Obras de D.F. Sarmiento

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Material Information

Title:
Obras de D.F. Sarmiento
Physical Description:
53 v. : ; 25 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sarmiento, Domingo Faustino, 1811-1888
Montt, Luis, 1848-1909
Belin Sarmiento, Augusto, 1854-1952
Publisher:
Belin
Place of Publication:
Paris
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education   ( lcsh )
Politics and government -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Economic conditions -- Argentina   ( lcsh )
History -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Argentina

Notes

General Note:
Vol. 1-6 "reimpresion" 1909.
General Note:
Vols. 1-6 have imprint: Paris, Belin hermanos, 1909; v. 7-49: Buenos Aires, Impr. "Mariano Moreno" 1895-1900 (v. 7, 1896); v. 50-52: Buenos Aires, Marquez, Zaragoza y cia., 1902; v. 53: Buenos Aires, Impr. Borzone, 1903.
General Note:
Vols. 1-7 comp. by Luis Montt ; v. 8-52 and index comp. and ed. by A. Belin Sarmiento. Cf. "Advertencia"," v. 1.
General Note:
Vols. 7-52 "publicadas bajo los auspicios del govierno arjentino."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 04759098
ocm04759098
Classification:
ddc - 982
System ID:
AA00010664:00042

Full Text





OBRAS W


DE



D. F. SARMIENTO


PUBLICADAS BAJO LOS AUSPICIOS DEL GOBIERNO
ARGENTINO




TOMO XLIII


BUENOS AIRES
7856-Imprenta y Litografia u Mariano Moreno n, corrientes 829
S900


FRANCISCO J. MUNIZ

HORACIO MANN



























EDITOR
A.IBELIN SARMIENTO














INTRODUCTION



Las piginas que siguen, poniendo 6rden en los pape-
les que los hijos del Dr. D. Francisco Javier Mufiiz con-
servan como precioso legado de familiar, tienen en mira,
dindolas a luz, perpetuar la grata memorial del ciudadano
que les di nombre y ser; y que fu6 constant objeto, du-
rante medio siglo, de la gratitud de aquellos cuya sangre
restafi6 como cirujano en campos de batalla, y cuyas
dolencias mitig6 en los hospitals, y de las ardientes
simpatias de los patriots, A cuyos oidos lleg6 su nombre,
unido A los recuerdos gloriosos de Ituzaing6 y de Cepeda;
pues fu6 por tan largo tiempo cirujano de ej6rcito en
campamentos apartados y en campafias laboriosas. En-
trando en la vida pdblica casi nifio aun, atravesado de
una bala en el asalto de la ciudad de Buenos Aires por
los Ingleses en 1807, y saliendo de ella en la edad ma-
dura empujado por la lanza enemiga, mientras entire el
rumor de las armas y el estampido del cafion vendaba
en el campo de batalla de Cepeda, las heridas que el
hierro 6 el plomo abrian a los combatientes, su nombre
se liga A los grandes acontecimientos de nuestra historic.
Al registrar y recorrer sus papeles, diplomas, escritos y
correspondencias, empero, encu6ntrase otra cosa que un
cirujano, siquiera fuese notable, alzandose y como des-
pojAndose de los sudarios mortuorios una alma elevada,
y la figure de un character nuevo 6 de rara ocurrencia
todavia en esta America, algo como el espiritu de una
nacion que va a condensarse sobre alguno de los grandes
girones en que se despedaz6 el regio manto de la Espafia,
al alborear este siglo de las independencias y emanci-





OBRAS DS SARMIENTO


paciones coloniales; entrando en la vida, asombrada de
verse Ilamada de improvise a tan grandes destinos; li-
brada a si misma sobre pais inexplorado y sin limits
cdnocidos, divisando en lontananza los toldos del indio
salvaje con quien ha de disputar palmo a palmo el de-
recho A la tierra, y trabar dia A dia la lucha por la
existencia.
En la dilatada llanura vagaban con el hombre manadas
de caballos baguales, jaurias de perros cimarrones, y gana-
dos alzados que iban volviendo a las forms primitivas
del urus paterno.
El hombre mismo se venia haciendo solitario y errante,
siguiendo acaso la tradition de don Quijote que vive en
su sangre, desnudaba el alfanje donde quiera que alguno
pretendiese poner en duda su valor 6 disputarle la moza
que arrebat6 de ajeno hogar. Para mas desconcertarlo,
donde los arroyos se han labrado causes profundos, se
descubren embutidos en la barranca, csamentas gigantes-
cas, que hacen vislumbrar A las miradas at6nitas, mundos
anteriores, en que vivieron elefantes 6 mas grandes anima-
les, descubri6ndose A veces huesos de caballos 6 zebras, y
mandibulasde fieras que Ilevan un arsenal de incisivos,
colmillos y espadas de dos filos, para labrar de un solo re-
v6s tajadas de came de una vara, en aquellas moles que se
llaman megatherium, es decir animal grande, por no saber
como lo lamaria Adam al dar nombre A sus comundanos,
pues parece evidence que no acudieron con el toxodon, el
milodon, y las nueve variedades de clyptodones al llamado
de Noe, para salvarlos del diluvio. Acaso el Nandii es ave
escapada de aquella creation, como las de su especie en
Nueva Zelanda, bipedo con alas para no volar, desmintiendo
asi la teoria de las causes finales. Entre estas contradiccio-
nes y fen6menos de una naturaleza primitive 6 embriona-
ria, se agitaba una sociedad en g6rmen tambien, que no
acababa de tomar asiento, como agua turbia, por falta de
tiempo, de tradiciones, de historic, de prActicas de go-
bierno, creando, 6 intentando crearse uno propio, y andAn-
dole el tiempo escaso, dindose contra las paredes a causa
de su inexperiencia, y de su prisa, dividiendose entire si la
familiar, tomando, a fuerza de no entenderse, cada uno por
su lado, encarAndose en seguida, combatiendo, desgarran-





INTRODUCTION


dose entire si, sin saber A las claras & donde iban, ni porqu6
tanta saia.
Tal ha debido ser la situation de espiritu de nuestros
padres al tomar posesion del suelo de que querian re-
construir una Patria.
Pareceme que mi tarea seria tambien reconstruir un
nombre, ya que el Dr. Muiiiz, tan estimado personalmente
de sus contemporAneos, no es conocido sin6 por sus servi-
cios con tanta abnegacion prestados en los ejercitos, y al-
gunos aciertos brillantes como m6dico y cirujano, cuyo
agradecido recuerdo, la verdad sea dicha, pasa con la
generation que los presenci6 cuando no se Ilega a ser un
Dupuytren 6 un Bichat. Pero dominado por el temor de
incurrir en la tacha que imputan a los bi6grafos de hacer
siempre un h6roe del objeto de su studio, he adoptado
un sistema nuevo de exposicion que lamaria jugar A
cartas vistas, presentando las diversas piezas justificativas,
y provocando con ellas al lector benevolo A ayudarme a
poner de pie esta figure que de simpatica pasarh a ser
venerada, y sin perder estas cualidades acabaria por
ocupar un lugar prominent entire nuestros mas esclare-
cidos varones.
Como se vera por los documents que nos sirven de
guia, Mufiiz tenia todas las intuiciones de las ideas que
empiezan a agitar al mundo modern. Practice la medi-
cina y la cirujia por profession; pero en la Universidad in-
troduce y ensefia las classes de obstetricia y la de patologia
infantil, mostrando al inaugurarlas el sentimiento del mas
.alto respeto por la mujer, que ha principiado ya en otros
paises A reclamar la igualdad civil de los sexos, y poco
obtendra el sufragio politico. Mufiiz preludia en ege cami-
no. En el ej6rcito introduce la alimentacion vegetal y
reclama los hospitals ambulantes, que son la dltima
orden del dia de los ej6rcitos modernos. En las ciencias
naturales sigue las huellas de Darwin, continuando su
obra y preparando materials para el trabajo de clasifica-
cion que harA con mas tecnicismo Burmeister, que lo reco-
noce uno de los estudiantes series de la paleontologia
pampeana, desde aquellos tiempos. Llegale hoy su 6poca,
digamoslo asi, al avestruz que entra bajo la 6jida protec-
tora del hombre civilizado, resguardAndolo de la extinction





8 OB AS DIE AHRMA NTO

con que 1o arnenazaba la diaria persecution del salvaje.
Mufiiz le tenia ya preparada su monografia.
Llama indistintamente su atencion cuanto es peculiar al
pais que habitat, y basta leer los encabezamientos de sus
apunte$ para dejar entrever que con 61 comienza en el pals
un movimiento cientifico y literario que tiene por objeto
el studio de nosotros mismos y el del pafs en que vivi-
mos. Es curioso ver que al mismo tiempo dos escritores
argentinos, acaso por los mismos afios, sino en el mismo
aifo, se ocupan de trazar la fisonomla del gaucho, como la
del paisano argentino, y sin conocerse, repiten casi & la
letra las mismas histories, y le atribuyen los mismos ras-
gos. ((El gaucho, dice Muniz, en uno de sus manuscritos
in6ditos, con el mate en la mano que no deja de chupar,
refiere en estilo parab6lico y fanfarron, sus aventuras;
cuantos tajos ha dado en sus pendencias desaforadas; la
burla que hizo A la justicia; el baile en que troz6 las cuer-
das de la guitarra; y como habiendo ganado la puerta, fa-
con en mano, impuso pena. de la vida al que intentara
salir del fandango.) El mismo rasgo caracteristico distin-
gue al gaucho cantor en Civilizacion y Barbarie. Anda de
pago en pago, de tapera en galpon cantando sus heroes
de la Pampa, perseguidos de la justicia: los llantos de la
viuda, A quien los indios arrebataron sus hijos en un re-
ciente malon. Desgraciadamente el cantor con ser el bardo
argentino no esti libre de tener,que haberselas con la jus-
ticia tambien, por sendas pufaladas que ha distribuido.
Tenla uno azorado y divertido a su auditorio con la larga y
animada historic de sus aventuras. Habia ya contado lo
del rapto de la querida; lo de la desgracia (una muerte), y la
dispute que la motiv6: estaba refiriendo su encuentro con
la partida, y las pufaladas que en su defense di6, cuando
el tropel y grito de los soldados le avisaron que esta vez.
estA cercado.... (Civilizacion y Barbarie).
4 CuAl de los dos autores es el plagiario ?
Es que el tipo existi6, y acaso Mufiiz acierta haciendo de
los instintos vagabundos y pendencieros del gaucho, una
degeneracion y transmigracion de Don Quijote, el ingenioso
hidalgo en la Mancha espafiola buscando aventuras, y em-
pefiado en mostrar que es el paladin sin rival, tendiendo el
poncho y armando gresca A cuantos encuentra de su pelaje.





INTRODUCTION


La fama de los versos y fechorias de Santos Vega, se dila-
taba por la inmensa pampa y Ilegaba A los confines del
virreinato, por un tel6grafo, cuyos hilos estAn rotos ya para.
no volver A reanudarse jams: la tropa de mulas 6 de carre-
tas que viajaba de un extremo A otro, y en cuyos rodeos y
al rededor del improvisado fogon, se referian estas histo-
rias de que venia impregnada la atm6sfera de las pam-
pas.
Abre la series de comprobantes la larga list de decretos
gubernativos, despachos, diplomas, y referencias que cons-
tituyen la foja de servicios, diremos asi, del cirujano mili-
tar, abrazando cuarenta afios largos, y con lo que se traza la
historic del pais mismo, pues todos los gobiernos que se
suceden han puesto su sello en aquellos documents.
Con tales datos la tarea del que describe se allana much,
reduci6ndose A ligar unos acontecimientos con otros, acaso
a sefialar en los movimientos al parecer espontAneos del
espiritu, la march que seguirAn las ideas, ensanchando el
camino apenas trazado por los primeros exploradores. Mu-
fiiz es uno de ellos, y muchos de los que hoy cultivan las
letras 6 se inician en las ciencias naturales, las costumbres
y la naturaleza americana, tendran que reconocerse disci-
pulos de su escuela; que pudiera Ilamarse naturalista comp
pretend ser el arte modern, puesto que los objetivos de
studio son los que suministra nuestro propio suelo, f6siles,
entire los animals extintos, aberraciones como la vaca
niata y el fiandd entire los vivos. LQuien habria preten-
dido manejar con garbo la pluma descendiendo describir
las boleadoras, y definirlas con su media y su tecnologia?
LQuien antes ni despues de Mufiz ha hecho un diccionario
de voices usuales en America, y sugeridas por la necesidad
6 las costumbres locales?
Fu6 saludable prActica de nuestros gobiernos patriots
mandar A los acantonamientos de frontera cirujanos y
practicantes que en el desierto prestan el auxilio de su cien-
cia al soldado, A quien las privaciones mas bien que la chu-
za del indio postran, y el j6ven Mufliz principia su vida pa-
sando por afios de un campamento A otro y viviendo la vida
del soldado, del paisano, del gaucho, y diria la del indio, tan
corta es la distancia que las separa. Desde entonces acA,.
y ahora mas que nunca por abundar los facultativos, se





OBRAS DE SARMIENTO


mandan medicos j6venes a la frontera, si bien son escasos
los recuerdos que nos dejan del empleo de sus largos ocios.
Este es el m6rito sin igual del Dr. Mufiz. Su primera
estadia es en Patagones y Chascomds en 1825; y sus prime-
ros descubrimientos de clyptodones f6siles datan de en-
tonces. El cirujano de la estacion ha tropezado con huesos
de formas extrafias y no ha pasado adelante sin examinar-
los; y para darse cuenta de su valor ha debido buscar los
recientes rastros que en Patagonia ha dejado Darwin, ini-
ciandose por ellos en las ciencias naturales modernas.- Re-
side quince afios en Lujan como cirujano de frontera, y
estudia el suelo de un Departamento central, continue las
excavaciones que aun se conservaban de donde se extra-
jo el primer megatherium complete mandado al Gabinete
de Historia Natural de Madrid, y enriquece los de Suecia,
de Francia, de Buenos Aires y de Espafia, con colecciones
valiosisimas de los f6siles variados que desentierra.
Todo lo que cae bajo su observacion .como part de nues-
tra manera de ser, es objeto de su studio, sin excluir la
construction y manejo de las boleadoras, las palabras que
el uso de los campos ha agregado a la lengua, al tipo ori-
ginal del gaucho, la monografia del avestruz, y otras parti-
cularidades de nuestro pais. Hemos tenido escritores, sa-
bios, estadistas y poetas que han escrito poemas 6picos.
Poco habria perdido el mundo con la perdida de sus traba-
jos, aunque algo perdi6ramos nosotros por ser copias, aun-
que palidas, de los grandes models clasicos 6 artisticos que
sobreabundan en Europa. Nadie empero ha descripto, casi
cientificamente, las boleadoras de cazar avestruces y ma-
niatar caballos, arma terrible argentina, hoy, por haberla
heredado de los indios de la Pampa, dnicos que la poseen
en el mundo, pues es para la Pampa sin Arboles que las
detengan en sus jiros,sin piedras, lo que obliga & conser-
var en ellas, las ya habidas. El wommerang de la Australia
es otro instrument primitive y privativo, y el wommerang y
las boleadoras estan en visperas de desaparecer ante la civi-
lizacion que los hace indtiles. El que las haya descripto (los
extranjeros no lo entienden) habra prestado gran servicio
a lahistoria del desarrollo human, conservando la mues-
tra del injenio que las invent, dada la riaturaleza del
terreno.





INTRODUCTION


En carta que el Dr. Mufiiz e'scribia en 1861 al General
Don Jos6 M. Reyes de Montevideo, acusbndole recibo de
una obra suya geogrAfica con datos geol6gicos y estadis-
ticos de esa Repdblica, le recuerda c aquellos floridos afios
en que prosiguiendo sus studios cientificos, de cuyo
aprovechamiento era muestra clisica el libro citado, 6po-
ca en que amansalvay sin pensar mas que en el momen-
0 to, reiamos, escribiamosfutilisimas cartas amatorias y ar-
c ticulos de diaries sazonados con el buen humor 6 con la
amarga critical, y cuando mas tarde sufriamos como nues-
a tros bravos compafieros de campafia, 6 el sol estival en los
< vastos llanos orientales ( Ha sido Vd. mas feliz que yo,
c le dice, pues deja un rastro luminoso y stable en su pa-
saje sobre el planet que habitamos unos instantes. Sus
o hijos y los venideros recordaran muchas veces su nombre.
Aquellos por amor filial y con just orgullo, y los otros
c con el respeto y gratitud que inspiran los frutos maduros
a de la experiencia y del studio perseverante y tan dtil
c para las ciencias econ6micas y naturales. Feliz mil veces
a Vd. que para conseguir fines tan patri6ticos y laudables
c ha podido veneer los obsticulos que habran surgido tan-
4 tas veces en oposicion a sus designios.
a Yo tambien movido por los mismos motives que us-
< ted....

(El borrador que tenemos a la vista no concluye la frase).
Nosotros la concluiremos; sus hijos recordando su nombre
tambien por amor filial ycon just orgullo, y nosotros con
el respeto y gratitud que inspiran las virtudes civicas, el
studio perseverante de nuestras cosas y de nosotros mis-
mes, el nosce te ipsum de los antiguos.
Si nos falta aptitud para constituirnos sus ejecutores tes-
tamentarios, podemos garantir que nos sobra, A mas de
buena voluntad, la conviction de que vamos por la misma
huella que recorri6 Mufiiz, cuando del gaucho, de la des-
cripcion de la Pampa Argentina y de las bellas cosas que
*encierra, se trata.



















FRANCISCO J. MUNIZ




SIMULA

DE LOS NOMBRAMIENTOS, DESPACHOS, DIPLOMAS, TITULOS Y MENCIONES HONORABLE ACORDA-
DOS AL DOCTOR DON FRANCISCO JAVIER MoNIZ, SUSCRITOS POR LOS PERSONAJES HIST6RICOS
QUE DESEMPENARON FUNCIONES DE MANDO DURANTB CUARENTA ANOS.


1821, Setiembre 24. ....Se ha nombrado facultativo para
el destino de Patagones A Don Celedonio Fuentes, a
quien deberk Vd. acompafiar en clase de segundo....
1824. c.... El Gobierno ha nombrado a Vd. para que en
clase de cirujano march al punto de*Kakel, en donde
se halla un canton de tropas, con la dotacion que se-
fiala la ley .. .
MIGUEL SOLER.

1824. (.... El Gobierno ha aprobado el nombramiento
hecho en Vd., para que march al Fuerte de la Inde-
pendencia....
COME ARaERicH..
1825. (.... que march Vd. en clase de Cirujano al Can-
ton de Chascomiis....
MARIANO SOLER.

1825. o.... He venido en nombrarle Cirujano del Canton
de tropas de Chascomtis....
JUAN GaEGORIO DE LAS HERAS.

1825. C.... Certifico que el Cirujano Mufiiz se present el
6 de Febrero del present afio en Chascomdis....
JUAN LAVALLE.





OBRAS DB SARMIENTO


1826. a.... El Presidente de la Repiblica de las Provin-
vincias Unidas del Rio de la Plata; ha venido en con-
ferirle el empleo de M6dico y Cirujano principal del
Ejercito....
BERNARDINO RIVADAVIA.
Cdrlos Alvear.
1827. a.... Nombrado CatedrAtico de te6rica y prActica de
parts, enfermedades de nifios y de recien paridas, y
medicine legal, con obligacion de desempefiar el ser-
vicio de facultativo del Hospital de Mujeres....
JULIAN SEGUNDO DE AGfiERO.
1827. (.... El esmero y actividad con que han sido asis-
tidos en la batalla de Ituzaing6 los enfermos, asi come
durante toda la'campafia, hace el mas bello elogio
del Cuerpo de Cirujia. El Coronel Ribero, Cirujano
Mayor, y el Teniente Coronel Muiiiz, Medico y Ciruja-
no principal, han desplegado su genio y actividad.-
Isla de Guavica, 11 de Abril de 1827.--General, Jefe
de Estado Mayor.-(Extracto de la cGaceta Mercan-
til del 3 de Mayo de 1827....
Ltcio MANSILLA.
1827. (.... Paba A la Capital con licencia del Sefior Capi-
tan General....
J. M. PAZ.
1827. a.... El Presidente Provisorio de las Reptiblicas de
las Provincias Unidas del Rio de la Plata.
Se le espide el decreto de Catedratico (ut supra)....D
VICENTE LOPEZ.
Tomds M. Anchorena.
1827. .... Pide la habilitacion necesaria para usar el
uniform competent A la graduation que obtuvo co-
mo Medico y Cirujano Principal del Ej6rcito, para que
se le declare comprendido en las gracias que fueron
acordadas al ejercito y a los individuos que se halla-
ron en la batalla de Ituzaing6 por el Congreso Cons-
tituyente....)
(Al marjen) Como se pide.
ALVEAR.





FRANOISCO -J. MUlIZ


1828. (.... Ha venido en nombrarlo por tal, M6dico del
Departamento de Lujan.-Buenos Aires, 2 de Setiem-
bre de 1828....
MANUEL DORREGO.
1829. (.... Los mismos facultativos conservarin las con-
decoraciones militares que obtienen como una just
recompensa, del buen- servicio que han prestado & la
Repdblica....
BROWN.
J. M. Paz.
1830. c(.... Ha venido en conferirle el empleo de Cirujano
del Regimiento No 2 de Milicia de caballeria....
JUAN M. DE ROSAS.
Juan R. de Balcarce.
I Viva la Confederadcon Argentina
I lueran los salvajes unitarios
El President del
Tribunal de Mediclna.
Buenos Aires, Abril 12 de 1844. Aflo 40 de la Libertadt
34 de la Independencia, 7 de la Confederacion Argentina.
1849. a.... Queda nombrado para desempefiar el cargo de
conjuez en el Tribunal de Medicina, por decreto que
se comunic6....
FRANCISCO P. ALMEIRA.
1850. ((.... Se hace necesario que el 10 de Febrero entire
en el ejercicio de la Cbtedra de Partos, si su nom-
bramiento no ha sido revocado....
J. M. REYBAUD.
Secretarlo de la Universidad.
1852. cc.... El Gobierno ha nombrado I Vd. Catedritico
de parts (ut supra)....
VICENTE F. LOPEZ.
1854. (.... Ac6ptanse los servicios que expont'neamente
ofrece, n6mbrasele Cirujano Principal, con retencion de
su empleo de Presidente de la Facultad de Medicina.. .
PASTOR OBLIGADO.
1855. ((.... El Gobierno ha admitido la renuncia del cargo
de M6dico de la Casa de Exp6sitos....
IRENEO, PORTELA.
1860. .... El 29 de Octubre de 1859, se hall en la 6atalla
de Cepeda, donde fu6 gravemente herido, cuando pres-





OBRAS DE SARMIENTO


taba a los heridos de ambos ej6rcitos los ben6ficos
auxilios de su profession.
BARTOLOMK MITRE.
General en Gefe del Ejtrcito.
1860. (.... Confirmando el anterior informed, declare que
como Gefe de Estado Mayor he sido testigo del celo 6
inteligencia de este professor en la direction del Cuerpo
M6dico del Ejercito a su cargo, la organization del
Hospital Central de San Nicolfs y ambulancia....
W. PAUNERO.
1860. (.... Vi6 lo peligroso de la situation, sin embargo,
manteniendose a la altura de la position que ocupaba
como Cirujano Mayor, olvid6 el peligro y se le vi6 acu-
dir a socorrer a los heridos....
EMILIO CONESA.
1860. (.... Los cuerpos se ocuparon en recojer los heridos,
a quienes los cirujanos del Ej6rcito, dieron sobre el
campo de batalla el alivio que era possible en aquellas
circunstancias, teniendo el sentimiento de que faltase a
su cabeza el Cirujano Principal del EjBrcito (Mufiiz),
que se habia distinguido por su contraccion 6 inteli-
gencia en la direction de los hospitals, y. qued6 prisio-
nero y herido despues de haber pido el que prodig6
sus cuidados a los prisioneros heridos.... ))-(Extracto
del parte de batalla, hecho por la Comandancia de
Armas i pedido del interesado.)
ENRIQUE MARTINEZ.
1860. e.... HabiBndose hecho cargo el Gobierno de los
documents que acreditan sus largos servicios y ha-
biendo sido herido en la batalla de Cepeda, el Gobierno
viene en acordar el despacho de Coronel honorario....
MITRE
Gobernador.
Juan A. Gelly y Obes.
1860. E(.... Se encontr6 en dos acciones de guerra contra
los indios en 1837 en Cortaderas y Pueblos Grandes.
Suministr6 medicines A los soldados y sus families
gratis por 19 afios.
Era, al mismo tiempo que desempefiaba funciones
militares, M6dico de Policia y Administrador de vacuna





FRANCISCO J. MURIZ


del Departamento del Centro, habiendo descubierto eu
este partido la vacuna natural en la vaca....
JULIAN C. SOSA.

1860. a.... En vista de los antecedentes honorables que
constituyen la foja de servicios, declarada legitima por
la Comision Militar, la reconoce como un timbre de
gloria para el interesado....
General ENRIQUB MARTINEZ.

1864. (.... Nos Crrlos, por la gracia de Dios, Rey de Sue.
cia, Noruega, Gothe y Benden, hacemos saber que
como un honor de nuestra real gracia y estima, hemos
querido nombrar A Francisco J. Muiiz, Caballero de
nuestra Orden de Wasa, de la cual somos Gran Maes-
tre: Por lo tanto, queda reconocido como tal....
Palacio Real de Stockolmo A 21 de Mayo de 1864.
G. A. SPARE
Canciller de la Orden.


TOMO XIl.-2

















































































N













VIDA Y ESCRITOS DEL CORONEL FRANCISCO J. MUNIZ



CAPITULO PRIMERO

PROFESSION OIENTiFICA Y ESCRITOS PROFESIONALES

Francisco Xavier, Thomas de la Concepcion Mufiz, na-
ci6 en 21 de Diciembre de 1795, en el Partido de la costa
de San Isidro, pago del Monte Grande, segun lo acredita su
fe de bautismo, siendo hijo de don Alberto Muniz y de dofia
Bernardina Fritos, ambos de families de viso. El almana-
que resa el nombre del Ap6stol Santo Thomas el dia del na-
cimiento del niflo, siendo entonces regla dar al recien na-
cido el nombre del santo que la Iglesia conmemora ese
dia. En los primitives tiempos de la conquista, las ciuda-
des nuevamente trazadas seguian la misma regla, como
San Juan, San Felipe, A no ser que recordasen el nombre
del fundador, que entouces se las bautizaba con el nombre
de su santo.
Losjesuitas en sus misiones Ilevaron al exceso esta no-
menclatura cristiana y jesuitica; ademas prevaleci6 hasta
1795 en la familiar de Muniz el nombre de Francisco Javier,
Santo de la Compafiia, que nada tenia que ver al parecer
con las fechas de nacimiento ni de baustimo, lo que prueba
que provino la preferencia de una devocion de familiar.
Estas predilecciones sirven para demostrar la corriente de
las ideas prevalentes en ciertas 6pocas, como entire los Is-
realistas se encuentra la terminacion el, en Manuel, Ra-
fael, Ismael, Samuel que recuerda con veneracion un atri-,
buto del Dios Eloi, cuyo nombre se conserve en el irabe
Alld, Dios. San Francisco Javier era Santo Jesuita de mas
prestigio por entonces, que el Ap6stol Santo TomAs, 6 era A





OBIAS UD SAIMIHMNTO


causa de haber sido espulsados los Jesuitas de America
veinte afios antes; lo que hacia conservar los nombres de
sus santos A guisa de protest.
Todavia es mas forzado el tercer nombre de la Concepcion,
que de ordinario no se aplica A varones. Pero era empresa
de la Compafiia elevarla & dogma de la Iglesia, ensefiando
el Bendito alabado (en sustitucion de la Oracion Dominical)
A career en la Inmaculada Concepcion, recien ahora de-
clarada dogma por la Iglesia, aunque de antiguo viniese
reconocida como doctrine piadosa. Si se tiene present
que los padres Jesuitas espulsos de la America eran mas
de cinco mil y no mayor ndmero el de families de viso de
sangre espahola, entire las cuales se reclutaba la Orden,
se concebirA cuan pocas de ellas pudieron ser indiferen-
tes a aquella amputacion que se hizo de la part mas in-
teligente de la juventud Sud Americana.
El escudo de armas de la Orden tallado en el marco
de las puertas de calls particulares, como signo de no-
bleza, muestraque tenian A honor las families estarle afi-
liadas. En la de la casa, abolenga de mi familiar se con-
serv6 el emblema de la Orden, lo que me indujo A ocu-
parme de indagar el paradero de la Historia de la Provin-
cia de Cuyo, escrita, dice el abate Molina, otro jesuita, por
el padre Morales de Guyo. Andando el tiempo y encon-
trandose ahora poco en Roma los papeles y manuscritos
que habian servido al abate Molina para escribir su His-
toria de Chile, hizo de ellos adquisicion el Gobierno de
aquella Repdblica, encontrandose entire estos, seis cartas
an6nimas descriptivas de la Provincia de Cuyo, en donde
se encuentran las palabras citadas por el abate Molina,
sobre las piedras pintadas del Valle de Zonda, lo que de-
muestra su filiacion.
Menciona el padre Morales las tres palmas africanas que
se levantan en la ciudad de San Juan, sin decir es ver-
dad, que una de ellas estA en su propia casa; y cosa sin-
gularl en Recuerdos de Provincia, un siglo despues, autor san-
juanino, las menciona igualmente para mejor caracterizar
el aspect de la ciudad.
Poco de interns se sabe sobre la infancia del joven Fran-
cisco Javier, del que vamos A ocuparnos, si no es lo que el
General Britos del Pino dice al dar testimonio de haber





FRANCISCO J. MUNIZ


tornado part en la defense de Buenos Aires como Cadete,
en 1807, lo que le da doce aflos de edad. A saber, que el
afio 1807 el sefor Mufiz era Cadete del Regimiento de An-
daluces en Buenos Aires, del cual era Jefe el Coronel don
Jos6 Merlo, y aunque en la corta edad que tenia no le obli-
gaban a hacer el servicio con la severidad con que la Or-
denanza prescribe, pues se le permitia continuar sus estu-
dios, 61 sin embargo animado del patriotism que ya le
distinguia, acompafi6 & su Cuerpo que unido al resto del
Ej6rcito, march en la tarde del 1" de Julio de 1807 al
puente de Barracas, con el intent de buscar y batir al ene-
migo que'habia desembarcado dias antes, en la Ensenada
de Barragan.
aEl Regimiento de Andaluces, que formaba en la ala de-
recha, vanguardia del EjBrcito, se encontr6 el dos, inme-
diatamente despues, de su regreso de Barracas, en la accion
de los Corrales de Miserere. El Cadete Mufiz se encontr6
en esa function; y estando en la noche de ese dia, la Plaza
Mayor, (hoy de la Victoria), guarnecida principalmente
por soldados de la legion de Patricios, Mufiiz se reuni6 A
ellos, y asisti6 ila defense del Cuartel de los batallones le-
gionarios, y se agreg6 a las guerrillas que ya desde el tres
salieron en distintas direcciones por las calls de la
Ciudad.
((Habiendose incorporado el 5 a una de esas guerrillas,
que se dirigi6Jpor~la calle de las Torres (hoy Rivadavia),
ocup6 con ella y otros soldados de distintos cuerpos, una
azotea, a espaldas de la Iglesia de San Miguel.
(Una column enemiga, desprendida del Retire pene-
tr6 hasta un cuarto de cuadra de la misma manzana
de la Iglesia por aquella calle, a pesar de ser hostili-
zada de todas las alturas y desde la torre de aquel
temple.
(En estas circunstancias el j6ven Mufiiz baj6 con otros
de las azoteas, y abriendo la puerta de la casa en que
estaban, salieron imprudentemente a la calle a disparar
sus armas, A menos de media cuadra del enemigo. Una
bala de fusil le hiri6, entonces, en la corva derecha.
Al siguiente dia fu6 conducido a San Francisco y co-
locado en un claustro entire otros muchos heridos, tanto
ingleses como de los defensores de la ciudad. Extraida





22 OBRAS DE SARMIENTO

que fu6 la bala, la curacion se hizo todavia esperar por
algun tiempo.
c(Y siendo, como es verdad.lo que acabo de relacionar,
doy este certificado A los fines que importen al intere-
sado, en Montevideo a 29 de Mayo de 1865.-Britos del
Pino.)
Seria dificil determinar, si dej6 el servicio nilitar in-
mediatamente despues de lieenciados los tercios de mi-
licias urbanas que ayudaron en la resistencia contra la
invasion inglesa, ni cubl era la clase de studios que le
permitian continuar durante su servicio.
Por un incident citado en el elogio que hizo el mismo
Muniiz del Can6nigo D. Jos6 Leon Banegas. Catedrbtico
antiguo del Colegio de San Carlos, llamhndose (discipulo
y amigo suyo, se conoce este hecho. Fu6 nombrado, el
Dr. Banegas, ((uno de los doce ciudadanos que formaron
en 1812 la Sociedad Patri6tica Literaria. Su nombra-
miento fu6-socio de voto-y en calidad de tal, firm
el c6lebre manifiesto en que se invitaba a las Provin-
a cias que componian entonces el Virreinato, a declararse
independientes del Gobierno Metropolitano, como se
verific6 cuatro afios despues. Las ideas que suministrd el
D Dr. Banegas para aquel importantisimo y memorable
< document fueron escritas por el que traza estos renglones.)
Elj6ven Muftiz pues, era hasta 1812 discipulo predilecto del
Dr. Banegas, de quien dice en seguida que despues de haber
desempefiado las Cktedras de Latin y Filosofia por opo-
sicion, ((se consagraba en el silencio y en el retire que
< amaba por vocacion, al studio de las letras y de las
a ciencias, particularmente las morales y sagradas, sin
( descuidar la fisica, su ramo favorite (esto en entire lines
( agregado despues), con cuyos descubrimientos y apli-
a caciones mas recientes, ilustraba y aumentaba los co-
( nocimientos ya adquiridos.
Esta afiadidura es muy significativa.
Corimo en Europa, siguiendo el plan de education tra-
zado por Rousseau en su ((Emilio)), los nobles aprendian
un oficio manual, asi en Ambrica, secularizados los es-
tudios universitarios, los j6venes aprendian ciencias fisicas
y fiaturales, 6 idiomas modernos que no entraban en los
studios antiguos. Don Vicente Lopez, el Dr. Velez, y





FRANCISCO J. MURIZ


otros, estudiaron Astronomia, Cosmografia y Matematicas.
Banegas se tenia al corriente de los recientes progress
de la Fisica.
Es de inferir que en esa fuente bebi6 Mufiiz los co-
nocimientos que lo llevaron A la profession de medico y
cirujano que lo vemos ejerciendo, reconocido como tal en
1821 por el Gobierno, nombrAndolo m6dico segundo en la
guarnicion de Patagones. Sus sucesivos nombramientos
ocupan ocho paginas en la Introduccion conio se ha
visto. En 1825 el General D. Miguel Soler le ordena que
march en clase de cirujano al Canton de Chascomuis, y
muy digno de notarse es que en ese mismo afio 1825,
consta que hizo conocer restos del daysipus jiganteus y
otras species f6siles desenterradas por 61, de las orillas
y puntos mas pr6ximos de la laguna de Chascomfs, y de
la de ((Bilet) ( ).
Confirmale el mismo nombramiento el Gobierno de D.
Juan Gregorio de las Heras; y_ en 1826 le da el despacho
de M6dico y Cirujano principal, el Presidente de las Pro-
vincias Unidas del Rio de la Plata, D. Bernardino Ri-
vadavia.
Fdndase durante dicha Presidencia la Escuela de Me-
dicina, bajo la direction del Dr. Ribero, siendo legitimo
suponer que Mufiiz se asociaba a Ribero en la iniciativa,
pues que eran los dos cirujanos patricios mas altamente
colocados en la jerarquia official, como se les vB asocia-
dos a ambos a la cabeza del cuerpo m6dico en la batalla
de Ituzaing6, como debid ser de la propia iniciativa del
Dr. Mufiiz la creacion de la CAtedra de Tedrica y prdctica
de parts, enfermedades de ninfos y de recien paridas, y medicine
legal; (con la obligacion de desempefiar el servicio de Fa-
cultativo del Hospital de mujeres).
Cdpole al Dr. Mufliz el honor de presidir la apertura de
la Clase, que conserve hasta cerrarla el Gobierno por
incuria, pues que en 1850 el Secretario de la Universidad,
Don J. M. Reybeaud, le comunica, ((que se hace necesario
que el 10 de Febrero entire al ejercicio de la CAtedra de
Partos, si su nombramiento no ha sido revooadow; hasta que


(1) Gaceta Mercantil, 18 de Enero 1847.





OBRAS DB SARMIBNTO


despues de la caida del tirano, el Ministro de Instruccion
Pdblica Dr. D. Vicente Fidel Lopez, se apresurara A rea-
brir la clase, y renovar su antiguo nombramiento de Ca-
tedrAtico al Dr. Mufiiz.
Su discurso al entrar en funciones en 1826, esta pon-
sagrado al studio de las nobles funciones de la mujer
en la conservation de la sociedad. Con palpitaciones del
corazon debieron escuchar al simpatico CatedrAtico, hacer
el cuadro comparative que traza con mano maestra las
cualidades fisicas y morales que distinguen los sexos, y
de cuya belleza puede formarse una idea por el trozo
siguiente:
((La mujer se distingue del varon en el 6rden fisico 6
natural; asi es que ella tiene la cabeza respectivamente
pequefia, y contiene tres 6 cuatro onzas menos de sus-
tancia que el hombre: sus huesos son 'mas delgados y
cortos, su pulso mas pequefio y mas rApido; la sangre se
dirije A la cavidad pelviana y al vientre; el cuerpo del
hombre es mas ancho arriba que abajo, y se parece A
una piramide trastornada. En la mujer, al contrario,
las espaldas y el pecho son pequefios; el cello mas fino
y largo, mientras que la pelvis, las nalgas y los muslos
mas amplios le dan una talla esbelta, flexible, ligera y
graciosa. Asi su cuerpo terminal pudiera decirse en punta.
((La voz de la mujer es una octava mas aguda aue la
del hombre. La palabra alta y gruesa en este, es tierna
y dulce en la mujer. Entre los pajaros solo los machos
cantan; las hembras espresan sus afectos por gritos. La
piel de aquella es blanda y delicada, desprovista de bello,
sino despues de ciertas funciones. Entre los cuadrdpedos
y las aves, los pelos y las plumas tienen un tinte mas
palido, una contestura mas blanda en las hembras que
en los adults. Las mujeres conservan la librea de la
juventud, con la timidez, la delicadeza, la sensibilidad natu-
ral de la primer edad. Aun se ha observado que la mujer
tenia frecuentemente menos nimero de dientes que el hom-
bre, es decir,de los molares de la sabiduria. La mujer come
menos; prefiere los alimentos dulces y sacarinos, mientras
que el hombre ejercitando much sus fuerzas y desplegando
mas vigor estA obligado a nutrirse mas sustancialmente.
El hombre es active, la mujer pasiva. El uno es cAlido y





FRANCISCO J. MUNIZ


seco, ardiente por constitution, la otra es mas hdimeda y
mas fria. El primero manda y triunfa, la segunda sucum-
be y suplica; pero es tal la compensation de estas relacio-
nes, que el mas d6bil reina en efecto sobre el mas fuerte.
El hombre vende su protection al precio del placer, la
mujer compra el poder del fuerte, abandonandosele, sin
que deje de haber en esto su media, porque si el amor se
inflama por los obstaculos, 61 se estingue por los goces,
multiplicandose. El hombre obra y piensa; la mujer ama
y cuida. El unoes la cabeza y el brazo de la familiar; la
otra el corazon y la encargada de proporcionar los mas
tiernos consuelos. El hombre vive mas al exterior por el
vigor de sus msisculos y la extension de sus relaciones, la
mujer vive dentro de si por sus sentimientos y su tierna
solicitud.
((La mujer es mas hiimeda que el hombre; tiene mas li-
quidos que s6lidos, lo que conviene para aumentar y nu-
trir la prole, sea en el dtero por la sangre, sea con los pe-
chos por la leche. En el 6rden moral esa misma mujer
es mas pronta, mas facil y m6vil; tiene mas habilidad y
destreza en todos sus actos, sean naturales de la vida, sean
voluntarios 6 esternos. La mujer por un resultado de su
muelley flexible organization, tiene una sensibilidad mas
viva y delicada, que la hace eminentemente propia para
interesarse.por la infancia, y que la sobrepone A las penas
maternales por los tiernos sentimientos de la piedad, al
mismo tiempo que la adapta para los detalles y cuidados
dom6sticos. Su constitution que estA maravillosamente
formada para esas funciones, la predispone a una vida mue-
lie y mas sedentaria que la nuestra. La naturaleza le ha
dado la necesidad de la maternidad, mas poderosa que la
vida. Ella se arrojarA por su hijo lo mismo A las ondas,
que Alas llamas; desafiara por 61 todos los infortunios.
((El amor, esa passion universal que anima todas las exis.
tencias, que organize, que embellece, que exalta la vida,
es masque de nadie el reino de la mujer, que es la deposi-
taria de los g6rmenes. Este sentimiento caracteriza el des-
tino del sexo, que es la fuente de la reproduccion.
c(La necesidad de amar es de la esencia misma de la
mujer, sea que por su debilidad se adhiera al mas fuerte,
sea que los deberes de la maternidad desenvuelvan en su





26 OBRAS DE SARMIENTO

seno nuevos products, sea que ella vele con ternura A la
education y acrecentamiento de las criaturas que emanan
de ella misma. Su pudor, su coqueteria ito son sino ele-
mentos necesarios de ese sentimiento reproductor, el mas
sagrado, el mas respectable de la naturaleza, y al mismo
tiempo el mas ardiente y el mas delicioso para todas las
criaturas organizadas ).
Este trozo de elocuencia cientifica, diremos asi, estara
bien en todas parties por la elevacion de las ideas, y la
exactitud de los concepts, vertidos en el lenguaje del cora-
zon. Con motive de las discusiones que ha suscitado la
pretension de la mujer A la comunidad de derechos civiles
y politicos, se han hecho studios recientes sobre las dife-
rencias esenciales de organization de ambos sexos, pesan-
do cien cerebros de hombre y otros tantos de mujer para
encontrar el tOrmino medio y la proporcion; otro tanto con
la cavidad craneana, el tamafio y peso de los huesos, liqui-
dos, etc.; pero todolo que hemos leido del g6nero, eS del do-
minio de la aritm6tica, de la pesantez, 6 de la accion de los
liquidos, los gases 6 las acciones y reacciones quimicas; pe-
ro el cuadro que precede vive, estA animado, y solo la defi-
nicion del dtero dada por Platon y citada por Mufiiz puede
comparArsele, (cuna especie de animal vivo que tiene sus
caprichos, sus afecciones, sus deseos, que gobierna al
C cuerpo, que comunica sus influencias en todas parties, de
< manera que es por 61, por decirlo asi, la raiz de la mu-
< jer, su tronco vital orijinario .
Suministraron & la ciencia las campafias militares que
terminaron en Majenta y Solferino, datos que habian en las
guerras napole6nicas pasado desapercibidos, como que la
estratejia de las combinaciones matemAticas, basada sobre
la mensura del espacio a comps y del tiempo A reloj, no da-
ba cabida A los sentimientos humanos..
Observ6se, por ejemplo, que el ndmero de bajas enel
ej6rcito francs por causa de enfermedaces en una campa-
fia, era el double del que causaban las balas en los campos
de batalla; y si los estragos del hierro y del plomo no po-
dian disminuirse, aun atendiendo oportunamente A los he-
ridos, lo que no sucedia siempre, A fin de asegurar los fru-
tos de la victoria por la rApida persecution del enemigo,
podria, ahorrando privaciones innecesarias, hacerse menos





FRANCISCO J. MUNIZ


destructive la campafia, con proveer de mas abrigo 6 de
mejores alimentos al soldado, y a ello se contrajo la admi-
nistracion military en Europa, pudidndose ver en la campa-
fla de la Crimea los felices resultados de la caridad aplicada
a la guerra. Sobresalieron los norteamericanos en la or-
ganizacion de ambulancias, hospitals, y Asociaciones de
Caridad para disminuir los sufrimientos del soldado, que-
dando models de organization de aquellbs servicios que
todas las naciones han adoptado. Nuestra guerra del Pa-
raguay comenzaba cuando concluia la de secesion, liegan-
donos apenas plr los diaries nociones generals sobre su
creation mas que de su funcionamiento; y es grato ver por
los documents de entonces, que el Cirujano Mayor estA
al corriente de las nuevas ideas, dando impulse A su intro-
duccion y practice en nuestros ej6rcitos. En nota suya di-
rijida al Ministro de la Guerra dice asi: ( En cuanto A la hi-
e giene preventive, es de career que el Estado Mayor facul-
a tativo del Ej6rcito haya cuidado de establecerla del modo
s que la ciencia ensefa, y es de presumir que se haya des-
a viado de aquella rutina que solo se ocupa del soldado en-
a fermo, sin buscar los medios de conservar la salud, para
s que haya menos dolencias.
c En un pais cAlido como el que pisa, y el que atravesa-
a ra el ej6rcito, bajo la influencia patoj6nica de la estacion
s en que hay fiebre, y las disenterias pueden aumentar la
letalidad donde el soldado tiene por todo alimento una
mala care de ternera, no obstante la naturaleza geol6-
C gica del terreno (fuera de esteros y bajos), y la edad ju-
e venil de la mayor part de nuestros soldados, de temer es
o que se desarrolle alguna enfermedad- end6mica 6 de ca-
a racter maligno.
c Es por eso y por evitar un event tan formidable, que
a me permit indicar, suponiendo la provision necesaria de
c elementosmedicinales, la remision al ej6rcito de legum-
s bres y frutas secas, de menestras, papas, vinagre y otros
& acidos vejetales, en abundancia, y vino carlon, que mez-
clado con agua es un sano y poderoso desalterante que
a restaura las fuerzas.
( Pabelloneside hospitals portftiles de madera, de regu-
lar magnitude rendirian importantes servicios A los heridos
Sy enfermos.





OHRAS 111 MARMIIENTO


(( Si los alimentos de todo g6nero reunidos por la Comision
a Sanitaria, se unieran inmediatamente inintegrum, como
a debia haberse hecho ya, con las generosas ofrendas del
a pueblo argentino, tendrian su mas noble y verdadera apli-
a cacion. Y si la Comision Sanitaria por no tener en el ej6r-
a cito agents comisarios 6 relaciones con el cuerpo m6dico
a military, no hace desde luego ese envio, el gobierno que
a atiende con tanta solicitud a las necesidades del ejercito,
a y que sabe a qui6n pertenecen esos ausilios caritativos,
a podria por si destinarlos al grande objeto para que fue-
a ron donados. Cuaudo mas abunden los recursos de ropa,
a cuanto mas mejoren las condiciones higi6nicas y terap6u-
Sticas del soldado, tanto mas se alejaran las enfermeda-
a des del campamento, tantas menos bajas tendrA el ej6r-
Scito argentino.).
El General en Jefe del Ej6rcito del Estado de Buenos
Aires, en 1860, para completar la foja de servicios del Te-
niente Coronel y Cirujano principal don Francisco Javier
Mufiiz, certifica que a siendo Presidente de la Facultad
Medicine, puesto que le aseguraba una position suelta y
c6moda, sin embargo de esto ofreci6 sus servicios en
campafia y esto, gratuitamente, movido por un espiritu
de humanidad y patriotism: que el Gobierno aceptando
sus servicios y no sus sacrificios, le nombr6 Cirujano
principal del Ejercito de operaciones con fecha 4 de Ju-
nio de 1859, a consecuencia de lo cual se traslad6 sin
demora al ej6rcito para entrar en el desempefio de sus
funciones.
((En SanNicolas de los Airoyos donde se estableci6 prime-
ramente la infanteria del EjBrcito, dirigi6 un hospital que
se'estableci6 para su servicio, prestando su asistencia todo
el Ciempo que las tropas permanecieron alli, dictatidole en el
intervalo algunos reglamentos para su organization, la del
cuerpo m6dico, ambulaucia y otros puntos con sus institu-
tes, todos los que fueron aprobados por mi, reconociendo en
todos ellos que el doctor Mufliz es un professor que tiene inte-
ligencia y experiencia de lo que son y deben ser los hospi-
tales militares en campafia.
((A principios de Setiembre, march con la column de in-
fanteria que sali6 de San Nicolas para efectuar en Cepeda la
reconcentracion general del Ej6rcito y alli di6 la competent





FRANCISCO J. MURIZ


organization AL los hospitals del campamento, vigilando so-
bre la higiene, dando personalmente asistencia A los heridos
y distingui6ndose por su asiduidad y constancia en el des-
empefio de su deber.
((El 23 de Octubre de 1859 se hall en la batalla de Ce-
peda, donde fue gravemente herido en el mismo campo,
cuando prestaba & los heridos de ambos ej6rcitos los ben6-
ficos auxilios de su profession, quedando prisionero y co-
rriendo varias veces el peligro de ser asesinado, por todo
lo cual lo recomend6 en el parte detallado de la batalla que
pas6 al Supremo Gobierno con fecha 8 de Noviembre del
pasado afio, del cual puede segregarse en copia legalizada
la part que le correspond para completar su foja de ser-
vicios. En fe de todo lo cual lo firmo en Buenos Aires A 5
de Febrero de 1860.
a(BARTOLOMI MITRE.

Con tales antecedentes le fue concedido el titulo de Coro-
nel graduado honorario y firmidosele despachos el 19 de
Junio de 1869. El General don Juan A. Gelly y Obes
certifica que ((ofrecidos y aceptados sus servicios sin
*remuneracion al abrirse la campafia del Paraguay en
1865, march al Paso de los Libres de Corrientes, donde
recibieron la primer asistencia los heridos del Yatay,
habiendo asistido tambien A la rendicion de la Urugua-
yana.s
(Dispuesto por el General en Jefe quedase en la ciudad
de Corrientes hecho cargo de todos los hospitals estable-
cidos, permaneci6 alli hasta el 17 de Octubre de 1868, (aten-
diendo a su administration y a la asistencia de los valientes
soldados argentinos, con contraccion digna. de todo elogio,
por lo que-el General en Jefe del EjBrcito per mas de una
vez le signific6 su reconocimiento, trasmitiendo al Superior
Gobierno Nacional, la comportacion de tan distinguido ser-
vidor de la patria.
Hace pocos afios que se ha creado en la Escuela de Me-
dicina de Buenos Aires una clase de Higiene, que cuenta
ya profesores jubilados, aunque ramo tan nuevo en nuestra
ensefianza. El doctor Muffiz traia preparada desde 1842,
la base de toda ensefianza higi6nica, en sus aplicaciones
prActicas A pais determinado, con el Estudio topogrdfico del





OBRAS DE SARMIENTO


Departamento del centro de la Provincia de Buenos Aires, y para
mostrar que no es una deduction nuestra atribuirle tan
levantado designio, bAstenos citar la declaration formal
que al frente de aquel escrito de character fisico hace en
propios t6rminos.
< Como es impossible, dice, trazar la historic m6dica de un
pais, ni aun dar un bosquejo sobre ella, cual intentamos (ci-
fihndonos al Departamento del centro de la Provincia), sin
haber estudiado su historic fisica, es decir, sin conocer el
estenso catAlogo de los fen6menos atmosfiricos propios del
lugar, la direction de los vientos, la naturaleza y caudal
de sus aguas corrientes y detenidas, la configuration del
terreno y su composition interior, sus producciones, pobla-
cion etc.; y aun sin haber penetrado pr6viamente la inmen-
sa subdivision de estos fen6menos, just es ante todo hacer
una breve resefia, que con el precise y estenso character
de una monografia topogrifica del Departamento permit
apercibir el medio elemental en que viven sus habitantes,
para de ahi deducir en general el conocimiento de las
dolencias a que estAn espuestos, su diagn6stico y tera-
p6utica. )
Los estudiantes no solo, sino los profesores de higiene
encontrarAn en este studio datos necesarios para una opor-
tuna aplicacion A los hechos prActicos de las nociones. gene-.
rales adquiridas, pues ya ha sucedido que por no tener
estos conocimientos, se han lanzado en la tribune parla-
mentaria clasificaciones de terrenos, como anti-higidnicos
que no hajustificado la experience diaria durante veinte
6 treinta afios, ni autorizaba la formation geol6gica del
suelo.
Bajo el nombre de Departamento del Centro consagra el autor
un studio especialdel pais, en aquella parte del territorio de
la Provincia de Buenos Aires, studio que comienza por ser
geol6gico y topografico y acaba por el examen de las condi-
ciones higienicas de la atm6sfera, dado el g6nero de alimen-
tacion de sus habitantes, con la designation de las pocas en-
fermedades reinantes, entire las cuales ocurre el grano malo,
el carbunclo, cuyo microbio ha encontrado M. Pasteur: y co-
mo el studio interesantisimo de aquella parte de nuestra
campanfi, la mas antiguamente poblada hasta la Guardia
de Lujan, Arrecifes, Areco, etc., se halla en las mismas





FRANCISCO J. MUNIZ


condiciones que el resto de la Provincia, por carecer toda
ella de bosques 6 de grandes aglomeraciones de aguas es-
tancadas, result que el estudio.del Departamento del Cen-
tro suministra A los jdvenes estudiarites un caudal de ob-
servaciones aplicables A toda la campania y que les ayudarA
poderosamente al acierto de sus trabajos como medicos,
ge6logos 6 naturalistas.
Damos A continuacion preferente lugar A los Apuntes
TopogrAficos del territorio y adyacencias del Departa-
mento del Centro, como base de todo tratamiento higie-
nico, por poner al lector en posesion de los datos necesa-
rios para darse cuenta de las exploraciones y hallazgos en
f6siles con que enriqueci6 nuestro Museo y various de
Europa. Su residencia durante largos afios en Lujan, da
a sus asertos en cuanto a la composicion del suelo que re-
movi6 constantemente, muy grande autoridad. Darwin
repite la misma observacion de Muiiiz, sobre la position
de los esqueletos de los f6siles, casi siempre las cabezas
y parte delantera mas alta que el cuarto trasero, lo que re-
vela que han perecido empantanados, y seguro que este
no lo tomaba de aquel, puesto que el Viaje del natu-
ralista, no era conocido en espafiol ni en frances por en-
tonces.
Sucede otro tanto, con respect A sus otros trabajos, que
tienen por teatro de observacion las dilatadas campafias de
Buenos Aires.













CAPITULO II


APUNTES TOPOGRIFICOS

DEL TERRITORIO Y ADYACENCIAS DEL DEPARTAMENTO DEL CENTRO DE LA PROVINCIAL DE
BUENOS AIRES, CON ALOUNAS BEFERENCIAS A LOS DEHAS DE SU CAMPANA, POR FRANCISCO
JAVIER MuNIZ.

aEl Departamento del Centro creado en 1822, como los
otros dos en que se dividi6 la Provincia, no ha sido hasta
ahora mensurado. Su figure sumamente irregular, mas
que todo por el angulo entrance que por su costado Sur
hace el Partido de Navarro que se clava con l6, pudiera, sin
embargo, asemejarse a un trapecio. El mas corto de sus
lados, medido sobre el Parana desde el angulo que forma
el Partido del Baradero con el de la Exaltacion de la Cruz,
en el rincon de Cabrera, hasta el paralelo de la Iglesia de
Flores, tiene aproximadamente veinte y ocho leguas. El
lado opuesto, de much mas longitud, se pierde en el de-
sierto en la jurisdiccion de Chivilcoy, hasta ahora sin limi-
tes por aquella part. Los otros dos lados, mas 6 menos
paralelos y desiguales tienen una longitud varia hasta
las iltimas chacras de aquel Partido, poblado seis 6 siete
leguas al Sud del Salado. El lado Qeste del trapecio, con-
siderado desde el Parana hasta este punto, suponemos no
tenga menos de cuarenta y cinco leguas.
c(Componen el Departamento los pueblos siguientes, que
dan su nombre a otros tantos Partidos: Villa de Lujan,
cuyo extinguido Cabildo fu6 creado en 1756, y residen-
cia de los primeros jefes militares, cabeza de distrito de-
partamental. EstA situada en la mArgen oriental del rio
de aquel nombre A 16 leguas al Oeste-Sud-Oeste de Buenos
Aires; Guardia de Lujan (en este pueblo reside actua1-
mente el Jefe military del Depaltamento); Villa de Moron;





COWABM ISCO J. MURIZ


'gahin~3i4gn'Flor4e; eBitar; Exaltacion de la Cruz; Giles;
flivib8W BWin'atntoiode Areco, antes pueblo del Depar-
kbtinitdp lePDffoegredgtd el afio anterior de 1846. Aunque
4ilipotWist ediBregirataxOestadisticos para determinar coan
la exactitud possible el.anmero de habitantes del territo-
,tierlde taiueintalqfibao(tbaja, por un cAlculo racional, de
-WSOr).uP nurnoo ejreiqii
nr;caIiltran4i*italiters el Norte los Partidos de la Exalta-
.oiatdelaeUruByvddydl lrBar. A 6ste le deslinda del de San
'idfpbdecyiabideflsdVilla de Lujan y del de Moron, por el
Este el rio Marquez. El Salado cruza de Norte a Sur el de
iftil~'oyd~ j eugyajnerisdiccion se hallan en el todo 6 en
phite,4 iOailadt doeste nombre, la de Antonio, las Sala-
MaspotO.'i sol oio njfj'j
ei cEc~ir.i t4r&e ~uajain, de aguas absolutamente salobres
oerre Tmoi2iStileg~aas del S. O. al N.O. desde Leones,
iartAdoi deal ila Giuardia de Lujan, hasta su desembarque
nie ParanAe, isc principles tributaries por su margen
oriental son el Lavallen, Colman, Lobo, etc. Por la Occi-
4ental~aRoaha-laseFlores y otros.
,ctirr ''l *;(..;;sI .6L -oi'
iff i .! ti, 9, !IiCALIDAD DE LAS AGUAS

((El rio Marquez,cuyas aguas son de la misma natura-
to ai-quas elianterionr, corre el mismo rumbo que 6ste, aunque
inra gsvdistainia; desde la confluencia de -a Choza y del
iaraznpojqua, ti- forman, hasta entrar en el Parana con el
nombre del rii Conchas.
r'4 I(~ds fluentes-d estos rios, asi como los arroyos Sauce,
-Ca'ada fde la. Crazy y otros que circulan por el Departa-
-mientoWsn deurgu s dulces y saludables. Los puertos de
.ste sobr eelifPararan son Campana, ZArate, Las Palmas,
,SawAntoiniopGajGaan&dumba en la boca del arroyo Cafiada
,deteia -"i(8s1 >se'indagara',la causa de tener los afluentes de estos
Fbids queagirnapbr)eel mismo terreno, sus aguas dulces y
puras, y aun serlo mas 6 menos los manantiales 6 fonte-
ftalassabietiarf*ia sus orillas, podria encontrarse en que
-teo arroyi9 (de eapue menos profundo dilatan sus aguas por
$nztetraeesuipsrior.-al que contiene, abundantemente mu-
AJii: -.%8 nesii9grs e Tomo x.un-3





OBRAS DE BARMIENTO


riatos y sulfatos de sosa, sustancias que impregnan las
aguas de los rios y les comunican sus propiedades. La
disolucion sera tanto mas abundante cuando el caudal
fluviftil sea mas copioso, y en proportion que 61 corra por
una linea mas profunda y estensa.
SEnt6nces las aguas dulces importadas no solo son insu-
ficientes para comunicar al recipient comun su grato
sabor, si-6:que ellas mismas lo pierden al confundirse con
61. Esto, Siti embargo, no sucede sin que la mezcla haya
disminufdo en algo lo salobre de las aguas de rios de poca
madre.
( Se ha observado en las grandes secas que experiment
la Provincia en periods no muy lejanos entire si (las ilti-
mas en 1770 y 71, en 1805, 1830 y 31) cuando los arroyos se
agotan del todo 6 merman en gran part sus aguas, que la
de los rios aumenta su salumbre, A punto de hacerse impo-
table A las bestias, A cuyo resultado contribuirA tambien
la evaporacion de los principios mas t6nues de sus aguas
propias.
( Los manantiales mas profundamente escavados en las
mArgenes de los rios tienen, respect A los de menor fondo,
agua de un color blanco mas mate, mas pesada y mas
cargada de sales calcAreas, como lo prueba la precipitacion
de estas sustancias por el carbonate de potasa.
( Es mas que probable que si a esos mismos manantiales
se les diese la profundidad de los rios inmediatos, y sus
aguas se estendieran por cierto espacio, ellas adquiririan
proporcionalmente las cualidades salinas del resto.
((Es, pues, tin hecho que las aguas mas superficiales, en
el Departamento, lo mismo que en otros punts de la Pro-
vincia, son frias y excelentes, como las que estraen las
nutrias (Mustela lutra) de las orillas de los arroyos y rios.
Esta agua la contiene la capa de marga amarilla (marga
flavescens) que subyace en los bajios A la tierra blanca,
especie de creta pulverulenta. Ella proviene de la filtra-
cion del agua pluvial que desciende de los terrenos altos
6 de loma que circundan estos lugares.
SEn confirmation de tal origen se advierte que en las
grandes secas 6 largas temporadas en que no llueve, per-
diendo esas aguas mas.y mas de su nivel, escasean su
tribute a los reservarios, que al fin se esterilizan por falta





FRANCISCO J. MURIZ


de paralelismo entire su fondo y los hilos subterraneos cada
vez mas bajos que antes las alimentaban. Es, pues, de
creerse que estas primeras capas no contienen ni sustan-
cias terrosas ni salinas capaces de alterar la pureza del
agua; y que aun el amoniaco, proveniente de la descom-
posicion de los animals que mueren, se deposit mas
abajo.
SLas aguas que se estacionan en la capa de marga rojiza,
inferior A la amarilla (marga rubescens) son tambien regula-
res, aun cuando ya se note en ellas, y much mas en cier-
tos puntos, un principio selenitoso.
S(Las que surjen de la inmensa y al parecer insondable
masa de creta (terra primogenia, de Henekel) la cual forma
como el corazon de las Pampas, esta sobre cargada de sus-
tancias terrosas y calcireas. Estas aguas asi conscritas
contienen tambien, carbonate de amoniaco que se advierte
en el residue negro que result de la evaporacion. El
.sulfato de] cal y otras sustancias estrafias propenden a que
se corte el jabon, y A que no se cuezan las miniestras, que
mas bien se endurecen en ella. La mazamorra de maiz,
manjar tan usado en la campafia, se cuece con dificultad
y necesita mas fuego en estas aguas. Fria esta sustancia
se corta, 6 el agua se separa del maiz.
(aEl Departamento carece de grandes saladares. El
mayor que conocemos es el de las Saladas, en el Partido
de Chivilcoy, cuyo terreno, cuando queda al descubierto,
deja ver en su superficie eflorescencias salinas de algun
espesor.
(Tampoco contiene dep6sitos de aguas muertas. Los
bafiados del rio Conchas, del Lujan y del Salado; las cafia-
das Chivilcoy, la Rica, la Grande, la de Antonio, etc., se
secan en parte 6 completamente en el verano. En cual-
quier caso, la parte enjuta disecAndose de todo punto, no
deja lugar A la corruption y descomposicion de sustancias
orginicas como miriades i otros insects que hace nacer
el calor y la humedad.
((Al Sud del Salado en el Partido de Chivilcoy, lo mismo
que en otros puntos de esa inmensa banda, la tierra vejetal
estr mezclada de arena viva. En muchas parties forma
rmonticulos 6 m6danos alineados (dunes) elevados en part,
5 6 6 varas.





OSNiMUWDSt ItamaMrT


saeisieep'i stibia'qiselli utrollo slt fijadepaidio k rkeq d
it modq pirmrariidmteeLai riM nairiraphurlibeehotliido ierd
laiddaustiardflimbrerhalmpuagtidoi ep ettas paitaseaisolk
deB la ptitaetlowdeiMtds anarifAmealirkl in ssBeonre aPsio
- rfSii esllastbdatt tesrtdapltfoodi-rr adsfiag r.h abiqndtp; da
tra~indosisrs~p iateha999Sgt rmaipi(Stari9s aldekase~B caoeinis
Ilegarian a su paso de 60 & 70 pi6s por afio, hasta Bundeds
ei2sOOmO(nSrnssegua losed&irutes idaidess r Las rguas4lu-
vidlteqaleoirr s tienerisen6B' epa ibs~iueAlj af henrti afi
loosic6anio, iofetetaesiife fd'eparadas a4 c'itranerrpe1cat f
arena,.son dulcisimas y de~totidia olimiuriq nlu ,aoJrrrq aol
e dItEtoEsi wmdaoar dostes maariatfunaanis y g replgaidas
qwu e exAtifaditelsidntlr etl'u~a dlE Sa~tido4hdieam
(fueraDa d btisw in~rtiosAt adoTyaqseIre fTla m tadel mav?
ya en elciateiorfqupe atetase.ensdfi6red6 enraldl aaiwca;
de esos terrenoss,laiiidoMoi lobrdloiittrns Wiies quu rtailtro
del pals, dej6 en seco. Stlfup eaeelevaceon y lPstetbunr
particular hacen presumir que ellos rdebetn tulfornmtaesbrIlak.
limo y otros sedimentos acarreados por las Agiuis. eIRBac
bierto despues el todo por la tierra vegetal, sus prodiicola
nes, fomentadas con la humedad del agua.dulce pr6xima &
la superficie, son 6pimas.
a Pudiera decirse que esos fertilisimos y privilegiados
campos, constituyen un continuado 6 inestinguible navazo
natural.
< En muchos lugares, como sucede en el Fuerte Fede-
racion, y en sus cercanias, es tan proftinda la capa de
arena, que los pozos de agua 6 fonte foriminas se derrum-
ban con la mayor facilidad. Sin embargo, Iqu6 diferencia
entire la feracidad extraordinaria de ese terreno arenoso
y la penuria de las llanuras, tambien arenosas, pero ele-
vadas, de la Tartaria y del Thibett
S(Lejos de obligar aqui la pobreza del terreno a la vida
n6made del care 6 del kalmuko;;en lugar de las yetbas
secas y espinosas de los arenales de Biteduljerio, lnico
alimento de los animals de aquellas pobres regions, el
hacendado de Buenos Aires encuentra siempre pastos fres-
cos, finos y abundantes con que apacentar sus ganados.
Si alia el hombre, est& condenado por la naturaleza a una
continue migracion, aqul, por el contrario, ella misma le
fija a una tierra que exuberantemente le fructifica, que





(slANSISSoaTo Miilu&a


le produce mas de lo necesario para existir con como-
didad y ser dichoso.
((El Departaf to,eo< ggdeW io(Neol Solo sobre las
costas del Parana, se encuentran algunas species de Ar-
-tleee ilvoistreluPaeeideoque dnttgitidenter selbsriedferon
ibalgtsa odistablofisd defleq costasd4p l Os lapBlacoia?,le
si joaam .aovlolemai[deetraIdG aobi pripoeb. I Ndaehayrqie
elitiaft~T p iofifal)BgriCirl 'eaiMbgoe9phdasonasieatrifapatlebr
.lM~tu(eae seedait cai estai r fairoc detlqa bc~onstspOw-
abnetsimi3Tio'sq I~9 sl jiim'req diieuate y fibfid mln312ael I
-lai flBhStrfeld0 8ii10aiogosea:ffgi eatl Haeluta beisigvtreei
gan oahmtltad dodegea~uei pa squfi -qreamp aomest
mswPdenierolfrnz'lM Tbie8ag s smiteooteladoiliati vwO
tmaasadsobsiel r ieludeintariry piirfps hdribAitm~feRitah
bsseapevb d&bnimriddeb eeisFefwEidAe'rprdntrioaft 'wj(tal,
~siatrab las pvrporftlb je? agie tAhitgop Mtfs~ iayW onir
oSodea~iete.8nivul jI obsolib esup ,o'lidms o i a ',inf
.nafi'Brdlpicv pa~diie oaot iutrelaupeat para taaiV1,traa pYal-
to(]ei ratimls O ellfi ~ iBd iEl Mi6 iaqiftiiafiqatgagn Icftila1tdb
nfiilphases isluatasncrdeiedall eaup6eB enddprlDepteameit i,)
aoatpsBenddmearwir cehai ladPinriettuete(eridl,olfornnals-
snbs qimp)nuidtrms aii*lahiamsesa oigSlrn i tdan antidaenufitate
eitretdsiaido~atsol) dias ill a1enabqakidblat, frLeeLandoiai
8alUiddeiSalaub ingi ehdioeluc9 itahealoanaBasedeifffnaeas-
sitoBiiajos oAdNorteadeffu C ubl ritd nos ibmaporsi~ebsatks
oliuimeoiaBsso ermesbyd ttieba t*(IoeodidasnoetasK wy iJp-
gitediuialesase eiepitdes asKivy amhs .weita@ pvpxia'ntdadws
dekdRlatalsJb Rtdaa4. atllaswooeemi eal diMinthlawdiroeis igS
mas generalmentb del aNbrnailsleSiday debOie ei EWc,
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queklks9ioeqdBdaIa ksitexriosOO0,8Wh ,'ihIdSo 000,e81 ; srr
,4 eAopesta deofiso(dexisteh ian egabeP si'aartaegiastanteoebll
(sslatmbasnnian) aide(9'esneeE9tibiiatiahirheiataq6,a(t<>irra3easu
,nsoreiantraelassppoi'fimipEitnaqibBdeEa ayla baa dleol-oB
winu4<(Jfoiaqmauirn aeitehiTlamab alceldeautweeliellIaemahaEm)
Ylbas nnimuas incfi(ais(ss dbl dterneho a4g ShditeDdaEqati-
Xoobidgmen,diirafndplQacabl:We ze ePicagar hre q interipr,odal
MetabJaiurpna ,onuojv Is PoBss nsidmii eiup obBs9nv'il
s89ov asijo ,ow0noiipeas obbiidr le ns oiembin eldeisbianoo
obsitdmea ,oitisJxe 19e e9b sLb on eup ol y ,osonitali'iio





OHitt8 D1b AltMIRNTO


COMPOSITION DEL SUELO, SECAS

SVolviendo a entrar en la peculiar superficie del De-
partamento, se present en primer termino la capa. de
tierra vejetal de un pi6 6 mas de espesor, compuesta de
alumina, material calcarea, silice y humus. Ella constitute
una tierra de plantio y labrantia superior por excelencia.
Su testura blanda y suelta permit el esparcimiento de
las radiculas de las plants en todas direcciones. En al-
gunas parties es mas viscosa que en otras, y es tanto mas
m6vil y lijera cuanto mas superficial. Por su color. oscuro
6 gris ceniciento absorbs much calor, y siendo tan es-
ponjosa se impregna ficilmente de humedad, lo que le
da cualidades singularmente fecundas. No es de extra-
iTar, sin embargo, que faltando las lluvias y los rocios,
por algun tiempo, se diseque y esterilice la vejetacion.
La tierra mas pingiie, como la de Chivilcoy y otros pun-
tos, conserve por mas tiempo la humedad. La mezcla de
este manto esti sostenida por las inferiores de marga y
de greda, en cuyo interior se vivifican y humedecen las
raices de los arboles, siendo ellas las depositarias de las
aguas pluviales. Las gramineas, de que tanto abundan
estos terrenos, alimentan el inmenso ndmero de ganado,
que aun contiene el Departamento, y aun muchos milla-
res mas que tuviera. Los various aflos de seca consecu-
tiva; han destruido las tres cuartas parties del nimero
total de ganados antes existentes en 6l.
S(Hoy tienen, aproximadamente, 580,000 cabezas vacu-
nas; 164,000 caballar, 465,000 ovejas. Esta especie ha su-
frido estraordinariamente en los dos afios anteriores y
en el que jira, por la hidAtida, del cerebro (thenia cerebralia)
depositada en los senos frontales, y lo que es rarisimo,
en las clulas 6seas de la base de los ouernos, donde se
han encontrado en nimero de seis, ocho 6 mas en cada
uno, y por una especie de stronjilus, piano, xedondo y
franjeado que tambien ataca al vacuno, enquistado en
considerable ndmero en el higado esquirroso, otras veces
cartilajinoso, y lo que no deja de ser extrafio, sembrado





FRANCISCO J. MURIZ


en una y otra especie de cAlculos color aceituna de di-
ferentes figures y tamafios.
aLa vesicula felea es tambien depositaria de estos in-
sectos. El primero de los dos parece esporo francamente
desenvuelto como sucede al hombre con los que se le for-
man en los senos frontales. Nada hay que indique, como
alguna vez en este, su introduction hasta,aquel lugar.
( Antes de la espantosa seca del 30, 31 y parte del 32,
que desvast6 el Departamento, como todo el Norte de'la
Provincia, solo el Partido de la Villa de Lujan contenia
en la especie vacuna 350,000 cabezas, de las que salva-
ron & penas las pocas que se sacaron en invernadas sobre
el Salado.
c No incluimos en este clculo la variada especie de
cerdos 6 cochinos (sus) cuyo ndmero fue inmenso en el
Departamento, y el cual, aunque muy disminuido, no deja
aun, de ser considerable.
c Se ha supuesto, como en otros paises respect del
acrecimiento de los terremotos, que entire estos ominosos
acaecimientos las grandes secas en la Provincia, median
treinta afios poco mas 6 menos.
Ha dado, tal vez, existencia a esta opinion, la especie de
regularidad en el ndmero de afos intermediaries entire 1770
y 71, 1805 y 1830 y 31, en que el pais fu6 afligido de esa cala-
midad y de las terrible polvaredas que constantemente la
acompafiaron. Este iltimo fen6meno es digno de que se le
conozca por una description ex-profeso, no solo por sus
efectos sobre la vida animal y vegetal, sin6 por otras singu-
laridades no menos importantes y curiosas, y porque 61 es:
peculiar de los grandes llanos del medio dia de la AmBrica,
Tambien se ha pretendido encontrar un period de quince
afios, con corta diferencia, en el retorno de la plaga de lan-
gosta. Pero sin la historic de semejantes acontecimientos
en lo antiguo, tendriamos que abandonar la inquisicion de
este asunto a los que puedan reunir datos y observaciones
de que nosotros carecemos. De todos modos, no encontra-
mos apoyado este juicio en la correlacion de otras operacio-
nes naturales; pues no esti hasta ahora demostrado que
las inismas causes necesitenr determinado lapso de tiempo
para producer iguales fen6menos; principalmente si estos,





OBRAS DE SARMIENTO


como los de que tratamos, son de una naturalaeo, ,l# pares
cer, supremamente adventicia. (1) rl, eeJr e'la9
aEs atribuible, en la Provincia, la falta de lluv&ae eanlal-
gunas 6pocas, A la carencia de montaflas, dbnde sllacimaa
len las nubes, y de donde rompan en tempestades y sopioama
aguaceros. Sabido es que los dos recintos extremes di eatd
America son Ilanos y desprovistos de arboles, cuandmaj
parte central es alta, montafiosa y Aspera. Es por esoeAue
ambos puntos estAn espuestos a la misma fatalidad. Earp
lo demrs, es un hecho constant, que despues de AszL
grandes secas sobrevienen continues y abundantes lluviasis
aMientras estas no aparecen, el agua de los arroyos y rios&
interiores se altera, y adn se corrompe por el ndmero ink
menso de animals empantanados y muertos en sus mar-
genes. Nosotros hemos visto estos resultados en las dose
desoladoras secas de este siglo. Ellos fueron id6nticos en l]C
de 1770 y 71, a la cual sobrevino por colmo de desgracia, aI
de la langosta, que arruin6 la vegetacion naciente. Con re-
ferencia & aquella, dice el Sindico Procurador de la ciudade
de Buenos Aires, en su vista de 4 de Diciembre de 177U,
sobre el abasto exclusive de came a la Capital.... quest t
faltos los ganados de pastos y agua, se veian los campos
solo poblados de animals muertos, victims de aquella:
necesidad, etc.)
aFelizmente a la seca de 1830 y 31, como a las anteriores,,
no sucedi6 ninguna enfermedad epid6mica. La pdstuiat.
maligna, efecto del desuello de animals inficionadarcddlo
principio carbonoso, fu6 la dnica dolencia que A acaotre
pa1i6. La came de mala calidad, la escasez de notlefiisl
mentos, ni los miasmas insalubres provenieptialdlB cLsltU
millares de cadbveres de brutos descoQiulatos rflic~i~flT
bastaron a perturbar la pureza de unelias berfadibb p
instantaneamente conmovida por,.t6Wecl .lissoaisges datP
tierra. up eomjifhbne' ,ou[oGijff of n(
En el. Otoio del afio 33, quei subsigufC laliasobtkisid,
tisimas, cundi6 por el Dqpataeatooys-jSaiaimi,4(Aqp ]3i,
oulea'roo ~l ne oioiLJfiete obBYoqg( om
'0oidf JAaftrf iae9 Off aeuq ;89LaeiUJJn sea
(1) En las observaIonVO "ffl? h f igg gr%,
el sabio Profesor GoU ha creido enconfrar rQlacdqnes,jntre omen os e
la atmosfera y las' VMWll, *l ;i% tf48f%# cftl~iJfAB k Ac1'l*Il
repeticlon. Veanse aquellos importantes estudlos. (N. del author .





EFMmFfd&aWOlMo 46


r_ de rg 3js 9 itpci99g19 AP lr@SarDai~rLd I P
d*Awi@,j3pe9 oll9Al^W AjmiY 1qeMiqly niri At-o@iAw

estaba enjambrado, y en las pqgi A ~ gqJo oi obAti
ron de ser infestadas las eiezas de umbrales altos de
un pi6. aa oo qtIaM'r
(La advocacion de San Bonifacio (patrono de los ratones),
qs9 ,gst( n9pB(Otqil )j9tcP ei9finqd1l'9r nnqlip B si -


teAiljsifWWWtqp? i Pbqrvj%~vji614 ovtliltap 0lP0?ch t oaqAf. .
aggegs i Psia G apsteeOAnjlim Btfew ei e iqpagl91J0pejo sa-h




r ~ 1 isird oPt-qfti!ta, ei$el~li gq ota6 b aq~ jjia
climatdricas 6 estacionales? No.!Jnla ; abai e o e %tiirA i
dfregggur, ., q' fyygi ai4B-PM obt LMO0sSRFitt Do1 S^cbo










ijos d cuerpo. e g ~JF l e 1iPB}fyi tlearopL 1 X~i abBF
eriebSoqdues y de froed gq pel.n i iauagafBriy Berd @99i

int raibqeds ode t ir bbedsen ieff @looge a(
Wsi^?tpi ,amsbe g tllaotxtfivfangeb !}oaniulostibpth
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-gianges iptaqe#d6aggf&iggpp dgndfggggy nl?(q\%jpryia
Wn9 p b&layl etfftjietaqo antagAsr balasdisagek^^aft'
4491),ie%#? %|,@164L9oePbe0Ysaalnb i ^diji'ilefkdB~pae89(iMfiW-B





OBRAS DB SARMIENTO


vando atentamente su position general 6 el yacimiento en
que ellas se-encuentran, aun en puntos distintos, result6.-
ran estar esas bandas A un mismo nivel y aun que hoy
recubiertas y hasta cierto punto alteradas, en todo 6 en
part, por la tierra vegetal.

TEBRENO FOSILfFERO

((La capa de marga amarillenta (fiavescens) que sigue, de
cinco 6 mas pies de espesor, depositaria de los restos f6siles
de cuadrdpedos de species estinguidas, preserve en su
part inferior un lecho de guijo, como de un pie, interpuesto
de arena gruesa. Un dep6sito de caracoles en espiral, de
mas de un pi6, ocupa el asiento de esta capa, inmedia-
tamente sobre el guijarro. No se ven despojos de esta
especie que hicieran presumir la sucesion de varias gene-
raciones destruidas, lo que permit suponer que el liquid
en cuyo seno se formaron esos cuerpos, no subsisti6 por
largos afios imperturbable.
aEl expesor del lecho eoquillier'y su rlivelacion prueban
que precisamente en aquel lugar se hizo el dep6sito 6 que
fu6 en 61 el criadero. Parece que una alteracion posterior-
mente acaecida en el vehiculo acuoso oblig6 A salir de ma-
dre A los caracoles mayores, pues se hall el mayor nd-
mero de ellos incrustado en las parties superiores de esa
banda margosa. Pudo suceder que la mezola repentina
de mol6culas calcareas y otras que les fuesen ofensivas,
bastara para su aniquilamiento, y aun para el de los mis-
mos cuadrdpedos antes de ser del todo recubiertos por la
inmensa masa de sedimentos que los ocult6 despues. Sa-
bemos, acaso, lo que otro orden de combinaciones puede
producer sobre la vida particular 6 las existencias en gene-
ral, de un mundo que pisamos unos instantes, sin siquiera
conocer los primeros Atonros de su economic?
Las sustancias suspendidas, una vez concretadas, fijaron
esos cuerpossin comprimirlos demasiado, donde hoy los
vemos servir de double causa.
(La disolucion de ese material terroso dur6 mas 6 me-
nos tiempo, el necesario, al menos para despues de ma-
ceradas y destruidas las carnes y los tegumentos de los
animals, penetrar todos los conductos 6seos, los agujeros





FRANCISCO J. MUNIZ


vertebrales, 6 insinuarse y rellenar los crineos t'que ha
servido, despues de duro, de molde perfect. Esta
misma disposition de las sustancias se comprueba por
la postura de los esqueletos, cuyos duefios parecen lucha-
ron con la irresistible causa de su anonadamiento.
(Ellos hicieron probablemente, 19s posibles esfuerzos
para desenterrarse del lodazal 6 de la masa fangosa que
los circundaba, y que poco a poco la absorbia. La dispo-
sicion respective de los miembros indica este azaroso con-
flicto. Las estremidades posteriores se encuentran mas
bajas, mas hundidas en la tierra. El tronco, las manos y
la cola a mayor altura; el cuello y la cabeza mas elevados
aun; que las otras parties. Esta particular colocacion, que
hemos encontrado en las osamentas f6siles en various
puntos, la adquieren los animals que se encenagan al ve-
nir A beber en arroyos 6 rios de mArgenes fangosas. En la
intensidad de los movimientos que ejecutan para safar
del peligro, afirman, como es natural, las extremidades
posteriores, mientras se empinan y manotean. De este
indtil afan result que tanto mas abisman aquellas parties,
cuando mas activos y repetidos son los conatos por desa-
tollarse.
c(Agotadas las fuerzas y rendido el animal, si suponemos
al cieno tal cual consistent, natural es que los miembros
anteriores que remueve en alto hasta lo ldtimo, y princi-
palmente la cabeza que la erije cuanto es possible para res-
pirar y prolongar la agonia; natural es, decimos, que-esos
miembros queden mas supinos que los otros despues de la
muerte.
((Entre otros casos que pudi6ramos citar, sea el de un
esqueleto de Megatherium que se encontr6 en una de
nuestras excavaciones. El todo aparecia como ladeado
sobre un piano rapidamente inclinado. El cuello tendido
lo que es natural; la cabeza mas alta que el resto del cuerpo
descansaba sobre la mandibula inferior, la cual se apo-
yaba en una superficie aun mas ascendente que aquella
en que reposaban los huesos de la cerviz. El esqueleto de
un caballo 6 de un animal del mismo g6nero, en una po-
sicion casi vertical sobre las patas, yacia poco m6nos que
debajo del Megatherium, y casi sobre este los despojos
-de otra especie distinta. De modo que, mientras perecian





BDiAt DJ IRWtSB15


eid"op aknimale l9iaconAstesS M ttrst3 ridappoijtaletaire
subm- 6.od&Bua4nnat6iavtioBos ii`e yaanBig4ids.,obivi9e8
jc4jasnodteipatkeBBoreiiriideasenriUal de m&ttedpntgaitassE
diedeon rtaloameldeopEro eo angilr~erseenlagu ljal esicaljioqtr
lecho qu.jlweiratodaeoto ad 0WadeitiaiabkPioM[ rpwear
emiari llgij~sl~deUysgladpj e attml n aanl&dIrfleoUlZi a
grq lrsmaigu m l am rnd ab b l6 ibol le 18fsne'rie ieaeb 'uiji(
-oqEatos$ ioad Beaeade lgOrt'oyosae io]s4 Cad*wiroaargotea
neo~e armoasti t er dmgoo sMan*Po ~e loua
tenrenaiseafs; aasi os ndaadr sqcnlasui anad poiag Iatjei
oriafemiarnerahtroesahbelia gteaya anteiormidnbi,.l0mdpt i(J
t eatls Gataandedela Bst(asll8os rpgSiwt9 *fivgarijo i fast
Baqo,(oyfdadop alliaiticaaierraiqu.eauEttessatgre49p Cleen
puTede IaevgtR 'vegaT nareted 1 esie1ns ointaiibnS tuidme
devrthra&agmqa picioIp (sitnairrn s gaarmi anllo qa~Itd
iluatronaa38i%8t> ainelyct 4i ^satinrte^et-ciairns gaRotl
inlderBsIe raufi iatalipnaorailtintaKArnueteetf b1tidteaA4
gBtbims'eixe a8If ,8sijiran as omoo ,asmifli ,oigileq lab
ejoSi-d ratcffdatn s dS[eigpet~BaPsaTlioeg e FGtiqusq




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ic9Kag@pnoe lqvion pinrfaegrprqins1t ombinter itqregl

origen en esa formation, y la anterioridad en estojmpifaA.
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IinalJpsominol ralOes(i[onlivoqcl B oqeay Xod eup ifldop eio
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-esta,'granq capt leos)fragmeiitob rder unk randiMbidew y3les
daitidofiaeqkle uexetiajerainwrfaom eiifnmedaiopiesaApdfeufia
ddlad deouwinmeW pee si ddl cg~1 ie d oaoaqi -si ~af~rheiften
dbila amismh, dunuala iniioustadoasb"de gredaaeb~dLreeidai
pildisroWaser illijpireeipitldds eti tieoipadi em'rtogesiaedoe
.a~ekdlhoarr'habitade eibfsntoo(inatEtitat oi blaviii 6 Jusri
11 '"Estwa 4mmenlsaeapai de greg radi debirip n it Jdnoaic l a fa
deJ testies i~ertenos, in prebhblaitheitrdar ddolbrasigpaites&dqE
gl 1bo ddonde i tamblenrsee en ntra. I pOeblieidA, poe iape ux
oAsivo espeaor, adi hitnue lo pufitoi enumidarrauiesrAdd. Id))sl
pdrfidimeanmterioi &i' sldeistencia&nrellrnand degsisalIed)yjtoe
d~wi lvOraiei debioi dap mn aSpeletI ids iwrovedithpeortaiz4
tepaiglvnostiraiieiitncesrfdeta iftrsit v ohautivno- ;,i,
q f4< iBereIresdltaialpivel actuialuleI eDepautamemto; a$iroei
moa iilooid lald>itmpdaii sedelTrallenaarrilontop ereniseis sea
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del alzaniedto riqie elemvaI a olas dsta-sa ocidentai delU Contim
nente ? 'Siilatea blevaaioinpareoe. indudalbWt ire'sptetviBle
part montaflosali juzgahtipprr diealep6sittslmaria desrot t
biertos en las cordiiiexaea-de'Bblikia,'i, hild, Qaiioriynabi le
la Repdblica Oriental delrilnrugag~ yeds detdslairv-& iielaien
el territorio de la Confederao.oapdespauea de stos ai4saios
f6siles observados por tantos naothralittastesede6oasij2esalr
tas Quiroga y Cardiel, sobre la costicPkhtag6aZitbastaoel
Estrecho MagallAnico, en el rio Negro rtmena4ralgabapam-
cas del Parana cerca de la Capital de la Prcvis.iia deiEntre
Rios, en muchas parties aun bajas inmediatbmrtinte -ria





OBRAA DB 8ARMIENTO


costa oceinica del Plata y Parana ? ISe admitiri la supo-
sicion que la gran cuenca 6 recipient de las Pampas fu6
solo henchido de substancias crettceas, mientras una cau-
sa particular sublev6 antes 6 despues, en sus inmediacio-
nes, los terrenos donde actualmente se patentizan los ban-
cos de otros y otros despojos?
c Si nos fuera permitido aventurar una hip6tesis sobre
aquel movimiento, que did forma y su actualidad a las
Pampas, diriamos que levantAndose el mar, en 6pocas re-
motas, A una cierta altura por efecto de una atraccion soli-
lunar 6 por una convulsion terrriquea sumergi6 la superfi-
cie sobre que hoy reposa la Provincia de Buenos Aires, la
de alguna de las confederadas y quizA una gran part de
este continent. La inundacion no se efectu6, parece, con
grande y espantosa rapidez. El mar se avanz6 sobre la tie-
rra 6 hizo flutuar el promontorio de sus ondas, mas 6 menos
entumecidas, de un modo manso y gradual. La corriente
entonces, precipitindose sin el fuerte impulse de un to-
rrente, 6 sin la fuerza destructora de un raudo desborda-
miento, envolvi6 y llev6 consigo el humus, las arenas y en
general las substancias desligables y t6nues que encontr6
a su paso. Asi luchando consigo mismo y revolviendo el li-
quido element las sustancias suspendidas; amontonando
en todas parties y much mas en aquellas de un nivel infe-
rior, el inmenso cdmulo de tierras arrastradas y despren-
didas; convirtiendo en fango, de mayor 6 menor espesor,
aun la misma costra de la tierra anegada; formAndose de
tantos sedimentos, en fin, un gran lecho desde luego limo-
so y blando, quedaron formadas las entrafias 6 centro cre-
tfceo de las Pampas y de los demas puntos del Estado Argen-
tino.. Uno d otro acaecimiento (cuya naturaleza no nos
atrevemos a determinar, sin un nuevo y detenido examen
de los mismos lugares que no pudimos observer el tiempo
suficiente para former una idea correcta, sepult6 en el os-
curo recinto de un denso pozo margoso a las species ya
existentes y que fueron testigos igualmente que victims
de la imponente catistrofe. Si su enterramiento 6 fijacion
no se efectu6 en el mismo sitio donde hoy encontramos sus
reliquias, su remocion se verific6 bajo radios poco estensos
como se infiere de la normalidad de las superficies seas
mas delicadas, como ya anunciamos.





FRANCISCO J MUNIZ


cEn ese manto de muerte para tantas y multiplicadas
species de cuadrdpedos y aun de anfibios, se observan las
leyes de la precipitacion y de la gravedad de los cuerpos
suspendidos en las aguas. Los esqueletos, el guijo y la arena
gruesa ocupan siempre, en sucesion respective, el plan del
lecho, cuanto mas arriba las mismas moleculas t6rreas son
mas finas.
c La carencia en estos lechos terciarios de la mezcla infor-
me quegresulta del violent arrastramiento de sustancias
heterog6neas; de grandes masas de piedra, de troncos de ar-
boles, de una complete confusion en el todo, previene, des-
de luego, contra la hip6tesis de un inmenso deshielo, 6 de
un aluvion de aguas pluviales de rios (inexistentes hoy como
antes) que arrebataran copiosos materials de centenares
de leguas, 6 como alguno creerA quizA, de la misma alta y
lejana region de las nieves. El sistema hidrografico del
pais, su configuracion y aun su misma disposicion geogrd-
fica actual, la falta absolute de vestigios que lo hicieran
presumible, se opone a esas conjeturas, como A. la idea de
un inmenso delta (opinion de algunos) con mas fuerza aun
que al impetuoso derramamiento de las aguas oceanicas,
por las causes celestes ya espresadas, 6 al levantarse la
cadena Andina con sus ramificaciones en la inmensa
extension que ella abraza, como creen algunos natura-
listas.
(La poca elevacion del Departamento y aun de las Pam-
pas sobre pl nivel del mar, es otra prueba, aunque negative,
de nuestro sentir, no obstante que la demasiada altura de
otros lugares no les haya libertado de las submerciones
que ha sufrido el globo, al menos sucesiva y parcialmente.
Ignoramos que se haya torado, hasta ahora, media alguna
barom6trica de la Provincia; pero segun una tal operation
hecha con Jaen de Bracamoros, por el eximio sabto baron
de Humboldt, si las aguas del Atlantico se elevaban 50
toesasen la embocadura del Orinoco y 208 en la del Ama-
zonas, la alta marea cubriria mas de la mitad de la Ame-
rica meridional, y la falda oriental de los Andes, probla-
blemente la misma capital de Cuyo vendria A ser una playa
batida por las olas.
Las aguas medias del Orinoco, segun aquel cientifico
viajero, estan solo mas altas 194 toesas sobre el nivel del





8- oid D &#M


sa udimiento terrlqueo, que una poderosa at rao~ bi~gB
O8o'~6taoio'i d bwd 4%iq isi a ataltff fee Iha '$ ii s88Oo't
WWifhtf al q aiftkd asUsFttldi aie e rt 9f il 8ai
blilPdV6NFl8< AIFttSi2f'fffbt ifiiii ai' T ftih fEt ng tt
sacudimiento terriqueo, que una poderosa atracefion por

*Nf' qpanoono 'j eb %,s4ejq eL abasm bet6hun et ;neriano9sjed
-a^Wt mIlt8 a9adoloafitafh:f889Ftftta!^tfi$ci 8 %S"eSdild
h 1arir;F ijiIf 1'ff) eir fyi t'ebs iaibiI ftiaP1i'e 0










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YadihtidB^fi ^&Bj tlife~fb 4tb@0Hhoggl g^^ I -pael
hiargafill ktri9 iathrt.a 1Cl0 aie ofit;oq binJd
-dbio1 fWtf' ItiibaSF f~u'St^ aI ]f eh'l IV.
Wftfii^ffls tlnWAdid9S (lkdaAilfbl'ffit1e t44i thMid A iuSlig
ddth aci qtidglaatoIP Wlifoda'ni fl)'od6 ra m l gigV'
'f idif 8 f 1^if8fiotigat6^140j~alc9'8tild rhdjj "oft f6YA'elTlth

gf'rbbbia Aelif -16Wfills 60fff^.f#6s $'^ok'Yf99t^di'Sk',nd sWCizxctAiieli
antiguas y estinguidas corrientes que surcaron porlfud-
-'g sAfl l .ml 'I t oi 'n"f"m in'1g(1 Job oiwoVt[a 6ooq aJd)
ftiwafr4ati439ls se-trita a v vCMwaei e


fdfdaf~hiklii'Aiad'vigggggyn As Jafo qip i ff'gil-i
W-^bidetis t'6HtI' trPifyti'fiWffflaslBT^^rbR



A3Xlq aneu tea A w-ritnev oyrO eb Idjdq so imaimi Bl oiwemeld
.eilu esl 10(l o ibijsed
o03fl&?q ntLie WRiepetageno as se^d se M a i a~qcre-
lI*bo P billil d01OdL2%n(iftBg a8i d.^i




FRANCISCO J. MUNIZ


diculares de tosca de una pulgada de espesor por lo regular.
Ellos se internal mas 6 menos, y afectan varias fisuras y
direcciones. Son los mismos principios que organizan esa
formacion en otr. parties los que insinuandose por fisuras
abiertas en esas capas, han llegado A tomar consistencia.

ATM6SFERA

((En cuanto a la constitution atmosf6rica actual parece
haber sufrido cierta modificacion en su temperature hasta
treinta leguas hkcia el interior de las costas, donde la
poblacion esta mas apifiada, mas animada la agriculture,
donde es mas abundante la plantation de arboles y mas
considerable el. ntmero de haciendas de toda especie. De
alli afuera, estimamos ser hoy la temperature atmosf6rica
la misma que fu6 en su estado primitive. El Ranquel, el
Pampa, el Patagon de ahora dos mil afios, si volvieran al
lugar en que nacieron, donde respiraron sus mas remotos
progenitores y A donde dejaron unos y otros para siempre
sus huesos, encontrarian el mismo grado de calor 6 de frio
que entonces; el mIismo orden en las estaciones; id6nticas
enfermedades; igualdad en el modo de vivir y en las cos-
tumbres de sus descendientes, todo lo encontrarian como
lo dejaron, pues el clima no ha variado, ni el hombre con
4l, ni las producciones naturales de la tierra. Solo extra-
fiaria al caballo y al buey, algun utensilio, una i otra incon-
siderable sustancia alimenticia que no conocieron y el
alcohol de Europa que los enerva y destruye. Las sombras
de esos aborijenes volverian A su silencioso reposo satis-
fechas de la escrupulosa imitacion de sus sucesores. Tal
deberia suceder, pues que la civilizacion no habria disipado
entire ellos las tinieblas de la barbarie primitive, ni propa-
gado sus vicios, ni los g6rmenes de multiplicadas y terri-
bles dolencias con el refinamiento del lujo y la enervacion
de las costumbres.
~(El Departamento, como la part poblada de la Pro-
vincia, preserve una temperature media distant de los
estremos. Un terreno herbiceo necesita mayor cantidad
de cal6rico para elevarse a la misma temperature que
uno cretaceo 6 pedregoso; lo que forma una causa de
TOMO XII..- 4





OBHAS DI SARMIDNTO


refrigeration comparative en el verano. En el invierno
absorbe mayor cantidad de cal6rico, pues tiene mas ca-
pacidad para contenerle; y veAse ahi un principio del
calentamiento de las capas inferiores del aire. Asi, A
pesar de faltar el abrigo que procuran las florestas y
bosques en el invieino, y su sombra protector en el
verano, no es tan frio ni tan caliente (siguiendo el pa-
ralelo) como otro arenisco, pedregoso 6 [cretaceo.
((El calor y el frio no tienen otra graduation en 61 que
la que result de la particular latitud de las zonas en
que pudiera dividirse transversalmente 6 del Este G Oeste;
porque como ya se hizo enterider, no puede encontrarse
en su territorio la diverse temperature que result de la
distinta esposicion de los lugares a los rayos de sol, de
la diferente direction de los vientos, A causa de grandes
depresiones, curbatura del suelo, etc., de que carece el
Departamento.
( En cuanto A las cuatro condiciones primeras de los
vientos, su humedad 6 sequedad, su frigidez 6 calorifica-
cion ejercen aqui, como en todas parties, una influencia
direct sobre los cuerpos. Colocamos en primer line al
Norte por su accion tan general como conocida sobre
nuestros 6rganos.
( Este viento que procede 6n su curso por el Paraguay
y el interior del Chaco es caliente, y aun enfermizo, so-
bre todo en verano cuando se carga de humedad al atra-
vezar el estuario del Plata y sus tributaries. SaturAndose
de ese principio en proporcion que eleva su temperature,
y en razon de la mayor superficie que present el agua
cada vez mas dividida, centrificandose y aumentando su
gravedad especifica con nuevas adiciones, Ilega al fin A
pasar de fluido elastico al estado de liquido, A former
nieblas y aun A precipitarse en lluvias, si el aire pierde
su capacidad para contenerla.
( Si en este estado de la atm6sfera sobrevienen corrien-
tes de aire frio, condensAndose los vapores en nubes,
estas se resuelven en copiosos aguaceros. QuizAs estos
no tengan lugar i cien leguas de las costas, habiendo
perdido el viento su humedad en gran parte A esa dis-
tancia, si es que no la renueva con la evaporacion de
los lugares por donde pasa.





FRANCISCO J. MUNIZ


En esos dias de norte caliente y himedo, el aire estA
brumoso y pesado, por la razon contraria: porque es claro
y hermoso cuando seco, como cuando sopla el Oeste, 6
cuando hiela. Los cuerpos muy tersos y brufiidos,- los
inabsorventes 6 impermeables se cubren de humedad y
aun de goticulas. La gran especie de exhalaciones que
el calor mantiene, como queda dicho, en estado de flui-
dez, reuni6ndose mas y mas, por las leyes de la atraccion,
Ilegan a liquidarse y hacerse visible.
( Se observe que el Norte en este estado irrita el sis-
tema nervioso de aquellas personas en quienes predomina
sobre los demas. Se ve en la Capital, pues en la campafia
son casi desconocidas estas afecciones, que los access
hist6ricos, los hipocondriacos, la mania, ciertas neural-
gias, son como provocadas por este viento. Las personas
m6viles y d6biles, los convalecientes sienten lacsitudes,
opresion de pecho, un malestar general. Entonces apare-
ce el clavo hist6rico 6 cefalaljia nerviosa, asi como en
Europa se manifiestan estas molestias con el Oeste y el
viento del Mediodia. En la campafia es muy comun en
los hombres que despues de comer continuan al sol sus
rudos trabajos de siega y otros, la cefalaljia ghstrica, la
hemorragia sanguinea y aun las apoplegias despues de
una larga insolacion.
((El Norte himedo y caliente excita la irrascibilidad en
los individuos de temperament nervioso 6 hepAtico. La
experiencia ha demostrado que los crimenes mas atro-
ces, aquellos que se cometen por la exaltacion de una
passion del moment, por la furiosa explosion de] un senti-
miento cruel y sanguinario, tienen lugar en su mayor
ndmero, reinando el Norte, much mas si ha sido por va-
rios dias consecutivos. En el antiguo hemisferio es el
Oeste, principalmente en la estacion autumnal, y en Ingla-
terra, donde crea una disposition inminente al suicidio, y
lo que es notable alli como aqui, los resultados de ambos
vientos son en6rgicos cuando obran en distintas parties del
globo, hay entire ellos' consensus actionum, en cuanto el Oeste
entire nosotros, y el Norte en Europa activan el juego de
de los6rganos, entonan todas las fibras y armonizan mas
bien que perturbar las funciones del sensorio con las accio-
nes fisicas.





OBRAS DE SARMIENITO


c(El Norte frio y hdmedo en el invierno, entorpeciendo la
potencia nerviosa, disminuyendo su actividad, causando
una sedacion en sus propiedades, excita 6 predispone A
los afectos nerviosos ya enunciados. Al mismo tiempo
que relaja y comprime la toracidad de las fibras, debilita
la epidermis y la energia de la vida exterior, haciendo
muy sensible los cuerpos. Entonces acaecen los afectos
reumatismales, los dolores sobre varias parties, etc.
(El Sur, viento polar que nos Ilega despues de haber
atravezado el mar, es frio y hbimedo.
(El acarrea gruesas y pesadas nubes, lluvias frigidas y
el granizo. Cuando ha hecho mal tiempo, antes de des-
pejar el cielo de nubes, produce generalmente lloviznas
frias. Este viento causa los efectos morbosos que nacen
del frio combinados con la humedad.
(El Oeste, andino 6 de serrania, es seco, t6nico y frio.
Aclara y purifica la atm6sfera, fortifica las fibras 6 imprime
movilidad. Este viento es sano por exelencia.
eEl Este, que como el Norte, pudiera llamarse en nues-
tra latitud, viento ecuatorial, atraviesa el Oc6ano, es hd-
medo y fresco, y trae nubes pluviales si sopla por various
dias.
(El Sur Este que pasa sobre el mar es lluvioso y hd-
medo. Corre con fuerza en los esquinoccios cuando su-
bleva fuertemente las aguas del Plata, haci6ndolas crecer
extraordinariamente, al mismo tiempo que original los
mas recios temporales. Este viento y el anterior no tie-
nen otra influencia en la salud que la que les comu-
nica la humedad (siempre nociva) que Ileva consigo.
c(Respecto A los fen6menos el6ctricos, en general, parece
que ellos se hacen sentir en mayor escala A campo raso que
en las poblaciones. CreemQs que los heridos del rayo
son, proporcionalmente al ndmero de habitantes, mas en
la campafia que en la ciudad. De ordinario, cada tempes-
tad fuerte destruye algunos animals de los que pastan
por los campos, y no es extrafio que el hombre participe
de igual desgracia, ya en la soledad del desierto, ya refu-
giado.bajo su humilde y honrada techumbre pajiza.
((No habiendo, pues, particularidad topogrfica' en la su-
perficie del Departamento; siendo las ocupaciones gana-
deras y agricultoras las que entretienen A sus habitantes,





FRANCISCO J. MUNIZ


con cortas exepciones; estando sugetos A las influencias
(siempre correspondientes entire si) de la tierra con la
Htm6sfera y de esta con la tierra; siendo por estas causes
y por la igualdad en su modo de vivir muy semejantes en
temperament, lo son tambien en sus dolencias.
son pocas y simples. No se descubre influencia patol6-
gica especial ni en la naturaleza del suelo ni en la de las
aguas, ni podria hallarse en las condiciones del aire, pues
no hay bosques que interrumpan su curso, ni balsas 6 es-
t;inques de aguas corruptas que alteren su pureza y vivi-
ficante oxigenacion.
(Es fuera de duda que la uniformidad del alimento en
toda estacion y su sencillez contribuyen a la salud cons-
tante que disfrutan estos habitantes. El inaiz, la came de
vaca y la de oveja, forman los elements de su dieta en
today estacion. La manteca, el queso y la leche, no siendo,
como en otros paises, su nutrimento exclusive, no los ex-
pone a las enfermedades que 1l produce. De modo que la
disposition habitual de sus cuerpos es con corta diferencia
la misma en las varias 6pocas del afo, de donde result
una natural homogeneidad en sus dolencias. Por esto, en
aquellas que son propias de cada estacion, se advierten
las soluciones menos esperadas, las cuales se verifican con
admirable facilidad. Tanto es mas de estrafiar este resul-
tado, cuando que 61 se verifica en una atm6sfera ya en
calma, ya agitada, ya en una d otra temperature. En me-
dio de este que pudiera Ilamarse desorden atmosterico, las
dolencias no conservan siempre un tipo fijo; aquel character
de march inalterable que deberia imprimirles una tempe-
ratura uniform.
(Apesar de transiciones tan bruscas y repentinas, de la
inconstancia de los elements, las terminaciones son, con
la mayor sorpresa, singularmente favorables. Pudiera
avanzarse que, asi como sirve de preservativo a los habi-
tantes de la zona ecuatorial la uniformidad de la atm6sfera
en que viven, contra enfermedades que hace numerosas
victims en la zona templada (la fiebre amarilla por ejem-
plo) del mismo modo, por una razon que debe buscarse en
el influjo del clima, no son causa de enfermedad entire los
hombres de quienes tratamos, como parece deberian serlo,





OBRAS DB SAKMIENTO


los. sacudimientos y alteraciones diarias a cuya sensation
estin habituados desde el nacer.
( Su sensibilidad, aunque no tan superlativamente des-
arrollada, como en el muelle y delicado ciudadano, como
aquellos en quienes domina el sistema nervioso, conserve,
sin embargo, la fuerza suficiente para comunicar A sus
pasiones un alto grado de energia, y de vivacidad inculta.
Esta concentration de la sensibilidad produce en ellos
un poder rerarcable en las funciones de la vida in-
terna.
S(Un apetito voraz y una digestion pronta y fAcil de cual-
quier sustancia por refractaria que parezca A la action gas-
trica, no es la dote esclusiva de los montafieses y serra-
nos, pues los habitantes del Departamento, como todoslos
de las Pampas, pudiera asegurarse que esperimentan una
continue bulimia.
c Despliegan, sobre todo, esos dos elements de salud y de
fuerza cuando, ocupados de sus faenas de estancia 6 de la-
branza, y en las largas camperias a que los compel el cui-
dado yatencion de sus ganados. Entonces, y much mas
si un frio moderado aumenta la potencia muscular, gozan
de una alacritudbulliciosa y se encuentran rmas contrActi-
les y m6viles que cuando el sol estival, estimulando su sen-
sibilidad, los hiere a pique en medio de los Ilanos despro-
vistos de sombra.
( Por lo general, esa vida active y esos trabajos saluda-
bles y uniforms, influyen en que el sistema muscular y el
nervioso ejerzan sus respectivas funciones con 6rden y ar-
monia.
( Estas mismas causes y el goce de las dos primeras con-
diciones de salubridad; la influencia de los rayos del sol y
el beneficio de una ventilation continue; y el no estar, por
otra part, comprimidas sus facultades por un frio excesivo,
ni disipadas par un calor enervante, deben cooperar y coo-
peran efectivamente en la fecundidad tan notable de sus
matrimonios.
( Contray6ndonos, ahora, A ciertas particularidades de or-
ganizacion, que servirAn a ilustrar el reducido cuadro pato-
16jico A que nos dirijimos, insinuaremos que los habitantes
del Departamento, como todos los de la campafia de la
Provincia, son de una constitution fuerte, sanos, sufridos y





FRANCISCO J. MUNIZ


valerosos. Su talla es proporcionada, sus brazos robustos
como sus espaldas. Estos miembros, sin embargo, asi co-
mo las nalgas, no son carnosos. Su cintura es delgada, el
vientre poco 6 nada saliente. Estin dotados de much agi-
lidad y soltura, y se parecen mas en temperament al ha-
bitante seco, nervioso y presto de las montaflas, que al la-
xo, grueso y pesado de los valles.
( Su caracter sumiso con el superior, con el hombre de
mando, es fiero y altivo con el que le ofende sin derecho,
much mas si carece de prestigio y de autoridad. Poseen
una sutileza natural de espiritu, debida en gran parte al
temperament medio y agradable en que viven, que los in-
clina sin disimulo, a la desconfianza y a la socarroneria.
Son amigos de chistes, de narraciones exajeradas y de
aventuras, aunque se muestran silenciosos y reservados
delante del hombre superior en rango y en fortune. Nove-
lescos y de ideas caballerescas, concebidas a su modo en el
amor, id61atras de una passion del moment, son veleidosos
y duros de ordinario despues que poseyeron. Sus contesta-
ciones son morosas 6 ilusorias, por intencion 6 por costum-
bre, 6 por el temor de errar, y finjen muchas veces no en-
tender lo que se les dice. Esos medios t6rminos les pro-
porcionan, en algunos lances, ventajas sobre el hombre
que, partiendo de pronto, abarca y atiende lo grande de la
dificultad 6 del negocio, y que desprecia 6 no se fija en los
detalles, que ellos no pierden de vista jams. Cuando titu-
bean al dar una contestacion, porque no quieren compro-
meterse con ella,, apagan la voz aun mas de lo que tienen
de costumbre. Esa voz bajaproviene, no de que carezcan
de la larinje y de pulmon de estentor, sino de no abrir bien
la boca, de no desplegar suficientemente los libios para
darles los movimientos genuinos y necesarios a una pro-
nunciacion distinta.
que existe entire la parte fisica de esta comarca y las prime-
ras cualidades de sus habitantes. Porlo demas, conocemos
cuan difusa es y fecunda en observaciones una information
sobre la atm6sfera y los various agents que obran en ella;
y el clima, 6 lo que incumbe a la s6rie de novedades, de al-
teraciones y de cambios que se verifican en la superficie; la
historic, en fin, del medio ambiente 6 de cuanto nos rodea 6





OH1KAS DI)C AMRMIENTO


influye sobre nuestros 6rganos, por ceflida que sea A lo ele-
mental, como o estA la que acabamos de delinear super-
ficialmente.

ENFERMEDADES BXTERNAS

((El fordnculo, que repite con frecuencia.
a La zona 6 zoster en el verano y en el otofio. Esta erup-
cion, sea discreta 6 confluente, siempre es benigna, y la
produce, en general, los desarreglos de la via digestive.
(( El carbunclo y con mas frecuencia la pdstula maligna,
que emana del contact inmediato de la came 6 sangre, 6
con la faz internal del cuero de animals muertos del fuego
p6rsico.
((En la epizootia que sobrevino en el Departamento a con-
secuencia dela secaextraordinaria de 1830-31 y parte del
32, los animals vacunos morian, los unos en complete con-
suncion, otros atacados del tifus y no pocos de la- afeccion
carbonosa.
( La pistula se hall6 siempre en la garganta. La san-
gre alterada 6 el humor gangrenoso contenido en una vesi-
cula mas 6 menos extensa, rodeada de otras del mismo
caracter, insinuaba su base ulcerosa bien profundamente.
Esta era dilatada, ademas, y cubierta de una escara negra.
Elvelo del paladar y la garganta sufrian una hinchazon
flegmonosa. Las manchas de gangrena se dilataban por
el es6fago, est6mago 6 intestines. La piel del animal en-
fermo crepita bajo los dedos; se desprende en muchas par-
tes al menor esfuerzo, est& como enfisematosa, y parece, &
veces, que fermentara. El sol fuerte eleva sobre ella, A vis-
ta del espectador, flictenas acA y alli. Atribuimos esta te-
rrible dolencia A falta absolute de forraje, A la tierra que
tragaban los animals en la rebusca de tronquitos insucu-
lentos y de mala calidad; A la corruqcion de las aguas que
bebian, y a los animaliculos que absorbian con ella, algu-
nos quizA venenosos; A la suma arid6z de la tierra; al polvo
que respiraban noche y dia y al excesivo ardor del sol que
se unia A esas causes morbosas en el verano. Un conside-
rable ndmero de masas terrosas, mas 6 menos orbiculares,
ocupaba los est6magos y obstruia los intestines.
( La experiencia que tenemos de la pdstula maligna en





FRANCISCO J. MUNIZ


mas de trescientos enfermos que hemos asistido en nuestra
larga permanencia en la Campafia, nos autoriza para decir
que ella en su estado de simplicidad 6 por si, rarisima vez
compromete la vida del enfermo. Hemos tenido alguno
hasta con cuatro pdstulas a la vez; dos en la cara y las
otras dos en el antebrazo y en la mano. Asi mismo, la per-
dida ha sido de uno por cada ciento cincuenta pacientes.
Cuando la constitution sufre una infection general, 6 el
principio carbonoso parece circular de antemano con la
sangre, entonces la muerte es segura; todo tratamiento se
hace indtil 6 insuficiente.

ENFEBMEDADES INTERNAL

La gastritis.
( La fiebre anjistinica 6 sanguinea.
((La hepatitis, no tan frecuente como en los paises cAlidos,
ni como en el septentrion de la Europa. Las bebidas espi-
rituosas; la repentina supresion de la traspiracion porbeber
agua fria 6 mojarse, estando el cuerpo en sudor cuando
los trabajos ordinarios de campo, son las causes que, con
mas frecuencia, dan origen a esta enfermedad en personas
que pasan de cuarenta afios, por lo regular se puede contar
un hombre de semejante dolencia sobre veinte mujeres
que no la sufren.
((El tetano traumAtico agudo, principalmente en el Otofio
y en el invierno 6 cuando es muy desigual la estacion. Esta
terrible enfermedad es mas comun en el Estado Oriental
del Uruguay que entire nosotros, segun nuestra observation
sobre heridos accidentalmente 6 en acciones de guerra,
puestos en igualdad de circunstancias.
((En el Otofio, si es hdmedo, y en el invierno, aparecen al
menos, entire soldados que hacen el servicio al raso, flegma-
sias musculares y articulares; afecciones anginosas y cata-
rrales, puntadas de costado, todas afecciones benignas.
gReinando el Norte 6 Sud en el invierno, aun mas que
con el viento del Oeste, suceden espasmos A la vejiga y aun
tension al vientre y la espalda. Pero estos y aquellos
efectos morbosos son debidos, menos a la accion del frio,
sobre hombres acostumbrados al rigor de las estaciones, que
al desabrigo en que viven, A la falta de calzado, por dormir





OBRAS DB SARMIENTO


sobre la tierra hdmeda y A cielo raso, de no mudarse des-
pues de calados de agua.
Siguiendo la regla general, la termination de las fiebres
se verifica en ellos por sudores 6 v6mitos, en el invierno, y
en el verano por epistasis 6 diarreas.
a(Como nuestros cuerpos conservan el sello de la estacion
anterior, segun lo not6 ya el padre de la Medicina, las va-
rias dolencias internal que hemos enumerado, muestran
haber sido modificadas por un influjo. Asi es que despues
de un verano hdmedo, como el de 1846, fu6 precise usar
con much reserve en las inflamaciones altumnales del
gtodo rigurosamente antiflojistico. Al contrario ha de-
bido suceder despues del verano muy seco y calido del afio
1847 present. A la inversa de lo que se vb en las ciuda-
des, la mortalidad en la campafia es mayor en verano que
en invierno. Y ciertamente no es comparable la de los
viejos reagravados en sus dolencias por el frio y las de los
que sucumben las enfermedades propias de la estacion,
con las defunciones ocurridas A consecuencia de las fiebres
gAstricas, biliosas 6 inflamatoria, tratadas por m6todos
absurdos y empiricos; por las apoplegiasy golpes de sangre
que matan stibitamente a hombres que pasan en rudas
fatigas dias enteros al sol, 6 por grandes y repentinos
espasmos internos que acometen por beber abundante-
mente el agua fria cuando agitados en medio de los mas
duros trabajos rurales.
Las muertes subitAneas que acaecen, por lo general, en
estaciones calientes y hdmedas 6 himedas y frias, aunque
no numerosas, no dejan por eso de llamar la atencion del
medico que debe avocarse todas las causes de enfermedad,
examiner estas hasta en sus iltimos detalles y pesar en
su juicio cuanto concierna a su remedio. Encontramos
que las causes probables, aunque algunas remotas de
esta calamidad, que a veces se repite en mas de un in-
divtduo, son las caidas del caballo que ocasionan dilata-
ciones inminentes en los vasos y conmociones peligrosas
sobre las visceras, cuyos resultados son des6rdenes orga-
nicos de distinta gravedad; las insolaciorres prolongadas
y ciertas faenas fatigosas y fuertes en que la sangre se
rareface hasta el grado de causar asfixia 6 sofocacion.
Nuestros campesinos no tienen la costumbre de sangrar-





FRANCISCO J. MUNIZ


se, como los de otros paises: la falta de esta evacuacion,
quiza necesaria en algunos tan atl6ticos y sangulneos,
es probable d6 origen A accidents terriblemente fulmi-
nantes. Deben tomarse tambien en cuenta las enferme-
dades cr6nicas abandonadas por su dolencia, hasta el
moment de una explosion. Verdad es que la indigencia
muchas veces no permit atander sus males al infeliz;
porque si un pobre ciudadano tiene un hospital donde
ir a exhalar su ditimo aliento, el campesino muere ago-
viado de su mal y de sus penas, quiza. campo abierto,
tras el hato que conduce y apacenta.
aPuede asentarse, que las dolencias mas comunes en
el Departamento son las espasm6dicas y las flegmasias
externas 6 internal, unas y otras de admirable inocuidad.
c(Prescindiendo del influjo de estaciones extraordinarias,
se puede aptoximadamente calcular un enfermo por cada
150 individuos, y uno grave sobre 25 de aquellos. En
Europa se admite un enfermo por cada 20 sanos y uno
grave entire 100 dolientes.
(cLa proporcion entire los graves y los demas enfermos
entire nosotros, no esta en relacion con los mismos en
Europa. Circunstancia, que es possible derive, a mas de la
fortaleza que podria ser comun entire unos y otros cam-
pestres, de la natural indiferencia 6 singular apatia con
que los nuestros miran sus dolencias. Ellos solo declaran
que estAn enfermos cuando no pueden mas moverse,
cuando pisan tal vez los helados umbrales del sepulcro.
aNo hay hernianos en el Departamento, como parece
deberia acontecer en hombres que andan siempre a ca-
ballo; que hacen esfuerzos considerable en la doma de
potros, con el lazo y en otros ejercicios.-(Villa de Lujan,
Agosto 26 .de 1847.)
















LA VACUNA INDIGENA

Bastenos agregar los documents que comprueban el he-
cho, para dar complete idea de su importancia, por cuanto
puede sobrevenir el caso de agotarse 6 desvirtuarse el virus
procedente de Europa, y encontrArsele de nuevo en nuestras
vacas, para renovarlo.
Omitimos en este capitulo consagrado a la medicine,
incluir un opiisculo del doctor Muniz de ochenta paginas
sobre la escarlatina, de grande servicio en la 6poca de su
publication, pero que hoy, gracias a los progress de la
ciencia ofreceria poco interns. En cambio conservamos el
relato de una extraccion del hdmero practicada en un
niflo que es hombre hoy, y conserve la accion de su brazo
deshuesado, y hace alarde de dar fuertes pufietazos a ami-
gos y enemigos, de chanza 6 de veras, segun el caso, echan-
do su brazo al hombro, cuando esta de hupnor y quiere ha-
cer alarde de su flexibilidad.
En el articulo Correspondencia extranjera, de la noticia
annual que public la Real Sociedad Jenneriana 6 institu-
cion de la vacuna de Londres, se registran en la del afio
anterior, despues de una nota A su Secretario del senior don
Manuel Moreno, Enviado Extraordinario y Ministro Pleni-
potenciario de la Confederacion Argentina cerca de S. M. B.
las comunicaciones que se transcriben A continuacion,
a las que dice referencia la precitada nota del Ministro
argentino.
((El abajo firmado tiene el honor de trasmitir al senior
Secretario el estado annual de los individuos de ambos sexos
vacunados en esta capital y su campafia, desde el 10 de
Enero hasta el 31 de Diciembre de 1841, el que asciende en
su totalidad al nimero de 1877.





FRANCISCO J. MUNIZ


c La terrible seca que nos ha afligido este aflo, ha priva-
do A los encargados de la vacuna de los medios de trans-
porte, y ha impedido igua'lmente A los habitantes, concu-
rrir a las estaciones 6 dep6sitos de vacuna, cuyo desgraciado
suceso ha sido causa de no haberse vacunado un mayor
nimero.
ccuando la viruela es combatida con vigor apenas se
muestra; hasta que vuelve A acometernos de algunos de los
pueblbs del interior.
c Un suceso el mas afortunado ha venido A recompensar
el itifatigable celo del doctor don Francisco Javier Mufiiz,
administrator de la estacion auxiliar de vacuna en el De-
partamentode Lujan, habiendo descubierto la vacuna en
una vaca perteneciente A la hacienda de don Juan Gual-
berto Mufioz, con la cual vacun6 various nifos con el mas
feliz resultado, como aparece de las actas solemnes exten-
didas en el Partido de la Exaltacion de la Cruz en 24 de
Diciembre, y en la Villa de Lujan el 26 de Setiembre del aifo
pr6ximo pasado.
c(Siento el mas vivo placer en certificar, que yo tambien
he tenido la buena fortune de hacer various experiments
en este Departamento Central, con material original que me
fu6 remitida por dicho doctor Mufiz, con la cual fueron va-
cunados ocho nifios con resultados los mas expl6ndidos
en todos los casos, y yo contindo propagAndola de persona
en persona.
c Saludo a usted con la mas distinguida consideration y
respeto, y quedo su affmo. servidor Q. B. S. M.
c(Justo Garcia Valddz .
President del Tribunal de Medlcina y Administraclon
de la Vacuna

(Llamamos encarecidamente la atencion de todos los
interesados en la vacuna, al siguiente valioso documen-to
que demuestra que la vacuna original existed en la Am6-
rica del Sur. El present tambien una hermosa evidentcia
corroborativa, respecto A la description de la vacuna se-
gun se ha presentado en Buenos Aires) de la perfeccion de
la description de Jenner: y ofrece ademas el hecho, que
la Vejiguilla Vacuna, como toda composition quimica,
tiene la misma constitution at6mica, el mismo carac-





62 OBRAS DIG SARMIENTO

ter, en cualquier part del mundo que se haya pre-
sentado.
((J. Epps>
u Mdico Director )
El Tribunal de Medicina.
Buenos Aires, Setiembre 20 de 184k.
Excelentisimo Senfor:

El Tribunal de Medicina encargado hoy de la adminis-
trocion de la Casa Central de Vacuna, tuvo el sentimiento
de anunciar A V. E. en el mes pr6ximo pasado que, apesar
del empefio y esmero que se ponia en prActica, para obte-
nerse vacuna de brazo, no habia podido conseguirlo, sin duda
por que las costras que habia encontrado en dicho Esta-
blecimientoeran viejas y desvirtuadas, sucediendo lo mis-
mo con dos remesas de costras que se recibieron de Londres
por conduct del Exmo. senior Ministro de Relaciones Ex-
teriores.-El Tribunal puso tambien en conocimiento de
V. E. que se habia escrito al M6dico de Lujan, encargado
de la vacuna de ese distrito doctor don Francisco Mufiiz, y
este mand6 algunas costras sacadas el 9 de Setiembre, de
que no se hizo uso, por haber legado el mismo doctor
Mufiiz, y con una hija de meses, depositaria de una ex-
celente vacuna, la que fue puesta A disposicion del Presi-
dente de este Tribunal, y de mutuo acuerdo llevada el
Viernes 12 del corriente A la casa central de vacuna, en don-
de se vacunaron veinte y tantas personas, cuyo resultado ha
correspondido a los sacrificios que ha hecho el doctor don
Francisco Mufiiz transportando part de su familiar con el
solo objeto de dar un paso mas de beneficencia y huma-
nidad, y que el Tribunal no puede menos que hac6rselo pre-
sente A V. E.
Dios guard a V. E. muchos afios.
Excmo. Sefior:
Dr. Francisco P. Almeyra. Matias
Rivero. Dr. Juan Josd Fontana. -
Dr. Eugenio Pere~, Secretario Inte-
rino.





FRANCISCO J. MUNIZ


Octubre 7 de 1844.
Cont6stese al Tribunal de Medicina, manifieste al doctor
don Francisco Javier Mufiiz lo satisfactorio que le ha sido
al Gobierno su proceder en el particular, y publiquese.
Rdbrica de S. E.
Garrigds.

(Provincla de Buenos Aires, Villa de Lujan, Enero 20 de 1842.

( Al senor Mddico Director de la Real Sociedad Jenneriana d insti-
tucion de Vacuna de Ldndres, D. Juan Epps.

Sefior:

Tengo el honor de informar A Vd. que la vacuna origi-
nal, 6 sea la pfistula de la vaca preservative de la viruela
en nuestra especie, ha sido extraida de uno de estos ani-
males dentro del Departamento, en el cual soy Adminis-
trador de Vacuna. Los documents justificativos de la
extraccion y de la aplicacion del humor genuine 1 46 per-
sonas de distintos partidos, de edad, de sexo y tempera-
mentos contraries, se han sometido a la consideration del
Sefior Administrador General de Vacuna en la Capital.
S(La pdstula que se me permitirA llamar secundaria 6 de
trasmision, aquel signo libertador del contagio vari6lico, ha
demostrado en todos los vacunados sus peculiaridades
naturales: sin embargo, en los tres cuartos del mimero
total de estos fu6 notable la erupcion de puistulas en varias
parties del cuerpo, lo adolorido de los miembros, el aumento
en los sintomas febriles, la tumefaccion de las glandulas
de la axila y aun de las cervicales.
trador General que con tanto celo preside el Departamento
Central ha hecho experiments con costras originales y
secundarias que tuve la satisfaccion de remitirle. Alli, lo
mismo que en todas parties, los ensayos produjeron el resul-
tado mas feliz y complete.
( Ya es, pues, un hecho que el cow-pox de las vacas de
Glocester, teatro glorioso de las operaciones descubridoras
del inmortal Jenner, existed tambien en las de este pais.
Pero si tal descubrimiento no es exclusive de aquel Condado





OBRAS DE SARMIENTO


en el antiguo hemisferio, ni exclusive tampoco de la cam-
pafia perteneciente i la Capital de la Confederacion Argen-
tina en el hemisferio de Colon, habi6ndose realizado en
algun punto de la Am6rica equinoccial; sin embargo parece
que nadie hasta ahora ha reconocido experimental y repe-
tidamente entire nosotros, ni en ninguna otra Seccion de
este Continente, aquella extraordinaria propiedad de los
granos vacunos. A lo menos si asi ha sucedido, el ensayo
no se ha acompafiado de ningun genero de solemnidad, ni
revisti6 la notoriedad de pruebas, la irrefragable autenti-
cidad de que sobreabunda el present.
c(Como hace ya veinte afios que contrajimos nuestras
investigaciones (aunque sin el fruto que en la dltima ten-
tativa) sobre la erupcion vari6lica en la vaca, podemos
asegurar tal vez contra la opinion del hombre memorable
y digno del respeto universal que la descubri6, que ella
no es necesaria y precisamente provenida del humor ver-
tido de la ranilla (caux aux jambes de los Franceses; arestin
de los Espafioles) enfermedad caballar conocida entire nos-
otros con el nombre generico mal del vaso, pues compren-
demos en esta denominacion tambien la ulceracion lla-
mada aguajas.
Si el cow-pox 6 la viruela en la vaca, como algunos
aseguran, no se desarrolla sino por el contact de las
manos de aquellos que las llevan, al ordefiar, impregna-
das del humor 6 serosidad producida por aquella enfer-
medad equina (siendo intrasmisible la erupcion vari6lica
mediante los efluvios 6 emanaciones de vaca a vaca) re-
sultaria que el cow-pox seria extrafio a esta Provincia,
quizA a toda la America, y probablemente A una maxima
part del globo. En casi todo 61, como entire nosotros, y
en el resto del Mediodia de la Am6rica, el ordefiamiento
de las vacas esta exclusivamente confiado A las mujeres,
quienes como es sabido, jams tocan a los caballos de
presa la afeccion indicada. En este pais, ademAs no hay
albeitares: por consiguiente aquella dolencia, en cortisi-
mas excepciones, se abandon a la naturaleza, y se puede
afirmar, que uno 1i otro charlatan que se ocupara de
algun remedio empirico contra la ranilla, no ordefia ja-
mis una vaca.
( Por otra part, en cinco casos de observacion sobre





FRANCISCO J. MUNIZ


el cow-pox, en ninguno se ha ni sospechado el contagio
por aquella causa. Con el intent de romover todo escri-
pulo en el particular, se escpdrifi6 menuda y atentamente
el estado de los caballos pertenecientes 6 la lecheria 6
tambo, 6 fuese en otros casos hacienda, donde existian
las vacas atacadas. Se hizo mas; se explore el ganado
yeguarizo & los alrededores, para no sentir ni la mas- re-
mota apprehension de un contact fortuito y singular, y
nada se pudo descubrir de semejante y much menos la
,dolencia eaux aux jambes.
SConfesamos con franqueza que creemos no sin pena
.(aunque est6 admitido por escritores estimables) que aquel
humor acre de las manos del caballo en contact mo-
mentineo con las tetas de la vaca, se observe en medio
del torrente de la circulation, por 6rganos como estos
,espuestos al ambiente, y envueltos en un tejido er6ctil
poco penetrado respectivamente de vasos linfiticos y san-
guineos. La dificultad al ascenso aumenta todavia algunos
gradess cuando se consider, que para que el fluido va-
cuno tornado del racional produzca el cow-pox es necesario
insinuar sobre la teta la lanceta preparada algo mas que.
-en aquel cuando se intent comunicarle el contagio va-
ccinico. Unicamente de este modo se logra la infection
sobre el bruto, cuyo product, como preservative de la
viruela, es preferido por algunos vacunadores, 6 por al-
.gunos que desean ser vacunados.
((Nos parece oportuno observer, que si la humehad del
terreno y la frescura de la yerba son condiciones reque-
ridas para la manifestacion del cow-pox en Inglaterra, pais
-sin6 de su primer -descubrimiento, done 61 asegur6 a lo
menos un triunfo glorioso y cosmopolita para los siglos
.futuros,-en esta Provincia esto, absolutamente hablando,
no se verifica con el mismo vigor. El aflo present cuya
do caido desde primero de Mayo, 6poca en que principian
las aguas del invierno, hasta iltimos de Setiembre sin6
seis aguaceros no abundantes) hemos tenido la agradable
satisfaccion de encontrar la viruela en la vaca dentro de
-este partido. En 1831, afio de los mas secos que recuerda.
la historic del pais; afio funesto a su riqueza pastoril y &
TOmO HIII.--





OBRAS DE; SAKtIIENTO


su ganaderia, habi6ndose perdido por aquella causa, solo
en el Norte de la Provincia de Buenos Aires mas de dos
millones de vacuno y sin cuento en el lanar, el cow-pox fu6
sin embargo reconocido por nosotros en el mes de Enero.
Cuando nos preparabamos At la extraccion de las costras,
desgraciadamente bandas inmensas, columns impene-
trables de polvo, flotantes en la atm6sfera a merced de los
vientos, ofuscando el luminar casi sin interrupcion por dos
dias consecutivos, paralizaron nuestro prop6sito. La vaca
de la observation desapareci6 con otras A favor de aquellas
sofocantes tinieblas, y nosotros vimos con dolor perdido el
fruto interesante de nuestros continuados desvelos.
aEn cuanto a la estacion mas favorable A la aparicion 6
desenvolvimiento de la viruela en la vaca, creemos que
cualquiera de las del afio lo es indistintamente; pero parti-
cularmente lo son (y esto consta de nuestras particulars
inquisiciones) los meses de Agosto, Setiembre y Octubre,
meses de primavera, y en los que es general tambien la
paricion del ganado vacuno.
( No habidndonos sido possible observer el primer period
Ilamado de infection, nos valimos para reconocerlo y des-
cribirlo (despues de principiado el segundo) de los signos
conmemorativos 6 antecedentes A este estado.' Nuestros
recuerdos sobre ellos nos muestran al animal en aquella
6poca, taciturno y sin apetito; que disminuye en 61 la secre-
cion lactifera; que preserve los ojos cono vidriosos y encen-
didos. Huye la sociedad de los demAs animals, y ejecuta
un ruido sordo (especie de musitacion) con la lengua y los
libios. Este period dura apenas cuatro dias.
S(En el segundo que es el eruptivo, aparecen varias pus-
tulillas en line circular sobre el limited de la teta 6 sea en
su conjunction con lapiel vellosa que envuelve la ubre. Su
ndmero varia de dos A tres en cada una, y quizA ellas no se
descubren siempre en todas las cuatro tetas. En el espacio
que las separa, y rara vez sobre su mismo cuerpo, salen
algunos granos, los que suelen tambien aparecer sobre el
Ambito total de la ubre. Aquellas se entumecen, se hin-
chan y aparentan cierta disminucion.de longitud. La ubre
present distintos puntos endurecidos y dolorosos, que son
otras tantas glandulas sobre-irritadas, La figur.a de las
costras-es redonda, achatada y tiene un hundimiento umbi-





FRANCISCO J. MUNIZ


lical en su promedio. Una line color ptdrpura, que au-
menta en extension hasta principiar la maturacion, cuarido
forma un verdadero disco, circuye las costras.
c(Desde que se inicia este period, el animal entra y per-
manece en un continue esceso de irritabilidad. No permit
a su cria la lactacion. Si la traban para emulgirla, patea
y se agita estraordinariamente, y procura cuando siente la
ruda mano de la ordefiadora, desasirse de las ligaduras.
Ent6nces, en el lenguaje de estas, la vaca se enloquece, y
es menester soltarla-que equivale A decir, no volver A
ordefiarla hasta pasado aquel estado febril y doloroso.
( Regularmente al cuarto dia de principiada, terminal la
erupcion. El animal que estaba antes taciturno y sombrio,
aparece ahora mas alegre y apetitoso, como si se hallara
menos oprimido de aquella afliccion que antes lo molestara.
((La maturacion de las pdstulas que constituyen el tercer
period, principia el cuarto 6 quinta dia, contando del en
que empieza el eruptivo. A este tiempo las vesiculas han
adquirido todo su volume; el liquid que contienen de
trasparente pasa A blanco mate 6 argentado.
( Entre tanto la vaca, aunque err alivio de la revolution
que ha esperimentado en su constitution al depurar de un
virus elaborado especificamente en sus propios drganos (esta es
nuestra opinion) 6 al sufrir su accion si es proyectado en
la circulacion general por causes esternas, la vaca, decia-
mos, conserve todavia una viva sensibilidad sobre las
mamas y aun sobre la ubre enter.
( En el cuarto period de disecacion, el humor que lleha
las pistulas pierde su limpidez, pasa & gris amarillento,
adquiere en seguid- un tinte ros'ceo, y queda en perfect
condensation al duod6cimo dia.
((Las costras que conservaban un color plumbeo, princi-
pian en esta 6poca a oscurecerse y A perder de su forma
celulosa en proportion que avanzarn en densidad. Estre-
chan algo su diametro en la rmisma progression en que se
concrete el humor que contienen. Su superficie no es tan
lisa y suave, como la de la vacuna humana: es rugosa y
aspera, aunque conserve en toda circunstancia la depression
central caracteristica de este g6nero de erupcion.
c(El animal, hasta -e complete d-esprendimiento de las
costras, que acaece del-catolreend diaena ia ~lafte,l riteSae





68 OBRAS DE SARMIENTO

lactifero sustento al becerrillo. Basta la mas leve presion
sobre aquellos endurecidostub6rculos para escitar un esce-
sivo dolor, que lo hace conocer por su violent inquietud,
por sus embestidas y propension A daflar con los cuernos.
Estrajimos las costras de nuestra iltima observacion,
temiendo perderlas, al decimo tercio dia cuando estaban
firmemente adheridas aun. Profundas cicatrices quedaron
en el sitio de su implantacion.
caHemos concluido, Seflor, nuestras observaciones sobre
la vacuna natural: si insuficientes, si conducidas sin el
debido tino, si defectuosas en sus pormenores, son, sin
embargo, dignas de indulgencia. Nadie ha debido esperar
quiza ni exigir mas orden, precision, claridad ni talent
de un pobre medico de aldea. Y si nos fuera permitido
concebir alguna satisfaccion en la material de que trata-
mos, esta seria la de habernos empefiado tanto cuanto nos
fu6 possible, en'rendir un servicio 9 la prActica de la vacuna.
Si algun dia ella llegara, por fatalidad, A faltar 6 a des-
naturalizarse, la belleza de una 6 mas generaciones nada
tendria que temer de la devastacion vari6lica, desde que
existed en este territorio la costra vacuna indigena (1).
( Los m6dicos en situation mas afortunada que la que
nos ha cabido a nosotros podrAn mas adelante contraerse
A ampliar y perfeccionar un trabajo tan digno de sus
miras filantr6picas, como 61 es interesante A la salud pi-
blica de la cual son, y deben ser ellos los fieles y vigi-
lantes custodies.
( Al terminar esta comunicacion solo nos rest suplicar
A Vd. se digne elevar al conocimiento de la Real Sociedad
Jenneriana, lo principal de su contenido. Siendo este ya
un paso honroso para nosotros, esperariamos sumisos el
juicio que ella formara sobre nuestros ensayos. Entonces
ellos podrian valorarse aunque no como el mas digno, al
menos como el mas just tribute de gratitud A la noble
generosidad con. que .en 1832 se sirvi6 premier, inscri-
bi6ndonos en el ndmero de sns miembros, otra de nues-
tras inmeritorias tareas.


(1) Este pirrafo y el siguiente ban sido suprlmidos por el Dr. Epps en la im-
presion de la carta del Sr. Muniiz, pero existen en la del mismo tenor que dirigil
al Sr Garfca Valdez, Adminlstrador General de Vacuaa.





FRANCISCO J. MUNIZ


S(Desea que Dios Guarde A Vd. su important vida mu-
chos aios, senior Director:
Francisco J. MunZiz.
Mddico de Policia y Administrador de Vacuna de Deparlamento
en la Provincia de Buenos Aires.

CONTESTACION
Casa Central de la Vacuna, calle de
la Providence, num. 18, Plaza de
Finsbury.
Londres, Junio 3 de 1842.

A D. Francisco Javier Muniz, M. D. Profesor de Medicina y
vacunador de Departamento en Buenos Aires.

<( Querido senior:

a La Comision de Directores de la Real Sociedad Jen-
neriana 6 institution de Yacuna de L6ndres, di Vd. las
mas sinceras gracias por la valiosa comunicacion coil que
Vd. se ha dignado favorecer A dicha institution.
( Los servicios que Vd. ha prestado a la buena causa,
deben haber sido con frecuencia un motivo de much
satisfaction para Vd. al paso que han sido acompahiados
de grandes beneficios para el priblico; y la Comision cree,
que los hechos que Vd. cita, tienden a establecer que la
Vacuna original existe en las vacas de ese Pais-hecho
de alta importancia.
((La Comision estimara se sirva Vd. favorecerle con
cualesquier otros hechos, que pueda Vd. en adelante ad-
quirir sobre este punto.
( Los miembros que componen dicha Comision se com-
placen en tener un tan celoso, tan active amigo de la
vacuna en un pais tan distant; y todos anhelan porque
viva Vd. muchos afios para consuelo del vecindario y
Pais donde Vd. reside.
((A nombre de la Comision nos subscribimos,
Querido Seinor,
de Vd. obedientes servidores,
JUAN EPPS,
Mdico Director.
Cdrlos Chantry,
Secretario.





OwAs IK 8AKMLWMTO


CIRUJIA

DESCRIPTION ABREVIADA DE LA EXTRACCION Y REGENEBACLON DEL
HtMERO NEOROSIADO; ESCRITA A PETITION DEL DOCTOR MORRIS,
DE LONDRES.

( El nifo Pedro Mufioz, del partido de Villa de Lujan,
en la campafia de Buenos Aires; sano, de constitution
sangufnea; nacido de padres robustos, tenia 42 meses de
edad, cuando a consecuencia de violencia esterna sobre
el brazo derecho, sufri6 una fuerte inflamacion en today
la estremidad. Disipada esta afeccion del om6plato y del
antebrazo, qued6 fija en el brazo, terminando & los 10 dias
por punto con supuracion formado en el tercio superior
y esterno del hdmero, y al rededor de la estremidad in-
ferior de este hueso. La evacuacion subsecuente de pus
desengurgit6 la part, y, con alternatives en su cantidad
y calidad solo ces6 a los nueve meses, uno despues de
la extraccion del secuestro, cuando las aberturas fistulo-
sas cicatrizaron perfectamente.
SDurante la tumefaccion inflamatorio del brazo, cuyo
process parece haber sido del peri6stio al interior del
hueso, sobrevino fiebre y diarrea, novedades morbosas que
deapareciqron al iniciarse la supuracion. Algun tiempo
despues de establecida 6sta, acaeci6 la care; priaero, so-
bre la estremidad superior del hdmero, inmediatamente
sobre la inferior. Era natural, que estos puntos fueran
de preferencia invadidos cuando ellos son en virtud de
lop muchos vasos sanguineos que los penetran y la con-
siguiente exuberancia de vida que disfrutan, los mnenos
susceptibles de la inauguracio.n necrosa.
a La supuracion atrajo, esquirlas trabajadas por la ero-
sion en su faz internal, tanto mas carcomidas cuatto que
mas demorada su expulsion. Se puso entonces el cuidado
mas esmerado en dirigirlas, ed precaucion que produjeran
puncion 11 otros daiio sobre el peri6stio y parties blandas,
h0cia las aberturas fistulosas, si la nat-uraleza no las en-
caminara alli prestamente.
Las cosas en este estado, hizo presentir la necrosis,
el dolor conatantemente profundo causado por el padecis





FIUANCISCO J. MUBIZ


miento de todo el espesor del hueso, A consecuencia de
la inflamacion mas pronunciada interior que esteriormen-
te y su incipiente denudacion, averiguada por la esplo-
racion del dedo y por la sonda, di6 A conocer mas ade-
lante su funesta subsistencia.
aCr'eemos que esta desolante afeccion ataco casi al mismo
tiempo las extremidades y la cavidad medular, y iiltima-
mente la totalidad del hueso. Era de esperar que ella
principiara sus estragos, alli donde le precedieron los de
la caries; y que fueran primero aniquiladas la sustancia
medular y la esponjosa del cilindro, habi6ndose interrum-
pido en estas, antes que en otras parties, today relacion entire
el peri6stio y el hueso. Algunos abcesos interpuestos en-
tre estas sustancias se iniciaron; y la supuracion subse-
cuente termin6 A la larga la separacion de aquella mem-
brana, causa esclusiva de la' mortificacion del himero.
QuizA pudo evitarse este fatal accident evacuando coA
tiempo los dep6sitos humorales inmediatos A este hueso.
Pero desgraciadamente, el nifo estuvo entonces, como en
otro period de la enfermedad distant de nosotros; cir-
cunstancia que le priv6 de los ausilios oportunos, y a nos-
otros la observacion de various fen6menos relatives A la su-
puracion y A' la afeccion 6sea.
(A pesar de ser dudoso el carActer de las esquirlas ne-
crosas comparadas con las que separa la sola caries; como
lo es tambien la apariencia de las carnes en los bordes de
las aberturas fistulosas, la calidad y oantidad de la supura-
cion de ambas afecciones nos pareci6, sin embargo, un
signo de su coexistencia; la particular aspereza, la desi-
gualdad, la corrosion y negrura de las esquirlas entonces
emitidas.
(Aunque se observe, principalmente sobre huesos super-
ficiales, que el peri6stio se suelve, aun sin efectuarse la
esfoliacion, se anticip6 aqui este acto a la divulsion A este
event patol6gico que infiere al hueso muerte irremisible,
como la infiri6 en este caso, sin comprometer los tejidos
blandos adherentes, A la mas poderosa de las estremidades
superiores del hombre.
cLas aberturas que dieron salida al humor, que fu6 cons-
tantemente amarillento y mas 6 menos eruginoso, persis-
tieron hasta cicatrizarse, fistulosas; y como sucede tantas





OBRAS DE SARMIENTO


veces, antes de arrojar las parties muertas, se cerraron, se
hincharon y volvieron A abrirse.
(Persuadidos de la no esistencia de alteracion en los-
fluidos, 6 si se quiere de complicacion humoral; fija de todo
punto la dolencia sobre aquel solo hueso; ayudados pode-
rosamente de una constitution robusta de los inmensos
recursos que desplega la naturaleza en casos semejantes,
considerando que el mal es por su misma indole, de larga
duracion, restringimos el proceder medicamentoso mien-
tras la lucha entire la accion morbosa y la reaction natu-
ral duraba, entire la influencia destructora de la vida del
hueso y el esfuerzo unisono de la vida general por coartarla
y preservar las demas parties, solo a evitar nuevas colec-
clones purulentas, y dar A las esistentes y A las esquirlas-
un curso facil y oportuno.
cEl esamen del hueso secuestrado ha puesto de mani-
fiesto, que la caries debi6 continuar. La apariencia desi-
gual y delgada de los bordes lesionados, unida A la conti-
nuidad de esas laminas con el cuerpo del hueso, suponen
la no fijacion y el progress consiguiente de la enfer-
medad.
c(La sal calcarea distribuida por la trama 6sea, casi des-
apareci6 de toda la porcion cariada, principalmente hacia
las orillas. De ahi la semitraspariencia de las celdillas 6
intersticios que aquella material terrosa debi6 llenar,de ahfi
la potencia de las fibras del hueso en ambas extremidades
evertidas por la care.
Mientras que la supuracion arrastraba al esterior varies
fragments, y que otros eran atraidos artificialmente, el
gran secuestro adquiria una movilidad siempre creciente.
Desprendido en su totalidad del peri6stio, y obrando en-
tonces en la perniciosa calidad de cuerpo estraflo, su ex-
ttaccion lleg6 A ser una necesidad urgente 6 imperiosa;
que era necesario satisfacer cuanto antes. Llegado el mo-
mento; ligeras suficientes y sucesivas tracciones del brazo:
movimientos de convenient torsion y suspension sobre
61, prepararon la mejor position y la direction requisita
del secuestro. El agrandamiento de una fistula sita en el
tercio superior esterno del brazo facility la introduction de
los dedos, que obraron con ventaja y en cierto modo con
exclusion sobre la pinza, en el apoderamiento del hueso y





FRANCISCO J. MUNIZ


en su estraccion. Esta se efectu6 sin dolor ni dificultad, y
sin p6rdida de sangre.
((En el instant la calma se restableci6 en el brazo, y la
supuracion fu6 en disminucion hasta la complete cicatri-
zacion, que acaeci6 pasado treinta dias.

Dimensions del secuestro
Pulgadas Longitud
Longitud del cilindro en absolute preserva-
cion, si se esceptda la sustancia cribosa.. ... 2 6
Longitud de la limina superior mas 6 menos
carcomida................................... 1
Longitud de la inferior ................. 1 2
Longitud total del secuestro.... : ........... 4 8

c(La faz esterna 6 costra 6sea del cilindro preserve su
forma normal, su pulimento y demas atributos de superfi-
cie. Como queda dicho, el diafasis criboso fu6 completa-
mente disuelto, las porciones cariadas se adelgazaron, sobre
todo, hacia sus bordes dentellados. El par6nquima reticu-
lar, habidndose absorbido la tierra calchrea que da consis-
tencia A los huesos, qued6 trasparente sobre las lAnimas
alteradas de ambas estremidades. Debe decirse que el
hueso sufri6 menos por el desprendimiento de las esquirlas,
que de la disolucion de su sustancia. El ndmero de aque-
llas y su masa fueron desproporcionadas, con la p6rdida
efectiva de esta.
((Algunos dias despues de la estraccion del secuestro, la
aparicion de granulaciones firmes de color rojo anuncia-
ron la cicatrizacion, que se realize en el t6rmino ya anun-
ciado. Un borde alto y rugoso, cubierto de una pelicula
t6nue y blanquizca, senial6 pronto 6 indeleblemente los
puntos cicatrizados.
(Entre tanto la p6rdida del hueso que da solidez, y que
fija la longitud de aquella porcion de la estremidad, la sol-
tura 6 inadherencia consiguiente de los mdsculos: produje-
ron la retraccion del miembro y la falta no solo de los mo-
vimientos que le son peculiares, sino aun de aquellos que
resultan de su combination con los del antebrazo y om6-
plato. Asi el brazo que nada perdi6 de su color natural ni





OBRAS DE SARMIENTO


aparentemente de robustez, se convirti6 en una masa de
carnes fAcil de retorcerse, tanto cuanto lo permit la elas-
ticidad de las fibras musculares y tendinosas que lo com-
ponen. Tomando con la mano la del niflo, 6 bien el ante-
brazo por la mufeca, y volvi6ndolo en cualquier sentido,se
efectdia en la parte inferior del brazo 6 sobre el codo la tor-
cion correspondiente de las carnes, A punt, dle operarse
una especie de giro 6 rotacion sobre el eje 6 centro inm6vil
representado antes por la escApula y ahoLa por la estremi-
dad inferior al hueso regenerado. Todo esto tiene lugar
sin que afecte al nifio la incomodidad mas leave.
( La extremidad entera goza de su vida propia y la par-
te sana ejecuta, y ha ejecutado siempre los movimientos
que le son privativos, y que absolutamente no dependent
del esfuerzo y action de la porcion superior. El niflo que
pretendi6 desde el principio dar movimiento A la estremi-
*dad defectuosa (que es hoy dos pulgadas y media mas cor-
ta que la opuesta) inici6 ya lijeros ensayos. Repiti6ndolos
amenudo, facility el aprendizaje, dando sucesiva flexibili-
dad y aun cierta fijeza A los movimieutos. La cooperation
al fin de distintos motors 6 la accion reunida de los mis-
culos del antebrazo, del brazo y de las escApulas comuni-
c6 a todo el estremo, bajo el imperio de la voluntad, con-
tracciones yaun oscilaciones, una especie de movimiento
pendulo, que creciendo con la reiteracion de pruebas, aca-
baron por izarle violentamente y con estraordinaria rapi-
dez. En este movimiento de arrebatada ascencion, la ma-
no es llevada con celeridad. incredible sobre el occipucio 6 a
la cabeza, segun se desee. El nifio sostiene esa postura,
-el tiempo que quiere, y el brazo al descender trae el aplo-
mo, no de un cuerpo inerte, sino de aquel a quien en part
falta la armonia y concordancia entire los poderes regulado-
res de sus acciones propias. En el caso se echa menos, el
entero y libre ejercicio de los mdsculos estensores y pro-
nadores de la estremidad.
( Pasados algunos meses de la cicatrizacion se hizo notar
un cuerpo consistent del grosor poco mas de una nuez en
el sitio que corresponde A la cabeza del hdimero. Y este
acto fisiol6jico, aunque no siempre sin contestacion entire
los hombres del arte, se hizo cada dia mas conspicuo, cre-
-ciendo paulatinamente el product, el cual asumi6 desde





FRANCISCO J. MUNIZ


luego la figure del hueso estinguido. Su mensura longi-
tudinal es hoy de tres pulgadas, con un grosor equivalent
al igual del brazo opuesto. La estremidad inferior la for-
ma una masa orbicular cartilaginosa de un diametro algo
mayor que el del cuerpo del hueso regenerado. Este, cu.
ya direction descendente es la natural, y cuyo crecimiento
en longitud y grosor se ha efectuado casi a la vista de ojo,
aparenta una consistencia, puede decirse, p6trea.
( Apareciendo siempre en su extreme aquella especie de
boton, al modo del que se forma en los renuevos de las
plants cuando principia el invierno, no dimite como ellas
su creciente, sino que abraza, y deja tras si, en la cooti-
nuacion de su desarrollo, un cuerpo formado como se insi-
nu6 por la norma natural. Pudiera decirse que, como en
alguna familia de vegetables, el crecimiento en groaor pre-
cede al crecimiento de longitud. En una palabra, el primer
caracter de la vida del product resalta en zonas circulares,
el segundo t6rmino de su existencia consiste en el estira-
miento longitudinal de sus fibras.
(( Cuando el niflo toma con su izquierda la mano de la
estremidad imperfect, 6 eleva la escpula de este lado, si
se esfuerza al mismotiempo en separar el brazo del cuer-
po, la estremidad inferior del hueso restituido empuja ha-
ca afuera con violencia las carnes de la parte esterna del
brazo, como si quisiera romperlas. Entonces, haci6ndose
patent todo 61, se permit reconocer con facilidad su exce-
siva solidez, y exactamente su forma y longitud. Cesando
el esfuerzo y cayendo el brazo vertical, el hueso recobra su
position.
((La cicatriz de estraccion 6 la abertura por donde se
removi6 el secuestro, parece firmemente adherida al
hueso reciente, como lo estAn en toda probabilidad, los
mdsculos que le circuyen.
((El nuevo hueso dista apenas de la epifisis, que lo
guard, dos pulgadas, ocho lines; y habiendose prolongado
las tres que enunciamos en algo menos de tres afies, es
de suponer que el nifio que cuenta hoy seis y medio
tendrA, al cumplir los nueve, mas 6 menos, en perfect
"union el hdmero con el cdbito.
(Si algo es capaz de retardar esta feliz ocurrencia, 6
-destruir para siempre las mas fundadas esperanzas, seria





OBRAS DB S8AIMIENTO


el que movimientos inadecuados llegaran & imprimir at
callo una direction viciosa. La sustancia blanda 6 la
nueva osificacion sin punto de apoyo inferiormente, tirada
y empujada ac& y alla por los mdsculos y tendons cir-
cundantes corre el inminente riesgo de la desviacion, y
aun el de la suspension de la secrecion gelatinosa y
calcrea, que debiera conducirle A su termino natural (1).
Observamos, sin embargo, que la naturaleza por una
sAbia prevision, no acumula ostensiblemente los jugos
reparadores, sin6 despues de haber adquirido regular con-
sistencia aquellos puntos diltimamente formados.
(No es ciertamente una novedad en los fastos de la
cirugia, la reproduccion parcial de un hueso, siendo la
necrosis una enfermedad muy comun: pero no deja de
ser un hecho curioso y poco generalizado la sustitucion
absolute de un hueso de los mas largos del cuerpo, como
debemos presuntiva 6 moralmente esperarlo de la action
sostenida y consonante de la providente naturaleza.
((Ahora, en cuanto al agent esencialmente necesario a
la formation del hueso deficiente, aquel element sin
cuya asistencia la creation no habria podido efectuarse,
ni el miembro adquirir su possible perfeccion; no duda-
mos sea el peri6stio. La conservation de esta membrana,
por el especial cuidado con que se le sustrajo A los per-
niciosos efectos de la supuracion, en el largo period que
esta contamin6 el miembro, y la subsistencia de sus ata-
duras A las epifisis sujetas por los tendons y ligamentos;
did lugar, en ausencia de distintas causes morbosas, que
hubieran impedido la secrecion, A una mas copiosa de
los principios components de los huesos. Condens6ndose

(1) Al reproducir este escrito del author, como hubieramos de antemano pedido
algunos datos sobre el .estado actual del brazo a D. Pedro Mufioz. quien vive
actualmente en Manantiales, Partido del Pergamino, en carta de Noviembre 12,
que tenemos A la vista, comunica al Dr. Jose Maria el hecho siguiente: (El Dr.
Mufiiz me hizo la operation, como Vd. sabe, de sacarme el hueso entero del
antebrazo de las dos coyunturas. El hueso renaci6 nuevamente, faltando una pul-
gada para Ilegar al codo; y no dudo se hubiese completado todo, a no haberse
allojado las tablillas. El doctor me entablill6 perfectamente, y encarg6 que con-
servara bien fuertes estas tablillas, lo que no sucedi6, pues como muchacho me
descuid6 y se aflojaron sin declr nada. En cuanto al hueso hasta ahora cinco
aflos lo conservaba uno de mis hermanos; pero creo que se na extraviado. El brazo
ha quedado un poco mas corto que el otro, pero conserve las fuerzas en 6l.,
(Pedro MuAoz)





FRANCISCO J. MUNIZ


.estos materials, primero en masa cartailaginosa, y adqui-
riendo sucesivamente mayor dureza, Ilegaron a constituir
un cuerpo mas consistent que el hueso primitive, como
la experiencia lo ha hecho conocer en casos andlogos.
((En el present, no es permitido suponer que la decre-
-cion de esas sustancias se verificara sobre los pianos
musculares, que mas inmediatamente rodean al peri6stio,
como lo admiten eminentes cirujanos. Por el contrario,
el hecho de ser todo el cuerpo del primero atacado de
necrosis, justifica la conjetura de ser aquella membrana
la exclusivamente osificada, y patentiza, que en su inte-
rior se virtiera, y adquiriera todo su incremento la material
rudimental 6 primitive del nuevo y apreciable product.
En la Villa de Lujan, A 7 de Mayo de 1846.
FRANOISCO JAVIER MURIZ
Medlco de Policia de Departamento.

MEDICINE LEGAL

Cuando se fund la catedra de parts y enfermedades
de nifios, venia afecta A esta misma reparticion la ensefian-
:za de la medicine legal, asignada al mismo professor; y sien-
do el doctor Mufiiz el que fund la clase, A 61 le cupo en-
sefiar tambien este ramo.
Es de grande importancia como se colije, el juicio del
medico sobre ciertos casos, como que de 61 esta pendiente
puede decirse la vida del hombre 6 de la mujer acusado de
un crime, y los mas c6lebres m6dicos se honran con ser
llamados A dar opinion sobre la gravedad de heridas 61a efi-
cacia de venenos, si de tales incidents se trata.
Conservase un dictimen del doctor Mufiiz, que tiene hoy
la recomendacion de haber sido publicado con encomio
por el joven abogado don Benjamin Gorostiaga, hoy el
President de la Suprema Corte, lo que aumenta su mdrito,
por la distinction del abogado, bajo cuyos auspicios vi6 la
luz pdblica en su tiempo, y con cuya firm lo presentare-
mos medio siglo despues al severe Justicia Mayor.

Senfor editor de ((La Gaceta Mercantile.
( Creo que hara usted un servicio al pdblico, insertando
os adjuntos documents. ,Por la prolijidad en los deta-





OBRAS DE SARMIENTO


lies, por el buen sentido en las observaciones, por la cir-
cunspeccion en los asertos, por la conveniencia en la forma,
y por la claridad y cultural en el estilo, ellos deben servir
de norma & nuestros j6veneh m6dicos y cirujanos para ex-
pedirse en esta clase de certificados, que ejercen un influjo
tan eficaz en el resultado de las causes criminals, y por
consecuencia en la fortune, honor y vida de los reos. Los
adjuntos son expedidos, como se v6, por uno de nuestros
mas apreciables compatriotas, por el senior don Francisco
J. Mufiiz, que en el modesto empleo de m6dico de policia
de la section de Lujan, ha llamado mas de una vez, por
los vuelos de su ingenio, la atencion de las principles aca-
demias cientificas de Europa, y una de ellas se ha apresu-
rado a darle un solemne testimonio de su estimacion, remi-
ti6ndole los diplomas de socio.
El caso que di6 lugar a estos reconocimientos fu6 haberse
hallado al amanecer del 6 de Julio del aio anterior, en la
cocina de una chacra del partido de la Villa de Lujan, el
cadaver de un desconocido, maniatado, desnudo y apufia-
leado. En aquella casa solo existia un matrimonio, que
por su constant honradez repelia toda sospecha de compli-
cidad en este horrendo homicidio. De las prolijas inda-
gaciones que despues se han practicado, ha resultado el
conocimiento de la persona del muerto 6 indicios del ma-
tador.
Soy de Vd. atento servidor.
Benjamin Gorostiaga.

NOMEBO 1
El Mddico de Policia de la Seceion.
Lujan, 6 de Julio de 1833.

Al Sejor Comisario Interino de la Seccion, D. Juan Antonio Garcia.

He reconocido el cadaver que estA bajo los p6rticos del
Cabildo, el cual tiene dos grandes heridas hechas con ins-
trumento punzante y cortante. La una (por la cual ha sido
degollado) divide completamente los 6rganos de la respi-
racion, el es6fago (6 tragadero) las arteries y venas princi-
pales queosuben del pecho a la cabeza, y tiene cinco pulga-
das y media de longitud y cuatro de profundidad. La otra he-





FRANCISCO J. MURIZ


rida esti en la parte media y lateral izquierda del pecho en-
tre la tercera y cuarta costilla verdadera. El instrument ha
penetrado profundamente en la cavidad, y ha dividido una
gran portion de la substancia pulmonary algunos vasos san-
guineos. Esta herida tiene de profundidad cinco pulgadas
y cuatrode longitud.
Ambas heridas las consider esencialmente mortales
y la primer debi6 serlo en el acto mismo de hacerse.
Dios guard a Vd. muchos alios.
Francisco J. Mufin.

NItMERO 2
El M6dtco de Policla de la Seccion.
Villa de Lujan, 26 de Julio de 1813.

Al Sefior Juez de Paz, Don Asencio Lescano.

(( El infrascripto en virtud de oficio de Vd. datado ayer pa-
ra que pasara A la chacra al cargo de Crist6bal Martinez,
donde se encontr6 el cadaver de un hombre asesinado, de
cuyas heridas certific6 el que firm, y haga un prolijo reco-
nocimiento de la dicha chacra, como del sitio donde el refe-
rido Martinez asegura hallarse una chaqueta y un chaleco y
como vestigios de sangre, y certifique el lugar en que deba
haber sido perpetrado el asesinato: dice que en la chacra at
cargo de Martinez, ha visto en la part exterior de la pared
y en contigiiidad con el marco de la puerta como a vara y
media del suelo, unas manchas de sangre que aparentan
la forma de la extremidad de los dedos de una mano y de
una part de esta. La impression sanguinolenta es igual-
mente clara y superficial en toda su extension: no aparecen
ni goteras ni mas cargado al borde inferior de las manchas
lo que manifiesta que ni la mano ni los dedos estuvieron
empapados de sangre en el moment del contact.
En el suelo de la cocina de la predicha chacra y en el
mismo sitio en que se encontr6 tendido el cadaver, se ven
en dos parties, una que probablemente correspond frente a
la herida del cuello, y la otra a la del costado; sefiales bien
perceptibles de sangre. La primer mancha que se encuen-
tra a la derecha entrando en la cocina (donde se dice tuvo





OBAAS DIk SARMIBNTO


el cadaver la cabeza) es de cerca de una cuarta de longitud,
6 irregular en toda su circunfereneia,tiene apenas transver-
salmente la mitad de aquella dimension. La segunda
mancha es mas reducida y tan superficial como la pri-
mera.
A.unque no es dado al infrascripto determinar con
exactitud la cantidad de sangre que contuvieron primi-
tivamente las dos manchas existentes en la cocina, sin
embargo por los diametros que se les observaron al
tiempo del reconocimiento, apenas se les puede suponer
& las dos, capacidad para una 6 dos libras de sangre,
contando con la que aproximadamente absorberian am-
bas superficies. Esta cantidad de sangre no solo es
menospreciable en nuestro caso, sin6 que lo seria tambien
respect de una herida ordinaria, si al hacerla se hu-
biese dividido un vaso no mas que de un regular calibre
y dejAdose sin reparacion. 4Cuanto mas insignificant
no es un derrame de esta naturaleza en un hombre A
quien se le dividen con un pulmon los vasos que distri-
buyen la sangre en una mitad del cuerpo, y por la he-
rida con que se le degflella se le vierte toda la que envia
el corazon a la cabeza, y la que de este 6rgano refluye
al pecho? No es exagerado asegurar que el pequeiio
cuarto en que se encontr6 el cadaver debia quedar inun-
dado con muchas libras de sangre.
<(Todavia hay mas A este respect. Con aquella serial
del asesinato en la cocina, falta tambien la que debia
suministrar la sangre salpicada por las paredes. Nada
mas natural que un hombre j6ven, A cuya vida se atenta,
hiciera despues de atado,- y si se quiere tambien aun
despues de herido, esfuerzos 6 por defenders, 6 para
llamar en su auxilio A Martinez, de quien lo separaba
un d6bil quincho de viznaga. Esfuerzos naturales y de-
liberados en el principio del conflict, y que seguidos de
las violentas convulsiones que acompaian a aquel g6nero
de muerte, forman una double causa para hacer efectivo
aquel resultado.
((Falta solo afiadir para complementary la demostracion
do este punto, que aunque no descubiertos en la cocina
aquellos signos del asesinato que se derivan de la pre.
sencia de la sangre derramada: ellos, hablando en rigor,





FRANCISCO J. MUNIZ


no escLayen (aun faltando), la posibilidad del hecho en
aquel mismo sitio. En nueve dias que transcursaron desde
aquel en que se hizo el asesinato hasta el quince en que
se reconoci6 la chicara, hubo tiempo de sustraer todo
aquello que hiciera presumible alli la ejecucion del cri-
men. Esto es facil, principalmente en un piso de tierra y
en unas paredes del mismo material. Nadie estrafiaria
ver removida la superficie de un suelo semejante, cuando
esto sucede al barrer todos los dias; ni por consiguiente
,el que por este modo desapareciera la sangre que sobre
Al pudo verterse. No sucede lo mismo en un piso enla-
drillado, y cuando las paredes son encaladas.
(ctstos son los Anicos vestigios de sangre que en la
-chacara al cargo de Martinez ha encontradq el que firma,
despues de verificado un examen prolijo de las tres habi-
taciones de que consta, del patio y sus alrededores. En un
postigo de la puerta principal del rancho, ha oido decir
-que se vieron tambien manchas de sangre: pero habi6n-
,dose estraido la puerta antes que se hiciera el reconoci-
miento de la casa, no puede el infrascripto certificar sobre
su existencia.
((De la chacara se le condujo al lugar en que asegur6 Mar-
tiuez hallarse rastros de sangre, una chaqueta y un chaleco.
Alli se encontraron efectivamente estas prendas, y a dis-
,tancia de cuatro 6 cinco varas de ellas y en un diametro
de media vara, sefiales inequivocas de sangre. El tr6bol y
-el cardo contenidos en esta superficie estaban tefiidos real-
mente, pero fu6 solo sobre las hojas mas esteriores que se
notaron las manchas. Las hojas inferiores, los tronquitos
de estas yerbas, y sus pequefios vistagos manifestaban su
-color natural. Y si una superficie tan estrecha como la de
media vara, hubiera recibido una copia tan considerable
dde sangre como la que debieron arrojar ambas heridas,
4c6mo es que los pastos que fueron apenas tefiidos, no se
empaparon en su totalidad, teniendo tan solo de dos a tres
pulgadas de elevacion? ,Y la tierra no ofreceria en aquel
caso grandes incrustaciones sanguineas, resultado infalible
dde su contact con aquel liquid? Por el contrario su faz
-compacta, conservando su color y unidad, indicaba no haber
sido con nada humedecida.
TOXO XLII.-6





OBRAS DE SARMIENTO


aSerk just observer, que siendo el piso de la cocina igual
al del campo (por ser ambos de tierra), hay sin embargo
entire uno y otro la diferencia que en aquel se pudo borrar
impunemente cualquier sign de sangre, por la razon que
se apunt6 mas arriba, y en el campo seria impossible con-
seguirlo sin destruir aquellos caracteres naturales de la
tierra que se hallaron ilesos. Por otra parte, estando aquel
lugar rodeado de espacios totalmente desnudos de pastes,
ninguna sefial de sangre se descubri6 en ellos, como era
regular en la suposicion de haberse cometido alli el asesi-
nato, y ser necesario trasladar el cadaver & otra part.
(La chaqueta y el chaleco no suministran el mas re-
mote indicio para juzgar que el individuo a quienes'per-
tenecieron haya sido (si se le supone vestido con aquellas
piezas) degollado, ni aun herido levemente; al menos en
el tronco y estremidades superiores. Esta asercion se
prueba con el hecho de no estar abierto el chaleco ni la
chaqueta en el lugar por donde penetr6 el cuchillo en el
costado; lo que no pudo dejar de haber sucedido atendiendo
& la alturaen que fu6 hecha la herida. No obsta por el
mismo motive el suponer que el finado en aquel acto es-
tuvo remangado, pues no es presumible (, no ser que se
hiciese de prop6sito) que lo estuviera hasta el nivel de la
tercera costilla verdadera donde fu6 la herida: much mas
cuando esta se incline del centro del costado hacia la part
superior. A mas de esto ninguna seal de sangre, de que
la hubiera habido, de que fuese lavada 6 quitada de otro
cudlquier modo del chaleco 6 chaqueta, ofreci6 la in-
vestigacion escrupulosa que se hizo de ambas piezas.
(Esto es, sefor Juez, el resultado del reconocimiento fa-
cultativo, practicado en la chacara al cargo de Cristobal
Martinez, y del lugar en que 61 asegur6 hallarse una cha-
queta y un chaleco, y como vestigios de sangre. Certificar
sobre el sitio en que fu6 perpetrado el asesinato, es el otro
estremo del oficio que rest por contestar. Y es ciertamente
doloroso no poder satisfacer este punto con la certeza y
precision que es de desear. Pero faltando las pruebas
sobre el hecho que quiere averiguar el Juzgado, no presen-
tando los datos que se han podido recojer, ni material para
corjeturar cual sea el sitio donde se-ejeeut6 aquel delito
enorme; el infrascripto se ve en la imposibilidad de comu-





FRANCISCO J. MUNIZ


nicar al Juzgado la luz necesaria para ilustrar su concien-
cia, y ofrecerle libre de los azares de la duda una declara-
cion segura y decisive sobre un hecho de tanta trascenden-
cia en el process.
( Reasumiendo pues cuanto se ha espuesto en este cer-
tificado, resultan las conclusions siguientes.
1a En la cocina de la chacra al cargo de Crist6bal Mar-
tinez, no aparecen sefiales de haber sido asesinado el
hombre cuyo cadaver, se encontr6 alli la mariana del seis
del corriente.
2a Tampoco se descubren en el lugar que senal6 Marti-
nez en el campo; a pesar de haberse hallado en l1 vestigios
de sangre.
3a Si se prueba judicialmente que la chaqueta y el cha-
leco hallados cerca del mismo lugar pertenecieron al ase-
sinado, este lo fu6 precisamente estando sin estas prendas.
4a El individuo despues de herido, de ninguna distancia
pudo Ilegar por si A la cocina.
( Al cerrar este certificado no debe omitir el infrascrito
una circunstancia que observe en el cadaver. Tal fu6 la
de no tener manchadas con sangre las estremidades in-
feriores, ni sefiales de haber sido lavadas estas parties.
Los pi6s principalmente cubiertos de polvo, y en muchos
puntos con lodo seco persuadian con evidencia no haberlo
sido.
( Si estos miembros no estuvieron estrechamente vesti-
dos en el acto del asedinato (como parece no lo fueron
al menos los pi6s) fu6 forzoso quedasen envueltos en la
sangre de las heridas. El no estarlo induce vehemente-
mente & suponer que el asesinato se consum6 estando el
individuo en una position horizontal.
Dios guard A Vd. muchos aifos.
Francisco J. Mutiiz.














CAPITULO IV


HISTORIC NATURAL

EL RANDt 6 AVESTRUZ PAMPEANO

El doctor Mufiiz public hace aflos en various ndmeros de
La Gaceta Mercantil una monografia del fianddi 6 avestruz
americano, que es uno de sus mas acabados studios de las
peculiares facciones de nuestro pais. Su observacion per-
sonal le permit rectificar no pocos errors de Buffon, en su
famosa historic natural, guiado A veces por similitudes
que cree existen con el avestruz de Africa, 6 bien repitiendo
errors de viajeros, que recojen al paso tradiciones y conse-
jas populares sobre las costumbres de los animals nota-
bles de America; y hace cierta gracia encontrar que Mufliz
desde esta part de America sobre el fiandd, como Audu-
bon desde el otro estremo con respect At las costumbres
del pavo, tiene que hab6rselas con Buffon, pudiendo aquel
como 6ste esclamar, ((que me ha de decir M. de Buffon sobre
el pavo 6 mi, que he vivido con ellos afios enteros en los
bosques, estudiando sus hibitos y costumbresN Mufliz vivi6
veinte aflos entire ellos en las Pampas.
Hoy ha torado una grande importancia el avestruz, como
conquista nueva que la industrial hace, sometiendo I la
domesticidad el ave que provee'de plumas de ornato, y
conviene que nuestros hacendados conozcan la historic y
costumbres de este productive animal, que hace poco
tiempo forma part del ganado que puebla las estancias y
embellece y anima el paisaje con su presencia hasta acabar
por domesticarse, desde que el hombre lo ha tornado bajo
su protection, en cambio de sus plumas variadas, y en gran
demand, : media que el bienestar y la moda las hacen
codiciar como adorno de todas las femeniles cabezas, envi-





FRANCISCO J. MURI


diosas de los cardenales y picaflores que ostentan pena-
chos de colors brillantes.
Amenazaban los indios estirpar la raza en sus boleadas,
para obtener su escasa provision de care y plumas, cuan-
do la idea de protegerlos en el pais cristiano, vino & algu-
nos de los depositarios de la suma delpoder ptiblico, no sabe-
mos si Rosas 6 Urquiza; pero de seguro Urquiza los acogi6
en sus estancias del Entre Rios; y tan seguros se mostraban
de tan alta protection que se les veia acercarse a los ca-
minos, y detenerse a mirar a los transeuntes, con el desden
que inspira la conciencia del derecho. Por poco no dan en
incomodar a los pasajeros, que se guardaban de echar
sobre ellos, ni por hacerse la mano, un tirito de bolas; y
sea dicho en mengua de las ideas liberals de que blazo-
namos, y de la hidalguia que nos atribuimos los del habla
castellana, que asesinado alevosamente por sus propios
protejidos el amo, los que se pretendieron con ello libres,
la emprendieron con los avestruces, ya sin protector; y
por poco no acaban en unos cuantos meses con ellos, don-
de quiera que no estuvieran las armas nacionales para ga-
rantirles la existencia.
Felizmente el impulso estaba dado, y el ensayo de Urqui-
za no fu6 est6ril. Los estancieros gustaron de verlos aso-
mar sus cuellos en el paisaje, la industrial hall6 su cuenta,
en propagarlos; 6 imitando el ejemplo de los boers y de los
inglesesdel Cabo de Buena Esperanza, el fiandi. forma
parte hoy del dominio del hombre, domesticado como el
camello en Asia, la llama y la alpaca en Am6rica. Ya el
de Africa mas corpulento se aplica con 6xito al tiro de ca-
rruajes, imitando sin duda las palomas que tiraban el carro
de V6nus. (Vayase lo vigoroso del impulse por la falta de
elegancia).
El Dr. Mufiiz, despues de haber agotado la material en la
description del flandd, concluye por darnos una complete
idea de una boleada de avestruces segun las buenas reglas
del sport indigena; y es fortune que quede este directorio,
porque aunque ya desaparecen con el predominio de la
Pampa, qua ejerci6 por siglos el caballo, antes y despues del
diluvio, cediendo su puesto a la herrada, fatidica y estupi-
da locomotora, no es de perder la esperanza de que salva-
da la raza de los avestruces, por la domesticidad, multipli-





OBRAS DE SARMIENTO


cados estos por reclamar el mayor aseo sus plumas en
plumeros, y el mayor ornato en plumajes, el sport cuando
deje de ser pura importacion bretona, y se encarne argen-
tino, terigamos el curre del avestruz en nuestras dilatadas
Pampas, sobre magnificos alazanes de raza, cabalgados por
nuestra juventud, brillante entonces de Animo y de salud;
tras bandadas de avestruces, boleando fianduces, al correr de
los corceles. Boleando! Por qu6 n6 ? Ya pudieran los
gringos, mas learsobre sus rubias cabezas los libes, y de dos vueltas pren-
d6rselos al ave maftera (que un potro serian palabras
mayores) como ya la caracteriza Mufiiz, que se tiende de
costado, en la rapidez de la fuga, y avanzando el ala con
inimitable arte y gracia, sale en angulo recto, desviAndose
de la direction que Ilevaba, y dejando A mi gringo que vaya
A sujetar, A una cuadra de distancia, el pingo ind6cil al
bocado como nolo es un flete de la Pampa al freno mular
que no se anda con chicas. Gracias A que cabalgara un
mestizo, que de su madre la yegua criolla traerA el instinto
de tenderse.igualmente hAcia el lado y en el Angulo que des-
cribe el fugaz avestruz. Es listima que los Casteces, los
Castro, y tantos otros campeones de la vieja- escuela de
equitacion argentina vayan Ilegando A la 6poca del desen-
canto, sucedi6ndoles una generation de dandys y cox comb,
de a pi6, 6 de carruaje, sino los grandes juegos hipicos, las
boleadas de sus buenos tiempos, serian todavia el orgullo
de nuestros jinetes, con lo que tendriamos la adoption por
complete de los usos britinicos, cuyos gentlemen corren, es
verdad, salvando cercas y saltandozanjas, tras de un zorro
de carton, 6 cosa parecida, pues estando a punto de estin-
guirse la raza en las isla que ha visto estinguirse los lobos,
conservan en las mansiones sefioriales un zorro dom6stico,
y que despues de servir para una caceria, lo guardian A fin
de que vuelva A servir en otras sucesivas.
Y para que el diablo no se ria -de la mentira, y porque
no habra de repetirse de nuevo la hazafia, ni habra en ade-
lante occasion de traerla a cuento, consignar6 aqui un caso
ocurrido recientemente en Australia, donde como en Ingla-
terra hay diadesignado para abrirse la caza. Habiase dado
cita una banda de j6venes en una pequefia aldea, para de
alli lanzarse al dia .siguiente a la caza, en los vecinos cam-





FRANCCSCO J. MUNIZ


pos. Ya enjaezados con los arreos de gala peculiares-A
aquel sport, cargaban sus escopetas, ajustaban sus botines
y polainas, cuando entra desalado el mozo del hotel, di-
ciendo: una liebrel y sefialando hacia el lado donde la
dejaba. Esto si que era salirles la liebre al atajo! Corren
todos los novicios cazadores, y tanta prisa se dAn por te-
ner el honor de ponerla patas arriba, que ningun tiro
le aciertan, y la liebre se deja estar tranquila contemplAn-
dolos con la mayor indiferencia. Miranse los unos A los
otros, asombrados de tan inusitado proceder entire liebres,
cuando acercandose uno de los cazadores A distancia poco
respetuosa, la liebre indignada saca una pistola, le desa-
rraja el tiro A boca de jarro, y acaso por la emocion tampoco
le acierta, lo que evit6 felizmente efusion de sangre de
una y otra parte; y hubi6ranse dado las manos y quedados
tan amigos como de antes, si la liebre por razones que
no se dign6 esponer, no hubiese preferido tomar el por-
tante.
El hecho es aut6ntico 6 histdrico; y siendo como es de
suponer el asunto del dia en el teatro de tan singular su-
ceso, di6se al fin con la esplicacion del fen6meno. Una
compafiia de prestidigitadores pasaba A la zazon, y el Her-
mann que la dirigia habiaadiestrado una liebre, entire otros
animals savants, A disparar en las tablas, un tiro, proba-
blemente vestidode military (616 ella), y el mozo del hotel
se la habia procurado para hacerles aquella mala pasada
A los jovenes nemrods cuidando de sacar A la carga de las ca-
rabinas todo misil mortifero.
Asi poco mas 6 menos es por cierto la caza del zorro
manso de Inglaterra, desprovista de la gracia de la del
avestruz, con sus gambetas, sus tendidas de alas, cambios
de rumbos, y astucias. Porque aun en esto viene errada la
tradition que sigui6 M. Buffon, acreditando el estdpido
cuento Arabe de que vi6ndose perdido el avestruz,on la
persecucion, entierra el pico en la arena, creyendo 4ho
ver 61, que no lo ven A 61 los otros. Esto lo hace nos-
otros, en political sobre todo, de donde viene el d cr, es-
conde la pataque se te vebl, que le estAn diciendo los dia-
rios todos los dias al gobierno, en material de elecciones
y otros enredos.
Por el contrario el fiandd si encuentra delante de si





OBRAS DE SARMIENTO


un m6dano y logra distanciar a sus adversaries, lo sube, y
por poco que encuentre pajonales altos del lado opuesto,
se desvia, sigui6ndolos de soslayo para esconderse; de tal
manera que si ofrece bajada el m6dano hacia el mismo
lado de donde viene la corrida, lo rodea y va & salir en di-
reccion opuesta al lado A donde van, dejando burlados y
sin rumbo a los perseguidores.
De la gracia infinite de los movimientos circunflejos A
que ayuda el uso de las largas alas como velamen 6 timon,
he presenciado escenas de que Mufiiz no pudo tener idea,
por no haber ilandues en grande escala domesticados en
su tiempo. En lakcomision recibida de la Sociedad Proteo-
tora de los Aninales para gestionar en Santa Fe, el cumpli-
miento de nuestras.antiguas leyes prohibitivas de corridas
de toros, llenado satisfactoriamente el objeto, y teniendo
algunos dias por .delante hube de aceptar gustosisimo la
amistosa invitation de los sefiores Casado y Leguizamon-
para visitar sus respectivas colonies. El senior Leguiza-
mon tenia en su estancia cria de avestruces, y como en las
cabras de C6rdoba, la esperiencia aconseja tener reunidos
los polluelos en rededor de las casas, a fin sin duda de
precaverlos de accidents. Habia reunidos mas de sesenta
polluelos 'grandulones, listos, y bien emplumados ya, y
sea que les causase novedad la presencia de un estranjero,
6 que estuviesen de buen humor, not6 que principi6 de un
lado y se comunic6 al rededor mio a todo el chiquero (de
chico) un furor de correr y de hacer gambetas y tendidas
de alas para girar en circulo, que mostraba una especie de
locos 6 de histericados, de tenerme absorto, alucinado con
especticulo tan bello. Dur6 casi media hora, y creo que
animal ninguno, ni los cabritillos, ni las bailarinas de la
Opera, sean capaces de desplegar tanta gracia de movi-
mientos; tendiendo los cuellosy sentando de golpe la ca-
rrera, mediante una ala tendida para equilibrarse y sa-
liendo A escape en direction opuesta. Sus plumas alboro-
tadas y desparpajadas parecian espuma de agua que hierve
A borbotones, 6 velas que estiende la maniobra, 6 paniuelos-
en los bailecitos americanos para recogerse de nuevo cual
mariposas que suprimen 6 dilatan sus brillantes alas.
Esta salameria me trajo A la memorial la fantasia Arabe,
lengua que nos ha dejado la palabra, aunque la cosa ha.





FRANCISCO J. MU~IZ


desaparecido. La fantasia es la recepcion que los ginetes
de un aduar 6 de una tienda Arabe hacen 'en el desierto A
la persona A quien quieren dar la bienvenida. Salen a re-
cibirla & caballo los varones A cierta distancia, y la saludan
con disparos de sus largas escopetas, rayando los caballos,
saliendo a escape mientras cargan de nuevo, para volver
corriendo a disparar nuevos tiros casi a las orejas del ca-
ballo que monta el favorecido. Cuando los ginetes son nu-
merosos se deja comprender la novedad y el brillo del
espectAculo, pues a cada revuelta y durante la carrera, los
albornoces blancos se estienden al aire, inflados como ve-
las latinas 6 juanetes de goletas, mientras que el humo,
las detonaciones, el polvo y los aleluyas 6 ayuyu de bienve-
nida hacen escenas, que con el peligro de las caidas, Ilega
A ser impresiva.
,No habrAn tornado de los avestruces los Arabes la fanta-
sia, pues yo la he visto original como la describe? La imi-
tacion de la naturaleza es nuestra dote A veces civilizadora,
testigo los vestidos de cola de nuestras damas, que son imi-
tacion del magnifico aditamento del pavo real, lo que nada
quita A su majestad y a la elegancia de los movimientos
verdaderamente regios que el llevarla provoca en nuestras
pavitas.
Perdimos con los Arabes la fantasia como gimnAstica, pero
qued6 por estos pasados siglos en America, su tradition
con el juego de tirar al pato, que tambien ha desaparecido,
6 va camino de estinguirse en la molicie de nuestras mo-
dernas costumbres. .Dabanse cita los mas bien cabalgados
caballeros y mejores ginetes para ostentar su destreza y
elegancia en el manejo del caballo, y levando uno un pato
tornado de las patas, corriendo en circulo, seguianle otros
diez 6 doce A un tiempo para arrebattirselo. F6rmese idea
el que pueda sin haberlo visto, del peligro de las volcadas,
del terror de los encuentros, de rodar Unos sobre otros gi-
netes, con caballo y todo, y de la destreza y courage para
dejarlos A todos burlados el campeon, rayando brusca-
mente el caballo para dejar pasar a los perseguidores, y
rebrousser chemin, si ese era el giro indicado.
Oh! restablezcamos las corridas de avestruces en las
estancias como las de Unzu6, Cano, Luro, Pereira, Mufiiz,
en campos como los vecinos de la Mar del Plata, 6 las





OBRAS DB SAKRMIENIO


Lagunas de Gomez, y otros lugares pintorescos, y nues-
tras costumbres recuperaran su antigua bizarria. No la
echemos de civilizados, nada mas que por ser gomosos
(lease poltrones), pues hasta las naciones sucumben,
cuando las facultades fisicas no se desarrollan A la par
de las intelectuales.

LAS BOLEADOBAS

Tiene un particular interns la conservation del uso de
las bolas, como misel entire nosotros, y mayormente apli-
cado A la caza del avestruz 6 flandii, que quiero hacer
notar aqui.
Las boleadoras, el avestruz y la Pampa, tienen entire si
tan intima ,relacion, que suprimido uno de estos factors
quedan suprimidos los otros dos.
Si la Pampa estuviese cubierta de bosques, aun mato-
rral, el ejercicio franco del tiro seria perdido. Esta in-
vencion del hombre prehistdrico es esclusiva de la Pampa,
como el womerang lo es de la Australia. La primitive
embarcacion es un tronco que flota y desciende los rios,
sobre el cual se asientan pfjaros. Cada region 6 raza
humana tiene su embarcacionespecial, lo que prueba que
ea local la invencion. Sin embargo, en las costas del
Pacifico la piragua se compone de dos bolsas de lobo
sopladas y pareadas. El -arco y la flecha son armas uni-
versales en America, Asia, Africa y Europa; la pagalla, 6 el
dardo arrojadizo es de todos los paises; pero aun asi no
son armas primitivas, ni aun las piedras como armas
arrojadizas, pues cuesta much studio A los nifios apren-
der A dirigirlas. Desgraciada aquella de nuestras dami-
selas que contase salvar de una agresion con arrojarle
una piedra al agresor, le saldria el tiro hacia un lado,
infaliblemente.
Y bien, las boleadoras 6 los libes son invencion de nues-
tros antecesores prehist6ricos, impuesta por la necesidad,
cuando ya el hombre se habria adiestrado A arrojar piedras
a los animals 6 A sus enemigos.
Los querandis, indiada de estas pampas, usaban las
bolas ef los dias de la conquista, descriptas por Ramirez
como aglobos de piedra redondos y del tamaflo de un





FRANCISCO J. MUNIZ


pufio, atados A una cuerda que los guia, los lanzan con
tanta seguridad que jamAs erran (Citado por Ameghino).
El padre Lozano estiende su uso, A la .Banda Oriental,
y cosa rara.y significatiya, Azara niega el hecho. (Ni les
hacian ventaja losavestruces, dice Lozano, para cuya caza
usaban las bolas de piedra, no solo para enredarlos y dete-
nerlos, sin6 para herirlos en la cabeza, en que son tan
certeros, que poni6ndoseles A competent distancia no erra-
ban tiro), Confunde instruments distintos.
Pero es el caso que no hay piedras en la pampa; y solo
pudo el habitante de esta dilatada planicie procurArselas,
por el comercio, 6 de las sierras de C6rdoba 6 de la Venta-
na, y debi6 ingeniarse para recojer la piedra misma que
tir6, desmintiendo el adagio apiedra suelta no tiene
vueltan. En este pais todo tiene vuelta, hasta las palabras.
La bola solitaria que el indio maneja para quebrar el cra-
neo, conservAndola en su poder por medio de una cuerda,
pertenece A la misma familiar. Los instruments que de
piedras se labraron los hombres primitives, los proveia el
silex 6 pedernal, y otras piedras duras como la obsidiana.
El senior Ameghino que posee el masrico arsenal de armas
y de instruments de pedernal de nuestros indios, nos
hacia notar la pequefiez de los instruments, cuchillos, ras-
padores, agujereadores, etc., debido, decia, A la escasez de
la material prima, pues han tenido que procurarse de Mon-
tevideo 6 Entre-Rios los fragments de pedernal en que las
han tallado. Los sefiores Zavalla, afincados A la orilla de
la Mar Chiquita, debiendo procurarse arena para proveer
A las obras de ferro-carriles, tuvieron la escelente idea de
encargar A los trabajadores apartasen los fragments de
roca que encontrasen, di otros objetos del arte humane.
Pobrisima y poco variada es la cosecha de pedernales obte-
nidos de las orillas del lago. Una libra de los que nos
cedieron como muestra la componen pequefios fragments
de cuarzo blanco sin escepcion, la mayor parte tallados
6en forma de dardo de flecha, alcadzando poquisimos A una
pulgada y el resto sin formas, y como desechos del mismo
pedernal, pero que parecen conservados como cosa preciosa.
Supongo que sea muy reciente la mansion de indios, per
ser como se cree, modern la aglomeracion de aguas que
ha formado aquella gran laguna; pero en todo caso es de





OBRAS DE SARMIIENTO


lamentar laescasez de instruments de aquellas indiadas,
pues no se descubren otros utensilios que aquellas dimi-
nutas puntas de pedernal.
El senior Ameghino, oriundo de.las poblaciones del pais-
clAsico de los f6siles, cuya fauna ha emprendido clasificar,
ha coleccionado un grande arsenal de instruments de los
indios primitives, con lo que tendremos la historic de sus
artes y de sus progress. Suya es la esplicacion del por
qu6 de las boleadoras, como misil, como es nuestra su
adaptation especial t las condiciones de la Eampa, equivo-
candose a nuestro juicio en querer generalizarlas A otros
pueblos, pues ni en Chile se usaron ni se usan boleadoras.
A causa del bosque y la abundancia de piedras.
El uso de las boleadoras require, como las armas mas
civilizadas, prolongado ejercicio, para hacer certero el misil.
La esgrima robustece la musculatura y d& rapidez & la
mirada, y el ejercicio de bolear produce el mismo resultado
A mayores distancias, y sin peligro de efusion de sangre.
Los nifios en las campaias se adiestran diariamente en el
manejo de esta arma verdaderamente national, y aun en
las ciudades era practicado su ejercicio, sirvi6ndose de un
palenque para blanco, pues no es asi no mas que el poco
ejercitado ha de lograr desde distancia adecuada envolverlo
con las bolas.
En el interior se hacia la caza de huanacos y vicufias con
libes mas pequefios, y los nifios de las ciudades, llegado el
invierrio, construyen en moldes de greda que ellos mismos
saben construir lo que Ilaman bolitas, y es un cono de plomo
A guisa de campanula, perforado por el centro, para asirlo.
A las torcidas de crin que las unen entire si, con una tira de,
patio lacre en el centro para descubrir su paradero cuando
han sido lanzadas A la distancia. PrestAbanse al ejercicio
del arte, bandadas de cuervos que dejaban acercarse A los
que los espantaban y era alarde de los rapaces cortarles
al vuelo una ala con la cuerda de las bolas y ver caer ala
y cuervo A sus pids, amen de teruteros, loros, ibifias y otros
pAjaros aunque en ocasiones mas raras. DAbanse cita los
jueves por la tarde los nifios de escuela en un potrero para
revolear, just en que alguno lanzaba las bolas al aire, y los
demAs debian cazarlas con las suyas, sucediendo no pocas
veces que cuatro pares se cruzabarr con las mantenedoras y





FRANCIOCO J. MUSiIZ


caian echas el nudo gordiano, tan enredadas entire si, que
era mejor sacrificar las bellas torcidas de crin, antes que
desenmarafiar el enredo.
La Pampa no se se cubrir6i de frboles en siglos y los
avestruces abundaran siempre, porque se les cuida y con-
serva. FaltarA solo el ginete que revolve las boleadoras y
persiga & trav6s de los campos, la esquiva y artera tropiya
de fianduces, gambeteando y tendiendo las alas para esca-
par al tiro.
En los Hip6dromos queda el ancho espacio que guard
por el interior la cancha ovalada. La del Parque de Pa-
lermo es espaciosa, y si quiera por verlo una vez para
mostrarles A los misteques una corrida de avestruces, po-
drian obtenerse cincuenta, y lanzarlos en aquella magnifi-
ca plaza
Todavia me temo que las corridas de toros se introduz-
can entire nosotros por los poltrones que se divierten a
bragas enjutas.
Las de avestruces por lo menos son nobles, y manten-
drAn la destreza y gallardia del ginete, sin sangre ni
brutalidades.
Veremos que ventajas obtiene la Espafia en la guerra
con Alemania de poseer valientes y diestros chilos y to-
rerost &Van a ponerle dos buenas A un prusiano?
Cosa singularly las boleadoras manejadas por hAbiles
tiradores han figurado en la histeria argentina, retardando
tres veces los progress de la ocupacion cristiana, 6 ha-
ciendo prevalecer las resistencias indigenas contra un ma-
yor grado de cultural, como todo lo que es criollitol El
fundador de la ciudad de Buenos Aires, el General Men-
doza fue capturado, segun lo trae el doctor Mufiiz, por los
indios salvajes, maniatAndole el caballo durante el combat
y dandole muerte.
La tradition no olvida la memorial del celebre coronel
Rauch, aleman, que al mando de sus hiisares, no content
con rechazar A los indios del territorio cristiano, se trasla-
daba A sus tolderias a imponerles terrible castigo por sus
depredaciones, rescatando los cautivos. Rauch, el temible
y movible guardian de la frontera fu6 boleado por monto-
neras de gauchos 6 indios, y muri6 asesinado despues de





OBRAS DE SARMIENTO


caido, y liarlo con los libes, los que no se habrian atre-
vido A mirarlo cara A cara en sus-tiempos gloriosos.
Pero el hecho mas extraordinario producido por este
misil pampeano, ocurri6 en C6rdoba en 1831, dejando este-
riles tres victorias anteriores del General Paz, en el acto de
emprender con escelentes tropas, su campafia final contra
el gobierno de caudillos que solo quedaba en Santa Fe y
Buenos Aires, estando toda la Repdblica organizada ya y
pronta A reconstituir el gobierno national, bajo institucio-
nes regulars, de conformidad con los principios y prActicas
de las naciones civilizadas.
Causa tan noble estaba confiada al General mas habil y
cientifico que las guerras de la Independencia y del Brasil
nos habian legado; y los que estuvieron mas tarde en su
intimidad como el que esto describe, oyeron de sus propios
lAbios que tenia la mas complete confianza en el 6xito final
de la campafia, dados los elements de guerra que habia
rBunido y el valor moral de sus soldados. Un tiro de bolas
bast6 empero para prolongar veinte aftos mas la guerra
civil, dando tiempo A que se desenvolviese el sistema de
sangre y de crimenes que desol6 al pais, hasta que en Case-
ros vino A remediarse el estrago causado por aquel singular
accident de la vida argentina.
Hecho tan notable, y tan contra las buenas reglas que
preservan al general en jefe de percances fortuitos, debe
recordarse, y aqui tiene su lugar el relato, ya que hablamos
del instrument mismo.
Avanzaba el ej6rcito del General Paz en 6rden regular,
cuando se tuvo noticia de la proximidad de montoneras de
Santa F6, hacia el frente, y pudiera ser emanados de cen-
tros que quedarian al Este, y por tanto incomodando por el
flanco al ej6rcito en march hacia Buenos Aires. Las monto-
neras de Santa F6 aoaudilladas por Lopez desde los prime-
ros tiempos de la revolucion,'eran un factor muy principal
en la campafia, y el General en Jefe se propuso examiner A
fondo su ndmero y carActer. Al efecto, y esto esplica todo
el misterio, habia hecho disfrazar de gauchos una partida
de soldados de linea que debian con jefe entendido ir A la
descubierta, sin alarmar desde lejos A los montoneros, que
disciernen de a leguas el porte especial del soldado de line,
sucediendonos en las calls de Santiago de Chile en 1842





FRANCISCO J. MUNIZ


reconocer en ginetes, desde la distancia, antiguos oficiales
retirados del ej6rcito de los Andes, y sefialarlos.
El General Paz se habia trasladado a la vanguardia a es-
perar el regreso de sus emisarios, cuando se vi6 venir una
partida de montoneros en la direction que 61 ocupaba. Su
ayudante que no estaba en el secret, le dijo, senior, son
enemigos, de lo que el General se desentendi6, crey6ndose
mejor informado; repiti6le la misma admonicion el ayu-
dante, cuando estuviera cerca, y el General no volvi6 de su
error, sino cuando los tenia encima. El ej6rcito estaba em-
pero a algunos cientos de pasos & retaguardia y podia oirse
el rumor de los soldados. Otro incident del terreno produjo
nuevo error irreparable, origen de la catsstrofe. Un monte-
cillo de chafares 6 algarrobos acababa en punta en el lugar
de la escena, lo que los paisanos Ilaman una ceja de monte.
El General tratando de huir tom6 el lado de afuera de dicha
ceja, sin reparar que era en forma de cuba, de manera que
cuanto mas avanzaba mas se separaba del campamento, sin
poder atravezar el bosque, una vez conocido el error.
El mismo 6rden de plantacion, diremos asi, estorb6 que
un vapor de double quilla que trasportaba un escuadron de
caballeria con sus caballos, y medio batallon de infanteria
tomase a Lopez Jordan en el puerto de Hernandarias, a
donde habia venido con una escolta, en procura de un pro-
metido armamento. -La espedicion desembarc6 a la cabe-
cera de un monte, del lado opuesto a la entrada, por pre-
caucion y cautela; pero como el bosque asumia la forma de
cufia, perdieron la noche en andar y desandar, y'el golp&
se malogr6.
iQu6 son pues las boleadores que tan singulares efectos
han producido? LSab6moslo nosotros mismos ni el pdblico-
en general? ni encontraria el escritor europeo, un autor
que le describe este instrument anico en su g6nero, pues
como lo hemos demostrado es invencion pampeana, suje-
rida por la escasez de piedras. El Coronel Mufiiz en las
notas con que ha aclarado el testo de su studio sobre la
vaca iata les consagra un capitulo, y no he de ser yo quien
lo suprima, admirando por el contrario esta prolijidad de
conservar por lo escrito, la description de las cosas vulgares-
hoy de la Pampa; perp que pueden tener un valor hist6rico
6 traditional, como sucede en efecto con las bolas..





OBRAS DE SARMI1ENTO


((Bolas de potro) dice, son tres piedras gruesas como el
pufio, forradas en cuero, y atadas a un centro comun, con
fuertes cuerdas de lo mismo, de mas de una vara. Las usan
tomando la mas pequefia, que lHaman manija; y haciendo
girar sobre'la cabeza las otras dos voladoras las despiden A
las patas del caballo 6 vaca que quieren enredar. Debe
existir cierta relacion entire el peso de la manija, y el ma-
yor de las voladoras que deben ser iguales entire si, sin esta
circunstancia al arrojar las bolas, las voladoras arrastrarian
sin contrapeso a la manija, lo que perjudicaria a la seguri-
dad y buen efecto del tiro.... El lado de la manija es un
poco mas corto que las voladoras, peso de 6stas; seis a echo
orjzas, segun la fuerza del brazo.
((Los tiros de bolas se distinguen en tiro de tres vueltas
que es el mas largo que puede hacer un hombre, probable-
mente la distancia de veinte varas. Un tiro mas largo es
un tiro de azar. El de dos vueltas es el regular de quince
varas mas 6 menos. El de una vuelta que comprende la
mitad de este tiro, y todavia se puede Ilamar tiro de media
vuelta aquel en que se pilla tan cerca el animal que poco
hay que revolear para enredarlo con las bolas. Esto se lla-
ma tomar el animal bajo el freno. (Las bolas que han de
usarse para avestruces, ciervos, guanacos, pueden ser de
menos peso, si se quiere evitar fractures con el golpe de la
bola. En este caso pueden ser de plomo).
Ultimamente, y para completar las notables observacio-
nes de Mufiiz, debe tenerse presenite que es dificil salvar al
caballo de la accion de las bolas, cuando vienen lanzadas
por mano hUbil. Hemos visto maniatar 6 un sargento,
tomindolo del costado de su mitad, ligando en un terrible
nudo la tercerola que tenia en la mano, el cuerpo, los
brazos y la rienda del caballo, de manera que quedAndose
este' parade, el cazador de hombre pudo, desmontAndose,
bajarlo del caballo como A un manequi, quitarle de la cin-
tura el sable, y desprenderle la carabina antes de desenvol-
verlo del lio. Los mas afamados gauchos al decir de Munfiz
tienden el poncho estendido hacia atras del caballo, toman-
dole de una punta, tendi6ndose ellos en la fuga a todo es-
cape, sobre el anca del caballo, de espaldas, 6 fin de alejar
mas y mas el poncho para que las bolas se enrienden en 61.
antes de tocar al animal. En la retirada de la dispersa





FRANCISCO J. MUNIZ


-caballeria despues de Cepeda, los mayordomos que acom-
pafiaban al rico estanciero Cascallares, venian en pos, re-
voleando los lazos, con el mismo fin de detener las bolas al
paso, pero no llegaron los enemigos A ponerse A tiro de
lanzarlas.
La domesticacion del avestruz es ya un hecho conquista-
do, y seria gloria argentina esclusiva el haber afiadido un
animal mas puesto al servicio del hombre, si al mismo
tiempo y con mas product no hubiese sido sometido el
avestruz de Africa, que ya se propaga entire nosotros con el
uso de la incubadora artificial.
Hay ya propietarios que poseen dos mil cabezas de aves-
truz nuestro, y en menos cantidad siempre creciente se les
ve en los terrenos alambrados regocijando A los pasajeros
al pasar los trenes.
Al pasar el que viene de la ciudad de La Plata por la
estancia de Pereira, una tropilla de veinte avestruces acert6
A estar al paso. Gdistoles la gracia, y se echaron & correr
con el tren, levantadas las cuarenta alas al aire, gambe-
teando hasta darse por vencidos, con el aplauso de los
pasajeros, asomados por las ventanillas.
Cuando la production de huevos exceda A la demand
para aumentar las crias, se venderan por millares en nues-
tro mercado para proveer A fritangas y tortillas monstruos.
Sin eso ya hemos enriquecido con un nuevo animal
dom6stico al mundo, para proveer de un nuevo comestible
al hombre,
LlImale Cabiay el nAnuario Cientifico Industrialb por 1864,
al que nosotros llamamos Carpincho, pues que dice que
se le encuentra en Buenos Aires.
ScLa domesticacion, dice, seria A lo que parece una esce-
< lente adquisicion para las estancias y casas de campo,
A pues no demand mas cuidados que un conejo, y puede
,< suministrartanta care como un cordero.
((Su forma es la del cerdo, piel rosada, cubierta de pelos
< gruesos color canela. Y aunque no tenga los pies pal-
meados nada bastante bien, manteniendo el hocicofuera
< del agua. No es acuatico sin embargo, y solo se echa al
< agua para defenders de sus enemigos.) Don Marcos
Sastre, cri6 uno en su casa de San Fernando, que se daba
Tomo XIII.-7





OBRAS DE SARMIENTO


muchocon los nifios y jugaba con ellos. Una vez robado,
se escap6 y volvi6 a su casa. La care es escelente, y en
una fiesta veneciana tenida en el Carapachay todo el
High-Life, gust6 en general de un enorme carpincho asado,
chupandose los dedos las damas que no sabian que era
carpincho, y relami6ndose los bigotes lo- machos que lo
sabian.
El Parque 3 de Febrero, tiene actualmente un cazal de
hermosos carpinchos enteramente domesticados, y tanto
que tienen tres cachorros, 6 lechones, en estado y edad de
ir al horno, si no fuera que va A ensayarse .la cria regular
y propagacion de tan dtil y sabroso product. Acaso sean
Jas islas del Parani su patria, escelente terreno acuAtico
para establecer estancias de Carpinchos, y que el chasco y
sorpresa de la no olvidada fiesta veneciana de las Islas, a
que asisti6 el Presidente, haya llevado la fama de su sabor
A jardines de aclimatacion de Europa, con la noticia dada
por el Anuario citado. La mdnagerie de Buenos Aires lo ha
ensayado con el mayor 6xito, como lo ven los millares que
visitan el Parque 3 de Febrero, donde ya ha empezado
la cria.
Otras adquisiciones podemos hacer como hemos ya hecho
la del fiandd y la del carpincho. La pampa se puebla de
arboles con dificultad a causa de la abundancia de las hor-
migas que los persiguen y destruyen.
Dios cre6 el mundo, y las hormigas el humus, que cubre
de una tercia la superficie de la tierra. Sin hormigas no
hay agriculture ni civilizacion. Tiene este reino animal
moderadores, leones y tigres que contienen A los herbi-
voros de apoderarse del suelo. No hay enemigo chico!
El oso hormiguero encargado de la policia de las hor-
migas, su boca contiene una espada flexible, elastica,.
cubierta de un pavon viscoso que mete en los hormigue-
ros, y recogiendo el instrument se trae consigo un hormi-
guero entero. Hoy est. relegado A los bosques del Chaco,
tanto lo han perseguido los conquistadores del suelo. Cada
estancia debe Ilamar a estos proscriptos al seno de la patria
comun.
Todavia queda otro animal utilisimo y mandado hacer ex
profeso para mantener la mecanica animal. Deshoura y
envilece nuestra horticulture, la multiplicacion del gusano





FRANCISCO J. MUNIZ


de canasto, bicho indecente que hace el invierno en la ca-
nicula, despojando la vegetacion de su mas bello ornato,
las hojas. El caati d oso lavandero tiene la vocacion es-
pecial de almorzarse, yendo de rama en rama, en un san-
tiamen, todos los gusanos que contienen los cestos de uno
6 dos naranjos infestados; y asi de suite con todos los Arboles
de una finca. Abunda en Corrientes y le laman los na-
turalistas lavandero por su innata propension de lavarse
la cola. Lo hemos visto hacer esta operation con jabon,
la mano de oso de su familiar aunque pequefia se presta
para manejarlo.
Otro animal domestico tiene anunciado la fauna de la
pampa al mundo gastr6nomo para el siglo veinte. No ha
ensayado la naturaleza forma tan jigantesca como la de
los clyptodones que pudieron llevar el peso de seis hom-
bres sobre sus 16rigas, ni reducidolas al pichiciego supervi-
viente que cabe en el hueco de la mano, mediando arma-
dillo, peludos, quirquincho y mataco, nada mas que para
que se admire con la boca abierta su inventive de formas
estrafias, sin comernoslos.
Si aun hubiere reyes en el siglo venidero comerfn mull-
tas en sus mesas fastuosas, criadas en vivares como los
conejos. Es una esperiencia que esta por hacerse.
D. Augusto Belin S.irmiento llev6 un cazal al jardin de
plants deeParis para su propagacion; y los que dan de
almorzar A estranjeros transeuntes deben propinarle una
mulita asada en la cascara y pedirles que nos d6n des
nouvelles. La jente culterana de Buenos Aires, porque eso
de culto no es de prodigarlo, no come mulita por refina
miento, pues que M. Charpentier no las ha reconocido
cultas, 6l, que sirve rana a los franceses, y no diremos
que gato por liebre A sus parroquianos.
El pavo es" continjente con que la Am6rica del Norte
contribuy6 al regalo de la mesa del hombre. Por qu6 la
del Sud, no proveeria el mas delicado manjarque la raza
de los edentados produce, ya que descendida de las colosa-
les dimensions del clyptodon, se reproduce sin limitacion
en nuestros campos?
El Parque Tres de Febrerd, 6 la menagerie de Palermo
podrian ensayar su domesticacion.















EL IANDUI 6 AVESTRUZ AMERICANO


SnmAnio: Exterloridad de la especie.-Descrlpclon de un Nandi adulto; sus senti-
dos y principles 6rganos internos.-Paralelo entire el Nandt y el Avestruz
Africano; excelencia de aquel en velocidad y fortaleza.-Allmentacton del San-
Id; peculiaridades de su sistema digestivo.-Generacion, process incubativo;
saca y cria; enemigos de la especie; sagacidad del padre y sus recursos en pro-
teccion de la prole.-Antecedentes de una camperia en las Pampas de Buenos
Aires; libertad y posiblidad de cualquiera para emprenderla; provisions; uni-
cos medlos de ejecucion, el caballo y las bolas; su manejo; cereo y mal juego
en 61; estratagemas 6 instinto del Nandil para eludir el peligro; medlos natu-
rales con que lo consigue; perros cazadores.-Naturaleza de la came del San-
di; su salubridad; distintas preparaclones que reclbe, y las que dan a los hue-
vos; conduction de estos a la distancia; plumas; toldos 6 reparo contra la
intemperie.-Domesticidad del Vandt; inodo de conducirla; su ineptitud para
el vuelo; su facultad natatoria; su voz; aprensiones de los gauchos a campo de-
sierto.-Conclusion.

EL IAND(T, CHUBi 6 AVESTRUZ AMERICANO

(Struthio Americanus de Linneo. Rhaea Tuyuy de prisson)
aHemos inquirido con el mas vivo interns la historic
complete de esta ave singular, sin que nuestro empefio fue-
se hasta hoy gratificado con el deseado suceso. El mismo
seflor de Azara fiel yjuicioso historiador de nuestros ani-
males y de los del Paraguay, no trae sinro nociones may
suscintas sobre ella. El articulo que consagra a esta espe-
cie la Biblioteca Americana (tomo 10, p&gina 162) es una com-
pilacion, como dicen sus sabios autores, en cuanto A los
carAteres del orden, familiar y g6nero, de lo que han escrito
sobre ella Cuvier (R&gne animal), Sannini (Nouveau diction. d'hist.
nat.), Hammer (Ann. dumus, de hist. nat.), Azara (Hist. de las aves
del Paraguay. Los redactores de la Biblioteca Americana
hicieron tambien uso de noticias comunicadas por perso-
nas intelijentes.
cApesar de tanta information, la historic que hacen del
JVandt', es compendiosa y en muchas parties inexacta. La





FRANCISCO J. MUNI


estampa que insertan copiada de la de Hammer, con una
leve alteracion en el pico, es incorrect a pesar de los defec-
tos que advirtieron en la de Azara, en la del nuevo diccio-
nario, en la de la edicion de Buffon por Lac6p6de, en la de
Shaw. La de la Biblioteca Americana, que en lo demas es
natural, tiene de imperfecto una especie de mechon de
plumas demasiado abultado y largo en el sitio donde la
rabadilla apenas cubierta de plumas cortas sobresale muy
poco a las extremidades alares, que superiormente la ocul-
tan; el pico menos convexo y mas prolongado; las esca-
mas de los tarsos de su mitad abajo, siendo asi que los
cubren casi completamente en su part anterior en nilme-
ro de cincuenta 6 mas, y posteriormente en sus dos tercios
superiores y no el inferior como represent la lamina.
Por esta causa nos hemos resuelto hacer la present des-
cripcion, si mas detallada de lo que debiera serlo en una
obra de historic natural, no por eso redundante ni tan di-
fusa, cuardo su objeto es privado y su destiny pudiera
decirse informative tambien de ciertos usos, que no es im-
propio denominarlos nacionales.
c Si el ilustre M. Buffon da minuciosos detalles del Aves-
truz Africano,de cuanto concierne a su caza, propensida-
des, etc. 4omitiremos nosotros, aunque desprovistos de la
aventajada elocuencia y del inmenso saber de aquel gran-
de hombre, aquellas esplicaciones tendentes a ilustrar con
regular variedad y extension el conocimiento de esta inte-
resante especie Americana?
( M. Cuvier (Elem. de la hist. nat. de los animals) adopt el
nombre Tuyu con el cual M. Buffon distingue a esta especie;
tanto por conocerla con 61, dice este sabio en la Guyana,
cuanto por la analojia que le supone con la voz de esta
grande ave terrestre.
( Pero Tuyu, palabra compuesta, significa en guarani, dice
el Sr. de Azara, barto amarillo. Los guaranies designan
con ella la familiar de las Ciggefias, que no tienen la menor
relacion con el .ATanda 6 Churi, nombres que aunque distin-
tos, representan en su idioma al Avestruz.
Los Brasileros le Ilaman Ema en sentir de M. Buffon erra-
damente, porque este nombre corresponde, dice, al Gasoar.
( En las Repdblicas del Plata le apellidan indistintamente
.fandti 6 Avestruz. En Chile, donde segun este escritor, le





OBRAS DB SARMIENTO


denominan Suri, no sabemos exist al present. Algunos
que se ven en la ciudad de Concepcion y en otras parties,
son trasportados del lado Oriental de los Andes, 6 de las
quebradas 6 yalles sitos en las faldas de esas montafias.
( De los various cognomenes que los naturalistas impu-
sieron & esta especie; como: Avestruz bastardo, Grulla ferrivo-
vora, Casoar gris con pico de Avestruz, Avestruz de Magallanes,
etc., ninguno parece mas impropio que el latino Rhlea
(nombre de Cibeles con su torre en la cabeza) con relacion
sin duda A un casco como el del Casoar que el Jand ~ no tie-
ne; ni otro tan racionalmente aplicado como el de Avestruz
de Occidente.
<( El c6lebre Baron Cuvier adapta, con impropiedad, en la
obra predicha, al Casoar los nombres de Mand~t-Churi, que
sun cuando alterado el primero, solo se refieren al Ndandi 6
Avestruz Americano.
L(( Este no deberia enumerarse entire los brevipennes 6 alicor-
tos de Cuvier; primer familiar del 6rden gralatorias 6 porta
wancas (gralle Linnei; dehassiers de los franceses). Ese nombre
se impuso A aquellas aves, porque la brevedadde sus alas
las inutiliza para el vuelo. Las del .Jand de cerca de tres
pids no deben reputarse tan pequefias aun para el cuerpo
ponderoso de esta grande ave. Ellas no le favorecen, en
verdad, para elevarse en los aires; pero es ia naturaleza de
las plumas, su particular colocacion, la deficiencia de cier-
tas parties y la inadecuada disposicion de otras lo que infiu-
ye, masque su brevedad, en aquel resultado. El mismo
observariamos, si subsistentes los mismos inconvenientes
naturales, concedi6ramos A las alas,6 ellas tuvieran una
dimension diplice 6 cuadrupla.
S(Por otra part, los brevipennes tienen sumamente d6bi-
les los mdsculos que mueven las alas. Su-esternon chato y
de corta extension, no present superficie bastante A la in-
sercion de los mdsculos que ajitan las alas; pero los hume-
rales y sus tendones en el Jaazndi son en'estremo vigorosos
y robustos, y estAn dotados proporcionalmente de la'misma
fortaleza casi, que los de los miembros inferiores. Su es-
ternon, siendo tan amplio no necesita de la quilla 6 cresta
indispensable Alas aves de vuelo para proporcionar puntos
de implantacion A las fibras de sus poderosos mdsculos esca-
pulo-braquiales y braquio-esternales.