Anales del Ateneo del Uruguay

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Material Information

Title:
Anales del Ateneo del Uruguay
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Publisher:
Ateneo del Uruguay
Place of Publication:
Montevideo
Publication Date:

Subjects

Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

General Note:
Año 1, tomo 1 (sept. 5 de 1881)-año 4, tomo 10 (marzo de 1886) = No. 1-no. 55 Uruguay Intellectual life Periodicals Ateneo del Uruguay Anales del Ateneo

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University of Florida
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University of Florida
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System ID:
AA00013044:00008

Full Text


ANALES


DEL




ATENEO DEL URUGUAY


PUBLICATION


MENSUAL


TOMO VIII






MONTEVIDEO
IMPRENTA Y ENCUADERNACION DE A. RIUS Y C.a
152 -CALLE SORIANO 54
I885











V"


LATIN
AMERICA


? .








ANALES DEL ATENEO

DEL URUGUAY


Ano VI--TOMO vill MONTEVIDEO, ENERO 5 DE 1885 iMEREo 1



Las escuelas piblicas de Mercedes

POR EL DOCTOR DON CARLOS WARREN

I

Mercedes, la ciudad do las flores, de las mujeres hermosas y
de las gloriosas tradiciones hist6ricas, es uno de nuestros cen-
tros poblados de campaiia, quo llama la atenci6n por sus adelan-
tos intelectuales.
Desdo hace algunos aiios se ha desarrollado de una manera no-
table el espiritu de asociacion on el sentido del fomento moral 6
intellectual, do modo que desde el 76 hasta la fecha, se han crea-
do diversos centros de enseiianza, education, sociabilidad y be-
neficencia.
El Club Progreso, el Orfeon Espanol, las sociedades mas6-
nicas Armonia y Porvenir, la Asociacion de Beneficencia, la
Liga Protectora de la Instruccion Ptiblica, la Sociedad Pro-
tectora de los Pobres, las Asociaciones de Socorros Mdtuos,
etc., son todas instituciones que dAn una alta idea del estado de
cultural do aquella pequeiia, pero progresista polacion.
El Club Progreso, que es sin duda uno de los primeros cen-
tros sociales y de enseiianza, no ya de Mercedes, sino tambien de
la Repiblica, ha ejercido una grande y ben6fica influencia en este
movimiento de la inteligencia que se opera en aquella localidad.
En 61, como en el Orfeon Espanol, que es otra institution
importantisima, rednese todas las noches un gran nimero de j6-
venes, pasando horas de agradable y simpAtica sociedad, en con-
versaciones interesantes, en lectura, 6 ejercicios fisicos de gim-
nasia y esgrima.
Frecuentemonte desde las tribunas de ambos clubs, hacen oir su






4 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


voz oradores distinguidos 6 inteligentes como Rivas, Pereira Ni-
fiez, Gil, Camps, Imas y j6venes entusiastas y estudiosos que, como
Plaza, Guerrero, Lara y otros, son, con aquellos, los propagan-
distas de las nuevas ideas que van sucesivamente realizindose en
provecho de la education y del adelanto piblico.
Y A la par de estas continues conferencias cientificas y humani-
tarias, estdn los certimones y veladas literario-musicales, en las
que la mujer de Mercedes desplega el lujo de su education esme-
rada, embelleciendo con sus gracias y encantos, y con su habili-
dad en la misica, aquellas noches de gratisima sociabilidad.
Esto, con respect a los adelantos obtenidos merced A la action
exclusive de aquella sociedad progresista y culta; pero ain cuenta
con otros, fuente de futures y mayors bienes, que son a la vez
obra del Estado y de sus propios esfuerzos.
Me refiero -A las escuelas pdblicas, quo aunque creadas y sos-
tenidas por el Gobierno, han encontrado su verdadera vida en el
sufragio del pueblo, que les ha prestado una decidida protection,
hasta el extreme de fundar una sociodad, como la Liga Protecto-
ra de la Instruccion Puiblica, que tiene per objeto adelantar
sus haberes A los maestros, cuando, como sucede con frecuencia,
su pago es retrasado por el Estado.

II

A principios de Octubre, vale decir, cuando aun faltaban casi
dos meses para los eximenes, tuve occasion de visitar una de esas
escuelas.
Su director, la seiiorita Glafira Francia, tuvo la amabilidad
de invitarme A que presenciara el estado de sus classes, exhortnu-
dome a que hiciera a sus nifias algunas preguntas.
Esto era proponerme un eximen improvisado, y ain que la in-
vitacion era por demAs halagadora, no dejaba de ser en tales cir-
cunstancias un grave compromise.
Ir 6 examiner sin ayuda una escuela de cuyos adelantos tenia
ya noticia, era para mi area algo dificil, A la vez que contraria
a los deseos de dolce far niente, que animan a todo el que se
aleja de las asiduas areas del afio, para buscar un breve repose
en horas de sabrosa holgazaneria, al lade de los s6res queridos
que alegran el viejo y abandonado hogar.
Empero, fui..... Me felicito de ello.






LAS ESCUELAS PUBLICAS DE MERCEDES


A la una de la tarde penetr6 en el establecimiento; su vista
fu6 para mi una primera dulce impression.
Un estenso y limpisimo patio, adornado con su correspondiente
jardin, ornato indispensable de today morada en aquella ciudad de
las flores, fu6 lo primero que se present A mi observacion.
Un gran salon A la izquierda de la entrada, y otro mas pequeio
A la derecha, constituian los locales donde funcionaban las classes.
Ambos estaban modestamente arreglados, notAndose en ellos ca-
rencia de aparatos y Atiles escolares.
En el primero, frente A la tribune que ocupaba la director,
engalado con una pequoea corona verde de laurel, estaba coloca-
do cl retrato del reformador Jos6 Pedro Yarela.
Las nifias, do pi6 y en respetuoso silencio, parecian esperar una
seal de su director, para empezar sus tareas.
He amado siempre A la cscuela; creo que ella es el gdrmen fe-
cundo del porvenir, y la primer fuerza creadora de la grandeza
de los pueblos.
Me senti conmovido en presencia de aquella.
Alli, en cien caras risueias 6 inocentes, que parecian suplicar-
me una prepunta, vi grabados los recuerdos de mis primeros afios
y do mis primeras amistades.
Esta era el retrato de mi antigmo vecino, esa la imigen de un
viejo amigo, del que me ayud6 A clevar mis primeras cometas y
me atemorizaba con sus cuentos de Animas y brujas en la edad
de la inocencia; aquella..... era mi ahijada, la pequeiicela para
quien pocos afos antes llenaba yo mis bolsillos de confites y ca-
ramelos.

III

Empez6 la tarea por las Altimas classes A cargo do la seiorita
de Bollo. A indication de esta seiiorita y de la director, eligi,
una nifia de las mas poqueias para disertante.
Era una niiia de ocho A diez afios; ol tema de disertacion era
formas.
Su voz vibrant, su palabra ficil y precise, sin repeticiones
sus digresiones mismas para recorder alguna omision sufrida en
el curso de la disertacion, revelaban su convencimiento respect
de lo que decia, y mostraban claramonto cual era el m6todo que
habia regido su onsefianza.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


La observacion y la meditacion parecfan tener un desarrollo
prodigioso en aquella tierna criatura; quo sin exagerar, podria
compararla a muchas de las de las escuelas de 2. grado de Mon-
tevideo, que he tenido occasion de oir disertar.
Vinieron despues las observaciones correspondientes.
Todas A la vez levantaron sus manecitas : necesario fu6 satisfa-
cer a todas.--Las ampliaciones y correcciones, se continuaron per
6rden de ndmero que ocupaban las nifias en sus respectivas filas.
El primer paso fu6 admirable.
Se cambi6 despues la material.
Sucesivamente disertaron sobre aritm6tica, geografia, cuerpo
human, animals, moral, etc.
Seria largo relatar todos los adelantos que observe en la ense-
fianza de aquellas pequefas ninias; su j6ven maestra, la seniorita
Bollo, parecia revelar en su alegria mal disimulada el noble or-
gullo de ser su director inmediata. La felicity ardientomente per
el resultado de aquel eximen improvisado.
Hubo despues un pequefio intervalo. Las niiias de las Altimas
classes, unidas con las de las primeras A cargo inmediato de la
director, formando hileras de a dos, salieron marcando pausada-
mente el paso hacia al estenso patio, que rodearon en dos largas
y torneadas filas.
Empezaron ent6nces los ejercicios gimnisticos hasta el ndmero
8; terminados estos, a una serial do la director, entonaron las
ninias sus cAnticos.
Una cancion patri6tica, letra de unode nuestros inspirados vates,
fu6 cantada por aquel core de pequefias criaturas, cuyas voceci-
tas con su diversidad de timbres y entonaciones, formaban un
conjunto musical encantador, que llonaba al alma de dulces y
alegres armonias.
Terminado el canto, pasamos al salon de la 6.', 7.n, y 8.1 clase
A la inmediata direction de la sefiorita do Francia.
La clase 6.a fu6 la primer que examine. Las niias de esta cla-
se estaban toaas igualmente preparadas para un eximen serio. Se
notaba la mayor uniformidad on su conocimiento, disputindose
unas A otras la oportunidad de dar una muestra do su aplicacion
y aprovechamiento en el studio. Las materials sobre que diserta-
ron fueron las mismas de las otras classes inferiors, aunque mis
ampliadas en sus esplicaciones.
LlamAronme sobretodo la atencion, sus adelantos en aritm6tica y
nociones geom6trics, reveladas en las lecciones sobre objetos.






LAS ESCUELAS PUBLICAS DE MERCEDES


La clase 7." que formaba una con la 8.-, fu6 interrogada pri-
meramente por la Directora; sus preguntas versaron sobre geome-
tria. Las ideas mds claras y precisas que puede tener un estu-
diante sobre superficies, lines, puntos etc., eran familiares A
aquellas nifias. Habian salido de la esfera de la observacion con-
creta y experimental para entrar en lo abstract y metafisico.
Temeroso de adelantarme demasiado en mis preguntas, yo las
limitaba, las encerraba en el circulo reducido de las forms y de
los cuerpos; pero ellas, anhelantes por demostrar sus conoci-
mientos, me trafan sin quererlo, al campo de las combinaciones
numdricas y de las construcciones grAficas.
Infinidad de teoremas relatives A los poligonos en general, A
las lines y a los Angulos, salieron 6 lucir A la pizarra, en medio
de mi natural sorpresa.
Terminaba la tarde ya, y aquellas nifias infatigables, segulan
pidi6ndome un moment mis, una nueva pregunta sobre historic,
aritm6tica 6 geografia.
Continuamos con la historic national; aqui la ensefianza habia
sido mas esmerada que en ninguna otra material.
El period hist6rico de nuestra independencia del poder espa-
fiol, asi como la lucha del afio 25, les era conocido. Accidental-
mente hablamos del descubrimiento y colonizacion del Rio de la
Plata.
Hubo un moment en que la 7.a y 8.a classes enmudecieron ante una
pregunta avanzada. Empezaba ya A arrepentirme de haberla he-
cho Una mano blanca y pequefiita, como la mano de una
mufieca de cera, so levant de ropente del seno de la 5." clase, y
la historic del descubrimiento del Rio de la Plata fu6 compendia-
da en breves palabras. El triunfo lo habia obtenido una nifia de 8
anos.
Algunas nuevas preguntas sobre moral, seguidas de una oracion
que rezaron las nifias en voz baja con la cabeza inclinada en se-
iial de religiosa meditaci6n, dieron fin a la tarea de aquella tarde,
cuyo recuerdo he guardado.

IV

Sall de aquella escuela, donde recibi tan dulces impresiones,
halagado por risuefios pensamientos hacia el porvenir de mi pais.
El ejemplo que habia tenido a mi vista, que por cierto no seria






8 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

el fnico quo podria ofrecer Mercedes al viagero investigator, pues
cuenta con otras escuelas tan adelantadas como la que habia tenido
occasion de examiner, de las que es un modelo la dirigida por la
seiorita Peirano, el ejemplo que habia tenido A mi vista, venia 4
robustecer mi f6 en la influencia decisive que la escuela pablicaha
de ejercer en nuestro future bienestar.
En ella, desde luego, el niio siempre instado i la investiga-
cion, siempre estimulado por la recompensa y exitado por la cu-
riosidad, merced 4 las virtudes del sistoma adoptado y a las par-
ticularidades atractivas de los m6todos que rigen su enseiianza,
adquiere hAbitos de trabajo y aficion.al studio, virtudes que en
adelanto serviran para hacer de 61 un agent productor y un ele-
mento ilustrado en la economia social.
La generation que retoioa, nos lleva por este lado, la ventaja
de entrar A la vida encaminada mejor desde sus primeros pasos,
en el campo de las especulaciones tiles y de los bienes positives.
SerA indudablemente una generation de hombres productores y
conservadores del 6rden y de la paz piblica.
Empero, el sistema de ensefianza adoptado, tan aprop6sito para
adquirir todos esos grandos bienes, encierra un gran peligro, que
solo la buena voluntad y la sabiduria del maestro, puede evitar,
como he tenido occasion do observer con frecuencia, en particular
en aquellas escuelas confiadas A la delicada direction de la mujer.
Me refiero A esa tendencia del sistema hacia el positivismo utili-
tario, como doctrine determinante do la conduct, y al materia-
lismo como principio filos6fico de la existencia; pues, aunque no
pueda decirse que el sistema es esencialmento positivista y mate-
rialista, puede si asegurarse que tione rasgos may remarcables
que lo caracterizan en ese double sentido.
La ensefianza de la moral espiritualista y la education del sen-
timiento religioso, estin, en efecto, hasta cierto punto limitadas
en los programs de las escuelas pdblicas, 6 indudablemente esta
y aquella, no serian tan completes como lo son, si las deficiencies
orginicas del sistema, no estuvieran subsanadas por la sabia pre-
vision de los maestros, que en su mayor nAmero son espiritua-
listas.
Es una fortune para la generation que hoy se educa en la Re-
pdblica, que la ensefianza primaria haya sido confiada principal-
mente A la mujer.
El alma delicadamente sensible de 6sta jams ha podido dar






LAS ESCUELAS RUBLICAS DE MERCEDES 9


cabida a esas doctrinas especulativas creadas por el hombre en
sus horas de desalionto y de deception hijas do la impoteneia
para poder descubrir la verdad, en su ruda labor de los siglos y
en su incesante batallar con los arcanos infinitos de la existencia.
-El instinto, el corazon de la mujer, es una barrera inexpugna-
ble para las absurdas doctrines inventadas por la inteligencia cor-
rompida del hombre: el materialismo y el positivismo utilitario no
han podido penetrar adn en el alma de la mujer, quo mas quo
nadie, comprende la vida del ospiritu, y rinde culto A esas ideas
infinitas qne viven en 61, a esas ideas infinitas de lo bell, lo
bueno, lo just y lo eterno.
Por eso principalmente la Escuela Piblica Uruguaya, nos ofre
ce ese ejemplo consolador de una nifiez quo so educa bajo los
mss severos principios de moral, y que sabe amar a Dies con,
cientemente desde sus mis tiernos ailos.
Un ejemplo de la moralidad quo reina en nuestras escuelas,
quiero citar aquf, en recuerdo de aquella que examine impensa-
damente en Mercedes.-Do ella misma es el ejemplo, quo ofrezco
A los que vociferan contra la education moral que recibe la niriez
en las escuolas del Estado, sin duda para hacer recaer en la escue-
la, los reproches quo en part pudieran hacerse al sistema, si su
vacios no fueran subsanados por la provision del maestto.
Terminado el eximen de fin do aio, segun se me asegura, el
President de la mesa, doctor Percira Niioez, so hallaba algo inde-
ciso para disernir el primer premio de la escuela.
Las niiias de la clase superior, seiloritas do Zamora, Bollo, Ser-
temerson, Badanos y otras, se habian disputado afanosamente ese
primer premio, durante el curso del examen. Pero A la vez una
nifia de las classes inferiores, por circunstancias excepcionales, se
habia echo acreedora A un premio extraordinario, con respect a
aquel que comunmento recibian sus compafieras de claso.
Entonces las sefioritas nombradas, argumentando que elias no
necesitaban estimulo para perseverar en el studio, cuyos benefi-
cios comprendian, y afiadiendo que la niiia aludida do las classes
inferiores habia honrado la Escuela, pidieron al Presidente que ad-
judicara a dicha nifia el primer premio que correspondia a la 7 .
clase.
Es este un rasgo de moralidad, de desinteres y abnegacion que,
come otros anAlogos, se repite con frecuencia en nuestras Escuelas
Pfiblicas.








10 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


So ve, pues, quo apesar de las tendencies materialistas y positi-
vistas del sistema, en la escuela pfiblica predomina la education
espiritualista, que eleva los caract6res y encamina al hombre A
una realization mas perfect de la vida.--Esto A la vez que con-
firma la verdad, acaso no muy esclarecida, de quo la oficacia on
los resultados que puede dejar la aplicacion de un sistema de en-
seifanza, depend principalmente de las facultades de aquellos
que lo practican, viene A aumentar la fM que podemos tender en la
influencia saludable quo ejerceri la escuela pfblica en nuestro per-
feccionamiento social.












La viabilidad en la RepUblica Oriental del
Uruguay

STUDIOS 40BRE SIUS CONDICIONES PRESENTS Y MEDIOS PARA CORREGIR SUS
DEFECTS

POR EL AGRIMENSOR DON FRANCISCO J. ROS

(Continuacion)


Vamos 6 trascribir esa disposition sobre la que nos ocurre decir
algo.
Refiri6ndose A la Oficina G. de Caminos, dice que su cometid
ser :
c 1.0 Practicar los trabajos del trazado y amojonamiento do una
red de Caminos Nacionales, Departamentales y Vecinales.
2.0 Los ingenieros y agrimensores a quienes se encarga el des-
empefio de este cometido, se sujetarin en lo possible al trazado ac-
tual de los Caminos Nacionales, rectificAndolos convenientemente.
3.0 En cuanto A los Caminos Departamentales y Vecinales se se-
guirA la misma norma y cuando so trate de variar su direction,
se procederi de acuerdo con las JJ. EE. AA. y siempre que esto
sea compatible. >
Hemos dividido y numerado este parrafo para mejor tomarlo en
consideration, pues que cada una de las separaciones hechas, re-
presenta una disposicion que conviene tomar en cuenta.
La primera, la de practical los trabajos del trazado y amo-
jonamiento de una red de Caminos Nacionales, Departamen-
tales y Vecinales, es algo muy remote.
Convenido, que se piense con esa seriedad relativamente al asun-
to, pues no de otro modo se concibe una buena distribution de
la viabilidad. Pero, es lo grave, que si este debe ser el primer come-
tido de la Oficina de Caminos y si despues de esto es que se han
de realizar las tan reclamadas mejoras, desde ya puede asegurarse
que ha de demorar much tiempo antes que esto sea un hecho.






12 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Desde luego sostenemos que esa red general, en condiciones de
servir A la correction de nuestro trazado de caminos, solo esposi-
ble en el period catastral.
De otro mode, es completamento ilusorio, A menos quo no sea
muy largo y dispendioso, lo que per estas circunstancias so hace
tan impossible, por el moment, como el catastro mismo.
So dird, que no pueden gastarse ingentes sumas, componiendo
pasos y trechos de via que mariana cuando so realice el studio de
la red general vengan a perderse por no convenir al nuevo tra-
zado.
La objoccion es seria al primer golpe de vista, si se toma el
asunto como so espresa en el articulo que estamos analizando, pero
hemos dicho que vamos A tratar de conciliar los trabajos del pre-
sente con las necesidades del porvenir.
Bajo este punto de vista, la ley de caminos debi6 dividir sus dis-
posiciones do mode que la action fuera inmediata.
Tonemos en nuestro territorio, seis A ocho grandes vias, cuya
importancia, tanto por la circulation quo por ellas se verifica cuanto
por la poblacion que ha ido formAndose a sus costados, merecen
detenida atencion sobre todas las demis y so encuentran en condi-
ciones especialisimas.
Bien: a nuestro entender, esos grandes caminos dobieron enume-
rarse uno por uno y ordonar desde luego 6 la oficina general, el
levantamiento de sus plans particulars, sin el studio correlative
con los demis, tomadas en absolute 6 indicando solamento las cor-
rrecciones de curvas (justificadas) que deben hacerse en ellas. Indi-
car ent6nces, las composturas que son necesarias en su trayecto y
por Altimo, su imported.
Esto seria breve, pues el reconocimiento de estas grandes arte-
rias, tomadas en absolute sin mis studios que los de su trazado
actual y condiciones topogrificas del suelo, asi como la importan-
cia de las localidades que atraviesan, darian el medio do corregir-
las, y componerlas en breve tiempo.
Esas seis A echo grandes vias de comunicacion, vendrian a ser
la base de los trabajos en la viabilidad y si ellas no resuelven por
complete el problema de hacer possible el transito en toda la Re-
piblica, per lo m6nos, eliminaba desde ya, la mitad do los entor-
pecimientos que tanto perjuicio nos ocasionan; y pucs que todo es
relative en 6sta come on otras cuestionos, claro estd, quo aten-
diendo a lo principal, lo secundario es mis soportable.






LA VIABILIDAD EN LA REPUBLICAN


Asi deben empezar los trabajos en nuestra viabilidad; por esas
seis i ocho grandes arteries de primer 6rden. Entre tanto y en
seguida, con mis calma y bajo la action de necesidades m6nos
imperiosas, continuariamos lentamente con aquellas que les siguie-
ran en importancia, pero tratando ya en 6stas, de la relatividad
con las mis pr6ximas y con la importancia present y future de
las localidades que atraviesen 6 deban atravesar.
Para mejor exclarecer el punto, 6 para justificar quo esas seis i
ocho grades vlas de comunicacion, pueden atendcrse ya sin com-
prometer las necesidades del porvenir, vamos A tomar una de
ellas, para haeor algunas consideraciones que serdn apiicables las
demAs que se encuentren en su caso.
Supongamos, por ejemplo, la gran arteria del Este, la que par-
tiendo de Montevideo vd por Rocha hasta la ciudad do Rio Grande
del Sur.
Esta via, encuentra A su paso, los pueblos de Pando, Mosqui-
tos, Solis, Pan deAzdcar, San Cirlos, Rocha, San Vicentc y Chuy.
Desde ya.puede decirse que todas estas localidades levantadas en
su trayecto, son puntos obligados por donde hoy c-mo mariana de-
be pasar esa gran via. Son como grande galones clavados para
determinar puntos de contact que no deben alterarse.
Bien; el studio de esa gran arteria, se reduce A los intermedios
entire esas localidades, y esto puede hacerse hoy como despues sin
perjudicar el trazado de nuestra red general de Caminos.
Concluido que sea este primer trabajo, que es el mas urgent,
se continuara en los Departamentos con aquellas vias mis impor-
tantes que pasen por centros de poblacion y cuyo contact con
ellas es ineludible.
Resta despues, la enmaraiiada red de las localidades, la cual sin
el catastro, no es possible corregir, pues depend del estado de la
propiedad y 6steno puede conocerse sin6 en el period catastral.
Resta tambien la parte de creation y supresion de ciertas vias, lo
que tampoco es possible fuera del catastro, pues no debe olvidarse
que para que el plan sea complete, debe conocerse el estado hidro-
gr6fico del territorio para utilizar y correlativizar las vias fluviales
con las terrestres.
En vista de lo expuesto sobre esta part del art. 10., creemos
que el legislator debi6 proceder indicando ya, las vias quo prime-
ro deben estudiarse y componerse, determinAndolas para que el re-
sultado fuese practice y no una provision remota dificil de realizar.






14 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Pasando ahora A la parte 2, A la de que los ingenieros y agri-
mensores d quienes se encargue el desempeno de ese cometido,
se sujetardn en lo possible al trazado actual de los Caminos
Nacionales, rectificdndolos convenientemente, nada objetariamos
si esta disposicion no viniera a comprobar lo que acabamos de
decir.
La necesidad que hemos expuesto, se impone de tal mode, que
la Comision legisladora ha comprobado nuestro aserto, sin darse
cuenta de ello, porque si se hubieran tenido presents las razones
que hemos aducido, esta disposicion ocuparia el primer t6rmino y
enumeraria desde ya, las vias que deben sujetarse a ese procedi-
miento.
El numero 3, es una comprobacion mis de lo dicho, pues esta-
blecer que los caminos Departamentales se sugeterdn d la mis-
ma norma, no es, sin6 estender hasta ellos el procedimiento indi-
cado, come inica resolution present y fnico medio de armonizar
las necesidades del porvenir.
Lo dicho basta para probar que las disposiciones .del art. 1.
han side poco meditadas en la forma, pues ellas debieron concre-
tarse A determinar las vias Nacionales y Departamentales, que por
sus especiales condiciones puedan someterse desde ya A las mejoras
reclamadas, sin perjudicar en el future el plan general de la via-
bilidad.
Los incises 2 y 3 del articulo que venimos analizando, son dis-
posiciones reglamentarias muy aceptables, aunque incompletas, come
podrAi verse en el proyecto que en la segunda parte de este trabajo
hemos de exponer y en el que trataremos de subsanar cualquier
omision que en esta primera parte podamos cometer.

*

Pasemos al articulo 2.:
En 41 se dispone, que la anchura de los caminos serd la que
determine el articulo 685 del Codigo Rural.
Bajo el punto de vista econ6mico, es indudable que 6sta dispo-
sicion habrA de modificarse con el tiempo. La anchura de 40 me-
tros para los caminos Nacionales, de 27 para los Departamentales
y de 17 para los Vecinales, si bien que en las condiciones en que
se hallan en la actualidad, no pueden reputarse escesivamente an-
chos; bajo el punto de vista econ6mico, si se piensa en ]a con-






LA VIABILIDAD EN LA REPUBLICAN 15

version de esos caminos en carreteras, es indudable que se tendrAn
que disminuir las dimensions espresadas, so pena de no Ilegar
jams A la via-carretera.
En Europa, las mayores anchuras son: ocho metros para los
caminos de primer orden, siete para los de segundo y seis
para los de tercero; y esto mismo, contando el firme y los paseos.
No creemos que entire nosotros haya necesidad de disminuir tanto
la latitud de la via, pero si, que con darles el double de las euro-
peas seria suficiente.
Asi pues, con 16 metros para los caminos Nacionales, 14 para
los Departamentales y 12 para los veeinales, seria muy suficiente
latitud para bastar en todo tiempo A las necesidades del trinsito.
Sin embargo, bueno es, determinar desde cuando debe disminuirse
la anchura actual de los caminos, porque es prudent convenir,
que hoy por hoy eso no es possible sin6 de cierto modo.
A media que las composturas vayan realizandose, deben tener
ya esa disminucion como un medio econ6mico que permit ganar
en longitud lo que se les quite en latitud, y porque los trechos
compuestos, que serin ya trozos de carreteras, bastarAn en esas
condiciones para Ilenar las necesidades del trinsito.
Para darnos cuenta de la conveniencia econ6mica de reducir la
anchura de nuestros caminos, no tenemos mas que hacer un ligero
cAlculo, de lo que ahorrarfamos en cada kil6metro de via.
Veamos: Segun la disposition del C6digo Rural, cada kil6metro
de camino Nacional comprende una superficie de cuarenta mil
metros cuadrados, y segun la dimension que suponemos necesaria,
siendo double de las dimensions europeas, serfa de diez y seis mil
metros, lo que dA una diferencia de veinte y cuatro mil metro
cuadrados.
Es decir: que con lo que necesitarfamos para construir un kil6-
metro de via segun la disposition actual, harfamos 2 y 1/2 kil6-
metros reduciendo la espresada latitud de la manera indicada.
Falta probar que esa disminucion no dificulta para nada el trin-
sito, y es fAcil demostrarlo.
Dejando a un lado el argument de que nuestra circulation no
sera nunca mayor que la de los pueblos de Europa, cuya densidad
de poblacion es ya en algunos, material de s6rias reflexiones, y que
asi mismo, se bastan con la mitad de la anchura que proponemos,
- vamos a probar que con nuestros vehiculos, el trinsito seria mu-
cho mas desahogado que en Europa.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


La carreta, que es el medio locomotive mas general y de mas
grandes dimensions, que existed entire nosotros, tiene en su mayor
anchura dos metros por cinco de largo, incluyendo la vara 6 p6r-
tigo; -luego, marchando en un mismo sentido y conviniendo en
que per las diferencias de velocidad, IlegarAn a colocarse paralela-
mente y en un moment dado hasta cuatro carretas, cosa que no
se v6 nunca; tendriamos:--que suponiendo un metro de espacio
entire una y otra carreta, el todo ocupado por los cuatro vehicu-
los con sus correspondientcs espacios entire -i, no excede de 12
metros. Quedan por tanto aAn asi mismo, cuatro metros de via
completamente libre.
Hagamos otro calculo: sup6nganse dos carretas con tres yun-
tas de bueyes, que marchando en direction encontrada, tuvieran, al
enfrentar una con otra, necesidad de girar sobre si mismas para
dirigirse en sentido contrario al que traian.
Cada carreta necesita para este giro, un rAdio de siete metros
(maximum) luego, las dos carretas, s6lo exigirian 14 metros; que-
dando todavia 2 de carretora.
Este ejemplo es innecesario y s61o lo hemos consignado para de-
mostrar la grande amplitud que con 16 metros de anchura, ofre-
cerian los caminos Nacionales.
Prescindiremos de la desaparicion paulatina de la carreta, desa-
paricion que sera mas rapida A media que nuestros caminos per-
mitan el trinsito A otros carruajes menos primitives.
Todo lo espuesto nos conduce A career, que si bien la disposition
del articulo 685 del C6digo Rural, es hoy necesaria, cuando se
realicen las composturas que tanto se reclaman, debe darseles la
latitud de las vias carreteras, como homos indicado, (1) puesto
que, desde luego seran trozos de ese genero y que bajo el punto
de vista econ6mico es necesario considerarlas con una anchura
menor de la prescripta por el articulo citado.
Resta para terminar con esta disposition, tener en vista una
circunstancia, quo acaso fu6 la que determine A los codificadores
A dar las dimensions que ya se han espresado.
Esa circunstancia, es el trAnsito por nuestros caminos, dc gran-
des tropas de ganado vacuno, las que muchas veces ascienden a
tres y cuatro mil animals. Y esto, que no puede pasar desaper-

(1 ) Creemos no obstante, que el ancho de 16 metros es aun excesivo y que
todavia debe reducirse. Si no hemos fundado nuestro calculo en una latitud
menor, ha side porque no pareciera exageradamente reducida.






LA VIABILIDAD EN LA REPUBLICAN


cibido, indica la necosidad de mantener por algunos afios la dis-
posicion del articulo citado, en cuanto al cerramiento de la pro-
piedad sobre los casinos, sin tenerse en cuenta el ancho que
debe darse A la via convertida en carretera, 6 sea a la compos-
tura que se haga, sobre cuyo medio de realization hablaremos
mAs adelante. Son dos disposiciones que casi pueden reputarse in-
dependientes, tomando en consideration la indole de cada una.

*

Sobre el articulo 3.0 que dispone: que la construction y con-
servacion de los caminos Nacionales, serdn d cargo de la
Nacion, nada puede objetarse dado nuestro sistema centralizador
en las rentas, pero esto mismo, merece ciertas consideraciones
que consignaremos en la segunda part de este trabajo.

*

Los articulos 4 y 5 merecen tambien consideraciones que por el
orden que nos hemos impuesto, apuntaremos despues. Sin embar-
go, antes de pasar adelante, haremos notar la poca meditation del
dltimo, disponiendo que interim no se lleven a cabo los traba-
jos indicados en los articulos anteriores, procederd la Direc-
cion General de caminos, d la brevedad possible d indicar las
obras que requieran urgente ejecucion d reparacion, d cuyo
fin se destinan 200,000 $ que se incluirdn en el prdximo
presupuesto de 1884 d 85.
Esta falta de meditation, ordenando obras inmediatas por el
valor de la suma indicada solo revela la premura con que el le-
gislador quiso contentar al pueblo que en aquellos dias reclamaba
A voz en grito el pronto remedio para un mal que cada vez se
hace mayor.
Los Representantes creyeron satisfacer esa legitima aspiracion,
demostrando que habian oido el clamor popular y que en prueba
de ello votaban 200,000 $ por lo pronto, sin reflexionar que esa
suma no puede malgastarse arrojAndola A la ventura en la pri-
mera zanja 6 el primer pantano que se present A la vista.
No!-estas son cosas que para que se realicen pronto, hay que
que pensarlas despacio. La prueba de ello es, que ya ha trascur-
rido un aiio despues de esa determination y que las cosas estan
TOMO VIII 2






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


en el mismo estado de entonces, porque no se determine c6mo
habia de emplearse esa suma que por lo mismo que se destinaba
A remediar con urgencia males sin espera, debi6 decirse de que
modo debian de aplicarse.

*

El articulo 6, merece detenerse ante 61, puesto que el legislator
no se preocup6 de ampliarlo lo bastante, para indicar el medio
eficaz de hacerlo practice.
Dice este articulo, que mientras las rents departamentales
de Patentes de Rodados, no sean suficientes para la compos-
tura de los caminos departamentales y vecinales, el tesoro
coadyuvard d su ejecucion.
Perfectamente de acuerdo en cuanto A su esqiritu pues que
por el sistema centralizador que nos rige, los departamentos no
cuentan con rentas especiales y suficientes destinadas al objeto
que nos ocupa.
Pero es el caso, que la protection que el tesoro pdblico debe
dispensar i las cajas departamentales, es una question sin resol-
ver, aunque muy discutida hasta el present.
So ha dicho y se ha probado, que las rentas de Patentes de
Rodados son insuficientes para realizar las mejoras que exigen los
caminos departamentales.
Se ha consignado la desigualdad, con que se percibe esa renta
en todos los departamentos y lo exigua que seria tomada en su
totalidad para tender A las necesidades a que se destina te-
niendo en cuenta, que nos encontramos en un period en que
todo hay que hacerlo desde el principio.
|_Segun la estadistica official, la renta de Patentes de Rodados,
se divide del modo siguiente :

Departamento de Montevideo .. .34.299 $ 34 cts.
D > Canelones. .. 15.858 > 15
> > San Jos6 .. ... ... 5.046 50
S ) Elorida. 2.521 > 00
S Durazno .. 4.629 > 75 >
D Colonia .... 6.048 25
Soriano .. ... .. 2.474 > 50 >
Rio Negro ... 1.099 > 75






LA VIABILIDAD EN LA REPUBLICAN


Departamento de Paysaudd .. 4.445 $ 90 cts.
t >) Salto .. 7.502 > 12
Tacuaremb6 5.344 > 25
SCorro-Largo .. 4.730 00
> Maldonado .. 3.011 > 50
S Rocha 2.299 00
> Minas .. 3.011 50

Suma total. 102.321 $ 51 cts.


Como so vB, hay departamentos que como el de Rio Negro,
solo percibe por este impuesto, la reducida suma de 1099 $ 75
cts., en tanto que el de la capital asciende a 34.299 $ 34 cts.
So ha dicho, c que el product do las patentes de rodados do
cada departamento, debe considerarse que correspond en cierto
modo 4 las necesidades de la viabilidad en el mismo.
Esto no es absolutamente cierto.
Convenido, que la renta do osas patents sea relative al nume-
ro de rodados del departamento, pues asi tiene que sor, pero de
esto, no deben deducirse las necesidades de la viabilidad on el
mismo.
Pues qu6, acaso por los caminos de un departamento, solo
transitan los vehiculos que on 61 han pagado contribution ?
N6, y vamos a demostrarlo. En el de Minas, quo se ha toma-
do ya como ejemplo de poco trAnsito per la circunstancia espresa-
da, transitan tantos vehiculos como en muchos de los que perciben
mAs renta.
La prueba es ficil de producer.
Para ir al Norte del departamento de Rocha, asi come al Sur
del departamento de Cerro-Largo (hoy departamento de Treinta y
Tres ), y 4 gran part del de Florida, el camino obligado es por
el departamento de Minas. Luego por 61 circulan no solo sus ve-
hiculos sin6 los de una gran part de aquellos departamentos.
Igual cosa podria decirse de los departamentos centrales, por
los que necesariamente debe pasarse para comunicar con los de
afuera.
Ademis, en algunos, como el de Canelones, que despues del de
Montevideo, es el quo produce mayor renta, se ha hecho del oficio
de carrero un medio de vivir y los que A el so dedican, van con
sus carretas a todas parties del territorio. Sin embargo, come tie-






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


nen su domicilio en Canelones, es alli donde pagan la patented y
no obstante solo utilizan de 61, los caminos nacionales que los
conducen A los puntos lejanos A donde se dirijen.
Creemos, pues, que la renta de patents do rodados en cada de-
partamento, no puede en manera alguna considerarse como el ter-
m6metro de su viabilidad.
Esto en cuanto A la perception de esa renta.
En cuanto A que ella es excesivamente exigiia para el fin A quo
se destina, eso no debe detenernos A demostrarlo. Hay cosas que
se demuestran por si mismas.
Tratemos pues, de ver, porque medios se puede salvar esta difi-
cultad.

**

Hay quo convenir en quo haciendose cargo el Estado de los ca-
minos nacionales y suponiendo que su iniciativa, por lo pronto, se
limited A las 6 A 8 grandes vias de que ya. hemos hablado, y que
las mejoras urgentes que en ellas se practiquen duren hasta fines
del afio 1886, el tesoro no habri gastado hasta entonces menos de
500,000 $ para hacker algo medianamente regular. Es decir, que
habra destinado A la viabilidad 250,000 $ anuales.
SSi se consider el estado de nuestra hacienda, seria ilusorio pen-
sar que durante el tiempo en que se produjoran esos gastos, pu-
diera el tesoro piblico ayudar A los departamentos de campaiia
con dinero, para que ellos cooperaran a su voz en sus caminos A
los trabajos iniciados en los nacionales.
Ante estas circunstancias y persuadidos de la ineficacia de los
trabajos departamentales, con su pequefio capital de patents de
rodados, seri menester arbitrar recursos que sin alterar el presu-
puesto actual, vengan 4 servir para el caso indicado.
Creemos que el aumento de uno por mil sobre la Contribucion
Directa en los departamentos y el derecho de dos pesos por cada
carreta cargada de mercaderfas para el comercio de los mismos,
derecho que pagaria el comerciante, producirfan una renta capaz
de permitir que los trabajos departamentales se iniciaran con al-
gun vigor.
Asi tendrfamos, que el tesoro pfiblico no habria menester preo-
cuparse de los caminos que no fueran nacionales, lo que permiti-
ria que, destinando sus dineros, esclusivamente A estos, y dedicin-






LA VIABILIDAD EN LA REPUBLICAN


doles la suma de 200,000 $ anuales, en quince 6 diez y seis aiios
cuando much, habria conseguido convertir las primitivas vias ac-
tuales en verdaderos caminos.
Habria otro medio tambien de resolver cl punto, y seria el de
concentrar todas las rentas de rodados, haci6ndose cargo el Estado
de la viabilidad sin distinction do caminos, pero, esto daria muy
malos resultados. Primero, porque el Estado no pucde darse cuen-
ta do las necesidades locales de cada departamento y segundo,
porque dados nuestros deficits anuales, es cosa segura que esas
rentas no scrian aplicadas al fin a que so hubieran destinado.
Conviene, pues, la division do iniciativa, como convene la divi-
sion del trabajo, linico medio do armonizar las mejoras de las ne-
cesidades generals consultindolas en cada localidad.

*
*

Los articulos 7 y 8, solo nos preocuparin en la segunda part
do estas pijinas, porque no encierran sino disposiciones reglamen-
tarias que el Cuerpo Lejislativo confia al Poder Ejecutivo y que
hasta hoy no se han realizado.

V

Terminado el studio de la ley que hemos analizado, nada mis
habria que tomar en consideration sobre vias terrestres, sine fuera
que la ley de puentes presentada por el sciior diputado Lacueva,
en Abril del corriente afio, mercce cuatro palabras.
Por ella se autoriza al Poder Ejecutivo para que haga cons-
truir por empresas particulares los puentes de material de
cal y canto 6 mixtos de hierro, que scan necesarios en los
rios o arroyos del interior de la Repiblica, llamdndose pre-
viamente i propuestas para estas obras con arreglo d la ley.
Para la realization de este proyecto se aumentard el uno
por mil en la Contribucion Directa y ademds el uno por ceen-
to en todos los derechos de importacion en las aduanas de la
Repuiblica.
Dejando sin considerar los demis puntos secundarios del pro-
yecto, nos ocuparemos de los expuestos por ser los principals.
Esta ley, de la manera espresada, tiene come la do caminos de
que nos homos ocupado, un fin remote, 6 mis bien dicho una
realizacion remota.


21






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


A nadie puede escapArsele que nuestra situation econ6mica no
permit tender A la vez A los caminos y A la construction de
puentes.
Es necesario ser prActicos y no hacernos grandes ilusiones pre-
tendiendo realizar muchas cosas A la vez.
Hemos visto cuin dificil es tender A una sola necesidad, pues-
to que apesar de hacer ya un ailo que s, dict6 la ley de caminos
no se ha dado un solo paso para su cumplimiento. Si esto ha
sido impossible hasta ahora, claro esti, que mis impossible sera si
se pretend realizarle con el proyecto de caminos, el proyecto do
puentos.
Nadie duda que son necesarisimos y que son urgentemente re-
clamados, pero no puede haber dos opinions relativamente al
tiempo en que ese proyecto pueda Ilevarse A cabo.
Creemos que esto, solo sera possible despues do las composturas
de los caminos, tanto porque entonces so dispondrA ya de mayors
recursos, cuanto porquo las rentas deben haber crecido y porque
los parajes donde deben establecerse esos puentes estarAn determi-
nados definitivamente.
AdemAs, si nos fijamos on que la mayor part de los arroyos
que atraviesan los caminos pAblicos, solo interrumpon la march
en el invierno y duranto algunos dias, just es convenir, en que es
preferible esa detencion on beneficio de una buena via, quo salvado
eso obstAculo, ofrezca facilidades on todo el afio para la circula-
cion de toda clase de vehiculos.
Hay mis: gran part de los arroyos que durante algunos dias
del invierno interrumpen el trAnsito, solo crecen un par de metros
sobre la mayor altura en que es possible el vado.
En estos arroyos, con una calzada que tonga su correspondiento
alcantarilla, queda remediado el mal, come se ha hecho ya en al-
gunos puntos.
En otros donde las aguas crecen hasta una altura de cuatro me-
tros sobre la del vado possible habria un medio provisorio de re-
mediar el mal sin entrar A las grande crogacionos quo demand
un puente de cualquier sistema y material con que so construya.
Nos referimos A los muelles de madera, con resistencia capaz
de soportar el mayor vehiculo con el maximun de su carga.
Sobre su plataforma en esqueleto, corro una line do carriles por
los que rueda una gran zorra que presta cl servicio do una balsa.
Estos puentes-muelles, colocados en aquellos pasos donde solo en






LA VIABILIDAD DE LA REPUBLICAN


ciertos dias de la estacion internal es impossible el vado, en tanto
que en el verano se convierten en un hilo de agua, tienen sobre
las balsas, la ventaja do la conservation y la de no exijir tanto
cuidado.
Las balsas en estos pasos, en el verano, quedarfan en seco y su-
fririan los deterioros consiguientes, apart de que no seria possible
abandonarlas sin riesgo evident.
En cuanto A los rios y arroyos de caudal permanent cuyo vado
siempre es dificil, en esos si, creemos que la balsa es una necesi-
dad, porque en este caso siempre sera mas barata quo el puente-
muelle, el que pasando de ciertas dimensions, exijiria por las re-
resistencias que habria de veneer, colocarse en la categoria de
puente.
Con los tres medios indicados, es decir; con calzadas, puentes-
muelles y balsas, fAcilmonte se podria pasar durante algunos
aios mis, hasta tanto, que el estado fisico y distributive de nues-
tros caminos nos permitieran completarlo con puentes duraderos y
s61idos donde fueren necesarios.
El medio propuesto, tiene la ventaja do no hacer recargar el
uno por mil de Contribueion Directa y el uno por ciento sobre los
derechos de introduction, puesto que esas obras se considerarian
como parties del camino y entrarian en su presupuesto.
Ademis, convengamos quo para los mismos caminos se hace ne-
cesario el recargo de ese uno por mil en la Contribucion Directa
como ya lo hemos espresado y si se le agrega otro uno por mil, es
mas que probable que ese impuesto, creciendo en tales proporcioaes,
levant justas resistencias en cl contribuyente.
Con lo expuesto, creemos que el proyecto de puentes no es rea-
lizable en el primer period de la compostura de caminos porque
los recursos que demandaria, harin falta para los trabajos que
inmediatamento deben realizarse, y ademas de eso, porque no es
convenient recargar al pais, do golpe, con impuestos demasiado
crecidos, y porque los puntos donde definitivamente han de colo-
carse los puentes solo estardn determinados cuando se haya re-
suelto el trazado de los caminos, que aun en las mismas condi-
ciones que hemos expuesto, es decir, tomando en absolute algunos
de ellos, han de sufrir algunas modificaciones entire los parajes ele-
gidos en el trayecto como inamovibles.
Pasemos A otro punto.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


VI

El problema de la viabilidad no so resuelvo inicamente con los
caminos. Si es cierto que ellos representan el primer factor, no
es menos cierto que las arteries fluviales y los ferro-earriles, son
tambien importantisimos medios de circulation y que de su corre-
latividad depend el medio de utilizar con ventajas el conjunto.
Entre nosotros, la red fluvial es tan poderosa 6 important, que
no es possible dejarla pasar desapercibida cuando se media sobre
nuestra viabilidad.
Rios caudalosos con alveolos profundos, corren en todas direc-
ciones por el interior de la Repidblica y afluyon por nuestros lito-
rales en mas poderosas arteries, ofreciendo la exportacion del in-
terior al exterior con facilidades incuestionables.
Sin embargo, la comunicacion fluvial es un medio casi descono-
cido para nosotros.
Si exceptuamos el Uruguay y pequelisimos trechos de algunos
de sus afluentes, los demis, no prestan en la actualidad el con-
curso que de ellos es de esperar.
Esto obedece en gran parte A la falta do iniciativa official pres-
tando A este asunto una protection decidida.
Nuestra industrial ganadera, la mas important con que cuenta
el pais, vendria A obtener notables beneficios con la navegacion de
algunos rios interiors.
Los saladeros, casi en su totalidad, estin establecidos en la cos-
ta del Uruguay, teniendo los ganados, que concurrir A ellos desde
los mas lejanos puntos del territorio.
La navegacion del Rio Negro hasta el departamento del Duraz-
no nos daria en Aste, establecimientos tan importantes, como los
que existen hoy en el litoral uruguayo, los que se levantarian no
solo sobre las mArgenes de ese rio, sino tambien on algunos de
sus mis poderosos afluentes.
Las ventajas de localidad, para la explotacion do los ganados
del centro de la Repfblica son incuestionables, asi como son in-
cuestionables las ventajas de former esos centros de trabajo y po-
blacion en el interior del pais.
El progress no debe localizarse en una zona, sin6 que debe
tratarse de distribuirlo en todas direcciones.
El Este del pais es una mina por explotar, bajo el punto de






LA VIABILIDAD EN LA REPUBLICAN


vista de la navegacion fluvial. Alli existed una ancha puerta para
el desenvolvimiento de nuestra riqueza. Pero esa puerta que ac-
tualmente esti corrada, solo espera para abrirse, que so le quite
la pesada tranca con quo la corraron nuestros diplomiticos del
aio 51. .
La absolute propiedad do las aguas de la laguna Merin y del
rio Yaguaron que en aquel aiio se concedi6 al Imperio, no fu6
sin6 el resultado de cilculos previsores y zagaces por una part y
de la falta de tino 6 de patriotism por la otra. Pero la indo-
le de este trabajo no es entrar ti la apreciacion de hechos politi-
cos que la historic encontrarA juzgados por nuestra 6poca, cual
correspondent.


El predominio brasilero en las aguas de la laguna Merin, es una
question de derecho international, cuya solution debe bnscarse, co-
mo una necesidad latente para el desarrollo de nuestra riqueza.
Es verdaderamente estrafio, que el Imperio, que en 1868, permi-
ti6 A las banderas de todas las naciones la libre navegacion del
Amazonas, San Francisco y Tocantinos, no estienda esa liberal me-
dida hasta el Sur de sus dominios, cuando de ella necesita una
nacion amiga que con su hermana en el Plata franquean sus mis
poderosas vias fluviales i las banderas do todos los pueblos y de
las que tanto se utiliza el pabellon auriverde hasta con sns bajeles
de guerra. .
Pero esta estraiieza se esplica hasta cierto punto, si se piensa
que el gobierno brasilero, conoce tan bien como nosotros, sin6
mejor, las grandes ventajas qne nos reportaria la. libre navegacion
del lago Merin.
La gran industrial de la provincial de Rio Grande del Sur, es el
charque.
Los ganados de una gran zona de nuestro pais, pasan al Impe-
rio para convertirse en charque en sus saladeros.
Pagan esos ganados 6 los mismos precious que nuestros salade-
ristas del Uruguay, pagan ademis los derochos de exportacion que
son crecidos y aun tienen que luchar con la diferencia del cambio
entire su moneda y el oro, que nunca baja de 20 4 25 por ciento.
Se comprende pues, que la libre navegacion de la laguna Merin
importaria establecer en su mArjen occidental asi como en sus
afluentes, saladeros orientales, que tendrian sobre los brasilefios,







26 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


todas las ventajas de la diferencia de precio entire un animal muer-
to en nuestro territorio, sobre otro quo cuesta ya un 10' por cien-
to mis, beneficiado en el Imperio.
El mercado de carnes riograndense, sufriria una crisis bastante
aguda, mientras quo nosotros reportariamos ganancias muy supe-
riores A las p6rdidas de aqu6l.
Pero si es cierto que el Brasil sufriria bajo este punto de vista,
no es menos cierto, que contando con otros recursos, esplotaria
otras ventajas que A la vez que le dieran la compensation, nos
darian lucro.
Nosotros somos un gran consumidor de sus products y la pro-
vincia de Rio Grande, podria con mayors facilidades que por el
Oc6ano, introducir una gran part de ellos en nuestro territorio.
No es, pues, tan desventajosa para el Imperio, esa franquicia que
anhela este pais; mas, cuando ella esti fundada en el mais lejitimo
derecho y acomodada A los principios internacionales de una epo-
ca, que como ha dicho un brasilero ilustre, < invent la imprenta,
el vapor y el tel6grafo para abreviar el tiempo y el espacio estre-
chando las relaciones de los pueblos; y no puede aceptar la polf-
tica egoista que cierra las grandes arteries de la circulation, de la
riqueza y de todas las conquistas del progress.

*
*

Es pues, una gran necesidad, preocuparse de la navegacion flu
vial bajo el punto de vista de la viabilidad A fin de utilizar eso
numerosos caudales que riegan nuestro territorio, y preocuparse de
hacer possible su explotacion, ya gestionando !a apertura de aque-
llos rios que una imprudencia political nos ha cerrado, ya prestan-
do A los demAs una protection decidida, A fin de relacionar con
los caminos el servicio que estin Ilamados A prestar.


(Contltuo-ara).













Memoria de la Junta Directiva del Ateneo del
Uruguay

(2.0 SEMESTRE DEL ARO DE 1884)


Sefiores:

La Junta Directiva salient, cumpliendo con lo dispuesto en el
articulo 18 de los Estatutos, prcsenta en 6stas lines la Memoria
relative al period de su ejercicio.


I

LAS ALAS DEL ATESEO

La Junta Directiva anterior hizo, en su notable Memoria, impor-
tantes observaciones acerca de las dificultades quo se oponen al
incremento de los studios permanentes, en control del carActer de
nuestro Ateneo.
La experiencia confirm dia A dia esas ideas.
Las classes de Jurisprudencia, no pudieron nunca consolidarse en
el Club Universitario, ni en el Ateneo.
Las de preparatorios tuvieron su 6poca de florecimiento en los
anos de 1878, 79 y 80. Despues han decaido constantemente.
Tienen estos hechos su esplicacion en dos circunstancias.
Por una parte, la formaci6n de nuevas asociaciones, fundadas
con el director, ya que no inico objeto, de tender A los mismos
studios, ha dividido A la juventud en esos diversos control, ha-
ciendo, por consiguiente, en cada uno de ellos, 6 en algunos de
ellos, por lo menos, reducida y escasa la concurrencia de los alum-
nos, cuya reunion total no seria excesiva, aunque solo oxistiese una
institution do 6sto g6ncro.
Por otra part, y probablemonte es 6ste el mAs poderoso mo-
tivo,-el restablocimiento de las classes de preparatorios on la Uni-
versidad, llama hacia alli A la gran mayoria de los estudiantes,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


compuesta de aquellos que aspiran a las carreras profesionales,
cuyo t6rmino solo alli puedon hallar.
Las iiltimas disposiciones oficiales sobre studios libres, que lle-
gan casi a equipararlos con los reglamentados, en cuanto al tiempo
que requieren para la consecucion de sus objetos, han venido A
aumentar las causes de despoblacion de las aulas establecidas fuera
de la Universidad.
En la situation actual de las cosas A tal respect, los esfuerzos
solo pueden alcanzar A sostener classes de repeticion de las Univer-
sitarias, sirviendo para repasos de las materials que en estas so
cultivan; cooperando los estudiantes entro si A su reciproco ade-
lanto, que naturalmente sera m6s proficuo bajo la direction de pro-
fesores caracterizados 6 id6neos.
Esto debe necesariamente dar por resultado, quo la mayor afluen-
cia de alumnos se produzca en las instituciones sostenidas por el
concurso de elements personales mas ligados I la Universidad
misma, donde sus frutos han de aprovecharse.
Sin embargo de todo y merced al laudable empeiio de los res-
pectivos profesores, en el Ateneo han continuado funcionando con
enter regularidad las classes siguientes: Franc6s, Ingl6s, Mate-
miticas, Fisica y Geografia, asi como tambien la de Zoologia, aun-
que 6sta filtima con menor animacion.


Los sucesos producidos con cl golpe do Estado que derroc6 al
Consejo Universitario, inspiraron A la Junta Directiva la idea de
ofrecer su local A los catedraticos cesantes, para que complotasen
el curso del afio en cuyas tareas les interrumpieron aquellos hechos.
En consecuencia, un nAmero considerable de estudiantos de Dere-
cho Internacional acudi6 A oir las lecciones de su Catedritico el
doctor don Martin C. Martinez, quedando asi preparados para sus
exAmenes bajo la direccion del mismo inteligente maestro con quien
habian empezado sus studios.


II

REFORM DE LOS ESTATUTOS

La disposicion do los Estatutos que designaba formas retrictas
para la admission de socios, habia dado rcpetidas ocasiones de notar
sus inconvenientcs para el intor6s del Ateneo.






MEMORIAL


La reform votada y sancionada on Asamblea General, modifi-
cando aquel sistema con la ampliacion de las facultades de la Junta
Directiva, es una mejora cuyas ventajas han podido ser ya prActi-
camente aprovechadas.
Precup6se tambien la Junta Directiva do los inconvenientes que
present el cambio rApido y total del gobierno de la institution,
segun los periods de duracion de Asto, y el sistema de election
adoptados en los primitives Estatutos.
La reform que A ese respect propuso y que fu6 sancionada por
la Asamblea, elimina tales inconvenientes, atendiendo A la vez A la
renovation del personal de la Junta, que se harA parcialmente cada
seis meses, y A la permanencia consecutive de elements que con-
serven el espiritu do su action en la tareas emprendidas.
De este modo, la Junta serA una entidad perpetua, sin que deje
do tener constant apropiacion de nuevo personal 6 iniciativa.


III

CONFERENCIAS

La principal manifestation de vida y de importancia de nuestro
centre, reside en sus actos piblicos, en sus conferencias y veladas
literarias.
La tertulia literario-musical conmemorativa do la fundacion del
Ateneo tuvo on esto afio el brillo que habitualmente distingue A esta
solemnidad, que fu6 realzada en esta occasion por particulars cir-
cunstancia de notoriedad.
Algunas conferencias sobre cuestiones que interesan al grado que
han alcanzado los desarrollos de la razon piblica y al camino he-
cho por las ideas dominates on la civilization modern, no solo
tuvieron el caracter de acontecimiontos de la Sociedad de Monte-
video, sin6 que trasciendieron al exterior per la universalidad de la
causa que las motivaban.
Los principles capitals de la filosoffa positivista, las considera-
ciones A que bajo su punto de vista t6enico se prestaba el proyecto
de puerto dltimamente adoptado por los poderes del Estado, y fi-
nalmente el modern sistema m6dico-dosim6trico, ocuparon en cinco
conferencias la atenci6n de un plblico inteligente y numeroso, siendo
los disertantcs el doctor don Rosalio Rodriguez, el agrimensor don
Francisco Ros y el doctor en medicine ex-corresponsal del Ateneo,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


doctor don Exequiel Meira, cada uno en el ramo de su especia-
lidad.
Hdse inaugurado tambien una s6rie de lectures familiares, cuyo
objeto principal es el de desarrollar por el ejercicio las facultades
de la recitacion y de la deelamacion, material notablemento doscui-
dada entire nosotros y que tanto influjo tiene en el 6xito de los
trabajos literarios y oratorios, en conferencias y veladas pdblicas.
El resultado de las dos sesiones de este g6nero que se han cele-
brado, permit career quo esti fijado en los Animos el sentimiento
de su inter6s y que no serAn abandonadas sus ventajas.


IV

BIBLIOTECA Y SECRETERIA

Esti Ilenado el reclamo de un Reglamento interno para la Bi-
blioteca, que se ha sancionado a propuesta de su autor, el biblio-
tecario senior Balparda.
El important donativo de libros clisicos hecho por la familiar
del doctor don Juan Carlos Gomez, queda marcado en el sal6n de
Biblioteca por medio de un armario especialmente adquirido para
esas obras, on el que estin colocados bajo un letrero que indica
su noble procedencia; y sobre el cual proyect6 la Junta Directiva
poner un busto del c6lebre publicista. A la nuova Junta tocard
cumplir 6ste ltimo objeto.
Debe el Ateneo A la misma familiar del doctor Gomez, el sillon y
la mesa-escritorio del ilustre finado, que adornan actualmente el
local de la Secretaria.
La Biblioteca ha recibido, ademAs, un considerable aumento de
otros libros importantes, por donacion de socios y de personas ex-
trafias a la Sociedad, asi como tambien un mapa de la Am6rica
del Sud, levantado a mediados del pasado siglo, lo que le asigna
un elevado inter6s hist6rico.


V

EDIFICIO DEL ATENEO

Autorizada la Comision de Empr6stito, para la construction del
edificio, con entera independencia de la Junta Directiva, no ha po-






MEMORIAL 31


dido 6sta influir por determination alguna en los trabajos que le
son privativos.
Por indicaciones de caracter puramente confidencial, se crey6 quo
seria dado colocar, antes dcl fin de este aiio, la piedra fundamental,
entrando al comienzo de la edificacion.
Sin embargo, la Junta, lament no star habilitada para pronun-
ciar una palabra segura a tal respect en este informed, aln cuando
no duda de la eficacia de los esfuerzos y de la solicitud de los
distinguidas miembros que forman aquella Comision, para remover
los obsticulos que original la demora de una obra tan interesante
para el Ateneo.
Cabe aqui mencionar la adquisicion que el Ateneo ha hecho de
algunas acciones del telescopio que perteneci6 a Mr. Lottson, que
como es sabido fu6 comprado por el finado senior Gonzalez Viz-
caino, do acuerdo con otros seiores.
El doctor don Mariano Ferreira, el senior don Alberto Capurro,
y los seilores Garaicochea 6 Isola, han donado sus acciones. Igual
oferta ha hecho el senior don Pedro Gonzalez Vizcaino por la part
quo a 61 le correspond como heredero de su meritorio hermano el
espresado finado, cuyos sentiment s de amor al studio y a la ju-
ventud ilustrada de su patria, no pueden tender una interpretaci6n
mas genuina y honorable.
Es de esperar que scrin allanadas las dificultades que se suscitan
sobre justificacion de propiedad, correspondiente a algunos de los
sefiores donantes; y que, en todo caso, los esfuerzos del Ateneo y
el buen deseo de los interesados on el telescopio, se armonizarin
para que al inaugurarse el nuevo edificio, quede planteado el ob-
servatorio astron6mico, en cuya mira so ambiciona especialmente el
important instrument 6ptico de que se trata.


VI

ANALES DEL ATENEO

Adquiere cada dia mayor importancia y cr6dito el peri6dico de
la asociacin, que tiene, por su material literario y sus condiciones
tipogrificas, el caracter de una de la mejores revistas de su g6nero
en el Rio de la Plata.
La Junta Directiva, ha estado en el caso do apreciar el valor quo
adquieren los ANTALES por hechos inequivocos, por los pedidos de






32 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

los Directores de publicaciones analogas para su canje permanent,
por la propuesta del editor senior Casavalle, nuestro compatriota
resident en Buenos Aires, sobre cambio de libros de su casa edi-
tora por una coleccion de nuesta Rvista, pr6via estimacion de esta
por nuestra parte, y otras de igual significacion.
Podemos decir que los ANALES reflejan un movimiento cientifico
y literario que hard honor A nuestro pais en el exterior.


VII

TESORERIA Y SOCIOS

El estado de la caja es satisfactorio, habi6ndose cubierto el pe-
qneiio deficit quo arrojaba el ejercicio anterior, y resultando adn
una m6dica existencia, que pasa al future.
El ndmero de socios ha crecido tambien, presentindose un aumento
de treinta sobre los que figuraban en nuestras listas, cuando tom6
posesion de su cargo la Junta Directiva que suscribe.


Los documents anexos, asi como el informed de la Comisi6n
Fiscal, sirven de comprobacion a los asertos contenidos en esta
Memoria.


La Junta Directiva saliente, al agradecer i la Asamblea la honra
con que la favoreci6 en su election, y las consideraciones de que
le ha dado testimonio en la 6poca de sus tareas, hace votos por
la prosperidad del Ateneo, cuyos inmediatos destinos no han podido
ser encomendados A mejores manos que las de los ilustrados con-
socios por quienes tiene el honor de ser reemplazada.

Montevideo, Diciembre 15 de 1884.

J. Sienra Carranza, Presidente Ruperto Perez Mar-
tinez, Vice-Presidente F. Eugenio Balparda, Biblio-
tecario Jose V. Villalba, Tesorero Rosalio Ro-
driguez, Secretario Odrlos Warren, Delegado do la
section de Historia M. Magarifnos Veira, Delegado
de la seccion de Filosofia Jose T. Piaggio, Dele-
gado de la section de Ciencias Naturales.












Entre libros y peri6dicos


APUNTES DE UN DIBLI6FILO

POR DON LUIS D. DESTEFFANIS


XVII

UN LIBRO EN GESTACION

Una distinguida educacionista me pidi6 la dictase un pequeiio
curso de ret6rica 6 historic de la literature para las alumnas de su
colegio; improvise el pequefio testito del cual doy aqui la intro-
duccion: reservAndome volver con mis holgura sobre un tema que
no deja de agradarme.

ELEMENTS DE LITERATURE

PRELIMINARIES

1. Por la palabra literature so ontiende propiamente hablando, el
conjunto de las producciones escritas del genio del hombre, y ba-
jo esta acepcion puede hacerse la historic de la literature, pero
no ensefarse literature.
Por eso es que muchos autores censuran el empleo de dicho vo-
cablo en sentido didcdtico, prefiriendo el do Retdrica, como mas
circunscrito y apropiado.
2. Variando las costumbres, creencias 6 idiomas de los hombres,
sus ideas y pcnsamientos, asi como la manera de expresarlos, han
variado sensiblemente, y asi como todo pueblo tiene su historic
political, civil y religiosa especial, asi tambien tiene su propia his-
toria literaria.
3. Las presents nociones se dividend en 3 parties: Historia Li-
teraria, Ret6rica y Poetica. La primera es una rapida resefia, 6
mejor dicho nomenclatura razonada de los principals escritores anti-
TOMO VIII 3







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


guos y modernos, con indication de sus obras maestras; la segun-
da la clasificacion do los principles g6neros literarios y suscinta
explicacion de las figures ret6ricas; la tercera expone brevemente
las principals reglas do la versificacion espafiola.
4. La literature es uno de los tres datos principals que tone-
mos para juzgar del grado de civilizacion A que ha liegado un
pueblo: los otros dos son la Religion y la Constitucion. Se com-
pronde que cuanto mas rica es una literature on obras do impor-
tancia social, mis adelantado ha debido ser el pueblo que la pro-
dujo.
5. Tambien el cultivar un pueblo mis bion uno quo otro g6nero
de literature, nos sirve para conocer sus tendencies. Asi por ejem-
plo el abundar en la antigua literature indiana las obras po6ticas
y religiosas y la cadencia casi absolute de obras hist6ricas y poli-
ticas, nos indican el prodominio absolute que ]a imagination y el
misticismo han tenido en el pueblo indiano y nos explican c6mo
6ste ha podido hacer el abandon de sus derechos civiles y do su
independencia national.
G. La mission do las letras no estriba iinicamente en AGRADAR, si-
no que debe sobre todo EDUCAR; por eso es que los moralistas exi-
gen de los literatos quoe las bellezas retdricas sepan unir siempro
la bondad de las miximas y la pureza do las ideas, y condenan
con just severidad aquellos eseritores que, no mirando mas que al
delete del lector, menosprecian el decoro y la santidad de las
letras.
7. Puede decirse que, on todas 6pocas, se ha reconocido la im-
portancia de la literature y quo muchas veees los gobiernos la
protejieron eficazmente, ya sea que lo hicieson Ilevados tan s6lo
de un noble espiritu de progress national, ya cediendo al censura-
ble desco de hacerla instrument y escudo de su ambition y des-
potismo.
La historic nos muestra en efecto cuin calculada y funesta era
la protection que Augusto y Luis XIV dispensaron a los grande
poetas y escritores de sus 6pocas, protection que convirti6 a los
iltimos en cortesanos services de aquellos dos monarchs, enemigos
solapados, y por lo tanto funestisimos, de las libertades de sus
pueblos. (1)

( 1) Bauli en su Proceso de los ('dstres y IMicholet en su IHistoria de Francia
han desnudado las lingas que, linjo el brillante ropaje, carcomian los dos im-
perios durante el reinado de aq]uellos dos principles.







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8. Deber de un gobierno ilustrado y liberal es: no ya enriquecer
A los escritores a fin de que le retribuyan con alabanzas interesa-
das, y las mis do las voices engaiiosas, sino garantirles la libre
emision del pensamiento. El gobierno, por otra parte, contribute al
progreso intellectual del pais difundiendo por todos los medios A su
alcance la instruction, sosteniendo 6 fundando cscuelas, colegios, ins-
tituciones cientificas y literarias 6 impression, a expenses del estado,
de los trabajos do las corporaciones cientificas y literarias y de las
obras didicticas.
Es tambien honroso para un gobierno costear la publication de
las obras de algun escritor cSlobre national muerto en la indigen-
cia; y proveer al sustento de su familiar. Esta especie de protec-
cion es la dinica que puode ser tolerada y alabada en nuestros
tiempos ; en los cuales, felizmente, el iMecenas de las letras es el
pueblo. Antiguamente el culto de las letras (1) era muy limitado ; los
ejemplares do los libros muy escasos, y el hacerlos copiar exigia
sacrificias pecuniarios, que pocas voces podian hacer los autores;
y esto explica, y en part tambien justifica el afan con quebuscaban
protectores. No era siempre la sod de ganancias que hacia humi-
Ilar A los escritores ante los poderosos; sino el deseo, en ellos na-
tural, de asegurar por medio de la discussion de sus obras su re-
putacion literaria que corria poligro de quedar desconocida.
9. El maravilloso invento que inmortaliz6 el nombre de Guten-
berg vino a emancipar gradualmente a los literatos celosos de su
independencia, de la pesada protection de las cortes.
El despacho de las ediciones daba A los autores independencia,
renombre y holgada position social. Hoy en dia basta un libro
para enriquecor y hacer c6lebre A un escritor. El famoso dicho de
Lord Byron, al conocor el 6xito prodigioso de su poema el Corsario
( Anoche me acost6 desconocido y esta maiiana me levanto fa-
moso > es repotido hoy on dia por escritores, muchos de los cuales
estin A incomensurable distancia del gran poeta ingl6s. El despa-
cho extraordinario de la 1.' edicion de los Miserables de Victor
Hugo y el hecho singular de publicarse simultineamente la obra


(1) Mecenas (C. Cilnius Mece'nas) confident y Ministro de Augusto, era su
intermediario para con los literatos y los artists A quienes dispensaba favo-
res it trueque de acatamientos y alahanzas al poder. Viriilio y lloracio le de.
bielon el poderse dedicar apaciblemente al cultivo de las musas y recoinpensa
roi con la inmortalidad su protection, hacienda que el nombre de Mecenas
equivaliese al titulo de generoso e ilustrado protector de artes y letras.






36 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

traducida en ocho lenguas distintas, el mismo dia en que salia d luz
en Paris el original francs, os uno do los episodios mis interesantes
de la historic literaria do nuestro siglo y prueba al propio tiempo
el poder de la palabra impresa.
10. Hoy en dia el verdadero Meconas de las letras es el pueblo,
el cual recompensa cl trabajo intellectual del cscritor agotando las
ediciones de sus obras, de manora que el famoso dicho latino:
Carmina non dant panem, si bicn rcpotido todavia con much
frecuencia, es, fclizmente, en la goneralidad de los casos, una ruti-
nera exagcracion rot6rica, mis bion que una triste realidad.
11. En virtud de esa indepondencia do los escritores, aumenta
tambien su responsabilidad. Ellos tienen el deber de no mojar sus
plumas en la tinta cmponzofiada do la adulacion y do la parcialidad,
y de cumplir con entereza la clevada mission social a que se han
creido llamados y d la que faltarian a sabiendas y sin el beneficio
de las circunstancias atenuantes que podian invocar los escritores
de los siglos pasados.
12. Pocas cosas hay mas elevadas quo csa mission.
El escritor es un sacerdoto de la civilizacion y tieno el deber de
mantener siempre encendida la antorcha del progress, asi como las
antiguas Vestales romanas no debian dejar apagar el sagrado fue-
go de Vesta.
El escritor que falte a ese deber no es enterrado vive como la
vestal culpable, pero una nota infamanto se adhiere a su nombre y
hace maldecida su memoria.
13. La adulacion A los poderosos, 11imunse 6stos roy 6 pueblo,
no es el inico vicio do que puecde hacerse culpable un escritor. No
lo es menos cl halagar las pasiones do los reycs y de los pueblos
y el extraviar el juicio y. la conciencia de los tltimos, ridiculizando
las manifestaciones del espiritu y someti6ndolas al imperio de la
material. No sin razon los historiadores moralistas atribuyen en
much part A la corruption do las letras, la decadencia de las na-
ciones.
14. El escritor ademis do su mission moralizadora, tiene tambien
fna estdtica; y as[ como debe respetar los preceptos de la moral,
esti tambien obligado A no mesospreciar los ednones del buen
gusto.
15. Desde una 6poca antigua sinti6se la necosidad de no dejar
abandonada la inteligencia del hombro al libre albedrio de su ima-
ginacion, 4 la que un poeta francis ha llamado con metifora feliz






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la loca de la casa. Fijironse, puos, reglas gencralos quo con ol trans-
curso del tiompo han venido di constituir esa ciencia de la belleza
y del bucn gusto en material do arte, tanto plastic come f6nica y
grAfica, quo es llamada Estetica.
16. Hi4se debatido la cucstion do si al Genio lc son necesarios
los cinones del arte y si sin ellos conservarfa su potencia creado-
ra 6 se esterilizaria. Tambien se ha proguntado si el profundo co-
nocimiento de las reglas basta do por si solo para former un gran
escritor.
Respect A esto filtimo punto la respuesta es negative; para lle-
gar a ser grande escritor os necesario ser un gonio, y este don
precioso es un favor de la Providencia y no una adquisicion del
studio. Las reglas forman al escritor correct. Sin embargo, el ca-
lificativo de grande escritor implica de por si mismo la calidad de
escritor correct y con ella el conocimionto previo do las reglas del
arto. Estas Iiltimas guian al genio y le mantionen on los limits do
la naturalidad y del buen gusto; sin su auxilio caeria on excesos
lamentables que perjudicarian la bondad do sus concepciones y
disminuirian considerablemente sus cfcctos.
17. Tenemos pruebas evidcntes do ello on los grades poemas
indianos de Viasa y do Valmiki: qui6n puede hacer una lecture
continuada do sus interminable poemas ? y por otra part qui6n no
so extasia ante las sobrelumanas bollczas esparcidas 1 manos lle-
nas por la inagotable imagination do csos dos grades poetas ?
8 Qu6 hbles faltado puos para que sus poenas alcanzason Ia mcreci-
da popularidad do quo disfrutan los poemas inmortales do IIomero,
Virgilio, Dante, Tass Ariosto, Milton, Goethe, Byron ? Falt6les, no
ya genio, sino el conocimiento mas acabado del arto que tuvieron
los otros poetas nombrados.
18. Por lo dem6s es just tambion dccir quo quien establoco real-
mente las reglas del arte, sino expresa, tlcitamentoe A lo menos, es
el mismo genio; y do sus obras sacan los rot6ricos las reglas y
los ejemplos quo las avaloran.
19. Otra gula del genio cs la critical, cuando el quo la ejerce no
es un podante vulgar, ni un satirico que tnma el libro como pro-
texto para desahogar impunemento su rancor personal 6 su ospiri-
tu 'mezqnino de partidario. La critical literaria impersonal, filos-
fica, culta, clevada, es obra do arte y vale al que la ejerco la
merecida reputation de literate tanto como pueden conseguirla el
poeta, el novelist y el historiador m6s reputados. Asi Aristarco,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Longino y Quintiliano entire los antigiios, Sainte-Beuve, Villemain,
Planche, Tenca, Francisco de Sanctis, Valera, Juan M. Gutierrez y
otros que seria largo cnumerar entree los contempordneos deben ex-
clusivamente A sus escritos do critical la merecida fama literaria quo
acompaiia A sus nombres.
20. Con much frecuencia el literate inventor es tambion un cri-
tico eminente. Es asi que vemos al gran fil6sofo Arist6teles, de
quien so dijo que fu6 la mis vasta inteligencia do la antigiiedad,
dictar ese famoso tratado do Retiricc quo es seguido todavia en su
mayor parte por todos los ret6ricos. Horacio, el ainable liico lati-
no, traza en su renombrada Epistola d los Pisones la mejor po6-
tica conocida, y que, siglos despues sera fclizmente imitada por dos
afamados poetas: cl francs Boileau y el espafiol Martinez de la
Rosa. (Imitaciones mis felices pero no radicalmonto variadas dieron
en nuestros dias de la Poetica do IIoracio dos popularisimos poe-
tas y cuentistas : Teodoro Banville on Francia y Antonio de True-
ba on Espafia.)
21. En la edad media Dante Alighieri, uno de los genius mis
grandes que hayan honrado A la humanidad, mostr6se pocta sumo
en la Divina Comedia y on los Rimos, y fu6 critic agudisimo
y fil6logo eminonte on sus tratados sobre el Convite y Ellengua-
je vulgar.
22. En los tiempos modernos, Torcuato Tasso, que habia com-
puesto un poema inmortal, La Jerusalem libertada, Ic defendi6
con sabiduria y elevacion en muchos escritos, todos dignos de su
inspirado nmmcn y entire los cuales el Discurso sobre el poema
heroico, bastaria de por si solo para la reputation do un author.
- No menos hibil que 6l on las pesquizas de las bellezas lite-
rarias mu6strase el principle e de los ingenious espafioles,> el
gran Miguel de Cervantes Saavedra, asf en su obra macstra Don
Quijote, come en su interesante Viaje al Parnaso. El fostivo
Quevedo so sirve do la sAtira para castigar cl yonyorismo y otros
vicios literarios de su 6poca, on la cual so hizo tanto abuso de
las mctAforas.
23. En nuestro siglo, los mis grades poetas fueron tambien cri-
ticos eminontcs:- En Espaila Quintana, cuyas pindaricas estrofas
'alentareq A los espaiiolcs on su iherica lucha con el coloso fran-
':c6s, escrihi6 su admirable introduction al Tesoro de la poesia
espanola ; ,ls cartas de Lord Byron evidencian su buen gusto es-
titico; los tres grandes poetas alemanes, Goethe, Schiller y Heine






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dictaron piginas critics admirable; on Francia Victor .Hugo y
Alfonso de Lamartine supieron elcvarse en sus libros de critical li-
teraria A la region sublime do habian subido antes en alas. do su
inaginacion po6tica, y el onsayo del primero sobro Guillermo Sha-
kespeare y el Curso familiar de Literatura son dos obras quo
nuestro siglo legarAi los vonideros; el gran lrico italiano Ale-
jandro Manzoni oscudrifi6 con su mirada de iguila los secrets de
la belloza v los transmiti6 en nuevos c:inones que 61 habia impucs-
to do antemano avalorAndolos con ojemplos insuperables; el poeta
chileno Andres Bello compuso una gramitica do la engua espaiio-
la que hace texto en la propia Espaiia; el laureado cantor de
Mayo, el argentino Juan Maria Gutierrez, escribi6 ensayos critics
sobre poetas Sud-Americanos, quel o asignaron uno de los primeros
puestos cntro los escritores mias versados y castizos de la lengua
castellana, y el ilustre decano de los literatos uruguayos vivientos,
don Alejandro Magarifios Cervantes, entree un pooma y una nove-
la, componia bcllisimos trabajoa de critical hist6rica y literaria pa-
ra la Revista Espatola de Ambos Mundos, do Madrid, y para
peri6dicos platenses.
24. El studio do la literature, bastante descuidado en los tiom-
pos pasados, recobr6 on nuestros dias today su importancia, y on
una universidad bien organizada hillanse establecidas una 6 mis
cAtedras dcstinadas a aquella asignatura. En muchos passes ese
ramo important del saber constitute una carrora social, y el titu-
lo de doctor on Bellas Lotras es tan oatimado como el do laureado
en ciencias m6dicas 6 en jurisprudencia.
25. Es prccio de un trabajo destinado, como el present, A un
cologio de sofioritas, terminal esta introduction diciondo que el m6-
rito de haber devuelto al studio de la literature toda su impor-
tancia est6tica y social corrosponde on gran part A una mujcr
ilustro, cuyo nombre pronuncian justameinte on respoto los aman-
tes de las bucnas litras: la Baronesa do Stail Hlolstoin, ( la digna
hija del c6lcbre financista Neckcr, ministry que fu6 del desgraciado
Luis XVI.)
Delfina Neckor, baronesa do Stiiol-Holstein (f 1817) cs una
de las glorias literarias de la Francia y dcl romanticismo. Educada
por 0o padre on el studio de los grades problems socials .y
habiendo echo el aprondizaje do la vida de la alta sociedad pari-
siense en el renombrado salon materno, supo aliar en sus escritos
i la gravedad del fondo la gracia de la form. Su primer trabajo;






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


(Cartas sobre Rousseau) pareci6 tan superior A la edad de la
autora, que tom6 cr6dito la especie do que su ilustre padre fuese
el verdadero autor de un libro del cual no tuvo conocimiento sino
despues quo fub ultimado. Esa calumnia, quo heria justamento el
amor propio de ]a seiiora de Stagl fu6 elocuentemento desmentida
por ella on sus trabajos posteriores A la muerte de Necker, y en
los cuales son evidentes los progress del talent de la autora. Su
novela titulada Delfina -o sea las pasiones, tuvo una aceptacion
grandisima; mayor efipole al libro sobre la Alemania, que produjo
en Francia honda impression y atrajo sobre su autora la atencion
y la c6oera de Napoleon I. El gran monarca quiso ver 4 la celebre
escritora, pero de la entrevista salieron reciprocamente descontentos
y el baron de Stail-Holstein recibia A los pocos dias la 6rden de
abandonar la Francia juntamente con su familiar.
En el destierro componia Mine. Stal sus tres mejores obras, a
saber: 1. el citado libro de la literature, 2," las importantisimas
consileraciones sobre las causes y los efectos de la revolution
Francesa, que es todavia uno de los libros indispensables pa-
ra todo el que quiera conocer A fondo aquel period hist6rico in-
teresantisimo de los tiempos modernos, y la afamadisima novel
Corina d la Italia, en la que las galas de la imagination se en-
garzan en las descripciones histdricas y las consideraciones filos6-
ficas y literarias. Traducida a los principles idiomas modernos,
reimpresa infinidad de veces, ilustrada por el buril de ominentes
artists, Corina hark siempre apreciar la belleza del alma y la
elevacion del talent de Mme. StaIl.

XVIII

MUERTOS ILUSTRES

JULIO CAICANO--ADOLFO MIPTRE-E. L.kBOUL.YI (!AMPANELLA-L. KUSSUTII -
F. IIELIE-E. PELLETAN-E. MARTIN-nBREIIM-)IPESPUC[IIHS-I USTAI)AN TI-ABOUT

El primero era un anciano respetable quo habia dado a su pals
mis de lo que Este podia esperar de 61; cl segundo era un j6-
ven quo daba de si las mas halagiloiias esperanzas y parecia deber
hacer mas bello y mns querido su nombre, escrito en letras de oro
en los fastos civiles y militares de la America latina: mundial
es la celebridad de los demos; por eso me extenders poco en ha-
blar de ellos.






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Julio COrcano naci6 en Milan el ano do 1812, y estudiaba de-
recho en Pavia cuando public (1831) su primer trabajo litera-
rio, Ida della Torre, novel en verso, que fu6 muy gustada. Ad-
mirador entusiasta de Manzoni, parecia tuviese que eseribir, A imi-
tacion suya, romances hist6ricos: afortunadamento para 61, la lec-
tura de un articulo de C6sar Correnti sobro la importancia y
la belleza del g6noro campestre en la literature, le dcsvi6 de esa
ruta, en la que no habria podido scr mas que uno de tantos sate-
lites de aquel astro luminoso, haci6ndole cultivar aquel g6nero mas
en armonia con el tinted melanc6lico de su espiritu; en 1839 di6 A
luz su Angela Maria, historic dom6stica, novel atrayente, senci-
Ila, sentimental: una joya por el estilo de la J aria do Jorje
Isaacs. Una familiar inglcsa veranca en una quinta dcl lago de
Como; las sefioritas traban rclacion con una joven lugarefia, la
her6ina del cuonto, y, Ilegado el invierno, la llevan consigo 6t Mi-
lan. El hormano do las nifias so enamora de Angela ]Jaria y
6ste lo correspond. El padre del onamorado Arturo, le aleja y
la political y la distancia apaga el amor del j6ven. La pobre aban-
donada sucumbe. Es una historic harto comun por desgracia, pero
Cdircano la pinta con tanta suavidad quc nos conmueve como si
fuera nueva y cxtraordinaria. Los contrasts de la vida do provin-
cia y de aquella de la capital, la naturalidad y variedad do los ca-
racteres, la elevacion y pureza do scntimiento, eso timbre melanc6-
lico, que era la caracteristica del autor, todo hace de esa novela
una do las mejores producciones del g6ncro.
En los peri6dicos Revista Europea (1838-47) 6 II Creplsculo
do Milan (1850-59), asi como en la Revista Contempordnea, de
Turin, alternaba CArcano la publication de preciosas novels do-
m6sticas y campesinas cuyo teatro 6ralo la celestial campifia lom-
barda, de la quo nuestro author dej6 inmejorables bocotos y no-
tables articulos de critical hist6rica y literaria quo formaron despues
seis volhmenes: centre las primeras adquirieron much fama Una
pobre moza, la Nunziata, Selimo y Florencia ; centre los segundos
han sido muy elojiados los discursos sobre la poosia satirica, cl
poeta Vicente Monti, el historiador Verri y ol pocta Torcuato Tasso
y su correspondencia. Tamlbion public otras dos novels do largas
proporciones: Damiano y Gabrio y Camila.
La especialidad de Circano es su tinte patktico, su esquisita
sonsibilidad: es un novelist moral pero no aburrido y como tal
ocupara siempre un lugar distinguido en la historic de la literatu-
ra italiana de nuestro siglo.







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


A pesar de ello, su popularidad es debida a su traduccion en
verso del Teatro de Shakespeare, que le vali6 la lionrosa distin-
cion de ser nombrado vice-Presidonte do la sociodad Shakespeariana
de Londres on la occasion solemn de las grandes fiestas del tercer
centenario con que Inglaterra quiso honrar fastuosamento la me-
moria do su inspirado trajico, ol Dios Shakespeare, como decia
Enrique Heine. Esa ponderada traduccion, en la que Carcano, al-
ternando con los trabajos exprosados, cmple6 casi treinta aiios de
su laboriosa y no ajitada oxistencia, ha sido varias veces reim-
presa y iltimamente, con lujo, en A2 volimenes, por el editor
H-opli de Milan. Los critics estan disconformes acerca del merito
real de dicha version; la opinion mis generalizada es que el tra-
ductor, feliclsimo en trasladar del ingls al italiano la part pat6tica
del teatro Shakesperiano, deja quo desear en la reproduction de la
part eminentemente trajica, en la enerjia de las pasiones. Pero oes
possible que un escritor solo pueda reproducir con igual felicidad
todos los variados aspects del sublime bardo britanico ?
Las trajcdias orijinales de Circano (Espdrtaco, Arduino, etc.)
tiencn los mismos m6ritos y defects: y lo propio puede decirse de
sus poesias; las intimas son muy agradables, las patri6ticas son
flojas. Van recojidas en tres tomos, el tiltimo do los cuales, Elvecia,
acababa de ver la luz, en un olegante tomito do la Coleccion dia-
mante, que public on Milan el intelijente editor Ulrico Ioepli,
cuando la muerte llev6se al author, la noche del 30 de Agosto do
1884, on su quinta de Lesa. Sobre su tumba dijo sentidas y hbllas
palabras do despedida y do elojio, su ilustre amigo y colega Tulo
Massarani.
Do noble pero no muy rica familiar, Julio Circano vivid del
trabajo do su pluma y del profesorado; nombrado en 1862 ins-
pector de las escuelas de Milan, en 1873 fu6 clevado 6 la dignidad
do Senador del Reino de Italia; a fines de 1883, por la muerte do
su ilustre amigo, el eminonte critic CArlos Tonca, le sucedi6 en el
oficio de Secretario del Real Instituto Lombardo do Ciencias y
Letras. SimpAtico de aspect como do caricter, era amado asi do
los quo le trataban, come de aqucllos que leian sus cuentos y sus
poesias. D) la guardian de horror de Manzoni, ya no queda on
pi6 sino el venerable CNsar Canit.
GuArdelo Dies muchos anios.






ENTIRE LIBROS Y PERIIOICOS


Frente del scpulcro dc este anciano quo cac apaciblemente con
la conciencia do haber cumplido leal y honrosamcuto su jornada
de trabajo, poigamos cl sepulcro do un jdven quo no habia dicho
sino su primera palabra, y quo al sentirse mo'ir tan antes del
tiempo, habrti debido levarse la delgado mano d l la iumeda frente
y dirijirse la melanc6lica ap6strofe do AndrCs Chenier.
iPobre ADOLFO MITRE!
Heredero do un nombre ilustre en los anales politicos y litera-
rios de su pais, no quiso explotarle, dispensandose del studio y
del trabajo, sino que sinti6 la noble ambition de podcrlo levar
con orgullo, do scr considerado no s6lo por la herencia de gloria
que reflejaba sobre 61 la ionrosa y morocida cclobridad de su sc-
fior padre, mis por su valor propio, por sn saber personal. Con
cse noble prop6sito entrcg6se con ahinco al cultivo do las letras,
obtuvo cl doctorado en jurisprudencia y desompefid con colo ardo-
roso una do las catedras del Coljio Nacional do Buenos Aires.
En vano sus doudos y sus m6dicos trataban de alejarle del studio
excesivo, cuyas fatigas mal so avenian con su delicada salud: el
fuego sayrado le hacia desoir esos consejos y hoy reposan
sus restos al lade de su madre idolatrada y de su hormano que-
rido.
No infeliz del todo, lega r i su patria ana part de su alma on
el tomo de Poestas quo public tres aios hai, y que en cada una
de sus estrofas revelan la nobleza de su alma y la clevacion do
sus sentimiontos.
No creais sea esta una exajoracion ret6rica.
Toned; abrid el libro al acaso; os cncontrais una estrofa como
esta:

Hay un control atractivo en lo creado,
Que es el Dios por la ciencia revelado;
Ilay una ley que lo creado guia,
Lo dice el seiitimionto es la armonia.
Alcemos nuestra frente!
Homos ballado on nuestro ser fecundo
Las supremas verdades de este mundo!

i Cuinta filosofia on esta estrofa!
Y qu6 me dirtn ustedes de la contenida on las siguicntos ?






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Pensar! dudar! Sab6is qu6 tempestades
Se agitan en el c6rebro enfermizo
Cuando la densa sombra de la duda
Se cierne ante la luz de las verdades ?
gSab6is que el resignado: < Dios lo quiso >
No basta muchas veces
Cuando la suerte t6rnase safiuda ?
Porque la fe del hombre so desquicia,
Y al apurar la copa hasta las heces
Tambien tiene el dolor sus embriagucces
Que hacen dudar de Dios y su justicia!
SSab6is los que en la tumba del suicide
Quer6is que no haya un rozo y que su losa
No tenga por los suyos esculpida
La finebre inscripcion de los que han sido,-
Sab6is lo que es sufrir, de muerte herido,
Cuando la mente ansiosa
Crey6 lograr la dicha apetecida?
g Sab6is lo que se siente
Cuando en el tibio seno do ]a amada
Se reclina la frente,
Y soiiando cr6eis que ella os despierta
Con un boso que ofrece enamorada
Y vais A recibirlo, y, desportado,
Sentis que el tibio sono se hall helado
Y la estrech6is en vuestros brazos muerta?

El tinte melanc6lico no era en Adolfo Mitre barniz romantic:
era la nota saliente do su espiritu; y 61 pudo pintarse fielmente
en estos versos que hacen su clojio:

Yo no contcmplo con mirada huraiia
A los que vienen a ocupar mi techo;
El triunfo de los otros no me daina,
El mundo para mi nunca es estrecho.
Yo ni desdeiio, ni ambiciono nada,
Yo vivo en paz bajo la luz del cielo,
Y el amor de mi madre y de mi amada
Llenan mi corazon, colman mi anhelo.






ENTIRE LIBROS Y PERIODICOS 45

La muerte de su seiiora madrc, doiia Delfina Vedia de Mitre,
matrona virtuosa y dama ilustradisima, fu6 para Adolfo un golpe
mortal.. Hoy el hijo cariiioso ha vuelto a reunirsele en un mun-
do mejor.
Buenos Aires sinti6 double duelo por la muerte premature de
ADOLFO MITRE; llor61e per 61 mismo, por las lisonjeras espe-
ranzas tan cruel y prontamente tronchadas; llor6le por la nueva 6
incurable herida que esa muerte inferia al alma acongojada del no-
ble anciano a quien debe la Repiiblica Argentina tanta parte de
su grandeza, de su gloria y de su prosperidad.
SPaz a los manes de ADOLFO MITRE!
iResignacion al corazon de don BARTOLOME MITRE!

**

La Francia ha perdido en el iltimo trimestre de 1884 cuatro de
sus ilustraciones literarias.
Cada una de ellas mereceria un extenso articulo; yo no puedo
consagrarles sine pocas lines de recuerdo.
Al1 van:
EDUARDO LABOULAYE, antiguo catedritico del Colejio de
Francia y Senador de la Repiblica, fue uno de los adalides mds
valientes de la idea democrAtica en Europa.
Convencido de quo la causa principal del fracaso del partido
republican europeo es el virus del autoritarismo inoculado en 61
por los montafieses del afio 93, le combati6 sin cesar y populariz6
las sanas doctrinas democrAticas do los yanke'es.
Todo el mundo ha leido su famoso Paris en America, que lie-
g6 a tender en pocos anos treinta y cuatro ediciones y tuvo el
honor de ser simultAneamente traducido varias veces, en un mismo
idioma (en espaiol, verbigracia, salian contemporAneamente A luz,
una traduccion en Madrid, otra en Sevilla y dos en Buenos Aires;
en italiano hay tambien dos traducciones; ) esa graciosa satira de
las costumbres europeas, di6 A Laboulaye una celebridad mundial,
que no habia logrado antes con sus eruditos trabajos de jurispru-
dencia.
La vida de Eduardo Laboulaye es digna de ser dada por
ejemplo, asi come sus doctrinas sanas y virtuosamente democrAti-
cas merecen ser populares.
Naci6 en Paris el 18 do Enero de 1811 de padres pobres, tuvo






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


quo consagrarse A un trabajo material para ganarse la vida, alter-
nindolo con el studio, y era simple fundidor de tipos de impren-
ta cuando apareci6 (1839) su llistoire du droit de propriety
foncilre en JEurope depuis Constantin jusqyu' nos jours, que
fu6 promiada por la Academia de Inscripeiones y Bellas Ltras : con
el product do la obra, pudo costear su graduation al doctorado
y rcecibirse de abogado de la C6rte Real. En 1843 vid la luz
otra obra suya: Indagaciones sobre la condition civil y politi-
co de las mujeres desde los romanos hasta nuestros dias, que
tambien fu6 premiada por la Academia de Ciencias Morales y Po-
liticas do Paris. En 1845 otro trabajo suyo Leyes criminals de
los romanos acerca de la responsabilidad de los majistrados.
En 1849 fuB nombrado catedritico de lejislacion comparada en el
Colejio do Francia. Su cursor, notabilisimo por la claridad de la
forma, la bondad del fondo y la elevacion de los principios, era
uno de los mas frecuentados y qucridos por la juventud estudiosa.
De ese curso salieron El Estado y sus limites, un Curso de
legislation comparada y esa conocidisima Historia de los Es-
tados Unidos, que no vale ciertamente, como obra hist6rica, las
renombradas de Carlos Botta y do Jorje Brancoft, pero que como
obra de propaganda democritica, es much mins dtil.
En 18G3 apareei6 Paris en America..
La merccida popularidad do eso bello y bumn libro, Ilamando la
atencion general sobre el author, bste fu6 invitado por cl sufragio
pdblico A asumir un rol politico en su pais: form, naturalmente,
on las filas de la oposicion, fustigando en acerados articulos la
corruptora administration del segundo imperio. La mayor part de
los escritos con que engalan6 las revistas parisienses han sido co-
leccionados en volumcnes de la acreditada Bibliotheque Charpen-
tier (coleccion por la que pasaron todas las principals celebrida-
des francesas de nuestra 6poca, y que did denomination A un for-
mato do libros, muy c6modo y adoptado en todas parties; fundada
por el intelijente librero Gervasio Charpentier lhicia 1840, la Biblio-
teca de que hablo se sigue publicando adn hoy dia por su hijo,
Jorje Charpentier, quien ademis do ser uno de los primeros edito-
res franceses, es un pintor reputadisimo). Figuran en ella, on efec-
to, de nuestro author: El partido liberal, 8 ediciones; La liber-
tad religiosa, 5 idem; Estudios morales y politicos, 5 idem;
Estudios contempordneos sobre Alemania y los passes eslavos,
4 idem; Discursos populares, 2 idem; Cuestiones constitucionales,
2 idem.






ENTRE LIBRO Y PERIODICOS


Como solaz, escribia Laboulaye unos cuentos dc hadas que so
hicicron nny populares y mereedoron el honor de la ilustracion por
el grabado y do la traduccion; lorman otros cuatro vol6imones do
la Bibliothdque Charpentier, titulados: Abdallah, 8 edicionos;
Recuerdos de un viajevo, 5 idem; Cuentos azules, 8 idem;
Nuevos cuentos azules, 3 idem.
Ya dije que Paris en Amw'rica, otro tomo do la misma colec-
cion, tuvo 34 odiciones; y otro tomo de ella, y Le Prince-Cani-
che, graciosa sAtira del gobierno mondirquico, tuvo 19 ediciones:
entro las varias traduccioncs del Principe perro de agua es nota-
bilfsima la cspaiiola hecha por el eminent literate argentino don
Juan M. Guticrrcz entiree cuyos manuscritos debo hallarse una be-
ilisima carta quo lc diriji6 el autor agradeci6ndole el honor que le
habia dispcnsado y el modo con que lo habia hocho. Muchas
otras preciosidades literarias ha dejado el doctor Gutierrez, dignas
de ver la luz, y es de esperarse que su buono y esclarecido amigo
el doctor don VicentoF. Lopez, entire uno y otro tomo do su ya cl.-
sica Historia Argentina, pueda dedicar algunos ratos a revisar
los papeles del laureado poeta de Mayo, y entresacando lo mejor, lo
d6 a la prensa) .
Recobrada, desgraciadamente a costas de amarguras que no son
aquf para repetidas, su libertad y constituido on Reptblica, el pue-
blo francs recompens6 los mnritos civicos do Eduardo Laboulaye
nombrandole Senador inamovible, en cuyo honroso puesto lc sor-
prendi6 la muertoe fines de noviembre ultimo.
Si la causa democrAtica europea hubiese sicmpre tenido 6 su
servicio escritores como Laboulayc, ella hubiese alcanzado no s6lo
en Francia, sino tambicn on todo el mediodfa de Europa, un triun-
fo mas firm, m6s tranquil y mas seguro del quo alcanz6: las
exajoraciones de Mazzini, de Lamennais, de Leroux, de Ledru-Ro-
llin, Blanc, Proudhon, Marx, Gambotta, Rochefort, Herzen, BArcia
y otros ilustres republicans han sido fatalcs a la repdblica en el
viojo mundo. El toma capital de casi todos los sistemas a que
han legado sus nombres aquellos esolarecidos varones, os la cen-
tralizacion, es la autoridad excesiva concedida al gobierno. El triun-
fo do cada uno do esos sistemas arrastraria fatalmente el pais al
despotismo military.
Dos hombres, dos pensadoros, vioron claro en el dificil problema
y trataron de cneaminar por mejor send al partido republican:
ellos fueron: CanLos CATTANEO (1801-1869) y EDUVADO LABOULAYE.






48 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Sus compatriots admiraron su talent, mas no siguieron sus doc-
trinas. Sin embargo sus ideas han de dar nuevos frutos y sus
libros han de hacer todavia muclio bien.
IHonor a la memorial de los dos ap6stoles I

*

Otro denodado campeon de la idea republican, colega en el Se-
nado francs, de Laboulaye, ha sido EUGENIO PELLETAN,
que le sigui6 A los pocos dias al sepulcro (15 do Diciembre de
1884).
Periodista, diputado do la oposicion (1854-1870), miembro del
Gobierno do la dcfensa ( 1870) y senator inamovible, Eugenio
Pelletan fu6 uno do los enemigos mis terrible del segundo impe-
rio napole6nico. Polemista ardiento y escritor elegant, Eugenio Pe-
lletan pertonece A la political militant al propio tiompo que a la
literature. Su nombre queda confiado a dos libros quo le sobre-
vivirAn y serin siempre leidos con interns y entusiasmo : son ellos:
La Nueva Babilonia, pintura field y terrible do las depravadas
costumbres parisienses, algunas de cuyas piginas son dignas de
Ticito, y la Profesion de fe del siglo XIX, que cs un entusias-
ta himno al progroso. Otras obras, muy apreciables, de Pelletan
son : El Mundo march, en respuesta A Lamartine, que, en un
arranque de spleen, habia dicho quo la humanidad retrocedia;
Los derechos del hombre, buena esposicion del credo democrAti-
co y dos interesantes studios hist6ricos: Los Reyes filosofos (Fede-
rico Guillermo I y Fodcrico II de Prusia) y La decadencia de una
monarqgda (filtimos aiios de Luis XIV). Bajo el titulo de
Boras de trabajo habia coleccionado, aiios ha, sus principles
articulos de critical, publicados cn La Presse y otros diaries de
Paris.

***

El tel6grafo nos comunic6 el fallecimionto, acaeecido en Turin el
17 del mes do (Diciembre de 1884 del eminent patriot hin-
garo LUIS KOSSUTH (nacido en Monok el 16 de Setiembre de
1802) quien tuvo tan cspl6ndida part en la revolution madgiara
de 1848-49, de la cual ha sido el inspirador y el hbroo principal.
Hacian casi treinta aiios quo vivia en Italia, respetado de todos
per sus hazafas y su cardcter.






ENTIRE LIBROS Y PERIODICOS


Mientras pudo esperar en la salvation de su patria, form par-
te de various comit6s do action, exitando con ardicntcs proclamas y
follctos politicos cl patriotism do sus paisanos. Enemigo irrecon-
ciliable del Austria, protest contra el hibrido connubio do csta
potencia con Iungria; y fire en sus principios, rechaz6 todas
las invitaciones solemncs quo se Ic hicieron de reempatriar. Profi-
ri6 morir en el desticrro, mis bicn que ver A su tierra natal con-
taminada por el abrazo do los Hausburg.
Periodista de nervio, abogado distinguido, orador elocuecte, en
1849 mostr6se como Ministro do Hacienda, General del cj6rcito y
Dictador, un hombre do Estado notable y honrado y log6 ot Ia his-
toria en su persona una de las figures mnis salientes y simpatticas
de nuestro siglo.
En sus itiimos aiios, cntroetonase on oscribir sus iMemorias, que
arrojarin indudablemento much luz sobre la historic contempo-
ranca.
SHonor d la mcmoria do ese donodado campeon de la Demo-
cracia, que defendid6 i la Libertad con la espada, con la pluma, con
la palabra y con el ejomplo de sus virtudes!
(Aquellos do entro mis lectores que fuesen deseosos de conocer las
particularidades do la vida de Kossuth, las hallarin exactamento
recopiladas por el soiior Leon Strauss en cl ulim. 887--10 do Di-
cicmbre de 1884 del diario E Ililo El'ctrico de Montevideo.) (1)

*
*

En una pobre aldea do Turingia, adonde habia ido A aislarse,
para entrogarso apaciblemento 1 la rodaccion do una Fauna del
Bdltico, fallcci6, de s6lo 55 anios de edad, el renombrado natura-
lista aleman EDMUNDO BIEHIII. Su obra capital, La vida de
los animals, ha sido vertida en las principles lenguas modernas.

*


Diciembre ha sido cruel para con Francia; no satisfccho con
quitarle dos publicists eminentes, le arrobata tambien al mis fe-
cundo y renombrado do sus bibli6filos y un erudito de primer 6r-
den: Jacob y Quicherat.

(1) Estando ya en prelnsa esta necrologia, otro telegram desminti6 Ia noti-
cia del fallecmitento de Kossuth. ; Que viva aum mucllos aios el digno patrio-
ta huingaro!
TOMO VIII *I






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Pablo Lacroix, cIebre bajo el seud6nimo de El Bibliofilo
Jacob fui un revolvedor incansable de manuscritos y un escritor
fecundisimo; much antes que Dumas padre y con much mis
competencia, pero con menor brillo que 61, puso on novelas la his-
toria de Francia del siglo XIV al actual: de ese fArrago de nove-
las hist6ricas, la mas apreciada es: El Conde de Vermandois. -
La lista de los trabajos de orudicion hist6rica, curiosidades y lite-
ratura escritos por 61, asi como do las odiciones de obras cldsicas
6 raras por 61 anotadas, llenaria todo el espacio que me esta con-
cedido.YBaste citar do las iltimas su reimpresion de Rabelais y su
colaboracion i las renombradas colecciones Bibliotheque Elzevi-
rienne, Bibliotheque de poche, Bibliotheque gauloise y Biblio-
theque des curiosities y al peri6dico Le Livre. Entre sus obras
originales, ocupan un lugar prefcrente las siguiontes, lujosamente
impresas 6 ilustradas por la reputada casa Didot: Las Artes, -
Usos, Costumbres y Trajes, y Ciencias y Letras en la
Edad Media, 3 tomos ; Instituciones, Usos, Costumbres, Le-
tras, Ciencias y Artes en los siglos XVII y VIII y bajo el
Directorio, 5 v6lumenos. El Biblidfil Jacot era conservador do
la biblioteca del Arsenal y habia nacido en Paris en 1806.
Luis Mario Quicherat, nacido en Paris en 1799, ocup6 various
cargos cientificos, entire ellos el honrosisimo de miembro de la aca-
demia de inscripciones y bellas Ictras: su obra capital es el The-
saurus poeticus lingure latince. Entre las muchas publicaciones
hechas y anotadas por 61, descuella la de las actas del process de
Juana de Arco.



En Palermo, adonde habia nacido el aiio de 1819, muri6 JO-
St DE SPUCHES, Principe de Galati, aplaudido poeta y erudito
de primer 6rden. Exelente patriota, mereci6 varias veces el honor
do ser Diputado al Parlamento Nacional y Presidente de la Junta
Municipal de su ciudad natal. Como poeta, compuso dos poemas:
Guzalterio y Adela de Borgona, y muchas poesias sueltas, algu-
nas de las cuales La Soledad, La Armonia, Cancion para el
Centenario del Dante- son bellisimas : de sus poemas, dice An-
gel De Gubernatis que << por la altura y novedad de los concepts,
la elegancia de forma y sentimiento esquisito son dignos de ser
contados entire los mejores do la poesia italiana contemporinea. s






ENTIRE LIBROS Y PERIODICOS


El ilustre patricio consagr6 los uiltimos ailos de su itil y labo-
riosa existencia una elegantisima traduccion de las tragedies de
Euripides, que evidenciaria su profundo conocimiento del idioma
griego, si no lo hubiese ya mostrado antes en sus disertaciones ar-
queol6gicas y en sus poesias originales en la lengua de Homcro.
Tambien compuso exelentes verses latinos. -- La Italia puede enor-
gullecerse por la traduccion enunciada.
J6ven aun Don Jose De Spuches habiase casado en prime-
ras nupcias con la baronesita Josefina Turrisi-Colonna, inspirada
poetisa Siciliana, muerta on la flor de la edad. -FFu esto un gran
dolor para De Spuches y una p6rdida grandisima para las letras
italianas. Otro dolor mis grande afligi6 al poeta pocos meses ha;
perdi6 su hijo primog6nito, tenido en su segundo enlace, y esa
p6rdida fu6 mis fuerte que su alma: el dolor cav6le la sepul-
tura.
La Biblioteca Nacional de Montevideo posee algunas de las obras
del Principe do Galati, que le fueron regaladas por el autor por
intermedio dcl que lamenta hoy la muerte del esclarecido literate y
cumplido gentil-hombre que le honraba con su benevolencia.



Tres naciones deplorarAn la temprana muerte de CARLOS HI-
LLEBRAND, acaecida en Florencia el 13 de Octubre iltimo. Aleman
de nacimiento (puesto que vi6 la luz en Giessen el 17 de Setiem-
bre de 1829), pas6 la mayor part de su vida en Francia y en
Italia, ilustrando la historic political y literaria de estos dos passes.
Comprometido en la revolution do Baden (1849) y encarcelado,
pudo fugarse y fu6 A Paris, en done el gran poeta Enrique Hei-
ne, casi ciego y paralitico, le tom6 por secretario. Al propio tiem-
po seguia los curses de la Sorbona, laur6andose en la Universidad
de Francia y obtuvo la cdtedra de Literatura extranjera en la fa-
cultad filos6fica de Douay. A pesar de que amaba la Francia co-
mo su segunda patria, al estallar la guerra de 1870 present su
division y fud a establecerse en Florencia, en donde le sorprendi6
la muerte apenas entrado en su 45 afio de edad. Hillebrand co-
labor6 en muchas revistas francesas, alemanas, inglesas 6 italianas,
poseyendo perfectamente los cuatro idiomas. Sus principals obras
en frances son: 1.0 una monografia del historiador florentino Di-
no Compagni, contemporineo del Dante, la autenticidad de cuya






0z ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Crdnica ha sido muy discutida en estos dltimos afnos, dando lu-
gar a que se escribiesen varias obras, en pro y en contra; la cues-
tion es de aquellas que dificilmente se resuelven, aun cuando, en
mi humilde parecer, el esclarecido Isidoro Del Lungo la resolvi6
por la autencidad on su luminosa y eruditisima obra Dino Com-
pagni y su CYronica (3 tomos, Florencia, Le-Monier, 1879 -
1880); 2.0 Estudio sobre la buena Comedia, obra premiada;
3. Estudios italianos, coleccion de articulos interesantes sobre
Dante, Maquiavelo y los C6micos italianos antiguos; 3.0 La Pru-
sia contempordnea (1867), libro que los franceses hubiesen de-
bido estudiar y aprovechar mejor do lo que hicieron; y 4.0 una
exelente traduccion al francs, con notas 6 introduction, de la afa-
mada Historia de la Literatura Griega do Carlos Otofredo
Muller.
En aleman compuso una acreditadisima Historia de Francia
desde el advenimiento de Luis-Felipe hasta la caida de Na-
poleon III (1830-1870). Los franceses le acusan de demasiada
severidad para con ellos. Hizo ademas una soleccion, en cuatro
tomos, de sus muchos articulos en revistas alemanas ajenas y en
la que el dirigia desde Florencia y vefa la luz en Leipzig con el
titulo Italia, clasificAndlols do eata manera: I Francia y los fran-
ceses; II Cosas italianas y alemanas; III Desdo y sobre Inglate-
rra; IV Perfiles, y dAndola el titulo genbrico de Tiempos, Pue-
blos y Ilombres (Berlin 1874-78).-- Es do desear se reuna lo
mejor de lo much que escribi6 posteriormente.

*0

En la grave edad do 85 anfos muri6 en Paris FAUSTINO
HELIE, antiguo Presidente de la C6rte de Casacion, jurisconsulto
eminente, fundador ,del Journal du droit criminal y autor de
varias obras de derecho muy acreditadas.

*

Dar6 trrmino A esta larga, pero incomplete necrologia dedi-
cando una palabra de recuerdo A un periodista uruguayo, fallecido
el 11 del corriente (Enero de 1885) A los 48 aiios de edad: Don
Jose Cdndido Bustamante. La naturaleza de este peri6dico no
me permit apreciar aqui ni los hechos, ni los escritos politicos






ENTIRE LIBROS Y PERIODICOS


dcl finado; limitareme pues con decir quo su corazon y su desin-
teres le valieron muchas simpatias aun entree sus mismos adversa-
rios, y que su ensayo dramatic La Muler abandonada, prueba,
quo si al talent natural hubiose unido la cultural indispensable,
habria podido dejar huellas duraderas on cl Teatro Uruguayo.

'*

Mientras corregia las pruebas do imprenta do estas ligubres no-
tas, leo en El lilo Electrico la noticia telegraifica do la muerte
de EDMUNDO ABOUT, acaecida en Paris el 16 del corriente.
Escritor brillante y liberal, EDMUNDO ABOUT, distingui6se
como novelist y como periodista. Entre sus novels, algunas, como
Germana, Magdalena, Los matrimonios de Paris, El Infame,
tuvieron much aceptacion. Su comedia Gaetana, acusada de inmo-
ral, no fu6 representada en Paris. Su libro sobro La Grecia Con-
tempordnea, escrito cuando el autor (nacido en Dienze en 1828)
solo tenia 27 afios, es su mejor obra. Mucha bulla pusieron dos
folletos suyos anticlericales: La question roman (1860) y Roma
contempor'dnea (1862), quo le valieron el apodo de volteriano.
Bonapartista liberal bajo el segundo imperio, hizo, en 1871, una
breve estacion en el campo orleanista, pasando on scguida ,i sor
republican en cl diario Le XIX Siecle, quo fund en 1872, y
del cual muri6 siendo director.

TRES LIBROS Y UN PERIODIC

Recordando, sin pretension alguna, ni falsa modestia, el refran
aquel quo mis sabe el loco en su casa que el cuordo en la ajena,
prefiero dejar a alguno de mis ilustrados colaboradores uraguayos
el honroso y agradable trabajo de dar cuenta cn los ANALES de las
produccionos do autores nacionalos; rosorvindome el placer de ha-
corlo on otros diaries; es asi queeni L'ltalia habl6 do Los amo-
res de Marta del doctor don Cirlos M. Iamirez, y de los Es-
tudios Literarios do don Francisco Bauz:i y on El Siglo consa-
gr6 dos palabras al chispeante tomo do Sanson Carrasco y ai la
importantisima obra del doctor Ar6chaga sobre La libertad poll-
tica.
Esta filtima mereci6 un brillante 'articulo del doctor Pena y es
de creerse que igual distinction obtendrAn las otras tres obras.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Mientras esto so haga, pido permiso, para que quede constancia
de mi buena voluntad, de traducir el articulo qne escribi sobre el
libro del seiior BauzA y de reproducir las lines que dict6 sobro
aquellos de los sefores Ar6chaga y Sanson Carrasco.-Respecto
al articulo sobre Marta, suprimo su traduccion, no habiendo re-
nunciado por complete al deseo de analizar con la detention debi-
da esa interesante novela. En su lugar, dir6 una palabra sobre
la coleccion del peri6dico El Indiscreto, que con loable constan-
cia public el habil lit6grafo seiior Godel.
En la gacetilla del nuim. 5852 (Setiembre 13 de 1884) del dia-
rio El Siglo, de Montevideo, escribi, pues, lo siguient :
< SANsoN CAAsco -- El active 6 inteligente librero don Antonio
Barreiro y Ramos me ha favorecido con un ejemplar del nuevo vo-
limen de su Biblioteca de Autores Uruguayos que acaba de
imprimir en su grandiose establecimiento y contiene una Coleccion
de articulos de Sanson carrasco.
< La election estU hecha con much tino.
< La nota festivo-laudatoria es ]a quo predomina en ella.
( sostenidas por el Autor en los dias de combat de La Razon.
( No lo s6: ni urge averiguarlo.
< Tampoco averiguar6 hoy por hoy el principio A que responded
ese tono que liamaria incoloro, si el estilo animado, llcno de vi-
da. colorido, en suma, de Sanson Carrasco no hiciese parecer
paradojal 6 injusto el calificativo.
< De cse sistema de election ha nacido un libro ameno, que las
nitias y las damas pueden leer sin recelo y sin santiguarse porque
no hay en 61 nada que huela azufre. Es todo violotas,
azucenas, jazmines y. laurel.
< Este Altimo es dado con cierta profusion, a la que no siempre
puedo asociarme.
< libro, bello por dentro y per fuera; bien escrito y elegantemente
impreso.
< Barreiro y Ramos sostiene dignamente, como lo hacen tambien
Rius y Becchi, el honor de la tipografia oriental, que un urugua-
yo, mi antiguo y buen amigo don CArlos Casavallo, ha dignificado
en la capital argentina.





ENTIRE LIBROS Y PERIODICOS


mo un bonito retrato del simpatico autor de tan sabrosas, honra-
das y bien cscritas pdginas.
SPero no basta quo haya escritores brillantes que compongan
libros honestos, hibiles artists que los ilustren y editors animo-
sos que los publiquen con toda elegancia tipogrifica: -es necesa-
rio tambien haya lectores que los aprecien .... y los compren. >
Y en el nim. 5859 del mismo diario, insert esto accrca del li-
bro del doctor Arechaga:
eEs consolador el movimiento intellectual que, de algun tiempo
a esta parte, se va desarrollando en la RepAblica.
Tengo sobre mi mesa de trabajo el primer tomo de la Revis-
ta Universitaria, Los Amores de Marta, por Cdrlos M. Rami-
rez, Las mujeres de Shakespeare por L. Melian Lafinur, la
coleccion de La llustracion Uruguaya, de El Indiscreto, de
Los Anales del Ateneo del Uruguay y La libertad political
por el doctor don Justino J. de Ar6chaga.
e Todo es cosa criolla. y cosa buena.
< La Libertad political, del doctor don Justino J. de ArBcha-
ga, es un abultado volimen en octavo francs, de cuatrocientas pi-
ginas, elegantemente impreso en el establecimiento tipografico-edi-
torial de la Libreria VNacional de don Antonio Barreiro y Ramos.
tinuarse en los Anales del Ateneo del Uruguay bajo el titulo
de: Curso de Derecho Constitucional, del cual es una part el
tomo publicado.
< La Libertad political, 's un libro s6rio, larga y serenamente
meditado, escrito con conciencia y absolute despreocupacion de lo-
calismo. Creo que este libro llamari la atoncion de propios y ex-
trafios, como el Curso de pedagogia del doctor Berra, y que ha-
ri honor, no solamente a su autor, sino tambien a la Repdblica
del Uruguay.
< Excuso decir que el autor de La Libertad political pertenece
A la escuela democratic liberal y que profesa ideas sanas, recto
criterio 6 independencia de juicio. Esta iltima asume no pocas
veces la envidiable apariencia de la originalidad y da at libro que
anuncio el caracter propio de un trabajo destinado a sobrevivir a
la occasion quo le produjo, al paso que la crudicion 6 imparciali-
dad quo revela lc constituyen en excelente texto.
( Me enorgullozco pensando quo he podido contar ontro mis dis-
cipulos a escritores que tanto honran a~ la cultural national, A los
doctors Ar6chaga y Berra.






56 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Paso ahora a los Estudios Literarios por FRANCISCO
BAUZi.
(Biblioteca do Autores Uruguayos Montevideo, Establecimiento
tipogrifico-editorial de la Libreria Nacional de A. Barreiro y Ra-
mos. 1885.)
Tambi6n acerca de este libro, como dejo dicho, emiti en L'Italia
de Montevideo, del 30 de Diciembre iltimo un juicio que repro-
duzco traducido, por parecerme imparcial, y quo tuvo el m6rito
de haber sido el primer articulo escrito sobre un libro acreedor
al fallo de la critical ilustrada 6 imparcial:
((La Biblioteca de Autores Uruguayos que con hcriico y nun-
ca bien ponderado valor public en Montevideo el active editor y
librero Sr. Antonio Barreiro y Ramos, hise enriquecido en estos
dias con un nuevo volimen que es el cuarto de la coleccion con-
teniendo los Estudios literarios del senior Francisco Bauza.
rablomento do este joven escritor uruguayo, que es uno de los pa-
ladines del catolicismo y colaborador asiduo, caustico y poco
evang6lico del Bien Pifblico.
( pero habi6ndolo leido con atenci6n y juzgado desapasionadamente,
no puede negarse quo en este libro hay much de bueno y no
poco de malo; pero es indisputable que so haco leer con agrado y
revela en el author un talent notable y que podri alcanzar un
puesto envidiable en la literature platense, toda vez que quiera su-
jetarse A los consejos de la critical imparcial.
< El senior Francisco Bauz' sabe a fondo la historic sud-
americana y parece conocer bion su literature ; por eso, sea que
nos pinte, en tres apreciabilisimos bosquejos (El gaucho,-- Un
gobierno de otros tiempos,--Las trillas,) costumbres nacio-
nales,-6 refiora la muerte del general Diaz, 6 able acerca do los
Poetas de la Revolucion, do Figueroa 6 de Juan Cirlos G6mez,
se ve que tiene conocimionto cabal do la naturaleza del suclo por
el cuAl conduce al lector, y se Ic lee con placer y con prove-
cho.
(Pero cuando sale del campo puramente americano, cuando ha-
bla de la filosoffa griega, del racionalismo cientifico de Draper y
del romanticismo, la deficiencia del saber del Autor de estos
Studios salta desde luego A la vista de un lector versado en di-
chas materias.- Antes que todo, y es culpa mAxima, el Autor da






ENTIRE LIBROS Y PERIODICOS


A conocer el no haberse inspirado en las fuentes genuinas: --6 no
es mAs que el eco de la critical ortodoxa. Su Di6genes nada
nuevo nos dice.- Sa pretendida refutacion de Draper, esti a una
distancia enorme del valor cientifico de la obra del sabio yankee, y
no es mAs que una recopilaci6n de las vacuidades ret6ricas con
las cuales los dignos padres jesuitas trataron de quitar cr6dito A
un libro que mina desde los cimientos el carcomido edificio de la
Iglesia Cat6lica. Si el senior Bauza, condensando y repitiendo los
gratuitos 6 impertinentes asertos de los jesuitas contra Draper ha
querido hacer obra de buen catolico, es possible lo haya logrado;
pero no hizo seguramento obra de buen critico. Nosotros hubi6-
semos preferido que. el senior Bauzi hubiese dejado dormir en las
serificas columns del Bien Pi'blico esta su infeliz refutacion, re-
galAndonos en cambio un cuarto cuadro de costumbres, bion he-
chito, como los tires arriba moncionados.
NNo puede darse una idea mis mezquina 6 inexacta de la que
el senior Bauza tiene del Romanticismo. Se atreve A decir que:
< itaja de que todo lo ve negro. La fe, el amor, la amistad, son
( < (sultado de un equilibrio casi perfect de todas las facultades,
<< para los romanticos es una enfermedad incurable. > Pero a qui6n
le ha dicho-eso al senior BauzA?--iVaya! reduce 61 el roman-
ticismo A las t6tricas melancolias do Ana Radeliffe? 8A una que
otra excentricidad de Byron 6 i las exageraciones de un c6lebre
imitador de este Altimo, el calavera Espronceda, de las que trein-
ta aiios ha hizo Villergas la justicia debida? Puede tenerse fe mAs
sincera en el porvenir, concept mas just y sereno del arte, y de
su misi6n de lo que lo tuviosen la Stael, Chateubriand, Schiller,
Goethe, Byron mismo cuando apaciguabanse las tempestades de su
alma, Manzoni, Hugo, Lamartine, Walter Scott, la Sand, los gran-
des gefes de la escuela romantica europea,? La injusticia del jui-
cio err6neo del senior Francisco BauzA acerca del Romanticismo es
tanto mis de censurarse, en cuanto no estaba obligado A omitirlo,
y 61 que se encapricha en transitar por un sendero pantanoso
siendo asi que tieno expedite el camino real, no puede menos quo
prestarse A las murmuraciones del pr6jimo.
< Otro defecto do este libro es su acre sabor A pol6mica. Se
comprende y se disculpa que, escribiendo para un diario, un escri-






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


tor se deje ilevar a ciertas vivacidades 6 impertinencias que el aca-
loramiento on escribir y el ardor do la lucha hacen casi inevi-
tables; mAxime, pues, en un escritor joven y partidario ardiente,
com o o s el senior Francisco BauzA. Pero teniendo que hacer
una elecci6n entire sus articulos para former un libro, podia suavi-
zar los tintes, quitar las asperezas, no mostrarse, como verdadera-
mente se muestra, adversario parcial 6 inconciliable. Verdad es
que el seinor Bauzi podria contestarnos que 61 ha querido mos-
trArsenos tal cual es y no como nosotros por su ventaja, no
por la nuestra, hubi6semos deseado que fuese. Por otra part,
tampoco puede negarse que ese carActer personal y partidario de
la critical del senior Bauzd, si quita fe y serenidad A su libro, le
da, por otro lado, mas calor y hace mas amena su lecture.
K Pero el senior Bauzi tiene demasiado talent para no reconocer
quo debe esforzarse en veneer esa su impetuosidad de juicio; como
tambien que para poder hacker critical literaria y cientifica le es me-
nester perfeccionar su gusto est6tico y que, para lograrlo, qu6dale
todavia enormemente que leer y meditar. Pero es question de tiempo:
61 tiene, mientrastanto en sus manos dos medios podorosos de 6xito:
much talent y pluma vivaracha; perfcccionando su gusto llegari
4 ser un escritor autorizado y bien quisto.
<< Quizas, mAs que para la critical literaria y cientifican, don Fran-
cisco Bauza tiene aptitud para la critical hist6rica, y con especialidad
la americana. Cultive este campo y sera mucho mAs itil para su
pais, que no investigando los origenes de la civilizacion y las evo-
luciones del pensamiento europeo; temas 6stos ciertamento muy no-
bles, pero que exigen tambien, para dignamente tratarlos, un con-
junto de conocimientos variados que un j6von a menos de poseer
la privilegiada erudicion do un Leopardi y de un Menendez Pelayo -
rara vez Iosee.
< Hemos hablado francamento acerca de los m6ritos y de los de-
fectos de estos Estudios Literarios del senior Francisco Bauz6,
porque seria una injusticia que ]a pronsa no diese cuenta de un
volimen digno de llamar la atencion general para formarso idea
del talent de un j6ven que parece destinado A representar una part
important on la historic de este pais.
( Tambien el seiior Barreiro y Ramos merece ser alabado por el
ropaje tipogrAfico dado A las interesantes olucubraciones de don
Francisco BauzA. >
No nos consta que exceptuando ese articulo nuestro y uno lau-






ENTIRE LIBROS Y PERIODICOS


datorio y de cajon de El Bien Pdblico, ningun otro diario haya
detenidamente hablado del libro del senior Bauzi, y entendemos quo
el pfiblico compare la frialdad de la prensa respect de aqu6l.
Aproveche el senior Bauzi la several leccion: no so zahiere impu-
nemente la tumba recien abierta de un varon ilustre que prefiri6
la pobreza y cl destierro a claudicar de sus ideas; no se insult
impunemente al progress, a la ciencia y a la libertad en el nombre
de una religion y en defense de una casta. La Sociedad condena
ese abuso de la libertad de escribir y si A voices su fallo es mis
severe de lo merecido, a de qui6n es la culpa mayor sino del escritor
que la di6 el ejemplo de no saber contener su encono ni siquiera
ante la magestad de la muerte y la santidad de la conciencia ? g Por
qu6 olvidar que en un libro, que para el senior Bauza debe tenor
la sancion divina, esta escrito: Con la misma vara con que mides
medido serds ?
Y ahora hojeemos juntos, lector discreto, la coleccion d .
EL INDISCRETO.
Que ol titulo no os alarm: de indiscreto, en este peri6dico, no
hay mas que el titulo; discretisimo on cambio es el j6ven y simpi-
tico poeta que dirije esta bella publicacion--RICARDO SANCHEZ -y
sabe, y guard, y manda guardar por sus colaboradores los res-
petos debidos a la sociedad culta A la cual esta destinada.
No hay nada en El Indiscreto que pueda comprometer la can-
didez del alma de las j6venes lectoras, cuya clientele ambicionan,
naturalmente, captarse los j6venes colaboradores del mencionado
peri6dico: nada que empaiie el candor de su alma, nada que lastime
sus sentimientos morales y religiosos.
En las poesias, las mis de ellas originals 6 in6ditas, asi como
en los cuentos y en las semanas que acompaiian t cada nfmero,
notamos galanura y buen gusto. Las ilustraciones, debidas a los
seiiores Michon, Sommavilla, Seijoo y Lipski, y habitualmente eje-
cutadas en la acreditada litograffa Godel, forman dos galerias distin-
tas: una de cuadros de costumbres, originales unos, imitados otros
de acreditados peri6dicos extranjeros, y con especialidad de Lo
Spirito Folletto, de Milan; la otra de notabilidades del Rio de la
Plata. Vieron ya la luz en El Indiscreto, los retratos de los per-
sonajes siguientes: Francisco A. Figucroa, Jacinto Vera, Juan C6rlos
Gomez, Olegario Andrade, Juan Zorrilla de San Martin, Heraelio
C. Fajardo, Prudencio Vazquez y Vega, Alejandro Magarifios Cer-
vantes, CArlos M. Ramirez, Eduardo Acevedo, Juan Carlos Blanco,








ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Adolfo Berro, Cipriano Mir6, Juan A. Lavalleja, Juan Lipski, Ri
cardo Sanchez, Jose R. Muifios, Alfredo Michon, Teodoro Vilardeb6
Conrado E. Villegas, Daniel Muiioz, Adela Castell, Josb Pedro Ra
mirez, Jos6 M. Samper, Manuel del Palacio, Leonel de Alencar
Eduarda Mansilla de Garcia, Lola Larrosa, Josb M. Sienra y Car-
ranza, Jos6 M. Vidal, Jos6 P. Varela, Agustin de Vedia, Matilde
Elena Willi, Francisco Antonio Maciel, Aurelio Berro, Eduardo
Acevedo y Diaz, Candido Juanic6, Alberto Palomeque, Eduardo
Brito del Pino, Jacobo A. Varola, Francisco A. Berra, Fermin For-
reyra y Artigas, Enrique de Arrascaeta, Julio Herrora y Obes, y
Melchor Pacheco y Obes.- A cada retrato acompaiian unas cortas
lines, indicando A grandes rasgos los titulos de la persona retra-
tada A la celebridad.
Los illtimos retratos, publicados en los nimnros 32, 33 y 34
inaugural el 2.0 aio y el tomo segundo do El Indiscreto.
El tomo primero, completado ya con su carAtula 6 indice corres-
pondiente, puede ser encuadernado y constitute un verdadero album
uruguayo que toda familiar oriental celosa del decoro national, de-
biera ostentar con legitimo orgullo sobre la mesa de su sala de re-
cibo. En cambio, cuesta decirlo, pero tememos no equivocarnos
diciendo que El Indiscreto no goza de today la protection merecida.-
Publicaciones extradias son acogidas con mas favor, merced A los
figurines y tambien A la costumbre. Comprendemos que La Ilus-
tracion Espaniola y Americana y La Moda Elegante Ilustrada,
peri6dicos de un positive m6rito artistic y literario, tengan muchos
suscritores; pero tanto otro periodiquin futil y copiado, debieran
ceder su lugar A publicaciones nacionales del m6rito de El Indis-
creto y La Ilustracion Uruguaya, de la cual hablar6 en uno de
mis pr6ximos apuntes.
Proteja, pues, la culta sociedad montevideana, cual se merece A
-una publication tan meritoria 6 important como El Indiscreto,
a cuyo animoso editor, el inteligente lit6grafo senior A. Godel, de-
berin perpetuo agradecimiento los buenos orientales amantes do la
honra y del progress de su pais.











Aguas Vivas


En ciertos dias de verano, cuando el viento soplando del Este
impulsa el agua del Atlintico hasta las puertas de Montevideo, se
ven nadar en ella ciertos s6res, en forma de sombrillas, de consis-
tencia jelatinosa, trasparentes, como el liquid en quo viven, cono-
cidos vulgarmonte con el nombre de Aguas vivas.
Con movimientos ritmicos, semejantes A los que gobiernan nues-
tro corazon, so acercan lenta y pausadamcnte A la costa; sobre
cuyas playas son arrojados por las olas, con frecuencia.
Alli yacen, cadaveres de jalea, aplastadas, con sus franjas azu-
les las unas, rosadas las otras y sus filamentos largos, hasta quo
el sol las evapora y reduce A peliculas imperceptibles que se
pierden en los intersticios de la movediza arena.
Apesar de su estado de inercia, nadie se atreve A tocarlas con
las manes; apenas si se v6 algun curioso, que, al pasar, trata de
darles vuelta con la punta del bastion A cuyo contact tiembla
la masa, como una jalea.
Poces 6 ninguno de los que so baian habitualmente en esta es-
tacion, han escapade del contact de alguna agua viva y probado
la sensacion desagradable que ocasionan.
Baiiistas hay que la noticia de que se ha visto una sola, es
bastante para que se priven del baiio; prefieren esto mAs bien quo
exponerse A ser urticados por esas mucosidades vivientes.
Otros, menos timoratos, arrostran el peligro y se frotan con un
pufiado de arena, con cuya operation calman el ardor que sienten
cuando han side tocados por aguas vivas.
Sin embargo, ficil es observer que hasta los mis despreocupa-
dos huyen cuando vcn acercArseles alguna y no dejan de escla-
mar-Una agua viva! Una agua viva! al mismo tiempo que pre-
surosos ajitan el agua A su alrededor para alejarla.
Cuando esto sucede on el bafio de las Sefioras, la algazara que
levantan es formidable. No hay nota vocal humana quo deje de
oirse en semejanto caso. Todo por una medusa (asi se llaman
tambien estos s6res) que so ha deslizado en el grupo. Si fuera






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


una de las mitol6gicas gorgonas no habria nada que decir. Afor-
tunadamento no es asi. Tienen que ver los comentarios que se
hacen despues ....
Para la mayor part de las gentes, las aguas vivas son organis-
mos engendrados en las profundidades misteriosas del oc6ano; agua
6 cspuma condensada con los atributos mas rudimentarios de la
vida!
Lejos, sin duda estan, los que piensan asi, de imaginarse la suma
important de datos que encierran sobre el process evolutivo de
las species y laluz que proyectan sobre la interesante question de
la division del trabajo fisiol6gico.
Otros mas al corriente con ciertas cuestiones de Historia Natu-
ral, conocen que esto no puedo suceder, desde que no se ha visto
hasta hoy ningun hecho de generation espontinea; que los series
vivos proceden los unos de los otros, por medio de huevos, semi-
lias 6 yemas, 6rganos en fin de reproduccion.
Ya que estos animals acuAticos son tan conocidos mas que por
ninguna otra cosa, por la urticacion inc6moda que ocasionan, no
estara fuera de lugar, puede ser, que digamos algo sobre ellos.


Bajo el nombre de Aguas vivas se comprende entire nosotros
unas cuantas species del 6rden de los Acalefos (1) repartidas en
diferentes g6neros que no tenemos por qu6 citar.
Todas tienen la forma de un disco mas 6 menos achatado, gela-
tinoso; provisto, en sus bordes, de largos tenticulos contrictiles.
Hacia el centro y en la part inferior del disco so halla la boca,
abertura que va A parar en la cavidad gAstrica ramificada en di-
ferentes direcciones para la distribution de los jugos nutritivos en
todas las parties del cuerpo.
El horde del disco present generalmente una franja con cortes
de espacio en espacio, en cuyo fundo se hallan los llamados cor-
pdsculos marjinales, 6rganos de sensaciones ; luminosas, auditivas
seguramente y olfativas ? puede ser.
Tanto los tentaculos como los filamentos y el disco estAn pro-
vistos esteriormente de pequefias capsulas, Ilenas de un liquid acre,
provistas de un hilo largo enroscado en espiral, situado en su in-
terior, y envuelto por consiguiento por el liquid en question.


( 1) Acalefos, en griego significa ortiga. Los griegos llamaban asi tambien a
las medusas fisalias, beroe, etc.







AGUAS VIVAS


Cuando algun cuerpo extrafio tropieza con dichas capsulas el hi-
lo se desenvuelve coil elasticidad, sale al exterior y rigido penetra
en 61, siempre que su naturaleza se lo permit, llevando consigo el
veneno que lo moja. Miles de semejantes zaetas microsc6picas envene-
nadas, penetran en nuestros Itegumentos cuando llegamos A trope-
zar con alguna agua viva.
La naturaleza no les ha dado estas capsulas para que incomo-
den al hombre sino para matar los infusorios, crastAceos, peces-etc.
que les sirven de alimento. Son sus armas de caza. Cuando uno
de estos animals pasa A su alcance, el tenticulo se alarga, se apli-
ca rapidamente sobre 61 y lo inmoviliza de esta manera. Los fila-
mentos pescadores lo envuelven en seguida y lo dirigen hicia la boca
por donde penetran en la cavidad digestive.
Las dilataciones y contracciones sucesivas que se verifican en el
cuerpo de las medusas, no s6lo les sirven para movers de un pun-
to A otro sino que tambien intervienen en la circulation de los
jugos alimenticios, en la entrada y en la salida de los liquidos en
la cavidad gAstrica.
Muy rara vez se ven Aguas vivas en los Pocitos. Abierta al
viento del Este aquella playa, siguen costedndola, pasan al largo,
como dicen los marines, y vienen A refugiarse en la de Ramirez,
abrigada por Punta-Brava de aquel viento.
Sin embargo, no es puerto de salvation para ellas; una desvia-
cion en la direction del viento, es suficiente causa para que cam-
bien las condiciones de vida del agua: salada antes es dulee ahora
y las medusas que no pueden vivir en ella perecen A millares.
Las fricciones con arena que hemos visto hacer para calmar el
ardor inc6modo que ocasionan las medusas es realmente eficaz. La
sangre acude con mayor abundancia al punto frotado y acaba por
levar rapidamente en el torrent circulatorio el jugo acre deposi-
tado por el filamento para ser transformado 6 expulsao por los
emontorios naturales.
Existen medusas como la Pelagia-noctitenque cuyo cuerpo esta
cubierto por una sustancia grasa fosforecente que las hace visible
de noche.













Artigas


STUDIO HISTORIC POR C. L. FREGEIRO




EL IXODO DEL PUEBLO ORIENTAL (1)


1811


SUMARIo-Critica situation de la revolution argentina despues del desastre
de Huaqui Energica actitud de la Junta El gefe de las tropas
portuguesas en la frontera de Rio Grande, rope sus marchas e
intima a la Junta la sumision A Portugal-El ejercito patriota
delante de Montevideo Sorpresa de la isla de Rattis Indigna-
cion de los patriots en presencia de la invasion portuguesa La
Junta procura negociar un armisticio con los gefes realistas de
Montevideo Revolucion del Paraguay Elio envia diputados A
Buenos Aires Negociacion que se inicia El Cabildo y los jefes
de la guarnicion de la Capital reclaman garantias para los patrio-
tas de la Banda Oriental Los diputados de la Junta pasan a Mon-
tevideo Souza ocupa la fortaleza de Santa Teresa, que es volada
por los patriots Entusiasmo de los orientales por defender el
territorio invadido Souza en Maldonado Celebracion de un
tratado con Elio, por el cual la Junta deja en su powder el territo-
rio oriental, a condition de que aquel intime a los portugueses
el regreso a sus fronteras Cargos infundados que se han hecho
a Artigas, atribuyendo a su conduct la falta del cumplimiento
del tratado por parte los portugueses Souza lo desconoce y no
cumple la intimacion hecha por Elio Alarmas de los orientales -
Reuniones que celebran delante de Montevideo -Protestan no de-
jar las armas hasta expulsar los portugueses Levantaniiento del
'sitio Artigas es aclanmado Jefe cle los Orientales Las tropas
argentinas se dirijen A Buenos Aires El gobierno revolucionario
nombra h Artigas ge'e de las fuerzas que pone bajo sus 5rdenes,
y Teniente Gobernador de Yapeyfi Rapifias de los portugueses
en la campaiia Espanto de las families El exodo del pueblo
oriental CarActer grandioso y popular de este acontecimiento -
El pueblo oriental en masa atraviesa el Uruguay, y busca un asilo
en las costas occidentales de este rio La tradition Goda y los
historiadores que se han hecho solidarios de ella Espontaneidad

(1) Capitulo inedito de la obra que con el titulo de ARTIGAS, Estudio Hisld-
rico, debe publicarse pr6ximamente por la casa editor de esta ciudad de A.
Barreiro y Ramos.







ARTIGAS


del movimiento emigratorio Testimonios que lo acreditan: el
general Vedia, Cavia, el gobierno de Buenos Aires, el agent con-
fidencial del gobierno paraguayo, el general invasor, el vizconde
de San Leopoldo Don Santiago Vazquez lo recuerda con patri6-
tico orgullo en pleno congress general Constituyente de las Pro-
vincias Unidas (1826) Ejemplos memorables de naturaleza seme-
jante en la historic de la Independencia Sud-Americana: incendio
de la campifia de Concepcion, en Chile; incendio de San Fernando
de Apure, en Venezuela; defense her6ica del pueblo saltefo, en la
Repilblica Argentina-Juicio del general Paz sobre los movimien-
tos emigratorios de los pueblos en nuestras guerras civiles -
Conclusion.


I

Terminados ya los aprestos, y recibidas de Rio las 6rdenes que
Souza exiji6 para proceder en sus operaciones con plena indepen-
dencia de los gefes espaiioles, el ej6rcito invasor se encontr6 en aptitude
de romper las marchas en el moment que su hUbil general lo cre-
yera convenience (1).
Entretanto, el gobierno revolucionario, que dominaba con sus
armas la vasta extension del vireinato de Buenos Aires, desde las
orillas del rio Desaguadero por el Norte hasta los estramuros de

(1) Nota del general Diego de Souza al conde de Linhares, datada en el cam-
pamento de Bage, a 12 de Julio de 1817; en la Revista Trimensal do Instituto
Iistorico, etc., do Brasil, t. XLI. parte primer, p8g. 352.



Reproducimos en Los ANALES este capitulo, porque A pesar de la estensa
circulacion del diario en que vi6 la luz pfiblica por primera vez ha pasado
desapercibido para muchos.
Los antecedentes del tratado de pacificacion del 20 de Octubre de 1811 y el al-
zamiento del primer sitio de Montevideo seguido del exito del pueblo oriental
han sido historiados por Fregeiro con detalles minuciosos que abonan su es
special competencia para tratar ese interesante punto hist6rico.
De-Maria y Berra han redactado bremente los acontecimientos del aio 1811.
Fregeiro pone a contribution numerosos documents, peri6dicos y papeles de
la opoca para bosquejar las condiciones en que se llev6 A cabo aquel imponen-
te movimiento migratorio que el ha llamado a dxodo del pueblo oriental .
LAstima grande que el senior Fregeiro se haya detenido ahi y no haya dado
cima a la obra de historic national cuya aparicion es tan deseada.
Concluida la publication de este capitulo seguiremos insertando los documen-
tos mas importantes que van catalogando con aplauso de los estudiosos los
atentos y diligentes empleados del Archivo general administrative. Por este
medio nos proponemos contribuir, en cuanto esta a nuestro alcance, A aumen-
tar la publication de documents que utilizarAn los cultores de la historic na-
cional.

C. M. de P.
TOMO VIII 5






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Montevideo por el oriented, si bien habia temido las complicaciones
que en el moment mis inesperado podian sufrir en las fronteras
portuguesas de Misiones y la Banda Oriental, reposaba tranquilo
por lo que se refiere al Alto Perd, donde acaba de celebrarse un
armisticio entire el representante de la Junta y el jefe del ej6rcito
de Lima.
Es verdad que 6ste, adenms de ser numeroso, era mandado por
un personaje, Goyeneche, cuyo nombre imponia terror a los pa-
triotas; pero su reconocida perversidad, 16jos de amedrentarlos, des-
pertaba en el pecho de todos un odio implacable y un rencor ven-
gativo. El verdugo do la Paz era acreedor al aborrecimiento que se
habia granjeado, A causa de su crueldad y de su avilantez, porque
siendo americano desplegaba contra sus compatriotas un ensafiamien-
to digno s6lo de la pequefiez de su alma.
Dispuesto como estaba el virey del Peril sofocar la revolution
en done quiera que se produjera, 1ljos de aceptar un armisticio
que 61 suponia ser una colada dcl enemigo, y que nosotros creemos
no fu6 mas que un medio dilatorio empleado por Castelli para re-
forzar la line del Desaguadero 6 impedir do ese modo que las tropas
del Peri iniciaran con ventajas las hostilidades, le neg6 su apro-
bacion, impartiendo al mismo tiempo 6rdenes perentorias para que
Goyeneche atacase las tropas revolucionarias (1). Este general, que
carecia de la nobleza del alma del anciano, pero active y human
Virey, en vez de comunicar A Castelli la desaprobacion del armis-
ticio, guard el mis profundo y p6rfido silencio, con el intent de
sorprender A los patriots cuando menos lo pensasen, puesto que
descansaban en la fe de lo pactado.
Asi sucedi6 en efecto, y el 20 de Junio de 1811 el ej6reito de
la revolution era sorprendido y deshecho en Huaqui. En esto in-
menso desastre nada se salv6, pues el artero enemigo no di6 tiempo
ni siquiera para opener la resistencia que, dado el nimero de las

(1) K El general (Goyeneche) me la pas6 (la tregua) en extraordinario, y co-
nociendo yo con la junta political military de esta capital por estos documents
el verdadero designio de los insurgentes, de aprovecharse del tiempo y del me-
nor descuido para emplearla en corroinper a las provincial fieles atacaindolas....
se di6 por nula la tregua, no obst(ante las 'racones podcerosas qie el coman-
dlante general y su junta habian -t'enid lo considev'raciot pjlart otorg('wla,
cuya 6rden comunique inmediatamente a Goyenecle, ailadiendo por via de
instruction, las prevenciones de no perder el moment que se presentase fa-
vorable para atacar y batir al enemigo. liemzo uia presentada por el virey
Abascal a su sucesor Odriozo!a, Docuzmentos lisltoicos del Pera'; Lima, 1872,
t. II. p. 181 y sig.






ARTIGAS

tropas patriots, pudo y debi6 eneontrar. El espanto se difundi6
por los Ambitos del vireynato, poniendo a prueba tan inesperado
como inmenso desastre, el temple de espiritu de los que region los
destines de la revolution.
La noticia de la derrota se supo en Buenos Aires el 19 de Julio
por la noche: en el siguiento dia la Junta, colocndose A la altura
de la situation, lanz6 al pueblo una proclama en que le daba
cuenta, en t6rminos dignos del patriotism mis esclarecido, de aquel
lamentable acontecimiento. < a Hemos sido vencidos ? esclamaba la
Junta. Esta es una razon m~s, agregaba, para pelear, la victoria
no es del todo necesaria, y la necesidad es la mejor y la mis po-
derosa de las armas. Acord6monos que el Senado Romano, despues
de la derrota de Cannes, di6 gracias al c6nsul Varron por no haber
desesperado de la Repiblica; y que cuando victorioso Anibal estuvo
A punto de forzar las puertas de Roma, aquel pueblo viril conserve
toda entera su constancia en medio de sus ruinas. (( La capital
de la Am6rica del Sud, afadia la Junta con 6nfasis y arrogancia
patricia, que ha hecho resonar su nombre de uno al otro hemisferio,
no debe ser m6nos virtuosa. Es precise comprar la libertad a precio
de sangre: el partido mis vigoroso, es en los infortunios el mis
seguro (1).
Estas en6rjicas y cl6sicas palabras tienen mayor valor aun, porque
fueron pronunciadas en el moment mis angustioso para la revolution
argentina, cuando acababa de perder, junto con la flor de su ej6r-
cito, la mitad mis rica del territorio del vireinato; y cuando el
virey Elio, encerrado dentro de las poderosas murallas de Mon-
tevideo, pero senior de las aguas del Plata y sus afluentes, al mis-
mo tiempo de anunciar, radiante de jfibilo que las tropas por-
tuguesas se movian en las fronteras para venir en auxilio de la
causa del rey (2), hacia intimar a Buenos Aires, despues de haberlo

(1) Gaceta Extraorcdinaria de Buenos Aires, del 22 de Julio de 1811, p. 625
y 631.
( 2) o S. A. R. el serenisimo principle regente de Portugal, acorde con los ge-
nerosos seniimientos de su augusta esposa, nuestra infant la sefiora dofa Car-
lota, nos auxilia con tropas y viveres, y os reconoce como a los hijos mas be-
nemnritos de la Espafia, y fieles vasallos de su hermano, nuestro amado monar-
ca Fernando VII. Vuestra gratitud no puede olvidar jams esta distinction del
gobierno portugues, que desinteresadamente y sin otras miras political, age-
nas de su alto carActer, nos ayuda a purgar este fecundo suelo, haciendo des-
aparecer de el los delitos y los delincuentes.> Proclama del gobernador de
Montevideo, don Gaspar de Vigodet, de 10 de Julio de 1811: hoja suelta, en folio,
impresa al traves, en la imprenta de la ciudad de Montevideo; y reproduccion
comentada, hecha en Buenos Aires, en la imprenta de Nifos Exp6sitos, en 8.o de
8 pigs.






68 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

bombardeado de noche sin pr6vio aviso, que retirase sus tropas de
la Banda Oriental y entregase inermes los moradores de su campafia,
A aquellos mismos que espont6neamente habian secundado el glo-
rioso movimiento de Mayo, y derribando en corto tiempo, con el
auxilio de la benem6rita capital, cuantos obsticulos se opusieron
A su irresistible carrera, coronandose con inmarcesibles laureles en
San Jos6 y las Piedras.
SCon la mecha en la mano, dijo el comandante de la flotilla
sutil de los realistas A la Junta de Gobierno, en la mafiana del 16
de Julio,--y en el precise t6rmino de dos horas, espero la decision
de esa junta: de ella depend, 6 la paz y la tranquilidad de Buenos
Aires, 6 la mis terrible destruction., Y la Junta le respondi6 con
altivez revolucionaria: < Ni el tono valenton con que insulta, ni el
amago de su ferocidad por unos medios solamente capaces de ejer-
citar su encono sobre imbeciles 6 impotentes, seran bastantes A des-
viar al pueblo y al gobierno de Buenos Aires de las justas medi-
das con que resisted las osadas tentativas del que ataca.... Bajo
esta inteligencia, obre usted por sus principios, y en el cuadro de
la desolacion con que amenaza, leera Vd. al fin lecciones prActicas
de la enerjia de un pueblo cuyos esfuerzos no ha sabido calcular
el gobierno de quien ha recibido usted su mission > (1). << Continien
en horabuena sus esfuerzos, agregaba el redactor de la Gaceta de
Buenos Aires, aludiendo A los jefes realistas de Montevideo; y
sepa todo el mundo los justos motives que tenemos para defenderla
de sus invasores, al mismo tiempo que nos pongan en occasion de
comprar la libertad A este precio, que es el que debe perpetuarla
en la estimacion de nuestra posteridad > (2).
La situation, como se ve, no podia ser mis apurada, ni mis in-
tensa la crisis porque pasaba la revolution en tan supremos ins-
tantes. La p6rdida de una sola batalla produjo la de todo el Alto
Perd, sin que fuera possible recuperar jams aquellas ricas 6 impor-
tantes provincias, A pesar de los her6icos esfuerzos que hicieron
ellas mismas para conseguirlo, y de las victorias que algo mas tarde
alcanzaron alli las armas argentinas. Desde entonces, pudo tambien
presentirse que el vireinato de Buenos Aires entraba en vias de una
rApida descomposicion, y que el dia de la victoria final, la nacio-


(1) Gaceta de Buenos Aires, nim. 58, del 18 de Julio de 1811, p. 829-832.
(2) Gaceta de Buenos Aires, nim. 58, del 18 de Julio de 1811, p. 837.






ARTIGAS 69

nalidad surgida de la revolution de Mayo, no tendria por limits
los de aquella vasta circunscripcion administrative.
El sentimiento local, tan fuertemente acentuado, al cabo de poco
tiempo olvid6 por complete las desgracias comunes esperimentadas
en los primeros dias de la revolution; y catorce aiios despues del
desastre de Huaqui, el espiritu dominant en el Alto Peri, era en-
teramente opuesto al que animaba, aun en medio de sus sangrientas
y porfiadas luchas, i las demAs provincias argentinas. Asi se rompieron
para siempre los vinculos que le unian i las comarcas del Plata.
Es verdad quo esos vinculos so debian mis A ciertos intereses eco-
n6micos que variant, se alteran y desaparecen por la action combi-
nada del tiempo y de los sucesos.
No ocurre lo mismo con otros de indole mis persistent, que so
fortifican A media que pasan los afios y los acontecimientos van
encadenindose A impulses de sentimientos que levantan la mente y
produce honda emocion en el pecho del hombre. i Tanta influencia
tuvo la derrota de Huaqui en aquella portion del vireinato! i Tanta,
6 mayor tal vez, debia ejercer en los destines ya venturosos 6 ad-
versos, de las ciudades asentadas frente A frente, en las riberas
opuestas, pero hermanas, del turbulento y caudaloso Plata!

II

En el consejo de oficiales generals celebrado en Bag6 en los
primeros dias del mes de Julio, como queda dicho en el capitulo
anterior, se convino el plan general de operaciones que debia se-
guirse; pero retard6se la apertura de 6stas hasta el dia 15, por-
que habiendo legado recien al campamento general la division del
mariscal Curado el 26 de Junio y los bagajes el 6 de Julio, fu6
necesario dar un breve descanso A la tropa, y practicar al mismo
tiempo, los siltimos aprestos (1).
A pesar de haberse fijado el 15 para romper las marchas, retar-
dironse nuevamente, A causa de los malos tiempos, hasta el 17,
en cuyo dia se movi6 el Ejedrcito Pacificador, que asi so titula-
ba, en direcci6n al Yaguaron, dividido en dos columns, la pri-
mera compuesta de la caballeria y artilleria montada, A las 6rde-
nes de los mariscales MArquez y Curado; y la segunda formada

(1) Nota de Souza al conde de Linhares, datada en el campamento general
de Bagd, a 11 de Julio de 1811, en Revista Trimensal do Instituto Historico
etc. do Brasil, t. XLI, parte primera, p. 351 y sig.






70 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


por los cuerpos de infanteria bajo el mando del mariscal Portelli.
En el trayecto recibi6 Souza un expreso del comandante espa-
iiol del Cerro-Largo don Joaquin de Paz, comunicandole encon-
trarse con 6rdenes del Virey Elio para abandonar la poblacion,
incendiAndola antes, con cuyo motive y para evitar las desgracias
que causaria una media tan violent, rogabale que hiciese ade-
lantar alguna fuerza que impusiera respeto al enemigo y le aho-
rrase cumplir tan extraordinario recurso. Souza dispuso entonces
que el mariscal MArquez tomase A su cargo esta comision al fren-
te de dos escuadrones de caballeria y otros dos de dragones, con
cuya fuerza penetr6 el 23 en Cerro-Largo, mientras que Souza
con el grueso del ej6rcito establecia su campamento general en la
villa de Melo (1). El 19, encontrAndose en el paso del Valiente,
Souza lanz6 una proclama A los moradores de la Banda Oriental
en que anunciaba que el Ejercito Pacificador, no se proponia
mis objeto que restablecer la tranquilidad en la campafia, y evitar
que el espiritu de rebellion penetrase on los dominios del Principe
Regente, su soberano; que no lo animaban miras de conquista, ni
de ocupar por la fuerza una part determinada del territorio: ((el
objeto de mis operaciones, decia, se reduce A pacificar las quejas
de la revolution, que desgraciadamente os tiene inquietos y os
obliga A derramar la sangre de vuestros compatriots) (2). Esta
era la declaracion ostensible: en cuanto a lo que hablaba privada-
mente con las personas mAs 6 menos caracterizadas por su influjo
en la poblacion, 6 su autoridad, puede juzgarse por lo que escri-
bia confidencialmente el 12 de Agosto al ministry Linhares, refi-
riendose al comandante espaiol de Cerro-Largo : ( don Joaquin de
Paz, decia Souza, es hombre poco active, pero sin embargo incli-
nado al bien y con predisposicion d adoptar cualesquiera pro-
posicion favorable d la corte de Portugal, 6 A los intereses de
la Princesa, nuestra seiiora (3).

(1) Vizconde de S. Leopoldo, Annaes da Provincia de S. Pedro, segunda edi-
cion; Paris, 1839. p. 292 y sig. y nota de Souza al conde de Linlares datada en
la villa de Melo, a 29 de Julio de 1811; en Revista trimennsal do Inslituto His-
torico, etc. doBrasil, t. XLI, parte primer, p. 351.
(2) V. Proclama del Exmo. senior don Diego de Sousz, Gobernador' y Capi-
tan General del continent del Rio Grande de San I'edro, r los habitcates
de la campana de Montevideo, datada en el Paso del Valiente, A 19 de Julio de
1811, en Gazeta de Montevideo, nium. 39, del martes 21 de Setieinbre de 1811,
p. 345 y sig.
(3) Nota de Souza al conde de Ljnhares, datada en la villa de Melo, a 12 de
Agosto de 1811, en Revista Trimensal do Instituto Histdrico, etc. do Brasil,
t. XLI, parte primera, p. 135.






ARTIGAS 71


Tales fueron, en efecto, los verdaderos prop6sitos que se tuvie-
ron en vista al invadir el territorio de la Banda Oriental con el
pretesto de pacificarlo; pretesto, por otra parte, que ha estado lla-
mado A renovarse en repetidas ocasiones, y A ser aceptado como
razon valedera por historiadores que se atienen mAs A las exterio-
ridades, A las formas correctas y A ciertos principios de dudosa
moralidad, que. A la esencia de las cosas mismas y al espiritu
rec6ndito que gula las acciones de los hombres 6 inspira las reso-
luciones sublimes, 6 los actos atentatorios A la libertad de un
pueblo. Empero, y para que no haya dudas siquiera sobre la ver-
dadera intention que animaba en 1811 A la corte portuguesa es-
tablecida en Rio Janeiro, tuvo 6sta cuidado de confiar al general
del titulado Eje'cito Pacificador la delicada comision de hacer
legar al gobierno do Buenos Aires comunicaciones reservadisimas,
de cuya entrega so eticarg6 A don Felipe Contucci, acaudalado co-
merciante portugu6s que contaba con valiosas relaciones tanto en
Montevideo como, en Buenos Aires, el cual sali6 de Bag6 para esta
fltima ciudad antes que Souza se moviera con el ej6rcito, es decir,
antes del 17 de Julio (1).
Invocando sicmpre los derechos eventuales de la princess Car-
lota, el gabinete de Rio crey6 fAcil tentar el sentimiento de los
miembros de ]a Junta halagado por la adquisicion de una inde'
pendencia, que, al precio de una nueva sumision, era dificil que
pudiese aceptar. < Levantando el iltimo velo del misterio, dice el
Dean Funes, quien era A la sazon el alma de la Junta revolucio-
naria, le hizo proponer A 6sta comprase su reconocimiento por una
sumision voluntaria, y viviese asegurada que estos dominios no
volverian al yugo espafiol, aun cuando Fernando VII recuperase
el trono de sus padres > (2). Es A esta misma intimacion de que

(1) (. .. as outras cartas que V. E me encarregou para Buenos Aires no re-
ferido despacho, como tambem nos do .;J de Abril, .4 e 5 de Malo, nos de 4 A 6
de Junho, foram todas dadas a Felippe Contucci:-nao pouco risco suffreram
no transit ao seu destino, por causa das guerrillas dos dois partidos que cru-
zan a campana. Nota de Souza al conde de Linhalres datada en el campa-
mento de Bage, i 12 de Julio de 1811; en Revista Trimeinsul do Instituto His-
torico, etc. (lo B'rasil, t. XLI, part primer, p. 352 y sig.
(2) Funes, Ensayoj de la Historia Civil del Paraguay, Buenos Aires y Tu-
cuIan ; Buenos Aires 1817, t. III, p. 198- Funes es el iuico autor national que
habla do esta intiniacion, que se coniprueba, ademis, con la nota citada en el
texto, del gobierno revolucionario al gobernador Vigodet. La mission cerca del
gobierno del Paraguay confiada en 1811 ;i los doctors Belgrano y Echavarria,
tuvo tambien atingencia con esta fi'otra intimacion concorde con ella, segun
se deduce de la clausula 3. de las instrucciones de que fueron munidos los
comisionad o s. V, Mitre, Historia de Belgrano; Buenos Aires, 1859 t. I p. 493.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


habla el Dean Funes, A la que se hacia alusion en Enero de 1812,
en una nota dirigida por el gobierno de Buenos Aires al capital
general y gobernador de Montevideo don Gaspar de Vigodet,
cuandole decia: Y V. S. sabe y ha visto los oficios originales del
general Souza y del representante de dofia Carlota, don Felipe
SContucci, en que so exigi6 de esta capital el reconocimiento de la
soberania de aquella seiiora en este continent, ofreciendo unir sus
fuerzas A las nuestras para rendir esa plaza en el caso de que
manifestase alguna oposicion al proyecto, interceptando la march
al general Elio para entregarlo en nuestras manes > (1).
No es possible negar que en este complicado manejo de la corte
de Rio era conducido con sutil habilidad, ni desconocer tampoco
que la critical situation por la cual atravesaba el gobierno revolu-
cionario contribufa A asegurar el buen 6xito de la tortuosa politi-
ca de que eran inspiradores don Rodrigo de Souza Coutinho, con-
de de Linhares, en el gabinete, y el teniente general Diego de
Souza en el ej6rcito y la capitania general de Rio Grande.
Todo le favoreefa, en efecto, pues hasta las mismas operaciones
del ej6rcito sitiador de Montevideo habian caido en lamentable pa-
ralizacion. No eran soldados ni voluntad decidida lo que faltaba;
eran armas y municiones con que podor asestar el golpe decisive
al baluarte de la causa del rey en el Rio de la Plata. Dentro de
su amurallado recinto, sin dominar un palmo do terreno en la
campafia, escaso de viveres y con una guarnicion relativamente
ddbil, pues estaba muy lejos de ser la que exijian las obras de
defense de aquella plaza fuerte, Elio dominaba sin embargo las
aguas del inmenso estuario y la de sus poderosos afiuentes. Las
costas de estos y especialmente las del Parana, eran frecuentemente
visitadas por los marines espafioles, quienes sembraban A menudo
en ellas la destruction, sin que la Junta pudiese disponer de ele-
mentos bastantes para contrarrestar con eficacia tan irritante osten-
tacion de fuerza y poderfo.
Entre tanto, el caion de los sitiadores no resonaba ya: habia
enmudecido completamente, porque si las balas y las armas esca-
seaban, era absolute la carencia de la p6lvora. El enemigo que
sospechaba, por lo menos, la tr.iste situation del ej6rcito patriota,
lejos de mantener una vigilancia active y previsora, confiado en

(1) Nota del Superior Gobierno de Buenos Aires al gobernador don Gaspar
de Vigodet, de 15 de Enero de 1812; en Gazeta de Buenos Aires, num. 22, del
viernes 31 de Enero de 1812, p. 88, 1. d column.






ARTIGAS 73


sus parapetos y sus caiiones, dormia en la mis profunda quietud
y esperaba que de un moment A otro llegase de las fronteras
portuguesas el rumor de las armas redentoras, con tanta instancia
solicitadas por Elio, para castigar con ellas el orgullo de la capi-
tal que le rechaz6 antes de su seno, y el denuedo de la campaiia
de la Banda Oriental que desconoci6 despues su autoridad, ven-
ciendo sus soldados.
El General Rondeau no perdonaba esfuerzo para hacer sentir A
los realistas todos los rigores de un sitio, ya apretando el cerco,
ya renovando los combates parciales que tenian lugar en el Cam-
po de Marte, ya ideando algun medio que surtiera ben6ficos re-
sultados para la causa de la revolution. Pero en vano acaloraba
su cerebro, en vano concertaba una operation que habia trabajad.o
su mente durante algunos dias: el campo estaba exhaust y los
soldados que sucumbian her6icamente en las descubiertas y en las
guerrillas, dejaban en las filas, debilitAndolas, claros que era im-
posible llenar.
Entre las pocas medidas eficaces que pudo llevar A cabo fu6 la
mis important el establecimiento de una bacteria en los m6danos
de la Aguada, en condiciones las mis favorables para hostilizar la
plaza sin que esta, ni las caiioneras que la defendian por el lado
del puerto, pudiesen ofenderla s6riamente. Durante algunos dias
cambi6 incesantemente sus fuegos con los del enemigo, pero al fin
fueron debilitandose de una manera harto sensible A consecuencia
de la falta de p6lvora. Fu6 ent6nces que Rondeau concibi6 la di-
ficil operation de tomar por sorpresa la Isla de Ratas. Nadie ig-
nora que esta la forma un uefiasco de poca extension superficial
situada casi en el medio de la bahia de Montevideo: en aquel en-
tonces servia de prison y de almacen de municiones, por cuyo
motivo habia sido artillada con 10 piezas, seis de A 24, dos de a
18 y dos de A 12, abocadas en aquellos puntos por donde era
accessible inicamente. Acordado el plan con el mayor general del
ejercito don Miguel Estanislao Soler, procur6se ponerlo cuanto an-
tes en ejecucion sirvi6ndose para ello de los botes que algunos
particulares tenfan en el Miguelete, los que fueron conducidos cau-
telosamente en carretas A la casa de Filipinas, punto de la playa
de donde debian salir los expedicionarios. La noche del 13 de Ju-.
lio era la designada para sorprender los defensores de la isla, pero
sobrevino un deshecho temporal en el moment precisamente en
que la tropa se preparaba A embarcarse.







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Este retardo asegur6, empero, el 6xito de la operation, porque
al dia siguiente aparecieron en la costa al pi6 de la bacteria, dos
grande embarcaciones pertenecientes A la fragata de guerra Efi-
genia, arrojadas alli per la violencia de la borrasca, y provistas
de sus correspondientes Atiles y aparejos. En la noche del 15 se
embarcaron A su bordo algo menos de 80 soldados A las inmedia-
tas 6rdenes del capitan de dragones de la patria don Juan Jos6
Quesada, y bajo la direcci6n del piloto don Pablo Zufriategui.
Al aptoximarse A la isla el centinela que estaba en ella de guar-
dia di6 el grito de alerta, al cual c6ntest6 Quesada que era re-
fuerzo procedente de la plaza, al mismo tiempo que ordenaba A los
remeros que bogasen A toda fuerza. Un instance despues cafa
muerto el centinela y los expedicionarios saltaban en tierra, sir-
viendo los unos de escala A los otros para salvar el foso que ro-
deaba la isla en toda su extension. El comandante del punto, don
Francisco Ruiz, intent hacker fuego con uno de los cainones, pero
tuvo la poca fortune de caer dorribado de un balazo antes de lie-
gar al que se dirigia; visto lo cual por la guarnicion, se rindi6
sin opener la minima resistencia.
Inmediatamente dispuso Quesada que se trasladase A bordo de
las embarcaciones toda la p6lvora que se pudiese y algunas ar-
mas, como en efecto se hizo; y dejando clavada la artilleria, se
dirigi6 rApidamente al punto de partida A donde lleg6 victorioso y
cargado de un botin que en aquellas circunstancias era do inapre-
ciable valor. Al dia siguiente, en medio del jibilo que embargaba
el alma de todos, la bacteria de los m6danos disparaba de nuevo
sus cafiones quemando en honor do los vencedores la p6lvora que
tan her6icamente habian arrebatado al enemigo. (1)
Este por su parte quiso hacer un fltimo esfuerzo, y el 22 dis-
puso un ataque general, por mar y tierra, sobre dicha bacteria.
Toda la line del ej6rcito sitiador permaneci6 sobre las armas du-
rante el combat, que termin6 en breve con el mejor 6xito para
los patriots. La bacteria pudo continuar menudeando sus fuegos
por algunos dias mars hasta que conclaida de nuevo la p6lvora fu6
necesario abandonarla (2).

(1) Gazeta de Buenos Aires, nfmii. 0, del juPves 1.0 de Agosto de 1811, p.
858-G61, dunde se enluentra, adenmils del parte de Rondeau, el cuadro de los u-oi
ciales y piqueles de los diversos cuerilos del ejereiti que concurrierou a esta
operation.
(2) Vease el parte de Rondeau relative i esta accion en la G(aceta de Bine-






ARTIGAS


Tal era la situation del ej6rcito sitiador de Montevideo en los
mementos que se recibi6 en 61 la noticia de que los portugueses
habiendo atravesado las fronteras, acababan do establecer el cuar-
tel general en el pueblo de Corro-Largo.
El general Rondeau no perdi6 de vista un solo instant los mo-
vimientos del ej6rcito invasor, y A principios del mes de Agosto
destac6 sobre 61 dos divisions de caballeria patri6tica bajo las
inmediatas 6rdenes del coronel don Pablo Perez y del capitan don
Baltasar Bargas, con el fin de observarlo y arrebatarle los gana-
dos y caballos de que pudiera servirse. Ambas divisions se for-
maron con las partidas que hacian el scrvicio de vigilancia en las
costas del Uruguay y del Plata, por cuya causa quedaron expues-
tas desde ent6nces A los malones de los marines espafioles encarga-
dos de proveer de viveres frescos, y especialmente do came, A los
defensores de la plaza (1).
Dispuso tambien la creacion de un cuerpo de negros lanceros,
que en pocos dias cont6 en sus filas mAs de 300 soldados, cuyo
mando fu6 confiado A Adan de Silva Texeira; orden6 A Venancio
Benavides, que permanecia en la Colonia, su incorporation en el
ej6rcito: pero este jefe, resentido y mal dispuesto, 16jos de con-
currir al sitio del honor, licenci6 sus tropas y se present solo al
campamento general, de donde pas6 A las provincias del interior
para renegar luego de 'sus servicios y morir por fin, en las filas
enemigas, como traidor A la causa de la patria (2): intent
former un cuerpo con los emigrados y expatriados de Montevideo,
armandolos con lanzas fabricadas en el ej6rcito; y por fltimo lla-
m6 A su lado al doctor don NicolAs Herrera, quo junto con su
familiar se encontraba en Canelones, por haber sido expulsado de
la plaza despues do haber tomado A su cargo la redaccion de La
Gaceta realist, para que con su hAbil pluma redactase proclamas
y documents que. hizo circular profusamente en la campaiia (3).

nos Aies, niun. 61 del jueves 8 de Agosto de 1811, p. S72-6.75. -La bacteria de los
medanos de la Aguada estatba situada ifrente a lat cisa de P'ascual Prast ( a )
el carnerero, y fu't retirada antes del S de Agosto segutt coonsta de la Gazeta
Ex.c'raurdi, t 'ia dle JIloulerideo, nuli. 30 de 8 de Agoslo de 1811, 1). 198.
(I) Gae.rIg de i Buenos Aires, nuim. 73, del 31 de Octubre de 1811, piag. 1,823;
y Segit/u Ia Ganeta Ex.l ,rordvinria de Munwterieileo, iiinl. 11, de 29 de Setiem-
bre de 1S11, pig. 306.
(2) Paz, Mem orians, Lomo I, p;g. 70 y siguiente, y carta de N. V media t don
Cornelio Saavedra, Tercerra (GaetJ a Ex'trao 'lditnaia hde Montevideo, llmim. 45,
de 2S de Setiembre de 1811, pig. 300.
(3) Vease las cartas de diversas personas del ejercito sitiador publicadas






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Empero, el ej6rcito carecia de todo: armas, municiones, vestua-
rio, nada se encontraba en el parque. Los refuerzos, tantas veces
anunciados, no llegaban nunca, A pesar de las continuadas instan-
cias de Rondeau y del incesante clamor de jefes y de ciudadanos.
En tan duro trance todo era conflicts, todo vacilaciones; y sin
embargo, no habia un solo individuo que no estuviese dispuesto A
hacer todo genero de sacrificios para salvar ilesa la honra nacio-
nal. La Junta, no sabiendo qu6 mandar, orden6 el asalto de la
plaza, sin advertir que esta operation era de impossible realizacion
por la escasez de la tropa de line y por la absolute caroncia de
p6lvora y balas para batirla Antes.
Por otra part, despues de la feliz sorpresa de la isla de Ratas,
los espaiioles habian redoblado la vigilancia. La muralla, por la
part del sur hasta el muelle, era iluminada esteriormente de no-
che, y en todos los puntos de las costas por donde era fMcil operar
un desembarque, habia guardias: today esta extension de la muralla
estaba custodiada por cafioneras y lanchones armados que la reco-
rrian incesantemente.
Los cubs fueron tambien reforzados: en el del sur colocaron
dos cafiones A barbota, cuyos fuegos se cruzaban con los de otros
dos de la bacteria de San Juan; y el del Norte fu6 flanqueado por
una bacteria situada en el costado derecho del muelle, compuesta
de tres piezas de grueso calibre y dos obuses. En todas las boca-
calles que caian sobre la part sur y oeste de la muralla, abrieron
profundas cortaduras, convirtiendo las azoteas mis dominantes en
cantones. Este sistema de defense hacia A Montevideo inexpugnable
para el ej6rcito patriota, compuesto en su mayor part de tropas
colecticias desarmadas. Por eso Rondeau, al aplazar la operation
ordenada por la Junta, demostr6 A Asta la imposibilidad material
de realizar con 6xito tan s6ria empresa (1).
Entretanto, los portugueses avanzaban, aunque con extremada
lentitud; y si bien Rondeau creia que la actitud del nuevo enemi-
go se acomodaba mis A la intriga political, pensaba, con sobrada
razon, que A media que el Ej6rcito Pacificador adelantase sus


en las Gazetas Extraordinarias de Montevideo, del 27 y 23 de Setiembre, y
de 14 de Octubre de 1811.
(1) Nota del general Rondeau al gobierno de Buenos Aires, datada en el
cuartel general del Arroyo Seco a 11 de Agosto de 1811, en Segunda Gazeta
Extraordinaria de Montevideo, ndm. 44, del viernes 27 de Setiembre de 1811,
pag. 301 y siguientes.






ARTIGAS 77


marchas, la situation del ejArcito patriota se dificultarfa extraordi-
nariamente (1). Ademis, las iltimas noticias recibidas de la fron-
tera hacian ascender aquel A 5,000 hombres de las tres armas, con
50 piezas de artillerfa; y aun cuando el de la patria contaba con
8,000 soldados, s6lo 1,000 eran de infanteria de line, y 6stos mis-
mos estaban mal armados, peor vestidos y desprovistos de muni-
ciones (2). En este estado, harto lamentable por cierto, Rondeau
resolvi6 abrir negociaciones con la plaza A fin de obtener alguna
ventaja, 6 por lo m6nos sembrar en las filas de los contrarios el
g6rmen de la desunion, poniendo para ello de manifesto la perfidia
de los portugueses. Con este objeto tuvo lugar el 9 de Agosto
una entrevista entire el intendente del ej6rcito revolucionario Calcena
y Echeverria y el gobernador Vigodet. Pero 6ste, lejos de dar oldas
A las propuestas del intendente, le trat6 con aspereza, y rechazando
en t6rminos rudamente en6rjicos todo acomodamiento que no fuese
un acto de sumision A las autoridades del rey, se retir6 sin despe-
dirse, renovando sus votos de combatir A todo trance A los rebel-
des (3).



















(1) Carta de Rondeau A don Jose de la Rosa, Arroyo Seco, 11 de Agosto de
1811; en Segunda Gazeta Extraordinaria de Montevideo, num. 44, de 27 de
Setiembre de 1811, pig. 305.
(2) Carta de don Marcelino Balbastro A su padre, sitio de Montevideo, 11 de.
Agosto de 1811; y carta de don Jose Antonio Melian a don Joaquin Belgrano de
la misma fecha, en Seygnda Gazeta Extraordinaria de Mlontevideo. niim 47,
del 4 de Octubre de 1811, pag. 328 y siguiente y 330 y siguientes.
(3) Tercera Gazeta Extraordinaria de Montevideo, nim. 33, de 11 de Agos-
to de 1811, p8g. 207 y siguientes.











BIBLIOGRAFIA


La dinastia de los Piedra, por Estanislao S. Zeballos -351
pig. en 8.o mr.- Casa editor de Jacobo Peuser Buenos Ai-
res- San Martin, 96 1884. Donacion del autor al Ateneo del
Uruguay. >
Esta obra puede considerarse como un complement muy 6til de
algunos capitulos de ( gentina. > Encierra los episodios mis culminantes en las sangrien-
tas luchas contra los Indios del Sud, principalmente la historic
del Cacicazgo de Salinas Grandes en pugna con Buenos Aires. Los
124 parigrafos de brevisimas dimensions en que el Autor ha dis-
tribuido la material de sulibro, favorecen notablemente la lectura de
esas paginas palpitantes deinter6s y Ilenas de colorido. Apoya elautor
sus referencias en documents oficiales, relates de los Gefes que
fueron actors en los Combates del Desierto, en obras de impor-
tancia reconocida y en los datos de un precioso manuscrito que
formaba part del archive de Salinas Grandes y encontrado por el
autor entire los m6danos doide lo escondieron los Indios en la
fuga desesperada que les impusieron las fuerzas del coronel Le-
valle.
Cuando en estas mismas paginas saludamos la aparicion del
primer tomo de Descripcion Amena, hicimos algunas considera-
ciones sobre el vasto material quo suministrarian a la literature
Argentina los trAgicos episodios en la conquista del Desierto Aus-
tral.
Tentanda via est! y Zeballos ensaya en ese camino sus fuerzas con
gran fluidez y vivacidad de estilo. De este libro puede decirse
con mis razon que de muchos otros y sin complacencia de bibli6-
grafos, que dificilmente se le suelta despues de haber leido las pri-
meras veinte piginas.
La political y la diplomacia de los Indios estin bien retratadas
asi como las contemplaciones del Gobierno con los Caciques y so-






BIBLIOGRAFIA 79


beranos de Tierra-Adentro. Bien pintado el terror que se apo-
deraba de Buenos Aires en los angustiosos moments del fracaso
de sus espediciones militares; con gran economic de palabras
descripta la derrota de Callvucurd, y en breves rasgos trazada la
genealogia de los Piedra y la grande Asamblea de los 224 Ca-
ciques en el Parlamento de Chilihue. Despues, los esfuerzos astu-
tos 6 desesperados de las Indios para neutralizar la accion del Go-
bierno Argentino y las alianzas con los Indios de Chile para dar
malones sobre una zona de millares de leguas rica en ganados y
poblaciones cristianas. Por dltimo, el advance de las lines de fron-
tera intentado en medio de conflicts econ6micos y politicos que
ponian A prueba el temple her6ico de Adolfo Alsina; las vacilacio-
nes de 6ste pensando en regalos y honors y tribhtos para los In-
dios; su postrer grito de guerra ofensivo al salvaje, a cuya certera
inspiration respondia Roca con conviction profunda y con todo un
sistema organizado de ataque que ha recibido como prueba de su
exelencia la consagracion del 6xito mAs feliz. buscar al Indio en su guarida, para someterlo 6 expulsarlo, opo-
ni6ndole en seguida no una zanja abierta en latierra por la mano
del hombre, sino la grande 6 insuperable barrera del Rio Ne-
gro ............,,
Este gran duelo entire la civilization y la barbaric se condensa
elocuentemente en pocas lines.
S...... Seis meses han bastado para que veinte mil Indios des-
aparezcan del haz do los desiertos, y no ha sido necesario sino el
sacrificio de gefes y soldados, para vivir como el centauro que
persiguen, siempre A caballo y a la intemperie siempre.>
La sencillez de la tactica del General Roca iguala A la fecundi-
dad asombrosa de los resultados. << Suprimi6 en la nueva faz de
la guerra la artilleria, el convoy y los bagajes personales. Cada
soldado debia ser tan liviano como cada Indio. Triplic6 las caba-
lladas para quo las marchas fuesen tan r6pidas y constantes como
eran las marchas hasta entonces asombrosas del salvaje......... >
Zeballos tiene en preparation otro volhmen sobre las operacio-
nes generals y de detalle de las fuerzas espedicionarias A la Pam-
pa y Patagonia desde 1875 a 1884.
CompletarA asi el cuadro de las grande luchas que ha bosque-
jado con perfiles severos y correctos en la a Dinastia de los Piedra s
que hemos recorrido con interest y utilidad.
C. M. DE P.













SUELTOS


El distinguido literate colombiano don Jos6 M. Samper, aprove-
ch6 el dia do aiio nuevo, para dirijirse al doctor Sienra Carranza
en los galantes t6rminos de la tarjeta que insertamos A continua-
cion.
No ha hecho el senior Samper sin6 retribuir el simpitico recuer-
do que la sociedad de Montevideo y el Ateneo conservan del hu6s-
ped que tantos amigos ha dejado en esta ciudad.
He aqui las palabras del poeta:

Santiago, Enero 1.0 de 1885.

Saludo a Vd. muy cordialmente, deseAndole, como A los suyos,
muy feliz afio nuevo. Un recuerdo en mi nombre A los amigos
del Ateneo. A Montevideo. todo mi afecto y gratitud.
Su at. S. S. y a.


JosdM. Samper.







ANALES DEL ATENEO

DEL URUGUAY


ali Iv--To.O vi MONTEVIDEO, FEBRERO 5 DE 1885 Ni OER 42




Artigas


STUDIO HISTORIC POR C. L. FREGEIRO

(Continuacion)



EL IXODO DEL PUEBLO ORIENTAL (1)

1811

SUMAR1O Critica situation de la revolution argentina despues del desastre
de Huaqui Endrgica actitud de la Junta El gefe de las tropas
portuguesas en la frontera de Rio Grande, rompe sas marchas 6
intima a la Junta la sumision A Portugal-El ejdrcito patriot
delante de Montevideo Sorpresa de la isla de Ratas Indigna-
cion de los patriots en presencia de la invasion portuguesa I.a
Junta procura negociar un armisticio con los gefes realistas de
Montevideo -Revolucion del Paraguay- Elio envia diputados a
Buenos Aires Negociacion que se inicia El Cabildo y los jefes
de la guarnicion de la Capital reclaman garantias para los patrio.
tas de la Banda Oriental Los diputados de la Junta pasan a Mon-
tevideo Souza ocupa la fortaleza de Santa Teresa, que es volada
por los patriots Entusiasmo de los orientales por defender el
territorio invadido Souza en Maldonado C3lebracion de un
tratado con Elio, por el cual la Junta deja en su poder el territo-
rio oriental, A condition de que aquel intime a los portugueses
el regreso A sus fronteras Cargos infundados que se han hecho
a Artigas, atribuyendo A su conduct la falta del cumplimiento
del tratado por parte los portugueses Souza lo desconoce y no
cumple la intimacion hecha por Elio Alarmas de los orientales -
Reuniones que celebran delante de Montevideo -Protestan no de-
jar las arma's hasta expulsar los portugueses Levantamiento del

(1) Capitulo inddito de la obra que con el tttulo de ARTIGAS, Estudio Hisld.
rico, debe publicarse pr6ximamente por la csaa editor de esta ciudad de A.
Barreiro y Ramos,
TOMO VIII T






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


sitio Artigas es aclamado Jefe de los Orientales Las tropas
argentinas se dirijen i Budenos Aires El gobierno revolucionario
nombra A Artigas gefe de las fuerzas que pone bajo sus 6rdenes,
y Teniente Gobernador de Yapeyfi Rapifias de los portugueses
en la campaign Espanto de las families El exodo del pueblo
oriental CarActer grandiose y popular de este acontecimiento -
El pueblo oriental en masa atraviesa el Uruguay, y busca un asilo
en las costas occidentales de este rio La tradition Goda y los
historiadores que se han hecho solidarios de ella Espontaneidad
del movimiento emigratorio -Testimonios que lo acreditan: el
general Vedia, Cavia el gobierno de Buenos Aires, el agent con-
fidencial del gobierno Paraguayo, el general invasor, el vizconde
de San Ieopoldo- )on Santiago Vazquez lo recuerda con petrio-
tico orgullo en pleno congress general Constituyente de las Pro-
vincias Unidas (1823) Ejemplos memnorables de naturaleza seme-
jante en la hist ria de la Independencia Sud-Americana: incendio
de la campilia de Concepcion, en Chile; incendio de San Fernando
de Apure, en Venezuela ; defense her6ica del pueblo saltefio, en la
Repiblica Argentina Juicio del general Paz sobre los movimien-
tos emigratorios de los pueblos en nuestras guerras civiles --
Conclusion.

Despues del complete fracaso de esta tentative, la opinion de
algunos jefes del ej6rcito so exalt6 de tal modo contra Rondeau,
por las medidas quo adoptaba, y contra la Junta por la negligen-
cia con que so conduc:a para con las tropas sitiadoras, que oficia-
les superiors como Solor, Valdenegro y Vedia escribieron A miem-
bros de aquella, 6 a personas influyentes de Buenos Aires, recla-
mando del olvido y desamparo on que so les tsnfa: Valdenegro,
que era oriental, manifest6se decidido a sucumbir en defense del
suelo sagrado do la patria (1). Artigas particip6 tambien de
estas diferencias con el general Rondeau, segun puede juzgarse por
la protest de union y mdtuo acuerdo que suscribieron ambos ge-
nerales con fecha 8 de Setiembre (2 ).
Esto, el desastre de Huaqui y la duplicidad de la political portu-
guesa, hicieron pensar A la Junta on una ncgociacion direct con
Elio, come el medio mis acertado de conjurar los peligros que


(1) Veanse las CGaetas Extrcordina'ias de Montevideo, de 27 y 23 de Se-
tiembre, y de 4 de Octubre de 1811, donde existen cartas publicadas de Melian,
Vedia, Balbastro, Cavia, IHerrer: y Valdenegro sobre este parlamento.
(2) Vease esta protest en la Gazet dte Buenos Aires, nuim. 67, del 19 de
Setiembre de 1811, pag. 937 y siguiente.-Eusehio Valdenegro, que era un ofl-
cial distinguido, dice en una carta dirijida al doctor don Mateo Vidal, coa fecha
11 de Agosto de 1811, rir. S61o me incomodan algunas disposiciones anti-politicas, poco reflexivas, y
nada militares que se toman por el General.> Segunlda Gazeta Extraordina-
'ia le Montevideo, num. 47, del 4 de O':tubre de 11,1, pig, 327,






ARTIGAS 83


amenazaban la revolution por el oriented: suponia aquella que de
este modo se conservaba la integridad territorial de las provincias,
y que mis tarde seria possible emplear con 6xito decisive las fuer-
zas que las necesidades supremas del moment obligaban A elimi-
nar. Para llegar A este fin era necesario prescindir de los senti-
mientos y de los compromises contraidos por los habitantes de la
Banda Oriental, cuyos espontineos sacrificios por la causa de la
revolution no desconocia la Junta, aunque desconociera la magni-
tud de ese movimiento popular y la energia y la decision del pue-
blo que lo babia llevado A cabo. La Junta crey6 area fAcil el
restituir A sus hogares, bajo la salvaguardia de las autoridades
espafiolas, A aquellos mismos que desde un extreme A otro de su
territorio habian corrido A las armas en nombre de la libertad que
estaban resueltos, apesar de todo, A sostener y defender con el
generoso tribute de sangre, vida y fortune: pero la Junta come-
ti6 el profundo error de considerar la Banda Oriental como provin-
cia sojuzgada por sus armas, y no como pais sublevado en masa,
al que no resta mis recurso que triunfar 6 sce vencido en la
lucha.
De ahi provinieron las resistencias que encontr6 para el tratado
de 20 de Octubre, no solo entire los patriots orientales, que que-
daban A merced de Elio y sus secuaces, sino tambien entire los
mismos patriots que on Buenos Aires defendian los interests co-
munes A ambas orillas del Plata; para concluir por verse obligada
A obrar de la manera que mis convenia A la causa de la revolu-
cion, dejando, empero, profundas divisions, y resentimientos que
con el tiempo debian transformarse on 6dios implacables. Pactan-'
do con los espaiioles, la Junta conjuraba hibilmonte un peligro;
poro al celebrar ese pacto desconoei6 la grandeza de un movimien-
to popular que no supo comprender, y que no pud conciliar, por
eso mismo, con la supreme gravedad do las circunstancias, y con
los dolorosos sacrificios que ellas imponian A la provision del
politico y al noble ardor del patriota (1).

(1) Oficio de Lord Estrangford, embajador de la Gran Bretafia, ante la
corte portuguesa, i la Junta de Buenos Aires, de 2J de Abril de 1811i y contes-
tacion de dsta, de S1 de Mayo de 1811, en Gazeta Ixtraordinaria de Buenos
Aires, del 15 de Junio de 1811, paig. 560-573. En ambos documents, y en el
Maniflesto del Gobierno con que fud precedida su publication, estan justifica-
dos nuestros juicios. Comparese, ademas, el articulo de oflcio que encabeza la
publication del tratado de 20 de Octubre, en Gazeta Extraordinaria de B0ue
0ws Aires, del 87 de Octubre de 1811, pag, 687,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


A las proposiciones del intendente del ej6rcito revolucionario, los
espaioles contestaron renovando las hostilidades contra Buenos
Aires, para cuyo fin ordon6 Elio A Michelena quJ se trasladase sin
demora A la opuesta ribera del Plata. El 12 de Agosto al amane-
cer Micholena as3staba dos caiones do sus naves sobre aquella
ciudad. Serian las 8 y media de la mafiana de ese mismo dia
cuando ilegaron A bordo del bergantin Belen, que montaba Miche-
lena, el comandante do la fragata de guerra inglesa Nereus Mis-
ter Heiwood, junto con cl de la otra nave britinica estacionada
en el puerto, presentindole dos notas en que la Junta pedia .
Mr. Heiwood la prestacion do sus buonos oficios para que los es-
pafioles aplazasen toda hostilidad hasta tanto quo no evacuaban su
comision cerca del virey Elio, dos comisionados de ella, respondi6
Michelena qne accedia, poro con ]a precise condition de que dichos
comisionados debian embarcarse ese mismo dia con rumbo A Mon-
tevideo.
Asi so hizo, en efeeto, y el 14 Ilegaban al puerto de csta ciu-
dad la fragata Nereus, los doctors Gregorio Funes, Jos6 Julian
P6rez y Juan Jos6 Passo, cuya mission tonia por principal objeto,
no tanto la celebration inmediata de un convenio de pacificacion,
cuanto sembrar la semilla de la discordia entro los defensores del
rey. La Junta crefa, que poniendo do manifesto las comunicacio-
nes orijinales de Souza, do que ya hemos hablado, era seguro quo
se operaria una reaction complete y quo los cabildantes, antiguos
vecinos todos ellos de Montevideo y su campaiia, serian los prime-
ros en romper abierta guerra A los jefes militares encabezados por
Elio, poni6ndose en pugna con la intervention portuguesa y sus
sostenedores. En este case, muy probable sogun los mejores cAl-
culos, se conseguirfa salvar la revo!ucion do un grave conflict
alejando A los portugueses y dividiendo A los espaiioles. Por eso,
al mismo tiempo de dirijirse A Elio, los comisionados do la Junta
se dirijieron al Cabildo, espresandole que A la conferencia que de-
bian celebrar con el viray abordo de la -Nereus, era necesario que
concurriera una delegation del mismo Cabildo come medio impres-
cindible de toda ulterior negociacion (1).

(1) V6anse en la Primera Gaceta E.rtl~ordinai'la de AMontevideo, nili. 33
del 13 de Agosto de 1811, los siguientes documentos: oficio de Michelena a Elio,
Balisas, 12 de Agosto de 1311; oficio de los comisionados de la Junta a Elio.
Montevideo, 11 de Agosto de 1811; Instrucciones de la Junta para los comisio,
nados; nota de estos para el Cabildo de Montevideo, y contestacion de Elio a los
Comisionados de la Junta,






AtrTIoG 85


La tentative de la Junta fracas6, sin embargo, bien que no del
todo, como se verA mAs adelante, porque habiendo llegado ese
mismo dia A mano de Elio el ndmero de la Gazeta de Buenos
Aires en que la Junta di6 cuenta del desastre esperimentado en
Huaqui, se llen6 de jdbilo; y dando sualta, con ese motive A su
character arrogant y teatral, rechaz6 con altaneria la conferencia &
que habia sido invitado por los comisionados de la Junta, 6 im-
parti6 6rdenes A Michelena para proseguir sus operaciones y para
no interrumpirlas con protest alguno, al mismo tiempo que las
campanas de las iglesias y las salvas de la plaza, anunciaban &
los defensores de la causa del Rey la victoria obtenida per Goye.
neche (1).

IV

Los comisionados de la Junta presenciaron las fiestas y el rego-
cijo pdblico con que los espaiioles celebraron durante various dias
(14 A 18 de Agosto), el triunfo obtenido por sus armas on Hua-
qui, festejos interrumpidos solo por los fuegos de la bacteria de los
m6danos de la Aguada, restablecida el 15 por la tarde, y desde la
cual los patriots disparaban rabiosamente sus caiiones sobre la
plaza, causando on ella grandes estragos. Este incesante caiioneo
no ces6 un solo dia durante cl mes de Agosto, y lo hubo en que
se hicieron mis de 120 disparos. El 29 fu6 reforzada la bacteria
con dos piezas de 18, levantAndose en consecuencia nuevos parape-
tos para defenderla mejor (2).
Elio, emperor, mas arrogant que nunca, supuso que el desastre
esperimentado por el ej6rcito del norte iba A precipitar la caida de
la revolution, y A todo se mostraba dispuesto m6nos A pactar c n
los revolucionarios. No obstante esto, y apesar del fracaso de las
negociaciones de la Junta, algunos cabildantes tuvieron en sis
manes las notas orijinales del general Souza y quedaron persuadi-
dos de la perfidia con que procedia el gobierno portugues; lo quo
fu6 motive suficiente para que se produjera, aunque lontamente, el
ofesto deseado por la Junta. Los Animos comenzaron A vacilar, y
unos A otros se decian los mAs empecinados realistas si la preson-

(1) Proclama del gobernador politico y military de Montevideo don Gaspar
de Vigodet, de 14 de Agosto de 1811, en Gazeta de Montevideo, nun. 21 del 20
de Aqosto de 1811, pag. 2J-'101.
(2) Gazeta de Montevideo, num. 31, del martes 20 de Agosto de 1811, pagi-
na 302 y Sdgunda Gazetl Ex.raordcinara de Montevideo, nin. 37, de 31 de
Agosto de 1811, pag 238.






86 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

cia de los portugueses no era mis bien un peligro, y si siendo
esto asi no era mis prudent, mis patri6tico, antes que caer mise-
rablemente en alguna celada, celebrar un arreglo con la Junta de
Buenos Aires.
Era este el asunto preference de las conversaciones entire los
miembros del Cabildo y los jefes superiores, cuando un suceso fa-
vorable a la revolution vino a sacarlos de la indecision en que
estaban. El 31 de Agosto so supo en Montevideo quo las autori-
dades realistas del Paraguay habian sido derrocadas, constituyendo
los paraguayos gobierno propio, el cual se mostraba resuelto i
hacer causa comun con el de Buenos Aires (1). Tan inespera-
do golpe produjo honda impression en los pertinaces defensores de
Montevideo, que comprendieron ent6nces la gravedad de su situa-
cion.
La guarnicion de la plaza se hallaba debilitada enormemente, no
solo por las bajas que le causaba la guerra, sino por las much
mis considerable que producian las enfermedades provenientes de
la escasez y de la mala calidad de los viveres: pensar en refuer-
zos era insensatez, desde que, apesar de los urgentes y repetidos
pedidos de Elio, nada satisfactorio le habia sido comunicado por
la Regencia. Las cajas reales se hallaban, por otra parte, exhaus-
tas, y el recurso de los pr6stamos casi agotado por la general po-
breza del vecindario. Este, victim del hambre y de la miseria,
era tambien diezmado por las enfermedades, haciendo mis horrible
aihn el cuadro de desolacion que presentaba Montevideo on los
iltimos tiempos del asedio (2). La conduct de Souza, como
queda dicho, se habia tornado sospechosa, no solo para los mora-
dores de la ciudad quo interpretaban la poca actividad desplegada
por el general portugu6s como un sintoma alarmante, sin6 para el
mismo Elio. Fu6 en vista de tan critics circunstancias que el
virey, sujetindose i las instrucciones recibidas de la Regencia, que
le permitian proceder segun la gravedad de los sucesos, se dccidi6
A negociar un armisticio con la Junta de Buenos Aires.
En los primeros dias de Setiembre se trasladaron a esta ciudad
los seiiores Jos6 Acevodo, Miguel da Sierra y Antonio Gorpas,

)1) Proclama del Excmo. Sr. Virey de las Provincias del Rio de la Plata
a los habitantes de Montevideo, en Gcaeetl de Montevideo, nim. 30, del 5 de,
Setiembre de 1811, pag. 318 y siguientes.
(2) Torrente Historia de la Revolucion Hispano-Americana, Madrid, 1829.
tomo I, pag. 168 y siguientes.






ARTIGAS 87

comisionados por Elio para celebrar un tratado de pacificacion.
La Junta autoriz6 competentemente para entenderse con dichos
seiiores 6 los doctors Gregorio Funes, Jos6 Garcia do Cossio,
Julian P6rez y Juan Jos6 Passo, y el 5 colebraron una conferen-
cia en uno do los salones de la Real Fortaleza, quedando estable-
cidas las principles bases de la negociacion, algunas de las cua-
les fueron observadas y anotadas por los representantes del virey.
Reducianse estas en sustancia 6 lo siguiente: quo la Junta reco-
nocia la unidad de la nacion espaiiola, y que por consiguiente,
quedaba obligada A cont:'ibuir a la defense de Peninsula: que el
gobierno de Montevideo y la autoridad de Elio serial reconocidos
y respetados por la Junta dentro de los limits propios de dicha
gobernacion, quedando dependientes de la Junta los pueblos y
territories de la Banda Oriental que lo estaban en tiempo de los
vireyes: que la Junta retiraria sus tropas al otro lado del arroyo
de San Jos6, y Elio oficiaria A Goyeneche y al general del ej6rcito
portugu6s para que se suspendieran sus marchas, en tanto que se
arribaba a una negociacion definitive de paz; y por filtimo, que
cesaria el bloqueo sostenido por las fuerzas navales de Montevi-
deo, restableci6ndose la libre comunicacion, torrestre y fluvial, on-
tre los territories dependientes do ambos gobiernos. Los comisio-
nados del virey aceptaron todas las bases menos aquella que limi-
taba la jurisdiction de las autoridades realistas A la circunscripcion
administrative de la gobernacion de Montevideo, que la modifica-
ron estableciendo que today la Banda Oriental hasta el Rio Uru-
guay, habia de quedar sujeta al gobierno del virey (1).
Esta cliusula era de gran importancia, y asi lo emprendi6 el
Cabildo de Buenos Aires y los jefes de la guarnicion de la misma,
quienes llamados por la Junta A dictaminar acerca de las bases
del armisticio, declararon terminantemente: que no debiendo el go-
bierno de Buenos Aires abandonar a. la influencia del de Montevi-
deo los pueblos y habitantes de la Banda Oriental que imploraron
su protection, se negaban, por su parte, a admitir semejante clAu-
sula (2). Por el moment fu6 impossible arribar A un acuerdo
definitive, pero se convino en una suspension de hostilidades y en
la inmediata traslacion 6 Montevideo de los representantes de la

(1) Segunda Gazela Extraordinaria de 31o oteideo, nim. 39 de de Se-
tiembre de 1811, pag. 273 y siguientes.
(2) Segunda Gazeta Eetraordinaria de Monterideo, nim. 39, de 11 de Se-
tiembre de 1811, pag. 277.






b6 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Junta. El 9 de Setiembre se eneontraban dichos comisionados en
la line del asedio, donde se les reuni6 con igual caricter don
Manuel Sarratea, ajente confidoncial de la Junta cerca del Gobier-
no de Rio, quien acababa do llegar al Rio de la Plata.
Cuando los comisionados se pusieron en contact con las tropas
sitiadoras, se penetraron de la dificultad, mis bien dicho, de la
imposibilidad do negociar un acuerdo con Elio en que so entrega-
se A la autoridad de 6ste la Banda Oriental. Los Animos estaban
exaltados, y los orientales protestaban, de todas maneras, que si
se les abandonaba, ellos sabrian tomar la actitud que mis les con-
viniera, pero quo de ningun modo reconocerian la validez de un
tratado que los dejase A merced de los espaiioles. Conveneidos de
esta necesidad, los diputados de la Junta, que probablemente iban
resueltos A ceder en ese punto, declararon A los del virey en la
quinta de Massini, donde so reunieron el dia 12, c que no podian
permitir se estendiese la autoridad del virey A otros territories que
los demarcados segun el arreglo antiguo del vireinato para el go-
bierno de Montevideo, cuyos linderos so extienden por una part
hasta el arroyo del Rosario y por otra hasta Pando.,
Rechazada esta limitacion por los diputados del virey, resolvie-
ron Estos dar por terminada la negociacion. En su consecuencia
Elio declar6 el mismo dia rotas nuevamente las hostilidades (1).
Siete dias antes, los portugueses habian ocupado la fortaleza de
Santa Teresa, que les cerraba el paso en la direction de Maldona-
do. No pudi6ndola defender, los patriots intentaron volarla, pero
la escasez de p6lvora hizo que los daieos que recibiera fuesen de
poca consideration. Luego incondiaron las casas que la rodeaban,
y cargando sus habitantes con cuanto les fu6 possible, iniciaron el
movimiento migratorio, es decir, el 6xodo del pueblo oriental.
Perseguidas activamente por los portugueses, las pocas tropas que
guarnecian la fortaleza sostuvieron algunas escaramuzas en la la-
gnna de Castillos y en Rocha, con pdrdidas de varies soldados y
de dos oficiales (2). Las fuerzas portuguesas que operaban por
el lado de Misiones so dividieron on gruesas partidas, y esparcidas
por las costas del Uruguay cometian todo g6nero de atropellos y
violencias al mismo tiempo que arreaban para sus establecimientos

(1) Tercera Gazeta Extraordinar'i de MIontevideo, nim. 40, del 16 de Se"
tiembre de 1811, phg. 283.
(2) FernAndez Pinheiro, Annaes da Provincia de Sao Pedro, segunda edi.
cion, pag. 233 y siguientes.






ARTIGAS


cuantos ganados encontraban al paso. Una de estas partidas al-
canz6 hasta el vado de Yapeyd en el Rio Negro donde fu6 corm-
pletamento batida per el comandante Ojeda, jefe do un cuerpo de
militias orientales, quedando herido y prisionero Bonto Manuel Ri-
veiro que la capitaneaba. Casi simultineamente A este suceso otra
gruesa partida atac6 el pueblito de Paysand6, que fu6 torado
despues de una defense obstinada hecha por el capitan Bicudo,
quien muri6 al frente de su compaiiia, de la cual salvaron ap6nas
ocho hombres (1)'. Rondeau, que tuvo conocimiento de estos con-
bates A fines do Agosto 6 en los primeros dias de Setiembre, dis-
puso que el capitan de dragones de la patria don Ambrosio Ca-
rranza con un fuerte destacamento de tropas se dirijiera sin demo-
ra al norte del Rio Negro en protection de los vecindarios que
padecian las depredaciones do los invasores. El 8 de este mos, en-
tr6 Carranza on Mercedes (2), y poco despues atac6 y tom6 nue-
vamente A Paysandi despues de una lucha sangrienta y de dos
ataques consecutivos llevados A la plaza (3).
Entre tanto, las negociaciones do paz, suspendidas momentanea-
mente, se reabrieron despues de operarse en la constitution de la
Junta una modificacion fundamental quo produjo, por el memento
i la concentracion del poder, come so vera en el lugar correspon-
diente. El doctor don Jos6 Julian P6rez, fu6 delegado per el triun-
virato de recinte creacion, para concluir el tratado que qued6
acordado definitivamente en los primeros dias do Octubre. Las
clAusulas principles son las que hemos consignado antes; pero la
Junta cedi6 en uu punto que era capital en la negociacion, y el
que tal vez, presontaba mis insuperables dificultades-cel total
abandon de la Banda Oricntal y l.-jurisdiccion de Gualeguaychi
y el Arroyo de la China, on Entre Rios, A las autoridades realis-
tas. Al hacer la Junta este inmanso sacrificio no tuvo en cuenta
seguramente, ningun interns egoista: para la verdad es que 61 pro.
dujo una influencia porniciosa en el animo do los patriots orien-
tales y de los que hacian con ellos causa comun.


(1) JMeworija de Rivera, en Lamas coleccion de documents, etc., p. 311, 2.e
cJleccion ; y Gazeta Extraordinaria de Buenos Aires, del 19 de Octubre de
1811, p. 6S2.
(2) Proclama del comandante de Mercedes, Mariano Vega de 7 de Setiembre
de 1811, hoja suelta.
(3 ) Gazeta Extraordinaria de Buenos Aires, del 19 de Octubre de 1811, p.
682; y repressntacion inedita de Carranza al Congreso General Constituyente
de las Provincias Unidas del Rio de la Plata ( 1820). En este document dice
Carranza que las bajas que experiment ascendieron A 141 hombres.






90 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Cuando el delegado de la Junta y el del virey Elio, convinieron
los articulos del tratado, establecieron por uno de ellos la obliga-
cion del filtimo, de intimar al general portugu6s cl retroceso i las
fronteras de Rio Grande. Asi se hizo en efecto partiendo juntos
en busca del general Souza el 8 de Octubre, el capitan graduado
de teniente coronel, don Ventura VAzquez por part de los patrio-
.tas, y el capitan Luis Larrobla en representation de Elio, cuyos
pliegos conducia. Los emisarios encontraron la vanguardia del
Ej6rcito Pacificador en Rocha; de alli regres6 VAzquez con la no-
ticia en tanto que Larrobla continue su march hasta encontrar a
Souza (1).
Se ha dicho que Artigas fu6 el causante de la negative de este
general a cumplir el tratado de 20 de Octubre; que esta falta de
conformidad de Artigas con lo estipulado entire el gobierno de
Buenos Aires y el virey 4 constituia un hecho indisculpable an-
te las leyes mds comunes de la civilization s ; y que esta < vio-
lacion inhumane del pacto >, ademis de autorizar la negative de
Souza, debilitaba el derecho del gobierno de Buenos Aires para
reclamar la field ejecucion de ese mismo pacto (2). Creemos que
el distinguido escritor que ha formulado estos cargos ha procedido
con alguna lijereza y con much injusticia, como vamos A demos-
trarlo con la autoridad irrecusable del eminent historiador de la
Provincia de Rio Grande, Fernindez Pinheiro, mis tarde vizconde
do San Leopoldo, y con la del general del Ej6rcito Pacificador.
Refiribndose este al tratado de Octubre, decia al Conde do Linha-
res on 20 de Noviembre de 1811: cluego qne nos aproximibamos
al asedio, buscaron, (los revolucionarios) y hallaron en la fle-
xible insconstancia, o loca desconfianza de Elio, el recurso de
su salvation >, celebrando con 61, agrega en otro oficio do 13 do
Junio del aiio siguiente, un convenio 4 semr me fazer sciente )> (3).
Fu6 este convenio el quo le comunic6 Elio por intermedio de
Larrobla el 8 de Octubre, es decir, much antes de la fecha quo
Ileva el tratado; y fu6 en el estado de animo que consta de los

(1) Gazeta de Buenos Aires, del 31 de Octubre de 1811, p. 1023.
(2) Berra, Bosquejo Historico de la Repuiblica Oriental del Urtugay, p. 96
y sigs.
(3) Oficios del general don Diego de Souza al conde de Linhares, datado uno
en Maldonado A 20 de Noviembre de 1811, y el otro en el campamento general
de la Barra del Arroyo San Francisco A 13 de Junio de 1812 ; en Revista tri
mensal do Instituto Histdrtco etc. do Brasil, t. XLI, part primera, p. A26
y 377.







ARTIGAS


terminos transcripts, que recibi6 Souza la intimacion de retrogra-
dar i las fronteras que aquel le hizo en virtud do una de las clAu-
sulas del convenio, y de lo acordado previamente, para su mejor
ejecucion, con el delegado del gobierno de Buenos Aires. Por eso
dice FernAndez Pinheiro, ( que venia en el Ej6rcito Pacificador en
calidad de auditor de guerra), lo siguiente: c En Maldonado al-
canz6 A Souza un espreso del gobernador Elio, participindole el
armisticio celebrado con Rondeau, y requiriendo vivamente la reti-
rada de las tropas. Parecia mAs receloso de nuestra buena f6 que
de la de sus verdaderos adversaries, y por eso precipit6 tan efime-
ra composition: PREVI6 NUESTRO GENERAL LAS CONSECUENCIAS, Y NO
ACCEDI6 A LAS INSTANCIAS DEL ALIADO : (1).
Con esta trascripcion creemos que queda demostrada la inexacti-
tud del aserto del distinguido author A que nos homos referido, por-
que con ella so prueba, de una manera que no admit replica, la
injusticia y la poca solidez de las conclusions que deduce de este
hecho err6neamente, aseverando: que el general portugu6s no obe-
deci6 la intimacion de Elio porque Artigas habia violado primero,
6 inhumanamente, ese mismo pacto A cuyo cumplimiento estaba
obligado en virtud < de las leyes mas communes de la civilization. ,
Fu6, por el contrario, el general portugu6s, 6 mis correctamente
dicho, el virey Elio, quien cometi6 la primera y capital violation
de un tratado que, al suscribirlo, sabia muy bien que no podria
cumplirse en la clausula mas important; es decir, que su field y
estricta ejecucion no dependia de los actos A realizarse per un ter-
coro. Por consiguiente, Artigas no puede ser considerado, por un
historiador imparcial y bien informado, sin la mis fragante injusti-
cia, responsible de un hecho en que no le cu; o participation al-
guna.
La negative de Souza es anterior al tratado de 20 de Octubre,
y Elio al suscribirlo lo hizo animado de un espiritu cuya just
calificacion debi6 hacer el severe escritor que rectificamos con el
testimonio nada sospechoso de los que mas interns tendrian en sos-
tener que Artigas viol6 ent6nces inhumanamente, las eyes mis
comunes de la civilizacion.


( 1) Fernandez Pinheiro, Annaes da Provincia do Sao Pedro, 2.4 edic. p. 295.






92 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY



V

Las resistencias levantadas, tanto ontre los patriots orientahs
como entire los mis fervorosos partidarios de la revolution, apenas
so dijo que las necesidades del moment imponian al gobierno el
penoso deber do dejar ontregada la Banda Oriental A su propia
suerte, 16jos do aplacarse recrocieron mis adn cuando se tuvo la
certeza de que el ej6rcito auxiliador de un moment A otro em-
prenderia la retirada A la margen opuesta del Plata. Todos la-
mentaban el rigor de su adversa fortune, y en medio de la patri6-
tica exaltacion que dominaba los animos hacian responsible al
gobierno de los infinitos riesgos A que so verian espuestos (1).
Este guard la mis extricta reserve durante la ultima negociacion,
haci6ndose asf mis merecedor de censura de aquellos quo se sentian
abandonados sin dArseles ni una esplicacion, ni siquiera una pala-
bra de aliento en el duro trance do tan inmenso infortunio. Ni
Artigas, ni nadie entire los patriots orientales pudo traslucir lo
convenido por el diputado del gobierno revolucionario y los repre-
sentantes del virey Elio, hasta el 8 de Octubre, en cuyo dia se ad-
quiri6 la conviction do que los sordos y alarmantes rumors que
circulaban poco Antes, eran un field trasunto de la cruel realidad
de los hechos.
Ent6nces la desesperacion de los unos, el frio calculo de los mis
reflexivos y la passion de todos, se exalt6 extraordinariamente, y re-
sueltos como estaban A no deponer las armas elevaron una repre-
sentacion. al general Rondeau en la que pedian que Antes de rati-
ficarse los tratados pendientes, fuesen oidos en debida forma, ya
cue era de su suerte de lo que se trataba on ellos. Dos dias des-
pues, el 10, tuvo lugar una reunion presidida por Artigas, y on
ella so acord6 elevar otra solicited al representante del gobierno
para quo 6ste reconociese on los habitantes de la campaiia de la
Banda Oriental el derecho de tener un diputado como las demas
ciudades y territories, en el seno del gobierno do la revolution.


(1) Discurso pronunciado por don Santiago Vazquez el 4 de Octubre de 1823
en el Congreso General Constituyente de las Provincias Unidas del Rio de la
Plata, Diario de Sesiones, etc. ndm. 201, p. 18. ejercito a. libertarla: la suerte de las armas le forz6 a retirarlo : los habitantes
todos comprometidas sus personas y fortunes se vieron puede decirse abando
nados ; tal fud el valor de su destino.j





ARTIGAS 93


Convocados los principles vecinos por el general Rondeau, y en
presencia del doctor Jos6 Julian Perez, protestaron nuevamente no
star dispuestos 6 ser entregados inermes en poder de los espafio-
les y de sus aliados los portugueses que, seguros de la absolute
domination de la Banda Oriental, ejercerian en sus families y en
sus propiedades todo g6nero de venganzas y de extorsiones.
En vano el representante del gobierno 13s decia que sus gene-
rosos esfuerzos serian empleados con 6xito en el moment oportu-
no y que era necesario par a la comun salvacion quo se some-
tiosen entro tanto a la autoridad del virey; aquellos ciudadanos,
animados de un patriotism que rayaba on los limits del delirio,
y presa tddos ellos de un odio inplacable hkcia el p6rfido aliado
do los espaiioles juraron no abandonar las armas hasta veneer 6
morir en defense del suelo sagrado de la patria; pero accediendo
a las demostraciones del doctor P6rez, convinieron on la necesidad
y convenioncia de levantar el sitio, a fin de tomar una posesion
estrat6jica (1).
Asi se hizo en efecto, y el 14 de Otubre empezaron las tropas
a desfilar en direction a la mirgon derecha del rio San Jos6, como
estaba convenido en el tratado preliminary al de paieficacion: el 15
no habia un solo soldado revulucionario en el antiguo campamen-
to, cayos destrozos se vrean por todas parties Poco antes, las fuer-
zas de observation destacadas sobre Maldonado habian operado su
repliegue incorporAndose en las divisions orientales. La column
qued6 formada de la manera siguiente: en la vanguardia la prime-
ra division al mnndo del teniente coronel don Francisco Cruz; en
en el centro, el de igual clase del regimiento de patricios don Be-
nito Alvarez, con este cuorpo y toda la caballeria patri6tica; y cu-
briendo la retaguardia, el nuevo regimiento de dragons mandado
accidentalmente por don Nicolas de Vedia (2).
Antes de levantarse el asedio, los orientales celebraron una reu-
nion y despues do conferenciar largamente sobre la gravedad de
los sucesos que iban A producirso so resolvi6 uninimemente delegar

(1) El proteclor~ Nominal de los Pueblos Libres. etc. p. 11, nota.-Oflcio ind-
dito de Artigas al Gobierno del Paraguay, datado en Dalman i 7 de Diciem-
bre de 1811 ; p. 46 de los Documentos Justificativos, y nota inedita del mismo a
don Manluel de Sarraeta, datada en la Costa del Ti a 25 de Diciembre de 1812,
en la p. 122 de los mismos
(2) Gaceta Extfro.rdcinaria de Montevideo,' nim. 48, del 23 de Octubre de
1811, p. 313--Gaceta de Buenos Aires, nmni. 73, del 31 de Octubre de 18811 p.
1033,






U4 A1ALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

en Artigas la representation del pueblo, aclamandolo al efecto
Gefe de los Orientales. Fu6 revestido de este caracter que tuvo
las uitimas conferencias con el representante del gobierno, el cual
contrajo el compromise do obtenor del triunvirato la mis eficaz
protection para los patriots orientales: pero en ellas, como en las
anteriormente celebradas, el doctor P6rez insisti6 nuevamente so-
bre la conveniencia de tener el movimiento omigratorio y de di-
solver las milicias orientales porquo consideraba que do no hacerlo
asi se comprometia mis y mAs la causa do la revolution.
Recordando Artigas todo esto algunos meses mis tarde, dijo en
una nota enviada a don Manuel de Sarratea, general en gefe A la
sazon del ej6rcito destinado A operar segunda vez sobre Montevi-
deo: paisanos A si solos y hechos ol jugusto de todas las intrigas, os-
tentaron su firmeza, se constituyeron por sf, y cargados de sus
families, sostuvieron con honor 6intrepidez un sentimiento bastante
A contener las miras del estranjero limitrofe. Esta resolution inimi-
table; cuanto cost A nuestros desvclos!... Pero nadie ayud6 nues-
tros, esfuerzos en aquel paso afortunado. i QuB no hizo el gobierno
mismo; por su representante para eludirlo! So me figuraban en nd-
mero escesivo las tropas portuguesas que cubrian Paysandd; se me
acordaban los movimientos A que podria determinarse Montevideo;
y por illtimo, para inutilizar nuestros esfuerzos, se toc6 el medio
inicuo do hacer recoger las armas de todos los pueblos do esta
Banda, y so circularon por todas parties las noticias mis degra-
dantes, tratAndosenos de insurgents (1).
El 23 de Octubre se supo en San Jos6 que el tratado celebrado
el 20 habia sido ratificado por el gobierno de Buenos Aires, y quo
iba A dirsele inmediato cumplimionto. Dispuesto todo para empren-
der la retirada, el ej6rcito rompi6 las marchas seguido do un in-
menso convoy. Carros, carretas, caballos y ganados, y una multitude
do ancianos, mujeres y nifios que abandonaban sus hogares des-
pues de haber incendiado los ranchos y destruido las sementeras,
formaban la retaguardia do aquel. En esta crisis terrible y vio-
lenta, dijo una vez el mismo Artigas, abandonadas las families
perdidos los intereses, acabado todo au\ilio, sin recursos, entrega-
dos solo asi mismos, i qua podia esperarse de los orientales, sin6


(1) Nota inddita de Artlgas A don Manuel de Sarratea, datada en la Costa del
~T a 23 de Diciembre de 1818, en los Documentos Justiftcativta p. 1U3.






ARTIGAS 95

que luchando con sus infortunios, cediesen al fin al peso de ellos,
y, victims de sus mismos sentimientos mordiesen otra vez el duro
freno que con un impulse glorioso habian arrojado lejos de si?
Pero estaba reservado A demostrar el g6nio americano, renovando
el suceso que se refiere de nuestros hermanos de la Paz, y elevar-
so gloriosamente sobre todas las desgracias: ellos se resuelven A
dejar sus preciosas vidas antes que sobrevivir al oprobio 6 igno-
minia A que se les destinaba; y Ilenos de tan recomendable idea,
firms siempre en la grandeza A que los impuls6 cuando protesta-
ron que jamAs prestarian la nocesaria expression de su voluntad
para sancionar lo que el gobierno auxiliador habia ratificado
determinan gustosos dejar los pocos intereses que les restan y su
pals, y trasladarse con sus families A cualquier punto donde pue-
dan ses libres, apesar de trabajos, miserias y toda clase de ma-
les (1).
Al gobiorno de Buenos Aires, no se le ocultaba que el tratado
de 20 de Octubre imponia un inmenso sacrificio; pero, tal vez, no
lo juzg6 tan grande como realmente era, porque hasta entonces la
voluntad de los pueblos de ser libres, habia carecido de mani-
festaciones verdaderamente populares y revulucionarias (2). Las
grandes masas reunidas por el ej6rcito del norte se habian dosva-
necido como humo el dia de un gran desastro, y la retirada em-
prendida por los restos de aquel, fu6 uno do los especticulos mis des-
consoladores que hayan prosenciado los pr6cres de Mayo, y el
que mas vivamente hiri6 la imagination do los pilots que gober-
naban la combatida nave portadora de los destinos del mundo ame-
ricano.
Los orientales fueron, quiz6, injustos con el gobierno en las re-
criminaciones que entoncos le hicieron bajo la presion de su tota 1
desamparo, de su tremendo infortunio; pero hoy no puedo desco-
nocerse que el gobierno no abrig6 un solo instant la minima con-
fianza en la extension y en la firmeza de una voluntad y en la
persistencia do un designio quo, cumplo declararlo al historiador,
mis que incostrastable, fu6 her6ica.
Verdad es que ese mismo gobierno tribute oportunamente A los
orientales la justicia que sus esfuerzos en pr6 de la revolution do
Mayo le tonian conquistada, cuando, al publicar on las paginas de

(1) Nota inddita de Artigas al Gobierno del Paraguay, datada en Dayman
a 7 de Diciembre de 1811; en los Documeneos Justificativos, p. 49.
(2) Mitre, Estudios HistoBricos, Buenos Aires, 1864, p. 91 y siguienteS,






U6 ANALES DEL AT~EEO DEL URUGUAY

la Gazeta de Buenos Aires el tratado celebrado con Elio, dijo
las siguientes, Ala vez quo honrosas, hist6ricas palabras: Reposen
los pueblos que han depositado su confianza on el gobierno, seguros
do que esta hechura suya, despues do s6rias y profundas meditacio-
nes, ha adoptado esta media como la mis A prop6sito para llevar
A cabo la grande obra que so le ha confiado. Cualesquiera que
scan las sujestiones do aquellos A quien un interns mezquino, 6 un
desire merecido, determine A impugnar esta modida, abusando do
la salvaguardia de la seguridad que empieza A rayar en nuestros
dias, nos lisongeamos que ella sera justificada por el tiempo y los
buenos de todas classes: 1 Oriental! La patria os es deudora de los dias de gloria que
mds la honran. Sacrificios de today especie y una constancia
d today prueba hardn vuestro elogio eterno. La patria exige en
este moment el sacrificio devuestros deseos, y por much quo pa-
rezea contrariada esa propension genial A servirla, luchando con
los rigores de la guerra, quiere economizar esa sangre, que lo es
tan preciosa, para que oportunamente empleada decide de su suer-
te future (1).


(1) Gazeta Extraordinaria de Buenos Aires, del ~7 de Octubre de 1811,
p. 638.













La viabilidad en la Repiblica Oriental del
Uruguay

STUDIOS SOBRE SUS CONDICIONES PRESENTED Y MEDIOS PARA CORREOIR SUB
DEFECTS

POR EL AGRIMENSOR DON FRANCISCO J. ROS

(Continuacion)


Bajo este punto de vista, es indudable que asi como ha de pro-
cederse al studio de los caminos para arreglarlos y componerlos,
determinando sus categories segun su importancia, tambien la red
fluvial debe ser material de igual studio; studio que d6 por
resultado, conocer sus condiciones presents, las mejoras quo son
posibles y las ventajas que de ella se pueden utilizar.
Los rios y arroyos navegables, d6bense tambien determinar como
los caminos, segun su importancia, en vias de primero, segundo y
tercer 6rden, procedi6ndose para su mejoramiento como con las vias
terrestres y tratando de armonizar tambien los trabajos del present
con los trabajos del porvenir, considerando algunas de las medi-
das A tomarse como verdaderamente urgentes.
Se nos recordara que hemos dicho, que para conocer nuestro
sistema hidrografico serA necesario el catastro, por los urgentes
gastos que esta operation demandaria por si sola, la que debe ser
una consecuencia de aquel; pero ahora no nos referimos al conoci-
miento general de esa complicada red, para conocer las ventajas
que pueda reportarnos en el future, sin6 de las ventajas que part
do ella puede darnos en el present tomindola en absolute y cir-
cunscribiendo la atencion del moment A los trechos que se indiquen
como necesarios para complementary las vias terrestres y las vias
f6rreas.
Al tratar de estas iltimas, indicaremos cuales deben ser las vias
fluviales que demandan esa primera atencion, no haci6ndolo ya,
porque seri entonces occasion nejor de probar cuan importantes
TOMO VIII 7






98 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

serAn algunas de esas arterfas quo deben esplotarse en la actualidad
y cuanta mayor importancia adquieren en su correlatividad con
aquellas.
Quisi6ramos detenernos en esta part tanto como merece, pero
nos conducirfa lejos y quitaria A estas lines la concision que
hasta cierto punto necesitan para que puedan cooperar A un resul-
tado prActico.
La historic no mis de nuestra legislation sobre la navegacion
fluvial nos traeria consideraciones que necesariamente salpicarian
estas pAginas de amargas reflexiones. Cuando el historiador
busque al trav6s del tiempo la fndole de nuestra political as! internal
como international, ha de encontrar en nuestras leyes, la prueba de
nuestras pasiones y la media de muchos abismos cavados por el
desacierto y la ambition.


Constatada la necesidad de estudiar la red fluvial como la red de
caminos pasemos A la del camino de fierro que A la vez que re-
clama algunas consideraciones en estas paginas, ha de servirnos
para demostrar algunas ideas que ya hemos consignado.

VII

Llegados A este punto, es grato para nuestra tarea consignar,
que nos encontramos con la ley mejor legislada de cuantas se ban
formulado en estos Altimos tiempos. Su examen da poco trabajo
al critic, si bien que sugiere algunas consideraciones dignas de
apunte.
La red general A que hacon mansion los incisos 1.0, 2., 3.0, 4.0 y
5. del articulo primero, satisfacen no solo las condiciones de una
juiciosa explotacion econ6mica, sin6, que bajo el punto de vista
estrat6gico responderin con gran 6xito A la defense del territorio
que queda seccionado zagasmente y de manera que la action pue-
de hacerse sentir en un tiempo reducido, en distintas direcciones,
sin sufrir los contratiempos que pudiera traer la destruction de
una part 6 el todo de alguna de las vias.
Pero es indudable, que tanto para la explotacion econ6mica,
como para la defense del territorio, esa red necesita complementar-
se con la poderosa cooperation de la fluvial. Asi por ejemplo, la
linea Central, necesita do la navegacion del Yi desde el Durazno






LA VIABILIDAD EN LA REPIJBLICA


hasta su confluencia en el Negro y por sste hasta Mercedes, estre-
mo del ramal de la linea del Oeste; para que unidos esos dos pun-
tos por un medio ripido de comunicacion, se auxilien mutuamente
y encierren los departamentos de San Jos6 y Soriano.
La misma via central, en comunicacion desde el paso de los To-
ros hasta Mercedes, por el Rio Negro, encerrara los departamentos
de Rio Negro y Paysandd.
La navegacion de la Laguna Merin para explotar la de los rios
Cebollati y Olimar hasta Treinta y Tres, vendria A poner en co-
municacion los estremos orientales de las lines del Este y del
Nordeste, que encerrarian entire sus trazados, los departamentos de
Maldonado, Minas y Rocha.
La navegacion del Cebollati hasta el cPaso del Gringo 2, serfa
como la bisectriz del gran triangulo que formarian esas dos
lines complementadas con la navegacion del Lago Merin y los
Rios Cebollati y Olimar, lo que vendria A favorecer la explotacion
de una gran zona de los departamentos de Minas y Rocha.
El Quegiiay en Paysandd, prestaria iddnticos servicios.

*

La red general de ferro-carriles sancionada, completindola con
la navegacion de algunos de nuestros principles rios, encierra
el problema de gran part de nuestro porvenir econ6mico plan-
teado con criterio y augurando un risuefo resultado.
La via del Este cuya realizacion tiene que verificarse dentro de
pocos aiios por los resultados positives que ofrece, asi como las
del Nordeste, Centro y Oeste que irAn A empalmar con la linea
de la Provincia de Rio Grande del Sur, que flanquea nuestra fron-
tera, son vias cuyo porvenir no lo tendrAn muchas de Am6-
rica.
i Que envidiable position geografica, le ha cabido A nuestra tierra
en el mapa americanol
iCuanto tiene que esperar de esa feliz donation de la suertel
Nuestros desaciertos 6 nuestro destiny, nos quitaron tal vez
otro tanto 6 mis de territorio rico y espl6ndido en 61 que no nos es
dado clavar nuestra bandera ni ejercer nuestras prActicas republi-
canas, pero, sus riquezas han de aumentar las nuestras, merced A
la feliz position geografica de quo somos dueflos en el continent
americano, *






IUU ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

La barra del Rio Grande, cegada puede decirse por el limo do
nuestros rios, es la que pregona el porvenir de esas vias que cru-
zando toda nuestra Repdblica, han do juntar sus rieles con los
rieles del Ferro-Carril Rio Grandense.
El Atlantico mismo, dibuja en nuestro literal puertos que si hoy
yacen olvidados, hemos de recordarlos tan pronto como la gran
via del Este sea una realidad. El puerto de la Coronilla, ap6nas
distance seis leguas de la Laguna Merin, tiene necesariamente quo
trasformar aquella region del Departamento de Rocha, que linda
con el Imperio.
iCuanto tiene que esperarse de esa red de Ferro-Carriles!
SCon cuanta razon se ha dicho, ael ferro-carril d todo
trance >.
A todo trance, si, porque todos los sacrificios que nos imponga
en el present, han de resarcirse con creces en el porvenir.

**

Hemos dicho que la ley de Ferro-Carriles fltimamente sanciona-
da, solo nos inspiraria algunas consideraciones, relevAndonos de la
ingrata area del critic.
Es por eso, que prescindimos completamente de su articulacion,
considerando que ella basta para garantir la iniciativa del pre-
sente y que no obsta a las ampliaciones y correcciones que sin al-
terar su fondo hayan de hacerse en el porvenir.
Sin embargo, bueno es hacer notar desde ya algunas observa-
ciones que se relacionan con los caminos y que vamos a consig-
nar, por ser pertinentes a nuestro trabajo.
Son las siguientes:
Los ferro-carriles, no deben tender sus rieles per los caminos, A
m6nos que no sea para atravesarlos, y la distancia entire estos y
la via f6rrrea cuando hubiose de marchar paralelamente, en par-
te del trayecto, no debo ser menor de cien metros.
En los casos de atravesar un camino, no podran alterar el nivel
de 6ste y si necesariamente hubiera quo hacer desmonte 6 terra-
plen, so le daro en uno y otro caso, un declive de uno a dos por
ciento hasta completar la relacion con la distancia.
Si el camino estuviera compuesto en la extension que haya de
sufrir esas modificaciones, la empresa del Ferro-Carril, tendra la
obligacion de dejarlas en las condiciones de solid6z en que la en-
contrira.