Las estaciones de Reinaldo Bragado

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Material Information

Title:
Las estaciones de Reinaldo Bragado el existencialismo Cubano y el paradigma de los escritores en la isla
Series Title:
Colección ensayo
Physical Description:
1 online resource (504 pages) : illustrations, color photograph. ;
Language:
Spanish
Creator:
Aguado, David Walter
Donor:
David Walter Aguado ( donor )
Publisher:
Betania
Place of Publication:
Madrid, Spain
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Cuban literature -- History and criticism -- 20th century   ( lcsh )
Existentialism   ( lcsh )
Genre:
bibliography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )

Notes

Bibliography:
Includes bibliographical references (pages 272-291).
System Details:
Mode of access: World Wide Web.
System Details:
Requires Adobe Acrobat Reader to view.
General Note:
Title from PDF title page.
Statement of Responsibility:
David Walter Aguado.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All rights reserved by the creator.
Resource Identifier:
oclc - 782981664
isbn - 9788480173070
ocn782981664
Classification:
lcc - PQ7390.B69 Z54 2012
System ID:
AA00010706:00001


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Full Text

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LAS ESTACIONES DE REINALDO BRAGADO: EL EXISTENCIALISMO CUBANO Y EL PARADIGMA DE LOS ESCRITORES EN LA ISLA DA VID W AL TER AGUADO

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LAS ESTACIONES DE REINALDO BRAGADO: EL EXISTENCIALISMO CUBANO Y EL PARADIGMA DE LOS ESCRITORES EN LA ISLA

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Los que tanto han dado, piden poco los que lo han dado todo, nunca piden nada. D.W. Aguado

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LAS ESTACIONES DE REINALDO BRAGADO:EL EXISTENCIALISMO CUBANO Y EL PARADIGMA DE LOS ESCRITORES EN LA ISLADavid Walter Aguado Coleccin ENSAYO

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David Walter Aguado, 2012 Editorial BETANIA Apartado de Correos 50.767 Madrid 28080, Espaa. I.S.B.N.: 978-84-8017-307-0. Depsito Legal: Imprime: Publidisa Impreso en Espaa Printed in Spain Coleccin ENSAYO Portada: En el pueblo embrujado, de Rachel Brown, Arizona (USA).

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NDICE Nota del autor 11 Breve resumen 13 Dedicatoria 15 Nota del Dr. Rafael E. Saumell-Muoz 19 Nota de la Dra. Krisztina I. Weller 21 Palabras de Mara Rivera 24 Palabras de Norberto Alonso 28 NECESARIA NOTA PRELIMINAR 29 INTRODUCCIN 35 Captulo I. MARCO SOCIOCUL TURAL Y POLTICO DE CUBA (1959-1980): IMP ACTO DE LA CENSURA EN LA LITERATURA CUBANA 43 1. Comienzos en La Habana 43 2. El Caso Padilla (1971): Fin de la creacin artstica libre 48 Captulo II. REINALDO BRAGADO BRETAA, ESCRITOR CUBANO 59 1. Bragado, escritor. En busca de un espacio. Perodo 1971-1988 61 2. Mariel: descalabro social y movimiento literario 62 3. Bragado: fracasos literarios en La Habana 63 5. Resumen cronolgico de actividades realizadas en los EE. UU. 68 6. Formacin y preferencias literarias 69 7. Bragado en La Habana castrista 74 8. Obra creativa de Bragado 78 Captulo III. EL EXISTENCIALISMO: ORIGEN, TEORAS Y LITERATURA 86 1. Existencialismo: Lo existencial versus lo existencialista 86 2. El existencialismo como teora estructurada: races 87

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7 3. Bsquedas y pesquisas: Cogito, ergo sum! 87 4. T razando la historia: El rbol del existencialismo (Mounier) 88 5. Camus o Sartre? 93 6. Ortega y Gasset, Unamuno y Sartre 95 7. Apogeo del existencialismo sartreano 97 8. Literatura existencialista universal. Brevsimo recuento 100 10. El existencialismo cristiano y el secular 102 11.Vertiente cristiana 102 12. Vertiente secular 105 14. Orientacin temtica 118 16. Por qu existencialismo cubano? 111 17. Lo cubano: Cubanidad y cubana 115 18. Posmodernismo 121 19. Posestructuralismo 123 23. Alegora 136 24. Existencialismo cubano y la obra de Bragado 137 25. El escritor existencialista y sus vivencias 141 Captulo IV. TEORAS SOBRE EL OTRO Y SU RELACIN CON LA LITERATURA 143 1.El otro: origen e importancia 143 Captulo V. ALEGORA POLTICA (F ANTASA) (LO ABSURDO): LA ESTACIN EQUIV OCADA (1989). ANLISIS LITERARIO 157 1. Breve resea de la novela La estacin equivocada 157 2. Leitmotivs existencialistas 163 3. Lo fantstico 175 4. Salidas cerradas: Binomio Antittico 178 5. El otro 178 6. El espacio fantstico 181 8. T emas urbanos 183 9. Intratextualidad 184 10. Cubana 186 11. Smbolos 187

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8 David Walter Aguado 12. Bsqueda de identidad propia 193 13. Lo sobrenatural 194 14. Existencialismo 196 Captulo VI. MODELOS ALEGRICOS P ARA LA ESTACIN EQUIV OCADA 200 1. Remedo a otras alegoras? 200 2. T emporalidad 205 3. Lo absurdo 209 Captulo VII. CONCLUSIONES 222 1. Proceso de escritura y nota personal 222 2. Enfoque del estudio de esta novela 224 3. Aspecto ideolgico. T estimonio de los oprimidos 226 4. La inadecuada lgica de un anlisis marxista 230 5. Alegora e ideologa 234 6. La estacin equivocada Relacin pardica 238 7. Dos tipos de anlisis: Freud y Lacan 241 8. Sobre Bakhtin y la aplicacin de algunas de sus ideas 242 9. La estacin equivocada 10 El lector frente a La estacin equivocada 246 11. La estacin equivocada dentro de lo fantstico 249 12. T odorov o Barrenechea? En busca de un espacio propio 251 13. El forastero como hroe: La novela polifnica (Bakhtin) 253 14. Bragado en su ambiente literario 260 15. Bragado, escritor 261 16. Sartre: Ascenso y descenso. Impacto en Cuba 263 17. Mritos de La estacin equivocada como novela 268 BIBLIOGRAFA 273 APNDICES 293 I. Razones por las cuales se aaden estos documentos 293 II. Reseas de las otras novelas mencionadas en este estudio 294 III. La suerte de los que leen a Bragado en Cuba hoy 296 IV. Acto conmemorativo. Homenaje a Reinaldo Bragado Bretaa 297 V. Otros desventurados sin nombre 299

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LISTA DE ILUSTRACIONES:Pags: Fig. 1 rbol existencialista de Mounier 91 Fig. 2 Literatura existencialista: Lista selecta 100-101 Fig. 3 Vertientes existencialistas (cristiana y secular) 102 Fig. 5 Existencialismo cubano. Distribucin temtica de las novelas 114 Fig. 6 Lo cubano: Cubanidad & cubana 119 Fig. 7 Freud vs. Lacan (premisas fundamentales y diferencias) 155 Fig. 8 Intertextualidad (Intratextualidad) 188 Fig. 9 La estacin equivocada vs. Los pasos perdidos 203 Fig.10 El cura & El forasteroT abla comparativa 218 Fig.11 Djilas: Explicacin marxista vs. Realidad objetiva 230-231 Fig.12 Plataforma ideolgica marxista (Segn Djilas) 233 Fig.13El existencialismo sartreano vs. El existencialismo cubano 237 Fig.14Relacin del lector con el texto de la novela 248

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NOTA DEL AUTOREste es un libro acadmico. Fue concebido as con toda intencin, pues es el resultado de una disertacin doctoral; ahora quizs un tanto despojada de algunas ataduras de ndole formal. Los libros acadmicos tienden a ser exhaustivos en los temas que tratan ya que sus autores tienen que mostrar y comprobar (documentar) las ideas expresadas. A pesar de las inconveniencias de los vericuetos insondables de la academia, este libro rescata y mantiene viva en cada lnea la imagen del escritor Reinaldo Bragado Bretaa, su indoblegable ideologa, su inclaudicable espritu y su decisin de servir a Cuba; as como la voz y trayectoria de muchos otros baluartes de la literatura universal y la lucha por la libertad plena del individuo en cualquier lugar del mundo. Este libro es el primer estudio acadmico que se ha hecho hasta hoy sobre la vida y obra de uno de nuestros grandes escritores contemporneos. Conservar siempre con orgullo el breve mrito que mi modesta contribucin tendr en abrir nuevos caminos a otros estudiosos de la buena literatura y en legitimar a nivel docente la obra de este gran escritor cubano, Reinaldo Bragado Bretaa. Esta obra ser leda por dos grupos de ilustres lectores: Uno, los privilegiados que por mltiples razones conocen y aman la obra del escritor Reinaldo Bragado Bretaa. Dos, aquellos intelectuales en general cuya curiosidad, conocimiento y capacidad crtica sobre la obra de un gran escritor de cualquier tipo van mucho ms all de una lectura analtica a primer nivel. Obviamente se me escapa una multitud an mayor: La suma de ambos grupos. A todos ustedesmil gracias por leer este humilde tributo mo a un gran cubano! Dr. David Walter Aguado

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Reinaldo Bragado Bretaa

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BREVE RESUMEN Los planteamientos sobre la obra de Bragado que se hacen en las pginas que siguen exploran ms que una visin literaria un sentir nostlgico muy especial que yo he llamado Existencialismo cubano. Reinaldo Bragado (La Habana, 1953-Miami, 2005) -escritor exiliado, luchador por los Derechos Humanos en Cuba y en estas tierras, ahora nuestrasnos dej una esplndida obra literaria. Este primer estudio literario con propsitos acadmicos se enfoca en una breve, pero poderosa, novela alegrica suya llamada La estacin equivocada (1989). y su preocupacin con la libertad de elegir y el valor propio. Claro que estos principios estn frecuentemente mediatizados por la alienacin del individuo frente a s mismo y en proyeccin hacia la sociedad que le rodea. No obstante, a pesar de que el Existencialismo cubano tiene un fuerte enfoque en el indivi comportamiento del individuo como una condicin dictada por su medio social circundante; un medio tan hostil, que transforma la produccin literaria en una narrativa de sobrevivencia, adaptacin y rebelin. El Existencialismo cubano pone a relieve un profundo Angst que el individuo debe enfrentar y a la vez sufrir cada da como lo que realmente es: una enfermedad social. En el marco de este libro, se examina el Angst que una intensa persecucin caus en el propio Bragado, trado a la luz a travs del anlisis de una de sus novelas ms notables. Es, precisamente, al explicar la magnitud de este fenmeno en trminos netamente cubanos que este estudio abre un nuevo camino en relacin con las llamadas Generacin del Mariel o Generacin Partida de las cuales Bragado forma partehasta ahora no explorado. Y si, mucho se ha escrito sobre estos dos grupos de escritores, la narrativa de Bragado por razones que desconozco ha eludido persistentemente al intelecto de esos investigadores literarios que han estudiado los dos grupos ya mencionados. Este libro trata de remediar ese error. Como La estacin equivocada es una alegora, las investigaciones que motivaron estas pginas tienen mucho que ver con la situacin socio-poltica de Cuba. El Caso Padilla se estudia con bastante detalle aqu debido a su gran impacto en un entonces muy joven escritor llamado Bragado. El enfoque crtico-literario que predomina en este estudio es posmoderno, posestructuralistas de Foucault y su estudio del discurso como medio de control

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13 poltico (discurso del poder), el examen de el Otro segn Lan, Machado, Lacan y Freud, as como el planteamiento de Kristeva sobre la precariedad del pensamiento linear, racional y lgico como un sistema de valores que sea La literatura, tanto escrita en espaol como en cualquier otro idioma, es par te de un mismo modo de creatividad y de expresin propias. Este esfuerzo trata de extender un puente entre el anlisis literario crtico de la obra de Bragado y la de otros escritores y pensadores a travs de las lenguasms all de todo lmite en el espacio y en el tiempo.

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DEDICATORIA A Reinaldo Bragado Bretaa, escritor, luchador por los Derechos Humanos y amigo entraable. En Cuba se sabe exactamente cundo comenz la dictadura de los Castro, pero la verdadera Revolucin debe haber comenzado quizs unas semanas o unos meses despus del 1ro de enero de 1959. Ese movimiento inicialmen te clandestino y luego en abierta lucha armada contra la dictadura castrista, agrup al grupo de valientes anticomunistas que haba podido escapar de las matanzas y encarcelamientos masivos llevados a cabo por el rgimen casi al mismo momento de la toma del poder. A todos los mrtires y hroes de esa Revolucin, que es tambin la ma, dedico estas pginas con gran amor y con profundo orgullo. de nuestro sufrido pueblo a lo largo de tantos aos de penurias y de victorias y por sus amables palabras en el prlogo de este libro. Al Dr. Rafael Saumell Muoz, escritor, crtico, ex preso poltico, amigo y compaero de Bragado en los duros momentos de la formacin del grupo de defensa de los Derechos Humanos en La Habana, actual profesor de literatu ra en la Universidad Estatal Sam Houston, T exas, por su valiosa ayuda como fuente de informacin y apoyo espiritual y por la edicin del manuscrito inicial; proceso en el cual hizo mltiples correcciones y me proporcion excelentes sugerencias. Cualquier error que haya transcendido las mltiples correcciones hechas por l es mo. A Mara Rivera, viuda de Bragado un abrazo y reconocimiento muy especial por su empeo y dedicacin en promover y publicar la obra indita de Bragado. A mi querido amigo Norberto Alonso, quien creci y estudi junto a Bragado en las calles de La Habana, por haberme presentado a Bragado en 1990 y por sus interesantsimas historias de las vivencias y penurias del escritor en Cuba. A mis queridsimos profesores de la Universidad Estatal de Arizona (T emAcereda por dirigir la disertacin doctoral que condujo a este libro y por el apoyo que siempre me han dado. Un abrazo especial para uno de los grandes acadmicos de los Estados Unidos: el Dr. David William Foster, profesor distinguido, quien tradujo la novela de Bragado La noche vigilada al ingls (Night Watch) en 1999. El Dr. Foster siempre me ha dado su apoyo y sincera amistad. A mi abuelo, el Dr. Gernimo L. Aguado (1895-1958), un intelectual dedicado a las causas de Cuba desde la lucha antimachadista hasta su muerte, por iniciarme en el eterno camino de la bsqueda intelectual.

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15 A mis primos gemelos de 24 aos ahogados en el mar durante el xodo Balsero de 1995. leer y escribir con gran paciencia y amor, a mi bella esposa, la Dra. Krisztina I. Weller quien me ense a organizar mis ideas para el trabajo acadmico y Doremi precoz y cariosa perrita Rhodesian Ridgeback por ensearme a ser paciente y por estar conmigo durante largusimas horas de encierro mien tras escriba. A los mrtires tempranos como Pedro Luis Boitel. A los hroes valerosos como Roberto Martn Prez. A los titanes cados, como Eusebio Pealver. A la multitud de madres, esposas e hijas que vieron languidecer a sus seres queridos en las mazmorras castristas. Finalmente mencin especial, quiero agradecer la paciencia y cooperacin de Sarah Moreno, periodista, investigadora, editora, candidata doctoral en la Universidad Internacional de la Florida (Miami) y la ms grande autoridad sobre la obra de Bragado que he conocido, por la ayuda prestada.

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PRLOGOEste ensayo del pensador David Aguado, en torno a la obra del escritor y her mano del alma Reinaldo Bragado Bretaa, nos trae al presente el legado de este extraordinario activista a favor del respeto integral de los Derechos Civiles del pueblo de Cuba. Acerca del pensamiento existencialista en la novela La estacin equivocada de Bragado, es muy poco lo que puedo agregar a lo expuesto por el Dr. Aguado. De modo que solo quiero hacer unos apuntes sobre los comentarios que juntos hicimos Bragado y yo cuando intercambiamos opiniones sobre la lectura de El mito de Ssifo de Albert Camus. Y lo hago porque en este libro, El Dr. Aguado establece un claro paralelo entre el personaje de La estacin equivocada y el Ssifo camusiano; as como entre el Meursault de Ltranger y el mismo Bragado en su contexto diario, tan real, tan activo. Recuerdo que -ante la nada existencial que resuena en El mito de Ssifo nota concluimos que, a pesar de todas esas verdades, es imposible quedarse de brazos cruzados. Entonces, el bregar con la vista puesta en el horizonte y la de las libertades pblicas, cualquiera fuere el precio a pagar. T ambin con Bragado, conversamos largamente, con la respiracin entrecortada, acerca del suicidio del escritor Ernest Hemingway. Su talento intacto. El Premio Nobel en las manos. Su prestigio y nombrada universal. Las muy bellsimas damas. Su bolsillo millonariosu residencia en Cayo Hueso. bles- que estn por explicar. En La estacin equivocada y en parte de su crea cin Reinaldo Bragado nos expone estas preocupaciones del alma. T al vez, la excepcin ms notoria a estas inspiraciones existencialistas est en sus dos tomos de T odo lo dems lo dejamos a las consideraciones de los lectores. Miami 2 de diciembre de 2008.

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Portada de la novela La estacin equivocada (Miami-Caracas: Ediciones Saeta, 1989)

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NOTA DEL DR. RAFAEL SAUMELL-MUOZ1La primera vez que o hablar de Reinaldo Bragado fue a travs de una amiga de la adolescencia, Gilda Echeverra Lpez. Ella y yo nos habamos conocido aos atrs, concretamente en 1963, junto a su hermano Armando, cuando juntos ingresamos al sptimo grado en la escuela de becados Rubn Martnez Villena del reparto llamado Siboney, o sea, el antiguo Biltmore. Gilda era su esposa en 1980 cuando Bragado estaba preso, creo que en La Cabaa, por tratar de irse de Cuba, clandestinamente, segn el vocabulario del Cdigo Penal de la poca. Ella estaba bien triste, segn es de suponer y me habl largo de l, de su profesin de escritor y de su condicin de preso poltico. Conversamos a la salida del teatro Karl Marx de La Habana luego de una funcin del programa de TV Todo el mundo canta del cual yo era guionista. Recuerdo que caminamos mucho esa tarde, desde el reparto Miramar hasta la calle Lnea en el Vedado. Quedamos en reencontrarnos pero, en verdad, eso nunca sucedi. No hemos vuelto a vernos. En 1981 yo ca en el mundo adonde Bragado haba ido a parar, es decir, fui arrestado y enjuiciado por las mismas personas y por el mismo sistema. Sin embargo, nunca coincidimos en las prisiones por donde pasamos algunos Humanos que inici, a la cubana, la glsnost y la perestroika que, por desgracia, an no han prosperado en la isla, o sea hasta concluir, como sucedi en la URSS y las naciones del este europeo, con el sistema de partido nico, la economa totalitaria y el gulag. De todas las experiencias decisivas que Bragado y yo habamos vivido como rehenes del socialismo real, creo que la de pertenecer al grupo de activistas pro derechos humanos fue la ms intensa en todos los rdenes. En lo personal y en lo ochenta l y tantos otros ya haban practicado, y pagado a precio exorbitante, el habamos logrado saltar la barrera sartreana de la timidez y de la cobarda pode modo implacable y con sonajas cuando se trataba de los Estados Unidos de Norteamrica. Nos hallbamos ms cerca de la tica poltica de Albert Camus, aos comenzaba a desmerengarse segn el verbo que luego hara famoso Fidel Castro al describir la desaparicin de sus referentes y padrinos geopolticos. En La Habana, Bragado sigui escribiendo una obra impublicable, no por falta 1 Profesor de Literatura Hispana. Universidad Estatal Sam Houston, T exas.

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19 de mritos estrictamente literarios, como dira Lisandro Otero, presidente de la UNEAC, en aquellos tiempos portavoz del gobierno de Cuba ante la Comisin de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra, Suiza. No exista, estaban y permanecen cerradas a cal y canto para l. Debido a su biografa poltica solamente tena asegurado el ninguneo, la censura, la indiferencia, la persecucin. Era un ex preso contrarrevolucionario, un disidente, un apesta do. Resida en La Habana Vieja, cultivaba a sus amigos, los escassimos que se pueden disfrutar en tales circunstancias, denunciaba abusos cometidos por el gobierno ante la prensa extranjera, redactaba textos contestatarios. T ena el valor muy escaso y aadido de entregarlos a las misiones diplomticas, eso s En ese perodo nos vimos muchsimas veces. Conversbamos, compartamos lecturas, redactbamos documentos, visitbamos a periodistas y diplom ticos, discutamos y, en varias oportunidades, polemizamos. En cierta opor tunidad, y debido a la amistad que yo tena con cierto funcionario extranjero acreditado en La Habana, pude ayudarlo a sacar de Cuba una parte de sus manuscritos. Me da muchsima alegra y orgullo haber tenido ese gesto con l en un ambiente tan peligroso. Igualmente, y con otros miembros del Comit Cubano Pro Derechos Humanos, grabamos una conversacin, luego enviada a la naciente Radio Mart que la transmiti para Cuba con nuestro consentimiento y a pesar de los riesgos que implicaba un acto semejante. Ms adelante participa mos en la primera exposicin pblica y disidente que tuvo lugar en nuestro pas. Por desgracia, nuestros debates, como suele ocurrir en los predios literarios y polticos, se convirtieron en incmodas diferencias personales. No las detallo porque Bragado no podr leer mi versin ni responderla como l tendra derecho a hacerlo. Dejamos de tratarnos en los ltimos meses de nuestras vidas en Cuba. Coincidimos una vez en Washington DC en una conferencia patrocinada por Radio Mart. Nos hablamos cortsmente. Al publicar la novela La estacin equivocada tuvo la gentileza de enviarme un ejemplar dedicado que conser vo en mi biblioteca con debido cuidado y por respeto a la obra de un colega escritor, ex preso y disidente de la primera agrupacin que a toda voz y cara manifest su oposicin al rgimen. Durante este largo exilio mantuvimos una correspondencia escassima. Saba de l por medio de publicaciones peridicas y de Radio Mart, escuchando el programa que sobre derechos humanos condujo con el abogado Pablo Llabre. No recuerdo exactamente cmo me enter de su muerte repentina e inmerecida. Me conmovi mucho saber que de manera abrupta se haba ido con l una cismo, de los castigados por la censura, por el contenido de nuestras obras, de los que nos marchamos al exilio. Al cabo de cierto tiempo, el Dr. David Aguado me hizo llegar un DVD con el velorio de Bragado. Verlo tendido y sin vida me en profundo estado de conmocin. Para Sartre fue muy importante la nocin del ser para la muerte y del ser para la resurreccin. Espero que con este libro Bragado regrese a los lectores cada vez que leamos sus pginas.

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NOTA DE LA DRA. KRISZTINA I. WELLERLos cubanos son muy intensos. Hablando de Reinaldo Bragado, visto por una persona desde afuera (permitida adentro), estas palabras de su viuda Mara Rivera, para m captan al escritor y a mi propio esposo, el Dr. David Walter segundo, acadmica y menos conocida. T ambin abarcan el indomable espritu cubano. Sent esta intensidad de visita en Miami en la casa de Bragado durante el caso del nio Elin. Con la fuerte reaccin de los miamienses cubanos en la defensa del derecho del joven de vivir en la libertad, esa libertad por la cual perdi la vida su mam (haba amenazas de cerrar el aeropuerto, los camioneros cerraran el paso a las autoridades estadounidenses, arriba de la casa volaban ruidosamente helicpteros militares, como si estuviramos en la violencia de la guerra coreana de los documentales en la tele), nuestro taxista haitiano, aterro rizado por las manifestaciones, no quera llevarnos a la casa de Bragado detrs la insistencia de mi esposo, asegurndole con las palabras: Monsieur, llvenos sin miedo, yo soy cubano, no nos van a tocar. Al llegar a la barricada, mi esposo se baj del taxi, se ajust la gorguera plstica que los cubanos llaman Minerva que llevaba en el cuello debido a una reciente operacin despus de un accidente automovilstico y les pidi a sus exaltados paisanos que nos dejaran pasar. As entramos. Menciono este caso de Elin, porque (an siendo extranjera), considero imposible quedarme indiferente ante la experiencia especial de los cubanos. La estacin equivocada serie The Twilight Zone, que todava nos interesa porque hace resaltar a la luz la lucha que todos llevamos dentro y que a ratos manifestamos por fuera (an hoy la respuesta cubana a un inocente Qu tal? es Estoy en la lucha) es decir, tratando de resolver el problema fundamental del ser humano en nuestro mundo: la sobrevivencia ante mucha ansia, lo que el Dr. Aguado en este estudio crtico tan personal, llama existencialismo cubano. Hago la comparacin con el programa The Twilight Zone, ya que Bragado tena mucho inters en la cultura popular (la leyenda de Hemingway, la msica The Maltese Falcon -el clsico con Humphrey Bogarty una gata llamada Bette Davis) y trataba de entretejer abiertamente pedazos de sta en sus novelas cuando le era posible. De Bragado, tuve el placer de leer todas sus novelas publicadas y varias an inditas. Me preparaba cuidadosamente as para editar este libro. Descubr el inmenso talento que se esconda tras una furtiva sonrisa y un puado de frases sin muchas dobleces. Antes de su muerte, Bragado estudiaba activamente el

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21 mundo del cine. l y yo habamos hablado repetidas veces de la posibilidad de mente visuales. Desde mi perspectiva, la importancia de la literatura escrita en castellano, con impacto cultural mundial se remonta al universal Cervantes cuya fecha de fallecimiento, 23 de abril de 1616 coincide precisamente con la muerte de su gran homlogo contemporneo, el dramaturgo ingls Shakespeare. En nuestra creo que ese ciclo empieza en el perodo post Castro, con el famoso amigo de Bragado, Guillermo Cabrera Infante (a su vez nacido el 22 de abril como si continuara siglos despus en las huellas del caballeresco innovador genio del Siglo de Oro, del mismo tono juguetn) quien a pesar de sus mltiples este ciclo, (los dos escritores cubanos mueren en 2005, con solo unos meses separndolosGuillermo, el 21 de febrero, el da despus del cumpleaos de Reinaldo, y Bragado a mediados de junio). Y o, canadiense, hija de hngaros intelectuales que tambin tuvieron que dejar su pas, su casa, y huir del terror del totalitarismo, entiendo la frustracin del exiliado que aunque reconstruya su vida afuera, nunca puede reconciliar lo vivido con la falta de aceptacin en el mundo nuevo. Ni siquiera se reconoce a s mismo en un mundo ajeno a su patria, especialmente si no habla muy bien el idioma del nuevo pas adoptado/adoptivo. Para el exiliado, no puede desestimarse el Angst que provoca la tristeza de nunca volver a ver lo que le ha sido tan esencial a su ser, a su formacin, y eso lo compartimos todos los que hemos tenido que dejar detrs nuestras viejas vidas para empezar otras, venciendo obstculos y enfrentando incertidumbre. Pero increblemente, el Bragado existencialista (en trminos camusianos: medio Meursault, medio Ssifo) actuaba como un eterno optimista tena esa chispa cubana difcil de igualar. En l, el Angst existencialista del escritor mar ginado se tornaba en energa creativa, fuerzas para luchar por los Derechos Humanos de sus compatriotas y en un contagioso joie de vivre. Era intelectual, sencillo, hombre, amigo, callado, locuaz, abierto, privado, serio y jodedor todo en un complejo e inigualable individuo. Aos antes del xito taquillero y publicitario de la popular serie flmica Pirates of the Caribbean (2003, 2006 y 2007) y The Da Vinci Code el libro piratera de corte muy similar (La ciudad hechizada, escrita en La Habana en 1986 y publicada en Miami en el 2001), as como novelas de corte masnicosemitico de Dan Brown (La muerte cubana de Hemingway escrita en La Habana, reconstruida y terminada en Miami en 1992 y an indita). Ojal que futuras investigaciones de la obra de Bragado del calado de la de Aguado aparezcan en el futuro cercano, pues bien merece ese mrito y hay mucho terreno por recorrer. Mi especialidad la literatura fantstica, sobrenatural, de horror concuerda con la letra de una cancin que me cant y toc nuestro amigo Bragado en la que yo pienso que perfectamente resume mi opinin acerca de mi amigo escri-

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22 David Walter Aguado tor como persona y su obra (que no se puede separar de la persona): Me asusta pero me gusta (Ana Brbara). De hechoas era Bragado!:Una combinacin de lo raro con algo atractivo e irresistible. Knoxville, T ennesse. 4 de noviembre de 2009

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PALABRAS DE MARA RIVERA: REINALDO BRAGADO BRETAA, EL HOMBRE DEL QUE ME ENAMOR1Pues as fue, yo me enamor y viv con un hombre que era escritor, artista y con muchsimas otras particularidades en su quehacer y en su vida, que a mi entender estaban fuera de lo comn. No es fcil para m expresarme de ese Bragado que conoc y con el que compart, durante poco tiempo. T iempo intenso y lleno de emociones, sentimientos, alegras, pasiones, preocupaciones, planes (por cierto de stos muchsimos), sueos (de stos tambin muchos), y otra cantidad de cosas, que haberlos compartido y experimentado con un hombre como l representaron y representan para m una bendicin. Agradezco a Dios y a la vida por eso. Reinaldo se presenta en mi vida con impetuosidad, sacando de s todo aquello que lo acercara a su cometido: conquistarme, como si para l fuese demasia do preciso el lograrlo. En aquella poca yo viva enfrente de su casa y antes de presentarse por primera vez, ya me haba estado husmeando confesin suyay solo esperaba el momento de la gran decisin de acercarse con cualquier excusa, la cual no deba evidenciar en principio su objetivo, as que cruz la calle, como quien va de salida y se aproxim en actitud de quien no quiere la cosa y muy casualmente se me presenta dicindome algo as: Hola, soy Reinaldo Bragado Bretaa, su vecino y editor de la revista El Pequeo Caf, me entreg un ejemplar de la publicacin y una tarjeta de presentacin y por supuesto, me convid a que la leyera y luego compartiramos impresiones. En ese momento l haba logrado su objetivo, realmente pas inadvertida su verdadera intencin, ya que para m fue un gesto de cortesa de un personaje, que a primera vista, era muy distinto a m. Debo tambin confesar algo, siempre me gust un hombre con el cabello largo, y l lo tena. A partir de ese momento no hubo tregua para m, inici su conquista con tenacidad. Pocos das despus de haberse presenta do, yo estaba saliendo en mi carro y me detuvo sorpresivamente para pedir mi nmero de telfono, el cual le di sin mayor reparo y l memoriz ya que no lo escribi. Esa misma noche me llam para invitarme a tomar un caf en Coral Gables, invitacin que acept gustosamente, primeramente porque me llamaba muchsimo la atencin el inters de este hombre tan distinto a m. En esa prime ra cita, me di cuenta que era un gran conversador, ameno, culto, de gran preparacin, con sentido del humor, muy informado y siempre con ganas de ensear algo de lo que l saba. Las invitaciones se multiplicaban, todos los das haba algo que hacer, siempre tena algo que decirme, que comentarme, que explicarme, que solicitarme. 1 Viuda de Reinaldo Bragado

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24 David Walter Aguado Siempre contaba conmigo para todo lo que quera hacer, ciertamente quera estar conmigo. Sin embargo reconozco que tal insistencia lleg a asustarme y procur distanciarme, lo cual l advirti rpidamente y una noche, luego de unas cuantas invitaciones negadas, comiendo en el restaurante Versailles de la calle ocho, con cautela y esperando con valor mi reaccin, me propone, contundentemente, que iniciemos una relacin con mayor compromiso, puesto que l estaba seguro de que resultara. Nunca olvidar ese momento, es como si ahora mismo lo estuviera viendo, tan seguro de lo que estaba diciendo, tan lleno de compromiso en sus palabras, como si viera el futuro, y con esa inmediatez que l requera y que yo no alcanzaba a comprender. Mi impresin fue grande, me asust y de inmediato asever lo prematuro de esa conclusin, qu tontera de mi parte!Como si yo hubiese estado en su mente para decir eso. Por lo que le propuse distanciarnos haciendo uso de esos tontos argumentos que da quien no sabe dnde est parado, y en mi caso, quien no sabe delante de quin yo estaba parada. El caso es que Bragado siempre estuvo muy seguro de lo que quera, y a Dios gracias me conoca ms de lo que yo poda suponer. De all que como gran batallador, al poco tiempo, doy gracias a Dios nuevamente, se acerc, era el mismo Reinaldo, con su objetivo muy claro, siempre seguro de todo, pero esta vez lo acompaaba su gran dulzura, adems de una tranquilidad en sus acciones que me hicieron olvidar aquella insistencia que por momentos me desagrad. As es, Reinaldo Bragado Bretaa era un hombre dulce, complaciente, compasivo, atento y pendiente de que nuestra relacin estuviese siempre envuelta en felicidad, armona y alegras. De esa manera, en su segundo ataque, logra el objetivo, nos hacemos novios con miras a casarnos, ya que segn l, siempre estuvo claro en que yo era la mujer con la que quera pasar el resto de su vida. Seria textualmente: la gente dice lo que le parece, pero en el caso de Bragado, las Nuestros das transcurrieron placenteramente, Reinaldo -ms sosegadocador que con constancia desarrollaba cada unas de las actividades de manera una premisa vital. De hecho hizo un cartel, el cual conservo en el mismo lugar donde l lo dej, indicando NO PERDER TIEMPO...,AHORA QUE LO TENGO, Reinaldo Bragado Bretaa. El tiempo, tan importante para Reinaldo, era clave en sus actuaciones, se impona la realizacin de muchas actividades. De all que a mi modo de ver, l viva la vida como una secuencia de pequeas y grandes batallas, que lograba ganarlas en el tiempo con disciplina, responsabilidad y un gran ahnco. Noche para ese da y haba logrado con xito. Al hablar de las actividades no me reCubanet, -las cuales realizaba con mucha entrega, muchas horas de trabajo de investigacin, de anlisis, y con un gran sentido de responsabilidad en cuanto a su creacin-, ms reciente, en este aspecto, hacer platos cubanos remitindose a las recetas

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25 ms antiguas; tambin ir al supermercado y hacer una compra ptima, hacer reparaciones y remodelaciones en la casa, entre otras. T odo lo haca con esmero manera de actuar represent para m un verdadero aprendizaje. En su lista del quehacer diario estaban, adems, sus llamadas telefnicas. A manera de visitas se comunicaba con tres, cuatro y hasta con cinco personas, con las que conversaba largamente de variados temas, a modo de ejemplo cita r: con la queridsima Rosa Berre, que en paz descanse, Directora de la revista Cubanet, con ella trataba temas no solo concernientes al trabajo sino adems de comida cubana, espaola, y de la usanza antigua de los platos y su inquietud de utilizarlos nuevamente; con Ricardo Lpez Llpiz (Llpiz), su amigo de juventud con quien recordaba buenos tiempos y escuchndose comnmente risas en esas conversaciones, al igual que con Luis Enrique Becerril (Kike); siempre mantuvo comunicacin estrecha con sus otros amigos de juventud como lo son Fabio Riera, Norberto Alonso, Alfonsito, Milagros y Manolo, tambin con Layda, Carlos Franco, Mario Palou y otra gran cantidad de amistades. Recuerdo que me deca y les deca a sus amigos lo afortunados que eran ya que a pesar del desastre del rgimen en su pas, ellos haban logrado salir de all coincidiendo todos en una misma ciudad. Honestidad y franqueza a toda prueba, presentes perennemente, las medias tintas no eran de su agrado. Muy por encima de todo estaba el respeto a las personas. No aceptaba, ni toleraba un pice de doblez en estos aspectos. Un mnimo desliz en este sentido lo incomodaba de tal modo que buscaba la manera de hacer comprender a la persona que faltaba y con mucha inteligencia discuta el asunto hasta el punto de que la otra persona comprendiera el porqu debemos tratarnos honestamente con franqueza y con respeto. No siempre esos comentarios eran bien recibidos, segn percib en las reacciones de algunos. La libertad, el respeto a la dignidad y el derecho de las personas eran fundamentos que estaban implcitos en su vida. Desde el inicio de nuestra relacin y como era de esperarse de mi parte, le caan un sinfn de preguntas referentes a su vida, su parte artstica, su obra, los derechos humanos y pare de contar. Sin embargo, de forma parca me responda a medias lo que yo preguntaba e inmediatamente cambiaba de tema para tratar otras cosas que no tuviesen nada que ver con aquello ya pasado. Era como si hubiese dividido su vida, entre ese antes y este ahora. Esto me desconcertaba, sin embargo con mucha paciencia me dio a entender que no le gustaba mucho hablar de eso, como que no quera perder tiempo hacindome detalles de su vida pasada. Quera vivir el da a da con la intensidad que lo caracterizaba, quera hacer otras cosa como ir al cine, comer fuera de casa, visitar amigos o que nos visitaran, planear viajes, que lamentablemente no logramos, recorrer la ciudad, ir a muebleras, por aquello de querer hacer algunos cambios, ver pelculas. En este aspecto ver pelculas-, y como era natural en l, estaba pendiente del guin de la pelcula y casi adivinaba lo que cada quien iba a decir, por lo general acer taba. En una entrevista que le hiciera Eliseo Cardona en noviembre 14 del 1999 para El Nuevo Herald, Bragado dice En realidad, creo que en mis libros est ms presente el cine que la literatura [] T odas mis narraciones, sobre todo las

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26 David Walter Aguado tro gusto por los animales. Con la muerte de su perro y compaero Outsider, Bragado me mostr la parte compasiva que habitaba en l. Con ternura se expresaba de los animales y se senta profundamente abatido cuando se enteraba de algn atropello hacia esa especie. Quien es as con los animales, ms lo es con las personas, al menos en el caso de Bragado, por lo que considero que en su lucha incansable en el Comit Cubano Pro-Derechos Humanos en Cuba y su programa radial, que por ms de diez aos mantuvo en Miami Por tus derechos, cubanos estuvo presente esa compasin, de hombre preocupado e interesado por ayudar a aquel que sufre y padece injusticias. El sentido del humor de Reinaldo era especialmente particular. No haba situacin a la cual l no supiera verle u otorgarle el lado humorstico. Nunca a momento y casi cualquier circunstancia eran propicios para que Reinaldo salie ra con uno de esos comentarios, que con su buen lxico, procuraba las primeras risas entre sus oyente, y a partir de esa primera, seguan otros comentarios y las respectivas risas continuadas de su audiencia. La verdad es que quienes pudimos compartir con l esos momentos hemos sido muy afortunados y seguramente extraamos dichos momentos. En lo que respecta a ese plano humorstico de Bragado y mi persona, era sencillamente cmico como l se resista en comprender los venezolanismos utilizados por m. Y siempre exclamaba: Cmo es posible que una palabra haya atrapado, pero no lo harn una cantidad de palabras extraas. Y seguidamente comenzaba a utilizar estas palabras indiscriminadamente, perdiendo cada una de ellas el sentido. Como ancdota, recibiendo a los amigos cubanos el da de nuestra boda, les indicaba al momento de entrar a la casa, que -para comunicarse con el grupo de venezolanossolo utilizaran las siguientes palabras, chamo, perol, broma, bicho, entrpito, catira y otra que utilizamos mucho los venezolanos, y que no debo mencionar aqu. Estimadsimo lector, ha sido para m un gran esfuerzo hacer estas lneas, probablemente seran ms las pginas que yo escribira si contara con mayor destreza para escribir o si por lo menos el aspecto afectivo, con el cual todava estoy luchando, fuese menor. Pero este esfuerzo lo vale ese hombre del cual yo me enamor y con gusto lo he hecho. Est en m la esperanza de que tanto ustedes como yo logremos mantener vigente la obra de este gran escritor cubano. Gracias amigo David por haber exaltado la obra de Reinaldo, habindola seleccionado para tu trabajo doctoral. Krisztina igualmente gracias por el apoyo. Miami, 16 de noviembre, 2009

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PALABRAS DE NORBERTO ALONSO1Un da como hoy, hace veinte aos, Bragado y yo comentbamos sobre el gran acontecimiento de la noche del 9 de noviembre de 1989: El Muro de Berln se desmoronaba. Recuerdo que Bragado dijo que nuestro muro tardara en caer puesto que no estaba hecho con concreto, sino con muy malas intenciones. Razn tena, razn tiene. Me dijo que dara cualquier cosa por verle la cara al dictador de entonces (que es el mismo de hoy). Supona que el tirano estara sper indignado por el desmantelamiento de un aparato que le garantizaba las armas y la fuerza para seguir desgobernando en la parcela caribea del campo socialista. Lo cierto es que por aquellos das no hablbamos de otro tema que no fuera la cada del muro alemn y la repercusin (si alguna) en nuestra isla. Ese mismo ao, 1989, Bragado derriba uno de los muros que lo haba reprimido por mucho tiempo, y publica La estacin equivocada Miami-Caracas: Saeta Ediciones, 1989. T uve el privilegio de conocer a Reinaldo Bragado antes que se convirtiera en escritor. Quizs, mucho antes de que l mismo se decidiera por ese camino que en ciertos ambientes gubernamentales conduce a la crcel en el mejor de los casos. No hay un da que pase sin recordar a Bragado y, cuando me llega alguna noticia de carcter poltico o literaria, siento deseos de llamarlo, como siempre haca, y decirle: -Qu te parece? Fort Lauderdale 20 de diciembre de 2009 1 Amigo de Reinaldo Bragado

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NECESARIA NOTA PRELIMINAR Mario Vargas Llosa (en T elevisin Mart, marzo, 2007) Cada vez que discuto sobre Cuba con intelectuales izquierdoides de cualquier lugar, insisten siempre en comparar a Cuba con lo peor de Latinoamrica (Hait, Guatemala, El Salvador). Siempre les respondo con esta pregunta: No es hora ya de comparar a Cuba con pases de menor poblacin como Suiza, No saben qu responder. D.W. Aguado POR QU ESTUDIAR LA OBRA DE REINALDO BRAGADO? HAY UN VERDADERO CANON DE LA LITERATURA CUBANA?Como se ha mencionado anteriormente, hasta este momento, no existen trabajos de investigacin de rigor acadmico1 con una slida base terico-literaria sobre la obra del escritor cubano Reinaldo Bragado Bretaa. Esta exposicin crtica es el primer paso en esa direccin. Adems de este trabajo, voy a comenzar a traducir algunas novelas de Bragado con intenciones de publicarlas en ingls en los Estados Unidos. De ese modo, las posibilidades de que ellas alcancen a un mayor pblico se multiplican. Naturalmente que las obras hispanas en traduccin al ingls son frecuentemente incorporadas a antologas de escritores multinacionales. Este tipo de material es ledo en las escuelas estadouni denses. Y a la mayora de los adolescentes de este pas ha estudiado los 1 Esta publicacin es la versin literaria de mi disertacin doctoral defendida en la Universidad Estatal de Arizona (T empe), el 25 de noviembre de 2008. Es inevitable que en un estudio de este tipo se haga referencia a mltiples la economa y otros. Hay tambin mltiples citas en varios idiomas. He tratado de reducir su nmero siempre que he podido. Se ha hecho un esfuerzo en traducir al espaol un gran nmero de las fuentes citadas, pero eso no ha sido siempre posible y en ciertos casosquizs tampoco recomendable.

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29 libros de Isabel Allende, Laura Esquivel, Rodolfo Anaya, Sandra Cisneros y otros exponentes de la literatura hispana2. La prosa y la poesa de Bragado merecen estar a este nivel de acceso pblico tambin. Motiva tambin a escribir este trabajo que existe la errnea opinin entre algunos acadmicos que el corpus de trabajo producido por los escritores cubanos no constituye un canon literario como tal. En su Cuban Writers on and off the Island: Contemporary Narrative Fiction (1999), Pamela Smorkaloff3 (Universidad de Nueva Y ork) crea divide en dos partes: el canon y la dispora. El primero incluye a los escritores de la Isla (Lezama Lima, Carpentier, Miguel Barnet4 Rene Mndez Capote, Pablo Armando Fernndez, Edmundo Desnoes) o a aquellos que no lo estn, pero que no han roto con Cuba completamente (paradjicamente, este grupo incluye al renegado y sufrido Reinaldo Arenas). El grupo de la dispora incluye a todos los que fueron camino del exilio y que han roto con el rgimen comunista totalitario de Castro (Zo Valds) y a los que producen literatura cubana, pero son ms estadounidenses que cubanos (Cristina Garca, scar Hijuelos, Roberto G. Fernndez y Virgil Surez). Cabrera Infante es simplemente una nota pasajera aqu. Over the course of the extensive period of reading and research that went into the preparation of this book, I discovered that, thematically, the writers who had not bur ned their bridges intrigued me the most. This study, then, is built around their work and the structural and historical theme of rapprochement (Smorkaloff 76). Me pregunto qu puentes con el rgimen dictatorial cubano dej sin quemar el perseguido Reinaldo Arenas. La lista que sigue tan efmera, como incompleta es solamente una muestra temporal de algunos los escritores que se le escaparon a Smorkaloff en su libro. Cada da se suman a esta nmina otros valores de la literatura cubana. 2 Los hispanos en los Estados Unidos estamos divididos en dos grandes grupos: Los cubanos y el resto. En general, los hispanos que viven aqu son pro-Castro y muy liberales. Como consecuencia, rechazan abiertamente a los exiliados cubanos. Y o he sufrido persecucin a manos de mis compaeros de clase en la Universidad Estatal de Arizona y puedo demostrarlo. Con respecto a la literatura hispana que se ensea en este pas, basta echar una ojeada casual a cualquier antologa del sistema K-12, o del sistema universitario para ver que Cabrera Infante, Arenas, Zo Valds todos muy famososbrillan por su ausencia. En su lugar, -y con poca frecuenciase ensean escritores que no estn en contra del proceso dictatorial cubano, como Guilln y Carpentier. como muchos otros escritores incluyendo a Arenasfueron encarcelados por sus escritos y sufrieron intensa persecucin dentro la Isla. Recurdense a Heberto Padilla y a Antn Arrufat, solo por mencionar dos de ellos. El trabajo acadmico de Smorkaloff obedece a sus intereses personales y a su curiosidad intelectual, pero su utilidad est limitada vertidos. No objeto de los escritores que estn en su lista; todo lo contrario, -ignorando todas las posiciones ideolgicas, el lugar donde residen actualmente y quien est an vivo o no-, solo me quejo de que no incluye un valiossimo grupo de escritores, poetas y periodistas que constituyen parte orgnica de nuestro canon literario y cultural. una carta dirigida a Fidel Castro en la llamada Primavera Negra de 2003 apoyando el fusilamiento de los tres jvenes cubanos de raza negra que intentaron desviar una lancha de pasajeros de Regla al puerto de La Habana.

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30 David Walter Aguado Dentro de la Isla: Si se comienza en el siglo XIX echamos en falta a nombres de escritores consagrados, como: Gertrudis Gmez de A veEmilio Ballagas, Carlos Loveira, Mariano Brull, Nicols Guilln, EnLpez, Ambrosio Fornet, hasta el actualmente reconocido Leonardo Padura. Fuera de Cuba: Podemos nombrar a: L ydia Cabrera, Enrique LaNovs Calvo5 Carlos Montenegro6 Severo Sarduy, Heberto Padilla, Calvert Casey7 Carlos Franqui, Norberto Fuentes, Rogelio Llopis, Matas Montes Huidobro, Carlos Alberto Montaner, Ral Rivero, Manuel Esta lista pudiera ser mucho ms extensa, pero creo que estos nombres nos representan cabalmente como cubanos y son prueba fehaciente de que s tenemos un canon literario de calibre. rencia en Cuban Writers on and off the Island: Contemporary Narrative Fiction -y que sin embargo lo dieron todo por Cuba y por sus ideas-, dira Cabrera Infante: Nada querra yo ms que mis modestas vidas sean para leerlas, para gozarlas y para evitar, en muchos casos, la aciaga suerte de muchos que vivieron, cortesanos renuentes, y murieron para, por la literatura ( Vidas 12). Finalmente, este escueto libro de Smorkaloff agrupa a escritores de Cuba, Puerto Rico y de otros pases sin mucha razn lgica para ello. En 1998, durante la Feria Internacional del Libro en La Habana, periodistas extranjeros le preguntaron a Castro por qu no se encontraban libros de Orwell, Sartre, Camus y muchos otros escritores en la Isla. Castro respondi que en Cuba ningn libro estaba prohibido, que no tener esos textos se deba a falta de dinero para adquirirlos. Inmediatamente, un grupo de intelectuales dentro de Cuba -y muchos de proporcionar al pueblo esos textos que -como aseguraba el Comanbrind su casa y su biblioteca personal. Adems, el Dr. Cols comenz a crear una red nacional de esas bibliotecas. La polica lleg a su casa con grandes camiones, apres a Cols e intent llevarse los libros; afor tunadamente, los vecinos lograron salvar clandestinamente (a riesgo de 5 Nacido en Galicia, pero considerado un escritor cubano. 6 Nacido en Galicia, pero considerado un escritor cubano. 7 Nacido en Baltimore, Maryland, pero considerado un escritor cubano.

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31 encarcelamiento) la mayor parte de los libros. Hoy existen en Cuba ms de 100 bibliotecas independientes y las solicitudes para nuevas bibliotecas sobrepasa la docena. Los requisitos para abrir una biblioteca libre son dos: T ener ms de 250 libros y abrir las puertas a todos, sin esconder los textos. No pasa un da sin que la polica poltica castrista no detenga a un lector o a un bibliotecario independiente. El Dr. Cols tuvo que emigrar a los Estados Unidos debido al gran hostigamiento el rgimen contra l y contra su esposa e hijos (T elevisin Mart, 23 de octubre, 2007). La dura realidad de Cuba ha superado a la apocalptica (1953). Se prohbe leer hoy y se va a la crcel por poseerlos. Norberto Alonso, Sarah Moreno, Ricardo Lpez Llopis, Fabio Riera y yo, creamos la Asociacin Reinaldo Bragado en mi antigua casa en Miami en el 2005. El propsito es difundir su obra mundialmente. Y ese no fue el nico esfuerzo que se ha hecho en Cuba, o en el extranjero en ese respecto: El pasado 7 de abril del 2006, el Movimiento Liberal Cubano (MLC), en apoyo al Proyecto de Bibliotecas Independientes de Cuba, inaugur la Biblioteca Reinaldo Bragado Bretaa, dirigida por Omayda Padrn Azcuy, residente en la calle 18 Nro. 5, Apto. A, Lnea y Calzada Municipio Vedado. La biblioteca independiente fue bauti zada con el nombre del escritor y activista por los derechos humanos Reinaldo Bragado. Entre las obras que atesora la biblioteca se encuentran algunos libros del desaparecido escritor. Entre ellas la novela La estacin equivocada y los dos tomos de donde se recogen importantes documentos y denuncias sobre las violaciones de derechos humanos en la isla (El ateje. Revista de literatura cubana ). No debe sorprender al lector que los textos de Orwell estn prohibidos en Cuba. Pero, s debe causar sorpresa que los libros de L ydia Cabrera, Borges, Octavio Paz, Sartre, Camus, Vargas Llosa, entre muchos otros escritores estn en la lista de libros prohibidos en Cuba. La simple posesin de un texto de estos autores 8 es razn de encarcelamiento por contrarrevolucin (Cols). Solo el 20 de marzo de 2003 durante la llamada Primavera Negra, Castro arrest a 75 periodistas independientes en la Isla. La situacin de los que quieren diseminar la verdad es muy precaria. Las sentencias de los tribunales castristas fueron de hasta ms de veinte 8 Una nota de inters aqu es que visit la Isla del 22 al 29 de noviembre de 2007. Encontr un texto de Severo Sarduy en nuestra comn ciudad natal (Camagey). Lo interesante del caso es que no estaba en una librera al alcance de todos, sino en una librera especial donde hay que pagar con pesos convertibles en divisas (un peso convertible o CU.C. equivale a .80 dlares estadounidenses). El libro de Sarduy cuesta 10.00 CU.Cs ($12.00 dlares). Un mdico especialista uno de los salarios ms altos del pasgana unos $20.00 dlares al mes. Quin puede entonces leer a Sarduy?

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32 David Walter Aguado cuyo nico delito ha sido querer compartir noticias y opiniones con sus compatriotas. El escritor uruguayo Eduardo Galeano gran defensor de la izquier rago encabezaron la campaa de protesta que se extendi por todo el orbe, que motiv a Amnista Internacional a reconocer la causa de estos 75 escritores encarcelados. Gracias a esa presin, el rgimen de Castro liber a 20 de los encarcelados. Quedaron 55 periodistas y escritores tras las rejas. Ojal que la noticia llegue a odos de la seora Smorkaloff! (Vzquez Portal, Conversando. T .V. Mart, 20 de marzo, 2008). Como colofn no como anticlmax a este segmento apelo a la sencilla, pero certera elocuencia del maldito Reinaldo Arenas hay una posicin muy ventajosa entre los escritores estos de izquierda que viven en los pases capitalistas, que disfrutan de todas las ventajas de la democracia y que adems tambin disfrutan de la rentabilidad que da atacar a la democracia viviendo en un pas democrtico no?...Esos escritores, quizs, si vivieran en un pas comunista y no pudieran salir de lentonces cambiaran, quizs, su manera de pensar y adems de eso no pudieran escribir nada. O sea que hasta cierto punto, para nosotrosque padecimos todo aquello, es indignante que un seor que goza toda la seguridad que da la democracia, se complazca en atacarlay, adems, se enriquezca atacndola. (Entrevista en vdeo. cubacenter http://www.cubacenter.org). En el seno de la intelectualidad norteamericana -desproporcionadamente izquierdista y selectivamente ciegaes hora ya de buscar un equilibrio entre el acceso y promocin de autores de tendencias mar xistas y de aquellos otros escritores que, por diferir de tal ideologa, no son ni menos creativos, ni menos dignos de anlisis, respeto y estudio. Como el malogrado Arenas, Bragado y decenas de otros escritores, merecen esa oportunidad. S existe un canon literario cubano. Pero es un corpus fragmentado y herido por cincuenta aos de exilio poltico y de persecucin brutal. Quizs, tal y como me sugiriera el Dr. David Foster, deba dedicarme a organizarlo adecuadamente en el futuro. Este trabajo servir tambin para encontrar qu lugar ocupa la obra de Bragado en el canon de la literatura cubana9 e hispana en general. Se 9 Durante la defensa de la propuesta de esta disertacin doctoral, el Dr. David W. Foster me deca que no existe un verdadero canon de la literatura cubana y que yo deba dedicarme a cotejarlo. Le respond medio en broma que no tena deseos de morir tan joven. La realidad es que las divisiones intestinas de los disidentes cubanos en el exilio escritores y no escritores por igualson tan marcadas que se hace muy difcil preparar un corpus literario. No obstante, no comparto la opinin de que no tenemos un canon literario como tal. Sabemos que William Faulkner y Ernest Hemingway son escritores e individuos muy dismiles; sin embargo ambos son partes del canon literario estadounidense (y mundial). De igual forma, dos personajes tan diferentes como Roberto Fernndez Retamar y Guillermo Cabrera Infante

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33 plantea aqu que su obra pertenece al futuro. Y a lo haba dicho sagazmente Bentez Rojo en el prlogo a La noche vigilada (1999): En resumen, pienso que el libro de Reinaldo Bragado Bretaa es una excelente muestra de una nueva corriente literaria que, si bien an no establecida son tambin parte de un mismo canon literario: El cubano. Naturalmente que cuando se ha vivido ms de medio siglo de exilio poltico forzado lo cual ha esparcido a los cubanos por todo el orbe-, se hace ms difcil pensar en un canon

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INTRODUCCINSiempre son los vencidos los que vencen. Cuba es una enorme prisin y tenemos que sonar la alarma alrededor de sus muros. Vclav Havel En un lejano pas existi hace muchos aos una oveja negra. Fue fusilada. Un siglo despus, el rebao arrepentido le levant una estatua ecuestre que qued muy bien en el parque. As, en lo sucesivo, cada vez que aparecan ovejas negras eran rpidamente pasadas por las armas para que las futuras generaciones de ovejas comunes y corrientes pudieran ejercitarse tambin en la escultura. La oveja negra (1969) Augusto MonterrosoEste trabajo se centra en la novela La estacin equivocada (alegora poltica) pero har referencia a otras obras selectas10 de Reinaldo Bragado Bretaa (Cuba, 1953Miami, 2005), un escritor verdaderamente comprometido11 con sus ideas de libertad y de cambio social, razn por la cual ira a la crcel y se arriesgara a ser asesinado tanto en Cuba como en Miami. Esta discusin exploratoria aborda el tema del existencialismo rectamente cubanas en la obra de Bragado Bretaa. El autor alcanza sus objetivos a travs del uso de mltiples recursos retricos y litera rios los cuales sern analizados en sus respectivos contextos literarios y sociales. El anlisis literario se centra directamente en La estacin equivocada e indirectamente en La muerte sin remitente y La noche vigilada, solo como puntos de referencia intratextual. Se discuten aqu someramente tambin otras partes selectas de la obra literaria de Bragado, la cual incluye seis novelas (cuatro publicadas y dos inditas). nmero de novelas de Bragado. 11 No fue Bragado un escritor comprometido, en el viejo sentido de la consigna; pero tampoco fue un desinteresado de la realidad que le toc vivir. Por tanto, s tuvo l un compromiso de escritor, pero con la vida. Acometi la funcin de exiliado; no claudic ante las ofertas del rgimen, que a algunos ha tentado y rendido. La dignidad fue para l su escudo poderoso en ese otro combate que el escritor exiliado ha de sostener (Cuadra, Reinaldo Bragado: un ejemplo 2).

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35 NOVELAS PUBLICADAS: 1.La muerte sin remitente Escrita en La Habana en 1982. Publicada en Lima, Per en 2003. 2.La ciudad hechizada Escrita en La Habana en 1982. Publicada en Miami, EE.UU. en 2001. 3.La noche vigilada Publicada en Miami, EE.UU. en 1999. 4.La estacin equivocada. Publicada en Miami, EE.UU. en 1989. NOVELAS INDITAS: 5.El secreto est en La Habana. Escrita en La Habana-Miami en 1991. 6.La muerte cubana de Hemingway o Muerte en el espejo. Escrita en Miami, EE.UU. en 1992. Bragado estaba muy al tanto de mi trabajo y se comunicaba connovelas en el orden12 presentado en la pgina previa. Como Arenas y su lograda Pentagona, Bragado organiz su obra minuciosamente como se ve en la lista anterior. El escritor me entreg personalmente los manuscritos de cinco de solo La estacin equivocada haba sido editada. Bragado dej otras cuatro novelas sin publicar. Su viuda est negociando la publicacin de un par de ellas en estos momentos. La lista de estas novelas es como sigue: Havana Target (1997) Al caer la parbola (2003) (1998) Sueos del uno al cinco (2005) [novela fundida de cinco narraciones]. La novela discutida aqu (La estacin equivocada ) fue escogida por cuatro razones: 1. Es una alegora poltica.13 2. Fue publicada. 3. T uvo buena aceptacin pblica y excelente recepcin crtica. tuales y las alusiones en ellas se hacen ms fciles de entender si se siguen las instrucciones de Bragado. 13 T engo que admitir que La estacin equivocada puede ser leda como una obra donde predominan los elementos fantsticos, alejada de lo alegrico. No creo que tal interpretacin o enfoque le reste valor a esta novela. Despus de todo, el propsito del lector, no del autor determina el tipo de lectura, as como el nmero de niveles a que sta se har. Ver la seccin sobre lo fantstico y las teoras de T odorov y de Barrenechea para una mejor comprensin de este tema.

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36 David Walter Aguado 4. Est disponible al lector con relativa facilidad. La estacin equivocada es muy singular en el corpus de la obra de Bragado en dos sentidos: uno, es una alegora poltica nica. Dos, solamente esta novela presenta la idea del forastero sin nombre, ese protagonista en perpetua bsqueda existencialista que es el Mersault de Ltranger de Camus; y que como l, sufre el mismo Angst y se pierde en lo absurdo de sus avatares. Las otras dos novelas de Bragado (sin publicar), El secreto est en La Habana (Miami, 1991) y La muerte cubana de Hemingway o Muer te en el espejo (Miami, 1992), aunque encajan muy bien en la orienta cin y estructura temtica de este estudio, no han sido incluidas en este proyecto debido a que son casi totalmente desconocidas para el pblico en general y salvo las copias que tenemos la viuda de Bragado y yono pueden ser adquiridas en este momento por nadie ms. Las seis novelas de Bragado han sido agrupadas en tres categoras de orden temtico (ver Fig. 5, pgina 114): 1.Alegora poltica (fantasa/lo absurdo). La estacin equivocada La muerte sin remitente 2.Intriga poltica/espionaje. La noche vigilada La muerte cubana de Hemingway/Muerte en el espejo 3.Piratera/conquista. La ciudad hechizada. El secreto est en La Habana La estacin equivocada va a ser estudiada con un enfoque crticoliterario posmoderno (ver la pgina 110). Entre otros, se analizarn en ella los aspectos que vemos en la lista que sigue: II. -Desplazamientos temporales y lo dialgico (Bakhtin). III. -El otro -segn estudios de Lan, Sartre, Ortega y Gasset, Buber, Heidegger, Unamuno, Antonio Machado, Borges, IV. -T emas existencialistas: lo absurdo (Camus), Angst, congoja (Unamuno), desesperacin, sin salida. V. -Cubanidad vs. Cubana (Nicols Guilln, Louis Prez, NoHernndez Cuellar, Lezama Lima, etc.). VI. -Smbolos.

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37 VII. -Alegoras. VIII. -T emas urbanos. IX. -Uso del lenguaje (Foucault y el discurso del poder). X. -Lo fantstico (T odorov, Callois, Lovecraft, Barrenechea, XI. -Lo absurdo (Camus). XII. -Bsqueda de una identidad propia. Esta investigacin incluir un espacio prudencial -y muy necesariodedicado al impacto de la censura literaria en la vida de Bragado y de los escritores cubanos en general. No podra dejar de estudiarse ese tema precisamente por dos razones muy importantes: uno, Bragado fue un luchador activo por los derechos de todos los cubanos y sufri encarcelamiento por ello. Las novelas, cuentos14 y poemas de Bragado la vida de todos los ciudadanos -escritores o noest reglamentada y controlada de forma casi absoluta. Ortega y Gasset resume este sentir en su ensayo Meditaciones del Quijote (1914) cuando dice yo soy yo y mi circunstancia y si no la salen su edicin crtica de Meditaciones del Quijote (2001), bien vale la pena ser examinada aqu pero habra que advertir en este lugar que siquiera en general fsico, ni aun simplemente orgnico. Basta con tener presente lo que dice ms adelante: El mundo exterior! Pero es que los mundos insensibles las tierras profundas no son tambin exteriores al sujeto? Sin duda alguna: son exteriores y aun en grado eminente. Es decir, lo no sensible, el mundo llamado interior, es exterior al sujeto, al segundo yo de la expresin comentada, por tanto forma parte de la circunstancia, solo puede decirse que forma parte de m en el sentido del primer yo, aquel que designa mi realidad personal entera. Quizs no sea inoportuno recordar un antiguo comentario mo de este pasaje orteguiano El momento de yoidad del hombre el segundo yo de la frase orteguiana no agota al ente humano, como crey el idealismo. Pero ahora nos interesa el primer yo, el que incluye la circunstancia, el que no es puro sujeto del vivir, centro de una circunstancia. La circunscircum a un yo: l es quien le da su carcter unitario y circunstancial, o sea vital; pero no punto central. El yo es inseparable de la circunstancia, y no tiene sen14 Gracias a la infatigable labor de Mara Rivera (viuda de Bragado) la coleccin de cuentos Despus de la vigi lia originalmente escrita en La Habana entre 1975-1982 y sacada clandestinamente de Cubafue publicada casi cinco

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38 David Walter Aguado tido aparte de ella, pero a la inversa, la circunstancia solo se constituye en torno a un yo, y no a un yo cualquiera, a un mero sujeto de de actos y haceres, sino a un yo mismo, capaz de entrar en s, que es, no diremos algo es decir, cosa, res pero s alguien, o sea persona. Podramos lo agota, no est dado mi ser si se quiere mi ser futuro cuando est dada mi circunstancia y un yo abstracto, puntual, pero sujeto de ella.15 simple localizacin, sino una efectiva posesin. [] La expresin si no la salvo a ella (la circunstancia) no me salvo yo encierra la razn tido, la explicacin de Maras cobra mayor importancia. Bragado fue comprometido16 y arriesg su vida cada segundo que vivi en Cuba por decidir ser de ese modo. Adems de un frreo control de los medios de difusin masivos y de las editoras (incluyendo toda forma de periodismo), as como del sistema educacional, la dictadura castrista determina qu comen los cubanos y con qu frecuencia lo hacen.17 T ambin controla cmo se visten y cundo y dnde pueden adquirir ropa.18 Con la excepcin de Corea del Norte y de China, ninguna otra nacin en el mundo ha soportado tan apretado yugo por tan largo tiempo. Ser escritor bajo estas difciles circunstancias aade a esa ardua for ma de vivir, el riesgo de ser perseguido y encarcelado por largos aos. A su vez, ese modo de supervivencia como fenmeno social en general ha tenido un sostenido impacto en la literatura producida por Bragado circunstancia. De modo que Ortega personaliza la circunstancia y la hace pasar de ente sin vida a agente vivo que interacta con el individuo y que requiere el cuidado de ste. Maras no aclara nada al respecto. 16 Al concepto de escritor comprometido el que solamente critica las dictaduras de derecha, se yuxtapone marionetas de las dictaduras de cualquier orientacin ideolgica. Un ejemplo de escritor comprometido es el celebrad simo vocero castrista Garca Mrquez. T res ejemplos de escritores no comprometidos son Plinio Apuleyo Mendoza literario incondicional de Garca Mrquez y muchos otros cuando proclam su nocin del crivain engag, poco (1994) The concept of commitment [lengagement] fashioned by Sartre after his conversion from (492). de las migraciones internas de los cubanos. Hay miles y miles de personas que han dejado el Oriente rural (as como otras partes del interior de la Isla) y se han mudado para La Habana en los ltimos 45 aos en busca de trabajo y de mejor vida. El gobierno se niega a darles la libreta de racionamiento. Estas miles de personas son ilegales en su propio pas y, aunque la mayora tiene trabajo, sufre mucho para encontrar comida para ellos y para sus familias. La polica hace redadas constantemente y deporta para sus lugares de origen a los indocumentados. Sus documentos de identidad (los cuales todo cubano debe llevar consigo a todas horas) son estampados con un mensaje de la polica que no pueden regresar a La Habana en el futuro. 18 Quizs bastara decir que aunque Cuba nunca ha sido agredida por otro pas y que no ha participado en ninguna de las dos guerras mundiales los cubanos tienen libretas de racionamiento para la comida y para la ropa desde y comienza a dudar de su veracidad.

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39 y los dems escritores cubanos de la Cuba castrista y es parte del tema que nos ocupa en esta investigacin ya que constituye las bases del existencialismo cubano; nuestro objetivo central. Para poder entender cabalmente la situacin de Bragado en Cuba, as como la de sus compaeros de gremio, ms que necesario, se hace imprescindible presentar una visin adecuada y completa del marco social e histrico de la Cuba revolucionaria a partir de 1959. Por todas las razones previas, el captulo uno discutir el marco socio-poltico en que se desenvolvi Bragado como escritor y como individuo. T ambin se abordarn dos hechos muy importantes en el perodo 1959-1980: La creacin de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en 1961 y el Caso Padilla (1968-1971) ya que fueron eventos trascendentales en la historia cubana y tuvieron un impacto muy directo en la vida de Bragado. El captulo dos abarca la formacin literaria de Bragado y su bsqueda de un espacio en la literatura cubana de La Habana en el cual insertarse. Se discuten eventos importantes en el mbito socio-cultural del perodo 1971-1980, como lo son el Primer Congreso de la Educacin y la Cultura (1971), la nueva plataforma institucional del pas (1976) y el xodo del Mariel (1980). T odos estos eventos tienen una (se proponen los conceptos de cubanidad y cubana), con el objetivo de establecer la plataforma social que propici el surgimiento del existen cialismo cubano. estructurada llamada existencialismo que surgi en Francia durante el perodo posblico de la Segunda Guerra Mundial. Se discuten aqu las vigencia en el modo de pensar contemporneo. Este captulo tambin se ocupar de explicar un nuevo concepto: El existencialismo cubano; una forma de actuar y de escribir que es un producto directo del apabullante ambiente orwelliano que impera en Cuba y que se vive como una maladie social manifestada en el Angst ya varias dcadas. El captulo cuatro se centra en las teoras sobre el Otro y su relacin con la literatura. El captulo cinco abre el estudio temtico de la novela La estacin equivocada (1989), con referencias intratextuales a La muerte sin remitente (2003) como ejemplos de alegora poltica que se logra a travs de un complejo entretejido de lo fantstico y lo absurdo.

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40 David Walter Aguado Estas novelas pudieran parecer un remedo del popular programa televisivo estadounidense The Twilight Zone (1959-1964), pero no es as ya que ese programa de televisin nunca se trasmiti en Cuba. Bragado como cualquier otro cubano no tena conocimiento del trabajo de Rod Serling antes de su llegada a los Estados Unidos. Este captulo incluye un par de referencias a La noche vigilada (1999) como puente intratextual que revela temas existencialistas tales como la desesperacin, la congoja y el Angst que los personajes sienten al sentirse atrapados en sus mundos circundantes. El captulo seis se ocupa de una exploracin de los modelos alegricos de La estacin equivocada El captulo siete nos proporcionar las conclusiones de este trabajo y tendr dos propsitos fundamentales: 1.Resumir los hallazgos de investigacin de este trabajo, arti culndolos en conceptos tericos. 2.Apuntar hacia otras reas de investigacin que tomando como base este trabajo pueden emprenderse en el futuro inme diato ya que contribuirn a un mejor entendimiento del canon literario cubano, tanto de Cuba, como de la dispora. La penltima parte de este estudio comprende la bibliografa que se ha usado para corroborar la informacin presentada y/o para hacerla ms completa. Finalmente, la ltima seccin est dedicada a los apndices especiales que se van a aadir a este trabajo.

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Obra de Reinaldo Bragado Bretaa

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CAPTULO IMARCO SOCIOCULTURAL Y POLTICO DE CUBA (1959-1980) IMPACTO DE LA CENSURA EN LA LITE RATURA CUBANA. No he sido nunca ni soy comunista. Si lo fuese, tendra valor suciente para proclamarlo (mayo de 1958). La dictadura debe ser sustituida por un gobierno provisional de carcter enteramente civil que normalice el pas y celebre elecciones generales en un plazo no mayor de un ao (mayo de 1958). El poder no me interesa. Despus de la victoria quiero regresar a mi pueblo y continuar mi carrera como abogado (1958). Esta revolucin es tan verde como las palmas (1959). Palabras de Fidel Castro El mundo tiene dos campos: los que aborrecen la libertad, porque solo la quieren para s, estn en uno; los que aman la libertad, y la quieren para todos, estn en otro. Palabras de Jos Mart Para escribir en el lbum de un tirano. Protgete de los vacilantes, Porque un da sabrn lo que no quieren. Protgete de los balbucientes, de Juan-el-gago, Pedro-el-mudo, porque descubrirn un da su voz fuerte. Protgete de los tmidos y los apabullados, Porque un da dejarn de ponerse de pie cuando entres. Heberto Padilla Fuera del juego, 821. COMIENZOS EN LA HABANA cido, se hace menester escribir sobre el autor como tal y, sin caer en el historicismo vaco, hay que dejar que los que vivieron e hicieron parte de esa historia, puedan dar su testimonio. La primera razn para hacer lo aqu estriba, precisamente, en la compleja gama de circunstancias histricas y polticas que formaron, rigieron y a la postre circunscri bieron al escritor cubano Reinaldo Bragado Bretaa. La otra razn es

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43 que es fcil para aquellos que nunca han sido privados de su libertad de expresin, o de su libertad fsica tildar de historicismo barato cualquier referencia que se hace acerca de la vida de un autor determinado. Pongamos esta situacin en nuestra perspectiva histrica actual en este pas: Pensemos en cualquiera de los escritores famosos de los Estados Unidos: Anne Rice, Stephen King, Ray Bradbury, el intelectual Harold Bloom, o los controversiales Dinesh DSouza y Noam Chomsky. Los tres primeros crean literatura no comprometida con causa social alguna. Bloom critica a las instituciones sociales cuando lo desea. DSouza es de extrema derecha y Chomsky de extrema izquier da. Ambos atacan a polticos, gobernantes y las mismsimas bases de nuestro sistema social. En el caso de Chomsky, sus comentarios son abiertamente comunistas. A pesar de las obvias diferencias de estilo, intereses e ideas polticas entre estos escritores, ellos tienen algo en comn: T odos pueden expresar sus ideas libremente y publicar sus obras sin persecucin alguna, riesgo para sus vidas,19 o las de sus familiares. Es importante que este comentario al parecer innecesario se recuerde cuando se lean las lneas que siguen y las que preceden, pues encierra la esencia misma de la vida y obra de Bragado como escritor y como ser humano. En contraste, la situacin de los escritores cubanos en la Isla despus de 1959 ha sido muy diferente. El nuevo orden se apresur en estatalizar la labor creativa de los artistas en todos los rdenes. Bien temprano, el 24 marzo de 1959, el gobierno revolucionario crea, por medio de la ley 169, el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinemato UNEAC (lvarez 8). En su reciente biografa de Fidel Castro, Volker explica as el papel regidor de la Unin de Artistas y Escritores Cubanos (UNEAC) The Writers Union and the Cultural Congresses also eventually put in some practice in cultural alliance to Moscow. Writers repeatedly landed in prison for acts of insubordination, went unpublished, or were driven out of the country when the State Book Institute declined their work. Estion of intellectual property which meant that all works now belonged to the nation. Writers and artists received a salary and accommodation from the state; they were no longer supposed to be dependent upon the laws of the market, but only on the Party bureaucrats who awarded a livelihood to cultural producers. Alexander Dubceks Prague Spring 19 El periodista norteamericano Rick Horowitz reconoce su libertad cuando dice One of the greatest things about this country is that I can write the following sentence: Why in heavens name are we copying torture techniques publish it, without worrying about a knock on the door in the middle of the night. About a sudden disappearance [] plenty of other countries I could name. I understand that. Im grateful for it (B5).

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44 David Walter Aguado Castros approval of the Warsaw Pact invasion of Czechoslovakia, his denouncing bourgeois intellectuals and counter-revolutionary lite rature (Volker 221-2). No olvidemos que Hayde Santamara (quien se suicidara con un balazo en la sien en 1980) haba establecido la Casa de las Amricas el 28 de abril de 1959, poco despus de la llegada de los rebeldes a La Habana en enero de ese ao. cin de la Casa de las Amricas como un logro de la Revolucin pues provee un espacio a aquellos escritores latinoamericanos que con anterioridad, por razones econmicas o polticas, carecan del debido acceso a las casas editoriales. En consecuencia, la Casa de las Amricas revolucion los mecanismos de publicacin literarios del continente estableciendo, por ejemplo, grandes tiradas sin costo al autor y con precios muy mdicos para el pblico, e instaur concursos literarios en los diferentes gneros donde podan participar todos los escritores hispanos que as lo deseasen [] Asimismo, la revista Casa de las Amricas, fundada en 1960 por Santamara y hoy bajo la direccin de Roberto Fernndez Retamar, se erigi como la vanguardia artstica de la izquier da latinoamericana donde reconocidos intelectuales de todo el mundo colaboraron con artculos de gran calidad, dndole merecido prestigio a la revista (lvarez 2-3). Naturalmente que en el comentario anterior no se tiene en cuenta ciertas premisas fundamentales: que la apertura de la literatura cubana e hispanoamericana a muchos escritores de nuestro continente lo cual es algo evidentemente positivo, as como el fcil acceso de libros para los lectores cubanos otro logro, fueron procesos que estuvieron mediatizados por la orientacin poltica (predominantemente de izquierda) de los participantes y de los textos publicados por ellos. La censura interna de los escritores y artistas disidentes cubanos (Piera, Lezama, Arenas, Arrufat, Nicolasito Guilln Landrin, Bragado, Valladares y muchsimos otros) y la absoluta monopolizacin poltica de todas y cada una de las publicaciones impresas en Cuba fueron las penosas contrapartidas internas de los llamados logros de la Casa de las Amricas. Nunca se debi haber pagado tanto alto precio por tales logros. Como bien se sabe, en Cuba no se publican opiniones, artculos u obras literarias abiertamente crticas de la Revolucin.20 T odos los Fresa y chocolate (1994) -con un guin basado en el cuento de Senel Paz titulado El lobo, el bosque y el hombre nuevo-, mis amigos norteamericanos me dijeron Dave, dices que no hay expresin libre en Cubamira como este joven se encara al sistema y se marcha del pas sin problema alguno. Les expliqu a estos amigos que el personaje nunca hace comentarios contra el gobierno, no ensea su retrato del Maestro Este joven es atormentado por un individuo (un militar) extremista, de comportamiento homofbico, el cual no repre-

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45 escritores y artistas tanto cubanos, como extranjerosque han sacado su trabajo a la palestra pblica a travs de rganos culturales cubanos, han tenido que acatarse de algn modo a la poltica del gobierno cubano y, consecuentemente, por conveniencia propia, han sido cmplices de ese rgimen dictatorial. El controversial (premiado/sancionado/resucitado) y siempre talentoso Antn Arrufat dirigi junto a Fausto Mass la revista Casa de las Amricas por un tiempo (1960-1965). Fue ste un lustro clave para la revista, pues se promovieron en ella valores literarios como Cor tzar, Garca Mrquez, Carlos Fuentes, Vargas Llosa; as como muBoom. Arrufat fue separado de la revista en 1965 por ser homosexual. El director actual, Rober to Fernndez Retamar, tom control de la revista precisamente con la cada de Arrufat en 1965. Con Retamar, la orientacin izquierdista y militante de la revista se acentur an ms si es que eso es posiblebajo el frreo control del nuevo e incondicional gendarme poltico. La castracin cultural de los escritores y artistas cubanos se consolid de forma absoluta con la creacin del Ministerio de Cultura, bajo la direccin de otro antiguo burgus, Armando Hart. Este organismo de control, si bien descentralizaba los mecanismos de publicacin, segua la frrea lnea del Politbur. Con este rgano se cre una apertura moderada a travs de la cual cada casa editorial pudo emplear sus consejos de asesores particulares, con cierto poder rela ta cierto punto, se empez a diferenciar entre esttica y poltica con lo cual la literatura cubana da paso a una dosis de crtica ms acor de con la realidad que se trata de describir, siempre y cuando no se go, la censura y represin existe hasta hoy en da caso palpable con el ltimo discurso de Ral Castro ante el Bur Poltico (lvarez 7-8). Como en la pesadilla de Orwell, el reordenamiento y destruccin del pasado en Cuba ocupa varios ministerios y costosas instituciones gubernamentales. Desaparecen libros y sus autores a diario, solo por su desacato de los preceptos de la dictadura castrista. Sin embargo, creo que la mejor forma de construir el presente es alimentando el pasado no tratando de re-construirlo; o como dijo Martin Buber en su I and Thou (1923 [1937]), One cannot live in the pure present: it would consume us if care were not taken that is overcome quickly and thoroughly. But in pure past one can live; moment with experiencing and using, and it ceases to burn (85). senta la poltica del pas, sino que es un caso aislado. No hay confrontacin de ideas a ningn nivel. De qu apertura se habla entonces? En Miami, Castro tiene numerosos espas. En las muchas tertulias literarias de la Librera Universal en que particip, pude ver a estos seores comprando libros y tomando fotos.

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46 David Walter Aguado Si se podan ver tiras cmicas de corte crtico en los peridicos El Caimn Barbudo o en Palante; si se vean obras teatrales de corte progresista que atacaban los males sociales del momento, como la achacaba la culpa a los rezagos del capitalismo que todava sacaban su horrible cabeza de forma intermitente en el seno de una sociedad ya lograda y netamente socialista. Como les haba sucedido a los miembros de la Generacin Perdida (Hemingway, Fitzgerald, Eliot, Stein, Anderson, Peirce, Dos Passos, MacLeish) despus de haber vivido la Primera Guerra Mundial y a Sartre, Camus y sus contemporneos durante la Segunda Guerra Mundial; los cubanos atrapados en la Isla en un ambiente orwelliano desmoralizador notablemente por su intencin de aplastar cualquier vestigio de toda libertad de expresin humana-, adoptaron un modo de escribir existencialista postmoderno de creacin y sobrevivencia. Por as decir, The longer the Comandante has ruled, the more has it been the case that what good writers and artists produce in exile is impregnated with bitterness [as in Jess Daz], vapid anti-Communism [Guillermo Cabrera Infante], or banal sex [Zo Valds] (Volker 223). Muchos intelectuales y artistas cubanos que estaban viviendo fuera de Cuba antes de 1959, regresaron a la Isla porque pensaron que una prominentes valores literarios de mi provincia (Camagey), el drama La noche de los asesinos (1964), premio Casa de las Amricas de 1965vivi el Madrid de los aos cincuenta y regres a Cuba, como muchos, esperanzados en T riana aclara comprend inmediatamente que hacer algo all, en medio del vrtigo y la confusin reinantes, era entablar una lucha denodada contra la enajenacin y la demagogia y advierte qued paralizado cuando o las primeras consignas que entend como un bocabajo21 intelectual, un acata y cllate en medio de fusilamientos, persecuciones, campos de concentracin -como los del carnicero Valeriano Weyler-, rdenes y estrictas vigilancias (Navarrete 1). 21 Bocabajo es un trmino que se puso en boga en Cuba en los 1800 con la frustrada Conspiracin de la Aponte, un ex-esclavo (1812), en la que Aponte y otros fueron ejecutadosbuscaba la abolicin de la esclavitud en Cuba. En la mal llamada Conspiracin de la Escalera particip tambin el poeta Gabriel de la Concepcin Valds (Plcido), el cual fue ejecutado en 1844. Se le llam as a esta conspiracin porque los desafortunados esclavos eran atados a una escalera bocabajoy eran azotados cruelmente hasta que confesaran, o se considerara que sus ofensas total obligatoria y en la cual es imposible defenderse.

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47 2. EL CASO PADILLA (1971): FIN DE LA CREACIN ARTSTICA LIBRE.Yo, compaeros, como he dicho antes, he cometido errores imperdonables. Yo he difamado, he injuriado constantemente la Revolucin, con cubanos y con extranjeros. Yo he llegado sumamente lejos en mis errocon rodeos a las palabras-. Yo, cuando fui a la Seguridad, sobre todo tena la tendencia a tenerle miedo a esa palabra, como si esa palabra Es decir, contrarrevolucionario es el hombre que acta contra la Revolucin, que la daa. Y yo actuaba y yo daaba a la Revolucin. A m me preocupaba ms mi importancia intelectual y literaria que la importancia de la Revolucin. Y debo decirlo as(Autocrtica de Padilla, Fuera del juego 128). Heberto Padilla era el poeta de los jvenes cubanos de la generacin de Bragado. No era ni el mejor, ni el nico de nuestros bardos, pero fue el nico que prest atencin directa a la nueva generacin de forma activa.22 Con su actitud de acercamiento a la juventud y su irreverencia al 23 cubano de los chicos rebeldes de las dcadas del 60 y del 70. El libro Fuera del juego (1968), innovador, punzante y no comprometido, tuvo un tremendo impacto principalmente, pero no exclusiva mente, en La Habana con los chicos que buscaban la libre expresin. A pesar de las crticas al libro, todas muy numerosas y muy pblicas y de los controles y limitaciones de publicacin, Fuera del juego tuvo una recepcin muy buena. La juventud progresista que ley el libro, inmediatamente comenz a prepararse para sacar a la luz su arte propio. El joven Bragado tiene ya algunos ensayos y un par de novelas cortas en sus cajones caseros; y l no es el nico: la futura novelista estelar parisina Zo Valds, el muy logrado Rafael Saumell Muoz y el ya publicado Reinaldo Arenas, aguardan tambin ansiosos por esa apertu ra que nunca llegar. Visitante asiduo de la Unin Sovitica y del resto del Bloque Socialista, Padilla sabe de primera mano que el periodista y escritor judo Boris Polevoi (1908-1981) no pertenece a la federacin de escritores de su pas y que publica con xito a pesar de eso en el muy estricto margen de la sociedad de la Unin Sovitica. El isleo quizs quiere emular ese 22 Nicols Guilln y su afropoesa nunca prendieron con las masas jvenes. El resto de los poetas de esa poca era demasiado elitista o anticuado para interesarle a los jvenes. Beat norteamericano muy popular a principios de los aos 60. Lder de una corriente cultural que buscaba cambios sociales a travs de formas literarias innovadoras y que devino en el movimiento hippie

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48 David Walter Aguado comportamiento y comienza a tratar de desprenderse de las trabas crea tivas que le rodean. Con su actitud de reto, Heberto Padilla24 representa en ese momento las esperanzas creativas de toda una generacin. Y qu han visto Bragado y sus contemporneos hasta ese momento? Bragado, el escritor y el individuo trataran de abrirse paso en un ambiente cultural y polticamente hostiles. Desde muy temprano en el proceso revolucionario cubano, -Castro lo haba dicho muy claramente en 1961 con la Revolucin todo, contra la Revolucin nada (Cabrera Infante 35)todo arte, todo pensamiento intelectual libre, toda creativi dad cultural se tena que ceir a los intereses y dictmenes ideolgicos de la Revolucin castrista. Figuras prominentes como Lezama Lima y Virgilio Piera comenzaron a sufrir persecucin fsica, escarnio pblico (a travs de las purgas estalinistas)25 y, a la postre, forzada anonimidad. Cabrera Infante y ms tarde Carlos Franqui tomaran el camino del exilio irretornablemente fsico para los que moriran en tierra extraa, como Cabrera Infante y el propio Bragado. Roberto Luque Escalona lo explica as la Revolucin no tard en mostrar las uas, largas como las de su Mximo Lder. Como pretexto, porque pretexto fue, utiliz P.M., un documental de Sab Cabrera Inque no deca nada malo, pero tampoco bueno de la susodicha bruja. No deca nada. La ignoraba. En la pantalla aparecan solo habaneros en parranda. Fidel Castro cit a los muchachos del intelecto en la Biblioteca Nacional y les ley la cartilla: Dentro de la Revolucin, todo. Fuera de la Revolucin, nada. Segn el otro Cabrera Infante, el famoso, el Comandante en jefe, antes de poner los puntos sobre las es, puso la pistola sobre la mesa desde la cual presidi la reunin. Muy simblico (Luque Escalona, El silencio de los carneros). La lista de los condenados por sus actividades literarias sediciosas se alargaba a diario.26 Lo triste del caso es que todo esto pasaba 24 Padilla no consider la situacin de Polevoi con seriedad. Si bien el sovitico se haba negado a ser parte del sindicato de escritores de su pas, siempre apoy a la dictadura de Mosc. Polevoi fue una distraccin hbilmente manufacturada por el Politbur sovitico para dar la impresin de libertad artstica ante la crtica internacional (en el Oeste se deca que los escritores soviticos estaban obligados a formar parte de una asociacin estatal). T odo lo que Polevoi publicaba estaba muy dentro de las directivas que seguan el resto de los escritores de la Unin Sovitica. Padilla intent hacer lo contrario: Se qued dentro de la UNEAC, pero decidi retar los preceptos de sta y peor anlos del rgimen cubano como tal. 25 Lezama y Piera eran dobles ofensores: uno, creaban literatura y poesa fuera del molde establecido por el sistema. Dos, eran homosexuales, una afrenta contra una Revolucin hecha para los machos, -aunque no por los machos solamente. Arenas lo dira mejor mucho ms tarde en el documental Conducta impropia (1984) soy escritor, homosexual y disidente tres poderosas razones para ser una persona marginalizada. 26 Otras vctimas del totalitarismo castrista incluyen al poeta Armando Valladares (encarcelado por 22 aos) y el gran novelista Reinaldo Arenas, quien lograra escaparse en el xodo del Mariel en 1980, solo para morir pobre, abandonado por sus antiguos patrocinadores, consumido por el SIDA en Nueva Y ork. Hay aclarar que el joven Valladares a diferencia de Arenasno era escritor al ser encarcelado a los 23 aos en 1960. Valladares se hizo poeta y escritor mientras cumpla su larga e injusta condena carcelaria. En 1960, Valladares era un simple empleado bancario de menor cuanta administrativa. Cuando se neg a poner en su bur consignas comunistas cay en desgracia y fue arrestado en su propio domicilio mientras dorma.

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49 inadvertido ante los aprobadores ojos de la bienaventurada izquierda Cortzar.27 La izquierda intelectual en todas las latitudes apoyaba ferviente y abiertamente a Castro, el joven revolucionario de visin futurista.28 En su ltima edicin de Persona non grata Edwards lo explica as: lo ms extraordinario, lo ms sorprendente de todo el asunto, es que nosotros hayamos aplaudido a rabiar, algunos, como en mi caso, hasta comienzos de la dcada de los setenta, y otros hasta hoy mismo. Solo tengo una explicacin aproximada: Fidel Castro comprendi el poder de los medios,29 el Discurso del Gran Poder,30 antes y mejor que ningn otro poltico de nuestro mundo, antes, quiz, que todos los polticos de cualquier parte. Con sus barbas, con su porte, con su uniforme verde oliva, con su isla y su leyenda, cre una imagen inexpugnable, indiscutible, blindada por los cuatro costados. Levantar se contra ella pas a ser un acto suicida. Pablo Neruda, en los aos de su embajada en Pars, entre abril de 1971 y noviembre de 1972, me lo dio a entender con insistencia. Y o, de regreso de Cuba, le contaba cualquier detalle, y l me insista, con su voz ya cansada, afectada por su enfer medad terminal: -Escrbelo. Ser un testimonio muy importante. Pero no lo vayas a publicar antes que yo te lo diga. Hacia mediados del ao protesta dirigida a Castro el 27 de abril de 1971. Esta lista incluye a Garca Mrquez, quien cobardemente negara su apoyo ms tarde para convertirse en uno de los ms serviles seguidores de Castro. Una segunda carta abierta a Castro fue publicada en el diario Madrid, el 21 de mayo de 1971. Esta vez, unos 60 intelectuales de todo el orbe escriban al tirano de Cuba expresando su desacuerdo con la represin contra los pensadores. Cortzar y Garca Mrquez brillan por 28 T odava hoy seguimos sufriendo las consecuencias de este respaldo. En el ensayo y entrevista pblica Escandaloso el silencio de la izquierda sobre Cuba (2008), el escritor espaol Antonio Muoz Molina denunci: el informe, que se dio a conocer en el quinto aniversario de la detencin de 75 disidentes en la isla de ellos periodistas, cuenta Para Muoz Molina, est bien que se lean nombres de escritores y periodistas que se solidarizan con la situacin de estos periodistas perseguidos en Cuba, pero es escandaloso que sean tan pocos. Una de las grandes vergenzas de la clase intelectual, de la clase literaria y de la clase periodstica europea y occidental ha sido la indiferencia, cuando no la El invierno en Lisboa o El jinete polaco denunci que todava se paga un precio muy alto en Espaa, en Europa o en Amrica Latina por decir que hay una represin brutal en esos pases o por pedir que la gente en Cuba disfrute de los mismos derechos a la libertad de expresin que nosotros disfrutamos. Y a va siendo hora de que nos quitemos los lugares comunes, las deudas, Muoz Molina consider que los intelectuales tenemos una deuda muy grande con la gente que ha sido perseguida y a la que no se ha escuchado, entre quienes incluy a los escritores Guillermo Cabrera Infante y Reinaldo Arenas y al cineasta Nstor Almendros y compar esta situacin con lo que ocurri a principios del siglo XX, cuando escritores de la talla de H.G.Wells o Bernard Shaw viajaban a la Unin Sovitica y regresaban cantando loas a las polticas de colectivizacin que mataron a millones de personas. Y record al francs Andr Gide, de quien dijo que cuando viaj a la URSS en 1936 para asistir al funeral de Maxim Gorki cometi el pecado de ver y de mirar, y de escribir cuando volvi Regreso de la URSS, un libro que fue su mayor desgracia en mucho tiempo, An a principios de los 70 Pablo Neruda, en sus memorias, dedicaba unas lneas canallescas para poner en ridculo a Gide por atreverse a decir algo en contra de la URSS, aadi. Rivero agradeci las palabras de Muoz Molina y dijo que durante muchos aos hemos estado esperando esta sensibilidad -la de darse cuenta de que el sueo alquilado de algunos que visitan Cuba una vez al ao es la pesadilla diaria de 12 millones de personas. 29 Los grandes dictadores siempre han sido grandes oradores. En la historia reciente lo fueron Lenin, Hitler y Castro. Hitler hace referencia al poder de la oratoria en el prlogo de su tratado Mi lucha (1924) al decir Bien s que la viva voz gana ms fcilmente las voluntades que la palabra escrita y que, asimismo, el progreso de todo Movimiento trascendental en el mundo se ha debido, generalmente, ms a grandes oradores que a grandes escritores (7). 30 Vase la teora de Foucault al respecto. Ver referencias a sta en las pginas 108, 110 y 120.

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50 David Walter Aguado 1972, cuando supo que el manuscrito estaba terminado, me pidi que se lo pasara. l subrayara con un lpiz rojo todos los pasajes inconve nientes. Para que yo, prudente, los omitiera. Pero yo ya no crea en la censura, o no haba terminado de creer en ella, en mi ingenuidad!, y prefer no entregrselo. Calcul que el poeta, asustadizo, encadenado a pesar suyo a una ortodoxia anticuada, habra subrayado el libro entero. Desde el ttulo! (16). Sartre y Cortzar continuaban liderando el vasto grupo internacional de seguidores de Castro. T om casi un milagro: El Caso Padilla31 (1968-1971), para que el autor de La Nause comenzara a mirar a la Revolucin de Castro con ojos ms crticos. Lamentablemente, el autor de Rayuela32 marc un momento extraordinario en la cultura cubana y en su percep cin en el extranjero. Padilla haba escrito Fuera del juego y recibido el tas Cubanos (UNEAC)33 por ese libro. Una lectura informada posterior revelaba mensajes sediciosos La UNEAC se retract declarando que el libro tena ataques contra la Revolucin. Se repeta la historia de la burla soterrada que con su famoso libro La nueva clase (1957), Milovan Djilas34 haba hecho en la Y ugoslavia de T ito. 31 Y o entrevist a Padilla en la Librera Universal, Miami el 18 de marzo de 1998. Bragado me haba invitado a participar en una tertulia literaria en homenaje del lanzamiento de una edicin conmemorativa especial por el 30 aniversario de Fuera del juego. Bragado dijo Heberto, este es mi amigo David. l te quiere entrevistar para su encuentro en Miami. El poeta se movi nervioso en su silla al ver mi cmara de video y le cost bastante relajarse, si es que puede considerarse que lo hizo del todo. Y a Bragado me haba advertido lo siguiente De aquello, ni hablar! Entiendes? Claro que entenda. Bragado me deca sin palabrasque no abordara el tema del encarcelamiento (desde el 20 de marzo al 27 de abril de 1971). Padilla luca ya visiblemente delgado y demacrado. Bragado me dijo al odo en voz muy baja -Qu mal se ve Padilla! El sufrido poeta morira dos aos ms tarde. 32 En La novela en Amrica Latina (1982), ngel Rama cita el discurso de Cortzar en el Coloque de Royaumont, Sociologie de la Litrature, Pars en 1972. An con el humo del caso Padilla en el aire acadmico e intelectual que dice del Boom eso que tan malo se ha dado en llamar el boom de la literatura latinoamericana, me parece un formidable apoyo a la causa presente y futura del socialismo, es decir, a la marcha del socialismo y a su triunfo que yo considero inevitable y en un plazo no demasiado largo. Finalmente, qu es el boom sino la ms extraordinaria toma de conciencia por parte del pueblo latinoamericano de una parte de su propia identidad? [] es lamentable que para 33 Copiando el modelo maosta y el blgaro, Castro comenz una campaa de intimidacin y persecucin than private behavior, said Sandra Levinson, who heads the Center for Cuban Studies and has worked in Cuba since joked that El Nuevo Hombre [the New Man] might well have been called La Mujer Nueva [The New Woman]. We had a Minister of Education who proposed that women not be allowed to wear miniskirts and that men be forbidden to have long hair. He wanted to ban certain documentaries because some of the women were wearing short skirts. And he banned electric guitars. The documentaries of the late Nstor Almendros and the posthumously published memoir of the Writers Union, UNEAC, bore much of the brunt of the demented excesses of the New Man campaign (Bardach 263). 34 Milovan Djilas era uno de los idelogos de T ito. Desilusionado del rumbo que tomaba su pas bajo el comunismo, escribi este libro que, a primera vista, pareca ser un tratado aprobador del sistema. Lo cierto es que era ms que una crtica abierta: Era un ataque frontal al sistema comunista. Djilas fue mandado a prisin por varios aos. En

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51 Sartre y sus colegas intelectuales de izquierda sufrieron un shock ideolgico que puede resumirse as Famous writers and similar folk among the foreign revolutionary tourists who had so worshipped the Castro regime were devastated, for the mask had fallen. Castroism was merely Stalinism redux, with the same sleazy habits: forced confessions, the suicide of ones conscience, in the service of the state party and a police regime. Sartre, de Beauvoir, and other prominent defenders of Castroism issued a protest. More importantly, leading Latin American authors, such as Octavio Paz and Mario Vargas Llosa, both former Castro partisans, also denounced the masquerade (Schwartz 84). Con Padilla, Castro tom inters personal en el asunto. El poeta fue encarcelado. En las mazmorras de la Seguridad del Estado, Padilla se arrepinti de lo escrito. Ms tarde se autocriticara en pblico por sus debilidades ideolgicas y acusara a muchos de sus colegas intelectuales entre ellos a su propia esposa, la poetisa Belkis Cuza Mal Su monlogo purgativo rezaba as y yo me deca: Lezama no es justo y no ha sido justo [], no ha sido justo con la Revolucin (Padilla Fuera Y lo primero que hice fue defender a Guillermito36 (Cabrera Infante), que es un agente declarado, un enemigo declarado de la Revolucin, un agente de la CIA, para defenderlo contra Lisandro Otero. Defenderlo por qu? Defenderlo en nombre de valores artsticos. Y qu valores artsticos excelentes y extraordinarios puede aportar la novela Tres Tristes Tigres? (Padilla Fuera 129). A pesar del buen montaje de este acto teatral, era evidente que Padilla operaba bajo presin e intimidacin. T odo los que vieron este 35 Vargas Llosa en su libro Literatura y poltica 2da Ed. (2003)explica cmo l ya haba comenzado a abrir los ojos con respecto a Sartre y su apoyo al castrismo, y esa ideologa en general, aunque no se haba espabilado del todo. Dice el peruano recuerdo que mi decepcin con respecto a Sartre comenz un da, a mediados de los aos 60, en que le una entrevista que la periodista literaria Madeleine Chapsal le hizo para Le Monde, en Pars. La entrevista versaba justamente sobre el compromiso, la literatura y la poltica; de pronto, en las respuestas de Sartre se trasluca una inmensa decepcin respecto de la literatura, no as de la poltica, y deca algo que me afect como una agresin personal: entiendo que un escritor africano renuncie a hacer literatura para luchar de una manera ms efectiva por una revolucin, por un cambio social que permita algn da a su pas darse el lujo de tener una literatura; y frente a los rrestarlo. Y se pona como ejemplo a s mismo: La nusea, frente a un nio que se muere de hambre, ne fait le poids. quienes, como yo y como estoy seguro, miles de jvenes en el mundo entero, le habamos credo y habamos escrito con esa buena conciencia que l nos dio hacindonos pensar que escribiendo tambin luchbamos por la justicia, tambin actubamos para enrumbar la historia en la buena direccin (49). 36 Padilla haba publicado en El Caimn Barbudo (1967) un artculo crtico fuerte quizs demasiado fuertesobre La pasin de Urbino, la novela con que Lisantro Otero participara en el concurso internacional Biblioteca Breve de Espaa. Otero sufri una gran decepcin cuando la obra ganadora result ser la innovadora Tres tristes tigres, de Cabrera Infante. Padilla comete los dos primeros y ms graves errores: uno, criticar abiertamente a un servidor incondicional de la Revolucin (Otero). Dos, alabar la obra de un traidor a la Patria (Cabrera Infante). El Caimn Barbudo se convirti en el escenario de intercambio entre Padilla y las fuerzas del rgimen castrista. Poco despus del artculo de Padilla, este peridico public una serie de artculos que no solo defendan a Otero y su malograda novela, sino que atacaban directamente a Padilla tildndolo de estar fuera de contacto con la realidad cubana y de no entender el proceso revolucionario cubano. Padilla nunca entendi la seriedad de esas dos acusaciones que, puestas juntas, queran decir que l era un contrarrevolucionario. Las palabras de Fidel en 1961 Dentro de la Revolucin todo, fuera de la Revolucin nada iban a ponerse a prueba muy pronto.

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52 David Walter Aguado penoso espectculo como la farsa que era aun muchos de los simpatizantes de Castropudieron discernir la verdad y rompieron con la Revolucin. Si bien muchos de mis compatriotas han hablado y escrito abundantemente sobre el Caso Padilla, creo que las dos mejores perspectivas las presentan -como ningunos otros observadores, tanto cubanos, norteamericano Roger Reed, en lo que respecta a las verdaderas razones que impulsaron a Fidel a destruir a Padilla. de 1970, como enviado especial de Salvador Allende. Su presencia all era en extremo importante para Cuba ya que rompa el bloqueo diplomtico de que la Isla era objeto en el seno de la Organizacin de Estados Americanos (OEA). Edwards y Padilla eran ya amigos. Su amistad se haba consolidado en 1968 cuando el escritor chileno haba formado parte del jurado que premiara el libro de cuentos de Norberto Fuentes, Los condenados del condado, la obra teatral de Arrufat Los Siete contra Tebas y el libro de Padilla Fuera del juego. Qu lejos estaba Edwards de saber que ese premio a Fuera del juego se conver tira ms tarde en la prueba de fuego de tres carreras: la diplomtica de Edwards, la literaria de Padilla y la poltica de Castro! Asegura Edwards que la primera razn de la mala suerte corrida por Padilla fue que el autor de Fuera del juego calcul mal al pensar que su amistad con los intelectuales extranjeros de izquierda lo salvara. Lamentablemente, como explica Edwards crey que esa solidaridad de la izquierda no comunista lo defendera, cuando esa solidaridad, precisamente, acabara por hundirlo. No tuvo ms remedio que renegar de sus amigos de Europa, delatarlos como seres hostiles, venenosos, decadentes, agentes del enemigo. Y la mejor manera de implicar a todos en la acusacin de contrarrevolucionarios era confesar que l, su amigo y contacto en Cuba, haba sido contrarrevolucionario desde el primer momento (Edwards 69). Dos, Fidel quera romper con muchos de esos intelectuales extranjeros de izquierda debido a que stos lo estaban criticando fuertemente por su apoyo a la agresin sovitica de Praga en 1968. Castro necesitaba que los soviticos vieran en l un aliado incondicional. Padilla le proporcion a Fidel esa oportunidad. En Persona non grata razn exacta del arresto de Padilla y explica: Padilla, por su experiencia anterior en el Ministerio de Comercio Exterior, junto a Alberto Mora,37 conoca mejor el gobierno cubano que la mayora de sus cole 37 Alberto Mora pag muy caro su defensa de Padilla. T ania Daz Castro lo explica mejor en su gran artculo sobre los suicidios de altos dirigentes cubanos La ltima puerta (2005) en esa dcada del setenta otro alto funciona -

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53 gas literarios. Comentarios como ste, a propsito del Caso Olive,38 fueron los que determinaron su encarcelamiento, algunas semanas ms tarde. El comentario a que Edwards se refera era al enftico desdn con que Padilla haba dicho Qu va a ser agente de la CIA! (187). Como reza el dicho, Fidel mat dos pjaros de un tiro al cortejar a los soviticos y atemorizar a los intelectuales cubanos con un solo movimiento poltico. Roger Reed nos da otras razones que realmente complementan la opinin de Edwards. Segn Reed, the Padilla Case was one of sedecision to launch a cultural revolution aimed at radically changing individual values and ultimately transforming Cuban society. Since this called for a mammoth campaign of propaganda and re-education, the more immediate goals of the cultural revolution were to establish a monopoly on all means of communication and to recruit and manipulate Cuban intellectuals through a combination of carrots and sticks. decision to forbid journalism and literature that were considered to be counterrevolutionary. The authorities contended that censorship of this kind was necessary in order to guarantee the security and survival of the Revolution itself. Resistance to the cultural revolution was pockets of resistance were eliminated until, by the time of the Padilla Case, one man confronted the might of the State. It was no contest Evidentemente, Padilla no saba los planes siniestros de Castro y cay en la simple trampa que le tendieron; un triunfo para Castro. El dictador, preocupado por el futuro, comenzaba a prepararse. En su ensayo Intrahistoria abreviada del caso Padilla, Manuel Daz Martnez explica su opinin de lo que se esconda tras el problema de Padilla lo que exista era una conspiracin del gobierno contra la libertad de criterio. Por aquellas fechas llegaban noticias a rio del rgimen a principios de la revolucin, hijo del mrtir Menelao Mora, muy querido y admirado por sus amigos, Alberto Mora, no pudo soportar la humillacin de ser enviado a una granja de castigo, donde lo encontraron muerto y vestido de militar. Unos meses antes haba salido en defensa de su amigo, el poeta Heberto Padilla, cuando ste fue obligado a una autocrtica pblica en la Unin de Escritores. Durante varios aos ocup el cargo de ministro de Comercio Exterior (Daz Castro, 1). 38 Olive era un funcionario de alto rango en el Ministerio de Agricultura y un verdadero conocedor de mtodos de cultivo. Su delito fue estar en desacuerdo con las descabelladas sugerencias tcnicas de Castro. Olive comparti sus opiniones con su colega francs, el profesor Ren Dumont. El francs public un libro que inclua la informacin que haba recibido de Olive. Olive fue acusado de agente de la CIA y fue apresado. La misma suerte corri el fotgrafo francs Pierre Gollendorf. Padilla era amigo de ambos y los defendi repetidamente en sus crculos de amigos cercanos, dos alemanes que haban sido igualmente acusados de ser agentes de la CIA y que la situacin de Padilla se ha vuelto realmente peligrosa (Edwards 186).

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54 David Walter Aguado Cuba acerca de brotes de disidencia entre los intelectuales de pases del Este, sobre todo de la Unin Sovitica, Polonia y Checoslovaquia, y los dueos del poder en Cuba decidieron poner sus barbas en remojo. Esto explica la desmesurada importancia que le dieron al premio de Padilla y la poltica que desde aquel momento empezaron a disear para nosotros. El prlogo que la UNEAC impuso a Fuera del juego revela por dnde iban los tiros y por dnde iran los caonazos. Nuestra conviccin revolucionaria, se dice en dicho prlogo, nos permite sealar que esa poesa y ese teatro sirven a nuestros enemigos, y sus autores son los artistas que ellos necesitan para alimentar su caballo de T roya a la hora en que el imperialismo se decida a poner en prctica su poltica de agresin blica frontal contra Cuba. Lo de siempre: el enemigo externo utilizado, a la sombra de una conviccin revolucionaria esgrimida como ley natural o ciencia infusa, para atar en la picota a los que en algo no piensan exactamente igual que el amo de la casa (3). Manuel Daz Martnez,39 poeta y miembro del jurado que premi el libro de Padilla, conoci muy de cerca esta situacin. dictador. El primero fue que atrajo mucha demasiadaatencin sobre la falta de libertad de expresin en la Cuba libre y socialista. La otra fue que, al dejar hablar a Padilla un gran polemistapara autocriticarse, Castro corra el mismo riesgo que Bruto al dejar hablar a Marco Antonio 40: la crtica solapadamente burlona de Padilla, como los cargados elogios de Marco Antonio a los asesinos de Csar, no pasaron inadvertidos para la intelectualidad mundial y tuvieron consecuencias adversas para la dictadura cubana. Con la confesin de Padilla, los devotos izquierdistas estudiosos de la historia seguramente recordaban la suerte del idelogo hngaro judo Gyrgy Lukcs en la Unin Sovitica -cuando un ataque frontal a su Historia y conciencia de clase (1920), una dcada ms tardelo forz a libertad de consciencia por la consciencia de la libertad. senstein -judo-, el escritor e idelogo Bujarin, en las primeras dcadas de Stalin, hasta la de Evtuchenko en los 60 pasando por la de Rudolf Slnsk, tambin judo, en 1952 en Checoslovaquia) ya haban abierto los ojos de los ms avezados observadores polticos e intelectuales del 39 Miembro del jurado que premi Fuera del juego en 1968. Se exili posteriormente y actualmente reside en las Islas Canarias. de la realidad histrica.

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55 orbe,41 lo cierto es que el Caso Padilla sorprendi a la gran mayora; y fue as por dos razones: uno, todos crean que esa ola de represin cruda haba pasado de moda. Dos, el joven Castro y su tambin joven Revolucin haban trabajado tenazmente para crear un ambiente atractivo para los intelectuales de izquierda. stos nunca esperaron semejante traicin por parte del dictador cubano. Durante el transcurso de su investigacin para su tesis doctoral, Roger Reed visit Cuba por 25 das en el perodo marzo-abril de 1988. All tuvo una nueva experiencia since I did not have authorization from the Cuban government to conduct research, I was summoned to a long country (Reed 3). puede acaecer a un diplomtico. Acusado personalmente por Fidel Castro en el despacho presidencial, delante del canciller cubano Ral Roa de ser una persona hostil a la revolucin cubana y a la revolucin chilena y de haberse rodeado de contrarrevolucionarios enemigos de la revolucin desde su llegada a La Habana; el diplomtico chileno fue expulsado de Cuba. En conjunto con sus contactos cubanos, se le acus tambin de presentar una visin negativa de la revolucin cubana para luego transmitirla a Chile (Edwards 312). Fidel estaba muy consciente de que, si bien el buen nombre de la Revolucin cubana en el extranjero ya haba sufrido un par de daos mayores a partir de 1965 con la creacin de los campos de concentra cin (UMAP)42 para jvenes catalogados como desviados ideolgicos debido a su apariencia fsica (pelo largo, pantalones estrechos estilo hippie ), o a sus creencias religiosas y con el devastador discurso de 41 El carcter antisemtico de estas confesiones y de las purgas stalinistas en general se hizo evidente. 42 U.MA.P Siglas de Unidades Militares de A yuda a la Produccin. En efecto campos de concentracin para cruel, a m me consta pues amigos y vecinos mos pasaron por estas prisiones. Fue precisamente en mi provincia a unos 20 kilmetros de mi casaque Castro estableci los campos de concentracin ms grandes y mejor pertrechados para la tortura. Como un insultante remedo del conocido lema de Auschwitz Arbeit Macht Frei, estos campos tuvieron el lema El trabajo te har hombre colgado a la entrada. Los famosos Silvio Rodrguez y Pablo Milans pasaron por de esas persona non grata en Cuba. Milans conden la cruel muerte del activista encarcelado Orlando Zapata (23 de febrero del 2010), el cual como se hiciera con Pedro Luis Boitel en 1972al declararse en huelga de hambre, no recibi agua y muri a consecuencia de eso. Y o vi estos campos del UMAP y, por un corto tiempo, tuve mucho contacto con algunos de los reclusos que se las arreglaban para llegar a Camagey. Y o no haba cumplido los diez aos todava, pero recuerdo los vecinos mos que fueron injustamente encarcelados en esos campos de trabajos forzados. As conoc personalmente a Silvio en esa poca. Una mexicana profesora de baile de la Escuela Nacional de Arte Cubanacn de La Habana lo recuerda as: were threatening to undermine the Revolution from within. There would be no jail or penal servitude of any kind, it was explained; the Revolution did not seek to punish conduct, because a persons lifestyle or behavior cannot be considered criminal in and of itself. It was simply a matter of removing undesirable elements from the healthy part of society and giving them the opportunity to contribute to the nations production, in the hope that through healthy physical labor and revolutionary shame they would recover their self-esteem and incorporate themselves anew into society as useful members. Hence the creation of agricultural centers placed under the command of the armed forces, where people artists, including the young singer of the Nueva Trova, Pablo Milanswould work sowing, tending, and harvesting basic foodstuffs for the people (Guillermoprieto 100).

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56 David Walter Aguado Castro apoyando incondicionalmente la invasin sovitica a Praga en 1968, el Caso Padilla de 1971 despertara a muchos intelectuales izquierdistas de su ms largo embeleso con el rgimen totalitario de La Habana. Siempre un halcn poltico, Castro estaba dispuesto a correr ese riesgo. La gran presin de la campaa internacional de protesta encabezada Franqui (cubano asilado en Italia) y otros intelectuales y escritores fueron los que hicieron posible el cierre de los campos de la UMAP (nov. -julio ). En el ao 1968, se le cambi el nombre de UMAP a Unidades Militares (Almendros). El investigador estadounidense Roger Reed explica que After the Padilla case, the government proceeded to hand down strict new rules governing cultural activity and new laws to punish writers who disobeConstitution.43 By then there was no longer any room for literature and writers caught contesting it were commonly arrested, convicted of the new crime of enemy propaganda and sent to prison with a stiff sentence (Reed 2). Sagaz abogado, Castro formaliz la persecucin de los escritores disidentes al delimitar la labor creativa libre de todos los artistas cubanos cuando posteriormente al Caso Heberto Padilla abre el Primer Congreso por la Cultura en 1971, obscena consagracin de la intolerancia que declar la guerra a cualquier manifestacin de libertad intelectual (Montaner, Castro y la represin). Las limitaciones impuestas a los artistas cubanos alcanzaron su apogeo a travs de una entretejida plade 1976. Se hace muy difcil comprender la situacin actual de los escritores en Cuba. No pasa un solo da sin que alguno de mis colegas me pregunte con duda en sus ojos cmo es posible que se trate a los escritores cubanos de un modo tan cruel. Gran nmero de los que me rodean en el mundo acadmico norteamericano simplemente no cree lo que les cuento. La mayora de los acadmicos que ensea en nuestras universidades sigue favoreciendo ideologas de izquierda y por tanto no indaga con profundidad la realidad cubana. mela Smorkaloff da a los escritores cubanos, el profesor Rafael Saumell (Universidad Estatal Sam Houston, T exas), compaero de Bragado y 43 T odos los aos tienen un nombre en Cuba. El 1976, denominado Ao del XX Aniversario del Granma marc el inicio de la revolucin jurdica que Castro hizo. En ella se descart la Constitucin de 1940 y se impuso en su lugar una plataforma punitiva que castraba todas las libertades personales y aplastaba los derechos humanos de los ciudadanos cubanos (ver pgina 214).

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57 ex preso poltico de Castro, me deca que En cuanto a Pamela, pienso que hay acadmicos en esta nacin que se comportan como funcioel discurso de Federico Capdevila en su fallida defensa de los ocho estudiantes de medicina fusilados por el Gobierno de Espaa en Cuba en 1871es triste, lamentable y esencialmente repugnante, (Saumell Muoz, entrevista). Por las razones expresadas en las pginas previas, fue necesario discutir el Caso Padilla con algn detalle aqu, ya que, como ningn otro acontecimiento poltico-cultural en los ltimos 50 aos, sirve de prembulo y aclaracin de las maniobras ideolgicas de manipulacin que subyacen bajo la serie de olas represivas partiendo del comienzo de la dcada del y hasta la fechalanzadas por la dictadura castrista lticos que rigen toda actividad creativa dentro de la Isla.

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CAPTULO IIREINALDO BRAGADO BRETAA, ESCRITOR CUBANOQuien es autntico, asume la responsabilidad por ser lo que es y se reconoce libre de ser lo que es. No me apliques el castrismo, distinguido! Reinaldo Bragado Bretaa1. BRAGADO, ESCRITOR. EN BUSCA DE UN ESPACIO. PERODO 1971-1988 No es debatible que con respecto a Cuba, desde el punto de vista histrico, el llamado Caso Padilla marca un hito en el rumbo de la creacin intelectual en el pas en general. Cuando se estudia la historia de la humanidad suele decirse antes de Cristo y despus de Cristo. De forma similar, cuando se analiza la situacin de los intelectuales, artistas y escritores cubanos despus de 1959, hay que decir antes del Caso Padilla y despus del Caso Padilla. Es tambin innegable el papel presagiador del caso Padilla ya que T estimonios personales reiteran que Bragado ya haba escrito cuentos y novelas desde muy temprana edad. El ingeniero cubano Norberto Alonso, el amigo ms cercano de Bragado desde la escuela primaria, hasta la muerte del escritor y poeta en Miami en el 2005 nos cuenta: a raz del Caso Padilla cuando cumple 18 aos, Bragado tiene un cajn lleno de material listo para ser impreso. Bragado me lea constantemente lo que escriba. Bragado y yo hicimos toda la primaria y toda la secundaria juntos. Y o entraba en su casa como l. Lo mismo suceda con l y mi familia. Algunas veces me lea un poema, otras, un ensayito, o un cuento. Y o saba que estaba escribiendo novelas. Soy uno de los pocos que escuch y ley partes de su primera novela44 se me olvida el nombre, pero trataba de un ataque nuclear de un submarino sovitico de Kennedy con Kruschev. Esa novela, Bragado la termin en la cr 44 Esta novela se llam El Nautilus no responde destruido por agentes de la Seguridad del Estado.

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59 sabe qu le pas! Bueno, l estaba muy alegre porque haba conocido a escritores de verdad. Ellos haban ledo su trabajo y le aseguraron que era bueno. Uno de ellos prometa ayudarlo a pulir un par de cosas me parece que ese fue Bentez Rojo. Otro le publicara lo suyo-creo que ese fue Barnet. La familia de Bragado y yo nos pusimos muy contentos. T odo se vino abajo de la noche a la maana! Con lo de Padilla, las cosas se pusieron muy serias en La Habana. Nadie se iba a arriesgar a publicar el trabajo de un jovencito que estaba desviado ideolgicamen te como ya se deca. Dentro de toda esta tragedia, hay un elemento simptico y es que, si se le hubiese preguntado al cubano de a pie quin era Padilla un da antes de su problema, muy pocos hubieran sabido. Esa misma noche turbulenta de la confesin, la voz se corri como se supo en toda La Habana.45 Mi amigo Bragado, con su porte personal de hippie melenudo46 y sus asociaciones con jvenes intelectuales desafectos al sistema poltico cubano (desde Nicolasito Guilln Landrin, hasta Zo Valds)47 se pona ya no al margen de la sociedad, sino en directa confrontacin con sta (Norberto Alonso, entrevista). Mal lugar es ste en Cuba para comenzar una vida como escritor. sartreano nulla dies sine linea y por tanto escriba todos los das, sin importarle su estado de nimo o sus problemas. Se crea en deuda con la comunidad latina y con el pblico en general. El artculo La Habana Vieja se viste de luto lo recoge as: su voz sale de esas pginas que conmueven, porque revelan un espritu inconquistable y es casi un testamento. Es fascinante corroborar que se le puede ganar la partida al tiempo aunque se viva en La Habana Vieja, a todas las contrariedades e, incluso, a una dictadura feroz, escribi. La apuesta la hice conmigo mismo: ofrecer al lector en el extranjero todo lo que la dictadura me impidi publicar en mi patria. Y lo he logrado poco a poco desde mi llegada al exilio en 1988. Es una deuda conmigo y con mis amigos que ya se va amortizando. En otras palabras, le gan a la dictadura que me 45 Puedo asegurar que lo mismo pas en el interior de la Isla. Y o tena solo 14 aos. Mi padre lleg a casa con El Granma dijo Se acabaron los cuentecitos simpticos para los escritores en Cuba. Le partieron la vida a Padilla! Y no hizo falta Stalin! En mi casa haba una copia de Fuera del juego, la cual mi madre guard discretamente a partir de ese da. 46 El conocido escritor Miguel Barnet, quien estuvo a cargo de algunas publicaciones en La Habana en los aos 70, promete publicar los escritos de Bragado; mas al escuchar la fama de gusano del melenudo joven, cancela inme diatamente ese proyecto. Gusano es la palabra que Fidel Castro eligi para referirse y desacreditara los disidentes de la dictadura que impera en Cuba. 47 Zo Valds escribi estas palabras con motivo de la muerte de Bragado: Conozco a Bragado desde mis 20 aos, desde la poca de Curazao 24, cuando sali de prisin, dijo Zo Valds desde Pars. Nos reunamos en casa de Poncito, el hijo de Fidelio Ponce, unos cuantos escritores, poetas y pintores. A veces estbamos solos los tres, Poncito y l jugaban al ajedrez, mientras yo lea los diarios de Lol Soldevilla; recuerdo a un joven muy aguerrido, en todo, en poltica, en literatura. La novela suya que le por aquellos aos me sorprendi muchsimo. Fue el primer manuscrito que le en Cuba en contra de Castro, apunt Valds. Bragado era un hombre y un escritor honesto, un amigo autntico, y si le pedas la verdad te daba la verdad, y aun cuando no la pedas, l te la regalaba (Connor 3).

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60 David Walter Aguado toc en suerte la cual, adems de feroz, posiblemente sea la ms ridcula de la historia (Connor 2). Contra todas las barreras protocolares de los mecanismos de publicacin en Cuba, en el marco de un ambiente hostil, totalitario y amena zador de una Habana hambrienta, pujante y rebelde, comienza Bragado su educacin como poeta y novelista. La labor del joven Bragado, lamentablemente, tendr que ser clandestina y terminar por ser muy peligrosa. Con una suerte peor an que la de Reinaldo Arenas -el cual public al menos una novela en Cuba-, Bragado no pudo publicar una sola letra suya, ni qu decir un cuento o una novela en los 35 aos que pas en su pas. 2. MARIEL: DESCALABRO SOCIAL Y MOVIMIENTO LITERARIO Bragado se quedara en Cuba hasta 1988. Arenas fue uno de los Mariel (1980). Este bochornoso episodio marc tambin una pauta en la poltica interior del pas caracterizada por la violencia fsica abierta la llamada escoria (trmino usado por Castro). Qu fue realmente el Mariel? Para los que estaban fuera de Cuba en esos momentos, la percepcin de esta catstrofe es muy diferente. Vale explicar qu ocurra dentro de Cuba. Desde el 15 de abril al 31 de octubre de 1980, se inici un masivo xodo de unos 125 mil cubanos por mar hacia Miami. T odo comenz cuando un puado de jvenes irrumpi ilegalmente en la Embajada de Per en La Habana y el cnsul de ese pas se neg a devolvrselos a Castro. Lleno de ira, Castro retir las escoltas que cuidaban la embaja da surea. En unas 72 horas, ms de 10,000 personas haban buscado noticia. Castro reaccion rpidamente concediendo permiso de salida del pas a todos los cubanos cuyos familiares en Miami fueran al puerto de Mariel en bote a recogerlos. Castro calcul muy mal la cantidad de cubanos que quera dejar el paraso socialista en 1980. l nunca pens que tantos miles de cubanos quisieran irse de Cuba. El dictador puso en accin un maquiavlico plan para reducir el nmero de emigrantes. Lo primero que hizo fue crear unas turbas agresivas (dirigidas por la polica secreta el G2y por la Seguridad del Estado) que iban de casa en casa tirndole huevos a los domicilios de los que decan que se iban del pas. Si los ocupantes salan a defender sus casas, la turba los golpeaba

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61 salvajemente. Si estas personas no estaban en casa, las iban a golpear y a vejar en sus centros de trabajo. Estos llamados actos de repudio ocurrieron a lo largo y ancho del pas, con el beneplcito de la polica. Castro mismo dijo: Qu puedo hacer yo si el pueblo est indignado con esos que se quieren ir de Cuba? Estos actos de repudio terminaron cuando un hombre, acorralado por una turba, se mont en su auto y aceler contra el grupo que lo estaba golpeando. En su huda, mat a uno de los que le golpeaba. Un miembro de la polica secreta sac su pistola, dispar y mat al hombre que trataba de escapar en su auto. Naturalmente que mucha gente que deseaba irse no lo hizo porque no quera causarle problemas a su familia. La prensa internacional comenz a difundir la noticia y Castro mand a parar las turbas. La otra parte del plan de Castro fue an todas las razas y orgenes sociales, que buscaban escapar de Cuba, Castro oblig a los cubano-americanos que fueron a Cuba en barcos en busca de sus familiares a transportar a los EE.UU. a criminales comunes sacados ilegalmente de las prisiones (asesinos, violadores, ladrones, etc.). El efecto de esa emigracin de 125,000 cubanos, muchos de ellos criminales, fue devastador para la ciudad de Miami.48 La clebre escritora y periodista cubana Mirta Ojito (quien fuera que Castro mand criminales en el xodo del Mariel y lo hizo, segn la mayora, por tres razones: Para librarse de los malcontentos y de los no conformistas, para tratar de mostrar al mundo que todos los que queran irse de Cuba eran lo peor de la sociedad y no revolucionarios trabajado res; y para castigar a los Estados Unidos, como parte del eterno antago nismo hacia Washington. Segn los datos del Servicio de Inmigracin de los EE.UU. (INS) a raz del proceso de los recin llegados en 1980, unas 600 personas tenan serios problemas mentales y unos 1,200 eran delincuentes que haban cometido delitos serios. Sin embargo, en 1987, todava 3,800 marielitos estaban en prisiones federales estadounidenses (debido a delitos cometidos en este pas). Otros 3,800 estaban tras las denas (The New York Times, domingo, 15 de enero del 2005). El xodo del Mariel puso a prueba el sistema legal de los Estados Unidos y oblig a los juristas estadounidenses a cometer horrendos desmanes legales. Miles de marielitos cumplieron hasta 10 veces ms tiempo que el estipulado en sus condenas.49 Castro se ofreci a recibir 48 En el duelo Carter-Castro, el caribeo tena la ventaja. Hasta el da de hoy, los cubanos en Miami miran con los cuales mezcl hbilmente con los familiares de las personas decentes que abandonaron el pas por esa va en 1980. 49 La televisin estadounidense ha hecho varios reportajes sobre esto. Vase (PBS, 29 de julio, 2003).

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62 David Walter Aguado a algunos de esos indeseables delincuentes como parte de un programa suerte de algunos de estos desafortunados emigrantes a la libertad est an por decidirse aqu en los Estados Unidos. lo hicieron 125,000 hermanos suyos -incluyendo a Arenasen 1980. A la sazn, Bragado estaba preso por quererse ir del pas ilegalmente en una embarcacin de dudosa procedencia. Castro seleccion cuidadosamente a los prisioneros que iba a mandar para Miami. Evidentemente, el tirano no estaba listo an para deshacerse del joven melenudo. Pasarn ocho largos ms (1988) para que Castro decidiera librarse del escritor y a la sazn conocido y respetado dirigente del Movimiento de Derechos Humanos. El Mariel dej un rico legado de literatura cubana -completamente en el exilioque es, obviamente, desconocido y proscrito en Cuba. Se habla de la escritores que salieron de Cuba en 1980, o muy cercano a esa fecha o, que, temticamente escriben dentro del permetro de las vivencias o penurias del pueblo cubano. Bragado, que emigr en 1988 pudiera estar en este grupo (ver pgina 81). 3. BRAGADO: FRACASOS LITERARIOS EN LA HABANA El escritor y crtico cubano Roberto Luque Escalona miembro del grupo contestatario Criterio Alternativo dentro de la Isla y que sufri arrestos y represin hasta salir al exilio nos da una posible explicacin de la mala suerte de Bragado dentro de Cuba: los entonces noveles Reinaldo Bragado y Rafael Saumell,50 que no haban tenido la oportunidad de alcanzar renombre alguno debido a su incapacidad para mantener sus manuscritos inditos fuera del alcance de la Seguridad, y que estaran entre los primeros escritores que formaran parte del Comit Cubano pro-Derechos Humanos, junto a la poetisa T ania Daz Castro, una mujer que dej buenos, agradecidos recuerdos en los miembros del Comit, pero que sufri un proceso de derrumbe parecido al de Padilla, con acusaciones y auto-acusaciones (Luque Escalona, El silencio de los carneros corrobora la informacin que respecto a su vida literaria en Cuba, Bragado me haba brindado. Esta situacin dentro del pas y en el extranjero no es nica de los escritores cubanos. El peninsular Francisco A yala en Para quin escribimos nosotros? 50 El Dr. Rafael Saumell viejo amigo de Bragadofue sancionado a cinco aos de crcel por propaganda enemiga (public una serie de cuentos irreverentes al sistema totalitario de Cuba), logr salir de Cuba en 1988 y es hoy un respetado profesor de literatura espaola en la Universidad Estatal Sam Houston en T exas. Saumell me cont que l sac clandestinamente algunos de los manuscritos de Bragado al extranjero.

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63 (1949) sealaba el mismo tipo de tensin interna en la Espaa de su poca y explica las difciles condiciones bajo las cuales vivieron los escritores en la era franquista.51 Como Franco en Espaa, Fidel haba silenciado a su oposicin en Cuba. Con respecto al escritor en el exilio, A yala es igualmente sagaz: la crtica de costumbres, acontecimientos, hechos e ideas para no hablar de los problemas polticos litigiosos apenas estar a su alcance; tendrn que acometerla de forma indirecta, disparando acaso por eleva cin al apuntar sobre objetivos distantes con discursos muy abstractos dirigidos a un pblico tambin indeterminado (85). Los escritores cubanos que se han asilado en otros pases de habla hispana incluyendo a Espaa (como Cabrera Infante al inicio)han chocado y siguen chocando con una resistencia a su presencia misma; ni qu decir de sus crticas de las dictaduras de izquierda! En su autoimpuesto acento francs, Carpentier lo dijo muy bien Comemierdas! Como si yo no supiera desde hace grato (rato) que el escritor que se pelea con la izquierda est perdido (Cabrera Infante, Vidas 152). Bragado trabaj en varios lugares, entre ellos, de maestro de Historia en un instituto preuniversitario. Fue expulsado de ese trabajo por La obra literaria de Reinaldo Bragado Bretaa, que incluye periocin: (novelas, cuentos y poesa), se conoce ms en el extranjero que en la propia Cuba.52 los intelectuales disidentes y el totalitarismo autocrtico del rgimen poltico cubano. Paradjicamente, las casas de publicacin en este pas, as como en Espaa y en el resto de los pases de habla hispana favorecen mayor mente a escritores de izquierda. Es engaoso pensar que hay muchas excepciones a esta regla, ya que hay escritores cubanos de mucho xito, como Cabrera Infante y Zo Valds53 que se leen por doquier. La realidad es que, aun esos dos grandes de las letras pasaron mil penurias innecesarias en el exilio.54 51 Cuando Ortega (y Gasset) se tom la libertad de ensayar el timbre de su voz, que otrora conmova los mbisenos del silencio. Y era previsible. Pues qu, acaso no haba sido afrentado en sus propias barbas el viejo Unamuno, y reducido a callar para siempre? (80) copia dedicada de su ltima publicacin en ese momento: La muerte sin remitente Con gran congoja me dijo Sali, pero tuvo que esperar casi un cuarto de siglo .para ver la luz. en Cuba es surrealismo, aunque un amigo cubano en Francia me dijo cuando escucho esto No insultes al surrealismo, Zo y creo que tiene razn (7 de octubre, 2007). 54 Con su tpico irreverente humor de cubano herido en el amor propio, Cabrera Infante document paciente y

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64 David Walter Aguado Se ha acusado a Cabrera Infante y a Zo Valds as como a otro nmero de escritores exiliados cubanos de ser polmicos. Emigrar aunque muchas veces saca al escritor de sus problemas inmediatos en su pas de origen crea otros en el exilio. Francisco A yala en su ensayo El escritor en la sociedad de masas das antes sobre ese problema: a ms de las razones generales, razones cualquier especie de intelectual, a rechazar las exigencias e esa realidad opresiva a que, por feliz infortunio, su emigracin le ha substrado, y mantenerse frente a ellas. El hecho mismo de su emigracin sita ya, quieras que no, al ms contemplativo y prescindible temperamento en una postura de efectivo beligerante (35). Bragado senta como sentimos todos los exiliados polticos una profunda congoja que se mani festaba a travs de momentos de ira casi incontenible. Sin duda, Bragado tuvo peor suerte que Cabrera Infante y Zo Valds. Fue drsticamente censurado dentro de Cuba y en lo que respecta a su labor literaria mayormente ignorado fuera de ella. Francisco pues bien: consideremos de nuevo las condiciones del escritor emi grado, para referirlas al caso del creador literario, desconectado desgajado, pudiera decirse, por la violencia y la brutalidad del tirn que lo separ de la comunidad donde se formara, privado casi por completo escritos. El fondo de realidad concreta en funcin del cual escriba le ha sido, pues, arrancado, con la doble consecuencia de cortarle, a un tiempo mismo, las incitaciones connaturales para su produccin y el destinatario a que en primer lugar tena que dirigirse (A yala, Para quin ..? 87). En el caso de Cuba, esa mediatizacin es una brutal censura que prohbe totalmente y que sanciona cruelmente toda produccin literaria no comprometida con el sistema de Castro. Antes que anochezca55(1992), Arenas explica con claridad la situacin que Bragado tantas veces lament frente a m en voz alta: yo recuerdo que, cuando llegu a Estados Unidos, un cubano en Washington me dijo lo siguiente: Nunca te vayas a pelear con la convincentemente sus mltiples encontronazos ideolgicos con la casas de publicacin de Espaa y Latinoamrica, as como las penurias de algunos de sus paisanos del mismo gremio en el exilio (desde L ydia Cabrera, Enrique Labrador Ruiz, Carlos Montenegro hasta el sufrido Reinaldo Arenas) en sus libros Mea Cuba (1992) y Vidas para leerlas (1992) respectivamente. Cabrera Infante no era tmido y manifest sus opiniones repetidas veces en la prensa en todas sus formas-, en entrevistas y a travs de mltiples mordientes ensayos, escritos con ese estilo quevediano tan caracters ticamente suyo. neocelands-australiano Russell Crowe por su actuacin en Gladiador). Pero, para su gran vergenza, Bardem se disGranma, desde cuyas pginas pidi que se enjuiciara a Aznar y al Presidente Bush por crmenes de guerra. Bardem era el actor deseado por el director norteamericano Steven Soderbergh para la interpretacin del Che, labor que no pudo realizar debido a compromisos previos. Esa infamia la cumplira el puertorriqueo Benicio del T oro en el 2008. Del T oro viaj

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65 gobierno de Castro. Pero cmo poda yo despus de veinte aos de represin callarme aquellos crmenes. Por otra parte, nunca me he considerado un ser ni de izquierda ni de derecha, ni quiero que se me catalogue bajo ninguna etiqueta oportunista poltica; yo digo mi verdad, lo mismo que un judo que haya sufrido racismo o un ruso que haya estado en un gulag, o cualquier ser humano que haya tenido ojos para ver las cosas tal y como son; grito, luego, existo. Pero esa actitud me ha costado muy cara; tanto desde el punto de vista econmico como desde el de difusin de mis libros; tal es as, que cuando sal de Cuba mis novelas eran textos de estudio en la Universidad de Nueva Y ork y a medida que yo tom una posicin radical contra la dictadura castrista, la profesora de literatura Hayde Vitale Rivera fue suprimiendo mis libros de su curso hasta el punto de no dejar ninguno. Y as lo hizo tamprograma solo quedaban algunas novelas de Alejo Carpentier. Eso me ha pasado en muchas universidades de Estados Unidos y en el mundo oportunidades editoriales porque, por lo menos, all no me dejaban hablar y las editoriales extranjeras podan poner que yo era un escritor que resida en La Habana (322). Los que quedaron detrs en la Isla sufrieron tambin aciaga fortuna. Olvidamos, en nuestro dolor, que esta situacin no es nica de Cuba. De hecho, la han padecido muchos escritores apresados dentro de sus respectivos pases en contra de su voluntad. A yala lo describe as para sus paisanos y colegas en una Espaa de posguerra, bajo el dictador Franco: nosotros, en cambio, qu hallaramos de nuestro pasado, de nuestra Espaa? No mucho ms que la tierra y el cielo, y los testimo nios inertes del pasado. Nuestro alejamiento ha sido episodio de una censura en la continuidad nacional que, si arranc de cuajo a los espaoles que emigraron, fue en ocasin de operar el pas transformaciones tales como para que los otros, los que all debieron quedarse, no sufrieran menos violenta alteracin en sus condiciones de trabajo, sometidos a un estado que, haciendo indeciblemente precarias las expresiones de la originalidad creadora, la fuerza a observar mayores cautelas, precauciones y casi esterilizadores recaudos, que terminan y es comprensi ble, es inevitable por morder en el nimo ms templado y torcer la ms lcida mente, o silenciarla. Esta situacin, que es, con todo, la situacin actual del pas, el escritor exiliado ni la ha vivido, ni la padece en su propia carne (A yala, El escritor 35). Bien pudiera haber descrito A yala con estas palabras de ms de medio siglo la Cuba de hoy! Bragado resinti tener que abandonar Cuba. Se senta cubano, cubano de adentro, no de afuera.

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66 David Walter Aguado 4. NOTA BIOGRFICABragado naci en La Habana, Cuba el 20 de febrero de 1953. Sus padres eran don Ceferino Bragado, procedente de Zamora, Espaa, nacionalizado cubano y su madre doa Carmen Mara Bretaa.Debido a la difcil situacin de Cuba, la madre de Bragado lo retira de la escuela y se ocupa personalmente de su instruccin en los primeros grados, hasta que volvi a matricularlo para el sexto grado de la educacin primaria. El hbito de leer se lo debe fundamentalmente a su madre y a los sacerdotes capuchinos. Desde nio, le impresionaba ver a los sacerdotes que siempre estaban leyendo, y cuando se cansaban de hacerlo sentados, lean caminando en paseos automticos de un extremo del pasillo al otro, con ella fue capital en este aspecto, siempre lo estimulaba a leer, comprndole variedad de libros; Bragado le dedic todos y cada uno de sus libros a su madre. T ambin tena un to, bastante particular y amigo de los bohemios de La Habana, el cual conoca a los grandes de la pintura, la msica y la literatura de Cuba. Este to ni una sola vez que lo visitaba, dejaba de llevarle un libro de regalo. Igualmente, su hermana Mara Elena, constantemente lea. Por lo que en la casa de los Bragado Bretaa, siempre hubo libros y quienes los leyeran. En 1979 Bragado Bretaa abandona Cuba clandestinamente a bordo de una balsa de fabricacin casera. Fue sorprendido en alta mar -a 22 millas al norte de Santa Cruz del Norte, al este de La Habanapor buques guardafronteras. Estuvo preso dos aos, hasta septiembre de 1981. Al salir de prisin escribi mucho. Fue pionero del primer Movimiento de Derechos Humanos creado dentro de la isla. Sufri mucha persecucin, conjuntamente con los otros miembros; sin embargo, lograron que el gobierno aceptara una inspeccin de la Comisin de Derechos Humanos de Naciones Unidas en 1988. Ese mismo ao lo expulsaron del pas y Bragado se refugi en Estados Unidos. Por eso, todos los libros que escribi en ese perodo desde que sali de la prisin hasta que abandon Cuba, los sac de muchas formas de la Isla, todas clandestinas (Bragado 20). Bragado56 muri en Miami el lunes, 27 de junio del 2005. Irnicamente, su vida haba comenzado a tomar un rumbo repentino hacia el xito, tanto en lo literario, como en lo personal. Despus de la traduccin de La 56 Una relectura del poema La muerte (Bajo el sombrero, 1994) nos revel algo increble: Bragado haba desde su cigarro y su transcurrir. No lo crey, adems, no le dio tiempo a creerlo. Ignoraba que viene sola y sin avisar, tan insistentemente sola, como el hombre aquel que desayun de pie el ltimo lunes de su vida (18). Bragado nunca se sentaba para desayunar y muri un lunes en soledad total; exactamente como el personaje del poema. Un fuerte ataque cardaco lo paraliz y lo dej contorsionado sobre el sof de la sala. T odava sostena el telfono inalmbrico en su mano derecha. Evidentemente, no pudo llamar para pedir ayuda. All lo encontr su esposa, unas tres horas despus.

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67 noche vigilada como Night Watch (2004) por el profesor distinguido David William Foster (Universidad Estatal de Arizona), Bragado cobr un nuevo impulso y algunas casas editoras mostraron inters en l. En lo personal, Bragado se haba recuperado de su ruptura con su compaera de varios aos y se haba casado con una atractiva chica venezolana de muy buen humor y de gran encanto. -Estoy contentsimo, David. Cmo no le he estado en cien aos!, me dijo Bragado con una amplia sonrisa escasamente un par de meses antes de su muerte. 5. RESUMEN CRONOLGICO DE ACTIVIDADES REALIZADAS EN LOS EE.UU. -1988: Llega a Estados Unidos. -1989: Publica la novela La estacin equivocada Escribe, dirige y modera el programa Tus derechos, cubano, en Radio Mart, que permanece en el aire hasta el ao 2000. -1991: Escribe para la Editorial Amrica dos libros: Los cuentos infantiles ms famosos de la historia y Los hombres ms famosos de la historia. -1992: Escribe guiones para la televisin venezolana. Es colaborador del diario El Nuevo Da de Puerto Rico con columnas de opinin. -1993: Es guionista de telenovelas en el canal T elemundo en Miami. -1994: Publica los libros de cuentos Bajo el sombrero y En torno al cero. -1995: Es redactor suplente del Noticiero Univisin (TV Miami). Publica el poemario El lbum de las sombrillas. -1996: T rabaja en la revista Aboard Diario las Amricas hasta el ao 2005-, la revista Camacol y el semanario xito Fue adems redactor suplente del Noticiero Univisin (TV-Miami) y el programa Primer Impacto (TV Miami). -1997: T raductor para la revista Newsweek en espaol. -1998: Publica T omo I. Comentarista de Radio Cadena Nacional de Colombia. -1999: Publica Castro frente a Castro y la novela La noche vigilada -1999-2000: Editor de Univisin.com (TV-Miami). Publica T omo II y la novela La ciudad hechizada -2001-2003: Escritor del noticiero Telemundo Internacional (TV-Miami). Publica las novelas Night Watch y La muerte sin remitente -2004: Publica el poemario Columnista del semanario Libre. -2004: Editor de la revista Cubanet (desde el ao 2003 hasta su muerte en 2005).

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68 David Walter Aguado Dej como legado nueve obras inditas, entre novelas, cuentos y ensayos, de las cuales La alcantarilla mgica se publicara en Miami pstumamente en el 2006. Sobre esta obra Bragado expres: Este pequeo libro tal vez sea una verdadera equivocacin. De hecho, est compuesto por retazos de proyectos, sobrantes y algunas manas que no s cmo cortos, un poema, y otras cosas cuyo nico hilo comn es que fueron escritos en Cuba entre 1973 y 1988 y que constituyen letra sobre papel [] El ttulo me parece acertado. Se trata de una alcantarilla en la cual cae lo que la lluvia arrastra de los tejados y los adoquines -soy citadino por excelencia y nacimiento-, y en ella cabe todo, hecho posible debido a su categora mgica. Espero que perdonen cualquier incongruencia y que si tienen alguna queja la remitan al sitio adecuado. 6. FORMACIN Y PREFERENCIAS LITERARIAS La Habana del principio de los aos 60 ofreca dos grandes grupos de escritores, encabezados por sendos conos de la literatura cubana, los cuales compartan el ostracismo impuesto por el rgimen y vivan en el .57 sabios consejos a varios noveles escritores y dramaturgos. En este grupo entre muchos otros estn Reinaldo Arenas (novelista) y Antn Arrufat (dramaturgo). Debido a su juventud, Bragado no pudo aprovechar las enseanzas directas de esos dos grandes maestros de la literatura. Bragado trataba de buscar su lugar en la pujante, pero clandestina cultura de su ciudad; sobre esto, nos dice el periodista Lus de la Paz: Reinaldo Bragado Bretaa se mova en los crculos literarios de La Habana, sobre todo en el casco histrico de la ciudad, donde haba nacido. En ese ambiente de calles viejas y estrechas, de cuarteras y por los alrededores de la baha y el puerto, creci, escribi y comparti con otros creadores de su tiempo, como la reconocida escritora Zo Valds, el poeta Rafael Bordao, el pintor Poncito, hijo de Fidelio Ponce, uno de los ms impresionantes artistas plsticos cubanos (2). La formacin de Bragado como escritor tiene esencialmente dos ver tientes: fuentes de inspiracin literaria (letras inglesas y espaolas) y la cultura pop (cine y msica). En cuanto a estilo, tcnica y forma, Bragado debe mucho a Antonio Bentez Rojo, en cuyos talleres literarios Bragado particip activamente durante su juventud en La Habana. El joven escritor present all sus 57 La razn de la cada de estos grandes escritores fue que ambos eran abiertamente homosexuales. Ese pecado no se acepta en la Cuba de Fidel.

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69 cuentos y Bentez Rojo le aport un valioso apoyo en esa etapa formativa. Bentez Rojo -aunque nunca escribi un ensayo crtico sobre la obra de Bragadoescribi un comentario crtico favorable en la solapa de La noche vigilada (1999). Bragado se inscribi como corresponsal voluntario del diario nacional cubano Juventud Rebelde y recibi as cierto tipo de cursillos sobre cmo escribir. Su posicin de corresponsal no dur mucho, pues Bragado se neg a reportar noticias falsas predigeridas por el gobierno. En Miami, el 3 de mayo del 2003, entrevist a Mario Palou un conocedor de la obra bragadense quien escribi el prlogo del libro de poemas de Bragado Bajo el sombrero (1994), me insista en que yo explicara con detalle que la vida de Bragado triunfos y fracasos como escritor por igual era un testamento de su eterna vocacin como escritor. Es cierto, Bragado dedic todas sus fuerzas a escribir. Deca Palou que era una compulsin casi patolgica por escribir. a Hemingway, el escritor y personaje histrico preferido58 de Bragado. dilogos), Verne (es fcil apreciar eso en las novelas de aventuras martimas), H. G. Wells (a quien Bragado admiraba por sus terceros pasos sorpresivos59Eco (estudio de smbolos y su contribucin a la semitica); Bragado usa muchos smbolos en sus novelas, tanto literarios como masnicos. Bragado ley con gran inters la lectura detectivesca inglesa (Wilkie Collins, Agatha Christie, Conan Doyle), la francesa (El Zadig de Voltaire, Maurice Leblanc, George Simenon belga, que escriba en francs) Chandler). Bragado incorpora elementos detectivescos en sus novelas de forma inesperada para tratar de mantener el inters del lector. George Orwell (y sus alegoras polticas) tenan un lugar muy especial para Bragado. Hablamos mucho sobre su obra; no solo de las novelas, sino de sus ensayos crticos y de sus cuentos cortos. Bragado admiraba el lenguaje desnudo, pero certero de Orwell; desprovisto de adornos. T odo joven cubano con educacin y rebelda recuerda dnde estaba cuando ley de forma clandestina Rebelin en la granja 60(1945). 58 Bragado relea con frecuencia una biografa de Hemingway que haba sacado clandestinamente de la Habana. Deca Bragado que si algn da llegaba a ser famoso, quera vivir como lo haba hecho Hemingway, sin la pompa 59 Bragado deca que H. G. Welles te dejaba adivinar los dos primeros pasos del misterio, solo para sorprenderte La estacin equivocada trataba de emular este procedimiento en sus novelas. 60 Orwell encabeza la lista de escritores prohibidos en Cuba. Leer o poseer sus libros implica encarcelamiento inmediato. Y o le Rebelin en la granja de un tirn en una noche, oculto bajo una gruesa manta, con una linterna cuando estaba en los Camilitos (una beca militar). El libro era despus enterrado en una bolsa plstica en un lugar conocido por un grupsculo de chicos curiosos al que yo perteneca.

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70 David Walter Aguado El escritor ruso Feodor Doestoevski era uno de sus novelistas favoritos. Muchos de sus libros eran de fcil acceso en Cuba y los jvenes cubanos nos deleitamos leyendo su obra. Bragado haba estudiado su vida y su obra con la dedicacin acadmica de un historiador. En la misma lnea existencialista, Bragado haba ledo a Camus y a Sartre61 en Cuba. Estos libros no eran de acceso comn al pueblo. Bragado los ley de forma clandestina, conseguidos a travs de amigos intelectuales disidentes. obra en numerosas ocasiones. Le fascinaba el uso de las imgenes y smbolos que haca el polaco-ingls en sus novelas (luz, oscuridad, humo, bruma), pero vea a este escritor como casi otro Lezama Lima, cuya obra le pareca irrepetible. Como historiador, Bragado estudi con agrado varias obras de Conrad entre ellas Heart of Darkness y Lord Jimy prest gran inters a su visin de la conquista colonial del frica y miraba sus consecuencias con un prisma contemporneo. Sola decirme Conrad y el Che Guevara Qu extraa suerte han tenido los pobres africanos! gico, eran de lectura obligatoria para Bragado. El francs Raymond Radiguet y su El baile del conde de Orgel (1924) impresionaron de veras a Bragado. Siempre le temi a una muerte prematura, como la de Radiguet. Con candidez casi infantil revelaba Bragado -sin sonrojarseque lea mucho a R. L. Stevenson y a Emilio Salgari. Estudi con esmero las obras clsicas griegas, entre ellas la de Homero; as como toda la mitologa griega. En las letras hispanas, admiraba a Carpentier como escritor, pero lo despreciaba como ser humano.62 Admiraba los juegos narrativos de no respetaba a esos escritores como personas. Discutimos mucho sobre el gallego-cubano Carlos Montenegro y su Hombres sin mujer (1937). Bragado me explicaba que Montenegro haba cambiado la literatura del presidio para siempre con un simple libro, no tan simple.63 Bragado admiraba mucho a Borges, como escritor y como intelectual. Lea mucho a Cela. Admiraba la literatura fantstica de Bioy Casares. T ambin apreciaba a Manuel Mjica Linez por su uso de lo histrico, su estilo cuidado y los recurrentes temas urbanos. Bragado 61 He aqu otra de las muchas contradicciones del castrismo: A pesar de que Sartre y Camus no estaban en la lista negra y que se consideraban amigos del sistema, el pueblo no tena acceso a sus escritos y la prensa no divulgaba sus actividades. 62 Es fcil saber la razn: las pesadeces de Carpentier en la Habana, por donde se paseaba hablando en mal espaol, casi a propsito. 63 La estacin equivocada comparte esa caracterstica (aparente simplicidad) con Hombres sin mujer, ya que requiere varios niveles de lectura.

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71 comparte con el porteo esos tres elementos en sus libros. Admiraba Bragado que Rulfo me sacude desde adentro y Maach me hace pensar, por qu escribo? El guatemalteco Monterroso y su Oveja negra (1969) eran citados por el irreverente Bragado con frecuencia. Entre sorbos de caf cubano, Bragado me soltaba un Qu jodo es ser una oveja negra, David! Bragado me introdujo a la obra de Arturo Prez Reverte, cuyo xito comercial a nivel mundial alegr mucho al cubano. Bragado deca que el espaol le deba mucho a Hemingway en estilo y agilidad prosstica. El gran Fernando Ortiz creador del trmino afrocubano, un minucioso y paciente historiador y un buen escritor en general, fue una cazmente en su obra. Lezama Lima, Virgilio Piera y Reinaldo Arenas. Fue gran admirador de Lezama64, pero no lo consideraba como alguien que l pudiera emular. Y a en los Estados Unidos, Bragado extendi sus lecturas a otros escritores que estaban prohibidos en Cuba, como Cabrera Infante (de quien fue amigo personal) y el resto de la obra de Reinaldo Arenas (amigo personal tambin), la cual est an censurada en Cuba. Bragado se interes tambin por la teora literaria. Lea entre otros a Umberto Eco, a Bakhtin y a Foucault. En presencia ma discuti aspectos de ese campo por telfono con Cabrera Infante, el cual le recomend Paradjicamente, Bragado senta temor de que su conocimiento de teora literaria pudiera afectar su forma de escribir de forma negativa. Y o no puedo escribir pensando en cmo suena un retrucano, o qu impacto tiene una metfora en la mente del lector. No s cmo se las arregla Umberto Eco para escribir novelas con soltura, sabiendo lo que sabe. Y o escribo lo que siento-claro que tengo que comer-, pero en un (Cabrera Infante), ni Carpentier, ni Lezama Lima me dijo en ms de una ocasin. La ltima vez que habl con Bragado, acababa de regresar de un ciclo de estudio sobre los orgenes del cine norteamericano. Me cont con lujo de detalle, el uso de la luz, los ngulos y la escenografa. Bragado era un estudioso y un conocedor del cine en general. Esto se palpa fcilmente en varias de sus novelas. Quizs por el hecho que Bragado conoca tanto de cine, sus novelas se pueden ver en el lente la mente, 64 Bragado escribi un poema conmemorativo sobre la muerte de Lezama Lima.

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72 David Walter Aguado El cine detectivesco en particular fue tambin una fuente de inspiracin para Bragado. Adoraba El halcn malts, incluso tena una estaCasablanca. Bragado estudiaba los dilogos con gran atencin, lo mismo en la literatura que en el cine pop de Hollywood. Le gustaba estudiar el dilogo rpido de Sam Spade, el personaje interpretado por Bogart. Una de las gatas de Bragado, se llam Bette Davis. Hay algunos libros que tambin tuvieron gran impacto en la for macin literaria de Bragado. Entre estos libros est Don Quijote de la Mancha (1605 y 1615) de Miguel de Cervantes (1547-1616), Demian (1919 & 1962) de Hermann Hesse (1877-1962), La tcnica del golpe de estado (1931), de Curzio Malaparte (1898-1957), Quo Vadis (1895) de Henryk Sienkiewicz (1846-1916), La guerra y la paz (1865-1869) de Leo T olstoy (1828-1910), El tbano (1897) de Ethel Lillian Voynich (1864-1960); pero el ms destacado de estos textos es la controversial obra rusa El Maestro y Margarita65 (1928 escrito -1966 publicado) del brillante y malogrado Mikhail Bulgakov (1891-1940). El Maestro y Margarita66 es sin duda la obra maestra de Bulgakov. Bragado admiraba la forma de escribir de Bulgakov y en especial su poder satrico a travs del uso de smbolos religiosos. La vida es sueo (1635) de Caldern de la Barca (1600-1681) fue de gran deleite para Bragado. Adems de esta obra teatral, Bragado estudi el drama espaol del Siglo de Oro y tambin obras de Shakespeare (pero en espaol). Poeta reconocido y publicado con los libros El lbum de las sombrillas (1995) y (2004), Bragado estudiaba retrica y potica. A pesar de escribir poesa moderna sin rima des maestros; desde Gngora hasta Mart. T ambin ley poesa inglesa. Como todo chico cubano que creci en una casa llena de peninsulares y de cubanos de buena educacin, Bragado haba ledo y estudiado varios representantes de los valores de la literatura ibrica del siglo XX. A principios de los aos 60 existan todava libros viejos (de los y ) que tenan valiosas antologas literarias de Latinoamrica y de Espaa. Poco a poco, las nuevas publicaciones mayormente sancioBragado y yo discutimos su formacin literaria en esos aos cruciales de la infancia y adolescencia. 65 Esta novela mand a la crcel escritores cubanos y a ciudadanos comunes por igual. El Maestro y Margarita est en los primeros lugares de las obras prohibidas por la dictadura cubana. 66 Esta gran novela le debe mucho a Faust (1808 & 1832) de Goethe (1749-1832). Ejemplo tpico del Bildungs-

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73 Entre los escritores ibricos favoritos de Bragado estn los que siguen: Generacin del : Miguel de Unamuno Manuel Machado ngel Ganivet Vicente Blasco Ibez Ramn Prez de A yala Antonio Machado Ramn del Valle I ncln Azorn Po Baroja Prez Galds Generacin del : Gregorio Martnez Sierra Ramn Gmez de la Serna Francisco A yala Ramn Prez de A yala Grupo Potico del : Rafael Alberti Federico Garca Lorca Dmaso Alonso Luis Cernuda Miguel Hernndez Las listas que preceden no pretenden ser exhaustivas; solo son una Bragado Bretaa. 7. BRAGADO EN LA HABANA CASTRISTA En La Habana, como parte de la pujante farndula cultural clandestina de la ltima parte de los 60 en adelante, el joven Bragado fue parte de un movimiento cultural de avant-garde que arrastr a muchos intelectuales a convertirse en escritores, pintores y artistas plsticos. Hay entre ellos cineastas de renombre, como Nstor Almendros y Nicols Guilln Landrin. Esta impresionante lista incluye al dramaturgo Antn Arrufat, la poeta T ania Daz Castro y la novelista Zo Valds67 (la cual estuvo muy estrechamente vinculada a Bragado en la Habana en los aos 70). 67 Destacada novelista cubana que reside en Pars.

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74 David Walter Aguado Bragado estuvo siempre en las afueras de la sociedad tanto en su rutina literaria como en sus relaciones con intelectuales disidentes y progresistas (pintores, escritores escultores, dramaturgos y poetas). sonal estrafalario: pelo muy largo, ropa muy estrecha, todo al estilo hippie de la poca. De hecho, varios de ellos fueron atacados en pblico y encarcelade un buen joven revolucionario a la que todos deban acogerse. Bragado se licenci en Historia en la Universidad de La Habana a mediados de los aos 70. En Cuba, trabaj brevemente como maestro de Historia de los grados 10 al 13. Fue despedido de este trabajo por lica poltica le haba rapado su cabello por la fuerza. Aunque no tena el pelo tan largo como acostumbraba68, la directora del instituto preuniversitario donde enseaba le haba prohibido a Bragado que hablara del incidente con sus alumnos. Despus de su expulsin del magisterio, Bragado tuvo que hacer zapatos en casa, de forma clandestina69, para ganarse la vida. Bragado escriba desde que era nio. Sus primeros pasos literarios fueron reseas histricas de las viejas fortalezas militares espaolas de La Habana. Pero sus intereses artsticos iban ms all de la literatu ra. Desde joven, compuso poemas y canciones, las cuales sola cantar acompandose con la guitarra; poda tambin ejecutar una cancin de sus primos70 (Los Beatles) sentado al piano71. Bragado era tambin un buen pintor. Fue tambin un buen caricaturista y escultor; algunos de sus cuadros estn hoy en las manos de amigos y coleccionistas privados en La Habana y en Miami. Bragado escribi novelas y libros de poemas en Cuba y en el extranjero. Algunos de sus libros fueron escritos clandestinamente en el presidio poltico que sufri. Su hermana Mara Elena Bragado en entrevista telefnicame asegur que de muy joven, Bragado public el poema Bajo el sombrero (que se convertira en un libro dcadas ms tarde) y una historia de corte culinario sobre los orgenes del ajiaco en dos revistas nacionales: Romances y Mujeres. Public tambin una cancin infantil que l llam El caracol y gan un premio nacional72 68 Bragado muri a los 52 aos. Desde su adolescencia, us el pelo muy largo como smbolo de libertad per sonal y reaccin de protesta ante el rgimen cubano. Por ese motivo, fue apresado en junio de 1977 (ao del Onceno golpeados pblicamente y, como castigo, la polica poltica les rap el pelo en plena calle. El gobierno no quera que los visitantes extranjeros vieran jvenes melenudos en Cuba. 69 La madre de Bragado era profesora de piano y de teora musical. 70 El papel de la cultura pop es de gran impacto en Bragado, en su generacin y en la subsiguiente. En este trabajo se hablar de esto ms adelante. 71 Ricardo Lpez Llopis, amigo personal de Bragado toc una cancin de los Beatles (Yes, it is) en el sepelio de Bragado. 72 Un seor llamado Silvio Rodrguez fue el presidente del jurado. Silvio con un puado de cantantes renega-

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75 con ella. Estas fueron sus nicas publicaciones en Cuba (Mara Elena Bragado, entrevista). La vocacin literaria de Bragado se puso a prueba cuando, como relata Lus Enrique Becerril, compaero de presidio, Bragado fue llama do a los cuarteles de la Seguridad del Estado, donde el jefe de turno le pregunt si deseaba ver su obra publicada. Bragado le respondi que s. Bueno, nosotros vamos a revisar tus libros y te vamos a publicar algunos, con los cambios correspondientes. Bragado respondi con una pregunta Va usted a permitir que todos los escritores cubanos censurados puedan publicar tambin? Claro que no! le respondi el sicario. Pues as, yo no quiero que me publiquen ustedes. Buenos das! respondi Bragado y se march (Becerril, entrevista). Se hace imposible separar la vida literaria de la vida activista de Bragado, pues este hombre dedic toda su vida al servicio de la democracia y de la libertad. El periodista Ariel Remos recuerda: Vivi Bragado el drama de la prisin en Cuba como prisionero poltico de 1979 a 1981, y se caracteriz por su entereza y la verticalidad contra el rgimen totalitario castrista (2). Para los ilusos como Bragado que albergaron esperanzas de una apertura intelectual, la intervencin de Castro en la clausura del Primer Congreso Nacional de Educacin y Cultura el 30 de abril de 197173 en La Habana, borr la posibilidad de cualquier labor literaria e intelectual creativa libre. Castro aclar: de manera que me he querido referir a esto para explicarles el porqu a los liberales burgueses. Estn en guerra y se van a quedar desnudos hasta los tobillos. Estn en guerra, s, contra el pas que mantiene una posicin como la de Cuba, a 90 millas de Estados Unidos, sin una sola concesin, sin el menor asomo de clau dicacin, y que forma parte de todo un mundo integrado por cientos de millones que no podrn servir de pretexto a los seudoizquierdistas descarados que quieren ganar laureles viviendo en Pars, en Londres, en Roma. Algunos de ellos son latinoamericanos descarados, que en vez de estar all en la trinchera de combate (APLAUSOS), en la trinchera de combate, viven en los salones burgueses, a 10 000 millas de los dosse convertira en el rebelde que encabez la llamada Nueva T rova en los aos 70. Hoy, Silvio y Pablito Milans son dos acomodados burcratas comunistas cantantes que alaban a Castro y viven de sus prebendas. Pablito ha cado en desgracia con el rgimen recientemente. 73 Para usar el trmino de Manuel Daz Martnez en su ensayo Intrahistoria abreviada del caso Padilla, la noche del 30 de abril de 1971 noche fue la verdadera Noche de Walpurgis, pues metafricamentehubo grandes fuegos y se abri la cacera de las brujas intelectuales de Cuba.

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76 David Walter Aguado problemas, usufructuando un poquito de la fama que ganaron cuando en una primera fase fueron capaces de expresar algo de los problemas latinoamericanos. Pero lo que es con Cuba, a Cuba no la podrn volver a utilizar jams, jams!, ni defendindola. Cuando nos vayan a defendiremos. Y desde luego, como se acord por el Congreso, concursitos aqu para venir a hacer el papel de jueces? No! Para hacer el papel de jueces hay que ser aqu revolucionarios de verdad, intelectuales de verdad, combatientes de verdad! (APLAUSOS.) Y para volver a recibir un premio, en concurso nacional o internacional, tiene que ser revolucionario de verdad, escritor de verdad, poeta de verdad (APLAUSOS), revolucionario de verdad. Eso est claro. Y ms claro que el agua. Y las revistas y concursos, no aptos para farsantes. Y tendrn cabida los escritores revolucionarios, esos que desde Pars ellos desprecian, porque los miran como unos aprendices, como unos pobrecitos y unos infelices que no tienen fama internacional. Y esos seores buscan la fama, aunque sea la peor fama; pero siempre tratan, desde luego, si fuera posible, la mejor. T endrn cabida ahora aqu, y sin contemplacin de ninguna clase, ni vacilaciones, ni medias tintas, ni paos calientes, tendrn cabi da nicamente los revolucionarios. Y a saben, seores intelectuales bur gueses y libelistas burgueses y agentes de la CIA y de las inteligencias del imperialismo, es decir, de los servicios de inteligencia, de espionaje del imperialismo: En Cuba no tendrn entrada, no tendrn entrada!, como no se la damos a UPI y a AP (APLAUSOS). Cerrada la entrada 74 Es evidente que Castro quiere enviar un claro mensaje a los intelectuales cubanos en Cuba (con el cierre de la respetada revista mensual Pensamiento Crtico de la Facultad de Filosofa de la Universidad de La Habana) y a los intelectuales izquierdistas de todo el orbe (al delimitar el permetro de los jurados internacionales en concursos cubanos). Bragado, a la par de todos los jvenes progresistas y curiosos de su poca, esperaron que el Congreso de Educacin y Cultura abriera las puertas a la libre creacin artstica. El evento defraud al pueblo. todos los que pensaron que podran publicar y crear.75 Como no puede ser publicado,76 Bragado crea una asociacin para escritores inicial 74 Ntese que estas palabras de Castro vienen solo tres das despus de la liberacin de Heberto Padilla (despus de 37 das en las prisiones de la Seguridad del Estado). 75 En animada conversacin con varios amigos en mi casa, Bragado haba recordado el momento y conclua diciendo: -Sent que se me doblaban las piernas cuando le o (a Castro) decir esas palabras. A partir de ese momento -con dolor en mi corazn-, comenc a considerar seriamente irme de Cuba. 76 Esto es parte de la llamada literatura de gaveta que an persiste en Cuba. Los escritores escriben, pero no pueden publicar. Los libros se guardan (a gran riesgo) en espera de un extranjero que los saque, o que el rgimen cambie

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77 mente clandestina paralela a la Unin Nacional de Escritores y Artistas de Cuba, organismo censor controlado por el Estado. El objetivo era poder publicar, de algn modo, la obra indita de los escritores censurados y perseguidos. Esta organizacin dur muy poco ya que la polica poltica encarcel a casi todos sus miembros. Esto ocurri hacia 1977 (Bragado 19). El 24 de febrero de 1988, Bragado organiz e inaugur La Exposicin de Arte Disidente en La Habana. Obras pictricas y plsticas, as como literaria, de artistas censurados por el rgimen fueron reveladas al pueblo. Este evento fue interrumpido por las hordas paramilitares de la polica poltica. Bragado se bati con los sicarios que trataban de inte poetas encarcelados como Ernesto Daz Rodrguez y ngel Cuadra, as como de Armando Valladares (ya en el exilio en esa poca). Nicolasito Guilln Landrin exhibi parte de su obra plstica. Se leyeron fragmen tos de textos de Reinaldo Arenas y de Lezama. Se hizo un breve tributo esculturas de Ral Montesinos tituladas Premios y castigos, a la par de otros trabajos de mltiples artistas censurados por la dictadura castrista (Bragado 77). chos Humanos en Cuba me cont que Bragado se haba unido desde haca aos a intelectuales disidentes, como Nicols Guilln Landrin (Nicolasito)77 Unidos. Sin embargo, logr hacer algunos documentales de gran valor en este pas. Lamentablemente, Nicolasito no vivi mucho tiempo -con los nervios destruidossucumbi al cncer pancretico el 22 de julio de 2003. 8. OBRA CREATIV A DE BRAGADOComo ya haba mencionado, la relativamente reciente incorporacin de un libro de poemas a la obra de Bragado de forma pstuma, La alcantarilla mgica (2006) publicado en Miami tuvo una gran acogida en la comunidad latina. Bragado era un buen poeta tambin y me inst muchas veces a leer sus poemas. Esta investigacin, sin embargo, no abarca la obra potica de Bragado. (Cols). Una situacin similar ocurri en la Espaa de Franco. Muchos escritores guardaron su trabajo y lo hicieron pblico despus de 1975, cuando muri el dictador espaol. 77 Nicolasito era sobrino de su homnimo, el poeta nacional Nicols Guilln. Nicolasito era un hombre de ideas creativas libres. Acusado falsamente de querer matar a Fidel Castro, fue encarcelado por aos. En la prisin poltica, fue enviado al hospital psiquitrico donde recibi mltiples sesiones de electroshocks. Cuando fue liberado y pudo llegar al exilio, era una sombra de su antiguo talento. Muri muy rpidamente en los Estados Unidos.

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78 David Walter Aguado Bragado escribi ms de mil artculos en varios peridicos de los Estados Unidos y Latinoamrica. T ambin nos ha dejado una rica obra indita, ella incluye: NOVELAS: Havana Target (1997) Al caer la parbola (2003) (1998) Sueos del uno al cinco (2005) [novela fundida de cinco narraciones]. ENSAYOS: La masonera en la Cuba de Castro: Los sucesos de la Logia Washington. (2003). CUENTOS: Despus de la vigilia. (1994) Publicado en Espaa en octubre de 2009. PERIODISMO: El pequeo caf (revista o peridico cultural, se hicieron 4 ediciones). Otras artes que Bragado explor. Dibujos: T inta y pastel sobre papel y cartulina: 1. En el principio todo era semejante 2. Lnea del tiempo 3. Dama antigua sin sombrilla y recatada 4. El tiempo tambin descansa 5. El tiempo en mi espalda 6. Ella saliendo del bao intimidada por el tiempo 7. Cabello mojado 8. Autocomplacencia del tiempo 9. Ella sentada en el tiempo....pero aburrida 10. Ella se apoya en el tiempo 11. We are watching you (Te estamos vigilando) 12. Ella esperando por el tiempo 13. Tiempo compartido 14. Poseda por el tiempo 15. 16. Me duele el tiempo 17. 18. El sauce del tiempo 19. Ella se toma su tiempo

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79 20. El tiempo me complace 21. Ceiba del presagio y el tiempo huracanado 22. Tiempo huracanado 23. Arboleda con los frutos del tiempo 24. Desorden en el paraso temporal Dibujos: T inta y pastel sobre papel y cartulina Coleccin S/N: 1. Tiempo clido 2. Yo canto el tiempo 3. Face and Hair Style 4. El abrazo del tiempo 5. Hair Style 6. El tiempo pide silencio 7. En boca cerrada no entra el tiempo 8. Orgasmo multiplicado por el tiempo 9. Castigo temporal 10. Timeline 11. Wet Hair 9. CLASIFICACIN LITERARIA. LUGAR EN EL CANON LITERARIO CUBANO Uno de los retos ms abrumadores de este proyecto de investigacin ha sido colocar a Bragado dentro de alguna categora que se ajuste a su vida cronolgica y/o a su labor como escritor. Ambos enfoques resultan inadecuados. Autores como Reinaldo Arenas, aunque controversial y rechazado por el rgimen poltico cubano, puede colocarse muy fcilmente dentro del grupo de escritores cubanos a que pertenece ya que public varias de sus obras en Cuba78. All se hizo escritor. Se hace imposible encontrar el lugar que Bragado ocupa dentro de su generacin de escritores en Cuba ya que nunca public mientras vi78 Arenas se quejaba de no haber sido incluido en la Generacin del Boom a pesar de que su produccin lite raria temprana ya haba sido galardonada en el extranjero (Recurdese Celestino antes del alba [1965], publicada por la UNEAC en 1967; ganadora del Prix Medici en Francia y que abre una importante pentagona de novelas que incluir El mundo alucinante [1969] El palacio de las blanqusimas mofetas [1975], Otra vez el mar [1982], El color del verano [1991] y El asalto [1991). Celestino antes del alba fue la nica novela de Arenas publicada en Cuba. Hasta su llegada al exilio en 1980, el resto de la obra de Arenas fue sacado clandestinamente de Cuba y publicado mayormente en Francia escritores. Obviamente, no fue incluido en el famoso Boom por motivos polticos. De Arenas dira el crtico Emir Rodrguez Monegal en su estudio El boom de la novela latinoamericana [1972] Esa corriente central [del boom] de la novela del lenguaje encuentra su expresin ms experimental en la obra de tres narradores cubanos (Guillermo Cabrera Infante, Severo Sarduy, Reinaldo Arenas) y un cuarto, argentino Manuel Puig). Que Cuba tenga tal preeminencia en la actual narrativa hispanoamericana puede explicarse no solo por el boom creado desde la isla por la poltica cultural del gobierno, sino tambin [por] la obra de Lezama Lima, [quien] situ la bsqueda de una expresin americana al nivel ms experimental del mito y del lenguaje (94).

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80 David Walter Aguado vi en la Isla. T enemos que buscar su lugar en la cultura cubana desde afuera, por as decirlo. Bragado es un escritor cubano netamente del exilio, aunque muy vinculado a Cuba y muy informado de lo que all sucede79. Por un largo tiempo, Bragado hizo desde su casa (por telfono) un programa radial llamado Cubano: Tus derechos humanos al da, el cual se trasmita a Cuba y a la mayor parte de los pases latinos diariamente. Los oyentes podan llamar en vivo y comunicarse con el autor. La recepcin de este programa fue muy buena. La periodista literaria, editora, investigadora y candidata doctoral en Literatura Hispanoamericana (Florida Internacional University) Sarah Moreno quien fuera compaera ntima, editora y colaboradora literaria de Bragado por muchos aosme sugiri que a pesar del hecho que Bragado lleg al exilio en 1988 (Miami), lo enmarcara en la llama1. Que Bragado era parte de ese grupo de escritores perseguidos dentro de Cuba. Estos artistas y escritores fueron marginalizados, encarcelados y vilipendiados debido a sus ideas de libertad y su forma de vivir. En muchos casos, su orientacin sexual homosexual fue la causa de su mala fortuna. 2. Bragado encuentra su voz literaria completamente en el exilio. Si bien es cierto que esto lo diferencia de muchos de los escritores del Mariel (como Arenas), lo cierto es que esa condicin lo pone en lnea directa con ellos en espritu. 3. Bragado siempre fue un extrao un extranjero, un ser no insertado en la vida del exilio. Esa enfermedad la sufri tambin el famossimo Arenas. Una vez que lleg a los Estados Unidos, y ya no era el escritor que dentro de Cuba arriesgaba su vida para escribir y para sacar sus libros al extranjero, las casas de publicaciones le viraron casi totalmente la espalda. Bragado me cont cmo Arenas le haba confesado con tristeza que una vez aqu en los Estados Unidos, ya nadie lo quera publicar. Las casas editoras que se apresuraban por publicar los manuscritos clandestinos del isleo, le volvan la espalda He dejado de serles extico e interesante, pues ya no tengo que esconderme para escribir. literaria de Sarah Moreno. T ermino aceptndola como una explicacin lgica. En realidad, los escritores de la Generacin del Mariel eran 79 La tarea se hace difcil, sin embargo, pues no podemos vincularlo directamente a los escritores de su edad.

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81 amigos de Bragado y sufrieron junto a l los desmanes del rgimen castrista (en las calles y en la prisin). La nica razn por la cual Bragado no se uni a ellos fsicamente en 1980, fue porque estaba preso. Como el Meursault de Ltranger, Bragado es un extrao un extranjero irremediable. Y se me hace difcil comparar la vida de un hago varias veces en este libro. Evidentemente, el creador de Meursault -el gran Albert Camusnunca sufri las penurias que sobrevivi Bragado. T odo lo contrario, fue agasajado y homenajeado durante toda su vida y pudo disfrutar de fama, gloria y reconocimientos universales que van ms all de su corta vida. El perro de Bragado se llamaba Outsider y la editorial que Bragado se vio obligado a montar con sus muy escasos recursos para publicar algunas de sus obras, se llam Outsider Publications. El personaje Holden y Bragado nacen en 1953. Bragado es ese Holden de El guardin del centeno (1953) del recin fallecido autorecluso outsider completo. 10. LA FORMACIN FILOSFICA DE BRAGADO Bajo Castro, el sistema educacional de Cuba basado en viejos modelos curriculares europeos est totalmente centralizado y bajo control gubernamental. T odos los planes de estudio desde el Kinder garten hasta el ltimo curso de un Doctorado son exactamente iguales para todos los estudiantes del pas, no importa en qu institucin cubaministerial comn. A partir de 1961, el Abecedario con que los nios cubanos aprendan el alfabeto fue eliminado.80 de Bragado la que hubiera recibido del Estado podra haber sido el mismo adoctrinamiento que recibieron los dems jvenes de su generacin. Pero no fue as. Corriendo el riesgo de encarcelamiento, la familia de Bragado -fervientemente catlica-, decidi no matricular al y colegios administrados por religiosos (catlicos, protestatntes, etc.) en Cuba. Finalmente, Castro cerr las escuelas de formacin religiosa especialmente las catlicaspues en 1966, ngel Mara Betancourt, un desertor cubano que haba matado a un piloto y a su escolta tratando de escapar de Cuba fue encontrado por la polica cerca de una iglesia catlica de La Habana. Betancourt fue fusilado. El sacerdote acusado de darle albergue (y que no lo hizo) Miguel ngel Loredofue condenado 16 aos en las prisiones de Castro. En ferviente discurso pblico, Castro acus a la Iglesia Catlica de ser enemigos del pueblo y a los sacerdotes de ser agentes del enemigo que deban ser eliminados. de anti-religiosidad de Cuba. Olvidaba as Fidel Castro que, despus de haber matado ms de 30 soldados de Batista (los cuales dorman despus de haber pasado una noche de parranda en los carnavales de Santiago de Cuba) durante el asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, haba sido un sacerdote catlico Monseor Enrique Prez Serantesquien impidi que la airada tropa de Batista asesinara a Castro cuando lo encontraron sediento, hambriento e indefenso escondido en las afueras de la ciudad. A pesar de la masacre de soldados que Castro y sus compinches causaron, el joven abogado solamente cumpli 20 meses de prisin en una cmoda celda de la enfermera de la Prisin de Isla de Pinos. Qu suerte tan diferente sufriran sus opositores aos ms tarde -muchos de ellos en esa misma prisinpor cometer delitos muchsimo ms leves!

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82 David Walter Aguado nio en las escuelas castristas durante los primeros aos de la dictadura. La madre de Bragado, profesora de msica y solfeo, educa al chico a principios de la etapa formativa de su vida. Bragado se educ con una visin humanista y democrtica de la sociedad. Era inevitable que chocara luego con las estructuras restrictivas del rgimen. Bragado se distingue de sus contemporneos, pues l busca nutrirse de otras fuentes de informacin sobre muchas materias, entre Bragado se licenci en historia en la Universidad de La Habana. marxista, en la cual l no crea. Los primeros idelogos de la Revolucin de Castro fueron el propio Castro y el Che Guevara, pero salvo ensayos espordicosninguno de ellos prepar una platafor sustento poltico, que mezclado con nuestra inevitable santera cre un corpus de ideas tan extrao para los de afuera, como tan natural para los cubanos. Sarcsticos observadores, entre ellos el profesor Emil Volek, han llamado ese experimento ideolgico hbrido cubano machismo-leninismo (Latin America Writes Back xiv). Y a a principios de la dcada del 60, se comenzaron a crear escuelas de adoctrinamiento marxista para inculcar a los jvenes la hasta entoncesdesconocida ideologa. Las Fuerzas Armadas encabezaron la lista, luego vendran las escuelas a todos los niveles. Como el estudio directo de materiales marxistas y leninistas originales era una ardua labor para la cual no estaban listos los cubanos ni los estudiantes, ni los instructores polticos del rgimen-, Casvolucin. Aparecieron as textos de F. Konstantinov (Fundamentos ) y V. Afanasiev (Fundamentos del ). Estos textos y varios otros del mismo corte ideolgico se sucedieron unos a otros, de acuerdo con la posicin de aceptacin poltica de esos autores en la propia Unin Sovitica. de estos autores soviticos era la desaparicin inevitable del capitalismo, la superioridad del rgimen socialista y la utpica venidera unin solidaria de todos los pases del mundo, bajo un mismo sistema social; esta vez mucho ms justo y equitativo: el socialismo. En realidad, todos los escritores soviticos nos presentaron textos marxistas y sus aplicaciones leninistas libres de errores, pero, a la postre, a medio digerir.

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83 textos del economista isleo Humberto Prez, miembro del Consejo de Ministros sustituyeron a los de Afanasiev y Konstantinov con gran velocidad. Dentro de su formacin educacional, Bragado tuvo que leer, estu81 mencionados aqu y que abarcaron su educacin desde la enseanza primaria hasta la culminacin de sus estudios universitarios. En Cuba, en el plano privado personal, Bragado ley clandestiHume, Locke, Rousseau, Voltaire, Sartre, Husserl, Heidegger, Ortega Estos textos se conseguan en el mundillo de la farndula cultural habanera, si se tenan las conexiones requeridas para ello. Y a en los EsBragado fue un consumado humanista y un dedicado existencialista, en el verdadero sentido de la palabra. Su labor social y su vida Moreno, su editora y compaera de muchos aos lo resume as: su vocacin de escritor es de sas que ya vienen acuadas con la etimologa de la palabra, llamado irresistible. T odas las decisiones que tom en su vida estuvieron siempre destinadas a responder a ese llamado: su deseo de salir de Cuba, a como diera lugar, incluso en una embarcacin las balsas, como lo intent hacer en el ao 1979; su resistencia ante las tentaciones a llevar una vida ms lujosa, Bragado era casi un asceta, aunque por otra parte es uno de los escritores con ms espritu prctico que he conocido. Pero ese espritu prctico, esa certeza del valor del dinero, no pudieron desviarlo de su vocacin. Si tener un mejor carro o plemente no le interesaban. Y por ltimo, con esa urgencia de conten81 Bragado se las arreglaba para soportar las interminables clases de marxismo, entreteniendo a sus compaeros de clase en la relativa privacidad de la parte de atrs de las voluminosas salas de conferencias de la Universidad de La Habana, cantando la sagrada defensa de Castro en 1953 (La historia me absolver) en tiempo de guaguanc. Natural mente, que Bragado se arriesgaba a ser encarcelado por burlarse del mximo lder cubano, pero su inquieta imaginacin y el gran aburrimiento que senta lo llevaban a un estado de desesperacin (Angst existencialista) insoportable (Norber to Alonso, entrevista). El guaguanc es un baile popular de barrio de profundas races africanas y que se caracteriza por ser muy movido. El canto suele ser un coro repetitivo que a veces incorpora hechos histricos y otros eventos sociales. El acompaamiento musical consiste de tambores, o de cualquier objeto resonante que est a mano.

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84 David Walter Aguado tar al monstruo de la vocacin, Bragado, que tena l mismo un fresco espritu de nio, no quiso tener descendencia. Mir con la intrnseca marxista: el hombre, la propiedad privada y el estado (Moreno, La vocacin, el potaje y el placer de leer).

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CAPTULO IIIEL EXISTENCIALISMO: ORIGEN, TEORAS Y LITERATURAYo quiero decir que tengo mucho miedo. No s por qu tengo ese miedo pero eso es todo lo que tengo que decir. Virgilio Piera ante Fidel Castro durante las infames sesiones de repre sin contra los intelectuales cubanos en la Biblioteca Nacional en 1961 (Cabrera Infante, Vidas 34-5). No hay delirio de persecucin all donde la persecucin es un delirio Guillermo Cabrera Infante (Persona non grata, 334)1. EXISTENCIALISMO: LO EXISTENCIAL VERSUS LO EXISTENCIALISTA Vale la pena aclarar la diferencia entre los trminos existencial y existencialista.82 El primero tiene que ver con la vida en su sentido ms treana que propone la existencia como antecedente a la esencia y el libre albedro sin un Dios que nos gue (ver pgina 103). T odo lo existencialista es -en esenciaexistencial, pero no as al Sartre. Sartre (su creador), llamaremos existenciales en este trabajo, se remonentre otras. Hay crticos que consideran a T oms de Aquino (1225-1274) el existencialista por antonomasia (Shinn77). Puede alguien objetar que 82 Estoy de completo acuerdo con el Dr. Alberto Acereda en lo concerniente a esta importante distincin. Su sugerencia de leer los escritos de Mounier sobre el existencialismo fue de gran ayuda.

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86 David Walter Aguado 2. EL EXISTENCIALISMO COMO TEORA ESTRUCTURADA: RACES tiendo un ambiente orwelliano desmoralizador en la Cuba de Castro. La situacin del pueblo cubano, tan abrumadora como insostenible engendra un modo de escribir existencialista postmoderno de creacin y de sobrevivencia en el que caben las obras de Bragado. En el tratamiento de esta estsica83cialista que ocupa este estudio. a principios de la Segunda Guerra Mundial.84 Sartre quien concretiza las ideas, formulndolas en una teora estructurada. Es por eso que se le conoce como el Padre del existencialismo, tal como se le concede a Freud el ttulo de Padre del psicoanlisis. Resulta difcil escribir con objetividad sobre el existencialismo, ya es una mezcla de factores emocionales e intelectuales en igual grado. secreto de su xito (Warnock 23). Sin embargo, las races del existencialismo estn profundamente clavadas en la historia (ver la Fig. 1 el rbol de Mounier en la pgina 91). 3. BSQUEDAS Y PESQUISAS: COGITO, ERGO SUM! nido una preocupacin con la consciencia; y ms all de ello, con la existencia, el sentido de la existencia misma del individuo, as como la bsqueda de conocimiento acerca de nuestro lugar en el espacio y en el tiempo. Desde Platn a Stephen Hawking, todos han estudiado la capacidad humana de entender y de estar al tanto de que somos seres con voluntad propia y capacidad metacognitiva.85 La era del autoescrutinio en la literatura pareci abrirse con los nuevos escritos del francs Michel de Montaigne (1533-1592): el ensayo. Crea Montaigne que el individuo era el nico justo juez de s mismo. Sin embargo, el ensayo marcaba una literatura basada en el juicio sobre la experiencia ajena, los dems. Esta exploracin de la experiencia za del arte. La esttica es dogmtica y arbitraria; por tanto impone opiniones. La estsica, en cambio, se enfoca en la percepcin de nuestros sentidos; y es, por ende, una disciplina que no requiere advenimiento a escuela formal alguna. 84 Realmente en 1938, con la publicacin de La Nause. Poco despus, Sartre escuchar el trmino existencialismo. procesos a travs de los cuales adquirimos el conocimiento; algo que va ms all de una actitud receptiva y pasiva en la bsqueda del conocimiento.

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87 galo Ren Descartes86 (1560-1650), considerado por muchos como el lmites de la consciencia. Esta idea bsica se ha hecho familiar a todos en su Cogito ergo sum. Qu es lo que soy? Soy una cosa pensante. niega, desea, se abstiene de desear, y que tambin tiene conocimiento de imgenes y sensaciones (Boorstin 48). La idea de la importancia de la consciencia se extiende con la obra 87 (1623-1662). Siguiendo la lnea de la mayor preocupacin de Descartes la falide la consciencia. Con sus grandes obras Les provinciales (1623-1662) y Penses (1670), Pascal se convierte en un apstol de la creencia cuando advierte que tenemos una incapacidad de probar cualquier cosa que ninguna cantidad de dogmatismo puede vencer. Como aclara el escritor moderna (49). 4. TRAZANDO LA HISTORIA: EL RBOL DEL EXISTENCIALISMO (MOUNIER) La preocupacin con la consciencia propia sigue intrigando a los Sren Kierkegaard (1813-1855) y el alemn Friedrich Nietzsche (18441900) como la de Pascalse interesaba en cmo la gente esconda la aburrimiento. 86 En su gran libro An Introduction to Western Philosophy. 2da Ed. (2000), Bryan Magee dice al respecto: Descompany of men of affairs to that of scholars (Magee 78). Este fue tanto el punto del comienzo como la inspiracin pregunta existe lo que veo? y existe lo que me imagino?; Descartes se debata con otras preocupaciones del alma y la mente humanas. La mezcla del implacable dolor de la prdida de su adorada hija, propulsada por las preguntas que no poda an responder con satisfaccin, hicieron que Descartes se enfocara en una va de investigacin que una de nuestra existencia y la mismsima esencia de los poderes divinos que hasta ese momentose crea regidores del creacin de una escuela (cartesiana) en la cual se educ no solo Sartre, sino el resto la lite de la intelligentsia francesa y de otras partes de Europa y del mundo. 87 Paradjicamente, este hombre de ciencias exactas, hizo de sus libros ms importantes Lettres provinciales (1656) y Penses (1670) un par de apologas cristianas, pero que aunque publicadas annimamentefueron todo un xito y tienen un gran valor literario (Prlogo de Penses, ix-xi).

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88 David Walter Aguado Cuando se lee con detenimiento las obras de los exponentes del grupo que la escritora y agente literaria Gertrude Stein -en su autoexilio parisinollam Generacin Perdida;88 los escritores estadounidenses Fitzgerald, Waldo Peirce, Sherwood Anderson y otros), vemos varios ejemplos existencialistas. Las novelas The Great Gatsby (1925) de F. Scott Fitzgerald y The Sun Also Rises (1926) de Hemingway son dos ejemplos notables de ello. Estos escritores existencialistas pre-sartreanos estaban emocionalmente a la deriva en un Pars revuelto y sacudido que recin comenzaba a despertarse de una gran pesadilla: la Primera Guerra Mundial (19141918). Los personajes de muchas de estas novelas (el talentoso, pero mingway) se asemejan mucho al Meursault de Camus en que estn enajenados y luchan constantemente por romper los moldes que le rodean y encontrar sentido a sus acciones. El crtico norteamericano George Cotkin lo explica as en su libro American Existentialists (2003): At its best, the works of the Lost Generation enunciated a metaphysical condition of despair and alienation. But all too often there is more than a hint of ennui in such renderings, a feeling that the important questions have been decided once and for all (24). Sin embargo, no puede encontrarse todava un sistema existencia89 El movimiento Paul Sartre90 (1933-1934) con los notables profesores Edmund Husserl (1859-1938) y Martin Heidegger (1889-1976), de modo que hay que destacar que seria en la verdadera tradicin germnica. Una vez en Francia, el resto 88 Estos escritores, estadounidenses por su mayor parte, emigraron a Pars entre las dos guerras mundiales. Ellos cruel matanza y la destruccin de la Primera Guerra Mundial los haba horrorizado tanto que se marcharon a Francia en busca de nuevos horizontes creativos. Con todo respeto a la gran contribucin literaria de este grupo de escritores, mi cinismo me hace aadir que no es casualidad que los alcohlicos Hemingway y Fitzgerald formaran parte de este grupo, dado a que la venta de alcohol era ilcita en los Estados Unidos durante los trece aos de 1920 a 1933 (la Enmienda XVIII). T ambin, desde el punto de vista pragmtico, muchos de estos escritores se fueron a Francia por dos razones: la bsqueda de una vida ms barata, ya que el dlar estadounidense tena un cambio altamente favorable en casi toda Europa y la libertad para emborracharse todos los das. 89 Examinemos el rbol del existencialismo que Emmanuel Mounier presenta en su libro Introduction aux existentialismes (1962) en la pgina 78. Mounier omiti a Camus y completamente a Ortega y Gasset. De Unamuno (aunque fuera del rbol) solo dice Le but de la philosophie, cest une possession nouvelle de lobjectivit, qui est alors le moyen dapparatre de lexistence. Il ne faut plus parler de la mort de lobjectivit, mais, au sens o Unamuno voquait lagonie du christianisme, dune agonie de lobjectivit, dune lutte passionne, ncessaire, malheureuse mais transformante, de ltre avec sa manifestation de Mounier. hacia 1938. El trmino existencialista lo us por vez primera Gabriel Marcel el destacado existencialista cristianopor fuerza de uso, Sartre decidi aceptar ser existencialista y nombrarse a s mismo como tal (Charlesworth 5,6).

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89 La Nause (1938) y un grupo de historias breves publicadas en Intimacy que Sartre plantea el descubrimiento de la falta de sentido de la vida humana, la precondicin central del existencialismo. Carmen Laforet cuestionar lo mismo en Espaa con su Nada (1944). Ambos autores tienen como fuentes de inspiracin el desengao intelectual y el trauma post-blico de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y de la Guerra Civil Espaola (1936-1939) respectivamenensayo para las potencias que se enfrentaran en la hecatombe mundial en 1939 (recordemos los crueles bombardeos de 1937 sobre un pequeo pueblo vasco llamado Guernica). No es casual que Sartre hubiera publicado su Ltre et le nant: Essai dontologie phnomnologique ( Being and Nothingness, El ser y la nada) en 1943, un ao antes que la novela de Laforet. Es inicialmente en Being and Nothingnessbert Richmond Ellis en su estudio crtico de la obra del pensador francs The Tragic Pursuit of Being: Unamuno and Sartre (1988)-, que Sartre el ser. En ese proceso, Sartre considera que la prueba ontolgica de su teora est dada precisamente por el postulado la consciencia es consciencia de algo; lo cual implica que la parte central de la estructura de la consciencia es su capacidad de transcender, o sea que la consciencia nace apoyada por un ser que no lo es por s mismo. Siendo as, el ser lgicamente precede a la consciencia de ser (13). No debemos, sin embargo, pensar que Sartre invent todo un cor Charlesworth en The Existentialists and Jean-Paul Sartre (1976) un libro que recopila entrevistas en vivo con varios intelectuales de calibre entre ellos Sartre y Simone de Beauvoir, pues aunque algunos crticos aseguran que el Existencialismo como movimiento del pensamiento humano aunque tiene profundas deudas decimonnicas con el dans Sartre [El ser y la nada, 1943]; as como su novela [Nusea, 1938] y las obras teatrales, [Las moscas, 1943, A puerta cerrada, 1944]. Naturalmente que fue tambin en esos aos que Albert Camus publicara sus novelas [El extranjero, 1942; La peste, 1947 y La cada, 1956], sus ensayos [El mito de Ssifo, 1942 y El hombre rebelde, 1951] (2). Se puede hablar de races existencialistas en Nietzsche y en Kierkegaard. T ambin podemos remontarnos a Pascal y an ms tempranoa San Agustn y a Scrates en busca de trazas de existencialismo. Pero

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90 David Walter Aguado todos esos estudios solo nos darn destellos aqu y all de lo que nunca Fig. 1El mismo Sartre admite en su Literary and Philosophical Essays cesa en general-, al explicar que los franceses han estado viviendo por libertad cartesiana por tres siglos (169). En numerosas ocasiones, Sartre hace nfasis en la obra de Descartes en su Ltre et le Nant En el prlogo a la segunda edicin de Ser-en-el-mundo, de Hubert Dreyfus (2001), el estadista chileno Fernando Flores corrobora la inHeidegger el Heidegger existencialista91 ricano Kevin Aho discute este tema en su ensayo Why Heidegger is not an Existentialist: Interpreting Authenticity and Historicity in Being and T ime (2003). As I argue below, Heideggers ethic of self-possession that emerges in the Second Division of Being and Time resonates strongly to the existentialist ethic. But the originality of Heideggers M

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91 los aos 30 y 50; el Heidegger inspirador de Sartre, revelado en El Ser y la nada, el Heidegger maestro de Gadamer, lder de la Hermenutica; el Heidegger antecesor del postmodernismo en Derrida, L yotard y Ror De hecho, la fuente intelectual predominante en el existencialismo de Sartre es la fenomenologa alemana (Warnock 23). Naturalmente que de Hegel. cia en el existencialismo, sino como un existencialista como tal; al menos en la etapa inicial de sus investigaciones. Y si bien su libro Sein und Zeit (1927) est incompleto, es la ms existencialista de sus obras (Warnock 46). explica que Nietzsche tan opuesto a Kierkegaard como uno puede imaginarse fue el otro gran contribuidor al movimiento existencialista. cia; de ah su incansable guerra contra el cristianismo. Segn Nietzsche, cin de la vida, en vez de aceptar el espritu de negacin de la vida de Cristo. Nietzsche va ms all de la idea de rechazar a Cristo: hay que rechazar a Dios. Esa es la nica forma en que el individuo puede asumir completa responsabilidad por s mismo. Dios debe morir si el hombre ha de vivir. Muchos ven esta propuesta como algo aterrador. Y lo es, si el individuo se ve solo y a cargo de construir todo un sistema de ese modo. Estos son los bermenschen, supermen, o superhombres; categora humana superiorlos que estn dispuestos a seguir los postulados del dios Dionisio (Charlesworth 15). William Barrett resume en su Irrational Man (1958) la larga sombra del existencialismo sobre la historia de la humanidad. Para Barrett, existential analytic resides in his unique conception of human existence as Dasein. For the existentialists, human existence is interpreted in terms of a concrete, autonomous subject able to sever itself willfully from its socio-cultural and historical conditions. In this sense, existentialism is still unashamedly humanistic, operating within the tradition of subjectivity inherited from Descartes. However it is a mistake to place Heidegger within this tradition. Heidegger cautions against the error of interpreting Dasein in terms of subjectivity early on in Being and T ime tasks will be to show the point of departure from an initially given [I] and subject totally fails to see the phenomenal focuses on human beings and neglects the hermeneutics of the sum, the interpretation of the meaning of being. Dasein does not refer to a human being in the traditional sense: an animal rationale (Plato/Aristotle), a self-encapsulated cogito (Descartes), a self-overcoming subject (Nietzsche), a radical subject (Sartre), etc. Rather, Dasein refers to the fact that human beings are always already structured by being-the-world.These determinations of the being of Dasein must now be seen and understood as a priori as grounded upon that constitution of being which we call being-in-thewho are already concretely engaged in a particular historical situation (6).

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92 David Walter Aguado Grecia, en los dramas de Esquilo y de Eurpides, en las ms recientes culturas de misterio bizantinas y griegas y es ms que todo el eje sobre el cual giran la tradicin de Europa central; verbigracia los Padres de la Iglesia: Agustn, los gnsticos, Ablard, T oms y el destacadmucho ms tarde (73-83). El argelino-francs Albert Camus (1913-1960), colaborador y tambin crtico de Sartre, es considerado por muchos un existencialista por derecho propio. No obstante, Camus neg varias veces tal clasiQuizs la confusin surge debido a que las obras distinguidas de Camus, entre ellas Ltranger (1942) enfatizan la absurda pero necesarialucha de los mortales por alcanzar entendimiento y claridad ante el imperturbable e inexplicable silencio del universo. En Le mythe de Sisyphe (1942), el hroe camusiano, es el campen existencialista del absurdo. 5. CAMUS O SARTRE? Aunque Camus y Sartre tenan sensibilidades muy diferentes, el primero era un verdadero proletario -un pied-noir-, el otro un burgus resentido que criticaba a otros burgueses, ambos experimentaron con el comunismo y ambos terminaron decepciona dos por ste. Sartre estuvo enamorado de Fidel y su Revolucin por muchos aos. Se neg repetidas veces a escuchar los testimo nios de disidentes y ex prisioneros de las mazmorras castristas. Sar tre rompi pblicamente con Castro en 1971 ya sabemos el por Camus milit en el Partido Comunista Francs de 1935 a 1937. De ste fue expulsado debido a sus fuertes crticas contra la dictadura estalinista y a su asociacin con el independentista Partido Comunista Argelino. Camus era un socialista anti-ideolgico y anti-marxista, como George Orwell (Charlesworth 8). Camus ofendi a Sartre de tres formas en 1952: Primero, critic abier tamente la dictadura sovitica, la Vaca Sagrada de los intelectuales de izquierda, especialmente entre los franceses ya que stos vean la Revolucin de Octubre como una legtima heredera de la Revolucin Francesa. Si criticar a los soviticos era malocmo poda alguien atreverse losofa existencialista (Charlesworth 39-40). T ercero, le declar la guerra

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93 a Sartre cuando upon returning to political writing two and a half years after being silenced by Sartre, Camus used the worst insult possible in (Aronson 2). Las ofensas de Camus le valieron la excomunin de la izquierda intelectual de Francia, pero, sin embargo, le hicieron ganar simpatizanun sistema estructurado y su obra literaria es meritoria, lo cierto es que desde los aos 60 y hasta la actualidadla obra de Camus se estudia hoy mucho ms que la de Sartre. Quizs el enfoque sincrtico del existencialismo de Camus, ejemnica criatura que se niega a ser lo que es hace del franco-argelino una entendimiento de las masas. Indudablemente, la imagen del hroe cado prematuramente (Camus) contribuye a reforzar el mito existencial del argelino-francs; un hombre originalmente humilde, que muri de forma inesperada y simple en un accidente automovilstico. Sartre siempre fue visto como el intelectual burgus que trataba de bajar al nivel del pueblo para dialogar con ste, pero desde su T orre de No dudemos que Camus, Like Orwell, [he] will be remembered as one of the few voices from the European left who never wavered in their opposition to totalitarianism at a time when so many people turned a blind eye to its Stalinist version for fear of appearing to support capitalism and the Right [] Camus, as Todd rightly observes, was correct too early (Mathy 2). Sartre escribi un conmovedor tributo a Camus tras la muerte prematura92 del argelino-francs; el cual fue ledo como tributo fnebre en el sepelio de Camus. En ste, Sartre admite abiertamente todos los desagravios que tuvieron, pero a la vez, les resta toda importancia dentro del contexto de sus relaciones intelectuales y personales (Olson 168). camente, es el argelino quien ms se lee como novelista y quien ms Sartre sufrira a su vez una gran desilusin con el Partido Comunista. Como lo explica William Barrett en su ya citado libro Irrational Man 92 La muerte an ms si es repentinaparece lavar todos los pecados capitales del individuo. Castro absolvi diplomticas internacionales al leer la famosa carta de despedida del Che al pueblo cubano. Curiosamente, en su misiva al dirigente cubano, el Che absolva a ste de toda responsabilidad y culpa por sus posibles errores.

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94 David Walter Aguado (1958), Sartre believed that the Communist Party was truly the party of the working class, and he was willing therefore to cast his lot with he intended to retain his own freedom. He came to the Communists, politics Sartre has shown himself very nave, but in the course of his philosophcal quarrels with the Communists he has produced some of the best inttellectual polemic of our time. It was a case, in these polemics, of Cartesian man against the Communist robot; and whatever reservations we may have about Cartesian man, he is in part human and dwarfs the party robot. Besides, Sartre is a man of surpassing intelligence, which his opponents among the Communist intellectuals certainly were not (233). No se puede disentir en el seno del Partido Comunista, a pesar de sus lemas de igualdad social y de libres opiniones. En resumen, que, despus de sus muchos aos de euforia, Sartre descubri si a grandes penas y con gran lentitud la gran contradiccin del comunismo: se puede trabajar, pero no se puede pensar. La plataforma programtica de los comunistas estaba ya hecha, dentro del seno del Partido Comunista. Sartre no estaba facultado para ofrecer nuevas ideas, y mucho menos, sugerir una ideologa alterna. En su breve ensayo Pensamiento: Sartre an goza de buena salud (2000), la escritora Patricia De Souza aclara algunas de las diferencias entre estos dos pensadores (Camus y Sartre): Camus bas su compromiso poltico en una cuestin tica: puesto que la vida es contingencia y absurdo, el hombre, capaz de sentir empata, est unido al resto de su especie por esta fatalidad ontolgica. Quiz la visin de Camus era ms fatalista y por eso fue menos militante. Sartre, marxista convencido, y tambin idealista, estaba seguro de que el artista, y concretamente el escritor, no deba simplemente recrear o expresar la realidad sino transfor comprender y explicar el mundo, ahora se trataba de transformarlo. Del mismo modo, Sartre impregna a su visin de la literatura una moral de la accin. Cuando Sartre trata de defenderse de sus detractores en Qu es la idea de que la prosa conlleva una accin, una accin concreta: la de transformar el mundo y estar siempre a la bsqueda de la verdad (2). 6. ORTEGA Y GASSET UNAMUNO Y SARTRE. Otras posibles fuentes del existencialismo bien pudieran ser el existencialismo cristiano de Ortega y Gasset y de Unamuno93, pues ste pre93 Como se explica en The Tragic Pursuit of Being: Unamuno and Sartre, In his studies of Genet and Flaubert, Sartre has revealed the heuristic nature of the methodological approach of existentialism (Richmond Ellis ix). Es, precisamente ese enfoque la ruta a seguir para entender el complejo y diverso pensamiento unamuniano.

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95 Historia como sistema dice The similarity to Sartres later ideas and formulations is striking. It one reads more of Ortega, this impression deepens. Be tween the last two passages that follow, for example, there is a section that begins Yester day I made the acquaintance of Hermione. She is a fascinating woman This tone in presenting serious philosophical ideas surely brings to mind Sartres manner (Kaufmann 153). Robert Richmond Ellis plantea: gedy at the core of the human experience. Pero, nos alerta Richmond Ellis, si bien It has become common practice among certain scholars of Spanish letters to regard Unamuno as a precursor of the existentialist movement and in particular of Sartre. Nevertheless, while Unamunos essays and literature contain the insights that Sartre would theorize in his philosophical treatrises, no dialogue existed between the two thinkers. Unamuno was born a generation before Sartre and was unfamiliar with his work. While Sartre knew of Unamuno, he mentions him only once (Richmond Ellis ix, x). Sin embargo, Richmond Ellis aade que el mtodo heurstico de Sartre resulta valiossimo cuando se trata de entender la enredada y dimoment of the human condition while Sartres expresses the passage of we will thus discover both the meaning of Unamuno and the heart of Sartre. In the process we will come to know and feel the existential experience of modern man. To use the words of Sartre in his study of Genet, the world we are about to enter is like a mirror held up to us: We must look at it and see ourselves (xi). Sabemos que Del sentimiento trgico de la vida en los hombres y en los pueblos fue publicado en 1913; y en l, Unamuno formula ideas que Sartre discutir dcadas ms tarde. Unamuno y Sartre tienen algo muy importante en comn: para ambos, ser precede a la esencia de ser. Es en efecto esto lo que nos permite Algunas diferencias bsicas entre Unamuno y Sartre son: libertad. Al contrario, tiende a inhibirla. Sartre favorece la crea 94 La imagen del espejo est presente en muchsimos ejemplos literarios. En la obra de Bragado hay una novela llamada La muerte cubana de Hemingway/Muerte en el espejo. En La estacin equivocada hay una pensin o un pequeo hotel que tiene un espejo roto en cada una de sus habitaciones.

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96 David Walter Aguado 2. La ontologa de Unamuno comienza y termina con la nada (y esta nada existe en los seres humanos y en las cosas). En Sartre, se da prioridad al ser sobre la nada. Unamuno describe lo que l llama el hambre de ser, el conocimiento personal que tiene el hombre al descubrir la nada dentro de s y en las cosas. Esta insaciable hambre de ser conlleva, inevitablemente al sentido trgico de la vida a travs de una profunda congoja. 3. Unamuno ve la nada como la ausencia de ser. Para Sartre, la nada es lo contrario del ser. 4. Unamuno niega la existencia de un alma y a travs del sentido trgico muestra una intuicin de la nada de la consciencia, de lo cual Sartre habla en su Ltre et le nant. Sin embargo, cuando Unamuno habla de una nada de las cosas entra en un rea de la ontologa a la cual Sartre nunca lleg (Richmond Ellis 26-7). He recogido aqu algunas opiniones dismiles en cuanto al tema de equilibrio a este anlisis. Hay coincidencias en las preocupaciones y ga). En cuanto a la forma y gneros literarios que ambos cultivaron, Ortega y Gasset fue predominantemente ensayista. Sartre, por su parte, fue ensayista y escritor. de Unamuno y de Ortega y Gasset y es muy dudoso casi imposible 95 Unamuno, como Ortega y Gasset eran conocidsimos en todo el por las razones ya apuntadas anteriormente devendra en la corriente que hoy nos ocupa y que yo he acuado existencialismo cubano. 7. APOGEO DEL EXISTENCIALISMO SARTREANO canza gran auge en los aos que siguen al 1940 debido a la reaccin blico mundial imperante. Su origen fue facilitado por lo que el escritor 95 Para mayor informacin, ver la seccin 4 del captulo III (Pg. 88): T razando la historia: El rbol del existencialismo (Mounier).

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97 cubano Pablo Lpez-Capestany explica en su libro Estructuralismo y otros temas (2004), la miseria, incertidumbre, la ausencia de fe y de esperanza y la inseguridad en que se debatan los franceses, a la par que el talento creador y expositivo de Sartre, determinaron la propagacin literaria, representada por novelas, cuentos y dramas de indiscutible originalidad y mrito (36). Lejos an de su venidero reconocimiento intelectual, el existencialismo francs comenz como una novedad cultural surgida en el mundillo de los cafs de Pars donde un grupo de jvenes de corte bohemio, extrao vestir y pelados llamativos creaba un culto alrededor de tres ne de Beauvoir. La curiosidad que tal tendencia gener en los Estados Unidos estencialismo en realidad (Barrett 7). Una vez organizado como movimiento, el impacto del existencialiscadores del mundo entero. Sartres philosophy has made an important contribution in the realm of human thought and no philosopher will ever be able to disregard this contriSartrean Existentialism transcends the period from which it sprang (Charlesworth 7). El existencialismo es una posicin personal de libertad y de alcance sin lmites. No es ni nihilismo, ni fatalismo. Por el contrario, es una en su interesante libro Socrates Meets Sartre nista norteamericano rompe los lmites del tiempo y del espacio y nos SOCRATES: But you make yourself out of certain pre-existing materials, while God supposedly created the universe out of nothing, with no limitations or parameters. SARTRE: No. I do not make myself out of pre-existing materials. I create my meaning, my identity, my values out of nothing, like God, not out of something, like a carpenter creating a table out of wood. Who I am is not determined by my body or my fate or my friends. I am the master of my fate, I am the captain of my soul. I am my life (113).Los existencialistas declaran al individuo como ente responsable total por sus acciones, as como su destino y adems por su presente y futuro. Sartre reitera ese mensaje en varios de sus libros; pues l cree

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98 David Walter Aguado que, a la postre, somos responsables sin remedio por lo que somos, cmo somos y cmo es el mundo que nos rodea. en Existentialism and Human Emotions is at the start a plan which is aware of itself, rather than a patch of moss, a piece of garin heaven; man will be what he will have planned to be. Not what he will want to be. Because in the word will we generally mean a conscious decision, which is subsequent to what we have already made of ourselves(16). Lo que hace del existencialismo un humanismo es que en vez de rearticular sus premisas fundamentales a travs de un estudio (Richmond Ellis ix). Para Sartre, el cual no cree en Dios, aun si Dios existe ste no nos tarea descansa en nuestros hombros completamente. Este sencillo axioma resulta tan abrumador como amenazante para la mayora. La vida se hace ms fcil si se piensa que hay una mano divina -regidora y sabiadetrs de las acciones de los seres humanos. Parece ser que la ambivalente frase de Marx al decir que la religin era el opio de las masas no era del todo equvoca. Sartre ofrece una alternativa que va en contra de la fundacin misma de la idiosincrasia de una gran parte de la humanidad por varias generaciones. El existencialismo sartreano, desde sus inicios, fue un reto a todo lo conocido. La idea de ser independiente de todo y de todos pronto comenzara a prender entre los jvenes; esos perennes rebeldes sedientos de ideologa y en busca de una causa por la cual luchar. En cuanto al existencialismo, nos dice Solomon, It is, in a very short phrase, the philosophy of no excuses! We cannot shift that bur den onto God, or nature, or the ways of the world. Its central themes are: Irrational aspects of life Importance of human freedom (6-8)

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99 8. LITERATURA EXISTENCIALISTA UNIVERSAL. BREVSIMO RECUENTO Las ideas presentadas por Solomon pueden traducirse al campo de la literatura contempornea universal usando ejemplos tomados de vatin fundamental que transciende la vida de todos los seres humanos; es T al interrogante presupone abarcar todos los puntos de Solomon y se encuentran en las obras de esta lista, la cual no es de modo alguno exhaustiva.96cionada arriba LITERATURA EXISTENCIALISTA UNIVERSAL: LISTA SELECTA T emas La estacin equivocada Obras1. La importancia del individuo The invisible Man (1952). Ralph Ellison Nadie ve al hombre negro de Ellis. Nadie escucha al recin llegado al pueblo. 2. La importancia de la pasin Das Parfum (1985). Patrick Sskind Cualquiera que sea nuestra bsqueda personal (aroma de mujeres para JeanBaptiste Grenouille) o una salida del pueblo para el forastero, todo es vlido. 3. Lo irracional de la vida John Yossarian debe aparentar estar loco sin estarlo para as evitar salir a combatir. El forastero debe aparentar que acata las reglas del pueblo y que respeta a los dirigentes para as lograr escapar de ese lugar. 4. La importancia de la libertad Brave New World (1932). humana Aldous Huxley Bernard y Lenina buscan su libertad personal, a su modo en medio de un mundo cer las ocultas fuerzas que los oprimen y controlan en el pueblo donde viven. 96 De ser incluida en esta lista, La estacin equivocada aunque abarca ms de uno de estos temascaera bajo Conexiones

PAGE 100

100 David Walter Aguado 5. Qu es la vida Siddharta (1922). Herman Hesse El joven Siddharta busca el sentido de la vida y de su vida en esta gran novela alegrica. Aunque en muy distintas condiciones como Siddaharta, el forastero se esfuerza por encontrarle sentido a los hechos que ocurren a su alrededor. 6. Cul es mi lugar en la vida? El obsceno pjaro de la noche (1970). Humberto Pealoza se transforma en otros personajes, a travs de un proceso de mutacin, hasta reencontrar su propio ser. Sus dos voces narrativas enriquecen la novela. El forastero se ha transformado en casi una bestia poco despus de su llegada al pueblo. Algunos de sus delirium tremens cambian la perspectiva de la 7. Qu elecciones me obliga a La condition humaine (1933). hacer la vida? Andr Malraux Kyo Gisors, uno de los protagonistas, cree en la independencia total del individuo, sin las injerencia de las fuerzas exteriores. Las acciones de Kyo Gisors son una respuesta Fig. 2 LITERATURA EXISTENCIALISTA. LISTA SELECTA 9. EXISTENCIALISMO: DEFINICIN DE SARTRE En El existencialismo y las emociones humanas existencialismo como una doctrina que hace posible la vida humana y que, adems, establece que cada verdad y cada accin implica un marco humano y una subjetividad humana (12). En su revelador Ltre el le nant Sartre aade que man is born into a void (le nant), if he chooses to drag himself out of this mud (le visqueux), he can begin to exist (Cuddon 295); de modo que la existencia precede a la esencia. Es, precisamente, en la existencia donde Sartre propone hacer un anlisis del mundo y del individuo.

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101 10. EL EXISTENCIALISMO CRISTIANO Y EL SECULAR En su enrgica defensa al existencialismo a travs del ensayo El existencialismo es un humanismo, Sartre responde a los ataques de los catlicos y de los comunistas. Los religiosos acusan al existencialis mo de ignorar la sonrisa del nio (debido a la eliminacin de Dios), mientras que los comunistas critican la subjetividad pura del existen cialismo y su incapacidad de sentir la solidaridad humana (pues el yo pienso cartesiano aisla al existencialista). Sartre plantea las dos vertientes del existencialismo: VERTIENTE CRISTIANA VERTIENTE SECULAR VERTIENTES EXISTENCIALISTAS (CRISTIANA Y SECULAR) 11. VERTIENTE CRISTIANA Explica Sartre en ese ensayo que el artesano que crea un cortapapel debe conocer el propsito de dicho objeto y el mtodo para crearlo (esencia), antes de poder manufacturarlo. As, la esencia precede a la existencia pues el artesano es Dios en su labor creativa y el cortapapel es un objeto inanimado. Esta aparente contradiccin al principio nmero uno del existencialismo se explica fcilmente si se sabe que Sartre hace una gran distincin entre la forma de ver y tratar a un ser humano y la forma de apreciar un objeto inanimado. En esto Sartre coincide con Husserl.Fig.3 La esencia precede a la existencia, (tambin presente en los losfos seculares del siglo XVIII. Diderot, Voltaire, Kant). Nosotros en vez de yo La existencia precede a la esencia. Hay que partir de la subjetividad. nfasis en el individuo (principio y n del existencialismo).

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102 David Walter Aguado La confusin surge por dos razones: una, la idea que hay un Dios y que ste es el creador de los seres humanos, de los animales y de la naturaleza. Si hay un Dios, entonces el individuo como tal es la creacin de ese ser supremo y por ende la esencia del hombre (concepto en la mente de Dios), precede a su existencia terrenal; tal como sucede con el artesano y su cortapapel. Pero, para Sartre, no hay un Dios. Por tanto, la existencia del hombre su aparicin en el mundo no est condicionada por un acto (divino) previo, ni tampoco por una conceptualizacin a priori, sino que el hombre nace, aparece como desarrollo netamente biolgico y luego adquiere un grupo de caractersticas precisamente, la esencia. pers y la posicin secular de Sartre, mas la otra razn por la cual el concepto sartreano de existencia antes de esencia es difcil de aceptar como Voltaire, Diderot y Kant tambin crean que la esencia preceda a la existencia. En Being and Nothingness, Sartre argued that there no reason for its being it just is. This describes the world of external characterized as dependent upon the former for its existence. It has no characterized being found in the transphenomenal realm. It just is. It is neither active nor passive, and harbors no potentiality, no possibility whatsoever. It is the meaningless being. On the other hand, Beingfor-itself (lpour-soi) refers to the transcendent being characterized his own essence and gives meaning to his own existence through the choices he makes. It is the realm of the human being, characterized by consciousness and freedom, which enables man to decide meaning for himself (119-158). A travs de Being and Nothingness, Sartre articula una terminologa tcnica bsica para explicar los dos modos diferentes de ser, y a la vez, la diferencia entre el hombre y los objetos: Being-in-itself (len-soi) y Being-for-itself (lpour-soi mundo material, cuya existencia ni tiene sentido, ni puede explicarse. a travs de la acumulacin de experiencias y comportamiento social, es decir, la adquisicin de la esencia. Este ensayo reta al lector a tomar responsabilidad por su propia desaparicin fsica: la nada; la cual Sar -

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103 tre presenta como parte de nuestro ser como tal. T enemos que aceptar esa nada y reconocer que es parte de la realidad humana del ser. De igual forma, si creemos en Dios, -explica Sartre-, tanto en Dios, como en Descartes o Leibniz, admitimos que la voluntad sigue ms o menos al entendimiento, o por lo menos lo acompaa, y que Dios, cuando crea, sabe con precisin lo que crea. As el concepto del hombre, en el espritu de Dios, es asimilable al concepto de cortapapel en el espritu del industrial; y Dios produce al hombre siguiendo tcnicas y una concepcin, exactamente como el artesano fabrica un cortaparealiza cierto concepto que est en el entendimiento divino. En el siglo pero no pasa lo mismo con la idea de que la esencia precede a la existencia. Esta idea la encontramos un poco en todas partes: en Diderot, en Voltaire, y aun en Kant (los cuales no son pensadores religiosos cristianos). Es el hombre quien es poseedor de una naturaleza humana, que es el concepto humano, la cual se encuentra en todos los hombres, cepto universal, el hombre; en Kant resulta de esta universalidad que tanto el hombre de los bosques, el hombre de la naturaleza, como el dades bsicas. As pues, aqu tambin la esencia del hombre precede a esa existencia histrica que encontramos en la naturaleza (Kauffmann 348-9). Adelantndose a Sartre, en Del sentimiento trgico de la vida la esencia misma del individuo cuando dice, nuestra misma esencia, eso es la base afectiva de todo conocer y el punto de partida personal religin es el sentimiento trgico de la vida (56). Unamuno haba expresado en Del sentimiento trgico de la vida sustantivo, sino el sustantivo concreto: el hombre de carne y hueso (O.C. VII, 109). Como Sartre y su existencialismo humanista, UnamuPropone Unamuno que la existencia precede a la esencia? En su profundo estudio literario universal, The Western Canon (1994), Bloom asegura que Unamuno descubri el sentimiento trgico de la vida en las pginas de don Quijote y que ese sentimiento trgico en don Quijote equivale al sentimiento de fe en la novela Moby Dick (1851) de Herman Melville (128).

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104 David Walter Aguado 12. VERTIENTE SECULAR El primer principio del existencialismo, declara Sartre en su El existencialismo es un humanismo es que el hombre no es ms que lo que hace de s mismo (Kauffmann 349). Sartre dice que la mxima de Dostoiesvski si Dios no existe, todo debe ser permitido es el punto de partida de su existencialismo (Kauffmann 353). Con respecto a la subjetividad como preocupacin inicial, nos dice Sartre: subjetividad, el nombre que se nos da a nosotros cuando se nos acusa (de ser subjetivos). Pero si la existencia realmente precede a la esencia, el individuo es responsable por lo que l es. De modo que la primera tarea del existencialismo es alertar a cada individuo acerca de lo que l es y que haga que la responsabilidad plena de su existencia descanse sobre sus propios hombros. Y cuando decimos que un hombre es responsable de s mismo, no queremos decir que es responsable de su propia individualidad, sino que es responsable por todos los hombres (Kauffmann 349-350). de Sartre: In his studies of Genet and Flaubert, Sartre has revealed the heuristic nature of the methodological approach of existentialism. Rather than re-articulate its fundamental premises through a study of man, existentialism takes man as an absolute end. For this reason it is a humanism. Existentialism holds that man only raises the fundamental question of human reality but that he provides, through an original ontological choice, the answer (ix). En el contexto de la religin judeocristiana occidental prevalente en nuestras latitudes, la idea de Sartre de que estamos aqu sin la obra y gracia de un creador supremose yuxtapone a la creacin divina bblica del mueco de arcilla, en el cual Dios inyect un soplo de vida con su aliento. Para Sartre, somos un pedazo de arcilla en bruto (la existencia) donde se van creando impresiones, hendiduras y salientes a travs de nuestras experiencias diala postre, al individuo como tal. Y cmo encajan las ideas de Sartre en nuestro mundo? En su tesis de grado Principios, historia y crtica de las religiones (1993), la sociloga y teloga venezolana Mara Garca de Fleury explica: los religiosum. Ese es en efecto el distintivo del ser humano. Se diferencia de los otros anima les que lo rodean por el progreso y el habla. Solo el hombre progresa. Mostrndose sobre el mundo como el ms desvalido de los animales y tras dominarlos a todos con su arte y su ciencia, ha llegado a grandes descubrimientos. Existen animales en los que puede haber atisbos de

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105 progreso y rudimentos de ciencia, pero no se encontrar ninguno que d muestras de la ms mnima elevacin religiosa. Para el ser humano, la religiosidad radica en su propia naturaleza (3). El ser humano es religioso esencialmente: tiende a la religin, es decir, a Dios, a la fe en la vida futura, por impulso de su propia naturaleza. Podra decirse que es hasta por un instinto coercible. En un estricto sentido existencialista, como Antoine Roquentin el personaje central de La nause, Bragado toma consciencia de su existencia a travs de su angustia. En el caso de Bragado, es esa angustia y el Angst de sentirse invisible como escritor, ignorado por sus paisanos en Cuba (carentes de la ms mnima libertad para leer lo que deseen) y peor an casi ignorado por sus compaeros en el exilio (quienes pueden leer sus libros, pero no lo hacen con la frecuencia y en el nmero deseados).9713. FUNDACIN FILOSFICA. BASE TERICO-LITERARIA Este minucioso estudio acadmico buscar una estructura que comKierkegaard, Nietzsche, Buber, Heidegger, Husserl, Gadamer, Camus98 y otros, sern tambin incorporadas segn su ayuda al anlisis a lo largo de este trabajo, pero no son el objetivo directo de este trabajo. La base terico-literaria toma dos sendas: 1. Anlisis del contenido del texto como tal. Para ello, se aplica una perspectiva basada en el enfoque que Hutcheon llama me2. Estudio del discurso narrativo. Con este propsito, se usa el trabajo posestructuralista de Foucault sobre el discurso para quien, el discurso es siempre inseparable del poder, ya que el discurso es el medio gobernante y organizador de toda institucin. El discurso determina qu se puede decir, cules son los criterios de la verdad, quin puede hablar con autoridad, y dnde se puede discursar. [] En un perodo dado, solo ciertos tipos de discurso y de escritura se reconocen como vlidos (Selden & Widdowson 129). 97 Ninguno de los renombrados crticos cubanos (ni el propio Bentez Rojo, su antiguo mentor) o de otros pases latinoamericanos se dign a escribir un artculo crtico de importancia sobre su obra. Bragado vivi con ese dolor cada da. Sin embargo, se senta escritor y saba que lo poda hacer bien. 98 Camus nunca quiso ser considerado un existencialista y rechaz siempre la idea de estar dentro de una es

PAGE 106

106 David Walter Aguado Foucault cuestiona el axioma el conocimiento es fuerza y lo convierte en conocimiento por la fuerza basndose en el criterio que el conocimiento es el producto de cierto discurso y no tiene valor fuera de ste. Segn Foucault, las verdades de las ciencias son crebles porque el contexto de su discurso les da credibilidad, pero esas ver dades no tienen valor alguno fuera del permetro de ese discurso. El conocimiento, no proviene del acceso de las ciencias al mundo real la realidad autntica, sino de las reglas de sus respectivos discursos. En otras palabras: el conocimiento de las ciencias humanas cuenta como tal porque se nos ha persuadido a aceptarlo como verdad a travs de la fuerza del discurso. El conocimiento est pues condicionado por la fuerza, por los medios de que dispone el discurso para demostrar su credibilidad. Las contribuciones de Foucault apuntan al papel del discurso como forma de preservacin del poder, algo que prevalece en el mundo occidental porque hemos internalizado esos discursos y nos autocontrolamos y autocensuramos a travs de ellos (Bertens 154-168). En Las palabras y las cosas: Una arqueologa de las ciencias humanas (1966), Foucault describe la funcin e importancia del lenguaje cuando nos dice: Es decir, del lenguaje en cuanto representa el lenguaje que nombra, que recorta, que combina, que ata y desata las cosas al hacerlas ver en la transparencia de las palabras. En este papel, el lenguaje transforma la sucesin de las percepciones en cuadro y, en cambio, recorta el continuo de los seres en caracteres. All donde hay discurso, las representaciones se despliegan y se yuxtaponen, las cosas se asemejan y se articulan (359). Es decir, es muy importante como se usa y sobre todo cmo y quin controla el discurso. Las investigaciones dialgicas de Bakhtin nos son tambin tiles en este trabajo. Nos enfocaremos en su tratamiento de la carnavalizacin, personajes, etc. Las contribuciones de la lingista, psicoanalista, crtica y novelista foque de la racionalidad, igualdad, sistema de poder y del idioma como ente vivo cargado de smbolos. En el caso de Kristeva, su contribucin es doblemente importante, ya que ella conoce cun difcil es vivir en un pas totalitario. Como todos sabemos, Kristeva es blgara. Ella logr pasar a Francia en 1966. A pesar de sus experiencias personales en Bulgaria, Kristeva fue maosta en los 70. Hoy sigue siendo marxista, y como tal enfoca su trabajo. Es evidente que Kristeva, a pesar de ser marxista, reconoce en algunas ocasiones como sta la situacin que se vive cuando la libertad, el respeto por la ley y la garanta de los derechos humanos no estn al

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107 alcance de los ciudadanos de un pas. Nos dice Kristeva al respecto: Pour tre plus concrte, je vous dirais que je suis ne dans un pays o justement un pays communiste o la loi nexistait pas, il y avait des lois entre guillemets, il ni avait pas les droits de lhomme et par consquent il ne mest jamais venu lesprit que le sentiment ou la lutte pour la libert pouvait contourner les droits de lhomme. Au contraire, pour moi a a toujours t quelque chose qui va ensemble. Je nai jamais autorits des types crasantes sont le contraire des droits de lhomme (Kristeva, Talking Liberties ). 14. ORIENTACIN TEMTICA tencialismo que yo he nombrado existencialismo cubano. El estudio de la obra de Bragado intenta probar que el existencialismo sigue presente, pero se ha re-elaborado; en este caso como reaccin a los horrores de otra guerra: la lucha interna de un pueblo (Cuba) que est siendo oprimido ya por ms de 50 aos. Solo una de sus novelas La noche vigilada (1999) ha sido traducida al ingls por nuestro Dr. David William Foster, Arizona State University. El distinguido profesor Foster edit tambin una antologa de litera tura cubana llamada Cuban Writers On and Off the Island (1999), en la cual, la autora, Pamela Mara Smorkaloff, -paradjicamente-, omiti a Bragado del corpus literario cubano. 15. EL EXISTENCIALISMO CUBANO. DEFINICIN El existencialismo sartreano tiene como centro al individuo, como paralelo a ella. Como el existencialismo sartreano, el existencialismo cubano se enfoca tambin en el individuo, pero dentro de su ambiente social diario. Es precisamente esa relacin entre el individuo y su mundo circundante lo que da al existencialismo cubano un Angst y un pathos de incalcula ble magnitud. Nos hacemos dos preguntas importantes: 1.Cul es el efecto de las masas sobre el individuo? 2.Cmo sobrevive el individuo dentro del ambiente orwellia no de Cuba?

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108 David Walter Aguado En el existencialismo cubano hay tambin una preocupacin por radicalmente del enfoque de Marcel (existencialismo cristiano) en que tericoel individuo en su libertad ms plena en la sociedad, pero libre de las ataduras y de las restricciones propias de una teologa organizada. Dentro del existencialismo cristiano, Gabriel Marcel se preocupa por la forma en que la sociedad de masas -tanto democrtica como totalitariaaplasta al individuo. T ambin Marcel presenta el nosotros en vez del yo individualista de los existencialistas seculares. Para Marcel, no nos conocemos sino en el modo que vivimos el misterio de ser, lo cual constituye el nexo entre los individuos en la sociedad. La personalidad, el amor, la belleza, la muerte y Ser son misterios. El individuo vive asombrado de todo eso (Shinn 77-8). libertad de movimiento, accin y eleccin de modos de ser y de pensar libre de ideologas impuestas y religiones organizadas, teniendo en cuenta todo el tejido de nuestras complejas races afrocubanas, idiosincrasias, costumbres y creencias. El existencialismo cubano es dadas las crueles condiciones sociales imperantes en la Cuba castrista solo una visin de lo que queremos ser como cubanos y se torna as en una humor y Angst cotidianos. Para acuar el trmino existencialismo cubano me han inspirado las palabras de Antonio Bentez Rojo en la solapa de la novela de Bragado La noche vigiladado Bretaa se sita con xito dentro del existencialismo antitrgico para llamarlo de alguna maneraque si bien an minoritario, recorre las letras hispanas desde Tres tristes tigres hasta Los detectives salvajes,99 prometiendo ser el canon novelstico para las primeras dcadas del siglo XXI. En este trabajo, no se va a analizar directamente el existencialismo 100 Unamuno u Ortega y Gasset dado que su enfoque religioso absolutista no se aplica fcilmente a la sociedad cubana; la cual es paradjicamente secular (por la fuerza) desde el punto de vista institucional, pero profundamente creyente en la prctica. Por esta razn, optamos por el existencialismo secular de Sartre como punto de partida principal. No obstante, seguiremos su resurreccin y transformacin en existencialismo cubano, reconociendo sus profundas, diversas y hasta contradictorias races religiosas y socioculturales. 99 Novela del escritor chileno Roberto Bolao (1953-2003). Curiosamente, Bolao naci en el mismo ao que Bragado y muri solo dos aos antes que el escritor cubano. 100 Algunos aspectos del existencialismo de Marcel sern incorporados a nuestra visin del existencialismo cubano.

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109 Fig. 4 ( r f ) EXISTENCIALISMOTEORA FILOSFICA Existencialismo TEORA LITERARIAPostestructuralismo Postmodernismo Filosofa:Kierkegaard, Nietzche, Husserl, Buber, Heidegeer, Camus, Sartre. Literatura:Unamuno, Julin del Casal, Cabrera Infante, Arenas, Camus, Sartre. Discurso como arma de poder poltico. El otro. Rationalidad:Foucault, Lacan, Kristeva, Lan, Freud, etc. Metaccin historiogrca:HutcheonDiscurso dialgico:Bakhtin. EXISTENCIALISMO CUBANO

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110 David Walter Aguado Como sucede en muchos otros contextos sociales, en Cuba, las creencias religiosas pasan de generacin a generacin como parte de un vasto legado sociocultural que incluye costumbres, prcticas sociales y otras idiosincrasias. La gente cree lo que cree, sin saber realmente por qu lo hace. Nuestros padres y amigos creen. Hijos y padres van a un bemb101 y all se hacen citas bblicas cristianas, mientras se mata y desangra a un chivo para darlo como ofrenda a dioses africanos sobre un altar caribeo. Se hace muy difcil desmadejar las verdaderas creencias de un cubano. 16. POR QU EXISTENCIALISMO CUBANO En busca de nuevos horizontes, la juventud cubana trat de abrazar la moda y la msica pop del momento. Idolatrbamos a los Beatles y de Espaa con igual devocin. T odo lo extranjero nos atraa poderosamente. Pagamos caro esa osada. El rgimen criminaliz la moda exFeliciano. Incomprensiblemente, los hippies y su msica smbolo de rebelda contra el capitalismo fueron rechazados por Castro102 con gran desdn. La juventud cubana estaba desorientada y confundida. Si indiscutiblemente el existencialismo de Sartre surge como respuesta a la enajenacin, Angst y alienacin intelectual y social (o mejor an, como resultado directo de estas maladies sociales) que Sartre y sus contemporneos enfrentaron en un desolado Pars posblico; la constante opresin poltica, falta de libertad creativa, carencia de alimentos y de las condiciones mnimas para tener una vida feliz en la Cuba pos-1959. 101 Celebracin religiosa de origen africano donde se mata un chivo y se ofrecen obsequios a dioses africanos en una ceremonia ritual que incluye cantos y bailes. 102 Los hippies, disidentes del capitalismo norteamericano, comenzaron a llegar a La Habana, sin embargo su llegada no se publicaba en la prensa. Se les preparaba unos viajes especiales y se les enseaban ciertas escuelas y otros lugares preseleccionados por el gobierno. As fue como yo conoc a varios hippies en los aos 60. El famoso Allen Ginsberg, hippie, comunista y homosexual no tard en ser arrestado y deportado de Cuba en 1965 al ser aprehendido por actividades sospechosas nocturnas con un homosexual cubano. Ginsberg hacia una gira que inclua La Habana, Praga, Mosc, Varsovia y Londres. La famosa e infame brigada de los llamados Macetos (integrada mayormente por jvenes nacidos en Cuba que haban emigrado a los Estados Unidos cuando eran bebitos y que estaban deseosos por descubrir sus races cubanas, inclua adems izquierdistas latinoamericanos y norteamericanos) comenz a ir a Cuba en los aos 70 y a publicar en el exterior cuan maravilloso paraso socialista representaba la Cuba de los Castro. Dato curioso: los Macetos no regresaron nunca a vivir en Cuba. Cuarenta y dos aos ms tarde, en el 2007, otro liberal comunistoide: el director de cine norteamericano Spike Lee fue a La Habana para asistir al Vigsimonoveno Festival de Cine. A su regreso al Hotel Nacional donde se hospedabala polica secreta lo detuvo. Como el norteamericano tiene apariencia de hombre comn y su pasaporte estaba en la habitacin, sus compaeros de viaje tuvieron que ir al hotel y regresar con sus credenciales. Lo irnico es que Lee haba ido a Cuba para disfrutar de la verdadera libertad. Por qu fue detenido Lee? Pues porque la polica secreta crey que era cubano y a los cubanos no se les permite ir a los hoteles de lujo.

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111 Para los cubanos que viven en la dispora del exilio los cuales no estn bajo las mismas condiciones sociales que sus homlogos de la Isla, ese Angst y alienacin intelectual son el resultado del rechazo constante por parte de las casas de publicacin y de la inhabilidad de insertarse en el seno de los escritores latinoamericanos en general; cuyas obras se publican sin mayores inconveniencias en los Estados Unidos y en Europa. Como Sartre y sus coetneos en los aos 40, los escritores cubanos de los aos 60 comienzan ya a tratar de crear una brecha en el sistema dictatorial bajo el cual viven a travs de una literatura de resistencia profunda congoja casi unamuniana, pero que se esconde tras la mscara del choteo y el sarcasmo, como es el innegable caso de la literatura de Cabrera Infante,103 las letras hispanas. El contacto de Sartre con Cuba comienza en Pars en 1959 con una visita del escritor cubano Carlos Franqui, a la sazn director del peridico Revolucin La visita de Sartre se produjo al ao siguiente cuando lleg a la capital cubana en compaa de Simone de Beauvoir. Poco despus, artculos de ambos escritores franceses comenzaron a aparecer en el suplemento artstico de Revolucin, llamado Lunes de Revolucin y que, bajo la tutela de Guillermo Cabrera Infante se haba dado a la tarea de sobrepasar todas las ideologas y de establecer una visin internacional y abierta desde todos los puntos de vista. El investigador Reed lo presenta as To the contrary, one of the most distinguishing characteristics of Lunes was its eclecticism. A look at back copies shows that Lunes ran pieces by Lenin, Jean-Paul Sartre and Albert Camus, beatnik poets like Jack Kerouac and Allen Ginsberg, PSP leader Juan Marinello, the great Cuban (and Catholic) poet Jos Lezama Lima, Miguel de Unamuno, and the Nobel Prize-winning poet from Chile, Gabriela 103 Cabrera Infante -aunque sigui siendo muy cubano desde Londreses sui generis. La mayora de los escrito res cubanos, tanto en Cuba como en el exilio, eligen otro modo de expresin literaria. Las novelas de Bragado no tienen ni el lenguaje barroco de Lezama, ni el cido verbo y los retrucanos de Cabrera Infante. 104 PSP (El Partido Socialista Popular) fue un partido poltico cubano. Fundado el 16 de agosto de 1925 como y Carlos Rafael Rodrguez. En las elecciones de 1944 apoy al candidato de Batista, Carlos Saladrigas. Batista declara al PSP ilegal en 1953, aunque permite que su prensa contine circulando libremente. En 1961, el PSP se fusiona con el Integradas (ORI). Posteriormente denominado Partido Unido de la Revolucin Socialista de Cuba (PURS), declarado canz esa meta a travs de una magistral purga estilo estalinista en la que acus pblicamente a Anbal Escalante y otros viejos comunistas prosoviticos de tratar de crear una microfraccin (como T rostsky en la Unin Sovitica). Bien recuerdo el juicio televisado de este circo romano. Los infortunados encartados fueron silenciados permanentemente. El mensaje qued claro: todos los antiguos partidos de izquierda, as como todas las organizaciones revolucionarias que haban colaborado para derrocar a Fulgencio Batista, pasaban ahora a estar bajo la direccin nica de un solo partido y de un solo lder. Muchos pagaran muy caro no entender este claro mensaje.

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112 David Walter Aguado Mistral. Lunes ran material by Marx, Trotsky, George Orwell, and William Faulkner (Reed 155-6). Y a en 1960, los escritores cubanos se anticipan a la validez de las venideras palabras de Lezama en La cantidad hechizada (1974): la historia ya est hecha, pero hay que hacerla de nuevo. La lucidez de lo estelar se une con la oscuridad de lo telrico, se une tambin con la msica de las esferas sobre el haz del abismo. La marcha de la esfera no est perturbada por ese haz de abismos. Si ocurre lo que nunca ha ocurrido es igual a si no ocurre lo que siempre ha ocurrido (29). Emprenden as nuestros escritores una larga marcha de penurias y de experimentacin artstica en busca de un espacio creativo. Obra de Reinaldo Bragado Bretaa

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113 Piratera/ conquista El secreto est en La Habana La ciudad hechizada Intriga poltica/ espionajeLeitmotivs comunes El otro (Irracionalidad de los personajes principales) Juegos metaccionales (Narrador no conable, inter/intratextualidad, cultura pop, alusiones polticas, escritos/ mensajes perdidos o inaccesibles El Caribe/ Cuba (Historicidad, la prisin y el escape)La muerte cubana de Hemingway La noche vigilada Fig. 5 EXISTENCIALISMO CUBANO. DISTRIBUCIN TEMTICA DE LAS NOVELAS EXISTENCIALISMO CUBANOAlegora Poltica (Fantasa) (Lo absurdo) La estacin equivocada La muerte sin remitente

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114 David Walter Aguado 17. LO CUBANO: CUBANIDAD Y CUBANA. Aunque parezca contradictorio, considero oportuno en un estudio los conceptos de cubana y cubanidad con un viejo poema del poeta cubano Nicols Guilln. Aclaro que nada compartimos ni Bragado ni yo con la ideologa claudicante y la retrica partidista de Guilln; quien fue un privilegiado a sus amigos y colegas latinoamericanos, pero pblicamente nunca se arriesg para defender a los escritores cubanos que caan en desgracia (Lezama, Piera, Padilla, Arenas, etc.). Sin embargo, respetamos el estudio de nuestras races que Guilln llev al pueblo a travs de su poesa negra. En dos simples lneas, este poderoso poema de Nicols Guilln resume la esencia del origen todo lo cubano. los dos del mismo tamao, ansia negra y ansia blanca Balada de los dos abuelos Sombras que solo yo veo, me escoltan mis dos abuelos. Lanza con punta de hueso, tambor de cuero y madera: mi abuelo negro. Gorguera en el cuello ancho, gris armadura guerrera: --Me muero! (Dice mi abuelo negro.) Aguaprieta de caimanes, verdes maanas de cocos ... mi abuelo blanco. frica de selvas hmedas y de gordos gongos sordos ...

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115 --Me muero! (Dice mi abuelo negro.) Aguaprieta de caimanes, verdes maanas de cocos ... --Me canso! (Dice mi abuelo blanco.) Oh velas de amargo viento, galen ardiendo en oro... --Me muero! (Dice mi abuelo negro.) Oh costas de cuello virgen engaadas de abalorios... --Me canso! (Dice mi abuelo blanco.) Oh puro sol repujado, preso en el aro del trpico; oh luna redonda y limpia sobre el sueo de los monos! Qu de barcos, qu de barcos! Qu de negros, qu de negros! Qu largo fulgor de caas! Qu ltigo el del negrero! Piedra de llanto y de sangre, venas y ojos entreabiertos, y madrugadas vacas, y atardeceres de ingenio, y una gran voz, fuerte voz, despedazando el silencio. Qu de barcos, qu de barcos, qu de negros! Sombras que solo yo veo, me escoltan mis dos abuelos. Don Federico me grita y Taita Facundo calla; los dos en la noche suean y andan, andan. Yo los junto. --Federico! Facundo! Los dos se abrazan. Los dos suspiran. Los dos

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116 David Walter Aguado las fuertes cabezas alzan: los dos del mismo tamao, bajo las estrellas altas; los dos del mismo tamao, ansia negra y ansia blanca, los dos del mismo tamao, gritan, suean, lloran, cantan. Suean, lloran, cantan, Lloran, cantan. Cantan! Nicols Guilln. West Indies Ltd. (1934). Guilln hace toda una investigacin socio-antropolgica del cudos componentes tnico-culturales que forman al cubano: el elemento blanco y la negritud. T odas las naciones, culturas y subculturas tienen su orgullo promucho de la forma en que son percibidas por otras culturas. Los hnfamoso representante Attila como hace el resto el mundo, sino con otra tribu ms importante para ellos y por ende se llaman a s mismos magiares. cualidad que ellos perciben como nica. Los habitantes del Polo Norte, llamados esquimales por los blancos, se llaman Inuit a s mismos. El este estudio, se distinguen dos conceptos que aunque estrechamente vinculados tienen a su vez ciertas caractersticas diferenciales bien establecidas: cubanidad y cubana. Es importante decir que ambos conceptos: cubanidad y cubana innos dice Louis A. Prez: Central to this discussion of national identity constantly adjusts to and reconciles perceptions of reality with chang

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117 a way to experience the meaning of inclusion of previously disparate constituencies within the notion of nationality. It is, as it were, a work in progress, in a state of continual development. This identity as histor ical contingent, as both national expression and individual construction, possessing multiple forms, often simultaneously, sometimes sucmore a process than a product. In this sense, culture exists as a system of representation, signifying the practices and institutions from which nationality is derived and acted out (Prez 9). Para poder entender el existencialismo cubano, es menester primero entender esos dos conceptos (cubanidad y cubana). Sobre cubanidad (tambin llamada lo cubano por algunos) nos dice el cuentista cubano105 Lino Novs Calvo (Espaa 1905Nueva Y ork,1983) en su ensayo Novela por hacer, Revista Bimestre Cubana (1941), lo cubano es aquello que cada uno lleva dentro, si se ha formado en Cuba y si ha vivido su medio con alma y cuerpo, vale decir, si en su formacin cultural no ha estado desplazado, dividido en s mismo, con la imaginacin, con la atencin puesta ms all del horizonte (Elas-Malarka 10). El investigador Louis A. Prez explica en su libro Winds of Change tado en Elas-Malarka 104). En su estudio de la narrativa de Novs Calvo, Marina Elas-Malarka propone ciertos indicadores de lo cubano: explorations of lo cubano as seen from the margins of society. I point out how symbols and imagery of cubanidad (transculturacin, the plantation, the urban solar hurricanes, choteo the cimarrn, the mamb to name a A esta explicacin, Elas-Malarka aade que Novs Calvo Utilizes these symbols in his exploration of lo cubano, where violence and marginality are central characteristics (5). con la identidad del cubano, su medio, su idiosincrasia, sus creencias, cultura(s), su(s) forma(s) de expresin y comportamiento puede catano), se destacan dos conceptos fundamentales que aunque interrelacionados no son totalmente intercambiables: cubanidad y cubana. 105 Recurdese que Novs Calvo haba nacido en Espaa, pero que haba emigrado para Cuba a los siete aos de edad. l se consideraba autnticamente cubano. Los cubanos tambin lo vean como uno ms de ellos. 106 Solar es una palabra que se usa en La Habana (y no en el resto de Isla) para referirse a una hilera de cuartos donde viven familias enteras y que casi siempre comparten un mismo bao. En el interior usamos las palabras cuar tera y ciudadela para lo mismo. Indagacin del choteo (1925 y 1928)es el hbito cubano de tirarlo todo a relajo (Elas-Malarka 5).

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118 David Walter Aguado LO CUBANO CUBANIDAD(Percepcin exterior CUBANA(Percepcin interior Fig. 6 LO CUBANO: CUBANIDAD Y CUBANA Cubanidad fcilmente reconocibles; entre stas pueden citarse las que enumera Novs Calvo (pasndolas antes por el tamiz de la Historia). Cubanidad no es como el cubano describe su percepcin propia, pero es siempre la forma en que somos percibidos desde afuera por otros grupos. Cubana, en cambio, es la indisputable forma en que un cubano se individuo y como grupo social. En su lograda Mea Cuba (1992), CaApstol que su dominio del ingls era asombroso y pudo, de quererlo, haber sido un escritor norteamericano como Conrad fue escritor ingls. Pero Mart era cubano aun antes de existir Cuba como nacin (378). Cubana es tambin el grupo de valores presentes en Roberto Martn Prez y en el recin fallecido hroe Eusebio Pealver108 (1936-2006), ambos 28 aos como plantados en las mazmorras de Castro. 108 Quin fue Eusebio Pealver? Cuando se habla aqu en el Oeste de personas de origen africano que han sufrido en injustas prisiones por sus ideas de libertad, solamente un nombre sale a luz: Nelson Mandela. Sin restar mrito al surafricano, deben aclararse ciertas cosas. Uno, Mandela (y esto lo ha reconocido l mismo con valenta) viol los derechos humanos de sus compatriotas cuando opt por actos de sabotaje y terrorismo como forma de lucha a princi pios de los 60. Dos, Mandela pas 27 aos en prisin; un largo tiempo sin duda. Eusebio Pealver, el negro olvidado, es la persona de raza negra que ms tiempo ha pasado en una prisin: 28 aos. La prisin de Pealver fue mucho ms cruel que la de Mandela porque el cubano fue un plantado desde el primer da tras las rejas, hasta el ltimo minuto ni se pone el uniforme de presos comunes, ya que se autoconsidera un preso poltico (Castro dice que en Cuba no hay presos polticos). Como resultado de este comportamiento, el plantado puede estar completamente desnudo por tiem que viola los derechos civiles de cualquier ciudadano. Mandela nunca sufri en ese extremo. Pealver luch en las montaas con el apoyo de los campesinoscontra el ejrcito organizado de Castro. Nunca us ni mtodos terroristas, ni actos de sabotaje que pusieran en peligro la vida de inocentes.

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119 Cubana, pues, mucho ms que el choteo y la contagiosa alegra del cubano; es la entereza, convicciones, resistencia, fuerza de espritu y diarios. A riesgo de llegar al anticlmax, ofrezco una descripcin del carnaval (una actividad muy representativa de la cubana) -capturada por el pincel de Ren Portocarreroque nos llega a travs de la pluma de Lezama en La cantidad hechizada (1970): en nuestro carnaval, parejo con la esqueletada, va la burla de los estilos. Los marqueses, los venecianos, el alacrn y el fuego, el gallego y el bailongo, el sombrero de copa con la manteleta para borrar el sudor, delante la farola rotando con el seguimiento de la Selene cerosa. Con el palo de piata se rompen las grgolas de los estilos, el estibador ceido de plisados y encajes, estornuda a lo viens. Se le ha escapado un diente de oro, es la seal para empezar la arrollada. As Portocarrero burlndose de la anttesis de los estilos habituales, ha mezclado en sus carnavales el frenes y la serenidad, ha peanas, sombrillas y bastones. La plancha metlica de los colores del diablito se apoya en una peana de coruscante relieve. La sombrilla, agujereada, deja pasar la lluvia y el sol. En lo orgistico el bastn es la orden de mando, lo flico en apelaciones (273). T odos los elementos representativos de la cubana estn resumidos en las palabras de Lezama: lo forneo, lo nacional, lo culto, lo popular, lo sublime, lo banal, lo religioso y solemne, lo burln y soez, lo fuerte, lo dbil, lo estilizado, lo imitativo; y detrs de todo eso: algo poderosamente sexual que empareja todas las diferencias y parece regirlo todo. No debe descontarse el elemento caribeo dentro de lo cubano. A pesar de su predominancia insular, el rea siempre tuvo contacto y sus ngel Rama est en lo cierto al decir: es el Caribe el mar interior americano donde se han insertado las plurales manifestaciones del universo entero y que, sin embargo, dentro de la confusin y la mezcla, Garca Mrquez, el Caribe es un solo pas (La novela en Amrica Latina: Panoramas, 1920-1980, 194). En su interesante ensayo As surgi la cubana, en la revista Contacto espaola, asentada en la isla desde 1492, cre las bases de una cultura que en nada se parecera a la de los aborgenes que habitaban la isla antes de esa fecha. Andaluces, canarios, asturianos y gallegos, principalmente, dejaron las huellas de su esencia en la fundacin de Cuba. A estos grupos regionales espaoles se debe gran parte del vocabulario y las costumbres

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120 David Walter Aguado que distinguen a un cubano de cualquier otro hispanoamericano. Ese trinar desenfadado, ese conversar con las manos, esa cadencia de la lengua fue la sustancia de un carcter que ms tarde, a partir de 1517, sufri un lento pero profundo enriquecimiento con la llegada de los esclavos procedentes de frica. La desventaja de la esclavitud hizo que el proceso de integracin de los negros no se desarrollara hasta algn tiempo despus de su arribo a la isla. Pero cuando se produjo, marc para siempre el temperamento nacional. As, pues, la cubana, como raz nacional, es tremendamente visible adems en la msica, en la religin, en el humor, en el lenguaje, en esa actitud martiana de amar a Cuba con el odio invencible a quien la oprime, con el rencor eterno a quien la ataca (3). Cmo es el cubano? nosotros, excesivos y falsamente expresivos, ofrecemos nuestra tragedia en comino de chiste criollo, como ha dicho la Mistral (Lezama Coloquio con J.R. Jimnez, 79). En estas dos lticubanidad y cubana. 18. POSMODERNISMO Es, bsicamente, una re-evaluacin del orden de las cosas (experiencia-esencia), o sea, del sentido del individuo frente al universo se expresa en el modo posmodernista. en los 50 y los 60 y que sirve para agrupar un modo o condicin de indeterminacin radical y un tono de escepticismo autoconsciente y pardico hacia las certidumbres presentes en la vida personal, intelectual y que las grandes narrativas de progreso y liberacin humanos enraizadas en el pensamiento de la Ilustracin, han perdido su credibilidad; y que una cultura de imgenes desconectas que proceden de los medios masivos de difusin ha llegado a sofocar y a reproducir de forma imitativa el mundo real, desplazando as las anticuadas preocupaciones concernientes a la relacin de la imagen y de lo real. Esta amplia, doble crisis de la legitimidad y la representacin ha lanzado todo por los aires, incluyendo el trmino posmodernismo en el proceso (Selden y Widdowson 175). Este movimiento es considerado tambin una reaccin contra el Modernismo.109 En literatura, el posmodernismo tiende a ser no tradicional 109 El Modernismo se asocia con el movimiento avant-garde Faulkner, Wallace Stevens, etc. Surge como una reaccin frente a las experiencias de la vida metropolitana moderna (cambios tecnolgicos y econmicos, desagravios polticos, experiencia objetiva fragmentada [] una nueva unidad de la consciencia y de la cultura a travs de los rgidos controles de los mitos y de la tradicin (Selden y Widdowson 176). Esencialmente, el Modernismo es un tipo de experimentacin que busca alejarse del realismo tradicional.

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121 movimiento experimental (nouveau roman, la anti-novela) que incluye cin y el llamado realismo mgico (Cuddon 689-690). And still critical mode that postmodernist literature can adopt in this broad textual universe: at once complicit and subversive. The self and history, me characteristic of this for Hutcheon, in which intertextuality neither simply repudiates the past or ironizes it, nor reproduces it as nostalgia. Rather, its use of irony and paradox signal a critical distance within the world of representations, raising questions not about the truth but whose truth, and about the ideological and discursive construction of the past. many cultural commentators who see postmodernism generally and postboth inscribes itself and also intervenes in a given discursive set (Selden and Widdowson 178-9). The Structure of the Artistic Text (1977), en su libro Recent Theories of Narrative (1994), Wallace Martin est de acuerdo con Hutcheon en lo que respecta a la visin posmoderna de la parodia y nos dice When viewed as instances of a general class tion, puns, and verbal comedy might be called dual-voiced discourse or defamiliarization. I suspect that Bakhtin and Shklovsky used these words not only to emphasize the generic similarities involved, but also to free these techniques and the narratives that use them from their subordinate position in most histories of literature. In characterizing a narrative as funny, parodic, or ironic, we distinguish it from serious, normal, and great literature. However, if instead we say that such narratives call attention to the formal and ideological frameworks that govern literature and society, by showing that from another perspective the conventions involved may not depict the world of human conduct as it is or should be, we are likely to assess them in a different way. Reality then, would be something that can be revealed when two codes inter sect, since their simultaneous presence helps us see how conventional Twain are great realists not despite their use of parody but because of it (Martin 180). T odas estas posiciones crticas caben muy bien bajo el posmodernismo y el expreso propsito de ste: romper las reglas

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122 David Walter Aguado estables. Quizs algunos puedan esgrimir el argumento que, aunque desde el punto de vista lingstico y estructural, La estacin equivocada no es una stira, pues no es una reproduccin mimtica pardica del discurso del poder prevaleciente en la sociedad que busca acusar; lo es debido a su solucin al grave problema del forastero el cual ha puesto todo su empeo y ha corrido grandes riesgos en escaparse del pueblo-: quedarse en el pueblo y adaptarse al modo de vivir y al ambiente que tanto desprecia. T al posicin crtica pudiera ser vlida solo si se puede reconciliar la nathan Swift (1667-1745) el maestro de la stira sugiere en su ensayo A Modest Proposal (1729) con respecto a la solucin del problema de la pobreza y la mendicidad en Irlanda. Qu hacer con los bebs? Pues cebarlos y despus comrselos. La solucin de Swift es simple ya que ayuda a combatir el hambre y la mendicidad. Este ensayo tan crtico de la sociedad contempornea de Swift, como controversial, ha sido mal entendido por generaciones de lectores. La estacin equivocada satiriza a las clases gobernantes a travs de lo ldico y la caricaturizacin, pero no a travs de una solucin tan ilgica y ridcula, como lo hace magistralmente Swift para lograr sus propsitos de crtica social. 19. POSESTRUCTURALISMO Para ayudarnos con nuestra interpretacin literaria de estas sensibilidades de la posguerra debemos incluir las perspectivas que nos ofrece el Posestructuralismo. Partiendo de la lingstica de Saussure de manera semejante al posmodernismo, el posestructuralismo critica las debilidades del estructuralismo.110 Bsicamente, el posestructuralismo tiende a revelar que tambin por naturaleza, es inestable. Irnicamente, la distincin fundacia misma de esa inestabilidad.111 Barthes, aade que los escritores no se expresan sino que se limitan a usar el inmenso diccionario de lengua y cultura que est siempre ya escrito (Selden y Widdowson 103). Y a Barthes haba anunciado la muerte del autor en su S/Z cin casi obsoleta del autor con respecto al texto literario. Ver The Death and Return of the Author. 2 da Ed. (1998), de Sen Burke. En este gran libro, el crptico e irreverente crtico irlands hace un anlisis minucioso de las teoras de insostenible. sure es comparable con la dicotoma esencia/existencia, piedra angular del existencialismo sartreano.

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123 narrativa nunca puede escapar el nivel discursivo (Selden y Widdowson 127-129). En A Readers Guide to Contemporary Literary Theory (1993) se explican claramente los elementos ms sobresalientes del posestructuralismo como movimiento El texto no puede ser dominado, ni podemos llegar a conocer sus secretos, ya que hay en l fuerzas subyacentes de ndole inconsciente, lingstica o histrica que no lo permiten. El de las palabras, lo semitico interrumpe lo simblico, diffrance inserta el conocimiento establecido. Los posestructuralistas hacen preguntas, en vez de dar respuestas; se aferran a las diferencias entre lo que el texto dice y lo que ellos piensan que dice. Ellos hacen que el texto traLos posestructuralistas niegan la separacin interna de la literatura y desconstruyen discursos no literarios leyndolos como si fuesen textos retricos (Selden y Widdowson 168). En su libro Literary Theory: The Basics (2001), Hans Bertens explica la esencia del posestrucuralismo Poststructuralism is deeply subversive. It deconstructs all those binary oppositions that are central to Western culture (and, if we believe Lvi-Strauss, every other culture) and that give that culture its sense of unique superiority. In decons ders, unwarranted claims of knowledge, and illegitimate usurpations of power. Its focus is on fragmentation, on difference, and on absence, rather than on the sameness, unity and presence that are so pervasive in the way we think about ourselves and the culture we are part of. In deconstructionist criticism, however, the dismantling of oppositions and the exposure of hidden hierarchies and relations of power are generally limited to the text at hand. Although the interrogation of power on a belief that language gives us access to truththe interest in power and (147-8). 20. LO F ANTSTICO. DEFINICIN. BREVE RECUENTO. NUEV AS CORRIENTES

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124 David Walter Aguado Phillips Lovecraft en los Estados Unidos y Franz Kafka e Italo Calvino sobre la literatura fantstica y sus indiscutibles contribuciones al campo son tan notables como dismiles. Sin embargo, si se quiere llegar a las races del gnero como tal, debe estudiarse la obra de Horace Walpole El castillo de Otranto (1764), Drcula (1897) de Bram Stoker y El monje (1796), de Matthew Lewis (Gallardo, 9-10). Para indudable deleite de los estudiosos del Modernismo, en el prlogo de su libro El relato fantstico en Honduras (2002), el escritor y crtico hondureo Mario Gallardo vincula el inters por lo fantstico en nuestra literatura con el surgimiento de ese movimiento literario lidera antecedentes del gnero se encuentran ya en los Cuentos frgiles (1883) y los Cuentos de color de humo (1890) de Manuel Gutirrez Njera y en Azul (1888) de Rubn Daro. En medio de un panorama literario dominado por el criollismo y lo telrico, comienzan a desarrollarse las Explica Gallardo que en Daro hay tres lneas o fases de relato modernista: 1.Combinacin del acento lrico apoyado en el conocimiento como El stiro sordo y El rey burgus; ambos cuentos incluidos en Azul. 3.Bsquedas esotricas, aparentemente basadas en la ciencia, verbigracia Thanathopia112, sobre el hipnotismo y Vernica, Gallardo reinicia la lista de los mximos exponentes el gnero fantstico en la literatura hispanoamericana citando la obra de Leopoldo Lugones: La fuerza omega (1906), la de Horacio Quiroga: El almohadn de plumas (1917) y la de Amado Nervo: Cuentos misteriosos (1921); todos como ejemplos de la tercera tendencia modernista ya nombrada arriba (15). Gallardo contina su recuento de los exponentes del gnero fants112 Recordemos el poema Thanatopsis (1821) del griego: thanatos = muerte y opsis = miradadel norteame ricano William Cullen Bryant (1794-1878). El poema sugiere mirar a la muerte casi con agrado, desde una perspectiva de amor a la naturaleza.

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125 Arvalo Martnez: El hombre que pareca un caballo (1914) como una renovacin del gnero, lleno de irona. Pero el crtico literario hondurecontinuador de la fuerte tradicin rioplatense de Felisberto Hernndez y Macedonio Fernndez. Estos tres escritores cimentan la posicin que Adolfo Bioy Casares y Augusto Monterroso (15). Aclara Gallardo que no ha sido siempre fcil diferenciar lo fantstico de lo real maravilloso, a tal extremo que el propio Enrique Ander son Imbert en su ensayo El realismo mgico y otros ensayos (1976) catalogaba Viaje a la semilla de Carpentier como una muestra de literatura fantstica y vea en algunos cuentos de Borges, como Funes cin alteraba las tradicionales diferencias que se manejaban respecto de ambas expresiones y confundi a muchos, ya que asociaba, de un solo plumazo, a Borges con Asturias y con Garca Mrquez; mientras que a Carpentier, terico de lo real maravilloso americano, lo colocaba como creador de fantasas puras (16-17). Gallardo cita las investigaciones de Callois en este respecto diciendo:A estas precisiones habra que agregar el deslinde que hace Roger Caillois entre lo maravilloso y lo fantstico, al sealar que lo maravilloso se aade al mundo real sin atentar contra l ni destruir su irrupcin inslita, casi insoportable en el mundo real (12-13). El mayor valor del estudio de Gallardo reside en dos aspectos fundamentales: 1. La acertada sntesis que hace sobre los crticos y tericos del gnero. 2. Su descripcin de las caractersticas del gnero fantstico como tal: lo fantstico indaga en las zonas oscuras e inciertas que estn ms all de lo familiar y de lo conocido. El movimiento de esas fronteras no implica su desaparicin: los avances de la ciencia no terminan con los misterios, como el desarrollo de la teologa no anul lo inslito de los milagros, ni el psicoanlisis ha tstica escrita durante el siglo XIX se aventur por temas y fenmenos que la ciencia y la razn de la poca no alcanzaban a explicar (12-13). Vale destacar que Barrenechea ya haba abordado estas preocupaciones en Ensayo de una tipologa de la literatura fantstica (1978)

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126 David Walter Aguado cuando explic que el gnero fantstico a pesar de todos los avances irreligiosidad, la liberacin de los complejos secretos, la reduccin lgica a la que la ciencia somete lo ilgico aparencial, no podrn nunca concluir con el reducto de lo desconocido, explicar todo de modo que nada quede inexplicable. Adems, el miedo a la muerte inevitable conti nuar siempre alimentando la posibilidad de imaginaciones fantsticas como aliment los mitos (101-2). Qu as sea! En cuando a orgenes, en su Introduccin a la literatura fantstica (1970), T odorov sita lo fantstico as: aparece de manera sistemtica Maupassant 113 representan los ltimos ejemplos estticamente (129, 130) En primer lugar, es necesario que el texto obligue al lector a considerar el mundo de los personajes como un mundo de personas reales y a vacilar entre una explicacin natural y una explicacin sobrenatural de los acontecimientos evocados. Luego, esta vacilacin puede ser sentida tambin por los personajes; de tal modo, el papel del lector est, por as te, es importante que el lector adopte una determinada actitud frente al texto. Deber rechazar tanto la interpretacin alegrica como la inter pretacin potica (T odorov: 1982, 43-44). En Antologa de la literatura fantstica (1940/1965), Bioy Casares se opone a T odorov y sita la narrativa del gnero fantstico en el mar fantsticas son anteriores a las letras (3). Aunque en otra parte del misfantstica aparece en el siglo XIX y en el idioma ingls; habra que sealar su indiscutible parentesco con las leyendas, el chamanismo y cin como gnero plenamente establecido coincide con una etapa de rebelin en la literatura ante el cartabn intelectual que impona el positivismo del siglo XIX y su manifestacin literaria: el realismo (13-4). Nancy Kason estudia lo fantstico en Per en su libro Breaking Traditions: The Fiction of Clemente Palma (1990). La autora explica que el crtico francs Louis Vax coincide con T odorov en lo tocante al desconcierto que lo fantstico debe crear; ese miedo es esencial para el gnero. Vax propone lo macabro y lo horrible; los cuales provienen 113 Guy de Maupassant fue uno de los pioneros tericos del gnero fantstico. Vase su artculo titulado Le Maupassant y la representacin del otro en sus cuentos (2003) Maupassant se indigna de los devastadores efectos del Progreso sobre las creencias fantsticas de la gente, en peligro de extincin como consecuencia del implacable avance en las mentalidades del positivismo cientista de la poca del que se desmarca totalmente (2).

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127 de los deseos ms interiores del individuo. Dice el crtico francs In the theme of the tragic, the fantastic character separates himself from humanity in order to be united with the beasts (79). Vax, nos dice Kason, habla de una metamorfosis diablica en la cual abundan hombre-lobos y vampiros; as como doubles, the invisible made visible, and alterations of time and space (79). T anto para T odorov, como para Vax, -explica Kasonel autor debe crear un mundo creble (real) antes de embarcarse a romperlo. En ese mundo hay reglas de tiempo y espacio y de la consciencia humana. Es a travs de la posibilidad amenazade la subversin (destruccin) de esa realidad que el autor causa ansiedad, desconcierto y miedo en el lector, el cual comienza a pensar en una tercera realidad sobrenatural (79). En su ensayo Ficcin fantstica y mundos posibles: Borges, Bioy y Blanqui (1984), Walter D. Mignolo expresa que l cree que en Borges por ejemplo el concepto de lo fantstico es casi equivalente al de la primeros libros de relatos. Es decir, que en una ideologa posterior a la novela psicolgica y realista (y no anterior como el caso de Charles Nodier) lo fantstico en literatura es, para Borges, el quehacer literario Bioy Casares, invoque precisamente aquellos libros que se toman hoy como ejemplos de lo fantstico moderno (The Turn of the Screw, de H. El proceso de F. Kafka) y que lo son, al mismo tiempo de lo literario; al menos de lo literario narrativo (482). Naturalmente que las ideas de Mignolo son demasiado amplias ofrecidas aqu, pero considero que, a pesar de ello, resultan de inters. Autores y crticos literarios reconocidos (Italo Calvino114, Gabriel Garca Mrquez, Marcel Schneider, Tzvetan T odorov, Eric Rabkin, W.R. Irwin y Brian Atterbery, entre otros) tienen a su vez opiniones muy diferentes con respecto al gnero y a sus particularidades. el trmino fantstico, me apoyo en las investigaciones de Krisztina I. Weller en su disertacin doctoral Postgothic Prose and Games Fantasists Play: A Study on the Contemporary Fantastic Narrative of Perucho, Sartre y Fernndez Cubas115 (1991), Universidad de T oronto, Canad. 114 Italo Calvino discrepa de Vax en cuanto a lo espantoso y explica porque lo fantstico, en contra de lo que puede creerse, exige una mente lcida, un control de la razn sobre la inspiracin instintiva o subconsciente y disciplina y distanciamiento, es decir, leer el mundo en mltiples niveles y en mltiples lenguajes simultneamente (citado en 115 Esta disertacin doctoral fue seleccionada para ser publicada, pero su autora decidi no hacerlo. El difunto doctor Antonio Risco, el distinguido profesor y crtico miembro del panel profesoral que escuch la defensaevalu

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128 David Walter Aguado A pesar de que T odorov en su The Fantastic: A Structural Approach to a Literary Genre como tal (3); no obstante, hay que destacar que la presencia de ciertos elementos fantsticos no torna cualquier prosa en una muestra de lo fantstico como gnero. T odorov aclara que lo fantstico muestra algo que no puede ser explicado a travs de las convenciones de nuestro mundo y que, sin embargo, es real (25). Si algo puede explicarse racionalmente, entonces cae bajo la categora de lo extrao (Das Umheimliche/The Uncanny) y si se considera ser de otro mundo entonces es maravilloso116 (41). Weller interpreta los preceptos de T odorov y explica que Todorov certain manner which is neither allegorical nor poetic because in either des meaning as something else and in the latter case because poetry by its very nature is not required to be representative, but it is often experienced subjectively (21). Basndose en los estudios crticos de varios reconocidos autores, Weller (7) resume los elementos que en su opinin deben estar pretstico. Ellos son: 1. Un elemento sobrenatural que no aparenta ser parte de otro mundo pero que penetra nuestra realidad (Vax). 2. Un componente irracional que desafa toda explicacin lgica de un hecho imposible (Rottensteiner). cia es contradictoria (Irwin). 4. Miedo o incertidumbre cuando se confronta un evento sobrenatural (T odorov). Lo fantstico concluye Welleres una entidad literaria que tiene tres caractersticas fundamentales: 1. Es una entidad sobrenatural (Roger Callois). 2. Es un enfoque literario cuya estrategia es contradecir la razn. De modo que, en esencia, lo fantstico no tiene sentido; su carcter irracional no tolera coexistir en nuestro mundo, por el contrario, parece ser un elemento extrao y problemtico en l el cual amenaza nuestro sistema rompiendo sus reglas y sopersonalmente esta investigacin como revolucionaria en su campo y digna de reconocimiento. 116 Un ejemplo de literatura fantstica es la novela Drcula (1897) del irlands Bram Stoker. Algunos casos de Sherlock Holmes (1887) del escocs Arthur Conan Doyle pueden ser categorizados como das umheimliche Un ejemplo de maravilloso es Peter Pan

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129 cavando las bases de lo que nosotros llamamos existencia racional (Baronian). 3. Es una entidad que solo puede existir en trminos de nuestro bre ya que su presencia puede violar las reglas naturales de nuestro mundo (Weller 7-8). embargo, Weller se une a T odorov en cuanto al planteamiento que lo fantstico y lo alegrico no pueden coexistir. En este trabajo, seguimos otra direccin. Se hace importante hacer estas aclaraciones a priori puesto que el anlisis literario predominantemente alegrico de las novelas de Bragado que sigue incluye lo fantstico como uno de sus que va totalmente en contra de los postulados de T odorov. Es aqu, precisamente, que analizamos los principales aportes de Mara Barrenechea. En su convincente y ya mencionado estudio Ensayo de una tipologa de la literatura fantstica Barrenechea habla de la literatura fantstica, una modalidad que [] presenta en forma de problemas hechos a-normales, a-naturales o irreales en contraste con hechos reales, normales o naturales (90). Barrenechea entr en discrepancia con los postulados fundamentales de T odorov desde casi un inicio y se aparta de l en cuatro sentidos: 1.Para Barrenechea, otros textos adems de la narrativadeben ser incorporados al gnero. Esto incluye la poesa, el drama y otros gneros y sub-gneros (Ensayo de una tipologa 90, Gallardo 17). 2.T odorov habla de hechos antitticos de ndole natural y como la yuxtaposicin de lo normal y lo a-normal (Ensayo de una tipologa 90, Morales 69). 3.T odorov toma como premisa del gnero lo conocido, lo cual existe en un mundo que es el nuestro, el que conocemos, sin posible de explicar por las leyes de ese mundo familiar [] lo fantstico ocupa el tiempo de esta incertidumbre (Lucifora 8). Para Barrenechea por el contrario-, contina explicando Luci fora, basta la descripcin minuciosa de los hechos ms simples realizan cotidianamente, para verlos sujetos a reglas precisas cuya transgresin amenaza con lanzarnos a lo desconocido, lo otro que no se nombre pero queda agazapado y amenazante []

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130 David Walter Aguado se cuentan hechos naturales, pero algo trae la presencia de lo irreal en las comparaciones o en las alusiones (9). Barrenechea comparte con T odorov la importancia de la vacilacin como premisa de lo fantstico, pero a su vez cree que no hace falta que el suceso fantstico incorpore lo sobrenatural o imposible; los mismos hechos de la vida cotidiana pueden producir la emer gencia de eso otro, que si bien es extrao no es ajeno a nosotros (Ensayo de una tipologa 95-6, Lucifora 9). 4.La divergencia ms importante entre dos tericos (T odorov y Barrenechea) tiene que ver con la funcin alegrica de lo fantstico sabemos que para el crtico blgaro-francs, lo alegrico cancela lo fantstico debido a su anclaje en la realidad. En su Ensayo de una tipologa de la literatura fantstica Barrenechea como fantstico los niveles de las tareas alegricas, simblicas o parablicas de la narrativa y que lo alegrico, precisamente, sirve para calzar el nivel de lo fantstico ya que el componen te alegrico de la literatura de nuestros tiempos no es otro que el sinsentido del mundo, su naturaleza problemtica, catica e irreal (92). El fantstico femenino en Espaa y Amrica: Martn Gaite, Rodoreda, Garro y Peri Rossi (2001) pleta pues deja fuera lo normal, lo real y lo natural y est basada en la oposicin de las duda y de la disipacin de la duda (40). Barrenechea, sin embargo, reconoce el gran valor metodolgico del trabajo de T odorov y dice Tzvetan T odorov ha planteado el problema por primera vez en forma sistemtica en su libro Introduction a la littrature fantastique (Pars, Seul, 1970). Aunque disentimos en la solucin que le ha dado, es necesario reconocerle el mrito de haber establecido claramente ciertas categoras y una metodologa de rasgos contrastivos con distincin de niveles de anlisis; con ello marca un adelanto importante en su estudio, a partir del cual pueden intentarse otras situaciones ( Ensayo de una tipologa de la lit. fantstica 87). Est claro que, a pesar de todo lo dicho aqu, ni T odorov ni Barrecho. Por el contrario, T odorov buscaba anclarlo a lo fantstico en todo modo posible, pero su base segn la opinin de Barrenecheaera la alegora clsica (Barrenechea, Ensayo de una tipologa de la lit. fantstica 91, 2). Barrenechea por su parte buscaba abrir el concepto y conectarlo con temas sociales y lingsticos aplicables al gnero fan tstico.

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131 Siguiendo aqu la lnea de las valiosas investigaciones del reconorretjer en su afn de proveer un espacio para las escritoras del gnero fantstico y legitimar tanto su obra, como su contribucin al gnero, acu los trminos protofemenino y protofantstico.117 En su propia inapoya la coexistencia de lo alegrico y de lo fantstico. La escritora y crtica puertorriquea cita en su libro una historia fantstica de la escritora mexicana Elena Garro, La semana de colores (1964) en la cual el calendario azteca y sus colores los cuales no solo dan informacin, sino que apuntan hacia una direccin determinada son representativos mnez Corretjer, lo primero que hallamos es la circularidad del objetocalendario. En el relato vemos que la casa era redonda y pintada de blanco, pareca un palomar. Cuando observamos el calendario notamos La casa que se nos describe en el relato: Por dentro tena todos los cocasa de Don Flor son semejantes (222). Este calendario no es solo un objeto de utilidad prctica (su funcin cronolgica y de dar informacin sobre el estado del tiempo), sino que tambin mide el destino de los hombres. De igual forma, los objetos en las habitaciones tienen un sigel tiempo cronolgico y leer el destino de los hombres (225). Estos son elementos puramente fantsticos, que marchan paralelamente a la intencin alegrica de la narrativa, sin oponerse a ella de modo alguno. Alazraki en una de sus mltiples y tiles contribuciones al gnero fantstico, el libro En busca del unicornio: Los cuentos de Julio Cortceptos los cuales ella discutira en detalle en su entonces venidero libro El fantstico femenino en Espaa y Amrica: Martn Gait, Rodoreda, Garro y Peri Rossi nuevo apartado. Mi propsito ha sido observar aquellos que son denominadores comunes en las escritoras de este gnero. Las coincidencias mticas, la simbologa religiosa, la iconografa mgica, la fusin de lo extrao, el empleo de los smbolos, y el tratamiento femenino de estos arquetipos en general, conforman este universo protofemenino. La inclu sin de la iconografa simblica en la literatura fantstica escrita por mujeres, colabora con la ambientacin fantstica de sus trabajos. Contienen, en s mismos, todos los rasgos de un femenino colectivo. A esta bsqueda de la feminidad primigenia a travs del anlisis jungiano, le he llamado protofemenino. Este protofemenino permite a las escritoras fantsticos. Esta feminidad a su vez, est cargada de elementos mgicos, situaciones sobrenaturales, estructuras lricas, trarse en la psiquis femenina que por naturaleza, desde la perspectiva psicoanaltica es ya de por s, sobrenatural. El forman parte de mitos compartidos por varias civilizaciones. Las deidades negativas como el arquetipo de la araa, poseen un poder de destruccin, no necesariamente negativo, sino transformacional. De estos conceptos se apropia la literatura fantstica femenina, para subvertir los esquemas tradicionales y permitir a la escritora mujer hacer uso de elementos que revierten los parmetros clsicos de la escritura como un instrumento nicamente masculino. A travs lo femenino, permite el espacio de la ensoacin fantstica.

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132 David Walter Aguado zar (1983) ), acu el trmino neofantstico118 como reformulacin de lo fantstico en la cual se trata de corregir la ambigedad excesiva con que se ha empleado el trmino fantstico (15), as como establecer que si para la literatura fantstica el horror y el miedo constituan la ruta de acceso a lo otro, y el relato se organizaba a partir de esa ruta, el relato neofantstico prescinde del miedo, porque lo otro emerge de una nueva postulacin de la realidad, de una nueva percepcin del mundo, que moLo neofantstico es un tema que el sureo abordar varias veces, entre ellas en su ensayo Qu es lo neofantstico? (1990) y asegura que ste tiene su sustento en los efectos de la primera guerra mundial, los movimientos de vanguardia, por Freud y el psicoanlisis, por el surrealismo y el existencialismo, entre otros factores (31). La estacin equivocada es una de las tantas obras que se vincula a esa fuerte tradicin En cuanto a la literatura de Bragado analizada en esta discusin, La estacin equivocada y La muerte sin remitente, por ejemplo, son primordialmente alegoras polticas, a pesar de que incluyen elementos fantsticos y sobrenaturales -que en estas novelas se subordinan al propsito central que es servir de vehculo de expresin de lo alegrico. 21. METAFICCIN Con el nacimiento de los que se llam new novel en el campo crtico ingls y nouveau roman por los franceses y otros europeos a principios de los aos 50, la novela empieza a cambiar radicalmente. Sartre, entre otros, comenz a notar las preocupaciones de la nueva novela119 en tr minos de escritura y de mimesis y ofreci esta explicacin en el prefacio del libro de Nathalie Sarraute, Portrait dun inconnu (1956): These strange works are hard to classify but they are not a sign of the weakness of the novel as a genre, they simply show that we are living in an era of (CiThe Nouveau Roman and the Poetics of Fiction, 118 Esas historias fantsticas que no recrean el ambiente o pathos del misterio. Son ms bien ambientes normales donde es otra la lgica trastocada la que interrumpe. Recordemos, por ejemplo, las pinturas de Magritte, en la que dentro de un saln muy normal se exhibe una manzana gigante que sorprende por sus proporciones, al mismo tiempo que se halla opuesta como parte de su naturalidad dentro de ese 258). 119 Como bien sabemos, Alain Robbe-Grillet es uno de los primeros en teorizar sobre la nueva novela (popular en los 50 y 60). Su propia novela In The Labyrinth (1957), opta por una serie de mise en abymes (mundos dentro de obedece solamente a la lgica del acto de escribir y nada ms (Keep et al 1-2).

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133 eran ya recursos literarios conocidos, la nueva novela comenzar pronto a cambiar el panorama literario. En su estudio crtico dox rio sobre su propia narrativa y/o identidad lingstica (1). En su disertacin doctoral The Semiotics of Play in Tres tristes tigres y Cobra (1995), Thomas R. Porter nos provee con su interpretaThe interplay of texts reacting within a new context to form a new interpretant. As a reader picks up on a phrase, sentence, or other fragment drawn from some source, the new text becomes linked to a previous one. In this fashion an author is able to enrich the reading and deepen the texture of his or her own work (130). Para Porter, el papel del lector es fundamental no solo en la percepcin, sino en la aceptacin y validez de la exploracin de o del que se est leyendo (en el caso del lector). which self-consciously and systematically draws attention to its status as an artefact in order to pose questions about the relationship between logrado mediante el uso de la palabra artefacto ya que introduce la idea de la presencia de otros objetos, documentos, mapas, etc.; los cuales suelen dar credibilidad al texto. T al es el caso de Don Quijote y la increble ancdota de los famosos cartapacios y papeles viejos que componan el libro Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arbigo (Parte I, cap. X. p. 93-4). Cervantes usa rrativa (como ya se expres) y para darle un carcter dudoso. Cervantes no intenta demostrar que Don Quijote es verdaderamente un manuscrito, sino que sugiere que puede ser. La duda se introduce cuando la voz narrativa nos alerta: si a sta (a esta aseveracin que Don Quijote viene de un manuscrito) se le puede poner alguna objecin cerca de su verdad, no podr ser otra sino haber sido su autor arbigo, siendo muy propio de los de aquella nacin ser mentirosos (Parte I, cap. X. p. 95). Bragado usa el mismo recurso cervantino en La estacin equivocada al introducir la verdadera Declaracin de Derechos Humanos, pero que l llama Declaracin Universal de los Derechos del Hombre (107). Esto se discutir en ms detalle en el captulo dedicado al anlisis del texto de la novela como tal. Como explica Waugh then, with particular conventions of the novel, to display the process of

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134 David Walter Aguado their construction -for example, John Fowless use of the omniscient author convention in The French Lieutenants Woman [1969] (4). La voz omnisciente de La estacin equivocada trae a colacin el documenrequire que el lector haga un esfuerzo, o como aclara Waugh [] draw on his or her own knowledge of literary conventions when struggling to construct a meaning of the text (4); aunque en el caso de la novela de Bragado, la participacin del lector va ms all de reconocer las convenciones literarias o lingsticas: requiere el conocimiento histrico travs de una alusin de cualquier tiposolo es efectiva si el lector tiene schema del lector y que a tantos se logra incorporando elementos metatextuales en la lectura. David Lodge en su libro The Practice of Writing: Essays, Reviews and a Diary va del autor: The contemporary novelist was therefore in the situation of a man (or woman) at a crossroads. Before him stretched the way of traditional realism, now alleged to be a very boring route, and possibly a dead end. To the left and right were the ways of fabulation and nonof writing a novel the subject of the novel. I called this the problematic novel; later it was christened (by Robert Scholes again I seem to remem- (6). Mark Currie en su edicin del tratado concepto como aquel tipo de escritura que Places itself on the border both sides (2). El nfasis aqu est, obviamente, en el caracter conscin: on the one hand, the desire to claim an imaginative and representative truth for their stories, and on the other the wish to guarantee and defend that truth-claim by reference to empirical facts (Lodge, The Practice of Writing: Essays, Reviews and a Diary solo a esas dos posiciones, sino evidentemente, a lo ldico.

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135 22. METAFICCIN: NUEV A DEFINICIN. histrica o literaria proporcionados por el escritor, sino un acto episnueva interpretacin que se origina en la mente del lector, a partir de estimulaciones textuales y que conduce a crear nuevas conexiones entre conducir a diversas interpretaciones tanto del texto como del metatexto. La explicacin que ofrece Morgan debajo sobre intertextualidad pueal cambio del concepto de una visin unidimensional, plana del texto semitico y lo lingstico (metatexto) tienen una nueva energa. Sin la participacin y schemalidad son imposibles. En su ensayo terdisciplinary Approaches to Intertextuality (1984), Thas Morgan ofrece una interpretacin semitica del concepto de intertextualidad cuando sugiere By shifting our attention from the triangle of author/ work/tradition to that of text/discourse/culture, intertextuality replaces the evolutionary model of literary history with a structural or synchronic model of literature as sign system. The most salient effect of this strategic change is to free the text from psychological, sociological, and relationships with other texts, or semiosis (2). La estacin equivocada lidad) para apoyar el desarrollo de lo fantstico, en aras de lograr la idea de la alegora poltica. 23. ALEGORA Por alegora entendemos ese poderoso recurso retrico que permite empalmar lo teatral con lo objetivo. La alegora es parte del discurso de el otro pues nos traslada repetidamente a travs del uso de smbolos e imgenes de nuestra posicin objetiva de analizar una situacin histrica determinada a la representacin literaria de ella; y de sta nos regresa a pensar en el dilema poltico que critica. En su Teora y tcnica de la literatura (2001), Francisco Montes de que cada elemento del plano real se corresponde con otro del plano evocado. Por lo general, el plano real es aqu una idea abstracta; en cambio,

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136 David Walter Aguado el plano evocado, es decir, el que nombramos en la alegora, es siempre de carcter sensible y concreto. La alegora es un elemento importantsimo en todas las literaturas. Las fbulas, los aplogos, y las parbolas, qu son sino una especie de alegoras? (53-5). La estacin equivocada es una alegora poltica efectiva porque logra representar acertadamente la vida real de la situacin en Cuba pueblo (el plano espacial real). 24. EXISTENCIALISMO CUBANO Y LA OBRA DE BRAGADO Qu es el existencialismo cubano? Es un tipo de existencialismo posmoderno y possartreano. Puede encontrarse hoy en la obra de varios escritores cubanos contemporneos como Cabrera Infante, Sar duy, Arenas y Zo Valds. A qu debemos la testaruda persistencia es la evidente sombra de Sartre en la vida intelectual cubana. Paradfrancs fue nuestra puerta aunque no muy abierta del todo a una por frustrarse. Otra razn, an ms poderosa, es el Angst cotidiano y abrumador espada de Damocles en forma de opresin total, y completa falta de creacin libre, que tortura a los escritores cubanos desde 1959. Los escritores cubanos del exilio exhiben un comportamiento que indica la presencia del Angst la Isla. El crtico Walter Haubrich declara: The works of Cuban exile literature are in danger of becoming interchangeable. For their authors have been living in a shared routine of every-day nothingness, and their experiences in the alien outside world have again been similar to one another (Volker 223-4). La desesperanza de la situacin en Cuba, esa malaise general, se ha convertido en parte una gran parte de la psiquis, habla120 e idiosincra tes de este existencialismo.121 A pesar de que el apogeo del existencia lismo ya haba pasado haca dcadas cuando los escritos de Bragado se escribieron en los 80 y los 90, estos estn repletos de temas y leitmotivs 120 Los cubanos aun los que llevan 30 aos en el exteriorusan la palabra problema, en vez de la palabra asunto y dicen lo siguiente: El problema es que me acabo de comprar un auto nuevo hace dos horas. Esta tendencia poder vivir en la Isla. 121 Una mirada retrospectiva encuentra ya marcas de un Angst existencial en la obra de poetas y escritores cu(1863-1893) -en la temporalidad presartreana-, y el prosista Alejo Carpentier (1904-1980) en la sartreana.

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137 de carcter existencialista; surgidos sin duda como grito contemporneo de ecos antecedentes en el canon tradicional y ya establecido en los anales de la literatura cubana. Sartre en la vida y literatura cubanas: en cuanto a lo de Sartre, si te entre nosotros y de algn modo ha continuado en casos recientes, por radicados en Espaa pues, como sabes, resulta imposible mantener una actitud sartreana, de conciencia crtica, dentro del contexto represivo prevaleciente en Cuba. Mi generacin, los nacidos en los recibi Aron y, tambin, de los marxistas disidentes (Adorno, Benjamin, Marcuse, Arendt, etc.), del bigrafo Isaac Deutscher (su libro sobre Stalin), Solszhenitsin, el cine checo pre-1968 (Forman, Trenes rigurosamente vigilados, La oveja negra, Los amores de una rubita), el polaco de Wajda y Kavalerowicz, de la nueva ola francesa (T ruffaut, Godard, Varda, etc.), del espaol (Saura, Eceiza), del norteamericano que podamos ver (Nicholas Ray, Casavettes, Palma, Penn, Peckinpah), del italiano (Visconti, Fellini, Rosellini, Antonioni, Scola), todo mezclado segn el verso de Nicols Guilln. T e felicito por el tipo de disertacin que haces, pues Bragado y su ejemplo intelectual merecen que se le estudie con rigor (Rafael Saumell Muoz, entrevista). T omando como punto de partida principal los trabajos existencialistas seminales de Sartre L tre et le nant [Being and Nothingness, El ser y la nada], Les Temps modernes [Modern Times] (1945), Lexistentialisme est un humanisme [ Existentialism is a Humanism] (1946), Quest-ce que [ ] (1947) and Esquisse dune thorie des motions [ Existentialism and Human Emotions] (1957), se analiza aqu cmo ese sentir existencialista est presente en la narrativa de Bragado, y cmo toma en sta una tonalidad particularmente cubana.122 Esta tarea se realizar a travs de un estudio crtico de los recursos retricos y la intertextualidad, se enfocan desde un ngulo que revela su importancia ontolgica y epistemolgica en el seno de la obra cuyo estudio nos ocupa. Siendo una isla123 tanto en lo fsico como en lo cultural Cuba madura tardamente en cuanto a modas, estilos musicales y convenciones literarias. T odo se demora en entrar y se demora an ms en salir. 123 He vivido en dos islas: Cuba y la Isla de T erranova. A pesar de las mltiples diferencias climatolgicas, raciales, lingsticas y culturales entre sus habitantes, pude constatar empricamenteque existe una mentalidad islea en ambos lugares. La gente se entera de las cosas con demora, adopta normas con cautela y se desprende de prcticas con mucho ms lentitud que sus coterrneos continentales.

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138 David Walter Aguado Sobre el modo de vivir en una isla nos habla Lezama Lima en su ensayo Coloquio con Juan Ramn Jimnez (1938) los que viven en islas deben vivir hacia adentro [] Insularismo ha de entenderse no nos, sino, sobre todo, en cuanto al problema que plantea en la historia de la cultura y aun de la sensibilidad [] Frobenius ha distinguido las culturas de litoral y las de tierra adentro. Las islas plantean cuestiones referentes a las culturas de litoral. Interesa subrayar esto desde el punto de vista sensitivo, pues en una cultura de litoral interesar ms el sentimiento de lontananza que el de paisaje propio (76-7). El concepto de la isla que Lezama expone en este ensayo anterior tiene cierta conexin con el Idearium espaol124 (1897), de ngel GaIdearium espaol, Ganivet establece su teora sobre el espirtu territo rial de las naciones125 las cuales se dividen en islas126 continentes y 124 El Idearium de Ganivet es considerado por el crtico Donald L. Shaw en (1975) como Principally a heavily slanted interpretation of Spanish history in terms of its relationship to what Ganivet believed was Spains national character (25). 125 Como explica el crtico H. Ramsden en ngel Ganivets Idearium espaol: A Critical Study (1967), According to Ganivet each country has its own psychological structure, and to understand that structure one must probe beneath the external manifestations of civilization and discover the ncleo irreductible al que estn adheridas todas all-pervading spirit is one of independence (69). 126 El ensayo El coloquio con J. R. Jimnez de Lezama (1938), fue bien recibido y retiene cierto mrito an hoy. Insularismo (1934), del pensador boricua Antonio Pedreira, el cual trata de establecer las bases culturales e idiosincrsicas del puertorriqueo. Ganivet hace sus respectivos anlisis sobre el insularismo y su trabajo en generaldesde perspectivas burguesas medio-clasistas (Shaw 12). Lo mismo ocurre con el puertorriqueo Pedreiro en su ensayo Insularismo (Flores 78). El determinismo de Ganivet proviene de su contacto temprano con las ideas de Darwin y de sus lecturas del historiador determinista francs Hipollyte T aine (1828-93). El Idearium de Ganivet muestra su similitud con los escritos e ideas de T aine (Ramsden 94). Por su parte, el determinismo de Pedreiro -segn Flores en su anlisis del trabajo de Pedreirotiene sus races tambin en el francs XIX y principios del XX; entre ellos el argentino Carlos Octavio Bunge y su obra Nuestra Amrica (1883), el boliviano Alcides Arguedas y su Pueblo enfermo (1908), el argentino Domingo Faustino Sarmiento y su de las razas en Amrica Vasconcelos y su La raza csmica (1925). Naturalmente, explica Flores, que el Insularismo de Pedreiro, como todos los libros nombrados que le anteceden, Has its underlying premises not only the determining power of race, but the Flores contina su desmantelamiento de Insularismo diciendo que The intellectual tenor of Rod and Arielismo probably came to Pedreira, and to Puerto Rico, by way of Spain, and in close association with the ideas of Ortega (59). Debo notar que, aunque adolece de un enfoque marxista y por ende estrecho y dogmtico-, el ensayo de Flores vale la pena Anti-racialist, ner una agenda siniestra, pues ellos: Have as their real target socialism and the working class movement. The hidden their panic fear of Bolshevism and the threat of proletarian revolution. The ominous mass man and modern Calibn, when stripped of his cultural and psychological mask, is none other than the modern proletariat (77). Para una visin la historia hechas por Spengler-, vase el libro de Walter Kaufmann, Nietszche: Philosopher, Psychologist, Antichrist (1974). 4ta Ed. Pgina 414. De todos modos, el hechizo de Ganivet se rompi en Cuba exactamente medio siglo despus con una conferencia/ (1947). Entralgo aclara que las ideas de Ganivet con respecto a la territorialidad (continentes, pennsulas e islas) tienen poco fundamento y son

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139 pennsulas; y que, a pesar de esas diferencias, todas las naciones estn impulsadas por un mismo objetivo: la preservacin propia. El comportamiento de cada tipo de nacin es muy diferente: las islas tienen espritu de agresin, los continentes de resistencia y las pennsulas de independencia. Ganivet rpidamente explica la agresividad conquista dora de Espaa; la cual se debe segn l al espritu nativo de indepen dencia motivado por la Reconquista (175-187). A pesar de sus valiosos aportes127 al anlisis de la sociedad de su poca128, Ganivet comparte con sus contemporneos noventayochistas un escotoma comn, algo que apunta Donald L. Shaw en su estudio (1975), Their inability to see society El anlisis de Ganivet es bsicamente determinista, ya que como explica Ramsden, A given civilization, he and interdependent social, political, religious and artistic phenomena, in which everything that happens has a cause or causes, and could not have happened differently unless something in the cause or causes had also been different (93). El concepto de la isla aparece en otros corpus literarios del orbe. En su estudio de la idea de la isla como tema recurrente en la obra de varias escritoras canadienses contemporneas y del pasado reciente, The Island Motif in the Fiction of L.M. Montgomery, Margaret Laurence, Margaret Atwood, and Other Canadian Women Novelists (2003), Theodore Sheckels nos dice: the island experience begins with the recognition of a problem. The problem prompts a kind of escape to a place that seems to offer a kind of salvation, for the lace is symbolically green and the place has magic. The salvation, however, is not quickly available: one must deal with mirror images, come to terms with the mother-daughter role, take heart in female community, protest 1982, otro cubano: Carlos Alberto Montaner, reta el concepto territorial de Ganivet en el ensayo Cuba: Claves para una conciencia en crisis. Montaner explica que la idea de lo insular realmente surgi cuando Coln mand a dar de palos rica del todo. El fenmeno no es nuevo. Inglaterra ha pagado y ha hecho pagar su condicin insular. No voy a caer en la ingenuidad de Ganivet en su Idearium la de acreditar a la peninsularidad espaola ms cosas de la cuenta, pero s hay que detenerse en este hecho. Las Antillas perdieron su valor per se cuando se convirtieron en puente al continente americano. Durante todo el perodo de la Conquista de Cuba, Santo Domingo o Puerto Rico fueron la ltima posada segura. Un lugar pobre y de escasos recursos en que recalar en trnsito hacia el Per fabuloso, hacia El Dorado, hacia la tierra de Moctezuma. Durante la colonizacin se asign al archipilago el papel de guardin. Unas veces ramos llamados Llaves de las Indias Occidentales y otras Baluartes del cristianismo. Nuestro papel fue el de cancerbero. El de viga. El de protector de lo realmente importante: el continente (93-4). 127 El concepto de la abulia es uno de ellos; el cual era segn explica Enrique Rull Fernndez en El Modernis(1984) uno de los sntomas ms relevantes de la poca (41). Shaw recoge la explicacin de abulia que Ganivet hace en sus palabras That is to say: when una suma de ideas que se imponen a la voluntad [II, ideas for concerted national action (18). 128 En ngel Ganivets Idearium espaol: A Critical Study, el crtico H. Ramsden explica In Idearium espaol Ganivet is concerned with the problem of Spain: her greatness in the past, her apparent decadente in the present, and the means of her regeneration in the future (43).

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140 David Walter Aguado jouissance in the semiotic. Then, at the end of the island experience, one might see the problem addressed and a new role in life possible. Along the way, much may go wrong. Most catastrophically, one might are very much what Frye speaks about when discussing the green world of archetypal comedy: it may be paradise; it may be hell; it may fade from the one to the other as one tries to negotiate its contours (190). Es curioso que esa isla de que habla Sheckels es tambin la Cuba de Bragado: desesperacin y refugio; dolor y reposo; anhelo y tortura; prisin y libertad. Los escritores cubanos dejan a Cuba, pero Cuba no los deja a ellos. 25. EL ESCRITOR EXISTENCIALISTA Y SUS VIVENCIAS Aqu en el sur de los Estados Unidos hay un dicho popular: Got to pay your dues, if you want to sing the blues.129 a que hay que sufrir en la vida para poder cantar canciones tristes. Cuando pensamos en escritores existencialistas por derecho y mrito propios, el nombre Fedor Dostoievski130 viene a la mente. Dostoievski fue un gran escritor existencial (y tambin existencialista) porque vivi las mismas penurias -y an msque las de su Raskolnikov. Vctor Hugo escribi Les misrables (1862), una gran novela repleta de momentos existenciales, pero, como deca mi antiguo profesor en la Universidad de T oronto, el Dr. Mario Valds, la mayor tragedia que le aconteci a Vctor Hugo es que, a veces, su croissant estaba fro. Y si bien no es fcil ver la diferencia entre las mltiples penurias de Raskolnikov en Crimen y castigo Les misrables [1862] s resulta evidente que Dostoievski y Vctor Hugo tuvieron suer tes muy diferentes en la vida real. Cabe, pues, preguntarseQu avala a Bragado como escritor experiencias. 129 Esta frase fue el estribillo de la famosa cancin de Ringo Starr It Dont Come Easy (1971). 130 Sobre Dostoievski como existencialista nos dice Barrett en su Irrational Man (1958) the Russians did not have philosophers, but they did have Dostoevski and Tolstoy; and the substitute was perhaps not a total loss. When in the next century a professional philosopher, Heidegger, began to re-examine the meaning of death, he took as his starting point a story by Tolstoy, The Death of Ivan Ilyich; and entire volumes have been written on the subject of from imprisonment in Siberia was Memoirs from the House of the Dead. Since the book came after the decisive events prison life in Siberia, is of crucial importance in understanding Dostoevskis deepest insights into human nature. An experience like his in this Siberian prison lay outside the whole humanistic tradition of European culture and could only be expected to yield knowledge of man that that tradition had not yet come upon [] what Dostoevski saw in irrationality (120).

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141 Como individuo, fue encarcelado por sus ideas democrticas131 y por querer abandonar el pas. Como escritor, no pudo ver ni una sola letra suya publicada en su propio pas. Cul fue la razn? Pues que Bragado se negaba a ser miembro del Comit de Defensa de la Revolucin (CDR), aparato de control, terror e intimidacin que rige, vigila y documenta la vida de todo ciudadano cubano, en cada cuadra de toda calle a lo largo y ancho de la Isla. Sin el visto bueno del CDR, nadie puede aspirar a viajar al extranjero, a ser publicado, u obtener becas para carreras universitarias de estima (medicina, leyes, magisterio). Al petuo silencio y anonimato. 131 Curiosamente la izquierda intelectual norteamericana no respalda a este tipo de demcrata. La popular y mentirosa Rigoberta Mench recibe el Premio Nbel, mientras que miles de intelectuales cubanos (poetas, novelistas, periodistas, pintores) se pudren en las mazmorras de Castro. Paradjicamente, los intelectuales cubanos que logran escapar al exilio, son ignorados por la academia y por las casas de publicacin con igual desdn. Paralelo a esta actitud o quizs detrs de ellamarcha la idea que las dictaduras solo son de derecha; una idea que inicialmenteme pareci inocente, pero que hoy s que es parte integral de la plataforma ideolgica izquierdista que rige la enseanza en este pas a todos los niveles. El texto con que enseaba espaol intermedio (SPA211) en la Universidad de T ennessee, Atando cabos. 3r ed. (2008) dedica unas pginas a las dos dictaduras que ha sufrido Latinoamrica: la chilena y la argentina. No se menciona a la dictadura de Castro por ninguna parte, a pesar de que dura ya ms de medio siglo y de su negro historial de asesinatos, desapariciones, crueles prisiones y represin brutal. En cuanto a poetas, el libro tiene: Gloria Fuertes (p. 30), Octavio Ignacio Romano V, socialista (p. 62), Antonio Machado, comunista (p. 97), Gioconda Belli, sandinista (p. 132), Federico Garca Lorca, comunista (p. 167), Daniel Viglietti, comunista (p. 201), Ernesto Gutirrez Granada (p. 233), Nicols Guilln, comunista (p. 373), Mario Benedetti, comunista (p. 401) y Pablo Neruda, comunista (p.404). Mis supervisores volvieron a recoger este libro, a sabiendas que este libro presenta a poetas comunistas casi exclusivamente.

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CAPTULO IVTEORAS SOBRE EL OTRO Y SU RELACIN CON LA LITERATURALo vivo y lo muerto son una cosa misma en nosotros, lo despierto y lo dormido, lo joven y lo viejo: lo uno, movido de su lugar, es lo otro, y lo otro, a su lugar devuelto, es lo uno. Herclito1. EL OTRO: ORIGEN E IMPORTANCIA Son muchos los intelectuales que han dedicado su atencin al tema de velistas se han preocupado por el otro y han plasmado sus pesquisas y respuestas en un sinnmero de obras. No es solo Kristeva quien enfoca su atencin sobre el estudio de tema diciendo The psychoanalytic formulation of the question of the other corresponds to the ethical question to which poststructural and deconstructionist thought have recurred (see Bernstein 1992; Cornell, 1992). Cornell (1995) draws the link this way: The beginning of the other subject demands the recognition that Woman is Other to the fantasy structures of the masculine psyche. Thus there is an ethical and a political meaning for feminism in the recognition of the externality of suggests, always the question whether there will be peace or war, a struggle to triumph and annihilate or a negotiation of difference. The question. Can a community admit the Other without her/him having problem of overcoming omnipotence is thus always linked to the ethical problem of respect and the political problem of nonviolence (Benjamin 94). Tzevetan T odorov, en su estudio de la obra de Bakhtin: Mikhal Bakhtin: Le principe dialogique (1982), nos dice que el ruso se intere saba tambin por el tema de el Otro y nos explica: Bajtn empieza

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143 por la cuestin ms simple: nosotros nunca nos vemos a nosotros mismos como un todo; el otro es necesario para lograr, aunque sea provisionalmente, la percepcin del yo, que el individuo puede alcanzar solo parcialmente con respecto a s mismo. Las objeciones posibles se plantean enseguida: acaso en el espejo no se encuentra la visin completa del yo? O, en el caso de un pintor, en un autorretrato? En los dos casos, la respuesta es: no (T odorov, Mikhal Bakhtin: Le principe dialogique 95). Caryl Emerson, en su profundo estudio bakhtiniano: The First Hundred Years of Mikhail Bakhtin foc el tema de el Otro partiendo inicialmente de un anlisis de la mxima bblica Love thy neighbor as thyself (Ama al prjimo como a ti mismo). Nos dice Emerson que Bakhtin debate el tema explicando Even when I pose in the mirror, it is the others reaction to my image that I impersonate; I fantasize that the face I see, smiling with delight, we do not know that we wish to be looked at, loved, stimulated, and changed by others. Thus the real challenge is to love thy neighbor as that other, as thy neighbor (212). llamado Variants and Invariants in Bakhtin (1992) en el cual trata de defender la imagen cristiana de Bakhtin. Apunta Caryl Emerson que en su investigacin, Gogotishvili asegura que Bakhtin cuando emerge de su fase kantiana est preocupado con el estudio de la particularizacin de nuestra realidad propia. Emerson cita el trabajo de Gogotishvili en dualism. By this term she means his commitment to the nonfusion, or eternal separateness, of self and other. In his early writings on the structure and growth of personality, Bakhtin restates the problem as the juxtaposition between an I-for-myself (how my inner potential looks and feels to my own consciousness), an I-for-the-other and the-other-forme (how others experience my outerly completed acts and I theirs) (198-9). Sartre se enfoca en el tema de el otro desde una perspective netamente cartesiana: la idea que el prjimo est ms all de mi consciencia como individuo. En su estudio Recorrido de Lacan Alain Miller explica que es imposible saber si ese otro sale de nuestra imaginacin o si nosotros salimos de la de ste. Sartre se esfuerza por evitar que su anlisis de el otro carezca de objetivad materialista y camina la difcil senda de reconciliacin del marxismo con de la visin de Freud sobre el inconsciente (6-22).

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144 David Walter Aguado No importa si se acepta la va del idealismo o del realismo con resnos situados fuera de toda experiencia posible de m (Sartre, El ser y la nada 299). En el estudio de la otredad, del discurso literario y de lo racional can y el de Sigmund Freud, pero lo aplicaremos a la literatura. Si el concepto de la otredad es original y quizs debatiblementepera en su investigacin doctoral The Theme of el otro in the Works of Antonio Machado (1969): The development of the theme of el otro as an intellectual and philosophical problem is dependent on various historical and intellectual currents throughout the ages (3). Alpera cita la investigacin del tema de el otro que Pedro Lan Entralgo hace en su Teora y realidad del otro (1961). Lan discute cuatro fenmenos que con el devenir de la Era Cristiana contribuyeron a 1.-La secularizacin de la civilizacin occidental durante la Edad Media y el Renacimiento. En el modo que el hombre se alej de la creencia que Dios era responsable por toda creacin en el universo, la razn comenz a considerarse como una facultad humana. T an pronto como el hombre se vio en la posicin de tener de el otro entra en escena. 2.-Lan habla de el auge histrico del nominalismo durante los siglos XIV y XV. Lan explica que surge un dilema para el realista cuando quiere demostrar a travs de la razn, no solo que el hombre que tiene delante es un hombre, sino que es el hombre que parece ser. El nominalista, por otra parte, piensa que l debe demostrar que el hombre que ve, es un hombre in genere. 3.El estudio de la individualidad de otra persona es la tercera corriente intelectual tras el surgimiento del problema de el otro. De qu trata este punto? Pues, Es l el otro porque es un individuo?...o Es l un individuo porque es el otro? bre en el mundo. El hombre medieval viva -como regla generalen comunidad. Con el surgimiento de la tendencia a racionalizar el mundo y la existencia propia, el hombre comenz a vivir ms solo cada da. Al hombre medieval se le haca muy difcil demostrar lgicamente la realidad de la mayor parte de su mundo cir -

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145 cundante; y no poda llegar al convencimiento de la existencia de Dios de ese modo. As Zubiri says, Solo ahora, sin mundo y sin apoyado en la realidad substante de su propia razn: es el otro del mundo moderno (Alpera, 1-3). La antropologa siempre se ha interesado en observar, describir, inlos otros, buscando, conocer criaturas humanas aparentemente extraas a nosotros (Alpini 1). Esta preocupacin ha servido de explicaDurante el medioevo, entes mitad humana y mitad bestia fueron catalogadas por Plinio (AD 23 August 24, AD 79), el famoso autor, crola fbula, como del mito, estaban repletas de imgenes de gigantes, muyor facilidad, hombres con cabezas en sus pechos y otros con cascos de como albaneses, etopes, y pigmeos, as como hombres caverncolas y trogloditas; o una confusa combinacin de ellos. Como es de esperarse, esas reas del mundo como la regin ecuatorialno eran habitables (para los seres civilizados) y que se poda tratar a esos monstruos el hombre salvaje de forma muy diferente a la que se trataba a seres cidel mundo estuvo basada en estas errneas premisas (Goldberg, 22-25). Surge as una concepcin de el Otro que estaba mediatizada por la de el Otro, que Goldberg explica como ese salvaje en esas latitudes de Plinio, sin reglas, valores morales, llenos de pecado; era ese Otro irracional dentro de cada uno de nosotros (23-24). rritorios y el subsecuente contacto con habitantes de muchas partes del orbe, dieron al traste con las descabelladas teoras de Plinio (Goldberg 24). En Cuba, con la llegada de los espaoles en el siglo XV, el Otro el extico era el indgena, en cualquiera de sus cuatro variedades.132 Con el comienzo de la esclavitud negra un siglo ms tarde, el nuevo Otro extico es el negro. Con el paso de los siglos, este nuevo Otro (el negro) tuvo dos grandes efectos en la sociedad cubana: extirpar su antecesor indgena 132 Siboneyes, guanajatabeyes, tanos y caribes.

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146 David Walter Aguado de raz 133 y diluir (casi borrar) el ingrediente europeo en el cubano. Pero este Otro conquistador (el negro conquistado), logr ese efecto a travs de la creacin, o pro-creacin, mediante el amor y la asimilacin-, no de la violencia, tal como haban hecho los europeos. Curiosamente, el europeo mayoritario y conquistador que lleg a Cuba en 1492, es hoy ese Otro extico, siempre con una mezcla tnica a travs de ese pernicioso fenmeno conocido como Macondismo134; esa casi como autosentencia-; as es tambin la percepcin de esa rea en el seno de la academia occidental, especialmente en los Estados Unidos. Para ellos, seguimos siendo ese Otro, extico, a medio domar, a pesar de que en los Estados Unidos y en Europa, tratamos de insertarnos a todos los niveles. En lugares como la Florida, tenemos el empuje demoSin embargo, seguimos siendo elementos culturales de segunda clase. En el complejo y denso tejido de la llamada alfombra social de los Estados Unidos, somos hilillos dorados que se notan ms su color que por su valor. Nuestros bailes vistos como semi-rituales siguen siendo para los otros de aqu tan curiosamente picantes como nuestras comidas. y sociales. Puede llegar a ser un asunto tan complicado, como desagraHuis Clos o No Exit (1944) quien al darse Alors, cest a lenfer. Je naurais jamais cru Vous vouz rappelez: le soufre, le bcher, le gril Ah! quelle plainsanterie. Pas besoin de gril: lenfer cest les Autres (92). Being and Nothingness. Sartre yuxtapone dos ideas: Primero enOntological structure that is mine, it is in relation to myself as subject that I am concerned about myself, and yet this concern (for-myself) reveals to me a being which is my being without being-for-me (301). Esta es la posicin de 133 Salvo algunos artefactos en nuestros museos, nombres locales y recetas de cocina, la presencia indgena en Cuba parece haber sido y no lo fuemuy efmera. A diferencia de Mxico, Centroamrica y Suramrica donde a pesar de la brutal colonizacin an se pueden ver hoy descendientes de los indgenas precolombinos, con sus costumbres, prcticas y lenguasel Otro indgena cubano es ms una idea que una realidad. Perdimos todo ese bagaje cultural, lingstico y tnico para siempre. 134 Y cunto dao nos hace el Macondismo? Erna Van del Walde response as: [...] el macondismo no es un discurso desde los mrgenes, ni habla por los que no pueden hablar. Se convierte, ms bien, en un discurso hegemnico que allana las diferencias, situndolas por fuera del pas, en una cultura otra [...] tanto la ciudad letrada como el macondismo, se establece por lo que quieren dejar por fuera: funcionan con la misma sintaxis de exclusiones y oposiciones, cierra al dilogo, negacin del otro (12).

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147 partida de la ontologa sartreana desde el punto de vista del cogito (301), es decir, de la consciencia propia. A esta consciencia propia que Sartre nuestras experiencias y acciones, pues este estado nos hace comparar la autopercepcin con la percepcin exterior que se tiene de nosotros. Para que esa percepcin exterior pueda ocurrir, tenemos que ser per cibimos por el Otro; el mediador entre mi percepcin del yo y el yo. En Being and Nothingness, Sartre lo explica as, usando el ejemplo de sentir vergenza: Consider for example shame [] it is an example of what its structure is intentional; it is a shameful apprehension of something and that something is me. I am ashamed of what I am. Shame therefore realizes an intimate revelation of myself to myself. Through shame I have discovered an aspect of my being. Yet although certain complex forms one can obtain in solitude by the religious practice of shame, it is in its primary structure shame before somebody. I have made an awkward or vulgar gesture. This gesture clings to me; I neither judge it nor blame it. I simply live it. I realize it in the mode of for-itself. But now suddenly I raise my head. Someone was there and has seen me. Suddenly I realize the vulgarity of my gesture, and I am ashamed. It is certain that my is mine. But the Other is the indispensable mediator between myself and me. I am ashamed of myself as I appear to the Other (301-2). Para Sartre, la consciencia propia necesita de el Otro para probar y para demostrar su existencia; y tiene un deseo masoquista de ser limitado lenfer cest les Autres en Huis Clos o No Exit. fricano Desmond T utu. Para l, el otro es algo ms profundo: My humanity is bound up in yours. For we can only be human together 135 Curiosamente, Lacan desarroll la idea de Merleau-Ponty en referencia a esa mirada en su seminario IX; nos dice Sean Homer en su libro Jacques Lacan (2005): For Merleau-Ponty this gaze emanates from an all-seeing transcendental subject, but for Lacan no such object exists. According to Lacan, we are not primarily conscious subjects viewing the world, but rather we are always-already beings that are looked at. There is a fundamental separation between the eye and the gaze. While I see from only one point, I am looked at from all sides. There is a gaze that prethe object is on the side of the subject, while the gaze is on the side of the object. When I look at an object, the object is (124-5).

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148 David Walter Aguado posicin intelectual contempornea hacia el otro As being based on the discovery that the reality of each individual is open to the reality of others. The other person is different from me, but there is something in me that leads me to him. In brief, I am not myself without the others (Alpera 3). posicin intelectual hacia el otro y que ese tema est implcito en sus Meditaciones del Quijote (1914), as como en Estudios sobre el amor (1941) y El hombre y la gente (1957) su obra pstuma. Para Ortega, arrive at a concrete concept of his yo (Alpera 4). Sin restar valor a las palabras de T utu, es difcil creer que el clrigo africano no haya ledo las ideas de Buber en I and Thou (1937) originalmente Ich und Dune que The Basic World I-Thou can be spoken only with ones whole being. The concentration and fusion into a whole can never be accomplished by me, can never be accomplished without me. I require a You to become; becoming I, I say You (62). Debe aclararse que Buber es un escritor de profundas creencias religiosas (judasmo) y que esta teora tiene al Supremo como el Thou eterno, el Omega del camino de la curiosidad y bsqueda humanas. la actitud contempornea hacia el otro en su trabajo de investigacin Sein und Zeit (Alpera 6). Sin embargo, aunque debido a su estructura y Sein und Zeit de Heidegger, Unamuno establece ya en 1913 sus ideas sobre el otro en su ensayo Del sentimiento trgico de la vida En efecto, Heidegger proclama la unidad entre el yo y el otro cuando dice: Thus in characterizing the encountering of Others, one is again still oriented by that Dasein which is in each case ones own. But even in this characterization, does one not start by marking out and isolating the I so that one must then seek some way of getting over to must notice in what sense we are talking about the Others. By Others we do not mean everyone else but methose over against whom the I stands out. They are rather those from whom, for the most part, one there-too [Auch-da-sein] with them does not have the ontological character of a Being-present-at-hand-along-with them within a world. This with is something of the character of Dasein; the too means a

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149 sameness of Being as circumspectively concerful Being-in-the-world. With and too are to be understood existentially, not categorically. By reason of this with-like [mithafen] Being-in-the-world, the world is always the one I share with Others. The world of Dasein is a with-world [Mitwelt]. Being-in is Being-with Others. Their Being-in-themselves within-the-world is Dasein-with [Mit-dasein ] (Heidegger 154-5). Unamuno a su vez plantea su posicin sobre el otro en estas citas de su Del sentimiento trgico de la vida (1913): el nuestro es el otro, el de carne y hueso; yo, t, lector mo: aquel otro de ms all, cuanto pisamos sobre la tierra (22). Ms, ms y cada vez ms; quiero ser yo y sin dejar de serlo, ser adems los otros, adentrarme la totalidad de las cosas visibles e invisibles, extenderme a lo ilimitado del espacio y prolongarme a lo inacabable del tiempo. De no serlo todo y por siempre, es como si no fuera, y por lo menos ser todo yo, y serlo para siempre jams. Y ser todo yo, es ser todos los dems. O todo o nada! (58). Y esta personalizacin del todo, del Universo, a que nos lleva el amor, la compasin, es la de una persona que abarca y encierra en s a las dems personas que la componen (167). Se anticipa Unamuno a Heidegger en su preocupacin y moderna visin de el otro? Pienso que s. Para Ernesto Sbato, por ejemplo, la bsqueda de ese Otro elusivo se hace muy difcil. Examinemos las palabras de la investigadora salmantina Mara del Carmen Rodrguez Martn en su ensayo La angustia existencial: sendero hacia la locura (2005) para la revista electrnica El catoblepas: el ttulo de la novela de Sbato (El tnel 1948) es esencialmente simblico al aludir directamente al estado de incomunicacin del protagonista, extrapolable de nuevo a la situacin del hombre contemporneo. Sbato plantea la existencia de mltiples vidas separadas como tneles paralelos y ajenos. La lucha por encontrar un medio de comunicacin con el Otro y hallar un sentido a la existencia se constituye como el objetivo y el esfuerzo de la novela: me anima la dbil esperanza de que alguna persona llegue a entenderme. AUNQU E SEA UNA SOLA (86) (15). que est dentro de nosotros mismos (Alpera 44). En efecto, Machado tuvo una seria preocupacin con el tema de la otredad. El crtico Mer A line from the opening poem Retrato of Campos de Castilla, for example reads: Converso con el hombre que va conmigo. Indeed, Machado evolved a whole metaphysic and aesthetic of otredad. His Abel Martn and Juan de Mairena are themselves literary self-projections-homonyms rather than pseudonymscreated to facilitate the dialectical interplay of their authors thought.

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150 David Walter Aguado With the expression of their opinions in the Cancionero apcrifo, they gradually assume an apparently autonomous life. These alter egos are the exponents of Machados theories and counter-theories. Juan de Mairena expatiates on otredad: De lo uno a lo otro es el gran tema de la metafsica. T odo el trabajo de la razn humana tiende a la elimina cin del segundo trmino. Lo otro no existe: tal es la fe irracional [] Pero lo otro no se deja eliminar; subsiste, persiste [] Abel Martn, con fe potica [] crea en lo otro, en La esencial Heterogeneidad del ser, como si dijramos en la incurable otredad que padece lo uno. A basic difference is established by Machado between el otro and lo otro. El otro is the means of mans communication with his fellow men; lo otro is that inner essence which man seeks within himself in order to justify his existence in the world and to give it meaning. As Segundo Serrano Poncela has pointed out: esta dialctica de lo uno a lo otro es anloga [] a la agona unamuniana (Coke-Enguidanos 98). No en balde Octavio Paz 136 us el pasaje anterior de Machado sobre el otro y lo otro en su ensayo El laberinto de la soledad (1950). El Paz dice que Borges no era budista pero la idea de la nada, tal como aparece en la literatura de esa religin, lo seduca; al argentino lo desvelaban otros temas: el tiempo y la eternidad, la identidad y la pluralidad, lo uno y lo otro (mi nfasis). El verdadero Borges que Paz conoci tan bien fue siempre el otro Borges desdoblado en otro Borges, Las observaciones de Paz estn basadas, adems de su conocimiento personal de Borges, en su apreciacin de la obra del argentino. El rencia a dos obras de Borges: El otro, el mismo (1964), donde Borges presenta la idea del doble ya en el ttulo mismo de la obra. T ambin es obvia la referencia de Paz al ldico ensayo de Borges Borges y yo (1960) en el cual el escritor argentino no puede diferenciar entre los dos Borges: el intelectual elitista y el hombre comn que yacen dentro de l como las dos inevitables y necesarias caras de una misma moneda y se llama Borges. Es tambin evidente la referencia de Paz a un cuento de Borges llamado El otro (1975); el cual Edwin Williamson discute en Borges: 136 Paz ha examinado esta mirada de el otro desde diversos ngulos. Por ejemplo, Enrico Mario Sant ha sugerido la imagen de una potica de la otredad. Sin embargo, ms all del rostro literario, la bsqueda de la otredad nos permiten ser uno mismo. Se consiente con desmoronar la armadura del yo. Se abre la existencia a la dinmica del encuentro. Se desafa la propia libertad, en busca de reconocer la ajena. Vivir es exponerse, admitir que la existencia es vulnerable al contacto con los dems, pero que ese contacto es el modo de constituir nuestra subjetividad (Castaeda 4).

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151 A Life (2004). En este cuento, Borges juega con la idea de el otro en forma abierta. Borgess unhappiness while at Harvard would inspire a new story called El otro in which he depicted himself sitting alone by the Charles River when a young man unexpectedly sits next to him on the bench. This turns out to be an apparition of himself as an adolescent in Geneva. The sexagenarian Borges then embarks on a dialogue with his youthful self, ruefully probing the aspirations of the young man in the implicit knowledge of his current despair (377). Borges resuelve la trama del cuento a travs de una salida inesperada: Borges (el viejo) ha vivido la experiencia del encuentro; Borges (el joven), la ha soado. Adems de Antonio Machado, otro intelectual espaol que abord el Mervyn Coke-Enguidanos analiza esta preocupacin del peninsular en su obra crtica Word and Work in the Poetry of Juan Ramn Jimnez (1982). The poem Yo no soy yo from Eternidades is a further and more exploration of that question of the poets own identity posed above: Yo no soy yo. Soy este que va a mi lado sin yo verlo; que, a veces, olvido. El que calla, sereno cuando hablo, el que perdona, dulce, cuando odio, el que pasea por donde no estoy, el que quedar en pie cuando yo muera. The awareness of the two quite separate selves, the self of world-experience and the projected literary self, is here quite evident. The sense of such dichotomy is of course not unique to JRJ. It is similarly expressed in the poetry of Antonio Machado (98). feminismo presenta a el Otro como la mujer; ese ente alienado, discriminado y -muchas vecesoprimido. En Talking Liberties, Kristeva considera que el otro son los extranjeros de otros pases que viven en el seno de una sociedad que les es ajena. En este sentido, los que somos tambin el otro (que Kristeva llama ltranger da), entendemos muy bien estas palabras Donc je pense que ce travail microscopique, personnel, si chic qui consiste se mettre en paix en quelque sorte avec nos propres dmons, nos propres enfers intrieurs, pourra contribuer ne pas considrer que ltranger sait le responsable dentente et dentre aide qui va dans le sens de human rights je prsume (Talking Liberties).

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152 David Walter Aguado venientemente esquematizada, inerte, digna de estar en un museo. En su ensayo El problema de la alteridad en la crtica literaria latinoamericana (1997), Gladis M. Ilarregui advierte: por problema de la alteridad quiero decir, ese contexto el cual el Otro femenino surge para explorar la intimidad y las experiencias que lo rodean, donde el texto comprendido como textualidad, como entidad porosa que permite absorber las relaciones religiosas, institucionales, econmicas e histricas, aparece plenamente capturado por esa larga red de asociaciones que complejizan y hasta cierto punto hacen nica una narrativa. Y donde la autora, el Otro, de esas historias es la mensajera de un proceso cultural, desde el cual parten sus deseos ms ntimos y sus intereses sociales. Djelal Kadir en The Other Writing. Postcolonial Essays in Latin American Writing Culture, lo analiza de este modo: nal, cultural, nationaland its conditions of existence as other reside in difference, in the ways it is differentiated from same and from self (16). La otredad para Kadir, no tiene relacin con un status extico con el que se ha tratado de crear un cuadro romntico o mitolgico de las diferencias, en sus propias palabras es: our greatest commonality, una visin que agudiza nuestra sensibilidad y ambigedad frente a las diferencias conceptuales, y frente a las condiciones desde las cuales una escritura surge con un dimensin poltica, ideolgica y social desde la cual no es posible privilegiar solamente un discurso (9). Los enfoques del tema de el Otro que nos brindan tanto Freud como Lacan estn, como debe esperarse, enraizados no en la literatura, sino ms directamente en el campo del psicoanlisis y por tanto pueden mente que nosotros podemos usar esos valiosos aportes en la direccin de este estudio. Ellos tambin lo hicieron. En su extraordinario ensayo Das Unheimliche (1919), Freud teoriza que esos sentimientos de incertidumbre y zozobra que nos agobian en lo real, o de situaciones similares en la literatura tienen su origen en nuestras aprehensiones y deseos reprimidos; los cuales a su vez protan recurrentes en la literatura gtica (enfermedades, infecciones, deseos prohibidos como incesto y homosexualidad, locura, monstruosidad, xenofobia, y otros) y responden a diferentes ansiedades a lo largo de la historia. Lo gtico incluye temas relacionados con encantamientos/ hechizos, dobles, vampiros, mujeres diablicas, tiranos patriarcales, recintos, castillos y ciudades labernticos. T ambin estn aqu presente las narrativas fragmentadas y confusas de estas historias, las cuales tienden a crear ansiedad y duda. De esto, precisamente, crea T odorov su teora de lo fantstico (Womack 165).

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153 En La estacin equivocada, en el tempestuoso romance entre el fodeseos sexuales que Marina reprime la hacen estar en ese estado de abulia y dejadez total. La conquista del macho sobre la hembra que lleva a cabo el forastero 137 tiene un tinte de aberracin ertica a su vez. Finalmente, si Marina tiene en realidad ms de cien aos, su relacin con el recin llegado el cual debe tener unos treinta y tantos aos, segn la pasajera descripcin que hace de l uno de los mozos al servicio del jefe militarnos hace pensar en el complejo de Electra, pero al revs. Por ser mucho mayor, es ella la depredadora aunque sea quien se abra al macho en el acto carnal. Es este un caso que mimetiza el incesto? Puede asumirse sin duda que en esos temas de la literatura gtica que Freud hbilmente describe en el prrafo anterior puede verse claramente la presencia de el Otro; especialmente en la teora del doble o Doppelgnger. En el psicoanlisis, Freud explica que con los pacientes con problemas de el Otro el xito es mnimo (pacientes narcisistas). Debido a su complejidad, el Otro no puede ser enfocado y analizado por un mtodo nico pues el Otro es nuestro deseo ms fundamental lo cual se revela Heaton, no es un deseo de satisfaccin o de no-satisfaccin, de xito o de fracaso; sino que tiene otro propsito. El deseo de el Otro va ms all de lo alcanzable y nunca puede satisfacerse. Es precisamente en el narcisismo (ese Otro que es el uno propio) donde radica segn Freudel mayor reto del psicoanlisis (Bernasconi 7). Para Freud el Otro es tambin esa imagen exterior tan difcil de alcanzar. Freud, nos dice Hiplito Orejuela T apia, igualmente comete ese crimen contra el otro, porque antes de pasar a (l), intenta conocerlo. El otro posee ya una otredad que le hace imposible de someterlo a la humillacin del conocimiento. Freud pretende reencontrar a ese otro, que existe por cierto, dentro de ste que es uno, para reintegrarlo con todas las de la ley a ese orden tan prstino que deberamos ser capaces de observar en uno (1). Lacan nos brinda dos valiosos aportes que usaremos en este estudio: su teora de el sujeto y la de el otro; as como una parte de su anlisis lenguaje como tal. Lacan revolucion el trabajo de Freud y su visin de las premisas funque vemos debajo resume someramente esas diferencias (Leupin 11). tradicionales de antao donde el abnegado caballero rescata a la damisela atormentada Marina no quiere ser resdespoja de protagonismo a los hombres, quienes solo tienen un papel secundario (182). No creo que La estacin equivocada

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154 David Walter Aguado Fig. 7 FREUD VS. LACAN (PREMISAS FUNDAMENTALES Y DIFERENCIAS) Freud busc sustentar sus teoras en la medicina y en la biologa. Lacan lo hace basndose en las ciencias exactas, como las matemticas y su aplicacin al estudio del espacio entre otras cosas (Leupin 2). Lacan trat de encontrar una compatibilidad racional entre ciencia y verdad abriendo los lmites de ambas y sin embargo enfocndose en las dos. Aqu radica la brillantez de Lacan (Leupin 5-6). FREUD LACANTERMINOLOGA IdLo real Superego Lo simblico Ego Lo imaginarioEn su tesis doctoral (1932), Lacan establece la plataforma de su estudio posterior sobre las bases de la constitucin el sujeto que publica ra en 1938. El proceso de formacin del sujeto ser pensado de acuer do con una dialctica entre inyunciones de complejos y captaciones de imagos138 embebidas en un carcter de efectividad sobre lo psquico que contina suponiendo como horizonte la existencia en sociedad del ser humano (Silveira Sales 2-3). En otras palabras, el imago es una experiencia externa del nio donde ese yo se convierte en uno no como una simple e inevitable evolucin del individuo, sino como el producto de un encuentro con un otro. El individuo deviene en tal a travs de su interaccin directa con los otro: la posibilidad de ser un sujeto (Harari 247). Esta visin del individuo es, a la vez existencialista y sartreana. En su disertacin doctoral Determinao versus subjetividade: apropriao e ultrapassagem do estruturalismo na psicanlise lacania na (2007), la psicoanalista brasilera La Silverira Sales explica que Lacan entra en dilogo con la fenomenologa y estudia el concepto de el sujeto como categora implcita en la intencionalidad del habla y que no puede separarse de lo que se quiere decir. Advierte Lacan: solamente un sujeto puede comprender un sentido; inversamente, todo fenmeno de sentido implica un sujeto. La existencia del sujeto como tal emana del hecho que todo discurso tiene un propsito dirigido a la 138 En Lacan, el vocablo latn imagos-

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155 existencia de otro; o, como dice el mismo Lacan. Pero el psicoanalista, para no desligar la experiencia del lenguaje de la situacin implicada por ella, la cual es la del interlocutor, se atiene al sencillo hecho de que En su minucioso estudio de las teoras de Lacan, Lacans Four Fundamental Concepts of Psychoanalysis: An Introduction (2004), Harari presenta un juego de palabras (deconstruccin) que Lacan usa para explicar una de sus teoras sobre el lenguaje: Lacan resorts to the Latin word separare, which even separated, scanned, renders se parare; in French, se parer, both to get dressed and to be on ones guard. Then, and again starting from a Latin word, Lacan shows another misunderstanding that derives from separare. It is the one that emerges from se parere, which alludes to giving birth to oneself -something that should not be confused with self-engendering, with the claim that the subject Other, it is possible to beget oneself thanks to separation (257). Est claro: T anto si nos separamos, como si engendramos otro individuo, creamos un otro y ganamos nuevas perspectivas y caractersticas. 2. EL OTRO: NUEV A DEFINICIN de aspectos de nuestra identidad interior tanto positivos, como negativos proyectados hacia una entidad exterior humana, o no (que puede ser real, o imaginaria); la cual inevitablemente necesitamos y deseamos para existir como un yo independiente. psicolgicos, antropolgicos y sociales, antes de entrar al campo de la literatura.

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CAPTULO VALEGORA POLTICA (F ANTASA) (LO ABSURDO): LA ESTACIN EQUIVOCADA (1989). ANLISIS LITE RARIO Unamuno Del sentimiento trgico de la vida (p.313).1. BREVE RESEA DE LA NOVELA LA ESTACIN EQUIVOCADA Bragado comenz y complet su novela La estacin equivocada en en los 80, antes de salir de Cuba. Como ya se ha mencionado en este trabajo, esta obra bien pudiera haber sido un guin original salido de la pluma de Rod Serling y su famosa serie televisiva The Twilight Zone 139(1959-1965) pues tiene todos los elementos de suspenso, juegos metrabajo de Serling precede al de Bragado por varias dcadas lo cierto es que The Twilight Zone nunca entr a Cuba. En La estacin equivocada (1989), el personaje central un hombre sin nombre como en Los pasos perdidos (1953) de Alejo Carpentier-, est viajando en tren. Durante el trayecto se apea en un pequeo e insigcalor veraniego. Al bajarse del tren, siente que el enervante calor que le empapaba la camisa con un sudor pegajoso similar a la gelatina (14) este pasaje es un precursor de las penurias que se avecinan y tambin atrapado por el calor en el exterior y a la vez frgil y deforme por dentro (imagen de la gelatina), todo fundido en una sensacin de perdicin y olvido. El pasajero busca escapar este sentir a travs de una bebida refrescante fra, quizs una metfora por la libertad individual. De esto nos dice Gemma Roberts en Temas existencialistas en la novela espa139 S que para el lector occidental con la libertad absoluta de ver y de leer lo que deseala idea de que el famoso Twilight Zone no haya entrado a Cuba parece irrisoriopero fue as. Bragado, como el resto de nosotros, nunca vio un solo episodio del popular programa, sino hasta mucho despus de escribir la ltima lnea de La estacin equivocada Es bueno subrayar esto, pues puede que los que lean este libro aqu en los Estados Unidos, piensen que es un remedo a Serling y no lo es.

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157 ola de posguerra (1973) que en trminos sartreanos esa viscosidad es un smbolo de el peligro que su ser se vea tragado y absorbido por la facticidad, llmese sta cuerpo, cotidianidad, costumbre, o pasado (173). En su corto periplo fuera de la vetusta estacin, apenas discernible, el viajero encuentra una taberna muy espartana y puede conseguir all un refresco sin hielo. De regreso al andn, descubre que el tren ha desaparecido y que el andn est cubierto de vieja maleza. La madera en que los rieles se apoyan, est carcomida por el tiempo y por las polillas. Aterrorizado, regresa a la taberna y pregunta dnde est el tren. All le informan que desde hace muchas dcadas no hay paso de trenes. Por mucho que este buen seor trata de convencer a la camarera (Marina) y luego al anciano dueo de la vetusta pensin donde encuentra aloja miento, de que l ha llegado en tren al pueblo hace apenas unas horas, nadie le cree. T odos le dan tres consejos140: 1. Que se cuide del calor, posiblemente tambin una metfora por la opinin pblica en Cuba, la cual puede calcinar a un individuo rpidamente-, pues ste puede causarle gran dao. Como le advierte Marina (la camarera): Si se expone mucho al sol se le pueden reblandecer los sesos y perder la razn (21). El calor puede atacar por dentro tambin. El viejo dueo del hotel le dice al forastero durante la cena:-C omer tan caliente, al menos en este pueblo, da cncer en el esfago (30). 2. Que desista de tratar de encontrar una forma de salir del pueblo, pues es intil intentarlo. -Lo mejor es que olvide esa idea por ahoraaconsej el viejo en un tono lastimero en la voz-. Hay veces que los deseos y la realidad marchan en direcciones contrarias (34). Querer escaparse del pueblo puede ser tambin muy peligroso -El ltimo de los resistentes de Cambio Positivo fue muerto frente a esta casa. Dejaron el cadver ah, en medio de la calle, hasta que se disolvi con el calor (87), le explica Marina al forastero cuando ste le propone escapar del pueblo; pues como dice la bella mujer hablando de salidas -Olvdalo. Llevo muchos aos en esto y nunca encontr alguna, ni tan siquiera el ms remoto indicio (82). 3. Que se incorpore al pueblo y se adapte a vivir como los dems. El viejo lo expresa as: Es asunto suyo le dijo-. Mientras ms tarde en creerlo peor para usted (34). El jefe militar, sentencioso y socarrn, dice lo casi mismo, pero en otras palabras -Renuncie a su pretensin de escape y disfrute de esto, clico serio, juega con el concepto trptico del poder.

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158 David Walter Aguado jale el golpe (57). El cura se suma al grupo que trata de disuadir al recin llegado: -Es una infamia tratar de irse de aqu dijo el cura. En este pueblo todo es perfecto y mi Dios es respetado. No. Usted debe estar loco por desear abandonarlo. Qu Dios lo putas que entretienen al jefe civil: -No vuelva msle dijo una rubia-. Olvide sus intentos regicidas y acostmbrese al calor (88). El recin llegado no quiere darse por vencido y busca a las autoridades del pueblo para discutir su caso. Encuentra tres personajes de mayor cuanta: El alcalde o jefe civil (quien vive desnudo, tocando piano rodeado de putas), el jefe del ejrcito (quien como un antiguo decadente oligarca romano, pasa el tiempo comiendo golosinas en compaa de esbeltos, viriles mancebos semidesnudos) y el cura de la nica iglesia del pueblo. Este ltimo personaje se pasa la mitad del da subido a la cruz de que el fraile lo reemplaza en su posicin penitente. La otra parte del da, el abate devotamente reza sin reposo. El forastero como le dicen decide salir de paseo en la oscura y est en vigor. El viejo de la pensin, levantando los ojos del diario del siglo anterior pero con la noticia del primer hombre en la luna141 que lee repetitivamente, alerta al forastero que no se adentre en la penumbra o sufrir las consecuencias (75-9), pero ste desoye el consejo y se mete en las sombras. A pocos pasos, se ve obligado a regresar a la dor comparable a la atmsfera que envuelve a Marlow durante su peligrosa travesa por el Congo (parte del llamado Continente Oscuro) en Heart of DarknessHis was an impenetrable darkness (85). El forastero siente un terror interior que como para el Marlow de Conrad [] seemed to lead into the heart of an immense darkness (94); pues lo desconocido se asemeja a lo que Lord Jim (1899). As lo explica el marino de Conrad The danger, when not seen, has the imperfect vagueness of human thought (39). La oscuridad es importante en una novela donde el sol y la luz son cegadores en casi cada pgina. Normalmente, la luz representa lo bueno y la oscuridad lo malo. Bragado manipula ese obvio dualismo. En La estacin equivocada, la luz puede conducir a la locura y a la muerte. La oscuridad tambin conduce a la muerte. 141 En la vida real el norteamericano Neil Amstrong en 1969.

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159 Si bien la luz cegadora142 (y el calor) funcionan a niveles metafricos143 y existencialistas, la oscuridad no puede servir de contrapartida a este do, sino de mero teln de fondo en la presentacin de lo absurdo que Bragado entreteje a lo largo de la novela tres lderes del pueblo. El primero de ellos -el alcaldele dice que no es posible que l haya llegado porque no hay ni caminos, ni trenes. Adems, es mejor que se acostumbre a vivir en el pueblo. El forastero trata de presionar al funcionario, pero las putas lo atacan y lo echan a la calle semidesnudo. En la taberna, el protagonista se acerca a la mu144 El hombre se enamora de Marina145 (como l la ha bautizado debido a la belleza y profundidad de sus ojos azules). Como la joven Lo-T sen de la novela Lost Horizon -El horizonte perdidomes Hilton, el forastero descubrir que Marina a pesar de sus carnes es una anciana! T engo ms de cien aosdeclar Marina con absoluta seriedad (82). La enigmtica mujer de apariencia juvenil en El horizonte perdido (1933) es por la misma causa tema de debate entre los dos personajes principales: Conway y Mallinson: Tsen is not young, said Conway. Mallinson looked up and began course. She looks about seventeen, but I suppose youll tell me (220). La novela Aura (1962) de Carlos Fuentes, presenta una situacin similar de cierto modo. La atractiva y voluptuosa Aura es la proyeccin juvenil de una viuda de 109 aos de edad llamada Consuelo. En su nueva aventura, el forastero de La estacin equivocada prueba suerte con el segundo lder del pueblo: el jefe militar. All recibe el mismo trato. Cuando regresa a negociar una solucin con el funcionario, los chicos lo amenazan con golpearlo y con despojarlo de su hombra a travs de una violacin colectiva, y por tanto se aleja rpidamente del lugar. Finalmente, consulta al tercer lder del pueblo: el sacerdote. 142 La luz cegadora puede ser una velada alusin a uno de nuestros cantautores contemporneos: Silvio Rodrguez y su cancin Ojal. 143 El calor puede tambin representar la omnipresente opresin poltica en Cuba, la cual en diablica combinacin con la opinin pblicarodean, tientan y torturan al individuo. Cualquiera de estas dos fuerzas puede destruir a cualquier persona en Cuba. refresca en la grata compaa de la bella muchacha. 145 O Marina como la Malinche de Corts.

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160 David Walter Aguado En el momento de su visita al cura, el forastero an no sabe que hay un movimiento insurgente clandestino al que quizs pueda sumarse llamado Cambio positivo146 (75). El cura se niega a ayudar al extrao y lo acusa de ser un peligroso espa: Eres un enviado secreto de ellos [] Quieres tentarme para que diga algo inconveniente y luego acuexistencia (65). T odos en el pueblo piensan que este cura est loco de remate y su actitud diaria corrobora este sentir. Sin embargo, cuando el forastero habla en privado con el fraile, se hace claro que este hombre est lcido y que quizsest aparentando su locura. El visitante fuerza al padre a Cristo. Antes de alcanzar la calle, cuando tratan de bajar la imagen de su cruz, el pesado smbolo se cae y queda destruido. El cura pierde la razn o lo que le quedaba de ella. Despus de causar muchos incidentes en el pueblo, el forastero es llevado a las afueras del pueblo para ser desterrado. A su izquierda est lo desconocido, pero que alberga un camino, una salida. A su derecha est Marina y los funcionarios del pueblo. Fsicamente en ruinas y aparentemente destruido moral y psicolgicamente, el hombre decide regresar al pueblo y ser una oveja annima ms. tanto ha buscado: la va de escape, pues se niega a claudicar su situacin de forastero y a incorporarse a ese manso, resignado rebao que es el pueblo. El jefe militar decide: Entonces, aunque no lo creas, no te quiero en este pueblo: puedes irte (103). Algo muy similar sucedi con el escritor y poeta cubano Armando Valladares (el cual estuvo preso por 22 aos en Cuba despus de ser acusado de contrarrevolucin y ser sometido a un juicio sumario donde se le conden a una larga sentencia, a pesar de la falta de pruebas contra l). Valladares fue expulsado de Cuba. El presidente francs Mitterand le haba pedido a Castro su liberacin. Armando Valladares narr sus experiencias en las prisiones de Castro en su gran libro testimonio Contra toda esperanza: Mis memorias (1985). A travs de la intervencin del gobierno francs, Castro decidi liberar al escritor. Valladares se neg a irse sin su familia inmediata. Las amenazas no se hicieron esperar: perseguido y encarcelado por eso. Hubo otras organizaciones paralelas y otras posteriores a la creacin del movimiento de Derechos Humanos; por ejemplo: la organizacin contestataria Criterio Alternativo, agrup a numerosos intelec tuales cubanos que se dispusieron a enfrentar el totalitarismo comunista desde dentro de la Isla, al igual que en otra de la misma forma que el escritor y ex preso poltico Reinaldo Bragado haba creado una agrupacin, para convocar a de la tirana a la democracia. Revista Siglo XXI. Martes 4 de diciembre, 200l.[ www.sigloxxi.com]. El nombre de la organizacin clandestina de La estacin equivocada organizaciones anticastristas mencionadas arriba, a las cuales Bragado estuvo muy estrechamente vinculado.

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161 Vamos a darle la ltima oportunidad, Valladares. Se lo agradezco, pero sin mi familia no me ir, general. Esa noche, con gran hostilidad, me regresaron a la prisin. El clima era tenso. Los mismos coroneles que das atrs se deshacan en atenciones y gentilezas conmigo, como para borrar en unas horas los aos de torturas e ignominias, no me hablaban. Un silencio total rein entre ellos y yo en todo el camino. Dos das despus, las autoridades trajeron a mi familia, a la que acompaaba el seor Charasse. Mi madre y yo nos abrazamos despus de muy largos aos sin vernos; mi hermana me besaba emocionada. Estaban felices de verme caminando. Nada saban del tratamiento147 que me haban dado en secreto, para que no pudieran informarlo. Cuando meses atrs preguntaban por m, (445). Muy contrario a Armando Valladares, el forastero y que pronto dejar de serlo decide quedarse, pero deja bien claro su postura ante la situacin: El forastero no pudo consigo mismo, apret los dientes y trag varios buches de saliva llena de polvo. Pate dos veces en el suelo y grit a revienta garganta: -Pues me quedo, viejo hijo de puta! (104). La salida de Valladares debe ser analizada aqu, ya que es parte de ese ambiente orwelliano que La estacin equivocada alegoriza: el general de la Seguridad del Estado que lo despide le advierte -Los brazos de la revolucin son largos, Valladares, no lo olvide -Y quedaba implcita una siniestra amenaza contra m (446). Es en momentos como ste en La estacin equivocada que el valor alegrico de esta obra alcanza los ms altos niveles. Bragado crea en esta novela una atmsfera de desesperacin que sin hacer referencia a ideologas y sistemas polticos sintetiza y abarca la magnitud de ese malvado instrumento de gobierno que enferma a Cuba ya por medio siglo. En La estacin equivocada, queda en manos del lector decidir si el forastero ha sido verdaderamente doblegado, si decide quedarse, pero dentro de l hay una llama rebelde como en Ssifo, el hroe del absur do de Camus que no puede ser extinguida. Sabemos que Valladares no fue doblegado. El poeta y escritor liberado, represent a los Estados Unidos ante la Comisin de Derechos Humanos de la ONU -a peticin del presidente norteamericano Ronald Reagany denunci all todos los crmenes de que fue testigo en sus 22 aos sin libertad en las tenebrosas mazmorras castristas. 147 Valladares haba quedado invlido debido a los maltratos fsicos y la falta de atencin mdica en la prisin.

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162 David Walter Aguado 2. LEITMOTIV EXISTENCIALISTA El sufrimiento es en verdad la nica causa de la consciencia (34), escribi Feodor Dostoiesvki en su Notas clandestinas (1864). Si Dostoiesvki reconoce la importancia de lo emprico en la formacin de la consciencia humana, nosotros por nuestra parte debemos analizar el papel de la consciencia como piedra angular de la base del existencia lismo cubano. Para este propsito, echemos una mirada a los siguientes leitmotivs existencialistas en La estacin equivocada : 1.El calor y el sol: Estos son recursos simblicos casi intercambiabianteque reina por doquier en el pueblo sin nombre: [Voz narrativa] El calor le atenaz la garganta y trab su respiracin (14). El calor y el sol pueden enfermar a las personas y hacerles perder la razn: [Marina] -Si se expone mucho al sol se le pueden reblandecer los sesos y perder la razn (21). A qu atribuye Meursault haber per dido la razn y matado al rabe?: Al sol! ( Ltranger 94-5). Estos elementos climticos son catalizadores de la adversa situacin Angst existencialista que sufre el extrao: [Marina] T ambin el mostrador, el polvo, el calor y el aburrimiento estaban incluidos en la compra (15). El resultado es una desesperacin, que mediante la bsqueda absurda de una va de escape, conduce a una congoja existencial que a la postrecatapultar la trama de la novela a otro nivel forzando as al protagonista a tomar la ms radical de todas sus decisiones: arriesgar su vida tratando de escapar o resignarse (o pretender que lo hace) y quedarse en el pueblo. Se citan aqu los ejemplos ms representativos del calor y el sol en el pueblo. El recin llegado no puede escapar el calor a ninguna hora del da o de la noche: [Voz narrativa] El forastero volvi a la calle para enredarse con el insoportable calor [] de todas formas, solo por el calor, haba que irse de aquel pueblo que no se derreta de puro milagro. Era fcil explicarse la conducta de sus habitantes, expuestos siempre a tan altas temperaturas148 (50-1). El calor/sol es un smbolo existencialista alegrico representativo del medio hostil que reina en Cuba, propiciado por una vigilancia colectiva diaria y por la presencia visible e invisible de los cuerpos policiales de represin que intimidan al pueblo y lo obligan a seguir sufriendo su ignominiosa carga da a da. pequeos y de climas inhspitos como Suiza han llegado a ser muy desarrollados.

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163 El calor es parte de un siniestro plan para atormentar a los habitantes del pueblo; Marina lo revela cuando dice: T odo est diseado para que tengas que sufrir este calor de por vida (87). Sucede as tambin en la Cuba de hoy. Padilla lo ve as Cuba. Los elementos delirantes en que se apoya La estacin equivocada son la vida diaria de esa isla. Lo que para mucho pareciera ser excepcional, inslito, es all cotidiano (8). Vale decir que en Cuba, la gente de pueblo, es decir, la mayora no tiene aire acondicionado. Las noches son largas bajo un mosquitero, sin ventilador y sin aire acondicionado. La humedad y el calor se hacen insoportables. Y o me baaba con agua helada (le echaba pedazos de hielo a un cubo de agua) y me acostaba mojado, con la esperanza de poderme dormir antes que el calor me abrumara demasiado. Bragado me cont cmo sufri ese calor sofocante en la prisin, donde el nmero de cuerpos en una pequea galera es excesivo. No hay razn lgica para que esto ocurra en Cuba. El gobierno dictato rial de Castro crea esas crisis (de falta de alimentos, de electricidad, de medicamentos, de juguetes, de ropa, de zapatos, etc.) para mantener al pueblo ocupado las 24 horas del da buscando lo que necesita para sobrevivir, en vez de ocuparse de cambiar el rgimen. 2.El bolero: Esta (balada romntica) es un gnero musical que representa lo caribeo y es, a su vez, muy cubano. T al alusin al bolero se detecta en el dilogo que sigue entre el forastero y Marina: -El aburrimiento contigo ser la Gloria. -Eso parece la letra de un bolero (85). Esta referencia tiene como propsito dar un tono melanclico y ultradramtico a la situacin de estos amantes, los cuales se encuentran en una situacin muy parecida a la de esos desafortunados cuyas vidas sirven de inspiracin a los que escriben y cantan boleros. Bragado pudo haber usado cualquiera de los otros gneros musicales que tambin son representativos de Cuba (el son, el danzn, la rumba, el guaguanc, etc.) Por qu escoger el bolero? Cul es la fuerza la melancola. No puede disfrutarse un estado, sin haber pasado por el otro. Ella cantaba boleros, es un subttulo que Cabrera Infante usa en secciones de la novela Tres tristes tigres (1965) casi una decena de veces. Ella cantaba boleros es el ttulo original de esa novela. No es por casualidad que Cabrera Infante haba escogido ese ttulo tan musical y tan representativo de lo cubano. En una entrevista

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164 David Walter Aguado con Marie-Louise Gazarian-Gautier (1989), el autor explica que sus razones son mayormente los recuerdos de su infancia, esas primeras palabras, las cuales eran las palabras de canciones cubanas como el bolerode los 40 y 50, as como otras canciones de Mxico, Suramrica y Norteamrica, las cuales siempre fueron muy importantes para l, ya que siempre haba querido trabajar con msica, pero a travs de otro campo como la literatura y por eso us tantos patrones musicales cuando lidiaba con la cantante de boleros en su novela (37). El encanto y la atraccin del bolero radica en su poder abrumador y arrastrante que hace que todo lo feo y despreciable se torne en atractivo y bello149 ; tanto la traicin de un amante, como la muerte misma. En Tres tristes tigres, Cabrera Infante lo demuestra en esta escena entre uno de los protagonistas masculinos (uno de los hambrientos tigres) y la Estrella, la famosa cantante de boleros: la Estrella que lo vea todo y deca, T e gusta, te gusta, y se levant del trono de su banqueta y cuando la rumbera no haba acabado todava, fue hasta el tocadiscos, hasta el chucho, diciendo, T anta novelera, lo apag, lo arranc casi con furia, como echando espuma por la boca y dijo, Se acab, ahora viene la msica. Y sin msica, quiero decir sin orquesta, sin acompaante, comenz a cantar una cancin desconocida, nueva, que sala de su pecho, de sus dos enormes tetas, de su barriga de barril, de aquel cuerpo monstruoso, y apenas me dej acordarme del cuento de la ballena que cant en la pera, timiento de la cancin, nada de la bobera amelcochada, del sentimiento comercialmente fabricado del feeling150, sino verdadero sentimiento y su voz sala suave, pastosa, lquida, con aceite ahora, una voz coloidal que mec. Haca tiempo que algo no me conmova as y comenc a sonrerme en alta voz, porque acababa de reconocer la cancin, a rerme, a soltar carcajadas porque era Noche de ronda y pens, Agustn151 no has inventado nada, esta mujer te est inventando tu cancin ahora: ven maana y recgela y cpiala y ponla a tu nombre de nuevo: Noche de ronda est naciendo esta noche (67). Ante los ojos del tigre, el bolero cantado 149 En su disertacin doctoral From Fierro to Farndula: Music and Archival Fictions in Spanish American Literature (1998), Briget Melanie Morgan nos dice: The bolero is noted for its amorous themes: unrequitted love, a loved ones betrayal, dreams of a romantic paradise, and physical longing. The most effective boleros are those that can masterfully express a loss, an emptiness, an absence. In fact, in the boleroin contradiction to La Estrellas imposing physical presence and Cuba Venegas beautyWoman (or the feminine) is constructed mostly as absence, an absence that stimulates the expression and articulation of male desire through the text/song and through the act of singing (172). 150 Gnero musical jazzstico nacido en los aos 40 en Cuba. Se caracteriz por tonadas sentimentales y lentas, cantadas por un solista, acompaado generalmente por una guitarra, un piano, o una combinacin de ambos instrumen tos. En ciertas ocasiones, inclua percusin y trompeta. No era reconocido como un gnero bailable. 151 Alusin al gran compositor mexicano Agustn Lara (1900-1970), considerado un poeta musical. Su msica Caetano Veloso, Frank Sinatra, Bing Crosby, Andrea Bocelli, Plcido Domingo y Luis Miguel.

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165 mexicana se convierte en un bolero y con ello se re-crea la cancin como tal. La Estrella no solo canta, sino que conquista lo que canta cuando lo ejecuta en tiempo de bolero. tendido muchos grandes cantantes masculinos (ico Membiela, Domingo Lugo, Celio Gonzlez, Vicentico Valds y otros), uno de los indiscutibles exponentes femeninos del bolero es la extraordinaria Olga Guillot, en cuya voz (pero no en su esbelto cuerpo de antao) debi haber pensado Cabrera Infante cuando escribi ese pasaje sobre La Estrella. Ningn otro gnero musical encierra tanto en s. El bolero es alegre y melanclico, sonoro y tenue, descubridor y engaador, movido y letrgico, romntico y revelador de la verdad; es una combinacin polinmica antittica y lograda. El bolero es la msica del cubano. Es bolero es cubano. El bolero es el cubano. 3.La msica: La msica es un tema aparentemente apagado, sin embargo muy importante en La estacin equivocada. Si bien la msica es un tema abiertamente central en verdad, un leitmotiv en Los pasos perdidos (1953) de Carpentier. El forastero citadino, un musiclogo sin nombre en esta historia, hace un largo peregrinaje desde Nueva Y ork al mundo incivilizado ancestral y primitivo de la selva amaznica en busca de su identidad propia y del verdadero sentido de su existencia, no como artista, sino como ser humano. Nuria Cruz Cmara cita el trabajo como el centro que recorre el pensamiento del romanticismo al exis[t]he existentialist dilemma were inherent in romanticism (115). En Los pasos perdidos, las piezas musicales y sus respectivos compositores raramente son annimos, como se evidencia en este par de ejemplos as, quien hiciera un balance de ejecuciones, podra llegar a la evidencia de que, este u otro ao, el mximo usufructuario del tiempo hubiese sido Bach, o Wagner, junto al magro haber de T elemann o Cherubini (19) y la oda de Schiller me era tan opuesta como la Cena de Montsalvat y la Elevacin del Graal (20). La msica de Los pasos perdidos nunca oprime, ni censura, sino que siempre abre nuevos caminos. Esta msica es el origen de la vida, o est estrechamente vinculado a l, descubre el musiclogo cuando al observar en medio de la selva al Hechicero en lucha contra el espectro de la muerte con ritos y palabras, explica ante la terquedad de la Muer te, que se niega a soltar su presa, la Palabra, de pronto, se ablanda, se cae, convulsivamente, el T reno pues esto y no otra cosa es un treno,

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166 David Walter Aguado dejndome deslumbrado con la revelacin de que acabo de asistir al Nacimiento de la Msica (198). Y a cuando el protagonista ha encontrado lo que busca (no los evidentes artefactos musicales indgenas, sino el propsito de su vida); Carpentier, mediante este personaje, usa la msica como una metfora de toda la existencia humana cuando el peregrino dice cobraba conciencia de la msica transcurrida y de la no transcurrida (231); obviamente una referencia existencialista que alude a todo el transcurrir de la historia. En contraste, en La estacin equivocada las referencias a la msica son pocas: cuatro, para ser exactos; y todas estn orientadas a resaltar el carcter depravado del jefe civil del pueblo, el cual toca el piano deputas tan voluptuosas como incondicionales a su amo. Mientras espera ser recibido por el corrupto jefe civil, el forastero escucha un piano que entonaba los arpegios introductorios de una cancin (45), pero no se nombra el ttulo. La atencin que el visitante presta a la msica es reemplazada de forma rpida y efectiva cuando, camino a ser atendido por la autoridad civil se distrae mirando a la mujer que le indica el cami solo pendiente de aquellas nalgas blancas y su excitante vaivn muy fuera de lugar en la casa de la patria, aunque fuera la patria de un pueblo enloquecido (45). La msica en este pasaje es el breve teln que cubre algo mucho ms substancial: el carcter absurdo de la existencia de un jefe civil tan depravado como incompetente; de cuyas decisiones El jefe civil, quien es un gordo colorado, completamente desnudo (46), el cual paseaba sus manos por el teclado produciendo una melan clica tonada (46) en presencia de 38 mujeres desnudas y del atnito visitante; usa el msica como escenario y trasfondo a sus interminables orgas; las cuales no son ms que una metfora del perenne ennui que desemboca en una inevitable congoja existencialista. Como sucede en las prisiones de Castro, vctimas y victimarios son las dos caras de una misma desesperante moneda. La prxima referencia a la msica tiene lugar cuando el forastero intenta visitar al jefe civil por segunda vez y es atacado por las putas que ste mantiene siempre en guardia a su alrededor. Estas mujeres se le tiraron encima, despojndolo de sus ropas y lanzndolo al medio de la calle. T rat de resistir sin lograr nada, eran muchas y lo asan por sus partes ntimas amenazndolo con desgraciarlo por vida (88); una vez desamparado en la calle, mientras se aleja impotente, el forastero no escuch cmo pasaban algunos cerrojos y, de inmediato, procedente

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167 de la ltima de las habitaciones, los melanclicos arpegios del piano del jefe civil (88-9). La penltima presencia de la msica en la novela tiene lugar en una escena valleinclanesca semiesperpntica donde Marina y el forastero salen a la calle completamente desnudos y van a la plaza central del pueblo, pues tambores y trompetas los han despertado. La celebracin es nada ms ni menos que el aniversario de la creacin del universo, el cual segn Marina: comenz cuando el jefe civil del pueblo tom posesin del poder y antes de ese acontecimiento -contina explicando Marina- no hay historia: todo es a partir de l (100). Es all donde el estrado que cargan las mujeres desnudas, acomoda al jefe civil, el jefe supremo, el cual est dedicado por entero a la combinacin de algunos arpegios (100), otra vez, como el forastero: sin nombre. La ltima instancia donde se escucha msica es cuando en ese acto celebratorio tan absurdo como surreal, el forastero reta al jefe civil y lo increpa diciendo -Usted se aferra al poder. Su sistema est contra la historia152 (102); a lo que el jefe civil responde rpidamente -T ontuelodijo el jefe civil y martill un breve arpegio en el piano-, se han creado muchos sistemas, todos a costa de dolor y sangre. Y o detuve, con mi persona e inteligencia, ese disparatado transcurrir de la historia. Aqu todos piensan igual que yo (102). La msica sirve de colofn alegrico al mensaje central implcito en esta novela: la blo cubano. El jefe civil crea y cambia la historia segn le conviene (como ocurre con OBrien, el Gran Hermano en y en la vida real en Cuba; lugar donde todas las fechas patrias histricas importantes han sido reemplazadas por eventos relacionados con la Revolucin de los Castro y donde se excomulga y se hace desaparecer la vida y la obra de escritores y artistas disidentes) y, adems, este individuo cree verdaderamente dos grandes falacias sociales: que todos piensan como diferentes ideas y sistemas a travs de la imposicin de una dictadura que aplasta todo desacato y suprime toda las ideas que se aparten de la lnea gubernamental.153 152 Fidel Castro se defendi en su juicio del ataque al cuartel Moncada del 26 de julio de 1953 con un alegato (despus convertido en libro) llamado La historia me absolver como defensa jurdica. Un anlisis posterior de ese documento revel que era un remedo de la defensa legal de Hitler (1924). A ese respecto nos dice el escritor cubano Armando de Armas, en su interesante libro Mitos del antiexilio (2007) Ser coincidencia tambin que La historia me absolver sea una frase plagiada directamente del Mein Kampf de Adolfo Hitler? La historia me absolver es el texto ledo por Castro ante el tribunal que lo juzg por los sucesos del Moncada; texto que por cierto muchos aseguran que entonces ante la extraa circunstancia de la manifestacin de un plagio mltiple: el que hara Castro a Maach, el que 153 Es precisamente este modo de pensar lo que impulsa a algunas personas en los antiguos pases socialistas europeos a pedir y abogar por el regreso del comunismo; ya que ste suprima la competencia y a la vez proporcionaba de cierta forma una red de amparo, pues todas las actividades del individuo estaban estrictamente controladas. Esa predictibilidad es algo que algunos todava aoran.

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168 David Walter Aguado Como dicen algunos viejos fascistas por ah todava Franco no sera una onza de oro, pero se poda salir a la calle a cualquier hora en Madrid o Mussolini era un duro, pero los trenes salan siempre a su hora programada. Otros, de similar ideologa, dicen Fidel Castro ser terco, pero le ha dado educacin al pueblo cubano. Ni calles seguras, ni trenes a tiempo, ni adoctrinacin gratis son buena razones para suprimir las libertades civiles de un pueblo! En La estacin equivocada Bragado elige el verbo martillear (Foucault, lenguaje del poder154) en vez de tocar para referirse al lti mo momento en que se escucha el piano (el jefe civil martill un breve arpegio en el piano (102); el cual precede al desenlace de la historia: el destierro del forastero y su inmediata respuesta a ste. La eleccin de este vocablo es interesante ya que es, a una misma vez, un sealador agorero de la situacin que se avecina y tambin del tratamiento que recibir el disidente forastero a manos de la mxima autoridad: ser tambin martillado sin demora. Estos forasteros, el de La estacin equivocada as como el de Los pasos perdidos, emprenden una bsqueda doble de su libertad: una es interior y la otra es exterior. Ambos luchan contra lo absurdo de sus mundos circundantes; el de Carpentier, espoleado por su aburrimiento burgus y su continuo cuestionar del sentido de su vida acomodaticia en la ciudad, atrapado en un matrimonio sin amor y un buen vivir repleto de vacas, obligatorias rutinas. El personaje de Bragado se enfrenta al absurdo tambin, pero debido a que l ha sido colocado como Ssifo contra su voluntad en un entran all. El personaje de Carpentier encuentra su libertad interior cuando se personaje de Bragado sufre una suerte contraria en ese sentido, ya que mientras ms se adentra en este pueblo ubicado quin sabe dnde ms se desespera y sufre. 4.La guardarraya paisaje buclico muy caribeo y lo sabemos a partir de descripciones como esta a partir de ah se abra un camino, ms bien guardarraya por el avance de la maleza, que se adentraba entre campos de caa eviden 154 Larry Elder explica en su libro The Ten Things You Cant Say in America aprendido que si mantiene a la opinin pblica interesada y preocupada con los problemas de los de su raza (de los Washington (1856-1915) alert a sus hermanos afroamericanos sobre los peligros de tales demagogos como el buen gran Booker T Washington. Evidentemente, no son solo los tiranos quienes usan hbilmente el lenguaje del poder, los demagogos entienden muy bien su valor tambin.

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169 libro cuando llegaron al borde ltimo desconocido de todos, frente a una guardarraya, los hombres que lo asan lo levantaron en peso y lo lanzaron con fuerza hacia el camino, donde el forastero cay dando vueltas por la tierra (103). Bragado usa la guardarraya como smbolo del lmite o frontera que en el primer caso encierra al forastero y que, en el segundo caso, lo libera. 5.El mar/Marina. El mar: He aqu un leitmotiv importante en la novela. Representa, a veces a la muchacha (a quien el forastero ha bautizado Marina155). Otras veces, representa un ambiente que engolfa y confunde al forastero. Esta enigmtica mujer, Algunos me dicen Marina (22), representa varias cosas: 1. De forma directa, ella representa el mar: [Voz narrativa] Competa en belleza con el mar (15). Usted no comprende dijo el mar (22), tanto a nivel metafrico, como emocional pues sus vaivenes afectan directamente al protagonista. 2. El otro. 156 El forastero corri hacia el grupo en busca de Marina, quien lo envolvi con varias olas limpias y llenas de algas para protegerlo del incesante calor (104). Marina es algo ms que humano. Ella es la fuerza interna del forastero y manufacturado desde una perspectiva primordialmente masculinista algunos leern machista pues contiene todos los elementos melodramticos propios de tal caracterizacin de la mujer (la entrega sexual, el llanto, la sumisin ante el poder del hombre: el forastero), las sensuales descripciones fsicas, etc. Y uxtapuesto a esta caracterizacin vemos que con respecto al hombre (el protagonista, el forastero), no sabemos ni siquiera su nombre. No hay datos sobre su fsico ni su edad; salvo una vaga referencia que hace uno de los mancebos desnudos al servicio del jefe militar, el cual, cuando su amo le pregunta la edad del forastero, responde diciendo que tiene unos treinta y tantos aos (53). El comportamiento del protagonista masculino an ende, no solo aceptable, sino admirable. Es precisamente esta caricatura femenina el objeto de crtica de Kristeva157, Ilarregui 155 Curiosamente, cuando el forastero se entrevista con el jefe civil, ste le pregunta: Y a habl con Marina? (47); o sea que el nombre Marina es ya conocimiento del jefe civil. Como esto es una imposibilidad no hay evidencia en el texto para demostrarlo-, la mejor explicacin es que Marina (con su raz mar), adems de ser un leitmotiv es un elemento fantstico que Bragado usa para darle ms fuerza a este personaje. 156 Vase el captulo 4 para ms informacin sobre el Otro. 157 Kristeva, sin embargo llega a extremos con su visin feminista. Su opinin en el ensayo Woman can never

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170 David Walter Aguado y Kadir ya mencionados en la pgina 154 de este trabajo. Para Kadir, hay que trascender lo extico e ir ms all de lo romntico 3. La salida de escape que el forastero tanto buscar: T e amo confes l. Nos iremos juntos de este maldito pueblo embrujado (86). 4. Lo sobrenatural/fantstico. Marina no es una mujer comn. Ella es una muchacha tan rubia como nunca en su vida haba visto (15), una imagen como la de esos seres extraterrestres una muchacha, sino una anciana. Su apariencia juvenil se debe a que todo el tiempo se consume en aburrirse, no queda ninguno para envejecer (82). El forastero le pregunta a Marina: Cundo sers mujer a pesar de tus ciento y tantos aos? (98). De naturaleza contradictoria, Marina admite que la situacin en el pueblo es difcil de entender: Aqu suceden cosas raras de vez en cuando (19). Esta mujer puede ser introvertida y poco cooperativa, ca en el fondo, los marcados por el designio de ser forasteros, siempre sern unos inconformes. Morirn equivocados, como unos eternos equivocados (83); o con muchsimo valor prctico: Y a le dije que por parlanteexplic el mar (19). Marina es ese mar que llev a Bragado fuera de Cuba, para luego devolverlo a ella e ir a prisin por tratar de escapar; pero Marina no es una traidora. Marina es tambin Cuba, con ese sabor popular que dice: El refresco de meln estaba bueno se defendi el mar (20). Ella es ese bello ente sufrido, perseverante, atormentado, resignado a su suerte: [Voz narrativa] El mar se llev la mano al mentn como si hiciera un gran esfuerzo memorstico (22). Como la Malinche de Corts, Marina es el eje, la clave que usa el forastero para ganar acceso a las complicadas idiosincrasias y reglas del pueblo como se revela en este dilogo entre el forastero y Marina: Hay que hacer algo propuso l. Esos tiempos ya pasaronrespondi ella. El ltimo de los resistentes de Cambio Positivo fue muerto frente a esta casa. De(1981) que To believe that one is a woman is almost as absurd and obscurantist as to relieve that one is man (163) es simplemente ridcula. Obviamente, Kristeva considera que el concepto mujer es una construccin de todo, los protagonistas masculinos de Los pasos perdidos y de La estacin equivocada contrario a las mujeresni siquiera tienen nombre.

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171 jaron el cadver ah, en medio de la calle, hasta que se disolvi con el calor. [] No logrars ni siquiera que te maten advirti. T odo est diseado para que tengas que sufrir este calor de por vida (87). En varios aspectos, la relacin del forastero de La estacin equivocada tiene paralelos con la de Meursault y Marie en Ltranger de Camus; pero tiene pocos puntos de interseccin. El mar est presente-fsicamenteen las vidas de Meursault y Marie. Para el forastero, Marina es ese mar ansiado, pero inaccesible. Las dos jvenes parejas se recrean en sus respectivos ambientes. Para el forastero y Marina, estos momentos son un tanto furtivos. El recin llegado al pueblo decide defender y apoyar a Marina a toda costa. En contraste con el forastero, Meursault exhibe todos los rasgos del enajenado individuo que Camus se enfrasca en representar. Marie le pregunta a Meursault si desea casarse con ella. La respuesta es desvastadoramente indiferente: A Meursault le da igual! (L tranger 69). En el prlogo a su novela The Ambassadors describe cuatro tipos de personajes (the protagonist, the background ). La funcin del (trmino al protagonista su realizacin como construccin dramtica (citado en Miller 225). Sin restarle importancia al personaje de Marina, creo que, como dramatis persona adems de lograrse por mrito propio cumple la funcin de 6.El polvo: La imagen del polvo puede tener un sentido bblico: del polvo venimos y al polvo volvemos Gnesis 3:19 y tambin existencialista: la nada. a.[Voz narrativa]- Era tanto el humo y las nubes de polvo que escoltaban al vagn que solo reconoci, de forma difusa, una fantasmal construccin de dos pisos en madera al parecer la estacin del pueblo (13). b.[Marina] T ambin el mostrador, el polvo, el calor y el aburrimiento estaban incluidos en la compra (15). c.[Voz narrativa] Necesitaba descansar para enfrentarse a lo que sera una verdadera evasin de ese pueblo perdido en una ruta olvidada, de polvo, calor y aburrimiento (28). El tema del polvo ha sido explorado con plenitud en el arte (no solo en plata o viola troncada se vuelva, mas t y ello juntamente en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada de Gngora, escrito en 1582)

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172 David Walter Aguado y por la llamada Pop Culture (la cancin Dust in the Wind del grupo Kansas; la cual dice dust in the wind, all we are is dust in the wind, que sali al aire en 1977). 7.La ilusin del valor del dinero: El nico valor del dinero radica en su universal valor de cambio. Si el dinero no vale nada como dice el viejo en La estacin equivocada entonces nada tiene valor. Pero no cantinero) desmiente al viejo. Podemos concluir entonces que todos los sistemas de valores, representados metafricamente por el dinero, han perdido su valor, o al menos, ste ha sido pervertido. a.[Cartel] Limonada 10 (13). b.[Voz narrativa] el pasajero pidi una limonada al tiempo que colocaba los diez centavos sobre el mostrador (15). c.[Marina] Lo siento, pero aqu no se vende limonada desde hace ms de treinta aos dijo el mar (15). d.[Forastero] Cunto es? pregunt alargando los diez centa vos (17). e.[Marina] Nada (17). f.[Dilogo entre el forastero y el viejo dueo del hotel]: Cunto es? Lo que usted crea. El forastero, acostumbrado ya a esas salidas imprevistas, me ti la mano en el bolsillo sacando varios billetes. Un peso diario est bien? Ms que bienasinti el viejo y alarg la mano [] Ah tiene por cinco das le dijo, aunque espero permanecer poco tiempo aquCorrecto? Santa palabra dijo el viejo y, ante el asombro del forastero, hizo del billete un delgado rollo y despus lo encendi con un fsforo. Acto seguido acerc el dinero en llamas a la cazoleta de su pipa, dispar varias nubecitas de humo con un penetran Por qu quema el dinero? pregunt el forastero estupefacto. Aqu no vale. Entonces, por qu me cobra? Por un problema tico explic el viejo. Hay que mantener las normas de trabajo. Si no todo se resquebrajara y quin sabe adnde ira a parar la profesin (27).

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173 8.El tren: Si en El guardagujas de Arreola (1952) y en The Celestial Railroad (1843) de Hawthorne, el tren es un obvio smbolo de la bsqueda humana a travs de la vida, en La estacin equivocada de Bragado, el tren desaparece; de hecho, se dice que no pasa desde hace muchsimos aos o que nunca ha existido. Al grito del forastero cuando habla con Marin: El tren se fue! (18). Marina responde: Nunca estuvo all (18). A la pregunta del forastero: Sabe cundo pasa algn tren por aqu? (25), el viejo dueo del hotel responde: -Nunca (25). El jefe civil da igual razones al forastero cuando ste lo visita: Y a habl con Marina? pregunt el jefe civil. S. Ella le explic que desde aos no pasan trenes por este pueblo? (47). El jefe militar tambin corrobora que el tren nunca ha existido al decir Que en este pueblo no hay forma de irse, por no hablar que no hay forma de llegar dijo el general (55). El sacerdote sostiene un intenso dilogo con el forastero con respecto a la aparicin del recin llegado al pueblo. Detrs de cada negacin suya, el sacerdote considera con terror la dicotoma imposibilidad/ posibilidad de que ste haya llegado por tren al pueblo: Quiero irme y necesito ayuda. Quiere decir que usted es un forastero? Exacto. Eso no puede ser asegur el cura. Dios cerr este pueblo al resto del mundo para que la contaminacin del pecado no se propagara (62-3). Las palabras del cura tienen doble sentido: Cerr Dios el pueblo para que el pecado no entrarao para que no saliera a contaminar el resto del mundo? Bragado lanza esa proposicin, pero deja la respuesta en nuestras manos. 9.Los restos de una abeja descuartizada158: La condicin de este gas por sacristanesllama poderosamente la atencin del recin lle158 En su estudio de la obra de Cristina Peri Rossi y de otras escritoras de lo fantstico-, El fantstico femenino en Espaa y Amrica referencia son: los pjaros, su alusin evidente lo asocia con el objeto central del texto, el objeto celeste. Los lagartos, mandra y recuerda el aspecto de los elementos de la creacin, en este caso, el fuego [] la oruga, adems de ser otro animal que se arrastra, como los anteriores, conlleva el aspecto transformacional (282). En La estacin equivocada el bestiario es algo diferente, pero tiene en comn con el de Peri Rossi, los pjaros, los lagartos y algunos insectos.

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174 David Walter Aguado se hace referencia es un recurso retrico ms de Bragado para elevar el nivel de tensin de este pueblo sometido a un calor infernal. Es de esperpento casi valleinclanesco moderno o humor negroa travs 159Cul ser su suerte en este Recordemos la importancia de estos marcadores en un texto. Examinando los ageros en el camino a Burgos, El Cid nos dice: A la exida de Bivar ovieron la corneja diestra, E entrando a Burgos ovieronla siniestra (3). Sabedor de los malos ageros, el Campeador se prepara para sus avatares venideros. El forastero quizs deba hacer otro tanto. 3. LO F ANTSTICO El uso de elementos fantsticos en esta alegora tiene como objetivo facilitar el aspecto simblico de esta obra. Sin dudas, lo fantstico se subordina a lo metafrico y a lo simblico. Por ejemplo, el tren adems de su carga simblica, que ya hemos explicado es parte de lo fantstico ya que no sabemos a ciencia cierta cundo pas por ltima vez, o si realmente existi. Lo surreal que rodea al tren y a la estacin Era tanto el humo y tan densas las nubes de polvo que escoltaban al vagn que solo reconoci, de forma difusa, una fantasmal construccin de dos pisos en madera al parecer la estacin del pueblo (13) acusa el horror y la incertidumbre propios de lo fantstico A travs del uso del mismo leitmotiv (el humo), esta escena inicial de La estacin equivocada cumple el mismo propsito que la que sigue en Lord Jim: El Patna, con un leve silbido, pas sobre esa llanura luminosa y lisa, desenroll una negra cinta de humo en el cielo, dej tras de s, en el agua, una franja blanca de espuma que desapareci en el acto, como el fantasma de una pista trazada en un mar inerte por el fantasma de un vapor. (31), servir de presagio de mala fortuna venidera y traer desazn a los protagonistas de sendas historias. 159 Hasta hace relativamente poco, se crea que la respiracin de las abejas era anaerbica (sin oxgeno). La ciencia descubri que estos tiles insectos, aunque respiran de forma muy diferente a los mamferos, necesitan oxgeno reciendo y muriendo en grandes cantidades. La causa ms aceptada es que ciertos micro organismos pequesimos de Bragado, no lo es.

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175 Adems de la conversacin del viejo de la pensin con el forastero que sigue, se presentan aqu diez ejemplos selectos de lo fantstico con el objetivo de ilustrar su uso y funcin en la novela. Algunos de estos ejemplos van acompaados de una breve explicacin. [El viejo dueo del hotel y el forastero]: No hay agua corriente. En el bao encontrar un cubo que debe llenar en el pozo del patio. T enga cuidado con la roldana, la soga est podrida (25). La soga que se usa para sacar agua del pozo est podrida. Es imposible sacar agua as; sin embargo, el forastero se baa con frecuencia. Cmo logra sacar del pozo un cubo lleno de agua sin quebrar la soga? 1.[Voz narrativa] Lanz un escupitajo que se evapor antes de llegar al suelo (14). El calor es infernal y no permite que el lquido (la saliva) alcance el suelo en su corto recorrido. Bragado aade as un elemento de horror y de zozobra. 2.[Voz narrativa] lleg a preguntarse si la locomotora funcionara sola, dirigida quizs por un espectro engendro de ese calor que lo secaba por dentro (15). Estamos en presencia de una historia de fantasmas? Bragado deja la puerta abierta y crea a propsitola duda en el lector. 3.[Voz narrativa] Y el pasajero observ, espantado, dos lneas negras, corrodas por el xido y vencidas por la hierba que la ocultaba a tramos. Las lagartijas correteaban distradas por los horcones podridos y las mariposas revoleteaban, juguetonas, sobre el camino de hierro que, por sus condiciones, era evidente que no se usaba desde haca mucho. El pasajero se agach y toc los rales para asegurarse que no soaba, camin sobre los durmientes sintiendo bajo sus botas cmo crujan y se hacan polvo (19). Qu tiempo hace que pas el ltimo tren?: Meses? Aos? Siglos? Qu tiempo debe pasar para que las slidas traviesas de un ferrocarril se disuelvan bajo las pisadas de un hombre? Bragado no responde ninguna de estas preguntas, las cuales surgen en la mente del lector. El novelista busca borrar el tiempo y crear un espacio cerrado donde no sabemos ni remotamente cundo y dnde se insert el forastero en el ambiente infernal de este extrao pueblo. 4.[Forastero] Hay caminos? [Marina] La naturaleza se los trag (20). 5.[Forastero y Marina]:

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176 David Walter Aguado Cmo se llama este pueblo?pregunt. No tiene nombre respondi el mar. Si quiere, puede bauti zarlo (21) Bragado crea un espacio cerrado. No hay salida posible. Dnde ocurre la accin? Puesno importa! El escritor no da un nombre al lizando una novela alegrica donde se le da un nombre al grupo que lucha contra las autoridades (Cambio Positivo) y donde se humaniza avezado (si sabe de Cuba) las reconozca en la vida real (ver inciso 14, pgina 191 sobre las tres autoridades del pueblo). Darle un nombre al pueblo es una salida fcil y Bragado se niega a drnosla. 6.[Marina] La sombra se fue en el ltimo viaje del tren (22). dico databa del siglo anterior y, sin embargo, en una de las pginas observ la noticia del primer hombre en la Luna (24). 8.[El viejo dueo del hotel y el forastero]: Hay alguna habitacin disponible? T odas estn vacas. Necesito una. Vaya a la carpeta y escoja la llave que le convenga respondi el viejo y agreg: T odas son iguales. T ienen una cama, una mesa con dos sillas y un espejo roto. No hay agua corriente. En el bao encontrar un cubo que debe llenar en el pozo del patio. T enga cuidado con la roldana, la soga est podrida (25). 9.[Voz narrativa] En la planta alta, el corredor estaba literalmente tapizado de telas de araa y en contra de lo esperaba, la habitacin nmero doce se encontraba en perfecto estado de limpieza, incluyendo la ropa de cama. T al pareca que lo tenan todo listo para su llegada (28). El forastero de nuestra historia, el cual ha sido predestinado para este viaje, siente que la habitacin doce estaba lista para su llegada al hotel. 10El viejo dice: Realmente no necesito comer. respondi. Cocino solo para los perros, no para m. Y por supuesto, para los eventua les huspedes (33).

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177 4. SALIDAS CERRADAS: BINOMIO ANTITTICO Como el lema encerrado en el ttulo de la obra de Sartre Huis Clos, La estacin equivocada tiene como escenario un pequeo e insignicontacto exterior. T odo parece encerrarse en s mismo en este lugar. El forastero nunca puede encontrar una salida, pese a sus incesantes aventuras y desventurasen sus mltiples intentos por escapar. 1.[Marina] Y t cmo te llamas?Pregunt ella. Digamos que me dicen el pasajero respondi l. Pero de ahora en adelante no sers el pasajero objet ella-. Ahora te llamars el forastero. Quizs si eso puede ser posible. 2.[Dilogo entre el viejo dueo del hotel y el forastero]: Sabe cundo pasa algn tren por aqu? pregunt el forastero. Nunca. Hay alguna forma de viajar hacia otro pueblo? inquiri buscando comprobar las palabras de Marina. Ninguna. Alguien alquila caballos? Nadie. Hay caminos? Se los trag la maleza (25). Este intercambio encapsula la situacin del forastero y tambin el tema existencialista de esta obra: La vida es un absurdo, no hay que tratar de buscar ms all de lo que se tiene delante de s mismo: -que en este pueblo no hay forma de irse, por no hablar que no hay forma de llegardijo el general-. Estoy concedindole el privilegio de creerle que lleg de afuera, cosa imposible y absurda (55). 5. EL OTRO Marina es no solo como ya mencionamos el mar y Cuba: La ancha calle Patria, de tierra reseca, pareca un cauce de hierro fundido y, en cada esquina, en lo alto de un poste, posea un pequeo cartel de irreal, ilusorio, inalcanzable donde las cosas (como el viejo cartel) tuvieron sentido en otra poca.

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178 David Walter Aguado Marina es un ejemplo de el Otro. Como nos dice Padilla Desde el comienzo [] una Marina cordial al tiempo que inquietante, fra (9), tiene algo de algo extrao y poco natural. Esta muchacha tiene ms de 100 aos. Su pelo tiene un color rubio nunca antes visto por el forastero y que acusa su condicin sobrenatural. Marina es una de las penurias internas del protagonista. T odo lo que el forastero est viviendo y vivir, ella ya lo ha vivido lase sobrevivido con entereza y, a la postre, con desdn. El forastero y Marina son partes complementarias de una misma entidad. El pueblo es tambin el Otro 160: Era tanto el humo y tan densas las nubes de polvo que escoltaban al vagn que solo reconoci de forma difusa, una fantasmal construccin de dos pisos en madera al parecer la estacin del pueblo (13); de modo que el otro se resiste a tener una identidad concreta. Cmo se llama este pueblo? pregunt. No tiene nombrerespondi el mar. [] el pasajero supuso que estaba tratando con una loca escapada de algn sanatorio (21). El pueblo y todo lo que se asocia con l incluyendo a Marina es una representacin de el Otro como espacio irreal Lo siento, pero aqu no se vende limonada desde hace ms de treinta aosdijo el mar (p. 15). En el universo paralelo de su Isla, Bragado es el Otro que complementa al forastero ya que ambos son caras opuestas pero necesaria mente unidasde una misma alegrica moneda; a la que Bragado Bragado, ahora la voz narrativa en La estacin equivocada, nos dice: Marina y yo nos amamos intensamente, durante siglos, incluyendo los aos bisiestos. Nunca olvidar la imagen de ella, al igual que nunca olvidar la ltima imagen de mi madre. Pero estas palabras no son ms que palabras en un papel: pueden creerse o no. Sin embargo, varias personas saben que no miento. Algunos amigos cercanos, mi gata Ingrid Bergman, el amor que no consigo dar y que se oculta a mis deseos y algunas noches terribles, de pesadillas, donde se combinan las imgenes de Marina llorando y hacindome el amor. T ambin la certidumbre de que esta novela, a pesar de todo est inconclusa (109). 160 POP CULTURE Esta es una alusin al cine del oeste norteamericano y su famosa pelcula Warlock (1959) con Henry Fonda, Anthony Pueblo embrujado .

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179 Qu motiva a Bragado a proyectarse en ese otro que es el forastero de La estacin equivocada si no es una frustrada bsqueda Como propone Vern W. McGee en su libro Speech Genres and Other Late Essays (1986), ya a principios de los aos 20, Bakhtin estaba estudiando la conexin entre el escritor y el personaje creado por l ideas que present en su ensayo Author and Hero; as como la en el ensayo Aesthetics of Verbal Creativity. Para el crtico ruso ambas situaciones son a pure projection of myself into the other, a move involving the loss of my own unique place outside the other, is, on the whole, hardly possible; in any event it is quite fruitless. Aesthetic activity proper actually begins at the point when we return into ourselves and to our own place outside the [other] person (xii-xiii). El prrafo presentado en la pgina anterior resume varias cosas. autoinsertndose y distancindose de ella casi al unsono a travs de con el lector (lo ldico). Bragado, novelista e historiador, presenta una narrativa que en un tono irnico (l dice haber sido amante de Marina), trivializa el arte pop moderno (Ingrid Bergman), casi cayendo en la parodia; un texto netamente posmoderno que es irreverente, serio y juguetn a una misma vez161. Como dice Hutcheon historical comes under similar subversive scrutiny in the paradoxical has been inherently ambivalent since its inception: it has always been historical and socio-political grounding sit uneasily alongside its selfPostmodernism paradoxically manages to legitimize culture (high and mass) even as it subverts it. It is this doubleness that avoids the danger operating alone: that is, the danger (for the critic) of the illusion of critical distance (14-5). La gata Ingrid Bergman la cual realmente existi es una referenpop que Bragado am abiertamente y sin dobleces. 161 Como los Tres tristes tigres (1967) de Cabrera Infante, antes del postmodernismo.

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180 David Walter Aguado Las pesadillas fueron tambin reales, pero no tenan nada que ver con el amor a Marina, sino con las penosas vivencias de la prisin y el doloroso recuerdo de los compaeros torturados y asesinados en ella Bragado raras veces hablaba de su experiencia tras las rejas. Que Bragado sea el amante de Marina apunta directamente al otro o al Doppelgnger. Bragado siempre ha sido el amante de Marina antes de llegar el famoso forastero (por siglos) y mucho despus de l. Ese nivel de amor es a su vez algo que pertenece a lo sobrenatural. Es un amor que ni reconoce el tiempo, ni se rige por l. Finalmente, Bragado plantea que la novela est inconclusa. Nunca le pregunt el porqu de esta aseveracin, pero tengo mi opinin propia al respecto y la ofrezco aqu: el forastero comienza una nueva vida en el pueblo. Nada sabemos de esa parte de la historia y nada sabremos; pero podemos usar nuestra imaginacin. Otra posibilidad es que Bragado deja la conclusin de la novela en manos del lector, un recurso ya explorado con xito por Umberto Eco un ao antes de la publicacin de La estacin equivocada en su El pndulo de Foucault (1988); novela en la cual Eco hace evidente su deuda Uqbar, Orbis T ertius (1940). 6. EL ESPACIO F ANTSTICO a lo largo de la novela. Por ejemplo: El saln estaba desierto al igual que la estacin, y solo entonces repar en que, desde que haba sali de su vieja ciudad adoquinada embarcndose en el viaje para el cual estaba predestinado, no haba visto a nadie (15). la parte ms antigua de la capital cubana y lugar de residencia de Bragado. Es evidente que el viaje para el cual estaba predestinado tomas dos vertientes: una, la existencialista, el largo peregrinaje de autorrea lizacin sartreana que cada individuo debe emprender para consumar se como persona. La otra, la religiosa, la predestinacin bblica que aprendemos en casa y en la iglesia. Bragado siente la tensin que tal Bragado mismo, tanto dentro de Cuba, como ya en Miami. Precisamen te aqu estriba la esencia del existencialismo cubano, esa mezcla de lo secular y lo religioso162 162 Bragado fue catlico desde que naci hasta el da que muri.

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181 La ltima residencia cubana de Bragado en Cuba fue en la calle Curazao163, en La Habana Vieja como tal. El cartel que anuncia Limonada 10 cerca de la estacin delata su edad. Aunque Marina aclara que hace treinta aos no se vende limonada en el pueblo, uno puede especular que tan bajo precio es mucho ms antiguo que esos treinta aos. Por otra parte, Marina parece establecer la verdad al decir: Nada (p. 17). El dinero no vale nada. Con ese mordaz sentido del humor cubano, un trabajador de pueblo en Cuba sintetiz ese sentir mucho mejor que todos los escritores y polticos juntos en su potente dicho: Nosotros pretendemos trabajar. Ellos pretenden que nos pagan. Marina no es en mi opinin una 164). tero en la pgina 20 puede ser una alusin a la atmsfera kafkiana reinante en el pueblo con su fuerte dosis de desesperanza que Marina ha sufrido en carne propia y que el forastero no ha conocido todava. 7. METAFICCIN Padilla explica que la obra de Bragado: Se acerca a situaciones por todos conocidas, pero que acaban transformndose, distorsionndose como en un espejo cncavo: (7-8). Este trabajo hace breves referencias a la imagen simblica del espejo en Foucault y en Corretjer. [El personaje principal est hablando con Marina] Me siento mal dijo repentinamente plido. El refresco de meln estaba bueno se defendi el mar. Lo hice con agua hervida para creer estomusit el pasajero. Estoy seguro de haber llegado aqu por tren. No le hago caso a eso lo consol la muchacha. A veces uno se hace idea de algo y es solo fantasa (20). La premisa fundamental en que descansa la condicin de forastero del recin llegado ha sido cuestionada abiertamente por Marina. El lector avezado debe inmediatamente ponerse en guardia y autoprevenirse para enfrentar los avances ldicos de Bragado en La estacin equivocada. y, sin embargo, en una de las pginas observ la noticia del primer 163 Recurdese el libro de poemas (2004) publicado en Miami. 164 Ver Narratology: Introduction to the Theory of Narrative (1997). 2da Ed. de Mieke Bal. Pgina 172.

PAGE 182

182 David Walter Aguado hombre en la Luna. Decidi no romperse la cabeza con semejantes nimiedades y se dedic a lo suyo (24). El tiempo est mezclado. para documentar los sucesos de la novela y escribe en el apndice Dice la leyenda que en ese pueblo castigado por la historia fue inventado el artculo 13 de la Declaracin Universal de Derechos del Hombre [] Las investigaciones que he llevado a efecto no arrojan nada concluyente a favor de la leyenda. [] Como los hechos que acontecen investigador, establecer la verdad (107-8). Bragado manipula aqu la historia y el tiempo al tejer la realidad (la Declaracin de Derechos Humanos, llamada en la novela Decla La estacin equivocada Los artculos que se citan en la novela son tomados palabra por palabra de la verdadera Declaracin de Derechos Humanos del 10 diciembre de 1948. En cuanto a la manipulacin del ces bajo el tumultuoso, pero democrtico gobierno del abogado Carlos Pro Socarrs (del 10 de octubre 1948 al 10 de marzo 1952); el presidente que no acept actuar contra Batista, aunque saba que ste poda darle un golpe de Estado, (y en efecto se lo dio). Pro respetuoso de nuestra Constitucin de 1940165, se neg a creer en un posible golpe de Estado porque tal comportamiento hubiese sido anticonstitucional. Pro respet los derechos humanos y constitucionales de todos los cuLa estacin equivocada 8. TEMAS URBANOS El forastero se jacta en decir que viene de un buen lugar su vieja ciudad adoquinada (15), pues l acaba de bajarse de un tren proce biente acogedor y romnticamente histrico, la del pueblo donde se ha bajado el forastero; descrito como este puetero pueblo de mierda con su gordo pianista y su general maricn y su cura loco y su calor y su miedo y su aburrimiento y su mierda mierda mierda166, cojones, qu desgracia me he buscado por tomar un cochino jugo de meln (98). Este pueblo est rodeado de una guardarraya (103), lo cual delata su humilde y buclico locus. 165 La Constitucin de 1940 es todo un modelo jurdico. Este gran documento se estudia an hoy en escuelas de leyes en todo el mundo. Vale decir aqu que Fidel Castro aboli lo poco que quedaba de este documento el 24 de febrero 1976 (Ao del XX Aniversario del Granma) y lo reemplaz por una burda plataforma ideolgica que legalizaba los desmanes de su gobierno y la falta de derechos humanos en Cuba 166 Ntese la sintaxis y la puntuacin de esta oracin carente de comas para separar las palabras. Bragado crea un sentir de urgencia y de angustia con este atropellado discurso del protagonista.

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183 Hay que aclarar que para un habanero como Bragado, la palabra cubanos, Cuba est dividida en dos partes: La Habana y el campo167. Bragado, citadino y capitalino de cepa quizs sin desearlo contagia al forastero de esa percepcin distorsionada de lo que es un pueblo o una ciudad, desde una perspectiva provinciana, como la ma. Bragado revela aqu su arrogancia habanera, lo cual es recurrente en su obra novelstica. 9. INTRATEXTUALIDAD En su breve ensayo Nous deux or a (hi)story of intertextuality 168(2002), Kristeva explica este concepto as For me, intertextuality is mostly a way of making history go down in us. We, two texts, two destinies, two psyches. It is a way if introducing history to structuralism and its orphan, lonely texts and readings. Everything starts with a story involving Bakhtin, even if the Russian formalist has never used the word intertextuality At the beginning of my research, I was working on a commentary of Bakhtin and had the feeling that his concepts of dialogism and carnival could open a new perspective beyond structuralism (8). La intertextualidad en la obra de Bragado ayuda a entender que quizs de modo subconsciente Bragado quiso hacer un proyecto similar a la lograda Pentagona de nuestro querido Arenas: un conjunto de obras temticamente mucho ms cohesivo. este concepto Conceived as a crossed threshold between languages and cultures, intertextuality exposes the self either to an essential work, entirely assumed as the only means of survival in a city of complacent workers, or to a jocular virtuosity without direct consequences for the city. It can be at once a melancholic moment of crisis, a loss of voice and meaning, a void and displaced origin, and a rebellious conquest of a new polymorphous expression against any unproductive identity or totalitarian linearity. Intertextuality is a way of placing us, readers, not only meaning of texture), but also within an on-going process of signifying that goes all its way back to the semiotic plurality, under several layers reality of the psyche from which all meanings emerge (Kristeva, Nous Deux or a (Hi)story of Intertextuality 11). 167 La cancin popular Maracaibo oriental (1954) de Beny Mor -el cantante ms popular de Cuba en todos los tiemposdice En La Habana y en el campo, todos la quieren tocar, yo se la voy a cantar 168 En Nous deux or a (hi)story of intertextuality (2002), Kristeva cede el honor de la creacin del trmino intertextualidad a Michael Rifaterre, a pesar de que la mayora de los crticos se lo atribuye a Kristeva como tal (9). Ver otra opinin al respecto en las conclusiones de este trabajo.

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184 David Walter Aguado comprensin de estos textosBragado me hizo una lista del orden en que yo deba estudiar sus obras publicadas y es como sigue: 1) La muerte sin remitente (Escrita en La Habana, Cuba en 1982. Publicada en Lima, Per en el 2003). 2) La ciudad hechizada (Escrita en La Habana, Cuba en 1982. Publicada en Miami, EE.UU. en el 2001). 3) La noche vigilada (Publicada en Miami, EE.UU. en 1999). 4) La estacin equivocada (Publicada en Miami, EE.UU. en 1999). Sin embargo, no es ese el orden que he seguido aqu ya que estas novelas han sido agrupadas en categoras temticas (ver Fig. 5, pgina 115) para los propsitos de esta investigacin; adems, este estudio se enfoca primordialmente en la cuarta novela de esa lista. Cuando Marina le dice al recin llegado: Y a le dije que por aqu lante exclam el mar (19), el lector no tiene un marco de referencia para comprender cabalmente esta expresin, a menos que haya ledo La muerte sin remitente (2003); por eso es que Bragado insista en cierto orden de lectura. La muerte sin remitente Celsius). Casi enseguida, los enfermos comienzan a delirar de la forma ms absurda. Despus, vomitan (casi siempre con sangre) y mueren sin excepcin. Los cadveres despiden un olor cido. Augusto el protagonista de La muerte sin remitente ve caer a vaen un corto tiempo. Es interesante examinar lo que dicen los primeros cuatro enfermos adultos en su delirio. La suegra de Augusto dice que hay tres galeones llenos de oro hundidos a solo diez millas de la costa (23). El hermano de Augusto asegur que un criado de Moctezuma dio las llaves secretas a Hernn Corts para que pudiera abandonar Ciudad Mxico169 cuando la famosa Noche T riste (30). A la prxima vcti ma, el jefe del ejrcito, le dio por hablar en voz alta de no saba cul cuarta vctima, un rico accionista del Banco Nacional de Inversiones, le antes de abandonar la nave espacial me hice un chequeo mdico (38). La estacin 169 Ciudad Mxico usado en vez de T enochtitln, es obviamente un intencionado anacronismo de Bragado

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185 equivocada ? Cul es la conexin intertextual (intratextual en este presentado aqu? Como lo explica Kristeva en la cita anterior, intertex tualidad es mucho ms que una mera alusin a cierto texto dentro de otro, pues abarca a nosotros, dos textos, dos destinos, dos psiquismos de modo que se debe tender un puente entre estos elementos intratex tuales (Ver Fig. 8, en la pgina 188). 1.[Voz narrativa] Se acerc a la puerta de lo que semejaba la estacin y se asom a una habitacin sucia y hmeda, amueblada con un bur pintado de gris, cuatro sillas, un botelln de agua mineral y un catalejo de Flandes colgado en una de las paredes (14); una referencia a La ciudad hechizada (2001) y su tema de la piratera. 2.[Marina] Lo hice con agua hervida para que no se contaLa muerte sin remitente (2003). ojos insomnes lo vigilaban en cada paso (36). Referencia intertextual a otra novela de Bragado: La noche vigilada (1999) para escapar la vigilancia. An en Miami se queja el escritor: Ahora, en esta cmoda casa de otra ciudad, bajo otra noche vigilada y junto a Lourdes, solo me resta encender la pantalla de mi cine personal, de mi memoria y mi laberinto de calles que siempre me lleva por el mismo recorrido y que algn da repetir, porque los sueos pertenecen a la noches bajo escrutinio gubernamental pasadas en las retorcidas y angostas calles de su amada Habana Vieja, la cual est siempre presente en su mente y en sus sueos. pueblo embrujado (86) -lo cual tiene conexin con La ciudad hechizada; adems de lo que ya se ha sealado con respecto a la Cultura Pop. 10. CUBANA: Y a se ha explicado este concepto ampliamente en un captulo anterior. Basta decir aqu que estos tres ejemplos que siguen son solo muestras del comportamiento de los cubanos; una conducta regida por su sentimiento de cubana. Es curioso notar que estas formas de compor y de las pocas histricas, aunque las condiciones sociales, econmicas y polticas de Cuba han ejercido y continan ejerciendo una fuerte inque nos rodean; eso que nosotros llamamos cubana.

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186 David Walter Aguado 1.- Y acto seguido fue a la estantera y, descorchando una botella de aguardiente, dej caer varias gotas en el suelo es para su espritu Esta es una prctica generalizada entre todos los cubanos. Y o tambin lo hago. Antes de ingerir cualquier tipo de bebida alcohlica, siempre derramamos un poquito en el suelo y decimos Para los Santos! El trasfondo de esta prctica se empalma con las profundas races afrocubanas de nuestra identidad nacional. 2.[El forastero] El problema es que llegu a este pueblo hoy por la maana, va ferrocarril, y el tren se me fue debido a que me entretuve tomando un refresco de meln (55). Ver Nota del pie pgina nmero 120, pgina 137: Los cubanos aun los que llevan 30 aos en el exterior usan la palabra problema en vez de la palabra asunto; dicen lo siguiente: El problema es que me acabo de comprar un auto nuevo hace dos horas. Esta prctica es el reque hay que sortear para poder vivir en la Isla. 3.(El camarero] Resolvi algo con el jefe civil?(67) y Resolvi algo (67). De vuelta a la taberna o saln Euclides Ponce, el camarero le hace estas dos preguntas al forastero casi en sucesin. Este trmino resolver es parte integral del habla cotidiana cubana. Se Los cubanos salen todos los das a la calle no a comprar sino a resolver algo para comer; o van a un centro comercial para ver si alguien les resuelve unos ladrillos que necesita, por dar un ejemplo. He visto muchos visitantes latinoamericanos en Cuba preguntarle a un cubano en plena calle: Qu quieres decir con la palabra resolver, pues no te entiendo?. Bragado hace uso del lenguaje vernacular cubano en sta, su muy cubansima novela. En presencia ma, en Miami, mi amigo Norberto Alonso corrigi a un cubano, empleado de un establecimiento de repuestos de automviles; el cual le dijo a Norberto que le iba a resolver cuatro neumticos nuevos. Norberto le respondi: No! T no me vas a resolver nada a m! Aqu est mi tarjeta de crdito. T ofreces un producto. Y o decido, compro y pago. Esto no es un asunto de amigos; es una transaccin comercial y nada ms. 11. SMBOLOS El simbolismo en esta novela es rico y variado. Est claro que muchos de los elementos que se discuten aqu estn interrelacionados y, por tanto, caen en ms de una categora a ratos. T al es el caso de varios de los smbolos que se analizan debajo.

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187 La muerte sin remitente La estacin equivocadaSMBOLO La ebre inesperada y repentina El tren IMPACTO Llega, se impone y se transforma Llega, arroja al forastero a su (ataca primero a los ricos y luego destino y se transforma ( de pobres -que ahora son ricos) slido a lo etreo). Nunca se sabe cundo lleg. PERSONAJES La clase alta y poderosa Las tres autoridades del pueblo CARACTERSTICAS Lenguaje incoherente Lenguaje incoherente (delirante (delirante debido a la ebre debido a lo absurdo de las ideas) alta) CONEXIN CON LA REALIDAD EN CUBA (LO ALEGRICO) Las llamadas bolas en Cuba (rumores pblicos) son usadas por el pueblo para diseminar informacin necesaria para sobrevivir (costo y disponibilidad de productos, nuevas leyes, sanciones judiciales, delitos, salidas del pas, casos jurdicos de disidentes, etc.) Desafortunadamente, el Gobierno usa tambin bolas para manipular la opinin pblica -a travs de la desinformaciny desestabilizar la oposicin interna, as como confundir al pueblo en general. Por ejemplo, el Gobierno riega una bola diciendo que van a subir el precio del caf 2 pesos ms por libra y espera la reaccin del pueblo. Si nadie se queja, entonces sube el precio de verdad. La ebre parlante en esta novela de Bragado es una referencia alegrica a las bolas que se corren en Cuba y que pueden ser tan tiles como dainas. Fig. 8 I ()

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188 David Walter Aguado 1.La estacin de ferrocarril : Era tanto el humo y tan densas las nubes de polvo que escoltaban al vagn que solo reconoci, de forma difusa, una fantasmal construccin de dos pisos en madera al parecer la olvidado recinto, pues representa la absurda bsqueda existencialista que el forastero pronto emprender. 2.La calle Patria, la va principal: La ancha calle Patria, de tierra reseca, pareca un cauce de hierro fundido y, en cada esquina, en lo alto de un poste, posea un pequeo cartel de lata que en algn tiempo referencia a la patria natal de Bragado, Cuba. 1704.El Hotel Perseverancia : Muy ligado al smbolo anterior, perseverancia dentro de patria alude a las vicisitudes y esfuerzos necesarios para sobrevivir en Cuba. El cartel con el nombre Perseverancia (21) est escrito en amarillo, un color que en Cuba se asocia con la tristeza y con la envidia. 5.-La llave del hotel [nmero 12] (28): Este es un nmero muy Doce son los discpulos de Cristo y tambin el nmero mtico (que no real) que sumaron Fidel171 y sus compaeros. En este pueblo que Dios parece haber olvidado reina una dictadura muy parecida a la cubana. 6.El catalejo de Flandes (14), es un artculo anacrnico que est completamente fuera de lugar en ese recinto. Con un catalejo se puede ver muy lejos, por ende, los piratas lo consideraban una herramienta tan importante como la espada misma. Mucho antes de entrar en duelo con el enemigo, es bueno verlo desde lejos. Este olvidado catalejo de La estacin equivocada no ofrece esa posibilidad. Por ende, representa dos cosas: lo extrao y fuera de lugar que ser el forastero en el pueblo y cuan difcil le ser ver la verdad. 7.El tren (13 y 20): Existi el tren en algn momento? Si fue ascundo fue la ltima vez que corri sobre esos viejos rieles? El su crculo de encierro en el pueblo. Si en otras obras ya discutidas, el tren representa el movimiento, aqu representa el estancamiento y las penurias. 8.La sombra: Si se expone mucho al sol se le pueden reblandecer los sesos y perder la razn. Pierda cuidado la calm el pasajeroprocurar ir por la sombra. Usted no comprende dijo el mar la sombra se fue en el ltimo viaje del tren (21-2). 170 Mart fund un peridico llamado Patria (1892) en los Estados Unidos. Carlos Franqui escribi un libro llamado El libro de los doce (1966) en el dice que despus del ataque de Alegra de Po, ocurrido poco despus del desembarco del vetusto yate Granma el 2 de diciembre de 1956solo doce hombres sobrevivieron junto a Fidel y que este puado de patriotas inici la Revolucin. La verdad es que Franqui minti con respecto al nmero 12. Fidel tena muchos ms hombres. Franqui decidi usar el simbolismo bblico para darle ms impacto a su libro. Es obvio que Bragado est haciendo una alusin a eso en La estacin equivocada .

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189 cosas a escondidas, burlando las autoridades. La sombra ha desaparecido para siempre. Si se toma simblicamente, quiere decir que no se puede esconder nada. Si se toma literalmente, quiere decir que los escape. As es como viven los cubanos a diario: Bajo un tenaz y testarudo sol, sometidos a una vida de vicisitudes. La sombra se fue en el ltimo viaje del tren. Altamente simblico: La sombra representa la paz, el sosiego. El hecho que se march para no volver representa, evidentemente, que ya no hay posibilidades de vivir en paz en el futuro. 9.El mar: En referencia a Marina usaba un vestido suelto a cuadros y de tonos azules. Competa en belleza con el mar (15). 10.- Se march a la trastienda dejando al pasajero envuelto en un hlito marino, de algas y caracoles, y un apagado ruido de burbujas y oleaje (16). T odo lo que se puede esperar con este tiempo de calor respondi el mar (16). El mar llev a Bragado a su libertad por unos das cuando se escap de Cuba en una maltrecha balsa en 1978. Ese mar lo devolvi a la Isla esta vez a las autoridades cuando sufri una avera y qued a la merced de las corrientes marinas. La traicin del mar le cost a Bragado aos de presidio. 11.El espejo roto: (26). Cuando el forastero le pide una habitacin al viejo dueo de la pensin: Hay alguna habitacin disponible? T odas estn vacas. Necesito una. Vaya a la carpeta y escoja la llave que le convenga respondi el viejo y agreg: T odas son iguales. T ienen una cama, una mesa con dos sillas y un espejo roto. No hay agua corriente. En el bao encontrar un cubo que debe llenar en el pozo del patio. T enga cuidado con la roldada, la soga est podrida. El conjunto de espejos rotos representa una distorsin (repetitiva) como un mise-en-abyme de la realidad circundante pues est presente en las doce habitaciones del hotel-, un ambiente irreal, pero avasallador del cual el forastero no puede escapar. 12.El sol: El forastero lo sigui y, al salir al sol, tuvo que ponerse las manos sobre los ojos a modo de visera. Es ms brillante que en otras partes. Qu? pregunt el dueo del hotel. El sol. T endr que acostumbrarse aconsej el viejo y abri el peridico en la misma pgina que estaba leyendo cuando el forastero lo encontr (35). El sol es, para Mart, un smbolo de libertad y de pureza.172 As lo destaca en sus Versos sencillos (1891). 172 En su estudio La masonera (2007), Konrad Menu dice sobre el sol: el dispensador de innumerables tal simbologa. Masones fueron tambin la mayor parte de los prceres de las dos guerras independentistas, as como muchos de los iniciadores de las luchas contra las tiranas que se sucedieron hasta la llegada de la dictadura castrista; bajo sta la masonera est completamente extinguida en dicho pas (102).

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190 David Walter Aguado No me pongan en lo oscuro, a morir como un traidor, yo soy bueno y como bueno, morir de cara al sol. Mas cuando el Apstol describe su previo paso por las canteras penitenciarias (1870) a los dieciocho aos de edad, se queja del sol que lo calcina y tortura. Mart nos dice: Haban partido, me dijeron, mucho antes de salir el sol, y no haban llegado an, mucho tiempo despus de que el sol se haba puesto. Si el sol tuviera conciencia, trocara en cenizas sus rayos que alumbran al nacer la mancha de la sangre que se cuaja en los vestidos, y la espuma que brota de los labios, y la mano que alza con la rapidez de la furia el palo, y la espalda que gime al golpe como el junco al soplo del vendaval [] Entonces dos hombres fueron al montn a buscar el cuerpo que, calcinado por el sol y penetrado por la lluvia, yaca all desde las horas primeras de la maana(Mart 36-44). Es en este sentido que tomamos el sol como smbolo. El sol de este pueblo no es una gua, no es acogedor, sino que quema, ciega y calcina al forastero. Lo peor es que el forastero tiene que acostumbrarse a ello. 13.El calor. El forastero se arm de valor para entrar de nuevo la lluvia de calor penetrante y compacta, que lo atac apenas sali a la calle (43). La lluvia de calor es una metfora por el inhspito ambiente del pueblo; la cual ataca por todos lados. 14.Los tres cable por el olor a locura] -Este calor perjudica la imaginacin, no cabe duda (56), dice el jefe militar. El jefe civil representa a Fidel Castro, quien tuvo relaciones amorosas secretas (y no tan secretas) con actrices, cantantes y muchas otras mujeres. Hasta hoy se desconoce el verdadero nmero de hijos que el tirano tiene. El jefe militar representa a Ral Castro. Ral nunca ha gozado de la popularidad de Fidel. Muchos cubanos piensan que Ral es homoEl sacerdote representa la locura y la inutilidad de la iglesia dentro de Cuba. Solo las organizaciones religiosas al servicio abierto, incondi -

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191 cional y directo del gobierno gozan de reconocimiento gubernamental y sus sacerdotes salen y entran al pas con absoluta libertad. Entre estos grupos religiosos est Los Revolucionarios Cristianos. Dice la verdad el sacerdote cuando asegura que el pueblo es un lugar ideal libre de problemas? Pensemos: Shakespeare pone siempre la verdad en los labios de los tontos, nunca de los listos173 -aunque debe examinarse con cuidado qu es un listo y qu es un tonto para Shakespeare. Si el sacerdote es el tonto del pueblo, entonces puede esperarse que diga la verdad con esa impunidad shakespereana a que estamos acostumbrados.174 Pero Bragado no sigue la lgica de Shakespeare. Para l, este loco sacerdote es una replica de los prelados cubanos bajo la dictadura de los Castro en Cuba: aterrorizados, tristes, resignados. En general, la identidad de los tres lderes queda resumida cabalmente en las palabras del viejo dueo del hotelucho del pueblo: Aqu manda todo lo que no tiene cabida en otras partes (35). En cuanto al propsito de estos personajes, nos enfocamos en las ltimas lneas de la novela, una vez que el forastero decide quedarse en el pueblo: El jefe civil cruz una rpida mirada con el jefe militar y comprendi que, por primera vez despus de milenios, estaba preocupado (104). Bragado satiriza la duracin de la dictadura de los Castro en Cuba (ms de 50 aos hasta este momento) a travs del uso de un elemento fantstico: la longevidad de los personajes mencionados. 15.El cristo (roto) Este smbolo tiene dos funciones: Una dramtica y la otra alegrica. La primera lleva la novela a un clmax de irretornables consecuencias. Parece que el forastero va a lograr sacar pueblo en movimiento y en oposicin a las arbitrarias autoridades: Usted y yo vamos a sacar al Cristo a la calle y lo llevaremos en andas por todo el pueblo. Despertaremos las conciencias aletargadas y (92), dice el forastero al cura. El cura se opone tajantemente porque como l explica no se pueden hacer procesiones y, aunque se pudiera, hoy no hay razn para sacar al Cristo a la calle. No, usted me quiere desgraciar (92). Este prelado no es uno de esos sacerdotes revolucionarios tan populares en la Latinoamrica de los aos 60, como el cura marxista colombiano Camilo T orres (1929-1966) o como los que an viven, ver bigracia el sacerdote sandinista nicaragense Ernesto Cardenal (1925-). El cura de este humilde pueblo tiene otra visin de la funcin de la iglesia: T engo una misin en la vida y no puedo renunciar a ella: aliviar las penas (92). Sin embargo, todos los esfuerzos del forastero son intiles. Nuevamente derrotado, queda en medio de la calle, otra vez bajo el insistente 173 The fool doth think he is wise, but the wise man knows himself to be a fool. 174 Vase King Lear (El rey Lear), Acto I, escena 4, lneas 101 y 168-9.

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192 David Walter Aguado calor, se llev las manos a la cabeza buscando paz en algn lugar de su mente. Se mir desnudo, y ech a correr hacia la casa de Marina observado por el pueblo silencioso y enigmtico (94). Este momento es, precisamente, el catalizador dramtico de la novela. A partir de aqu, el forastero lo arriesgara todo para lograr su objetivo: escapar. La funcin alegrica del Cristo roto tiene a su vez dos vertientes. La primera queda establecida en el momento del forcejeo entre el cura y el forastero que el texto explica as ambos se incorporaron y cada uno asi la imagen por un extremo. Comenzaron a tirar, sudorosos, lanzando ofensas espectaculares en medio del forcejeo (93). En esta lucha, se rompe el frgil Cristo. El forcejeo representa la tensin entre la iglesia y los que buscan liberarse de la dictadura impuesta por las autoridades. La segunda, tiene que ver con la ruptura de la imagen como tal (ntese que la imagen del santo est hecha de yeso, no de madera). Esa fragilidad del Cristo representa la tenue posicin y falta de fuerza de la iglesia dentro de las dictaduras comunistas. 12. BSQUEDA DE IDENTIDAD PROPIA El panorama de las calles permaneca igual, desierto, silencioso, pero perciba cmo, detrs de las cerradas puertas y atrancadas ventanas, ojos insomnes lo vigilaban en cada paso (36). As es el famoso Comit de Defensa de la Revolucin (CDR175), creado en 1960. Este aparato paramilitar obliga a los ciudadanos a vigilarse a s mismos. A esta macabra en La noche vigilada (1999); novela ricamente intertextual y abiertaEn esa novela, Alberto el personaje central (escritor, preso en Cuba por escribir, como Bragado) vive a diario con las ventanas nunca abiertas que evitan comentarios. La puerta, siempre cerrada, impide atisbar al interior y nunca me sorprenden al entrar o salir (dicen que padezco en los cristales, el tecleo de una mquina de madrugada y un espordico olor a caf. Me tratan de fantasma en el barrio (50). El otro elemento de esa bsqueda del forastero por ser quien es puede palparse en este ejemplo durante la primera entrevista del forastero con el jefe militar: 175 T odas las noches, cuatro personas deben estar de guardia en cada cuadra, a lo largo de todo el pas. El primer turno comienza a las 10 de la noche y dura hasta la medianoche. El prximo de medianoche hasta las dos de la maana. Le sigue el turno de dos a cuatro de la maana. La vigilancia cierra con el turno de cuatro a seis de la maana. Estas cuatro personas deben anotar en el libro de incidentes cuanta persona sospechosa pase por esa calle. Deben tambin anotar el nmero de matrcula de cuanto auto se estacione en esa calle. La polica patrulla las calles toda la noche y se detiene en cada Centro Operativo para comprobar que hay alguien de guardia. Si un ciudadano se niega a hacer la guardia (dos o tres veces al mes), el presidente del CDR dar un mal reporte de su conducta a las autoridades que vendrn un buen da a investigarlo cuando se le asigne una promocin en su trabajo, pida un viaje al extranjero, o solicite entrada a la universidad. Este reporte negativo siempre invalida todos esos eventos.

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193 Quisiera resignarme a eso (a quedarse en el pueblo). Resignarse no, amigo mo lo interrumpi el jefe militar. La cuestin no es resignarse.176 El hombre verdaderamente capacitado se adapta cualquier medio con alegra, feliz, y se introduce en la suerte que le toc, buena o mala, y la hace girar a su favor, son tonteras. T odo el que no acte as est atacado de un romanticismo fuera de lugar y poca y que no conduce a ningn sitio. Lamento decirle que es usted un incapacitado social. Me apena su caso (57). Esta es la situacin de Winston en la novela antitotalitaria (1949) de George Orwell durante su penoso proceso de reeducacin177 a travs de tortura fsicas y psicolgicas a manos del poderoso OBrien. El Gran Hermano explica el porqu del proceso: Hay tres etapas en tu reintegracin dijo OBrien, primero aprender, luego comprender y, por ltimo, aceptar (255). El jefe militar del pueblo no tortura al forastero de la misma forma que OBrien lo hace con Winston Smith, pero la intencin y los resultados directos son sin duda los mismos: que el individuo claudique y se someta a las rdenes del rgimen; porque, como lo asegura OBrien: Ninguno de los que traemos aqu puede volverse contra nosotros. Les lavamos el cerebro178 (249). 13. LO SOBRENATURAL Lo sobrenatural es otro de los componentes importantes de esta nonemos los ocho ejemplos que siguen: 1.[Voz narrativa] Era tanto el humo y las nubes de polvo que escoltaban al vagn que solo reconoci, de forma difusa, una fantasmal construccin de dos pisos en madera al parecer la estacin del pueblo (13). Y a a principios de la narracin, se nos dice que el recin 176 El jefe militar est haciendo una referencia a un modo de libertad muy especial. Si no se puede tener lo que se quiere, debe entonces quererse lo que se tiene. Este modo de enfocar el concepto de libertad nos hace pensar en el de Sartre. 177 Sepan aqu los afortunados que nunca han vivido bajo el comunismo que, bajo tal rgimen, se encarcela cometidos. El siguiente paso es la llamada reeducacin la cual se lleva a cabo a travs de lecturas marxistas y discusiones colectivas, bajo la supervisin de adoctrinadores polticos del rgimen. Orwell no exager en su lcida fsicas y psicolgicas a estos desafortunados. Estas torturas incluyen simulacros de fusilamiento, electroshocks en los genitales, el ano y los odos, inyecciones de virus, cambios bruscos de temperatura a prisioneros desnudos, falta de ali mentos y de agua, interrogatorios intensivos donde el prisionero no puede dormir por muchos das, falta de luz natural, a familiares en presencia del prisionero, etc. Estos desmanes dictatoriales y muchos otros an ms cruelesque gran parte de la intelectualidad de izquierda mundial se niega a creer, estn bien documentados en la literatura cubana del exilio por aquellos que los sufrieron en carne propia.

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194 David Walter Aguado demos que en la magia, la vieja frmula de espejo y humo todava funciona en los trucos ilusorios ms sobresalientes (como la desaparicin de la Estatua de la Libertad en televisin hecha por David Copdesaparecer el tren en que ha llegado el forasteroo ha hecho esta magia negra aparecer ese maldito tren en primer trmino? 2.[Voz narrativa] Dentro del botelln miradas de animalejos diminutos disfrutaban de su universo de cristal (14). Esta coleccin de insectos los cuales habitan en un botelln vacoindiferentes a la realidad circundante, dan a la estacin de trenes un aspecto fantasmagrico y sugieren un estado de abandono de largos aos. 3.[Voz narrativa] El cuarto estaba desierto y el estado de abandono en que se hallaba le indic que haca mucho nadie lo usaba (14). Qu tipo de hotel es ste? A qu tipo de pueblo ha llegado este pobre hombre? 4.[Voz narrativa] El saln estaba desierto al igual que la estacin, y solo entonces repar en que, desde que haba sali de su vieja ciudad adoquinada embarcndose en el viaje para el cual estaba predestinado, no haba visto a nadie (15). He aqu un punto sobresaliente de la narrativa; el cual Bragado deja caer sin mucha conmocin, como para restarle importancia. Por qu no ha visto a nadie el recin llega llegado de otro lugar) el hecho que se ve solo en todo su viaje? 5.[Voz narrativa] Llam dando palmadas sobre el mostrador. Al poco rato lleg, proveniente de la trastienda, una muchacha tan rubia como nunca en su vida haba visto (15). Aqu pensamos en uno de The Midwitch Cuckoos (1957), del ingls Village of the Damned The Time Machine (1895) de H.G. Wells, llevada al cine unas tres veces. En la versin de 1960, la joven Weena (la actriz Y vette Mimieux) y sus seguidores -hedonistas distradostienen precisamente la blancura y el cabello rubio tan inusual que pudiera atribursele a Marina. Esta blancura y ese pelo no son cosa de esta dimensin. 6.[Voz narrativa omnisciente] El pasajero suspir y supuso que, de seguro, se haba extraviado en un pueblo de orates atendido por alguna comunidad religiosa (16). Esta es la primera explicacin lgica que se nos brinda, aunque sea a solo medias. Qu puede pensar en este momento, sino que algo extrao se avecina? 7.[Voz narrativa] Mir en torno suyo y detuvo la vista en el bor de del mostrador, por donde una hilera de organizadas hormigas avan-

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195 zaba cargando los restos de una abeja descuartizada y, evidentemente, bestiario si es que se le puede llamar as de esta novela. Como sabemos, los animales son simblicos (desde el punto de vista religioso y cultural) y tambin alegricos. En la cancin popular annima mexi cana La cucaracha, se describen los turbulentos eventos del inestable ambiente poltico de Mxico de principios del siglo pasado. Pancho Villa es la famosa cucaracha. Lo son tambin sus seguidores, los cuales se pueden multiplicar como estos indeseables insectos. En La estacin equivocada venir para el recin llegado. Por qu presta el autor tanta atencin (casi imitativo del estilo naturalista de Zola y sus contemporneos) a tan banal procesin? Podemos especular que lo hace llamar la atencin sobre lo sobrenatural que rige lo natural. 8.[Marina] A unas diez cuadras de aqu. Puede ir si soporta el calor, aunque no se lo recomiendo. Si se expone mucho al sol se le pueden reblandecer los sesos y perder la razn (21). Con el consejo, va tambin la sentencia. A estos paseos, le siguen la inevitable locura. Debe el forastero quedarse en casa todo el da? Cmo se defender de tan terrible sol? 14. EXISTENCIALISMO Bragado estaba consciente del papel que el existencialismo iba a jugar en esta novela y por tanto hace de ste la corriente subyacente per manente en ella. Detrs del comportamiento de los protagonistas, detrs de las propias palabras de Bragado o del autor de La estacin equivocada, encontramos temas y preocupaciones existencialistas. Camus, con su Meursault (los dos son pied-noirs) el protagonista antihroeemplaza los valores morales, las costumbres y las prcticas sociales de su mundo a travs de su enajenacin existencialista, su falta de entusiasmo (no le importa casarse o no) y de dolor (no llora en el sepelio de su propia madre), su indiferencia (le dispara cinco veces a un rabe, sin saber a ciertas por qu) y su incapacidad de insertarse en la sociedad, Meursault afronta el bien y el mal con igual falta de mpetu. No tiene ambiciones, ya que es tan absurdo querer ms, como lo es tratar de explicarle a un juez la causa de sus acciones y pedirle clemencia. Meursault toma el control de sus acciones, no busca la ayuda de Dios (a travs del sacerdote) y reconoce su responsabilidad por lo que ha hecho. No da disculpas, ni pide perdn. El forastero es otro tipo de hroe existencialista. Es el buscador de la verdad (trata de saber las razones por las cuales no puede irse del

PAGE 196

196 David Walter Aguado pueblo) y es tambin un incansable luchador que no se rinde (busca por doquier una va de escape y trata de organizar a las masas para que se rebelen). Como el Ssifo de Camus, es ms valiente cuando enfrenta su tormento que cuando se aleja de ste. Como Roquentin en La nusea de Sartre, el cual es escritor de historias; Bragado escribe su Historia a travs de las vicisitudes de su forastero en La estacin equivocada. Por qu se esfuerza tanto el forastero por escapar? En el prlogo a La estacin equivocada, Padilla explica Creo que esta relacin es poder poltico (9). percibidas, por aqullos que los han vivido. En tal sentido este libro no debe ser ledo como una simple fbula ingeniosa, sino como la acumulacin desesperada de situaciones en que el hombre contemporneo est inserto (10). Es interesante analizar las palabras del malogrado poeta cubano: las hogueras de la historia; fue precisamente en tal pira que el cuerpo literario de Padilla se consumira desastrosamente para siempre. Solo que la historia que lo destruy fue la pesadilla orwelliana de su tornada caribea, donde hoy se escribe el maana y se borra el ayer. La verdadera historia de Cuba se dej de escribir aunque no de vivir hace ms de medio siglo. En ella, Padilla ocupa un espacio. En esta novela, es ms importante lo que ocurre que quin lleva a cabo la accin. As, el protagonista no tiene siquiera un nombre. T ampoco tiene un ttulo (como general, o alcalde, o cura). El forastero no se autotitula como tal. Ese nombramiento le llega as: -Y t cmo te llamas?pregunt ella [Marina]. Digamos que me dicen el pasajerorespondi l. Pero de ahora en adelante no sers el pasajeroobjet ella-. Ahora te llamars el forastero Quizs algn da perspectiva y volvi sus pasos encaminndose al hotel (23). Como Meursault, el antihroe camusiano de Ltranger 179(1942) ente existencialista par excellence el forastero es visto por todos como el rebelde reacio a encajar en el mundo que le rodea. Meursault lo hace con igual hiriente indiferencia por los seres humanos [la muer te de su propia madre] que para Meursault puede atenuarse nadando en una piscina pblica en compaa de una bella muchacha, Marie, a la cual Le dije que mam haba muerto. Como quisiera saber cundo, respond: A yer. Se estremeci un poco, pero no dijo nada. Estuve a 179 La traduccin al ingls del ttulo Ltranger como The Outsider es incorrecta. Si se lee la obra con atencin, queda claro que Camus no quera que Meursault fuera un individuo que se negaba a insertarse en la sociedad desde fuera, sino desde dentro de ella.

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197 punto de decirle que no era mi culpa, pero me detuve porque pens que modos uno siempre es un poco culpable. Por la noche Mara haba olvidado todo. La pelcula era graciosa a ratos y, luego, demasiado tonta, en verdad. Ella apretaba su pierna contra la ma. Y o le acariciaba los casa (34-5). En cuanto a ascensos laborales -cuando su empleador lo quiere mandar a ParsMeursault responde que s, pero que en el fondo me era indiferente. Me pregunt entonces si no me interesaba un cambio de vida. Respond que nunca se cambia de vida, que en todo caso todas valan igual y que la ma aqu no me disgustaba en absoluto. Se mostr descontento, me dijo que siempre responda con evasivas, que no tena ambicin y que eso era desastroso en los negocios. Volv a mi trabajo. Hubiera preferido no desagradarle, pero no vea razn para cambiar de vida. Pensndolo bien, no me senta desgraciado. Cuando era estudiante haba tenido muchas ambiciones de ese gnero. Pero cuando deb abandonar los estudios comprend muy rpidamente que no tenan importancia real (68-9). El forastero de La estacin equivocada no puede se niega a ser parte de la comunidad debido a sus persistentes intentos de escapar del pueblo. El viejo le dice al forastero Usted sabe lo que quiere? Por el momento ir a otro pueblo.respondi el forastero Lo mejor es que olvide esa idea por ahora. [] Hay veces que los deseos y la realidad marchan en direcciones contrarias (34). Cuando el forastero pide un trago de ron y decide no pagar (pues cree que el dinero no vale nada), el camarero le dice que son cincuenta centavos. Crea que en este pueblo el dinero no vale coment. Para algunos s dijo el camarero (37). Este incidente parece contradecir la situacin que habamos explicado en la cual el viejo quema el dinero, pues ste carece de valor. Un examen cercano revela algo ms: Para algunos la existencia tiene o parece tener sentido. La bsqueda de la identidad propia y el sentido de la vida son tareas individuales. Hay un ejemplo que remeda el suplicio existencialista del hroe Ssifo: El jefe civil le explica al extrao: Lo siento, pero ya le digo, suponiendo que usted lleg realmente de afuera, una vez aqu, no hay forma de abandonar el pueblo. Esto est diseado para que permanez ca por toda la eternidad sudando, cosa que, a pesar de todo, no es tan desagradable (56). Naturalmente que Bragado, con ese sutil sarcasmo tan suyo, aade que esta tortura eterna no es tan desagradable, y lo

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198 David Walter Aguado hace para demostrar la falta de conexin con la realidad tan comn a todos los tiranos. La ms clebre de tales frases fue, sin duda, Sils nont pas de pain, quils mangent de la brioche! (si no tienen pan, que coman pastel!), que se atribuye a la reina Mara Antonieta de Francia. Qu puede esperar el forastero si se aventura a salir solo en este pueblo? La voz narrativa nos dice: -En el silencio se anidaba una amenaza potencial, difcil de comprender, pero real como la oscuridad y su propia existencia (77). El recin llegado deber ahora preguntarse si tiene sentido o no tratar de escapar. La obra teatral de Camus Le Malentendu (1944) presenta un drama existencial similar (donde la amenaza es real, pero no se sabe de dnde prender a su familia, el protagonista entra al pueblo de forma annima, se hospeda con su madre y su hermana y stas lo asesinan para apoderarse de su fortuna. Este hombre busca escape dentro del seno de su propia familia, dentro del pueblo que conoca tan bien. Es absurdo que sea all, a manos de sus seres queridos que muera vilmente.

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CAPTULO VIMODELOS ALEGRICOS PARA LA ESTACIN EQUIVOCADALa rebelin de las masas puede, en efecto, ser trnsito a una nueva y sin par organizacin de la humanidad, pero tambin puede ser una catstrofe en el destino humano. La rebelin de las masas (1937). 1. REMEDO A OTRAS ALEGORAS? No podra eludir un comentario sobre el cuento El guardagujas parte de Confabulario pues alguien en la farndula literaria de Miami ha aludido a este cuento como algo ms que una posible fuente de inspiracin para La estacin equivocada de Bragado. No se trata de salvar la honrilla de mi amigo, sino ms bien de alumbrar un poco este camino. Aunque la obra de Arreola se conoce poco en Cuba y no es parte de los planes de estudio; Bragado haba ledo ese cuento cuando era nio, como lo haba ledo yo y muchsimos otros adolescentes con padres La estacin equivocada, pens en El guardagujas inmediatamente; creo si se ha ledo el cuento de Arreola es inevitable buscar una conexin. Lo mismo ocurre cuando se lee El guardagujas, si se conoce el cuento The Celestial Railroad (1843) de Nathaniel Hawthorne. Nada de esto quiere decir que una historia es un remedo de la otra. Apenas unas pginas adentrado en La estacin equivocada comet el error de llamar a Bragado por telfono y preguntarle sobre El guardagujas en tono impaciente. Despus de una corta pausa, Bragado me pregunt: Cuntas pginas de La estacin equivocada has ledo? Solamente tres-respond delatando mi ignorancia. Hay que leer un poquito ms, distinguido sentenci el habanero. Me disculp y colgu el auricular. Le el pequeo, pero espeso libro de un tirn. Entonces pude enfrentar la pregunta: Hasta dnde hay una relacin? Vale analizar este tema.

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200 David Walter Aguado En La estacin equivocada (1989), el personaje central se conoce como el pasajero hasta que Marina lo bautiza con otro apelativo: el forastero: Pero de ahora en adelante no sers el pasajero objet ella Ahora te llamars el forastero. Quizs algn da llegues a ser el personaje central se conoce como el forastero desde el inicio de la historia. En la novela de Bragado, el personaje central es un pasajero que se convierte en forastero a travs de la trama; mientras que en el cuento de Arreola, el protagonista: forastero se convierte en pasajero mediante su anticipado viaje. El guardagujas nos presenta una aventura, la cual consiste en el viaje tanto el procedente de los relatos del viejo como del que emprender el presunto viajero. En La estacin equivocada la aventura se desarrolla en la permanencia en el pueblo. Arreola usa el ferrocarril, como lo hace Nathaniel Hawthorne en su The Celestial Railroad (1843) para simbolizar el viaje por la vida. Hbilmente, Bragado descarta esa metLa estacin equivocada de Bragado comienza su jornada existencialista no cuando se monta en el tren, sino cuando se baja de ste. El otro forastero el de Arreola parece viajar en el tiempo, ya que el espacio (el lugar de origen y el lugar de destino), no son de gran importancia. Como bien le aclara el guardagujas al forastero: Y por qu se empea usted en que ha de ser precisamente a T180 ? Debera darse por satisfecho si pudiera abordarlo. Una vez en el tren, su vida tomar efectivamente un rumbo. Qu importa si ese rumbo no es el de T .? La razn que da el forastero al guardagujas no parece ser muy convincente: -Es que tengo un boleto en regla para ir a T Lgicamente, debo ser conducido a ese lugar, no es as? (2). En El guardagujas se cuestiona la insistencia con que el forastero quiere llegar a su lugar de destino (T .). En esta historia, todo va a ocurrir en el tiempo durante el cual el forastero va a viajar en el maravilloso tren capaz de salvar los ms obstinados escollos. El viaje es el nico objetivo a seguir. Nos dice el viejo guardagujas quizs un personaje (un narrador) poco consitio que desea (2). A travs de toda la historia, el forastero insiste que debe llegar a T (el protagonista hace ocho referencias a T en las apretadas pginas de este breve cuento). El viejo guardagujas hace varios intentos de disuadir al viajero de su afn de un nico destino. Sin llevar al forastero a su ansiado destino, el viejo guardagujas le dice al forastero: T iene usted suerte! Maana llegar a su famosa estacin. Cmo dice que se llama? (5). La respuesta del forastero nos deja atnitos: X! contest el viajero (5). 180 T es el lugar hacia donde el pasajero de El guardagujas (1952) desea viajar.

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201 El forastero de Bragado y el forastero de Arreola comparten algo con el enigmtico protagonista de otra obra existencialista como Los pasos perdidos (1953) de Alejo Carpentier181: que ninguno de ellos tie 181 Discrepo con Roberto Gonzlez Echeverra en dos cosas: En lo que respecta a la futilidad que l le atribuye al existencialismo especialmente en 1953 y con la posicin nicamente marxista y decididamente antiexistencialista que l le asigna a Los pasos perdidos. En su artculo Cien aos de Alejo Carpentier, 1904-1980: Carpentier, el extranje ro publicada en el diario El Mercurio burla de la moda existencialista en Los pasos perdidos, y es cierto que, como Borges, nunca fue adepto al movimiento, ni mucho menos a Sartre, de quien siempre me habl mal. A Carpentier le irritaban sobre todo las modas europeas vida e ingenuamente adoptadas por latinoamericanos, y por eso tambin critic la del surrealismo, movimiento en el que se de que, en su esencia (si se me permite), el existencialismo haca obsoleto y anticuado el concepto spengleriano de la historia, y que haba que buscarse otro. Esto es lo que se dilucida en Los pasos perdidos. Mi posicin al respecto es que Der Untergang des Abendlan des -The Decline of the West desde la Europa de los aos 20, hasta la Amrica y sus beatniks de los 50 y 60-, pero me niego a aceptar que en 1953Carpentier viera el nihilismo estoico de Spengler como un modelo epistemolgico superior al del existencialismo Los pasos perdidos de Carpentier (Hispania. Vol. 57, No. 4 (Dec., 1974), pp. 886-892) el cual dice Como veremos en lo que sigue, su novela ms afamada, Los pasos perdidos, demuestra que la zozobra espiritual en que se debate su protagonista encuentra su raz no en el existencialismo sino en un humanismo marxista que empapa toda la novela. Carpentier emerge no como el portavoz de un existencialismo impreciso y controvertido sino como visionario y solitario representante de lo que [de 1844] de Carlos Marx. La distincin es, en mi sentir, imprescindible y de sumo se trata, sin duda, de que el marxismo pueda ser considerado simplemente como una parte del existencialismo. Pero una tendencia existencialbajo la forma de una exigencia de lo concretoest indudablemente en su baseen rigor, lo que interesa para el caso es que hay en el marxismo, por lo menos en sus postulados, una voluntad de ligar ntimamente mente dos caracteres muy particulares del existencialismo (888). Para m, no cabe duda que el existencialismo es un moesclavizaron a ms millones personas en varias latitudes por ms de 70 aos. Cuba y Corea del Sur siguen siendo que the problem of alienation concerns the relations of the individual with society and with the manifold products of man as a social man (888). Y o no s qu versin de Los pasos perdidos han ledo estos buenos seores. S esto, y lo s sin duda por mi condicin de cubano bien informado-: Carpentier no era marxista en 1953 y no lo fue nunca. Convenientemente alejado de las vicisitudes y escaseces diarias de su pueblo, este incurable burgus no fue marxista ni an despus de su incondicional claudicacin a la dictadura de Castro de cuyas prebendas vivi en cmodo exilio parisinohasta su muerte en 1980. La interpretacin marxista de Los pasos perdidos que propone A yora no impide que muchos otros lectores, no menos avezados, hagan una interpretacin existencialista de esa obra no por ello menos recta y vlida que la suya. Y a va siendo hora que los crticos literarios sientan vergenza al usar la palabra marxismo. Finalmente, propongo que se lean estas palabras de dos crticos importantes: Fernando Alegra e Ignacio Ramonet. Alegra dice Carpentier escribe, como los cronistas espaoles de la Conquista, para un pblico europeo. Le domina el terreno del arte, da realidad a todo un sistema de smbolos que la cultura europea no concibe sino en un plano esttico, abstracto (52). En su artculo Alejo Carpentier cumple cien aos explica Ramonet Con Andr Malraux, Octavio Paz, Pablo Neruda y otros, Carpentier haba participado en el II Congreso de Escritores antifascistas que se celebr en Valencia en julio de 1937. De ah se march a la capital cuando el frente pasaba por Madrid y se peleaba en sus calles. par por las bombas y que los madrileos llamaban el colador. Los bombardeos eran diarios; tres veces al da venan a bombardear los aviones de Franco. Los madrileos vivan como si nada ocurriera. Con actitud heroica, haban abolido el luto. Nuestro hotel haba perdido toda su fachada como una casa de muecas, y la habitacin daba hacia el vaco... La comparta con el ensayista hngaro Ferenc Lukcs. Desde all, como desde un balcn, veamos las trincheras y los enfrentamientos de la Ciudad Universitaria (2). Me pregunto ahora: Dnde est el espritu del Carpentier marxista -escritor de textos de enfoque marxistao el activista social marxista envuelto directamente en la lucha social que se po: Carpentier como el propio Karl Marxescriba para las lites burguesas europeas. T ambin como Marx, Carpentier nunca particip directamente en las luchas proletarias de su tiempo. Como Marx, Carpentier eligi vivir en Europa la mayor parte de su vida. Carpentier marxista! Vaya chiste! dcadas. La plataforma ideolgica y las torpes aplicaciones del marxismohan sido desacreditadas por la historia. Qu ms necesitan los izquierdistas para buscar un nuevo camino? Les hace falte un nuevo aliado y tambin un nuevo enemigo. Qu falta de imaginacin!

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202 David Walter Aguado LA ESTACIN + EQUIVOCADA (Bragado) (lugar determinado) (rompe esa determinacin) LOS PASOS + PERDIDOS (Carpentier) (acto determinado) (rompe esa determinacin) ne un nombre. Las penurias de estos personajes reemplazan la imagen y posicin del individuo como tal, universalizando as las vivencias que marcan el hito existencialista. T anto el forastero de Bragado, como el innominado protagonista-narrador como lo llama Gonzlez Echeve rra (2) de Los pasos perdidos de Carpentier esconden a sus respecti Los pasos perdidos (1953) aunque critica abiertamente el surreael automatismo del trabajo impuesto, como yo me dejaba llevar por el Hombre-A vispa, del Hombre-Ninguno, en que las almas no se vendan al Diablo, sino al Contable o al Cmitre (14). En ambos casos, hay un sentido de desesperacin, de Angst, donde los personajes se resignan a la banalidad repetitiva de sus vidas, o a la irremediable mala fortuna de no poder tener control sobre sus vidas. Curiosamente, en la segunda cita vemos que los nombres comunes Hombre, A vispa, Contable y Cmitre se han escrito con letra inicial mayscula como sucede en el idioma alemn, lo que no hacemos en espaol. El adjetivo Ninguno se sustantiviza al yuxtaponerse al nombre Hombre y tambin recibe una letra inicial mayscula. Podemos intuir que el autor quiere Los ttulos de la obra de Bragado (La estacin equivocada ), as como el de la novela de Carpentier (Los pasos perdidos) comparten un sentido nihilista deconstruccionista. En estas novelas donde los protagonistas y los pueblos no tienen nombre una palabra busca borrar la otra y ambas detonan esa congoja que llega con el cansancio de una bsqueda absurda que los dos personajes principales llevan a cabo en su desplazamiento por un espacio y tiempo que a ratos los traicionan. De modo que: Fig. 9 LA ESTACIN EQUIVOCADA VS. LOS PASOS PERDIDOS El pasajero convertido en forastero de La estacin equivocada sufre una suerte similar y a la vez diferente a la del curioso pasajero -

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203 cio del maldito pueblo a donde es relegado de forma inexplicable. El tiempo no parece jugar un papel de importancia, como no sea propor cionarle al forastero la amarga oportunidad de cambiar su modo de actuar, una vez aparentemente derrotado. Las autoridades del pueblo no cuestionan hacia donde quiere ir el forastero, por el contrario, dudan de su condicin de forastero constantemente. El dilogo inicial entre el forastero y el sacerdote (al cual se puede llegar siguiendo el olor a locura) sigue el rumbo de las conversaciones que el protagonista ya ha sostenido con los otros dos lderes del pueblo (el jefe militar y el jefe civil): Va los domingos a la misa? Claro. Y cmo yo nunca lo he visto? Porque eso es en mi pueblo. Este es el nico que puede ser su pueblo. Est mintiendo. DesHace solo tres das que me confes en mi iglesia respondi el forastero. Aqu hay una sola iglesia y es sta. Sigue mintiendo (61-2). Umberto Eco en su coleccin de ensayos On Literature (2005), lo hacen muchos crticos) cuando explica: One cannot speak of in- (119). Eco se queja de que l tambin fue acusado de hacer remedos: Lastly, there are themes common to many authors because they come, as it were, directly from reality. For example, I remember how after The Name of the Rose was published a number of people pointed to other books in which an abbey was burned, many of which I had not read at all. And nobody bothered to mention the fact that in the Middle Ages it was quite common for abbeys, as it was for cathedrals, to burn (121). No es menester aadir a la opinin de Eco, salvo para aclarar que aun en el caso de temas que no vienen directamente de la realidad, como es el caso de algunas narrativas fantsticas las ideas generales son comunes a varios autores en el orbe. El estudio de los cuentos de su pas hecho por Vladimir Propp (1895-1970) en Anatomy of the Folktale publicado en ruso en 1927/8 (1968); con sus 31 narratemas y sus cinco categoras de elementos, revel grandes similaridades en la estructura y temas de cuentos de varias culturas del orbe.

PAGE 204

204 David Walter Aguado 2. TEMPORALIDAD En su ensayo Forms of Time and of the Chronotope in the Novel parte de la coleccin de ensayos The Dialogic Imagination (1981), Bakhtin establece lo siguiente: The process of assimilating real historical time and space in literature has a complicated and erratic history, as does the articulation of actual historical persons in such a time and a given historical stage of human developmenthave been assimilated, and artistically processing such appropriated aspects of reality. We will give the name chronotope (literally, time space) to the intrinsic connectedness of temporal and spatial relationships that are artistically expressed in literature [] What counts for us is the fact that it ex presses the inseparability of space and time (time as the fourth dimension of space) (84). Es importante analizar las palabras de Bakhtin con respecto al carcter casi indisoluble del tiempo y el espacio. Sin embargo, en literatu ra, la novela no siempre presta igual atencin a estos dos componentes fsicos. A menudo, la narrativa oscila entre nfasis en el tiempo y en el espacio. Por ejemplo, si para el personaje sin nombre de Los pasos perdidos de Carpentier, el viaje redentor por el espacio primitivo en busca del origen de la msica gracias a recursos retricos que deben ms a la antropologa y a la musicologa que propiamente a la literatu ra se transforma en una reveladora e introspectiva travesa a travs del tiempo. Para el forastero de la La estacin equivocada el tiempo no es parte de la absurda bsqueda del protagonista. Bragado manipula el tiempo mediante varios recursos. Ellos son: 1.Vagas referencias como da y noche, pero nunca sabemos ni la hora, ni la fecha exactas. Mucho menos sabemos cunto tiempo ha transcurrido desde la llegada del forastero hasta el 2.Mensajes contradictorios sobre el tiempo. El viejo dueo del hotel no le cobra al forastero por sus servicios, ya que all el dinero no vale (27). Sin embargo, el cantinero le cobra al recin llegado y le advierte que conserve su dinero (37) pues no sabe lo larga que ser su permanencia en el pueblo (68). 3.La estacin de ferrocarril o no tiene un reloj, como todas las estaciones de ferrocarril del mundo, o el forastero no lo ve. En cualquier caso, no hay evidencia textual que tal reloj exista. No hay rastro de itinerarios de trenes tampoco.

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205 4.El viejo dueo del hotel lee siempre el mismo peridico (24, 28, 36, 73, 87); en l, el forastero nota la noticia del primer hombre en la luna (1969), algo que l ya conoce. Cul es el tiempo de nuestra narrativa? Debemos asumir que es entonces posterior a 1969; pero el forastero dice que este peridico databa del siglo anterior (24). Si esta referencia al viaje lunar es histricamente exacta, entonces la trama tiene lugar despus del ao 2000. No tenemos, sin embargo, evidencia en el texto de que este viaje lunar sea el que todos conocemos. 5.Marina le dice al recin llegado que la cantina no vende limo nada desde hace ms de 30 aos. No obstante, le sirve al viajero un refresco de meln. La calle Patria la ms importante osalgo (23). Estos son ejemplos de cmo el tiempo con su inconse ha borrado a s mismo en el proceso. 6.[Voz narrativa omnisciente] El forastero pens que haba pasado muy rpido el tiempo (29). Bajo el hechizo del pueblo, el recin llegado ya no puede medir el tiempo. 7.Quizs la ms obvia manipulacin del tiempo ocurre fuera de la novela, cuando, una vez concluida y resueltala situacin del forastero, Bragado pasa a ser la voz narrativa. Nos dice el nuevo narrador: Marina y yo nos amamos intensamente durante siglos, incluyendo los aos bisiestos (109). Finalmen te, tambin en este eplogo (apndice), Bragado sentencia: esta novela, adems, tiene algo de anticipacin en el tiempo. T odo lo que aqu acontece sucedi en la vida real con ms o menos narrativa la metanarrativa, pero logra lo contrario. Bragado planta las semillas de la duda al controlar el tiempo de la narrati va; algo ms efectivo que tratar de controlar los hechos. Esta manipulacin del espacio tiene dobles deudas con el cineas El ngel exterminador (1962). En esta pelcula, los ricos invitados a una cena que sigue a una noche en la pera, no pueden salir de su recinto, aunque no saben el porqu. Estas personas, normal vez que los sirvientes se escabullen. Cuando comienzan a faltar los vveres y la basura comienza a acumularse, los burgueses se comportan como animales. Bragado, conocedor del cine de Buuel, le hace un doble guio al cineasta espaol con La estacin equivocada y con La muerte sin remitente En el caso de la pri-

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206 David Walter Aguado mera novela, Bragado lo hace con el espacio cerrado. En el caso de la segunda, con el cambio del comportamiento de los ricos. Hacia dnde se enfoca Bragado ahora? Hacia un control absoluto del espacio fsico de la novela! La razn para ello es muy simple: se logra as un efecto de Angst, y desesperacin que acentan lo absurdo de la bsqueda y lo desesperante de la situacin. 1.[Marina] Por aqu no pasan trenes desde hace muchos aos (18). 2.[Viejo] Ni se sabe qu tiempo hace que por aqu no pasan trenes. Usted debe estar loco (32). 3.[El jefe civil] Y qu puedo hacer yo? Fabricar un tren? Inventarlo? Abrir caminos a machete en la selva? No poseo una varita mgica (48). 4.[El jefe civil] Qudese aqu y olvide esa locura de que es un forastero: usted no puede venir de ninguna parte porque hasta aqu no llega nadie desde hace tiempo, mucho tiempo (49). por no hablar que no hay forma de llegar. []. Estoy concedindole el privilegio de creerle que lleg de afuera, cosa imposible y absurda (55). 6.[El cura] Dios cerr este pueblo al resto del mundo para que la contaminacin del pecado no se propagara 62-3). 7.[Viejo] Ahora buscar una salida que no encontrar. [] De todas formas nadie escarmienta por cabeza ajena (80). 8.[Marina] Otra vez lo mismo! [] Llevo aos sirviendo de gua a cuanta persona se le antoja ser un forastero. Siempre lo mismo y con los mismos resultados: no hay salida (82). 9.[Marina] Siempre pasan por m. [] Y cuando descubren que nunca saldrn de aqu, no vienen ms (84). 10.[Marina] T odo est diseado para que tengas que sufrir este calor de por vida (86). Pero la ms obvia manipulacin del espacio fsico de la novela nos mental de la narrativa: la libertad del forastero. El protagonista es desterrado por el jefe civil en un gesto totalmente inesperado: -Entonces, aunque no lo creas, no te quiero en este pueblo: puedes irte (103). En ese momento, el protagonista es levantado como un fardo y llevado a un linde del pueblo nunca antes men-

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207 cionado. All, fue seguido por toda la comitiva, el jefe civil y su harn, el jefe militar y el resto de la tropa y Marina, desnuda y anegada en lgrimas. Cuando llegaron al borde ltimo desconocido de todos, frente a una polvorienta guardarraya, los hombres que lo asan lo levantaron en peso y lo lanzaron con fuerza hacia el camino, donde el forastero cay dando vueltas por tierra (103. De modo ques exista siempre existiuna salida! Sin embargo, este hecho contradice la abundante evidencia textual que apunta a lo contrario. Cmo reconciliar esta grave contradiccin? Bragado est jugando con la narrativa. La corriente subyacente de esta novela es lo fantstico. Por estas dos razones, todo es posible. El tiempo tiene dos posturas contradictorias extremas en La estacin equivocada: parece volar o estancarse; nada acerca del tiempo es rastero por irse, o por hacer que las personas a su alrededor entiendan su dilema, ms lenta se torna la accin. Desesperado, el forastero le pregunta a Marina: Hay alguna forma de abandonar este pueblo que no sea por ferrocarril? (20). en que la fecha del peridico databa del siglo anterior y, sin embargo, en una de las pginas observ la noticia del primer hombre en la Luna (24). El forastero trata de mover la accin a todo costo y pregunta al viejo dueo del hotel: -Sabe cundo pasa algn tren por aqu? (25). El viejo responde: Nunca (25). O sea, el tiempo no ha sido solamen te detenido, sido manipulado para crear una situacin de Angst existen cialista y de esa profunda congoja que atacar al protagonista cuando, s: lo absurdo de su lucha. Esta manipulacin del tiempo no es nada nuevo, sino una de las tantas herramientas en el arsenal ldico de muchos escritores. En Los pasos perdidos (1953), Carpentier usa el mismo recurso. De ello, nos dice Fernando Alegra en su ensayo Alejo Carpentier: Realismo mgico (1970) Fundamentalmente, le obsesiona la idea de traspasar los lmites del tiempo, de superarlos y conseguir una sntesis histrica monumental en que el hombre cambia de circunstancias pero no de esencia y, en el la obra de arte (52). En Los pasos perdidos, el tiempo es el inerte escenario sobre el cual se desplaza el protagonista retrospectivamenteen busca de sus races. Despus de la Teora de la Relatividad sofa como la literatura se nutri de la nueva visin einsteniana de la relatividad del espacio y del tiempo. Si bien la manipulacin del tiempo

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208 David Walter Aguado ya exista en la literatura, los innovadores aportes de Einstein a la fsica encontraron eco en la imaginacin de escritores y artistas. En The Dialogic Imagination (1975), en el captulo llamado Forms of Time and of the Chronotope in the Novel (1937-8, 1973), Bakhtin explica que The process of assimilating real historical time and space in literature has a complicated and erratic history, as does the articulation of actual historical persons in such time and space. Isolated asstage of human developmenthave been assimilated, and corresponding processing such appropriated aspects of reality (84). Bakhtin no revela el nombre de este proceso de asimilacin que hoy conocemos como meEn La estacin equivocada, el proceso de relacin entre el tiempo y el espacio toma tres dimensiones: 1.tiempo-espacio. 2.tiempo de la novela-tiempo histrico. 3.espacio de la novela-espacio real. 3. LO ABSURDO Como el forastero de Arreola, que exclama jubiloso X! en vez de T en el momento crucial; el forastero de Bragado tambin camanuncia: Entonces, aunque no lo creas, no te quiero en este pueblo: puedes irte [] -No dudes, hombre diminuto, hoy he sido magnnimo: el camino es tuyo (103-4). El forastero nos sorprende con una inesperada respuesta: -El forastero no pudo consigo mismo, apret los dientes y trag varios buches de saliva llena de polvo. Pate dos veces en el suelo y grit, a revienta garganta: Pues me quedo, viejo hijo de puta! (104). El personaje de La estacin equivocada est condenado a llegar a ese pueblo donde se consume en angustia buscando una salida. El texto lo el viaje para el cual estaba predestinado182 183 no haba visto a nadie (15). El forastero de El guardagujas acepta una suerte tambin predeterminada para l por la compaa de ferrocarril: los pasajeros aunque compran numerosos boletos a cualquier preciosolo viajan hacia donde la compaa quiere que vayan. En este sentido, ambas historias comparten una tonalidad religiosa un tanto velada. 182 El forastero de Los pasos perdidos (1953) de Carpentier hace una observacin muy semejante cuando explica este viaje estaba escrito en la pared, haba dicho Mouche, la vspera de nuestra partida, dando un sentido agorero a la presencia del Sagitario, el Navo Argos y la Cabellera de Berenice (278). 183 El fsico britnico Stephen Hawking ha dicho al respecto medio en broma: He notado que las personas que dicen que todo est predestinado -y que no podemos hacer nada para cambiar esomiran hacia los dos lados antes de cruzar la calle ( The News Sentinel G2).

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209 T anto el forastero de Bragado, como el de Arreola inician sus aventuras en el mismo lugar: una estacin de ferrocarril desierta para uno, abandonada para el otro. Nada pudiera ser ms contradictorio a la verdad. Sabemos que esos lugares son verdaderas colmenas humanas donde el perenne trasiego de personas y las incesantes voces de los viajeros nunca se apagan. Estamos ante un movimiento ldico de ambos autores, que a la vez presagia un incierto futuro para los protagonistas. El lector avezado se pone en guardia y comienza leer a varios niveles desde ese momento. Mltiples y acertados son los estudios crticos de El guardaguThis is no way to run a railroad: Arreolas Allegorical Railroad and a possible source en Hispania, Vol. 71. No. 4. Diciembre, 1988. p. 806 el cual compara el cuento de Arreola con el inquietante cuento de Nathaniel Hawthorne The Celestial Railroad (1843) una abierta alegora cristiana; as como el anlisis de George R. McMurray en su ensayo Albert Camus Concept of the Absurd and Juan Jos Arreolas The Switchman publicado en Latin American Literary Review. Vol VI. No. 11. FallWinter, 1977. p. 30. Burt y McMurray como la gran mayora de los otros crticos que han estudiado este cuento de Arreola coinciden en que la historia es una obra existencialista con nfasis en lo absurdo. En This is no way to run a railroad: Arreolas Allegorical Railroad and a possible source Burt explica que El guardagujas de Arreola y The Celestial Railroad de Hawthorne comparten dos cosas: el uso de una metfora comn el ferrocarril y el uso de la misma tcnica narrativa -el dilogo entre el viajero y un veterano, experto en los viajes de ferrocarril ( Hispania 808). Lo mismo puede decirse en un anlisis comparativo entre La estacin equivocada de Bragado y El guardagujas de Arreola. La diferencia es que en El guardagujas, el ferrocarril es el vehculo de partida hacia una aventura inesperada (la jornada de la vida); el viaje mismo es la bsqueda existencialista del individuo como tal. El viaje es movimiento y as es la vida. Por el contrario, en La estacin equivocada, el ferrocarril es el engaoso instrumento que trae al forastero a su nueva y extraa aventura existencialista en el pueblo que tanto detesta. El viaje comienza cuando el forastero se baja del tren fantasma. Si en El guardagujas el dilogo tiene lugar entre el viejo empleado y el presunto viajero, en La estacin equivocada el duelo narrativo se centra en la relacin entre Marina y el forastero la mayor parte del tiempo. Es a travs de esos dilogos que llegamos a conocer a ambos forasteros en estas sendas historias.

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210 David Walter Aguado El viejo guardagujas Arreola en su extenso dilogo con el forastero provee al lector con un verdadero arsenal sobre cmo afrontar cualquier avatar existencial: Para qu preocuparse por el futuro (llegar a T), si la vida hay que vivirla en el ahora en que estamos? Por tes a un vasto universo de posibilidades? Es absurdo tratar de llegar al lugar para el cual se tiene boletos: la compaa mandar los trenes donde desee e ignorar el destino de los boletos comprados. Igualmente guardagujas Se aspira a que un da se entreguen plenamente al azar, en manos de una empresa omnipotente, y que no les importe saber adnde van ni de dnde vienen (5). La estacin equivocada presenta exactamente esas dos orientaciones: lo absurdo es evidente en las constantes arengas a aceptar que no es un forastero, adaptarse a vivir en el pueblo, olvidarse de otras ideas y de tratar de irse que el forastero recibe de cuanta persona encuentra en su camino; as como la falta de xito en que devienen las acciones lgicas del forastero en todo momento. Que la novela es una obra existencialista es an ms fcil de demostrar. El Angst, la desesperacin y la futilidad de los esfuerzos del forastero tanto por hacerles comprender a todos que l es de otro lugar, para el personaje y no menos inquietante para el lector. El forastero un estoico Ssifocontina tratando de escapar hacia su lugar de procedencia. Como el sufrido hroe griego, el forastero repite una y otra vez las mismas acciones en busca de su libertad. novela cuando se queda en el pueblo; tambin puede verse su actitud como la eterna entereza con que Ssifo empuja su enorme roca colina arriba, una y otra vez, no como el resignado y claudicante semidis cumple su labor en esencia absurda, pues la roca inexorablemente ter mina por caer consciente de lo que est haciendo, ms all del dolor y la congoja humanos, victorioso e indoblegable por siempre. Como explica Camus en Le mythe de Sisyphe (1942) On a compris dj que Sisyphe est le hros absurde. Il lest autant par ses passions que par son tourment. Son mpris des dieux, sa haine de la mort et sa passion pour la vie, lui ont valu ce supplice indicible o tout ltre semploie ne rien achever. Cest le prix quil faut payer pour les passions de cette terre [] Cest pendant ce retour, cette pause, que Sisyphe mintresse. Un visage qui peine si prs de pierres est dj pierre lui-mme! Je vois cet homme redescendre dun pas lourd mais gal vers le tourment dont

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211 et qui revient aussi srement que son malheur, cette heure est celle de la conscience. chacun de ces instants, o il quitte les sommets et senfonce peu peu vers les tanires des dieux, il est suprieur son destin. Il est plus fort que son rocher (165). Cuando funga como profesor de ingls en el grado doce en Miami Coral Park Senior (Miami) ense varias obras de Hawthorne: la novela The Scarlet Letter (1850) y dos cuentos: Good Youngman Brown (1835) y precisamente el cuento que se discute aqu, The Celestial Railroad (1843). En conversacin con Bragado, surgi el tema de Hawthorne y le mencion mi proyecto en ese momento. Supe as que Bragado haba ledo la novela en espaolcon gran deleite, y que conoca adems varias historias de Hawthorne; algunas de las cuales estaban en viejas colecciones de cuentos fantsticos disponibles en Cuba y en los Estados Unidos. Las alegoras son difciles de aceptar. Pienso en las cinco mejores alegoras de la literatura universal que he ledo: The Pilgrims Progress Animal Farm (1945) [Rebelin en la granja] de George Orwell (1903-1950), Le petit prince (1943) conocida como El principito en espaolde Antoine de Exuges (1899-1986) y Lord of the Flies [El seor de las moscas] (1954) de William Golding (1911-1993). Las uso para medir la calidad de otras obras de ese mismo estilo. Entonces, medito en la fuerza de las alego ras: 1.La universalidad de las ideas que se discuten. Por ejemplo, la famosa libra de carne184 del Mercader de Venecia (1596/1598) shakespeareano [Acto I. Escena 3. 145-6] representa cualquier tipo de venganza o bajeza en nuestros das. En La estacin equivocada, la desesperacin del forastero por escapar del pueblo es representativa de cualquier situacin actual tanto en la sociedad, como en nuestros mundos interiores. Voltaire expres esta idea a travs del protagonista de Candide, ou lOptimisme (1759) en su mxima quil faut cultiver notre jardin (292) [tenemos que cultivar nuestro jardn]; una metfora existencialista aplicable a una multitud de situaciones y que bsicamente indica que propio paraso terrenal da a da o, en trminos sartreanos: devenimos en seres humanos solo si tomamos control (responsabilidad) de nuestras acciones y destino propios. 184 Este tipo de cruel retribucin fsica no es una idea original del bardo ingls. En la Biblia encontramos un concepto parecido, vase Levtico 25:39.

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212 David Walter Aguado 2.Lo asequible de las imgenes. A veces, las alegoras tienden a apoyarse en imgenes185 bblicas de forma abierta o solapada [el Cristo roto de La estacin equivocada] cada uno asi la imagen por un extremo. Comenzaron a tirar, sudorosos, lanzando ofensas espectaculares en medio del forcejeo. Finalmente la estatua se parti por la cintura (93), o la idea de la reencarnacin a travs de la muerte en El principito: Parecer que estoy muerto y no ser verdad (102). En otras ocasiones, las alegoras recurren al uso de imgenes de otras culturas. En todo caso, este tipo de literatura es muy efectiva en cuanto lo atractivo de sus imgenes. Pensemos en Marina [La estacin equivocada] y en el diminuto visitante extraterrestre [El principito]. La primera imagen es de una belleza muy singular, no terrestre una muchacha tan rubia como nunca en su vida haba visto. Usaba un vestido suelto a cuadros y de tonos azules. Competa en belleza con el mar (15). El pequeo viajero es todo un monarca en miniatura [traje, estrellas, tez, pelo] Era un hombrecito verdaderamente extraor dinario que me observaba gravemente (12-14). En ambos casos, el lector no puede evitar sentir simpata por estos personajes. Nos interesamos constantemente por su suerte y prestamos atencin a sus palabras. 3.El profundo simbolismo que las ms simples situaciones y personajes pueden encerrar. En El principito (1943) de Exupery, la serpiente que en la cultura occidental (y en la Biblia) tiene una connotacin negativa186-, sorpresivamente, es un smbolo de la reencarnacin y del movimiento hacia otro plano (uno superior) en el universo sideral. En La estacin equivocada, la coleccin de habitaciones idnticas en el vetusto hotel apunta hacia una enajenacin existencialista donde toda posibilidad de Como colofn a este smbolo estn los espejos rotos que aparecen en cada habitacin: no hay salida, no hay escape. La distorsin de la realidad est por doquier; ms que intil es absurdo tratar de abrir una brecha. Los espejos rotos en todas las habitaciones que nos revierten al concepto del mise-en-abyme de Andr Gide (Stonehill 4) -pero no en el sentido de literatura narcisista de Hutcheon (autoensimismada y mimtica)-, sirven de catalizador del Angst existencialista del forastero y han sido hbilmente usados por Bragado para lograr precisamente ese efecto. sos Goldhte (sombreros de oro) encontrados en Alemania en los siglos XIX y XX tienen un profundo sentido reli gioso adems de un extraordinario valor antropolgico. Estos valiosos objetos se remontan al perodo 1200-800 a. C. 186 Aunque representa tambin la sabidura, la cultura occidental (y la Biblia en particular) consideran a la serpiente como un smbolo negativo.

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213 noir de Orson Wells, La dama de Shanghai (1947) y Alicia en el pas de las maravillas (1865), de Lewis Carroll. Estas dos obras 4.La vigencia de las ideas planteadas. El paso del tiempo no erosiona el valor de las alegoras. Los sistemas polticos cam bian mucho ms fcilmente que la naturaleza intrnseca del individuo. Es por eso que el mandamiento bblico de no envidiar el burro ajeno (xodo 20: 1-17) sigue siendo vlido hoy; salvo que Por igual razn leemos a Shakespeare con agrado. Es poco probable que un rey venga a dormir a nuestra casa hoy como hizo el monarca Duncan con Macbeth y encuentre all la muerte a manos de su amigo; pero todos los das alguien es traicionado por un amigo o por un familiar querido. Cuando no se hable ms de comunismo, de fascismo o de capitalismo, se seguir hablando de alguien que impide que otros expresen sus ideas o su creati vidad. En La estacin equivocada la incesante bsqueda de una salida de escape es aplicable a una situacin fsica o espiritual que puede suceder ahora y en el futuro. En su tono moralizante y en la facilidad con que los tipos se tornan en arquetipos y en el peor de los casos en caricaturas baratas de la Aquiles de las alegoras. La estacin equivocada salva estos escollos exitosamente y a travs de de una variedad de recursos literarios, nos presenta una angustiosa, pero sobria imagen de un personaje atrapado en una bsqueda existencialista en el absurdo microcosmos (el pequeo en la caricaturizacin. El apndice de la novela con citas textuales de un documento histrico verdadero: la Declaracin de Derechos Humanos (1948), ayuda al nuevo narrador a explicar los derechos ms elementales de todo ser humano (como se estipula en la Declaracin de Derechos del Hombre de 1948) y para ello cita el artculo 13, inciso 2 de ese documento T oda persona tiene derecho a salir de cualquier pas, incluso del propio, y a ca (Hutcheon, 1988) en la que Bragado entreteje una discusin sobre la obligacin del Estado de respetar los derechos ms elementales de toda persona, verbigracia las calamidades del forastero en el pueblo. lo explica as:

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214 David Walter Aguado ve and truthfulexist within a framework that they do not name. They have an addresser and an addressee, make use of a code (a language), and presuppose a certain context, as described in the last chapter. If I talk about the statement or the framework, I move up one level in the language game, suspending the statements normal meaning [usually by putting in in quotation marks]. Likewise, when a writer talks about a narrative within a narrative, s/he has to put it in quotation marks, so to speak, stepping beyond its boundaries. Immediately, the writer has become a theorist, everything normally outside the narrative being reproduced within it (Martin 181).Por qu ha usado Bragado este recurso fundamentales: una, desviar la atencin del lector hacia el nuevo problema planteado (los derechos humanos, como eje central del propsito de La estacin equivocada como alegora poltica); dos, legitimar la narrativa a travs de la presentacin del texto mismo de artculos selectos del documento de la Declaracin de Derechos Humanos. rrativa de los noventa de Carmen Martn Gait (1999), Nuria Cruz y la intertextualidad se convierten en el instrumento que subvierte realidades estereotipadas o discursos totalizantes, unindose as al rechazo este segmento de La estacin equivocada, es la inclusin de los ver daderos principios y estatutos de la Declaracin de Derechos Humanos. Bragado habla de la imposibilidad de saber la suerte del forastero despus de su asimilacin a las masas del pueblo, pues como los hefcil, para cualquier investigador, establecer la verdad (107-8) y aade No s que pas despus con el forastero. Quizs una tromba de aire se lo llev hacia el lugar donde nacen todos los huracanes y se perdi para siempre. Pero tal vez su suerte fue otra (108). Este recurso credibilidad a la narracin, pero, por otra parte incorpora un elemento humorstico que compensa su intencin anterior y lo deja todo a la elec cin del lector -cierto o falso?-, tal como hace Shakespeare en su obra A Midsummer Nights Dream [Sueo de una noche de verano] (1590s) sueo o realidad? ; o como sucede en La vida es sueo (1635/1636?) de Pedro Caldern de la Barca en la cual el muy confundido Segis-

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215 mundo es incapaz de saber si su breve libertad y progreso espiritual realmente existieron y dice: y el mayor bien es pequeo; que toda la vida es sueo, y los sueos, sueos son. Escena XIX, versos 2182-2187). Para los que han ledo consistentemente a Bragado, as como para los que lo conocieron, se hace evidente que La estacin equivocada 1.- El forastero hizo la eleccin correcta: pate el polvo y decidi quedarse. Lamentablemente, no todos hacemos las deci siones correctas en los momentos precisos. Son ventajas que 2.- El nico cobarde en esa historia fui yo, y s que escribir estas pginas no me exonera de culpa (109). Debe explicarse aqu que Bragado como el forastero despus de su pas (1988). Sin embargo, a diferencia del forastero, Bragado tuvo que irse al extranjero pues no se le dio ninguna otra opcin como es el caso del forastero de La estacin equivocada ; despus de todo, El escritor caribeo nunca estuvo conforme con la decisin que fue obligado a tomar y vivi atormentado por ella, por eso dice que el forastero hizo la eleccin correcta. Evidentemente, Bragado piensa que su suerte fue peor que la de su contrapartida en La estacin equivocada En Miami, Bragado viva soando con regresar a Cuba y volver a caminar por sus amadas calles habaneras. Por eso su prematura muerte se nos hace tan difcil de aceptar. Bragado es un exiliado. Lo es tambin el forastero de La estacin equivocada ; as como el Meursault de Ltranger (1942); solo que el personaje del escritor argelino es un exiliado por derecho y eleccin propios, pues se ha alejado de su madre, de su patria y a la postre de todos los valores que la sociedad a su alrededor sostiene como patrones de conducta aceptables. Meursault es el hroe o antihroe de lo absurdo porque l ha decidido, desde el inicio, no preocuparse por nada,

PAGE 216

216 David Walter Aguado todo le viene bien. En contraste, el forastero no tiene esa actitud. T rata de irse del pueblo y luego intenta cambiar la situacin all (por medio de la procesin religiosa encaminada a despertar las aletargadas consciencias de los ciudadanos). Bragado y el forastero sufren una gran parte del tiempoun exilio impuesto, no elegido por ellos. Esto los diferencia grandemente de Meursault. Sin embargo, los tres tienen en comn varias cosas: 1. La rebelin contra el mundo circundante. 2. Una bsqueda absurda por un mundo que puede o no existir esta situacin en el captulo El hombre absurdo, parte de El mito de Ssifo quista (65). Puede el forastero independizarse de su absurda bsqueda a travs de la conquista y dominio de su propio ser? 4. Un enfoque existencialista sobre cmo van a vivir el resto de sus vidas. Meursault lo hace a travs de la tcita aceptacin de la muerte de su madre, la ligereza con que trata su posible matrimonio con Marie y la indiferencia que siente por su propia sentencia a muerte. Bragado y el forastero lo demuestran mediante la for ma estoica con que van a vivir en sus respectivos nuevos mundos y la entereza que domina sus formas de actuar. 5. Hay un paralelo digno de mencionarse: el que tienen el forastero y Meursault con otro personaje literario muy clebre. En el captulo 5 de The Western Canon: The Books and School of the Ages (1994), dedicado al estudio de la obra de Cervantes y en especial del Quijote-, el crtico estadounidense Harold Bloom se apoya en las contribuciones investigativas hechas por Unamuno. Para el bilbano, don Quijote haba salido en busca de su patria y la haba encontrado en el exilio. Unamuno haba encontrado como siemprela verdad escondida en lo ms recndido del texto cervantino. A semejanza de los conversos y de los moriscos explica Bloomdon Quijote es tambin un exiliadoun exiliado interno. Solo lejos de su pequea patria (la aldea) puede el Caballero de la T riste Figura ser libre y disfrutar la plenitud de su espritu (124). Cuntas veces Bragado se sinti fuera de lugar en Miami! Cuntas veces se sinti exiliado dentro de su amada patria pequea: La Habana!

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217 El forastero no se doblega ante las autoridades del pueblo. Otro ente en esta narrativa se ha debilitado (o quizs humanizado) en las ltimas lneas. Leamos: Se besaron, se besaron varias veces como si estuvieran inventando el beso y la sombra, y nada pudo contra ellos, ni tan siquiera el sol ardiente que esa maana, nadie sabe por qu, fue benvolo187 con ese pueblo castigado por la historia (104-5). En efecto, el sol ese agente castigador eterno en esta narracin ha mitigado su azote y apoya a los redimidos, victoriosos amantes. El cura y el forastero se enfrentan en un duelo de verdades: la religiosa del sacerdote y la existencialista del recin llegado. Lamen tablemente, esas relaciones estn mediatizadas por un profundo terror gente sentido de supervivencia traducido en un tipo de delirium tremens y una gran desazn por parte del intruso en el pueblo. presentar esta dualidad de ideas a travs del uso de dilogos cortos y de intenso intercambio (91-4) y de imgenes visuales; en este caso conos religiosos (93), la cual Bragado presenta como una tensin fsica entre las acciones de ambos personajes: Y el forastero se dirigi al altar y comenz a bajar de la cruz la de la gritera del sacerdote. Y a en la puerta el cura se tir a los pies del forastero y lo hizo caer. Ambos se incorporaron y cada uno asi la ima gen por un extremo. Comenzaron a tirar, sudorosos, lanzando ofensas espectaculares en medio del forcejeo. Finalmente la estatua se parti por la cintura. El sacerdote qued con las piernas entre las manos y el forastero con el dorso y la cabeza del Cristo. El cura comenz a llorar y a temblar. Se arrodill junto al pedazo atacado por un llanto profundo y desconsolado (93).Fig. 10 EL CURA Y EL FORASTEROTABLA COMP ARATIVA La escena anterior -aunque es muy importante (se explica el porqu en las conclusiones) tiene de esperpntico y de cmico a la vez. En ella EL CURA EL FORASTEROCristo roto Comienzo de la incertidumbre total Prdida de la razn Desenlace nal: Asimilacin o claudicacin?

PAGE 218

218 David Walter Aguado hay de trgico y de cmico, rayano en lo ridculo. Al analizar las pala bras de Umberto Eco con respecto al efecto cmico que aparecen a continuacin pensamos dos veces para catalogar esta escena de ese modo. En su ensayo The Frames of Comic Freedom (1984), Eco precisa algunas de las caractersticas del efecto cmico; el cual ocurre cuando una regla (preferiblemente una sin mayor importancia) es violada por un personaje al cual consideramos innoble, inferior o repulsivo. Adems, en vez de preocuparnos por la violacin de la regla, la aceptamos y la acogemos. O sea que, nos sentimos resarcidos cuando este personaje corremos riesgo alguno, sino que lo hacemos a travs del personaje que viola la regla en cuestin). El efecto cmico, asegura Eco, es ambiguo ya que nosotros violamos la regla mediante las acciones de un per sonaje dado y a la vez nos alegramos de su desgracia. No tenemos ni preocupacin por la defensa de la regla rota, ni compasin por ese ser inferior que la ha violado (3-4). La pregunta es entonces, por qu nos remos cuando leemos esta escena a pesar de que los personajes en ella son de mayor importancia y ninguno de ellos es un villano? Pues porque segn explica Eco-, ese cura, sin poder poltico o econmico, representa a las autoridades del pueblo; aunque sea nominalmente. Cuando el forastero rompe la la direccin que iba y lo descarrila por completo a travs de una subversin imprevista que causa una crisis inmediata; la cual, a la postre, transformar a ambos personajes total e irrevocablemente. El forastero de La estacin equivocada no deja de tratar de irse entre l y Marina: Deja las locuras y qudate conmigopropuso ella. T al vez llegues a mi edad. Qu gano con eso? Cuando te levantes, de maana, en el velador de la cama vers nuestros cepillos de dientes, juntos y de distintos colores. Y? Son como el amor. [] Se durmieron sin tener en cuenta el calor (99). hacen el amor en lo cual est prohibido por el Partido, a escondidas en el bosque:

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219 Dej de pensar y se limit a sentir. La cintura de la muchacha bajo su brazo. Era suave y clida. Le dio la vuelta hasta quedar suyo. Donde quiera que tocaran sus manos, ceda como si fuera agua. Sus bocas se unieron con besos muy distintos de los duros besos que se haban dado antes. Cuando volvieron a apartar sus rostros, suspiraron ambos profundamente. El pjaro se asust y sali volando con un aleteo alarmado 128). Lo que resalta como elemento comn en estas escenas es que ambos protagonistas masculinos (el forastero en La estacin equivocada y Winston en ) rompen las barreras de sus ms grandes lmites existencialistas inmediatos. En el primer caso: el calor: Se durmieron sin tener en cuenta el calor (99); en el segundo, el miedo que hasta personas) se entreguen a hacer el amor basado en sus verdaderos sentimientos romnticos: Dej de pensar y se limit a sentir (128). En La estacin equivocada Marina le repite al forastero esta sentencia: -T e lo dije: no conseguirs ni tan siquiera que te maten (97); que ya haba dicho anteriormente (87). Airado, el cura le dice al forastero dentro de la iglesia: -T e maldigo como a la higuera! Esta referencia bblica (Marcos, 11:12-14,2021) es un recurso retrico que Bragado usa en varias de sus otras obrassirve para legitimar el papel de la iglesia y su gran poder en la sociedad (an si no es de ndole poltico o econmico, como es el caso de este pueblo). T ambin contribuye a reforzar el existencialismo cubano, un religiosa y en el cual cualquiera de ellas es ms poderosa que la congoja unamuniana. Bragado reitera el mensaje del lavado de cerebros en esta alegora poltica, La estacin equivocada : Vaya! As que estamos en presencia de un predicador dijo el muchacho. No aceptamos tu tentacin: no hay vida mejor que sta. Nos lo ensearon desde que ramos nios. Lo que dices no es ms que una teora diversionista (90). Cuando Winston est siendo torturado por OBrien en algo muy similar se revela: Ests pensando que nos proponemos destruirte por comple topara qu nos tomamos todas estas molestias?; que si nada va a quedar de ti, qu importancia puede tener lo que t digas o pienses? Verdad que lo ests pensando? S-dijo Winston.

PAGE 220

220 David Walter Aguado OBrien sonri levemente y prosigui: T e explicar por qu nos molestamos en curarte. T, Winston, eres una mancha en el tejido; una mancha que debemos borrar. No te dije hace poco que somos diferentes de los martirizadores del pasado? No nos contentamos con una obediencia negativa, a nosotros, tendr que impulsarte a ello tu libre voluntad. No destruimos a los herejes porque se nos resisten;mientras se nos resisten no los destruimos. Los convertimos, captamos su mente, los reformamos (248-9). En ambos casos, los regmenes totalitarios188 prevalentes en las dos novelas y que alegricamente apuntan a un mismo objetivo: las dictaduras comunistas toman gran cuidado de propagar su ideologa, sin descanso, a todos los niveles. Una vez ms, nos preguntamos por qu el nico peridico a que se hace referencia en el pueblo est en manos del viejo dueo del hotel y por qu hay en l un anacronismo histrico (el primer hombre en la luna en un peridico que data de muchos antes). Pues, adems de ser un recurso literario (lo fantstico) que Bragado usa para mantener el inters del lector y a la vez enviar su mensaje alegrico; bien pudiera pensarse que estamos frente a una manipulacin del 1984. OBrien no oculta esa insidiosa agenda del Partido y se lo explica as a Winston: Hay una consigna del Partido sobre el control del pasado. Reptela, Winston, por favor. El que controla el pasado controla el futuro; y el que controla el presente controla el pasado repiti Winston, obediente. El que controla el presente controla el pasado dijo OBrien moviendo la cabeza con lenta aprobacin. Y crees t, Winston, que el pasado existe verdaderamente? (242). 188 Debe aclarse que la crtica social de Orwell en y en Rebelin en la granja pueden ser aplicables a todo tipo de dictadura, independientemente de su orientacin ideolgica.

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CAPTULO VII. CONCLUSIONESYo amo, sin embargo, el dolor y hasta el remordimiento, porque me devuelve la conciencia de m mismo. Una excursin a los indios ranqueles (1870) Lucio V. Mansilla (1831-1913). No basta con morir para ser inmortal. David Walter AguadoBien es cierto que el exilio poltico dio a Bragado libertad de movimiento fsico y ms opciones creativas, sin embargo, fue una verdadera prueba de fuego para el isleo. Una vez aqu, Bragado no fue libre. Fue muy difcil abrirse brecha en el mercado literario latino con una mer canca tan abiertamente comprometida con la causa de la libertad como lo es la obra de Bragado. Aunque un par de libros recibieron menciones en Latinoamrica, ste no es todava el mbito adecuado para una lite ratura abiertamente crtica de las dictaduras de izquierda, como la de Castro; la cual acaba de celebrar ms de 50 aos en el poder. 1. PROCESO DE ESCRITURA Y NOTA PERSONAL Bragado se alegr mucho al saber que yo estaba escribiendo una disertacin doctoral sobre una parte de su obra. Debido a mi bagaje intelectual multilinge y bicultural, Bragado crea que yo era la persona adecuada para hacer el primer estudio de esa ndole sobre su trabajo. La literatura es una sola. No hay divisiones, salvo la que nosotros hacemos por conveniencia y practicalidad, yen algunos casos, por falta de sentido comn, sola decirme. En este proyecto, el lema ha sido: Una sola literatura, a travs de la naciones y del tiempo, tal como lo dese Bragado. Es, precisamente, por esta razn que el anlisis de la obra de Bragado presentado aqu

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222 David Walter Aguado incluye un breve estudio literario comparativo de obras de otras pocas, tanto de autores de habla espaola, como de otras lenguas. Mi trabajo ha sido muy difcil por varias razones.; unas son de ndole personal; otras de naturaleza acadmica. La primera razn personal es que Bragado, mi amigo personal, estaba vivo cuando comenc este exhaustivo trabajo y muri repentinamente durante el proceso. Natural mente que eso trajo consigo una gran devastacin emocional para m y para mi familia. La segunda razn personal es que el fallecimiento de Bragado tambin afect la forma en que yo vea su vida y su trabajo. Es difcil permanecer objetivo en medio de tanta tensin emocional. Desde el punto de vista acadmico y analtico, he tratado de evitar encaminar las investigaciones con un enfoque mayormente historicista, pertenece tanto al campo de la literatura como al de la lucha por los derechos humanos y la libertad de su pas, tal tarea resulta ardua. La imagen y la presencia de Bragado como escritor y como ser huuna entrevista con el rotativo Diario las Amricas, unos das despus del fallecimiento de Bragado: Fue un escritor totalmente comprome tido con la causa anticomunista y partidario de cualquier mtodo de lucha para derrocar la tirana totalitaria de Castro [] fue creador de un nuevo y valiente fenmeno como el de sacar desde la prisin calzadas consecuencias (Remos 3). Artsticamente, Bragado comprende bien lo que Sartre haba explicado con respecto a la vida de los personajes de una novela en su libro Literary and Philosophical Essays: Do you want your characters to and unpredictable acts, still less of explaining them (in novels, even the best psychological analices have a mouldy smell), but rather of presenting them. Neither you nor I know what Rogogine is going to do. I know that he is going to see his guilty mistress again, but I cannot tell whether he will control himself or whether his anger will drive him to murder; he is free. I slip into his skin, and there he is, awaiting himself with my waiting. He is afraid of himself, inside me; he is alive (7-8). Los personajes de La estacin equivocada y de la obra de Bragado en general gozan de esa libertad mencionada por Sartre. Unido a estos retos est el hecho ya mencionado de que no existen materiales crticos sobre la obra de Bragado hasta este momento. T odo est por escribirse an. Este trabajo ha tenido que cavar su propio cau189 (Parfyon Semyonovich Rogozhin). Personaje de El idiota (1869) de Dostoevski.

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223 2. ENFOQUE DEL ESTUDIO DE ESTA NOVELA En el brevsimo Apndice que cierra la novela y que sigue a la avalancha dramtica del desenlace del ltimo captulo de la obra, al del Hombre que en realidad es el documento llamado Declaracin Universal de los Derechos Humanos190 de 1948, La estacin equivocada presenta una relacin con el discurso mimtico, no solo de las ciencias polticas, sino tambin de la literatura, pues Bragado entreteje la Declaracin de los Derechos Humanos) con la trama de la novela como tal, pero con un enfoque ldico cuando la voz narrativa (Bra[que toda persona tiene derecho a salir de cualquier pas, incluso el propio, y a regresar a su pas]. Las investigaciones que he llevado a efecto no arrojan nada concluyente a favor de la leyenda. Por lo dems, la Declaracin Universal de los Derechos del Hombre fue aprobada el 10 de diciembre de 1948, en el seno de la Organizacin de Naciones Unidas. Como los hechos que acontecen en la novela no poseen tiem 191, se hace difcil, para cualquier investigador, establecer la verdad (107-8). Al analizar la obra de Bragado, me he remontado al marco histriautor. No podra haber sido de otra forma en el caso de un escritor existencialista, como Doestoevski, golpeado por la vida, cuya trayectoria est repleta de vicisitudes y carencia de libertad. han sufrido y sufren en las mazmorras castristas; pero como cubano de pila conoc en carne propia la falta de libertad personal y de expresin que maniat a Bragado dentro de Cuba como escritor y como individuo por muchos aos. Creo mi deber hacer comentarios al respecto, pero stos siempre han estado dentro del marco social y literario del anlisis presentado en este estudio; el cual ha sido tan sobrio como es posible hacerlo donde hay tanto dolor. Mas, he aqu el mayor de mis retos: separar la opinin que Bragado comparti conmigo de gran parte de su obra de mi visin individual de ella; analizada y discutida, a travs de un prisma crtico que fuese a la vez adecuado, sobrio, vlido y justo. 190 Hay un documento histrico llamado La Declaracin de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, el cual fue una declaracin de principios de la Asamblea Constituyente francesa, realizada el 26 de agosto de 1789, que fue el prefacio a la Constitucin de 1791; un documento que no recoga los derechos de las mujeres. Este grave error fue corregido con un documento paralelo escrito por Olympe de Gouges (1748 -1793). Este honorable caballero result ser el pseudnimo de la pionera feminista revolucionaria Marie Gouze. 191 Evidentemente, un ardid ldico por parte del autor. Su propsito es hacer trabajar al lector.

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224 David Walter Aguado ) y Monroe Curtis Beardsley (1915 1985) en The Verbal Icon: Studies in the Meaning of Poetry (1954), presentan su valioso aporte a la crtica literaria del llamado Nuevo Criticismo: los conceptos de la falacia intencional y la falacia afectiva. Aunque estos conceptos fueron inicialmente aplicados al estudio de la poesa, se extendieron rpidamente a todo el campo de la literatura en general, pues son fcilmente aplicables a ste. simbolismo e interpretacin de sus escritos hubiese sido un caso de la obra de Bragado y del hecho que esas pginas estn preadas con sus vivencias existencialistas, el autor no tiene un monopolio absoluto del texto. En eso estn en lo cierto tanto Wimsatt como Beardsley. Nol Carroll en su ensayo crtico The Intentional Fallacy: Defending Myself (1997): I maintain that authorial intentions and biographies are relevant to the interpretation of artworks (305). T rato de evitar caer en la falacia intencional abierta, pero reconozco que la intencin y el acervo emprico del autor tienen gran impacto en la obra que escribe. Este el caso del escritor cubano Reinaldo Bragado Bretaa. En la diferencia entre lo que una obra es y lo que una obra hace estriba el concepto de falacia afectiva. La obra de Bragado es netamente existencialista, pero no de ndole sartreana. Est enmarcada en el existencialismo cubano esa compleja corriente de sobrevivencia, medio critores isleos. Debemos evitar un anlisis de los efectos psicolgicos de la obra de Bragado o de tratar de encajarlo en alguno de los tantos ismos literarios de moda. En su lugar, es ms productivo y prudente examinar la obra de Bragado por lo que es: una muestra viva del existencialismo cubano. Debe decirse aqu que reconocemos la presencia del pensamiento de Sartre en toda la literatura hispanoamericana. Se ve la sombra de Sartre en nuestras tierras? Gallardo me responde: creo que s, en la medida que los autores latinoamericanos comparten una sensacin de dicin humana ante la incertidumbre que parece dominar en su entorno (poltico, social, econmico). Y esta condicin, habra que agregar, est expresada o traducida, claramente en sus obras (Mario Gallardo, entrevista). De forma similar a sus amigos Reinaldo Arenas y en menor cuanta Guillermo Cabrera Infante, como escritor, Bragado es un producto

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225 neto y directo de la situacin represiva que se desat en Cuba a partir sociedad cubana pos 1959. En Cuba, Arenas public una sola novela,192 Cabrera Infante un libro de cuentos193. Bragado no pudo publicar nada. Sin embargo, las novelas de estos tres escritores de estilos y recursos literarios tan dismiles, a pesar de haber sido o creadas o publicadas en el extranjero casi en su totalidad, son esencialmente novelas cubanas, pues tratan de Cuba y discuten temas cubanos a travs de un lenguaje194 tambin totalmente cubano. Las novelas de Bragado son intencionadamente cubanas. Se hace difcil para cualquier persona que no sea cubana llegar al trasfondo alegrico y lingstico de estos escritos. Para poder entender cabalmente algunas de las frases al parecer inocuas, no basta con hablar espaol, hay que haber vivido en Cuba, bajo el castrismo. 3. ASPECTO IDEOLGICO. TESTIMONIOS DE LOS OPRIMIDOS T oda obra intelectual tiene un enfoque y trasfondo ideolgico. Este acercamiento crtico a la obra de Bragado no es una excepcin. No hubiese sido justo presentar la obra de una vctima del castrismo (tanto en lo intelectual como en lo personal) y del liberalismo izquierdista acadmico en general en Amrica del Norte y en Latinoamrica sin discutir escritor y artista. Bragado fue vctima del castrismo en Cuba y del liberalismo pro-castrista en el extranjero. George Steiner, en su ensayo Narcissus and Echo (1981), explica la conexin de las obras literarias con su entorno as No human utterance, no textual enunciation is timeless, is unrelated to the concrete particularities of its historical-social setting, to the milieu and ideological compass of an author and audience [] No canon, no syllabus of literary texts, is innocent of political ideals and conventions. To deny ones reading the addenda to understanding offered by a knowledge of (11). Es por esta razn que se declara aqu La estacin equivocada una alegora poltica 195 192 Celestino antes del alba [1965], publicada por la UNEAC en 1967; ganadora del Prix Medici en Francia y que abre una importante pentagona de novelas. 193 As en la paz como en la guerra (1960). 194 el anlisis del lenguaje y la poesa no es ms que el empleo artstico del lenguaje o de las palabras, las cuales siempre comunican algo y nos revelan latencias semnticas desconocidas (Caminero 278). 195 En el prlogo de Amor y pedagoga

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226 David Walter Aguado empapada de existencialismo cubano. Por ejemplo, las tres autoridades del pueblo, por caricaturescas que parezcan (y hasta cierto punto lo son), tienen un gran valor alegrico ya que revelan cabalmente dos aspectos de Latinoamrica: 1.La predecible estructura de la lite gobernante (Estado, iglesia, ejrcito). 2.La inutilidad e inoperabilidad del gobierno. En La estacin equivocada, los que dirigen el juego estn controlados por una fuerza exterior otra forma de el Otro superior a ellos; que los mantiene en una especie de semi-parlisis que se rompe intermitentemente con la compaa de putas (para el jefe civil), el disfrute de viEn un ensayo que escrib hace una dcada para una clase del profesor Emil Volek, expliqu que cuando el gobierno de Salvador Allende fue derrocado por el golpe de Estado de Pinochet en 1973, esa misma semana, comenzaron a aterrizar aviones llenos de exiliados chilenos en La Habana. El xodo chileno a Cuba continu por varios aos. T ambin se extendi a la Repblica Democrtica Alemana (RDA) y a otros pases socialistas. Durante los aos que siguieron a 1973, los comunistas chilenos que llegaban a Cuba a quienes el gobierno cubano haba dado casas y emtenebrosas crceles de Pinochet. torturado antes de ser vilmente asesinado. Le cortaron las puntas de los dedos y le dieron la guitarra para que tocaray toc. Entonces, le partieron el crneo a culatazos, narraron los recin llegados sureos ante una conmovida audiencia cubana. Y todos lloramos al muy querido T odos cremos y seguimos creyendo que, en realidad, salvajes tor turas fueron cometidas contra disidentes polticos, presuntos disidentes polticos y personas inocentes por igual con relativa impunidad en Chile; as como en Argentina, Per, Bolivia y otros pases latinoamericanos. Hay alguien que no haya escuchado, visto o ledo testimonios de argentinos, paraguayos, argentinos, bolivianos, peruanos, hondureos y hoy de mexicanos que detallan torturas, vejaciones, registros ilegales, golpes, secuestros, violaciones, desapariciones, raptos, deportaciones ilegales, amenazas, coacciones, asesinatos y cuanta otra violacin de los derechos humanos pueda eludirme en este momento? Conoce usted a alguien que ponga esos testimonios en evidencia? Diciendo que eran perseguidos por sus creencias religiosas, miles de centroamericanos fueron aceptados en Canad en los aos 80 y 90. A

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227 pesar de que algunos de esos casos eran verdicos, las autoridades canadienses pudieron comprobar que la mayora de esas presuntas vctimas se autotorturaban, marcndose la piel con visibles cicatrices para poder dar evidencia de maltratos fsicos. Con mucho respeto a la desesperacin que impulsa a una persona a daarse a s misma de tal manera, mantengo mi posicin que eso pas en Canad por dos razones: La primera es que nadie cuestiona las violaciones de los derechos humanos que se le ataen a pases donde no hay una orientacin marxista. La otra razn es que los medios de difusin masiva estn controlados por la izquierda (desde el norteamericano T ed T urner, hasta el britnico Conrad Black) y stos aprovechan cualquier oportunidad para tratar de desacreditar a sus propios gobiernos y sistemas polticos democrticos. La suerte que han corrido los exiliados cubanos en el exterior ha sido muy diferente. La huella de la prosa y de la poesa producida por ex presos cubanos ha sido tenue en el seno de la intelectualidad latinoamericana, la norteamericana y la europea. Esto es muy evidente en las universidades norteamericanas196 donde se estudia muy poca, poqusima, literatura cubana, en especial la creada en el exilio. Se ven algunas obras de Cabrera Infante y algunos cuentecillos de Arenas de cuando en cuando en el plan de estudios de contadsimas universidades norteamericanas. La presencia de otros valiosos escritores cubanos en textos literarios como Bragado y muchos otros brilla por su ausencia. tro y se convirti en la dcada del 60 en uno de sus ms fervientes admiradores, defensores y tiles voceros. El Premio Nbel de Literatura (2011), Vargas Llosa fue un gran seguidor y simpatizante de la Revolucin cubana: en octubre de 1962, durante la crisis de los misiles, Vargas Llosa viaj a La Habana enviado por la televisin francesa para reportar sobre la situacin. Volvi a Cuba en 1965 y 1966 como invitado de la Casa de las Amricas. Public dos 1971 colabor como miembro del consejo editorial de la revista Casa de las Amricas, apoyando as la principal revista cultural de izquierda de Amrica Latina durante aquellos aos (Vargas Llosa 29). A pesar de que novelas bien recibidas en Europa y Latinoamrica, como Perromundo Conducta impropia (1984) e Y nadie escuchaba (1987); as como los mltiples exiliados polticos que explicaban al mundo dos cosas: 196 An despus de saber a ciencia cierta que el testimonio de Rigoberta Mench es falso, los acadmicos norteamericanos la siguen adorando. Su vida y obra es materia de estudio en muchas universidades de este pas. Aclaro apoyando las mentiras de Mench le resta mrito a la lucha de los indgenas.

PAGE 228

228 David Walter Aguado 1.Que en Cuba exista una literatura clandestina que no alababa al rgimen. 2.La creacin artstica y acadmica de miles de bravos cubanos no era el resultado de mero sudor acadmico, sino de sangre y lgrimas de aquellos hombres y mujeres que escriban detrs de crueles rejas arriesgando sus vidas. La recepcin a nuestros problemas fue de odos cerrados. La causa y la lucha de los otros pueblos latinoamericanos es de todos. La tragedia de cincuenta y tantos aos del exilio cubano es la causa de un solo pueblo: el cubano. Me uno a las palabras del ex comandante Y nadie escuchaba (1987) todas las dictaduras tanto las de derecha, como las de izquierda me son despreciables. A nadie le importa el dolor de Cuba. Es imposible separar las vivencias existencialistas de un escritor como Bragado de su dolorida obra. Este modesto estudio de una novela de Bragado tiene dos propsitos: presentar su obra vista por primera vez a travs de un prisma acadmico crtico y rendirle un humilde, pero merecido homenaje. El pueblo cubano no es el nico que ha sufrido los embates de una dictadura, pero tiene un lugar distinguido en la lista negra de las dictaduras ms largas de la historia. Nos preguntamos a veces cmo hemos podido resistir tanto. Los judos atrapados en los desmanes polticos del cruel fascismo alemn en Europa en los aos 40 se alimentaban de su religin y se fortalecan de su fe. Los cubanos sobreviven gracias a su cubana; esa mezcla inexplicable de Angst existencialista, humor irreverente, resistencia inquebrantable y fe en lo que casi todo cubano cree: una amalgama de cristianismo y santera. Mulato197 fue nuestro ms ilustre guerrero en esas campaas: el Mayor General Antonio Maceo y Grajales (1845-1896), el llamado T itn a sus seguidores y aterrorizaba al enemigo. Esta es la esencia de la cubana! 197 Como explica el poema de Nicols Guilln Balada de los dos abuelos, somos negros y somos blancos, somos europeos y somos africanos. Pero, sobre todo eso, somos tambin el resultado de la fusin de muchas razas y culturas. Siguiendo la direccin de blancos con mucho que perder, esos desposedos negros africanos recin liberados y esos mulatos -ya criolloslucharon por Cuba hasta derrotar a Espaa en dos largas y mal dirigidas guerras de indepen dencia en el siglo XIX (1868-1878 y 1895-1898).

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229 4. LA INADECUADA LGICA DE UN ANLISIS MARXISTA La cada delMuro de Berln en 1989, ha pasado inadvertida para muchos. Sigo sin entender la obsesin de los intelectuales liberales en el Oeste por el marxismo como mtodo de anlisis literario y social. Esta plataforma de ideas ha fracasado como sistema social y en cuando a mA pesar de que Adolf Hitler tena aptitudes artsticas, a nadie se le ocurre hoy aplicar teoras u opiniones hitlerianas sobre la pintura a ningn anlisis del arte. Por qu entonces aplicar teoras engendradas en y oprimido a millones de personas por ms de 70 aos vivo an en Cuba y en Corea del Norte? Por qu asociarse libremente y apoyar tal monstruosidad ideolgica, malconcebida por la mente de un especulador A esos intelectuales mal informados que an necesitan abrir sus ojos lsofo y luchador montenegrino-serbio Milovan Djilas (1911-1995) en The New Class: An Analysis of the Communist System (1957) Nadie puede interpretar el mundo y la sociedad contempornea en trminos de teora marxista o de cualquier otra teora sin caer en absurdidades o ma ideolgico y sus evidentes contradicciones. Veamos esta tabla. No. EXPLICACIN MARXISTA REALIDAD OBJETIVA 1 Las relaciones de produccin corresponden a una etapa especca de las fuerzas productivas En la antigua Unin Sovitica -donde la forma de sociedad se consideraba superior a la de los Estados Unidosel nivel de las fuerzas productivas fue siempre inferior (durante toda su etapa) y continuar siendo inferior al modelo econmico de los EE. UU. hasta que las jvenes repblicas que surgieron del desgajado sistema marxista sovitico alcancen un nivel social y econmico que est a la par de los Estados Unidos.

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230 David Walter Aguado El existencialismo cubano que presentamos en este estudio de la obra de Bragado no es solo una extensin de las contradicciones internas del marxismo, sino una consecuencia directa de ste. Cuando el periodismo y la crtica literaria de Miami emplazan el desarrollo de la literatura cubana en el exilio en los ltimos aos, vemos el siguiente panorama: En los novelistas del exilio ms reciente, posterior a 1980, se aprecia como seala Reinaldo Arenas el tema del desarraigo, el de la desilusin y el desamparo. As en Carlos Daz Barrios (El jardn de invierno), Miguel Correa (), Reinaldo Bragado (La estacin equivocada), Carlos Victoria (Fuente a la oscuridad, que obtuvo el Premio Letras de Oro). En los ms jvenes aparece, a saltos, una especie de visin infernal, de marginacin y crisis de valores, de vaco, desesperanza y sexo, vivencias que les toc sufrir en Cuba y que aparecen en novelas como La nada cotidiana, de Zo Valds y El hombre, la hembra y el hambre, de Dana Chaviano (Cuadra, La literatura cubana en el exilio 3). 2 Las relaciones de produccin entre el Este y el Oeste varan La situacin de discrepancia y variacin se extiende al arte, a las ciencias, a las idiosincracias y el modo de comportarse la gente joven; as como a muchas otras esferas de la vida cotidiana. 3 Los sistemas comunistas de hoy estn regidos por principios cientcos los cuales presuponen la eliminacin de los antagonismos de las formas burguesas de produccin. Los sistemas comunistas sufren de crisis imprevistas. Hay an conictos sociales. Existe un inevitable y persistente sentido de desesperanza. El existencialismo cubano que se explora en estas pginas -alimentado por el inevitable Angst que agobia a los escritores cubanos (as como el cubano de a pie)es el resultado directo de esas crisis; as es tambin el difcil modo de vivir diario que todos los cubanos deben enfrentar cada da. 4 Las relaciones de produccin y de propiedad entre los pases comunistas y los pases capitalistas son muy diferentes. Los niveles de desarrollo en las fuerzas materiales de produccin son iguales, o casi iguales. Se notan ideas, fenmenos sociales, dicultades y proyectos econmicos similares en un nmero de pases -tanto capitalistas como socialistas. Concluye Djilas: No hay n a tales preguntas, de igual modo que no hay n al cambio y a la desintegracin en el comunismo (144-5) FI G. 11DJILAS: EX P LICACIN MARXISTA VS. REALIDAD OBJETIVA

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231 En un ejercicio literario de rigor de este tipo que discute la obra y la trayectoria de un escritor y luchador por los derechos humanos, vctima de persecucin y de maltratos tiene sentido mencionar brevemente las posiciones ideolgicas de dos reconocidos prceres del pensamiento intelectual mundial: Sartre y Bakhtin; cuyas investigaciones y aportes han sido incluidos en este trabajo. comn: ambos descubrieron que hay tres cosas que los comunistas no admiten: 1.Contribuciones a la plataforma ideolgica del sistema comunista. 3.Ideologas alternas. La decepcin de Sartre con el comunismo se debi a que despus francs quera hacer valiosos aportes se le acus de burgus y se le advirti que acatara los preceptos del comunismo sin chistar. Despus de muchos aos y de mucho dao, Sartre, pensador e intelectual de cepa, rehus ser parte del rebao y rompi relaciones con el sistema. The Cambridge Companion to Sartre (1992) documenta la renuncia pblica al comunismo de Sar tre en 1977: Takes up position against the nouveaux philosophes, and also declares Je ne suis plus Marxiste (in an interview in Lotta continua) (vi). Cristiano de veras, Bakhtin, por su parte, nunca fue comunista, pero tuvo que obedecer los dictmenes del Politbur y enfocar sus libros desde una perspectiva, si bien no marxista, tampoco abiertamente hostil a ste. La rebelda le Bakhtin le cost muy cara: aos de destierro interno y silencio pblico (sin publicar o defender su tesis doctoral por muchos aos). Marx cre una mediocre plataforma ideolgica que es frgil, confusa e intil. Djilas explica las razones en la tabla que sigue:

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232 David Walter Aguado Fig. 12 PLATAFORMA IDEOLGICA MARXISTA (SEGN DJILAS) PLATAFORMA IDEOLGICA MARXISTA DESCUBRIMIENTOS / CONTRIBUCIONESGENERALIZACIONES1. Las sociedades se fortalecen y perecen como resultado de la lucha de nuevas relaciones de produccin 2. El descenso de las civilizaciones 3. Las fuerzas productivas ( los medios de produccin y los obreros en plena labor) como motor impulsor de lo material. 4. El desarrollo ulterior de las fuerzas productivas conducira a la desaparicin de la propiedad privada capitalista y la aparicin de la propiedad colectiva socialista. 1. La historia de la humanidad es -hasta el presentela historia de la lucha de clases. 2. Esto es el progreso de la humanidad 3. Base de todas las aspiraciones sociales y del pensamiento humano. 4. La sociedad futura estara libre de antagonismos y de todas las limitaciones y adversidades de las sociedades anteriormente estudiadas. Mis amigos intelectuales cubanos y yo; que tuvimos la mala suerte de tener que estudiar marxismo hemos llegado a la misma conclusin que Milovan Djilas en sus mltiples libros. Kristeva, nada cambia el hecho que todo anlisis marxista por natura leza es dbil.198 Seala Djilas que el gran mrito de Marx est en su poder de sntesis (ley en la biblioteca del Museo de Londres cuanto libro importante de economa, literatura universal e historia de su poca pudo encontrar), en su determinacin y en su pasin. La labor de fe de Marx aclara Djilas en su bsqueda de la ver dad absoluta a los fenmenos sociales es digna de admiracin y quizs algo no igualado en la historia de la humanidad. Marx hizo su fe ms 198 He aqu una razn simple, pero poderosa: el esquema social de Marx (base y superestructura) es totalmente absurdo. Por ejemplo, Marx plantea que la base econmica rige la superestructura social, aunque hay una rica y mutua (la cual comprende las ideas poltico-jurdicas y la ideologa como categoras), est compuesta de elementos como el Estado, instituciones sociales, el Derecho, idiosincrasias, religin, arte, poltica, normas, creencias, costumbres, educacin, etc. Como conjunto, la superestructura est ligada estrechamente a la base econmica y no puede mejor decir no deberegir por s sola el destino de una nacin. Cmo puede explicarse entonces que un solo componente de esa superestructura social pueda dirigir, controlar, determinar todo el resto de los elementos de la superestructura los pases socialistas especialmente en los ms totalitarios (Cuba, Corea del Norte) donde la poltica lo controla todo. Los Castro en Cuba dan un discurso y en ste se establece la direccin que tomar la economa, as como la educacin, el arte, etc. Nada ms se toma en consideracin. En los pases de profunda conviccin islmica, un solo elemento de la la debilidad del marxismo como sistema de valores y plataforma de anlisis.

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233 estado embrionario; la cual lleg con el tiempo a convertirse en un credo demostrado por la ciencia. De modo que, la ciencia de Marx y por ende su doctrina no ameritan nada parecido al mucho respeto y admiracin que merece su creador como tal (139-141). Es evidente para m as como para aquellos que han estudiado a Marx de verdad que los intelectuales de izquierda en la academia occidental se han familiarizado con las ideas de Marx a travs de la literatura alemn sin mucha objetividad. La mayor parte de los intelectuales con quienes he discutido sobre el marxismo jams han pasado de la fase que hoy llamamos marxismo vulgar, de la cual el propio Marx se distanci. Aunque no hay evidencia textual que lo demuestre, a Lenin (18701924) se le atribuye la expresin idiotas tiles199 para referirse a los tontos en el Oeste que bien sucumbieron a su embrujo, o -peor-, se negaron a ver las atrocidades tempranas de la Revolucin de Octubre. De idiotas tiles pueden tambin catalogarse todos los intelectuales de hoy que -en el seguro seno de la academia occidentalde una forma u otra toman el marxismo como herramienta de anlisis literario y De igual forma catalogo a los que apoyan de -cualquier formalas dictaduras de izquierda. 5. ALEGORA E IDEOLOGA Bragado escogi un certero, pero movedizo enfoque para presentar esta novela crtica: la alegora. Este es, en mi opinin, el gnero que consagra o desacredita a un escritor ya que requiere que todo un grupo de tareas creativas para su realizacin estn en perfecto equilibrio. Cuando analizo las alegoras como recursos o enfoques literarios, veo en ellas diez componentes fundamentales200 que se combinan, complementan y articulan para facilitar al lector la interpretacin del texto. Ellos son: 1. Semntico/Interpretativo. 2. Simblico/ Semitico. 3. Sintctico/Estructural. 4. Referencial/Alusivo. 199 Se sabe que el dictador ruso us la frase Henderson is as stupid as Kerensky, and for this reason he is helping us. [...], en una carta que dirigi al Comisario de Relaciones Exteriores, Georgy Chicherin el 10 de febrero de 1922 en relacin con la Conferencia de Gnova. Ver, Handwritten note at the Russian Center for the Preservation and Study of Documents of Recent History, fond 2, opis 2, delo 1,1119. Published as Document 88 in The Unknown Lenin mundial. El escritor cubano-americano Humberto Fontova vuelve a usar la frase de Lenin en el ttulo de su libro Exposing the Real Che Guevara and the Useful Idiots Who Idolize Him (2007) para referirse a un nmero mucho mayor de idiotas. 200 Para un anlisis ms profundo, vase el ensayo Recursos alegricos en La estacin equivocada (en preparacin).

PAGE 234

234 David Walter Aguado 5. Didctico/Explicativo. 6. Ideolgico/Idiosincrsico. 7. Metodolgico/Sistmico. 8. Visual/Representable. 9. Retrico/Estilstico. 10. Lingstico/Discursivo. Acercndonos a la interrelacin entre ideologa y gnero literario, podemos notar varios ideologemas en La estacin equivocada Se usa libro The Political Unconscious A historically determinate conceptual or semic complex which can project itself variously in the form of a value system or philosophical concept, or in the form of a protonarrative, a private or collective narrative fantasy (115). Esta alegora poltica presenta dos ideologemas fundamentales: 1.Libertad interior/Libertad exterior. 2.Lo pragmtico/Lo absurdo. do en Being and Nothingness: The very being of the For-itself which is condemned to be free and must forever choose itself-i.e., make itself. To be free does not mean to obtain what one has wished but rather by oneself to determine oneself to wish (in the broad sense of choosing). In other words success is not important to freedom(631). El concepto sartreano de libertad lleva implcito aceptar lo que se tiene, si se ha alcanzado un grado de autoconsciencia que permita al individuo haber hecho esa eleccin por decisin propia. alcanzable; desde el punto de vista prctico se hace difcil de entender en las conclusiones de este trabajo. El forastero debe cambiar su modo de pensar y de actuar, si quiere triunfar. La libertad exterior que tan desesperadamente busca solo puede llegar mediante la libertad interior; la cual es, a la postre, su fuerza de vencer el discurso hegemnico del poder en el pueblo (las autoridades y su dictadura) al elegir querer quedarse, por voluntad propia en el pueblo. El forastero debe ser el Ssifo que Camus minuciosamente estudia en su Myth de Sisyphe cuando la roca est en movimiento de regreso-, pues el hroe camusiano torturado se convierte en ese momento en algo ms fuerte que la roca misma (Camus 165).

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235 Cabe, entonces, preguntarnos aqu: Es libre realmente el forastero despus de quedarse en el pueblo? Despus de todo, su libertad inmediata est mediatizada por el control que el rgimen ejerce sobre el pueblo. Para responder, es necesario explorar los postulados de Sartre sobre la libertad en Being and Nothingness: son contradictorios, si se comparan con los postulados del existencialismo cubano. En su libro Oppression and the Human Condition: An Introduction to Sartrean Existentialism contradiccin explicando la vision de Sartre sobre el concepto de liber tad. Segn Martin, Sartre plantea que la libertad es total, pero que la facticidad es tanto un factor esencial como limitante para la libertad. Cmo puede sostener Sartre estas dos ideas al parecer antagnicas? Martin lo explica diciendo que Sartre tiene una visin negativa de la sino tener la habilidad por uno mismo de desear (desear en el sentido amplio de la palabra). De modo que el xito no es importante en el concepto sartreano de libertad. Segn Sartre, ser libre es no estar determinado; todo lo contrario de ser libre para actuar (21). Es por estas razones que Martin mira la formulacin de libertad de Sartre como algo negativo desde el punto de vista conceptual. Se puede, o no estar de acuerdo con Sartre en este respecto. Es, pues, libre Ssifo?...ese hroe del absurdo forzado a repetir su labor una y otra vez sin descanso. Es libre201 el forastero despus de quedarse en el pueblo? Desde el punto de vista existencialista sartreano, The very being of the Foritself which is condemned to be free and must forever choose itself-i.e., make itself. To be free does not mean to obtain what one has wished but rather by oneself to determine oneself to wish (in the broad sense of choosing). In other words success is not important to freedom ( Being and Nothingness 631). Dentro del existencialismo cubano con otras premisas muy diferentes Ssifo no es libre; a menos que l elija ser perpetuo esclavo por decisin propia. Es hora de reiterar las diferencias fundamentales entre el existencialismo sartreano y el existencialismo cubano Vemoslas en la siguiente tabla comparativa: 201 En su libro In Defence of Objectivity: On Realism, Existentialism and Politics Andrew Collier distingue tres etapas en el concepto de libertad. Ellas son: Uno, A freedom that pre-supposes that we interact casually with the world, and a freedom that is enhanced as our active and passive powers in that interaction are increased. Dos, The conception of the inorganic body, and hence the non-privacy of the body, undermines the idea that the individual rights and freedoms could have some natural basis in an ontological boundary between indivi the common world. It is important to note that this is to a greater or lesser degree. Certainly, I am more casually enmeshed with some parts of the world than with others (15).

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236 David Walter Aguado EXISTENCIALISMO SARTREANO EXISTENCIALISMO CUBANO1. Sistema losco organizado. 1. Modo de vivir (lese sobre vivir). 2. La libertad es una construccin, ms bien una falacia losca que no signica ser independiente y capaz de hacer lo que se desea. Segn Sartre, si no se puede tener lo que se quiere, debe quererse lo que se tiene. Vargas Llosa lo explica as en su ensayo Los compaeritos (2005): De qu le sirvi [a Sartre] esa fulgurante inteligencia de que estaba dotado si, a su regreso por su gira por la URSS a mediados de los aos 50, en los aos peores del Gulag, lleg a armar: He comprobado que en la Unin Sovitica la libertad de crtica es total. En su polmica con Camus hizo algo peor que negar la existencia de los campos de concentracin estalinistas para reales o supuestos disidentes; los justic, en nombre la sociedad sin clases que estaba construyndose. Sus diatribas en contra de sus antiguos amigos, como Maurice Merlau-Ponty o Raymond Aron, porque no aceptaron seguirlo en el papel de compaero de viaje de los comunistas que adopt en distintos periodos, prueban que su armacin estentrea todo anticomunista es un perro no era una mera frase de circunstancia, sino una conviccin profunda (1). 2. La libertad de ser y de actuar -en toda su plenitudes el propsito central del existencialismo cubano. La libertad de entrar y salir de Cuba, de libre asociacin y expresin son parte integral de los derechos humanos. Los cubanos de la Isla no pueden disfrutar estos derechos, muy a pesar de que Cuba se autoproclama ser un pas libre, donde el individuo -segn el rgimen- goza de plena libertad. 3. El individuo es el n de esta losofa, pero lo convierte en un autmata. 3. El individuo y su relacin con el medio -desde una posicin de autonomaes el n de este modo de vida. 4. Lo que se autoproclama como un humanismo y se enfrasca en la bsqueda de la libertad y la autonoma plenas, luego deviene en la deshumanizacin del individuo por dos razones. Una, su falta de conexin con Dios. Dos, su subordinacin al marxismo. 4. Se apoya en las creencias y las visiones idiosincrsicas del cubano para aliviar ese Angst agobiador. 5. Surge, se expande por el mundo y se convierte en una mantra para un gran nmero de nuestros intelectuales marxistoides del momento (Vargas Llosa, Julio Cortzar). Lo mismo ocurre con la Nueva Iglesia y su teologa de la liberacin (Gustavo Gutirrez, Ernesto Cardenal, Camilo Torres, Arnulfo Romero). Lamentablemente, lo es tambin para los errticos lderes de movimientos terroristas radicales, tanto maostas (Ho Chi Minh, Pol Pot), afrosocialistas (Patrice Lumumba, Ben Bella, Skou Tour, Kwame Nkrumah, Abdel Nasser), como latinoamericanos (Che Guevara, Abimael Guzmn, Marulanda Tirojo, Subcomandante Marcos). Desde los Tupamaros, pasando por Sendero Luminoso, las FARC, hasta llegar a Chiapas, los miembros de estos grupos -inyectados de marxismo y de existencialismo sartreanose convirtieron en un azote social en sus respectivos pases. Sirve de bandera al intil movimiento de los hippies en los Estados Unidos y otras partes del orbe. En general, los daos y las muertes que causa esta ideologa son imposibles de calcular hoy. 5. Surge dentro de Cuba y se extiende por la dispora del exilio mundialmente. Se maniesta a travs de la literatura -dentro y fuera de la Isla, por una misma razn: el dolor de no poder ser libre (en Cuba) y de no ser aceptado, respetado y entendido (en el extranjero).Fig 13 EL EXISTENCIALISMO SARTREANO VS. EL EXISTENCIALISMO CUBANO

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237 Bragado reconoce dos cosas en el apndice de La estacin equivocada: la fuerza del forastero en su decisin de quedarse en el pueblo y su propia debilidad humana (la de Bragado) de dejarse echar de su propio pas en contra de su voluntad; y lo resume as: el forastero hizo la eleccin correcta: pate el polvo y decidi quedarse. Lamentablemente, no todos hacemos las decisiones correctas en lo momentos precisos. Son (108). La segunda dualidad, (Lo pragmtico/Lo absurdo). Lo pragmtico corre por debajo de toda la trama de la novela y emerge en tres formas: las entrevistas con las autoridades del pueblo, las mltiples pesquisas par del pueblo (lo pragmtico). Lo absurdo es menos evidente dentro de la trama, pero es el elemento dominante. Es nicamente cuando el forastero comprende lo absurdo de su bsqueda y lo ridculo de las instituciones del pueblo que encuentra la fuerza necesaria, no solo para aceptar, sino para decidir y cambiar su propio destino. En este anlisis de los dos ideologemas, nos apoyamos una vez ms context, but as the imaginary resolution of the objective contradictions to which it thus constitutes an active response (118). Es precisamente en el acto de resolucin permanente a la situacin del forastero que se aplica el concepto del ideologema expresado RELACIN PARDICA En esta novela de Bragado pueden apreciarse varios ejemplos de una relacin mimtica a ratos pardica con el discurso hegemnico de: 2.la literatura (102). 3.el psicoanlisis.de Lacan (30-1). Este dilogo que sigue entre Marina y el forastero ilustra el primer punto: Qu pasa? Hoy es el aniversario respondi Marina Lo haba olvidado.

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238 David Walter Aguado No oyes la msica? T ambores? Y trompetas. El aniversario de qu? De la creacin del universo. Qu estupideces ests hablando? El universo comenz cuando el jefe civil del pueblo tom posesin del poder. Qu barbaridad! Antes de ese acontecimiento no hay historia: todo es a partir de l (100). Marina atribuye la creacin del universo a la toma de poder por parte del jefe civil del pueblo. T odo comienza a partir de ese momento. El dilogo revela la pompa vaca de las celebraciones estatales en las repblicas bananeras tercermundistas de cualquier ideologa. En ellas, prceres, ya muertos cambia la vida del pueblo para siempre a travs de sus actividades y polticas diarias. El pueblo le debe agradecimiento y el gobernante debe cobrarlo. Esto es alegora poltica en su mejor forma. Esta situacin pudiera aplicarse tanto a los maratnicos discur al plebiscito de Pinochet en Chile en 1988. Con respecto a la literatura punto nmero 2, analicemos el breve dilogo entre el forastero y el jefe civil: Las cosas han de cambiar alguna vez en la vidaaleg el forastero. Eso solo pasa en la literatura. Y o no lo creo as. En la vida real tambin sucede, si no, usted no estuviera ah. Y a es tiempo de que se marche: lleva siglos en el mismo lugar. El jefe civil sentencia que los cambios sociales por los que el forastero aboga solo son cosa de literatura (algo que est distante de ese dilogo). En ese instante, el texto se est mirando a s mismo (milector leyendo un tratado histrico o una novela? T al parece ser que el jefe civil apunta hacia el dilogo como lo real y a la situacin deseada rastero corroboran esa aseveracin: En la vida real tambin sucede, si no usted no estuviera ah (102).

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239 Con respecto a la frase lleva cien aos en el mismo lugar, puede haber dos interpretaciones: La primera proveniente de una lectura directa de primer nivel apuntara lgicamente a lo fantstico (un hombre que tiene el poder por todo un siglo, recordemos que Marina tiene ms de cien aos). La segunda opcin es interpretar los cien aos como algo metafrico. En cualquiera de los dos casos, la alegora poltica prevalece ya que bajo esas dos posibilidades inmediatamente pensamos en las viejas dictaduras de nuestra Amrica y del mundo en general: Los Castro (Cuba) con ms de 50 aos, los tres Somozas combinados (Nicaragua) con un total de 31 aos, el doctor Francia (Paraguay) con 27 aos, Strssner (Paraguay) con 35 aos y la dictadura de padre e hijo combinados (Corea del Norte) con ms de 60 aos. Se aade a esto el hecho que el forastero logra venver el espacio del pueblo (cuando se le ofrece salir), pero nunca parece alcanzar control sobre el tiempo. Aqu est presente nuevamente ese Angst existen cialista de los que viven atrapados en Cuba (para los cuales el espacio ya no cuenta) y donde cada da es solo cuestin de sobrevivir y vencer esa odisea que dura 24 horas, El punto nmero 3, el psicoanlisis de Lacan, puede apreciarse en el siguiente dilogo entre el viejo dueo del hotel y el forastero a la hora del almuerzo: Como el forastero no se decida a tomar la sopa de legumbres hasta que el dueo no comenzara, el viejo le dijo sonriendo: Despreocpese de m. Comience a comer por su cuenta porque yo siempre espero a que la sopa se enfre. Muchas gracias dijo el forastero llenando la cuchara y llevndola a la boca. Comer tan caliente, al menos en este pueblo, da cncer en el estmago agreg el anciano cuando el forastero ya haba ingerido tres o cuatro cucharadas de sopa. S? exclam el forastero preocupado. Como lo oye respondi el dueo del hotel. Solo en este comedor, de tomar sopa la caliente, han muerto cuarenta y dos personas en el transcurso de treinta aos. Qu barbaridad! exclam el forastero y apart de s la sopa de legumbres (30-1). En este dilogo se nota la presencia de lo que Lacan rebautiz como imago, ya que toda la abrupta reaccin a tomar la sopa se bebe a un encuentro con un otro: el viejo.

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240 David Walter Aguado Como sujeto lacaniano, el forastero no solo es incapaz de separar se del discurso del viejo, sino que se subordina y acta con dependencia a l. Como ya mencionbamos anteriormente, de acuerdo con Silveira En El fantstico femenino en Espaa y Amrica acertadamente apunta que Lacan contrasta los conceptos de lo imagina rio y de lo simblico: Cabe recordar que para Lacan el orden simblico equivale a un orden social y a su sistema de interrelaciones. Lacan, adems, reinterpreta la teora de Freud para apoyar sus ideas y lleva la concepcin del orden simblico hasta un plano lingstico (73). En este sentido, el simbolismo de los espejos rotos uno en cada casi idntica habitacin del hotelucho merece un segundo anlisis por varias razones. Primero, un espejo roto es una seal de mala suerte (equivale a siete aos de mala fortuna). Mal presagio! Si el forastero ha visto tantos espejos rotos, -de acuerdo con la supersticin popular (tor nada aqu en elemento fantstico)nada podr irle bien. Bragado pone al protagonista y al lectoren guardia. Segundo, mirando el trabajo de Otto Rank en The Double: A Psychoanalytic Study imagen del hombre. Sin embargo, en este caso202, la duplicacin se anula; la esquizofrenia de la multiplicidad de personalidades pasa a ser una psicosis de autodestruccin (283). La conducta y suerte del forastero pueden explicarse muy bien a partir de esta teora. 7. DOS TIPOS DE ANLISIS: FREUD Y LACAN El psicoanlisis de Freud y de Lacan pudiera ser aplicable a todos los personajes de La estacin equivocada los cuales parecen tener una coleccin de patologas psicolgicas rayanas en la aberracin. Veamos: 1.El jefe militar. Busca el placer sexual con numerosos mancebos. 2.El jefe civil. Vive rodeado de putas desnudo y tocando el piano. 3.El cura. En intermitente penitencia religiosa y fsica. Se cambia de lugar con el Cristo a diario. 4.Marina. Una combinacin de abulia, estoicismo y rebelda semi-apagada. El museo de los esfuerzos intiles (1983) de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi. La situacin de la posible locura del personaje de La estacin equivocada es cuestionable, pero no as su insaciable, desmesurada y casi patolgicaobsesin por fugarse. T ambin debe notarse que la locura del semi-cuerdo cura se multiplica exponencialmente cuando se encuentra con el forastero ya maldito por sus numerosos espejos de mala suerte.

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241 5.El viejo. Negacin de la realidad circundante mediante la lectura y relectura de su anacrnico peridico. 6.Los mancebos. Objetos de satisfaccin sexual de un hombre corrupto. Resignacin a su suerte. 7.Las putas. Bsqueda de un vaco placer sensual. 8.El cantinero (barman). Humor como medio de sobrevivir. El dilogo que tiene lugar en las ltimas pginas de la novela (101-3) funde la voz narrativa (un narrador omnisciente, en tercera persona) con la del protagonista (un narrador protagonista, en primera persona) que literaliza la representacin de el Otro en la novela; llevando el tejido dramtico a un clmax que, inevitablemente, tendr que resolverse de algn modo. 8. SOBRE BAKHTIN Y LA APLICACIN DE ALGUNAS DE SUS IDEAS Hay un pequeo grupo de ideas de Bakhtin que debo examinar someramente aqu ya que constituyen la piedra angular de algunas teoras de la novela que son an de gran valor. Adems, todas estas ideas que siguen son directamente aplicables al anlisis que nos ocupa en este estudio de La estacin equivocada. en su libro Problems of Dostoevskys Poetics o [PDP](1929) tanto en su pas, como en el extranjero. Caryl Emerson en su libro The First Hundred Years of Mikhail Bakhtinexplica que las dos razones fundamentales para ello son: 1.El concepto de la polifona como una psicologa de las relaciones yo-Otro y que se ignor este enfoque como la nueva 2.Los crticos malinterpretaron las ideas de Bakhtin203 como de la idea como hroe. Esos crticos tampoco entendieron las ideas de Bakhtin sobre el poder liberador de las palabras dialgilidad creativa del autor (83). Emerson explica en The First Hundred Years of Mikhail Bakhtin que Ellos son:

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242 David Walter Aguado 1.Prosaico. Este es el punto de partida de los estudios sobre la novela y las teoras prossticas sobre sta. Emerson cree que opciones y dar ms libertadque lo antes pensado en los esquemas jerrquicos genricos de la poesa clsica. Emerson aclara inmediatamente que tal perspectiva (prosaica), no implica un rechazo a la poesa como forma artstica. 2.Dilogo. Desde muy temprano en su libro sobre Dostoievski de 1929, Bakhtin presenta una palabra dialgica de docada palabra contiene dentro de s elementos parlantes que son diversos, discriminatorios y hasta contradictorios. El ruso va mucho ms all del obvio factor social que existe cuando varias personas entran en dilogo. 3.- Esta idea es el germen del carnaval bakhti todo puede cambiar incluso lo malo, pero en ese proceso de cambio, algo nuevo nace. Este proceso de materializacin de apertura se nota a travs de funciones corporales grotescas, las cuales, en el contexto del carnaval, siempre conducen a un potencial inesperado (36-7). La idea del carnaval fue presentada pblicamente por Bakhtin cuando defendi su malograda tesis doctoral en 1946 con sus ideas sobre Rabelais204, pero ese concepto fue una constante en su trabajo a lo largo de los aos (Emerson 37). La estacin equivocada (100-5) empalma perfectamente con el concep to del carnaval bakhtiniano por tres razones: La primera es que los dos personajes asisten a una ridiculsima y vaca ceremonia: el aniversario de la creacin del universo por el jefe civil del pueblo. La segunda es que tanto Marina, como el forastero estn totalmente desnudos en plena calle. La tercera es que el jefe civil agradece los aplausos inexistentes de una entusiasta, pero ausente muchedumbre. Esta celebracin poltica popular es toda una pieza del teatro absurdo existencialista, si no ionescana205, por lo menos pierana206. Los vtores, los lemas y las risas hay que imaginrselos, porque no estn ah. En esta polifona dialgica bakhtiniano-bragadense se mezclan dos incongruentes binomios: las palabras de los personajes con el silencio 204 Finalmente, en 1965, Bakhtin public The Creative Art of Franois Rabelais and Folk Culture in the Middle Ages and in the Renaissance (Emerson 93). 206 De Virgilio Piera (1912-1979). Muy sufrido dramaturgo, narrador y poeta cubano que cultiv tambin lo absurdo. Fue vctima de ataques y de escarnio a manos del gobierno de Castro.

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243 de lo que nunca se dijo; la desesperacin del protagonista con su inesperada redencin. La irreverente idea del carnaval no fue acogida con agrado por el comit doctoral de Bakhtin en 1946, ni tampoco por los crticos occidentales dcadas ms tarde, aunque con menor desdn. El cuerpo grotesco y la cultura de risa burlona, partes de la dinmica del carnaval no son muy atractivos. Profundamente enraizado en su milieu renacentista, el carnaval bakhtiniano caricaturiza al comunismo con su componente principal: el vulgo; as como por su conexin con el cuerpo colectivo y una indiferencia total a la muerte. El carnaval otro irrespetuoso don es pro-materialista, anti-religioso, desobediente del orden social y un poco revolucionario, especialmente dentro de la rgida atmsfera sovitica donde su creador introdujo tales conceptos (Emerson 94-5). Es interesante notar que para Bakhtin, todos los estratos sociales no solo el populacho son arrastrados por el carnaval y su contagiosa risa y falta de seriedad. Pero, no siempre la risa renacentista es alegre. En el carnaval bakhtiniano207, la risa, el dolor y la muerte estn estrechamente vinculados. En este ambiente desolador, solo la muerte tiene la ltima palabra. Bakhtin lo explica as en The Creative Art of Franois Rabelais and Folk Culture in the Middle Ages and in the Renaissance: from fear, and this work of laughteris an indispensable prerequisite for Renaissance consciousness. In order to look at the world soberly, I must cease to be afraid. In this, laughter played a most serious role (Citado en Emerson 95). El cura208 de La estacin equivocada puede ser el tonto listo o el payaso trgico de que habla Bakhtin en referencia a la stira menipea (150). Esta stira menipea tiene una relacin especial con la carnavali zacin. De esto nos dice Bakhtin: Carnivalization even permeates the deepest philosophical and dialogic core of the menipea (134). As mismo era el carnaval209 cubano, eje de las celebraciones nacionales de la Isla. Pobres y ricos, por igual beban cerveza de un mismo vaso y compartan sabrosas comidas y movidos bailes. En estas dos 207 Carnaval y carnavalizacin: Sobre esto nos dice Bakhtin: The problem of carnival (in the sense of the sum and the primordial thinking of man, its development under conditions of class society, its extraordinary life force and its undying fascinationis one of the most complex and most interesting problems in the history of culture. We cannot, of course, do it justice here. What interests us here is essentially only the problem of carnivalization, that is, the deter of the sum total of all diverse festivities of the carnival type) is not, of course, a literary phenomenon. It is a syncretic pageantry of a ritualistic sort (PDP 122). 208 En otra de las novelas de Bragado, La muerte sin remitente el cura sufre una suerte muy diferente lo pusieron de espaldas al pelotn de fusilamiento rpidamente formado. El sacerdote se volvi frente a ellos y se arrodill a rezar [] fue una descarga cerrada. El jefe militar sac su pistola y se la dio a un soldado: Dale el tiro de graciaorden. Se escuch un estampido seco. El cuerpo de Fabin de los Ros tembl por breves segundos (160). El cura de La estacin equivocada se salva porque parece estar loco. 209 Ver la descripcin del carnaval cubano cuando se celebraba en toda su gran gala que hace Lezama Lima (describiendo un cuadro de Portocarrero) en el captulo 3, pgina 120.

PAGE 244

244 David Walter Aguado ban la risa, la msica y los bailes de los famosos disfrazados con los gritos, introperios, pualadas y llanto de los numerosos heridos. Como en el carnaval renacentista bakhtiniano, solo la muerte poda silenciar tanto a los malhechores, como a la ley. No importaba cun pobre era la zafra de ese ao o lo maltrecha que estuviera nuestra economa, el carnaval era una obligatoria celebracin donde se amalgamaban e igualaban todos los cubanos. Los Castro se dieron cuenta muy rpido del poder de arrastre del carnaval y comenzaron paulatinamente a socavar su implementacin mediante la negacin de los recursos necesarios, la erradicacin de los fraces. : LUGAR Y SIGNIFICACIN Ha encontrado Bragado su lugar en el canon literario cubano? Pienso que s, pero eso requiere todo un proceso de reconocimiento y asimilacin. En el prlogo a La estacin equivocada, Heberto Padilla lo explica as: es difcil situarlo dentro de la literatura hispanoamericana actual. Los libros de viajes que ms admiro (pienso en Pedro Pramo, de Rulfo, o en Coloquio en Sicilia, de Vittorini) no apelan como La estacin equivocada a preocupaciones que van ms all de la literatura. Esvolumen trasciende este marco para cualquier lector. Es, por supuesto, literatura, creo que de la mejor, y la metfora en que se instala esta narracin nos concierne a todos los que hemos vivido o sufrido la historia ms reciente (8). En el prlogo a la primera obra pstuma de Bragado, La alcantarilla mgica generacin partida por la llegada de la revolucin, por la salida masiva por el Mariel y por una serie de disposiciones que lapidaban la norma anterior (11). T anto Moreno como Padilla tienen razn al referirse uno a La estacin equivocada como novela y el otro a Bragado como escritor: Bragado es un escritor existencialista posmoderno y La estacin equivocada tiene su lugar; ocupa hoy un espacio vlido que debe reconocerseen el canon literario latinoamericano. Bragado estaba muy consciente de que su obra encajaba en la literatura existencialista propia de un escritor sufrido. El escritor caribeo hace referencias intratextuales directas a ello en sus novelas. En La muerte sin remitente (2003), aunque escrita en 1982, el protagonista

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245 [Augusto] dice hace das que estamos separados del mundo. Somos algo as como unos existencialistas (127). En sus EssaisUn roman nest jamais quune philosophie mise en images. Et dans un bon roman toute la philosophie est passe dans les images. [...] Et cette fusur son sens, cest elle qui fait le grand romancier (1417) ; la novela La estacin equivocada es un buen ejemplo de estas ideas de Camus. Escribo lo que he vivido, no solo lo que s, me deca Bragado con frecuencia. Sartre explica en su coleccin Literary and Philosophical Essays que [ the author(79); de modo que la tcnica usada por Bragado en La estacin equivocada mediante el uso de la alegora corresponde cabalmente a una de la preocupaciones de la ontologa del existencialismo cubano: Cmo evoluciona el individuo dentro de su medio inmediato? Es decir, qu fuerzas se mueven tras la actuacin del forastero sumido en un constante Angst existencial en el pueblo? rios, con los destierros forzados, con los desplazados y refugiados, pero tambin por la parte que el sujeto asume en el discurso del exilio, en ese espacio sin bordes y de lenguaje desbordado (13). Cmo se insert Bragado en el complejo contexto de la muy dividida comunidad de exiliados cubanos en los Estados Unidos? Bragado escribi cuanto y cuany de sobrevivir, pero nunca comprometi sus principios de luchador por los derechos humanos. Si bien l mismo caracteriz su propia literatura como apoltica, queda claro que la interpretacin del lector determina el tipo de lectura y la profundidad del proceso de leer como tal. Es La estacin equivocada nicamente una alegora poltica? 10. EL LECTOR FRENTE A LA ESTACIN EQUIVOCADA Hace ya varias dcadas, las teoras sobre el lector y su papel en el proceso interpretativo de los textos han ocupado un lugar de importancia en la crtica literaria. En esa luz, el ensayo de Paul Ricoeur Explanation and Understanding (1976) apunta hacia el hecho que, para lograr una interpretacin adecuada de un texto dado, se requieren tres lecturas: La del texto como un cuerpo literario completo. La segunda ms rigurosa

PAGE 246

246 David Walter Aguado implica un anlisis objetivo de las partes en relacin con el texto total que el lector ha tratado de descifrar. La tercera lectura ms sistemtica conlleva a un entendimiento ms profundo del texto completo, a partir del estudio metodolgico de sus partes componentes (77). Aunque La estacin equivocada se presta muy bien al segundo y al tercer nivel de lecturas propuesto por Ricoeur (por eso esta investigacin hace una diseccin del texto de la novela, examinando los recursos retla comprensin de un texto alegrico, se requiere algo ms que estos tres niveles de lectura que Ricoeur sugiere. Se hace necesario tambin que el lector aplique su conocimiento anterior (schemata)210 al texto y que se metatextuales. En cuanto al lector y su papel nos dice Crtazar desde las pginas del captulo 79 de su Rayuela (1963): situacin del lector. En general todo novelista espera de su lector que lo comprenda, participando de su propia experiencia, o que recoja un determinado mensaje y lo encarne. El novelista romntico quiere ser comprendido por s mismo o a travs de sus hroes; el novelista clsico quiere ensear, dejar una huella en el camino de la historia. Posibilidad tercera: la de hacer del lector un cmplice, un camarada de camino. Simultaneizarlo, puesto que la lectura abolir el tiempo del lector y lo trasladar al del autor. As el lector podra llegar a ser copartcipe y copadeciente de la experiencia por la que pasa el novelista, en el mismo momento y en la misma forma. T odo ardid esttico es intil para lograrlo: solo vale la materia de gestacin, la inmediatez vivencial transmitida por la palabra, es cierto, pero una palabra lo menos esttica posible; de ah la novela cmica, los anticlimax, la iroEn Shadows in the Cave (1982), Mario Valds dice que el lector de la novela construye en su mente su propia visin de lo que lee; pero que esa visin propia solo se torna en vlida si el lector posee la capacidad de entender la dimensin lingstica del idioma y si puede a la misma vez hallar una correlacin de sus experiencias personales con las referencias del texto ledo. De modo que toda teora de la novela que se ocupe de la and Assessment (1988), T aylor et al explican la teora del schema: To begin with, the subject could not have understood the text without prior knowledge about business, oil crises, automobiles, sales transactions, hard times, and resigned cynicism. In the language of schema theory, the subject had to select a number of already existing schemata, nized semantically (as opposed, say, to phonologically or alphabetically). In other words, memory is organized like a thesaurus rather than a dictionary. Presumably, one can possess schemata for all manner of things, ranging from simple objects (chair, boat), to complex events (attending a conference or football game), to very complex entities (story, novel, world affairs). This journey through a hypothetical readers mind illustrates, at an intuitive level, a number of the processes and hypothesized mental structures that cognitive psychologists and reading researchers use to explain how people process, store, and retrieve information during the act of reading (12).

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247 realidad de la novela, debe tener en cuenta el texto y con igual atencin la experiencia que se deriva como respuesta a ese texto (47). Si Valds est en lo cierto, qu sucede entonces con el lector que no comprende el idioma de la novela a plenitud? Por ejemplo un argentino que lee un texto escrito por un caribeo, o un lector cuyo idioma nativo no es el espaol. Qu sucede con un lector cuyas experiencias no tiene mucho en comn con la situacin presentada en la novela? Y o le la obra de Shakespeare en espaol, cuando viva en Cuba. La volv a leer en ingls cuando viva en Canad. Debo decir que la obra Julio Csar es muy diferente cuando se lee en otro idioma que no es el ingls. A pesar de los grandes esfuerzos de los traductores, los retrucanos y otros ejercicios lingsticos de Shakespeare son casi imperceptibles en otros idiomas. El lector que ha vivido bajo una dictadura puede relacionarse bien con mo, el lector que ha sido testigo de un golpe de Estado, puede tambin estadounidense que vio en televisin el asesinato de Kennedy en 1963 y que sinti el gran dolor de la gente en las calles, puede acercarse al asesiMas, cuando hay una falta de conexin con la novela desde el punto de vista lingstico y/o emprico referencial puede negarse que el lector tiene su propia versin interior del texto de la novela? Pienso que de ningn modo puede privase al lector de su derecho creativo. cin del lector con el texto de la novela.Fig. 14 RELACIN DEL LECTOR CON EL TEXTO DE LA NOVELA

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248 David Walter Aguado El lector avezado rebasa los requerimientos que propone Valds y crea su propio texto de la novela rompiendo los lmites lingsticos, superando la carencia de lo referencial.211 DENTRO DE LO F ANTSTICO La estacin equivocada pudiera bien estar bajo la categora de lo y hay, buenas razones para ello. La razn por la cual no lo hacemos es porque para Alazraki el miedo no es un factor contribuyente al gnero. Aunque La estacin equivocada no es esencialmente una historia donde el miedo es parte del eje narrativo, o de la formulacin de la trama, hay varios momentos donde el forastero siente un miedo inexplica ble -cuando decide salir solo de nocheante un peligro de algo que no puede ni ver, ni racionalizar, pero que, sin embargo, puede sentir. La situacin se presenta as: Viejo: -Los que eran sorprendidos andando de noche por el pueblo, no vean la luz al da siguiente. Desaparecan sin dejar rastro. Eso es todo. Forastero: -Adnde iban a parar? Viejo: -Nadie lo sabe. Unos dicen que moran en los calabozos de las autoridades militares. Otros aseguran que se largaban del pueblo para no volver. Pero esa ltima explicacin es difcil de creer. Forastero: -Qu dicen las autoridades? Viejo: -Alegan que desaparecan debido a unas trombas de aire que se los llevaba volando hasta el lugar donde nacen todos los ciclones. Forastero: -Eso es absurdo! Viejo: -Las autoridades as lo aseguran y alegan que dichas trombas persisten. Por eso nadie sale de noche a caminar por el pueblo a pesar del calor (76). T oda la informacin que se presenta en el dilogo anterior apunta hacia una situacin de peligro inminente y real para el recin llegado. Esto pone al lector en jaque literario. El fragmento contina: el forastero aventur unos pasos por el medio de la calle principal con cierto 211 Platn habla de esta experiencia, pero fue Kant quien la nombr schema schemata como el proceso de pensamiento casi automtico que nos permite conectar lo que hemos vivido/aprendido con lo que vemos por primera vez.

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249 temor. Mir a todas partes sin descubrir un alma, al igual que por el da, y not una atmsfera de espanto inherente a la noche y sus penumbras que no pudo explicarse. T rat de avanzar unos pasos ms, pero le fue imposible. En el silencio se anidaba una amenaza potencial, difcil de comprender, pero real como la oscuridad y su propia existencia. Decidi volver junto al viejo que lo recibi con una sonrisa (77). El miedo aqu es bien palpable, tanto para el protagonista, como para el lector. Este miedo es tan poderoso que hace que el forastero regrese a su hotel. Es el lector en otras partes del texto quien siente miedo ante el pepueblo. Sabemos que hay represin y que las personas que se han rebelado contra el gobierno, han sido apresadas, ejecutadas sin miramientos y sus cuerpos han estado a la vista pblica por muchos das: dejaron el cadver ah, en medio de la calle, hasta que se disolvi con el calor (87), le explica Marina al forastero cuando ste le propone escapar del pueblo. Sentimos temor por el bienestar del forastero cuando ste se embarca en sus perennes intentos de escape. 12. TODOROV O BARRENECHEA? EN BUSCA DE UN ESPACIO PROPIO Lo alegrico y lo fantstico no son necesariamente enfoques irreconciliables en el texto literario, como establece equvocamente T odotravs de su carcter de metfora sostenida, y tiene para poder ser una alegora que anclarse de algn modo en la realidad; y que lo fantstico, por ende trata de borrar constantemente aunque de forma velada la cancela el carcter fantstico de una narracin. La estacin equivocada usa un enfoque fantstico para representar se como alegora poltica,212 sin romper los postulados de lo fantstico. 212 En su ensayo What is Literature?, Sartre presenta la relacin entre escritor y lector como libertad creativa (dialectical Aufheben) en la cual de modo que- the more we experience our freedom, the more we recognize that that of the other, the more [el escritor] demands of us, the more [el lector] demands of him (45). El lector puede decidir los niveles de lectura y la interpretacin del texto. Examine mos aqu el papel del lector en este dilema alegora/lo fantstico. Cuando enseaba literatura inglesa en T oronto, Canad (1990-5), encontr este problema: los estudiantes canadienses del grado doce avanzado vean la alegora poltica de Orwell como un libro de literatura fantstica; en el cual las vivencias de los personajes jams podran ocurrir. T uve que recurrir a traer visitantes a mi clase que eran disidentes polticos de Cuba, Hungra y La Unin Sovitica; los cuales les contaron a mis estudiantes sus mltiples experiencias en los regmenes totalitarios de sus pases de origen. Fue entonces que mis estudiantes jvenes muy pudientescomenzaron a interesarse de cierto modo por el aspecto ale grico de 1984. Mis estudiantes del grado nueve iban a comenzar a leer Rebelin en la granja (Animal Farm). Comenc preguntndoles: -Ha ledo alguien esta novela? Ha odo alguien algo sobre esta novela? Un chico me respondi -yo no la he ledo, pero mi hermana que est en el grado diez la ley el ao pasado. Ella me dijo que era sobre unos cerdos, uno de los cuales llega a ser presidenteo algo as. En este caso, el medio de representacin escogido por Orwell: la fbula, haba eclipsado completamente el propsito alegrico de esta obra. Es precisamente por esta razn que cuando yo tena siete aos, mi madre me compr El principito (Le petit prince), pero decidi lermelo, sin muchas

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250 David Walter Aguado He aqu un ejemplo: El viejo dueo del hotelucho en que se hospeda el forastero lee continuamente un peridico, que como observa y nos dice el protagonista databa del siglo anterior y, sin embargo, en una de las pginas observ la noticia del primer hombre en la Luna (24-5). Y uxtapuesto a esta aparentemente inocua situacin est el dilema del forastero, el cual busca una va de escape, o un medio de salida del pueblo y no encuentra absolutamente nada. Estos dos personajes estn atrapados en sendas ruedas para cobayas213 en sus respectivas vidas. El viejo es un personaje ms simblico que el forastero por dos razones: una, le precede en existencia espacial en el pueblo. Dos, este personaje es casi una caricatura de las caractersticas de un personaje fantstico, cuyas acciones oscilan entre lo increble y lo absurdo (este buen seor cocina, pero nunca come, no cobra por sus servicios, quema el dinero, etc.). Adems, ya el viejo ha encontrado una solucin al problema de la vida en ese pueblo: una mezcla de resignacin y abulia total. De modo que, el viejo est atrapado en el tiempo y su situacin es una metfora de la situacin del forastero; la diferencia radica en que el recin llegado ignora el tiempo completamente y se preocupa solo por su posicin de ente atrapado en el espacio del pueblo. Me pregunto: Cmo puede la situacin del estancamiento en el tiempo del viejo (un elemento fantstico) en su funcin alegrica representativa de la imposibilidad de un escape del espacio del pueblo (el forastero) ir contra los postulados de T odorov que estipulan el carcter irreconcilia falta de libertad del forastero214) sirve de calzo a lo fantstico (el viejo215 y su extrao peridico). Pienso adems que hay una interrelacin dialctica en el sentido menos marxista posible de la palabra entre estos dos elementos en la cual ambos se nutren y sustentan el uno al otro, para bien de ambos. El crtico hondureo Mario Gallardo se une a la idea de la coexistencia de lo fantstico y lo alegrico y nos dice: no comparto la posicin excluyente de T odorov, ms bien coincido con Barrenechea y estoy seguro que se puede reconciliar lo alegrico con lo fantstico. Hay un cuento de Pompeyo del Valle en mi antologa (El relato fantstico en Honduras) que creo puede ilustrar este juicio, donde tanto el formato explicaciones paralelas: Promteme que leers este libro cada siete aos hasta que lo hayas ledo siete veces, me dijo. Aquella primera lectura, y la subsiguiente no consiguieron llegar al nivel alegrico detrs de la inocente historia del prncipe viajero de esta breve obra. Eso tom mucho ms tiempo y mejor preparacin acadmica. stos se ejerciten dentro de sus jaulas. Estas ruedas giran y giran, pero los que las hacen giran, no van a ningn lado. 214 Despus de todo, La estacin equivocada es una alegora poltica donde se critican las dictaduras de toda ndole. 215 El viejo es una entidad alegrica en s misma. Este personaje representa simbolizavarias cosas. Ellas son: el carcter absurdo de medir el tiempo, la futilidad de buscar la libertad personal a menos sta sea de ndole sartreana y el poder aplastador del Angst existencialista en que se vive inevitablementebajo cualquier dictadura.

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251 como la solucin son evidentemente fantsticos, pero el texto y de hecho esta fue la recepcin que tuvo en Honduras durante la dcada de los 80 tambin puede ser ledo como una alegora del dictador latinoa mericano en versin nacional (Mario Gallardo, entrevista). Gallardo se refera al cuento La calle prohibida (1981). En su antologa y estudio crtico, Gallardo dice que Pompeyo del Valle es autor de uno de los textos fantsticos ms logrados de la literatura hondurea [] Al igual que los cuentos de Castillo, este corto relato tiene como referencia contextual hechos y aspectos lamentables de nuestra mericano se constituye en la base temtica del texto. En este cuento se entrecruzan y complementan en armona el realismo mgico con el elemento fantstico. La referencia a los hbitos del supersticioso dictador y su abominable sadismo de Diomedes mestizo, al arrojar seres humanos a las fauces de sus diablicos caballos, formara parte del discurso propio del realismo mgico al cual nos tiene ya acostumbrados Bartolo Gris que regresa a su pequea nacin hispanoamericana para amo absoluto del pas (24-5). 13. EL FORASTERO COMO HROE. LA NOVELA POLIFNICA (BAKHTIN) Qu tipo de hroe es el forastero? Generalmente, el tipo de hroe literario est estrechamente vinculado al tipo de novela en que se desenun tanto difcil -para Heberto Padilla, por ejemplono es exactamente un libro de viajes porque tales libros no apelan como La estacin equivocada a preocupaciones que van ms all de la literatura. Estos libros trasciende este marco para cualquier lector (prlogo de La estacin equivocada ); para m, esta novela es una brillante alegora poltica. Voy a centrarme momentneamente en el hroe y para ello me auxilio de las investigaciones de Bakhtin sobre la relacin entre el autor y el hroe de la novela en Problems of Dostoevskys Poetics [PDP]: For the autor the hero is not he and not I but a fully valid thou, that is, another and other autonomous I (thou art). The hero is the subject of a deeply serious, real dialogic mode of address, not the subject of a rhetorically performed or conventionally literary one (63). Bakhtin explica la independencia de los personajes en su escritor favorito: Dostoevsky, like Goethes Prometheus, creates not voiceless

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252 David Walter Aguado slaves (as does Zeus), but free people, capable of standing alongside their creator, capable of not agreeing with him and even of rebelling against him (PDP 6). Bakhtin asegura que el concepto genrico de novela ideolgica tiene origen en el caso de objeto de su profundo estudio: Dostoievskien un ensayo escrito por B.M. Engelhardt llamado Dostoevskys Ideological Novel (1924). Segn este ensayo, el hecho que el autor se enfoca en la idea que obsesiona al hroe posedo por esa idea, ms la consciencia del hroe. El novelista, de este modo, no solo describe la vida del hroe, sino la vida de la idea que lo mueve y posee (22). en el caso de Dostoievskiya que ste no se ajusta a la verdadera activi dad artstica del novelista ruso debido a que: The term ideological novel therefore seems to us inadequate, for it distracts from Dostoevskys authentic artisitc task. So Engelhardt too failed to divine the full extent of Dostoevskys artistic intention. He noted several of its essential aspects, but then interpreted this intention in its totality as philosophically into the homophonic evolution of a single consciousness (32). El existencialismo de Dostoievski queda al relieve una vez ms mediante estas palabras de Bakhtin: The idea as the subject of representation does indeed occupy an enormous place in Dostoevskys work, but it is nevertheless not the hero of his novels. His hero was a (to use his own words) the man in man. The idea for him was either and this is the last and most importanta medium, an environment in which human consciousness could be revealed in its deepest essence (31). Ms all de las ideas y de los personajes est el individuo que ambas representan. Ese hombre en el hombre que Bakhtin menciona sintetiza el ciclo completo del existencialismo en el gran novelista ruso decimonnico. El tema del hroe puede ser de inters al analizar el desenvolvimiento dramtico del forastero en La estacin equivocada. Con este propsito como gua, estudiemos tambin las palabras de Margery Hourihan en Deconstructing the Hero: Literary Theory and Childrens Literature (1997) cuando explica que la historia del hroe 216 y sus aquel tiene una bsqueda/misin y que su sentido se deriva del ciclo de las estaciones del ao y la expresin central de la energa humana [la cual transforma] el ambiente natural amorfo en el mundo civilizado de lo pastoral y lo cultivado de la forma y sentido humanos el hroe es la fuerza reviviscente de la primavera y el monstruo y el viejo rey la si la rechazamos, es innegable el carcter central de la historia del hroe en nuestra cultura (2).

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253 los juegos computarizadosla trama de la aventura es bsicamente la misma. Y se ve as por doquier en las incontables leyendas, cuentos infantiles o historias para adultos (2). En su gran libro The Hero with a Thousand Faces is the man or woman who has been able to battle past his personal and local historical limitations to the generally valid, normally human forms (14). Hourihan en Deconstructing the Hero: Literary Theory and Childrens Literature, cita el trabajo de Ariel Dorfman y dice que Dor fman en su anlisis del Llanero Solitario a travs de The Empires Old Clothes: What the Lone Ranger, Babar and other Innocent Heroes do to our minds (1983), acusa la aparicin de los superhroes justo cuando el capitalismo enfrentaba la Gran Depresin y que fueron enormemente popularizados por los rganos de difusin masivos, los cuales gozaban de gran desarrollo tcnico (Dorfman 115-17). Hourihan aade que estos superhroes sirvieron para apaciguar el descontento popular pues presentaban a unos villanos malvados, lacras de la sociedad en el medio de un sistema social bueno. Dorfman sigue diciendo Hourihan cree que las actitudes sociales en los Estados Unidos (ideas de supremaca y podero absoluto) han cambiado despus de la guerra de Viet-Nam; Superman y de Batman son irnicos y auve toman a los superhroes con seriedad. Hourihan, por su parte, sigue una parte de la lgica de Dorfman en lo que respecta al carcter burln del libro de Dorfman de cortes ms real, como Rambo y otros presentan hroes superviolentos y muy agresivos y que stos han reemplazado a los hroes previos ya mencionados. Para Hourihan sin embargo Superman, Rambo y los personajes de accin presentados por Charles Bronson tienen algo en comn: toman la mas y con violencia su visin distorsionada del llamado modo de vida Oklahoma. Esta es explica Hourihan la maxima expression de la tica del hroe: l es el luchador autnomo, incontrolable y violento que sabe que su causa es justa (Hourihan 67).

PAGE 254

254 David Walter Aguado Si algo he aprendido leyendo a Dorfman en los ltimos 30 aos son estas dos cosas: una, que es un feroz marxista217 con una mente muy estrecha. Dos, que ve fantasmas capitalistas detrs de cada arbusto literario. Recuerdan Para leer el Pato Donald (1981)? La recepcin taquillera de las nuevas versiones de Batman y de Superman todas posteriores a los dos trabajos de Dorfman citados aqudesmienten completamente al chileno. El inters por esos hroes vacos no ha disminuido. No se puede negar la realidad. Echemos una somera ojeada a algunos tipos de hroes en la liteaqu es una reconstruccin cronolgica muy general (y hasta cierto punto arbitraria), a travs de las culturas y lenguas. A.Hroe pico Hroe homrico (Ulises, Odiseo). Poshomrico: (El Cid, Beowulf). B.-Hroe trgico aristotlico Edipo es el mejor ejemplo. Este tipo de hroe sucumbe siempre debido a sus debilidades (hamartia). En el caso de Edipo, creer que puede evitar el terrible orculo que profetiza que l matar a su padre y se casar con su madre. Le siguen a este proceso, el reconocimiento (anagnrisis) y la cada (peripeteia). El Macbeth de Shakespeare es otro ejemplo perfecto de este tipo de hroe. C.Hroe mtico na, o no. Estos tres ejemplos del primer tipo vienen del libro de Gil Haroian-Guerin, The Fatal Hero: Diana, Deity of the Moon, as an Archetype of the Modern Hero in English Literature (1996): 1.La Eneida (29-19 a.C.) Entre las primeras citamos a dos heronas de las picas de Virgilio: Camila y Deifobe. 2.La divina comedia (1308-21) de Dante, el personaje Hecate. The Mirror of Production (1975): The reciprocal reduction and neutralization. The objective historical result was the choking of both in the Leninist political mixture, later in the Stalinist bureaucracy, and today in the most vulgar reformist empiricism (152). Sin tener la ventaja de haber visto el Muro de Berln caer (1989) cuando escribi estas palabras, Baudrillard recurre al mtodo del avestruz cuando se ve en peligro: meter la cabeza en la arena; y lo hace diciendo: These are the stages of a long decline that it would be too simple to impute to a few distorsions along the way. The deep logic of this decline forces us to return beyond Stalin, beyond Lenin, etc., back to the crucial point of the thought of Marx himself, back to the original event, which is always conceived as irrevocably revolutionary, of the dialectical conjuncture of his theory and the objective social practice of a class called the proletariat (153). Esos otros dictadores annimos que Baudrillard esconde bajo su etc. son los Castro, Kim Il Sung, Mao, T ito, Ho Chi Ming y el mismsimo Che Guevara. T odos y cada uno de estos personajes ha sido laudado en su tiempo histrico como dignos seguidores de la ideas de Marx y Lenin. No es posible dar marcha atrs a la historia.

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255 3.Jane Eyre (1847) de Charlotte Bront, Sarah Reed, sus hijas Georgiana y Eliza; la criada de Reed, Bessie; la maestra, la seorita T emple; su colega Helen Burns, la esposa de Rochester Bertha Mason; la protectora de gram (28-30). D.Hroe romntico (byrnico) Hroe de la Era Victoria na. Este hroe, dice Atara Stein en The Byronic Hero in Film, Fiction and Television (2004) es un personaje solitario y misterioso, que no est motivado por una bsqueda propia, sino que aparece y sirve a los dems a travs del uso de sus poderes especiales y luego desaparece con igual facilidad con la que lleg. En el cine, tenemos al famoso pistolero de Clint Eastwood en High Plains Drifter en espaol: La leyenda del indomable (1973) o los personajes de Anne Rice (vampiros) en literatura (Stein 7, 79, 105). E.Hroe no heroico: Giraud plantea en Novelas de Stendhal, Balzac and Flaubert: The Unheroic Hero in the Novels of Stendhal, Balzac and Flaubert (1957) que en que estos autores crilos hroes que ellos crean. Estos hroes son hroes de clase y hroes no buscan la gloria, sino que representan al pueblo. F.El hroe ausente No hay hroes en Cortzar, ni en Cabrera Infante. En parte de la obra de Carpentier, el hroe es o annimo, o no cuenta para mucho. El tipo de hroe al cual quiero acercarme ahora es de otro tipo. En The Intellectual Hero (1960), Victor Brombert habla de este tipo de La Nusea de Sartre: I am. I am. I exist, I think, therefore I am; I am because I think that I dont And that trouble is so vague, so metaphysical that I am ashamed of it Mara del Carmen Rodrguez Martn cita a Ernesto Sbato en El escritor y sus fantasmas (1967) y explica El hroe existencialista se su consciencia propia. Otra vertiente de la relacin que entraa un intento de unin y comunin es la materializacin del acto sexual. Sbato

PAGE 256

256 David Walter Aguado recoge las doctrinas existencialistas que reivindicaban el cuerpo. Para el existencialismo, la importancia del cuerpo radica en que se constitu ye como fundamental para establecer la relacin para con el otro. Sartre distingue dos conceptos: el cuerpo forma y el cuerpo fondo, inte y el amor, relacin de comunidad a travs de la que se pasa del yo al nosotros. El cuerpo se convierte en algo sagrado y la relacin sexual en una comunin frustrada: como el yo no existe en estado puro sino fatalmente encarnado, la comunicacin entre las almas es intento hbrisupremo y desgarrado intento de comunin se lleva a cabo mediante la carne; y (...) asume un carcter sagrado [] (84). Rodrguez Martn aade que Sbato, bebiendo de las aguas del existencialismo, desnuda la angustia del hombre ante una realidad agotada que no le otorga seguridad para existir. La angustia, la incomunicacin y la soledad son los motores de la accin que, al igual que en las tragedias griegas, marcan un destino inevitable (15). La profesora Gordana Y ovanovich estudia la obra de Cortzar a fondo en su disertacin doctoral The Nature and the Function of Characters in the Prose Fiction of Julio Cortzar (1987) y nos habla sobre el tema del existencialismo y el hroe en la obra del sureo: The relation ship between Cortzars heros I and his circumstances is examined political and other implications deduced. Cortzars man is conscious that he is himself and the world around him. This is well illustrated in Talitas taped monologue that begins; soy yo, soy l. In the novel as a whole Oliveira struggles against the egoism, or emphasis on individua lity, which is encouraged by Western thought (155). De pleno acuerdo estoy con lo expresado por Y ovanovich, excepto el ltimo comentario sobre el nfasis en la individualidad como una falta. El protagonista de Rayuela (Oliveira) y el de La estacin equivocada (el forastero) se esfuerzan y alcanzan sus respectivas individualidades218 y ello no resta valor alguno a esas sendas narraciones y mucho menos a sus funciones protagnicas. Qu podemos concluir de ese forastero como hroe? Pues que es una compleja combinacin de detalles de varios tipos de ellos. El recin 218 En cuanto al sexo como medio de comunicacin y de unin, coincido con Sartre. El forastero de La estacin equivocada, as como Winston en encuentran en sus relaciones sexuales una va para desahogar sus emociones y para establecer un fuerte nexo con sus respectivas damas.

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257 dos condiciones lo hacen un hroe aceptable, un protagonista atractivo. Se cumple pues que: (Y ovanovich 242). El forastero tiene algo de hroe trgico aristotlico pues hay cierta predestinacin en su desgraciada llegada al pueblo; que l reconoce bien temprano (hamartia). A travs del uso de la lgica, el forastero est seguro reconoce que puede convencer a las autoridades de su origen y continuar su interrumpido viaje (anagnrisis). Finalmente, el recin llegado sucumbe a su inevitable suerte (peripeteia); solo mila grosamente que es capaz de romper ese embrujo mediante la inversin de su destino por decisin propia. Hay tambin en este hroe visos de hroe romntico byrnico y del galante hroe medieval caballeresco; el ltimo de los cuales se siente responsable no solo por cambiar su destino propio sino por rescatar a la dama en peligro. Para ello tendr que vencer grandes obstculos en su peligrosa aventura. El forastero le ofrece a Marina su libertad, aun cuando l mismo no es libre. Qu puede ser ms idealista o romntico? El forastero es en gran parte un hroe existencialista que piensa, siente y acta por consciencia propias. Su bsqueda es absurda, pero no as su dedicacin por la libertad. No importa que no tenga un nombre. Sobre esto nos dice Allain Robbe-Grillet el maestro de la nouveau roman en su ms importante obra For a New Novel: Essays on Fiction (1963): How many readers recall the narrators name in Nausea or [] The novel of characters belongs entirely to the past, it describes a period: that which marked the apogee of the individual [] To have a name was doubtless very important in the days of Balzacs bourgeoiweapon in a hand-to-hand struggle, the hope of a success, the exercise of a domination. It was something to have a face in a universe where personality represented both the means and the end of all exploration. Our world, today, is less sure of itself, since it has renounced the omnipotence of the person, but more ambitious too, since it looks beyond. The exclusive cult of the human has given way to a larger consciousness, one that is less anthropocentric. The novel seems to stagger, having lost what was once its best prop, the hero. If it does not manage to right itself it is because its life was linked to that of a society now past. If it does manage, on the contrary, a new course lies open to it, with the promise of new discoveries (Robbe-Grillet 28-9). Creo que las palabras del maestro de la nueva novela estn en lo cierto en lo concerniente a La estacin equivocada La Nause y Ltranger como

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258 David Walter Aguado novelas, las cuales no son estudios de los personajes, sino de sus cir novelista y crtico francs con respecto a la prdida de la individualidad de los protagonistas de estas novelas mencionadas, incluyendo a La estacin equivocada Es, precisamente, el grupo de jornadas de absurda bsqueda y de Angst existencialistas que emprenden tanto Meursault como el forastero lo que cimenta su individualidad y solidez como personajes dramticos. En este respecto, vale tambin analizar las palabras de Simon O. Lesser en Fiction and the Unconscious La estacin equivocada? Por supuesto que s! Bragado se automutila personajes emprendan una jornada de bsqueda casi propia. El forastero tiene tambin un poco del complejo hroe de DosPDP pues est lleno, est regido por su consciencia propia. Nos dice Bakhtin al respecto: And this is so because what must be discovered and chaimage, but the sum total of his consciousness and self-consciousness, the author used to do is now done by the hero, who illuminates himself from all possible points of view; the author no longer illuminates the heros reality but the heros self-consciousness, as a reality of second order (48-9). El hroe de La estacin equivocada rompe el molde de y cambia el rumbo de los acontecimientos en ese instante, es muy superior a su creador. Bragado reconoce este triunfo del protagonista en el eplogo de la novela. 14. BRAGADO EN SU AMBIENTE LITERARIO Con motivo de la muerte de Bragado, el periodista Luis de la Paz escribi un artculo para la Revista Hispano Cubana (2006), en el cual rememoraba un artculo/entrevista para el Diario Las Amricas de Miami que l haba hecho con respecto a Bragado. Luis de la Paz recuerda la opinin que sobre el contenido poltico de su propia obra Bragado sostena: no me interesa la poltica, lo que sucede es que en Cuba,

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259 terreno de la oposicin poltica. Mi trabajo en ese movimiento no afecta mi literatura, de hecho, muy pocos libros mos poseen un trasfondo poltico. Pero somos seres humanos, t, yo, todos, y pertenecemos a la misma familia. Los hay que dan la espalda a los problemas de los dems. No fue mi caso y el tiempo que dedico a los derechos humanos me causa una gran satisfaccin (2). Naturalmente que discrepo con las palabras de Bragado, pero entiendo el porqu de su aseveracin. La primera razn es que, en Miami, tico bien sea en la radio, o en la prensa escrita, la percepcin de este individuo como escritor serio tiende a disminuir. La segunda razn se encuentra en las propias palabras de Luis de la Paz que siguen: la obra literaria de Bragado est bien distanciada de la labor que mantuvo por la situacin social dentro de Cuba. Las novelas La estacin equivocada La noche vigilada, La ciudad hechizada, La muerte sin remitente ; los libros de relatos; Bajo el sombrero y En torno al cero, no son textos donde prevalezca como tema lo social y lo poltico, aunque, naturalmente, s se encuentran en muchos casos como trasfondo, que es como suele ser en un buen escritor. Pienso que lo importante no es dar el grito, sino que ste se escuche bien lejos. Bragado concret su posicin poltica y a la causa de la libertad en Cuba, adems de la columna semanal en Diario Las Amricas y en el semanario Libre. Valga sealar que en la isla fue a parar a la crcel219 por participar en protestas pblicas y ser un militante activo del Comit Cubano Pro Derechos Humanos, fundado Lo que sucede es que tanto Luis de la Paz, como el propio Bragado vela y poesa) de la labor ensaystica de Bragado. Para poder tener una buena idea de la magnitud de Bragado como ensayista, hay que leer los dos voluminosos tomos de ; as como lo ms de mil artculos periodsticos y radiales que Bragado produjo desde 1988 hasta su muer te en el 2005. 15. BRAGADO, ESCRITOR La ltima vez que vi a Bragado fue tres das antes de su muerte, en casa de nuestro comn amigo, el ingeniero Norberto Alonso en Miami. Planebamos un viaje rpido en avin a Cayo Hueso. Bragado se encar gara de los pasajes, Norberto y yo del hotel. En medio de la euforia y 219 El Dr. Rafael Saumell Muoz compaero de prisin poltica de Bragado en Cubame explic que a l tambin le fue muy difcil explicar la polmica de lo implcito y lo explcito en lo concerniente a los derechos humanos en la Isla mientras vivi all y que le ha sido igualmente laborioso hacerlo aqu en los Estados Unidos (Saumell, entrevista).

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260 David Walter Aguado los chistes, Bragado me pregunt cundo sera el momento oportuno y seguro de nuestro regreso a Cuba (de lo que siempre estuvo pendiente). Record en ese momento las palabras de Bragado durante una entrevista con Mara Rivera para el Semanario Libre en agosto del 2004: regre sar al pas que nos quitaron con todos mis colegas escritores exiliados. Bragado ese da, aunque sonrea al darla, fue muy seria: Regresare mos cuando la Casa de las Amricas te publique un libro de poemas, con una introduccin escrita por el seor Roberto Fernndez Retamar. La muerte de Bragado se sinti en el exilio miamense y lamentablemente en un pedacito muy pequeo de la patria. La periodista Gina Montaner lo explica as: Si Reinaldo Bragado Bretaa tuviera un pas como Dios manda, su desaparicin se habra reseado en las revistas literarias y el mundo intelectual le habra brindado un adis decente. Pero aquello es un estercolero y el hedor de la abyeccin atufa a los que muerden el polvo como Abel Prieto, Pablo Armando Fernndez o los so. Como una premonicin de su propia suerte, el ttulo de una de las obras de Reinaldo Bragado Bretaa es La estacin equivocada Se nos fue antes de tiempo. Unas cuantas paradas antes de su destino. Lo echa remos de menos. Rebelde y alado. Sonoro su nombre (Montaner 1). Y en cuanto a la posibilidad que La estacin equivocada pueda ser de ningn modo. El propio Unamuno dice al respecto: toda persona con estilo escribe autobiografa, todo novelista es un autobigrafo (Obras completas, 904). Unamuno viaj por toda Espaa y se aferr a ella con si fuese un breve terruo que cabe en un bolsillo. Bragado, por su parte, vivi en idilio con su Habana, como dijo la periodista Gina Montaner: un concepto que le era familiar y en la dispora se aferr al recuerdo de su ciudad natal con devocin religiosa. Su obra literaria es una invocacin constante de La Habana, de donde Reinaldo Bragado Bretaa en verdad nunca se fue (2). En agosto del 2004, la periodista Mara Rivera entrevist a Bragado para el diario Semanario Libre de Miami, con motivo de la publicacin del libro de poemas momento preciso en tu ciudad, La Habana Reinaldo Bragado Bretaa (RBB): La Habana Vieja. cuando escribiste los poemas que, de acuerdo a tu nota introductoria, datan del perodo que va de 1981 a 1988.

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261 ( RBB): S, es intimista y no poda ser de otra manera. Y o era un exiliado interno, ex preso poltico y un activo miembro del primer grupo de derechos civiles de Cuba, el Comit Cubano Pro Derechos Humanos. Estaba, literalmente, sitiado en mi casa de Curazao 24 entre Luz poemas, pnico, pero al mismo tiempo si esto es posible hay valor y un tremendo desafo. Recuerda que ese poemario, o cualquier libro mo, me podan costar aos de prisin en Cuba. Me salv de milagro (Rivera 2-3). En qu tipo de ser humano devino aquel nio que lea a Salgari y a Verne? Sarah Moreno lo explica as: No a pesar, sino gracias a esas lecturas nada inocentes de crueles y eglatras piratas, sobre todo temibles por ser hombres de una sola idea, Bragado llen con todas las de la ley los requisitos de un posmoderno. Fue una suerte de romntico y de todo lo que marcara los lmites. El nio que comenz adorando piratas termin interesadsimo en los temas preferidos por los dioses de la posmodernidad, Foucault et al: el poder y las prisiones. Bragado contaba que desde la infancia lo atormentaba un sueo: que sera mendigo y prisionero; lo primero no lo fue, pero lo segundo s. Siempre me he preguntado cmo nunca aprovech las ancdotas que le escuch de su estancia en La Cabaa, para escribir un libro. El tema carcelario ha dado excelentes pginas a la literatura cubana pienso en Hombres sin mujer, de Montenegro, que fue uno de los libros que siempre le o elogiar a Bragado, pero si Bragado era un posmoderno en su acerca La vocacin, el potaje y el placer de leer). Lo que comenz y nunca dej de ser el placer de la lectura siempre le produjo un gran respeto. A riesgo de recibir cidas crticas, como en efecto ocurri una vez que un colega lo llam novelista infantil, Bragado nunca dej de confesar con desparpajo el gran placer que le produjo la lectura de Verne, Salgari y Stevenson. Los piratas de la infancia se quedaron en su espritu para luego tratar temas tan profundos de la literatura latinoamericana como el Otro, el viaje hacia la bsqueda de una identidad fragmentada entre Europa, frica y Amrica, y la ausencia de respuestas despus de un recorrido donde lo que importa es la travesa, aunque nunca se puedan penetrar las ciudades amuralladas del Caribe y de su ser dividido.

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262 David Walter Aguado 16. SARTRE: ASCENSO Y DESCENSO. IMPACTO EN CUBA muchas dcadas todava. Si no de forma directa, a travs de los subsirado. La gigantesca sombra intelectual de Sartre, que nada corresponda con su minscula anatoma corporal, se haba impuesto y conquistado al mundo entero: su existencialismo inicialmente europeo y burgus (ahora tornado o mejor, disfrazado en teora de la clase obrera) corri por toda Europa; es ms desde los movimientos maostas en el Este, pasando por el socialismo semitribal africano de Lumumba, T our y Ben Bella, hasta la crema de la intelectualidad latinoamericana220 su credo fue el casi inextinguible mantra ideolgica que se escuchaba ms all de las lenguas y de las culturas. El mismsimo Che Guevara el cual hablaba francs, pas largas horas dialogando con Sartre durante la visita del galo a La Habana en 1960. Las actividades posteriores del Che son una fusin de las ideas de Sartre con un marxismo selectivo al estilo gauchesco. Como sus antecesores Marx y Lenin, Sartre fue otro pequeo bur de un proletariado que desde las posiciones turrieburnistas221 de Marx, Lenin y Sartre debe haber parecido tan inculto como lejano. literarias y destacados activistas sociales de todo el orbe se formaron Desde principios de los aos 40, hasta bien entrados los 50, el exisal individuo a hacer un estudio introspectivo de su vida y lo arengaba s mismo, sin ayuda divina. Sartre haba sacado a Dios y a la familia de la casa y de la escuela. De esto nos dice Vargas llosa en su ensayo Los 220 El escritor comunista chileno Ariel Dorfman medita as durante el sepelio de Sartre en Pars: Durante mi tarda adolescencia en Chile, y a lo largo de los aos que me tard madurar como adulto, Sartre haba sido mi gua intelectual y poltico. Sus categoras de salauds, mauvaise foi haba escrutado las opciones morales de hombres y mujeres bajo la ocupacin nazi de Francia; su rechazo a los valores burgueses; la humanidad revelndose en lo que l denomin la situacin lmite, todo eso haba terminado constituyendo una zona indispensable de mi vocabulario habitual, el sombro alfabeto con que la elite de mi generacin en el mundo prlogo a Los condenados de la tierra de Fanon, su presidencia del T ribunal Russell acompaaran mi propia bsqueda de cambios tajantes en la sociedad latinoamericana ( Revista Pgina 12, 13 de marzo de 2005). 221 Me aprovecho del buen Unamuno para usar este trmino con que el Maestro fustigara injustamente a los practicantes del Modernismo latinoamericano en Espaa.

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263 compaeritos: Parece mentira que alguien [Sartre] que, hace apenas teraputica gracias a la cual el colonizado recupera su soberana y dignidad, y que, proclamndose maosta, proyectaba su respetabilidad y prestigio sobre el genocidio que se estaba cometiendo en China durante la Revolucin Cultural, hubiera podido ser considerado la conciencia moral de su tiempo (1). En su Tierra, tierra! la invasin y control soviticos de Hungra desde poco antes de la Segunda Guerra Mundial y un anlisis histrico del presente y del devenir del comunismo global-, el escritor hngaro Sndor Mrai (19001989) nos dice sobre Sartre: en esa poca especialmente durante el Occidente un montn de libros sobre la necesidad de que los escritores se comprometieran con alguna causa. La mayora de esos libros examinaba, desde un punto de vista marxista, las tareas de la literatura y de los escritores en los tiempos de la lucha de clases. Uno de esos libros lleg a Budapest, el de Sartre222. Al leerlo, me enter de que yo no era libre porque la sociedad sin clases an no se haba convertido en una realidad (146). El sarcasmo de Mrai es evidente. Contrario a la mayora de nuestros ms ilustres escritores latinoamericanos, el canto de sirenas de Sartre le son ridculo y sospechoso al suspicaz escritor hngaro desde el principio. Levi-Strauss se mostr agresivo con la Crtica de la Razn Dialctica de Sartre. ste, a su vez, consider la lingstica como una ciencia de segunda clase. Es decir, que existi una ostensible incompatibilidad entre Levi-Strauss la consideraba una narracin condenada a la ideografa, en gaba Levi-Strauss que, en el sistema de Sartre, la historia desempeaba exactamente el papel de un mito (32). Foucault la historia era un complejo y casi inexplicable sistema de acontecimientos cuyas fuerzas y cambios se movan a travs de una serie de cortes epistemolgicos. Lpez-Capestany nos dice al respecto: Foucault sostiene que el acontecer que llamamos historia, la sucesin de hechos y de personajes, los cambios polticos y las luchas profunda de la vida social se mantiene coherente, dando su sentido a El ser y la nada (Ltre et le nant : Essai dontologie phnomnologique ) de 1943.

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264 David Walter Aguado los acontecimientos. La variedad pintoresca y dramtica de los hechos, peculiaridades profundas de ste. Por lo tanto, la historia, en el sentido de un progreso continuado de sistemas que se mejoran paulatinamente, es un mito. Los cambios se producen sin que se sepa cmo y sin la intervencin de los individuos. Los sistemas se substituyen los unos a los otros como unidades annimas y cerradas que caracterizan las diferentes pocas (33). De ms est decir que Sartre discrep enrgicamente de Foucault 223 T al parece ser que ambas posturas son, quizs, un tanto absolutistas y que la verdad yace probablemente en un inalcanzable punto medio. Lo que no puede negarse, pues la cada del Muro de Berln por mencionar un acontecimiento histrico relativamente reciente as lo atestigua, es que Sartre y los marxistas estn equivocados en lo que respecta a la sucesin de los regmenes sociales encaminados hacia el comunismo como modelo socio-econmico insuperable e insustituible. Sartre no supo comprender Sartre comienza a dejar de interesarle a los europeos, los norteamerica nos la descubren a travs de los pseudo-intelectuales, ms que de los social y contra Dios le vena como anillo al dedo a los aburridos jvenes de los 60 en este pas. Los poetas beatniks jar en su trabajo las ideas recin importadas. Pronto, el incipiente movimiento hippie tendr una plataforma ideolgica en que sustentar su inexplicable descontento por el orden, las buenas costumbres, la higie ne, el respeto a la familia, la educacin general, la msica y el resto de los valores que la generacin de sus padres la cual T om Brokaw llam La generacin ms grande en su libro (1999), ese valiente grupo que haba arriesgado sus vidas en Europa luchando contra el fascismo (los (las mujeres) haban logrado en los cortos aos de 1945 a 1960. La rebelin de los hippies es la rebelin de la inmoralidad, la promiscui dad sexual, la adiccin a las drogas y la transmisin de enfermedades venreas. Comencemos con Vargas Llosa en Literatura y poltica El peruano haba sido un escritor muy ligado a Francia y su cultura. Nos dice el an223 Steven Best y Douglas Kellner lo explican as en su tratado Postmodern Theory: Critical Interrogations (1991): While Sartre was claiming that Marxism is the unsurpassable philosophy of our time and Althuser was for an alternative to Marx, Hegel, dialectics and the phenomenological tradition which culminated in the work of Merleau-Ponty. Theorists such as Foucault, Deleuze, and Derrida were searching for a new theory of difference on its own terms, freed from any unifying or synthesizing schemes (79-80).

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265 dino: recuerdo que mi decepcin respecto de Sartre comenz un da, a mediados de los aos 60, en que le una entrevista que la periodista lite raria Madeleine Chapsal le hizo para Le Monde, en Pars. La entrevista versaba justamente sobre el compromiso, la literatura y la poltica; de pronto, en las respuestas de Sartre se trasluca una inmensa decepcin respecto de la literatura, no as de la poltica, y deca algo que me afect como una agresin personal: Entiendo que un escritor africano renuncie a hacer literatura para luchar de una manera ms efectiva por una revolucin, por un cambio social que permita algn da a su pas darse el lujo de tener una literatura; y frente a los problemas sociales deca: la literatura no tiene poder, ne fait pas le poidste como para contrarrestarlo. Y se pona como ejemplo a s mismo: La nusea, frente a un nio que se muere de hambre, ne fait pas le poids. No tiene peso alguno, no sirve para nada. Recuerdo haber sentido esas estoy seguro, miles de jvenes en el mundo entero, le habamos credo y habamos escrito con esa buena conciencia que l nos dio hacindonos pensar que escribiendo tambin luchbamos por la justicia, tambin actubamos para enrumbar la historia en la buena direccin (49). Obviamente, Sartre le haba as serruchado el piso al escritor comprometido Quin fue el verdadero Sartre? Explica Vargas Llosa en el ensayo fue el de la mala conciencia, que, segn l, condiciona la vida burguesa, induciendo constantemente a hombres y mujeres de esta clase social a hacer trampas, a disfrazar su verdadera personalidad bajo mscaras mentirosas. En el mejor de sus ensayos, San Genet, comediante y mr tir, ilustr con penetrante agudeza este sistema psicolgico-moral por el cual, segn l, el burgus se esconde de s mismo, se niega y reniega todo el tiempo, huyendo de esa conciencia sucia que lo acusa. T al vez sea cierto, en su caso. T al vez, el temible despotricador de los demcra tas, el anarco comunista contumaz, el mao incandescente, era solo un desesperado burgus multiplicando las poses para que nadie recordara la apata y prudencia que mostr frente a los nazis cuando las papas quemaban y el compromiso no era una prestidigitacin retrica, sino una eleccin de vida o muerte (1). Nunca sabremos a ciencia cierta la verdad, pero es un misterio para m el porqu de la eterna adulacin (aunque sea un tributo medio apagado) a Sartre hoy tanto en Francia como en el extranjero teniendo frente a nosotros la historia de la humanidad, donde se destacan el cado Muro de Berln, las incineradas T orres Gemelas de Nueva Y ork y se yergue hoy una China totalitaria y recalcitrante; la cual parece haber sido perdonada por el Oeste, so pena de sucumbir a su pujante fuerza

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266 David Walter Aguado econmica y su poblacin de crecimiento geomtrico. Sartre y su visin del existencialismo han sido derrotados por la Historia. Sartre abri las puertas al pensamiento sobre la libertad en nuestras tierras y por eso, tiene un lugar especial para los escritores cubanos. Su individuo. Aqu comienza y termina su gran mrito. El francs traicion a la juventud que le amaba y le segua (las palabras de Vargas Llosa obviamente revelan ese sentimiento) en todas las latitudes. Su ceguera para con Stalin, Mao y Castro en un hombre de su profunda inteligen cia es imperdonable. Hombre de perennes contradicciones, Sartre se traicion tambin a s mismo al doblegar su intelecto y capacidad analtica y ponerlos al servicio de una causa innegablemente abominable. El Sartre servilista tiene muy poco que ver con el Sartre existencialista y rebelde de otrora, El existencialismo ateo sartreano tiene sin dudas grandes mritos, los cuales hemos discutimos a lo largo de este trabajo. El mayor de ellos una vez despojada de su virulento marxismo se presta muy bien para mejor en nosotros. No pudiera hablarse de existencialismo cubano sin la presencia de Sartre. Pero, as como el Quijote y su quijotismo son superiores a Cer vantes, la parte positiva del innegable legado del hombre Sartre sobrepasa su existencia. No basta con morir para ser inmortal. A pesar de su tozudez persomoderna. mo porque pierde esa virtud cuando se contamina con el marxismo. Por contraste, el existencialismo cubano es verdaderamente un humanismo porque busca la plena libertad del individuo vis--vis su relacin con el medio, respetando todas las caractersticas idiosincrsicas de nuestra compleja identidad nacional. 17. MRITOS DE LA ESTACIN EQUIVOCADA COMO NOVELA El mrito central de La estacin equivocada no radica en el tema que presenta, ni en el valor social de su crtica a las dictaduras, ni tampoco en la sobriedad con que Bragado emprende y termina su obra; aunque es menester reconocer estos logros.

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267 La estacin equivocada es original por su aparente simplicidad contenida en un cauce alegrico combinacin de imgenes y recursos retricos; as como por el indiscutible genio de Bragado para abrir la gado reta el modelo narrativo donde la accin muere al resolverse de algn modo el problema del protagonista. La narracin de esta novela es retomada por Bragado tornado ahora en voz narrativa para corregir algunas inexactitudes histricas; solo que esas aclaraciones en que se agrupan ya en la mente del lector. Esto es, precisamente, lo que busca Bragado. El lector no puede sentarse a esperar una solucin empaquetada, sino que debe esforzarse por descubrir otra(s) posibilidad(es) o salidas. Recordemos lo que dice Enrique Murillo sobre la identidad y la realidad en su ensayo La actualidad de la narrativa espaola (1992): son construcciones mucho ms frgiles de lo que solemos creer (303). do y yo hablamos muchas veces sobre el cruce de gneros (l escriba guiones televisivos los cuales detestaba, artculos periodsticos y ensayos de corte poltico-social y novelas de varios tipos). No debi Bragado tener tales preocupaciones sobre los gneros literarios. Es per tinente destacar que para algunos crticos, como el gran Unamuno, la distincin entre novela y ensayo es imperceptible. En su libro El Cristo de Velzquez de Unamuno: Estructura, estilo, sentido Guillermo Renart explica al respecto: Poetry, by its form, is perhaps the most distinctive literary genre. Unamuno blurred such lines of distinctiveness, so that any rigorous attempt to classify his works accor ding to genre must ultimately resign itself to being imperfect. It must be remembered, however, that such a confusion was deliberate: T oda novela es un ensayoy todo ensayo es una novelaY una novela es un poemaEs que una novela no puede ser tragedia lrica? And on ser poeta y en escribir poemas en verso (1008). Creo que ngel Rama recoge este sentir muy sagazmente en su libro La crtica de la cultura en Amrica Latina (1985) cuando expresa: las motivaciones de cualquier obra literaria son casi siempre mltiples, como son mltiples los mensajes que transporta. Incluso entre ellas puede faltar como percibi lcidamente Herman Broch el propsito expreso de producir una obra de artstico con que haya sido construida. Es este aadido esttico a las motivaciones bsicas del autor, hayan sido religiosas, morales, polticas sentido. A veces discordando con el propio autor. Entonces rozamos las

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268 David Walter Aguado fuentes profundas del perspectivismo ideolgico, las que impregnan y cohesionan la obra ms all de los discursos doctrinarios explcitos que contenga o de las intenciones voluntarias del autor (241). La estacin equivocada presenta la dudosa ruptura de una historia cclica. Cuando el forastero, desesperado, le pide ayuda a Marina, sta le pregunta: Cmo piensas que te puedo ayudar? El forastero le responde: Me ensears los lmites del pueblo. Alguna salida debe existir. Airada, Marina riposta: Otra vez lo mismo! exclam Marina llevndose las manos a la cabeza. Llevo aos sirviendo de gua a cuanta persona se le antoja ser un forastero. Siempre lo mismo y con los mismos resultados: no hay salida. Quizs esta vez s dijo el forastero. Olvdalo. Llevo muchos aos224 y nunca encontr alguna, ni tan siquiera el ms remoto indicio, le responde Marina resignada (82). En la prxima pgina, hay otro breve dilogo que acusa tambin a la idea de una historia cerrada: Eres hermosa dijo el forastero. T odos que un certero golpe de efecto fantstico de Bragado: La estacin equivocadagonista a la mxima expresin (el forastero ha retado y ofendido a la autoridades del pueblo de forma abierta, clara y pblica); ahora el lector espera severas consecuencias para el osado visitante. Siguiendo la lnea de otras alegoras polticas, como las orwellianas ya mencionadas en este estudio, bien pudiramos esperar que el forastero tenga que enfrentar y sufrir prisin, vejaciones y torturas. Mas Bragado no se va por esa fcil alternativa a pesar de sus propias experiencias personales en Cuba y decide dar un giro inesperado a la historia (la aparente claudicacin del forastero) y cortar la historia repentinamente. Lo que viene despus debe ser no solo asumido, sino completamente construido por el lector. Camus explica en El mito de Ssifo que el terco hroe al pie de la montaa en espera de su inevitable roca, es como todos nosotros ya que todos encontramos nuestros problemas una y otra vez. Pero que, a diferencia de los muchos, Ssifo nos muestra con orgullo ese poder225 que niega a los dioses y levanta pesadas rocas; y concluye que todo Creador no le parece a Ssifo ni estril, ni intil. Cada tomo de esa roca en s mismo forma un mundo. Esa lucha hacia las alturas en s imaginarnos que Ssifo es feliz (91). 224 Cuando Marina dice muchos aos, es as de vers. Recordemos que Marina admite su edad: T engo ms de cien aos declar con absoluta seriedad (82). 225 Ese poder no est en los dioses, sino en el individuo.

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269 Camus sugiere que su Ssifo es feliz en medio de su tormento. Bragado sugiere que el forastero retiene su cordura en lo que parece ser una claudicacin y una derrota porque es en ese momento precisamente que este estoico individuo abandona lo absurdo de su bsqueda y toma control de las condiciones circundantes a travs de su autocon quista. Y a nadie puede someterlo, nada puede molestarle. Ahora es libre en cualquier lugar. Aqu el forastero parece cruzar la lnea divisoria y pasa del existencialismo cubano al existencialismo sartreano; un lujo que los per sonajes novelescos cubanos pueden darse. Quizs sta pueda ser una posibilidad. Para cubanos de carne y hueso, el control del espacio es, simplemente, falta de libertad. Claro que todo este sistema de valores existen cialistas internos tiene mrito. Si somos fuertes por dentro, podemos resistir los embates de la vida con mayor facilidad. En el prlogo de su antologa El relato fantstico en Honduras, Mario Gallardo explica la situacin anterior as: otra forma que pueden asumir estos silencios consiste en la abrupta interrupcin del desarrollo esperado desenlace quedara situado fuera del texto, prcticamente inalcanzable para el lector, subrayando la falta de resolucin, elemento fundamental donde el relato fantstico basa su sentido. Lo fantstico utiliza, de esta manera, una forma particular de extraamiento que fantstico, pese a tener tantos puntos de coincidencia (13). La estacin equivocada no sigue los planteamientos de Gallardo a contada llega a travs de lo dialgico no del silencio. Otra diferencia nrselo y cotejarlo a partir de sus preferencias, idiosincrasias y gusto literario. 18. PALABRAS FINALES. INVESTIGACIONES FUTURAS La obra de Bragado es desgraciadamente muy conocida por pocos y poco conocida por muchos. Despus de varios aos de intenso escrutinio y concentrados estudios, me considero un modesto conoce dor del calado de su produccin literaria. T uve el gran privilegio de conocer a Bragado y de ser su amigo. Llevar siempre su imagen en mi corazn.

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270 David Walter Aguado Bragado escribi para la televisin, la radio y para los peridicos. Su labor ensaystica sobrepasa los mil artculos. Fue un poeta consumado y un excelente novelista; dotado de una frtil y fecunda imagiparte de su valiosa contribucin artstica, intelectual e ideolgica. Estas palabras hubieran hecho ruborizar al modesto y recluso Bragado; pero son bien merecidas y los que lo han ledo, los que lo amaron, saben que estoy en lo cierto y que no dispenso aqu vacas lisonjas. Desde su llegada a Miami en 1988, Bragado form parte de un exilio forzoso y lleno de escollos. Ese exilio tan grande y tan diverso y siempre digno que ha sido vilipendiado con igual saa por las malas intenciones de los que se le oponen y los que le temen. Basta echar una ojeada a la literatura hispanapara muchos, somos un grupo de privilegiados que ha llegado a la cima de la sociedad estadounidense porque todos ramos ricos cuando llegamos a los EE.UU. con boletos de primera clase, vinimos con dinero y conexiones a este pas, hablbamos buen ingls desde que nacimos y nos negamos a integrarnos a esta sociedad. En su bien recibido libro The Hispanic Condition: The Power of a People (2001), el escritor y acadmico mexicano Ilan Stavans nos ha descrito as (ver pginas 57-61). Nada podra estar ms lejos de la realidad. Hemos luchado muy duro. Estamos solos en En general, se ven dos campos: los cubanosa la derecha, el res226 y las de Fidel Castro siguien siendo conos religiosos adorables para la mayora de los latinos no cubanos. Es as porque ellos nunca han vivido bajo una dictadura comunista como la de los hermanos Castro. El relativamente breve episodio sandinista en Nicaragua no es comparable con el fascismo castrista reinante en Cuba por ms de medio siglo. Mi colega el Dr. Ivan Nikolov (disidente blgaro) me dice que esos son esquimales ofreciendo consejos sobre cmo comprar elefantes sobre lo cual, obviamente no saben nada. Como si eso fuese poco, el seno de la academia norteamericana y en gran parte la europea, sigue siendo pro-marxista. Amparados por la libertad de expresin que garantiza la constitucin norteamericana, nuestros nios aprenden a respetar a un genocida como el Che Guevara y a un tirano como Fidel Castro en las escuelas y universidades de los propios Estados Unidos. Uso y abuso de la democracia. Qu maravilla! y es miembro de las fuerzas armadasostenta con orgullo el sobrenombre Che. Cuando le pregunt si el nombre Hitler no estaba disponible cuando tom el del Che, no me entendi. Le explique con paciencia y en detalle las andanzas del buen Guevara. De nada sirvi, el chico sigue siendo otro Che! Algunos de mis colegas (profesores) latinos en esa misma universidad me llaman Che Killer (MataCh) a mis espaldas en tono burln.

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271 Por qu se escribe este libro sobre Bragado? Pues porque abre el campo casi virgen an con mucho por arar de la riqueza literaria de este autor cubano. Las posibilidades de investigaciones futuras son bien amplias. De hecho, quedan varias novelas inditas. Los venideros estudiosos de la obra de Bragado pueden dedicarse a analizar su poesa, su novelstica, o sus numerosos ensayos sociales, culturales y polticos. Es nuestro mayor anhelo que esta investigacin sirva de inspiracin, gua y base a los nuevos lectores y estudiosos de la obra de Reinaldo Bragado Bretaa. Qu as sea! Bragado, hermano moCuba te espera!

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APNDICE IRAZONES POR LAS CUALES SE AADEN ESTOS DOCUMENTOS Creyeron que desembarcaban en una isla cuando en realidad se encontraban ante las olas; sin embargo les result un monstruo dormido!. humano; durante mucho tiempo duerme y aguarda en ellos la fatalidad. Friedrich Nietzsche As hablaba Zaratustra (1892), pgina 53guan la presencia de Bragado y de su obra en la vida y en la cultura interna de Cuba. Los reportajes que se reproducen son textos de conversaciones telefnicas entre Mara Rivero (la viuda de Bragado) y grupos de activistas intelectuales dentro de Cuba. Algunos mensajes tienen que ver con la Biblioteca Independiente Reinaldo Bragado Bretaa, la cual funciona, a pesar de las constantes amenazas, atropellos fsicos y arrestos perpetrados por los sicarios de la polica poltica cubana (G2 y Seguridad del Estado, con el apoyo de los esbirros especialmente entrenados y armados: los Brigadas de Respuesta Rpida). Otros mensajes recogen el estado en que se encuentran algunos intelectuales cubanos, los cuales han sido puestos en prisin solo por expresar sus ideas oralmente, o mediante los rudimentarios medios de la Prensa Independiente de Cuba. T ambin se incluye aqu las breves sinopsis de las novelas ms importantes de Bragado; algunas de las cuales son objeto de referencias intratextuales.

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APNDICE IIRESEAS DE LAS OTRAS CINCO NOVELAS NOMBRADAS EN ESTE ESTUDIO ALEGORA POLTICA: 1.La muerte sin remitente (2003) Escrita en Cuba en 1982, es una novela publicada en Lima en 2003. Esta alegora poltica orwelliana tiene como escenario un pas latinoamericano no nombrado, pero que pudiera ser Cuba. En la ciudad principal del pas se desata una epidemia de forma galopante. Esta enfermedad no escatima edad, gnero, o condicin fsica. El desafortunado que la contrae, comienza por tener una temperatura corporal muy alta, precedida por un delirio durante el cual el enfermo dice una sarta de palabras incoherentes, o un mensaje estructurado que nadie puede normalmente asociar con el enfermo. Al cabo de unos das de fallido tratamiento, el enfermo tiene un putrefacto, maloliente y cido vmito e y tiene una caracterstica singular: Solo ataca a los ricos. Una vez que esto se descubre, los ricos comienzan a abandonar sus lujosas mansiones y se van a vivir pobremente a los arrabales. Los pobres discriminan a los ricos como reaccin al trato recibido por ellos a manos de los pudientes por muchos aos. Otro fenmeno uno de ndole socialocurre: Los pobres se posesionan de las mansiones, los autos, las riquezas abandonadas y crean un nuevo poder: Una dictadura del proletariado. Este nuevo gobierno es voltil e indescriptiblemente inestable. Sus abusos son extremos. El personaje central se pregunta qu orden es mejor, el viejo y tradicionalmente corrupto, o el nuevo y recientemente cocaciones son aplicables a muchos de nuestros pases. Esta novela tiene el mismo corte alegrico que La estacin equivocada 2.La muerte cubana de Hemingway/Muerte en el espejo (en imprenta, PurePlay) y La noche vigilada (1999). La trama tiene lugar en La Habana, en un ambiente pre Guerra Fra de los aos 40. Ante la inminente amenaza de una operacin rastreo de unos submarinos nazis por la zona, el escritor frustrado Luis Cruz Mandel asesino/espa profesional acepta el encargo de su jefe operativo de perseguir y eliminar al escritor norteamericano Ernest Hemingway. A Hemingway se le considera sospechoso debido a ciertos experimentos con aparatos de radio realizados en su yate Pilar, posiblemente subversivos. El monlogo interior de este resignado asesino (el cual se siente indeciso en lo que respecta a cumplir sus rdenes), se acerca al de T chen, el asesino de la novela existencialista de Malraux, La condition humaine. T chen el asesino suicida tiene las mismas dudas sobre hasta qu punto debe envolverse en su

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294 David Walter Aguado misin y se siente fsicamente enfermo, abatido por sentimientos de ambiva lencia de darlo todo por la causa convirtindose en mrtir o de seguir viviendo. En entrevista telefnica, Luis Enrique Becerril (Quique) compaero de celda de Bragado me cont que Bragado escribi una novela del mismo corte que sta, llamada El Nautilus no responde. En ella, hay un submarino sovitico y un gran peligro nuclear que puede conducir a una tercera guerra mundial. Bragado complet el libro en la prisin en 1980 y pudo sacarlo de all a pedazos. Sin embargo, la Seguridad del Estado, hizo uno de sus frecuentes registros cual vive ahora en la memoria de una media docena de afortunados amigos que lo pudieron leer. 3.La noche vigilada (1999). Cuenta las vivencias de Alberto, un escritor disidente cubano, en una expresin del existencialismo antitrgico (Bentez Rojo). Retrata el mundo de este joven que es parte de la lite intelectual, as como la vida poltica, social y cultural en La Habana Vieja y Miami de los aos 70 y 80. En una clara expresin de arte que imita la vida real, -muy similar a la verdadera historia de Bragado-, esta novela sintetiza la suerte que corre en Cuba cualquier persona que busque la libertad de expresin en un ambiente hostil, donde se vive bajo constante vigilancia. Como la anterior, esta es una novela de espionaje e intriga poltica. PIRATERA/CONQUISTA: 4.El secreto est en la Habana (indita). Una novela de piratera que se sita en el siglo dieciocho. Esta obra es de cierto modo precursora de la famosa novela de Brown, El cdigo Da Vinci (2003). En la novela de Bragado, hay una aventura masnica de gran intriga: Daniel Defoe y sus rivales buscan el Santo Grial el cual, segn sus fuentes de informacin, est en La Habana en medio de mltiples trampas y numerosas traiciones. 5.La ciudad hechizada (2001). ingleses tomaron La Habana de veras en agosto de 1762 y permanecieron por once meses, hasta julio de 1763). muere vencido, pero su fantasma regresa para revelar secretos y lamentarse de su azarosa vida a su cronista (Bentez Rojo). Sin embargo, hay otro subtexto: tos papeles desconocidos, lanzados al mar dentro de botellas al momento del naufragio (Bentez Rojo), que, a semejanza de los manuscritos de don Quijote, aparecen por casualidad.

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APNDICE IIILA SUERTE DE LOS QUE LEEN A BRAGADO EN CUBA HOY Flag this message Sunday, August 10, 2008 2:41 PM From: Reinaldo Bragado View contact details T o: Dave Aguado Message contains attachments Imagen 284.jpg (50KB), Imagen 292.jpg (192KB) ----Original Message ----From: omayda padrn T o: Reinaldo Bragado Cc: omaydapadron@yahoo.es Maria aqu te envo la noticia despus te envo ms fotos el sbado 5. Recib tu mandado, sabes que le voy a agradecer mucho, usted sabe el trabajo que pasamos aqu y despus estos gansters nos tildan de mercenarios yo le ense ese da el congelador de la casa para que viera que nosotros hacemos esto a corazn abierto. Lo importante de esto fue que hicimos la actividad; pero como se lo dije parece mentira que esta fecha ustedes siempre me visiten a que le temen? Les dije muchas cosas; me amenazaron con mi hija (el chantaje, pero yo no le tengo miedo) pero uno pasa un mal rato, pero seguiremos. Bueno, Mara muchas gracias y seguiremos honrando la vida de Bragado. Omayda Padrn

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APNDICE IV com> escribi: Para: alexis.gainza@micelaneasdecuba.net Fecha: jueves, 3 julio, 2008 5:12 Rememoran activistas e intelectuales a Reinaldo Bragado Bretaa en el T er cer Aniversario de su muerte. Centro de Informacin de la Corriente Martiana. Activistas, bibliotecarios e intelectuales, en la Biblioteca Independiente Reinaldo Bragado Bretaa. A pesar de la visita que realizaron agentes del Departamento de la Segumir y amenazar a Omaida Padrn Azcuy, Directora de la Biblioteca Reinaldo Bibliotecas Independientes en Cuba, para que no realizara actividad alguna, fue ejecutada una tertulia literaria en el T ercer Aniversario de la muerte de Reinaldo Bragado Bretaa. Varios activistas, bibliotecarios y escritores se dieron cita, este 27 de junio de 2008 en la calle 18 nmero 5 e/ Lnea y Calzada en el Vedado Habanero, residencia de Padrn Azcuy y donde radica la sede de la Biblioteca Independiente Reinaldo Bragado. En este lugar se le rindi homenaje con una tertulia literaria al insigne escritor cubano, que falleci en Miami el 27 de junio del 2005. En cenculo participaron los intelectuales Miguel Iturria Savn, escritor, Adrin Sosa, escritor y poeta, quienes despus de leer algunos de sus poemas, disertaron sobre la vida y obra del escritor, para avalar lo dicho por ellos, Silvio Herrera Nez, amigo personal de Bragado Bretaa, mientras estuvo en vida, tom la palabra explicando: Conoc a Bragado, en los aos 70, jugbamos canasta en casa de Milagros Garca Orama, en Neptuno nmero 6, junto a T eresa Prez Prez, Amauri Prez Vidal, Norberto Fuentes, A viv Cobas Nez, Alejandro Garca (Virulo) y otros, en aquellos tiempos los nombrados no simpati zaban con el sistema imperante y se manifestaban en su contra, por eso ramos perseguidos por la polica poltica, la represin se manifestaba como en estos tiempos. No s por qu algunos como Amauri Prez Vidal y Virulo se unieron al Partido Comunista! exclam Silvio y comenta. All fue donde Reinaldo Bragado comenz a escribir sus primeros poemas, los que fueron publicados en el libro, Bragado en 1979 cumpli 2 aos de

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297 crcel, pues intent abandonar el pas clandestinamente a bordo de una balsa de fabricacin casera, fue sorprendido en alta mar a 22 millas al norte de Santa Cruz del Norte, al este de La Habana por buques guardafronteras cubanos. Estuvo preso hasta septiembre de 1981. Al salir de la prisin escribi mucho, fue fundador del primer movimiento de derechos humanos creado dentro de la isla. Sufri mucha persecucin junto a nosotros. En el 1988, las autoridades lo expulsan del pas. Se refugia en Estados Unidos, donde escribi y public sus novelas, cuentos y trabaj para algunos canales de televisin, en el Diario de las Amricas, donde le publicaron alrededor de mil artculos de opinin sobre Cuba. Recuerdo a Bragado con su pelito largo, mordisqueando las patas de los espejuelos, concluy exteriorizando Herrera Nez. Para concluir la actividad, que dur alrededor de tres horas, los presentes hablaron va telefnica con la viuda de Bragado, radicada en Miami, la cual agradeci a los presentes por haber participado en la tertulia literaria, a conti nuacin fragmentos de la conversacin entre la viuda y los presentes: sar con la viuda de un talento de las letras cubanas, que tuvo el valor de escribir en los aos en que fusilaban y censuraban a los escritores por manifestarse contra el rgimen. Hctor Marn, mensajero de la biblioteca Reinaldo Bragado Bretaa, dijo ser un estudioso de su obra y expres su ms profundo respeto al escritor y su familia. La directora de la Biblioteca, dijo al concluir la tertulia: Son muy pocas las obras que tengo de Bragado, hoy leemos aqu el libro de poesas Curazao el cual le ha gustado mucho a los presentes y estudiaremos su biografa para que conozcan mas sobre su vida y quien fue Bragado, no me equivoqu en escoger el nombre de mi Biblioteca Independiente, sabr representarla como Bragado supo representar y defender a su patria con los escritos, Cuba necesita de hombres como l. explic que Bragado Bretaa fue su amigo personal, que dirigi y moder el programa Tus derechos, cubano desde el ao 1989 y que permaneci en el aire Diario de las Amricas, redactor suplente del Noticiero Univisin (TV Miami, Editor de la revista CUBANET que toda su extensa obra fue dedicada a su Madre, doa Carmen Mara Bretaa.

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APNDICE VOTROS DESVENTURADOS SIN NOMBRE In her kitchen overlooking Havanas crumbling skyline, Julia Nez Papistols on hips, stormed into her home. They accused Adolfo Fernndez Sanz, her husband of three decades and an independent journalist with the small news agency Patria, of committing acts aimed at subverting the internal or der of the nation. Over the course of eight long hours, agents ransacked the a typewriter, stacks of the Communist Party daily Granma with Fidel Castros remarks underlined, and outlawed books such as George Orwells Animal Farm and 1984. As Fernndez Sanz was hauled away, Nez Pacheco remembers one of the agents turning to her and saying, You know, weve been told you

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Este libro se termin de imprimir el da 28 de enero de 2012.

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Apartado de Correos 50.767 Madrid 28080 Espaa E-Mail: ebetania@terra.es Blog: http://ebetania.wordpress.com RESUMEN DEL CATLOGO (1987-2012)Coleccin ENSAYO: Los das cubanos de Hernn Corts y su lucha por un ideal de ngel Aparicio Laurencio. Desde esta orilla: poesa cubana del exilio de Elas Miguel Muoz. Alta Marea. Intromisin crtica en ocho voces latinoamericanas : Belli, Fuentes, Lagos, Mistral, Neruda, Orrillo, Rojas, Villaurrutia, de Alicia Galaz-Vivar Welden. Novela espaola e hispanoamericana contempornea. Temas y tcni cas narrativas: Delibes, Goytisolo Benet, Carpentier, Garca Mrquez, y Fuentes de Mara Antonia Beltrn-Vocal. Poesas de J. F. Manzano, esclavo en la isla de Cuba y El Ranchador de Pedro Jos Morillas, de Adriana Lewis Galanes. El discurso dialgico de La era imaginaria de Ren Vzquez Daz, de Elena M. Martnez. Cuba, pas olvidado de Sergio Heredia Corrales. Francisco Grandmontagne, un noventayochista olvidado, de Argentina a Espaa, de Amalia Lasarte Dishman. Cuba: el abrazo imposible. Cartas a Alde, de Mari Paz Martnez Nieto. Erotomanas y otros derivados, de Pedro Molina. Cuba: la conspiracin del silencio

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Asedios al texto literario (Arenas, Borges, Carpentier, Diego, Gngora, Herrera y Reissig, Lezama Lima, Mart, Onetti, Quevedo, Rulfo, San Juan de la Cruz, Sarduy, Vallejo), de Mara Elena Blanco. El nico Jos Mart, principal opositor a Fidel Castro, de Ismael Sambra. El alcoholismo: cmo afecta a su entorno Gastn Baquero: la invencin de lo cotidiano de Felipe Lzaro. Despus del rayo y del fuego. Acerca de Jos Mart de Eduardo Lolo. La estirpe de Telmaco. Estudios sobre la literatura y el viaje de Petra, de Emilia Y ulzar. Para Cuba que sufre: mi granito de arena Carlos Quinto, tanto imperio y Felipe II: No he odo cantar a los ruiseores, de Clara Daz Pascual. Indagacin en la literatura y cultura hispanoamericana, de Onilda A. Eclctico Eclesiasts con Proverbios I. Prosas estilizadas al estilo de mi madre, de Alberto Daz Daz. dispora, de Aime G. Bolaos. La esplndida ciudad Las estaciones de Reinaldo Bragado: El existencialismo cubano y el paradigma de los escritores en la Isla, de David Walter Aguado. El otro testimonio: narrativa carcelaria en Cuba, de Rafael E. Saumell.

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David Walter Aguado. Camageyano, graduado de pedagoga (ingls/ espaol). En 1982 fue a trabajar a Alemania Democrtica como traductor de alemn y segundo jefe de grupo. Desilusionado con los privilegios de la nomenclatura, trat de cruzar la frontera hacia Alemania Federal. No tuvo xito. Se asil en Canad en 1983 durante una escala tcnica. David continu sus estudios en la Universidad de T oronto, Canad, donde logr una maestra en educacin superior y otra en literatura hispanoamericana. Emigr a los EE.UU a mediados de los noventa para hacer estudios doctorales en la Universidad Estatal de Arizona. Hoy, David es profesor de literatura e idioma espaol y de pedagoga en la Universidad Estatal de Valdosta, Georgia, en el sur de los Estados Unidos. Coleccin ENSAYO