Anales del Ateneo del Uruguay

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Material Information

Title:
Anales del Ateneo del Uruguay
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Publisher:
Ateneo del Uruguay
Place of Publication:
Montevideo
Publication Date:

Subjects

Genre:
serial   ( sobekcm )

Notes

General Note:
Año 1, tomo 1 (sept. 5 de 1881)-año 4, tomo 10 (marzo de 1886) = No. 1-no. 55 Uruguay Intellectual life Periodicals Ateneo del Uruguay Anales del Ateneo

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University of Florida
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University of Florida
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Full Text


ANALES


ATENEO DEL URUGUAY

-*t
PUBLICATION MENSUAL








TOMO I







MONTEVIDEO
-Inmprenta y Encuadernacion de Rius y Becchi, Soriano, 2 y 154


-7-7 .1
\9^t6.












F



'\J \



LATIN
AM.EJCA








ANALES DEL ATENEO

DEL URUGUAY

AN I --TOMO I MONTEVIDEO, SETIEMBRE 5 DE 1881 HNMERao



Explicacion

El Ateneo del Uruguay es ya una institution suficientemente co-
nocida, para que conceptuemos necesario detenernos A enumerar los
titulos que la hacen acreedora A la consideration social. Sus esfuer-
zos perseverantes en favor del mejoramiento gradual do nuestro
pueblo; el resultado brillante do su propaganda, que se refleja hoy
en el espiritu ilustrado y liberal de las nuevas generaciones, todo
contribute A justificar la envidiable reputation de que goza, y i
asignarle un puesto prominent entire las sociedades de su indole que
funcionan en la Am6rica del Sud.
En sus trece afios de existencia, ha pasado por todo g6nero de
alternatives; pero lo que la caracteriza escencialmente es que siem-
pre, en todas las 6pocas, ha sabido concentrar las fuerzas mAs vi-
riles y potentes de Montevideo, y gracias A esa circunstancia, consti-
tuirse en el verdadero cerebro del medio intellectual en que se
desarrollaba.
Trece afios de lucha en la tranquila region de las ideas, apenas
seria una circunstancia digna de mencionarse, si no se tuviera
presented la condition especial en que vivimos.
Se comprende sin esfuerzo que en sociedades definitivamente or-
ganizadas, sea possible al amparo de la paz y del progress, que
las inteligencias superiores se entreguen A la meditacion y estu-
dio de las cuestiones cientificas. Pero, entire nosotros no han exis-
tido ni existen todavia, esas circunstancias tan indispensables para
el desenvolvimiento intellectual.
Se trataba de fundar un control exclusivamente consagrado al cul-
tivo de las ciencias y de la literature, en una sociedad embrionaria,
en que las luchas political absorbian por complete la atencion de
los hombres pensadores con problems de interest mAs prActico y
que reclamaban inmediata solution.
Es curioso el fen6meno que A este respect ha podido observar-






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


seo en la RepAblica por propios y estraiios. Las luchas de partido
parecian conducir inevitablemente A la dostruccion y A la ruina;
y sin embargo, mi6ntras on political el des6rden se hacia cr6nico y
las convulsiones intestines se repetian sin cesar, en otras esferas se
operaba un movimiento saludable que envidiar'an, sin duda, los
pueblos mejor organizados: se creaba el Ateneo del Uruguay,
que desde el principio adquiri6 gran importancia por la elevacion
de su program y porlos poderosos elements de action que supo
conquistarse; se creaba tambion la Sociedad de Amigos de la Edu-
cacion Popular de la que labia de surgir mas tarde la refor-
ma radical quo ha colocado A la Repiblica a la cabeza de la Ame-
rica del Sud en material do cnsefianza primaria.
Y es que se tuvo la intuition do quo lo unico que podia conju-
rar la crisis y salvar A la Repdblica, era la education que sumi-
nistran la escuela y la tribune, esos dos grandes agents que so
completan el uno al otro, y quo, obrando juntos, tienen el poder de
transformer las condiciones do un pueblo sustituyeudo la felicidad
y el progress A la ignorancia y anarquia!
La action del Ateneo tenia, sin embargo, que ser limitada, no por-
que su propaganda fuese en si misma deficiente, sin6 porque los
trabajos quo so lean desde la tribune, s6lo aprovechaban A las per-
sonas que concurrian semanalmente A las reunions de la sociedad.
La propaganda no pod a, por lo tanto, sor bastante general, exten-
derse sobre todo el pals, y al propio tiempo, ejercer la influencia
duradera que s6lo es propia del libro y el folleto.
El Ateneo ha querido saludar su d6cimo tercero aniversario, inau-
gurando la publication de un peri6dico quo llene ese iltimo vacio
y ensanche, en consecuencia, su actual esfera de action.
Los ANALES DEL ATENEO, completarAn la propaganda que se ejerce
desde la tribune, y demostrardn una vez mis el grado de desarro-
11o A que ha llegado la asociacion, y los poderosos elements de vida
que encierra en su seno.
La publication de los ANALES, pormitird la conservation de mu-
chas producciones notables, que permanecon desconocidas por falta
de publicidad suficiente y harA possible tambien que, tanto en
Montevideo como en el Exterior, pueda seguirse sin esfuerzo el mo-
vimiento intellectual del Atoneo y las diversas manifestaciones de su
propaganda.
Excusamos encarecer ]a importancia de la publication. Los titu-
los que ella puede invocar, son los mismos quo han permitido A







EXPLICACION 5


la Asociacion de que seri 6rgano official, conquistarse un puesto hon-
roso entro las sociedadcs de su indole quo funcionan en la Am6ri-
ca del Sud, 6 imprimir a su propaganda una influencia rolativa-
monte considerable.















COMPOSICIONES


LEIDAS EN LA TERTULIA LITERARIA CELEBRADA EL 5 DE SETIEMBRE DE 1881
EN CONMEMORACION DEL DECIMO
TERCERO ANIVERSARIO DEL ATENEO DEL URUGUAY



Program


PRIMER PART

1 0 HIMro NACIONAL-Ejecutado por la orquesta dela Sociedad "La
Lira".
2 0 DiscURso INAUGURAL-Por el Sr. President del Ateneo, Dr.
D. Alberto Palomeque.
3 0 POESIA-Por D. Jacinto Albistur.
4 POLVO YLuz-Poesta, por D. Ramon do Santiago.
5 o INSTITUCIONES POLITICAL Y SOCIALES DE LAS HORMIGAS-DiSCurSO,
por D. Agustin de Vedia.
6 o LA CUMBRE-Poesia, por el Dr. D. Alejandro Magariiios Cer-
vantes.

SEGUNDA PART

1 o SI J'ETAIS OI Sinfonia por la orquesta dela Sociedad "La
Lira".
2 CIENCIA Y RELIGION -Discurso, por D. Juan P. Ramirez.
3 DUDA Y FE- Poesia, por D. Abel P6rez.
4 o LfJos DE LA PATRIA- Poesia, por D. Antonio Bacchini.
5 Los BESOS-- Poesia, por D. Alcides De-Maria.
6 LA POESIA Y LA CIENCIA-Poesia, por D. Angel Brian.
7 o EL IDEAL- Poesia, por D. Jos6 G. Busto.






PROGRAM 7



TERCERA PART

1. o GUARANI-Quinteto para arcos, por los Sres. Berro, Domecq,
Gairand, Piriz y Soto.
2. O EL PENSAMIENTO Y LA FORMA-Discurso, por el Dr. D. Juan
C. Blanco.
3. o INMORTALE ODIUM-Poesia, por el Dr. D. Luis Melian Lafinur.
4. o CHILE Y PERU Poesia, por don Santiago Maciel.
5. o SOLO DE VIOLIN-Por el Sr. Massi, acompaiiado en el piano
por don Luis Varela.
6. o LAS DOS LTUAS-Poesia, por don Joaquin de Salterain.
7. O LA MUSIC, LA POESIA Y LA ELOCUENCIA Palabras de clau-
sura, por el vicepresidente, don Anacleto Dufort y Alvarez.















Discurso inaugural


FOR EL DOCTOR DON ALBERTO PALOMEQUE


Seilores:

l Horizontes sombrios, desconfianza, el crdito deprimido, incerti-
dumbre en todo,lazos de amistad 6 de familia deshechos 6 debilita-
dos, la anarquia en el hogar: h6 ahi el pasado.
Content, alegria, f6 en el porvenir, una sonrisa de esperanza en
todos los labios, reconciliaciones sinceras, vinculos restablecidos: h6
aqui el present.
Seiores: si queremos encontrar el porvenir, busqu6moslo, y he-
mos de hallarlo en la perseverancia, en la honradez y en la pru-
dencia, para asegurar la conquista del present.
Seiiores: felices los que, habiendo sido actors en un drama tor-
mentoso, podemos contemplar esta obra del patriotism, que signi-
fica el triunfo sobre nosotros mismos, en esas cuestiones de vani-
dad que tanto afectan, que tanto apasionan, porque tal es la con-
dicion humana.
Los pueblos unidos inspiran respeto y consideration, los pueblos
anarquizados suelen despertar hasta la codicia dormida de los es-
trafios. "
Estas palabras, pertenecientes a un tribune argentino, pueden
aplicarse al ATENEO DEL URUGUAY con motive de los sucesos
Altimamente acaecidos.
Pemitidme, seiiores, en esta occasion solemn para mi, que por una
de esas coincidencias, fAcil de esplicarse en los pueblos democrAticos,
me toca presidir la apertura de esta festividad,-refleje en este pA-
lido discurso inaugural todas las indecisiones, todos los temores,
todas las dudas de que me he encontrado poseido al resolverme a
aceptar su direction, en la que van a tomar part oradores co-
nocidos de esta sociedad ilustrada, avezados a dirigiros la palabra
fluida y galana que brota de sus labios como de rico manantial de






DISCURSO INAUGURAL


serena fuente, do viene el espiritu, Avido de una vida de ideas, de
ideas generosas; de aspiraciones patri6ticas, de fantasia brillante -
a saciar esa sed de libertad literaria quo vive comprimida bajo la
cipula del cerebro do se elabora el pensamiento que estalla en
raudales de inspiration cuando encuentra a su alrededor almas que
le comprenden; que le acarician con sus miradas radiantes de ale-
gria y de entusiasmo; que le enaltecen con su presoncia, y le acompa-
finn enel "parto" de las ideas ya como adalides de su causa, si le
es simpAtica, -ya como heraldos de la verdad, para combatirle noble
y lealmente en la lucha que los varones de alma enaltecida por la
desgracia y sufrimientos, saben afrontar con la sonrisa en los labios,
la fe en el corazon, el pensamiento en Dios y con el recuerdo en
la memorial de la patria y de sus mayors.



Brillante movimiento de ideas va A operarse on el vasto y ameno
campo de la literature; pensamientos delicados, junto a ardientes
arranques de inspiration; concepciones sevoras y maduras, fruto del
studio y de la observation, chocarAn con las atrevidas imagenes
del poeta; revuelto mar de agitadas pasiones quo se sublevarAn al
golpe opico de la lira, al lado del plAcido arroyuelo que se aquie-
tara al e6lico movimiento de las cuordas del instrument querido; sen-
timientos ardorosos; pasiones que estallarn ; ideas que quemarin, co-
mo el fuego, el alma del ciudadano del derocho; pensamientos desnu-
dos del oropel de la poesia, fruto sazonado de los aios y de la espe-
riencia, dltima verdad de la vida; tranquilas y adormocedoras pala-
bras que llevarin en su seno el santo fuego do amor patrio; gloria,
amor, ciencia, verdad; ilusiones perdidas; deseos que han muerto;
aspiraciones que nunca mueren; las santas y legitimas ambiciones del
talent y de la virtud;--todo eso enaltecido por las melodies de la
compairera de la poesia-la misica-en confuse movimiento, en una
sucesion do minutes, atropellindose todo A la vez, encantando vues-
tra imaginacion y presentando un panorama brillante, deslumbrador,
que tan pronto os convidark A la meditacion de la verdad escondida
en las entraiias de la madre naturaleza como os conducird en alas
de la fantasia A ese spptimo cielo de la Mitologia; h6 ahi lo que
vosotros y yo vamos a presenciar, arrobado cl espiritu, y marchan-
do tras los encantos de tanta palabra inspirada por ese algo que
seduce y enceguece i las multitudes la oratoria d6n reservado
a los genios!






10 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


H6 aqui lo que seri esta conferencia al festejar el d cimo tercio
aniversario del Ateneo del Uruguay.
Paso, pues, a los oradores, que van a dar brillo a este festival
intellectual!
Queda inaugurada la Conferencia Literaria.













Instituciones soeiales y political
de las hormigas


POR DON AGUSTIN DE VEDIA


Cuando el que describe fu6 invitado 4 tomar part en las fiestas
literarias de este centro de cultural, tuvo la franqueza de manifes-
tar que so creia una de las personas m6nos preparadas para res-
ponder a una espectativa semejante y para atraer la atencion de
una asociacion ilustrada, habituada, por otra parte, A oir A sus in-
jenios mas felices.
Y aun cuando persist en esa creencia, no queriendo que esa ra-
zon so tome por una escusa vana, ha debido consentir en arrostrar
el juicio del ben6volo auditorio.
Era ese tambien el finico medio de acreditar sus simpatias pro-
fundas por una institution que tanto honor refleja sobre el pais;
que tanto bien le ha hecho; que tanto bien puede hacerle, y que
en los dias mAs angustiosos de la patria, en medio de la tempes-
tad y del naufragio, ha flotado como el area santa del porvenir y
ha sido el refugio inviolable de la inteligencia y de la conciencia.
Y bien: comprometido ya en la empresa, debia pensar en un
asunto digno del auditorio. Pens6 cuanto es possible pensar en el
dia, sobre temas literarios que, como las plants, exijen una atm6s-
fera propicia para desarrollarse. No habia llegado a encontrarlos.
El t6rmino on que estaba estrechado se vencia, y era precise to-
mar una resolution her6ica.
En esta situation se echa mano de lo primero que se present.
Y lo que he hallado bajo mi mano, es un libro que acaba de sa-
lir de las prensas de Paris (1), y quo se propone rovelarnos los fen6-
menos de la vida psiquica de los animals, y, on particular, de
las hormigas y de las abejas.
So ha anunciado que voy 4 ocuparme de un studio social y po-
litico, y so me perdonarA esta desviacion, si es quo no se oncuen-


(1) Vie psychique des btes, por Louis Buchncr.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


tra perfectamento licito que examine el sistema social y politico de
las hormigas dando un rapido trasunto de la obra del naturalist.
El studio no tendrA originalidad en el fondo ni en la forma; pero
espero que no carecerd absolutamente de inters No so entienda
por 61 que voy A sentar plaza deliberadamente en algunas de las con-
gregaciones filos6ficas que empiezan a apuntar entire nosotros. De-
jando a un lado esos vastos problems que atormentan al espiritu
human, apartLndonos del materialismo 6 del espiritualismo, sin
idea sistematica preconccbida, vamos a hacer desfilar ciertos fen6-
menos de la naturaleza y d rccojcr nuestras impresiones en ese in-
menso laboratorio donde so confunden y se renucvan eternamente
las fuerzas misteriosas de la vida.


Cuando pasa el naturalista del studio psicol6gico del hombre
al studio del animal, so asombra de encontrar nuevamente en 6ste
todo lo que acababa de descubrir en los mis secrets repliegues del
corazon 6 del cerebro human. "El ingenio y la necedad, la astu-
cia y la simplicidad, el bueno y el mal gusto, la bondad y la mal-
dad, la dulzura y la dureza, la impetuosidad y la flema, la grave-
dad y la despreocupacion, la constancia y la lijereza, el valor y la
pusilanimidad, el esfuerzo y la jactancia, laintrepidez y la timidez,
la verdad y la mentira, la inclinacion y la abnegacion, el amor y el
odio, la franqueza y el artificio, el orgullo y la modestia, el reco-
nocimiento y la ingratitud, la dolicadeza y la aspereza, la confian-
za y la desconfianza, la sensatez y la locura, la compassion y la
crueldad, la prodigalidad y la avaricia, la sobriedad y la intempe-
rancia, la espcranza y la duda, el egoismo y la generosidad, la
obediencia y la insubordinacion, la tristeza y la alegria, la c6lera y la
insensibilidad, la pereza y la actividad laboriosa; en una palabra,
los diversos temperamentos, las pasiones, las propiedades, buenas 6
malas, de la naturaleza humana, surgeon sucesivamente en el vasto
oc6ano de la vida animal; y en todas parties el observador vuelve
A hallar la im6gen de nuestra vida social, industrial, artistic, cien-
tifica y political (1)
Y aunque de ello no so d6 cuenta alguna el hombre indiferente
6 estrafio A las maravillas do la naturaleza, en ninguna part re-
saltan mis esos fen6menos vivientes :que en los s6res casi micros-


(1) F. M. Trogel: Causeries sur la sychologie des animaux.






INSTITUCIONES SOCIALES Y POLiTICAS DE LAS HORMIGAS


c6picos que perecen a millares bajo nuestra plant y que escapan
muchas veces a nuestras miradas, atraidas do preferencia por la
contemplacion de los m6nstruos de colosales y gigantescas propor-
ciones, inclinacion en que parece revelarse una debilidad inj6nita
de la humanidad. Una lijera escursion por el mundo de las hormi-
gas vA A darnos la conviction de osa verdad de que esta tan po-
seida la familiar do los naturalistas.
No se estrafie que hayamos fijado nuestra atencion en primer
t6rmino sobre la hormiga: ella ocupa indisputablemente el primer
rango entire los insects, ya se miron sus facultades psiquicas, ya
sus facultades intelectuales. Un naturalist quo ha estudiado espe-
cialmente las hormigas de la Suiza, quo deben ser las mis adelan-
tadas y progresistas, A juzgar por lo que se ban elevado alli las
instituciones humans, asigna A la hormiga estre los insects el
rango que correspond al hombro centre los mamiferos. Ya puede
calcularse si merccer4 la hormiga las consideraciones que reclama-
mos para ella, y si hay desdoro en que ol primero de los mamife-
ros rinda ese homenaje al primero de los insects Algo m6s hay
quo decir para justificar osa preferencia. Se tiene por indudable que,
si los hombres no fu6ramos mas grandos quo las hormigas, y si
estas, por el contrario, hubiesen sido de nuestro tamafio, habriamos
sido considerados por ellas como animalitos, muy inteligentes A la
verdad, pero incontestablemente inferiores a su especie. Nosotros,
m6nos justos en su caso, les negamos la inteligencia, y apenas si
les reconocemos el instinto.....
Los anatomistas y fisiologistas que se han dedicado A estudiar la
naturaleza de las hormigas no dudan de que su inteligencia ex-
traordinaria se asocia A un desarrollo especial del sistoma nervioso,
y particularmente del cerebro, 6rgano del pensamiento. En la clase
de los insects, sin esceptuar 6 las abejas, tan "dignas de particu-
lar homenaje, el cerebro de la hormiga es ol mns dosarrollado Es
61, segun la espresion do uno de los sabios modernos, la particular
mas maravillosa de material en el Universe: acaso mas maravillosa,
agrega, que el mismo cerebro del hombre. Tratandose del cerebro
human se ha dicho quo no basta considerar su tamaiio y su pe-
so para determinar 6 graduar su inteligencia: es necesario tambien
tener en cuenta su organization, su forma, su estructura, la con-
formacion de sus anfractuosidades y su composition quimica. La
observation se aplica igualmente A la hormiga, y so esplica asi que
pueda manifestarse una actividad extraordinaria en una masa es-
tremadamente pequeoia de sustancia nerviosa.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


La patogenia de las afecciones cerebrales design fen6menos que
aparecen en el cerebro de la hormiga. Las lesiones do ese caricter
provocan en ella las mismas consecuencias que se advierten en
igual caso en los animals superiores, sin escluir el hombre. Las
hormigas que han caido bajo uno de esos estados, sufren convul-
siones, movimientos desordenados 6 inconscientes y caen A veces en
un estado de inmovilidad y de reposo, ofreciendo un especticulo tan
melanc6lico, como el de los hombres privados de sus sentidos mis
necesarios.
La historic de la hormiga tiene una sorprendente analogia con la
historic del hombre: ellas construyen sus habitaciones con salas,
aposentos, ante-cAmaras, tabiques, columns, vigas transversales, etc;
viven en repdblica; sus instituciones sociales y political tienen mis
de un punto de contact con las humans; cuidan esmeradamente
de la lactancia y de la education de su progenie; domestican vacas
lecheras; almacenan y administran provisions, las trasladan de una
estacion para otra; emprenden campafias militares; libran batallas
mortiferas; hacen prisioneros y esclavos; celebran tratados, etc. Cada
una de esas inclinaciones 6 caract6res, tienen la comprobacion de
numerosas y estensas observaciones.
Si las construcciones que levanta la hormiga son m6nos artisticas
que las de las abejas, en cambio varian segun los lugares, las cir-
cunstancias y la naturaleza de los materials que debe emplear. Se
adapta a todas esas variaciones y saca partido de todo. La diversidad
y la complicacion de esas construcciones supera a las que se obser-
van en las ciudades mis adelantadas: aposentos innumerables, celdas,
departamentos para su prole, comedores, salas de servicio, pasadizos,
corredores, arcos, puentes, calls subterrAneas, canales, tfneles, b6-
vedas, escaleras, columns, plans oblicuos, c6pulas, etc.
La inteligencia que desplegan en la construction de los edificios,
en la variedad de su arquitectura, en su adaptation & las circuns-
tancias, en el trasporte de los materials, en la construction de sus
caminos, cubiertos 6 descubiertos; la modification y perfection de
sus trabajos, sujetos & la enseiianza prActica y A la esperiencia, sus
estaciones, almacenes y sucursales, establecidas A lo largo de sus ca-
minos, como sitios de repose y verdaderas etapas; todo eso deja per-
plejo al observador, que se siento confundido ante la similitud que
ofrece con los cuadros vivos de las sociedades humans. Son, en suma,
injenieros consumados; admiten siempre en principio que la line mks
corta es la mejor; saben hallar con seguridad el camino mAs director,






INSTITUCIONES SOCIALES Y POLiTICAS DE LAS HORMIGAS


y hasta se supone que despachan esploradores nocturnos para dar
a conocer la superficie del suelo, 6 indicar por seiiales a los mineros
que trabajan bajo tierra, la direction que deben seguir. -Las cons-
trucciones de las termites, que, si bien pertenecen A otro 6rden de
insects se hace figurar generalmente entire las hormigas, son rela-
tivamente imponentes, elevAndose A veces en Africa 6 una altura de
20 pi6s. Esas construcciones se ensanchan y se renuevan a media que
lo require el desarrollo de la poblacion, ilegando a former verdade-
ras ciudades que, de l6jos, pareceil habitaciones humans. Teniendo
en cuenta la altura y volimen de esos edificios y el tamaiio de sus
arquitectos, no hay obra humana que resista su comparacion y todas
son bajo esa relacion pequeiias y microsc6picas.
Esti muy bien acreditado por numerosas y pacientes observacio-
nes, que las hormigas viven bajo el sistema republican y que han
llegado 6 establecer las mas amplias bases democrAticas. Ningun otro
animal ha suministrado A los naturalistas pruebas tan abundantes y
maravillosas de su inclinacion A la sociabilidad. Un anat6mico del
siglo XVII, que se dedic6 particularmente A la anatomia de los in-
sectos, comparaba la sociedad de las hormigas A las primeras comu-
munidades cristianas. (Este sAbio, Swammerdam, so inspir6 sin duda
en ese cuadro de las hormigas cuando abraz6 las ideas misticas de
la visionaria Antonieta Bourignon, no sabemos si por amor A las
ideas 6 por amor A la santa, que es fama inspire grandes pasiones,
apesar de su sensible fealdad). Plinio reconocia ya las preciosas fa-
cultades de las hormigas y se referia A sus costumbres sociales y po-
liticas. No solo estAn dotadas, decia, de memorial y de provision,
sino que se encuentra en ellas una especio de repiblica... Celebran
asambleas en que se reconocen. Qu6 vA y viene! Con qu6 apresu-
ramiento se abordan y se interrogan! Vemos las piedras gastadas
por sus idas y venidas, y ahondado el terreno de ligeros surcos que
indican el camino que siguen todos los dias para trasladarse A la
obra: ejemplo notable del poder de los esfuerzos d6biles pero con-
tinuos!
Las hormigas no son s6lo republicans: son eminentemente socia-
listas. Ellas han realizado el ideal sofiado por nuestros m6s atrevidos
reformadores. El "estado obrero" que se ha pretendido organizer en
la humanidad, es una institution de las hormigas. No hay utopia
plat6nica do que ellas no se hayan apoderado, no pudiendo garan-
tirse si fu6 Platen quien inspir6 A las hormigas, si fueron las hor-
migas las que inspiraron A Platon, 6 si la idea surji6 direct 6 es-
pontAneamente en el cerebro del insecto y en el cerebro del fil6sofo.






16 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Hemos dicho que las hormigas se consagran esmeradamente al cui-
dado de su interesante progenie. Su nutricion se efectia poni6ndole el
alimento en la boca: no hacen otra cosa las nodrizas con nuestros
infants. Las hormigas rodean a su prole de una solicitud incesante
y la trasportan de un sitio A otro, consultando los cambios de tem-
peratura, durante algunas semanas. Como la humanidad, por lo me-
nos, se preocupan de la higiene y de la salud. Sensibles en demasia
Alas variaciones de la temperature, conocen el grado de calor que con-
viene A sus crias. No es comun esa inteligente observacion en nuestra es-
pecie. La larva de la hormiga necesita de la asistencia de sus her-
manas para salir del capullo y no viviria si esa asistencia no se pro-
longara durante lo que llamaremos la infancia. Necesita ser alimentada,
dirijida y educada. No hay, A fe, nodrizas mas atentas, mas vigi-
lantes, mis solicitas, mas abnegadas, en sus funciones. El cuidado
de su posteridad forma su preocupacion dominant y el fin supremo
A que se dirije la actividad de la poblacion obrera en los hormi-
gueros: poderoso instinto social desarrollado en ella de una manera
sosprendente.
La hormiga tiene cuidado de recojer el grano y de almacenar pro-
visiones para el invierno. La inteligencia que aplica A ese trabajo ha
faltado algunas veces A nuestros acopiadores de frutos. El grano de-
positado en el granero estaria espuesto A germinar si la hormiga no
emplease algun procedimiento quimico 6 mecanico, desconocido, para
impedir ese resultado. Se presume que cubren de cierta sustancia 6
que horadan el grano, A fin de impedir la germinacion.
Hay tambien una especie agricola que hace sus sementeras y sus
cosechas con tanta maestria como nuestros mas practices agricul-
tores. Pero generalmente la hormiga es un pueblo pastor. Un si-
glo hace ya que Lineo hablaba de los ganados y de las vacas le-
cheras de las hormigas. Se ha demostrado, en efecto, que la cria
de los ganados y la production del lacticinio, faenas que regular-
mente van unidas a la agriculture, son industries esplotadas por las
hormigas, que se han elevado asi A un grado de cultural que solo
alcanza el hombre despues de haber atravesado los escalones infe-
riores de la vida de cazador y de pastor. Las vacas lecheras son elejidas
entire los afidianos, cuyo grueso abdomen secret gota a gota una sus-
tancia azucarada muy codiciada por las hormigas y que estas se apre-
suran A absorber. Hay otros insects que son utilizados de la mis.
ma manera por la hormiga y que solo ella ha logrado domesticar a
favor de las finisimas caricias que les prodigan por medio de sus






INSTITUCIONES SOCIALES Y POLITICAL DE LAS HORMIGAS


t6nues y delicadas antenas. Cuando se ve un gran nfimero de hor-
migas que suben y bajan a lo largo del tronco de un Arbol, pue-
de asegurarse que el Arbol sirve de domicilio A los afidianos.
Se ha oxperimentado que las hormigas tienen una aficion parti-
cular por la limpieza. Un naturalist americano que ha hecho estu-
dios especiales sobre la hormiga agricola, la llama, con perdon
del auditorio, el ser mas aseado do la creacion. Despues del suefio
6 de la comida, se entregan a una toillette que recuerda la de los
gatos. Lo mas curioso es que, parece seguirse A esa area un sen-
timiento indefinible de bienestar que han podido experimentar to-
dos los quo ponen en practice las sabias lecciones higi6nicas de
nuestro distinguido amigo el doctor Berra.
La hormiga se distingue particularmonte por sus sentimientos amis-
tosos 6 por sus 6dios implacables, por su compassion 6 por su cruel-
dad, y tiene defects y debilidades que no cuesta hallar en la huma-
nidad. Las antenas le sirven para reconocerse; su alimentacion mdtua
es un signo de afeccion. Se cargan una a la otra; se nutren y
se lamen reciprocamente. Se reconocen dospues de algun tiempo de
ausencia. Si son enemigas, se huyen 6 se arrojan una contra la otra.
No parece que conociesen 6 usasen las solemnidades con que tiene lugar
el duelo en la alta sociedad humana. Muchas species de hormigas
tienen cementerios, donde sepultan ceremoniosamente A sus muertos,
como las abejas. Algunas prodigan A sus heridos 6 enfermos los
mas asiduos cuidados; y hasta se ensayan entire ellas algunos
de los tratamientos que suelcn indicar nuestros grandes m6di-
cos para ciertas enfermedades. So ha visto, por ejemplo, a cier-
tas hormigas, dar bafios A los onfermos y colocarlos al sol. La pu-
silanimidad y la abnegacion, ofrecen a veces rasgos individuals
dignos de notarse: una hormiga se dejarA matar Antes que aban-
donar la ninfa que lleva; otra abandonarA cobardemente la suya
y se salvara. La humanidad estA llena de esos ejemplos. La abne-
gacion del individuo en favor de la comunidad se asocia A un tem-
peramento ardiente y A un odio invencible contra todo lo que es
enemigo 6 extrangero. Eso nos recuerda A nuestras poblaciones pri-
mitivas. Ha sido necesario que se operas gradualmente el cruza-
miento y la fusion de las razas; que se estendiesen y combinasen
los intereses, y que se ligasen y confundiesen 'los hombres y los
pueblos atraidos por la ley de solidaridad, para que desaparecie-
sen esas prevenciones inveteradas. Pido perdon: olvidaba que se
trata de las hormigas y no de los hombres.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


La hormiga es esencialmente go!osa: es tambien un defect nues-
tro. La satisfaction de la gula, tan poderosa en ella, es a voces el
finico medio de contener el ardor belicoso que la anima. Suelen ha-
Ilarse en conflict esa passion y aquel apetito. Esto sucede cuando
un ej6rcito en persecution de otro encuentra a su paso un botin
abandonado por los fugitives. La gula del vencedor salva A los per-
seguidos. La hormiga se abandon cnt6nces A las delicias de Capua.
Esto nos recuerda lo que pasaba con los paraguayos on la guerra
de lai triple alianza, cuando despues de haber arrollado al enemigo
mis alli de sus propias tolderias, se abandonaban al festin, en cu-
yo abandon les sorprendia la muerte, fulminada por el enemigo
reorganizado. Hay una especie de hormiga, cuyos individuos se dis-
tinguen por un egoismo refinado, y que, cuando descubron algun de-
p6sito de viveres, en vez de dar parte 6 sus hermanas, como otras
species, lo esplotan en su provecho eselusivo: semejante al hombre,
dice Biichner, que se interest en ocultar las fuentes de bienestar que
tuvo la suerte de descubrir alguna vez !
Las calidades fisicas 6 intelectuales do la hormiga sorprenden no
solo por su desarrollo sino por su variedad. La fuerza muscular, la
velocidad, la energia en la defense 6 en el ataque, la cobardia, la
cifra de la poblacion d6 cada colonia, la periodicidad de sus enla-
ces, el olfato, sus costumbres belicosas, sus sistemas de construe -
cion, la election del local, su g6ncro de nutrition, los habitos de
trabajo, ejecutado por el dia 6 por la noche, todo eso, segun nu-
merosas observaciones, oscila dentro de los limits mas estensos. La
hormiga trabaja independientemento, por su propia cuenta, y solo
es ayudada por sus compaileras cuando estas han llegado A pene-
trarse de la escelencia de su plan. Este sistoma no esti exento de
inconvenientes, y las hormigas, come cualquier otro s6r, los esperi-
mentan A cada paso. Es natural que cada hormiga se empefie en hacer
prevalecer sus combinaciones, sus gustos, su estilo; en una palabra
su g6nio particular. Esa libertad do action y de pensamiento, llevada
6 sus illtimos limits, nos esplica la construction de sus laberintos.
No se busque en la repiblica de las hormigas la uniformidad, la
rijidez, las reglas simitricas 6 inmutables del arte arquitectural:
esa several igualdad pertenece mis bien al sistema mon6rquico de las
abejas.
Es indudable que las hormigas poseen, no s6lo un lenguaje mi-
mico, en el que sus antenas intervienen principalmente, sino
tambien un language sonoro, que se dirige al oido. Las nu-






INSTITUCIONES SOCIALES Y POLITICAL DE LAS HORMIGAS


merosas observaciones de los naturalistas han dejado esa conviction,
A pesar de que, en el concept de algunos, el language de la hor-
miga no sea perceptible'al oido del hombre. A ese respect opondr6
una observacion de mi escasa cosecha. No soy naturalista; no he
hecho studios sobre los animals, si se exceptfian los hombres, en
parte; pero una prueba singular me dej6 un dia en la creencia de
que las hormigas charlaninfinitamente mas que el sexo femenino en
lahumanidad. Mi padre me hizo esperimentar el hecho, tomando
tres 6 mas hormigas, oncerrAndolas en un panuelo fino y haci6ndo-
melo llevar al oido. Todavia siento aquella algarabia infernal: sin
duda eran todas de un solo sexo. Mas tarde, sin embargo, me ha
asaltado una duda sobre esa conclusion, y he pensado que el bulli-
cio podria ser producido por otra causa ; como por el roce violent
do sus tenazas, dotadas de un poder extraordinario.
La hormiga, on efecto, desarrolla una fuerza muscular sorpren-
dente. EstA bion comprobado que ella puede llevar cuerpos cien ve-
ces mas pesados que los que carga el animal mas grande, sin es-
cluir al hombre. Ese vigor le permit arrastrar vigas, A veces de
dimensions considerable, sobre las cuales descansan sus edificios,
6 cargar con los prisioncros en un dia de batalla.
Las relaciones de las colonies centre si, 6 sea las relaciones inter-
nacionales do las hormigas, ofrecen una similitud asombrosa con las
sociedades humans. Guerras, armisticios, alianzas, saqueos, asal-
tos, sorpresas, tActicas, astucias guerreras, hay entire las hormigas
como entire los hombres. Se ajustan alianzas entire las diferentes
colonies. Es doloroso tenor que decir que las hormigas suelen eje-
cutar A sus prisioneros, pero me apresuro A agregar que tambien
ponen t6rmino i las luchas empeiiadas 6 renovadas entire ellas, por
medio de tratados de paz.--Las hormigas amazonas empeiian ba-
tallas, ni mas ni menos que nuestros Estados, y dan muestras de
un g6nio military y guerrero que falta muchas veces A nuestros ge-
nerales. Empiezan por reconocer el terreno donde ha de librarse la
lucha; partidas ligeras recorren sus inmediaciones; estudian cuida-
dosamente los menores accidents del suelo, y solo despues de ha-
ber esplorado y examinado todo, se lanzan A la accion-No mar-
cha con mas 6rden al combat un ej6rcito human, ni ataca con
mas brio y encono. Saben, como Napoleon, que el gran arte de la
guerra consist en ser el mas fuerte en un punto dado, y su estra-
tegia se ajusta A osa observacion. Arrollado 6 aniquilado el enemi-
go, regresan de la guerra cargadas con el botin de los vencidos.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


En la Europa, pero sobre todo, en Asia, en Africa y en Am6-
rica, se conoce una especie de hormiga llamada pheidole que con-
tiene una forma particular, conocida con el nombre de soldados.
Se distinguen de sus hermanas por sus grandes cabezas y sus fuor-
tes tenazas. Es esta una clase privilegiada, que no ha nacido para
el trabajo: tiene sus leycs, sus usos y sus derechos particulares.
Un naturalist que ha tenido cautiva por algun tiempo A una colo-
nia de soldados .. hormigas, decia que nunca vi6' trabajar A
los soldados. La especie particular de las hormigas blancas 6 ter-
mitas, del Africa, Asia y Am6rica, asi como las de Australia, tie-
nen ej6rcitos permanentes, tan numerosos y bien organizados como
los de las grandes potencias militares. So ha observado quo sus
haciendas no estAn en un estado tan lamentable como las de las
sociedades humans. Sus arrastradores de sable no se permitennin-
gun exceso con los ciudadanos que los alimentan y A quienes aque-
Ilos, en cambio, garanten contra los ataques del enemigo. Debo
agregar sin demora que, on la opinion de los naturalistas, si la
constitution political de las termitas tiono una grande analogia con
la repoiblica de las hormigas, ella se aproxima mas al principio mo-
nArquico, en cuanto admit un ej6rcito permanent y tiene solo una
reina A la cabeza.
En la repoiblica de las hormigas, esto es, bajo el regimen de la
libertad y de la igualdad, no hay, que se sepa al mdnos, una dis-
posicion constitutional por la cual se cstablezca que no son admi-
sibles entire sus habitantes otras distinciones que las de los m6ritos
y virtudes. Parece que las hormigas son poco afectas A las decla-
raciones generals de principios. Pero on el hecho, que vale algo
mas, no hay otra superioridad 6 privilegio que los que nacen de
la naturaleza 6 de la education: la odad, la fuerza, la esperiencia.
No reconocen gerarquias ni grades, ni direction supreme: el senti-
miento del deber les basta.
So ha pretendido en todo tiempo, y nun en nuestros dias, que
las debilidades inveteradas de la naturaleza humana la hacen inca-
paz de gobernarse A si misma, y de realizar on todo su alcance los
principios del gobierno libre. No podria oponerse A los sostene-
dores de esa t6sis el ejemplo de las hormigas? Cuando vemos esas
poblaciones de insects bastante inteligentes y adelantados para vi-
vir con arreglo A los principios universales de igualdad y de liber-
tad, { declarariamos al g6nero human incapaz de obtener esos mis-
mos resultados? El hombre, que se presume rey de la creacion, y







INSTITUCIONES SOCIALES Y POLITICAL DE LAS IHORIIGAS


que se envanece de su divino y misterioso origen, no podria rea-
lizar el self-government, que la humanidad hallevado tan adelante?
Pero hay grades llagas sociales entire las hormigas, y esto es
ciertamente digno de admiration. Las observaciones que desde tiem-
po inmemorial se han hecho sobre ollas, acreditan quo existed on su
seno una institution social y political que ha ejercido y ejerce toda-
via'una influencia perjudicial y funosta en cl desarrollo hist6rico y
en la civilization del hombre: la esclavitud. Esa institution do ex-
poliacion y de iniquidad, esa irritant violation del derccho do pro-
piedad de la criatura sobre si misma, se hall tambien centre las hor-
migas! Pero, ttendr6n derocho para reprocharles esa contradiction
odiosa con sus tendencies democriticas, los que no haca medio si-
glo so desprendioron recion do ella, y los que todavia la conservan
como un borron de su civilization? Que sean las hormigas las es-
clav6cratas, pase! Y aun asi, seria siempre just reconocer en ho-
nor suyo que la esclavitud se distingue en las hormigas por un ca-
ricter much mis human que la de los hombres. Ellas no se per-
miten reducir A osa condition A los adults de su espocie, 6 A in-
dividuos que hayan alcanzado la plenitud de su conciencia de hor-
miga: escrfpulo que dificilmente se hallaria en los mercaderos de
care humana.
En cambio de ese gran vicio social, aseguramos bajo la fe de
los naturalistas, quo las hormigas han realizado el principio do la
education comun por el Estalo. Las prate nis se entregan
A juegos y ejorcicios gimndsticos, como los nifios en las escuelas.
Todo eso revola en la hormiga un instinto social que se eleva
hasta una especio de razon colectiva. El gran principio econ6mico
que intervene tan poderosamente en la vida industrial y econ6mi-
ca de la humanidad, la division del trabajo, se aplica on sus mi-
nas, en el trasporte do los materials, on sus construcciones, en la
education de su descendoncia, en la domesticacion y cria de sus
ganados, en sus cacerias y on sus viajes: pues tambien hay hormi-
gas eazadoras y viajoras!


Todo trabajo debe tenor an t6rmino y un objeto Es general
que nuestros toxtos de moral ensalcon las virtudes y afeen los vi-
cios humans, A fin de educar el alma del individuo y do las so-
ciedades por la leccion viva del ejimplo. le ereido quo una refle-
xion sobre s6res inferiores, segun nuestro entendimiento en la es-






22 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


cala de la vida, podria dar mejores frutos. Si todo 6 gran part
de lo que se ha dicho sobre las hormigas, es exacto, por qu6 su
ejemplo no habia do tener influencia en la moral del hombre ? Eso-
po, Fedro, Lafontaine, Samaniego, Iriarte, idearon sus ap6logos
con ese fin. Se proponian ensefiar con la ficcion La ficcion se va
convirtiendo en realidad. Los naturalists van destronando a los
fabulistas, y su ciencia descubre hechos y leyes generals que su-
peran A todas las maravillas do la fabula. Si 6sta encerraba un
caudal de generosa enseiianza, la verdad cientifica debe hacer me-
ditar profundamente 4 la humanidad. Mcditemos, pues, sobre las
instituciones socials y politics de las hormigas. Acaso nos den
alguna luz para guiarnos en los cscabrosos y complicados senderos
de nuestra vida!













Ciencia y religion


POR DON JUAN P. RAMiREZ


He venido demasiado temprano d
un mundo demasiado j6ven.


I


Viajero, descifra un cnigma-decia la impenetrable esfinje de re-
motas edades.
iAy del torpe peregrino que no acertaba A resolver el pavoroso
problem a!
El m6nstruo de las multiples cabezas cl procipitaba ripido en el
reino tenebroso de Pluton.
Vosotros los quo vivis on la modern edad pno habeis encontrado
en vuestra peregrinacion, esfinje que proponga al pensamiento la
duda y misterio?
O Como el monstruo antiguo, la desesperacion no ha precipitado
vuestro pensamiento en el abismo sombrio del excepticismo y del
desengailo?
PAlidas doctrinas, extraviadas, cuyos fundamentos son vacilaciones,
acuden A la mente y satisfacen la progunta.
Sacerdotes inspirados, poetas, int6rpretes proclaros, con sus doc-
trinas, con sus ejomplos palpitantes, son instintivamente evocados.
So ha exagcrado tanto, tanto so ha sofiado, que la inteligencia
desorientada, aturdida ante la magnitude do la reaction, desvaria 6
desespera.
Schopenhauer, el malhumorado genio do los grades spleenes y de
las grandes fantasias, pretondo convencoros de que cl ideal esta en
el no s6r y la supreme virtud en la muerte.
Byron, el poeta legendario de las imaginaciones apasionadas y
entusiastas, herido para siompre por la ficcion y la mentira de una
filosofia decr6pita, reniega de todo y prostitute su musa, hasta vi-







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


brar en su lira armoniosa un himno menguado al mis torpe, al
mks grosero de los sonsualismos.
iDos ejemplos quo traducen conjuntamente el malestar de una
dpoca y el extravio de muchos siglos!
La esfinje cstd de pi6, ella roclama solution, cualquiera quo sea.


II


aQui6n no conoce la Grecia? Las ondas sonoras do sus rios tienen
caricias do mujer, sus montafias enriscadas tienen altiveces do mi-
tol6gicos titanos-cada uno de sus valleys evoca leyendas sonrientes
6 terrible.
El trident de Noptuno abre el valle del Tempe, y en las cum-
bres del Olimpo, sobre sus nieves eternas, moran los dioses inmortales
flotando centre la nube que atraviesa el relAmpago.--Las llanuras de
la Tesalia son el tcatro de la guorra entire los jigantes y los sobe-
ranos del Olimpo, y alli auguran las Musas el nacimiento de Aqul-
les y la ruina de Troya.
Las Term6pilas, Marathon, las riberas del Mar Egeo, son peda-
zos de aquella gallarda y gentil Helenia, salpicados de gloria, que
hablan bien alto a la imagination y al sentimiento.
Sus selvas virginales ocultan misteriosas ndyades, y rodeada de
silfides y ondinas, aparece on las espumosas aguas la V6nus des-
grefiada, palida y hermosa como una rosa do invierno, ardiento co-
mo los ensueios de la adolescencia.
Sobre su cielo azul flota la imagen melanc6lica de Lord Byron
ompapada on lIgrimas y circundada de la aureola del martirio.
Las brisas del mar J6nico arrastran on sus suspiros los acentos
del gran poeta de la desesperacion, llenas en lejano tiempo con
las armonias de Pindaro y los lamentos de Hesiodo.
En esa tierra encantada, envuelta centre las brumas de sus po6-
ticos delirios, la inspiration del poeta narra una historic, esculpida
en caracteres indelebles, sobre calcireas rocas, on los ladrillos en-
durecidos do la edad de cobre, sobre los derruidos muros de Li-
simac.
Recojamos ose hormioso episodio del gran poema del Universo
que nos legara Homoro entro sus himnos embringados y sus li-
grimas divinas.
Homero, cuyos versos tionen la armoniosa sonoridad do las olas







CIENCIA Y RELIGION


del mar de Jonia, su patria-la melanc6lica poesia de las brisas
crepusculares-la cadencia de los remos al batir la rizada superfi-
cie de las aguas que habla como la tempestad" y fulmina como
el rayo-describe con el cincel de la verdad una 6poca misteriosa-
enlazando diversos periods geol6gicos y llevando asi, un poderoso
contingent a la teoria do la ovolucion-que en su grandiosidad
realize la atrevida paradoja de los poetas:-juntando la tierra con
el cielo-encadenando lo infinitamente pequefio con lo infinitamente
grande.
Poeta, historiador, ge6logo y ge6grafo, colocado frente al
eterno problema que plantean las solitarias ruinas do la Ilion de
la edad de piedra y de la edad de cobre su g6nio ilena el
abismo inmenso de los siglos y present en solution de continui-
dad, toda una historic calcada sobre huellas inequivocas, pero fuji-
tivas, de la destruction, de la lucha y del incendio.
Los cxmmetros de la Iliada, son el eco vibrant de una 6poca
primitive y batalladora-la imagination ardiente del historiador-
poeta les imprime el sello del present en que se ajita, y en cada
uno de sus versos v is en juego las pasisnes rudas y borrascosas
del hombre de la edad de bronce.
En sus metAforas cspl6ndidas parece quo se escucha el belicoso
estruendo de los bronceados puniales y hachas quo entrochocan.
Cito al acaso algunos versos y ellos constituyen por si s6los una
revelacion.
Enfurecido A quilos grita A Agamonon:
Miserable, t que tienes la insolencia en los ojos y la cobardia
de una cierva en el corazon, to juro por este cetro, por este cetro
que ya no brotori, ni ramas ni hojas; por este cetro que ya no
reverdecerA, desde que cortado el tronco quo lo produjo en la mon-
taiia, ha sido despojado do sus hojas y de su corteza:-juro que te
roeras el corazon por haber ultrajado en mi al mis intr6pido de los
griegos."
Describiendo el poeta un movimiento de Jupiter osclama:
"Frunce sus negras cejas; su divina cabellera ondea sobre su ca-
beza inmortal y todo el inmenso Olimpo se estremoco."
Ordena Agamenon los b6licos aprestos del ej6rcito y se espresa
de la siguiente manera:
Que las correas quo suspendon (e ancho escudo al cuollo de
los guerreros se humedezcan con el sudor: quo el brazo se cause
de lanzar dardos, que los caballos uncidos A los carros resplande-






26 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


cientes se cubran de espuma, y que los cobardes sean arrojados a
los perros y A los buitres."
Estas palabras provocan en los griegos un inmenso murmullo:
Semejante al estr6pito de las olas estrellAndose contra la roca
escarpada de un alto promontorio combatido por todos los vientos."
Cada frase es la nota vibrant de un himno guerrero-cada pa-
labra recuerda el ruido de los metklicos escudos.
No necesita el sublime ciego hablar de los pufiales y las hachas
de bronce, ni de los vasos de oro y plata artisticamento cincelados,
que en su profusion acusan los edades remotas en que el Pactolo
llevaba entire sus aguas arenas de precioso metal, para que su poe-
sia abrasadora y gigantesca imprima la vida, de un g6nio que des-
borda A toda una 6poca.
Compared la magnificencia, el vigoroso entusiasmo de los can-
tos de Homero, con las estrofas del autor de los "Trabajos y los
Dias", frias como la experiencia, timidas como la desgracia, y ella
os dar4 base mas s6lida y certera para vuestras investigaciones, que
los studios de los ge6logos y los descubrimientos de los anticua-
rios.
Entre la 6poca en que Homero sefiala como rarisimas riquezas
las mujeres de talle peregrino y los trozos del fierro codiciado y
aquella en que Hesiodo esclama:
"Ahora es la edad de fierro" esti patentizada la diferencia mejor
que entire superpuestas capas geol6gicas.
Homero narrando y describiendo todo lo que caractoriza su 6poca,
proyecta la luz de su inspiration sobre las edades de piedra, oro,
plata y fierro, asi clasificadas por la ciencia de los antiguos.
La geologia humana de pueblos superpuestos que el genio inves-
tigador de Hissarlik ha revelado en la Troada, aparece iluminada
por las tradiciones del gran poeta las ciudades amontonadas, las
unas sobre las otras, acusan en el lenguaje elocuente de las ruinas,
la vieja existencia de un gran centro de civilization, que segun las
mas verosimiles inducciones es la Troya tan celebrada por el poeta,
pr6xima a la cual se elevaba la famosa Ilion.
Tennis en la Grecia un episodio del gran poema universal, os lo
repito-no se objete con la pequefiez del escenario-la nebulosa se
convierte en mundo-en la primitive c6lula germinaba el Universo.
Las etapas geol6gicas de Grecia en su lenta y evolutiva formation,
son el veridico reflejo de la formation del globo terriqueo; s6lo
que en esta fltima intervienen como factors primordiales el abismo
de los siglos y talvez lo infinito de los tiempos.








CIENCIA Y RELIGION


Son una pigina interesante de la gran teoria-pertenecen a los
dispersos elements de que se valiera Liell para destruir la expli-
cacion de Cuvier acerca de la creation, que hacia de la tierra un
libro pintoresco de varias ediciones, lujosamente adornado con lo
sobrenatural y lo fant6stico.
Constituyen un versiculo de la nueva Biblia, mks po6tico, mis
sublime que los de ]a Biblia antigua, porque es sencillamente ver-
dadero.
En el curso de esta disertacion he insinuado algunos principios
de la nueva fe, que entrafian revelaciones hermosas, que seduceu
como la verdad y fascinan como la ciencia.
Empero, ante los falsos ap6stoles que pululan siempre en torno
de la buena nueva, ante las explotaciones y las consecuencias ap6-
crifas de la doctrine, el espiritu se sobrecoje, duda y esclama vaci-
lante como el hbroe de Shakespeare: "Ser 6 no ser, he ahi el pro-
blema."


Enardecido el indio de la libre America vuela en alas del pam-
pero a batallar por la tierra traditional de las palmeras y de las
ninfas de peregrinos ojos.
La lucha es desigual; jadeante, herido, cae postrado en tierra.
El Ministro del altar pugna por convertirle al dogma de Jesus-
como iltimo argument le promote la bienaventuranza de los
cielos.
--Van al cielo los conquistadores? pregunta el guerrero agoni-
zante.,
-Si, responded el sacerdote.
-Ah!'ent6nces no quiero ir al cielo.
Cuando lividos relAmpagos surcan el horizonte, cuando la libertad,
el derecho, la justicia, se refujian proscriptas y dolientes en la con-
ciencia individual,-cuando la fuerza ensobcrbecida habla y la razon
enmudece, en vano se ofrecerA a los corazones levantados el en-
canto todo de una nueva y grandiosa religion, que borra de sus
c6digos las sagradas palabras de libortad, de justicia, de derecho,
luz, vida, armonia del individuo y de la sociedad.
Parodiando la intransijencia sublime del salvaje, es el caso de pre-
guntar: cabe en vuestras doctrinas la apote6sis de los r6probos, la
cobarde transijencia con el crime, el degradante indiferentismo
hicia los grandes sentimientos que dignifican 4 la humanidad?






B ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

-Si?
Pues ent6nces se rechaza la ignominia aunque venga envuelta
en las atrayentes concepciones de Darwin, el Newton de la filo-
sofia natural orginica, en la frase perfumada de Quinet, el glorioso
convertido-la ignominia que pretend socabar los mas rudimenta-
rios fundamentos del sentido moral.
Pero gacaso la transition de la vieja metafisica a la nueva teoria
es algo como el famoso puente de los Suspiros, scenario obligado
de las siniestras trajedias de la antigua Venecia, cuyo paso entra-
fiaba, las mis de las veces, la muerte del confiado transeunte-para
que ella entrafie la muerte de los ideals de la humanidad, cuyos
elements son el amor, la verdad, el heroismo; cuyas notas, himnos
y arpejios modulan los suspiros de la apasionada Hayd6e, el acento
inspirado de Newton, la heroica imprecacion de las Term6pilas. ?
Es observation de un gran sofiador convertido:-nada miente en
la naturaleza-el tigre, la hiena, no adulan para desgarrar-El leon
no sonrie a la presa-no tiene bramidos de palaciego.
Solo el hombre se prosterna ante el caballo de Caligula favoreci-
do por el viento de la fortune, maldiciendo en su interior la triste
miseria de su destino-solo 61 prodiga entire sonrisas, el veneno de
una injuria, el dardo acerado de una sitira sangrienta.
Asi, pues, segun el nuevo credo, la mentira no es s61o negacion
de la humana dignidad, sino tambien contradiction viviente de las
leyes eternas del Universo.
El amor es, al decir de Quinet, una gran fuerza cosmog6nica,
alma y hogar de la vida universal, ley de las leyes, prehist6ricas y
genesiacas que debemos asociar a todas las concepciones cientificas.
El gran poeta naturalist descubre en las palabras de los amantes
el murmullo sordo de las generaciones futuras, nuevos tiempos in-
conscientes ve flotar en sus ojos.
Salvados esos dos grandes principios; el amor y la verdad, esti
salvado el 6rden moral.
Liell en la esfera geol6gica, Darwin en la orgAnica, y Quinet en la
moral, nos presentan las grande fases de esa doctrine de la cvolu-
cion, que arranca al mundo sus secrets, sus oscuridades, su mis-
terio.
Esta abierto el gran libro de la naturaleza,-ciego el que no 16e!
En el suelo de Grecia descubriamos una etapa del inmenso trans-
formismo de la materia-en el dogma de Quinet, un period del pro-
greso que surca impavido las edades.






CIENCIA Y RELIGION 29

El mundo fisico, como el mundo moral, estin bajo el dominio de
la inteligencia humana.
Resta el problema de que os hablaba al principio.
Ante 61 la ciencia enmudece. Ni niega ni afirma.
Respeta la triste negacion del esc6ptico y la f6 extraviada del fa-
natico.
Confunde la plegaria de Lamartine con la blasfemia de Espron-
ceda-el concept apocaliptico de Lamennais con el ap6strofe san-
grienta de Alfredo de Musset.
Talvez el porvenir entraiiarA la solucion-armonizando la idea
y el sentimiento, la f6 y la razon, el Dios de los cristianos y la
causa eficiente de todo lo creado.
Ante esas perspectives, si me fuera licito, raquitico pigmeo, paro-
diar la frase de eminentisima figure, os diria:-He venido demasiado
temprano A un mundo demasiado j6ven!












El pensamiento y la forma


POR EL DR. D. JUAN C. BLANCO


Seiioras, Seiiores:

Si en esta occasion se detiene mi palabra, pAlida y marchita, sin en-
tusiasmo, atribuidlo a otras causes estrafias A mi admiration por las
bellas artes, y i mi afan por el brillo del Ateneo.
Con todo, la presencia de este auditorio forja estimulos A la ima-
ginacion desfallecida, y hace olvidar con su prestigio, siquiera sea por
breves horas, las tristezas de los dias presents.
No voy, sin embargo, a pronunciar un discurso. Apenas si conti-
nuar6 ante vosotros una conversation literaria comenzada noches pa-
das con un eminente poeta a quien no necesito nombrar, porque to-
davia nos embarga sn robusta inspiration, la inspiration de La
Cumbre' la robusta imspiracidn de Alejandro Magarifios Cervantes.
Demasiado lo sabeis para que yo lo repita una vez mis. Alli
donde terminal la intense radiacion el6ctrica, se produce la sombra
sin penumbra.
Mi conversation literaria llenara en esta conferencia el espacio de
la sombra, de la sombra sin penumbra que proyecta la alta elo-
cuencia y la excelsa poesia.
El pensamiento y la form. Sigamos la disertacion comenzada
con el poeta.


Fuerzas fisicas actuando por todas parties, descomponi6ndose, des-
plegAndose, ante nuestra vista asombrada en infinitas combinacio-
nes de intensidad y color; material luminosa que rueda por los espa-
cios; soles suspendidos, inm6viles para unos mundos, raudospara
otros en el incesante movimiento de su eterna ley; lozana naturale-
za, que se viste de galas como doncella nfibil, que se entristece
despues cuando la vegetation desmaya y las hojas de los Arboles em-
piezan a caer; sitios agrestes, yermos agitados por los vientos y las
olas embravecidas del mar; deleites y amarguras del s6r human;






EL PENSAMIENTO Y LA FORMA


impulses afectivos, politicos, religiosos; vida fisica, vida moral, corn-
bate de la naturaleza, combat de la humanidad, aqui6n repro-
duce las maravillosas formas de la una, fijando un instant de
perpetua variacion? qqui6n imprime las ideales manifestaciones de
la otra, el alto concept, el ritmo y la armonia, para vaciarlas en
moldes imperecederos?
La mano del artist, la palabra hablada, la poesia y la mAisica,
que yo no quiero llamar "bellas artes" porque me pareceria in-
sinuar algo de ficticio que contradice la realidad internal 6 externa
de la imAgen reproducida en el lienzo y el concept, de la idea 6
sentimiento que mueve el corazon.
Para el anatema del mal, para la glorificacion del bibn, para to-
do lo que agita profundamente el alma,-idea sublime, creation de-
forme,-hay la palabra y la pintura que son la espresion imitati-
va y simb6lica; hay la poesia y la misica, que elevan esa espresion
A la esfera del ritmo y la melodia.
Asi lo exije nuestra organization, porque es ley del hombre, ley
misteriosa, que su fuerza y su grandeza se exalten en grandiosas
formas y se encarnen en selectas individualidades para que sus des-
tinos se cumplan.
Y, si no, Sefiores, mirad; prestadme un moment vuestra aten-
cion.


Un pueblo se leva-ita gigante; va A proclamar la libertad, la
igualdad, la fraternidad entire los hombres; v6 A completar la obra
que inici6 dos siglos Antes la Inglaterra, va 4 consumarla para si
y para todos 'los pueblos.
Es la Francia que se apresta A abatir de un golpe todos los pri-
vilegios seculares, con la declaration de los derechos del hombre,
todas las tiranias, con la toma de la Bastilla.
Esperad!.....Ese sentimiento poderoso, ese ideal que electriza, re-
clama una altura en que agitarse, un cerebro que ;lo posea ylo do-
mine, una palabra que lo irradie con toda su fuerza y esplendor.
Esperad! Sobre la tribune francesa, Tabor de la humana revelation,
aparece Mirabeau!
H6 ahi la personification del ideal, la cabeza que se hiergue con
arranque de titan, la palabra que lanza entire acentos formidable el
rayo forjado por el pueblo y hunde en el espanto A la monarquia
deslumbradal






32 ANALES, DEL ATENEO DEL URUGUAY

Esperad todavia.... Ese sentimiento, ese ideal, tiene ya la forma
que revela la fuerza del leon y la resonancia del acento ciclopeo,
pero reclama el ritmo y la armonia para conmover el hogar, cru-
zar los bosques y perderse en las montailas.
Es el poeta que viene A l1enar su mission:
Es Andres Chenier que trae en su mente los ecos perdidos de la
Grecia, las odas de Pindaro, los cantos 6rficos escuchados en la
cuna, y que rompe la lira hel6nica para que estallen acordes que ful-
minen la tirania, para que la entonacion vibrant del verso lleve
la imprecacion de un pueblo A los invasores que asaltan sus fron-
teras!
Ah! el sentimiento, el ideal, no esti ain espresado.
Es necesario, que el poeta y el orador, que todo intermediario de-
saparezca.
El alma busca una forma mas intangible, mas eterea, que arras-
tre y subyugue la voluntad.
La palabra Libertad, debe resonar en los espacios, agitada tan
s6lo por los Atomos 7sonoros.
&Qui6n la ensalza despues de Mirabeau y Chenier?
Una noche de insomio, una noche de fiebre patri6tica, comunican
el poder de la supreme inspiration y Rouget de Lisle entona la
Marsellesa, canto de victoria, canto de muerte, estallido del alma
herida, grito de combat, melodia sencilla y arrebatadora,- cimbalo
sonoro y estrindente que lleva en sus vibraciones A los pueblos
de la Francia, A todos los pueblos del mundo, la voz de arrebato,
el sueno del triunfo, las armonias inefables de la democracia y la
libertad!
Retrocedamos, sefores, A otros tiempos y otras ideas, para con-
firmar mas la ley del pensamiento y la forma.
El renacimiento y la edad modern no habian aparecido todavia.
Era la 6poca del sentimiento religioso ajitando eselusivamente el
mundo.
La teologia y la teocracia, todo lo dominaban.
La palabra del apocalipsis parecia escucharse de nuevo, infundiendo
en todas las eonciencias temores pavorosos y escelsas esperanzas.
Era el pensamiento dogmAtico en la idea religiosa, en la vida es-
tendida A limits infinitos; pero la trajedia esculpida faltaba, como
faltaba la glorificacion del dogma por labios humans.
Virgilio, por el amor de Beatriz, tiene piedad del -Dante en la
mitad del camino de la vida, y surge el altisimo poeta, y Dante,







EL PENSAMIENTO Y LA FORMA 33

con oratoxia nunca oida, con palabra que penetra, con estro celes-
tial, traza los circulos y los caminos, s61o abiertos a la divina vi-
sion, hasta llegar las altas esferas donde la humanidad se con-
funde con la eterna luz.
El sentimiento del mundo antiguo tuvo ent6nces su grandiose exal-
tacion, en la mente que deslumbra, en el verso que se libra de la
lengua toscana como de f6rrea ligadura, en el canto del Dante que
se eleva, por el amor que mueve el sol y las estrellas, para va-
lerme de su alto concept, hasta Dios que es el amor mismo.
Ah! pero otro g6nio habia de imprimir otra forma a id6ntico sen-
timiento, a la eterna tragedia, y Miguel Angel, pidiendo inspiration A
los 6cos de la noche en la solitaria campifia, a las imponentes rui-
nas del Capitolio y del Foro romano, como siglos mis tarde habia
de evocarla Chateaubriand al rayo de la luna para escribir el libro
del cristianismo, arrojando el cincel para improvisarse sublime
pintor, empapando su espiritu en la Biblia y en la Divina Comedia,
triturando por si mismo las materials colorantes, cncerrado en la
Capilla Sixtina, delirante, como un poseido, traza en los frisos y en
los muros de granite, admiration de la humanidad, las pajinas del
Dante, sus condenados, sus virgenes, sus aureolas inmortales, la
creation y cl juicio postrero, principio y t6rmino del dogma teo-
16gico A trav6s de los tiempos infinitos!
Qu6 falta todavia?
Mis alli del Dante y de Miguel Angel nada coneibe el huma-
no espiritu.
Sin embargo, el ideal reclama otra forma, sino mas imponente y
magestuosa, mas etWrea; reelama la ausencia de formas, para que
nada se interponga en su arrobada contemplacion.
Asi siente el mundo antiguo, asi es el profundo sentimiento re-
ligioso y asi tiene que expresarse.
La plegaria debe ascender al himno, la luz irradiada en la pala-
bra, tiene que comunicarse A la nota vibrant para que hiera direc-
tamente el alma, porque asi es que el alma concibe la plegaria y
contempla la luz inextinguible.
Esperad!-De una altura que corona la ciudad eterna, del mon-
te Celio, refugio de desprecios y sitio de meditacion para el g6nio
abandonado, vibra esa nota luminosa, y Palestrina, transformando
la musica, creando un g6nero, cuando el canto religioso era la de-
sesperacion del arte, siguiendo la inspiration del Dante en los
cireulos del cielo, porque ni la tonalidad, ni lainstrumentacion mu-






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


sical del siglo XVI podian espresar los otros circulos trazados por
el poeta, refleja la aspiracion teol6gica y dogmAtica en ondas so-
noras de Ilana melodia, que arroban los espiritus, que inundan el
altar con la vaguedad y el perfume de misticos anhelos.
H6 ahi el ideal en su excelsa forma.
No espresa todavia Palestrina las iras satinicas ni los profundos
dolores, pero ya modula la sdplica de beatitud y el amor divino.
-Es el Altimo ritmo del Dante, elevado al cintico del coro re-
ligioso. Mas tarde abrazari la misica todo el drama y el ideal
sera espresado por complete.


Adelantmmonos con el pensamiento, Seiiores, ylleguemos al siglo
XVII, al siglo literario por escelencia.
La revolution en las artes y en las ciencias esta consumada.
La revolution religiosa, iniciada en el siglo anterior, es la que
agita ahora el mundo.
La Inglaterra, la Alemania, la Francia misma discuten el dogma
y proclaman la reform que tiene sus cAtedras por todas parties.
Hay, sin embargo, un pueblo que permanece estrafio al movimien-
to; que lo resisted, que lo combat con el ardor de su raza.
Es el pueblo y es la raza que domin6 el dia antes todo el Eu-
ropa, y que tiene sus hijos esparcidos por el mundo encontrado
mas alli de los mares conocidos por las demas gentes de la tierra.
El espiritu de Felipe II, todavia lo embarga y lo sugeta.
Es el pueblo y es la raza, que ha batallado siglos por su inde-
pendencia, por su religion, por la gloria de su nombre; es la Es-
paiia de la leyenda y la epopeya, cuyos guerreros no pueden aban-
donar la insignia de los cruzados, ni desertar las banderas con que
vencieron al enemigo de su ley, ni discutir el simbolo con que se-
Ilaron sus hom6ricas conquistas.
Sus tradiciones, su espiritu indomable, su heroismo, lo subyu-
gan como un fanatismo, como voz providencial que le marcAra una
Anica mission sobre la tierra.
El sentimiento dogmitico conserve alli la intensidad que vi per-
diendo 6 modificindose por todas parties, y espera al g6nio que lo
exalte en formas imperecederas, antes que la sucesion de los tiem-
pos borre sus profundas. huellas.
La edad media ha pasado.
Todas las naciones han pronunciado ya su juicio sobre esa 6po-
ca de formacion.






EL PENSAMIENTO Y LA FORMA 35

Pero el misticismo compare ain la vida del pueblo hispano, aun-
que no la absorbe por complete, por que la adoracion va acompa-
iiada de la fuerza, de la passion humana, del drama her6ico, cuyo
protagonista es el guerrero invencible, el mismo pueblo hispano que
se irgui6 soberbio en Numancia, que mas tarde dispers6 A los Ara-
bes y en Lepanto sepult6 A los turcos.
Ese es el element propio, national, que se mezela al misticismo
en el pueblo resistente A la reform.
Lope de Vega, yA ha escrito sus autos sacramentales y sus co-
medias, vivificando con esfuerzo poderoso el teatro espafiol y fijan-
do sus caracteres distintivos: el sentimiento religioso y el senti-
miento del honor.
Pero, falta todavia el poema filos6fico, que personifique al mis-
tico y al hombre, al ideal supremo y A la vida humana con todas
sus soberbias y caidas.
Esperad! El coloso del gran teatro vA A aparecer.
Es Calderon de la Barca que, dominando todo el scenario de lo
real y lo absolute, todo el dogma, como lo impone la f6, como lo
siente el pueblo para quien describe y cuyo espiritu pose, abre el
libro de la edad media, poema. del misticismo, y al lado de la
escala invisible, simbolo del 6xtasis, que Kempis habia levantado
en admirable exhortacion, para ascender A las alturas, coloca 61 al
hombre con su fuerza primitive, su orgullo y su soberbia, resta-
bleciendo asi la verdad y la realidad de la humana naturaleza, mu-
tilada desde siglos por deforme ascetismo.
El sentimiento del pueblo hispano de la 6poca, su ideal, ha en-
contrado ya la forma necesaria, y Calderon de la Barca, desarro-
llando los dos elements que lo constituyen,--la religion y la pa-
sion crea esa forma y describe el poema, como require ser escri-
to, con la profunda y maravillosa inspiration de La vida es sueiio
y crea A Segismundo, como Shakcspoare A Hamlet, y Segismundo
sellando el misticismo de la edad media con la presencia del hombre
real, sus alardes y desengafios, resume asi el pensamiento del gran
poeta y el sentimiento mistico-dramAtico de su pueblo en el siglo
diez y site:

4 Qu6 es la vida ? Un frenesi:
d Qu6 es la vida ? Una illusion,
Una sombra, una ficcion,
Y el mayor bien, es pequeiio;






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Que toda la vida es sueiio,
Y los sueios suefios son!


Mi palabra se siente deslumbrada ante los resplandores de seme-
jantes versos, pero, sigamos, seiores, sigamos.
La passion humana, la vida real, queda, como veis, magnifica-
mente reflejada en el poema de Calderon. El ritmo ha revelado el
sentimiento de un pueblo en toda su sublimidad.
Allegri en la misma 6poca y Mozart mas tarde, g6nios que se
unen a trav6s del tiempo como por la comunion de dos espiritus,
- la comunion del nliserere, imprimen ~ la misica religiosa la
resonancia de la vida humana, sus amores, sus ligubres pesares
y el salmo de David, el dies irae y la lacrimosa se elevan
desde entonces en notas graves, en clasicas melodies, que no pudo
encontrar Palestrina, ni ofrecer el canto llano de la edad media,
que solo espresaba el 6xtasis.
Escusadme, seiiores, si todavia me detengo un moment mas.
No se si fatigar4 vuestra atencion, pero Antes de dejar la pala-
bra, necesito evocar el recuerdo de un poeta y de un canto que A
mi singularmente me apasiona.
Es el canto de libertad y el grito de abominacion que arranc6
un Restaurador de Leyes en el Rio de la Plata.
Epoca tremenda fu6 esa, que ya estA juzgada por la historic y
por los hechos de la tiran'a, ent6nces ominosa y aterradora.
Un sentimiento electrizaba A todos los ciudadanos y i todos los
hombres libres que habitaban estos praises, y Juan Cruz Varela,
dando grandiosa forma A ese sentimiento, exalt6 en canto inmor-
tal la gloria del pasado, el heroismo legendario, y condeno el
ap6strofe de la tirania, en estrofa impregnada de dolor, impregnada
de sagrada indignacion.

Solo por escarnio de un pueblo de bravos
Bandas mercenaries de viles esclavos,
Por calls y plazas discurriendo van !


SCuAl1 fu6, seiiores, la melodia que elcv6 a nota musical el can-
to de Varela, espresion del sentimiento de estos pueblos ?
Fu6 la que vibr6 triunfante en Caseros, al derrumbarse el poder







EL PENSAMIENTO Y LA FORMA


de Rosas, fu6 la marcial melodia de nuestro Himno pue alli reson6
el primero, del Himno de nuestros padres, que hoy nos parece fii-
nebre,' cuando contemplamos la triste realidad, la dolorosa decadencia
a que ha legado la Republica!
No deseo seguir, sefiores, en el 6rden de ideas que me sugieren
estos recuerdos, no deseo hacerlo ni ain al precio de vuestro calo-
roso y ben6volo aplauso, sino mas bien alejarlos de mi memorial, y
terminar aqui, porque la palabra que no se traduce en hecho, no es
palabre de vida........
Oh! si. Yo tendria que repetir aqui lo que he dicho en occasion
sefialadisima.
Glorias del pasado, heroismos de la libertad! no nos esti bien
invocarlos en dias como los presents, que cubren de honda tristeza
la faz de los ciudadanos, en dias como los presents, que son la
profanacion y no el culto de aquellas glorias y de aquellos heroismos.
Permitidme, pues, que termine, dejando esos recuerdos que nos
confunden, y si ahora, volviendo al tema de mi disertacion, que-
reis que os diga lo que es el pensamiento y la forma la pintura y
la milsica la elocuencia y la poesia, yo os dir6 quo no s6 mas do
lo que he dicho que interrogueis a los maestros a nuestros orado-
res y poetas, A los de esta conferencia, que asi atestiguan el progress
intellectual alcanzado, como el brillo del Atenco, de este Ateneo luz
del present luz y fuerza del porvenir !













La misica, la poesia y la elocuencia


PALABRAS DE CLAUSURA DEL VICE-PRESIDENTE, DON ANACLETO DUFORT T
ALVAREZ


Sefioras y seijores:

El cuarto aniversario del Ateneo del Uruguay y d6cimo-tercero del
Club Universitario acaba de ser solemnizado de una manera bri-
lante.
A esa brillantez ha contribuido en gran parte la simpAtica socie-
dad musical "La Lira", cuyo generoso concurso agradezco en nom-
bre de mis consocios.
De mi s6 decir, que me he sentido, en el trascurso de esta vela-
da, arrancado con violencia de los dolores que trituran el alma del
patriota, y llevado A regions fantisticas; que he experimentado,
en rAfagas tan breves como dulces la inquieta alegria del pAjaro
que escapado de su jaula, remonta libre el vuelo por la extension
azul.
La misica con sus armonias, la poesia con sus versos cmpa-
pados en lagrimas, 6 radiantes de entusiasmo, laelocuencia con su
palabra sonora y sus toques centelleantes, --arrullaron nuestro oido,
despertaron las mas delicadas fibras do nuestra alma y nos pasea-
ron por encantados jardines, al s6n de miisica misteriosa, ora ba-
fados con todas las claridades del dia, ora alfulgor de los astros,
flores de luz, jardin adreo, que de noche brilla en los cielos y se
refleja en el azul de las aguas.
Todo eso, y mks que he sentido, pero que no me es dable expre-
sar, nos han hecho ver y oir, en dulcisimo consarcio, la mdsica la
poesia y la elocuencia.
Juzgad de las tribulaciones de mi animo, de los temores que me
asaltan, al considerar que, por el cargo que desempeoo en la Direc-
tiva del Ateneo, v6ome obligado A cerrar el acto, echar tosco velo
ante esos expl6ndidos panoramas, arrancaros del mnndo de los sue-






LA MUSICA, LA POESIA Y LA ELOCUENCIA 39

iios color de rosa, extinguir la armonia, hacer la noche y el silen-
cio en las almas.
Quisiera que mi palabra fuese Have de diamante, que cerrase las
Aureas puertas de esas encantadas regions.
Mas ap6nas si es de tosco hierro, y ha de producer el Aspero chir-
rido de la lave de un calabozo.
Con todo, los que me han precedido en este acto han poblado el
aire de perfumes, de luz y de armonia; han dejado en todos los
corazones luminosas huellas, han enternecido, han entusiasmado,
han doslumbrado.
Voy, pues, a pedir un eco A esa armonia pr6xima a extinguirse
en el recuerdo, un perfume a ese ramo de flores, una gota A ese
torrente, una chispa esa hoguera, un rayo de luz para reflejarlo
en el foco sin lustre de mi palabra.


Tres hermanas nacidas del amor y de la aurora, se han dado
aqui cita para deleitarnos con sus inefables caricias: la misica, la
poesia y la oratoria.
La musica he dicho.
H6 ahi la parte mas vaga, pero no m6nos divina, de las bellas
artes.
Ella es un eco lejano, si bien dulcisimo, de los afectos del alma.
g Acaso la mAisica, ha dicho Lamartine, es mas que ese sus-
piro, ese gemido, ese grito melodioso, que nace en nuestros labios,
cuando empieza A ser impossible la expression de una idea con la
palabra ?"
El corazon del hombre es un arcano, y A veces no hay palabras
que puedan desentraiiar y dar formas a un sentimiento oscuro, que
nace ap6nas como un pequeiio giron de niebla en el lejano horizonte,
de invisibles perfiles, vago y mistsrioso.
Pues bien; ese sentimiento que las palabras no expresan, lo ex-
presa la m6sica.
Ella lo descubre en las azules profundidades del alma, lo traduce
en una vaga melodia y triunfante lo entrega A las ondas sonoras.
La m6sica tiene su lenguaje propio, exclusive, porque nos habla
de ideas y sentimientos que escapan A la palabra hablada.
La muisica modera 6 aviva las pasiones; educa el sentimiento.
Asi S6crates, en su vejez no desdeii6 tomar lecciones de lira.
Los discipulos de PitAgoras, al decir de Quintiliano, pulsaban la






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


lira al levantarse para despejar la inteligencia y cobrar Animo para
el trabajo; y al acostarse, para alejar de la memorial los tumul-
tuosos recuerdos del dia.
Cayo tenia un esclavo que, con ciertas armonias, lo calmaba en
sus violentos arranques de elocuencia.
Y Timoteo, de T6bas, tafiendo en su flauta un estilo frigio, en-
crespaba en el alma de Alejandro las olas de su c6lera terrible; y lo
apaciguaba y lo enternecia modulando tonadas del estilo lidio.
Pindaro hacia de la misica la compafera del valor.
Diga Her6doto que ese arte fu6 introducido en Grecia por Cadmo
y sus compafieros, 6 investiguen los sabios su hist6rica procedencia,
que es presumible, en mi sentir, que no lleguen mas que a esta con-
clusion: el hombre fu6 mfisico siempre, en todas parties, en la mon-
taiia y en la llanura, en el ecuador y en el polo, desde que expe-
riment6 un sentimiento vago que la palabra no express.
a Qui6n fu6 su maestro ?
La naturaleza.
Ella nos labla, en notas misteriosas, de no se qu6 hom6rica epo-
peya que se desarrolla en la lucha gigantesca de los elements.
Hay on ella suspiros y risas, cantos de dolor y de alegria, siplicas
y amenazas, arrullos y estallidos de c6lera, amorosos conciertos y
b6licos himnos: en la brisa, en la hoja, en la flor, en el bosque,
en el zumbido del insecto, en el gorgeo de los p6jaros, en el tor-
rente que ruje, en los alaridos del viento, en la tempestad con sus
salvajes armonias.
La mfsica es el arte mis antiguo, segun Quintiliano, y yo agro-
garia que es tan antiguo como el hombre, mks antiguo que el hom-
bre, porque la naturaleza canta.
A veces la leyenda no es mas que el traje pintoresco de la verdad.
Asi la tradition asegura que un ministry chino reprodujo por pri-
mera vez la escala musical en caias de bambies, despues de ob-
servar los diversos tons que modulaban dos p6jaros, enamorada
pareja de las selvas.
Hay irresistible inclinacion en ver traducidos los sentimientos de
nuestra alma en los conciertos de la naturaleza.
Pitigoras crey6 en la armonia de las esferas.
Decian los antiguos que la cabeza de Orfeo fu6 arrojada al He-
brus, y que desde ont6nces el rio lleva, en cl murmullo de su cor-
riente, las quejas que se exhalan de sus labios.
Se cuenta que en las po6ticas regions del Asia, no s6 en qu6 part,







LA IMSICA, LA POESIA Y LA ELOCUENCIA


los amantes y los desgraciados hacen agujeros en las caiias de bam-
bfes, combinados de modo que el viento express en ellas sus sen-
timientos; y asi las brisas de la noche vienen A modular en esas
cafias, arpas e6licas del amor y la desgrasia, sus dolores y sus es-
peranzas.


Pero habl6 de la poesia.
De la poesia. Foco misterioso que irradia el calor en las al-
mas heladas, lagrima celeste, misica de lo invisible, bAlsamo de
los dolores inmortales, rosada mensagera que Dios ha debido crear
en un arranque de supreme ternura, ala de luz que vuela hAcia el
porvenir ynos muestra la suspirada region de los ensueiios!
Hay en la poesia algo de la vaguedad de la misica; pero tiene
por objeto sentimientos mas concretes, mas tangibles, que pode-
mos cubrirlos con el manto de la palabra.
Hay mas poesia-decia yo en carta dirijida A un amigo, -- en el
vago placer de los recuerdos, que en los placeres presents.
La passion que se experiment, nos hace sufrir las mis veces. La
que se recuerda, nos Ilena casi siempre de placer inefable.
Esta segunda faz seiiala el instant po6tico.
SPor qu6 ?
Porque en el recuerdo del pasado, con la memorial, trabaja la fan-
tasia, llenando los huccos, suavizando los contornos, vistiendo la
realidad desnuda.
Tal vez por eso ha dicho Byron:-- "Asi como las ondas acaban
trocAndose en espuma sobre la playa, las pasiones, en sus postre-
ros limits, se rompen trocadas en poesia..."
El poeta del sentimiento ha sufrido much, y se complace en re-
novar sus dolores, en vestir su dosnudez y presentarlos al mundo
en cantos armoniosos.
Muchas veces, como Chenier, arrulla su muerte con el canto del
cisne.
Como la madre que halla un tristisimo y i la voz dulce consue-
lo en vestir A su hijo muerto y adornarlo de flores, que riega con
el rocio de sus lAgrimas, asi el poeta viste de flores sus muertas
alegrias y al compas de su lira solloza armoniosos acordes.
A veces el poeta, ese s6r misterioso que, como el pelicano A sns
hijos, alimenta A la humanidad con pedazos de sus entraiias, en
sus versos ruje, quema y se desborda como catarata de fuego.






42 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Y es cuando canta A los pueblos oprimidos el recuerdo de sus
glorias, y azota el rostro de los tiranos con su litigo de llamas.


Molesto ya demasiado vuestra atencion, y tratar6 de ser breve,
aun cuando es vasto el terreno que pudiera recorrer.
Por cumplir mi compromise, voy A decir algunas palabras acer-
ca de la elocuencia.


Hija de la imagination y del sentimiento, como la poesia, la elo-
cuencia tiene los limits de la 16gica.
Se entrega a los vuelos de la fantasia, toca los corazones; pero
es enfrenada por la razon.
Convencer y conmover, tal es su mission.
Se dice que los antiguos galos, como emblema del ascendiente de
la palabra, representaban un Hercules armado, de cuyas manos par-
tian cadenas de oro que iban a parar a los oidos de los que le
rodeaban. Las cadenas estaban flojas, lo que queria significar "que
el poder del orador no descansa en la fuerza, sino en la magia de
la expression y del pensamiento que cautiva y arrastra las almas y
los corazones". (1)
En efecto, mas que la misica y tanto como la poesia, la elocuen-
cia sacude los corazones con nervudo brazo.
La musica, por si sola, no produce mis que vagas tristezas,
presentimientos oscuros.
La poesia y la elocuencia, en boca de los que conocen sus se-
cretos, sorprenden el Animo, lo avasallan, sacuden con energia las
pasiones, arrancan lTgrimas y encienden la c6lera.
Dulce y suave es la misica; la elocuencia en6rgica y avasalladora.
"La elocuencia es inmortal,-dice el autor citado,-pero los ora-
dores mueren pronto; porque una vida tan agitada y llena de ins-
piracion no puede ser duradera. Ciertamente el orador no habla como
la Pitonisa con sonidos inarticulados y confuses, arrancados en
medio de las convulsiones y del dolor: mas como se remonta a tan
elevadas regions, suele parodiar la fibula de Icaro; el fuego lo
abrasa y lo lanza a los mares de la eternidad. La llama que lo
anima, tambien lo devora y lo consume."


(I) Lpcz.






LA MtSICA, LA POESiA Y LA ELOCUENCIA 43

La fiebre 6 el cadalso dan, casi siempre, cuenta de su vida bri-
llante y bulliciosa.
Pero es bello morir por la causa del pueblo, como es bello mo-
rir en el campo de batalla peleando por las patrias libertades.
Aun en la esclavitud canta el poeta inmortales e'egias, pero la
elocuencia no vive sino aspirando el aire de la libertad.
Bajo las tiranias, es ave enjaulada que se hace pedazos contra
los barrotes de la jaula, para morir en seguida.
Necesita, para vivir, ser libre y espaciarse en la atm6sfera arre-
batadora de las expansiones populares.
Es la que inicia el combat en todas las gloriosas restauraciones,
predicando las santas cruzadas; y es la Altima en rendirse cuando
el despotismo triunfa.
En las ominosas tiranias, i cada estallido de las aspiraciones
populares, surje un orador.
Asf surjieron: en Grecia Dem6stenes, Ciceron en Roma, Cronwel
en Inglaterra, en Francia Mirabeau.


La misica, la poesia y la elocuencia, unidas, son capaces de con-
mover un mundo.
Basadas en el sentimiento, que es el que arrastra a los pueblos,
son tres montaiias cuyas cimas de luz se pierden en las nubes.
Alli no llegan sino los que saben sentir, sonar y ser libres.
iDichosos de nosotros que aun gozamos, en actos semejantes, de
los placeres inefables y de los cfluvios luminosos de esas tres dei-
dades!
1 \y de los pueblos donde la mdsica no seduce, la poesiano cau-
tiva y la elocuencia no vibra!


Amo A mi patria con idolatria, a veces con 1agrimas en los ojos,
con angustias en el alma, con llamaradas de indignacion; y la amo
por su suelo, por su aire, por su luz, por sus glorias, por sus
desgracias, porque es bella, por es chica!...
Pues bien, para mi patria doso moments como 6sto.
Aun cuando el cierzo helado la azote sin piedad, aqul siempre
se respira el aire puro do la idea, aqui el patriotism encuentra
siempre una chispa de ternura y de entusiasmo que caliento el hogar
de la desgracia.







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Y si esa patria que amo, que amamos todos, fuera manoseada por
miserables mandones, ultrajada por el crime, sojuzgada por la
infamia....Oradores! guias de los pueblos que gimen en la esclavitud!
tocad con la vara migica de vuestra palabra la roca de la indi-
ferencia, para que brote el agua que ha de apagar la sed del patrio-
tismo; despefoad vuestra palabra como torrent de fuego en los corazones
helados; desgarrad las nubes que impiden ver el azul del cielo; sa-
cudid la cabeza, como Jdpiter, y tiemblen los tiranos en el Olimpo
de sus bayonetas!
gLa patria es manoseada por impddicos mandones?..... Poetas!
Tirteos de mi patria! buscad la fibra mis robusta de vuestro cora-
zon entusiasta, y hacedla vibrar en cantos incendiarios; inflamad
nuestros pechos; henchidnos de odio contra la tirania; haced fla-
mear la bandera de combat en el camino que conduce A la re-
dencion de la patria!
4El crime y la infamia la escarnecen?....Misicos! como Timoteo
en el alma de Alejandro, despertad en la nuestra la c6lera terrible
del patriotism herido; como Carril, en un pasaje del Ossian, "aplica
i sus labios la trompa guerrera, entona el himno b6lico 6 infiltra su
alma en el alma de los heroes", -entonad el b6lico himno de los
pueblos libres, haced de la mdsica la compafiera del valor, infiltrad-
nos el alma de los heroes!
Miisicos! poetas! oradores!.... si la patria que amamos con ciega
idolatria, A veces con lagrimas en los ojos, con angustias en el al-
ma, "con suspiros que arden", viese en sus almenas flamear la ne-
gra bandera del depotismo: tocad, cantad, hablad! con ardiente
entusiasmo, con entonacion soberbia, con relAmpagos de luz, con
rujidos de c6lera, como furioso torrent, como mar embravecida,
como rujiente tempestad!
Que suenen vuestras magicas voces como la trompeta de Jeric6,
para que salten en pedazos los muros de la tirania!
He dicho.










Confesion


POR DON JACINTO ALBISTUR


Quiero confesarme a ti,
i0h pdblico amado y bueno!
De un pecado que me causa
Terribles remordimientos.
Pecado dije, no crime;
Yo A ningun pr6jimo he muerto,
Ni para hacer mi negocio
He escalado ministerios:
Ni jamas liquidaciones
He comprado yo a vil precio
Para cobrarlas despues
A la par, en buenos pesos.
Y con todo, amado piblico,
Hunildemente confieso
Que he prestado mi concurso
Conscientemente, sabi6ndolo,
Para despojar al pr6jimo
En repetidos saqueos.
Circunstancia atenuante:
Yo no report provecho
De esos p6rfidos ataques
Contra los bolsillos vuestros.
Pero entremos ya en material:
Oidme, por Dios, atentos.
8No hab6is dicho muchas veces,
6 hab6is pensado a lo m6nos,
Cuando os envian un palco,
En t6rminos lisongeros,
Invocando arteramente
Vuestros nobles sentimientos,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Para socorrer A un pobre,
Para pensionar un genio,
Para auxiliar un Asilo,
O para fundar un temple,
Que es abuso intolerable
Venir a cada moment
A meter asi la mano
En los bolsillos agenos?
Bien lo saben los que explotan
Esos medios indirectos
De apoderarse a mansalva
De lo que otros adquirieron.
Por eso al urdir la trama
Buscan un cuerpo intermedio
Que les sirva de auxiliar
En sus planes maquiav6licos.
Pues yo, d6bil, me he prestado
Para servir de instrument
A esas torpes asechanzas.
i Pecador de mi! yo he puesto
Mi nombre en todas sus letras
Al pi6 de los documents
En que se pedia el teatro,
Y el gas, y los candeleros,
Y el concurso de cantantes
De mayor 6 menor m6rito.
Yo he firmado las esquelas
Pidiendo vuestro dinero,
Sabiendo que estaban todos
Pobres en Montevideo.
Y he reincidido en mi culpa:
Y aunque ahora me arrepiento,
iPasmios! no estoy seguro
De no reincidir de nuevo.
Tal es mi fragilidad,
iOh piblico amado y bueno!
Cuando un amigo, invocando
Generosos sentimientos,
Solicita mi concurso
Para piadosos objetos.







CONFESSION 47

Ya oisteis mi confession:
Vuestro fallo, humilde espero.
Si me condenkis, decidlo,
6 mis bien, guardad silencio;
Que el silencio en ciertos casos
Es leccion que dan los pueblos.













El Ideal


POR DON JOSi G. BUSTO


I

Arriba, humanidad! Las negras sombras
Desaparecen ya; son6 la hora!
Irradian en la cumbre gigantesca
Los resplandores de la eterna aurora!

Abrid las puertas A la buena nueva,
Esclavos del palacio y la cabafia!
jQuereis ser hombres y quereis ser libres?
iFuera temor! Subid A la montafia!

Corazones que amais en el silencio
Y en el mar de la vida no hallais nada,
Alli esta la mujer de vuestros suefios,
Brotando de la espuma nacarada.

Sabios ilustres que doblais la frente
Al peso abrumador del pensamiento,
Levantadla y mirad! alli se alcanza
La verdad y la gloria en un moment.

Heroes de la batalla y de la muerte
Que trastornais la humanidad entera,
Alli estA el enemigo! Alli esta el triunfo!
Clavad en el peion vuestra bandera!

A la cumbre! Volad A conquistarla
Que ya para abrazaros se atavia






EL IDEAL 49

Y, gentil desposada de los suefios,
Su tocado nupcial encarga al dia.

Arriba, humanidad! Bandera al viento!
Recoje los girones de tu manto!
Arranca de tu frente las espinas!
Tr6gua A la vida ingrata! Tr6gua al lanto!

Hijos del g6nio que en gigante idea
Arranca el mundo al mar y el fuego al cielo,
Esa cumbre inmortal os pertenece;
0Como el c6ndor volais?....iTended el vuelo!

gNo la veis? aLa buscais en el desierto?.....
aCruzais las playas de la mar en calma?
IA la cumbre volad! No es ese el rumbo!
aQue no la hallais, decis?.... iMirad al alma!


II

;Mirad al alma! Virgen sin mancilla,
Abre A la luz sus ojos la illusion;
Su primera sonrisa es un ensueiio
Y su primera frase una oracion.

Alli el aire esti leno de armonias,
De risuefio fulgor el cielo azul,
Y en luceros los suefios transformados
Agitan al pasar su blanco tul.

Nada hay formado en ella; vagas sombras
Se mueven en fantAstica vision,
Anunciando que reina en las alturas,
Coronada de rayos, la illusion.

aQui6n no siente en la aurora de la vida
Esa vaga impression del ideal
Que en la noche fatal de la conciencia,
Cuerpo A cuerpo combat con el mal?






OU ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

&Qui6n no ha amado esa imigen vaporosa
Que respira en las flores del vergel,
Que solloza en el viento de la noche
Y se mece en las velas del bagel?

Es la nube que flota en el espacio,
El fris de la horrible tempestad,
El himno magestuoso de las almas
Cruzando la desierta inmensidad.

Cuando entona sus cantos el poeta
Y exhala el cisne su postrer adios,
En las pilidas alas de la tarde
Se eleva eterno A la mansion de Dios.

Y cuando halla una madre en su regazo
Un angel y una cuna al despertar,
En las alas purpfreas de la aurora
Baja risuefio al encantado hogar.

Los c6firos lo arrullan en el bosque,
Las olas lo columpian en el mar,
Las hadas lo adormecen en la noche
Y lo despierta Dios en el altar!

Alfombran su camino las estrellas,
Se corona con flores del Eden,
Y en su frente de arcingel destronado
Los surcos del relAmpago se ven.

Es tierno como el alma de una virgen,
Suave como el perfume de su azahar,
Grande como las santas oraciones
Que brotan de su lAbio al despertar.

El nido que calienta la enramada;
La noche que da voz al ruisefior;
La bandera sagrada de la pAtria
Flameando en la batalla del honor;







EL IDEAL 51


La luz del sol; la libertad soiiada
Alzindose inmortal sobre el pav6s;
Cristo en la cruz, Humboldt en la montaiia
Y el mundo de rodillas a sus pies;

El tierno beso de la pobre madre
Que mira al hijo de su amor partir;
La conciencia que vela entire las sombras;
La sonrisa del h6roe al sucumbir;

La ciencia y Dios; la rauda catarata;
La esperanza y su cielo soiador;
El viento, en los balcones de Julieta,
Balanceando la escala del amor;

Todo lo que en el mundo se agiganta,
Todo cuanto edifica la illusion,
Todo cuanto de grande se delira,
G6nio, virtud, belleza, corazon .....

Son columns del temple misterioso
Que se eleva en la cumbre colosal,
La cumbre de los suefios inmortales
Donde brilla la luz del ideal!


III


Arriba, humanidad! La noche viene,
En girones de luz se rompe el dia;
Abre tu corazon a la esperanza
Y reclama A tu espiritu por guia.

La cumbre, vencedora de la tarde,
Alzando su penacho de granate,
Parece el yelmo de un titan guerrero
Que reta al mundo 6 sin igual combat.

Corre A humillar su frente victoriosa;
Lo quiere Dios! en march, peregrino!








ANGLES DEL ATENEO DEL URUGUAY


No to abatan las rudas tempestades
Ni to postre el cansancio del camino!

Y si llega A flaquear tu valentia
Al avanzar por la escarpada senda,
Renueva fuerzas en la tierra-madre
Como el titan de la inmortal leyenda.

Mas iay! no puedes Misero soldado
Herido en la mitad de la jornada,
Cayendo y levantando A cada trecho,
Ruedas sobre la tierra ensangrentada.

SNo eres hijo del g6nio ? En tu cerebro
a No hay fuerza ya para mover el mundo,
O has sembrado el fulgor do tus ideas
En los abismos del dolor profundo?


Descansa en paz, oscuro peregrine,
Nadie en el mundo buscarA tu huella,
A Qu6 importa & Dios que en el espacio inmenso
Pierda su rumbo la dormida estrella?

Otros vendrAn A recojer del suelo
El santo pabellon de tu cruzada,
Mas caerAn como ti sobre su escudo
Para hundirse en el polvo de la nada.

Y asf la pobre humanidad errant
Va hAcia la cumbre sin cesar marchando,
Unas veces serena, otras caida,
Siempre con sangre su dolor regando!

No tocarA la flor de sus ensueios
Ni clavarA en la cima su bandera -
SSiempre las sombras de la eterna noche
CruzAndose on mitad de su carrera!

Mas g qu6 import ? Los vientos del progress






EL IDEAL 53

La impelen con mAs fuerza A las alturas,
Y el genio misterioso quo la alienta
Desprende sus flotantes vestiduras.

Canta Homero y los ciegos ven el dia,
Los rayos encadena Prometeo,
Hiende Fulton la espuma de los mares
Y hace andar A la tierra Galileo.

iDios! en el circo infame esclama el mArtir
Y iPatrial en el cadalso el girondino;
Washington cruza el Delawar, valiente,
Y A Bolivar encuentra en su camino.

Al yunque del trabajo une sus ecos
La tribune inmortal del Ateneo,
Y vuela la fugaz locomotora
Con las alas potentes del deseo.

Arriba, humanidad! La noche llega,
A Dios y al hombre en las alturas, gloria,
Y resuene en la lira del espacio
El hosanna inmortal de la victoria!


IV


Sobre los campos de la noche oscura
Sus tiendas levant6 la tempestad,
Y sin rumbo y sin luz, en la montaiia
So estravi6 la cansada humanidad.

Yo tambien en la inmensa caravana
Por llegar A la cumbre me alist6
Y al romperse los rayos en la esfera,
Solo y triste, en la selva me encontr6.

Rasgadas las cortinas de las nubes
Y rotas las barreras del turbion,
Las lluvias desgajaron sus torrentes
Y el trueno desat6 su maldicion.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Y yo, perdido en la floresta oscura,
Buscaba en vano mi sofiado eden,
Cuando un grito terrible de agonia
Lleg6 hasta mi, del viento en el vaiven.

No era el suave estertor del moribundo
Que muere en paz en su tranquilo hogar;
Era el grito del naufrago, insensato,
MAs ronco que las olas de la mar.

Corri hAcia el sitio donde habia sonado
Y mi alma en las tinieblas se perdi6;
" Luz grit6 con angustia inesplicable
Y su espada el relAmpago blandi6.

SQue cuadro aquel! por la pendiente aguda,
Sobre un lecho de duro pedernal,
Raudo torrente de color de sangre
Desgajaba con furia su caudal.

Chocaban en el aire las espumas
Y silbaban las olas al caer;
Una roca se alzaba A flor de agua
Y en ella estaba asida una mujer.

PAlida, con el frio de la muerte
Pintado ya sobre la yerta faz,
Ojos sin brillo, lAbios sin aliento,
Frente surcada de dolor procaz;

Adherida A la roca del naufragio
Come el mArtir del G61gota A su cruz,
Aun conservaba la mujer aquella
Vagos fulgores de la eterna luz !

U Qui6n ores? esclam6, de anhelo loco,
SaltAndome del pecho el corazon;
Y ella, casi sin voz, como una madre ...
" 1 No me ves ? contest con afliccion.







EL IDEAL 55


" Patria! grit6, tendi6ndole los brazos
En el delirio del ardiente amor;
" i PAtria!" volvi 6 decir con estrafieza
Y i PAtria! repeti con hondo horror.

" Como flotas sin vida en el torrente
" Cuando espera tus besos el hogar ?
" I Hija de Dios! 6 Quien te arranc6 del cielo
" Para arrojarte al negro muladar ?"

" i Ay! esclam6 Tambien en la maiiana
" HMcia la cumbre, intr6pida march,
"Y reclinada en mis valientes hijos
" Cien veces mi cabeza coron6.

" Dulces recuerdos de la santa aurora,
V enid a consolar mi esclavitud,
" Dejad que llore al menos en la noche
SLas horas de mi muerta juventud.

" En la paz, en el triunfo, en la derrota,
" Gnio, lauros y sangre derram ;
" Con f6 en el porvenir, siempre serena,
"La tricolor bandera enarbol6.

; Pobre de mi! Mis hijos me olvidaron
" Para lanzarse a fratricida lid;
Y muerta de dolor, entire sus filas
a Rompi mis armas y les dije: Herid!"

"Y en su ciega passion, locos de ribia,
" Los barbaros me hirieron sin piedad-
" Malditos los que matan A su madre
" Al precio de su santa libertad!

" Pronto doblaron la cerviz al yugo,
" Sucumbiendo sin fuerza y sin valor,
"Y buitres y tiranos disputaron
" La herencia que dejara su rencor.







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


SBrindaron con mi sangre en mil orgias
" Y yo la mesa fui de su festin;
" Jugaron A los dados mis girones
SY en mi saciaron su venganza ruin!

" Cuanto baldon! Para colmar la afrenta,
" Puso un caballo sobre mi su pi6
" Y sin fuerza, sin luz, sin esperanza....
" En el torrente i misera rod6. "

Call la patria. De vergiienza lleno,
La voz en mi garganta se anud6
Y al peso abrumador de los recuerdos
El llanto mis mejillas abras6.

" i Madre! le dije al fin, much has sufrido
" Pero aun queda un albor ; ponte de pie! -
" No puedo contest la desgraciada
Con ronca voz 6 No puedes ? Y por qu6 ?

" Alza la frente donde anida el rayo
SY arranea de su suefio al huracan.
" AcuBrdate que siempre los tiranos
" Duermen sobre la lava del volcan.

" Y si hay C6nsul que en torpe servilismo
" Se atreve A profanar tu pabellon
"Y lo entrega al caballo de Caligula....
" Hunde en el polvo al C6nsul y al bridon!

" Imposible! esclam6, No tengo fuerzas,
" Ya el abismo me mira con piedad, '
" Qu6e y en tu pecho no son nada
" El derecho, el honor, la libertad ?

SAh! Tu no eres mi patria, estAs mintiendo.
"Maldita! ... pero no, no hay maldicion.
" Un hijo no reniega de su madre!
"Me enloquece ol dolor. Patria! perdon!






EL IDEAL 57

Sigui6 una pausa, de sollozos Ilena.
Y tus hijos ? El viento los llev6 "
No puede ser! Y aunque ellos te abandonen,
Patria infeliz no te abandon yo"

Y por salvarla del atroz martirio
Al torrent implacable me arroj6;
Pero i en vano! Las olas me estrellaron
Y sin vida en el borde me encontr .

Envuelto por las nieblas del desmayo,
Rota la fe, prensado el corazon,
Yo vi hundirse d la patria de mis sueiios
En las negras rompientes del turbion.

Perdi6 la roca, su iltima esperanza,
Y adios! ain murmur6 con tierno afan,
Despues .. baj6 rodando en los pefiascos ....
SY guard su secret el huracan!

i Quiera Dios que los viles asesinos
Quo en su pecho clavaron el puiial,
Sin hogar, sin amores y sin paitria
Rueden en el inmundo lodazal!


V


SFu6 sueffo 6 realidad? No s6 decirlo,
Pero en las Ansias del mortal desmayo
Yo vi de pronto iluminarse el cielo
Y en el yunque del sol fundirse el rayo.

Brillantes nebulosas, desprendidas
Flotaron en la atm6sfera serona
Como carros de triunfo conducidos
Por ninfas coronadas de verbena.

A su frente marchaba, blanca y pura
Como la fresca luz de la mailana,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Una mujer de celestial semblante.
i Nunca soii6 otraigual la mente humana!

Suelto el cabello en la torneada espalda,
Fija en el cielo la mirada altiva,
El corazon la saludaba, diosa,
Y el angel la buscaba, fugitive.

Tibio rayo de luna se ocultaba
En su velo, plateado de destellos;
Eran sus lAbios cuna de sonrisas
Y un suefio jugueteaba en sus cabellos.

Coronaban su frente, entrelazados,
Rayos de aurora y pilidos azahares,
Y al verla aparecer en el Oriente
Se escondieron los otros luminares.

" iVision del ideal! Filgida estrella
" De lo alto de la cumbre desprendida!
" CuAntas j6venes horas, por hallarte,
" Deshoj6 en la montana de la vida!

" Cuantas noches sin luz rob6 al descanso
" Para evocarte, el pensamiento mio!
" Cuantas auroras, con horrible engafio
" Estrech6 entire mis brazos el vacio!

S; Oh casta Beatriz de mis ensuerios !
" Para tu amor no hay inimo indeciso;
8" Qui6n no quiere que aromen su sendero
" Las flores del vergel del Paraiso ?

Lleg6 hasta mi la soiiadora musa,
Clav6 en mis ojos su mirada ardiente,
Vag6 en sus 16bios celestial sonrisa
Y un 6sculo dej6 sobre mi frente.

" iVen! me dijo, A la cumbre gigantesca
" Donde moran los series escogidos. "






EL IDEAL 59

Bati6 las alas y en sus tiernos brazos
VolB con ella A los celestes nidos.

Llegu6 por fin; pero qued6 en la cumbre
Ciego de luz y de estraileza fijo,
Hasta que la vision, para calmarme:
" Mira hacia abajo tr6mula me dijo.

SQue horrible abismo De sus negras fAuces
Se escapaban furiosas llamaradas
Y el huracan levaba hasta nosotros
El grito de las almas condenadas.

En su seno los tronos, derrumbados
Y los falsos altares se veian;
Satanis atizaba la discordia
Y con ribia los r6probos se hundian.

Los tiranos, sin pAtria y sin hogares,
Arrojados por fin de las alturas,
i Gusanos miserables! devoraban
Los craneos de las yertas sepulturas.

Y sus viles sicarios, los que alientan
Odio, debilidad 6 cobardia,
Esclavos de su suerte inexorable
Les ganaban el pan de cada dia.

Cerr6 los ojos de amargura lleno
Y cuando mfstia doblegu6 la frente,
La vision adorada de mis sueiios:
" Mira hacia arriba dijo de repente.

Oh gloria! Sobre el marco de los cielos ,
Entre rayos de espl6ndida hermosura,
Se alzaba el cuadro del eterno dia
Que Dios pint6 sobre la noche oscura!

En el carro del sol, grande, sereno,
Justo, perfect, bondadoso y pio,






60 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Su voz dictaba las eternas leyes
Y lanzaba los mundos al vacfo.

En derredor, los pueblos soberanos
Redimidos por fin de sus cadenas,
Arrojaban al polvo del olvido
El fardo ensangrentado de sus penas.

Y entire sus himnos, f6rvido se alzaba
El himno santo de la pAtria mia,
Salvada del abismo tenebroso
Donde la hundi6 la infame tirania.

Vagaban entire nubes de arreboles
El bien triunfante, la virtud bendita,
Y enlazados, sus culpas olvidaban
Paolo y Francesca, Fausto y Margarita.

Ante aquel cuadro de sublime encanto
Rompi el sileneio de mi triste calma,
Poni6ndome de pi6 tend los brazos
Y A voces esclam6 con toda el alma:

"; Vision del ideal! Bendita seas!
iBendito el mundo que alumbr6 tu rayo!"
Y al esfuerzo gigante de mi pecho
Altivo despert6 de mi desmayo.

iNo era illusion! La noche habia pasado;
Tambien la tempostad asoladora
Y en la cumbre sus faros encendian
Los horizontes de la eterna aurora!


Montevideo, 5 de Setiembre de 1881.










Polvo y luz


POR DON RAMON DE SANTIAGO


Aun temblando, los ecos del vacfo
La voz de un creador repercutian;
Aun los astros at6nitos sentian
De un ignoto y eterno poderfo,
El impulse primero quo lanz6los
Con leyes y armonia
Del infinite en la infinita via.

Aun impelida por el fiat potent,
La luz en dulces ondas se espaciaba;
Con hermosos cambiantes esmaltaba
Las tormentosas brumas del Oriente,
Y de la virgen tierra adormecida
Vertia en la ancha falda
Sus mares de carmin y de esmeralda.

Aun con notas gigantes la natural
El silencio del caos estremecia,
Cuando una voz de espanto, voz impia,
Triste espresion de barbara amargura,
Del influjo del mal seguro signo,
El primer I ay! de pena
Rompi6 aquel himno que el espacio llena.

a Qui6n ese grito de dolor profundo
Con la aurora mezcl6 del universe ?
6 Algun g6nio fatal de Dios adverse
Su mano estiende sobre el bello mundo ?
iAy! 6 volverA la creacion enter,
Rodando aniquilada,
A la tremenda noche de la nada?







62 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

No, no temais, lumbreras de los cielos,
Seguid vuestro grandiose movimiento,
Mares, rodad en vuestro firme asiento,
Aves, abrid vuestros valientes vuelos,
Flores, llenad el aromado caliz,
Que ese grito angustiado,
Por un misero polvo fu6 lanzado.

Era la humanidad surgiendo ansiosa,
Cual gusano, del barro desprendida,
Ante la creacion absorta, herida
Ante su misma pequeiez, ilorosa
Ante el fallo fatal que la condena
A llevar permanent
La estigma del dolor sobre su frente.

1 D6bil humanidad S6r destructible,
De la tierra que pisas levantada,
Y A la tierra que pisas destinada;
Hilito de existencia imperceptible
En el grandiose Oceano de la vida,
i Qui6n sentira tu acento
Si al exhalarlo lo deshace el viento?

Fuerza de insecto que se pierde ignota
Entre la gran mecAnica del orbe,
Polvo de niebla que el turbion absorbe,
Hoja perdida que el torrent azota,
g Qu6 harAs, si te combaten y destruyen
El aire que te alienta
Y la misma calor que te alimenta ?

a QuB harAs sin6 morir, pobre gusano,
Sin un guia que sabio te encamine,
Sin un genio divino que fulmine
Del porvenir el aterrante arcano,
Que cierre los abismos A tu paso,
Y encienda en lontananza
El faro animador de la esperanza ?







POLVO Y LUZ


iMorir la humanidad! ipobre demencia!
SMorir esa criatura misteriosa,
Esa iltima creacion en que se goza
Del grande artist la infinita ciencial
Surgi6 para la lucha y la victoria,
Y entire espinas y llanto,
Ira a su fin y A su designio santo.

Polvo es su cuerpo que el dolor destruye,
Aire la vida que su sangre alienta;
Mas dentro de ese vaso, que alimenta
G6rmen de corruption, se agita y fluye
Un algo incomprensible que domina,
Crea, ennoblece, hechiza,
Un algo casi Dios que se eterniza.

Ese verbo, esa luz, ese portento,
Esa alma del alma, esa tendencia
A la deificacion de su existencia,
Es el audaz y altivo pensamiento.
Por 61 el polvo brillari lumbrera;
Por 61 el vil gusano
Se alzarA de la tierra soberano.

Por l1, de siglos la constant lucha
Contra el rigor de la natural emprende;
Conquista el fuego que en su cueva enciende;
Do s6lo del leon la voz se escucha,
Penetra osado, su alimento encuentra,
Y con valor de fiera
Lo dispute al jaguar y a la pantera.

Su misma piel al formidable oso
En lidia arranca barbara, atrevida,
Detiene el ciervo en su veloz huida,
El ave en su volar vertiginoso,
Convierte el potro en instrument d6cil,
Y A los soberbios mares
Arrebata sus peces A millares.







64 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Por 61 la humanidad, Antes mendiga,
De la savia terrestre se apodera,
Aumenta su virtud, 6 la modera,
El alimento A producer la obliga,
Y los campos que s6lo se vestian,
De espinas y maleza
En emporios convierte de riqueza.

Transforma bosques, selvas y desiertos
En naciones y villas poderosas;
Edenes hace do el placer rebosa,
De paramos indtiles y muertos;
Y las mismas bellezas de natural
Corrige y hermosea
Con las flores divinas de la idea.

Por 61, bramando el mar bajo su plant,
Sobre las mismas olas sublevadas
Lleva sus naves d6biles y osadas
Que ni la negra tempestad espanta;
Y hasta al escollo que al abismo atrae
Obliga dominant
A ser el guiador del navegante.

A su mandar se rasga misteriosa
La granitica entraiia de la tierra,
Y los veneros que su seno encierra,
Tesoro inmenso que guard celosa,
Como humilde vasalla los ofrece,
Y en raudal refulgente
Ante sus pi6s arroja reverente.

Por 61, inmortalizan el pasado
Sus trovadores, bardos y profetas;
Sus musicos divinos y poetas,
Ecos de la espresion de lo creado,
Interpretando fieles de natural
La magna poesia,
La traducen en versos y armonia.







POLO Y LUZ 65

Al sublime querer de sus pintores,
En bellos mundos se transform el lienzo;
De la humilde paleta surge inmenso
Raudal de luz, de sombra, de colors;
Bajo el buril tenaz del estatuario
Que inspiration evoca,
Vida refleja la rebelde roca.

g Aun quieres ms humanidad triunfante ?
STienes del mundo la imperial corona,
Y nueva lid tu espiritu ambiciona?
Si, me respondes, si, voy adelante:
Para esta luz que en mi cerebro ardiendo,
Convulsiona mi pecho,
La tierra es poco y el espacio estrecho.

i Cuin grande ent6nces la contemplo armada
Con el lbaro augusto de la ciencia,
Fuerzas sacando de su misma esencia,
Esa lucha emprender, tenaz, osada,
Contra la inmensidad de lo ignorado,
Disputando al misterio
La posesion de su terrible imperio

Ya las leyes descubre del planet,
Ya sorprende del sol el hondo arcano;
De las estrellas el fulgente oceano
Altiva surca; del fugaz cometa
La huella sigue, y se detiene s61o
Cuando su plant posa
Ante nueva creation, la nebulosa.

Tiempo y distancias A su antojo mide;
Del sonido calcula el movimiento;
La march sabe del voluble viento;
Nueva belleza y esplendor despite
La luz entire sus manos apresada,
Y analiza y descubre
Todo el secret que surayo encubre.






66 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

De ese vapor que ci6rnese liviano
En el aire sutil, y que vulnera
El ala de un insecto, se apodera,
En su agent mas grande, sobrehumano,
En su fuerza cicl6pea lo convierte,
Y por do quier lo envia
Llevando luz, progress y alegria.

A su march triunfal en el combat,
6 Qui6n es capaz de levantar barrera,
Si ya dispute al Aguila altanera
La region de las nubes, si ya abate
Las iras del nublado, 6 imperiosa
Sus voluntades sella
En la misma cerviz de la centella?

Impenetrable muro se oponia
Al natural poder de sus sentidos;
a Vida, creaciones, fuerzas y sonidos
Alli cesaban do su sombra ergula?
No lo creais; valiente derrumb6lo
Y con gozo indecible
El universe hall de lo invisible.

Abierto ya ese libro portentoso
Donde leeri de la creation la historic,
4 Qui6n mediri su venidera gloria ?
Miradla: icuAn feliz en su alborozo!
Mil secretes encuentra, mil estudia,
Ya escalpela atrevida
Las misteriosas fuentes de la vida.

6 Ain quieres mas, humanidad triunfante ?
Con soplo creador, maravilloso
El faro de la ciencia portentoso
Has encendido y brilla rutilante;
I Qu6 falta A la corona de tus glorias?
I Qu6 nueva lid te llama,
Y en ansia de luchar tu seno inflama ?






POLVO Y LUZ 67

Oigo la voz prof6tica, elocuente,
De tus sabios y mrrtires y obreros,
Que en los siglos anuncia venideros
Luminoso laurel para tu frente.

Espectros que asomais vuestras cabezas
En los negros abismos del pasado,
En vano luchar6is; vuestros furores,
Vuestras torpes bajezas,
De las pasiones viles los horrores
No podrin estorbar que el pensamiento,
Brillantisima luz del polvo human,
Alcance en su heroism
La victoria final contra si mismo.













En la cumbre (1)


POR EL DOCTOR DON ALEJANDRO MAGARiBOS CERVANTES




PRIMERA PART


1TMULO


I


Por la enhiesta cerviz de la montana
Que el valle, la llanura, el mar domina,
Y cifie negra nube
Como enlutado signo de un desastre,
Arrostrando la escarcha, el frio, la saia
De la tormenta, temerario sube
Un anciano que rapido camina.

Mas que los afios, el dolor ha impreso
Prematuras arrugas en su frente;
Pero del vicio inmundo no fu6 el beso
Quien dej6 su cabeza encanecida;


(1) Leido en el Certhmen celebrado en el teatro San Felipe la noche del 5
de Setiembre en conmemoracion del aniversario del Ateneo del Uruguay-
Escrita esta composicion para la fiesta artistico-literaria que tuvo lugar en
Paysandd en el mes de Febrero 6 Mayo de 1880, no pudo leerse alli & pesar
de figurar en el program de la function, por haberse estraviado a uiltima
hora el manuscrito. Esperaba entonces, y aun espero, dias mejores, que me
den digno tema para escribir la segunda part titulada: Resurreccion. Cfim-
pleme advertir que habinduoseme devuelto hace poco truncos los originals
enviados A Paysandu, he tenido que rehacer la composition,






EN LA CUMBRE


Sino grandes pasiones, ideals
Ensuefios, quo en batallas colosales,
Absorbieron la sAvia de su vida.

4Por qu6 acelera el paso,
Cuando de su existencia infortunada
El astro corre A hundirse en el ocaso?
Ya del mundo cobarde nada espera.

En nota lastimera
La flor de sus valientes ha caido:
Ha visto su bandera
Arrastrada en girones por el suelo,
Y solo y perseguido
Refugio busca en la region del hielo.

Mas la nieve no apaga
El fuego que en sus venas
Arde como la lava comprimida,
Que sin hallar salida,
Estallando revienta sus cadenas.

Al pi6 de una quebrada,
Ve A la chusma servil de mercenaries
Trepar por el collado
Cual de hienas fam6lica mesnada,
Y aquel fiero leon acorralado
Exhala de su pecho hondo rugido....

El Andes conmovido,
Para ocultar su huella A los sicarios,
Estiende como velos funerarios
Las flotantes cortinas de sus nieblas;
Y en la nevada sien de la montaiia
La oscuridad redobla sus tinieblas.


II


A trechos el anciano se detiene...







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


El campo de batalla triste mira...
Con Ansia indescriptible el aire aspira...
Ti6ntase con las manos el vestido,
Y observa con dolor que armas no tiene!

Quiere hacerse matar aquel valiente
Y no v6 que esti herido
Acaso mortalmente!


III


Ya toca el ardua cima con sus brazos....
Reconcentra sus fuerzas un moment;
Afirma en ella el pi6 que sangre brota,
Y el alma y corazon hechos pedazos,
Por su mejilla rueda
La iiltima de dolor supreme gota,
Por sus muertos hermanos que quisieron
Antes morir que doblegarse al yugo;
Maldice a su verdugo,
Y dando un I ay! al viento,
Interroga sombrio al firmamento.

4Vil rebaiio de viles condenados
Al cuchillo, al oprobio, a la coyunda,
Son titeres los hombres
Que hace mover el genio del abismo,
Al azar y al dolor abandonados?....

ADo esti tu Providencia,
Recto Juez infalible,
Tu paternal clemencia?...
Mi razon se confunde!
Este mundo Seilor, j es patrimonio
Tan solo de malvados,
Del crime, la denuncia, el idiotismo,
Sangrienta burla, trampa en que se hundo
La virtud, el honor, el patriotism?






EN LA CUMBRE 71

Ah! midntras alzan formidable valla
Los que para oprimir estan unidos,
Y los cerca y defiende una muralla
De bayonetas.... Ay! desnudo el pecho,
Se presentan los buenos divididos,
Olvidando A la vez en su despecho
Y generosa, mas fatal ceguera,
Que en el combat a muerte con la fiera
Guarecida detras de los cafones,
La fuerza organizada no se vence,
Sino aunando la idea sus legiones
En un centro, una voz, una bandera!


Asf solo triunf6 Montevideo.


IV


Al evocar la hom6rica leyenda
Que el pueblo de Pacheco simboliza;
En las nubes del crdeno horizonte,
Que en rffagas de luz relampaguea,
FantAstico miraje,
Ilusion encantada del deseo,
Guardada por un monte
Una ciudad hermosa se retrata,
Vestida con marcial, bl6ico arreo,
Her6ica y grande cuando Dios queria!
Amazona sin par en bizarria,
Orgullo de las mkrgenes del Plata,
Eterna gloria de la patria mia!

A la estrafa emocion quo su alma agita,
Sarcastica sonrisa plega el labio
Del viejo entristecido que media.

-Visto desde la altura
El mundano hormiguero cuAn pequeiio
Parece cuin frigiles y vanos






72 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

El Poder, la Riqueza, la Hermosura,
La efimera Ventura,
Los triunfos del Orgullo y de la Gloria,
Fugitivas imigenes de un sueiio,
Que adormece un instant A los humans!


Llena de admiration y agradecida
Siempre y doquier la humanidad ha alzado,
Tal vez en su homenaje algo tardia,
Mas justiciera al fin, un monument
Al gran hombre de Estado,
Que en holocaust le rindi6 su vida;
Pero'el poder no vale
Por si s6lo, el tormento
Que la ciega ambicion guard en castigo.
No vale, no, no vale,

La hiel que brinda al malo como al just;
La continue asechanza, la sospeeha
Que en el alma se clava como flecha,
Y do entra una vez ya nunca sale;
El zumbador enjambre
De insoportables tAbanos,
Mezelado al ronco aullido
De la procaz jauria despreciable
Que ladra, muerde y torpe se desmanda,
Y en el fango se anega
Por el salario vil de la deshonra,
Sin causa honest ni passion que ciega;
Con el vencido misero. .implacable,
Y proterva y servil con el que manda!
La baba de la envidia repelente,
Que en el odio salvaje quo la anima,
Ruge si os ve en el polvo,
Rabia si os ve on la cima;
De la infame calumnia la insolencia;
El ultraje sangriento;
La ira reconcentrada que palpita
En el pecho ulcerado. la impotencia






SEN LA CUMBRE 73

Del Poder. y quizA en hora maldita
De vertigo y locura
En que A Dios el gusano desafia,
Quiza el crime, quizA el remordimiento ,
Que torvos le acompaiian noche y dia!

AtrAs, larvas, fantasmas, tentadora
Legion que hacia el abismo nos empuja,
Morada del precito;
Engendros de la noche y de la fiebre ,
Placeres, vanidad, dicha mentida,
Vosotros no apagais del infinite
La inestinguible sed que nos devora,
Cuando en el turbio espejo de la vida
La sombra de la muerte se dibuja!


V


Dice el anciano, y con mortal tristeza,
Tal vez de alguna culpa en desagravio,
Esconde entire las manos la cabeza .
Altivo la alza luego,
Y en fervoroso ruego
En un himno al Creador rompe su labio.
-Faro inm6vil que plAcido destellas
Mas all de los orbes siderales,
Y en densas nebulosas las estrellas
Vas lanzando en ardientes espirales,
Como escala de fuego en el espacio
Para subir al inmortal palacio;
TA que eres, serAs y has sido siempre
Luz, camino, verdad, amor, justicia,
Eterno resplandor de cuanto bello
Y grande el hombre aclama,
Y con passion fren6tica acaricia;
Cuando el mal victorioso,
Como robusto gladiador terrible,
Su maldecida plant
Con desprecio nos ponga sobre el cuello,






'4 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Y las fuerzas nos falten, 6 invisible
Emponzoiiado g6rmen nos sofoque;
Seiior! Senior piadoso!
Que un rayo de tu lumbre
Nuestra abatida sien fulmineo toque,
Y encienda en nuestro pecho santa llama,
Y aliento nos d6 al m6nos,
Para legar cual buenos,
Vencedores 6 muertos a la cumbre!

Asi eleva el anciano su plegaria,
Mi6ntras oye subir de la llanura
Maldiciones, insultos, alaridos,
Ultima afrenta que en silencio apura;
Y sintiendo sus miembros ateridos,
Y reabrirse, sangrando, su ancha herida,
Es para 61 consuelo
No descender al suelo
Que profana la grey envilecida,
Y abandonado y solo, pero libre,
Espirar como el Aguila en la altura.


VI


Solo una duda al sucumbir le aterra,
Duda cruel del infierno:
SSera por siempre eterno
El reinado del mal sobre la tierra?

GPor qu6, esclama, Dios mio,
Tu hechura tan preciada,
De su angelica estirpe renegade,
Ante el 6xito impiol
Cual meretriz imp6dica se postra?
SPor qu6 todo lo arrostra
Por el placer, el mando 6 el dinero,
Sacrifica el honor al egoismo,
Escarnece los nobles sentimientos,
Y hace gala de estipido cinismo?






EN LA CUMBRE '0


Por que suelta sonora carcajada
Cuando llorar debiera avergonzada?
Por qu6 loca, perverse, necia, idiota,
Por qu6 el puiial esgrime
Contra g6nio, virtud, deber, derecho,
Y los clava si puede, en la picota,
Lame la mano que su espalda azota,
Y escupe al que la ilustra 6 la redime ?....

Pobre anciano! la angustia le enagena,'
La voz de su despecho solo escucha:
Olvida en su delirio
Las several lecciones de la historic,
Y su propia virtud que se acrisola
Sufriendo por el bien, cual la de tantos
Que sin soberbia pompa ni aureola,
Modelos de entereza,
Humildes, ignorados,
Con viril estoicismo
Afrontan la pobreza,
Y saben, si es precise, resignados,
Caer despedazados
; Oh libertad bendita!
Por sostener con honra tu estandarte.

El Tribunal existe en otra part:
Aqui, en el drama human,
Divertida comedia,
0 sin igual tragedia,
Simples actors somos en la escena,
Donde por ley justisima, espiatoria,
Que a todos endereza,
No se alcanza la palma sin martirio;
Sin lucha, no hay grandeza ,
Sin sacrificio, gloria.

Pero el anciano misero
Que en vano A Dios implora,
Aquella abrumadora
Duda que le atormenta,' no resuelve,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Y en su turbada mente como un dardo
Acaso la blasfemia se revuelve!


VII


La montafia de pronto se estremece.

G Es el furor del Noto
Que por moments bramador acrece?
jE1 oc6ano salva su barrera?
O sacude a la inmensa Cordillera,
Con su terrible cola cimbradora,
Cual campana de alarma, el terromoto ? .....
De su lecho de piedra en el regazo
El moribundo anciano se incorpora.

La negra tempestad bate sus alas.

Con el ronco fragor del cafionazo
Que el 6co repercute pavoroso,
Escucha alli i lo 16jos
Tronar el Pororoca;
Llamada, himno diana
Que orquesta infernal toca,
Charanga gigantesca quo convoca
En medio del derrumbe estrepitoso,
Para escalar el cielo a los titanes;
Cicl6pea, triunfal march
Que hasta los muertos de su tumba evoca!

Un rayo en el espacio serpentea,
Y en la tromba de slibita marea
El rio antes dormido,
Azotado por r6cios huracanes,
Como furioso potro se desboca.

Remedo de la c6lera celeste
Derriba y arrebata en su carrera
Cuanta valla le opone la ribera,







EN LA CUMBRE


Una chispa en la selva impenetrable
Vibra, al pasar la nube,
Y espanto de reptiles y jaguars,
Trepando por lanos y palmares,
Alza el incendio destructora tea,
Que la siniestra lobreguez clarea
Y el aire envenenado purifica .

En el oscuro azul ondea inquieta,
Y opoco fulgor lanza
De livido reflejo,
La cauda misteriosa del cometa:
SMensajero de duelo 6 de esperanza?

Espada diamantina (1)
Que surge de los mares
Y oculto brazo mueve,
Escribe entire rojizos luminares
La sentencia divina .

(1) El magnifico cometa que dias antes de escribirse esta composition,
apareci6 en Montevideo cerca del Cerro, tenia la figure de una espada y por
una illusion de 6ptica, estando oculto el nlicleo, parecia que la punta surgia
lentamente de las olas y se estendia vibrando por el cielo. Ninguna persona
medianamente ilustrada, ignore que la ciencia condena la preocupacion vul-
gar que atribuye singulares influencias A estos cuerpos errantes; pero el
poeta como el orador, capaces de sentir y traducir la belleza artistic, para
poner mas de blilto las ideas, y sintetizar a veces con una pincelada 6 una
frase los cuadros que trazan 6 el fin filos6ilco y moral que se proponen, tie-
nen el incuestionable derecho de tomar de la naturaleza lossimbolos 6 ima-
genes que al efecto considered mas adecuados. Asi precede Victor Hugo y
todos los grande maestros. Hago esta observacion para algunas buenas
genes, que f pretesto de ser enemigos de tropos y ficciones, pretenden que
se hable siempre en prosa 6 verso, con la rigidez de una formula algebrfi-
ca, sin acordarse que en la poesia especialmente, no es possible herir fuer-
temente la imagination del pueblo, conmover el alma 6 iluminar la inteli-
gencia, sin el empleo de metaforas mas 6 menos atrevidas. En el present
caso el protagonista es un adalid del derecho y de la libertad herida, presa
del delirio y de la fiebre, pr6ximo a morir en medio de una deshecha tor-
menta de la Cordillera, menos terrible que la duda que destroza su alma en
aquel moment supremo; y la misteriosa espada formaa del astro) que apa-
rece en el cielo al fragor de los elements desencadenados, bien pudo res-
ponder f la muda interrogacion de su espiritu y evocar en 61, como.en el del
mas esc6ptico, la idea de la justicia Providencial y del castigo que tarde 6
temprano alcanza a los usurpadores, 6 sea de la revolution y el triunfo de
la lucha armada, por la redencion de su patria.






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


( Qui6n su misterio a descifrar se atreve ?

Al que la dicta y cumple justiciero
El pr6cer venerable
Con ademan austere,
Ya la voz embargada,
No con el libio, con el alma invoca
Y al ver en el espacio
Fulgurando la espada redentora,

En medio del delirio de la fiebre,
Oye el clarin que toca
A la carga, y contempla arrolladora,
Envuelta en los crespones del nublado,
Libre legion que avanza
Saiiuda y vengadora!


VIII


SQu6 v6 ?.... que oye despues ?.... qu es lo que siente?
Por qu6 de su pupila antes helada
El apagado disco centellea ?
Por qun dobla el anciano reverente
La altanera cabeza, y se arrodilla ?....

Al gemido de su alma atribulada,
Un rumor inefable ha respondido:
Se ha rasgado la b6veda azulada,
Y un destello del Sol de la Justicia,
Resplandor de la diestra omnipotente
Que los orbes domina,
Y en la conciencia del mortal imprime
El sello augusto de su ley divina,
Aureola de luz cifie a su frente;
En gozo y majestad bafia su pecho,
Y le parece asi transfigurado
Que el salmon redentor al fin escucha
De la future gloria,
Y mira descifrado






EN LA CUMBRE


El hondo arcano de la eterna lucha,
Y el triunfo reservado
A los fieles soldados del Derecho !


IX


Y al desgarrarse de la noche el velo,
Blanca estatua de mkrmol acostada,
El alba le encontr6 sobre la roca,
Rigido el cuerpo que abrillanta el hielo,
Las rosas de su sangre por almohada,
La diestra levantada
Y la mirada audaz fija en el cielo.


X


Hiere la enhiesta cumbre
Del Sol el primer rayo, ardiente, fiero,
Y disipa su lumbre
El luctuoso giron que en torno flota
Del TUMULO del mirtir, triste emblema
De la tumba que en pos de la derrota,
Abri6 la tirania A un pueblo entero!

La refraccion solar mueve, agiganta
La estitua humana que aun inerte gime,
Y alza la diestra en aetitud sublime.

Un grupo de proscriptos, fugitives,
All dirije ripida su plant:
Se acerca, le rodea, y un valiente
Doncel, un niiio casi, atentamente
Contempla enternecido
Aquel cadaver yerto. .
El llanto de sus ojos
Hace brotar el llanto en quien le mira .
De pronto cae de hinojos
De palidez cubierto,






80 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


El cuerpo con sus brazos circunvala,
Sobre el pecho veloz pone el oido,
Y con un grito que del alma exhala,
Silbito el rostro de carmin teiiido
Se yergue y clama altivo: NO ESTA MUERTO!












L6jos de la patria


(Fragmentos)


POR D. ANTONIO BACHINI


I


Era hermosa la tarde. Me encontraba
Del quieto Gualeguay en la ribera,
Bebiendo el fresco aroma de las flores
Y hablando en el silencio con mis penas.

El zorzal en el bosque modulaba
Sus melosas endechas,
Y las claras ondinas se movian
Brillantes y coquetas.

Como en terso cristal, el firmamento
Reflejaba en el rio su belleza:
Y la brisa, volando juguetona,
Derramaba el perfume de las yerbas.

El sol acariciaba la campifia
Con sus luces postreras,
Y el rumor de las aguas era suave
Como voz de sirena.

No s4 por qu6 misterio me oprimian
Sensaciones extraiias y secretas...
Mis ojos se cerraron, 6 inconsciente
Reclin6 en verde sauce la cabeza.


En lAnguido sopor adormecido







82 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Forjaba mil quimeras,
Y miraba cruzar por el espacio
Imagenes risuefias....


II


En medio de mis sueiios contemplaba
traves de los rios y las selvas,
Las colinas gallardas de mi patria
Con celajes de pfirpura cubiertas....

Alli esta. Se levanta magestuosa
Rodeada de bellezas,
La cuna de guerreros valerosos,
La bendecida tierra.

El ingente Uruguay corre tranquilo
Lamiendo con dulzura las arenas,
Y las aves se baiian en sus ondas,
Y en mistico lenguaje se conversan.

Un alegre paisaje me extasia,
Me anima, me content:
iAlli veo las casas de mi pueblo
En alta prominencia!

Alli estdn las casitas tan queridas
Que el viento del progress las eleva,
iSon tan lindas, tan blancas que parecen
Un racimo de lirios 6 de perlas!

Y alli lejos, oculta entire el ramage
De verde enredadera,
Se encuentra como nido de palomas
La chocita paterna.

A su lado aparecen todavia
Los caducos naranjos y la higuera
Que trepaba sonriendo venturoso
En mis dias alegres de inocencia.







LPJOS DE LA PATRIA


Son mis viejos amigos. Me conocen:
A su sombra bendfica,
Ensay6 solitario mis cantares,
Las notas de mis 6glogas.


Soy feliz! Voy pisando de mi patria
Las floridas y hermosas alamedas:
Voy A ver la familiar. iYa no estorba
El manto aborrecido de la ausencia!

Mas salf de letargo tan hermoso,
Del mundo de la idea,
Y despierto toqu6 con amargura
La realidad funesta.

Ya no vela las flores, las ondinas,
Las luces de la tarde, las praderas,
La noche tenebrosa se acercaba
Descorriendo su velo de tinieblas.

Todo triste y callado. No gemia
El bardo de las selvas....
Solo alli en lo infinite, fulguraba
Una pAlida estrella!....


III


Quiero cantar! Que se ahogue en armonias
El rudo sufrimiento que me apresa!
iQue abandon mi mente los recuerdos,
Las memories tan dulces de otra 6poca!

Quiero cantar! Que vibren para siempre
De mi lira las cuerdas,
Que se alegre el semblante, aunque mi alma
De congoja se muera!

Quiero cantar....Pero lay! el pensamiento







84 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

No recorre fugaz la azul esfera,
Ya no bate sus alas temblorosas,
No tiene inspiration, esta sin fuerza.

Del dolor los torrentes impetuosos
Le detienen y cnervan:
Ya no buscan las notas para el canto,
Y mi laid no suena.....


IV


;Y c6mo he de cantar, cuando la llama
De un ardiente volcan mi pecho quema,
Cuando cruza, tan solo, por mi numen
De la muerte la efigie mAs horrenda!

C6mo voy a cantar, si estan las flores
De mi fortune, secas,
Y el alma es una tumba solitaria
De las delicias muertas!

iC6mo voy a cantar, si en mi desgracia
Se apartan de mi lado las cadencias,
Si llevo el corazon como un recuerdo
Envuelto en el sudario de ]as penas!

iC6mo voy a cantar, si ya no escucho
Las frases halagiiefas
De una madre amorosa que calmaba
Mis dias de tristeza!

iC6mo voy A cantar, si no contemp'o
De mi patria querida las praderas,
Si no veo sus rios azulados,
Sus vergeles hermosos y sus selvas!

iC6mo voy a cantar, si en amargura
Mi espiritu se anega,
Si arrastro con mi vida infortunada
Una historic de penas!






LPJOS DE LA PATRIA 85


iC6mo voy A cantar, cuando me agitan
Del rigor las borrascas y tormentas!
iC6mo voy A cantar si nadie quiere
Recojer mis palabras y mis quejas!

No es possible que cante el peregrine
Vagando en patria agena,
iQue no salen placeres del sepulcro
Ni luces do las nieblas!....










Los besos


FOR DON ALCIDES DE-MARIA

I

Hay un idioma en los labios
Al par de mudo elocuente,
Cuyo lenguaje se siente
Sin poderse modular,
Cuando las cuerdas del alma
Vibrando en notas sonoras
De la existencia las horas
Marcan de dicha 6 pesar.

Idioma fiel que traduce
Sin frases huecas ni vanas,
Las sensaciones humans
Que produce el corazon,
Cuando una dulce esperanza
Se realize en el camino
0 cuando troncha el destino
Las flores de la illusion.

Ese idioma misterioso
Que encierra risas y Ilanto ,
Ese idioma cuyo encanto
Es de penas precursor,
Es la espresion de los besos
Que anuncian con su armonia
De la dicha el claro dia
0 la noche del dolor.

II


aQuereis un beso halagador de fuego,






LOS BESOS


Que abrasa A la mujer A quien se adora,
Un beso que consume, que devora
Como la lava hirviente del volcano ?
Ese es el beso que A la casta virgen
Se imprime abrasador, incandescent,
Cuando la fiebre del amor se siente
Causando al alma su primer afan.

Mas si ese beso, que el pudor no ofende ,
No es el que casto la passion provoca,
Si de la virgen la mejilla toca
Con labio impuro, seductor, falaz;
Entonce es eco engaiiador impio
Del que al vil interns lo ajusta todo,
Beso que encubre un corazon de lodo
Bajo un dorado hip6crita antifaz.

Hay un beso sublime, tierno y puro
Que de la flor del alma es el perfume,
Un beso que condensa, que resume
La delicada esencia del amor;
Un beso delicioso en que se exhala
Cuanto de tierno el corazon anida,
Que es un goce infinite de la vida
Tras una noche eterna de dolor:

Primer canto armonios) de un poema
Que preludia la voz del sentimiento,
Nota que vierte el melodioso acento
Que puso Dios tan solo en la mujer;
Primer arrullo que adormece al niflo,
N4ctar que al alma del dolor redime,
El primer beso que la madre imprime
Al Angel puro que le debe el ser.

Tambien hay otro beso, que lo arranca
La fuerza del dolor que nos abate,
Un beso funerario, donde late
En girones deshecho el corazon;
Melanc6lico acento de tristeza






88 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Que por doquiera en el hogar retumba
Cual si pulsara el g6nio de la tumba
En el arpa fatal de la aflicoion.

Beso que hiere como el eco triste
De una pena infinita, sin consuelo,
Triste plegaria que dirije al cielo
Derramando su llanto la virtud;
Ligubre queja que el dolor pronuncia,
Gota de hiel vertida en un sollozo,
Ultimo adios del padre 6 del esposo
A los restos que guard un ataud.

Otro beso hay tambien, de t6nue ruido,
Que 6 veces lleva quejumbroso el viento,
Vago clamor del misero harapiento
Que Ilora su destimo y su orfandad;
Humilde beso con que di el mendigo
La santa gratitud que alli atesora
Al posarlo en la mano bienhechora
Que ejerce la sublime caridad .

Pero dejad los besos, con que Iloran
Los tristes s6res que el pesar anima,
Que hay otro beso que es la suave rima
Que disipa las sombras del pesar;
Que es un canto armonioso en que resuenan
Las tiernas notas de infantil caricia,
Un canto que impregnado de delicia
Duleifica las horas del hogar.

Que es la espresion mas pura del halago
Del hijo hermoso que jams se olvida,
Es el iman que arrastra nuestra vida
Siempre corriendo de su dicha en pos;
Es el beso inocente que prodiga
Con su sencilla candidez la infancia,
De la flor de la dicha la fragancia,
El riego de las lagrimas de Dios .






LOS BESOS


Tras ese beso delicioso y suave
Hay otro que es la voz del estravio,
Cuadro trazado por pincel sombrio
Que dibuja la negra tempestad,
En 61 destaca la figure triste
De una madre infelice que se aterra,
Porque el clarin resuena de la guerra
En nombre de una falsa libertad.

Ali hay un hijo, j6ven esperanza
De esa madre que am6 con embeleso,
Y en cuya frente deposit un beso
Que ser6 acaso el beso postrimer;
Hay un esposo que la esposa deja,
Un padre que sus hijos abandon,
Por ir a conquistar una corona
Que no es de mirtos, palmas ni laurel.

Y esa madre, esos hijos y esa esposa
De cuyos besos el pesar les resta,
Hacen sonar en ellos su protest
Que vibra con mis fuerza quo el clarin,
Porque osos s6rcs que su amor se llevan,
Con quienes dicha y porvenir partieron,
Van A regar la tierra en que nacieron
Con la sangre maldita de Cain.

Despues hay un beso frio,
Con que se embota el sentido,
Besc que apaga el ruido
De librica bacanal;
Y el beso puro y ardiente,
Quo con el otro contrast,
Brindando a la esposa casta
Como su beso nupcial.

Luego hay el beso de Judas
Con que se adula al tirano;
El beso que da el villano
Traicionando la amistad;






90 ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Besos que siempre destilan
La hiel con sangre mezclada,
O la baba emponzoiiada
Que infesta la humanidad.

Y ese idioma misterioso
Que encierra risas y llanto,
Ese idioma cuyo encanto
Es de penas precursor,
Es la espresion de los besos
Que anuncian con su armonia
De la dicha el claro dia
O la noche del dolor.

Montevideo, Setiembre 5 de 1881.











La poesia y la ciencia


FOR DON ANGEL BRIAN


LA POESIA


Oc6anos de luz y de armonias !
La belleza eternal deloinfinito,
Alli es donde esti escrito
El nombre de micuna.
Desde alli bendecida
De Dios por el hAlito divino,
Descend sobre el yermo de la vida
A consolar al hombre en su destiny .
Yo vine envuelta en la primera aurora
Que ilumin6 el oriented de los cielos,
En la primera gota del rocio
Que humedeci6 la pAlida corola
Del alba flor, en el vergel sombrio:
En la nota sonora,
Del concerto inmortal que A la natural
Egregio salud6 desde la altura.
Soy la luz, el perfume, la armonia,
En la estrella, la flor y en el espacio,
En la nube de grana y de topacio
Que alli en el horizonte sin ribera,
Llorando con la ola plafiidera
Acompafian al sol en su agonia.
Soy el iman divino y misterioso
Que en el gentil espiritu del hombre
Engendra el caudaloso
Raudal de sus amores y ternezas;
Soy la fibra en que sualma se atesora,
En que canta sus dichas y tristezas,






ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


La ansiedad de su afan, hora por hora.
Cuando proscripta la justicia yace
Y la cadena del tirano prime
La patri6tica voz enla garganta,
Mis ecos son la fuerza que levanta
El brazo vengador; la que redime:
Que no hay c6rcel, abismo ni honda valla,
Que no derrumbe mi viril estrofa
Cuando de ira en la conciencia estalla!
Mi esencia es inmortal, por que es la esencia
De Dios que sobre el mundo se derrama;
Mi temple ymis altares
El corazon sublime del poeta,
En cuya ardiente llama
Se acrisolan mi f6 con mi creencia.
El, solo es Ap6stol de mi gloria,
Y que sujeto al riguroso embate
De la suerte infeliz nunca se abate,
Consagrando su aliento A mi victoria.
Por eso la guirnalda inmarcesible
Que circunda su frente luminosa,
Seri como mi esencia inestinguible
Y ninguna como ella mas gloriosa.
Dime, loh ciencia! si es cierto
Que el nimen que me inspira td lo has muerto
Con la fria razon en- que te escudas.


JFA plENCIA


iOh calla! no prosigas, que tu queja
Me inunda de mortal melancolia,
Yo s6 que de ti, solo reniega
La ciencia que es impia.
Qui6n a estinguir tu luminar alcanza ?
Qui6n 6 cegar las fuentes de tu vida
Cuando en ellas so anida,
" El poema inmortal de la esperanza"?
Oh cre6lo! jamas de ti reniego,
Rayos somos de un foco bendecido,







LA CIENCIA Y LA RELIGION


La patria de tu S6r el infinite -
Es la patria tambien donde he nacido.
Como td, que suspiras,
Mi historic tengo de dolor y duelo,
Ap6stoles sublimes que en las iras
De la ignorancia bArbara cayeron
En holocaust A la verdad austera
Y 6 cuya voz several,
Mundos de ignota gloria renacieron!
En lucha por el Bien, sin otro amparo
Que el de mi f6 que nunca desfallece,
Yo el tribute mas caro
Rindo a la humanidad, que perseguida
Por el genio del mal, llora y padece.
Yo penetro, yo alumbro lo insondable,
Yo al hombre lo levanto hasta la cima
Que 61 creyera por siempre inaccesible,
Y su afan incansable
Que acecha y que persigue lo invisible,
Con mi potente aliento se reanima.
Soy el faro que marca el derrotero
Del porvenir en el progress human,
Y acortando distancias y fronteras
Hago en abrazo fraternal, sincere,
Que el hombre al hombre diga:--Eres mi hermano!
Si mi reino es de luz como es tu reino,
El mismo nuestro ideal, nuestro ardoroso
Inestinguible anhelo,
Si misma voz nos habla desde el cielo,
aC6mo puede mi soplo generoso
Marchitar la esperanza de tu seno?
Oh cr6elo jams de ti reniego-
Rayos somos de un foco bendecido,
La patria de tu Sr--el infinito-
Es la patria tambien donde he nacido.
El libio mio que tan solo se abre
k la verdad-y cuanto mi alma siente,
Te evoca dulcemente,
Y te llama-mi hermana!







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


JA OESIA


Hemos nacido en la primer mafana !
Somos el porvenir! Tu del misterio
Y el arcano las sombras ilumina;
Arranca A la verdad del cautiverio
Y regenera con su luz divina.


JA plIENCIA


Loada sea tu voz! La gloria mia
Tu cantarAs en inmortal poema
Mostrando como emblema
De tu amor y mi f6, nuestra armonia.


FJA POESIA


Or6en nuestras frentes auras puras!
Marchemos siempre en fraternal alianza,
Reverenciando A Dios en las alturas,
Vivificando al hombre en la esperanza!











Duda y fe


POR DON ABEL J. PRrEZ


En el seno del alma se levantan,
Cual las aves que cantan
En palacios de esplndida verdura,
Divinas ilusiones celestiales
Que arrojan A raudales
En la vida el amor y la A entura.

Se abre la vida en floor i la esperanza,
Al ideal avanza
Que promete el placer y los amores,
Y al alcanzar la tierra prometida,
Siente acabar su vida
Al peso abrumador de los dolores.

Dios inmortal, que vives en la altura,
De celestial ternura
Y de constant amor, ser infinite !
Escucha de tu trono compasivo,
El 6co fugitive
Que lleva A ti, mi lastimero grito!

Temo y dudo, Sefior! Te veo y lucho,
En el espacio escucho
El himno inmenso que tu trono toca,
Y ante el grito feroz del mal triunfante,
Tu nocion deslumbrante
Se quiebra cual las olas en la roca!

Sigue la vista errante la carrera
Que en la celeste esfera
Continian bellisimos los astros,







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


Y en sus huellas de vividos reflejos,
Se adivina A lo 16jos
Tu nombre escrito en sus fulgentes rastros;

Y embebido el espiritu adelanta
Hicia el misterio, y canta
El arcano inmortal que te rodea,
E intentando rasgar tu eterno velo,
Quiere alzarse del suelo
El hombre, a tu morada gigantea;

Pero si ardiente y poderoso sube
Hasta la blanca nube
Que vaga en el azul del firmamento,
De la duda mortal el soplo helado,
Como el viento en el prado,
Sus flores arrebata al pensamiento.

Duda mortal! Luchar con lo impossible,
Mirar lo indefinible
Que cual vasto sudario nos envuelve;
Pretender alcanzar a lo infinite,
Y agobiarnos el grito
Del dolor en que todo se resuelve!

Oh td, Divinidad que to desatas,
Que destruyes y matas
Cuanto de hermoso el corazon encierra!
4 Qui6n eres, di? Qu6 buscas? do caminas,
Cuando llenas de ruinas
El pecho del mortal sobre la tierra?

a Qu4 powder infernal te di6 el aliento
Que agosta el sentimiento
Que Ilena el alma en nuestra edad florida ?
8 Qui6n te prest6 ese soplo envenenado
Que deja marchitado
El ideal supremo de la vida ?

g Qui6n te di6 ese poder, poder sombrio ,








DUDA Y FA


Que cual la nube al rio,
Empaiia con su sombra la conciencia?
d Qui6n te alberg6 en el alma lay! infinita,
Cual zizafia maldita,
Quo brota en el verjel de la existencia?

La esperanza......! la f6......! Vanos ensuenos,
Quim6ricos empeiios
Ante tu curso asolador inquieto:
Impetuoso torrente que retumba,
Y que impele A la tumba
El ideal feliz de un bien secret!

Gloria.......! ambicion.......! Fantasmas de la mente,
Que en su rauda corriente
Impulsan la existencia A lo insondable;
-Azules y estrellados firmamentos
Donde al subir los vientos,
Nos lanzan A la duda inexorable!

Subir, siempre subir! Buscar la cumbre,
Baiiada en roja lumbre
Que nos finje la mente engailadora;
Luchar con los escollos del camino,
El dolor, el destiny,
Contrarios de la vida abrumadora;

Buscar entire las sombras de la tierra,
El porvenir que encierra
La dulce libertad con fanatismo;
Y al career abarcar lo conquistado,
Mirar que hemos bajado
Al fondo tenebroso del abismo !

G Por qu6, Seior, el alma que te entona,
El himno que eslabona
El cielo venturoso con el mundo,
Ha de escuchar trocados sus acentos,
En t6tricos lamentos
Que exhala el corazon i ay! moribundo ?







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY


SPor qu6, por qu6 con ciego desvario,
Cual desbordado rio,
Ha de pasar la ripida existencia,
Sacando, como 61, de entire su fondo,
Del alma en lo mas hondo,
El 16gamo que empaiia su conciencia ?

Virtud, deber, do estais ? d6nde marchasteis ?
SD6nde, decide, alzas eis
Vuestro supremo y poderoso vuelo ?
Huyendo de la tierra ensangrentada
La misera morada
Dejasteis ya, para subir al cielo ?

Volved! Tended las refuljentes alas,
Sus deliciosas galas
Vuelvan las almas A ostentar divinas,
Y buscando las cMlicas alturas,
Vuelen raudas y puras
En pos de las esferas cristalinas;

Pues hay sobre la vida abrumadora,
Que la illusion devora
Al arrancarnos del dolor un grito;
Algo que guard el alma en lo profundo,
Que seiiala otro mundo
Y un ser sobre los orbes infinite!

No de la duda el grito maldecido
Resuene en el oido,
Deteniendo en su vuelo el alma humana,
Ah! tras la noche nebulosa y fria,
Cual nuncio de alegria
Torne A lucir el sol de la maijana!











Immortale odium


POR EL DOCTOR DON LUIS MELIAN LAFINUR


Bleed, bleed, poor country !
Great tyranny, lay thou thy basis sure,
For goodness dare not check thee !

Alas, poor country,
Almost afraid to know itself It cannot
Be call'd our mother, but our grave,
SHAKESPEARE ( Macbeth).

Y en tantas glorias td, senior de todo,
Para quien sabe examinarte, eres
Lo solamente vil, el asco, el lodo.

Pues sepa quicn lo niega y quien lo duda,
Que es lingua la verdad de Dios severe,
Y la lengua de Dios nunca fuE muda.
QUEVEDO.

Le eynisme des maurs dolt salir la parole,
Et la haine du mal enfante P'hyperbole.
Or done je puis braver le regard pudibond
Mon versrude ct grossier, est honnete home au fond.
BARBIER.



I


Ligrimas, que brotan puras
Del corazon desgarrado,
Busquen consuelo sagrado
En sus horas de amarguras,
Fulminando las torturas
De servidumbre oprobiosa,
Con esa crudeza honrosa







ANALES DEL ATENEO DEL URUGUAY

Que en los tiempos de desquicio,
Mas repugnant hace al vicio
Que una Ilaga cancerosa.


II


Una mirada, un lament,
La voz que acusa 6 que llora,
Tanto la que inquieta implora
Como la que en rudo acento
Condena el oscuro intent
De una conciencia sombria,
Todas, tienen energia
Para maldecir, odiando
A los que sacrificando
La patria, estin dia a dia.


III


Al niio que on el dintel
De la vida pone el paso,
Y al anciano que A su ocaso
Va exento de amarga hiel,
A la virgen tierna y field,
Al hombre duro y vehement,
Al sencillo adolescent,
A todos, labran anhelos
De ver rodar por los suelos
Al crime hoy prepotente.


IV


La noble causa oprimida
Por ser just y por ser buena,
Que triste Ilora su pena
En el dolor sumergida,
Aun derrotada y herida




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