La locomotora

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Title:
La locomotora
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Publisher:
s.n.
Place of Publication:
Guatemala
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Periodicals -- Guatemala   ( lcsh )
Civilization -- Periodicals -- Guatemala   ( lcsh )
Genre:
serial   ( sobekcm )
periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Guatemala

Notes

Dates or Sequential Designation:
Began with Año 1, no. 1 for July 15, 1906.
Numbering Peculiarities:
Vols. for 1907- also called Año 2-
General Note:
"Revista de política, ciencias, literatura y bellas artes".

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Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 30858255
lccn - 2011229543
ocm30858255
System ID:
AA00011460:00075


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Ca LCocomotora

Iquista de politiea, ieir(ias, (Iteratura y Bella5 prtes.


Director y Redactor: Vicente Chinchilla.
Admiinistrador: J. Alejandro Pacheco H.-2 Avenida Suir, Ndmero 3.

TOMO VI. GUATEMALA, 29 DE ABRIL DE 1909. NlMERO 87.


PAGINA EDICTORIAL


Los sucesos del 29 de abril de 1907 y
del 20 de abril 1908, aunque fueron distin-
tos en sus procedimientos, tenian en mira
un mismo fin: el asesinato del Sehor
Licenciado Don Manuel Estrada Cabrera,
President Constitucional de la Repiblica,
v el rompimiento de las leyes dimanadas
de la gloriosa epopeya de 187 1, para asentar
sobre sus despojos el monstruo de la
anarquia yv favor de ella celebraren un
festin de iniquidades y de sangre los
funerales de la Libertad.
La dinamita primero, y las balas des-
pues, pero en todos los procedimientos
imperando siempre como soberana abso-
luta la cobardia y exhibiendo su fatidica
figure la traici6n y la infamia: en todos los
casos la mano negra abriendose en el
misterio de la sombra, repleta del oro ten-
tador para la corrupci6n y el soborno.
Estall6 la mina con vaporoso estruendo
que llen6 todos losimbitos de la ci r c'cd
Guatemala 6 incontinenti, en medio del
denso humo de la p6lvora y entire nubes
del polvo de los escombros, como un
glorioso resucitado, apareci6, sereno como
en todos los actos de su vida, la ambicio-
nada victim, Senor Licenciado Estrada
Cabrera.
Sonaron los disparos de fusileria, y la
Bandera augusta de la Patria, la misma
Bandera que el Sefor Estrada Cabrera ha
sostenido siempre con mano firme y hace
tremolar sin macula, le cobij6 entire sus
pliegues v le salv6 de la traici6n vil.
Sin las fatales consecuencias precon-
cebidas por sus inicuos autores, los hechos
criminals se consumaron, siendo testigo
de ellos el pueblo todo de Guatemala, quien,
identificado en un solo sentimiento v con
una sola voz, lanz6 su energica protest


contralos atentados y sus factors y felicity
al digno Jefe de la Naci'n por haberse sal-
vado.
Estamos d distancia de dos ahios v un
ano, respectivamente,de aquellos crimenes
cue no tienen precedenteen la Historia
patria, y ain no se amortigua la dolorosa
impresiun que nos causaron. Y por esta
raz6n todos los guatemaltecos, y hasta los
estranjeros que entire nosotros se asilan,
presentan sus manifestaciones al Sefior
President de la Republica, manifestaciones
que tienen double significacion porque a la
vez son una nueva protest cont.ra los cri-
menes y una prueba de afecto personal.
Viva feliz el Sefor Licenciado Don
Manuel Estrada Cabrera para que 6l tam-
bidn pueda labrar la felicidad de Guate-
mala.
*
*

El 20 del corriente el Ministerio de
Gobernaci6n y Justicia declare solemne-
mente clausurado el Hospital de Epidemias,
en virtud de estar ya libre esta ciudad de
]a viruela que tenia preocupados A todos
sus habitantes.
El Senor Presidente de la Reptiblica se
afan6 desde el primer moment en la extin-
ci6n de aquella horrible enfernedad yv
este humanitario fin tendieron las impor-
tantes disposiciones que dict6 con eportu-
nidad y eficacia loables.
En el Acuerdo de clausura de dicho
lazareto de variolosos, se concede una me-
dalla conmemorativa a su personal Direc-
tivo, Administrativo, M6dico y A cuantos
prestaron sus servicios alla, como los
senores Presbiteros don Herlindo y don
Luis Garcia.
Donde antes habia una laguneta, foco
de infecci6n, frente al Hospital de Epi-
demias, se construirA un jardin el cual ya
estA en obra.











La Locomotora 2


ELEGIA FILIAL.




(AL LIC. MANUEL ESTRADA CABRERA.)


En el recogimiento de tu hogar silencioso,
mientras que afuera bulle la ola popular,
duefo de tu alma, dueio de it reposu,
enciendes con tu mano tu lAmpara en tu altar;
y evocas, en el dia de tu melancoifa,


la que en nuestros diez aios nos ller6d los senderos
. jugar con abejas, pajaros v corderos;
la que en nuestros quince aios ampar6 la nocturna
limpara del studio cual si fuese una urna;
la que despues, en boras en que con su tenaza
el odio nos quisiera order el coraz6n,
nos hizo ser mrs grandes siempre que la amenaza
y menos vengatiros que la difamaci6n. .
Esta mujer es como la rueca que movida
por el amor da el mdgico hilo de nuestra tida.
Es tu madre: es mi madre iNuestra madre, Seior!
;Qu ; nos import el odio, si tuvimos su amor?


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Fachada del Teatro de Quezaltenango, becha con todo apooo del sefior Presidente Estrada Cabrera.-
Fu, inaugurada el 21 de nooiembre del a5o de 1908.


un peril amoroso que no dice placer:
es in perfil que iene desde la lejanfa
A concretarse en una silueta de mujer.


Y esta mujer no es como la que nos did sus rosas
entire las poesias de las humans prosas,
como la que el minuto Ilen6 de regocijos
y puso en nuestras noches constelaciones de hijos;
esta mujer no es hecha de sol, si no que es una
mujer hecha de luna;
la que oprimi6d su pecho nuestra infantil cabeza;
la que en nuestros cinco aios nos dijo:-iCrece y reza!;-


Cada vez que la ira crispe & tus pies sus olas
cada vet que el amigo falaz te deje A solas,
cada vez que los hombres nieguen tus aureolas
y que Dios no le preste su oido A tu querella,
encidrrate en tf mismo y acudrdate de ella:
que, como en este dfa, mientras que el can maldito
de los odios humans te amenace y te ladre,
A Ilevar a tus boras la paz de lo Infinito,
iremos en tu busca cuantos tenemos madre...


Jos6 Santos Chocano.










La Locomotora 3


SAN PABLO



Santo para la Iglesia y grande para la humani-
dad, represent el prodigio a la par divino y human,
la conversion. Este es aquil a quien se le apareci6
el porvenir; nada tan rudo ni tan majestuoso como
aquella faz inalterable del que ha sido vencido por
la luz. Pablo, naci6 fariseo, fue tejedor de pelo de
camello y criado de Gamaliel, uno de los jueces de
Jesucristo; despu6s, viendole feroz, le educaron
'los escribas. Era el hombre del pasado; cuidaba
de los mantos de los apedreadores y aspiraba, mer-
ced a ]a ensefanza de los sacerdotes, A ser verdugo.
Para conseguirlo emprende un viaje en el que de
repente un raudal de luz que sale de las sombras, le


su grito." Es cosmopolita. Ama y se consagra A
los extranjeros, a quienes el paganismo llama
birbaros y el cristianismo gentiles. Es el ap6stol
exterior. Escribe A las naciones epistolas de
parte de Dies. Escuchad lo que describe dirigi6n-
dose A los gilatas: "iOh gilatas insensatos! IC6mo
podeis volver al yugo que os oprimia? Ya no hay
judios, ni griegos, ni esclavos; no cumplais con las
ceremonies mandadas por vuestras eyes; os
declare que nada de eso tiene valor. Amaos. Se
trata de que el hombre sea nueva criatura.
Estais llamados A la libertad." Todavia se conser-
va en Atenas, en la coJina de Marte, las gradas
abiertas en la roca, que serr an de asiento A los
severos jueces ante quienes compareci6 Orestes y
fu. juzgadoS6ocrates. Una noche presentase Pablo
alli; el Are6pago no se reunfa mas que de noche, y


Vista de la Sala de Medicina de Hombres.
Bay dos iguales pura las cli icas de irugia de hombres y una para el servicio de mujeres.


arroja de su caballo: desde entonces, el genero
human cuenta con una cosa admirable: con el
camino de Damasco. El dia de la metamorfosis de
San Pablo es an dia grande; conserved en la me-
moria la fecha que corresponde al 25 de enero de
nuestro aio gregoriano. El camino de Damasco
es necesario A la march del progress. Es
ciertamente sublime caer en la verdad y levantar-
se siendo hombre just, cuando con la caida se
opera una transfiguraci6n. Estaesla historic deSan
Pablo, que desde 61 sera ]a historic dela humanidad.
El rayo de luz es mas potente que el rayo de la
tempestad. El progress se realize por una series
de deslumbramientos. La luz de las alturas
muestra el genio A Pablo derribado por la fuerza
de las nuevas ideas. Ya seguro de si mismo, ved-
lo en march, ya no se detiene. ;Adelante! este es


ante el sombrio tribunal exclama: "Vengo a anun-
ciaros el iios desconocido." Las epistolas de
Pablo A los gentiles son sencillas, profundas y
sutiles como para convencer a los salvajes. Hay
en estos mensajes resplandores de alucinaci6n:
Pablo babla de los Celestes como si los viera con
entera claridad. Sus pensamientos, lo mismo que
los de Juan (que participa de la vida y de la eterni-
dad), ora se inspiran en el mundo,ora en lo ignorado,
como si en ciertos mementos un versiculo respon-
diera A otro saltando sobre el oscuro muro de la
tumba. Esta semiposesi6n de la muerte le da una
certeza personal separada y distinta A veces del
dogma, y una acentuaci6n tan marcada de sus
ideas individuals, que le hace casi un hereje. Sn
bumanidad, fundada en el misterio, es altiva.
Pedro decia: "Es facil interpreter las palabras de












La Locomotora 4


Pablo en mal sentido." El diacono Hilario y los
luciferianos, aseguran que las epistolas de Pablo
ocasionaron su cisma. Pablo es el fondo tan
antimonirquico, que el rey Jacobo I, alentado por
laortodoxa universidad de Oxford, hizoquemar
por mano del verdugo la Epistola a los Romanos, A
pesar de los comentarios de David Parens. Las
mis bellas obras de Pablo ban sido condenadas
can6nicamente, entire otras, su Epistola a los
laudiceos, y su Apocalipsis que fue borrado por el
concilio de Roma en tiempo de Gelasio. Seria
curioso comparar este Apocalipsis con el de Juan.
Sobre la abertura que Pablo abri6 en el cielo, la
4iglesia ha escrito: Puerta condenada. No por eso
deja de ser Santo. Este es su consuelo official.
Pablo tiene la inquietud del pensador; pasa por el
texto y la formula sin fijar la atenci6n; la letra
muerta, la material, no le basta. Como todos los
bombres del progress, habla con reserves acerca
de la ley escrita, premiere a la ley la gracia, asi
como nosotros, preferimos la justicia. ZQu6 es la
gracia? La inspiracidn que viene de lo alto, el
soplo, "fiat ubi vult," la libertad. La gracia es el
alma de la ley. El descubrimiento del alma de la
ley, pertenece A San Pablo; lo que 61 llama gracia
desde el punto de vista celeste, lo llamamos noso-
tros desde nuestro punto de vista terrestre,
derecho. Tal es Pablo. La dilataci6n de una
inteligencia por la irupci6n de la luz; la verdad
impuesta violentamente A un alma se muestra en
esta gran figure. H4 aqui, repetimos, la virtud
del camino de Damasco. En adelante, los que
quieran agrandarse seguiran la direcci6n que
sefala el dedo indicador de San Pablo. Los que
tengan el sentimiento de la justicia, los ciegos que
deseen ver, las cataratas que quieran curarse, los
que busquen convicciones, los grandes aventu-
reros de la virtud, los servidores de lo bueno en
demand de lo verdadero, marcharan en esa
direcci6n. La luz que encuentren A su paso
cambiara de naturaleza, porque la luz, es siempre
relative A las tinieblas, pero crecerA en intensidad;
despues de haber sido revelaci6n, sera raciona-
lismo, mas sera eternamente luz. Voltaire esti,
como San Pablo, en el camino de Damasco. El
camino de Damasco sera perpetuamente el paso de
los pueblos. Porque los pueblos, que son inmen,
sos individuos, tienen como cada uno de nosotros
su crisis y su bora. Pablo, despues de su caida-
se levanta armado contra los antiguos errors con
una espada fulgurante, el Cristianismo; y dos mil
afios despues, Francia, exuberante de luz, se
levantara, lella tambien! blandiendo otra flamigera
espada, la Revoluci6n.


PIEDRAS FINAS



Una Larde contemplaba Jesucristo en honda calma
el legado de colors con que el sol soe deopedia;
y e el mistico remains de sus njos, hecbos de alma,
paz de gloria, como on cisne melanc6llco, dormia.


De repente, de entire un solo de rosales enflorados
salid esplendida bermosura, suefo ardiente del deseo,
y acercandose al Maestro con los ojos inclinados:
-Quiero hablarte aqul,-le dijo,-cariloso Galileo.


jPor que, dime, no me has dado bloodas. gasas y colllres
con qae ornar mi suelto tile, que ae la obra de ti mismo?
El coral moiado en sangre nada vale entire los mares,
tiene el buzo que sacarlo de entire el seno del abismu.


Ti las alas emplumaste previsivo para el riento;
sin estrellas iuera el iondo de la nocbe mudo y triete;
para el alma un Paraiso, pars todo un complement,
sbli viuda me deiaste la belleza que me diste.


Tengo led, pero no hay agua; no tengo hambre. y bay panales:
say hermosa, y ando sola como errant procelaria.
Dame, oh Cristo, por tu nombre, piedras finai y cendales
de albas telas que realcen mi belleza solitaria.


-Esmaltar la luz pretends, Aquidn la faz del sl aviva?
Eres fuerza, y me la pides: mas, si quieres soy contigo:
voy A darte loIs cllares que cintilan alli arrlba,
y A cambiar mi azul eterno per tus traps de mendwgo.


Y mAs tarde, cuando Crieto se plegaba en su.grandeza,
como una ala blanca y Agil por el buitre sorprendida,
Ia hermosura con nostalgia de fulgores y riqueza,
a Ics pies del Dios exangile .uplicando est revdida.


-- Eres Dios 6 ereo un bombre que mi fe engafl." cobarde?
De Jesiis una amargura no broti para el reproxhe
-; Pobre noia! Si no quiere tode el oro de la tarde
y los uilgidos diamantes que le mando con la noche.


Seri rica. tandra joyas: pondr tin su tormento.
Suefo rano que la matas, ven can ella a recogerlas.
Y las Ilgrimas de Cribto ee tornaron al moment
en reguero mit.erioso de azuladas, albas perlas.


A la ver, por los carmines del crepdsculo incendiada,
tibia sangre que brotaba de la nor de una ancha herida,
de rubles. como dientes de magnlfica granada,
cronaba la cabeza de la hermosa sorprendida.


Y era rica, y sus hermanos con ferviente idolatria
admiraban sus encantos A la lumbre del tesoro.
-Pieles rubias, line blanco,--temblorosa se dec;a;-
Cristo amado, lo mas dulce que li hiciste ha sido el oro.


Las pasiones Borecidas en radiant primavera,
el dese,, como un cuerpo que destac a en eblina;
y la hermosa, vacilante como linguids palmer
que entire rAfagas celoas su altivez de diosa inclma.


Y lleg6 la Bora negra. y al quitarse de la frente
el cordon de piedras regias que Jesda le diera uu dia,
se deshizo entire sus manos, otra vez, en llanto ardiente
y en bermeja ola de sangre que su blanco pie efiia.


Samuel Veldsquez.


Victor Hugo.










La Locomotora 6


LA VENUS DE WASHINTON.


TRADUCCION DEL PORTUGUES DE
JOSE SANTOS CHOCANO.


Era princess y vino del Danubio,
como un ramo de rosas y de espumas.
Era el tipo mas languido y mis rubio
de un pafs de leyendas y de brumas.

Tenia una bermosura extraordinaria;
e intitilmente fuese que pintura,
misica, poesfa, 6 estatuaria
intentara copiarle la hermosura.

-Y que pincel divino, que paleta,
interpretase la expresi6n tranquila
que subraya el azul de su pupil?

zQue Bellini 6 que magica batuta
transformase su voz en cavatina?
eQuien arrancase de la piedra bruta
esa figure delicada y final?

ZY que poema, cintico 6 baiada,
de Goethes, de Klopstokes 6 de Murgers,
iba A cantar su cabellera alada
cual la floresta en llamas de Walpurgis?

Era princesa y vino del Danubio,
como un ramo de rosas y de espumas.
Era el tipo mAs languido y mis rubio
-de un pais de leyendas y de bruma. ....

Cuando en el Capitolio hizo su entrada,
resplandeci6 de Washington la estrella;
y el marmol palpit6, de grada en grada,
bajo los pies de una mujer tan bella.

Cada heroe la miraba con empeao
y vacilaba sobre el firme solo;
que tal vez vino A perturbar su suefio
esa mujer que entraba al Capitolio.

Era princess y vino del Danubio,
de ojos azules y de frente homErica.
Era el tipo mis lAnguido y mis rubio
que ha habido bajo el cielo de la America.


A. da Fontoura Xavier


a maria imoulton. / 0

Abro t libro. .. en e1 /
Quisiera en dilce tribute
Dejarte el excelso fruto
De la lira 6 del pincel;


Pero el estro indocto y cruel
Cuerdas y lines destroza;
La musa no se alboroza
Y hurafia, esteril y vieja,
Como la tarde se queja,
Como la uoche solloza.

Ti, que en el fragante abril
Bordando ilusiones vives;
Oue luz del alba recibes
Y perfumes del pensil;

T6, qut festival y gentil
Huellas flores a tu paso,
Ti, que eres sol sin ocaso,
Mereces cual don divino,
Pinceladas del de Urbino
Y versos de Garcilaso.

Cuando en brillante sal6n
Dices una rima hermosa,
Va de tus labios de rosa
En ondas al coraz6n.

La gracia, la inspiration,
El arte y el sentimiento,
Vibran en tu dulce acento,
Que imita con poderfo
El suave rodar del rio,
El blando gemir del viento.

Cuando en noches de placer
Al compas del piano cantas,
Y a la muchedumbre encantas
Con inefable poder;

Tu voz se siente correr
Como de fuente argentina
La misica peregrina,
O bien finge arrobadora,
Ritmos del aura que Ilora,
Notas del ave que trina.

Te di6 el bulbul su cantar,
Su ardiente savia el verano,
Y el antelope africano
La mirada y el andar.

Te did el nitido azabar
Su albura de aroma henchida,
La aurora su sien cefiida
De rizos aureos y leves,
Y yo las dltimas nieves
Del invierno de mi vida.
J. J. Palma.


/










La Locomotora 6


ALEJANDRO DUMAS.

Desde bace algunos afios Ilueven anicdotas,
recuerdos, studios 6 memories, como se quiera
llamarlos, sobre el autor de la Tour de Nesle y de
Trois Mousquetairps; quiero decir Alejandro Dumas
y no Augusto Maquet 6 Federico Gaillerdet, porque
alguno podria equivocarse; 3 i media que se le
14e menos 6 se le present mis de tarde en tarde,
se diria que se le discute, se habla y se describe mis
de 61. La critical misma, ahora que ha muerto,
honra su obra con una atenci6u que no s6lo le rega-
teaba, sino que le neg6 del todo durante su vida; el
oimos nombrar con preferencia a sus antiguos
rivals en popularidad: Federico Soulid, Eugenio
Sue, Balzac, George Sand, y al lado de Lamartine y


estoy persuadido de que si Lamartine hubiese-
vivido hasta 1885 y Hugo hbiese muerto en 1869,
habriamos hecho 6 Lamartine los funerales decla-
matorios y teatrales de Hugo. Tinto es verdad
que ni las obras maestras, ni el genio, ni el talent
bastan, ni aun el arte de hacerlos valer-el que no
falt6 por cierto A ninguno de los que acabo de
nombrar,-sino que A mis es necesario felicidad,
suerte y esa pequefa parte de fortune que corrom-
pe hasta la justicia de la posteridad. El viejo
Dumas la ha tenidoen la persona de su hijo, de un
hijo que dejari ciertamente una buella mis profun-
da que la de su padre, un sel.o mis original, una
obra mis durable en la historia de su tiempo; y
6sto, hasta tal punto, que boy nosotros mismos, al
ensayar a traer A sus verdaderas proporciones la


Hospital de Zacapa.-V'ista de la Sala de Operaciones.


de Victor Hugo; 61 es "la influencia predominatee"
es el elemento simpatico" del movimiento romAn-
tico de 1830; y poco faltaria, si dejasemos decir,
para que se hiciese como a tantos otros, cierto es,
"el hombre del siglo." El autor de la Tour ih'
Nele y de Trois-.MouNquelair'cs tiene ya dos estatuas,
el autor de M3'ditations tiene s6lo una, y ninguna 61
de Ni its.
Yo bien se una de las razones al menos; otros
son los hijos de su padre, pero Alejando Dumas es
el padre de su hijo.
Ningin Federico Soulie continia entire noso-
tros la notoriedad de su padre; y, para velar por
los asuntos de su reputaci6n, no ha dejado bijo
alguno Eugenio Sue. A haberlo dejado, serfa
quizas el nombre de Eugenio Sue el que luciria con
el brillo del nombre de Alejandro Dumas, como


fisonomfa literaria del autor de Anthony, no teme-
mos sacrificar algo de nuestra libertad de hablar
sino al autor del Deriit-fMode.


Dumas escribfa mal en verso y nada mejor en
prosa mis bien, no escribia; y aun cuando sus
dramas tuviesen, bajo otros respects, todos los
meritos que se quiere ver en ellos, les faltarfa
todavfa el estar escritos


Si Dumas describe mal, es porque describe sin
respeto y sin cuidado por la frase y por el vocablo;.
porque se content, asi en prosa como en verso,
con la primera expresi6n que sale de su pluma-6
de la de alguno de sus innumerables colaboradores;









La Locomotora 7


y porque, en fin, esta expresi6n est5 siempre fuera
de tono 6 por alta 6 por baja: si tiende A la nobleza, es
redundante, pretenciosa, enfatica; y vulgar, baladi,
grosera desde que se cree ligero. Lo que bay de
mis notable en Anthony es, quiza, ]a desproporci6n
entire las palabras y los sentimientos. y en Madk-
moiselle de Belle Isle 6 en La Demoiselle dc Saint-
Cyr nada bay tan chocante como la baja cualidad de
la cbanza: Dumas pues describe de mal, de la peor
manera que existe de escribir mal, porque piensa
mal; y su estilo, si es que puedo servirme de esta
palabra, esti siempre fuera de lo justo y de lo
verdadero, porque los personajes y las ideas que
les da a traducir estin siempre fuera de la natura-
leza y de la realidad. Si se agrega a esto que 6l
carece del sentimiento del valor intrinseco de las
voces, del de la armonia de la frase y, en fin, de
cuanto constitute en el arte de escribir la belleza
propia de las formas, os esplicar6is porque se
representan tan raramente sus "obras maestras,"
porque se le lee menos adn, y porque hay tantos
de sus dramas cuyo titulo mismo no sea ya cono-
cido sino de algunos amantes del teatro.



Dramaturgo poterte, pero de orden inferior,
Jfue acaso gran novelist el autor de Trois Moudque-
taires? No se puede near que es divertido a veces,
pero tambi6n en otras es bien fastidioso, y si,
para mi suplicio, se me diese a escoger entire Le
'Grand COrus y el Ticomfte de Brajelone, no se en
verdad cual de los dos elegiria. iCuantos otros
podria nombrar! Pero noquieroaparecer, al bacer-
lo, como vengindome de haberlos leido, y prefiero
reconocer loque hay de nuevo, para su fecha, y de
bastante atractivo en su concepci6n de la novel
bist6rica, tal como se entreve, en las mejores de
Dumas: La Damnde eMonsorecau, por ejemplo, 6 Trois
Miouisquetfaires, 6 Le Coillier s, lait Rtinc. Evidente-
mente, si uno quiere gustar de esa lectura, es
precise comenzar por olvidar lo poco que se sepa
de historic, y con i especto A los personajes, de los
cuales se creia conocer algo, menester espreparar-
se a encontrar las nociones mas extraordinarias.
Es la historic de Francia contada por un hombre
que acaba de descubrirla, de rehacerla con la
imaginaci6n mis naturalmente estravagante y mis
pueril sobre todo.



Lasnovelas de Dumas noson novelas literarias.
Es fAcil demostrarlo. Cuintos volimenes ha
escrito Dumas? Nadie sabria decirlo y creo que
ni ed mismo estuviese muy seguro de su cuenta.
Pero cualquiera que sea ese n6mero de novelas, y
es considerable, ha podido escribirlas sin que se
eacuentre en ellas una pAgina que pueda aislarse,
una situaci6n grande y verdaderamente humana,
un carActer s6lo que se tenga y sobreviva. Aven-
turas inverosimiles y tanto mas cuanto que 14


presiste en sujetarlas A la realidad de la historia:
diAlogos interminables en donde todo el mundo
habla la lengua y sobre todo el language de Dumas;
reflexiones vanas, cuando no son pueriles; por otra
parte, ni sombra siquiera de elevaci6n 6 de delica-
deza, sino de buenr humor, y todo esto rodando a la
merced de una verbosidad impetuosa, atrevida y
sin fin: be aquf A mi ver, las novelas de Dumas,
y cuenta que no hablo sino de las que se leen.
Se me permitira no invocar aqui ni el nombre de
George Sand, ni el de Balzac. Pero;no son popu-
lares alguos caractires de las novelas de Eugenio
Sui, de Mistrrios lie Paris 6 del Jidio Erraite? jNo
hay uuo 6 dos, si me es field la memorial, que ban
llegado A ser casi proverbios? Pero desatfo al
lector misasiduo de Alejandro Dumas a que me
cite una sola mujer en la obra de su novelist, y,
en punto a hombres, por mis que busco, no encuen-
tro en todo y por todo sino at solo d' Artagnan.
Entre los centenares 6 millares de titeres que
Dumas hace mover, s6lo d' Artagnan vive: y todo
lo que vice en sus otras novels, no es sino una
ampliaci6n 6 una reducci6n de ese segund6n de
Gascufia. Digamos al menos que este le pertenece
i Dumas, sino es necesario decir que es Dumas
mismo. gLlamaie yo por esto gran novelist al
hombre que no ha podido crear de su propio caudal
sino 6ste tipo? Leed aquellas de sus novelas que
no se apoyen en la historic y encontrareis la
mediocridad misma; no exceptiio ni Mion, Cristo ni
.Ls Mltoican.s i Paris. Aventuras, siempre aven-
turas, sin interns y sin significaci6n, sin base y sin
alcance, cuentos flagrantes de inverosimilitud,
cuentos de hacerlo uino dormir de pid. Prefie-
ro a Alatdio 6 La Ldipara Mlari 'illo'.w. De las
ohras de Dumas, las tnicas que se pueden leer boy,
son sus novelas mis 6 menos hist6ricas.
Y oo todas, por una raz6n que es necesario
enunciar aquf: se parecen much; y no desgracia-
damente como las obras de un artist, sino como
los prcductos de un manufacturer. Nosotros no
criticamos a Dumas, el que haya escrito much,
si podia hacerlo, sino esa manera de arreglar de
un golpe la historic de Francia y despuds la historia
universal; de aplicar mecanicamente su facilidad
de improvisaci6a, primero al siglo XVI, al XVII
luego, despuds al XVIII, al XIX, y darnos en folle-
tines cuando vino A faltarle material los Evangelios
mismos, la paribola del Buen Pastor y el Juicio de
Poncio Pilatos, y el explotar en fin, sin cuidarse de
los medios, pero siempre fructuosamente. esa
superstici6n de que el piblico se Ilenaalgunas
veces por un nombre. gQud hay de mAs commercial
y de menos literario? y si esto es industrial gpuede
siquiera calificArsela de artistic? No osengafidis,
en efecto, y bajo esa inaracillosa fecundidad que se
glorian en atribuirle, reconoced en el fondo una
esterilidad grande.
Su dnico proceder consiste en ahogar la reali-
dad bajo una oleada de inversiones novelescas,
ridiculas siempre siempre identicas: duelo, rapto,









La Locomotora 8


seducci6n, combat, evasion, emboscada &.; en
realidad nada hay mas simple, y si ninguno des-
pues de el se ha propuesto recomenzar, es porque
e1 sangr6 tanto y tan copiosamente esta vena, que
la ha secado.


Este es el desprecio mismo de la literature
erigido en ley de la !iteratura, y el hombre que lo
profess, no s6lo no fu6 un gran novelista sino que
ni aun fue artist.
Sin embargo, il ha permanecido siendo popu-
lar, y el mundo entero conoce su nombre. .Por
que? Sin duda porque habia entire la naturaleza
de su talent y la imaginacidn popular afinidades


talent y el genio de todas las artes y todos los
oficios, 61 los conoce i fondo: la gimnistica y la
danza, la esgrima y la equitaci6n, la mdsica y la
pintura, la political y la guerra, la cocina y la
carruajeria; todas las aventuras que se tachan en
sus novelas por inverosimiles 6 imposibles las ha
tenido 61 mismo: "El ha matado elefantes en
Ceylan. leones en Africa, tigres en la India, bipop6-
tamos en el Cabo, linces en Noruega, osos negros
en Moscovia y osos blancos en Spitzberg;" 61 ha
torado barricades y ha hecho revoluciones;6
mejor, ;qu6 es lo que no ha hecho y sobre todo que
no hubiera podido hacer, si su siglo ingrato no le
hubiese negado los medios? Por supuesto, se
sabe que todas estas son fanfarronadas, que este


Hospital de Za6apa.-Farmacia.


electivas, y sobre todo, porque nadie como 61
posey6 el arte de hacerse valer ruidosamente.
El no ha inventado el reclamo, pero fue digno de
hacerlo; y si en algo fue fecunda su imaginaci6n,
es en charlas colosales.
El supo persuadir A sus contemporineos de que
41 vivia naturalmente eu una atm6sfera tan extraor-
dinaria como ]a de sus bdroes favorites; que
bastaba, como D'Artagnan, el que Alejandro
apareciese en alguna parte, para que al punto se
manifestase algo de ins6lito, y que de 61 se des-
prendia algo de maravilloso. El se atribuye todas
las cualidades: las del cuerpo y las del espiritu, la
sangre fria y la audacia, la fuerza y la destreza, la
decision y la firmeza, ]a ciencia y la imaginaci6n, el


gasc6n no ha risto la mitad de los paises que des-
cribe, que 61 no ha tenido ni la cuarta parte de las
aventuras que tan liberalmente se presta. Sin
embargo, se le lee, se le escucha y uno se hace
insensiblemente su c6mplice; y es asi que al per-
sonaje real se sustituye la historic anecd6tica de un
tiempoel personaje legendario. El Dumas popular
no es el verdadero, sino un Dumas inventado por
Dumas y aceptado como tal por la sencilla credu-
lidad de las multitudes.


F. Brunetiere.










La Locomotora 9


Jua n




Juan es el viejo virgen; un visionario en quien
esti la ardiente savia del hombre convertida en
humo y en agitacidn misteriosa. El sentimiento
del amor es necesario en la vida. El amor no
satisfecho se transform al fin de la vida en un
siniestro desbordamiento de quimeras. La mujer
ama al hombre: si no fuera 'por esto la poesia hu-
mana seria la poesia de los espectros. Los series
que se niegan A cumplir la ley de la germioacidn
universal, Ilegan a ser victims de inspiracinnes
monstruosas. El Apocalipsis es la obra maestra,
casi insensata, deesta aterradora castidad. Siendo
joven, era Juan dulce y feroz A la par. Am6 A
Jesis y ya no pudo amar a nadie. Esiste una pro-
funda relaci6n entire el Canticode los CAnticos y el
Apocalipsis; ambos son explosions de virginidad
concretada. El coraz6n hecho volcin se abre y
.I
surge la paloma que se llama el Cantico de los
CAnticos, 6 el drag6u que se llama el Apocalipsis.
Los dos poemas son los polos de extasis, el uno de
voluptuosidad, el otro el horror: llegan A los limits
extremes del alma; en el primer poema el extasis
agota el amor, en el segundo se agota el terror
infundiendo A la agitada humanidad el espanto que
produce la contemplaci6n de un abismo sin limits.
Hay tambidn "cierto parecido, que merece notarse,
entire Juan y Daniel. Los que siguen cuidadosa-
mente con la vista el hilo, apenas perceptible, de
las afinidades, verin en las profecias hechos
humans comunes y ordinarios; y lejos de desdeflar
el problema del milagro, lo considerarAn como
formando part del fen6meno permanent. Las
religiones pierden con esta observacidu; pero la
cienciagana. Aun no se ha notado suficientemente
que el septimo capitulo de Daniel contiene en ger-
men elApocalipsis. Representaseallilos imperios
por bestias. La leyenda tambien ha asociado a
ambos poetas; segin ella el uno pasa por las leone-
ras y el otro por una caldera de aceite birviendo.
A escepci6n de la leyenda, la vida de Juan es bella.
Vida ejemplar que sufre extrafias expansiones,
pasando del G6lgota A Patmos y del suplicio de un
Mlesias al destierro de un profeta. Despu6s de
haber asistido Juan A los suplicios del Cristo,
empieza el mismo A sufrir: el recuerdo del sufri-
miento visto, le convierte en ap6stol, y su resigna-
ci6n en sufrir, en mago: de la magnitude de la


prueba result la grandeza de su espiritu. Siendo
obispo describe el Evangelio, y en el desierto
describe el Apocalisis, obra trAgica becha con vista
de Aguila, como si el poeta hubiera tenido sobre su
cabeza una sombria agitacidn de alas. La Biblia
eutera esti entire dos visionaries, Moises y Juan.
Este poema de los poemas comienza por el caos en
el Genesis, y terminal en el Apocalipsis por los
truenos. Juan fue uno de los grades errantes
de la lengua de fuego. Durante la Cena apoyd la
cabeza sobre el pecho de Jests y pudo decir: "Mis
oidos ban escuchado los latidos del coraz6n de
Dios." Y fu6 a contarlo A los homcres. Hablaba
un griego barbaro, mezclado de giros hebreos y de
palabras sitiacas de un encanto aspero y salvaje.
Estuvo en Efeso, en la Modia y en el pals de los
parthos. Atrevi6se a entrar en Tesifon, la ciudad
de los parthos, construida para rivalizar con Babi-
lonia. Combati6al idolo viviente Cobaris, rey, dios
y hombre A la vez, eternamente inm6vil sobre su
abierto pedestal de jade nefrita que le sirve al
mismo tiempode trono y de letrina. Evangeliz6 la
Persia, que la escritura llama Paras. Cuando
apareci6 en el concilio de Jerusalvn creydse ver
en el la column de la Iglesia. Contempld con es-
tupor a Cerinto y Ebi6n que decfan que Jesds no
fue mas que bombre. Cuando sele interrogaba
sobre el misterio, contestaba: An.mo.' ls I ilS4 1i lo
tri'os. Muri6 A los noventa y cuatro afos, reinando
Trajano. Segin la tradici6n no ha muerto, sino
que se conserve vivo en Patmos como Barbarroja
en Kaiserslauteru. Hay cavernas que esperan a
estos misteriosos vivientes Juan, como historia-
dor, tiene semejantes en Mateo, Lucas y Marcos;
nas como visionario, es inico. Su uefio trascien-
de de tal manera al provenir, que no bay ninguno
que se le parezca. Sus metaforas salen locas de la
eternidad; su poesia tiene la profunda sonrisa de la
Sdemencia; la reverberaci6n de Jehova reside en la
" pupila de este hombre. Es lo sublime en pleno
extravio. Los hombre que no le comprenden, le
desdefian y se rien. Mi quvuio Thiriol, dice Vol-
taire, el Apocalipsis es lana porquelria. Necesitando
las religiones de este libro, Io veneran colocAndolo
en los altares: de lo contrario bubiera sido precise
arrojarlo i un muladar: ;Qun importa! Juan es un
genio. Viendo A Juan de Patmos se comprende
que existen comunicaciones entire ciertos genios y
el abismo. En otros poetas se adivina esta comu-
nicaci6n; en Juan se ve, en algunos moments se
toca, causando estremecimientos, poner la mano
sobre la puerta sombria. Por ella se va al lado de
Dios. Leyendo el poema de Patmos se os antoja
que alguien os empuja por detras bacia la temerosa
abertura que se dibuja confusamente ante vuestra
vista. Aunque Juan no produjese mis que el
espanto y la atracci6n, seria inmenso.


Victor Hugo.











La Locomotora 10


nFASCUA FLOI.IDAl


I.

Pascua florida, alegrfa,
alegria de las almas!. -
De gloria esta el cielo, el cielo
es de turquesa y de plata
donde oros de lumbres vir'as
pone el sol de la mariana.

Hay en cada campanario
una argentina algazara,
como si se hubieran vuelto
locas todas las campanas,
como si estuviesen riendo,


Canta un ciego junto al temple,
canta con muy triste voz
y lo que canta son cosas
que Ilegan al coraz6n.


Y alguien le dice: no cantes,
no cantes esa canci6n,
que nos estis amargando
la felicidad de boy.


El ciego escucha y exclama
con su quejumbrosa voz:
-Dicen que boy el cielo rie,
dicen que se rfe el sol,
dicen que Jesus ha vuelto,
dicen que resucit6,


Hospital de Zacapa-Lavanderfa.
Cou maquina de modelo propio para Hospitales.


6 como si una parvada
de nifios alborotase
dentro de cada campana.


Van las mozas a la iglesia
y van muy endomingadas,
y van los mozos con ellas
y van vestidos de gala.


Cuando la misa se acabe
irAn por calls y plazas
bablando de sus amores
y celebrando la pascua,
la pascua florida, ardiente
alegria de las almas


dicen que es todo ventura,
dicen que no cante yo,
dicen que es pascua florida,
pero yo digo que boy
pascua florida es para unos,
pero para otros no.-


Calle abajo tom6 el ciego,
calle abajo se alej6,
yo lo miraba alejarse
doli6ndome el coraz6n,
pues se alejaba diciendo:
-Lo que yo digo es que hoy
pascua florida es para unos,
pero para otros n6















La tarde se esti muriendo
dulcemente azul y pilida,
muere como si muriera
de una enfermedad del alma;
la tarde se esta muriendo
sentimental y romintica,
tal como sofi6 en la muerte
la que ha tiempo fue mi amada.

En la plaza de la aldea
los mozos y mozas bailan
al s6n calido y alegre
de panderos y guitarras.


IBien hayan mozos y mozas
que bailan, bailan y bailan,
Ileno de jtbilo el pecho
y de j6bilo la cara,
porque boy es pascua florida,
alegria de las almas!


Con un cansancio de vida
como en la vida no hay dos,
llegue de lejos, de lejos,
y llegue como si n6.
pues que en la ruta azarosa
abandon el coraz6n
alla muy lejos .. muy lejos,
en viejas cosas de amor.


Llegue cansado de vida,
y alguien al verme exclam6:
-IMalbaya, si viene triste,
que pascua florida es boy!

Segui andando. En el ocaso
se hundi6 dulcemente el sol,
se hizo el crepdsculo, el cielo
se marchit6, se muri6 -.....
y segui andando, y de nuevo
escuche la ronca voz
de aquel ciego que cantaba
aquella triste canci6n......

El ciego pas6 A lo lejos
y pas6 cantando;-"Hoy
pascua florida es para unos,
pero para otros n6!"


Luis Rosado Vega.


La Locomotora 11


LA VIRGEN DE LOS ANGELES
ci

(AL MARGEN DE LOS EVANGELIOS) /


Durante los ocho dias que Maria pas6 en el
establo de Belen, no tuvo que preocuparse por
nada. Los pastores le llevaban queso, frutas, pan
y lena para encender lumbre. Sus mujeres y sus
bijas prodigaban toda clase de cuidados a. la madre
y al nifio. Ademas, los tres Reyes Magos dejaron
un mont6n de tapices, telas preciosas, joyas y
vaso,. de oro.
Al cabo de una semana, cuando ya pudo andar,
decidi6 volver 4 su casa de Nazareth. Algunos
pastores deseaban acompaiarla, pero ella les dijo:
-No quiero que por nosotros dejen ustedes
sus campos y rebafios. Mi bijo nos conducira.
-Pero, dijo Jose, 'vamos a dejar aquf los
presentes de los Magos?
-Si, replica Maria.
Y distribuy6 6 los pastors los presents de
lo-s Magos.
--LNo podriamos llevarnos aunque fuera una
parte pequefia? repuso Jose.
Para que la necesitamos? respondi6 Maria.
Poseemos un tesoro mas valioo.


Hacia much sol en el camino, Marfa llevaba
al nifio en brazos; Jose cargaba una cesta con ropa
y algunas modestas provisions. A medio dia se
detuvieron a sestear, muy fatigados. a la sombra
de un bosque.
En el moment, detrAs de los Arboles, salieron
varies augelitos, colorados, y mofletudos, con dos
alitas en la espalda que les servian para revolotear
6 para bacer sus pasos faciles v ligeros. Eran
lists y m6as vigorosos de lo que podria suponerse
a juzgar por su poca edad y su cuerpecito.
Ofrecieron A los viajeros un c6ntaro de agua
fria y una buena provisi6n de frutas que habian
cortado quin sabe de d6nde.
Cuando la santa familiar emprendi6 de nuevo
el camino, la siguieron los Angeles. A Jose le
ayudaron con la cesta, pero Maria no quiso con-
flarles el nifio.
Llegada la noche, los angeles arreglaron lechos
de musgo bajo un gran sicomoro y velaron toda la
noche el suefio de Jesis.


Maria lleg6 a su casa de Nazareth, situada en
una callejuela populosa; casa blanca, plana de techo,
con una terracita cubierta, donde Jose tenia insta-
lado su taller.
Los angeles no los habian abandonado y segufan
prestindoles toda clase de servicios. Cuando el
niflo Iloraba, uno lo mecia suavemente; otros tafifan
sus arpas 6 en caso necesario, le mudaban pafiales










.La Locomotora 12


en un santiamen. Muy temprano aseaban la casa
y despues de las comidas se llevaban prontamente
los plates y las escudillas para lavarlos en la fuente
cercana. Cuando la Virgen iba al lavadero, toma-
ban la ropa, se la repartian, golpeaban alegremente
las telas mojadas, las ponian a secar en las piedras
y luego las volvian d casa. Cuando Maria, bilando
en su rueca, se quedaba dormida por el much
calor, sin despertarla conclufan la area.
Tambien con Jose tenfan muchas atenciones.
Le alistaban su herramienta y le ayudaban a
guardarla despues del trabajo, y barrian las virutas
y el serrin para que el taller estuviera siempre
limpio.


Asi tan atendida por los Angeles y no teniendo
nada que hacer Maria se fastidiaba y oraba mis y
mis, siempre reflesionandoacerca de esta situaci6n.
Una mafiana al levantarse vi6 a los Angeles ocupa-
dos en asear la casa, les quit la escoba y los
despidi6, aparentando enojo. Volvieron despues
de la comida y trataron de levautar la mesa, pero
le .di6 un capirotazo a uno de ellos v todos se
pusieron en fuga. Volvieron pocodespues. Cuando
la Virgen hacfa sus preparations para hilar, un
angel trat6 de apoderarse de su huso; ella 1o per-
sigui6, amenazindole hasta el taller de Jose. Al
cabo de una bora, mientras cosia, sentada cerca del
niio, not6 que dos Angeles se babian deslizado bajo
la cuna y la movian disimuladamente. Ella se
levant6, los ech6 fuera y cerr6 tan prontamente
la puerta que uno de los Angeles qued6 prendido
de una ala y lanz6 un grito. Maria le'solt6 y le
dijo:-Bien merecido lo tienes, por andarte metien-
do en lo que no debes. Avisa a tus compafieros y
no vuelvan por todo esto.


-Vamos, dijo Jos~, ipor que echas fuera 6
todas estas buenas gentecillas? Me parece que
nos prestan importantes servicios.
-Precisamente por eso, respondi6 Maria.
-No te entiendo, replica Jose. Desde el
moment que tu hijo es el Mesias, es muy natural
que los Angeles le sirvan y que ]a madre se aprove-
che de la ocasi6n.
-10h! dijo Maria, vaya una observaci6n falta
de delicadeza. NNo sabes que el Mesfas viene al
mundo para sufrir con los hombres y, por consi-
guiente, para soportar todos los males que es
natural que experimenten los nifios? Verdad es
que yo debo suavizar en cuanto este en mi mano
estas molestias, supuesto que soy su madre; pero
no se a cuenta de que vienen otros a encargarse de
mis asuntos. jAcaso las otras madres no cuidan
con sus propias manos a sus chiquitines? ,No
seria una cpbardia de mi part renunciar a mis
labores maternales? Por lo pronto, te puedo
asegurar que a mi hijo le gusta mis ser cuidado
por mi que por esos monigotes con alas; y se que


me asocio mis a su voluntad redentora aceptando
las penas como las otras mujeres y soportando
toda la condici6n humana. Si, quiero ser yo sola
la que enruelva en sus paiales a mi hijo, yo sola la
que le adormezca y arrulle, y yo sola la que me
entienda con la casa y la que bile en la rueca y la
que vaya al lavadero.... Y como todos estos traba-
jos insignificantes me causan verdadero placer, no
hay en ello merito de mi parte; pero seria culpable
si tolerara que los ingeles usurparan mi puesto....
rComprendes ahora?
-Me parece que si, hija mia ....Mas entonces
va a ser precise que yo renuncie tambien A los
ligeros servicios que los Angeles me prestan de
vez en cuando?
-Indudablemente, amigo mio.
-Yo habia entendido, sin embargo, que el ser
mariido de la madre del Mesias daba algunos
derechos. Pero debes de tener raz6n, porque
eres mis inteligente y sabia que yo, A pesar de
que tengas quince aios apenas y de que haya yo
pasado de los sesenta.
Ahora bien, como a la siguiente noche el niflo
Jestis Iloraba sin poder dormirse, se oy6 en ]a
calle una melodia ligera y de estremada dulzura.
Abri6 Maria la puerta, y vid i la luz de la luna,
en fila contra las paredes de la casa, muchos
Angeles que toeaban con arpas diminutas.
--:Otra vez? les dijo ella. ZY si i mi bijo no
le da la gana de dormir? IY si se le antoja seguir
aguantando sus dolores en las encias?....Sobre
todo eno estoy aqui yo que so) su madre?....Os
largais 6 me enfado!
A la mariana siguiente no aparecieron por todo
aquello; pero al otro dia, Maria les vi6 en el patio
agrupados debajo de la biguera, timidos, avergon-
zados y Ilorando en silencio.
-Angelitos mios, dijoles ella; puedo pareceros
demasiado several, porque estlis muy chiquillos
para comprenderme. Mas old: la vieja Sefora que
vive enfrente esti paralitica. Un poco mis lejos
esti la buena Raquel que tiene doce hijos y que
pasa la pena negra para criarlos. Y en Nazareth
podr6is encontrar a muchas otras mujeres pobres.
Y bien, a ellas debris ayudarles 6 arreglar la casa,
A lavar la ropa y a cuidar a los niios.... Si quereis
dar gusto al mio, ese es el modo de conseguirlo.
Y viendo que arrugaban las naricillas, dando
sefiales be tristeza, afiadi6:
-Cuaudo este mis grandecito, pueda ser que
os di permiso de jiigar con e1 ..Pero, por ahora,
haced lo que os mando.

Y ese afio, todas las mujeres pobres y enfermas
que habia en Nazareth fueron ayudadas, v todos
los nifios mecidos por servidores invisibles (porque
solamente Jose y Maria vefan A los Angeles;) y los
bebes no lloraron mis, excepci6n hecha del niio
Jesds que queria sufrir por ellos.


Julio Lemaitre.




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