Obras de D.F. Sarmiento

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Obras de D.F. Sarmiento
Physical Description:
53 v. : ; 25 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sarmiento, Domingo Faustino, 1811-1888
Montt, Luis, 1848-1909
Belin Sarmiento, Augusto, 1854-1952
Publisher:
Belin
Place of Publication:
Paris
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education   ( lcsh )
Politics and government -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Economic conditions -- Argentina   ( lcsh )
History -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Argentina

Notes

General Note:
Vol. 1-6 "reimpresion" 1909.
General Note:
Vols. 1-6 have imprint: Paris, Belin hermanos, 1909; v. 7-49: Buenos Aires, Impr. "Mariano Moreno" 1895-1900 (v. 7, 1896); v. 50-52: Buenos Aires, Marquez, Zaragoza y cia., 1902; v. 53: Buenos Aires, Impr. Borzone, 1903.
General Note:
Vols. 1-7 comp. by Luis Montt ; v. 8-52 and index comp. and ed. by A. Belin Sarmiento. Cf. "Advertencia"," v. 1.
General Note:
Vols. 7-52 "publicadas bajo los auspicios del govierno arjentino."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 04759098
ocm04759098
Classification:
ddc - 982
System ID:
AA00010664:00025

Full Text



OBRAS 'V


DE



D. F. SARMIENTO


PUBLICADAS BAJO LOS AUSPICIOS DEL GOBIERNO
ARGENTINO




TOMO XXVI


BUENOS AIRES
6734- Imprenta y Litografia c Mariano Moreno n, Corrientes 89.


4899




























EDITOR
A.IBELIN SARMIENTO














EL CAMINO DEL, LACIO



UNA TARDE DE OTOO1

(El Nacional, 04 de Marzo de 1856.)

Es el otofio ein la naturaleza lo que la uiltima 6poca de
la juventud en la vida, alegre sin bullicio, porque ya se
conocen las decepciones, melanc6lica sin tristeza, porque
se sabe que al fin las dolencias del alma tienen su bilsamo
en el tiempo que mata afecciones, dolores, resentimientos
y esperanzas.
En Buenos Aires el otofio se colora con accidents espe-
ciales al clima y A la fisonomia del suelo. La atm6sfera
reposa entonces de las tempestades el6ctricas que la han
sacudido en el verano, y la vegetacion, sin la vivacidad
infantil de la alegre Inglaterra, sin el tostado tinte de la
vieja Italia, se tifte de matices diversos, dando' cada
g6nero de plants su fisonomia general; amarillosos los
sauces llorones, estdpidamente lozanos los ombdies, palida
la gramilla, enrojecidos los cogollos de los damascos; y
si algunos caobos'estdn por ahi, sus blancas azucenas trae-
ran reminiscencias de primavera, para dar toques al
colorido del cuadro que no es ni enteramente severo, ni
tan alegre que no inspire recogimiento.
La falta de montafias en el horizonte hace que el sol
descienda visible hasta el perfil de la tierra, y los celajes
y nubes que atraviesa A menudo, ostentan A veces todos
los efectos de coloracion y formas de los cielos tropicales.
Ni 6palos mas puros, ni caprichos mas fantasticos se osten-
tan en parte alguna, en esas decoraciones de 6pera, ilumi-
nadas por fuegos de Bengala, que A la caida de la tarde





OBRAS DE SARMIENTO


figuran cortinas pomposas del lecho adonde se inclina
majestuoso el astro de luz, cual si quisiera reposar de su
carrera diurna.
Seguirlo con la mirada fija en su disco luminoso; verlo
agrandarse, ruborizarse y mitigar lentamente sus resplan-
dores, A media que desciende; iluminar de tintes de
fuego, con sus rayos horizontales, los objetos, y caracterizar
las lontananzas, azuladas las remotas, moradas y vaporo-
sas las mas pr6ximas, sin cuyo artificio de luz oblicua no
hay panorama en Buenos Aires; contemplar estAticos
estas placidas maravillas de iluminacion calda, como la
del cielo de Napoles, hasta verse esconder el sol tras un
grupo de arboles, cuyas ramillas disefia sobre su fondo de
oro, y descender y sepultarse, al fin, como una hostia de
fuego que guardian en una urna al pie de un arbol, son
goces estos que estan al alcance de todos, y muchos no
experimentan, porque la facultad de sentir la naturaleza
se educa con los viajes, la edad y el tedio de la vida.
Asi en las largas peregrinaciones, al trav6s de la tierra y
de la vida, se aprende a gozar con avaricia de lo que Dios
da y nadie tiene interns en disputarnos.
Hay algo de melanc61lico, de filos6fico en la puesta del
sol, de que carece la salida. El niflo salta de content al
ver asomar el sol en el horizonte; pero s6lo en la edad
madura se goza profundamente en verlo ponerse; acaso
por la misma causa las avecillas le entonan himnos de
alegria'desde el alba, y se retiran calladas A sus enrama-
das desde temprano en la tarde.
Cuatro veces hemos ido a las islas del Parana, por ver
una buena iluminacion de luna llena sobre los silenciosos
canales. Al fin la vimos sublime, como en el Lido de
Venecia.
Afiadase a esto que tenemos en la memorial un repertorio
riquisimo de puestas del sol, y como son cuadros ilumi-
nados vigorosamente, cada vez que uno nuevo contem-
plamos, los antiguos se presentan A la imaginacion, con
su procesion de recuerdos pegados a cada uno de ellos, y
visible todavia a la luz de un sol poniente que ilumin6 los
originals. Puesta de so! en Africa, bajo su cielo tostado, y
sobre las alturas del Atlas, con las tiendas del arabe la
vista; sol de Italia en Npoqles, con el Vesubio, Pussoles,





EL CAMINO DEL LACIO


San Telmo, Prochida y Sorrento por decoraciones; sol del
lago Ontario en el Otofio, iluminada la cascada del Nia-
gara, y bafiando las copas de los bosques en que se ocul-
taba no ha much el dltimo de los Mohicanos; y si se
quiere que la disposicion A simpatizar que tan placi-
das escenas despiertan al ocultarse el sol en medio de
tantas maravillas, haya hecho alguna vez, que una mano
encuentre la nuestra, 6 una mirada enternecida revele
que dos almas se comprendan, 6 una palabra de dicha
alucine esperanzas fugaces, comprenderdn por qu6 las
puestas de sol en la tarde de la vida reviven la frescura
de la juventud del corazon, para engalanar emociones que
sin esos, serian tristes acaso.
Hasta los recuerdos iltimos de los parajes donde naci-
mos se ligan & la puesta del sol. Los altos del Cabildo de
San Juan y de Mendoza dan frente al Occidente, con plazas
espaciosas por delante. Des-de sus balcones los reos poli-
ticos, incomunicados con la tierra baja, tienen por las
tardes grandes espectAculos gratis sobre las empinadas
cumbres de los Andes, que al ponerse el sol se iluminan,
como si entrara al pasar por sus sinuosidades. Escenas
mudas, sublimes a veces, atractivas siempre, que la paciente
imaginacion del preso, tiene la industrial de traducir,
segun sus sentimientos, sus deseos 6 su fantasia.
El proscenio f6rmanlo los Andes con sus moles gigantes-
cas, y los actors son nubes que casi nunca faltan sobre
sus nevados picos. El sol poniente es el protagonista, y
el preso silencioso, si no hace sonar sus grills, es la platea,
que no alcanza es verdad & oir el dialogo a causa de la
distacia, pero que lo adivina por las fisonomias de sus
fantasticos personajes. 1CuAntos dramas de estos hemos
presenciado, aplaudiendo a una nube bizarre que avanza
por la derecha y acomete al sol, lo abre en dos con una
punta aguda, 6 lo eclipsa haciendo los pajaros buscar
asilo antes de tiempo t
Me acuerdo de una espl6ndida que desde los altos del
Cabildo de Mendoza presenci6 hace dos afios. i Todavia
relumbran las imagenes cual si las estuviera viendo!
Figuraos que el sol va & ponerse sobre los Andes. Si no
teneis A mano una balaustrada en que apoyar los codos,
para poneros ambas manos en las mejillas, position obli-





OBRAS DE SARMIENTO


gada en este g6nero de espectAculo, reclinaos sobre 91
alambrado de un compartimiento cultivado y mirad al sol
que se pone en la Pampa.
El telon estA levantado. El sol entra por el claro de la
puerta del calabozo, poco alto, que muestra la opulencia
del espectador. Si fuera un cualquiera estaria en el corra-
]on de la cArcel baja. Estad atentos, el drama comienza.
La escena represent al sol en toda su majestad; los bas-
tidores son el volcan del Tupungato A la izquierda, que alza
su cuello nevado desde Chile A mirar este lado por sobre
la cadena central de los Andes. Varias crestas nevadas A
la derecha y al pie de los Andes nevados; mas abajo el
Paramillo; mas abajo todavia las dltimas ramificaciones
de la cordillera; mas abajo, en fin, la alameda de Men-
doza, c6lebre por la altura de sus Alamos, las torres todas
de las iglesias que se agrupan bajo el mismo punto de
vista y pinos gigantescos aqui y alli, que hacen de Mendo-
za, asi visto y asi iluminado, la rival de Florencia, salvo
que los Apeninos quedan enanos al lado de los Andes. Los
pobres mendocinos que no han estado press, ven la ciu-
dad de barro, las calls sucias. Mendoza contemplada des-
de la cArcel es bella y sublime.
Escena a --Nubes negras en forma de torres, castillos y
ruinas aparecen acolumnados sobre egregios picos neva-
dos. Al aproximarse el sol al ocaso, empiezan A tomar
formas vigorosamente contorneadas, y sus bordes transpa-
rentes se iluminan repentinamente de una orla de fuego,
como hierro incandescent.
Escena 2a -El incendio se comunica A las nubecillas que
flotan en el aire, como copos de lana, y aparecen paisajes
de esmalte y 6palo con cielos de azul cobalto. I Mirad aho-
ra! una nube torva se alza, se desenvuelve; ya es una
montafia; ahora se alinea como un pedestal, y el busto
de... Luis XIV, '61 es la corona un momento,...
con su enorme peluca blanca rizada. Ya se desfigura; se
va borrando, 1qu6 lAstima I y se convierte en... parece
rana.... no, es raton; mas bien parece caballo...ca-
ballo es con sus patas y la cola! Ahora se endereza lo
que era raton y es jinete. Bravo! [Sefior preso San
Martin A caballo sobre los Andes, como el Napoleon repu-
blicano sobre los Alpes.





EL CAMINO DEL LACIO


Escena 3a El sol se coloca entire dos masas de nubes y
las penetra de rojo 6palo como ,humo de horno de ladri-
lios, pero una impertinente prolongacion que viene hacien-
do una de ellas se interpone, Imaldita nubeI, y cubre el
disco del sol.
Todo se ech6 a perder, y el preso muestra los pufios a
la nube que le ha defraudado de diez minutes de emocio-
nes. i Pero qu6 diez minutes I Preguntadles a los j6ve-
nes cuanto vale un minute solo, sin que una nube imper-
tinente se atraviese... Napoleon decia que los austriacos
no sabian contar los minutos... iAy los austriacQs me
la pagaran! decia otra vez Napoleon. Pero mirad, mirad!
iPronto! A sus asientos todo el mundo!
En el calabozo todo el mundo es el preso.
Comienza el:-
Acto 20-El sol se abre paso por entire los celajes, y como
el bon Dieu de Beranger, asoma las narices por una ventana
cortada entire las nubes. Aparece mas grande ahora, rubi-
cundo el rostro como si hubiera bebido, menos refulgente,
como si quisiera humanizarse mas y dejars'e querer.
Las nieves eternas que poco antes estaban azuladas con
la sombra, se esmaltan repentinamente de rosado, brillan
como cascadas de plata cobriza, y el espectador arrobado
pone involuntariamente el oido para sentir el fragor de los
torrentes en que parece van & despefiarse las chorreras de
nieve que coronan todos los picos de los Andes. Hay ilu-
minacion a giorno, como en San Pedro en Roma la noche
de Pascua de Resurreccion.
Las nubes se mueven; sopla una b.risa todavia caliente;
empieza la sombra de las montafias a prolongarse; v6selas
venir por la plaza, envuelven al Cabildo... y se acab6 el
drama.
El sol se ha ocultado detras de un pico nevado, y el per-
fil de la nieve, despues de brillar como espejo, se pone
blanco azul, como el resto: los colors desaparecen y todo
queda pardo, verdoso 6 azulado.
El paso cadencioso del relevo de los centinelas se acerca,
el preso se aleja abominando la consigna con que lo mar-
tirizan, y tirado en un banco cierra los ojos para borrar
las alucinaciones de la retina, saboreando su drama, 6
imaginando c6mo sera el del dia siguiente.





OBRAS DE SARMIENTO


Ya veis c6mo las puestas del sol pueden ligarse A la
existencia de un hombre, por las reminiscencias de viajes,
por las cArceles de su patria, y aun por los recuerdosdel
corazon.

LA ENEIDA EN BUENOS AIRES

(El Nacional, 18 de Marzo de 1856.)

En una tarde de otoflo como las que hemos descripto y
las hay A menudo en Buenos Aires, visitamos por codicia
de las puestas del sol y sus ilusiones de 6ptica, al mas
viejo de nuestros antiguos amigos, en su quinta en los alre-
dedores. Es nuestro anciano amigo el reflejo y como la
representation de su patria, donde los j6venes encanecen
luego, donde los viejos se conservan j6venes de espiritu y
de ideas, como las plants robustas y alegres que viven y
retofian bajo las nieves en los climas helados del Norte.
Ha hecho studios severos, como se hacian en su tiempo,
y los arcanos de la economic political y los recientes tra-
bajos del mundo en jurisprudencia, contindan llenando hoy
los antiguos vacios de la uncion universitaria.
Ha atravesado la revolution en todas sus faces, servido
a la patria en moments solemnes, y dado a la juventud
medrosa de lanzarse en el camino recto que conduce A las
grandes cosas, estimulos y ejemplo. Su palabra ha reso-
nado en various congress, y de vulgar que es en las situa-
ciones ordinarias, se eleva a las bellezas de la oratoria,y en
los grandes dias de la patria, su voz se levanta & la altura
que el peligro pide para dominarlo. Sus consejos han sal-
vado alguna vez A la fortune pdblica, 6 han guiado los
actos administrativos, y mas de una institucion que se des-
arrolla hoy, es hija suya, aunque no lieva su nombre.
Reunidos en paraje aparente para contemplar la puesta
del sol, que aquel dia era espl6ndida, su familiar habia
seguido nuestros pasos, acompafiindonos en emociones
Algunos labriegos vascos, con boinas encarnadas 6 azules,
se retiraban de los trabajos de campo, con sus guada-
fias al hombro. Una vaca tarquina, a corta distancia de
nosotros acariciaba A su ternerillo, que volvia A ver, con
ese blando mujido que en su especie expresa las trenezas





EL CAMINO DEL LACIO


maternales, mas sentido Ai cabe que el arrullo de las pa-
lomas.
Como la naturaleza, los semblantes de todos respiraban
quietud y contentamiento, y ausente ya el sol, y descolo-
ridas las nubes que habian mantenido atento el espiritu A
cada variante del movible cuadro, mis observaciones como
mis miradas recayeron sobre las mejoras obradas en la
quinta: los trabajos recientes; icuanto se gozan los ancia-
nos en los trabajos rurales, como si fuese mas fuerte el
vinculo que une al hombre con la naturaleza a media que
se acerca el t6rmino de separarse de ella!
AbandonAbase con entusiasmo nuestro amigo al romance
de los embellecimientos que experimentaria la quinta, lue-
go los frutales europeos que la enriquecerian el pr6ximo
invierno, las alamedas y cercas vivas que terminarAn las
perspectives.
-Para que vuelva A destruirlos otra vez, dijo su esposa,
meneando tristemente la cabeza.
-Por ahi se va al Lacio! contest el apasionado labrador.
-Trabajo perdido, replica su sefiora con indiferencia.
Ya van tres veces que ha sido talada esta quinta, y A la
menor revuelta, las caballadas darn cuenta de tus perales,
plantios y alamedas.
-iEh! replicaba nuestro amigo con su acostumbrada blan-
dura. Ese es el camino del Lacio 1 *
-Cuando estuvo confiscada esta quinta, insisti6 la sefiora,
dirigi6ndose A mi, como para ponerme en antecedentes,
estaba cubierta de Arboles frutales de que no quedaron
sino aquellos perales viejos y estos nogales que usted ve;
todo lo demas fu6 arrasado, como si hubiesen entrado los
indios. Durante el sitio era campamento de una division
dei caballeria, y ya, no los arboles sino las puertas, ven-
ta as, techo, todo fu6 destruido; y como esto no .acabara
nunca.
IEhl volvia A repetir nuestro viejo amigo. Por ahi se va
al Lacio!
Como no encontrase yo el hilo que ligaba estas replicas
singulares, que no formaban dialogo, hube al fin de inter-
venir, preguntando cuAl era ese camino del Lacio.
Eso es lo que han olvidado Vds., que miran en poco los
antiguos. Virgilio en la Eneida resolvia ya las cuestiones





OBRAS DE SARMIENTO


sociales que hoy nos dividen. Para Eneas y sus compa-
fieros, el Lacio, al abandonar Ilion, era, lo que para los
hebreos la tierra prometida al salir de Egipto, lo que la
Am6rica para los padres peregrinos, lo que para Vds. el
porvenir, el progress, palabras que no expresan con ima-
genes tangibles el ideal de la perfeccion A que aspiran los
que se encaminan siempre, maldiciendo de su destino. Los
antiguos personificaban la naturaleza y a las ideas de
regeneracion daban formas de tierras feraces en paises le-
janos. Las Hesp6rides, las islas Afortunadas son otras
tantas metaforas que han ido atrayendo A los pueblos y
haciendo extenderse los progress de la civilization. Sin
las Hesp6rides, manzanas de oro del jardin de los griegos,
no habrianf avanzado sus colonies hacia Occidente; sin
las maravillas de las islas Fortunatas, acaso la Am6rica no
habria sido descubierta todavjia.
Virgilio cre6 para los troyanos sin patria un Eden en el
Lacio, para que la descendencia del hijo de Priamo viniese
A fundar a Roma, que estaba destinada a conquistar el
mundo, y la Eneida es la historic de esta peregrinacion en
que Eneas con sus troyanos atraviesa mares desconocidos,
donde lo detienen tempestades y naufragios, y en tierra
pueblos hostiles que los combaten, montafias escarpadas
que le cierran el paso, desiertos en que la sed, el hambre
y los padecimientos cansan al fin A sus compafieros. La
vida transcurre en medio de estos trabajos sin fin, y cada
vez que desalentados, vencidos por tantos y tan inaudi-
tos sufrimientos los troyanos desesperan de sus destinos,
les decia el h6roe, asi se va al Lacio, y al fin llegan al Lacio
por ese camino. Los compafieros de Eneas es el pueblo, el
camino son las vicisitudes, el Lacio es la grandeza romana
creada en los siglos de fatigas y de luchas.

Is genus indocile ac dispersum montibus altis
Composuit, legesque dedit, Latiumque vocari
Maluit, his quoniam latuisset tutus in oris (1).


(4) No hemos ballado en Virgllio el verso citado por el autor y le hemos sus-
tituldo 6ste del Libro VIII de la Eneida, que la posteridad pudiera aplicar A la
dualidad de Sarmiento y Velez puestos en escena aqul :- cc Reunid d ese pueblo
indocil disperse en los monies, di6le leyes y quiso se llamara Lacio la region done
hallara seguro asilo. e (Nota del Editor).





EL CAMINO DEL LACIO 13

Asi digo siempre a los que se desalientan en el medio
del camino que hacemos marchando al afortunado porve-
nir que se acerca mas y mas, en despecho de nuestras im-
presiones. Por ahi se va al Lacio; y vamos en efecto lle-
gando.
Cuando esta quinta fu6 embargada en 1840, la ciudad
de Buenos Aires ocupaba la mitad del espacio que hoyA
ocupa; cuando la destruyeron segunda vez los compafieros
de Lagos, la plaza 11 de Septiembre vino a fundarse a sus
puertas, y much me temo que si hay otro sitio, la quinta
quede cerrada en el corazon de la future ciudad.
Entre guerra, entire desastres aparentes, marchamos de-
senvolviendo cada vez mas riqueza, mas cultural y mas
poblacion. Vamos al Lacio, ymuy a prisa.
Los pueblos de reciente data y trasplantados de un conti-
nente a otro, tienen sobre los antiguos que viven sobre su
propia cuna, ventajas preciosas para medir sus progress.
La simplicidad de nuestro modo de ser hace demostra-
bles sus elements. Voy A mostrarle cuAnto avanzamos,
sirvi6ndome de los signos de nuestro atraso. Si tuviera-
mos industrial fabril no sabriamos facilmente lo que en ves-
tidos, alimentos, bebidas, muebles y ornatos gastamos. Si
la agriculture estuviera desenvuelta, si las entrafias de la
tierra diesen en metales y otras substancias su contin-
gente de products, si los bosques, los mares y la navega-
cion afiadiesen sus maderas, sus pescados y sus fletes, ya en-
trariamos en las condiciones complicadas de otros pueblos.
Afortunadamente nuestro inventario se compone de un
product cambiado por todos nuestros consumes. Produce
la tierra past que nada cuesta, y que sin costo casi se tras-
forma en lanas, cueros y carnes. Si doce millones de duros
vale el past de la pampa, exportado en aquellos articulos,
los que lo poseen han sacado en product annual once mi-
llones, no valiendo un million el costo de cuidar los gana-
dos. Este hecho importa much. Humboldt estudiando
la rica industrial de la Habana demostr6 que no daba de uti-
lidad A sus propietarios mas de un cinco por ciento y la agri-
cultura en Chile, 6 en Francia, 6 los Estados Unidos da en-
tre cuatro y quince. Necesitan pues exportar cien millones
para igualar a nuestros doce, porque nuestros doce son
utilidad neta del afo, y los ciento capital y utilidad.





OBRAS DE SARMIENTO


Para calcular pues la riqueza relative de Buenos Aires,
de la Habana, de Mejico 6 Chile, debe precisamente tomar-
se en cuenta la naturaleza de sus products, y no el cuan-
to de la exportacion. Los products de Buenos Aires puede
decirse que son products espontAneos del suelo, products
naturales que casi ningunos costs tienen, mientras que
las minas de M6jico exigen gastos y trabajos que a ve-
ces son mayores que el valor de la plata que dan los mine-
rales; y mientras que los aziicares de la Habana piden un
inmenso capital fijo y miles de brazos cualquiera hacienda
de grande importancia.
Las maquinas, 6 el trabajo que crian los de Buenos Aires
son dnicamente el laboratorio de la naturaleza. Buenos
Aires multiplicarA tanto y tan pronto sus riquezas como
ese grande Arbol que se ve, puede con sus semillas y por
la misma fuerza de vegetation y exuberancia multiplicar
anualmente su especie. Con ese element de production 6
de valores, cual ninguno otro pais de la Am6rica, dard pa-
sos de gigante y se elevarjA sobre todos los pueblos del
continent. Su capital en ganados se reproduce anualmen-
te, con los costs de un 10 6 20 por cien. Y esta fuerza
productive es perpetua, inagotable, y .lleva en si misma
todas las condiciones de mejoria en el valor de los pro-
ductos. Tiene por base tambien un suelo sin limits, que se
ira ensanchando y mejorandose todos los dias. Creo que
la Providencia apenas nos ha mostrado de lo que es capaz
este territorio.
Otros afios y otros hombres lo verin sin duda cubierto
de producciones que hoy nos parecen extraflas de el. Vd.,
sanjuanino y nuestro amigo el chileno Reyes han abierto
la boca, asombrados cuando han visto lo que en Chile y en
Cuyo parece una paradoja: grandes alfalfares sin riego al-
guno. Y todo esto es solo la obra de Dios por medio de ese
sol que acaba de ponerse. Si A estos elements naturales
agrega Vd., el trabajo del hombre, las razas de ganado se
mejoraran y serdn de double valor, como ya lo vemos en la
raza ovina.
Ya esti en accion el pensamiento y los medios de vender
en el mercado de Paris, a los ej6rcitos de Crimea, la care
fresca del ganado de Buenos Aires. Los mismos hombres de
este pais se asombran de la rapidez en el crecimiento de





EL CAMINO DEL LACIO


las fortunes, y los mas no comprenden el fen6meno, acos-
tumbrados a juzgar los pueblos de Europa, en los que la
progression muy ascendente corresponde al valor de la ma-
uina, al valor de la tierra. En medio de las tempestad e s
que ha sufrido este pais en los dltimos treinta afios, el valor
del territorio ha subido diez tantos mas; I y qu6 treinta afios I
Vd., no los ha sufrido ni aun podra comprenderlos I si Bue-
nos Aires como el globo de la tierra, al cual su revolution
diaria no le impide elevarse hasta las regions de los astros
en su movimiento anuo, Buenos Aires & pesar de sus convul-
siones interiores elevara sus riquezas a un grado que nadie
habrA calculado, y esto en muy pocos afnos. a Qu6 important
las revoluciones de Lagos, Costa, Flores, ante el poder crea-
dor de esta naturaleza que en-un dia repara la destruccion
de miles de hombres? Esos mismos hechos funestos le darAn
la education political que le sea necesaria, asi como el nifio
aprende A caminar seguro aleccionado por los mismos gol-
pes que ha sufrido.
Estamos, amigo, ya en Alba la Larga, y bien pronto se
alzara la soberbia Roma. Esto es tan cierto como que
mafiana volvera A aparecer por el Oriente, ese sol que
acaba de ocultarse.













EL CARAPACHAY



FORMACION- TRADICIONES, TEMPOS HEROICOS

(Ei Nacional, 12 de Diciembre de 1857.)

De los misterios de la creacion' la pobre observation
humana no ha podido comprender sino aquellos que por
su naturaleza prosaica, misterios no podian ser. Hinchase a
veces la tierra, y como el Monte Nuevo de los alrededores
de Napoles, produce de la noche a la mafiana una imper-
ceptible arruga de su superficie, una montafia; pero de
aquellas antiguas revoluciones que marcan las diversas
capas que componen su costra s61lida, aquel sucederse a
lechos de mar, rocas, y A 6stas lagos dulces, como si mon-
tafias, lagos y mares hubiesen andado vagando y empu-
jandose sin saber d6nde fijarse definitivamente, nada se
comprende, en cuanto a las 6pocas, duracion, agents, mo-
tores, y motivos de su inercia actual.
Otro procedimiento de creacion lenta se present a nues-
tra vista en todoslos paises del mundo, y por lo .que nos
interest actualmente, vamos a describir acaso el mas nota-
ble por su extension, que se efectda hoy en todo el globo.
Son las aguas el agent mas destructor que se present
A nuestros ojos, sin que las rocas mas duras resistan a su
accion disolvente, por lo que con sus avenidas, sus torren-
tes y sus tios, concluiran por desbaratar todo el globo, si
no les estuviese encargada otra obra de reparacion, depo-
sitando en lugares inarcados las particular terrosas que
acarrean consigo. Al confundirse sus raudales con el mar,
los rios encueritran una corriente inversa que perturba su
march, y deteni6ndolos a veces con la marea, haci6ndolos





EL CAMINO DEL LACIO 17

desandar su camino,, nen que purificar sus aguas depo-
niendo el impuro linf que arrastran.
En la boca de cada arroyuelo se forma un dep6sito que
se llama barra, cuando adn no aparece a la superficie, y
en los grades rios la barra se apellida delta, despues que
se ha condolidado y levantddose lo bastante para quedar
en seco. Entonces el rio tiene dos embocaduras por los dos
costados del triangulo, y sucedi6ndose nuevas deltas, estas
embocaduras varian el ndmero y direction de las bocas
de los rios. Contabasele al Nilo siete bocas, tiene otras
tantas el Mississipi, y cada una de estas grandes arteries
del movimiento visible de las aguas y de la tierra, es un
largo drama de luchas, de despojos y de conquista. El
hombre cubre hoy con sus ciudades y campafias labradas
las deltas del Egipto, del Indo y del Ganges. Venecia esta
fundada sobre las islas de la delta del' Adige y el Po.
El cabo San Antonio y el cabo Santa Maria sefialan en
el mapa los estragos que hizo el rio de la Plata al hacer
su primera irrupcion en el Atlantico. Tan grande es la
abertura, que Solis la tom6 por bahia y engolf6 sus cara-
belas rio arriba, buscando paso al que otro mas afortunado
llam6 despues mar Pacifico. La obra de reparacion es mas
colosal tadavia, principiando la delta del Plata en San
Nicolas, y alcanzando ya hasta la altura de San Fernando,
en las islas que subdividen el Parana en Guazd, Mini, y de
las Palmas, sin contar los centenares de arroyos subalter-
nos que en otro estuario pasarian plaza de caudalosos rios.
La obra subacuatica continda hacia la embocadura del
Plata por el Placer de las Palmas, el banco Ortiz, y el
Ingl6s de fatidica presencia, que es la dltima delta que
esta preparando para tiempos y pueblos futures. El rio
de la Plata se embanca rapidamente en toda su extension,
y en pocos siglos M'as Buenos Aires habra dejado de ser
puerto, y porteflos se llamaran s61o los que pueblen la
Ensenada para entonces el puerto habil del Fio, 6 el Salado,
el grande emporio del Atlantico, que como Nueva York,
tendr& a su respaldo el Hudson y la zonda, cuyas entradas
guard.
Las islas vienen invadiendo a pasos rapidos 6 mas bien
marchan hacia el mar, y el instrument y la operation de
ToMo XrVI.-2





OBRAS DE SARMIENTO


hacer islas estja la vista de todos. Cuando el banco are-
noso empieza a acercarse a la superficie, nace el junco, que
eleva sus hilos de manera de former una apariencia de
tierra que aun no existe. Pero el juncal es una coladera
inventada por la naturaleza para forzar al agua a detenerse
y deponer el limo amarilloso que da' color, con lo que
se forma el terreno vegetal. Las cardas, espadafias y otras
plants acuaticas nacen sobre este lecho que el junco les
ha preparado, y ya puede decirse que la tierra comienza
A emanciparse del dominion de las aguas y &I respirar el
aire vital. Muy pocos aflos se necesitan para que la nueva
creacion se engalane con el ceibo de flores de color ater-
ciopelado y que s6lo vive en el limited fangoso de las tierras
sumergibles. Entonces la tierra esta hecha, feraz, cubierta
de plants acuaticas que crecen sobre un terreno tibio,
ndmedo, de color amarillo, como el rio su padre, cual si
el agua se hubiese consolidado y recargado de estos vege-
tales que lo constituyen una verdadera tierra de bruydre
nara el cultivo de plants de conservatorio. El junco es el
primer dia de la creacion de islas; las cardas y el ceibo
hacen la mafiana y la tarde del dia segundo. Sobre loe
fragiles juncos se mece luego el blandengue, avecilla de
cuello colorado por imitar a los ceibos floridos, mientras
que la tierra in6uba larvas que devoran las hojas anchas
de las plants acuAticas. Un roedor sin nombre, es el pri-
mer cuadrdpedo que reins en esta creacion embrionaria.
Mientras que el junco avanza como una guerrilla de
descubierta,. y se orea la tierra nueva, las islas de mas
antigua data se han secado a los huracanes lo bastante
para dar nacimiento A otras plants de composicion mas
esmerada. Figuran como arbusto la Rama Negra, el Sarandi,
el Amarillo, el Mini. Descuellan el Laurel, la Guaca, el Canelo,
y otros arbustos de adorno y arboles de.lefia. Manadas de
carpinchos (babirusa) frecuentan sus costas, bafiAndose en
los canales las noches de luna, y guareci6ndose de dia
entire las enredaderas que entretejen plants, arbustos y
arboles en impenetrables masas de verdura. I esta es la
mafiana del dia tercero, que la tarde la forman los duraz-
nales que empiezan A mostrarse de trecho en trecho con
sus sabanas de flores rosadas en la primavera y sus dora.
dos frutos en el otoflo. C6mo hacer comprender al habi-





EL CAMINO DEL LACIO


tante de ciertas regions de la f6rtil Francia, donde pueblos
enteros viven de cultivar en abanico los duraznos arrima-
dos a paredes de Jadrillo construidas al efecto para que
ayuden con su calor artificial el process de la vegetacion;
c6mo hacerles comprender, deciamos, que hay islas encan-
tadas donde crecen espontaneamente los duraznos y cubren
la superficie del rio con sus flores deshojadas 6 sus frutos
desperdiciados, que son un don de Dios, sin otro duefo
que el que tiende la mano a cogerlos, y que export, no en
canastillas de mimbre por docenas, sino en lanchas carga-
das de borda a borda para vender por un maravedi el ciento
A los habitantes de las ciudades Pero Lqu6 diria si afiadi-
mos que A la region de los duraznos se sucede la de los
naranjos que ocupan islas enteras, y una sucesion de islas
que abraza veinte 6 treinta leguas, sin ser celebradas como
el verdadero jardin de las Hesp6rides, tan cierto es que
el hombre en sus suefios po6ticos, no hace mas que pre-
sentir 6 adivinar la belleza que Dios cre6, y existe y 6l no
hace mas que idealizar?
Mas arriba las islas son altas, el tala desarrolla su espinoso
ramaje como en el continente, y la gramilla, y la cola de
zorroinvitan los ganados A pacerlos. Discurren venados y ga-
mas por aquellas soledades y persiguenlos tigreshambrien-
tos y feroces, que de isla en isla descienden del Entre Rios
extraviados 6 huyendo de las inundaciones que penetran en
sus guaridas. Entre las enredaderas de flores vistosas hay
una que produce una papa suculenta y saludable, y entire
las.gramineas hay porotillos deliciosos que suministran
grato alimento A los occidentales habitantes de las islas.
Las pavas del monte son el rival feliz de los faisanes de la
India, y en las islas tienen entire cafiaverales sus moradas.
Como se ve, la creacion esta tocando A su apogeo de belleza
A media que se asciende rio arriba, hasta las islas de Santa
Fe y de Corrientes, cubiertas de bosques seculares, sobre los
que descuellan palmeras de madera utilizable, y donde
abundan leones, yaguaraz, osos hormigueros, monos y cai-
manes voraces.
Tantas maravillas no fueron creadas para dejarlas aban-
donadas A las alimafias.
El sexto dia de la creation de las islas, despues de toda
Anima viviente, apareci6 el CaPapachayo, bipedo parecido en





OBRAS DE SARMIENTO


todo A los que habitamos el continent, solo que es anfi-
bio, come pescado, naranjas y duraznos, y en lugar de
andar A caballo como el gaucho, voga en chalanas en ca-
nales misteriosos, ignotos y apenas explorados, que dividen
y subdividen el Carapachay en laberinto veneciano, nombre
16gico que presta al pais los hombres que lo habitan, al
rev6s de los otros paises que dan su nombre al habitante,
como de Francia frances, de Espalia espafiol. Aqui existia el
Carapachayo, sin que hubiera Carapachay, que nosotros hemos
tenido que inventar, ya que nos ha cabido el honor de ser
el primer Herodoto que describe estas afortunadas comar-
cas. j Es anterior el Carapayo al Carapachay, el contenido
al continent insular? Esta question grave esperamos
la someta A concurso el Rector de la Universidad.
. Alguna luz puede arrojar la circunstancia notable de
que no exista aun la carapachaya, al menos en las proporcio-
nes conocidas en tierra firme 6 en las islas consumadas. En
nuestras repetidas incursiones A las islas, no hemos encou-
trado que revele que haya sido substraida una costilla al
primer carapachayo para hacer de ella la ninfa de las islas,
sino es una, que A ser genuine, amenaza constituir una
variedad singular de nuestra especie. Llamanla Manuela,
para que se parezca A algo de su g6nero en tierra firme y
es conocida y temida adn en San Fernando, A cuyo puerto
suele arribar manejando diestramente su chalana, A la
punta de un largo botador de cafia tacuara de las islas. Su
figure alta y descarnada, su color cobrizo obscuro, y sus
antebrazos extraordinariamente cortos, A guisa de los del
yacare, pegados A un busto breve, seguido de unas faldas en
extreme largas, le dan una apariencia fantastica, cuando
en las noches de luna deja ver su talla larga de pie sobre
la chalana, como una estAtua del gusto g6tico, blandiendo
el botador sobre cuyo extreme apoya el cuerpo sin 'iucli-
narse. Ou6ntase de ella historians extrahas, y no obstante una
fealdad que haria poco honor A su creador, si no la hiciera
en via de ensayo, achAcanle seducciones de j6venes depen-
dientes de San Fernando, A quienes hizo en sus dias juve-
niles derrochar las fortunes de sus patrons, Ilevando uno
A sus islas, cual otra Calipso A gozar de sus espantables
encantos, habiendo desaparecido, muerto 6 ahogado, Dios
sabe lo que hubo, sin que la justicia hubiese podido nunca





EL CAMINO DEL LACIO


averiguar nada, ni el rumor pdblico justificar sus sospechas,
sin career en la pretendida muerte dada por un tigre que
acometi6 al infeliz, en sus paseos solitarios por el canal del
Torito que discurre sombrio y estrecho entire cardones y
arbustos que se entretejen de una y otra ribera.
'Sea de ello lo que fuere, el carapachayo no ha sido extraflo
a nuestras terrible luchas civiles. El General Lavalle
reuni6 en las islas mas de cuatrocientos que formaron el
ndcleo del ej6rcito libertador. Las islas son un asilo
en tiempo de revueltas, y por tanto un antemural
contra la tirania, el orden, la policia y la autoridad. El
gaucho perseguido por la justicia apunta hacia las islas, y
cruzando a nado un arroyo puede decirse que ha salvado
la frontera del reino del sable.y del caballo. Donde la
chalana comienza, la Pampa y sus gustos se quedan con un
palmo de lengua, el Juez de Paz incluso.
Las ocupaciones del Carapachayo son andlogas A las pro-
ducciones del pals. Corta lefia, da caza a los tigres, hace
carbon, colecta cueros de nutria, Ileva a Buenos Aires lan-
chadas de duraznos, y de vez en cuando algun animoso
comerciante arruinado endereza sus negocios, desapare-
ciendo de las ciudades, y afiliAndose carapachayo para
extraer Acido de naranjas 6 destilar aguardiente de duraz-
no. Las cafias tacuaras son una valiosa production a que
se afiaden timones de arado, masas y camas de carretas,
cortados de arboles de madera. Sus alimentos los procuran
de la caza y la pesca, que es abundantisima, varihndola
en pacdes, dorados, pejerreyes, tortugas, anguilas, armados,
sabalos, parties, bagres y otras variedades. La venenosa
raya no oculta su traidora pda, ni los yacar6s descienden
'1 rio desde sus guaridas de Corrientes y Santa Fe. Apenas
uno que otro tigre desgavitado puede verse para embellecer
el paisaje y dar color a la escena, nadando en los canales
6 atravesando majestuosamente el Parana de las Palmas
con todo el soberbio busto sobre las aguas. Si el carapa-
chayo tiene una carabina, lo que es raro, lUnzale una bala,
y entonces el tigre herido se dirige como un rayo sobre la
chalana que medio vuelca con sus robustas garras; la lucha
del abordaje comienza, y llueven sobre una manaza los
golpes de remo y de facon, hasta que una feliz pufialada
como sabe darlas el gaucho, lo tiende de espaldas dejan-





OBRAS DE SARMIENTO


dose llevar A merced de la mansa corriente del rio, mien-
tras una virada del ligero esquife pone en disposition al
ufano vencedor de aprovechar de los 6pimos despojos.
Aquella vida y estas escenas, la locomocion por agua, los
canales tortuosos 6 ignotos, la independencia de bucane-
ros, y la habitacion n6made en dominios tan extrafios, dila-
tados y solitarios, dan un carkcter especial al carapachayo
y origen a aventuras, costumbres y sucesos singulares. No
es raro ver una chalana cargada, que cual tritones remolcan
dos caballos, que el gaucho elevado A la carapachaya orden,
no olvida el compaflero inseparable de su antigua vida de
la costa. A la Pampa se ha sostituido el ancho rio, A la
senda el canal, al caballo el buque. L Qu6 hacer con el
caballo? remero.
Una cruz entire los juncales 6 al pie de un ceibo, sefiala
el lugar de alguna catAstrofe, un hombre muerto por un
rayo 6 un tigre; un marino que concluy6 sus dias 6 un ca-
rapachayo asesinado.
Las tradiciones del Carapachay no son menos notables
y curiosas. La etimologia de la palabra guarani, significa,
dicen, hombre trabajado, cara arrugada, algo que indica
labor, sufrimiento, rudeza. Nombres guaranies sirven adn
para designer los canales, y hay uno que lleva el de Cara-
pachay por antonomrisia. Hay recuerdos de las antiguas ca-
rabelas, en el arroyo de este nombre y ',i el canal del
Capitan, el arroyo de Toledo, la isla de Valencia. Los
espafioles cegaron con buques la Espera, ontiguo canal del
comercio del Paraguay, y a su lado corre la Esperita, donde
como hoy en la punta de San Fernando, aguardaban las
embarcaciones viento propicio 6 que el contrario amainase.
En una de las grandes islas allende el Parana de las
Palmas, que divide el Carapachay Mini del Carapachay
Guazd, encu6ntrase vestigios de un temple de los Jesuitas,
A cuyas inmediaciones se han propagado A mas de naran-
jos y duraznos, perales, membrillos y manzanos. Por donde
quiera en Am6rica hallanse los rastros de aquella corpo-
racion que todo sabia menos encarnar sus obras en el
corazon del hombre; mar tempestuoso de civilization y
cristianismo que ha dejado sobre todas las playas remotas
ruinas del bien que intent hacer, pero ruinas y no monu-
men tos perdurables.





EL CAMINO DEL LACO1


Los nombres de los arroyos del Carapachay revelan
que han sido las islas habitadas por,guaranies 6 fre-
cuentados sus aguas por los pescadores, sin lo cual no
habrian distinguido con nombre los canales. L D6nde
est~n hoy los insulares, que han legado en su idioma
aquellos nombres? La verdad es que las islas han sido por
tradition reputadas hasta hoy inhabitables, y mil conse-
jas ridiculas mantienen todavia esta creencia. Cuentase
de un francs que enamorado de las plantaciones de un
carapachayo, hubo de comprarle su isla y de regreso a
Francia despach6 A su hijo con una colonia de obreros.
Mas la nave surc6 en vano el rio, recorri6 con la carta los
lugares, sin encontrar la isla encantada que habia desapa-
recido sumergida por las creces del Parana. El Director
Pueyrredon poblara su isla cerca de ZArate, y tres mil vacas
pacian tranquilas tres aflos habia, hasta que sobreviniendo
la inundacion perecieron todos los ganados ahogados;
porque el Parana como el Nilo y los rios de alta alcurnia,
tiene inundaciones peri6dicas, doblando su caudal por las
lluvias de las zonas t6rridas que esconde sus misteriosas
cuanto lejanas fuentes.
Hasta aqut llega la parte heroica y mitol6gica de las
Islas, de que no podiamos prescindir para dar cuenta de
lo que es hoy el Carapachay, A fin de presagiar lo que sera
mafiana.

II


ASPECT FiSICO, VIABILIDAD

Hemos visto c6mo las pretendidas islas del Parana son
solo la delta del gran rio, que deposit su precioso limo
al descargar sus aguas en el Oceano. Los mapas de geo-
grafia y aun los hidrogrAficos son poco esmerados en la
demarcacion de los canales que aislan la superficie de
este terreno de nuevacreacion. El almirantazgo ingles esti
haciendo levantar la carta de los rios Uruguay y Parana,
y merced i este trabajo, es possible que veamos un dia en
escala mayor la delta del Parana, con cada uno de sus
canales y la verdadera configuracion de las islas. Enton-





OBRAS DE SARMIENTO


ces se presentar& el pais mas asombrosamente prepa'rado
por la naturaleza para el ripido desarrollo de un pueblo
navegante, agricultor y commercial. Los celebrados canales
del Egipto, los de Holanda y Estados Unidos, fruto de la
inteligencia y de rmillones sepultados en su apertura, son
nada en comparacion de este vasto sistema de canaliza-
cion, que repite en escala aplicable a naciones 6 estados,
lo que s6lo se ve en Saardam y Venecia, en el recinto de
sus ciudades.
El Estado de Buenos Aires esteriliza sus ventajas de
position, por la falta de vias de comunicacion al interior
de las tierras, y tales son los efectos soporificos del hhbito,
que ni el pueblo ni el gobierno han intentado nada bueno
hasta hoy para obviar por el trabajo los inconvenientes
de estos defects. Desde Mayo hasta Diciembre estamos
viendo interrumpidas las comunicaciones terrestres por las
lluvias casi continues, y esta exageracion del mal ordina-
rio del pais, s6lo ha servido para hacer abandonar el tra-
bajo del camino de hierro, que lohabria salvado.
Deben los Estados Unidos su grandeza a los rios nave-
gables y donde no los puso la Providencia pdsolos el
hombre con sus canales artificiales y sus rios de hierro que
hacen andar mas ligeros los products del trabajo que las
aguas y los vientos.
El capital de las naciones son sus vias de comunicacion,
y espantaria el inventario de la Francia y la Inglaterra hoy,
en estas riquezas, como asombra el coniunto de las vias
romanas, abiertas en 6pocas remotisimas. Los despotismos
antiguos y la libertad modern estuvieron solo de acuerdo
en dotar a las naciones de canales y vias de comunicacion.
En Egipto morian veinte mil hombres por semana en la
apertura de canales; Luis XIV ostent6 su poder en el del
Languedoc, que une dos mares. La Holanda, la Inglaterra,
los Estados Unidos, y aun el Canada han sepultado los
caudales de generaciones-en esta function necesaria y eterna
del gobierno. La Espafia toda vez que respira un poco de
libertad, acomete la canalizacion de sus rios 6 la apertura
de nuevos caminos. S6lo entire nosotros los tiranos y los
amigos de la libertad estin de acuerdo en un solo punto,
no tener caminos.
La naturaleza ha hecho del Carapachay el bello ideal de





EL CAMINO DEL LACIO


la viabilidad; y si algo ha de gastarse un dia sera en cegar
canales superfluos, redundantes, que desperdician y subdi-
viden el caudal de las aguas. Tres grandes arteries dividen
al pais: el rio Lujan y el Parana de las Palmas.
Por un lado sirvenle delimite,alcentro el Mini? y el Guazd
al otro extremo dan salida al rio de la Plata, y ponen en
contact al Uruguay, Entre Rios, Corrientes y Santa Fe.
El Paraguay es tributario exclusive del Carapachay por
cuyos mansos canales s616 pueden deslizarse sus piraguas
de madera. Las Conchas fueron en otro tiempo el puerto
del Paraguay por el canal de la Espera, como lo es hoy
San Fernando por ia Boca del Capitan. Asi una rama que
obstruya el canal basta para decidir el desarrollo de los
pueblos, y cambiar el centro de poblacion commercial, en
nuestras costas. Canales hay en todas direcciones, y el
navegante segun sopla el viento, se dirige A opuestos rum-
bos, salvo cuando falta del todo, que entonces acampan en
bandadas quietamente los buques en aquellas abrigadas
aguas.
Vaporcillos remolques, y caballos de silga, remediarAn
bien pronto estos inconvenientes, y algun futuro corte en
una isla ahorrarA la Vuelta Mala,que A ningun viento cua-
dra. Dividen la delta en departamentos los grandes brazos
del rio; y en partidos los grandes canales como el de las
Carabelas, la Espera, la Rama Negra y el arroyo Cara-
pachay.
Otras lines acuAticas forman los barrios,'tan distintos y
marcados como nuestras demarcaciones de ciudades, y aun
en las islas que la forman penetran canales que sirven de
desagtie permanent A las tierras interiores, y ofreceran
mas tarde vias faciles al propietario para extraer del fondo
de sus quintas las maderas y los frutos de la agriculture.
Puntos hay donde los vapores pueden recorrer el interior
Ide la isla, 6 circunnavegarla A su election.
La quietud y profundidad de las aguas se presta a toda
clase de vehiculos, desde el vapor hasta la g6ndola vene-
ciana; y hoy mismo que aquella nacion estA desierta, como
puede estarlo una ciudad con sus calls y plazas, canales
hay por donde pasan al dia cuarenta embarcaciones, y
puntos desde donde se divisan lines de buques que mar-
chan entire la marsa infinita de las islas, las sinuosidades y





OBRAS DE SARMIENTO


direction de los canales lejanos. Puerta habra de habita-
cion future que vern desfilar ante sus umbrales cinco mil
navecillas al afio. Pero habra esa puerta un dia, y a su
umbral quien esparsa miradas complacidas sobre esta
escena de animacion que ya puede verse de paso en una
excursion de recreo A los canales de las islas?
Nosotros nos limitaremos por ahora A narrar lo que no
existe, lo prdctico, como dicen todos los que no conocen nada
mas practicable que ellos mismos, es decir, lo que vieron
siempre, entienden y se les alcanza.
Las islas son inundadas frecuentemente por las creces del
Parana. LPodrAn ser habitadas? ,
Las Conchas son un pueblecillo que hace dos siglos esta
fundado en el terreno de las islas. Ni un palmo ni una pul-
gada mas suben las- aguas que en Las Conchas. j SerAn
habitables las islas? Si hubiese de levantarse information
sumaria sobre question tan grave, puede interrogarse al
pueblo de Las Conchas. La Holanda, la campafa adya-
cente A Venecia, Venecia misma, el Egipto, los llanos de
Cundinamarca en America, y provincias enteras de las In-
dias Orientales, estan sobre terrenos inundables, y pueblos
felices aprovechan de este accident que reputan como en
Egipto el mas rico don del Cielo. Donde como en Chile,
Valencia, San Juan y Mendoza la tierra es seca y f6rtil, el
labrador abre canales de irrigacion para inundar sus terre-
nos A fuerza de dinero y sudor, que economizan en otras
parties las lluvias del Cielo que riegan caprichosamente la
tierra, empapandola hasta malograr las cosechas, 6 esca-
seando su vivificante influencia por afios enteros, haciendo
perecer las plants y los ganados, y produciendo hambres
y pestilpncias. El Carapachay se riega A si mismo, y nunca
falta verdor A las plants, ni se sabe que hayan perecido
por exceso de humedad; y sin embargo los prdacticos de la
Pampa se lamentan de que no haya en el Carapachay espe-
ranza de secas ni de diluvios sujetos al acaso, que dan y
quitan la fortune A sus moradores, amen de los indios, y la
falta de caminos que los indios no echan de menos.
Pero como las razones tedricas serian de poca influencia
sobre los espiritus practices, mostraremos lo que hay ya efec-
tuado en las islas, y el desasudo movimiento A que hoy estan
entregados centenares de hombres de buena voluntad.





EL CAMINO DEL LACIO


Un escritor an6nimo not6 no ha much que los del inte-
rior se ocupaban con predileccion extra de la Isla de Martin
Garcia, y cierto que alguno ha habido que desde lejos, con
el mapa desarrollado ante sus ojos, como lo acostumbran
los generals para trazar sus planes, se ha preguntado
siempre: ,qu6 son, qu6 hacen esas islas surcadas de cana-
les navegables, que la tierra entera.no present tan afor-
tunadamente distribuidos ni colocados en tan bella situation
commercial 6 industrial?
Entre las conspiraciones abortadas en Mayo y la invasion
fracasada en Agosto, que este es el mejor sistema de datas
que debemos adoptar para recorder nuestra vida social, nos
hicimos conducir San Fernando por algunos amigos, con
el animo de ver con los ojos las islas que s6lo conociamos
hasta entonces por el studio y la induccion, y poni6ndonos
desde luego en contact con various vecinos respetables de
aquella poblacion, empezamos nuestras exploraciones, in-
terrogatorios, y coleccion de datos sobre los products de
las islas, accidents a que estin sujetas, comercio actual
de los rios, y tradiciones del antiguo Paraguay, valor de los
fletes y de las maderas, con detalles minuciosos y obser-
vaciones personales, obtenidas en repetidos viajes, por tierra
y por agua, que serin el asunto de las subsiguientes publica-
ciones, con la narracion de lo que desde entonces hasta
aqui se ha hecho, que es inmenso, y lo que puede y debe
hacerse de part de las autoridades, para desarrollar un
mundo en germen, y que no pide sino el fiat de la ley y de
una administration inteligente para trasformar desiertos en
campifias y hacer brotar, como por encanto riquezas, ciu-
dades, bosques, agriculture y agricultores, provision de mer-
eados y vistas deliciosas.

III

EXPEDICION EXPLORADORA INVENTION DE LA DELTA MIMBRES

En el afio del Sefior de 1855 a ocho dias del mes Septiem-
bre, dia de la Natividad de Maria, surcaba las quietas aguas
del canal de Lujan, entire las tupidas enramadas de sauces
llorones que por ambos lados lo guarnecen, la lancha de la





OBRAS DE SARMIENTO


Capitania del Puerto de Buenos Aires, mandada por el co-
mandante de marina don Antonio Somellera, 6 impulsada
por doce robustos remeros de la marina del Estado.
Iban a su bordo, como pasajeros, el sefor Coronel Mitre,
Ministro de Guerra y Marina, los ingenieros don Carlos Pe-
liegrini y don Santiago Arcos, los miembros de la comision
municipal de San Fernando, don Angel Crousa y don Ma-
nuel Maura, armador de dicho puerto, y entire comerciantes
y viajeros, los sefores Albarracin, Sarmiento, Toledo y
otros que seria prolijo nombrar.
Era esta una expedition de exploration y de descubierta
de las tierras hasta entonces ignoradas de las islas del
Parana; ignoradas, aunque hubiese veintiseis vecinos esta-
blecidos de aflos atrAs en ellas, y algunos hubiesen visto ya
en buenos papeles de A mil, el product de sus plantacio-
nes.
No se ha descubierto el vapor, el dia que Papin, 6 un espa-
fol, 6 Fulton mismo, hicieron sus primeros ensayos, sino
cuando un buque movido por el nuevo agent, remont6 y
descendi6 el Hudson, y el mundo se apoder6 del nuevo
invento.
Conocidas las islas del Parana en su adaptabilidad a. la
production agricola y silvana, por el sentido prActico que
cree buenamente, que dos y dos son cuatro, faltaba que
el hecho aislado se hiciese un hecho general, y que A la
plantacion ensayada aqui y alli sucediese la invencion de
un pais, de un Estado y de una California. California fu6
descubierta en 1818, aunque estaba poblada hace tres siglos,
y Newton observ6 recien hace dos siglos que las manzanas
caian de los Arboles, cuando cesaba de obrar la fuerza que
las tenia asidas al p6talo, no obstante que de antiguo tenian
costumbre las gentes de mecer los manzanos y comerse la
fruta que caia, sin curarse de averiguar, si de esto dependia
que los planets no cayesen, rodando siempre en torno de
su tronco de atraccion.
Hacemos esta,-observacion premuni6ndonos contra futu-
ras pretensiones de los Am6ricos; y ya que el huevo de
Colon sea un argument viejo, nos reservamos otra prueba
para el moment de fallar sobre litigio tan grave.
No hay de lo sublime A lo ridicule sino un paso, y no son
tan lerdos los diplomaticos del Parana arriba, que no lo





EL CAMINO DEL LACIO


hayan comprendido. Era, pues, precise poner a salvo de
este riesgo a las islas de la Delta, cuando iban a visitarlas
por primera vez marines, militares 6 ingenieros argentinos,
que por hAbito 6 descuido llevan el rebenque en la mano,
no obstante ir embarcados.
iConcibese asi no mas que en las islas donde no pueden
pacer la yerba,vacas y caballos, puedan habitar series huma-
nos, ni que en despecho de la inundacion, sistema de riego
infinitamente mejor que el pluvial, crezcan lozanas las
habas y los repollos!
Propusimonos esta vez, tomar el rAbano por el rabano y no
por las hojas, y haciendo remar aguas arriba, y dejando el
transitado canal de Lujan a la derecha, tomamos el solita-
rio hoy, y antes camino real de las carabelas, piraguas y
angadas del Paraguay, canal de la Esperita, atracando don-
de concluye con el Carapachay de un lado y del Torito por
otro, a la sombra de un grupo de sauces llorones, al pi6 de
un muelle ristico, y d la puerta de una morada de una
familiar de labradores.
Descendidos sobre aquella tierra hdmeda, a la vista de
los bosques cortados ya, vendidas sus rectas varillas, pasein-
donos entire parrales en embrion, y hortalizas llenas de
vigor, y arboles frutales variados, podia sin exponerse al
ridiculo, insinuarse la idea de c6mo ese palmo de terreno
labrado, son sesenta leguas de pais rios arriba, mas feraz y
cultivable a media que se aleja de la embocadura del rio,
y que como aquella red de canales queya habiamos reco-
rrido 6 divisado, Dios habia preparado en lugar de maca-
damizados y ferrocarriles, rutas viables en todas direcciones,
para la future exportacion de la masa enorme de produc-
ciones vegetables que brotarian del simple contact de la
mano del hombre con aquella tierra feraz, como ninguna,
hidmeda y caliente como en los tr6picos, blanda y profunda
como en los invernaculos,tierra de aluvion bruy&re arrastrada
desde los bosques de la America central, mezclada con are-
iTas tenues de las rocas pulverizadas de las montafias, desde
donde surten sus fuentes el Pilcomayo, el Bermejo, el Para-
guay, el Parana y los otros grandes feudatarios del Rio de
la Plata.
En presencia de aquella naturaleza virginal, de aquellos
canales silenciosos, de aquella vegetacion asombrosa y de la





OBRAS DE SARMIENTO


familiar que reside permanentemente en aquel lugar, las
objeciones morian en los labios, y la imaginacion, creando
la poesia grandiosa de la realidad de un mundo pr6ximo,
brillando en el horizonte con la luna entire celajes, Ilegaba
al absurdo en suposiciones placidas y estupendas.
Era esta finca de don Angel Crousa, quien la hubo de don
Marcos Sastre, maestro de escuela, que fu6 el primer hom-
bre culto que aplic6 el raciocinio A la realidad y vi6 en las
islas terreno adaptable a la industrial.
Observe Pellegrini un arbol que vivia frondoso, no obstan-
te estar privado de corteza en rededor del tronco. La fuer-
za de vegetation repara estos estragos, que serian mortales
en otra parte, y suple por una monstruosidad el 6rgano
vital de las plants, la corteza.
Duraznos y naranjos son, ya se sabe, la maleza de estas
islas, y los sauces crecen como por encanto, y plantios de
tres aflos (3 en ndmero) dan products que hallan pronta
colocacion en el mercado.
El sistema de plantaciones es la contraprueba de la
bondad de la tierra. Si6gase la maciega, y apenas despe-
jada la superficie del suelo, hdndese estaquillas de sauces,
Alamos y cuanta plant puede propagarse por este sistema,
sin cavar hoyo y al s6lo impulso de la mano.
Estos son los arboles que se plantan y crecen, y aquella
toda la ciencia y el trabajo del labrador.
Acufia, en el arroyo Lujan, ha plantado asi trescientos mil
sauces, y poco hacendoso es el carapachayo que no tien3
de tres a diez mil membrillos en el borde de su isla. *Es
la obra de cuatro & seis dias, y mostr6nos el sefor Crousa un
membrillo que habia dado fruta al afio de plantado, siendo
la regla ordinaria que lo den el segundo.
Vienen lo mismo las parras, los perales, los nisperos y los
demas frutales. Crecen las habas como arbustos, el maiz
es negro de puro lozano, segun lo vimos mas tarde, y las
papas y cebollas alcanzan un desarrollo pasmoso.
Como es nuestro animo fijar-. ideas, cegando las maciegas
de las preocupaciones vulgares, anticiparemos aqui el
resultado de las observaciones de monsieur Leblanc, el cono-
cido botanico, y de monsieur Javier, el arboricultorista.
Ambos en expediciones diversas han recorrido las islas;
ambos han tornado posesion de las que hallaron a media





EL CAMINO DEL LACIO


de sus deseos. Del primero nos decia el senior Dunoyer, que
envi6 un buque en exploracion de la-s islas: ((no puedo fiar-
me de los informes que me trae M. Leblanc, pierde la ca-
beza cuando habla de lo que ha visto. Ha traido una
cantidad de tierra de la que forma las islas y aplicandola
al cultivo del jazmin del cabo, y las otras gardenias, y en-
contradola superior a la tierra de bruyere. Son pues islas
de tierra de bruyere. M. Javier ha ehviado ya ai un bota-
nico frances establecerse en su isla, y cinco mil plants
vendrAn luego de las pepineras de Francia, a completar sus
numerosas colecciones de Arboles, que se propone trasplan-
tar de su jardin A las islas en el otofio, y hacer alla su pepi-
nera. ((Si las islas no se anegasen, nos decia, no tendrian
el valor que les da esta dinica circunstancia, que hace su
prodigiosa fertilidad. Vender6 mi casa aqui, para estable-
cerme definitivamente en el Mini, desde donde cubrir6 de
plants tiles esta parte de Am6rica, propaganda en tierra
de invernaculo y sin hormigas, los Arboles frutales. Pienso
plantar seis duadras cuadradas de frutales escogidos. Asi
las Quintas Normales para la propagacion de las plants y
cientifico cultivo de las islas precederAn A la ocupacion y
poblacion del nuevo territorio.
Una escena rural, debia terminar la visit al pionner de las
islas, a fin de dejar una sefial eternade la rehabilitation de
aquella tierra obscurecida, y del objeto de la expedition.
Reunidos todos los argonautas en torno de la verja de ta-
cuaras de un jardinillo de flores, procedi6se con jocosa
gravedad, A plantar unas estaquillas de mimbres. El en-
cargado de la operation debia pronunciar un discurso para
hacer mas c6mico el paso, y entire chanzas y veras dijo lo
siguiente:
<(Por una predisposicion especial de mi espiritu, en las
cosas mas sencillas encuentro siempre algo de providencial.
Estas varillitas que vamos A hundir en la tierra para que se
conviertan en Arboles, han llegado hace tres afios de las fal-
das de las nevados Andes. No sabiendo mi amigo Arcos,
c6mo llevArmelas A Buenos Aires las dej6 en San Fernando.
Por qud llegan mimbres la vispera de venir nosotros A las
islas? ,y por qu6 quedaron como olvidados en San Fernando.
donde los necesitabamos, y no pasaron A Buenos Aires,
donde ya habia propagado otras plants?





OBRAS DR SARMIENTO


((Y sin embargo la tierra de las islas y el mimbre son el
cuerpo y.el alma: el uno complete A las otras. El mimbre
crece en la humedad y a la orilla de las aguas, y es la red
de que el agricultor se sirve para alzar los terrenos
bajos, como la naturaleza se sirve para el mismo fin del
junco. Pero el mimbre es una production valiosa, que
da ciento por uno, y satisface mil necesidades de la in-
dustria. 4
((Esas fAbricas de canastillas que suministran fortunes A
los inteligentes cesteros de Buenos Aires, se entretejeran
en adelante de nuestro mimbre, y los industriales vendrAn
A comprarnos por toneladas dentro de pocos afios, el que
hoy nos envian los agricultores de Francia y Alemania.
Para la explotacion de sus duraznos los islefios necesitan
de mimbres, y en lugar de esas barcadas transportadas A
gravel y sin clasificacion possible, el rico gustara comprar
fruta select en canastillas que el carapachayo habra tejido
por millares en sus horas de ocio.
( Quiero, sefiores, simplemente A esta humilde plant, por
que me unen a ella vinculos que quiero descubrir aqui en
medio de mis amigos. Hace afios que me sigue esta plant
adonde quiera que voy, y acaso su propagacion en Am6rica
sea lo uinico en que no he encontrado obstaculos. Nofui de
todo extrafio A la fundacion de la Quinta Normal de Agricul-
tura en Chile, y el mimbre vino luego A prestar su ayuda A
la agriculture chilena. En medio de los odios de nuestras
reyertas civiles, lo inico en que estuve de acuerdo con el
gobierno de Mendoza, fu6 en la creacion de una Quinta
Normal, y con el agr6nomo que la dirige pas6 A esta
falda de los Andes el primer mimbre que acarici6 aquella
tierra feraz. Vuelto ahmi provincia despues de quince afios
de ausencia, trAjele del destierro, por todo obsequio, algunas
varillas de mimbres; y at dia siguiente de llegado A Buenos
Aires, sabiendo que no lo habia, pedi y me trajo M. Pouget,
algunas plants que ya se han propagado. Faltabame mim-
bre para las islas, y present esta el conductor que desde los
Andes lleg6 A tiempo y A la hora precisa con estas varitas.
Si ningun otro recuerdo hubiese de quedar en estas islas
de mi presencia, sean ustedes sefiores, testigos que, hoy 8
de Septiembre, plant con mis manos el primer mimbre
que vA A fecundar el limo del Parana, deseando que sea





EL CAMINO DEL LACIO


el progenitor de millones de su especie, y un element de
riqueza para los que los cultiven con el amor que yo le
tengo.))

IV

SIGUE EL DESCUBRIMIENTO.-F6RMULA DE POSESION.-LISTA DE LOS
POBLADORES, FUNDADORES.

Llenos de entusiasmo con el presentimiento claro de que
manoseAbamos el barro de que se hacen las grandes cosas,
volvimos A tomar nuestros puestos en la lancha, y saliendo
del abrigado muelle hizo la expedicion fuerza de remo,
no ya por la Esperita en busca del canal de Lujan, sino
tierra adentro, por entire las posesiones de Crosa, siguiendo
el canal del Torito, ancho de tres varas, y largo de muchas
cuadras, bajo las frondosas yerbas acuAticas, ceibos,y car-
dones que crecen en sus orillas. Los remeros apoyaban
sus remos en el fango, y la lancha con sus veinte pasajeros
marchaba embutida por fuerza en aquel es6fago estrecho,
como un bocado demasiado grande para su capacidad.
Mas tarde quisimos en una tournde de placer repetir la
misma maniobra, sin apercibirnos de que el agua habia
bajado una tercia. La lancha entr6 dos cuadras, hasta en-
contrarse ajustada A las mirgenes como una curia. Obsti-
nAmonos en ir adelante, y los esfuerzos de los mariners
tocaron en her6icos. Todo fu6 initil, requiriendo por dos
horas el mismo valor y esfuerzo para desandar el camino
con tanta dificultad andado. Referimos esto para mostrar
las rarezas de las escenas de aquellas islas que tienen calle-
juelas desusadas, caminos de atraviesa y vericuetos cuya
existencia conoce el carapachayo, y cuyo trAnsito depend
de la marea, la hora, un Arbol caido d otro accident.
Salidos que hubimos al canal de Gelves, entramos en
aguas espaciosas, sombreadas en parties por plantios recien-
tes, y dejando en sus tortuosas ondulaciones descubrir
horizontes nuevos y escenas variadas, aunque siempre uni-
formes. De paso arribamos al rancho de un viejecillo que
cortaba lefia y cuidaba una plantacion, A quien visit una
vez un baen tigre, y acaso por cortedad 6 falta de comodi-
TOMO xxvI.-3





OBRAS DIG SARM1ENTO


dades para recibir tan alto personaje, se tom6 .la libertad el
anciano de darle con la puerta en los hocicos, encerrandose
l1 y su perro adentro, hasta que aburrido el hu6sped hubo
de retirarse desairado. La civilization penetrarA luego por
aquellos parajes, y no habrA lugar A estas escenas des-
agradables.
A un golpe de timon estuvimos en el canal de la Rama
Negra y costeando la plantation de Sagaste, hoy de D. Fe-
derico Toledo por compra en debida forma de lo plantado,
desembarcamos A la entrada del Abra Nueva, y continua-
ciori del canal que se llam6 de las Reculadas y se llamara
en adelante el Rialto, por ser el mas ancho y frecuentado
por los buques de cabotaje.
El Abra Nueva desemboca haciendo el palo de una T,
6 un canal que lo corta en Angulo recto. Llmase Rama
Negra una de las piernas y sirve para la navegacion rios
arriba, mientras que por la otra vienen de ordinario los
buques de lbajada. Es alli punto de estadia y la Espera ac-
tual, presentando desde las islas vecinas el espectAculo mas
delicioso, tres canales A la vez, llenos de buques que van
y vienen, no siendo raro encontrarse treinta A la vista, con
sus velas desplegadas entire los Arboles, como en los paisa-
jes holandeses y la Boca del Riacho. Esta vez que nosotros
estuvimos, mientras tomAbamos un refresco, acertaron A
pasar seis, entire ellos dos del Paraguay, uno de los cuales
hubo de arrearnos con sus botavaras, como suelen los
paletos llevarse A la gente con sus codos.
Trataronse alli cuestiones graves, y pocas veces tan redu-
cido ndmero de personas, en paraje mas silvestre, con
mayor expansion de Animo, mas alegria de corazon, y mas
excitacion y entusiasmo, tocaron asuntos mas variados y
series.
La vista de los buques de trAfico, trayendo yerbas y ta-
baco del Paraguay, maderas de Corrientes, carbon y lefia
de Santa-F6, hacian otro genero de demostracion por los
ojos, que las que habia hecho las maravillas de la vejetacion
en la quinta de Crosa. Aqui era el comercio de cien pue-
blos lo que concurria al esplendor future del Carapachay,
como alla la-prosperidad de la arboricultura seria la base
del bienestar de los habitantes. Las islas mas que habita-
tadas, son frecuentadas por millares de embarcaciones que





IL CAMINO DEL LACIO


un dia desfilaran por calls de Arboles alumbradas de
noche por faroles de color.
Discurririanlos sobre estos t6picos ya reales por lo prac-
ticos y hacederos, ya fantAsticos por lo po6tico y novedoso.
Por qu6 no se visitarian los vecinos en g6ndolas, ese coche
de remos en lugar de ruedas que recorre los canales de Ve-
necia, y preserve con sus cortinas, stores y vidrios del
sol, la lluvia y el viento? Por qu6 no saldrAn todas las
mafianas vapores de cada s6rie de canales llevando a Bue-
nos Aires pasajeros, frutas, hortalizas, arroz y demas pro-
ductos de la agriculture? El canal de Lujan es navegable
a vapor hasta muchas leguas arriba. El Carapachay, con
la Espera y la Esperita sus tributaries, viene desde el
ParanA de las Palmas, sirviendo de avenida central de los
muchos arroyos subsidiaries, y navegable hasta el punto
que los espafioles en 1i06 obstruyeron el canal con un buque
echado a pique para cerrar el paso A los ingleses, como
los venecianos lo practicaron en los canales de las lagunas
para estorbar el acceso de los genoveses.
Pellegrini insistia en levantar la carta fluvial de la Delta
como base de todo plan de ubicacion y colonizacion. Albar-
racin propuso y qued6 establecido que en la isla que hace
frente al Abra Nueva se destinase el local de un temple a
la advocacion de la Natividad de la Virgen, mientras que
otro se inclinaba al patronato de San MArcos de Venecia,
guardian de las Repuiblicas acuiticas.
Pero lo que mantuvo el mas grave debate entire el minis-
tro de marina y el senior Sarmiento fu6 la manera de ase-
gurar la posesion, y la legislation que ha de aplicarse A
estas tierras de nueva creacion, en lo que no pudieron po-
nerse de acuerdo, sino por temperamentos que debian ase-
gurar todos los derechos.
En prevision de estos casos habiase adoptado y aceptado
una formula de peticion que presentada al Juez de Paz de
San Fernando, que es A la vez comisario de marina, dejase
constancia de la posesion de cada individuo que pusiese
trabajo en las islas.
Dice asi: Seiior Juez de Paz de San Fernando N. N. con
el debido respeto digo-Que siendo la costumbre establecida
tomar posesion en las islas del ParanA-no habiendo ley que
lo prohiba, y deseando no ser perturbado en la mia, se ha





OBRAS DE SARMIENTO.


de servir declararme primer ocupante, de part 6 de una isla
desierta que me propongo poblar de bosque, situada como sigue
(aqui la topografia) etc... El Juez prove y este titulo que nada concede, asegura el i~nico riesgo
possible, y es la intrusion de un segundo ocupante, pues la
costumbre invocada es ley, a falta de ley escrita; la posi-
cion de primer ocupante, y el fruto del trabajo el primero
de todos los derechos humans. La legislation posterior
no puede tener efectos retroactivos, y para la enajenacion
que pudiera hacer el Estado el ocupante es poster privile-
giado. Damos a los letrados del Carapachay a comentar
las seis palabras subrayadas.
Con esta expedicion y aquellos recuerdos, la invencion
de la Delta del Parand estaba hecha, y nudstra obra do
iniciacion concluida, despues de various viajes y exploracio-
nes preparatorias. La noticia se difundi6 en San Fernando,
y los que hasta entonces presenciaban indiferentes los tra-
bajos de plantio ensayados se apresuraron al dia siguiente
a denunciar la poblacion de alguna isla.
Las expediciones a las islas dieron luego animacion a los
mas remnotos canales. Onetto, armador de buques de los
rios, escogi6se un local para establecer el muelle y asti-
llero de sus naves, a la puerta de su future casa habitacion.
Arcos trasando croquis a la aguja de la direction de los
canales, penetr6 al fondo del canal del Capitan, y a cinco
horas de camino de remo, y a pocas cuadras del Parana
de las Palmas, cuyas olas murmuran a lo lejos, encontr6
un sitio como la fantasia, la industrial y el genio del pioneer
norte americano sabe hallarlos en las soledades del valle
de Mississipi.
Los sefiores Dunoyer y Noguier equiparon una goletilla y
enviaron al arboricolturista M. Leblanc a descubierta,
quien trajo despues de quince dias de temporales y aven.
turas, noticias de las islas altas, fabulosas por su fertilidad-
M. Jabier la emprendi6 despues con igual suceso, y cada
semana transcurrida ha sido empleada en nuevas excursio-
nes a las islas.
Entre tanto como la posesion no es por si sola titulo, si no
lleva el sello del trabajo, las islas de las embocaduras por
todos los canales, se cubrieron de gente talando las malezas
para substituirles plants Mtiles, y tan active ha sido el tra-






EL CAMINO DEL LACIO


bajo, que el viajero que remont6 los canales ahora tres me-
ses por entire juncos, cardos y ceibos, se asombra A su
vuelta de encontrar las islas literalmente franqueadas de
plantaciones ya verdes, de Alamos de la Carolina, sauce
lloron y colorado alternado y Alamos comunes, como si el
golpe de una vara magica hubiera obrado tan rkpida trans-
formacion, prometiendose con placer la 6poca pr6xima en
que las naves atravesaran por entire el medio de calls
liquidas de leguas de largo entire alamedas, alquerias y
plantaciones. Para estorbarlo es preciso arrancar de uno
A uno un million y medio de plants en plena vejetaciori
que existen. El crescemini et multiplicamini, esta ya dicho.
Concluiremos esta parte con la lista y ubicacion de los
actuales pobladores del Carapachay, en que figuran el ca-
pital a la par de la inteligencia, el espiritu de empresa y
la ciencia. Nunca principi6 colonizacion bajo mas nobles
auspicios, nunca la poesia del porvenir conmovi6 espiritus
mas positives.
CARAPACHAY MINI
CANAL DE LUJAN
Miguel Fernandez, Teodoro I. Acuesta, Pifiero Florentino, Pifiero Ladislao,
Countra Joaquin, Blanco Doroteo, Rojas Cirlaco, Rojas Juan, Novas Santos, Pondal
Juan, Paravicini Jacobo, Olivera Antonio, Iparraguirre Domingo.
CANAL DEL TORO
Melo Miguel, Obligado Antonio, Gonzalez Jacinto, Silva Antonio, Seide Eugenio,
Reyes Carlos, Reyno Fernandez.
CANAL DEL CARAPACHAY
Franco Estanislao, Navarro Wenceslao, Rodriguez Martin, Mendez Jil, Bros
Mfiximo, Irretrarregui Jos6, Marana Felipe, Ibdfiez Manuel, Trelles Domingo,
Silva Joaquin, Bargas Jos6, Bargas Antonio, Alvarez Francisco, Guardia Manuel,
Brokey Patricio, La Crosse Poncel, Fortunato Diaz, Pedro Jos6, Pondal Florenclo,
Torres Lorenzo, Barros Pazos Jos6, Clapemback Santiago, Leloir Bartolomn, Bas-
terelli Juan, Clapemback N., Almeida Hilario, Favier Augusto, Reynal Nicomedes,
CANAL DEL CAMBAO
Rojas Francisco, Varela Francisco, Romero Josd Maria.
CANAL DEL TORITO
Valenzuela Juan, Ruiz Francisco, 2.
CANAL DE LA ESPERA
Barraza MOnica, Carneiro Anacleto, 2.
CANAL DE LA ESPEBITA
Crosa Angel (ant.), Blanco Feliciano, Gomez Andr6s.
CANAL DE LA ABRA NUEVA
Sastre Marcos, Casal Miguel, Crosa Pio, Cordoba Ezequlel, Moura Manuel, Sar-
miento Domingo, Alsina Juan Jos6, Villarino Pedro, Reyestant Sagaste (ant.),
hoy Toledo Federico.






OBRAS DE SARMIENTO


CANAL DE LA ABRA VIEJA
Sastre Benjamin, Salguero Hermogenes, Vega Eduardo, Correa Bernardo, Otero
Miguel, de los Santos Juan, Bordon Leon, Gutierrez Jos6, Cueto Antonio, Soto
Pedro.
CANAL DE LA RAMA NEGRA
Jaren Fernando, Furque Emilio, Albarracin Santiago, Cordero Jos6.
CANAL DE GALVEZ
Obligado Antonio, Mufioz Juan, Garago Manuel, Moreno I. M, Petrochi Roque,
Arana Gumeisindo, Franco Alejandro.
CANAL DEL CAPITAN
Ascasubi Hilarlo, Oyuela Jos6 Ramon, Moreno Remigio, Moreno Antonio, Lacasa
Santiago, Ramos Juan, Arcos Santiago, Riobbo Francisco, Villegas Luis.
CARAPACHAY GUAZO
PARANA DE LAS PALMAS
Ferreyra Manuel, Sarratea Mariano, Mansilla Ramon, Zabuela Teodoro, Carril Fe-
derico, Fernandez Manuel, Pazos Manuel, Reovide Mateo, Yuste Santiago, Ramos
Fernando, Rivas Miguel, Vazquez Fernando, Martinez Domingo, Leblane ( botd-
nico,) Dodero Antonio, Dunoyer Antonio, Nuguier Pablo, Nuguier P. Maria, Del-
fino Mariano, Hale Samuel, Caumartin Cayetano, Nero Miguel, Lienferto Maria,
Torres Pastora, Calvo Nicolds, Riestra Eustoquio, Riestra Augusto, Agrelo Emilio,
Riestra Hermenegildo, Carreras Pedro, Cornell Juan, Bentillo Jos6 M., Hornos
Joaquin, Martinez Julian, Lienfert Bernardo, etc., etc.

IV

LA POSESION POR EL TRABAJO.-FUNDAMENTO DE LA PROPIEDAD.-
LEGISLACION COMUN A TODAS LAS ISLAS

Hemos visto c6mo la obra de la creacion sucesiv.a del
terreno estaL ya terminada. Lo que era barra es ya Delta;
lo que eran juncales son alora islas. Las plants se han
producido segun su naturaleza, y el grado de formacion de
los terrenos, los Arboles en las tierras gruesas, altas y en-
jutas; las malezas espesas, tenaces 6 indtiles en las que
aun conservan sobre su superficie las gotas de agua de la
reciente emersion, como Venus la espuma del mar al salir
del seno de las ondas. En esta parte pudiera decirse que es
la aurora de la creacion, y ya el sol brilla sobre el meridiano.
El hombre ha obrado lo mismo que la naturaleza. Pri-
mero ha discurrido por entire las islas apropiAndose como
en los tiempos primitivos los products naturales que halla
utilizables, un arbol que corta, algunas cafas que ciega,
las frutas silvestres que recoge.
En vano las prescripciones de la ley han querido poner
orden A lo que de suyo es un desorden. La propiedad es
la dnica fuerza conservadora de los products naturales.





EL CAMINO DEL LACIO


El que no plant el Arbol hara de su tronco un product
El incendio es accident cuando ataca los campos y los
bosques naturales; s6lo es incendiario el que quema casas,
mieses, vifias, plantios, porque s6lo ahi esta la obra del
hombre, la propiedad.
Pero la industrial ha sobrevenido A su vez, y otros hom-
bres mas animosos y mas previsores, en lugar de discurrir
por los contornos de las islas, se han fijado en un punto
y levantado una habitacion; en lugar de destruir la obra
espontAnea de la naturaleza la han continuado por el tra-
bajo, plantando Arboles con su mano para recoger sus
frutos, cultivando la tierra para mejorarlos, variarlos y re-
producirlos.
La posesion esta consumada, y s6lo falta la ley para
reglamentar la propiedad, que de ella nace. La posesion
es la base natural de la propiedad, pues la ley no hace mas
que consagrarla. El Estado es el depositario de los bienes
de una sociedad. Si hubiere de arrendarlas, la ley da dere-
cho de posesion al poseedor actual. Si resolviere vender-
las, el poseedor es por lo tanto el preferido; y tales son los
privilegios de la posesion que el vecino de una propiedad
tiene el mismo privilegio para la adquisicion de la propie
dad que quiere enajenar su vecino.
Poseer es, pues, adquirir, y seria precise desquiciar toda
la legislation para posponer los derechos del posesor a los
de otro cualquiera. El buen sentido del pueblo ha espri-
mido el jugo de toda legislation en esta santificacion de la
posesion. iBeato el que posee!
En las tierras nuevas, la posesion es el g6rmen fecundo
de la poblacion. Donde este derecho no fu6 respetado, el
capital, el favor y la corruption del poder distribuyeron la
tierra entire especuladores, 6 poderosos, y permanecio por
siglos inculta, despoblada 6 indivisa. Cuando el agriculLor
lleg6, encontr6 que la tierra tenia toda duefios que le po-
nian precious que el trabajo no puede pagar. Armado el
trabajo del derecho de adquirir dominio por la posesion,
es decir, por el trabajo mismo, explore el desierto, descubre
las situaciones ventajosas, arrastra peligros y vence las
dificultades.
El sitio de las mas opulentas y soberbias ciudades del
oeste de los Estados Unidos, ha sido sefialado por squatters





OBRAS DE SARMIENTO


solitarios que se establecieron alli, traidos por las ventajas
que ellos adivinaron, y otros fecundaron despues. La mi-
tad de las ciudades y poblaciones sudamericanas son erro-
res de un virrey 6 capitan general.
Pero el squatter se lanza al desierto, con el hacha en el
cinto, el rifle al hombro, y el derecho primordial del hom-
bre escrito asi en las leyes de su pais: (Toda persona, y
los representantes legales de toda persona, que este actual-
mente habitando 6 cultivando un espacio de terreno situado
en aquella parte del Estado de... 6 del territorio de cuyo
espacio no sea legitimamente reclamado por otra persona,
y que no haya abandonado el dicho Espacio 6 Territorio,
tendrh derecho de prelacion bajo las mismas restricciones,
condiciones, provisions y regulaciones, en todo respect,
que sean determinadas por la ley para la adquisicion de la
tierra ).
Con este c6digo tan simple, dos brazos, un hacha y un rifle
el Nemrod de cada ciudad en g6rmen, de cada territorio
adn no deslindado, de cada estado future de los que agre-
garAn en pocos afios una estrella refulgente A la Union,
se acoge A la sombra de un Arbol, desmonta los alrededo-
res, construye el log house, el rancho, siembra mieses que
luego allega en trojes, trae una compafiera A su lado, y
la familiar, esta simiente de las naciones, cuando posee la
tierra en que se siembra, se manifiesta y el hombre satis-
.fecho de su obra sefiala entonces A los viandantes su pro-
piedad,el fruto de su trabajo, suya la casa, suyos los plan-
tios, suya la tierra que los sustenta.
La Ley vendra cuando quiera; las leyes posterior A su
obra, y las leyes no tienen efecto retroactive.
, Esta es la ley y los profetas del Carapachay, y este dere-
cho es aqui no s6lo anterior A la ley escrita, sino fundado
en la primera de todas las leyes, la costumbre, no interrum-
pida; el trabajo y el capital invertidos; la vegetacion dtil y
artificial que adhiere a la tierra y no puede ser lanzada del
.suelo.
Tenemos, pues, el primer articulo de la ley nueva, lo ya
poseido y plantado propiedad del que lo plant.
Mil accidents, empero, modifican la no mensurada su.
perficie de las islas, y de ellas han de deducirse otras dis-
posiciones legales adecuadas. Pudieran clasificarse las tie-





EL CAMINO DEL LACIO


rras en tres categories: 10, los bajios en que aparece el
junco, que. no son sino rudimentos de tierra y pueden en-
trar en la clase de bienes que por accesion forman los rios
y los mares; 2o, terrenos de reciente formacion, bajos y cu-
biertos de malezas espesas, tenaces y duras, que oponen
con su constant reaparicion y exuberancia, renacientes
obstaculos a la agriculture; 30, terrenos gruesos y altos
que sostienen una vegetacion lujosa, arboles utilizables en
los trabajos rurales, y con su fertilidad hacen mas fecunda
la accion del trabajo agricola.
Habria principiado la ocupacion por las islas altas, si las
bajas no estuviesen mas pr6ximas de un gran mercado,
con lo que las ventajas y los obstaculos se compensan. La
ley, pues, ha de ser igual para unas y otras, tanto mas que
siendo la base la posesion por el trabajo, 6st'a no ha de
hacerse sino gradualmente, dando lugar A la continuation
de las pricticas existentes, en el uso de los products es-
pouotneos de la naturaleza en favor de los que se cosechan
sin tomar posesion del suelo, hasta que con la general ocu-
pacion de la tierra, esos trabajadores ambulantes se esta-
blezcan ellos mismos, y hallen en la creacion de materials
utilizables ocupaciones lucrativas.
De otro modo la ley estableceria la perpetuacion del
estado salvaje de la tierra,precisamente porque esth mas en
estado de cultivo, dando al trabajo y al capital la tierra in-
forme 6 menos utilizable, cual si pagara una prima A la bar-
barie que anula la propiedad 6 impusiera un castigo al tra-
bajo que se afana por crearla y establacerla.
Prescripciones indtiles A mas de ser contrarias a los ob-
jetos de la sociedad, pues si han de ser pobladas las islas,
la posesion, el trabajo y el capital traspasarbn todas las
vallas en busca de las mayores ventajas; y seria curioso ver
& un gobierno empefiado en contender la cultural de las tie-
rras, la creation de la riqueza, y el establecimiento de la
poblacion en el terreno que ha de alimentarla para conti-
nuar ciertos restos de barbarie, y dar ocupacion A brazos
que de todas parties serin reclamados,desde que a la action
imperfecta de la naturaleza se agregue la industrial que
centuplica los products.





OBRAS DE SARMIENTO


V

Todos los sistemas conocidos de distribution de la tierra
fallan en su aplicacion A las islas de la Delta del ParanA. La
ley del continent entire nosotros procede por lines regu-
lares. Tres cuartos de legua por el frente y legua y media
de fondo para pastoreo;diez y seis cuadras cuadradas para
agriculture que suponen un pals llano, continuado, y ex-
tenso. La ley norteamericana divide la tierra en municipios
de A seis millas cuadradas, y 6stos en lotes de ciento setenta
cuadras, y en mitades y cuartos de lotes, para adaptarlos A
todas las capacidades.
En las islas no puede procederse asi. La isla tiene formas
singulares, irregulares y aun ignoradas. Si se miden por las
lines exteriores; si se diese por ejemplo tal extension al
frente A los canales A cada poblador, resultarian propieda-
des en forma de triangulos 6 conos agudos unidos en el cen-
tro por las i6rtices.
Ninguna Area puede por otra parte determinarse con ge-
neralidad. Muchas islas son ci6nagos aun en el interior;
un costado esta casi siempre bajo la inundacion, y esa cir-
cunstancia caracteristica de esta clase de formaciones, al
ser casi todas las islas elevadas en las orillas por un albar-
don que A veces no tiene mas de veinte varas de ancho, y
cinco varas en el interior. Nace esto de que los dep6sitos de
limo que se hacen sucesivamente sobre su superficie, de-
ponen en la orilla, como en un filtro las particular areno-
sas y pesadas, continuando en disolucion el limu arcilloso
que va a deponerse en el centro.
Estas dificutades de mensuracion son mas aparentes en
las islas bajas en que terminal la Delta, hacia la boca del
rib; pero afortunadamente para la ley que ha de darse, poco
ha de requerirse su auxilio en esta parte, pues ya esta des-
tribuida y amojonadd por mutuo convenio de los poseedo-
res, sin temor de que sean perturbados por nuevos solici-
tantes. HAse introducido espontAneamente y se generaliza
eluso de poner tablillas indicando el nombre del poseedor 6
de la isla, y los naveg'antes leen con placer los nombres de
La Esperanza, La Fernandina, Julia, Entre Arroyos, Nueva Irlanda,
Candia, Chipre, Sastre, Anita, etc., etc.





EL CAMINO DEL LACIO


Por otra parte estas islas bajas no suscitan las dificul-
tades que ha indicado el Juez de Las Conchas.
No son de las llamadas fructiferas. Es solo el trabajo el
que puede hacerlas productivas, y no tienta A promover
cuestiones el derecho de invertir capitals. Son las islas
altas las que se prestarian A la accion de la ley, por la
extension incomensurable de algunas de ellas y por las
ventajasque ofrecen al cultivador.
Las hay de 14 leguas de largo y de ancho ignorado, por
que no siempre es possible penetrar en sus enmarafiados
matorrales.
Un plano habra de levantarse para terminar la configu-
racion de las islas, mas esta obra de tiempo y dinero, debe
ser la obra municipal de los mismos pobladores, y servir de
verificacion y control de la posesion.
No es possible pues, determinar a priori, la extension de la
propiedad, ni limitarla a la parte que cada poblador cultiva
desde luego. La Pampa puede ser poseida ya para labrarla
6 dejarla inculta, siempre es espontdneamnente productive.
No asi las islas. La tierra esta cubierta de malezas agrias
y tenaces siendo impossible marchar siquiera entire ellas.
El desmonte de setenta varas de largo por diez de ancho,
absorbe el trabajo de un hombre al dia, de manera que des-
pejardiez cuadras es obra de capital y de tiempo, sin contar
con la exhuberancia de la naturaleza que reproduce las yer-
bas instantAneamente, apenas taladas.
Gran parte de los terrenos son solo utilizables para crear
arboles de madera y estos requieren espaciosa extension
si ha de hacerse en escala que haya de ser productive.
Todas estas consideraciones hacen indispensable que
haya discernimiento en la ley; pues una mensuracion gene-
ral es del todo inaplicable. Creemos que se procederia con
acierto, dejando libertad de poseer a cada habitante, previo
el registro 6 aseveracion de su intent y ubicacion, ante
una autoridad constituida y dAndole el tiempo de cinco
afios para poblar, quedando obligado A su expiracion y A
requerimiento de la autoridad A pedir mensura de su
terreno, cuya extension 61 fijarA, debiendo en adelante
pagar las contribuciones direct y municipal sobre el
ndmero de cuadras que reconociece como suyas.
De este modo se salvaria el inconvenient de la indtil





OBRAS DE SARMIENTO


absorcion de terreno, pues nadie pretenderia titulos sobre
tierra inculta, que reconociese la contribution.
Ya otra vez hemos hecho notar el absurdo de nuestras
leyes que para mantener inculta la tierra por el pastoreo
la conceden ,por leguas; pero para labrarla la dan en pro-
porciones limitadas. HAse visto ya como en el Baraderb
acaban de dar A suizos doscientas varas por trescientas de
fondo. Si un pais fuera subdividido asi tendriamos un
comunismo de pobres con una casita y las legumbres nece-
sarias para vivir.
Los norteamericanos han procedido de otro modo, ha-
ciendo del lote de tierra la base de la fortune, y no de un
triste y mediocre pasar. 166 cuadras tiene el lote, y para
adaptarlo A las menores capacidades se permit tomar
mitades y cuartos de lote. Con cuarenta cuadras un peon
en diez afios de trabajo puede llegar A ser un ciudadano
acaudalado.
Con diez y seis serA siempre un labriego, cuyos hijos
tendrAn que ser pobres, 6 abandonar herencia que ya no
se presta A subdivisions utilizables.
En las islas ha de procederse con esta largueza. Si se
emprende descuajarlas es con la esperanza de transfor-
marlas en bosques, verjeles, huertos, granjas. Es la obra
del tiempo, del capital y del trabajo. La capacidad del
terreno ha de adaptarse A la capacidad. del empresario,
y limitarla s6lo por la contribution que haria ruinoso
tomar terreno & quien no es capaz de fecundarlo.
Otra precaution que creemos dtil seria la de no poder
enajenar por venta, durante los primeros cinco afos, parte
del titulo que da la posesion; por que la posesion supone
la ocupacion, y aquella que no ocupamos no nos da dere-
chos enajenables. El titulo de posesion puede ser traspa-
sado in integrum y aun por un valor, pues vale en efecto ser
poseedor, y ya sucede que se venden islas poseidas y plan-
tadas en parte de Arboles, vendi6ndose en esto products del
trabajo y derechos adquiridos que no pueden ser disputados
por nadie.
UNA PIRAGUA-Entr6 al puerto exterior de San Fernando
la mas soberbia piragua que ha descendido los rios en estos
iltimos cuarenta afios. Cala doce pies de agua y tiene-tres
palos como una nave de guerra. Su enorme casco encierra





EL CAMINO DEL LACIO


un bosque entero de maderas.exquisitas, y su descerga dara
ocupacion a muchas embarcaciones.
Vimosla desfilar majestuosamente delante de las islas
del Parana y aventurarse en canales en que apenas podia
rebullirse, tocando ambas costas con su ancho casco.
Las piragua es el alma del comercio de los rios y la impor-
tancia de San Fernando lo hara siempre la imposibilidad
de hacker salir hasta el rio de la Plata estas frigiles cons-
trucciones de madera y que ahorran millares de pesos en
fletes y pueden cargar cantidades fabulosas de products.
Los nuevos progress que hace la libertad de navegacion
hara de estos puntos y del comercio de maderas que ya se
exportan a Europa, el centro de un gran movimiento.
UNA TIGRE DE PASEO-En la semana pasada ha tenido el
buen humor una tigre de traer a sus cachorros a pasear por
las calls de Las Conchas. Sinti61la un vecino desde.la cama,
pues elpaseo era a la claridad de la luna, a hora excusada
por los gemidos de unos cuantos perritos que salieron, sin
duda, a reconocer los extrafios hu6spedes, y acaso a chan-
cearse con los pintados cachorrillos. Hallaronse por los
alrededores los craneos pelados de los perritos que habian
servido de ,regalada cena a la fiera.
Ningun otro encuentro deplorable hubo que lamentar
encontrandose el rastro de la felina familiar que habia regre-
sado al Rincon de Lopez, su guarida. Las Conchas suele ser
teatro de sucesos de este g6nero, y la poblacion queda
apercibida de que la visit se repetirA, hasta que pueda
darse caza a la tigre y desembarazarla del cuidado de sus
cachorrillos.

TRIBUNALES DE EQUIDAD

(El Nacional, 20 de Agosto de 1856.)

Los tiempos heroicos han pasado para las islas de la
embocadura del Parana. El hacha y el cordel del agricul-
tor hacen desaparecer por leguas la ruda y salvaje belleza
de estas hijas primitivas de las aguas.
La ley empieza a ejercer su imperio en este Far West A
las puertas de Buenos Aires, donde los descendientes de
los guaranies, bogando en sus canoas por los anchos cana-





OBRAS DE SARMIENTO


les misteriosos y solitarios, eran hasta ayer soberanos po-
seedores de duraznos, naranjos y maderas.
En vano el rio hincha inusitadamente su anchurosa
espalda, para amedrentar a los intrusos y detener sus estra-
gos. No ha quince dias que la inundacion cubri6 las islas
bajas vara y media mas arriba de los bordes mas elevados.
En el Rialto naveg6 tranquilamente sobre los jardines que
habia plantado el director de las faenas, tocando con el bota-
dor las flores que yacian bajo las aguas y pasando de una
isla a otra en linea recta, por donde en tiempos normales el
trAnsito es impossible.
Los carapachayos han afiadido una experiencia olvidada
ya de la especie humana, la que experimentaron No6, su
mujer, sus tres hijos y las mujeres die estos, navegando en
el Arca sobre olivares, bosques y praderas que podian dis-
cernir bajo de las cristalinas aguas del diluvio.
Un aflo ha bastado para poner en movimiento toda aquella
tierra hdmeda y erizar sus orillas de plantios, alquerias y
pepineras que seran bien pronto el vergel de Buenos Aires
y la sucursal obligada de los paseos 6a San Fernando.
Al principio de todo esto, estU la palabra, la gran palanca
de todos los movientos humans, cualquiera que sean las
explicaciones que los int6rpretes dan a la revelacion que
asi lo asegura: in principium erat verbum.
A la tradition, a la costumbre inmemorial se ha seguido
la ley; y con la ley en la mano, la discordia, la codicia y el
fraude han penetrado por los canales; emboscandose en las
encrucijadas a aguardar a su victim, el poseedor de buena
fe, pobre gavacho que nada sabe de lo que sale de las for-
mas de la propiedad en las sociedades civilizadas.
En los dias de la inundacion de las islas ha tenido lugar
el primer juicio de un tribunal nuevo con nueva jurispru-
dencia y asuntos especiales, cuales son el deslinde de las
cuestiones de posesion de las islas. Con el decreto del
gobierno para el caso, se ha introducido, con exclusive apli-
cacion a las islas, un sistema de juicios de que careciamos
nosotros y para los que Inglaterra y Estados Unidos tienen
una jurisprudencia aparte.
Tales son los tribunales de equidad, en que el juez nojuzga
por leyes, sino con arreglo al buen sentido, al fin que las
leyes se proponen alcanzar y no a la forma que es la esen-





EL CAMINO DEL LACIO


cia de lajusticia regular; pero la equidad invocada contra
la ley, no es la injusticia ni el escAndalo, como lo entendie-
ron los que en su nombre justificaban en la Camara los
abusos y fraudes de las elecciones.
Preside este tribunal el subdelegado de marina de San
Fernando, el seflorFormartin, antiguojefe de nuestra ar-
mada, y lo forman dos jueces jurados, tornados de la lista
siguiente, con derecho de recusacion por la parte:
Don Manuel Fernandez, Augusto Favier, Angel Croza,
D. F. Sarmiento, Manuel Moura, Antonio Obligado, Marcos
Sastre, Pio Croza, Felipe Marana, Juan N. Acosta, Juan
Martin, Juan Acosta, todos carapachayos y gente entendida
en material de posesion de islas.
Era el caso mas complicado que se ha presentado a jueces
legos, en asunto sobre el cual nada se ha escrito, y sin em.
bargo, los debates, consultas 6 influencias poco habrian
hecho para evitar una sentencia errada, pero recta, si las
parties no hubiesen hallado mejor transar su question antes
de exponerse A un fallo definitive.
Sucedia que un hourado francs habia hecho su pedi-
mento de una cuarta isla, ante el Juez de Paz de San Fer-
nando, y en su virtud, desembarc6 un dia en ella su casa
de madera de dos pisos A prueba de inundaciones, 4 install
sus trabajadores, franceses tambien, los que pusieron luego
mano A la ruda obra de desmontar ta selva de seibos, liada,
atada, entretejida de zarzaparrillas, esip6 y otras leanas en-
redaderas. Un carapachayo antiguo y genuine tipo, pres6n-
tase al Juez de San Fernando, pidiendo auxilio contra unos
ladrones que estan cortando madera en su quinta; y el juez
no teniendo policia armada, se deja sorprender por el de-
nunciante y le da una orden escrita para hacer bajar A los
susodichos ladrones, autorizandolo Ahacer uso de la fuerza
en caso de resistencia.
M. Ojam, el supuesto ladron de madera, recibe en su
casita con vidrieras y dos pisos, la extrafia orden del juez y
apenas puede career A sus ojos la verdad que le revelan.
Desciende A San Fernando, y el juez A su turno, se encuen-
tra que el infractor de los decretos que tienden (indtil-
mente) A conservar la vegetacion espontanea de las islas,
es un honrado vecino de Buenos Aires, ferblantier de son
mdtier, padre de familiar, y que lleva gastados veinte mil





OBRAS DE SARMIENTO


pesos ya en planteacion de su establecimiento, casa y cul-
turas, en virtud de su titulo escrito de posesion, registrado
en el mismo juzgado de San Fernando.
El buen vecino, el hombre de trabajo, el poseedor de
buena fe,lo que queria ante todo era librarse de nuevas inco-
modidades y A trueque de continuar sus obras sin ser mo-
lestado, ofreci6 en transaccion dos mil pesos A su contender,
con lo que pareci6 terminada la question.
Pero he aqui que pocos dias despues se present nuevo
propietario de la isla, en testimonio de lo cual mostraba
treinta sauces antiguos que fueron, diz que plantados por
su mano. Un grupo de sauces a la boca de un arroyo es
para el carapachayo un titulo de propiedad, y para el na-
vegante en canoa un letrero que dice: aqui estA la mano de
un hombre.
Suspende el pago M. Ojam, hasta saber A qui6n ha de
pagar. Urge el de los dos mil pesos. Vacila el juez que
no tiene ley que deslinde estos derechos y require del
gobierno le mot de l'dnigme.
La question cambia de aspect mientras las instrucciones
llegan. El carapachayo de los dos mil pretend que la casa
de M. Ojam estA colocada en el terreno de los sauces y las
labores comenzadas en el suyo, un arroyito mediando, con
lo que queda A salvo su derecho A los dos mil, mientras el
otro pide cuatro mil por sus sauces, y el bueno del francs
se da A los diablos de desesperacion, no sabiendo c6mo ha
caido en este camohati de carapachayos.
No qued6 ahi la cavilosidad del pleiteante. Puesta la de-
manda ante el juez, el carapachayo primero exige el pago
convenido, so pena de ir A arrojar casa, trabajadores y po-
seedor A los canales para poner trabajo en lo que es suyo.
En vano se le objeta que estando en litigio su derecho, no
puede, sin autorizacion judicial, hacer nada que cambie
el aspect de la question, cual seria poner trabajo y alegar
derecho de posesion efectiva que hasta entonces no tenia.
Nuestro carapachayo sale en efecto con una canoa, y aco-
mete la empresa. Por fortune, M. Ojam habia dado sus
6rdenes y a la aparicion del corsario, sus- gentes formaron
en batalla, ej6rcito mayor que el contingent del duque de
Modena, cinco hombres armados de carabinas. De un
combatiente excedia el ej6rcito A la escuadra y el almiran-





EL CAMINO DEL LACIO


te no crey6 oportuno tentar el desembarco, contentandose
con traer al juez de paz demand de haber sido recibido
A balazos por aquellos extranjeros.
La deseada regla para deslindar los derechos de pose-
sion aparece, y M. Ojam respira al fin. Los grupos de
sauces no son titulos, sino indicios de posesion; la ley pro-
tege ante todo al trabajo de buena fe y no puede ser sus-
pendido. Desgraciadamente el carapachayo no se deja asi
no mas intimidar con argucias. Ojam tiene titulo escrito;
el carapachayo de los dos mil tiene tambien, y ademas
compra formal A una negra, pacifica poseedora de veinte
leguas de islas, acreditada su posesion con veinte aiios de
residencia ei Toro Grande y el cultivo de malz de mazor-
cas de nueve pulgadas de largo y papas de cuatro libras de
peso. Qub se puede oponer A esta clase de derechos,?
Reunido el Tribunal de Equidad, se hacen compai'ecer
los testigos y trece contestes deponen que Gonzalez, el de los
dos mil, es conocido como antiguo poseedor de la isla; la
negra Saba, reina de aquellas comarcas, declara que en
efecto ha vendido al demandante en cincuenta pesos, aque-
lla pequefia porcion de sus dominios; un Matusalem del
Carapachay, afirma por su larga barba blanca haber sido el
depositario de los cincuenta pesos; el titulo escrito otorgado
A Gonzalez por el Juez es anterior al de Ojam, aunque
no design los limits y frente de la isla. Los juecesiban
a decidir en contra de M. Ojam, doli6ndoles el corazon al
ver c6mo se contrariaba el espiritu de la ley, que es fomen-
tar el cultivo de las islas, y como se castigaba la honradez,
el capital, el espiritu de empresa que abandon los cami-
nos trillados de la industrial para luchar con las dificulta-
des de la poblacion y cultivo de las islas, emprendido con
fe 6 inteligencia en medio de las contrariedades del in-
vierno y el desamparo.
En el terreno que quedaba a Ojam para pleitear con el
de los sauces, .no le quedaban dos cuadras al frente y por
tanto faltaba el requisite de la ley de asegurar al poseedor
las adyacencias necesarias, segun la configuracion de las
islas y la costumbre establecida.
El Tribunal iba A fallar definitivamente; pero temeroso de
si mismo y deseando apartar aquel cAliz de sus lAbios, tent6
TOMO xxvy.-4





OBRAS DE SARMIENTO


las vias de conciliacion y mediando en tercero, se convino
el de los dos mil en recibir dos mil quinientos en atencion
a unos mil brotes de alamo que ha plantado durante la de-
manda, siguiendo un plan de ir mejorando sus titulos A
media que los primeros aparecen controvertibles, y renun-
cia al catilogo entero de los titulos de que ha hecho uso en
este memorable juicio, que tememos no sea el dltimo en su
g6nero, pues el interns que hoy inspiran las islas, los tra-
bajos que en ellas se emprenden y la calidad de los empre-
sarios, gente chapetona que inspira al paisano la tentacion de
jugarle chascos y al carapachayo la idea de arrancarle
pesos, harA que a cada ocupacion de un pedazo de isla, se
susciten pretensiones, derechos para motivar transacciones
honrosas y provechosas. Del lobo un pelo.
-El Sefior,-nos decia un carapachayo anciano que es-
taba en nuestros canales interiores cortando lefia, contra la,
prohibition de la ley,-el Senior habia dejado estas islas para
los pobres y ahora ni ese recurso nos dejan.
--Por que no trabaja V. unaisla, le contestamos, y ase-
gura el pan de su familiar, que, a viviris con el sudor de tu
frenten, es lo que dijo al hombre el Senior. Z Y encuentra
los palitos que busca ?
-Estan muy escasos. Por aqui queda poco dtil que no
haya sido cortado.
-Ahi tiene V., buen hombre, el uso que se hace de los
bienes del Sefior. Acabar con ellos, destruyendo el Arbol
para coger el fruto (1).
-- I
(1) Estos episodios patriarcales tuvieron mas tarde un corolario curloso. Siendo
President de la Repdblica, el seflor Sarmiento, buscaba en las islas expansion 6
sus nervios y dilataclon A su espfritu, y cultivaba con amor la que lIam6 ((Prbeidan
en el paraje denominado la Reculada. Estaba en posesion incontestada de esa isla
desde 1856, y como se ve por estos escritos fu6 uno de los primeros pobladores.
Un dia siguiendo en canoa el arroyo que se internal frente A la Rama Negra y for-
maba un limited natural A su propiedad, descubrib con asombro que el vecino de
enfrente habia atravesado el arroyo divisorlo y cultivado de este lado un espaclo
de terreno a su conveniencia. Enojo, notiflcacion de expulsion, todo fu6 Inutil.
El invasor era una viuda, endrgica 6 imbuida del derecho del primer ocupante y
primer cultivante. La viuda demand A Sarmiento ante el Juez de Paz de la region
ante el cual llevaron su pleito la demandante contra S. E. el senior Presidente de
la Repdblica. En virtud del derecho consuetudinario que daba propledad al que
cultivaba, fu6 desposeido S. E. del pedazo de su isla por no haberla cultivado.
Hemos conocido al Juez de Paz, cuyo nombre no recordamos: era franeds, residia
en el arroyo Juan Grande, y nos ha confesado haber sido en sus mocedades capitan
de buque negrero, y sospechamos que un tanto pirata. (Nota del Editor).





EL CAMINO DEL LACIO


SAN FERNANDO Y LAS ISLAS DEL PARANA

( El Nadional, 14 de Agosto de 1857.)

No hace dos afios y medio que las islas del Parani en-
traron A figurar entire los elements de desarrollo que el
pais presentaba.
Las descripciones novedosas que de su belleza 6 impor-
tancia industrial se hicieron, suscitaron la duda de algunos
y el ridiculo de muchos. Muchos mas fueron sin embar-
go los que creyeron, y generalizindose a todo el litoral el
movimiento, y tomando parte en 61 centenares de extrah-
jeros 6 acaudalados 6 ingeniosos, ha continuado hasta la
fecha en que aparece bajo formas colosales, y anticipin-
dose a toda expectacion.
Sabemos de comerciantes de San Fernando, que aquel
mercado vive hoy. de proveer a. lasnecesidades y consumos
de las islas. Calculanse de dos mil & tres mil los trabaja-
dores ocupados en desmontar sus albardones y substituir a
las malezas improductivas el cultivo de Arboles y plants
dignas de su extrema feracidad.
Las plantaciones invaden ya el litoral de todos los cana-
les por leguas sin interrupcion, y son mayores y mas valio-
sas las que se hacen A distancia de diez leguas de San
Fernando al otro lado del Guazdi.
Plantador hay que tiene cuarenta trabajadores, entire
ellos aserradores y herreros, y que ha plantado este in-
vierno un million y ochocientos mil sauces, fuera del terre-
no dejado para el cultivo de legumbres que se produce
extraordinariamente grandes.
Ocho carretas de came no bastan al consumo de este
articulo en el canal de San Fernando hoy, en lugar de una
6 dos que se estacionaban alli el afo pasado; y las casas
de comercio encargadas de prove'er A las faenas, venden A
veces A una sola por valores de diez mil pesos.
Pero lo que distingue principalmente el cultivo de las
islas es la introduction en ellas de Arboles de Europa y
nuevos ramos de cultural que se ensayan con 6xito, siendo
muchos de los plantadores agricultores europeos y A veces
hombres profesionales. Buenos Aires serA agradablemen-





OBRAS DE SARMIENTO


te sorprendido dentro de uno 6 dos afios por la abundan-
cia de mil variedades de frutas, y por las mas exquisitas
legumbres y granos que vendran de las islas a enriquecer
su mercado.
Las casillas y chalets suizos que se construyen a la orilla
de los canales, y en las que resident families europeas 6 del
pais, embellecen la prespectiva con;asombro de los nave-
gantes que encuentran habitaciones risuefias en lo que
pocos meseg antes habian dejado soledades solemnes 6
mon6tonas.
Los carapachayos han encontrado compradores de sus
pequefias plantaciones, y lo que es mas, trabajo inagota-
ble en la demand creciente de estaca 6 embarcaciones
para el transport.
Plantadores hay que poseen goletas, pailebots, lanchas
y botes; y otros que han pedido a Europa un vaporcillo
para establecer comunicaciones regulars.
Cu6ntanse por millones los arboles plantados, y por dece-
nas de leguas la extension de pais invadido, aunque con
interrupciones, segun que las islas, por su mayor 6 menor
altura se prestan al cultivo.
Como se ve, el impulse esta dado, y ahora es obra del
tiempo, pero tiempo muy corto el que Buenos Aires agre-
gue A su territorio una provincia rica en products, cubier-
ta de bosques, y canalizado por la naturaleza, todo sin
que le haya costado un sacrificio, ni una batalla para con-
quistarla. Las islas pueden ser un paraiso antes que el
ferrocarril haga facil visitarlas por recreo; y un almacen
de los mas ricos products que ostenta su mercado.
Ya empiezan a proveerse al paso los buques del cabo-
taje de legumbres en abundancia.
Los plantadores urgen porque se les de en propiedad el
terreno que ocupan a titulo de posesion. Los costs del
cultivo son enormes, y si se atiende a que no se desmonta
una cuadra por menos de, mil doscientos pesos, el Estado
no da algo que valga la pena.
Lo que creemos urgente es que el gobierno made le-
vantar un plano de las islas, siguiendo el laberinto de sus
numerosos canales. Esta operation que s6lo puede ha-
cerse por agua, tendria por base segura la carta hidrogra-
fica de las bocas del Parana al transformarse en Rio de la





EL CAMINO DEL LACIO


Plata, haciendo por la aguja y la corredera la direccion de
los canales. Sin esta carta la administration no se entende-
rA luego en el laberinto de poseSiones, cuya ubicacion se
ignora.
Por lo general funcionan bien los decretos reglamenta-
rios expedidos por el gobierno, y salvo resolver algunas
cosas pricticas es cuanto se necesita acordar.
Centenares de plantadores se muestran contents de su
posesion, y el entusiasmo cunde en vez.de disminuirse.
S6lo uno conocemos que ha abandonado la partida, desha-
ci6ndose de su posesion, que hasta hoy habia llevado la
iniciativa.
La obra de propaganda est'i ya hecha, y la palabra y el
ejemplo son por demas donde todos estAn convencidos y
obran en consecuencia. Cu6stale unos pocos miles perdidos
su esfuerzo; quedandole en cambio el secret content de
haber producido un bien que por su future desarrollo pue-
de ser innenso.
El Carapachay ha dejado de serlo.

(El Nacional, Julio 25 de 1856.)

Hemos registrado ayer un decreto del gobierno por el
cual se constitute un jurado para resolver las cuestiones
que la posesion de las islas suscitare, y las reglas de juris-
prudencia que habrAn de seguir los jueces al dar sus fallos.
El gobierno ha procedido en esto administrativamente.
Las islas del Parana pertenecen ain al dominio pdblico,
de que es gerente el gobierno; 61 arrienda las tierras tiles
6 da posesion de las islas, y por tanto prescribe las condi-
ciones y las reglas c6rno ha de procederse para declarar la
posesion. La ley no entra sino cuando el dominio es tras-
pasado A los particulares.
Haciase esperar ya una disposition de este g6nero. Las
islas se transforman de un afto A esta parte, y brazos y ca-
pitales acuden A vivificar aquel limo que parece destinado
a sustentar una numerosa poblacion. Mayor seria el mo-
vimiento si una ley hubiese asegurado directamente la
propiedad, que indirectamente acuerda el trabajo y el ca-
pital empleado.
Sin esto, grandes trabajos se han emprendido, y lo que





OBRAS DE SARMIENTO


no habia previsto nadie, cuestiones se suscitan ya sobre la
posesion de islas enteramente desiertas.
Una industrial empieza a crearse suscitando dificultades
a los pobladores, que invirtiendo capitals en ello, estin
dispuestos a abandonar la empresa, 6 a pagar una compen-
sacion A quien los molesta, cualquiera que el titulo sea.
Ya han tenido lugar escenas que nos recuerdan el Far
West de los Estados Unidos; y en poco ha estado en que
no se hayan dado batallas entire los pobladores.
Preciso era poner t6rmino A este estado, y el gobierno ha
creido conseguirlo, creando un jurado, para que decide
segun reglas de equidad, las cuestiones que se suscitan.
Las reglas que se dan estAn fundadas en las costumbres
establecidas en las islas, y en principio de justicia y de de-
recho.
La primera de todas es que lahabitacion antigua en una
isla asegura al habitante no s6lo la posesion de lo que ocu-
pa y tiene plantado, sino las adyacencias necesarias para
aquella clase de plantaciones. De esto seran Arbitros los
jurados, quienes conocen las prActicas y necesidades de
aquel ramo de industrial. Con esta disposicion no s6lo esta
garantido el Carapachayo en su rancho; sino tambien en
las tierras que necesite, A fin de evitar que posteriores ocu-
pantes lo circunden y le quiten la facultad de ocupar el
terreno de labor.
El segundo titulo son las plantaciones hechas, no llamin-
dose tales los grupos de sauces que suelen plantarse en
las bocas de los arroyos, y lo cual no constitute posesion,
sino un indicib.
En las islas no se llama plantio de Arboles sino el que
pasa de cuatro mil plants, sin que haya uno que baje de
este niimero, pasando de diez, veinte y cien mil los mas.
El tercero lo constituyen el certificado de posesion dejado
en el juzgado de San Fernando, que haya una disposicion
anterior declarado valido, en cuanto A la posesion.
Los que han ido A plantar grupos de sauces posterior-
mente a aquella declaracion, en los bordes de las islas de-
signadas en las peticiones tendran cuando mas derecho A
que se les abone su trabajo, pero no A la posesion.
Sin esta media los abusos no habrian tenido t6rmino.
Los carapachayos y aun gentes de la costa, viendo que hay





EL CAMINO DEL LACIO


interns en las islas, y que se dh algo en transaccion, acuden
a los canales, plantan ramilla de sauce sin cuidarse de sa-
ber si est, 6 no concedido el terreno, 6 aun sabi6ndolo, y
contra las protests de los interesados, y se retiran seguros
de recoger una buena cosecha de pesos.
Creemosque muchas cuestiones quedarAn zanjadas con
este decreto, much mas cuando se pone t6rmino A este
titulo de posesion registrado, puespasado un aflo, sin acre-
ditarlo con una plantation 6 un rancho, se pierde el dere-
cho, quedando denunciable en beneficio de quien quiera.
Vemos que se ha seguido en esto el sistema de las leyes
de minas, que son de propiedad piblica, concedi6ndose
s6lo el dominion til, mientrasse llenan las condiciones im-
puestas, qne son tomar posesion real, abrir un pozo que se
llama de ordenanza y mantener cuatro trabajadores tarjados.
Las islas del ParanA tienen, pues, su comienzo de legisla-
cion peculiar. Registro de la solicitud en San Fernando,
una corte 6 jurado de vecinos presididos por el sub dele-
gado de marina, porjueces de hecho, y el trabajo por titulo
de posesion. El que trabaja esta seguro de su propiedad. El
que s6lo quiere explotar el titulo de posesion sin la reali-
dad, no tiene derecho pasado un afio.
Los buenos efectos de estas disposiciones se sentiran lue-
go, como sus vacios si los hubiere, serAn indicados por la
prictica. El hecho es que las islas son ya una parte de la
riqueza del Estado, y un vasto campo para la industrial. Her-
mosas plantaciones de arboles cubren de verdura los luga-
res que un afio ha eran pantanos. Las mas exquisitas varie-
dades de frutales de Europa, bajo la direction de M. Fabier,
Sastre, Sarmiento, Ojam y otros,harAn bien pronto de las
islas verdaderos vergeles, y no pasarA much tiempo para
que las bareas acudan A los canales A cargarse del fruto
del trabajo, en lugar de esas devastaciones con que han ago-
tado ya las plants tiles en los lugares cercanos a las po-
blaciones.





OBRAS DE SARMIENTO


VIAJE DEL (ASUNCION" A LAS ISLAS

(El Nacional 21 de Septlembre de 1855.)

Este vapor ha tenido que demorar su march, requerido
por la sociedad de ferrocarril del Oeste,A fin de conducir A
sus miembros a San Fernando 6 islas adyacentes para exa-
minar particuiarmente algunos puntos de detalle sobre
cuestiones de la mas alta importancia. TrAtase nada menos
que de poner mano inmediatamente al ferrocarril de San
Fernando & San Jos6 de Flores, que segun todos los datos
acumulados puede producer desde el dia de su apertura
un veinte y aun un treinta por ciento de utilidad.
Hay un hecho que no habia hasta hoy llamado la aten-
cion, y que Mr. Hopkins indic6 a la sociedad del ferrocarril,
Ya era algo para favorecer esta rama del camino de hierro
la circunstancia de ser el pais intermediario agricultor y
sembrado de pueblecillos como Los Olivos, San Isidro, San
Fernando, el Tigre, Las Conchas, etc. Mucho prometia el
que esta parte risuefia de la campafia sea el Baden Baden de
Buenos Aires en verano, pues si hubiese un camino de hie-
rro todo el pais se cubriria de alquerias, casas de recreo, y
verdaderas mansibnes para los poderosos.
Pero todos estos elements clue ya son muchos, no consti-
tulan una base segura, esterlina, para comprometer capi..
tales. Ya hemos dicho otra vez y lo repetimos, que los
ferrocarriles no se hacen por patriotism, cuando mas
pueden iniciarse.
Necesitibase una base econ6mica y esta base esta encor1v
trada, ancha, dilatable, necesaria siempre y productive.
La navegacion de los rios se divide en dos fracciones.
Rios arriba es la de los canales artificiales; pueden navegar
capues como el Mataco, piraguas, angadas, etc. Los buques
pueden traer trojas sobre .la cubierta, families sobre las
trojas, sin inconvenientes; las maderas descender desde el
Paraguay en angadas sin costo alguno, como en el Mississipi.
Los vapores fluviales pueden ser castillos flotantes como en
el Hudson y en todos los rios de Norte-Am6rica, pueden
cargar mil pasajeros; pues son verdaderos hotels sobre una
plataforma, movida por el vapor.





EL CAMINO DEL LACIO


Pero hay una segunda parte de la navegacion fluvial
que destruye todas aquellas ventajas. Desde Martin Garcia
A Buenos Aires, los rios tan quietos antes, entran en las
condiciones del mar, y mar tempestuoso. La angada de
madera seria dislocada 6 perdida; si se pasare de alli el va-
por necesita estar listo para combatir con el pampero, y por
tanto observer en su construction todas las reglas de la
marina de alta mar. Los barquichuelos mismos necesitan
demorarse, A veces por centenares en San Fernando, cuatro,
seis y aun ocho dias, hasta que sopla buen viento 6 se
aquieta el rio. Si pudiera dividirse la navegacion fluvial
en navegacion de rio y navegacion de mar, tendriamos
entonces, que los vapores, navegando entire costas, islas y
canales serian como en los Estados Unidos, casas, hotels
flotantes; las angadas volverian A restablecerse como en
tiempos antiguos, en que la navegacion terminaba en Las
Conchas, pues los antiguos habian observado este hecho.
Un miembro de la sociedad del ferrocarril se transport
A San Fernando, para estudiar prolijamente los hechos re-
lativos a estas importantes cuestiones, inspeccionando los
lugares, interrogando A los vecinos, navegantes y armado-
res de cabotaje, y despues de dos expediciones, y de regis-
trar los antiguos documents sobre el puerto de Las
Conchas, y las angadas, como los datos subministrados por
la Aduana sobre movimiento de los rios, someti6 a la socie-
dad el resultado de sus investigaciones, y mostrado, por lo
que respect A la parte pecuniaria, que hay una utilidad de
un cincuenta por ciento, si las cifras no mienten, aunque la
prudencia aconseja atenerse A un veinte, y el capital no
requiera sino un diez para invertirse con provecho.
En virtud de estos datos, el ingeniero Mr. Muillad parte
por tierra A explorer la via y Mr. Hopkins como navegante,
lleva A la sociedad, que en material tan grave no ha quprido
fiarse en informes para mostrar la parte fluvial de la question.
DetrAs de todo este positivismo del tanto por ciento se
mantiene A la sombra un.romance, una fabula de que no
nos es permitido hablar por ahora, por razones de suma
prudencia. Era tan estdpidamente horrible el gobierno de
D. Juan Manuel Rosas, que la Europa y la Am6rica duda-
ron veinte afios de que fuese possible la existencia de un
sistema semejante; y el que en Chile 6 en Francia narraba





OBRAS DE SARMIENTO


sus atrocidades pasaba plaza de calumniador y de demente,
A punto de despertar simpatia 6 interns por el buen hombre
D. Juan Manuel, A quien asi perseguian las calumnias de
sus enemigos. La cosa de que se habla hoy, correria el
mismo riesgo si fuese pintada con palabras a los que no la
han visto, palpado y tocadb. Sin eso, tendriamos que va-
lernos del expediente del irland6s, que para que sus herma-
nos le creyesen en Irlanda, les escribi6 que se comia en
Buenos Aires care dos veces A la semana, y aun hasta tres
veces, tan abundante era. Pero no estamos facultados para
presentar una verdad trunca. Tratase de un descubrimiento
hecho en 1855, como el que se hizo en California en 1848,
no de oro, precisamente, sino de lo que vale mas que el oro;
pues si bien la cosa es conocida de todos, como lo era la
California, y la aprovechasen muchos, como aquel que es-
cribia prosa sin saberlo, nadie habia visto en su conjunto,
la extension 6 importancia que podia tomar en poquisimos
afios. Baste saber que ya han examinado la cosa, inge-
nieros, marines, ministros, publicistas, propietarios, labra-
dores, inmigrantes etc., etc., etc., porque A todas estas
interest vivamente el asunto.
El vapor Amdrica va al descubrimiento de un bellocino
de oro, de un pais que se llamara Utopia, si no tuviesen ya
el nombre Guarani del Carapachay, paisencantado que todos
han visto en los rios, y nadie conoce; pais de suefos, rea-
lidades, de poesla metAlica, de felicidad y mosquito; Vene-
cia Estado; Estado program; Holanda sin diques, y tierra
de promision mdeor que aquella A que llev6 Mois6s A su
pueblo, que era un desierto.
Si el camino de hierro se dirige A San Fernando, Buenos
Aires tendra su astillero en el Tigre, y cuatro puntos unidos
desde Las Conchas A la Boca, con escala en San Jose de
Flores para echar A Mercedes los products de Europa y
de los rios, por aquella bifurcacion de ferrocarriles, que
haran las veces de races de un poderoso arbol alimentado
por tierra fecunda; y las campafas, en una linea de seis
leguas paralelas A la costa desde San Jos6 de Flores hasta
mas allA de Las Conchas se poblarA de villorrios, villas, ciu-
dades y campafias floridas en un ano, para recreo de los
ricos, trabajo y bienestar de los pobres, y solaz de todos.
Pero quienes mas ganarian en ello, serian las Provincias.





EL CAMINO DEL LACIO


El comercio de los rios entire tanto tomarA proporciones
colosalds, viajando al Rosario, Parana, Corrientes y Para-
guay, en vapores con comodidades para mil personas,
bajando las maderas de construction A precious infimos,
pues bastara para traerlas al puerto abrigado de San Fer-
nando, dejarlas venir con la corriente y un conductor.
Todas las ciudades del litoral ganaran con esta mejora, la
navegacion se harA mas expedita, El Nacional Argentino
vendra A ver c6mo se regenera esta pobre ciudad de Buenos
Aires, y se vuelve California por su ferrocarriles, sus puertos,
sus muelles, sus products, su poblacion aumentada de un
golpe A cientos de miles de personas.
El lunes 6 martes sabremos A qu6 atenernos A este res-
pecto; y si el 6xito de la expedicion en cuanto al camino de
hierro fuese como se espera estamos autorizados para anun.
ciar debera tener lugar en la Bolsa Comercial una reunion
de accionistas del ferrocarril del Oeste, y de los principals
capitalistas, para someter A su consideration el asunto por
su parte econ6mica, con todos los documents, datos y
c6mputos, que obran en la material.

INCIDENTS DESAGRADABLES EN LAS ISLAS DEL PARANA

(El National, Mayo 31 de 1858).

Rogamos al Gobierno decide un punto sobre la ocupacion
y posesion de las islas, que de much tiempo atras le esta
sometido, y cuya incertidumbre da lugar A lametanbles
abusos y tropelias.
Decretos anteriores A los que aseguraron la posesion de
las islas A los que las cultiven, prohiben y persiguen la
extraccion de lefia, estacones y races de duraznos, con el
laudable fin de conservar los bosques naturales de este
Arbol fructifero, los cuales serian aniquilados en poco
tiempo, si el Estado no vigilase su preservacion.
La disposicion es buena, y debe conservarse y hacerse
observer en todas las islas que no estan habitadas. Hoy
mismo la Comandancia del resguardo de San Fernando
ha sorprendido y descomisado el product de merodeos y
destruction de bosques. Pero se present el caso de que los





OBRAS DE SARMIENTO


pobtadores de las islas, con costosos establecimientos, casas
y plantios inmensos ya efectuados, necesitan despejar los
abordos8 poblados de duraznos, por ser el terreno alnico
-itil para la labranza, y los duraznales silvestres un obstAcu-
lo, y un product inferior A la del cultivo, aun en duraznos,
pues un Arbol cultivado produce lo que no pueden treinta
salvajes, y entonces se les pone impedimento a la corta
que va A costarles un dineral, pero que necesitan hacerla,
pues su objeto es cultivar la tierra.
Esta question pide inmediata resolution y lo mas sencillo
es autorizar al comandante de la subdivision de marina 6 A
quien corresponda, recibir peticiones y otorgar permisos
especiales para la corta, A todo el que justificase estar po-
blado, con faena, casas y trabajo permanent, lo cual pue-
de verificar la misma comandancia trasladAndose A los
lugares.
Sin esto no puede haber propiedad, ni progress en aque-
lla agriculture que comienza A desarrollarse con tantas
promesas para el pais; pero con tantos sacrificios de parte
de los (pionneers que han acometido someter A cultural las
islas.
Pero la vigilancia de la Comandancia de marina va toda-
via mAs allA, y esto es lo que vituperamos. Ha tenido lugar
estos dias una desagradable ocurrencia que bastara referir
para hacer comprender la necesidad premiosa de legislar
pronta y eficazmente sobre la material.
Cerca de la Boca del Capitan, penetra entire las islas el
canal Ilamado del Toro, y cuan largo es, pues tiene mas de
dos leguas, esta de ambos lados poblado por various franceses
vecinos de Buenos Aires, que han construido casas estables,
enterrados muchos miles ya, y se disponen A continuar los
trabajos.
Hemos visto estas plantaciones y admirado la feracidad
con que luchan los propietarios con las dificultades inhe-
rentes & aquellos trabajos: maiz, sargo, tabaco, arroz, ca-
flamo, lino, remolacha, todo se ensaya, A mas de Arboles
frutales y bosque de madera.
Uno fu6, estando nosotros por alli, A recibirse de la pose-
sion y plantios que habia comprado A otro, encontrando
entire las existencias, la lefia de durazno cortada el afio





EL CAMINO DEL LACIO


anterior, que no puede extraer por la prohibicion de la ley;
pero que la ley no le prohibe consumer.
Estando estos dias en su casa el nuevo propietario, se
present la lancha del resguardo con dos hombres, y 6stos
con la pretension de cargar la lefia. El propietario lo pro-
hibe, no presentandole orden escrita, y ofreciendo aperso-
narse al dia siguiente en San Fernando, para saber lo que
se le pedia. El encargado insisted; pero el duefio de casa
protest no someterse A laviolencia en su propia casa, con
lo que tiene que retirarse.
Al dia siguiente, mientras el propietario se trasladaba en
efecto A San Fernando A ponerse A derecho con las autori-
dades, el comandante atracaba su lancha al puerto de la
caSa, con bala en boca y apercibido con seis hombres A dar
descomunal batalla A los pacificos y laboriosos de la isla; y
prendan A este, asegdrenme aqu6l, toman triunfante pose-
sion de la fortaleza rebelde y proceden, no encontrando al
duefio de casa que habia ido en su busca, A recoger carabi-
nas y armas y A cargarla lefia y transportarla.
Ningun comentario necesita este proceder. Unas pregun-
tas s6lo haremos:
4Son duefios 6 n6 de su casa los vecinos de las islas?
Se quiere si 6 no que se trabaje en las islas?
LEs 6 n6 propiedad la que tienen en ellas los pobladores?
Los derechos aplicables al comun, no pueden aplicarse A
lo que esta bajo el dominio de la propiedad, so pena de dar
lugar A estos y peores abuses.
Nosotros nos permitiremos aconsejar al gobierno, se fie
en esto A nuestro conocimiento especial en la material.
Decrete por pronta providencia que los pobladores que
tienen trabajos series y establecimientos de firme en las
islas, est6n exentos de las diposiciones generals con res-
pecto A corta de bosque, y que las autoridades de tierra les
dispensen una cordial protection, dejandoles toda latitud en
sus posesiones.
Es ya la 6poca de los grandes trabajos y si el Gobierno
no obra en este espiritu, para contrariar el de fiscalizacion y
persecution que distingue siempre A los funcionarios subal-
ternos, muchomal indtil va A hacer A los pobladores, y much
desaliento van A impartirles, sucesos como el que hemos
referido, y nos trasmiten en otros muchos que silenciamnos.





OBRAS DBl SARMIENTO


LEGISLATION SOBRE LAS ISLAS DEL PARANA (1)

(El Nacional, Mayo 13 de 1879.)

Esta por fin en camino de sancionarse el proyecto de ley,
que propone ceder y asegurar la propiedad de las islas A
sus poseedores legales.
Veinte veces se ha traido este asunto A las COmaras, y
otras tantas ha sido retardado su despacho, por querer los
legisladores proceder con mayor acierto.
CosAariales, en efecto, A hombres educados segun las no-
ciones recibidas de extension superficial del terreno, del
valor de la tierra continental, persuadirse que nada de esto
es aplicable A lo que se llama islas del Parana, y es s6lo
un aluvion en estado de formacion.
Nuestra opinion, para poner t6rmino A. tantas divagacio-
nes 6 incertidumbres es que la propiedad de las islas sea
otorgada a sus actuales poseedores, sin mensura y sin
otras condiciones que aquellas en cuya virtud posian.
Toda otra disposition, por prudent y ajustada que pa-
rezca, ha de traer tropiezos, dilaciones y gravAmenes one-
rosos para los isleflos, y sin resultado para el gobierno ni
el tesoro.
Las islas estAn poseidas de veinte afios o mas, con titulos
posesorios, que han sido transmitidos de unas personas A
otras por vOntas, traspasos, etc., etc., porque el titulo y la
prueba de posesion consiste en la plantacion de Arboles,
zanjeos 6 habitaciones permanentes de los propietarios. Sus
limits estan marcados por la naturaleza, en arroyos, por
convenio mutuo entire colindantes, 6 por la posesion tal
como es, habi6ndose fijado de un modo 6 de otro la exten-
sion poseida.
Las islas en general no tienen superficie, y esto es lo
que desconcierta los calculos de los agrimensores. Entre
mil metros de costado en un cuadrado no hay un million

(1) Como se v6, un cuarto de siglo despuds, reelamaba el autor una legislacl6n
sobre las Islas, la que vino A darse el afio mismo de su muerte durante la ad-
ministracion del senior Maximo Paz, bajo bases equitativas acordando la propiedad
A los poseedores.-(N. del B.)





EL CAMINO DEL LACIO


de metros como se imaginaria un estudiante de geometria.
HabrAn diez mil 6 cien mil metros segun el ancho, ocho
varas, de los bordes de los canales grandes y pequefios, que
rodean 6 riegan los espacios de ci6nagas y juncales que
llamamos islas. Hay terrenos de estos en que los dichos
bordes son ya mas anchos, algunas regions de islas altas
en que las zonas cultivables son mas espaciosas; uno que
qtro punto privilegiado que ha caido en lote A alguno, sin
queen toda la extension de las islas haya una extension de
tierraqueseasemeje al continent.
El terreno dltil no esta, pues, en proporcion de la super-
ficie, y siendo esta propiedad 6 extension de isla de forma
irregular, segun la direction delos canales, el trabajo de la
mensura no podria ser compensado con precio alguno que
puedan soportar los poseedores.
Despues de veinte afios de trabajos continues los labra-
dores, en terreno que no admite arado ni bueyes, han sa-
neadoy desecado grandes superficies de terreno, zanjeando
en la parte anegadiza la que pueden agregar a los bordes
naturales ensanchindolos. Esta tierra, es pues, obra del tra-
bajo, y propiedad del labrador como son los arboles plan-
tados y la casa en que vive.
Hacemos estas indicaciones para mostrar el error del an-
tiguo proyecto de ley que proveia A una mensura previa de
la extension superficial del terreno haciendo pagar al po-
seedor cincuenta pesos por cuadra de la area media. La
mayor parte de los islefios abandonarian sus casas para
substraerse a impuesto tan inicuo, pues le haria comprar
por esa tasacion superficies indtiles y que lo serAn siempre
como que estA siempre bajo el dominion de la constanteguc-
tuacion de las aguas. La parte labrada es por medio de
trabajos de disecacion, con to que vendria A impon6rseles
una pena, 6 a venderles su propia obra.
La poblacion de las islas se ha hecho lentamente, en los
principios bajo la impulsion de las ideas que ganaron
terreno entire las classes cultas, y como la realizacion de
previsiones que el tiempo no ha confirmado.
La belleza dnica de aquellos paisajes acuAticos, 6 mari-
nas como llaman los pintores, y la exhuberancia de una
tierra tan frecuentemente regada, hacia esperar que con el
trabajo y el desmonte para substituirle vegetacion produc-





OBRAS DE SARMIENTO


tiva, se crearapara Buenos Aires un departamento rural que
seria lo que las maratcheres para la horticulture.
Desmontados aquellos bordes que constituyen como cal-
zadas en el terreno demasiado hdmedo, las ilusiones se di-
siparon para los poetas, pasando luego la posesion de las
islas a gentes de trabajo, que pueden soportar las privacio-
nes, y esperar de las plantaciones, y la venta de frutas 6 de
lefia un equivalent del salario.
Hoy est&n pobladas en casi toda su extension, habiendo
dado morada, propiedad y ocupacion A millares de families,
que sin aquella gratuita distribution de tierras no se ha-
brian establecido.
Pocos cultivos en grande escala se han emprendido; y por
las dificultades que han atravesado estos trabajos puede
inferirse que la extension del terreno, ni la gratitud con que
se ha obtenido ayuden much al 6xito lucrative de grandes
plantaciones. En las estancias, por ejemplo, no es material
de duda si el mayor capital 6 la mayor extension de terreno
contribuyen 6 no A asegurar los resultados.
Las islas serAn, pues, siempre residencia de labriegos,
contents con pasar su vida mediante los plantios sujetos A
las vicisitudes del mercado de frutos, que ya no ofrece con-
sumo suficiente para la gran cantidad en que se produce,
como ha disminuido por su abundancia el valor de la lefia
de sauce, hasta hacer improductivos los plantios.
A difere ncia de la tierra firme, la de las islas no se
presta al cultivo de cereales, ni al intensive de horticulture,
lo que limita sus aplicaciones, cuando un g6nero de pro-
duccion ha dejado de ser lucrative.
Todas estas circunstancias aconsejan resolver en pocas
palabras la question de las islas, cambiando la posesion en
propiedad, sin estatuir nada sobre limits, mensura, pre-
cio, etc.; porque todo eso esta hecho en veinte afios de
posesion, A saber determinarse los limits, creAndose la pro-
piedad, pues cada isla tiene duefio por denuncia primitive,
6 por compra posterior. Lo demas es impracticable como
el medir su Area, pues que no hay superficies continues
sino bordos estrechos 6 irregulares.
En cuanto A precio los habitantes tendrian que separar
el terreno que con su industrial han creado, en muchos casos
mayor que el que habia preparado la naturalezB.





EL CAMINO DEL LACIO


El llamarse propietarios dara 6 aquellas buenas gentes
una satisfaction, de muchos afios postergada,no compren-
diendo que la posesion legal asegurada por actos puiblicos,
y consolidada por la ocupacion efectiva y los plantios, es
tan irrevocable como la mas garantida escritura de propie-
dad. Pero asi son los paisanos y gentes poco versadas en
cuestiones de derecho. No se creen seguros, si la palabra
en propiedad no esta al frente de sus titulo de po-
sesion.
Sin que la ley se d6, seria preciso prevenir A la municipal.
lidad de Las Conchas, que se ha apoderado de.la policia de
las islas, cuide de no recargar de trabajo A algunos propie-
tarios de islas que dan frente A los canales navegables. Se
manda limpiar de maciega los bordos dos veces en el aflo;
y como es por extension de cuadras cuesta enormes salaries.
Las islas tienen su belleza rdistica y acuatica que no debe
sacrificarse A otras consideraciones. Es escaso nuestro pals
de paisaje, de perspective y de vegetacion lujosa; y los ca-
nales de las islas, revestidos de sus murallas de verdura, A
guisa de flecos que tocan el agua, eran el encanto de la vista,
y la romeria de los viajeros, que vienen al pais ya ansiosos
de navegar aquellos canales, tan pintorescos con sus casillas
rtisticas de trecho en trecho.
La municipalidad ha mandado abatir enormes pahos de
aquellas murallas, y todo el encanto se ha disipado precisa-
mente en la parte mas frecuentada de los viajeros y parti-
das de recreo que visitan y dan animation A las islas. En
vano querian 1amarle la Venecia, la Holanda Argentina, el
Tempe, 6 el Delta del Plata.
Es la Pampa ya con cafiadones y cardos que entristecen
la vista, en lugar de aquella vegetation de eterna prima-
vera, de decoraciones de teatro que ocultaban antes la vista
de lo que por poco digno debe ocultarse.


Tomo xxnI.-5





OBRAS DE SARMIENTO


EL CANASTO DE LAS ISLAS

(El Nacional, 5 de Marzo de 1883.

Ruedan pesadamente por nuestras calls los carros car-
gados de canastos de mimbre tosco, arrimados unos sobre
otros sin orden y cayendo de costado los unos para servir
de base A los mas altos. Las mechas de pasto seco que se
escapan por las junturas de la tapa, muestran que abrigan
en su seno delicadas frutas, como la concha calctrea del
marisco guard contra el choque de las olas, la frAgil orga-
nizacion que sus vAlvulas encierran.
Aquel canasto de mimbre que hace los efectos de la con-
cha del molusco, que resisted y neutralize todos los vaivenes,
tiene un solo tamafio, y todos, no obstante ser ya cientos de
miles, revisten la forma sacramental de un cono oblongo
truncado. Parece que un solo artist los hubiera construido
todos, y sin embargo, la verdad es que hace diez 6 mas
afios, los construyen todos los islefios del Delta del ParanA,,
como si fuera una formula prescripta. El canasto de mim-
bre de las islas es una institution fundamental, y su tama-
fo y forma responded a necesidades fisicas que las han im-,
puesto. El canasto esta en su tamafio en relacion con la
fuerza necesaria para removerlo, y la forma c6nica permit
envasarlos unos dentro de otro para recogerlos de retorno.
Por eso llevan la marca en grandes letras del propietario.
A este humilde instrument de locomocion, se debe hoy
un comercio de millones de pesos, que no s6lo provee a
Buenos Aires de frutas esquisitas, sino que llega hoy A Rio
Janeiro, donde entire mangos, abacates, ananas, granadi-
llas y extrafias frutas tropicales, se ostenta el durazno ama-
rillo de las islas que derrota todos los products t6rridos,
salvo honorables excepciones, y se ha introducido en las
costumbres fluminenses, no faltando el durazno, las peras
y las manzanas de las islas en el postre de las families
menos acomodadas.
Estas conquistas las ha hecho el canasto sacramental de
las islas. Los vapores llevan montafias en sus cubiertas
atestadas del molusco vegetal que se acomoda A todos los





EL CAMINO DEL LACIO


malos tratos y a las posturas mas desequilibradas. En Rio
Janeiro entregarA su dep6sito intacto sin podrirse ni menos-
cabarse. iQu6 sera cuando el ferrocarril Andino trace la
line recta de Cuyo al Mercado 11 de Septiembre y de ahi
& bordo, con medio million de canastos de uva, via Rio
Janeiro, donde ya llega la de Lisboa, aunque en estacion
diferente!
El canasto de las islas es, hemos dicho, una institution,
y su forma definitive ha pasado por el crisol de una larga
gestacion. Todavia se ve en las calls el carro cargado
de duraznos a granel, sirvi6ndole de canasto el carro
mismo.
Esta es la naturaleza en cueros vivos. Tal forma primi-
tiva no es industrial. Al poblarse las islas, como que era
un acto del pensamiento y no del acaso, se trat6 ya de
introducir el canasto, que en los Estados Unidos permit
transportar million y medio de fresas, por mar a los gran-
des mercados; y se ensay6 el canasto de cafia rajada, que
no llenaba las condiciones. Entonces el senior Sarmiento
hizo venir a cordillera cerrada por el correo de Chile sufi-
cientes varillas de mimbre para repartir a todos los pobla-
dores de las islas. El canasto A prueba de apretones y recar-
go estaba inventado.
El mimbre fu6 premiado en la exposicion de C6rdoba, en
canastos y otros objetos construidos, los primeros y los
linicos entonces, con mimbres del pais. Hoy hay ciento
veinte canasterias en Buenos Aires, rivalizando con la mas
avanzada industrial europea en la finura y variedad de.Jos
products. El canasto de las islas no fue premiado como
debia, acaso porque no se le habia visto todavia atravesando
valientemente los mares, acariciado por los traficantes y
pasajeros, esperado en todos los mercados, lleyando a tres-
cientas leguas A la redonda, los goces de la vida, los frutos
deliciosos de los climas templados A la zona t6rrida, para
mandar en cambio a las templadas las deliciosas frutas del
sol t6rrido.
Un comerciante de frutas de la plaza de abasto de Buenos
Aires ha mandado y recibido de Rio Janeiro por valor de
veinte millones de pesos m/c. en legumbres y frutas. El
canasto islefio es el intermediario y seguro, de este gran
negocio, el creador de los millones que transport, haciendo





68 OBRAS DE SARMIENTO
0t
de la pequefia industrial, capital mayor que de la grande,
pues los duraznos, coliflores y peras valen mas que toda la
harina 6 el trigo exportado A Rio Janeiro, como la Nor-
mandia criando gallinas y exportando A Londres doscientos
millones de huevos, iguala el consumo de vino de Bur-
deos.
eVuelven a Buenos Aires, como es de su institute, los
canastos viajeros? I Ay no se quedan en Rio Janeiro,
toman servicio para Minas Geraes transportando cosas, y
vuelven de allA trayendo fasenda, de los fasendeiros! No
soporta el flete de vacio de retorno A Buenos Aires.
Esto aumenta la construction de nuevos canastos y ya
hay fabricas separadas para proveerlos, como en otros pai-
ses de barricas y cuarterolas.
Ahora piden de Rio Janeiro el mimbre en rama, y pagan
37 pesos la arroba, precio remunerativo; y habrA enorme
exportacion de aquel fertil product de las islas y de una
idea.

MARTIN GARCIA

(El Nacional, Agosto N9 de 1855.)

La isla de Martin Garcia es la pintura de nuestra situa-
cion political. Aquella isla es la Have de Buenos Aires,
pues bastaria para dominarlo apoderarse de ella un extra-
no. Ha sido el punto geogrAfico sefialado para la reunion
en el porvenir de los pueblos del habla espafiola que ave-
cinan al Plata; dltimamente en tratados, en que Buenos
Aires no tom6 parte, ha sido destinada A servir de rehenes
de la libre navegation de los rios. ,
Y sin embargo, esta amenaza 6 seguridad de Buenos
Aires, ha estado siempre entregada A merced de todos los
azares del acaso. Cinco sublevaciones cuenta ya en dos 6
tres aflos la guarnicion que la guard, y alguna de ellas
ha costado (la del sitio), muchos millones y congojas a
Buenos Aires. Quince soldados, no ha much, han conce-
bido y ejecutado el plan de evadirse, hiriendo al official
que los mandaba, y este suceso, A fuerza de ser vulgar, no
ha llamado la atencion de nadie.
Proviene este mal de las mismas causes que han prove-





EL CAMINO DEL LACIO


nido todos los males horribles que han despedazado estos
paises, causes que subsisten, y queno se piensa remover.
Hay un presidio en Martin Garcia, sin recinto, sin mura-
llas, sin edificios fuertes.
Hay ocupacion, sin poblacion, sin propiedad, sin indus-
tria, sin comodidades, sin villas. Es Martin Garcia un cam-
pamento. 1 C6mo se espera que no sucedan A cada moment
esos accidents, esos des6rdenes que fomenta el aislamiento,
que inspira el fastidio y el malestar y estimulan la occasion
y la falta de obstAculos I
Martin Garcia es un pedazo de la campafia de Buenos
Aires, con todo su desorden, inseguridad y despoblacion.
Acabemos con este desorden, creando en ella elements de
orden, esto es, poblacion, familiar, intereses, estabilidad.
EstA decretado el dep6sito flotante, de carbon de piedra,
sal y maderas. Higase de Martin Garcia altnacen de dep6-
sito de estos articulos, y ya habrA un estimulo a la pobla-
cion y ocupacion para los habitantes. Conviene A la nave-
gacion de vapor tener su carbon alli, para proveerse de l61
los vapores de los rios interiores y los de Buenos Aires. A
la sombra de estos dep6sitos se harAn los de carbon de
lefia y de lefia de las islas, que asi estarAn prontos a acudir
de Montevideo, Colonia 6 Buenos Aires, segun los pedidos.
Si ha de ser guarnecida, constrdyase edificio seguro, y si
presidio, prison. Si ha de ser habitada, tracese la plant
de Ya poblacion, determinense plazas, calls, y vendanse
solares, de manera que el que alli viva, viva en lo suyo,
y edifique y trabaje, reputandose para siempre en su casa.
Los lefiadores de las islas, los destiladores y fruteros, halla-
rian un paraje para su morada en los tiempos que no
hacen expediciones. Pescadores hallarian salando pescado,
provecho cuantioso, y el tiempo haria de los products que
bajan por el rio, almacenes, dep6sitos y graneros, para, el
comercio.
Algo puede intentarse, para hacer cesar esa inutilidad de
una isla, que Dios ha situado alli, para utilidad del hombre
ya que para recreo es bien triste. Si hubiera un hotel en
Martin Garcia, Arboles frondosos, quintas, algo que ver, y
donde espaciar la vista, ya que es el paso de todo los buques,
vapores y barquichuelos que remontan y descienden los
rios, no tardaria en hacerse lugar frecuentado por la pobla-





OBRAS DE SARMIENTO


cion de Buenos Aires, ya que un vaporcillo no pondria dos
horas en dejarlos allf. Tiene de notable este pueblo su
reconcentracion en la ciudad, cual si la tuviera por cIrcel,
y esta singular situation afecta sus ideas y le crea preo-
cupaciones y males. Millares defamilias hay, que viviendo
a orillas de un caudaloso rio, no se han embarcado nunca.
jAd6nde ir, sin hacer un viaje?; y millares de hacendados
no saben d6nde estin precisamente ubicadas las haciendas
que los enriquecen. 4C6mo ir A ellas si no hay una casa que
los hospede, un Arbol que les d6 sombra, ni una cabeza de
cebolla para sazonar la comida, ni adn lefia para cocerla?
En Inglaterra la ostentacion, el orgullo de un Lord, es mos-
trar su country mansion, con caballerizas y cocheras para
sesenta y aun cien coaches. En Francia el chdteau de un
burgues, hospeda por meses enteros a cuantos conocidos
invita para ostebtar sus jardines, sus vergeles y sus tierras.
En Chile todas los families de Santiago, abandonan la ciu-
dad en el estio, y las que no tienen ad6nde ir, tienen a
menos de que se las yea en las calls. Asi las haciendas
ganan en cultural y ornato, su habitacion se hace conforta-
ble,yjueces, empleadosygentes de vida sedentaria hallan
occasion de cambiar de habitos y de atm6sfera, de reparar
sus fuerzas, espaciar la vista, recrear el espiritu, holgar,
variar de vida y gozar.
Al entrar la cuaresma empiezan A volver. las families, y la
ciudad recobra su animacion acostumbrada.
Por falta de estos habitos, cambios de temperature, y
expansion fisica y moral, la poblacion de Buenos Aires, esta
sujeta a pulmonias, y vive inquieta por divertirse, pasando
de un teatro A otro, como un pajaro en una jaula, aunque
lajaula sea muy grande y muy bella. Sus ideas participan
del mismo caracter. Preguntaban a un joven porteflo, d6nde
habia desembarcado Colon, y respondi6, dudando, que fu6
en la Boca. Sostenia otro que nuestros padres escogieron
el sol por emblema de nuestras armas, & causa decia, de que
sale en frente de Buenos Aires, pues no habiendo salido de
su barrio, creia que no sucede lo mismo en todas parties.
Asi se nota, que los hombres mas de la tierra, mas-seden-
tarios aqui, son los que mas exclusivistas y locales se mues.
tran; y la grandeza, la vanidad de portefio, es para ellos,
estrechar el circulo de sus afecciones. Prescindiendo del





EL CAMINO DEL LACIO


mundo, retiran sus agents el dia que mas aspiran & darse
aires de Estado; de las provincias argentinas se duermen
cuando les hablan.
jQu6 tienen qu6 ver con esas gentes de Salta, 6 que s6 yo
d6nde? Ya es muy grande; estA separado de toda esa
morralla. La campafia le interest mediocremente, por
cuanto en ella tiene sus vacas; pero como nunca va A ver-
las, caminos, escuelas, silvicultura, lefia, todo le es indife-
rente. Est& A sus anchas; es el pueblo rey, desde que no
piensa sino en la ciudad. Pero la ciudad no estA en todos
los barrios; la ciudad tiene corazon donde se reconcentran
todas sus afecciones. Hay un punto donde estAn dos plazas,
los templos, la parAmide, el Fuerte y todos los recuerdosn
hist6ricos. Alli han pasado todos los grandes acontecimien-
tos, como esta todavia la piedra que puso el fundador de la
ciudad. Tratase de erigir una aduana. Hace un siglo que
la Espafia misma sefial6 el recodo del canal en Santa Cata-
lina, para un muelle c6modo, indicado por la naturaleza.
El buen sentido aconseja esta ubicacion, pero el senti-
miento portefio, dice A los mas remachados portefios, que
no es tan Buenos Aires alli como donde es legitimo y pro-
pio Buenos Aires; y se gasta en un muelle diez veces mas, y
en destruir un fuerte, (old bien) un fuerte con casamatas
y edificios, despues de levantar particular por particular una
fortaleza con sus bastiones, terraplenes, contra escarpas,
reductos, almenas, portadas, amen de la barranca, con siete
cuadras de largo, para colocar la aduana dentro de los
limits de Buenos Aires. Cuenta por millones.
Trazas de esta circunscripcion de la esfera en que se
mueve la vista, se encuentran en sus instituciones.mismas.
No de hoy, sino de antes, este pueblo que no peca de pre-
visor, previ6 el caso de que pudiese ser gobernador unoque
no hubiese nacido en la ciudad santa, rodeada del desierto,
como Roma, Jerusalem y la Meca, y antes de tener constitu-
cion en 1822, dict6 esta exclusion.
Cuando proyectaron en 1834 darse una constitution fede-
deral, esta clausula fu6 la dnica que hall6 prudent y racio-
nal el ndcleo de hombres que formaban el Buenos Aires
politico de entonces. No nos explicamos de otro modo, por
que Rosas llam6 salvajes A los unitarios que pretendian ser
la espuma y la nata del ciudadano. Salvaje no puede ser el





OBRAS DE SARMIENTO


que haya nacido en ciudades; y declararlos salvajes era,
como las madres enojadas A sus chicos dicen, ya no sois
mi hijo; decirles ya no sois portefios, es decirles no sois cris-
tianos. La 6poca de la libertad Ilega, y Buenos Aires va A
mostrar c6mo entiende la libertad, la federation, la naciona-
lidad. Articulo tal. Para ser gobernador del Estado es nece-
sario haber nacido cuando mas A tres cuadras de la pirAmide,
decia uno de los autores de la redaccion. Sdamos libe-
rales, dijo otro, desde el barrio del alto hasta el Socorro...
No es necesario decirlo, repuso un habfl politico. No ha
habido jamas Gobernador que no haya nacido en el recinto
de la plaza; asi es que sin inconvenient, puede ponerse,
nacido en el territorio del Estado. ,Conciben un goberna-
dor nacido en San Nicolas 6 en el Pergamino? La clausula
pas6 con esta modificacion suspicaz.
Cuando se les pregunta a los de la sangre pura, qu6 cuali-
dades puede dar esta porcion de tierra!a los nacidos en ella,
en honradez, ciencia, patriotism y altura de ideas? si no
es eso, responded, era en prevision de que Urquiza no pudie-
se ser gobernador; porque ya v6 usted, Rosas, Flores, Lava-
lile, al fin son.... son porteflos (hist6rico). Recu6rdanos esta
precaucion, eso de un payo, que la echaba de despreocu-
pado, y apostaba A que no s6lo se lo tragaba entero un
saltimbanqui que pretendia poder tragarse A un hombre
vivo. En efecto, someti6se A la prueba, con ademan resuelto;
pero como el juglar abriese cada vez una boca como una
caverna, y lo fascinase con su mirada fija y fire, mi payo,
sin poderlo remediar, abri6 los brazos en cruz, para que no
pudiese tragarlo, pues su prevision y tacto esquisito le sugi-
ri6 que el saltimbanqui no habia de alcanzar A abrir dos
varas de boca.
No nos parece, en nuestro corto entender, satisfactoria esta
explicacion de la clAusula de la constitution. Hay razones
que parecen razones, y que no lo son, porque son conse-
cuencias, en lugar db causes. ,Qu6 significant estos postes
de las veredas de Buenos Aires? preguntaba un extranjero
recien venido, A un porteflo en 1852. jOh! ]e decia, Buenos
Aires no puede vivir sin postes. Son tan itiles-dtiles! Lpara
qua? Para que las carretas no se suban A las veredas.-Pero
en todas las ciudades del mundo hay mas movimiento de
carros que aquf y no hay postes.-No es esa la razon, pues





EL CAMINO DEL LACIO


Es que las calls aqui son hondas y los postes sostienen las
veredas.-Pero los postes existian antes de ahondarse las ca-
liles, estin a la altura de las aceras; luego no es esa la razon.
Debe ser una peculiaridad del pais, dijo ya un poco
desconcertado, acaso para tener donde amarrar los caba-
llos.-Perdone usted si no acepto su razon, porque hubo
postes antiguamente en todas las colonies espafiolas, se
conservan aun en las poblaciones apartadas, y rastros de
su existencia en Lima, en M6jico, Santiago etc.-Me
ocurre una idea. ,Sabe usted para qu6 deben ser los pos-
tes? Para hacer dar vueltas a las nifias al encontrarlas
en la calle, pues no pueden pasar dos goletas por estos
Dardanelos, si no viran de bordo 6 dan una vuelta de
wals con el pasante, lo que A veces es de muy buen g6nero.
Eso me parece mas racional; aunque para el extranjero
que recien llega es un d6dalo que lo embaraza A cada
paso, no teniendo la destreza y hAbito de manejar entire
escollos, detenido por el paso de los que lo preceden,
atropellando 6 los que encuentra, y a veces a los postes
mismos. Son los postes de Buenos Aires, afiadi6, mi
pesadilla habitual, como los naufragios suelen serlo en
el mar; y cuando medio dormido salto de la cama, tal
esmi preocupacion, que extiendo instintivamente las manos
hacia adelante temiendo darme contra un poste.
Interrumpi6 este diAlogo el repartidor de la Gaceta Mer-
cantil, y el extranjero empez6 & recorrerla por todas sus
faces. ;Qu6 veo! Exclam6, tambien los diarios tienen
postes? Tenia usted razon en decirme que era una pecu-
liaridad del pais.-LEsta usted en su juicio? postes en la
Gacetal-Postes, si senior, 6 de n6, venga Dios y vealot
Mire usted el titulo. lMueran los salvajes unitariosb) El
editorial, (Mueran los salvajes unitarios!) Las cuentas de
la Contaduria, cqMueran los salvajes unitariosl) Este aviso
pidiendo limosna. q[Mueran los salvajes unitariosl j qMue-
ran los salvajes unitariosb! Una invitation A unas exe-
quias. qjMueran los salvajes unitariosb) Por todas par-
tes, postes, postes, postes.-Es Rosas quien ha mandado
eso, respondi6 un portefio-Si, pero no es Rosas quien ha
puesto postes en las calles.-Pero la policia castiga A quien
los suprime.-Comprendo.-LHa visto los que tiene en sus
casas?-No necesito verlos; deben ser los mas reverendos





OBRAS DE SARMIENTO


postes de Buenos Aires- jCuAntas manzanas tiene la
ciudad?-Dicen que cuatrocientas.-j,Y cuantos postes por
manzana?-Dele ciento.-Hacen cuarenta mil segun la
cuenta. ,Cuanto es el interest de la deuda de Inglaterra?
-Digo la verdad que no recuerdo... Es lAstimal
,Sabe usted, decia el otro dia una persona acaudalada y
anciana, por que se ensafia la prensa contra el Ministro
Portela? Porque ha puesto una mano sacrilega sobre los
postes de su casa. Buenos Aires con la prevision que lo
caracteriza, previ6 de lo que era capaz el ministry, si se
le dejaba en el puesto, y lo ech6 abajo. iDe buena nos
hemos librado! ,Que dirian los manes de Moreno, Alvear,
si vieran a Buenos Aires sin postes?
Asi, pues, la razon de la sin razon que A la razon se
face, no era Urquiza, puesto que Urquiza andaba todavia
en picos pardos en 1823 y en 1834, cuando se estableci6
que para ser gente era precise ser de lo bueno; y tan
adentro nos ha calado esto, que dAndonos noches pasadas
el quien vive un centinela, respondimos en regla, la Patria;
pero como nos turbase la firmeza y la energia del ,qud
gente? Se nos sali6 decir, olvidando la formula, porque
no 6ramos ni ciudadanos, ni paisanos, ni militares; no
soy gente, soy provinciano. El centinela que era un moreno
del tercero de linea, debia ser portefio, y comprender sin
duda la distinction, A juzgar por la voz complacida y el
aire de protection con que nos dijo: advance el provinciano.
Algunos j6venes inexpertos querian que se borrase este
articulo de la constitution, se rebajasen los postes, como
se ha borrado el eterno imueran los salvajes unitariost
para ir haciendo desaparecer las peculiaridades que dis-
tinguen A este pueblo, de los demas del mundo, y de
otros sitios. Nosotros no opinamos asi, las reforms deben
ser paulatinas, el progress lento y gradual. Sobre todo no
vayamos directamente A la causa del mal, pues como
nos aconseja El Nacional Argentino, cuando veamos el error
coronado (los postes tienen corona) tratemos de seducir-
los y de atraerlos.
Nuestro camino es distinto. No hay que tocar la cons-
titucion, ni le arriendo las ganancias al que trate de atraerse
A un poste. Tomemos el lenguaje official de El Nacional
Argentino. IAbrid oh portefios un camino de hierro hasta





EL CAMINO DEL LACIO


Mercedes, otro A la Boca, otro A San Fernando, & fin de
que el porteflo mas portefio, del mismo puerto de Santa
Maria, salga y se esparza por las campafias, respire aire
del campo, y yea toda la desnudez, toda la barbarie que
lo rodea. Los pulmones se fortificarin, al mismo tiempo
que el horizonte de sus ideas se extender&.
En lugar de arrancar de cuajo una fortaleza para mete-
ros la aduana en el seno, hacedla en Santa Catalina, para
que esa parte de la ciudad se extienda y embellezca, sin
afear el frontis griego de la Catedral con el polvo de la
carreta, y lastimar los oidos con los juramentos de chan-
gadores y carreteros.
Con lo que habeis guardado de la alza del valor de los
ganados, a causa de la guerra de Rusia, mandad construir
mansiones chateaux, 6 casas de vuestras haciendas, y con
emigrantes industriosos, haced plantear en rededor bos-
ques, parques, jardines, huertas, y said & vuestra casa
de campo el verano; convidadnos & nosotros que alguna
idea fitil os hemos de dar, en cambio, y dad vida y ani-
macion & esos desiertos, donde el hombre se ha degra-
dado por culpa vuestra, por vuestra ausencia, abandon
y egoismo.
Esos hombres degollaron a nuestros padres, y han de
degollar a nuestros hijos, dentro de dos afios, A mas tar-
dar. Yo s6 medir el tiempo en political, como una vieja
los padres nuestros de su rosa-rio. Detras de cada diez
ave-marias viene un padre nuestro, viene un padre nuestro
de seguro. Ya llevamos siete.
Dividid la tierra, poblad a Martin Garcia 6 despobladla del
todo, lo mismo es. Prepared el camino 6. la emigracion,
aprovisionad la ciudad facilitando la introduction en todo
tiempo de viveres para que dejeis de saquearos unos A
otros con los derechos impuestos al pan. Haced todo esto;
y vereis, c6mo los postes, seducidos por El Nacional do
aqui 6 de alli, os hacen reverencias y os dejan pasar
tranquilos, sin que os perturben encantadores ni ame-
dranten encantamientos. Seguid estos consejos, puesto
que los consejos estAn de moda, y decid que os los
did, un provinciano.















VIDA MUNICIPAL



NOTA.-En forma de eronicas au jour le jour, aparece una series de escritos de
Sarmiento, de losque hemos conservado una minima parte, como para reflejar
el laudable aunque efimero esfuerzo que se hiclera en aquella 6poca para revi-
vir el poder municipal en su verdadero alcance, el que anulado durante los tras-
tornos civiles y suprimido por la Urania, constitufa entonces un desideratum, era
un eslabon desaparecido de la cadena de la tradicilon humana en sus instituclones
primordiales, y continia hoy, por su falseada aplicacion, siendo la causa secret
de muchas aberraciones de la political.
El trozo sigulente extractado de un manuscrito en nuestro poder, sirve de fe-
llz introdueclon A estas cr6nicas, en que no aparece el aator, aunque resalta su
personalidad en las doctrinas expuestas. Seria. aqul el lugar de consignar
las numerosas iniciativas de Sarmiento en la vida municipal de Buenos Aires,
si no hubiesen casiltodas caido en el vacio. Recordaremos una sin embargo, por
su importancia permanent. Logro hacer sancionar una ordenanza en virtud
de la cual no debia acordarse permiso alguno de edifleacion sino A la condi-
clon de entrar el edificio A vara y media atras de la acera, lo que hubiera produ"
cido el resultado de tener hoy tres varas mas de ancho todas las calls, st no
hublese habido unaconspiraclon universal para no cumplir la ordenanza.



Es tenaz la tradition, la naturaleza, el hUbito. Cuando
era Gobernador indigno de San Juan, el que despues fu6
denostado Presidente por esa banda de tunos alegres y
picarescos que echan plant de escritores, aquel gobernan-
to escribi6 & D. N. ReclamAbale haber hecho en La Nacion
Argentina una comparacion con cierto municipal (por cierto
de burla) que decia: Yo pienso segun el lugar en que
estoy. En el congress tengo una opinion, en la munici-
palidad otra e, etc.
Creiase aludido el Gobernador y explieAbale el caso, para
restablecer el sentido de las palabras.
Eran municipales fundadores Mhrmol, Sarmiento, Loren-
zo Torres, y solia presidir como M inistro D. Valentin Al-
sina; y ya se puede inmaginar el lector el carActer que irian





EL CAMINO DEL LACIO


tomando las discusiones. Torres, doy por caso, hacia opo-
sicion al Gobierno. Marmol, como el H6rcules de los Ar-
gonautas, creia que del lado en que 61 remaba, se inclinaba
la nave del Estado. Alsina, pomposo ministry, proponia
leyes nacionales a causa de una pobre inscription en la Pira-
mide, mandada poner por el antiguo Cabildo.
Prolongindose el debate y magnifichndose el horizonte,
repliqu6 una vez: ((Es preciso no salir de nuestro humil-
de terreno: cuando el senior Alsina se siente en el Congreso
propondrA leyes para honrar la memorial de los heroes de
la Independencia; cuando el seflor Marmol escriba la histo-
ria argentina, nos describir& esas escenas grandiosas; cuan-
do el sefior Torres se encuentre en la Legislatura, dir.
esas cosas del Gobierno; pero aqui estamos encargados
como municipales, del barrido de las calls y de sacar las
basuras, y todas esas grandezas y ret6ricas amplificaciones,
estan fuera de lugar.))
MUNICIPALIDAD Y ESOCUELAS
(5 de Abril de 1856.)
La inauguracion de la Municipalidad, casi sin pompa algu-
na, no ha disminuido la confianza que todos abrigan sobre
los importantes servicios que puede hacer a la ciudad
mas rica y populosa de la Am6rica espafola. De pre-
sentir es que sus primeros pasos sean inseguros, y molesta
la obra preparatoria de reglamentarse, distribuir su accion
y de traer A si, organizer loselementos diversos que deben
entrar en su cometido; pero una vez andado este camino
su influencia no tardara en hacerse sentir, en todo lo que
contribute la comodidad, cultural, ornato y adelanto.
Otra vez hemos notado con placer que es la poblacion de
Buenos Aires la mas adelantada en espiritu municipal, que
escasea en muchas ciudades americanas. Espiritu muni-
cipal es el que ha hecho nuestros hospitals en menos de
tres afos, modelo de aseo, de comodidades y aun de lujo;
espiritu municipal es el que inspira tantas mejoras, repa-
racion y construction de templos, empedrado de las calls,
etc. Sabese que la policia pone en el empedrado la piedra,
y los vecinos pagan catorce pesos (m. c.) por vara cuadrada
de empedrado.
Recordamos que en otra capital americana, no ha podido





OBRAS DE SARMIENTO


obtenerse jamas la cooperation de los vecinos para reparar
el empedrado, por falta de ese espiritu municipal que en
Buenos Aires hace que los vecinos se busquen y concierten
para pedir A la policia ordene el empedrado de sus calls.
Todas las subscripciones que se corren, con objeto de or-
natp 6 mejora pdblica son contribueiones municipals, y
nadie puede prever desde ahora lo que en bien comun
puede hacer una corporation que estimule, reconcentre y
dirija los esfuerzos y los deseos de los vecinos, para la con-
secucion de muchos objetos de interns reciproco y que
yacen abandonados, por mas que apariencias ilusorias
adormezcan la atencion pdblica.
Entra en las atenciones municipales niuy particularmen-
te la education comun de los habitantes de cada localidad
conflada hoy A la buena voluntad de empleados inteligen-
tes y de corporaciones filantr6picas, pero sin plan, sin co-
nocimiento claro de los detalles prActicos de administration
que han llegado A ser ciencia y arte A la vez, y de que de-
pende la suerte future de los pueblos modernos, cuya
prosperidad se funda en las industries, y la industrial con
todos los habitos moralizadores se funda en la education
que desenvuelve las cualidades nobles del hombre.
A cada paso que damos en la vida public se echa de me-
nos la preparation necesaria para ejercela, y sin embargo
Af nadie sino A nosotros podemos encargar el cuidado de di-
rigir al pais, pues ya los tiranos con la suma del poder pd-
blico, -nos han dado todas las lecciones que podian darnos,
y un tirano ilustrado seria una invention digna de los que
lo desean, como remedio A nuestros males.
Cuando se cita el ejemplo de los Estados Unidos, los pe-
simistas nos rearguyen con la capacidad de su pueblo para
gobernarse; pero cuando se les recuerda que esa capacidad
es adquirida por la education, encuentran que nosotros no
necesitamos 6 no podemos educarnos, y esto que es cono-
cido el mecanismo por medio del cual los hombres nacidos
ignorantes, adquieren todas las nociones necesarias para
entrar en la vida.
La municipalidad de Nueva York, por ejemplo, gasta un
million doscientos mil pesos fuertes anuales en la educa-
cion de todos los que habitat la ciudad, sin distinction de
sexo ni condition, y ya se infiere que esos nifios que cinco





EL CAMINO DEL LACIO


afios despues de salir de la escuela van a ser los ciudadanos
que influiran por su voto en la march de los negocios pdi-
blicos, estarin mas dispuestos que nuestros carretilleros
para hacer elecciones, movidos por otros m6viles que los
que se ponen en ejercicio entire nosotros.
El secret de la prosperidad de los Estados Unidos, como
asi mismo de su aptitud para la vida pdblica y la conser-
vacion de la libertad, puede encontrarse en estas cifras
cuya consideration recomendamos az los pesimistas.
Doscientos millones de duros en tierras pdiblicas donadas
por el Congreso a los establecimientos de education y que
hoy valen cuatrocientos millones. Otros cuatrocientos mi-
hlones donados por particulares para el mismo objeto.
234 universidades con 27.159 estudiantes y 6.032 colegios
con261.862 alumnos. 80.991 escuelas con 3.354.178 alum-
nos. 2.526 diarios y peri6dicos politicos, literarios, religiosos
y cientificos.
15.614 bibliotecas pdblicas, de las cuales 14.055 estan
en las escuelas con 4.636.411 voldmenes en todas.
Con Inedios tan colosales y completos de education,
concibese c6mo es que aquel pueblo vive tranquilo y hace
progress tan estupendos. Nuestros politico practices, sin
embargo, tienen su sistema de gobierno por el cual, unos
pocos indios en la frontera, y algunos centenares de carre-
tilleros por la ciudad, deben producir los mismos resultados
en cuanto a orden, prosperidad y gobierno.
Por los diarios de Chile vemos que el gobierno habia
resuelto pasar a la municipalidad las rentas con que esta-
ban dotadas las escuelas fiscales, nombre con que se distin-
gulan las costeadas por el gobierno directamente. Esta
media que habiamos reclamado de tiempo'atras, trae las
cosas a su orden natural, pues es a las autoridades locales
& quienes incumbe organizer y dirigir la education de- los
habitantes de su jurisdiction.
Esto y la fundaciop de Bibliotecas Populares ya decretada
ponen a aquel pais a la vanguardia de esta parte de la
Am6rica. Pero lo repetimos, carece Chile en general del
espiritu municipal que distingue a Buenos Aires, y aquellas
instituciones fructifican menos de lo que era de esperarse,
cayendo en terreno mal preparado.
La creacion de la municipalidad en Buenos Aires recon-





OBRAS DE SARMIENTO


centrara, bien pronto los esfuerzos que se hacen aislada-
mente para la mejora de este important ramo de la pdblica
administration, y hara que la education comun salga del
entorpecimiento en que yace, por mas que ilusiones can-
dorosas hagan career lo contrario.
Tiene ademas la institution de municipalidad la ventaja
de substraer sus atenciones A las preocupaciones political,
que tuercen, no pocas veces, las mejores intenciones; y el
personal actual, co mpuesto de vecinos, en su mayor parte
extrafios A las cuestiones political, dan una garantia cierta de
que los interest morales, intelectuales ymateriales de la ciu-
dad, sean el objeto exclusive de sus atenciones y cuidados.
ATRIBUCIONES MUNICIPALES
(Abril 10 de 1856.)
Hubo ayer un incident que di6 motivo A un acalorado
debate.
El President hizo present una situation normal que
resultaba del derecho de la municipalidad A entender,
desde el moment de su instalacion, en todas las cuestio-
nes que nacen de las atribuciones que se le confieren, y
la necesidad que hay de que continue la administration
political funcionando, so pena de obrar una brusca inte-
rrupcion con grave dafio de los intereses pdblicos. El
Gobierno se proponia pasar aviso A todas las oficinas, cor-
poraciones y autoridades que la ley de Municipalidad pone
en contact con ella, 6 bajo su dependencia, para que
reconozca su autoridad y la pongan en posesion de todos
los datos que necesite para expedirse. Pero mientras esto
sucedia, el Ministro Presidente creia oportuno que la Mu-
nicipalidad oficiase al Gobierno, autorizandole a continuar
la gestion de los negocios pendientes, para evitar la especie
de ilegalidad que resultaba entire el derecho declarado de
la Municipalidad y el hecho de continuar el Gobierno
desempefiando dichas funciones.
Objet6se A esta indication que la Municipalidad no podia
hacer esa autorizacion, sin renunciar A los derechos que
la ley de su creacion le conferia, por el riesgo que el
ejecutivo se creyese autorizado indefinidamente A continuar
en virtud de dicha autorizacion, sin devolver A la Munici-
palidad la administration de various ramos que le son





EL CAMINO DEL LACIO


privativos. El debate tom6; como acontece de ordinario, el
tono de la exageracion de los dos extremos posibles, sin
que se solviese la dificultad indicada por el sehor Ministro,
a saber, con que autoridad se continuaba la gestion pre-
miosa de los negocios actuales de carkcter municipal,
mientras la Municipalidad no estaba en aptitud de admi-
nistrar por si misma.
Ya en el discurso inaugural habia indicado el sefior Minis-
tro esta misma emergencia, y la Presidencia concedida
ex-oficio al Ministro de Gobierno por la ley, parece que con-
sultase esta dificultad de ir sin violencia, desprendiendo de
la administration general del Estado, la particular de la ciu-
dad de Buenos Aires. Sugiri6se en vista de estas conside-
raciones, que asi que el Gobierno hubiese ordenado a las
oficinas y autoridades que habian de defender de la Muni-
cipalidad, reconozcan su autoridad y la informen sobre
todo lo que concierne A sus respectivos ramos, la Muni-
cipalidad oficiase al Gobierno, avishndole que estaba en
posesion legal de aquellas oficinas, y mientras se ponia
en aptitud de funcionar, rogaba al Gobierno continuase la
gestion de aquellos asuntos en que no le era possible entrar
en inmediata posesion, con lo que quedada salvado el'
inconvenient apuntado, sin el aparente desistimiento de
atribuciones que parecia envolver la proposition original.
ElPresidente replica que esta interpretation de la ley era
inadmisible, por cuanto constituia cinco municipalidades in-
dependientes entire sf, y rompia la unidad del cuerpo, desli-
gando sus actos y procedimientos. Su contendiente ley6 un
articulo del Reglamento que.aun esta en proyecto, para mos-
trar c6mo de antemano entendia los poderes de la Municipa-
lidad en lo legislative, y c6mo el de las comisiones en la
administration de sus ramos especiales, afiadiendo, que el
espiritu de la ley de la Municipalidad de Buenos Aires
habia de deducirse de un studio detenido de su texto, de
las instituciones del pals y de otros donde se habia tornado
esta creacion modern. Que Ia substitucion de la palabra
Municipalidad a la de Cabildo importaba la separacion de
los poderes legislativos y judiciales que estaban reasumidos
en aquel cuerpo, y estan hoy en la Legislatura y jueces.
Que no estabamos para lanzarnos A inventar instituciones,
Tomo xxvi.-6





OBRAS DE SARMIENTO


so pena de extraviarnos, y que munioipalidades modernas
existian en todos los paises libres, pudiendo deducir de su
examen cuAles son las atribuciones de la nuestra, ayudando
much para ella las palabras que designan los empleos
y funciones, como ya lo habia observado otra vez, pues ellas
dicen lo que la ley no habia expresado.
Entrando la discussion en este terreno y siendo promovida
por un incident, se dej6 en este estado, para resolverla
mas detenidamente en razon de su gravedad.
Debe traerse muy luego la discussion del reglamento,
dependiendo de la solution de este interesante debate, la
suerte future de la Municipalidad en cuanto & su accion,
su expedicion y el interns de sus miembros en la gestion
de los ramos conflados a su celo.
Puede la Municipalidad ser, segun se resuelva, una cuarta
CAmara de deliberaciones, un segundo Consejo Consultivo,
ocupado en discutir, proponer, desbarrar, y no arribar A
nada positive. Puede ser una reunion de agencies admi-
nistrativas de los grandes intereses de la ciudad mas rica
y progresiva de la Am6rica espahiola, obrando en su espe-
cialidad en lo administrative, y coordinando su accion en
lo dispositive y reglamentario. Puede anularse el espiritu
municipal de sus miembros, quitindokes toda espontanei-
dad y reduciendo su celo, sus conocimientos locales, su
studio y patriotism A meros informants para debates sin
fin. Puede, por dltimo, erigirse una Municipalidad active
que traiga A su seno por vias separadas y sin confundirlos,
todos los ramos de administration que hoy obran disperses,
serenos, policia, empedrado, monumentos, paseos, escuelas,
beneficencia, etc.
Es de observer mientras tanto el celo que anima A los
sefiores municipales que concurren A las sesiones en su
casi totalidad. S61o se muestran remisos los personajes
politicos y aun eso abona en favor del espiritu que anima
al cuerpo, pues es demasiado municipal para que se hallen
en su centre de action los que no estan animados de ese
espiritu. No tardaran algunos en renunciar funciones que
tan mal les cuadra, y entonces el pueblo podrA obrar con
mas acierto en la election de nuevos miembros.
La tarea de la Municipalidad es ardua. Tratase de nada
menos que constituir para las venideras el Poder Municipal.





EL CAMINO DEL LACIO


ATRIBUCIONES
(Abril O0 de 1856.)
El primer asunto anoche en la orden del dia era el pro-
yecto de Cementerio del Sud. Suscit6se duda sobre si la
Municipalidad estaba obligada A seguir el expediente
actuado ante el Gobierno, lo que di6 lugar; A un debate
sobre competencia. Como se observase quie todo este debate
era initial, por cuanto no habian fondos, el Ministro explic6
que habian los fondos del presupuesto... Indic6se ademas
la necesidad de que la Municipalidad, conociese cuales eran
las propiedades municipales existentes, A fin de que, sin
entrar por ahora en posesion de ellas, pudiese proceder al
descubrimiento de las que les pertenezcan y no estuviesen
en aquella n6mina. El senior, Ministro contest que por
accident sabia que el de Hacienda reunia los datos necesa-
rios para poner a la Municipalidad en aptitud de obrar.
Un miembro de la Comision de Educacion someti6 una
duda sobre la manera de expedirse en su ramo. Habiendo
la Sociedad de Beneficencia y la de la Convalecencia oficiado
al President de la Municipalidad poniendo en su conoci-
miento los objetos de qte esta encargado, y necesitando
pedir datos sobre cosas referentes a Escuelas, se deseaba
saber si la Comision de Educacion de por si se encargaba de
hacerlo. Dividi6ronse los pareceres sobre este caso especial
y se acord6que el Presidente de la Municipalidad contestase
A las Sociedades 6 Corporaciones honorificas, pudiendo las
Comisiones pedir datos A las mismas, para reunir luces
sobre las materials de que debian ocuparse, quedando para
resolverse si las Comisiones tenian poderes administrativos
que no debiesen ir por el conduct del Presidente.
Uno de los miembros de la Comision de Educacion insisti6
en que las Comisiones municipales, A di-ferencia de las de
las Camaras, que solo son consultivas, eran ejecutivas en
todo aquello que la ley design corresponderles como atri-
buciones propias, suyas y no de la Municipalidad reunida,
lo que tiene lugar en todo lo que es puramente administra-
tivo;'observ6 que la Constitucion del Estado, que era la ley
de formacion de las Camaras, designaba las atribuciones
de las mismas, sin dar A las Comisiones que ellas nombran
atribuciones ningunas, mientras que la ley de municipali-
dades, que es la Constitucion de este cuerpo, divide la Mu-





OBRAS DE SARMIENTO


nicipalidad en seis secciones y h cada una de ellas atribuye
deberes, derechos yfunciones privativas; que la ley dice de
la Comision de Seguridad, que (( a ella corresponde la orga-
nizacion de arreglo del cuerpo de serenos, para hacer obser-
var el buen orden), y que no dice la Municipalidad
corresponde organizer.
PROYECTO DE REGLAMENTO
(Abrll 26 de 1856.)
Art. 1.0 La Municipalidad de Buenos Aires se compone de
la reunion de todos sus miembros. Los suplentes de Muni-
cipal no forman parte de la Municipalidad sino en reem-
plazo, por muerte, ausencia, renuncia, A otra causa dura-
dera, de los Municipales de la parroquia que los nombr6.
2.0 La Municipalidad se compone de cinco Comisiones
Ejecutivasque entienden y resuelven por si en los ramos
de Administration que la ley les design respectivamente,
entendiendose directamente con las Oficinas y Corporacio-
nes que les estAn subordinadas, 6 con las cuales necesitan
estar en contact. Cada comision pasara de tiempo en
tiempo, segun lo determine la Municipalidad, un informed
escrito de todo lo concerniente a su ramo.
3.0 Cuando la Municipalidad delibera reunida se le consi-
dera declarada en Comision. Con la presencia de doce de
sus miembros incluso el Presidente, queda constituida la
Municipalidad. ,
4.0 Las resoluciones generals tomadas por la Municipa-
lidad, y que tienen fuerza de decreto para el regimen de los
negocios de su incumbencia llevarAn el nombre de Orde-
nanzas, y serAn encabezadas asi: (El Presidente y la
Municipalidad de Buenos Aires, reunidos en consejo muni-
pal, han acordado y ordenado lo que sigue.))
5.0 En ausencia del Presidente, el Vicepresidente; y en
defecto de 6ste uno de los suplentes por su orden de nom
nacion presidira la session.
6. El Presidente tiene voz y voto en todas las discusiones,
y cuando hubiese empate incluso el voto del Presidente, se
declarara perdida la votacion.
7.0 El Presidente es miembro de todas las Comisiones en
que estA subdividida la Municipalidad; pero no tendra voto
cuando esten presents sus tres miembros.





EL CAMINO DEL LACIO


8.o El orden de los negocios que seguiri el Consejo Muni-
cipal, menos que doce votos juzguen oportuno interrum-
pirlo accidentalmente, es el siguiente:
1.0 Presentacion de peticiones.
2.0 Informes de las Comisiones.
3.0 Comunicaciones 6 ,informes de los empleados 6 cor-
poraciones dependientes 6 relacionados con la Muni-
cipalidad.
4.0 Mociones y resoluciones.
5.0 Negocios pendientes de la session anterior.
6.0 Ordenes especiales del dia.
7.* Orden general del dia.
8.0 Las comunicaciones del Gobierno pueden ser consi-
deradas en cualquier moment.
9.0 El Presidente hard que el Secretario forme una.lista
de todos los mensajes, ordenanzas, resoluciones 6 informes
sobre los cuales no haya caido resolution, los cuales forma-
ran (la orden del dia.
10. Si la question que se debate abraza various puntos, un
miembro puede pedir que se traten separadamente.
11. Una mocion para enviar a comision un asunto, 6
ponerlo sobre tablas, hasta que sea decidido, pospondr A
toda enmienda A la question principal.
12. Cuando una question hubiese sido decidida, podra un
miembro que vot6 por ella pedir su reconsideracion; pero
no podra hacerse mocion para reconsiderar un asunto,
despues que la ordenanza, resolution 6 decreto haya salido
de la Municipalidad, y no se admitirA mas que una mocion
de reconsideracion.
13. Seri del deber del Secretario de la Munioipalidad
publicar todas las ordenanzas que se sancionaren, en los
diaries que la Municipalidad design, except aquellos
acuerdos que requieran reserve. Otro tanto se hara con las
resoluciones adoptadas sobre una mejora especial 6 sobre
venta, disposition, contrato, 6 destiny ide una propiedad
municipal, y la inversion de los fondos municipales, y
requerimiento de un miembro un acta determinada con
expression de los nombres de los miembros que votaron
una media, designando los sies y los noes que la decidieron.
14. La Municipalidad reunida en sesiones tiene autoridad
para compeler a asistir los miembros ausentes, reprender





OBRAS DE SARMIENTO


A sus miembros por mala conduct durante las sesiones, y
expeler A un miembro con la concurrencia de dos tercios
de los miembros electos de la Municipalidad; y los miem-
bros asi expelidos pierden todos sus derechos y poderes
como Municipales.
15. El Presidente perservarA el orden y el [decoro, y de-
cidirA las cuestiones de orden, sujeto A apelacion ante la
municipalidad.
16. Un miembro llamado al orden se callara inmediata-
mente, A menos que se le permit dar explicaciones, y la
municipalidad si a ella se apela, decidira el caso sin debate.
Si no hubiera apelacion regira la decision del Presidente.
17. Ninguna question propuesta por un miembro sera
sometida & debate, sin que sea apoyada, y el Presidente la
baya declarado asi, debiendo ponerse por escrito, si algun
miembro asi lo exigiese.
18. Cuando una question est6 sometida A debate, no po-
dra admitirse mocion alguna si no es para
10 Enmendarla.
20 Enviarla a comision.
3* Ponerla sobre tablas.
40 Posponerla.
50 Cuestion previa.
60 Aplazarla.
19. La question de resolver sobre tablas y la de pasar A
comision serAn decididas sin enmienda 6 debate sobre la
question principal.
20. La question previa hasta que sea decidida cierra toda
enmienda y debate, y sera puesta en estos terminos: ,Se
pone la question principal ahora?
21. En las mociones puestas a votacion se pondran pri-
mero las que abrazan mas largo tiempo 6 mayores sumas
22. Los sies y los n6es seran anotados a peticion de un
miembro, y su nombre registrado en el acta.
23. Las elecciones de empleados se harAn por boletos, A
menos que la Municipalidad dispense de esta formalidad,
y la mayoria del ndmero present sera necesaria para cons-
tituir la election.
24. Ningun miembro se ausentara sin permiso del Pre-
sidente.
25. Las comisiones nombradas para informar sobre algun





EL CAMINO DEL LACIO


asunto por resolution de la Municipalidad lo harAn por es-
crito, refiriendo los hechos y su opinion sobre ellos, agre-
gando todas las resoluciones, peticiones, reclamos y otros
papeles relatives A la material sobre que ha de informarse;
y ningun informed serA recibido, sin la firma de una mayoria
de la comision; pudiendo la minoria someter su informed
por cuerda separada; ningun informed serA impreso sin ex-
presa determination de la Municipalidad especificando el
ndmero de ejemplares que deban imprimirse.
26. Cuando se ordene cerrar las puertas, todos los asis-
tentes, except los miembros de la Municipalidad y el
secretario, se retirarin, pudiendo el Presidente aplicar pe-
nas los que faltaren al decoro.
Toda peticion, reclamacion d otra solicitud escrita, desti-
nada A ser presentada A la Municipalidad, puede ser entre-
gada al Presidente 6 A cualquiera de sus miembros, y el
miembro A quien fuere entregada, la examinara, poniendo
en su carpeta el nombre del suplicante, y la substancia de
la solicitud y firmar su nombre al pie; cuya carpeta s6lo
serA'leida por el Presidente, A menos que un miembro pida
la lectura del escrito en cuyo caso serA leido el contenido.
Los miembros de la Municipalidad no abandonarAn sus
asientos hasta que el Presidente haya dejado la silla. Nin-
guna de las anteriores reglas podra ser enmendada si no
es por el voto de doce miembros presentes.-D. F. Sarmiento-
Lagos.
PRESUPUESTOS Y ORGANIZATION
(30 de Abril de 1856.)
Losdiarios de ayer han publicado la circular del senior Mi-
nistro de Gobierno, dirigida A las Municipalidades de cam-
pafa, recomendandoles formen el presupuesto de sus gastos
para el afto de 1857, A fin de que elevados & las Camaras y
sancionados, las rentas del Estado llenen, si es possible, el
deficit que no alcanzasen a cubrir sus propios recursos.
Esta indication del Sr. Ministro aconsejada por el buen
sentido, puede aplicarse A la Municipalidad de Buenos Aires,
que dos veces ha traido esa question a debate, si bien las
dos vecesha prevalecido el buen espiritu que domina A to-
dos sus miembros. Sucede mas en esta corporation que
en las de su g6nero, que el conocimiento que sus miembros





OBRAS DE SARMIENTO


tienen de ciertas necesidades premiosas los hace solicitor
en proponer los medios de remediarlas, no excluydndose
obras de embellecimiento que reclama el adelanto y ornato
de ciudad tan principal.
Ya se han emprendido con aplauso general varias de
estas obras, y estan en via de examen y studio varias
otras de que se siente notable falta.
Pero es de presumir que la question de fondos venga lue-
go A poner coto al ardor de los municipales, y seria sen-
sible que sus loables conatos fuesen desprestigiados hoy
por este inconvenient.
Afortunadamente la Municipalidad de la ciudad de Buenos
Aires, tiene otra obra a que dedicar su celo y actividad, que
Ilevada adelante con teson, much habrbaavanzado en seis
meses, sin Ilegar A su t6rmino. Tal es la de organizarse A
si misma y echar los fundamentos de su future actividad.
Ni empresa mas noble podrian acometer los actuales mu-
nicipales, que de darse un c6digo de ordenanzas sobre cada
uno de los ramos de su especialidad, sin dejarse distraer
por discusiones, proyectos 6 mociones que en todo tiempo
tendran oportuna cabida; pero que hoy son embarazados
por la falta de fondos ciertos, por la de organization y de
brazos auxiliares.
Un ejemplo basta para hacer sentir la oportunidad do
estas observaciones. Se han pedido al Gobierno treinta mil
pesos para gastos urgentes. Toc6se desde luego 61 inconve-
niente de no haber un tesorero que respond de esa suma
ni un contador que certifique las 6rdenes de inversion que
se vayan dando por la comision de hacienda, 6 quien co-
rresponda.
Ha de cuidarse desde el principio de encaminar las cosas
bien, si no se quiere que mas tarde cueste enderezarlas.
Sucede lo mismpo cuando se trata de saber cuAles son los
gastos fijos que la Municipalidad tendri que hacer para
proveer A las necesidades permanentes de su administra-
cion, para poder, con conocimiento de ellos, proveer A la
creation de aquellos establecimientos que faltan para el
buen servicio de los intereses pdblicos y la mejora de la
ciudad.
Parte de esos gastos, y muy considerable, esta ya determi-
nada por el presupuesto general, en dotacion de hospitals,





EL CAMINO DEL LACIO


casas de hu6rfanos y de exp6sitos, empedrado de calls,
escuelas, etc.
Pero para esto y los demas que resultan de las funciones
especiales de la Municipalidad, se require un conocimiento
exacto de los fondos de que podra disponer antes de exten-
derse a inversiones extraordinarias, requiriendo capitals
que van A desaparecer en la creacion de nuevos estableci-
mientos.
Nosotros aconsejamos A la Municipalidad, y creemos que
estA en su Animo, consagrar el tiempo que del afto admi-
nistrativo queda, A la obra puramente preparatoria de
organizer sus poderes, definir sus atribuciones, crear sus
oficinas y empleados, 6 ir dando sus ordenanzas sobre
aquellos ramos que piden reglamentacion. Aun asi, con-
traida exclusivamente su atencion A estos objetos, la 6poca
de obrar llegaria, sin que A6 nuestro juicio hubiese avanzado
lo bastante para hacerlo sin tropiezo. En todo caso, la
necesidad de darse cuenta de los gastos fijos A que debe
proveer, serA siempre de buen orden y de prevision, que
no debe desatenderse.
Question muy digna de ser estudiada, es la que propone
el senior Ministro para arbitrar fondos municipales por
medio de impuestos que los sufraguen, y las imposiciones
voluntarias que los vecinos quieran distribuirse segun sus
medios, su patriotism y su generosidad.
No son otra cosa las subscripciones con que el pueblo
concurre & la realization de tantas obras de embellecimiento
y de utilidad propia con que ha sido dotado Buenos Aires
en estos dltimos afios. La contribution municipal es una
subscription obbligatoria para los que se excusasen de tomar
su parte en la creacion de obras que los benefician; pues
todo lo que una ciudad 6 poblacion require para su servi-
cio, son obras que dicha poblacion emprende asociandose
en los costs, como lo estA virtualmente en los resultados.
No tener pantanos en las calls, es un negocio de inter6s
comun A todos los que habitan una ciudad, pues todos,
por medios imperceptibles A veces, pero siempre definibles,
reportan de ello utilidad personal. Menos calzados y vesti-
dos estropeados, menos carros y carruajes rotos, mas afluen-
cia y prontitud on la provision de los mereados, mayores
comodidades y content en los movimientos, todos estos





OBRAS DE SARMIENTO


son resultados prActicos, pecuniarios que cada uno obtiene
de la mejora de las calls. ZQui6n tiene derecho A negar
su parte de cost en los trabajos para cegar pantanos,
empedrar calls, etc.?
Par6cenos riesgosa la idea indicada por el senior Ministro
de former alguna vez haciendas de pastoreo, pertenecientes
A Municipalidades, por mas que seduzca A primera vista
el pensamiento. Hise ensayado este sistema en el Para-
guay y producido resultados terrible, de que no se dan
cuenta los mismos 'que los soportan.
La necesidad de apelar al bolsillo de los vecinos es un
freno impuesto por la naturaleza de las cosas, al poder,
cualquiera que 61 sea. El huano convertido en renta en el
Perd, ha producido des6rdenes espantosos, como produjo
la emision de papel facultativa entire nosotros. La Munici-
palidad que pudiera disponer de diez mil cabezas de ganado
anuales, fruto de sus estancias, emplearia la mitad de su
valor en asegurar los medios de desfalcar la otra.
Es much mas sencillo que los ganaderos se impongan
una contribution misma sobre la cantidad de cabezas que
poseen 6 sobre el product, para que se conserve el equili-
brio necesario entire el poder que dispone la renta, y el
poder que la da; pues ambos son fuerzas que obran reci-
procamente y se contrabalancean.
ATRIBUCIONES
(3 de Mayo de 1856.)
La Comision encargada de formular el Reglamento de
sesiones de la Municipalidad, ha fijado en el art. 20 el
caracter de las atribuciones que la ley da A las Comisiones
que subdivide los trabajos de aquel cuerpo, declarando que
son ejecutivas y resuelven por si en lo administrative, y en
lo dispositivo concurren como informants A la confeccion
de las ordenanzas que decreta la Municipalidad reunida
en concejo.
Este modo de ver es el de la Municipalidad A unanimi-
dad, sin que hubiese en su adopcion la menor discrepancia.
El caracter ejecutivo de las comisiones result del texto
literal de la ley, que les atribuye el encargo de organizer
y regular los servicios que estan al cargo de cada una.
Si esta parte de la ley no fuese suficientemente clara,





EL CAMINO DEL LACIO


toda duda desaparece en la que define las atribuciones
especiales de cada miembro de las Municipalidades de los
municipios de campahia, pues seria absurdo suponer que
hay en la misma ley dos jurisprudencias segun que son
uno, 6 tres los funcionarios encargados de cada ramo.
Las Municipalidades, por otra parte, no son cuerpos
simplemente deliberantes, como las Cimaras, sino que
tienen este character cuando dictan medidas, y son ejecutivas
cuando president A su ejecucion. El antiguo Cabildo era una
reunion de autoridades constituidas, jueces, procuradores,
visitadores fieles de pesos y medidas, que deliberaban en
comun para proceder en ciertos negocios, sin que las atri-
buciones especiales quetraia con su empleo cada miembro,
fuesen administradas en comun.
La Municipalidad modern tiene el mismo carActer,
aunque haya variado su composicion. Las leyes municipa-
les que rigen actualmente en Espafia, no pueden servirnos
de guia porque aquellas Municipalidades formadas por el
juez de paz y pedaneos, estan sometidas en todo al gobierno
politico que puede disolverlas y derogar sus disposiciones.
Una de las causes de la dltima revolution espafiola fu6 esta
ley, y las Cortes se ocupan actualmente de rehacerla. La
nuestra no tiene esa subordinacion. El Ministro de Gobierno
es el president de ella, como el Gobernador de las ciuda-
des norte-americanas lo es de sus concejos comunes; pero
el Ministro no tiene veto, como aquel, ni su ausencia inva-
lida los actos de la Municipalidad, como en Espafia y Chile.
En material de atribuciones de las comisiones, nuestra
ley las establece mas perentoriamente que las leyes ingle-
sas y norte-americanas, que se contentan con autorizara la
Municipalidad A delegar en comisiones sus propias atribu-
ciones, mientras que nuestra ley las hace arrancar de la
ley misma. Es bellisimo el titulo de una de las ultimas y
mas complicadas leyes municipals, dictadas en Inglaterra,
pues es de 1851, y vale la pena de traducirlo por entero para
ilustracion del caso. EACTA DE MEJORAS PARA BIRMINGHAN, 1851,
para transferir al Mayor, aldarmanes y burgueses del Burgo de
Birminghan, en el condado de Warwick, las fincas, propiedades y
efectos por ahora confiados d ciertos comisionados que tienen juris-
diccion sobre parte del burgo de Birminghan: y para proveer al
mnejor desagile, alumbrado, pavimento, distribution de agua, y otras





OBRAS DR SARMIENTO


mejoras del dicho burgo de Birminghan; y dictar resoluciones para
su gobierno, regulation y manejo, con las cldusulas incorporadas en
esta acta.))
No se ha introducido entire nosotros la saludable prAc-
tica de encabezar las leyes con estos titulos que expresan
su contenido; pero quien quiera que lea la de Municipali-
dades de Buenos Aires vera, que ha sido dictada para trans-
ferir los mismos poderes A funcionarios analogos.
La misma acta 6 ley, fijando el sentido de las palabras
tWcnicas de que va A servirse, express que Comision, a(signi-
fica una Comision nombrada por el Consejo Municipal), y
ya hemos observado que las comisiones de la Municipali-
dad de Buenos Aires son creadas por la ley misma, lo que
les da mas caracter.
El art. XIV de dicha acta establece que: (El Consejo podra
nombrar de su propio cuerpo, comisiones, del nimero que
juzgue oportuno, para todos 6 algunos de los prop6sitos de
esta acta, que A juicio del Consejo seran mejor reglados y
manejados por dichas Comisiones; con tal que los actos que
dichas Comisiones, en caso que el Consejo asi lo ordenare,
pero no de otra manera, sean sometidos A la aprobacion de
dicho Consejo; y que ningun pago, contrato, 6 expendio,
hecho por dichas Comisiones sea legal y vAlido, cuando la
suma exceda de cien libras esterlinas, a menos que hayan
sido autorizados para mas.
V6se, pues, que las Comisiones pueden obrar sin someter
sus actos & aprobacion, salvo que expresamente se ordene
lo contrario, y que pueden gastar por su sola autoridad
sumas que no pasen de cien libras esterlinas.
Las leyes municipales de los Estados Unidos son mas
explicitas & este respect. Como las inglesas, autorizan A
la Municipalidad A nombrar comisiones; pero una vez
nombradas resuelven por si en los negocios de su incum-
bencia.
((La dicha Comision de Mercados, dice una ordenanza mu-
nicipal de Nueva-York, tendri la entera inspection, direc-
cion y regularizacion de los respectivos mercados pdiblicos
y plazas de mercados en la ciudad de Nueva-York.
((La dicha Comision nombrarA personas adecuadas para
desempefiar los servicios subalternos de dichos merca-
dos........ concedert permisos por escrito para ocupar





EL CAMINO DEL LACIO


sus puestos, y podra retirarlos y anularlos ......... A dife-
rencia de esta otra que dice :
((Dos personas serAn nombradas por el Consejo Munici-
pal para obrar como Superintendentes de los Mercados...
Por donde se ve que los empleos generals son proveidos
por el Consejo Municipal y los subalternos por las Comisiones.
La ley de la Legislatura no menta Comisiones, que nombra
de su propia autoridad la Municipalidad, dandoles aquellos
poderes, y designando maximum A sus gastos.
El examen de todos estos antecedentes, y la letra de
nuestra ley municipal autoriz6 A la Comision encargada de
confeccionar el reglamento de sesiones, A fijar las atribu-
ciones de las cinco Comisiones en que la ley divide el
trabajo de la Municipalidad, en los tdrminos que lo ha
hecho y inicamente aprob6 el Consejo Municipal. Si hay
error en este sistema de apreciacion, deberA concederse al
menos, que no nace de no haber consultado los anteceden-
tes, ni descuidado formarse una conviction cierta de lo que
se praftica en casos analogos.
La question se reduce A esto. La ley no ha dicho expre-
samente que haya de someterse A aprobacion del Consejo
Municipal reunido en sesiones los actos administrativos de
Comisiones; y si tal hubiese dicho, la Municipalidad, apro.
baudo su reglamento, ha sancionado que las dichas Comi-
siones ejercerAn esas atribuciones. Por uno d otro camino
se llega al mismo resultado, que 6 de la ley,-6 de la orde-
nanza las Comisiones son ejecutivas en lo administrative;
lo que no obsta que sean informants en lo resolutivo como
Miembros del Consejo Municipal.
PRINCIPIOS CONQUISTADOS
(6 de Mayo de 1896.)
Los actos de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos
Aires, tienen valor legal por decirlo asi para las otras Muni-
cipalidades del Estado por el articulo de la ley en su crea-
cion, que hacen que 6stas consulten A aquellas en los casos
dudosos. Sus resoluciones important, pues, un antecedente,
que tendran en cuenta.las otras para casos anAlogos. De
aqui nace la necesidad de proceder con much tino en las
cuestiones que afectan derechos 6 sujeciones de la Munici-
palidad.





OBRAB DRE ARMIENTO


Un senior Municipal pidi6 en la session de anoche que
quedase consignado en el acta que la sustitucion de la
palabra pena, en el articulo 26 del reglamento, por la frase
el President procederd segun convenga, importaba laj urisdiccion
de la Municipalidad, autoridad emanada del pueblo, de
hacer la policia de su recinto, haciendo esta declaracion
en las palabras que le habia reasumido el Presidente, a
saber, usar de la reconvencion A los que faltasen al respeto
A la Municipalidad 6 al decoro durante sus sesiones, y del
arrest 6 la prison segun el caso.
Dijose que el espiritu de la Municipalidad de adoptar
aquella frase, habia sido negindose la facultad de imponer
penas, y que s61o significaba arrestar A los transgresores,
y entregarlos A los tribunales para ser juzgados. Consul-
tada la Municipalidad sobre este punto, declare ser esta la
interpretation de la frase (procederA segun convenga>.
Desde luego v6se la utilidad de consignar en el acta, el
significado de la frase, aprocedera segun convenga>, que no
tiene valor ninguno, puesto que ya habia dudas sobre su,
alcance.
Pero lo que hay mas notable es que con esa declaracion
consignada en el acta de la Municipalidad se ha introdu-
cido en la jurisprudencia de un cuerpo colegiado, lo mismo
que se negaba, y es el derecho de imponer penas. El
arrest es una pena correctional.
4Arresta la Legislatura a quien la silba 6 perturba sus
sesiones? No. Luego el punto ha sido decidido en la Muni-
cipalidad, segun los verdaderos principals.
Necesitamos establecer ciertos antecedentes de derecho
A que se refieren las palabras usadas.
Cuando se trat6 del encabezamiento de las ordenanzas, se
suprimi6 la palabra el Presidente, y, dejando s6lo dla
Municipalidad.
En esto obedecian los oradores que sostuvieron esta redac-
cion A un sentimiento indefinido de independencia sin
duda. Pero los mismos oradores, cuando se trata de los
poderes que invisten, encuentran que no tienen atribucio-
nes ni aun para defender al cuerpo .A que pertenecen. Asi
pues, toman la apariencia de las cosas, y abandonan el
meollo.
En la supresion de la palabra Presidente, se apartaban





EL CAMINO DEL LACIO


un poco del espiritu de la ley, que introduce en la Munici-
palidad un funcionario nato, entire los que son electos. El
Ministro de Gobierno, es Presidente, ex-officio, y por tanto es
una entidad que debiera figurar en las resoluciones.
Las Municipalidades de los Partidos de campania se com-
ponen igualmente del Juez de Paz y los miembros munici-
pales, y sus ordenanzas deben naturalmente encabezarlas:
El Juex de Paz y Municipalidad de Chivilcoy, por ejemplo.
Acaso prevalezca lo reglamentado en la Municipalidad
de Buenos Aires, lo que sentiriamos porque introduce un
vicio, que nada ltil produce.
Hemos oldo muchas veces vituperar con Wnfasis, el absur-
do de la ley que pone a un Ministro de Gobierno la
cabeza de la Municipalidad. Sin embargo es precise con-
sultar los antecedentes legislativos de las Municipalidades
para hallar la razon de estas medidas.
La formula usada en Espafia, cuya legislation municipal
es aniloga A la nuestra, para encabezamiento de los ban-
dos d ordenanzas, es cD.... Alcalde Corregidor de esta M. H.
Villa, etc. ). Como se ve, no se invoca el nombre del Ayun-
tamiento.
En Inglaterra se usa esta formula: ((El Mayor de los Comu-
nes y los Burgueses en Asambleav.
En Estados Unidos: ((El Mayor y Consejo Gomun runidos en
asamblea.
El Mayor es Gobernador de cada ciudad, y es jefe de poli-
cia. Tiene veto contra las resoluciones de la Municipali-
dad, como el jefe politico en Espafia, pues en Espafia estAn
las municipalidades bajo la autoridad political que puede
derogar sus resoluciones.
El Gobernador actual de Buenos Aires, lo es del Estado
en general; y desde que la Municipalidad entire en el pleno
ejercicio de sus atribuciones, no le quedan funciones que
ejercer en la ciudad, sino son los poderes politicos, lo
mismo que los gobernadores de los Estados norte-ameri-
canos.
El President, pues, de la Municipalidad, aunque sea un
ministry, cuenta por algo en sus actos, y debiera recordarse
su existencia en las ordenanzas.
Veamos ahora las atribuciones de una Municipalidad.
Desde luego el primer requisite de toda ley, es que ha de





OBRAS DE SARMIENTO


tener sancion, es decir, pena impuesta A su infraccion. La
Legislature de Buenos Aires, al dictar disposiciones para
reprimir los des6rdenes de la barra, ha descuidado hasta
hoy hacer una ley. Otro principio es que toda autoridad
debe tener el poder en si, el poder de hacer la policia de su
tribunal, 6 local de sus funciones.
El articulo del reglamento que designaba la facultad de
imponer penas, indicaba la transgresion penada, a(faltas
al respeto 6 al decoro). Aqui no hay delito ni crime,
son infracciones de policia, y por tanto la pena es pura-
mente correccional, porque ni el hecho ni la jurisdiccion
se extienden A mas.
Si se dijese que la.falta de respeto & la Municipalidad
como autoridad es crime grave que debe castigarse con
otras penas que lasordinarias, como elcaso de haber tirado
en la barra de la Legislatura un cabo de vela A un dipu-
tado, recordaremos que durante los siglos de barbarie se ha
hecho gemir A la humanidad con esta apreciacion moral
de los delitos. El que mata A un hombre merece la pena
de muerte; pero el que mata al rey, ,qu6 merecerA? Des-
cuartizarlo vivo. El que insulta al rey merece la muerte;
pero el que insulta A Dios qu6 merece? Arrancarle la len-
gua al blasfemo, quemar vivo al hereje.
Hoy no se tratan las cosas asi. Cuando le dieron un hue-
vaso A Polk, Presidente de los Estados Unidos, el delin-
cuente fu6 A la carcel, porque la ley no ve de un lado sino
un acto violent, sin efusion de sangre,y del otro un hombre
a gredido.
Asi, pues, la Municipalidad no castiga delitos, sino infrac-
ciones. Si un delito se compete en su recinto, purgan al
delincuente los tribunales; pero si los asistentes la pertur-
ban en el ejercicio de sus funciones, no va A pedir amparo A
autoridades extrafias, sino que aprehende A los infractores,
y les impone penas correccionales como es la de arrest.
La declaracion pedida de la frase aprocedera segun con-
venga) no podrA importar nada mas que el antecedente,
faltar al respeto 6 al decoro, que no son delitos sino trans-
gresiones que se reduce A silbos, gritos, palabras. Si pasa-
sen a otra cosa, es decir, A vias de hecho, estos crimenes
serian de la competencia de los tribunales.
De manera que huyendo la Municipalidad de imponer





EL CAMINO DEL LACIO


penas correccionales, ha constituido en delitos ordinarios
las transgresiones, con sujetar A los que le falten al decoro
al respeto de las sesiones, no solo al arrest, sino A las tra-
mitaciones de un juicio ante los tribunales, que no
siempre podrA evacuarse en ocho dias, aunque no pase de
declarar que hay lugar A formation de causa. Es todo lo
contrario de lo que se queria, no imponiendo mas pena que
la simple correccional. No basta querer las cosas, que es
precise saberlas querer.
De todos modos, la Municipalidad sancion6 el prin-
cipio.
Otro tanto ha sucedido en la inscripcion de la Piramide
del nombre de Lucena. Los Comisionados nombrados para
recoger datos, trajeron la certeza por declaracion de testigos
contests de que este nombre ha estado inscripto en la Pi-
rAmide, como el de Velez su compafiero de sacrificio en
C6rdoba, por una disposicion de la Asamblea Nacional de
1813; pero ignorAndose por qu6 causa, si intencional 6
casual ha desaparecido, se adopt la resolution de pedir
antecedentes al Gobierno politico, para restablecerla, si no
hubiere disposicion en contrario.
Sobre esta resolution haremos las mismas observaciones
que el caso anterior.
Bueno es saber lo que sobre el caso haya al particular;
pero la Municipalidad debe bastarse A si misma, y no de-
pender de informes ajenos, que le imponen cierta depen-
dencia. Hoy puede convenir este expediente a un modo de
ver las cosas, mafiana han de dejarse sentir sus efectos
perniciosos en otras.
Si necesita informarse de antecedentes, los archives pi-
blicos estan 6 su disposicion y puede consultarlos.
En definitive, la Municipalidad reconocid el deber en que
estaba de dar cumplimiento al decreto de la Junta Guber-
nativa, sin observaciones de ningun g6nero de su part.
RELACIONES ENTIRE LOS PODERES
(Junio 3 de 1856).
Un incident ocurrido en la session del viernes pasado,
ha motivado en la de anoche reconsiderar el asunto, y adop-
tar un temperament prudent, que ha alejado un conflic-
ToMo xivi.-7





OBRAS DR SARMIENTO


to est6ril, y ahorrodo distracciones 6 la Municipalidad do
los muchos asuntos de que tiene que ocuparse.
Extrafiando recibir una nota del Gobierno, firmada por el
primer official del Ministerio del Gobierno, se hizo mocion
para que se consignase en la acta que la Municipalidad no
aceptaba esta derogacion de las practices ordinarias, y cre-
yendose aquel acto poco deferente, se resolvi6 sobre ta,
bias hacer llegar al conocimiento del Gobierno esta protes-
ta, contra lo que aparecia como una violacion de la
Constitucion que dispone que los actos emanados del Gober-
nador del Estado, no serin vilidos, si no son refrendados
por un Ministro.
Habia en esta interpretation de la Constitucion una falta
de apreciacion de la clase de actos a que la disposicion so
refiere; y como estas tergiversaciones son generalmente
aceptadas y recibidas por el pdblico, creemos oportuno con-
signar aqui algunas ideas que pueden contribuir A rectifi-
car aquel concept.
El Gobernador es el jefe del Estado, y como tal puede
expedir decretos que tienen fuerza de ley, 6rdenes de pri-
sion en casos particulars, 6 tomar disposiciones que afec-
ten A los intereses vida, libertad i honor de los gobernados.
Para precaver el abuso de este poder, la- Constitucion
exige que el decreto u orden vaya refrendado por un Mi-
nistro. Pero en los actos puramente administrativos, en
las relaciones con otros gobiernos d otras autoridades,
aquella garantia constitutional no tiene objeto, por la
calidad especial de las relaciones, pues un enviado diplo-
matico 6 un Ministro de otra nacion no necesitan garantias
contra los abuses posibles que haga de su autoridad el
Gobernador, ni las autoridades del pais entran on discu-
sion sobre las comunicaciones que reciben, en cuanto no
afectan interesee puiblicos 6 privados.
Asies en todo lo administrative: el Gobernador no firma
el acto, bastando que un Ministro del despacho diga a los
funcionarios a quienes dirige, que de orden 6 por encargo
del Gobernador comunica tal 6 cual disposicion. Aqui el
rol estaria invertido; pues en lugar de ser el Gobernador el
que actuia, es el Ministro, y por lo tanto 6ste y no el Gober-
nador necesitaria de la refrendacion.
Si faltase Ministro por renuncia, indisposicion 6 ausencia





EL CAMINO DEL LACIO


temporal, es costumbre en todos los paises, & fin de que el
despacho no se interrumpa, autorizar al official mayor de
ese despacho para continuar refrendando los actos del Go-
bernador 6 trasmitiendo sus 6rdenes, para los que ha de-
bido preceder necesariamente un decreto, pues no es con-
cebible que este funcionario obre de acuerdo con el
Gobernador, si en efecto no estuviese autorizado para ello.
Ninguna autoridad national 6 extranjera tiene derecho
para cuestionar la existencia de ese decreto, aunque no
haya llegado a su conocimiento, pues ella result 'del he-
cho mismo de aparecer el official mayor funcionando en
lugar de un Ministro que no existe 6 esta en receso. LA
qu6 se reduciria el cargo de sustitucion del official mayor al
Ministro ? Nada menos que acusar al primero de falsifi-
car actos gubernativos, cuando en una nota dice que obra
por orden del Gobernador.
No apercibido de estas diferencias de los actos, un Mu-
nicipal provoc6 aqpuella manifestacion, sobre la cual ha
vuelto la Municipalidad desde que se hubo informado de la
existencia del decreto, que la verdad sea dicha, debi6 su-
poner, so pena de hacer un cargo de supercheria al official
mayor.
La Municipalidad con el buen espiritu que la guia ha re-
suelto anoche pedir el retire de aquella nota, con lo que
queda salvada la necesidad de contestarla, y debatir entire
ella y el Gobierno, punto que por fortune no admite discu-
sion.
Este acto de prudenciaahorra como hemos dicho antes
conflicts est6riles, y pone t6rmino & un incident que era
desagradable en si. Los poderes pdblicos no pueden sub-
sistir sin esta reciproca deferencia, por ser casi impossible
deslindar con precision las atribuciones de cada uno de
ellos. La Inglaterra es un pais, por la clase de sus insti-
tuciones, modelo a este respect. La prerogative de la
corona, no obstante muchos puntos definidos por revolu-
cionesy guerras, es ilimitada en cierto respect, y entra
en el dominio del poder legislative y del judicial.-
Sucede otro tanto con las facultades de la CAmara de
los Lores, y mas con la de los Comunes, no faltando muni-
cipios, universidades y burgos que tienen poderes indepen-
dientes de todos los otros.





OBRA.S DE SARMIENTO


Sin embargo de todas estas anomalias, son rarisimos los
conflicts, por las concesiones mutuas que se hacen los
poderes, no usando cada uno de ellos de todas las atribu-
ciones A que tiene derecho, a fin de no turbar la paz
pdblica. Es peregrino el caso, y much ha llamado la
atencion la reciente negative de la CAmara de los Lores, A
la reina, del derecho de la corona a crear lores sin derecho
A sentarse en el parlamento, derecho, sin embargo, que se
funda en antecedentes hist6ricos.
Entre nosotros, mas novicios en la vida piblica, hay des-
graciamente una propension A invadir y ensanchar las
atribuciones de cada, poder pdblico con lo que al fin hemos
visto producirse y ostentarse el hecho de una autoridad que
habia asumido la suma del poder piblico, frase tan torpe como
significativa, que revela sin embargo el hecho de haber
invadido una autoridad todos los poderes.
Fomentan esta disposition los hombres que menos debie-
ron hacerlo, porque consagrAndose A la vida pdblica, son en
el hecho verdaderos funcionarios del Estado, pues siempre
estan ocupados de sus negocios; y por tanto A ellos incumbia
cuidar de que sus funciones diversas, se desempefien con faci-
lidad y buen acuerdo. No nos explicamos la disposition con-
traria, sino por cierta propension A traer el poder adonde tales
personajes estan, de manera que in peto se dicen, sin saberlo
ellos: ((el Estado soy yo.) Si son ministros,entonces las pre-
rogativas del Ejecutivo no tienen limited conocido; mas si
pasan A las CAmaras, entonces es la Legislatura la que puede
por quitame allA esas pajas maltraer al Ejecutivo.
Recuerdanos esta observacion una belleza po4tica del
mito de los Argonautas. H6rcules figure entire los heroes
expedicionarios, como simple convidado, no obstante ser el
de mas categoria, pues Jason manda en jefe la expedicion;
pero es tal el peso del atleta que la frigil barca se inclina
del lado en que 61 va sentado. Sucede otro tanto donde
se sientan nuestros grandes personajes politicos. Aunque
sea en la Municipalidad, alli estin los poderes pdblicos, y
el nivelador y contrapeso de todos los demas, porque
ellos estAn ahi. El modesto banco de Municipal toma luego
las formas de tribune, desde donde se fulminan las deci-
siones supremas.
DeseAramos en pos de estas demostraciones, ver algo de





EL CAMINO DEL LACIO


positive, trabajo, studio, ideas tiles, preparation, para
no aplicar la observacion taimada de nuestros paisanos
agricultores al ver la lozania de ciertas plants de las que
dicen-muchas guias-y zapallos nada; y en la Munici-
palidad, en este gobierno puramente domestico, gobierno
del alumbrado, del agua, de la limpieza y del ornato, los
zapallos en el sentido recto 6 en el figurado, no vienen mal.
En otros puestos hay occasion y espacio para mostrar celo
tan ardiente por la recta aplicacion de las prescripciones
constitucionales.
EL PODER MUNICIPAL
(it de Junio de 1856).
El Ministro de Gobierno ha pedido explicaciones a la
Legislature sobre las ambigiledades y vacios de la ley
municipal vigente, y creemos que no estara demas que
digamos algo sobre material tan important; much mas
cuando vemos pronunciarse en la prensa cierta tendencia
A anular el poder municipal, sea cuarto, quinto 6 lo que
se les d6 la gana, que tal numeracion no .es de derecho;
pero cuarto 6 sexto, el poder municipal es poder primordial,
el uinico que han conocido las sociedades antiguas, el dnico
que de los derechos romanos salv6 de la barb irie de la con-
quista, el primero que se levant6 en la edad media contra el
feudalismo, hasta producer las libertades modernas, el uinico
en fin en que reposa la libertad y la Repdblica en los Esta-
dos Unidos, en Suiza, en Andorra, en San Marino.
PermitirAse este lenguaje A los que en el seno de la Muni..
cipalidad, en la prensa y en los reglamentos que s, han
dado A aquella corporation, han propendido siempre a no
salir de los limits de la jurisdiccion municipal, sin preten-
der por eso darle el lugar subalterno y humilde que quiere
darle El Orden, que reserve todas las pompas para el
Poder Ejecutivo del Estado.
No ha tenido nuestro concurso ningun acto de los que
hayan puesto en duda la discrecion de 1P Muivnicipalidad, y
si alguna yz-ha sido sorprendi!',, hase cuidado de rew ne-
diai-ahWmal paso dado, sil. estr6pito y con dignidad. Con
estos titulos nos Pe'initiremos entrar en el examen de las
cuestiones Sl'inetidas A las CAmaras por el senior Ministro.
Puedt 'nacerse de la Municipalidad, un consejo para auxi-





OBRAS DE SARMIENTO


liar la accion de los empleados politicos como sucede en
la monarquia francesa. Entonces es mejor cerrar las
puertas al salon municipal. Ningun hombre que estime
en algo su tiempo ha de perderlo en esas incumbencias.
Puede hacerse de ella el gobierno del pueblo por si mismo,
con sus recursos y sus hombres en cada localidad, y enton-
ces tendremos desembarazado el Ejecutivo de cuidados
nimios, obrando en su propia esfera, la gestion de los nego-
cios del Estado, y no los de calls, villas y ciudades.
SQuieren que haya espiritu puiblico? Denle campo para
obrar. a Muchas veces sucede en Europa, observaba Tocque"
ville con este mismo motivo, que los gobernantes echan de
menos todo espiritu municipal, porque todos estan de
acuerdo en que el espiritu municipal es un grande element
de orden y de tranquilidad pdblica; pero no saben c6mo
producirlo. Temen que haciendo independiente y fuerte
A la Municipalidad, se reparta el poder social, y quede
expuesto a la anarquia el Estado. Ahora, quitad la fuerza
y la independencia a la comuna y no encontrareis jamas
ciudadanos sino administrados.x
Tenemos, pues, en la Municipalidad de Buenos Aires una
masa de cera a quien imprimirle nuestras voluntades.
Hagamos con ella ciudadanos 6 administrados; pero en-
tendimonos y no mezclemos los roles.
,Nos conviene una Municipalidad bajo la tutela de
otros poderes? Entonces cerremos la puerta de su salon
y no repitamos farsas de instituciones.
El Orden nos habla ((de los intereses relativamente peque-
fios) de que la Municipalidad esti encargada, de la ense-
fianza en los ((puestos subalternos que son de su incum-
bencia, y otras palabras que parece se entiende que sus
funciones son barrer las calls, 6 recoger basuras.
Nada de esto es cierto, aunque est6 en manos nuestras
hliaorlo cierto, como lo han hecho en otras parties. Pero
no se 1-O.a alcanza por qu6 razon don Valentin Alsina,
Municipal, tendirk menos juicio, mas patriotism, mas ins-
truccion que don -.Ientin Alsina, Senador; porque los
ciudadanos electos en las ig1roquias el lo de Mayo para
representantes, serin mas capacesi discernir el bien y
de hacerlo, que los electos en las mi.as parroquias
quince dias antes para former la Municipalidad. -