Obras de D.F. Sarmiento

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Material Information

Title:
Obras de D.F. Sarmiento
Physical Description:
53 v. : ; 25 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sarmiento, Domingo Faustino, 1811-1888
Montt, Luis, 1848-1909
Belin Sarmiento, Augusto, 1854-1952
Publisher:
Belin
Place of Publication:
Paris
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education   ( lcsh )
Politics and government -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Economic conditions -- Argentina   ( lcsh )
History -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Argentina

Notes

General Note:
Vol. 1-6 "reimpresion" 1909.
General Note:
Vols. 1-6 have imprint: Paris, Belin hermanos, 1909; v. 7-49: Buenos Aires, Impr. "Mariano Moreno" 1895-1900 (v. 7, 1896); v. 50-52: Buenos Aires, Marquez, Zaragoza y cia., 1902; v. 53: Buenos Aires, Impr. Borzone, 1903.
General Note:
Vols. 1-7 comp. by Luis Montt ; v. 8-52 and index comp. and ed. by A. Belin Sarmiento. Cf. "Advertencia"," v. 1.
General Note:
Vols. 7-52 "publicadas bajo los auspicios del govierno arjentino."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 04759098
ocm04759098
Classification:
ddc - 982
System ID:
AA00010664:00020


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Full Text



D). F. SARMIENTO







DISCURSOS POPULARES









PRIMER VOLUME










BUENOS AIRES
6408 Imprenta y Litografia & Mariano Moreno ), Corrientes 820
4899

















ADVERTENCIA


En 1883 public el editor de estas obras un volu-
men de 532 pdginas con los DIscu sos POPUTLAES.
Aquella edicion, por causes del ihomento, no conte-
nia todos los discursos pronunciados hasta esa fecha,
entire ellos una conferencia de much importancia
sobre Espiritu y condiciones de la Historia en Amdrica
en 1858, de que no se hallaba publication contempo-
rdnea.
SAl completar ahora esta coleccion, conservamos el
titulo de DisouRsos POPULARES, s6lo para diferenciarlo
con los <(Parlamentarios ), bien que comprenda aren-
gas, oraciones ffinebres, conferencias, brindis, recep-
ciones acad6micas, etc., etc., y aun discursos oficiales
que no alcanzarian A former un volume separado
y debian tener cabida en estas obras.
Los discursos oficiales de muchos funcionarios
deben considerarse como producciones impersonales;
mas los de Sarmiento conservan siempre rasgos suyos
y el sello impreso por el gran propagandista que
nunca desaprovecha occasion de ensefiar. Hasta en





- II -


los discursos' de reception de Ministros extranjeros
por el Presidente de la Repiiblica, que no se inclu-
yen aquif en actos rodeados de exquisitas precaucio-
nes por las cancillerias, se hallaran arranques
originales y observaciones personales. En los dis-
cursos producidos en virtud de funciones oficiales, el
lector puede casi prescindir de las circunstancias,
tan resaltante es la individualidad intellectual del
autor.
Las notas que puso el editor A los discursos en
1883, fueron aprobadas por el autor y nacian, como
todo lo que se permit introducir en estas obras, de
ensefianzas directs y confidencias de Sarmiento.


EL EDITOR.



















EDUCATION DE LA MUJER





Discurso inaugural del Colegio de Santa Rosa en San Juan



9 DE JULIO DE 1839



No habia establecimlento de instrucelon secundaria de ningun gdnero en San
Juan, y se crey6 preferable educar a las sefioritas de las families mas altamente
colocadas, las cuales respondieron al llamado. Habia sido iniciada la idea por el
Obispo Santa Maria de Oro; fu6 Rectora del Colegio su hermana D- Transito,
Sub-Directora De Bienvenida Sarmiento y Director el General de este apellido,
y President de una Comision Protectora de la Educacion, el Obispo Sarmiento,
con los Dres. Aberastain, Cortinez y Quiroga Rosas por vocales. Durante dos
afios march la instruction en todos los ramos, con el frances, la mflsica y el
dibujo floreal obligatorios para todas, hacienda los mas grandes progress. Las
vicisitudes de la guerra civil forzaron al Director emigrar, reuniendose los
padres de familiar y resolviendo que continuase el Colegio, ensefiando en cada
clase una de las alumnas mas adelantadas. Un afio continue asi, hasta que lie-
gada la noticia de la derrota del General Lavalle en Famalla y de su:muerte en
Jujuy, con lo que se perdia toda esperanza de regreso del Director, volvieron A
reunirse los padres, y se resolvlo la clausura del Colegio. Quedo su recuerdo
como un mito en las families, y su ensefianza, fundada en sistemas admirables,
ha ejercido una bendflca influencia sobre la civllizaclon de aquella Provincia.
Salieron de aquel Coleglo retratistas y profesoras de ensefianza, que han conti-
nuado la tradition, y lo que mas llamb la atencion del General Mitre en su re-
clente vista a San Juan, fu6 la general instruction de las nifias, y el porte de
centenares, no estando en la misma proportion la gente educadaen otras cin-
dades.
Las maestras de escuela en San Juan, pertenecen muchas veces a las families
mas espectables, habiendo quedado honorable para las sefioras la prictica del
profesorado. Acaso son bajos los salarlos en San Juan, porque abundan las sefio-
ritas instruidas.






OBRAS DE SARMIENTO


El Dr. Quiroga Rosas, amigo de Alberdi, hizo la exposition del pensamiento
que las formas del discurso inaugural disimulan:
ccLa mejora de la suerte social de la mujer, dijo, es una de las ocupaciones
primordiales del siglo xix; esta noble ocupacion, que hace notable a nuestro
siglo entire las dpocas anteriores, desgracladamente solo entire nosotros habia
sido desculdada...
Nuestro pals, respirando la misma filantropia de esos sistemas, pero mas al
cabo de la necesidad de una march gradual hacia el porvenir, se ha puesto A
reconocer:
c(En qu6 consiste el mal estado de la condition de la muJer;
a Cuales son las causes del mal estado;
u Cuales las mejoras de que actualmente es capaz esta condition.
( Y el Colegio de Pensionistas, sin declararse exclusive en cuanto a las ventajas
de tal 6 cual m6todo de education, se ha propuesto hacer que la mujer en San
Juan, corra la linea de su elevacion y de su felicidad. iHecho primorosol el
anico de que en materials semejantes pueda gloriarse nuestra Republica, y que
merece el aplauso de los pueblos, la atencion de las miras ben6flcas de nuestro
Gobierno, la protecclon de la Iglesia, la cooperation de nuestros conciudadanos,
los esfuerzos y el esmero de nuestra juventud. n (1)

SERORAS:
Un dia clAsico para la Patria, un dia caro al corazon de
todos los buenos (9 de Julio) viene a llenar las especta-
ciones de los ciudadanos amantes de la civilization.
La idea de former un Establecimiento de Educacion
para Seiioritas, no es enteramente mia. Un hombre ilus-
tre, cuyaimagen presencia esta escena (2) y cuyo nombre
pertenece de un modo doblemente c6lebre ai los anales de
la Reptiblica, habia echado de antemano los cimientos de
esta important mejora. En su ardiente amor por su pais,
concibi6 este pensamiento, grande como los que ha rea-
lizado, y los que una muerte premature ha dejado solo
bosquejados.
Por otra parte, yo he sido solo el int6rprete de los de-
seos de la parte pensadora de nuestro pais. Una casa
de education para sefloritas, era una necesidad que urgia
satisfacer, y yo indiqu6 los medios, juzgu6 que era llegado
el moment, y me ofreci a realizarla. En fin, sefiores, el
pensamiento y el interest general, los convert en un pen-


(1) El Zonda, n6m. 1-20 de Julio de 1839.
(2) El retrato del Obispo Justo de Santa Maria de Oro estaba colocado en el
salon.





DISCURSOS POPULARES


samiento y en un interest mio, y esta es la inica honra que
me cabe.
Los-resultados justifican lo que llevo dicho. He invitado
A los padres de familiar, y han respondido con entusiasmo
A este llamamiento, mas bien Ilevados del ardiente deseo
de dar a sus hijas una instruction cuya necesidad sien-
ten, que satisfechos de mis aptitudes 'para proporcionarla.
Nuestras sefioritas, las respetables matronas, y en fin,
todos los miembros del bello sexo, han manifestado A por-
fia un interest demasiado vivo para no creerlo iijo del
convencimiento mas intimo. Dificultades personales, y la
afeccion maternal, que obra de un modo instintivo en el
corazon de la mujer, y la apega al objeto de su ternura, no
han bastado A entibiar el ardor que las impulse, sobrepo-
ni6ndose todo, a desprenderse temporalmente de sus
hijas predilectas, para que participen de las ventajas que
se les preparan. He sido censurado por mi morosidad en
dar principio a mis tareas. No era, pues, la instruction de
la mujer una plant cuyo cultivo iba A ensayarse en vano
en nuestro suelo. El estaba de antemano preparado, y
esta tierna plant echara, no lo dudo, raices profundas en
el pais, y darA frutos 6pimos.
En el moment solemne de echar sobre mis hombros la
inmensa responsabilidad de dirigir las ideas y former las
costumbres de parte tan interesante de nuestra sociedad,
de tantos objetos de ansiedad -y ternura para sus padres,
me siento sobrecogido del temor de no corresponder sufi-
cientemente con mis esfuerzos.
Pero la confianza abrumadora con que me han honrado
mis compatriotas, me alienta para ofrecerles, en cambio,
lo que un hombre honrado puede ofrecer:-la consagracion
de todos mis desvelos y afanes para merecerla.
La cooperation del Gobierno, la de los amigos de la ins-
truccion y las luces, el esmero de la respectable sefora que
ha querido encargarse de cuidar de cerca la pureza de
costumbres de estos tiernos vastagos que representan
tantas esperanzas y excitan tan cars afecciones, y los co-
natos de los patriots que forman la Sociedad Protectora de
la Education, y muy especialmente los esfuerzos y cuidados
paternales del sefor Obispo, digno Presidente de ella,
IlenarAn el vacio que no alcancen a lenar mis deseos.





OBRAS DB SARMIENTO


Sobre todo, sefiores, no olvideis que todas las nuevas
creaciones traen aparejado en su origen un cimulo de
dificultades y obsticulos.
Espero de los que me van a ver luchar con ellos, pruden-
cia y tolerancia hasta que logre vencerlos, y asi casi res-
pondo desde ahora del buen 6xito.
A cuanto indiqu6 en mi prospect, nada tengo que afiadir
que no sea una consecuencia de los principios y objetos en
61 manifestados.
A vosotras, sefioritas, poco tengo ahora que deciros. El
entusiasmo y el vivo interns con que hab6is correspondido
A los deseos de vuestros padres, me aseguran de antemano
que secundareis mis esfuerzos.
Como os lo he ofrecido, yo ser6 Director de vuestros estu-
dios. Yo os ensefiar6 el camino, y os ensefiare a vencer
las dificultades que lo embarazan. Hard cuanto est6 a mi
alcance para sembrar de flores la arida carrera que vais &
emprender y que debe prepararos para volver al seno de
vuestras families, A desempefiar con acierto los delicados
deberes que la naturaleza y la sociedad han impuesto a
vuestro sexo.
Pequefias contrariedades os aguardan, y ratos desagrada-
bles quiza. Nada se adquiere sin trabajo, y los principios
en la instruction son siempre desabridos y molestos. Pero
un dia las bendiciones de cuantos sepan apreciar el merito
real, y las caricias y el amor de vuestros padres, os pagarAn
con exceso los pequefios y transitorios disgustos que os
haya costado merecerlas.




















SAN MARTIN Y BOLIVAR





Disourso de Recepcion en el Institute Hist6rico de Francia



PARIS, JULIO 10 DE 1847


Este discurso de reception, pronunclado en una Sociedad Hist6rica de Paris,
debia necesariamente referirse a asuntos americanos, por cuanto la historic de
Francia debia suponeise extrafia a los studios del recipiendario. El General San
Martin residia de afios atras en Francia, donde murio; y como habia sido hasta
entonces un punto muy discutido el asunto de la entrevista de Guayaquil entire
los dos campeones de la Independencia, importaba much hacer conocer la
version de uno de los actors el mas sincero -puesto que de su parte estuvo la
abnegacion.
Al Ministro Argentino en Washington, al ponerse en contact despues con
personajes venezolanas y granadinos, como con algunos que alcanzaron a los
tiempos de Bolivar y pretendian saber de buena tinta lo que decian, le aseguraban
que el disentimlento habia provenido de las ideas monarquicas de San Martin,
que rechazaba la austeridad republican de Bolivar. Seria esta una de las mas
sangrientas ironias de la historic: San Martin no dejaba una influencia suya en las
Provincias Unidas ni en Chile, mientras que Bolivar iba allegando Estados para
former su Colombia; hizo a Sucre dar Constituciones A Bolivia y al Perd, con
presidencias de p3r vida, y promovib el Congreso Americano, para propender a la
uniflcacion de la America.
Estos hechos y la expatriacion voluntaria y para siempre de San Martin, muestran
que no habia arriere pensde de su parte. Bolivar muri6 intentando revoluciones.
(Nota del autor).

SERORES:

Al incorporarme A la sabia asociacion, a cuyos trabajos
deben tan sefalados progress las ciencias hist6ricas en





OBRAS DIC SARMICNTO


Francia, me siento agobiado por el temor de que este acto
no correspond A la esperanza de hallar en la cooperation
de un americano, medios de atesorar nuevos datos sobre la
historic contempordnea de la America del Sur, tan poco
conocida en Europa, y sin embargo, tan digna de serlo
mejor, no obstante el triste espectaculo que ofrecen hoy
lasRepdblicas que la componen. Por incompletos y poco
satisfactorios que los resultados de la independencia ameri-
cana se muestren hasta ahora, dos grandes consideraciones,
sin embargo, deben despertar la atencion de los hombres que
estudian en los acontecimientos hist6ricos las causes del
progress 6 de la decadencia de las naciones. La America
del Sur es europea como la del Norte, y los idiomas, las
creencias, tradiciones e ideas de la Europa, se dan la mano
por una series de poblaciones desde Patagonia hasta el
Canada. He aqui la una: la segunda es que cualquiera que
sea el estado de descomposicion, de des6rden y de postra-
cion en que los nuevos Estados se presentan, la America
del Sur forma tan noble parte del globo y es tan favorecida
de condiciones propias al rApido desarrollo de los pueblos
que la habiten, que en despecho de sus propios desaciertos,
aquellos Estados estAn Ilamados, en un period mas 6
menos largo, A figurar en la escena political de la tierra.
SPor qu6 la raza europea establecida en el Sur, ha producido
resultados tan distintos de la raza europea establecida en el
Norte? C6mo se han desarrollado las dos razas? 4 Cual
ha sido el caracter de los hombres hist6ricos en uno y otro
hemisferio? ,Qu6 tradiciones habian levado aquellos
pueblos colonizadores para former la conciencia de sus
hijos? Y cuando se propusieron 6stos romper el vinculo
politico que los unia A la Europa, lbajo el imperio de qu6
ideas se aprestaron al combat, qu6 fines se propusieron
alcanzar y qu6 resultados prActicos cosecharon ?
aNo es material digna de profundo studio, el espectAculo
de pueblos salidos de la estirpe europea, ensayando orga-
nizaciones sociales en medio de los bosques primitives de la
America, deseando y pudiendo hacer el bien, y no produ-
ciendo en sus primeros ensayos sino larga y al parecer
interminable cadena de males; al mismo tiempo que otra
porcion de la familiar europea, establecida en el Norte,
trastorna en pocos afios los c6mputos establecidos sobre el





DISCURSOS POPULARES


acrecentamiento de las Naciones y Estados civilizados y
antiquisimos; y al ver levantarse a vista de ojo aquel coloso,
empiezan a sospechar que el porvenir del mundo va en
6poca no muy lejana, A ser influido por el poder y las
instituciones de aquellos Estados improvisados ?
Todos estos fen6menos los explicaria, con grande utilidad
de la ciencia, el studio de la historic americana; pero por
desgracia, el libro que debiera contener tanta ensefanza,
no existe todavia. Los acontecimientos americanos se
presentan a los ojos del observador, como las selvas que
cubren la mayor parte de aquel vasto continent, hacinadas
en confuso des6rden, impenetrables; y gracias si cual
robustas encinas, vense descollar aqui y alli algunos perso-
najes hist6ricos, bastante encumbrados para poder ser vistos
desde larga distancia, si bien la imaginacion los ha reves-
tido de formas, cualidades y caracteres, muchas veces
opuestos d los que realmente tuvieron; verdaderos series
ideales, inventados sin mas antecedentes que un nombre
dado, a la manera de aquellos romancistas de la edad
media que en voluminosos folios trazaban la vida de un
santo, A quien desde lo antiguo la iglesia recordaba en su
martirologio.
En apoyo de esta verdad que ya habia indicado otra
vez (Civilizacion y Barbarie, Introduccion), trazar6 en rasgos
breves la fisonomia political de los dos generals sudameri-
canos que mas grande influencia ejercieron sobre los
acontecimientos de la Independencia del Nuevo Mundo.
Prop6ngome hablar de Bolivar y de San Martin. Ambos
concentraron la resistencia revolucionaria que cada sec-
cion americana oponia a la domination espafiola: ambos
recorrieron gran parte de la America, dando batallas y
proclamando principios 6 ideas nuevas; y ambos, en fin,
con mas 6 menos vicisitudes, mayor 6 menor portion de
laureles cosechados, tuvieron de grado 6 por fuerza que
abandonar la escena political que habian abierto ellos
mismos, el uno para descender A la tumba solitaria que le
cav6 temprano el desencantamiento de las cosas america-
nas; el otro buscando en la obscuridad de un voluntario
ostracismo, el sosiego que no le ofrecian los Estados que
acababa de former.
Estos hechos por distantes de tiempo y lugar que nos





OBRAS DE SARMIENTO


parezcan, tienen, sin embargo, cierta actualidad que los
une por un singular acaso, con la Francia y las cosas ac-
tuales.
Los americanos que gozan de alguna position social en
las secciones de la parte del Sur, luego de haber llegado
A Paris y satisfecho la curiosidad que excita la gran ciudad,
toman el camino de hierro de Corbeil, y descendiendo en la
estacion de Ris, siguen las mArgenes del Sena, desde
Puente-Aguado hasta no lejos del olmo que segun tradi-
cion, plantaron los soldados de Enrique IV que sitiaban &
Paris, y llegan h un recodo desde donde se aparta una
estrecha y tortuosa callejuela que se internal en las'tierras.
Grandbourg se llama el lugar de aquella romeria. Jardines
cultivados con toda la gracia del arte europeo rodean una
sencilla habitacion, y entire las veredas flanqueadas de
dalias y rosas variadas, que la vista descubre en el estio,
pres6ntanse aqui y alli plants americanas que el viajero
saluda complacido, como a conocidos y compatriotas que
encuentra establecidos en Europa. El monument que los
americanos solicitan ver alli, es un anciano de elevada
estatura, facciones prominentes y caracterizadas, mirar
penetrante y vivo en despecho de los afios, y maneras
francas y afables. La residencia del General San Martin
en Grandbourg, es un acto solemne de la historic de la
America del Sur, la continuacion de un sacrificio que prin-
cipi6 en 1822, y que se perpetda aun, como aquellos votos
con que los caballeros 6 los asceticos de otros tiempos
ligaban toda su existencia al cumplimiento de un deber
penoso.
Ved lo que San Martin decia a los habitantes del Perd,
la vispera de abandonar el mando del ejercito, con el cual
habia ido arrollando a los espafoles desde las Provincias
Unidas del Rio de la Plata y Chile:
((Yo he proclamado la declaracion de la Independencia
( de Chile y del Perd, les decia, y tengo en mis manos el
a estandarte que Pizarro trajo para someter el Imperio de
los Incas.
((He cesado de ser un hombre pdblico, quedando asi
recompensado con usura de diez afios que he pasado en
medio de la revolution y de la guerra.
((He Ilenado mis promesas para con los pueblos adonde





DISCURSOS POPULARES


She llevado mis armas. Les doy la Independencia, de-
cA jndoles la election de la forma de su gobierno.
c La presencia de un soldado feliz, aunque desinteresado,
o tiene sus peligros para Estados nuevamente constitui-
c dos; y por otra parte, estoy cansado de oir decir que as-
c piro A poner una corona. sobre mi cabeza. Yo estar6
c pronto siempre A sacrificarme por la libertad del pais
< pero como hombre privado y no mas. En cuanto A mi
c conduct political, mis compatriotas, segun es costumbre,
c( lajuzgaran diversamente. Yo apelo A la opinion de sus
descendientes.
((Peruanos: os dejo la representation national que vos-
otros mismos habeis establecido; si teneis en ella entera
confianza, podeis estar seguros de triunfar; si no, la
a anarquia va A devoraros. Que Dios os haga felices en
c todas vuestras empresas, y os eleve al mas alto grado
c de paz y de prosperidad.s
Y diciendo adios A las playas americanas, despues de
haber vagado algun tiempo en Europa, encontr6 en Grand-
bourg el asilo obscure en que queria sepultar su gloria, no
conservando de ella otro testimonio que el estandarte de
Pizarro, que lo ha acompafiado en el destierro. Este
Santa Helena voluntario, da A la despedida del Perd todo
su valor hist6rico, y apenas se conservan en el suelo mo-
vible de la historic sudamericana, rastros de los antece-
dentes que motivaron la resolution de abandonar la
Am6rica, que tantos incentives ofrece, en sus cambios y
revoluciones, A las ambiciones vulgares. El nombre de
Bolivar se mezcla en este drama, y por la nobleza del
sacrificio, como por el interns hist6rico unido a l6, creo
oportuno retrazar la historic de tan singular aconteci-
miento.
A principios del siglo present, dos focos principles de
movimiento intellectual existian en la America del Sur.
Mejico en la del Norte habia iniciado la insurreccion
antes de 1810; pero el espiritu que dirigia estos movimien-
tos, era de un carActer particular. Mas que efecto de las
ideas de libertad political que agitaban el mundo europeo y
reflejaban sobre la America, era indigena en su esencia.
El cura Morellos y otros pArrocos de campafia que se pu-
sieron a la cabeza de la insurreccion, pueden considerarse





OBRAS DE SARMIENTO


como los representantes de la raza de los antiguos aztecas,
que forman las masas populares de M6jico. El cura es
en los pueblos espafioles un personaje religioso y politico
a la vez; 61 posee la confianza de sus feligreses; 61 es el
pensamiento de los que por su ignorancia no pueden pen-
sar; 61 sabe lo que esjusto 6 injusto; 6 61 se refiere el
pueblo para manifestar sus necesidades 6 sus deseos. Por
eso se han visto en M6jico y en Espafia tantos phrrocos
convertirse. en generals, cuando alguna passion popular
ha puesto en conmociun i las masas. El primer movi-
miento mejicano partia, pues, de las classes inferiores de
la sociedad, y fu6 sofocado por falta de cooperation de la
poblacion de origen espafiol, que no se ech6 en la Revolu-
cion sino despues de aquietada esta primer convulsion.
En Caracas y en Buenos Aires, el movimiento seguia un
camino inverso. La Revolucion descendia de la parte in-
teligente de la sociedad a las masas; de los espafioles de
origen a los americanos de raza. Aquellas dos ciudades
con exposicion al Atlantico, estaban de antemano en con-
tacto con las ideas political que habian trastornado la faz
de la Europa: los libros prohibidos andaban de mano en
mano, y los diaries de Europa se escurrian entire las mer-
caderias espafiolas.
El pensamiento de establecer juntas gubernativas, que
administrasen en nombre de Fernando VII, entonces pri-
sionero de Napoleon en Valengay, lo habia sugerido la
Espafia misma, en las juntas provinciales que surgieron
de todas parties para organizer las resistencias locales
contra la invasion de las armas francesas. Pero en Ame-
rica era esta mutacion una de aquellas ficciones a que ocu-
rren los pueblos esclavizados de largo tiempo, para arribar
a los fines que se proponen. Las juntas gubernativas se
reunian en presencia de las guarniciones espafiolas. Bue-
nos Aires tenia en pie, en 1810, un ej6rcito de catorce mil
hombres, compuesto de americanos y de cuerpos espaflo-
les de la Peninsula. Montevideo estaba iguilmente guar-
necida para resistir A una nueva tentative de la Inglaterra,
que en 1806 y 1807, habia estado a punto de apoderarse
de las bocas del Plata. Pero las juntas gubernativas co-
menzaban con 6ste 6 aquel motive, poi separar de la
administration a los espaholes, sustituir americanos en el





DISCURSOS POPULARES 17
r
mando de las tropas, hasta que al fin se declaraban en
verdaderas comisiones de salud ptblica, tomando medidas
energicas y terrible para asegurar la Revolucion. En
Buenos Aires se principi6 por fusilar al ex-Virrey Liniers,
precisamente por la buena influencia que le daban sobre
lo opinion pdblica los servicios prestados al pais durante
la invasion inglesa que 61 desconcert6.
iTerrible ostracismo que castiga la buena reputation,
como peligrosa para la Repdblica! El Dr. Moreno, de 26
afios de edad, pero Ileno de talent y dotado de un carac-
ter arrojado, era el Danton que concebia este y otros expe-
dientes de salvacion.
Con medidas anAlogas en Caracas, la guerra de la Inde-
pendencia empieza desde las dos extremidades de la
America del Sur, pero marchando la Revolucion de estas
dos ciudades, toma muy desde los principios, caracteres
distintos y opuestos. En Caracas los esfuerzos de los
americanos son sofocados por los ej6rcitos espafoles. El
General Monteverde logra apoderarse de esta ciudad, y
Morillo, de BogotA, capital de Nueva Granada, que habia
seguido el impulse de Venezuela. Ambos se van derecho
A la causa del mal. En una carta dirigida A Fernando
VII por el diltimo de aquellos Generales, express el sistema
adoptado con un laconismo admirable. ( pacificacion, dice, debe hacerse precisamente de la misma
mantra que la primer conquista fu6 establecida. No he
dejado vivo en el reino de Nueva Granada, un solo indivi-
duo de suficiente influencia 6 talent para conducir la
revolution.) Y A esta nota acompafia la lista de doscientos
doctors, nobles 6 ricos propietarios, fusilados 6 ahorcados,
mientras los diaries de M6jico, entonces reincorporado A
la dominacion espafiola, se encargalt de enumerar los
veinticinco 6 treinta mil criollos de todas classes, rangos y
sexos, que habian expiado en las matanzas, en los supli-
cios, 6 en los tormentos, el delito de la insurreccion.
Por fortune, Morillo se equivoca en su cAlculo, dejando
vivo A Bolivar, de quien habria podido declr como Sila de
Cesar: <;muchos Marios veo en este joven!> Pero aquel
exterminio de todos los hombres de saber 6 influencia de
Nueva Granada "y Venezuela, quit a la Revolucion la
ToMo xxx.-2.





OBKAS DE SARMIENTO


cooperation de la parte inteligente de la sociedad, y cuando
Bolivar se present, se encontr6 casi solo como hombre de
prestigio, hallando en las masas populares, en los odios de
raza, entire los indios y mestizos, un element que no podia
decapitarse, como habia sucedido con los letrados. La
historic de Venezuela desde 1814, en que Bolivar se apo-
dera de Caracas, se liga en todos sus actos politicos ai la
persona del Libertador, que assume desde este moment la
dictadura, la cual con su significado romano, expresaba
ya que la salvacion de la Repiblica dependia de un solo
hombre. Derrotado el Dictador en Aragua, el pais casi
entero cae en poder de los espafoles. Reaparece Bolivar,
despues de haber peregrinado por la Nueva Granada, la
Jamaica y Haiti, buscando medios de rehacerse, y la guerra
toma nuevo incremento; el Dictador asume su carActer
official, hasta que por un Congreso reunido por 61 en Angos-
tura en 1819, renuncia la autoridad para volverla a tomar
en el acto, fortificada por la sanction unanime de la Asam-
blea. Llevado por las complicaciones de la guerra al
territorio de Nueva Granada, la batalla de BocayA le abre
las puertas de Bogota. Bolivar yuelve de nuevo ante el
Congress, esparce en el suelo las banderas que ha tornado
al enemigo, present la Nueva Granada, que acaba de
conquistar, como dispuesta a reunirse i Venezuela, y renun-
cia el poder supremo. El Congreso le da el titulo de
Libertador, incorpora a Nueva Granada en la Republica
'de Colombia, y reelige Presidente del double Estado A Bolivar.
Entonces el Libertador dirige sus armas al Sur, y en 1820,
& consecuencia de la batalla de Pichincha, ganada por uno
de sus generals, entra. en Quito, y el Gobierno Provisional,
reunido bajo sus auspicios, declare que aquel pais forma
parte integrante de Colombia, esto es, de la domination
de Bolivar.
Desde entonces y largo tiempo despues, toda influencia,
toda direction esta reconcentrada en un solo hombre;
Bolivar es el General en Jefe de los EjBrcitos, el Presidente
de una Repdblica que va agrandando de dia en dia por.
agregaciones sucesivas, el Libertador en titulo y el Dictador
permanent, circunstancia que revela mas que ninguna
otra, la personificacion del poder.
Muy distinto rumbo sigui6 la Revolucion en la otra





DISCURSOS POPULARES


extremidad de la America del Sur. En el virreinato de
Buenos Aires, desde que los espaiioles son expulsados una
vez, no vuelven A reconquistar un palmo de terreno. En
lugar de defenders, los rebeldes invaden desde el princi-
pio; ejercitos unos en pos de otros, salen de un mismo
foco, para el Alto Perd, para Montevideo, donde se habia
encerrado un ej6rcito espafiol, para Chile, para todos los
puntos, en fin, donde la dominacion real existia. Durante
la lucha no hay un Bolivar que absorb y represent la
Revolucion: hay Congresos, Directorios, Representantes
del Pueblo, Generales que mandan ejercitos independientes,
tribunos, demagogos, revueltas populares que derrocan el
gobierno; todas las faces que el poder toma en las revolu-
ciones, menos la Dictadura, que nunca fu6 proclamada.
Era la ciudad entera, de Buenos Aires el centro del poder;
era la llama del poder revolucionario distribuida sobre
muchas cabezas, la que estorbaba el poder personal de
uno solo. Era, en fin, la Repdblica, tal como se concibe en
todas parties; la inteligencia y la action de todos.
Este antagonismo de faces se muestra en las dos Repdbli-
cas hasta en sus iltimas manifestaciones, y hasta en el
espiritu y political de los grandes hombres que figuran en
una y otra, entire Bolivar y San Martin. La revolution de
Venezuela y la de Buenos Aires, arrollando a los espafioles
desde las dos extremidades de la America del Sur, van &
encontrarse con sus ejercitos y sus Generales en el centro,
y el Perd es atacado A un tiempo por San Martin, que
viene del Sur, y por Bolivar que llega del Norte. El encuen-
tro de estos dos grandes hombres de la America espaiola,
es la part mas dramAtica de la revolutionn sud-americana,
y la opinion del mundo ha experimentado las consecuen-
cias del desenlace, dando A Bolivar toda la gloria de haber
asegurado la Independencia del continent, porque perma-
ci6 en la escena hasta el dltimo acto, y amenguando la
de su rival, porque tuVo el raro valor de obscurecerse ante
61, y abandonar su position para evitar una collision entire
las dos fuerzas americanas.
Chile, como la mayoria de las colonies espafiolas, habia
tornado part active en el movimiento general de insurrec-
cion que estall6 por todas parties en 1810. Pero la apari-
cion en la escena political de dos hombres eminentes, trajo





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luego la division entire los habitantes, la anarquia y la
guerra civil. En 1814, no obstante resistencias heroicas,
los espaholes estaban de nuevo en posesion del pais. Este
contrast aconsej6 al Directorio de Buenos Aires, enviar
un ejercito A prestar apoyo al sentimiento de indepen-
dencia subyugado en Chile, pero no extinguido; y el Gene-
ral San Martin fu6 encargado de esta dificil mission. San
Martin era un jefe que habia servido en Espafa durante
la guerra de la Peninsula, distingui6ndose en Bailen, y
escapAndose de ser asesinado con el General Solano en
Cadiz, en una conmocion popular. Cuando estall6 la guerra
entire Espafia y Am6rica, San Martin se sinti6 llamado A
tomar la defense del partido que la naturaleza le habia
asignado, y regres6 a Buenos Aires A ofrecer sus servicios.
La presencia de San Martin hizo una revolution en el
sistema de guerra de los americanos. Como los espafioles
A los franceses en la Peninsula, los americanos A los
espaholes en America, oponian A falta de conocimientos
estrat6gicos, sus terrible guerrillas, 6 montoneras, aquel
levantamiento en masa de las poblaciones, que hace fatales
para el enemigo, la mujer que lo acaricia, el guia que lo
conduce, el techo que lo cubre; y que hace de cada mato-
rral, de cada sinuosidad de la tierra, de todo el pais, en fin,
un enemigo armado, que es precise reconocer y registrar
antes de acercarse A l1. La education military habia prin-
cipiado en America; pero estaba muy lejos de corresponder
a las necesidades de la 6poca; la Espafa enviaba para
asegurar sus colonies, los viejos tercios espafioles,.que
habian resistido las irresistible armas de Napoleon, y los
americanos s6lo contaban con sus jinetes para embarazar
las marchas del enemigo, sus vastas llanuras para disper-
sarse, y rehacerse en caso de descalabro. San Martin
llev6 de Espafia la ciencia de la guerra que los vencedores
de Vitoria habian hallado en los bagajes de los vencidos,
y desde entonces las resistencias populares y espontaneas
tomaron forma y caracter; desde entonces-la tActica, la
discipline y la estrategia, dieron nuevo temple y mas alcan-
ce al valor y a la resistencia.
Con un ej6rcito en cuya organization emple6 tres alos,
acometi6 San Martin en 1817 una empresa analoga A la
que ha hecho la celebridad de Annibal al descender A





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Italia. TratAbase de invadir A Chile, atravesando la cadena
de los Andes por la parte mas ancha, elevada y fragosa
que present aquella colosal barrera en una inmensa
extension. Entre Chile y las Provincias Unidas, apenas
tres 6 cuatro pasajes practicables present aquella colosal
muralla en una extension de cuatrocientas leguas, y aun
6stos, por la profundidad de las quebradas, y las gargantas
que a cada paso forman las montafias, son inexpugnables
si se intent defenderlos. Las habitaciones humans con-
cluyen de ambos lados de la cordillera donde las escar-
padas ramificaciones comienzan. El centro, de centenares
de leguas, ociipalo un laberinto de montahas graniticas,
masas de hielos eternos, torrentes que descienden con la
violencia de cascades sucesivas, en fin, la naturaleza con
sus formas mas colosales 6 imponentes, sinque el hombre
haya podido imprimirle el sello de su poder, si no es en
caminos apenas discernibles y que desaparecen cada
invierno.
Toda la vigilancia y sagacidad de los espafioles, no fu6
parte a descubrir el punto por donde se meditaba la
atrevida y al parecer desacordada invasion. Durante
veinticinco dias, el ej6rcito de San Martin estuvo ejecu-
tando el paso de aquel San Bernardo, y los espafioles
vieron repentinamente formado en batalla en los valleys
chilenos, un ej6rcito disciplinado que habia descendido
con todos sus pertrechos de guerra de lo alto de aquellas
crestas que parecen desafiar la audacia humana. Un afio
despues, la dominacion espafiola habia perdido, para no
recobrarla jamas, aquella hermosa colonia.
Desde este moment principia a mostrarse el sistema
politico de San Martin, y el antagonismo de miras 6 ideas
que debia pronto ponerle en oposicion Bolivar. El pueblo
de Chile proclam6, como era de esperarse de la excitacion
producida por los recientes sucesos, jefe del nuevo Estado,
al que acababa de darle la independencia perdida. Una
buena political aconsejaba ponerse a la cabeza del Gobierno
para improvisar medios de gierra y anonadar la influencia
y el dominion de la Espafia. Pero en el espiritu que la
Revolucion, republican en su esencia, iba tomando en la
extremidad sur de la Am6rica, aquella administration del
general del ej6rcito de otra section, chocaba al mismo San





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Martin, como si esta aceptacion del poder, aunque acciden-
talmente, diese al esfuerzo hecho para libertar el pais, los
aires de una conquista. San Martin no acept6 el mando,
hacienda servir su influencia, tan solo para que se formase
un gobierno national, que favoreciese el intent de Ilevar
la guerra al Peru. El ejrrcito que habia atravesado los
Andes, perdi6 su carActer de auxiliar, haci6ndose national,
para conservar asi a cada una de las naciones coloniales
las demarcaciones que venian ya consagradas.
El Gobierno de Chile se ocup6 desde luego de la organi-
zacion de un ej6rcito de desembarco, y de crear una escua-
dra para ir al Peru a desalojar a los espaiioles de sus
dltimos atrincheramientos. La escuadra al mando de
Lord Cochrane, con el ej6rcito bajo las 6rdenes de San
Martin, se hizo A la vela en 1820: el ejercito tom6 tierra y
el General pudo desde luego apoderarse de suficiente
extension de pais para aproximarse a la capital del
virreinato mas poderoso despues de M6jico. La ciudad de
Lima era entonces una corte, por el lujo, la disipacion y
los placeres, que embellecia la residencia de los virreyes.
Hasta hoy conserve aquella ciudad en sus costumbres,
algunos vestigios de lo que antes fu6. Era el Eden de las
colonies; el suefio dorado de los espafioles; pues era fama
que sus casas estaban revestidas de plata, y sus mujeres
eran las rivals felices de las graciosas andaluzas. Lima
era por tanto el rendez-vous de todos los aventureros; sus
virreyes salian de entire los favorites de las damas y reinas
de la Corte Espafola, y las Lais, y las Aspasias que han
brillado en aquellos tiempos de galas, toros, serenatas y
tapadas, son recordadas hoy por las alegres tradiciones
populares de Lima.
Hasta hoy tambien la mujer conserve bajo el clima
muelle de Lima, encantos y seducciones que el viajero no
encuentra en ningun otro punto de la tierra. Desgracia-
damente la civilizacion y el progress de las ideas, abren
cada dia honda brecha a la originalidad antigua, y el
colorido desaparece en presencia de la moda y de los usos
europeos. En Lima habia alcanzado la mujer A gozarpor
lo menos dos horas en el espacio de un dia, de aquella
absolute independencia que para su sexo han predicado
en vano los sansimonianos. Esto se hacia y aun se hace





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hoy, merced A un traje que los espaholes adoptaron de los
arabes por espiritu religioso, y que las limefias convir-
tieron en domino por galanteria. Las mujeres de Lima
visten de ordinario A la europea; pero cuando quieren ser
libles como las aves del cielo, solteras 6 casadas llevan la
saya, cubren su cabeza y rostro con el manto, dejando des-
cubierto apenas un ojo travieso y burlon, y desde ese
moment todos los vinculos sociales se aflojan para ellas,
si no se desatan del todo. La censura de la opinion pdbli-
ca no puede calar aquel incognito limefo, que desafia toda
inquisicion; la familiar desaparece para la que lo lleva, y
en los templos y en los paseos, en lugar de huir de la
proximidad de los hombres, la nifia modest y timida antes,
se acerca, les dirige pullas picantes, los provoca y los
burla. iDesgraciado del que quisiera levantar la punta
del velo que encubre A su perseguidora! l Desgraciado del
que quisiera saber a qui6n pertenece aquel ojo de fuego
que brilla solo como un diamante, entire los graciosos plie-
gues del obscure mantol Esta es la mas grave ofensa que
pudiera hacerse a las costumbres. La tapada vuelve a su
casa, y tomando los vestidos europeos, entra en todas las
condiciones de la vida ordinaria. Pero esta mascarada,
este carnaval de Lima es eterno; y en un baile como en
un entierro, en las sesiones de las CAmaras, como en la
fiesta de un Santo, las tapadas se presentan indistintamente,
siempre impenetrables, siempre dejando adivinar con la
incredible estrechez de la saya, el volume que ha hecho dar
el nombre a una Venus antigua, y cuantas otras seduccio-
nes la coqueteria femenil sabe, sin comprometer much
el pudor, poner en disimulada evidencia.
Una ciudad montada bajo este pie de gusto y de costum-
bres, la residencia de los virreyes, en la mas rica de las
colonies, no era de extrafiar que no hubiese dado hasta
entonces sintomas armados de participar del espiritu de
independencia que agitaba & las otras secciones america-
nas. La Espafia, ademas, habia establecido alli una su-
cursal de la Inquisicion, que aunque no habia encendido
sus hogueras sino en via de ensayo hecho sobre alguna
vieja bruja, esparcia muy A lo lejos el terror de su nombre,
y estorbaba que en la ciudad penetrasen el. Contrato Social,
Voltaire, Raynal, y todo el indice de los libros prohibidos





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political y religiosamente, que llevaban a los espiritus la
duda de todas las creencias y la Revolucion.
San Martin empez46 aflojar sus marchas a media que
se aproximaba A la capital del Peril; el general tan osado
para atravesar los Andes, vacilaba ahora en presencia de
una ciudad que no tenia guarnicion suficiente para resis-
tirlo. El ej6rcito murmuraba por esta tardanza inexplica-
ble que exponia al soldado a la inclemencia de las enfer-
medades end6micas. Los jefes no veian la hora de entrar
en aquella Capua americana, para gozar de los placeres
fabulosos, cuya fama anda por toda la Am6rica en adagios
y leyendas.
Un escripulo de conciencia retenia sin embargo A San
Martin. Ningun patriota de Lima se habia presentado A
su cuartel general A darle la bienvenida. El terror rei-
naba en la ciudad, y los cuentos mas absurdos, propalados
por los espafioles, sobre la moralidad del ej6rcito ameri-
cano, eran creidos y aceptados por aquella poblacion A
quien venia A interrumpir en sus placeres, sus procesiones
y sus fiestas de toros. El capitan Basyle Hall, que fu6
presentado a San Martin en aquellas circunstancias, ha
conservado en su viaje una de esas espansiones intimas
de los hombres colocados a la cabeza de los negocios, y
que mas tarde toman su lugar.en las paginas de la historic,
porque son la explicacion de los hechos consumados.
Preguntan por qu6, decia entonces San Martin a aquel
a viajero, yo no march inmediatamente sobre Lima. No
a me detendria un instant, si aquello conviniese a mis
a miras; pero yo no ambiciono la gloria military, ni busco
a la reputation de conquistador del Perl; mi anico pen-
a samiento es library A este pais de la opresion. IQuB haria
yo en Lima, si los habitantes de esta ciudad me fuesen
a contrarios? La causa de la Independencia no ganaria
a nada con la posesion de Lima. Mi plan es enteramente
divers; deseo ante todo que los hombres se conviertan
! a mis ideas, y que sus sentimientos se pongan actual-
a mente de acuerdo con la opinion piblica. Que la capital
a proclame su profession de fe political, y yo le proporcio-
nar6 la occasion de dar este paso con entera libertad. Dia
Sa dia gano aliados en el corazon del pueblo. Por lo que
a hace a la fuerza military, he logrado aumentar y mejorar





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Sel ej6rcito patriota, mientras que el de los espaioles ha
c sido disminuido por la miseria y la desercion. Al pais
( mismo toca ahora juzgar cuales son sus verdaderos inte-
a reses, y es just que los habitantes hagan conocer lo que
c piensan. La opinion piblica es un nuevo resort intro-
ducido en los negocios de estospaises; los espafioles, no
sintiendose capaces de dirigirla, se ocupaban de contener
a su impulso; pero es Ilegada la 6poca de que manifieste
< su fuerza y su importancia. )
Al fin el virrey anunci 'su intencion de encerrarse con
las fuerzas que guarnecian la ciudad en las fortalezas del
Callao, delegando el mando en un noble americano. La
agitacion, como era de esperarse, crecia por moments en
la ciudad, lo que no estorb6 que en circunstancias tan
critics, la trivial etiqueta de un besamanos y reception de
gala de todas las autoridades y corporaciones religiosas,
absorbiese durante el dia la atencion del nuevo gobierno,
mientras que las tribus indigenas, cormovidas por el ru-
mor del edificio de la conquista espafiola que amenazaba
desplorarse, rodeando la ciudad, pedian venganza por la
sangre de sus padres A torrentes derramada; mientras
que las bandas de salteadores, que con la Inquisicion, los
toros y las galas, formaron siempre los caracteres distinti-
vos de la antigua administration espaflola, entraban en
las calls de Lima A ejercer su profession. El nuevo gobier-
no tuvo tiempo al fin, para enviar una diputacion a San
Martin invitandole A tomar posesion de la ciudad, A fin de
poner!a al abrigo del populacho y de los'esclavos que la
amenazaban. La noche que medid entire la misiva y la
respuesta, la pasaron los habitantes de Lima en vela, reu-
nidos en grupos silenciosos, y aguardando con la aurora
del sigu-iente dia, saber la suerte que les estaba reservada.
San Martin contest que no entraria A la ciudad sin que
los habitantes manifestasen de una manera autentica su
intencion de proclamar la Independencia, y para prevenir
los des6rdenes, mandaba A sus tropas de vanguardia po-
nerse A las 6rdenes de las autoridades de Lima. Los
habitantes de la ciudad no volvian de su sorpresa, y el
Gobierno por solo cerciorarse de si no era un suefo todo
lo que estaba sucediendo, mand6 6rdenes a las tropas, las
que fueron inmediatamente obedecidas.





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Al fin dos frailes se presentaron en el campo de San
Martin. Los pintores de costumbres, para caracterizar A
Lima, ponen siempre en sus cuadros un fraile que da a
besar el escapulario al pueblo, una tapada que vuelve la
cabeza, una india de la sierra, y una mulata que canta
acompafiindose de la guitarra. Uno de los buenos padres
lo compare a& Csar, el otro A Liculus. Esto prometia, y
San Martin empez6 a esperar; porque ahi estaba el punto
dificil de la Revolucion, teniehdo los patriots fama de
condenados en vida, como enemigos del altar y del trono.
Rousseau les habia legado esta reputation. Una madre de
familiar se present luego A ofrecer sus hijos para la guerra;
cinco beldades limefias se abrieron paso hasta la tienda
del General, y lo envolvieron en una red de brazos tor-
neados. Oltimamente otro fraile de aspect adusto y seve-
ro, vino A cruzar los brazos ante el jefe de los patriots,
fijando sobre 61 miradas penetrantes, como si quisiera
descubrir en el fondo del corazon todos los secrets que
traia para el porvenir la Revolucion. El resultado del
examen pareci6 satisfacerle. Lima estaba desde este mo-
mento conquistada para la causa de la Independencia;
los frailes, estos representantes natos del antiguo pueblo
espafiol, y las mujeres, el arbitrio soberano de la ciudad
encantada de los Reyes, aceptaban a San Martin. El espi-
ritu revolucionario y la victoria harian lo demas.
San Martin explicaba entonces la causa de esta apatia
de los peruanos, y la casi complete indiferencia que al
principio de la Revolucion mostraron por ser independien-
tes. ((El Pert, decia, habia tenido la desgracia de ser
privado por la naturaleza de tener comunicaciones direc-
a tas con las naciones ilustradas de la tierra. En los
otros Estados del Sur, el progress gradual de la inteli-
a gencia humana, habia preparado los espiritus para un
nuevo orden de cosas. En Chile y en otras parties, la
mina estaba cargada, y no se necesitaba mas que po-
n nerle fuego. En el Peri la explosion habria sido prema-
a tura. ) (Lafond).
Despues de la entrada de San Martin en Lima, quedaba
la dificil tarea de desalojar A los espafioles que se habian
replegado sobre las provincias mas ricas en recursos. Su
position no era por eso menos angustiada. Los ejercitos





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de las Provincias Unidas los contenian de la part del
Sur; Bolivar ocupaba una linea desde Guayaquil en el
Pacifico hasta las Guayanas en el Atlintico. San Martin
con el ej6rcito y la escuadra chilena, dominaba las costas
y los mares al Occidente, y las colonies espafiolas la ter-
minaban por el Naciente en los bosques y desiertos centra-
les de la America, para que al fin no hubiese adonde
retirarse, cuando los patriots pudiesen aproximar sus
fuerzas y cerrar el circulo que venian haciendo en torno
de los espafioles.
San Martin fue el primero en ponerse en contact con
Bolivar, mandando al General Sucre, que operaba en
Guayaquil, una division de su propio ej6rcito. La batalla
de Pichincha, que asegur6 la Independencia de toda la
part de la America Espafiola que queda al Norte del Perl,
fu6 dada por divisions de ambos ej6rcitos reunidos. Y
sin embargo, este contact tan deseado, mostr6 desde el
moment en que tuvo lugar, la incompatibilidad de los
sistemas de political de ambas revoluciones, con respect a
los paises A que prestaban su auxilio para sacudir el yugo
espafiol. La Provincia de Pasto pertenecia al virreinato
del Peru. Bolivar, siguiendo la guerra por su lado, ocup6
esta provincia y la declare agregada a Colombia, poco des-
pues de haber hecho otro tanto con la Presidencia de
Quito. La sorpresa que estos procedimientos causaban en
el Perd, no era sino el antecedente de la sorda indigna-
cion de los patriots que creian ver en esta continue ane-
xion, sostituirse una conquista a otra. Un incident sin-
gular y poco conocido en America, pudo desde luego dar a
Bolivar una idea del espiritu que reinaba en el ej6rcito que
habia desembarcado en el Perd. San Martin habia princi-
piado su carrera military en las Provincias Unidas del Rio
de la Plata, por former un regimiento de caballeria, que
llam6 de granaderos a caballo. Hoy empieza a ser conocida
en Europa la palabra gaucho con que en aquella parte de
America se design A los pastores de los numerosos reba-
flos que cubren la Pampa pastosa. Es el gaucho argentino
un arabe ((que vive, come. y duerme a caballo.)) El lazo
que maneja con una incredible destreza, le somete toda la
creation animal, sin excluir el jaguar y el leon, a quienes
acomete sin temor. Los que huyen de su aproximacion,





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no estAn libres del tiro certero de sus bolas, que hace girar
en torno de su cabeza y lanza como un rayo sobre el objeto
que le sirve de blanco, seguro de ligarlo estrechamente,
sin que le sea possible hacer un movimiento, marchar 6
desembarazarse. No hace dieciseis afios que la guerra
civil entire unitarios y federales se termin6 porhaber boleado
un gaucho al general que mandaba uno de los ej6rcitos
contendientes, y h6cholo prisionero A pocos pasos de su
frente. El gaucho no se p'reocupa de saber si el caballo que
monta es salvaje 6 domesticado. En cualquiera estado
que lo encuentre en la Pampa, echa el lazo sobre 61, lo
ensilla y lo somete de grado 6 por fuerza A su voluntad.
Su alimento exclusive es la came asada en las llamas y
saturada de cenizas. Pocos pueblos hay que resistan con
mayor estoicismo today clase de privaciones y de fatigas.
Es un bArbaro en sus hhbitos y costumbres, y sin embargo,
es inteligente, honrado y susceptible de abrazar con passion
la defense de una idea. Los sentimientos de honor no le
son extraflos, y el deseo de fama como valiente, es la
preocupacion que a cada moment le hace desnudar el
cuchillo para vengar la menor ofensa.
De estos gauchos form San Martin un regimiento A la
europea, afiadiendo h las dotes del equitador ma3 osado
del mundo, !a discipline y la tActica several de la caballe-
ria del Imperio. El regimiento de granaderos A caballo,
ha producido diecinueve generals, y otros tantos oficiales
superiores de menor graduacion. Principi6 A servir en
1814 en San Lorenzo, en el Rio de la Plata, terminando en
Ayacucho, en el Perd, con la guerra de AmBrica, la series
de sus campafias, en las que se calcula que ha atravesado
como 4.000 leguas lineales. Ciento veintiseis hombres de
ese cuerpo volvieron a Buenos Aires en 1826, y depusieron
sus sables, como trofeos de guerra, en la Sala de Armas.
San Martin incluy6 en la division que mand6 A Sucre
para la campafia de Guayaquil, un escuadron de aquel
cuerpo modelo. La occasion de hacerse conocer de Boli-
var, no tard6 much en presentarse algunos dias antes
de la batalla de Pichincha. El Chimborazo que los pcetas
americanos han asociado al nombre del Libertador, se
alza de una pieza y sin desigualdades que alteren su forma
c6nica. A su base se extiende la llanura de Rio Bamba,





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cubierta de gramilla y yerbas. Sobre esta lanura, el es-
cuadron de granaderos eicontr6 una division de caballe-
ria espafiola en ndmero cuatro veces mayor que el de sus
combatientes; introddjose en el centro de la linea enemiga,
como una cufia, rompi6ndola en dos, y en repetidos en-
cuentros la hizo pedazos. Bolivar era desde entonces
admirador entusiasta de los granaderos, de que hizo su
guardia cuando entr6 en Quito, apellidandolos de Rio
Bamba, en memorial de aquella jornada.
Las nuevas autoridades de Quito, siguiendo el sistema
de Bolivar, declararon las provincias de Quito y la provin-
cia de Pasto anexadas a Colombia. Esta desmembracion
que Bolivar hacia de una provincia al Perd, cuyo nuevo
pabellon habia adoptado el ej6rcito de San Martin, llenaba
de indignacion a los oficiales que se hallaban en Quito.
Una noche, mientras el Libertador asistia a una fiesta, el
escuadron Rio Bamba, su guardia de honor, habia deserta-
do con sus jefes a la cabeza Bolivar monta a caballo, se
hace seguir de todo su Estado Mayor, y sale al alcance de
los fugitives que se dirigian hacia el Peri. Cuando lo
hubo conseguido, hizo tomar alojamiento para el escua-
dron y su Estado Mayor; la noche se pas6 en fiestas y
regocijos, y al dia siguiente todo el ejercito de Bolivar lie-
gaba al lugar aquel, a recibir entire sus filas, como si no
hubiese ocurrido nada de extraordinario, aquellos ilustres
desertores. La anexion de Guayaquil, que hasta entonces
habia formado part del Peru, sublevaba de este modo las
primeras chispas de mala inteligencia entire San Martin y
Bolivar.
Por otra part, la organization de ambos ej4rcitos, traia
sin esto, motives de desafeccion reciproca. San Martin
habia introducido en el suyo las practices, regimen y je-
rarquia de los ejercitos de Europa, autorizando como
Washington el duelo, a fin de desenvolver el sentimiento
de la importancia personal entire sus oficiales. El ej6rcito
de Bolivar estaba montado sobre otro pie: Bolivar era mas
que el General en jefe, el soberano absolute, a cuya per-
sona y voluntad se referian todas las cosas. Jefes de alto
rango le prestaban servicios personales incompatible en
otros ejrrcitos con su grado military. Su lenguaje para
con ellos se resentia de esta position, y San Martin mismo





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en la entrevista de Guayaquil, oy6 al Libertador mandar
echar en hora mala A un General que pedia 6rdenes para
el servicio. Asi el jefe de granaderos que estaba al servi-
cio de Bolivar, no se excusaba de manifestar en t6rminos
poco corteses, su oposicion a tal sistema. El General Mos-
quera, hoy Presidente de Nueva Granada, decia hablando
sobre esto mismo en Chile: Cuando vimos al ej6rcito
de San Martin, conocimos por la primer vez lo que era
a jerarquia military. Entre nosotros, no habia sino General
en jefe y soldados. >
Las enfermedades end6micas habian reducido A la mitad
el ej6rcito que habia desembarcado en el Perd: los nuevos
cuerpos formados en el pais, habian mostrado al principio
poca aptitud para la guerra, y los triunfos obtenidos en
algunos puntos, eran neutralizados por derrotas experi-
mentadas en otros. San Martin sabia que el personal del
ejercito espaifol acantonado en las mas ricas provincias,
era mas del double del suyo, y temeroso de comprometer
el 6xito de la campafia, habia suspendido las operaciones
de la guerra. Las Provincias Unidas no podian enviarle
contingentes A mil leguas de distancia, y Chile habia que-
dado demasiado exhaust en el armamento de la escuadra
y equipo de un ejercito, para enviar nuevas fuerzas. La
complete expulsion de los espafioles desde el Istmo de
Panama hasta el Norte del Perd, dejaba ocioso el ej6rcito
de Colombia, fuerte de doce A catorce mil hombres, y man-
dado por Generales hAbiles y experimentados.
Reunidas las fuerzas de ambos ej6rcitos, la dltima cam-
pafia contra los realistas podia terminarse en algunas
semanas, con todas las seguridades del triunfo. San
Martin habia solicitado hasta entonces en vano, que se
reemplazasen las p6rdidas que habia experimentado la
division de su ej6rcito, enviada en auxilio de Sucre. Por
otra part, era precise entenderse sobre la desmembracion
de Guayaquil, que tanto chocaba A las ideas de San Martin,
con respect A los deberes de los Generales que combatian
contra la Espafia. ( Durante diez anios que he luchado
contra los espafioles,-decia 61 al viajero citado,-6 mas
s bien, que he trabajado en favor de estos paises, porque
s yo solo he tornado las armas por la causa de la Indepen-
dencia, lo Anico que he deseado es que este pais sea





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Sgobernado por sus propias leyes, sin sufrir ninguna in-
fluencia extrafia. Por lo que hace al sistema politico
que adoptarA, yo no tengo derecho de intervenir en
ello. Mi solo objeto es poner al pueblo en estado de
a proclamar su Independencia, y de establecer el Gobier-
no que mejor le convenga. Hecho esto, yo mirar6 como
terminada mi mission, y me alejar6e. Este lenguaje era
una verdadera condenacion del sistema opuesto, seguido
por Bolivar. Impulsado por estos y otros motives, San
Martin solicit de Bolivar una entrevista en Guayaquil;
pero este General tuvo atenciones que le estorbaron acu-
dir el dia designado para la solicitada conferencia. Al fin
citados una segunda vez, los dos jefes de los ej6rcitos de
la America del Sur se hallaron reunidos bajo un mismo
techo. Cada uno de ellos tenia la mas alta idea de la ca-
pacidad military del otro. ((En cuanto a los hechos mili-
( tares de Bolivar, ha dicho San Martin en aquella 6poca,
puede decirse que le han merecido con razon ser con-
siderado como el hombre mas extraordinario que ha
producido la Am6rica. Lo que sobre todo lo caracteriza,
y forma en cierto modo su genio especial, es una cons-
tancia A toda prueba, la cual exasperindose. con las di-
ficultades, no se deja abatir por ellas, por grandes que
fuesen los peligros en que su alma ardiente lo habia
echado.) (Basyle Hall). Pero si la estimacion del m6rito
era igual [en ambos, las miras, ideas y proyectos de cada
uno eran.enteramente distintos. Bolivar abrigaba decidi-
damente designios para el porvenir; tenia un plan de ideas
que desenvolver por los acontecimientos; habia alli, en
aquella cabeza, proyectos en bosquejo, political y ambicion
de gloria, de mando, de poder. San Martin habia muy en
mala hora venido a continuar por su lado la obra de la
emancipacion de la America del Sur que Bolivar se sinti6
lamado A realizar por si solo. San Martin, por el contra-
rio, no queriendo ver mas que el buen 6xito de las opera-
ciohes militares principiadas en el Peru, venia con el
Animo libre de toda idea ulterior A solicitar la cooperation
de Bolivar para llevar a buen fin la campafia. General de
las Provincias Unidas, una vez libertado el Perd, debia
alejarse necesariamente de aquel pais. El porvenir alli
no se ligaba a su persona por ningun vinculo duradero.





OBItAS DLE SARMIINTO


Solicitaba el reemplazo de las bajas que habia experimen-
tado la division auxiliar dada A Sucre, porque necesitaba
soldados para continuar la guerra; pedia la reincorporacion
de Guayaquil al Peri, porque habia pertenecido al virrei-
nato.
Las conferencias participaron de la position en que se
habian puesto ambos jefes. El uno manifestando abier-
tamente su, pensamiento, -el otra embozAnidolo cuidadosa-
mente, a fin de no dejar traslucir sus proyectos aun no
maduros. San Martin, de talla elevada, echaba sobre el
Libertador, de estatura pequefia, y que no miraba a la cara
nunca para hablar, miradas escrutadoras, A fin de com-
prender el misterio de sus respuestas evasivas, de los sub-
terfugios de que echaba mano para escudar su conduct,
en fin, de cierta afectacion de trivialidad en sus discursos,
61, que tan bellas proclamas ha dejado, 61, que gustaba
tanto de pronunciar toasts Ilenos de elocuencia y de fuego.
Cuando se trataba de reemplazar las bajas, Bolivar contes-
taba que esto debia estipularse de gobierno a gobierno;
sobre facilitar su ej6rcito para terminal la campafna del
Perd, oponia su caracter de Presidente de Colombia, que
le impedia salir del territorio de la Repilblica; 61, Dicta-
dor, que habia salido para libertar la Nueva Granada y
Quito, y agregadolas k Venezuela !
San Martin crey6 haber encontrado la solution de las
dificultades, y como si contestase al pensamiento intimo
del Libertador: (Y bien, General, le dijo, yo combatir6
c bajo sus 6rdenes. No hay rivals para mi cuando se
( trata de la Independencia americana. Est6 Vd. seguro,
< General; venga al Peri; cuente con mi sincera coope-
( racion; sere su segundo.) Bolivar levant6 repentina-
mente la vista, para contemplar el semblante de San
Martin, en donde estaba pintada la sinceridad del ofreci-
miento. Bolivar pareci6 vacilar un moment; pero en
seguida, como si su pensamiento hubiese sido traicionado,
se encerr6 en el circulo de imposibilidades constitucioWales
que levantaba en torno de su persona, y se excus6 de no
poder aceptar aquel ofrecimiento tan generoso.
San Martin regres6 al Perd, dudando un poco de la ab-
negacion de su compafiero de armas, y resuelto A hacer lo
fiuico que a su juicio podia salvar la Revolucion de un





DISCURSOS POPULARES


escAndalo. La noche que sigui6 & la entrevista de los
dos Generales, un jefe de Bolivar se introdujo en la habi-
tacion de San Martin, para revelarle la verdadera situa-
cion de las cosas, y ofrecerle a nombre de muchos otros
jefes sus simpatias y adhesion. Bolivar mismo habia dicho
a San Martin, que no tenia confianza en sus jefes; y su
sistema de organization military lo hacia mas popular entire
los soldados y subalternos, que entire los oficiales superio-
res, a quienes trataba de una manera humillante. Suce-
dia en esto, ademas, una cosa que es general y que
ustifica el proverbio, 'no hay hombre grande para su
ayuda de cAmara. La gloria ejerce todos sus prestigious
a la distancia. San Martin era en el ej6rcito de Bolivar,
un h6roe sin rival; Bolivar en el de San Martin, un genio
superior.
A su Ilegada a Lima, San Martin encontr6 que el pueblo
habia ensayado en su ausencia las disposiciones A la anar-
quia que han caracterizado la historic del Perd durante
veinte aflos. El Gobierno interino habia sido trastornado,
y San Martin tom6 de nuevo las riendas del Gobierno
para poner orden en los negocios pdblicos, y convocar un
Congress. Mientras tanto, escribi6 A Bolivar instAndole
de nuevo a que entrase en el Perd con su ej6rcito.
San Martin ha dejado ignorar en America durante veinte
afios el objeto y el resultado de la entrevista de Guayaquil,
no obstante las versions equivocadas y aun injuriosas
que sobre ello se han echo. No hace dos anos A que el
comandante Lafond, de la marina francesa, public en Les
Voyages autour du monde, la carta de San Martin & Bolivar
que retraza todos los puntos cuestionados alli. Esta carta
es la clave de los acontecimientos de aquella 6poca, y por
otra parte revela tan a las claras el carActer y position de
los persoriajes,, que vale la pena de copiarla integra-
mente.
Excmo. Senior Libertador de Colombia.-Simon Bolivar.
cc Ima, 29 de Agosto de 1822.-Querido General: Dije a Vd.
c en mi dltima de 23 del corriente, que habiendo asumido
el mando supremo de esta Repdblica, con el fin de sepa-
a rar de 1l al d6bil 6 inepto Torre-Tagle, las atenciones
( que me rodeaban en aquel moment, no me permitian
ToMO xx.--3.





OBRAS D1 SARMIENTO


Sescribir A Vd. con la extension que deseaba: ahora al
verificarlo, no solo lo har6 con la franqueza de mi ca-
ricter, sino con la que exigen los grandes intereses de
America.
((Los resultados de nuestra entrevista no han sido los
a que me prometia para la pronta termination de la gue-
rra; desgraciadamente yo estoy firmemente convencido,
6 que Vd. no ha creido sincero mi ofrecimiento de servir
a bajo sus 6rdenes con las fuerzas de mi mando, 6 que mi
persona le es embarazosa. Las razones que Vd. me ex-
puso de que su delicadeza no le permitiria jamas el
mandarme, y aun en el caso de que esta dificultad pu-
t diese ser vencida, estaba Vd. seguro de que el Congreso
a de Colombia no consentiria su separation de la Repi-
blica; permitame Vd., General, le diga que no me han
parecido bien plausibles: la primer se refuta por si
misma, y la segunda estoy muy persuadido de que la
menor insinuacion de Vd. al Congreso, seria acogida con
a unanime aprobacion, con tanto mas motive, cuanto se
a trata con la cooperation de Vd. y la del ejercito de su
mando, de finalizar en la present campafia la lucha en
que nos hallamos empefiados, y el alto honor que tanto
a Vd. como la Repiblica que preside, reportarian de su
termination.
( No se haga usted illusion, General; las noticias que
a usted tiene de las fuerzas realistas son equivocadas, ellas
suben en el alto y bajo Perdi mas de 19.000 veterans,
a las que se pueden reunir en el t6rmino de dos meses.
E El ejercito patriota, diezmado per las enfermedades,
( podr cuando mas poner en linea A los 8500 hombres, y
de 6stos una gran parte reclutas: la division del General
Santa Cruz (cuyas bajas segun me describe este general,
a no han sido reemplazadas A pesar de sus reclamaciones),
en su dilatada march por tierra, debe experimentar una
p6rdida considerable, y nada podria emprender en la
present campafia: la sola fuerza de 1400 colombianos
que usted envia, sera necesaria para mantener la guarni-
K cion del Callao y el orden en Lima; por consiguiente, sin
el apoyo del ej6rcito de su mando, la expedition que se
prepare para Intermedios, no podra conseguir las grandes
ventajas que debian esperarse, si no se llama la atencion





DISCURSOS POPULARES


Sdel enemigo por esta parte con fuerzas imponentes, y por
a consiguiente la lucha continuara por un tiempo indefini-
do; digo indefinido, porque estoy intimamente conven-
cido de que, sean cuales fueren las vicisitudes de la
present guerra, la Independencia de la America es
a irrevocable; pero tambien lo estoy, de que su prolonga-
cion causara la ruina de los pueblos,y es un debersagrado
o para los hombres a quienes estan confiados sus destinos
evitar la continuacion de tamahios males. En fin, Gene-
ral, mi partido estA irrevocablemente tornado; para el 20
d del mes entrant he convocado el primer Congreso del
Perd, y al siguiente dia de su instalacion, me embarcar6
para Chile, convencido de que mi presencia es el inico
a obstdculo que le impide a usted venir al Perd con el ej6r-
a cito de su mando; para mi hubiera sido el colmo de la
felicidad terminar la guerra de la Independencia bajo las
a 6rdenes de un General a quien la America del Sur debe
su libertad; el destiny lo dispone de otro modo, y es preci-
a so conformarse.
No dudando que despues de mi salida del Peru, el
Gobierno que se establezca reclamara la active coopera-
cion de Colombia, y que usted no podra negarse a tan
just peticion, antes de partir remitir6 a usted una nota
c de todos los jefes cuya conduct military y privada puede
< serle a usted de utilidad conocer.
( El General Arenales quedara encargado del mando de
las fuerzas argentinas: su honradez, valor y conocimien-
tos, estoy seguro lo harAn acreedor A que usted le dispen-
se toda consideration.
Nada le dir6 a usted sobre la reunion de Guayaquil .
la Repdiblica de Colombia; permitame usted, General, le
a diga que creo no era a nosotros a quienes correspondia
decidir sobre este important asunto: concluida la guerra,
a los gobiernos respectivos lo hubieron tratado, sin los
inconvenientes que en el dia pueden resultar a los intere-
a ses de los nuevos Estados de Sud America.
He hablado con franqueza, General; pero los sentimien-
tos que express esta carta, qiiedaran sepultados en el
mas profundo silencio; si se traslucieran, los enemigos
de nuestra libertad podrian prevalerse de ellos para





OBRAS DE SARMIENTO


Sperjudicarla, y los intrigantes y ambiciosos para soplar la
a discordia.
( Con el Comandante Delgado, dador de 6sta, remito A
usted una escopeta, un par de pistolas, y el caballo de
c paso que ofreci usted en Guayaquil; admita usted,
< General, este recuerdo del primerorde sus admiradores.
c Con estos sentimientos, y con los de desearle inicamente
a sea usted quien tenga la gloria de terminal la guerra de
a la Independencia de la America del Sur, se repite su
a afectisimo servidor.- JoSA DE SAN MARTIN. )
La promesa de abandonar su position y embarcarse, fue
cumplida al dia siguiente de reunirse el Congreso, que de
antemano habia convocado San Martin para deponer ante
el el mando politico y military del Peru.
H6 aqui un testamento en que un hombre eminente lega
A otro la gloria, el poder adquirido, con todas las prevencio-
nes necesarias para que su heredero aproveche de su
legado. Los Estados pequefios quitan a los hombres grandes
que en ellos aparecen, todo el brillo que correspond A los
altos sacrificios. La abdicacion de Carlos V y su clausura
voluntaria en un convento, no fu6 un sacrificio personal
masgrande hecho A una idea, ni fu6 fundado en motives
mas poderosos. Habia alli una vieja y cansada ambicion,
satisfecha ya en todos sus deseos: acaso ideas religiosas
que podian A su vez ser satisfechas; una monarquia asegu-
rada, sobre cuya political podia el recluso tener siempre los
ojos abiertos. En San Martin era la renuncia en la flor de
la edad de toda su existencia venidera, de la mitad de una
obra feliz y gloriosamente comenzada. Poseedor del terre-
no en que debia decidirse la guerra de la Independencia,
todo lo que el corazon human tiene de noblemente egoista,
hasta el ceder A otro una gloria imperecedera, habia sido
acallado, dominado, para separarse de los negocios pdlbli-
cos, dejar un ej6rcito que se ha formado desde el recluta,
al que se ha ensefiado A triunfar y que se ha mandado
durante diez aflos, y entregarlo & un rival, mientras que la
victim de tan duro sacrificio va a obscurecerse en medio
de un mundo que no lo conoce, y A correr todos los azares
de una position mediocre en suelo extraflo.
Aquella acta de abdicacion voluntaria y premeditada, es





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la iltima manifestacion de las virtudes antiguas que brilla-
ron al principio de la Revolucion de la Independencia
Sud-Americana. Desde aquel dia datan los trastornos, las
revueltas y todas las inmoralidades que la han caracteri-
zado despues.
Bolivar entra poco despues de la partida de San Martin
en el Perd, y con ambos ejercitos reunidos da las batallas
de Junin y Ayacucho que terminaron la guerra. Pero
Bolivar tenia una sed insaciable de gloria, y despues de
haber sido el libertador de Am6rica, quiso ser el legislator
universal. Desgraciadamente no se encuentran siempre
en las inspiraciones del genio, la ordenacion triunfante de
las batallas y al mismo tiempo los articulos de una consti-
tucion political.
No era tampoco aquella la epoca propicia para constituir
los Estados que habian trastornado su manera de ser por
el movimiento politico del siglo XVIII. Las lucubraciones
de la filosofia no habian pasado aun por el crisol de la
experiencia, y Bolivar atacado aun como los estadistas de
su 6poca, de la mania de forjar constituciones, quiso
tambien en este ramo mostrar la originalidad de su genio.
De la part del antiguo virreinato de Buenos Aires, llamado
antes Alto Perd, que Bolivar habia rescatado del poder de
los espafioles, no pudiendo por la interposicion de otros
paises soldarla a Colombia, como lo habia heeho siempre
con las secciones coloniales que libertaba, form una
Re'pdblica, a que di6 su nombre, haci6ndola servir de
ensayo para una constitution political que l1 habia imagi-
nado. Habia un Presidente de por vida, irresponsible; y
una Camara de tribunos, otra de Senadores, otra de Censo-
res, que debian limitar reciprocamente la action de los
poderes. En elfondo como en el objeto, era una traduccion
de la segunda edicion del Consulado de Bonaparte. Un
General de Bolivar fu6 electo Presidente vitalicio; pero no
admiti6 el mando sino por dos afios, a condition de conser-
var parte de los ej6rcitos colombianos alli. El real Presi-
dente vitalicio quedaba, pues, por nombrarse. El nuevo
Estado no tenia comunicacion con las costas, enclavado en
el centro del continent, circunstancia que ha dado despues
origen a guerras interminables con los Estados vecinos, de





OBRAS 'DE SARMIENTO


quienes depend para la exportacion de sus frutos. Esta
imprevision de Bolivar haria poco honor A su capacidad, si
no fuera prudent career que la nueva Reptblica era un
arreglo transitorio que debia refundirse en un estado gene-
ral de organization de todos los paises. sobre los cuales
alcanzaba su influencia. Bolivar despues de haber
promulgado su c6digo, regres6 A Lima, donde en pro de
algunas representaciones un poco teatrales, del empefio
popular de retenerlo alli, consinti6 en ser electo Presidente
vitalicio, adoptAndose su c6digo como ley fundamental del
Estado. Parti6 en seguida para Guayaquil, dejando 4000
hombres del ejercito colombiano en Lima: quince dias
antes de su Ilegada, el c6digo boliviano habia sido procla-
mado por el Prefecto de aquella ciudad. Asi, pues, esta
legislation se presentaba como el vinculo que unia al Perd
y Bolivia con Quito, Guayaquil, y demas anexiones anterio-
res. La obra .comenzada al arrimo de las armas, continuaba
ahora a pretexto de constituciones, y regresando A Bogota
y a Caracas con la aglomeracion de las presidencias vitali-
cias de dos Estados extrafios,traia A su patria la subversion
de las instituciones en virtud de las cuales era 61 Presi-
dente de Colombia tambien. Mientras tanto, hacia tenta-
tivas para hacerse un partido en Chile para proclamar la
anexion, y A las Provincias Unidas, que pretendian com-
prender su political, se contentaba por lo menos con desearles
todo el mal possible. La idea de un Congreso americano
venia de esta fuente.
La Dictadura de que casi siempre estuvo revestido Boli-
var, era necesaria para dar unidad A la resistencia, que
conviene personificar cuando toma formas tan materials
como la expulsion de un enemigo. Pero al querer reunir
la America en un solo Estado, desconocia Bolivar un ante-
cedente de las instituciones espaflolas, que se ha conver-
tido despues en un sentimiento profundamente arraigado
en la peninsula, y que se ha trasmitido A sus descendien-
tes en Am6rica, como una de esas pasiones nacionales que
pierden 6 salvan A los puebles, segun el motive que las
excita.
La Espafa es evidentemente local: ahi estA su fuerza;
ahi el origen de todos sus males. Existe hoy en la pe.





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ninsula el retaceo que caracterizaba la organization social
de la edad media. La Catalufia es la antipoda de Castilla;
las provincias vascongadas son casi una cosa extrafia A la
Espafia. Cuando una fuerza exterior amenaza a aquella
nacion, el poder central se disuelve en juntas provincia-
les, inunicipalidades, etc., y arraigandose en cada locali-
dad, se convierte en el Anteo de la fAbula, que adquiere
nuevas fuerzas cada vez que toca la tierra. Por el contra-
rio, si la accion parte de adentro, si es la monarquia la que
quiere fortificarse, 6 dar unidad A las instituciones, entonces
los fueros, las regalias, las localidades, en una palabra,
alzan de todas parties su cabeza amenazante, y son nece-
sarias la conquista, los bombardeos, para dar una aparien-
cia de nacion A estos miembros desligados entire si. Los
americanos del Sur se han mostrado fuertemente impreg-
nados de este espiritu. La Constitucion de cada nuevo
Estado se ha parapetado de restricciones para alejar A
los americanos de las otras secciones de today participation
en los negocios pdblicos; los celos de unos pueblos para
con otros van hasta falsificar la historic, A fin de no con-
ceder ni servicios prestados, ni m6rito anterior al que
ayer era hermano, y hoy es extranjero, y A veces enemigo,
aunque tengan el mismo idioma, religion 6 instituciones.
Bolivar con su fuerza de voluntad y su pertinacia, que
tan fatal fu6 A los espafloles, se estrell6 contra las resisten-
cias locales que se alzaron de todas parties para desbaratar
su sistema de agregaciones. En 1825, al mismo tiempo
que 61 preparaba en el Perd y Bolivia la legislation political
que debia anexar aquellos dos Estados, se forman 'en
Guayaquil y Quito juntas provinciales para protester
contra la Union Colombiana, y s6lo la presencia del Li-
bertador pudo reprimir por algun tiempo estas manifes-
taciones. Mientras que 61 acudia A apagar el fuego por
este lado, el Perd declaraba la abolicion del C6digo boli-
viano, y en Bolivia, Sucre, su tenedor ad interim, de la
presidencia vitalicia se escapaba, Ileno de heridas, de las
manos de la poblacion sublevada. Ultimamente Colombia
misma er presencia de Bolivar anuncia la intencion deci-
dida de disolverse en las tres secciones coloniales de que
habia sido compuesta, y el Libertador, ciego en su empefio





OBRAS DE SARMIENTO


de realizar una quimera indtil para los pueblos, desciende
al humilde papel de revolucionario, aprovechAndose de
insurrecciones encabezadas por sus partidarios 6 los jefes
del ej6rcito, para encender la guerra civil, y forzar A los
pueblos a aceptar su sistema. En esta tentative tuvo que
enajenarse la simpatia de la part inteligente de la socie-
dad, que comprimir las ideas, que reaccionar el pais, recu-
rriendo siempre A la dictadura que solo servia para
concitarle odios, y hacer derisorias sus promesas de dar
instituciones libres. Las conspiraciones amenazan A cada
moment su vida, hasta que un Congreso, reunido para
poner t6rmino A tantos des6rdenes, declare terninada la
Dictadura, y lo que para Bolivar debia ser mas humillan-
te, disuelto el Estado de Colombia en las tres Repdblicas
de Venezuela, Nueva Granada y Quito 6 el Ecuador. Bo-
livar, abrumado de pesares, perseguido por la desapro-
bacion, por no decir el odio de sus contemporaneos, muere
al aio siguiente en una quinta adonde habia ido a ocultar
su desencanto, expresando la preocupacion que lo domi-
naba, en estas palabras: ((Me ruborizo al confesarlo, pero
la Independencia es el inico bien que hemos conseguido
A costa de los demas.) Felizmente para su patria, el
lapso de cinco afios despues de terminada la guerra, que
era la 6poca en que Bolivar decia esto, no era un tiempo
suficiente para desesperar del porvenir, y Nueva Granada
ha sido uno de los Estados americanos que mas pronto se
han organizado y que mas libertades han asegurado en
sus instituciones. Ojala que Bolivar se hubiese conten-
tado con haber asegurado a una gran part de la America
esa Independencia, sin empefiarse despues en doblegarla
A miras que pueden ser tachadas de personales, y en ma-
nera alguna aconsejadas por intereses conocidos de los
pueblos. Esto le hubiera ahorrado una part de los desen-
gafios que amargaron sus dltimos moments.
Mas previsor, menos confiado en si mismo, 6 mejor acon-
sejado por los acontecimientos, el rival que le cedi6 su
puesto en el Peru, comprendi6 desde luego, que terminada
la lucha con la Peninsula, la Am6rica iba A entrar en una
larga y penosa elaboracion en que no debian mezclarse
los que habian obtenido glorias mas puras. La guerra





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civil estaba ya anunciada por carteles en todos los parajes
pdblicos de la America; y la prudencia aconsejaba alejar-
se de la escena. San Martin, despues de haber vagado
algun tiempo por la Europa, y permanecido en Bruselas,
se estableci6 definitivamente con su familiar en Grand-
bourg. En 1826 parecia que las Provincias Unidas del Rio
de la Plata, despues de haber gozado algunos afios de
tranquilidad perfect, iban a constituirse definitivamente.
San Martin crey6 Ilegado el moment de regresar A su
pais y gozar en la tranquilidad de la vida privada, del
reposo que las agitaciones de su vida pasada reclamabajn.
Cuando lleg6 al puerto de Buenos Aires, vi6 disipadas tan
halagtiefas esperanzas. La guerra civil habia comenzado
de nuevo; y en su prop6sito de no verla siquiera, ni aun
como espectador, regres6 a Francia sin haber descendido
a tierra, no obstante la solicitud de sus amigos y las su-
gestiones de los partidos.
Tanta abnegacion ha tenido por fin su recompensa. Los-
gobiernos de los paises a cuya emancipacion contribuy6,
se precian hoy deccontarlo entire sus escogidos. El primer
acto de la dltima (Administracion de Chile, fu6 colocarlo a
la cabeza de su listafiilitar, como una muestra de la gra-
titud national; el Perd y Buenos Aires le tributaron todo
genero de homenajes, ygla opinion pdblica ha hecho por
todas parties reparacion honrosa de las injusticias en que
casi inevitablemente incurren los contemporaneos al juz-
gar los actos de los hombres que ejercen grande influencia
sobre el destino de las naciones. Porque San Martin no
estuvo libre del cargo de intentar introducir la monarquia
en America.
Para terminar nuestras observaciones, haremos notar
aun este contrast en la march y desenlace de los dos
movimientos revolucionarios principiados en Caracas y
Buenos Aires. El primero, despues de haberse personifi-
cado en Bolivar durante la guerra de la Independencia,
asume su caracter republican democratico cuando llega
el moment de constituirse. Bolivar queda anonadado a
su vez en presencia de la parte inteligente de la sociedad
que reclama su parte de accion en los destinos pdblicos;
mientras que Buenos Aires,' no cediendo en la primera





OBRAS DE SARMIENTO


6poca A nadie la direction de la guerra, cuando hubo de
organizarse definitivamente el Estado, se vid forzado a
abdicar la soberania en presencia de las resistencias re-
tr6gadas que hallaron un representante en quien personi-
ficarse. Asi la dictadura aparece a la iltima pagina de
la historic de Buenos Aires, y lo que en Caracas fu6 un
medio uitil, vino en la otra a ser triste fin.
NoTA-La siguiente declaracion fud publlcada por Sarmiento bajo su firma, en
Sud Amdrica (T. 1, p. 123) y complement el discurso anterior.

BOLIVAR Y SAN MARTIN

El diario de Valparaiso reproduce un interesante articulo
del General Mosqu'era, refutando las explicaciones que sobre
la entrevista de Guayaquil entire aquellos dos celebres
campeones de la Independencia da Mr. Gerard en la peque-
fla necrologia que poco despues de la muerte de San
Martin se public en Boulogne-Sur-Mer. Como M. Gerard
habia torado sus ideas de mi 'discurso de recepcion al
Institute Hist6rico de Francia, debo decir una palabra
sobre este important hecho hist6rico. La desoripcion y
lo sucedido en la entrevista la obtuve de boca del mismo
General San Martin. Si hay falsedad en los hechos ocurri-
dos y en el objeto de la entrevista, es la que ha querido
acreditar uno de los actors en aquel grandiose drama.
Estoy muy distant, y lo estaba entonces, de poner enter
fe en las declaraciones naturalmente interesadas de uno
de los grandes caudillos de la Independencia americana.
Cada uno de los hombres pdiblicos que han figurado enton-
ces tiene que rehacer alguna pagina de su historic, y el
trabajo mas ingrato de la generation que les sucede es el
de restablecer los hechos y la verdad en despecho de las
aseveraciones interesadas de los personajes.
Fui, creo, el primer americano que arroj6 alguna luz
sobre aquella entrevista misteriosa, de donde sali6 el des-
enlace de la lucha; pero escribiendo al lado de San Martin
y respetando sus canas y sus tiltimos dias, debi abstener-
me de toda critical extemporinea, sin que esta reserve
perjudicase al 6xito de un discurso puramente acadmnico.
Las aseveraciones del General Mosquera, no son para





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mi, la iltima palabra en material de historic. ( Yo estuve,
yo vi, yo oi), no afiaden ni quitan nada A la verdad. Si
nos hemos de atener A la 16gica y A la induccion, ningun
testigo extrafio debi6 presenciar las confidencias entire
dos hombres de la altura de Bolivar y de San Martin.
Esto es contra las reglas aun en casos ordinarisimos. La
presencia de un subalterno habria sido un ultraje hecho
A San Martin, y Bolivar despreciaba lo suficiente A los
suyos para concederles tanta honra. Es el General Mos-
quera quien lo ha dicho asi en Chile. Si la conduct
posterior de Bolivar, hubiese acreditado esa severidad de
principios republicans que se le atribuye, podriamos dar
entero cr6dito A las palabras que se ponen en boca suya;
pero Bolivar no ha dejado monument alguno si no son
brindis y palabras huecas, para career en la pureza de sus
miras. Hago extensive esta observation A San Martin
mismo, acusado entonces y despues de haber querido
establecer una monarquia, lo que no me sorprende de
manera alguna; pero necesito para darlo por sentado,
pruebas y no asertos. Esta fu6 un arma que se manej6
con habilidad entonces, y que no ha vuelto A la vaina
todavia. Los tiempos hist6ricos para Bolivar y San Martin
han Ilegado ya, y deseara por el interns de la historic, que
el process de estos dos hombres clebres fuese ventilado.
Hay en segundo piano actors en aquel drama que como
el General Mosquera pueden decir lo que saben, 6 lo que
quisieran que se supiese. No hay que hacerse ilusiones.
A prop6sito de esta question, y solo por venir A cuento,
rectificar6 ina idea del senior Alberdi. En un articulillo
de La Tribuna dije, cuando se supo aqui la muerte de San
Martin, que debia haber dejado memories escritas sobre
los sucesos de que habia sido actor en AmBrica. Me
fundaba para aventurar aquella conjetura en el aserto
positive del General San Martin, quien, como yo insistiese
much, paseAndonos solos en los alrededores de Grand-
bourg, sobre la necesidad de escribir la historic de la
independencia de Chile y del Peri, en lo que A su persona
tenia relacion, me contest, volvi6ndose a mi: ((tengo
escrito, mis papeles estAn en orden ) con lo que no insist
mas en este asunto, no obstante que habia sido uno de
mis mas ardientes deseos, conocer algunos de esos obscu-





44 OBRAS DE SARMIENTO

ros acontecimientos. San Martin gustaba poco hablar de
lo pasado, y los que deseaban oirlo necesitaban valerse
de destreza para hacerlo entrar en material. Un retrato de
Bolivar que tenia en su habitacion me sirvi6 a mi
de pretexto para hacerlo explicarse sobre la entrevista de
Guayaquil.
Entre sus papeles existe una carta de Bolivar que han
visto algunos americanos, entire otros don Manuel Guerrico.
Como yo me empefiase en verla y comprendiese San Martin
que queria hacer uso de ella en complement de la suya a
Bolivar que habia publicado el Almirante Blanc, la carta
se empapel6 y no pude verla.
La deposicion del General Mosquera es en todo caso un
document precioso que debe agregarse al protocol de
datos para la historic.

















CASACUBERTA





Discurso pronunciado en su tumba



SANTIAGO DE CHILE 1849


Habian seguido al General Lavalle, y reunidose despues de su derrota en Famalla,
al General La Madrid, gran n6mero de j6venes de Buenos Aires, y aun los artists
del teatro, arrastrados a los combates por el deseo de reconquistar las institu-
clones liberales perdidas. Casacuberta era uno de ellos. Era un artist de su
propia creation, como lo son la mayor parte de los que interpretan a los grandes
poetas. Tenia, y pudo observarse viendo su juego, sorprendentes analogias con
Freddrick Lemattre, acaso porque ambos estuvieron llamados a dar vida y expre-
sion al drama contemporaneo, que no era la comedia de costumbres de Mollire,
ni la tragedia clasica de Corneille y de Racine. sino la tragedia por sus elements,
el terror y el crime de las grandes pasiones, aplicada a la vida real, A tipos
modernos, 6 histbricos, 6 secundarios.
El talent de Casacuberta estaba a la altura de los buenos actors europeos, si
no es por su generalizacion a toda clase de representaciones, lo que disminuia
el prestigio de los grandes papeles.
Su muerte es una terminacion de la carrera dramatica, como la del General
que perece en la demand, y la oracion finebre pronunciada sobre su tumba
impresionaba doblemente a los dolientes y amigos, como testigos del suceso,
y como compafieros de aventuras y sufrimientos (1).

SEIORES:

Molibre, el padre de la comedia francesa, muri6 agotado
de fatiga, despues de la representation del Malade Imagi-


(I) Esta pieza citada como modelo cldsico en los cursos de literature, pasaba
como producida en forma de articulo necrologico, y La Crdnica donde se public
nada dice, pero el author me ha asegurado que fu6 un diseurso finebre. (El Editor).





OBRAS DE SARMIENTO


naire. Casacuberta, mas afortunado aun, que es fortune
para el artist sucumbir sobre la arena, ha muerto des-
hecho, despedazado por un papel terrible. Su exquisite
sensibilidad, excitada mas alli del grado de electricidad
que admiten las fibras humans, no pudo reponerse del
sacudimiento, y < el iltimo laurel que el pdblico le acor-
daba, como tan sentidamente lo ha dicho Moreno, su
discipulo, amigo y compatriota, caia ya sobre un cadaver.)
Los Seis Grados del Crimen de Victor Ducange, han produ-
cido arrepentimientos y conversiones de j6venes extravia-
dos, segun lo han registrado muchas veces los diaries;
pero hasta el martes pasado, no habia ocurrido que
matasen al pobre actor encargado de hacerlos producer
su efecto moral sobre el pdblico; y que el protagonista
que se escapa del fatal carro, no se escape realmente de
la muerte, que detrAs de bastidores lo esta esperando
que concluya para llevarselo.
iCuantas vibraciones han debido dar aquellos nervios
para extinguir la vida, como con las convulsiones causa-
das por el honghong, ruido con que los chinos matan a
los criminals! iCuAn artistic ha debido ser aquella
organization para sentir las congojas y los pavores de
una muerte afrentosa, hasta morir victim de sus emo-
ciones! IAhl Debemos decirlo, una plate casi desierta
de un teatro americano, no era arena para tanta gloria!
Paris s6lo se hubiera creido a la altura del sacrificio.
Despues de muerto el actor, tuvimos la curiosidad de
leer el cartel con que habia anunciado un dia antes su
beneficio. Conoce todo el mundo el charlatanism& del
cartel de anuncio, y hay cierto lenguaje, una literature
especial para el cartel de teatro. Pero nos hemos quedado
mudos de enternecimiento y de congoja, mirAndonos unos
A otros, al leer en 61 una biografia y un testamento, los
adioses al piblico, por la iltima vez, y el presentimiento
de lo que iba A costarle su pieza favorital El cartel de
anuncio lo hemos guardado religiosamente, como el com-
plemento de este triste drama. (Grato me es, por demas,
dice, en la tercera vez que he vuelto A Chile, rendirle en
una function que Ileva mi nombre, el homenaje de mis
simpatias. Hay accidents en la vida del hombre mas
vulgar, que se gravan eternamente en el corazon. Cuando





DISOURSOS POPULARES


la suerte me encamin6 A este pais la vez primera, habia
abandonado hasta las ilusiones de artist. Proscripto,
errante, escapado milagrosamente de debajo de las nieves
de la Cordillera, no sofiaba mas que en el porvenir de mi
patria... Casi ciego en esta peregrinacion, hall hospita-
lidad y manos benefactoras. Me reconcili6, pues, con el
arte, y A Chile debo mas de un recuerdo imperecedero, el
de la gratitud. Estos acontecimientos no se olvidan jamas.>
Y despues de anunciar:
LOS SEIS GRADOS DEL CRIME
Y ESCALONES DEL CADALSO, 6 SEA UNA LECCION TERRIBLE
A LA JUVENTUD,
aiadia: <(Han sido tantas y tan reiteradas las instancias
que he recibido para que pusiese esta obra en escena, que
al fin me he resuelto A hacerlo por tiltima vez I venciendo las
resistencias que siempre he opuesto, por la descomposicion
fisica que he sufrido cuando la he dado, en la situation
horrible del protagonista en el iltimo cuadro, cuando esca-
pado del carro fatal, trata de substraerse al cadalso.)
No era, pues, accident, era corisecuencia fatal aquella
catastrofe que anonad6 al artist. Cuantas veces habia
ejecutado aquellas aflicciones horribles del criminal que
aun tiene viva la conciencia, habia sentido la muerte subir-
le hasta la garganta, para sofocarlo, para acabar ella el
drama, de una manera digna de las penas del morir ajusti-
ciado, deshonrado, tan hondamente sentidas por el actor.
Esta vez, empero, no pudo salvarse. El aeronauta, cuan-
do habia perdido de vista la tierra, vi6 el triste romper-
se el globo que le llevaba A las regions celestes; y los
aplausos de los hombres cuando cay6, pudieron apenas
agitar el aire, para que remontase de nuevo el alma sola
del artist, al ideal que terminal la existencia humana!
Permitaseme que cuente aqui sobre la tumba de este
proscripto lo que de l1 sabemos todos. Buenos Aires fu6
por largo tiempo para esta parte del continent, la
boca por donde aspiraba la civilizacion europea, que venia
con la brisa a bafiar las costas americanas. A orillas del
Plata se hicieron las primeras transformaciones de la vida
colonial; alli se ensayaron los primeros pasos de la cultural





OBRAIS DE SARMIENTO


americana. En 1825 habia Opera en Buenos Aires, y por
largos afios Rosquellas, la Tani, y el celebre bufo Bacani
educaban el gusto lirico. El teatro dramAtico tenia desde
much antes, sus glorias y sus tradiciones nacionales,
indigenas. Velarde, Morante, Trinidad Guevara, Felipe
David, actors argentinos, se habrian hallado bien en los
teatros de la Peninsula. Este temprano brillo del arte
dramatico, habia muy de antiguo roto la cadena de las
preocupaciones contra el teatro, y j6venes educados en
buena sociedad, como Moreno, Jim6nez, se hacian actors
como otros se hacian guerreros 6 abogados.
La naturaleza privilegiada de Casacuberta lo ech6 en
aquella noble carrera que ha coronado gloriosamente.
Hijo de un bordador, 6ralo 61 tambien como Maiquez. Su
naturaleza artistic le habia llevado A adivinar roles impo-
sibles para otros; y reiterados estudiob sobre la mente de
esta 6 de la otra palabra obscura, fijaban al fin su manera
especial de traducirlas.
Aquella escena del criminal escapade del carro la habia
creado 61, bordando la tela de Ducange con un cuajado de
pasiones, de esperanzas desesperadas, imposibles, que se
agolpan en un segundo A la cabeza de aquel infeliz. Para
el pdiblico que ha aplaudido aquella escena, que ha sentido
todas sus pavorosas sublimidades, ver morir al actor, es la
prueba de que el arte human habia dado la dltima gota
de la passion, puesto que las cuerdas del corazon se habian
roto A fuerza de tirarlas.
Romea en Espaida, actor distinguidisimo, se habria que-
dado en 1o real de esta escena; Latorre nunca habria alcan-
zado A lo sublime. No conozco sino uno que en este caso
le hubiera aventajado. He visto A Lemaltre hacer asifna
escena muda que 61 habia inventado en el Docteur Noiw. Un
amigo chileno que estaba A mi lado, me decia al verlo: Se
acuerda usted de Casacuberta?... No quiero comparar al
uno con el otro. El primero es el hijo del arte frances, el
primero, casi el nico hoy en la tierra; el segundo era el hijo
de la naturaleza ruda aun, el pampero que agita y turba A
veces los mares.
Cuando su patria hizo el iltimo, el mas desesperado
esfuerzo para trozar, si podia, las cadenas que contindan
hoy cifiendo un cadAver, porque aquella patria apenas





DISCURSOS POPULARES


existed, Casacuberta se lanz6 a la guerra, recorri6 las pro-
vincias, anim6 los campamentos con su entusiasmo, alegr6
las marchas de los vencidos con sus cantares patri6ticos, y
iltimamente, de desastre en desastre, sobre la cima de los
Andes, las nieves lo sepultaron en el limited extreme de su
patria y a la puerta del destierro. Casacuberta fu6 anun-
ciado en Santiago como el hijo predilecto del arte argentino.
Todavia recuerdan sus compatriotas los conflicts en que
su alma altanera los puso a todos. Tanto bien dijimos de
l1, que la incredulidad, los celos, la indiscrecion 6 la male-
dicencia, produjeron en la prensa un escrito que heria sin
motivo a Casacuberta, aun antes de presentarse en las
tablas. Dos dias mas tarde, el actor mimado por otro
pdblico, volvi6 ofensa por ofensa; pero la suya era mas
punzante, porque recaia sobre Chile, a quien echaba en
cara no tener reputaciones artisticas. Las susceptibilida-
des nacionales se despertaron irritadas. Casacuberta iba A
presentarse en las tablas para ser juzgado por agraviados.
ComprAbanse aquel dia pitos, y se alistaban doscientos
j6venes a castigar su osadia. Mil setecientos espectadores
habia reunido la venganza no satisfecha, la curiosidad
ansiosa de ver el desenlace de aquel duelo entire un hombre
y una ciudad. Los pitos se ensayaban cautelosamente
antes que el telon se levantase; rifagas de silencio venian
de cuando en cuando a dar solemnidad alarmante A aque-
Ilas pasiones que se estaban encorvando y recogiendo para
lanzarse sobre su presa. EstAbamos nosotros tristes y ami-
lanados; porque en aquella 6poca los emigrados 6ramos
solidarios todos en el mal de uno.
De repente se levanta el telon, y allA en el fondo del
tea o descdbrese la talla majestuosa de un anciano de
setenta aflos que habla con alguno de adentro.
Vu6lvese al proscenio; avanza con paso de rey, el Dux de
Venecia; su voz grave, sus maneras cultas, su mirar tran-
quilo, hasta su larga barba alifiada con un arte infinito,todo
en fin, tenia sobrecogidos los animos, clavados los ojos, em-
bargadas las lenguas; los pitos estaban ahi en las manos de
todos, ind6ciles ahora para acercarse a los labios. Casacu-
berta se sent en una silla con la distinction exquisite de un
noble italiano, y este movimiento solo, hizo estallar el
TOMO xxI.-4.





OBRAS DE SARMIENTO


sentimiento de-lo bello, de lo artistic, que estaba oprimido
en el corazon de todos por causes rencorosas, y Casacuberta
agradeci6 aquellos aplausos, arrancados a fuerza de arte,
de genio, como el hombre honrado que recibe lo que legiti-
mamente se le debe, sin descortesia como sin servilismo.
Lo que de aquella amarga prueba habia quedado en el
corazon de Casacuberta, lo ha derramado como un bAlsamo
en derredor de su tumba. -( Me reconcilie entonces con el
arte, dijo al morir por el arte, y a Chile debo mas de un
recuerdo imperecedero, el de la gratitud.)) Ha muerto el
artist cediendo A las nobles inspiraciones del genio. Ha
dejado incrustado en la historic del arte dramatica de Chile,
unido A su nombre, el suceso mas lamentable y ruidoso que
ha ocurrido en America; y al ver la decadencia actual del
arte en Santiago, puede decirse que ha reventado, haciendo
esfuerzos sublimes, sobrehumanos, para darle animacion y
vida. No es culpa suya si el teatro muere.
Para nosotros sus compaieros de proscripcion,traia aquel
recuerdo de la patria que lo enmudece por un moment.
iOh! Que nunca la gratitud al pais que nos acoge, que A
veces muestra su mal humor, por las indiscreciones inevita-
blesde la vida, y siempre la estimacion por lo que la merece,
que nunca nos impida sofiar en el porvenir de la patria...
A su pasado pertenece ahora Casacuberta; los que le sobre-
viven, los que sigan su ejemplo y su consejo, perteneceran
A su porvenir siempre, al porvenir de la Am6rica.
IAnda en paz, amigo



















DON NICOLAS RODRIGUEZ PERA




Discurso pronunciado al sepultar sus restos en
Santiago de Chile


DICIEMBRE 10 DE 1853


Muri6 en Chile despues de cuarenta afios de expatriaclon. Fue en muchos
casos la suerte que cupo a los promotores de la Revolucion y A los que quisieron
hacerla efectiva. Pefia, Moreno, Pueyrredon, Rivadavia, San Martin, don Ignacio
de la Rosa, la llsta es larga. Don Demetrio y don Jacinto R. Pefia, sus dos hijos,
habrian satisfecho la ambition de todo padre de familiar.
Desgracladamente no le sobrevivieron largo tiempo, muriendo j6venes aun y
dejando en Chile numerosas famllas.
El anciano Pefia era objeto de la veneracion de los argentinos en Chile, y como
un testigo del desarrollo de la Revolucion que 61 habia preparado en su quinta
de los Olivos en los alrededores de Buenos Aires, donde se reunian los patriots
primitivos. Muri6 despues de la batalla de Caseros, y pudo repetir el nunc dimit-
tis servum tuum, pues habiendo sido derrocada la tiranla, y abierto el pals i las
influencias de la inteligencia, del comercio y de la libertad, era de esperarse
que hallasen remedio los nuevos males que el remedio mismo parecia fomentar.
La siguiente oraelon expresa las preocupaciones dominantes entonces, pues que
el brador salia del campo de action, A continuar la obra, que se terminal al fin
en Pavon.

STORES:
Same permitido, en nombre de mis compatriotas, dejar
caer sobre esta tumba el primer puiiado de polvo que va
a ocultarnos para siempre a uno de los actors del gran
drama que comenz6 en Mayo de 1810.





OBRAS DE SARMIENTO


Cuarenta y tres afios han transcurrido, desde que el
Coronel Mayor de los Ej6rcitos de la Patria, D. Nicolas
Rodriguez Pefia, arroj6 con mano segura la piedra en
aquellas aguas estagnantes de la colonizacion espafiola, y
todavia no cesan de sucederse los circulos conc6ntricos
que uno en pos de otro, han ido dilatando el movimiento.
Vosotros, General Las Heras, Can6nigos Navarro, Guiral-
dez, Coronel Plaza, fuisteis traidos hasta aqui por una de
esas oleadas; y nosotros os hemos seguido mas tarde
para encontrarnos reunidos, al borde de la tumba del que
di6 el impulse, los guerreros y los ap6stoles de la Indepen-
dencia que lo generalizaron, los proscriptos de las tiranias
diversas que intentaron en vano aquietar aquel pi6lago
agitado.
Qu6 pudiera decir yo, Ilegado al fin del sublime drama,
ante los actors mismos que le dieron vida y animacion
con sus claros hechos?
Pero hay todavia tras las formas aparentes y sensibles
de los grandes acontecimientos, ciertos resorts disimula-
dos por la historic, que son lo que para nuestro cuerpo los
huesos sobre los cuales reposan la carnadura visible y la
belleza de la fisonomia.
En los grandes acontecimientos de los pueblos hay cau-
sas, hechos 6 ideas que los provocan; pero entire la masa
de los hombres que experimentan su accion, hay natura-
lezas privilegiadas que sienten con mas vehemencia el
bien, que se lanzan a la realizacion de las ideas con ma-
yor anticipacion.
Este es el m6rito especial de nuestro venerable amigo.
La revolution del 25 de Mayo de 1810 se fecund6 en su
corazon; los primeros medios de ejecucion prodig6los su
fortune, derramada a manos Ilenas para cegar los obs-
taculos. Su bufete fu6 el centro de todos los hilos de
aquella sublime trama de que estaban pendientes los fu-
turos destinos de la Am6rica; y la tradition recuerda que
cerca al brocal de un pozo que habia en su casa, Pefia,
Castelli, Vieytes y Moreno tuvieron la dltima y decisive
conferencia de donde sali6 la revolution a la calle, al Ca-
bildo, al Ej6rcito, A las Provincias, a Chile, a la Am6rica
entera.
i Qu6 import la altura de los puestos oficiales en pre





DISCURSOS POPULARES


sencia de estos poderes de accion que ieconcentran toda
la grandeza de una epoca, como el padre hace suyo el
merito de sus hijos I
Esta es la peculiaridad singular del papel de este Pr6cer
de nuestra Independencia. Pudiera decirse que no figu-
r6 nunca en la revolution que habia lanzado al mundo, si
por accident no hubiese sido alguna vez Gobernador de
Montevideo, de Cuyo, despues seguido los ejercitos de la
Independencia, y hecho parte de alguno de los gobiernos
sucesivos de su pais. Hay, sin embargo, un grande acto
de la Revolucion, en que aparece de nuevo su augusta
figure, encargada de apartar del paso un grande obstAculo
que amenaz6 un moment volcar el carro de la Revolucion.
El poder colonial tenia sus pr6ceres, y Liniers, el repre-
sentante del Rey, Orellano, el jefe de la iglesia, amenazaban
desde C6rdoba cambiar la Revolucion de la Independencia
en simple asonada de calls, en sublevacion de vasallos
rebeldes. La revolution de Buenos Aires habria contado,
como la de M6jico, la de Chile y la de Venezuela, un es-
carmiento al volver la primera pigina de su historic, si la
Junta Gubernativa no hubiese osado decapitar el sistema
colonial en sus pr6ceres mismos.
Pefia fu6 uno de los representantes del pueblo que
llev6 el terrible decreto que debia hacer caer esas cabezas,
inmoladas ante las aras de la Independencia Americana.
Lanzada la Revolucion por caminos aun no explorados,
cayendo y levantando entire los obstaculos que aun emba-
razaban su march triunfante, D. Nicolas Rodriguez Pefia
el patriota de la vispera, desaparece muy a los principios
de la escena political, arrojado, como sucede de ordinario,
por los campeones que prohija el acaso, 6 present el me-
rito real revelado con el cambio de situation y las necesi-
dades nuevas despues de conpumado el primer movimien-
to. El ostracismo es entire nosotros la roca tarpeya de los
grandes servicios, y Pefia no alcanz6 al aflo 13 sin mere-
cerlo. La Provincia de San Juan, mi patria, A la que lo
unian relaciones de familiar que me envanezco en decirlo,
se ligan con la mia, hubo de hospedarlo hasta 1816, en que
el dia mismo que regresaba a Buenos Aires, recibi6 nueva,
instantAnea orden de salir desterrado, prueba inequivoca
de que su sombra eclipsaba A muchos luminares de la 6poca.





OBRAS DE SARMIENTO


jPor qu6 habremos de quejarnos de estas injusticias de
la historic, pidiendo gratitud, como si se tratase de asuntos
de familiar? jPor qu6 se ha de exigir a los hechos que
paguen el salario de las ideas? aPor qu6 imponer a los
desenvolvimientos hist6ricos la necesidad de servirse de
los mismos instruments? Guardemonos de reproducir
ese cargo contra la ingratitud de las repdblicas que A
fuerza de repetirse, ha hecho career a las almas vulgares
que el poder es la necesaria recompensa de los servicios
prestados a la patria. Pisistratos que dan la libertad para
esterilizar sus frutos; negociantes en batallas que ponen a
granjeria la sangre de los pueblos, para elevarse; tiranos
por derecho de gratitud, mas terrible que los tiranos por
derecho de odio que derrocan.
Desde aquel destierro puede decirse que la Revolucion y
D. Nicolas Rodriguez Pefia no volveran a encontrarse en
su camino, vi6ndola 61 desde Chile marchar de peripecia
en desenvolvimiento, hasta caer derrumbada en el abismo
de la tirania sangrienta en que vino a sepultarse los dilti-
mos veinte aflos.
Ni una sola queja se ha escapade de sus labios en aquel
largo period de cuarenta afios, ni una solicitud a los go-
biernos de su patria pidiendo el resarcimiento de aquella
fortune tan a tiempo y tan productivamente sacrificada,
fu6 jamas a despertar el recuerdo de su nombre a los que
gozaban 6 abusaban de los bienes, de los honors, de las
glorias que redituaba. La longanimidad era igual al sa-
crificio, y la conciencia de la grandeza de su obra, supe-
rior a las retribuciones y recompensas.
En 1852 cumplia setenta y seis afios, y necesito recor-
dar esta circunstancia, porque senectud tan avanzada, da
un tinte especial a las agitaciones nuevas de su alma. La
noticia de la batalla de Caseros lo volvid a la vida de sus
primeros aiios, crey6ndola el dltimo triunfo que la Revolu-
cion alcanzaba para reposarse ya, de vacilaciones tan
prolongadas. I Qui6n no lo hubiera creido como 61!
La Libertad, la Repiblica Argentina, la Patria, Buenos
Aires, habian vuelto a tomar en su corazon el interest apa-
sionado de los dias floridos de su juventud.
No traer6 al borde de una tumba la apreciacion de los
disentimientos que nos dividen en cuanto a los hechos que





DISCURSOS POPULARES


tienen lugar en nuestro pais; pero el ilustre anciano veia
aquellos acontecimientos A la luz que los vemos todos los
que aqui estamos reunidos. Las peripecias de la lucha
reciente, el sitio de Buenos Aires, su triunfo definitive, las
cuestiones agitadas aqui mismo, despertaban en su cora-
zon ya pr6ximo A suspender sus latidos, calorosas emocio-
nes de la esperanza, del temor, de las simpatias, de las
repulsiones que hacen del hombre un ser animado y no
ung mAquina de cAlculos, ni una tela descolorida por los
desencantos. No ha legado una noticia aciaga para nues-
tras convicciones, que no haya quitado uno de sus contados
dias, ni buenas nuevas que no le hayan hecho saborear la
existencia, abandonAndose A transportes de alegria. Leerlo
todo, 6 inquirir lo que se sabia, era la dinica fruicion de su
vida; y aplaudir, vituperar, alegrarse 6 entristecerse, amar
6 aborrecer por causes political, han sido las vivisimas
agitaciones de esta alma pronta a escaparse del desmoro-
nado vaso que la contenia. Las iltimas palabras que ha
pronunciado con animation, antes de caer en el sopor que
precede a la extincion de una vida agotada, los Ailtimos
sonidos que han agitado sus timpanos encallecidos, fueron
noticias pr6speras 6 ideas simpAticas A su patriotism. En
mediodel decaimiento en que se consumia, era facil vol-
verle a. la vida, como con aromas estimulantes, comunican-
dole algun suceso reciente, brillando sus ojos de alegria,
si era auspicioso i la causa de la libertad argentina.
Nuestro Pr6cer de la Independencia ha cerrado los ojos
A los 77 afios, lleno de fe en los destinos de nuestra Patria,
adormecido por las mismas placidas ilusiones que en 1810
hacian vibrar su corazon. El triunfo de Buenos Aires
sobre la barbarie y el despotismo aunados, le mostraba la
Revolucion tan fuerte y vigorosa como 61 la habia visto en
su infancia hercdlea. Seis meses antes, habria muerto
sin este consuelo, y la piedad filial habria dicho que moria
de desencanto y abatimiento; y cotno yo tengo la misma
conviction que ha serenade sus iltimos moments, de que
la Revolucion toca ya A su fin, notar6 como un hecho pro-
videncial que haya quedado en este mundo hasta hoy, el
primero de los patriots del aflo diez, para llevar a las
sombras de sus concolegas de virtud y de esfuerzos, Cas-
telli, Belgrano, Vieites, Moreno, Saavedra, Alberti, Matheu,





OBRAS DE SARMIENTO


Larrea, Chiclana, Passos, Martin Rodriguez y tantos otros,
la noticia del triunfo definitive de sus nobles prop6sitos;
y para que aun fuese mas auspiciosa su partida, los que
quedamos aqui para dar cima a su grande obra, estamos
felizmente unidos sin discrepancia en vistas y sentimiestos
politicos, no siendo indiferente el hecho de rodear su tumba
los hijos que calentaron su corazon durante el mas ilustre
ostracismo, los heroes de la Independencia que sobreviven,
los proscriptos de la tirania y los tribunos de la libertad en
su patria, que se esfuerzan con Su d6bil voz por encaminar
la batida nave hacia el deseado y ya visible puerto.
Que nuestro adios postrero le sea suave, y nos lo retor-
ne en esas bendiciones misteriosas de los muertos que
alientan la virtud cuando flaquea, la energia cuando des-
fallece, la perseverancia cuando desespera. Que si fuese
real la creencia en ]a metempsicosis, y dado al hombre
pdblico escoger el alma que hubiese de animarlo y urdir A
su fantasia la trama de que hubiera de tejerse su vida, yo
pediria, al cubrir de tier'ra este cadAver, que su alma fuese
la mia, y mis destinos fuesen id6nticos A los suyos.
Una grande obra consumada, y despues la obscuridad y
el destierro en Chile por recompensa. En ausencia de
nuestra patria, tenemos aqui todos los presents una- patria
con sus dolencias y sus bienes, que nos afligen 6 nos delei-
tan. Una cosa tenemos de comun con los chilenos, nuestros
hubspedes, y que podemos reputar un derecho y es la
comunidad de sepulcros. A cualquier lado que volvais los
ojos, al norte 6 al sur de esta ciudad, nuestros huesos estAn
confundidos en Chacabuco y Maipd, y en este cementerio
que pisamos, yacen sepultadas honorablemente muchas de
nuestras esclarecidas glorias argentinas, padres de la patria,
guerreros ilustres, publicistas eminentes, sacerdotes vene-
randos, amigos y deudos cars A nuestro corazon.
Esta es la decima vez, por lo menos, que venimos A dar
el dltimo adios A alguno de nuestros compatriotas, y no es
la que menos haya dejado nuestro corazon satisfecho de
haber honrado la memorial de los buenos, aunque por la
cumplida existencia de nuestro difunto amigo, por la heren-
cia de virtudes que lega A sus hijos, sea la vez que podamos
retirarnos con el espiritu mas sereno y el corazon menos
afectado.



















LOS MIMBRES





Es c6mico el recuerdo de la introduction del mimbre en Buenos Aires, segun
lo cuenta latamente El Nacional, de 1856, y cuya production allmenta hoy clento y
tantas fabrlcas de canastos. Dice asi el diario citado, de una expedleion a las
Islas aun desiertas 6 lucultas del Parana: Descendimos sobre aquella tierra
h6meda de la que hay sesenta leguas de pais rios arriba, mas feraz y cultivable,
a media que se aleja de la embocadura del rio. Dios ha preparado alli, en lugar
de macailamizados y ferro-carriles, rutas, caminos viables en todas direceciones,
para la future exportacion de la masa de producciones vegetables al simple contact
de la mano del hombre, con aquella tierra feraz como ninguna, hdmeda y callente
como en los tr6picos, blanda y profunda como en los invernaculos, tierra de
aluAlon, arrastrada desde los bosques de la Am6rica Central mezclada con arenas
tenues, pulverlzadas desde las montafias donde surten sus aguas el Pilcomayo,
el Bermejo, el Paraguay, el Parana y otros feudatarios del Rio de la Plata.
,En presencia de aquella naturaleza virginal, de aquellos silenciosos canales,
de aquella vegetation asombrosa, creando la pocsia grandiosa de la realidad de
un mundo proximo, brillando ya en el horizonte, como la luna entire celajes, la
imaginacion llegaba al absurdo, en suposiciones placidas y estupendas.

((Una escena rural debia terminar la vista al pioneer de las Islas (D. Angel
Croza), a fin de dejar una serial eterna, de la rehabilitation de aquella tierra obscu-
recida, y del objeto de la expedicion. Reunidos todos los Argonautas en torno
de la verja de tacuaras de un Jardinllo de flores, procedieron con jocosa gravedad
a plantar unas estaquillas de mimbre. El encargado de la operation debla
pronunciar un discurso para hacer mas c6mico el paso, y entire chanzas y veras
dijo lo siguiente:

SERORES:

Por una predisposicion especial de mi espiritu, en las
cosas mas sencillas encuentro siempre algo de providen-
cial. Estas varillas que vamos a plantar, para que se
conviertan luego en &rboles, hanllegado hace tres dias de





OBRAS DE SARMIENTO


las faldas de los nevados Andes. No sabiendo mi amigo
Arcos c6mo llevarlas A Buenos Aires, las dej6 en San
Fernando. Por qu6 Ilegan mimbres A la vispera de venir
nosotros A las Islas? tPor que quedan olvidados, pues,
que ya en Buenos Aires habia propagado otras plants ?
Y sin embargo, sefiores, las tierras de las Islas y el
Mimbre son el cuerpo y el alma, el uno complete A la otra.
El mimbre crece en la humedad y a orilla de las aguas.
Es el mimbre una production valiosa que da ciento por uno
y satisface mil necesidades de la industrial. La fabricacion
de canastillos, de canastos, se entretejeran estos en adelante
con nuestro mimbre; y en pocos afios los industriales
vendr&n A comprarnos por toneladas, el que hoy envian los
agricultores de Francia y de Alemania.
Para la exportacion de sus duraznos, los islefios necesitan
de mimbres; y en lugar de esas barcadas transportadas A
granel, y sin clasificacion possible, el rico cuidarA de comprar
fruta select en canastillos que el carapachayo habrA tejido
por millares'en sus horas de ocio.
Quiero, sefiores, singularmente esta humilde plant,
porque me unen A ella vinculos que quiero descubrir aqui
en medio de mis amigos. Hace afios que me sigue esta
plant adonde quiera que voy, y acaso su propagacion en
la America sea lo ljnico en que no haya encontrado obstAcu-
los. No fui del todo extrafio A la fundacion de la Quinta
Normal en Chile, y el mimbre vino luego A prestar su ayuda
A la agriculture chilena. En medio de los odios de nuestras
reyertas civiles, lo 1nico en que estuve de acuerdo con el
Gobierno de Mendoza, fu6 en la creacion de una Quinta
Normal, y con el agr6nomo que la dirige, pas6 A esta falda
de los Andes el primer mimbre que acarici6 aquella tierra
feraz. Vuelto A mi provincia despues de quince afios de
ausencia, trAjele del destierro, por todo obsequio, algunas
varillas de mimbre; y al dia siguiente de llegar A Buenos
Aires, pedi y me envi6 M. Pouget algunas plants que ya
se han propagado.
Faltabame mimbre para las islas, y present esta el con-
ductor que de los Andes lleg6 A tiempo, y en la hora precisa
en que debiamos plantar estas varitas. Si ningun otro
recuerdo queda de mi presencia en estas Islas, sean ustedes
testigos que hoy 8 de Septiembre (no esta dicho el afio)






DISCURSOS POPULARES 59

plant con mis manos EL PRIMER MIMBRE QUE VA A FECUNDAR
EL LIMO DEL PARAA, deseando que sea el progenitor de
millones de su especie, y un element de riqueza para los
que lo cultiven con el amor que yo le tengo (i).


(1) Nunca esperanza y deseo mas legitimo se Ilen6 en mas amplia media.
En 1882 El Nacional describe el estado de esta industrial, los cientos y millares de
toneladas que se consume y exportan del mimbre, sin olvidar el canasto de
transport de frutas, al mercado, cuya adoption esta Indicada en el discurso.
Seria este articulo un complement de aquel discurso, como el segundo de
Chivilcoy diez alios despues de su fundaclon, complete el primero.

















CHIVILCOY AGRICOLA





Discurso pronunciado con motive de la termination
de la iglesia nueva



1857


Donde ahora se extlende la ciudad de Chivilcoy con sus plazas diversas, unida i
Buenos Aires por un ferro-carril, y cerrado el horizonte por elevados y espesos
bosques de arboles, era la pampa argentina con algun rancho lejano como el que
el viejo Calderon habitaba tras zanjas para preservarse de un ataque de los indios
que llegaban hasta las desiertas inmediaclones. Varias tiendas de campafia se
elevaban desigualmente aqui y alli, camas y muebles embarazaban los alrededores
y hasta un piano esperaba rincon donde dejar oir sus acordes.
En esta eseena pastoral y sin limitacion del horizonte, se pronuncie el diseurso
que recuerda hoy la creaclon del movimiento agricola, con distrlbuclon de la
tierra en lotes proporcionales al trabajo del hombre, y la introducclon al interior
de la inmigracion.
Hoy es Chivilcoy una ciudad, y sus alrededores el centro del desarrollo agricola
que va transformando la Provincia de Buenos Aires.
Este es el primer ensayo de colonlzacion en grande que-se hizo y la pintura de
la escena de trazar cludades para Inmigrantes, es digna de recuerdo.
Son curiosisimos los detalles que sobre la agrlcultura naciente, alimentacion y
aplicacion de maquinas contiene, y hoy parecerian triviales si no fuesen hist6ricos.
Vdse que aun no se presagiaba el rol del ferro-carril del Oeste, que apenas Ilegaba
a la estacion de la Floresta.
El desarrollo actual esta trazado, como una vision genesiaca. Esun document
hist6rico.

MIS ESTIMADOS AMIGOS DE CHIVILCOY:
He sido honrado por el sehor Juez de Paz, el senior Cura
y Municipales de este pueblo naciente, con el encargo de





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presidir a la elevacion de la iltima viga que remata la
techumbre de esta iglesia, obra de todos los presents, como
ha sido comun el afan de verla terminada hoy, y quiero
aprovechar occasion tan solemne, para expresar los senti-
mientos y las ideas que me inspira cuanto he presenciado
y observado en estos pocos dias que he consagrado A visitar
& los amigos que me favorecen con su estimacion. Este
sera el medio mas efectivo de mostrarles mi gratitud.
No dir6 esta vez todo lo que pienso, porque es much lo
que tengo que decir; pero indicar6 lo mas notable, que yo
me encargo de desenvolverlo mas tarde, y de hacerlo oir
donde mas interest que las cosas de Chivilcoy sean cono-
cidas.
Por mas simples que parecen las formas del acto de que
acabamos de ser actors y testigos, es ciertamente uno de
los mas interesantes espectaculos que puede presenciar el
hombre en su vida.
,Quien de los presents ha visto nacer ciudades? En
Europa hace siglos que la sociedad es est6ril ya para produ-
cirlas, y en America solo en los pueblos felices y en 6pocas
sefaladas ocurren estos acontecimientos.
i La ereccion del primer temple elevado A Dios por un
grupo de hombres en lo que ayer era un desierto, es como la
toma de posesion que la civilizacion hace de la tierra, y la
seguridad de que no sera abandonada de nuevo a la natu-
raleza.
Sobre este suelo que pisamos, han estado clavados no
hace cuarenta afios los toldos de las tribus salvajes. En aque-
llas lomadas que llevan el nombre de los Cerrillos de la
Averia, fueron degollados hace poco mas de veinte aios,
once cristianos que se habian aventurado hasta estas sole-
dades en la corrida de avestruces; la cafiada de Chivilcoy
era hasta ahora poco el limited del territorio, y todavia en
1846, los indios llevaron cautivos de este lado de la vecina
cafiada.
El aire que difundia los alaridos del pampa 6 los gemidos
de la victim, Ileva hoy agitado por el bronce de las campa-
nas, sonidos mas gratos; y los segadores que apurados por
la estacion no han podido reunirsenos, han debido dete-
nerse un moment A escuchar con sorpresa el sonido alegre
que desde la infancia les record en otros lugares que eran





OBRAS DE SARMIENTO


miembros de un pueblo cristiano. Lo que era ayer un
grupo de casas, es una villa hoy, y sera una ciudad mafiana.
Hay ya un temple.
Chivilcoy es un pueblo cosmopolita donde parece se hubie-
ran dado cita para formarlo hombres venidos de todos los
cabos del mundo. En la chacra de mi amigo el senior
Bermejo, me he complacido en verificar este curioso hecho.
Entre las personas que nos hallibamos reunidas, habia
quienes hablasen el latin, el griego y el hebreo; el romaico
(griego moderno, el turco, el ruso, el ingles, el quichua, el
vascuence, el aleman, el frances y el espafiol. Nueve eran
nacidos por estos alrededores; cordobeses diez, santiaguefios
y tucumanos sjete, sanjuaninos y mendocinos cinco, espa-
ioles y vascos siete, italianos dieciocho, franceses dos,
norte-americanos 6 ingleses nueve, prusianos tres, austria-
cos de Silicia uno, suizo del Tesino otro. De las mujeres,
entire quince, nueve han venido de otras parties, y hasta
entire los niflos habia alguno trasplantado de un lugar a
otro.
Lo que acontece en una sola chacra de Chivilcoy, lo veo
pintado en las fisonomias de los habitantes de esa pobla-
cion. &,Qui6n podra decir en adelante, yo no soy de aqui?
Pero Chivilcoy es todavia una manifestacion mas alta de
la 6poca de desarrollo en que hemos entrado. Cuando
venia entrando en las calls, apenas trazadas de la poblacion,
me venia A la imaginacion recuerdos de otros pueblos y de
otros paises que he recorrido en mis largos viajes; y si
fuera possible olvidarse un moment del lugar en que
estamos, habria creido ir entrando a Buffalo, en los Estados
Unidos, 6 a alguna de las numerosas villas que surgeon de
la tierra como por encanto. El mismo aspect de la pobla-
cion, la misma frescura de los edificios todos, el mismo
hacinamiento de maquinas, barricas desfondadas, ladrillos
y utensilios por las calls.
Es precise transportarse a los Estados Unidos 6 a Chivil-
coy, para ver planteles de ciudades con calls de treinta
varas, con habitantes de todas las lenguas y fisonomias,
con quinientas casas de ladrillo construidas en un aflo,
sobre un suelo que todavia conserve las trazas de la natura-
leza salvaje. Pero es precise ir a Chivilcoy para ver lo que
no se ve en los Estados Unidos, y es el cerco de quintas





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cultivadas con esmero; plantadas todas en una misma esta-
cion, con alamedas a perderse de vista, que aun no som-
brean las calls, pero que ya disefian alrededores deliciosos,
que hacen presentir paisajes y bellezas que dejaran azora-
do luego al estanciero negligente que de los primores de la
vegetacion no conoce sino el est6ril ombd.
Chivilcoy realize una teoria que es nueva en el mundo,
y que no entra todavia en la mente del vulgo, y es que los
pueblos nuevos son la mas alta expression de los progress
de la humanidad.
Los habitantes de California, que ocho aflos atrAs era un
pais como era este el afio pasado, poblado de vacas, miran
hoy como muy atrasados A los demas Estados Unidos; y
entire estos, los mas adelantados son el Wisconsin, Illinois,
y los iltimos admitidos en la Union.
Nadie sino los que aqui me escuchan puede compren-
der estas verdades, porque solo ellos las han hecho prAc-
ticas.
San Isidro, Lujan, San Fernando y aun los alrededores de
Buenos Aires, son todavia en desalifio, lo que eran hace
veinte aflos; y ni la idea viene A transformar el rancho en
moradas c6modas.
Dime lo que comes y te dird quidn eres, ha dicho de las nacio-
nes, con tanta gracia como profundidad, el autor de la
Fisiologia del Gusto; y en efecto, la cultural de los pueblos se
mide por la cantidad, calidad-y variedad de las substancias
qwe han adaptado t su nutricion. El groenlandes bebe
aceite podrido de ballena por dnico alimento, el irland6s
devora papas, y el paisano de nuestras campafias engullia,
no ha much, cuartos enteros de vaca, sin otro condimento
que la sal. Chivilcoy ostenta, en un afio en medio de la
pampa, todas las variedades de granos, plants, legumbres,
y animals dombsticos que hacen agradable la mesa y
fAcil la vida, habiendose generalizado el uso del pan en
todas las condiciones de la sociedad con la abundancia y
perfect confeccion que no conocieron nunca ni los acauda-
lados propietarios de la campafia. Si alguien encontrase
ridiculous estos detalles, bastele saber que aun hay paisanos.
que miran con repugnancia las ensaladas A que l1aman con
desprecio comer yuyos.





OBRAS DB SARMIENTO


He seguido con complacencia la elaboracion del pan en
Chivilcoy, y quiero enumerar las diversas tramitaciones
por que pasa el grano qne lo subministra, A fin de que no se
me tache de exagerado al colocar muy alto A este pueblo en
la escala de la civilizacion.
No cualquier grano es confiado A la tierra por el inteli-
gente labrador. Las Ilanuras de la Lombardia 6 las cele-
bradas sementeras de Barleta, en el Piemonte, han sido
puestas A requisicion para proporcionar A subido precio, la
simiente del trigo que sepultan en la tierra arados norte-
americanos. Maquinas de segar manejadas con 6xito
cumplido por empresarios peritos, tienden al dia las espigas
que contienen tres y media cuadras de.terreno, y de aque-
Ilas hay seis introducidas en Chivilcoy.
Al pisoteo de las manadas de yeguas para trillar el trigo,
ha substituido ya nuestro amigo el senior Villarino, el
trillador ingles movido a vapor, y aunque el resultado de
cuarenta fanegas trilladas y aventadas pur dia, no corres-
ponda econ6micamente al consume de combustible, el inte-
ligente Mr. Krause, ha recibido de Prusia por medio del
Honorable Von Giilich, Enviado prusiano, y tan interesado
en hacer conocer favorablemente estos paises'en Alemania,
models de mAquinas de trillar A mano de hombre, 6 por la
fuerza de caballos, bueyes 6 vapor, segun el caso y la canti-
dad de obra, y adaptables a todas las circunstancias. La
question de maquinas de trillar, por otra part, esta A la
orden del dia entire los agr6nomos de Inglaterra, Francia,
Estados Unidos y Alemania, y en breve sabremos A qu6
atenernos, en cuanto a rapidez de ejecucion y economic
de dinero.
Tan en breve, como que la atahona que muele la harina
en la panaderia de don Juan Basetti, multiplicando sesenta
veces el movimiento primitive que la imprimen los caballos,
obtuvo su patente de invencion en los Estados Unidos
recien en 1854, y ya en 1856 se estaba colocando en Chivil-
coy, y hoy da una fanega molida por hora. El trigo, A mas
de los ventiladores conocidos, pasa por uno de nueva inven-
pion, que disuelve los terrenos que asumen la forma del
grano, y la pasta que se hace de esta harina la amasa un
amasador mecAnico, inventado en Buenos Aires en 1856 por





DISCUR8OS POPULAR


M. Augusto Faucon, y que produce los resultados mas
apetecibles (i).
Esto por lo que hace al consume de Chivilcoy, que en
cuanto a la production en grande del trigo, traigo de
Buenos Aires faustas nuevas que dar A los labradores
que me escuchan. Como encargado de representar las
acciones del gobierno en la empresa del Ferrocarril del
Oeste, tengo la certidumbre de que este deseado medio de
locomocion estara en ejercicio A principios de febrero
pr6ximo.
Con mi venida a Chivilcoy he obtenido convicciones de
que antes carecia sobre la influencia benffica de aquel
tronco de las futures lines del ferro-carril. Tomabalo sola-
mente como una muestra que sirviese de leccion para
educar, por la vista, la conciencia pdblica, como un comienzo
est6ril por ahora, pero precursor de mas felices resultados
para el porvenir. Mis conversaciones con los vecinos de
Chivilcoy me han persuadido de lo contrario. S6 por ellos,
que las dificultades y retardos del transport de los granos,
dependent casiexclusivamente del estado de los caminos en
San Jos6 de Flores, arreglandose los fletes a las noticias mas
6 menos adversas que de aquella localidad reciben. Asi, mi
viejo amigo don Calixto Calderon,ha perdidoen este invier-
no en San Jos6 de Flores, en bueyes y carretas 30.000 pesos,
lo que basta para comprometer el fruto de un afio de fatigas,
y no hace un mes que el senior Bermejo ha perdido en el
verano seis bueyes en un viaje, lo que sobra para disipar
utilidad y capital del cargameuto que transportaba.
El ferro-carril del Oeste obvia casi todas las dificulta-
des, pudiendo desde la estacion de San Jos6 de Flores
retornar carretas y bueyes sin entrar A la ciudad. Desde
Febrero en adelante los pantanos de San Jos6 de Flores
habran dejado de ser el fantasma que perturba las horas
de repose del labrador de Chivilcoy, substituy6ndosele la
fugaz imagen de los wagones que vuelan murmurando

( ) Todos estos minimos detalles que parecen frivolos y vulgares ahora, el autor
los coDserva, porque entonces eran novedades para casi todos los habitantes de la
campafia. PGr manera que hoy estos pequefios details, conservados en un dis-
curso, vienen a hacer la historic de los progress que experiment el pals con la
destruction del gobierno semi bArbaro que cayo en 1852.-- (Noa del author en f888).
Toxo xx.-5.





OBRAS DE SARMIENTO


alegres, como la abeja que lleva a la colmena el polen de
las flores que ha recogido en sus patas, y la miel que ha
arrebatado al pddico caliz de aquellas.
Pero un nuevo espectAculo os sorprenderi despues de
pasado el. fatidico San Jos6 de Flores, que ha sitiado a
Buenos Aires tantos afios con sus trincheras de pantanos,
mas nocivas A su prosperidad que las hordas de Lagos y
de Urquiza combinadas.
Cuando entreis a la ciudad, arrebatados por la vorAgine
de fuego y vapores que impulsa los wagones, un minute
antes de entrar en la plaza de Septiembre, se os presen-
tara un panorama nuevo, que harA de los alrededores de
Buenos Aires, por este lado, el remedo de los alrededores
de Birmingham 6 Liverpool, descollando sobre masas de
verdura, monumentos colosales, que no mereci6 habitar
el rastrero tirano que nos retuvo tantos aflos atrasados.
Por do quier se levantan chimeneas que vomitan hacia el
cielo el humo del carbon de piedra, alimento de la voraz
industrial modern. Desde ahi, la vida abraZa de un solo
golpe, el molino antiguo de viento que no agita ya sus
aspas, en presencia del poderoso A vapor de Halbach, y en
presentimiento de los tres mas colosales que preparan la
Sociedad Argentina, la Sociedad An6nima y la Sociedad
Onetto.
Mercados, ferro-carriles, fAbricas suntuosas, todas estas
creaciones de pocos meses y de millones invertidos, son
los bravos auxiliaries de los labradores de Chivilcoy, los
instruments gigantescos de la elaboracion del trigo que
cubre estas campinias, y ha de convertirse en alimento de
la gran ciudad, y bien pronto en articulo de exportacion
para el consume de Europa, articulo mil veces mas valioso
que el escaso sebo que aumenta accidentalmente el volu-
men de nuestras raquiticas vacas. Digolo sin. nimo de
desacreditarlas. Una Revista Belga de estos meses trae la
resefia de los products del Illinois, Estado norte-america-
no de poco mayor dimension que la part apenas ocupada
del Estado de Buenos Aires, y habitado ya en los treinta
afios que cuenta de existencia por un million de habitan-
tes. Este million de hombres ha cosechado en V54, tres-
cientos millones de buschels, entire trigo y maiz, lo que
hace ciento cincuenta millones* de nuestras fanegas, y si se





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tiene present que de ese trigo del Illinois, estamos aun
comiendo pan en Buenos Aires, 4 qu6 valen, preguntamos,
todas las vacas que mantienen la despoblacion de nuestro
suelo, en presencia de aquella ingente masa de granos que
acumulada en una sola pila, haria una montafa mas alta
que el cerro de Montevideo?
SC6mo se realize este prodigio de production, y c6mo
tan corto ndmero de hombres relativamente provee A la
subsistencia del mundo? Por los mismos medios que
empezais a ensayar vosotros. Maquinas para arar, ma-
quinas para segar, maquinas para trillar, miquinas para
moler, y miquinas para transporter, que Dios no nos ha
dado brazos para tomarnos, tan d6biles como somos, a
brazo partido con una roca, 6 un arbol, 6 un toro, sino para
que obedezcan a la inteligencia que combinando el hierro,
el fuego, el agua, produce gigantes Briareos con mil bra-
zos, capaces de tomar un dia la tierra y sacudirla sobre
sus cimientos, si algun bien hubiera de resultarde ello a
la humanidad.
SQub nos falta para rivalizar en prosperidad y grandeza
con los Estados Unidos? Tierra tenemos, virgen aun, ex-
tensa, infinita y desembarazada por la mano de la natura-
leza, de tropiezos y vegetacion silvestre, que haga oneroso
descuajarla.
La libertad de accion la hemos conquistado en medio
siglo de luchas gloriosas para despejar de abrojos el sen-
dero que conduce al desarrollo rApido, instantineo de todos
los elements que componen la felicidad y el poder de las
naciones.
Capitales sobran, A Dios gracias, en Inglaterra, Francia,
Brasil y Estados Unidos para que se cubran de vapores los
mares y rios, del humo de las fabricas nuestro cielo, de
hierro los caminos, de mieses las campifias, de bosques
los campos, de pastos exquisitos los prados artificiales.
Brazos nos enviard por millares la Europa convulsa y
estrecha ya para alimentar y dar fortune, familiar honora-
ble y dignidad a los millones de series humans que vege-
tan alli en la ignorancia insanable, la abyeccion que
trasmiten a sus hijos, 6 la pobreza de que no pueden
salvarse.
Principia ya este movimiento en Chivilcoy, y como Chi-





OBlRAS Di SARMIENTO


vilcoy, serA bien pronto todo el Estado de Buenos Aires;
y como el Estado de Buenos Aires, no tardara la Repilblica
Argentina y la America toda, mas tiempo que el necesa-
rio para que vean los prodigies que pueden obrar hombres
como vosotros, reunidos espontaneamente, y obrando
segun las leyes invariables del desarrollo human.
Con fierro y pan, decian al soldado frances en 1893, se
puede, de conquista en conquista, Ilegar A la China. Con
tierra y brazos podemos nosotros Ilegar a la altura de los
Estados Unidos, y ya vamos en camino. No quiero sino
tomar entire vosotros un ejemplo; perd6nemelo mi amigo
intimo de ayer, el senior Krause.
Era hasta ahora poco, Pastor de un pueblecillo de la
culta Prusia, donde fund6 un establecimiento industrial
para poner en ejercicio la actividad de los dementes, y
procurarles, con su propio trabajo, recreo, ocupacion ditil
y recursos. En esta tarea de notable filantropia, encon-
trando sinsabores, volvi6 los ojos A la America, esta iltima
Tule del aleman, y con suertes varias, lleg6 no hace dos
anos & Chivilcoy acompafiado de su esposa, el hermano de
su esposa, una hermana mas de 6sta con su marido, y un
niflo. Asi llegaba al desierto, nuestro Far West, la pri-
mera familiar alemana, inocente de costumbres, escasa de
recursos, pero rica de perseverancia, inteligencia y animo
firme de establecerse en el pais de su adoption. Todavia
se sefiala el lugar donde entire pajonales estuvo el piano
que traian consigo los inmigrantes prusianos, y que por
las noches perturbaba con sus armonias el silencio de
estas soledades. La familiar habit largo tiempo bajo una
tela extendida, hasta que, obtenido con largueza un lote
de tierra, pudo construir su primer alojamiento.
De las aventuras del emigrante europeo en el desierto,
de sus tribulaciones en su afan por adaptarse a nuestros
medios, baste recorder la inexperta ocurrencia de amarrar
uno de nuestros caballos A un cuero de vaca que yacia
extendido en el suelo. No debi6 ser mas grande el tra-
zado que la reina Dido obtuvo del recinto de Cartago, por
el mismo medio, si no es que el caballo nuestro, menos
clAsico que el ndmida, habria hasta ahora andado trazando
el recinto de Chivilcoy, si una banda de jinetes no hubiese
partido A detenerlo en su empefio.





DISOURSOS POPULARES


Pero la asociacion que preside mi amigo Krause tenia
otra cosa que hacer que trazar recintos. Consagraronse
a construir galeras y carros de los que ya han dotado la
locomocion de Chivilcoy. Introdujeron una maquina de
hacer ladrillos crudos, por la simple presion de la tierra
seca, y de ellos se han construido varias piezas de servicio,
reservando para la de habitacion las formas y el material
de la casa patriarcal alemana con sus guardillas en el
techo, y la techumbre misma sirviendo de costados A las
habitaciones mas altas.
Uno de los hermanos dirige las maquinas de segar, que
al principio pusieron en conflict la destreza de nuestros
trabajadores, y con enternecimiento le hemos visto sentado
sobre su maquina, ennegrecido el rostro con el sudor y el
polvo, mientras el nifio de nueve afios, dirigia a caballo
los bueyes, quejAndose de la sed que lo devoraba.
Mr. Krause dirige A mas de sus propias plantaciones,
las de los sefiores Klapembach y Carosini de Buenos
Aires; mientras que las laboriosas mujeres, cuya educa-
cion envidiarian muchas de las nuestras, atienden al me-
naje de la improvisada casa, moliendo el maiz con una
maquinilla, lavando la ropa con otra, y afiadiendo a
nuestros medios, los muchos que la tradition europea
conserve en las families.
Mr. Krause era quien en la chacra de.Bermejo, A mas
del ingles, el frances, el aleman y el espafiol, poseia el
latin, el griego y el hebreo, y sus conocimientos en las
matemiticas me han sido sumamente tiles para la ejecu-
cion de problems laboriosisimos que necesitaba resolver,
A fin de darme cuenta de la importancia de la agriculture
en Chivilcoy. La fanega de trigo pesa este aflo hasta
nueve arrobas, catorce libras. De Montevideo escriben que
en Maldonado se ha cosechado fanega de once arrobas.
SQue es, pues, una fanega de trigo, comparada con alguna
otra media? La fanega de Espafia pesa 90 libras. El
Scheffe prusiano, que coincide con la fanega de Espafa,
pesa 85.
Mr. Krause se habia devanado en vano los sesos, falto
de libros, por obtener un resultado satisfactorio. Aso-
ciamonos a la tarea, y por various medios y una verifi-





OBRAS DE SARMIENTO


cacion prActica, obtuvimos los resultados aproximativos
siguientes :
Una fanega de Buenos Aires corresponde A 139 litros,
sistema m6trico.
La fanega de Bilbao corresponde A 60 litros, la de CAdiz
A 69, la de MAlaga A 56, la de Espafia A cerca de 55.
Nuestra fanega, como se ve, no es fanega, sino dos fane-
gas, 6 cerca de tres en una.
Que la de Espafia es de 55, consta del Annuaire des Loa-
gitudes; y que la nuestra tiene de 136 a 140, nos consta
porque construimos un litro para medir la cuartilla en
litros.
Igual comparacion necesitabamos hacer entire la cuadra
nuestra de 22.500 varas, y la hectArea m6trica que sirve de
base a todos los calculos. Encontramos que una hectarea
equivale a 14.311 varas cuadradas, lo que hace un poco
menos de dos tercios de cuadra.
Con estos datus, de una precision suficiente, hemos deja-
do establecidos los siguientes hechos:
El senior don Juan Goyeneche ha cosechado 18 j fane-
gas de trigo por cuadra en quince cuadras de sembradura,
lo que equivale A 15 y medio hect6litros por hectArea.
Don Antonio Bermejo ha cosechado en nueve cuadras
230 fanegas, lo que da 22 y medio hect6litros por hectarea.
En otro terreno ha cosechado en 12 cuadras 400 fanegas,
lo que da 29 y medio hect6litros por hectArea.
Otras sementeras han producido much menos; pero
en regla general se reputa en Chivilcoy buena cosecha la
de 20 fanegas por cuadra, lo que da 17 y medio hect6litros
por hectArea.
El rinde del trigo en Francia, en t6rmino medio, es de
13 hect6litros por hectarea. En Inglaterra y en Escocia,
donde la agriculture esta mas adelantada,el rinde del trigo
es de 21 hect6litros por hectarea; en Austria de 17; en
Prusia de 12; en Baviera de 11; en Rusia de 13.
La fertilidad espontanea del suelo en Chivilcoy, es pues,
superior A la de toda la Europa, except la Inglaterra;
pero si la tierra fuese arada con la prolijidad que ponen
los ingleses en sus labores, el resultado seria mayor, como
lo hemos visto en la cosecha obtenida por Bermejo.
La question de los cereales es, pues, question resuelta





DISCURSOS POPULARES


para Chivilcoy, como industrial que recompensa amplia-
mente el trabajo. Queda s6lo la de viabilidad, y para
resolverla, los vecinos de Lujan y Mercedes, pueden hacer
much.
El tramo del ferro-carril hasta Moron desde la estacion
de San Jos6 de Flores, est& presupuestado en tres millones
de pesos, y si cada uno de aquellos centros de poblacion
subscribiese por un million de acciones, tendrian a mas
de las utilidades directs del negocio, la de un diez 6 un
veinte por ciento, en economic del flete de sus propios
products. Esto seria la obra de un aio.
Mientras el ferro-carril invade hacia el interior, otras
mejoras parciales pueden allanar obsticulos insignifican-
tes. Cuatro puentecillos con calzadas sobre arroyos que
crecen en el invierno, los harian desaparecer del todo.
Nuestro amigo Krause se .propone construir carros de
cuatro ruedas para substituir i la pesada carreta antigua;
y el senior White, grande propietario en Chivilcoy, multi-
plica con 6xito la raza de caballos frisones, para reemplazar
la limitada fuerza y la lentitud de los bueyes.
Asi los trigos de Chivilcoy, recogidos y trillados por pode-
rosas miquinas, serAn transportados luego por poderosos
caballos frisones 6 dinAmicos, y la cosecha de 200.000 fane-
gas sera de millones progresivamente sin limits, desde
que proven de un articulo de exportacion.
Ahora quiero detenerme sobre una de las innovaciones
agricolas que mas distingue la agriculture de Chivilcoy, y
mas agradablemente sorprende al viajero. Tal es la pro-
fusa plantation de arboles de madera y lefia, a punto de
calcularse en un million los de las vecinas quintas, y de
cerrar en parties el horizonte los de las chacras.
Siempre me ha chocado el aspect de la pampa que
(ostenta su lisa y velluda frente, imagen del mar en la
tierra; la tierra como en el mapa; aguardando todavia que
se le made producer las plants, y toda clase de simiente.
( Las entrafias de la tierra no esconden el carbon de pie-
dra que alimenta el fuego de los calderos. La lefia que
pudiera suplir su falta,.es punto menos que por simil
conocida, faltando en extension -tan dilatada los bosques
naturales que de ordinario embarazan en otros puntos del
globo el cultivo y aprovechamiento de la tierra.)





OHRAS I)i SARMIENTO


Huelgome siempre en recorder que mis simpatias por
Chivilcoy empezaron por el espectAculo risuefio siempre
de sus arboledas dispersas en medio de la desnudez de la
Pampa. ,Por qud no las hay desde el Puente de Marquez
hasta Mercedes? ,Por que se interrumpen desde este
punto hasta Chivilcoy? 4Es esteril la tierra interme-
diaria ?
Estas arboledas, empero, representan una de las dolen-
cias sociales de nuestros paises, de este mas que de otro
alguno, y causes muy graves han debido producer el raro
fen6meno de alejarse cada vez mas la cultural de la tierra
del mercado que ha de consumer sus products.
Chivilcoy se extiende hacia el Oeste, en vez de prolongar
sus cultures hacia el lado de Buenos Aires. Parece que se
sembrara el trigo para el consume de los indios. En el
Veinticincode Mayo se han cosechado, se asegpra, 50 mil
fanegas de trigo este afio En el Bragado, CalfucurA ha
podido ver el polvo dorado de las trillas. Por que no
sigue el trigo A las quintas que hermosean los alrededores
de Buenos Aires, y viene A buscar la frontera a cincuenta
leguas de distancia para mecer al viento sus espigas?
Es esta una historic triste e instructive a la vez. El
hecho ha principiado obscure 6 inapercibido. Conocidos
son aqui, y padres de families numerosos y acaudalados
propietarios, los animosos squatters que hace 30 aflos vinie-
ron a establecerse en estas soledades. Conocido y amigo
de infancia me es uno de ellos, que vivi6 largo tiempo
labrando la tierra, y asilAndose al menor rumor de indios
en su rancho foseado, y s6lo accessible por una tabla que
constituia el puente levadizo, el cual se levantaba aun para
dormir la siesta.
Habianle precedido algunos otros por otras direcciones;
siguibronle various despues, sin plan ni concerto, hasta que
andando el tiempo, por los grupos de Arboles que de cuan-
do en cuando interrumpian la monotonia de la Pampa,
se encontr6 que habia en Chivilcoy trescientos labradores
establecidos.
Entonces se encontraron con que la tierra que labraban
era ajena, y que ellos eran inquilinos. Alguien que se
decia duefio, se present A cobrarles un arriendo en trigo,
una prestacion en natural, y propietario de 6stos ha habido





DISCURSOS POPULARES


que cobr6 largos afios trescientas fanegas de los various
inquilinos que poblaban sus dominios.
El derecho feudal habia nacido, pues, entire nosotros, y
ha vivido autorizado por la ley. De cuatro fanegas que se
pagaron al principio, subi6 el impuesto hasta 25. Prohibi-
do le era al inquilino montar atahona para moler sus
trigos; tener saladero 6 matanza, ni casa de negocio; y en
esto dltimo no habia abuso, porque en los permisos solici-
tados de Rosas, proveia 6ste, si proveia, concedi6ndolos, si
el propietario consentia en ello, lo que no siempre sucedia.
El propietario, en cambio, se reservaba el derecho de
expulsar al inquilino, segun los consejos de su propia
justicia sin apelacion, y este terreno que pisamos fu6 lar-
gos afios objeto de litis entire el inquilino Montenegro, que
defendia contra el propietario su derecho de permanecer
inquilino.
Sucedenos en todas las cosas, y tengo siempre occasion de
notarlo, que creyendo que obramos segun lo exigen peculia-
ridades de nuestro pais, no hacemos mas que entrar en
alguna de las faces por que ha pasado la tierra y su distri-
bucion en Europa.
El derecho de expulsar A los inquilinos tuvibronlo desde
los tiempos de la conquista, los lores ingleses, en sus tierras
feudales; y solo desde Enrique VIII, para poner t6rmino k
los horribles estragos que causaba este derecho, se les
despoj6 por un Estatuto Real. El inquilino ingles desde
entonces, estuvo seguro de no ser arrojado & la calle con su
familiar, si no subscribia a los deseos 6 A las codicias del
senior. Para proteger al inquilino se establecieron los
contratos de arriendo por noventa aflos que establece la ley
inglesa, y con el fin de asegurarle por la larga permanen-
cia el fruto lejano de la agriculture y estorbarle que esteri-
lizase la tierra, apurAndola en cosechas anuales.
Son tristisimos los detalles de las exacciones a que esta
poblacion estuvo sujeta, durante el reinado destructor de
Rosas, con motive de los acantonamientos de tropas en el
Bragado 6 en la Guardia de Lujan. Un dia se pedian made-
ras para construir barracas, y el Juez de Paz se presentaba
en la casa de un labrador & echar por tierra los anicos
alamos que sombreaban la casa. Otro, el jefe de un canton,
pedia cincuenta carradas de lefia, y el monte de durazno





OBRAS DE SARMIENTO


caia cargado de fruta, en estacion inoportuna, con lo que
moria de raiz la plant. Para la campafia que termin6 en
Caseros, se pidieron quinientos j6venes sin vicios, y lo mas
florido del paisanaje fu6 enviado A .engrosar las filas del
ejercito. Algunos dias despues pidieron los vecinos que
habianquedado, y entonces los padres de familiar mismos
y los propietarios que ya habian entregado sus hijos, tuvie-
ron que seguir las huellas de los que les precedian. Esto
era despues de haber dado seiscientos hombres para el
Bragado, y entire otros destacamentos, trescientos mas. Asi
ha nacido Chivilcoy, hijo de todos los dolores; asi ha pros-
perado la agriculture, victim de todos los vejAmenes.
Pero el aire de la libertad refresc6 con su soplo vivificante
los Animos, y la libertad es siempre madre de las buenas
inspiraciones.
Ocurri6le A algunos de los inquilinos de Chivilcoy, pedirle
a su senior los titulos de propiedad que le daban derecho A
participar del fruto de su trabajo, y entonces aparecieron
las monstruosida'des del sistema feudal.
El que cobraba trescientas fanegas de impuesto, que le
daban sesenta mil pesos, era enfiteuta que no pagaba canon
diez afios habia, y que a pagarlo bastabale 900 pesos para
desobligarse. Otro se decia ubicado por un boleto de sangre,
cual por donacion gratuita de Rosas, en cambio de su
adhesion.
Los inquilinos de Chivilcoy, muchos de los cuales estAn
presents, expusieron sus agravios al Gobierno, y como el
acto de mas transcendencia social, entire tantos que honra-
ban la administration del sefor Obligado, recordar6is el
decreto que hizo cesar el inquilinato feudal, y el derecho
de desalojo reivindicado por los propietarios titulares (I).
Este acto se ha reproducido en 6pocas dadas en casi todos


(1) Departamento de Gobierno.-Buenos Aires, Noviembre 4 de 1854.-(Consi-
derando que ha muchos aflos que los enflteutas hoy poseedores de tierras pfibllcas
no pagan canon al Gobierno, y esto no obstante, han cobrado y cobran sumas
enormes a los sub-arrendatarios: Considerando que este abuso supone una especie
de derecho privilegiado, contrario a los principios de equidad y justicia que el
Gobierno, como administrator de diehas propiedades, quiere sostener sin excep-
cion: y por ultimo, que tanto los poseedores, como los sub-arrendatarios, deben
esperar lo que a este respect se resuelva por la Legislatura, ha acordado y decreta:
a Art. 1- Entretanto que no se sancione la ley de tierras, que debe ser presen-





DISCURSOS POPULARES


los paises del mundo. El articulo 20 del decreto de Obligado
provee a lo mismo que el Estatuto de Enrique VIII en
Inglaterra. En Hungria se han tornado disposiciones pare-
cidas despues de la revolution de 1848.
Pero mas an6logo al de Chivilcoy, es el caso ocurrido en
NuevaYork, aunque los inquilinos se hicieron a si mismos
la justicia que los de Chivilcoy hallaron pronta y eficaz en
el Gobierno, propietario de las tierras pdblicas.
Pasada la guerra de la Independencia, se di6 la ley de
tierras norte-americana, que fija un precio m6dico a la venta
de las pdblicas, y una extension media de que no puede
pasar el lote. Habia empero donaciones hechas A los lores
ingleses por la corona, y la ley las respet6. Algunas de
estas donaciones eran verdaderos condados. Las ventajas
de position las hicieron codiciables, y se ilenaron de inqui-
linos que pagaban un m6dico arrendamiento. Todo anduvo
bien por espacio de sesenta afios; pero al fin los inquilinos
se hicieron ricos y se habituaron A Ilamar suya su casa,
suyos los arboles que habian plantado con sus manos, suyas
las tierras que habian labrado, y empez6 a fastidiarles la
presencia del collector que cada aflo se presentaba a la
puerta cobrando el arrendamiento. Un dia un arrendatario
no tuvo dinero disponible, y fu6 precise dejar el cobro para
el afio venidero. Ese afio hallaron various que el encargado
del cobro era impertinente, y lo pusieron a la puerta. Al
tercero dijeron todos que no pagaban, porque no les venia
a cuento, y no pagaron.
Apel6 el interesado a los tribunales, y los tribunales,
como era de justicia, ordenaron el pago. Los inquilinos
reconocieron la justicia de la sentencia, pero el collector no
obtuvo un centavo. Procedi6se al embargo de bienes; pero
no es cosa fAcil embargar a un pais entero. Los inquilinos
resistieron. Acudi6 la fuerza pdblica, y las tropas fueron


tada a la Legislatura, y no se restablezca y arregle el nuevo cAnon que deben
pagar los poseedores de dichas tierras, los sub-arrendatarios quedan desobligados
del pago; y en lo sucesivo no pueden tener responsabilidad sino ante la autoridad
pfiblica, y segun la ley que se dicte.
( Art. 2o No se puede fundar en el anterior articulo, derecho alguno para exigir
el desalojo de los sub-arledatarus.
aArt. 30 Comuniquese A quien corresponde, publiqum ydItealSegistra Oficial.
- OBLIGADO Ireneo Portela.





OBRAS DE SARMIENTO


cderrotadas en un encuentro. Mandaronse nuevas fuerzas,
y una guerra civil en toda regla asol6 aquel rincon de
tierra cuatro meses, hasta que apercibido de ello el Presi-
dente de la Union, neg6 el concurso de los soldados para
asesinar labradores. Entonces el lord ingles propietario
entr6 en arreglos, y vendi6 a sus inquilinos la tierra, reci-
biendo en cambio una gruesa suma de dinero. La iltima
constitution de Nueva York prohibe los arrendamientos por
mas de doce afios y el inquilinato qued6 extinguido en su
germen.
EstAis por fortune libres de apelar A estos extremes.
Nadie ha de venir en adelante a cobrarosarriendo de tierras
pdblicas. Pero yo os aconsejare siempre en via de precau-
cion, que plant6is arboles, muchos Arboles, millones de
Arboles. Nunca estAn demas, y marcan muy bien los limits
de la propiedad. Son titulos mas duraderos que el perga-
mino, y acreditan mejor derecho que el enfiteusis, el
derecho del trabajo. Las maderas de Chivilcoy exigirin
un dia aserraderos para la construction de barricas de
harina. Plantad Arboles.



















LOS RESTOS DE RIVADAVIA





Discurso pronunciado a nombre de la Municipalidad de Buenos
Aires, al desembarcarse los restos de Don Bernardino
Rivadavia.


27 DE AGOSTO DE 1857


Buenos Aires ha hecho tardias reparaciones, recuperando los restos mortales,
que sus Escipiones dejaron en tierras extrafias tras crueles y largos ostracismos.
Rivadavia obtuvo de una generation esta reparacion imperfecta de los agravios de
otra; si blen su espiritu volvib a vivificar los instituciones que 1l dej6 implanta-
das, 6 las que las resistencias que suscitaron sus reforms, hicleron abortivas.
La Municipalidad de la cludad que lo habia visto nacer, envl6 al muelle que
A la sazon estaba recientemente construido, una Comision de su seno para recibir
la urna de formas griegas, que contenia los restos de Don Bernardino Rivadavia,
primer Presidente de la Reptblica y Jefe del Partido Liberal que tom6 el nombre
de unitario, y que como tal, fu6 perseguido por los partidos adversos que desqui-
ciaron el Goblerno, y acabaron en la tirania de Rosas, sin triunfar por eso, puesto
que eran los sucesores de Rivadavia, los que o1 devolvian en espiritu a su patria.
Esta ceremonia ocurria cuando Buenos Aires se habia constituldo Estado inde-
pendiente; y como se vera, la tendencia del discurso es nacionalista muy
pronunclada.

SERORES:

La Municipalidad de la ciudad de Buenos Aires me en-
carga expresar los sentimientos de la poblacion que viene
a recibir en sus brazos esos despojos que llegan a las
playas de su patria, como llegan a veces a tierra las tablas





OBRAS DE SARMIENTO


desunidas de la soberbia nave que destrozaron las tem-
pestades.
Por la election de su int6rprete, la Municipalidad no
viene A reclamar como bien y gloria exclusive de la por-
cion de pueblo que represent, el bien y la gloria que esa
urna encierra.
Alrededor del pufiado de polvo que sirvi6 de ropaje
mortal al espiritu de D. Bernardino Rivadavia, nadie es
primero ni iltimo; nadie puede decir, A mi me interest
mas que A otro; A mi me toca mas de cerca que a los
demas.
Esas cenizas se agitarian dentro de la urna que las con-
tiene, si otros sentimientos y otras ideas las acogiesen A
su vuelta, diferentes de los que sintiera su corazon, cuan-
do ellas eran corazon, y encerr6 ese craneo, cuando conte-
nia un cerebro human.
Por eso estAn bien alrededor de esta urna cineraria,
como estan bien en el seno de Buenos Aires, los que na-
cieron argentinos A la orilla opuesta de este rio, y honran
con nosotros la memorial del animoso varon que empuj6
el cation, national entonces, hasta Ituzaing6 para asegu-
rarles su independencia. La ciudad de Buenos Aires mos-
traba ayer la misma solicitud de Rivadavia por el pueblo
oriental, enviandole consuelos y auxilios en su tribulacion,
como antes le habia enviada soldados y armas para su
defense.
El que elev6 la beneficencia al rango de las institucio-
nes republicans, ha ensefiado a este pueblo A simpatizar
con todos los que sufren, a extender su mano hasta donde
un beneficio puede legar.
Y mejor estAn todavia en derredor de sus cenizas los
que aun Ilevan el nombre argentino que 61 les di6, porque
para ellos la tumba de Rivadavia es el inico vinculo que
les queda como nacion, y A ella tienen asida todavia una
mano, con la tenacidad del naufrago, que no pierde la es-
peranza de salvation, mientras queda un lefio para luchar
contra las desencadenadas olas.
Por eso estAn bieri aqui- los que nacieron a la falda
oriental de las lejanas cordilleras, que son el limited natu-
ral que el Supremo Arbitro de las Naciones ha dado A
estos paises. Crearonse todos alli venerando la sagacidad





DISCURSOS POPULARBS


profunda del estadista que traz6 el canal de los Andes para
encadenar los rios intervinientes, y hacerlos tributaries,
artifices y vehiculos de la riqueza y engrandecimiento de
esas provincias, y si el agua ha sido sustituida ahora por
el hierro como intermediario, la idea grandiose y la soli-
citud por su progress quedan siempre a Rivadavia.
Y estan bien aqui contemplando esta escena los que han
nacido en los climas ardientes del Norte, a orillas del
Bermejo y del Pilcomayo. Ellos ven realizado ya en su
beneficio el pensamiento que lanz6 A Soria, en mal segura
navecilla, a sondear el tortuoso lecho de aquellos rios,
para unir mas de cerca por las vias fluviales, a los pueblos
que la dilatada extension de pais tan grande separa. El
espiritu de Rivadavia ha hinchado las velas de los nuevos
exploradores, y su sombra protectora conducidolos a feliz
t6rmino.
Porque la ciudad que vi6 nacer a D. Bernardino Rivada-
via, era para 61 solo el centro que debia irradiar sus bene-
ficios sobre los extremes; el corazon que siente y simpatiza,
y la cabeza que piensa y determine los actos de la-volun-
tad. Y porque A lo lejos no se crea que la ciudad de
Buenos Aires de hoy no es la ciudad de Buenos Aires que
Rivadavia hizo la ciudad argentina por su espiritu y su
solicitud, observar6 que hoy como en otro tiempo, el Cole-
gio de Ciencias Morales reune el Seminario Conciliar, y
estan presents aqui para dar testimonio de verdad, igual
ndmero de representantes juveniles de cada una de las
secciones en que se divide la Repdblica.
Y estaria mejor aqui el ministry que sobrevive de la
pl6yade de hombres esforzados que acompafiaron como
sat6lites a este planet eclipsado, porque la tumba guard
consejo para los que desfallecen y luz que guie al nave-
gante que ha perdido momentaneamente el rumbo.
Asi, pues, todos estamos bien aqui y con just titulo,
reunidos en esta escena de familiar, pero de la gran fami-
lia argentina, para la recepcion de los restos de un hijo
muerto en tierras extraflas.
Que si como ya no son sino restos organicos los que
vuelven, se presentara D. Bernardino Rivadavia en vida y
salud ascendiendo las escalas del muelle con su paso
grave y mesurado, el pueblo de Buenos Aires acudiria





OBRAS DIC SARMIHNTO


como hoy en tropel a darle la bienvenida y a honrar sus
virtudes y admirar sus talents y su genio.
iCuantas cosas sucedidas en el largo lapse de su au-
sencia; y cuan horribles le contarian los ancianos I Y
de cuinto esfuerzo generoso y de cukntos prop6sitos y
hechos heroicos se jactarian los j6venes que no lo conocian
sino por el espiritu de las instituciones que les leg61
Instituciones que aunque holladas por la tirania, les
fueron trasmitidas por las madres en el secret del hogar
dom6stico, donde la libertad, la civilization y el amor a la
patria tenian altares, como en las catacumbas romanas el
cristianismo, cuando los C6sares arrojaban los martires a
las fieras, y dioses de barro y de iniquidad recibian incien-
so y pdblica adoracion en los temples.
En esta fiesta de familiar que supongo, sefiores, la Muni-
cipalidad de la ciudad de Buenos Aires, nacida de una
indication suya, como nacen de una idea fundamental las
consecuencias, no hallando .trabajos dignos de serle pre-
sentados, pues que Muelles, Aduanas, Teatros, PirAmide
y Plazas embellecidas, fronton de la Catedral aun no
ornamentado, habrian sido abrazados de un solo golpe de
vista por el recien venido, presentariale esa falanje de
alumnos de las Escuelas pdblicas que 61 fund hace trein-
ta afios, y que dispersados, como se dispersan las aveci-
Ilas a la vista de las aves carnivoras y rapaces, ha vuelto
a reunir la ciudad de Buenos Aires, tan luego como recu-
per6 sus libertades perdidas, a fin de realizar el pensa-
miento profundo del creador de la Sociedad de Beneficencia,
( para que acordase una seria atencion a la education de las
mujeres, a la mejora de sus costumbres, y a los medios de
proveer a sus necesidades para poder llegar al estableci-
miento de leyes que fijen sus derechos y deberes, y les
aseguren la part cde felicidad que les corresponde.)
Y como a la Municipalidad le esta hoy confiado el cui-
dado de desarrollar la education de los varones, nosotros
le dariamos cuenta de nuestros comienzos, dici6ndole:-
Sefior: La Municipalidad de Buenos Aires ha torado a pe-
chos fecundar por la difusion de la ensefianza el pensa-
miento vuestro que atribuye a las escuelas el secret de
la prosperidad y engrandecimiento de los pueblos na-
cientes. Esos alumnos que vienen a cumplimentaros con





DISCURSOS POPULARES


nosotros, son solo planteles que comienzan & organizarse,
para dar cima la regeneracion de nuestras costumbres
por la education. Vuestro bustoesta colocado, le diriamos,
en cada una de las escuelas pdblicas, & fin de que su pre-
sencia inspire a los nifos desde la mas tierna infancia,
respeto a las virtudes several del republican, veneracion
por los que se inmolan por la Patria, constancia para so-
portar la injusticia de los pueblos, amor k. la gloria dura-
dera, y noble aspiracion a todo lo que es grande y digno
de ser imitado.
Estamos en comunicacion con los agents celosos de la
education en las principles ciudades de los Estados Uni-
dos, donde ya reciben en riqueza, tranquilidad, progress
asombrosos y engrandecimiento de que los siglos no vieron
ejemplo, el fruto de la education pdblica, difundida por las
escuelas; y nos Ilegan consejos del saber, direcciones de la
experiencia, models de palacios en lugar de escuelas,
tiles 6 instruments y m6todos para su organization, que
ha inventado una larga y fructuosa prictica.
Ensayamos ya, con nuestras d6biles fuerzas, veneer los
obstaculos materials que a la realizacion de idea tan salva-
dora se oponen, y I oh decretos insondables de la Providencia,
que llena de arena la boca del malvado y da lecciones
eternas de moral a los pueblos I la morada sangrienta del
tirano que alz6 la barbarie y el crime al rango de insti-
tuciones de esta ciudad, se ha encontrado sin pensamiento
preconcebido, al dia siguiente de juzgado como reo de lesa
patria, y condenado por la Legislatura que creasteis; su
morada, decimos, se ha encontrado transformada EN LA
PRIMERA ESOUELA PtBLICA que tendr& la ciudad de Buenos
Aires, poseida por la Municipalidad y dotada por ella de los
mayors y mas completes tiles de ensefianza que produce
las fabricas norte-americanas.
Eso le diriamos los miembros de la Municipalidad de la
ciudad de Buenos Aires, si Don Bernardino Rivadavia
pudiese escucharnos, seguros de que al poner de nuevo los
pies en las riberas de su patria, las penas infinitas de su
vida se apartarian de su memorial, para regocijarse de tener
entire sus compatriotas int6rpretes 6 imitadores.
Eso decimos en presencia de sus cenizas, como el mejor
ToMO xxi.-6.





OBRAS DE SARMIENTO


aunque el mas modesto tribute que podamos ofrecer' a su
gloria.
Que en cuanto al que habla, al iltimo de sus discipulos,
el primero entire sus admiradores, si le fuese permitido
insinuar una palabra que no sea la expression de sentimien-
tos colectivos, como argentino, como municipal de esta
ciudad, como soldado y como Senador del Estado de Buenos
Aires, pudiera decir & esas augustas cenizas: entrad sin
zozobra y sin rubor en la ciudad cuna de vuestro nacimien-
to. No sereis escandalizadas ya ni perturbadas en el asilo
de la tumbal Para que reposeis tranquilas en el seno
maternal de esta patria, hemos luchado veinte afios contra
la barbarie, aterrAdola a las puertas de esta ciudad, y
expulsado al monstruo de su seno y de la America.
Para que este pufiado de polvo entrase dignamente a
Buenos Aires, hemos lavado la ciudad de todas las manci-
ilas morales que afeaban su fisonomia.
iDon Bernardinol 1Esta es la misma patria que dejasteis
hace treinta afiost ILas mismas instituciones la rigen: el
mismo espiritu la anima! IEstkis con los vuestros t Entrad
y reposad en medio de las bendiciones de la posteridad!












LOS COLONIZADORES


En el entierro del Coronel Olitieri, el 6 de Abril de 1857

SENORES:
Los restos del Coronel don Liborio Olivieri vienen a
buscar en el seno de la Buenos Aires su iltima morada.
El espiritu que anim6 estas cenizas ha dejado muchas espe-
ranzas interrumpidas, muchos'proyectos inacabados. La
muerte violent que dieron al Coronel Olivieri, enemigos
excitados por pasiones que no tienen otra disculpa que su
ceguedad misma, ha dejado un vacio en nuestra historic.
Olivieri habia salvado de la prison perpetua en las circe-
les de Roma adonde le llev6 su celo por defender la causa
de la libertad de Italia; habia salvado de la muerte gloriosa
del soldado en nuestros combates por asegurar el bello
porvenir de estos paises. Ha muerto en el desierto, en la
mas gloriosa de las empresas que el genio del hombre puede
concebir: fundar nuavos pueblos, conquistar a la naturaleza
su dominio salvaje, extender la esfera de la civilizacion
humana. Ha sucumbido bajo el peso de su propia obra la
vispera de darla por terminada. La Nueva Roma, que para
61 representaba el genio de la Italia libre, trasladada a la
America en tierra virgen, ha tenido como la antigua, una
tragedia por fundamento. R6mulo triunf6 de las resisten-
cias populares, representadas en la mitologia romana por
Remo. Aqui el nuevo R6mulo fu6 menos afortunado.
Faltibales a sus compafieros de armas y de trabajos el
temple de alma que solo es el dote de los hombres predesti-
nados a marchar al frente de los otros. Olivieri ha muerto
como Pizarro, en manos de los que eran sus amigos, pero
que no tuvieron suficiente fuerza de alma para perseverar
hasta el fin. Colon, el primer poblador de tierras nuevas;
Cook, el descubridor y benefactor de centenares de pueblos
escondidos en las islas de la Oceania, fueron victims de





OBRAS DE SARMIENTO


las mismas pasiones; y en la primer pAgina de cada una
de las conquistas del genio sobre la naturaleza se encuentra
siempre este debate entire la obstinacion del que no ve sino
el fin y la imprevision de la muchedumbre que no se
preocupa sino del moment actual.
Nadie ha olvidado la fisonomia del Coronel Olivieri, porque
no pueden olvidarse nunca los rasgos exteriores con que
esta marcado el espiritu sobre la material. Nadie ha olvi-
dado el dia en que a la ameriaza de ser sitiado Buenos Aires
un joven italiano, hasta entonces desconocido, recorria las
calls de Buenos Aires seguido de media docena de amigos,
patrullando la ciudad y suscitando el patriotism y la
energia de los italianos para defender la ciudad que les
servia de patria. La Legion italiana sali6 a poco de esa invi-
tacion, y los cordones de honor pusieron sobre ella la mas
alta corona de gloria que nuestra patria tiene para sus
hijos, y sobre los hombros del animoso joven las insignias
de Coronel de nuestros ej6rcitos.
La Legion italiana cont6 siempre entire los soldados de
esta tierra destinada a ser la patria de-todos los que han
abandonado los hogares en que nacieron por no ver en ellos
una Patria, tal como la exigen hoy las sociedades humans,
pr6diga de bienes materials para vivir por el trabajo libre
de trabas, para el libre ejdrcicio de todas las facultades
activas del hombre. ,
Para los que mueren como Olivieri hay un dia de repara-
cion y una hora en que se les echa de menos. Si algun dia la
anarquia alza su cabeza sangrienta entire nosotros, muchas
miradas se volverin al lugar que ocupaba Olivieri para
dominarla.
Si los barbaros invaden las poblaciones del Sur, se busca-
ran en el mapa los fuertes de la Nueva Roma, que estaban
destinados a detenerlos y escarmentarlos.
Que descansen en paz sus manes entire nosotros. Hijo de
la Italia, la Italia ha perdido un brazo fuerte. Coronel de
nuestros ej6rcitos, la Patria ha visto troncharse una de sus
mejores espadas. Primer colonizador lanzado al desierto,
los que seguir&n sus pasos hallaran la huella sangrienta
donde cay6 para no levantarse mas. Su muerte es una
leccion y un estimulo. Lo que 6l intent ha de realizarse.















EDIFICIOS DE ESCUELAS



Colocacion de la piedra fundamental de la Escuela de
a la Catedral al Norte-( MAYO 21 DE 1859)


Por una ley sancionada por la Legislatura, a mocion del Jefe del Departamento
de Escuelas, se destinaron fondos cuantiosos para proveer a la ereccion de
Ediflcios con tal que el vecindario diese otro tanto, y el ensayo de la ley empez6
por la Parroqula de la Catedral al Norte. Pudo formarse una excelente comision
de vecinos en que figuraron los mas notables patricios: los Guerrico, Ancho-
rena, Llavallol y otros; y habilndose despertado un grande interns, se recolectaron
fondos cuantiosos, y los mismos vecinos corrieron con la direction de los
trabajos. Tal es el origen de las numerosas escuelas erigidas en diversos puntos
de la Campafia de Buenos Aires, donde hay a la fecha centenares construidas
exprofeso para la ensefianza.

SE ORES:

El hombre que hace dos mil aflos descubri6 la potencia
motriz del simple tornillo que hoy impele las naves, en
despecho de Eolo y Neptuno, y de todos los mentidos dioses,
agitadores del mar y de los vientos, pedia un punto de
apoyo para la palanca, ese primitive poder del arte, y ofre-
cia sacar la tierra de sus cimientos.
Arquimedes no habia inventado ni el-tornillo ni la palan-
ca, que pertenecia a Dios y a la humanidad. El solo habia
observado la fuerza que poseian, y la preconizaba en vano
a sus compatriotas.
La Escuela es en lo moral lo que la palanca de Arquimedes
en lo fisico: el mas vulgar y conocido mecanismo human,
la mas colosal de las fuerzas aplicadas a la material 6 & la
inteligencia.
Pero esta palanca carecia en America do apoyo. Donde





OBRAS DE SARMIENTO


se ha intentado ponerla, el suelo se ha hundido, y la potente
fuerza ha quedado neutralizada.
En la tierra que ocupan veinticinco millones de series que
hablan nuestra lengua, y que abraza medio mundo, con sus
archipi6lagos 6 islas, esta es la vez primera que un pufado
de padres de familiar se reune a poner la piedra fundamental
para la ereccion de una escuela sobre esos cimientos, que
bastan para apoyar sobre ellos la palanca omnipotente. Sefio-
res, lo proclamo en alta voz, la parroquia de la Catedral al
Norte de la ciudad de Buenos Aires, el pueblo de 'Buenos
Aires, la Legislatura de Buenos Aires, Buenos Aires en fin, es
el primer Estado sud-americano que, erigiendo una cons-
truccion especial para la escuela, solemniza el acto conla
conciencia cierta de que inaugural una 6poca nueva en
nuestros fastos morales, intelectuales, politicos y comercia-
les. Esa inmensa reunion de pueblo atraida por acto en
otros tiempos y en otros paises indiferente, lo esta diciendo,
y esas fisonomias infantiles lo proclaman con la cindida
alegria de los angeles. -No: solo en Buenos Aires, la cuna
de la independencia americana, la Patria de Belgrano, que
daba batallas y fundaba escuelas, de Rivadavia que creaba
el Banco y la Sociedad de Beneficencia, se ha visto en esta
America descender un ciudadano del primer puesto del
Estado, y hacerse Comisario de Escuelas, y al Presidente
actual del Senado tomar la plan del albafiil para poner
esta primer piedra, de un monument levantado A la
inteligencia del pueblo, no por vana ostentacion, sino
porque es suya la cosa que hanra. Los pueblos antiguos
hicieron en Piramides y mausoleos la apoteosis de lo pasado
y de la muerte, ensalzando la tumba. Los pueblos moder-
nos principian hoy A enaltecer el porvenir y la vida, erigien-
do en la escuela monumental la cuna del pueblo, donde han
de crecer y desarrollarse las virtudes y las dotes sociales de
todos.
((La escuela es el secret de la prosperidad y el engran-
decimiento de los pueblos nacientes s, dijo el pensador
profundo cuyo busto presencia este acto. i CuAntas verda-
des demostradas por la experiencia de otras naciones,
posterior a su 6poca,. revelan aquellas palabras, que la
parroquiade la Catedral al Norte se propone hacer efectivas
hoy Porque eso tiene de noble en nuestro pais el paso que





DISCURSOS POPULARES


damos, que est& en armonia con otros pasos anteriores, que
el pensamiento de educar al pueblo no viene A sorprender-
nos inopinadamente, sino que es la realizacion de los
grandes prop6sitos proclamados por nuestros mas grandes
hombres. La difusion de las luces viene entire nosotros
ligada A las cuestiones political y se mezela en la conciencia
pdblica con los otros intereses sociales. Por eso el piblico
se apasiona ardientemente por ellas, por eso las escuelas
decaen centre nosotros, cuando los que combaten por la
libertad political, son postrados 6 sucumben; por eso las
escuelas se asocian a Rivadavia y sus principios, por eso no
les deben A sus adversaries sino persecucion y desprecio. .
Por eso, sefiores, A la vispera de encenderse la guerra A
que nos provocan tiranos retardatarios, el pueblo quiere
antes de empuflar las armas, dejar echados los cimientos
de su primera escuela, porque abandonar el prop6sito A la
6poca tranquila, habria sido confesar que Calfucura i otro
birbaro podia en efecto, con sus desmanes, estorbar que
educasemos A nuestros hijos, y los dej&seros crecer tan
barbaros como ellos. Cada progress moral 6 material que
hacemos es una batalla que ganamos, 6 una reserve que
dejamos A nuestra retaguardia, para que triunfen los que
vienen en pos. A la cinta colorada, simbolo de barbarie
por su forma, su color y su objeto, contestaros poniendo
la piedra fundamental de una nueva escuela. A la alga-
zara de bandas de jinetes que se preparan a atronar la
Pampa, les opondremos luego, la inauguration de los tra-
bajos del ferro-carril de San Fernando, como el pueblo
frances en sus dias sublimes, respondia con la invencion
del tel6grafo 6 la creacion del sistema m6trico, A la coali-
cion de los reyes en su dafio.
Luchemos por el dia present, que el porvenir nos per-
tenece y lo dejamosr hoy asegurado. Si hay aqui entire los
presents algunos que parten a defender la Patria con su
brazo, dir6les que dejan ya los cimientos de la casa donde
sus hijo3 encontraran, si les falta padre, diez padres en los
Comisarios, Inspectores y Sindicos de las Parroquias de la
Catedral al Norte 6 al Sur, que darn mas que pan gratuito
A sus hijos, darAnles el pan del alma, la education que
les haga amar la memorial de sus padres muertos en de-
fensa de la Patria, de la libertad y de la civilizacion.





OBKAS DE SARMIENTO


Aqui, fundando una Escuela, allA, defendiendo la fronte-
ra, fundamos y defendemos la civilization, contra el tiltimo
esfuerzo de la barbarie, por mas que se nos diga que el
culto Emperador del Brasil auxilia y protege a nuestros
enemigos.
Si tal sucediera, desde este humilde recinto, yo osaria
decir al Emperador que me honr6 con su benevolencia en
otro tiempo: Esta ciudad de Buenos Aires, sin los esplen-
dores de la corona, con diez mil niflos en sus escuelas, esta
much mas alta que la base de vuestro trono, con s6lo
siete mil alumnos que cuenta Rio de Janeiro. Cuidad, pues,
de desenvolver la inteligencia de vuestros vasallos, y dejad
en paz a un pueblo que ningun mal os quiso, y que es bajo
todos titulos, digno de vuestro respeto.
Que ((no constituyen un Estado los altos edificios, ni las
c tierras labradas, ni espesas murallas, ni firmes puertas,
a ni excelsas ciudades coronadas de pinAculos y torres-
c ni anchas bahias, ni puertos fortificados-donde ri6ndose
a de las tempestades entren las naves ricas-ni cortes de
a dorada techumbre-donde la bajeza queme incienso al
a orgullo.
ONo-- HOMBRES !-Hombres de alta mente, dotados de
a potencias que los eleven, much mas arriba de la bestia
bruta.
( IHOMBRES !-Que conozcan sus deberes, pero que cono-
ci6ndolos, tengan el coraje de sostenerlos; y parando el
c golpe de largo tiempo preparado:-aplasten al. tirano,
a mientras trozan sus cadenas.
Esto solo constitute un grande Estado. Que en cuanto
A nuestros amigos declarados, hubiera querido terminar
estas pocas palabras, dirigiendome A un conscripto, que no
esti en este moment entire nosotros, el ayer Coronel, hoy
General Mitre, mi digno y noble amigo. Los generals
romanos daban much valor a los augurios favorables 6
adversos, porque en ellos creian ver sefiales misteriosas de
la voluntad del cielo. El sol que alumbra su primer dia de
General, ve al pueblo de Buenos Aires afanado fundando
una escuela. Si los Augures romanos hubieran sido con-
sultados por Scipion, le habrian dicho que esto significa
que la campafia que va a abrir es la campafia de la civili-
zacion contra la barbarie, que se fundarin escuelas a cada





DISCURSOS POPULARES 89

batalla que gane; que las escuelas en su generalizacion 6
en su decadencia, estAn de hoy en mas.ligadas a la suerte
de sus armas; y que el historiador de Belgrano, del patrio-
ta honrado, del sabio modesto, que su talent y su studio
ha devuelto a la posteridad, esta destinado a imitarlo y
completarlo, dando batallas y fundando Escuelas a su
paso.
I Gloria & las armas de la civilizacion, que empufia hoy
Buenos Aires I Gloria al soldado historiador, como lo
fueron los grandes capitanesl IGloria al Estado de Bue-
nos Aires! I Gloria a la ciudad toda, y a la Parroquia de
la Catedral al Norte I

















ESPIRITU Y CONDICIONES DE LA HISTORIC EN AMERICA


Memorial leida el 11 de Octubre de 1858,
en el Ateneo del Plata, al ser nombrado Director de Historia


Es de notarse la feeha de esta notable produccion,.muy anterior a las teorias
que Darwin ha hecho penetrar en las Ideas universales, y sin embargo, contenien-
do adivinaciones de las mismas que hoy pasarian desapercibidas.
En la edicion de 1883 no figura esta pleza, porque el editor no tropez6 con
ella en las colecelones de perlidlcos y el autor la habia olvidado por complete,
siendo el Dr. Avellaneda quien la sefialase A nuestra atencion y nos diese rumbos
para descubrirla y sacarla del olvido.

SEiORES:

Cuatro horas mas tarde de esta misma noche en que el
Ateneo del Plata se reune para inquirir el espiritu y con-
diciones en que ha de escribirse la Historia en America, el
grito de tierra dado desde a bordo de la Pinta, anunci6 el
descubrimiento de un mundo nuevo. Trescientos sesenta
y seis arios han transcurrido desde entonces, y la mas lu-
minosa pagina de la historic de la humanidad, tiene por
encabezamiento aquella exclamacion de alborozo.
Esto para el mundo; para nosotros que habitamos un
punto de esa America, otro hecho important tuvo lugar
esta noche, acaso esta misma hora, A pocos pasos del lugar
en que estamos reunidos, la inauguration de la mashorca I
Como el mes de Julio consagrado a COsar por Roma des-
pojada de sus libertades, como la Roma republican habia
antes inmortalizado el nombre de Junio Brutus su liber-





DISCURSOS POPULARES


tador, los fastos de la tirania llamaron al mes de Octubre,
mes de Rosas. Ya veis c6mo se ligan los sucesos huma-
nos, y c6mo caen manchas sangrientas en las paginas de
la historic. He aqui, pues, dos hechos que imprimen una
grande solemnidad al studio de la nuestra.
He aceptado el honroso cargo de dirigir vuestros prime-
ros pasos en el obscure sendero por donde marchan y dejan
estampados sus rastros los acontecimientos humans, solo
por no dejar frustrada una esperanza de corazones juve-
niles. Mi abstencion habria sido achacada a desden de
vuestros conatos, mas bien que a conveniencia de la propia
insuficiencia; y siempre he tenido par.a mi, que A falta de
hombres de ciencia, debemos, como Dios nos lo de A en-
tender, poner todo nuestro contingent de buena voluntad
para suplir A las necesidades de la Repdblica. Los errors
del espiritu fecundan la tierra en que ha de crecer la
verdad, como los despojos de la vegetacion silvana han
creado el humus en que prosperan hoy las plants de que
vive el hombre.
No quiero que la juventud que se predispone a surcar el
campo de las letras, bajo los rayos fecundantes de la liber-
tad, se persuade que los que cosechamos antes uno que
otro mal sazonado fruto, en tierra mal preparada y en
malos afios, procedimos a la ventura, a la manera que las
islas del Parana ostentaln sus naranjales y durazneros, sin
que nadie reclame el intent de haberlos plantado.
Yo he bosquejado algunos cuadros de hechos.y hombres
que entran en el dominio de la historic americana, sin
pretender por eso alcanzar a la majestad de la historic;
pero el largo andar por los limits de la cr6nica contem-
porinea, acaso por haber estado veinto aflos, como tantos
otros, con los ojos fijos sobre el teatro sangriento en que
se desenvolvia el extrafio drama de la tirania; siguiendo
con apasionado interns las peripecias de la lucha, espiando
las faltas que el tirano cometia en dafio propio, 6 revelando
a los pueblos la existencia de caminos poco frecuentados
por donde tomarle la vuelta y circunvenirlo, ello es que
viendo producirse la historic de nuestro pais, no s6 si decir
tambien que despejando a los sucesos el buen camino,
para hacerlos pr6speros, de adversos que pudieran sernos,
abandonados A las fuerzas que los empujaban, he creido





OBRAS DE SARMIENTO


que al fin se formaba en mi clara idea del espiritu que
inspira y de las condiciones que modifican los hechos
hist6ricos con relacion a la AmBrica, que me encargais
sefialaros.
La Historia en general, lo sabeis, tiene su asiento entire
las musas. Herodoto leia su historic en los juegos olim-
picos, como Pindaro recitaba sus versos. No es pues la
Historia la sencilla narracion de los humans aconteci-
mientos; es ademas una de las bellas artes, y como la
estatuaria, no s6lo copia las producciones de la naturaleza,
sino que las idealiza y las agrupa arm6nicamente.
El libro que narra los hechos sociales, es una creacion
del ingenio que toma por material la vida de los pueblos,
por cincel el lenguaje y las ideas, por tipo, un pensamiento
supremo.
Esta era por lo menos la historic en manos de Herodoto,
Tito Livio 6 Plutarco, este historiador de hombres excelsos,
como los pintores de virgenes y de santos cristianos. Pero
en nuestros tiempos la historic ha perdido much de sus
formas plAsticas. Como A la poesia, como A la oratoria,
filtale hoy la inmovibilidad de las seciedades antiguas, la
limitacion de la escena, y el culto de las formas, que cons-
tituy6 la esencia casi de las pasadas civilizaciones. Ni
tenemos idiomas euf6nicos para dar cadencia A los con-
ceptos, como el bardo acompafiaba con la lira la recitacion
de sus cantos, ni hemos Ilegado & 6pocas definitivas en
que las sociedades hayan torado asiento, como el viajero
que descansando ya bajo el techo hospitalario, vuelve
retrospetivas miradas hacia el camino que ha andado.
Nosotros escribimos la historic marchando.
Por otra parte, faltando hoy A la guerra su gloria antigua,
porque los pueblos modernos empiezan A mirarla como
una enfermedad social, y no como medio de engrandeci-
miento, el h6roe desaparece, 6 se le encuentra solo en los
accidents del cuadro, como aquellos helechos que fueron
Arboles en las 6pocas primitivas de nuestro globo, y son
hoy humildes plants que ostentan su follaje A la sombra
de las rocas. Washington se obscurece cuando mas alto
papel desempefia en los destinos de su patria A la cabeza
del Estado, porque depuesta la armadura del guerrero con
que pudo hacer brillar su genio, el Presidente es s6lo el





DISCURSOS POPULARES


ejecutor de las leyes, a guisa del maquinista de la loco-
motiva cuya function es mantener active el fuego que da
vida A la ingeniosa aplicacion de la ciencia.
Los tiempos her6icos de las sociedades han pasado. La
conquista que hizo de Alejandro, Anibal, Cesar, Cortes,
Napoleon entidades 'hist6ricas mas visible que las nacio-
nes que les servian-de peana y centtos a cuyo rededor
se agruparon los acontecimientos, ha dejado de ser el
comienzo y el fin de los imperios. Otras son las fuentes
del desarrollo y lustre de las naciones. La ciencia huma-
na ha trazado tambien a la march de las sociedades sus
leyes fundamentals, como Newton acab6 con el arbitrario
en el Gobierno del Universo.
Los pueblos modernos permanecen estacionarios, crecen
6 declinan segun que han obedecido 6 no a las leyes natu-
rales del desenvolvimiento human. La sdbita aparicion
de la Am6rica en la escena hist6rica, humedecida aun
con las gotas de agua que revelan su reciente emersion y
no obstante armada de todas las artes y poder de las
civilizaciones mas adelantadas,. Venus, Minerva y Juno a
la vez, han trastornado todo el plan de la historic como
arte, como ensefianza y como ciencia. El mundo estU vien-
do nacer Estados en toda la plenitud de su fuerza, con la
misma sorpresa que si viera aparecer nuevos planets en
el espacio. No era, pues, el engrandecimiento de las nacio-
nes la obra lenta de los siglos, y de transformaciones suce-
sivas, como la oruga se transform en crisalida, antes de
lanzarse al espacio sostenida por las lujosas alas de mari-
posa que adquiere para amar y morir.
La historic, hoy que la humanidad entera se ha puesto
en contact por el comercio, por los vapores, por la prensa,
por el tel6grafo, por el grabado, por las instituciones, hasta
por la moda, no puede clasificarse para nosotros al menos,
en historic de Francia 6 de Inglaterra, como de Grecia y
de Roma en otros tiempos. La historic modern no es la
historic de nadie, testigo, Santa Helena; ni la de una
nacion, testigo la America. La historic es la ciencia que
deduce de los hechos la march del espiritu human en
cada localidad, segun el grado de libertad y de civilizacion
que alcanzan los diversos grupos de hombres, y el mejor
historiador del mundo seria el que colocase las naciones





OBRAS DE SARMIENTO


segun la media de sus progress morales, intelectuales,
politicos y econ6micos.
No teniendo los antiguos una base de criterio para la
apreciacion de los hechos hist6ricos, que tanto dependian-
de la action individual de los heroes, 6 de la colectiva de
los barbaros que contrariaban 6 sofocaban el desarrollo de
la civilizacion, adoraron al destiny ciego, como guia de los
sucesos humans. Bossuet cristiano, parade ante el mis-
mo enigma, apel6 a los designios de la Providencia en la
direction de los acontecimientos. Nuestra 6poca admite la
intervention de la Providencia en los humans destinos
por medio de las sabias leyes que ha dado A las fuerzas
sociales, como en el gobierno del mundo material, su pre-
sencia se revela por la gravitacion, la cohesion, la electri-
cidad, la luz y las afinidades quimicas. Nada de secret
tiene el designio que nos da la enfermedad como resultado
de desorden, el frio como estimulo para cubrir la des-
nudez.
La America ha borrado la palabra Destino y divulgado el
secret de la Providencia: principios I

II

Para nosotros, colocados sobre un punto de la tierra, que
como el Asia, la Europa y el Africa misma, que ha servido
de arena A los ensayos de la antigua civilizacion, la .histo-
ria general se present, como se presentaria la pirAmide
de Cheops al que la mire desde se cdspide, todos los anda-
mios simple base de sus propias plants. La historic 6 la
ciencia que entra en la provincia del Ateneo del Plata, no
es, por tanto, la historic del mundo, sino por cuanto ha
guiado hasta la 6poca y el Continente, en que rehaci6ndose
las sociedades y las naciones sobre un nuevo padron, los
hechos que la component han debido disciplinarse, y para
nosotros circunscribirse A nuestro hemisferio. Asi, pues, la
historic americana es el campo & que debeis limitar vues-
tras miradas para deducir de sus leyes generals, el ca-
racter de los hechos sociales que se desenvuelven dentro del
circulo de nuestra propia esfera de actividad.
Todavia la historic de Am6rica es un archipil6ago confu-
samente trazado en la carta de la humanidad, de que solo





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se conocen grandes promontorios que avanzan en el mar
agitado de los acontecimientos humans, 6 picos egregios
que el navegante divisa en el interior de las tierras, envuel-
tos A veces en nubes que impiden determinar sus formas.
Pero ya no vendrAn Colones del viejo mundo A descubrir-
los, ni Am6ricos Vespucci A darles nombre, ni Solices A ex-
clamar alborozados Montemvideo, ni Pizarros A echar A
rodar cAndidos imperios, para establecer sus reales. Sois,
vosotros, hijos de los descubridores y de los conquista-
dores, quienes ban de dar A Europa la description topo-
grAfica (e los lugares, disipando las ilusiones que el miraje
habia acreditado como realidades, y revelando verdades
nuevas que el europeo no puede alcanzar, por faltarle la
intuicion -que nace del medio ambiente. Voy A sefialaros
una entire mil.
SLa filosofia europea ha partido de un punto falso, to-
mando por base A veces el arquitrave que remata el edi-
ficio. Vosotros habeis seguido los cursos universitarios en
que se habla de religion natural, de derecho natural, de
razon natural, como expression de la religion, del derecho y
de la razon humanamente perfectas. Es precise haber na-
cido en Am6rica, para empezar a dudar de la propiedad de
estas denominaciones; Rousseau, en medio de las pompas
del reinado de Luis XV, ponia la perfeccion humana en la
vida salvaje; y creyendo que la libertad habia mecido la
cuna del g6nero human, el hombre habia nacido libre, de-
cia, y por todas parties se le ve encadenado.
Este error de 6ptica venia, sin embargo, acreditado de
siglos, y sin aquellas formas parad6gicas, se perpetia
hasta en la enseflanza cientifica.
No han contemplado como nosotros, los fil6sofos euro-
peos, la desnudez de espiritu y de cuerpo del salvaje, ni
escuchado en la vecina horda del Pampa 6 del Ranquel,
como en la hamaca del nifio, vahidos y llantos en lugar de
sonidos articulados. El Ser Supremo no ha nacido todavia
para el lujo primitive de la naturaleza, abandonado A sus
propias concepciones, 6 mas bien, el salvaje no ha ascendido
en la escala de la civilization lo suficiente, para empezar A
discernir confuses lineamientos del conjunto de la crea-
cion, espectAculo sublime que ha reclamado de la inteli.
gencia del hombre, necesariamente muy desenvuelta ya





OBRAS DE SARMIENTO


para tanto esfuerzo, un creador que presida su maravilloso
concerto.
El derecho natural, sigue las mismas leyes de la religion
y de la razon naturales. Las tinieblas son invisibles por su
naturaleza, porque son la negacion de la luz; y en los lagos
subterrineos de las cavernas del Kentuky, los peces nacen
y viven sin ojos, que serian, en un mundo obscure, un lujo de
pura forma.
Sucede lo mismo con respect a los pueblos civilizados
transportados & America, a quienes por faltarles el finido de
obra artistic, colocan en el pr6logo 6 entire los andamios de
la historic, si no es que los miren como feto, viviendo aun
de la vida materna. Pascal fu6 el anico en sospechar que
lavirilidad humana, estaba en la 6poca modern ; pero no
habria podido aceptar que la America era la mas avanzada
antigfiedad de la historic humana.
Vosotros mismos mirais como paradoja esta asercion, por
la fuerza de las ideas recibidas A que se amolda nuestro
pensamiento, y acaso porque colocados nosotros en tierra
baja, no alcanzamos a ver los -horizontes que desde los
Chimborazos sociales de la America se descubren.
El rol hist6rico de la America, lo prepare el renacimiento
de las ciencias en Europa, al despertar el espiritu human
de la somnolencia agitada de la Edad Media; Galileo asig-
nando A la tierra su noble condition de planet, hace nece-
saria la existencia de America, y el genio de Colon tropieza
con ella, al verificar la redondez y la viabilidad del mundo.
La historic hasta entonces no es universal, porque el
universe mundo no era conocido aun. Es la historic del Me-
diterraneo, en cuyo rededor se agrupan,'se desgarran y
separan los pueblos. El Asia con sus asirios, medos y per-
sas ; Fenicia y Cartago, Egipto y Alejandria, Grecia y Roma,
Italia y Venecia, franceses y espafioles, por las cruzadas, 6
la conquista de los arabes, son peripecias y accidents de la
monografia del MediterrAneo.
Con el descubrimiento contemporbneo de ambas Indias,
comienza la historic A tener por centro el Gran Oc6ano,
trayendo dos pbginas que faltaban al libro de la humani-
dad, hasta entonces trunco ; la del hombre, animal gregario
apenas, sin religion,sin domicilio, sin vestido, sin tradition,
vagando sobre la mitad de la tierra, y el primer borrador de





DISCURSOS POPULARES -


la historic europea misma, olvidado 6 perdido en la obscuri-
dad del Oriente que habia transmitido en tiempos remoti-
simos a griegos, romanos, arabes y teutones la indole y las
radicales del sanscrito con las primeras nociones religiosas,
y mas tarde, y por vias ignoradas, la invencion del papel,
de la p6lvora, de la brdjula, acaso de la imprenta, que son
los instruments con que el Occidente rompi6 al fin las li-
gaduras que lo retenian en el circulo quetuvo por centro el
mundo del MediterrAneo.
Con el advenimiento de la America, la humanidad em-
prende de nuevo su march, siempre hacia el Occidente;
el Oc6ano es el vehiculo y el vinculo de las naciones, vol-
viendo A repetirse el movimiento biblico de la dispersion
de los pueblos, por toda la redondez delglobo, solo entonces
librado por entero a la actividad y desenvolvimiento del
hombre.
Concibese la revolution obrada en el modo de ser intimo
del mundo antiguo, por tamafio acontecimiento.
El comercio cambiaba sdbitamente de derroteros, de
centro y de esfera, y los nombres de Amberes, Londres,
CAdiz, Liverpool, Nueva York, Rio de Janeiro, Buenos Aires,
Panama, Valparaiso estaban destinados a substituirse pro-
gresivamente a Tiro, Sidon, Alejandria, Cartago, Venecia,
que es siempre la misma plaza de comercio que muda un
poco de lugar, para el cambio de los mismos products.
En el mundo moral, la America aparecia providencial-
mente a la hora precisa para salvar de inevitable naufragio
a las grandes ideas sociales, political y religiosas que el
Renacimiento habia hecho surgir en Europa y que habrian
perecido faltas de aire para desarrollarse, entire los escom-
bros de las instituciones del pasado.
La guerra religiosa de treinta aflos, la gloria sin fruto de
Carlos V, la espantosa desolacion de Flandes, la tirania
sombria de Felipe II, trajeron la derrota en unas parties, el
triunfo solo parcial en otras, del espiritu human en su
primer conato de poner orden en el gobierno de las socie-
dades, y asegurarse la libertad propia, a que lo excitaban
las revelaciones de Galileo que di6 A la tierra su carta de
ciudadania en los cielos entire Venus y Marte; la imprenta
que creaba una memorial eterna A la humanidad para
ToMO xxI.-7.





OBRAS DE SARMIENTO


retener las sensaciones de todos los siglos; el telescopio que
le agranda los ojos para ver de cerca los astros; el micros-
copio que revela un mundo infinitesimal tan asombroso, tan
grande en su pequefiez como el universe de las nebulosas
lo es hoy en su abismante profundidad; la brdjula con cuyo
auxilio el tenebroso Mare Magnum se convierte en la via
pdblica del mundo; la p6lvora, en fin, que acabaria con la
barbarie haciendo impossible las inmersiones de la civiliza-
cion, bajo torrentes de puebladas atraidas A sus centros por
el brillo de las artes y la acumulacion de riquezas.
Mucho debe perdonArsele A la razon humana si despues
de haber torado asi por asalto posesion complete del
universe, quiso aplicar tambien su ojo omnipotente al
examen de las tradiciones dela humanidad.
Nuestro siglo con sus ferro-carriles, sus tel6grafos, cifien-
do ya la tierra y dhndole lengua para que hable ella misma;
con su quimica y su geologia, la ley y los profetas de la
creacion, no tiene maS motives de orgullo que el siglo XV,
que descubri6 Apriori la America, porque era necesaria a la
economic del globo terrAqueo, como Leverrier busc6 un pla-
neta Neptuno porque se echaba de menos en la economic
de los cielos.
Los siglos que se han sucedido a aquella 6poca, son la
parte reglamentaria y administrative de sus descubri-
mientos y de los grandes principios que dej6 sefialados.
Porque nacia con el descubrimiento de America la razon
y la necesidad de su invencion, -no habia de hacerse
esperar el tel6grafo submarine que establece las comu-
nicaciones entire las masas civilizadas de ambos mundos.
Franklin, Fulton y Morse son americanos y el tel6grafo une
al primero y al tiltimo por el intermedio del segundo en
una cadena de pasmosas aplicaciones.
Vais ahora a ver a la America resolver desde sus selvas
primitivas, las grandes 'cuestiones de la humanidad en-
tera.
La guerra fu6 siempre la tela de la historic. Guerra de
conquista, guerra de dinastias, guerras de sucesion, guerras
religiosas, he ahi el alfa y la omega de la historic anti-
gua.
Las religiones falsas y la verdadera se parecen en una
sola cosa, y es en haber empapado en sangre la tierra,





DISCURSOS POPULARES


cuanto mas persuadidas estaban de su origen divino. Desde
los emperadores romanos, por no ir mas lejos, que empren-
dieron diez veces exterminar al cristianismo, hasta ]a guerra
de los arrianos que hicieron en tres siglos perecer la mitad
del mundo romano, desde los secuaces de Mahoma que
Ilegarori la India hacia el Oriente y a Viena y Espafa hacia
el Occidente, extendiendo las riberas de un lago de sangre
humana hirviente, hasta la inquisicion y las guerras de
Flandes que agotaron la iniquidad tan f6rtil en horrores,
el pensamiento del hombre habia venido revolcAndose en
sangre, 6 abri6ndose paso por entire las llamas 6 los
cadalsos.
Al norte de America llegaban los dispersos en las batallas
de los siglos XV y XVI por cuestiones que hoy avergon-
zarian a la razon humana, y ya iban A renovar el combat
fratricida sobre la tierra que les servia de refugio, cuando
Rogerio Williams proclam6 los derechos de la conciencia
humana, y substrajo sus persuasiones del alcance de las
leyes y de la accion de los gobiernos.
( Es el derecho como tambien el deber, dijeron los descen-
dientes de los adustos Puritanos en 1585 al constituirse
Repdblica; es derecho y deber de todos los hombres en
sociedad adorar al Ser Supremo, Gran Creador y Conserva-
dor del Universo, piblicamente y en determinadas ocasio-
nes. Y ningun habitante sera daiiado, molestado, coartado
en su persona, libertad 6 bienes por adorar a Dios en la
forma y 6pocas mas en armonia con los dictados de su
propia conciencia, 6 con su profession religiosa 6 sus senti-
mientos; con tal que no perturbe la paz public 6 coarte el
derecho de otros en su adoracion religiosa.
La mas envenenada.de las llagas de la humanidad fu6
curada con este bAlsamo, y entire las adiciones que las
colonies emancipadas hicieron al pacto por el cual se consti-
tuian en nacion unida, fu6 la la: (El Congreso no dictara
ley alguna respect A una religion establecida 6 prohibiendo
el ejercicio de alguna, lo que importaba declarar que la
soberania del pueblo no alcanzaba hasta constituirse en
apoderados de Dios, y contra su precepto expreso extirpar
la cizafa, queriendo arrancarla de entire el buen trigo. El
mas pavoroso osario de los pueblos qued6 asi para siempre
cerrado en America.





OBRAS DE SARMIENTO


III

Mas radical si cabe fu6 la cura puesta a las otras enferme-
dades de la vieja humanidad, que en cuatro mil aflos de
pruebas y de sufrimientos no habia dado con el medio de
organizer sus sociedades. La repiblica modern es hija
de la Am6rica. La Democracia habia dado, es verdad, sus
frutos desde muy antiguo en la prodigiosa exaltacion del
espiritu human en Atenas, que en tres siglos alcanz6 al
pinAculo de la perfeccion en las bellas artes, la historic, la
elocuencia, la poesia, la arquitectura, la estatuaria, la
gimnistica y la pintura, a punto de que entire veinte mil
ciudadanos salieron en tan medido espacio de tiempo mayor
ndmero de genios que los que la humanidad enter ha
producido en veinte siglos, no obstante tener por models
el.Partenon, la Venus (de los Medicis) y la Iliada, que lega-
ron a la posteridad como un reto eterno.
Roma ensaya la libertad privilegiada de los patricios, y
lega al mundo sus leyes, como Atenas su filosofia y sus
estatuas; Roma extingue sus plebes en el colosal intent
de someter a su dominion la tierra; pero el dia que la hubo
conquistado, no sabiendo c6mo adaptar los comicios de
Roma, el Senado de Roma, los C6nsules y los Tribunos de
Roma, a una repdblica que tenia por limits los del mundo
conocido, aplastada por su obra y pisoteada por el carro
triunfal de los Emperadores que habia armado para desolar
la tierra, Roma fu6 la prostitute cargada de oro y roida por
las enfermedades que le trajo su desenfreno.
A la orgia imperial, lo sabeis, se sucedieron las irrupcio-
nes de los bArbaros que de todas parties acudian a llenar el
vacio que dejaba el hundimiento delromano imperio, como
acuden de todos los puntos del horizonte los vientos en
torbellino a reemplazar el aire rarificado en un punto de la
tierra, y facil es conjeturar el gobierno que estableceria
CalfucurA, tendiendo sus toldos en la plaza de la Victoria.-
Los reyes de la edad media semiromanos, semibArbaros,
son Rosas con diversos nombres, Rosas el cojo, Rosas el
tartamudo, Rosas el temerario, Rosas el cruel, Rosas el
imb6cil, llamense Luis XI, Felipe II 6 Enrique VIII
En Inglaterra, diez mil conquistadores extranjeros fue-





DISCURSOS POPULARES


ron otras tantas cabezas de families feudales que explican
el patriciado romano, las cuales con la sucesion por pri-
mogenituras, legaron a sus descendientes su parte de
poder como en los tiempos de la conquista, y el derecho
de asistir a los concejos del soberano representante del
conquistador normando.
La Magna Carta, el habeas corpus y el bill de derechos
fueron otras tantas capitulaciones con que aseguraron la
continuacion de sus fueros. El pueblo, la masa de los
desposeidos obtuvo lentamente, primero poder hablar al
rey sin hincarse de rodillas, mas tarde el de negarle sub-
sidios para sus empresas y disipaciones. La Inglaterra
habia con esto andado un camino inmenso; pero camino
suyo propio, pues el patriciado feudal en el resto de la
Europa, habia sido al contrario, vencido por los reyes, y
mal podia trasmitir al pueblo el calor de la libertad, que
habian perdido aquellas lunas que recibian su luz del
favor real.
En America, porque s6lo en America el suelo estaba
desembarazado de construcciones g6ticas, pudo levantarse
el edificio del Gobierno fundado en el consentimiento de
los gobernados, existiendo la sociedad antes que el Gobier-
no, y creandolo 6sta para su conservation. Donde los
reyes no lo eran de derecho divino, lo que supone su pre-
existencia a todo acto deliberado, Branlo por herencia y
propiedad del suelo en que estan ubicadas las habitaciones
de los pueblos.
La declaracion de los derechos del hombre en America
ha fijado para siempre los humans destinos. ((Tenemos
por verdades de toda evidencia,-decia en 1768 un Senado
de varones sencillos, reunidos, por decirlo asi, a la sombra
de las selvas americanas, como si nada de nuevo dije-
ran;-tenemos por verdades de toda evidencia:
( Que todos los hombres han nacido iguales.
((Que han nacido dotados por su Creador de ciertos de-
rechos inalienables, entire los cuales estAn la vida, la li-
bertad y la solicitud de la propia felicidad.
Que para asegurar estos bienes ha sido instituido el
Gobierno, derivando sus poderes regulars del consenti-
miento de los gobernados; y
(Que toda vez que una forma de Gobierno se opone a





OBRAS DE SARM[ENTO


estos fines, es derecho del pueblo alterarla 6 abolirla, e
instituir un nuevo Gobierno cimentandolo en principios y
organizando sus poderes en aquella forma que mejor
crean garantir su seguridad y su felicidad.)
He aqui borrada de la historic la conquista, la herencia,
el derecho divino, el arbitrario y las aristocracias que por
tantos siglos campean entire los elements de la historic;
he aqui la proclamacion de una especie humana, una 6
indivisible, dogma y hecho exclusivamente americanos.
I Ah I 1vosotros no habeis visto con vuestros propios ojos
los efectos prActicos de la igualdad en los afortunados
paises donde fecundan todas las instituciones pdblicas, y
da energia a los sentimientos del corazon! La igualdad
es en la organization de las sociedades, lo que en la doc-
trina moral del Evangelio, es el precepto c(amaras A tu
pr6jimo como A ti mismo ,, el medio y el fin.
En America, ni tradition tenemos de los estragos que
las antiguas desigualdades sociales han causado por todo
el haz de la tierra.
Los pueblos estuvieron divididos en dos categories siem-
pre, cualquiera que fuese la forma de Gobierno. En amos
y siervos en las antiguas monarquias, esto es, un solo
hombre en el pleno goce de su dignidad, y millones de-
pendientes de sus menores caprichos; en nobles y plebe-
yos, cuando algunos centenares de families participaban
hasta cierto punto de las prerrogativas reales; en ciuda-
danos y esclavos en las antiguas repdblicas; en burgueses
y bajo pueblo en las sociedades modernas; y en todas,
antes y ahora, predominado siempre la masa popular, la
plebe, la muchedumbre, pobre, ignorante, inmoral, que se
dijera constituir una humanidad abortada, monstruosa ca-
ricatura del Modelo de quien el hombre es hecho a imagen
y semejanza, si no se nos ensefiara, al mismo tiempo, que
ese hombre de las masas en las sociedades cristianas, el
paria de la India, el esclavo del Africa, 6 el salvaje de Ame-
rica son series decaidos de su primitive grandeza; lo que
vale decir que no son el hombre ideal a que se refieren las
consoladoras palabras de la Escritura.
La historic de los padecimientos humans no se ha
escrito todavia. Al hombre que ha diezmado regularmente
cada diez afios la masa de las poblaciones, le ha faltado




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