Anales del Ateneo del Uruguay

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Title:
Anales del Ateneo del Uruguay
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Publisher:
Ateneo del Uruguay
Place of Publication:
Montevideo
Publication Date:

Subjects

Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

General Note:
Año 1, tomo 1 (sept. 5 de 1881)-año 4, tomo 10 (marzo de 1886) = No. 1-no. 55 Uruguay Intellectual life Periodicals Ateneo del Uruguay Anales del Ateneo

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University of Florida
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ANALES


DEL




ATENEO DEL URUGUAY


PUBLICATION MENSUAL







TOMO X


MONTEVIDEO
IMPRENTA .( EL SIGLO IL-USTRADO))
*-. TURENNE, VARZI Y C." **-
Calo Uruguay, nfm. 330
1886



























LATIN
AMERICA








ANALES DEL ATENEO

DEL URUGUAY


AEO --TOMOX x MONTEVIDEO, ENERO 5 IDE 1888 nUMERO 53



La insurreccion emancipadora de la Provincia
Oriental en 1811

SUS ANTECEDENTES SU ESPONTANEIDAD

POR EL SEuOR DON JUST MAESO

(Publicacion conforme d lo resuelto por la Junta Directiva del Ateneo)

(Continuacion)

Parte que dd el sargento mayor de pardos don Miguel
Estanislao Soler, de la accion que sostuvo el dia 4 del
corriente en Santo Domingo Soriano, contra el marino don
Juan Angel Micheleno, que ocurrio d aquel punto con cinco
buques.

e Exemo. senior:

Hallandome comisionado en este pueblo de Mercedes por mi co-
mandante don Martin Galain, que, segun informes de los males que
amenazaban A una crecida reunion de honrados patriots, asi lo
determine, y habiendo hecho present mi comision a don Ramon
Fernandez, reuni6 al vecindario de dicho pueblo, y proponiendo la
necesidad que tenian de *un jefe, convinieron todos conformes en
protestarme, exigiendo mi detention.
Contest que no podia absolutamente, por las 6rdenes conque me
hallaba, por mi comandante, para tender A otro punto; pero, A pe-
sar de ello me obligaron A hacerme cargo provisionalmente de su
comando hasta la resolution de V. E., A quien me ordenaron infor-
mase de esta determination; yo accedi A ello con esta calidad y





ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


pas6 con una portion de vecinos de aquel pueblo y don Ramon
Fernandez al campamento, distant de este pueblo seis leguas, para
proponer A los oficiales y tropas las resoluciones que se habian
tornado 6 igualmente que don Venancio Benavides, pues asi lo exigi
para asegurar la general conformidad en el distinguido aprecio que
aquellos vecinos y buenos patriots me significaban.
Llegu6 A dicho campamento el dia 2 del corriente, A las oracio-
nes, donde me recibieron todas las tropas y sus oficiales formados,
con general aplauso; inmediatamente se trat6 del objeto que nos
conducia; y a esta sazon lleg6 un parte del comandante military de
Soriano, que dista dos leguas del campo que ocupan las tropas,
de hallarse inmediatos al puerto cuatro buques de guerra que hacian
fuerza de entrar en 61 y que le auxilidsemos los jefes de estas tro-
pas; trataron de que en aquel acto tomase el mando, del que me
reeibi, exponi6ndoles no me asistian los conocimientos necesarios
para ello, pues no sabia la position de dicho pueblo de Soriano,
ni m6nos la del puerto; pero que, sin embargo, atendi6ndome A las
relaciones que prontamente me diesen, tomaria las providencias que
dictase la prudencia.
En efecto, en media hora dispuse doscientos hombres armados
regularmente, con sus oficiales, y me dirigi al pueblo A las ocho y
media, al que llegu6 A las diez m6nos cuarto : me inform 6 esa
hora de la localidad y la situation ventajosa que podiamos ocupar,
y distribuyendo algunas partidas de observation para tomar noti-
cias ciertas del rumbo que trafan los barcos, me asegur6 de la
decidida intention de desembarcar: al amanecer del cuatro, dispuse
los doscientos hombres en la forma siguiente: A la derecha del
pueblo, sobre el puerto y fondeadero, embosqu6 cincuenta hombres
y dos oficiales al mando de don Venancio Benavides, con 6rdenes
de mantener aquella position hasta segunda 6rden; a la izquierda
y sus inmediaciones destaqu6 otra compaiia de cincuenta hombres
y dos oficiales, los que mandaba yo en persona escoltado de seis
soldados del regimiento de pardos y ayudante del mismo : en el
pueblo dej6 el resto de la gente A las 6rdenes de don Ramon
Fernandez, sosteniendo una pieza de artilleria de a cuatro, que por
star montada sobre cuatro ruedas hechas A la brusca, de nada me
sirvi6.
En esta disposicion, fondeando A la frente del pueblo y dentro
del puerto el bergantin c Cisne >, un falucho, una balandra y la
zumaca < Aranzas >, un lanchon armado y dos botes mas, dirigie-






LA INSURRECOION EMANCIPADORA, ETC.


ron un parlamentario al comandante del pueblo don Celedonio
Escalada, el que fu6 recibido por el capitan de ej6rcito don Fran-
cisco Montes y Larrea, A quien destaqu6 al efecto escoltado de
cuatro hombres de mi regimiento: el contenido verA V. E. en la
c6pia que remito nim. 1 y su contestacion en el nuim. 2, la que,
luego que se recibi6 por los contraries, principi6 la action, haciendo
fuego el bergantin < Cisne ) con artilleria de A diez y ocho, pues
se tomaron algunas balas do este calibre, sigui6 el falucho y un
lanchon, dirigiendo sus fuegos al pueblo y A las partidas de la
costa: han causado graves perjuicios A la poblacion: en la tropa
un herido gravemente de los artilleros: dur6 este fuego desde las
diez m6nos cuarto hasta las doce y tres cuartos; siendo tan pesado,
que dispuso el comandante del centro don Ramon Fernandez, sa-
lirse fuera del pueblo con la pieza de artilleria, lo que verified ; y
luego don Venancio Benavides con su partida, que, emboscada en
el punto indicado, sufri6 el pesado fuego de metralla y bala rasa,
que hacia el bergantin : reunidos estos oficiales y tropa me
fu6 precise situar toda la gene en un bajo, de donde adelant6
algunas partidas de observation.
A las doce y tres cuartos dirigf el parlamentario, cuya c6pia es
nAm. 3, conducida por mi ayudante don Dionisio Gamboa, A
causa de continuar el incesante fuego de sus buques, y fu6 contes-
tada, como V. E. verA en la c6pia que incluyo nAm. 4; A la reti-
rada de este official fu6 despedido con un caionazo A metralla del
mismo lanchon que condujo el official que vipo A recibirle; la ope-
racion do este acto indecent fu6 matar un caballo y quebiar otro
de los que acompaniaban al parlamentario; continue el fuego hasta
las tres de la tarde, en que desembarcaron dos piezas de artilleria
volante, y atacaron por tres puntos A la poblacion. Les dej6 entrar
en el pueblo en nimero de 50 6 mas hombres y luego dispuse el
atacarlos en la forma siguiente: por el centro mand6 dos compafifas
con la fuerza de sesenta hombres al mando de sus bravos capi-
tanes don Francisco Bicudo y don Bartolo Quinteros con sus subal-
ternos: esta division la mand6 el primero; por la derecha destaqu6
otro de 40 hombres al mando del capitan don Ignacio Barrios;
por la izquierda dirigi el tercer trozo de 50 hombres al mando
del capitan don Eusebio Silva: el resto de gene qued6 do reserve
en los t6rminos siguientes: don Ramon Fernandez atendi6 con su
escolta y algunos mas al costado izquierdo, don Venancio Bena-
vides con su escolta auxiliar al costado derecho si hubiese sido






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


necesario; y yo dispuse el centro al mismo objeto: en esta action
fueron mis ayudantes de campo el capitan don Francisco Montes y
Larrea y el alf6rez don Manuel Alcarrox, quienes observando mis
6rdenes siempre me acompafiaron.
El denuedo, Exemo. senior, y entusiasmo conque intrepidamente
atropellaron estos valerosos paisanos, dirigidos por sus oficiales, me
obligan A recomendarlos A V. E.; no advirtiendo diferencia la me-
nor del mAs esforzado soldado : fu6 atacado el pueblo por los tres
puntos A un tiempo, y los insurgentes, con fuerzas superiores A las
de 160 hombres mal armados, huyeron vergonzosamente con dos
piezas de tren sin atreverse a descargarlos por no detener su veloz
carrera; sin embargo de estar sostenidos por los fuegos de su
gruesa artillerfa, y Ilegando los nuestros A tiro de fusil, les hemos
muerto dos hombres y dos heridos; estos son los que, segun infor-
mes, tengo noticia; A la pasada por la poblacion pegaron fuego A va-
rias casas de ella, lo que no me fu6 possible evitar por mas esfuerzos
que hice: sigui6 el fuego de sus buques hasta las cinco poco mis,
en que ces6, y dispuse reunir la gente y camparme A 12 6 15 cua-
dras del puerto, mandando inmediatamente tres partidas y sus ofi-
ciales A tomar los mejores puntos para observer los movimientos:
amaneei6 el 5, y hallindolos en la misma disposition, mantuve las
partidas observando, y son las ocho y media cuando se hacen A la
vela un falucho y la balandra, con direction A Mercedes, donde
tengo noticia se hallan 80 patricios de la tropa de don Jos6 Arti-
gas y algun paisanaje, armado; y corro inmediatamente con 25
hombres de pardos que son los que tengo, y 12 mas de estas tro-
pas con una pieza A ver si les estorbo sacrifiquen ese pueblo tan
digno de atencion; dejando con toda esta gente A don Venancio
Benavides con las instrucciones necesarias, por si algo ocurriese con
el bergantin (< Cisne 2, que queda en este fondeadero, pues acaban
de hacerse A la vela la zumaca y un lanchon con direction al Uru-
guay. Es cuanto tengo que informal A V. E. entretanto quedo arre-
glando esta gente al fin indicado.
Dios guard A V. E. muchos afios.-Santo Domingo Soriano y
Abril 5 de 1811.- Exemo. sefior.-Miguel Estanislao Soler.-
Exema. Junta Gubernativa de Buenos Aires. )


Trascribimos en seguida el part pasado por Benavides anun-
ciando la rendicion del pueblo del Coya con la fuerza que lo guar-
necia:






LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC. 7



Parte dado por don Venancio Benavides al general don
Manuel Belgrano

< Exemo senior:

Habiendo salido del arroyo de San Juan el dia 20 de este mes
con direccion al pueblo del Coya, me present en sus orillas el
mismo dia como A las cinco de ]a tarde, con el fin de sujetarlo a
las 6rdenes de esa superioridad. Mi gente estaba enteramente en-
tusiasmada deseando cuanto antes manifestar su valor y patriotism;
y aprovechando su disposition, intim6 sin demora, segun consta de
los adjuntos parlamentos, la que se consigui6 sin sangre, no obs-
tante Ia tenacidad que manifestaron al principio, entregando todos
indistintamente sus armas.
El alf6rez don Pablo Martinez, que hacia de comandante military,
vino antes de rendirse, y acercindose a. mi, verbalmente me dijo:
que 61 desde luego se entregaria si lo dejaba con sus honors; y
al mismo tiempo dejaba libres a sus soldados y europeos; A lo que
contest igualmente de palabra que yo de ningun modo accedia, ni
podia acceder 6 su petition indiscreta y que en esta virtud se fuese
inmediatamente a disponer su gente, porque yo pasaba luego A ata-
carla; y ent6nces viendo que no se les andaba con contemplacio-
nes, se entregaron A discretion.
Los parlamentarios fueron el ayudante mayor don Jos6 Antonio
Pereira, y su segundo don Juan Jos6 Ferreira, mientras don Leon
Diaz y el ayudante de 6rdenes don Tomas Torres se empleaban en
disponer y preparar la tropa del modo que convenia.
Los press europeos y soldados prisioneros se los remitif al se-
gundo general interino don Jos6 Artigas con una lista de todos
ellos, cuya copia mantengo en mi poder para cuando ]a Excma.
Junta, 6 V. E., ordene se la manifieste.
Todo lo que hago present 6 V. E. en virtud del mando que
ejerzo en nombre de la Exema. Junta, aguardando al mismo tiempo
disponga de mi en cuanto me juzgue fitil y convenient a la pa-
tria, pues deseo cooperar con mi propia vida al 6xito de nuestra
empresa.
Dios guard a V. E. muchos aijos. Pueblo del Coya, Abril 21
de 1811.- Venancio Benavides. Seiior general en jefe don
Manuel Belgrano.






LNALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Cuatro dias despues de este fausto suceso, el active comandante
Benavides pasaba el parte siguiente, dando aviso del asalto y ren-
dicion del pueblo de San Jos6 el 25 de Abril de 1811. Debemos de
paso hacer notar la inexcusable inexactitud en que ha incurrido el
doctor Berra en su Bosquejo Histdrico, haciendo tomar part en
este asalto A la tropa veteran de Buenos Aires que mandaba el
comandante Soler, que no se hall en 61.
Al mismo tiempo agregamos A dicho oficio otras comunicaciones
del mismo Benavides, relatives A esas operaciones de guerra, asi
como el parte del comandante don Bartolom6 Quinteros sobre la
misma rendicion de San Jose.
Los parties adjuntos del general Rondeau, relatives A las mismas
operaciones, tienen tambien un interns director sobre ese important
hecho de armas, no habi6ndose publicado aqui hasta ahora nin-
guno de esos valiosos documents :


Parte del comandante Benavides sobre el asalto y toma del
pueblo de San Jose'

c Exemo senior:

Habiendo dejado rendido el pueblo del Coya, segun tengo mani-
festado A V. E. en mi anterior oficio, en el que le insinu6 el nd-
mero de prisioneros que remiti bien custodiados A la Capilla Nueva
& disposicion del segundo general interino don Jos6 Artigas, pas6
con toda mi gente directamente A San Jose con el fin de reducirlo
y sujetarlo A las 6rdenes de nuestro sabio y superior gobierno:
Ilegu6 A dicho pueblo de San Jos6 el 24 del present, y puesto al
frente de 61 determine, segun las acostumbradas formalidades, man-
dar el adjunto parlamento, habiendo sido su conductor mi ayudante
de 6rdenes don Tomis Torres, quien hizo esta diligencia con el
mayor empefio, valor y entereza, y habi6ndoseme contestado del
modo que V. E. verA por el adjunto, quise positivamente en aquel
acto atacarlos, pero me contuvo el motive de reconocer que pronto
nos iba A anochecer, y que estaba seguramente expuesto A que se
frustrasen mis proyectos; por fin, viendo la tonacidad de esta gente,
dimanada del corto refuerzo que el 24 les habia llegado de Mon-
tevideo, cuyo nidmero era do 37 hombres, dispuse el 24 atacarlos
por los cuatro costados; el fuego fuW muy activo, pues se empez6






LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC.


a las ocho de Ia maiiana y ces6 A las doce, habiendo sido tan se-
guido, que no hubo en estas cuatro horas intermedio de tres mi-
nutos: de nuestra parte no hubo ningun muerto, s6lo si nueve
heridos y de ellos uno de much peligro; de los contraries hubo
tres muertos y diez heridos, uno tambien de grave peligro: por
filtimo, viendo los contrarios que no podian de ningun modo ven-
cernos, y que mand6 tocar a ataque, on el acto que ibamos avan-
zando, intentaron ellos, 6 hicieron seriial de parlamento; no hice
caso de 61 y seguimos avanzando, sin cesar en este instant el
fuego de una y otra parte; avanzaron, senior, los nuestros, con tal
valor y 6rden, que, en m6nos de ocho minutes, me apoder6 de los
principles puntos que ellos ocupaban; ganamos primeramentoe las
azoteas, y en seguida la artillerfa, todo casi 4 un mismo tiempo:
6sta constaba de un canion de A 24, el que tenfan colocado en una
boca-calle de la plaza, y hicia el norte; y al sud tenian otro de A
4, que era lo que nos ncomodaba bastantemente, pues si no hubiera
sido esta fuerza tan superior que tenian, mas pronto los hubi6ramos
derrotado, sin mas armas de nuestra parte que los fusiles, pues
eran las finicas que tenfamos hasta ahora que nos habilitamos.
Despues de derrotados los contraries y rendidos por fuerza del
valor de mis oficiales y soldados, pas6 luego al reconocimiento del
pueblo: encontr6 la mayor part do las boca-calles zanjeadas, y en
otras trincheras de carretas que habian puesto para auxilio de su
fortaleza; on la iglesia tenian ellos su cuartel y sin respetar el lu-
gar tan sagrado que es 6ste, observe que hasta carne tenfan col-
gada en ella y ni ain esto dejo do hacer present A V. E. para
que yea hasta el extreme que llega la irreligiosidad de estos pica-
ros rebeldes.
Los seiiores oficiales que hasta el filtimo me acompaniaron, y
manifestaron su gran valor y patriotism, fueron el senior capi-
tan don Manuel Artigas, quien vino por comision de don Jos6 Ar-
tigas de comandante de una division; le toc6 A este comandante
una bala en un pi6, y aunque no esti de peligro, so halla bastante
malo. Don Ignacio Barros, capitan de milicias; el ayudante don
Ramon Perez, alf6rez del cuerpo do blandengues, don Francisco
Reguello, tenientoe de milicias, don Baltasar Bargas, capitan de mili-
cias, don Bartolom6 Quinteros, capitan de milicias, don Pedro Pablo
Romano, alf6rez de blandengues, don Francisco Bicudo, capitan do
blandengues, don Blas Ulloa teniente, don Manuel Herrada alf6rez
abanderado, alf6rez don Manuel Basabilbaso, capitan don Jos6 Mar-





10 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

tinez de Olivera, don Juan Andr6s Rodriguez alf6rez, don Juan
Ximenez teniente, don TomAs Ponce de Leon, alf6rez don Dioni-
sio Camacho, capitan don Diego Masauti, teniente don Joaquin
Fuentes, alf6rez don Antonio Bov6, capitan don TomAs Mendez,
teniente don Salvador Mendez, alferez don Lorenzo Franco, capi-
tan don Basilio Cabral, alf6rez don Ignacio Nafiez, capitan don
Jos6 Gil Fernandez, teniente don Jos6 Leonardo Fernandez, alf6-
rez don Jos6 Anastasio Irunio, capitan don Pedro Fuentes, teniente
don Jos6 Agustin Vera, alf6rez don Melchor Rodriguez, capital
don Jos6 Acosta, teniente don Manuel Camino, alf6rez don Fran-
cisco Padron, capitan don Teodoro Lezeano, teniente don Juan Sal-
gado, alf6rez don Paulino Cabrera, ayudante mayor don Jos6 An-
tonio Ferreira, segundo don Juan Jos6 Ferreira, incluso nuestro
capellan don Manuel Antonio Fernandez y nuestro cirujano don
Gaspar Gonzalez, que nos siguieron y asistieron con la mayor
eficacia.
Por la adjunta lista verA V. E. el ndimero de armas, soldados,
prisioneros y press que he remitido bien custodiados A la Capi-
lla Nueva A disposition del senior general en jefe don Manuel Bel-
grano, para que se les d6 el destino que corresponda; todo lo que
hago present A V. E. para que hecho cargo do lo obrado se sirva
ordenarme lo que consider Atil y convenga al servicio de la pa-
tria y felicidad de nuestra empresa.
Dios guard A V. E. muchos aiios. Pueblo do San Jose y
Abril 25 de 1811. Exemo. sefior.- Venancio Benavides. Excma.
Junta superior del Gobierno de Buenos Aires.


Contesto al oficio de used en que me anuncia no haber Ilegado
mi contestacion A los oficios primeros que usted me remiti6 : 6stos
no habran llegado A sus manos por falta de chasquero, pues fue-
ron despachados y remitidos A su disposition.
Es certo, qued6 con el Exemo. senior don Manuel Belgrano de
ponerle sitio A la Colonia; pero esperando las municiones que el
mismo senior me remiti6 con don Pedro Cortina, las cuales se las
tom6 el teniente coronel don Jos6 Artigas, llegando s6lo A este cam-
pamento -seis cajones de municiones de cation, no lo he verificado,
pero tengo cinco compaiifas A las inmediaciones de la dicha Colo-
nia, las que afligen aquel pueblo y con este motive pueden pasar-
se muchos individuos.






LA INSURRECTION EMANCIPADORA, ETC.


Por various pasados A mi, s6 que el ganado que pretendian
tener en la isla de San Gabriel se les ha muerto todo ahogado y
que en el dia no tienen nada, y para que no puedan Ilevar mas
tengo much gente situada como ya digo, y yo lo estar6 luego
que tenga municiones, las que espero que usted me remita a la
mayor brevedad possible.
Dios guard A used muchos aios. Campamento del Coya y
Mayo 11 de 1811. Venancio Benavides. Seiior general don
Jos4 Rondeau.>


haber recibido usted el estadb de la fuerza de mi division, arma-
mento y plana mayor, como tambien los 140 caballos que remiti:
en la occasion dirijo a used 321 caballos, quo hoy, dia de la fecha,
me han traido las partidas situadas en la Colonia, que tambien han
aprehendido 27 individuos vecinos de sus inmediaciones que los
obligaban ,A tomar las armas : y ultimamente se me han pasado 6
hombres hoy mismo, los cuatro con sus armas: dichas partidas en
el advance recogieron 300 cabezas de ganado que les largaron y
tenian en el matadero para su abasto; todo lo que comunico a
usted para su conocimiento.
Dios guard a used muchos afios. Campamento del Coya y
Mayo 11 de 1811. -Venancio Benavides. Seilor general don
Jos6 Rondeau. D


eSefior comandante:

Tengo formado y ocupo hoy segunda vez este pueblo de San
Jos6 por el rigor de las armas en varias ocasiones. El enemigo
tenia en 61 dos piezas de artilleria, un cafion de a 18 montado en
una especie de zorra y otro de a 4 en su respective curejia, sus
fosos y trincheras y los soldados repartidos en las azoteas del pue-
blo. Atropellamos, sin embargo, al salir el sol por el lado que mira
el arroyo de San Jos6, y destruida toda resistencia por un riguro-
so combat, entraron triunfantes las armas de la patria, sin mis
desgracia de consideration que haber sido herido gravemente en un
pie el capitan de Am6rica don Manuel Artigas.
Luego que lo habiamos tomado, lleg6 un refuerzo considerable






12 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

de Montevideo al mando de dos tenientes coroneles, el edecan do
don Javier Elio, y el Preboste, que form un cuadro A pi6 con un
cation en medio hasta que tom6 la villa, desalojada de antemano
por nosotros que salimos fuera, para sitiarlos luego que entrasen,
y llegase A auxiliarnos don Venancio Benavides.
Asi sucedi6, y con su arribo, nuestra division, los blandengues y
las tropas voluntarias, atropellaron como leones A recuperar ]a pbr-
dida, y ganar como lo h;cieron esta segunda batalla que nos ha
dejado quieta la posesion de dicho pueblo y puede used preguntar
A esos mismos jefes que van prisioneros la disposicion, la energia
y el valor conque los atacamos.
No debo dejar de recomendar A los que se distinguieron en estas
acciones y lo fueron el porta-estandarte don Juan Gregorio G6ngo-
ra, don Miguel Serrano, don Jos6 Perez, don Marcelino Galvan y don
Isidoro Almiron, vecino de 6sta, pues A pesar de que fu6 herido en
el ombligo, luego que se le contuvo la herida con un paiiuelo, atro-
pell6 con mAs valor; sin que esto perjudique el conocido mbrito
de los demAs sargentos, cabos y soldados que mand6, porque de
ninguno tengo queja y se han portado todos con valor.
Concluido todo, ha tenido A bien el comandante don Venancio
Benavides, me hiciese cargo de los prisioneros de guerra, y asegu-
rados en la Iglesia de este pueblo me hallo de guardia de ellos con
la partida de mi mando.
Dios guard A V. E. muchos aiios. Pueblo de San Jos6, 26 do
Abril de 1811.- Bartolome Quintero. Seiior comandante don
Jos6 Artigas Es c6pia Belgrano.


Oficio del general Rondeau comunicando haberse recibido del
mando del ejdrcito patriota que estaba antes d ordenes del
general Belgrano y dando cuenta del entusiasmo conque
los ciudadanos orientales combatian d los espanoles al apo-
derarse de los pueblos del Coya y San Jose.

< Excmo. senior:

Encargado ya del mando de este ejercito, dado A reconocer por
segundo jefe al teniente coronel don Martin Galain, y por coman-
dante principal de la milicia patri6tica al de la misma clase don
Jos6 Artigas, todo conforme al acta y decreto que V. E. se sirve






LA INSURRECTION EMANCIPADORA,. ETC. 13

dirigirme con oficio de 23 del pasado: es mi primera atencion
tratar de la reunion, arreglo y organization de 61, de que impondr6
A V. E. en adelante, pues ahora el corto tiempo de tres dias, que
hace que me recibi del mando, no permit mis, porque ain hay
tropas A retaguardia que vienen marchando y otras que ya operan
muy avanzadas y se bace indispensable esperar la incorporacion de
aqu6llas, y noticias que he pedido de 6stas.
Penetrado del mas vivo reconocimiento conque esa capital, sus
jefes militares y V. E. me distinguen, ofrezco esforzar mis escasos
conocimientos, actividad y celo, A fin de lograr las ventajas incal-
culables, lo que no tengo por dificultoso, en favor de nuestra cau-
sa, principalmente cuando han sido tan felices los primeros sucesos
de nuestras armas en los pueblos del Coya y San Jos6, pues aun-
que no estoy bien impuesto en el pormenor de estas acciones,
como que los parties fueron dados al senior vocal don Manuel Bel-
grano, quien los habra elevado a V. E., he recibido ayer los pri-
sioneros del segundo puesto y librado las correspondientes 6rdenes
para que continden A e.a capital. Estos hechos, que seguramente
han alentado A nuestros hermanos y consternado de necesidad A
los enemigos de la sagrada causa y sus caudillos, como tambien la
reunion de gentes que cada vez se aumenta mis en favor de ella,
ofrece el resultado favorable A que aspiramos, luego que haga sus
marchas este respetable ej6rcito.
Dios guard A V. E. muchos afios. Cuartel General de Mer-
cedes, 5 de Mayo de 1811. Exemo. seior.- Jose Rondeau.-
Exema. Junta Provisional Gubernativa de estas provincias. >



PROCLAMA DEL GENERAL DEL EJARCITO

Soldados de la Patria! Nuestros hermanos y compaiieros de ar-
mas acaban de triunfar de los enemigos en el campo de batalla. Cua-
trocientos y mAs prisioneros con su general en jefe rendidos A
discrecion, despues de un largo y obstinado combat, os darAn el
testimonio de esa irrefragable verdad: caiiones, parque de artille-
ria, municiones y demas, son despojos de su bizarria, esforzado
valor 6 intrepidez. Estos tan dignos compatriotas nos llaman para
que unidos gocemos con ellos de las dulzuras de sus triunfos y
nos dispongamos A aleanzar otros mayores. SI, valerosos america-
nos: mafiana emprenderemos nuestra march, animados con esta




14 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

lisonjera idea: sobre los muros de Montevideo estin los laureles
que han de coronar nuestras frentes. 1 A merecerlos, soldados >

Cuartel General de Mercedes, 22 de Mayo de 1811.

Rondeau. >



El general don Jose .Rondeau remite los prisioneros tomados
en la action de San Jose con la list de ellos que subsigue.

< Exemo. senior:

Adjunta paso a manos de V. E. la lista de los prisioneros hechos
por nuestras armas en la action de San Jos6, de cuyos detalles su-
pongo a V. E. instruido por mi antecesor el senior vocal don Ma-
nuel Belgrano, que se hallaba alin con el mando cuando los esforzados
comandantes que tuvieron la satisfaction de envolver y aterrar A los
enemigos, remitieron sus parties: las notas manifiestan la calidad de-
empleos.
Aunque se dice que don Diego Herrera venia nombrado preboste,
no le he puesto esta nota por no tener datos seguros que lo con-
firmen, bien que es un indicio de ello el capellan que trafan en
tan cortas fuerzas como eran las de 150 hombres: el senior Bel-
grano, mejor impuesto que yo, expondra lo que hubieso en la ma-
teria.
Todos los sujetos que comprende la lista van a cargo del te-
niente de milicia patri6tica de la villa de Belen don Francisco Re.
druello, ano de los oficiales que mas se han distinguido en la citada
action, quien deberi entregarlos en ]a ciudad de Santa-F6 a su te-
niente gobernador, y dicho jefe los remitirA a esa capital con una
escolta.
Dios guard A V. E. muchos afios. Cuartel General de Merce-
des, 5 de Mayo de 1811.-Exemo. sefior.-Jose Rondeau. Excma.
Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Rio de la
Plata.


Siguiendo adelante en nuestras trascripeiones, reproducimos a
continuation los dos interesantes documents siguientes, relatives A







LA INSURRECCTON EMANCIPADORA, ETC.


las operaciones emprendidas por el comandante don Manuel Arti-
gas, hermano del general, a las que hemos hecho referencia antes,
ocupando y rindiendo los pueblos de Maldonado y San Carlos con
las fuerzas de milicias que el general Artigas habia puesto a sus
6rdenes para operar al Este de la Provincia; y dando al mismo
tiempo importantes noticias sobre nuevas adhesiones en various pun-
tos de la campafia oriental:

e Exemo. senior:

Con fecha 2 del corriente avisa el teniente coronel de ej6rcito,
comandante general de la caballeria patri6tica, que su hermano don
Manuel Artigas con 500 hombres que ha reunido y tiene a sus 6r-
denes ha tornado la ciudad de Maldonado y pueblo de Minas: hecho
que acabari de consternar A los enemigos, pues era la finica parte
de campafia que adu no habia hecho movimiento en favor de la just
causa.
El Cerro-Largo con todo el vecindario de su jurisdiction se halla
igualmente decidido por nuestra causa, como ver6 V. E. por el
oficio de su comandante don Joaquin de Paz, que incluyo en c6pia.
Oltimamente no pasa un dia en que no se me d6 parte de haber
alguna nueva reunion de patriots en algun punto de la campafia.
Entre las noticias posteriores es muy recomendable y digna de la
atencion de V. E. la de que don Vicente Baez, juez comisionado
del partido de la Isla Sola entire Polancos y Rio Negro con 150
hombres que ha reunido, caminaba hicia el Yi en persecution de
unos ladrones mandados por un tal Mena, hombre perverse, que
por tal se hallaba en el presidio de Montevideo y quien el virey
Elio di6 libertad con la condition que habia de salir de partida a
estos campos, sin duda con el fin de que molestase a los vecinos
honrados, que con tanta energia sostienen los sagrados derechos de
nuestra patria y libertad: espero que Baez me presentarA al citado
Mena, si no ha volado ya A refugiarse en el recinto de aquella plaza:
todo lo que comunico a V. E. para su conocimiento y 6 fin de que
nuestros hermanos en esta banda no carezean de tan plausible
noticia.
Dios guard a V. E. muchos arios Cuartel General de Mercedes,
5 de Mayo de 1811. Exemo. senior. Josd Rondeau A la
Excma. Junta Provisional Gubernativa de estas Provincias. >





ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


EXTRAORDINARIO

Vibrnes 24 de Mayo de 1811.

Nimero 49.

Contin?'an las noticias del estado y operaciones de nuestro ejdr-
cito y patriots en la Banda Oriental en los dos parties si-
guientes conque instruye de ello el general don Josej Rondeau.

< Excmo. senior :

1. Copio A la letra el parte dado desde la ciudad de San Fer-
nando de Maldonado por don Manuel Francisco Artigas A mi ante-
cesor el Exemo. senior don Manuel Belgrano, que acabo de recibir y
es como sigue:
< Tengo el honor de participar A V. E. que penetrado de los
sentimientos que inspira el amor A la patria, sali el dia 23 del pa-
sado del arroyo de Casupa con direction A la villa de las Minas,
cuyo pueblo tomamos despues de haber parlamentado el dia 24 del
mismo..
Luego que recogimos aqui algunas armas y juramentados sus
vecinos, seguimos nuestra march A la villa de San CArlos, en cuyas
inmediaciones encontramos al capitan don Juan Correa con algunos
patriots vecinos, con los que y sin la menor resistencia, fuimos
dueiios de ella el dia 28. Al dia siguiente mand6 de parlamento A
don Pedro Perez A la ciudad de Maldonado, la que so rindi6 bajo
las condiciones que hoy, por la estrechez del tiempo, no puedo
acompailar A V. E., como ni el pormenor de mis operaciones y
particulares servicios de mis compaileros de armas. En este mismo
dia sale una fuerza armada A ocupar la fortaleza de Santa Teresa,
sobre cuyo punto espero tener la misma suerte que en los demas
que quedan bajo mis 6rdenes.
El senor Viana no puede seguir en el mando de esta plaza por
las achacosas circunstancias de su salud y por lo mismo s6lo queda
en calidad de interino el patriota don Juan Correa hasta la supe-
rior disposition de V. E. El pueblo de San CArlos queda sin
official comandante por haber sacado de este destiny al expresado
Correa, A quien, por su patriotism, habia puesto A la cabeza de
dicho pueblo en lo military.





LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC. 17

Tengo bajo mis 6rdenes cerca de 300 hombres armados, aunque
con much escasez municionados; pero dentro de poco debo contar
con mas gente per las muchas armas que se recogen y por los
auxilios que espero de V. E.
El entusiasmo crece y la voz de la just causa que defendemos
ha penetrado los corazones de toda la campafia; todos desean
unirse, y formaremos en breve un escuadron respectable.
A la mayor brevedad salgo con el grueso de mis fuerzas A in-
corporarme con una partida que tengo en Solis, y unidos volare-
mos hasta el Pando y a aquellos destines que miremos interesantes,
con el objeto de estrechar a Montevideo cortindole los viveres y
los auxilios que puedan por casualidad librarse de la vigilancia de
algunas otras partidas pequefas.
HallAndome sin un titulo legitimo que acredite la realidad de mi
comision, es indispensable so me habilite de 61 para que me carac-
terice en toda la dignidad y energia que deben tener las capitula-
ciones y demAs providencias que he dado desde mi entrada al pue-
blo de Minas.
Repito A V. E. que oportunamente le insinuar6 con individuali-
dad los sucesos acaecidos desde mi salida, y har6 present los dis-
tinguidos servicios de los que me acompaiian. Dios guard A
V. E. muchos anjos. Cuartel general do San Fernando de Mal.
donado, Mayo 5 de 1811. -Manuel Artigas. >
En su consecuencia he dispuesto anxiliarle con municiones sufi-
cientes: que se prove la comandancia de San Carlos en sujeto
capaz; y le expido al citado don Manuel Artigas el despacho pro-
visional de Teniente Coronel de la milicia patri6tica, nombrandole
comandante de todas las que reuna, en la inteligencia que debe
operar bajo la direction de su hermano don Jos6, A quien V. E.
ha nombrado jefe general de ella.
Dios guard A V E. muchos alos. Cuartel general de Merce-
des, 1.0 de 1811. Exemo. Seior.-Jose 6Rondeau. -Exema. Junta
Gubernativa de las provincias del Rio de la Plata. >


Muy poco despues, el mismo comandante Benavides, despues de
estrechar el sitio de la important ciudad de la Colonia, se apode-
raba de ella al ser abandonada horas antes por el general Vigodet
al frente de una fuerte guarnicion embarcada .en veinte y seis bu-
ques de transport, demostrando asi A los espafioles asilados en
2 TOMO X






18 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Montevideo, quo 6ste era el Anico y iltimo refugio que les queda-
ba en toda la provincia, en la que pocos dias antes dominaban
como duefios absolutos; en donde sus Partidas Tranquilizado-
ras perseguian y ahorcaban A los vecinos pacificos por el solo he-
cho de poseer y ocultar algunas armas de fuego; y A cuyos deso-
lados ranchos llegaban estas partidas A prender A las desvalidas
esposas 6 hermanas de los milicianos de campaila, tratandolas de
acuerdo con los Edictos publicados A su respect, y, segun las in-
truciones del caballeresco Vigodet, como a reos de alta traicion,
conduci6ndolas A los calabozos de Montevideo en castigo del pa-
triotismo de sus deudos!
H6 aqui dicho part official:

Ju6ves 6 de Junio de 1811.

K Exemo. senior:

Habiendo salido del Coya el dia 15 del corriente con direction
al Real de San CArlos, no pude llegar A este punto hasta el 18 del
mismo A causa de no hab6rmelo permitido el mal tiempo, que su-
cesivamente nos precis6 A algunas demoras en la Barra del Sauce,
y arroyo nombrado el Riachuelo.
Inmediatamente quo llegu6 el referido dia 18, y colocada mi di-
vision al frente mismo de la Colonia, pas6 al pueblo y sus magis-
trados la intimacion quo acompaiio A V. E., en c6pia, junto con
otra de la que me contest el gobernador Vigodet, que se hallaba
allf.
El arrogant tenor conque se explica, unido A la inurbanidad y
desprecio conque concluye, sin la menor atencion, negAndome adn
en el sobrescrito las distinciones debidas a mi caracter, redobl6
la just indignacion de estas tropas, que ansiaban el moment de
hacerle conocer A este jefe sus obligaciones y refrenar por la fuer-
za el orgullo que manifestaba.
Pero la multitud de barcos que tenfan y las baterfas colocadas
en los principles puntos impidieron desde luego un pronto ataque
en que me hubiese costado much gente la victoria, cuando podia
conseguirla y posesionarme del pueblo sin esta p6rdida.
Con esta consideration les estrech6 el sitio cuanto pude, y corta-
da toda internacion por tierra de viveres y abastos, los molestaba
al mismo tiempo con continues guerrillas por la noche, interin dis-







LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC. 19

ponfa aprovechar una sorpresa, para posesionarme del pueblo y
de todos ellos, sin que pudiesen obrar mucho contra nosotros los
fuegos de los barcos y sus baterias.
Pero aburridos A los nueve dias, y recelando ya de un dia al
otro un asalto, en que no podrian escapar de nuestras tropas,
determine Vigodet embarcarse con toda la fuerza y europeos adic-
tos que alli tenia y sus families, para lo que he sabido despues que
habia puesto cartels el dia antes previniendo al vecindario que se
dispusieran todos para embarcarse con sus muebles y efectos, en
los 26 buques de transport que se hallaban prontos al efecto,
como lo verificaron el 26 de 6ste, dejando el pueblo bastante arrui-
nado.
Inmediatamente pas6 6 ocuparlo, y en el reconocimiento que hice
hall en las murallas 4 cafiones: dos de A 18 reforzados y dos de
a 12 todos clavados y atacados con bala: cuyas cureflas estaban
tambien enteramente destruidas 6 indtiles.
Aunque con bastante trabajo tengo ya 2 de estos cafiones des-
clavados y en disposition de montarlos luego que se habilite una
cureia que he mandado hacer y otra que estoy componiendo.
No he encontrado armas algunas y se estA tomandd razon de
las casas y muebles de los europeos pr6fugos, la que luego que se
concluya remitird A V. E. un tanto de todo lo obrado.
Me hallo, pues, ya en este pueblo, y en 61 me mantendr6 hasta
tanto V. E. determine lo que juzgue convenient a la just causa
que defendemos y al 6xito feliz de nuestra empresa.
Dios guard A V. E. muchos afios. Colonia del Sacramento 20
de Mayo de 1811. Exemo Sefior. -- Venancio Benavides. -
Excma. Junta Provisional del Gobierno del Buenos Aires. s


( Continuard).











Italia y el Derecho Pablico en la Edad Media

(TRADUCIDO DEL ITALIANO PARA LOS "ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY")

POR EL SEROR DON PABLO ANTONINI Y DIEZ


La historic de la civilization desde la Edad Media en adelante,
en todas las regions de Europa, pero mAs que en otra parte en
Italia, se diferencia de la antigua por la naturaleza varia y com-
pleja de los elements que se disputaron en ella el dominio de la
sociedad.
La historic de Roma antigua es un conjunto admirablemente
conformado A una grande unidad y continuidad de explicacion
espontinea de los g6rmenes primitives de la constitution privada
y pdblica en sus uiltimas formas.
Las sucesivas transformaciones del Derecho en relacion con la sobe-
rania y con el Estado, asi como con la sociedad dom6stica, son
otros tantos ensanchamientos de la asociacion civil, de lo particu-
lar A lo universal, del privilegio patricio A la communion civica, de
las relaciones del antiguo gentilismo A las de la naturaleza en las
instituciones de la familiar. Aun cuando por los funestos efectos del
desequilibrio econ6mico y de las conquistas exteriores, la Repdblica
cede al Imperio, la base de la soberania permanece nominalmente
la misma; el principio de la delegation popular es reconocido, con
ficcion legal, por los mismos emperadores, como fuerte de su auto-
ridad; y la jurisprudencia civil continda, A pesar de la extinguida
libertad, desarrollando, de los precedentes de la equidad pretoria,
las reglas de aquella igualdad de justicia en las relaciones del
Derecho privado, que la conciencia juridica de Roma antigua, coad-
yuvada mas tarde por la filosofia de los est6icos, trasmiti6 A la
admiration de la posteridad.
En la Edad Media el drama de la Historia se complica, se
diversifica en una multitud de aspects various. Rota la unidad
romana, los organismos particulars en ella contenidos, municipios,
colonies, colegios de artes, federaciones agricolas de leti, abando-






ITALIA Y EL DERECHO PJBLICO EN LA EDAD MEDIA 21

nados A si mismos entire el impetu de la barbarie, concentran la
sensation y la obra de la vida social en los confines de sus cir-
cunscripciones locales. Establecida la conquista longobarda, las ins-
tituciones de los invasores se contraponen en Italia A las institu-
ciones do los vencidos. A la Comuna romana se entremeten las fare
germAnicas; las C6rtes r6gias y ducales sefiorean las ciudades; las
centuries armadas de los conquistadores so estacionan en los pagi
y en los fori de los latinos ; las costumbres bArbaras destierran
las antiguas eyes, las cuales so vuelven material de jurisdiction
voluntaria en las transacciones privadas de los naturales entire sf.
Los enfit6utas y colonos de los iltimos siglos del imperio, los cole-
gios de los artifices y de los comerciantes, se tornan tributaries de
los nuevos seniores; la nobleza decurional es aplastada por la no-
bleza de la espada.
MAs tarde el feudalismo cogerA centre sus garras, con cierto
6rden de miituas obligaciones, las diversas, esparcidas y errantes
fuerzas del consorcio social; y serA un progress para los tiempos.
La Iglesia y el Imperio entenderan alternativamente de poner 6rden
en el cios, de reducir aquellas fuerzas bajo el sindicato de una
autoridad comun, de un regimen comun.
Pero ni el regimen feudal, ni la Iglesia, ni el Imperio salen ai-
rosos en la prueba. El antagonismo de los elements heterog6neos,
discordes, individualizados, de la sociedad de la Edad Media, sub-
siste establemente y se comunica A los Poderes quo habfan asumido
la mission de organizarlos y gobernarlos. La Iglesia, merced A la in-
vestidura de las tierras imperiales en las manos de sus ministros,
obispos, abades, etc., es invadida por el feudalismo, por la simo-
nia, por las costumbres corrompidas del tiempo, y se divide en su
seno. De frente A los seiiores eclesidsticos enfeudados por sus tem-
poralidades, y al Imperio, so levanta el partido de la reform moral
y de la libertad de las elecciones espirituales, apoyado por los mon-
jes y por el pueblo.
Sale del seno de las multitudes el grito contra los prelados simo-
niacos y concubinarios y lo recoge Hildebrando; quien, asumida la
tiara, dedic6 su alto ingenio y su f6rrea voluntad A la actuacion
del ideal cristiano do su 6poca, esto es, la supremacia del poder
spiritual sobre el temporal, mediante la emancipacion de la Iglesia
de los vinculos del vasallaje feudal y la purificacion de costumbres
en el sacerdocio,-int6rprete de la Ley Moral y juez de las diferen-
cias entire principles y principles, entire gente y gente, entire soberanos





ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


y sfbditos, el Pontifice Romano. El grande feudalismo eclesiAstico
pesaba sobre las ciudades y condados, sobre las plebes urbanas,
sobre los vasallos menores y sobre los siervos de la gleba con sus
exacciones, con sus vicios, con sus corrupciones. Por lo cual el de-
saffo de Gregorio VII contra Enrique IV y los grandes vasallos
eclesiAsticos, en nombre de la libertad de la Iglesia, fu6 A la vez
desaffo del pueblo contra sus opresores y desafio national contra
]a fuerza extranjera en la cual se apoyaban. Del choque de los dos
poderes brotaron luego las primeras chispas de las franquicias de
las Comunas italianas. Vemos, en efecto, desde aquel tiempo- segun-
da mitad del siglo und6cimo-formarse en Milan y en 6tras parties
las ligas de artifices y de vasallos inferiores que vinieron despues
incorporandose A las ciudadanfas de las nuevas Comunas.
Pero esas franquicias no eran sino el hecho creado por las al-
ternativas de la guerra entire la Iglesia y el Imperio y no tenfan A
los ojos de aquellos mismos que las usufructuaban, sancion de de-
recho por razon propia. La idea de un derecho natural de la uni-
versalidad de los asociados al ejercicio independiente de ciertas
libertades fundamentals y A las prerrogativas de la soberania en
las elecciones y en la sindicacion de los poderes pdblicos, no estaba
on la conciencia de las Comunas de la Edad Media. Ella debia
resurgir mis tarde en la esfera del pensamiento con Marsilio de
Padua y con otros, como teoria deducida de las tradiciones de la
razon political de los Griegos y de los Romanos y brotar prActica-
mente en la esfera de las instituciones, de las costumbres germAni-
cas, en aquellas comarcas de Europa que se sustrajeron en tiempo
A la jurisdiction papal 6 imperial, como la Suiza y la Inglaterra.
Mas en el Ambito de tal jurisdiction, las dos supremas facultades
del mundo cristiano aparecian A la inteligencia de los pueblos do-
blados bajo el yugo de una larga tutela, como fuente de la Sobe-
ranfa, de la Justicia y del Derecho.
De esa fuente emanaba, como privilegio' concedido de seiior A
sdbditos, la libertas de las nuevas Comunas. Habian conquistado
ciertas inmunidades contra sus amos inmediatos, vasallos del Papa
6 del Emperador; y el Papa y el Emperador confirmaban con es-
pecial ordenanza en sus manos, las inmunidades adquiridas, salvo
el homenaje A la alta soberanfa del otorgante y A los servicios
inherentes A su condition de ciudades del Imperio 6 de la Iglesia.
La Comuna de la Edad Media gozaba, pues, de una semi-libertad
que ]a ponfa de frente al Poder soberano, por el cual le era con-






ITALIA Y EL DERECHO PtBLIOO EN LA EDAD MEDIA


cedida en la misma relacion de dependencia feudal en que estaban
para con 61 sus propios vasallos. Y era tan arraigada en las cos-
tumbres esta forma de jurisdiction venida de arriba, que las mis-
mas ciudades libres, extendi6ndose en los campos y agregando A sus
dominios ciudades menores y castillos por la fuerza de las armas
6 per compra 6 decision espontAnea, la adoptaban en sus relacio-
nes de gobierno con ellos, enviando alli apoderados y jueces de su,
election 6 imponi6ndoles homenajes, tributes y servicios analogos A
los del vasallaje feudal, lo cual no fu6 la dltima causa de la pro-
longacion de las discordias y de las guerras intestines que devas-
taron gran part de Italia y sefialadamente la Toscana, ,la Emilia
y la Romatia, adn despues del gran litigio entire Giielfos y Gibeli-
nos. Pero es de notar que el ensanchamiento de las Comunas en
daio de la nobleza rural produjo un considerable mejoramiento en
el estado civil de los labradores, cambiAndolos, de esclavos adictos
A ]a gleba, en libres arrendatarios, colonos 6 medianeros, de lo cual
existen valiosos documents on las memories de Ia Edad Media. Las
cartas de afrancacion de los agricultores, expedidas por las Comunas
A media que 6stas iban extendiendo su jurisdiction sobre las re-
giones antes sujetas A los sefiores feudales, constituyen uno de los
mis nobles titulos de la resurgente civilization itAlica A las cele-
braciones de la Historia. Por ellas la tradition civil del pueblo de
los vencidos reivindicaba, en la base do la sociedad, los derechos de
la personalidad humana contra los restos de la conquista de los bAr-
baros, y preparaba en la igualdad de la Comuna los elements de
Ia Nacion future.
Pero, como he dicho, este desenvolvimiento de heeho de las fran-
quicias populares en la esfera de las precarias autonomias de las
Comunas, dependia de un Derecho que, con arreglo A las ideas del
tiempo, no residia en ellas, sino que estaba arriba de ellas, esto es,
en las regions del Papado y del Imperio. La importancia social
de las ciudades, mayor en Italia que en otras parties, y los incre-
mentos de riqueza, de fuerza y de inteligencia alcanzados por ella,
merced A la expansion de su laboriosidad industrial y commercial, las
eximieron por mas de tres siglos de la ingerencia direct de los dos
Poderes, decafdos, en aquel perfodo do autoridad y fuerza. Mas
debia venir un tiempo en ol cual los titulos de un derecho hist6rico,
que parecia reducido A un simple nombre, habrian recuperado ac-
tualidad y valor, doblando las armas espirituales y las temporales
reunidas para suprimir todas las libertades surgidas en aquellos






24 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

siglos de la vida civil de los Municipios italicos, 6 iniciando con
la alianza firmada en Bolofia entire Clemente VII y CArlos V, una
reaction political y religiosa que debia abrazar toda la Europa ca-
t6lica.
Quiso ]a suerte del progress human que el connubio de los dos
poderes se efectuase cuando las energies y los frutos de la civili-
zacion habian por fin llegado A tal grado de madurez y de extension,
que no podian ser completamente deshechos; cuando las principles
naciones de Europa se habian ya constituido en Estados indepen-
dientes, y cuando la Protesta religious estaba por sustraer la mitad
de la Alemania, de la Suiza, la Gran Bretafia y Flandes A la juris-
diccion spiritual de la Curia Romana, que si el Imperio y el Pa-
pado hubiesen hecho causa comun desde los primeros tiempos con
la cristiandad de Occidente, y si el principio teocrAtico hubiese con-
seguido asimilarse el principio imperial 6 6ste A aqu6l, mientras la
mente y las fuerzas de los pueblos estaban en la infancia, es de
presumir que los progress de la civilization europea habrian sido
detenidos por largo tiempo bajo la forma de una universal pasivi-
dad bizantina.
La lucha entire los poderes desat6 A las latentes energias de la
Europa occidental y abri6 el paso A los destinos de la future civi-
lizacion de las gentes.
Esa lucha estaba en la naturaleza de las cosas.
En Oriente, la Iglesia cristiana, entregada A la especulacion meta-
fisica y a la sofistica teologia, mAs que A la action, fu6 adoptada
por Constantino como Iglesia del Estado. El concept antiguo de
la supremacia del poder politico sobre el poder sacerdotal, prevale-
ci6 sobre el concept cristiano de la superioridad de las cosas espi-
rituales sobre las temporales, y la Iglesia Griega se volvi6 instru-
mento de la autocracia imperial.
En Occidente, cuando el centro del Imperio fu6 trasladado de
Roma A Bizancio, y mas auin, despues de la caida del Imperio mismo,
asumi6 una autonomia moral, que los Patriarcas de Constantinopla
y de Alejandria no conocieron jamis. Los Concilios de la cristian-
dad occidental dictaban sus decretos en virtud de una autoridad
que no dependia de los poderes de esta tierra, extendiendo con
frecuencia sus disposiciones legislativas tambien A las cosas civiles,
como lo atestiguan muchas sentencias de los Canones, inspiradas en
las reglas de la antigua sabiduria y equidad romana.
Roma, por la ausencia de los Emperadores abandonada casi A si






ITALIA Y EL DERECHO PUBLIC EN LA EDAD MEDIA


misma, pudo conservar, a pesar de la decadencia del espiritu pdblico
y de las costumbres, los vestigios de las antiguas formas de la cosa
pdblica y una tal sombra de soberania en su mismo nombre, que
se v6 resucitar, caido el Imperio, de Repliblica Romanorum. La
tradition del jus sufragi, correspondiente al pueblo, y de la auto-
ritas, perteneciente al Senado on la election y en el reconocimiento
del Magistrado imperial, no pereci6 por transcurso de tiempos y de
alternatives, y pareci6 de trecho en trecho reanimar en los mis ilus-
tres, entire los Altimos Romanos, la conciencia de la antigua dignidad.
La actitud del Senado, que provoc6 el despecho de Diocleciano du-
rante su visit a Roma, en medio a la pompa del Ultimo triunfo
imperial, no era actitud de Animos services; y mis tarde los nombres
de Limaco y de Boecio sefialaban, en medio de la rutina del Impe-
rio, una virtud de entendimiento y de elevados sentimientos que
recuerda la de sus antepasados. Y tal vez, con mas esmerados
studios sobre la fAcil renuncia de la ciudad soberana al privilegio
de custodiar dentro de sus muros las insignias de la lejana majes-
tad, reconociendo suficiente para el gobierno de Italia la obra de
Odoacre, investido del titulo de patricio, -lo que pareci6 A Gibbon,
A Gregorovius y :i la mayor part de los historiadores, la Altima de
las abyeeeciones, -podria .aparecer como el signo de una vida que so
despoja de los vanos simbolos de una forma muerta, para encami-
narse a nuevos destinos. Ahora bien, la tradition popular y el pres-
tigio de la soberanfa en Roma, como madre de la justicia y del
derecho, se mantuvo auin en medio de las alternatives de las con-
quistas de los bArbaros; y los Papas acrecieron a los ojos de los inva-
sores, convertidos a la f6 cristiana, la eficacia do aquella tradition,
consagrindola con la autoridad de la Iglesia, como los antiguos
Pontifices sancionaban con sus auspicios divinos la accion del Es-
tado. Semejante relacion entire el concept romano de la soberania,
delegada en el supremo imperanto por voto y mandate de la uni-
versalidad de los ciudadanos, y la intervention del ministerio sacer-
dotal para la sancion divina del rito civil, reapareci6 involucrada
en las formulas y en los procedimientos usados para la restauracion
del poder imperial con Carlo-Magno. El dia de Navidad del afio
800, el clero y el pueblo se reunen en la Basilica Vaticana como
en gran comicio, y unidos entonan las solemnes aclamaciones que
se usaban en la creation de los Emperadores: luego el Pontifice
Leon III corona al elegido, y de esta manera, dice Muratori,
se v6 por todos al buen Rey CArlos convertido en Emperador de






26 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

los Romanos >, y aiade: c despues de esas aclamaciones el Papa
fu6 el primero en hacer revereucia a Carlos, como se acostumbraba
con los antiguos Emperadores. >
Se v6, pues, en Roma, como en Constantinopla, el poder civil, el
imperium, consolidarse, aunque sobre bases diversas: popular de
un lado, autocratico del otro, independiente del poder sacerdotal
en el gobierno do las cosas temporales, por mas que correspondiese
6 la Iglesia el oficio de perfeccionar con la consagracion divina
la autoridad de los regidores de los pueblos y la mission de sindicar
sus actos como int6rprete de la Ley Moral y juez de las responsa-
bilidades humans hAcia Dios. Pero con esta diferencia ya sefialada
entire la Iglesia Griega y la Iglesia Latina, de que en aqu6lla los
Patriarcas y Obispos estaban m6s directamente sujetos al arbitrio
imperial, con frecuencia tambien en material de dogmas; yen 6sta eran,
en el espiritu y en la posibilidad de la accion, moralmente mis
libres 6 independientes, y aun cuando los primeros ejercian fre-
cuentemente, por medio de intercesiones, una influencia ben6fica
en favor do los miseros y oprimidos, los segundos asumieron en
condiciones much mas graves, en medio A la furia de las inva-
siones birbaras y en presencia de dominadores groseros y violentos,
el grado de verdaderos tribunos y tutores de los d6biles contra
los poderosos, de la gente vencida y sierva contra los amos libres
de todo freno de Ley. De ahi vino el titulo de defensores urbium,
aplicado A los Obispos desde los 6iltimos tiempos del Imperio de
Occidente y despues hasta el levantamiento de la libertad de las
Comunas. Tal precisamente parece haber sido la relacion de autori-
dad puramente moral del Obispo de Roma con el Gobierno de la
ciudad bajo el Imperio Griego y los reyes bArbaros, hasta que la
donation de Pepino y de Carlo-Magno no le atribuyeron, dentro
de ciertos limits de dependencia del Poder imperial, el alto dominio
sobre las tierras concedidas como en feudo 6 la Iglesia.
Pero la autoridad papal, apoyindose en la grandeza del nombre
de Roma en el Occidente de Europa, en la necesidad do la unidad
de la f6 en el seno de la Iglesia y en la virtud de various Pontifices,
ap6stoles de caridad, do justicia y de usanza civil en edad bArbara,
empez6 en breve A afirmar su supremacia sobre los demis poderes,
surgiendo al lado de la teoria bizantina y de la teoria romana de
la soberania, la teologLa teocrAtica, avalorada por lI prevalencia de
la tradition judaica sobre el espiritu evang6lico en las 6rdenes del
sacerdocio cristiano, por la presunta autoridad de las falsas decre-






ITALIA Y EL DERECHO PUBLICO EN LA EDAD MEDIA


tales y por la necesidad universalmente sentida en la 6poca de Gre-
gorio VII, por el bajo clero y por los pueblos, de una grande
tutela central que, difundi6ndose desde la Ciudad Sagrada en todas
las parties de la cristiandad, los protegiese de los vejamenes do los
sefiores locales, tanto laicos, como eclesiAsticos.
La alternative, la confusion, el choque de las pretensiones emer-
gentes de las tres formas de que alternativamente intent vestirse el
principio de autoridad y soberania en la Edad Media, constituyen
el enlace del drama de la Historia en los primeros tres siglos pos-
teriores al mil. La tradition popular romana incita los debates
interns de la ciudad con los Papas, por la libertad de la Comuna;
inspira con frecuencia altaneras cuanto impotentes protests A sus
magistrados contra los reyes extranjeros que invaden armados 6
Italia para usurpar ]a corona imperial; resplandece en la figure de
Crecencio y en la protest de Arnaldo; exalta el noble orgullo de
Dante; ilumina A Petrarca y desaparece como la sombra de un suefio
con Cola di Pienzo; pero para desenvolverse de su involucro his-
tdrico, de los enredos de ]a forma antigua, del privilegio de la
preeminencia ideal do un pueblo soberano y ascender A principio
universal fundado en la igual naturaleza de los pueblos, en el pen-
samiento de uno de los mis grandes precursores italianos de la
razon modern: Marsilio de PAdua.
La tradition imperial autocrAtica y antipapal se afirma, ante la
decadencia de la Iglesia, con los Emperadores de ]a Casa SAlica,
antes del Pontificado de Gregorio VII: es reasumida rigorosamente
por los Emperadores de la Casa Sueca: se muestra grande con Fe-
derico Barbaroja y con Federico II, y desaparece con la muerte do
este filtimo, del suelo italiano, dejando en pos de si el simulacro de
una forma de autoridad, sin contenido real, hasta quela fortune de
CArlos V la restituye 6. la vida.
La tradition teocrAtica, finalmente fortalecida por el consentimiento
d9l pueblo, hasta que prevaleci6 en ella el element moral dindole
el carActer de un alto arbitraje de justicia en defense de los d6biles
contra los poderosos, de un freno A las pasiones y al Arbitrio de
los dominadores, de una Autoridad que representaba un Deber,
decay cuando esos elevados prop6sitos del ideal religioso do los
grandes siglos de la Iglesia fueron sacrificados A la sed de riqueza
y de poder, A la ambicion del principado, al orgullo de una domi-
nacion absolute, no solamente en materials espirituales, sino tambien
en las cosas civiles, invadiendo las atribuciones de los Estados y






28 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

adulterando la religion con la political. La tradition teocritica, po-
derosa con Nicolas I, con Gregorio VII, con Inocencio I, int6r-
pretes, segun la conciencia del tiempo, de los mandates de la Ley
Moral, concluy6, profanada en el fango de los intereses mate-
riales, con Bonifacio VIII y con otros Papas que condujeron la
Iglesia A la servidumbre de Avifion y que Dante, el gran juez,
hace precipitar de cabeza en las llamas do su Infierno.
Ent6nces -- siglo XIV reducida A mera forma la jurisdiction
de los dos supremos poderes, bajo los cuales habfa venido formAn-
dose y desenvolvi6ndose en los siglos la vida de los organismos so-
ciales, de los cuales debia emanar la civilization modern; ent6n-
ces, si de un lado se v6 desprenderse lo que antes en cierto
modo se conservaba unido por una autoridad comun, las Comunas
afirmar cada vez mas su autonomia, sobre todo en Italia, y los
seforios feudales transformarse en principados patrimoniales indepen-
dientes, por el otro va realizandose un procedimiento de asi-
milacion progresiva de los elements afines, que determine ]a cons-
titucion de los grandes Estados y prepare el terreno al sistema de
las relaciones political y diplomaticas de la Europa modern.
La gran dispute entire civilistas y canonistas sobre los limits de
]a jurisdiction political y de la jurisdiction eclesiAstica en las mdtuas
relaciones, prepare los fundamentos del actual Derecho respect A
las relaciones entire el Estado y la Iglesia. La discussion acerca de
los confines de la autoridad papal ante la autoridad colectiva de
los Concilios, los cismas del siglo XV y los progress simultaneos
de la critical hist6rica, abrieron el camino a la reform religiosa y
al libre examen de la razon modern.
La liga de las ciudades Lombardas, vencedora en Lefano, habia
obtenido con los pactos de la paz do Constancia, la carta de las
libertades de las Comunas en sus relaciones con el Imperio. La liga
de los Barones en las Comunas en Inglaterra, habia reivindicado,
con los pactos impuestos al rey Juan, la carta de las libertades del
hombre-individuo en sus relaciones con el Estado.
Alli asomaba el principio de la autonomia de los cuerpos colec-
tivos en la esfera de sus intereses particulares: alli surgia el prin-
cipio de la autonomia de la personalidad humana en el legitimo
ejercicio de sus facultades, de su pensamiento y action. Y de esas
dos 6rdenes de franquicias iniciadas por los antiguos en los pri-
meros albores de la renaciente conciencia del Derecho de la Edad
Media, vienen las normas fundamentals de las libres Constitucio-
nes de nuestro dias.






ITALIA Y EL DERECHO PUBLIC EN LA. EDAD MEDIA 29

Siguen con la libertad de las Comunas, con ]a emancipacion de
las corporaciones de las artes del yugo de los sefiores feudales,
y con las ligas ansiAticas, el incremento de las industries y del
comercio, el despertar del pensamiento, ]a expansion de las rela-
ciones y de las fuerzas econ6micas 6 intelectuales del tercer estado,
de nacion A nation; y en las ciudades italianas al principio, en
Francia y otras parties despues, la transformation de las condiciones
sociales y la sucesiva igualacion de las ciudadanias engendraron
una tendencia general A la paridad del Derecho. De ahi la vuelta
al studio de la Razon Romana en las escuelas de jurisprudencia
institaidas por las Comunas italianas y la inmensa importancia
adquirida por los comentadores de las antiguas eyes civiles en una
ciudad que, saliendo de las instituciones barbaras, encontraba en
esas leyes criterios de justicia igual y de equidad, correspondientes
al desenvolvimiento de vida y A las necesidades de su nuevo
estado.
De ahi en adelante, la Historia de la conciencia y de la ciencia
del Dereebo corre paralelamente con la Historia de los progress
de la civilization. Por ley inherente A la misma naturaleza del
hombre en sus manifestaciones sociales, un double procedimiento
de division de los elements fundamentals de la sociedad, A media
que el individuo va adquiriendo el sentimiento de su propia per-
sonalidad y de coordination de los elements divididos en las rela-
ciones del consorcio civil, se desarolla de grado en grado, con for-
mas y proporciones varias, segun los lugares, en la vida de las
naciones.
La ciencia del Derecho, compafiera de un lado, gula del otro, de la
conciencia de los pueblos, define los titulos de la autonomia del
individuo en sus relaciones con las personas y con las cosas; san-
ciona y perfecciona el 6rden de las garantias que tutelan su libertad
y la seguridad contra las injuries privadas y las arbitrariedades
de los poderes pdblicos; determine los limits de las autono-
mias parciales en el seno de las asociaciones nacionales; propen-
diendo, A la luz de ideales que tienen su fundamento en la misma
ley de evolution de los consorcios humans, hAcia tipos cada vez
mis vastos y arm6nicos de asociacion universal.
A lo largo del camino de sus progress, que responded a los pro-
gresos de la inteligencia universal, ella estudia el significado de las
formas hist6ricas del Derecho en las edades pasadas, descubre sus ocul-
tos sentidos y el fondo comun bajo la variedad de las apariencias






30 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

exteriores, sustrae sus propios criterios A los fantasmas de las teo-
logias y de las metafisicas que predominan en las instituciones de
la infancia de los pueblos y se levanta iluminada por la experien-
cia y con la conciencia al mismo tiempo, A la inteligencia de la
ley intrinseca de las cosas, A las razones puras de las relaciones
del hombre social con la naturaleza y con la familiar humana de
que forma parte.
Con la miradafija en la mentada ley, desarrollo y progress de
la civilizacion y consiguientemente del Derecho, hAcia arquetipos de
asociacion siempre mas racionales, lo que equivale A decir mas
conformes A la equidad natural, es digno de ser estudiado, por lo
m6nos en sus rasgos mas importantes con relacion A la Historia
del Derecho, el origen de la resurrection civil de la Edad Media.
Y puesto que el hecho de la resucitada civilization fu6 en part
el despertar de las tradiciones romanas en la monte itilica y
una reanimacion de los g6rmenes de vida y de accion contenidos
en la trama de la sociedad antigua, sefialadamente en lo rela-
tivo A los Municipios, A los Colegios de las Artes y A las relacio-
nes establecidas en los filtimos siglos del Imperio entire la propie-
dad y la labor agraria merced A la enfit6usis y A la colonizacion, -
asi habra que empezar por una rapida resefia de las forms imperiales
del Estado, de sus altornativas y de su influencia sobre la bar-
barie; de las relaciones de la Iglesia con el Imperio y con la
sociedad despues de ]a conversion de Constantino ; de las tradi-
ciones de los Municipios y de las antiguas Corporaciones artesanas
como piedra de espera A la restauracion de la Comuna y de las
Compaiifas de las Artes en los siglos de la Edad Media; de los con-
tratos de enfit6usis y colonia parciaria; de la influencia ejercida
por Roma sobre los bArbaros con las tentativas de colonizacion
allende el Rhin y el Danubio, proseguidas por la Iglesia despues
de la caida del Imperio, con la admission de colonos germanicos y
tracios en las tierras provinciales y, en fin, con los vinculos de
patronato y do clientele estrechados entire los Emperadores y las
Federaciones barbara s, dltimo reflejo de la antigua tradition ro-
mana del Derecho Piblico exterior, no infecunda en consecuencias
en los tiempos posteriores.
Y como la primera y mas alta potencia animadora de las facul"
tades del hombre en la obra de su destiny, es la de las ideas, que,
reflejando y elevando A dignidad de principios normales, gracias A
la especulacion filos6fica, las Altimas sensaciones de lo Bello, de lo






ITALIA Y EL DERECHO PUBLIC EN LA EDAD MEDIA 31

Bueno y de lo Justo, depositadas por la naturaleza en su s6r
llevan luz a la inteligoncia, que despierta 6 incita la voluntad A la
accion, por lo mismo deben estudiarse tambien los progress
alcanzados por la Filosofia civil de los antiguos, pasando de los
Griegos a los Romanos, acerca do las de Justicia y Humanidad,
cuando el Cristianismo vino a traernos el Verbo de la Igualdad,
y de ]a Fraternidad humana. Esas ideas, por si mismas primero,
despues por la misma virtud infundida en ellas por la part mejor
de la Moral Cristiana, influyeron sobre los progress del Dereeho
en sus atingencias con las personas y las cosas, asi como en los
progress de la asociacion humana en general, encerrando en si
las primeras lines luminosas de los ideales que la ciencia y la
conciencia de los tiempos sucesivos vinieron prosiguiendo y am-
pliando por largo y laborioso camino hasta nuestros dias.
En la decadencia del Imperio y despues de su caida, la chispa
inmortal de las verdades entrevistas por los antiguos, qued6 como
sopultada bajo la ceniza, por siglos de ignorancia y de olvido; pero
lleg6 un tiempo en que descubierta nuevamente, debfa vivificar
en las mIs altas inteligencias y volverse luz y gufa en la senda
de la renaciente civilizacion. Es gloria de Italia, custodia dom6s-
tica de las memories antiguas, el haber sido la primera en levan-
tar, en medio de las tinieblas de la barbarie, la antorcha del pensa-
miento, iniciando A los padres de las naciones europeas en el
movimiento ideal que volvi6 A impulsar a la Humanidad en el
camino de la vida y del progress.
Pero esa gloria seria para Italia jactancia de inepta vanidad
si no despertase en el 4nimo de sus hijos el sentimiento de las alias
responsabilidades que la nobleza de los abuelos impone adn A los
tardos decendientes; si indignos del latin sangue gentile 6 in,
conscientes de la dignidad de la naturaleza humana y de las gran-
des vocaciones de la estirpe latina, prefiriesen al alto entendimiento
y A la constant laboriosidad, la pereza de una ociosidad servil;
A la virtud de una Libertad compafiera del Deber, el yugo de las mis
bajas pasiones; a la realidad de la vida alumbrada por el saber y
por la conciencia del Bien, la sombra de la nada.
A la juventud correspond honrar con generosos studios y obras,
los grandes recuerdos del pasado, asegurando a Italia un porvenir
digno de la nobleza de su nombre.


Roma 10 de Marzo de 1885.













Paisaje


POR EL SEROR DON AMBROSIO MONTT Y MONTT


Cual rompe la crisalida el capullo
Y, transformada en linda mariposa,
Sus tinues alas nacaradas posa
Sobre las flores del pensil orgullo;

Tal, del viento y las aguas al murmullo,
Surgiendo del abismo vaporosa,
Dildtase la aurora luminosa
Sobre la selva de sonoro arrullo.

A la esperanza el sentimiento auna
La alborada, en el alma .del que siente,
0 espera realizada su fortune;

Mas, yo, mi amada, de tu lado ausente,
Suspiro con la noche, quo A la luna
Por lagrima derrama al occidente.














En un Album


POR EL SEROR DON MANUEL DEL CAMPO


;PAgina en blanco! si tu dueia hermosa
Su angAlica mirada en ti reposa,
Si alguna vez de su pupila el fuego
Con amor to mirare, te lo ruego,
Dile que si mi s6r cambiar pudiera,
i Pgina en blanco de su libro fuera!

Santiago de Chile.


TOMO X













En el Album de la sefiorita Matilde Videla


POR EL SEROR DON AMBROSIO MONTT Y MONTT


En tu faz encarnando el sufrimiento,
Suelta la trenza, que esplendor emana,
Al travys del cristal de tu ventana,
Levantas la mirada al firmamento.

8 Qu6 puede preocupar tu pensamiento,
Si naces de la vida A la mailana ?
6 Acaso de un mortal la sombra vana
Envuelve tu amoroso sentimiento ?

; Golondrina gentil! por el sofiado
Placer no dejes de inocencia el nido,
Por tu sin par belleza iluminado;

Que el amor, por el alma perseguido,
S61o ofrenda suspiros, anhelado,
Y lagrimas, despues de conseguido.
















Improvisacion


POR El, SENOR DON VICTOR TORRES ARCE


Voy a arrancarte de tu tallo rosa,
No me culpes de cruel ni de tirano ;
Vas a morir al seno de una hermosa,
Preciosa tumba que yo anhelo en vano!

Santiago.













V6n


FOR EL SENOR DON AMBROSIO MONTT Y MONTT


V6n a mis brazos esplendente aurora,
Que iluminas ]a noche de mi vida,
Pues ya mi mente, de entusiasmo henchida,
Enci6ndese en tu imfigen seductora.

V6n, y calma el dolor que me devora
Al dudar de tu amor, prenda querida,
Que el alma contemplando sacudida
Por las borrascas su esperanza, Ilora.

Doquiera que dilate la mirada,
Tu linda frente, tus ardientes ojos
Esp6janse en mis noches de velada;

No temas que toe hiera con sonrojos
Mi quemante passion arrebatada,
Que no cede al rigor de tus enojos.









RAfagas


POR EL SENOR DON VICENTE GREZ


I

Sobre un lecho de purpura y de rosas
Dormian abrazadas
Dos mujeres hermosas,
Que devoraba yo con mis miradas.

Nada igualaba al albo de sus frentes,
Nada A la gracia de sus bocas puras;
Eran mas que dos astros refulgentes,
Dos sueiios, dos ventures.

Yo me acerqu6 hasta el borde de aquel lecho;
Pero un j6ven hermoso,
Por el dolor en lagrimas deshecho,
Me detuvo en mi paso presuroso.

- Qu6 vas a hacer? lo que otros realizaran,
Su suefio A interrumpir con tus pasiones,
Desdichado de ti si despertaran,
Sabe que son las bellas ilusiones.

Nadie de ellas es dueio,
Y aquel que irreverente
Las interrumpe en su tranquilo sueiio
Llora su desventura eternamente.

II

Parece que respiran
Los labios entreabiertos de esa estatua,









38 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Y que per ellos sale
La vida que en mi falta.

Parecen vagar tristes
Y ligubres ideas en su frente;
Parece que ese pecho
Late, y parece que ese marmol siente!

Y td, sublime artist,
Sin nombre y sin memorial,
Siendo el autor de ese prodigio inmenso,
Yaces en polvo, en ignorada fosa!

No hay duda que has dejado
En torno de esa estAtua, 6 dentro de ella,
El genio 6 el espfritu
Que falta a tu material.

m

Se va la juventud, so van con ella
La dicha y el amor;
Cada dia que pasa es un recuerdo,
Cada dia que queda es un dolor!


Santiago.












En el album de la sefiorita Isabel Castro


POR EL SENOR DON AMBROSIO MONTT Y MONTT


Como en fuente en las selvas escondida
Se refleja del sol la lumbre pura,
El albor de tu dicha y hermosura
Esp6jase en mi mente enardecida.

Cruzas de ensueios y esperanza henchida
La juventud, que es cielo de ventura,
Con la luz del talent, que fulgura
En medio de las sombras de la vida.

Mi Musa--en ti mirando realizada
La belleza que anhela reverent
Te ofrenda su corona inmaculada,

Y espira, cual la noche en occidente
Cuando cinie A la aurora nacarada
La guirnalda de estrellas de su frente.















En un Album


POR EL SEi- DON RAFAEL ORREGO


Senti brotar la inspiration un dfa
De mi patria admirando la belleza;
Dej6la, y vientos de mortal tristeza
La luz mataron que en mi frente ardia.

A la tuya llegu6: Ia poesfa
C6mo en mi pecho a revivir empieza,
Al ver en sus mujeres la pureza
Del limpio cielo de la patria mia!

El lauro cede el arte a la natural
Al verte, nina ; el corazon suspense
Enci6ndese en la luz de la hermosura;

Y suefia el hombre, con su orgullo inmenso,
A Venus, transformada en creature,
Del mArmol desprendi6ndose 6 del lienzo.


Montevideo, Diciembre de 1884.













En un Album

POR EL SENOR DON MANUEL BLANCO CUARTIN


Hall6se un niflo una perlera ostra,
Y la comi6 goloso,
Arrojando a la mar la hermosa perla
Que se hallaba en el fondo.
Asi la mujer es con todo hombre
Que tiene mente y corazon de precio;
Su came come, y al arroyo tira
Las perlas de su alma y de su genio.

Saniiago de Chile.











Todo por y para la patria


POR EL SENOR DON MANUEL R. ALONSO

(Publicacion conform d lo resuelto por la Junta Directiva del Ateneo)

1. STUDIO DE LA LEGISLATION GENERAL Y VIGENTE SOBRE TIERRAS II. PROYECTO DE
ENAJENACION Y PRESCRIPCION DE LAS TIERRAS FISCALES, FUNDADO Y COMENTADO -
III. PARTE DEL PROYECTO DE REGISTRO DE LA PROPIEDAD, QUE TRATA DEL MODO DE
SUBSANAR LOS DEFECTS DE LOS TITULOS DE PROPIEDAD.


TITULO I

Legislation general sobre tierras fiscales

CAPiTULO I

DERECHO ESPANOL

( Recopilacion de leyes de Indias Titulo 12- Libro 4.0)

1.a

La ley primera de dicho titulo dispone que el Gobernador de
nueva poblacion reparta a sus vasallos, que fueren A poblarlas,
casas, solares, tierras, caballerias y peonias, para que cuiden de la
labranza y crianza, estableciendo el area que a cada uno debe darse,
y habiendo hecho en ellas su morada y labor y residido cuatro
afios, se les concede facultad para que de alli en adelante los
puedan vender y hacer de ellas uso a su voluntad libremente, como
cosa suya propia (fecha 18 de Junio y 9 de Agosto de 1513,
26 de Junio de 1523, 19 de Mayo de 1525 y 25 de Mayo de 1596).

2.a

Por la ley segunda se prohibe repartir tierras A los que estuvieren
poblados ya en otro punto, salvo que dejaren 6ste para estable-
cerse en aquel, declarando nulo el reparto que se hiciere en con-
travencion A lo dispuesto (19 de Mayo de 1825).






TODO POR Y PARA LA PATRIA 43


3.a

La ley tercera dispone que se obligue A los que aceptaren
asiento de caballerfas y peonias, A edificar los solares, poblar la
casa, hechas y repartidas las hojas de tierras de labor, y haberlas
labrado, puesto de plants y poblado de ganados las que fueren
de past, dentro de tiempo limitado, repartidos por sus plazos y
declarando lo que en cada uno ha ,de star hecho, pena tie que
pierdan el repartimiento de solares y tierras.
4.&

La ley cuarta autoriza A los Virreyes y Presidentes para que
d6n tierras, solares y aguas, en las poblaciones que crean conve-
niente fundar en lo ya descubierto de las Indias, A las personas
que se aplicaren A hacer asiento y vecindad en ellos; no siendo
en perjuicio de tercero (18 de Mayo de 1572 y 15 de Febrero de
1586).

5.4

La ley quinta manda que los repartos de tierras los hagan los
Virreyes 6 Gobernadores, con parecer de los Cabildos, dejando A
los indios sus tierras, heredades y pastos do forma, que no les
falte lo necesario para el sustento de sus casas y families (4 de
Abril de 1532, 25 de Mayo de 1592).

6.a

Por la ley novena manda que las estancias y tierras que se die-
ren A los espafioles sean sin perjuicio de los indios, y que las
dadas en su perjuicio y agravio se vuelvan A quien de derecho
pertenezean (11 de Junio de 1594).
7.a

Ley 11.a: Que los veeinos y moradores A quienes se hiciere repar-
timiento de tierras, sean obligados dentro de tres meses, que les
fueren sefalados, A tomar la poseoion de ellas y plantar todas las
lindes y confines que con las otras tierras tuvieren, de sauces y
Arboles, siendo en tiempo; por manera que, ademas, de poner la
tierra en buena y apacible disposition, sea part para aprovecharse
de la leia que hubiere menester, pona de que pasado el t6rmino,
si no tuvieren puestas las dichas plants, pierdan la tierra, para que






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


se pueda proveer y dar A otro cualquiera poblador, lo cual no
solamente haya lugar en las tierras, sino en los pueblos y zanjas
que tuvieren y hubieren en los limits de cada Ciudad 6 Villa (20
de Noviembre de 1536 ).
8.a

Ley 14.*: Manda que se restituya al Rey toda la tierra do Indias
que se posee sin pastos y verdaderos titulos, para quo reservando
ante todas cosas lo que a 41, 6 A los Virreyes, Audiencias 6 Go-
bernadores pareciere necesario para plazas, ejidos, propios, pastos,
y baldios de los lugares y concepts que est6n poblados, y repar-
tiendo A los indios lo que buenamente hubiere menester para
labrar y hacer sus sementeras y crianzas, confirmandoles qn lo que
ahora tienen y dandoles de nuevo lo necesario, today la demis
tierra que quede y est6 libre y desembarazada para hacer merced
y disponer de ella A su voluntad; por lo que se ordena A los Vi-
reyes y Presidentes de Audiencias pretoriales, que, cuando les pare-
ciere, sefialen t6rmino competent para que los poseedores exhiban
ante ellos los titulos de tierras, estancias, chacras y caballerias, y am-
parando A los que con buenos titulos y recaudos, 6 just pres-
cripcion poseyeren, se nos vuelvan y restituyan las demas para
disponer de ellas A nuestra voluntad (20 de Noviembre de 1578, 8
de Marzo de 1589 y 1.o de Noviembre de 1591 ).
9.a

Ley 15.: Ordena A los Virrreyes y Presidentes Gobernadores que
en las tierras compuestas por sus antecesores no innoven, dejando A
los duefios en su pacifica ppsesion, y a moderada composition, y
se les despachen nuevos titulos, y todas las que estuvieren por
componer haran que se vendan A vela y pregon, y rematen en el
mayor ponedor (17 de Mayo de 1631).

10.a

Ley 16.a: Que para evitar los inconvenientes 6 datios que se
siguen de vender caballerias, peonias y otras mensuras de tierras A
los espaioles en perjuicio de los indios, procediendo informaciones
sospechosas de testigos, ordena que, cuando se dieren 6 vendieren,
sea con citacion de los Fiscales; y sino fueren por los Presi-
dentes 6 Audiencias con acuerdo de la Junta de Hacienda, donde
ha de constar que nos pertenece, y en caso que se hayan de dar 6






TODO POR Y PARA LA PATRIA


vender per los Virreyes, el despacho que se diere A los interesados
ha de llevar conformacion nuestra dentro del t6rmino ordinario
(27 de Febrero de 1531, 14 de Diciembre de 1615 y 17 de
Junio de 1617 ).
11.*

Ley 19a: Que no sea admitido A composiciones de tierras el que
no las hubiere poseido per diez afios, aunque alegue que las estA
poseyendo; y las comunidades de indios sean admitidas A compo-
sicion, con prelacion A las demis personas particulares, haci6ndoles
toda conveniencia (30 de Junio de 1646).
12.1
Ley 20.a: Que los Virreyes y Presidentes Gobernadores pueden
revocar las gracias que los Cabildos de las ciudades hubieren
hecho 6 hicieren de tierras en sus distritos, si no estuvieren confir-
madas por el Roey; y si fueran de indios, se las manden volver, y
las baldias queden per tales; y admitan A composiciones a los
que estuvieren sirvi6ndonos per ellas, con la cantidad que fuere
just (Enero 10 de 1589).
13.a
Ley 21.a: Que los particulares que hubieren ocupado tierras de
los lugares pdblicos y consejiles, se les han de restituir, conforme
A la ley de Toledo, y a los que disponen como se ha de hacer la
restitution y dan forma al derecho de prescription conque se de-
fienden los particulars (26 de Abril de 1618).

14.a
El Virrey del Rio de la Plata, Marqu6s de Aviles, per auto de
18 de Marzo de 1800, en cumplimiento de las anteriores leyes
manda fundar per el Capitan de Navio don FMlix de Azara, nom-
brado Comandante general, la Villa de Batovi, autorizAndolo para
el reparto de solares en el pueblo, en el ejido, chacras, y estancias
en los caMnpos inmediatos, bajo las condiciones de poblarlos personal-
mente dentro del t6rmino de un aio y de mantenerso en ellos
cinco afios, y que pasado ese tiempo la puede vender, no siendo A
extranjero, dando cuenta al Comandante para anotar la transferencia
en el libro padron, y el que no cumpliese con estas condiciones
perderia la merced y se concederian los terrenos A otros.





ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Por cabeza del Libro Padron de la referida poblacion, esti co-
piado el referido auto, que llama la atencion por su estilo y por
las sabias instrucciones al comisionado que contiene.
Bajo tales condiciones se han concedido casi todos los campos
que comprenden los Departamentos de Tacuaremb6, Cerro-Largo,
Rivera y Treinta y Tres, no existiendo mas constancias de origen
fiscal, que las anotaciones en los libros padrones hechas por los
Comandantes fundadores de Melo y Batovi.


CAPiTULO II

DERECHO BRASILERO

15.a
El Gobernador del Estado, por bando de fecha 7 de No-
viembre de 1821, dispone la venta de todos los campos realengos,
bajo las condiciones siguientes:
1.0 Toda persona que desee comprar los denunciara al Gobierno
como vacantes.
2.0 Los terrenos vacantes denunciados se venderAn en pdblica
subasta al mejor postor, precedidas las diligencias de mensuras y
avalfio.
3. Se dividirAn los campos denunciados en suertes de estancia.
4. Con el fin de socorrer y beneficiary A los habitantes y families
notoriamente pobres del pais y que puedan former un estableci-
miento que asegure su subsistencia, se venderA A dichas families
pobres que lo soliciten, una suerte de estancia A censo redimible
de cuatro por ciento al afio sobre los valores de las Altimas pos-
turas, 6 de su tasacion, en caso de no presentarse postores.
5. Los que ocupen campos por pr6via denuncia, 6 por donation
de alguna autoridad, 6 por cualquier otro motivo, y que no tengan
titulo legitimo de propiedad, ni hayan pagado los campos que
ocupan, se presentaran al Gobierno en el tArmino de seis mess
con los documents 6 papeles que tengan, para que examinados
por la Junta de la R. H.a, se los admit A moderada composicion
y se les expida los correspondientes titulos do propiedad. Los que
no se presented en el referido plazo do los seis mess serAn recon-
venidos, y, en caso de notoria contumacia, se admitirAn denuncias
sobre los campos que ocupan y se procederA A su venta conforme
a ordenanza.






TODO POR Y PARA LA PATRIA 47

6.a Los propietarios de estancias, con legitimo domino, que pose-
yeren mas terrenos que aquellos que expresan sus respectivos titu-
los, denunciaran las sobras en el citado plazo de seis meses, para
adjudicirselas por una moderada composition, y, en caso de omision
culpable, se admitiran denuncias de las dichas sobras y se adjudi-
caran al mejor poster, conforme A lo prevenido en los precedents
articulos; cuando el remate de las sobras denunciadas se hiciera A
favor de los actuales poseedores 6 de un tercero, los denunciantes
percibirin por via de gratificacion la tercera part de los valores
en que aquellas sean rematados.
7.a Todos los propietarios de estancia, sin distinction alguna, pre-
sentaran dentro de seis meses, en la Escribania Mayor de esta Su-
perintendencia General (Escribania de Gobierno ), sus titulos de
propiedad 6 posesion y cualesquiera document 6 papeles en virtud
de los cuales poseen sus campos y haciendas, a fin de que recaiga
la conformacion que subsane cualquier falta de solemnidad y ase-
gure su validez y estabilidad para el future.
8.a Se tendrA present la antigiiedad de los poseedores, las cir-
cunstancias de sus families, servicios y quebrantos, para dispensar-
ies toda consideration en las moderadas composiciones, 6 declarin-
doles el dominio de los campos que poseen sin pension ni gravAmen,
segun parezca mis conforme A los principios de equidad.
La Junta de la Real Hacienda, en 10 de Mayo de 1822, en aten-
cion A haber vencido el t6rmino acordado en el present bando
para la presentation de titulos y denuncias, prorrog6 el plazo.
A consecuencia de este bando se presentaron la mayor parte de
los titulos de campos de pastoreo, que despues do subsanados los
defects que tenian, fueron reconocidos por el Gobierno y se tom6
razon en el libro respective, que existed en la Escribania de Go-
bierno, autorizando la inscripcion el Escribano de Gobierno y
Hacienda.


CAPITULO In

DERECHO PATRIO

16.a

El Gobierno de la Provincia Oriental, por decreto datado en la
Villa de Canelones el 17 de Mayo de 1827, establece una Comision







48 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

en cada pueblo cabeza de Departamento, compuesta del Juez de
I.a instancia, donde lo haya, 6 del Juez de Paz en su defecto, y
de dos vecinos propietarios, para la reparticion y adjudicacion de
los solares que estuvieren dentro del recinto de la poblacion, sefia-
lando el t6rmino de dos meses para presentarse los propietarios con
sus respectivos titulos que acrediten su propiedad.
Los que no hubieren Ilenado las condiciones* de su titulo perde-
rAn su derecho y se concederA el solar A un tercero, para que lo
pueble y cerque dentro del t6rmino de un afio, y al que no cumpla
lo primero se le anulara la donation, no pudiendo vender ni ceder
su derecho antes de cumplir con las condiciones impuestas.
La Comision llevara un libro en que se registrarAn todas las con-
cesiones de solares.
Por decreto de 18 de Setiembre del mismo aiio se hace extensive
el nombramiento de Comisiones A todos los demAs pueblos que ca-
rezcan de aquella institution.
Estas disposiciones, dictadas de conformidad con las eyes de
Indias, que regian ent6nees y rigen todavia, vinieron A Ilenar un
vaefo que se sentia, porque fundados la mayor parte de los pue-
blos por Comandantes militares, con autorizacion para hacer 6stos
el deslinde y reparticion de los solares del pueblo, del terreno para
chacras en el ejido, y para estancias en su jurisdiction, formando
libros padrones, eran esos Comandantes posteriormente sustituidos
en ese eneargo por los Cabildos, cuando 6stos se establecian en los
pueblos, pero habi6ndose suprimido esta institution por Decreto del
mismo Gobierno, de fecha 6 de Octubre de 1826, y repartido sus
atribuciones entire jueces y comisarios, se hacia necesario el nom-
bramiento de una Comision quo so encargara provisoriamente del
reparto de los terrenos, para que despues de cumplidas las condi-
ciones de la concession, fuesen escrituradas por 61 Gobierno.
En aquella 6poea no habia otra autoridad mas aprop6sito para
presidir dichas Comisiones que el Juez de I.a Instancia, denomi-
nado posteriormente, por decreto de 6 de Setiembre de 1827, Alcalde
Ordinario, 6 los Juoces de Paz, provisoriamente, mientras se regla-
mentaba la administration, pues A la sazon el Gobierno patrio,
debido A la cruenta guerra que sostenfa con el extranjero usurpa-
dor, no tenfa asiento stable, ni podia dedicarse A otra cosa quo A
libertar la patria de los tiranos que la oprimian.






TODO-POR Y PARA LA PATRIA 49


17.a

Por ley doe 30 de Abril de 1829 se condenan las tres cuartas
parties de la deuda pendiente 4 los arrendatarios solventes de los
terrenos de propios de Montevideo, y la totalidad a los individuos
notoriamente insolventes, debiendo en lo sucesivo cobrarse el canon
establecido por trimestres.
Esta ley era muy just y equitativa, porque no habiendo pago la
mayor parte su cAnon A consecuencia de la guerra que acababa de
terminarse, por haber una part considerable de los colonos, 6 sus
hijos, servido en el ej6rcito patrio, 6 por no abonarlos al usurpa-
dor extranjero, que dominaba los propios de esta ciudad, era just
que se exonerase a los patrLotas de una deuda que se debia al
extranjero y que no se habia abonado antes por no favorecer la
causa de este poder.
18.a

Por el articulo 148 de la Constitucion del Estado, sancionada el
10 de Setiembre de 1829, se declaran en su fuerza y vigor las le-
yes que hasta ese dia han regido en todas las materials y puntos
que direct 6 indirectamente no se opongan a la Constitueion ni 6
los derechos 6 leyes que expida el Cuerpo Legislativo.
Esta disposition era necesaria, porque no existiendo dereeho pa-
trio ni pudiendo establecerse 6ste sino despues de uwn largo lapso
de tiempo y do un detenido y maduro eximen, so necesitaba entre-
tanto que los Tribunales se ajustasen a alguna ley para aplicar
sus sentencias y que los particulares y el Estado en sus conven-
ciones se guiasen tambien por un cuerpo de leyes, y autos que
adoptar el de una nation extraria, era mis propio que se eligiera
el Derecho Espafiol, que nos habia regido y nos era conocido y es-
taba mis en armonia con nuestros usos y costumbres.
19.a

Por ley de 17 de Marzo de 1831 se autoriza al P. Ejecutivo
para la venta de todas las tierras pdblicas conocidas con el nom-
bre de propios del extinguido Cabildo de Montevideo, las que co-
rirespondan al ejido de ella, y todos los edificios y terrenos que se
considered innecesarios dentro de la Capital, reconociendo la Nacion
sobrq sus rentas todos los cargos y obligaciones A que se hallen
legalmente afectos dichos bienes.
A TOMO X






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Las tierras conocidas por de propios de la Capital, debian ven-
derse A sus poseedores dentro del t6rmino de seis meses, por las
dos terceras parties de su tasacion.
Pasado dicho t6rmino, los quo no hubieren concurrido A comprar
los terrenos que ocupan, s6lo podrAn obtenerlos por el valor integro
de su tasacion.
Las demas tierras pdblicas y edificios se venderian en pAblico
remate, pr6via tasacion, destinando su product exclusivamente al
pago de la deuda flotante, admiti6ndose en pago de las ventas los
cr6ditos contra el Gobierno.
El sobrante que resultare, despues de amortizada la deada, se
conservarA en dep6sito, hasta que la Asamblea General determine
su inversion.
Esta ley es ambigua, porque por el art. 1.0 s6lo so autoriza la
venta de las tierras pdblicas, conocidas per de propios, las del
ejido y los edificios y terrenos dentro de la Capital; por el art. 2.
y 3. se reglamenta la venta de los de propios, y por el art. 4.0
se refiere A las demas tierras pdblicas y edificios, que se venderAn
en pfiblico remate y pr6via tasacion, lo que parece debe entenderse
A los demAs terrenos a que se refiere el art. 1. de la ley; pero en
61 se emplea la frase tiorras piblicas, que se ha dado siempre a los
terrenos fiscales de labranza y pastoreo y no a los terrenos, como
se denominan los de propios, ejidos y pueblos.
El objeto de esta ley era escriturar A los poseedores de terrenos
fiscales los que poseian en arrendamiento, haci6ndolos propietarios,
adhiri6ndolos al suelo que iban A labrar y hacerlo fructifero con
el sudor de su frente, facilitindoles su adquisicion en condiciones
equitativas, valorizando con ello los terrenos, protegiendo la agri-
cultura, A que se destinaban, y haci6ndolos progresar, porque el
agricultor ara hondo y plant mAs y mejor en lo que es suyo
que en lo ajeno.
A mas del laudable objeto de la ley, tenia Asta un fin econ6mico
y honrado, porque destinaba su product a la amortizacion de la
deuda flotante y se recibia 6sta en pago al precio de los terrenos,
lo que facilitaba la enajenacion de ellos y las transacciones, valo-
rizando la deuda, levantando asf el crudito pfiblico del Estado.
Lo unico que puede criticarse A esta ley, es que la venta se hi-
ciera en remate piblico, pr6via tasacion. Desde que precedia i la
venta la tasacion, ella debia hacerse por su just valor, per lo
que era innecesario el remate piblico, en el que podia obtenerlo






TODO POR Y PARA LA PATRIA


otro que no fuese el denunciante, quo era el que mis interns tenia
sobre 61, y habia hecho ya los gastos de la denuncia, por lo que
en la practice no se observ6 la expresada disposicion, por mns que
reconozco que ella tenia un fin honest y estaba basada en los
precedentes.

20.a
Por decreto del Poder Ejecutivo de fecha 28 de Marzo del
mismo afio 1831, se reglamefita el procedimiento para la venta de
los terrenos de propios finicamente, estableciendo que los compra-
dores se presented por escrito al Ministerio de Hacienda acompa-
fiando los documents en virtud de los cuales tienen la posesion, y
el que posea sin titulo hard denuncia de las tierras quo cultive,
admitiendo tambien la denuncia de cualquier terreno abandonado
por diez afios, 6 del que por igual tiempo no haya satisfecho el
censo por su arrendamiento.
Practicada la mensura y avalio del terreno por el Agrimensor
y perito nombrado por el Ministerio de Hacienda, asociado con el
que eligiere el interesado, levantado el plano respective, sefialard
el Agrimensor en 61 las calls quo deba haber con sujecion A lo
que esti determinado por disposiciones generals, y so pasarA el
expediente A la Contaduria General para su liquidacion, la que so
anotard en dicha oficina en un libro especial de enajenacion do
tierras.
Verificada la liquidacion, entregard el interesado en Contaduria
el imported de ella en documents de cr6ditos y cuatro por ciento.
sobre dicho imported y los picos en metalico.
Efectuado el pago del precio y el canon adeudado, so remitird
el expediente a la Escribania de propios, para que extienda la es-
critura de venta y propiedad en los t6rminos de costumbre y con
la clAusula de quedar obligadoel comprador A tener zanjeado el
terreno y de conservar la calle que se sefiale para el trAnsito pil-
blico.
La tramitacion dispuesta por este decreto para los poseedores
con titulo es adecuada y sencilla, pero no establece el medio de
probarse el abandon por diez aiios de los terrenos, para que pu-
diera hacerse la denuncia de ellos.
El vacio notado debi6 salvarse estableciendo que el denunciante
justificase por medio de information sumaria bastante el hecho del
abandon por mas de diez anios, 6 de que siempre habir estado







52 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUTAY

baldfo y era fiscal, informando tambien sobre esto Altimo al Con-
tador del ramo.
El cuatro por ciento en metalico es contrario a la ley 19.a y no
puede por esa causa establecerlo el Poder Ejecutivo.
21.a
Por decreto del P. E. de 9 de Agosto de 1831, se declara que
los actuales poseedores de tierras de propios, con titulo legal, son
preferidos durante los seis meses para la compra, y que no se con-
sideran actuales poseedores los que sin titulo legal posean dicho
terreno y los que por espacio de diez ailos tengan abandonado
el terreno y en igual tiempo no hayan satisfecho el censo por su
arrendamiento.
Esta media fu6 tomada porque algunos colonos do propios,
que se encontraban en el Altimo caso, pretendian las mismas fran-
quicias de los del primer caso citado, dando al decreto de 28 de
Marzo (20.a) una interpretation contraria A la ley del 17 del
mismo (19").
22.a
Por decreto de 23 de Noviembre de 1831, el Poder Ejecutivo
dispone que todo individuo que posea tierras de estancia, de pro-
piedad piblica, 6 que se crea con derecho A ellas por haberlas de-
nunciado, y estuvieren mensuradas, se present con sus documents
originales dentro de 30 dias A la Comision Topografica, para su
anotacion, y que esta oficina tome c6pia de los plans.
Que toda denuncia pendiente 6 las que en lo sucesivo se hagan,
deben los interesados tratar de terminarlas dentro del t4rmino do
cuatro meses.
Que todos los denunciantes' de tierras que presented sus docu-
mentos para su anotacion en ]a Comision Topografica recibirin
titulos provisorios del Gobierno, en el que se les consider por enfi-
t6utas (incluso los denunciantes de solares), sujetos al cAnon que
la ley determine y al que se fije entretanto, sujeto tambien A la
resolution del Poder Legislativo.
Para la satisfaction del cAnon que se estableciere, se regular el
valor de los terrenos de estancias, segun su situation, en 1,000,
1,300 y 1,600 $ la legua cuadrada, pagando provisoriamento el uno
por ciento annual sobre el valor fijado.






TODO POR Y PARA LA PATRIA 53


23.a
El mismo P. E., por decreto de 3 do Diciembre de 1831, deter-
mina quo nadie puede denunciar terrenos de propiedad pdblica
por mas Area que la de cinco leguas cuadradas, reservindose de
cada denuncia la tercera part del Area, con destino A la colocacion
de los poseedores sin propiedad territorial y pequefios propieta-
rios de haciendas de campo que habiten en posesiones de perte-
nencia particular.
Quo todos los agrimensores pasen A la Comision TopogrAfica una
c6pia de los pianos que levanten y do las operaciones do las -men-
suras que practiquen.

24.a
Por deereto del mismo Poder, de fecha 22 de Diciembre de 1831,
se dispone que todo poseedor do tierras de estancia A titulo de
propietario 6 de onfit6uta, en cuyos terrenos pueda haber sobras
pertenecientes al Estado, debera denunciarlas, mensurarlas y cum-
plir el decreto de 23 de Noviembre dentro del t6rmino do cuatro
meses, y quo si no lo hicieren, pasado dicho t6rmino el poseedor
6 propietario no puede alegar preferencia, ni derecho alguno A di-
chas sobras; que so aplicarAn A quien las denuncie.
Los tres decretos precedents son ilegales, porque el P. Ejecuti-
vo legisla por su cuenta, quita derechos adquiridos y los acuerda
A quien no los tiene, y quedaron en desuso porque por leyes y
decretos posteriores se dispuso lo contrario.

25.a
Por ley que lleva la fecha de 14 de Mayo de 1833 y fu6 pro-
mulgada el 17 del mismo mes y afio, se dispone que las tierras
de propiedad piblica destinadas al pastoreo que no estuviesen po-
seidas por mis de 20 afios, se d6n en enfit6usis por el t6rmino de
cinco, quo empezarAn A correr desde la fecha do la ley, pagando
los enfit6utas al Tesoro pfiblico el canon correspondiente al dos por
ciento annual sobre el valor en que aqu6llas so avalden.
Al vencimiento del plazo de los cinco aios, el Gobierno instruirA
A la Legislatura de sus observaciones, para que otorgue la continua-
cion del contrato con el mismo cAnon 6 la venta de los terrenos
piblicos A censo redimible en favor de los enfit6utas.
El precio de los terrenos lo fijaria un juri compuesto de cinco






54 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

propietarios, dos nombrados por el Poder Ejecutivo, dos por el
interesado y el quinto por los cuatro reunidos, no pudiendo bajar
el precio de 500 $ la legua cuadrada.
Esta ley provisional tenia por objeto que las tierras pdblicas
fueran distribuidas legalmente, para que las usufructuaran sus po-
seedores y produjeran una renta al Estado, mientras se hacia un
studio mis detenido de la material, y con lo que la prictica de
cinco afios demostrara ser mis convenience, dictar la ley agraria;
por esta causa se hace una exception con los poseedores de mis
de veinte afios. Lo que parece ser un vacio de la ley, por dejar en
peores condiciones A los poseedores de veinte anios, no lo es, pues
se deja A aquellos garantidos en su posesion hasta que la ley que
se dicte exprese las condiciones conque se les trasmitirfa la pro-
piedad que indudablemente seria con mayores facilidades.
Esta ley debi6 expresar el procedimiento a seguirse para cono-
cerse el area de los campos, que no debia ser otro que la mensura
por Agrimensor, pero tal vez fu6 su mente dejarlo para que el
P. E. lo estableciera en la reglamentacion A que lo autoriza por el
art. 8..
En esta ley, como en la anterior, se nombra al Gobierno, en vez
de decirse Poder Ejecutivo, que es el ejecutor de las leyes, y no
el Gobierno, quo lo forman los tres Poderes del Estado.

26.a
El Poder Ejecutivo, por decreto de fecha 3 de Agosto de 1833,
reglamentando la ley designada en el niimero anterior, dispone quo
sean distribuidas en enfit6usis las tierras de propiedad pdblica des-
tinadas al pastoreo que se encuentran baldias y las poseidas por
veinte aios 6 mbnos.
Las tierras poseidas por m6s de 20 ailos hasta 40, podran de-
nunciarse para ser obtenidas por moderada composicion, debiendo
los poseedores denunciarlas dentro del plazo de seis meses, y los
que no lo hicieren perderin su derecho A ellas y podr6n dichas tie-
rras ser denunciadas por otros, como si fuesen baldfas.
El pago para el caso de moderada composicion sera el de un
tercio del valor dado en el avaldo.
El enfitbuta que dejare pasar dos afios sin satisfacer el canon,
constando que ha sido requerido, perdera su derecho, se consoli-
darA el dominio con el duefio director y podri el terreno ser denun-
ciado como baldio.







TODO POR Y PARA LA PATRIA


Los enfit6utas no podrin transferir su dominion fitil sin expreso
consentimiento del Receptor del Departamento, bajo pena de perder
su derecho.
Las solicitudes para obtener terrenos en enfit6usis serin dirigidas
al Gobierno, que, con la constancia de no estar denunciado el te-
rreno, las mandarin pasar al Juez Territorial, para que reciba la
information de ser propiedad pdblica poseida por el denunciante,
6 baldio. Si estas calidades no se acreditan en la information, el
juez dara cuenta con las diligencias.
Resultando do la information quo el terreno es de propiedad pid-
blica, poseido por el denunciante, 6 baldfo, el juez, con conocimiento
de aqu6l, nombrari el Agrimensor, para que proceda A la mensura,
deslinde y amojonamiento, dirigi6ndole al efecto el expediente.
El Agrimensor en dichas diligencias ejerceri las funciones de
juez, con arreglo al art. 7. del decreto de 19 de Diciembre de 1831,
y sera responsible al interesado de todos los perjuicios que se le
ocasionen por defectos facultativos en la operation, recomendando
a los agrimensores las conciliaciones do cualquiera desavenencia
entire los colindantes y denunciante; y si no lograse conciliarlos,
practicard las diligencias segun lo crea debido, y con informed ins-
truido de la oposicion devolveri el expedient al Juez respective,
quien lo elevara al Poder Ejecutivo.
Practicada la mensura sin contradiction, el Agrimensor agregara
las diligencias y planes al expediente y lo remitira al Gefe Politico
del Dopartamento para la formation del juri que ordena el art. 6.
de la ley, y fijado por 6ste el precio, el Gefe Politico elevara el
expediente al Poder Ejecutivo, quien, pr6vio informed de la Comi-
sion Topogrifica en lo facultativo, resolverA sobre las diligencias
do mensura; aprobadas 6stas, so ordenari la liquidation por la
Contaduria General, y con dict6men del Ministerio fiscal y tomada
razon de ella en la Colecturia, so dara por concluido el expedient
y pasari a la Escribania para que el Escribano de Hacienda ex-
tienda la escritura respective por cuenta del enfit6uta, consign6n-
dose on ella el Departamento, la extension del torreno, sus linderos,
el canon designado, el tiempo de la duracion del contrato y las
condiciones de los arts. 9 y 10 del mismo decreto reglamentario.
27.,%
Por otro decreto de 30 de Octubre del mismo anio de 1833,
so deja sin efecto el articulo 4. del anterior decreto sobre el









Ouj ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

precio de los que deban darse a moderada composition, y que
mientras tanto la ley no fije el valor de las tierras 'de pastoreo
poseidas por mks de 20 afios que haya de darse A moderada
composition, el pago de 6stas se hara en la Tesoreria, con arre-
glo al precio de 500 $ establecido en el articulo 6.0 de la ley
como minimum.
Estos dos decretos alteran el context de la ley 6 invaden las
atribuciones del Poder Legislativo al fijar precious A los terrenos y
comprender los poseidos por mis de 20 afios, de que la ley hacia
exception, imponiendo penas y condiciones que la ley no establece.
Por lo demds, el procedimiento establecido para las denuncias,
formation del expediente, escrituracion y pago, inica cosa A que
lo autorizaba la ley, es sencillo y convenient.

( Continuard.)










Una carta y un libro de don Jos6 Marti


Solicitado nuestro distinguido compatriota el doctor don Alejan-
dro Magariios Cervantes para que favoreciera el present ndmero
de Los ANALES con alguna de sus estimables producciones, el viejo
vate, que tantas paginas ha Ilenado brillantemente do este peri6-
dico, ha querido honrarlo una vez mds concedidndole la preferencia
en la publication de la hermosa carta conque contest la no m6nos
interesante que, de New-York, le fau dirigida, adjuntandole un
libro de poesias, por el escritor cubano don Jos6 Marti, Corres-
ponsal en los Estados-Unidos de La Nacion bonaerense.
Agradecemos al doctor Magarifios la deferencia usada con esta
publication, y nos complacemos en asegurarle que su trabajo sera
lefdo con placer por los favorecedores de Los ANALES.
V6anse, en seguida, las cartas A que hacemos referencia:

New-York, 21 de Octubre de 1885.

Senior doctor don Alejandro Magarinios Cervantes.

Mi estimado senior:

Hasta el 18 de este mes no lleg6 A mis manos la generosa carta
de usted, que premia el carifio conquer desde hace muchos afios
vengo escribiendo y loando su nombre. Determinado a llevar mi
vida por donde A mi me parece que va bien, quo es por donde se
va solo y duele andar, me permitira usted que le diga que estos
afectos de la valia y espontaneidad del suyo, son la inica recom-
pensa que apetezco y el finico alimento que necesito, para tenerme
firme en mi vida sencilla, que querria yo hacer tan limpia y ma-
jestuosa como uno de sus versos.
No he dejado una linea por leer en su hermoso libro, que me
puso en seguida la pluma en la mano, y me di6 una de esas raras
horas de lanza y de ldz que aclaran y mantienen la existencia:
pronto enviar6 A usted publicadas las paginas que he escrito: ya
habia anunciado yo la obra, apenas me lleg6 la important resefia
bibliogrdfica del senior General Mitre.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Muy carifiosamente doy A usted las gracias porque hizo memorial
de mf, y por el vivo placer que me ha causado la lectura del vo-
lumen, que es uno de los pocos libros vivos altos y bien com-
puestos qua salen ahora de manos de los que hacen versos en
lengua de Castilla. Si no le hubiera used Ilamado ( BUES 2, asi lo hubiera llamado todo el mundo.
Let muy niiio el e Celiar >, que es desde ent6nces para mi un reo
cuerdo querido, y lo busco aqui en vano: 4 mereceria yo de used
un ejemplar ?
Me hace la merced de llevar A used esta carta uno de los hom-
bres A quienes mas quiero y estimo, el doctor don Enrique M. Es-
trazulas, en quien he aprendido A querer al Uruguay, y con mi
mis afectuoso saludo envio A used por 61 mi libro de versos a mi
hijo, quo s6lo vi6 la luz porque eran suyos, y yo s6lo me amo en
61: va A used el libro como A una palma va una mariposa.
Vivamente agradecido A used por su cordial simpatia, queda
admirandole y sirvi6ndole,
Su afectisimo S. S.

Jost MARTI.

P. 0. B. 1283.



Montevideo, Enero 18 de 1886.

Seiior don Jos6 Marti.

New-York.

Mi estimado senior y amigo:

El doctor don Enrique Estrazulas, nuestro buen compatiero, tuvo
la bondad, el mismo dia de su Ilegada, de enviarme la carta
de used, fecha 21 de Octubre iltimo, y el pequefio voldmen de
poesias consagrado A su hijo Ismael.
Como me dijera que regresaba en breve, osper6 su vuelta para
contestar A used. El ju6ves estuvo A despedirse, y me dijo que se
embarcaba en el paquete de maiiana.
No necesito encarecer A usted con cuanto placer he leido su li-
bro y su carta. Hace bastante tiempo, desde que lei sus primeros






UNA CARTA Y UN LIBRO DE DON JOSfi MARTi


artfculos, siento por used las vivas simpatias que s6lo me inspi-
ran los escritores que, como el corresponsal actual de La Nacion
de Buenos Aires en los Estados-Unidos, reunen A las dotes del
corazon una inteligencia vigorosa y nutrida por el studio, un es-
piritu original que imprime 4 sus producciones el sello de su per-
sonalidad; la passion y el entusiasmo por todas las nobles causes
que defienden los viriles corazones; la f6 en los destinos de la
humanidad y el respeto y amor profundo por las creencias que
dignifican y honran A nuestra especie.
i 06mo se eeha de ver que ha nacido used en nuestra zona ameri-
cana, en la infortunada patria de Heredia, de Placido y Gertru-
dis Gomez de Avellaneda, alIf donde se alza la perla de las
Antillas, iluminada en el cielo por constelaciones que 4 intervals
parecen eneenderse y centellear con sibitos resplandores en el os-
curo azul del firmamento; y en la tierra por miriadas de cocuyos,
que en las noches serenas del estfo somejan lluvia de estrellas
errantes; arrullada por el Atlintico que besa enamorado su cin-
tura y le canta en el blando murmullo de las olas el himno eterno
del amor y la esperanza; al rumor de sus selvas tropicales que
embalsaman el ambient como el hllito de Dios que desciende
de las alturas para refresear su frente dolorida; y al bramido de
sus tremendous huracanes que hienden y derriban las montaitas,
hacen rebalsar de su lecho al oc6ano, llaman A los hijos de
Cuba al combat y azotan el rostro de sus opresores, arro-
jando al viento las ramas tronchadas de sus ceibos y palmeras
seculares !
Por su indole, por su originalidad, por su nervio, por el espiritu
democritico y humanitario que predomina en sus escritos, usted es
un escritor esencialmente americano y perteneca al ndmero de los que
pueden decir:

Am6rica mi madre,
Tierra del Porvenir, bendita seas!
Alcazar esplendente
De una future raza de titanes,
Donde puede ya el hombre alzar la frente
Con el viril orgullo
Del esclavo que ha roto su cadena:
America mi madre, en fiero arrullo,
Te saludan rugiendo tus volcanoes,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Y al sacudir altiva tu molena
De bosques de laureles y de palmas,
El grito salvador que es himno y rue'go,
Dios y la libertad! brota en tus labios,
Y electriza magn6tico las almas.
De la fd y do la Patria el santo fuego
En tu mirada audaz relampaguea,
Y arrollando las sombras, vencedora,
Avanzas imponente,
El lucero del genio en la alta frente,
En la siniestra el faro de la idea,
Y en la diestra la espada redentora!

Am6rica mi madre,
Yo to saludo con amor profundo,
Vestal quoe en tus entranas puro guards
El verbo que otra vez salvarA al mundo !

Escribi en 1878 esta estrofa perteneciente A la composicion EL
LEOI CAUTIVO que forma part de la segunda s6rio del libro que
tan ben6volos concepts le merece, y se la transcribo ahora como
la mejor respuesta al nobilisimo deseo que usted expresa con su
modestia habitual, y quo ya ha realizado con el pensamiento y la
action, en su vida y en sus obras.
En efecto ; j6ven como es usted, pues me dicen queo no ha cumplido
adn treinta aiios, en su hogar native y on el extranjero, ha peleado
como bueno la formidable batalla de la vida, y ha sufrido y sufre
por la mis santa de las causes: la de la libertad y honra de los
pueblos. a Que titulo mis digno para los quo rinden sincere culto
a la virtud y al sacrificio en areas de sus patri6ticas convicciones ?...
El voto de used, autorizado por el just renombre que ha sabido
conquistarse, principalmente en la prensa, viene revestido para mi
de la double aureola del temple moral del escritor y los m6ritos
personales del patriota.
4 Que le dir6 de Ismaelillo ?... Garcilaso y Herrera, y con double
motive la docta Academia de la lengua, talvez encontrarian no muy
castizos algunos de los giros y locuciones que usted emplea; poro
Schiller, Gessner, Anderson, Espronceda y Victor Hugo pondrian su
firma sin vacilar en muchos de los bellos pensamientos, llenos de
novedad, ingenio y ternura que resplandecen en el libro de used.






UNA CARTA Y UN LIBRO DE DON JOSA MARTi


Siente used como padre y no necesita imitar a nadie, cuando
espantado de todo, se refugia en su hijo, y afirma que le ha pin-
tado tal cual le han visto sus ojos. Los raudales de poesia que
surgeon espontAneos de su alma son, como used dice, riachuelos
que han pasado por su corazon, y nada mis tierno y po6tico que
el anhelo de que Ileguen al del s6r idolatrado:

< El para mi es corona,
Almohada, espuela! >

Veo desde aqui A su Principe enano, con sus rubias guedejas
que le caen sobre

< El cuello en que la risa
Gruesa onda hace. >

Su tez, que tiene el color y la fragancia del nardo; sus ojitos
vivaces que relampaguean como negros luceeros, montado a horca-
jadas sobre el pecho del amoroso padre:

< Brida forjaba
Con mis cabellos.
tbrio 61 de gozo,
De gozo yo 6brio,
Me espoleaba
Mi caballero:
i Qu6 suave espuela
Sus dos pi6s frescos!
i C6mo refa
Mi jinetuelo !
Y yo besaba
Sus pi6s pequeiios,
Dos pids que caben
En solo un beso !

La aparicion del tierno angel rasga el luctuoso velo que anubla
A veces a las mis claras inteligencias, y produce en la de used un
efecto parecido al que experimentan los individuos a quienes su-
pone Platon hundidos en profunda gruta y que por primera vez
contemplan el resplandor del dia y los primores de la naturaleza.









UNA CARTA Y UN LIBRO DE DON JOSt MARTI 63

(< No es, no, la luz del dia
La que me llama,
Sino tus manecitas
En mi almohada. D

c Hijos, escudos fuertes
De los cansados padres! >

0Cuin delicado sentimiento por la causa de los oprimidos, en los
anhelos del Amor errante!

Y Ilora el blanco
PAlido angel:
l Celos del cielo
Llorar te hacen,
Que A todos cubre
Con sus celajes! >

Dificilmente en tan reducido espacio se trazaria un cuadro tan
conmovedor y complete como el de la j6ven que, en noche de v6r-
tigo y locura, cae desmayada sobre la alfombra del baile!

c Despierto estA el cuerpo,
Dormida esta el alma,

Los ojos fulguran,
Las manos abrasan;
De tiernas palomas
Se nutren las, dguilas.

Estrecha en su cArcel
La vida incendiada,
En risas se rompe,
Y en lava y en llamas;
Y lirios se quiebran
Y violas se manchan.

Yo fiero rehuso
La copa labrada;
Traspaso A un sediento






64 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

La alegre champaia:
Palido recojo
La t6rtola hollada;
Y en su fiesta dejo
Las fieras humans ;-
Que el balcon azotan
Dos alitas blancas,
Que llenas de miedo
Temblando me llaman.

El rey amarillo, vale un tratado de moral;

x< Sea mi espalda
Pav6s de mi hijo;
Pasa en mis hombros
El mar sombrio:
Muera al ponerte
En tierra vivo : -
Mas si amar piensas
El amarillo
Rey de los hombres,
1 Muere conmigo!
i Vivir impuro?
i No vivas, hijo!

Antes muerta que envilecida, fu6 el grito sublime de Lucrecia;
antes perecer que mancharse! el mote do una casa ilustre de
Francia; y no tiene m6nos grandeza moral y valentia el est6ico
ap6strofe a Ismael: antes que Vivir impuro, muere hijo mio!
Tendria que transcribir casi todo el pequeiio voldmen, que en
reducido espacio encierra, como el brillante, altisimo precio, si hu-
biera de enumerar todas las bellezas que atesora. Mi objeto s6lo
es demostrar A used que lo he leido con more, sefialarle algunos
de los concepts que mis me han llamado la atencion; y cierro
esas citas con dos magnificas estrofas que reasumen la idea y el
prop6sito que dominant en su trabajo:

c Como manada alegre
De bellos potros vivos,
Que en la mariana clara





UNA CARTA Y UN LIBRO DE DON JOSA MARTf 65

Muestran su regocijo,
Ora en carreras locas,
O en sonoros relinchos,
0 sacudiendo al aire
El crinaje magnifico

Asi mis pensamientos
Rebosan en mi vividos,
Y en crespa espuma de oro
Besan tus pi6s sumisos,
O en filgidos penachos
De various tintes ricos,
Se mecen y se inclinan
Cuando td pasas hijo! D

Mucho siento no tener un ejemplar de Celiar ni pod6rmelo pro-
porcionar para enviArselo. Yo mismo carezco de los libros que he
publicado desde veinte afios atras. En cuanto A Celiar, mis de una
vez le he solicitado inlitilmente en Madrid y Paris, donde se han
hecho tres ediciones por las casas de Mellado y Boix.
Le mando, en retribution de ISMAELILLO, el Album de Poe8s'as
Uruguayas, Violetas y Ortigas y Horas de melancolia. De la
composicion VIII de este dltimo arranco una hoja consagrada al
amor de los amores, el amor materno ; y ha de permitirme usted,
en homenaje de carifio a su hijo y de simpatia por el poeta, su
padre, la entrelace en la inmarcesible guirnalda que ha colocado
6ste sobre la tierna frente del que es para 61, corona, almohada
y e8puela.

cSon angeles los nifios
De paz y de alegria,
Guirnaldas que coronan
La frente maternal,
Palomas mensajeras
Que Dios al cielo envia,
Para traer al hombre
La oliva celestial.

Por eso hay en los nifios
Irresistible encanto,
5 TOMO X







66 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Y el alma estremecida
Palpita de placer,
Cuando al mirar sus gracias,
A la pupila el llanto
Se agolpa, y dulcemente
Sentimosle caer ...

4 Qu6 arranca aquella ligrima ?...
La luz de la inocencia,
Que brilla protestando
Contra el sufrir comun;
Y esparce en torno de ellos
La perfumada esencia
Del alma no manchada
Por el delito ain. >

Le reitero las gracias por su carta y el precioso regalo que le
acompafia, y me repito su affmo. amigo y S. S.


A. MAGARISOS CERVANTES.











Carta literaria


Nuestro glorioso poeta el doctor don Alejandro Magarifios Cer-
vantes, con motivo de la composicion que vi6 la luz en el nimero
anterior de este peri6dico, y que le era dedicada, dirigi6 4 su author
la carta que publicamos en seguida, en la que se revela una vez
mis el alma siempre entusiasta y generosa del anciano vate uru-
guayo.
Dice el senior Magariios:

Senior don Constantino Becchi.

Montevideo, Enero 16 de 1886.

Mi distinguido amigo:

En medio del dolor que una vez mis ha venido a enlutar mi alma
y mi hogar, Ilega hasta mi su canto, como notas dispersas de un
himno, como eco de lejana armonia, evocadora de conmovedores
recuerdos y varoniles impulses, armonfa que vierte en el pecho he-
rido el bAlsamo del consuelo y la esperanza, y haciendo vibrar a
su paso la internal lira estremecida por el roce de invisibles alas,
nos obliga instintivamente 4 alzar los ojos al cielo. .
Flor sin aroma llama used A su bella inspiration, cuando tiene
el mis preciado, el de la modesta violeta, que se oculta humilde
entire las hojas para que luzean mejor sus galas otras flores, tal
vez mas hermosas, altivas 6 afortunadas, pero no de mas m6rito que
ella.
Los cultores de lo bello que sienten como usted apasionado y sin-
cero entusiasmo por el arte, se muestran siempre generosos con los
que les han precedido; poetas por la nobleza del corazon y por el
remontado vuelo de su ndmen, que no se detiene en las zarzas y
hondonadas sino en la copa de las erguidas palmas y en las cum-
bres fulminadas por el rayo, comprenden y ven con la segunda vista
del vate todas las asperezas del camino, todas las heridas de la







68 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

lucha, todas las decepciones y amarguras de ]a vida, todos los sar-
casmos del destiny, todo el infortunio que pesa A veces sobre la
patria y sus mAs dignos hijos, todo el vacio que la inexorable mano
del tiempo va formando A nuestro alrededor; abismo en el que caen,
con los s6res que nos son mas cars, juventud, placeres, ilusiones,
ensuefios de gloria y felicidad, talent, alegrias, dichas, ambiciones,
salud del cuerpo y potencia del espiritu todo, en fin, lo que
hace risuefia y presta valor A la existencia! ...
Aunque uno de mis autores favorites asegura que por grandes
elogios que se nos tribute, jamAs se nos dice nada de nuevo, i tan
colosal es la vanidad humana! usted ha de permitirme que reduzca A
su just limite los que su amistad so sirve dispensarme, y s6lo
acepte de su canto en este punto la noble intention que se lo ha
inspirado, la delicadeza del sentimiento, velada entire las imagenes
del lenguaje po6tico y las cadencias carifiosas de la rima, y sobre
todo la sentida ofrenda al viejo cantor de El precio de la gloria,
hecha en testimonio de simpatia y estimacion por el j6ven poeta
que cant6 en inspiradas estrofas A Juan CArlos Gomez, y que nacido
en humilde esfera, luchando valerosamente contra el infortunio y la
pobreza, supo formarse por si solo, y conquistar en las letras y en
la vida social, A fuerza de trabajo y perseverancia, un puesto hon-
roso, respetado y querido de todos.
Gracias, j6ven amigo mio! Guardo sus versos en la carter que
tiene por r6tulo Creditos exigibles; y aunque los giros hechos con
motivo de mi Ailtimo libro son ya algo crecidos, IcuAn grato me
seria poder satisfacerlos algun dia en todo 6 en parte!...
Sirvame de excusa al mbnos mi buena voluntad, y cr6ame siem-
pre su affmo. amigo, que much lo estima y quiere.


A. MAGAxriRos CERVANTES.












Sobre las "Veladas Ifricas"


El distinguido poeta chileno don Jos6 A. Soffia, resident en
la actualidad en la Capital de Colombia, donde desempefia un
cargo diplomAtico confiadole por su patria, ha dirigido al senior
don Ambrosio Montt y Montt, autor del libro de poesfas que, con
el titulo de Veladas liricas, vi6 la luz ha poco tiempo en esta
ciudad, la carta que se hallara en seguida de estas lineas, la cual
ocupa un lugar en las piginas de los ANALES por haberla solici-
tado para publicar nosotros, una vez enterados de los concepts
que su autor vierte acerca de la poesia americana, con los cuales
estan de perfect acuerdo opinions mis de una vez manifestadas
en este peri6dico.
Asimismo nos ha movido A dar A la publicidad las brillantes
lineas del senior Soffia, el generoso estimulo que ellas encierran
para el j6ven autor de las Veladas Uricas, y el recuerdo alta-
mente lisonjero que consagran A nuestro Magarifios Cervantes,
oportunamente citado por el distinguido literate chileno.
H6 aqui la carta:

BogotA, Octubre 20 de 1885.

Seror don Ambrosio Montt y Montt.

Montevideo.

Mi estimado amigo:

Con gratitud he recibido ]a coleccion de sus bellas poesfas, que
con el titulo de Veladas lUricas ha dado A luz en esas gratas
riberas.
Ya tenia noticia de la publication de usted por nuestro simpi-
tico amigo don Jos6 M. Samper, cuyo oportuno pr6logo me ha
proporcionado agrado igual al que he experimentado al leer las
composiciones de la coleccion que se ha servido usted remitirme.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Lo felicito por haber coleccionado las primicias de su genio,
anuncios lisonjeros de nuevas producciones que darin gloria A la
patria y fama al nombre de usted. I Que 6stas no se hagan es-
perar demasiado!
Para los que no consideramos la poesia como un pasatiempo ba-
nal, sino que, por el contrario, buscamos en ella con solicitud el
reflejo de los sentimientos mAs nobles del individuo y mis delica-
dos de la sociedad, es un consuelo ver que j6venes del m6rito de
usted, que por derecho de herencia y de conquista deben ocupar
un lugar prominent en nuestra tierra, se dediquen a cultivar la
mas encumbrada y noble de las artes. De nuevo mis felicitaciones.
En la coleccion que tengo A la vista predominan las impresiones
del corazon y el sentimiento. En la que mis tarde espero ver de
usted, me prometo encontrar las de la naturaleza y de la reflexion.
El libro que el poeta debe tener abierto ante sus ojos es el.mundo,
con sus montes y sus mares, sus cielos y sus bosques, sus campos
y ciudades, sus hombres y sus pasiones. La inspiration debe ema-
nar do la contemplacion del Universo y del studio de las condi-
ciones y costumbres de sus pobladores. La alabanza templada y la
critica ben&vola, la description exacta y la pintura natural del
cosmos, que confunde y enlaza lo inanimado con lo rational, son
temas inagotables y models preciosos que espiritus observadores y
vivos como el suyo deben explotar con originalidad y constancia.
1 El desengafio para los escepticos, las hlgrimas para los cobardes!
Le pido, pues, una description de la naturaleza espl6ndida que
hoy lo rodea, con sus peculiaridades y atributos, seguro de que su
desempeiio correspondent al asunto y al genio del poeta!
En Am6rica necesitamos poesia americana. Nada he leido que
haya dejado mas honda huella en mi espiritu que el < Celiar >) del
seofor Magarifios Cervantes, por el sabor local que su leyenda en-
cierra. La pintura de las faenas campestres, del payador, de las
reunions de familiar, de la locuaz guitarra y del mate servido
bajo la sombra del ombd, son todavia solaz de'mi memorial; y
hace veinte aios largos que no he vuelto A divisar en part alguna
aquel libro con olor A tomillo.
Sea usted el poeta original chileno que cante nuestro Maule y
nuestro Laja; que pinte la several vida del minero, quien haga la
Agloga de los agricultores del centro y el Idilio de los pobladores
de Valdivia y de la comarca que lleva el nombre del digno abuelo
do usted. I Cuin envidiable seri el lauro que con esto alcanzarA
para su frente juvenile 6 inspirada!








SOBRE LAS 9 VELADAS LIRICAS 71

Salude en mi nombre A su querido padre, poeta que, para serlo,
no ha necesitado las escalas del metro, pues ha dispuesto de las
alas del genio, y crea en el afecto conque lo saluda y le desea
felicidad cumplida
Su estimador afectisimo,

J. A. SoFFIA.











Celebridades contemporaneas


POR DON LUIS D. DESTEFFANIS

V

VfCTOR HUGO

(Continuacion)

c Ha habido much preocupacion respect A la escritura del
Maestro y de las plumas de que se servia. Esto di6 lugar A toda
especie de leyendas,. mas absurdas las unas que las otras. El no ha
sido nunca exclusivista A ese respect; todo le sirve para escribir,
con tal que pueda llegar A escribir de una manera poco mas 6
m6nos ineligible.
Angelo, La Vision del Dante, que remontan a una 6poca le-
jana, han debido ser escritos con plumas metAlicas. No puede uno
figurarse el grado de finura, de tenuidad, alcanzado por la escri-
tura del Maestro en dichas obras. Yo no pude copiar la Vision
sino vali6ndome de un lente de aumento para leer el original ....
La escritura de Victor Hugo ha ido ensanchandose con el tiempo,
y tom6 esa amplitud que da A sus filtimos manuscritos un aspect
magistral y casi temible. La leyenda de los siglos y Toda la
lira, estan escritas asi. Serviase ent6nces de plumas de punta de
ala y de un magnifico papel de Holanda, del cual le habian sido
mandadas algunas resmas por un admirador. Explicaba el des-
arrollo de su escritura por la debilidad creciente de su vista; sin
embargo, yo tengo de 61 algunas paginas de escritura final traza-
das en estos uiltimos afios, entire otras, una carta que me escribi6 y
una pagina grande de dedicatoria, con la cual quiso agradecerme
la copia que le habia hecho de la Leyenda de los siglos.
Por lo dem6s, 61 tiene un motivo particular de escribir A gran-
des rasgos. Cuando el insomnio viene a visitarlo, lo que sucede bas-







CELEBRIDADES CONTEMPORARIES


tante amenudo, compone en su lecho; asi que ha precisado la
forma de su pensamiento, para no dar demasiado trabajo A su me-
moria, salta de su cama y sin p6rdida de tiempo en procurarse luz,
se acerca A su bufete, donde se hallan dispuestas algunas hojas de
papel.
Escribe ent6nces, en la oscuridad, al acaso, de modo de poder
hallar al dia siguiente las ideas y los versos brotados en su cere-
bro. Se concibe qu6 de garabatos y borrones de tinta pueden re-
sultar de esa escritura nocturna, algunas veces arrebatada, y cuya
vista siquiera no viene A distraerle de su inspiration.
Se v6 qu6 papel secundario represent la pluma en la obra del
poeta. Este, cuando quiere, la tiene regularmente y de un modo muy
elegant, porque tiene bellas manos y uias muy cuidadas y cuyo
largo asombra A la sefiorita Juana; ella dice A veces: c tus garras D.
Pero su inclinacion y tal vez la fuerza de las cosas (sic) lo em-
pujan a tener las plumas de ave al rev6s. Proviene eso de que las
aplasta al cabo de algunas lines y no sirven mAs sino empleadas
al rev6s 6 de costado. Las mas gastadas son las mejores: emplea a
veces informes trozos de plumas que hacen tantos borrones cuantas
palabras.
a C6mo es que la pluma metalica, proscrita desde largo tiempo,
se introdujo en la casa ? Es una historic muy simple y cuya culpa
puede serme reprochada. Exceptuando su gabinete de trabajo- -y
ain ese mismo!-lo que se encuentra mas dificilmente en lo de
Hugo, es q lo que se necesita para escribir z.
Cuando 41 tuvo A bien confiarme la c6pia de sus trabajos, no
pudiendo yo tolerar la escasez A ese respect, install en su casa un
almacen de plumas, tinteros y lapiceras. Victor Hugo no iba a bus-
car otras, y, aunque protestando contra las plumas metAlicas, las
usaba sin dificultad. Ellas conteonan en ciertos limits las fogosida.
des de su escritura desenfrenada.
Sin embargo, yo no desconocia el gran cardeter de la pluma li-
bre, asi es que le alcanc6 una pluma de ave para que pudiese es-
cribir algunas lineas debajo de un admirable grabado de su retrato
hecho por Bonnat, que 61 me habia regalado. La pluma de ave so
veng6 de mi antagonismo con un borron prodigioso, grande como
la mano, el mas lindo borron de tinta que poeta alguno haya he-
cho jamis.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Victor Hugo reivindica para si la creacion de la palabra fulgu-
rante, que pretend haber sido el primero en emplearla en sus ver-
sos. Quiero decir la creation francesa, porque esta A la vista de
todos la raiz de la palabra.
Se le atribuye tambien la introduction de la palabra gamin
(pilluelo) en el diccionario. H6 aqui lo que 61 mismo dice A este pro-
p6sito en Los Miserables: vez primera, y lleg6 de la lengua popular A la lengua literaria, en
1834. Es en un opuisculo titulado: Claude Gueux, que dicha pala-
bra hizo su aparicion. El escandalo fu6 grande. La palabra pas6. >

*
*

Despues de haber dicho que Victor Hugo era muy celoso de sus
manuscritos in6ditos, el senior Lesclide pasa A darnos algunos deta-
lles sobre various trabajos in6ditos del gran poeta. Como 6stos no
se han publicado hasta ahora, ni parece que se publiquen tan
pronto por razones que, por lo visto, afeetan poco A la litera-
tura sera bueno que nos contentemos con lo que A ese respect
nos dice el secretario del poeta. Es lo siguiente:
La abuela ( La Grand'mbre i ), es una pequena comedian en
verso, en la cual no hay, hablando con propiedad, mAs que una
situation. Pero ; con qu6 arte infinito estA desarrollada!
Una princess se ha opuesto de una manera absolute al casamiento
de uno de sus hijos con una mujer indigna. Su c61lera, sus ame-
nazas, no han podido nada en el corazon de un niio obstinado que
la abandon para seguir su suerte y contraer el matrimonio que le
desligaba de la familiar. Al cabo de algunos aibos, la inflexible so-
berana llega A saber que la familiar proscripta esta oculta en una
floresta cercana con dos niiios nacidos de la union detestada. Ella
parte, guiada por sus espias, con la intencion de aplastar ese nido
de culebras; va, feroz, parecida A la Medea antigua, y nos aguar-
damos horribles peripecias. Yo s6 que copiando el drama habia lle-
gado A un punto de extremado terror, cuando al doblar la hoja lei
la palabra Fin. j C6mo, Fin ? 4 De qu6 modo el poeta va A dar
desenlace en pocos versos A una situation tan complicada y tan
tirante ? j Qu6 disculpas van A dar los esposos ? g C6mo se apaciguarA
el enojo vengador de la abuela ultrajada? iImbbcil! Hablo de mi,
bien entendido. Dos chicuelos salen de la cabafia, ven A la extran-
jera y le tienden los brazos Y la abuela estalla en sollozos,
los abraza y les pide perdon.






CELEBRIDADES CONTEMPORANEAS


La floresta mojada ( (< La fort mouill6e > ) no es una pieza
de teatro, sino un idilio de incomparable frescura. La lluvia pas6
por encima de la floresta, y todo, los Arboles, las yerbas, las hojas
y las flores, los pAjaros y los insects, todo toma la palabra.
Esas dos maravillas no tienen el caricter 6pico de La espada
( L'6p6e > ). Este es un drama en verso, en tres parties salvo
error tiene un aire altivo y severe, y recuerda las mis bellas p a-
ginas de la Leyenda de los siglos.
Hay en el Teatro en libertad, porque es 6ste el titulo bajo el
cual el poeta junt6 various studios dramiticos, piezas singulares
y que parecerin ajenas al genio de Hugo. Es el caso de un pe-
queiio drama en prosa, que algunos diarios bien informados han
querido llamar i Zut! y que en realidad se titula: Puede ser un
hermano de Gavroche. C6mo diablos han hallado la palabra
Zut ? Es de creerse que Victor Hugo, importunado por algun
amigo indiscreto, que le habri pedido pormenores acerca de su
teatro inbdito, responderia en un moment de buen humor con esta
exclamacion familiar, y que el amigo la habri tornado candida-
mente por el titulo de la obra.
La pieza desarrolla un caricter de pilluelo de Paris, burlon y
bienhechor, que se mofa de la gente, aunque salvAndola de grandes
peligros y prestindola los mayores servicios. Los elements de la
action esthn tomados en gran parte del pasaje de un ferro-carril
al trav6s de la obra. El teatro represent una via f6rrea adornada
de un disco-serial. Es sobre ese disco que se ejercita el heroism
de Gavroche. La pieza es divertida, pero no afiadird nada a la
gloria del poeta.
Con todo, la prefiero A cierto acto de Zarzuela ( 6 de Comedia, que tiene lugar entire dos enamorados y podria titu-
larse: Cincuenta mil francos de renta. Pero no estoy seguro de
ello y no adelanto nada.



Cuando aparecieron Los Miserables, Lamartine public en su
Curso de Literatura various articulos titulados : Consideraciones
sobre una obra maestra, 6 el peligro del genio, donde las cen-
suras se entrelazan con los clogios, con una imparcialidad que a
muchos hugo'latras pareci6 envidiosa severidad. Lamartine, pre-
viendo quizas este reproche, antes de escribir su critica habia soli-






76 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

citado de Victor Hugo complete libertad de opinion y 6ste se la
habia concedido con la carta siguiente:

c Querido Lamartine,

c Hace much tiempo, en 1820, mi primer tartamudeo de poeta
c adolescent ha sido un grito de entusiasmo ante vuestro sol des-
c lumbrador levantindose sobre el mundo. Esa pigina esti en mis
c obras y yo la quiero; esti ahi con muchas otras quo os glorifi-
< can. Hoy en dia vos pensais que ha llegado la hora de hablar
c de mi, y yo me enorgullezco por ello; hace cuarenta afos que
< nos queremos y no hemos muerto. Vos no quereis malgastar ni
c ese pasado ni ese porvenir, estoy seguro de ello; haced, pues,
c de mi libro lo que querais: de vuestras manos no puede salir
< sino luz.
c Vuestro viejo amigo,

a VicToR Huoo. ,



Los manuscritos de Victor Hugo fueron colocados en 1878 en
un armario de fierro que debia protegerlos en caso necesario con-
tra el incendio. Esta media de precaution le fu6 indicada por sus
amigos. El armario fu6 colocado en un hueco de la pared de su
dormitorio, de manera que tuviese siempre los manuscritos a su al-
cance. En efecto; sus obras constituian, juntamente con sus nietos,
el principal interns de su vida.
No par6 en esto la cosa. El armario de fierro no recibi6 mas que
un ejemplar de cada una de sus obras in6ditas. ,stas fueron co-
piadas y las copias puestas en manos seguras, con el fin de evitar
todo percance de destruction.
Antes de tener el armario de hierro, los manuscritos de Victor Hugo
se guardaban en grandes maletas, de donde era bastanto dificil sa-
carlos. Para conseguir los del fondo era preciso sacar todos los
otros. Es en una de esas maletas que algunos amigos del Maestro
reunieron sus obras in6ditas durante la conspiracion monArquica
del 16 de Mayo. Temi6se por un instant un golpe de Estado y un
golpe de mano. La maleta sali6 de la casa del poeta y pas6 algunos
moses en los graneros de un Colegio de Paris, gracias i los cui-






CELEBRIDADES CONTEMPORINEAS


dados del senior Koch, sobrino de la seiiora Drouet, A quien yo
acompafi6 en esta expedicion (sic).
El 16 de Mayo fracas6 y la maleta volvi6 A aparecer.

*
*

Una part considerable de las obras in6ditas de Victor Hugo
consiste en notas aisladas, versos, fragments que 61 se reservaba
juntar, combinar y poner en 6rden. Estos materials son innume-
rables.
-La obra que yo suefio y que prepare, nos decia 61 algunas
veces, es much mas important que la que he publicado. El hom-
bre debiera vivir doscientos aiios. Cien afios no son demasiado para
llegar A la madurez absolute de la inteligencia, A la perfection de
la formal, A la seguridad del juicio y de la expression.
i Qu6 lastima! Y el hombre que hablaba asi era el mas grande
trabajador del siglo. No se asombra uno de lo extenso de su obra,
cuando so piensa que pas6 mis de sesenta afios encorvado sobre
ella. iSesenta afios A diez horas por dia! porque 61 no tenia des-
cansos y no se distrafa mas que en su obra. Si se exceptfia un
afio de enfermedad, en que tuvo forzosamente que reposar, ha esta-
do siempre en la brecha. El hombre politico ha completado en
61 al hombre de letras; no se podia asignarle limits ni cercenar su
genio. Nada de lo que era human podia serle extrafio. Ese crea-
dor infatigable nos repetia amenudo: q Nulla dies sine linea; -
es asi que se edifica una obra imperecedera. >
Los materials de que hablo habian recibido de 61 el nombre do
Ocdanos. Todo salia de alli, todo sumfase alli. El poeta tenia para
el papel el respeto traditional de los chinos: juntaba las hojas
esparcidas, los fragments de cartas que encontraba al alecance de
su mano, en pequefios cuadernos que intitulaba: < Papel blanco D.
Y ese papel blanco era llenado en un moment dado con recuerdos,
notas, ideas, versos improvisados. Cuando no tenia de ese papel A
su alcance, los libros, los diaries que encontraba se cubrian de
apuntes que se desarrollaban y tomaban A voices proporciones ines-
peradas.
Conozco tres classes de Ocdanos en los papeles de Victor Hugo.
El primero, que creo serA el mas antiguo, so compone de quince A
veinte rollos, casi todos encerrados en hojas do papel azul.
El segundo, formado por cuadernos 6 paquetes, tiene esta etiqueta






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


puesta por 61 mismo: ( Monton de piedras >. Esto quiere decir:
piedras para edificar literature.
He puesto las Altimas oleadas de este Oceano en veinte atados,
poco mas 6 m6nos, diez titulados Prosa, y diez Verso. Este tra-
bajo era tan considerable, que apenas si tenia el tiempo de leer de
vez en cuando las notas que atrafan mis miradas. El recuerdo
mis preciso que yo haya guardado de esa revista de innume-
rables papelitos, es el de unas hojas que contienen versos pre-
ciosos, originales, inspirados, y en cuyo mArgen estaba escrita esta
palabra: Comedia.
Para mi es evidence que la idea de escribir comedies en verso
ha perseguido durante largo tiempo A Victor Hugo y que 6ste eco-
nomizaba en prevision de ese gasto.
Ignoro lo que va A ser de todo eso, pero en ese extraordinario
amasijo hay maravillas incomparables. 1 Qu6 elements de anto-
logia! Eso deslumbra y desalienta al propio tiempo. Los hom-
bres como Hugo no debieran morir. Es injusto.

EL TEATRO

Victor Hugo, en sus confidencias sobre el teatro de otros tiem-
pos, habla sin entusiasmo de Mile. Mars, admira A Rachel sin pa-
sion, citando de buena gana respect A ella el dicho de Fr6d6ric
Lemattre : z Rachel ? la perfection, y nada mas! > ; se enternece
al recuerdo de la grande y pat6tica Dorval, que fu6 tan magni-
ficamente conmovedora en Angelo. Pero interrogandole alguien
sobre Fr6d6ric, era la vispera de los funerales de este iltimo -
contest6 :
Hay como una familiar de espiritus poderosos y singulares que
se suceden y tienen el privilegio de reverberar para la muchedum-
bre y hacer vivir y caminar por el teatro las grandes creaciones de
los poetas; esa s6rie soberbia empieza por Thespis, atraviesa Ros-
cio y Ilega hasta nosotros por Talma; Fr6d6ric Lemaitre ha sido,
en nuestro siglo, su continuador brillante. Es el iltimo de esos
grandes actors por la fecha y el primero por la gloria. Ningun
c6mico lo ha igualado, porque ninguno ha podido igualarlo: los
otros actors, predecesores suyos, han representado a los reyes, los
pontifices, los capitanes, lo que se llama los heroes y los dioses;
61, gracias A la 6poca en que ha nacido, ha sido el pueblo.
No hay enearnacion mas fecunda ni mas alta,






CELEBRIDADES CONTEMPORANEAS 79

Siendo el pueblo, ha sido el drama; ha tenido todas las facul-
tades, todas las fuerzas y todas las gracias del pueblo ; ha sido
indomable, robusto, patetico, tempestuoso, encantador; como el pue-
blo, ha sido la tragedia y ha sido tambien la comedia; de ahi que
fuese todopoderoso, porque el espanto y la piedad son tanto mks
trigicos en cuanto se mezelan con la punzante ironia humana.
Arist6fanes complete a Esquilo, y lo que conmueve mayormente a las
muchedumbres es el terror matizado con la risa. Fr6deric Lemal-
tre tenia ese double don; es por eso que ha sido entire todos los
artists dramaticos de su 6poca el c6mico supremo.



Se ha vuelto A representar Maria Tudor. Hugo nos ha dicho
cuAnto habia sido atormentado por el director Harel, en la 6poca
de la primera representation de esa pieza en el teatro de la Puerta
San Martin, en 1833.
Vino A ver al autor :
Ah! exclam6, 1 qu6 soberbio cartel! Usted sabe tanto como yo
que Maria Tudor ha sido apellidada Maria la Sanguinaria.
tste es el verdadero titulo del drama. No hay que buscar otro.
-No hay que buscar otro, dijo Hugo, sino el que yo he escrito.
Pero eso es historic!
No importa.
Pues bien, tomemos un t6rmino medio.
Llamemos la pieza Maria la Catolica.
Victor Hugo rehus6. Esta moderacion no ha sido tenida en cuenta.
Los diarios clericales se indignaron por el papel que hacia repre-
sentar A la buena Maria.
C6mo exclamaban ellos, se ha atrevido A tocar esa figure
angelical, una de las mas puras encarnaciones de la reyecia inglesa !
Maria Tudor, la reina Maria, esa noble y augusta mujer, ese rayo,
esa estrella,- esa pureza, ese candor!... se ha atrevido a desconocerla
y darla pasiones de loca. 4Qu6 sabe usted, senor Hugo ? 4 qu6 ha
visto usted ? 8 acaso estaba usted alli ?
SDios mio !- respondia Hugo -yo no estaba alli, pero debe con-
tarse la historic para algo. Hay alguna apariencia de que no se da el
sobrenombre de Sanguinaria A las princess que no tienen mAs que
recreos inocentes y diversiones apacibles, y el Reverendo Padre
Griffet ha descrito en algunas palabras la fisonomia de su rei-
nado: c No so veian en L6ndres mAs que horcas y cadalsos.o








80 ANALES ]B ATENtO Do L URUGUAY

Amy Robsart, drama en cinco actos, data de la primera juven-
tud de Hugo, pero no serfa just atribuirselo enteramehte. Esa pieza,
escrita por 61 A los diez y nueve afios, y en la cual no tenia mu-
cha confianza, permaneci6 largo tiempo en su escritorio. Su cufiado,
Pablo Foucher, la refundi6, la hizo representar y fn6 silbada.

*
*

4 Qui6n ha dicho que Victor Hugo es un enemigo de la mAsica?
Todo el mundo, y todo el mundo no deja de tener en parte razon.
Sin embargo, se pueden invocar circunstancias atenuantes. De que
no se amen desmedidamente las grandes Arias y los estribillos de
6pera, no se deduce que uno sea music6fobo.

(Continuard.)








ANALES DEL ATENEO

DEL URUGUAY ..


'-,' ," **i ,,. MONTEVIDEO. FEBRERO 5 DE-. 0" .' o Is



La irisurrieccion emancipadora 1dei Provincia
Oriental en 1811

SUS ANTECEDENTES SU ESPONTANEIDAD

POR EL SEROR DON JUST MAESO

(Publicacion conform d to resuelto por la Junta Directiva del Ateneo)

(Conclusion)

De buena voluntad presentarfamos algunas oportunas considera-
ciones sobre la action 6 influencia que el general Artigas desarro-
116 en esos moments supremos de la revolution oriental, consi-
guiendo por medio de sus hAbiles combinaciones, de la rapidez de
sus movimientos y del arrojo de sus actos, asestar el golpe de
muerte al poder espafiol, haci6ndole abandonar desde el 18 de Mayo
de 1811 toda esperanza de recuperar el dominion perdido, y obli-
gindole A implorar por medio del secretario Esteller, enviado at
efecto A Rio Janeiro por Elio, la proteeecion y socorro suicide del
Rey de Portugal, que le envi6 al efecto 4,000 soldados A las 6r-
denes del general Souza.
Comono nos es possible historiar en este trabajo la s6rie de he-
chos y medidas quo prepararon y aseguraron esa grande function de
armas, debemos, al efecto, dejar la palabra al'mismo general Arti-
gas en el parte official que dirigi6 al general Rondeau sobre dicha
batalla; parte que no so ha publicado hasta ahora en la Repdblica
Oriental, pues s6lo es conocida el que dirigi6 Artigas A la Junta
Gubernativa, y que recien se public hace dos aios por el senor
Bauza en su interesante obra sobre la c Historia de la Dominacion
Espafiola P.
6 TOMO X






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


A dicho part agregamos la lista de los patriots voluntarios
que mas se distinguieron on esa batalla, cuya lista acompafiaba al
parte official.
Dice asi:
t Habicndome aeampado en la villa de Canelones con el objeto
de molestar A los eneviigos, quo se hallaban situados en las Pie-
dras, y privarles las introducciones de ganados y demis comesti-
bles para Montevideo, y-advirtiendo ser insuficientes todas las pro-
videncias y vigilaneia de las partidas que continuamente destacaba
A este fin, dispuse, con anuencia de los sefiores capitanes, el atacarlos,
en atencion A que aun cuando las fuerzas enemigas ascendian al
nfimero de 600 hombres, segun las mismas noticias que por algunos
pasados habia adquirido, contaba con much parte adicta A nosotros.
Pas6 inmediatamente el correspondiente oficio A mi hermano don
Manuel Artigas, indicindole el punto donde debia reunirse con-
migo; y a las pocas horas de haber marchado el chasque, recibi
oficio de dicho mi hermano, en quo me avisaba hallarse atacado
por los enemigos, pidi6ndome 300 hombres de refuerzo. Con esto
lleg6 la noticia que otra column enemiga se dirigia A Canelones
con el objeto do atacarme; al moment ac-rd6 con los seiiores ofi-
ciales que era convenient dirigirnos al Sauce A dar auxilio A don
Manuel Francisco Artigas, con la idea de tomar A los enemigos
entire dos fuegos, y rendidos 6stos, cortar la retirada A los que se
habfan dirigido A Canelones.
En efecto, dispuse mi salida A puesta del sol, y march con el
abrigo de la noche, pasando a la vista de los fogones enomigos.
La noche se puso sumamente oscura y el dia amaneci6 Iloviendo,
cnya lluvia continue hasta el siguiente. Con ese mal tiempo se im-
posibilit6 la maicha, y me acamp6 en las puntas del Canelon chico,
desde donde pas6 6rden A mi hermano para que se reuniera en
dicho punto, en virtud de haber sabido que la noche de mi salida
habia regresado la tropa enemiga al campamento de las Piedras.
Mi hermano se incorpor6 en el- citado destino la noche del 17,
segunda de mi salida,* y por la incapacidad del tiempo, no pude
determinar el albazo que tenia proyeetado. El tiempo mejor6 y
mis partidas de descubierta empezaron sus guerrillas con dos co-
lumnas que en el mejor 6rden marcltaban para mi campamento.
Al instant destaqu6 una partida de 200 hombres montados de la
gente patriota voluntaria, para que los fueran sacando de su cam-
pamento, y mand6 que la tropa tomara caballos para salir a ba-






LA INSURRECOION EMAINCIPADORA, ETC. 83

tirlos. Los enemigos avanzaron sobre los de caballeria, y yo con
el resto del ej6rcito march sobre ellos. De la gente armada de
caballeria saqu6 150 hombres para reforzar la infanterfa; y orden6
dos columns de caballerfa, una al mando de don Juan Leon, que
ocupaba el ala izquierda, y la otra al de don Antonio Perez, que
oeupaba la derecha. Con la demAs gente de mi hermano don Ma-
nuel form otra column (como de 250 hombres), con el objeto
de cortar la retirada A los enemigos.
En este 6rden avanc6, y puesto al frente de los enemigos, des-
plegua en batalla con la infanteria, y mand. A mi ayudante mayor
don Eusebio Yaldenegro, pasase 6rden que la una column de ca-
balleria de la derecha avanzara amenazando picar la retaguardia
enemiga; y echando pi6 a tierra la infanterfa hizo su demostracion
de advance con bastante rapidez, pero los enemigos aparentaron re-
tirarse, sin hacer mayor fuego, siempre con el mayor 6rden. Esta
aparente retirada la hicieron con el interns de situarse en una
loma, lugar dominant A todos cuatro frentes de su position; y en
6ste presentaron la batalla.
La fuerza enemiga constaria de 400 a 500 hombres de infan-
teria, con cuatro piezas de artilleria, dos obuses de A 32 y 2 ca-
*iones de A 4 con 64 artilleros buenos, de A 16 hombres de do-
tacion en cada cafion, y 450 que componian la caballeria.
La fuerza de mi division se componia de 600 hombres de caba-
lleria (mal armados) y 400 infants con los dos cafioncitos de
A dos.
El combat empez6 A las once y media de la maiiana y termin6
A las cuatro de la tarde. A 6ste ae di6 principio en los t6rminos
antedichos; pero como la tropa estaba ansiosa de avanzar, sufri6 un
tiro de granada que me llev6 6 patricios, por hallarlos en peloton:
todo mi esfuerzo y el de mis oficiales no era bastante A conte-
nerlos en avanzar, porque no sufrieran el ventajoso fuego del ene-
migo, en un lugar donde el terreno era dominado por ellos, tanto
como las municiones de artilleria superaban A las nuestras.
Los enemigos se resistieron vigorosamente en este punto; tanto
quo fu6 necesario todo el esfuerzo de nuestra her6ica tropa para
echarlos de alli; de donde salieron retirandose con el mejor 6rden.
La tropa carg6 vigorosamente sobre ellos, y aqui se les tom6 un
cafion; pero como los fuegos de artilleria superaban A los nues-
tros, contenian sumamente A nuestra tropa, que s61lo su mucho valor
podia resistirlos.






84 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

En su retirada consegui situarme en mejor terreno, y de aqui
hice avanzar A la column de caballeria de la derecha, y mi ayu-
dante mayor A la de la izquierda, mandando entrar por la reta-
guardia enemiga A la column que mandaba mi hermano don
Manuel Francisco Artigas. Aqui fu6 bastante active el fuego, que
duriarfa una hora; y con la energia que disputaba la action
nuestra tropa, se intimidaron los enemigos, y pusieron bandera
parlamentaria, A que yo mismo en persona contest se rindieran A
discretion, librando la vida do todos: con lo que se rindieron y
quedo por nosotros la victoria, y todo el campamento de batalla,
que era A distancia de un cuarto de legua de la Capilla de las
Piedras.
En la misma Capilla, donde tenian su campamento, habia que-
dado una guardia de 30 hombres (segun declaration del ayudante
mayor de 6rdenes, subteniente de caballeria don Juan Rosales)
con un canon de A 4.
La rendicion de dicha guardia la encargu6 A mi ayudante mayor
don Eusebio Valdenegro, quien, para conseguirla (evitando en lo
possible toda efusion de sangre), mand6 pasase con parlamento el
expresado ayudante mayor de 6rdenes don Juan Rosales, A que con
el respeto do su tropa hiciera se rindieran A discretion, lo que
asi verificaron, y fueron prisioneros mas de 100 hombres quo alli
se habian replegado con disposition de defenders, y ocupaban las
azoteas bien provistos de cajones de municiones; y con 16 artille-
ros mas en el cafion que tenian.
Entretanto disponia yo la reunion de la tropa y conduccion
segura de los prisioneros, pas6 mi ayudante, el referido don Euse-
bio Valdenegro, A la operation antedicha, tomando el parque de
artilleria, que lo tenian bien provisto de municiones de todos los cali-
bres indicados, y de todas classes, las que con mi 6rden hizo extraer,
con mas tres carros capuchinos: y como lleg6 noticia de que salia
refuerzo de Montevideo, fu6 necesario apostarme en lugar venta-
joso para esperar al enemigo, que hasta ahora (que son las 6 de
la mariana) no so ha dejado ver.
Tengo varias partidas hicia los Migueletes, para que est6n A la
observacion de los enemigos, y on todo caso de apuro, dispongo
mi retirada A Canelones.
El ayudante mayor de 6rdenes don Juan Rosales me asegura haber
de fuerza en la plaza de Montevideo de 500 A 600 hombres, inclusos
los que estaban en la Colonia, y que segun 6ste, han regresado A
Montevideo.







LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC.


Conviene, pues, que V. S., en Vista de lo expuesto, acelere sus
marchas y me made tropa A la mayor brevedad, entire la cuales
indispensable venga una dotacion suficiente de artilleros para el
manejo de las cinco piezas de artilleria que he tornado A los ene-
migos; mandAndome bastantes piedras de chispa, qae las necesito
much y no las habia en el parque enemigo.
La p6rdida que hemos tenido en esta gloriosa action sera como
de unos 18 A 20 hombres muertos, y unos 14 heridos. No tengo en-
tero conocimiento de esto, hasta despues que noticiar6 a V. S. cop
mis propiedad. Los eiemigos muertos seran como 30, y segun el
primer conocimiento que tengo de los heridos, ascienden a 46 6 50,
y prisioneros como 420, inclusos 22 oficiales con el comandante gene-
ral don Jos6 Posadas.
No puedo ocultar A V. S. cuan dignos son todos los sefiores ofi-
ciales que he tenido el honor de tener A mis 6rdenes, en tan glo-
riosa action; porque todos, todos se han prestado con todo el honor
y entusiasmo que los caracteriza, y hace dignamente acreedores A la
alta consideration de la Ecxma. Junta y la eterna gratitud de sus
compatriotas.
Las tropas todas me merecen igual atencion, y estoy seguramente
persuadido que, A no ser tanto su valor, no era capaz de haberse con-
seguido una accion con tantas ventajas sobre los enemigos, tan her6ica
para sus triunfadores, y que en todas sus parties justifica el honor de
las armas de nuestra patria.
Por ahora me hallo sumamente ocupado y con la atencion puesta
en los enemigos, por lo que no puedo sustanciar un parte com-
pleto, con estado de armas y municiones relative A los enemigos, que
lo har6 A primera oportunidad.
En este moment acabo de recibir el adjunto parte, que da don
Pedro Garcia Perez, de lo que ha oeurrido en Santa Teresa, y todo,
todo esta pronosticando el inmediato estrago y ruina de los tiranos,
y la alta gloria de nuestra dulce patria, la que harA eterna la me-
moria de sus dignos hijos.
Dios guard A V. E. muchos aios.

Campamento en las Piedras, 19 de Mayo de 1811.

Jose Artigas.


Senior general en jefe don Jos6 Rondeau. D







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Por no dar demasiada extension A este trabajo, suprimimos el
parte official, mis detallado, dirigido A la Junta Gubernativa de
Buenos Aires, desde que 61 puede verse en la citada obra del se-
nior Bauza.
En seguida transcribimos la lista a que nos hemos referido antes,
que no es conocida afin, designando los patriots voluntarios que
mas se distinguieron en esa c6lebre jornada:

Lista de todos los senores oficiales, tanto de patricios como de
patriotas voluntarios de caballeria, reunidos en esta cam-
pana y presentados a servir en el ejjrcito: todos los cuales
se hallaron en la gloriosa action de las Piedras el 18 de
Mayo.

REAL CUERPO DE ARTILLERfA

Teniente: Don Juan Santiago Walecalde, comandante de las dos
piezas.
Sargento: Bartolom6 Rivadeneyra.

DIVISION DE PATRICIOS

Comandante de dicha division : el teniente coronel graduado don
Benito Alvarez.
Ayudante: don Julian Arteaga.
Id. segundo del comandante: el subteniente don Jos6 Navarro.
Capitanes: don Ventura Vazquez, don Juan Jos6 Quesada.
Tenientes: don Raimundo Rosas, don Jos6 Prieto, don Jos6
Araus, don Francisco Perez.
p Subtenientes: don Jos6 Roa, graduado de teniente, don Modesto
Sanchez, don Pedro Cueli, don Nemesio Sierra.
Cadete con funciones de abanderado: don Bernardino Guas.

DE BLANDENGUES

Capitan: don Ramon Fernandez.
Alf6rez: don Pedro Pablo Roman, don Ramon Perez, don Fran-
cisco Mansilla.







LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC. 87



VOLUNTARIOS DE CABALLERIA- DIVISION DE DON MANUEL FRANCISCO ARTIGAS

Comandante: el teniente coronel don Manuel F. Artigas.
Capitanes: don Manuel Figueredo, don Faustino Tejera, don
Manuel Cabral.
Tenientes: don Pedro Chiribau, don Paulino Pimienta, con grado
de capitan, don Pedro Perez.
Subtenientes: don Miguel Chiribau, don Manuel Sierra, don
Francisco Cafiete.


DIVISION DE DON ANTONIO PEREZ, COLUMN DE LA DERECHA

Comandante: don Antonio Perez.
Ayudante: don Juan Jos6 Ferreyra, subteniente agregado al
Cuerpo de patricios.
Capitanes: don Pablo Aleman, don Domingo Diaz.
Tenientes: don Francisco de Melo, don Pedro Caseo, don Pedro
Burgues.
Subtenientes: don Ramon Oviedo, don Julian Mercadaria, don
Juan Reyes.


COMPARIA DE VOLUNTARIOS DE TACUAREMB6

Capitan: don Baltasar Ojeda.
Teniente: don Jose Hilario Pintos.


DIVISION DE VOLUNTARIOS DE CABALLERIA Y COLUMN DE LA IZQUIERDA

Capitan comandante de la derecha : don Juan Leon.
Ayudante: don Juan Antonio Ferreyra, subteniente agregado a
los patricios.
Teniente: don Francisco Hernandez.


COMPANIA DE VOLUNTARIOS DE PORONGOS

Capitan: don Baltasar Bargas.
Teniente: don Miguel Sanchez.
Subteniente: don MArcos Bargas, herido en la action.






ZB ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY



COMPARIA DE VOLUNTARIOS DISTINGU1DOS DE LA FLORIDA

Capitan: don Tomis Garcia de Zdfiiga.
Teniente: don Alejandro Ual.
Subteniente: don Jos6 Antonio Ramirez.
Capellan: don Santiago Figueredo.

OFICIALES QUE HAN COMANDADO VARIAS PARTIDAS SUELTAS DE VOLUNTARIOS

Capitaues: don Jos6 Yupe, don Felipe Duarte, don Fernando
Torgues.
Tenientes: don Manuel Pintos Carneiro (6ste tiene la recomenda-
cion de haberse hallado en la action de San Jos6, y tanto en 6sta,
como en la gloriosa del 18 de Mayo, se ha comportado con todo
valor y distinguido honor, teniendo a mis el recomendable m6rito
de haberse presentado con 30 hombres reunidos por 61).
Don Andr6s Barcia (6ste tiene el particular m6rito de haber con-
currido A la entrada del arroyo de la China ).
Subteniente: don Gregorio Mon.

CUERPO DE SARGENTOS DE PATRICIOS

Primeros: don Santos Alvarez (graduado de alf6rez), don Ma-
nuel de la Pefia, don Andr6s Cardoso.
Segundos: don Manuel Perez, don Pedro Orona, don Agustin
Rodriguez, don Bernardo Lopez, don Juan Puche (herido), don Pe-
dro Guevara (herido), don Ramon Bello, don Mariano Martinez,
don Andres Gomez.
De Blandengues: don Juan Silva, don Juan Martinez, don Dio-
nisio Sierra, don Toribio Gonzalez (herido en la action), don Juan
Fernandez, don Jos6 Garcia, don Manuel Fernandez, don Clemente
Fernandez.

Josd Artigas.>



Tal fu6 la memorable batalla de las Piedras, narrada por el
mismo general Artigas, principal actor en ella.
Fuesen las quo fuesen las consecuencias de la lucha, las insidias






LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC. bu

cobardes y desleales de que 6l habia de ser victim de parte de
los desp6ticos y arin sospechosos directors de la guerra, las de-
fecciones y rivalidades quo habia de suscitarsele en lo sucesivo, como
la mis acerba prueba por que habria de pasar su acendrado pa-
triotismo, el hecho evidence es que el vencedor de las Piedras
qued6 reconocido en la Provincia de su nacimiento como el pri-
mero de sus hijos; y en todas las secciones americanas, en las
que cundia ent6nces la aspiracion de la libertad, fu6 aclamado como
uno de los grandes capitanes de las futuras naciones que debian
surgir entire los horrores y devastaciones de una implacable guerra
de trece arios, contra la madre patria, contra los invasores portu-
gueses y contra los mismos hermanos de allende el Plata y el Uru-
guay.
Asi se explica el entusiasmo febril conque las principles pobla-
ciones de la Provincia Oriental y el pueblo de Buenos Aires reci-
bieron la faust:a nueva de esa victoria, que retemplaba su espiritu,
atribulado despues de los desastres do Belgrano, y abria de par en
par i las armas de la revolution los horizontes de la victoria.
So aclam6 asi el nombre de Artigas como el de un salvador de
la patria en peligro, y recibi6 de todas parties, y en especial de
sus comprovincianos, las mas entusiastas y merecidas ovaciones.
Hasta su apellido, rememorando el sacrificio de su primo hermano
en el asalto de San Jose, se mand6 inscribir en la piramide de
Mayo en la plaza de la Victoria de Buenos Aires, por resolution
de la Junta Gubernativa.
El verdadero peligro de la revolution no estaba en Buenos Aires,
alli donde los politicos y los tribunos insurgentes se apoyaban en
los patricios y milicianos mandados por jefes prestigiosos 6 intre-
pidos. Alli el element espafiol estaba comprimido, de hecho, y
limitaba sus esfuerzos A mal seguros conatos de conspiracion, fi-
ciles de dominar, como Io fueron, con un poco de vigilancia y se-.
renidad.
El peligro real, practice, inmediato, estaba aqui, en los campos
de la Provincia Oriental, dominados por el element espafiol, que
tenia en Montevideo el segundo baluarte r6gio de Sud-Am6rica,
trescientos cationes, un formidable apostadero, miles de soldados y
marines aguerridos para hacer order el polvo A los insurgentes,
dominar los rios y bombardear los pueblos de las cosias y auin
la misma Capital.
En Buenos Aires, el element criollo preponderaba y surgia, aun-






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


que sin darse cuenta todavia de sus prop6sitos definidos, algunos
aflos antps de la popular explosion del 25 de Mayo.
En Montevideo, por el contrario, como lo hemos dicho antes,
con muy escasas, aunque honorables excepciones, casi todo era es-
pafiol y empecinado hasta la ferocidad; fortalecido por el mismo
character mi'itar y excluyente de las autoridades que no hacian, ni
permitian hacer, la menor concession A los mal mirados nativos, y
recelaban sobre todo de los batallones en que algunos de 6stos ha-
bfan Ilegado a tomar una sospechosa autoridad y preponderancia.
Es asi como el pensamiento revolucionario en la Provincia Orien-
tal reclamaba much mayor suma de firmeza y de intrepidez para
entrar en esa lucha A muerte que debia ser la consecuencia inevi-
table de toda tentative reaccionaria.
En Buenos Aires era necesario buscar el peligro A centenares de
leguas de distancia, en las alturas de Cotagaita, en los esterales del
Paraguay, 6 al otro lado de las cumbres nevadas de los Andes.
En la Provincia Oriental estaba ese peligro A la mano, y sobre
todas las cabezas; lo mismo en la Capital, que en las costas de
los rios interiores y en los iltimos limits de las fronteras. Podrian
verse en sus caminos los cadiveres de insurgentes suspendidos on
un Arbol para escarmiento tremendo y aviso de que por alli habia
pasado la Partida tranquilizadora, encargada per el general
Elio de escarmentar A los criollos insurrectos de la campaiia.
Asi se explica que la obra revolucionaria de Artigas asumiese
tan vastas proporciones, y que A pesar de ruines malquerencias,
de desleales rivalidades, se acreditase y fortaleciese con ella la vida
nueva de la revolution.
Sin la victoria de las Piedras, la causa americana habria venido
A ser una tristisima parodia de la rebellion del indio Tupac-Amard,
y ahogado en su g6rmen, entire raudales de sangre, sus primeros
generosos pronunciamientos.
Cumple, per lo mismo, al historiador leal, la grata mission de pa-
tentizar, ante la ingratitud de muchos de sus contemporaneos y la
indiferencia de sus sucesores, que ese insigne hecho de armas de
las Piedras, en campal alarde, sin estrategia complicada, ni maiio-
sas emboseadas, A la luz del dia, y pecho A pecho, salv6 y afirm6
la revolution americaua, consagrandola con su mas esplendida vic-
toria, permitiendo a las invictas huestes de Belgrano consolidarla
poco despues en los gloriosos campos de Tucuman, y Salta.






LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC.


Creemos haber terminado satisfactoriamente nuestra tarea de de-
mostrar con documents A la vista, la espontaneidad del gran mo-
vimiento insurreecional que levant en masa las poblaciones de la
Provincia Oriental, consiguiendo desalojar a los espafioles de todos
los puntos que guarnecian en el interior de la campania y en las
costas fluviales y maritimas, poniendo on aptitude A la Junta Gu-
bernativa de Buenos Aires de hacer grandes esfuerzos para auxi-
liar esa insurreccion, per mAs que poco tiempo despues pactase
aqu6lla con Elio el cobarde tratado de Octabre de 1811, que obli-
gaba A esos mismos insurrectos orientales, que se habian levantado
por si propios contra el dominion espaiol, A rendirse de nuevo al
opresor que, ellos solos, habian conseguido encerrar en Montevideo!
Pero, asimismo, debemos ante todo bacer oir la palabra auto-
rizada y fervorosa del mismo general Artigas, demostrando en su
e61ebre nota de 7 de Diciembre de 1811, desdo el Dayman dirigida A
la Junta Gubernativa del Paraguay, cuanta fu6 la espontaneidad,
decision y simultaneidad conque los orientales se pronunciaron
alzandose en armas contra el Gobierno espaniol; no debi6ndosele
considerar A la Provincia come un pueblo libertado por sus her-
manos del otro lado del Rio de la Plata, sino come una democra-
cia que se independizaba por si misma, recibiendo un mes des-
pues A sus hermanos de la Provincia de Buenos Aires solamente
como auxiliadores.
La energia y la sinceridad de los concepts conque se expresa
el general Artigas, revelan hasta qu6 punto era 6sta en 61 una
idea fija, en la que cifraba no s6lo el pundonor de sus armas,
sino el decoro y la dignidad de su pais natal.
Oigamos, pues, al general en esa c6lebre nota, tan poco cono-
oida, y en la que 61 se present con tanta justicia, como el mAs le-
gitimo y autorizado int6rprete de la voluntad de sus comprovin-
cianos, como el primer campeon de sus derechos y como el mis
genuine coparticipe de sus glorias:
c Cuando los americanos de Buenos Aires proclamaron sus dere-
chos, los de la Banda Oriental, animados de iguales sentimientos,
por un encadenamiento de circunstancias desgraciadas, no s6lo no
pudieron reclamarlos, pero hubieron de sufrir un yugo mas pesado
que jamnis. La mano que los oprimia, a proportion de la resisten-
cia que debia hallar si una vez se debilitaban sus resorts, oponia
mayors esfuerzos, y cerraba todos los pasos. Parecia que un genio
maligno, presumiendo nuestra suerte, presentaba A cada moment







92 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

dificultades inesperadas que pudieran arredrar A los Animos mis
empeiiados.
< Sin embargo, el fuego patri6tico electrizaba los corazones, que
nada era bastante A detener su rApido curso: los elements que
debian cimentar nuestra existencia political se hallaban esparcidos
entire las mismas cadenas, y s6Io faltaba ordenarlos para que ope-
rasen. Yo fui testigo asi de la bArbara opresion bajo que gemia
toda la Banda Oriental, como de la consistencia y virtudes de sus
hijos; conoci los efectos que podia producer, y tuve la satisfaccion
de ofrecer al gobierno de Buenos Aires que llevaria el estandarte
de la libertad hasta los muros de Montevideo, siempre que se
concediese d estos ciudadanos auxilios de municiones y dinero.
Cuando el tamafio de mi proposition podria acaso calificarla de
gigantesca para aquellos que s6lo la conocian bajo mi palabra, y
esperaba todo de un gobierno popular, que haria su mayor gloria
en contribuir A la felicidad de sus hermanos, si la justicia, conve-
niencia 6 importancia del asunto pedia de otra part el riesgo de
un pequefio sacrificio que podria ser compensado con exceso, no
me engaiiaron mis esperanzas, y el suceso fu6 prevenido por uno
de aquellos acontecimientos extraordinarios que rara vez favorecen
los cAlculos ajustados.
e Un pufiado de patriots orientales, cansados de humillaciones,
habia decretado ya su libertad en la villa de Mercedes: llena la
media del sufrimiento por unos procedimientos los mis escanda-
losos del d6spota que les oprimia, habian librado s6lo A sus brazos
el triunfo de la justicia; y tal vez hasta ent6nces no era ofrecido
al templo del patriotism un voto ni mas puro ni mas glorioso, ni
mis arriesgado; en 61 se tocaba sin remedio aquella terrible alter-
nativa de veneer d morir libres, y para huir este extremo era pre-
ciso quo los puiiales de los paisanos pasasen por encima de las
bayonetas veterans. Asi se verific6 prodigiosamente, y la primera
voz de los vecinos orientales que lleg6 A Buenos Aires fu6 acom-
pafiada de la victoria del veinte y ocho de Febrero de mil ocho-
cientos once, dia memorable que habia seialado la Providencia para
sellar. los primeros pasos de la libertad en este territorio, y dia
que no podra recordarse sin emocion, cualquiera que sea nuestra
suerte.
c Los ciudadanos de la villa de Mercedes, como parte de estas
provincias,.se declararon libres bajo los auspicios de la Junta de
Buenos Aires, A quien pidieron.os mismos auxilios que yo habia






LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC. 93

solicitado. Aquel Gobierno recibi6 con el interns que podia esperarse,
la noticia de ese acontecimiento. hIl dijo A los orientales: c Oficia-
les esforzados, soldados aguerridos, armas, municiones, dinero, todo
vuela en vuestro socorro. >
r Se me mand6 inmediatamente A esta Banda con algunos sol-
dados, debiendo remitirse despues hasta el nAmero de tres mil, con
lo demas necesario para un ej6rcito de esta clase, en cuya inteli-
gencia proclam6 a. mis paisanos convidandolos A las armas; ellos
prevenian mis deseos, y corrian de todas parties A honrarse con el
bello titulo de soldados de la patria, organizandose militarmente en
los mismos puntos en que so hallaban cercados de enemigos, en
t6rminos que en muy poco tiempo se vi6 un ej6rcito nuevo, cuya
sola divisa era la libertad.
esta admirable alarma conque simpatiz6 la campaiia toda, y sera
su mayor y eterna gloria. No eran los paisanos sueltos, ni aque-
llos que debian su existencia A su journal 6 sueldo los que se mo-
vian: eran vecinos establecidos, poseedores de buena suerte, y de
todas las comodidades que ofreee este suelo; eran los que se con-
vertian repentinamente en soldados; los que abandonaban sus inte-
reses, sus casas, sus families; los que iban acaso por primera vez
A presenter sus vidas A los riesgos de una guerra; que dejaban
acompaiadas de un triste Ilanto A sus mujeres 6 hijos; en fin, los
que sordos A la voz de la naturaleza, oian s6lo la de la patria.
Este era el primer paso para su libertad; y cualesquiera que sean
los sacrificios que ella exige, V. S. conocera bien el desprendimiento
universal y la elevation de sentimientos poco comun que se ne-
cesita para tamafias empresas, y que merece sin duda ocupar un
lugar distinguido en la historic de la revolution. Los restos del
ej6rcito de Buenos Aires que retornaban de esa Provincia feliz,
fueron destinados A esta Banda, y Ilegaban A ella cuando los PAI-
SANOS IIABiAN LIBERTADO SU MAYOR PARTE, haciendo teatro de sus triun-
fos al Coya, Maldonado, Santa Teresa, San Jos6 y otros puntos.
< Yo tuve ent6nces el honor de dirigir una division de ellos, con
s6lo doscientos cincuenta soldados veterans, y llevando con ella
el terror y espanto de los ministros de la tirania hasta las inmedia-
ciones de Montevideo, se pudo lograr la memorable victoria del
18 de Mayo en los campos de las Piedras, donde mil patriots,
armados la mayor part de cuchillos enastados, vieron A sus
pi6s nueve cientos setenta soldados de las mejores tropas de Mon-






94 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

tevideo, perfectamente bien armados; y acaso hubieran dichosamente
penetrado dentro de sus soberbios muros, si yo no me viese en la
necesidad de detener sus marchas al Ilegar A ellos, con arreglo a
las 6rdenes del jefe del ej6rcito.
cV. S. estarA instruido de esta action en detalle por el part
inserto en los papeles pdblicos.
Ent6nees dije al Gobierno que la patria podia contar con tan-
tos soldados cuantos eran los americanos que habitaban la cam-
paiia, y la experiencia ha demostrado sobrado bien que no me en.
gafiaba. ,
Y mis adelante, demostrando con cuinta energia habian resis-
tido los orientales el sometimiento que la Junta de Buenos Aires
exigia do ellos en favor de los espafioles, intimidada tambien por
el ej6rcito portugu6s, que ya ocupaba y devastaba parte de la Pro-
vincia, agrega el general Artigas en su varonil lenguaje, lo si-
guiente:
< Aunque los sentimientos sublimes de los ciudadanos orientales
en la present 6poca, son bastante her6icos para darse A conocer
por si mismos, no se les podrit hallar todo el valor entretanto
aqui no se comprenda el estado de estos patriots en el moment
en que demostrAndolo, daban la mejor prueba de serlo.
(< Habiendo dicho que el primer paso para su libertad era el
abandon de sus families, casas y haciendas, pareceri que en 61
habian apurado sus trabajos; pero 6ste no era mas que el primer
eslabon do la cadena de desgracias que debia pesar sobre ellos
durante la estancia del ej6rcito auxiliador; no era bastante el
abandon y detrimento consiguiente: estos mismos intereses debian
ser sacrificados tambien! Desde su Ilegada, el ej6reito recibi6 mul-
tiplicados donativos de caballos, ganados y dinero, pero sobre esto
era precise tomar indistintamente de los bacendados inmenso nd-
mero de las dos primeras species, y si algo habia de pagarse, la
escasez de caudales del Estado impedia verificarlo: pueblos enteros
debian de ser entregados al saqueo horrorosamente ; pero sobre todo
la numerosa y bella poblacion de Maldonado se vi6 completamente
saqueada y destruida, las puertas mismas y ventanas, las rejas todas
fueron arrancadas: los techos eran deshechos por el soldado que
queria quemar las vigas que los sostenian: muchos plantios acaba-
dos; los portugueses convertian en paramos los abundantes campos
por donde pasaban, y per todas parties se vrean tristes sefiales de
desolation. Los propietarios habian de mirar el exterminio infrac-






LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC. 95

tuoso de sus cars bienes, cuando servian A la patria de soldados,
y el general en jefe, en la necesidad de tolerar estos des6rdenes,
por la falta de dinero para pagar las tropas; falta que ocasion6
que desde nuestra revolution, y, durante el sitio, no recibiesen los
voluntarios otro sueldo, otro emolumento que cinco pesos, y que
muchos de los hacendados gastasen de sus caudales para remediar
la mas miserable desnudez A que una campafia penosisima habia
reducido al soldado; no qued6, en fin, clase de sacrificios que no se
experimentase, y lo mas singular de ello era la desinteresada volun-
tariedad conque cada uno los tributaba, exigiendo s6lo por pre-
mio el goce de su ansiada libertad; pero cuando creian asegurarla,
ent6ncesera cuando debian apurar las heces del eiliz amargo: un
Gobierno sabio y libre, una mano protectora A quien se entregaban
confiados, habia de ser la que les condujese de nuevo A doblegar
la cerviz bajo el cetro de la tirania!
< Esa corporation respectable, en la necesidad de privarnos del
auxilio de sus bayonetas, creta que era precise que nuestro territo-
rio fuese ocupado por un extranjero abominable, 6 por su antiguo
tirano, y pensaba que asegurAndose la retirada de aqu61l, so nego-
ciaba con 6ste, y protegiendo en los tratados A los vecinos, ali-
viaba su suerte, si no podia evitar ya sus males pasados.
c Pero g acaso ignoraba que los orientales habian jurado en lo
mis hondo de sus corazones un odio irreconcilable, un odio eterno
A toda clase de tirania; que nada era peor para ellos que haber
de humillarse de nuevo, y que afrontarian la muerte misma antes
que degradarse del titulo de ciudadanos que habian sellado con su
sangre? Ignoraba, sin duda, el Gobierno hasta d6nde se elevaban
estos sentimientos, y por desgracia fatal, los orientales no tenian
en 6l un representante de sus derechos imprescriptibles; sus votos
no habian podido llegar puros hasta alli, ni era calculable una re-
solucion que casi podria Ilamarse desesperada : ent6nees el tratado
se ratific6 y el dia 23 vino.
c En esta crisis terrible y violent, abandonadas las families, per-
didos los intereses, acabado todo auxilio, sin recursos, entregados
s6lo A si mismos, 8 qu6 podia esperarse de los orientales, sino que
luchando con los infortunios cediesen al fin al peso de ellos, y
victims de sus mismos sentimientos, mordiesen otra vez el duro
freno que con un impulso glorioso habian arrojado lejos de sL ?
< Pero estaba reservado A ellos demostrar el genio americano,
renovando el suceso que se refiere de nuestros paisanos de la Paz,







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


y elevarse gloriosamente sobre todas las desgracias; ellos se re-
suelven A dejar sus preciosas vidas antes que sobrevivir al oprobio
6 ignominia A que se les destinaba, y llenos de tan recomendable
idea, firmes siempre en la grandeza que los impulse cuando pro-
testaron que jams prestarian la necesaria expression de su voluntad
para sancionar lo que el Gobierno auxiliador habia ratificado, de-
terminaron gustosos dejar los pocos intereses que les restan, y su
pais, y trasladarse con sus families A cualquieir punto donde pue-
dan ser libres, A pesar de trabajos, miserias y toda clase de males.>


Reo6rranse esas paginas que parecen candentes con el fuego del
patriotism que fulgura en ellas, y se reconocerA con nosotros,
despues de tantos comprobantes como hemos aducido, cuan espon-
tineo y sincere fu6 el pronunciamiento oriental de 1811.
Es tiempo ya de terminar nuestro trabajo, en cuya extension, sin
duda, nos hemos extralimitado.
Reciba 6 no nuestro Estudio la- aprobacion competent del Ju-
rado, para lo cual s6lo contamos con su benevolencia, y de nin-
gun modo con nuestros escasos merecimientos, abrigamos la espe-
ranza de que la lectura de aqu6l grabarA en el Animo de todo
buen ciudadano dos profundas convicciones: la primera, que la
Provincia Oriental de mil ochocientos once supo adquirirse por si
misma su emancipacion del yugo espaiol; y la segunda, que los
ciudadanos orientales do mil ochocientos ochenta y cinco deben
imperdurable veneracion y gratitud al recuerdo de sus her6icos
progenitores de aquel afio glorioso.

Montevideo, Agosto 20 de 1885.

JUST MAESO.



APANDICE

Acaso podra parecer hasta una puerilidad que agreguemos A
este trabajo algunas listas de los donativos conque distintos ve-
cindarios contribuyeron A socorrer las primeras fuerzas que la
insurreccion puso en campafia.
Creemos que habria indiferencia censurable hAcia recuerdos y






LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC. 97

hechos tan dignos de estimacion, y una fria ingratitud para con
aquellos patriots que acaso se desprendian de Io mis necesario, a
fin de contribuir al sosten de sus hermanos en armas. La insu-
rreccion principiaba sin recursos de ninguna clase; y bien que no
necesitaba suspender al cuello de sus adictos la memorable cuchara
de palo conque se distinguian los revolucionarios holandeses
contra la Espafia (les gueux), enorgulleci6ndoso do su pobreza,
asimismo debia contar, como cont6, con el 6bolo de los patriots,
y lo que es mis interesante, con la generosa contribution de no
pocas seiloras, cuyos apellidos inscriptos en esas listas se han ilus-
trado en algunos casos al servicio de la patria oriental.
Para los dignos ciudadanos que estiman en to que valen esos
nobles recuerdos, creemos que habra siempre un verdadero y posi-
tivo interns en recorrer esas listas, in6ditas hasta hoy en la Repui-
blica, en euyos nombres pueden acaso encontrar un rasgo mis do
dignas tradiciones de familiar, alentando el patriotism de sus ma-
yores.
H6 aqui dichas listas:

Donativos colectados por el presbitero don Santiago Figueredo,
capellan de la partida de vecinos patriots de la Banda
Oriental, para auxilio de los heridos y prisioneros can-
geados del Paraguay: cuya totalidad se entrego al general
don Josd Artigas.


Dora Gervasia Basabilbaso, 2 onzas.
Don Santiago Figueredo, una onza de oro y
Don Manuel de Cavia, 3 onzas.
Dofia Consolacion Obes, 3 idem.
Un patriota, 2 idem.
Otro idem, 4 idem.
Otro idem, 4 idem.
Otro idem, 3 idem.
Dofia Margarita Vitlagran, 2 idem.
Dofia Maria Villagran, 1 idem.
Dofia Jer6nima Vidal, 1 idem.
Dofa Feliciana Parva, 1 idem.
Don Gabriel Piedra Cueva, 2 idem.
Don Juan Molina, 2 idem.
Un patriota, 3 idem.


9 pesos 3 reales.


TOMO X






ANALES DEL ATENEO DEL ORUGUAY


Un idem, 1 idem.
Otro idem, 1 idem.
Otro idem, 1 idem.
Otro idem, 1 idem.
Un patricio, 1 idem.
Otro idem, 2 idem.
Don Bartolom6 Mufioz, 8 pesos.
Don Leon Porcel de Peralta, 2 idem.
Don Manuel de. Encina, 2 idem.
'obri Paulino Balbin, 3 idem.
Un patriota, 4 idem.
Total de pesos fuertes, 682 y 5 y medio reales.

Santiago Figueredo.

Es copia del original de su context A que me refiero.

Campamento del Cerrito de Montevideo y May,) 29 de 1811.

Jose Artigas.



Donativos patrioticos que d favor de las tropas de la Banda
Oriental ha recogido el cura y vicario de la Villa de San
Josd, doctor don Gregorio Gomez.

ps. fs. ris.
Don Juan Francisco Vazquez, comandante military de
dicha villa, 200 caballos . 100
El alcalde don Pedro Perez. .. 50
El teniente coronel don Felipe Perez 50
El comandante del escuadron don Juan de Medina. 50
El administrator de Correos don Luciano de las Casas. 25
El P. Lector Fr. Julian Faramifian, de la Observancia. 25
Don Juan Bautista Saralegui, 25 pesos y el imported de
dos pares do botas fuertes, que a beneficio de las
tropas de la patria di6 al teniente coronel Benavides,
entregando el document do su constancia, que
queda roto . 25
Don Bartolom6 Morosini . 2






LA INSURRECCION EMANCIPADORA, ETC.


Don Lorenzo Puelma .
D Francisco Mendoza .
D Joaquin Durin. .
Vicente Duran. .
> Tomis Garcia. .
) Antonio Mon .
: Pascual Paz .
s Lfcas Moscoviche .
> Manuel Alonso. .
z Antonio Rodriguez .
> Juan Esteban Almiron. .
) Justo Galiano .
2 Bartolo Esteves .
: Juan Chaves .
Manuel Cruz .
% Miguel Sostelin .
> Jos6 Cejas .
> Francisco Xavier Benites .
s Jos6 Martinez Franco .
Mariano Fernandez .
Domingo Carballo .
v Nicolis Burgos .
> Juan Dornelio. .
> Manuel Silva .
7, Pedro Cordero .
> Manuel Acosta .
D Celedonio Parejas .
p Antonio Devilo. .
i Francisco Barredo .
Mariano Olloniego .
D Cuan Cambe .
> Pedro Alvarez. .
D Juan Francisco Quintana .
) Martin Espina .
b Francisco Prieto .
Manuel Diaz .
> Antonio Velazquez .
v Jos6 Abad .
> Francisco Carbajal .


ps. fs. r1s.
4
4
33
33
10
2
6
8
8
2
8
8
2
4
4
1
1


4
25
2
1
3
1
4
1
4
4
16 6
4
2
16 6
1
4
4
1
4
2
4







100 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

ps. fs. ris.
Don Francisco Pando . 1
> Bernardo Cano . 4
2 Juan Lopez del Barreno . 55
SJuan Linera ............ 25
Ignacio Maciel. . 4
> Lorenzo Montiel . 4
Est6ban Agiiero . 2
SJos6 Artola . 16 6
3 Jos6 Ignacio Lopez . 4
: Matias Sir6 . 1
x Tomis Cruz ............. 2
z Francisco Gutierrez . 4
7 Juan Rodriguez . 4
Jos6 Gonzalez. . 4
Manuel Martinez . 1
> Santiago Gonzalez . 1
Juan Pedro Gomarra . 4 4
v Pedro Aguilar. . 4
SJos6 Sosa .............. 4
3 Juan Maies . 25
> Juan Rodriguez . 1
SJuan Barquero ............ 1
> Manuel Fernandez Feliz . 6 6
> Ignacio Yarela. . 4
> Francisco Solano Castro . 10
Jos6 Rios . 8
Jos6 Chavarria . 16 6
Manuel Almada . 16 6
> Francisco Peiia . 3
) Sebastian Estebes. . .. 40
Antonio Fernandez . 3
> Simon Bifias ............ 2
z Juan de Castro ............ 3
Angel Rabelo ............ 1
Manuel Gutierrez. . 2
Pedro Bella ........... 4
>Joaquin Sala ............ 4
> Cayetano Abad ............ 2
> Francisco Dominguez . 8




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