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Newspaper clipping, June 20, 1954, “Restoration of Birthplace of Martí,” with pictures.
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Finding Guide: Romero Family Papers Regarding José Martí
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Title: Newspaper clipping, June 20, 1954, “Restoration of Birthplace of Martí,” with pictures.
Physical Description: Archival
Language: Spanish
Donor: Romero, Eduardo S. ( donor )
Publication Date: 1954
Physical Location:
Box: 1
Folder: 24
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Source Institution: University of Florida
Rights Management: All rights reserved by the source institution and holding location.
System ID: AA00011971:00001

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CORREO SEMANAL DE LAS ARTES Y DE LAS LETRAS

RESTAURACION Y DECORO DE LA CASA

NATAL DE MARTI
Leonor P6rez 314.- Primeras gestiones.- La Sociedad Martiana.- Alternativas y
vicisitudes.- Capitulo venturoso.- Nota epilogal
Por RAFAEL MARQUINA
(De la Redacci6n de INFORMACION)


V


LEONOR PEREZ, 814
Ya desde hace unos meses, esa
tarja es un orgullo de la ciudad,
alzado a plenitud de significaci6n
desde su peligrosa condici6n ma-
terial de vestigio hist6tico. Ya
ahora la casa natal de. Marti es
una dignidad de La Habana, ama
de hogar que no ha de avergon-
zarse de tener en abandon y des-
arreglo el mAs venerable de sus
aposentos.
Muy accidentada de frtstracio-
nes sucesivas y de negligencias
persistentes es la historic de es-
ta restauraci6n que, al fin, se ha
llevado a buen t6rmino en oca-
si6n del centenario del natalicio
de Jose Marti. Pero ahora los cu.
banos tienen en el coraz6n de su
ciudad mayor el altar de quien
puso en su alma, como altar, a
Cuba.


PRIMERAS GESTIONES
Lo cuenta con precise exactitud
Mesa Rodriguez en su folleto. An-
tes de que falleciera dofia Leonor
Perez y Cabrera (19 de junio de
1907), la casa estaba ya alquila-
da. Y lo estuvo hasta 1917 por un
inquilino recalcitrant en el re-
nuente vicio de no pagar, hasta
que se le pudo desahuciar por el
mes de mayo de 1921. Intervinie-
ron en el caso, conscientes de la
necesidad de rescatar para la pa-
tria aquel lugar tan suyo, muchas
personas.
Pero como hace constar el his-
toriador Mesa, justo es declarar,
sin embargo, que toda esta ges-
ti6n fu6 obra de Arturo R. de Ca-
rricarte, quien habia puesto su
afAn en que la casa de Marti se
convirtiera efectivamente en Mu-
seo Biblioteca y Galeria Iconogri-


fica".
No se detuvo Carricarte en los
buenos deseog y acometi6 el em-
pefio de una restauraci6n de la
maltratada casa y con la colabo-
raci6n professional del arquitecto
Emilio Vasconcelos puso mano a
la obra, sirviendose de los datos
facilitados por Amelia Marti "la
hermana a quien el Ap6stol lla-
maba lirio".
De esta manera asumia consa-
graci6n, cuajaba en realidades, el
generoso anhelo que el dia 19 de
julio de 1900 habia agrupado en
dos comisiones de damas y caba-
lleros, a patriots acendrados y
conscientes bajo el rubro de "Aso-
ciaci6n de sefioras y caballeros
Por Marti" el anhelo de que la
casa en que naciera el preclaro
var6n exceptional, que fu6 adqui-
rida al efecto el 14 de diciembre


I 7
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Retrato de Amelia Marti, hermana del Ap6stol.


Casa natal de Marti. Aspecto que ofrecian las paredes y las vlgas
en 1953.


.1s1I


I


W~-: a.F~ J;


Museo Jost Marti (Paula 314).


No hubiese hecho la Comisi6n
Organizadora de los Actos y Edi-
clones del Centenario y del Monu-
mento a Jose Marti otra cosa que
esta restauraci6n, y ya su labor,
sin todo lo mucho que, esto apar-
te, ha hecho, mereceria el aplau-
so y la gratitude. No hubiese el
Professor Manuel I. Mesa Rodri-
guez prestado los muchos buenos
servicios a la cultural y a la patria
que avalan sti actividad de histo-
riador, y ese buen celo, esa dili-
gencia inteligente, ese acendrado
esmero con que ha cumplido, co-
mo mas director responsible, co-
mo Director T4cnico del Museo
Jose Marti, le acreditarian de be-
pem6rito. Tal como, pot titulos
similares, hay que circundar de
devoci6n y estima el nombre de
Arturo R. de Carricarte.
Ahora la CoMisi6n Nacional alu-
dida ha podido publicar un inte-
resante y pulido folleto en el que,
con el titulo de "La Casa Natal
de Marti" se hace historic de este
edificio ya convertido en Museo
y que, sin duda, con el tiempo, irt
acreciendo el caudal de sus testi-
monios y de sus reliquias.
De ese folleto, debido a la plu-
ma de Mesa Rodriguez, buen re-
sumen de una accidentada histo-
ria desembocada en 6xito felici-
simo, vamos a servirnos para re-
gistrar el suceso venturoso y pa-
ra informer, a nuestra vez, de, lo
que ahora es, convertida en Mu-
seo, la casa natal de Jos6 Marti.
Porque ahora la casa de Paula
314, es un titulo de honor y no-
bleza en los honrosos y nobles per-
gaminos de la ciudad de La Ha-
bana, capital de la Republica que
engendrara el Ap6stol.


Vista desde la puerta de entrada hacia el fondo,
ci6n del afio 1953. / "


despues de la restaura-


raban ex-oficio: Fernando Figue-
redo Socarras, Enrique Jos6 Va-
rona, Manuel Sanguily, Gonzalo
Ar6stegui, Carlos M. Pifero, Ra-
m6n A. Catali, Ruy de Lugo Vifia,
Pastor del Rio, Jos6 Manuel Car-
bonell, Francisco Maria FernAn-
dez y Manuel Garcia Gar6falo
Mesa.
La Junta Patronal asi consti-
tuida algunas cosas hizo de mu-
cho interns y de muy buena orien-
taci6n. La casa fu6 aumentando
el tesoro de cuadros, documents,
objetos y libros.
"En 1939 -cuenta Mesa- se
promovi6 un expediente para ve-
rificar la certeza del nacimlento
de Marti en ella, porque alguien
adujo que no fuE alli done habia
ocurrido. La Academia de Histo-
ria de Cuba design una Comisi6n
integrada por los sefiores acade-
micos Emilio Roig de Leuchsen-
ring, Gonzalo de Quesada y Mi-
randa y Joaquin Llaverias y Mar-
tinez. El aporte de documents
publicados en el tomo XXII. afio
940, (La Habana, 1942) de los
Anales de la Academia fueron ca-
teg6ricos y decidieron la cuesti6n.
En 1944, el senior F6lix Lizaso
hacia su ingreso en la Corpora-
ci6n con un acucioso trabajo titu-
lado "La Casa de Marti" que es-
clarece a n mas el acontecimien-
to".
Sucedi6 un aminoramiento de
gestiones y trabajos en la Junta
Patronal que, ademis, fu6 dismi-
nuyendo por sensible deceso de
muchos de sus miembros. "De es-
te modo result que en 1952 s61o
existian trees personas de las que
entonces fueron designadas: Jos4
Manuel Carbonell, Pastor del Rio
y Carlos Pifeiro, pero que no ha-
bian tornado posesion de sus car-
gos".
ALTEINATIVAS Y
VICISITUDES
Sobrevinieron aftos pasivos pa-
ra el Museo. En 1925 se abre un
par6ntesis que contorna un va-
cio. Los Ministros -secretarios-
de Educaci6n no prestaron aten-
ci6n al Museo, segtn hace cons-
tar el Profesor Mesa que hace, no
obstante la salvedad de que "al-
guno, como lo doctors Mafiach
y Vitier, se int resaron por el Mu-
seo, pero su paso por el Ministe-
rio no les permiti6 hacer nada
efectivo".
Por decreto nimero 254 de 1949
por iniciativa del Ministro de Edu-
caci6n, doctor Aureliano SAnchez


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Facsimile de una p/gina manuscrita del Diario d Marti. (Do Cabo
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HIaitiano a Dos Rios).


Arango, se destiny un credito de
dos mil pesos para reparar el Mu-
seo y ponerlo en funcionamiento,
encomandando esta labor al capi-
tin Joaquin Llaverias, el benem&-
rite Director del Archivo Naclo-
nal, a quien el Ministro nombr6
su Delegado en el Museo Jos6
Marti. Llaverias se aun6 en la ta-


-7


PCasa natal


de Marti. Escalera al
el grillete que llev6
w -


Otro aspect de la casa natal de Marti en el afio 1953.


piso alto y lugar donde se exhibe
al pie en el presidio.

de 1901, fuese mantenida con el
rango hist6rico y la funci6n mu.
seal que le correspondia.
QuizA puede considerarse todo
esto como el capitulo primero de
la historic del Museo Marti.
Echemos ahora una ojeada,
siempre de la mano de nuestro
guia, sobre los restantes.
LA SOCIEDAD MARTINIANA
El 27 de junio de 1924 qued6
constituida, gracias tambi6n, en
gran part a los incesantes y de-
votos desvelos de Carricarte, esta
Sociedad, segin lo que ya habia
previstd, en espera del acuerdo de
la CAmara de Representantes de
Ayuntamientos, el dia 23, segun
acta extendida por el notario doc-
tor Emeterio S. Santovenia y
Echeide "que, como en muchas
otras ocasiones ha extendido do-
cumentos de esta clase, de seflala-
do valor patri6tico, con renuncia
de sus honorarios" y que tuvo por
sede la misma casa de la calle de
Paula objeto de sus devociones.
El Profesor Mesa ofrece la si-
guiente list de integrantes, ade-
mAs de las autoridades que figu-


i
I


rea con el Profesor Mesa. Cum-
plieron ambos, en medio de difi-
cultades innimeras que alguna vez
soliviantaron el Animo vehemen-
te y mosquetero del muy querido
archivero capitin y capitAn de ar-
chiveros, llevAndole a reiterar di-
misiones nunca aceptadas, y fi-
nalmente, hechas las mAs indis-








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Lugar donde naci6 Marti, tal como qued6 restaurado el 26 de Enero de 1953.


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DE LA EVIrTA ?WIVF.L ,.L


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MEXICOI
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Facsimil de la portada de la
version espaflola de "Mis hi-
jos", de Victor Hugo, por Josa
Marti.


pensables restauraciones, volvi6 a
abrirse, festinadamente, el Museo
el 28 de enero de 1949.
Las alternatives, que no alte-
raron desdichadamente la curva
descendente de abandon y dete-
rioro del Museo, hicieron que Ile-
vase vida linguida durante los
afios 1950 y los dos siguientes.
CAPITULO VENTUROSO
Dejemos que lo explique el pro-
pio Mesa, a quien tanto debe Cuba
de gratitud por lo que ha hecho:
"El 2 de enero de 1951 la Aca-
demia de la Historia de Cuba, en
cumplimiento de un acuerdo de la
misma, se dirigi6 al seflor Minis-
tro de Educaci6n, conociendo la
opinion de dos de sus miembros,
el capitan Joaquin Llaverias, que
como se ha dicho era el Delegado
del Ministro de Educaci6n, y de
Manuel I. Mesa Rodrlguez, pars
que resolviera la situacl6n anor-
mal del miamo"...
"Ningin caso hizo el Ministro
de aquella recomendacl6n". "La
Academia formula la reiteracl6n
del acuerdo en 21 de julio de 1952.
al Ministro doctor Rivero Aglero".
Esta vez, este Ministro, enten-
diendo con inteligencia y patrio-
tismo cuil era el deber del Esta-
do, atendi6 la indicaci6n celosa y
vehemente de la Academia. "El
6 de agosto de 1952 se promulg6
la Ley Decreto nuimero 318 por
la que se dispuso la integracl6n de
la Junta Patronal del Museo Jos6
Marti".
Lo demis, es ya historic de hoy.
Patente es lo que se ha hecho. A
la vista estA. Paula, 314 es ya mu-
seo y temple martianos. Miles de
visitantes desfilan por sue salas y
sienten, en el fervor de la visit,
la devocl6n de alma. La restau-
raci6n se ha cumplido con efica-
cia, con acierto, con pleno senti-
do de lo hist6rico y de lo martla-
no.
NOTA EPILOGAL
No ha sido hoy nuestro intento
-queda para otro dia- detallar
alguna part de lo que el Museo
contiene. Nos ha interesado mis
concretamente contar su biogra-
fia. Tanto para invitar a la visi-
ta, como para rendir justicia a
todos aquellos a qulenes so debe
que no haya desaparecido definiti-
vamente la casa natal de Marti
y se haya convertido, en cambio,
en un monument hist6rico, vivo
en la eficacia de su funci6n.
El pellgro de la total desaparl-
ci6n era ya inminente. Algunas de
las fotograflas que publicamos da-
rAn de ello idea al lector sin ne-
cesidad de que las comentemos.
Lo que imports es subrayar con
aplauso y con ventura y gozo del
espiritu el esfuerzo inteligente, la
energia active, con que se ha rea-
lizado esta restauraci6n. La casa
natal de Marti es ya lo que debe
ser para el orgullo de Cuba y el
culto que le es debido al Ap6stol.


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Pag. F-8 Rotograbado INFORMACION


Dominro-20-.Junio-1954


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CULTURAL


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INFORMACION Rotograbado P&g. F-7


Domintro-20--Junio-1954 T


TERRORISTAS.-Los comunistas son, probablemente, unos 5,000
hombres, Pero por cada uno capturado o muerto, hay un recluta
nuevo. Aqul, un prisionero conducido por dos soldados britAnicos.


con frecuencia no pueden avan-
zar ni una milla al dia. Los grA-
ficos de las salas de operaciones
militares muestran con cuanta
frecuencia descubren y destruyen
campamentos enemigos, pero tam-
bien con cuAn poca frecuencia lo-
gran hacer contact con el ene-
migo. Ain con la ayuda de explo-
radores Dyak procedentes de Bor-
neo, se ven frecuentemente impo-
sibilitados de avanzar lo bastan-
te para coger desprevenido a un
centinela comunista. Y al primer
disparo, todo terrorist comunis-
ta puede escurrirse y desaparecer
en algun escondite predetermina-
do entire las malezas.
LOS ABASTECIMIENTOS
La Real Fuerza Atrea en un
afo arroj6 mAs de 4,000 tonela-
das de bombs y emple6 10,000
cohetes y 2.000,000 de balas. A pe-
sar de todo este esfuerzo, muchi-
simos menos de 5,000 terrorists
comunistas han sido muertos y
menos de 2,500 de ellos han sido
capturados o se han rendido des-
de que comenz6 el estado de emer-
gencia hace casi sels afos. Por
cada terrorist perdido, es reclu-
tado otro.
Los terrorists han tenido ayu-
da de otro factor, ademas de la
jungla, un factor que se atribuye
a la gran depresi6n mundial. Esa
crisis trajo el desastre a las mi-
nas de estafio de Malaca. Los
obreros de muchas de las minas
de estaflo mis pequeflas, propie.
dad de chinos, perdieron sus tra-


DOS ASPECTS DE LA LUCHA EN MALACA


Los britanicos estin a la caza de terrorists comunistas... Combates en medio
de las tupidas y calurosas junglas... Se libra la guerra tanto en el frente social
como en el politico


(Ver.6in espalola,


IKUALA LUMPUR, Malaca. -
Dos hombres se sentaron frente
a ml ante una mesa en la esta-
ci6n de policia de Taiping, en el
norte de Malaca. Uno era tan del-
gado que parecia haber salido di-
rectamente de un campo de con-
centracl6n. El otro todavia tenia
algo de esa alegria tipica del "coo-
lie" chino. Cuando el viento hizo
volar los papeles que estaban so-
bre mi mesa, cayendo al suelo, fu6
61 quien cortbsmente los recogi6
y me los devolvi6. Fu6 61 quien,
horas mAs tarde, asesin6 al jefe
de su seccl6n en la jungla, se re-
forz6 con el desayuno de su ene-
migo muerto y oblig6 a los inte-
rantes del grupo a cruzar por
las plantaciones de caucho y las
minas de estaflo abandonadas, pa-
ra ir a rendirse.
El Superintendent de Policia
mir6 a aquellos hombres casi con
benevolencia, pues pertenecian a
esa categoria rara y valiosa co-
nocida entire los militares por las
iniciales de P. E. R. -personal
enemigo rendido-. Este tipo de
gente es muy important en la
guerra en Malaca, donde las pa-
trullas de policia o del ejercito se
pasan un promedio de 700 horas
en la jungla antes de lograr darle
muerte a un terrorist comunista.
Y el resultado de la guerra en
Malaca es de ran importancia
para el mundo lib e. Las autori.
dades estan bien enteradas de que
una victoria comunista en Indo-
china, por ejemplo, pudiera tener
un efecto desastroso en Malaca,
de la misma manera que un triun.
fo rojo en Malaca pudiera ser de
consecuencias desastrosas en Bir-
mania y a trav6s de toda Indone..
sia. Una gran cantidad de tiem-
po del future del Sudeste de Asia,
estA atada a la guerra en Malaca.
VALOR ESTRATEGICO
Una mirada al mapa nos mos-
trarA que Singapur, uno de los
diez grande puertos del mundo,
se encuentra a horcajadas sobre
las vlas maritimas que corren en-
tre los ocdanos Indico y Pacifico.
Un estrecho de tres cuartos de
mills une a Singapur con el extre-
mo meridional de la Federactdn
Malaya. Esa Federaci6n, que se
extiende hacia el norte a travYs
de 400 mills hasta Siam (con
Indochina mAs allA), produce la
tercera part de la goma y estafio
del mundo.
La agitacidn comunista en el
sudeste de Asia, jamAs ha pasa-
do por alto a Malaca. Ha fraca-
sado con los malayos, pero ha te-
nido clerto 6xito con los chinos en
la Federacidn. Cuatro de cada
cinco personas en Singapur son


Por VERMON BARTETT
especial para INFORMACION, de Roberto Dias Gonsiles)


chinas, de la misma manera que
una de cads dos, lo son en Mala-
ca.
Cuatro quintas parties de la Fe..
deraci6n Malaya estAn cubiertas
por la jungla y es esta la que siem-
pre ha sido clave de la lucha. Es
tan tupida que hasta que surgib
la emergencia present, grande
parties jamAs habian sido explora-
das por el hombre blanco. Es mAs
pequela que Nueva York (el es-
tado) pero ni siquiera el ejercl-
to mAs grande, usando m6todos
militares normales, podria librar-
la de comunistas y bandoleros. En
las espesuras de bambt, ci6nagas
y vegetaci6n ponzoflosa, los co-
munistas han aprendido a mover-
se casi tan subrepticiamente como
los aborigenes que se retiraron a
ella en el pasado para evitar nue-
vas oleadas de inmigrantes hosti-
les y nuevas ideas que ellos no
podian comprender.
Cuando los japoneses ocuparon
a Malaca en 1942, los comunistas
se refugiaron en la jungla; de
alli salieron despubs de la rendi-
ci6n japonesa en 1945 y trataron
de asumir el control de todo el
pais. Fuerzas aliadas procedentes
de CeilAn, pusieron termino a
aquel control. Durante algun
tiempo los comunistas, que, por
virtue de su participacidn en la
guerra contra Japdn se convirtie-
ron en un partido politico legal,
trataron de obtener el dominion
apoderandose de los sindicatos
obreros.
En 1948 las autoridades tanto
de Singapur como de Kuala Lum-
pur, la capital de la Federaci6n,
se les echaron encima y declara-
ron legal el partido Comunista.
Sus miembros volvieron a la jun-
gla, donde, como se comprob6
mas tarde, habian estado almace-
nando armas y alimentos previen-
do tal contingencia. La guerra en
la jungla que comenz6 entonces,
cuesta ahora al goblerno de la
Federacidn una cuarta part de
sus ingresos nacionales, a pesar
de los empr6stitos britAnicos.
Probablemente nunca ha habido
mAs de 5,000 terrorists comunis-
tas pero pars combatirlos ha si-
do necesario movilizar aproxhma-
damente un cuarto de mill6n de
hombres. Aparte de seis batallo-
nes britAnicos y slete de Gurkhas,
hay soldados de Fiji, Africa orien-
tal y Sarawak, por no decir nada
de sets batallones del Regimiento
Malayo y un nuevo Regimiento de
la Federaci6n que tambi6n cuen-
ta con chinos, auroasiiticos, hin-
does y otros habitantes de la Fe-
deraci6n Malaya.
Pero en la jungla los soldados


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iI y ,



ANALFABETISMO.-Muchos de los que colaboraron con los co-
munistas en la jungla, han sido trasladados a nuevas aldeas dota-
das de facilidades modernas y escuelas como 6sta, donde se corn-
bate el analfabetismo.





/


bajos y se introdujeron en las es-
pesuras de la jungla tratando de
combatir el hambre como podian,
mediante el cultivo de pequeflas
extensions de tierra. Estos obre-
ros son gente que, en los prime-
ros dias de la emergencia, propor-
cionaban alimentos a los terro-
ristas comunistas. Algunas veces
lo hicieron porque simpatizaban
con ellos, otras por temor a lo que
pudiera haberles ocurrido de ha-
er rehusado; el ndmero de civi-
les asesinados por los terroristas
comunistas, represent mas del
double del total de policies muer-
tos por ellos.
TRASLADO DE POBLACIONES
A fines de la d6cada de 1940-
50, las autoridades britinicas de-
cidieron que aqtellos obreros con-
vertidos en agricultores, debian
ser trasladados de los lugares don-
de pudieran ayudar a los terroris-
tas comunistas. El paso fu6 una
necesidad military, pero su efecto
ha sido el de alterar todo el fu-
turo pacifico de Malaca. Pues el
diez por ciento de la poblaci6n
total del pals, ha sido trasladado
ahora desde aquellas Areas remo-
Stas de la jungla,' al interior de
unas 550 aldeas nuevas, proporcio-
nAndoseles por primer vez ame.
nidades tales como la educaci6n,
los acueductos y la luz el6ctrica.
El individuo a quien hay que acre-
ditarle la mayor part del meri-
to en la conversion de drAsticas
medidas militares en un progra-
ma especial de desarrollo, es el ge-
neral Sir Gerald Templer, que pa-
s6 a ser Alto Comisionado de Ma.
laca en 1952 y que acaba de en-
tregar el mando pars asumir el
del grupo septentrional del Ejer-
cito en Alemania Occidental a fi-
nes de este aflo.
Mace dos aflos, los habitantes
de las nuevas aldeas malayas es-
taban seguros y tranquilos. Te-
nian de que vivir detras de las
alambradas de puas y bajo las
restricciones del toque de queda.
En la mayoria de los casos no dis-
ponian de terrenos y un chino sin
tierra es un hombre tan infeliz
como una estrella cinematogrAft-
ca sin maquillaje. En muchos ca-
sos continuaron escondiendo all-
mentos pars dArselos a los comu-
nistas cuando salian para traba-
Jar o para arrojArselos en latas
por encima de las alambradas y
as autoridades tuvieron que to-
mar represalias. Algunas veces
las latas eran abiertas en el mo-
mento en que eran vendidas para
que sus compradores se comieran
el contenido sin demora. Hace s6-
lo unos pocos meses todos los al-
macenes de arroz, excepci6n he-
cha de unos cuantos, fueron clau-
surados en una aldea para hacer
mAs dificil a los comunistas el ob-
tener provisions. El Gobierno tie-
ne facultades hasta pars disper-
sar a los aldeanos y destruir sus
aldeas. Las victims de tales me-
didas, 16gicamente, no puede es-
perarse que sientan afecto algu-
no por las autoridades.
Pero, en general, el experimen-
to ha sido un exito. Las restric-
clones han sido suprimidas en
grande Areas del pals. En los de-
mAs lugares, las alambradas de
puas han desaparecido (algunas
veces con perjuicio de los aldea-
nos que estaban cultivando vege-
tales al amparo de esas alambra-
das) y los aldeanos mismos for.
man su propia guardian armada lo-
cal. En muchos casos, chinos que
hace dos aflos fueron agrupados
contra sus deseos en una nueva
aldea junto a otros chinos que ha-
blaban dialectos distintos a los
suyos, ahora, mediante sufraglo
universal, han procedido a la elec-
cl6n de sus proplos concejos mu-
nicipales. No solo los terrorists
comunistas han perdido sus fuen-
tes de abastecimientos mAs segu-
ras, sino que la mayoria de los
miembros mas atrasados de la
comunidad, estAn aprendiendo lo
que es democracia desde sus ral-
ces.
PERSECUCION DE
COMUNISTAS
La media subsiguiente en
aquella nueva guerra, consisti6


en hacer impossible e insoportable
la vida a los terrorists comunis-
tas. Esta tactica comprende un
esfuerzo por ganarse el apoyo de
los aborigenes, de los' cuales hay
en la jungla unos 20,000 de dife-
rentes tribus y que hablan len-
guajes distintos. Esta gentle cu..
ya civilizaci6n es precaria, se ha
convertido en element inmensa-
mente important para la propia
civilizaci6n. Mientras los comu-
nistas pudieran defender de ellos
para que les avisaran sobre la pro-
ximidad de una patrulla, 6sta ape-
nas podlan hacer algo mAn que
mantener a los terrorists en mo-
vimiento continuamente. 561o po-
dia perseguirlos, pero no podia
destruirlos.
Los terrorists comunistas die-
ron a los aborigenes un poco de
educaci6n, bien condimentada de
adiestramiento politico. Los heli-
c6pteros (diez de ellos norteame-
ricanos) han hecho possible que
las autoridades britAnicas acteen
mejor. La policia ha establecido
ahora un numero de fuertes den-
tro de la jungla que pueden pro-
porcionar no s61o educaci6n ele-
mental, sino tambi6n sal, medici-
nas y hasta articulos de lujo que
los terrorists comunistas no pue-
den suministrarles a los aborige-
nes. El helic6ptero que me lev6
a una parte de la juigla en Pa-
hang, en la zona oriental, tan re-
mota que probablemente jamAs
fue visitada por mas de uno o dos
hombres blancos antes de la gue-
rra, aterriz6 en un espacio abler-
to que tenia el tamaio equivalen-
te a la mitad del de un campo de
tennis. Los aborigenes, que habi-
tan alrededor de este aer6dromo
de juguete, antes se hubieran
asombrado a la vista de una bici-
cleta, pero ya estan acostumbra-
dos a los grande hombres que
salen del vientre de estos mons-
truos rugientes que son los hell-
c6pteros que descienden del cielo.
Han perdido todo temor a la civi-
lizaci6n y estan haci6ndose menos
desconfiados.
LA PROPAGANDA
COMUNISTA
Recientemente los terrorists
comunistas les dijeron que estos
fortunes de la Jungla fueron cons-
truidos s6lo porque el comunismo
habia conquistado el rest del pals
y habian sido obligados los poli-
cias a buscar refugio en la jun-
gla. Para combatir las mentiras
de tal propaganda, los helic6pte-
ros ahora lnevan a fos propios abo-
rigenes de la jungla a mundo ex-
terior, para que juzguen por sa
mismos. Recientemente,hasta un
centenar de ellos estuvieron en
Kuala Lumpur en un solo viaje
y fueron sometidos a un curso sen-
cillo sobre gobierno propio. An-
tes de la guerra estos hombres fi-
guraban entire los mis atrasados
centre todos los tribeftos del mun-
do. Ni siquiera habian aprendido
a fundir hierro y muchas de sus
puntas de lanza y flechas, toda.
via son hechas de bambO. Como
consecuencia del estado de emer-
gencia, estAn relacionAndose rApi-
damente con el siglo velnte. Pu-
diera ser exagerado el decir que
quien cuente con el apoyo de es-
tos aborigenes, ganarA la guerra,
pero Ia gran importancia de los
mismos, no puede ser negada.
Habiendo privado asi a los te-
rroristas comunistas, de los abas.


GUERRA EN LA JUNGLA. Soldados britAnicos con frecuencia
avanzan una milla diaria y raras veces logran hacer contact con el
enemigo. Los terrorists conocen la jungla y se mueven dentro de
ella de manera tan subrepticia como los aborigenes.


tecimientos de que dependian del
mundo exterior y desposeyendolos
de su precaria seguridad, el pr6-
ximo paso consistirA en impedir-
les el cultivar products alimenti-
clos dentro de la jungla. Aviones
de vuelo lento se deslizan tocan-
do casi las copas de los arboles
en busca de cultivos, Estos avio-
nes raras veces son atacados,
pues los terrorists comunistas
saben ya que si delatan de este
modo d6nde se encuentran, pron-
to se ven rodeados por hombres
lanzados a la jungla con paracal-
das. Cada vez que es descubierto
algOn pequefo campo de cultivo,
se procede a su destrucci6n inme-
diatamente. Las autoridades sa-
ben que asi eatAn procediendo a
la destrucci6n de los products
alimenticios con much mayor ra-
pidez de lo que los mismos son
cultivados.
RENDICION DE LOS
COMUNIBTAS
El tercer obejtivo del ejercito
es el de alentar la rendici6n de
comunistas. En esta extrafla gue-
rra, casi todos los comunistas son
conocidos por la policia que puede
mostrar sus fotograflas, contar la
historic de la vida de cada uno y
sefialar su paradero dentro de la
jungla, por medio de un maps.
Como quiera que cada hombre que
se rinde puede ser de much va-
lor (por razones que explicaremos
mAs adelante) se considers que
vale la pens el dejar caer milla-
res de hojas sueltas dirigidas, pro-
bablemente, a algun individuo por
su nombre propio. En su mayoria
esas hojas sueltas tienen en una
cara el retrato de uno de los ami-
gos de los indigenas que se ha ren-
dido ya y que de nuevo esta vi-
viendo en forms pacifica; en la
otra cara estA impresa una ape-


laci6n en media docena de dialec-
tos distintos, prometiendoles a los
que se rinden toda clase de faci-
lidades, alimentos, cigarros y asis-
tencia m6dica. Muchos de estos
hombres se han aparecido en las
estaciones policiacas con sus ho-
jas sueltas en las manos.
Pero el territorio comunista no
encuentra tan fAcil como parece
este negocio de la rendicidn. No
hay, desde luego, senderos segu-
ros para llegar a los campamen-
tos comunistas, pero todas las
sendas estAn vigiladas dia y no-
che, por los terrorists comunis-
tas. En consecuencia, quien quie-
re rendirse no se atreve a seguir
pr los casinos normales ya que
los centinelas no vacllan en lo
mAs minimo para eliminar a quie-
nes tratan de rendirse. Los cadi-
veres, con hojas sueltas de los co-
munistas atadas a ellos, son exhi-
bidos publicamente. Y muchos se
pierden irremisiblemente en las
selvas, si se alejan de los sende-
ros.
SPor qu6 resultan tan vallo-
sos estos alementos? En part,
desde luego, porque reduce la
fortaleza de los terrorists comu-
nistas. Pero especialmente porque
pueden proporclonar valioos in-
formes... una de las cosas mAs
extraflas respect a esta guerra
malaya es la frecuencia con que
hombres que se han rendido re-
gresan a la jungla al cabo de unas
horas despubs de haber ayudado
a la policia a tender una embosca-
da contra algdn grupo de comunis-
ta colegas del desertor. Hay, es
mAs, una fuerza de operaciones,
de voluntarios, que estA integra-
da por complete por comunistas
terrorists desertores que ahora
quieren combatir al comunismo y
uno llega a la conclusion de que


OUERRA DE HELICOPTEROS.-Las fuerzas anticomunistas se ven
forzadas a levantar el vuelo y aterrizar en la jungla dentro de espa-
clos tan reducidos como el de un campo de tennis, por lo que se hace
imprescindible el empleo de helic6pteros en esta guerra.


la jungle se ha convertido en una
especie de campo de trabajos for-
zados en que muchos de los co-
munistas terrorists continuan
operando slo porue desconocen
como salir de all!.
El grAfico relacionado con las
cifras de quienes se rinden, va en
alza constantemente. Pero seria
tonto el Ilegar a la conclusion de
que la guerra malaya estA pr6xi-
ma a terminarse. Los comunistas
terroristas no representan un mo-
vimiento national. Sus dirigentes,
en su mayoria, ni siquiera nacie-
ron en Malaca. Su propaganda,
escrita y duplicada en su mayor
part dentro de la propia jungla
espesa y calurosa, utiliza la mis-
ma jerga de la propaganda proce-
dente de MoscO o de Paris. Nadle
en Malaca duda de que en el caso
de una victoria comunista en In-
dochina, los terrorists serian
abastecidos con much mas mate-
rial de propaganda, mejores armas
y mas reclutas; el movimiento, en-
tonces quedaria convertido en uno
de carActer nacionalista en favor
de China, ast como en uno de ti-
po ideol6gico en favor del comu-
nismo.
El general Templer estA orgu.
lloso de su labor y declare que la
guerra serm ganada no por meto-
dos militares, sino con las mentes
y los corazones que sean conquis-
tados entire los propios indigenas.
La escuela de poblaci6n en la Fe.
deraci6n se ha triplicado en me-
nos de dos aflos. A los campesi-
nos se les proporclona ayuda y han
comenzado a operar cooperatives
propias y a construir sus fAbricas
de goma. A las mujeres se lea
alienta a unirse a las institucio-
nes femeninas. El Fondo de Em-
pleados, probablemente proporcio-
na a los obreros un grado mayor
de seguridad social que cualquie-
ra de las instituciones de este ti-
po en toda el Asia Sudoriental.
El general Templer tambirn ha
celebrado elecciones en las aldeas
y en ellas vot6 la mayoria del
pueblo. Menos de un veinte por
ciento de los electores potenciales
en comiclos municipals, dej6 de
inscribirse en los registros electo-
rales. Todavia no ha habido elec-
clones nacionales y las municipa-
les sugieren que no'hay grades
deseos de que se celebren. Los di-
rigentes politicos malayos y chi-
nos, claman por el establecimiento
del goblerno propio, pero como re-
presentan grupos racial que son
casi iguales en proporciones unos
y otros, probablemente se aterra-
rian en el caso de que se accedle-
se a la celebracl6n de tales comi-
clos. Y a pesar del estado de emer-
gencia, los malayos viven mas ale-
gremente que cualqulera de los
pueblos que he conocido.
Pero contin0an en pie los dos
problems bAsicos. C6mo podrd
ser destruido el nOcleo de comu-
nistas faniticos que estin en las
profundas selvast CuAn podero-
sos pudieran volyer a ser si el co-
munismo logra grande victorias
en el Sudeste de Asia?



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INTERNATIONAL


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