Anales del Ateneo del Uruguay

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Title:
Anales del Ateneo del Uruguay
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Publisher:
Ateneo del Uruguay
Place of Publication:
Montevideo
Publication Date:

Subjects

Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

General Note:
Año 1, tomo 1 (sept. 5 de 1881)-año 4, tomo 10 (marzo de 1886) = No. 1-no. 55 Uruguay Intellectual life Periodicals Ateneo del Uruguay Anales del Ateneo

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University of Florida
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University of Florida
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ANALES

DEL



ATENEO DEL URUGUAY


PUBLICATION MENSUAL








TOMO III








MONTEVIDEO
IMPRENTA Y ENCUADERNACION DE RIUS Y BECCHI
pALLE DE jORIANO, N6ME OS 152 Y 154
1882




















. '


LAI'N
AMEWCA












ANALES DEL ATENEO

DEL URUGUAY


ANO Ii-Tuo I II MONTEVIDEO, SETIEMBRE 5 DE 1882 H KMER0 13



La novela experimental


POR EL DOCTOR DON JUAN CAELOS BLANCO

Sefiores:
Puede decirse que cada dia trae un cambio future por inaperci-
bido que paso en el moment desu aparicion. Latente hoy, se hace
sensible manana y cuando llega A su mayor desarrollo, estiende sus
efectos por todas parties con mas 6 menos intensidad.
No ha transcurrido largo tiempo todavia, de la 6poca en que el
entusiasmo, esa forma exaltada de sentir, era el motor de las accio-
nes, dominaba la generalidad de los espiritus y elevaba el pensa-
miento a regions et6reas para buscar alli la esplicacion 6 el miste-
rio indescifrable de las cuestiones en controversial.
Entonces, se argumentaba A priori en religion, en filosofia y
hasta en los actos mas generals de la vida.
Las cosas han cambiado.-Hoy se argument a posteriori; hoy
se argument con la ciencia y con el hecho-No investigo el ori-
gen, ni es mi objeto tampoco decidirme en favor del ayer 6 del
presente.-Consigno la mutacion operada, nada mas.
Se argument de ese modo, decia, en todas las materias.-El
elemento originario de la transformation se ha desarrollado podero-
samente, amenazando constituirse en dominador absolute.
No solo en las ciencias exactas y de observation experimental,
so argument con la ley correlativa y con el hecho, sino tambien
en political, en moral, en literature y finalmente en todo aquello,
ideas 6 actos, que pueda ser objeto de juicios.
Por extension do su sentido propio, se ha adoptado una palabra
para designer la nueva corriente de opiniones-positivismo.
Mal politico, el que no sea positive, prActico; mal ciudadano, el









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que tampoco lo sea; lirico, el que en moral desdeiie el positivismo,
y por uiltimo, el literate y la obra de arte, deben ser igualmente
positivistas.
Prescindir6 por el moment de toda referencia a la moral y la
political, como tambien a la filosofia, para contraerme a los princi-
pios del positivismo en literatura.-Por lo demas, no soy ide6logo,
y si de aquellas cuestiones tratara, no negaria lo que la realidad
exije que se le reconozca.
Es, por tanto, de una question literaria que me propongo diser-
tar, como lo indica el tema elejido, sometiendo A vuestro criterio
las consideraciones que me sujiere.
Con esa palabra-positivismo-que en literature se convierte en
esta otra-naturalismo-se ha llegado a las mas inconcebibles
extravagancias.
Alejandro Dumas, por ejemplo, el genio de la novela en este
siglo, es calificado de mero narrador, aunque fecundo, por lo mis-
mo que no ha sabido hacer mas que cuentos.-Eso dicen los criti-
cos que se inspiran en las corrientes dominantes.
Larra afirmaba, sin embargo, que Dumas conocia el corazon hu-
mano, mejor que Victor Hugo, y que le igualaba en la action
dramAtica de sus creaciones en prosa.
Pero g4 qu6 citar a Larra y nombrar a Victor Hugo?
El aMacias, del primero no pasa de una sinfonia insoportable
sobre amores imposibles, y ,L'homme qui rit. del gran poeta, como
(Notre Dame,', esas colosales creaciones, no son mas que colosales
absurdos.-Se hallan desmentidas por el hecho. Esta es otra afir-
macion del naturalismo literario.
Si la novela no se encuentra en Dumas, en Victor Hugo y en
Jorge Sand, ad6nde es que existe?
Alli donde exist el hecho real, el hombre tal cual lo di la cien-
cia, responded el naturalismo.
Planteada asi la question, dos caminos se ofrecen para discutirla:
colocarse en una escuela literaria y combatir la otra 6 ir directa-
mente A los principios de la que quiere erijirse en inspiradora de
la literature modern, a titulo de positivista y de tener A su favor
el argument del dia, esto es, el hecho.
Designado el tema de esta disertacion, he preferido seguir en su
desarrollo el segundo de esos procedimientos.-Espresars6 brevemente
las razones.
Desde luego, por no salir de la realidad, puesto que con la rea-








LA NOVEL EXPERIMENTAL


lidad se combat; por opener al argument positive, otros de igual
carActer, y, si me era possible, el dato cientifico, al enunciado de
id6ntica naturaleza.
Despues, he deseado evitarme el reproche de idealista que en
otro caso pudiera hac6rseme, para dar por sentado mi desconoci-
miento de las realidades que se tocan.
Por esto mismo, he optado por la forma escrita que se presta
menos que la oral al movimiento oratorio y A la eufonia de la
frase.-He tratado, por fltimo, de colocarme en el terreno de los
hechos, dejando de lado el de las abstracciones, ya que intentaba
analizar los fundamentos de un g6nero literario que quiere impo-
nerse en literature, cual lo pretend la novela experimental, en nom-
bre del hecho, de la verdad y de la ciencia, bases ostensibles del
naturalismo.

Seiiores:

Las novelas de la escuela experimental nos ofrecen una particu-
laridad que llama desde el primer moment la atencion:-la parti-
cularidad de ciertos tipos y caract4res singularisimos, como Me. Bo-
vary, Frederic Moreau, Jeoffren, Muffa y otras creaciones deigual
g6nero.
El realismo no peca por amigo de ficciones-Lejos de eso, su
tendencia lo lleva al estremo opuesto.
La trama y la agrupacion de accidents son sin duda product
de la invencion artistic, pero la vida, la action por decirlo asi,
que desarrollan los personajes, deben identificarse con la realidad,
en concept de la escuela, si es que no son la realidad misma.
A qu6 insistir mds, sin embargo?
Zola, Goncourt y Leon Hennique proclaman bien alto que sus
tipos son tomados de la realidad viviente, de esa realidad que nos
rodea por todas parties y que obstruye el transito en las populosas
ciudades, desbordAndose en los boulevares de Paris, y en las orillas
del viejo Timesis.
No hay plants ex6ticas, ni de aclimatacion, se dice.-La vejeta-
cion, segun las zonas; el hombre, segun el medio ambient y el
medio social, zonas de la humanidad.
Luego, sefiores, cuando abrimos un libro de ]a literature experi-
mental, hemos de encontrarnos seguramente con una pagina socio-
16gica, con un document human, que 6sta es ]a palabra grAfica
empleada por el naturalismo literario para espresar mejor la idea
de verdad y realidad atribuida A sus creaciones.








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El document geol6gico se encuentra en las capas inferiores de
la tierra, pero tambien en las enhiestas cumbres, abiertas A los im-
petuosos vientos y A los rayos de ardiente sol.
Por qu6 el document human ha de surjir tan solo de la cuenca
fangosa? Por qu6ha de ser la personification del instinto, la b6stia
con envolturas de mujer 6 el hombre b6stia?
H6 ahi el problema que la literature naturalista arroja A la dis-
cusion contemporAnea.
Resolverlo en uno di otro sentido, import aceptar 6 rechazar este
aforismo del autor de Pot-Bouille: que tanto la novel, como la
literature en general, deben ser experimentales, a menos de no
existir.
Se comprende la creacion de uno de esos personajes especiales.
-La fantasia del artist podria servirnos de esplicacion particular
en un caso dado. Se comprende tambien que rechazAndose esta
explicacion, por rechazarse la fantasia y la imaginacion, como musa
inspiradora, se argumentase con la naturaleza, dici6ndose que de
su studio ha surgido la obra literaria sometida A exAmen.
Todo esto se comprende sin esfuerzo;-cualquiera de esas espli-
caciones nos satisface, aunque pudi6ramos limitar su alcance; pero
donde la question se hace oscura y el problema se complica, es
alli donde aparece la persistencia de la misma tela quo ha de ves-
tir los personages, de analogas pasiones que han de agitarlos, de
semejantes sino id6nticas acciones que han de ejecutar, como movi-
dos por Anicos y esclusivos m6viles y como incapaces de movers
A impulse de cualesquiera otros.
Recorded las obras mas en boga de la literature experimental y
podreis comprobarlo.-Las pasiones puestas en juego, la action
dram6tica desarrollada, Ilevan en general los nombres de escepti-
cismo, delirios insanos, concupiscencia, imbecilidad,-en una palabra-
deformidades del cuerpo y del pensamiento, desgarramientos doloro-
sos del hombre.
Balzac crey6 apurar la realidad con Me. Marneffe y el Baron
Hulot.-El autor de la (Comedia Humana. no pudo imajinarse ja-
mas, que esos tipos del mas estremado realismo legaran A espiri-
tualizarse ante la aparicion de sus descendientes bastardos Nana y
el Conde Muffat.
Pero si Balzac nos hizo palpar lo horrible human en la "Cou-
sine Bette", tambien nos condujo hasta ]a altura y hasta la plena
luz en "Le Cousine Pons," tipo de sublime bondad, y en la misma







LA NOVEL EXPERIMENTAL 7

Me. Hulot, esposa que soporta silenciosa, como esclava aherrojada
A los pi6s de su senior, todos los dolores y todas las amarguras que
pueden lacerar un pecho de mujer.
En la novela experimental contemporinea, no busqueis el claro-
oscuro, no busqueis esa transition, esas dos fases de la humani-
dad.-No hay mas que una y esta misma se halla muy distant
del realismo de Balzac, porque lo supera en la materialidad de la
accion y en el sombrio colorido de los personajes.
La accion y los personajes se desarrollan aqui, como lo habreis re-
cordado, en la tela del egoismo, la demencia y los apetitos car-
nales.
La critical ha torado parte en el debate y tratado de resolver el
problema propuesto sobre el documento human, que nos present
la escuela experimental.
Unos, examinan tal obra de Flaubert para condenarla en nombre
del propio realismo; otros, una novela de Zola, para abominarla
por igual razon y negarle estas 6 aquellas condiciones artisticas.
Por mi parte, no me persuade de la eficacia de ese proceder.
El ataque ha sido previsto por los novelistas criticados.
Nuestras obras, dicen, adelantindose A la critical de detalle, serin
todo lo malo que se quiera, pero esto no destruye la excelenciade
la novela experimental.
Uno de nosotros, agregan, un novelist de nuestra escuela, ven-
dri mas tarde y harA la obra maestra.-Combatan nuestro m6todo,
esclaman por Altimo, que es alli donde esti nuestra fuerza y la
demostracion de las verdades que proclamamos.
Si altiva es la replica, nadie podrA tacharla de infundada.
En efecto, la persistencia de determinados caract6res, las mdlti-
ples encarnaciones de un mismo espiritu en diversas obras acusan
una ley preestablecida, una concepcion determinada de la humani-
dad, y todo lo que no sea examiner esa conception y esa ley, es
dar vueltas alrededor de la question sin resolverla.
Jules Goncourt era un gran estilista. Combatir sus romances
en nombre de la est6tica, es provocar una discussion est6ril.-Las
hip6rboles que se hagan para demostrar que la imaginacion es la
facultad creadora de la obra de arte, seran rebatidas con las exce-
lencias "deola observacion y la experiencia, resorts soberanos de la
production literaria en la escuela experimental y con admirables
narraciones, verdaderas maravillas' deoestilo.
El arte mismo no puede ser invocado como autoridad decisiva-







8 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

QuB entendeis por arte, c6mo concebis al artist? pregunta el
naturalismo.-Dad la respuesta que querais, responded sefialando
A Lamartine 6 A Carlyle, citando A Graziela 6 Past-and Present,"
el naturalismo os dira que eso es pura misica, que el arte y la
literature deben ser experimentales, y el artist, un sAbio experi-
mentador, como cualquier otro.
De ambos lados se hablan lenguas distintas y es impossible po-
nerse de acuerdo los interlocutores.
Menos possible es llegar al convencimiento de uno de ellos.
Igual ineficacia produce invocarlos procedimientos de los maestros.
Leia yo recientemente en la ilustrada "Revista del Plata", un es-
tudio de Gonzalez Serrano combatiendo el naturalismo con la auto-
ridad de la preceptive, y recordaba el desden con que los nove-
listas experimentales hablan de la preceptiva y de la ret6rica.
El ataque en ese terreno no logra siquiera inquietarlos y en ver-
dad que tienen razon para permanecer tranquilos.
A Victor Hugo, pueden observer los naturalistas, se le atormen-
taba alli por el aiio 1830 con la unidad de accion y la media de
tiempo y los recatos de la lengua francesa, castisima Susana del
clasicismo de entonces, y Victor Hugo triunfaba en el teatro y en
]a poesia, con las audacias de su palabra y los transportes arreba-
tados de su lira.
Nada nos import de la ret6rica y de la preceptiva idealista,
afirma A su vez con arrogancia la escuela experimental.
El naturalismo, repite, tiene su fuerza y su excelencia, en lo que
es, en la verdad, en la realidad, en la naturaleza humana y no en
el lirismo de la frase ni en las armonias de Verdi, que ya deben
ser desterradas de la literature contempordnea.
Para entendernos, pues, con los sectarios de la modern escuela
y poder buscar una solution al problema que plantean, es necesa-
rio ante todo que hablemos su propio lenguaje, que abandonemos
por el moment today idea preconcebida y vayamos A los funda-
mentos del naturalismo, dejando de lado las cuestiones de detalle
sobre descripciones, ret6ricas y preceptivas.
H6 aqul espresado el objeto de esta conferencia. No se, seiiores,
si podr6 llenarlo debidamente, pero de todos modos, siempre habr6
iniciado un debate que se harA interesante por los nuevos comba-
tientes que suban A esta tribune, y que A mi, humilde admirador
del arte bello, como A tantos otros, cultores distinguidos del pen-
samiento, nos consolara con ese dulce consuelo que las letras jams








LA NOVEL EXPERIMENTAL


ni3gan A los que buscan en su refugio un lenitivo para los opro-
bios sin nombro que en ciertas 6pocas afligen A los pueblos, tortu-
rando el alma de los ciudadanos.
La novela, la literature, la Repiblica misma, seran experimenta-
les 6 no existirAn. Este es el aforismo del author de Pot-Bpuille que
os acabo de recorder.
Nadie dispute A Emilio Zola el puesto de jefe del naturalismo li-
terario y es 61 mismo, por otra part, quien 3e califica de porta-
estandarte de ]a escuela, llevindolo bizarramente, just es decirlo.
A su preeminencia do literate y novelist, agrega la de doctrina-
rio, la de codificador, mejor dicho, de las nuevas leyes literarias.
A esta magna empresa ha dedicado un libro, donde luce todas
sus galas de consumado estilista, todo su genio de pensador y todo
el calor, el nervio, la burla y la dialctica de un abogado que
quiera ganar su causa.
Es un especticulo soberbio. verlo luchar infatigable contra los
poetas, los ret6ricos, los clAsicos, los misicos, los romAnticos para
defender el naturalism y fundarlo en s6lidas bases. Ese libro, que
abarca tal tarea, es "Le Roman Experimental."
Dice el c6lebre novelist que s61o quiere tratar una question de
m6todo y que cs ella Anicamente la que esplica el naturalism y lo
sapara A la vez de la escuela idealista, pero pronto os apercibis de
que la cuestion es de otro 6rden, de que no se trata de m6todos
literarios, sino de principios fundamentals sobre el concept de la
vida sociol6gica y la conciencia humana.
aConoceis, pregunta Zola, la transformation operada en el campo
cientifico con la obra de Claudio Bernard, "Introduccion A la me-
dicina experimental"? Pues igual transformation y por igual procc-
dimiento, s- propone realizar el naturalismo en (1 campo de la lite-
ratura.
Henos aqui, seibores, en la verdadera question que debemos tra-
tar para inquirir la solution del problema sobre el document hu-
mano, propuesto por la escuela experimental.
La obra del eminent fisi6logo ha causado en efecto una gran
transformation en el campo de las ciencias.
Despues de sus admirables trabajos de viviseecion, anatomia, fi-
siologia y otros de igual aliento sobre las ciencias biol6gicas en ge-
neral, Claudio Bernard terminal la gran labor de su vida, estable-
ciendo los fundamentos del m6todo fisioldgico y escribiendo la "In-
troduccion A la medicine experimental," que ha side comparada por








ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


las revelaciones que encierra y por los nuevos horizontes que abre,
A los nuevos m6todos de Bacon y Descartes en el siglo XVII.
Hojead esa magna introduction y vereis c6mo la luz brota A rau-
dales de sus pAginas. En cada una, encontrareis una sabia ensefian-
za; en cada linea, un pensamiento que os harA meditar.
Claudio Bernard quiere hacer una ciencia de la medicine, sacan-
dola del empirismo para asentarla s6lidamente en el terreno cienti-
fico; quiere que proceda por la observacion y la experiencia, como
la fisica y la quimica en el studio de los cuerpos brutes.
La medicine, dice, no debe ser vitalista, ni animista, ni organi-
cista, ni humanal, sino simplemente la ciencia quo tienda A re-
" montarse A las causes pr6ximas de los fen6menos de la vida en
" el estado sano y el morboso. "
Esas causes pr6ximas de los fen6menos de la vida, condiciones
de su existencia, es lo que llama determinismo fisiol6gico.
Para que se opere esta 6 aquella transformation en un cuerpo
bruto, es necesariolque se realicen estas 6 aquellas condiciones fi-
sicas 6 quimicas. Pues para que se produzca tal 6 cual fen6meno
en los cuepos vivientes, espresa Claudio Bernard, es necesario tam-
bien la preexistencia de tales 6 cuales causes fisico-quimicas, que son
las que establecen su determinismo.
No creais, seiiores, que me distraigo del asunto de esta confe-
rencia, porque asi me detenga en una material estraila A la litera-
tura. Necesito sentar ciertos precedentes para volver despues al na-
turalismo literario y esto os esplicard cualquier digresion moment&-
nea que pueda imponeros.
Pidi6ndoos, pues, nueva disculpa por reincidir en la misma falta,
permitidme continuar en las referencias A la medicine y en algunas
citas que juzgo necesarias A mi prop6sito.
El gran fisi6logo francs se propone esplicar lo que debe enten-
derse por determinismo, y lo hace de esta manera.
Oigamos, seilores, sus magistrales palabras:
Podemos producer 6 impedir la aparicion de los fen6menos,
' dice, adn cuando ignoremos la esencia, porque solo podemos arre-
" glar sus condiciones fisico-quimicas. Ignoramos la esencia de la
" luz, del fuego, de la electricidad, y, sin embargo, arreglamos los
a fen6menos en nuestro provecho. Ignoramos completamente la
Sesencia misma do la vida, pero no arreglamos por eso m6nos0los
" fen6menos vitales desde el memento en que conozeamos suficien-
" temente sus condiciones de existencia.








LA NOVEL EXPERIMENTAL


Unicamente, en los cuerpos vivientes, estas condiciones son mu-
" cho mis complejas y mas delicadas de apreciar que en los cuer-
" pos brutos; 6stg es toda la diferencia. En resimen: si nuestro
" sentimiento planted siempre la question del por que, nuestra ra-
" zon nos muestra que la question del co'mo es la fnica que esta a
" nuestro alcance. Por el memento, es la question del como lo quo
" interest al sabio experimentador.
En los conocimientos que podemos adquirir, debemos distinguir
" dos 6rdenes de nociones: unos responded A la causa de los fe-
" n6menos y otros A los medios de producirlos. Entendemos per
" causa de un fen6meno la condition constant y determinada de
Ssu existencia; es lo que Ilamamos el determinismo, 6 el como de
" las cosas, es decir, la causa proxima 6 determinant. "
Ahi teneis claramente espresado lo que entiende Claudio Bernard
per determinismo 6 causa prdxima de los fen6menos.
Su investigation, es la que recomienda al sabio esperimentador.
Por eso, establece que la medicine y en general las ciencias fisio-
16gicas deben proceder per la observation y la experiencia, esto es,
per la investigation de las causes inmediatas y por la reproduction
voluntaria de esas mismas causes, para fijar con toda seguridad el
determinismo de cada fen6meno.
El como de las cosas, repite, y no el por que es lo que convie-
ne investigar, lo que constitute ante todo el objeto de las ciencias,
y para evidenciar mas este principio, os citar6 dos ejemplos que el
mismo author aduce, uno relative A los cuerpos brutes y otro A los
cuerpos vivientes.
Dos volhmenes de hidr6geno y uno de oxigeno forman el agua.
Estas son las condiciones de la production del fen6meno, sus
causes pr6ximas, su determinismo, en una palabra. Por qu' se for-
ma el agua en tales condiciones, no lo sabemos. Conocemos el cdmo,
nada mas.
Pasemos al otro ejemplo de los cuerpos vivientes. Es una de las
numerosisimas experiencias del sabio m6dico.
La picadura de la base del cuarto ventriculo en un animal, le vuel-
ve artificialmente diab6tico. Por que se produce la diabetes? La cien-
cia lo ignore; lo que sabe es como se verifica el fen6meno, produ-
ciendolo a voluntad en las condiciones requeridas.
Y, ahora, seirores, cuando me veis detenerme tanto en referencias
A la medicine y A la biologia, creereis sin duda que me separo de
mi t6sis, que estoy muy distant del objeto de esta conferencia?








ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Pues, aunque lo tomeis A paradoja, os dir6 que estoy dentro de la
question, que estoy esponiendo los fundamentos de la novela expe-
rimental, y no ocupAndome de ciencias m6dicas 6 biol6gicas, en las
cuales creo escusado confesar mis escasos adelantos.
El fil6sofo del naturalismo literario, es quien vA & suministraros
la prueba de que no hay paradoja de mi part.
Habeis oido a Claudio Bernard y no me habeis de near vuestra
benevolencia para escuchar A Emilio Zola.
He dicho ya, es Emilio Zola el que habla, que en la novela
experimental, lo mejor era atenernos A este punto de vista, es-
trictamente cientifico, si queremos basar nuestros studios en te-
rreno s6lido: No salir del como; no inclinarse al por qued. "
Lo veis, sofiores? Tenemos ya en literature el mismo principio
que en las ciencias biol6gicas y fisico-quimicas: No salir del cdmo;
no inclinarse al por que. "
Sigamos, sin embargo, escuchando un moment mas al genio de
la escuela experimental.
Va 6 darnos la definition del novelist. El novelist, dice, es
" pues aquel que acepta los hechos probados, que muestra en el
" hombre y en la sociedad el mecanismo de los fen6menos de que
" la ciencia es duefia y que no hace intervenir su sentimiento per-
" sonal, sino en los fen6menos cuyo determinismo no se halla to-
" davia fijado, tratando de comprobar lo mas que le sea possible ese
" sentimiento personal, esa idea a priori por la observation y la
" esperiencia. "
Eso es el novelist. Y la novela, qu6 es? Esto otro: Volviendo
" A la novela, vemos igualmente que el novelist se compone de un
" observador y de un experimentador. El observador dAlos hechos
" tal como los ha observado, fija el punto de partida, establece el
" terreno en que han de movers los personajes. Despues, el expe-
" rimentador aparece 6 institute la experiencia, quiero decir, hace
U mover los personajes en una historic particular para demostrar
" de ese modo que la sucesion de los hechos sera tal como lo exi-
" ja el determinismo de los fen6menos sujetos A studio. "
Acabamos de ver lo que es la novela y el novelist en la escuela
experimental.
Pasemos al concept sobre el hombre.
C6mo se consider el hombre por el fil6sofo del naturalismo
literario? De este modo y en estos expresivos t6rminos: El hombre
" metafisico ha muerto. Todo nuestro terreno se transform con el
" hombre fisiol6gico. "









LA NOVELA EXPERIMENTAL 13


Si deseais mas claridad, escuchad estos otros: Un mismo deter-
" minismo debe rejir la piedra de los caminos y el cerebro del
" hombre. Hay determinismo en sus fen6menos, pero no libre ar-
" bitrio. "
Tenemos ya los concepts naturalistas de la novela, el novelist
y el hombre, pero nos falta el de la sociedad para completar el
cuadro de la humanidad y del arte experimental.
Yeamos cuil sea ese concerto. Para el fisi6logo, dice Zola, el
" medio exterior y el medio interior son puramente fisicos y qui-
" micos, lo que le permit encontrar las leyes f6cilmente. No esta-
" mos en aptitud, sigue diciendo, de poder probar que el medio
" social no sea tambien, A su vez, fisico y quimico. Lo es, a no
" dudarlo, 6 mejor dicho, es el product variable de un grupo de
" series vivientes que se hallan ellos mismos absolutamente someti-
" dos A las leyes fisicas y quimicas que rijen asi los cuerpos bru-
" tos, como los cuerpos vivientes. "
Aunque estas palabras no pecan de oscuras, voy A valerme de
un simil que evidenciard mas su sentido.
Asi como el calor 6 una combination quimica dada original la
production de tal fen6meno en un cuerpo bruto, la misma causa i
otra distinta, pero de id6ntica naturaleza fisico-quimica, original tal
otro del 6rden fisiol6gico y del 6rden moral en el hombre, y, por
influencia de los series humans entire si, en la sociedad 6 medio
social, que al fin y al cabo viene a quedar sometida por accion
refleja A las leyes fisicas y quimicas, de que habla Zola.
Con la antecedente referencia y con este ejemplo que me he per-
mitido aduciros para aclarar la idea que encerraban los concepts
del escritor naturalista, he terminado, seiiores, el paralelo de doc-
trinas que necesitaba establecer antes de pasar adelante en este tra-
bajo, tan desprovisto de seducciones, no obstante mis esfuerzos para
hacerlo m6nos ingrato, que temo llegue A fatigar vuestra atencion,
siempre excesivamente bendvola para los que se hallan en caso se-
mejante al mio, pero de la cual no debo yo abusar.
He terminado, decia, la comprobacion que me era necesaria, y
ahora, escusadme si os vuelvo A recorder que no habia paradoja
do mi part al afirmaros que cuando esponia las doctrinas de Clau-
dio Bernard sobre el studio de las ciencias biol6gicas, no hacia
otra cosa que esponer los fundamentos de la literature experimen-
tal, de la escuela naturalista y del document human que 6sta
nos present en sus obras mas afamadas.









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Pero quiero haceros notar tanbien, para concluir este paralelo,
la diferencia que separa al sabio esperimentador del literate esperi-
mental, ya que conocemos la aplicacion de las doctrinas del prime-
ro A los fundamentos de la literature naturalista.
Es una diferencia de detalle, casi infinitesimal, como vais a verlo.
El jefe del naturalismo se muestra mas realista que el rey, es
decir, mas realista que Claudio Bernard, gloriosa magestad en los
dominios de la ciencia por derecho de sabiduria.
-Iabla el maestro del m6todo experimental; insisted con profundos
razonamientos sobre el principio de que en las ciencia biol6gicas
hay que tender ante todo al como de las cosas y no al por que,
pero hace en seguida esta elocuente y significativa salvedad que,
viniendo de quien viene, acrece en importancia. Me limito a afia-
" dir-notad bien, sefiores, estas palabras, me limito A afiadir,
" dice Claudio Bernard, para evitar una confusion que se ha co-
" metido muchas veces, que yo hablo solo aqui de la evolucion de
" la ciencia.
Para las artes y las letras, la personalidad todo lo domina. Se
trata en ellas de una creacion del espiritu, y esto, nada tiene de
Scomun con la comprobacion de los fen6menos naturales, en los
que el espiritu nada debe crear. Un poeta contemporAneo ha ca-
racterizado este sentimiento de la personalidad del arte y de la
impersonalidad de la ciencia en estas palabras: El arte es el yo,
la ciencia es nosotros. "
QuB os parece, seiiores, de la pequefia, de la insignificant dife-
rencia que separa al sabio experimentador del literate experimental?
Claudio Bernard, invocando la autoridad de los poetas en la crea-
cion artistic, y Emilio Zola, la de los fisi6logos!
Aquel, caracterizando la obra literaria por la personalidad del
escritor, por el yo, y 6ste, por la observation y la experiencia y el
determinismo de los fen6menos.
No es cosa de admirar, seiiores, que en el mismo author donde se
va A buscar los fundamentos de la literature, encontremos la afir-
macion de que esos fundamentos no son aplicables A la literature,
sino A la ciencia?
Quiero abstenerme, sin embargo, de insistir sobre tan trascenden-
tal salvedad. La anoto simplemente, que esto basta A mi prop6sito,
para completar la esposicion de doctrinas que vengo haciendo.
El anAlisis en que hemos entrado nos suministra con toda clari-
dad el concept cuya significacion buscAbamos, el concept del na-
turalismo sobre la novel y la obra literaria en general.









LA NOVEL EXPERIMENTAL 15


Tenemos que la novela debe ser un transunto de la realidad, y
cuando desarrolle un drama de la vida humana, debe reflejar esa
vida tal cual es, sin ningun dato de la fantasia, sin remontarse A
causes lejanas para buscar en ellas el oi6vil de la accion, porque
este ha de encontrarse ante todo en las causes inmediatas y en el
hombre fisiol6gico.
En cuanto al hombre mismo, hay que tomarlo y juzgarlo, como
lo toma y juzga la ciencia que se ocupa del studio de los series
vivos, estandose siempre A sus datos comprobados y A sus iltimas
revelaciones.
La novel, en una palabra, debe ser una observacionprovocada
artificialmente para instituir una esperiencia con todas las condicio-
nes de seguridad con que se procede a una viviseccion en el anfi-
teatro de una academia 6 en el laboratorio de un sabio.
Si todo esto es la novela, en el concept naturalista, si todas es-
tas condiciones pueden llenarse en su creacion, como lo supone la
teoria de Zola, A cuAl resultado ha de llegar, A qu6 impresiones
ha de conducirnos?
A las impresionas que produce la verdad en el espiritu que la
contempla, al resultado de un studio cientifico que se imponga A
la inteligencia con igual autoridad A la de una demostracion mate-
mAtica.
No creais que recargo los tintes para arribar A preconcebidas
conclusions.
El fil6sofo del naturalismo los sobrepasa en colorido en una sola
frase. La novel, ha dicho, tiene que ofrecer por resultado el do-
" cumento human. Por eso, es experimental. "
Y bien, sefiores, nadie ha puesto en duda jams que el dato cien-
tifico, llmese studio fisiol6gico 6 document humano-porque en
el caso hay sinonimia de t6rminos, nadie ha puesto en duda ja-
mas, repito, que el conocimiento de la verdad, del hecho real 6
moral cientificamente demostrado, no sea un deseo ing6nito de la
vida intellectual, cuya satisfaccion es fuente de purisimos goces, pero
nadie tampoco ha pensado hasta ahora que un caso m6dico, por
admirable que fuera su ensefianza, ni un process judicial, por mas
evidentes realidades que sus pAginas encerrasen, pudieran abarcar
todas las esferas en que giran las aspiraciones del ser huriano en
los cielos de la literature y el arte.
Mientras tanto, gqu6 es lo que proclama el naturalismo; cuil es
su principio fundamental? Ya lo conoceis. La novela, dice, serA es-
perimental 6 no existird.









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


El principio, como vois, se desvanece por complete, asi que lo
examinamos de cerca.
Solo podria ser exacto, seilores, A una condition, A la condition
impossible do que la verdad cient'fica fuera lo inico que nos sedu-
ce en las letras, fuera la 6nica satisfaction que ellas pudieran de-
pararnos, y digo condition impossible, porque para que se realizase
seria necesario mutilar el hombre, suprimir de su organismo la sen-
sibilidad y de su conciencia los impulses que lo arrastran A un
mundo poblado de ideales maravillas, mas hermoso, mas grande,
mas sublime que todos los mundos que sus ojos perciben en la in-
mensidad de los espacios.
Grave error de observation, seaores, career que el hombre es in-
teligencia pura.
El naturalismo, que hace alardes de observer a fondo, incurred en
ese error al suponer que la verdad cientifica basta para llenar una
literature y para crear un g6nero literario en que el s6r human
desempeila el principal papel.
La verdad demostrada es sin duda la autoridad que a nuestra
razon se impone y que nuestra razon busca infatigable para resol-
ver los problems que la asaltan, pero no es ella la esclusiva diosa
del temple, ni su culto, el inico que adore la humanidad.
Lo sabeis demasiado para que yo descienda A demostraciones que
palpamos por el hecho de pensar y de sentir.
En la novela, como en today literature que repose sobre el drama
human, queremos que se refleje nuestra inteligencia, pero tambien
nuestras pasiones, asi las mas bajas, como las mas nobles y puras;
buscamos la verdad, la verdad cientifica, si lo quereis, pero tambien
lo desconocido, el mas alli de las cosas, algo que sublima al hom-
bre, que lo eleva, que lo separa, siquiera sea momentAneamente, de
las realidades de la vida con las cuales lucha dia a dia, cayendo
hoy para levantarse 6 desaparecer maiiana.
Eso busca el hombre, porque asi lo exije la complexidad de su
naturaleza y eso debe ofrecerle la obra literaria que aspire a rei-
nar como absolute en el domino de las letras.
La que no Ilene estas exigencias, como no las Ilena la novela del
naturalismo que solo present por resultado el dato cientifico y por
antecedentes el dato fisiol6gico, no puede decir que fuera de su
action terminal la literature y que 6sta dejarA de existir si no se
convierte en experimental y fisiol6gica.
Verifique primero el naturalismo su trabajo de conversion 6 de








LA NOVEL EXPERIMENTAL 17

transformation en el hombre, que despues admitiremos nosotros una
literature, no solo experimental, sino matemitica, que es la espre-
sion nas exacta y mas incuestionable de la verdad pura.
Hasta que ese moment llegue y la transformation se opere, he-
mos de poder observarle con las piginas de la historic humana y
los hechos contemporAneos, que si la fisiologia avanza pasmosamen-
te en el conocimiento de los fen6menos de la vida, el hombre fi-
si6logico no ha reemplazado sobre la tierra al hombre metafisico y
que reemplazarlo de ese modo, serfa aniquilarlo, destruir su esencia.
Hasta ent6nces tambien, el aforismo de Zola no puede lucir en
su estandarte, pero, gno por eso, direis acaso, dejard de ser la no-
vela experimental una pigina de ciencia, un document human, ya
que no sea, como lo pretend, la inica que deba existir en litera-
tura?
Que la novela, cuando la escriba Zola 6 Flaubert, merezca cuan-
tos homenajes se tributan al talent, es algo que demuestran, arri-
ba de toda ponderacion, las numerosas obras del primero y los pa-
cientes studios del autor de Mine. Bovary.
No es esta, sin embargo, la nueva question que acabamos de
formular.
Esa nueva question 6 esa distinta faz del tema que vengo exa-
minando, consist en investigar si la obra naturalista realize tan si-
quiera su prop6sito de institzir una experiencia realmente cientifica
en sus antecedentes y resultados. Hemos visto ya que no puede
transformar un g6nero de la literature, sin mutilar el hombre; vea-
mos ahora, si puede ofrecernos, como hipote'ticamente lo habia-
mos admitido, la verdad cientifica y el dato fisiol6gico de que tanto
blasona.
Desde luego, la escuela experimental sigue las huellas de la teo-
ria evolucionista y aplica por consiguiente las leyes de la herencia
y de la adaptation para caracterizar los personajes que figuran en
sus narraciones. Asi lo proclama el jefe del naturalismo literario.
Surje de esto, evidentemente, la necesidad de fijar la genealogia de
esos personajes y las condiciones especiales del medio cdsmico y
del medio social en que aparecen.
Henos aquf, otra vez, seidores, en los procedimientos de las cien-
cias biol6gicas.
Yo no dudo, y hasta ridicule me pareceria cualquier duda des-
pues de haber admirado las experiencias y los m6todos de Claudio
Bernard, que por tales procedimientos y mediante observaciones re-
2









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


petidas, provocadas, como dice el sabio m6dico, se llegue A carac-
terizar el estado particular que afecte un organismo dado de los
series vivos.
Haciendo estensivo el hecho A la novel, nos encontramos, sin
embargo, con una primera dificultad: que la novela tiene que dar-
nos cuenta de actos sociol6gicos y no puramente fisiol6gicos.
Pero, demos por vencida la dificultad; admitamos por un momen-
to que asi como se estudia y conoce una dolencia, se conoce y se
estudia esperimentalmente una passion 6 una manifestacion cualquie-
ra de la vida intellectual. No creais por esto, seiiores, que el cami-
no queda allanado para la obra naturalista. Nuevas y mas insupe-
rables dificultades vienen A entorpecer su march en la conquista de
la verdad cientifica.
Permitidme una vez mas que invoque la autoridad de los maes-
tros. El mismo Claudio Bernard dice que en muchos casos (cita al-
gunos espresamente) el medio cdsmico 6 exterior no ejerce ningu-
na influencia en la production de un estado fisiol6gico, ni en su
desaparicion.
iQu6 razon existed, seiiores, para que esto no sea verdad a pro-
p6sito del personaje de una novela, especialmente si se atiende A
que sus manifestaciones no son solo fisicas, sino morales 6 intelec-
tuales?
6QuO razon puede darse para que la personalidad creada per el
escritor siga la direction initial y no cambie, aunque permanezca
inalterable el medio c6smico, como se cura 6 enferma un individuo
con prescindencia de la accion de ese medio?
Todavia puede darnos una respuesta el naturalismo. Puede de-
cirnos que sus tipos se caracterizan no solo por el medio c6 mico
y el medio social, sino por las leyes de la herencia, y que estas los
esplican, cuando aquellos no basten. Creeis de este modo salvada
esta segunda dificultad?
No lo est6, sefores, porque la teoria evolucionista admite con las
leyes de la herencia y como una confirmation de estas el caso de
atavismo, el salto atrAs, que hace que dejenere un organismo de
sus inmediatos ascendientas para aproximarse A otros lejanos en la
escala de su filogenia.
gPor qu6, pues, el personaje creado ha de desarrollarse con arre-
glo la herencia inmediata y al medio c6smico sin ofrecer el caso
de atavismo, sin dejenerar de sus ascendientes pr6ximos? jPor qu6
ha de estar, hecho todo de una pieza y marchando segun esa di-









LA NOVEL EXPERIMENTAL 19


reccion initial, con solo decir que naci6 en tal parte, que se educ6
en tal otra y que estos 6 aquellos fueron sus padres?
Sucede esto, acaso, en razon de que la ciencia lo exija?
Ya lo acabais de ver; la ciencia admit escepciones A las influen-
cias del medio c6smico y la conformidad"con la ascendencia pr6-
xima.
Eso sucede, seiiores, porque asi lo quiere y lo dispone el nove-
lista en su facultad creadora. H6 aqui la Anica y soberana razon!
Pero, queda ain otra dificultad para poder instituir la pagina
cientifica que quiere exhibirnos el naturalismo.
La novela experimental, como su nombre lo indica, no se propo-
ne consignar hechos hist6ricos, de existencia y data conocidas, por-
que tanto importaria entonces hacer historic antigua 6 modern,
sino narraciones de la vida humana en general, aunque tan prActi-
cas y tan fisiol6gicas, como sea possible.
Pues bien, seiiores, A toda esa s6rie de obsticulos que os sefia-
laba, agregad ahora lo que seguramente habreis alcanzado, adelan-
tAndoos A mi palabra, agregad la circunstancia decisive de que el
novelist no opera sobre el organismo vivo, como el fisi6logo, sino
sobre una creation de su talent, sobre una personalidad imagina-
da, y vereis cun impossible es que pueda revelarnos, no ya el se-
creto de los actos de razon y sentimiento, pero ni siquiera el dato
cientifico y la pigina fisiol6gica, que se jacta de ofrecernos la es-
cuela naturalista y que sin duda nos ofrece la ciencia, la eiencia
Anicamente, porque ella apoya su ensefianza en el escalpelo y en
la viviseccion, en los series vivos y no en los s6res fantasticos por
mas semejanza que garden con la realidad.
Ni Anica, ni cientifica en el alcance dado A este concept por el
jefe del naturalismo. aQuA es por consiguiente en definitive la no-
vela de que tratamos?
Una variedad del g6nero literario A que pertenece. Nada mas.
Asi como existed la novel hist6rica, la de aventuras, la c6mica y
tantas otras de caricter especial, existira la novela experimental.
Esto es todo.
Cuando la escriba el fil6sofo de la escuela podrA contener, segun
os lo decia hace un moment, cuantos prodigies de estilo y de ob-
servacion querais; podrA ser profunda, aterradora y hasta revolu-
cionaria, sin que por eso adquiera condiciones de demostracion cien-
tifica y pierda. las de obra liteiaria que son las suyas caracteris-
ticas.









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


El mismo dato cientifico que adelante en tal 6 cual narracion no
cambiard sus condiciones propias de obra literaria.
El genio del novelist podri descubrirlo, sin pretender por tal
titulo que describe ciencia y fisiologia, cuando describe una obra de
arte, como Goeth no se imaginaba profundo anat6mico al descubrir
el intermaxilar, ni Cervantes, que instituia una experiencia fisiol6-
gica, al dejarnos en su libro inmortal la description acabada de un
estato pat6logico y los procedimientos seguidos para producer y
curar un caso particular de locura.
El heeho es la verdad, pero la ciencia es la ley, cosas bien dis-
tintas.
Ni 4inica ni cientifica, vuelvo a repetirlo, puede ser la novela ex-
perimental.
4Nos presentard, por fltimo, la verdad, el hecho incuestionable,
ya que sean vanas sus demas decantadas pretensiones?
Se reconozca 6 no, en una palabra, que son posibles en litera-
tura los m6todos cientificos, jpuedela novela experimental, partien-
do do lasbases de queparte, exhibirnos tan siquiera ese document
human que intent grabar en sus piginas?
Esta es la faz que nos queda por examiner en la question que
estamos analizando.
No s6, seiiores, si abuso inconsideradamente de vuestra atencion.-
Escusadme de todos modos, porque la detenga por algunos instan-
tes mas en las conclusions que me demand este studio, cuya ari-
dez reconozco y deplore el primero. *
QuB hacer, seiiores!-Nos ocupamos de la novela fisiol6gica, quo
hasta quiere desterrar las armonias de Verdi! -C6mo dar brillo al
estilo, c6mo pedir imigenes a la fantasia en occasion de combatirla?
Gracias que podamos ser 16gicos, para que se nos d6 voz en el
debate y no so nos rechace por liricos y soiiadores, perjudiciales A
la Repiblica en grado presidential!
Atenuada con tal escusa, ya que no justificada, mi actitud en
esta tribune, que tantos oradores han realzado con los esplendores
de su elocuencia y las meditadas lecciones del saber, permitidme
continuar en esa nueva y filtima faz, relative al document human,
que quiere grabar en sus paginas, como os decia, la novela expe-
rimental.
El document human, seoores, no esti todo y de una manera
absolute en un individuo de la especie, como no esta el geol6gico
en una sola capa de la tierra, ni el zool6gico en uno de sus 6rde-
nes establecidos.









LA NOVEL EXPERIMENTAL


Se encuentra, en efecto, asi en el cretino, como en el ser de razon
desarrollada, asi en el salvaje de las islas de Fidji, como en ol ha-
bitante de las orillas del Sena, pero si quereis reconstituirlo por las
depresiones del cerebro, las grietas de los huesos y los trastornos
fundamentals del organismo, solo arribareis al tipo de la demencia
6 de la imbecilidad, de la b6stia con envolturas de mujer 6 del
hombre b6stia.
Yo no niego, sin embargo, que ese tipo pueda existir.-Lo que
niego es que 61 contenga todo el document human, y lo que afir-
mo es que solo alcanza A constituir uno de sus fragments, uno
do sus components, como tambien afirmo que la novela experi-
mental so halla imposibilitada, por infranqueable barrera, de ofre-
cernos otros.-Le oponen esa barrera las teorias del naturalismo.
Y no os imagineis, seiiores, que intent ahora remontarme A dis-
cusiones filos6ficas y plantarme en un sistema esclusivo para desde
alli procesar al naturalism y darme la satisfaccion do condenarlo
con absolutas mas d menos recibidas.-Muy al contrario de eso. -
He dicho que me proponia ser 16gico y no brillante, si es que esto
pudiera yo alcanzarlo alguna vez; que queria discutir el hecho
cn el hecho, la realidad sin salir de ella, y tengo A empefio cumplir
mi promesa.
Fijemos ante todo dos 6 tres puntos esenciales.
La novela experimental es por su naturaleza y por su tendencia
una variedad del g6nero, que se ha llamado filosdfico-social.-De-
sarrolla un drama human y reposa por consiguiente en el hombre,
cuyas multiples manifestaciones constituyen su objeto.
Tendreis el drama, segun se caracterice el personaje.
Entrando en esta investigation, el naturalismo literario ha dicho:
"No hay libre arbitrio.-Los fen6menos de inteligencia y senti-
miento, de la vida de relacion en general, se esplican por su deter-
minismo, esto es, por sus causes prdximas d inmediatas."
Tales son los principios proclamados por el jefe de la escuela
y A que debe atenerse, en su ejecucion, la novela experimental.
Que en uno 6 muchos casos de especial carActer pueda encon-
trarse una primer esplicacion del hecho en las condiciones que ro-
dean al agent, no importaria mas que suministrar un component
del document human, pero no erijirlo por complete y en toda su
verdad.
La ignorancia, aunAndose con la miseria y con los mirajes de
sofiados placeres que se ofrecen al deseo y se muestran A la vista









ANALES DEL ATENEO' DEL URUGUAY


en doradas perspectives; el vicio de origen, aumentado con el cer-
cano y frecuentado ejemplo; los estimulos propios de la naturaleza,
A veces irresistible; la misma confianza en un pr6ximo despertar,
exento de pesares y amarguras; todo eso, combinado con el medio
social en que se vive y con las influencias del medio c6smico, puede
ejercer presion sobre un s6r en tales condiciones colocado y preci-
pitarlo irremisiblemente en la caida, cambiando los tintes sonrosa-
dos de su aurora y de su inocencia por las sombras perdurables de
una noche sin maiiana, de una vida en que el dolor se siente mas en
la came y la angustia en la garganta.-Este es un hecho y yo no
rechazo su esplicacion por las causes pr6ximas 6 inmediatas de los
fen6menos.
Un atrofiamiento hereditario 6 producido mas tarde por pertur-
baciones profundas del organismo impide 6 detieneen otro caso las
manifestaciones elevadas de la inteligencia, encadenando el ser a
la tierra en que se arrastra y reduci6ndolo a vivir A la manera quo
viven 6 vejetan las plants, como esa misma causa i otra distinta,
afectando las funciones cerebrales, puede conducir a la demencia.
Yo no rechazo tampoco la esplicacion de este hecho por sus cau-
sas inmediatas, como no rechazo la de tantos otros en que se v6
al hombre degradarse A si mismo, degradar A sus semejantes y
ultrajar la sociedad en quevive por saciar pasiones de Sardanipalo
y apetitos de desenfrenado epicureismo.
No dird que sean concluyentes esas esplicaciones, pero si que nos
satisfacen en este sentido al menos,-que las causes supuestas son
concordantes con los efectos conocidos.
Fuera de esos hechos y de aquellos otros de igual character 4per-
manece acaso infecunda la vida humana? aTerminan alli todas sus
manifestaciones? Son esos todos sus fen6menos, todos los que ofrece
el hombre, todos los que nos present la sociedad?
El lenguaje tiene palabras para designer dolorosas tristezas como
la locura, el idiotismo 6 la imbecilidad, pero tambien tiene otras
cuya significacion todos comprendemos y que se llaman el martirio,
la abnegacion sin limits, el heroismo, el amor de la madre al hijo
y el amor que fundando la familiar, funda la sociabilidad humana.
Estos son hechos tan reales y tan comprobados como los ante-
riores.-Pedid su esplicacion 6 las causes inmediatas de los fen6-
menos, A ese determinismo proximo, y vereis cu;6n vana es la em-
presa.
Ah Una mujer recibe en los brazos A su hijo muerto y muere









LA NOVEL. EXPERIMENTAL 23

ella misma.-Id A buscar la causa, literates del naturalismo, en la
sangre que so subi6 al cerebro 6 se agolp6 al corazon; idla A bus-
car en la costumbre, que sera 6sta una costumbre de morirse, nueva
en la historic; idla buscar en los planes del future, en los bene-
ficios perdidos por esa muerte, cuando la que especula muere; idla
A buscar, por iltimo, en la education, en el medio social, en los
refinamientos de la civilizacion, cuando ]a primera madre que asi
contemplara A su hijo, podria ofrecernos igual misterioso y conmo-
vedor espectAculo.
La madre que desaparece con el ser arrebatado de su regazo, no
es un cuadro que pinta la fantasia, sino un hecho real, que no es
inico tampoco, porque si la especie humana cae y desfallece A veces,
tambien se transfigura, apareciendo como exenta do deleznables y
materials influencias.
El hombre lega hasta el martirio por su religion, por su f6;
consuma todos los sacrificios por la pAtria y muere por una idea,
por la ciencia, por el deber, por la mas santa de las causas,-por
la libertad!
Evocad las pijinas de la historic y vereis c6mo surjen los ejem-
plos luminosos.
El Mesias de la nueva ley afirma su personalidad y su creencia
cuando nadie ni nada sobre la tierra de Galilea podia confortarlo,
cuando los proc6nsules romanos le perseguian como A fiera acorra-
lada y cuando hasta su discipulo predilecto le negaba con absolu-
ta negacion; Lutero, Mesias de la Reforma, sale de un clAustro, de
un sitio de monistica obediencia, para discutir A todos los vientos
la supreme obediencia, la de aquella autoridad consagrada por los
siglos, que estaba arriba del misero clAustro de Eurfurt y arriba
de todas las cabezas do la cristiandad; Juan Huss, precursor del
gran heresiarca, entrega su vida por no cambiar dos palabras do
una t6sis, las ratifica ante el concilio que le promote la gracia per
la abjuracion y las ratifica todavia cuando las llamas de la hogue-
ra se apoderan de su cuerpo; John Hampden, el comunero de In-
glaterra, desafia el absolutismo de CArlos I, las iras de la C6rte,
de la cAmara estrellada y de los pares; se lanza A todos los peli-
gros, A ser encerrado en la Torre, A ser mutilado, como se mutila-
ba A los reos de traicion; afronta con Animo sereno la muerte y
la deshonra, por defender una inmunidad contra un privilegio, que
todos acataban, por resistir en nombre del pueblo una exaccion de
.veinte chellines, impuesta con mano f6rrea en nombre del derecho








ZL4 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

divino, y es, por iltimo, una mujer, la hija de un artesano, obrera
ella misma en el taller de su padre, quien, sublime vestal, mantie-
ne el fuego sagrado de la mas grande de las revoluciones humans
y quien se ofrece en holocaust de la libertad, consumi6ndose en su
propia ara, j6ven, hermosa, Ilena de vida y de g6nio, amante y
amada, cual nunca pudo serlo mas mujer alguna!
Estos son hechos comprobados por asentimiento y testimonio
universal.
Ante su evocacion aen qu6 se convierte ese principio del deter-
minismo de los fen6menos, que encuentra la esplicacion de estos
en las causes pr6ximas, inmediatas; en qu6, esa negacion del libre
arbitrio y ese otro principio segun el cual un mismo determinismo
rijela piedra de los caminos y el cerebro del hombre?
Se convierte, sefiores, 6 mejor dicho es lo que Zola tanto destes-
ta; es una frase rotunda, sonora, armoniosa, pero tan destituida
de verdad, como llena de sonoridad y armonia.
Quien esplicara aquellos hechos colosales y aquellos actors que
han tenido por scenario la humanidad; quien esplicara a Lutero y
a Hampden, a la Reforma y a la revolution de Inglaterra, cerce-
nando de la conciencia el libre arbitrio y no reconociendo otros
impulses, que los impulses de las causes inmediatas, ni otras leyes
que las leyes de la herencia y las fisico-quimicas del medio c6smico
y del medio social, habria resuelto insoluble problema, mis desco-
nocido que todas las inc6gnitas buscadas en matemAticas, porque
esta es la hora, sefiores, en que sibios y filosofos no aciertan a
concordar todavia sobre el element originario de tan portentosos
fen6menos sociales, no obstante haber acumulado cuanto datopue-
den suministrar las ciencias hist6ricas y political, y porque, a no
existir mas que las pretendidas causes inmediatas, no se alcanza i
comprender el misterio por el cual la Inglaterra habia de hacerse
luterana y la Francia permanecer cat6lica, a despecho de cuantas
influencias pr6ximas la arrastraban I la Reforma.
Pero, ni necesidad hay de interrogar al pasado para encontrar
hechos y conciencias ante las cuales enmudecen 1Z. principios del
naturalismo literario.
Basta mirar el presente.--D6nde, en qu6 causa inmediata, en
qu6 lucro personal, en qu6 influencia c6smica podria encont rse la
esplicacion de esa Eneida realizada en nuestros dias con asombro
del mundo por escasisimo nimero de osados expedicionarios?
GC6mo esplicarel heroe? 6C6mo esplicar el soldado quo funda una









LA NOVEL EXPERIMENTAL


nacionalidad, ayer no mas dividida en pedazos, y el hombre que
partiendo de las dltimas filas del pueblo, desdefia ser dictador de
las dos Sicilias, Dictador de Italia, para ir A reposar de su titinica
empresa en solitaria isla y morir alli, apartado de las grandezas
humans, fijas sus miradas en los lltimos rayos del sol poniente y
al fragor de las hirvientes olas, rompi6ndose en las rocas escarpa-
das, postrer halago de la naturaleza, imAgen de su tempestuosa
vida?--C6mo esplicar, sefiores, el cerebro de Garibaldi por el de-
terminismo que rije la piedra de los caminos? 1D6nde la causa in-
mediata de esa vida y de esa muerte, d6nde el secret de semejante
altura y de semejante humildad?
jEn la fama, en la gloria, en el suefio de la posteridad?
Yo las acepto, pero, cuidado! que no hay causes mas lejanas y
mas estraiias a la fisica y la quimica, que la gloria y el suefio de
la posteridad; porque ellos sobrepasan los limits y los horizontes
que es dado A los humans contemplar desde la tierra.
No hay leyenda, sin embargo, en esos recuerdos que hemos evo-
cado y en esas vidas qne ban visto transcurrir los contemporAneos.
Son hechos indiscutibles, como lo son tantos heroismos descono-
cidos, tantas abnegaciones sin llmites y acendradas virtues que se
ocultan a la luz del dia, sustray6ndose al estr4pito de la sociedad,
pero que no por eso dejan menos huella de su existencia, siquiera
sea en el sacrificio silencioso del hogar, en el olvido de si mismo
por el bien de los demas y en el ejemplo dado a sus conciudada-
nos por aquellos que llegan A la senectud sin haber traicionado ja-
mis su causa, conservando integra su honradez, integra su concien-
cia en medio de apostasias y claudicaciones sin nombre, aplaudidas
y recompensadas con fruicion por la fuerza triunfante, por el cri-
men erijido A veces aunque transitoriamente en conductor de los
pueblos desgraciados.
Esa faz luminosa de la humanidad no encuentra su esplicacion
en las causes inmediatas -Por el contrario, es A despecho de estas,
es combati6ndolas que se produce y manifiesta.
El nacimiento, la education, el mismo medio social en que se
vive son en muchos casos su negacion, lejos de ser motives con-
currentes.-Otro tanto puede decirse de la herencia, sin que quede
lugar para una hip6tesis comprobada por la experiencia fisiol6gica,
porque esta experiencia, debiendo ser lo que l naturalismo literario
quiere que sea, tiene que dar por resultado la posibilidad de pro-
ducir en los demas series andlogos fen6menos, esto es, la posibili-








26 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

dad de producer cientificamente la virtud, el heroismo 6 el martirio,
como se produce artificialmente la diabetes 6 como, por la combi-
nacion de dos gases, puede producirse el agua.
gLo veis claramente ahora, seiores?
YVeis c6mo los principios del naturalismo literario son los que
impiden A los novelistas de esa escuela reconocer otros fen6menos
vitales fuera de aquellos que se caracterizan por la personification
del instinto, la imbecilidad 6 la locura?
gComprendeis al mismo tiempo por qu6 el document, asi consti-
tuido, solo ha de alcanzar A mostrarnos la faz dolorosa del hom-
bre, y no puede contener por consiguiente, toda la verdad, sino un
fragmento, una part de ella A lo sumo?
Sin duda, sefiores, que lo sabiais antes de escuchar mi palabra
y que ni siquiera puedo halagarme con la idea de haber contri-
buido A esclarecer una question literaria 6 fil6sofica, cuando digo,
volviendo al punto de partida de esta conferencia, que la particula-
ridad de esos personajes singularisimos como Jeoffrin, Nana y el
Conde Muffat, tiene su esplicacion en la imposibilidad de arribar i
otros que aqueja A la novela experimental, partiendo de las bases
de que part, y n6 en la naturaleza humana, ni en los datos com-
probados de la ciencia.
Podemos, pues, resumiendo las conclusions del studio en l ue
hemos entrado, establecer con la autoridad de los hechos, que el
significado de los fen6menos de relacion no se encuentra definido
en el hombre fisiol6gico, y que tanto las manifestaciones imperso-
nales, como colectivas del ser human, no se hallan encadenadas
necesariamente A un determinismo pr6ximo, A una s6rie de causes
inmediatas obrando sobre su organismo, ni A las influencias esclusi-
vas de la herencia 6 del medio social, por mas quo 6stas sirvan de
esplicacion satisfactoria en uno 6 muchos casos de especial carActer.
De ahi, seflores, que el document human deba surgir, para ser
verdadero, de todos los elements que component su modelo, y no
de uno ellos considerado asiladamente, porque entonces se descono-
cen los demas 6 se llega tan solo A una part de la verdad.
Los principios del naturalismo literario conducen A esta Altima
concepcion incomplete del hombre y de la sociedad, llamada expe-
rimental por los novelistas de la escuela; luego, seiiores, tenemos
que rechazar con double razon el aforismo del autor de Pot-
Bouille,-de "que tanto la novela, como la literature en general, de-
"ben ser experimentales, A menos de no existir. "









LA NOVEL EXPERIMENTAL


A tal conclusion definitive me proponia llegar en lo relative es-
pecialmente A la novela, demostrando que no puede ser pAjina
cientifica, como lo pretend Zola, y que siendo experimental, en la
acepcion fisiol6gica dada A este concept, tampoco puede ser fnica
en literature, ni contener por iltimo todo el document human.
No s6, seiiores, si habr6 conseguido mi prop6sito, produciendo la
conviction en vuestro. Animo, pero de todos modos, comprendo que
debo deternerme aqui y no fatigar por mas tiempo vuestra atencion.
La literature experimental tiene un fin propio y unos medios de
ejecucion del todo esclusivos. Ese fin y esos medios merecen ser estu-
diados para completar una investigation sobre el naturalismo lite-
rario.
Con estas cuestiones, se entrelazan tambien las relatives al arte
y A la est6tica en general, al realismo y al idealismo en literature y
por iltimo A sus consecuencias en la vida social y political.
No digo abrazar todo ese conjunto, pero ni arin el anAlisis de
los primeros t6picos Freialados, me seria permitido hacer en esta con-
ferencia sin incurrir en el abuso que acabo de reprocharme y sin
salvar lo- limites que me habia fijado de antemano, circunscritos al
examen de los fundamentos de la novel experimental.
QuizAs me sea dado realizarlo en otras sesiones de este Ateneo,
libre del temor que hoy me asalta de molestar con unamayor deten-
cion de mi parte, A tan ilustrado como b6nevolo auditorio.
Mientras tanto, seilores, el debate sobre el naturalismo literario
esta abierto. A otros, el honor de hacerlo interesante con los done
del pensamiento y las galas del estilo;-- mi, tan solo la satisfaccion
de iniciarlo, y do haber intentado atraer las miradas de ]a juventud
hAcia un studio que juzgaba necesario por la confusion de ideas que
el naturalismo introduce en literature y por las influencias que los
errors de doctrine ejercen casi siempre en los errors de conduct.

















La pena de muerte


CONFERENCIA LEIDA EN LA VELADA LITERARIA CELEBRADA EN EL ATENEO
DEL URUGUAY EL 9 DE AGOSTO DE 1882

POR DON AGUSTIN DE VEDIA


Tenemos escasa inclinacion hacia los debates que recaen sobre
principios meramente abstractos, que no tienen justificacion inmedia-
ta y material por decirlo asi, en el curso de la existencia social.
Damos por establecidas y probadas ciertas doctrinas que nacen na-
turalmente de la indole y de la organization social, sin ir A buscar
su fundamento en las hip6tesis del espiritualismo de los fil6sofos
del siglo XVIII.
Hay ciertos principios que, en nuestros dias, estan fuera de today
controversial. La sociedad no es un estado de election, es el estado
natural del hombre; es mAs, es un deber y una necesidad. No se
concibe al hombre fuera de ese medio. Si la sociedad es estado na-
tural, necesidad, deber; y si la sociedad no puede existir sin leyes
y su sancion, el derecho de castigar nace de la organization social
y es inherent A ella. Toda sociedad supone asi, no solo una aglo-
meracion de hombres, sino tambien un 6rden que rige su actividad
y desarrollo, y una autoridad que lo mantiene y aplica.
Por eso mismo la justicia social se ejerce con el fin determinado
de garantir el 6rden establecido y esti necesariamente restringida
por su naturaleza, per la insuficiencia de sus medios, per la im-
perfeccion y la fatalidad de sus resorts y de sus elements.
Debe tenerse siempre en cuenta ese caricter complejo de la so-
ciedad y de su justicia, para distinguirla de la justicia absolute en
sus consecuencias naturales. Esta tiene en si misma su razon de
ser; es la sancion del 6rden moral, mientras que la justicia huma-
na que nace del 6rden social, y se propone realizar ese 6rden, tie-
no por el contrario, segun la espresion de Rossi, un fin exterior y
limitado.








LA PENA DE MUERTE 29


La sociedad civil so present asi, fuera del 6rden spiritual, con
fines reducidos en la naturaleza y en el tiempo, que determinan y
regulan su accion protectora. No puede pretenderse, con arreglo A
estos principios, qune la sociedad despoje al individuo de derechos y
bienes que no ha recibido de ella, ni de ningun poder de la tierra;
de derechos naturales, que constituyen la personalidad del hombre,
el hombre mismo, element y base de la sociedad, que se destruirA
A si misma, armada de un poder ajeno A su naturaleza y A sus
funciones exteriores y limitadas.
La justicia humana debe ejercerse, pues, no de una manera Am-
plia y absolute, sino bajo condiciones 6 requisites en armonia con
el orijen y los fines de la sociedad y de la ciencia penal. Veamos
cuiles han de ser las reglas y fundamentos de esa penalidad. Se ha
seialado A las penas estas calidades esenciales: Personalidad, igual-
dad, divisibilidad, certeza, analogia, popularidad. So exije ade-
mas generalmente que ellas sean conmensurables, reparables, re-
misibles, ejemplares, reformadoras, economics, instructivas y
tranquilizadoras. Seria fAcil demostrar que la pena de muerte ca-
rece de todas esas condiciones que los criminalistas exijen para que
la justicia penal sea en realidad un element del 6rden social, y no
dejenere en repugnantes 6 initiles excess.
Se ha dicho con much verdad, que, si la pena de muerte no
consist en el daio moral inflijido al condenado en los moments
que precedent A la ejecucion, 6 en la congoja que esperimenta en
esos instances, no hay pena propiamente, porque falta el sujeto de
ella. Al anonadar la personalidad, se ha suprimido toda sensacion,
todo remordimiento, toda aspiracion y todo dolor. fCuAl es el pa-
ciente que sufre la pena capital aplicada por la sociedad, despues
de la ejecucion, 6 mas allA de la tumba? Todos, menos el ejecu-
tado.
Por esa razon tambien, la pena deja de ser personal. Suprimiendo
un solo golpe la double personalidad fisica y spiritual del hom-
bre, su libertad y su alma, trasciende A la familiar con efectos tan
terrible como irreparable.
La desigualdad de la pena de muerto proviene de la distinta
naturaleza moral del reo, que afronta con mAs 6 m6nos debilidad
6 energia la perspective del cadalso y de la muerte; quien es arras-
trado al suplicio muerto Antes de recibir el golpe fatal; quien lo
provoca con soberano desden.
No hay divisibilidad en la muerte. No puede haber graduation








ANALS DEL ATENEO DEL URUGUAY


en ella, y se aplica del mismo modo al reo de uno, que de diez 6
mis homicidios, sin que se pueda tener en cuenta todos los grades
de ferocidad con que se present el crime. Los antiguos eran mas
16gicos, buscando la graduacion, y completando el sistema, con el
tormento, la mutilacion y otras iniquidades.
No hay certidumbre ni analogia en la pena capital. El criminal
no tiene ni puede tener seguridad de quo serA castigado con esa
pena; en todo caso espera sustraerse a ella. Ya se examine los
caracteres morales 6 materials que acompafian el acto del criminal,
y el de la sociedad que lo castiga, no hay comparacion possible en-
tre uno y otro: esos actos son profundamente diversos y ain re-
pugna al espiritu la idea de una analogia entire el homicidio y la
ejecucion legal.
La impopularidad de la pena de muerte se revela con tanta
elocuencia, se impone tan naturalmente, que vemos A los mismos
partidarios manifestar ing6nua y pfiblicamente, que, si quieren con-
signarla en la ley, es solo para conciliar sus escripulos filos6ficos,
sin perjuicio de pedir, en cada uno de los casos que se presented,
el indulto del criminal: protest intima de la conciencia humana,
que vale mas que todas las teorlas sin aplicacion de los sostenedo-
res del patibulo!
No es conmensurable. El criminal, esgrimiendo el arma homicide,
delante de sus victims, no puede detenerse por temor a la ley, des-
pues de haber sacrificado A la primera. El castigo seria en todo
caso el mismo, ya derramase la sangre de uno solo, ya adquiriese
la celebridad sombria de un Tropman 6 de un Gala, A quien se
atribufan mas de doscientos asesinatos!
Es irreparable! La historic denuncia numerosos y fatales erro-
res, que clamarAn eternamente contra la iniquidad de esos tremen-
dos fallos de la justicia social! Muchos inocentes, tenidos por cul-
pables, han perdido la vida en el patibulo, y el tardio desagravio,
solo ha servido para rehabilitar su memorial y para denunciar eter-
namente el vicio cruel de esa pena. Y debe tenerse en cuenta que
solo se habla de los errors comprobados. 8Qu6 decir de los erro-
res de los jueces que no se han puesto de manifesto, que han pa-
sado desapercibidos, y que se han sepultado tal vez con los verda-
deros culpables, sustraidos A la justicia y A la pena, que han aca-
bado sus dias naturalmente, mientras inculpables 6 inocentes han
sido heridos por la ciega 6 implacable cuchilla de la justicia penal?
Esos errors, ha dicho Haus, como los errors de los m6dicos, que-
dan en el secret de Dios!








LA PENA DE MUERTE 31

Es irremisible. Cualquier otra pena, si no es enteramente repa-
rable, es redimible; puede ser aliviada, suspendida. Puede haber ca-
sos sin duda en que la imposicion de una pena cualquiera en un
inocente, produzca efectos irreparables; pero mientras alienta la vida,
alients la esperanza de recobrar, con la libertad, la rehabilitation
y .el desagravio moral A. que tiene derecho. Y si se ha visto ejemplo
de inocentes condenados A presidio, que no ban resistido al dolor y
A la afrenta de sufrir un castigo injusto, ese resultado, al mbnos,
no puede imputarse directamente al lejislador; no es su obra, si ha
consultado especialmente en la penalidad la limitation y la falibili-
dad de sus medios.
No es ejemplar. Objeto de compassion 6 de indignacion, es el
cadalso, y en todo caso, escuela de perversion. Se alejan de la vista
del suplicio los hombres buenos y sensible; busca en 61-la multitude
alimento A una curiosidad innoble. El cadalso despierta y escita las
malas pasiones, enjendra indiferencia por la vida humana; y si pu-
diera causar alguna impression moralizadora en los hombres que
van en la pendiente del crime, ella se borraria tan fAcilmente como
las que deja el espectAculo de un drama en la generalidad de los
espectadores. Beccaria lo observ6 hace un siglo.
Todo el mundo sabe adem6s que, muchas veces, al tiempo y en
el mismo teatro de la ejecucion, 6 a pocos pasos del cadalso, en
varias ciudades de Europa y de Ambrica, se ban cometido delitos
graves, sin esceptuar aquellos que la sociedad castiga con la pena
capital.
Es un hecho igualmente acreditado por la historic de los proce-
sos judiciales, que ]a mayor part de los condenados a muerte pre-
senciaron ejecuciones capitals: becho observado y seilalado por c6-
lebres criminalistas, en el que nunca se detendria bastante el pen-
samiento de los que pregonan la necesidad de esa pena: hecho que
revela elocuentemente, que, lejos de servir de saludable enseifanza y
de ejemplo moral, el patibulo, segun las palabras de Mancini, for-
ma la education cruel de los grandes culpables.
No es reformadora. La pena de muerte destruye toda posibili-
dad de enmienda y toda esperanza de rehabilitation, obstando asi
a un resultado que debe perseguirse siempre en homenaje a los
principios morales y por el interns bien entendido de la misma so-
ciedad ". Inclinase el Animo A reflexionar en el ndimero de hombres
que ban terminado su vida en el cadalso, y que hubieran podido
devolver bien por mal a la sociedad que ofendieron. Ese cAlculo ra-








32 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

zonable y just, que se funda ademAs en el studio de la naturale-
za humana y en la esperiencia universal, es un cargo formidable
contra la pena de muerte.
No es econdmica. La cabeza y los brazos del condenado pueden
siempre producer A la sociedad, algo que la indemnice una part
del daio que ha sufrido. {Por qu6 no ha de buscarse en la pena
el medio de sacar partido de esos brazos y de esa cabeza, entrega-
dos al verdugo?
No es instructive. Si algo hay demostrado por la estadistica, es
que la pena de muerte no influye sobre la inteligencia ni sobre la
moralidad del hombre. Los criminals, 6 no conocen las leyes, 6 no
las temen, y el simple espectAculo del cadalso ha bastado algunas
veces para inducir al crime.
Si se observa, por dltimo, que la pena de muerte es tranquiliza-
dora, porque al destruirse al criminal, destruye la posibilidad de
nuevos crimenes por el mismo reo, deberia recordarse que la socie-
dad se dirije A ese respect por otros principios, cuando mantiene
en reclusion y se esfuerza por rehabilitar A los alienados aunque
est6n bajo la influencia de esas predisposiciones fatales que empu-
jan al crime. Se domina y enjaula A las fieras, se ha dicho, y
no ha de haber encierros bastante seguros para los racionales? No
ha de poderse desarmar A un criminal sino matAndolo?


La pena de muerte es de una profunda inmoralidad. Ella recae-
rA siempre en las sociedades, por adelantadas que se hallen, sobre
los desvalidos y miserables, sin alcanzar los crimenes que se come-
ten en las regions mas elevadas, y que se encubren ficilmente con
el manto de la riqueza, del favor 6 del poder. Si esta misma ob-
servacion se ha hecho en los Altimos dias para combatir la aboli-
cion, serA porque los partidarios de la pena de muerte, estAn reii-
dos con la 16gica.
El espectAcalo del suplicio despierta y enciende las malas pasio-
nes, endurece los corazones, habitda A la indiferencia por los do-
lores humans. El exceso de crueldad y de barbaric que represent
el patibulo ensangrentando, apaga el sentimiento de justicia, y los
que asisten A la ejecucion del reo, ven en ella todo, menos la san-
cion de la ley social y el cumplimiento de la justicia humana.









LA PENA DE MUERTE


Nada mas comun que oir a los partidarios de la pena de muer-
to designer A los abolicionistas como hombres en quienes predomi-
nan exclusivamente !as tendencies hnmanitarias, los sentimientos ge-
nerosos, el horror de la sangre, inclinaciones quo no dejan lugar A
la reflexion, que dramatizan las mas Aridas cuestiones de la orga-
nizacion social y no penetran en cl fondo de las realidades de la
vida .. Eterno sofisma, sioiores!
No hay tales conflicts de la razon y del sentimiento, si no se
alude A ciertas degeneraciones que salvan el limited y alteran el
equilibrio de la razon, y que, por un camino opuesto nos harian
retroceder A la infancia 6 al estado primitive de las sociedades,
aboliendo la ley y la justicia, y rcemplazandolas por la venganza
privada. Los que consultant sobre todo la razon, la fisiologia huma-
na, la historic, la estadistica, la sociologia, son los abolicionistas!
Los quo, sin saberlo, piensan y obran bajo ]a lcy de sentimientos y
de pasiones qne confunden con la inspiration de la razon y de la
justicia, esos son los sostenedores de la pena de muerte! Ensaye-
mos una ligera demostracion. Los partidarios de la pena capital se
han abroquelado en este iltimo baluarte: la necesidac. Es un
medio de justicia supremo y peligroso, escribia Rossi, del cual
solo puede usarse bajo la condition de una verdadera nece-
sidad." Se cree, por ventura, que los sostenedores de la pena se
han tornado el trabajo de demostrar y probar la necesidad real,
que vnicamente justificaria A sus ojos el empleo de tan supremo y
peligroso recurso? Inutilmente so buscarin esas pruebas: solo se
hallarAn afirmaciones y peticionos de principio, en los mas notables
studios de los ilustrados defensores do esa pena.
Lo menos que puede exigirse A los que demandan la vida, es la
prueba de sus teorias. No obstante, ellos se parapetan en Ia expe-
riencia; argumentan con los hechos materials, sin tender en cuenta
siquiera la historic de la penalidad, on cada pals, sus efectos so-
ciol6gicos, las resistencias que encuentra on la opinion, y la mayor
6 menor posibilidad de introducir las grandcs reforms que luchan
constantemente con esas fuerzas ciegas de la tradition, que hacen
perdurar en las sociedades los viejos errors, solo por ser viejos!
Los abolicionistas observan, por su part, los hechos. Ellos han
puesto de manifesto, sin contradicciones, quo la institution de la
pena de muerte, su frecuente aplicacion y los horrores de que ha sido
acompaiiada en algunos tiempos, no han impedido, ni disminuido
jamas la perpetracion de los crimenes mas atroces; que la abolicion,









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


parcial 6 total, de la pena, ha tenido lugar en casi todos los Esta-
dos, grandes y pequeflos, sin que hubiese habido agravamiento, y
si reduction de la criminalidad, muchas veces; que los arguments
con que se obsta A la abolicion complete de la pena capital, son
los mismos con que se ha querido mantener en otro tiempo, en cen-
tenares de casos, en quo ha sido borrada mas tarde, en homenajo
A la civilization, sin inconvenientes, y con resultados plausibles, que
nos hacen asombrar hoy de las aberraciones antiguas y de la atro-
cidad de aquellas leyes penales que, en naciones cultas y civiliza-
das, levantaban el cadalso para delitos castigados hoy con una pe-
na pecuniaria, 6 con unos cuantos dias de prison!
Cuando se seinala el ejemplo do algunos pueblos quo hace largo s
ailos han abolido de hecho 6 de derecho la pena de muerte, suelen
oponerse las condiciones de nuestro estado social y la frecuencia y
la audacia con que se cometen entire nosotros los crimenes mas fe-
roces. Me asombro de que esa operation del entendimiento no lle-
ve A distintas conclusions. 6Qu6 demuestra ese desborde de crimi-
nalidad, sino la impotencia de la pena de muerte, alli done sub-
siste, para mejorar y modificar ese estado de cosas? Mancini habia
observado ya, en Italia, el vicio de esa objection, que se presentaba
en analogas circunstancias. Si no existiese la pena de muerte, en
este pais, cuyas deplorables condiciones se sefialan, y si esa pena
rigiese en aquellos estados donde los crimenes son menos frecuen-
tes, podria deducirse con alguna 16gica la necesidad y eficacia de
aquella pena para la prevention de los delitos. En el caso contra-
rio que es el verdadero, con relacion A nuestro pais, la objecion
se toma en favor do la abolicion: la pena capital result ineficaz.
Es que buscamos la fuente del mal donde no se halla. Es que,
segun lo ha dicho el mismo pensador que acabo de nombrar, el
estado intellectual, moral, economico y politico de una nation; la
mayor 6 menor imperfeccion de la legislation, en cuanto puede
aumentar la probabilidad y adn la esperanza de la impunidad; los
ejemplos de moralidad 6 inmoralidad que desciendan de lo alto,
ofrecidos al pueblo por el mismo Gobierno; el 6rden y el grado de
inteligencia y actividad de las instituciones preventivas de vigilan-
cia 6 de seguridad pfblica, son los verdaderos y eminentes factors
de la criminalidad de un pais, y determinan el nimero estenso 6 li-
mitado de los grandes malhechores, much mas que la amenaza de
la pena de muerte en 'pocos 6 muchos articulos do un c6digo
penal."







ANALES DEL ATENEO. 2Lam.I.










23


'HELOBIUS OTERII


J. Arechavaleta deL


LIT A. GODEL Y Cf


G. Pcasso.Lito.










LA PENA DE MUERTE 35

No establezcamos, pues, tan dolorosas confusiones, ni pidamos
A la penalidad lo que ella no ha de dar. ;Qu6 efecto ha de produ-
cir el remedio si no tiene en cuenta la verdadera localizacion del
mal? Se ha dicho alguna vez que es quim6rico abogar por refor-
mas de esta naturaleza cuando una sociedad so halla conmovida y
desquiciada; y que, en situaciones semejantes, interest mas bien
agravar la penalidad que es la defense de la sociedad. Entendemos
que es mas quim6rico abogar por que se mantenga un sistema pe-
nal que ninguna influencia ejerce en la moralizacion del estado so-
cial, y que se pretend corregir con severos y terrible castigos es-
tablecidos en las leyes, atentados y crimenes quo se cometerin en
ese caso, no a titulo de la deficiencia de la legislation penal, sino
al amparo de la complicidad 6 de la impunidad, dispensada por
un regimen arbitrario, que se habria entronizado subvirtiendo todos
los principios morales y las bases constitucionales en que reposa la
organization de los pueblos civilizados y libres!
Fijemos la atencion sobre esas causes verdaderas y de todos
modos y en todos los casos, seamos files a los principios que pro-
claman la civilization y la ciencia, en su march laboriosa y ascen-
dente.
Entre esos principios esti el de la abolicion de la pena de muer-
to, causa que lucha, no con la razon, sino con las pasiones; no con
el derecho, sino con la tradition, que muchas veces no represent
remont6ndose A su origen, sino el grito de la barbaric!

















Causa de la tuberculosis


EXPOSICION POPULAR


POR DON FEDERICO SUSVIELA GUARCH


Por antigua qne sea la medicine, la investigation cientifica de las
verdaderas causes de las enfermedades solo data do los tiempos
mas recientes. En 6pocas anteriores y en otras mas remotas so
aplicaba el mayor esmero al exact conocimiento de los sintomas
de las enfermedades, y una vez examinados y determinados, se
trataba apoyindose en ellos de dividirlas en classes fijas segun
sintomas seguros.
Relativamente much mas tarde comenz6 el studio de los cam-
bios producidos por cada una de las forms de las diferentes en-
formedades. Por medio del exAmon microsc6pico y del anAlisis y
sintesis quimicas ha logrado ya la nueva ciencia patol6gica, descu-
brir lo que yacia sumido en la oscuridad, resolviendo por comple-
to 6 al menos muy pr6ximamente infinidad do cuestiones de la ma-
yor importancia para la modern ciencia m6dica, pudi6ndose por
ella fijar hasta cierto punto de antemano, la manera como se han
de dirijir nuevas preguntas A la naturaleza misteriosa, para poder
arrancarle respuestas verdaderamente terminantes y satisfactorias.
Desde el moment en que Schinlein logr6 probar por medio del
microscopio que la causa originaria de cierta enfermedad cutAnea
consistia en la existencia de una formation de hongos, toda la in-
vestigacion patol6gica se encamin6, por decirlo asi, hrcia una direc-
cion dada. Era natural, pucs, seguir el camino tomado con tanto
acierto, para descubrir en causes semejantes el origen de otras en-
fermedades. La investigation patol6gica no podia, por otra part,
detenerse cuando recibia A la vez importantes indicaciones de otras
ramas cientificas; cuando el examen de las causes que produce la
fermentacion, le inducian A considerar si ciertas formas de enfer-
medades quo se presentan con regularidad y con grupos de sinto-









CAUSA DE LA TUBERCULOSIS 37

mas determinados no tendrian tambien su origen en causes seme-
jantes. Desde ontonces se ha acostumbrado mas y mas la opinion
mddica A ver como causes de determinadas enfermedades, la exis-
tencia de organismos estrafios en nuestro cuerpo, sin importer pa-
ra el objeto principal, si estos series dotados de una reproduction
admirable, son de naturaleza vegetal 6 animal.
En braves palabras: la idea de la calidad parAsita de muchas
enfermedades, y precisamente de las que mayores estragos bacen,
gan6 evidentemente mas terreno y probabilidad. El ndmero de las
formaciones microsc6picas que se puedon probar y que Fe presen-
tan al mismo tiempo en varias enfermedades creci6 considerable-
mcnte, y de ahi fu6 naturalmente ganando tambien en importancia
la question relative 4 la mas destructora de ellas, la Tuberculosis.
Si se consider que adu las mas temidas enfermedades, el c6lera,
el tifus, etc., no son ni con much tan peligrosas como la tisis, si se
tiene present que la sdptima parte de todos los hombres es vic-
tima de ella, y quo este nimero aumenta aun muy considerable-
mente tomando en cuenta las classes obreras, se comprenderk toda
la importancia que trae consigo el descubrimiento de la causa ge-
neradora de ese azote terrible de nuestra generation.
Lo primero que lleg6se a conocer respect de la Tisis tuber-
culosis-asi llamada por las formaciones granulares que presentan
los diferentes 6rganos-fu6 el hecho probado de su trasmision por
inoculacion. El investigator francs Villemin, fua el primero que
produjo en animals una enfermedad semejante en sus sintomas 4
la tuberculosis, inoculando materials suministradas por tisicos; y las
esperencias de muchos experimentadores alemanes, pusieron aquella
verdad fuera de toda duda. Fueron bajo este respect de una im-
portancia fundamental los ensayos de inoculacion de Cohnheim y
las esperiencias de un m6dico de Meran, Fappeiner. Este obser-
vador logr6 en muchisimos ensayos poner tuberculosos A perros,
exponidndolos por algan tiempo A inspirar esputos de tisicos fina-
mente pulverizados. Los animals tratados asi, se enfermaron sin
excepcion, presentando todos los sintomas propios de la tuberculosis,
y muertos, se encontraron sus. 6rganos, especialmente los pulmones
y ciertas parties del intestine, lenos de pequeios nudos 6 granos
de color gris blaquizco.
La importancia do este hecho, no podia ser mas considerable,
puesto qne llevaba involuntariamente A reflexionar, por qud no seria
possible dadas las mismas circunstancias de trasmision, trasmitir del








ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


animal al hombre la tisis, como de este al ai 'mal, y por qu6 no
seria possible la misma trasmision del hombre al hombre por medio
del aire respirable. Las causes ocasionales son por otra parte nume-
rosas y existen por do quier.
Habi6ndose, pues, determinado con esto la naturaleza de la tuber-
culosis como la de una enfermedad contagiosa,1 a investigation tra-
t6 de seguir en su studio, el mismo camino seguido algun tiempo
atfrs respecto de las demas enfermedades del mismo g6nero. Para
resultados iguales se suponen causes iguales.
PPero cuAles son las causes que con tan fatal seguridad produ-
cen tales efectos? Ya hemos indicado que podian ser de naturaleza
parAsita; pero debia darse la prueba segura para afirmarla. En
primer lugar, habia que demostrar la especial idiosincr cia de la
forma estrafia que causa la tisis y fijar los caracteres distintivos de
tales organismos. Luego debia hacerse ver la complete igualdad de
la enfermedad producida por esos estrafios series con la observada
en el hombre. Finalmente habia que probar que aquellos organis-
mos no solo eran consecutivos de la tisis, sin6 en realidad los que
lnicamente produce la Tuberculosis.
Las personas no versadas y adi las eruditas agenas A la inves-
tigacion de las ciencias naturales, apenas pueden formarse una idea
siquiera aproximada, de la gran dificultad, de lo complicado de
los esperimentos, del gran trabajo que exige alejar las causes do
error; en fin, de todas las contrariedades que han debido concurrir
oponibndose a la resolution de esas cuestiones, decididas hoy por
el Dr. Koch, cuyos laboriosos trabajos, le conquistarAn sin duda
un recuerdo glorioso on el vasto y hermoso campo de la Medicina.
El Dr. Roberto Kock, conocido ya por sus investigaciones sobre
las bacteria, ha logrado por medio de un nuevo procedimiento de
coloracion dar la praeba de la existencia en la tisis, de un orga-
nismo extrafio diferente de todas las demis formaciones fijadas has-
ta hoy cientificamente. En todos los 6rganos de personas muertas
bajo la influencia de aquella enfermedad, asi como en el esputo de
los enfermos, ha podido el Sr. Kock constatar la presencia del or-
ganismo por 61 descubierto; una bacteria en forma de bastoncito, el
Bacillus. Si el objeto que se ha de examiner se trata segun el
m6todo de que no nos ocupamos aqui (1) por medio de ciertas
materials colorantes, aparecen morenas todas las parties del tegido
organico, pero las bacteria teiiidas de un hermoso azul.

(1) Vease el inf3rme del Dr. Kock, remitido a la Biblioteca del Ateneo.









CAUSA DE LA TUBERCULOSIS


Estas bacteria son sumamente delgadas y del largo de un
cuarto hasta la mitad del diAmetro de un gl6bulo rojo de sangre.
Su pequofiez esplica, pues, por qu6 otros investigadores no habian
podido hasta ahora, demostrar su existencia irrefutable. Esas for-
maciones se encuentran en todas aquellas parties en quo la enferme-
dad empieza, 6 hace progresss' casi todas en el interior de las c6-
lulas, disminuyendo sin embargo en todos los puntos en que el
process tuberculoso decade, y desapareciendo al mismo tiempo quo
acaba la enfermedad. Exactamente las mismas bacteria se han de-
mostrado en animals enfermos de tuberculosis, como gallinas, co-
nejitos de la India, monos y roses.
Terminada esta investigation, se ocup6 el Dr. Koch en observer
los resultados de la inoculacion. Mas de 200 animals, conejillos de
la India, conejos y gatos, fueron inoculados con las mas diferentes
materials tomadas de personas 6 animals tisicos, y on todos los casos
despues de algun tiempo aparecieron en ellos los fatales Bacillus.
Ni una sola vez falt6 su presencia.
Aunque ese resultado daba como muy probable que el Bacillus
fucra la causa de la tisis, faltaban ain las pruebas evidentes de la
conexion de esos dos hechos. Para alcanzarlo, era necesario criar
los Bacillus en estado puro, aislindolos completamente de los pro-
ductos de la enfermedad. Conseguido el resultado de pureza com-
pleta, conseguida tambien ademas la inoculacion en animals sanos
de los bacillus creados fuera del organismo enfermo-hombre 6 ani-
mal-de tal manera que aquellos enfermaran de tuberculosis y la
vacuna tomada de ellos pudiera servir para trasplantar la enferme-
dad A otros organismos sanos, se habria conseguido completar la
cadena de observaciones y no cabria ya duda alguna de quo el
bacillus era en realidad la causa de la tuberculosis.
Pues bien, la solution de los problems indicados se ha logrado
por complete. El Sr. Koch ha criado los Bacillus, con nutrition ade-
cuada por varias generaciones, ha trasmitido A animals sanos ba-
cillus criados de esa manera, y pasadas algunas semanas todos los
inoculados presentaban todos los sintomas de una tuberculosis re-
ciente. Muertos, se encontraban sin exception en sus diferentes 6r-
ganos: glAndulas, pulmones, intestine y tambion en el higado las
formaciones caracteristicas de nuditos, en cuyo interior notAbanse
multitud de bacillus. Aun mismo animals, que como los perros y
ratones, denotan poca facilidad para enfermar, no dejaron de ser
victims de la inoculacion.









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Asi pues, puede considerarse como probado que la devastadora
tuberculosis es contagiosa 6 trasmisible, del hombre a] hombre, de
este al animal y vice-versa, y ademas que los bacillus, son la cau-
sa y los conductores de tan terrible enfermedad.
Ahora bien; de quB nos sirve ese brillante resultado? preguntarA
quizA quien, en presencia de un amigo 6 pariente querido victim
de la tuberculosis, est6 dispuesto A esclamar con la sentencia de
Romeo: de nada vale una filosofia que no puede volver la vida a
una Julia.
En realidad, si sobre la base de osos rasultados, se exigiera sim-
ple y radicalmente sacar los bacillus, que han penetrado en el or-
ganismo, seria esta una question desesperante. Felizmente no es ese
el problema que queda hoy por resolver, y cuya solution debe
buscarse mas bien impidiendo la llegada de un enemigo tanto mas
poderoso, cuanto que puede alcanzarnos siempre y cada vez de
una manera mas frecuente, si todas nuestras fuerzas no conspiran
para suspenderle los medios do vida y de desarrollo. Los m6dicos,
las autoridades administrativas, la diplomacia que arregla las cues-
tiones de los pueblos entire si, tendrAn quo dirijir su atencion hacia
los medios de limitar las posibilidades de su extension.
Ya no puede dudarse que el esputo de los tisicos, los articulos
usados por los mismos, vestidos, camas, ropas etc., son otros tantos
conductores 6 propagadores del bacillus. Deben idearse pues lo3
medios de desinfcccion mas rigurosos, en las casas de familiar, y
en los hospitals puiblicos.
Por otra parte, como debe pensarse en la trasmision de la tuber-
culosis al hombre por medio del ganado, debe encomendarse A la
policia de sanidad piblica, tan repartida como sea possible, la tarea
A ese respect de una vigilancia dificil, pero A la voz dignisima.
Por todos esos medios do accion reunidos, se lograrA limitar mas
y mas la propagacion del terrible Bacillus y asi la humanidad si-
guiendo los dictados de la ciencia, que vela noblemento por su
conservation, alejarA de su seno esa causa de horrible devastation

Berlin, 16 Julio 1882.


















Apuntes sobre algunos organismos inferiores


POR J. ARECIIAVALETA


Todas las cosas que nascent no nascen luego
con today su perfeccion.
Algo tienen y algo les falta que luego se
haya de acabar; y el cumplimiento de lo que
falta ha de dar el que comenzd la obra, de ma-
nera que a la mesma causa pertcnece dar el
cumplimicnto del ser que did principio d.l.
(FRAY Luis DE GIOANADA, Guia de Pe-
cadores, Lib. I, ,cap. II.)

En los confines extremes del mundo organico, hay una region
ocupada por una infinidad de seres minisculos, desprovistos de
verdadera estructura, particular amorfas de sustancia organica con
los atributos de la vida, en cuya composition concurren, como
elements, el carbon, hidr6geno, oxigeno y Azoe, reunidos por la
sintesis quimica.
Estos organismos microsc6picos, constituidos en su totalidad por
el protoplasma, esa base fisica de la vida, como la llam6 Hux-
ley, salida del seno do la material inorgAnica, en ciertas condiciones
que la ciencia no ha conseguido realizar aun, son objetos precio-
sos de ensefianza para la solucion del gran problema del origen
mecanico de la vida; por esto es que las ciencias biol6gicas A me-
dida que van adelantando, tienden mAs y mas A estudiar los fen6-
menos en esos organismos elementales.
Observados con un fuerte aumento, dichos s6res semejan A una
particular de jalea 6 de clara de huevo sin cocer, blanquecina, se-
mi-trasparente. Pero A pesar de su sencilla estructura presentan una
series de fen6menos que interesan sobremanera.
En ol medio acuatico que para vivir necesitan, los contornos de
esas particular minAsculas vivas se modifican A cada instance, se
alargan ya en forma de filamentos, ya en la de 16bulos mis 6 m6nos
numerosos y en todas las direcciones. Cuando encuentran alguna









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


sustancia que apetecen, la envuelven, la disuelven y transfor-
man en su propia sustancia. Asi crecon rdpidamente hasta que
adquieren un cierto voldmon. Una vez que lo alcanzan, por una
especie de estrangulamiento medio, se dividen en dos parties se-
mejantes, que despues de separadas continuardn el ejercicio libre
de sus funciones. En algunos casos y en ciertas species, la divi-
sion se verifica por el procedimiento llamado de esporogonia, que
no difiere de aquel en esencia; en lugar de dos parties, es on mu-
chas que el protoplasma se segment, de mantra que resultan nu-
merosos individuos.
El primero de cstos organisms conocido, fun descubierto por
el eminente naturalist Ernesto Haeckel, el afio 1864 en Villafranca,
cerca de Niza, quien imaginando que fuera un representante de
las primeras formas vivas que espontineamente aparocieron sobre
nuestro globo, lo bautiz6 con el nombre de Protogenes primor-
dialis.
Despues y una vez abierto el camino en este g6nero de investi-
gaciones, el nmmero creci6 ripidamente. Al descubrimiento del pro-
togenes sigui6 el del Protamoeba, Protomyxa, Bathybius, etc.,
de manera que hoy forman ya una pequefia falange conocida con
el nombre de Monerianos.
Para la teoria evolutiva, como para la interpretation del meca-
nismo de la vida, estos organismos rudimentarios son de una im-
portancia considerable; es dificil imaginarse nada mas simple. El
cuerpo entero del Protamoeba primitive que puede considerarse
como la forma de la material viva mas rudimentaria conocida has-
ta hoy, consist en un pequefisimo grumo de protoplasma granu-
loso desnudo y sin nicleo. En descanso, tiene una forma semi-glo-
bulosa, pero cuando se mueve so achata, sus contornos se vuelven
mas y mas irregulares, debido a que en ciertas parties la masa so
estira en forma de prolongaciones obtusas, llamadas seudopodios,
que despues se retraen para volver A formarse otras iguales, en
diferentes puntos. Hacia estos seudopodios se dirijen las granulacio-
nes que se ven flotar en el protoplasma trasparente y por fin este
es arrastrado a su vez en el mismo sentido. Es asi que estos series
se arrastran sobre los objetos que les sirven de soporte, ya sobre el
barro 6 piedras del fondo del agua, ya sobre filamentos de algas
6 sobre el cuerpo de otros organismos.
Los fen6menos do nutricion son tan sencillos como 6stos que
acabamos de describir. En ellos, la end6smosis y diffusion desempe-









ALGUNOS ORGANISMOS INFERIORES


iian el papel principal. Es sin duda por medio do estos fen6menos
fisicos que se operan los cambios de gases, entire el organismo y
el. medio acuitico y la entrada y salida de liquidos. La absorcion
de particular alimenticias es bastante curiosa. Cuando el Prota-
moeba tropieza en su camino con algun cuerpo extrafio muy pe-
quefio, lo envuelve completamente: si es propio para la nutrition,
una diatomea por ejemplo, lo disuelve lentamente y lo transform
en su propia sustancia, en el caso contrario lo arroja fuera de si.
La repro'duccion, como lo dejamos dicho mas arriba, se verifica
por simple division.
Verderamente estos organismos sin 6rganos ni forma definida, de
contornos cambiantes, despiertan en la mente del observador una
s6rie de ideas que se relacionan con la generation espontinea;
pero cuando se reflexiona con detention sobre el modo que tienen
de reproducirse no podemos menos de pensar en la existencia de
otros series mas rudimentarios, mas imperfectos, series, en una pa-
labra, que no posean, por ejemplo, la propiedad de dividirse espon-
tAneamente, como la posee el Protamoeba y sus cong6neres y que
A nuestro juicio, es una propiedad adquirida.
Habiendo encontrado en nuestras observaciones microsc6picas un
organismo que segun nuestro parecer realize estas condiciones, va-
mos A describirlo croyendo que con ello contribulamos en algo al
adelanto de la interpretation rational del origin mecanico de los
primeros organismos.
Ya los datos que suministran las ciencias en nuestros dias, nos
habilitan para career con fundamento que los primeros s6res que
aparecieron sobre el globo, no son obra de un poder sobrenatural,
ni hijos de una fuerza oculta, independiente de la material.
Los que, argumentando sobre las calebres experiencias de Pas-
teur, pretenden que no se puedo career razonablemente en el origen
puramente mecanico do la vida, olvidan que lo inico que se ha
demostrado con ellas es, como lo dice muy bien Gegenbaur, que en
ciertas y determinadas condiciones no nacen s6res organicos. Pero
esto no excluye en manera alguna que, bajo la action de otras
que todavia no ha podido rea!izar el hombre, no puedan formarse
esos s6res, los mis rudimentarios que se puede imaginar.
Por otra parte, la distancia que parecia existir entire los cuerpos
inorginicos y los organizados, so ha acortado singularmente con el
descubrimiento de las m6neras, la sintesis de una series de com-
puestcs organicos y el studio del protoplasma. Sabemos tambien









44 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

que las acciones vitales en general, hasta done nos es dado alcan-
zar, se reduce A cambios de lugar de las particular de la material,
que un dia nos hara conocer, como lo dice Huxley, la fisica mole-
cular, estudiando el protoplasma vivo.
Y aunque hasta hoy la generation espontAnea no se haya de-
mostrado experimentalmente, debemos admitirla, para explicar cien-
tificamente la aparicion de los primeros organismos en el seno de
la material por leyes fisico-quimicas, A trueque do hundirnos on el
caos de lo sobrenatural.
Se convendrA con nosotros en la importancia de esta question,
si se reflexiona que una vez resuelta, el espiritu human se liber-
tar4 de un peso que lo abruma y le impide caminar con holgura
en el sendero de la verdad.
Pasemos ya, despues do estas ligoras consideraciones A describir
el moneriano que hemos descubierto en nuestras observaciones
microsc6picas.



HELOBIUS OTERII, () AnECI.

El HELOBIUS OTERII es un organism sumamente simple, masa
protoplasmatica, enteramento dosnuda y sin nicleo. En estado de
reposo afecta formas irregulares, con tondencias A la esfdrica (LA-
mina I, figs. 1, 2 y 3). Su tamaflo varia entire 0.m11l 2 a 0.mm 8.
Su coloracion es de un rosado muy t6nue, medio trasparente. Vive
entire filamentos de algas conjugadas, oscilarias, diatomeas y otros
s6res inforiores que hemos bosquejado en la lAmina primer, al la-
do de las figures 1, 2 y 3, para dar una idea aproximada de
ellos. Cuando entra en movimiento, el protoplasm se extiende, los
contornos se hacen mas y mas irregulares, apareciendo numerosos
seudopodios filamentosos, terminados on punta final, que acaba por
confundirse con el color del agua, figuress 4, 5 y 6). Observados
con un aumento de 1,200 diametros, el protoplasma aparece for-
mado por una red de finisimos filamentos trasparentes, sembrado
de pequefiisimas granulaciones.
CONJUGACION Y DIVISION DEL HELOBIUS. Conjugacion. La falta de
diferenciacion absolute de estos protoplasmas, la revela el hecho de

(1) HELOBIUS, do hilos, bafado, y bios, vida. Hemios dcdicado la especie
al Dr. D. Manuel B. Otero.








ALGUNOS ORGANISMOS INFERIORES


que cuando se encuentran dos de ellos, se fusionan inmediatamente
y se confunden. En las figures 7, 8, 9 y 10 hemos dibujado el
fen6meno desde su principio hasta su complete termination. Las
figures 11 y 12 representan dos estados de una series de formas
que despues de la conjugacion reviste.
Division-Otro fen6meno curioso que present nuestro Helo-
bius, es el de la division. Esta nunca se verifica de una manera
regular, como on otras formas inferiores, por estrangulamiento en
dos parties iguales, cuando han adquirido un cierto voldmen, que
podemos Ilamar especifico, sin6 que tiene lugar accidentalmente y
en cualquier grado de desenvolvimienio que se halle. Asi como se
le vB en la figure primer de la limina II, es atraido en direccio-
nes opuestas por los objetos que lo rodean, y en medio de los
cuales se le encuentra siempre, ya en el estado de reposo, como
en el de actividad, de manera que una part de la masa proto
plasmitica es atraida en un sentido y otra en el opuesto, so van
alejando mas y mas hasta que al fin la part delgada que las rela-
ciona se rompe 6 es rota por algun infusorio que acaso tropieza
con ella, como lo hemos visto muchas veces. Pero no es solo on
dos parties que el Helobius puede segmentarse, sin6 en tres 6 cua-
tro a la vez. Y6anse las figures 2, 3 y 4. Estas divisions tienen
lugar siempre, en medio de filamentos de oscilaria sobre los cuales
se arrastra comunmente. So le ve por ejemplo desaparecer entire
una multitud do objetos y al rato mostrarse por aqui y alli en
dos, tres 6 mas puntos, estirado, diforme figurea 2).-
Nutricion. Cuando el Helobius tropieza con alguna pequeiia
diatomea 6 fragmento de oscilaria, lo envuelve. Entonces deja do
emitir seudopodios, los contornos se redondean, siendo generalmente
la forma y el tamafio del objeto envuelto que determine la del He-
lobius (fig. 5, 6 y 7, lam. II).
El protoplasma en contact inmediato con la sustancia alimenticia,
se hace mas fluido y trasparente y poco a poco acaba por disol-
verla y asimilarla. Una vez terminado este trabajo, de nuevo em-
pieza A emitir seudopodios y 4 presentar la s6rie de fen6menos quo
acabamos de bosquejar. Jamas hemos visto al Helobius proveerse
de membrana ni dividirse de otra manera que la descrita.
Positivamente este s6r es uno de los mas rudimentarios que cono-
cemos. Sin diferenciacion ninguna, como el Protamoeba primi-
tiva, es inferior porque no tiene adn la propiedad de dividirse
espontlneamente en dos parties iguales que poseen no solo el Pro-









46 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

tamoeba, sin6 las otras especics de los g6neros Myxastrum,
Protomyxa, etc. For esto, en la clasificacion zool6gica debe ocu-
par el rango mas inferior entire los monerianos, cerca de los Pelo-
myxa, Protobathybius y Bathybius.
Hemos creado un g6nero nuevo para este s6r, porquc ninguno
de los tres que aqui citamos le conviene por el significado que tie-
nen. En efecto, el primero significa plasma del barro, y los otros
dos, vida de grandes profundidades.
Si el tiempo nos ayuda, pensamos describir en estos ANALES
otros organismos del mismo grupo y extendernos ent6nces sobre
los fen6menos de fusion y division que caracterizan al Helobius.



EXPLICACION DE LAS FIGURES

LAMINA PRIMERA

Figuras 1, 2 y 3. Helobius Oterii en descanso.
Figuras 4, 5 y 6. El mismo en actividad.
Figures 7 y 8.-Encuentro y mezcla de dos individuos.
Figura 9. Estado mas adelantado de la mezcla.
Figura 10. Completada ya.
Figuras 11 y 12. Aspecto fusiforme que despues de la mezcla
present el Helobius.

LAMINA SEGUNDA

Figura 1. -Helobius Oterii movi4ndose entire filamentos de os-
cilaria, diatomeas, etc., y atraido en distintas direcciones. La masa
se ha estirado considerablemente, y esta representada en el mo-
mento de romperse.
Figura 2. Otro caso de division, para mostrar que ella no se
verifica regularmente.
Figures 3 y 4. Otros casos variados de rompimiento.
En estas iltimas figures no hemos dibujado los organismos de
diferentes species que rodean al Helobius, con el objeto de sim-
plificar; pero en todas ellas, naturalmente, los fen6menos se verifi-
can como estAn representados en la figure 1.
Figuras 5, 6 y 7. Tres individuos en moments de digerir sus-
tancias alimenticias (oscilaria, diatomea, que se von en su interior)







ANALES DEL ATENEO.


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HELOBIUS OTERII


G fPcasso.Lito.


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El Torquemada) de Victor Hugo (1)


(TRADUCIDO DEL ITALIANO PARA LOS ANGLESS DEL ATENEO DEL URUGUAY")


POR DON P. ANTONINI Y DIEZ


(Un drama? No por cierto. Decide mis bien una fantasia lirica
grctesca y sublime, y habreis acertado.
Bernani, Lucrecia Borgia, Marion de Lorme hasta los Bur-
graves, que parecen el balbuceo de un Esquilo caduco, todos han
tentado la prueba de la escena Antes de presentarse al piblico ba-
jo la modest forma del libro. Todos, uno despues de otro, nos
han declamado sonoramento sus amores caballerescos, sus terrores
y sus penas de madre y de amante, sus suefios de leyenda; todos
unos tras otros, han tratado de ilusionarnos con un semblante de
cuerpo, con una simulation de vida, y todos han desaparecido,
fantasmas grandiosos, dejando en pos de si un vago ruido de co-
sas, un extraiio fulgor de apariciones que ahora nos hace sonreiry
pensar.
Torquemada, por el contrario, se nos present directamente sin
pasar por la escena.
Es que los tiempos han cambiado. Hoy no basta ya ser un fan-
tasma 6 poder declamar versos sublimes para atreverse a subir a
las tablas y mostrarse A la gente. Es precise ser una criatura hu-
mana viva, una criatura nerviosa, d6bil 6 fuerte, apasionada 6 ma-
la, quo se retuerza entire las ligaduras de la realidad; que able
nuestro language, que oleve nuestros vestidos, que nos haga sen-
tir singultos interrumpidos, arranques de llanto, y todas las rebe-
liones 6 ironias que nos agitan el corazon, porque nos pertenecen:
es menester, en fin, llamarse Margarita Gautier, Navarette, Suzana
d'Ange, 6 bien de Jalin, Mastre Guerin, Giboyer, Juan Giraud; y
no Borja 6 De Lorme y no lernani 6 Torquemada.


(1) Paris, Calmann Levy 1882.









48 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


En efecto: el poeta ha titubeado largos afios respect A la suerte
de este trabajo. Y ahora resignAndose, por fin, A darlo A luz en vo-
Idmen, parece decirnos:
-Tomadlo como es, drama, poema lirico, vision......; Ami nada
me import. Es mi concept, es mi emocion, es mi palabra: no va-
yais mas allA: basteos.
No, poeta, no basta!
4Qu6 nos importa de tu concept abstract, de tu emocion inde-
finida?
HA ahi la terrible figure del gran Inquisidor de Espaia. Td has
penetrado dentro de su alma con tu profunda mirada y le has
arrebatado el secret de su fuerza, de su personalidad, de su ca-
racter, 6 por lo m6nos, lo que A ti te ha parecido tal.
Fu6 un moment!
Y la terrible figure de aquel monje dominicano que en diez y
seis aiios quem6 ocho mil personas, cinco mil quinientas quem6 en
efigie; que de otras noventa mil, parte sell con el stigma de la
infamia, parte sepult6 en la cArcel perpetual y desperdici6 con la
confiscacion: y aquella aviesa figure del Inquisidor, que domino al
Rey, que luch6 con el Papa, que no se cuid6 de otra cosa en el
mundo sino de su terrible tribunal y do sus tremendas instruccio-
nes, no apareci6 A tu vista como una figure vulgar de monje san-
guinario, complaciente instrument politico en manos de un Monar-
ca Espafiol, cruel perseguidor de victims inocentes por avidez de
riquezas: al contrario, so irgui6 ante ti, gigante, fiera do su alto
concept de redencion, fuerte en su conciencia de te6logo y de ins-
pirado por Dios. Entonces tA la viste gemir con un acento de in-
mensa tristeza.
nD'un cotd
La terre avec la faute, avec I'humanitd,
Les princes tous converts de crimes miserables,
Les savants ignorants, les sages incurables,
La luxure, 1'orgueil, le blaspheme ecumant
Sennacherib qui tue et Dalila qui ment!

Tous, grands, petits, souillant le signed baptisimal,
A tatons, renian Jesus, faisant le mal,
Tous, le pape, le roi, 1'eveque, le ministry ..
Et de l'autre c6te l'inmense feu sinistre !
Ici 1lhomme, oubliant, vivant, mangeant, dormant.
Et 1S. les propendeurs sombres du flamboiement!
L'enfer! . . .
.. Mon Dieu! qui done aura pietd?










EL 4 TORQUEMADA DE VICTOR HUGO


Y to estremeciste A su grito de regocijo :

,Moi! Je vient sauver Phomme. Oui hommee amnistiW,
J'ai cette obsession. En moi l'amour sublime
Crie, et je combatterai I'abime par Pabime

Que faut-il? Le bucher. Cazteriser I'enfe'r.

Y tus entralias se conmovieron ante aquella profiinda compassion
que se transformaba en delirio :

Terre, au prix de la chair je viens racheter ton ame,
J'apporte le salut, j'apporte le dictame,
Gloire A Dieu! Joie a tous Les cours ces durs rochers
Fondront. Je couvrirai l'univers de buchers
Je jetterai le crie profound de la jeunese.
Lumiere! et 'on verra resplendir la fournaise

Je ferai flamboyer lauto de ft supreme,
Joyeux, vivant, celeste 0, genre human, je laime !

Ciertamente de ese modo, Torquemada es una noble creation,
talvez mas aproximada A la verdad de lo que muchos cr6en, y ha-
berlo concebido asi, serenamente, sin preocupaciones humanitarias,
fuera de cualquier rencor politico y religioso; y el no haber visto
en 61 nada mas que la altura del justiciero que here, inexorable,
porque ama fuertemente; que mata el cuerpo, como cosa accidental
porque quiere salvar el alma que es lo esencial, es un relampago
de g6n o digno de Victor Hugo y de cualquier otro grande poeta.
Shakespeare, el creador de hombres, no lo habria concebido d6 otra
manera
Sin duda, A tanta fuerza de ideal celeste, Shakespeare habria mez-
clado algo de human. Una sombra do duda, un relampago de
existentia habrian venido de trecho en trecho A turbar aquellas fi-
bras ticsas, A golpear A la puerta de ese corazon tan violentamen-
to cerredo A todo sentimiento de piedad terrena.
Shakespeare, no nos habria dado un Torquemada todo de una
pieza, sin desfallecimientos, sin miedos. Habria recordado que hubo
un tiempo en que el Torquemada de la historic temblaba por su
vida y no se atrevia A dar un paso sin star escoltado por cua-
renta ginetes A caballo y por doscientos infants; habria recordado
que el grande Inquisidor, asociando A la absolute certidumbre de
la f6 las supersticiones de la alquimia contemporinea, tenia siem-
pre sobre la mesa un diente de unicornio para defenders con la
supuesta virtud del mismo, contra los amaiios del veneno.










50 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Nos habria dado en suma una criatura viviente, no una abs-
traccion.
-Tomadlo como es, drama, poema Ifrico, vision: A mi nada me
importa. Es mi concept, es mi emocion, es mi palabra: no vayais mas
alla: bAsteos.
No, no puede bastar: porqu6 no hay temple de g6nio, no hay
resplandor de imigenes, ni mdsica de Bethoven en verso, que pue-
dan suplir lo que es absolute en el arte, esto es, el organismo y la
forma.
Y luego un drama debe ser un drama, no un poema lirico, no
una epopeya: ni basta escoger tres concepts y ponerlos en paran-
gon 6 en lucha, para poder decir: h6 ahi la vida: el drama esti
ahi. Esto, que en el mundo del pensamiento I uede ser, no lo es
en el mundo del arte.
Es pueril 6 senil como se quiera, figurarse que llamando Fran-
cisco de Paula el concept abstract del esceptismo egoista, que
no piensa sino en la salvation spiritual: que llamando Borja el
concept de la fruicion fisica y bestial de los placeres sexuales; quo
llamando Torquemada el concept abstract del veedor que abra-
za con amoroso impulse todas las criaturas humans, se haya hecho
lo necesario para la transformation de esos concepts en realidades
artisticas palpitantes de vida. Algo mas es necesario.
Por eso cuando encontramos en el segundo acto esas tres apa-
riencias, no nos ilusionamos en el moment. Y cuando oimos decir
SSan" Francisco de Paula con su mistica sonrisa de Santo,

Ne rien rapper, ne point pronnoncer de sentence
Si I'on voit une faute, en fire penitence
Prier, croire, adorer. C'est la loi; c'est ma loi
Quil l'observe est sauve;

y oimos A Torquemada contestarle:

Ah, tu save, oui !
Mais quest ce que tu fait de tes fr~res les homes ?

Ti n'a done pas en toi, come le Dieu qui cree,
Une paternity formidable et sacree ?
Et la famille humaine est-ce que ce n'est rien?
Mais on a soin d'un boeuf! Mais on guerit un chien I
Et l'homme est en danger! Tu n'a done pas d'entrailles!

Ces petits enfants, ciel! Wtre a jamais brules !
Toutes ces femmes, tons ces viellards, tons ces homes!









EL a TORQUEMADA DE VICTOR HUGO 51

Tous ces esprits, tombs aux hurlantes sodomes!
Courrez sauvez a coups de fourche ces maudits !
Et faitez-les rentrer de force au paradise!

y cuando, terciando entire ellos, Borja canta su himno epiciireo i
la vida, al placer, al triunfo de los sentidos,

Je suis une faim vaste, ardente, inassouvie
Mort,je vais t'oublier. Dieu, je veux t'ignorer;

y el santo pregunta espantado :

que est ce que ce bandit ?*

y Torquemada contest:
I Mon pere, c'est le pape.

nosotros quedamos frios, desconfiados como ante todo aquello que es
pura declamacion, pura ostentacion de concepts, pura ret6rica, en fin.
*

Y es asi como el grande hombre de accion, que fu6 Torquemada,
no hace casi otra cosa, quo recitar espl6ndidas disertaciones en to-
dos los cinco actos del drama.
Al poeta le ha parecido suficiente poner alrededor de Torqnema-
da los titeres de un Rey Fernando, do una Reina Isabel, de un
marquis Fuentel y de Gucho el bufon del rey:le ha parecido sufi-
ciente entregar A su mistica exaltacion A D. Sancho de Solinas y a Da.
Rosa de Ortez, dos infelices amantes, sombras prerafaelescas que
para salvarlo del in pace, han levantado la piedra sepulcral con
el puntal de fierro de una cruz.
aQu6 mas se querria? El poeta, ya lo sabemos, no busca una
realidad artistic, sino un velo diffano para su concept, una imA-
gen sin consistencia que lo deje fAcilmente traslucir. Nada le urge
sino eso, sobre todo eso. Lo demas es una concession que hace bien
A su pesar. Por lo cual todo le parece bien, aun lo infantil, aun
lo absurdo.

K vous me sauvez, je jure enfants de vous le rendre

dice Torquemada A los dos j6venes enamorados al final del pro-
logo.
Varios alios despues, en el moment en que estos trepidan bajo
la amenaza de un gran peligro, en el moment en que su felicidad










52 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


de amantes, su misma vida, todo depend de un hilo que esta en
sus manos omnipotentes, una palabra, un recuerdo se escapa de
los labios de D. Sancho.

Oui, je pris la croix, bon levier, certe,
Et grace a cette croix la tombe s'est ouverte.
Et vous ktes sorti du sepulcre vivant.
TORQUEMADA. (a part) Oh ciel! ils sont damnis !
DON SANCHO A nous deux, moi levant
Sa pierre. elle pesant sur la barre et penchee,
Nous ouvrimes la fosse
TORQUEMADA. (a part) Une croix arrach6e!
Sacrilege majeur! Le feu, l'eternel feu
Sous eux s'entrouve! Ils sont hors de salut!

Une croix arrachee!
Une croix! C'est 6gal. Sauvon-les autrement
DON SANCHO Notre salut, c'est vous seigneur.
TORQUEMADA. Soyez tranquilles
Que je vous sauverai.

Y mientras los dos amantes ebrios de felicidad, so murmuran en
el oido las mas suaves palabras de amor, se vB aparecer A lo 16-
jos 6 irse acercando lentamente los adictos de la Santa Inquisicion,
precedidos de su bandera negra, con el emblema de una calavera
entire dos huesos en cruz-Cielos!-esclam6 D. Sancho espantado.
Y el drama concluye.

**

Todo esto es artificial, mezquino, supremamente ridicule. 6A ese
Torquemada que ha pregonado su cruzada contra el pecado, contra
la blasfemia, contra los brutales renegadores de la sangre de Je-
sus; A ese Torquemada que enciende hogueras, que marca con el
estigma ardiente, que encarcela, que confisca en nombre y por cuen-
ta de la justicia de Dios; a ese grande inquisidor, A ese grande
te6logo, le es concedido, pues, improvisamente descender de su altu-
ra, tornarse un vulgar supersticioso, un pobre casuista, un monje
infeliz, y no distinguir entire una intencion buena y un pecado mor-
tal, y mandar i la hoguera dos j6venes hermosos y amantes, la
misma inocencia, la pureza misma?
Pero Victor Hugo no se cuida de eso.
Torquemada que ahoga todo sentimiento de gratitud cuando esti
de por medio la venganza de Dios; Torquemada, que no se deja
conmover por la juventud, por la belleza, por el amor y tampoco









EL TORQUEMADA DE VICTOR HUGO 53

por la inconciencia del mal, es sin duda lo sublime de la demencia
divina.......
Si, no hay duda. Mas la forma? mas 6la vida? Se ha pretendi-
do darnos una obra de arte, un drama...... sino me engaiio......
H6 ahi A qu6 inanidad de flores ret6ricas ha podido Victor Hugo
reducir una conception nueva, atrevidisima, profundamente ver-
dadera y dramAticamente sublime.
iOh poetas, oh artists! Discite justitiam moniti et non temme-
re divos!
Roma, Julio de 1882.

















El Dr. D. Jos6 Maria Vidal


POR EL DR. DON PABLO DE-MABiA


Era un talento, y era algo mas afin: era un corazon y un
carActer.
No hubo en la generation A que perteneci6 un pensador mas
profundo, un manantial vivo de mas nobles sentimientos, un alma
mas templada y austera.
Inmenso es el vacio que nos deja su muerte.
Pero 8nada queda entire nosotros de aquel espiritu bueno y
grande?
Queda su ejemplo, el ejemplo de today una vida consagrada a la
prActica del bien y al apostolado de la verdad.
Muri6 sin ver realizadas sus aspiraciones de patriota,-iqu6 de-
cimos!-muri6 viendo hundidos en el lodo sus bellos ideales y
triunfante, endiosado, lo que su conciencia reprobaba.-Quizi, para
su alma pura, ha sido una felicidad la muerte,-la muerte que
cerrando para siempre nuestros ojos nos sustrae de la contempla-
cion de los espectkculos que nos repugnan 6 nos avergiienzan........
-Pero n6!-eso seria egoismo, y passion tan mezquina jamAs pudo
abrigarse en aquel corazon fuerte y generoso.
Bajo la naturaleza d6bil y enferma de Jos6 Maria Vidal so en-
cerraba un alma de acero que el mal jamis pudo doblegar.
Son soiiadores los que screen on el bien, y le aman, y hacen de
61 el culto de su vida?
Pues al nimero de esos nobles sofiadores pertenecia el compa-
iiero cuya p6rdida hoy nos acongoja.
iDichoso de 61 que muri6 sin haber desportado de tan hermosos
suefos!
Muchas son las ligrimas que la muerto de Jos6 Maria Vidal
provoca, pero nunca serAn bastantes on comparacion de la inmen-
sidad de la p6rdida quo las hace brotar.
Socio fundador del Club Universitario, cuya tribune ilustr6 mas


-- ~ --- II











EL DR. D. JOSE MARIA VIDAL 55


de una vez con su palabra, el Dr. Vidal estaba ligado al Ateneo
del Uruguay por vinculos estrechos y sagrados.
* El Ateneo lo llora, como lo lloran todos los hombres de bien.
Cuando nos lleg6 la fatal noticia del fallecimiento del Dr. Vidal,
ya estaba impresa la mayor parte he esto ndmero de Los ANALES.
-Por eso no aparece todo de riguroso luto, como lo deseAbamos.
-Mas aqu6 importa que falte esta demostraccion material de due-
lo?-El luto lo llevamos en el fondo de nuestro corazon.
iCuinc onsoladora es la idea de la inmortalidad en presencia del
cadAver de un ser querido! Victor Hugo lo dijo al sepultarse A
Federico Souli6:-"Los pensadores no desconfian de Dios.-Miran
tranquilos, con serenidad, algunos hasta con alegria, esta fosa sin
fondo.-Saben que on ella el cuerpo encuentra una prison, pero
que el alma encuentra alas.- Ah! las nobles almas de nuestros
llorados muertos no son press de un engaiio.-No: la nada no es
mAs que una mentira. No: ellas no encuentran en las tinieblas esa
cautividad espantosa, esa horrible cadena quo se llama la nada.
- Continian alli en un desenvolvimiento mas magnifico el vuelo
sublime de su destine inmortal! "

Las tumbas de los pensadores que mueren en su ley, como ha
muerto Vidal; de los ap6stoles de la religion civica, que jams
han abandonado sus altares;-de los ciudadanos austeros que han
tenido para el crime prepotente, siempre el anatema severe de la
conciencia indignada, nunca la genuflexion humillante del palaciego,
ni siquiera la disculpa complaciente del contemporizador,-esas son
las tumbas que debemos regar con nuestras lIgrimas,-esas son
las tumbas que, cubiertas de simb6licas siemprevivas, debemos se-
iialar permanentemente al culto de nuestros conciudadanos!


a---
















Transfusion direct de sangre viva


Como uno de los triunfos mas espl6ndidos de la ciencia, vamos
A transcribir, de las columns de La Nature, para las de los ANA-
LES DEL ATENEO, un caso de transfusion direct de sangre viva con
6xito feliz, verificado por el Dr. Roussel.
La transfusion de la sangre se impose hoy por su eficacia incon-
testable y por la imposibilidad de reemplazarla por ningun otro
medio equivalent en los casos de anemia extrema en que la vida
se halla amenazada. Entre los procedimientos mas recomendables,
citaremos los de los doctors Or6, de Burdeos, y Roussel, de Gi-
nebra. Este ltimo ha verificado recientemente una cura notable
que ha despertado vivamente la atencion del mundo m6dico y que
tenemos la suerte de seiialar A nuestros lectures; los hechos, es sa-
bido, hablan por si mismos; los espondremos muy sucintamente.
La sefiora M..., de 31 aiios de edad, tuvo cinco hijos vivos y dos
abortos. En Diciembre de 1881, despues de seis meses de gestacion,
la seiora M... di6 A luz dos criaturas, una de ellas muerta y la
otra solo vivi6 algunas horas. La enferma, que A pesar de todos
los cuidados que se le prodigaron se debilit6 gradualmente de se-
mana en semana, fu6 cuidada por su m6dico, el Dr. Chauvin, por el
Dr. Brochin, hijo y por el Dr. Pean. El 31 de Enero su estado
habia empeorado y el 1. 0 de Febrero no daba ya esperanzas: in-
apetencia, v6mitos, insomnio, inercia, diarrea, fiebre hlctica an6mica,
faz cadav6rica, muerte pr6xima, tales eran los sintomas del mal.
Los Dres. Pean y Brochin, indicaron ent6nces la transfusion, como
ultimo recurso. Fu6 verificada por el Dr. Roussel, quien describe
en estos t6rminos esta notable operation.
5 de Febrero. El Dr. Brochin lega al Gran-Hotel y pide mi con-
curso; veo A la enferma inerte, casi sin conocimiento, sin calor, sin
respiracion, pAlida como un cadAver, venas invisibles, pulso filifor-
mo A 140. El corazon y los pulmones me parecen sanos, consiente
en operar la transfusion.
7 de Febrero i las 4 de la tarde. La enferma se halla en el es-
tado descrito mas arriba; hoy ha tenido diez y nueve veces la dia-
rrea, el pulso filiforme y tr6mulo A 150.









TRANSFUSION DIRECTA DE SANGRE VIVA 57

La hermana y el marido me ofrecen su brazo; despues de exi-
men, prefiero escoger en otra part; me indican en la calle un ne-
gociante que ocupa un gran nimero de obreros robustos.
El Sr. Z... comprende inmediatamente la importancia de mi pe-
dido, y hace venir A sus obreros, A quienes explico que se trata de
salvar a una madre de familiar, dAndolo un poco de sangre que
tomar6 del brazo de uno de ellos por medio de una simple pincha-
dura cuya inocuidad afirmo. Varies aceptan. Elijo un hombre de
treinta aiios, robusto y sano, llamado Adriano Renaud.
Subimos A casa del enfermo; los Dres. Brochin y Chauvin. el
marido, la hermana y otros parientes que se hallan presents. El
transfusor se lava en agua caliente adicionada de un poco de soda.
Descubro el pecho de la enferma; su brazo estA estendido en la
orilla del lecho.
Coloco a R... sentado, con el brazo paralelamente estendido y ro-
deado por una venda de sangria que hace hinchar sus venas. Despues
de haber buscado cuidadosamente y sefialado con tinta el trayecto
de la arteria humeral en el pliegue del codo, marco A dos contime-
tros afuera del trayecto de la arteria un punto de tinta sobre la vena
median que se present bien saliente y dilatada por la sangre.
Apoyando el cilindro inicial del transfusor de manera que figure la
circunferencia de este punto central, hago adherir la ventosa anular
por una presion sobre su globo.
Despues, volvi6ndome hacia la enferma, constato que sus venas
estAn invisibles, tal es el estado de debilidad.
Consigo, sin embargo, reconocerlas, vendando el brazo. Levanto
ent6nces un pliegue de la piel, transversal A la vena iediana; la
inciso con el bisturi; la vena aparece azulada y muy estrecha. La
pincho con una erina fina, despues saco la venda y confio al doc-
tor Brochin el cuidado de incindir un pequefio labio sobre la vena
con la punta de una tijera final, y de introducir la canula en el
calibre estrecho del vaso. En esta operation se escaparon unas
cuantas gotas de sangre pAlida muy difluente 6 incoagulable.
Durante este tiempo he sumerjido la campana del tubo aspira-
dor del instrument en un vaso de agua caliente de 40 grades poco
mis 6 m6nos. Por la maniobra del globo-bomba, el agua ha lle-
nado todo el transfusor, calentando sus paredes y espulsando el
el aire que contenia. Cuando todo el aire fu6 espulsado por el
agua, el Dr. Brochin introdujo la canula aferente en la vena de
la enferma, que se hall en un estado tal de inercia y de anesthesia









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


anemica que ni siquiera se estremece, ni durante ]a incision de la
piel, ni durante la preparation de la vena.
Nuestros dos sugetos estin reunidos en este moment por un
canal continue y lleno do agua y por lo tanto exento de aire.
Un golpe seco en la cabeza de la lanceta abre la vena de R...,
su sangre aparece en seguida en el orificio de los tubos, despues
de haber rechazado el agua. El tubo aspirador, asi como el de es-
pulsion, estin cerrados y queda establecida la corriente sanguine
direct. Con lentitud y sin apartar mi vista del enfermo, aprieto el
globo-bomba, ]a sangre penetra facilmente por d6sis de 10 gramos
cada vez; al d4cimo sistole del globo, la enforma respira mas pro-
fundamente y con mas rapidez; interrogada, responded que no siente
ningun malestar, pero que percibe un calor quo se dirije del brazo
al pecho.
El Dr. Brochin constat6 facilmente bajo su dedo que la sangre
llenaba et tubo de caoutchou y la vena 6a cada presion que se hacia
en el globo; por otra part veiamos todos que la vena se hacia
mas aparente y tirgida hasta cerca del sobaco.
A la d6cima s6ptima d6sis de 10 gramos, percibiendo que habia
resistencia en el globo y un poco de agitacion en la enferma, aban-
don6 la transfusion cuando habian pasado A sus venas 170 gramos
de la sangre de R...
Los preparativos de la operation fueron un poco largos, por ]a
falta complete de confort y de local en la habitacion; era dificil
estar bien alumbrado; el Dr. Chauvin tuvo la bondad de sostener
la lAmpara para iluminar al uno y al otro alternativamente.
La transfusion en si misma no dur6 cinco minutes.
Se cur6 con una simple venda de tela el brazo de R... que no
csperiment6 sino una legitima emocion y volvi6 A su trabajo muy
satisfecho del servicio que habia prestado.
8 de Febrero. La enferma ha dormido aunque despertindose mu-
chas veces. Hoy ha comido seis veces, ha hablado en alta voz y no
ha sentido dolor ninguno.
9 de Febrero. La operada ha dormido bien toda la noche. Es la
primer vez, despues de seis semanas.
10 y 11 de Febrero. Convalecencia asegurada.
12 y 13 de Febrero. La Sra. M... se levanta, estA completamente
curada, puede prescindir de mis cuidados.
Tal es el caso interesante que hemos querido seiialar. Despues do
esto, s6lo agregaremos algunas palabras acerca del aparato emplea-
do por el Dr. Roussel: su transfusor.









TRAKNFUSION DIRECT DE SANGRE VIVA 59

El transfusor consist en un canal tubular blando, elistico, ca-
liente y humedo A la manera de los vasos, destinado A ser coloca-
do como una anastomosis entire la vena que da la sangre y la que
la recibe. Este canal lleva una bomba aspirante 6 impelente que
debe dar la impulsion A la sangre venosa midiendo su cantidad y
su velocidad.
Dos bifurcaciones adaptadas la una en el origen y la otra en la
termination del canal, permiten la entrada y la salida de una cor-
riente de agua caliente destinada A espulsar el aire interior y a
calentar el instrument sin que entire el agua en la circulacion del
operado.

















El iltimo cristiano


POR D. L. CHIRAPOZU


Esta poesia fu6 leida en la velada literario-musical del 9 de Agosto
por el Sr. D. Joaquin de Salterain, quien la precedi6 de las pala-
bras siguientes:

Seiiores:
Por motives que dolorosamente obligan al respeto de todos y
las mis de las veces desgajan on flor las mejores esperanzas, no
se hall A nuestro lado el modesto autor de los versos con que hoy
distraigo vuestra ilustrada opinion.
Antes de partir para el extranjero, y cuando ap6nas contaba
quince afios, tuvo A bien confiarme, en un manojo de papeles, sus
primeras poesfas, y en las intimidades del dialogo, todas las aspi-
raciones generosas de sus juveniles ensuefios.
Sin maestros y sin libros, y lo que es mas raro ain, sin pre-
tensiones literarias de ningun gnnero, aun cuando es posesor de
una instruction poco comun A su edad y de un criterio al que no
halagan la admiracion ajena ni la lisonja vana, escribi6 su colec-
cion de versos, que no ley6 sin6 A los propios, en los juguetones
conciliAbulos de la familiar.
Cuando ap6nas cuenta diez y seis aiios y una vida literaria que
recien esta noche empieza, no es possible prever cuil sera el sende-
ro que siga su entendimiento; que no dan razon bastante de la
exuberancia de la naturaleza ni el germinal calor de las movibles
yemas, ni el odorifero hilito de las primeras violetas. La resolution
de este problema esta encomendada al tiempo, y el valorar sus pri-
meros ensayos, mejor que A ningun critic, al pdblico que me
escucha y falla todos los juicios.
Juzgue, pues, al autor, y disimule los errors que involuntaria-
mente cometiera su int6rprete.









EL ULTIMO CRISTIANO 61

Sombra!.... Incierto rumor.... Silencio luego!....
La luz de la alborada palidece.....
Brilla un rayo y despues desaparece,
Un 6co suena, y luce de repente
Fantdstico, imponente,
Ruinoso temple mudo y solitario
Sobre la triste falda del calvario.

Con tardo pi6, por aspero camino,
Inclinada la frente,
En el nudoso biculo apoyado
Camina silencioso un peregrino.
Lleva la huella del dolor impresa
Sobre su rostro pilido y cansado,
Que A veces alza con orgullo osado
Y a veces baja y murmurando reza.

Por fin al temple llega. Se detiene
Bajo la vieja y s litaria arcada,
Que sirve al monument de portada,
Y en el suelo poniendo la rodilla,
Murmura una oracion.... Llanto copioso
Vierten sus ojos, bafia su megilla.

Se alza otra vez y con la frente baja
De nuevo mueve la cansada plant;
Cruza desierta nave,
Derruida, sin luz, y se adelanta
Bajo los mudos arcos de granite,
Cada vez mas sombrio,
Cada vez mas contrito,
Como si cada instant que pasara
Fuera un siglo de duelo y de quebranto.

Nada interrumpe el funeral silencio
Que reina en las calladas soledades
Del arruinado templo!.....
Todo esti muerto alli: de otras edades
Que no habiin de volver, vive el ejemplo..........









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


La ruina de la gloria y la grandeza,
De rodillas admira el peregrino,
Y ante el marm6reo altar, que solo polvo
En los cAlices guard,
Doblando la cabeza,
LAgrimas de dolor sus ojos vierten.

El huracan del tiempo y de la idea
La cdpula azot6 con safia impia;
El pedestal de mirmol
Que la imigen de Cristo sostenia
Cay6 de la impiedad al golpe rudo,
Y al Dios de los altares sordo y mudo
Su grey abandon, que vaga errant
Perdida y sin sendero por el mundo,
Como el h6erfano pobre y desvalido,
Sin padres, sin hogar, sin esperanza.

iAmargas realidades, sombras muertas!
Cumpli6se de Voltaire la profecia....
Venci6 por fin la propaganda impia;
Las aras del Sefior estAn desiertas,
Dice el anciano, y con mortal congoja
Los brazos cruza sobre el pecho y piensa,
Piensa en su Dios, el hombre y en la tierra,
Piensa en la humanidad y en su conciencia;
Pasa algo inesplicable que le aterra,
Y es que su f6 vacila,
Y es que siente vibrar la inteligencia,
Al paso que le postra y aniquila.
Quiere rezar, pero el pesar le agobia,
Late su corazon con fuerza estrafia
Y en la torment que su f6 conmueve
Quiere career que se engafia,
Porque A tanto dudar ya no se atreve.


















Canto al arte '"


(PREMIADO CON MENCION HONORIFICA EN EL ATENEO DEL URUGUAY)


POR DON RICARDO SiNCHEZ

Dios cs dcl arte la sublime idea:
Q(ir su r veleaion del arte sea!
CARLOS ENCINA.

I


SEn d6nde empieza el arte?... Fu6 destello
Que la mente del hombre primitive
Ilumin6 en su negra noche, bello,
Dando a sus facultades incentive,
Cuando al hallarse en la terrestre esfera
Inmensa y solitaria,
Ide6 construir su choza necosaria
Para resguardo de la hambrienta fiera?...
Un rayo que surgiendo soberano
De la cumbre celeste
Al mortal indicirale el camino
En los albores de su vida agreste;
O la obra solo del trabajo human
Que deja la material transformada,
Sin algo que la anime, la d6 vida,
Y haga sentir al alma impresionada ? ...


(1) A mi ilustrado amigo el Dr. D. Alberto Palomeque, dedico este pobre
trabajo.-Que al hojearlo en la ausencia, recuerde mi nombre con los de
aquellos compatriots que verdaderamente le estiman, deseandole prosperi-
dades lejos de la desgraciada tierra en que naci6, donde goza de las simpa-
tias de todas las personas honradas.
RICAnDO SANCHEZ









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


II

El arte no es la conception grosera!
No es conjunto do reglas rutinario
Deteniendo en su espl6ndida carrera
La inspiration que brota
Del alma humana en acordada nota.
El arte es la espresion de lo sublime!...
Es cuanto extraordinario
Produce el g6nio. Solo Dios lo imprime
En el alma del hombre,
Al darle cual magnifico scenario
El mundo todo en que gozar renombre! .
Asi yo lo concibo,
Como el reflejo puro de una idea
Que embellece al moment lo que toca,
Que en el cielo del alma centellea,
Y es el principio creador, active,
Que anima hasta la inerte, dura roca!


III

El arte empieza en Dios. En la natural,
En todo lo creado,
Hay un reflejo de su luz, que augura
Un mas alld del limited marcado
A la efimera vida del human.
Un algo que la ciencia no lo esplica
Y es para el sdbio misterioso arcano,
Porque su mudo, celestial acento,
Tan solo en su transport el sentimiento
Concibe y glorifica!...


IV

Todo responded al eternal concerto
y obedece A la ley de la armonia....










CANTO AL ARTE 65

Nuestro planet no es bajel desierto
Que en et6rea region vaga sin guia! ...
Desde el rayo que fragua
Alli en la altura, horrisona torment,
Hasta la gota de agua
Que miles de infusorios alimenta,
Llevan el sello impreso
Del artist divino,
Indicador al hombre del camino
Que hoy le guia A la cumbre del progress !


V

Descendiendo A las obras del human,
Del s6r privilegiado que animAra
El soplo soberano,
CuAnta belleza rara,
Cuanto modelo hallamos en la tierra
Desde la edad pasada A la present,
Que asombrarin A la future gente
Por lo grandiose que cada uno encierra!..
Miguel Angel, Rafael, Mozart, Bethowen,
Milton, Byron, y muchos otros g6nios,
En el antiguo mundo y en el j6ven
Dieron al arte espl6ndidos proscenios!..
Los unos, A sus lienzos animaron
Con riqueza y verdad de coloridos,
Al prodigioso toque de pinceles
Por el g6nio fecundo dirigidos ..
Los otros, hasta marmoles inertes
Su conjunto bellisimo trocaron
Al golpe de sus mAgicos cinceles.
Y el mdsico, el poeta,
En inspiradas notas concentraron
CuAnto grande en el mundo so interpret .
Y ya de un modo vago,
Con sublime lenguaje misterioso,
Llevando al corazon celesto halago
En torrente de notas armonioso,









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Ya el lenguaje del alma traduciendo
Al human, vulgar y hasta mezquino
Cuando no se levanta, obedeciendo
Al impulso del genio peregrino ...



VI

En el mundo moral, como en el fisico
Y en 6pocas distintas,
Se ven sombras y auroras! ...
La ignorancia y maldad, jamAs extintas;
Y el torpe fanatismo, cuervo inmundo,
Sus fatidicas alas corruptoras
Negras, como conciencia de culpable,
Cerniendo sobre el mundo!...
Pero llega moment
En que surge magnifico, admirable,
Iluminando hasta lo mis profundo
Do la noche del hombre, el pensamiento .


VII

La sombra, de la luz es precursora!.
Hasta el genio que habitat
En lo mis intimo del alma humana,
Tiene tambien su aurora
Cuando al fin soberana,
La inspiration espl6ndida palpita! ...
Cuando saliendo del sombrio letargo
En que ha tiempo yacia,
A forma peregrina se reduce
Y ora en el verso amargo
Que el sentimiento del dolor traduce
Con c6lica armonia,
Ora en el canto magistral escrito
Glorificando a Dios, al h6roe, al mirtir,
Se encuentra algo infinite









CANTO AL ARTE


Que no se v6,-se siente, se adivina
Como el perfume si6ntese en la rosa,
Y se adivina el beso de la hermosa
Palpitando en su boca purpurina!


VIII

El arte A veces tuvo
Cerni6ndose sobre su vasta esfera,
La noche de ignorancia mensajera
Que hasta por siglos su esplendor retuvo;
Pero goz6 tambien sus claridades
Cuando astros de la tierra,-aparecieron
Los g6nios,-que A trav6s de las edades
Aun destellan sus obras lo que fueronl


IX

Italia nos di6 A Dante,
El poeta sombrio,
Que reuniendo fragments de un idioma
Lo embelleci6, con genio, A su albedrio.
Y de alli no distant
El otro artist de una lengua asoma,
Otro coloso de la ciencia humana;
El artist que tanto
Legara al mundo y i la tierra hispana,
El h6roe de Lepanto!...
Y en la Francia modern,
La nation predilecta del progress,
Palpita siempre j6ven, sublime alma,
En donde anida eterna
La inspiration Ilevada hasta el esceso
Que ha conquistado toda humana palma!...
El ser a quien le plugo
Recibir del Altisimo esa gloria,
Y cuyo nombre vivira en la historic,
El grande Victor Hugo!...









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


x

Tambien en la region americana,
La mas bella region del mundo entero,
Donde hoy la ciencia con el arte hermana,
Avanzan del progress en el sendero,
Y en mi pAtria querida,
La joya de la AmBrica preciada,
Que hoy parece volver a nueva vida
Por lejitimo anhelo acariciada;
Donde el progress intellectual avanza
De un modo exuberant,
Dando aliento a los buenos y esperanza
Para veneer a la maldad triunfante,
Contemplamos artists de lo bello,
Almas que el sentimiento las modela,
Tocadas por el mAjico destello
Que es patrimonio del que en lo alto vela!


XI

Gloria al arte,que todo lo sublima! .
Gloria al artist eterno
Cuya sonrisa al Universo anima
Y ante el cual mi razon y f4 prosterno ...
Mdsicos y poetas, de las almas
Celestes mensajeros,
Produced las gigantes concepciones
Que al conquistar las anheladas palmas,
DarAn magnificencia a las Naciones
Y al arte luminosos derroteros.
Artistas todos de la humana esfera!'...
No detengais el paso vacilante
Del arte en la mitad de la carrera ...
Adelante, adelante,
Hasta acerearos al ideal divino!...
Pero marchad con tino,









CANTO AL ARTE 69

Que si el premio A la lucha es la victoria,
No siempre alfombran flores el camino
Que dirije a la cumbre de la gloria!...
Siempre estudiando en el primer modelo
Con infinite anhelo
Atravesad la send de la vida,
Pirme la plant, la cabeza erguida,
Y el pensamiento levantado al ciolo!

Febrero 5 de 1882














La onda y la sombra


(INSPIRADA EN a(LOS MISERABLES ) DE VICTOR HUGO)

POR DON SANTIAGO MACIEL


I

Un hombre al mar.... iqu6 import!
Su grito entire las ondas no se siente....
La ribera no escucha su plegaria
Y el ave errant que el espacio cruza,
es lo mismo qne el mar, indiferente,
muda, como la roca solitaria
que alza en la arena su escarpada frente.

Se anubla la ancha esfera,
viene silbando el viento enfurecido
desgarrando la bruma,
y entire el clamor de su letal gemido,
se escucha el aleteo de la muerte
al sordo golpe de la turbia espuma.

Se agigantan las olas,
se hincha el inmenso mar... late su seno
cual late el corazon que llora A solas:
y las aves marinas, azoradas
van A esconderse en sus ocultos nidos,
arrojando al pasar sobre las ondas
Sus ffnebres graznidos.

Parece que la tierra se disloca
al soplo de una rafaga que pasa,
Y delirante, loca,
canta, rie y solloza en sus dolores,
se lament en la espuma que palpita,
ruje altiva en sus intimos temblores,
y en la algazara de las ondas, grita!









LA ONDA Y LA SOMBRA


Un hombre al mar.. iQu6 importa!..
Una sombra perdida en lontananza
que el negro abismo traga:
;el uiltimo fulgor de una esperanza
que entire el sudario del dolor se apaga!

Lo ha arrojado una fuerza misteriosa
sobre el turbion airado:
en vano pide auxilio,
que para 61, esta el mar abandonado.
Lucha con la corriente. iEn vano eleva
su cabeza..! 1Ya es tarde!
Un abismo lo absorbe y en su espiritu,
el sello horrible del martirio lleva
que le estamp6 la humanidad corbarde!

Lucha con la corriente que lo arrastra:
su rostro escupe un populacho de olas,
el viento en su furor lo abofetea,
la tempestad ir6nica lo estruja.. ..
y la nube al reir, relampaguea.

Cae la noche medrosa sobre el agua:
nada se v6: ila sombra por doquiera!
La helada inmensidad, como un sepulcro,
y con haces de cArdenos relAmpagos,
la tempestad enciende
en el confin del Ambito una hoguera.

Parece que la suerte lo aniquila
entire sus f6rreos brazos;
siente insias de Ilorar'... Su alma esta seca!
Se oscurece su frente dolorida
y de su corazon hecho pedazos
se escapan los latidos de su vida.
Y mira al cielo en su dolor inmenso;
invoca a Dios, a Dios que no lo escucha,
que lo ve hundirse y batallar en vano,
y reniega de Dios, y lo maldice!.....
-Ain en la muerte misma,
es insensato el corazon human!









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Confuse clamoreo se levanta:
el viento, el mar, la noche
en cuyo seno el vendabal fermenta;
los andrajos de nubes encendidos
que alumbran como antorchas funerarias
la hirviente bacanal de la tormenta. .!
Toda esa mezcla de incesantes ruidos
que el huracan sobre la noche arroja,
parece que lo insultan,
que le hablan un lenguaje de gemidos
Ins6lito, salvaje,
que hacen befa brutal de su desgracia
en el sordo crujir del oleaje,
y en medio de ese afan que le tortura,
sobre el pi6lago inmenso abandonado,
se siente caer y hundir en el abismo,
sin fe sin ilusiones desolado !

i Y ha de morir .. yha de morir! i mentira!..
Qui6n habla de morir, cuando se vive,
cuando existed una mano que en el alma
con Aureas letras esperanza describe ?
No es possible morir oh no es possible .
Se distingue una luz en lontananza:
es una nave que las ondas cruza ...
; un rayo del fanal de la esperanza !
Mira la luz el nAufrago abatido,
aquella incierta luz que cree una aurora:
trae el viento rumors A su oido,
rumors que se mezolan A su acento,
y la nube del cielo aterradora,
cual si burlara su illusion, estalla 1
SY el eco de su grito moribundo,
Entre cl clamor de la torment, calla!

Y aquella luz, se aleja,
tiembla al embate de las ondas, gira:
Paroce que algo busca entire las sombras:
y el martir que se queja,
y el martir, que la mira









LA ONDA Y LA SOMBRA 73


con ojos devorantes alejarse,
jadeante per la fiebre de la lucha
que doblega su frente,
se cree part del agua que lo absorbe:
i alga deshecha con que el viento juega,
que arrebata la rApida corriente,
y d6cil a la ley de su destine,
deja Ilegar la espuma que lo azota ,
y obedece la voz del torbellino
que cae del seno dc la nube rota!

Aire glacial penetra en sus entrafias;
su corazon se prime, y misteriosa
la onda arrastra una queja de agonia:
y en el negro sudario del Oceano,
y en la nube andrajosa,
tinica m6vil de la noche fria-
se descubre un arcane:
1 g6rmen de abismo que la muerte crea!
i fantasma horrible que al tender su mane,
la esfera se estremece y bambolea !

Siente horror, y sus p6rpados se cierran:
iya no hay mas esperanza que la tumba!
" luuere ", alzindose el pil6ago, le dice !
" Muere ", le dice el hurracan que zumba!
Fatalidad sangrienta que lo empuja,
Viento de maldicion que el orbe agita,
HAlito de esterminio, quo en el seno
del huracan palpita.
Salvaje burla, que en las alas baja
de la tormenta fiera,
Azote de ese g6nio misterioso
que destroza el bajel en la ribera,
que hunde en el polvo al peregrine errant,
que mata la illusion que se despierta
cuando al soiiar el alma, una sonrisa
su virgen seno pliega y nos sonroja,
y A la mariana, yerta,
la flor de nuestros sueiios, se deshoja!









ANGLES DEL ATENEO DEL URUGUAY


iCarcajada estridente de la suerte,
que vibra sobre el mundo de la vida
con el timbre siniestro de la muerte,
y que cual sierpe herida,
penetra en el hogar.... muerde, envenena,
y oscurece el fulgor de la esperanza
con la sangrienta sombra de la pena!



Aun parece que brilla en las pupilas
del naufrago perdido,
un rayo de existencia.-El horizonte,
el color del rel]mpago refleja,
y del viento el silbido
sobre el dorso del agua se derrama,
que cual ceticeo enorme
levanta al cielo su acerada escamal
Y la nave se aleja
con la tremenda tempestad luchando,
rotas sus anclas, el timon partido,
y en la sombria inmensidad buscando
un puerto que no alcanza
guiada en los afanes de su duda
por la estrella polar de la esperanza!

Los genios do la noche se desatan:
la tempestad redobla sus furores;
el mar, cual monstrao herido en el combat
se agita en epil6pticos temblores.
Cruje la espuma.-El huracan desgarra
su parda vestidura;
y sobre aquella inmensidad horrible
que asemeja una negra sepultura,
se alza un doliente grito:
un grito sofocado de amargura,
cual la voz del que muere abandonado
en medio del desierto de la vida:
y un abismo que se abre, traga al naufrago,
y cruza por la esfera ennegrecida









LA ONDA Y LA SOI IRA


como burla sangrienta,
el relimpago-I risa de la muerte,
lanzada en el festin de la tormenta!
El mar-sepulcro helado
so abri6-cay6 el cadAver
del nAufrago infeliz y desolado,
en sn fondo sombrio,
y alli, A lo lejos, desgarr6 en las pefias
el viento ind6cil, su sudario frio,
y la onda alz6 sus encrespadas grefias
como el fiero titan de la leyenda,
lanzando sangre de su abierta boca,
vencedor en la hom6rica contienda!



II

iNoche social, inmensidad sin astros!
isiniestra soledad de todo auxilio,
donde no halla ni un eco la plegaria
del mirtir desvalido
que arrastra su existencia solitaria
en la carcel eterna del olvido! .

El mar, es la desgracia que aniquila
la ansiosa aspiracion del pensamiento
meteoro del cerebro-luz errante
que ilumina, al girar, el sentimiento !
el mar, es la miseria que anonada
el alma en la batalla de la vida!
El mar, es el dolor:-su espuma, burla:
es la onda amarga en cuyo seno anida
la ponzofia maldita que envenena!
el mar, es esa face, que devora
al desgraciado, que la ley condena:
Sal desgraciado que piedad implora
y arrastrando en el lodo su cadena,
con el semblante demacrado, Ilora!









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


A Qui6n volveri 6 la vida
el alma, muerta asi--yerto cadaver,
iel alma prostituida?
g quien le dird: levanta como A Lizaro ?
A quien la alzar6 del lodo, cuando cruja
sobre ella el vendabal de los azares
y se cierna el dolor, salvaje, hambriento
cual brumas del turbion sobre los mares?
g La sociedad ?... mentira!..
la sociedad es muda; es un arcano:
tambien es arrastrada en la corriente;
Ses la nave perdida en el oceAno,
que va A estrellar en el peiion su frente!

Y en tanto que en su bordo se derrama
el clamor de la orgia,
maldice un hombre A Dios sobre las olas,
y la noche encendiendo sus andrajos
contempla indiferente su agonia!


Montevideo, Agosto 9 de 1882.

















La lucha


POR ABEL J. PEREZ


Del seno del volcan brota candente
La lava tumultuosa y corre hirviente
A sepultar sus ondas en el mar;
La nube que se estiende cenicienta,
Guarda el g6rmen de h6rrida torment
Pronto en breve su furia A desatar.
El rayo que revienta en las alturas,
Incendia las gigantes espesuras
Que sustenta la encina secular;
Y el huracan bramando poderoso,
Con titAnicas alas de coloso,
Deja huellas de ruinas al pasar.

Pero el volcan, el rayo y la torment
Que fulminan su furia en la violent,
Terrible y espantosa confusion;
Cuando pasa su furia tras si dejan,
Como emblemas de muerte que se alejan,
Lagrimas y pesar y destruction.

Pero oculto en las ruinas de sus huellas,
Cual radiantes, purisimas estrellas
Que brillan en un cielo aterrador;
En medio A los escombros del camino,
SQueda un g6rmen titAnico y divino
Fecundado en sus horas de furor.

En el rudo vaiven de la existencia,
Oculto en lo interior de la conciencia
Como en el seno ardiente del volcan,









78 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

La passion se desata borrascosa,
Como lava que corre tumultuosa,
Hija febril de indescriptible afan!

Se despierta de pronto, se estremece,
Se agita en el silencio, corre, crece
Con la fuerza fatal del huracan;
Y arrojindose al fin irresistible,
pretend abalanzarse A lo impossible
Tras que sus alas poderosas van!

Se levanta imponente con el brio
Del caudaloso y desbordado rio
Que se lanza lenando la extension;
Y como el rayo que en la altura vibra
Conduciendo la muerte, fibra A fibra,
Atl&tica destruye el corazon!

En la lucha del mal, iruda torment!
Y en la passion su simbolo se ostenta
Cuando salta en torrente arrollador,
Van muriendo en las sombras una A una,
Las ilusiones que alberg6 la cuna
Y agosta el soplo del primer dolor!

Y si en la lucha poderosa arranca
La flor de la inocencia pura y blanca
El huracan ind6mito al bramar:
Son hojas que arrebata la torment,
En cuyo seno misterioso alienta,
El g6rmen que mailana ha de brotar!

En la lucha del Bien y del Abismo,
Brota la clara luz al tiempo mismo
Que chocan en el mundo sin confin;
Al rudo choque el pedernal chispea,
Al chocar la passion brota la idea,
Y sube en vuelo; A Dios; su eterno fin!


Del alma la mission grata y querida,









LA LUCHA 79

Es luchar, el principio de la vida,
El secret tal vez del porvenir!
Ay! abatirse al no alcanzar un nombre,
No es la mission titanica del hombre,
Es blasfemar de Dios, es sucumbir!

Que no aparece el sol para el que ciego,
Cierra sus ojos al benigno fuego
Que esparce su divino resplandor;
Ni descorre sus velos el destino,
Al que ilora A la orilla del camino
Una esperanza mdstia y sin color!

El Bien de entire la ruina y los escombros,
De la victoria en los robustos hombros
SurjirA con excelsa majestad:
Y tras el rudo batallar fecundo,
Ha de brotar para salvar el mundo,
El g6rmen de la eterna Libertad!

1880.
















SUELTOS


El Sr. Arechavaleta acaba de descubrir un pequefio organismo
inferior a todos los que figuran on las clasificaciones cientificas
contemporindas. Ese descubrimiento, como su autor lo observa,
tiene gran importancia bajo el punto de vista de la explicacion de
los origenes de la vida en nuestro planet.
Hasta ahora se consideraba que los organismos mas rudimenta-
rios, una vez que alcanzaban cierto grado de desenvolvimiento, se
reproducian espontAneamente con mis 6 m6nos independencia del me-
dio externo. El Helobius Oterii, revela un tipo mas imperfecto y pri-
mitivo, pues su multiplicacion depend de fuerzas exteriores que
obran accidentalmente sobre el protoplasma en todos los periods
del desarrollo. Las hermosas l1minas que acompafian al present
nimero dan idea de esa curiosa forma de reproduction.
El Sr. Arechavaleta complete de esa manera los trabajos que
han hecho adquirir A Huxley y Heeckel una position tan distinguida
en los anales de la ciencia.


gLa memorial acerca de las causes de la tuberculosis que v4 en
el present ndmoro, la hemos recibido directamente de Berlin para
publicar en los ANALES.
Su autor, el Sr. Susviela Guarch, es uno de los antiguos obreros
del Ateneo, y nos place en extreme verle colaborar de nuevo en
nuestros trabajos.


Agradecomos al Seilor Antonini y Diez el interns que manifiesta
por nuestro peri6dico. A los trabajos que anteriormente nos ha en-
viado, tenemos que agregar la interesante critical sobre el hermoso
drama de Victor Hugo, que publicamos on otro lugar.











ANALES DEL ATENEO

DEL URUGUAY


ANO I--TOmo iII MONTEVIDEO, OCTUBRE 5 DE 1882 mUME 1



Consideraciones

SOBRE LA LOCURA EN GENERAL Y LA LLAMADA MONOMANIA SIN
DELIRIO, EN PARTICULAR

(CONFERENCIA LEfDA EN EL ATENEO DEL URUGUAY)

POR EL DR. D. SECUNDINO VINA


A mi querido paisano y amigo Dr. Herrero y Salas

Seifores:
La ciencia sigue en su desenvolvimiento, leyes en cierto modo
id6nticas a las que observamos en la evolucion de los s6res vivos.
Asi vemos en los organismos elementales, que una fraccion cual-
quiera de su masa digiere, asimila, excreta, se contrae, se regenera
y se multiplica; pero A media que nos elevamos en el studio de
s6res mas complejos se nos ma;lifiesta evidentemente la diferencia-
cion de tejidos, aparatos, etc., en relacion con la diferenciacion de
funciones. Del mismo modo en las primeras etapas del desenvolvi-
miento de la ciencia no existia la division del trabajo, siendo en-
tonces de fdcil adquisicion todos los datos, que A la misma se re-
ferian; pero la perfectibilidad del espiritu human se fu6 asimilando
sucesiva y gradualmente los process que la naturaleza registra en
su historic, haci6ndose de este modo impossible en el curso de los
tiempos abrazar las multiples ramificaciones que han surjido del vi-
goroso arbol dela naturaleza, Arbol en el cual siempre queda algo
como fuente inagotable de un desenvolvimiento ulterior.
De aqui la division del trabajo en el studio de la cienciu, divi-
sion indispensable si queremos adquirir conocimientos s6lidos en










82 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

aquello que consideramos como objetivo principal de nuestra inves-
tigacion. Con esto no queremos indicar se prescinda de la solida-
ridad existente entire todas las ramas de la ciencia. Sin esta prescin-
dencia se concibe perfectamente la importancia de la division del
trabajo; esta l6jos de excluir, implica el studio de las relaciones.
Bello especttculo es el que nos ofrece la naturaleza! Dirijid la mi-
rada, por ejemplo, A esa cienciahoy indispensable para la posesion
de los conocimientos bio!6gicos, y que designamos con el nombre
de Histologia, y vereis c6mo os impele A admirar la armonia que exis-
te entire la multiplicidad do tejidos segun sus caract6res morfol6gicos
y quimicos, y la unidad do los mismos segun sus funciones y des-
arrollo. Es verdad que en el 6rden de generation, y de tiempo, la
ley biol6gica de coordination y subordinacion esta bajo la dependen-
cia de otras, que como las de crecimiento, multiplicacion, adaptation,
herencia y fijeza, la preceden en el desenvolvimiento de series sobre
los cuales la primer no ejerce su action propia; pero eso mismo nos
demuestra la precitada solidaridad. En efecto, con la iniciativa de
la series surje la unidad morfol6gica; en vano trataremos de buscar
la diferenciacion de funciones y tejidos en esa masa de protoplas-
ma, que en el reino vegetal llamamos plasmodia, y en el reino ani-
mal amibo; solo elevindonos en la s6rie apreciar6mos la existencia
de aquel fen6meno, consiguiendo, al llegar al punto mas elevado
de la misma, ver en nosotros mismos el encadenamiento mas armo-
nioso entire el primero y el Altimo eslabon de la gran cadena de la
naturaleza-la unidad protoplasmatica reaparecerA como armonia, la
cual resultarA de las descargas ritmicas, que surgeon espontAneamen-
te, 6 por action refleja de los centros nerviosos; en este 6rden, pues,
en esta armonia, encontrar6mos la unidad del sistema nervioso, la
cual por asociacion de ideas nos trasportara A las misteriosas regio-
nes d6 se elaboran los primers destellos de la vida. Merced a esa
division del trabajo, se han establecido grupos convencionales que
no son mAs que ramas de la biologia, las'cuales a su vez se han
subdividido en ramas secundarias. Bajo este punto de vista, lapsi-
cologia objetiva constitute una de tantas secciones de la ciencia de
los s6res vivos, abrazando A su vez otras, entire las cuales tenemos
la frenopatia 6 psicologia, m6rbida. No es nuestro objeto hacer un
studio detenido sobre esta interesantisima rama de la biologia, da-
da la insuficiencia de nuestros conocimientos, y ademas la imposi-
bilidad de explanar question tan vasta en una simple conferencia.
La monomania sin delirio sera el esencial objetivo de nuestra inves-










LA LOCURA EN GENERAL 83


tigacion. Sin embargo, la naturaleza del asunto, nos obliga A emitir
algunos concepts sobre la locura en general como preliminary in-
dispensable al studio de aquella psic6sis.
Seiiores: con catorce principios elementales, entire los cuales des-
cuellan por su importancia el oxigeno, el hidrogeno, el carbon, el
Azoe, el azufre y el f6sforo, se constituyen todos los principios in-
mediatos del organismo; estos A su vez forman los tejidos funda-
mentales del mismo en las sucesivas y variadas metam6rfosis porque
pasan en su evolution; de la combination entire dichos tejidos, ya
completamente desarrollados, ya algunos de ellos en estado embrio-
nario, resultan los 6rganos, los cuales cuando en conjunto contri-
buyen A un mismo fin, forman aparatos. Ahora bien, la melancolia,
la mania, la moria, y la imbecilidad, son los cuatro elements fun-
damentales, que combinindose de distinto modo, constituyen las
multiples variedadcs de locura que conocemos en la frenopatia.En
todos estos estados neuropaticos, la vida animica en sus tres cate-
gorias principles de sentir, pensar y querer, se encuentra lesiona-
da; hay alteracion, empleando el lenguaje de la psico-fisiologia, en
la actividad animica centripeta, intracentral, y centrifuga. Estidien-
se todas las clasificaciones que registrar la historic de la ciencia, acerca
de la enagenacion mental, y A escepcion de cierta clase de mono-
manias, se podrA apreciar como en aquellas todas las vesanias in-
teresan la vida psiquica en las esferas que acabamos de indicar. En
el caso de admitir alguna clasificacion de las enfermedades menta-
les, optamos por la de K. Kahlbaum, por parecernos ser la que
mas se concilia con los principios psico-fisiol6gicos. Segun este si.
bio fren6pata, las psic6sis son primaries 6 idiogen6ticas y secun-
darias 6 heterogen6ticas; las primeras comprenden las psic6sis rela-
tivamente parciales: distimia y paranoia, y las totales 6 compleja:
vesania tipica, vesania paralitica, y vesania espasm6dica 6 catatonia.
Las heterogen6ticas abrazanlas patogenetico-secundarias, y las bio-
genetico-secundarias. Las llamadas monomanias afectiva 6 intelecti-
va son segun este author la distimia y paranoia citadas, y las im-
pulsivas meros sintomas inherentes A diferentes vesanias. Mata, si-
guiendo en esta question A Esquirol, sostiene un criterio diametral-
mente opuesto al anterior. Para este ilustre alienista los impulses
patol6gicos aislados constituyen verdaderas species morbosas. Mauds-
ley en lo fundamental participa de la misma idea. De todos modos
lo que primero vamos A tratar de averiguar es si la monomania
sin delirio existe por si independientemente de toda otra vesania, 6









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


si al contrario es un mero fen6meno consecutive A distintas psi-
c6sis, para inmediatamente pasar A la esposicion y razonamiento de
los principios fundamentals, en los quo se estriba la solution que
creemos mas acertada acerca do la naturaleza del acto monoma-
niaco.
Los jurisconsultos, desde Elias Renault hasta nuestros dias, se
han mostrado refractarios A la admission de la monomania sin deli-
rio; sin embargo, merced A los trabajos de ilustres fren6patas como
Mata, Maudsley, Kahlbaum, etc., los encargados de velar por la
justicia, han rectificado en gran part sus err6neos concepts
acerca de este particular estado neuropAtico. Pero hoy, 4es acepta-
ble la doctrine de Esquirol a este respect? Esto equivaldria A la
negacion del progress en la ciencia; en cierto modo nuestro espiritu
es, como decia un sabio pensador del siglo pasado, una antitesis;
de una part la unidad de su naturaleza, y de la otra la multi-
plicidad de modalidades, que incesaDtemente esperimenta; per la se-
gunda, fuente inagotable de aptitudes, y por la primer, fuerza con-
servatriz y acumuladora de las mismas; sin lo primero parilisis, y
sin lo segundo hechos de conciencia aislados, sin relacion alguna
entire si. Por esta razon, seiiores, el element conservador de nues-
tra alma se identifica con todo lo grande, que como las imperecede-
ras producciones de Esquirol le han precodido en su incesante des-
envolvimiento hAcia el ideal, y a su vez el element progresista le
oriental en nuevos mundos, que ya rectifican, ya ratifican, ya des-
hechan lo concerniente A fases retrospectivas de su evolution, ya
per filtimo, llenan el espiritu de amarga duda y de tristes presen-
timientos.
A mi mode de ver, si la ardua question de las monomanias ha
de acercarse siquiera A una solution rational, debe tener por base
una rigurosa y atenta observacion de los fen6menos, que surgeon
de las profundidades del espiritu. En ese aparente laberinto, sinte-
sis de las contradicciones, y que Ilamamos conciencia, es donde de-
bemos buscar la esplicacion del conato de homicidio de Catalina
Olaven, y de tantos otros que registra la historic de la Psiquia-
tria. La existencia en la intimidad de nuestro ser de fen6menos quo
el yo puede observer pero no impedir; la aparicion de otros res-
pecto a los cuales el yo es el verdadero agent, el rol importanti-
simo que el recuerdo desempeiia en el trascendental problema refe-
mrente A la simultaneidad 6 sucesion de diferentes estados psiquicos,
todas y cada una de estas cuestiones puramente psicol6gicas deben










LA LOCURA EN GENERAL 85

profundizarse, para siquiera vislumbrar el estado na responsible
de tantos infelices, victims adn en nuestros dias de ]a no vulgari-
zacion de las conclusions cientificas. El monomaniaco, objeto esen-
cial de esta conferencia, es tan digno de consideration como los des-
graciados alucinados de otras 6pocas que celebraban sus fiestas con
Satanis en el aquelarre. Caben, seiiores, muchas opinions adn ad-
mitiendo el hecho de irresponsabilidad sin delirio.
Dejando para el desenvolvimiento ulterior de este t6pico la tarea
de ocuparme de los puntos fundamentals en que estriban las con-
cepciones mAs 6 m6nos filos6ficas de los notables alienistas del pre-
sente siglo, paso ahora a esponer algunas de las ideas que me he
formado en vista de los datos que nos sujiere el studio imparcial
de los hechos. La alteracion psiquica en question creemos acompaiia
g gran ndmero de vesanias, y entonces conceptuamos que se trate
exclusivamente de un epifen6meno de la locura; pero en otros casos
admitimos que dicho estado se present aisladamente constituyendo
por consiguiente una especie morbosa. Ejemplos de la primera clase
se encuentran con tan excesiva y deplorable frecuencia en todo ma-
nicomio, que seria verdaderamente ridicule oponerse A su admission.
Asi, dirigios a uno de esos establecimientos en los que se alber-
gan tantos desgraciados a consecuencia, ya de la perversion, ya de
la impotencia de sus facultades animicas, y vereis c6mo aparente-
mente la alteracion indicada no se traduce por actos agresivos; pero
procurad interesaros por el studio, de averiguar los resorts a que
esta subordinada aquella mAquina cerebral, y entonces podreis per-
suadiros de que aquel alienado que se encuentra tranquilamente en-
simismado, como paralizado por la tristeza patol6gica y deprimido,
es susceptible de hallarse impulsado a la desesperacion y hasta al
suicidio, y i cometer toda clase de actos destructores; en una pa-
labra, observareis una especie de ritmo entire la melancolia pasiva
y la melancolia active. Del mismo modo en el enfermo que padece
de mania, podremos apreciar no s61o c6mo afluyen en 61 rApida-
mente los pensamientos 4 la conciencia, y despertarse estos los unos
i los otros-de un modo involuntario, y producirse por consiguiente
la asociacion de ideas con una afluencia extraordinaria, sino tam-
bien coincidir en muchos casos la precipitacion de ideas con impul-
sos destructores.
El mismo fen6meno acompaia con bastante frecuencia i las psi-
c6sis: locura total tipica, locura total paralitica, locura at6nica to-
tal, locura total tipica reduplicada, y adn tambien A las sintomiti-
cas, como por ejemplo, i las psic6sis reflejas.









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Citaremos un solo ejemplo de monomania con delirio, y por con-
siguiente perteneciente a una de las species morbosas que acaba-
mos de enunciar. El hecho es sacado de Pincl.
Un vifiador cr6dulo, cuya imagination habia sido conmovida por
fogosas declamaciones y la espantosa imAjen de los tormentos de
la otra vida, se crey6 condenado al fuego eterno y se imagine que
no podia impedir que sobreviniese semejante desdicha a su familiar,
sin que fuese por medio de un bautismo de sangre 6 un martirio.
El primer ensayo que hizo fu6 de matar A su mujer; en seguida
inmol6 con la mayor sangre fria a dos criaturas. Puesto en la car-
cel, degoll6 A un criminal, y siempre con el objeto de hacer una
obra expiatoria. Encerrado en Bicetre, se hacia pasar por la cuarta
persona de la Santisima Trinidad y se crefa encargado de la espe-
cial mission de salvar al mundo con un bautismo de sangre. Escep-
to en material de religion, parecia disfrutar de la razon mas cabal.
Diez anios de reclusion, le volvieron la calma y se le di6 un poco
de libertad. Cuatro afios hacia quo se crefa asegurada su curacion,
cuando a la vigilia de Navidad se reprodujeron sus ideas sangui-
narias, puesto que se propuso hacer un sacrificio expiatorio sobre
todo lo que cafa en sus manos. Procur6se una cuchilla, hiri6 al
vigilante, y degoll6 a dos enagenados que tenia al lado. Hubieron
de dominarle y encerrarle por toda su vida. (1) Ahora creemos
convenient citar algunos hechos de monomania sin delirio para do
este modo formarnos un racional concept acerca de dicho trastor-
no animico.
Catalina Olhaven, de edad de treinta y tres alfos, hija de una
madre, que ya habia querido matarla A ella, nodriza del hijo del
Doctor S., tuvo un fuerte c6lico que dur6 algunos dias, cierto
movimiento en el est6mago y una especie de ansiedad. Una noche
habiendo quedado sola con dos nilios en un cuarto, vi6 un cuchi-
llo encima de una mesa. y al moment la asalt6 la idea de dego-
liar A su hijo de leche, al que tenia A la sazon en su falda. Pareciale
que estaba oyendo una voz quo le aconsejaba este asesinato. Es-
pantada de su idea, se vA del gabinete con el cuchillo en la mano,
se baja a la cocina, tira el cuchillo, y pide a la cocinera que no
la deje, puesto que la estin atormentando malos pensamientos. La
cocinera accede; Catalina vuelve al gabinete, y siente la misma
diab6lica inclinacion, de la que procura distraerse cantando y bai-


(1) Mata-Medicina legal, pag. 277.









LA LOCURA EN GENERAL


lando con los niros, A los cuales, en fin, acuesta. Catalina vuelve
A pedir A la cocinera, quo no la deje, que ella saldrA A buscar A
sus amos, y sin pod-r obtener nada de lo quo pide, acaba por
acostarse. Aponas se duerme despierta sibitamente mas acosada
que nunca del deseo de matar al nifio, se levanta, y afortunada-
mente Ilegan sus amos; con esto se tranquiliza: vuelve A dormir-
se, y de nuevo reaparece la horrible idea; grita la infeliz y pide
que no la dejen sola, que la asaltan malos pensamientos, pero no
esplica sobre qu6 actos versan. Tan pronto esclama: Dios mio,
que pensamientos tan espantosos, tan horrible Tan pronto: "pe-
ro eso es ridicule, abominable" Al propio tiempo se inform del
estado del niflo, pregunta si esta junto A su madre, y le llama con
una voz tierna y carifiiosa. Le dan una infusion de manzanilla y
se tranquiliza; pasa la noche, va mejorando, se vuelve taciturna,
se abate, su mirada es fija, y la cara encendida. Al fin, se cura
de su espantosa tendencia. Una sola vez ha vuelto A sentirla; mas
por fltimo qued6 completamente restablecida.
Mas tarde el niilo se puso malo y muri6, y Catalina di6 seiales
de profundo dolor; pero sigui6 desempeilando bien los quehaceres
de la familiar (1).
Ahora bien, Srs., en esta clase de monomania 4 es el yo especta-
dor 6 agent de los actos en question? En el primer caso la acti-
vidad desplegada surge de la organization 6 del desequilibrio en-
tre la espontaneidad y la reflexion del espiritu, 6 de ambas cosas
A la vez? Y en el supuesto iltimo g hay solo concomitancia de
fen6menos, 6 tambien relacion de causa A efecto ? En el segundo
caso, ase dA un solo acto en la conciencia, que sea causa determi-
nanto de la monomania, cuyo studio estamos haciendo, 6 coexis-
ten estados distintos? Veamos si la Psicolog'a nos proporciona
aWgunos datos acerca de estas trascendentales cuestiones.
De los multiples fen6menos de la conciencia, unos son del todo
independientes de nuestra voluntad, y los otros estin bajo el im-
perio de esta facultad. Esta distinction se hace extensive A today la
vida ps'quica en sus tres esenciales esferas de sentir, pensar, y
querer. Asi dadas ciertas condiciones, esperimentamos determinadas
sensaciones, no solo sin quererlo, sino A pesar de querer lo con-
trario. En el estado normal Ilegan continuamente A nuestro sen-
sorium modificaciones que determinan sensaciones altamente des-


S(1) Mendez. Anales de Henke.









88 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


agradables, y que de buen grado eliminarlamos de nuestra perso-
nalidad A sernos possible; en el estado patol6gico surgeon alucina-
ciones, las que unas veces tristes impulsan A la desesperacion y
hasta al suicidio, y otras agradables y tranquilas sujieren A la
ciencia hermosos problems que resolver, como aquel individuo,
que segun Ch. Bonnet, sin confundir las concepciones con las per-
cepciones, veia independientemente de toda impression sensible acer-
carse y alejarse hombres, mujeres, pAjaros, etc. Su cerebro, como
dice el autor citado, era un teatro, cuyas maquinas ejecutaban esce-
nas, que sorprendian tanto mas al espectador, cuanto que se le
presentaban de una manera brusca 6 inesperada.
En la esfera del pensamiento sucede una cosa anAloga. Asi ve-
mos comunmente surgir ideas en nuestro s6r, cuyo desarrollo
podemos apreciar perfectamente, y sobre las cuales nuestra volun-
tad no ejerce autoridad alguna sino momentineamente; podemos,
pues, ser meros espectadores de actos elaborados en la conciencia,
actos sobre los cuales ya puede obrar la voluntad, ya ser comple-
tamente impotent para su manifestation.
Puede suponerse que estos dos modos de ser de nuestra perso-
nalidad sean producidos aisladamente, cuando entire ellos el lazo
psicol6gico de la armonia ha desaparecido, y A su vez este des-
equilibrio surgir de modificaciones orgAnicas. Pero, si bien los he-
chos anatomo-patol6gicos, con que hoy cuenta la ciencia, tienen al-
gun interest tratindose de muchas vesanias, no sucede asi en la
monomania esencial (1).

(1) En la mayoria de los casos se encuentran en los cadiveres de los in-
dividuos afectos de enfermedades mentales alteraciones muy extensas, y
variadas, asi en 6rganos del sistema nervioso cerebral ;enturbiamentos 6
inspiraciones de las meninges, exudaciones y extravasaciones en las mis-
mas, aumento de vascularizacion, hiperemia y anemia de la piamadre etc).,
como tambien en la sustancia corticial del cerebro, verdadero 6rgano de
las funciones psiquicas (coloracion mas oscura 6 mas pMlida, mayor 6
menor cantidad de sangre, mayor 6 menor cantidad de vasos, disninucion
del grueso de la sustancia corticial, aspect edematosn, y consistencia de
la misma variable). Estas alteraciones son la mayoria de las veces produc-
to de inflamaciones cr6nicas 6 de fendmenos hiperplisicos y degenerati-
vos de otra parte (protiferacion nuclear de la neuroglia. protiferacion de las
c6lulas de la neuroglia, excision de los nucleos ganglinares, inspiraciones,
y cambios de forma de las celulis ganglinares. celcilicacion de las mis-
mas, y con una frecuencia particular, inspiraciones de las paredes vascu-
lares y de sus elements celulares, degeneracion amilosde etc). Pero las
diferentes formas de la alteracion anat6mica no se presentan aisladas no ba-










LA LOCURA EN GENERAL 89


Con esto no quiero negar, que efectivamente A los impulses pa-
tol6gicos de que me estoy ocupando no acompailen alteraciones es-
peciales del cerebro; pero como en esta claso de investigaciones, lo
real y no lo possible, es la base de toda teoria que trate de dar
una esplicacion racional de lo que se examine, de ahi que crea 16-
gico constatar nuestra complete ignorancia A este respect. Si fue-
ra possible trasladarnos A lo intimo del monomaniaco, podriamos
orientarnos indudablemente en la profundidad de las cuestiones que
estamos examinando; pero dada nuestra impotencia para llevar A ca-
bo esta observation, que solo cae bajo el dominion del que es su-
jeto y t6rmino de la action, y ada en este caso en cierto modo,
nos encontramos obligados A atenernos A los fen6menos objetivos,
y cuyo studio nos es proporcionado por el paciente, y A lo que
result de la investigation introspeetiva en el estado de salud. Si
hici6ramos abstraccion de la naturaleza de los fen6menos de la con-
ciencia, y estableci6ramos como verdades inconcusas determinadas
ideas acerca de las cuales el rigor 16gico aconseja nos mantenga-
mos en una prudent reserve, creeriamos exacta la doctrine comun
referente A la monomania. iCuan cierto es, que las teorias mas bri-
llantes se basan, 6 en supuestos orr6neos 6 en hechos qu6 s6lo
son consecuencia de la inc6gnita cuya solution buscamos
Algo de esto pasa con el concept ordinario dado A la mono-
mania. Al primer golpe de vista a qui6n no admit, con Mata,

jo el punto de vista macrosc6pico ni bajo el histol6gico, sino que se pre-
sentan combinadas de diversos m idos. La mayoria de las autopsias solo
llegan a hacerse en los periods may avanzados de las enfermedades; y por
consiguicnte, en los datos anat6inicos recogidos, vemos principalmente los
periods terminales; y con respect a los primeros periods. quedamos mas
reducidos A establecer deducciones fundhndonos en aquellos products fi-
nales. Asi. por ejemplo, con respect la mnelancolia coino estado de de-
presion, se ha considerado ser una anemia primitiva del cerebro la esen-
cia de la enfermedad, y se consider la mania como debida en lo esencial
a una hiperemia del cerebro. por hallarse constituida dicha enfermedad por
un estado de cxcitacion principalmente. Mas precisamente on los individuos
ielanc6licos, se encuentrln muchas veces estancaciones sanguineas ge-
nerales, combinadas con aumento del voldimen del higado y otras hiper-
plasias abdominales. Y por otra parte, a consecuencia de pdrdidas sangui-
neas generals y repentinas 6 de alteraciones cr6nicas de la nutricion, 6
de la inanicion general, se produce no pocas veces un estado de mania
aguda. Por consiguiente, result de lo espuesto que la investigation ana-
t6mica tampoco puede dar mas solidez f aquella inseguridad e indetermi-
nacion que ofrecen las cuatro formas principals de trastorno animico eh
relacion con los temperaments (Kahlbaum].









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Maudsley, etc., que los ejemplos citados de monomania sin de-
lirio, arguyen poderosamente en apoyo de la hip6tesis espuesta?
Qui6n que no conozca el mundo .interno, mundo mis grande, y
mil veces mas sublime que el mundo objetivo, no career con Mata
y otros alienistas, que en la c6lebre Catalina de Olhaven coexistia el
impulse m6rbido, con el conocimiento exacto de la naturaleza del
mismo ?
Y si aiiadimos a esto los datos fisiol6gicos que aparentemente
apoyan a la precitada interpretation, j qu6 de extraiio tiene que se
admita per quien, con espiritu sistemAtico, quiere prescindir de la
observation interra, la anterior simu taneidad? Vamos a examiner,
seoiores, con toda imparcialidad, las premises en que reposa el in-
dicado concept de la monomania. Dicen los partidarios de esta
doctrine, que asi como en el cerebro existen centros que rigen los
movimientos ordinarios del cuerpo, del mismo modo parece natural
no desechar la existencia de otros distintos 6 de influencias especiales
sobre aquellos, y que determine el impulse m6rbido. jNo es cierto,
continfian, que la fisiologia modern nos ha demostrado que, ya
por la excitacion, ya por la ablacion de determinadas regions del
encefalo, se original movimientos irresistible y sobre los cuales la
voluntad no ejerce accion alguna? Y por qu6 los actos monomania-
cos no reconocerian un modo de production id6ntico?
Ante todo, dado y no concedido que existan los citados centros
motors, salta a la vista lo absurdo de la paridad establecida. Es
una verdad, para mi indiscutible, que entire el fen6meno fisiol6gico
y el fen6meno psicol6gico existed diferencia de naturaleza y no de
grado. Ahora bien, los movimientos quo podemos apreciar por la
excitacion de determinadas zonas del cerebro, constituyen meros
fen6menos fisiol6gicos, del mismo modo que todos los hechos de la
vida, abstraccion hecha de lo que es 4 la conciencia intrinseco. Es
indudable que tratar de explicar los hechos puramente fisiol6gicos
mediante la intervention de principios abstractos, es en nuestros
tiempos una verdadera neurosis; invocar hoy eyes que sean otra
cesa quo inducciones basadas en la fisica y en la quimica, es ig-
norar en absolute el por que del inmenso progress A que ha lle-
gado la ciencia de los s6res vivos. Pero la circunstancia de que
los anteriores fen6menos no son accesibles A la conciencia de ca-
da uno, no pudiendo ser percibidos mAs quo por los sentidos,
ya de los otros hombres, ya de los que pertenecen al que es su-
jeto y t6rmino de la action, caract6rcs 6stos quo estan en abierta









LA LOCURA EN GENERAL 91

oposicion con los que correspondent a los fenomemos psicol6gicos;
por esta particularidad, digo, su distinction es evidentisima.
Con razon dice Balmes que la anatomia y la fisiologia solo dan
cuenta de movimientos; nos conducen basta los umbrales de una
region misteriosa, y nos dicen: de aqui no puedo pasar. Y dice
bien, porque en efecto, continia este sabio, el fen6meno de con-
ciencia esti separado del fisiol6gico por un abismo insondable; alli
acaba la observacion del fisidlogo, y se abren las puertas de la
psicologia. Por consiguiente, si admitieramos la paridad anterior,
dariamos ya por probado que el acto monomaniaco reune todas las
condiciones que acabamos do asignar al fen6meno fisiol6gico; pero
esta concession implica una verdadera peticion de principio, toda
vez que lo que buscamos on la solution del problema, lo concep-
tuamos como un hecho positive fuora de litigio.
Segun Maudsley, que en lo sustancial parece coincidir con el crite-
rio.fisiol6gico anterior, los actos en question serian consecutivos a
una convulsion de la inteligencia, la quce su vez resultaria de
modificaciones especiales en centros psiquicos. Asi como el coreico
observa sus movimientos, dice este fren6pata, no pudiendo suspen-
derlos por la accion do su voluntad, del mismo modo el monoma-
niaco v6 surgir de su cerebro ideas m6rbidas y que no le es posi-
ble contrarestar. Ahrens, refiri4ndose a este t6pico, dice estas sig-
nificativas palabras, que acaso atenuaran el m6rito excesivo dado a
la comparacion anterior de Maudsley: esta especie de mania guar-
da much analogia con las convulsions y movimientoa que so
produce sin voluntad del espiritu en la enfermedad llamada epi-
lepsia.
Yo creo, no obstante, que la interpretation que Maudsley ha
querido dar i la frase convulsion de la inteligencia ", ha sido la
siguiente: el t6rmino convulsion, es por demis sabido que se apli-
ca n la contraccion muscular, bien sea 6sta cl6nica, como en el co-
rea, bien sea t6nica como on el t6tanos, y en todos los misculos
durante la vida. La misma contraccion muscular fisiol6gica result
de la fusion de sacudidas consecutivas A corrientes centrifugas,
.cuya duracion es menor quo la suma del period de excitacion la-
tente y la misma contraccion. Ahora bien, la convulsion de la in-
teligencia estaria caracterizada per la aparicion imprevista de ideas,
y con la circunstancia do sucederse con una celeridad extraordina-
ria, y sin poder, per part de la voluntad, para oponerse a su ma-
nifestacion. Acaso esta hip6tesis explique on part la mania pro-
piamente tal y la llamada monomania sistemitica.










92 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Sabido es que en el estado normal la ilacion logical predomina
sobre la mera asociacion de ideas, y que en esta particularidad
estan basadas nuestras relaciones con el mundo objetivo. Ahora
bien: en la mania sucede precisamente lo contrario; ent6nces las
representaciones sensibles y las ideas, obrando sobre determinados
centros motors, produce movimientos apropiados, que son los
caracteristicos de esta psic6sis. Explicaria tambien aparentemente
la segunda vesania que acabamos do exponer, por cuanto las pre-
misas en estos enagenados les serian sugeridas por una desarmo-
nia entire la asociacion do ideas y la ilacion 16gica. Pero si bien
en estos casos se explicaria la incoherencia que los caracteriza,
gc6mo conciliar la convulsion de la inteligencia, parecida A las
convulsiones coreicas, en lo quo atafie A su caracter refractario al
influjo de la voluntad con los actos nunca conscientemente rectifi-
cados de las victims de las dos variedades de locura que inciden-
talmente estamos examinando? Y en la monomania esencial, A no
salta A la vista la futilidad del argument de Maudsley? Si fuera
verdad que el espiritu on un acto monomaniaco agresivo, tuviera
conciencia del carActer normal del mismo, la question que me pro-
pongo examiner no tendria razon de ser; pero precisamente lo que
tratamos de averiguar es la coexistencia 6 no coexistencia de esos
estados opuestos en la conciencia; volvemos, pues, A la petition de
principio anterior. Ademas, creo es contradictoria la explicacion del
alienista ingl6s, acerca de este t6pico. Por una parte parece admi-
tir independencia entire la razon del loco y los actos opuestos a
esta facultad que realize, y de la otra parece someter estos 6ilti-
mos a alucinaciones que le obligan A identificar las percepciones
con las concepciones. Y no se diga que la incoherencia es s6lo de
ideas; que la alucinacion es fen6meno de la sensibilidad, y la idea
de la inteligencia, porque 6sta se encuentra casi siempre envuelta
por imigenes, y aqu61la implica necesariamente ideas. Enhorabuena
que la imAgen, respect A la idea, sea, como dice Balmes, una cor-
teza grosera que envuelve un diamante; pero sin esa corteza no
serian posibles nuestras relaciones con todo lo que nos rodea.
Debemos, ahora, aunque no sea mas que I la ligera, constatar
nuestra ignorancia acerca de asuntos sobre los cuales se emiten
con frecuencia afirmaciones absolutas: me refiero al dogmatismo
que caracteriza A muchos fisi6logos en sus teorias tratAndose de
localizaciones cerebrales, y A la aplicacion que de estos supuestos
hacen para la comprension de la monomania. Ya Magendie admitia









LA LOCURA EN GENERAL 93


que el cuerpo estriado determinaba los movimientos que nos im-
pelen hAcia atras, qne el cerebelo producia los que realizamos hi-
cia adelante, y que los pedunculos cerebelosos regian los laterales.
Luys en nuestros dias se muestra parlidario de esta doctrine al
comparar los movimientos producidos esperimentalmente en anima-
les al fen6meno que observamos en el torniquete hidrAulico. Pero
mientras que Nothnagel y Beaunis dicen haber observado median-
te inyecciones intersticiales el nodus cursorius en el cuerpo es-
triado, y otros fisi6logos, puntos de los cuales surgirian movimien-
tos distintos, no faltan modernos experiments, que desechan en
gran parte las conclusions anteriores. Lo mismo sucede con los
Ilamados movimientos de manejo, de rotacion en rAdio de circun-
ferencia, de rotacion sobre el eje, etc. Asi, se creia, que dichos
movimientos dependian casi exclusivamente de alteraciones do los
pedfinculos cerebelosos, y sobre todo de los medios; pero despues
se constat6 su existencia en otra porcion de lesiones del enc6falo,
como en las de la superficie de los hemisferios, en las de los pe-
dAnculos cerebrales, en las de la protuberancia, tuberculos cuadri-
jeminos, cAmaras 6pticas, etc. Mientras, pues, no haya mas solidez
en las relaciones que se suponen existentes entire determinadas parties
del cerebro y otra clase de fnm6menos, no es 16gico, no es con-
forme al m6todo experimental conceder su admission.
Hay mas ain: lo que solo ciii5ndonos al riguroso m6todo ex-
perimental podemos admitir en lo que ataile A las indudables re-
laciones entire los movimientos del cuerpo y determinados centros,
es la mera existencia de estos. Asi sabemos perfectamente, que
existen movimientos involuntarios, que siguen A impresiones que
no han determinado sensaciones; movimientos involuntarios, que
acompaiian constantemente A sensaciones, movimientos voluntarios,
que suceden A percepciones, y por filtimo, movimientos tambien
voluntarios sin relacion alguna con los fen6menos de la sensibilidad.
Admitimos, como acabamos de indicar, que con estas species
de movimientos coinciden modificaciones especiales en centros del
sistema nervioso (1) pero negamos que la ciencia pueda hoy preci-
sar su sitio y sus relaciones. Puede decirse sin temor de equivo-
earse, que todos los experiments efectuados ya por la excitacion,
ya por la ablacion de regions determinadas de los centros de
inervacion, no arguyen mas que en apoyo de la doctrine de las ac-


(1) En los Ailtimos es al menos questionable.









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


ciones reflejas, hoy universalmente aceptada. Los mismos resulta-
dos obtenidos mediante la excitacion de la periferia cortical del core-
bro, pueden esplicarse en su mayor part por las acciones reflejas.
Constatada, pues, nuestra ignorancia respect A supuestas rela-
ciones, adn entire fen6menos puramente fisiol6gicos, pasamos
ahora A ocuparnos mas directamente de nuestro t6pico. Como ya
he indicado, los ejemplos citados de monomania arguyen aparen-
temente en sostenimiento de la precitada hip6tesis dualista; pero
6es cierto que en el acto en question coexistan las dos tendencies
opuestas, A que hacemos referencia? Es indudable que al abordar
este asunto nos encontramos enfrente de uno de los problems
psicol6gicos, que mayor sagacidad exige en la investigation intros-
pectiva, y sobre lo cual es dificil ilegar A una conclusion indiscu-
tible. Pero no es menos exacto que dicho studio nos conducirA en
el entretanto A no admitir como axiomatico lo que atn es mero
problema.
La question A que me refiero, es la de saber si nosotros pode-
mos tener muchas ideas A la vez. Pero antes de exponer la solu-
cion que A este respect creemos mas acertada, debemos decir algo
en lo que ataile A la sucesion 6 mejor acerca del tiempo. Todo lo
que es susceptible de experimental modificaciones cae bajo la in-
fluencia del tiempo; todo lo que dura cambia; nuestro espiritu, dice
Ahrens con razon, no cambia en la totalidad de su ser intimo. La
esencia general del yo, tal como se revela en sus propiedades y
facultades fundamentals, no cambia tampoco, porque aun cuando
el espiritu est6 en un cambio continue de sentimientos, pensamien-
tos y voluntades, las facultades de querer, pensar y sentir permane-
cen inalterables; en fin hay igualmente para today su actividad, pa-
ra los pensamientos, voluntades y sentimientos, como actos indivi-
duales, algo de permanent que no se altera con ningun cambio,
porque todos nuestros pensamientos estin sometidos A ciertas leyes
16gicas que no podemos cambiar; en una palabra, el espiritu 6 yo,
como el s6r entero, no cambia, permanece tambien el mismo en
cuanto A sus facultades; pero cambia continuamente en sus esta-
dos, en sus actos individuals, pero que quedan todavia sometidos
A leyes constantes que no cambian (Ahrens). Pero asi como varia
en un tiempo dado el nmmero de descargas nerviosas que surgeon
de sus centros, asf tambien varia el ndmero de modalidades que
nuestra personalidad puede experimentar en el mismo tiempo. Ain
tambien, como en el primer caso, en el segundo puede afectar en










LA LOCURA EN GENERA 5

cierto modo un carActer ri'L o. 6 ir:.giiular: 1;Qu de variedad.a
este respect en el hombre segun In edad, el sexo, el temperament
y otra porcion de condiciones A1's6r finite podemos aplicar estas
admirables palabras de Fenelon: lo que pasa ha sido y serA, y
pasa del pret6rito al future por un presente- imperceptible que hi
se puede sejialar jams; pero lo que no pasa existe absolutamente,
y s6lo tiene un presente infinite ; es, y no es Ipr l1it;id, decir ms;
es sin el tiempo en todos los tiempos de la criatura, etc. El sda-
cerdote citado por Mata, que cometi6 un asesinato en su penitente,
en el moment en que 6sta iba a consultar un caso de conciencia,
por Ilevarse a cabo sin que dicho proyecto fuera concebido, ni Afn-
tes de presentarse aqu6lla, ni Antes de que le amenazara, no d;j6
de tener su plan como si fuera concebido muchos dias, muchps
meses Antes. Dice elocuentemente Mata en lo que se refiere' ese
t6pico : este plan, este proyecto, por formarse con la rapidez del
relAmpago, con la premura y exigencia de la oportunidad del moe-
mento, y con la intensidad de la alarm, que el amor de si mismo
y de su reputation sufri6, no impiden que fuese un plan, un pro-
yecto tan acabado y perfect como lo hubiera sido si lo hubiera
premeditado dias i horas enters, resolvi6ndose A declararse A esa
seiiora y gozarla, y si se le resistia y amenazaba publicar su fla-
queza criminal, a darle muerte." Ahora bien, despues de estas con-
sideraciones, nuestra alma puede ser sujeto de muchos actos, simul-
tAnea 6 sucesivamente? Arist6teles en la antigiiedad, y Holland en
nuestros tiempos optan por lo segundo. Este iltimo author sostiene
que al colocarse cualquier individuo en condiciones A prop6sito pa-
ra que se efectien simultAneamente en su cerebro las modificacio-
nes necesarias para determinar distintas sensaciones, 6stas se mani-
fiestan siempre sucesivamenie.
Aun cuando todo el aparato sensorial parezca, continia, encon-
trarse en medio de una multitud de objetos, nunca en un instant
dado se da mas que una perception. SerA completamente impossible
prestar un solo acto de atencion A dos objetos que afecten various
sentidos A la vez. Sin embargo, se dice que COsar dictaba A cuatro
secretaries simultAneamente; que se ha dado el caso de un juga-
'dor de ajedrez que seguia tres partidas A la vez; que Feij6o leia
dos 6 tres lines A un mismo tiempo, etc., etc. La consecuencia
que muchos han sacado de estos hechos nos obligaria A admitir
que el eminente Menendez Pelayo habia leido y conservado en su
sensorium, durante su visit a las principles bibliotecas de Euro-









ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


pa, concepts mAs que suficientes para ocupar igual period de
tiempo A cuatro individuos que leyeran continuamente y conserva-
ran todas las ideas que dicha lectura implicara. 4Estaba la aten-
cion en todos estos casos dividida? Claro estA que no. Al dirijirse
la atencion de un objeto A otro, lo hace con una rapidez tal, que
los intervalos de sucesion pasan desapercibidos. Lo que en muchos
casos parece un solo acto del espiritu, se puede descomponer en
una series de actos ligados por el recuerdo. Al imprimir A un car-
bon incandescent un movimiento rApido de rotation, y al observer
un verdadero circulo de fuego, creeriamos, si no supi6ramos que
nuestros ojos estan dotados de movimientos sumamente ripidos,
que tenian lugar a la vez percepciones distintas. Aun en aquellos
casos en que la vista y el tacto nos sugieren la nocion de exten-
sion, tenemos para ello que hacer intervenir un acto ps!quico, que
consiste en apreciar la sucesion, ya de sensaciones tactiles, ya de
sensaciones musculares, ligadas merced A la imagination.
No obstante, si bien la perception de un objeto es producida
por una sucesion de actos distintos ligados por el recuerdo, no es
m6nos cierto que es tan acto de conciencia como la pura sensacion,
el recuerdo. Se da, pues, en la intimidad de nuestro ser, la coexis-
tencia de estados distintos, pero nunca con el caracter de genesis
fi orientation, abstraccion hecha de uno solo, que es el present,
el cual, como dice profundamente Alb. Lemoine,: es un punto sin
dimensions, es el limited siempre m6vil que separa lo que ha sido de
lo que sera, de modo que el present mismo es inasible, y la exis-
tencia escapa sin cesar A los seres que duran. Ahora bien, con los
datos que tenemos sobre la conciencia 6 podemos conciliar los he-
chos que registra la historic de la psiquiatria y la existencia de la
que desde ahora decimos impropiamente lnamada monomania sin
delirio ? Pero ante todo tratemos de justificar este filtimo aserto.
El carActer comun A todas las vesanias, por perversion, es la falta
de correspondencia entire la realidad objetiva y la apariencia subje-
tiva; este carActer falta comunmente en las psic6sis por impotencia,
tambien lamadas, y acaso con mas precision, psic6sis biogen6ticas.
De la falta de armonia en el primer caso, result el delirio, y de
la suspension y dejeneracion de la vida psiquica en el segundo, la
extincion gradual y definitive de la misma.
La monomania en question, dada su existencia, corresponde al
primer grupo, segun todos los fren6patas: pero no es ya una
verdadera contradiccion la admission de este estado neuropatico









LA LOCURA EN GENERAL 97


como enfermedad por perversion psfquica y sin delirio? No es de
estraiar, por lo quo precede, que Kahlbaun no acepte la anterior
interpretation dada i la monomania y consider todos esos impul-
sos m6rbidos como sintomAticos de determinadas species morbosas.
SPero no nos demuestra la literature psiquiatrica el character esen-
cial 6 primario de aquellos?
Herbert Spencer ha formulado magistralmente la ley del ritmo"
y de la cual podemos hacer aplicacion para el sostenimiento de
nuestro criterio acerca de la monomania impropiamente Ilamada sin
delirio. Paul Janet, hablando de la enagenacion mental, prescinde
completamente de la ley anterior y del cardcter que afecta nuestra
personalidad en su incesante desenvolvimimiento. Asi, del mismo
modo que Mata, parece admitir lesion de las actividades animicas,
centripeta y centrifuga, con integridad de la inteligencia. Antes de
emitir lo que creemos esencial en el acto monomaniaco, establece-
r6mos algunos concepts generals para de ellos deducir como
corolario nuestro objetivo. Es indudable que la mayor part de los
fen6menos, tanto fisiol6gicos como psiquicos, revisten el carActer de
intermitencia. A veces los fen6menos en question no s6lo son dis-
tintos, sin6 tambien contradictorios. Intermitencia tenemos en los
movimientos del corazon, en los respiratorios, en las secreciones, y
sobre todo, y siempre rigiendo los demAs aparatos y sistemas en
los animals superiors, en los centros nerviosos. De los nervios
sensitivos tendinosos estin surgiendo continuamento impresiones
para dirigirse 6 centros medulares, en los cuales metamorfosein-
dose, se trasforman en corrientes centrifugas que vin 6 imprimir
tono 6 la fibra muscular, mantenidndola en ese estado de tension
permanent, indispensable para la armonia fisiol6gica de las funcio-
nes. Las escitaciones de los sentidos mis importantes son verdade-
ras vibraciones de un character esencialmente ritmico. a Y por qu6,
dice un fisi6logo notable, estas escitaciones peri6dicas a fuerza de
obrar sobre los centros nerviosos, no imprimiran A su actividad un
particular carActer de intermitencia y de periodicidad ? Pero lo mis
notable que se observa en este t6pico es la correlacion entire el
fen6meno organico y el psiquico. Este iltimo es en cierto modo,
como aqu68, ritmico. Parece indudable que un estado psicol6gico
cualquiera no es uniform, sin6 que estA constituido por una series
de oscilaciones, sufriendo tambien periods de intensidad variable.
Pero oigamos en este punto 6 Spencer, que es el que lo ha tra-
tado hasta hoy con mayor elevacion y altura. Dice el sAbio pensa-









"98 ANALES DEL ATENEO DEL UftCGUAY

dor contemporAneo : "Cuando dirigimos nuestra atenoion, ya sobre
una sensation, ya sobre una series de sensaciones, que constituyen la
perception de un objeto, parece que permanecemos durante algun
tiempo en un estado psiquico homog6neo y persistent; con todo, un
atento exAmen demuestra que ese estado, aparentemente continue, estA
en realidad interrumpido por otros estados secundarios formados por
btras sensaciones y percepciones que se presentan y desaparecen rApi-
damente... Hay tambien oscilaciones sumamente rapidas que alejan
del estado psiquico que miramos como persistent y que vuelven A
conducir 6 l6. Pero en donde el espiritu de observation del ilustre
fil6sofo ingl6s llega a un grado realmente asombroso es al exami-
nar la prueba indirecta del ritmo de los fen6menos psiquicos, ba-
sada en la correlation entire las sensaciones y los movimientos. Es-
cribe a este respect: es indudable que las sensaciones y las emo-
ciones produce contracciones musculares. Pues bien, continia, si
una emocion 6 una sensacion fuese rigurosamente continue, habria
una descarga uniform 6 lo largo de los nervios motors puestos
en juego; pero la experimentation nos revela en lo que permit
juzgar el uso de estimulantes artificiales, que una descarga conti-
nua a lo largo del nervio motor de un misculo, no produce la
contraccion de 6ste; para lograr este efecto se necesita una des-
carga interrumpida, una sucesion rapida de descargas. La contrac-
cion muscular presupone, pues, ese mismo estado ritmico de la
conciencia que demuestra la observacion direct ....
En el estado patol6gico se observe tambien esta periodicidad 6
intermitencia. Las fiebres palddicas, vr. gr., han sido comparadas
por Gerdy, en su modo de manifestarse, 6 los movimientos rit-
micos del corazon, y nosotros, basindonos en las consideraciones
expuestas en el curso de este trabajo, hacemos extensive aquella
analogia A los access monomaniacos. JamAs, nos atrevemos 6 sos-
tener, nuestra personalidad se encuentra dividida. Y no se diga que
multitud de fen6menos, y sobre todo los que de caracter contradic-
t6rio parecen existir on la conciencia, se oponen A la unidad de
aquella. Ya hemos indicado el modo de desenvolverse nuestra natu-
raleza; desonvolvimiento que implica sucesion de actos y estados
distintos, y A veces contradictorios. El caricter altamente fugaz y
transitorio quo revisten los actos del espiritu nos esplica el craso
error en que incurren los quo pretenden ver en la conciencia una
multiplicidad que repugna i.la naturaleza de 6ste, como le llama
Hamilton, mode general y fundamental de todas nuestras faculta-




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