Obras de D.F. Sarmiento

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Material Information

Title:
Obras de D.F. Sarmiento
Physical Description:
53 v. : ; 25 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sarmiento, Domingo Faustino, 1811-1888
Montt, Luis, 1848-1909
Belin Sarmiento, Augusto, 1854-1952
Publisher:
Belin
Place of Publication:
Paris
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education   ( lcsh )
Politics and government -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Economic conditions -- Argentina   ( lcsh )
History -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Argentina

Notes

General Note:
Vol. 1-6 "reimpresion" 1909.
General Note:
Vols. 1-6 have imprint: Paris, Belin hermanos, 1909; v. 7-49: Buenos Aires, Impr. "Mariano Moreno" 1895-1900 (v. 7, 1896); v. 50-52: Buenos Aires, Marquez, Zaragoza y cia., 1902; v. 53: Buenos Aires, Impr. Borzone, 1903.
General Note:
Vols. 1-7 comp. by Luis Montt ; v. 8-52 and index comp. and ed. by A. Belin Sarmiento. Cf. "Advertencia"," v. 1.
General Note:
Vols. 7-52 "publicadas bajo los auspicios del govierno arjentino."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 04759098
ocm04759098
Classification:
ddc - 982
System ID:
AA00010664:00038


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OBRAS


DE



D. F. SARMIENTO


PUBLIOADAS BAJO LOS AUSPIOIOS DEL GOBIERNO
ARGENTINO




TOMO XXXIX


BUENOS AIRES
7254 -Imprenta y Litografi a HMariano Moreno n, Oorrientes 829.
4900 .


LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS
(1874-1880)


N


























EDITOR.
A. BELIN SARMIENTO














CUESTIONES DE ACTULIDAD




(La Tribuna, Abril 23 de 1875 y subsiguientes.)

Sehor Redactor de ((La Tribuna.) Sirvase dar cabida en sus
column's al comienzo de ciertas observaciones que recla-
man de mi part, doctririas que veo publicadas, y que
tienden A falsear y extraviar la conciencia pfiblica.
No conociendo la extension que habr6 de darle A este
escrito, vo s6 que forma tendrA, pues me propongo entrar
en el fondo de ciertas cuestiones suscitadas con miras A
mi juicio perversas.
Desde ahora solicitar6 la indulgencia del puiblico, que
necesito, y necesita 61 mismo otorgarme, A fin de que oiga
lo que no quiera oir, pues en caso contrario tendr6 que
decir A los diaries lo que un ateniense A otro que le sacudia
bastonazos, por hacerlo callar: sacude, pero escucha.
Su servidor. D. F. S.

I

De las sociedades humans y'de sus medios de defense

Cuando en el uso ordinario del lenguaje politico nos
Ilamamos pueblo, entendemos una sociedad humana, ubicada
en cierta part del globo, vecina de otra i otras naciones
regidas por leyes distintas, acaso con lengua y religion
diversas. Estos pueblos y naciones tienen, si son civilizadas
un sistema interior de gobernarse, basado sobre el principio
de la soberania, regido por leyes conformes a ciertas
maximas reconocidas de justicia; limitada, sin embargo,





OHKRA D)IlE ARMIENTO


la potestad de legislar, que pertenece originariamente al
pueblo colectivamente, por ciertas prohibiciones llamadas
garantias que son el patrimonio comun a la humanildad
entera, por provenir de la esencia misma de la naturaleza-
'humana, y constituir, a travys de las viscicitudes de los siglos,
los derecho's naturales cuyo uso ha ido conquistando el
hombre civilizado. Entre ellos se encuentra el de no ser
privado de la vida, la libertad 6 de la propiedad, del honor
6 de la facultad de comunicar sus pensamientos 6 deseos,
sino bajo ciertas formas establecidas, en virtud de una
ley escrita, y oldo el acusado de infraccion de la ley, antes
de aplicarle la pena que es la sancion de esa ley. La ley
es una prohibition con pena, y sin este requisito-el castigo,
la ley no es ley sino precepto moral.
Pero esa ley que mnantiene a cada habitante de un pais
en el goce tranquilo de sus derechos a la vida, Tibertad,
etc., no obliga al pueblo vecino; y este puede invadirlo,.
con injusticia pero con fuerza irresistible, y destruir esas
-libertades, y acabar con la vida y la propiedad de millares,
y hasta con su independencia.
Conveniente ha sido entonces mantener cierto ndmero de
hombres armados en prevision del peligro; pero como esta
fuerza, que asi se llama la masa de gente armada seria
un peligro para la sociedad que permanece desarmada, si
pudiese usar contra ella de las armas mortiferas que
maneja, ha sido necesario darle una organization tal, que
el peligro sea mayor para el mismo hombre armado, si
vuelve contra su propio pais las armas que en sus manos
se pusieron solo para repeler al enemigo exterior. He
aqui el origen y necesidad de las leyes militares, que son
la salvaguardia de las leyes civiles, fundadas estas en la
justicia, en la conveniencia aquellas. El que tiene en sus
manos un arma, por conveniencia pdblica tiene que ser
despojado de ciertos derechos, y a fin de que la masa
llamada ejercito obre como cualquier otra fuerza material,
con el fin de triunfar, 6 vencer resistencias.
Estas leyes las crearon los romanos, a la par de las
eyes civiles que aseguraban a cada uno el goce de sus
derechos. Los romanos no admitian en sus ej6rcitos, sino
a los ciudadanos libres, de manera que habiendo guerra
el mismo ciudadano pasaba de un sistema de legislation
e





LAS DOCTRINAL REVOLUCIONAR1AS 7

fundada en la justicia debida a cada uno, al otro sistema
fundado en la conveniencia de todos. Aquellos justos,
estas necesarias. Estas diferencias las expresaban con dos
axiomas inter armis silent leges, por las civiles. Necessitas caret
leges, poi la necesidad de triunfar del enemigo: Pudiendo
y debiendo ser los derechos individuals obstaculo al
triunfo de las armas, callan estos ante la necesidad de
triunfar. Mas adelante hablaremos de los limits de esta
facultad de suprimir derechos.
Como pueblo civilizado que somos, la Espafia,'con las
Leyes de Partida, que son el derecho romano aplicado A
las sociedades modernas, nos trasmiti6 tambien las orde-
nanzas militares que son el sistema de leyes romanas,
aconsejado por la experiencia de siglos, y exception y
suspension durante la guerra de ciertos derechos civiles,
que opondrian obstaculo al triunfo de las armas.
Para poner en duda estas triviales verdades es precise
separarse de- la especie humana; pues las mas grandes,
ilustradas y libres naciones de la tierra, la Francia, la
Inglaterra, la Alemania, la Italia, la Espafia, y toda la
America conservan hasta hoy con todo su-vigor las leyes
militares, es decir, las leyes ,al parecer injustas, que
aseguran y mantienen, sin embargo, la justicia de las
leyes civiles, y la independencia y tranquilidad de los
Estados. Ni entire los salvajes pudiera el que negase su
conveniencia y necesidad encontrar pros6litos, pues la vida
salvaje es al contrario la negacion del derecho civil que
no ha nacido aun, y la guerra en permanencia su idnica
ocupacion,
Al darse los Estados Unidos una ConstitUicion escrita
para asegurar los derechos de cada hombre al goce de
la vida, la libertad, la propiedad, cuidaron escrupulosa-
mente de salvar las leyes militares, y el ejercicio de la
fuerza. Todos los habitantes serian juzgados por un jury
de sus iguales, dijeron, except los que est6n armados.
Todos tendran derecho de saber porqu6 son aprehendidos
y porqu6 autoridad, except cuando en caso de insurrecion
6 invasion la seguridad pdblica requiera prisiones militares.
El President, ademas de ser el ejecutor de las leyes
civiles, sera tambien el Jefe de toda fuerza armada, sin
sujecion A esas leyes civiles.





8 OBRAS DIE IARMIENTO

Nuestra constitution prove lo mismo, como todas las
constituciones de los'pueblos civilizados, ya sean monAr-
quicos 6 republicans: La ley de justicia federal tan
imperfect como es, en este punto es esplicita declarando
que su jurisdiccion no alcanza A los casos sometidos A
los tribunales militares; declaracion ociosa pues today
constitution humana, y toda ley civil estA basada en ese
principio, salvador de la sociedad, A fin de que los derechos
individuals no vayan nunca a poner en peligro el derecho
de todos A vivir seguros y tranquilos en el interior y A
mantener su independencia en .el exterior, y venciendo al
que la ataque, haci6ndole guerra, 6 aplaudiendolo. Para
ilustracion de este punto, puesto que atravesamos una
6poca en que necesitamos para asegurar nuestra tranqui-
lidad internal demostrar que el sol alumbra, recordemos
un hecho relativamente reciente. La Inglaterra que cada
dia avanza eti el camino de la libertad, y es el maestro de
la humanidad en material de instituciones, por la creacion
del sistema representative, atraves6 toda la edad media
sin leyes militares, ni consejos de guerra.
SSe pretenderia hoy entire nosotros despojAndonos de las
que tenemos, hacernos volver A la edad media? No las
tenia, empero, no por conservar inc6lumes los derechos de
los ciudadanos, sino porque su position insular la eximia
de la necesidad de mantener ejercitos de tierra, pues A
fin de proveerse de mariners que son sus soldados para
dominar los mares, tiene por prActica hasta ahora, tomar
por la fuerza A todo hombre apto, national 6 extranjero, y
meterlo en los buques de guerra, sometiendolos A la mas
dura y cruel discipline. No tenia, pues, ej6rcitos, pero es
todavia principio de jurisprudencia inglesa, que la tierra
que poseen los lores y nobles es propiedad de la corona,
es decir, del gobierno; y que el goce les fu6 dado A condes,
marqueses, duques, etc., A condition de suministrar con-
tingentes con sus vasallos, para defender la nacion. Cada
un noble concurria al campamento con sus pendones
estandartes y retainers 6 secuaces. No habia, pues, necesi-
dad de un c6digo de leyes generals, teniendo cada des-
tacamento, diremos asi, sus costumbres aparte.
Durante el reinado de Jacobo II, habia organizado el rey
un cuerpo de ej6rcito A sueldo; y habiendo sido depuesto





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


por tiiano, aquellas tropas que le eran adictas, quedaron
al servicio del Parlamento, y un dia se sublevaron.
El peligro para las libertades inglesas que aquel monarca
propendia A suprimir era inmenso; pero la- energia del
Parlamento que las defendia, fu6 bastante para apartarlo.
En una sola session, bajo la inspiration del santo amor a
la libertad, el Parlamento sancion6 the mutiny law, la ley del
motin, creando los consejos de-guerra y aplicando sin re-
mision la pena de muerte A los militares amotinados, con
lo que se salv6 la libertad de aquel peligro. Este es el
origen de los consejos de guerra en Inglaterra y de la ley
marcial. Dict6se por.un afio, tan inexpertos eran en la
material, pero al afio siguiente la prorrogaron por otro, y
asi sucesivamente hasta el dia de hoy, en que el Presidente
pregunta por formula si se prorroga, y con el voto und-
nime afirmativo sin debate, se pasa A la orden del dia en
la primer session. Macaulay cuenta que en los primeros
afios los oradores noveles tomaban por tema la inconsti-
tucionalidad de esta ley, como t6sis de estudiante para el
maiden speech, 6 el discurso de la novia, que asi se liama el
primero que pronuncia un orador; obteniendo a veces
aplausos por su facundia, pero votando en contra de su
abolicion.
A juzgar por ciertos escritos que circulan hoy, vamos
enx este mismo asunto por el discurso de la novia de
ahora dos siglos en Inglaterra contra la ley military y el
consejo de guerra, que ya ni para estudiantes da pretexto;
pues no habri un ingl6s en treinta millones, *que piense
6 diga nada en contra de esta institution salvadora del
honor y la grandeza de Inglaterra. De manera que por
lo que hace k aquella poderosa y libre nation esta propo-
sicion es una verdad hist6rica. aLa existencia de una
justicia especial y exclusive para todos los individuos
r. del fuero military, NO ERA antiguamente reputada como
a(una condition indeclinable de la seguridad y de la
Sfuerza de los ej6rcitos permanentes, hasta que la nece-
a sidad de salvar las libertades inglesas amenazadas por
e un motin, hizo que los verdaderos patriots abriesen los
ojos, y creasen los consejos de guerra y las eyes milita-
< res. Sostener otra cosa es pronunciar el discurso de la
* novia para hacer reir a los hombres serious> )





10 OBRAS DE SARMIBNTO

Oigamos al historiador modern lord MacaUilay sobre el
origen de las leyes militares de la Inglaterra, en defense
de las libertades conquistadas contra los Estuardos:
S(Grande fu6 el desaliento que produjo en Londres la
noticia que lleg6 del motin de las tropas en Escocia.
Corria el rumor de que sintomas alarmantes se mostra-
( ban en otros regimientos y particularmente un cuerpo
a de fusileros situado en Harwich estaba dispuesto a seguir
c el ejemplo de los de Ipswich. ((Si esos escoceses, dijo
( Halifax, no son apoyados, perdidos estamos; pero si obran
((de acuerdo con otros, el peligro es inminente.) La ver-
( dad, parece ser que habia una conspiracion que tenia
ramificaciones en muchas parties del ej6rcito; pero que
( los conspiradores estaban amedrentados por la flrmeza
( del gobierno y del Parlamento.)
( William Horbord, diputado por el consejo de Lanncex-
a ton, se present en la Gamara de los Comunes, y tomando
( la palabra refiere lo ocurrido. El espiritu de la asam-
( blea se levant A la altura de la situation. Howe fu6 el
a primero en pedir medidas en6rgicas. Dirigi6se at rey
( (William de Orange, recientementeproclamado en lugar
( de la dinastia de loss Estuardos), para que envie sus tro-
< pas holandesas A perseguirlos. No s6 de otras (inglesas)
( en quien pueda tener conflanza. Esto no es broma, salt
el viejo Birch, que habia sido coronel al servicio de
Parlamento. Si dejais que el mal cunda, tendreis en
a pocos dias un ej6rcito encima. Pedid al rey que made
( en el act6 caballeria 6 infauteria, su propia gente, gente
( en quien pueda fiar, A sofocar la revuelta. La llama de
( entusiasmo ardid sobre las cabezas de los comunes de
a tragestalar (abogados y jueces). No es el saber de mi
( profession lo que aqui se necesita, aijo Treby. Lo que
( hay que hacer es opener fuerza contra fuerza, ,y man-
t tener en el campo de batalla lo que hemos hecho en el
( Senado. Convocad la milicia, avand6 el coronel Mildmay,
( miembro por Essex. Escribid A los Sherifs (gobernadores).
((Hay ciento cincuenta mil milicianos, buenos ingleses que
( no han 1e flaquepr.)
S(Resolvi6se dispenser de su asistencia al Parlamento, A
( los militares, a fin de que acudiesen A sus puestos en el
acto, y pasar'una nota al rey, pidiendole tomar medidas





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


Seficaces para la represion de la rebellion; y lanzar una
c proclama amenazando a los rebeldes con la venganza
a pdblica. Un caballero insinu6 qne seria bueno aconse-
((jar A su majestad, que ofreciese perdon a aquellos que
se sometiesen pacificamente; pero la Camara sabiamente
c rechaz6 esta suggestion. (Nada que d miedo sienta como dijo
( uno, en estos momentss.)
a El rey inform que ya se habian dado las 6rd.enes con-
c venientes. Ya iban en marina en efecto las tropas.)
iQu6 hombres aquellos, y cuan pequefos somos nos-
otrosl He aqui el origin de las penas several contra los
rebeldes, las leyes militares y los consejos de guerra, im-
puestos por los grandes hombres que fundaron las liber-
tades modernas, aseguraron las garantias- con la magna
carta que hicieron firmar a Juan sin Tierra, han dado
el padron de las instituciones republicans mismas, que
nos sirven de palladium. Las leyes militares y los conse-
jos de guerra son, pues, instituciones protectoras de la
libertad, en cuaito a castigar rapida y sumariamente al
que empufie armas, para trastornar el tuego regular de las
instituciones. ,Porqu6 el ciudadano libre y honrado teme-
ria la accion de unconsejo de guerra? Es para que no se
repita la tirania de Rosas? Pero Rosas no us6 de consejos
de guerra, y precisamente esa fu6 la causa de su tirania.
Cuitifio y Badia, Troncoso y la mazhorca no formaban un
consejo de guerra. Oribe no someti6 a Florencio Varela &
un consejo de guerra. EEs acaso durante la administration
continue como ministry de guerra, gobernador, y presi-
dente del ex-general Mitre que el pueblo civil (nuestro) ha
cogido miedo a los consejos de guerra, a los que llam6 como
senador tribunales de sangre? ,Sera durante la pasada
administration, en que el inico consejo de guerra absolvi6
del cargo de rebellion a los rebeldes de Mendoza, teniendo
el President, por el honor siquiera de las armas, que
revocar la sentencia mas rebelde ella & las ordenanzas y
leyes de la material, que los rebeldes mismos?
Quos vult perdere Jove dementat!
Lo que es fenomenal y pasma, es ver a comerciantes
pacificos, a industrials honrados, a padres de familiar
timoratos, propendiendo por miedo 6 caridad, a que se





OBRAS Dh SARMIENTO


destruyan, eludan y maldigan los remedies que curan las
grandes enfermedades en la legislation universal.




De las leyes militares

El buen 6xito de la guerra, y la forma, A quienes, y en los
limits en que ha de hacerse, es el objeto de las leyes mili-
tares, que forman un c6digo mas complicado que lo que
vulgarmente se cree. Al buen exito concurren las que
tienen por objeto preparar el instruinento human de triunfar
-las leyes de reclutamiento, discipline, desercion y servicio
mecanico, diremoslo asi, por el de cartel ylos deberes del
soldadoetc. Las mas importantes son aquellas qua rijen el
derecho de la gherra; y como estas ban de aplicarse en
muchos casos al.enemigo y en pais extranjero, deben ser
conformes con el derecho de gentes, y las prActicas de las
naciones civilizadas. Si nuestros ej6rcitos hicieran la guerra
en el Brasil, 6 esta hacion en nuestro territorio, no han de
venir los brasileros a pedir justicia a un juez argentino y
vice-versa por la infraccion de las leye' de la guerra, del
habitante del pais enemigo en que la guerra se hace. El
espia, el que cuenta los soldados sl pasar, el que toma el
plano de una fortaleza, el que arrebata la correspondencia,
el pueblo que se subleva tras del ej6rcito, el que mata no
siendo soldado, son jusiiciables por el ej6rcito mismo cuya
seguridad comprometer. pues ese ej6rcito en pals enemigo
cuida de su propia conservation.
De aqui result que el General en Jefe en campafia,
ejerce el Poder Ejecutivo, y con el Consejo de Guerra el
Judicial, sin intervention de la justicia civil. En esta part
el Poder Legislativo de una nation no puede ejercer
influencia alguna, porque IPs leyes de li guerra, proce-
diendo de un Pcuerdo tAcito 6 expreso de todas lasnaciones,
un Congress no puede mod(ficarlas; ni un pueblo darse una
Constitution en que otorgue a sus ciudadanos el derecho
de infringirlas. No puede mandar matar los prisioneros de
guerra, porque todas las naciones le pedirian cuenta de
ello. No puede como el gobierno del Uruguay, contestar al





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


reclamo de un gobierno amigo contra la piblica coopera-
cion de sus habitantes en la resistencia armada que le
hacen rebeldes, escudarse con decir que sus leyes muni-
cipales y los derechos civiles que otorgan, le impiden
estorbarlo, porque no ha podido darse leyes que lo eximan
de cumplir con logs deberes que el derecho de gentes le
impone.
De estos ilcuestionables'principios van A deducirse ina
s6rie de consecuencias incontrovertibles.
la La necesidad de que el poder military est6 confiado a un
funcionario reconocido por las demas naciones, y su accion
independiente de toda ley y autoridad municipal. El Rey,
Emperador 6 Presidente, es comandante de las fuerzas de
mar y tierra regidas por las leyes militares, para que d6
comision de hacer guerra A otra nacion a los jefes de los
ej6rcitos de la suya, sin cuya comision pueden ser ahor-
cados como pirates los que hacen guerra A un poder
extranjero.
2a Que las justicias civiles y locales no pueden poner
impedimento A la ejecucion de las leyes de la guerra ni
avocarse los pleitos que durante la guerra pueden sobre-
venir, pues es en ella el derecho de gentes y los usos de la
guerra la dinica regla de conduct.
3a Que no pudiendo haber leyes de la guerra para las
naciones extranjeras, y leyes de la guerra civil, se procede
en esta por las mismas reglas que en las guerras interna-
cionales, sin que cambien en nada las relaciones entire el
enemigo, y .el general en jefe, sea aquel extranjero 6
interno. Por esta razon las constituciones political confun-
den en una misma categoria la insurrecciony la invasion. En
caso de conmocion interior 6 de sedicion interior dice la
nuestra, etc.
No hay por tanto competenci'a entire los tribunales civiles
y militares cuando hay guerra extranjera 6 civil. Por esto
dice la ley federal indtilmente porque se sobrentiende, que
su jurisdiccion no alcanza A los casos sometidos A tribunales
militares.
Ociosa es la prevention, porque la Constitucion ha sus-
traido cuidadosamente al jefe del Poder Ejecutivo en lo civil
mismo, A la jurisdiccion del Poder judicial, disponiendo que
en caso de impeachment 6 acusacion de este alto funcionario,





OBRAS DE SARMIENTO


otro juez y otro acusador entienda en la causa; y come todo
acto de un military en virtud de la comision que tiene del
Comandante general Presidente 6 rey, depend de las ins-
trucciones 6 asentimiento de su superior, resultaria juz-
gandolo el juez civil que pueda juzgar, corregir, amonestar 6
castigar al Presidente y lo que es mas todavia al general
en jefe de los ej6rcitos por actode guerra 6 por el ejerci-
cio de las funciones de su cargo. La competencia declaran-
do que tal 6 cual acto es military 6 no y justiciable civilmente
seria el medio de juzgar al Presidente, declarindolo injusto
6 agresor.
iQui6n decide si un hecho incriminado es military 6 no?
El general en jefe del ej6rcito, en cuyas filas tuvo lugar.
El President de los Estados Unidos no pregunt6 A la
Corte Suprema si los asesinos de Lincoln pertenecian al
fuero military, aunque ninguno era military, sino al attorney
6 asesor de gobierno, declarado por este ser military por
cuanto era acto de guerra, someti6 los reos a un consejo
de guerra; pues son actos de guerra todos los que atacan
la seguridad del Estado tanto exterior como interior.
* Cuando la corte federal de Washington lanz6 mandate de
habeas corpus, en favor de mistress Surrat, juzgada militar-
mente, el president no contest ni provey6 al mandate,
c ontentindose con mandarla ejecutar con los demas reos.
Cuando un jefe military le di6 aviso de que un tribunal
federal reelmaba an reo que estaba i su- guard y pedfa
6rdenes, el Presidente contest: no entregue el reo, siga y
sentence la causa, someti6ndome la senteacia antes de
ejecutarla. Cuando un Juez de Nueva York, pidi6 se le
entregasen los habaneros press por 6rden del Presidente y
pedido del Ministro de Espafia, el Presidente Grant, por
toda contestacion, a esta pretendida competencia mand6
bajar un batallon A la fortaleza Hamilton para guardar
los press. Insistierdo el Juez, mand6 bajar otro mas, y
ess6 la porfia d&el Juez, sin entrar en escribir con l1.
Nuestra Corte Federal tiene un caso reciente. Cuando
Mantero se quej6 de prison prolongada sin darle causa, la
Corte ofici6 al Ministro del la Guerra, quien le mand6 la
list de veinte y site press torados con las armas en la
mano en el Diamante por el Comandante del 7o de line,
centre los cuales, figuraba Mantero y la Corte se desisti6 de





LAS )POCTRINAS REVOLUCIONARIAS


la demand, habiendo el,Ministro puesto incomunicado
desde entonces al preso, para castigar su insolencia.
Cuando en Rhode Island un vecino se quej6 ante el Juez
federal Story, y en apelacion a la Corte Suprema de vio-
lencias ejercidas por un individuo, este contest que las
cometi6 estando A las 6rdenes de su jefe military, y el pais
declarado en estado de guerra, y ambas Cortes se decla-
raron incompetentes para oir la demand. Esta es la sus-
tancia de la sentencia del Juez Taney.
De qu6 competencia se habla entire nosotros, entire el
poder judicial civil, y el Presidente comandante general, en
hechos quede la accion de las armas emanan, si la Consti-
tucion ha sustraido a su jurisdiction al Presidente, aun
en los casos de crime, y el derecho de gentes que da 6
limit las facultades de hacer la guerra, sea civil 6 extran-
jera, no admit la intervention de leyes municipales, puesto
que la Constitucion y nuestras leyes militares sustraen
tambien al que aquella function ejerce a los tribunales
civiles? Cuando la Constitucion americana priva a los mili-
tares y milicia en el servicio national del derecho a ser
juzgado por un Jurado, prohibe con eso al Juez del crime
en lo civil, entablar competencia para que sea juzgado un
reo military conforme a las reglas del derecho civil.
Y para mostrar el absurdo de esta pretension de entablar
competencia sobre reos de delitos militares, vamos a des-
cender a pormenores del procedimiento judicial civil. Los
reos del delito de rebellion son siete mil que estuvieron en
la Verde; y el Juez civil tiene que distinguir reos princi-
pales factors, c6mplices y complicados, y no le es faculta-
tivo apartar reos, y prescindir de alguno de ellos. Necosita
las listas de revista de aquel agrupamiento de criminals,
y en la sentencia nombrar a cada uno de los reos, al aplicar
a cada categoria la pena correspondiente. El president
puede limitar la accion del consejo de guerra por razones de
clemencia 6 conveniencia pdblica. El crime civil de la
sedicion consiste en haber dado muerte A ciudadanos y i
empleados p-iblicos en el desempeito de sus funciones, sin
autoridad ni titulos para hacerlo, porque solo la autoridad
puede matar a los que resisten a mano armada el cumpli-
miento de la ley.
Esos rebeldes han comido, y ho han pagado los ganados





OBRAS DE SARMIBNTO


ajenos de que dispusieron y el juicio civil es para hacer
pagar lo hurtado.
L0 se pretenders tambien que los muertos por esa rebellion
bien muertos se estan, y los despojados, ningun derecho
tienen A subsaneamiento en causa civil? A estos absurdos
conduce la pretension de Ilevar A los jueces ordinaries la
demand entire el Estado, y los que trataron de destruirlo.
,Van los jueces civiles A juzgar por las leyes militares, que
tienen otro objeto y otras reglas de enjuiciamiento?
jHay casos en que el juez civil pueda juzgar militares
por actos de violencia en cosas pdblicas?
Si los hay; y la PragmAtica de CArlos III los establece
claramente, ordenando que en los alborotos de ciudades, en
que los vecinos tratan de apoderarse de las campanas (aso-
nada del sonido de las campanas) para convocar al pueblo, sean
los reosjuzgados-por los jueces civiles, y si militares hubie-
sen tornado parte, sean tambien sometidos al juez civil de
la causa.
La lengua ha consagrado esta distinction, llamando cues-
tiones de campanario, A los sentimientos y pasiones que
agitan A una localidad, por motives puramente locales.
4Porqu6 esta distincion?- Porque los alborotos de ciudades
asonadas, puebladas tumultuosas, mobs en ingles, de cam-
panario, no afectan A Ja soberania national, ni A la existen-
cia del Estado, ni del gobierno.
Los jueces civiles no estAn encargados de defender A la
nacion, que tiene buenos pufios en su ej6rcito para defen-
derla,y leyes propias y autoridades y jueces designados
para hacer la justicia. El Presidente no se ha de presentar
por si 6 por apoderado A pedir reparacion del agravio infe-
rido por la part contraria, al ejercer violencias para depo-
nerlo. El Presidente que reemplaza A Lincoln asesinado
por rebeldes, aunque es la misma persona moral del muer-
to, como el hijo del rey asesinado que le sucede es el mismo
rey, su padre, no es recusado por parcial 6 por parentexco inme-
diato, como el derecho civil lo establece, porque obedece
A otras leyes y llena otros objetos que la ley civil. -
La pragmAtica de Carlos III y las leyes militares del reino
no se contradicen, pues, sino que se completan y apoyan.
Es civil el delito de asonadas, alboroto, desorden local, por-
que no es contra la autoridad del rey, del soberano, del





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


president; es delito national la rebellion 6 resistencia al
Congress que represent la soberania, por cuanto ataca la
tranquilidad del Estado, y amenaza subvertirlo todo. Ticnor
el historiador de las constitution norte-americana hacia, con
motive de haber el pueblo de Boston puesto en libertad A
unos reos de delito definido por ley del Congreso, la misma
distinction que la prlgmatica de Carlos III establece, di-
ciendo que si por fuerza de ndmero 6 de armas, arre-
batado un reo 6 la autoridad encargada de su custodia,
habria en ello un delito ordinario; pero si por fuerza de
ndmero 6 de armas, fuese arrebatado un reo, con la decidi-
da y confesada intencion de arrebatar todos los reos en
todos los casos de un crime definido por ley del Congre-
so, a fin de no dejar cumplirse dicha ley, entonces el delito
era de traicion, y podian ser ahorcados todos los autores
del atentado, por serun actode guerra, A los Estados Unidos,
segun un estatuto de Enrique III, que definia los casos en
que se hacia guerra, y este entraba en ellos.
Sabemos muy bien que para ciertos politicos, no es per-
mitido eitar las leyes y la jurisprudencia adoptada por
otras naciones. Alia como alli y aqui come aqui es su con-
testacion. Nosotros lo hemos arreglado de otro modo, decia el
m6dico A palos cuando le objetaban haber dicho que el
corazon estaba A la derecha. Esta salida que solo revela
nuestra propia deficiencia, haria, y 6 veces lo sostienen, que
nosotros, entire quienes se cuentan algunos cientos de per-
nas ligeramente instruidas en estas materials, estamos mas
arriba que la Inglaterra con sus millares y millones de
personas, educadas por seis 6 siete siglos de prActica cons-
titucional, y podemos dar lecciones los Estados Unidos,
cuyo personal de Jueces, Legislaturas y Congresos es ma-
yor que la poblacion varonil de nuestra Repdblica de dos
millones escasos, donde los nueve d6cimos no han oido
siquiera hablar de estas materials. Desgraciadamente para
la charla incipiente de nuestros inventories de principios
y jurisdicciones, en las leyes militares, todas las naciones
obran por una misma regla, pues la de una, son para apli-
carselas A otra, cuando se halle en guerra con aquella y
vice versa. No ha de mitigarlas la una porque la otra no
esta por eso obligada Amitigarlas. Cuando la caridad y la
TOMO XzIIx 2





OBRAS DE SARMIENTO


filantropia han hecho acudir A .los campos de batalla per-
sonas que no pertenecen al ej6rcito, A fin de prestrar
auxilio A los heridos, ha sido precise una convenciog de
los beligerantes, obligAndose a respetarlas, como neutrales.
Cuando el humane Washington orden6 que el espia
Mayor Lee fuese ahorcado, y se neg6 a mitigar solo en la
forma la terrible pena military, lo hadta porque asi lo pres-
criben las leyes de la guerra, y su indulgencia no obligaba
al enemigo a proceder del mismo modo'en caso igual. Lee
era un joven de la familiar noble, de modales caballerescos,
y.de prendas apreciables. El mismo pidi6 al General que
ya habia resistido a los ruegos de las sefioras, que le aho-
rrase el oprobio de la forma de la muerte, haci6ndole
fusilar simplemente. Hoy los usos de la guerra se han
dulcificado un tanto a este respect. Entonces Washington
se mostr6 inflexible y el espia fue ahorcado.
Pero en otro punto se asemejan todas las naciones, y
debemos tener present y estimar en much sus antece-
dentes. Las luchas intestines destruyen el cr6dito, inte-
rrupen el trabajo, disminuyen la poblacion, y aniquilan la
riqueza, alla como aqui. Los medios de parar A este mal
deben ser los mismos. Es ridicule atribuirnos mas amor A
la libertad, ni mayor suma de derechos que los treinta mi-
llones de ingleses herederos del habeas corpus y la Magna carta
con la ley del motin,6 que los cuarenta millones de ameri-
canos ingleses, cuyos jueces no pretenden juzgar reos
militares, ni nadie se cree amenazado por los consejos de
guerra. No hablemos de todas las otras naciones.
SAl pedir juicio civil entire nosotros se busca impunidad y
no justicia, cosa que no hace honor A la justicia civil; y el
odio de militares a los Consejos de guerra, huele un poco A
deshonor de la carrera que siguen. Esto es todo.
La providencia del Poder Ejecutivo, ordenando al defen-
sor de ciertos reos militares acepte el cargo en _cuarenta y
ocho horas para probar lo convenient, es ajustada.
En el proveido del juez civil notabamos una frase incon-
veniente, cual esque comunicara al Presidente comandante
general lo que hubiere de proveer. LQu6 le importa A
aqu61 supremo juez de lo military lo que provea un juez
civil?
En el Poder Ejecutivo tildariamos tambieh un adjetivo





'LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


inferior, agregado iJuez. Nuestra opinion fundada en la
prActica de todas las naciones, en nuestra Constitucion y
leyes nacionales es que el inferior esta demas. El Poder
Judicial no es juez del Ejecutivo, ni en lo civil ni en lo
politico, sino cuando su juez especial, el Senado lo ha desa-
forado en juicio promovido por la otra Camara, por razones
suyas. En lo military, la cosa muda de especie.
Solo por consejos de guerra pudiera ser juzgado, aunqie
no haya ejemplo que se conozca en la historic. Napoleon
III no ha sido acusado por su conduct en Sedan; pero lo
ha sido el mariscal Bazaine y degradado, ya veremos
por que.
El President no contest a providencias de tribunales
civiles que solo con su permiso, como los reclamos de adua-
na en cuyo caso obrasen como Arbitros nombrados por las
parties, pueden entender; porque entender es juzgar, y la
Corte no juzga al Presidente y much menos al Coman-
dante General de las fuerzas de mar y tierra. Si un Tri-
bunal civil, pues, de cualquier categoria intentase disponer
de militares, el Presidente como General en Jefe se conten-
taria de mandar un batallon para su custodia, y otro y otro.
Este es el lenguaje del Ejecutivo que no es part en ningun
pleito, ni discute, ni razona con nadie. Manda en lo suyo,
sin consultar sino es al Attorney, para fijar una doctrine
sobre punto dudoso. Puedo estar equivocado; pero t(estoy
con los romanos)).


III

Derecho popular de revolution, sus causes y sus limits

Cuando los romanos habian llegado cierto grado de
cultural, cuenta la historic, que a causes de un atentado
del iltimo rey, unos de los Tarquinos, se sublev6 el pueblo
y estableci6 la Repiblica con dos C6nsules. La contestura
del gobierno qued6 sin embargo la misma: dos reyes en
lugar de uno; electivos en lugar, de hereditario.
Pero como al mismo tiempo ocurria en Atenas igual
revolution echando abajo A Pisistrato y. los pisistratidas,
largo tiempo estuve creyendo, que romanos y griegos se





OBRAS DB SARMIENTO


habian mas tarde olvidado de antiguas conexiones inter-
nacionales, que hacian por el intermedio del comercio re-
percutir las ideas de una orilla del MediterrAneo 6 la otra.
Habiame Ilevado esta conclusion la comision de 1's De-
cenviros que mand6 estudiar las leyes de Grecia y el es-
pectAculoque present la 6poca present. Hacese en Francia
la revolution del 89, y ni la Inglaterra, su rival, escapa al
movimiento que imprime al mundo cristiano aquel aconte-
cimiento. Igual cosa se repite en 1848 A la caida de los
Orleans pero he leido A Coulanges sobre la Citd antique, y
encontrado explicacion mas natural, aunque no dhiera
del todo A ella. Las plebes, los libertos, los que habian per-
dido el culto y el. hogar paterno, habian establecidose en
ciudades y estas requerido santo patron y culto del hogar,
de que habian sido despojadas.
Estos siendo numerosos pidieron fortificar Roma en
cambio de los servicios que prestaba y prestaria en
adelante.
Lleg6, pues, el tiempo en que estas poblaciones, doma-
siado numerosas en las ciudades, pidieron su part de
gobierno que solo ejercian los agnatos descendientes por
line de varon, con el sacerdocio de su familiar, despues
convertida en tribu, con gentes, clients, esclavos afectos
A ellas.
EspectAculo igual ha presentado el mundo modern al
salir de la edad media, los siervos emancipados, las luces
secularizadas, la razon public ilustrada, el Renacimiento
trayendo de nuevo a los ojos la grandeza de la repdblica
romana, las bellas artes y las glorias de la civilization
griega, despertaron A los pueblos que propendieron a regu-
larizar los gobiernos y tomar ku part legitima en la direc-
cion de los negocios. Backer se asombra de que la Francia
hubiese podido tolerar hasta 1789 los inconcebibles abusos
que formaban el gobierno de aquella nation.
La Inglaterra concluye en 1668 la series de movimientos
en este sentido que con la caida de los Estuardos regula-
rizan el gobierno sobre un padron te6rico de igualdad,
justicia y responsabilidad, sino sobre el que habia' consa-
grado la edad media, cpn el parlamento, la prerogative
real, y la Magna Carta, que los Estuardos no querian respec-
tar. Lord Macaulay llama A la revolution inglesa, revolu-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONAKIAS


cion defensive, es decir, preservadora de las tradicionales
libertades inglesas, en el limited que la prerogative real 6
la aristocracia la tenian asegurada. Pero los ingleses no
quieren Ilamarle revolution a la resistencia legal que
opusieron-con la terquedad sajona a las invasiones de la
corona. Lord Macaulay resume asi en 1848, la historic de
la revolution:
( El mas alto elogio que puede hacerse de nuestra
revolution es que fu6 nuestra dltima revolution. Varias
generaciones han pasado desde entonces, sin que a un
ingl6s patriot y prudent, le haya ocurrido opener resis-
tencia al gobierno establecido.
( Hay la conviction en todo espiritu honrado y reflexive,
diariamente fortificada por la experiencia, que los medios
de efectuar todas las mejoras qne la Constitucion require,
deben encontrarse en la Constitucion misma.) Y contemplando
los estragos causados por la revolution reciente de 1848 en
Francia, afiade: (( El miedo y la ansiedad han anublado las
fisonomiasde millones de almas. El comercio ha sido sus-
pendido y paralizada la industria...Verdaderos amigos del
pueblo han confesado con profunda tristeza, que corrian
peligro intereses mas preciosos que ningun previlegio poli-
tico,y que aun habia de ser necesario sacrificar la libertad,
a fin de salvar la civilizacion. (El imperio absolute aceptado
dos ailos despues).
(( Mientras tanto en nuestra isla, ni un solo dia ha sido
interrumpido el curso regular del. gobierno. Los pocos
hombres malos que ansiaban por. pillaje y licencia, no han
tenido el coraje de afrontar la fuerza de una nacion leal,
reunida en fuerte ejercito en rededor de su gobierno. Pro-
venia esto de que en el siglo XVII hicimos una revolution
conservadora, para no tener que hacer una destructora en el
diez y nueve).
Exactamente.
Un siglo -despues las colonies inglesas, en defense del
derecho de todo ingl6s de no pagar contribuciones que no
le sean impuestas por sus representantes en parlamento,
se separan de la madre patria declarando ante la faz de
las naciones que ellas miran como verdades de suyo evi-
dentes:.
( Que todos los hombres han sido creados iguales: que





OHRAS DB SARMIENTO


ban sido dotados por su Creador de ciertos derechos inalie-
nables, entire los cuales cuentan la vida, la propiedad, y la
prosecution de la felicidad: que los gobiernos han sido ins-
tituidos para asegurar estos bienes, derivando sus justos
poderes del consentimiento de los gobernados: qie cuando
una forma de gobierno se hace destructive de estos fines
es el derecho del pueblo alterarlo 6 destruirlo, 6 instituir
un nuevogobierno, poniendo por fundamento aquellos prin-
cipios.... La prudencia aconseja no cambiar por causes
lijeras y transitorias aquei gobierno de largo tiempo esta-
blecido, pues la experiencia ha demostrado tambien que la
especie humana estA dispuesta a sufrir mientras los males
son soportables.
Mas de medio siglo despues de consumada la mas glo-
riosa de las revoluciones modernas, el historiador Bancrofft
ha reasumido la historic norte-americana en poquisimas
palabras, diciendo que nada sustancial han cambiado los
americanos en su antigua y traditional forma de gobierno.
Un rey peri6dicamente elective, pero con las mismas facul-
tades.y limitaciones de la prerogative de la,'corona, un
senado en lugar del alto parlamento, una cAmara de dipu-
tados en lugar de los comunes, etc., etc.
Pudiera llamarla Macaulay tambien re'volucion defensive,
por cuanto se hizo en defense de derechos agredidos.
A pooo estall6 la revolution francesa, del g6nero destruc-
tivo. Nada diremos de ella, sino que hasta la hora de'esta,
esti en efervescencia. Todas las grandezas y las miseriap
humans, todas las glorias y las venganzas, todos los cri-
menes y las virtudes, tiranias populares, tiranias del crime
y de esterminio, tiranias militares, la repdiblica, el imperio,
la monarquia, la comuna, la conquista, la derrota, dos pro-
vincias menos, y hoy la dictadqra, y al fin la esperanza de
la repiblica moderada. Tal es la historic de esta revolu-
cion. Preguntado Mac-Mahon sobre su program, contest
sencilla y terriblemente: gobernare siete afios I es decir,
durante mi gobierno no habrAn nuevas revoluciones.
Dejemos, pues, a un lado esta revolution que aun no ha
terminado.
Viene la de la Independencia de toda la America del
Sud. Esta realizaba el primer principio avanzado por la
declaracion de los Estados Unidos:-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS 23

S(Cuando en el curso de los sucesos se hace necesario
para un pueblo disolver los vinculos politicos que a otro le
unen, y asumir entire los pueblos de la tierra, la estacion
igual y separada que las leyes de la naturaleza y la na-
turaleza de Dios le deparan, un decent respeto por la
opinion de la especie humana require que declare las
causes que lo llevan A la separacion.))
Toda la Am6rica espafiola qued6 separada de la Espafia,
sigui6ndose una larga y penosa gestacion en medio de
des6rdenes renacientes y que aun no terminan en algunos
puntos hasta el present.
Nos ocuparemos solo de la parte que nos ha cabido a
nosotros. Pocas secciones americanas mostraron desde el
principio mas incapacidad de constituir un gobierno. Chile,
el Peru, etc. fueron y son hoy el Perd y Chile.
Trabajo costaria A un argentino saber cuales eran las
provincias del Rio de la Plata en 1810, y donde estuvieron
los limits de las provincias unidas representadas en Con-
greso en 1816. Mas dificil seria decir qu6 forma de gobierno
tuvieron juntas 6 separadamente las parties components,
si eran provincias 6 nacion, si sus gobiernos eran hasta
1851 repdblica, monarquia, imperio, baja la forma federal
unitaria, etc. El tirano Rosas se ha empefiado en probar
en un document reciente que seria ridicule y desastroso
establecer una Reptiblica federativa, y esto despues de haber
61 mismo hecho perecer millares de hombres al grito de
Iviva la Federacion I
En 1822 parcialmente y en 1825 como gobierno general, se
reuni6 un Congreso, nombr6 un Presidente y di6 una Cons-
titucion, distribuyendo los poderes, asegurando las garan-
tias, y estableciendo todo el regimen de gobierno de los
pueblos civilizados. Pudo ser mejor, pudo ser peor; pero
ningun principio fundamental estaba conculcado, ningun
vicio de conformacion diremos asi, la desfiguraba. La
Constitucion de 1826 la habria aceptado la Francia, Chile,
6 cualquier Estado cristiano. Esta es una verdad innegable,
aun para los que la combatieron y destruyeron.
Entbnces principi6 la segunda part de la revolution
argentina; y la lucha por las armas tom6 un carActer defi-
nido. Los hombres de Estado mas notables, los padres de
la Independencia que aun sobrevivian, los gefes de los





OBRAS DB SARMIENTO


ej6rcitos nacionales, y la juventud de la generation pre-
sente, emprendieron la noble tarea de destruir los obs-
taculos que se oponian A, former una nation de todo el
territorio que reconocia y seguia una misma bandera, y
constituir su gobierno segun las formulas y los principios
que rigen hoy en ambos hemisferios A la porcion civilizada
de la humanidad.
ST diferencias de sistema entire monArquico y republica-
no, federal 6 unitario, era lo que dividia los Animos, el par-
tido contrario despues del triunfo estaba eu el deber de dar
una constitution segun sus principios.
No se habl6 de constitution, sin embargo, hasta 1852,
despues de destruidos los obstAculos, y para sempiterna
gloria de los unitarios, en el deseo de conciliar los principios
con los hechos existentes, propusieron y adoptaron la forma
federal de gobierrno,
En casi treinta afios de lucha no se vi6 indicio ni asemo
de querer establecer una forma de gobierno, ni parcial ni
general.
En la ciudad mas important se estableci6 por ley y dur6
veinte y cinco afios el simulacro de gobierno republican
siguiente:
Un gobernante reelegible cada tres aflos que gobierna
veinte y cinco aflos desde el principio del interreino, hasta
destronarlo por una batalla.
En lugar de la consagrada division en tres poderes, uno
con la suma delpoder, y los otros conservados por form. Una
divisa colorada pegada al vestido de cada ciudadano veinte
y cinco afios, como prueba evidence de lealtad:-el degiie-
llo, sustituido a las formas civilizadas de ejecucion judicial,
suprimida la prueba y la defense para la persecusion y
averiguacion de los delitos, etc., etc.
Todo esto confesado, propalado, sostenido, y sancionado
en eyes escritas 6 en prActicas que perdian el carActer de
abuses por la sancion del tiempo y el asentimiento de los
gobernados. Puede resumirse este sistema en una frase:
negacion de todas las conquistas humans en dos mil afios
de gobierno; separacion absolute de la especie humana
cristiana y civilizada en cuanto a las formas de gobierno.
Aqui es el lugar de sefialar un rasgo que une entire si
todas las grande revoluciones de los pueblos desde la caida





LAS DOCTRINAS REVOLIICIONARIAS 25

de los Estuardos en Inglaterra, que asegur6 para siempre
el juego espedito del sistema repyesentativo, que comple-
taba el defecto de las instituciones libres de Grecia y Roma,
por la imposibilidad material, sin 6l, de verificar la volun-
tad, la opinion, el interns, y el mayor saber de los goberna-
dos en los grandes Estados.
La revolution francesa, cuan complicada es en sus evo-
luciones, tiende a este objeto y ya lo ha conseguido. La
asamblea de Francia estA basada en el parlamento ingl6s,
sus tribunales de justicia, su gobierno se acercan al mismo
padron en cuanto A la division de los poderes notada por
Montesquieu.
Los Estados Unidos son la mas alta expression del sis-
tema, pues lo que es traditional en Inglaterra esta alli
claramente definido por una constitution escrita.
A eso se encaminan con mas 6 menos 6xito todas las
Reptiblicas americanas, las diversas naciones europeas, las
colonies inglesas mismas, y aun en el Japon, en Turquia
se echan los cimientos del mismo sistema, que es hoy el
de la humanidad.
Esto mismo es lo que pretendian los unitarios, sin que
sus adversaries puedan decir que ellos pretendian algo
parecido, pues no organizaron 6 dejaron organizer sino el
despotismo mas sangriento, mas brutal, mas ignorante, sin
contrapeso alguno ni en el. Poder legislative ni el judicial,
Repetimos esto para colocar la lucha de treinta afios contra
las tiranias parciales y generals, entire las justas, nece-
sarias y legitimas revoluciones del mundo.
Despues de destruida la tirania en Caseros, ocurrieron
todavia dos movimientos que produjeron trastornos. El
primero fu6 el del 11 de setiembre, negandose Buenos
Aires A reconocer como valido un acuerdo constituyente
celebrado entire gobernadores. Este acto violaba las for-
mas del gobierno de todas las naciones. Los Poderes
Ejecutivos no son constituyentes. Violaba ademas el Pacto
de la Liga litoral, que establecia que delegados de los
gobiernos harian este arreglo.
Por much entraba en esta resistencia la desconfianza
que inspiraba el General victorioso, caudillo sin embargo,
r6gulo de por vida en su provincia, c6mplice y factor de
la tirania que destruy6. La revolution contra Rosas era,





OBRAS UI) SARMINNTO


como se ha dicho, termidorania; y la victoria no suele ser
un curso de derecho constitutional para el- vencedor.
Los contrastes lo trajeron a mejores t6rminos.
Nombr6se como debi- ser al principio una Convencion de
Delegados, y la Constitucion fu6 aceptada uninimemente.
Quedaba, pues, la nacion constituida.
Desgraciadamente los resentimientos que dejan las lar-
gas luchas, el recuerdo de lo pasado agri6 los aninos; y
cuando los Diputados de Buenos Aires se presentaron a
incorporarse en el Congreso, fueron rechazadas in limine,
por no haber sido electos en virtud de leyes de la Confe-
deracion anterior 6 la actual Constitucion, aceptada por
Buenos Aires.
La ignorancia comun de ciertos principios del sistema
representative hizo mas ficil la ruptura, poniendo un
dedo de su p6rdida la obra de treinta aiios de lucha.
Ignorabase que un Diputado lo es tal, y goza de todas sus
inmunidades por el adto de su nombramiento y no por la
aprobacion del Congreso. Bien 6 mal electo, el Diputado
al dirigirse al lugar de la Asamblea no puede ser preso,
except en caso de delito infraganti. Toma posesion de su
asiento, y si dos pretenden derecho & la misma lepresenta-
cion, ambos se sientan, toman parte en las discusiones,
pueden integrar comisiones; pero no votan hasta ser apro-
bados por el Congreso. El Parlamento bajo ingl6s, se renue-
ra in integrum, y solo el portero podria examiner los
poderes,si no pudiera funcionar el parlamento, sino despues
de aprobados estos.. Esta es la prActica de todas las
asambleas.
Este principio parece que tanto lo ignoraban los diputa-
dos del Congreso del Parana, como los de Buenos Aires,
pues estos entregaron sus poderes para que en su ausencia
y sin permitirles entrar, los examinasen.
El otro error no lo cometia por lo menos el gobierno de
Buenos Aires. La causa que trajo el rompimienio entire la
Inglaterra y sus colonies, fu6 precisamente la que trajo por
entonces el rompimiento entire Buenos Aires y la Confede-
raci6n, aun despues de aceptada la Constitucion. Es axioma
del sistema representative que las leyes de un Parlamento,
Asamblea 6 Congreso, no obligan sino a los pueblos repre-
sentados en 61 cuando fueron dictadas. Buenos Aires eli-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


gi6 sus diputados segun sus propias leyes; y antes de
incorporarse estos al Congreso, tepia derecho de ignorar
qu6 ley de elecciones se habia dado la anterior Confede-
raci6n de que 61 no form part, ni cuya constitution no
le obligaba, sino la reformada y aceptada por 6l.
Para ciertos politicos nuestros que tienen el derecho de
ignorar lo que sostienen, copiaremos la acta de transaccion
en la question con las colonies; presentada en mocion al
Parlamento ingles. La mocion fu4 hecha por el c6lebre
orador Burke, en su famoso discurso de conciliacion, el inico
que en Inglaterra comprendia y presentia el peligro de la
separacion final de las colonies, si no se les hacia justicia.
(Mocion:
(Que las colonies y plantacionesrde la Gran Bretafia en
Norte America consistentes en catorce gobiernos separados,
y conteniendo mas de dos millones de habitantes libres, no
han tenido la libertad y el privilegio de elegir y enviar
ningun caballero, burgu6s Ai otros para representarlos en la
Alta Corte del Parlamento.
(Que las dichas colonies y plantaciones han estado suje-
tas y gravadas por varies subsidies, pagos, impuestos dados
y concedidos por Parlamento, aunque las dichas colonies y pobla-
ciones no tienen sus caballeros y burgueses en la dicha Alta Corte de
Parlamento de su PROPIA election para representar la consti-
tucion de su pais...
(Que cada una de las dichas colonies y plantaciones tienen
en su propio seno, una corporation en part 6 en todo ele-
gida por los hombres libres, los propietarios y otros habi-
tantes libres de ellas, comunmente Ilamadas Asamblea
General, Corte General (Legislaturas!) con poderes para
imponer legalmente, y cobrar para el uso general de las
colonies derechos 6 impuestos para pagar toda clase de
servicios pdblicos...s
CAmbiese cobrar impuestos por darse leyes de elecciones,
Parlamento por Congreso y Asambleas por Legislaturas, y
se tendrk resuelta la question tan sorprendente suscitada
en el Congreso por dos emigrados de Buenos Aires, autores
de aquella maldad, y se verA que en principio Buenos Aires
estaba en su derecho, como las colonies inglesas, A resistir
el rechazo de sus diputados por motive tan frivolo A la
par de injusto.







Baste lo dicho para establecer cuales movimientos de
los pueblos tienen el nombre de REVOLUCION, y cuales las
grandes causes que pueden justificarla.
Era necesaria esta exploracion en el campo de la historic
para tocar en seguida ciertas cuestiones de actualidad.


IV

De la guerra civil

Hemos hecho muy A designio en el capitulo anterior, la
historic de las revoluciones, que pudieran con just titulo
llamarse las revolucionea humans.
En la antiguedad, el advenimiento de los descendientes
de libertos, de gentes sin familiar patricia, como eran los
Fabios, los Julios, etc.,-afirma parte de la civitas del
gobierno. Eu los tiempos modernos, la adoption del sis-
tema representative para dar part en el gobierno a los
nobles, propietarios y ciudadanos que vivian demasiado
lejos de la capital para hacer oir su voz, 6 votar en los
comicios.
A la primera categoria pertenecen Roma, Grecia, proba-
blemente los galos, y otros pueblos. A la segunda, la
Inglaterra y los Estados Unidos, manteniendo las viejas
libertades inglesas, la una contra una dinastia escocesa,
que nunca pudo aprender a gobernar constitucionalmente,
los otros-contra un Parlamento que se habia olvidado que
las colonies tres siglos antes trajeron & America su sangre,
su lengua y sus leyes, eran ingleses que no obstante la dis-
tancia de tiempo y lugar, tenian derecho A impouerse
pechos, si no estaban representados en el Parlamento.
Las revoluciones trancesa 6 hispano-americanas piartici-
pan del mismo caricter, aunque para establecer el gobierno
representative tienen que luchar largos afios, con los obs-
taculos que A ello oponen resistencias demasiado poderosas
para vencerlas con la razon y es precise destruir, para
edificar.
Hemos visto ademas como la part de las colonies espa-
fiolas que se lamaban las Provincias del Plata, mas tarde
el Virreynato, despues las Provincias Unidas, la Repdblica


OBKAS DLI SAKUICNTO





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


Argentina hasta 1826, cambiando de tamaio, de subdivi-
siones y de formas de gobierno, acaba por llamarse Confe-
deracion y establece por gobierno la negacion de todos los
derechos naturales y conqqistados por el hombre, y la
separacion complete de toda tradition humana de go-
bierno.
No nos fijaremos sino en un solo rasgo del gobierno de
Rosas, y es la suma del poder ptiblico, que le fu6 otorgada por
ley, y de que 1 se precia hasta ahora, como de una cosa
que puede confesarse y presentarse a la faz del mundo.
Y bien, este solo rasgo del gobierno con el concurso
expontaneo de centenares, acaso de millares, lo pone en
pugna contra el trabajo que venia haciendo el mundo cris-
tiano de tres siglos atras, y continue perfeccionando y
extendiendo en nuestros dias.
La dltima revolution argentina principi6 entonces, tenien-
do por bandera todos los principios fundamentals del
gobierno aun en los desp6ticos, y ademas la demand de
una Constitucion escrita, que reintegrase la Nacion, y diese
formas al gobierno. Esta lucha dur6 treinta y mas afos, de
duro guerrear, pereciendo unos generals, sucediendoseles
otros, desbaratAndose una liga de Provincias para former
otra, hasta que en Caseros federales y unitarios, provin-
cianos y portefios, todos estuvieron unidos al lado de la
bandera celeste y blanca, que recuper6 ese dia su antiguo
brillo, y mostr6 despues de tantos afios la Nacion unida.
Las agitaciones que sobrevinieron, para hacer reconocer
al vencedor mismo otros principios del gobierno represen-
tativo, tales como la incompetencia de Gobernadores para
establecer, inconsultos los gobernados, bases constitutivas,
y que un Congreso no puede imponer sus leyes a la part
de pueblo que no estaba representado y formaba part del
Legislative.
Imposible seria en tan breve espacio eocerrar todos los
movimientos y cambios experimentados por los pueblos,
de un 6rden subalterno. Estos son los Di minori Gentium, que
son infinitos y tienen atribuciones especiales, aunque parti-
cipan del carActer divino de los grandes.
Pero en 1861 se puso en practice eligiendo toda la Nacion
un jefe del Poder Ejecutivo, poniendo en vigencia una
Constitucion que todos tenian aceptada y que realize con





OBRAS DI SAltMIENTO


mas 6 menos perfeccion el progiama que viene realizando
la humanidad entera.
Desde el dia en que el brigadier general Mitre empufi6 el
baston de Presidente y cifii la banda de generalisimo de
la Repiblica, la palabra REVOLUCION qued6 borrada del dic-
cionario legal, quedando solo consignada en lapasada histo-
ria, en caract6res de oro, pues como lo hemos mostrado, la
revolution national contra las tiranias que eran obstaculo a
dar una Constitucion, principi6 y acab6 con este santo pro-
p6sito, sin desviarse un diaasin crear dictEdores, ni aun al
vencedor del tirano con la suma del poder, hasta hacer
reconocer todos los principios en que se fund el dereciho
ptiblico modern.
La Constitucion dada entonces y vigente hasta hoy,
excluye la palabra revolution, sustituy6ndole las palabras
legales, insurreccion, conmocion, invasion, todos crimenes
definidos y castigados.
Si un dia por el comun asentimiento de la humanidad,
destruidas las Repdblicas de Francia, Suiza, Estados Unidos,
y el resto de la America, la conciencia de los pueblos
hubiese cambiado, por causa de las decepciones y desastres
que acarre6 aquella forma de gobierno 6 por su degene-
racion en horribles tiranias, como la de Venecia, nuestros
hijos-quisieren establecer la monarquia hrian a su riesgo
y peligro una revolution, pues la Constitucion actual garante
a los pueblos la forma republican representative de
gobierno, si el Congreso y el Gobierno se negasen A poner
en ejrrcicio los resorts que la Constitucion misma tiene
reservados para tales cambios.
Los que hablan de revolution, pues, bajo el imperio de la
Constitucion, disimulan y encubren un crime, bajo la capa
de hacer revoluciones, que no pueden hacerse legalmente,
que el pueblo mismo no puede hacerlas, porque se ha obli-
gado A proceder de cierto modo, bajo ciertas formas y en
determinados periods, a operar cambios en las leyes 6
en las personas encargadas de dictarlas, ejecutarlas 6
hacerlas practices en los casos que van ocurriendo. Hacerlo
fuera de estas prescripciones es sedicion, insurreccion,
motin, y nadie puede salir de estas calificaciones.
Verdad es que tan viciado viene el lenguaje por los
recuerdos de lo pasado, que,np hay movimiento subversive,





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


por pequefio que sea, ni motin de un cabo con cuatro sol-
dados, que no l1amemos gen6ricamente revolution, y a la
resistencia & entrar en las vias legales guerra civil. Del vulgo
pasan estas frases a los partidos, A los diaries, a la tribune
parlamentaria, al santuario de las leyes, y lo que pareciera
inconcebible, a las gradas de la silla del Ejecutivo, si
Buckanam no hubiese declarado que la Constitucion norte-
americana no obligaba a la Union, ni daba medios de
retener a los que sin acuerdo se separaban.
El mal no es de hoy, sin embargo. Sus raices penetran en
nuestra historic hasta un aflo despues de instalada la pri-
mera junta gubernativa, y robustecieron y difundieron por
do quier en el cuerpo social, diez arios de anarquia, que
apenas contuvo Rivadavia dos 6 tres, para abandonar la
Repdblica a todos los horrores de la barbarie indigena y de
las invenciones sangrientas de d6spotas en delirio.
Pero Rosas no era tan criminal como sus hechos lo repre-
sentan. La generation & que pertenecia, habia perdido la
nocion de la justicia, de las conveniencias sociales, de los
intereses comunes a todos, y lo que es peor, la idea de la
gradacion de las penas, 6 de la diferencia de situaciones y
de position de los delincuentes. Rosas, mal que nos duela,
era el sentido comun del pueblo, sin tradiciones de gobierno
regular, sin studio del derecho pdblico, 6 de la culpabilidad
respective, en los atentados contra la seguridad pdblica; y
asi como el pueblo llamaba revolution todo motin military,
toda insurreccion 6 sedicion, toda asonada 6 alboroto, asi
Rosas hall6 una media comun a todos los casos, un lecho
de Procusto a que todos debian ajustarse. Sabiendo que
habia peha de muerte para el motin, encontr6 que la pena
de muerte era condigno castigo de toda resistencia, de toda
oposicion, viniese de donde viniese, ej6rcitos, pueblos, pro-
vincias, corporaciones, individuos, de palabra, por escrito,
de intention sospechada, por afinidades de familiar.
4Hemos salido del todo de este sangriento caos? Aparte
de sus recrudescencias, y galvanizaciones que intent de
vez en cuando algun pTagiario retardado como Jordan, Gua-
yama, Varela en Cuyo, nos atrevemos & decir que la socie-
dad present, es en sus errors te6ricos, aunque con objetos
diversos, la misma que prepare el camino A Rosas, por
aquella confusion de ideas que hemos sefialado antes.





OBItAS DB SARMLIIlNTO


Para el sistema de Rosas toda resistencia era crime de
pena capital; para la generation present, espantada aun,
con los crimenes de la represion, todo crime encuentra
atenuacion 6 indulgencia; y si es contra la autoridad, bien
6 mal constituida, es una cuasi-virtud. Por lo demas, como
Rosas, tiene para todos una media igual. Para Rosas exter-
minio, para nosotros impunidad: el principio es el mismo,
la aplicacion divers. Entre uno y otro extreme estAn las
leyes, y ( tanto llega la enfermedad, que esta olvidada la
tradition humana, el ejemplo de las naciones cultas, ordena-
das, aun en sus crisis de desorganizacion; y es el deber de
los hombres que piensan, de aquellos pocos A quienes el
espectAculo del mundo ha fortificado contra las aberra-
ciones locales, prevenirlos del abismo A que van encaminAn-
dose. Detrfs de toda anarquia-ana falta, de arquia-gobierno,
estA una autocracia, el gobierno de uno solo, la suma del
poder, el arbitrario que cura el mal present, y*envenena 6
anubla el porvenir. Ambos Napoleones han servido de
punto final A esas 6pocas. Ambos llevaron a la larga por
un camino de flores, de gloria el uno, de bien estar el otro,
la Francia A la desmembracion y al oprobio.
Ya hemos visto lo que fueron revoluciones, en los pueblos,
y lo que bajo una Constitucion no son, porque no pueden
ser sino motines militares 6 insurrecciones.
6Qu6 es la guerra civil?
La lucha emprendida por una. section territorial conside-
rable de un Estado, para cambiar la forma de su gobierno,
cuando la experiendia ha mostrado que es insostenible,
ruinoso 6 insoportable; 6 bien el esfuerzo de una porcion
del territorio de una Nacion para constituir una nation
aparte; 6 bien el prop6sito fire de darse instituciones
conform al credo de la humanidad, cuando no existen. El
gobierno legal, establecido 6 legitimo, resisted A esta des-
agregacion '6 reconstruction de la. forma de gobierno, y
la lucha se entabla. -Esta es la guerra civil; pero el lector
estA ya presintiendo el vinculo estrecho que une la guerra
civil con la revolucionl No hay guerra civil sin revolution
legitima. La resistencia A las leyes vigentes, y la violen-
cia para cambiarlas, encuentran de part del gobierno legal
la represion, no importa nada el aspect de guerra que





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARKIAS


toma, desde que los amotinados 6 insurrectos, usan de
armas, son ej6rcitos, 6 fragments de ej6rcito.
Para que una insurreccion 6 motin, segun la Constitucion
adoptada y las leyes que de ella emanan, asuma el carac-
ter de guerra civil, y dir6moslo asi, sus privilegios, re-
quiere A mas de ser uha seccion territorial considerable,
y tener un prop6sito definido y aceptado por el espiritu y
tendencies de los pueblos modernos, 6 las conveniencias
sociales, que tenga:
1o Una cierta duracion, y consistencia que atraiga el res-
peto aun del poder que desconocen.
20 Un gobierno regular civil que realice esas ideas mis-
mas por que combat.
30 Un ej6rcito regular que Ilene las condiciones que el
derecho de gentes require, para concederle los privilegios
de la guerra regular.
40 Una bandera distinta de la que usa el gobierno y pais,
de quien pretenden separarse. (Rosas abandon los colors
nacionales por el colorado).
Ejemplos no nos, faltarian para robustecer esta verdad.
Las guerras civiles americanas de la Independencia en
ambos hemisferios, tuvieron ese character. Eran grades
secciones territoriales que reclamaban un puesto entire las
naciones civilizadas del mundo: tenian gobiernos regula-
res que propendiani & poner en prictica las formas de
gobierno republicans; tenian ej6rcitos reguiares, manda-
dos por capitanes distinguidos y regidos por la mas estricta
observancia de las leyes de la guerra. La guerra civil de
los Estados Unidos, tan colossal que amedrentaba al mundo,
tuvo el mismo character. Una section territorial con diez
millones de habitantes pretendi6 ser independiente de su
antiguo gobierno: organize un gobierno regular: se di6 una
Constitucion y cre6 ej6rcitos regulars.
Sus adversaries, 6 el gobierno legal, reconociendo estas
circunstancias esenciales y necesarias, llam6 a ese gobierno
el pretendido 6 titulado gobierno de la Confederacion y
A sus jefes los pretendidos 6 titulados coroneles 6 genera-
les; pero los trat6 como enemigos de los Estados Unidos,
extranjerizados, perd6nesenos la palabra, y les aplic6 las
leyes de la guerra, sus prisioneros fueron respetados, sus
TOMO XXXI--3





OBRAS DE SARMIENTO


capitulaciones guardadas y en todo tratados como nacion
distinta.
El enemigollt He aqui la piedra de toque de las resis-
tencias A las autoridades constituidas. Preguntados Rivas,
Calvete, Mitre mismo, en el sumario: jEran ustedes enemi.
gos de la Repdblica Argentina? La respuesta unknime la
estan dando en nombre de ellos, amigos y enemigos. Nollt
Luego no son mas que rebeldes, sediciosos, insurrectos, amoti-
nados, y las leyes de la Repdblica que son las militares,
cuando se milita para aprehenderlos han.de series aplica-
das. No son prisioneros de guerra, porque no, hay guerra
sino levantamiento y represion, y por tanto no tienen pri-
vilegio de vida y rango; A no ser que les haya sido conce-
dido por su gobierno. Son press tomados por fuerza de
armas y criminals de resistencia & la autoridad con efu-
sion de sangre. Digamos toda la verdad ya que no ha de
empeorar la condition de aquellos A quienes duela. No
ha de quedar, sin protest al menos, establecido en nues-
tra patria, que no se necesita mas que levantar el poncho
como la bella frase popular lo exprpsa, para ser a balazos
los redentores interesados de agravios que no alcanzan a
principios y que no pasan de miserias humans.
Hemos envejecido combatiendo los excess de los gobier-
nos, y capitanes y caudillos; hasta traerlos como A Urquiza
por la resistencia y la conciliacion A entrar en los limits
prudentes de un sistema regular de gobierno, como entr6
en efecto; y nos seria doloroso pero acometeriamos la em-
presa, consagrar los dltimos aifos de la vida que tanto
reclaman el reposo, a desvanecer las falsas ideas que traen
la anarquia, la inseguridad, el descr6dito, y la desorgani-
zacion final.
Hecha esta declaration, pasemos ahora a otros grades
inferiores de la resistencia A las leyes. El salteador no
estA durante la guerra ni a pretexto de guerra bajo el palio
de las leyes de la guerra que solo cubre las armas esgri-
midas en regular guerra civil.
El merodeador se hall en el mismo caso, el guerrilla, el
franc-tireur, el montonero, el comunard, segun las uiltimas
decisions del derecho de gentes, y la practice de las na-
ciones civilizadas. Estas distinciones y agravaciones pro-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


vienen de causes en que la humanidad y el orden estAn
interesados y debemos senalarlas.
La banda de salteadores, 6 bandidos, que ataca al pasante
en los caminos desiertos, donde generalmente no hay
autoridades cerca, pues esta circunstancia cambia el caso,
no puede ser sometida sino con efusion de sangre inocente,
y como ha renunciado a. las leyes que rigen a la sociedad,
y es contra ella que dirije sus armas, just es que se le
trate como A animal feroz, out law, y fuera de la protec-
cion de esas leyes a que renunci6.
El (guerrilla), el merodeador el franc-tireur, no reco-
nociendo cuerpo, ni position en un ej6rcito, no lleva nom-
bre, ni ndmero, digamos asi, por donde ser reconocido y
hecho responsible de sus actos en una guerra, sea civil 6
extranjera; y por tanto, no debiendo ni pudiendo hacerse
responsible al General en jefe de un ej6rcito en campafia
de los crimenes, depredaciones y crueldades que su pro-
pia irresponsabilidad les,hace cometer, es just que est6n a
merced de su aprehensor, que los tratarA como crea indis-
pensable para imponer terror al patriotism mismo si se
lanza en las vias del crime.
Para todas estas categories de baja esfera, hay tambien
una piedra de toque yes la Comision. 4Quienles di6 comi-
sion y titulo para reunir gente, y hacer guerra? A esto
no se responded con frases, sino con documents 6 signos:
un nombramiento y comision military de alguien; y un uni-
forme, insignias exteriores, y ndmero 6 nombre de un
cuerpo del ej6rcito a que pertenecen.
Y triste es decirlo, a la misma prueba estan sujetos los
que hacen resistencia armada al gobierno de su pais, y
para su propia garantia y seguridad que se necesita y
exige que haya detrks de cada ej6rcito, un gobierno regu-
lar aunque rebelde, para que d6 titulos y comision de
hacer guerra; y con ellos facultad de matar hombres en
leal batalla, sin que el homicidio sea calificado de asesi-
nato, de castigar crimenes en sus soldados, y aplicar la
pena de muerte y las leyes militares.
Nosotros preguntariamos al general rebelde Rivas,.
4qui6n le di6 comision para hacer guerra? El general
Beauregard, el general Lee contestarian A Grant, A Sher-
man: el Presidente. Jefferson Davis, con el asentimiento-





36 OBRAS DE SARMIENTO

del Congreso: he aqui mi diploma. jCuya es esa bandera,
esos botones, esas charreteras? Pertenecen y son la gloria
y el honor de la Confederacion del Sur. LEs enemigo usted
de los Estados Unidos? Si, y me honro de serlo. Que res-
ponda A este interrogatorio uno solo de los sublevados,
desde el mas alto, al mas humilde. Estas charreteras y
esta espada, diria uno, pertenecen a la Reptiblica Argen-
tina, de quien protest no ser enemigo. El titulo de Gene-
ral me lo di6 su gobierno, para mandar sus ejercitos en
simple comision, mientras asi sea su beneplbcito, y sin de-
rec6o A quejarme, si dispusiese de su propiedad como le
plaza. En cuanto al ej6rcito que mando, era vestido,
pagado por aquel gobierno; y la bandera que aun Ileva, es
la de la Repdblica Argentina, de que soy stbdito! Pero el
pueblo!.....
No; el pueblo no da grades militares; y para ser General
se necesita el asentimiento de un Congreso; y contra un
acto del Congreso se ha amotinadot
Rebeldes, pues, y nada mas que rebeldes, si no fuera que
son ademis amotinados que han vuelto sus armas contra
su propio gobierno.
Del derecho 6 del pretesto de hacerlo los jefes militares,
trataremos detenidamente en el capitulo siguiente, hacienda
notar desde ahora lo mismo que observamos con respect
a Rosas, y es que los amotinados como los tiranos sangui-
narios, como los rebeldes, son menos criminals que lo
que sus actos los hacen aparecer. Entre militares hono-
rables, leales hoy, hemos notado que prevalecen ideas an&-
logas, sobre un pretendido derecho civil de los jefes a juz-
gar, .si la conduct de los poderes piblicos, de quienes
dependent su elevacion y empleo, es 6 no conforme con los
preceptos de la Constitucion 6 el cumplimiento de las le-
yes, cuando el caso es claro.

V

De la subordinacion military en materials political

Remontaba tranquilamente el Parana el vapor que llevaba la bandera del Almirante y 6ste se paseabe
sobre cubierta, discurriendo sobre las pasadas guerras 3





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


la present con tres jefes argentinos que iban A su bordo.
Detdvose para hacer venir al comandante del buque, y
pregunt&ndole porqud no se habia lenado alguna orden
dada; c(yo pens6, sefior...) iba A explicar el capitan, cuan-
do el almirante Grenfell lo interrumpi6 diciendole: donee
esti el almirante, nadie tiene la insolencia de pensar.
Queda usted destituido, baje a un calabozo!b Se retire
despues de hacer una profunda reverencia, bamboleAndose,
como si estuviese borracho, tul era su confusion.
No es Napoleon quien lo ha dicho, es Washiigton: el
gobierno del ej6rcito es un despotismo absolute. Se que
durante la guerra del Paraguay, se introdujo, por lo menos
en la prensa, la idea, de un ej6rcito democrAtico, diferente
del de las monarquias. Pobres RepFiblicas, si con maquina
tan desajustada, con ruedas que rechinan, con manubrio
que resisted, con palancas, sin punto de apoyo, fuesen a
defenders, contra las tropas de los tiranos; pero mil veces
mas infelices si a cada acto civil del comandante general
de armas, president 6 rey, el jefe en comision al mando
de un ej6rcito, debiese decidir en fuero y conciencia si
los actos gitbernativos son legales y constitucionales.
Un General en defense de jefes militares ha dicho que el
military por estar en servicio no deja de ser ciudadano, y
debe defender la Constitucion cuando la yea violada. Jefes
en otros respects intachables, sin estar implicados en mo-
tines, piensan lo mismo.
Si se penetraran del espiritu de las leyes que los rijen,
sentirian que en actual servicio, que ni hombres quiere que
sean, en la satisfaction de los mas fuertes instintos huma-
nos, corn lo es el de la propia couservacion. Su profe-
sion es morir a todas horas, auu hallando absurd la
orden que lo Ileva & una muerte infalible.
Pero no se trata de eso, y necesitamos otro g6nero de
razones, para atacar el vicio organico y de conform'acion
que trae el military en la AmBrica del Sur, origen de desas-
tres que siguen su curso despues de sesenta afios en
M6jico, Venezuela, Perd, Bolivia, y que recrudecen entire
nosotros, cuando menos era de temerlo.
Suponemos actos abusivos, ilegales, inconstitucionales
en el Presidente, leyes ruinosas en el Congreso, sentencias
inicuas en la Suprema Corte. Suponemos mas, y es que







se ordene & militares ejecutarlas. Las ejecutar? .... Em-
pecemos por fijar los terminos. En un tratado de nocio-
nes constitucionales norte-americano que se hacia traducir
para las escuelas, venia esta pregunta: LDebemos obede-
cer a gobiernos militares? Si, respondia el libro; y el
President a quien se consultaba, aconsej6 suprimir la
pregunta, en Reptiblica tan republican como la nuestra.
Habriase dicho que el gobierno ensefiaba la obediencia
pasiva a los tiranos; pues gobiernos militares quiere decir
creados 6 impuestos por fuerza de armas.
Cuando luchaba A brazo partido el Presidenie Johnson
contra el Congreso, el Presidente, decian muchas Legisla-
turas, en resoluciones, pasa por sobre la Constitucion en sus
actos. El Diputado Stevens con su voz autorizada por su
patriotism, sus setenta y seis aflos, y medio siglo de vida
parlamentaria, decia, desde la tribune: aHace dos afios
que estamos (el Congreso) fuera de la Constitucion, y no
entraremos en su regimen hasta que hayamos asegurado
la revolution.))
Los maestros de derecho oonstitucional decian i su vez,
que el pueblo nada tenia que hacer en aquella question.
Que si el Presidente delinquia, tenia en el Congreso el juez
de sus actos; que si el Congreso faltaba a su mandate y el
President no podia detenerlo en su march por el veto, la
dnica function del pueblo era elegir en tiempo y lugar lega-
les mejores Diputados, y estos, si declaraban inicua la ley
y digna de censura, ordenarian que fuese tarjada en la's
actas, para castigo, como lo habia ya practicado el Parla-
mento ingl6s.
Ningun otro poder est4 facultado para decidir sobre la
justicia, constitucionalidad de los actos del PoderEjecutivo
que el Congreso, dentro de las formas establecidas, por qwe
esas forms son una garantia, en cuanto cabesen lo human,
de que no se abusara de tal poder. Los Tribunales a su
vez pueden declarar inconstitucional una ley, sin atacar por
eso la autoridad del Congreso que la dict6; pero no puede
pronuncia:se sobre actos del Ejecutivo, que 61 mismo no
someta a su arbitracion.
Menos puede un jefe de fuerzas al servicio del Estado.
Aquellos son poderes constituidos, con funciones propias
cada uno. Obrando, ordenando 6 juzgando, desempefian


OHRAH DE SAKMIBNTO





LAS DOCTRINES REVOLUCIONARIAS


funciones pdblicas; y aun en sus errors tienen personeria,
es decir, pueden cometer errors. El jefe del ej6,cito no
puede, sin desobediencia, sin usurpacion de funciones
que no le pertenecen. La palabra subordination indica su
papel, y la cadena de dependencias que principia en el sol-
dado, y pasando por el cabo, sargento, capitan, general de
division,*de brigada, no acaba en el general en jefe de un
ej6rcito, sino que subiendo mas arriba la sub-ordinacion, 6
la subalternidad acaba en el jefe del Estado.
No hay un contrato entire este y los subordinadbs y aquel
a quien se sub-ordenan. Si td cumples con tu deber, yo
cumplir6 con el mio.
La razon es que el mando military es una simple comi-
sion. Nadie manda un ej6rcito por su propio derecho, sino
por un encargo revocable, at pleasure del comandante gene-
ral de armas, segun el lenguaje del Congreso norte-ameri-
cano al dar el primer despacho de general, no habiendo
aun Poder Ejecutivo. Todas las naciones antes y despues,
la nuestra y nuestra progenitora han establecido sobre
estas bases el mando military sub-ordinado al gefe supremo
del Estado.
Si la cadena de suborninaciones que no es mas que la
obligacion de trasmitir y obedecer la drden que desciende
desde el primer eslabon de la jerarquia military, se detuviese
en el primero, a causa de su juicio, no hay razon por qu6 este
juicio, (porque el que lo tenga bueno 6 malo, juzga) no haya
de ser corregido, y enderezado al segundo eslaborn sub-
ordenado. Y en el tercero y en cada grado hasta el
tambor.
En un motin ocurrido en Santiago de Chile, various oficia-
les recibieron orden del jefe del motin de tomar posesion
de los cuarteles de la Guardia Nacional. Al ejecutarlo dos
en dos cuarteles, llamando a la puerta, recibieron un balazo
del sargento; y ambos sargentos obrando separadamente
condujeron sus destacamentos & palacio, a 6rdenesde su jefe
legitimo, el Presidente. Debi6 castigarlos? Los ascendi6,
porque el sargento y el tambor son responsables de la
in-sub-ordinacion de su jefe, cuando llega a ser motin, pues
la ley castiga por igual a todos, con la pena capital, en
<(cualquier nmmero que seas.
Otra razon que se deduce de la comision es que el ej6rcito





OBKAS1 DIO SARMIENTO


6 division que un jefe manda, no es suya, por su carac-
ter de simple comisionado para mandarlo; y por tanto
al ordenarle algo que no es lo que su poderdante pres-
cribe, 6 contra este inico propietario del Ejercito, compete
una felonia que el honor military rechaza; y no hay honor en
serladrones.
Y si el Presidente manda, por ejemplo A un military disol-
ver el Congreso, jobedecera?
Esperamos que nunca llegarA este caso, y como todos
los comentadores no anticipamos soluciones, que com-
compromentan la Constitucion 6 la subordinacion del
military.
A un military que nos hacia esta pregunta, le contestamos,
sin titubear: si tal desgracia le sucede, p6guese un tiro; y
saldrA de dudas. Su oficio es morir.
Propongamos casos reales tomados de nuestra propia his-
toria. El 8 de Noviembre de 1859 el General vencedor
cercaba A Buenos Aires, apoderado ya de toda la Provincia
imponi6ndole como condition indeclinable de arreglo, que
cambiase el personal del Ejecutivo. La Legislatura se
reuni6 en asamblea y por las diversas causes que pueden
obrar en los fnimos, por evitar mayores males unos, por
miedo otros, por ambition y aun por traicion unos pocos,
se resolvi6 en caucus, (fuera de sesiones) deponer al Gober-
nador. Contaban con algunos jefes de la defense. El
Gobierno contaba con otros. La Legislatura no tenia ni
en tiempo de paz tal facultad, sin acusacion y juicio
en las forma prescritas. El enemigo estaba A las puertas
y la ciudad sitiada lo que da al Ejecutivo poderes de sal-
vacion inmensos. Supongamos que el Ejecutivo en defense
de sus prerogatives, y por salvar el honor del pals, y
Ilenar su deber, hubiese resistido a este acto abusive 6
injustificable.
Supongamos que la Legislatura hubiese insistido en su
prop6sito desquiciador; ,cuAl era el deber de los militares
subordinados por la ley al Ejecutivo, y no la a la Legis-
latura?
La prudencia apart el dilema; el Gobierno abandon su
puesto innecesariamente segun lo demostr6 el hecho, pues
el General enemigo declinaba A ese tiempo de sus preten-





LA8 DOCTRINAS REVOLUCIONAItAS


siones, y la Legislatura al dia siguiente sinti6 la vergftenza.
de usurpacion tan injustificable.
Este hecho muestra cuAn dificil es discernir cual acto-
es inconstitucional, por mas claro que A primera vista
parezca.
Pero este punto acaba de ser'decidido por un Consejo de
Guerra, compuesto de los hombres mas altamente colocados
en el ej6rcito francs. El Mariscal Bazaine ha sido degra-
dado, por haber desobedecido las 6rdenes de un gobierno-
ilegal, nacido de un alboroto que sorprendi6 a las autorida-
des constituidas, y proclam6 la destitucion del Emperador, al
saberse el desastre de Sedan.
Nuestro juicio estA prevenido en favor de todo movi-
miento republican; pero es el Mariscal Bazaine y no nos-
otros quien va a juzgar sobre l.o que el deber military
le imponia en aquel caso extreme. El Imperio era el
gobierno sino legitimo, legalizado por veinrte aios de exis-
tencia. Consultado poco antes el pueblo sobre puntos esen-
ciales y relatives a su permanencia, siete millones y medio
de votos, reales y no supuestos, expontaneos y no arrancados
por la violencia, le confirmaron sus poderes. El Imperio
ademas habia dejado, por declaracion official confirmada por
la prActica, de ser absolute, y el sistema representative, con
todas las libertades que le acompafian, estaba en ejercicio
regular.
El Mariscal Bazaine tenia no solo la comision de mandar
150,000 hombres del emperador, sino que sus grades mili-
tares los habia obtenido-del Imperio, en recompensa de
servicios y hechos gloriosos.
Bazaine no reconoci6 las 6rdenes de un gobierno nacido
de un tumulto, de los que la historic de Paris esta por des-
gracia llena. Juzgaba constitucionalmente; y su decision
fu6 en favor de las formas contitucionales.
El consejo de guerra compuesto de jefes del ej6rcito
ajenos atodaparcialidad por ese gobierno, pues era poco
antes de la administration del Mariscal Mac-Mahon, puesto
al frente del gobierno, por una asamblea monarquista, para
estorbar por una en6rgica represion que se repitiesen escin-
dales semejanes, el consejo de guerra, deciamos; hall que
la pena capital no era bastante para castigar tamanio
crime y sentenci6 al ilustre Mariscal a la degradacionr





OBRAS DE SARMIENTO


es decir, a hacerle arrancar por la mano del verdugo las
charrAteras, las medallas, y quebrarle el baston de Maris-
cal y romperle su antes gloriosa espada.
jQub dicen los militares contitucionalistas? No obrarian
como Bazaine, si el Presidente fuese depuesto, mientras
fuese en escursion A ZArate, 6 Concordia, por violar la
Constitucion que parece prohibirselo?
En qu6 estaba el delito de Bazaine? En haber equivo.
acdose'acaso en el modo de comparar los hechos. Fran-
cisco I, prisionero de Carlos V, despues de la batalla de
Pavia, quedaba sin embargo, rey de Francia, porque segun
derecho consagrado el reino pertenecia al rey de la dinas-
tia reinante. El derecho puiblico ha cambiado en los
tiempos modernos. El Emperador 6 el rey lo es de los
franceses y no de la Francia, el Emperador es un funcio-
nario por vida y con derecho & legar el gobierno A su
heredero legitimo. Pero ya con motive de la fuga de
Jacobo II en Inglaterra habia quedado establecido, que el
rey abdica sus derechos A la corona, desde que esti en
pais extranjero por su election, pues puede sufrir la
influencia de los enemigos del Estado; y como por la
ley civil que regla la herencia, el hijo no puede heredar
al padre vivo, result que el trono esta vacant, desde que
el rey 6 Emperador estA prisionero; no pudiendo ni tratar
con el enemigo, ni regresar por su voluntad. Otra razon
de derecho constitutional militaba entonces, aun mas al
alcance del buen sentido. Improvisado el nuevo gobierno,
no obstante su origen illegal A todas luces, ninguna resis-
tencia habia opuesto la Francia, aplaudido por el contrario
por una considerable parte de la nacion. Las autoridades
:o reconocieron y el asentimiento tAcito, y sin protest,
cuando no media la fuerza, es, aun en las pricticas parla-
mentarias tan valido como el voto nominal. La Francia
necesitaba gobierno, y no habiendo otro possible, ese era
el gobiernr de la Francia, A quien sus ej6rcitos debian
,obediencia.
El crime del Mariscal estuvo, pues, en deliberar, en arro-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


garse un poder que en ningun tiempo esta confiado A los
que mandan fuerzas, que deben defender siempre de un
poder civil existente, sin pretender rehacer la historic y
enderezar entuertos.
Su fidelidad al emperador prisionero era simplemente
traicion a su patria, pues el prisionero de guerra no se
pertenece A si mismo, ni tiene derechos. Era fiel A un
esclavo.
Nuestros compafieros de armas colegirAn por estos ejem-
plos, cuAn dificil es cogitar entire diversos arguments y
cuanto saber requieren el conocimiento de la verdad en
materials, que A veces son obscuras aun para los juriscon-
sultos mismos. El Juez Story no habla acertivamente
cuando sugiere que el ilustre Jefferson, sucesor y antago-
nista de Washington A fuer de mas liberal y democrAtico,
viol6 tres veces la Constitucion. No se ha abierto en la
escuela military de Saint Cyr, ni en la de Westpoint, ni en
la de Woolwich una cAtedra de derecho constitutional A la
par de las de tActica, matematicas, estrategia, fortificacion,
etc., como la hay de derecho de gentes, porque el military
debe saber cuales son las convenciones y las prActicas de
guerra de las naciones cori quienes habrf de combatir, A
fin de no violar las eyes universales, sin que nunca haya
de ser llamado como soldado a decidir cual acto del Con-
greso 6 del Ejocutivo es ajustado 6 no. La ordenanza, la
subordinacion y la discipline se exoneran de saber gran
cosa A este respect.
Abrir la' puerta al criterio y dicernimiento de los casos
en que es legitima la desobediencia armada (apartemos los
monstruosos y fuera del orden comun de las cosas) es
dejarla de par en par abierta, para todos los casos, para la
ignorancia como para el saber, para el crime como para
la justicia.
Si un sabio, just y acreditado General al mando de
fuerza, en comision, puede aplicar su razon y usar de las
armas de la nacion, para ejecutar los dictados de su pro-
pia razon, el dltimo soldado tiene el misfto derecho contra





OBRAS DE SARMIENTO


61, y el ej6rcito queda destruido en su esencia y en su exis-
tencia.
Abstenemonos de ejemplificar esta doctrine con hechos.
que acaban de suceder, y que estan al alcance de todos.


VI

El militarismo

Queremos suponer que una revolution con guerra civil,,
la muerte de millares de inocentes, la, distraccion de
empleo dtil de diez millones de pesos; el rechazo que sufre
nuestro credito en Europa; la paralizacion y perturbacion
del comercio, y las desconfianzas que engendra para lo
future, curan & un pueblo de su defecto de delicadeza en
falsear las elecciones.
Despues de castigado asi ,el gobierno pundonoroso, que
sale de la guerra civil, no practicaria fraudes? Eso se
concibe. Son los d6biles que apelan & estos medios para
opener a la violencia, la coaccion 6 la victoria. Esto se
ha visto siempre. Serin en adelante mas puras las.
elecciones ?
No haganos conjeturas sobre el porvenir. Veamos los
resultados inmediatos. Triunfan ciertos Generales y con
ellos el pueblo revolucionario. dSera esta la dltima de-
las revoluciones?
El solo hecho de haberse intentado un trastorno en 1874,
encabezado per hombres de alta position, ha bastado para
conmover profundamente la confianza en lo future de que,
haya de haber la tranquilidad permanent que necesita
la industrial, el capital y el comercio, para basar sus.
operaciones.
Nuestro temor, fundado en la historic de sesenta y cinco
aflos de la America del Sur, es que esta intentona de
revuelta abrirla una nueva era para nuestro pais, y crearia
el militarism que ha asolado & todas las repdblicas hispano-
americanas y continda sin esperanzas de verle t6rmino en,
gran part de ellas.
La revolution verdadera de la Independencia dej6 mili-
tarizadas aquellas diversas secciones del continecte. EL





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


Perd y Bolivia, que no habian torado part muy active
en aquella noble lucha, por permanecer dominadas por
las armas espafiolas, crearon ejercitos numerosos despues
de terminada la guerra. Santa Cruz, en Bolivia lleg6 A
former el mas bien equipado y disciplinado. El Peri tuvo
las tropas mas pomposamente equipadas. En la patria
de Bolivar la pluma se resisted a escribirlo, habia ahora
poco, mil cuatrocientos generals. Congress ha habido en
que no hubo un Diputado que no llevase espada. De
M6jico nada puede decirse que no sea la exageracion de
los aprestos b6licos, cuando ya ni enemigos se presentian,
En nuestro propio pais la enfermedad tom6 desde el princi-
pio otro caracter.
Harto tenian que hacer los militares, los ej6rcitos del
Alto Peru, y de los Andes para permanecer en las ciudades
argentinas donde no habia enemigos que combatir. En
cambio los desertores, los que no querian ir A la guerra,
hacian de su cuenta la guerra, para no apoyar la guerra.
El fen6meno se ha repetido varias veces y aun reciente-
mente Varela, Videla, y otros, aprovecharon en 1867, de
la repulsion de las gentes A ir A engrosar las filas del
ej6rcito del Paraguay, para hacer una guerra internal, sin
prop6sito ni objeto; ocho provincias fueron asaltadas por
este espiritu de resistencia, haciendo en ruina de la Repi-
blica, lo que no querian hacer por su honor y salvacion
en el exterior.
Facundo Quiroga 6 Ibarra eran desertores de los ej6rcitos
de la Patria. Bustos llamado a contener las montoneras
se asoci6 a ellas, y se mantuvo quieto en C6rdoba nueve'
afos. Los anarquistas indujeron en San Juan a sublevar
el ndmero Uno de los Andes; y San Martin en sus iltimos
anios, todavia se lamentaba de haber cedido A Bolivar la
gloria de terminal la guerra, por no haber podido reparar
la p6rdida de aquel bravo y numeroso batallon. Lopez,
Ramirez, etc., sargento de Artigas el uno, su asistente el
otro, se apoderaron de Sante Fe y Corrientes, Rosas mas
tarde de Buenos Aires, y el militarismo plebeyo popular, se
estableci6 A la primer amenaza de influencias militares en
nuestra political. Hemos tenido sesenta afios de guerras,
de des6rdenes, que creiamos terminados en la Constitucion,





OBKAS DE SARMIENTO


y que renacen hoy, 6 amenazan el porvenir, con el- milita-
rismo, causa de todos los trastornos de la America.
AQu6 es el militarism? Llimase asi la ingerencia del
ej6rcito en las cuestiones civiles, que dividen los partidos
politicos, 6 la facultad que se arrogan los Generales de
representar al pueblo 6 una parte del pueblo, para decir
de nulidad, inconstitucionalidad de los actos del gobierno
civil, las elecciones, d otros motives de disentimiento. La
seccion americana que mas humillantes ejemplos present
hasta hoy es M6jico. A cada paso dudoso 6 questionable
del Gobierno Nacional, un General en una provincia 6
Estado hace un pronunciamiento en nombre del pueblo, y
la guerra comienza. A veces hay tres pronunciamientos
en tres Estados distintos por causales diversas. A tal
estado habian Ilegado las cosas que tres naciones europeas,
hubieron de intervenir para dar alguna garantia al comercio
y h la vida de sus edbditos. Fund6se el Imperio de Maxi-
miliano,.y solo en presencia de la dominacion extranjera
y del Imperio, se despert6 el patriotism verdadero, los
Generales unieron sus esfuerzos, y el pais fu6 salvado, no
sin que en seguida reapareciese la antigua enfermedad.
Bolivia tuvo que experimentar el mismo desarrollo de
un virus introducido en el g6rmen mismo de la nueva
Repdblica. Santa Cruz, General creador del ej6rcito, no
pudo tenerse en sus limits, 6 invadi6 al Peri. Chile se
crey6 interesado en la demand y Santa Cruz desapareci6
de la escena. El militarismo qued6 en la sangre, diremos
asi, de los bolivianos. El ej6rcito 6 el General que lo manda-
ba se erigia luego en Juez de elecciones y gobiernos; y la
guarnicion de la Paz, unas veces, el ej6rcito en campafia,
se pronunciaban en contra de las autoridades. De la revo-
lucion se pas6 al asesinato, y Melgarejo, asesin6 & Belzil, y
& Melgarejo lo asesin6 que s6 yo quien. Deciase antes que
la Rusia era una monarqula absolute, solo limitada por el
veneno 6 el puflal. De Bolivia ha podido decirse otrotanto.
Solo Chile ha luchado por extinguir el militarismo y
las revoluciones, y lo ha logrado en cerca de veinte aflos
de aplicar a esta lepra el cauterio de las leyes, aplicadas
A cada emergencia, con constancia y mesura, pues sea
dicho en honor a sus hombres pdblicos, la sangre no ha
manchado el cadalso, por causes political.





LAS DOCTRINES REVOLUCIONARIAS


Esta cura ha sido larga; pero el paciente recuper6 today
su energia de constitution, y hoy Chile sin estar menos
dividido que nosotros en partidos hostiles, march por
un sendero desembarazado de trastornos interns. Todos
estin de acuerdo en que la tranquilidad no ha de pertur-
barse jamas.
Hasta 1831 Chile presentaba el mismo aspect que el
resto de la Amirica. Sublevaciones del ejercito contra el
gobierno, apelacion de 16s partidos vencidos & este Arbitro
supremo de todo disentimiento. Efectuaron una revolution
en Concepcion, donde habia una division de ej6rcito para
vigilar la frontera, promovida por el partido que resistia
las reforms liberals. Produjer6nla gran ndmero de pro-
pietarios, una parte del clero, y los ambiciosos que explota-
ban aquellas resistencias.
La reaction contra ideas liberales imprudentes 6 exage-
radas era popular. El partido liberal depuesto del poder
contaba en sus filas, families nobiliarias, y exclarecidas,
muchos Generales, entire ellos el General Las Heras, parte
de la juventud ardorosa, y la passion liberal que entonces
se mostraba en6rgica.
Pero del seno de esta reaction se levant un genio, joven
aristocratico de origen liberal de ideas, pero mas preocu-
pado de establecer el orden y fundar una tranquilidad
stable. Portales, joven de menos de treinta afios, instiga-
dor del motin del ej6rcito del Sur, se propuso romper la
escalera por donde habia legado al poder, manteniendo A
los Generales en el puesto honorable que les dA su comision
y lo consigui6 a espensas del sacriflcio de su vida.
Los Generales que no reconocieron el nuevo gobierno
fueron dados de baja.
Hombres de ciencia como Egafla y otros, formularon
una Constitucion, en que sin violar ningun principio funda-
mental daban mas fuerza al Poder Ejecutivo. Es la misma
que hoy existe; y el partido vencido y aplastado entonces,
gobierna hoy con ella y se guard bien de sacarla.
Portales cre6 la Guardia Nacional de artesanos, mandada
por jefes y oficiales de las classes cultas; para el ejercito fu-
turo ech6 los cimientos de la escuela military. La Guardia
Nacional recibi6 una poderosa organization y discipline.
Di6sele el fuero military para crearle el espiritu de cuerpo;





OBRAS DE SARMIENTO


y por su equipo, discipline 6 instruction, podia equipararse
al ej4rcito.
Los jefes de este, insistian en sus antiguos habitos, y
pasaron de diez las intentonas de revuelta, frutradas por la
energia y vigilancia de un gobierno poco medido en la
-eleccion de sus medios.
El gobierno de los Borbones, habia emprendido la con-
quista de Argel, A titulo de reparacion de un agravio,
pero en realidad para librarse de un ej6rcito bonapartista.
Los politicos chilenos imitaron aquel ejemplo, y lanzaron
el ej6rcito contra el General Santa. Cruz, Jefe de la Confe-
deracion Perd-Boliviana. Habiendo el General Blanco
Encalada hecho la paz de Pancaspata, el gobierno lo
regresaba inmediatamente & Chile el inmanejable ej6rcito.
Continue la guerra y antes de reembarcarse para su pro-
secucion en el Perd, el poderoso 6 influyente Ministro Por-
'tales, quiso visitarlo para proveerlo por inspection propia
de todo lo necesario. Setenta y dos heridas tenia su cada-
ver, pues dAndole muerte, creyeron acabar con su tirania.
Lleg6 A Valparaiso la noticia del atentado cometido en el
Baron que esta inmediato; y mientras los jefes amotinados
se entregaban al placer de triunfo obtenido por un crime,
el General Blanco Encalada, intendente de marina de aquel
.puerto, convoc6 la Guardia Nacional, ereada por Portales
y saliendo al encuentro del ej6rcito en desorden, lo bati6 y
tom6 prisionero. Asi, pues, Portales muerto, triunfaba con
su institution del espiritu de revuelta.
Entonces apareci6 en el gobierno la figure notable de D.
Manuel Montt, joven aun, A quien se atribuye la energia
que el gobierno despleg6. El motin, gracias A sus medidas,
no tuvo otra consecuencia. El ejercito al mando del Gene-
ral Bulnes, depuradqde sus malos elements, fu6 embar-
cado, di6 en el Perd la batalla de Yungal en que se cubri6
de gloria y recibido en triunfo & su regreso A,Santiago, fue
con ligera recrudecencia, dominada prontamente, el apoyo
mas s6lido, como debi6 ser siempre del orden y tranquili-
dad, dejando al pueblo y al gobierno dirimir sus cuestiones.
La apologia del sistema de gobierno que por largos afios se
perpetu6, esta en que Montt, encontrando al fin que las
resistencias de la opinion eran demasido poderosas, puso el





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS 49

gobierno en manos de sus adversaries politicos, que aun lo
conservan; sin ejercer persecuciones contra 61, sino es una
tentative de acusacion, como Presidente de la Suprema
Corte de Justicia, que es hasta hoy, y que fu6 desbaratada
por su propia insuflciencia. Hoy, segun escritos que nos
llegan, de evoluciones de partido, preparandose para las
pr6ximas elecciones, aparecen como candidates el senior
Ochagavia uno de sus ministros, y el sefior Varas que fu6
hasta el fin el representante de la political de Montt, por lo
que su partido se llama montvaristas. Deb6nsele & aqu6l
gobierno las principals instituciones de education y de
ciencia en Chile; la Universidad, las escuelas, la normal, las
Bibliotecas, la education popular, el observatorio astron6-
mico, la historic natural de Chile, la carta geol6gica confec-
cionada en diez aflos, la quinta normal, etc., etc., y en el
dominion de la political, haber m6rigerado los arranques de
la prensa, sometiendo sus extravios A la rigurosa, constant
y sostenida aplicacion de la ley de imprenta. Diez aios ha
tronado parte de esa prensa contra 61, sin salir de los t6 r-
minos aceptados, y sin que 61 le haya opuesto denegacion
ni justificacion alguna de su parte: la prensa de Chile es
libre, cortes y educada. Ojala que nosotros pudi6ramos
decir otro tanto de la nuestra.
El ejercito es un modelo de instruction y discipline y
tenue, y las primeras families del pais estAn dignamente
representadas en sus diversas gerarquias, sin que pase
por la mente de un military la idea de que a las armas
nacionales, incumba decidir cubstion alguna, que no sea la
del mejor armamento 6 los medios de someter 6 tener a
raya A los araucanos fronterizos y causa inmediata como
entire nosotros de mantener un pie de ej6rcito.
Lo que lo ha hecho mas notable es que separado del
Gobierno, no ha permitido jamas que sus partidarios salgan
de los limits de una prudent oposicion. En material de
fraudes elcctorales, puede decirse de Chile, que en todas
parties se cuecen habas, pero allf a calderadas. Creese que
el partido liberal ahora esti unido al partido montvarista,
en las cuestiones que se suscitan entire los ultramontanos
y los sostenedores de la supremacia y del patronato del
Estado civil.
Touo xxxix .-







Lo que hay de cierto es, que cualquiera que sea la disi-
dencia de los partidos politicos, en Chile pueden ser com-
parados a los whigs y A los stories ingleses, y decir de Chile,
lo que Macaulay dice de su pais, que no hay un solo chileno
que espere hallar fuera de la constitution y las leyes reme-
dio ninguna de las imperfecciones inevitable en la prAc-
tica.
Los Estados Unidos se han creido amenazados en este
dltimo aflo de la administration del General Grant, por los
avances del poder military, confiado al favorite del gobierno
y de la opinion, el General Sherman. La reaction ha sido
inmensa, el partido que elev6 aquella administration se ha
aliado a los dem6cratas sus antiguos adversaries, y dado A
estos el triunfo en las elecciones del Gongreso en que hoy
dominant.
El gobierno se vi6 forzado A desaprobar la conduct de
su General, sin agitar la fuerte preocupacion pdblica de
que el militarism, amenazaba entrar en las instituciones y
en la direction de la political.
Nosotros hemos corrido el mismo riesgo: y si hubiere
triunfado la mal aconsejada revuelta, ni los que la encabe-
zaron hubieran podido poner t6rmino en veinte afios, A la
cradena de des6rdenes que hubiera traido en pos. Nada
aparece hoy masjustificada por sus motives, que la re'volu-
cion hecha por Julio C6sar, en la repdiblica romana, cuya
aristocracia corrompida, era incapaz de dar un dia de tran-
quilidad al Estado, que ya, se componia del mundo civili-
zado entero. Pero las loables intenciones de C6sar las
esteriliz6 el instrument mismo de que se sirvi6. A C6sar
y Augusto, le sucedieron Tiberio y Neron: y los pretoria-
nos, es decir los jefes del ej6rcito, dispusieron de la suerte
del Imperio, entregado A la soldadesca. HeliogAbalo era
un barbaro farsante, pruebista, que fu6 electo emperador
en premio de sus fuerzas atl6ticas, y estatura colossal; y
hasta ahora decimos come como un Heliogabalo, de un
gloton.
Creemos que ha Ilegado el moment en que el pueblo de
la Repdblica, si quiere dormir tranquilo y contar con el dia
de mafiana, debe unirse al gobierno civil que se ha dado, y
proceder como el de los Estados Unidos en su detestacion
del militarismo, entronizado por motines politicos 6 electo-


OURAM DUK SAKMIINTO





LAS DOCTRINAS REVOLUOIONARIAS


rales; y el gobierno proceder rigorosamente A estirpar el
cancer, con la persecucion por la accion de las leyes de
toda manifestacion que caiga bajo el dominion de la justicia-
Del General Mitre al General Arredondo, del bien intencio-
nado acaso, al criminal, no hay sino el canto de otra revuel-
ta mas. El malestar se hace cr6nico, por que no hay con-
fianza ya en el porvenir, y con diez millones anuales en
estas extras sobre el presupuesto para reprimir el desor-
den, podemos decir lo del general antiguo: con dos vic-
torias mas como esta estoy perdido.


VII

De la political en la guerra

Al llegar, segun el 6rden de ideas fundadas en las leyes
de las naciones, y las nuestras propias, que prohiben A los
Generales al mando de fuerzas toner otra political que la del
gobierno que los comisiona, no debo dejar sin explicacion
el cargo, de no haber obrado segun esos principios cuando
el caso se ha presentado.
En este diario veo ayer transcritas de otro estas asercio-
nes y pregunta final:
((Vd. se incorpor6 la column que mandaba el coronel
Rivas. Qu6 hacia alli? Diariamente instar A Rivas A que
se dirigiese A San Juan. No pudiendo inducirlo, recuerde
Vd. que se empeft6 con el comandante Arredondo para que
consiguiese de Rivas lo que Vd. no habia alcanzado. Recuer-
de, Sr. Sarmiento, de que medio se vali6 para obtener esa
resolution. Quiero ser generoso con Vd. esta vez por res-
peto A la moral.)
Conviene al prop6sito de este escrito que satisfaga A esta
curiosidad, agradeciendo la generosidad que ahorra al que
la hace imaginary 6 reproducir una falsa solution.
Principjar6 por decir que no conocia hasta entonces, sino
de vista al comandante Arredondo, A quien en march me
acerqu6 en la Villa Nueva, para darle la orden del general
Paunero de poner A mi disposicion A Don Francisco Alba-
rracin, 6rden que cumpli6;'pero que andando los sucesos que
voy A narrar, crey6 forjada por mi, y aun me temo que el





OBRAS DE SARMIENTO


general Paunero lo confirmase en el error, segun se vera
despues. Arredondo en murmuraciones con su apoderado
6 complice 6 lo que sea, habra sin duda aludido A este hecho
para probarique en material de desobediencia 4 intriguillas
todos se le parecen.
Puedo anticipar al lector, sin embargo, que de aquel error
de Arredondo, imputAndome una falta, resultaron una s6rie
de expljcaciones que terminaron A satisfaccion mia, del
coronel Rivas y del general Paunero. quien no se tomaria
la molestia de rectificar mas tarde el juicio de Arredondo,
por extrafio al asunto.
Pasada la batallade Pavon, el ej6rcito de Buenos Aires,
se detuvo mas de dos moses en el Rosario, y fui enyiado por
el gobernador Ooampo y su ministry Obligado cerca del
General Mitre A interponer mi influencia para que se pusiese
en movimiento.
Debiendo,-como era de esperarse, operar el ej6rcito en el
interior, yo pedi servicio A fin de evitar los errors que nece-
sariamente habian de cometer los gefes que habian de
emprender la campafia de Cuyo, por no conocer la topogra-
fia del pais, desiertos y calls de cuarenta leguas, con
Arboles por cerco y millares de cuadras labradas de terreno.
Mi nombre era tambien por aquellos mundos algo que
pesaria en la balanza.
Fui nombrado Auditor de Guerra. En la dnica entrevista
con el General, fui mal recibido en cuanto A nuestra poli-
tica en Buenos Aires, y habiendo ocurrido la liberation de
C6rdoba que abria el camino a las operaciones, escus6 por
iniitil decir al ensoberbecido amigo, la mission que traia, y
segui al ej6rcito que mandaba el General Paunero, mi amigo
y companero, como lo habia sido hasta entonces el general
Mitre.
En aquella conferencia me dej6 este traslucir su plan de
acelerar el nombramiento de Presidente y me negu6 delan-
te de Don R6gulo Martinez A servir de intermediario entire
Diaz gobernador de San Juan, y el Jefe del ej6rcito para
arribar a arreglos sin deponer previamente A aquel caudi-
Ilejo sucesor de Benavidez. Por el General Paunero, con
quien 6ramos en la campafia compafieros de gancho y ran-
cho, super que el plan era situar en la sierra de C6rdoba,
como punto estrategico, el ej6rcito, y esperar el desen-





LAS DOCTRINAL REVOLUCIONARIAS


volvimiento de los sucesos. Cuyo quedaria a merced de
malvados, Videla, Diaz, 'que tenian la Cordillera detras,
salvAndola en el iltimo caso ypasando a Chile.
Permitaseme el decirlo. Yo era 6 me creia ser el leader
de las ideas del partido unitario constituyente. Mis conco-
legas de ambas Convenciones me harAn la justicia de reco-
nocerlo, y el Dr. Velez lo repiti6 con todos los intimos deta-
lles de aquellas transacciones en presencia de muchos al
Sr. La Fuente que atribuia a otro d otros el feliz 6xito con
que aquellas memorables asambleas habian reformado y
sancjonadola Constitucion federal.
No era, pues, en el ej6rcito un simple Auditor de Guerra.
El cargo se me daba para- ponerme en situation de ejercer
influencia en ladireccion dB la political de la guerra. Asi
me lo dijo el General en Jefe, negandose a darme facul-
tades escritas que yo pedia.
Lo que 61 no hizo, lo oper6 la naturaleza de las cosas.
Paunero se consultaba conmigo en todos sus actos. Una
vez diferimos, y me negu6 A escribir la nota en que el
coronel D. Mariano Paz y 61, prevalecian contra mi consejo
de no continuar prestando apoyo al Excmo. Gobernador
Pefia, despues que C6rdoba se habia dado un gobierno,
libertandose por su propio esfuerzo.
Conocida, pues, la political del General en Jefe del Ej6rcito
en campafia, tenia yo por delante este problema dificil.
Hacer cambiar la political, y alterar el plan de campafia
espectante, sin faltar A la mas estricta subordinacion; y
sin abusar de la confianza de mi segundo jefe Paunero.
Pose manos a la obra. Al General en Jefe escribia incul-
cAndole la necesidad de apoderarse de Cuyo, inmediata-
mente (era el mes de Noviembre), A fin de que abri6ndose
la Cordillera en Diciembre, las aduanas de San Juan y
Mendoza no cobrasen cien mil fuertes de derechos que
servirian. A sus gobiernos para hacernos la guerra 6 defrau
darlos en su provecho. Con el General Paunero aprove-
chaba los incidents de la campafia para inducirlo a que
forzase las operaciones hacia Cuyo. La naturaleza de la
cosas que es una Providencia, a quien yo rindo culto, sirvi6
& mis prop6sitos de libertar A mi provincia native. Un
paisano Ordofiez, sabia por instinto lo que muchos Ge
nerales olvidan aunque lo sepan y es que las grades





OB .AR DIg SAItMIENTO


batallas decide de la suerte de un pals sin vuelta por esa
campafia al menos, Austerlitz, Sedan, Pavon.-Ordofiez
pedia veinte soldados con ponchos azules para acabar la
guerra y obteniendo solo veinte ponchos, con los veinte
ponchos disip6 tres veces el ej6rcito reunido en Tula, des-
pues en Rio IV, despues en el Morro, siempre huyendo del
fantasma de los portefos, que eran veinte chinos de la Carlota
con ponchos azules.
-Esto di6 lugar A que la vanguardia nuestra siguiese el
mismo movimiento, mandando al Rio IV al coronel Rivas
que llevaba 'sus 6rdenes el comandante Sandes,, y A
Baigorria con sus indios. Requerido este por el paisano
Ordofez para avanzar en su apoyo, pues 61 perseguia a los
Saa y a Videla con los Dragories de linea de Mendoza que
este mandaba. Paunero iba A dar al diablo contra el
gaucho insolente, cuando yo consultado, interpuse mi savor
fire, para hacer cambiar de idea. Amigo, le dije, en la
guerra como en el juego crcargarle a la cargada) es la
regla. La guerra ha torado ese rumbo: la estrategema
del gaucho Ordofiez va saliendo bien. Dej6monos de es-
trategia y de base de operaciones, (alejarse de esta era el
argument de Baigorria l para no seguirel movimiento).
Convino en la discreta idea el General, se dieron las
6rdenes convenientes, y yo entrevi ya la extension de las
operaciones hasta Mendoza y San Juan. Pedi al General
me autorizase aconsejar Rivas en las operaciones que
habian de emprenderse, pues el Auditor de Guerra no forma
sino en lo legal part de consejos de guerra sobre opera-
ciones, y facultad para cambiar administradores a fin de
asegurar las rentas. Redact6 yo mismo las instrucciones
que Paunero firm, y ademas se ordenaba a todos los
jefes militares que las presents vieren, poner A disposi-
cion del Auditor de Guerra treinta soldados escogidos de
linea, y los jefes y oficiales Fuensalida, Furque, Carril y
Albarracin ponerlos a sus 6rdenes (i).


( ) Es indudable que el autor no tenia a la vista las instrucciones al escribir
esto. Nosotros las hemos encontrado originales entire los papeles que se conser-
vaban en San Juan. Esta el papel efectivamente manchado de tinta. Las repro-
ducimos para atestiguar la fldelldad de memorla del autor y como comprobante
de lo que aflrma: Instrucciones que deberd observer el Auditor de Guerra Teniente






LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


Yo tenia fe supersticiosa en el procedimiento de Ordofiez,
y me proponia continuarlo, siendo yo el Ordofiez de Men-
doza y San Juan, humildades del juicio de los que no hacen
parada de la estrategia escrita de los tratadistas, de palabra
para no hacer nada.
Pedi al comandante Arredondo a Albarracin (tout court)
ya este estaba prevenido. De todo mi Estado Mayor esta


Coronel D. Domingo F. Sarmiento que phase d vanguardia de la Division al mando del
Sr. Coronel D. Ignacio Rivas.
COrdoba, Diciembre 23 de 1861.

Siendo necesario el concurso de personas influyentes en las Provincias de San
Juan y Mendoza a fin de provocar la dispersion 6 sometimiento de las fuerzas
enemigas que puedan haber en aquellas; enearga a V. S. de poner en ejercicio sus
relaciones 6 influencias particulares para obtener los resultados indicados, A cuyo
efecto.
lo Hard legar a Mendoza y San Juan por medio de correspondenelas privadas,
las noticias que muestran la inutilidad de toda resistencia.
2o Podra dirigirse privadamente a los jefes de fuerza aconsejdndoles la conve-
niencia de ponerlas a disposition del Sr. Coronel Don Ignacio Rivas, jefe superior
de las fuerzas de vanguardla.
3 En caso de juzgar convenient a los objetos indicados, teniendo seguridad
del libre trinslto, avanzar personalmente a algunas de las provincias de San Juan
y Mendoza, podrd hacerlo acompafiado de una escolta que pedird al jefe de la
expedicion y cuyo n6mero designard este.
40 Desempefiara el encargo de asesor del jefe de la expedition a quien le explli
card en caso de duda, las Instrucciones que tiene, aconsejandole la political que
deba segulr a fin de reinstalar las Legislaturas provlnciales, para que estas decidan
de los destinos de cada Provincia y cuidando de no mezelarse en los partidos
interns, y respetando en todo caso lo que alli se haga; con tal que ello no redunde
en dafio director de la political de Buenos Aires.
50 El principal objeto de su comision es difundir la revolution por medio de sus
relaciones en las Provincias de San Juan y Mendoza, a fin de que estas uniformen
su political con la de Buenos Aires.
6o En el caso que sea necesarlo hacer intlmaciones a los goblernos de las refe-
ridas Provincias de San Juan y Mendoza para que no se opongan a los trabajos de
la revolution; no debera nunca hacerlo por sI, sino dirlgirse en union con el jefe
de la expedicion confideneialmente al Goblerno de San Luls, para que este, invo-
cando las fuerzas materials con que cuenta y el prestiglo moral de la revolution
que ha echado atlerra a Juan Sad, como tambien la protection de las armas de
Buenos Aires, intime formalmente d los gobiernos opositores, como ha hecho hoy
el de Cordoba con el de La Rioja, a fin'de que se pongan, en todo,'de acuerdo con
la political iniclada por Buenos Aires.
70 Quedan sin efecto todas las instruciones anteriores a esta, no debiendo,
para nada, tomarlas en consideration.
Dios guard a V. S.-W. PAUNERO. (Vota del Editor).





50 OBRADI SAD MIENTO

era la pieza de resistencia por ser sobrino politico de Diaz;
y por ahi solo, dnico parlamentario seguro, y ademas
influencia sobre su animo; pues si no queria eutenderme
con 61 de buenas A buenas, como me lo tabian pedido,
salvado el principi,o, y con un garrote detras, queria en caso
necesario proponerle arreglos, es decir, capitulacion. Este
incident Albarracin di6 lugar A quid proquod, enojos y habli-
las entire los jefes, como supe despues, y se vera luego.
Arredondo se habia quejado de que le habia quitado el
m6dico del batallon, y me temo que Paunero ie diria que
lo habia hecho sin su orden.
Me incorpor6 en el Rio IV con RivAs y le mand6 mis ins-
instrucciones. Cuando me las devolvi6 not6 qua tenian
manchas de tinta. Las habia copiado I Cuando nos vimos
lo not6 serio y como disgustado. No hice caso; nos'tra-
tamos; vivimos juntos; nos hicimos amigos; y fui su Mentor
y secretario, para derrotar moralmente A Videla que pre-
tendia paralizar la action del ejercito con una supercheria.
En estas circunstancias lleg6 el correo del ej6rcito, y leo
en triunfo al Coronel Rivas la carta del general en jefe
Mitre. ( Sus observaciones son fundadas, y escribo con esta
fecha al General Paunero para que haga avanzar inmedia-
tamente una division a Cuyo.) Estamos autorizados A
continuar Coronel, pues estamos ya en Cuyo. Antes que
nos vengan 6rdens que avance Sandes, etc.; y sobre
calientito le fu6 orden & Sandes de marchar.
.Escuso detalles que he dado en un folleto escrito enfonces
y no tengo A mano (4). Habia encontrado en San Luis dos
piezas de artilleria de San Juan y las reclam6. Me procur6
tiros por esfuerzos supremos, sin ayuda del Gobierno y sin
tomar caballos A nadie, lo que parece una charada. Unos
que se le volvieron A Sandes y rescat6; unos patriots que
hall en la post de la Cabra, dados decia el maestre post,
y yo con la ley en la mano replicaba: son propiedad inne-
gable del ej6rcito, vea la oreja cortada.
March de San Luis A los dos dias, tras Sandes, hice


( ) Se reflere al publicaremos en un pr6ximo volimen, consagrado & la vida de Aberastain y revo-
lucion de-San Juan-al cual deberd referirse al lector sobre el asunto aqui tratado
incidentalmente.-(N. del E.)





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


sesenta y cinco leguas de una jornada y alcanc6 A Sandes,
cinco leguas de Mendoza. Era precise que un cristiano
entrase antes que el. Dios sabe muy bien porqu6. Le
present la orden y refunfufiando me entreg6 mis treinta
hombres al mando del Capitan Irrazabal. El Teniente
entonces, Lopez, hoy Mayor y hace poco Ayudante de
A caballo de la Inspeccion, lleg6 al 'dia siguiente con las
dos piezas, prodigio de celeridad que hice repetir al malo-
grado Ivanowski diez anos despues,, porque yo lo habia
hecho, y la artilleria tambien.
Llegados A Mendoza empezaron los arreglos de Aduana
en que no fu6 necesario innovar, cuando recibo una carta
furibunda del General Paunero, echandome en cara un
abuso de confianza al. hacerle firmar mis instrucciones
por las cuales me arrogaba el mando del ej6rcito, diri-
giendo la campafla, y tomando al batallon de Arredondo,
su m6dico, etc., etc. Acompafiaban A la carta nuevas
instrucciones que poco 6 nada decian.
Pasada la primer impression tome la pluma y contest
dici6ndole A mi receloso y ligero amigo, que habia sido
engafiado por el Coronel Rivas, por no haber entendido las
instrucciones, que en prueba de ello aquella carta iria
firmada por el mismo Coronel, si era un caballero y sabia
reparar una falta. Le explicaba entonces, como al ordenarle
que se consultara conmigo para las funciones de guerra,
afiadia:-y lo que acordaren lo ejecutarA el Coronel Rivas,
que esta frase alejaba toda pretension de mi parte A otrorol
que el consultivo, pues debiendo responder 61 y no yo, ni
ambos del resultado, era claro que estaba en la absolute
libertad de obrar segun su propio juicio, que no era mas
fundado el cargo sobre el medico, pues yo habia pedido y 61
dadome los sanjuaninos, nombrandole A los jefes y A Alba-
rracin, el mas necesario de todos y que si 61 no sabia que
era el medico de su batallon, yo no tenia cargo alguno de
traspaso de 6rdenes; que en cuanto a las nuevas instruccio-
nes se las volvia, con las primeras dandoles las gracias;
pero que estando yo en mis pagos, valia mas que el ej6rcito
y podia ofrecerle mis buenos oficios y ayuda personal.
Tan efectivo era esto que sabiendo en San Juan el
Gobierno que habia llegado una division a Mendoza, no
se tom6 disposicion alguna; pero habiendo el Ministro





OBRAS DE SARMIENTO


Echegaray hecho preguntar en mi casa si era cierto que
yo venia, con la afirmativa emigr6 esa tarde misma la
administration federal para Chile. No tuve, pues, occasion
de batirme con mi ej6rcito de treinta soldados, cinco jefes,
un m6dico y dos piezas. El Coronel Rivas, solicitaba del
seflor Yancey, mi pariente, me hiciese desistir de aquella
locura, sabiendo que habian 700 hombres en San Juan. La
expedicion lleg6 A Guanacache, donde me encontr6 don
Cirilo Sarmiento con notas del nuevo Gobierno, avisAn-
dome que todo esta~ba concluido (1). Mi presencia en los
lugares y una cierta copia del oficio al Coronel Videla
que hice caer en manos del enemigo, oficio que hizo
dispararse & Chile a Videla y dejar sus dragones de line,
habia terminado la campana.
Volviendo al Coronel Rivas, lo hice llamar y haci6ndolo
sentarse, le lei la carta al General Paunero, en que le
aseguraba, que con mejor conocimiento de la verdad, iba
~ rectificar sus injustos cargos. Al concluirla se levant6
y me tendi6 la mano conmovido:
-, Qu6 quiere usted, no lo conocia, y confieso que me he
equivocado al juzgar mal de usted. Voy A escribirle al
General y le traer6 la carta para que la vea Vila, y el
General Paunero me escribi6 pidi6ndome perdon de haberse
dejado alucinar y recordando nuestra antigua 6 inalterable
.amistad; y todo qued6 concluido entire nosotros, hasta que
volvi6 A enojarse conmigo en la guerra contra el Chacho,
en la cual hibi6ndole escrito un mes antes como Director
de la guerrkaque nacia volar dos divisions A la Rioja, me
ordenaba eso mismo a pretexto de haber sido nombrado
General en jefe ( sin revocacion de mi comision como
yo habia recibido el 26 de Mayo la noticia del triunfo de
las Lomas Blancas por mis fuerzas al mando de Sandes,
y al dia siguiente las pretendidas instrucciones al mandarle
acuse de recibo, y mi renuncia de comision tan enojosa, le
puse A sus instrucciones como calificativo un maldito, la
cebada al rabo que lo puso furioso, precisamente porque le
venia como de perlas.
Esta es today la historic de lo que hice para inducir A


(1) Poseemos el oflelo origlnal.--(N. del E.)





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


Rivas A ir A Cuyo. Fu6 el general en jefe Mitre A quien
persuade de su conveniencia. Arredondo no estaba con
Rivas en San Luis cuando le lei la carta; y de la querella
sobrevenida, ignore, si el General Paunero asinti6 en que
no me habia dado orden de llevar un medico (mi pariente
Albarracin), y lo de la responsabilidad, que ni 61, ni Rivas
comprendieron al principio.
El mismo hecho se repiti6 despues con Arredondo. El
General Paunero me trasmiti6 orden de comunicar A la
Rioja A Arredondo que se dirigiese A C6rdoba A; marchas
forzadas, dejando la Provincia al mando de un Coronel
Wilde, de Salta que supongo es el padre del Dr. Eduardo
Wilde. Este habia ya regresado A Tucuman con sus fuer-
zas: la Rioja quedaria en manos del Chacho, y la travesia
era simplemente impossible de alli A C6rdoba.
T6ngase present que yo era Gobernador y habia dejado
el servicio, renunciando a la direction de la guerra que
virtualmente habia torado otro. Trasmiti, pues la orden,
lisa y llanamente; pero decia a Arredondo:-El Chacho
volverA infaliblemente derrotado de Cordoba en diez dias
A mas tardar: si quiere usted seguir mi consejo, bajo su
propia responsabilidad, dirijase al Chafiar, frontera de C6rdoba
y podrA tomarlo en dispersion. Hizolo asi, pero el Coman-
dante Brihuega de Rifleros de San Juan, me ha referido
que acamp6 tres dias seguidos en un potrero cercado,
abandonando toda precaution, de lo que 61 le hizo obser-
vacion, hasta que una mujer vino y le avis6 que el Chacho
(derrotado en las Playas) estaba A tres 6 cuatro leguas,
y se proponia sorprenderlo. La operation se malogr6;-
el Chacho di6 la vuelta a toda la Rioja, 6 hizo matar A
Arredondo todos sus caballos; y lo hubiera tornado prisio-
nero por confession suya, con su division a pie 15 dias, en
medio del campo, si el Gobernador de San Juan, no le
hubiese hecho, por pura oficiosidad, Ilegar caballos errados
por la cordillera, con los que y unos pocos de Chilecito,
sali6 en persecucion del Chacho A San Juan, encontrAndolo
derrotado. La cebada al rabo como en Villa Maria y donde
quiera que se encuentre con disposiciones mias. El lo sabe,
61 lo ha dicho, y sin la carta que me escribi6 A Nueva
York, dici6ndome: ( Le debo A usted la batalla de San
Ignacio, que di siguiendo sus consejos. Ya s6 como se





60 OBRAS, DE SARMIENTO

derrota la montonera), ahora en Mendoza, que se reia de
Roca, cuando se corri6 que yo iba, dijo delante de various
eso ya es otra cosa Roca no era la pobre montonera. No
sabrA nunca el secret de derrotar ejercitos, porque le
falta....' inteligencia En Santa Rosa es lo inico que le
ha faltado, pues position, caballos, ej6rcito, eran excelentes.
Un ingeniero le habia construido un campo fortificado y lo
tomaron prisionero sin combat.
He mostrado, pues, que aun corno jefe politico que
era, no falt6 nunca A la mas several subordinacion. Para
cambiar el plan de campafia, lo aconseje al General y
cambi6 la situation.


VII

"El caso de Jefferson Davis y la guerra a la Comuna

Terminaremos la s6rie de observaciones que venimos
haciendo para examiner la aplicacion que de las leyes
se hace en los casos de rebellion con guerra civil, motion,
asociada con el examen de cientos hechos recientes, y que
gozan de grande autoridad.
Hemos visto, como los asesinos de Lincoln fueron juz-
gadossmilitarmente, no por ficciones legales, sino por las
circunstancias en que se producia el hecho y el objeto
del crime. La guerra de hecho habia concluido, pero
aun no habia el Presidente declarado oficialmente su
cesacion. Washington estaba fortificado aun, aunque no
habia enemigos; pero conservaba el caricter de; plaza
fuerte. El asesino grit6 sic semper tirannis; luego era al
funcionario el ataque.
Era, pues, material military.
La destruction del gobierno de la Comuna, requiri6 el
empleo de la fuerza durante doce dias, de combat san-
griento. Es precise saber que sostenian a, la Comuna,
mas de doscientos mil hombres de la Guardia Nacional
de Paris, no solo artesanos, sino millares de j6venes estra-
viados por el recuerdo de la revolution francesa de 1789,
que ha perturbado los Animos hasta esta iltima escena.
Hemos visto que el Mariscal Bazaine es degradado por





LAS DOCTRIPA.S REVOLUCIONARIAS


no haber obedecido A un gobierno de hecho que obtuvo
el asentimiento tAcito de la Francis, y despues su con-
sentimiento expreso. Era pues, un gobierno Nacional. El
de la Comuna de Paris, (la Municipalidad ) no fu6 acep-
tado por la Francia, ni considerado gobierno, aun rebelde
por el gobierno frances que tenia con M. Thiers su
sede en Versalles. Los que fueron torados en el combat
con las armas aun calientes, fueron ejecutados sur place:
las gentes de ambos sexos sorprendidas incendiando, su-
frieron igual suerte. Habian tribunales militares para
declarar la identidad y proceder. Los que fueron torados
en condiciones menos compromitentes, en nimero de
treinta mil, fueron sometidos a tribunales militares que
estan hasta hoy expidiendose en la prosecution de las
causes. Era el Presidente de la Repdblica un hombre
eminente por la superioridad de sus luces, y el puesto
que ocupa entire los mas notables de la 6poca, M. Thiers.
Otra cosa sucedi6 en los Estados Unidos en la guerra
civil, y si se tiene present, cuantos principios hemos
establecido, se comprendera la notable y sustancial dife-
rencia.
La de los Estados Unidos (rebeldes contra su Consti-
tucion y sus leyes), asumi6 el caracter de guerra civil,
por todos los requisitos que el derecho pdblico establece
para acordarle las practices, garantias y usos de la guerra.
Eran prisioneros de guerra que no pueden ser ejecutados,
en virtud de otras leyes, por ser contrario a los usbs
de la guerra. No habian violado las leyes de la guerra
que los protegian. Mientras el Presidente no declaraba
la guerra concluida, estaban bajo su guard Jefferson y
algunos otros. Terminada la guerra (por declaratoria y
proclamacion) la accion military estabasobre ellos, porque
ni durante la guerra misma, y menos entonces que nunca,
el President tenia jurisdiccion sobre ellos sino habian
violado las leyes de la guerra. Los ej6rcitos de Lee y
Johnston, rendidos, fueron licenciados, por haber capitu-
lado, sin responsabilidad por actos anteriores, pues el
derecho de la guerra cubria todo, salvo crimenes y fechorias
que no encubre.
En confirmation de esto, viene por contrast, el decreto
del Presidente despues de torado Richmond, rendido





OBRAS DE SARMIbNTO


Lee, etc., mandandopasarporlas armas d6nde y por quien
fuesen aprehendidos, los que en grupos continuasen por
su propia cuenta, haciendo operaciones de guerra, es decir,
resistiendo con armas al gobierno de los Estados Unidos..
Consultado el jurisconsulto Liebig sobre la condition
(de las guerrillas) los declar6 fuera de la ley de las
naciones, porque no tenian comision de un gobierno para
hacer guerra y no observaban sus usos.
La diferencia entire estos que fueron ejecutados militar-
mente como salteaderes, merodeadores, etc. y los rebeldes
del Sud, era la misma que la de los insurgentes de la
Am6rica del Sud, pues, rebeldes 6 insurgentes-son palabras
sin6nimas.
Por esto es que hemos establecido cuidadosamente en
nuestros anteriores capitulos, las condiciones en que los
tribunales y jurisdicciones diversas del Estado, pueden
obrar sin competencia., Obs6rvese que no es un jueicivil
quien pide al attorney su dictameq sino el Congreso.
Este funcionario ha sido nombrado para dar dictamen legal
sobre materials que ofrezcan duda. Este attorney, pues
establece, que durante la guerra el Presidente no ha podido
aplicar A' los rebeldes el juicio military por la rebellion, por
cuanto, estando en las condiciones que las practices de
las naciones civilizadas de guerra civil, A saber: seccion
territorial considerable, gobierno regular, ejrrcito regular,
cierta respectabilidad, etc., quedan sustraidos a las leyes
ordinarias del Estado, entran en el dominion del derecho de
gentes, y sus prisioneros son prisioneros de guerra inmunes,
i menos que no hayan infringido las leyes y usos de la
guerra entire naciones. A esto llamamos estrangerizarse, no
en su dafio, sino en su provecho, pues entran en la condi-
cion los rebeldes do.un francs 6 brasilefio en guerra con la
Repdblica Argentina.
Nuestro caso es distinto de todos los precedents. No
solo no hay revolution, y por tanto guerra civil, sino que solo
se trata de una fraction del ejercito de line amotinada.
Nadie responds ostensiblemente a este acto criminal, pues
en trece provincias las autoridades constituidas contindan
en ejerdieio, y ponen en armas sesenta mil hombres, segun
consta de las listas de pago, y solo militan con los amoti-
nados las gentes que allegan al Sur de Buenos Aires donde





LAS DOOTRINAS REVOLUCIONARIAS


un jefe se subleva, y desde San Luis A Mendoza otros, con
el adimento al motin de un crime horrible. aSon prisio-
neros de guerra estos amotinados si no se quiere levar la
confusion al extreme de producirse el caos ?
4 C6mo vino a hacerse civil, el crime military del motion,
con actos de guerra, con efusion de sangre ?
4Hubo una revolution, en el sentido aceptado, es decir un
pueblo que desconoce su antigua Constitucion, levanta
nueva bandera, y cria un nuevo gobierno, que autorice A
hacer uso de armas, sin lo cual son simple press del
crime de dar muerte A centenares de hombres ?
El reo de motin es juzgado por consejos de guerra.
El prisionero de un ej6rcito extranjero es inmune, segun
el derecho de las naciones.
El prisionero de un ej6rcito revolucionario si tiene go-
bierno civil, en una fraction territorial, y es .regular, hace
guerra tambien que se llama civil, pero que esti sujeta A
las mismas leyes que la que se hace entire naciones; el
prisionero es inmune como lo fueron nuestros padres en
la guerra de la Independencia.
Pero en una y otra guerra, la civil califlcada, y la extran-
jera, el merodeador, el salteador, el guerrillero 6 monto-
nero, sin dependencia y regimentacion en el ej6rcito regular,
estin fuera de la ley de las naciones y sujetos A las leyes
militares.
,Cul lugar se da entonces al rebelde que se asocia al
motin military y lo hace suyo, haciendo guerra al gobierno
de su nacion? 4 Sera el que le sefiala el attorney consul-
tado por el Senado? Entonces el motin military estaria bajo
el derecho de gentes. ,Es todavia mejor la position de este
c6mplice, acaso autor del motin mismo, pues esta es la
verdad; que los que van a asociarse espontAneamente A un
motin, que tiene por castigo la pena de muerte, son los
autores mismos del crime & pretexto de revolution 6
invocando el nombre de un pueblo sublevado 6 rebelde
que no existe ?
Confundir estos crimenes en una sola categoria y ha-
cerlos todos civiles, es caer por oposieion en el mismo
sistema de Rosas que no encontraba sino un tipo general
A todos para imponer pena de muerte. Aqui seria para
suprimirla en todos los casos con igual pena mitigada; y





OBRAS DE SARMIENTO


esto es lo que no aceptari nuestras leyes, ni las de las so-
ciedades modernas, como lo prueba el juicio military de los
fenianos que invadieron el Canada, el juicio military de los
sostenedores de la Comuna y el de los asesinos de-Lincoln.
Los rebeldes de los Estados Unidos nunca fueron juzga-
dos ni military ni civilmente, incluso Jefferson Davis, por
que eran prisioneros de guerra en las mismas condiciones
de los de otra nacion, y aun el famoso corsario capitan del
Alabama, que habia destruido cien buques, volvi6 a los
Estados Unidos sin ser molestado, tanto important las cir-
cunstancias que constituyen la guerra civil. LQuien cree
que si la Espafa hubiese venido a sus colonies 6 la Ingla-
terra despues de diez 6 quince afios de lucha, habria abierto
en toda la extension de la America un jdicio criminal, para
castigar a los autores de la colosal rebellion?
El dictamep del Attorney Speed dado alS'enado se reduce
a esta part:
( Cuando las cortes estan abiertas, y las leyes pueden
ser pacificamente administradas, cuando la paz exist asi de
hecho como de derecho, las personas mantenidas hasta
hoy bajo custodia military (Davis), como prisioneros de gue-
rra, y aquellos que no hayan sido,,onvencidos-por ofensa
contra las leyes de la guerra, (ailitares), serin transferidos
a las custodia de sus propios distritos para ser juzgados
por sus grandes crimenes y delitos, (high crimes and misdemea-
nors) que se puedan alegar contra ellos>).
Para leer este dictamen es precise tener la clave, diga-
moslo asi, y esta la encontrara el lector en nuestros capitu-
los anteriores. Abiertas las cortes; porque durante la guerra,
no funcionaran en lo criminal sino las leyes de-la guerra,
segun la definition de Wheatel, la lay marcial (nuestras
leyes militares) es la ley del campamento; y cuando el pais
esta en guerra, se vuelve todo campamento.
Pacificamente administradas las leyes; porque el Juez no
funciona sino manteni6ndose la sociedad bajo su obedien-
cia, pudiendo aprehender los reos citados ante su barra, por
medio de los alguaciles; pues no ha de ir a citar ni pren-
der & Rivas con site mil hombres, resueltos a resistir con
las armas. Cesado de hecho (la guerra) y de derecho; prisio-
neros de guerra, porque no solo eran tales con todas las





LAS DOOTRINAS REVOLUCIONARIAS


inmunidades que les acuerda el derecho de gentes, como
al enemigo extranjero.
Juzgados civilmente por grandes crimenes y delitos que
hubieren cometido durante la guerra,-porque los crimenes
y delitos no los ampara el derecho de gentes como actos de
guerra, altos crirpenes, asesinatos, etc.,-es frase tecnica del
derecho civil ingl6s, como misdeaminor, equivale a nuestro
delito 6 infracciones.
Si Arredondo hubiese capitulado, los tribunales civiles
ejercerian action sobre el asesinato del General Ivanowsky,
a quien no protegieron las eyes de la guerra, como si
hubiese caido prinsionero, habia sido ejecutado sur place.
Esta en la condition de los asesinos de Lincoln.
Nada dice Speed sobre el delito de rebellion en lo cita-
do, pues que lo excluye de la jurisdiccion de los jueces
ordinarios, que no entran en funciones, sino cuando el
President declare que el pais esta de nuevo en paz. La
guerra de hecho concluye A principios del 64 y la Procla-
macion de la paz, se hizo en 1867, si no estoy trascordado,
dos aflos despues.
Para terminar l1 tediosa tarea que nos hemos impuesto,
afiadir6 decisions y opinions sobre el delito y el juicio de
traicion y de hacer guerra a la Nacion, de los hombres mas
autorizados.
Un alboroto (mob) para atacar una casa particular no es
un acto de hacer guerra (pragmAtica de Carlos III nues-
tra); pero hacerlo con el confesado designio de atacar todas
las casas de la misma clase, es hacer guerra. Del mismo modo
rescatar un preso cualquiera por faerza de armas, 6 fuerza
de ndmero, no es traicion; pero hacerlo con el confesado
designio de rescatar todos los press confinados por una
misma causa, es traicion. (El pueblo de Boston habia arre-
batado a un negro, puesto bajo custodia en virtud de ley del
Congress) Geo, Ticknor Curtis, marshal, entonces, autor de la
Historia de la Constitucion y defensor de Johnson en el juicio
de impeachement dice:
( La universalidad del designio constitute la rebellion
contra el Estado, y usurpacion de los poderes del Gobierno,
y una insolente invasion sobre las facultades del rey (el Pre-
sidente) en el caso citado. Blackstone.
Toio xxxrx.-5





OBRAS DE SARMIENTO


,( Si algunos se conbinan entire si; y por fuerza de nimero,
fuerza de armas resisten efectivamente a la operation de una
ley del Congreso, en su aplicacion A un individuo particular,
con el confesado prop6sito de hacer la misma resistencia a
la misma ley,en su aplicacion A todos los individuos, es hacer
guerra A los Estados Unidos y nada menos que traicion)).
(< Esto no require rebellion armada, como se supone, (en
el caso del alboroto de Boston de 1848). Puede ser hecho
porun alboroto negrero, (abolicionista) i otro agrupamiento,
con tal que tal acto acompafie la intention de resistir en
todos los casos A la ejecucion de una ley, y aquellos que lo
cometen, si son convictos pueden ser ahorcados.B Ticknor Cur-
tis, Marchal de los Estados Unidos, con referencia A los mi-
llares de ciudadanos que por fuerza de ndmero y sin guerra
abierta, arrebataron a la justicia un negro. Doce afios
despues triunf6 por la guerra civil, el principio de la igual-
dad humana, y la ley misma declare libres A los negros.
Pero dos afios antes, fu6 juzgado militarmente un filantropo,
condenado A muerte y ejecutado, que en favor de la libertad
de los negros atac6 un pequefio destacamento-de fuerza
de los Estados Unidos, sin que la opinion que mas tarde
triunf6 con su sacrificio, intentase nunca rehabilitar su me-
moria, declarando injusta la sentencia.
El crime, pues, de los amotinados de Setiembre, y el de
los que los indujeron al crime, y fueron A unirse A ellos, es
un crime puramente military, juzgado por las leyes del
campamento donde tuvo lugar el motin, y extendidas des-
pues en todo el pals, segun la definition de Webster, desde
que el pais estuvo en guerra.
SUna palabra diremos sobre el carActer civil de los milita-
res, de que tanto se abusa para confundir toda nocion de
justicia. Con motive del alboroto de Boston en 1843, el Pre-
sidente mand6 tropas de line para sofocar la insurrection,
declarado tal por 61, el caso de arrebatar A un negro; y se
suscit6 duda, sobre si la Constitucion que autoriza A mover
la milicia, incluia tambien la tropa de line. La Comision
en lo judicial del Senado se expidi6 declarando que
estaba incluida, con lo que no se dict6 ley ninguna comple-
mentaria.
En este document se registran las frases y concepts





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


siguientes, que hacen ley por el asentimiento tUcito del
Congress:
Est& fuera de duda que losoficiales del Poder Ejecutivo
tienen plena facultad para apoyar la ejecucion de las leyes,
y la comision opina que lo tienen ahora sin necesidad de
nueva legislation.
En la ejecucion de la ley los marshals tienen facultad para
llamar en su auxilio el posse conmitatus, y para adoptar el
lenguaje delPresidente de los Estados Unidos en su men-
saje, se supone que no es dudoso que todos los ciudadanos
-enrolados d no-en la milicia, pueden ser llamados como
miembros de ella, siendo un deber obecer esta intima-
cion ).
La Comision no conoce razon alguna, que exceptde a
los ciudadanos que componen las fuerzas de mar y tie-
rra de los Estados Unidos, de esta obligacion; pues, por-
que sean soldados 6 mariners no dejan de ser ciuda-
danos. Ellos poseen todos los derechos y estAn ligados
por las mismas obligaciones de los ciudadanos, mientras
obren POR EL LLAMADO Y BAJO LA DIRECTION DE LAS AUTORIDA-
DES CIVILES pueden obrar con mas eficacia, y y sin objecion
en una FORMA ORGANIZADA, bajo el convenient mando sub-
ordinado ).
Estos son los derechos civiles de los militares. Lo demas
es motin y pueden ser como Ticknor lo decia de los ciu-
dadanos de Boston, ahorcados. Esas son las leyes que los
rijen.

IX

El Norte Americanisfho Republicano

Acompafiamos para su publication el notable discurso
que M. Laboulaye, diputado a la Asamblea de Francia ha
pronunciado ante el centro izquierdo reunido, al darle las
gracias por su election A la presidencia de aquel grupo, 6
como dirian los ingleses al nombrarlo leader del partido.
Por mocion de uno de sus concolegas la reunion vot6 que
fuese repartido el discurso a todos los diaries scomo la expre-
sion exacta de los sentimientos de todos los miembros de este grupo
parlamentario.g





OBRAS DE SARMIENTO


Llamamos la atencion sobre las ideas que aquel program
manifiesta, despues de la victoria obtenida con las leyes
constitucionales, cuyos detalles estan lejos de satisfacer A
los que como Laboulaye aspiran a mayor regularidad en la
forma del gobierno republican; pero que en obsequio de
la tranquilidad pdblica estAn dispuestos & aceptarlos, espe-
rando del tiempo y del pais y de sus propios esfuerzos su
complement y perfection.
Quien haya leido Paris en Amdrica, y son todos los ameri-
canos del Sur, saben que M. Laboulaye es el continuador
del trabajo de Tocqueville, para hacer conocer A la Francia,
tantas ,veces descarriada en su concepcion de la forma
republican de gobierno, cuales son los principios, la pric-
tica y jurisprudencia de los Estados Unidos, linica autoridad
en material de libertad y repdblica; ya que la Suiza no
puede suministrar modelo acceptable, 6 Atenas y Roma,
democratic la una, patricia la otra, estan demasiado lejos
de nosotros, para que ni el telescopio de la ciencia pueda
discernir los lineamientos de su organization internal 6 el
movimiento que daba vida a sus instituciones.
Bajo el imperio, bajo la sombra de la coalition monarquis-
ta, vencido siempre, ridiculizado A veces, nunca ha cesado
en sus obras y en sus discursos de presentar el probado y
sim6trico modelo norte-americano y desaprobar las doctri-
nas no siempre correctas de sus correligionarios mismos,
sobre la libertad y la Repdblica.
Al fin ha llegado para los republicans de su escuela, la
hora del triunfo, sobre los incurables republicans revolucio-
narios, como sobre los monarquistas, con la proclamacion
de la Repdblica, sin la fraternidad, la igualdad y la libertad y
revueltas, como ha poco se estilaba entire nosotros-ifedera-
cion 6 muertel
La sintesis del republican modern, es menos sublime;
es simplemente practice. Conviene al pulpero, lo riismo
que al noble 6 al estudiante, paz-tranquilidad-libertad.
Otra vez hemos observado que algunos de nuestros jove-
nes liberals van todavia por la corte de Luis XVI y
madama Vetd.
Otros mas adelantados van ya por la revolution de 1830.
Ya es algo;.y no hace muchos afios que un ministry recor-
daba sin saberlo la frase de Saint-Just: primero sacrifitar





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


una colonia que un principio: una docena de principios
habria dado la Francia y todo ser racional, por conservar la
Alsacia y la Lorena, ya que la Comuna fu6 la dltima expre-
sion de esos mal entendidos principiosl
Volviendo a Laboulaye, el propagador en Francia de la
practice de la Reptiblica de Norte-AmBrica, debemos res-
ponder a un cargo que con frecuencia se nos hace de citar
sus autores, de tomar sus principios de gobierno por los
nuestros, y de querer norteanericanizar el pais, segun la
palabra consagrada.
Cilpese a nuestra Constitucion y no a nosotros de esta
tendencia. El miembro informante de la primitive Confe-
deracion, doctor Carril, al presentarla en proyecto dijo que
se habia inspirado en aquella fuente desechando como
inaplicables a nosotros el sistema suizo. El Miembro Infor-
mante de las reforms presentadas por Buenos Aires ase-
gur6 a la Convencion ,que su ahinco habia sido ajustar
mas todavia la antigua a las prescripciones y practices de
la Constitucion norte-americana.
Mucho puede oponerse a este sistema, que impone una
como servidumbre, segun el dicho del doctor Velez a
nuestro espiritu, encadenandolo, digamoslo asi, en su vuelo
y en su libertad de opinar, segun los dictados de lo que
creemos nuestra razon. Pero para la tranquilidad de la
conciencia vale mas seguir un camino con tanto 6xito tri-
Ilado, y aceptar maestros y antecesores, que el vano empefio
de tprincipiar a cada diez aflos la creacion de un gobierno,
que al fin de cuenta no sabemos lo que sera y cuales seran
las consecuencias de un error. Testigos ochenta afios de
errors y horrores, de despotismos y revoluciones de la
Francia, hasta que la desmembracion del territorio, la
Comuna y la amenaza de resurrection del imperio military
por el golpe de Estado, le han puesto miedo, y ha dado oidos a
los consejos de la prudencia, y tenido en cuenta el trabajo
realizado ya en la Repidblica hermana mayor, que tan bien.
ha sabido conciliar la tranquilidad pdiblica con la libertad.
El paso preparatorio para dar leyes constitucionales la
Asamblea, fu6dar a la Francia la base de toda constitution,
que es la paz internal. Un Presidente por siete afios, queria
decir simplemente: durante siete afios no habra revolu-
ciones; y las leyes constitucionales fueron sancionadas sin





OBRAS DRE SARMIENTO


discussion, como la del motin en Inglaterra, de miedo de la
conspiracion bonapartista, que venia avahzando.
No andamos pues en mala compafiia, si error hay, cuando
seguimos el mismo casino que sigue el simpatico Labou-
laye, aunque nuestras ideas no obtengan todavia la misma
acojida simp&tica entire nosotros.
Ni es una imitacion de tan buen modelo de action lo
que nos llev6 desde los primeros pasos en la vida pdblica, A
buscar otras inspiraciones que Is que nuestro pasado, 6 la
revolution francesa nos suministraban. Paris en Amdrica es
de ayer relativamente & nosotros que Ilevamos A su autor
muchos afios de vida, y de prActica republican. Permita-
senos decir que .no es accidental este contact de ideas.
Recuerdan y anda en manos de todos una traduccion de
Paris en Amdrica hecha por el malogrado Domingo F. Sar-
miento (hijo), y por pocoque su padre quisiera que el autor
original recibiere con indulgencia el libro ((Las Escuelas en
los Estados Unidos, hallarAn puesto en razon que le acom-
pafiase la muestra de que en la AmBrica.del Sur, puesto
que en Chile se habia tambien hecho una traduccion, era
conocido y estimado su nombre.
Esta circunstancia traia necesariamente un intercambio
de ideas que se relacionan,-las instituciones republicans
y la education del pueblo que son base y consecuencia A
la vez.
M. Laboulaye que ya habia fundado bibliotecas populares,
extendi6 desde entonces su solicitud Aas escuelas, y en
Burdeos, en lectures pdblicas, y con la biografia de Mann,
que le era par la primer vez conocida, por aquel libro
hacia notar A sus oyentes que la Francia que tantos ramos
del saber human cultivaba y tenia homes de loi y homes
de lettres, carecia de los eminentes educacionistas de que
blasonaba la Am6rica, no encontrando uno solo en Francia
que A ellos pudiera compararseles.
Habi6ndose reunido en Paris en 1867, durante la grande
Exposicion, muchas horas en varias conferencias, pasaron
cambiando ideas sobre la Repdblica y la education. Labou.
laye no habia estado en los Estados Unidos nunca, y
asombra en efecto, en su Paris en Anmrica, c6mo haya podido
penetrarse del espiritu de aquel pueblo, y adoptar sus
ideas sobre las instituciones. Lamentabase de que en





LAS DOCTRINAS REVOLUOIONARIAS


Francia era, decia, griego aun para los mas ardientes repu-
blicanos, todo lo que Ala education del pueblo por el pueblo
tenia relacion, ya fuere en la consagracion de hombres
eminentes A propagarla, ya en las cuantiosas cuanto expon-
taneas donaciones, ya en fin en la suntuosidad de los edifi-
cios destinados A ella, todo lo cual le venia revelado por el
libro que habla expresamente de ello. Igual idea expre-
saba sobre lo que constitute el credo politico de los repu-
blicanos sus compatriotas, para quienes revolution y
repdblica eran sin6nimos, repitiendo el dicho de un ingl6s,
que decia que si los parisienses fueren invitados A ver una
maravilla celeste, de puro complacidos echarian de paso
A rodar un gobierno. Aiadia que era trabajo improbo mos-
trarles que el 6rden y la tranquilidad eran part esencial
y como el colaborador de la libertad, que no se obtendra
nunca nipor la violencia,ni por la aplicacion impossible de
teorias que no venian abonadas por una prActica autorizada,
concluyendo por declararque era y seria en adelante su
tema constant popularizar en Francia las buenas ideas
norte-americanas, de gobierno, hacer conocer sus principios
y luchar, sin salir jamas de los limits de la pacifica discu-
sion, tanto con la fanatica imitacion de las violencias revo-
lucionarias de los republicans desp6ticos de 1793, como
con los gobiernos monarquicos 6 militares, que sobrevenian
en pos de ella, como el agua viene detras de los incendios,
para extinguirlos, aun con la riuna de la propiedad ame-
nazada.
Laboulaye como Diputado A la Asamblea francesa, ha
cumplido su honrado prop6sito; y despues de muchas y
repetidas repulsas que han sufrido sus ideas, ha logrado
imprimir al centro izquierdo de que forma part en la Asam-
blea, su espiritu yankee, su detestacion de las revoluciones,
aceptando los hechos producidos por la mayoria monar-
quista, organizando nuevos trabajos y asociando mayor
ndmero de voluntades, hasta lograr al fin sin sacudimien-
tos, sin violencia, que la Repdblica moderada, tal como ya
la proponia M. Thiers, sea la forma definitive de gobierno
de la Francia. El discurso que A continuacion traducimos,
interrumpido por estrepitosos y cordiales aplausos, y la
adopcion de su sencillo program por todo el centro
izquierdo reunido, muestran que no es ya Paris el que esti





OBRAS DE SARMIENTO


en Am6rica, sino que la Repdblica tal como la entienden los
norte-americapos y la entendemos nosotros, ha hecho su
entrada triunfal en Paris, bajo la direction del leader del
centro izquierdo, es decir, de los republicans modernos de
Francia.
,Seran tales ideas menos felices en la Repdblica Argen-
tina, donde las instituciones son en la letra norte-america-
nas, pero traducidas a la prActica por la tradition francesa
de las revoluciones, desde los Jacobinos A la de Termidor,
del Directorio al 18 Brumario; y desde el castigo de tantos
excess dados por la Europa coaligada, hasta los Borbones
destronados, los Orleans espulsados, la Comuna, etc., etc?
4Qu6 revoluciones son estas que invocqndo la libertad por
objeto, no ha producido para la Francia mas dias de quietud
que durante el imperio del sable de Napoleon I, el de la
corruption del sobrino, que escamote6 con una revolution
tambien el imperio?
A los que nos hacen un reproche de no seguir nuestras
propias inspiraciones, 6 las espafolas, 6 francesas, en ma-
teria de instituciones republicans, de libertad, con idolos,
no les harems tampoco el honor de suponerles que tienen
ideas propias. Siguen la rutina de sus padres, y obedecen
influencias, cuya action no conocen.
Baste decir que segun los fil6sofos modernos la razon
humana es un derivado, aun en los hombres de genio.
Nadie piensa. Nuestros pensamientos son el pensamiento
del siglo, de la sociedad, del lugar en que vivimos. Pen-
samos asf, por que asi piensan todos; y por eso nos choca
y nos lastima, todo el que se separa de las ideas corrien-
tes'y recibidas. El que las expone no hace mas que tradu-
cir las de otros pueblos, 6 bien es el simple expositor de
las que ya van apareciendo en la sociedad misma en que
vive y cambiaran luego el sentido comun, que no es sino el
nivel general de las ideas.
Nuestros revolucionaros, sin excluir a los que encabezan
revoluciones por quitame allA esas pajas, como los diaries
que las propalan son gente atrasada, que viene todavia de-
letreando su Contrato Social, 6 el Padre Duchesne, y hace lo que
hicieron Moreno, Rosas, Francia, Dorrego, Quiroga, Lavalle,
Piran, todos revolucionarios, simpaticos 6 antipaticos y tan
poco conocedores de la libertad, y de la Repilblica, como





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAN


los que apoyan un motin military, y se tragan sin pestaiear
el asesinato de Ivanowskil


X

La circular del Ministro de Justicia en Francia

Al advenimiento de la Repdblica en Francia el mariscal
Mac-Mahon, Presidente que continue el septenado con leyes
constitucionales, ahora ha debido lamar hombres nuevos
para ayudarle en. la nueva tarea de go bernar, conforme
a reglas que 61 mismo solicit, y en nomore y realizacion
de la Repdblica,'declarada forma constitutional del gobier-
no de Francia. Como guarda-sellos, y ministry de justicia
ha llamado A su lado al celebre abogado Dufaure que es
tenido por uno de los primeros jurisconaultos de Europa y
fu6 Ministro de Justicia del Presidente Thiers. En political
permanece siempre fiel i las ideas repdblicanas, y en el
ceptro izquierdo contaba entire los pr6ceres del partido,
despues de Thiers, con R6musat, Laboulaye, Casimiro
Perier, hijo, tan distinguido como el padre, Gr6vy y tantos
otros.
Hombres todos de principios y de vida piblica intacha-
ble, han condenado siempre con energia los excess de las
pasadas revoluciones, la revolution como remedio A males
politicos, y al partido revolucionario que tiene sus adeptos
en la prensa, y en la extrema izquierda, que no quiso al
principio entrar en la coalition de los centros izquierdo y
derecho, republicans de ra.on, como les llama Laboulaye,
rhonarquistas liberals, sin fanatismo por una dinastia
como son los otros.
Pero esos republicans y esos liberals clamando por la
union y aconsejando la abnegacion y la clemencia, estfn
lejos de pedir la impunidad de los delitos contra la segu-
ridad pdblica. M. Dufaure llama el absolutismo der la ley, al que
ha traido con la repdblica el restablecimiento de la tranqui-
lidad. La reptiblica se habia dicho antes, es un gobierno
por leyes escritas.
En Francia como aqui la accion pdblica la ejercen ante
los tribunales de justicia los procuradores del Rey, del Em-







perador 6 de la Repdblica, nombres que sin cambiar la
esencia de sus funciones, indican solo el origen de- donde
su autoridad procede.
En los Estados Unidos llevan este nombre y en los Estados
otro mas simpatico, A saber, el procurador del pueblo de
Nueva York y en las acciones pdblicas entabladas por ellos,
dicen, el pueblo de Nueva York contra fulano.
LlamAmosle nosotros el Fiscal, nombre que tradicional-
mente no goza de las simpatias populares, lo que muchas
veces hace que instintivamente el pueblo se incline en favor
del acusado; pero Ilamarse Fiscal, el procurador del pueblo,
hace 6 tiende A hacer que ese pueblo vea en el agent
pFiblico el protector de sus intereses, si se trata de cobrar
sumas, el defesor de sus derechos, cuandb son agredidos 6
atropellados por particulars.
Anticipamos estas explicaciones para mostrar la razon
porque el ministry Dufaure, al principiar la repdblica bajo
la forma constitutional, ha creido necesario dirigirse A los
procuradores por una circular indicandoles el camino que
deben seguir en el desempeflo de sus funciones.
Empefiados como estamos en desacreditar las ideas revo-
lucionarias, anarquistas, con que la prensa licenciosa cree
defender la libertad, destruyendo toda nocion de respeto A
las leyes y a la autoridad depositada por el pueblo en los
magistrados de su election, aprovechamos de la autoridad
hoy del c6lebre jurisconsulto Dufaure, ayer de la del inta-
chable republican Laboulaye, para convencer al pueblo
que ama A la Repdblica y a la Patria, mas que a Juan 6
Diego, que estuvimos siempre, y estaremos en adelante
en el camino de la verdad.
Los diaries republicans de Francia el XIX Siecle, el
Journal des Ddbats, Le Temps, que tenemos A la vista han
aplaudido tanto el discurso de Laboulaye al aceptar la
presidencia del centro izquierdo, como la circular del mi-
nistro de justicia del mariscal Mac-Mahon que contenia las
tradiciones de gobierno del ilustre ex-Presidetite Thiers,
quien no obstante sus conocidas simpatias por la dinastia
de los Orleans, declare a la asamblea monarquista que
solo la Repdblica podria conciliar los interests y pasiones
que dividian A la Francia, y cicatrizar las crueles heridas
que el demagojismo revolucionario acaba de inferirle.


OHKAM IU)I SARMIINTO





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


(La vuelta a la seguridad, dice M. Dufaure a los Procu-
a radores, gracias 6. la autoridad absolute de las leyes,
a ejerce una influencia necesaria en la represion.)
((Para nosotros como mas especialmente encargados de
a exigir de cada uno el respeto debido a las leyes exis-
( tentes, y particularmente las que tienen un cardcter cons-
titucional, nada disculpa la debilidad que mostrasemos en
( el desempefio de nuestros deberes.
(Despues de tiempos tan turbulentos, cuesta hacer pene-
a trar en el espiritu pdblico el sentimiento de satisfaccion
a tranquila que ha resultado del establecimiento definitive del
a orden.
c(Proteje la institution del juri a la sociedad contra ios
a crimenes y delitos cometidos por la prensa 4 otros medios de publi-
a cidad.
((Los diversos partidos han abierto una guerra active y
a constant, por diversos medios, cuyo uso no podemos permi-
a tir contra un gobierno legalhnente establecido.)
He aqui el lenguaje de un republican sincere, de un
compafiero de trabajo de M. Thiers, de un ministry del
gobierno. Sabemos de antemano que algunos de nuestros
diaries encontrarAn tiranico este lenguaje y estos prop6si-
tos; porque la libertad de la prensa para ellos, es la irres-
ponsabilidad que la Comuna proclamaba entire las llamas del
incendio, como uno de los derechos del pueblo.
Sabemos que somos tachados de partidarios del despo-
tismo, por politicos ambulantes, y por liberals de colegio.
Con las leyes y practices de la Repiblica de los Estados
Unidos que nos han servido siempre de guia, con la decla-
racion que los diputados del centro izquierdo de Francia
hacen por boca de nuestro amigo Laboulaye, por la circu-
lar del mas afamado jurisconsulto de Europa, mostramos
que somos muchos los tiranos de la deinagogia vulgar 6
ignorante que proclama revoluciones por la prensa A fuer
de libres. Estos campeones ensangrientan el pais con sus
doctrinas y vuelven a sentarse tranquilos, despues de la
derrota-A continuar su obra, dando por no ocurridas las
buenas batallas de la Verde y de Santa Rosa, contra amo-
tinados militares incapaces de comprender sus deberes, y
predispuestos por sus antecedentes A seguir el cencerrito





OBRAS Dh SARMIENTO


rayado de cualquier caudillo, que habla en pombre del
pueblo.
Continuaremos nuestra dificil tarea.


XI

Louis Blanc y Laboulaye

LOS REPUBLICANS REVOLUCIONARIOS Y LOS REPUBLICANS
MODERADOS

Si los doctors de la ley, leyesen alguna vez los diaries
que traen los debates de otros Congresos que el nuestro,
llegarian con el tiempo a corregir sus viejas nociones de
libertad tumultuaria y desquiciadora, pero leen tan poco
que dA ganas de peeguntarles como Figaro al doctor Bar-
tolo sabe usted leer senior doctor? porque yo que soy el
albeitar de mi regimiento.....
Con motive de la discussion de las eyes constitucionales
en Francia, se han encontrado en disidencia Louis Blanc
extrema izquierda republican y Laboulaye el jefe del
centro izquierdo. Tan de la extrema es Louis Blanc que se
ha quedado solo con Madier de Monjau; pues el extreme
izquierdo, con Gambetta a la cabeza ha adherido a las ideas
moderadas del centro, segun lo manifest en un brindis
en cierta reunion pdblica. Tomamos del XIXe Sicle algu-
nas frases que nos vienen de perlas para los contendores
de aqui. (Su reloj, dice por Louis Blanc, anda atrasado,
voila tout. Todos sus discursos desde que ha entrado a la
asamblea se pueden reasumir en el refran de la cancion:
c(En mi tiempo, todo andaba mejor que ahora.>
Es verdad que en su tiempo, los republicans, eran por-
que no podian dejar de serlo, un partido de revolution,
como todos los partidos que no tienen incontestablemente
tras si la mayoria del pais. (Los republicans de hoy, son un
partido de gobierno.))
((M. Louis Blanc esta convencido de que la Repdblica de
1875 es la heredera direct de la Repiblica de 1848.... Es
que la Repiblica de 1848 es la Repdblica suya, mientras
que la del 75 es la de todo el mundo ..





LAS DOCTRINAS REVOLUOIONARIAS


c(Es mas bien un testamento el discurso pronunciado
ayer; es la expression de las iltimas voluntades de un pe-
queiio grupo que cuenta tres 6 cuatro adeptos (cuatro si se
recuenta al de Corrientes) de la extrema izquierda, con que
quisieran asustarnos los adversaries de la Repdiblica...
cqQui6n ha temblado al oirlos?h Y al fin que han dicho
Luis Blanc y Madier? Han criticado las leyes constitu-
cionales y las organicas: han hecho el process al gobierno, que
era urta monarquia, vulgo tirania disfrazada y que los mi-
nistros no se olvidaban que ayer eran sostenedores del des-
potismo. IVaya la adivinanzal exclamaba el republican
Siglo XIX.
((En cuanto A Madier de Monjau ese politico de 1848 (que
echaron abajo a Luis Felipe) es un romAntico de 1830, (que
echaron A rodar A los Borbones.) Con su voz tonante que
gusta de hacer rugir, con su cabellera canosa que sacude
como un leon, sus gestos que aspiran A ser terrible, acom-
pafia un redoble de palabras, que no siempre puede se-
guirse. He aqui lo terrible. M. Laboulaye sube A la
tribune y expone con sencillez el espiritu de la nueva Re-
pdblica. (No tengo que defender la Constitucion, dice, es
la ley del pais, y debemos inclinarnos ante ella. A su tiempo
hablaremos sobre la ley en discussion. Contestar6 solo a
lo que M. de Monjau ha dicho, que la Reptiblica es la mo-
narquia, menos el rey.
a(Parece en efecto que la Reptiblica fuese algo de absolute
como el sol. (Risas en la derecha). Todo lo que puede
decir M. de Monjau es que la Reptiblica que estamos ha-
ciendo no es su Reptblica.n
((Nos trata como A intrusos que vienen A instalarse en
su casa. No tiene razon. Construimos al lado de la suya
un abrigo en que esperamos poner en seguridad los desti-
nos de la Francia, mientras que 61 se atrinchera en las
ruinas de 1848 y de 1793. Le decimos que si la Repdiblica
suya llegase A triunfar no tendria quizA lo que la nuestra
puede darle, que es de envejecer y de morir en su patria.
(Movimiento).
(Hablan de la soberania del pueblo! El Congreso es la
representation de la soberania national; pero no es la na-
cion (Dr. R!)
((Los jueces la representan tambien cuando administran





OBRA ])E SARMIENTO


justicia. En fin el Poder Ejecutivo, es tambien n la esfera de
sus atribuiones, el representante de esa soberania.
( Esa confusion de los representantes de la Nacion, con
la Nation, es el origen de todas las tiranias. Se puede
sostener que la Nacion que puede delegarlos en uno solo.
Esta es la teoria del cesarismo, (muy bien).
( Cuanto mas dividido esta el poder mas garantida esta la
soberania del pueblo.
c Hemos visto a la Asamblea dnica, hacer de la nation su
juguete y su esclavo. Donde quiera, al contrario, que el
poder esta dividido, la nacion ha podido hacerse oir, y reina
la libertad (muy bien, muy bien, en varias bancas de la
izquierda).
( ICual es la-Repdblica que nos presentan los oradores a
quienes respondol Es la Repdblica americana? Pero en
America hay dos Camaras y un Presidente, armado deldere-
cho de veto. Lo que queremos son garantias para la liber-
tad, tales como se encuentran en una repdblica y en una
monarquia constitucional......
( La Francia esta hoy sobre su dltima tabla de salvacion;
y digo que oponernos en situation tal vanas teorias, y criti-
cas amargas, no es acto de buen ciudadano, (interrupcio-
nes en algunas bancas de la derecha).
( iNo creis en el porvenir de la Repdblica? Tampoco creian
en los Estados Unidos; y sin embargo el aflo venidero
celebran alli el aniversario secular de la Independencia
Americana, ojali que aquella suerte quepa a nuestra
Repdblica tan fragil hoy dia.... )
No nos empefiaremos en hacer sentir la conformidad de
ideas entire nuestros correligionarios y los que en Francia
sostienen la Repdblica possible, la Repdblica tal como los
hombres, el pais y la 6poca lo hacen.
En la cabeza de nuestros opositores hay una Repdblica,
que no es ni la nuestra, ni la americana, ni la actual fran-
cesa. Una repdblica ideal, que tiene por lema Maximum
bonum, lo mas bueno possible 6 impossible no import, siendo
ellos, dicho se esti, los sumos sacerdotes de aquella reli-
gion serafica. Pero para ver lo que son enla practice las
ilusiones y los buenos deseos, nuestros viejos lectores recor-
darfn aquellas navajas espafiolas qne traian escrito en la
hoja maximum bonum; pero que el pueblo llamaba verdugui-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


Ilos, que verdugos del pobre y no navajas eran aquellos
serruchos.
No les diera otro castigo a los lectores de La Libertad, el
6rgano del maximum bonum por excelencia,que hacerlos afei-
tar con el verduguillo del Senador Rawson, mientras le
habla al paciente de libertad, de humanidad, y de cosas mas
consoladoras.
Habia un rey, A quien afeitaba por turno un noble, segun
lo prescribia la etiqueta de palacio, el cual rey oyendo mahu-
Ilar A un gato, decia, en lugar de preguntar lo que ocurria,
deben estarlo afeitando los nobles. Diremos otro tanto si el
doctor Rawson realize sus teorias.

SIGNS DE LOS TIEMPOS-LITERATURA ARGENTINA

EL TEATRO, LA OBATORIA Y LA PRENSA

(La Tribuna, Agosto 10 de 1875)

Hay un pueblo ilustrado y sin letras, al menos en lo
ostensible. Publicanse libros que la prensa diaria no mienta.
Hay agitacion en los espiritus, grande agitacion en los
debates de la Agora, pero pudiera decirse que si hay una
Repdblica que no es la de Atenas ni la de Venecia, no
existe la Repdblica de las Letras.
Y sin embargo en las regions menos superficiales, ad
inferi como dirian los antiguos, bajo la prestada capa de la
6pera italiana, que deslumbra con sus esplendores, pero
que pertenece al siglo y A todas las naciones, se rebulle el
genio de la tierra, el genio argentino con el traje y el
espiritu que le da al chiripA la culterana 6poca que atra-
vesamos.
iQu6 rasgo caracteristico denuncian todas las manifes-
taciones del espiritu argentino actualmente! Uno al menos
predomina, como la t6nica en una composicion musical.
La detraccion personal. T6mese un discurso en las Asam-
bleas, un articulo.de diario, voir mSme una pieza de teatro,
y se vera que toda manifestation genuine, criolla, expon-
tanea, argentina, tiene este fin supremo. HAcese la
detraccion en la care viva, en presencia de un pdblico
que, & falta de toros 6 ejecuciones, 6 boletinesde guerra,se





OBRAS DE SARMIENWO


complace como los romanos, en los juegos de circo, ya en
ver morir her6icamente al gladiador defendi6ndose de un
formidable leon; ya para teniir el agua de la naumaquia
con la sangre de bandos combatientes a la punta de la
corta daga. gDe qu6 se trataba en estas sangrientas luchas?
De nada. De divertirse buenamente con el espectAculo.
Verdad es que andando el tiempo, A los viles gladiadores
sucedi6ronse los mArtires cristianos, en la arena y en el
combat con las fieras; question de detalle como diria un
diario, y solo digna de novedad por que, en lugar de defen-
derse alzaban los ojos al cielo, las victims de la barbarie
de su siglo, repitiendo el sublime: Perdonadlos Sefior, que
son blancost
Estamos en el teatro. Una numerosa concurrencia espera
impaciente que se levante el telon. El titulo de la pieza
promete emociones vivisimas ((Los habitantes del CarapachAhdy
Acaso los empresarios'quieren traer A la vista del espec-
tador de la ciudad en panorAmicos lienzos, las bellezas
naturales de aquellas islas, sus canales sombrios, bajo las
densas enramadas 6 bien rielando al resplandor plAcido de
la luna, como suelen presentarnos en Marino Faliero los
canales de Venecia. Pas si bete! Las decoraciones de la
nueva pieza seran un salon de taberna, 6 una calle de ciu-
dad, poco importa. Lo que interest es poner en escena 9
los habitantes de Carapachay, y para precisar mas la cues-
tion al habitante aquel, con su familiar, con su vida privada,
en su retire lejano, obscure, donde pareciera que no habia
de alcanzarle la difamacion. Ahi estA el chiste de la cosal
Qu6 gracia habria en vulnerarlo en la vida pdblical Para eso
estan las sesiones del Senado, 6 la prensa matutina 6 ves-
pertina.
El teatro es en todos paises, aun'en el Japon y la China,
expression fiel de las ideas' de su siglo, de su 6poca, de su
pueblo, de su ciudad y aun de su barrio, y es sabido por
los oradores, como por los tribunicios diaries, que un hom-
bre, si no es un patan (que siempre un patan es inviolable),
es propiedad pdblica, sujeto A diseccion tout vif; y que es
de mal tono, y resto del udianisxmo antiguo quejarse, ni
pestafiar.cuando estos indios sioux 6 comanches, lo atan
al palenque, y le ponen fuego A los pies, le disecan un
nervio, para ver si IIlora, 6 es cobarde. Verdad es que tene-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


mos en la sangre y en los huesos, como decia un autor he-
reje, la inquisition heredada de nuestros padres que es
mejor guia que los institutes de Juliano, Apostata, 6 imi-
tacion casera y modern en la mazorca, que nos dej6 el
modelo de torturar a salvajes asquerosos, inmundos.
El brillante 6xito obtenido por los Habitantes de Carapachay
sugiri6 A un Dumas, argentino, otro ensayo aun mas estrepi-
toso en el Sombrerode Don Adolfo, personaje mitico, a quien M.
Periss6 6 sus amigos le inventafon un couvre chef fabuloso,
fenomenal; piramidal expression de su popularidad, y que
sus adversaries se lo ponen por adelante ahora, cqomo un
fantasma.
La ilustre Corporacion, asustada al parecer ante aquel
sombrero que decia figuraria en las decoraciones del teatro
de seis d ocho varas de alto, sinti6 que esta vez el mal del
pr6gimo era menos llevaderoque en el caso anterior, en
que el ingenio se ejercitaba en anima vili y mand6 sus-
pender la representation, diciendo que pasaba de castafio
& obscure el caso.
Y diran los situacionistas que hay libertad en este pals ?
El teatro es el espejo de la sociedad, castigat ridendo mores,
6 el mal gusto, recompensando la virtud, como en Pamela
Anderson, y castigando el vicio como en el Alcazar con el
cancan.
Lo que hace mas sensible lo odioso del paso dado, por
el deslustrado Areopago de barrer mal las calls y tapar
peor los agujeros de la escena patria y patri6tica, es que
los Dumas padre 6 hijo, autores y metteurs en scene, empre-
sarios del sombrero en que caben los habitantes de Cara-
pachay, no son argentinos, aunque muy patriots, pues
son espafioles puritanos, que escapados del Padre la Rosa,'
6 de filos de don Carlos 6 de otras que no son filas, por
estar en grupos desordenados, vienen a estas Americas en
busca Del Dorado, aquella leyenda de las colonies, de una
encantada ciudad cuyas campanas eran de oro y su empe-
drado de las calls de pesos fuertes, y se encuentran con
los naturales de aquestas comarcas, que han oido cantar el
gallo y no saben d6nde.
Hablan 6 balbuceanla lengua de Cervante, y dicen querez
6 bien queris, segun que son de la Corte 6 de la provincia, y
ToMo xxxIx.-6





OBRAS DE SARMIENTO


no pueden decir esta lengua es mia en material de compo-
sicion gramAtica; a falta, pues, de asunto traido de estranjis,
6 de-ingenio para inventarlo, toman al primer pasante que
va en camino por la calle, y le componen un drama, los
habitantes de Carapachay, 6 el sombrero de D. Adolfo, ni mas ni
menos como los muchachos traviesos cogen A un perro, y
atAndole un tarro & la cola, lo lanzan A la escena, en medio
de la hilaridad, y los estripitosos aplausos de los pillitos de
-calle, que forman el ilustrado pdiblico del Dorado, y la
barra entusiasmada pide con fren6tica y espasm6dica alga-
zara que se present en las tablas el autor del ingenioso
enrredo para discernirle los honorees y las palmas debidoS
al talent.
j,Quiere usted hacer un melodrama 6 una fderie de grande
efecto ? Pues en lugar de tarro, p6ngale un paquete de
cohetes chinos, y tendra usted fiesta.
Pidale al dramaturge uria trajedia. Entonces le colgarAn
una tea incondiaria, y que culpa tiene el ingenioso autor,
si el malhadado can se cuela en algun almacen de comes-
tibles y arde troya ?
La prensa saldrA & la parada defendiendo como es just
los privilegios de la inteligencia, aquel don que Dios ha
concedido al bruto human para hacerlo mas daflino que
las bestias. Los romanos tan atrasados en material de
derecho habian inventado, oh, tiempo de barbariel un
capitulo de legislation lamado de comodo et incomodo, por
donde cada necio se creia con derecho a no ser molestado
ni por el ruido de la fragua de su vecino, y los ingleses
conservan de las costumbres de los barbaros sus antepa-
sados, su derecho contra the nuisances y puede impedirle
al pr6jimo que toque su flauta, si al rudo breton no place
oirla A su alrrededor.
Cuando en Francia 6 en Inglaterra se cree algun zamarro
herido en su profession, honor di otra bagatela, por un
diario, tiene la desvergiienza de pedir al juez reparacion
que hace consistir en tantos miles de guineas 6 de francos
por dafios y perjuicios y conocemos un caso en que el
cronista que daba cuenta del baile, celebraba. la desen-
voltura de cierta'pollita un poco ddcolletde, tuvo esta la
imprudencia de pedir ocho mil fuertes de reparacion al
dafio hecho A su honra, y el jurado la torpeza de acor-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


darle diez mil con las costas y prison por afiadidura
a expenses del panegirista. Pero todo eso pruebaque no
hay libertad de imprenta, la verdadera libertad que cousiste
en sacarle los ojos A algun Belisario como digna recom-
pensa de sus viejos y aburridores servicios.
Cosa singular y que muestra que iguales causes produ-
clan iguales efectos. Alia por los afios de 450 antes de
nuestro senior Jesucristo, vayan como quien no dice nada,
esos veinte y tres siglos de por medio, un tal Arist6fanes
poeta c6lebre ateniense di6 en la gracia de hacer comedies
en que figuraban el Arzobispo, 6 gran sacerdote de Jdpiter,
Jdpiter mismo con su rayo de una hojalata, y en las Nubes,
tom6 de su cuenta al pobre S6crates que asistia al teatro
A gozarse en verse desollado vivo: ((Si esta pieza, dicen sus
bi6grafos, enteramente dedicada A 61 y sus doctrinas no
contribuy6 A la condenacion del hombre mas sabio de su
tiempo, la prepare al menos, entregando de antemano A
S6crates A la buria piblica.)
Los Ephoros de Atenas prohibieron es verdad que en
adelante los poetas introdujesen en la escena personas
vivas, lo que sabito por la municipalidad de Buenos Aires,
ha repetido dicen (otros dudan) el mismo decreto de los
Ephoros de Atenas, a los dos mil trescientos afios, A causa
es probable de la presencia en la sabia corporation de
algun Paul Louis Courrier helenista A quien le habian
predicho les cagots te tueront Paul Louis, y -en efecto sino fue-
ron les cagots fueron los Aquiles politicos que nunca faltan,
como mataron A S6crates porque sostenian que en materials
de represalias ni el dios Paz ni el semi-dies Mitre eran gran
cosa, no obstante su Olimpo entero, puesto en movimiento
en presencia de la gran causa supreme, la ley de las socie-
dades humans. Y n6tese que a S6crates no lo traducian,
ni lo crucifican, ni fusilan, ni guillotinan por pecado tan
enorme, como hablar de ley universal superior a los hom-
bres del dia, sino que ya bastante civilizados los atenienses,
y bajo las suaves leyes de Solon que aboli6 las cruelisi-
mas y sanguinarias leyes de Dracon, el pueblo detestaba la
fusion de sangre y preferia el veneno que hace sin ruido el
mismo efecto. Asi, pues, nos sucede a nosotros que ha-
biendo salido de la legislation draconiana de Rosas, aban-
donado ya el cruento pufial del mazorquero, preferimos la





OHRAS DU MAKMIENTO


humana pluma del libelista, 'y al escalpelo sustituimos el
t6xigo, al pilori, el teatro, como se hace la caridad bailando
cuadrillas-cancanes 6 dando funciones de gallos a beneficio de
una obra pia. CuAntos progress desde Arist6fanes a Sam-
'bullo, de las nubes al sombrero de Adolfo, de los Eforos a la
Municipalidad! Y pregunta mi curiosidad: Eut Francia 6
en Inglaterra se representan estas piezas? Sabemos que
otro Arist6fanes en Espafia pint6 a ciertos generals en
mangas de camisa (por la decencia); 6 imitando los Misterios
de Paris iba haciendo unos misterios de Madrid tan poco
misteriosos, que las gentes al ver pasar a una sefiorita se
codeaban y decian: ((esta es Aquella que dice el autor, dijo,
que se vi6 con su Aquell... y lo pusieron A la puerta (al
autor) de Espafia. Acaso sea 61 6 su animo lo que intro-
dujo el-g6nero de la vivisection, que ya se iba perfeccionando
entire nosotros.

II

La Prensa se da la mano con la Tribuna, mientras la Tribuna
y La Prensa se dan de codazos, lo que parecerA una mala
antltesis, sin embargo de no ser ni sarcasmo, ni paradoja,
ni aun ironia.
Digo, pues, y me sostengo en ello, que La Prensa tiene to-
camientos con la Tribuna, y yo me entiendo. Un caso ilus-
trativo 6 hist6rico vale mas que una demostracion mate-
matica. Un Pater Conscriptus dijo en el Senado romano
que en la tercera guerra Pdnica habia Scipion el Africano
empleado la represalia de guerra para forzar A los cartagi-
neses a respetar el jus bell que violaban degollando los
prisioneros romanos. Aducia el anciano patricio este he-
cho, sintiendose con la soga al cuello como explicacion po-
sible,..'de la razon plausible... que allA en su mocedades
pudo tener... cuando contando episodios de la guerra civil
antes de la de C6sar y Pompeyo, dijo 6 hubo de decir...
pese a tal... que hallaba 6 habria hallado.... un tantico
irregular.... un si es no es.... (A Roma por todo) barbara
la ejecucion muy en su lugar dado el caso de un cierto si-
lano ordenada por Mario.
Nada mas a prop6sito que la alusion, siendo legitima la
represalia, y bArbaro el enemigo.... El pio Decimus Sex-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAs


tus Lincolnius en la guerra de los exclavos al fin de su
primer consulado declar6 ((qUe no se daria cuartel a todas
Slas tropas del enemigo que sepa, 6 se supiese en adelante
a que no lo dan al ej6rcito en general 6 a una parte de 1l,
Sy ni bretones, ni galos, ni griegos hallaron a mal tan
equitativa proposition, ojo por ojo, diente por diente, la
( ley del talion en la guerra.)
Pero no contaba el patricio con la hu6speda. El nombre de
Scipion habia, despues de muerto su portador, sido adjudi-
cado entire otroscachibaches de testamentaria, A la familiar
Julia, de que mas tarde surgi6 la CesArea; y un tal Picon
liberty que habia emparentado con ella sali6 al encuentro
de la cita, por no entenderla, y no saber de qu6 se trataba, y
abri6 una information sumaria, como era costumbre en
Roma, en el campo de Marte, entire los soldados del Pre-
torio, 6 los legionarios licenciados que habian asistido a
aquellas guerras y conocido a los generates. Desgracia-
damente escogi6 para su intent un dia de los consagrados
a la fiesta de los Lupercales, y la mayor part de los sol-
dados estaban borrachos, segun result de sus declara-
clones. El centurion Casca dijo que no obstante sus
afios, se acordaba perfectamente, que no se acordaba
de nada, de donde dedujeron para los fines torcidos de la
causa que no habia sucedido mas siendo Scipion un romano
del antiguo cufio, y por tanto menos cruel y rigido que
los Catilinarios, Silanos y Maristari, Cocilius, Murena que
habia mandado una cohort, que si Scipion lo hizo, que
no venia al caso averiguar, debi6 ser por 6rden del Senado
Romano, en lo que se afirmaba, sielrdo Scipion cruel de
naturaleza, pero muy sumiso a' las leyes de Roma en
Cartago.
Numidius jefe de la sexta legion record, alli como entire
suefios que uu veteran Ibero no sabe si desertor romano,
pero mercenario de Cartago por nombre Harcia (hoy se
pronuncia Garcia) fu6 en efecto ejecutado en virtud de la
ley Poncia y no secundum Gentiuni leyes como lo quiere el
Don Patricio. El tocador de flawta Scaula, reducido a un
esqueleto a fuerza de soplar sin provecho, su rajado pito,
cont6 uiia historic de vivac en que figuraba una'bayadera
egipciana, sin agregar ni quitar nada a lo que otros preto-
rianos decian. Various decuriones, centurions y porta





OBRAS DE SAKMI[ENTO


aguilas 6 el labarum con el misterioso (S. P. Q. R.) que
unos traducen Senatus Populus que Romanus, y otro se
puede querer robar, (la honra 6 la plata sobreentendido)
centuriones y legionarios, deciamos, enredaron de tal
manera el cuento que el liberto Pizon estaba por arrojar A
la Cloaca Maxima el auto, cuando vieron avanzarse con
grave y mpsurado paso al anciano Mebelus que habia sido
consul dos veces y obtenido los honors del triunfo como
ImperAtor (16ase como estA escrito) despues de la guerra
contra los Partos en que no parturaron A nadie; y para
echar como Breno el peso de su espada en la balanza
declare haberse hallado 61 6 su padre (no se oy6 bien entire
el estruendo de los victories) en el sitio y toma de Cartago:
no haber Scipion aplicado a Garcia la ley del talion, sino
la ley Poveia 4i otra cualquiera. Hallarse A la sazon Garcia
en las catapultas que demolian los muros de Cartago, y
no al campamento atrincherado de Scipion, sito A seis
tiros de ballesta: que si los augures proclamaron la repre-
salia, era porque Scipion era muy jocoso, y se proponia
solo correr A los cartagineses con la vaina.
Todo parecia terminado con afirmacion del personage
consular, tan alto, pues en Roma participaban casi del
culto divino de los que habian ejercido aquellas funciones,
sobre todo si habian obtenido los honors del triunfo, como
Caracalla cuando Gadivius, otros dicen que Labienus,
present en un perganino antiguo la 6rden de Scipion al
pi6 de la sentencia de muerte del Ibero Garcia mercenario
al servicio de los cartagineses, ejecutado por represalia, no
en las catapultas sino en el campamento, y no en virtud
de la ley Poveia, sino secundium Gentium leges del jus
belli.
Qu6 decir de consules trucufadores, ni potestad tribu-
nicia, ni del pueblo romano de aquellos tiemposl Lo que
el mayor de los Graccos dijo al pueblo que lo silvaba por
quererle dar tierras A fin de que saliendo de la miseria,
recuperase la dignidad, las virtudes y el honor de la anti-
gua plebel
illExtranjerost! ...... Porque en efecto la plebe habia
sido diezmada en las guerras, y el pueblo romano lo com-
ponia en su mayor part, esclavos, libertos, galos, italiotes,
iberos, siriacos, sirineos y gente advenediza de todos los






LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS 87

cabos del mundo, Busco aqui a Roma, exclamaba Brutus
mas tarde y no la encuentro, porque en el Senado estaban
los Galos hechuras de Cesar, y ahora que los viejos legio-
narios, declaran en falso por hacer mal a un Patricio, y
seria la causa de Cesar ahora, se dice lo mismo que enton-
ces, los Catones han pasado de moda, la Repiblica. es
impossible. (1)
Oh temporal Oh morest Oh tierra de judios y de moros.


(1) Para justifcarse del cargo lanzado por Rawson en el Senado de ese anio,
de haber solo califlcado de irregular la ejecucion de Chilabert, en uno de sus an-
tiguos escritos, Sarmiento hizo la historic de las aplicaclones de las represallas
de guerra y entire los casos citados el del General Paz (Sciplon) en el sitio de
Montevideo que la aplicb fusilando a un Capitan Garcia. El yerno de Paz protest
y levant una series de testimonlos para probar que se calumniaba la memorial
del lustre General. Result que estaba vivo todavia el oficlal que mand6 el cua-
dro de ejecucion y poseia la orden escrita, era el General Bustillo.
Toda la burla que antecede es alusion A este asunto ( N. del E.).














CORRUPTION ELECTORAL



GOBIERNO DE HECHO

(La Tribuna, 7 de Octubre de 1874.)

Cuando va a derramarse sangre con motivo 6 a pretexto
de reivindicar un principio constitutivo; cuando la guerra
civil larga, obstinada y cruenta va a deshacer en un dia
la obra de tantos afios de esfuerzos comunes; cuando la
Repiblica Argentina despues de diez afias de tranquilidad
interior se habia conquistado un nombre honorable en el
mundo, que la separaba de la condenacion que pesa, a
causa dejsus des6rdenes crdnicos sobre todas 6 la mayor
parte de las secciones sur-americanas, deber es de los hom-
bres que sin dejarse arrastrar por las manifestaciones ex-
teriores, van al origen y causa de los males que se sufren,
traer la historic del pasado, y disipar las engafiosas apa-
riencias con que alucinan los ambiciosos a pueblos harto
dispuestos por el sentimiento de lo just, por tendencia in-
nata a|la perfection te6rica.
Dos grandes frases sirven de bandera (Fraude electoral) y
como consecuencia'(gobierno de hecho.) Trataremos estos dos
puntos; y'si'logramos mostrar su inconsistencia, todo-hom-
bre honrado prestara su concurso para sofocar en su germen
la guerra civil, que no ha de traer sin duda con el predo-
minio del vencedor la honradez electoral, indtil,, cuando
todos estan dispuestos a obedecer al que triunfa, ni abolir
el gobierno de hecho, que crea la victoria.
,Ha habido fraud electoral en las elecciones de Presi-
dente?
Creemos que si en Buenos Aires. Lo asombroso seria





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


que no lo hubiese. Esa es la education que ha recibido
la generation present, de los que la han formado a la vida
pilblica, despues de derrrocada la tirania, a cuyojefe pedia-
mos todos que continuase atendiendo & los negocios de emi-
nencia national, aunque estuviesen abandonados por afios
los asuntos de interns pdblico.
Rosas fu6 electo, reelecto veinte afios por el voto unanime,
por el asentimiento forzado 6 volurrtario, impuesto por un
sistema electoral creado para obtener este resultado. Rosas
cay6 sin embargo.
El dia de la libertad y de la regeneracion brill6 al fin
sobre Buenos Aires el 3 deFebrero que honramos aun, dan-
dole al Palermo de San Benito, el nombre del dia clasico;
pero el sol apareci6 entire nubes que presagiaban dias de
tormenta.
El vencedor de Caseros venia incubando una political que
podria resumirse en algo mas que la frase de Luis XVIII.
aNada se ha cambiado sino que la Francia tiene un ciuda-
dano mas.> Los hombres sinceros que rodeaban al vence-
dor, el pueblo que esperaba complete reparacion por tantos
afeos de sufrimiento, tradujo el cambio de otro modo, con
las palabras. cHemos cambiado un caballo estenuado por
un potro ind6mito.) El senior Sarmiento que representaba
entonces las ideas liberals en el ejercito, se alej6 de un
teatro en que la violencia iba a producer tragedies, diciendo
al vencedor como despedida: (General, se pierde.>) Se
perdi6, aunque la agonia fuese larga.
El campo quedaba pues a la fuerza de un lado, al fraude
del otro, porque la astucia es el arma de los debiles.
Entonces apareci6 un heroe que Buenos Aires no cono-
cia hasta entoiices y que obtuvo el favor popular y la noto-
riedad por haber osado defender en la prensa al coman-
dante Sarmiento contra villanas imputaciones de Mur.
El Comandante D. Bartolom6 Mitre que acept6 el titulo
de Coronel por la orden del dia que di6 un ascenso A todo
official y jefe del ej6rcito grande, y que el Comandante
Sarmiento no quiso aceptar, acometi6 la ruda aunque
facil tarea de dirigir las aspiraciones populares organizan-
do los elements de resistencia contra el General, y oponien-
do si se podia, el voto compact del pueblo A la imposicion
de la fuerza.





OBRAS DE SARMIENTO


El joven Coronel venia de Chile, donde en la escuela de
la oposicion al gobierno habia aprendido los sistemas y las
tretas de crear y de similar tambien el voto.
La correspondencia del Diario de la Tarde del 24 de Enero
de 1851 que publicamos ayer, trae todo el process revolu-
cionario seguido entonces en Chile, y el mismo que import
aqui el Coronel Mitre y han seguido hasta hoy sus discipulos
cualquiera que sea el bando a que pertenezca hoy.
Organize las parroquias en clubs electorales, y un club
central que habia de revisar y coordinar los votos de las
parroquias A fin de producer la homogeneidad que da la
victoria en las elecciones.
Llegado el caso de votar, las elecciones le fueron gana-
das al partido que sostenia la political de Caseros por NUEVE
MIL y tantos votos contra dos mil que pudo presentar el
Gobierno.
Buenos Aires no tenia entonces cuatro mil diudadanos.
En 1874 se han inscripto ocho mil: de los cuales no han vo-
tado sino tres mil por cada part, y como es dogma de fe,
que una de esas elecciones ha sido producida por el
fraude, result que la ciudad de Buenos Aires, veinte dos
afios despues, es decir, cuando se dobla el censo en los
Estados americanos, no puede todavia presentar en los co-
micios cuatro mil votos sinceros.
Los nueve mil, pues, de 1852 eran la obra del fraude pa-
tri6tico, la creation del director de las elecciones D. Bar-
tolom6 Mitre, inico responsible de los extravios posterio-
res del pueblo A quien lanzaba en aquella vida tortuosa. D.
H6ctor Varela, joven aun y agent de los manejos electo-
rales inspirados por el Coronel Mitre, decia afios despues:
(Ese dia, yo encabezaba unos sesenta buenos muchachos.
Votamos en nueve parroquias.a Otros presents, y que no
podian ostentar tan brillante foja de servicios, afiadian:
c(yo en cinco, yo en cuatro,)) etc.
Haciase esto contra la fuerza bruta, que estaba repartida
en las mesas, sentados 6 tendidos en des6rden en las
veredas, y algunos soldados Ilevando la galanteria hasta
escarbarse los dientes con el enorme cuchillo 6 rasparlo en
las piedras para darle filo.
Cuando el sefor Sarmiento fu6 nombrado Senador por
San Nicolas, se encontr6 en las. carpetas de la Comision de





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


Legislacion un fArrago de proyectos, a cual mas vicioso de
ley de elecciones, que todos deseaban hacer; pero que nadie
tenia nociones correctas sobre la material. El Senador
Sarmiento que habia oido lo que revolucionariamente
habia puesto en prActica el coronel Mitre, y realizado una
gran part de la juventud de entonces, y que sabia que no
hay gobierno, ni libertad, ni tranquilidad mientras falta
base segura y clara A la election, present al Senado un
proyecto de ley de elecciones, elaborado con studio. y fun-
dado. en la experiencia de los paises que lo tienen com-
probado.
Componiase entonces el Senado de hombres sinceros,
cuando no eran instruidos como Guerrico, Cano, Lezica y
muchos mas, despues, abogados y jurisconsultos, site en
nimero; de oradores como MArmol y otros; y despues de
un largo y concienzudo debate, no sin hacer concesiones el
autor del proyecto A arraigadas preocupaciones locales, el
proyecto pas6 a gran mayoria de votos.
Ibamos, pues, A tener ley de elecciones ahora quince
afios. Iba a acabarse la escuela funesta de la falsificacion
del voto y la violencia.
Pas6 A la CAmara donde imperaban don Rufino y don
Francisco Elizalde, el doctor Costa y los amigos de la poli-
tica de que era expression el Ministro Mitre, y con grande
mortificacion del au'tor del proyecto la Cdmara no tom6 ese
afio en consideration el proyecto que dormia en las carpe-
tas de la Comision de Legislacion de que aquellos indivi-
duos eran miembros.
Al afio siguiente el Senado pas6 una nota de comuni-
cacion A la CAmara exigiendo el despacho del proyecto
por ella sancionado sobre elecciones. La mocion y la nota
constant en el Diario de Sesiones del Senado, y la CAmara se
hizo sorda, y no tom6 en consideration el proyecto de ley
ese aflo y nunca despues!
Interrogado el Sr. Elizalde por couducta de este g6nero
contest delante de muchos al Senador Sarmiento: (Su ley
tiene el defecto de ser demasiado buena. Lo que necesi-
tamos es asegurarnos el gobierno. Eso vendrA con el
tiempo.)
Seria inoportuno ahora repetir lo que elj- Senador les





OBIAS DIU SAKMLIENTO


decia, en prevision del porvenir. Con la vara que mides,
serAs medido.s
Ahora D. Rufino Elizalde protest encendiendo la guerra
civil de que otros y no 61 solo hayan hecho fraudes electo-
rales, y don Francisco anda encabezando montoneras para
perseguir A los falsificadores de votos.
Una carta del actual Presidente al Gobernador, hacia
antes del 10 de Febrero el extract de la nota que como
Ministro Plenipotenciario dirigi6 al mismo doctor Elizalde
desde los Estados Unidos, mostrando el process prActico
de las elecciones en los paises libres. Firmaban aquella
nota el secretario y oficiales de la legacion y el C6nsul
general argentino, como testigos presenciales de los hechos
narrados.
El Ministro de Relaciones Exteriores no solo no di6 publi-
cidad A la nota colectiva, sin6 que la suprimi6, pues no esta
en el archivo, todo porque era el contrast con las perver-
sas prActicas electorales, introducidas por Mitre y sostenidas
por 61 y sus secuaces.
Habiendo ocurrido antes aquellas elecciones en que
corrieron A los ministros y & Gelly & pedradas con ladrillos
acumulados de antemano en la torre de la Merced, por un
Paz como resorts electorales, el Gobernador de San Juan
les escribi6 & sus amiggs echandoles en cara aquellos inde-
centes escAndalos y mostrAndoles coino ese mismo dia
habia hecho prActicar las elecciones, A satisfaction de
todos, y con el respeto debido A la ley y A las minorias; pues
.triunfaron Zavalla y el partido de los troneras, soi distant,
liberals; pero que ni novelas han leido en su vida. El
doctor Elizalde le contest: ((El Presidente esta de acuerdo
con usted, pero yo no,, porque los discipulos ramplones
exageran y caricaturan siempre el modelo del maestro.
Cuando el Gobernador fu6 Presidente, en la election del
10 de Febrero 1874 salv6 A centenares de corruptores de
elecciones de uno y otro partido, estorbAndoles que se ma-
tasen como lo tenian preparado, y todos aceptaron el expe-
diente que citaba fundado en ley, y ademas tenia detrAs la
honradez de quien la ejecuta.
Antes apenas habia entrado en funciones el Presidente
nuevo, hizo un supremo esfuerzo para corregir el mal en
su raiz la ley de elecciones, y present al Congreso un pro-





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


yecto, acompafiado de un mapa para distribuir equitativa-
mente las fuerzas electorales, y romper la tirania de la
lista general de la Provincia que es el verdadero fraude,
haciendo que cada distrito electoral elija su representante
propio, de manera de no desesperar al partido vencido,
teniendo una minoria que lo represent, que era la base de
su proyecto de 1857.
El Congress bajo la influencia de Mitre de un lado, de
Quintana de otro, de Alsina de otro, como cada uno espe-
raba ganar la election future de Presidente con los fraudes
y violencias que impone la ley misma, estuvo unAnime
para declarar que era inconstitucional dejar al pueblo la
libertad de ser representado, y que era y continuaria siendo
la lista por la cual se harian matar medio million de habi-
tantes la que confeccione en su gabinete D. Francisco
Elizalde 6 D. Dardo Rocha.
Sujetoque nombraremos, si fuere necesario,oyendo expli-
car al Presidente sus ideas, decia tan cierto es lo que dice
que yo Ilegando por casualidad en casa de.... (estA aqui)
cuando estaba ocupado en confeccionar la lista de elec-
ciones de Representantes provinciales, le dije: hombre,
porqu6 no pone A Fulano, que es excelente. Cierto, me
contest, y fu6 agregado A la lista. Animado con tan buen
resultado, afiadi6: ,Y Zutano, por qu6 no? Dice Vd. bien, y
Zutano fu6 apuntado. Cuando dos meses despues veo en
los diaries que ha triunfado por una mayoria de votos, la
lista en que yo habia elegido a Fulano y Mengano.
Estan vivos y presents los autores de este drama.
Otro ejemplo. El senior Carrasco Albano perteneciente A
la legacion de Chile trataba entonces A muchos j6venes,
y contaba haber encontrado A uno en su casa con el alma-
naque abierto por delante mientras escribia.
,Qu6 esta anotando, los santos de las nifias que visit?
-le dijo-No-le contest tranquilamente-estoy hacienda
listas de etectores que piden de.... EstA vivo el joven. En
las elecciones de Presidente anterior se presentaron por
la Mar Chiquita dos mil votos en favor del candidate Eli-
zalde. El confeccionador de votantes, habia para divertirse
un poco al desempefiar tarea tan ingrata, inventado ape-
Ilidos obscenos. Felipe Lotas era el mas decent. Aquel
sarcasmo con que un escribiente castigaba y denunciaba





OHRAS DE SARMIENTO


la vileza del sistema electoral fuW leido en plena Cfmara
excitando la hilaridad de sus miembros, el asco de algu-
nos, la vergiienza de nadie, puesto que no fue por eso solo
tachada la list.
Estas graeias, aquellas habilidades, va A pagarlas el pais
con doscientos millones de pesos, su comercio destruido,
sus ferro-carriles desbaratados, su honor de nation com-
prometido; sea en hora buena. Asi marchan estos infeli-
ces pueblos, dando un paso adelante y otro atrAs. Pero
que el General Mitre se lamente del fraude electoral que
61 erigi6 en sistema, y le ha servido para elevarse y soste-
nerse, que los Elizaldes pretendan ver la paja en el ojo
ageno, es cosa que clama al cielo, y no ha de perdonarles
la historic, pues ellos son los autores, factors y sostenedo-
res de este sistema vergonzoso.
El mal est& en la ley de elecciones; pero las CAmaras
actuales no la modificaran porque son creadas por ella para
los fines que conservan sus vicios y su tirania de la masa
de la campafia sobre la ciudad, de las parroquias sobre
los individuos, y la list confeccionada en la ante-sala de
Elizalde d otro, contra la voluntad de los vecinos que no
saben mas que adherir a la list que mandan y hacerse
matar por ella.
Continuaremos esta historic.

(La Tribuna, 26 y 27 de Octubre de 1874).

Tenenos que manifestar auestras opinions en medio
de los conflicts y ruina que traen al pais las ideas vulga-
res sobre los derechos del pueblo A hacer revoluciones,
derechos de que se consideran legitimos ejecutores los
Generales que tenian por function rechazar A los salvajes
en el desierto y otros Generales tambien que habian sido
candidates para la presidencia, simulando asi inocente-
mente defender los derechos del pueblo, y allanar por una
revolution su camino ya tan traqueado A la presidencia.
Verdad es que sinti6ndose por la 16gica y la verdad con un
dogal al pescuezo, dictara para salir del aprieto que asi
que hayan triunfado los tres jefes del ej6rcito sus asociados
en la defense de los derechos del pueblo que consistent en
elegirlo president 61 habrA terminado su vida pdblica. Y





LAS DOCTRINAS REVOLUGIONARIAS


con charadas de este calibre se derrama la sangre A. torren-
tes, y se hace descender la Repiblica A los pronuncia-
mientos mejicanos, 6 las antiguas revoluciones peruanas
del General Castilla y otros empresarios de defense de los
derechos del pueblo.
Pero es precise confesarlo con desaliento, el mal es mas
grave de lo que parece. Si hay gran nimero de personas
que simpatizan con estos actos subversivos, proviene de
que las ideas de libertad, de orden, de administration estAn
aun en Jas cabezas al parecer mas escogidas, en estado
embrionario, confundidas con habitos de arbitrario, que
estin en nuestras tradiciones, en nuestra historic. El
fraud en las elecciones viene de los antiguos conventos
de frailes, celebres durante el coloniage por las maldades
de que hacian gala los capitulares vencedores, despues del
triunfo.
La consigna Gobierno de hecho que ha rebajado la concien-
cia del deber en los incautos, procede de la poca versacion
en derecho administrative, del que la lanz6, y de la nece-
sidad en que se encuentran sus c6mplices en el negocio, de
darse una frase, una teoria, un priucipio que aquiete sus
conciencias, al lanzarse en una via de violencias, de gue-
rra y de desorden.
Si elevamos la vista al Congreso, encontramos A cada ins-
tante en las mociones hechas, en las razones invocadas, el
mismo desorden de ideas, los mismos habitos de arbitrario,
y la misma falta de conciencia moral. En el Congreso en
que se reune un specimen del pueblo de cada provincia, es
donde se muestra mas A sus anchas la indole national, y
puede el fil6sofo descubrir el germen de todas las viola-
clones de los principios del derecho natural, de las leyes
escritas, de la Constitucion que debe regir los actos de los
que gobiernan.
Tan preparada est& la mente pdblica a presenciar estas
transgresiones que 6 no se fija en ellas, porque asi piensa
y obraria cada uno en caso semejante, 6 porque en reali-
dad no comprende las instituciones mismas que invocan.
Hay un hecho de este g6nero que debemos citar. El Con-
greso se reune sui jure durante cuatro meses; pero tiene
la obligacion de.prorrogar sus sesiones si el Presidente lo
require. Son los Congresales rentados, y aun sin serlo,





OBlA8 UDE SALMIENTO


pesa sobre ellos la responsabidad de la gestion de los
negocios pdblicos en que habrA de necesitarse su con-
curso.
Convocado debidamente el Congreso a sesiones extraor-
dinarias, su deber es evacuar los asuntos que motivan su
convocation. No hacerlo seria revelarse contra la Consti-
tucion, desertar su puesto, y hacer division de cargo de
tanta responsabilidad.
Es todavia mas grave el hecho, si se atiende A quenues-
tros dltimos Congresos han intentado, al menos sus prohom-
bres, absorver la mayor influencia en los actos gubernativos
hasta arrogarse facultades ejecutivas. Una ley pas6 en
ambas CAmaras ordenando que ciertos actos ejecutivos
reconocidos, legales, le fuesen sometidos para su aprobacion,
dando A este los mismos diez dias para reprobarlos.
Asi se trast6rnaba el sistema representative, que el Con-
greso no puede alterar, porque es un legado de la humanidad,
como las garantias que estAn fuera del alcance del legis-
lador,
Cdn ideas de predominio, de arbitrario de este g6nero, el
dltimo Congreso, en un dia de mal humor, en presencia de
un embarazo que favorece los rencores de algunos, levanta
sus sesiones dejando pendientes tbdos los asuntos que mo-
tivaron la convocacion.
H6 aqui, pues, derogado el decreto de convocacion, y
establecido para lo future que el Congreso se reunira 6 no,
permanecera 6 no en su puesto segun su soberana vo-
luntad.
Este hecho ocurre en circunstancias especiales. El pais
estA envuelto en una revuelta military que puede compro-
meter las comunicaciones de territories tan vastos. Si
el amotinado Arredondo fuese favorecido por el capri-
choso Dios de las batallas, puede suceder que en las
provincias de Cuyo se prolongue la guerra civil. Si algun
gobierno del Norte se uniese A los rebeldes, el Congreso,
este Congreso al menos, puede no tener ndmero para su
pr6xima instalacion.
Senadores hay que han ido a unirse A los rebeldes y otros
que les seguirAn, por poco que crean que la fortune sonria
A los paniaguados, como los Senadores de Sud fueron A reu-
A nirse A sus amigos los rebeldes en Norte Am6rica.





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


iCuantas emergencies pueden reclamar en circunstancias
tan imprevistas la presencia del legisladorl Complicaciones
exteriores, falta de recursos, separation meditada de pro-
vincias, etc., etc.! Ni necesitamos agravar con nuevos casos,
el estado sanitario, diremos asi, de las ideas, que traen al
pais perturbado. Son legion, y como de la mujer adiltera
puede decirse, tire el primero la piedra, el que no haya
pecado.
Sugierenos tan tristes reflexiones la lectura de las sesio-
nes de la NTmara de Diputados que public (La Tribuna))
en su nimaro de hoy. Nuestra vista cay6 por casualidad,
pues sin eso no la habriamos leido, en este pasaje:
( El Poder Ejecutivo, a quien se le ha demostrado de la
manera mas palmaria los errors y los delitas del Departa-
mento de Ingenieros, no trata de hacer las investigaciones
necesarias, y se conform con decir: En mi conciencia son
honorables, son competentes y muy poco me importa la OPINION
de la Camara, es decir, ( la opinion que represent toda
la opinion DEL PUEBLO)). (Aplausos).
He aqui, pues, el origen de todas nuestras revoluciones.
Treinta 6 cuarenta aplauden, y creemos que si diez mil de
ese pueblo estuviesen reunidos, aplaudirian con mayor
valor cuanto mas violasen los printipios, las garantias y
los derechos. Debimos, pues, buscar los antecedentes de
tan aplaudida doctrine.
Yendo aguas arriba en la discussion llegamos a la fuente
de donde emana la conviction del Diputado que apoya a
un senior doctor Ruiz Moreno; quien concrete asi sus cargos.
S(Menciona en esta resolution el senior Presidente de la
Camara de Diputados, lo que import decir, que para el
President de la Repdblica, nada vale el juicio de una inmensa
mayoria de la Cdmara... ,C6mo es que si no debia tomar
en cuenta la session de la Camara, la menciona en su reso-
lucion para inferirle un insulto grosero? Y digo insulto...
porque viene a darse un desmentido a la CGmara... Bien,
senior; aunque no fuera mas que este dato, para acreditar
la falta de moralidad de este jefe de la oficina, el Poder
Ejecutivo no ha podido despues de denunciado este hecho
en la session en que se echd abajo esa oficina... no ha podido
decorosamente el Presidente de la Repiblica... rechazarla
Touo xxxxx.-7





98 OBRIAS DI SARMIENTO

renuncia que hizo el jefe de la oficina. Esta es una falta
de verdad. Podria denunciar otros hechos... Yo s6 que hay
en los libros de UN comerciante, acreditada en favor de
UN ingeniero civil del Departamento UNA partida de 200
pesos por UNA operation que no se expresa...
Basten estos extractos para instruir la causa. Los Dipu-
tados mas fervientes son los de 06rdoba. Los archives
de la oficina registran 'un informed rechazando la idea
de hacer estacion separada para el ferro-carril del Norte,
de la del Central, demostrando los inmensos perjuicios
que al trafico general traeria la descarga de pasajeros,
en un trAnsito en coche y carretillas, para legar de la
una A la otra. El Ministerio de Instruccion Pdblica, un
contrato para arrendar carga por 1000 pesos, con derecho
A cortar atravesafos 6 durmientes para el proyectado
ferro-carril al Norte, por valor de 100.000 duros.
El Diputado por Catamarca, Cano, emprendi6 abrir un
camino y recibi6 20.000 fuertes; y declar6 despues que se
habia equivocado en la traza y no devolvi6 la suma, que
invertiria sin duda, hasta reconocer su error de calculo.
El senior doctor Ruiz Moreno, que echa abajo oficinas, era,
si no estamos mal informados, el parlamentario que el 9
de Noviembre de 1861 vino al Rosario (despues de Pavon)
A intimar al General Mitre de parte del General Urquiza,
evacuase el Rosario y repasase el Arroyo del Medio para
oir propuestas de paz.
Nos detenemos en la apreciacion de las pequefias pasio-
nes que pueden enceguecer A miembros de la CAmara,
porque es inconstitucional suponerlos hombres como los
demas, como los del Poder Ejecutivo, por ejemplo, de
quienes se dice en la misma session, que la passion le ha
cegado de tal manera, que no ve que tal vez va A bajar
de su asiento el Presidente y con un estigma como monu-
mento.
De un aserto del Presidente en actos oficiales se dice:
S(esta es una falta de verdad.) Nada mas propio, pero si
de la CAmara se infiere un desmentido, debe considerarse
atentatoria d su dignidad, por la cual viene A darse un
desmentido la- sancion de la Camara.
Los Generales Mitre, Rivas y Arredondo, discipulos de
esas doctrinas han dado un desmentido a esa CAmara que





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONARIAS


aprob6 unas elecqiones fraudulentas; pues donde las dan
las toman; y de es6s lodos proceden esas aguas.
Vamos a someter A la prueba de la Constitucion todas
las furibundas diatribas de aquel indigno debate, en que
se muestra el estado de los Animos y la depravacion de
ideas que trae revuelto el pals, porque nadie quiere tenerse
en los limits del deber, del derecho, de la justicia.
Responderemos al mas abultado cargo, lo que quiere decir
(que no dice) a que para el Presidente de la Repiblica nada vale
el juicio de una inmensa mayoria de la Odmara.n
Por un acto de indulgencia el orador ha atenuado el
caso, poniendo una inmensa mayoria. La proposition consti-
tucional es la siguiente. El Presidente no tiene en cuenta
para nada la opinion de la CAmara en masa, en la discu-
sion de un proyecto de ley. Avancemos mas la proposition.
El President no debe tener en cuenta la opinion de las
inmensas mayorias de ambas Camaras, si el acto sancionado
no le merece su aprobacion. Si tal sucediere devuelve el
proyecto de ley sancionado, con sus observaciones, es ley
lo que el Presidente propone en despecho de la inmensa
(pretendida) mayoria.
Esta es la alta funcionque el Presidente de la RepFiblica
ejerce en la lejislacion, en todas las lejislaciones represen-
tativas. jCual es pues el estado de la conciencia piblica, cuAl
la inteligencia de las leyes, del sistema representative, de
los Diputados que han hablado dos horas para derribar la
Constitucion y fraguar un sistema nuevo de confeccionar
leyesl El Presidente no conoce mas mayorias que las que
han votado un acto legislative, aquel en que se habla de
una inmensa mayoria no estt votado todavia, lo que hace de
la inmensa mayoria, una inmensa presuncion, inmensamente
anticipada.
Crn6mo sabe un senior Diputado antes de la votacion que
Ian inmensa es la mayoria, que no ha votado aun? LC6mo
lo sabra el Presidente? Y aqui viene bien observer, para
que se aprecien estas incongruencias, que el tan difarnado,
tan ajado, tan desmentido Presidente y P. E. no vienen A
saber las lindezas que han dicho los sefiores Diputados el
23 de Setiembre, sino el dia de hoy 25 de Octubre en que
(La Tribunav se digna publicarla session del23 del mes pasa-





OBRAS DI SARtMIENTO


do, anico medio que el Presidente tiene de saber de qu6
hablaban hace un mes los sefiores Diputadosl
Y hemos ganado much en el sistema de publicidad.
Antes el Presidente, part tan conspicua en el debate de
leyes que ha de aprobar .. desaprobar por sus fundamentos,
no los sabia sino A los dos afios 6 A los seis, y eso alterado,
corregido, atenuado, embellecido al publicarlo, suprimiendo
lo absurdo, 6 mentiroso A todas luces, y agregandole lo ne-
cesario para agradar al lector.
,Y quieren que no haya fraude en las elecciones?
Estatnos, pues, por saber en el afio del seflor de 1874, que
la discussion de un proyecto de ley en una OCmara, no es
ley ni cosa que el P. E. deba tener en cuenta; que la vota-
cion de ese proyecto en una Cgmara, por una mayoria in-
mensa 6 no, no debe tenerse en cuenta, y que si ambas
CAmaras coinciden, no por eso el Presidente ha de faltar A
su deber de hacer oir su voz, para que la minoria vencida,
si alcanza al nimero requerido, prevalezca.
Consta del escrutinio que diez y ocho miembros estuvie.
ron en oposision al acto de la mayoria, ndmero suficiente
para anularlo, si el Presidente desaprueba el acto.
Por ahi vamos en el sistema representative.
El secret de estas anomalias esta representado por el mis-
mo editor, en una frase que se'escapa a su convencimiento.
Hace decir por escarnio al Presidente, lo que la Constitu-
cion del Gobierno representative le sugiere... ccpoco me
importa la opinion de la Camara, es decirx) (traduccion libre
del orador) la opinion que represent toda opinion del pue-
blo.) (APLAusos de una part de la barra 6 de toda la barra
6 de toda la opinion del pueblol)
En los Estados Unidos, donde mas se acercan las institu-
ciones A la verdad verdadera, se estila en la publication
de las sesiones del Congreso poner al lado del nombre de
quien toma la palabra en el Congreso, la designicion del
partido A que pertenece. Por ejemplo Mr. Sumner (repu-
blican) Mr. Scott (democrat).
De este modo el lector, el pueblo sabe A que atenerse
sobre elespiritu de las observaciones que hace el Diputado
6 Senador. Ningun Diputado americano se cree represen-
tante de las opinions (fijense bien) de todo el pueblo, sino
de la opinion del partido que triunf6 en la election de cada





LAS DOCTRINAS REVOLUCIONAKIAS


uno de ellos, un Diputado por cada 200.000 almas, como
entire nosotros debiera ser uno por cada 20.000, en cada cir-
cunscripcion territorial que contenga aptoximativamente
veinte mil habitantes, y no 25 Diputados por medio million
de habitantes, como lo hace nuestra fraudulent, inconsti-
tucional y perverse ley de elecciones sostenida desde 1853
por malvados explotadoies de las desgracias que causa.
Vefdad es que en nuestra Repdblica democrAtica, oligAr-
quica y aristocrAtica, no seria facil decir A qu6 partido per-
tenece el que habla, que A veces ha sido de various partidos
6 de ninguno, salvo que se pusiese. A continuation de un
nombre N. anarquista; S. conspirador; T. mitrista; G. alsi-
nista; W. embrollon; D. Puerco Espin; pues no sabemos
de qu6 se trata ni qu6 espiritu anima A algunos Diputados
6 Senadores cuando se les v6 siempre, siempre con todos
los vientos, en todos los asuntos, opinar del mismo modo
en oposicion A todos los Gobiernos. TrAtase de un jardin. El
discurso de dos horas probarA que el Presidente es tuerto,
cojo, ciego, sordo, etc., etc. ,Y el jardin? Es bueno; pero
el President es perverse, lo que harA que las plants no
crezcan.
Un Diputado no es, pues, el representante de la opinion
de nadie, sino de la suya propia, que lo es del partido que,
lo nombr6 en una localidad especial, generalmente contra
la voluntad expresa en la urna de la mitad menos uno, de
la poblacion que lo nombra. Esta es una verdad prActica
que le consta al mismo que pretend ser el representante
de todo el pueblo, y esta en duda si lo era de alguien.
De pretensiones semejantes nace el motin military enca-
bezado por los ex generals Mitre, Arredondo y Rivas.
GQu6 dicen en sus manifiestos? Que la inmensa mayoria
del pueblo estA de pie, para derrocar este 6 el otro Gobier-
no, que la opinion se levanta armada contra el P. E. nacio-
nal que favoreci6 el fraude electoral, contra el gobierno
que lo sancion6.
Quiroga el de San Luis responded A toda objecion, como
el Dr. Ruiz Moreno, que no es question de partido (del parti-
do Mitre, ya que hemos caido en esta vergiienza de los par-
tidos personales) sino del pueblo entero, del pueblo argen-
tino que quiere ser libre de sus opresores, el Congreso, el
President.





OBRAS DE SARMIENTO


Pero sea el Dr. Ruiz Moreno el representante de la opinion
de todo el pueblo que condena sin oir al senior Monetta, la
Constitucion representante de la inmutable voluntad de ese
pueblo ha provisto r6moras, trabas, cortapisas a la opinion
mutable de ese pueblo. Ha creado desde luego un Senado
que no represent, ni express la opinion del pueblo de hoy,
porque lo hace elegir aflos antes de otros elements y en
otra forma que los representantes del pueblo, para que
oponga su manera de ser mas reposada (en principio) a la
opinion prevalente. No bastando esto A los fines de una
legislation que va A obrar sus efestos en el present y en
el porvenir, ha facultado al Presidente A desaprobar funda-
damente, y en algunas naciones mas ilustradas que nosotros
absolutamente la ley que represent aquella opinion pre-
valente.
Cuando es solo reconsideracion, la Constitucion ha hecho,
A fin de dar al Presidente un poder eficaz para contener la
opinion, el derecho de trastornar el orden de mayorias
haciendo que con el concurso de Presidente, la minoria pre-
valezca con su voto, de maneraque un tercio ie Diputados
y Senadores y el Presidente ouya opinion represent otro
tercio de Diputados, sean mayoria y dicten la ley, como
sucede a cada momento.
Estas verdades de Pero Grullo las pondrAn en duda los
Representantes Cano, Warcalde, Ruiz Moreno ytantos otros
que han ocupado tres sesiones en demoler el sistema repre-
sentativo para llevar adelantr un prop6sito (culpable, ya lo
demostraremos.) Es en las CAmaras donde dia A dia se dan
lecciones al pueblo de anarquia, de violacion de la Consti-
tucion, de desprecio por el Poder Ejecutivo y por el
Congress mismo. BartolomB Mitre, Eduardo Costa, ambos
Elizalde, Rawson, Gelly,Ocantos, y todos los que hoy ins-
piran la revolucion y sostienen, explican y comentan el
motin del pobre Rivas y del criminal Arredondo, ocuparon
antes el asiento que hoy ocupan Ruiz Moreno, Warcalde,
Cano, y todos los que reproducen para sus fines, las ideas
anDrquicas que encierra la session que analizamos. El
objeto ha cambiado, el objetivo es el mismo, deprimir, des-
honrar los poderes piblicos, arrastrar por el lodo al que
por derision llama la Constitucion, el Jefe Supremo de la
Nacion, olvidAndose que sobre lo supremo, es decir, nada




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