta de 11 de
Setiembre con que ha querido U. favorecerme.
Muy franca, leal y digna del desprendimiento de U. encuentro la rela-
cion que me hace de su vida pfiblica, y muy particularmente en lo referen-
te o los importantes servicios que prest6 A la independencia americana de
que Antes tenia el gusto de estar al corriente. Los que acometen una em-
presa, por lo general, cosechan solamente las privaciones y riesgos que hay
que correr para darle cima, pero U. ha sido feliz, porque mirando con ojos
filos6ficos los sucesos que se han desarrollado en la Amdrica desde que de
j6 las playas del Perd, goza ahora de la satisfaccion que da una conciencia
tranquil y un procedimiento noble y desprendido, por el que tiene la gra-
titud de la mayoria de los Estados Sur americanas.
Con gusto veria la election que hiciera U. del Perd para pasar en 61 do
un modo tranquilo, y en medio de verdaderos amigos, el iltimo tercio de su
vida, si se resolviese 6 dejar la Europa, teatro de escandalos y des6rdeu.
Todas las liquidaciones de las oficinas de Hacienda hechas de la asig-
nacion que tiene U. senalada en el Tesoro Peruano han sido mandadas re-
conocer en el acto como deuda national, y si alguna hubiese pendiente, dis-
pondrd se haga lo mismo, para cumplir los deseos que sobre esto me mani-
fiesta.
Desde que mando el pais ha recibido el apoderado de U. cada mes, do
mano del habilitado de la Inspeccion General, su haber que no dudo habrA
remitido a U.
A fin de evitar a U. la especie de mortificacion que le ha causado no
poderme escribir de su purio, me valgo ahora de otra mano y le ruego que
no deje de dirijirme sus cartas con frecuencia, porque esto lo mirar& como
un servicio distinguido su muy decidido amigo y servidor.

Ramon Castilla.


Excmo. Sr. General D. Ramon Castilla.

Bourlogne, Sur Mer, 14 Noviembre 1848.

Recibida el 19 de Enero de 1849.

Mi respetado General y amigo:
Por el paquete de Setiembre tuve el gusto de escribir A U. contestando
A su muy apreciable de 13 de Mayo, cuya carta le diriji directamente; mas








REVITTA PERUANA. 45
ahora lo verifico por conduct del Coronel Beltran, Secretario de la Lega,
cion Peruana en L6ndres, y creo que por 61 mismo seria el mas seguro, y
pronto para recibir sus comunicaciones. No vaya U. A career por esto que
yo le exija contestacion A mis cartas (A pesar de lo satisfactorio que me
sera siempre su correspondencia), pues convencido por la experiencia de
las graves ocupacione que absorberAn su tiempo, le ruego que no se tome
esta incomodidad.
La situation en lo general de este viejo con tinente sigue en el mismo es-
tado de ajitacion que anunci6d U. en mi anterior; sin embargo, la filtima
revolution acaecida en Viena, y la represion sangrienta sobre esta capital
por las tropas imperiales, puede causar alguna mutacion en la political de
los gobiernos monarquicos de Europa, aunque en mi opinion, no creo que
esta se estienda A retirar las concesiones constitucionales que los pueblos
han obtenido en este arlo. De todos modos rest la gran question del So-
cialismo, question vigente, y que los hombres de des6rden entretienen en
las masas, tanto por los clubs, como por millares de panfletos. Por lo res-
pectivo a la Francia, una gran crisis se prepare en la election del Presi-
dente que (lebe realizarse el 10 del mes entrante. Los diferentes partidos
que trabajan el pais se van A encontrar en presencia, y del choque pueden
resultar complicaciones muy s6rias, con tanto mas motivo, cuanto el carAc-
ter national no esta acostumbrado como los Americanos del Norte a la ob-
servancia de la Constitucion.
He visto con sentimiento el movimiento ejecutado por el General Iguain,
pero al mismo tiempo he tenido la satisfaccion de ver su pronta represion:
esto prueba que en el Perd el reino de la ley es com prendido por los ciuda-
danos y que los perturbadores.se estrellarin contra un Gobierno legal y jus-
to: yo felicito A U. por este feliz resultado, y no dudo que 41 contribuirl
muy eficazmente Ai asegurar el 6rden y las ventajas que su administration
ha hecho conocer a los peruanos.
Adios mi appreciable General, con sentimientos de aprecio y amistad se
repite de U. su afectisimo servidor Q. B. S. M.

Jose de San Martin.


Excmo. Sr. President General D. Ramon Castilla.

Recibida en el paquete de 8 de Junio.

Boulogne Sur Mer, 15 de Abril de 1849.

Mi aprcciable General y amigo:
Por el paquete pasado recibi (con atraso) su favorecida del 13 de Enero;
lo que me impidii contestarla por el correspondiente del mes de Marzo,








46 REVISTA PERUANA.
ahora lo verifico, tributando t U. las expresivas gracias por sus francos
ofrecimientos, asi como por la pronta termination de los cr6ditos de mi
pension, que U. me anuncia.
El inminente peligro que amenazaba & la Francia (en lo mas vital de
sus intereses), por los desorganizadores partidos de terrorists, comunistas
y socialists; todos reunidos al solo objeto de desquiciar no solo el 6rden y
civilizacion, sino tambien la propiedad, religion y familiar, han contribuido
muy eficazmente"a causar una reaction formidable en favor del 6rden: asi
es que se espera con confianza las pr6ximas elecciones de asamblea legis-
lativa, que no solo afirmaran la seguridad de la Francia, sino que influirAn
con su ejemplo en el resto de la Europa, la que continue con ajitaciones y
complicaciones que solo el tiempo podr6 calmar.
U. verA por los papeles publicos terminada la guerra del Piamonte con
el Austria, en una campaila de cuatro dias, y la abdicacion del Rey Carlos
Alberto, acaecimiento que no tiene ejemplo en la historic. El Emperador
de Austria sostiene la sangrienta guerra contra la Ungria, con alternatives
diferentes, pero la cooperation de la Rusia en favor del primero, hara incli-
nar la balanza por la fuerza numdrica. Las hostilidades han dado princi-
pio entire la Dinamarca y la Alemania, y esta illtima sigue tocando inmen-
sas dificultades para reunir un centro comun que dd impulsion 6 la diver-
sidad de intereses encontrados de tantos y tan desiguales Estados de que
se compone esta Federacion.
La confianza empieza a manifestarse: sin embargo se cree con funda-
mento que aun debe transcursar largo tiempo antes de poder cicatrizar las
heridas que la filtima revolution ha causado en la propiedad, industrial y
comercio de este pais. Creo que para evitar el atraso de sus cartas, seria
el mejor conduct el de la Legacion del Peru en L6ndres, por el que yo le
incluyo 6 U. la present.
Goce U. de salud cumplida y termine el period de su mando con today
felicidad, y acompafiado del justisimo reconocimiento de sus compatriotas,
es todo lo que desea A U. este su reconocido amigo y servidor.

Jose de San Martin.



Excmo. Sr. General D. Jose de San Martin.

Lima, Mayo 26 de 1849.
Mi respectable General y amigo:
Sin embargo del limitado tiempo que me dejan las tareas p6blicas, para
llenar en parte las confidenciales, especialmente las que respectan 6 U.,
me es satisfactorio colocarlo en el lugar mas preferente: tengo el honor de








REVISTA PERUANA. 47
anticipar esta carta que caminarg por el Paquete del 19 de Junio proxi-
mo, con la cual voy A contestar su apreciable de 15 de Febrero iltimo por
haber finicamente acusado su recibo el 19 del que espira.
Muy sensible me es saber por su estimada citada carta: que a consecuen-
cia de la instabilidad de la paz en Francia y de la confirmation de sn en-
fermedad en la vista, nos priva U. de la satisfaction de verlo entire nosotros
durante sus dias. Quiza restableci6ndose la primer y mejorando la segun-
da, en este filtimo tercio de mi period constitutional, se resigned U. 4 vi-
vir en un pais que, aunque pequeiio por su reducida poblacion,! es sin-
cero amador de U. por los servicios que le debe como 4 su caudillo en la lu-
cha de la indel endencia. Antes de haber castigado al General Iguain por el
crime de conspiracion que cometi6 en Julio del anterior; el 21 de Febre-
ro filtimo fu6 sofucada sin una gota de sangre una segunda conspiracion
capitaneada por los generals San Roman y Torrico, y de acuerdo con Ba-
livian y Flores, que no pueden conformarse con la p4rdida de sus presi-
dencias ni con la continuacion de la paz de que tienen positive necesidad
estos pueblos. Felizmente descubierto el plan, en cuyo desarrollo el Peri
habria perdido su nacionalidad, nos proponemos destruirlo sino para siem-
pre, 6 lo m6nos por much tiempo. Con tal motive fu6 que convoqu6 un
congress extraordinario que del 11 al 12 de Junio pr6ximo quedarg insta-
lado. Espero fundadamente que este cuerpo, no obstante como U. sabe,
que el mayor nimero de los de su clase son propensos los desordenes,
ayudard al gobierno a la conservation de la paz pfblica, bien prcioso que por
mi parte, me propongo mantener a todo trance, apoyado en los buenos perua-
nos que conocen demasiado la magnitude de la tempestad que acaban de
conjurar, principalmente los marines franceses, obstaculo de la cesacion
de la guerra en el Rio de la Plata y de su prosperidad que no puede haber
ni paz, han cuasi intervenido con su conduct parcial en favor de los ene-
migos del Perd y Bolivia, trayendo 4 bordo de sus buques al General Ba-
llivian. Los ingleses ban observado una conduct diverse y perfectamen-
te neutral.
Aun cuando estos pueblos, infants en la carrera de las naciones, mar-
chan de obstaculo en obstaculo hdcia el objeto que se han propuesto tncar,
nos prometemos que fijando su atencion en el tiempo perdido, obren en el
el sentido que mas convenga 4 sus interests, en la extension de la pala-
bra. Yo por mi parte he jurado continuar exclusivamente dedicado, en
todo el tiempo que me rest de mando constitutional, a la consecucion de
aquel objeto.
En mi carta del 13 me tome la libertad de llamar la atencion de U. so-
bre otro diverse 6 important objeto: hablo del estandarte de Pizarro y el
expediente de Santa Rosa de Lima, que cuando U. se retire del Perd lle-
v6 consigo, como recompensa mas distinguida A los servicios que U. habia
prestado 4 esta Repdblica,








48 REVtSRA PERUANA,
Suponiendo, como debo suponer, que U. quiso poseer aquellos trofeos
por un tiempo determinado, 6 & lo mas durante sus dias, que celebraria
fuesen perdurables; y tomandome la confianza de ser int6rprete de su vo-
luntad, que siempre juzgu6 honrosa y amigable al Peri, creo que U. reci-
bird con agrado mi indication y se servird decirme su opinion y iltima
disposition respect del estanrdarte de Pizarro y expediente de Santa Rosa
que creo deben volver & esta Repdblica, si no Antes, inmediatamente des-
pues de los dias de U.
Rogando A U. dispense la franqueza que he usado al hablarle de un
asunto que para otros era concluido por el silencio que han guardado acer-
ca de 6l; me repito de U. muy afectisimo amigo y obsecuente servidor.

R. Castilla.


Excmo. Sr. General D. Ramon Castilla.

Contestada el 13 de Setiembre de 1830.

Boulogne, Sur Mer, 15 de Julio de 184/9.

Mi respectable General y amigo:
La muy apreciable de U. de 13 de Mayo proximo passado la he recibi-
do y tengo la satisfaction de contestarla.
Ya habia visto por los papeles piblicos la tentative revolucionaria quo
U. me anuncia, es decir, volver A sepultar al Peri en el cmulo de males
que por mas do veinte afios ha sufrido. Felicito A U. por la feliz termina-
cion de este grave incident con tanto mas motive, cuanto se ha realizado
sin la menor efusion do sangre.
Doy & U. infinitas gracias por el decreto que U. ha tenido A bien dar A
mi favor, por la liquidation de mi pension desde 19 de Enero de 1832
hasta fin de Diciembre de 1845. No dudo que mi apoderado practicara
las demas diligencias de justificacion a que se refiere el citado decreto.
Aguardo la comunicacion que U. me anuncia por el pr6ximo paquete,
relative al estandarte de Pizarro y expediente de Santa Rosa de Lima.
Creo haber prevenido los deseos que supongo en U., y cuando contest
a la dicha comunicacion, le remitir6 c6pia legalizada de los documents
que justifican el modo como este estandarte vino A mi posesion. Por lo
respective al expediente de Santa Rosa de Lima, iguoro absolutamente, to-
do lo relative a este particular.
En el trascurso de mas de mes y medio, el aspect de la Europa ha
cambiado de un modo inesperado. Las revoluciones alarmantes de Saxo-
nia, Gran-Ducado de Baden y el Palatinado, han sido dominadas por la
fuerza de las armas. Estos sucesos han adquirido A los gobiernos de Ale-








REVISTA PERUANA. 49
mania un ascendiente moral y afectivo, encontrando un s6lido apoyo en-
tre los hombres de 6rden, y contra la propaganda de los anarquistas. La
Italia igualmente sumisa toda ella por la toma de la Capital de la Cris-
tiandad, 6ltimo punto en que se habian reunido los principles demagogos
de la Europa, present un porvenir tranquilo.
La Francia con el golpe que los socialists y demas partidos extremes
han sufrido el 13 del pasado, present en el dia mas garantias de tranqui-
lidad, sin que por esto pueda asegurarse la permanencia de 6sta por largo
tiempo, visto el character inquieto de esta nacion, y los diferentes partidos
que la trabajan.
Mis deseos en favor de U. son siempre los mismos, es decir, el que con-
cluya el period de su agitado mando, dejando & su sucesor el Perd pr6s-
pero y feliz: con estos sentimientos se repite de U. su reconocido amigo.

*loso de San Martin.


P. S.-Me dice U. haberme remitido unas gacetas que no he recibido
& mdnos que no sea un voluminoso pliego cerrado como una carta, por cuyo
porte me pedian en el correo 28 pesos fuertes y que no quise recibir, cre-
yendo fuesen impress, como ya me ha sucedido varias veces: si otra vez
tiene U. la bonded de remitirme algunos impress, prevenga U. lo hagan
poniendo solamente bandas, de modo que pueda verse son gacetas,


Vol. n -T












MEMORANDUM


PARA LA HISTORIC DE LA GUERRA DECLARADA FOR CHILE


A BOLIVIA Y AL PERU.




III

La noticia de la declaration de guerra hecha por Chile contra el Perd lie-
g6 a Lima, por telegrama, el 4 de Abril: un dia intes el Plenipotenciario de
Chile en Lima, hizo saber 6 nuestro gobierno que ,cestaba terminada su mi-
sion de paz en el Peri&, y pidij sus pasaportes, que le fueron entregidos.
El pueblo de Lima desde sus classes mas elevadas hasta el mas humilde ciu-
dadano recorria las calls dando vivas al Perfi y aceptando con alegria la
guerra provocada y declarada por Chile; fua un dia de jfbilo y de verda-
dero regocijo, como si celebrara una victoria. En medio de millares de esos
ciudadanos exaltados por su patriotism ofendido, se paseaban impkvidos
muchos chilenos, y sin embargo i ninguno se le ofendi6 de palabra ni de
hecho. El escudo del Ministro Chileno permaneci6 colgado en su domicilio
hasta el dia 4 en que lo baj6 tranquilo, sin que ni un solo moment fuera
ultrajado, ni aun de pensamiento, por los millares de peruanos, que, 4 pocas
varas de distancia saludaban con entusiasmo a los representantes de Boli-
via.
En esa misma noche (4) el Presidente de la Repiblica poseido de indig-
nacion y entusiasmo areng6 al pueblo, reunido en las called y plaza vecina,
diciendo entire otras cosas: ccChile nos ha provocado, nos ha declarado ]a
r guerra; pues bien, guerra tendremos, y guerra terrible. Asi como traba-
< jamos por la paz, trabajemos hoy con igual 6 mayor entusiasmo por la
sus opinions de political internal, y recordaron que, como peruanos, solo de-
bian pensar en unirse para anonadar 4 la insolente y vanidosa nacion que
nos ofendia. Desde ese dia memorable los propietarios y capitalistas mi-
llonarios, asi como el humilde jornalero y muchas colonies de ciudadanos
extranjeros, ofrecieron sus bienes y personas. El primero que di6 este no-








REVISTA PERUANA. 01
ble ejemplo fu4 el Dr. D. Meliton Porras, que de pronto cedi6 todo el pro-
ducto de sus valiosas propiedades, durante la guerra, que se calcula en mas
de siete mil soles al mes, sin perjuicio de poner 6 disposition del gobierno
todas sus propiedades y alhajas: los empleados piblicos cedieron sus suel-
dos, unos el todo y otros una parte. El product de esos donativos asegura
una entrada mensual de mas de doscientos mil soles. A la vez se organiza-
ban diferentes sociedades de ambulancias para curar t los heridos: esas so-
ciedades cuentan con cuantiosas entradas para costear sus gastos. Muchos
ciudadanos formaron batallones, que los visten y sostienen 6 sus propias
expenses: otros se presentaban voluntarios para enrolarse en el ejercito 6
en la marina. Hoy puede el Peru former en ocho dias un ejdrcito de vein-
te mil hombres, y quedar todavia otro tanto para la reserve.
Chile que, desde tiempo atrAs, tenia premeditada traidoramente la guerra
al Perl; se apoder6 del puerto de Iquique declarando el bloqueo con toda
su escuadra el 5 de Abril, es decir el tercer dia de declarada la guerra y al
segundo de notificada por medio del tel6grafo.
El President de la Repdblica General don Mariano Ignacio Prado, que
por sus valiosos servicios & la Am6rica y en especial & Chile, mereci6 de
dste la alta clase de General de Division de sus ejrcitos, lo renunci6 en
[Abril 5] enviando la renuncia con un correo de gabinete.
Las reuniones 6 meetings populares se repetian, y sin embargo el exPle-
nipotenciario de Chile ful respetado en su persona y casa; se retire A ocul-
tas, en altas horas de la noche, sin querer admitir la companiia de un club de
peruanos que le ofreci6 su protection, asi como el Prefecto del Departa-
mento [Abril 6.]
El Domingo 6 de Abril tuvo lugar otra explendida manifestation del
pueblo de Lima en favor de la guerra: la plaza principal estaba llena de
ciudadanos; se pronunciaron muchos discursos, A cual mas entusiasta, sin
que se observase el menor des6rden, ni se amenazara 6 los chilenos resi-
dentes en la ciudad. Iguales manifestaciones se han repetido en todos los
pueblos del Per6.
El clero que represent la paz, uni6 tambien su voz para protester con-
tra los atentados de Chile: el respectable y manso anciano Arzobispo de
Lima fud el primero en ayudar con su santa palabra el just entusiasmo
del pueblo en su c6lebre pastoral [Abril 9], repitiendo las palabras de los
Macabeos decia: "salid a pelear por nuestra nacion, y el auxilio del cielo
sea con vosotros:,
c(SOLDADOS Y MARINOS! Id a los campos del honor a enaltecer, con vues-
tros grandes hechos, el nombre glorioso del Perl! Id, con la bendicion do
ac vuestro Pastor y vuestro Padre, que os la da, de lo intimo de su corazon,
y que no cesar& de orar y ofrecer sacrificios por vosotros, durante vuestra
( ausencia. Id A segar nuevos laureles para coronar la frente inmaculada








5z REVISTA PERUANA.
a de la Patria, como lo hicisteis en Mayo del 66 y lo hicieron vuestros pa-
o dres en las memorable jornadas de la Indepen dencia.
Y vosotras, ESPOSAS Y MADRES de los generosos ciudadanos, que van a
a representar al Perd, en las inmensas soledades del mar 6 del desierto, con-
fiad en Dios y orad por ellos! No serA vuestro Padre en J. C. quien pre-
< tenda contener las lAgrimas que derrameis sobre su dolorosa ausencia,
Sque puede ser, may bien lo se! eterna despedida; n6, que corran abun-
a dantes esas lgrimas, con que la naturaleza y el amor refrescan los dolo-
a res del alma.
c Y en el caso adverse de que vuestros esposos 6 hijos caigan, comobue-
s nos, en generosa lid, acordaos de la ilustre Madre de los Macabeos. que
ensei16 A morir 6 sussiete hijos por los altares de su Dios y por las leyes
< de su Patria.,)
El pueblo de Chile, siempro salvaje y brutal, quiso ostentar su 6dio al
Peru. El escudo del Consulado peruano en Valparaiso, fu6 arrancado por
ese populacho y quemado (Abril 12) ide que distinto modo procedia el pue-
blo del Perd!
Entre tanto, casi A vista de la Escuadra chilena que estaba en Iquique,
EEl Chalacon trasporte peruano llevaba varias divisions que desembar-
caba en Pisagua, verdaderas victorias que la moderation de los peruanos
no ha exajerado, formando en esto contrast con las tan cacareadas proe-
zas de los chilenos.
La corbeta (Union, y cafionera aPilcomayo,) que salieron del Callao el
dia 7, encontraron A la corbeta chilena f(Magallanes, frente A la quebrada de
Iquino [al sur de Tocopilla] y le dieron caza; (Abril 14) se trab6 un corn-
bate en el que la uMagallanes)) prob6 su much y veloz andar y la falta de
valor de sus marines. Los buques peruanos no sufrieron el menor golpe de
las balas del enemigo, mientras que la (Magallanes) sinti6 los efectos de
nuestrasbalas y sus averias las repar6 en Iquique al abrigo de los dos blin-
dados.
Los muchos chileuos residents en Lima y otros pueblos hacian os-
tentacion de su nacionalidad, convirtidndose en espias y destractores des-
cubiertos; exaltado el pueblo se levant en masa (14 de Abril) pidiendo la
expulsion de todos los chilenos residents en el territorio peruano, lo mis-
mo que el Gobierno tenia ya acordado, y en consecuencia se dict6 el decre-
to de expulsion, exceptuando A ciertos individuos que por sus servicios A la
patria 6 su antigua residencia no inspiraban desconfianza. Este golpe de
just represalia y de necesidad lo temia much Chile, al extreme de haber
casi suplicado, en t6rminos mas 6 menos descubiertos, A nuestro Encarga-
do de negocios en Santiago que no se llegara A ese extreme: porque bien
se conocia en Chile que los quince 6 veinte mil chilenos jornaleros que se
enoontraban en el Perl serian una plaga por sus vicious 6 insolencia, y por
que no encontrando en su propio pais medios honestos para s subsistenoia








REVISTA PERUANA. 53
les seria una pesadisima y peligrosa carga. Desde ese dia principiaron A sa-
lir gran ndmero de ellos, embarcAndose en los vapores chilenos que variaban
do bandera cada quince dias; ent6nces los cobijaba la de Norte America.
En uno de esos vapores, que llevaba bandera inglesa. se embarc6 el General
en Jefe del ejdrcito peruano con su Estado Mayor; pero fueron tantas las
amenazas de la muchedumbre chilena A bordo, que crey6 prudent desem-
barcarse en Chala aun cuando su destino fue Arica.
La escuadra chilena irritada al ver que se aumentaba el ej6rcito peruano
en Iquique, pues la iltima division desembarc6 en Pisagua el 15 burlfndo-
se de la persecution del blindado acBlanco Enchlada,) se veng6 ignominio-
samente destruyendo en las desiertas huaneras de Pabellon de Pica todos
los muelles, lanchas y demas elements del carguio de huano (Abril 16). En
ese mismo dia el Gobierno de Chile decret6 la interdiccion commercial con el
Perd, media directamente perjudicial i ellos.
El dia 15 (Abril) los Ministros Plenipotenciarios de Bolivia dieron en
Lima un explendido banquet al Ministro de Relaciones Exteriores del Pe-
rd, A los Representantes diplomAticos de las Repdblicas Sud-Am6ricanas
y los representantes 6 Editorcs de la Prensa de Lima: en l1 se pronun-
ciaron elocuentes y significativos brindis, mereciendo especial recuerdo por
su alta concepcion el pronunciado por el doctor Naranjo, representante de
Venezuela en el Corgreso de Juristas Americanos: he aqui su literal
tenor:
a Dos palabras. Sefiores, para interpreter la manera c6mo, A lo que
a creo, serAn apreciados los sucesos, alli en las repfiblicas que compusie-
a ron la antigua Colombia: la Colombia de Carabobo y BoyacA, de Bombo-
a nA y Pichincha, y luego de Junin y Ayacucho. El tiempo y la distancia
a nos tienen aun privados del conocimiento de esa apreciacion; pero tengo
( la conviction de que serA unanime para reprobar la conduct de Chile y
a aplaudir la altivez con que el Peri y Bolivia se aprestan a defender la
causa de lajusticia y del derecho. Los Estados Colombianos jams verAn
, indiferentes la temeraria empresa:de aniquilamiento de Bolivia; porquere-
a cordaran que, en la creation de esa repiblica, tuvieron muchaparte; y por-
( que recordaran tambien que la nacion obsecada que tal empresa acomete
a no se encontr6 present en las dos luchas en que qued6 sellada la inde-
( pen-dencia americana.
a Y asi fud sefiores. Antes de Ayacucho se habia ido la division auxiliar
a de Chile; y al Libertador se le escribia que no debia contar con Chile pa-
m ra nada, nada, nada. La America triunf6, pues, sin Chile en Ayacucho;
( y en la iltima tentative de la Espala reivindicadora, en esa del Dos de
a Mayo, tampoco so hall presented para cooperar con el Perd A expulsar de-
a finitivamente de America & la Espaiia; porque bien sabemos que ese glo-
a rioso dia no habia en el Callao mas que un chileno; y no quiero ahora, se-








54 REVISTA PERUANA.
Sflores, acordarme de lo que hacia ese chileno, mientras los valientes mo-
c rian luchando por la independencia americana.
c Por otra parte, sefiores, los paises colombianos son esencialmente de-
K mocrAticos y no pueden m6nos que presentir el desenlace que traerA &
c Chile la aventura en que lo ha comprometido su Gobierno. Puede decirse
c que en Chile ha continuado, en sus instituciones, el regimen colonial. Es
c el finico pais de Amdrica en que las classes populares emigran en ndmero
considerable. Y Apor qud emigran? Emigran en busca de pan y de liber-
tad. Digamos la verdad, sefiores, que serge dura para Chile, pero que
c puede serle tambien provechosa. En Chile impera una oligarquia muy pe-
sada para las masas populares: la propiedad territorial remeda en su dis-
cc tribucion el regimen feudal; y los azotes. seiiores, es una institution chi-
c lena, sin la cual se creeria perdida aquellh repfiblica.
(c En Chile, pues, tiene que venir una revolution que reform ra'icalmen-
c te sus instituciones; y creo, seiores, que su actual Gobierno, sin sospe-
c charlo siquiera, leva de la mano esa revolution con esta inconsulta guer-
cc ra que esta haciondo d Bolivia y al Perti. Cu4l sera el resultado de esa
r guerra? Sera, seiores, la derrota de Chile. Ent6nces las masas popula-
c res pediran cuenta 6 sus seilores de la honra y de la suerte del pais. En-
c t6nces el ariete democritico demolerA el carcomido edificio de sus anti-
cc cuadas instituciones; y ent6nces veremos todos en esta guerra temeraria,
c uno de esos sucesos que parecen preparados para producer un cambio en
c que no se pensaba y que no se podia, producer por la march ordinaria de
clas cosas.
(c El vencimiento de Chile sera, pues, la regeneracion de ese pais. He
c .aqui,'por consiguiente, un double motive para brindar por la derrota de
K Chile; esa derrota serA el triunfo de la justicia y del derecho que defien-
a den el Peru y Bolivia; y luego sera la regeneranion del vencido, porque
c despues de la guerra desastrosa le espera la revolution reformadora. Brin-
c demos, pues, seihores, por esa derrota d6 resultados tan provechosos.
Chile que en esta guerra hace ostentacion do no respetar el derecho uni-
versalmente aceptado por las naciones civilizadas, despues de haber des-
truido A cafionazos las mAquinas y elements del carguio de huano en Pa-
bellon de Pica, paso A Mollendo, puerto igualmente indefenso, y alli su
blindado Almirante (Cochrane) con una corbeta destruyeron las lanchas y
bombarded t la poblacion; pero la tropa que quiso desembarcar y so acer-
c6 4 la playa fu6 rechazada eor el pueblo y fugaron, cayendo algunos muer-
tos y heridos (Abril 17.)
El mismo dia el Ahnirante chileno notific6 en Iquique que a las 4 de esa
tardo destrniria las mIiquinas en que so destilaba el agua para la poblacion.
La escuadra chilena que hace guerra do salvajes bombarded 6 incendid,
el indefenso puerto de Pisagua; sin dar previo aviso para que los niflos y
mujeres y neutrales se ausentaran creyendo que incendiada la poblacion








REVISTA PERUANA. 55
podria con facilidad desembarcar protejidos por los fuegos de su escuadra,
pero fueron rechazados valerosamente por la pequefia guarnicion que de-
fendia la poblacion [Abril 18] causando 6 los chilenos alguna mortandad;
cChile calific6 como acto de barbdrie tan feroz como estdril que conculca las
prescripciones mas sagradas del Derecho Internacional, que afrenta la ci-
vilizacion, que viola todos los fueros de la humanidad,, el bombardeo de Val-
paraiso por la escuadra espaiola en 1866, aunque esa plaza tenia algunas
piezas de artilleria, y se le did cuatro dias de plazo para que se salvaran
los que quisieran. El mismo Chile ha pronunciado su sentencia.
Cada dia la escuadra chilena repite y da nuevas pruebas de la guerra
salvaje que ha emprendido. El 18 de Abril arrojd bombas sobre el tren de
pasajeros del ferro-carril de Iquique 6 la Noria y sobre las maquinas de
destilar agua, primer ejemplo en la historic de esta inhumane 4 inuftil hos-
tilidad.
Desde ese dia algunos de los buques chilenos tocaron en Mollendo y des-
pues en Arica (Abril 20) pero se alejaron luego porque temian ser recha-
zados por los caiones de tierra. Otros buques recorrian las caletas in-
mediatas a Iquique sin duda para reconocerlas bien y desembarcar por
ellas. Desde entdnces hasta (hoy Mayo 10) la escuadra enemiga nada ha
hecho. Por esto los mismos diaristas chilenos dicen: (*)
a Dueios, en apariencias, del oceano, condenamos, sin embargo, nues-
e tras naves & la inmovilidad y & la impotencia, toleramos que el enemigo
a mueva sus tropas como si fuese 61 y no nosotros el mas poderoso en el
( mar, y oponemos la fatal indulencia que caracteriza 6 nuestros gobernan-
< tes a la audacia y la rapidez de los buques peruanos de trasporte. Mas
, todavia; en la situation en que nos hemos colocado no tienen nuestros
a marines ni tienen nuestros Ministros conocimiento de las idas y venidas
a del enemigo en la costa del Sur y Norte del Callao sino dias despues que
, aquellas se lan efectuado, al paso que cualquiera movimiento de nuestra
, escuadra de bloqueo es y seguirg siendo denunciado desde Iquique, por el
( cable submarine, 6 los jefes de la peruana.,
Al ver tanto movimiento de buques chilenos bien pudiera recordarles aque-
lla fabulita de Tantas idas y venidas, tantas vueltas, y revueltas, quiero
amiga, que me diga ~son de alguna utilidad?
Entre tanto todas las Repfiblicas de Sud-Amdrica han calificado de in-
justi, escandalosa, desleal y anti-americana la guerra declarada por Chile,
que hoy so encuentra excecrada por todos los pueblos.
Despues de muchos dias de inaction de la Escuadra chilena, y no en-
contrando A la mano otra indefensa poblacion por destruir que la aldea del
puerto de Mejillones (del Perd) se acerc6 I ella, la bombarded (Mayo 2)
y destruyd unas cuantas lanchas.


(*) Del diario chileno (La Patria.r









56 REVIUTA PBBUANA.
Siguiendo su obra de guerra, de destruction y esterminio, cortaron el ca-
ble telegrafico submarine entire Arica y Mollendo (Mayo 8.)
La nobleza del Presidente de Bolivia ha dado a conocer las nuevas per-
fidias que se emplean en Chile eontra el Perd. Varias cartas escritas por
don Justiniano Sotomayor hermano del Jefe del Estado Mayor General de
Chile [9 y 11 de Abril feehada en Santiago;] ponen de manifesto que hoy
continfan en su insensato propdsito de apoderarse de todo el litoral bo-
liviano ofreciendo & Bolivia como cosa propia los Departamentos de Tacna,
Moquegua y hasta Mollendo; pero ya Chile no se content como antes con
llegar hasta el paralelo 240, sino que desea tambien toda la provincial de
Tarapaca--jcuinta insensatez!
Al reconocer los repetidos actos del salvajismo cometidos por el pueblo
y la escuadra de Chile en solo un mes, vemos confirmado un profundo pen-
samiento de una persona que, despues de una larga residencia en Chile y
que por sus relaciones con la mas ilustrada sociedad, nos dijo: Si Chile
quedara aislado de otras naciones tan solo por cuatro aflos, bastarian para
que toda esa nacion se araucanice.


Lima, Mayo 12 de 1879,











DOCUMENTS PARA LA HISTORIC.




(INEDIT0o.)


OARTA DEL LIOENOIADO GASCA A LOS SERORES DEL CONSEJO

DE LAS INDIAS.


Mui ilustres i mui magnificos sefiores:
A cinco de Noviembre se hizo A la vela en el puerto de Nombre de Dies Antonio
Corzo, vecino de Sevilla, maestro do cnn nao que iba derecha A Espafa con el qual
escrivi a Usi una carta del tenor de otra que con esta torno a embiar duplicada, cu-
ya fecha es de dies i ocho de Oatubre i en aquel pliego embi6 todas las carts i es.
crituras de que en ella se hace mencion, fu6 asentado el pliego en el registro de la
nao i enderezado i los oficiales de la contratacion, i porque de todas ellas no me que-
d6 traslado sino de uno de los trees pareceeres que por escrito los que venian del Perd
me dieron i del acto de la entrega que con Paniagua se hizo de la carta de S. M. A
Gonzalo Pizarro i de otra quo le escrivi, i do la memorial que di6 el mariscal Alonso
de Alvarado. torno agora +l-mnente A embiar de aquellas escrituras el traslado deste
parecer i memorial.
Lo que despues ha 'suoedido, es quo entendiondo mas cada dia la poca esperan-
za que se podia tener de allanarse Gonzalo Pizarro sino & la fuerza procuramos con
mas instaneia el mariscal Alvarado i io la reduction de la armada i del capitan Palo-
mino, porque los otros tres ia lo estaban.
Hernan Mexia decade luego que Ilegu6 al Nombre de Dios i aun con S. M. tiene
relacion por carts del mismo i mia,s desde antes siempre havia estado en lo que de-
via i Pablo de Meneses desde lucgo que llege, aqui se declare al mariscal i & mi: lo
mismo hizo Don Pedro, i Palomino aunque continuamente desde el Nombre de Dios
me habia mostrado voluntad i cada dia me habia mostrado mas, no se habia deolara-
do al tiempo que escrivi con Antonio Corzo, i pienso que habia sido la causa no ha-
ber entendido que se traia mano para procurar el allanamiento por razon, pero des-
pues declarado se determine cbn tanta determination como el que mas, i el mariscal
i estos quatro capitanes i io procuramos apretar Hinojosa para que hiciese lo mis-
mo i aunque siempre se conocid en 61 el deseo de servir A S. M. i do hacer lo que de-
via aguardar hasta que del todo se perdiese esperanza de reducirse Gonzalo Pizarro
por bien al servicio i obedioncia de S. M. i asi sin embar go que los capitanes i en es-
pecial Hernan Mexia i Palomino le hablaron apretadamente i no mui esouro de la
determination quo estaban, se deubo diciendo que auu no se habia visto por un men-
Vol. II -








55 REVISTA PERUANAR.
sagero de Gonzalo Pizarro quo estubiese determinado de no haeer lo que devia, que
quando esto se oiese que oreiesen que 61 habia de hacer lo que devia como lo habian
hecho sus antepasados i que no habia de cobrar nombre de traidor.
Estando enestos t6rminosla cosa en trece de Noviembre, lleg6 aqui Lorenzo de Al-
dana que ha sido i es un cavallero prudent i buen Christiano i zeloso del servicio
de S. M. i que en Lima siendo tenicnte ha escusado tantos males i muertes que .odos
los de aquella tierra que vienen, hsblan del como de un bienbechor i cierto segun lo
tengo entendido 61 ha servido a Dios i a S. M. grandemente, aunque no sin haber
diversas veces corrido riesgo, porque Gonzalo Pizarro i los de su opinion tienen
por mui sospechosos A los que tienen el temor de Dios i acatamiento A S. M. i cari.
dad con sus prdximos quo Lorenzo de Aldana ha tenido i guardado, i se cree que solo
le ha sustentado la vida su cordura i la deuda en que tienen 61 i los de su opinion por
tan grave que los pueblos entiendan el bien que S. M. lee embia, quo solo por llevar
eartas que esto represented, tienen a este religioso preso como por delito,
De la muerte del Licenciado Renteria i del Doctor Rivera governador desta tierra
tcngo escrito; i de la necesidad que ai que con brevedad se proven sus plazas, con-
vendria que se me embiase sello real, porque el que trajo el Visorei huvole Gonzalo
Pizarro, i seria de moment que las provisions i mandamientos que se hicicsen, pa-
ra que los del Perd acudiesen i obedeeiesen, fuesen sellados con el sello real i deba-
jo del nombre de S. M., porque Ilevarian mas autoridad para ser obedecidas i que
para que se pudiese hacer aunque no estuviese formada Audiencia en tanto que la
tierra se pacifica i puede ostentar la Audiencia se diese edula.
A veinte i trees del present recibi la carta que con esta va de Paniagua i lo que
apuntaenella que va diciendo Francisco Maldonado me dijo el mensajero qne era que
dice despues que entr6 en el Perui que no me habian de escribir porque iba como a
eehar bullas, quando de aqui parti6 iba bueno, pero es facil i el miedo que llevaba
que Ic ban de matar, porque no traxo la governacion a Gonzalo Pizarro no lo ha
hecho procurar palabras a gusto de Pizarro que despues de Ilegado a aquel puerto
de donde so escrive esta carta tengo nuevas Fque hablaba bicn, cierto es tan dura la
crueldad que en aquella tierra se usa, que hombre de mas constancia so puede temer
que doblase.
Parece que import salir de aqui en todo el mes de Marzo i ir al Perd i de cami-
no echar gente que so vaia a juntar con Benalcazar para ocupar A Quito, i desde
aqui alli se habri procurado de disponer a Pedro de Puelles i los de aquella ciu-
dad i comarca mas abiertamente i para ellos se embiaron personas amigos mios i que
estAn huidos da aquella tierra por miedo de Gonzalo Pizarro, porque aunque a
Pedro de Puelles se ha escrito, no se le ha dicho hasta agora como csti, la armada
debaxo de la voz de S. M. que es lo que le ha de animar para ponerse A ello, porque
no se diese aviso A Gonzalo Pizarro i entonces seri razen que quando se le pueda dar
estemos ia en la costa del Perd, que echada costa gento pasemos la costa adelante re-
cogiendo los que se quisiereri venir A la armada, i acudir al servicio de S. M. hasta
llegar A tomar los navios que hubieren quedado en el puerto de Lima, i que de alli
se debe embiar gentle con persona tal que tonga cr6dito en la tierra, que pionso que
serA Lorenzo de Aldana a la part de Arequipa.
Porque nos parece que pasado Marzo no se puede escusar que Gonzalo Pizarro
viendo quo no van navios alli no entienda que es porque el armada estA contra l1,








REVISTA PERUANA.


i que luogo se procurar de fortificar i que para ello har6 juntar toda la gente del
Perd consigo, lo qual podrd hacer con grandes pagas, que del much oro i plata que
en aquella tierra ai, podra dar i con el miedo quo todos le tienen i juntada podra po-
ner con mas facilidad recado para que no acudan a la voz de S. M. que .no si es-
tubiese apartado de 1l i no junto con los de su opinion, i que soria la cosa con el de
mas riesgo i dificultad i tambien teniendo tiempo despues de entendido lo de ac, pro-
curaria de despoblar la costa i quitar de ella lons naturals, porque al armada i gen-
te de S. M. faltase comida i bebida.
Y podria hacer alguna artillery que agora no la tiene por av6rsela torado tnda en
la armada i hacer algunos navis do remo para poder'ser parte contrala armada de S. M -
No habia habido en esta reduction nmerte alguna quando los mensageros parties"
ron, pero quedaban press el dicho Tiries Martinez natural de Truxillo 6 Alonso de
Avila que era Alcaldo natural do Avili. 6 Christoval Beltran natural de Ciudad Ro-
drigo Alguacil, 6 Diego Ramirez, 6 Padro Sanchez natural de Talavera, que eran
mui secuaces de Gonzalo Pizarro 6 hahian instado much en el cumplimiento de sus
cartas 6 aun Baltasar de Armenta natural de Sevilla 6 tambien quedaba preso un
Frai Luis de Madalena, fraile domfnico que ha seguido en todo a Gonzalo Pizarro. 6
predicado en pdlpitn 6 fuera de ellos su secta desvengonzada 6 desacatadamente, de
que todos los de la 6rden que aea existen. on especial el provincial, han tenido gran
pena i maior do ver que no cran p;rte para castigarle, 6 segun los mensageros dicen
le habia embiado alli Gonzalo Pizarro para que hiciese su oficio 6 ansi persuadiendo
en el pdlpito A los de aquella ciudad que fuesen A cuidar 6 servir 6 Gonzalo Pizar-
ro, 6 predicando contra el servicio de S M. 6 la fidelidad 6 lealtad quo sus vasallos le
deven, hasta poner exempt en lo que se haoia en el juezo dn ajedres adonde el Rei
se echaba la cabeza abaxo en la talega despues de haberle dado muerte.
Dicen los mensageros que segun la disposition en que aquella tierra quedava screen
estava ia por S. M. i asi sQ nos ha escrito que ai en Truxillo nueva que el Cuzco es-
taba reducido, dado qu ili, -i quo Gonzalo Pizarro habia embiado al Cuzco 6 Char
cas & Juan de Silveria natluaal de la puente del Arzobispo que antes era barbero 6
agora es Sargento maior de Gonzalo Pizarro & hacer gente 6 traerlos 6 que de cami-
no habia ahoreado seis hombres porque eran servidores de S. M., los cinco en el Co-
llao 6 uno en Arequipa.
Piden por sus mensageros los de Arequipa que se les embiasen uno 6 dos na-
vios, porque si acaso Gonzalo Pizarro fuese sobre ellos, se pudieson salvar acogi6n-
dose a la mar; en esto estaba ueijor proveido de lo que ellos pedian, porque come
desde Panama hire relacion 6 Lorenzo de Alflana so le did por drden que tomanda
los navios que hubiese en cl puerto de Lima pasen con el capitan Palomino 6 los dos
navios 6 la fragata hasta Arequipa 6 que do los dos narios que se toTnasen Ilevase
otro alguno, para que en 61 i en los que Ilevara, hAbiendo do el!o necosidad pudiese
recoger gente 6 bolver con ella la costa abaxo 5 donde nosotros estuviesemos, poro
todavia se embiau con los mensageros otros do3 navios 6 mercancias de las que traen
mereadores a la armada porque los servidores de S. M. puedan on aquellas parties
comprar 6 proverse do ellas 6 los navios aprovechar para el recogimiento de la geute
si tal inenester hubiero.
Estos mensageros no tragerou nuova do Lorenzo de Aldana i los otros capitanos,
porque como no tenian Icngua de lo quo on la mar pasaba, temiendo que Gonzalo Pi-









60 REVISTA PERVANA.
sarro no traxese navios por 61 se alejaron 6 no osaron reconooer la tierra hasta ceroa
del puerto de Paita.
En quatro de Julio lleg6 en Tambes el navio en que habiah venido el Licenciado
Leon 6 los otros nuevos vecinos de Truxillo que le despach6 la armada desde Santa,
quince leguas mas adelante, porque con los tiempos contrarios forzoso es que este
afo desde doce de Maio que fu6 cuando se partieron de Truxillo hasta veinto i tres
de Junio que es quando despacharon este navio i ellos se hicieron el mismo dia jun-
tamente 6 la vela no habian andado mas de aquollas quince leguns, verdad es que
se habian detenido alli algo por tomar agua i leiia, despues acA parece que ban mejo
rado los tiempos.
Escrividnos Lorenzo de Aldana i el provincial i los otros capitanes las cartas que
con esta embio en que se tiene en que en el Peril se entienda el bicn que les va, se
sacaron de la revocation de las ordenanzas nuebas que disponen que los Indios 6 los
que vitcaren se quedasen en la corona real i que se qu itasen los Indios A los notable-
mente culpados en las alteraciones entire Pizarro i Almagro i del poder de perdonar
6 de ordenir 6 de encomendar Indios 6 de dar pueblos dese ubrimientos, i se embia-
sen por la Buenaventura, para que desile alli se embiasen con mensageros 6 cada pue-
blo con un traslado de la carta que del Perd se me escrivia con carts comunes para
cada pueblo i particulares para personas a quien parecia que convenia escrivir i asi
mismo se embiaron los traslados de las dichas provision nes A Gonzalo Pizarro i le es-
crivieron el general i mariscal i Lorenzo de Aldana 6 buen tino sin dezille nada de
la intention de ac, i asi mismo le escrivi io una carta cuio traslado costa, i se hizo
pleito menaje por el General i Lorenzo'de Aldana i mariscal i D. Pedro Pablo Me-
neses 6 Palomino de tenerles secret hasta quo fuese la dicha fragata, porque los
que en ella iban no tuvieran lengua de lo que en esto habia, porque no hubiese cau-
sa de dar aviso en el Peril, por los inconvenientes que del av iso podian resultar, pa-
ra fortiflcarse Gonzalo Pizarro i despoblar la costa i alzar los mantenimientos de ella
i quitar las vidas 6 los que pensasen quo habian de acudlr a la voz de S. M. i asi se
hizo el acto deste pleito, homenage qui embio, no se hallo al tiempo deste pleito home-
nage. Hcrnan Mexia en esta ciudad, porque habia ido al Nombre de Dies a traer su
gente para efecto que se hiciese esta reduction.
Embi6ronse estos despachos con un Frai Juan de Var gas, religioso de ]a Merced,
de ouia cordura i zelo al servicio de S. M. se tiene buen concept, i con un Burrien-
tos de mi compaffia con eartas para el governador Benalcazar para quo desde alli con
su favor se embiasen estos despachos 6 Gonzalo Pizarro i 6 cada pueblo el suio, i
que ellos no los llevasen, porque se temi6 quo llevAndolos personas que fuesen de
aqui los apretaria Gonzalo Pizarro para que les dixese que pasaba i que ailende de
la necesidad quo padecerian podian dccir algo de la det erminicion quo act avia,
porque aunque se tuvo secret con las juntas que dezimos para tomar la resolution
que he dicho, no pudo dejarse de dar alguna occasion de sospechar lo que era.
Luego que fu6 la fragata con estos despachos, se public c6 la determination i se pu-
so todo dcbaxo de la voz do S. M. i asi lo estuvo el general i todos los cavalleros
con firme prop6sito de mostrar on servicio de S. M. quo no es menos su lealtad i fee
que la rebellion de los alterados, i hasefortificado i fortificarse la armada de mas na-
vios de la armada.
Y nose despachado al Visorei de la Nueva Espafia D, Juan de Mendoza hijo de









REVISRA PERUANA. 61
Ruiz Diaz de Mendoza i A la Audiencia de los confines, para que el uno vaia A en-
tender en las cosas que ban de hazer i proveer en Nicaragua, i el otro en las de
Guatemala Juan de Guzman contador del nuebo Toledo i Nuito de Guzman natu-
ral de Sevilla i a la audiencia de Santo Domingo Felipe Voscan vecino de Guaman.
ga, natural de Santa Elena, cada uno de estos llev6 las cedulas de S. M. que eran
para que se proveiese de gente 6 de las otras cosas necesarias que de cada una destas
prrtes se podian cmnbiar para esta negociacion i allanamiento de Gonzalo Pizarro i se
escrivi6 i dieron instrucciones do todo lo que noa parecid, no embio el traslado de
esto por no dar importunidad con tanto volidnen de escritura.
Tambien se despach6 Villavicencio, natural de Xcrez i Sargento general de la
armada A traer de Cartagena los quatro tiros que su Alteza mandd que so me diesen
para la seguridad de mi persona, los quales sospeohando que podia aver la necesidad
que de present se ofrece, embi6 alli desde el Nombre de Dios, i no los os6 dejar on
aquella ciudad, porque entonces no tenia por seguro el depdsito que se hiciera de
ellas, tambien se eucarg6 a Villavicencio que trajese la gene que en Cartagena i
Santa Marta hallase, i se embi6 con los traslados aut6nticos de las cedulas que S. M.
did para cl Licenciado Armondariz, i para los ofici iles reales del nuevo reino, i una
carta que escrivi al Licenciado dAndole cuenta del estado de las cosas, i eneargando-
le que conforme A la cedula de S. M. embiase today la gente, i como se pudiese hacer, 6
juntarse con Bnalcazar en Popaian, porque de alli parece A todos estos cavalleros se
puede hacer entrada que much aiude al negocio, lo qual todo habia de dar el te.
niente de Santa Marta para que por el rio grande lo embiase al nuebo reino, no se
embiaron las c6dulas originales por no saber el recado con que decade Santa Marta se
embiarian, pero embiarse han por la Buenaventura i gobernacion de Popaian.
Gonzalo Pizarro A los mas que prendid en la batalla con el Visorei, 6 los justici6
6 desterrd para Chile, i centre ellus embi6 D). Alonso Montemaior natural de Sevi.
Ila, i al Thosorero i contador de Quito i despues de habellos embiado i estando ia en
el camino cincuenta i tantas leguas de Liuna, es arrepinti6 de no haber muerto A D-
Alonso i embid un mandamiento A veinte de Octubre enderezada al capital con
quien lo embiaba para que cortase la cabeza a este D. Alonso, el qual sin saber na-
da de esto ni haber Ilegado el mandamiento, alzd con cl Thesorero, contador i otros
prendieron al capitan i lo metieron en un navio que tenia para ir A su destierro i se
hizieron A la vela i dejan do dende a poco camino en la costa al capitan se han veni
do segun se cree a Guatemala 6 a Nicaragua, porque como no sabian la disposition
que en esta tienen las cosas, no devieron osar arribar A esta ticrra.
Esto deste mandamiento que did Gonzalo Pizarro para certar la cabeza A D. Alon-
so de Montemaior me dijo Pedro Ldpez natural de Llerena que ha servido el oficio
de la escribania maior de la Nueva Castilla, i que es un hombre de verdad i bondad
i de todo zelo para servicio de S. M. i que viendo la natural que en el Peid tenian
las cosas, dejd la manera de vivir quo tenia, dado que sacase provecho i trat6 de ve-
nirse.con Lorenzo de Aldana i aqui me ayudo del en cosas del servicio de S. M
i porque 61 oreo que escrivira las particularidades que en esto hubo, no las relate.
A veinte i site de Octubre tubo en Lima Gonzalo Pizarro nueba desto i luego
despach6 una nao con una carta A Pedro de Iinojosa, mandandole que procurase
haber a D. Alonso i A los otros que oon 61 huieron i que los justiciase i quando lo
earta lleg6, ia las cosas estaban aqui en la disposition que he dicho i aunque no lo












6X REVISTA PERUANA.
estuvieran, os tal el general Pedro de Hinojosa i tan buen christiano i tan zeloso del
servicio de S. M. que no hiziera mas de lo que ha hecho, porque asi continuamente
en las cosas dessa cualidad se le han escrito, ha disimulado i hechose sordo, porque
oierto es persona dc gran bondad i concienefa.
Pareciendo 6 Pizarro que podria hacer gran dafio d6ndosele este tiempo des-
pues quo entendiese lo del armada, matando i destruiendo 6 todos los que tuviese por
servidores de S. M. i que habian de acudir A su voz i servicio i porque aun agora
con tenerse por senior de la mar i de la tierra haze estas crueldades en los quo ticne
por sospechosos que han do haccr esto, quanto mas se podria career que lo haria
quando entendiese que tieno maior necesidad do asegurarse; yendo la armada i
haziendo lo sobre dicho antes quo Gonzalo Pizarro entienda lo que acti ai i se
haoe, estari la gente derramada por el Perd i habrt lugar para quo a los quo
ocnpen k Quito acudan los que en aquella part dosean servir & S. M. i ha.
cer lo que even i los que huviere on la costa quo acudan a la armada i se alzen
en el favor i calor do ella, i quo los que hubiesen hazia las Charcas, acudan A la voz
de S. M. 6 6 la persona quo con la gente de la armada fuere A aquella tierra i con
esto i la priesa que A Gonzalo Pizarro se dar, por este camino que he dicho, ni ten-
drm tiempo ni posibilidad de hazer navios do remos, ni artilleria, ni despoblar Ias
costas, ni hacer muertes, ni dafo en los servidores de S, M. i aun allende destas ra-
zones quo me mueben a hazer esta joroada en este Marzo uccesita 6 cllo la poca
comida que on esta tierra ai para podor sustentar la gente quo agora ai i de cada dia
vendrt,desdeaqui A otro Marzo, que seria forzado d aguardar, porqueaun en el tiem-
po de Agosto es de tan poca fnerza para la navegacion i tan incierto, que poner la
armada en la jornada en aquel tiempu serial aventuraila 6 perder, porque acontece
partir de aqui navio en aquel tiempo, i Ilegar despues del que parte adelante en Fe-
brero 6 Marzo i allende de morirse los cavallos que entonues se llevasen i recibir la
gene gran fatiga con el calor; gastaria el matalotage i podria perecer de hambre, i
aun tambien porque en esta se enferma, si aqui oviese de pasar la gente los meses
de verano, estio i otoio de Espaiia, moriria muuha gente.
Por estas razones pareci6 al general Pedro de Hinojosa quo con lo que aqui para
Marzo estuviese junto so fuera al Perd, i quo entree tanto que so hazian los efectos
ia dichos podria ir 6 juntarse en aquella costa lo que de Espafia i Nueva Espafia vi-
niese, y lo mismo ha parecido A los capitanes i d los demas, i esta determination al
present se tiene por todos, porque partcc quo con aquella se pueden conseguir los
provechos i evitar los duaios ia dichos ssin corror ricsgo alguno iendo el armada sefio-
ra del mar como es.
Nuestro Sefior conserve vida i augmento de Vsia en su santo sorvicio como sus ser-
vidores deseamos do Panam6, A veinti uno de Diciembre de 1547 aiios, de Vsia
siervo que sus manes besa.

EL LICENCIADO GASCA.












LA GRAMATICA

DE LA

LENGUA DE LOS CHIMUS, LLAMADA YUNGA 6 MOOHICA

PoR FERNANDO DE LA CARRERA (1644).



(Continuacion.)


De los pronombres.

Las declinaciones de los pronombres son de la misma manera,
que las de los nombres, con la advertencia de que usan poco los
plurales.
SINGULAR.

N. Moii, Yo. ego. -- G. Mceiilo, De mi. mei. D. Malein pcen,
Para mi. mihi. -- Ac. Moifi, A mi. me. Ab. Moin len, 1. tana,
Conmigo. mecum.

PLURAL.

N. Mceich, Nosotros. nos. G. Mceicho, De nosotros. nostrum, 1.
nostri.-- D. Mceicho pcen, Para nosotros. nobis. Ac. Mceich, 1.
hof, A nosotros. nos. -- Ab. Mceich len, 1. tana, Con nosotros. no-
biscum.
SINGULAR.

N. Tzhang, 1. tzha, Tu.-tu. -C. Tzhang 6, De ti. tui. D. Tz-
hoeng6 pcen, Para ti. tibi. Ac. Tzhceng, 1. tzha, A ti. te. -
V. Tzhcenh, 1. tzha, 0 tu. tu. Ab. TLhany len 1. tana, Contigo.
- tecum.








REVISTA PERUANA.


PLURAL.

N. Tzhceich, 1. tzhachi, Vosotros. vos. G. Tzhceich6, De voso-
tros. -vestrum.-D. Tzwich pcen, Para vosotros. vobis. Ac. Tz-
hceich, 1. tzhachi, A vosotros. vos. V. Tzhceich, 1. tzhachi, 0 vo-
sotros. vos. Ab. Tzheich len, 1. tana, Con vosotros. vobiscum.

SINGULAR.

Este sui sibi, se, siguiente no tiene mas que dos casos en cada
numero: Fio, piungo.
G. Giung6, Suyo. sui. D. Giungo pcen, Para el. sibi.

PLURAL.

G. Qiung amn, De ellos. -fui. D. Qung cen6pcen, Para ellos.

SINGULAR.

N. Mo, Este. hic, 1. iste. G. Mung6, De este. huius. -
D. Mung6 pcn, Para este. huic. Ac. Mo, 1. moss, A este 6
aquel. hunc. Ab. Mo len, 1. tana, Con este ab hoc.
Adviertase, que la terminacion &of del pronombre moii, en el
plural, es como neutral y es indeclinable, y lo mismo es moss que
queda puesta en el singular dicho, aunque es declinable.

PLURAL.

N. Mongcen, Estos. hi, 1, isti. G. Mungcen6, De estos. horum.
D. Mungcen6pmwn, Para estos. his. Ac. Mongoen, A estos. hos.
Ab. Mongcen len, 1. tana, Con estos. ab his.

SINGULAR.

N. Aio, Aquel. ille. G. Aiung 6, De aquel. illius. D. Aiun-
g6pcen, Para aquel. illi. Ac. Aio, 1. aioss, A aquel 6 aquello.
- illum. Ab. Aio len, 1. tana, Con aquel. ab illo.
Es de advertir que la terminacion aioss, es como neutra, y es in-
declinable.







REVISTA PERUANA.


PLURAL.

N. Aiongcen, Aquellos. illi. G. Aiungceno, De aquellos. -illo-
rum.-D. Aiungcendpcen, Para aquellos. illis.- Ac. Aiongcen, A
aquellos. illos. Ab. Aiongcen, len, 1. tana, Con aquellos. ab illis.

SINGULAR.

N. 9io, Aquel, is. N. Qiung 6, De aquel cius. D. giung6 pcen,
Para 61, ci. Ac. gio.l,cioss, Aquel, aquello, cum. Ab. giolen, 1.
tana,l.gong er. ab eo.
Advierto que la terminacion 9ioss, es como neutra 6 indeclinable,
y cuando es instrumental el ablativo hace, Vionger.

PLURAL.

N. 9iong cen, Aquellos 6 ellos, iii. G. 9iungo cen, De ellos, eo-
rum. D. giung cen6pcen, Para ellos, eis. -Ac. giong cen, A ellos
eos. Ab. Qiong oen, len, 1, tana, Ab eis.

SINGULAR.

N. Once, Uno, unus. G. Onccerr6, De uno, unius. D. Onccer-
r6pcen, Para uno, uni. Ac. Oncec, A una, unum. -Ab. Onaee len
1.tana, ab uno.
No tiene plural.
SINGULAR.

N. Ein, Quien, quis, G. Mi6, De quien, cujus. D. IR6 pen, Pa-
ra quien, cui. Ac. Ein, A quien, quem. Ab. Einlen, 1.tana, Con
quien, a quo.
AdviBrtase, que este quis, 1. qui, no tiene plural; porque como no
usan del como de relative, sino como de interrogante, asi carece
del plural.
EJEMPLO.

EiA iez? Qui4n eres? y anadiendole esta particular chi, dira en
plural, ein cezchi? qui6n sois vosotros?
Iinxllip quim? De qiu6n soy llamado?
Ifiopcen ang mo la? para qui6n es esta agua?
Vol. II-9








b6 REVISTA PERUANA.
Eii i tzhee chcem nopei? A quien llevar6 esta yerba?- Eir7 le-
noz tcec? Con qui4n vas?

SINGULAR.

Ech, que cosa, quid. Icho. 1. echG, De quien, 6 de que cosa,
cuius. -- Icho pcen. 1. echo pcen, Para quien, para qu4, 6 para qu6 co-
sa, cui. Este qui, que, quod, no tiene mas casos, y tambien es in-
terrogante.
EJEMPLO:

Echcez tern? Que quieres?- Ichong mo? Tuyo es esto?-- Echong
mo? De que es esto?- Ichopcen ong mo? Para quien es esto. Y tam-
bien dice, para qu6 es esto?- Ech pcenong mo pup? Para qu6 es es-
te palo?.
SINGULAR.

N. giorna, Solo, solus. G. giornang6, De uno solo, solius. D.
Viornang pcen, Para uno solo, solid. Ac. Fiorna, A uno solo, so-
lum. Ab. 9iorna, Con uno solo, d solo.
Advierte, que no se puede decir 9iornalen, ni giorna tana, por-
que no lo usan.
PLURAL.

N. viorna cen, Solos. G. piornang cen6, De los solos.- D. giornang
cen6pcen, Para solos. Ac. 9iorna cen, A los solos. -Ab. 9iorna cen,
Con los solos. Sin la preposicion len. como esta advertido en el sin-
gular.
SINGULAR.

N. Timo, Otro. G, Tim nanoq, De otro. -D. Tim nango pen, Pa-
ra otro. Ac. Timo, A otro. Ab. Timo len,l.tana, Con otro.
Por impersonal se dice con elegancia: Timnalon, Con otro.

PLURAL.

N. Tim nag cea, Los otros.- G. Tim nang cen 6, De los otros,
D. Tim nang cen 6pcen, Para los otros. Ac. Tim nang cen, A otros,
Ab. Tim nang oen, len, 1. tana, Con otros,








REVISTA PERUANA.


SINGULAR.

N. lzacec, Todo. G. IzScer, De todo. D. IzFcer6pcen, Para to-
do. -Ac. Izgcec, A todo. Ab. Izcec, len, 1. tana, Con todo.

PLURAL.

N. Izcceccen, Todos. G. Izccecen6, De todos. D. lzccecan6-
pcen, Para todos. Ac. Izcceccen, A todos. Ab. Izceccen, len, 1.
tana, Con todos.
NOTA.- De la misma manera que en la lengua latina hay nom-
bres verbales, los hay tambien en esta; pero no tienen segura ni fija
formacion como los latinos, porque si aquellos se forman del supi-
no, estos los forma el uso de los indios; y asi no pongo regla cielta
de ellos, sino algunos sueltos para la noticia, con los verbos de don-
de orijinan; porque aunque es verdad que algunos de estos verba-
les tienen formacion en los gerundios de ablativo, en el filtimo de
los dos conjugados, mudando la penfiltima vocal en I como de za.
masscec, xamigcec; de aiasscec, ajiccec; de metesscec, meticec, con ad-
vertencia que las dos iltimas ss se vuelven en c.
Esto no es cierto; porque si asi se formasen como regla general,
fuera enseiar lengua que no se entendiese, ni tampoco se pueden
former de otra parte, si no es con mudanza de muchas letras, y se-
ria ofuscar A los estudiantes, y que con grandisima dificultad for-
masen los que no se usan, y en esto no puede haber regla mas cier-
ta, que saber el verbo, porque conociendolo luego se conoce el ver-
bal que sale de 41:
De meteii, metaz, metedaim, tet, que significa traer, sale metigcec,
metizecero, 1. metizccer, 1. metizcer, e.
De tzhaqueii, tzhacces, tzhacadain, tzha cced, por Ilenar, sale tzha
quiz.cer, tzha quizcero, 1. tzha quizeccr, 1. tzha quizccro.
De manein, mance, manadain,, mad, por comer 6 beber, sale ma-
nic, maniccero, 1. maniccer, vel maniccero, la cosa en que se bebe, co-
mo taza 6 poto. El dicho nombre significa tambien el hombre 6 mu-
ger sensual.
Sale tambien manir, manireio, 1. manire, vel manir en, que significa
tambien la taza 6 poto. Tambien significa el lugar de deshonestida-
des, 6 lupanar.








68 REVISTA PERUANA.
Sale asi mismo, manuc, manuccro, 1. manuccer, 1. manuccer e, el
poto y el lugir a donde se bebe, como la sala.
Del verbo substantive, chin, chiz.
Sale, chizccer, chizccero, 1. chizccer, 1. cizccere, por el ser, el enten-
dimiento, el juicio, la mafia, etc.
Otros verbales acaban en ced, y significant hacer algo en compainia,
y son como los latinos: Coapostolus, Coa'ternus, etc., y estos tampoco
tienen mas formacion que el uso, son de la manera siguiente:
De aiein, aicez, aiadoin, aiwcd, sale aiamced, aiamcedeio, 1. aiamceden,
que significa hacer algo en compaiiia, porque el verbo significa hacer.
De xllip coi7, xllip coz, xlli codoin, xllip cod, por llamar, sale
xllip que meed, xlip ccemcedeio, 1. xllip ccemneden, llamar 6 hablar en
compaiia.
De eeRein, lelaz, ReAcedoir, 4(i, d, por jugar, sale iein mned,
Aeim mcedeio, 1. ieii meeden, jugar ef compafia.
Adviertanse los tres Genitivos que cada nombre tiene.


( Contincard.)











LAS MINAS DEL CERRO DE PASCO.


[ Tr4lduido 4e <( El Enginsering & Mining Journal.)) ]





Desde tiempo inmemorial ha gozado el Perd la reputation de poseer enor-
me riqueza mineral. Sus minas de plata fueron la envidia de todo el mun-
do y trajeron sobre si la invasion de los espafloles d innumerables guerras
civiles y extrangeras. Las leyendas misteriosas, que pasan, que pasan por
la historic del pasado, se refieren a las admirables riquezas de este pais de
plata, y mientras que relatan las glorias de los Incas 6 mas bion de las ra-
zas endrgicas que precedieron ese pueblo d6bil; pero, despues de reducir
liberalmente estas histories imaginativas y pintorescas, siempre queda el
hecho, de que esos dep6sitos de plata, situados en las Cordilleras de los
Andes y de admirable extension y riqueza, han sido firms y constantes
productores de este metol hace siglos; y son probablemente los dep6sitos
mas ricos conocidos de este metal. De todas las minas peruanas las de Po-
tosi y del Cerro de Pasco son las mas ricas, mas extensas y mejor conoci-
das. Estas iltimas estan situadas & una elevacion de cerca de 14,000 pies
sobre el nivel del mar, en una altiplanicie en el lado Este de la cordillera
Oeste de los Andes, y estn, por consiguiente; en .una position bastante
inaccessible. El clima es algo desagradable, aunque no insalubre. En algu-
nos meses del ario el clima es agradable y el aire claro, pasando el term6-
metro pocas veces 800 Fahr. En otro tiempo el Cerro de Pasco estaba su-
jetos 6 visits de nieve y lluvia, y en los meses de invierno como Julio,
Agosto y Setiembre, la temperature durante el dia es 440 termino medio y
de noche 350 Fahr, y aveces baja de estos nilmeros.

Descubrimiento de las minas.

Los dep6sitos de plata del Cerro de Pasco han sido descubiertos, segun
se dice, en 1730 por alguien desconocido & ]a historic, que accidentalmente
derriti6 ol metal de las rocas de la vecipdad. Desde ese tiempo, como dice
la tradition, las minas han sido trabajadas con utilidad, aunque de la ma-
nera mas primitive. Ninguna relacion definitive existe de la production de
las minas bajo la antigua monarquia peruana, pero que estas y otras minas








70 BEVISTA PERUANA.
pernanas eran muy productivas en plata, es evidence per la inmensa can-
tidad do este metal encontrado por los e9panoles en el tiempo de su con-
quista, como ornamentos del pueblo, en las tumbas de los Incas, en los re-
positories reales, y en los temples, el del Cuzco solamente conteniendo
11.000,000 dollars.
No es improbable que los Incas, 6 mas bien los predecesores de los In-
cas, un pueblo cuyos trabajos revisten quinientas quebradas en las mil dos-
cientas millas del Pera, con doscientas cincuenta mil millas de pared de
piedra de cuatro A cinco pids de alto, colocadas en terrazas, hilera cobre
hilera en cada quebrada, y de sus otros trabajos prehist6ricos son hoy dia
monumentos maravillosos de su habilidad y preseverancia, pueden haber
sido mas adelantados, que sus indignos sucesores en las artes de mineria y
metaldrgica.
Ellos eran al m6nos, un pueblo tan superior A los que durante el period
hist6rico han habitado esta tierra que estamos llanos a atribuir A estos in-
teligencia, artes y riquezas, que posiblemente no tenian derecho alguno &
ellos.
Tan productivas eran estas minas que el seflor Castelnau estim6, de to-
dos los datos 6 su alcance, que las minas del Cerro de Pasco produjeron
desde el tiempo de su descubrimiento en 1630 hasta 1849 cerca de. pesos
475.000,000 (dollars) 6 A razon de 2.270,000 pesos al afo. En el aio de
1852 la production era cerca de 2.000,000 (dollars), mas 6 menos la mi-
tad del product entero del Perd. Si consideramos quq se haya obtenido la
misma cantidad desde ent6nces, aunque las minas estaban cerradas per al-
gunos afios, la production total hasta la fecha seria cerca de 535.000,000.
Estos cAlculos y las cr6nicas llegan A ser algo mas definidas, si nos acer-
camos al principio del siglo present y veremos que durante los treinta
aflos desde 1790 hasta 1820 los site establecimientos del gobierno ban
fundido nada m6nos que 101.784,47 onzas de plata, segun se dice, del
Cerro de Pasco. La historic conocida de las operaciones minerales del Cer-
ro de Pasco en el pasado es ficilmente resumida-el mode primitive y
traditional de minar, bajo, la domination espafiola y el mode irregular
de minar delos modernos peruanos. Tanto come podemos nosotros juzgar
per la apariencia de las minas, el trabajo ninca fue hAbil, y fue probable-
mente interrumpido come lo ha side peri6dicamente en el recien pasado per
revoluciones, guerras, influjos de agua, hundimientos de tierra etc., pero
en todos esos ai~os el mineral no ha dejado de producer, ni han parade las
minas per insuficiencia del mineral.

Naturaleza del mineral.

No hemos tenido acceso A ninguna relacion de este remarkable dep6sito
hecho per autoridad competent para determinar su carActer geol6gicQ, pe-









REVISTA PERUANA. 71
ro hay algunos fen6menos generals sobre el cual no aparece haber diver.
sidad de opinion.
El espacio cubierto por rocas que contienen metal'es enorme. Un solo tajo,
el de Santa Rosa, fu6 estimado por el teniente Herndon en 1852 como de
600 yards de largo por 400 de ancho y 60 de profundidad. Este ha si-
do minado desde tiempo inmemorial y la cantidad de mineral sacado de 61,
se puede juzgar por el hecho de que la superficie sobre ese espacio se ha
hundido de su position original cerca de 200 pi6s verticalmente, como se
puede ver por pilares de roca (mineral) que han quedado parados en la su-
mercion, y que estan taladrados muy arriba de la superficie present, por
los pequefios c6rtes de estos antiguos mineros.
Este es solo uno de los inmensos tajos (hay muchos de estos) que marcan
al mismo tiempo, la extension del mineral y la cantidad del precioso metal
que han producido. Esa parte del dep6sito llamado por los peruanos San
Estevan de Lauricocha, se dice ser una milla y medio de largo y tres cuar-
tos de milla de ancho. Ningunas venas bien determinadas se han encontra-
do, aunjue algunos ingeniosos han supuesto que habrian; la masa entera
de roca tiene plata, aunque no uniform. Aun el lodo con que se fabrican
las casas miserables de adobe de la irregular ciudad, segun se dice contie-
ne de 5 a 10 pesos (dollars) por tonelada y el mineral sacado de las cante-
ras de pequeflas minas que explotan esa inmensa bonanza produce mas 6
menos por el metodo llamado del Patio, que estA ahora en uso universal, de
20 a' 60 pesos por tonelada. Numerosos ensayos hechos en las rocas en
todas parties del dep6sito hace probable que toda la enorme masa de ro-
ca universal produce 30 A 40 pesos (dollars) la tonelada. Cerca de la su-
perficie, quiere decir hasta que se encuentra el nivel del agua, 6 unos 300
pies bajo la present superficie la roca est& con manchas de fierro, apare-
ciendose a las rocas descompuestas de una gran veta, y es en este material
que casi todo el trabajo ha sido hecho. Abajo del nivel del desagiie de los
tuneles el mineral se vuelve piritico y como los indigenas nunca han cono-
cido el tratamiento sulfuireos, han limitado A esta zona pr&cticalmente sus
trabajos en profundidad.

C. H.












LOS VENCIDOS EN PESCADORES.





I.


La accion de Pescadores tuvo lugar en 1821, antes de que Sah Martin
entrara en Lima para que se jurara la independencia.
En ese combat Pringles imit6 a Poniatowski, la esperanza de la Polo-
nia, quien, derrotado en Leipsick, prefiri6 al rubor do verse prisionero ar-
rojarse con su caballo al caudaloso rio Elster.
Pringles tenia de un lado un cerro, del otro una salida precisa y & su es-
palda el mar. Inopinadamente, numerosa fuerza espafiola le cierra al paso.
Los pechos animosos no hacen cuentas en el peligro. Pringles lanzase
sobre los espalioles, seguido de treinta soldados de Granaderos de d caba-
llo que eran today su fuerza.
Tres veces sucesivas procura abrirse camino: sus cargas son rechazadas:
la superioridad num6rica y el valor de sus adversaries le oponen insupera-
ble barrera.
Desunida su tropa pelea cuerpo A cuerpo. Lid rara! Alli nadie se rinde
y el que cae estA muerto 6 espirante.
Pringles resplandece de coraje. Le quedan apenas cuatro hombres. Los
cinco se baten en retirada. Nadie se les acerea y el que lo intent es muer-
to.
Pero el mar esta I sus espaldas, y el enemigo es trecha cada vez mas el
Ambito de la lucha. Se aproxima el moment supreme.
No le importa APringles ni I sus bravos compafieros la derrota sufrida:
tienen la conciencia de que han combatido con una bizarria homdrica. Es
la idea de caer prisionero la que se les present como un baldon.
Pero no quieren conceder al enemigo ni la satisfaction de tomarlos, ni
el orgullo de matarlos.
&Qu6 hacer? Arrojarse con sus cuatro granaderos a las profundidades
del mar. Y asi lo hicieron sin vacilar cuando lleg6 el instant supremo.
Las olas recibieron a los cinco granaderos, montados en sus incansables
corceles.
La Providencia los salv6 y los espafioles, a fuer de gentiles y caballero-








REVISTA PERUANA. 73
sos admiradores de tanto valor, mandaron acufar cinco medallas que, mas
tarde, enviaron & Pringles. Leiase en ellas esta inscription ; -A LOS VEN-
CIDOS, VENCEPORES EN PESCADORES,


II.


SDonde est& el mausoleo de Pringles ese valiente que, despues de la he-
roicidad de Pescadores, se batid como un leon en Junin, ]a clAsica ba-
talla en que no se quem6 p6lvora ni se oy6 un tiro, porque solo el sable y
la lanza hirieron y mataron & cual mas?
D D6nde las lpidas marm6reas que recuerden la viril entereza de los
cuatro granaderos, cuyo denuedo les conquist( el aplauso y la admira"
cion de los mismos espafioles?
Yo no lo s4. ;Y los soldados viejos? Tambien callan. El pasado les en-
ternece. Saben que sus compaileros de la gloriosa epopeya de la indepen-
dencia no eran inmortales, y que murieron. No saben mas los viejos sol-
dados ni les pregunteis mas.
Admiremos, pues, su conformidnd-esa gran virtud de las almas templa-
das la espartana, y venerando mas el pasado preparemos el corazon de
los soldados de la future Jerusalem.
Pringles y sus cuatros granaderos yacen en ignorada tumba. El presen-
te puede olvidarlos; pero hay una resurrection hist6rica para los heroes,
para los que nacieron hombres y se transformaron en titans para defender
la libertad.
Solo el pasado puede b;ceinos conocer el sentido de la clave misteriosa
del porvenir. El pasado de un pueblo es la vanguardia de su independen-
cia y de su honor. Y un pueblo que no tiene orgullo de lo que fue, que no
venera su pasado, es como un hijo que no sabe quienes fueron sus proge-
nitores, ni les ama.
Hombres de la nueva generation, tengamos siempre, cuando la patria
sea amagada por enemigo extrangero, un ideal en mira, y que este sea el
valeroso ejemplo que nos han legado los vencidos en Pescadores.

Lucio V. MANSILLA.


Vol. 11-10










BIBLIOTECA PERUANA.


CAPITULO I.


PUBLICACIONES PERIODICAS,


E

279 Eco Americano (El), politico, de 380 por 250: bisemanal-Callao 1879;
nilmero 19 Abril 29.
280 Eco-de los Andes (El), politico, literario 6 industrial, semanal, de 344 por
225 Cuzco: principi6 a publicarse el 2 de Mayo de 1873.
281 Eco de los Andes (El), politico y iiterario Huamachuco.
282 Eco del Misti, diario politico -- Arequipa 1879, una hoja de 450 por 305,
ndm. 19 el 14 de Abril.
283 Eco del Norte (El), politico, bisemanal, de 253 por 160-Piura: destinado A
sostener la candidatura de Castilla para la presidencia: principi6 A publicar-
se el 4 de Julio de 1858.
284 Eco del Norte (El), official, semanal de 418 por 234, hasta el nim. 17 y des-
pues se convirti6 en bisemanal -- Lima ntmero 1.0 el 8 de Febrero de 1847
hasta el ndmero 99. El tomo 19 vA hasta Julio 4 de 1838 ndmero 106, si-
gui6 el tomo 2.0 hasta le nfimero 7 del 28 de Julio.
285 Eco de la opinion del Peru (El), bisemanal. de 524 por 149-Lima 1827:
el ndm. 1.0 se public el 16 de Agosto, y el iltimo, quc es el 12, el 18
de Setiembre. Pocos datos suministra este periddico; siendo los mas litiles
la contestacion al papel titulado El Serrano Bivin; observaciones al discurso
del Dr. Vidaurre sobre libertad de comercioy otros puntos de economic political.
En lo dem6s, reproduce casi todas las noticias acerca de la question con Colom-
bia y Bolivia; ataques A Bolivar, y varies asuntos locales de poca importancia.
286 Eco official de Trujillo (El), official, semanal, de 248 por 150 Trujillo
principid a publicarse el 23 de Enero de 1855.
287 Eco de Paucarpata (El), politico eventual, de 240 por 152 Lima 1838:
nDmern 1.0 el 17 de Noviembre; nim. 4, Diciembre 12.
288 Eco del Periu (El), politico, bisemanal d- 410 por 271 -- Lima 1865: (Este
peri6dico no circul6 porque el Gobierno se apoder6 de la imprenta y de los
impress; y se salvaron por casualidad algunos ejemplares, muy escasos. Nii-
mero 1.0 Enero 19, el ilnico que sali6.
289 Eco del Protectorado (El), official, bisemanal de 413 por 237: nim. 19 -
Lima, Avosto 20 de 1836, hasta el nim. 88 del 23 de Agosto do 1837. El
nimero 89 A 92 se public en La Paz, Potosi, Chuquisaca. El nimero 116
en el Cuzco, 8 Agosto 1838 hasta el nimero 131. El nfimero 132 en Lima:
termi6n con el niimero extraordinario 149, el 28 de Enero de 1839: por lo








REVISTA PERUANA. 75
dioho, este periddico era ambulante. Sus principles redactores D. J. J. de
Mora y D. N. Torrico, boliviano.
290 ECo del pueblo (El), politico y literario, bisemanal de 232 por 140 -- Lima
1860: ndmero 19 Marzo 28, nDm. 15 Junio 2.
291 Eco de Puno (El), politico, semanal, de 375 por 26! Puno: principid A
publicarse ol 3 de Agosto de 1870.
292 Eco del pueblo (El), politico, semanal, de 355 por 210 Ica: prinoipid
sin duda er. Agosto de 1864.
293 Eco de la Sociedad del 6rden (El), politico, semanal de 240 por 146 -
Ayacucho 1861, ndm. 1.0 Setiembre 14 basta nidoero 3 Setiembre 28.
294 Eco de Tarapac, (El) politico semanal, de 370 por 292 TarapacA: prin.
cipid 't publicarse en Setiembre de 1869.
295 Eco de Yungay (IEl), politico, semanal, de 230 por 153 Yungay: princi-
pi6 A publicarse el 22 de Mayo de 1871.
296 Educacion (La), cientifico y literario, de 306 por 147 -- Lima, 1861: solo el
prospect, imprenta de aEl Comereio.,
297 Educador Popular (El), bisemanal, instructive, de 218 poi 172: de diez y
seis p6ginas cada uimero. Publicado en Nueva-York desde el nim. 19 do
Mayo 15 de 1873 hasta el nimero 110 que salid A luz el 30 de Noviembre
de 1877. Este utilisimo periddico destinado A generalizar la instruction en
el pueblo, fue perseguido tenazmente por algunos fanaticos, pero sin la menor
razon. Editor D. N. Ponce de Leon, bajo la proteeccion de don Manuel Pardo
como Presidente de la Reptblica; fundado por J. A. Marquez.
298 Elector (El), politico, bisemanal, de 363 por 223--Arequipa 1849: su objeto
apoyar la candidatura Vivanco A la Presidencia, ndm. 3., Febrero 20 de 1850.
299 Emigrado (El), semanario literario, de 209 por 120 Lima 1877: Editor
propietario el poeta espafol D. Juan Martinez Villergas. Salid solo el prospect.
300 Elector de Jaen (El), politico, bisemanal, de 348 por 220 -Lima 1853: so-
lo sali6 el uimero 1.0 el 16 de Julio.
301 Entte acto (El), literario, bisemanal, de 293 por 175-- Lima 1870: inm. 19
el de Enero 20 hasta el ndm. 8, Febrero 3. Es una revista del teatro.
302 Epoca (La), politico, literario, mercantil, judicial de 5 55 por 371- Lima
1862: ndmero 1.0, Marzo 8, hasta el niimero 187, Noviembre 3.
303 Epoca (La) -- Cuzco.
304 Espaiol (El), revista mensual, politico de 159 por 87, publicada.en Londres
por J. M. Blanco White en 1810 y 1811, tres tomos en 49
305 Espectador (El), politico, eventual, de 270 por 143 -Lima: nuim. 19 Di-
ciembre 20 de 1832 hasta el ndm. 59 Enero 17 1833.
306 Espejo de mi tierra (El), de costumbres, eventual, de 162 por 132, en 49--
Lima 1840: por don Felipe Pardo, nim. 19 el 22 de Setiembre de 1840 y ter-
mind con el ndm. 2 el jueves 8 de Octubre de 1840, mas un alcance y el pros-
pecto. Cada nimero tiene 24 piginas.
307 Espia (El), politico, bisemanal de 270 por 140 -- Lima 1834: nfim. 19 el 27
de Febrero y termind con el nim 6 el 13 de Marzo.
308 Estado Sud-Peruano, Coleccion especial Cuzco 1837: nmi. 19 al 11 no
tiene fecha.








't 1EIVISTA PERUANA.
309 Estafeta del pueblo (La), politico, en 49, de 145 por 089 Lima 1827:
dos ndmeros el 6 y 13 de Fobrero. Contlenen las instruooiones del gobierno
peruano al ministry Ortiz Ceballos, para tratar con B livia. En esos dos nd.
meros descubre su odio al partido Boliviano; y public los nombres de los
diputados que, el affo anterior estuvieron por la reunion del Congreso: esos
ndimros dan idea clara de aquellas negociaciones.
310 Estandarte (El), politico, bisemanal de 233 por 153- Lima 1836: naim. 19
Noviembre 8 hasta el nilm. 10, Noviembre 29 de 1837. Sostiene la causa po-
Iftioa de Sania Cruz.
311 Estandarte civil (El), politico, de 360 por 237- Ayacucho: 1878.
312 Estandarte peruano (El), politico, bisemanal, de 392 por 235 -Arequipa
1853: nim. 1.0, Mayo 23 hasta el nimero 44 Noviembre 6.
313 Estandarte Rojo (El), popular, semanal, de 278 por 158-Lima 1864: odm.
19, Noviembre 4 hasta el ndmero 4 Noviembre 24.
314 Estornudo del Diablo (El), Lupercal, semanal, crftico, politico, punzante
y burlesco- Lima 1877: rpdactor Baron Leon de Noter, nimero 19 Agosto
11, nfimero 2 Agosto 25. Publication sin chiste y en p4simo lenguaje.
315 Estrella de Ayacucho (La), politico, semanal, de 235 por 153 Arequipa
1825: continuation de la Primavera; el nimero 19 sali6 el 12 de Marzo, y el
ndmero 37 el 19 de Noviembre. Contiene los decretos y noticias publica-
das en los peri6dicos de Lima; causa del fusilamiento del general espafiol
don Pablo Echevarria; refutacion de la pastoral del Obispo del Cuzco, entrada
de Bolivar d Arequipa; instalacion de la Academia de Ciencias y de la
Corte de Justicia; datos sobre la obra hidraiilica de Vincocaya; diseurso
del Dr. Vigil cuando fu6 proclamado diputado por la provincial de Arica;
ataques al Dr. D. Evaristo Gomez Sanchez per su election de Diputado,
y contestacion de 6ste. Los editoriales son do circunstancias: este periddico
suministra algunos datos estadfsticos y varias noticias dopartamentales.
316 Estrella (La), y El IHeraldo de Panamd, en ingl6s y castellano, de 538 por
410--1867.
317 Estrella (La), politico, commercial, diario, de 472 por 300 Iquique: solo hay
el ndm. 172, cuya fecha es dcl 3 de Setiembre de 1878.
318 Estrella Americana (La), 6rgano do las Repuiblicas, en frano6s, de 587 por
420 Amberes, 1867.
319 Estrella de Chile (La), politico, 1826: ndmero 1.0 Agosto 31 hasta el nli-
mero 26. Redactores D. Francirco Fernandez, D. Manuel Renjifo, Lezica y
el padre Farifias.
320 Estandarte civil (El), politico, eventual, de 364 por 245 -- Ayacucho: prin.
cipi6 en 1877
321 Estrella Federal (La), bisemanal, de 248 por 167 Cuzco 1837 : naim. 19
Enero 1837, hasta el nim. 37, Enero 19 1839; forma dos tomos.
322 Estrella del Norte (La), politico, semanal, dominical, de 370 por 232:-
Lambayeque 1872: principi6 a publicarse el 9 de Enero de 1848, y continue.
323 Eventual (El), politico, de 158 por 085. Esta publication cuyo titulo fu6
primero Periddico Eventual, continue con solo el de Eventual desde 14 de
Enero de 1830, nimero 17 de 258 por 151 --Lima 1829: salieron 16 ni-








REVISTA PERUANA. 77
ineros sin indicar el tnes ni el dia, pero se deduce que principi6 en Octubre
de 1829. El espiritu de este periddico es atacar al Congreso, A Riva-Agiiero
y su partido, elogiar A Gamarra y La-Fuente, y pedir la convocatoria de una
Convention; con este objeto se publicaron las actas de muchos pueblos de
distintos departamentos on que las solicitan, y al mismo tiempo nombran de
President 5 Gamarra y Vicc-Presidente 6 La-Fuente. Parece que Gamarra
sostenia esto periddico desprestigiador del Congreso y de los Gobiernos ante-
riores: sin embargo del espiritu de partido que domina A sus Editores, debe
consultarse, porque d6 idea de la 6poca, tambien conticne un ataque al Se-
nado per las propuestas hechas para la Suprema en favor de ciertos indivi-
duos: termin6 con el nirnero 16 el 15 de Abril de 1830.
324 Eventual (El), politico, eventual, de 250 por 455 -- Ayacucho: proncipi6
6 publicarse el 8 de Mayo de 1861: solo hay el primer nimero.
325 Extracto de las Sesiones de la Camara de Diputados--Afn cuando
las sesioues de las Cdmaras se publicaban todos los dias no per eso constituyen
un verdadero peri6dico, por cuya razon apenas lo consideramos en este Capitulo.
326 Extrangero (El), politico, bisemanal, de 223 por 157 Lima 1845: nim.
19 Junio 29 hasta el nom. 6, Julio 18.

F

327 Faro military (El), mensual. de 161 por 094- Lima 1845: ndmero 1.0
Junio, pkg. 156 ndm. 29 128, p.g. ndmero 39, 137 p6g. nim. 4 ndmero
49, 124 p6p. nilm. 59, 128 pg. ndum. 6, 126 pig. nim. 7 y uiltimo, Marzo
1.o'de 1846, 126 p6g. Este periddico es digno de recuerdo; contiene la bio-
grafia de varies Generales del Perd y de otras naciones, y articulos muy eru-
ditos. Redactores prinoipales coronel don Antonio Plasencia y D. G. Angulo.
828 Faro Iquefio (El), politico y mercantil, bisemanal, de 383 por 240, en una
hoja--Ica 1866; niim. 19 Novienubre de 1866, continue hasta el aflo de 1867
329 Faro peruano (El), de ilustracion popular, semanal, en folio Lima 1866:
nim. 19 Sctiembre 7 hasta el ndm. 6 de Octubre 13. Editor principal don
Paulino Fuentes Castro.
330 Faro (El) Cuzco.
331 Faro Chiolayo: afio 19, semanali- Lambayeque.
332 Federal (El) Cuzoo.
333 Federal (El), de 243 per 145- Puno: Octubre 17 1837.
334 Fenix (El), politico, senianal, de 322 por 191 Lima 1827: el nIim. 19 el
23 de Julio y termin6 con el nim. 13 el 26 de Enero de 1828. El espiritu
de cato peri6dico es anti-boliviano. Contiene articulos muy Lien escritos fobre
la conduct de Sucre y otras cuestiones de esa 6poca; analiza la Constitucion
Boliviana y las bases para la Constitucion del Peri. Tiene datos estadisticos
importantes, el presupuesto de entradas y gastos de la Republica y otras no-
ticias litiles. La lectura de este periddico es necesaria para conocer la histo-
ria, aunque con desconfianza.
335 Fenix (El), official, semanal, de 345 per 210 Tacna 1844: hasta Enero 4
S de 1846.








18 REVISTA PERtTANA.
336 Ferrocarril, politico semanal, de 420 por 263: ndmero 1, Junio 19 de 1863.
ndmero 36, Abril 3 de 1864-Arequipa.
337 Ferro-carril Diario de Chile, de 568 por 305 1837.
338 Ferro-carril (El), aiio VII, semanal-Cuzco.
339 Ferrocarril (El), politico, eventual, de 400 por 270: ndmero 294 Julio 27 de
de 1876, afo VIII ndmero 297 Agosto 18 del mismo afo Cuzco.
340 Fierabras (El) Cuzco.
341 Fiscal (El), politico, de 154 por 099--Lima 1831: nAm. 19 14 de Junio de
1831; se publicaron 2 ndmeros, sobre responsabilidad y remocion de empleados.
342 Fip6lita (El), eventual, quinceoal,literario; do 258 por 150: el I er. nimeroes de
30 de Abril de 1855, hastael ndm. 5 de 8 de Julio del mismo aiio-Ayacucho.
343 Floresta (La), politico y literario, de 250 por 152 -Lima 1831: sali6 el
nim. 19 el 19 de Marzo y termin6 el 15 de Abril con el nuim. 34. Parece
la continuacion del Diario de Lima. Este periddico debid Ilamarse con mas
propiedad Floresta M~dica, porque la mayor parte de sus articulos editoria-
les 6 copiados se ocupan de ciencias m6dicas: hay muy pocos sobre political
y algunas composiciones po6ticas. Los editors se engafiaron al asegurar en
su nimero 25, que ((La Floresta incluye monumentos preciosos en la 6poca
actual, y que en los siglos venideros mereceria la. consideration de los hombres
curiosos, ilustrados y filantrdpicos,; porque desde que termind su publication
nadie se ha ocupado en examinarlo, y no merece la pena de perder el tiempo
en leerlo: es probable que este ligero an&lisis sea el iltimo recuerdo quo tenga
esa publication, que no contiene nada digno de pasar d los silos venideros.
344 Foreign news (The), semaoal en aleman, de 410 per 285: ndmero 38 Di-
ciembre 9 do 1854, ndm. 52 Marzo 17 de 1855 Callao.
345 Fraile (El), politico, de 164 por 100, no tiene fecha ninguna, ni el lugar
en quo se imprimid; pero sogun el contenido se v6 que fu6 publicado en
Lima el alo de 1823, cuando principi6 & discutirse en el Congreso acerca
de la forma de Gobierno: el Fraile se incltna k la Monarquia. Salieron dos nd-
meros, en ellos manifiesta un exagerado provincialismo.
346 Franco (El), official, semanal, de 340 per 228: el numerc 29 en 31 de Octu-
bre de 1846- ndmero 23, Junio 28 do 1850 Ayacucho.

G
847 Gabacho (El), independiente, literario y semanal, de 364 per 227- Lima 1860:
anim. 1.0 Diciembre 19
348 Gaceta de Madrid, reimpresa en Lima de las novedades mas sobresalientes de
la Europa, del mes de Febrero de 1715. Esta reimpresion de las Gucetas de
Madrid pudiera considerarse como los primeros perlodicos publicados en cl
Perd, porque aunque eventual, pues dependia de In llegada de los Geleones,
siempre se publicaba el resume de las noticias de Europa.
349 Gaceta official (La), de la Repiiblica de Honduras, official, mensual, de 370
por 255 -- Camayagua: 1867.
350 Gaceta (La), official, semanal, de 357 por 236 --Trujillo 1849 y 850.
351 Gaceta (La), official, bisemanal, de 355 per 225 (del Gobierno de Vivanco)-
Arequipa 1844; el ndm. 39 Julio 6.








REVISTA PERUANA. 79
352 Gaceta de Colombia (La), official, semanal, de 351 por 257 BogotA:
1833 a 1840.
353 Gaceta de Buenos Ayres (La), de 237 por 1454-- 1818.
354 Gaceta de la ciudad de Bogota de 1821 (La), politico, de 265 por 164.
355 Gaceta del Gobierno de Lima (La), official, bisemanal, de 160 por 105-
Litna 1810 6 1820: [a veces salia tres veces por semana].
356 Gaceta del Gobierno (La), official, de 217 por 130, de Enero 6 Diciembre
de 1823.
357 Gaceta del Gobierno de Lima independiente (La), official, trisemanal,
de 230 por 125. El nmmero 1.0 sali6 cl 16 de Julio; 6ste tomo terminal con
el nimero 50 el 19 de Diciembre. Desde el ndm. 18 se tituld simplemen-
te La Gaceta (de Gobierno, afos 1821 hasta 1826. Los primeros niimoros
del tome 6 se imprimieron en Trujillo desde el 17 de Marzo hasta el 12 de
Diciembre, con el numero 49 y un extraordinario.
358 Gaceta del Gobierno legitimo del Perui (La), (de los espafioles) de 226
por 132 --Cuzco 1824: 2 pags.
359 Gaceta del Gobierno (La), official, del Gobierno de Salaverry, bisemanal,
de 250 por 148 Lima 1835: mim. 1.0, Febrero 28, termind con el nim.
59 el 27 de Diciembre del mismo aiio.
360 Gaceta del Gobierno (La), official, bisemanal, de 240 por 145, del Gobierno
del General La Fuente; come Jefe Supremo, auxiliado por el Ej6rcito de
Chile al mando de Blanco Encalada. Arequipa 1837, ndm. 19 Octubre 14
hasta el nmm. 15, Noviembre 4.
361 Gaceta Internacional (La), politico, cuatro veces al mes, de 295 por 170.
en franc6s-Bruselas, principid a publicarse en 1870 y continda hasta el dia.
362 Gaceta Judicial (La), trisemanal, de 467 por 310-Lima 1858: es la conti-
nuacion de la aGaceta de Tribunaless cuya publication fu6 interrumpida des,
de Enero, y por esto principi6 con el nim. 19 tomo 39 desde el 12 de Marzo
de 1858 hasta el 26 de Setiembre de 1860 que termin6 con el mim. 72.
Tomo 59 p6g. 288.
363 Gaceta Judicial (La), diario de los Tribunales, de 392 por 255 Lima
1861: nim. 19, Mayo 15 hasta el ndm. 82. Valid part del titulo y se llamd
((La Gaceta Judicial), Diario official de avisos de los Juzgados y Tribunales
hasta el nim. 223, Marzo 7 de 1862 en que termind. La compaginacion es
seguida. El tome 19 termina en la pAgina 692 y el tome 2.0 en la 196. Re-
dactores DD. D. Gabriel Paredes, Luis E. Albeitini, Simeon Tejcda, Lu-
ciano B. Cisneros, Toribio Pacheco y Manuel A. Fuentes.
364 Gaceta Judicial (La), diario de Legiblacion y Jurisprudencia, de 465 por
308 -- Lima: niim. 19, Enero 7 de 1874 hasta Diciembre 31 de 1875. nim
146, redactures principles DD. J. Antonio Barrenechea, Jorje Loayza, Ra-
non Ribeyro, Alfredo Gaston y Manuel A. Fuentes.
365 Gaceta de Lima (La), politico y literario, semanal, de 250 por 177--Lima
1798 a 1803: impreso por Guillermo dcl Rio eula Imprenta Real delTel6grafo.
Riofu6 un aleman ilustrado que tradujo su apellido para que fuera mas conocido,
866 Gaceta de Madrid (La), uficial, semaual, de 475 per 112 Madrid: desdo
el afie de 1726 hasta el de 1790,








80 REVISTA PERUANA.
367 Gaceta MBdica, revista mensual de medicine y cirujia- Lima 1877.
368 Gaceta MBdica (La), 6rgano official de la Sociedad de Medicina, quincenal,
de 252 por 155 Lima 1856: nmim. 19, Agosto 15 hasta el mim. 25, Agos-
to de 1857. Cada ninmero de 12 pags. Redactor y Directoj en Jefe Doctor
Antonio Sanchez Almodovar, y despues se publio6 semanal.
369 Gaceta Mercantil (La), de 240 por 142 Buenos Ayres 1825.
370 Gaceta Mercantil (La), diario commercial, politico y literario, de 365 por 229
--Lima: nlimero 19 el 16 de Junio de 1834, concluyd el 29 de Abrilde 1835.
371 Gaceta Ministerial de Chile (La), de 255 por 155 Santiago do Chile
1820: principles redactores, Monteagudo, Jos6 A. Irrisari, Camilo Henriquez.
372 Gaceta de Montevideo (La), official, de 156 por 116 1811.
Gaceta de Nicaragua (La), official, semanal, de 301 por 193 Managua
1867.
373 Gaceta official (La), official, de 337 por 205 San Josd: 1867.
374 Gaceta de la Regencia de Espahia 6 Indias (La), official, bisemanal, de
173 por 107 Cadiz: 1810.
375 Gaceta de los Tribunales (La), semanal, do 401 por 233 Lima 1846:
ndm. 19 Junio 27, tuvo muy corta duration.
376 Gaceta de los Tribunales (La), semadal, de 353 por 237 Lima 1855:
nmim. 19, Setiembre 15 termin6 con el ndm. 67 de 27 de Diciembre de 1856:
compaginacion seguida hasta la pig. 268.
377 Gaceta de Venezuela (La), official, de 160 por 065 -- Caracas: fundada en
1829 y continuaba hasta 1847.
378 Garibaldi (El), politico, bisemanal, de 385 por 236--Lima 1864: nidm. 19
hasta Noviembre 25, ndm. 26.
379 Garrote (El), politico, semanal, de 210 por 150 Guayaquil 1827: ndm. 19
Outubre 7, y termin6 cl 31 de Enero de 1828 con el ndm. 15.
380 Genio del Rimac (El), diario, politico, commercial, de 242 per 148 Lima
1834: el Prospecto se public el 24 de Octubre; el nim. 19 el 2 de Niviem-
bre de ese afio y termind el 25 de Febrero de 1835 con el tome 29 nuim. 43.
381 Genio (El), politico' y literario, semanal, de 258 per 153 Cuzco 1834:
ndm. 1.0, Setiembre 18, ndm. 4 Octubre 15.
382 Globo (El), diario, politico y literario, de 336 por 235 Lima 1833: El
prospect sin fecha, ndm. 19, de Febrero 19, termind el 27 de Abril del mis-
mo afio con el inm. 64.
383 Gran Circulo Istmo (El), politico, quincenal, de 225 por 170 PanamA
1827: nuim. 19 hasta el ndm. 22 Diciembre 6.
384 Grito en Cuello (El), eventual, politico, de 261 por 150 Lima 1828: con-
tra el nombramieuto de D. Dionisio Vizearra para el Ministrio de Hacienda,
ndm. 19 salid el 24 de Noviembre y termind con el ndm. 7 el 29 de Di-
ciembre.
385 Guardia Nacional (La), critic, politico, bisemanal, de 243 por 106--Lima
1844: nim. 19 Enero 19, termin6 con el naim. 37 en Junio. Editor, don
Felipe Pardo. Su objeto elogiar al General Vivanco y ridioulirizar al Gene-
ral Castilla y sus partidarios. Es un modelo, considerado literariamente.
( Uontinuard.)









EL AJEDREZ

OREGANO DEL CLUB 1)E AJEDREZ DE LIMA.s


NAm. 4 LIMA, 15 DE MAYO. Afio 1879.


COMIENZOS DE JUEGO.
(Continuacion.)

PARTIDAS DE LOS DOS ALFILES.
49 COMIENZO
CONTRA-ATAQUE DEL CABALLO (*)

BLANCAS NEGRAS

1-P. 4 R 1-P. 4 R
2-A. 4 AD 2-A. 4 AD
3-P. 3 AD 3-C. 3 AR ? (**)
6 8-C. 8 AD! [Vte I]

4-P. 4 D 4-P : P
6-P. 5 R
6 5-P : P? [V. II]
5-P. 4D
6 5-C. 5 R? [Vte. III]
6 5-D. 2 R? [V. IV]

6-A. 3 CD
6 6-A. 5 CD?jq. [Vte V]
6 6-P : CR? [V. VI]
6-C. 5 R
6 6-C. 1 CR? [V. VII]

7-P : P 7-A. 5 CDjq.
6 7--D. 6 TR ? [V. VIII]
(*) ,Strategie raisonn6e des overtures dujeu d'Echecs" 2 Ed. V. I, p. 102.
(**) Jugada que da nombre 6 ese comipnzo, adoptada por Philidor, tiene el inconvenlente
de facilitar el desar ollo de las blancas y finalmente de dejarles una position un poco mas
ventajosa. Pero ese comienzo da lugar & muohas Tariantes, que ban merecido la atencion
de todos los te6ricos.










EL AJEDREZ.


8-A. 2 D




9-C : A



10-C. 2 R


8-A : Ajq.

S8-C : A. [V. IX]


9-C. l AD


6 9-C : PAR' [V. X]

10--Enrocan.


A-ENrocan. D






ANALYSIS DE LAS VARIANTES.


VARIANTE I.

DnFENSA nr. CD (Philidor.)


4-P. 4 D
5-C. 2 R
6-D. 8 D
7-P. 4 R
8-P. 5 R!
9-A. 3 CD
10--P : P
11-(. 8 AD


i -C. 3 AD!
4-A. 3 CD!
A-C. 8 AR
6-Enrocan.
7-P : PD
8-P. 4 D
9-C. 5 R,
10-P. 4 Al
11-A. 3 R


VARIANT II.

ROMPIMIENTO DET. CENTEIO.


5-P : PD
6-A. 2 D
7-C : A
8--C :C
6 8-A:P!jq.(A)

9-A. 5 CDjq.
10-A : P jq
11--C. 3 AD


5-A. 5 CDjq.
0-A : A jq.
7-C :P


8--P. 4 D
9-P. 3 AD
10-C : P
11-A. 3 R


VARTANTE III.

PROVOCAC1IO FATAL.


5--C. 5 R ?
6-D. R !
66-A: Pjq.(A)
6--C. 4 CR
6 6 -P. 4 D? (B)
7--P. 4 AR 7-C. 3 R
8--P. 5 AR 8-C. 1 AR
9-C. 3 AR 9--P : PA
10-C. 6 CK y deben ganar.


(A)


G--A
7--D.
8-P
9--I.
10-D.
11--D
12-D.
18-D.
14-R.


: Pjq. ?
3 Aljq.
: C
I D!
5 TR jq.
: A
5 ARjq.
3 AR
2 AD
+


I 6-R
7--C.
8-T.
9-D
10--D.
11--D
12-R.
18--D,


:A
3 AR
1 R!jq.
:P
3 CR
: PC
1 C
8 AR jq.


8-A : P? jq.
9 -D. 5 TRjq.
10-D. 5 D jq.
11--C : C
12-Curo c. TD
18-D. 5 CR
14-D : C


8-R-
9-P.
10-R.
S11--T.
12-P.
13-D
14--P.


: A
3 CR
2 DR
1 R
3 AD
: D
4 D


6-P. 4 D?
7--P. : Dpasando 7--Enrocan.
8-P :PA 8-D : PA?
9-D : C, ganando una pieza.












EL AJEDREZ.


VARIANTE IV.

ATMENTO DE ESTORBO PARA LAS NEGRAS.


6--P :
7---R. 1
8--D. 4
SU-U. 5
10-D. 6
11-P. 8
12-A. 2


5-D. 2 R?
P 6--A. 5 CD jq.
A 7-C. 5 R
CI 8 -P. 4 AR
TRjq. 9-P. 3 CR
TR 10-P. 3 AD
AR 11-P. 4 D
E ganando una pieza.


VARIANT V.

JAQUE VACILITANDO AL ADVERSARIO.


8-D. 4 TD jq. ?
9-1 : P
S10--. 2 R
I '


8-P : PC
9-D : PT
10-C. 2 R
11-D : D
12--P : PD
13-R. 1 A


(i-A, 5 CD j(q.
7-A : A jq
8-P : P
9--C. 3 AD
10-CiR. 2 1t
11-l' : PA
12-Enrncain.
13-C : A


ti-A. 2 1)
7-CR : A
8--A. 5 CDjq.
!)--Enracan.
1IO-P. 4 AD
11---( : P
12--A : C
18--P. 5 D1


VARIANT VII.

tLETIIETA PI SIL.NI311 DEL C DE ATAQUE.


7--P : P
8- P. 4 All
9-A. 3 R
10-C. 3 Alt


i--C. CR ?
7-A. 3 CD !
8-C. 3 AD
S-A. 3 R
10-D. 2 D


VA RIANTE VI.

MALA TOMA DEL C.


6-P : CR? 6-P : A
7-D. 5 TR
6 7--P: PC? (A)!
7-Enroc an
6 7-'9. 8 D
8-' : 8--T. 1 1 jq.
9-C. 2 R1 9-P. 6 D
10-A. 3 R 10-P : C
11--C. 2 D) 11-C. 3 TD
12-1) : PA 12--D : PA Il
I3-D : Pit


VARIANTE Vlll.

SALIUDA MAL C'ALCULADA.


(B


8-A. :; R
9-. 1 A I
10-P. 8 CR
11-C : A
12-R. 1 C


7--D. 5 TR?
8--A. 5 CDjq.
9-P. 3 AD
10-A. 6 TRjq.
11-D : Cjq.
12--P. 3 TR


VAlIIANTE IX.

V'itAO D0E DESARROLLO.


7-P : PC? *
8--D. 5 TR
-D. 4TD jq. (a)

9 I-. 1 1)
10-C. 3 AR
11---T. 1 11
12--T : A
13-D : A
14-D 5 CD
15--P : PD)


S7-T. 1 CII


8--D 2 R jq.
t)-T : P
10--C. 3 AD
11--A. 3 R
12--D : T
18--P. 3 CD S
14-T : PC
15-P. 3 TD


9--C : C
10-C. 2 R
11-Enrocan.
I2-P. 4 All


8--C : A ?
9-Enrocan.
10-C. 3 AD
11-P. 3 AR


VARIANTIE X.

cU iltlo QUE AISLA LA D.


10-R : C1
11--R. 1 A
1"_-C. 3 ARl


I 9-C : PAR ?
10-D. 5 TRjq.
11-D : PD
12-D : PC


(a)

8-P. 3 AD
9--D. 2 Rjq.
10-P. 6 D
+


7-D.
8-T.
9-D.
10-D
11--T
12--A.


3D?
1 CR
4 Rjq.
: P 7 C
:D
5 CD jq.


_ I__










28 EL AJEDREZ.


PARTIDAS DE STUDIO.




DUODECIMA PARTIDA. (*)

CONTRA-ATAQUE DEL OABALLO.


BLANCAS (Sr. X...)

1-P. 4 R
2-A. 4 AD
3-1'. 3 AD
4-P. 4 D
5-P. 6 R
6-A. 8 CD
7-P : P
8-A. 2 D
9-C : A
10--C. 2 R
11-Enrocan.
12-D. 2 AD (2)
13-P. 4 AR
14-D. 3 D
15-A. 2 AD
16-1). 3 TR
17--CD. 3 AR
18-CD. 5 CR
19-CD. 8 AR


NEGRAS (Sr. X...)

1--P. 4 R
2-A. 4 AD
3--C. 3 AR
4--P : P
5-P. 4 D
6-C. 5 R
7-A. 5 CDjq.
8-A : Ajq.
9--C. 3 AD
10-Enrocin.
11-P. 4 AR (1)
12-OR. 4 CR (3) p
13--CR 3 R
14-CD. 2 R (4)
15-P. 3 CR i
16--CR 2 CR
17-CR 4 Ti I
18-P. 3 TR (5)
19-R. 2 CR I


BLANCAS (Sr. X...) NE

20-CD. 4 TR 20-
21-TR. 3 AR 21-
22-CR. 3 CR 22-
223-T : C 28--
24-C. 3 AR (6) 24-
265D. 4 TR 25-
26 T. 3 TR 26-
27-TD. I R (8) 27-
28-C. 2 D 28-
29-D. 6 AR 29-
30-T. 3 CD (11) 30-
31-T. 3 TD 31-
32-P. 4 CD 32-
33-T. 8 TDjq. (13) 33-
34-A. 4 TDjq. 34-
35-D : D jq. 35-
36i--T : T 36-
37-T. I AD
Las negras se rinden,


GRAS (Sr. X.,,)

D. 1 R
A. 8 R
C : C
*R. 2 TR
*R. 2 CR
*D. 2 AR (7)
T. .1 TR
-TD. 1 CR (9)
-R. 1 AR (10)
R. 1 R
-P. 3 CD (12)
P. 4 TD
-P :P
*R. 2 D
C. 3 AD (14)
A : D
A. : T [15]


(*) Para las 11' prirnerasjugadas, viase la partida modelo, del an6lisis
de este comienzo, que se halla en el present nfmero.

(1) Estajugada lh sido para consolidar el C, pero es un error. Ese C. no podr. guardar ea posiclou siuo hasta
quo las blmucas quieran. Jugando P. 3 AR lo lorzarin al cambio 6 A retirarse.
(2) Amenazan de ganar un P. Las negras estan obligadhs dojugar el R L el C.
(3) Creemos qeo hubiora Hidit preferable bhaer el ci imbio, 'porqne la retirada hace perdler dos tiempos y encierra
las negras. Do donde result quo si las negras deben camnbiar el C, m:is valia hacerlo al principle reservAndose la
libortad de accion.
(4) Si on vez de osa jugada las nogras hubiesen hocho C. 5 CD, la D blanca iria al moment A 3 TR, y si huble-
sen jugado C. 4 TD, la partida hubiera sido peor, ejemplo : 14 __ 15 A. 2 AD 16 P. 4 CR 17 D. 3 TR
C. 4 TD P. 4A P. 5 AD
mejor.
(5) Esajugada era necesaria para que el C blanco abandonase una position tan ventajosa, sin embargo que las
neg as d-bilitan su lines dof defnsa.
(6) Para obligar el R adverso Ai regresar dlonde estaba.
(7) N c'saria para guardar I casilla 3 R y poder poner en jupgo la TR.
(8) Ese golpe on apariencia sin objeto llega Aser la clave de todo el fin de la partida.
(9) Incontestablemente indicada pero que deja sin d fensa los P del lado da la D.
(10 Para impedir Ai lis blancs de fort/i el ci nbio y de g tmar una pieza doblando la TT. Esa position cs una
de las consecuencias do la 27? jugada TD 1 R.
(11) Aqui las bbmncas ejecut t un complete efimbio de atare que terminal la partlda.
(12) Jug.da d6bil. A. 1 AD lhubicr sido mejor, pero sin sahvar la partida, ejemplo:
30___ 31 TB 3 TR 32 T. 3 AD mejor que do eubrir con el C 33 84 6 D 36 D D
A 1 A P. 4 T P. A3 AlD P. 3CD D. R
etc., y ganan.
(13) Derotando 1 las negras.
(14) P. 3 AD no hubtese sido mejor.
(15) MJ)or para no perder inmediatamente la pieza.










EL AJEDREZ. 29





PARTIDAS CORRIENTES.







DtCIMATERCIA PARTIDA.


Jugnda por correspondencia, del 2 de Diciembre de 1878 al 7 de Marzo
de 1879, entire los seflores don Ev. P. Duclos y don James Bishop, bajo la
condition de una jugada diaria, exceptuando los dias feriado.s.




GAMBITO ESCOSES.

BLANCAS NEGRAS BLANCAS NEGBAS
[Sr. D. Ev. P. Duclos] [Senor J. Bishop.] [Sr.D. Ev. P Duclos] [Senor J Bishop.]

1-P. 4 R 1-P. 4 R 5-A. 3 R (5) 5-D. 3 AlA
2-C. 3 AR 2-C. 3 AD 6--P. 3 AD 6-CR. 2 R (6)
3-P. 4 D (1) 3-P : P (2) 7-P. 4 AR (7) 7-D. 3 CR (8)
4-C : P (3) 4-A. 4 AD (4) 8-D. 3 AR 8-C : C (9)



(1) Esta jugada da el nomlre do Gaanb'to Escosds al presonte comienzo. Cons'derada per los italianos en 1750,
fu6 apreciadi y a ml' ada aola u?nts desde 1824, e8o:a de Ia memorable lucha que sostuvieron por espacio do 5
afios, los clubs de Londr a y Edi iburgo.
(2) El major mmtodo de tnmar. 3_ daria inniediatamente a las blancas un bnen ataque por 4 60 4C C
C:P
(3) Obteniendo asi un alaque mas fuerte que por 4 4 AD quo hlic llevar la rartida al Gmoom Piano.
(4) Muy buena y segura jugada, pero mas bien apropiada para rartida con tieml o limitudo. En el present caso,
con tiempo para consultar, hnlieramos preferido do mnucho, mas bien per amor A la siencia, el contra-ataque del
Seoior Pulling: 4 que df lugar A combinaciones brillafites de limbas parties, y sobre todo hubiera sido un
D. 5 T
nuevo studio para saber do qnu lado debe qiedar la vontaja 6 si quedan iguales.
(5) Jugada roconocide como la mejor, por to'dos los teGricos- Aqni Blackburne contra Mac Donnell, jug pror
primer vez 5 3 CD Sin dar nuestra opinion, pues no ha sido todavia Lien analizada, la anotamos con el objeto
de llamar la atencion do los aficionados.
(6) Hast aqui los autores estlin de acuerdo sobre la jingadas anteriores. La dificultad que se present ahora, es
la election pars el s6timo onovimiento de las blancus.
(7) En este moment las nlancas podian escojer entire Ires j.]ignd(a ibenas y bien clasificadas, que son:
A4. 2 I pfrd e Ais4 AD P, 4 AR
1 7 cansiderada nmejor pnr el Handhnclh, 7 A. AD prefrida pr Steinitz, y 7 A come en-
eltaxto. Sabemos que el Sr. Duclos ha clegi do (sa filtimn. como presentando, A' su juicio, un ataque mas vivo y aca
* parndosH mas terreno.
(8) Preconizada por Wornald (1875, p. 62.)
Tambien esbuena: 7 8 ..5 9D 1 P:A 11 A. 5 C 12 C. 3A13 A: C igualdad.
P.4D 3TR! A :C C.4A Eur. A.3R P:C
Si 7 A. 2 R Enoq. 10 p 4 CR y las blancas tienen una hermosa hilera do P.
P.3D? Enroq. A. 2D
(9) No padian jugar 8 -- 6 8 por la respuista 9 C: etc. obteniendo una ventaja iumediata,
Enrocan. P.3 D
a










EL AJEDREZ,


BLANC kS
[Sr. Ev. P. Unclos].

9-P : C
10--. 3 AD
11-P. 5 R
12-D. 2 AR
13-P. 3 TR
14-P. 4 CR
15-A. 3 D (13)
16-A. 2 D (15)
17-Enrocan, TiL
18-A. 2 AD [16]
19-A : A
20-TD. i CD
21-P : P
22- r. 5 CR
23-TR. 1 CR


NEGR\ S
[Sefior J. Bishop].


9-A. 5 CD jq.
10--P 4 D
11-A. 5 CR (10)
12- Enroc. TR (11)
13--A. 2 D
14-P. 4 AR (12)
15.-D. 1 R (14)
16--i'. 3 TD
17-A 4 c1D
18-- : C (17)
19-P. 4 TD (18)
20-T. 3 TD
21-C : P
22-D. D (19)
23-T. 3 CR (20)


I,


BLANC S
[Sr. Ev. P Duclos].

2--T : T
25-T :PC
2(i-P. 6 K,
27--A : C
28-P : PAD (22)
29-D :D
30-T : Pjq.
31-T : PC
82-R. 2 A
33-R. 3 C
84-R 3 T
38-T. 7 AR jq.
86-P : T
37-A : PT
88--. 2 D


NEGRAS
Senor J. Bishop].

21-P : T
25-P. 4 AD (21)
24--D 2 AD
27-T : A
28-D : Pjq.
29-T : D
30--1. 1 A (28)
- 31-T. 8 ARjq.
32-T. 7 AR jq.
S83-A. 6 AD jq.
34-T. 6 AR
S35-T : T
36--- : P
37-P. 5 D
SLas negras se rinden.


(Iu) Hemos llegado A una posiciun id6ntic; f, la que present el SelFor Wormald en su ubra, quien califica l
partida de igual. Pues, nus parece que esta fltima jugada 11 ___ es un iiataquo pasagern y que luego. el A.
A. 5 C'I
perderA ticmpo on retirarse.
Proponemos la variante siguiente: 11 __ 12 A- k y aI inegras galtarlii unl P. sin peligo.
D 7 AD C. 4 AER
(11) Eurocar con TD, era quiz.1s, mao prudente.
(12 Parece bl mejor para impedir el avantse dl PAl blauco.
(13) Buena jug da. Ese A toma una position fuertisiimi..
(14) No comprendemos lia retirada de la D negra. No estl Htauada y no puede serlo inumediatamnieute. No podria
el negro, en seguidajugar 10 ..- porque abriria A la T blanca, uni line terrible pur 17 P .PC
P :PC
Para tratar de romper el contro tan fnuwrt tie las blanillr era Ioeno 15 _. par apoyar el PAD. 6 Iien 1.
P. 3 CD
__ para abrir uiua lilnea sore i'l R adver te, Si el enloca del lado de la D
A:C
(15) Prcciiniente Ai cinusadi la tomada possible del C, porquo lns blancas pieinsi, 'mi elmur cll Ti).
(16) Esa pieza fornlia nu grani eelemento dtel taque. colnveiiiia nuijor perder nll ticlinepo retirindola.
(17) Bien jugada. ItRtiriad dtil ataiqnu el AD por algun tiucmp.
(18) Para inmpedir 20 A. 4.C y lun'ot jug ;ir T. : Ti) (qpe as tl ildi) ItoIs ('tieat, de pouer en action eas pieza.
(19) 22 .__ Iuos puarce much inejor.
A. 2
(20) Si 23 -__ I P". 4 TRit P" 5 T
P. 3C (
(21) Las negras 11n ticuen retur'sIb.
Si 25 ___ 26 4T (A) 27 P'_- ga:ul;lll t)olqIui la 1) Ingra timeu q(iu ret'irTars pue sr mejor. lai
(0. 3 1 R. 1 A
banda y luego lae .laneas sigullCe: s T.: j1. 9 )D __Pj. y mate :n s.uidnl:
P ci' i


C. 4 A
St 25 _____ 26 T 27 3 ro' altiC it 1) .It i llid. pJr Ino D.'- TttiA
(A) yO 2-. D5 y Lnalui r It, In ,u jug-kdos.s I I' i' -I Inan


C. 2 1I C : T
(22) Obligando el einbio do las DD.
(23) Las neg.ia podian renilirse aqui.
La defense laborioa do lais nogras tiene, ii lU-lstlttr uopiioln, p.tr m uIivo, .s 11! j ugadai tuIil, sinl embargo estli
recomenidada por unt buen author.









EL AJEDREZ.


SOLUCIONES



De los problems del "Ajedrez" del 15 de Abril de 1879.


N? 9-Do C. :rsgert.


1-P. 6 T
2-C. 8 A
3-A. 6 6 1R malie


1--R. D
2-- : nn C


N? 10-De C. Eggert.

1--C. 8 1-D. 5 Tjq.
2-T. 5 CR, iq. dese 2-.-J : T 6 A
8-C. 7 AAiR IRman e


1- .........
2-C. 6 Rjq.
3-P. 4 A mate


(A)
: A


1-A :A
2-R : T


N? 11-De Kling, fin de partida.

1-C. 5 D jq. l-R.'2 C (A)
2-R. 5 A 2-C. 4 T! (1)
3-A. 4 CR 3-C. 6 C
4-A. 3 A 4-R. juega.
5-C 8 R y Ins blancas ganan el C en
algunas jugadas.


ILA .NCAS N EUAS

2-......... '2-R. juega.
3-A. 4 CR 3--. 1 I
4-R. 6 A ganando el C. en 4 jugadas.

[A]
1-......... 1-R. 2 T
2-R. 3 D 2-C. 4 T [2]
8-R. 3 R 3-C. 6 C
4-A. 3 TR 4-C. 4 T
5--A. 4 C 6-C. 2 C [8]
6-A. 7 D y ganan el C en 5 jogadas.

[2]
2-....... 2--R. juega.
3-R. 3R I 8-Cualquiera
S4-R. 8 A ganando el C. en 4 jugadas.

[3]


5- ........
6-C. 6 AR
7--R. 2 R, etc.


S5--C 6 C
i 6--. 8 A jq.
I


Han remitldo soluclones exactas:

De todos-A. v. R.

De los n6meros 9 y 10--n Peon; G. Alty; un nn6nimo; Normandin; G. Mason; J. Bishop;
N. V; Club francs; J. J. Cortes; A. J. Brierley.

Del nimero 9-Un amateur; A. Gaillour; J. lechou; P. Bourg; P. Chalon; Bechet; Can-
tenat.





Errata:

Problema nfim. 8 El C. 6 AD negro, debe ser blanco. La compo-
sicion siendo muy bonita, y para dejar 6 los aficionados el placer de encon.
trarla, no daremos la solution, sino en el pr6ximo ndmero.


BLANCAS NEf0RAS









32 EL AJEDREZ


PROBLEMS.


N? 12 DE DE E. PIADIGNAT.
NEGRAS.













BLANCAS.
Lao blancas dan mate en Dosjugadas.






N? 14 Dn C. EaaGOT.
NEGR48.


BLANCAS.
Las blancas dan mate en TRES jugadas.


N? 13 DE Ev. P. DUcLos.


Las blancas dan mate en TREsjugadas.


Fin de partida.
SN? 15- DF L. DE BILow.
NEGRAS.



i '

S"
I64








BLANCAS.
Las blancas (Sr. de Bilow)
anuncian el mate en 6jugadae.


Aviso important.

Se suplica A los sefiores aficionados, manden las soluciones & la IMPREN.
TA LIBERAL), calle de Baqufjano N9 317, antes del 10 del mes entrant
A fin de hacer mencion de sue nombres en el pr6ximo ndmero.











TRADICIONES




LA MODA EN LOS NOMBRES DE PILA.

El Inca Ooncolorcorvo, cuzquefio que, con repugrante cinismo, escribia:
- ( yo soy indio neto, salvo las trampas de mi madre, de que no salgo por
a fiador; y creo descender de los Incas por linea tan recta como el arco-iris i
- aboga en su Lazarillo de ciegos caminantes, curioso libro que se imprimi6
en 1773, por el destierro de los nombres de antiguo uso, dando por razon
que los santos nuevos tienen que ser mas milagrosos que los santos viejos;
pues estos de seguro que, con haber sido pedigiieflos desde larga data, han
de traer fastidiado e Dios, que se mirar6 y remirara para seguir acordando-
les mercedes.
No dire yo que esto del nuevo calendario deje de significar un progress,
que con mi terquedad no haria sino imitar al anciano aquel que, aferrado
a las cosas de su mocedad, nada encontraba bueno en el present Vaya,
abuelo, que en camino esta, usted do decirme que, en su tiempo, hasta la hos-
tia consagrada era mejor, le interrumpi6 su nicto Por supuesto, contes-
t4 el anciano, como que era de harina de superior calidad Pero si digo
que asi el nombre de pila, como el apellido, han servido y serviran de car-
ta de recomendacion, abundando los casos en que acarrean perjuicio. Un
soldado que se llame Pinfilo, Cindido, Homobono 6 Simplicio debe renun-
ciar a carrera en que hal!ar' rapido ascenso un Alejandro, un CEsar, un
Dario 6 un Napoleon. No A humo de pajas dijo Espronceda lo de que:
El nombre es el hombre y es su primer fatalidad su nombre.
Prueba al canto. AllM per los aiios de 1680 existi6 en Arequipa un ga-
llego llamaao don David Gorozabel. Pues por cargar con tal nombre y tal
apellido, casi lo achicharra la Inquisicion de Lima, teni4ndolo per judio.
Sus sehiorias los inquisidores habian leido en la Biblia este versiculo Sa-
lathiel autem gennit Zorobabel -- y corrijieron el texto poniendo en sdrios
atrenzos al gallego Gorozabel, que, por lo menos, debia ser primo segundo
de Zorobabel.
Si en el siglo XIX las madres, Ilevandose de la opinion del cacique cus-
queflo, ban declarado cesante el calendario antiguo, buscando, en las nove-
litas romAnticas, nombres de revesado eufonismo para cristianar con ellos A
sus hijos; si hoy se hace, en las families, punto mas serio que question de
Eutrega II--








6Z REVISTA PERUANA.
estado la election de nombre para un nene, bien hayan nuestros abuelos que
maldito si paraban mientes en ello. Todo titere cargaba con prosaico nom-
bre que, por entdnces, no habia almanaque podtico. Arco de iglesia habria
sido encontrar, en toda la Am6rica espanola, un Arturo 6 un Edgardo, una
Oquelinda 6 una Etelvina.
Sin embargo, en los iltimos afios del siglo de la conquista hubo un nom-
bre de moda y con el cual se bautiz6, por lo menos, & un cincuenta por
ciento de los nacidos. La moda no vino 4 Lima desde Francia, como las
modernas, sino desde Potosi, como si dijeramos desde el polo.
Martinez Vela y un cronista agustino lo relatan, y 6 su verdad me atengo.
Hasta 1584, pirvulos (mestizos 6 de pura sangre espafiola) nacidos en
Potosi eran anjeles para el cielo. No habia memorial de que ningun nifio
hubiese llegado & la dpoca de la denticion. El frio matd mas inocentes que
el rey de la degollina. Gracias a que desde 1640, casi cien afios despues
de fundada la ciudad, se experiment en ella tan notable cambio en la tem-
peratura que, solo desde entdnces, han podido los vecinos cultivar jardini-
Ilos que, por vergonzantes que sean, hojitas verdes ostentan.
Dofia Leonor de Guzman, dama eastellana y esposa de don Francisco
Flores, veinticuatro de la imperial villa, habia tenido un cardumen de hijos
que vivieron como las rosas de que habla el poeta francs. En vano la po-
bre madre adoptaba todo linaje de precauciones para salvar la existencia de
los nifios, no siendo la menor la de darlos a luz en algun valle templado y traer-
los 4 Potosi, despues de pocos meses, que era como traerlos al cementerio.
En 1584, los agustinos acababan de fundar su convento, y dofia Leonor,
que se sentia con hu6sped en las entrafias, andaba con el desconsuelo de re-
celar que tambien se helase el nuevo fruto. El prior de los agustinos fu6 A
visitarla un dia y, encontrandola llorosa y acongojada, la dijo:
Enjugue esas lgrimas, mi sefiora dofia Leonor, que encomendando la
barriga a san Nicolas de Tolentino, yo le respond de que, sin abandonar
la villa, tendrg heredero y lo vera logrado.
Lo cierto es que el santo hizo el milagro y que don Nicolas Flores, rec-
tor cincuenta alios mas tarde de la Universidad de Lima y rejidor de su Ca-
bildo, fu6 el primer niflo de raza espaflola a quien el frio no convirtid en
carAmbano.
Entre setenta y dos bautismos que, en 1585, administrd el cura de la pa-
rroquia de san Lorenzo, consta del respective libro que, exeptuando cinco,
el nene que no fud Colas fud Colasa. Fu6se por intercesion del santo de los
panecillos d porque el frio amainara, ello es que muchos de los infants li-
braron de morir antes de la edad del destete.
Las madres limeflas no quisieron ser menos que las potosinas, y casi to-
dos los muchachos nacidos, hasta fin de ese siglo, tuvieron por patrono A san
Nicolas de Tolentino.








REVISTA PERUANA.


EL PRIMER GRAN MARISCAL DEL PERU.

(APUNTES PARA UNA BIOGRAFIA.)


El nombre del primer peruano que invisti6, en su patria, la alta clase de
Gran Mariscal del ej4rcito es casi desconocido para la generation actual.
Aun los historiadores de la dpoca de la independencia apenas si hacen de
61 mencion.
En cuanto A su desgraciado fin, pues concluy6 por suicidarse, es tan ig-
norado, en el Per6, como su hoja de servicios.
No entra en nuestro propdsito escribir una biografia sino consignar sen-
cillamente los datos personales que, sobre nuestro primer Gran Mariscal,
adquiri6 el escritor bonaerense don Vicente G. Quezada, datos que amplia-
mos con los que, en cartas, nos han comunicado nuestros bendvolos amigos
los sefiores don Ricardo Trelles, don Lucio Vicente Lopez y el General ar-
jentino don Ger6nimo Espejo, ayudante de San Martin.




Don Toribio de Luzuriaga naci6 en Huar.z el 16 de Abril de 1782, y
fueron sus padres, dofla Maria Josefa Mejia Estrada y Villavicencio (hua-
rasina) y el vizcaino don Manuel de Luzuriaga y Elgarresta, acaudalado
comerciante que se ocupaba en el rescate de pastas.
A la edad de quince afios, en 1797, era don Toribio, amanuense del go-
bernador del Callao marquis de Aviles, quien le profesaba tan paternal ca-
rifio que, al ser promovido & la presidencia de Chile, lo llev6 consigo. Nom-
brado Avilds virey de Buenos Aires acompani6lo tambien Luzuriaga y alli
obtuvo, en junio de 1801, el empleo de alferez en un rejimiento de caballe-
ria. Sus ascensos, hasta el de capitan, los alcanz6 batiendose contra los in-
gleses en 1806 y 1807.
Al estallar la revolution del 25 de mayo de 1810, era ya Luzuriaga co-
mandante de artilleria y contribuy6 no poco al buen 6xito del movimiento.


:;:

Segun Vicuila Mackenna, la elegancia y exquisitos modales de Luzuria-
gp influyeron much en el adelanto de su carrera. Llevaba en su fisico un
pasaporte que le conquistaba universales simpatias. Era del uufmero de los
favorecidos por Dios con varonil belle zaf palabra halagiiefia y despejadu.








84 REVISTA PERUANA.
intelijencia. Asi se explica que, despues de haber desempeiado en Buenos
Aires el cargo de Director de la Academia military, fuera en 1813, ai los do-
ce afios de servicio, coronel del batallon numero 7, encargandosele, aunque
interinamente, del despacho del Ministerio de Guerra.

:!: :I


De regreso del Alto Perd dondle estuvo a drdenes de Belgrano, Balcarce
y Castelli, batidndose contra las aguerridas tropas de Espafia, fud ascendi-
do 6 General; y en 1816 merecid ser nombrado Gobernador de la provincial
de Cuyo (Mendoza). En este importantisimo y delicado empleo, auxili6 efi-
cazmente la espedicion de San Martin sobre Chile. Y tanto debi6se a su
actividad y acertados calculos ]a memorable hazafia del paso de los Andes,
que el gobierno arjentino lo autorizd para reemplazar ( San Martin, en el
inando del ej6rcito, si ocurria alguna eventualidad no prevista.
En febrero de 1821, Chile, que habia condecorado 6 Luzuriaga con la
Legion del MWrito, le confiri6 la claso de Mariscal do Campo.




San Martin que amaba a Luzuriaga como ar un leal hermano, y que. ade-
mas, era padrino de uno de sus hijos, lo comprometi6 para que, renuncian-
do la gobernacion de Cuyo, lo acompafiase a acometer mas ardua empresa.
Luzuriaga no habia olvidado que era nacido en el Per6, y no vacil6 un mo-
mento. En Lima, fud condecorado con el distintivo de fundador de la Or-
den del Sol; y el 22 de diciembre de 1821 obtuvo el ascenso A Gran Ma-
riscal del Perd.



Corta fud la permanencia de Luzuriaga en su patria. Despues de desem-
peilar satisfactoriamente una mission en Guayaquil, sirvi6, por pocos meses,
la Prefectura 6 Presidencia de Huaraz, y luego regres6 a Buenos Aires con
el encargo, segun Paz Soldan, de influir cerca de Puirredon en el desarro-
1lo del plan que Garcia del Rio y Paroissien iban A iniciar en Europa.

:!: *

Cuando, en 1825, la anarquia cenpez6 a ensefiorearse del territorio arjen-
tino, Luzuriaga, que se inclinaba al partido presidential, se retir6 a la vida
privada, no queriendo military en bando opuesto al de su hermano don Ma-
nuel, entusiasta partidario de Dorrego.











REVISTA PERUANA. 85
Compro entonces a fuerte precio, y comprometiendo su cr6dito para con-
seguir los capitals nrecisos, la estancia de Fontezuelas, confiando en que
pocos arios de asiduo trabajo bastarian para libertarlo de acreedores.
Pero la guerra civil que, en 1829 y 1830, devastd la caompaia del norte,
puso a nuestro compatriot casi en condition mendicante.
Comprobando el estado do penuria & que se vid reducido, nos refiere el
senior Trclles: ( Luzuriaga tuvo que vender ai don Pedro de Angelis to-
( das sus condecoraciones, adquiridas en a1 guerra de la independencia, en-
, tre las cuales figura una, que es personal, pues le fu6 decretada por haber
< descubierto y sofocado la conspiracion de los prisioneros espafioles en San
< Luis (1819). Las condecoraciones del Gran Mariscal fueron vendidas por
K el senor de Angelis, en 1852, al doctor Lamas, quien las conserve hoy en
su valiosa coleceion de medallas americanas.))




En 1835 public Lnzuriaga, en Buenos Aires, un folleto documientado
sobre los motives que tuvo para hacer division del mando de la provincial
de Cuyo y afiliarse con San Martin en la espedicion libertadora que vino al
Perd. Tambien did a luz, por ent6nces, una exposition relative ai los ser-
vicios que prestara en Guayaquil.




Las decepciones y sufrimientos produjeron en el organismo de Luzuria-
ga un principio de reblandecimiento cerebral. Su palabra se hizo lenta, su
paso vacilante y lo acometierol access de profundisima melancolia.
El Gran Mariscal del Peru don Toribio de Luzuriaga ( dice Quezada)
< tuvo un moment de debilidad. Acosado por la perdida de su fortune,
K aquel espiritu varonil se amiland y puso termino a su larga y trabajada
, existencia. L:i desgracia produce un vertigo que no disculpa, pero quo ex-
, plica ciertos desastres.n
Fud el 4 de mayo de 1842, y i los sesenta afios do edad, cuando el ca-
iion de una pistola did tristisimo fin, a la angustiosa existencia de nuestro
desventurado compatriots.








REVIBTA PERUANA.


ACEITUNA UNA.

(ORIGEN TRADITIONAL DE LA FRASE.)


No se trata, lectores mios, de que emprendamos vinje al Cuzco para en-
tablar relaciones con el cojo Nava, sujeto de quien asegura Concolorcorvo
que mantenia su mula con una aceituna. Por hoy, mi tema es puramente
limerio, como que se relaciona con una frase nacida en esta ciudad de las
cuatro P. P. P. P. como deciaii los viejos para elojiar la Pila, el Puente, el
Pan y el Pescado de Lima.
En otra occasion he referido que uno de los tres primeros olivos que se
plantaron en el Perf fu6 reivindicado por un pr6jimo chileno, sobre et cual
recay6, por el hurto, nada menos que excomunion mayor, recurso terrorifi-
co merccd al cual, afios mas tarde, restituy6 la robada estaca que, A orillas
del Mapocho d otro rio, fuera la fundadora de un olivar famoso. Prueba es-
to que, de antiguo, han sido nuestros belicusos vecinos aficionadillos 4 rei-
vindicar.
Cuando yo oia decir aceituna una, pensaba que la frase no envolvia ma.
licia 6 significacion, sino que era hija del diccionario de la rima 6 de algun
quidam que anduvo & caza de ecos y consonancias. Pero ahi verin ustedes
que la errn de medio 4 medio, y que asi aquella frase como esta otra:

Aceituna,
Oro es una:
La segunda plata
Y la tercera mata,

son frases que tienen su historic y su razon de ser.
Cuentan varies cronistas, y citar6 entire ellos al padre Acosta que es el
que mas 4 la memorial me viene, que A los principios, en los grandes ban-
quetes, y por much regal y magnificencia, se obsequiaba a cada comensal
con una aceituna. El duefio del convite, como para disculpar una mezquin-
dad que en el fondo era positive lujo, pues la production era escasa y cari-
sima, solia decir a sus convidados:
Caballeros, aceituna una.
Y asi naci6 la frase.
Ya en 1565, y en la huerta de don Antonio de Rivera, se vendian cuatro
aceitunas por dos reales. Este precio permitia 6 un anfitrion ser rumboso
con sus comensales y, desde ese ailo, eran tres las aceitunas sefialadas pa-
ra cada cubierto.
Sea que opinasen que la buena crianza exije no consumer today la racion









REVISTA PERU ANA. b7
del plato, 6 que el duenio de casa dijera, agradeciendo el elojio que hacian
de las oleosas,
Aceituna,
Oro es una:
Dos es plata:
Y la tercera mata,

ello es que la conclusion de la coplilla daba en que cavilar i muches cris-
tianos que, despues de masticar la primer y segunda aceituna, no se atre-
vian con la filtima, que eso habria equivalido A suicidarse & sabiendas- iVa-
rajuste! Si la tercera mata, dej4mosla estar en el platillo y que la coma su
abuela.
Andando los tiempos vinieron los de ito Cerezo, el aceitunero del Puente,
un vejestorio que, A los setenta ailos, di6 motivo para que le sacasen esta
epigramAtica 6 injeniosisima redondilla:
Dicen por Ahi que Cerezo
Tiene en cinta A su muger:
Digo que no puede ser
Porque no puede ser eso.
Como iba diciendo, en las tiempos de Cerezo era la aceituna inseparable
compafiera de la copa de aguardiente; y todo buen peruano hacia ascos a la
cerveza, que para amarguras A cada cual bastabanle las propias. De ahi la
frase que se usaba, en los dias de San Martin y de Bolivar, para invitar A
tomar las once (hoy se dice lunch, en gringo):
Seiores, vamos A remojar una aceitunita.
Gracias A Dios que ogafio nos atracamos de aceitunas sin que nos asus-
ten frasesitas ; Lo que vi de tiempo a tiempo !
Hoy tambien se dice: aceituna, una (botija, por supuesto.)

RICARDO PALMA.
Lima, Mayo 15 de 1879.











MANCIO SIERRA DE LEGUIZAMO.





VIII.


Aqui dobemos dar cuenta de un raro episodio de la historic que bosque-
jamos A vuelo de pluma, episodio anterior A los hechos relacionados en el
pArrafo anterior, haciendo al respect las conjeturas y salvedades que con-
vienen.
Mancio Sierra, en la informacionjurada que hizo producer para acredi-
tar sus hazafias, pretendia probar que 4 los primeros rumors de la in-
surreccion de Mango Inca, y A la noticia de que un grueso ej4rcito coman-
dado por el gran sacerdote Villajhuma iba sobre el Cuzco, salieron 61 y
otros espafioles disfrazados de indios-asi como dijimos al hablar del Pefiol
de Ancocagua,-se apoderaron de 61 por medio de un audaz golpe de mano
y le llevaron preso A la ciudad, habiendo obtenido por su libertad un grue-
so rescate. Ninguno de los cronistas que hemos consultado, menciona tal
suceso. De entire los mismos testigos presentados por Mancio solo dos lo
aseveran. El uno llamado Pedro de Alconche, antiguo soldado de Pizarro
de los primeros conquistadores y que conocid & Mancio desde 1584, dice:
u que estando el testigo con el gobernador don Francisco Pizarro en los Re-
c yes, vi6 que vino la nueva de lo que la pregunta dice, y tuvo carta de ello
c el Marqu6s y fu6 piblico y notorio, y que cree que el dicho Mancio Sierra
c haria lo que dice la pregunta por ser animoso hombre y dilijente en la
guerra.),
El otro testigo Diego Cainacho es mas esplicito: (( que estando el testi-
c go en la ciudad del Cuzco, tuvieron noticia como el dicho Villaoma, que
c era la segunda persona de Mango Inca, estaba con much gente de guer-
c ra en la provincia de Condesuyos; se trat6 de que fuesen una noche a dar
c sobre 41 y prenderle, lo cual hicieron el dicho Mancio Sierra y otro ve-
c cino que se Ilamaba Villafuerte con otros nueve 6 diez soldados; que pre-
a so vi6 este testigo que trajeroun la ciudad del Cuzco al dicho Villaoma
a y lo entregaron & Beltran de Castro; y se tuvo esta prison de Villaoma
c por grande osadia y valentia, porque no pudieron dejar de hacerlo con
c much riesgo, especialmente por estar el dicho Villaoma en tierrai fragosa








REVISTA PERUANA. dU
s y entire la gente de guerra, y fie gran servicio que se hizo & su Majestad.n
Tal asercion de Mancio y sus testigos dd lugar 6 diversas suposiciones,
no estando ratificada por los historiadbres del tiempo. ;Es la tal capture
una ficcion poktica para encarecer servicios? No parece que lo fuera en
quien tanto bueno y evidence tiene que contar de su vida y que tanto alar-
de hace de rectitud en su testamento, hastla empailando sus propias glorias
por no disfrazar la verdad.
Entdnces ;,cmo As que Herrera que refiere tan minuciosamente el episd-
dio del Peiiol, citando Mancio, olvida este otro incident, mas grave si
se quiere? Par6ceme que el cronists, de Indias recibid confusa noticia de
ambos hechos y los refiri6 equivoc6nldolos, es decir, dando al asalto del Pe-
fiol de Ancucagua los roman escos dlhtalles que pertenecian laI capture del
gran sacerdote.
Un dato mas confirm Csta opinion. Mancio, aunque en su interrogato-
rio nunca cita fechas, sino hlchos, cs muy prolijo en la relacion de aque-
llos en que concurrid. Sea esto motivado por un orgullo lejitimo 6 sea jac-
tancia, lo cierto es que al hablar de la expedition del Peiol, no le d( la im-
portancia que 6i la capture de Villajhiuma, ni entra en las particularidades
que Herrera refiere, hacikndolo, si, cluando alude al incident que nos ocu-
pa. Estos datos nos hacenjuzgar que en la expedition del Peiol no hubo
espafioles disfrazados que penetraran furtivamente, ni Mancio jugo el rol
que le da Herrera; que hubo un golpe de mano dado A Villajhuma, en que
hizo un papel important nuestro hbroe; que tal vez, el asalto al PeTiol y la
prison del gran sacerdote fueron 6 un mismo tiempo; y que, en fin, los de-
talles de los sucesos, Antes y despues del asedio del Cuzco, tienen que escu-
drifiarse con suma prolijidad.


IX.


No es nuestro intent hacer la historic de la conquista, si no apuntarla
en los casos en que intervene Mancio, y hemos de limitarnos A decir que
en pos de los acontecimientos referidos, viene el gran sitio de la ciudad del
Sol, en el que doscientos espanioles y mil indios auxiliares desafiaron 6
centenares de miles de enemigos encabezados por el Inca, que se proponia
enterrarlos entire las llamas y escombros de su antigua capital. El denuedo
y bizarria de los castellanos nunca lleg6 A mas alto punto. Todas las fuer-
zas de una gran nation cayendo encima, auxiliadas por el fuego, el hambre
y las armas de destruction, escollaron ante el sobre-humano esfuerzo de los
sitiados. Ningun conquistador, como el espailol del siglo XVI, puede pre-
ciarse con mas orgullo del titulo de tal.
Con decir que Mancio estuvo entire los sitiados ya era sobrado el enco-
mio. Pero no solo pele6 entire ellos; tuvo tambien en todas ocasiones opor-
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U9 REVISTA PERTJANA.
tunidad de singularizarse. Lafortaleza que estaba en poder de los indios y
que dominaba la ciudad haciendo grave dafio 6 los sitiados, fu4 el punto
objetivo de los ataques de los Pizarro. Despues de heroics sacrificios, y
entire ellos la muerte de Juan (Ifigo) Pizarro, al fin Hernando tuvo el pla-
cer de ver ocupada esa important position por los suyos. El primero que
penetrd en ella y coloc6 la ensenia de la conquista sobre las almenas can-
tando victoria, fu6 Mancio Sierra, que sali6 con una herida no leve.
Despues de cinco meses de sitio en que ambos ejercitos excedieron con
much 6 los semi-dioses de la Iliada, el Inca se retire A Ollantaitambo,
donde Hernando Pizarro le persigui6 y tuvo lugar un refiido combat sin
4xito decisive. A esa expedition tambien asisti6 Mancio y tuvo su buena
parte en las fatigas y peligros.
Renov6se el sitio del Cuzco con mayors calamidades que el anterior, sin
otro resultado que poner 4 prueba el templado arrojo de los espafioles. Un
afio de constantes csfuerzos, cincuenta mil indios y setecientos espailoles
muertos, dieron por Altimo en tierra con el antigno 6rden de cosas y esta-
blecieron definitivamente la dominacion espariola. (13)
De otra expedicion ( Condesuyo relative a este tiempo, aunque sin pre-
cisar fecha, habia Mancio en su probanza de servicios. Aunque de ella no
aparece indicio en los cronistas de Indias, tenemos por seguro que ella se
realize, desde que la encontramos referida minuciosamente por ocho fide-
dignos testigos. Al decir de Estos, contestando al interrogatorio de Mancio,
6ste y noventa y nueve soldados mas, fueron 6 pacificar aquellas
provincias A las 6rdenes del capitan NicolAs de Heredia. (14) Tardaron
site i ocho meses en la campalia; Mancio tuvo durante ella el comando de
cuarenta soldados ccy mediante su esfuerzo y grades manias en lo tocante
c 6a la guerra, se deshicieron los fuertes y albarradas que tenian los indios;
o en lo cual padeci6 gran riesgo y trabajo hasta ponerlo como se puso de-
c bajo el real dominion No debe olvidarse que el repartimiento de Alca,
dado a Mancio, estaba comprendido en la provincia teatro de esta espedi-
cion y es de suponer que interesado el feudatario en tranquilizar y disfru-
tar en paz de sus dominios, despleg6 todo su vigor y esfuerzo en conse-
guirlo.

X.

Hemos llegado a la 6poca de la primera guerra civil entire Pizarro y Al-
magro-1537-38. Mancio silencia cuidadosamente en su probanza de ser-


(13) Herrera en la Dec. V. lib 8, cap. 7, entire los pormenores del sitio del Cuzco, trae el
siguiente: (iTambien tomaron el caballn a Mancio Sierra y le cortaron pies y manos.s
(14) Heredia fu6 posteriormente descubridor y conquistador de Mojos y las provincias nor-
arjentinas, por 6rden de Vaca de Castro y muri6 ul manos de Francisco de Carbajal.-Garci-
lazo, cap. 19, lib. 3? y cap. 39, lib. 4?, 2a parte. Coment.








REVISTA PERUANA. 91.
vicioe la parteque en esa discordia le cupo. Tenemos que acudir A otras
fuentes para llenar ese vacio, y el (inico dato que nos ha proporcionado
nuestra investigation es debido A Garcilazo. El Inca historiador nombra A
Mancio entire los pizarristas que quedaron press en la fortaleza del Cuzco,
de 6rden de Almagro y 6 cargo de Gabriel de Rojas; agregando que fud de
los que no lograron fugar con Gonzalo Pizarro y Alonso de Alvarado. Pro-
bablemente no sali6 de la prison sino A consecuencia de la batalla de las
Salinas; y es por eso que no se le vuelve 4 mencionar durante esa 6poca. de
anarqui a.

XI.


Terminada laguerra civil con la ejccucion de Almagro, la voluntad endr-
gica de los Pizarro, seilores absolutos del imperio, se dedic6 A la prosecu-
cion dela conquista y 4 reprimir vigorosamente la insurreccion que aun
existia latente en la mayor parte de las provincias. De ahi diversas cam-
paias como la de Hernando Pizarro sobre Collasuyo y Charcas; como la
dedon Francisco sobre la fontera de Huamanga y otras diversas que no
tienen cabida aqui. Una de ellas, apenas mencionada por los historiadores
del Peri, que precedid a la del Marqu6s, fud ]a en comendada A Gonzalo
Pizarro sobre el Inca Mango, refujiado en Villcapampa (1 5) rde d6nde sa-
a li6 muchas veces al encuentro do su enemigo en las asperezas de las cor-
c dilleras, y aunque comunmente era derrotado, y a veces con gran p6rdida,
c se reponia con asombrosa facilidad.)) En esa expedition tuvo Mancio su
buena part de gloria y de trabajos. Oigamosle como los enumera.
cc El dicho Mancio Sierra fue con Gonzalo Pizarro al seguimiento de
Mango Inga A los Andes donde estaba, y el dicho Mancio Sierra fui uno
c de los primeros del escuadron al tiempo de la guacabara y en ayudar A
a prender A su muger y A su capitan general Ilamado Corillimache y A
c desbaratar y apaciguar today la dicha provincia A done trabaj6 ocho me-
c ses padeciendo excesivos trabajos y hambres, y gast6 much suma de pe-
e sos de oro, porque iba muy bien aderezado de armas y caballos y criados,
c y sirvi6 de caudillo hasta que se puso toda la tierra de paz.
cc Item el dicho Mancio Sierra fud part para que se tomase una puente
a que es cerca del Vilcabamba, que era la principal fuerza que tenia el di-
c cho inga, en lo cual y emprender muchos espias trabaj6 much 6 hizo mu-
cc cho servicio A Su Magestad.
Testigos oculares corroboran estos hechos. Uno, llamado Francisco de


(15) Herrera dice A Viticos, cap. 9. lib. 6, dec. 6. Este valle, citado uniformemeute por
otros cronistas, estA situado, segun Lorente, A Ia parte inferior de Vilcabamba.








U1 REVISTA PERUANA.
Illesca, agrega que Corilimache era hermano del Inca. La muger del Inca
capturada por Mancio, fu4 la desgraciada y her6ica victim del furor de
don Francisco Pizarro, que la sacrifice en Yucai, segun el finanime testimo-
nio de los historiadores, en represalia de la muerte de un esclavo mensaje-
ro suyo ante Mango.
Algun tiempo de reposo cupo ti Mancio despues de esos combates. Pre-
firi6 vida sedentaria correr nuevas peregrinaciones romanescas. Ni Pe-
ranzures que expedicion6 por Carabaya, ni Gonzalo Pizarro que penetr6
al Amazonas por Quijos y Canelos pudieron atraerlo. Colgd su espada y
empezd sus faenas de colono industrial.


XII.


Vida tan reposada no durd much. Almagro el mozo, despues de asesi-
nar al Marqu&s Pizarro (1541) mostraba intent de resistir A Vaca de Cas-
tro, gobernador real, dcclarAndose en abierta rebellion. La election no era
dudosa entire amnbos bnilos para unm hidalgo d Castilla; el honor y el de-
ber lellamaban en torno del pendon real.
Mancio con tal motive salid del Cuzco camiinu al mar, por Caraveli, pa-
ra unirse A Vaca de Castro, en compailia de varies amigos suyos, todos con
buenas armas y caballos. Mas, en el camnno, la partida acertd a tropezar
con otra que ib a iA 'denes do un capital de Almagro, llamado Garcia de
Alvarado, quien (los prendid A e4 y A sus amigos que con 6l iban, y les qui-
< t6 armas y caballos y esclavos negros y aceimila, quo todo ello valia mas
< do ocho mil pesos, y ahorc6 A uno de sus compaiiros del dicho Mancio
<( Sierra, que corrida igual y much riesgo.) Logrd, no embargante, fugar de
las garras del teniente (e Almagro y t duras penas se asild en el Cuz co,
done permanecid oculto hasta despues de la accion de Chupas.
Almagro irritado contra Mancio, despoj6d ste de su encomienda, din-
dosela i su partidario Martin de Bilbao. El despojo fud reparado por Va-
ca de Castro, posteriormente.


XIII.


Salvo este percance accidental, Mancio continue entregado a la vida pa-
cifica que hemos mencionado hasta 1544, en que surjid la rebellion de Gon-
zalo Pizarro, a la que se mostrd adverse desde el primer dia, sin las vaci-
laciones de sus demas conmilitones, que tan pronto se les unian como le
erau contrarios. El recto juicio y la prudencia de Sierra se echan de ver
en tal occasion. Ligado A los Pizarro en sus disensiones con los Almagro, no




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