Reforma de la Constitución de Santa Fé

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Reforma de la Constitución de Santa Fé
Physical Description:
145, xcvi p. ;23 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Gomez, Carlos F.
Publisher:
Imprenta Tribuna Nacional
Place of Publication:
Buenos Aires
Publication Date:

Notes

General Note:
"Proyecto de reforma de la Constitución de Santa Fé": p. i-xcvi. Constitutional law Argentina Santa Fe (Province)
General Note:
Dissertation Note: Thesis (doctoral)--Universidad de la Capital, Buenos Aires, Gómez, Carlos F.

Record Information

Source Institution:
UF Latin American Collections
Holding Location:
University of Florida
Rights Management:
All rights reserved by the source institution.
Resource Identifier:
aleph - 25458765
oclc - 08532254
System ID:
AA00013037:00001

Full Text





















































+
JL
2011
.G651
1889




5





C ONSTITUI


SANTA FE


/ PARA
*ARAL GRADO DE DOCTOR EN JURISPRUDENCIA
POR
CARLOS F. GOMEZ








BUENOS AIRES
.5919-Imprenta TRIBUNA NACIONAL, 460-25 de Mayo-tIS
1889


1 ~ ~-~--~-~


UTIV
FACULTAD


ERSIDAD DE LA CAPITAL
DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES



REFORM
DE LA

























(( La responsabilidad por las docirinas
juridicas sostenidas en esta idsis, corres-
ponde esclusivamente d su autor. Art. 143
del Reglamnento.n
















FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES


ACADEMICOS TITULARES



DECANO
DOCTOR D. MANUEL OBARRIO

ACADEMICOS
Doctor D. Bernardo de Irigoyen.
)) Pedro Goyena.
,) Eduardo Costa.
)) Aurelio Palacios.
)) ) Alejo B. Gonzalez.
) )) Benjarmin Victorica.
) Leopoldo Basavilbaso.
S Luis Saenz Pefia.
)) ) Alfredo Lahitte.
)) ) Miguel Navarro Viola,
a ) Antonio E. Malaver.
S Juan J. Montes de Oca.
)) Arrancio Alcorta.
David de Tezanos Pinto.
LI'cio V. Lopez (suplente).

MIEMBROS HONORARIOS
Senior Don Jose M. Estrada.
Doctor Vicente Fidel Lopez.
S )) Cirlos Tejedor.
)) Jose B. Gorostiaga.
SGuillerrno Raw-son.
Teniente General Bartolomr Mitre.

SECRETARIO DE LA FACULTAD
Doctor D. Enriqu.e Navarro Viola


















CATEDRATICOS DE LA FACULTAD


Derecho Civil............................
B ) ler. a o ....................
R Comercial .......................
o P enal ...........................
de Procedimientos ..............
R omano .........................
Internacional Privado ........
) Constitucional ..................
Administrativo .................
S Cananico ........................
Economic' political ................. .....
J'ilosofia del derecho .....................
[nternacional.,Piblico ...................
Introduction at Estudlo del derecho....
j'inanzas ..............................


Dr. Ger6nimo Cortes
Baldomero Llerena
Manuel Obarrio
o Norberto Piflero
o Antonio E. Malaver
o Pedro Goyena
o Amancio Alcorta
LAcio V. Lopez
o idem
David de T. Pinto
F. Martin y Herrera
o Wenceslao Escalante
Antonio Bermejo
Juan J. Montes de Oca
o Luis Lagos Garcia


SUPL ENTES


Derecho Civil ......... .................
Comercial .... ..................
P enal ...........................
0 de Procedimientes ..............
Romano ....... ..... ...........
0 Internacional Privado .........
Constitucional ..................
S .Adminisntrativo..................
0 Can6nico........................
Economic political .......................
Filosofia del derebho ...................
nlternacional Ptblico...................
Introduccion al Estndio del derecho ....


Pascual Beracochea
Osvaldo Pifiero
Enrique Martinez (en ejercicio)
CArlos Marenco
Enrique S. Quintana
Emilio Castro
idem
NicolAs Casarino

Francisco Canale
Eduardo Bidau
M. A. Montes de Oca.


SECRETARIO

Dr. Enrique Navarro Viola.



















MESAS DE THESIS





PRIM ERA


PRESIDENTE -Doctor Luis Saenz Pefia.
VOCALES > Pedro Goyena.
) 0 David Tezanos Pintos.
> L6.cio V. Lopez.
S Geronirno Cortes.


SEGUNDA


PRESIDENT Doctor
VOCALES -
)

>


Alfredo Lahitte.
Antonio E. Malaver.
Amancio Alcorta.
Wenceslao Escalan te.
Luis Lagos Garcia.


TERCERA


PRESIDENTE -Doctor Bernardo de Irigoyen.
VOCALES > Antonio Bermejo.
Norberto Pifiero.
> > Enrique Martinez.

SECRETARIO
Doctor D. Enrique Navarro Viola






















PADRINO DE T'SIS

DOCTOR i). LJOCiJ V. kOp


















CAPITULO I




Dificultades de la ciencia del Gobierno-El individualism y el pro-
greso-La inamovilidad y el derecho-La legislaci6n y la revo-
luci6n-Las reforms religiosas y los adelantos de la filosofia
politica-Necesidad de la reform de la Constituci6n-Su opor-
tunidad-Debe ser reglamentaria.




Una constituci6n escrita es un verdadero baluarte,
cuya existencia no puede desconocerse, y cuyos prin-
cipios por su fijeza y por su precision, escluyen y
limitan las dudas d incertidumbres que de otra ma-
nera nacerian. Instruye A las masas; las forma para
el Gobierno y para la obediencia; las ennoblece por
el respeto de si mismas; y coloca al poder social en
presencia de disposiciones claras que por elasticas que
scan, forman una especie de barrera moral.

ROUSSEL.


Con la desconflanza que nace del convencimiento
de nuestras escasas fuerzas, en material de suyo tan
grave, como es siempre ]a reform de una Constitu-
cion, emprendemos este trabajo, elegido entire los
multiples que nos ofrecian las ciencias sociales, para
contribuir en la media de aquellas, al mayor adelan-
to de las instituciones entire nosotros.






- 10 -


Ardua es la tarea y grande la responsabilidad que
afrontamos; pero intimamente convencidos de la ne-
cesidad de que en nuestra Provincia al adelanto ma-
terial corresponda el progress moral, no hemos trepi-
dado en indicar en este trabajo inaugural las re-
formas que en nuestro sentir son requeridas para
que su c6digo fundamental respond a las exigencias
de la epoca y a los adelantos de la ciencia constitu-
cional modern. Dudamos que el exito corone nues-
tros esfuerzos, y si algun voto formularamos seria
que el correspondiese a la buena voluntad y ala sin-
ceridad de nuestros prop6sitos.
Ldjos de nosotros la pretension de ser innovadores.
Materia esencialinente practice, solo consignaremos
aqui los principios cuya bondad haya revelado la ex-
periencia, 6 cuya practicabilidad en manera alguna
pueda crear dificultades 6 hacer dudar de su con-
veniencia.
Nuestra edad es de progress; el espiritu human
aplicando su actividad fecunda, ha hecho que en los
Ailtimos doscientos anos la ciencia experimental cam-
bie la faz del mundo; los continents se han acercado,
los hombres como obreros de una misma causa, ansio-
sos de contribuir al destino comrin de la humanidad,
aunando sus esfuerzos, han comprendido que el pro-
grcso human es solidario, y cada uno procura aportar
su piedra para la construction del edificio, haciendo
la voluntad del Justo que hace diez y nueve siglos
proclamaba desde el G61lgota el dogma democrati-
co de la fraternidad universal cuando decia:





- 11 -


los unos a los otros, porque todos somos hijos de un
Padre comuin que es Espipitu y Verdad>.
Pero si la electricidad y el vapor aplicados a la
mecanica, a la industria, al comercio, los han tras-
formado, lo cierto es que, como lo hace notar Grimke
en su grande obra sobre las Institqciones Libres, la
rama de la filosofia political que trata del Gobierno
ha permanecido casi estacionaria, bien sea por la
dificultad de aplicar la verdad absolute a los hechos
tan diversos y numerosos que las distintas estruc-
toras sociales produce, ya porque sea en si misma
tarea tan ardua para los espiritus mejor preparados
y para las inteligencias mas claras estudiar la orga-
nizacion social, la conexidn intimaque existe siempre
entrela costumbre, el modo de ser peculiar de cada
pueblo, y el gobierno que le es necesario, ya por uiltimo,
porque la ciencia political estudia, no solo lo que exis-
te, sino lo que debe existir y lo que debe hacerse que
exista.
Comprende pues, asi, las dificultades de todas las
ciencias, estudiar el pasado, observer el present. in-
duce sobre el porvenir y sin serle possible inventar
hechos, en su afan por conseguir la perfectibilidad
indefinible por la perfectibilidad possible, se esfuer-
za por idear las mejores combinaciones que hagan
del gobierno fundado en la soberania, la felicidad del
pueblo; que sepa conciliar las atribuciones del poder,
con los derechos inalienables del individuo, como
derivados de su personalidad misma; y que se acer-
que en cuanto possible sea A la realidad, el maximum






- 12 -


de libertad y el minimum de gobierno, como la f6r-
mula que sintetiza una tendencia actual :muy marca-
da a colocar frente a los derechos sociales, los dere-
chos individuals, a disminuir aquellos para aumen-
tar estos, para levantar ante la personalidad absor-
vente del Estado, la personalidad del individuo, tan
respectable como la primera, pero mas grande que
ella, porque el individuo que forma la familiar y or-
ganiza el municipio, da nacimiiento al Estado, y es
el principio inicial de todos los derechos y el origen
de todas las libertades.
Todos los progress del mundo son debidos a la
lucha del pensamiento, y si recorremos la historic
hemos de convencernos que en la march penosa de
la humanidad hacia su perfeccioriamiento, tras los
cataclismos producidos por el combat, cuando pre-
dominaba casi en absolute la fuerza, para regular
las escasas relaciones sociales existentes, 6 cuando
algun conquistador afortunado paseaba sus armas
triunfantes por el mundo, sojuzgando pueblos, pre-
tendiendo que una sola nacion con un solo dueino
existiese sobre la tierra, 6 cuando el senior feudal
subyugaba la persona al territorio, haciendo como
dice Michelet que ignorase si <(existia un mundo mas
alli de los dominios de su sefior>, en medio a las
revoluciones de una epoca mas cercana, con cardcter
mas definido y un objeto preciso, siempre y en cual-
quier parte, hemos de ver el derecho informado por
el pensamiento, casi imperceptible luz, a media que
remontamos los tiempos, sol cada vez mas esplendente,






- 13 -


en tanto que la democracia va siendo el dogma de
todas las naciones; que la libertad y la igualdad tien-
den a convertirse en patrimonio de todos los hombres
del mundo.
Cuando observamos los hechos, las ideas y las cos-
tumbres contemporineas, y queremos conocer su pa-
sado, recurrimos a ]a induccion, utilizando la histo,
ria 6 algunas huellas de ese pasado que no han desa-
parecido por complete; asi llegamos a darnos cuenta
en alguna manera de los fen6menos de la sociedad tan
extensos y tan various; comprendemos que no es po-
sible escluir de nuestro studio, si queremos com-
prender al hombre, esas regions desconocidas del
Oriented, si anhelamos una concepcion mas amplia
del mundo y de la humanidad; y cuando hemos des-
corrido algo el velo que las ocultaba a nuestras mi-
radas, nos parece, como observa Summer Maine, que
la distinction entire el pasado y el present desaparece,
y despues que la ciencia del studio historico del dere-
cho que recien empieza, se complete, hemos de conven-
cernos que su desenvolvimiento no es sin6 la historic
de su lenta evolucion.
Desde la familiar patriarcal cuyos miembros de-
pendian de la voluntad del jefe, autoridad Anica que
administraba justicia, hasta la comunidad de la tribu
que en ]a India funda una especie de propiedad seme-
jante a la propiedad real en Inglaterra; desde la legis-
lacion de la Europa Occidental con sus transforma-
ciones sucesivas del derecho romano, cuando ]a teoria
de lanaturaleza se sustituyod los principios que los






14 -


jurisconsultos se habian formado sobre el origen y
sanci6n de sis leyes, para que afectado de nuevo por
elderecho natural sufriese la influencia del derecho
canonico, hastalos grandes monumentos de legisla-
cion de nuestros dias, los eslabones de ]a cadena no se
rompen. Sumner-Maine lo ha dicho: Necesitamos
conocer la India y el derecho romano: la India porque
es el gran museo donde so encuentran reunidos los
fendmenos de los antiguos usos, y de las antiguas ideas
juridicas; el derecho romano porque estudiando su
evolucion, se ve como estos antiguos usos y estas anti-
guas ideas juridicas, se ligan a las ideas legales de
nuestro tiempo>.
Muchas veces el present no es sino el pa:sado, y los
gdrmenes de nuestra civilizacion se encuentran indu-
dablemente en las sociedades que nos han precedido.
Los usos, cambiando por 'a fuerza incontrastable de
los hechos, han ido desapareciendo paulatinamente, y
4 su vez el espiritn human, ha tenido que modificar
las constituciones. Asi hemos Ilegado A esta epoca.
Muchas revoluciones han pasado sobre el mundo para
conseguir de un solo golpe lo que los derechos del
hombre reclamaban con urgencia; lasangre vertidano
se ha derramado en vano, porque las conquistas alcan-
zadas son la corona que cife la cabeza de los caidos,
victims de la seguridad puiblica 6 de la razonde Esta-
do, cuando no matrtires en ]a edad media de la franqueza
de sus ideas en la manifestacion de la verdad.
Pero si ha sido sagrada y benefica la obra de
la revelucidn, la transformacion sucesiva de la fuerza






- 15 -


hasta el predominio esclusivo del derecho, el cambio del
aislamiento y de la hostilidad reciproca al estado de aso-
ciacion y de comunidad de intereses, nadie puede ne
garlo, ha sido principalmente la obra de la legislacion.
Tan eficaz como la revolucion, no lleva consigo
los inconvenientes y los abusos de esta; se present
pur el contrario tranquila y suave estudiando las
necesidades sociales; el espiritu del legislator se
recoge para calcular mejor sus resultados; sus deci-
siones son la aplicacion de la justicia y sus resulta-
dos no pierden de vista a la equidad. Pero el mundo
va siempre adelante a la consecucion de nobles y
grandiosos destinos, su march es presurosa y como
lo ha dicho nuestro gran estadista Sarmiento cno
hay tiempo de esperar ai rezagados perezosos, porque
el Sol no se detiene ya a mirar el fin de la batalla.
La obra de la legislacion se nos present asi inter-
minable, y tenemos entonces el deber de mejorarla;
cada una de sus romas es una solida column sobre
que descansa cl gran edificio social. El derecho cons-
titucional es la cupula que lo corona. Esforcemonos
porque desde su altura irradien todas las libertades,
para que la conciencia de todos sea el templo sagrado
desde donde nuestras preces se eleven al Creador; para
quela igualdad civil haga desaparecer de nuestros la-
bios las preguntas que otrora dirigiamos al transeunte
sobre la raza a que pertenecia, y asi los hombres de
todas las latitudes de la tierra serdn nuestros. coopera-
dores en la obra del engrandecimiento national; para
que la justicia sea la ley supreme de cada uno de






- 16 -


nuestros actos y los magistrados que la administran,
se encuentren desligados de las pasiones political,
y lejos de los rencores de la lucha, interpongan solo
los c6digos como la oliva de la paz entire los intereses
contradictorios, y el mas grande de todos, la cons-
titucion, para contener los avances del poder.
Organicedmos el municipio libre como la base mas
duradera de nuestro sistema politico, para que las co-
munas infiltren en todos los ciudadanos el amor al
Orden, al trabajo y a la libertad; reformemos el regi-
msn electoral para que la democracia se present
franca y sin ambages, y haga una verdad del gobier-
no representative que quiere que todas las opi-
niones sean discutidas y escuchadas, que quiere que
se haga efectivo el gobierno por todos, de todos y
para todos; aumentemos las garantias que protejen
la seguridad individual, para que el ciudadano no se
vea privado de su libertad, sin6 cuando ha verdade-
ramente atentado contra los derechos de sus semejan-
tes, para que estimindola adquiera la conciencia de
su dignidad y de su valer, de esa dignidad que ha
hecho del pueblo ingles, el mas libre de la tierra, por
que sus reyes desde Juan con su Charta Magna en
1215; hasta Guillermo y Maria con su bill de dere-
,rechos en 1688, han demostrado siempre el mas pro-
fundo respeto por la libertad de sus suibitos; hagamos
que ]as rentas que el pueblo forma para sufragar los
gastos que el estado social exige, sean administradas
por el pueblo mismo, para que la seriedad y la hon-
radez de los actos administrativos sean la norma de






- 17 -


nuestros gobiernos y les dejen en su conciencia la
tranquilidad del deber cumplido; tomemos en esto
por nuestro modelo a la Inglaterra e inculquemos
en el pueblo lo que cualquier ciudadano britanico
sabe que el presupuesto es el palladium de sus li-
bertades>.
Estos son nuestros deseos y a verlos cumplidos se
encaminaran nuestros esfuerzos.
Hace apenas seis afos se sancionaba la constitu-
ci6n actual de Santa Fe, y sin entrar a averiguar las
causes que la produjeron tal como existe, es lo cierto
que no respondia como no responded hoy mismo a una
Provincia, que tiene el derecho y el deber de ocupar
un puesto tan distinguido en material de institucio-
nes, como el que le senalan sus progress economi-
cos y sus riquezas.
Es tiempo ya de que no pueda exclamarse con ra-
zdn: en Santa-F6 el nivel moral esta muy por debajo
de su adelanto material.
Vamos ahora a hacer algunas breves observacio-
nes sobre las reforms religiosas pasadas y los cam-
bios que la filosofia political modern ha implantado
en el seno de las sociedades.
Un notable pensador conternporaneo, estudiando
las transformaciones que actualmente se operan en
el mundo, no encuentra en lo pasado estados analogos,
sin6 ocurriendo a la historic religiosa de los pue-
blos-y semeja en algo las reforms polfticas de
nuestro siglo a las religiosas del siglo diez y seis.
Observa que en todos los tiempos tras de los pocos






-. 18 -


pensadores ha marchado la multitud ciega, Avida do
cambiar lo existente sin preocuparse de sus resul-
tados y que asi como hoy se encuentra dispuesta (se
refiere A Inglaterra) A reformar la ley electoral, a.
suprimir la camara de los Lores, el acta de union con
Irlanda, cuando marchaba tras de los reformadores
religiosos clamaba por una iglesia presbiteriana.
Es innegable con todo que la pasion y la f6 religio-
sa esplican mejor el entusiasmo de las masas en lo
que se refiere a las creencias, dado que ellas se en-
cuentran persuadidas de lIa eternidad de Irs penas,
como consecuencia de la heteredoxia de opinions.
El triunfo del cristianismo y su difusion por el 6r-
be, A pesar de las persecuciones sangrientas de que fue
objeto; la Reforma, mas tarde, con sus transformacio-
nes beneficas, no son acaso obra en gran parte de la
fd de sus adeptos y del temor a las penas que les anun-
ciaban sus directors? Pero sucede lo mismo con
la reform political? Entre nosotros indudablemente
no; tendriamos que refugiarnos en la Rusia, el pais
mas aut6crata de la tierra, para encontrar algo, que
con todo, distaria much de constituir una fuerza tan
inmensa como la que produjo la Reforma.
Es sin duda que todos creen que es impossible
poner vallas a la democracia, porque su triunfo es
inevitable y dan prueba de gran sabiduria, sometien-
dose a ello, como el heroe de Mr. Gilbert, tan oportu-
namente citado por Summer Maine, que seguia siendo
ingles porque ]a suerte lo habia hecho nacer en In-
glaterra.







- 19 -


Pero importa esto afirmar que la opinion de la
Provincia no reclama la reform de su Constituci6n,
6 que poco afecta t los cambios quiere semejarse a
los mahometanos que los detestan, a los africanos a
quienes causan horror, 6 a los chinos que auin conser-
van su tribunal de los ritos ? No, por cierto; la opi-
ni6n ilustrada no puede manifestarse indiferente, ni
puede reprocharsele que sea solo el deseo de cambiar
6 de seguir la moda de ]as mudanzas, la que le haga
anhelar la mejora de su Constitucion. Conocemos
que esta consigna adelantos, y no la consideramos del
todo mala; pero pensamos que puede llegarse i un
estado de mayor perfecci6n y tenemos por consiguien-
te el deber de procurarnoslo. No llegaremos, es cier-
to, a ese estado ideal descrito por algunos fil6sofos, a
esa especie de millennium en que todos son goces y feli-
cidades, porque la evolucion no concluira jams; pero
much habremos hecho si conseguimos avanzar un
paso mas hacia la perfecci6n.
Creemos sinceramente que esto se realizara si im-
plantamos en la Constitucion la verdadera libertad
de cultos, sin protecciones que violando la igualdad,
destruyen aquella, haciendo que todos sean igualmen-
te respetados y que cese ]a tutela de los poderes puibli-
cos respect a la religion catolica, procurando que
sea una verdad real la aspiracion del patriota italia-
no que queria que la Iglesia fuese libre dentro del
estado libre; si establecemos a la vez que la profesi6n
de una f6 religiosa, siempre que no ofenda la moral
ni lasbuenas costumbres, no puede impedir a los ciu-







- 20 -


dadanos presten a la Provincia los servicios que esta
les exija, cuando los llame a ocupar los puestos puibli-
cos; si damos a las minorias la representaci6n que en
justicia les corresponde; si hacemos del poder judicial
inamovible la garantiamas firme de la fiel aplicacion
de las leyes; si establecemos tribunales que en nom-
bre del pueblo administren sus intereses, y le den
cuenta de la inversion de sus rents; si constituimos
las municipalidades, tomando por ejemplo a Belgica
y a Nortc-Americn, completamente autdnomas, para
que sean en el 6rden provincial y respect a la Pro-
vincia como esta en el 6rden Nacional, respect a la
Nacion.
Y no se diga que una Constitucion que tales adelan-
tos consignee, no responded a las exigencias de la socia-
bilidad actual, que seria demasiado precoz en sus
disposiciones; que el pueblo no estaria preparado para
recibirla y practicarla y que solo pueden aceptarse
como una esperanza para un porvenir lejano, pero de
modo alguno como una necesidad del present. No!
Es un gran error politico pensar << que las costum-
bres ejercen una influencia tal sobre las instituciones,
que estas jams pueden adelantarse A aquellas, y de
seguro que si esto hubiera siempre prevalecido como
un axioma, el mundo modern distaria muy poco
del antiguo y marcharia agobiado por sus errors en
medio de la noche sin fin que originaban.
Sc observa que las leyes deben respetar las cos-
tumbres, porque la sociedad peligra contrariindolas.
Se quiere abrumar al legislator con el peso de los









- 21 -


siglos para. que permanezea inmovilizado, haciendo-
le representar el triste rol de contemplar impotente
los errors de sus antepasados. N6- cuando una
costumbreesmala 6 cuando puede reemplazarse por
otra mejor, la ley no debe detenerse y si por el con-
trario sancionar lo que esta de acuerdo con la jus.
ticia, lo que la utilidad social exije, lo que el bien
p'blico demand 6 el sistema de gobierno reclama.
Lucidos estariamos nosotros los argentinos si a
nuestros heroes se les hubiese ocurrido la peregrina
idea de respetar las costumbres, y siguiesemos hasta
hoy siendo colonos de Espana, porque a ello esta-
bamos habituadosl
Digamos, pues, con Gaimke, que ala maxima ver-
dadera es que las constituciones political ejercen una
importantisima influencia sobre las costumbres, y
que toda mejora que se haga en aquellas contribute
a levantar la sociedad a un nivel mas alto. >
No pretendamos atar el present al pasado, porque
asi comprometemos imprudentemente el porvenir.
Las leyes son la obra del hombre, 6 imperfectas como
este, tienen que seguir los cambios de la sociabilidad,
alcanzando las conquistas de la ciencia, y propen-
diendo siempre a que se realicen los destinos huma-
nos dentro de la razon y de la justicia. De esto se
desprende, que como dice el sabio autor del espiritu de
las leyes, la ley debe ser progresiva y que es insensa-
to pretender que permanezca inmnvil; y si se nos
dice, que la reform no es oportuna y que careceria
de estabilidad, preguntamos a nuestra vez, cuando se






- 22 -


hajuzgado oportano en el mundo promover refor-
mas radicales?
Siempre la oportunidad sirviendo de pretesto a los
retr6grados. Siempre los timoratos, fingiendo ver
fantasmas tras de cualquier progress. Estemos tran-
quilos con todo, porque los principios no perecen y
flotando siempre en la atm6sfera social, un dia Ilega
en que se imponen con la fuerza incontrarestable de
loshechos; repitamos con el Dr. Perez, que la ver-
dad y la justicia son fuertes y deslumbrantes, y que
a despecho de los obstaculo3 y de bastardos intereses,
ellos se abren camino y brillan como el sol. Prob&-
mosle con la historic estrafia y con la nuestra propia
que el cristianismo, el hecho mas grande de la his-
toria del mundo, vencio al paganismo tras larga y
sangrienta lucha, modificando leyes, costumbres e
instituciones; que Lutero emancipo el pensamiento
humane y form las libertades pdblicas en medio
de una guerra que incendio la Europa casi cincuen-
ta afios; que Rivadavia introducia las reforms que
inmortal lo han hecho, en medio del caos de 1820 y
que la Constitucion Nacional, que sell para siempre
la union de todos los argentiuos, fue el resultado de
las batallas de Cepeda y de Pav6n. Y si todo esto
se ha efectuado, al tetrico resplandor de las hogueras,
6 tras el humo de los combates ( por que en una epo-
ca de paz y de labor, de engrandecimiento y pros-
peridad, que todos debemos contribuir a robustecer,
no hemos de dirijir nuestros esfuerzos a hacer que
la ley de las leyes, lleve en si todos los adelantos de






- 23 -


]a ciencia actual? Dejemos de lado viejas preocu-
paciones y si hay que cortar en came viva, no trepi-
demos un moment y sigamos adelante.
Antes de concluir este capitulo y anticipando una
objecion que puede venir, queremos dar las razones
que han influido en nuestro animo, para hacer como
se vera en el proyecto que presentamos, que consten
en el texto mismo de ]a Constitucion las bases pri-
mordiales de las leyes political mas importantes.
A este respect se ha preguntado 6 debe una Consti-
tucion ser reglamentaria 6 limitarse simplemente a
consignar los grandes principios dentro de los cuales
deben establecerse y desarrollarse las relaciones del
gobierno con la sociedad? Y sin sostener quo ella
deba entrar en detalles, que es convenient dejar a
las leyes para que sea possible y mas ficil su cambio,
cuando las necesidades de la esperiencia lo requieran,
afirmamos quo es de todo punto necesario y es mos-
trarse previsor, dar las bases de los mas importantes,
para que los gobiernos no puedan hacer ilusorias las
libertades y sus garantias, creando trabas que si no
las suprimen, las alteran de tal modo que en el hecho
es como si no existieran.
A este respect citaremos la opinion de nuestro
querido maestro el Dr. Cortes, que en la exposicion
de motives de la Constitucion de Cordoba, recuerda
sabiamente que ((no es inoficioso consignar las ba-
ses de las leyes mas trascendentales (la de elecciones
por ejemplo), porque variar aquellas es alterar pro-
fundamente el sistema y el referirlo todo en tales ma-







- 24 -


terias 4 la ley reglamentaria, es dejarlo incierto y
esponerse a ver cambiadas efectivamente las insti-
tuciones, como en realidad ha sucedido entire nosotros
con la espresada ley de elecciones, trastornada en un
moment y en vista de una eleccion determinada.>)
(Se refiere a la ley electoral de C6rdoba dada el 14
de Enero de 1864).
Nuestro gran estadista, Dr. Alberdi, probando que
las garantias economicas de la Constituclou pueden
ser derogadas por las leyes que se diesen para orga-
nizar su ejercicio y despues de recorder las palabras
con que Beaumarchais satirizaba la ley de Figaro,
cuando decia: < tema de libertad que se estiende auin la prensa, en
cuya virtud con tal que no se able en sus escritos
de la autoridad ni del culto, ni de la political, ni de la
moral, ni de los empleados puiblicos, ni de las cor-
poraciones, ni de la 6pera, ni de los otros espectacu-
los, ni de persona que se refiera a cosa alguna, se
puede imprimir todo libremente bajo la inspecci6n
de tres censores > agrega, respect) a la libertad de
comercio proclamada por la Constitucion Nacional, y
contristado sin duda ante los resultados que en el
tiempo en que escribia habia dado gracias a la legis-
lacion fiscal de la 4poca (la libertad de comercio ha
venido a quedar organizada de este modo: Con tal
que ningun buque venido de afuera deje de pagar
derechos de faro, derechos de puerto, derechos de ancla-
je, derechos de muelle (aunque no haya muelles), que
no traiga mercaderias prohibidas 6 estancadas; que






- 25 -


dichas mercaderias se desembarquen por los trimites
de la ley y paguen los derechos de Aduana, de alma-
cenaje, de deposito 6 de transito; que nadie abra casa
de trato sin pagar patente, bajo pena de cerrarsela 6
bien sea de confiscarle su libertad constitutional;
que todo traficante interior pague el derecho de andar
por caminos que no son caminos; que todo docu-
mento de credito, para ser creido, se firme en papel
sellado; que ningun comerciante entire ni salga sin
pasaporte, ninguna mercancia sin guia, el comercio
es libre por la Constitucion segun las leyes.
Repitamos pues que la libertad declarada no es la
libertad puesta en obra y no perdiendo esto de vista,
hagamos que los poderes legisladores obren dentro del
circulo que la Constituci6n misma les trace, para que
si se trata de libertad electoral, la representacion sea
una verdad; si del sistema rentistico, exista este por
el pueblo y para el pueblo; si del regimen munici-
pal, el municipio sea la escuela de los derechos del
ciudadano; si de libertad de conciencia, que esta sea
verdaderamente inviolable, si de garantias individua-
les para que todos los hombres del mundo puedan
exclamar como Orosio: ((En cualquier lugar donde
me refugio no temo que mi aiblamiento me abandon
indefenso a una violencia imprevista. Romano entire
los romanos, cristiano entire los cristianos, hombre
entire los hombres, en nombre de ]a ley imploro el apo-
yo del Estado; en nombre de mi f6 la conciencia; en
nombre de un derecho comuin la naturaleza. >
















CAPITULO II


PreAmbulo de la Constitucion-Articulos 1 2 o y 30. Se suprime
el art. 5 o -Igualdad-Derechos esenciales del ciudadano-Dere-
cho de poseer y llevar armas-I ibertad de imprenta-El Jurado
-Derecho de asociacion y peticion-Sedicion-Garantias indivi-
duales-Habeas corpus-Multas A los jueces y funcionarios subal-
ternos-Fianza-Restricciones en caso de reiteracion 6 reineiden-
cia-Supresi6n de la coufesi6n con cargos-Las prisiones-Leyes
ex post facto-Libertad de defensa-El jurado en material crimi-
nal-Prisi6n por deudas-Inviolabilidad del domicilio-Reformas
propuestas-Expropiaci6n-Propiedad literaria y artistica-Guar-
dia nacional-Servicio de frontera-Ej6rcito permanente-Los
estrangeros-El uso del cr6dito piblico-Las loterias-Responsa-
bilidad civil direct de los funcionarios pdblicos.

La premura del tiempo de que disponemos nos
obliga a indicar con la mayor brevedad las razones
que aconsejen la adicion de algunos articulos, la per-
manencia 6 supresi6n de otros y las reforms que se
notaran en los restantes. Abrigamos la esperanza
de que con mejor preparaci6n y mas calma, podremos
mas tarde presentar a la consideracion de la Provin-
cia un proyecto mas meditado, si como pensamos la
Convencion que debe reformar la Constitucion, no se
reune hasta despues de pasada la lucha electoral que
en estos moments agita su opinion pu'b!ica, eligiendo







- 27 -


asi el moment oportuno para que depuestos los ren-
cores de la lucha, todos los hombres de buena volun-
tad, acudiendo al llamado del patriotism, Ileven a ella
su poderoso contingent y merezcan asi el bien de la
patria.
Solo dedicaremos especial atencion a las grandes
cuestiones constitucionales, porque la adopci6n de
los principios que profesamos, traeria un cambio
radical en el regimen actual de la Provincia.




Yamos, pues a empezar por el preambulo de la
Constitucion.
No tenemos para que insistir sobre su importan-
cia, ni que entrar a probar su conveniencia y uti-
lidad, ya que la practice lo ha consagrado como
necesario, reconociendolo como la sintesis de la Cons-
titucion-como su principal fuente de interpretacion,
que enumera los objetos que se quieren alcanzar y
los males cuya desaparicion se procura. Muy pocas
son las reforms que en dl introducimos. Nos ha
parecido mas propio decir. ((Nos los representantes
del pueblo de Santa-Fe, que representantes de la
Provincia, para que este de acuerdo con la verdadera
fuente de representaci6n, que es el pueblo mismo y
no la Provincia. Esta se encuentra representada,
como entidad autonomica en el Senado de la Naci6n
y aunque la confusion no es possible, hagamos que
las palabras expresen la realidad de lo que sucede.







- 28 -


Hemos juzgado convenient a la vez suprimir la
palabra
y dejar simplemente Art. 104 de la Constitucion Nacional, las Provincias
conservan todo el poder no delegado al Gobierno
Federal por la Constitucion Nacional, pero el poder,
no es la soberania y si solamente se han delegado po-
deres, no es possible espresar en el pre6mbulo que se
da una Constitucion en uso de ]a soberania no dele-
gada. De conformidad con esto establecemos en el
primer articulo de nuestro proyecto, que la soberania
reside en el pueblo y que la Provincia de Santa-Fe
conserve los derechos y ejerce todos los poderes que
por la Constitucion Nacional no hayan sido delega-
dos a la Nacion. El Art. 34 de la actual Constitu-
cion contenia una disposicion analoga si bien logica
con la redaccion de su preambulo, repite la soberania no delegada. Pensamos que en un Es-
tado que pertenece a una Repuiblica Federal que
reconoce al pueblo como la causa y el origen de todos
los poderes, el primer articulo de su Constitucion po-
litica debe declarar al pueblo soberano. Esta es la
base, el principio del sistema democratic y debemos
colocarlo entonces en lugar preferente, para que todo
el mecanismo que se crea en la Constitucion no sea
sino la deduccion logica y natural de su aceptacion.
Y establecemos que la Provincia conserve todos los
poderes que por la Constituci6n Nacional no hayan
sido delegados al Gobierno de la Nacion, porque es
un error pensar que las Provincias han delegado






- 29 -


poderes, lo que parece espresar el articulo que estu-
diamos.
Ha sido la Constitucion Nacional en nombre del
pueblo de la Republica, la que ha declarado que el
Gobierno Federal tiene tales poderes, reservando a
las Provincias lo que ella no ha determinado espre-
samente.
Los articulos segundo y tercero de la Constitucidn
actual son conservados en nuestro proyecto, sin que
demos gran importancia al que determine el territorio
de la Provincia, porque creemos que no puede atri-
buirse limits determinados por el hecho de consig-
narlos en ella. En cuanto a la ultima parte del
articulo y aunque reputamos que no esti de acuer-
do con el sistema federal de gobierno dar al Con-
greso la facultad de fijar de un modo absolute y sin
restricciones los limits de la Provincia, ella no hace
sino ratificar una disposicion de la Constitucion Na-
cional que todas las demas han reconocido.
Hemos suprimido el articulo 5' de la Constituci6n
actual porque pensamos que el no importa ni una decla-
racion general, ni un derecho ni una garantia, y en
consecuencia no debe figurar en un capitulo en que
solo se consignan aquellas. Es dudoso por otra parte
que los gastos de la administration se costeen solo
con los impuestos establecidos por la, Legislatura.
Esto pertenece al sistema rentistico de la Provincia,
que puede contraer emprdstitos, recibir subsidies del
tesoro national, vender tierras puiblicas, etc., para
satisfacer sus necesidades.






- 30 -


El articulo 6 de la Constituci6n vigente ha sido
reemplazado por el noveno de nuest'o proyecto. En
este como en aquel no se hace sino reconocer la
igualdad de los hombres ante Ja ley, y sometiendo
al ciudadano a ella sola, se agrega que no esta obli-
gado a hacer lo que ella no made ni privado de lo
que no prohibe. Esto mismo establece la actual cons-
titucion en la segunda parte del articulo 8, pero juz-
gamos que como disposiciones concordantes deben ha-
llarse reunidas. Como consecuencia de ]a igualdad
ante la ley, los habitantes de la provincia. son admi-
sibles en los empleos sin otra condition que su buena
conduct y capacidad. Hemos agregado las siguien-
tes palabras: 4 las leyes qaue para su cumplimien/o
se dicten, teniendo en vista que la Constitucion sola
no puede sefialar las condiciones de elegibilidad de
los empleos actuales 6 de los que los nuevos servi-
cios puiblicos exijan.
El articulo decimo de nuestro proyecto enuncia
los derechos esenciales del individuo, la vida, la li-
bertad, la reputation, la seguridad y la propiedad.
Anteriores a las constituciones, ellos han existido y
existiran aunque a su respect se guardara el mas
profundo silencio. Sin ellos, la personalidad huma-
na desapareceria. Por eso es que se establece que
solo el poder social, representado por los magistra-
dos y aplicando la ley, puede privar de su goce al ciu-
dadano.
No hemos trepidado asi mismo en establecer en
la ultima parte del articulo el derecho que el pueblo





- 31 -


tiene de poseer y llevar armas. En los Estados-
Unidos es una verdad definitivamente alcanzada.
Desde ]a Constitucion Nacional hasta las constitu
ciones de los Estados, todas lo establecen. Alli saben
que la milicia, como dice Story, es el medio de de-
fensa mas natural de un pals contra las invasiones,
las insurrecciones y las usurpaciones del poder. Es-
tablezcamoslo nosotros tambien, para alejar no solo
el peligro de los ejercitos permanentes numerosos,
sino para que el pueblo pueda opener resistencia a
los avances posibles de los gobernantes; para que si
existen derechos preexistentes a las constituciones no
sean en realidad un mito y pueda cualquier habitante
ejercer el derecho de defense natural, cuando sufra
un ataque que pretend violarlos 6 destruirlos. No
es possible admitir terminos medios;-si el hombre
tiene derecho a su vida, debe tener a la vez los medios
de conservarla.
Y no se diga que seria en extreme peligroso san-
cionar en la Constitucion un principio que daria
origen a revolucionesy al renacimiento de unaepoca
que no debemos desear; no se afirme que en el pueblo
norte-americano, el respeto de la autoridad esta ver-
daderamente encarnado en el espiritu popular. Nol
hemos Ilegado para felicidad nuestra, a una era en
que solo anhelamos el engrandecimiento por la labor
comiin a la sombra de la paz. El pueblo argentino
no es ya ni revolucionario ni montonero. Desea la
tranquilidad, pero ansia la libertad, y pienso que intro.
duciendo la reform que propongo, los gobiernos





- 32 -


encontraran en ella un verdadero freno que los de-
tendra en sus tentativas de invasion y desconocimien-
to de los derechos de los ciudadanos.
En el articulo once denuestro proyecto se estable-
ce la libertad de imprenta, de que la actual habla en
el articulo siet c, responsabilizando a los habitantes
por su abuso ante un jurado que conoce del hecho y
el derecho y admite la prueba como descargo cuando
se trate de los empleados 6 de la capacidad political
de personas publicas, 6 de hechos cuyo conocimiento
interest a la comunidad. No tenemoi para que des-
cender al studio que naturalmente provoca cuesti6n
de tan grande interest.
La prensa, ese cuarto poder de que nos habla Blaks-
tone, desempefia en la vida modern el rol mas im-
portante, ella informa a la opinion y puede decirse
que es su reflejo; influye en los habito3 sociales, criti-
ca, aplaude y sigue en todos sus movimientos la in-
cansable actividad de nuestro siglo. Es necesario,
pues, que este suficientemente garantida para que no
pueda sucumbir a los golpes del autoritarismo. En-
tregu4inosla al jurado, para que el pueblo mismo la
absuelva 6 la condene; declarando si ha cumplido con
su deber, A olvidando su misi6n noble, se ha hecho el
eco de la pasi6n 6 de la calumnia.
En cuanto a la Altima parte del articulo, puede afir-
marse que es el complement necesario de la libertad
de publicar el pensamiento, porque ai que quedaria
esta reducida si se prohibiese al publicista probar la
verdad de lo que afirma? Se ha dicho que unainjuria






- 33 -


es tanto mas criminal cuanto mas cierta es la acusa-
cion; creemos por el contrario que es un principio,
eminentemente filos6fico, porque es itil y necesario
que las faltas de los culpables sean conocidas y que no
es bueno ni equitativo que el que las haya denunciado
sea por ese solo hecho castigado. Admitamos la prue-
ba, que la sociedad conozca como cumplen con su de-
ber los encargados de hacer la ley 6 de aplicar sus man-
datos. Si la vidaprivada es respectable, si a nadie le es
dado levantar el velo que la cubre, porque la concien-
cia es un recinto sagrado donde no puede penetrarse,
la sociedad en los casos que establece el articulo, tiene
perfect derecho de informarse, y si es inevitable el
sacrificio, que perezca el vicio, para asegurar el triun-
fo de la verdad. Esta no puede en manera alguna con-
trariar la paz public, ni afectar la seguridad, ni des-
truir los derechos individuals.
El articulo doce del proyecto reune en si las dispo
siciones de los articulos 25 y 26 de la actual constitu-
cion. Algo cambiadala redacci6n en su primera parte
en obsequio a la claridad, garantiza el derecho de
asociaci6n y el de petici6n a las autoridades. Funda-
dos en la libertad individual, puede decirse que son
tan inviolables como ella misma, y esenciales al
gobierno republican y al adelanto de las sociedades.
No es necesario esforzarse para comprenderlo; la mas
ligera observaci6n de lo que pasa entire nosotros bas-
ta a convencernos del poder de ]a asociaci6n. Tocque-
ville lo ha dicho ((nada hay que la voluntad desespere
alcanzar por la acci6n libre del poder colectivo de los
individuos>. 3






- 34 -


En su uiltima parte, define el delito de sedici6n, esta-
bleciendo que incurren en el los que se atribuyan la
representacion de los derechos del pueblo 6 peticio-
nen a su nombre.
Permitir esto, habria sido volver al sisterna de la
democracia pura, en que el pueblo sancionaba leyes
en las plazas puiblicas; pero una vez que este ha dele-
gado sus poderes, tiene que respetar esa delegacion y
gobernarse por medio de sus autoridades constitui-
das.

Llegamos a una de las materials mas importantes
de todo cddigo politico, la que se refiere a las garan-
tias dadas a la seguridad de los habitantes. No se
encomiara jams lo bastante la influencia que la li-
bertad civil, que noimporta otra cosa que una condi-
cion indispensable para la existencia de los derechos
individuals que la ley consigna, ejerce en toda so-
ciedad bien organizada, y vanamente pretenderiamos
robustecer la libertad political, si descuidiramos com-
pletamente aquella. Ambas son correlativas y armd-
nicas, y hasta el estado social peligraria, si desapare-
ciendo ana ui otra, el arbitrario se erigiera en ley,
para regular las relaciones de los que lo forman. En
nuestro proyecto, sin suprimir ninguno de los que
la actual constitucion enumera, hemos ampliado las
garantias, de que venimos ocupandonos, procuran-
do que una redaccion mas clara en los articulos,
suprima por complete las dudas que a su respect'
pueden abrigarse.
Siendo el 6rden una condicion indispensable para







- 35 -


gozar de un est-ido social libre, es claro que la so-
ciedad debe estar interesada en que e1 subsista siem-
pre y disponer en consecuencia de los medios que
tiendan 6 ello. Se justifica asi que no solo la autori-
dad sin6 cualquiera persona puede bajo su responsa-
bilidad detener y conducir al delincuente tornado in-
fraganti delito para ser llevado ante lajusticia ordina-
ria. Es conocido que en Inglaterra existe la institu-
cion de celadores voluntarios y el forse cotnitatus, por
el cual la autoridad tiene el derecho de requerir de
los ciudadanos el auxilio que necesita para perseguir
a los criminales.-Pero fuera de este caso, la 6rden
escrita de autoridad competent, clara y determinada
respect a las personas Ii objetos a que se refiere, apo-
yada por ]a declaraci6n jurada de un testigo al me-
nos, es un requisito indispensable para que la libertad
individual exista. No en vano la raza anglo-sajona,
para quien pueden ser un timbre de orgullo las con-
quistas alcanzadas en este sentido, se ha mostrado
tan celosa y minuciosa a su respect < cion, dicen, para privar a un ciudadano de su libertad
personal debe ser escrita y debe mostrar la autoridad
de ]a persona que la espida, el acto que la autoriza a
ejercerla, el nombre de quien deba hacerla efectiva,
y la part contra quien es lanzada; si asi no fuese que-
da comprendida en la clase de una 6rden general y la
libertad anglicana no debe consentirla>. Es sabio,
pues, consignar eso en la Constitucion, para que pue-
da hacerse efectiva la responsabilidad en que incurre
el que ilegalmente ha privado a una persona de su li-
bertad.







- 36 -


Y siendo este el derecho mas sagrado que se deriva
de la personalidad humana, procuremos que en el
menor tiempo possible el que es presumido culpable
de algun delito 6 crime, pase a disposicion de sus
jueces naturales. He ahi la razon de por que dispone-
mos, abreviando los terminos que la actual Constitu-
ci6n establece, que ninguna detenci6n podra prolon-
garse por mas de veinticuatro horas, sin darse cuen-
ta al-Juez 6 autoridad competent, poniendo al dete-
nido a su disposici6n con la indagacion sumaria que
la motive, y que desde entonces la incomunicacidnno
podra exceder de dos dias.
Pero a fin de que tan preciosa conquista no pueda
convertirse en una mera declaracion, es forzoso esta-
blecer el medio por el cual sea possible hacerla efecti-
va. Este es el fin del articulo 16. Mas franco que el
14 de la constitucion vigente, cuya idea fundamental
es la misma, contiene en si las penas de que es pasible
el magistrado que por cualquier motivo no d6 prefe-
rencia a una demand de habeas-corpus, y declara
que cualquier Juez, auin los de Tribunales colegiados
estdn en el deber de atenderlas, y para que no se bur-.
len las disposiciones de los magistrados que restitu-
yen lalibertad al que ha sido privado de ella arbitra-
riamente, conclude estableciendo que incurrira en la
pena de quinientos pesos, sin perjuicio de hacerse
efectivo el auto del Juez, el funcionario que dejase
de cumplirlo.
La mayor ilustracion, que debe suponerse en los
Jueces y altos magistrados, la jerarquia mas elevada






- 37 -


en quese encuentran colocados, hacen que su respon-
sabilidad sea mayor que la de un empleado subalter-
no y explican la diferencia de la multa que se les
aplica.
La famosa acta del Parlamento ingles estableciendo
en el reindo de Carlos I[ en 1679 el recurso de
habeas-corpus, que llevaba por epigrafe completar las libertades de los sdbditos y evitar las
prisiones en Ultramar), no establecio de pronto todas
estas garantias, pero su necesidad se ha ido eviden-
ciando y hoy se encuentran incorporadas al texto de
las leyes de todos los pueblos, que saben apreciar la
libertad del individuo y se muestran celosos por res-
petarla.
El acto de habeas-corpus, dice Lieber, asegura un
pronto juicio por la ley de la tierra, y por la corte
de justicia competent.
Son tres, pues, sus principles objetos, y debe se-
fialarse en la Constitucion misrna el plazo dentro del
cual deben pronunciarse los magistrados, ya que la
historic nos atestigua que Guerrazzi y otros libera-
les fueron sentenciados en Toscana, el 1 de Julio
de 1853 despues de haber estado encarcelados cincuen-
ta meses, antes de haber sido llamados a comparecer
a juicio, y que el silencio de las leyes de la Nacion ha
ocasionado hace poco, que un extranjero que entablo
un recurso semejante, se viese privado de libertad
por un mes a pesar de declararse que su prisi6n fue
violatoria de las garantias constitucionales.
En cuanto a sus dos uiltimos objetos, exclame-






- 33 --


mos con Lieber (Cuain gran delito es privar a un
hombre de la corte legal que ha de juzgarlo con
arreglo a las eyes de su paisl>-Hoy en medio del
siglo XIX parece este delito mas tremendo, si el lec-
tor trae a su memorial aquel pasaje de la Magna Char-
ta que parecia a Chatam digno de ser el mas
clasico y si recuerda el aiio en que esa gran carta fue
elaborada. Ella decia entonces: ( sera tornado y puesto en prision, 6 privado de sus
propiedades y libertades, 6 libres habitos, 6 encau-
sado, 6 desterrado, 6 de modo alguno perjudicado;
ni queremos nosotros (el rey) pasar sobre e1 sino
por juicio legal de pares, segun las leyes del pais.-
No vender&emos, ni retrasaremos, ni dilataremos a
nadie la administration de justicia.))
Sancionados los dos articulos de que acabamos de
hablar, habremos llenado los objetos del habeas-cor-
pus, tal como lo practican las naciones mas adelanta-
das. Oh! es bello y consolador observer que las cons-
tituciones mismas pongan al pueblo en aptitud de
ser el guardian de la libertad, estableciendo que
toda persona podra por si 6 por medio de otra exi-
jir que su juez natural contenga los ataques que re-
puta injustos 4 ilegales!
La fianza de que se ocupa el articulo 17 del pro"
yecto, esta intimamente ligada con las garantias de
la libertad individual. Es un principio reconocido
por todos que el hombre, mientras no se prueba ple-
namente lo contrario, debe ser considerado inocente;
pero el hecho es que a pesar de esta presuncion de






- 39 -


la ley, mientras se sigue el process, el individuo
permanece detenido y privado de su libertad. La
fianza establecida para los casos en que el delito
acusado no merezca mas de dos afios de prision, tie-
ne por fin no privar a la sociedad del trabajo pro-
ductivo del hombre, y si seria inicuo extenderla arin
a los casos de los crimenes mas graves, porque
nada puede esperarse de los grandes criminals, es
convenient su adopcion, cuando tratandose de sim-
ples ofensas iu otras cosas analogas, el individuo ofrez-
ca satisfacer los dafios y perjuicios que haya ocasio-
nado. Lo contrario, seria solamente querer el castigo,
]a espiacion del delito, que en manera alguna son el
objeto 6 el fin de las penas. Precaviendo un peligro
que ha revelado la experiencia, negamos el uso de
este derecho a los que durante el process cometan
un nuevo delito 6 sean reincidentes. A los primeros,
porque recobrarian su libertad para perturbar nue-
vamente el Orden social. A los segundos, para evitar
abusos que, falseando completamente el principio so-
bre que reposa el privilegio, lo vuelvan contrapro-
ducente.
Baste recorder que en la practice ha llegado a soli-
citarse por una misma persona hasta catorce veces la
excarcelacion bajo fianza para convencerse [que la
restriccion propuesta, es saludable, much mas si se
tiene en cuenta que la mayor parte de las veces,
obtenida aquella se paraliza 6 se abandon el proce-
so, lo que conduce a dejar impunes los delitos.






- 40 -


La inviolabilidad y seguridad de los derechos espli-
can la existencia del Estado. La sociedad constitu-
ydndose en organismo politico, crea un Juez que
garante los derechos de todos. La prevencion y la
represion se presentan corho imprescindibles para
llenar sus fines y el derecho penal vieae a ser asi una
de las ramas mas importantes de la legislacion. El
Congress de la Repiiblica ha dictado en virtud de una
clausula constitutional que asi se lo ordenaba, el Codi-
go que rige esta inateria en la Naci6n y ha estable-
cido una penalidad que tiende a impedir que el Orden
juridico sea perturbado. Pero la adopcion de los me-
dios racionales para el averiguamiento de los delitos, lo
que constitute el procedimiento criminal, ha sido deja-
do a las Provincias, y comprendiendo estas, cuan gran-
de influencia ejerce el procedimiento en los process,
establecen en sus constituciones, bases que puede decir-
se, constituyen otras tantas garantias de la libertad
individual y del decoro propio a la dignidad humana.
Respetando un alto principio moral, en virtud
del cual nadie puede ser obligado a condenarse 4 si
mismo ni 4 faltar a su palabra empefiada, dandole
occasion a que perjure, por el instinto supremo de la
conservacion de la vida, el articulo 18 declara que a
ningun encausado se le obligard a prestar juramento
ni a declarar contra si mismo, ni se le encausara dos
veces por el mismo delito.
Puede decirse que si fue condenado el tormento
para arrancar la verdad a los criminals, como un
homenaje debido 4 la civilizacion y a la cultural, era






- 41 -


forzoso ser l1jico y no servirse del juramento para
conseguir asi lo que antes se obtenia de aquel modo.
Las prisiones son hechas para seguridad y no para
mortificacion de los detenidos. Este principio ha
Ilegado ai ser un axioma de la ciencia penal de nuestros
dias.
La sociedad no reprime por el placer de ]a vengan-
za; el mantenimiento del orden y la conservaci6n de
si misma son los objetos que directamente se propone
alcanzar. Las penitenciarias serin reglamentadas de
manera que constituyan centros de trabajo y propen-
dan a la correcci6n del delincuente, para que los que
han tenido la desgracia de caer en los abismos del
crime, puedan por ese medio regenerarse y ser tiles
a la familiar que abandonaron y a la sociedad que
vuelve a recibirlos, trasformados por el trabajo y la
educaci6n.
El articulo siguiente habla de las leyes ex post
facto 6 retroactivas.
C6mo la raz6n que funda su disposicion ya en lo
referente a ]a penalidad, como a los derechos adquiri-
dos legalmente, ha sido universalmente reconocida,
nos abstenemos de entrar en mayores consideraciones
y solo diremos con Portalis, que dala retr6actividad de las leyes no solo no existiria la
seguridad sin6 ni aun su nombre. >
El articulo 21 del Proyecto es la reproduccion lite-
ral del 16 de la Constituci6n vigente, y al prohibir
que puedan iniciarse process terminados por senten-
cia ejecutoriada, proclamando el principio de la cosa






- 42 -


juzgada, ha querido evitar que los derechos permane-
ciesen inciertos y que cuando una vez la sociedad por
medio de susmagistrados, hadeclarado inocente a un
pretendido culpable, su fallo debe respetarse siempre,
acatando aquella antigua maxima del derecho roma-
no <>.
La segunda parte del articulo garantela mas implia
libertad en la defense, prohibiendo establecer procedi-
mientos sumarios en causes capitals, abreviar los
terminos 6 cohartarla de cualquier otra manera.
Se trata de la conservacion de la vida, el primero de
todos los derechos, y es logico ent6nces que quiera
rodearse aljuicio que tiende a suprimirla, de todas
las garantias que conduzean al conocimiento exacto de
la verdad. Si en las circunstancias ordinarias es
siempre dificultoso alcanzar aquella, cuanto mas no
debe serlo, tratindose de crimenes, que buscan gene-
ralmente a s dledad y el misterio para producirse!
Pasamos ai ocuparnos del jurado en material crimi-
nal, de que habla el articulo 18 de ]a Constitucion
vigente. Hemos adoptado unaredaccion distinta que
parece mas clara y comprensiva en el articulo 22 del
proyecto que reemplaza a aquel.
Partidarios de la instituc6in del jurado en todos los
ramos de ]a legislaci6n y habiendola ya establecido al
tratar de la prensa, para que los abusos de esta sean
juzgados por sus iguales, como dicen los ingleses, con-
fesamos sinceramente que no nos hemos decidido t
implantarla desde luego en material criminal, consi-
derando que para ello se necesita un pueblo much






- 43 -


mas adelantado que el de nuestra Provincia, y que si
ain no se encuentra establecido en la Capital de la
Repuiblica, done por su mayor poblacion y cultural,
es natural suponer que se encuentrenmas ciudadanos
capaces de desempefnar las funciones dejurados, me-
nos podria pensarse radicarlo en la Provincia. Tan
preciosa conquista encallaria ante laimposibilidad de
surealizaci6n prActica.
Y no se objete que si el jurado es bueno y practica-
ble para garantir la libertad de la prensa, debe serlo
tambien para las demis libertades, porque no es posi-
ble querer poner en el mismo nivel a la prensa y a los
criminals coinunes. Aquella es un factor importan-
te del progress modern, una verdadera potencia en
nuestro estado actual de civilizaci6n; solicita y cui-
dadosa de los intereses puiblicos, es como el aingel tute-
lar dle la comunidad. (Qud estrafio entoncets que se
rodee de especiales garantias, que sea el pueblo con
quien esta en diario contact el encargado de juz-
garla? Cd6mo guardar las misrnas consideraciones
con los que solo represented una individualidad ais-
lada, por sagrada y respectable que ella sea?
Demos al pueblo los mayores medios de ilustraci6n
possible, eduquemosle, haciendo quoe comprenda sus
derechos, para que un dia, que deseamos llegue cuan-
to antes, puedahacer efectivo lo que hoy es solo una
esperanza en su Constitucion, e incorpore A sus usos
y a sus codigos la gran conquista deljurado en mate-
ria criminal.
Mientras eso sucede, hagamos que la jurisdiccidn






- 44 -


en tan delicados asuntos corresponda a jueces inde-
pendientes y celosos del cumplimiento de sus deberes,
exentos de las pasiones que ciegan, de los odios, de
las prevenciones y de las venganzas, que hace que la
solemn majestad de la justicia, dejando de lado la
ley y la razon, desaparezca.
El articulo siguiente que declara abolida la prision
por deudas, except en los casos de fraudejustificado,
es el mismo que el 33 de la Constitucion actual, si bien
en el deseo de que no se abuse de este privilegio, fun-
dado en razones economicas y de utilidad social, im-
ponemos a la legislature el deber de determinar los
casos que constituyen fraud 6 culpa y en los cuales
no puede invocarse la prescripcion constitutional.




Las disposiciones que garanten la inviolabilidad
del domicilio, est in consignadas en los articulos 24,
25 y 26, que reproducen 1o contenido en los articulos
20 y 21 de la Constitucida vigente. En vez de decir
Sel domicilio no puede allanarse sino por orden de
autoridad civil 6 political competent, > proponemos
la siguienteredaccion: el domicilio no puede alla-
narse sino en virtud de 6rden escrita de juez 6 de
autoridad municipal para bacer cumplir los regla-
mentos sobre salubridad puiblica en caso de epidemic >
yen el 21 suprimimos ersegundo caso por cree'r que
se encuentra comprendido en los otros que enumera.
Sin la inviolabilidad del domicilio no existed la segu-







- 45 -


ridad individual y se atenta a lalibertad de la familiar.
Nada tiene entonces de estrano que se (rocure eficaz-
mente garantirlo contra los avances de las autoridades,
que en epocas de exitacion de la opinion public, co-
mo dice Lieber, ,penetra en la noche 6 en el dia, en
cualquier casa 6 cuarto, quiebran, 6 abren cualquier
cajon, toman papeles 6 toda otra cosa que contengan,
sin otra garantia quo el bonete policial, la casaca y
el boton.>>
Un pueblo que ame verdaderamente su libertad,
no puede mostrarse indiferente A este respect.
Por eso en Inglaterra es comuin y trivial la frase de
que la casa de todo hombre es un castillo, y causan
profundo respeto las memorables palabras con que
Lord Chatam la esplicaba un dia en el Parlamento,
cuando esclamaba: < Acaso es un castillo, porqu6
est6 rodeado por un foso infranqueable 6 defendido
por murallas de granito ? N6 -bien puede ser el tris
te albergue, una pobre choza de paja, espuesta a las
intemperies dela Iluvia, 6 o ]a inclemencia de los ven-
dabales, alli no podria penetrar ni el rey.- Y a tal
punto es respetado este derecho entire los anglo-sajo-
nes, que consideran reo de homicidio impremeditado
6 involuntarioalsubdito que dd muerte a un agent
de la autoridad, si pretend violarlo sin los requisitos
de las leyes. La nueva redaccion que se da al articulo
19, lo hace menos vago y establece claramente qu6
autoridades pueden ordenar su allanamiento. La
frase ,autoridad civil 6 political competent, podria
dar origen a infinidad de abusos que es necesario pre-







- 46 -


ver, desde que puede declararse que un comisario de
policia es autoridad political competent. 6 Adonde
buscariamos ent6nces la tranquilidad que nos ofrece
el hogar ?
Es necesario, pues, que solo los jueces puedan
autorizar actos semejantes, espresando las razones
que lo funden, y solo por excepcion en epocas de epi-
demias, las autoridades municipales, para hacer efee-
tivos los reglamentos sobre salubridad public, en
obsequio al bien de todos y laa salvaci6n comun.
La inviolabilidad de ]a propiedad esta consagrada
por el articulo 27, en el cual solo se ha antepuesto
el adverbio previamente a la palabra calificada, para
que modifique conjuntamente a esta y a indem-
nizada.
El articulo 28 esuna consecuencia del anterior,
pues hace solidariamente responsible de los perjuicios
que causen, a los que intervienen en la ejecucion de
auxilios, contribuciones ui otras requisiciones in-
constitucionales que ataquen la propiedad. Pero estas
disposiciones se refieren a la propiedad de las cosas,
muebles 6 inmuebles, distinta dela propiedad conocida
por literaria 6 artistica, y como no existe ley especial
respect at estas Altimas, proponemos en el articulo
29, que la legislature dicte la ley que a ellas se re-
fiera y que regira en la Provincia mientras el Con-
greso no reglamente el articulo 17 de la Constitu-
ci6n General.
El articulo 30 establece que todo ciudadano argen-
tino domiciliado en la provincia es soldado de la






- 47 -


guardia national, con la excepcion de diez aflos
que la constituci6n national establece respect a
los estrangeros nacionalizados. No se hace sino
repetir una disposicion de esta ultima y hacer asi
practice el principio que establece que todo ciuda-
dano esta obligado a armarse en defense de la pitria
y de sus instituciones. Se ha querido cortar un abuso
que hasta hace poco existia entire nosotros disponien-
do que nadie puede ser compelido al servicio de las
armas, ni destinado al servicio de fronteras sin6
cuando conforme a la ley, se movilice la milicia 6
se destine al ciudadano por los jueces competentes a
prestarlo.
El recuerdo de los comandantes de campahia, la
condici6n tristisima en que se han visto y pueden
de nuevo hallarse colocadas sus guardias naciona-
les, son el fundamento de esta disposici6n. La liber-
tad, el hogar y la familiar debe ser el patrimonio de
todos los hombres, y no estan lejanos auin los tiem-
pos en que el cacicazgo privaba a nuestros pobres
gauchos de la primer, los arrebataba del hogar y de-
jaba en la horfandad a la familiar, siempre con el
pretesto del servicio de frontera, la mayor parte de
]as veces solo para llevar a cabo un plan premedi-
tado de venganza; porque no se prest6 a sus ma-
quinaciones, entregandole tal vez su dignidad 6 ne-
gandose a convertirse en un servidor ciego y su-
miso
El recuerdo verdaderamente ingrato del contin-
gente, aquella frase d(o llevan a la frontera>>, que es-






- 48 -


presaba en su natural sencillez el convencimiento
cruel y la decepcion dolorosa de la familiar abando-
nada, justificaban las palabras que el Dr. Alsina
pronunciaba en la convenci6n de Buenos Aires cuan-
do decia: < conquistas de la idea en los paises libres, siempre
que oigo hablar de las instituciones que han puesto
en practice, cuando menos la idea de la perfecci6n
en material de organization political, siempre que
escucho fundar con una sinceridad que aplaudo y
reconozco el voto director, la proporcionalidad de la
representacion, las escuelas obligatorias, y tantas
otras cosas, pasa por mi raz6n un fenomeno singu-
lar y es que ante ]as teorias que los sefnores Con-
vencionales defienden con tanto calor y la practicabi-
lidad de ellas, veo levantarse un fantasma siniestro, el
contingent de la frontera, convirtiendose en una
barrera insalvable entire las palabras y los hechos,
entire la teoria y la practice)>.
El articulo 32 del proyecto responded a una espe-
cialidad exclusivamente nuestra. Muchos afnos hace
que existe sin que podamos esplicairnoslo satisfacto-
riamente, un pequeno ejercito provincial, que muchas
veces ha contribuido a sojuzgar las libertades publicas
en la Provincia gravando ademais sin necesidad
alguna su presupuesto de gastos.
Para cortar de raiz este mal es que proyectamos
lo siguiente:
En tiempo de paz la Provincia no podra tener
ejercito permanent.






- 49 -


El articulo 31 de la Constitucion ha sido susti-
tuido por el 33 que establece: Los estrangeros goza-
ran en el territorio de la Provincia de todos los
derechos civiles del ciudadano y de los demds que
esta Constitucion les acuerde. Su conveniencia para
una Provincia que debe la mayor parte de sus pro-
gresos a la inmigraci6n no puede ponerse en duda.
Una legislaci6n libre es la mejor manera de atraerla.
La iltima part del articulo se refiere a los derechos
municipales de que hablaremos en la seccion res-
pectiva.
Las materials de que se ocupan los articulos 34 y
35 son las mismas que la actual Constituci6n trata
en los articulos 7 y 13, habiendose aclarado con
respect a este ultimo, que los derechos que asegura,
se entienden subsistentes, siempre que no ofendan 6
perjudiquen a la moral 6 a la salubridad puiblica, ni
sean contrarias a las leyes del pals, ni a los derechos
de tercero.
Nos parece inuitil insistir sobre su conveniencia.
El primero esta fundado en precedentes historicos
del pals, y el segundo es una ratificaci6n de lo que
Ia Constituci6n Nacional declara en el articulo 14.
No habiendo encontrado en la primera secci6n de
la Constitucion vigente una garantia contra el uso
abusivo del credito, hemos proyectado el articulo 36,
por el cual se establece que para contraer empresti-
tos que afecten el credito general de la Provincia,
s2 require el voto de los dos tercios de cada camara
legislative.






- 50 -


Dos cuestiones pueden presentarse a este respect:
la primera, que consiste en sostener que la iniciativa
en esta material corresponde a la camara de diputa-
dos; la segunda por la que se afirma que basta la sim-
ple mayoria en las cameras para afectar el credito
general. Sin entrar a estudiar estensamente ambas
cuestiones y sin perjuicio de volver sobre ellas, cuan-
do nos ocupemos de las atribuciones del poder legisla-
tivo, daremos de paso las razones del articulo.
Que la camara de diputados no debe tener la ini-
ciativa, se comprende facilmente si se tiene en cuenta
que en la Provincia, ambas camaras reconocen el
mismo origen popular y director, defiriendo solo en
el nmimero de ciudadanos que las component y que si
funcionan separadamente es para mantener un equi-
librio necesario, por el mayor acierto que trae la
discusion en esa forma y la influencia reciproca que
ejercen en la sancion de las leyes. No sucede asi en
Inglaterra, donde la Camara de los Comunes es la
sola de origen popular, pues la de los lores esta for-
mada por la nobleza, los obispos, los representantes
de las universidades y los lores electivos de Irlanda.
Algo analogo pasa en :el congress de la Naci6n,
donde la camara de diputados represent al pueblo
de la Naci6n, y la de senadores la entidad autonomica
de los Estados.
En tales organizaciones se esplica el privilegio de
la camara popular, pero cuando ambas tienen este
origen, nose descubre raz6n juridica 6 filos6fica que
funde esa prerogative.
En cuanto al segundo punto se ha observado que







- 51 -


no se debia restringir de tal modo el uso del credito,
porque en estos pauses nuevos, el capital es el primer
element de produccion, y por consiguiente el factor
mas important de nuestros progress materials, y
que si se tiene en cuenta por otra parte que por ,im-
ple mayoria se sancionan leyes que afectan los dere-
chos mas sagrados del hombre, 6por que se ha de exi-
gir, cuando solo se trata de materials que a lo mas
pueden cau-ar perjuiciospecuniarios, dos tercios de
votos, si estos no son necesarios para legislar so-
bre la vida y la libertad de los ciudadanos?
No negamos que los emprestitos pueden producer
grandes bienes, pero pueden ser tambien las causes de
grandes males. Es necesario ent6nces que su sancion
sea precedida de las mayors garantias de acierto y el
resultado evident de la necesidad y conveniencia que
los reclame, para evitar asi el estado a que han llegado
muchas naciones que han abusado de ellos segun nos
lo demuestra la historic. La Republica Argentina
ha vivido, puede decirse, bajo el regimen del curso
forzoso y no creemos que la epoca de la conversion
se aproxime. La Provincia tiene que resentirse del
malestar que causa una situacion que no se normali-
za, producida por causes complejas que no es del ca-
so estudiar, y es previsor, entonces, poner en su Cons-
titucion una valla que las contenga en ]a pendiente
peligrosa d que pudieran conducirla sus desaciertos
financieros.
Los emprestitos comprometen y pesan sobre las ge-
neraciones futuras y tenemos el deber de no dejarles un







- 52 -


porvenir sombrio y bajo este punto de vista ellos di-
fieren por complete de las leyes que se refieren a los
derechos individuals. Estas pueden desaparecer 6
mejorarse en cualquier moment, pero un emprestito
es un verdadero contrato, que la solidaridad que im-
ponen los intereses y la patria comun, nos hace respe-
tar siempre. Guardemonos, pues, de arrojar sobre el
future una carga demasiado pesada, y exijamos los dos
tercios de votos de los miembros de cada camara, como
la mas eficaz garantia para conseguir estos prop6-
sitos.



Las loterias y las ventas de billetes de loterias cual-
quiera que sea su objeto, dice el articulo 37 del pro-
yecto, quedan para siempre prohibidas en la Provin-
cia, para que no sea possible un juego altamente inmo-
ral, que retira de la circulacion infinidad de capitals,
consumiendo las rentas del capitalist y los ahorros del
obrero; acostumbra al pueblo insensiblemente a es-
perarlo todo del azar y va corrompiendo poco a poco
las costumbres, en obsequio muchas veces a una com-
panfia establecida en el estranjero y siempre en prove-
cho de unos cuantos especuladores.



La responsabilidad de los funcionarios de la Provin-
cia esta garantida por el articulo 30 de su Constitu-
ci6n vigente que reproducimos en nuestro proyecto,






- 53 -


con el placer que nos causa ver consignados en el los
principios de la escuela inglesa en material tan delica-
da, y no trepidamos en afirmar que de todos los adelan-
tos que contiene la Constitucion actual, este es el mas
avanzado.
El articulo sanciona primero la responsabilidad de
los funcionarios por las faltas que cometan, contradi-
ciendo a la Constitucion 6 a las leyes de la Provincia,
y para hacer efectiva esa responsabilidad declara que
todo ciudadano, herido en sus derechos por la disposi.
cidn arbitraria de un funcionario puiblico, puede lle-
varlo ante los Tribunales, cualquiera que el sea, desde
el Gobernador y sus Ministros, hasta el mas humilde
empleado de la administration, para exijirle la repa-
racion civil, que el ataque al derecho, 6 el proceder vio-
latorio de ]a Constituci6n 6 de las leyes ocasionaren.
Es una verdadera conquista del gobierno represen-
tativo y una consecuencia logica de la igualdad ante
la ley, que quiere que todos tengamoslas mismas ga-
rantlas, los mismos derechos 6 ideiiticas responsabili-
dades.
Nada hay mas odioso para un pueblo que quiere ser
verdaderamente grande, que las escepciones que la
legislature establece respect a los que lo gobiernan,
declarando que pueden impunemente perjudicar a sus
conciudadanos, dejar de lado las leyes, interpretarlas a
su manera y en mira a sus intereses particulares, 6
dar decretos que sin ley en que basarse, son solo el
resultado del arbitrario. Y no otra cosa que todo esto,
importala teoria dela irresponsabilidad de los funcio-






- 51 -


narios pdblicos. Que a un Gobernador 6 a un Ministro
les sea licito con un simple decret) 6 invocando su ca-
racter official, privarmne sin forma alguna de juicio de
mi derecho de posesion, 6 arrebatarme la propiedad de
una cosa 6 impedirme el goce de algun derecho adqui-
rido, 6 de las ventajas queun contrato pueda reportar-
me, sin que me sea permitido ocurrir a los Tribunales,
invocando el texto espreso de la Constitucion violada,
a sabiendas 6 no, pero al fin violada; sin que pueda citar
la ley cuyas disposiciones se han contrariado 6 eludido,
sin otra razon que la de tratarse de un alto funcionario
public, es proclamar que la fuerza esta por encima
del derecho, y que la Constitucion y las leyes son para
que las respete el pueblo y en manera alguna el Go-
bernador 6 sus Ministros; es destruir el principio
del gobierno representative, que no existe para erigir
autoridades despoticas, sino por el contrario limitadas
por la Constitucion y por las leyes; es alterar la igual-
dad ante la ley, puesto que el funcionario es un hom-
bre y no puede jams perder ese caracter y teniendo
una ley que respetar, si no lo hace, debe y puede per-
fectamente en el pleito civil que se le entable, ser
considerado del mismo modo que cualquier ciudadano.
Los que sostienen la teoria contraria se alarman y
much, proclamando que en un sistema de gobierno
republican, el juicio politico es el medio inico para
conseguir la reparacion de las ofensas y perjuicios
ocasionados.por los funcionarios, porque recien des-
pues de sentenciado, pierde su caracter el que los ha
causado.






- 55 -


Observemos, con todo, que se confunde la responsa-
bilidad civil con la criminal y que para entablar una
accion political de esta uiltima clase, es claro que debe
preceder el desafuero, porque tal accion Ileva general-
mente consigo la detenci6n del presunto criminal, lo
que no se concilia con el desempefno de una funci6n
puiblica.
Pero, una vez abolida la prision por deudas, y pues-
to ent6nces que el Gobernador 6 Ministro deudores
no pueden por ello perder sulibertad; cuandose trata
de un Gobernador honrado y de buena fM, que merece
la consideracion de sus conciudadanos, a quien no se
puede decir: Vd. es un criminal para con la patria;
pero que interpretando mal una ley, 6 suponiendo
existente una que no ha sido dictada, here los dere-
chos de tercero, por qu6 no sele ha de poder llevar
a los Tribunales, para que si efectivamente ha faltado,
indemnice el dafo que ha ocasionado? Qud necesi-
dad hay para esto de privarlo del ejercicio de sus fun-
ciones ?
Pero se dice: Un Gobernador no podria cumplir su
juramento empefiado ante Dios y la Patria, porque
sutiempo seria absorvido por los pleitos que le ini-
ciarian los particulares. Los partidos politicos ten-
drian en esto una poderosa arma de guerra para
turbar latranquilidad public. Los Tribunales serian
omnipotentes y la division de los poderes peligraria.
La experiencia de los paises on que se ha establecido
la responsabilidad direct muestra la inconsistencia
de tales razonamientos. Son hechos privados los que






- 56 -


tienen que invocar los particulares para poner pleitos
al funcionario y estos no pueden inventarse para a cada
moment conducirlos ante los jueces. La political
tampoco haria peligrosala positionn de los gobernan-
tes, porque no se trata de ella; se quiere simplemente
el cumplimiento de las leyes por quienes tienen el
deber de hacerlo; y mas bien puede considerarse
como un medio de mejor acierto en las medidas de go-
bierno; pues que tomadas con mayor circunspeccion
y cordura, serian seguramente la aplicacion de la ley
y huirian de ]a violencia, suprimiendo lo arbitrario.
Los Tribunales, por ultimo, estarian sujetos a apli-
car las leyes que los poderes competentes hubiesen
sancionado, y no vemos como dentro de su misi6n
pudieran llegar a ser omnipotentes.
Decimos que la experiencia probaba la practicabili-
dad del principio, y la bondad de sus resultados y
entire muchos otros ejemplos que podian recordarse
solo citaremos el de lord Gladstone, que siendo primer
Ministro del gabinete ingles fue demandado por un
General, que habia concluido un contrato con Times> para enviarle correspondencias sobre la guerra
franco-prusiana, por haber declarado el gabinete pre-
sidido por Gladstone que ningun military ingles podia
enviar correspondencias desde el campamento de los
beligerantes sin perder su caracter por ese mismo
hecho. En la imposibilidad de cumplir su contrato y
causandole estos perjuicios, el primer Ministro de In-
glaterra fue llevado ante los Tribunales y condenado
a pagar una indemnizacion de trescientas libras.






- 57 -


En los Estados-Unidos son comunes estas demands
contra altos funcionarios y se cita el caso de un Pre-
sidente condenado a pagar una suma de tres mil
libras.
Esta es la practice de los pauses mas libres de la
tierra. Alli no se ha interrumpido la march regu-
lar de los negocios de Estado, los primer-ministros 6
los presidents han seguido en el desempefio de sus
funciones, prcstando a sus conciudadanos los servi-
cios que les eran exijidos, y la historic de su poder
judicial prueba que los Tribunales no han intentado
jams ser mas que el parlamento del reino unido, ni
han atentado al principio de la division de los poderes
en la gran republica del Norte.
El respeto profundo por la ley, sin el que son inuti-
les todas las declaraciones de derechos, el sometimien-
to espontaneo a sus disposiciones dadas por los que
ocupan los primeros puestos en el gobierno, son el mas
bello ejemplo que los ciudadanos de un pais libre pue-
den ofrecer, y cabe a los gobiernos representatives
despojarse de las insignias del mando y hacer abando-
nar el sillon gubernativo a los que contrariando las
leyes, perjudicaron sin razon a los particulares.
Nuevo motivo para que el pueblo ame las institucio-
nes y tenga confianza en que aquellos procuraran su
felicidad!
( De que habrian de servirnos todos los derechos y
garantias que acabamos de estudiar, siquiera sea lige-
ramente, si al rededor de los funcionarios puiblicos,
construyeramos una especie de muralla china, d6nde






58 -

fueran a estrellarse y morir todas las libertades ? No !
que ante los representantes del 6rden social para apli-
car la ley se identifiquen el mas encumbrado persona-
je con el mas humilde hombre del pueblo; que todos se
sometan ante laj usticia y el derecho, para que aquellos
puedan decirles que cumplieron con su deber 6 faltaron
a su palabra empefiada. S6lo asi seremosverdadera-
mente libres y podremos repetir con Lieber que hemos
alcanzado una de las mas importantes evoluciones de
los gobiernos por ]a ley, y una de las mejores protec-
ciones del ciudadano, a la que en verdad debemoslla-
mar la joya de ]a libertad anglo-sajona y uno de los
mas sazonados frutos de nuestra civilizaci6n political ,












CAPITULO III


Trascendencia de la reforma-La sociedad, la religion y el Estado-
La Iglesia no debe absorver al Estado, ni 6ste A aquella-La
Iglesia libre en el Estado libre-Las Provincias y la Constituci6n
Nacional en lo relative al culto-La profesi6n religiosa y los
puestos pAblicos-El registro civil.

T6canos ahora examiner el articulo 4 de la Cons
titucion de Santa-Fe, que dice: ,Su religion es la
Catolica Apostolica Romana, 6 la que prestara su mas
decidida protection y sus habitantes el mayor respe-
to>), y establece, como se ve, una religion de Estado.
SNo se nos oculta a la verdad la importancia de la
reform que proponemos al proyectar un articulo que
diga: no con sus recursos propios.> Sabemos que nada
apasiona tanto a las masas como las cuestiones en que
de cualquiera manera, ellas creen ver un ataque a su
sentimiento religioso, cuando no llevadas por un fana-
tismo exejerado, impulsadas por un clero que descono-
ciendo sus intereses propios se empefia en mantener
nu estado de cosas que bajo el punto de vista de su
conveniencia particular les es altamente inconvenien-







- 60 -


te, y si se consider bajo su faz juridica y filosofica,
6 bajo su aspect politico, ni encuentra en aquellas
una base seria y racional en qud afirmarse, ni este
reclama otra cosa para las necesidades del pals, que un
cambio a su respect.
Estudiando la fisiologia moral, se establece que el
hombre es naturalmente sociable; y que su constitu-
cion fisica y moral, por la diversidad de sexos 6 del
caricter de sus facultades, tiende a former ]a sociedad
de la familiar; que por causes analogas se constitute
la sociedad en general, ya porque le son necesarias la
ayuda y la cooperacion de todos para la mejor satis-
faccion de sus necesidades fisicas, ya porque en el
aislamiento no pueden desarrollarse los sentimientos
simpaiticos que le hacen comunicativo, ni seria possible
realizar los progress que el orden intellectual alcanza
por el cambio de ideas, aprovechandose del studio de
las generaciones que le han precedido.
Puede decirse en verdad que ni ain la ciencia exis-
tiria, si el estado social no hubiera sido possible y que ni
la idea del perfeccionamiento constant que nos hace
tender al progress seria conocida de nuestrainteligen-
cia. La sociedad es natural entonces y los derechos
que se derivan de la naturaleza del individuo mismo,
subsisten en ese estado y son respetables y sagrados.
Nace asi el derecho social, que, como dice el Dr. Esca-
lante, es el derecho individual en cuanto tiene fuerza
mora y accion suficiente para ser respetado por los
demas individuos.
Debe ser, pues, inviolable y seguro y para con-







- 61 -


seguir esto, la sociedad political se forma. He ahi
el Estado existiendo para garantir los derechos de
los ciudadanos.
Pero si la, sociedad da nacimiento al Estado, este
como observe el mismo autor que ha poco nombraba-
mos, no es igual a la sociedad aunque sea su forma
juridica. No puede por consiguiente equipararsele,
ni tomarse como una personificaci6n de ella parajuz-
gar de sus relaciones juridicas con los individuos 6
de sus facultades de funcionamiento. La sociedad es
la reunion de los hombres que persiguen un mismo
fin, la realizacion de su destino human. La socie-
dad comprende, por consiguiente, todas las fases sub-
jetivas en el individuo y objetivas en el desarrollo
de sus fuerzas aplicadas a su perfeccionamiento.
Comprende al individuo como ser moral, como ser
inteligente y libre y como ser fisico ; comprende toda
la amplitud de su escena economic, de su escena
cientifica, de su escena ideal; en una palabra, la
sociedad lo envuelve en todas sus manifestaciones, y
lo desenvuelve en todas sus fases, mientras que el
Estado norepresenta sin' la faz juridica de la socie-
_dad. No es por consiguiente su encarnacion; es un
aspect, una desmembracion de ella, si se quiere,
pero no puede nunca equipararse a la sociedad y de
.estas diferencias entire la sociedad y el Estado surgeon
distinciones sustanciales, en cuanto a los poderes del
uiltimo, a la extension de su soberania y la esfera en
que ha de llenar sus funciones.
Asi caracteriza nuestro sabio maestro las diferen-






- 62 -


cias que existen entire la sociedad y el Estado y hemos
insistido algo sobre esto, porque lo consideramos de
suma importancia para nuestro objeto.
Otra faz de la sociedad es lareligiosa.
Tan constant y universal como es, no puede me-
nos de considerarsele necesaria. El hombre es reli-
gioso por su naturaleza misma, y talvez puede en-
contrarse una fuente del espiritu religioso en la
tendencia a la consecucion de lo absolute, que no
alcanza jams. Su inteligencia, por adelantada que
sea, siempre se encuentra avida de verdades nuevas,
siempre se muestra anciosa de conseguir otras con.
quistas; quisiera aproximarse A lo infinito, para espli-
carse satisfactoriamente los mundos, las creaciones,
su origen ..... todo..... hasta la preexistencia de
un ser supremo. Su voluntad, su sensibilidad no
encuentran donde reposar satisfechas; siempre se
concibe un estado de mayor perfeccion; jams pensa-
mos que poseemos la felicidad misma, porque esta
como alguien (ha dicho es una luz remota, que se aleja
cada vez mas a media que se la persigue.
Son estas tendencies ideales en lo intellectual, en lo
sensible, en lo voluntario, las fuentes del espiritu re-
ligioso.
Por eso es que todas las sociedades, desde los mas
remotos tiempos hasta nuestros dias, con una civili-
zacion embrionaria 6 una cultural mas avanzada, se
nos presentan siempre animadas del fervor religioso,
con la idea de una divinidad que dispensa gracias 6
prodiga castigos.






- 63 -


La religion toma al hombre desde la cuna y no lo
abandon sin6 cuando cuatro palmos de tierra arro-
jados sobre su cadaver, prueban que ha pagado a la
naturaleza su fatal tribute.
Recorriendo el Universo, dice Plutarco, se hallaran
ciudades, sin murallas, sin letras, sin Rey, sin plazas,
sin haberes, sin monedas, sin escuelas, sin teatros,
pero una ciudad sin templos, sin dioses, ni se ha visto,
ni se vera jamas.
Tan profunda verdad espresada por tan hermosas
palabras, no debe dejarse de tener en cuenta, por-
que hay quienes piensan confundiendo la sociedad
con el Estado, que por el hecho de no profesar dste
culto alguno, el ateismo se posesiona de los espiritus
la sociedad se vuelve irreligiosa, y march a' pasos
precipitados a su ruina. Pero no anticipemos las
cuestiones; digamos solo que en el estado actual de
las ciencias ni existen ni pueden existir ateos; que
la inteligencia del hombre necesita tener una creencia
para que le sirva de base a la resolucion de los pro-
blemas mas arduos de su existencia; que no es posi-
ble acallar su grito cuando se lanza desesperada a
investigar el origen de lo creado, encontrando siem-
pre otro mundo tras del iltimo mundo; digamos a los
que llaman ateos, a los que tienen la franqueza de
espresar sus opinions, que no teman que la sociedad
perezca 6 quela religion sucumba; que en cuanto a
nosotros que somos cristianos de coraz6n, porque
creemos que el cristianismo encierra en si la moral
mas alta y civilizadora, no tememos por susuerte,







- 64 -


porque es la piedra angular de la humanidad y pre-
tender arrancarla seria conmoverla hasta sus cimien-
tos; no, el edificio que los esfuerzos del Justo levanta-
ron hace diez y nueve siglos no se derrumbaratjamas.
Macaulay lo dice, hablando de la religion cat6lica: ( era grande y respetada antes que los Francos hubie-
ran pasado el Rhin cuando la elocuencia griega flore-
cia todavia en Antioquia y cuando se adoraba toda-
via a' los idolos en el templo de la Meca; y ella im-
perara quiza todavia con todo su rigor primitive,
cuando no se que viajero de la Nueva Zelandia venga
en medio de una vasta soledad a colocarse sobre un
arco roto del puente de L6ndres para bosquejar las
ruinas ds San Pablo., Inmitil seria, por otra parte,
procurar abolir el espiritu religioso del pueblo. La
historic nos ensefia que las persecuciones religiosas
han dado siempre resultados contrarios a' los que se
esperaban.
Hace diez y nueve siglos que la raza judia vaga
por todas las naciones del mundo, porque lleva sobre
su frente el anatema infame y la responsabilidad enor-
me que le ha acarreado el crime del Golgota, y en
nuestros tiempos, despues de dos mil afios de lucha y
sin haberle sido possible former una Nacion, porque
sus hijos se encuentran dispersos por el 6rbe, forman-
do apenas barrios en algunas ciudades populosas,
mientras sus autoridades se lo han permitido, acusados
hasta de haber envenenado las aguas destinadas al
alimento de la poblacion, su f6 religiosa se mantiene
inc61ume y seis millones de judios esperan todavia
la venida del Salvador.






- 65 -


Y no se observe que esto es debido A la energia de
la raza judia, porque el mismo hecho se ha observa-
do cuando Felipe II, poniendo en ejecuci6n sus leyes
crueles, queria impedir ]a propagacion del protestan-
tismo. Los Paises Bajos son hoy protestantes y des-
pues de las guerras religiosas que tanta sangre han
costado, la Reforma se ha abierto paso, y la noche de
San Bartolome queda en medio de sus horrores como
un oprobio eterno sobre la memorial de los que la
ocasionaron. 4Es tambien esto debido a la fortaleza de
laraza sajona, 6 a la f4 sincera de la secta protestante?
N6, por cierto. Ahi esta la historic de la propaga-
ci6n del cristianismo; ella nos dice que de la sangre
de sus martires derramada en los Circos de Roma a
los gritos del populacho pagano, surgio la iglesia
de los primeros siglos, libre e independiente, im-
poni6ndose al mundo por la moral sublime de su
fundador. El ejemplo reciente de Irlanda, en la que
los esfuerzos del Gobierno ingles solo han contribuido
a robustecer las creencias cat6licas, prueban eviden-
temente que no es possible extirpar el sentimiento
religioso; que mientras haya una agrupaci6n sobre
el mundo, ella creera en un Ser superior y profe-
sarA un culto determinado. Repitamos con Pelletan,
que el instinto religioso en la humanidad es como
el dedo de Dios puesto sobre nuestra alma, para
escribir en ella la frase siempre nueva de un destino
siempre renovado.
Vamos, pues, a estudiar ligeramente el sistema que
ha pretendido en otros tiempos someter el Estado 4 la






- 66 -


Iglesia, para ocuparnos en seguida del que sostienen
algunos, respect a la absorcion de la Iglesia por el
Estado, para concluir despues con el que reputamos
verdadero y convenient.
El primero de estos sistemas equivale a un verdade-
ro regimenteocratico: quiere la supremacia dela Igle-
sia sobre el Estado, su predominio complete y absolute,
para que se preste docil y sumiso a desempefiar sus
mandates; afirma que todos los intereses sociales deben
subordinarse a los del orden religioso, que por diri-
jirse a la salvaci6n eterna de los hombres, son por su
esencia misma superiores, porque la material debe estar
siempre al servicio del espiritu. El Estado, pues, no
es sin6 un instrument de que la Iglesia se sirve para
conseguir sus fines, el poder de los reyes es de orijen
divino y el Papa, Gefe del Catolicismo, representante
de Dios'sobre la tierra, es la autoridad superior que
puede legitimamente en nombre del Dios que repre-
senta, declarar cuando los poderosos cumplen con su
mission divina, 6 trazar lines imaginarias a travds
de los continents para adjudicarles sus dominios.
Asi, este inmenso poder del Papado, esplica el largo
tiempo que ante su trono fueron a deponer su corona
todos los monarcas del orbe.
Su exposici6n misma hace comprender su enorme
falsedad.
Examinemoslo a la luz de la ciencia, y ante la
Historia del mundo, y nos convenceremos que si la pri-
mera demuestra que contraria sus principios, la segun-
da prueba que su recuerdo solo trae a la memorial e
pocas luctuosas y de vergtienza para la humanidad.







- 67 --


Hemos yahecho notar anteriormente el origen de la
sociedad political, ella se constitute para asegurar los
derechos individuals, y si ese es su objeto, claro es
que no se le poirdn negar los medios que necesita
para cumplirlo. Asi se organize el Gobierno, con
sus poderes de la legislaci6n, juicio y ejecuci6n, los
primeros para difinir el derecho en las relaciones mas
frecuentes de la vida, el ultimo para declararlo y ha-
cerlo efectivo.
En los gobiernos representatives, el pueblo no deli-
bera ni gobierna sino por medio de sus autoridades
constituidas, pero estos mismos representantes del
pueblo, en quien reside la soberania, estan en el deber
de gobernar para 61, para la sociedad en general, y no
para una clase determinada. El sistema teocratico, lo
cabemos ya, solo tiene en vista los intereses de las so-
ciedad religiosa al cual subordina todos los demas,
quiere que el gobierno sea solo el representante de sus
ideas.- Pero olvidan que en un pais democraitico el
gobierno no puede ser el mandatario de un grupo, do
una fracci6n 6 de una institucio6n por sagrados que
ellos sean, porque sobre todo ellos se encuentran los de
rechos del pueblo, al que deben subordinarse los intere-
ses de cualquier grupo, cuando no sea possible armoni-
zarlos porque solo asi podremos conservar el equilibrio
necesario para la tranquilidad y el orden puiblico.
Pero la aceptacion de tan estrema teoria lleva ain a
consecuencias mas peligrosas, porque siendo los Papas
la autoridad superior de la Iglesia, y los uinicos que
pueden dictar leyes para el orbe catolico, en un gobier-







- 68 -


no teocratico serian solamente sus disposiciones las
que se aplicarian, desapareciendo con esto la eficacia
delgobierno civil, de que no conservariamos ni auin su
sombra, puesto que gobernados por leyes procedentes
de una autoridad estrafia, habriamos perdido la sobera-
nia y con ella todas nuestras conquistas.
La ciencia, pues, condena el principio teocratico.-
Veamos lo que nos dice la historic: El Tribunal de la
Inquisici6nse nos present ante todo lhigubre y san-
griento con su cohorte de males, torturando la concien-
cia de los hombres durante tres largos siglos.-No le
era dado a nadie hablar, ni pensar sin dar cuenta de
sus acciones el inquisidor.
Un autor notable, pinta con mano maestra esa epo-
ca, en que la delacion se encargaba de hacer escuchar
del Tribunal la mas insignificant idea en contra del
clero, haciendo que existiese un traidor hasta en el seno
mismo del hogar.
<(Un noble da un banquet a sus amigos, dice, vacianse
varias botellas entire alegres brindis, pero en medio de
la espansion de la fiesta, uno de los convidados deja
escapar una expresion maliciosa, una satira contra el
clero.-Al dia sig iente esteconvidado ha desapareci-
do de su casa: la Inquisicion ha escuchado sus pala-
bras.-Una mujer descansa por la noche al lado de la
cuna de su hijo, su esposo al acostarse le dice al oido
algo que alarma su conciencia.-Va ella a consultar su
confesor, y una hora despues, cuando regresa a su do-
micilio, encuentra la puerta sellada.-La Inquisici6n
acaba de Ilevarse al padre de su hijo.>






- 69 -


Pero la Inquisicion no fue sino el poder politico,pues-
to al servicio de una religion estraviada, y es seguro
que nada hubiera hecho sin el auxilio de los poderosos.
Y si esto no bastara para demostrar los peligros
de someter.el poder civil al religioso, podiamos recor-
dar los escesos que deshonraron las cruzadas, seguin el
conde de Frayssinous, cat6lico sincero; la matanza de
SanBartolome, la revocacion del edicto deNantes. Esto
en cuanto a la religion catolica.-Los mismos inconve-
nientes se encuentran en las demas. En Inglaterra el
Rey, gefe de la Iglesia anglicana, ha aprisionado a los
miembros del clero que no se conformaban con la nueva
liturgia que habia sancionado, haexpatriado alos mi-
nistros catolicos que predicaban sus creencias, les ha
negado hasta hace poco, la entradaal parlamento,ha
contiscado bienes y encarcelado perpetuamente a los
queno querian reconocer la supremacia de la Iglesia
anglicana.
A este respect, el mismo conde de Frayssinous, dice,
defendiendo el catolicismo:
camente ha encendido sangrientas disputes de reli-
gion y que solo el ha inspirado el celo perseguidor;
pero olvidais que la historic de los pueblos de la anti-
gua Grecia nos present una guerra sagrada, conti-
nuada con furor por espacio de diez afios, de la cual
fue causa la religion; que Jerjes, adorador del fuego
elemental tal6 la Grecia y destruyo los templos de sus
dioses que en Egipto en tanto que un pueblo coloca-
ba sobre los altares cierta especie de animals, sus
vecinos los abominaban, de lo que procedian guerras






- 70 -


continues de ciudad contra ciudad; que el celo del
paganismo hizo correr arroyos de sangre cristiana en
las Provincias del Imperio por espacio de tres siglos;
que los armenios que habian abrazado y profesaban
tranquilamente el cristianismo, tuvieron que sostener
en el siglo IV una guerra cruel contra Maximino, que
se puso al frente de sus tropas para atacarlos en sus
montafias, y obligarlos a restablecer los idolos que
habian derribado; que Juliano el fil6sofo hizo a la
religion una persecuci6n much mas tenaz y terrible
que la de Neron; que el califa Omar destruyo mas de
cuatro mil templos paganos, 6 iglesias cristianas, y
estendio por la fuerza de las armas en dilatados paises
las doctrinas del falso profeta; que las contiendas reli-
giosas sobre el Alcoran han originado guerras san-
grientas entire persas y turcos.>>
Vemos pues, cuan inconvenientes son las teocracias,
que explotando el fanatismo de las masas pretenden
dominarlas en todas sus manifestaciones sin detenerse
ante el santuario de la conciencia, y un sistema asi
condenado por la ciencia y la historic, queda simple-
mente como una faz de la evoluci6n hacia el pro-
greso.
El sistema que por el contrario establece que la
Iglesia estd absolutamente sometida al poder civil,
desnaturaliza la misi6n del Estado, es peligroso para
la religion y suprime las libertades pliblicas.
ElEstado, lo hemos dicho, no tiene sin6 que garan-
tir el derecho; este es su fin precise y definido. Todas
sus disposiciones deben tender por ese medio a hacer






- 71 -


la felicidad de los asociados, conservando el orden y
buscando el bienestar comuin.
6 Por que habia de absorver la sociedad religiosa, si
esta existe con perfect derecho, si en manera alguna
se opone a sus fines?
Si la religion es una necesidad del espiritu, un hecho
human y universal, el Estado debe respetarla, como
una manifestaci6n legitima, y no pretender que desapa-
rezca por medio de la absorci6n.
Si tal hiciera, no existiria la autonomia de que deben
gozar las personas privadas, conforme con las leyes
de 6rden puiblico, y esto equivaldria en cuanto a la
sociedad religiosa a ser sustituida por el Estado.
Habria, pues, desnaturalizado su misi6n, ultrapa-
sando sus facultades, y atacado un derecho legitimo de
la comunidad.
Y si se consider la inmensa fuerza que adquiriria
el poder politico, si a la que ya por si solo tiene, se le
afiadiera la religiosa con la direccion de todo lo que se
refiere al regimen spiritual, no puede menos de asen-
tirse que importa un verdadero peligro para las insti-
tuciones, la reunion en una sola mano de los dos
poderes.
Seria dar pabulo al despotismo, buscar el medio mas
eficaz para que existiera. Quidn duda que los go-
biernos sin opinion, requieren el auxilio del fanatis-
mo para llevar adelante sus planes subversivos del
6rden constitutional?
La America lo ha presenciado muchas veces y na-






- 72 -


die ignora que Rosas mismo recurri6 a el, cuando su
prevision y su astueia se lo aconsejaron.
La Iglesia esclavizada ha dado siempre el bochor-
noso espectaculo de la degradacion de sus ministros.
Gregorio de Tours trae numerosos ejemplos que no
dejan lugar a dudas. Los reyes se han abrogado la
facultad de nombrar por si mismos obispos, y en
tiempo de Chilperico, faltando a sus juramentos, de-
signaban para ocupar estos puestos a simples laicos.
Laban entire otros, obispo de Eause, tuvo a su muerte
por sucesor a Didien, laico.
El padre Didon, en una notable obra sobre los ale-
manes y la Francia, esplica la formacion de los gran-
des imperios de Oriente, de la India, la Rusia y el
Egipto, por la abyecci6n en que habian caido los
pueblos empujados por la mano de los aut6cratas
que retenian unidos el poder politico y religioso, y
Mr. Thiers, uno de los mas ilustres pensadores del
siglo, al narrar que los adulones a los enemigos de
Napoleon I querian hacerlo Jefe de la Iglesia galica-
na, dice: (El hombre de guerra que llevaba la espa-
da y las espuelas, que libraba batallas, se haria el Jefe
de la Iglesia, especie de Papa, que reglara la discipli-
na y el dogma I Pero se queria hacerlo tan odioso
como a Robespierre, el inventor del culto del Ser Su-
premo, 6 tan ridiculo como a Lareveilldre-Lepaux, el
inventor de la filantropia! Quien ent6nces lo segui-
ria ? a Quien le formaria un rebafio de fieles ? No
serian los cristianos ortodoxos seguramente, que por
parte forman el gran nuimero de los catolicos; serian






- 73 -


algunos malos frailes, escapados de los conventos y
parroquianos de los clubs, que viven del escandalo,
que quieren vivir todavia de el, y que esperarian que
el Jefe de la nueva Iglesia, permitiera el matrimonio
de los sacerdotes. Esa esla Iglesia de que se preten-
dia hacerlo Jefe, a l4, al vencedor de Marengo, al res-
taurador del drden social. Pero suponiendo que este
proyecto tuviese exito y que a su poder temporal ya
inmenso, el Consul reuniera el poder spiritual, se
haria el mas terrible de los tiranos, seria el dueno de
los cuerpos y de las almas y no menos que el Sultan
de Constantinopla.,
Concluyamos, pues, que tampoco es este sistema el
que se armoniza con la libertad modern y que es for-
zoso buscar fuera de 41 la verdadera teoria.
No quedan por examiner sin6 la uni6n del Estado
con la Iglesia por medio del patronato, reglamentado
6 no por el concordato, y el de la completaindependen-
cia de ambos poderes, cumpliendo cada uno en su 6rden
el fin para que naturalmente existen.
Entre nosotros esta vigente el regimen del Patrona-
to-pero no se ha creido prudent, a pesar de los
esfuerzos hechos por algunos, celebrar concordatos
con la Santa Sede.
So encuentra reglamentado por las leyes de Indias
solamente, desde que Alejandro VI y Julio II lo conce-
dieron a los monarcas espafioles, no en honor de sus
personas como erroneamente se ha afirmado, sino en
vista de la soberania que representaban.
La Constitucion Nacional lo ha ratificado en uno de







- 74 -


sus articulos, y a falta de una ley reglamentaria no
queda otro camino que recurrir a las antiguas leyes
espaiiolas. Asi ha sucedido, en efecto, siempre que se
ha suscitado alguna cuestion relacionada con el Pa-
tronato.
No trepidamos en afirmar que semejante estado de
cosas no es seguramente la aspiracion de un pueblo
libre.
La Iglesia catolica se encuentra privada casi por
complete de su libertad, desde que no puede former por
si sola sujerarquia, desde que el pase 6 exequatur es
la condicion indispensable para que la palabra de su
Jefe pueda ser escuchada por sus adeptos. Esta asi
colocada en una condicion inferior a la de las sectas
disidentes, que prosperan a la sombra benefica de la
mas implia libertad.
Por otra parte el Estado, al ejercer funciones com-
pletamente estrafias a su mision, desconociendo la
independencia de una sociedad religiosa, gasta esteril-
mente el tiempo que podia destinar a ocuparse de los
bienes de la sociedad political.
Podria llegarse por medio del concordato a una
situacion que suprimiera en algo estos inconvenientes ?
Creemos sinceramente que no.
La historic de los concordatos prueba sin dejar lugar
a dudas, que ellas han dado siempre por resultado el
menoscabo cuando no la supresi6n humillante de los
derechos del Estado, en obsequio ai las pretensiones sin
cesar repetidas, por inmoderadas que sean, de la Santa
Sede.






- 75 -


Enumeremos suscintamente algunos: En 1818
Pio VII y Fernando, rey de las dos Sicilias con-
cluyeron uno que subordinaba la ensefianza puiblica
a los obispos. Estos debian tener ingerencia en
las escuelas, colegios y universidades, former sus
planes de studios, sefialar sus textos..... y llegaban
a tal punto sus conclusiones que el Estado se com-
prometia a prohibir la circulacion de libros sospe-
chosos.
Pio IX e Isabel II celebraron otro casi identico
en 1851. Gregorio XVI y Carlos Alberto rey de
Cerdefia concluyeron dos en 1836 y 1841 respec-
tivamente, que entregaban por siempre a los obis-
pos el registro civil y disponian que se necesitaba
el consentimiento de la Santa Sede, para que el
Estado pudiese reprimir los crimenes cometidos por
los sacerdotes.
La Repuiblica del Ecuador en el afto 1873 con-
cluia con Pio IX el concordato cuyos tres primeros
articulos eran los siguientes:
Art. 10. No se admitira jams el ejercicio denin-
gun culto, ni la existencia de ninguna asociacion,
que hubiesen sido condenados por la Iglesia.
Art. 2. Los obispos y los ordinarios ejerceran
con plena libertad el derecho que les pertenece de
proscribir los libros contrarios a las costumbres 6
a la religion. El Gobierno tomara las medidas ne
cesarias para impedir la circulaci6n de tales libros.
Art. 3. Ningun maestro 6 professor podra ense-
fiar sin la aprobacion del obispo diocesano.






- 76 -


Nicaragua y San Salvador. estipularon uno iden-
tico el afno 1864, y hace apenas un affo que otra
republica sud-americana incorporaba esos princi-
pios, deprimentes de la soberania, a su derecho pd-
blico.
Bolivia, el Perdi y Chile han intentado tambien
en diversas epocas celebrarlos-pero sus gobiernos
han tenido que retroceder ante las pretensiones
exajeradas de los Papas, que suefian todavia en
volver a un estado que para bien de la humanidad
ha definitivamente pasado.
Entre nosotros se conocen dos tentativas con ese ob-
jeto. La primera tuvo lugar en 1858, y en el proyecto
formulado por el plenipotenciario se prohibia que en
los colegios del Estado se ensefiara contra la f6 y
la moral; que la direccion de los seminarios cor-
respondia a los ordinarios diocesanos y que en ellos
se seguirian las disposiciones del Concilio de Trento
(articulo 1.); que las dotaciones a los obispos y demis
eclesiasticos, asi como todos los gastos referentes al
culto eran una deuda del Estado contraida a titulo
oneroso (articulo 20); que los obispos solo serian acep-
tados cuando las propuestas fuesen hechas conforme
a las leyes de la Iglesia y que todas las. demas
dignidades serian nombradas por el obispo sin in-
tervencion alguna de la autoridad civil.
Se creaba, como se ve, una Iglesia llena de pri-
vilegios y sin control alguno por parte del Estado;
se quitaban a este prerogativas que le correspondent,
y se hacia intervenir hasta a los mismos pontifices






- 77 -


en la confeccin' del presupuesto. Algo parecido al
regimen teocraitico que dejamos estudiado. Inutil
nos parece afadir que ese proyecto fu6 rechazado )
por el Gobierno Argentino de 1864.
La segunda tentative a que hemos hecho refe-
rencia ocurrio en la administration del General
Roca, siendo Ministro del Culto el doctor Pizarro, /
pero la opinion public del pals se levant unani-
me para condenarla y puede decirse que murio
cuando alin no habia empezado a vivir.
En presencia, pues, de estos hech-os de no dudosa
significaci6n, debemos convencernos que los Papas
se encerrarian siempre en sa historico nom possu-
mus para disculpar sus intransigencias; que no cederin
un apice en lo que consideran como dogmitico-
por mas que las instituciones modernas hayan san-
cionado los principios tantas veces anatematizados
por ellos de libertad de conciencia, de cultos y ense-
fianza. Y no se crea que son vanas apreciaciones
de nuestra parte.
Gregorio XVI en la enciclica confirmada despues
de 1832, dirigiendose a la cristiandad como su doc-
tor y pastor, decia: De esta fuente infecta del in-
diferentismo descuella esta maxima falsa y absurda,
6 mejor dicho, este delirio (deliramentum), que se
debe asegurar y garantir a cada ,uno la libertad
de conciencia>>.
No se habla de la libertad de cultos, se va mis
alli, se penetra hasta el santuario mismo de la con-
ciencia.






- 78 -


Pero esa enciclica no se detuvo alli, y hablando
de la libertad de la prensa que nosotros sanciona-
mos y respetamos: (A aquella se liga esta libertad muy
funesta y detestable y que no sera nunca mirada
con suficiente horror (nunquam satis execranda),
la libertad de ]a prensa, que algunos se atreven a
solicitar y extender por todas parties >.
Si recorremos el Syllabus, el libro que contiene
los errors y las heregias condenadas por la Iglesia
catolica, encontramos su octava proposicion que
dice:
El Pontifice romano puede y debe reconciliarse
y transigir con el progress, el liberalism y la ci-
vilizacion modern.
Concluimos, pues, que el regimen del patronato
es inconvenient no solo a la Iglesia que lo sufre,
sino al Estado que lo ejerce y despues de todos
los antecedentes que hemos consignado puede de-
cirse que de nuestros pechos se escapa un grito
salvador, pidiendo la separaci6n de la Iglesia y el
Estado: la Iglesia libre en el Estado libre como la
espresion que sintetiza las tendencies del espiritu
modern.
iPara qud establecer una religion de Estado, si
vemos que esto es sancionar un absurdo juridico;
si a este como representante de la sociedad que
puede profesar todas las creencias existentes, no le
es licito sin faltar a la verdad, decir: -Yo soy ca-
t6lico.-Yo soy protestante.>
Por otra parte 6que consecuencias legales produ-






- 79 -


ciria tal declaracion? Nosotros no alcanzamos en
verdad sus efectos.
La Constitucion sanciona la inviolabilidad de la
conciencia, estableciendo asi que no hay jurisdic-
cion sobre la tierra, que pueda ejercerce sobre ella
y que otra cosa importaria sino esto, establecer
una religion de Estado?
Dejemoslo a los individuos que componen el
cuerpo social; que cada uno rinda culto i su Dios
como su conciencia se lo ordene; que se vincule
con el Creador como sus creencias se lo inspiren.
Las relaciones del hombre con Dios se estable-
cen por medio del espiritu; suprimamos este y la
religion habra desaparecido del individuo.
Pero una abstraccion como el Estado que carece
de alma ,de que manera estableceria sus relaciones
con el Ser Supremo? 6Acaso los que sostienen
que el Estado debe profesar una religion, estin
firmnemente convencidos que el alma de esta enti-
dad la forman los Presidentes, 6 Gobernadores, el
Poder Legislativo, 6 el Judicial? Digamos, pues,
que el Estado tiene que ser ateo, y no nos alar-
memos ante esta frase de much efecto, porque si
es tal, es solo porque es absolutamente impossible
que deje de serlo. La sociedad seguira siendo re-
ligiosa-pero no olvidemos que esta no es el Es-
tado.
Hemos establecido la igualdad y la libertad de
cultos. Una religion de Estado con privilegios
sobre las demas destruye la igualdad y como sin






- 80 -


(sta no puede existir la libertad, resultaria que
esas conquistas que creiamos ya que nos pertene-
cian para siempre, son vanas palabras, una osten-
ta.ci6n de lujo inmoderado e incierto.
Y afirmamos que la igualdad no existe donde no
se respetan del mismo modo los derechos de todos,
de las mayorias como de las minorias, que auin
cuando sean compuestas de un solo individuo, tie-
nen, como lo ha dicho uno de nuestros grandes
publicistas, iguales prerogativas las mayorias mas
pronunciadas, si se trata de la defense de un de-
recho.
Las propias palabras de sus sostenedores prueban
que una religion de estado es incompatible con una
constitucion adelantada.
El Doctor Cort6s, por cuyas ideas profesamos el
mas sincero respeto, sintiendo que la fuerza de su
raciocinio no haya logrado convencernos en esta
ocasion, dice fundando un articulo de la Constitu-
ci6n de C6rdoba que lo establece, lo siguiente: ( deberes de protection de la religion dominant im-
plican evidentemente el aceptar todos sus dogmas,
doctrinas morales y principios sociales, que se han
de considerar incorporados a la Constituci6n y las
leyes; por lo tanto no pueden contradecirlas jams
sin adolecer de nulidad. Y agrega, ((como si el
Estado, desconociendo el caracter sagrado del ma-
trimonio pretendiese considerarlo como mera insti-
tuci6n civil.>
Quedan trascriptos los parrafos de una enciclica






- 81 -


en que se condenaban la libertad de conciencia, la
libertad de cultos y la de la prensa. Muchas otras
podrian citarse, y nos convenceriamos que mante-
niendo el articulo cuarto de la actual Constituci6n, ha-
briamos en ella misma consignado el principio con-
trario de todas las garantias individuales-nos pon-
driamos en pugna con todos los adelantos de la
ciencia political y nos veriamos obligados a ir 4
golpear las puertas del Vaticano, en demand de
perdon por nuestras faltas, cuando resistieramos la
violacion de la conciencia d6 implorar respetuo-
samente su permiso para publicar nuestras ideas.
Habriamos perdido nuestra propia dignidad, depo-
niendo ante el nuestra soberania. Observese lo que
,se quiera; eso es sencilla y claramente lo que im-
porta una religion de estado. Las palabras que
hemos recordado, pronunciadas por un catolico sin-
cero 6 ilustrado, alejan toda duda del espiritu.
Ese mismo argument se ha hecho valer en
nuestros Congresos por los ultramontanos, siempre
que se ha pretendido dar una ley de libertad. Si
se discutia la ensefanza libre; si se proyectaba el
establecimiento del matrimonio civil, acudian a la
Constitucion Nacional buscando en vano en sus
articulos la palabra salvadora que les dijera: el Estado
profesa el culto catolico, apostolico, romano-para
deducir de alli que no tenia derecho de contrariar
sus dogmas, estableciendo la ensenianza laica 6 se-
cularizando el matrimonio; porque leyes tales serian
alta, clara y palmariamente inconstitucionales-que






- 82 -


no habrian de encontrar en los tribunales argenti-
nos magistrados que las hicieran cumplir (1). Lo
extrahio es que mostrandose logicos con sus conclu-
siones no arribasen a declarar inconstitucional la
misma Constitucion!
Yamos, por ultimo, a averiguarsies cierto queestan-
do todo lo relative al culto reglado en la Constitucion
Nacional, las Provincias nada tienen que hacer a
su respect, 6 que habiendo aquella adoptado una
religion de Estado, las Constituciones de Provincia
que deben respetar su letra y su espiritu, no pueden
contrariarla, consignando el principio contrario.
En cuanto al primer punto, bastard para demos-
trar su inconsistencia y falsedad el hecho no inter-
rumpido de que todas las Constituciones de Provin-
cia han legislado sobre material religiosa, repitiendo
la disposicion del articulo 2 de la ConstitucionNa-
cional, 6 contrariindolo estableciendo como ]a de
C6rdoba y Santa-Fe, una religion dominant.
Pero esto es simplemente un hecho, y su legali-
dad podria ser objetada.
Recurramos al texto de la Constitucion, Nacio-
nal y nos convenceremos que no hay una sola dis-
posicion que prohiba a las Provincias legislar sobre
religion, por lo que debe entenderse que es una
facultad reservada, y si esto no es suficiente invo-
quemos la autoridad de nuestro gran j urisconsulto
Velez Sarsfield, que no puede parecer sospechosa a.


(1) Doctor Pizarro-Discusidn del matrimonio civil.







- 83 -


los catolicos. El decia en ]a Convencion del afio
60, contestando al senior Frias que pretendia que
la religion catolica fuese la religion del Estado,
que (auin cuando su idea le era altamente simpati-
ca, ]a encontraba improcedente-porque era mate-
ria reservada a los Estados.
En este mismo sentido se expresaba el doctor
Cortes en la Convencion de C6rdoba, haciendo no,
tar que ( perfect derecho al adoptar oficialmente el catolicis-
mo, reconocidndolo como religion dominante.
Veamos, ahora, si la Constituci6n Nacional san-
ciona una religion de Estado. Los que tal cosa
sostienen, citan para comprobar su opinion el arti-
culo 2, que dice: ( culto cat61lico, apost61lico, romano)>; el 76 que re-
quiere que el Presidente pertenezca a la comunion
cat61lica, apostolica, romana y el inciso 15 del arti-
culo 67 que entire las atribuciones del Congreso
coloca la de ras, conservar el trato pacifico con los indios y
promover la conversion de ellos al catolicismo.
Es de observer, ante todo, que es precisamente
cuando se trata de estas grandes cuestiones que las.
Constituciones de todos los paises del mundo esta-
blecen formulas claras y netas, para que no sea posi-
ble la duda, y que en este caso ]a palabra consa-
grada es projesar y no sostener.
No puede haber querido la Constituci6n Nacio-
nal establecer una religion de Estado, porque esta






- 84 -


significa en todos los paises, protestantes 6 catoli-
cos, algo mas que protection; significa propaganda,
casi esclusivismo; imponer a los funcionarios como
su primer deber, como su objeto primordial, todo
lo que tiende a favorecerla y engrandecerla, aun
en detrimento de cualquier otro interest; significa
que todos los empleados desde el mas alto hasta el
mas humilde, deben pertenecerle y profesar su cul-
to. Entre tanto, no conocemos que haya disposi-
cion alguna de la Constitucion que prohiba la
entrada al Congreso a los libre-pensadores, 6 a los
protestantes, y siendo esto possible, sino facil, ac6mo
puede sostenerse que quiso una religion official y
no impidio que los libre-pensadores 6 protestantes
fuesen miembros del poder legislative, cuando en
obsequio a sus ideas podian perjudicar por medio
de leyes la religion dominant?
0 es acaso que los constituyentes por olvido 6
ignorancia prefirieron la palabra sostener? Pero
esto seria hacer poco honor a su ilustraci6n y a
su sibia previsi6n en esta material.
Ellos no podian ignorar que el Estatuto del afio
15, que la Constitucion del ano 19 y la del 26, es-
:tablecian la religion catolica como religion de la
Repuiblica.
Pero hay mas: busquemos en sus mismas fuen-
.tes la raz6n del articulo 2 y alli encontraremos que
no fue por olvido; que no puede atribuirse a igno-
rancia la redaccion de que venimos ocupandonos.
Existe publicado el diario de sesiones de la Consti-







- 85 -


tuyente y vamos a copiar los parrafos que hacen
a nuestro modo de pensar:
palabra el Sr. Perez (F. Manuel) y propone el si-
guiente articulo: sostiene el culto catolico...... Pide la palabra el Sr.
Leiva y mas radical que el anterior proyecta el
siguiente articulo: romana (uinica verdadera) es la religion del Esta-
do; las autoridades le deben toda protection y los
habitantes veneracion y respecto) Exactamente
lo que dispone el articulo 4 de la Constitucion de
Santa-F6.
Puestos a discusidn ambos articulos la Conven-
cion se divide y el padre Lavaisse, sacerdote de
ilustre memorial, sutbdito de la iglesia romana-
pide la palabra y dice: eQue la Constitucion no
podia internarse en las conciencias, sino regular el
culto esterno. Que el Gobierno Federal estaba
obligado a sostenerlo y esto era lo bastante; que
la religion como creencia no necesitaba mas pro-
tecci6n que la de Dios para recorrer el mun lo, sin
que hubiese podido nunca la tenaz oposicion de los
gobiernos detener un moment su march progre-
siva, y el Sr. Gorostiaga, hace poco candidate del
partido catolico para la presidencia de la Repiiblica,
y cuya ilustracidn y sabiduria son notorias, agregaba,
catolica sea la religion del Estado es falsa-porque
no todos los habitantes de la Confederacidn, ni todos







- 86 -


los ciudadanos de ella son catolicos: puesto que el
pertenecer a la comunion catolica jams habia sido
por nuestras leyes un requisite para obtener la
ciudadania, y que ni a los hijos de los ingleses,
que por el tratado del afio 25 pueden ejercer libre-
mente su culto en la Confederacion, se les ha exi-
gido para ser ciudadanos nativos que renieguen
la religion de sus padres. Que tampoco puede esta-
blecerse que la religion cat6lica es la uinica verda-
dera-porque es punto de dogma, cuya decision no
es de la competencia de un Congreso politico, que
tiene que respetar la libertad de cultos, segun las
inspiraciones de la conciencia. Que los derechos
de esta no se encuentran al alcance de ningun po-
der humano-porque ellos han sido dados por Dios
y que la autoridad que quisiera torcerlos, violaria los
primeros preceptos de la religion natural y reve-
lada.
El senor Segui despues de protestar la intima
adhesion, respeto y veneracion que habia profesado
siempre y profesaba al cristianismo, aseguro que
dispuesto como estaba en su character de hombre y
ciudadano a sostener estos principios sacrosantos,
no lo estaba para suscribirlos como Diputado, por
ser el Congreso incompetent para fallar en mate-
ria de dogmas. Que toda religion constaba de dos
parties, dogma y simbolo. Que la primera no era
material de ninguna legislacion humana; porque se-
ria ridicule una ley sin la posibilidad de hacerla
cumplir. Que en este sentido la religion no podia







- 87 -


ser sostenida, protejida ni regularizada por ningun
poder ni legislaci6n humana. Que la comisi6n de
Negocios Constitucionales, se habia fijado uinica-
mente en el culto y observando que el que se ejerce
por la mayor parte de los argentinos, es el catolico,
habia impuesto al Gobierno Federal la obligaci6n
de sostenerlo.
Queda, pues, evidenciado por las palabras de los
mismos autores de la constituci6n national, que esta
no ha sancionado una] religion de estado-porque
no se crey6 con facultades para ello. C6mo podria
ent6nces reprocharse a las Provincias que establez-
can la complete separaci6n, que contrarian la Cons-
titucion General? ,No es mas logico afirmar por el
contrario que seguirian su espiritu liberal, y armo-
nizarian sus disposiciones con los grandes princi-
pios que aquella ha proclamado?
Evitemos para el porvenir el peligro de los par"
tidos que levantan como bandera sus ideas religio-
sas-porqne eso solo puede acarrearnos males y
persecusiones. Ahi esta la historic revelandonos
la verdad de lo pasado: los catolicos persiguiendo
en Francia, cuando han llegado a ocupar el poder
y los protestantes en Inglaterra. Los mismos libe-
rales hanperseguido en la Francia modern, y para
un hombre verdaderamente libre, la persecusion de
donde quiera que provenga, tiene que ser igualmente
odiosa.
Ningun catolico sincero puede oponerse a la re-
forma. OC6mo tomar en cuenta las doctrinas del






- 88 -


,jontificado, si este quiere la separacion en Alema-
nia, si no la rechaza en los Estados Unidos, y con
todo la condena en Espafa, y la anatematizaria
seguramente entire nosotros?
Podriamos citar el testimonio de notables pensa-
dores cat6licos que lasostienen. Bossuet entire otros,
dice en el tomo tercero de su Potestad Eclesiastica
pagina 168 XConviene la separacion; imas no la
suspension de toda relaci6n entire la Iglesia y el
Estado; pues conteniendose en su propia esfera, ya
sea que el culto se subvencione 6 no, deben armo-
nizar siempre sin oponerse jams, y propender cada
uno con sus propios medios, al bien comun y a la
felicidad social. >
No pretendemos otra cosa. El Estado y la Igle-
sia tienen fines esenciales que llenar en la sociedad,
pero que se limiten a su verdadera drbita de acci6n
y que a la sombra de la libertad hagan la felicidad
de los hombres.
No corresponde a la libertad modern la idea de
un clero asalariado y sumiso al poder civil. Quel
6Acaso al Estado para lienar sus destinos le son necesa-
rias la influencia y el prestigio que puedenprestarle los
sacerdotes de un culto determinado? (Aciso a la
Iglesia Cat61lica le es convenience que por un sub-
sidio que se le acuerda, de buena 6 mala voluntad,
la tengan casi encadenada-y no le permitan ni
former su jerarquia, ni administrar siquiera libre-
mente la ftbrica de sus templos?
6Acaso teme como depositaria del cristianismo






- 89 -


que este pueda perecer? N6--su aspiracion debe ser
la Iglesia libre, como en sus primeros siglos; a se-
mejanza de la posicion de que goza en Estados Unidos,
donde bajo la ejida de la libertad ha hecho mas
progress que en otra cualquiera parte del mundo,
y ofrecen testimonio elocuente de esta verdad sus
templos que se levantan por millares, sus hospitals
que se encuentran a cada paso, y sus sociedades de
beneficencia; tan numerosas como las necesidades de
la humanidad doliente.
El cristianismo fue grito de libertad y Jesus dijo:
Mi reino no es de este mundo-Dad al Cesar lo que
es del Cesar y a Dios lo que es de Dios. He ahi
proclamado el d6gma de la separacion de ambas
potestades por los lIbios mismos de su fundador.
Y en cuanto a los liberals que temen la sepa-
racion por la preponderancia del clericalismo, re-
cordemosle que ya no es possible que la libertad
perezca, que el mundo march siempre adelante y
que las epocas del oscurantismo no son hoy sino
un recuerdo y una ensefianza. Oh! de hoy en mas
debemos contar siempre con los beneficios de la
libertad. Ella es como el centro al rededor del cual
giran todos los adelantos del mundo modern; pue-
blos y sociedades, gobiernos e instituciones, nadie
puede subsistir sino al calor bendfico de sus rayos,
y al brillo deslumbrante de su luzI
4Que posibilidad habria, ha dicho un notable ora-
dor argentino, de encadenar hoy dia el pensamiento
6 de atarlo a los dogmas estrechos 6 absurdos de






- 90 -


una secta? No! el porvenir pertenece a la libertad
y cuando todas las fuerzas del siglo trabajan en su
favor- tratemos de alejar los dolores que produce
las luchas internal desde que con tranquilidad y
calma, dedicando nuestras fuerzas al adelanto del
Estado, en su vida political y civil, al desenvolvi-
miento de nuestros recursos y de nuestros medios
economicos, se ha de venir operando gradual y paula-
tinamente la revolucion en las ideas, hasta que
lleguemos por fin a esta solucion definitive: La Iglesia
libre en el Estado libre.

El articulo sexto del proyecto es una consecuencia
16jica dela libertad de cultos y de la separacion de la
Iglesia y el Estado.
Por el se establece, que la profesi6n de una fd religio-
sa no causara inhabilidad political para ocupar los
puestos piblicos. La actual Constitucion impone la
obligaci6n de ser catolico para desempefiar algunas
funciones en la Provincia, privandola asi del concurso
de hombres cuya honradez eilustraci6n podria serle
Uitil, destruyendo a la vez la igualdad political y sancio-
nando puede decirse una pena, puesto que cerrar el ac-
ceso a los mas altos puestos puiblicos, a que todos pueden
aspirar, importa la privacion de un beneficio y en con-
secuencia la imposici6n de una pena.
Si consideramos por otra parte, que un protestante
puede derramar la sangre defendiendo la soberania de
la Nacion y cumpliendo sus deberes constitucionales,
nos parece altamente injusto que cuando el pueblo lo
design para dirigir sus destinos, la Constitucion le







- 91 -


ponga una valla y le diga: Yd. no es catolico, apostolico
romano y por tanto no es digno de desempefiar el
cargo que sus conciudadanos quieren confiarle.
No se tema que sancionado esto, maiiana pueda
presentarse un morm6n, pretendiendo ser admitido
4 los puestos de que hablamos-porque cl mormo-
nismo es opuesto a la moral, a las buenas cost umbres,
y a las leyes del pais que prohiben la poligamia.


Como un complement necesario de los dos arti-
culos anteriores, se dispone en el septimo, quesiempre
que esta Constitucion exija el j uramento para el de-
sempefio de cualquier funcion puiblica sejurara por
Dios y por la Pdtria.
No es possible obligar a los que no profesan el culto
catolico 6 a los libres-pensadores a j urar como lo de-
searia la religion catolica 6 sobre los evangdlios.
Hemos declarado ya que estos contienen la moral
mas pura y llevan consigo todas las libertades; pero des-
dequenose exijelaprofesi6n religiosa- tampoco puede
imponerse un juramento que revista ese carActer, 6
que imported aceptar los dogmas 6 los principios de
una religion cualquiera.
El juramento por Dios y por la Patria llena por
otra parte los objetos que con aquel se proponen al-
canzar.
4Que podemos imajinar mas sublime y grandiose
que la creencia en un Ser Supremo, ni mas respectable
que la Patria?






- 92 -


Se ligara mas el ciudadano a sus deberes invocan-
do al tomar poseci6n de un puesto puiblico el texto de
los evangelios, por inmortal que sea, que pensando
en Dios, el autor de lo creado, 6 en la Patria que sim-
boliza sus afecciones todas, el sentimiento del amor
hdcia una-madre, del carifio a una esposa, de condolen-
cia por la desgracia y el infortunio, de entusiasmo
por los triunfos y adelantos que el pals consigue, para
former ese sentimiento inmenso llamado patriotism,
que ha hecho en todos los pueblos y en todos los tiem-
pos los grandes heroes y los grandes ciudadanos?
El que falte 6 su palabra empefiada ante Dios y la
Patria, ha de faltar seguramente aunque jure sobre
todos los evangelios posibles, porque sera un malvado,
y entonces sin faltar al respeto debido a ese codigo en
que se encierran tantas verdades, salvemos la inviola-
bilidad de la conciencia, imponiendo el ciudadano el
deber de poner tan s6lo por testigo 6 Dios y a su Patria
de que sabra cumplir sus juramentos.



El Registro Civil de las personas se encarga por uilti-
mo (articulo 8 del proyecto) a las autoridades civiles y
se ordena a la Legislatura que dicte la ley reglamenta-
ria que disponga el modo como debe ser llevada, un ano
despues de sancionada la Constituci6n.
Los parrocos que lo tienen hasta ahora a su cuidado,
no desempefian con ellos funciones religiosas; lo llevan
por encargo del poder civil que delega en el eclesias-






- 93 -


tico su facultad esclusiva para conocer el movimiento
de la poblacion y el estado civil del pueblo.
Los inconvenientes del regimen actual se alcanzan
sin dificultad. Ante todo, respect 6 los nacimientos
s6lo pueden constar en las curias los nombres de los
catolicos, baustizados muchas veces, largo tiempo des-
pues que aquel ha tenido lugar, y en cuanto a las de-
funciones la de aquellos que muriendo en el seno de
lalglesia sean inhumados en sus cementerios y obten-
gan para esto el permiso necesario.
Quedan asi, muchos nacimientos y defunciones sin
constancia alguna, lo que ocasiona infinidad de difi-
cultades-por no haberse podido fijar gran nmimero de
veces el verdadero estado civil de una persona.
Si a esto se anade que el bautismo no es una prueba
fehaciente de la filiacion y la irregularidad con que
en la practice es llevado en las parroquias el registro,
no es de estraiarse la disposicion que proyectamos.
La reciente ley de matrimonio civil viene a facilitar
grandemente la adopcion de la media, pues la que se
dicte organizando las oficinas civiles encargadas de
cumplir aquella, puede encomendarles 6 la vez el rejis-
tro en toda su estension.
















CAPITULO IV


El regimen actual es contrario al gobierno representativo-Proporcio-
nalidad de la representaci6n-El sufragio es un deber-El sufragio
universal-Fijaci6n de los distritos electorales en la Constituci6n
-Otras bases de la ley de elecciones.



La soberania reside en el Pueblo.
Los habitantes de la Provincia son igua-
les ante la ley.
(A rticulos de la Constituci6n).

Desaparecidos los gobiernos de fuerza de las socie-
dades que han alcanzado los adelantos de la ciencia
political, el regimen absolute e irresponsible de las
teocracias y los reyes de derecho divino, han sido
reemplazados por el gobierno del pueblo, que se hace
practice por medio de la representaci6n, formada por
el sufragio.
El gobierno representative se consider hoy como
el uinico legitimo, porque la soberania del pueblo ha
llegado a serun axioma, y siendo esto asi, 61esel uinico
que puede delegarla para que sea ejercida en su nom-
bre. Asi lo han comprendido las constituciones de los






- 95 -


paises libres y todas ellas han consignado el princi-
pio, como el solo verdadero y legitimo. Pero hasta
ahora en la mayor parte de ellos, la representacion en
el gobierno ha sido la de la mayoria de un partido
politico, y de ese modo se ha falseado por complete el
sistema representative.
El pueblo, como unidad, es el que tiene y delega la
soberania para former las autoridades.
Mientras tanto, una mayoria que en muchos oasos
no es mayor a, es la que usurpando los derechos que
correspondent a todo el pueblo se ha abrogado la facul-
tad de constituirlas. Se impone, pues, como una ne-
cesidad la representacion de todas las opinions. Solo
asi el gobierno representative sera una verdad.
La lucha es la vida en las democracies. La existen-
cia de los partidos es necesaria para que el pueblo no
caiga en esa atmosfera infecta del indiferentismo, don-
de perecen ahogadas las libertades y sus garantias.
Pero la lucha en los atrios debe ser el ejercicio tran
quilo de un deber civico y no la contienda acalorada
de los que se miran como enemigos. La ley de las
mayorias es la que mas directamente ocasiona esto
uiltimo, porque un partido politico que no ha consegui-
do alistar en sus filas la mitad mas uno de los electores,
sabe de antemano que todos sus esfuerzos son initiles y
que contando con un numero considerable de elemen-
tos, no tendra en el seno del Gobierno una voz que se
levante para defender sus intereses. Observa que
sus conciudadanos lo escluyen absolutamente de la
cosa piblica, considerandolo estrangero dentro de la






- 96 -


sociedad en que ha nacid-, y esto es el origen de los
odios y de las pasiones que entire nosotros como en
Europa han producido tantas veces la anarquia y la
guerra civil. Un nucleo important de opinion con
los elements necesarios para obtener dos 6 mas repre-
sentantes, que no consigue sacar de las urnas ni uno
solo de sus partidarios, esti espuesto, no lo dudemos, a
las tentaciones de llegaral poder pormedios violentos,
ya queno se le hace justicia reconociendo y respetan-
do ]a voluntad de sus adherentes.
Y si no se lanza a la contienda armada, se abstiene
de concurrir a los comicios, y deja asi a la mayoria en
actitud de convertirse en despotica, puesto que esta no
encuentra en su camino impedimento alguno que la
contrarie.
Las abstenciones son fatales para la libertad; ellas
mantienen alejado al pueblo de los negocios publicos,
y van insensiblemente acostumbrandolo a que mire
con ojos indiferentes 1o que mas caro debe serle: un
buen gobierno, para que haciendose efectivas las le-
yes, los derechos del ciudadano no peligren.
Se enervan asi las fuerzas populares y se prepare el
camino de las oligarquias. Unos pocos desempelfan
por todoslatarea de former el gobierno, y llega a ser
una farsa la soberania del pueblo, el sufragio libre y
la representacion.
Por el contrario, dando a cada opinion, segun el nd-
mero de sus adherentes, los representantes que le
correspondan, elacto del sufragio tiene que verificar-
se tranquilo, porque del escrutinio saldran los nom-






- 97 -


bres de los que cuentan con verdadera opinion; triun-
fara la mayoria, pero la minoria estara 4 su vez
representada.
El peligro de las abstenciones disminuye considera-
blemente, porque los individuos y los partidos saben
que su voto no sera inutilizado y esforzandose por pre-
sentar un ndmero de electores que Ileguen al cuociente
electoral, la fuerza de la opinion se mantendra viva,
y el Gobierno sera la expresion de la verdadera volun-
tad popular.
Nada hay mas peligroso para los intereses piublicos
que privar a las minorias de toda ingerencia en el
gobierno. El despotismo parlamentario puede existir
a cada instance, y levantarse como una amenaza que
haga real las trasgresiones de la ley, que se cuide
poco de los intereses de la comunidad.
( C6mo podria, por otra parte, una Legislatura ele-
gida de esta manera viciosa, sancionar legitimamente
eyes que todo un pueblo tiene que cumplir, si solo
una parte de l ha contribuido a formarla?
:Las minorias en los parlamentos son una garantia
eficaz del mayor acierto en la confeccion de las leyes;
ellas se esfuerzan en hacer prevalecer ]a razon y le-
vantan ante el peso abrumador del voto la magestad
solemne del derecho; impiden muchas veces, por las
resistencias que levantan, que se sancionen verdade-
ros atentados, y las mayorias se ven obligadas a to-
marlas en cuenta y a ceder muchas veces, ante las
manifestaciones de la opinion puiblica que aquellas
encarnan. Procuran a la vez hacerse simpiticas al






- 98 -


pueblo, estudiando sus verdaderas necesidades, para
no gravarlo con impuestos escesivos. Son econ6micas
en la confecci6n del presupuesto, para no aumentar el
alhago de los puestos puiblicos 6 desarrollar el funcio-
narismo, que a la vez da nuevas fuerzas al partido que
se encuentra en el poder. Pueden, por uiltimo, Ilegar
a ser verdaderamente importantes, impidiendo que se
formen la unanimidad 6 los dos tercios de votos, que
las constituciones exijen para ]a sancion de las leyes
mas importantes.
Es cierto, por otra parte, que en el regimen actual
esten representadas verdaderamente las mayorias ?
Sin temor de equivocarnos, afirmamos que sucede
lo contrario; son las minorias las que gobiernan en la
mayor parte de los casos, y si tuvieramos una estadis-
tica detallada de nuestras elecciones, veriamos como
un nucleo muy insignificant de ciudadanos es el que
concurre dar su voto los designados por el partido
que gobierna. Y esto que sucede entire nosotros, agra-
viado por la abstencion, se repite en todas parties en
que esta vigente el regimen de las mayorias. En
Mayo de 1869, la ciudad de Paris tenia que elegir nue-
ve diputados. Los electores inscriptos alcanzaban a
400,412; votaron 314,435 y de los que resultaron
elegidos, Julio Simon fue el que obtuvo mayor nmime-
ro de votos y solo sufragaronpor e1 30,350 electores;
Cochin solo obtuvo 12,478. Con todo, gracias a este
sistema de la mayoria, y a pesar de que la ley francesa
disponia entonces que cada treinta y cinco mil electo-
res podian elegir un diputado, los que en realidad re-