Obras de D.F. Sarmiento

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Material Information

Title:
Obras de D.F. Sarmiento
Physical Description:
53 v. : ; 25 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sarmiento, Domingo Faustino, 1811-1888
Montt, Luis, 1848-1909
Belin Sarmiento, Augusto, 1854-1952
Publisher:
Belin
Place of Publication:
Paris
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education   ( lcsh )
Politics and government -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Economic conditions -- Argentina   ( lcsh )
History -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Argentina

Notes

General Note:
Vol. 1-6 "reimpresion" 1909.
General Note:
Vols. 1-6 have imprint: Paris, Belin hermanos, 1909; v. 7-49: Buenos Aires, Impr. "Mariano Moreno" 1895-1900 (v. 7, 1896); v. 50-52: Buenos Aires, Marquez, Zaragoza y cia., 1902; v. 53: Buenos Aires, Impr. Borzone, 1903.
General Note:
Vols. 1-7 comp. by Luis Montt ; v. 8-52 and index comp. and ed. by A. Belin Sarmiento. Cf. "Advertencia"," v. 1.
General Note:
Vols. 7-52 "publicadas bajo los auspicios del govierno arjentino."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 04759098
ocm04759098
Classification:
ddc - 982
System ID:
AA00010664:00024


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OBRAS (


DE



D. F. SARMIENTO


PUBLICADAS BAJO LOS AUSPICIOS DEL GOBIERNO
ARGENTINO




TOMO XXV


POLITICAL
ESTADO DE BUENOS AIRES
1855-1860


BUENOS AIRES
6657- Imprenta y Litografia a Mariano Moreno) Corrientes 829.
4899


























EDITOR
A. BELIN SARMIENTO











POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


1855-1860



CONJURACION DE LA MASHORCA
(El Nacional, Julio 14 de 1855.)

El asunto que ha traido agitada la poblacion de Buenos
Aires durante este mes ha sido el descubrimiento de una
conjuracion dirigida por los instruments de la pasada
tirania.
Para caracterizar este hecho, necesitamos establecer
algunos antecedentes. Durante veinte aflos nuestra socie-
dad ha sido regida por un despotismo inmoral 6 sangriento,
cuyos espantosos crimenes excitan todavia el horror de las
poblaciones. El pueblo se conmueve al recuerdo de las
confiscaciones, de las matanzas. y de las crueldades que
hacian el bagaje ordinario de este sistema de gobierno;
y el sentimiento moral de cada uno no acierta d compren-
der c6mo hay series al parecer tan depravados que aun se
afanen por reproducir un orden de cosas semejante. Sin
embargo, la experiencia de tres afios ha mostrado que
habia en ese sistema estimulos tan poderosos, atractivos
tan fuertes, que nada sino el escarmiento constant puede
retraer a los desposeidos explotadores de intentarlo todo
para reproducir esa situation y recobrar las antiguas ven-
tajas.
Luis XIV, Luis XV en Francia, investidos con el poder
real absolute, arruinaron sucesivamente aquel bello pais
con sus monumentos, sus palacios y sus guerras el primero,
con sus orgias y sensualidades el segundo, porque el poder
arbitrario es s6lo sanguinario a causa de las resistencias;
pero es siempre, normalmente la vorigine que absorbe la





OBRAS DE SARMIENTO


fortune ptiblica, cualquiera que sean las pasiones que do-
minan al d6spota. Tras de Luis XIV y de Luis XV, estaban
los fermiers generals, los contratistas privilegiados, los
proveedores de los apetitos reales, como detras de cada
despotismo estan en todas parties los explotadores del
poder, como medio de hacer rApidas fortunes. La tirania
entire nosotros ha seguido estas leyes que le son comunes
en todos los paises. Alejadas las resistencias, subyugados
los pueblos, los tiranos se hicieron explotadores de, la
situation, y ellos y sus sat6lites emprendieron met6dica-
mente acumular fortunes por todos los medios que el
desquicio de la sociedad, la falta del saludable freno de la
opinion 6 la impunidad sugerian. Ser capitan de puerto,
general, empleado, juez, era s6lo entrar en el camino que
conducia & la adquisicion de millones, no por salaries,
legitima retribucion del trabajo, 6 de la capacidad admi-
nistrativa, sino por la explotacion del favor, de la position,
del miedo mismo que inspiraban por los malos 6 bienes
que podian causar.
La caida de la tirania dej6 tras si un personal de explo-
tadores, que pasada la primera impression de terror, 6
Ilamados mas tarde figurar, a merced de las fluctuaciones
de la political, han esperado reanudar el roto hilo de la
antigua postracion del pais. A la mas leve oscilacion del
Gobierno, al anuncio de un descalabro, estuvieron de pie
todos los que habian tenido el privilegio antes de explotar
el poder, con el primer pretexto, cambiando de pretexto
impddicamente al dia siguiente de faltar el primero, hasta
producer el sitio y sus horrores. Como pensamiento poli-
tico, como fuerza material fueron vencidos; pero como ex-
plotacion, como medio de enriquecerse, el sitio estuvo muy
lejos de traerles escarmiento, siendo mas bien estimulo
para ensayar nuevos esfuerzos. Durante el sitio redujeron
A dinero un million de vacas, y abastecieron por agua y
por tierra, a muy subido precio, la ciudad misma que -si-
tiaban.
La intentona de la invasion de los veinte y dos empre-
sarios del Rosario, auxiliados por escritores, capitalistas
que anticipaban caudales y gobiernos fautores 6 consen-
tidores, no era sino la consecuencia natural del sitio;
pero esta tentative, mas A las claras que la anterior,





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


mostraba la impotencia en que caia de dia en dia ese
grupo de hombres que quisiera pasar plaza de partido
politico. Diez y seis mil paisanos habian obedecido a la
intimacion de cercar la ciudad en 1853; s6lo quinientos
invadieron el Estado en 1854. En 1855 era de temer, como
uno de los postreros resuellos (porque no sera el ultimo
todavia) de este moribundo, que apelase A la conjuracion
misteriosa, al golpe de mano, para tomar por sorpresa en
las tinieblas, lo que no le darian ya ni el alzamiento ni la
audacia de una invasion.
Tal es el riesgo de que ha salvado Buenos Aires, si
riesgo ha habido, sorprendi6ndose menos la opinion del
peligro, que de la falta de buen sentido de los que con 61
la amenazaban. A principios de Julio debia estallar en
Buenos Aires un movimiento en la artilleria volante, secun-
dado por algunos italianos que sorprenderian el parque 6
imprimirian el terror por medio de excess. No queremos
aceptar sin pruebas la version comun, que hace que el 9 de
Julio mientras el pdblico acude & los templos y se aban-
dona al regocijo, la artilleria haria fuego & metralla, y las
bandas de italianos se echarian sobre los pabellones de la
tropa. Si tal hubiese sido el plan, era digno de las cabezas
que lo habian concebido. Ni sorpresa mas horrible podian
dar A la poblacion, que todo podia sospechar, menos la
proximidad de tales catAstrofes.
Los que de lejos juzgan del estado de los Animos en los
pueblos libres por las manifestaciones apasionadas y ardo-
rosas de la prensa: los que de cerca quisieran reunir la
libertad y el silencio, el progress y la discipline, la discu-
sion y el ritual, han debido career que Buenos Aires ardia
en los meses de Mayo y Junio al ver la irritacion produ-
cida por la question Portela. Pero hay otras reglas para
juzgar de la tranquilidad pdblica, mas certeras que las
que pueden darnos los paises que han echado una mor-
daza A su prensa. En estos dos meses el Banco habia
recibido en dep6sito de particulares treinta millones de
pesos (m. c.), prueba irrefragable de que reinaba la mas
complete seguridad en el porvenir; pues el capital y los
ahorros del trabajador tienen el olfato muy fino en material
de seguridades. En esos meses de Mayo y Junio se prin-
cipiaron las obras del gas que ocupan centenares de tra-





OBRAS DE SARMIENTO


bajadores; el magnifico teatro de Colon cuyas murallas se
alzan a vista de ojo: los almacenes de aduana de que
hay ya nueve casi terminados; el camino de hierro que ha
adelantado, no obstante las lluvias, muchas cuadras; el
muelle que ha avanzado doscientas doce varas en el rio; el
empedrado de las calls que sale ya hasta los suburbios;
el soberbio local del Club del Progreso que descuella sobre
los demas edificios como el Coliseo de Roma.
Todos estos monumentos son una acusacion contra los
conjurados ocultos, y protestan con su presencia de que
el pais se creia seguro, porque no concebia siquiera la po-
sibilidad de una conmocion. Y si las cosas -frivolas depo-
nen en favor de la serenidad de los animos, en Mayo
tenian lugar las excitaciones de rivalidad entire dos can-
tarinas c6lebres, que traian dividido gratamente al pdblico,
cuyas preferencias se desahogaban en victories, coronas y
bouquets de flores. En Mayo luchaban con 6xito desigual
en el drama la compafiia espafiola y la hispano-americana.
En Mayo los clubs, la Filarm6nica, ostentaban todos los
beneficios y las comodidades que trae el espiritu de aso-
ciacion. En Mayo treinta mil almas vivieron por decirlo
asi en las plazas pdiblicas, festejando de dia y noche los
recuerdos de la libertad, tan caros para quienes a tanta
costa la han recuperado, sin que una sola voz, un solo
tumulto haya reveladd el mas ligero sintoma de descon-
tento. En Mayo se sofocaba, falto de espacio, el gentio
que acudia al teatro Argentino, a presenciar el sencillo
cuanto tierno acto de repartir la Sociedad de Beneficencia,
premios a la moral, a la industrial y al amor filial, y
medallas de plata A cuatrocientas niias de-las escuelas.
No menos lleno de movimiento aunque mas serio, ha
transcurrido el mes de Junio en que los conjurados anuda-
ban los hilos de su trama. A la comunion de los enfermos
que transportaba la poblacion A la Residencia, sA suce-
dieron los acalorados debates del Senado, cuya barra du-
rante dos noches consecutivas, estuvo compuesta de igual
nilmero de gente, sino mayor, que en las c6lebres sesiones
de Juniode 1852 en que se trataba de la existencia del gobier-
no republicano.representativo, sin que, salvo gritos y aplau-
sos, disculpables solo por creerse el puiblico con derecho
para manifestarse en aquel lugar, ni aun la presencia de





POLiTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


los conjurados que estaban mezclados en los grupos, fu6
parte A perturbar la tranquilidad ptiblica.
En vista de estos hechos, que hablan por si solos, L, qui6n
se atreveria a afirmar que existian en el pais, g6rmenes
siquiera de una conmocion obrada por un partido cual-
quiera, aun suponiendolo en minoria insignificant? Para
colmo de justificacion del sistema de libertad que reina
actualmente, la causa de Reyes, el ejecutor por diez afios
de los crimenes de Rosas en Santos Lugares, fugado de la
cArcel y cabeza de la conjuracion urdida en Montevideo,
obtenia por desenlace sentencia absolutoria de la CAmara de
Justicia.
Pero seria equivocarse much, career que la conjuracion
contaba solo con un golpe de mano, 6 la conspiracion de
algunos de los amnistiados tantas veces. Es este un corn-
plot, que teniendo un objeto fijo, ha venido cambiando de
forma, segun las circunstancias, y como sucede en todos
los atentados, se proponia explotar sucesivamente las
desgracias priblicas, y el mal inevitable que acompafia
siempre al bien. Invadida la frontera por los barbaros,
los bArbaros fueron afiliados A la conjuracion. Amnistia-
dos y conservados en el ej6rcito algunos jefes y oficiales
de la caida tirania, estos se encargaban de escarmentar
como las viboras, A los que los habian abrigado en su seno.
Rinde el pueblo culto .religioso A los dias de la libertad y
de la independencia de la patria, y esos dias eran escogidos
para metrallar las families A fin de remontar el terror. La
emigracion trae necesariamente, entire las gentes laborio-
sas, algunos hombres que prefieren la holganza al trabajo,
y los conjurados, por hacerse de fautores, no trepidaron
en echar este baldon sobre todo europeo, mostrando un
peligro en el element mismo destinado A regenerar estos
paises. La opinion disentia con un ministry de gobierno,
el Senado discutia ciertos actos del Ejecutivo, la prensa
combatia con passion, y los conjurados pensaban aprove-
char este incident de todo gobierno libre, y hacer de la
libertad misma y de las discusiones parlamentarias, un
escalon para entronizar otra vez el reino de la mashorca.
Asi, pues, el 9 de Julio iba A ser cambiado en dia de luto
para nuestra posteridad, la emigracion en bandas de ase-
sinos, la libertad de la prensa, las discusiones parlamenta-





OBRAS DE SARMIENTO


rias, en peligros en lugar de medios de evitarlos, y todas
nuestras conquistas sobre la barbarie y el despotismo, como
todos los nuevos elements de progress en instruments
de ruina, en objetos de odio.
En el vapor llegado de Europa el primero del corriente,
se recibieron cartas de Paris, denunciando la existencia
de esta conjuracion; se habian recibido casi diariamente
iguales avisos fidedignos de Montevideo por. tres meses,
sin darles cr6dito. En carta privada del General Urquiza
al Gobernador de Buenes Aires, le indica la posibilidad de
que tramen algo los asilados en Montevide.o. Desde prin-
cipios de Mayo una compafia de agiotistas empez6 A com-
prar onzas de oro en cantidades de cientos de miles,
retirando millares del mercado, con fondos tomados a
alto premio. a Poseian los agiotistas un secret que explo-
taban ? Los plazos eran para Julio en adelante. La conju-
racion, pues, es antigua, seguida con mntodo, con calma,
cambiando de faz y de forma con cada acontecimiento,
sin abandonar el prop6sito nefando.
Las depredaciones de los salvajes fueron su primera
tela; el- alzamiento de los indios mansos, la segunda; y
aqui se revela uno de los legados que dejan A las socieda-
des las tiranias, 6 las miras torcidas de los gobiernos. La
expedition al Sud de Rosas en 1832 alej6 los barbaros.
Este es el hecho visible; pero, poniendo en sus manos un
poder military organizado, y el dominio de las campafias,
hizo impossible todo gobierno que no fuese l61 mismo. Veinte
afios de horrors, fueron el fruto de aquella campafia, y
al caer Rosas, Buenos Aires perdi6 el territorio conquis-
tado con la renuncia de su propia libertad. Como la cam-
pafia del Sud se sublevase en 1838, Rosas trajo para
conservar su poder por auxiliares A esos mismos. salvajes
vencidos, A establecerlos en el territorio cristiano, dAndoles
el saqueo del Tandil, pueblo de frontera, como cebo A sus
pasiones de pillaje; Catriel y Cachul, ahijados deRosas cuyo
nombre llevan, habian sido traidos para intimidar A los
cristianos, y en Palermo, en Santos Lugares, en Caseros
en San Gregorio los salvajes estaban en nuestras filas,
derramando sangre cristiana. En el recient'e encuentro
de Tapalquen, llamaban ellos A nuestros valientes manda-
dos por el Coronel Mitre, salvajes unitarios.





POLfTICA. ESTADO DE BUENOS AIRES


Pero esas tolderias de indios mansos debian comer sin
trabajar, y Rosas prohibit la venta de yeguas en toda la
Provincia, consagrando este product & la exclusive provi-
sion de los bArbaros; y como el product annual de este
ramo de ganaderia pas6 hoy de veinte millones de pesos.
Buenos Alres pag6 durante catorce afios trescientos millo-
nes de pesos A las tribus de Catriel y Cachul, porque no le
hiciesen dailo en sus ganados. Para entregar este tribute,
hubo un comisionado privilegiado, que lo fue siempre
D. Pedro Rosas Belgrano, el hijo adoptivo de Rosas, quien
explotaba en provecho suyo, el exceso de yeguas que los
indios no consumian.
Reyes, el impasible ejecutor de los horribles atentados
de Santos Lugares, no tenia honorarios que pagasen sufi-
cientemente tanta abnegacion, por lo que se le permitia be-
neficiar yeguas compradas A diez pesos, donde a ninguno
era permitido venderlas, y sacar cien pesos de utilidad de
cada una. Ese D. Pedro Rosas, y Reyes, son ahora las
cabezas de la conjuracion; y es singular que las conse-
cuencias de este singularisimo negocio del monopolio de
las yeguas haya sido para aquellos dos hombres el medio
mismo que ponian en juego para recuperarlo. Desde que
fu6 libre la venta de las yeguas, gracias A la caida de
Rosas y el alejamiento de Urquiza que pretendi6 continuar
la prohibicion, este articulo tom6 el valor que le da lo
pingfie de sus products elaborados, subiendo hasta cien
pesos su valor actual, por lo que el Gobierno no podia
proveer de este alimento A los salvajes de que era decla-
rado curador D. Pedro Rosas, quien explotaba el descon-
tento natural de aquella chusma, habituada A vivir A
expenses del trabajo y de la propiedad ajena.
Eran muy laudables sin duda y muy repetidas las recla-
maciones del tutor, en favor de sus clients salvajes, y no
alcanzaban 6stos A retribuirle tanta solicitud pidiendo al
Gobierno que en lugar del jefe military d'e la frontera, se
restableciese A D. Pedro Rosas en el antiguo patronato de
los indios mansos. El Gobierno, empero, sin arredrarse
por las dificultades, se propuso en Abril poner termino A
este estado de cosas, y el Ministro de la Guerra se traslad6
A Tapalquen A poner buen orden en la frontera, y reducir A
los indios A trabajar 6 A volverse al desierto. Apenas lleg6





OBRAS DE SARMIENTO


el Coronel Mitre al Azul cuando empez6 a tomar los hilos
de la trama que se urdia para sublevarlos, tomando press
various emisarios de D. Pedro Rosas y levantando una suma-
ria en que quedaban consignados los hechos. Cartas repetidas
de Montevideo, y entire ellas alguna de persona desafecta a
este Gobierno, avisaron por entonces que se contaba alli,
en los circulos de Reyes, con la muerte cierta, infalible del
Coronel Mitre. Los indios se sublevaron, a pretexto de re-
sistirse a cambiar de campo, y solo mas tarde, se descubri6
que habia una confederacion de los salvajes de la Pampa
para caer sobre las cortas fuerzas que guarnecian las fron-
tera. El Coronel Mitre, reuniendo caballos con dificultad
y organizando la milicia desmoralizada de la campafia,
pidi6 al Gobierno un batallon de infanteria, con lo que hizo
impossible el plan acordado de hacer una invasion antes de
cerrarse el invierno, que, conocidas hoy las lanzas con que
los indios contaban, habria barrido todos los campos al
sur del Salado.
El sacrificio que los conjurados imponian a su pais, para
tener la gloria de verlos en el poder, importaba muchos
centenares de millones de pesos y algunos millares de vidas
sacrificadas a la barbarie de Calfucura. Contabase con que
destruidos Hornos y Mitre, el Gobierno llamaria al servicio
active al General Flores y al Coronel Bustos. Las corres-
pondencias de la Confederacion del Rosario, de fines de Abril,
ya anticipaban la idea de la necesidad de emplear para
combatir A los indios, en lugar de los jefes civilizados, los
que mas se parecen a aquellos en moral y en capacidad
military. El Ministro de la Guerra no content con haber
desbaratado la intentada invasion, tom6 la ofensiva y cay6
sobre los indios, dejando en una sorpresa malograda esta-
blecido el hecho de que los indios con fuerzas superiors a
las nuestras son impotentes para vencer, donde se emplean
los medios de guerra cultos, lo que equivale a vencerlos
siempre. Si el vulgo no comprendi6, al saber la noticia del
mal 6xito de la sorpresa de Tapalquen, la verdad de este
axioma del Coronel Mitre, comprendi6ronlo Catriel, Cachul
y Calfucura, que ganaron precipitadamente el desierto,
abandonando toldos y ganado menor.
El plan primitive de la conjuracion habia, pues, fracasado
por su base, los indios mansos de Tapalquen. Al anunciarse





POLITICAL. ESTADO DE BUENOS AIRES


de regreso el Coronel Mitre, D. Pedro Rosas pidi6 y obtuvo
su pasaporte para Montevideo, A consolarse sin duda de la
p6rdida del protectorado de los indios mansos, que volvian
asi A la vida salvaje.
Las agitaciones de la tribune parlamentaria y de la
prensa, parecieron luego prestar terreno mas firme para
continuar la obra. La opinion se alejaba de dia en dia del
Gobierno; la division reinaba en los Animos; los apasiona-
dos ataques de la prensa lo mostraban desprestigiado, y
las discusiones del Senado ofrecieron luego lugar a escenas
de tumulto y confusion. El Ejecutivo preocupado con la
lucha constitutional, cerraba los ojos sobre cuanto no decia
relacion con este asunto capital, y various de los jefes press
hoy, habian ido a ofrecer al Gobierno seis dias antes el
concurso de sus espadas para sostenerlo contra la oposicion.
Afortunadamente los medios que la libertad ofrece vinieron
luego A despejar la situation. Habiendo el Gobierno con-
vocado al pueblo A election de Senadores y de Diputados,
la urna electoral di6 la verdadera opinion del pais, haciendo
triunfar otras listas que las que ofrecian sostener al Minis-
terio; y llevada al Senado la question del desalojo de una
imprenta, el Senado salv6 la honra del Ministro, y le permiti6
tender sin desdoro a aquella manifestacion de la opinion.
Este desenlace de la question political, tan pacifico, tan
instantaneo y complete, produjo sobre los conjurados el
efecto de una luz introducida de improviso en las tinieblas.
Todos los c6mplices se encontraron ante su propia concien-
cia descubiertos, pues que ni avanzar ni retroceder podian.
El 29 de Junio, oficiales y sargentos de la artilleria volan-
te denunciaron al Gobierno haber sido solicitados para una
revolution y recibido dinero del Teniente Coronel Pons y
del Mayor Henestrosa, los mismos que habian asistido A la
barra del Senado vociferando en defense del Gobierno. Es
el primero un bandido sexagenario, zapatero de oficio, que
habia servido a la patria en 1812, alzandose en C6rdoba con
los espafioles en 1814, escapando del iltimo suplicio en
Santa Fe, ganando A los indios guaicuruses entire los que
vivi6 de depredaciones contra los cristianos diez afios, y A
quienes abandon, dejando siete mujeres y catorce hijos,
para incorporarse A las montoneras de Lopez en, 1831, y
seguir despues con Rosas, Oribe, Urquiza, el Gobierno de





OBRAS DE SARMIMNTG


Septiembre, el del sitio, hasta conspirar hoy desde el cuer-
po en que por caridad a sus afios se le habia ofrecido un
asilo. Henestrosa, contrajo durante el sitio el m6rito de
pasarse a la plaza, mediante una suma de dinero, y la
impunidad de la rebellion. Al mismo tiempo que estas
revelaciones descubrian al Gobierno el peligro real que
amenazaba la ciudad, un official llegaba de Arrecifes, 6
denunciar haber sido invitado para una revolution por un
Pefalva, en apoyo desde la campafia, de la que debia tener
lugar en la capital, con detalles que coincidian con los ob-
tenido ya. Iguales avisos se recibieron de Montevideo y
de San Nicolas. Algunos italianos se presentaron igual-
mente A revelar que un centenar de su nacion habian
recibido dinero, pagAndoseles veinte pesos diarios, para
mantenerse reunidos sin trabajar, en various albergos, 6 in-
dicando a un De Negri, como el director de esta parte del
drama. Este individuo, arrojado, intrigante y codicioso,
habia sido al principio d'el sitio Mayor de la bizarre legion
italiana, y hubo una noche de sacarla con engafio fuera de
la linea para pasarse con ella al enemigo. Resisti6ronse
los sargentos a salir por no ir el Coronel Olivieri, que se
hallaba a la sazon enfermo, ni el Mayor Calzadilla en cuyo
valor y conocimientos locales tenian toda confianza. Des-
cubri6se luego la trama y De Negri fu6 depuesto y preso.
Desde entonces habia jurado la vendetta italiana contra el
gobierno, y se habia visto ir y venir de Montevideo y del
Entre Rios; y el Coronel Mitre lo encontr6 en una posta en
el Sur. Ocho dias ha permanecido oculto, no obstante que
centenares de italianos lo buscaban, hasta que 61 mismo se
descubri6 en un cuarto de la Recoba, donde shs c6mplices
le tenian encerrado.
A las declaraciones de los reos se sucedieron varias pri-
siones, except la del General Flores y la del Coronel
Bustos, que no pudieron ser habidos, encontrindose en la
puerta de este ultimo un ayudante con espada, tiros, pufal
y rebenque flamantes.
Las onzas continuaban subiendo en la Bolsa, la alarma
crecia, y nuevas denuncias anunciaban que en la noche del
3 al 4, la asonada, no obstante estar descubierta, iba a esta-
lilar. El Gobierno sin dar cr4dito casi f lo que parecia de
todo punto impossible, hizo pasar la voz de que se reuniese





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES 15

la Guardia Nacional, pues la alarma, sostenida por los agio-
tistas, no podia calmarse, sino yendo A la fuente de la tran-
quilidad que es el pueblo armado en posesion de los medios
de tranquilizarse a si mismo, contra esos vagos temores que
nacen de lo misterioso del peligro; pero que el ruido de un
fusil disipa, como la luz A los duendes de los insomnios.
El 30 A las doce de la noche, el Gobernador del Estado,
acompaiado del Ministro de la Guerra, el Comisario del
Ej6rcito, el Teniente Coronel Sarmiento, un edecan y tres
asistentes recorria las calls silenciosas, visitando los cuar-
teles, y trayendo con- su presencia a los animos de sus
antiguos compafieros de vivaque los recuerdos gloriosos
del sitio, y la conflanza y entusiasmo de aquella 6poca me-
morable. Es digna de recuerdo esta circunstancia, porque en
aquella noche de lluvia y de tempestad deshecha, debia en
efecto estalllar la revolution. Habiendo salido las once de
la noche el Mayor Vila con treinta hombres prender en
Lujan unos reos, en San Jose de Flores se ech6 de
manos a boca sobre una reunion de gente armada que
obstruia el paso. Sin perder tiempo en saber lo que era
aquello, los acuchill6 y les hizo 23 prisioneros despachando
su partida a custodiarlos hasta la ciudad. A esa misma
hora hacia el Sur en el hueco de los Sauces, tenia lugar
otra reunion de cerca de doscientos hombres a caballo, y
de ciertos negros presidents de los Candombes, sociedades
africanas, en que los negros bozales estin afiliados por na-
ciones, y que fueron una de las palancas que puso en juego
Rosas para sostener su poder. Hoy son viejos decr6pitos
los que quedan de los antiguos guardias de corps del tirano,
pues la juventud de color, criolla, ha mostrado en el sitio
cuAnto detestaba 6 los sanguinarios at6lites de la mashorca.
Este incident da un aire druidico y de Sabat grotesco a
aquellos conciliabulos de la impotencia, vi6ndose figurar en
el mismo drama a los salvajes de la pampa, los restos de
los esclavos africanos, algunos italianos mal entretenidos
y los agiotistas para entronizar por una matanza el impuro
esqueleto de la mashorca, que llora la p6rdida de Cuitifio,
Alem, Troncoso, Badia y demas heroes del terror.
Con la luz del dia 4 se disiparon todos estos vestiglios que
habia reunido la noche. Encontraronse en San Jos6 de
Flores varias caballadas reunidas, entire ellas una venida





OBRAS DE SARMIENTO


de Ranchos, estancia de D. Pedro Rosas, habi6ndose en-
contrado chasqueados los pocos conspiradores de afuera
con la reunion de la Guardia Nacional y la vigilancia del
senior Gobernador. Recibi6ronse avisos de toda la campafia,
revelando las mismas tramas y la misma impotencia. En
Zarate, San Nicolas, Arrecifes, Giles, Pergamino, Rojas,
Pilar, Chascomds, Dolores, donde quiera que hay cien fami-
lias reunidas hubo un pie de ej6rcito. Ni un solo hombre
se ha movido de la campafia para prestar apoyo 6a la pre-
tendida insurreccion, no obstante que los jefes estaban
apostados en todos los puntos. Un -hecho elocuente rave-
larA el espiritu que reina en las poblaciones. Sabiendo que
el Mayor Pefialva conspiraba en Arrecifes, el Ministro de
la Guerra mand6 un ayudante suyo con dos asistentes a
traerlo. Efectuada la capture, veinte paisanos A caballo,
acaso confabulados con 61 poco antes, 6 por afeccion a su
persona vinieron en su alcance, se despidieron de 61, y
regresaron tranquilos sin intentar rescatar el preso. El
Comandante Falcon sali6 armado de una pistola :a recibir
al official que le intimaba en Quilmes la orden de prison,
y 6ste le rompi6 las narices con ella misma. Es esta toda
la sangre que ha corrido en la memorable conjuracion de
instruments rotos, de ambiciones subalternas, de vicios y
apetitos brutales, sin pais, sin bandera, sin hombres. Con
los elements de la conjuracion de Catilina, faltaba solo el
Catilina nuestro para encabezar la conjuracion de la mas-
horca. Calceilase en medio million de duros el dinero que
han invertido, 6 jugado en la Bolsa: sabese las armas que
hap comprado en Montevideo, y los mas minimos incidents
de este horrible complot, que despues de seis meses de
preparativos, ha servido solo para dar pasto a la conversa-
cion, y al Gobierno una muestra de lo que es la opinion del
pais, y 6 todos de los progress que ha hecho la moral pii-
blica, tanto en la campafia como en la ciudad.
Un italiano que sali6 de la boca de Barracas con su buque
el 4, dijo en Montevideo que no traia sus papeles en regla,
porque Flores atacaba en ese moment A Buenos Aires,
noticia que tenia en transportes de alegria A Reyes, Baudrix
y Rosas, mas poco despues lleg6 otra embarcacion y les
di6 la mas triste nueva, reducida A que no habia nada, de
nada, cambiAndose los primeros transportes de jdbilo en





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


desolacion y espanto, para que el ridicule terminase la obra
de nulidad. El Menai Ilegado el 9 de Julio, en medio de las
fiestas, los fuegos, la parada de la Guardia Nacional y de las
funciones de ambos teatros, trajo la noticia de qu'Flores
y Bustos habian llegado a la Colonia, con lo que se di6 por
terminada esta famosa conjuracion, con tanto misterio
urdida, de todas parties revelada, por nadie creida fuerza
de ser necia, y que sus autores han creido llevar a cabo, aun
despues de descubierta.
,De d6nde'puede venir esta obcecacion? Viene de que
el pais ha marchado un siglo en dos afios, y esos hombres
se han quedado los mismos que eran. Cada galopin de
mashorca cuenta con su prestigio en las masas. La campafia
esta esperando solo, segun sus cuentas, que se present
uno de los que la robaron y despoblaron diez afios para
poner hombres y ganados A su disposicion. Hay en el Banco,
cuarenta millones y creen en efecto que esos millones no
esperan sino una mano hAbil, para disiparse como el humo.
Las consecuencias de esta farsa tan seria son sin embar-
go de inmensa trascendencia. En el interior predomina la
idea de que el orden actual de cosas en Buenos Aires' es un
hecho transitorio, y que la libertad y las instituciones reales
son impotentes para resistir a los hAbitos del caudillaje
que creen arraigados, aqui mas que en las provincias. Cinco
pruebas con esta ha experimentado ya la fuerza de los
buenos principios, sin que hayan cedido una sola vez. La
conjuracion ha sucumbido ante su propia nulidad, no obs-
tante haber i'eunido todos sus elements dentro y fuera.
Ni ha habido prevision del Gobierno, ni medidas extraor-
dinarias, ni proclamacion de estado de sitio, ni despliegue
de fuerzas. Un sordo que no oyese hablar de la conjuracion
no habria, ateni6ndose al testimonio de sus ojos solo,
sospechado que se pasase en Buenos Aires otra cosa que
lo que pasa todos los dias.
Es s6lo el pais que s.e ha defendido a si mismo; son los
paisanos que han acudido s6lo al llamado de los Jueces de
Paz A perseguir a los malhechores; es la Guardia Nacio-
nal reunida sin toque de llamada y sin canyon de alarma,
guiada por su propio interns; son los sargentos, los oficiales,
los jefes de las tropas que han entregado a la justicia & los
ToMO XXv.-2





OBRAS DE SARMIENTO


que trataban de seducirlos; son los italianos, en fin, los que
se han apresurado A dar cuenta de las intrigas de De Negri.
Lo que salva A Buenos Aires y lo salvara largo tiempo,
son las lecciones amargas de su propia historic. Es el
nombre de Rosas, de Cuitifio, de Baudrix, de Troncoso; es
el recuerdo de la mashorca; los estragos de las confiscacio-
nes; las expoliaciones de capitanes de puerto, generals,
empleados, y esbirros; la nulidad y corruption de los expo-
liadores. Salvanlo de Pedro Rosas, el ser hijo adoptive del
tirano; Camila O'Gorman, de Reyes el carcelero de Santos
Lugares; de Flores, que es General en premio de no haber
ayudado A la caida del tirano, su inmoralidad political; de
Lagos, los cuatrocientos millones destruidos durante el
sitio; de Costa, sus invasiones A mano armada.
El Gobierno habria querido detenerse un tanto en el
impulso de progress que la sociedad le imprime, y los
conjurados han venido en apoyo de la opinion para demos-
trarle que debe y puede marchar.
BuscAbase desde Caseros, un sistema politico adaptable
al pais, en atencion A los intereses creados, y los conjura-
dos se han esforzado en mostrar con el dedo el camino que
ha de seguirse en adelante, que es ser justos siempre, sin
necesidad de pactar con las inmoralidades del orden pasa-
do, ni con los hombres, que por falta de dignidad y altura,
no quieren abandonar sus habitos. Fusion, fu6 la primera
palabra lanzada por el General Urquiza, entendiendo some-
ter las ideas que habian triunfado en Caseros contra Rosas
y contra los antecedentes del mismo Urquiza, A la gestion
de los agents y fautores de la caida tirania. Ni 61 encontr6
el mendigado apoyo en esos hoinbres, ni el pais solution A
sus dificultades.
Aceptados con la revolution de Septiembre y traidos al
poder esos amnistiados, traicionaban al Gobierno en Diciem-
bre, desde el Ministerio y los campamentos militares. El
desenlace del sitio y la tentative de invasion de Noviembre,
libr6 A Buenos Aires de toda sujecion A sus antiguos opre-
sores. Quedaban empero muchos A quienes nadie queria
alejar, aunque la eonciencia puiblica les diese el lugar que
les correspondia. Reyes era absuelto por los tribunales;
Flores conspiraba para perderse; el hijo adoptive de Rosas
emigraba para esquivar el cuerpo A las consecuencias de





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


sus tramas con los indios y una veintena de jefes y oficiales
subalternos han descargado al Gobierno de una carga bien
pesada por cierto. La question de la fusion se ha resuelto
por si misma.
En cambio, el dia en que Flores, Bustos, Reyes, Baudrix,
Pons, Henestrosa, Pedro Rosas y tantos otros arrollan el
mapa topogrAfico de Buenos, por creerlo initial para sus
fines, se encuentran reunidos el ex Gobernador y el Mi-
nistro que renunciaron el 1 de Diciembre ante otra tenta-
tiva de Flores, Baudrix, Reyes. En cuanto A ideas, puede
decirse que volvemos aleccionados por' la experiencia, A
comenzar por el principio.
Politicamente hablando, estamos A 4 de Febrero de 1852.
Si algo ha ocurrido desde aquella 6poca A la fecha actual
del calendario, es la recuperacion que el pueblo de Buenos
Airesha hecho en las jornadas de Junio, de Septiembre
y del sitio, de su personalidad, de sus derechos, de su poder
6 influencia.
El Gobierno del senior Obligado es el resultado de esas
conquistas y el advenimiento del sefior Alsina al Ministerio,
el complement de las ideas que debieron reemplazar A la
tirania de Rosas.
Los pr6flugos de Caseros estAn hoy pr6fugos de Buenos
Aires, procesados ante los tribunales por crimenes de rebellion
los unos, de invasion los otros y de conjuracion los dltimos.
Asi la 16gica de los acontecimientos enmienda los errors
de pueblos y de gobiernos y desbarata las combinaciones
imposibles de elements que se excluyen. Una nueva epo-
ca political comienza para Buenos Aires. OjalA que como
tantas otras veces, sus hombres de Estado no dejen disi-
parse en humo, los triunfos que obtienen casi a su pesar y
malbaratan y esterilizan en la inaccion (4).

(1) He aqui la lista de los individuos que se hallan actualmente press con
motivo de la tentativa revolucionaria de la mashorca: General D. Casto CAceres;
Coroneles: Pedro J. Diaz, Eugenio Bustos; Tenientes Coroneles: Gregorio Aguilar,
Jose Pons, Simon Pefialva; MAayores: Antonio Falcon, De Negri, Henestrosa, La
Rosa, Sandalio Lima; CaIitanes: Pedro Caceres, Rudecindo Salguero, Juan Puyol;
Alfereces: Juan Avila. Josd Falcon; Sefiores: Dr. Bernardo de Irigoyen, Jos6 M.
Rivera Indarte, Joaquin Rivadavia, Joaquin Quintanilla, Juan Victorica, Benito G.
Rivadavia, Gavino Chanteiro, Simon Yedros, Domingo Chaleep, Gregorio Sanchez,
Felix Moreno, Agustin Ragido, BernabM Rosales, Jacinto Gonzalez, N. Prado, Pedro
Perruchino, Daniel Rodriguez, Vicente Bocalandro, Luis Navarrete, Anastasio
Gonzalez, Adolfo Brun, 3 sargentos y 3 soldados del batallon artilleria.





OBRAS DE SARMIENTO '


TEORIAS

(El National, Junio 19 de 1855.)

De cuando en cuando consagraremos algunos renglones
al examen de las doctrinas political que empieza a des-
senvolver El Orden, alimentando asi una saludable discussion.
Hay peligros A nuestro juicio en la adopcion sin examen de
ideas que se presentan adornadas de todos los atractivos
que seducen al vulgar sentido comun; pero esas ideas
puestas A prActica han producido en donde fueron des-
envueltas males terrible de que debemos precavernos. Es
escritor de juicio, no quien quiere y cree serlo y tal se
apellida, sino el que tiene realmente la capacidad de juzgar
del valor de las cosas y de las instituciones; porque esta
calificacion de sensatos, de juiciosos, de moderados que se
dan los que profesan ciertas ideas, son un medio de echar
el baldon sobre sus adversaries.
Dicese que estas repdblicas nada han inventado enrr mate-
ria de constituciones political. En efecto, esta seria su
mayor gloria, si de vez en cuando no pretendiesen ser
originales. En material de originalidad nada podemos pre-
sentar al mundo sino la tirania de D. Juan Manuel Rosas.
No esti el error en haber imitado y ain plagiado, sino en
haber copiado pesimos models, y esos son los que nos
ha dado la Francia, en la revolution del 89, en el imperio,
en la restauracion, en la repilblica y en el socialism.
Hay entire nosotros, ciertos miserables vestidos de hara-
pos viviendo de trazas y expedientes vergonzosbs, que pre-
tenden poseer un secret para ganar al juego. Tales nos
parecen y tal juicio hacemos de las teorias de gobierno de
ciertos politicos franceses moderados, republicans, y socia-
listas que han echado por tierra los gobiernos que soste-
nian, y que con las ideas moderadas y pretendidas sensatas
no han hecho mas que provocar un desquicio universal;
que cuando obtuvieron la Repdblica, trajeron el socialismo,
y cuando tenian en sus manos el poder, se hicieron tomar
del cuello por un golpe de estado. Citar sus doctrinas es
mostrarnos el medio seguro de arribar a resultados ana-
logos.





POLfTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


Estas repdblicas nada han inventado, se dice, pero las
doctrinas que nos quieren introducir no son invencion tam-
poco de los que las propalan, que son. s6lo fragments de
esa gran lucha europea que ha producido el caos alli. Por
ejemplo se dice: ((Las instituciones deben hacerse para
los hombres, y no los hombres para las instituciones. Tal
es el resume del doctrinarismo frances, que principi6
en 1832 y acab6, sosteniendo el orden, el gobierno fuerte,
con hacer rodar el trono que queria apoyar, y hacer retro-
gradar la Europa en instituciones & los tiempos de Luis
XIV, que decia: El Estado soy yo, ante el Parlamento con
el chicote alzado para dar & los jueces de rebencazos.
Nosotros nos permitiremos hacer algunas variantes de
estas doctrinas para hacer desconfiar A los incautos de su
verdad. La political, se dice, es la regla del gobierno de un
pueblo; luego las institucionespoliticas deben hacerse para
los hombres y no los hombres para las instituciones.
La moral, digo yo, es la regla que rige las relaciones de
hombre a hombre; luego la moral debe hacerse para los hom-
bres y no los hombres para la moral.
La religion es la relacion entire Dios y el hombre; luego
la religion debe hacerse para el hombre y no el hombre
para la religion.
El derecho es la regla de la justicia entire los hombres;
luego el derecho se ha hecho para los hombres y no los
hombres para el derecho. Al mirar asi la question, se nota
que hay algo de falso, de chocante, de odioso en este siste-
ma de razonar; por qu ? Porque el hombre pide una
regla, superior a todo accident, independiente de toda
consideration, y no se content con ese materialismo que
hace nacer el derecho de las circunstancias, la religion
del acaso, la political de un golpe de mano.
En Buenos Aires estan acerados ya los odios de oir esas
doctrinas. Abrase La Gaceta Mercantil, rec6rranse los docu-
mentos pdiblicos de Rosas, los de los sostenedores de Urqui-
za,yen ellos, sin la moderacion de lenguaje, se encontraran
en el fondo estos mismos principios de gobierno. Estos
pueblos, dicen, no estan en estado de gobernarse A si mis-
mos; hemos plagiado instituciones que no le convienen,
el hombre que no esta preparado para las libertades demo-
craticas abusa de ellas, etc., etc. Eso repetia Guizot mode-





OBRAS DE SARMIENTO


radamente en Francia, y sucumbi6; eso practice Rosas
horriblemente, y sucumbi6.
Alli por la teoria y aqui por la prActica, se decia que
donde no hay much civilizacion no puede haber much
libertad; alla y aqui se decia: ((Y no se diga que el modo
de habituarse al ciudadano al ejercicio de sus derechos es
ponerle en posesion de ellos.>) Si tal; que siempre se dirA
eso en nombre del buen sentido; errando errando deponitur
error. LQuer6is hacer un carpintero sin que maneje el
hacha, el escoplo y el cepillo, por temor de que se haga algu-
na herida? Ensefiar6is A ejecutar el piano, sin permitir al
alumno que toque el enteclado, porque no os rompa el
timpano con sus notas discordantes?
Pero vamos A los ejemplos en political. En nombre de
ese principio de que no debe ponerse al ciudadano en
posesion de sus derechos, hasta que sepa usarlos conve-
nientemente, Thiers, Guizot, de Barante, Odilon Barrot,
limitaron en Francia, que tenia entonces 32 millones de
hombres, el uso de los derechos politicos A s6lo ciento setenta
nail personas. El resto de la Francia lo declararon inhabil
para votar en las elecciones. Los desposeidos trabaron
la lucha por adquirir los derechos de que los privaban los
doctrinarios; vinieron los banquetes reformistas dirigidos por
ese mismo Barrot, Thiers y demas de la comparsa. Obsti-
n6se Guizot por sostener el orden, declarando que no habria
mas progress; y cay6 al dia siguiente en presencia de las
resistencias que habia sublevado, empujado por la iniqui-
dad de tal principio; vino la repdiblica moderada, y suce-
di6sele el socialismo desenfrenado, hasta que cay6 el
imperio sobre ellos y los puso en paz A todos.
He ahi los efectos del principio de que la vida del ciuda-
dano, no se aprende en el ejercicio mismo de los derechos
del ciudadano. Dicese que estos paises no estan preparados
para la vida democratic ni para la libertad, en lo que es-
tamos completamente de acuerdo; por la razon muy sen-
cilla que la experiencia nos ha demostrado que no estaban
preparados para nada, ni adn para el despotismo. Lo han
ensayado Bolivar, O'Higgins, Flores, Melo, Rosas, Urquiza y
Santa Ana, cada uno A su modo, y ninguno ha acertado
A conservarlo. Estamos escribiendo sobre un suelo caliente
adn con el combat, cubierto todavia del humo de la p61-





POLfTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


vora. Rosas subyug6 las resistencias sin vencerlas nunca;
y la libertad ha triinfado. De todas parties llovieron con
los consejos perfidos, de lejos y de cerca, al general Urqui-
za, despues de Caseros, gritAndole para adular sus propen-
siones, que constituyese un gobierno fuerte, un poder fuerte.
Hoy lo sabe el General Urquiza, su poder es d6bil, debili-
simo, y su Gobierno no existe sino en fuerza de su propia
debilidad. No es rico quien quiere serlo; sino el que tra-
baja y economiza. No es fuerte el gobierno que pretend
serlo, sino el que deja en pie todos los elements que cons-
tituyen la fuerza de un pueblo. Testigo el hecho reciente
del nuestro. Hace quince dias que la prensa se habia
desbordado; que la autoridad parecia relajada, la anarquia
aparente .estaba en todo. El demonio del espiritu de repre-
sion que se asusta de todo, aconsejaba las medidas violen-
tas, el genio de la libertad aconsej6 no salir de los buenos
principios, y al dia siguiente el Gobierno se hall en
aptitud de aplastar una conjuracion que no venia de los
anarquistas, sino del sistema que no copi6 ni plagi6 nunca
las instituciones libres.
No saben lo que se dicen, pues, los que hablan de gobier-
nos fuertes, y que pretenden que el progresode la libertad,
debe ser lento, gradual. Los anicos gobiernos fuertes son
los que estan constituidos sobre principios s6lidos, y lo
anico que la historic ha probado es que los que pretenden
ser fuertes, son los que han traido la Europa continental
al retortero de un siglo A esta parte con sus ensayos, entre-
gAndola maniatada al primer osado que ha querido gober-
narla. Ni se entienden mejor cuando hablan de libertad,
de progress lento y gradual. Qui6n es el depositario de
la libertad y del progress para irle abriendo la mano poco
A poco, y dando la convenient? Qui6n decide la conve-
niencia de dar mas 6 menos ? Napoleon el Grande ? Mu-
ri6 en una isla, despues de haber entregado su patria A los
Cosacos. Carlos X? Muri6 en el destierro LLuis Feli-
pe, el jefe de esas doctrinas? Esta enterrado en Inglate-
rra. L Quien entonces?
No hay libertad honrada; por la razon sencilla que no
hay libertad picara. No hay libertad limitada, porque la
libertad desde que atropella el derecho ajeno, deja de ser
libertad y se torna en violencia, tirania, licencia; y la





OBRAS DE SARMIENTO


lengua espaftola como todas las lenguas, tiene palabras
claras y precisas para definir cada cosa y darle su nombre-
Lo que hay es sistemas completos de gobierno, mecanis-
mos que produce resultados infalibles, ciertos, aqui como
en todas parties. Si se quiere un gobierno fuerte, es precise
decir en qu6 consiste su mecanismo y probar que tales
gobiernos han durado un siglo siquiera. Pero ante todo
es preciso no copiar malos modelss, porque las copias serAn
infernales. Al menos en la aspiracion constant de arribar
& lo bello, mostraremos que tenemos un fondo de moral y
de justicia que nos haga dignos del acierto. Se nos habla
de las refutaciones victoriosas que en Francia han dado
A sus propios errors en la revolution del 89. Pero para
dar en political refutaciones, es preciso mostrar por los
hechos, y no por palabras, los resultados de sus doctrinas.
, Qu6 dicen los socialists franceses? Qu6 los conserva-
dores? ~Qu6 los monarquistas? 4 Qu6 los republicans?
Lo que aquel palurdo que'estaba ensefiando A su caba-
llo A no comer, decia que A la vispera de salirse con
su intent se muri6 el caballo, por casualidad. Entre
hombres juiciosos, es decir, capaces de juzgar, los escri-
tores franceses, de la repdblica, de la restauracion, del
moderantismo, del socialismo y de todas esas majaderias,
son como carteles de teatro de funciones dadas que no se
leen ni se estudian.
Sabemos que estas ideas no son muy del agrado del
comun de las gentes, que creen buenamente que decir
gobierno tutelar, libertad honrada, produce realmente un
bienestar, un content, una riqueza y un orden inalterable.
Pero los que estudian los hechos y las leyes en que se
fundan los gobiernos no se pagan con esas palabras sin
sentido prActico, porque hasta hoy no han producido sino
desastres.





POLiTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


LA BARRA Y EL MANIFIESTO FLORES

(El Nacional, Julio 24 de 1855.)

Un incident de la causa seguida A los acusados de
conspiracion, y el manifesto del General Flores, nos pre-
senta occasion de poner en evidencia los funestos resultados
de una violacion indirecta de los principios constituciona-
les. Flores acusa al Gobierno de haberlo invitado A
apoyar una revolution que el Gobierno hacia contra el
Gobierno, es decir, contra uno de sus ministros, que a la
sazon estaba harto entretenido con Catriel y Calfucura.
Pero lo que no es broma, es la declaracion de various reos
que aseguran haber sido llamados por el Ministro de Go-
bierno, y otros solicitados por el Can6nigo Matin A nombre
de aquel, ofreci6ndoles ascensos y empleos, si en las sesio-
nes tempestuosas del Senado, iban A la '.barra a contrarres-
tar los aplausos y silbos que en un sentido profiriese 6sta.
HAblase de puiadas que debian administrarse, y aun pu-
fialadas, como en otros tiempos, y el hecho es que hubo
una persona que sac6 la manga del frac abierta a cuchillo;
y que los conjurados estuvieron, en efecto, en la barra y
vociferaron en tal 6 cual sentido, y si no estall6 un tumulto
que habria cubierto de sangre el recinto de la Legislatura,
pues los comisionados para dar voices nada mas querian
que provocar un conflict, A fin de ir A sus concertados
prop6sitos, fu6 por razones extrafias A su voluntad. Fu6
la primera que los mas exaltados oposicionistas de la barra
no asistieron esa noche, por decoro, por evitar tumultos,
aconsejados A obrar asi por algunos amigos de la libertad
y por tanto enemigos de las barras actuantes, aplaudientes
y silbantes. Fu6 la segunda, que esa noche asistieron
exprofeso muchos vecinos A mantener el orden, movidos
por el mismo sentimiento que en Inglaterra hace solicitar
el empleo de condestables A los ciudadanos mas pacificos,
cuando se prepare algun meeting monstruo y tempestuoso,
lo que prueba que vamos entrando en la via del self govern-
ment, no por la represion, sino por ]a propia conveniencia,
no por el miedo del castigo, sino por el interns de cada uno
en conservar el orden. Si el senior Portela ha tenido la





OBRAS DE SARMIENTO


parte que le dan los acusados de conjuracion, el verse dupe
y juguete de otras maquinaciones, el haber visto el mal
donde no estaba, y casi entregado el pais a sus enemigos,
debe ser un tormento para 61, much mas grave que la
reprobacion que tal expediente puede inspirar. El senior
Portela, salvo el error de election en los individuos, estaba
en su derecho de opener 6a un abuso otro abuso, a una
barra turbulenta, otra barra disciplinada.
Pedimos perdon a nuestros amigos comprometidos en
este desaguisado, de que usemos de este lenguaje que han
debido oir antes de ahora. Hay errors en la opinion que
deben corregirse, porque conducen A mal y dafian la causa
misma que sostienen, dando & los espiritus apocados en
estos extravios y en los consiguientes peligros, razones
plausibles para asegurar que no somos capaces de li-
bertad.
La barra de las asambleas parlamentarias es una mala
tradition francesa, que con sus escritores y su historic se
ha introducido en estos paises. Tan persistent ha sido
este error, que la Repdiblica de 1848 fracas6 el 4 de Mayo
ante las violencias de la barra, como la de 1789, fu6 el ju-
guete en 1791 y 92 de las tribunas y de las secciones 6
suburbios de Paris. La barra en aquellas dos memorables
6pocas ha dejado defraudada a la Francia de su libertad,
y envuelto a la Europa en todas las calamidades de que
no acaba de salir todavia. Algunos centenares de. exalta-
dos, atraidos al local de las sesiones legislativas por el
deseo de experimental emociones fuertes, pues que para
instruirse de los debates basta esperar a que se publiquen
las sesiones, se .arrogaban el nombre del pueblo, y este
pueblo, es decir, mil personas, entire veintidos millones
que componian la nacion francesa, no solo pretendian el
derecho de tener una opinion en presencia de los repre-
sentantes de la Nacion, sino que les imponian la suya, y
mas tarde les cortaron las cabezas. La tirania ejercida
por la poblacion de Paris sobre la Asamblea Nacional es
todo el secret del desastre de la gloriosa revolution
francesa; lo que prueba la prevision de los legisladores
norte-americanos que crearon una capital, sin derechos
politicos, para dejar al Congreso toda su libertad de accion.
A la luz de los principios, las manifestaciones de lo





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


que llamamos barra son un contrasentido politico. Las leyes
de los Estados norte-americanos vienen encabezadas por
esta frase, que trae a la mente a cada moment el origen
del poder legislative. El puebto de Nueva York, por ejemplo,
representado en el Senado y la Sala de Representantes, ordena; por
donde el pfiblico, los curiosos, los concurrentes saben que
ellos no son el pueblo, sino los representantes en quienes
delegaron su soberania.
Por no respetarse estos principios sucede con frecuencia
entire nosotros que los oradores mismos de las Cdmaras
vuelven sus miradas A la barra en demand de sosten y
de aplauso; y no hay uno que haya lamentado sus excess,
al fin, que no los haya aprobado cuando les eran favora-
bles. LA quidn se aplaude? A las mayorias? Esas no
necesitan de apoyo. L A qui6n se silba? 4A las minorias?
Las minorias en los cuerpos deliberantes deben ser siempre
objeto de respeto; pues que son ellas las que en caso opor-
tuno pueden contrariar la opinion dominant, luchando
con coraje contra una preocupacion del moment. No es
otro el objeto de la biparticion de la Legislatura, en Sena-
do y Camara; pues la experiencia ha mostrado A qu6
excess puede entregarse un cuerpo deliberate, siguiendo
la impulsion de la opinion pdiblica de una 6poca. Pero
en todo caso, qu6 seria de la majestad de la representa-
cion del pueblo, si sus deliberaciones hubiesen de hacerse
siempre bajo la carrera de baqueta de los silbos y de los
aplausos mismos de aprobacion; pues que ese aplauso
tributado a una idea es la condenacion de la que se sostie-
ne en contrario.
Militan mas razones en este pais que en otro cualquiera
para acrecentar los peligros de las barras.
En Francia, en Inglaterra, en Estados Unidos, en cada
uno de los Estados particulares, congress y legislatures
estAn compuestos de centenares de miembros.
La de Massachusetts cuenta ochocientos representantes
para una poblacion de un million de habitantes. Los curio-
sos, 6 la barra que puede reunirse en el local de las sesios
nes, es en presencia de asambleas tan considerable, una
minoria insignificant. No asi entire nosotros; la barra en
sesiones de interns, se compone de masas de espectadores,
a cuyo frente figuran como un puflado de hombres los





OBRAS DE SARMIENTO


representantes, de manera que la presion moral 6 fisica
esta de parte de la barra, y esto solo la induce A mostrarse
mas a sus anchas, y libre de aquella solemne impression
que causa en los Animos el espectAculo de una asamblea de
doscientos diputados, que ellos solos con sus manos serian
bastantes para aprehender a los perturbadores.
Las constituciones norte-americanas, formadas en con-
formidad de principios generals, y completadas con
enmiendas, segun que la experiencia ha ido demostrando
sus vacios, han estatuido sobre este punto en t6rminos
claros y precisos, de manera de no dejar lugar A que el
pensamiento nazca siquiera. Todas ordenan que las puer-
tas de las casas de sesiones estarAn abiertas al public;
pero todas establecen el derecho de la Legislatura de casti-
gar como un desprecio de su augusto caracter, cualquiera
manifestation dosordenada de individuos que no sean sus
miembros. Los principios ordinarios que reglamentan el
ejercicio de toda autoridad, tienen de antemano establecido
que el president de un tribunal, el juez, toda autoridad
constituida hace y guard la policia en su propio departa-
mento. Las constituciones norte-americanas establecen pena
de prison, multa y ambas cosas A los que perturbasen las
sesiones, y estas penas las impone el president de la
Legislature, sin tramitacion alguna, porque en este y otros
casos en que su propia conservation esta en juego, el poder
legislative ejerci6 esas funciones ejecutivas. Asi, si el jefe
de policia 6 un juez aprehendiese A un diputado, sin haber
delito infraganti, 6 declarar su CAmara respective haber
lugar a formation de causa, la Legislatura 6 su president
ordena la prison del funcionario que ha agredido sus privi-
legios.
Muy mesurada anduvo la Camara de Diputados cuando
en su reglamento declare que podria el Presidente requerir
la fuerza armada para reprimir el desorden, si se manifes-
tase. La fuerza armada es un nuevo pabulo A las irrita-
ciones de esos moments, y remedio tan tardio como
violent. No debiera ademas esta prescription ser material
de reglamento, pues entrando entire las que establecen las
relaciones entire el pueblo y el Gobierno, y declarar dere-
chos, y definir poderes, debe ser articulo de la Constitucion.





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


Hacemos esta indication para que se tenga present en
la enmienda y complement de la Constitucion actual.
Por lo demas, las personas que de ordinario forman la
barra, son sujetos ilustrados, patriots, exaltados A veces,
pero bien intencionados siempre, y para ellos mas influencia
tiene la nocion del derecho, que el amago de la fuerza.
Sabemos que el apoyo de la barra en las sesiones tempes-
tuosas de Junio de 1852 fu6 eficacisimo para sostener el
Animo de los que quisieron inmolarse antes que consentir en
la violacion de las leyes organicas del pais; pero lo que es
grande en moments solemnes, se achica y vulgariza en
las situaciones ordinarias. Entonces, sin embargo, no es-
torb6 el atentado, y di6 pretext para paliar su perpetra-
cion. &Qu6 se habria pretextado, sin este pretexto, para
cohonestar tamafio advance ?
Los peligros recientes, pues que inminente peligro ha
habido de unaescena odiosa, deben hacernos cautos en el
uso y abuso de franquicia tan prefiada de peligros. Si
hubo mal manejo de parte de quien daba armas A los
conspiradores para burlarse de su profiscuador squ6 disculpa
merecen, ante su propia conciencia, los que por un abuso
igual forzaban A echar mano de aquel expediente? Contra
las barras entusiastas hay siempre las barras discipl4nadas,
y 1 ay I de las libertades pdblicas, el dia que aparezcarn en
la escena estas uiltimas.
Error por error, y dejemos A un lado la question Portela.
No demos A los autores del manifiesto el triunfo de salirse
con si intent, de lanzar un brulote entire nuestras filas, y
desorganizarnos. El civismo esta en arrancarle la mecha,
A riesgo de quemarse los dedos.

LAS ALARMS

( El Nacional, Agosto 27 de 1855.)

Como el cuerpo human, las sociedades tienen sus enfer-
medades cr6nicas, y cuando, por fortune llegan A curarse
radicalmente, por los cambios de situation, el desarrollo de
nuevos intereses, 6 las revoluciones, quedan por largo
tiempo en estado de convalecencia y expuestos A las recai-
das. El espiritu pfiblico adolece asimismo de enfermeda-





OBRAS DE SARMIENTO


des que se llaman preocupaciones, y s6lo asi pueden
explicarse las singularidades que la historic present.
La Europa entera ha creido muchos siglos en la existencia
de los brujos, los tribunales los han perseguido A muerte
y los reos acusados de comercio con el diablo, han confe-
sado su delito, estando por centenares contests en las
descripciones del Sabat y del camposanto. Qu6 dariamos
hoy algunos aficionados por ver al diablo con su cola peluda,
su ojo maligno y sus cuernos! I Qu6 ferro-carriles, qu6
exposicion universal ni qu6 batallas de la Crimea como
grandes espectaculos, comparable A la dicha de poder
decir, yo he visto al rival de Dios, como estoy viendo actual-
mente a cualquier tonto afortunado, conversado con 61,
oido su voz diab6lica, y hallindome al lado de un ser que
no muere, que precedi6 A la creacion del hombre y que
recordarb. in eternum, entire sus diabluras, el placer que A su
turno tendria 61 de hablar con nosotros, despues de haber
hablado con tantos hombres que no valian mas y tentado A
tanta criatura frAgil t Pero ya no tendremos este honor.
Como la aparicion del vapor en los mares, se ve en un
medallon en los plafonds de Versailles, ahuyentando tritones,
ninfas y caballos marines, asi la political, la industrial, el
comercio, el teatro, y el movimiento modern han hecho
huiv A Satan de este mundo, con la cola pelada quizai al
pasar volando por sobre las chimeneas de fAbricas y vapo-
res. El mundo estia perdido hoy de puro prosaico.
Roma estuvo enferma durante muchos siglos de terror A
la memorial de Neron, y cuatro siglos despues de su muerte
todavia los cristianos creian ver su sombra de noche, va-
gando en el aire. Los Papas tuvieron que erigir templos
sobre su sepultura 6 fin de cambiar la forma de los objetos,
y de recuerdos de horror hacer lugares de piedad cris-
tiana.
Buenos Aires estit enfermo de una enfermedad de espiritu
que se llama la Mashorca, y como sucedia antes con los
brujos, los restos de aquella hermandad, creen tambien en
su restauracion. Asi vemos conjuraciones, invasiones, y
asaltos premeditados por algunos y que acaban por disi-
parse al soplo de la publicidad y del desengafio. El pue-
blo de Buenos Aires se alarma, sin embargo y a cada triunfo
que obtiene sobre el pavoroso fantasma, no falta un partido,





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


un diario y un interns que haga una concession A los peli-
gros futures de la Mashorca. Los griegos y romanos tenian
sacrificios expiatorios a los dioses infernales para aplacar
los manes de los grandes delincuentes; y los indios norte-
americanos entierran una hacha, cuando celebran la paz,
A fin de que el miedo en el primer caso y el espiritu gue-
rrero en el segundo, se calmen.
Tenian estas instituciones un sentido profundo, y obraban
efectos prodigiosos sobre el animo pdblico; tranquilizAndolo
despues de consumado el acto expiatorio, 6 alejando del
corazon todo sentimiento rencoroso despues de enterrar el
hacha y el manojo de flechas.
C, CreerAse que queremos distraer al pdblico de sus fun-
dados temores, persuadi6ndole A que tome A broma las
tentativas de sus enemigos ?
iDios nos libre de tal pecado I Nada es mas cierto que el
que conspiran los asilados de Montevideo, y que sus planes
tienen secrets y hondas ramificaciones aqui. Los sefiores
Flores y Bustos en un manifesto por siempre memorable,
han declarado que estuvieron con los caballos ensillados
el 25 de Mayo para efectuar una contra-revolucion, la
que fu6 aplazada para Julio, como hadie ha intentado hasta
hoy ponerlo en duda. La intentona del otro dia sea ello
Jo que fuese, que nadie sabe A fe lo que era, trajo A la vista
de Palermo A Flores, Lamela, Baltar y Bustos, quienes re-
gresaron A la Colonia, asaz mal traidos, y entraron de
nuevo A Montevideo de donde no debieron haber salido.
Comerciantes respetables, agents, voir-mdme, c6mplices
escriben diariamente que estemos sobre aviso, que no aban-
donan sus planes, que mantienen inteligencias, que rea-
nudan intrigas y derraman dinero.
Nosotros no tenemos mas que oponer A estos anuncios
sino la repeticion de la misma historic de lo pasado, A saber
que sin que nadie sospechase la existencia de una conju-
racion en Mayo, sus autores tuvieron muy buenas razones
para aplazarla para Julio. En Julio el Gobierno ech6 sus
redes, y entire much pescado chico algo sac6 para mostrar
que no las habia echado en vano. En Agosto ni cancrejos
sac6, es verdad; pero vi6ronse volar A la otra banda los
pAjaros grandes. Cuando la otra tentative tenga lugar ha
de suceder lo mismo, es decir, nada, y nos hemos de quedar





OBRAS DE SARMIENTO


con el sentimiento de no habernos dejado tiempo ni aun
de incomodarnos.
Insisten 6 insistiran en sus prop6sitos los hombres de
Rosas, porque no pueden dejar de insistir, aunque quisieran
y nos alarmamos nogotros, porque estamos habituados a
vivir en medio de las alarmas.
No se rehace la education de un pueblo en dos afios, ni
se cambian en la vejez los habitos de pobres hombres,
caidos de una situation elevada por causes y medios que
son su propia justificacion. C6rio hacerle comprender a
un Baudrix, que se ha titulado C6nsul de Chile, que nada,
si no gozar de su dinero, como puede hacerlo un honrado
vasco enriquecido, tiene que hacer en esta 6poca? ,C6mo
persuadir a un Flores, hombre de buen sentido, que antes
de Caseros decia no haber para 61 sino tres hombres
malos, a saber: Rosas, Urquiza y Oribe; c6mo persuadirlo,
deciamos, de que no ha sido creado General por ese mismo
Urquiza a quien no quiso servir, que no ha sido elevado
ministry por los mismos a quien trata de derrocar, y que
nadie se acuerda de 61, porque su rol en todas estas com-
binaciones pas6 con las circunstancias absurdas que se lo
dieron? 4 C6mo embutir en la cabeza de cierto nmimero. de
antiguos jefes de cantones de campafia, que no tienen pres-
tigio hoy, no porque no sean ellos los mismos, y aun mas
valientes y mas prestigiosos si asi les cuadra que lo eran
antes, sino porque no existen hoy prestigious, ni tienen
objeto, ni interesan ni conmueven a nadie. Asi vivimos
todos de ilusiones; los unos creyendo que pueden obrar una
revolution, los otros temiendo que tenga lugar este cambio.
Laverdad esque el pais se ha cambiado en cuatro afios y
que no habria suplicio igual que imponer a Flores, Lamela,
Costa, Baudrix, Reyes y demas maniaticos que darles por
quince dias el logro de sus designios. Suponemos que
entran en Buenos Aires, que las tropas les obedecen; que
cambian jefes y oficiales, como se cambian barajas en el
monte, cuando se han dado con unas malas tallas. Supo-
nemos que toman la broma a lo serio, y empiezan a gober-
nar con la mayor seriedad del mundo. Empecemos. Se
mata (con perdon de la gente), se degiiella? Esto seria
de muy mal gusto. No; se daria un manifiesto probando,
como los buenos federales detestaron siempre esos manejos





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


un poco fieros. Se les rie en sus hocicos un diario, El Nacional
por ejemplo. Entonces la cosa muda de especie, es precise
un ejemplarpara intimidar a los discolos, a los demagogos,
a los rojos. Nos fusilan, lo que Dios no consienta, aunque
hace cosa de treinta aflos que estamos sentenciados a morir
de mala muerte por Quiroga, Aldao, Benavides, y cuanto
tonto 6 infatuado ha creido que vivimos en este mundo
nada mas que porque ellos tienen la bondad de consentirlo.
Y bien, hay once imprentas en Buenos Aires, que contaran
por lo menos el cuento, y ya empieza con esto a descom-
ponerse el juego. La mashorca entonces? Aqui los esta-
ba aguardando: la mashorca, la han de former si ha de
existir jamas en adelante,'millares de exaltados que no son
del pelage de los compafieros de Cuitifio.
Guardense de sofiar siquiera en tocar esa cuerda, porque
con ella han de ser colgados todos esos majaderos. Y luego
4 qu6 se hace con los clubs, con la Bolsa, con las mil aso-
ciaciones de hombres que existen fuertemente vinculados
entire si? Habra' presupuesto 6 ira a disponerse de los
dineros pdiblicos a la manera de antafto? L Van a traer de
la campafia paisanos para recomponer la antigua organiza-
cion? Vase a distribuir la campafia como antes en campos
militares para explotarla en saladeros y absorcion de tierra?
, Van en fin aquellos hombres extraviados a realizar ellos
el gobierno constitutional, y justificarse por su moderacion
de sus pasadas faltas? ,Qud es, pues, lo que pretenden
tales hombres ?
Da lastima ver a tantos hombres, los que intentan y los
que resisten a estas quimeras, malgastar tiempo, dinero,
cuidados y actividad en hacer efectivas sus propias ilusio-
nes. Hay un rincon de la Reptiblica en donde se realize
hoy ese gobierno apetecido por los que hoy lo desearan ver
restablecido en Buenos Aires; pero para que ello exist
es precise un rincon desamparado, sin grandes masas de
hombres y de intereses, sin prensa, sin tres aflos de triunfos
y sin riqueza. Hablamos de San Juan. En San Juan go-
bierna D. Nazario Benavidez y sus hombres (no pasan de
treinta) por su derecho antiguo de gobernar, por su restau-
racion ordenada por el Gobierno de la Confederacion y por
el apoyo que le prestan para que no pueda manifestarse la
I TOMO xxv.-3





34 OBRAS DE SARMIENTO

opinion de aquel pueblo desgraciado. Benavidez no tenia
los tristes antecedentes de delitos, de sangre, de expoliacio-
nes y de derrotas que pesan sobre los que quieren restau-
rarse en Buenos Aires, antecedentes que sin tocar personal-
mente a cada uno de nuestros ilusos de aqui, son un
patrimonio de maldicion que los aplastara siempre. Veamos
la historic sucinta de ese gobierno de los hombres de
otra 6poca, ante un pueblo que no sabe, ni quiere defen-
derse. Lo depone la Legislatura, entra en San Juan con
soldados de San Luis, y los vecinos cierran sus puertas, sin
encontrar el vencedor con qui6n hablar hasta el dia si-
guiente. Disuelve la Legislatura y para publicar el decreto
tiene que falsificar la firma de un vecino, porque no hall&
quien pudiese ser su ministry. Hace elegir Legislatura
con veinte y cuatro votos, convoca a elecciones para Dipu-
tados al Congreso y de la urna electoral sale electo 61 mismo.
Reforma la ley de elecciones para poder elegir dos Diputa-
dos que no fuesen de la provincia; son electos 6stos, y
tienen por pudor que revocarlos. Impone una contribution
forzosa, y estan dos meses en presidio los contribuyentes
sin darle un centavo, y tiene que ponerlos en libertad. Da
bailes pdblicos y nadie asiste, y a los dos dias dan los veci-
nos un baile a que concurren mil doscientas personas. Se
sublevan las tropas que lo sostenian, y arma los presidia.
rios, y desborda el rio sobre la ciudad, hasta que vence, y
tiene que abrazar y perdonar a sus enemigos. Convoca at
pueblo A elecciones de Legislatura y salen electos los
mismos que componian la Legislatura que depuso antes.
Revoca las elecciones, hace alterar la ley para proceder a
nuevas elecciones, y como el cinismo de la coaccion tocase
en el escandalo, los ciudadanos protestan bajo sus firmas,
y se entabla un juicio ante la Legislatura. Trata 6sta de
anular l'as elecciones, y Benavidez disuelve segunda Legis-
latura y nombra otra, protest la depuesta ante el Congreso
y en ausencia de 6ste ante el Ejecutivo de la Confederacion,
y Benavidez renuncia dejando un ayudante suyo en su
lugar. El Ejecutivo General cierra los ojos sobre estas
miserias, y la situation personal de estos hombres en nada
cambia. Llega un solo individuo (1) a San Juan de paso para

(i) El autor. ( N. del E.)





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


Buenos Aires, y el Gobierno, los Generales y Coroneles,
tienen que montar guardia personalmente durante veinte
dias, sin dormir, dominados por el pavor de una revolution
que creian inevitable, inminente. Eligen una convention
constituyente, y para integrar el ndmero tienen que echar
mano de diez de sus adversaries, de entire los cuales renun-
cian ocho. Los dos restantes son depuestos de sus em-
pleos de jueces. La Suprema Corte de Justicia que habia
sido el instrument d6cil de los pasados amafios, se, suble-
va con este motivo; y se les defecciona, con lo que queda
el personal del Gobierno reducido A veinte militares, sin
un solo ciudadano de su lado.
Este es el esqueleto descarnado de la historic de San
Juan; pero nadie podra concebir el eterno suplicio de aquel
pueblo que recibe todos los dias en su seno los que se
separan de la banda de opresores, y losvejamenesyhumilla-
ciones que tienen que tolerar los que gobiernan, desprecia-
dosde todos, aislados, escarnecidos, en medio de su aparente
poder. No es esta, sin duda, la suerte que le aguardaria a
Flores en Buenos Aires que no es ni mas valiente, ni mas
sufrido qua San Juan, pero que en el pueblo que han
educado tantos y tan grandes acontecimientos, los intereses
que se han desarrollado y el espiritu que anima A la socie-
dad en masa, bastarian en quince dias, para convertir en
polvo cuanto venga asociado al recuerdo de Rosas y su
sistema, y haya sido el blanco de las preocupaciones que ha
creado el sitio, la invasion de Noviembre, la conjuracion de
Mayo, y la ridicule tentative de los argonautas de la suerte,
que han echado siempre... lo contrario. Pedro Rosas,
Reyes, Flores, Costa, Lagos, aunque tienen hoy las dotes
de hombres, no son personas. Nadie los aborrece, theme, 6
menosprecia. Son un recuerdo odioso, un simbolo horrible,
una preocupacion arraigada. Esto es lo que ellos no com-
prenden, crey6ndose hombres se olvidan que el pueblo,
la historic, la 6poca, hacen de ellos un mito, un sistema,
una restauracion.





OBR&AS DE SARMIENTO


CORRESPONDENCIA SEMANAL DE BUENOS AIRES A LAS PROVINCIAS

(El Nacional, 3 de Agosto de 1855.)

El Teatro de Colon.-Este majestuoso edificio se eleva
como por encanto, teniendo la primera parte del frontis
del Oeste terminada hasta la cornisa. La belleza de su
arquitectura empieza a dejarse comprender, y la rapidez
de ejecucion sorprende agradablemente a los curiosos que
concurren A admirar diariamente las maravillas de la
industrial. Ha sido el Coliseo que le sirve de base, como
su hom6nimo en Roma, una ruina que ha presenciado
todas las revoluciones que de medio siglo ha experimentado
este pais. Fu6 un feto abortado, que naci6 ruina; y ruina
sin majestad habia permanecido hasta hoy, en que el
movimiento general de progress la ha forzado a revestirse
de las carnaduras del arte y & llenar el objeto primitive
de su creacion.
Un solemne recuerdo se liga al Coliseo, lue va pronto a
desaparecer absorbido, como esqueleto del teatro Colon.
Bajo su desmantelada techumbre, Rosas di6 pocos dias
antes de su.caida el baile suntuoso por subscription de los
ciudadanos, con el que se proponia mostrar que no lo
afectaba la formidable nube que se-acumulaba en el Entre
Rios para descargar sobre 61. Tiberio moribundo se hacia
poner colors en el rostro y perfumar su cuerpo para
ocultar su pr6ximo fin, lo que no estorb6 que uno de sus
generals lo ahogase entire sus almohadas.
En aquel baile mortuorio, el mas espl6ndido de que con-
serve recuerdos Buenos Aires, como en el banquet de
Babilonia, apareci6 el mane, tecel, fares, de los sistemas que
sucumben, y mientras las murallas, los candelabros, las
colgaduras ostentaban la cifra M. R. aplicable a padre 6
hija, sobre el rojo pavimento, atraian las miradas hojillas
de papel que contenian esta amenaza: Bailad d gusto hasta
que venga D. Justo. La horrible pesadilla de 20 aflos, se
habia en efecto disipado en 30 dias mas.
El Coliseo era ademas un monument de las ideas guber-
nativas que han prevalecido medio siglo entire nosotros.
Diez empresas antes de ahora habian hecho condiciones





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


para terminar y aprovechar la obra, condiciones que nunca
hall6aceptables el Gobierno, como propietario del terreno,
y 40 afios ha permanecido improductivo, esperando que se
le hicieran mejores.
D6bese al Gobierno del senior Obligado haber facilitado
esta creacion, que bien pronto sera el ornato y el orgullo
de Buenos Aires.
El teatro nuevo esta calculado para 2.213 aposentadurias,
y con todas las comodidades de los mejores teatros de
Europa, tendra ademas dos departamentos para la acomo-
dacion de sefioras y de hombres separadamente. Esp6rase
la techurfibre de hierro pedida a Inglaterra, y los objetos
de adorno, arafias, rejas, asientos, puertas pedidas a Fran-
cia. En Italia sera contratado un decorador de teatros, de
dos clebres que ofrecen sus servicios, y las estatuas que
han de terminar los dos frontis son material de correspon-
dencia y de arreglos.
Periddicos.-Con uno nuevo se ha enriquecido la prensa
de esta ciudad y la reputation de sus autores, y el buen
espiritu de la poblacion que acoge siempre con benevolencia
todo lo que se intent para darle realce, ha favorecido
singularmente la empresa. Un nobilisimo habito, que tiene
por iniciadores nombres como los del ilustre Varela y el
Dr. Alsina, hace que los redactores anuncien pdblicamente
sus nombres al frente de los diarios. Asi lo que en Francia
se hace por represibn, a fin de poder mandar a consumirse
en las prisiones a los que contrarian la political, bien enten-
dido que en diez afios, han habido diez political distintas,
tan injustificables las unas como las otras en Buenos Aires,
lo aconseja el espiritu de libertad, reputandose sagrada la
persona del que describe.
Varios gobiernos de Am6rica han intentado entrar en el
sistema coercitivo de Francia, sin que el 6xito haya podido
justificar sus ventajas.
En Chile, leyes fuertes estuvieron sin aplicacion practice
durante cinco aflos, y cuando hubo el Gobierno de apli-
carlas, fu6 contra los diarios dd los que habian dictado la
ley misma; razon por lo que sus rigores quedaron burla-
dos. En Buenos Aires, toda vez que han querido emplearse,
el jury se ha negado sistematicamente a reunirse, ponien-
do asi la opinion su veto a la aplicacion de la ley. El





OBRAS DE SARMIENTO


principio norte-americano de no legislar sobre la libertad
de la prensa, dejando A los tribunales ordinarios la perse-
cucion del libelo, previa demand, se realize en la prActica
entire nosotros en despecho de la voluntad de los esta-
distus.
Esp6rase que la prensa peri6dica de Buenos Aires, tome
luego un grande interns, ya por la capacidad reconocida
de los redactores que la dirigen, 6 se preparan a entrar
en ella, ya por la magnitude de las cuestiones que le toca-
ra ventilar bien pronto.
El sefior Tejedor se ha encargado de la redaccion de La
Crdnica, diario que tiene el privilegio de publicar los docu-
mentos oficiales. 'Sabemos que El Nacional Argentino del
ParanA ha sido confiado al senior Villafafie, sujeto de hono-
rables antecedentes y como escritor de estilo abrillantado
Con tales adquisiciones la prensa argentina puede recu-
perar el espiritu de iniciativa con que fu6 conocida en la
America del Sud desde la aurora de la revolution, y que
no prendi6 aqui, sino el dia en que desapareci6 la libertad
de que fu6 antorcha luminosa antes, y durante la tirania
de Rosas, desde los paises vecinos, en donde los pensado-
res se asilaron.
Imposible fuera que tantos diarios vinieran A un tiempo,
si cada uno no representase alguna de las muchas varian-
tes que las ideas forman en un pais y en una epoca.
Sin responder de la exactitud de nuestra clasificacion,
vamos a indicar los rasgos principles que preludian en
cada uno de ellos y que pueden caracterizarlos.
El Orden se inclina A introducir, sin el despotismo absolute
ni el imperio, las doctrinas que no pudieron fundar la
monarquia de Julio, cuyo credo consist en reprimir las
resistencias, la anarquia, tolerando 6 cerrando los ojos A
los desmanes del poder, sirvi6ndose del personal de la
Iglesia cotno element de moral, y transando con los princi-
pios de libertad, toda vez que la conservation del orden lo
requiera. Guizot y Montalembert son los ap6stoles de estas
doctrinas, formuladas asi: ((Las instituciones son hechas
para los hombres, y no los hombres para las instituciones ) y
esta otra: ((el peor de los gobiernos es preferible A la mejor
de las revoluciones)). Para los dos teoremas tenemos una
palabra que los comenta: RoSASt!!





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


La Crdnica pertenece por los antecedentes de su redaccion
A las ideas liberals y republicans, y en cuanto a Buenos
Aires, tiende a 'epresentar el sentimiento national toman-
do por punto de partida & Buenos Aires. En material de
apreciacion de los partidos interiors, tememos- que le su-
ceda lo que al General Lavalle, lo que al General Urquiza y
los demas que han seguido sus trazas, y es asustarse de sus
propias victorias y darse por vencidos en medio de su
triunfo. La Crdnica cree que en Julio no hemos vencido,
porque los sitiadores se dispersaron.
El Nacional, es 6 sera, porque esta vez podemos hablar
afirmativamente, lisa y llanamente national, sin ser ni
national de aqui ni national de alla. Cuestales a los que
lo dirigen muy amargas pruebas para conservar position
que no es tan acomodaticia, y no quieren perderla por
nada, seguros de que Ilegara un moment en que ella sea
litil a todos. En cuanto a principios de gobierno no admi-
te atenuaciones ni corruptelas de los fundamentals en
que estriba la Repdblica, no entendiendo por tal las des-
cabelladas tentativas hechas en Francia, sino la Repdblica
Federal, dinica que se/conoce en nuestros tiempos, ordenada
por su propio interns, libre por esencia, pr6spera y feliz
por resultado necesario. En material de progress, de teorias,
de utopias, de partidos sensatos y juicios moderados, El
Nacional no cree en brujas, ni en animas, y esto es todo lo
que puede decir a este respect.
El Nacional Argentino es el representante de la nacionali-
dad, desde el punto de vista del Gobietno de la Confedera-
cion, y como teoria political indigena de la necesidad de
obtemperar con los caudillos, para dar base de hecho a las
instituciones. Su antagonista sera La Crdnica como en mas
de un punto, cada uno para su santo, se tocarAn con El
Orden.
La Tribuna es el pensamiento joven, brillante, popular, de
Buenos Aires. Tiene los defects y las calidades de su
tipo especial. La c6lebre correspondencia de las fronteras
de Italia y sus propios instintos la hacen el pioneer de las
ideas avanzadas de Europa y Am6rica, ideas puras, que
pugnan contra el materialismo de los que fundan en la
fuerza, en la represion, en la tradition, en accidents loca-
les la base de los gobiernos. La Correspondencia de las frori-





OBRAS DE SARMIENTO


teras de Italia y el Eco de Europa dan A La Tribuna todo el
m6rito necesario para subsistir siempre.
El Plata, que es la segunda patria de los-italianos, y la
nodriza de los Garibaldi y los Olivieri, se estremecera
siempre con los recuerdos, las esperanzas y los dolores de
Italia.
En El Nacional han empezado a aparecer escritos lumino-
sos del Dr. Velez Sarsfield sobre Bancos, con motivo del
proyecto de ley del Gobierno para reconocer el papel mo-
neda como deuda, por el valor de veinte pesos por onza de
oro. Una presentation de mas de doscientas firmas urge poit
que la ley se dicte lo mas pronto possible. Entramos como
se ve en todo el ritual ingl6s de peticiones monstruos en
apoyo 6 en oposicion de los proyectos de ley. Seria sensi-
ble que asunto tan trascendental se decidiese sin toda la
madurez necesaria. Buenos Aires es un campo de experi-
mento en material de bancos, de que pocos ejemplos presen-
tan otros paises. Cuarenta millones se han acumulado en
cuatro meses en torno de esa palabra banco, pues es una
palabra mas bien, y no bien empiezan a presentarse al
studio los fen6menos del cr6dito que ha adquirido con el
descuento y el dep6sito, ya se desea hacerle dar otra cosa
mas, con fijar el valor del papel.
Otra question interesante promovida por El Orden es la de
la union dd Buenos Aires a la Confederacion, al menos
haciendo votos por ella y tratando de conciliar los animos.
Este es el deseo de todas las poblaciones; y solo se trepi-
da en escoger los medios de conciliar los intereses, recelos
y pasiones que obstan a ello.
Preparase con este objeto la impression del Federalista,
obr.a escrita en iguales circunstancias y para el mismo fin
en Norte America por los mas grandes hombres de la Revo-
lucion de la Independencia, tales como Hamilton, despues
ministry, Madison, tercer Presidente de la Corte Suprema.
Sobre todas las teorias, sobre todas las pretensiones, y sobre
todos los deseos campeara bien pronto la necesidad sentida
y comprendida de todos.
En Francia se ha resistido con tenacidad el libre cambio
en economic political, y todos los gobiernos y la opinion han
sostenido las leyes protectoras. La fuerza de las cosas, en
despecho de la voluntad de los hombres y de las disposi-





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


clones de las leyes, ha llevado A adoptar el sistema de los
freetraders ingleses, por decretos temporaries, pero que se
prorrogan de t6rmino en t6rmino por necesidad. A este
prop6sito dice L'Economiste lo que nosotros aplicamos A la
question de nacionalizacion. ( Entre todas las leyes que
rigen los destines humans, ninguna es mas imperiosamen-
te ni mejor obedecida que la necesidad. Ella triunfa donde
la sabiduria se estrella en vano; cierra debates que podrian
prolongarse indefinidamente, y corta nudos que parece
impossible desatar. Sola ella posee un principio superior
al poder de los hAbitos y A la influencia de los intereses
privados.)) No hay sutileza que se sostenga, ni declamacion
que no se desvanezca ante estas palabras tan sencillas y
tan claras: Es necesario. Mostrar que la union es necesaria,
es pues, el pr6logo del gran debate sobre este punto.
Quedan en carter las grandes cuestiones sobre distribu-
cion de tierras pdblicas, sobre caminos de hierro 6 inmi-
gracion, tres cosas que parecen distintas, y, sin embargo,
cada una de ellas depend de las otras. 600.000 hombres han
emigrado de Europa en 1853, A los Estados Unidos, A Cali-
fornia, A Australia y A otros puntos aun mas distantes que
el Rio de la Plata, mas favorecido por su clima que cual-
quiera de esos paises. A Buenos Aires donde el que Ilega
encuentra un peso fuerte de salario, no le ha tocado mas de
5 A 6.000 inmigrantes, en esa distribution de brazos inteli-
gentes y laboriosos que se derraman por todo el globo. Con
tantas ventajas, y estando A tan corta distancia de los focos
de la inmigracion; 4 por qu6 no la tenemos en proporcion
de nuestras necesidades ? He aqui material abundant para
los trabajos de la prensa. Buenos Aires estA en vispera de
un gran dia, y es el que el muelle cruja bajo las plants
de una no interrumpida invasion de inmigrantes, el ferro-
carril los reciba para distribuirlos en las campafias, en los
lotes de tierras compradas al Estado, y destinadas para
moradas de esos millares de nuevas families. Al dia siguien-
te Buenos Aires serA espectador de fen6menos iguales A los
que la poblacion espahiola de California ha experimentado,
de 1848 A 1856, la transformation de un pais desierto, po-
blado de ganado, en uno de los mas ricos y mas adelantados
estados del mundo. Si por las ciudades, los muelles, los
ferrocarriles, la agriculture, los canales y el adelanto de la





OBRAS DE SARMIENTO


poblacion, las maquinas, etc., se conocen los paises antiguos
California es hoy el estado mas viejo del mundo y el mas
adelantando de la Union Americana.
Expedicion del Mataco. Grande sensacion ha causado en
esta plaza el feliz 6xito de la expedicion del Mataco que ha
descendido el rio Bermejo, y mayor ha debido ser la satis-
faccion que el comercio de Salta y Jujuy habrd gozado al
saber tan fausta nueva. Necesit6se el genio de empresa
norte-americana para quite acometiese aquella, que habia
burlado los esfuerzos de Sola, Soria y los que le precedieron.
Desgraciadamente muri6 el capitan de muerte accidental
en la navegacion, y aun no se tienen las noticias circuns-
tanciadas que se requieren para guiar a nuevos empresa-
rios. De todos modos, la revolution commercial esta obrada,
y nuevos veneros de riquezas encuentran su camino por
las aguas del Plata. La expedicion mercantil ha sido en
extreme lucrative, cosa que se concibe desde que se compa-
ren los fletes de tierra de Salta a Buenos Aires, para cueros,
lana, tabaco, azdcar, drogas, n-aderas de ebanisteria. Los
calculos del senior Arenales en su important trabajo sobre
el Chaco, popularizados y amplificados por la Crdnica y Sud
Amdrica, quedan con este hecho plenamente justificados; y
de las esperanzas que hicieron concebir del cambio que
la caida de la tirania obraria en las relaciones comerciales
hablan demasiado alto el desarrollo del Rosario y la expe-
dicion fructuosa del Mataco para que nos sea permitido re-
cordarlo.
Plantas industriales.-A pedido de don Domingo F. Sar
miento se han introducido en Buenos Aires los primeros
pies de mimbre, plant de una aplicacion universal, y que
en Buenos Aires hacia falta para levantar terrenos bajos
hacer cercos, canastos, sunchos para pipas y otras rmil
aplicaciones. Su facil y rapida propagacion permit espe-
rar que en tres arios hayan millones de plants de este
precioso articulo. M. Pouget ha dejado muestras aquiyen
el Parana de pita en estado de hilaza para la cordeleria;
product que por valor de millones export M6jico y otros
puntos de Am6rica. Quien sepa que puede obtenerse el
valor de cuatro reales papel en hilaza de cada hoja de la
pita, juzgara de la importancia para Buenos Aires de esta
production. M. Pouget, director de la Quinta normal de





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


Mendoza, Ileva a su regreso variedad de plants de Monte-
video y Buenos Aires, que complete las preciosas coleccio-
nes de arboles que se estin formando en Mendoza, admiran-
do que bajo clima tan feliz, done las plants tropicales,
como el habanero, la guayaba y el chirimoyo del Brasil
fructifican al aire libre al lado de las plants de los climas
templados, no haya algun establecimiento pdblico para
desarrollar la agriculture, reuniendo, introduciendo y pro-
pagando las plants tiles. M. Pouget, mas inteligente
horticulturist practice y agr6nomo que habil razonador, ha
caido en el mismo pensamiento que ha servido de base al
Plan de education comun y silvicultura, que pretend civilizar
la Pampa, el ganado, los hombres y los niftos con solo la
propagacion sistemada de los arboles de bosque en la
campafia.
Sociedad de amigos de la historic natural del Plata.-Con este
nombre se ha iniciado una asociacion que tiene por objeto
reunir todos los datos que puedan ilustrar esta parte tan
interesante de la ciencia. Figuran como promotores de tan
dtil pensamiento, don Manuel Guerrico, cuyo nombre se
registra al pie de toda empresa de utilidad pdblica; el sefior
Trelles, muy dado a studios sobre historic natural,' y el
sefior Barros Passos, tan conocido por su dedicacion A todo
lo que advance la cultural del pais. Esta sociedad sera encar-
gada de enriquecer el Museo Nacional de todos los produc-
tos, curiosidades del pais, y h mas de obras de arte de que
se former. un departamento que no existe aun.
Algunos sabios ge6logos que andan en nuestro pais
haciendo colecciones de f6siles para los museos de Europa,
ofrecen dar sus duplicados para el Museo de Buenos Aires,
de ochenta animals f6siles distintos que se encuentran
con extraordinaria abundancia en la tosca, la mayor parte
de los cuales no eran hasta hoy conocidos, dando ademas
su descripcion cientifica.
La Sociedad se pondri luego en contact con las de su
g6nero en otros paises y con los hombres especiales de
Am6rica y Europa, para hacer canjes y estar al corriente
de losprogresos y studios de este ramo.
Coincide singularmente con su institution la creacion en
Alemania de la BOMPLANDIA, publication peri6dica, sobre la
historic natural de estos paises, que Ileva el nombre del





OBRAS DE SARMIENTO


clebre compafiero de Humboldt. El primero es, como se
supone, miembro nato y genio tutelar de esta asociacion, y
para acercarse al segundo, un diplomatico aleman ha
ofrecido generosamente su mediacion A fin de que honre
con su nombre los esfuerzos que se hacen por propagar los
studios, A cuya cabeza lo coloca hoy el mundo entero (1).

ENTENDAMONOS

(El National, 8 de Agosto de 1855.)

Quisieramos evitar pol6micas, no por lo que ellas impor-
tan, sino por cuanto nos fuerzan A ocuparnos del pensa-
miento ajeno en lugarde desenvolver los nuestros propios.
Querriamos hablar de tierras pdblicas, de caminos de'hierro,
de cajas de ahorros, y nos citan y emplazan A contestar A lo
que de Bonald, Montalembert y otros dijeron y que nosotros
conocemos tambien, como quien cree que esta es la iltima
palabra del siglo. Pagaremos, pues, nuestro tribute A la
necesidad, mientras concluimos algunos cAlculos estadisti-
cos que piden medio dia de trabajo, para escribir un renglon
que contenga alguna verdad probada.
No hacemos la guerra A nadie; aunque proclamar la paz
sea ilusorio, cuando se nos exige en cambio que dejemos
marchar las ideas adversas A fines que reprobamos. Tanto
derecho como el que mas, tenemos para decir: ((si hay
e preocupaciones que atacar llenaremos nuestro deber, que
r para cumplirlo nos alienta la fe, y esperamos que no nos
c( faltarA el coraje de nuestras convicciones. Tenemos,
pues, las malas cualidades que el dicton frances atribuye
al lobo, A quienes el vulgo human llama malo porque se
defiende cuando lo atacan.
Nadie se hace ilusiQn hoy, ni se aplican a este 6 el otro
individuo las doctrinas political, que se Ilaman moderantis-
mo, y cuyos t6rminos t6cnicos son igualmente usados aqui
como en Francia. El Czar de Rusia ha declarado en una
nota, que l61 pertenece al partido moderado. Este partido,
cuyos sostenedores se llaman A si mismos sensatos, juicio-

(1) Hemos suprimido de este escrito algunos pArrafos de Interes transitorio.
( N. del E.)





POLITICAL -- ESTADO DE BUENOS AIRES


sos, moderados, llama A sus adversaries locos, inmoderados,
insensatos, clasificaciones como las de demagogo, impio,
rojo, comunista, de la misma escuela que nadie acepta con
humildad cristiana, por mas que asi conviniera A los que
las prodigan. Los escritos de Alberdi, estAn llenos de esa
fraseologia. Son los Estados Unidos un modelo, que en
cuanto A la libertad political lo aplauden, con la dnica res-
triccion de que no nos hallamos A la altura de la civiliza-
cion convenience para adoptar sus instituciones. No
obstante, los Estados Unidos no se hallaban A la altura de
civilizacion en 1776, cuando la adoptaron, que la que nos-
otros alcanzamos en 1854. j Y la Europa tampoco, se hallaba
en esa altura de la civilizacion ? Entonces se apela A la raza
sajona, pero como la raza sajona puebla la Alemania, la
Inglaterra y el Canada, y los Estados Unidos les exceden en
libertad y civilizacion, se responded que el espiritu religioso,
es decir, de justicia, ha trazado el pacto que sirve de base A
las libertades norteamericanas.
Oigamos c6mo se expresa alli el sentimiento religioso en
las instituciones:
((Todos los hombres tienen el natural 6 inalterable dere-
cho de adorar a Dios Todopoderoso, segun los dictados
a de su propia conciencia, y ningun hombre puede, de dere-
cho, ser compelido A asistir, erigir 6 sostener lugar
alguno de adoracion, 6 mantener un ministry contra su
consentimiento; que autoridad alguna puede, en caso
alguno, entrometerse en los derechos de conciencia; y
a que ninguna preferencia se dara, por ley, A ningun esta-
blecimiento religioso, 6 modo de adoracion; que ningun
C texto religioso sera jamas requerido como calificacion
a para ejercer empleos pdblicos.x Esto repiten treinta
constituciones y a la de la Union entire las limitaciones
puestas A la soberania ejercida por el Congreso, se le piso
la de a no dar leyes respect de establecimiento de una
religion, 6 la prohibicion de otra.s
Este es el pueblo modelo en espiritu religioso, y al
que se nos propone imitar. Se nos dice que nosotros
no hemos Ilegado A esa altura de sentimientos religio-
sos, para poner en nuestras constituciones tales declaracio-
nes. Luego entonces no se invoquen torcidamente las
palabras raza, civilizacion, religion para sostener contra-





OBRAS DE SARMIENTO


sentidos. Si no son eminentemente religiosos aquellos
principios, no eran eminentemente religiosos los autores
de esas instituciones; y si no queremos hacer lo que tan
insignes varones y pueblos tan religiosos hacen y practican,
no nos reputemos mas religiosos que los que quieren tales
cosas.
Citar ahora al general Saint Arnaud, muerto en olor de
santidad, 61 que fu6 c6lebre en vida por su corruption y sus
vicios; pero qu6 tiene que ver esto con Buenos Aires?
, Hemos venido en mission & este pais id61latra a introducir
el cristianismo? ,Es un pais protestante, donde viene a
predicarse el catolicismo? IHabia la prensa, la sociedad
atacado al catolicismo, para motivar los ejercicios religiosos
por que se nos esta haciendo pasar, .convirtiendo la prensa
en pdilpito, y pidiendo al poder civil que se convierta en
sacristan para ir a espavilar cirios que descuidan de espa-
vilar los que los encienden? Pero los hechos reales protes-
tan contra esa pretension. Medio million se habia gastado
antes de la predicacion en reparar, embellecer y terminar
la Catedral; y millones se han gastado en un afio, y se estan
gastando por los vecinos en el ornato de Santo Domingo,
San Juan, San Nicolas, Socorro, Recoleta, San Telmo, etc.,
etc., etc., sin necesidad de este desagradable predicar con
tipos, contra los habitos de la prensa que es political,
literaria y commercial, sin necesidad de afiadir que es religio-
sa, y ademas cat6lica apost6lica romana, cosa que no tiene
nada que ver con las ocurrencias diarias de la vida, no
habiendo es'candalos, ni blasfemias, ni impiedades, ni here-
gias que combatir en la prensa ni en la sociedad.
Al decir ((las Cruces se vieron en todas parties abatidas),
hablando de nuestros antecesores, de Rivadavia, de los que
Rosas ha llenado de vilipendios, llamandoles impios, enemi-
gos de Dios y de los hombres ((por su liberalism irreligioso,
por el liberalism revolucionario ), se olvida que ese libera-
lismo a quien se insulta en nuestra historic, en nuestras
instituciones, en nuestros padecimientos y en nuestro
triunfo, es el que ha d'errocado la tirania, y sacado al dia
siguiente el culto de la abyeccion en que estuvo veinte
afios; se olvidan que traen la guerra en el corazon en lugar
de la paz que proclaman. No creemos que Chile se haya
salvado de la anarquia, abrazando la Cruz, con el auxilio de





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


inmigrantes tonsurados, en lugar de los de brazos inteligen-
tes que le escasean, sino mediante los tres mil hombres que
murieron en la batalla de Longomilla, peleando en pr6 6 en
contra del gobierno, y si es cierto que la Europa ha protes-
tado, ha repudiado, ha refutado el liberalism, que se
complacen en llamar irreligioso y revolucionario, nosotros
apelando a las argucias y malas salidas de nuestros adver-
saribs, diremos que nuestra madre patria Espafia, no da
hoy muy claras muestras de haber oido ni entendido la
susodicha protest, refutacion y repudio, puesto que se
ocupa de lo mismo hoy, que se ocuparon nuestros gobiernos
hace treinta afios, segun se ve en reales decretos; y que la
raza latina,donde puede respirar no lo hace mejor, segun
las leyes que acaba de dictar el Congreso Piamonths.
VWse, pues, que alli los hombres despreocupados, son hoy
llamados a legislar en lugar de los preocupados que gober-
naron tantos siglos, y encendieron hogueras, y ejercieron
la San Barthelemy y otras de su genero; lo que prueba que
todos estamos expuestos '" errar; y que error por error,
los nuestros son mas justificables, porque se proponen,
no atacar creencias religiosas, sino modificar las formas
econ6micas que han revestido en las cosas temporales; y
conservar las libertades pdiblicas, bases de la tranquilidad,
de la propiedad y de la moral de- los pueblos modernos.
El que viene a hacer una revolution; y quien quiere que
las cosas vuelvan al ser que tuvieron hace treinta aflos,
quiere retrogradar, es decir, volver atras, y puede ser
llamado retr6gado, sin pecado venial siquiera.
Pero i por Dios todas estas discusiones son est6riles y de
mal g6nero en la prensa. Es otro el lugar de oir esas admoni-
ciones. En las escuelas se ensefia a los niflos el catecismo,
en las catedras los dogmas al pueblo. La moral la dan
las costumbres, la instruccion del pueblo, el trabajo, los
medios de vivir. No cambiemos los roles.





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MONTEVIDEO GARANTIAS INDIVIDUALS

(El Nacional, Septiembre 5 de 1855.)

No queremos anticiparnos a los hechos, prejuzgando las
consecuencias del movimiento que acaba de tener lugar.
Sus causes solo nos interesan por pertenecer ya al dominion
de la historic, por sernos comunes A todos los pueblos que
rompimos las cadenas de Rosas.
Lo que sucede en Montevideo hoy proviene de un error
que subsiste en ciertos hombres, que se han quedado atras
de los sucesos que ellos mismos han desenvuelto. El Ge-
neral Flores de Montevideo, a diferencia del General Flores
de acA, es uno de los que combatieron la tirania; pero
vencida 6sta, crey6 como otros, que la tirania no estaba en
los actos, sino en las personas, y con tal que 6stas se cam-
biasen podian repetirse los m.ismos hechos politicos, y
seguir, con mas 6 menos violencia, la misma march. Los
desastres que de ambos lados del rio ha producido este
error son de todos conocidos; pero lo que todos no sienten
aun, aunque los mas son testigos y actors del hecho, es
que el espiritu de libertad, y la fuerza moral del principio
se muestra por todas parties superior a la fuerza material,
sin que haya un solo hecho que desmienta esta tendencia
feliz. El General Flores crey6 necesario atropellar la liber-
tad de imprenta, y possible hacerlo, con impunidad, y al
efecto mand6 cerrar la impr6nta que publicaba La Libertad.
Este diario continue apareciendo, no abstante haber sido
preso su redactor el senior Tab6. Tom6 la empresa de de-
fender en La Libertad la libertad misma, el sefior Mufioz,
Diputado, y entonces el General Flores crey6 ir a la causa
del mal, atropellando el domicilio del sefior Mufioz, primero
por la policia, despues en persona con la fuerza armada.
Treinta ciudadanos reunidos han bastado para disipar un
Gobierno, a quien por estos actos y otros, habla abandonado
todo prestigio, toda sancion moral. Desde que solo es la
fuerza vuestro derecho, estais en el caso de reconocer el
derecho de la fuerza que os resisted.
Lo ocurrido con el General Flores -de alli, puede servir
de leccion a los Flores de aca; ya que les ha tocado la buena





POLiTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


fortune de ver con sus propios ojos el movimiento de Mon-
tevideo. Pueden alli estudiar en pequefio lo que aqui les
aguardaria en grande; pues si bastaron treinta alli, aqui
sobraran tres mil en cada bocacalle, y en las campafas.
Desgraciadamente estos hombres materials no ven estas
cosas, sino cuando su repeticion constant los escarmienta
Lo que ha hecho el senior Mufioz en defense de las garan-
tias de la Constitucion en Montevideo, tenia lugar en Marzo
en San Juan, bastando el derecho de un solo individuo para
contener las demasias de todo el personal de los poderes
ptiblicos, empefiados, por temores infundados, en hacerlo
salir del pais. Damos publicidad & estos documents, en
lo que bastan a probar el aserto, sin mira de ofeder A nadie,
porque honra siempre A un poder, cudlquiera que sean
sus motivos; en ceder de pretensiones exageradas, y respe-
tar el derecho proclamado.

Goblerno Provisorlo de la Provincia.
San Juan, Marzo 19 de 1855.

D. Domingo Faustino Sarmiento, en el perentorio t6rmi-
no de veinte y cuatro horas, A contar desde las dos de la
tarde de hoy, saldrA del territorio de esta Provincia; previ-
ni6ndole que el Gobierno con esta fecha, da cuenta al
Exmo. Gobierno Nacional, de estas disposiciones, y de las
causes que le han obligado i expedirla.
De orden de S. E. El Ministro Secretario General.
Josd Antonio Duran.
El Teniente Coronel del Estado
de Buenos Aires
D. Domingo F. Sarmiento
San Juan, Marzo 19 de 1855.

A Su Sefioria el Sr. Ministro de Gobierno.
A la una y media del dia de hoy me ha sido notificado
el mandamiento del Superior Gobierno, que me ordena
salir en el perentorio t6rmino de veinte y cuatro horas a
contar desde las dos de la tarde, del territorio de esta Pro-
vincia, orden de que protest en debida forma por las
razones que paso A exponer.
Tomo xxv.-4





OBRAS DE SARMIENTO


De trAnsito para el Estado de Buenos Aires, no he querido
pasar por los limits de mi patria, despues de quince afios
de ausencia forzada, sin visitar A mi familiar, y volver A
ver el hogar paterno. Habria creido ofender al Gobierno
de mi pats si hubiera tratado de inquirir el grado de segu-
ridad de que gozaria, al hacer uso de uno de los mas sim-
ples derechos del hombre, para lo cual las prescripciones
constitucionales son sup6rfluas, no obstante que la Cons-
titucion Federal define entire los derechos, el de entrar,
permanecer, transitar y salir del territorio argentino.
Como el destierro es una pena y pena capital, cae en lo
prescripto en el articulo 18, por el cual se declara que:
Ningun habitante de la Confederacion puede ser penado
sin juicio previo, fundado en ley anterior al hecho del pro-
ceso, ni juzgado por comisiones especiales 6 sacado de
los jueces designados por la ley antes del hecho de la
causa.
Si estas declaraciones constitucionales, que son superio-
res A toda autoridad y consideration de circunstancias, no
fueren bastantes A garantir mi persona de toda violencia,
el tratado de 20 de Diciembre, por el cual fu6 reconocido
Estado la antigua Provincia de Buenos Aires, y la paz por
61 ajustada entire la Confederacion y aquel Estado, bastarian
A sustraerme de toda jurisdiccion extrafia al Gobierno A
quien sirvo, no fundAndose en crime cometido en su terri-
torio, en 6poca posterior de aquel tratado. En todo
caso, me es sensible tener que prevenir al senior Ministro
que, al comunicarme las disposiciones administrativas que
juzga del caso con respect a mi persona, haya omitido
comunicarme A mi que soy el interesado, las causes que
le han obligado a expedir la orden de que me quejo, pre-
vini6ndole que con esta fecha doy cuenta A mi Gobierno
de la intentada violacion en mi persona del tratado de 20
de Diciembre, que establece paz firme entire los Gobiernos
del Estado de Buenos Aires y de la Confederacion.

En esta virtud pido al Exmo. Gobierno Provisorio se sirva
reconsiderar el mandamiento que me ha sido notificado,
protestando no cumplir con el, sino por la violencia, por
creerlo asi de mi derecho, y de su incompetencia para
librarlo.





POLiTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


Solo por la forma me permit prevenir que el t6rmino
fatal prefijado para la pena de desti'erro que me impone,
no corre como es de trAmite, sino despues de confirmado
6 revocado el mandamiento de que protest.
Dios guard a V. E. muchos afios.
D. F. Sarmiento. '
Ministerio General.
San Juan, Marzo 20 de 1855.

Al Sefior D. Domingo Faustino Sarmiento:
Impuesto S. E. el Sefor Gobernador Provisorio de la Pro-
vincia, de la nota de Vd. fecha de ayer, por la cual pro-
testa de la orden que este Ministerio le impartiera en igual
fecha, y promote no cumplirla, ha ordenado al infrascripto
decir A Vd. en contestacion, que S. E. deplora tener que
desatender los concepts que contienen su precitada, por-
que-ellos son subalternos, como inaplicables, A las razones
que el Gobierno tiene para expedir la deliberacion consig-
nada en dicha orden, en virtud de lo cual debe Vd. cum-
plirla fielmente, bajo apercibimiento; y al efecto se le
prorroga el t6rmino de doce horas sobre las veinte y cuatro
determinadas en la citada orden.
Dios guard A Vd.
Josd Antonio Duran.

(Se present con cargo hoy 21 de Marzo A las nueve del
dia: doy fe- Yofrd.)

Excma. Suprema CAmara de Justicia:
Domingo F. Sarmiento, de este vencindario, ante V. E.,
como mejor haya lugar en derecho, me present y digo:
que A las pocas horas de haber Ilegado al pais, me fu6 co-
municada una orden del Gobierno por la cual se me inti-
maba destierro en el perentorio t6rmino de veinte y cuatro
horas, sin comunicarme la causa de tan dura pena, segun
lo vera por la orden original que adjunto.
No pudiendo ser penado sin previo juicio, protest de
mandate de poder, que se arrogaba la facultad de castigarme
sin causa, sin defense, sustray6ndome A mis jueces natu-
rales, en caso de haber delinquido, prometiendo no obedecer





OBRAS DE SARM1ENTO


una orden que no emana en este caso de autoridad compe-
tente para emitirla; pero habiendo insistido el Gobierno
por segunda vez, como lo vera por la orden que tambien
es adjunta, no obstante las razones alegadas, no obstante
una entrevista de largas horas en que pareci6 quedar todo
allanado, me veo en el caso de invocar la protection de mis
jueces naturales contra la violencia, y si6ndolo V. E. el
mio, y no pudiendo ser penado, por otra autoridad que la
suya, ni apresado sino en virtud de process escrito, iniciado
ante V. E., ni mi casa allanada sino p6r requerirlo asi V. E.
del Juez Comisario de mi barrio
A V. E. suplico se sirva, con la premura que require la
presion .en que me hallo, bajo el vencimiento de los plazos
fatales que sucesivamente se me acuerdan para el cumpli-
miento de una orden espdirea, irrita y de ningun valor, que
no debo, que no puedo y noquiero cumplir, mandar al Juez
de Policia que no preste auxilio sin su orden para la aprehen-
sion de mi persona en la calle 6 donde quiera, y al Juez
Comisario de barrio 6 ciudad, no expida orden de allana-
miento de mi casa, sin expreso mandate de V. E.; y esto
fecho, bajo el mas serio apercibimiento pedir al Gobierno
los antecedents para proceder a formation de causa si
hubiere lugar a ello.- Es justicia que imploro.

VOLVEMOS A LAS INTERPELACIONES .

(El National, Septiembre 22 de 1855.)

Este hecho que pudo ser un incident de la situation, si
levantada como fu6 la session, no se hubiese reabierto para
buscar una salida a los que la habian provocado, hallandola
en el nombramiento de la comision investigadora, se ha
convertido en un hecho latente, y por tanto quedando la
interpelacion representada en la comision investigadora,
las causes deben interesar mientras obren las consecuen-
cias. La Cr6nica de ayer revela en ellas y en esta los
conatos de una oposicion que habia ya de antemano denun-
ciado como dispuesta a surgir en el seno de las Camaras.
V6se, pues, por las revelaciones que nos habia hecho de
antemano aquel ilustrado diario, y que confirm ahora, que
las protests con que cada orador principia su discurso, y





POLiTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


la investigation proyectada, pudieran solo ser una atenua-
cion oratoria para no sublevar resistencias. Hase observa-
do que los principles oradores de la interpelacion, y el que
propuso el expediente de la comision, son los mismos que
sostuvieron el debate en el Senado antes de la renuncia
del senior Portela. Con este motivo se ha recordado que
una semana antes de que hubiesen alarmas de indios
habia circulado con profusion una proclama, sin subscrip-
cion de imprenta y an6nima, que invitaba al pueblo a
asistir a las sesiones del Senado, que en la discussion del
presupuesto iba a elevarse, decia, a la altura de su mission;
y algunos afiaden saber de buena tinta que de nada menos
se trataba que de negar el voto del presupuesto, a fin de
que no pudiendo marchar el Gobierno, hubiese cambio de
ministerio. Para arribar a este resultado contarian con
que los Senadores con este corto ndmero, y muchos des-
cuidan asistir, como se vi6 en las dos veces empatada
votacion de la comision investigadora en que faltara el
voto de dos Senadores que se habian retirado, creyendo
concluida la session.
De todos estos hechos resultaria que los que no hallaron
tolerable el ministerio del seflor Portela, no hallaban
bueno dos meses despues al que le habia sucedido, y traba-
jaban por abatirlo; que no pertenecian en principios poli-
ticos ni al ministerio que voltearon ni al que levantaron;
que se preparaban a negar el voto del presupuesto para
la expedicion de los indios, como despues interpelaron
al Gobierno por no hacer nada contra los indios; que el
pueblo estaba convocado de antemano para asistir a sesio-
nes del Senado a fin de excitarlo, y que la interpelacion no
era mas que un medio y una occasion para traer el conflict,
esta vez ya a la sombra de una exitacion pdlblica, a conse-
cuencia de desgracias, tanto mas alarmantes cuanto que
no pueden estimarse en su verdadero valor.
Si los hechos que hemos enumerado tuviesen una core-
lacion sistemada, podriamos llegar a establecer la con-
secuencia de que toda vez que ocurra alguna desgracia
pdblica, toda vez que haya-exasperacion en los animos
aparecera esta segunda entidad, esta otra calamidad pibli-
ca de tentativas de suplantarse unos a otros en el poder
los miembros del Gobierno, pasando del Senado a los Min





OBRAS DE SARMIENTO


nisterios, y haci6ndonos presenciar una lucha entire lo que
existe y lo que pretend establecerse, mientras urgen con
redoblado esfuerzo los acontecimientos aciagos; y cuando
el Gobierno necesita union, contraccion y auxilio de todos
los hombres de capacidad, influencia y patriotism.
Extrafios A las cuestiones de personas, queremos indagar
las causes de perturbacion que existen en las institucio-
nes mismas, en los hhbitos del pdblico, 6 en los errors de
una practice constitutional bastarda entire monarquia y
repiblica, y por tanto expuesta a estas peripecias que
mantienen la alarma continue en estos paises.
Ya habiamos sefialado otra vez los abusos a que puede
conducir la barra en las sesiones; y el pdblico mismo se
apercibi6 de ello en las de Junio. Por el cartelon que
circul6 hace dias, v6se que se contaba con solo excitar la
curiosidad del pdblico, para reunir un gran nimero de
personas en la barra del Senado. A.si, pues, este hibito es
ya tornado por base de operaciones. El otro extravio es el
que sefalamos ayer, y es el que engendra todas estas opo-
siciones, concebidas por minorias inteligentes, 6 audaces, 6
ardientes, 6 artificiales; pues basta que tres 6 cuatro hom-
bres pdiblicos se pasen una palabra de orden, para que
veamos surgir dificultades, crearse embarazos, anunciarse
sesiones que se preparan tempestuosas, interpelaciones que
parecian satisfacer la exigencia pdblica y eran solo resul-
tado de combinaciones A los hechos que las motivan, y
comisiones de investigation del estado del ej6rcito, que
habrian sido de rechazo del presupuesto para aumentar y
sostener ese ej6rcito, si los indios no hubiesen ofrecido
mejor forma al pensamiento que inspiran estas manifes-
taciones.
Ahora vamos al fondo de la question; ya que no es una
conjetura, sirvo un hecho que en la interpelacion se pro-
puso como remedio para combatir A los indios que dejasen
los ministros sus puestos. C6mo se cambian ministros?
4Por un voto del Senado? Ni en las monarquias se ha
practicado semejante cosa. 4Y si el Gobernador que los
elige no quiere cambiarlos, qu6 se hace? Se le compele
por la coercion del presupuesto, por la resistencia latente ?
i Los ministros son ineptos ? L pero quienes son los mas
aptos? LLos que provocaron la interpelacion, los clasifi-





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


caron de ineptos, y tantas indicaciones tiles 6 iniitiles
hicieron sobre guerra y administration? Mas, suponiendo
la ineptitud denunciada, qu6 sucederia si el Gobernador,
no reconociendo tales aptitudes en los que preparan las
interpelaciones, eligiese ministros a otras personas, como
ya sucedi6 cuando qued6 demostrada hasta la evidencia
por los mismos la ineptitud del sefor Portela ? Volveria-
mos A interpelar al nuevo ministerio y echarlo abajo, hasta
que se acercase con el buen ministerio, el ministerio ideal ?
Era esta la- conclusion A que queriamos arribar para
poner de relieve la inconsistencia de estas ideas, y los
abusos que pueden surgir de ellas.
Las monarquias se han hecho hereditarias a fin de dar
estabilidad al Gobierno, pues los cambios diarios perturban
la sociedad, alejan la confianza, y mantienen la incerti-
dumbre de los Animos. Concibese en las monarquias el
cambio de ministerios como atenuacion de aquella, inmovi-
lidad del Ejecutivo que iria sin eso al poder absolute. Las
Repdiblicas han cambiado estos dos sistemas haciendo
amovible el personal del Ejecutivo peri6dicamente, a fin de
que la sociedad repose en el intervalo, y las ambiciones se
limiten A preparar los medios de subir al poder en los
periods constitucionales. _,Pero qu6 resultados puede
traer una prActica de gobierno en una repdiblica, en que el
Gobernador se cambia cada tres aflos y & mas de eso, los
ministerios pueden ser renovados todos los dias; donde los
cuerpos legislativos no serian sino pepineras donde se estan
creando los presuntos ministros, y el Gobernador simple
portero de palacio encargado de tener las Haves de las car-
teras de los Ministros que entran y salen ?
Permitasenos prevenir que esta idea no se refiere A per-
sonas, ni la situation present, pues que hace tres meses
la exponiamos al redactor de La Crdnica, entire otros perso-
najes politicos a quienes nos hemos acercado, y hemos
combatido este sistema bastardo donde quiera que se ha
presentado.
El pdblico gusta de estas excitaciones, la prensa de aban-
derizarse en oposiciones, los politicos de tener todos los
dias la mano en la aldaba de la puerta de un ministerio ;
pero eso no quita que haya, por solo la esperanza de obrar
un cambio de ministerio, un profundo y secret malestar





OBRAS DE SARMIENTO


en la sociedad, ese continue dudar de la situation, ese des-
asociego que aleja la confianza, esa aspiracion A un mejor
estado de cosas que se aleja desde que no toma base en
nada; esas agitaciones que nos sorprenden de la noche A
la mafiana y A que contribuimos incautamente, por curio-
sidad, por buscar emociones, por inconsistencia.
El vicio no esta en los hombres sino en las ideas, no en
la Constitucion sino en la prActica. No olvidemos que somos
Repdblica, cuyo Ejecutivo se cambia cada tres afios; y por
tanto es el jefe de este departamento quien nombra los- mi-
nistros A su beneplAcito, sin coercion possible. Si los minis-
tros son malos es porque 61 es malo, pues fu6 su voluntad
la que los hizo ministros. Aprendamos A ser republicans,
y alejemos esas prActicas monArquicas, inconciliables con
la Repdblica.

APLAZAMIENTO DE LA COMISION INVESTIGADORA

( El Nacional, Septlembre 24 de 1855.)

En la session ordinaria del sAbado se introdujo una mocion
para reconsiderar este asunto A virtud de una comunicacion
del Ejecutivo en que hacia sentir los inconvenientes que
ya se palpaban de la arbitraria y desviada direction que
sus miembros hatrian empezado A dar A aquella comision
tan sin antecedente, y tan sujeta a extravio, por lo confuso
y vago de sus funciones.
Aludiase A una nota del Ejecutivo en que comunicaba que
dos miembros de dicha comision habian ido A la Inspeccion
y pedido A nombre de la comision A que pertenecian, datos
sobre el estado actual del ej6rcito, A lo que se neg6 el Ins-
pector dando cuenta de ello al Ministro de la Guerra. Con
este motivo el Gobierno pedia al Senado determinase el
objeto y las atribuciones de dicha comision, no habiendo
antecedentes que pudiesen servirle de guia, y empezando
sus tareas por dirigirse A las administraciones subalternas
del Ejecutivo, con prescindencia del administrator.
Al dar este paso, sin duda la comision quiso principiar
por el principio, tomando el ej6rcito en el pie de guerra en
que se encontraba en Enero de 1855. Con tales datos en
la mano, bien pudiera la comision, como Napoleon el Grande





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decir al Gobierno, lo que al Senado decia este, al hacer su
18 brumario: q D6nde estAn los cien mil valientes del ej6r-
cito de Italia, que os dej6, y que yo conocia uno por uno?D
Dejando A un lado estas consideraciones, 6 & causa de
ellas, el Senado ya apercibido de la tortuosa direction que
podia imprimirse A aquel mal negociado, se pronunci6
abiertamente por la reconsideracion del asunto. Fu6 en
vano que el senior MArmol, autor de la idea, tratase con
blandas palabras hacer sentir la inocencia del procedi-
miento en si, y la imposibilidad de que se prestase A
otros fines que averiguar par que invaden los indios nues-
tra frontera, y por que no son siempre rechazados, cosa que
el estado general del Ej6rcito, durante el ministerio del
sefior Escalada pudiera aclarar suficientemente. Trat6se
entonces de considerar el asunto sobre tablas, como habia
sido tomada la primera determination; pero esta prisa en
las formas no encontr6 mejor acogida que el fondo de la
question.
Puesto a votacion este incident solo una minoria de cinco
Senadores sostuvo la urgencia, pasando A comision el asunto
y por tanto quedando suspendida la accion de la comision
investigadora hasta que se examine su importancia. Puede
por tanto dArsela por definitivamente aplazada.
Pocas veces se ha producido una manifestacion mas
unAnime en la opinion que la de desaprobacion que ha
en'contrado aquel expediente, indicado sin meditacion,
adoptado sin prevision de la influencia que podria ejercer
en la economic interior del Gobierno, y sin sospecha de
una y otra parte de la subversion de los poderes pdblicos
que podia acarrear aquella invasion del poder legislative
en el domino del Ejecutivo, y de la parte de la Legislatura
encargada de juzgar, en las funciones de la que tiene por
atribucion acusar a los altos funcionarios del Gobierno. No
habria podido la comision dar un paso sin entrar en algu-
no de aquellos caminos extraviados, 6 hacerse acusadora,
6 entrometerse en la administration.
Cdmplenos dar el parabien a la' prensa que ha estado
unAnime en denunciar los inconvenientes de la abortada
creacion, ya estimAndola en su origen, en su espiritu, en su
constitucionalidad 6 en sus consecuencias; y como si se
hubiese querido dejar sentir lo aislado del sentimierito que





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la inspire, se ha notado que ni una palabra se ha aventu-
rado en favor de la media, ni en atenuacion de ella, ni
aun por comunicados, dejando sospechar, 6 bien que sus
autores, como el Senado, como la opinion en masa, se
habian apercibido de lo inconsistent de aquel procedimien-
to, 6 bien que al dar al hecho el barniz de un acto razona-
do, escaseaban principios en que apoyarlo y buenas razones
que lo justificasen. La comision investigadora, muerta de
muerte natural ante la opinion, sofocada en su cuna por
la mano misma que la di6 inocente 6 meditado origen,
quedari como un recuerdo de los mil caminos extraviados
que puede adoptar la opinion y aun las mas sanas inten-
ciones, en esas deliberaciones precipitadas y que una
passion momentinea provoca. Se convoc6 al Senado para
interpelar al Ejecutivo sobre los sucesos de la frontera, y
en el calor del debate, y acaso por no parecer que quedan
satisfechos, se propuso un expediente que consistia en
pedir A la administration datos y documents para conti-
nuar en el mismo camino.
La comision investigadora era la declaracion de la inter-
pelacion en permanencia; lo que habria hecho un estado ordi-
nario de un incident extraordinario.
La comision habia llamado A algunos individuos a su
seno, para oir su parecer, y despues de tocar el asunto y
mirarlo por todas sus faces, la comision se desconcert6 en
sus prop6sitos, pues uno de sus miembros insistia en Ilevar
adelante la media, y otros se negaban a reconocer actos
de la comision en que no habian tenido parte.

(El Nacional, Septiembre 27 de 1855.)

El pdblioo fu6 sorprendido ayer por una convocacion
extraordinaria del Senado, solicitada por el sefior MArmol.
El resultado final de este trueno fu6 el parto de la monta-
fia, encarecer A la Comision de Legislacion del Senado mismo
presentase A la brevedad possible el informed sobre la nota
del Ejecutivo relative lJos procedimientos de la comision
investigadora que qued6 en el intertanto suspendida en sus
funciones hasta nueva orden. Excusado es mostrar el cami-
no por donde fu6 llevada cort6smente hasta la puerta
aquella creacion de la emocion del momento' que venia





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ya agonizante buscando honrbsa sepultura sin dolientes
siquiera, pues los deudos estaban ya consolados en vista de
lo irremediable del caso.
La opinion de los mismos que la propusieron se habia
modificado, y lo que le faltaba para transformarse lo habia
hecho la conciencia pdiblica apercibida. Las Camaras con-
junta y separadamente tienen el derecho de investigation
de todos aquellos hechos, datos y antecedentes que necesi-
tan para edificar su juicio. Con motivo de otra mala direc-
cion impresa a las decisions del Senado en la question del
duelo, y despues sobre la barra, tuvimos occasion de notar
que entire los poderes implicitos de la Legislatura entraba
el de imponer prison a los que la faltasen al respeto en su
recinto, a los funcionarios que prendiesen A un Diputado
sin autorizacion de su Camara, y a los testigos y deponen-
tes que desobedeciesen la orden de prestar el testimonio
requerido por la Camara, una comision de su seno, 6 un
encargado de una comision. No sabemos si antes se habia
sostenido esta doctiina. No nos observara nada nuevo
pues, quien sostenga igual doctrine.
La Camara puede para dictar una ley investigar los libros
y el mecanismo de la Aduana 6 de la Administracion de
Correos, el del Ej6rcito, etc., etc. Pero de ahi a examiner
la Administration del Ejecutivo, para corregirla, censurarla
6 simplemente inspeccionarla 6 aconsejarla hay un mundo
de por medio; hay lo que va de lo legislative a lo adminis-
trativo; de poder a poder.
Para hacerlo, la Camara de Diputados necesita principiar
por sancionar la acusacion, y una vez sancionada y suspen-
didos en sus funciones los altos funcionarios acusados,
seguir ante el Senado, que es el Juez constitutional de los
trimites de un juicio ordinario, pidiendo a las oficinas
todas las piezas que comprueben la acusacion; pues enton-
ces es precise aducir pruebas de la acusacion intentada.
Y no se diga que damos a la Comision Investigadora in-
tenciones que no tenia. Todos sus oradores estuvieron
unAnimes en sefialar los defects administrativos & que
atribuian la impotencia del ej6rcito para cubrir la frontera;
la mayor part de ellos indicaron la necesidad de saber
c6mo estaba ese ejercito, y con que elements contaba;
alguno indic6 que el reproche se dirigia A los ministerios





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anteriores, y el General Piran fu6 explicit en pedir la des-
titucion del ministerio por ineptitud. Aun el publicista
que ha defendido en la prensa la constitucionalidad del
acto, no ha podido ni querido negar, que el objeto era
investigar por qu6 el poder creado para mantener el orden,
solo producia alarmas.
Habia, pues, conatos y prop6sitos de acusacion al Ejecu-
tivo; habia inspection administrative, y estas funciones
estin vedadas al Senado, que es juez de la acusacion nacida
en otra Cimara, la que para recoger pruebas necesita
declararse antes acusador. Tal es el mecanismo consti-
tucional, y tales los respetos y miramientos que los pode-
res pdblicos necesitan guardarse. Puede ser detestable la
administration en un cierto period; pero, sin renunciar a
los numerosos medios que las instituciones, la discussion,
la prensa, la opinion en los paises libres dejan para atenuar
estos males, es precise tener paciencia para esperar las
6pocas constitucionales de renovar la administration so
pena de no dar un dia de reposo A la sociedad, y de traerla
de turbacion en alboroto todos los dias. Ad6nde iriamos
A parar si a la noticia de cada contratiempo en la frontera,
6 de un motin, 6 de una asonada, hubi6semos de convocar
al Senado para cambiar de Gobierno 6 de ministros, y
agregar esta nueva perturbacion A las inevitable .en la
march de los pueblos. Los poderes pdblicos y los hombres
constituidos en dignidad tienen deberes que la opinion no
tiene, y la mesura les es impuesta por la seguridad piblica
mas que por sus propias convicciones. L Habria por ven-
tura, qui6n deliberadamente quisiera servirse del cadaver
del heroico Otamendi para escalar un ministerio?
Creemos haber terminado esta question de la comision
investigadora, concebida en hora menguada, y apartada
con prudencia del camino que conduce al bien.





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EL SENOR MARMOL
Y LA COMiSION INVESTIGADORA

(El Nacional, 8 de Octubre de 1855.)

El Uruguay del vibrnes 5, subscribe un articulo en que
juzga severamente la conduct de la administration, si-
guiendo su tema de la comision investigadora. Nada di-
remos en contradiccion a sus apreciaciones; por el contrario
ellas nos descubren lo que el sefior Marmol se esforzaba
al principio en disimular sobre el espiritu y objeto de la
comision investigadora.
Era hostile y tendia a juzgar, a procesar, a desprestigiar
al Ejecutivo; y esa es la function que no puede desempefiar
una comision del Senado que es cuerpo legislative. En-
mendar los errors de la administration, suplir a su inefi-
cacia, ilustrar su ignorancia, y tanta otra cosa que revela el
articulo de ayer, son cosas que puede hacer el sefior Marmol
como cualquiera otro en la tribune, en la prensa, en los
corrillos, en la calle; pero no en una comision del Senado,
nombrada al efecto. Tacha en su narracion al Ejecutivo
con motivo de los estados de fuerzas pedidos por dos miem-
bros, de haberse negado a presentarlos parapetandose en
formulas, pero ocultando los estados. El senior MArmol
acierta, sin saberlo, en la verdadera question, que es de
formulas, y nada mas. Si una comision del Senado se
avocase a revisar una causa ruidosa seguida por Los tribu-
nales, es seguro que el juez se negaria a presentar los autos,
porque en ello habria la.abdicacion del poder judicial, no
obstante que esos autos estarian al alcance de todos los
que quisieran verlos. Otro tanto sucede en material de es-
tados de fuerzas, que pueden verlos quienes quieran, pero
no pueden ser pedidos oficialmente; porque en esta circuns-
tancia esta la violacion de jurisdicciones.
Ahora 4 qu6 es investigar, para qu6 se investiga, sino es
para juzgar, entender en la cosa, remediar los males?
Pues eso se llama gobernar, y la comilsion del Senado, ni
el Senado, ni ambas Camaras, pueden gobernar, adminis-
trar; y es administrar imponerse oficialmente de estados de
fuerzas, es administrar conocer en la mala administration,





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es administrar probar administrativamente que se administra
mal.
LC6mo pueden ocultarse a la penetracion del senior Mar-
mol tan sencillas verdades? Pero es una de las ilusiones
6 una de las tendencies constantes de los hombres pdblicos,
los cuales aceptan su rol de Senadores, Diputados y aun
periodistas, para gobernar, y prepararse al gobierno, cosa
permitida extrajudicialmente si puede decirse asi, pero repro-
bada desde que a este conato natural quiera sustraerse al
gobierno de su asiento natural y llevarselo a su puesto de
Senador 6 de periodista; y esto es lo que sucede a la comi-
sion del Senado, y sucedi6rale al Senado mismo, que no
dejaria por eso de ser insuperable y debiera resistirse.
Desde que un miembro del Senado, en su character de tal,
pisa las oficinas de la administration, se convierte en admi-
nistrador, 6 lleva al Senado la administration misma. Este
es el espiritu que tan candorosamente revela el articulo del
vi6rnes 5, y cuantos mas sean los errors, incapacidades,
y vicios que el sefior Marmol encuentre en la administration,
mas bien probada quedara la oportunidad, justicia y dere-
cho con que se le ha estorbado su pretension de erigirse
desde el Senado en censor official, consejero de Estado,
juez de inquisicion, y participe de'la administration.
Pastelero a tus pasteles, y donde manda capitan no manda
marinero. Esto es viejo; el Senador, Senador y el Ejecutivo,
Ejecutivo; bueno, malo, p6simo, Ejecutivo y no menor
de edad, con tutores, consejero, y gobierno del gobierno.
En Venecia s6 cometi6 el error de nombrar una comision
del Senado, llamada consejo de los Diez, para inspeccionar la
administration, y todos los errors de aquel gobierno fue-
ron el efecto de esa comision que solo debi6 durar diez
dias, y supo prolongarse siglos. No hay ejemplo candoroso
que quierahacerse entire nosotros que no tenga ya ejemplos
a millones en la historic. El sefior Marmol ha intentado
un consejo de los Diez, en circunstancia de alarma pdblica,
al dia siguiente de una invasion de barbaros. Asi fu6 creado
el otro.
En cuanto a los defects de la administration y sus
errors, tengamos la paciencia de notarlos, para escribir la
historic de un mal gobierno, eLgobierno tal como lo hacen
nuestros hombres reputados los primeros. No hay que





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pensar en reelegir Gobernador otra vez al sefior Obligado
ni a ninguno de su ministros. Con El Uruguay nos pondre-
mos de acuerdo a este respect. Por ahora terminemos el
period constitutional.

EL PANICO
(El Nacional, Octubre 9 de 1855.)

Enfermedad pdblica, contagiosa, de sdbito efecto y de
lenta desaparicion. Se trasmite de persona en persona, de
pueblo en pueblo y corre con la velocidad del rayo. Ataca
la razon, desmonta el sentido comun y torna imbeciles a
los cuerdos, despertando instintos de crime en el vulgo,
el de rapifia en los handoleros, el genio de la intriga en los
astutos.
Se le combat no con razones, pues la razon pdblica esta
enferma y alterada, sino con accidents casuales 6 fragua-
dos a designio, con una especie ridicule, la esperanza de
descubrir un tesoro, 6 cualquiera otra paparrucha que dis-
traiga la atencion un moment. Esto basta. Cuando vuel-
ve a su mania favorite el espiritu esta ya fresco; la tension
de los nervios ha desaparecido, y pueden decirse ya algunas
palabras racionales, sin temor de ser atacado como un
malhechor. A veces conviene exagerar el objeto de terror
para hacer mas facil la revulsion del espiritu pdblico, por no
poder ir mas adelante; pues es la tendencia del panico
subir de punto al comunicarse de uno a otro. Si han sido
ciento los indios que hicieron el dafto, una hora despues
son mil, y al cuarto de hora diez mil. 1 Y qu6 indiosi Como
unas casas. No vayais a decir A la primera noticia eran
unos pocos y el mal no ha sido gran cosa; porque pasareis
plaza de traidores y aun de estar confabulados con los indios.
Si alguno prevalido de la alarma propusiese desquiciar
el techo que nos cubre 6 prender fuego a un barril de p6l-
vora, la idea sera tomada en consideration, como sugerida
por el patriotism, y se nombrara una comision para pro-
poner los medios de echar la casa abajo.
Ayer subieron las onzas A 357 $; mientras que las noticias
llegadas de todos los puntos del Estado anunciaban la mas
complete tranquilidad. No sabiendo a qu6 atribuir tan
repentino movimiento, se encontr6 una conspiracion pronta





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& estallar, y nadie escape de prestar su contingent de
conjeturas, de sospechas y de indicios ciertos. La verdad
es que recien ayer llegaba a la ciudad la oleada de panico
que venia marchando desde la frontera hace quince dias, y
extendiendo sus pavores por todas direcciones. Los que
tenian necesidad de comprar onzas tomaron el olfato a la
cosa y la explotaron, y el pueblo especulador sigui6 la im-
pulsion dada.
Inmediatamente despues de tener' lugar la catastrofe de
San Antonio de Iraola, los vecinos del Tandil llenos de
prevision y de buen sentido hasta entonces, mandaron un
comisionado al Gobierno pidiendo fusiles y cartuchos para
defenders. Contaban ciento y tantos hombres, y una casa
de ladrillo no es un corral de palitroques para defenders.
Pero mientras la comision que obtuvo los fusiles venia, la
prevision de males posibles se convirti6 en miedo, el miedo
en pavor, el pavor en panico. Por si 6 por no, alguno empez6
A encajonar sus mercaderias; sdpolo el vecino 6 hizo otro
tanto. ElJuez de Paz decia que no haria tal; pero se oia el
martillo clavando cajones. Se buscaron carretas, faltaban
carretas; hubo carretas, se disputaron en seguida las carre-
tas, y una vez cargada alguna, los peones dejaron A sus
patrons; el panico se comunic6 a las campafias inmediatas,
y luego a las lejanas, y el movimiento lleg6 hasta Dolores y
Chascomds adonde llegaban paisanos y families buscando
seguridad contra la imaginacion perturbada. De Dolores se
mandaron pedir armas y municiones para estar prontos a
todo event, y despues de Ilegar a Buenos Aires la noticia
de toda aquella conflagracion de quimeras y de pavores,
ayer tom6 ya consistencia de pAnico, mediante las habiles
manipulaciones de la Bolsa. En Buenos Aires un rumor
politico bien urdido, bien agenciado no tiene precio. Vale
mas que los diamantes de la corona en Inglaterra; es un
tesoro. No se encontr6 el que buscaban los sefiores Casa-
gemas en el fuerte,' del entierro ingles; pero otros sefiores
encontraron mas grueso tesoro ayer, con un moment de
p nico.
Las onzas subieron a 57 de 53 a.que estaban. La frontera
esta tranquila.
No sabemos si las conciencias, las intrigas political lo
estan: se vera.





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VAMOS A CUENTAS

(El Nacional, 30 de Octubre de 1855.)

Desde Caseros a la fecha no han obtenido la libertad, la
justicia, la moral y la civilizacion triunfo mas complete y
decisive que el que alcanzaron el sabado 4as instituciones
por que hemos luchado tantos afios. Al terminar las venta-
jas obtenidas, desdefariamos tributar elogios al personal
del Gobierno, hecho no ha much el blanco de recrimina-
ciones esteriles por ser anteriores a su administration las
causes que habrian preparado la enojosa situation de que
hemos salido.
El malestar de la sociedad habia llegado a. ser enferme-
dad end6mica, y cada incident nuevo, los salvajes que
atacaban un extreme de la frontera, los descontentos que
tramaban conspiraciones, los desertores que abandonaban
sus cuerpos, ponian a cada moment en problema el porve-
nir del pais.
Hasta el heroismo de nuestros soldados abrumados por
,el ndmero, que morian sepultados bajo los cadiveres de los
barbaros, se convirtieron en vergiienza de nuestras armas,
y en arma de oposicion y de revuelta.
La observancia de las practices constitucionales se tra-
ducia por impotencia, y las formas judiciales en la averi-
guacion de los delitos por impunidad calculada, sin que en
el moment del anuncio de un desastre en la frontera, fal-
tasen quienes pidiesen A voz en cuello residenciar al Gobier-
no, al mismo tiempo que se hacia circular un rumor que
por induccion, acusaba uno de los ministros de meter la
mano en las arcas pdblicas.
Todos estos sintomas disolventes tenian empero, causes
lejanas que venian obrando de muy atras para que se les
hallase pronto remedio. Estaban en la political ambigua que
desde Julio de 1853, habia paralizado la march franca del
Gobierno. Acatabasetodavia esa supercheria decorada con
el nombre de fusion, y por contemplaciones A una herencia
de instruments gastados, pero que se creian numerosos,
el Gobierno mantenia en su personal A los mismos que
ToMO xxv.-5





OBRAS DE SARMIENTO


detestaban su existencia. La campafia se presentaba como
el antitesis de la ciudad siempre, y cada rumor los ojos
de amigos y enemigos se volvian hacia ella, temiendo 6
esperando verla por moments en armas. Luchando por
establecer, en medio de exigencias pdblicas, cada vez mas
premiosas y multiplicadas, la pureza administrative que
como en la Rusia 6 la Turquia, el Gobierno, los empleados
han sido por veinte afios esponjas de absorber la fortune
pdblica y privada, era necesario contener A los que es-
taban prontos A recomenzar, desquiciando para ello las
instituciones que aun no juegan desembarazadamente;
y el pueblo de Buenos Aires, unido en masa con un
solo sentimiento, vivia hace meses desbaratando las cons-
piraciones de mashorqueros, cuyos primeros sintomas se
presentaron en Mayo; y sufriendo las invasiones repe-
tidas de los salvajes movidos por los mismos resorts, y
concurriendo al mismo fin de desmoralizar el poder regular
que se queria establecer.
El iltimo acto de esta series de complicaciones ha sido la
invasion de Flores, combinada con la sedicion de Bustos,
los dltimos personajes en escena de la banda de merodea-
dores que educ6 Rosas, y rehabilit6 Urquiza despues de
vencidos, por un fatal error de political que hemos hecho
notar otras veces.
Pero esta tentative, cuyo plan y medios de ejecucion
importa hoy poquisimo conocer, ha sido la piedra de toque
para disipar ilusiones de que tantos participaron, y mostrar
todavia seis meses despues, lo que tuvimos la fortune de
participar un diario de provincia, A saber: que el malestar
estaba solo en la superficie, y que el nuevo orden de copas
estaba montado sobre bases de granito. Quisimos hacer
comprender esto mismo al Coronel Bustos, con el animo de
ahorrarle los desaciertos que por juzgar mal la situation lo
han llevado mas alla del crimen, A la deshonra.
La tentative de subversion mashorquera ha levantado el
telon, y mostrado al pais una situation, tan clara y segura,
que apenas se convencen de ello los que ayer la creian
desesperada. Las onzas han hablado, bajando de 370 pesos
A que alcanzaron a 348, con tendencia a la baja.
Al menor indicio de conmocion la administration civil de
los pueblos y partidos de campania ha jugado con una rapi-





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


dez telegrAfica trasmitiendo y ejecutando 6rdenes, que
mostraban la existencia de un Gobierno perfectamente
constituido. La aparicion de Lamela en las costas del
Norte fu6 sefialada desde San Nicolas a todos los partidos
de campafia, cruzAndose los avisos, con los que al mismo
fin enviaba la administration desde Buenos Aires. La
milicia se reunia casi espontaneamente y la misma hora
en todo el territorio del Estado, y lugares ha habido como
en Lujan, que se ha reunido ella sola, antes que se tuviesen
noticias oficiales de la intentona del vandalaje.
Ha quedado, pues, de manifiesto que los Jueces de Paz,
ciudadanos pacificos y honrados, tienen toda la autridad&
moral necesaria para hacer guardar el orden en los parti
dos de campafia, y contra la illusion aceptada por todos,
queda establecido que esa timida campafia obedece A la
autoridad, del Gobierno, con prontitud, decision y buena
voluntad, sin necesidad de apelar la convulsion y el
terror. Con grande asombro de Bustos y Flores, hase visto
que esa campafia calumniada de parcialidad por los explo-
tadores con espada, tenia por ellos el mismo desprecio y
el mismo odio que la poblacion de la ciudad, habiendo
estado Bustos A punto de perecer de hambre por no poder
acercarse a las poblaciones, no sabiendo en d6nde escon-
derse en cincuenta mil millas de pais que tenia por delante.
Las localidades reputadas antes menos adictas al sistema
actual de gobierno, han sido las mas solicitas en aglomerar
fuerzas, y los hombres mas sospechosos, los primeros en
ofrecer sus servicios. Asi, pues, la campafia, esa antigua
palanca de los tiranos y de los 6audillejos, queda cerrada
para siempre, a las esperanzas de la mashorca, y por sus
Juieces de Paz, sus centros de poblacion, y sus guardias
nacionales, es de hoy mas la avanzada hacia el desierto de
la civilizacion y de las instituciones que aseguran la pro-
piedad y la vida en Buenos Aires.
La capture de los desertores de la division que marchaba
al Sud, ha sido la contraprueba de este estado de morali-
dad y buena administration del pais. Los mismos culpa-
bles estaban an el error de creerse seguros en campos tan
dilatados y armados de todas armas. En adelante queda
curada esta llaga que amenazaba disolver los ejdrcitos que
cubren la frontera, ya por el escarmiento que les ha perse-





OBRAS DE SARMIENTO


guido, ya por la moralizacion de las tropas mismas, pues
sin esta terrible prueba el mal no se habria prolongado.
No bastaba poner en armas la Guardia Nacional del Estado
al primer amago de revuelta, sino que era necesario des-
plegar todos los medios regulars que el Gobierno tenia en
reserve para estos casos. Los movimientos verdaderamente
estrat6gicos de la division de cerca de mil hombres de todas
armas que lanz6 el Gobierno en media hora, despues de
dada la orden, en persecution de los amotinados, tocando
con una mano A Bustos y con otra A Flores, que ya
veia venir por el rio la flotilla de cafioneras, ha sepultado
sin duda muchos secrets, y ahogado un movimiento en su
origen. Desde tiempos muy atrAs no se habia mostrado
tanta celeridad en las maniobras de un ej6rcito, ni poder
mas efectivo. Desde ese moment, es decir antes de nacer,
la revuelta estaba sofocada, haciendo bajar las onzas en
lugar de subir, la noticia de haber desembarcado Flores.
Todavia para las marchas y equipo de nuestra infanteria,
se ha obtenido de esta expedicion much luz, pues ha hecho
marchas forzadas A pie que desmontan antiguas y perju-
diciales preocupaciones.
La Guardia Nacional de caballeria de los suburbios ha
dejado tambien antecedentes preciosos que no olvidaran
los mashorqueros en diez afios, pues es ella quien los ha
traqueado por todas parties, y sus balas las que han atrave-
sado los pechos de las poquisimas victims.
Dos batallones de Guardias Nacionales de infanteria,
estaban prontos A seguir a la de line, de manera que esta
vez ha mostrado Buenos Aires que en dos horas puede
lanzar al campo dos mil jinetes, montados en caballos de
pesebre y seis mil infants si necesario fuere. La rapidez
con que la Guardia Nacional se reune A la primera serial, no
fu6 esta vez desmentida, durmiendo mil quinientos j6venes
en los cuarteles la primera noche. Del espiritu que los
anima, tuvieron bulliciosa muestra los que se ocupaban,
cuando la revuelta apareci6, de hacer una parodia de opo-
sicion. Broma por broma, A mano estAn.
Deb6mosle, pues, A Bustos y aventureros con cinta colo-
rada, y fusion en la mashorca, que hayan despejado la
situation. Hay una opinion uniform de que el Gobierno es
la expression, y la campafia centro imaginario de imaginarios





POLfTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


prestigious, esti pronta A armarse desde San Nicolas al Salado A
una simple orden del juez de paz. Desertores y jefes de pres-
tigio, que tanto valen los unos y los otros, imposibilitados de
dar un paso en los campos, sin ser conducidos maniatados
A la carcel 6 A los campamentos, action administrative
rapida como el telegrafo, fuerza military y maritima pronta
por minutes A entrar en campafia, el ensalmo desvanecido
y la tranquilidad basada sobre granito. En esta situa-
cion podemos pensar en asegurar las fronteras, abrir lines
de caminos de hierro, y entendernos con las provincias
para obrar la organization de la Repdblica, bajo el mismo
sistema que tan felices resultados ha dado ya en Buenos
Aires, es decir, la realidad de las instituciones, la pureza
administrative, y el abandon de todo pensamiento de fusion
con los hombres corrompidos en la escuela de Rosas y que
conspiran eternamente por apoderarse de provincias 6
departamentos para estrujarlos, haciendo sus fortunes. La
obra principiada el 4 de Febrero por el pueblo de Buenos
Aires esta terminada. Solo falta generalizarla para darle
solidez. Hemos hecho esta larga exposition para volverle
A El Uruguay sus propias palabras. ((No Ilega nuestra mo-
destia, decia, al punto de career que habriamos podido obrar
peor que como ha obrado el Gobierno Constitucional en
todo sentido. Y si no quiere creerlo, t6mele el pulso d la situa-
cion y diganos si es possible haber acertado mejor con cuanto
era necesario para envolver al pais en su ruina. Buenos
diasl
LA INVASION t INSURRECCION DE LA MASHORCA
( El Nacional, 38 de Octubre de 1855.)

Durante las primeras semanas del mes de Octubre, nin-
guna ocurrencia notable vino A conmover el animo de la
poblacion predispuesta A las alarmas. La que causara la
invasion de los indios habria cedido el terreno A la confian-
za que inspiraban los poderosos movimientos que en todo
el territorio eran puestos en pie por el Gobierno, con el
objeto de Ilevar A cabo la expedicion : los sintomas graves
que de cuando en cuando presentaba la Bolsa, cedian ante
la conviction de la seguridad que ofrecia al orden pdiblico
la decidida opinion del pals por mantenerlo; y en una





OBRAS DE SARMIENTO


palabra, los rumors volantes que de cuando en cuando
circulaban de algun proyecto de desorden, pasaban como
parts descabellados de cerebros desarreglados, sin que
hubiese nadie que creyese deber fijar en ellos la atencion-
Mecidos por esta profunda seguridad, 6 levemente conmo-
vidos por algunas ligeras dudas, corri6 el mes hasta el 24,
en que se recibi6 la noticia de haberse sublevado al pasar
el Salado una fuerza compuesta de reclutas que A las 6rde-
nes del Comandante Del Campo, seguia con destino A la
frontera del Sud.
El Comandante Del Campo con parte de su fuerza hizo
frente A los sublevados, que en grupos se dispersaron por
la campafia.
Mientras esto tenia lugar en el Sur, una nueva tentative
de los antiguos sides de Rosas, encabezada por el ex-Gene-
ral Flores, el ex-Coronel Eugenio Bustos, y los jefes Eche-
garay, Echevarria, Lamela y otros se desarrollaba en el
Norte, Centro y Sud del Estado.
Los sat6lites de la mashorca, confiados aun en su antiguo
prestigio y creyendo que bastaria su presencia en la campa-
fia para sublevar las masas, se lanzaron inmediatamente A
la obra en los mismos moments en que se recibia la noti-
cia de la sublevacion de los reclutas.
El ex-CoronelEugenio Bustos,(1) que habia sido puesto en
libertad bajo palabra de honor, fugando hacia Matanzas se
present alli al Juez de Paz pidi6ndole su cooperation para
echar abajo al Gobierno.
El ex-General.Flores con algunos enganchados en Monte-
video desembarcaba en la Ensenada, y como Bustos pedia
la cooperation del Juez de Paz para derrocar la autoridad
constituida.
Por el Norte, Lamela se escurria desde el Rosario a la
provincia, siendo sentido por la autoridad que seguia sus
pasos desde el dia que dejara A Montevideo.
Todo esto se realizaba en la noche del 23 y 24 del corriente


(l) Habia sido sometido A juicio despues de la tentative abortada de Junio; su
defensor fuW el Tte. Cnel. Sarmiento en quien confl6 noblemente el acusado a pesar
de las opinions manifestadas. Fu6 absuelto y puesto en libertad, bajo palabra
de no participar en otra tentative contra el gobierno, y en. el acto se puso en
campafia. (N. del E.)





POLITICAL ESTADO DR BUENOS AIRES


y ya los prestigiosos jefes mashorqueros hacian lucir sus
cintas coloradas sobre los hombrop de sus escasos c6mplices,
cuando el Gobierno imparti6 sus 6rdenes a todos los parti-
dos de campania, y qfiedando en 24 horas armada toda la
provincia en una circunferencia de treinta leguas.
A las primeras noticias de estos sucesos la Guardia Na-
cional acudi6 con entusiasmo a sus cuarteles. Los Bata-
llones 10 y 30 de linea se pusieron en march inmediata-
mente, asi como innumerables piquetes de caballeria que A
las 6rdenqs de los valientes jefes en quien el pueblo ha
depositado la mas merecida confianza, partisan rapidos como
el rayo, en persecucion de los heroes de esta nueva cala-
verada adornada de la cinta colorada.
El 25, las primeras noticias dab n ya en fuga a los presti-
giosos revolucionarios. Despreciados por los Jueces de Paz,
aborrecidos por los habitantes de campafia, sin haber
podido reunir un solo hombre, exceptuandose los pocos
c6mplices con que emprendieron la intentona, y persegui-
dos por las fuerzas de linea y la guardia national, huian
despavoridos en todas direcciones, entregando su salvacion
al acaso de sus caballos.
Segun los datos mas id6neos que se han recibido, Bustos
ha hecho cerca de doscientas leguas sin haber tenido
siquiera tiempo para descansar a alimentarse: Flores des-
apareciendo como una sombra, apenas si ha dejado
en su fuga rastro de su transito, y Lamela ha sabido
esconderse de tal manera que no se ha atrevido siquiera
a asomar en ninguna parte.
Las fuerzas de linea regresaron a la capital despues de
dejar terminada dicha expedicion, el 28 del corrierite, el
batallon primero de linea, que hallAndose en march para
la frontera del Sud cuando tuvieron lugar estos sucesos,
tuvo orden de proseguir A su destino. La guardia national
fue igualmente licenciada.
En los moments en que escribimos estas lines, el pais
ha vuelto A su complete calma y tranquilidad, no quedando
una serial de la pasada invasion de Flores, 6 insurreccion
de Bustos y sus c6frades, que las partidas que en persecu-
cion de aquellos foragidos recorren todos los puntos del
Estado.
S61o podra formarse una idea de la energia y actividad





OBRAS DE SARMIENTO


desplegada por el Gobierno, y el patriotism de que han dado
prueba las autoridades y habitantes de la campafia, teni6n-
dose present que a las 48 horas de conocerse la invasion,
no menos de 4500 milicianos armados, se contaran en los
puntos de la campafia distantes 25 6 30 leguas de la capi-
tal: que en ningun pueblo del Estado ha habido el mas
]eve sintoma de defeccion a la autoridad, y que todos los
reclutas sublevados, que por otra parte ninguna combina-
cion tenian con los revolucionarios, han sido tornados en
los diferentes partidos en que han sido presentados.
Asi, pues, termin6 esta ridicule farsa, sin que hayamos
tenido casi que lamentar desgracia ninguna, pues fuera de
un individuo que hiciera resistencia al serle intimada la
rendicion, no nos consta que hayan habido victims sacrifi-
cadas. La impotencia de los revolucionarios acab6 por si
misma con la revolution, poniendo sello al prestigio de la
autoridad, y dando lugar a patentizar la decidida volun-
tad de todos los habitantes de este Estado A mantener sus
instituciones, las mejoras y el progress material y moral
que tan notablemente se han desarrollado desde la caida
de la dictadura.
EL URUGUAY >
(El Nacional, 31 de Octubre de 1855.)

Este diario ha terminado su existencia al dia siguiente
de sofocado un movimiento revolucionario, babiendo naci-
do veinte dias antes con el prop6sito confesado de hacer
oposicion a la march del Gobierno.
Las razones que en su articulo de despedida da para
cesar, son de character tan puramente dom6stico, que no.
pueden ser aceptadas como explicacion de hecho tan pdblico
La creation de un diario afecta a su vez cuestiones de
industrial y de political, y solo fallando una y otra puede
concebirse su desaparicion. El Uruguay costaba dinero, y
debia producer dinero; tenia un pensamiento politico, y ese
pensamiento ha podido resistir A la prueba de veinte dias
si no era una illusion.
El Uruguay ha muerto como industrial y como pensamien-
to, sin que 6 estas consideraciones dafien los consejos de
los amigos.





POLiTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


Sus paginas muestran que no tenia avisos; sus reparti-
dores revelan que no tenia subscriptores: su redactor decia
hace tres dia de si mismo, ((aqui estoy solo, sin apoyo y
sin buscar pros6litos ), y A quien funda un diario de oposi-.
cion para hacer estas confidencias, pueden dArsele sus
buenas noches, y preguntarle con qu6 titulo pide al Gober-
nador del Estado que renuncie su empleo. Para pedir
tanto era precise hacerlo, no en nombre de alguien, sino
de una mayoria uninime del pueblo, pues las mayorias
simplemente no bastan para exigir estos extremes. La
Constitucion da tres aros de existencia a cada gobernante,
calculando que es mayor mal no fijar periods para la re-
mocion, que dejarla star A merced de la fluctuaciones
diarias. La ineptitud no es mal tan insoportable en gobier-
nos A que tantos hombres concurren, que haya de sobre-
ponerse A toda otra consideration. Es precise, pues, buscar
las causes del mal 6xito de El Uruguay, en su impotencia
misma, y en los prop6sitos de su Redactor.
En las Camaras el dia que lleg6 el rumor del desastre de
Otamendi, apareci6 ese mismo pensamiento, formulado
en la comision investigadora, error palamentario soste-
nido por una coalition de cabecillas, de partidos 6 de ideas
sin s6quito. Desearamos que nos ensefiaran el vinculo
politico que puede ligar a los sefiores Torres, Piran, MArmol,
etc., que encabezaron aquella manifestacion.
La comision investigadora vencida se convirti6 en El Uru-
guay, con los mismos individuos. Pero puesto a prueba el
pensamiento, result que la oposicion no tenia eco en el pais
y por tanto el diario no hall6 acogida en la opinion. Esta
es la verdadera refutacion de las aserciones de El Uruguay.
Hamuerto porque no podia vivir. Todavia el Hablador vive; lo
que prueba que vive siquiera de la envidia,la malidecencia,
y las malas pasiones de la sociedad, pasiones que tienen eco
siempre y pueden ser explotadas; pero El Uruguay ni eso
ha encontrado para fundar una oposicion. La prueba ha
sido concluyente. Si dijera que el Gobierno lo ha amena-
zado pudiera tener cabida esta excusa; pero diciendo que
cede a los ruegos de sus amigos, muestra cuando mas el
interns que inspira a los suyos; pues amigos politicos de
oposicion, no le habrian aconsejado suicidarse y suicidarlos
a ellos mismos. La verdad es que todo conspire contra el





OBRAS DE SARMIENTO


6xito de El Uruguay: el titulo, el motivo, el objeto, la occasion
y el redactor.
El Uruguay es el hermano menor de El Parand, y nunca
un mal exito es precursor de un resultado feliz. Es precise
dar algo 6L los antecedentes de mal agilero. El Uruguay,
transformation de la comision investigadora, habia de ser
recibibo con desconfianza, por lo que del objeto de aquella se
traducia.
Independiente de estas causes, el redactor de El Uruguay
estA tachado ante la opinion de defects que no son para
inspirarla aficion. Falta de decision en los moments difi-
ciles y poca autoridad en sus doctrinas, bastarian para
comprometer el nombre mas bien puesto. El sehor MArmol
al publicar el pacto de San Nicolas, se abstuvo de caracte-
rizarlo, y abandon la redaccion, dicen, para zafarse de
aquel compromise. Sus elogios tributados en Chile al pa-
triotismo de Lagos no eran para rehabilitarlo en la opinion
popular. La direction impresa en el Senado al asunto,
del duelo, y su idea de la comision investigadora le alejan
toda pretension A entender en los negocios pdiblicos, y su
intempestiva oposicion, fundada en un quebranto de nues-
tras fuerzas, a la vispera de una asonada mashorquera,
dindoles los pretextos y hasta las acusaciones de los mani-
flestos, pone en duda su tacto para apreciar las circunstan-
cias. En la question national ha propuesto dar A la Legis-
latura un paso, que a haberlo dado, la hubiera cubierto
de vergtienza, a la llegada de la nota de Derqui, que niega
tal derecho de examen de la Constitucion 6 los Represen-
tantes de Buenos Aires.
Tanta infidelidad no podia menos de dafiar el objeto de
El Uruguay, hasta el moment de estallar la conjuracion, en
que pudo rehabilitarse, poniendo 6 un lado su oposicion
para continuarla despues, y asociAndose A sus antiguos
amigos politicos para desbaratarla. Un fragmento de la
((Amalia prueba much en estos casos sin duda; pero mas
prueban los esfuerzos presents en presencia de una difi-
cultad y de un peligro inminente.
4 Qu6 extrafio es que El Uruguay no pudiese vivir una hora
mas, despues de pasada la crisis ?
Habia increpado al Gobierno sobre la situation que ha
echado al pais, siendo esta situation la mejor que el pais





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


ha conocido y la mas clara y segura; era preciso arrojar
la pluma, y El Uruguay lo ha hecho sin gracia, pues ni
morir ha sabido. La opinion pdiblica que rechazara el pen-
samiento y objeto de El Uruguay antes de la revuelta, es
hoy una masa que aplastaria con su peso a quien quisiera
contrariarla.
El sefior Marmol lo sabe. El Gobierno ha podido fusilar
inconstitucionalmente como 61 lo asegura sin exactitud, y
sin embargo satisfacer en esto a la opinion pdblica, que
hace tiempo pide la ejecucion de los perturbadores. Si esto
es un cargo, no es un t6pico de impopularidad, y nadie
pediria al ,Ejecutivo que renuncie, por fusilar diez mashor-
queros. El cargo de lenidad es el que se ha estado labran-
do de un afio a esta parte, desde Noviembre hasta Julio y
de Julio a Septiembre. Hasta en la articulacion de los
reproches anda desafortunado el senior Marmol, lo que
prueba que no anda con la opinion puiblica, uinica que
podria permitirse aunque sin derecho a pedir A un gober-
nante que renuncie, para pedirlo quien se confiesa (solo,
aislado y sin pros6litos), es mostrar que no se comprende
lo que se dice, no sabiendo cosa mejor que decir.
Sentimos usar este lenguaje; pero al acabar con una reac-
cion de cintas coloradas y fusion, intentada por- Flores,
Lamela y Bustos, necesitamos dejar consignado que ni la
oposicion parlamentaria podia hacerse, tal es la fuerza de
los buenos principios que gobiernan, tal es el triunfo obte-
nido por la opinion. El Uruguay -es todavia un trofeo que
adorna el carro del vencido; y si el senior Obligado tiene
mas ineptitudes que las que le apunta el sefior MArmol,
precise es que la causa qu-e represent y sostiene, sea muy
poderosa y fuerte para que hayan podido hacerla vacilar
las propias faltas, la oposicion del senior Marmol, la invasion
de Flores, y la insurreccion de Bustos. Con una sola de
estas causes habrian caido imperios, A career lo que cada
uno ha entendido en la material.





OBRAS DE SARMIENTO


LA RECAIDA

(El Nacional, 25 de Octubre de 1855.)

Hay algo de m6canico en el espiritu de revuelta que obra
contra toda regla de buen sentido, y sigue obrando despues
que han desaparecido las circunstancias que lo excitaron.
Entre nosotros, como que lo alimenta solo una banda de
hombres, empeniados en, recuperar la situation tan espec-
table como lucrative que les diera Rosas, cada una de estas
individualidades ha probado fortune comun de aspiraciones
sin desengafiarse. Prob6 Lagos su prestigio: prob6lo Costa;
ensay6lo Flores; ,Reyeg crey6 un moment llegado su caso;
hasta que antenoche uno de los Bustos, enarbola su ban-
derita de insurreccion, y establece sus reales en los Tapia-
les, para reunir adeptos.
Eugenio Bustos, Coronel del ej6rcito de Buenos Aires
acusado de complicidad en la conjuracion Flores, estaba
con causa abierta, en libertad bajo su palabra de honor.
4 Prueba su conduct present la inocencia de su conduct
pasada ?
Bustos gozaba en el concept pdiblico de mejor reputation
moral que sus asociados y acaso esta circunstancia haya
alucinado su candor 6 su obcecacion para lanzarlo en una
carrera, cuyo t6rmino, cuando mas feliz sea, sera salir del
pais que le habia permitido permanecer en el seno de su
familiar, no obstante el sitio, no obstante hechos antiguos de
un caracter sospechoso.
Lo que a estos hombres alucina es la aparente blandura
del Gobierno que traducen en impotencia y debilidad, y el
prestigio de su nombre que reputan una aureola que los
acompafia en todas las 6pocas. Screen que existe una cam-
paha, y en la campafia un ente que se llama paisano, que
solo espera que se present uno de ellos para seguirlo.
j Seguirlos A qu6, ad6nde? Esto no entra en cuenta para
nada. Sale Bustos A la campafia, y esto basta.
Pero esa campafia tiene, con motivo de las amenazas de
los indios, una circunferencia de tropas que la limita, y
pasan de cinco mil hombres. Tiene las poblaciones urba-
nas de San Nicolas, San Pedro, Baradero, San Fernando,





POLfTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


Mercedes, Lujan, Pilar, Chivilcoy, San Vicente, Chascomdis,
Dolores, etc., etc., etc., que tiene autoridades, poblacion reu-
nida, voluntad y medios propios de defense, que no estan a
la orden del primero que se present.
Esa campafia tiene millones de fanegas de trigo y maiz
sembradas, que son la esperanza y la riqueza de millares
de paisanos, que prevent que revueltas que comienzan en
Octubre, les impediran en Noviembre y Diciembre recoger
el fruto de su trabajo, y librarlos de ilas devastaciones de
los haraganes.
Esa campafiatiene centenares de comerciantes y millares
de europeos que maldicen A los aventureros que les impi-
den trabajar.
Mas dejando A un lado la campafia, hay una ciudad con
la que confesadamente no cuentan, pues no ganarian la
campafia si tal pretendieran. Hay un ej6rcito pronto A obrar,
y remedies y recursos para dominar cualquier resistencia.
Hay una opinion pdblica que se arma de bayonetas toda
vez que teme ser sofocada por el rebenque de esos soldado-
nes, que creen que la palabra, la prensa, la opinion, no son
fuerzas, porque no las ven alineadas A caballo. Hay sobre
todo una historic de lo pasado que pesa sobre toda esa
gavilla de aspirantes obscuros, y los hace solidarios de los
crimenes, expoliaciones y maldades del sistema en que se
crearon y educaron.
Hay contra ellos un buen sentido que los coloca en el
rango subalterno A que pertenecen, y suponi6ndolos al
frente del Gobierno, sidndoles antipaticas las classes cultas,
tendrian que apelar & las mas abyectas para encontrar ins-
trumentos id6neos para la administration que tuviese por
cabeza A uno de esos protagonistas; y la conciencia pdblica
y aun el buen gusto se sublevan contra la idea de un go-
bierno de compadritos y de entidades improvisadas.
Hay en fin interests, fortunes, reputaciones creadas, posi-
siones adquiridas y voluntades que no estAn dispuestas a
ceder A los codazos de los que quieren abrirse paso de una
manera tan poco ceremoniosa.
Los hechos han respondido ya A estas premises.
Bustos se establece en Matanzas, con cuarenta 6 sesenta
paniaguados y el Juez de Paz, con quien habla, reune A una
legua la milicia del lugar.





OBRAS DE SARMIENTO


El de Moron pone en armas ciento; el de Flores despite
los que se presentan. La ciudad permanece indiferente A
la noticia de esta calaverada; un batallon de infanteria, y
cuatro cuerpos de caballeria se dirigen en el acto al lugar
de la ridicule reunion, y el prestigioso jefe del antiguo
sitio, tiene que alejarse con veinte 6 treinta secuaces, hacia
la campafia, sin saber bien ad6nde, contando con que algu-
nos desertores se le incorporasen, alguna partida, y quiza
que se pronuncie un Hornos, 6 Gorordo, 6 Gonzalez, 6 Conesa.
Buenos Aires en tanto aprende admirablemente & aguan-
tar estos nubarrones de polvo, como se aguanta la lluvia 6
el pampero. Es precise dejar que se extinga el espiritu
mashorquero, que se desengafie por los quebrantos, que se
disuelva, para que la situation nueva del pais se radique y
establezca. Despues de veinte afios de tirania, de robo y
de exaltacion, que es de suyo deprimido, vamos ya muy
adelante, cuando Bustos tiene que alejarse con treinta
paisanos.
Por todas parties encontrara quien rebote la pelota.

LAS IDEAS LIBERALS

(El Nacional, 15 de Octubre de 1855.)

la ensefianza y el ejemplo de los golpes de Esta
do. Lastarria.-(uTriunf6 la revolution contra el
gobierno del general Santa Ana.n Noticias del vapor.

No hace dos afios que el pueblo de M6jico, cansado de
luchas, desmoralizado por la derrota, y cay6ndose A pedazos
por la corruption del gobierno, llam6 del destierro al Gene-
ral Santa Ana, sempiterno caudillo mejicano, el tipo de su
g6nero en America, idolotrado de las masas de rancheros
6 de gauchos, y de 16peros 6 compadritos, como el hombre
necesario para sostener el orden.
Libertad, instituciones, dignidad humana, todo lo sacrifi-
caba voluntariamente ante la necesidad de la paz y la tran-
quilidad. Santa Ana era algo parecido a Rivera de Montevi-
deo en sus cualidades y en su position political y social,
su influencia y sus medios de gobierno.
Hallabase M6jico en la misma situation que Buenos Aires





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES 79

en 1835. Santa Ana recibe la suma del poder pdblico en
medio de las aclamaciones unAnimes de todos los partidos,
sube al gobierno y todo esti en sus manos para hacer la
felicidad del pais. Pero sucedi6 en M6jico y por la misma
causa, lo que sucedi6 en Buenos Aires. Rosas no era tan
perverso como lo convidaban A ser los ilusos y los services
que le daban el poder absolute. El primer pensamiento de
Santa Ana fu6, por todo remedio A los males de su pais,
hacerse llamar Alteza, crear 6rdenes militares, derrochar
las rentas, levantar un ej6rcito y hacerse declarar vitalicio
en el poder, como Rosas y sus imitadores.
Era este ensayo la trasplantacion a America de las doctri-
nas de los que pretenden crear poderes fuertes, y llaman
demagogos A los que los resisten. El poder fuerte fu6 crea-
do, como no habia existido en Am6rica sino en Buenos
Aires; pero lo mismo que en Buenos Aires en 1835, con el
fuerte se crearon las resistencias, y la lucha comenz6; y el
pueblo fatigado por tantos afios de anarquia, tom6 las armas
no obstante el ejercito de linea, los rancheros y los 16peros,
y diez millones de duros malbaratados en someter la in-
surreccion provocada. Su Alteza el General Santa Ana,
despues de cubrir de sangre y ruinas A su patria ha tenido
como Rosas que tomar el portante y descender A ser bajexa,
muy despreciable y muy ridicule en el destierro. En segui-
da vendrAn los te6ricos A predicarle a M6jico la necesidad
del gobierno fuerte, es decir, de entregarse al antojo y a las
pasiones del primer advenedizo.
Notamos muy particularmente este desenlace, porque
viene en corroboracion de una series de hechos anAlogos que
muestran la general tendencia de la Am6rica del Sur y de
la raza espafiola A moralizar el gobierno, y sobre todo A
alejar el arbitrario y la action personal de los hombres.
El mismo drama se represent en Nueva Granada.
El General Obando llamado A la presidencia, pero influi-
do acaso por esa recrudescencia de escandalos europeos que
habian hollado toda institution, y violado todo principio,
dej6 proclamar la dictadura y suspender la Constitucion,
Un ej6rcito poderoso prestaba apoyo A Melo, el iniciador de
aquel ensayo. Los partidos de Nueva Granada se unierou
para rechazar !a dictadura, y despues de ocho meses de
lucha, el dictador fu6 encerrado en sus cuarteles y mandado





OBRAS DE SARMIENTO


a la carcel, a esperar el cadalso. En el Perd ha tenido
lugar el mismo hecho, se ha reprodueido en Montevideo
recientemente, y nuestras Wltimas luchas, despues de la
caida de -Rosas prueban gloriosamente que la energia moral
de los pueblos argentinos y el progress de las ideas de
libertad y de gobierno, no lo dejan atras de ningun otro,
no obstante los errors politicos de los obtemperantes,
ordenistas y moderados, que en despecho de los descalabros
que su desmoralizadora doctrine ha sufrido en Europa,
cerrando los ojos a la evidencia en Am6rica, pues ven
desde M6jico hasta el Rio de la Plata producirse el mismo
hecho y triunfar por todas parties las ideas liberals, acon-
sejan todavia crear gobiernos 6 instituciones para cierta
clase de la sociedad ignorante y abyecta, en menoscabo de
los derechos, voluntad, principios y esperanzas de la parte
mas avanzada, que recupera de dia en dia su energia moral,
y absorb en sus filas a los que antes le opusieron resis-
tencias.
El error esta en career que puede en political prescindirse
de las reglas de justicia, y que los principios constitutivos
del gobierno, son inaplicables a nuestras sociedades que
suponen gratuitamente mas dispuestas que las europeas 6
tolerar la injusticia, el despotismo y la inmoralidad. Afor-
tunadamente nuestra cr6nica contemporanea ha sido
rica en desengafios y en moralizacion de las doctrinas
de los mismos que tales doctrinas abrazan, porque
hallan grandes ejemplos que justifican al parecer estos
extravios. 4 Qu6 ha quedado en claro de las luchas que
hemos sostenido desde 1852 en adelante en la Repdblica
Argentina? Que el acuerdo de San Nicolas fuW un des-
acierto indtil; que la obtemperancia con los caudillos de
provincia fu6 inoficiosa, porque ninguno fu6 conservado en
el poder, a no ser que se pretend que Benavidez es excep-
cion a esta regla; que la disolucion de la Legislatura de
Buenos Aires fu6 una violacion est6ril, y que cuanto paso
se ha dado, que no fuese conforme con los principios gene-
rales de justicia, estuvieron por demas y son un legado de
dificultades que nos han dejado en sus consecuencias para
que las resolvamos, si podemos. Los hechos no han sido
consumados, a no ser que se de tal nombre A. la division de





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


la Repdblica, & la desmembracion y A la anarquia national
con gobiernos parciales.
Acabemos, pues, por donde debimos principiar, que es,
reedificar los principios inmolados para construir ese edi-
ficio de arena amasada con sangre. *
Que cada una de las fracciones divididas deje de dar A la
otra por regla y norma sus propios desaciertos, porque asi
no acabarAn nunca, si no acuden & principios claros y fijos.
Lo que tenemos que hacer, es echar bases perdurables A
la union de los pueblos argentinos, union que no ha de
basarse en satisfacer el amor propio de los que gobiernan,
sino ed la concili'acion de los verdaderos intereses de la
sociedad.
En despecho nuestro marchan estos paises A su engran-
decimiento. Obremos en el sentido de los intereses que se
levantan, y aceleraremos las 6pocas en que podamos aplau-
dirnos de haber obrado bien. Un dia de verdadera felicidad
bastara para recompensarnos de las molestias que nos haya
costado alcanzarla.

i DE LA QUE NOS HEMOS LIBRADO!

(El Nacional, 19 de Octubre de 1855.

Supongamos que los H6roes de la fusion de la mashorca
hubiesen reunido algunos centenares ede gente indtil,
con dos caballos por hombre y veamos los resultados
pr6ximos.
Los saladeros comenzaban recien A ponerse en movi-
miento, y las dos primeras partidas de ganado que venian
A los de Cambaceres y Cobo, fueron detenidas mas all .de
la Ensenada por los rumors de estar sitiado Buenos Aires
Los sebos, que son la mas rica production del pals y las
salazones que estan en demand, no habrian acudido A
los mercados. Es verdad que Flores, Bustos y los fusio-
nistas, llevan su solicitud por promover la exportacion
hasta hacer funcionar los saladeros de su propia cuenta,
matando sin piedad cuantas vacas encuentran. Lo que
importa es que haya exportacion. En el sitio pasadq, des-
pellejaron un million de vacas. Baudrix, Reyes y los demas
ToMo xxv.-6





OBRAS DE SARMIENTO


aficionados desempefian esta parte practice y econ6mica
de la fusion.
Pero las correrias A dos caballos por hombre iban A
principiar en Octubre, y como no es soplar y hacer bote-
llas esto de echar por tierra circulos diminutos, pues cost6
siete meses el primer esfuerzo, las leguas que estAn sem-
bradas de trigo habrian servido de pasto a los caballos de
perseguidores y perseguidos; pues los caballos ante todo
entran en los proyectos laudables de los fusionistas. La
fusion ha sido proclamada sobre parejeros siempre. La
cosecha se habria perdido, y como en Chile hay hambre
por falta de trigo y la cosecha pr6xima 'no estA aun asegu-
rada, una hambruna habria sido el heraldo de la fusion,
con la ruina de millares de families.
Pero como los caballos se extinguen en estas andan-
zas por centenares de miles, no habia quedado un caballo
para hacer frente A los indios; y como la empresa era
echar por tierra un circulo que no se deja arrancar A dos
tirones, los indios habrian, como en el otro sitio los fusio-
nistas, robado A mansalva la campahia, lo que realizaba
el plan del manifesto de los caballos.
La trasquila de ovejas va A principiar en este mes, y se
calcula en sesenta millones su valor. Pero como la gente
dtil debia incorporarse al gauchi-politico general, la cose-
cha si no se malograba, es seguro que no la habrian hecho
sus duenos, por lo menos; con lo que habia costado al pais,
sin contar los ribetes de saqueos y degtiellos, de que es
simbolo y promesa la cinta colorada, unos doscientos mi-
llones de products y capitals destruidos, por estos caba-
lleros de industrial, que cuando todo el pais principia los
trabajos, ellos acuden de todas parties A hacer una fusionsita.
Nada exigen para ello, si no es la gente dtil, con dos caba-
llos por hombre. Son ciertamente muy infelices los pue-
blos que tienen siquiera que ocuparse de tales hombres,
aunque mas no sea que para correrlos & latigazos, de tales
ideas, aunque no valga la pena de refutarlas.





POLfTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


RUMORES-GUERRAS EN PERSPECTIVE

(El National, 27 de Noviembre de 1855.)

Las onzas han subido ayer de 344 6 348. Alza tan mar-
cada tiene una causa, y A descubrirla se ha lanzado el
espiritu inquisitive de la poblacion, que sabe que las onzas
susurran siempre algo que principian por saber algunos,
y se manifiesta mas tarde en hechos.
Tentativas nuevas de subversion no serian ya ridiculas
sino fastidiosas y dementes. Los indios se han retirado, y
; rechazarlos se han aglomerado fuerzas imponentes. Las
lluvias recientes amenazan comprometer las cosechas;
pero no lo basta9te todavia, para causar alarmas.
Con mas visos de razon se atribuye el alza al rumor
muy vAlido de una alianza ofensiva entire el Brasil y la
Confederacion para hacer la guerra al Paraguay. N6tase
que con este motive 6 el otro, tenemos en el literal seis 1i
ocho diplomaticos 6 financistas del Brasil, y varies de ellos
estin en efecto en el Parana. Si el Brasil busca aliados,
nunca engauchadores llegaron en el moment mas opor-
tuno. El Paraguay acaba de arrojar de la isla de Apip6
centenares de correntinos que cortaban maderas, irrogAn-
doles p6rdidas de consideration.
La irritacion que acto tan violent ha producido, prepa-
ra los Animos & oir toda proposition que ofrezca medios de
pedir reparacion de la ofensa y del dafio.
Dicese que se ha firmado una estipulacion por la cual
mediante dos millones y medio que el Brasil proporcionara,
la Confederacion pondrA en pie de guerra tres mil hombres
de caballeria, para invadir al Paraguay con un ej6rcito
brasilero que tendril por tierra y la escuadra que remonta-
ri los rios. Afiddese que una de las clAusulas hace al
Brasil garantir la integridad del territorio argentino, frase vaga
que puede prestarse a various sentidos, entire otros la de
reincorporar a Buenos Aires.
Mucha precipitacion habria en aceptar como hechos
consumados los que pasan plaza de tales, y mayor en dedu-
cir consecuencias, y lanzarse en el vasto campo de las con-
jeturas. Tenemos por fortune agents caracterizados cerca





OBRAS DE SARMIENTO


de la Confederacion, que por lo menos serAn instruidos en
lo que pasa por aquellos mundos. Es tal el legado de
cuestiones que nos han dejado cuarenta afios de desaciertos,
des6rdenes 6 iniquidades, que no podemos dar un paso
sin que alguna de ellas venga A deshora a llamar A la
puerta, y despertarnos de sobresalto. Un diario quejandose
de que los indios nos fuercen & defendernos, observa con
much aplomo, que es esta una 6poca d'e paz, y que nadie
quiere la guerra, aconsejando al Gobierno en consecuencia
poner diez mil hombres sobre las armas. Epocas de paz
son todas 6 debieran serlo; pero es antigua utopia la de
gloria a Dios en las alturas y paz A los hombres de buena
voluntad en la tierra. El imperio es la paz, decia Napoleon III
muy de buena fe, la vispera de ponerse al frente de la
guerra que seri el sepulcro de la guerra acaso, y como tal
el espantoso incendio de todos los arsenals de donde este
azote ha salido, el arbitrario.
Hagame ustedes paz con los salvajes confederados en
nuestro dafio al sud, con la desmembracion de hecho de la
Reptiblica Argentina, el Uruguay despedazado por faccio-
nes, Oribe anudando sus antiguos hilos, el Brasil enredado
en dificultades con el Paraguay, el Paraguay atropellando
A mano armada A la Confederacion. No hemos sembrado
abrojos para recoger azucenas, y cada flaqueza, cada error,
cada causa natural, ha de darnos sus efectos y conse-
cuencias.
El gobierno que sucedi6 al cambio obrado en la situation
de Caseros, tenia prisa on hacer sentir su existencia, y se
apresur6 A hacer tratados con el Paraguay, en que cance-
lando pretensiones A territories baldios disputados, el
Paraguay abandon las suyas A una parte del territorio de
Misiones y la isla de Apip6, y la Confederacion & la embo-
cadura del Bermejo por ambas margenes. Apercibida la
Confederacion de que suicidaba el porvenir del comercio de
Salta, entregando la boca del Bermejo, no ha ratificado el
tratado, y mientras se preparaba una mission diploma tica
para reconsiderarlo, el Paraguay cay6 sobre los cortadores
de maderas de Apip6, y los forz6 & evacuar la isla. Dase
por razon que esto es para restablecer el statu quo, antes del
tratado, lo que seria cierto si el Paraguay hubiese ocupado
con poblacion suya esta isla y h6chola retirar & consecuen-





POLfTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


cia de dicho convenio. En todo caso, la aplicacion de la
fuerza al desalojo de los correntinos, es un modo de resta-
blecer las cosas, que principia por la guerra. En el fondo
hay un error de la diplomacia de la Confederacion por causa
6 pretexto de los presents y futures males.
El Brasil reclama del Paraguay, como riberano del rio,
paso libre para sus buques de comercio, y el Paraguay
resisted esta pretension. lPor qu6 la resisted? El Brasil
tiene mas arriba posesiones valiosas, que produce yerba,
maderas, aziicar, tabaco, que con otras mil A cual mas
ricas, se esterilizan por falta de medios de hacerlas salir &
los mercados del Atlantico, no obstante tener un rio tan
capaz como el Paraguay. El gobierno de este tiltimo pals,
tiene como base de sus rentas el monopolio de la yerba,
maderas, y tradiciones de hacer el comercio y darle direc-
cion, y la concurrencia de iguales products del Brasil en
los mercados que pagan los articulos monopolizados, hacia
impossible el continuar largo tiempo este sistema, que pone
la fortune de un pais y los products del comercio en
manos del gobierno. SerA esta la causa que hace tan
tenaz en conceder pase A las mercaderias de Matto Grosso,
hasta entrar en el Parana y desalojar A los que cortan
maderas en Apip6 ?
Asi, pues, los monopolies del Paraguay defendi6ndose, nos
envolverAn en una guerra, que amenaza desquiciarlo todo;
inter6sale A la Confederacion defender el territorio argen-
tino agredido, inter6sale no mostrarse en Corrientes, sacri-
ficando A los industriosos trabajadores que habiancompro-
metido capitals en la explotacion de maderas, ya que las
bocas del Bermejo habfan sido abandonadas A la coloniza-
cion military del Paraguay; inter6sale salir de la atonia A
que lo tiene reducido la falta de rentas, de organization
administrative y de poder, y bienvenido sea siempre quien
ofrezca dinero, para el sosten de causa que tiene simpatias
como debe tenerlas en el litoral.
6 CuAl sera el resultado de todos estos preparatives ? El
Paraguay estA gobernado por una familiar, en la que se
encuentran j6venes que han estado en Francia y traido el
virus de los gobiernos fuertes, el espiritu military, el amor
al fausto y al absolutismo brillante, ya que alli encuentran
un pueblo inocente de toda idea de garantias, de formas





OBRAS DE SARMIENTO


regulars de gobierno, y una tradition de servilismo, de
la obediencia ciega, heredada del guarani, de la teocracia
del jesuita y del terror de cuarenta afios del doctor Francia.
Como los hebreos que murieron todos con Moises, antes
de entrar en la tierra prometida, asi los paraguayos que
hoy viven, no han conocido nada que no sea terror, sumi-
sion, obediencia y pupilage. Aceptan lo que les dan, y
obedecen & quien los manda. Para su emancipacion, para
empezar A ser hombres individuals, de masa colectiva que
hoy son, regidos, disciplinados, inspirados por el gobierno,
sea quien sea el que lo ejerza, necesitan una larga guerra
que los devuelva a si mismos, que cree reputaciones indivi-
duales, y despierte sentimientos de dignidad personal. En
este aprendizaje en que habri de regenerarse aquel pueblo
bueno, pero maquina de gobierno, van A excitarse senti-
mientos de orgullo de nation joven, rivalidades de raza y de
frontera, amor 6 la gloria, resistencias ciegas; y puede ser
que los que van a buscarlas tengan much en que entender
para hacerles entrar en el goce de sus derechos.
Qui vivra verra.
Por lo que a Buenos Aires respect, la situation es singu-
lar en demasia. L Se aliara con el Brasil y la Confederacion ?
LSe pondri de parte del Paraguay? Muy buenas razones
hay en political para lo uno y lo otro; y si nosotros hubid-
ramos de decidir la cosa,hariamos la resolution a los dados,
6 cruz 6 carita, tirando una moneda al aire. Llvenos el
diablo si entendemos d6nde esti la conveniencia de estas
guerras americanas, para defender desiertos, para vengar
canalladas, tapar con sangre y caudales las propias y las
ajenas faltas y ser envueltos en las intrigas y planes de
quien quiere fraguarlos.
Montevideo sacrifice diez afios en su fortune, L para qu6?
,Para librarse de ser anexado al Brasil, elevando a la presi-
dencia a Oribe? Inmolamos veinte afios de nuestra exis-
tencia para derrocar la tirania de Rosas, y cuAl fu6 el
resultado? Hacer desaparecer la Repidblica Argentina, so
pena de entregarse al antojo de un caudillo, y entire amigos
y enemigos, quedar... extranjeros, los que no acepten lo
que no sofiaron jams. Volveremos sobre este punto.





POLfTICA ESTADO DE BUENOS AIRES


EL GOLPE DE ESTADO EN MONTEVIDEO

( lI Nacional, Po de Diclembre de 1855.)

Ayer ha sido sorprendida dolorosamente la poblacion
con la llegada del Menay y el Constitucion, trayendo los restos
de los antiguos defensores de aquella malhadada ciudad;
y como si el sitio famoso por su duracion se prolongase
todavia, el general Oribe ha entrado por fin A la plaza,
sobre un monton de cadAveres, de los mismos que lo
resistieron por tantos largos afios. El period que ha trans-
currido desde el convenio del Pantanoso, s61o ha servido
para consumer el desenlace que desde entonces quedaba
preparado.
De cuando en cuando se oye el rumor de las an6malas pe-
ripecias por que ha pasado aquel pals desde 1852, victim de
la situation forzada que le dejaron, y pugnando'por entrar
en un orden rational. Las susceptibilidades de los.partidos
nacionales habian habituado a Buenos Aires a abstenerse
de toda manifestation que mostrase simpatias por alguno
de sus partidos, y aun en el caso admitido como possible
de una ocupacion permanent por parte -del Brasil, la
prensa, la opinion y el gobierno, se imponian como un
deber mostrarse casi indiferentes, por salvarse del reproche
tantas veces repetido de intentar recuperar influencia 6
dominion.
Ahora las simpatias han sido profundas, por las que a
toda desgracia noble se debe, y por las, que inspira una
causa comun.
El predominio del partido blanco en Montevideo es indi-
ferente A esta poblacion, extrafia A sus disentimientos con
el que acaba de sucumbir; pero la preponderancia de Oribe,
el instrument y la criatura de Rosas, encontrara siempre
la sorpresa y repugnancia con que la conciencia pfiblica
recibe lo que la hiere profundamente.
Sabemos todo lo que los partidos triunfantes pueden
achacar A sus adversaries, para imputarles los males que
con sus luchas acarrean. Pero la parte sana del partido
blanco no podra disimularse nunca, que era demasiado





OBRAS DE SARMIENTO


pedir de sus oponentes que tolerasen impasibles, no ya
la presencia de Oribe, sino su dominion y poderio, y los
partidos como los individuos son culpables de los males
que produce por traspasar los limits de lo possible. -Si
aquel era preponderante, no necesitari tocar ese extremo, y
si no tiene mas hombres que un Oribe, sobre cuyo nombre
pesan tan odiosos cargos, preciso es que A esa fuerza num6-
rica est6 afecta alguna debilidad moral que lo contraba-
lancea y anula. Valia su persona la pena, despues de
tantas calamidades pasadas, de'.inmolar las victims que
ha costado su reaparicion en la vida pdblica? 4 Tan grandes
bienes se prometen de quien en dos repdblicas no practice
por quince aiios sino las artes de dafar, que corrian el
riesgo de aventurarlo todo los azares de las resistencias
de los que tienen derecho y justicia para detestarlo, provo-
cando ademas complicaciones ulteriores, que nadie puede
con razon ni prever ni menospreciar?
La reaparicion de Oribe en los negocios pdblicos abre
de nuevo antiguas heridas fuera del Uruguay, y A su perso-
na recuerdos y responsabilidades, que al mas vulgar sentido
comun no pueden ocultarse. Es ya caso extrahio que un
partido pierda el sentimiento moral hasta el punto de ha-
cerse voluntariamente representar por candidate tan ma-
chacado; pero es inconcebible c6mo despues de tanto sufrir
en las pasadas 6pocas, se traigan de los cabellos los mis-
mos elements, para reproducir situaciones violentas que
es interns de todos evitar.
Tocamos esta question de Oribe por analogies aborrecibles,
y nadie se ha equivocado sobre sus complicaciones ulte-
riores. Entre los gritos de guerra se ha oido en Montevideo
alguna vez que al a iViva Oribe 1>> afiadia (( Viva Rosas! >, y
se repite que various de sus jefes asilados alli deducen del
triunfo del uno la posibilidad del del otro.
Muy pesado chasco se Ilevan los que tal esperan, y mal
conocen y estiman los efectos morales que ya empieza A
producer ese hecho, y la diverse situation que tienen las
ideas de libertad en Buenos Aires y en Montevideo. Acaso
tengamos nuevos esfuerzos de parte de los que hasta hoy
se han constituido en representantes del pasado sistema;
pero si la reaparicion de Oribe les sirve de estimulo mate-
rial y de apoyo, para estos pueblos y para la Repiblica





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


Argentina toda, es su elevacion una admonicion y una
amenaza. DetrAs de cada uno de esos hombres est& Rosas,
como se ha visto que detris de los partidos de Montevideo
estaba Oribe. Las nieblas que podian obscurecer el juicio
piblico se han disipado, y hoy saben todos & qud atenerse
sobre pretensiones que bajo tantas formas encubren.
Ninguna alteracion introduce por lo demAs aquel hecho
en nuestra situation, ni en la direction de la political.
Hemos debido dejar, que favorables 6 adversos los acon-
tecimientos en Montevideo, sign el curso que les impri-
mian partidos y hombres desligados de nosotros, y esta debe
ser nuestra conduct ulterior. Nuestros intereses estAn
aqui, y el baluarte que opondremos A las posibles maqui-
naciones de los restos rosines, seri siempre un pueblo unido,
una opinion compact, un gobierno regular y una adminis-
tracion pura. Sobre esta base y con la accion del tiempo,
el trabajo y la inmigracion, tendremos un ndcleo fuerte en
estos paises donde la tranquilidad interior se arraigue, la
poblacion se reconcentre y la riqueza se acumule. Cada
lista de los pasajeros de un buque recien llegado, muestra
c6mo se realize este pensamiento, y los partidos de Monte-
video que han reputado ligero sacrificio cien victims inmo-
ladas para traer A la escena & Oribe, tendrAn por igual
term6metro occasion de juzgar lo que han ganado con el
riego de sangre que han dado & sus calls, para que rea-
parezca lo que ya no se vela.


ORDEN Y ANARQUIA

( El Nacional, Dielembre 21 de 1855.)

((El orden, nos repite siempre nuestro corresponsal del
Parana, cada dia se afianza mas en la Confederacion, y casi
ya impossible que vuelva la anarquia; no asi en Buenos
Aires, que no ha de tener estabilidad inter est6 en el estado
presente.)
Sin proponernos hacer aplicaciones directs, citaremos
la observacion de un gran escritor, sobre estas apariencias
que tanto fascinan al vulgo: ((Cuando uno pasa de un pais
libre, decia aquel, A otro que no lo es, sorpr6ndele un espec-





OBRAS DE SARMIENTO


taculo muy extraordinario; allA todo es actividad y movi-
miento, aqui todo parece tranquilo 6 inmdvil. En el uno,
no se trata sino de mejoras y de progress, mientras que en
el otro, podria decirse, que habiendo ya adquirido todos los
bienes no se piensa sino en reposar para gozarlos. Sin
embargo, el pais que se agita tanto por ser feliz, es en gene-
ral, mas rico y mas pr6spero que aquel que se muestra tan
satisfecho de su suerte.
Alguna semejanza tienen los efectos, aunque no se reco-
nozca que las causes sean identicas. La situation de
Buenos Aires es, sin duda, molesta, y a veces alarmante;
pero no es, sin duda, la de la Confederacion la que debiera
codiciar. Por todas parties hay ordenistas que creen que el
objeto de la sociedad humana no es tanto prosperar y ser
feliz, cuanto hacerlo sin que se mueva una paja, 6 se les
desarreglen los vestidos. En pais alguno se goz6 de mas
orden que en el Paraguay, y sin duda, que no era muy
envidiable.
No es cierto, sin embargo, que la anarquia reine en Buenos
Aires, por mas que pueda presentarse en perspective en
pos de tentativas de subversion. La lucha de la prensa y
de la opinion contra el Ministerio Portela, es el dnico hecho
que presentase el aspect siquiera de la anarquia; y su
terminacion y desenlace mostraron mejor que nada, cuan
distant estaba la anarquia de este pais.
Dos causes de perturbacion obran sobre Buenos Aires y
mantienen su continue malestar. Las tentativas de sub-
version de los militares que sostuvieron la tirania de Rosas,
para apoderarse del gobierno, y las invasiones frecuentes
de los indios. Pero estos dos males son un legado fatal que
nos han dejado las tiranias pasadas, A las que no son extra-
flos los poderes actuales de la Confederacion.
Los Estados Unidos,que son hoy el pueblo mas pr6spero
y feliz, tienen tambien una llaga en la esclavatura, que A
cada moment los pone al borde del abismo. DirAn por
eso, que son mas desgraciados que la Espafia 6 la Italia,
que no tienen esa causa de continue malestar?
Y sin embargo, al observer de cerca la action de esas
causes de perturbacion que continuamente nos amenazan,
vase la fuerza de los elements de orden con que cuenta el
pals. Olvidemos el sitio y la invasion de Noviembre para





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


fijarnos solo en las posteriores tentativas de subversion, y
han sido cinco. Eran conjuraciones sigilosamente trama-
das, invasiones concertadas y que tuvieron un comienzo de
ejecucion.
~Cudnto tiempo han durado, sin embargo? Veinticuatro
horas, el tiempo necesario para trasmitir las noticias del
hecho.
Dos veces se han sublevado 6 desbandado fuerzas que
podian servir de ndicleo & un movimiento, y en campatias
tan dilatadas, no han podido permanecer un dia reunidas,
sin tener que buscar asilo fuera del territorio del Estado.
Si hubiera elements de anarqufa en el pais, 4no habria
bastado una de estas chispas para encender una confla-
gracion ?
Menos afortunados han sido los esfuerzos hechos hasta
hoy contra los barbaros; y causa son sus depredaciones de
un profundo malestar. Muchas fortunes ban desaparecido
y may grandes atenciones imponen al gobierno; pero esto
no prueba sino que hay mas que robar en Buenos Aires,
que en la Confederacion, en los puntos expuestos A las
irrupciones de los salvajes. A seis leguas del Rosario se
venden pafios de tierra por cincuenta onzas de oro, que no
se venden por mil en el Sud de Buenos Aires, lo que prueba
la conciencia respective de los medios de asegurar la
propiedad.
La union de la Repdblica traer&, sin duda, la posibilidad
de obrar combinadamente sobre los salvajes del Sud, ata-
cando las tolderfas que hoy dejan abandonadas cuando
invaden; pero, sin eso, las cosas entrarin en su cauce natu-
ral en fuerza de su propia gravedad; pues es impossible que
masa tan grande de intereses como la de este Estado,
permanezca indefinidamente en la inseguridad.
Mientras tanto, I qui6n nos responded de que esas frecuen-
tes invasiones de los barbaros no sean an estimulo para
cambiar el sistema de ganaderia, que hace consecuencia
forzosa su propia destruction? Los barbaros hacen hoy
reconcentrarse la poblacion del Sud, y por tanto, remediar
el mal que nace de la diseminacion de la poblacion de las
campafias. Las frecuentes invasiones y la impotencia de
los ej6rcitos para contenerlas, han inspirado la idea de las
colonies agricolas que ofrecen remedio permanent A este





OBRAS DE SARMIENTO


desorden cr6nico; y la opinion y el capital han respon-
dido 6 esta idea con hechos y erogaciones que muestran
de que elements dispone el pais.
No queremos entrar en comparaciones ofensivas; pero
desearemos disipar una illusion que fascina A los amigos
de la Confederacion, haci6ndolos exigentes, por creerse
relativamente 6 Buenos Aires, en una situation envidia-
ble. Hay al1l orden y tranquilidad; pero est6ril. En trees
afios de orden, no conocemos otro gran resultado que el
establecimiento de mensajerias, creacion tan humilde que
no debiera citarse como obra pdblica. El interns indivi-
dual ha creado aqui lines que reunidas, valdrian diez
veces mas que aquellas.
El movimiento rentistico de la Confederacion ha sido
ascendente, subiendo los derechos; el de Buenos Aires ha
sido en orden inverso, suprimiendo impuestos y bajando
derechos. Prueba esto un mejor estado de cosas allA que
aqui? 4 Probarialo que trece provincias no den en im-
puestos con que pagar sus, empleados, cuanto mas para
emprender una obra pTiblica ? 4 Pru6banlo los empr6stitos
onerosos, con que se estU recargando el porvenir de estos
paises? ,Es el orden de que sejactan lo que produce esas
maravillas? Es preciso, pues, abandonar estos argumen-
tos especiosos, que no prueban nada, 6 prueban lo contrario
de lo que se pretend probar.

CAPITAL POLITICO

(El Nadional, it de Enero de 1856.)

LlAmase asi el cdmulo de cargos que se hacen los'par-
tidos unos A otros, mostrando con ellos los defects que
los caracterizan.
A veces se caracteriza con ellos la opinion en una
6poca dada, mostrando las materials de los reproches que
le sirven para repudiar & ciertos circulos.
Recu6rdase lo de la draga traida por un Ministro A Mon-
tevideo hace veinte afios, y su descr6dito y caida por tan
ridiculo pensamiento; y nadie ha olvidado hasta hoy que
contra Rivadavia milit6, mas que la reform eclesiAstica,





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


para desprestigiarlo, el proyecto del canal de los Andes, la
introduction de caballos frisones y otras de la jaez.
Para mostrar lo quo son los partidos, y aun los pueblos
en ciertas 6pocas, citar6 algunos de los motivos de des-
prestigio del de Mendoza, y el capital politico de oposi-
cion.
Fu6 desde tiempo atras objeto de las critics, hostilida-
des y burlas la fundacion de una Quinta Normal de Agri-
cultura, que en pals eminentemente agricultor se hall ser
puro lujo y noveleria. La Quinta ha dotado a Mendoza de
variedad infinita de Arboles de madera y frutales, de que
provincia tan apartada carecia, en nilmero de mas de
cuatrocientas variedades. Las higueras, industrial aniqui-
lada, han sido renovadas con nuevas species, y la vid que
produce el vino de Burdeos, entire ciento y tantas varieda-
des mas, se propaga hoy en Mendoza, gracias a la Quinta
Normal, y ya se ha podido gustar Burdeos de Mendoza
mas fino y puro que el que toman en Buenos Aires los
que creen tomarlo, en el brebaje que lleva este nombre.
Los pastos artificiales, que son la riqueza de aquella
provincia, han aumentado en variedades exquisitas, por el
mismo agent. Tres afios de resultados y de beneficios
que en diez mas se convertirAn en millones de pesos, en
products y goces, no han podido reconciliar A ciertas
gentes con la Quinta Normal.
Otro reproche es de haber plantado de Arboles hermosos
la plaza, en pais abrasado por los rayos del sol, y en imi-
tacion de todas las plazas del mundo que en lugar de ser
pampas, como las nuestras, son jardines y paseos pdblicos.
No le perdonan al Gobierno de Mendoza habpr plantado
robles, plAtanos, olmos y tilos en la plaza.
Son en las ciudades de provincia las calls, como lo
eran todas, y lo son muchas de Buenos Aires, sin empe-
drado. Se ha emprendido empedrar una calle, una sola,
como la antigua, hoy de Perd, que se llam6 por antonoma-
sia del Empedrado, donde la piedra esta A seis cuadras
de la alameda.
Pero el capital politico mas singular es el que los enm-
presarios de conjuraciones 6 invasiones wacumulan en
Buenos Aires. Cambian a cada nueva tentative, es verdad;
pero en la dltima han dado en la flor de reprochar A sus





OBRAS DE SARMIENTO


antagonistas sus actos, sus vicios propios y su sistema de
gobierno.
Los jefes que hoy conspiran no han tenido otra escuela
que la de Rosas y no comprenden otro gobierno que el
del litigo, de las proscripciones, la explotacion y el derra-
mamiento de sangre. Durante veinte afios de absolutismo
terrific, han atropellado las casas, confiscado los bienes,
y obrado arbitrariamente en todo. Hacer hoy lo que
han hecho ellos durante veinte afios, no debiera sorpren-
derles, pues que en ello estaban habituados y de las vio-
lencias y el arbitrario de Rosas eran sus jefes, c6mplices,
ejecutores, sostenedores y beneficiaries.
Pero para cesar aquel sistema fu6 preciso batirlos A
ellos y Rosas, vencerlos, y habria sido legitimo casti-
garlos, en lugar de atraerlos no s6lo A la comunidad
como se hizo, sino llamarlos al poder. Ahora es peregrino
oir & Flores en su curioso manifiesto, mientras invade con
fuerzas armadas, acusar de perturbador del orden al Gobierno.
Flores ha leido sin duda la definition que del orden da
Guizot ahora.
Los que encabezaban todos sus escritos y aclamaciones
con el I mueran los salvajes unitarios I los que degollaban sal-
vajes unitarios y por toda excomunion daban este epiteto
6 un hombre, hallan ahora que ( basta declararlo mashorquero. Los que hicieron las car-
celes, las crujias, los campamentos de Santos Lugares, es-
cenas de los tormentos mas atroces, encuentran qua no se
oyen mas que cadenas hoy en la cArcel pdblica.
Los que confiscaron la mitad de las propiedades 6 hicie-
ron de los empleos medios de enriquecerse, declaran que
el Gobierno confisca, y lo que lo ocupa es dilapidar la
fortune pdblica, robar la privada, saquear, destruir sin
pudor, y sin recelo de ser deprimidos.
Los que tenian el derecho de penetrar en el asilo do-
m6stico para perpetrar los atentados horribles con que
hicieron estremecer A la humanidad, hallan ahora que debia
ser un asilo inviolable, y es hollada por cualquiera que se
proponga invadirla.
Los que sostenian la suma del poder pdblico, denuncian
que la constitution, entrega & los ciudadanos al arbitrario
del Gobierno.





POLITICAL ESTADO DB BUENOS AIRES


Ultimamente los que Ilenaron la Am6rica de proscrip-
tos, a punto de que en Montevideo se reuni6 una legion de
seiscientos argentinos para contenerlos, se lamentan ahora
de que un ndmero considerable de ciudadanos anda va-
gando por tierras extrafias.
Estos cargos en boca de quienes nada mas hicieron que
perpetrar estos atentados, serian ridiculous si no. tuviesen
un triste y odioso antecedente.
Rosas denunciado al mundo por su barbarie, por su
crueldad, hibitos groseros y faltas de education, como
salvaje, tom6 la palabra y la hizo rebotar sobre sus ad-
versarios a quienes llam6 Salvajes Unitarios.
La indigna farsa surti6 su efecto, y durante veinte afios,
Flores y gavilla repiti6 este epiteto de Salvajes dado a los
hombres mas cultos por paletos, y hoy ensaya un sistema
igual en los concepts de su manifiesto. Pero los tiempos
han cambiado, y la droga esti desvirtuada.

NEUTRALES Y CONSPIRADORES

(El Nacional, 16 de Enero de 1856. )

Tenemos en todas las cosas pidblicas nombres que son
cada uno de ellos, negacion de lo mismo que expresan.
Gobiernos que no gobiernan, naciones que son aldeas,
confederaciones que son unitarias, Estados que no son reco-
nocidos tales, resultando de este caos de cosas pequefias
revestidas de formas grandes, de estos monuelos con trajes
de series humans, las incongruencias mas innobles y los
contrasentidos mas ridiculous.
SCuil es la situation actual de Buenos Aires?
Centro del mas poderoso comercio de la America espa-
fiola, foco de la inmigracion y el desarrollo de la riqueza,
libre cual ninguna por sus instituciones, fuerte por sus
victorias toda vez que la han forzado A medirse con sus
adversaries, vive, sin embargo, devorando humillaciones en
el exterior, y en la alarma continue de las asechanzas que le
tienden enemigos microsc6picos 6 impotentes.
La Confederacion que no paga sus empleados diez meses
ha, lo desdefia; Montevideo, que no sabe a qu6 puerta tocar







OBRBAS DE SARMIENTO


para empefiar prendas & fin de vivir un dia, lo desmorona,*
sin tomarse la molestia de mirarlo siquiera.
Estas anomalias increibles, este absurdo de valetudina-
rios y menesterosos fuertes, y de gigantes y banqueros
raquiticos y miseros, es un hecho que ha asumido la forma
de una realidad hist6rica y normal.
La poderosa Buenos Aires es la victim desvalida, mien-
tras sus impotentes vecinos son sus agresores orgullosos.
,Qu6 fen6meno es este, y qu6 secret misterioso es el que
se oculta en estas extrafias exterioridades? A qu6 abati-
miento moral ha podido descender un pueblo que sea insen-
sible hasta : los instintos de conservation que yacen
embotados?
Vamos A cuentas. Cinco expediciones de'mashorqueros
han salido del estado del Uruguay para envolver en desas-
tres este pais. El Uruguay esti en paz con Buenos Aires;
sus autoridades, aunque cambien cada quince dias, no h4n
tenido que quejarse-de ningun acto de este Gobierno. El
Brasil ha traido y IlevAdose sus ej6rcitos sin que una pala-
bra ni de alarma se haya vertido desde aqui. Oribe, el
brazo derecho, la encarnacion oriental de Rosas, ha recobra-
do su influencia entire los suyos, sin que el Gobierno de
Buenos Aires haya querido protestar contra esta rehabilita-
cion de un personaje a quien habia eliminado la historic.
Entre tanto cinco invasiones se han lanzado de Montevideo
sobre nosotros, en presencia de sus autoridades; acaso con
su anuencia, 6 vista y paciencia de todos, y en despecho de
las denuncias y reclamaciones de nuestros agents.
El dnico signo que aquel Estado da de ser nacion, gobier-
no, poder, es el haberse convertido en cuartel de invierno
de nuestros conspiradores, quienes han podido enganchar
ptiblicamente soldados, embarcarlos, segun se dice, en el
Buceo, sin que el gobierno amigo de aquel pais se tome
siquiera la molestia de cerrar los ojos, para disimular tanto
escandalo.
FAltale poder & Montevideo, filtale policia para reprimir
estos des6rdenes, que tanto mal nos hacen, no por sus
efectos director, sino por los irreparables que produce la
repeticion de ellos ?
Tiempo es ya de salir de esta antipatia culpable. Vivamos





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES 97

por lo menos, y en lugar de estar papando moscas, vanmos
a cegar las fuentes de infeccion que los alimentan.
SCarece el gobierno de Montevideo de medios para conte-
ner el pufiado de conspiradores que abriga en su seno?
D4moselos, ofrezcemosle y llev6mosle alli esos medios, que
se pongan disponibles los vapores y buques de vela de la
escuadra, y que en lugar de guardar nuestras costas vaya
a estacionarse en los puertos orientales, a fin de tener
fuerzas a disposicion de aquel gobierno. Que nuestro agen-
te reclame los dafios y perjuicios causados por esas expe-
diciones de vandalos, y que exija perentorias declaraciones
de la no ingerencia de sus autoridades, ni ciudadanos en
estos atentados. Que pida el Gobierno de Buenos Aires el
alejamiento de Oribe, su capital enemigo, de estas costas,
y si no lo obtiene, que desciendan sus tropas, en su
busca. 'Que obre, en fin, el gobierno de Buenos Aires
como enemigo con los enemigos, y deje de ser el juguete
de esos fantasmas de gobierno que por su pobreza y anona-
damiento, s6lo requieren un soplo para hacerlos desapa-
recer.
4Por qu6 no tomamos la actitud que nos fuerzan A tomar
con el cinismo de sus hostilidades? Tenemos una monto-
nera en la frontera de Santa Fe, y una expedicion de
filibusteros por la parte del Sud. Las irrupciones de los
barbaros y las deserciones de milicias han sido, al parecer,
la serial dada todas las impotencias y nulidades para
enderezarse de nuevo, para conspirar en nuestro dafio; y
despues de las pasadas tentativas frustradas de subversion,
parece que es plan concertado aprovechar de la oficiosa
neutralidad de los vecinos a fin de vivir en las fronteras 6
en las costas, asechando las horas del suefAo, de descanso 6
de negligencia para sorprendernos.
Aconsejariamos otro tanto al Norte.
Nuestras fuerzas deben perseguir los grupos hasta donde
los alcancen, puesto que no hay a quien encomendarles
continien la persecucion 6 entreguen a los malhechores.
Es preciso quitar las palabras decentes que encubren tan
feas cosas. No hay fronteras donde no hay medio de
garantirlas; no hay derecho international donde no se
reconocen naciones.
ToMo xxv.-7





OBRAS DE SARMIENTO


Qu6 nos falta para poder obrar asi, y recuperar la digni-
nad de pueblos, de la condition de chiquillos A quienes dan
a mamar el dedo, que es lo que hacen con Buenos Aires
sus vecinos?
Menos millones se invertirian en despejar la situation y
menos trabajo asegurarla, que lo que este pueblo desper-
dicia en alarmas que comprometen y paralizan las espe-
culaciones, y en reuniones de milicia y transport de
tropas.
El avaro Harpagon de Moli6re se lamentaba de que no
se vendiese en el mercado el suefio de que le privaban sus
tesoros. La political de Buenos Aires haria los mismos votos
por un poco de tranquilidad, con tal que se diera de valde, pues
para comprarla mejor halla vivir en medio de zozobras y
perturbaciones.

SITUATION Y REMEDIES

(El Nacional, 17 de Enero de 1856.)

Nunca han sido mas impotentes los obstinados perturba-
dores que esta vez en sus grotescos ensayos de desquicio, y
sin embargo, nunca han dejado la penosa impression que
hoy dejan en los Animos. La alarma fu6 profunda en Agos-
to, y las onzas en las tentativas posteriores subieron hasta
367. Hoy nose muestra alarma en la opinion, y las onzas,
este bar6metro del tiempo politico, han permanecido impa-
sibles entire 32 y 36.
Lo que hoy inquieta a todo hombre que tiene intereses
en este pais, es el estado permanent de inseguridad que
constituyen estas frecuentes tentativas de convulsionarlo,
es el malestar latente, cr6nico, que no ha pasado toda vez
que habia razon de career que tuviera t6rmino. Nadie
teme hoy como antes, el triunfo ni momentAneo de los
malvados; lo que se ha convertido en conviction profunda
es que no vamos A tender en adelante un dia de reposo.
Un pais no puede vivir asi. No es la question political la
que esta comprometida en este estado de cosas. Es la cues-
tion industrial, la question de prosperidad que sofoca estas
continues alarmas. No hay partido aqui que quiera que-
darse en la calle.





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


Cada tentative de subversion cuesta al pais millones de
pesos, en las faenas que se paralizan, en los contratos que
se suspended, en las bruscas alteraciones de la moneda
circulante, en los temores que infunden para lo venidero,
no pudiendo emprenderse con certeza nada que haya de
contar con el tiempo; y el tiempo es todo para la industrial.
Despues de una tirania de veinte aflos, que deprimi6 los
valores de las cosas y ahog6 en su germen toda industrial
y todo desenvolvimiento, lo linico claro que ha conquistado
Buenos Aires es la prosperidad californiana que se desen-
vuelve, la seguridad personal que estimula las empresas,
la ejecucion de obras pdblicas de utilidad inmediata, la
corriente de inmigracion que empieza a tomar incremento
y regularidad, y la pureza en la administration de los
fondos pdiblicos.
Puede ser an6mala su situation political, imperfecta su
constitution, d6bil 6 inepto su gobierno, inseguras sus
fronteras, egoista su political, y cuanto con razon 6 sin ella
puede objetarse al estado actual de cosas. Pero esto no
quita que se trabaje much, se edifique mas, se emprendan
grandes cosas, el salario sea subido, y la inmigracion como
element de riqueza y de desarrollo Ilegue por millares,
de todas parties, y se desparrame en la campafia.
Puede ser que el Uruguay haya dado un paso inmenso
hacia su felicidad, admitiendo en su seno a don Manuel
Oribe, y persiguiendo A los colorados; pero eso no. quita
que cada buque que Ilega de aquel destino no traiga por
millares la poblacion trabajadora de Montevideo, lo que
prueba que en Buenos Aires esta bien y alla esta mal.
Puede ser que la Confederacion tenga la Constitucion
mas bella, y los derechos que la compete como a repre-
sentante official de las glorias, el poder y la dignidad del
nombre argentino, gozando ademas de la paz y tranquilidad
que le proporcionan sus leyes y su political; pero esto no
quita que contraiga para vivir empr6stitos como el de
280.000 $ de Buchental, que ha pagado el 4 j por 100 men-
sual durante dos aflos, lo que ha doblado el capital prestado;
eso no quita que sus empleados permanezcan impagos,
cerca de un afio, y que la inmigracion no penetre, ni aun
contratada en Europa, a fecundar los grandes elements
de riqueza que yacen inexplotados.





OBRAS DE SARMIENTO


Lo que necesitamos, pues, conservar en Buenos Aires,
es el campo de la industrial, el desembarcadero de la
inmigraciori, el foco del movimiento, y el espiritu de em-
presa; y esto es precisamente lo que destruyen las corre-
rias de los filibusteros, restos del sistema de expoliacion
'de Rosas, empujados por Oribe, tolerados por el gobierno
de los paises que nos circundan.
Necesitamos escarmentar A los salvajes de la Pampa, y
reducirlos a la impotencia de dafiarnos. Esta no es cues-
tion de unitarios y federales, de nacionales y extranjeros,
ni fusionistas ni exclusivistas. Es question de humani-
dad, de existencia de pueblos cultos, de la conservation
de la propiedad; y esto es precisamente lo que estorban
6 quieren estorbar los que nos incomodan diariamente
con sus amagos y sus correrias.
Vamos, pues, L despojar el porvenir de las incertidum-
bres que lo amenazan, por lo que respect a la industrial
y al desarrollo de la riqueza. Esto interest mas que a
nosotros, los hijos del pais, al comercio europeo y los
industriales que medran aqui con su trabajo. Conserve-
mos seguro, pr6spero, este oasis del progress que tiene
hoy esta parte de Am6rica, y no tuvo nunca antes.
Para ellos recomendamos al Gobierno que arme la escua-
dra, que tenga listos los vapores. Es preciso ir A hacer
nuestra policia en Montevideo, como en Salinas y Patagones.
El gobierno oriental es impotent para cumplir sus
deberes de nacion, estorbando las empresas que en su
territorio, en su capital, y A sus propias barbas se preparan,
no una vez, sino cuatro consecutivas, no obstante los recla-
mos repetidos, no obstante mostrarle con el dedo los engan-
chados y las maniobras. ,Habria Flores invadido, si la
fuerza armada de un vapor hubiese descendido a las Hi-
gueritas, y tornado press cuantos estaban alli, preparAn-
dose y reuni6ndose para hacernos mal? 4Qu6 piensa hacer
el Gobierno, ahora que Flores se ha apostado al otro lado
del Arroyo del Medio, y se content con mandar sus par-
tidas a alborotar y robar caballos? ZVa a quedar siempre
ahi ?
Todo lo que ha producido hasta aqui la conjuracion y las
invasions de seis meses, es dejar demostrado que no hay
que temer por la tranquilidad pdblica, que no encontraran





POLITICAL ESTADO DE BUENOS AIRES


secuaces aquellos vAndalos. Pero tambien han demostrado
que se gasta un dineral en acudir con tropas A los puntos
amagados, y se pierde otro en la interruption de los traba-
jos y en las fatigas impuestas A la milicia. Para evitar
estas importunidades, hagamos la policia en los paises
donde se preparan 6 se cobijan las invasiones, y en lugar
de esperarlas A que lleguen, vayan nuestros buques con
policia de desembarco A disolver las reuniones en sus cuar-
teles de enganche, 6 en sus invernadas, y d6jese al pals
trabajar tranquilo y A los hombres vivir. Esto no es guerra.
Son incapaces de hacer la guerra los que no tienen tras
que caerse muertos. -Es evitar la guerra.
Esto es lo que aconseja la prevision de males que se
perpetdan, porque no se extirpan en su fuente. Qu6 les
importa A los dos Estados vecinos que nos despedacen esos
truhanes que se llaman jefes, no sabiendo qu6 titulo darse
para importunarnos? Es precise hacer de modo que les
interest, que lesi vaya un ojo de la cara, y entonces que
no haya miedo que hagan la vista gorda A las maquina-
ciones que se prepare en su territorio. Si se pasan notas
de reclamo A los vecinos, no habiendo disponibles medios
de accion rApidos y efectivos, contestaranlas, como hasta
aqui, con la gerigonza de la neutralidad, de las prerogati.
vas de naciones (sin camisa), y toda esa teologia casuistica
de embrollos y majaderias.
Para expedicionar sobre CafulcurA, es preciso dejar tres
vapores, diez velas y treinta lanchas cafioneras en el Rio
de la Plata. Esta es nuestra situation, y es precise hacerla
frente. Necesitamos trabajar. Tratese de asegurar propie-
dades, desarrollar riqueza, y para ello se necesita gastar
algdn dinerillo, que mas vale gastarlo asi, que no en cada
invasion en milicias y movimientos ridiculous.

LA CIENCIA IGNORANTE

(El National, 18 de Enero de 1856.)

Uno de los mayors abusos que puede hacerse de la
inteligencia, es despreciarla, y la peor de las demagogias
la que adula las preocupaciones del vulgo. El mas brillante
escrito de Juan Jacobo Rousseau es aquel en que prob6





102 OBRAS DE SARMIENTO

que la civilizacion habia corrompido al hombre, que s61o
era feliz en la vida salvaje. Las mejores comedies de Mo-
libre son las que se burlan de m6dicos y abogados, haci6n-
dolos pasar por charlatanes inmitiles.
Pero en nuestra 6poca, qu6 decir de nuestro sistema de
predicar la ignorancia y deprimir el saber, que forma una
escuela political entera y tiene sus pr6ceres en todas parties?
El gaucho desdefia al europeo porque no sabe andar A
caballo. iEscritores que viven emparedados entire libros
que no saben sino citar libros!... jQu6 ha de saber si ha
leido libros Mafiana seria una tacha ridicule en el pais
haber leido, una exclusion haber estudiado, y un crime
tener instruction.
( Los hombres que han aprendido much en los libros, se dice,
y conocen muy poco el suelo que pisan. (( Los idedlogos abundan en
nuestro pais, no menos que los que creen saberlo todo sin
haber adquirido much instruction.) c(Rivadavia fu6 mas
de una vez un utopista... (( La pluma empez6 A desqui-
ciar A esta sociedad... )
< Nosotros somos mas modestos...
1Se conoce de leguasl... Figaro decia A Rosina: ( INos-
otros si que somos racionales !
La Francia estuvo gobernada diez y ocho afos por los
6piciers de la Guardia Nacional, y para el paladar de l'dpicier
invent Granier de Cassagnac esta droga. i Qu6 ancho, que
hueco se ponia un pulpero que habia tocado la mano del
rey ciudadano, cuando le decian: ((los destinos de la Fran-
cia os estAn confiados. Vosotros sois hombres practices,
representais la industrial, la petite propidtd. 1 Que saben de
estas cosas les savants! I utopistas I1 ide6logos !I demagogos !)
Dejando todo lo que hay de tActica en estas supercherias,
en esa hip6crita modestia que nos hace hacernos miopes
para mejor ensalzarnos A los ojos de los ciegos; en esa
conjuracion de la inteligencia y del talent contra el do-
minio de la inteligencia y del talent, verdadera polilla
que se cobija en las mas ricas telas para s6lo destruirlas,
no podemos dejar pasar estas adulaciones al sentimiento
comun del vulgo.
No. No es el patan el que conoce el pais en que vive,
sino, habria doscientos mil conocedores de su pais en los
labriegos que lo habitan, mas capaces de juzgarlo que




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