Obras de D.F. Sarmiento

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Material Information

Title:
Obras de D.F. Sarmiento
Physical Description:
53 v. : ; 25 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sarmiento, Domingo Faustino, 1811-1888
Montt, Luis, 1848-1909
Belin Sarmiento, Augusto, 1854-1952
Publisher:
Belin
Place of Publication:
Paris
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education   ( lcsh )
Politics and government -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Economic conditions -- Argentina   ( lcsh )
History -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Argentina

Notes

General Note:
Vol. 1-6 "reimpresion" 1909.
General Note:
Vols. 1-6 have imprint: Paris, Belin hermanos, 1909; v. 7-49: Buenos Aires, Impr. "Mariano Moreno" 1895-1900 (v. 7, 1896); v. 50-52: Buenos Aires, Marquez, Zaragoza y cia., 1902; v. 53: Buenos Aires, Impr. Borzone, 1903.
General Note:
Vols. 1-7 comp. by Luis Montt ; v. 8-52 and index comp. and ed. by A. Belin Sarmiento. Cf. "Advertencia"," v. 1.
General Note:
Vols. 7-52 "publicadas bajo los auspicios del govierno arjentino."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 04759098
ocm04759098
Classification:
ddc - 982
System ID:
AA00010664:00019


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OBRAS


D. F. SARMIENTO


PUBLICADAS BAJO


LOS AUSPICIOUS DEL GOBIERNO
ARGENTINO


TOMO XX

(Nueva, edcicion.)


DISCURSOS PARLAMENTARIOS
TERCER VOLUME


BUENOS AIRES

LIBRERfA a LA FACULTADB, JUAN ROLDAN
436 FLORIDA 436
1914
















1875


SENADO NATIONAL




SESSION DEL 25 DE SEPTIEMBRE DE 1875

La obra de Burmelster

El Congress subvencion6 con dos mil pesos fuertes por cada vo-
lumen, la publicaci6n de la Descripcidn Fisica de la Reptiblica Ar-
gentina.

Seffor Sarmiento.-Pido la palabra para apoyar el infor-
me de la Comisi6n sobre el asunto de que se trata.
Es en un moment favorable que se principia A publicar
esta obra sobre la historic political y fisica de la Repiblica
Argentina.
Acaba de reunirse en Europa, en Francia, un Congreso
de Geograffa, y un argentino, el senior Calvo, ha podido
presentar con motivo de las colonies, una idea muy favora-
ble de los recursos del' clima y demAs circunstancias que fa-
vorecen A estos pauses para la inmigraci6n. Esta circunstan-
cia hace que, nunca mAs que ahora, sean necesarias en
Europa obras cientificas y desgraciadamente las que tene-
mos hasta ahora, que son conocidas, no ilenan estas condi-
ciones, aunque describan muy favorablemente el pais.
La Repiblica Argentina ha sido visitada, en otro tiem-
po, por sabios como Humboldt, D'Orvigny y el c6lebre
Darwin; y muchisimas de las revoluciones que las ciencias





OBRAS DE SARMIENTO


naturales experimentan, tienen por antecedentes datos, re-
cogidos en la Reptiblica Argentina.
El senior Burmeister ocupa un rango muy distinguido en
el mundo, como uno de los sabios mas grandes que honran
nuestro siglo.
He tenido ocasi6n de oir fuera de nuestro pafs la opinion
que de 61 se tenfa; y algunas veces, en los Estados Unidos,
comparAndolo con el c6lebre Agassiz, habia muchos profe-
sores de ciencias naturales que creian al senior Burmeister
autoridad mas alta todavia que la de Agassiz, que ocupa un
puesto tan eminente en las ciencias modernas.
La obra, pues, del senior Burmeister, es esperada en Eu-
ropa y en todo el mundo cientifico.
Su palabra es autoridad y siento que en el proyecto san-
cionado en la Camara de Diputados, y que ya no convendria
reformar, no se hubiese agregado, en obsequio del autor de
la obra, que se pusiera en su frontispicio: por autoridad del
Congress, porque haria honor a nuestro pais, el que el go-
bierno favoreciese estas obras.
Tengo que contar a los sefiores senadores, algo que he
presenciado en Chile, y cuyas consecuencias se sienten
hasta este moment, sin que el mundo se d6 la raz6n por
qu6 Chile ocupa un lugar tan alto en la opinion de todos los
hombres.
Ahora veinte afios, el gobierno hizo venir de Europa
various hombres de ciencia; A un gran ge6logo, que se le
encarg6 esa parte de historic natural, monsieur Pissis, que
levant6 la carta geol6gica del pafs; Domeiko se encargaba
de la parte mineral6gica, y el gobierno no escase6 sacrifi-
cios para ejecutar esta grande obra. Chile, hasta entonces,
era poco menos que desconocido en Europa, y cualquiera
que fuese su gobierno, por escasos que fuesen sus recur-
sos, estas obras se generalizaron y el nombre de Chile
tom6, aun en los negocios comerciales, una gran importan-
cia que conserve hasta el dia de hoy.
A mi juicio, ha contribuido mAs que nada, mAs que la
regularidad de sus instituciones, sus libros que hablan muy
alto en favor de ese pais, que lo hacen conocer y salir de esta
especie de neblina en que estAn casi todas las naciones
americanas hasta ahora, por falta de studios propios y de
obras asi emprendidas.





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


El senior Burmeister estA aquf A la cabeza del museo
paleontol6gico de Buenos Aires, y puedo asegurar que hoy
es el primero de la tierra; de aqui se aguarda la iltima pala-
bra sobre las 'teorias que se estAn discutiendo sobre las otras
6pocas que nos han precedido.
STenemos, por fortune, otra de las grandes ciencias, de
las mAs activas en este moment, que es la astronomia, dig-
namente representada en la Repiblica Argentina, y tanto
esta obra, como la del senior Gould, que aparecerA bien pron-
to, han de dar A nuestro pais, una buena posici6n en el con-
cepto de los paises de Europa, que miran muy poco nues-
tras instituciones, nuestros progress, por grandes que sean
relativamente A nosotros, porque son pequefios, comparados
i las grandes cifras en que esos mismos progress son
comunes y conocidos en naciones mAs poderosas y mis
grandes.
Deseaba decir, senior Presidente, estas palabras en honor
del senior Burmeister y dar este testimonio, que no es el
mio propio, pues no soy capaz de juzgarlo, si no lo que he
oido entire hombres eminentisimos, considerAndolo hoy dia,
como uno de los luminares de las ciencias naturales. He
de votar, pues, porque se acoja esta idea y se favorezca la
del gobierno en cuanto sea possible.


SESSION DEL 28 DE SEPTIEMBRE DE 1875

Castos de funerales de un senador

Se trataba de 383 pesos gastados en los funerales de un Senador
por el Gobierno de San Juan y se objeta que ese no era un servicio
pdblico y correspondia A la provincia pagarlo si lo habia gastado;
que un Senador estA libre para trabajar y si no hace fortune es una
desgracia que no compete al Estado remediar; que no es de utilidad
pdblica un funeral, etc.

Sefor Sarmiento.-Yo creo que la cuesti6n se reduce
simplemente A decidir qui6n debe pagar los gastos de esos
funerales, si la provincia de San Juan, que los ha hecho
crey6ndose autorizada, 6 la Naci6n, y basta conocer que era
un senador de la Naci6n el fallecido, para saber que es la
Naci6n quien debe pagar con sus rentas.
Los gastos que se hacen para llenar la obligaci6n que las





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costumbres nos imponen, son hechos por la Naci6n, porque
es cuesti6n de decoro national, asi como la de mantener
las tradiciones que reflejan honor sobre la patria, la de
realzar y fomentar los sentimientos generosos para former
el caracter national; y no es possible descarnar tanto los
preceptos de la Constituci6n hasta convertirlos en esquele-
tos odiosos, y tal seria si ante el cadAver de uno que fu6
senador de la Naci6n, el culto por la letra escrita de la ley se
llevara hasta el punto de negar una pequefia suma para
celebrar sus funerales.
Hay leyes suntuarias en todas parties del mundo, las hay
en nuestro pais y son tan esctrictamente observadas que
se ve A families, cuan pobres sean, arruinarse en hacer
acompafiar de carrujes al cadAver de sus deudos; porque
tal es,el imperio de la costumbre, y de esta obligaci6rn no
pueden substraerse los funcionarios de una Repdblica.
Sobre la observancia de prActicas comunes A todas las
naciones, para manifestar el dolor public 6 el dolor de la
Naci6n hacia aquellos que la sirven, me permitir6 decir que
no siempre puede haber un debate, pues casi es una prAc-
tica en los gobiernos, no consultar a las Camaras en aque-
llos casos que no admiten si 6 no, es precise que sea un caso
diferencial que pueda hacerse 6 no hacerse; y yo pregunto si
hay un senador A quien se le dijese: un colega ha muerto,
dejando sefiales visible de pobreza, y su familiar afligida
por no poder tributarle los honors funebres que le impone
la costumbre, que pudiera decir: no, no se gasten 200 pesos
para hacerle funerales. Es que no hay deliberaci6n possible.
Y lo que sucede en un caso, tiene que suceder en otros.
El Poder Ejecutivo es el representante del pais, y como
que es el poder permanent y puede conocer los hechos que
sobrevienen, es el encargado de hacer esas funciones que se
entiende que son nacionales. d Podria desaprobarse al Pre-
sidente de la Repdiblica de haber tributado honors A un
senador ? Podria decirse A esa provincia de que ese senador
era representante: 6 el Senado ha negado reconocer la deuda
de ese tribute pagado A la costumbre? Es impossible, no
es material de discusi6n.
Generalmente los casos son regidos por los precedentes
que tenemos al respect: no recuerdo que jamAs se haya
suscitado cuesti6n por estos gastos hechos en nombre del





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decoro national. Para los militares, es de practice, sin que
sea por una ley establecidQ, que se le ha de dar A la viuda
con que enterrar a su marido; generalmente, no hay discu-
si6n sobre esto. Es claro que las personas ricas no recla-
man esta ayuda, lo hacen ellas; aunque alguna vez, he visto
reclamar como un deber (porque son muchas las emergen-
cias que ocurren A cada momento.
Recuerdo que alguna vez hubo en el Senado 6 Camara
de Diputados alarma por un gasto excesivo de carruajes, por-
que creia que el gobierno usaba carruajes m.s de to que
podria explicarse. Llamado el ministry de Gobierno, dijo:
son carruajes empleados en acompafiar los restos del doctor
Alsina: eran Ioo carruajes y era de extrafiar el costo que
ocasionaban.
A cada moment sucede lo mismo; creo que igual gasto
se hizo para honrar el entierro del general Martinez; porque
el Estado estA obligado A satisfacer las costumbres y cum-
plir con el decoro national. Acaecida la muerte de un
senador a 300 leguas de distancia, porque no estaba reunida
la Camara y porque no se podia seguir un expediente para
averiguar si se podfa 6 no prodigar esos honors, se hizo el
gasto, porque satisfacer el decoro era la primera exigencia
y porque el gasto es tan pequefio que no grava en nada a
la Naci6n.
Se ha tratado de siglos a esta part de abolir la funci6n
de los funerales; pero permanence arraigada la costumbre, y
es de tributar A ella que proviene este gasto, por lo que creo
que no hay lugar A discusi6n.


SESSION DEL 5 DE OCTUBRE DE 1875

Tratados de extradloidn

El tratado celebrado con el Austria sobre extradici6n habia sido
rechazado por el Congreso anterior, por hallarse incluidos los deser-
tores de la marina military entire los delincuentes cuya extradici6n
podri exigirse, y venia con reconsideraci6n del Poder Ejecutivo.-
Fu6 rechazado nuevamente.

Senor Sarmiento.-Formando parte de la Comisi6n de
Negocios Constitucionales que ha dictaminado sobre este





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asunto, me he separado de ella en algunos puntos, except
en este articulo de la extradici6n, que es reclamado por el
Poder Ejecutivo y muy exigido por el gobierno austrohin-
garo; el mismo que ha entrado ya en la legislaci6n de todos
los paises modernos.
Las relaciones de comercio, las facilidades de transport,
se han hecho tan frecuentes y comunes que las leyes serian
impotentes en todos los paises si continuase el antiguo de-
recho; cuando esas relaciones no eran tan fAciles y cuan-
do los 'medios de burlar la justicia no estaban A toda hora
del dia al alcance de los hombres.
Por otra parte, esa legislaci6n modern ha hecho desapa-
recer las penas crueles, y aun las multas son aplicadas con
much parsimonia; y sobre todo, la rectitud de los tribuna-
les de justicia es un hecho que predomina hoy en toda la
tierra; cualquiera que sean los errors de los gobiernos,
casi todos los pueblos estAn hoy dia bien administrados en
su justicia, y aun en los gobiernos desp6ticos y hasta cierto
punto arbitrarios, las decisions de la justicia no participan
indudablemente del caracter de las otras instituciones.
Por otra parte, se ha tenido cuidado siempre de no con-
ceder la extradici6n en aquellas causes en que por alg6n
respect pueda mezclarse la political, A fin de evitar que
las pasiones 6 los intereses del moment pudieran influir
en ella.
Yo voy mAs alli, y digo que las sociedades actuales no
pueden casi existir si la extradici6n -no es permitida, y que
todos los pueblos tienen el mismo interns en hacer que los
crimenes no queden impunes.
No tenemos nosotros, pues, razones muy poderosas para
hacer que nuestro pais pueda ser el albergue de los crimi-
nales reclamados por la justicia de otros paises, porque
cuando lo son, no son por simple sospecha, sino por las
reglas que tiene establecidas el 4erecho, es decir, cuando
hay mas de la semiplena prueba, con una causa principia-
da, seguida y continuada adn despuds de la sentencia, por-
que en todo tiempo no se puede escapar un reo.
Por otra parte, con respect A la marina, 8 qu6 interns
tendria una naci6n en celebrar un tratado con un gobier-
no lejano, sino es el de asegurar su discipline, la adminis-





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traci6n de justicia, la conservaci6n de sus fuerzas y el -res-
peto al derecho?
Necesitan, pues, estos gobiernos, promover relaciones
con los pauses lejanos, para que los hombres que estAn
obligados a desempefiar ciertos deberes, no los burlen. Asi,
pues, el Congreso mismo debe conceder la extradici6n, pues-
to que ya se habia concedido al Brasil.
Recuerdo que ahora muchos afios, el gobierno ingl6s la
reclamaba sin tratados, como una prActica y como una ne-
cesidad; y el gobierno de Buenos Aires le contest: No lo
concede, simplemente, porque no hay tratados y puede en
algunos casos aplicarse la pena de muerte; y no puedo sin
derecho y sin obligaci6n, cumplir con deberes que no he
contraido, porque eso se desprenderia del derecho de gentes
de entonces; pero hoy dia prevalece mis el interns de todas
las naciones representadas por cada una de ellas, porque al
fin nuestra poblaci6n se compone de todos los pueblos de
la tierra, y porque tenemos interns en que aquellos pueblos,
como el nuestro, esten bien administrados.
Los crimenes afectan i todas las sociedades, y tenemos
interns en que los hombres cumplan en todas parties con
sus deberes, aunque sean extranjeros.
Con respect a los otros puntos, he diferido de la Comi-
si6n, porque me ha parecido que era este asunto demasia-
do largo.
Hace dos afios que se ventila, y el gobierno confia A sus
ministros, A su plenipotenciario, la discusi6n de los pun-
tos de detalle. Largo tiempo cuesta convencerse, y gene-
ralmente no se hace siempre voluntariamente sino compe-
lidos por la demostraci6n que la parte contraria, si puede
Ilamarse asi al otro contratante, hace de la poca fuerza de
ciertos arguments. Despues de eso,. aprobado por dos
gobiernos 6 por dos Poderes Ejecutivos, viene iltimamente
A nuestra CAmara y encuentra embarazo por ideas quizA
muy tirantes y escrupulosas, que dejan una larga impre-
si6n por lo largo de los detalles, es decir, cuesta cuatro 6
cinco afios hacer un tratado que generalmente se realize
en menos tiempo.
Hay ya dificultades creadas: ha sido promulgada esta ley
en los paises austriaco y hingaro y nuestro Poder Ejecuti-
vo ha reclamado una decision del Congreso pasado creyen-





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do que era necesaria una decision a este respect. Va a
quedar, pues, pendiente para otro afio mis, en puntos con-
trovertibles, sin que este afectado, a mi juicio, ning6n pun-
to de derecho. Nuestras leyes aseguran eso mismo que qui-
sieramos poner en duda en nuestros tratados.
La Rep6blica Argentina se ha avanzado mAs que otras
naciones en la concesi6n de derechos para la adquisici6n de
la propiedad; y nuestra legislaci6n toda entera estA mon-
tada sobre esa base, a diferencia de lo que' sucede en los
paises ingleses que se reservan ventajas con respect A los
extranjeros para poseer las tierras; porque posteriormente
ha venido cambiando y haciendo de obligaci6n general el
derecho concedido A los naturales.
No creo, pues, que hay un motive poderoso para insistir,
y por esta raz6n me habia separado de la Comisi6n.
No asi con respect A la extradici6n, me parecia que no
]a podiamos negar y que es necesaria para la economic del
mundo; nosotros queremos contribuir para la buena admi-
nistraci6n de la justicia en todos los otros paises, sin' que
nos sea permitido escudarnos con el rigor de las leyes, por-
que indudablemente las leyes de todos los paises son sabias
y en la aplicaci6n justas.



SESSION DEL 6 DE OCTUBRE DE 1875

Aplazamlento de asuntos de pr6rroga

SefTor Sarmiento.-Cuando se trata de aplazar en globo
los proyectos de ley remitidos por el Poder Ejecutivo, du-
rante la pr6rroga, no me creeria tranquilo eh mi conciencia
si, por lo menos, no dijese algunas palabras a este respect.
Me parece que serfa un procedimiento prefiado de peligros
para lo sucesivo, y que el Senado, dadas sus funciones con-
servadoras, no debe autorizarlo con su prActica.
Es cierto que las CAmaras tienen el derecho de aplazar un
asunto por medio de una de las cuestiones de orden que du-
rante el debate de un proyecto de ley pueden presentarse,
como el de despachar sobre tablas otros, etc., pero delibera-
damente sin presentarse un proyecto, aplazarlos de antema-





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no, me parece que es ejercer un veto, una coacci6n sobre una
facultad que la Constituci6n ha puesto en el Poder Ejecuti-
vo. El Congreso no lo hemos formado nosotros, es una ins-
tituci6n que pertenece a la humanidad, que se ha ido crean-
do por medio de ciertas practices, y tiene funciones tan
precisas en el sistema 4 que responded, que no es possible,
sin romper la unidad de la combinaci6n, que ejerza mas ni
menos poder que el que le estA asignado.
Era exclusive prerrogativa del rey, en Inglaterra, convo-
car Parlamento, y el Parlamento no podia separarse, sino
cuando el rey habia cesado de presentar proyectos: era fa-
cultad suya convocarlo por el tiempo que necesitaba, y si
habia omisi6n de parte de la corona, puede decirse que es-
taba en no convocarlo. Esta facultad se regulariz6, aun en
Inglaterra mismo, y hoy se convoca al Congreso todos los
afios, y puede decirse que sui juris se reune. Pero cuando
estas instituciones vinieron A Am6rica, se regularizaron mas
todavia, se pusieron condiciones y t6rminos, y el Congreso
tiene, sui juris, la facultad de reunirse por lo menos cuatro
meses en el afio, pero quedando el Poder Ejecutivo en el
derecho de convocarlo cuando las necesidades del pais lo
requieran.
Bien, pues se reune el Congreso prorrogado, convocado A
sesiones extraordinarias, y el Congreso decide aplazar esta
cuesti6n, tratar esta otra; me gusta esta, no me gusta aque-
lla... Se calculan las consecuencias que puede traer este
modo de deliberar? Aunque no fuese mAs que una sola, es
decir, la degeneraci6n del sistema representative, el temor
del falsearlo deberia hacernos prudentes y no establecer
una innovaci6n que no tiene precedent.
Si el Poder Ejecutativo tiene por la Constituci6n el dere-
cho de prorrogar 6 convocar de nuevo al Congreso, hay una
obligaci6n en cambio, porque nunca se ejerce un derecho
sin que otro tenga la obligaci6n de satisfacer ese derecho;
y seria el ridicule mAs complete, si a ese derecho del Poder
Ejecutivo de convocar 4 las CAmaras, se pudiese responder
por las CAmaras convocadas, con una broma, como seria el
decirle: aplazo los proyectos.
Como he dicho antes, es possible, bona fide en el debate,
aplazar los proyectos, por razones que resultartn de l1; pero
no por la simple voluntad de querer aplazarlos por un acto





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deliberado. Me es sensible hacer una alusi6n un acto pa-
recido que ha tenido lugar en la otra CAmara, pero el Sena-
do, con mas reposo, deberia obrar de otro modo, no seguir
ese ejemplo.
En una emergencia cualquiera, puede el Presidente con-
vocar al Congreso, reunirse 6ste, considerar los asuntos y
despachar, diciendo: aplazo este 6 aquel. Podemos recha-
zar los proyectos que son objeto de. a convocatoria, porque
al fin todo proyecto no despachado este affo puede presen-
tarse de nuevo el afio que viene, porque hay derecho para
esto; pero no me parece que pueda decirse: aplazo este pro-
yecto porque no me gusta, trato aquel otro porque me
gusta, 6, simplemente, porque no quiero trabajar. Esto es
lo que hay en el fondo de la cuesti6n.
Se dice que en la otra CAmara estAn desesperados muchos
de los diputados por volverse; mientras tanto, las funciones
del Congreso son sine die: pueden durar un ailo las sesiones
si asi lo consider necesario el Poder Ejecutivo.
La facultad que el Poder Ejecutivo tiene para convocar el
Congress esti sujeta al control de las Camaras que discuten
la naturaleza de los proyectos y decide si son 6 no de
aquellos que la Constituci6n autoriza; pero decir, sin previa
discusi6n: este asunto no me gusta y no lo trato, asi como
hoy dia se trata de un proyecto de inmigraci6n, y otros de
ferrocarriles, etc., que no les han parecido d las Camaras ur-
gentes como le han parecido al Poder Ejecutivo, mafiana
puede parecerle A la Camara que no es urgente una cuesti6n
fundamental en que vayan envueltos los intereses mas vi-
tales del pafs y puede poner esta especie de veto que hoy
quiere ejercer la CAmara en los asuntos que motivan esta
convocatoria, para lo que no estA autorizada ni por los ante-
cedentes ni por nuestra Constituci6n.
Yo me permitir6 citar un hecho que he presenciado, por
curioso, para ver c6mo son estas fuerzas, dir6 asi, que retie-
nen 4 cada uno de los poderes en los limits de sus facul-
tades.
En Estados Unidos se convoca al Senado A sesiones
ejecutivas exclusivamente; y una vez, estando en lucha a
muerte el Presidente con el Congreso, invit6 al Senado, una
vez concluidas las sesiones ordinarias, A entrar en sesiones
ejecutivas para nombrar un empleado, porque para estos





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nombramientos tiene necesidad del asentimiento del Se-
nado.
El President, maliciosamente, con prop6sito de incomo-
dar A sus adversaries, les propuso, primero, para la Aduana
de Nueva York, un empleado que era casi hermano de 1l,
para que sus adversaries rabiasen como decimos nosotros.
Rechazado ese, les present un segundo que les era igual-
mente odioso; un tercero, un cuarto... Se creera exagera-
ci6n, siete, y legado al siete, el primero otra vez, el segun-
do, el tercero, el cuarto. Nombr6, al fin, una persona que les
fuera acceptable, y fu6 aceptado. El Senado no se disolvi6
por eso...
SeAor Orofo.-Se burlaba del Senado.
Senor Sarmiento.-Lo que hacia era rechazar, rechazar
en silencio y cruzarse notas, hasta que, como dije, prest6
su acuerdo para el nombramiento de la persona determina-
da por el Presidente, con lo que ces6 la rabia de aquellos
hombres.
He recordado este ejemplo para mostrar cuAl es el res-
peto que se tiene alli por las atribuciones de cada uno de
los Poderes, que se Ilega hasta abusar en su ejercicio. En-
tonces le hubiera sido muy fAcil al Senado mandarse mudar
a su casa, digo, si se habia de seguir el dictado de la volun-
tad; pero no era possible hacer eso tratindose de satisfacer
una de las altas atribuciones del Poder Ejecutivo.
Digo, pues, que me parece que no podemos consentir asi
no mis en lo que se propone, porque destruiriamos la Cons-
tituci6n, mas que la Constituci6n, cambiariamos la forma
del sistema representative.
Es facultad del Poder Ejecutivo convocar A sesiones ex-
traordinarias para los asuntos que consider necesarios, y
a ese derecho y a esa facultad, corresponde la obligaci6n de
la CAmara de evacuar esos asuntos.
Si se dice que van A durar tres meses las sesiones,
durarAn tres meses, pongamos mAs actividad y tal vez ha-
bremos abreviado ese tiempo; pero es precise Ilenar este
deber y no dar un escAndalo, no abrir una brecha que no
sabemos ad6nde va i parar dentro de dos 6 tres afios, por-
que esto queda como un precedent.
Creo que no debe admitirse la proposici6n en los t6r-
minos en que se ha hecho; entremos en la discusi6n de





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los proyectos y si realmente se encuentran dificultades para
despacharlos, se aplazarAn; pero no rechazarlos asi, porque
el Congress no tiene facultad para esto. Por qu6 ? Po'rque
no tiene veto en los actos del Poder Ejecutivo.




SESSION DEL 8 DE OCTUBRE DE 1875

Esouelas normales de mujeres.-Jurisdlool6n national 6 provinolal


Sefor Sarmiento.-No es esta vez, senior Presidente, ni
en esta sola cuesti6n que se present ante los sefiores sena-
dores la dificultad de discernir la jurisdicci6n A que corres-
ponde esta clase de establecimientos, queriendo obtenerse
una linea de separaci6n entire las provincias y la Naci6n.
En material de hacer el -bien y el progress del pais muy
delicadas han de ser las conciencias (y generalmente sue-
len serlo mas las de aquellos que hacen menos en este senti-
do), para encontrar una linea de separaci6n entire la Na-
ci6n y las provincias.
En sesiones anteriores, en various proyectos que se han
presentado, se ha hecho hincapi6 por la violaci6n que habia
de parte del Poder Ejecutivo 6 del Congreso, en las leyes
que se han dictado, tendentes a la mejora de las costumbres
y al ornato de las ciudades, etc., dici6ndose que estos son
asuntos provinciales y que por lo tanto la Constituci6n estA
violada.
Aprovecho esta ocasi6n para mostrar el hecho victorioso
de que hace diez afios que el gobierno national, que el
Congress, que el Senado, viola todos los dias la Constitu-
ci6n, dando educaci6n al pueblo. La opini6n pdblica apoya
el sentimiento del deber, y dotamos A las provincias de los
medios de educaci6n de que carecian. El articulo 5.0 de la
Constituci6n hace que el establecimiento de escuelas sea
obligaci6n exclusive de las provincias, no de la Naci6n. Pero
hacemos en esto lo que hace el Parlamento ingl6s, lo que
hace el Congreso de los Estados Unidos, que tiene institu-
ciones federales, que es remediar las imprevisiones de la





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


Constituci6n, y si es possible decir asi, los errors prevalen-
tes cuando esas instituciones se dieron.
Horacio Mann, fue el primero que hizo notar que todos
los grandes hombres que habian dado la Constituci6n de los
Estados Unidos no se habian ocupado de los pueblos que
iban a formarlos, y. que las palabras escuelas, educaci6n
general, no estAn ni mentadas en la Constituci6n; y yo pre-
gunto: hay obligaci6n mas grande para una naci6n?
Asi como es de interns privado para una provincia edu-
car A sus habitantes con la proporci6n de recursos que le
haya cabido en suerte, seg6n el lugar en que estd cubicada,
lo es tambidn de la naci6n; nadie tiene mas interns que
ella en que todos sus hijos y todos sus habitantes sean igual-
mente educados.
Si se ha hecho que las universidades est6n dirigidas por
la naci6n, y las escuelas por las provincias, se ha cometido
el mAs grande de los errors, porque las universidades no
interesan a la naci6n; son para unas cuantas docenas de
j6venes, puesto que toda la naci6n no ha de componerse de
abogados y m6dicos; son profesiones rentadas, medios de
ganar la vida, que la naci6n no debe encargarse jams de
auxiliar; mientras que la educaci6n del pueblo es la base
de la Constituci6n.
Por tanto, no creo que es esta una cuesti6n que deba ocu-
parnos un moment.
El gobierno national va A fundar escuelas normales para
mejorar las condiciones intelectuales del pueblo, y esto, se-
fior Presidente, es un paso muy avanzado que se da en la
Repiblica Argentina.
De las novelas de sir Walter Scott, recuerdo ciertas pin-
turas de las costumbres de ahora un siglo, no mis, en Euro-
pa. En aquel tiempo, era un punto de honor y de decoro,
que las sefioras no supieran leer, y sobre todo escribir; era
cosa indigna de una sefiora. Esta es la educaci6n que hemos
recibido nosotros. En el dia, estamos reaccionando lenta-
mente, me atrevo a decir dificilmente, pues el pais, despues
de don Bernardino Rivadavia, no ha hecho nada de nuevo
en material de educaci6n.
Don Bernardino Rivadavia estableci6 algunas escuelas
de varones, pero su grande obra fu6 iniciar la educaci6n de
las mujeres: no existia una sola escuela en la Repdblica Ar-
TOMO XX.-2





OBRAS DE SARMIENTO


gentina para educar mujeres; no se habia creido decoroso
de que una nifia de familiar decent saliese de su casa A la
escuela A aprender A leer. Para vencer las preocupaciones
de estos paises, que eran las mismas 'que ya empezaban A
ceder en Europa, fu6 que todo el poder de don Bernardino
Rivadavia se contrajo A crear ocho escuelas de mujeres.
Esta es su grande obra, y haber creado una sociedad de
beneficencia.
El plan presentado por el gobierno A este respect es lo
mis humilde. Son escuelas para preparar una cierta can-
tidad de mujeres para que se consagren A la ensefianza. La
experiencia de los pueblos que ya han generalizado la edu-
caci6n atestigua, primero: que poner A la mujer de maestra
de los nifios, no es mAs que continuarle la vocaci6n de
madre con que la ha dotado la naturaleza. Son las mujeres
las que deben ensefiar A los nifios, porque ellas son las
inicas que entienden el arte de manejar los series que aun
no tienen el uso de la raz6n; y necesitan una gula blanda;
el hombre tiene incapacidad natural para esto. Ademas, el
Estado gana porque economiza en los sueldos, pues las mu-
jeres cobran la mitad menos que los hombres y esto se
explica porque sus necesidades son menores.
Pero entire nosotros hay un motive mas para que se des-
envuelva esta instituci6n, y es que contando la Rep6blica
dos millones de habitantes, siendo por la estadistica un
tercio de esos habitantes nifios, quedaba un tercio de hom-
bres y un tercio de mujeres. De manera que 600,ooo varo-
nes, con que cuenta la Repiblica Argentina, tienen que
hacer vivir A un mill6n y cuatrocientas mil personas mis,
es decir, A las mujeres y A sus hijos; pues la prevalencia de
las mAquinas en Europa, ha ido substrayendo de nuestro
pais todas las pequefias industries de que las mujeres vivian
en otro tiempo. La costura, el bordado y otros trabajos con
que ganaban para subsistir, no bastan ahora ni para que
puedan comer.
La capacidad de ensefiar, la instrucci6n, les abre, pues,
una carrera, y en esto esti interesada toda la sociedad; pero
para ensefiar es precise que aprendan rudimentos indis-
pensables.
Y me permitird recorder un hecho que es instructive en
esta material.





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


Hace cuarenta afios que en San Juan se fund un colegio
de seiioras-y acaso no habria uno's6lo en la Repiblica-y
de la educaci6n que las madres recibieron, que se ha hecho
popular, dire asi, en sus hijas y en las generaciones presen-
tes, ha resultado que San Jan provee de maestras de es-
cuela, no s61o A si misma, sino A las provincias vecinas. Algo
mAs: la influencia de ciertas families, ha hecho que las
sefioras no tengan A menos ser maestras de escuela; y en el
dia las escuelas de San Juan estAn regentadas por sefiori-
tas de la primera clase de la sociedad. Esto mismo ha de
suceder en toda la Repdblica el dia que se funden estas
escuelas.
Consider, pues, por todas estas razones, que no es tan
grande asunto para el Estado, vigilar el cumplimiento de
los reglamentos que para el caso se hicieran; es provincial
s61o cuanto se refiere A su aplicaci6n prActica.
Si se tratara de una escuela normal y de dos de ensefianza
superior, que vendrAn mAs tarde, porque lo que hoy se ne-
cesita son maestras A la altura de la educaci6n tal como esti,
seria necesario que las autoridades nacionales 6 provincia-
les aunaran sus esfuerzos, porque todos tienen el mismo
interns de que sus establecimientos marchen.
Creo, pues, que no es un asunto capital y que: debiera
ocuparnos: serA national, sera provincial; no hay jurisdic-
ci6n propiamente dicha, es simple vigilancia. Yo creo que
esto esti establecido de una manera muy conciliadora, por-
que catorce escuelas normales se comprende fAcilmente no
son grandes establecimientos; son para proveer las nece-
sidades urgentes del moment. Otra 6poca llegara en que,
habiendo ya estos primeros instruments para labrar la
tierra, vendrAn establecimientos en que se requiera una
direcci6n superior A la que pueden dar las provincias.
Por lo tanto, senior Presidente, creo que estA bien conce-
bido el articulo tal como esta, sin que valga la pena de hacer
cuesti6n de jurisdicci6n national 6 provincial de esta ley.

Sefor Sarmiento.-Abundando en el sentido en que ha
hablado el senior ministry y mAs bien para responder a obje-
ciones que se han hecho en la otra CAmara, asi como he
votado con tanto placer por las catorce escuelas normales





OBRAS DE SARMIENTO


para mujeres, aconsejaria que inicamente una se esta-
blezca.
Sefor ministry del Culto.-Una no mAs ha propuesto.
Seior Sarmiento.-Entonces estamos acordes, porque es-
ta instituci6n no puede extenderse A todas las localidades
sino A aquellas que por sus condiciones especiales la recla-
man; es precise que sea en plazas comerciales donde el pre-
dominio de esta idea sea tal que pueda proporcionar un
n6mero suficiente de alumnos que cursen este ramo con
la aplicaci6n debida para perfeccionarse en la material. Es
un sistema de ensefianza que he tenido el gusto de obser-
var donde existen establecimientos de este g6nero, que se
separan completamente del sistema ordinario: se ha de
ensefiar alli la aritm6tica primero, para poner A los alum-
nos en conocimiento de las f6rmulas y operaciones que
abrevian el cAlculo, y esto lo hacen por un sistema que
no es aquel que se sigue cominmente en la ensefianza de
la aritm6tica; no se limita la ensefianza .de la aritm6tica
commercial, A la teneduria de libros, sino al conocimiento
prictico de todos los ramos de comercio y demrs que cons-
tituyen el comercio; el derecho que se estudia, se entiende
que es el derecho commercial, la geografia industrial; de
manera que menos se ocupa el alumno de cuAl es la forma
del pais que de las materials que produce, cuAles son sus
precious y el lugar de donde provienen; de saber los trAmi-
tes de la Aduana y el regimen interior de los Bancos, etc.,
etcetera. Requiere esto, pues, profesores especiales, pero
require tambi6n una plaza de comercio para que pueda
esta instituci6n prosperar. El Rosario es precisamente el
punto indicado y que reclama el auxilio de la ley, porque
reune las circunstancias que se requieren para hacer pro-
vechosa esta instituci6n.
Como esta idea entra en el plan que tan felizmente tuvo
el gobierno national, desde su origen, que es prestar la
cooperaci6n de la renta p6blica para fomentar el desarro-
1lo especial de cada uno de los pueblos de la Repdblica,
yo he de prestarle mi voto. La oportunidad es aparente
y el lugar bien elegido, y no creo que haya necesidad de
demostrar por otro gdnero de consideraciones la conve-
niencia de establecer, de un modo especial, la ensefianza





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


de este important ramo del saber en el pais, donde to-
davia no hay modelo.



SESSION DEL 12 DE OCTUBRE DE 1875

Inmigraol6n. Dlstrlbucl6n de tlerras

Senor Sarmiento.-Habia creido que esta solicitud del
gobierno no suscitase cuesti6n de reglamento. El proyecto
mismo lo dice: mientras se dicta la ley conc6daseme los
medios de continuar lo que se esti haciendo hasta hoy
dia, es decir, en los hechos, proporcionando tierras A los
inmigrantes bajo las condiciones que la ley establezca en
lo sucesivo.
Yo habria provocado al Senado, senior Presidente, en las
otras sesiones, A no rechazar este proyecto de inmigraci6n
que se presentaba. Los moments eran mas apremiantes
que nunca para dictar una ley que es la base, digamos asi,
de la organizaci6n de la propiedad en America'.
El Brasil, Chile, Peri, M6jico y casi todas las Repdbli-
cas sudamericanas, acaso impulsadas por el progress que
vieron hacer a la Rep6blica Argentina, durante seis afios,
estAn dictando leyes sobre inmigraci6n en este moment,
en que exageran los estimulos y las facilidades, mien-
tras que nosotros estamos hace catorce afios por dictar
esta ley, aplazAndola de un dia para otro, por motives que
es ficil comprender.
Al darse la Constituci6n en los Estados Unidos, dos afios
despu6s se dict6 la ley de tierras, y esa ley de tierras
susbsiste hasta el dia de hoy, compuesta de dos palabras,
es decir: la tierra tendra un valor, y estardi disposici6n
de los inmigrantes.
SEl afio 48 hicieron una gran modificaci6n, simplemente
para haoer mas facil el acceso a las tierras. Creo que
toda cuesti6n de inmigraci6n puede reducirse, por la ex-
periencia que han dejado las naciones que van a este res-
pecto en mejor camino, A condiciones muy sencillas: una
ley de tierras conocida, en que no hay intermediario entire
el que va a poseerla, y el Estado que la entrega.





OBRAS DE SARMIENTO


Me permitir6 decir, senior Presidente, que he consagrado
muchos afios al studio casi prActico de estas cuestiones,
6 ido A los puntos mismos que se estAn colonizando en
varias parties del mundo para ver c6mo se producia el
hecho, y de todo ello he sacado en limpio una sola cosa,
que' el gran efecto de las leyes nortearnericanas consiste
simplemente en que existe una ley. El pobre labriego de
Alemania, el infeliz campesino de Irlanda cuando van con-
duciendo su arado, 6 sirviendo de algo en su juventud, sa-
ben perfectamente que hay un pais donde el acre de tierra
vale un peso y veinticinco centavos: este es el origen
de la inmigraci6n. En Europa se sabe que con s61o venir
tienen derecho A un pedazo de terreno, en que no habri in-
termediario, que nadie le opondrA. Puede considerarse en-
tonces cuAnto mal estA hacienda en nuestro pais la no san-
ci6n de esta ley tan reclamada y tan necesaria, aunque no
todos-tengan la misma creencia.
Hace cuatro 6 cinco afios-no recuerdo algunos antece-
dentes de 6pocas anteriores,-se pidi6 al Congreso una
fracci6n de territorio de la Repiblica para hacer un ensayo
de leyes de inmigraci6n, por razones que mAs tarde ex-
pondr6.
En el Congreso se suscit6 la idea de dar territorio 'para
la organizaci6n political de la Repdblica Argentina, y no
recuerdo si la ley pas6 en las dos CAmaras, ni si se hi-
cieron los ensayos que querian hacerse.
Hace dos 6 tres afios se comision6 A un sujeto muy es-
tudioso para preparar una ley. Con todos los elements
y datos necesarios, el afio pasado no se resolvi6 esa ley.
Este aflo llega A la CAmata en moments malos, en mo-
mentos en que no estan los espiritus, sin duda, dispuestos
para ocuparse de esta cuesti6n que algunos consideran muy
seria, y quedari un afio mAs sin resolverse, y en qu6 cir-
cunstancias, precisamente cuando mis palpamos las con-
secuencias de no haberse dado la ley.
Y entonces, j qu6 sucederia? Lo que ya empieza A su-
ceder, lo que sucede en Nueva York, con los Estados Uni-
dos: que una maiana amanecen diez mil hombres formados
en las calls, diciendo A la policia: trabajo 6 nos mori-
mos de hambre-no hay trabajo- quin les ha de dar tra-
bajo? Y aquf, qu6 es lo que sucede? Se vuelven A Euro-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


pa, no los menesterosos, sino los que ya han adquirido
fortune.
SY estamos haciendo todos estos estragos! No s61o se
vuelven los hombres, sino que se levan cantidad de mi-
lones de fuertes que quedarian en el pais... si a esos hom-
bres pudiera fijArseles en la tierra. Esto sucede no por
defects de las leyes coloniales, porque fueron buenas y
bien meditadas en su origen, sino por los abuses que se
introdujeron. La tierra en toda la America del Sud, vino
A distribuirse entire los habitantes que existian entonces;
de manera que las generaciones presents no tienen un pal-
mo de terreno donde pararse, pues tienen que pagArselas a
los propietarios que las adquirieron hace un siglo por dis-
tribuciones gratuitas, gratuitas!
El gran sistema de colonizaci6n consiste simplemente
en tener dep6sitos de tierra para las generaciones que vie-
nen mAs tarde, para que cada una tenga su kderecho A pi-
sar el suelo y A poseerlo.
f C6mo puede, pues, la Rep6blica Argentina prolongar
por mAs tiempo este estado ruinoso y que la estA desacre-
ditando por todas partes... ? 4 Es possible que nuestra co-
rriente de inmigraci6n cambie de rumbo porque desespera.?
Hace un afio, senior Presidente, que se ha estado divi-
diendo la tierra en lotes de poblaci6n y de ciudades en torno
de Buenos Aires A especuladores que compran terrenos
por uno para venderlos por cien, en pedacitos de tierra
en que apenas se puede meter un hombre y poner una
casa. Pero ese inmigranfe para comprar ese pedacito de
tierra necesita haber residido en la Repiblica Argentina
diez afios y enriqueci6ndose hasta ponerse A la altura de
la explotaci6n mas vergonzosa, es una fortune que Dios
haya castigado los criminals, A estos explotadores de la
tierra que, no teniendo capital ninguno, ni capacidad in-
dustrial tomaban las desgracias piblicas para enrique-
cerse.
Sucede todo esto por la falta de la ley de inmigraci6n.
Todas las propiedades del pais, como las de las provincias
de Buenos Aires y Santa Fe, estAn ya poseidas, y no es
cuesti6n hoy dia de ir A cambiar la legislaci6n antigua y los
titulos de propiedad.
Pero si tenemos tierra no poseida por nadie todavia, no





OBRAS DE SARMIENTO


debe perderse una hora, un moment, sin ponerla A dis-
posici6n de aquellos que han de venir A poblarla. La na-
turaleza misma estA indicando que la inmigraci6n debe ve-
nir A poseer el suelo; y poblar la tierra, no es otra cosa que
continuar la regeneraci6n de nuestras razas indias con las
nuevas poblaciones europeas.
Y hay grande imprevisi6n por nuestra parte en no llenar
las condiciones fundamentals de las leyes agrarias. De no
haber dado esta ley, resultan todos los males que nacen del
inquilinato.
La necesidad hace que los hombres, sin medios de adqui-
rir, para vivir tomen casa y A fin de reposar temen arren-
dada la tierra. Entonces se despierta el interns general de
arrendar la tierra y sacar de ella todo el provecho. Z Pero
hay garantias para el arrendador ?
Nuestras leyes no las dan.
En Inglaterra, por ejemplo, donde la tierra esta mayo-
razgada, las leyes han prescrito el arriendo por 90 afios, para
garantia del arrendador; tres generaciones estAn garantidas;
el padre, los hijos y los nietos; de esa manera pueden plan-
tar Arboles y darse tiempo A cosecharlos y recoger la madera
tambi6n.
Donde no hay seguridad para el inquilinato, del tiempo
en que ha de poseer la tierra con verdaderos y buenos titu-
los, result la esterilidad de la tierra, porque la explotan
simplemente para sacar lo que pueda obtenerse sin much
trabajo, pues no pueden aguardar porque no hay garantias.
Y este es uno de los males que deben evitarse en el present.
La Irlanda ha sido, senior Presidente, arruinada por el
mismo sistema, hasta perecer dos millones de habitantes por
faltarles medios de subsistencia, y el Parlamento ingl6s ha-
ce tres afios que ha remediado el mal compeliendo A los que
tenian tierras mayorazgadas A vender tanto terreno como
fuese necesario para liquidar sus deudas, y de esa manera
echar tierra al mercado y hacer que los pobres pudieran
adquirirla.
Si esto puede hacerse en Europa, 4 c6mo es que nosotros
no podemos dar un paso, teniendo lo que en mala hora la
historic ha puesto en nuestras manos, este fragmento con-
siderable del continent americano?
Se habla de inmigraci6n artificial y de inmigraci6n, es-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


pontanea. Z Pero hay algo que nos honre a nosotros de la
obra que se hace por si misma, cuAl es la inmigraci6n espon-
tAnea? Qu6 tendrA que decirse al legislador?-- Que ha
puesto usted para que Ilegue ?-Esa es la inmigraci6n espon-
tinea.
i Si hubiese regado la tierra con su sudor, si hubiese
abierto canales, podria por eso vanagloriarse; pero, por la
inmigraci6n espontanea...!
Debemos, si, hacer todo lo possible fomentando la inmi-
graci6n artificial, es decir, la obra del hombre, de la inteli-
gencia y de la voluntad, todas las leyes artificiales que ha
creado el hombre para hacerse feliz, para asegurar la tran-
quilidad de la sociedad.
Yo, senior Presidente, en estos iltimos dias, no obstante
la premura del tiempo, iba A pedir la reconsideraci6n del
proyecto de ley de inmigraci6n. Creia que exponiendo estas
razones moveria una gran parte del Senado a tomar una
resoluci6n varonil, si es possible decirlo; yo estaria el prime-
ro dispuesto A ello.
He visto ese proyecto de inmigraci6n, y dados los princi-
pios generals que establece debe comprenderse que no
estoy muy de acuerdo con 6l, pero yo le habria votado
sobre tablascon esta intenci6n: todo es dar un paso; para
que tengamos una ley, para acabar con este estado queha
creado nuestra incuria.
Ahora el gobierno se limit A pedir la facultad de dispo-
ner de tierras para dar lugar A esta corriente que queremos
detener, que va A hacernos retrogradar.
Estas mismas sesiones del Congreso van A tener una
gran influencia.
C6mo se le puede decir A la inmigraci6n que hemos
previsto todos los medios artificiales que se ponen para fo-
mentarla?
La Europa estA lena de agents de inmigraci6n para es-
tar predicando por todas parties, ponderando este pafs, ex-
plicando sus ventajas y sus recursos; en un Congreso de
Geograffa se ha presentado la memorial sobre inmigraci6n
y en ella lo que se hace resaltar como mAs notable es la Re-
pdblica Argentina. Z Y vamos A defraudar- despues todas
esas esperanzas y esos buenos medios que se ponen para
hacer conocer este pais?





OBRAS DE SARMIENTO


Importa, pues, hacerlo conocer y que pidan al Congreso
presentar una ley sencilla, montada sobre dos principios:
la tierra estA al alcance de todo el mundo y por precious in-
fimos.
Senor Presidente: la inmigraci6n depend de que un
pais sea bien conocido en Europa, y hay naciones enteras,
pues he conocido senadores y diputados que apenas han ofdo
nombrar la Repdblica Argentina, y las masas populares que
emigran, que no saben a6n que existe, especialmente en el
norte de Europa no es conocido su nombre.
Importa, pues, repito, hacerlo conocer y que puedan pre-
sentar una ley sencilla montada en dos principios: la tierra
estA al alcance de todo el mundo y por precios infimos. A
esto se reduce todo lo que habia que hacer en inmigraci6n
teniendo tambin 'en cuenta que los ensayos que se han he-
cho hasta el dia han sido pr6speros y felices por todas par-
'tes. Falta s61o la ley que generalice lo que son hechos vul-
gares.
Esa colonia del Chubut, ha costado todos los esftterzos
imaginables, y mAs bien los colonos que el gobierno han
triunfado y establecido alli una base que parece duradera.
La provincia de Buenos Aires hizo el ensayo de Chivilcoy
en que se probaban los principios, la buena distribuci6n de
tierras: los resultados son conocidos de todo el mundo: en
ocho afios se form un departamento mAs rico que todos
los departamentos de Buenos Aires, 6 partidos, que tenian
tres siglos de existencia; su poblaci6n es mayor y hoy
dia tiene siete mil votantes, que no tiene San NicolAs que
tiene tres siglos de existencia.
Tendria que extenderme much, senior, sobre esta cues-
ti6n si hubiese de tratarse de lo que yo hubiera deseado:
la ley general.
Me parece que no han de estar muy satifsechos los sefio-
res senadores cuando haya pasado la excitaci6n del momen-
to, cuando hayan vuelto A sus casas y se mueran de fasti-
dio, porque eso es lo que encontramos generalmente en
las provincias: habran querido consagrar cuatro dias mAs
todavia A la resoluci6n de esta gran cuesti6n de que depend
la existencia de estos pueblos.
Sefior Presidente: puedo recorder que hace cuatro aflos
dije: no calcula Buenos Aires donde estan sus peligros: en





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


la inmigraci6n. En ta inmigraci6n sin ese sentimiento de
bienestar que le liga al pafs. Un mes 6 dos despues de estas
cosas hubo una manifestaci6n para qu6 s6 yo que objeto,
que acaba en un incendio.
Y yo decia: todo tiene relaci6n con el objeto de la ma-
nifestaci6n, esta es la consecuencia de cualquier movimien-
to, tal es el estado de esta ley de inmigraci6n.. Un dia ha
de venir en que por la falta de esta ley de inmigraci6n he-
mos de ver la diudad incendiada y saqueada, porque hay
cuarenta 6 cincuenta mil hombres que no estan en su ver-
dadero terreno, que no estan ordenados en el trabajo y en
la ocupaci6n.
Se esta creando un sentimiento perverse de separaci6n
que nos viene de Europa: se Ilaman colonies, la colonia es-
pafiola, colonia inglesa, etc.
i Sentimientos novfsimos en America, novisimos! Suce-
de todo lo contrario en los Estados Unidos: alli no hay tal
cosa.
Alli no hay yanquis mas intolerables que los alemanes
y los irlandeses. Por que? Porque todos se consideran
americanos y se Ilaman los americanos alemanes, los ame-
ricanos ingleses. He visto formados reinta mil hombres
sin que hubiere un solo americano; desde el general hasta
el tambor todos eran alemanes.-Que quieren A su patria,
los Estados Unidos, con toda la adhesi6n, con todp el amor
que no lo tienen los hijos del pais.
Entre nosotros, qu6 sucede?
Hombres que resident cincuenta afios en la Reptiblica
Argentina, no se consideran argentinos, no toman parte en
sus placeres, en sus glorias, y simplemente se quejan de que
les faltan todas las comodidades, todas las seguridades que
se requieren para el trabajo.
Lo hemos querido nosotros. por nuestra legislaci6n, por
un sentimiento destructor que se levanta aquf.
Pero p6nganse A esos millones de inmigrantes ligados A
la tierra: no se dirAn por cierto alemanes entonces.
Un ejemplo prActico se present en este moment: hay
setenta americanos establecidos en los confines de San
Luis, en contact con los salvajes, y el dia que A ellos 6 A
los vecinos atacan los indios, toman sus rifles, cuando mAs





OBRAS DE SARMIENTO


dandole parte al juez de paz, y se marchan A batirse. Aca-
ban de destruir una tribu.
Hay ej6rcito que haga esto voluntariamente ? Por qu6
es esto? Porque estan ligados a la tierra, porque alli esta
su patria, no los Estados Unidos.
En fin, pongo t6rmino, senior Presidente, a mis observa-
ciones, ofreciendo mi voto muy caluroso por el proyecto del
senior ministry, sintiendo s6lo que no votemos la ley, lo cual
seria la terminaci6n mas feliz que dariamos a nuestras ta-
reas de este afio, y la satisfacci6n mas grande que dariamos
A los intereses del pais sobre nuestros deberes, que no he-
mos Ilenado debidamente a este respect.
Los diaries serious que no tratan cuestiones political
todos deploran, teniendo por el Senado la mayor deferen-
cia, que haya cometido lo que creen un error. No se puede
prolongar la expectativa en que estAn estos pauses. Un dia
hemos de ver los males que han de provenir por nuestra ne-
gligencia.
Se dard, senior Presidente, sancionando el proyecto del
senior ministry, una ley imperfecta, pero se dara una ley.
He dicho.












1876


SENADO NATIONAL




SESSION DE i8.DE MAYO DE 1876


La Compalia de Jesds

Una manifestaci6n promovida por j6venes estudiantes que han
tenido despu6s figuraci6n distinguida en la vida pliblica, pretendia
protestar contra un mandamiento del senior Arzobispo, de tendencia
ultramontana. A la sombra de aquella manifestaci6n pacifica y legal,
se reunieron elements socialists y las turbas acometieron el esta-
blecimiento de los jesuitas en la calle de Callao, produciendo su in-
cendio, sin que la policia supiese estorbarlo. El senior Sarmiento es-
cribi6 en El Nacional (Febrero de 1875), un notable articulo protes-
tando contra ese hecho salvaje, pero presentdndose al Congreso la
petici6n de que se trata en este discurso y el siguiente en replica al
doctor Cortes, estorb6 que se reconociese la existencia legal de la
orden de la manera subrepticia que se intentaba.

Sefor Sarmiento.-Tendria, senior Presidente, en ade-
lante que tomarme la anticipaci6n de pedir la palabra en
medio del discurso de quien la tenga de los sefiores senado-
res. Esta es una prActica comin en todas las asambleas y de
que he hecho us'o una vez en el Senado de Buenos Aires, y
aunque hubo un poco de resistencia se acept6. Yo lo nece-
sito, senior, por el estado de mi oido, pues no siempre oigo
cuando alguno de los sefiores senadores ha concluido.
Hago esta prevenci6n solamente para lo future.





OBRAS DE SARMIENTO


El proyecto de la Comisi6n, poniendo (no ha lugar, a
esta solicitud, obedece, A mi juicio, A un principio general
que parece adoptado para todas ellas, porque he tenido
much satisfacci6n en apoyar todas las decisions anterio-
res de poner constantemente (no ha lugar A todas las
solicitudes que impliquen gastos nacionales en estas cir-
cunstancias.
Han de ser de un gran efecto en el mercado piblico, lo
es ya en Buenos Aires y habrA de serlo en Europa, cuando
se sepa que el Senado de la Naci6n ayuda por todos ,los me-
dios imaginables, y aunque sea en pequefias sumas ha de
producer este resultado: que el pueblo argentino estA dis-
puesto A economizar por todos sus medios, para hacer frente
A los compromises que ha adquirido en el exterior y salvar
la situaci6n actual, que no es onerosa sino por la descon-
fianza que excita en el piblico, no la solvabilidad del pais,
porque el pais es rico hasta donde no lo es ninguno de los
Estados sudamericanos en este moment, sino la solvabili-
dad del gobierno en cuanto A los medios que tiene disponi-
bles para hacer frente A sus compromises por este afio.
Decia, pues, que yo apoyo mi'y calurosamente A la Co-
misi6n en poner (no ha lugar, A esta solicitud; pero se
propone que se place, es decir, que se haga distinci6n de
esta proposici6n A la provision que se ha hecho para las
otras y no atino A ver por qu6.
Aplazamiento, es dejarla abierta, es dejarla subsistente,
para que al moment menos pensado vuelva a aparecer,
puesto que estA sub judice. Y esto es lo que para la tranqui-
lidad del pais quisiera que no ocurra. Yo voy a fundarme
para ello en razones que no admiten ni discusi6n possible;
y si como en otras parties las peticiones fuesen presentadas
A una coniisi6n de Peticiones, la Comisi6n la habria de-
vuelto no diciendo simplemente: ((no ha lugar,, sino que
el Congress no puede tratar tales cuestiones porque le estA
prohibido.
La atribuci6n 20.a entire las facultades 6 poderes de las
CAmaras, dice: (admitir en el territorio de la Naci6n otras
6rdenes religiosas a mAs de las existentes,.
La iglesia del Salvador, senior Presidente, no existe en
Buenos Aires; porque no existe legalmente. Pertenece a
los jesuitas, y los jesuitas no son una orden admitida en el





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


pais, y conceder nosotros favors para los jesuitas es darles
el carActer legal que la Constituci6n les niega, que nuestras
leyes les ha negado: estAn bajo de una condenaci6n legal,
confiscados sus bienes, expulsados del pais por leyes que
hemos heredado y que constituyen esta Naci6n.
Si, pues, esta ley hubiera de corregirse, 6 abolirse, ha de
ser por medio de una admisi6n clara y franca, pero no por
esos medios indirectds, oblicuos, de obtener una especie de
sanci6n moral A nombre de reparar unas ruinas.
Cuando ese temple iba a fundarse, cuando se iba A colo-
car la piedra fundamental, el Presidente fu6 solicitado para
ser el padrino y en la solicitud escrita, estA puesto abajo ((un
no ha lugar,, pero motivado, por razones de su oficio: el
President no puede ser padrino y lo habria sido de la igle-
sia de la Merced, del Rdsario 6 de San Antonio, pero como
la iglesia que iban A hacer los jesuitas la ley la prohibia, no
debia dar ni siquiera ese dato en favor de ella.
Viene una comisi6n al Congreso pidiendo una donaci6n
para un edificio p6blico, si quiere llamarse asi, para la ge-
neralidad de las personas; pero el C&ngreso puede contestar:
no puedo, por raz6n de mi oficio, porque el articulo 20, le
dice, que sin ley expresa, no ha de reconocer 6rdenes reli-
giosas, sino aquellas que estaban de antemano reconocidas,
y 6sta no s61o no estaba reconocida, sino que estaba repu-
diada, expulsada, y asi estd.
No creo que fuese necesario mAs, senior, para fundar mi
parecer; pero creo convenient afiadir algo, y-es que es
superfluo lo que se pide, que se exija una sanci6n moral de
un hecho illegal, como es la existencia de ese templo, y el
que aluda en la petici6n A un deplorable suceso que ocurri6
ahora un aflo por razones que no seria necesario detallar
aqui sino por lo que important A la cuesti6n.
Algunos j6venes, creo que eran de la Universidad, es
decir, nuestros hijos, los j6venes que van A representar
el pais, cosa que debe tenerse present, se reunieron en un
lugar. TratAbase de una cuesti6n con respect A la iglesia;
y la excitaci6n popular fu6 all sin que nadie previese el
caso, sin que nadie hubiese tenido la intenci6n: son de esas
facciones secundarias que traen consigo cierta falta de edu-
caci6n p6blica de que carecemos.
No es possible que el pueblo de Buenos Aires se reuna





('RAS DE SARMIENTO


para un objeto santo y bueno, sin que sus pasiones se extra-
vien, porque le falta la experiencia y el habito de contener-
se en los limits legales; dir6 mas, porque falta autoridad,
y falt6 entonces la policia: 6sta no tuvo suficiente powder y
no anduvo & tiempo para corregir el error. Re6nense en
torno de la piramide, y la policia debi6 saber para qu6 se
reunian, y debi6 permitirlo 6 no, porque esa es su funci6n
en todas parties. Se vi6 que de alli se extraviaba el concurso:
iba a otros resultados distintos de los que se habian pro-
puesto por la moci6n 6 pensamiento originario. La policia
debi6 decir: de aqui no se pasa; no se pasa y no se lega
allA, porque habia mAs da media hora necesaria para lle-
gar de allf al punto donde se cometi6 el atentado.
Permitame el senior Presidente apelar a mis recuerdos de
viajero.
Habia llegado A Nueva York una compafita de alcAzar;
como algo que tenemos en pequeflo aquf, eran quinientas
damas y entire los puritanos puede naturalmente imaginarse
todo el escandalo de las repre'sentaciones que se daban en
aquel teatro. Un predicador exaltado con la presencia de es-
ta compafila, A este reto de las costumbres austeras de los
americanos, predic6 con tanto celo que al fin sali6 con todos
sus feligreses yendo 4 la puerta del teatro a protestar.
La policia no estaba present, senior, y no habia visto
esto-se apareci6 y :-- Ad6nde va esta reuni6n ?
-Vamos a acabar con este escandalo.
-Sefiores-les decian los empleados de policia,-no va-
yan, porque no han de Ilegar; porque no es possible, porque
es criminal el acto.
Marchaban no obstante, porque eran como mil personas;
la policia venia aumentAndose y i algunas cuadras se ce-
rr6 el cuadro. Si, senior, el cuadro de policianos, con el ga-
rrote, con el revolver, diciendo:-(-caballeros, pArense, va
A correr much sangre, pues nadie pasa de este punto,-y
la reuni6n se disolvi6 y se fu6 cada uno a su casa, porque
eso alli como en Inglaterra, como en todas parties es muy
grave, pues la policia que responded de la seguridad de las
grandes ciudades, expuestas a estos incendios y peligros de
las reuniones pdblicas, debe tener la mayor ingerencia en
ellas.
Los j6venes indiscretos, que se abandonan a los senti-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


mientos generosos que los animan, no saben que sus eje-
cutores son aquellos tal vez que estAn detris, y que esas
turbas hijas del pais, han de abandonar el terreno, y han
de entrar los ladrones y los incendiarios, torque todas las
grandes ciudades tienen esa mano ejecutiva de las ideas
violentas.
Con todo esto, no es possible que se de una compensaci6n
por aquel desorden, primero, porque los que lo sufrieron no
tienen propiedades ante la ley.
Aun cuando el ((Salvador)) estA aceptado por la opinion
p6blica y por las leyes mismas que lo hacen respetar, no
hay persona juridica en la comunidad a que pertenece. Si
no hay persona juridica y si les quitaran un terreno A los
jesuitas y fuesen ante un juez, el juez les diria: Ustedes no
son personas juridicas, no tienen derecho de poseer en el
'pais. F Por qu ? Porque segin las leyes que existen, no
pueden haber 6rdenes religiosas que no est6n aceptadas y
ustedes no estan aceptados.
Ahora afiado, senior, que es superflua, como habia dicho
antes, esta donaci6n, porque los jesuitas tienen much di-
nero y lo han de tener siempre.
La sociedad de Jesds tiene en su apoyo una parte de la
sociedad en todas parties. Yo no quiero entrar en los moti-
vos que hagan que no sea popular entire los hombres civi-
les, entire los hombres de estado, entire los republicans; no
es cuesti6n que interest en estos moments; simplemente
hard notar un hecho.
La orden de los jesuitas fu6 suprimida en Francia y pro-
hibido i sus hombres entrar en aquel pais; sin embargo,
con el tiempo, existian colegios de jesuitas donde se edu-
caban nifios, porque no habfa ley que prohibiera 4 nadie
educar en los colegios. Se habia tomado las mayores pre-
cauciones para que no hubiera captaci6n en los testamen-
tos, para que no hubieran representantes que se hicieran
duefios de los bienes de los que mueren. Sin embargo, la
estadistica muestra que tienen dos mil millones de francos
en propiedades, y como siempre ha sido asi, como es el re-
sultado del mecanismo de esta orden, ,no tengamos cuida-
do por las cantidades de dinero que pierdan, que ha de ha-
ber mAs de lo que necesitan para hacer ese temple y tal vez
una cantidad cien veces mayor, con el transcurso del tiempo;
TOMO XX.-3





OBRAS DE SARMIENTO


tanto mas cuanto que gozan de los privilegios de nuestra
6poca, porque nosotros damos libertad a nuestros enemigos
y A nuestros adversaries,
Yo hablo simplemente como hombre de gobierno; come
hombre civil, reputo adversaries a los jesuitas y adversas
las ideas que profesan.
No es necesario entrar en ellas absolutamente; son bue-
nas desde cierto punto de vista, pero no siempre los son para
los que gobiernan 6 influyen en la suerte de sus paises.
El Syllabus es una Constituci6n que echa abajo esta otra
Constituci6n, y nuestro deber es sostener 6sta. (Levantan-
do en alto la Constitucidn.)
No demos, pues, al Syllabus poder alguno, que siga su
camino, si puede, en la opinion de los que le sostienen.
No quisiera extenderme mAs, senior Presidente, pero me
parece que el aplazamiento que se pide, es dejar un motive
de discusi6n acalorada. No hay necesidad de que el Estado
los ayude, no hay necesidad de que el Congreso intervenga
dando su sanci6n indirecta A un hecho que existe ilegal-
mente, respetado, sin embargo, por todos, tanto por el Po-
der Ejecutivo como por el Congreso. Digamos por ahora -
((no ha lugar,, aplazando esta cuesti6n para el afio venidero
en que las leyes permiten repetirlo, si es que encuentra al-
guna vez cabida y ocasi6n de hacerlo.
S61o afiadire una cosa, y es que hay una lucha muy gran-
de en todo el mundo sobre esta cuesti6n, y que en medio de
tantas que nosotros tenemos, ya las de partidos, ya las de
crisis, ya las financieras, no criemos voluntariamente una
nueva. Esta cuesti6n nos ha de venir, no A nosotros sino .
nuestros hijos: dej6moslos a ellos que la resuelvan a su
tiempo: entonces se ha de resolver, senior, de conformidad
con las ideas triunfantes en todos los pueblos mAs civiliza-
dos del mundo. Sin necesidad de que nosotros nos agite-
mos, nos han de dar terminada esta cuesti6n: existiran 6
no existirAn los jesuitas, sin que desde ahora sea possible
presumir cuAl sea la idea que ha de triunfar. Nosotros no
tenemos experiencia sobre la material, ni hemos de resolver
nada, porque la resoluci6n que tomemos ha de ser borra-
da 6 desechada por la humanidad entera que estA interesa-
da en esta cuesti6n.
Se cree que vamos 4 arreglarnos con los buenos y san-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


tos varones que estAn aqui, que son dos 6 tres ? No, senior;
esta cuesti6n .es neoesario arreglarla con el General de la
Orden que estA en Roma, que es el interesado.
Se han perdido algunos miles de pesos en ese incendio
de lo que se les habia dado; pero al mismo tiempo sus ami-
gos incendiaban la Universidad de Louvain, en B6lgica,
por causes asi, mis 6 menos; de manera que pueden darse
por saldadas las cuentas: tanto ganado, tanto perdido.
(Aplausos.)
El afio pasado, cuando este proyecto se agitaba, expuse A
mis amigos en el Senado estas mismas ideas; les dije que
por lo menos yo habia de hablar en contra. Esto ha de ser un
motive para excitar las opinions en pro y en contra de una
cuesti6n que no es necesario tocar. Asi es que habria sido
mejor poner un (no ha lugar, lisa y llanamente entire cua-
renta peticiones, no haci6ndose agravio A nadie, porque el
aplazamiento deja viva esta cuesti6n, y yo tengo todavia
much que decir sobre ella.
... .. .. ... .. ... .. .. .. .. .. .. .. .. ... ..
Senor Sarmiento.-Me complazco en ver la extension
que toma este debate, que parecia apenas incidental para los
sefiores que opinan de un modo divers del que yo he ma-
nifestado. Vese que la cosa es mAs seria de lo que se ima-
gina, y por eso mismo no debe haber aplazamiento, porque
queda prefiado el pais de una cuesti6n que tendrA que re-
solver mAs tarde 6 mAs temprano.
Dejemos A los interesados que el afio venidero se presen-
ten si lo creen oportuno; pero no dejemos una puerta abierta
aqui, para que vengan A lamarnos, cuando el aplazamien-
to haya concluido, pues entonces habrA debate muy aca-
lorado.
Siento que el senior senador que me ha precedido en la
palabra haya equivocado algunas indicaciones que he
hecho, cuando he hablado de la personeria y de la propie-
dad que pueden tener las sociedades que no estAn reco-
nocidas por la ley. No he hablado del robo 6 de chusmas:
hablo de las acciones ante las leyes. No es el caso de deba-
tir esa cuesti6n; pero el C6digo ha establecido c6mo una
persona puede representar intereses colectivos que no son
suyos. No hay un miembro de la Compafiia de los Jesuitas
que pueda decir que ese terreno es de 61, de su persona;





OBRAS DE SARMIENTO


no: 61 es puramente un empleado de una Compafia y esa
Compafifa es la Jesis, qud no esta reconocida por la ley,
ni por el medio que indica la Constituci6n, ni por el C6digo
de Comercio que dice c6mo han de ser las personas juridi-
cas 6 c6mo una colecci6n de hombres puede ser persona
juridica.
En los pauses en que la Legislaci6n esta mis adelantada
y mis determinada que entire nosotros, los Colegios, las
Municipalidades y toda clase de Corporaciones, son incor-
poradas, lo que se llama por la ley a una declaraci6n que
se hace ante el juez. Esto es un colegio, aquello es un ban-
co, etc.
Desde entonces, desde que se halla incorporada (incluso
las Municipalidades) la ley dice: que puede poseer, de-
rhandar y ser demandada. Hablaba, pues, simplemente de
este caso que se presentari de un individuo reclamando
un terreno que dice que pertenece a la Compafiia de Jesus.
El juez diria: la Compafiia de Jesds no existe por la Consti-
tuci6n ni por el C6digo tampoco; luego no hay persona
juridica.
No s6 si me escasean luces profesionales para distin-
guir mejor esta cuesti6n; pero no es interesante, es pura-
mente incidental y quizA me he excedido demasiado en pre-
cisarla; pero queria explicar bien mi idea.
Ahora quiero hacer una observaci6n que me parece in-
teresante en las presents circunstancias.
El Poder Ejecutivo distribuye cierta suma de dinero en
las Sedes Episcopales, .en iglesias y en conventos, y ayuda
todas las construcciones de aquellos que estAn bajo su ju-
risdicci6n. Sin embargo, senior, me permitir6 recorder que
el Estado de 200 pesos A esta'iglesia; 500 A aquella y asf sus
fondos le alcanzan para ayudar a todas.
Ahora nos piden io,ooo duros. Es un lujo, me parece,
en estas obras que son de exornaci6n, que son de puro lujo
y que se afiaden A aquellas que son de obligaci6n. Si se
tratara de una iglesia que se estuviera construyendo por
una pobre ciudad que no tiene recursos, pero esta Compa-
fia tiene muchos recursos, muchos, senior, no necesita
auxilio. MAs todavia: he podido percibir de las personas
que se interesaban en esta petici6n, que no era el dinero
lo que necesitaban, sino que el Senado admitiese esta so-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


licitud, para los efectos morales, por el present; pero yo
me digo para mi coleto, ipara los efectos ulteriores! La
Compafiia de Jesds nos puede cobrar doce millones de du-
ros que le fueron confiscados por el gobierno. La Uni-
versidad donde se estA educando toda la. juventud de Bue-
nos Aires, era propiedad de los jesuitas. La Legislatura
de Buenos Aires, se reune en terreno que fud de la Com-
pafiia de Jesus. Todo el pafs estA llenp de propiedades de
los jesuftas confiscadas por el Estado. Ahora principiamos
por aceptarle simplemente una petici6n. La cuenta ha de
venir mAs tarde y no hemos de ser nosotros los que hemos
de discutirla.
La sociedad se va preparando asi para hacerse pagar
los Io 6 12 millones confiscados. Todo esto va envuelto en
esta cuesti6n de un temple que .se estA construyendo.
Y yo digo, senior Presidente, que me hace la mAs pro-
funda impresi6n el que de cualquier parte del mar que uno
se acerque A Buenos Aires, 6 del horizonte por tierra, lo pri-
mero que ve es la cipula del Salvador; hasta la Catedral,
es decir, la iglesia del Estado, estA deprimida. No se le-
vanta sobre nosotros, todavia, la c6pula del Capitolio, de
la casa de gobierno. Lo mAs notable que tiene el pais es
aquella cipula del Salvador; santo y bueno! ya lo han
hecho, estA bien; pero que nosotros agreguemos una piedra
mAs A ese edificio, por lo menos, yo no lo consentird. Es
precise reflexionar much, porque es muy grave esta
cuesti6n.
Si, pues, .hay tantos bienes confiscados i se los vamos a
entregar a la Compafifa de Jesuis legalmente reconocida?
i Vamos A entrar en el terreno illegal, inconstitucional, de
dar por sentado que tal Compafia existed ? No existe, senior,
la Compafifa de Jesds.
He dicho.





OBRAS DE SARMIENTO


SESSION DEL 30 DE MAYO DE 1876

Antecedentes del Banco Naolonal.--Inonversldn

Urgido por circunstancias de crisis comercial y por la brusca su-
presi6n de la Oficina de cambio de la provincia de Buenos Aires, el
Poder Ejecutivo decret6 la inconversi6n de los billetes del Banco
National, quedando asi suspendido en sus funciones de Banco de
emisi6n respect de esta provincia. Sometido a la aprobaci6n del
Congress aquel Decreto, hizo el senior Sarmiento la exposici6n que
sigue en nombre de las Comisiones de Hacienda y N. Constitucio-
nales. Lo mis important de esta discusi6n se trat6 en sesi6n secret.

((Honorable senior:

))Las Comisiones de Hacienda y de Negocios Constitu-
cionales han torado en consideraci6n el Mensaje de esta
fecha del Poder Ejecutivo, y el decreto de su referencia,
fecha de ayer, autorizando al Directorio del Banco Nacional
para suspender la emisi6n y conversion de los billetes, ga-
rantiendo A los tenedores su convertibilidad, y recibidndolo
en las oficinas fiscales por su valor escrito, y tienen el honor
de proponeros la sanci6n del siguiente proyecto de ley, por
las razones que expondrA el miembro informant:
)El Senado y Cdmara de Diputados, etc., sancionan con
fuerza de ley:
,Art. i.0 Apru6base el decreto del Poder Ejecutivo fe-
cha 29 de Mayo del corriente afio, relative al Banco Nacio-
nal, que ha sido remitido A la deliberaci6n del Congreso.
,Lednidas Echagiie.-Uladislao Frias.-P. Bustamante.
D. F. Sarmiento.-Ezequiel Colombres.-Benigno
Vallejo.,

Senior Sarmiento.-Habiendo sido asociada la Comisi6n
de Negocios Constitucionales A la de Hacienda, en este
asunto, se han oido todas las razones que los sefiores minis-
tros tenian que exponer, como lo prometi6 el senior Presi-
dente en su nota, para apoyar la resoluci6n que propone A
la CAmara, y he merecido el favor de mis honorables conco-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


legas, de ser el encargado de exponer las razones que pre-
valecieron en el concept de ambas comisiones.
Hagolo, senior Presidente, con la deficiencia y descon-
fianza que el estado de mi salud inspira, porque no tengo to-
dos mis 6rganos disponibles; pero me anima s6lo la dificul-
tad de la situaci6n, la excitaci6n de los Animos, la necesidad
de una resoluci6n vigorosa, ripida y pronta, como requie-
ren los males que aquejan. al pais.
Me viene sin poderlo remediar, aquella figure de ret6rica
tan trivial y tan usada: la nave del Estado, surcando en
medio de las olas y las tempestades. Nosotros somos la
tripulaci6n de este buque desmantelado casi y que es nues-
tro deber levarlo a puerto seguro.
La opinion piblica estA excitada, el pdblico lleno de des-
confianza: hay conflicts de intereses; hay qu6 s6 yo qu6
otras cosas que mueven y agitan la opini6n piblica.
Hoy dia ha sido sorprendido el piblico por un decreto
del gobierno y me voy a permitir hacer conocer c6mo se
forman estas excitaciones populares, leyendo algunas pa-
labras de un diario, y voy a leer como yo entiendo, senior
President, lo que dice:

(cUN GRAN ESCANDALO
/
,El Gobierno ((Provincial, ha dictado ayer el decreto que publi-
camos en seguida, autorizando c(da Oficina de cambios, a suspender
la conversion de sus billetes.
)I Jamis hemos presenciado un escindalo semejante I
),, La media va a ser de transcendencia funestisima! I Quidn sabe
ad6nde vamos I
),El Gobierno, en presencia de cla Legislaturan, dicta una resolu-
ci6n que ultrapasa sus atribuciones.
)Hace mis el Gobierno: toma sobre si la responsabilidad de la
emisi6n del Banco Provincial y declara admisibles en las oficinas
piblicas los billetes inconvertibles.
"I Jamis hemos presenciado un escandalo semejante I
),, Contard el Gobierno con un silencio culpable y una indolencia
criminal por parte de (la Legislaturan al dar ese paso?
l; El atentado esta consumado!
)He aqui los documents que lo consagran.

Me he equivocado. ; Donde dice gobierno national he
lefdo provincial!





OBRAS DE SARMIENTO


Hace once dias que sucedi6 este escandalo, y nadie lo
not6; y cuando despues se producia por las mismas causes,
por los mismos intereses y por los mismos derechos, el acto
entonces es un escAndalo inaudito, que va A producer las
mis funestas consecuencias.
De esta manera se excita la opini6n, y el pueblo sigue
detrAs de estas palabras con que tratan de sorprender su
buena fe.
El pueblo necesita, lo mismo que el Senado, calma en
medio del peligro, y hemos de alcanzar la gloria de salvar
al pais con s61o tener energia en los moments que se ne-
cesita.
Se nos present, senior Presidente, una cuesti6n nueva,
de que jamAs se haya ocupado el Senado, A saber: un de-
creto del Poder Ejecutivo que somete la aprobaci6n del
Senado, porque no estaba en sus facultades darlo y necesith
que sea aprobado su acto.
Cuando el Poder Ejecutivo obra en el pleno uso de sus
facultades, no somete nada i las CAmaras para que lo
aprueben, porque no necesita, porque es un poder con fa-
cultades propias. En este caso, pues, es la emergencia
de las circunstancias lo que lo ha llevado A tomar esta
media.
He recordado, senior, en la Comisi6n, las palabras de un
hombre de genio, explicando el resultado de las batallas de
Austerlitz, de Jena y de Marengo, que decia simplemente:
(los austriacos no saben contar los minutes,; y nosotros no
hemos de incurrir en ese defecto, en ese error: es precise
contar los minutes.
Al President de la Repdblica, ejecutor de las leyes, le
corresponde el tiempo; no es cuesti6n del Senado ni de la
Legislature conocer la oportunidad de las cosas, y el dere-
cho del Poder Ejecutivo de hacer reconsiderar una ley, no
se funda en que el Poder Ejecutivo entienda mejor que el
Senado y que la CAmara de Representantes, los principios
que han servido para dictar aquella ley: sus objeciones
pueden reducirse a este hecho simple: por este moment
no conviene. Por quV ? Porque yo soy el que estoy admi-
nistrando el pafs y s6 que no conviene. Aguarde esa ley
un afio, y presentada de nuevo el afio venidero se verA si
conviene; entonces serA excelente; esta fundada en las ra-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


zones mAs capitals; pero en estas circunstancias no es
convenient. Ese es el veto y no se reduce a otra cosa, sino
a dejar el derecho de volver a presentar esa misma ley
despu6s.
En el caso present, habfa una cuesti6n grave para el
Poder Ejecutivo, un tumulto diario, alimentado por pasio-
nes pueriles, por pequefios intereses, y detrAs de estos inte-
reses que para los que representan son legitimos, estA la
muchedumbre popular, esti el crime, estA el vicio. Todos
los dias, la prensa ha estado revelando que en ese tumulto
ha sido saqueado fulano, que se le han robado 1o,ooo pesos
i 6ste, el reloj A aqu6l. El dia de ayer y antes de ayer, el
tumulto era ya de tal g6nero que amenazaba la casa. Le
han atropellado las puertas, se han introducido en todas
parties, y el pueblo de Buenos Aires tiene ya el ejemplo del
tesultado de los tumultos, en el incendio del Colegio de la
Compafifa de Jesus.
Se produjo porque la autoridad no estuvo pronta para
contener el desorden; y como tuve el honor de decirlo el
otro dia, todas las violencias de la pasi6n tienen por ejecuto-
res A los asesinos, A los ladrones; y un dia, en estas agita-
clones populares, que se creen la cosa mas inocente, hemos
de ver arder un barrio de la ciudad de Buenos Aires, si no
hay un gobierno fuerte, poderoso, que sepa poner pronto
remedio.
El president del Cr6dito Piblico pedia sacar sus libros
de alli, porque tenia miedo de perderlos y pedia tropas que
fueran A cuidar aquella casa, pues la policia no cumplia
estrictamente con su deber.
i Quien no conoce en Buenos Aires la policia!
Hasta ahora la policia no, quiere comprender que su de-
ber es impedir a todo trance que se perturbe la tranquili-
dad piblica.
No es un poder suficiente para contener los des6rdenes
en esta ciudad: los hechos lo han probado hasta ahora.
El Poder Ejecutivo se encuentra, como todos saben, en
un conflict grave, en una dificultad seria. Ha debido, pues,
probar propendiendo 4 la seguridad piblica, como desar-
mar las pasiones que mueven 4 esas turbas A la perturba-
ci6n y ha tirado un decreto. Este decreto es el que tenemos
que examiner.





OBRAS DE SARMIENTO


Desde luego, el Poder Ejecutivo ha provisto a la necesi-
dad del moment, y no han pasado veinticuatro horas sin
que sometiera su acto, con la urgencia del caso, al Poder
Legislative.
De la exposici6n misma que hace el Poder Ejecutivo, re-
sulta que el n6mero de billetes que promete garantir, es
igual A la deuda que tiene contrafda, y no satisface por
necesidades de un orden superior, las cuales hacen frente
a su credito en Europa: el gobierno no tiene en estos mo-
mentos los fondos necesarios para responder, como un deu-
dor honorable, a la palabra y' la fe comprometidas. Pro-
cediendo de otro modo vendria a suceder que el gobierno
Nacional serfa quien comprometeria al Banco. Z Por qu6
no habia sido puntual pagador ? Este Banco se destruye
por alg6n vicio organico propio de su carta ? No, senior; son
accidents atmosfericos que vienen de otras causes, de otra
tradici6n que no ha estado en sus manos contrarrestar.
Otro bando suspended la convertibilidad de sus billetes.
4 Tuvo facultad para hacerlo, era convenient? No es esta
una cuesti6n que debemos tocar aqui; pero el resultado es,
que esta media fu6 de rebote sobre el Banco Nacional, que
estaba actuando en sus negocios tranquilamente, en la es-
fera que la ley le ha trazado.
Yo me he servido en la comisi6n de una figure, senior
President, que la repetir6 aqui. Hace cinco 6 seis dias que
el Banco Nacional vi6 salir el sol por el Oeste, cuando debia
salir por otro lado, y se encontr6 naturalmente perturbado,
como nos encontrariamos nosotros si tal cosa nos sucediera.
No es que se va a liquidar el Banco por raz6n de insol-
vencia, sino que va A liquidar por fuerza mayor, que las
eyes ordinarias reconocen como descargo de obligaciones.
Esta fu6 la causa de verse embargado en el pago de sus
compromises, porque los Bancos no pueden resistir A esas
fuerzas extrafias A su movimiento propio. Y he dicho, senior,
Banco Nacional. Tengo las manos llenas de papeles con esta
palabra: Nacional. Al frente, la ley que dict6 el Congreso
esta escrito: Nacional. En este otro, Senado Nacional; la
palabra Nacional tiene un significado muy precise.
Es Banco Nacional, porque el Congreso que sancion6
esta ley le llam6 Banco Nacional.
Hay algo mds todavia.





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


Es Banco Nacional, porque no hay Bancos nacionales en
la tierra, que no sean como este mismo Banco Nacional,
A saber: Bancos por compafifas particulares.
Es esta una ocasi6n muy oportuna de que haga revela-
ciones oficiales sobre el origen de este Banco. Z Por qu6 tiene
esa forma y no tuvo la del Banco de la Provincia?
Esta explicaci6n tranquilizard los Animos, y fijarA las
ideas mostrando cuAl ha sido el espiritu que ha guiado su
creaci6n.
i Buenos Aires y la Repiblica entera conocen el nombre
del doctor V61ez Sarsfield! Alguna vez su imagen ha de es-
tar en este recinto por la parte important que tom6 en todas
nuestras leyes. Puedo decir con los fil6sofos modernos que
los hombres no son duefios de su pensamiento, en general;
que .su pensamiento nace de la educaci6n, de la atm6sfera
que los rodea, del medio, en fin, en que han nacido y se han
desarrollado; y no me extrafia que el pueblo de Buenos
Aires, que los j6venes crean que el tipo de un Banco Nacio-
nal es el mismo tipo del Banco de la Provincia, Banco de
Estado. Cuando no es del Estado puramente, dicen: este no
es Banco Nacional.
Asi es el Banco de la Provincia, que es Banco de Estado,
porque asi nos hemos educado y habituado A career que esa
es la regla de los Bancos. La verdad, como he tenido el
honor de exponerlo, es que este, es Banco Nacional, actual
de la Repiblica Argentina, es asi como el Banco de Ingla-
terra, es national, asi como el Banco de Francia. La dife-
rencia se reduce respect del Banco de la Provincia (Banco
de Estado) en una cosa muy sencilla. El capital subscripto
por los individuos pertenece A una grande 6 pequefia socie-
dad para ejercitar con 61 las funciones del dinero, que es
darse en pr6stamo y cobrar premio. Es claro que estas fun-
ciones puede, alguna vez, tenerlas el Estado, pero no son
funciones del Estado; el Estado no tiene rentas ni fondos
para estarle sacando el 2 por ciento A los individuos, que
necesitan dinero. Este es un sistema de renta oculto y mis-
terioso. Cada vez que un hombre tenga necesidad de dinero
irAi pedirlo al Banco, quien cobrarA el 2 por ciento, por 1-
plazo que lo reciba, pues que el Banco recibe dinero A un
,dos por ciento menos de lo que da en prestamo.
De manera que toda vez que un ciudadano tiene necesi-





OBRAS DE SARMIENTO


dad de dinero, tiene que pagar para obtenerlo un 2 por cien-
to al prestamista. Si es el Estado, es esta una manera de
cobrar contribuciones que debe ponerlas el Estado en su
cAlculo de recursos.
Tantos millones que los produce la contribuci6n que es-
tAn pagando todos en el Banco; mientras tanto que por el
otro sistema de tomar por base el capital particular de un
Banco, se hace que, con el product de ese capital se enri-
quezca el pais y el contribuyente mismo, duefio del Banco,
para pagar mAs contribuci6n, en virtud de que' tiene mis
capital con el que estA ganando en el Banco. Bien, senior;
habia dicho que queria hacer revelaciones oficiales en este
asunto.
Durante la pasada presidencia, era ministry el senior Do-
minguez y tratAndose de un Banco, y en las CAmaras, de
esta forma de Banco actual, el ministry decia, que si fuera
un Banco completamente national, 61 lo apoyaria. Debo
decir francamente, que durante toda mi vida piblica en
Buenos Aires estuve asociado en ideas cod el doctor V61ez,
y esto me pone en el caso de reconocer de mi parte cierta
servidumbre A la ideas econ6micas del doctor V6lez. Yo no
tenia que ocuparme de cuestiones econ6micas, puesto que
el hombre que yo consideraba competent las entendia de
tal 6 cual manera. Pero esta vez se encontraba en conflict
con el ministry del Interior, y entire una y otra opinion
autorizada, el gobierno adopt6 el temperament prudent
de dejar A las CAmaras seguir su propio criterio. Pero como
debe comprenderse, la cosa no podia quedar en eso sin que
el President y el ex ministry, amigos politicos de veinte
afios, se explicasen sobre el disentimiento.
Un dia se aboc6 el Presidente con el ex ministry para
pedir la raz6n de su opini6n. Entonces el anciano doctor
dijo estas palabras que son preciosas: ((es que el tiempo ha
dado la experiencia; es preciso que la plata se defienda
ella misma; que tenga opini6n y que resista. En el Banco
de Estado la plata es muda; es precise, pues, que venga el
particular con su plata A servir A la Naci6n, en los objetos
para que sirve al pdblico, pero que se defienda,. Estas pa-
labras eran para impresionar.
En 1826 el Estado cre6 un Banco, y cuando el gobierno
se vi6 en apuros dijo: venga mi plata, no quiero meterme a





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


usurero, ni A prestamista; los intereses del pais reclamaron
ese dinero en otra inversi6n y el resultado ha sido dejarnos
trescientos millones nominales de papel moneda y Dios
sabe cuanto mAs, por la situaci6n normal que ha venido
agravAndose con el papel.
Esta idea me par6 como habria parade a cualquier otro.
Habia, pues, un pensamiento fundamental. A la edad
de setenta y tantos afios y pr6ximo A morir, no queria dejar
su nombre ligado A una creaci6n (Banco Nacional de Esta-
do) que quizds las gereraciones futuras le echarian en cara.
En efecto; los Estados Unidos habian ensayado hacer un
Banco Nacional, segdn la inteligencia restringida que se
quiere dar y es el espiritu del Banco de la Provincia; y fu6
precise el robusto brazo de Jackson para romper las ligadu-
ras de aquella combinaci6n: no se ha defendido mis la
teoria del Banco de Estado, y hoy estas instituciones hacen
entrar el interns individual como resort de conservaci6n
del Banco, de modo que, en lugar de ser depositario en el
Banco, ese interns individual sirve de lastre a los objetos
para que esta instituci6n de Bancos es creada.
Vinieron las circunstancias A probar la verdad de esta
doctrine.
El directorio provisorio del Banco un dia declara que: ha-
biendose llenado el capital que la ley exige, se suspended la
subscripci6n por el t6rmino designado por la ley de su
creaci6n.
Me dirijo al doctor Vl6ez para saber lo qu6 habia sobre
este punto. Y me dijo entonces: los cuatro directors de parte
del gobierno national se han opuesto hasta el dltimo extreme
en la discusi6n que tuvo lugar. (Debo hacer justicia al se-
fior don Juan Frias, que creo fud el primero en decir: que
aquella declaraci6n era illegal, y que no estaba en nuestras
facultades, pero vino la votaci6n y nos vencieron., Yo de-
cia al doctor Vdlez :-Usted es el representante del gobierno
en el Banco y debi6 evitarlo;-y el doctor Vl6ez respondi6:
-No, yo soy representante de las acciones de cierto accio-
nista y procedo como accionista; que lo haga el que pueda
hacerlo; yo no voy 4 ser el representante del Poder Ejecutivo
dentro del Banco.-Entonces le dije: Mafiana mismo va A
salir un decreto contra esa disposici6n; y vi iluminarse su
cara al decir:-Hace usted bien; nosotros somos directors





OBRAS DE SARMIENTO


y como Directorio del Banco, nuestro deber es resistir el
mal; nos defendemos como representantes de capital, pero
no legislamos. Toca al poder encargado de ejecutar las leyes
indicar el error y corregirlo.
Queria hacer esta exposici6n de las razones que dieron
al Banco la forma actual.
Pero hay otras de much mis fuerza y son que el Con-
greso le ha dicho a la Naci6n, como lo dije antes: este es un
Banco Nacional, ha de Ilevar el sello de la Naci6n y nos-
otros no debemos desinteresarnos de la suerte de la ley.
Cuando se crean dificultades que no se han previsto, precise
es remediarlas. El Poder Ejecutivo hace cumplir las leyes, y
esta es una ley que ha hecho cumplir en cuanto A su objeto.
En las facultades del Poder Ejecutivo estA el poder de re-
glamentar las leyes: con tal que el reglamento, como dice
la Constituci6n, no contrarie el espfritu de la ley. Yo pre-
gunto: e el espiritu de la ley era dejar desaparecer al Banco
combatido, no por causes propias, sino por causes eviden-
temente extrafias?
Ha debido, pues, hacer lo que ha hecho el Parlamento
inglds, lo que han hecho todos los gobiernos y lo que esta en
sus facultades mismas hacer; porque una de las atribuciones
del Congreso es crear un Banco Nacional, y es lo que hici-
mos cuando este asunto vino A nuestras manos, y habili-
tarlo para emitir billetes, etc. Pero como complement, 6
como base de esa disposici6n constitutional, hay esta otra
fundamental de todo gobierno, A saber: que todo poder se
ejecuta d si mismo; y si una dificultad de este g6nero, impre-
vista, aparece, el que dict6 la ley provee al remedio.
Ahora vendria simplemente la cuesti6n de la facultad del
Poder Ejecutivo para proceder. Pero en el desempeflo de
dos obligaciones suyas, que son reglamentar las leyes, y la
mAs perentoria de todas, conservar el orden piblico, quitan-
do la manzana de la discordia. Pero no crey6ndose el Poder
Ejecutivo con facultad para dar permanentemente este de-
creto A las dooe horas de dado, avis6 al Congreso el hecho
ocurrido con los motives que lo exigieron, pidiendo su apro-
baci6n; y esta aprobaci6n no recae sobre la verdad simple-
mente del hecho, recae sobre el acto de haber expedido el
decreto: porque reconociendo en el Congreso esta facultad,
expidi6 un decreto como todos los decretos del Poder Ejecu-





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tivo, que son puestos A la par de las leyes, mientras el Con-
greso no los revoca y tienen obligaci6n todos de obede-
cerlos, salvo cuando el Congreso dice: se suspended este
decreto por no encontrar raz6n justificativa para su conti-
nuaci6n. Asi es, pues, que la Comisi6n aconseja poner
((apruebase).
Porque necesita la aprobaci6n de las CAmaras; si no la
necesitase, si fuese una facultad del Poder Ejecutivo no lo
habrfa sometido A su aprobaci6n, ni la CAmara lo aprobaria,
porque los actos que emanan de una facultad propia del
Poder Ejecutivo no requieren aprobaci6n de nadie, por ser
un poder como otro cualquiera de los otros dos; porque no
es un delegado de las CAmaras, sino que tiene ciertas atri-
buciones que le son propias.
Entrafia, pues, el pensamiento del Poder Ejecutivo todo
el carActer transitorio de un acto destinado A evitar las excita-
ciones y tumultos, y ha puesto la condici6n de que al ejer-
cerlo no pueda el Banco, cuyos billetes actuales garante,
emitir mas billetes mientras dure esta situaci6n extraordi-
naria. De manera que la cuesti6n se reduce A sumar y
restar. El Poder Ejecutivo se dijo: los billetes del Banco
quedarAn desacreditados; yo soy deudor y tanto vale pagar
de un modo como de otro, y asi se mantiene este Banco; de
este modo se le da el tiempo necesario para salir del conflict
que la ley no ha previsto, porque nunca ha previsto ley de
Banco ninguno el pAnico causado por un acto del gobierno
de la provincia de Buenos Aires. Por !a ley de creaci6n del
Banco Nacional se le obliga A tener solamente la cuarta
parte de sus fondos disponibles, para hacer frente A la con-
versi6n de sus billetes; en otros Bancos, es una tercera part,
porque es evidence que si se presentan los cuatro tercios A
ser convertidos en oro en un determinado dia, el Banco no
ha de poder resistir A la tormenta y quebrarA infaliblemen-
te; pero si el Banco estA sano, si estA en movimiento, es
claro que es solvente con s61o tener una cuarta parte. Re-
pito cuando el mal viniese de una dolencia, dir6 asi, internal
del Banco, seria la cuesti6n de suspender el acto que lo ha
constituido y de nombrar una comisi6n para el arreglo de
sus cuentas. Pero le han sido presentadas A la Comisi6n
de Hacienda todas las cuentas y balance del Banco Nacio-
nal y ellas son las propias de todo Banco que estA funcio-





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nando; sin entrar en las pequefias dificultades que encon-
trara siempre un Banco que acaba de establecerse, hace dos
afios que esta en ejercicio y esta luchando con las dificulta-
des que el pais le present: una provincia lleva bolivianos,
otra va con billetes, y todos a pedir oro; y sin embargo, he
sido informado de cuinto habia luchado para establecer
poco a poco las garantias necesarias para hacer circular sus
billetes.
Pero, como el Banco tiene veinte afios seguros, seguri-
simos, porque se los ha dado una ley, tiene, pues, todo el
tiempo de experimentar y de probar si la ley era buena y
el Banco podia funcionar.
4 C6mo vamos nosotros A deshacer este contrato y estas
ganancias dadas?
Sobre todo, no es el moment; no se trata de eso simple-
mente: de facultarlo a salvar de la presi6n que ejerce la
administraci6n, cosas exteriores, cosas que no puede do-
minar.
Creo, senior Presidente, haber dicho todo lo esencial.
No quisiera agregar sino una sola cosa, y es que en medio
de todas nuestras dificultades debemos salvar la Naci6n,
el nombre de ella, dondequiera que bien 6 mal la halle-
mos. No se puede apartar una ley del Congreso diciendo:
esto no era Banco Nacional. Las provincias y los que estAn
lejos y la opinion p6blica se han equivocado considerando
malo lo que nosotros establecfamos.
No es el Banco Nacional, es la Naci6n, es el Poder Eje-
cutivo, es el Congreso que estan comprometidos en esta
cuesti6n, que A nadie dafia; no hay intereses ofendidos, todo
quedarA tranquilo mariana, en el moment en que se sepa
que el Senado ha aprobado el acto legitimo y necesario que
las circunstancias le indican.
Imaginen, sefiores, el efecto que iria a producer en Jujuy,
Salta y Tucuman, en los pueblos que han reunido sus
pobres recursos, sobrantes de dinero, para comprar accio-
nes, llamados por el Congreso dici6ndoles: les present
este buen negocio, entren en 6l, les doy tal tiempo para
subscribirse (creo que hay treinta 6 cuarenta mil acciones
por allA) y que vaya el telegrafo y les diga: caballeros, se
han quedado en la calle por una resoluci6n del Congreso.
En virtud de qu6? Consultando qu6 intereses? Z A





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qui6n van A favorecer con estas medidas? Pero A nadie,
nadie g4na.
Nuestro deber, pues, es defender nuestras propias leyes,
hacer que se cumplan, quitarles los obstAculos accidenta-
les que se presented.
Creo que han de reunir en el Senado estas ideas una
mayoria y han de encontrar aceptaci6n en el pfblico y en
todas parties, cuando vean claro en esta cuesti6n.
No hay que apasionarse por intereses de 6ste 6 del otro,
porque todas las cosas han de ser Ilamadas A cuenta dentro
de seis 6 ocho meses; y yo creo que toda esta discusi6n es
el principio de un gran arreglo que va A haber en un afio,
entire todos los intereses divergentes, porque todos tienen
el mismo interns, que es salvar el pais y su propio dinero;
que no se salva por realizar tal idea, por subscribir tal nom-
bre propio 6 imAgenes, figures de ret6rica. En substancia:
la realidad son los intereses del Banco, del papel que cada
uno tiene.
Creo, pues, senior Presidente, que he dicho todo lo que
convendria decir para apoyar esta resoluci6n tan simple.
Se aprueba el decreto. Por qu6 ? Porque el decreto es el
mismo pensamiento y el mismo medio.

Habidndose propuesto publicar la sesi6n secret en que anterior-
mente se habia tratado este mismo asunto, dijo el

Sefor Sarmiento.-Cualquiera que sea la opini6n de los
sefiores ministros, yo me he de opener A que se traiga !a
sesi6n secret A discusi6n. No hay para qu6; no puede
darnos luz ninguna: son antecedentes que A nada condu-
cen y que tanto han de favorecer las opinions contrarias,
como las que yo he emitido.
Esta vez las CAmaras proceden por un proyecto de ley
presentado por persona hAbil para presentar proyectos, como
es el Poder Ejecutivo. No hay resoluci6n, no hay disposici6n
en contra de un proyecto de ley que present el Ejecutivo;
al menos que no se dijese que alguna persona hAbil para
presentar proyectos, ha presentado antes un proyecto, y no
es exacto, senior.
De las decisions tomadas entonces, result que nadie ha
presentado ningiin proyecto.
TOMO XX.-4





OBRAS DE SARMIENTO


La Camara ha sido consultada, por el derecho de peti-
ci6n, por personas que no pueden presentar proyectos. Lo
demas que ha sucedido son tramitaciones internal de la
CAmara que concluyeron sin resultado, como sucede en
las grandes discusiones de interpelaciones, en que despuds
de diez dias, de diez afios si se quiere, de los debates mis
acalorados, se propone simplemente pasar A la orden del dia.
4 Qu6 se resuelve? Nada, se discute y habla, y no se re-
suelve nada.
No hay, pues, raz6n para complicar cuestiones tan lianas
y tan sencillas, como es la de un proyecto de ley que pre-
senta el Poder Ejecutivo a la sanci6n de la Camara.
Por esta raz6n, y para no salir de las fronteras parla-
mentarias que nos embarazan a cada moment, con propo-
siciones que estan fuera de la cuesti6n y una cierta
disposici6n de la CAmara A dejarse ir por donde quieren
llevarla, es precise que no salgamos del terreno parlamen-
tario.
Se aleg6 que habiendo el Senado rechazado en sesi6n secret dias
anteriores la solicitud del Banco de suspender por seis meses la con-
versi6n, se hallaba inhabilitado el Senado para ocuparse de lo mismo
en el mismo afio.

Se~or Sarmiento.-Quiero hacer, senior Presidente, ob-
servaciones sobre un punto que creo no ha sido dilucidado
suficientemente, porque no corresponde A los sefiores mi-
nistros, que hablan en nombre del Poder Ejecutivo, tratar
esta cuesti6n.
He tenido el placer de oir completamente el discurso del
senior senador por Buenos Aires (seoor Rocha), objetando
las observaciones que habia anticipado la primera vez que
tom6 Ia palabra.
Podrfa dividir las razones que en su discurso ha dado,
en cuatro parties, y no tema el senior Presidente que vaya
a hacer lo del predicador que dividi6 en treinta y dos parties
su serm6n.
La mayor de las razones son contra la ley del Congreso
creando un Banco Nacional, sus defects, sus inconvenien-
tes, lo mal que se procedi6 en dictar esa ley. Es de buena
prActica parlamentaria no hablar de los defects de una
ley mientras no sea material de la discusi6n reformar esa





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ley; y tanto es asi,, que el pensamiento confesado del
senior senador, es acreditar esa ley por razones muy buenas
que sostiene, en cambio del sistema de ideas que sirven de
base A la ley que no ha podido contenerse de presentar ya,
un proyecto conforme A sus ideas. No estamos hablando
de la ley de creaci6n del Banco; de manera que no es per-
mitido, en buena discusi6n, contestar A ninguno de esos ar-
gumentos que dan razones de cosas de que no debemos
ocuparnos aqui, sino de la cuesti6n de urgencia, de un
hecho prActico y determinado por un proyecto de ley.
La segunda series de arguments que tambidn me han
llamado la atenci6n, son los cargos A la administraci6n, del
Banco. No se debe en la CAmara dirigir cargos, aunque pa-
rezcan muy justificados, que se refieran A hechos, que se re-
fieran A personas 6 corporaciones, aun cuando se pretend
mostrar pruebas; porque no estA present la parte incul-
pada y no puede ser oida para que desvanezca errors de
concept tal vez, 6 alguna de esas impresiones de pasi6n
que los hombres tienen; y en las CAmaras, menos que en
ninguna parte, se puede ir A entrar en esos detalles, por la
raz6h ya expuesta. El inculpado no tiene derecho de ha-
blar, no es parte en el debate; tiene una mordaza, por no
ser miembro del parlamento. El inculpador no puede dar-
nos aqui tales aserciones con los datos sobre el hecho po-
sitivo, sobre el -estado de las operaciones del Banco. Los
que no estamos en esos antecedentes podemos, en efecto,
career que es positive todo lo que se dice aqui, sin oir A la
parte contraria.
Los arguments con respect al proyecto del gobierno,
creo que han sido contestados extensamente por los sefio-
res ministros A quienes incumbe hacerlo.
Pero yo quiero limitarme A una objeci6n que s6 que
perturba mucho los Animos, sobre los poderes de la CAmara.
Se dice, con much apariencia de raz6n, que este proyecto
ha sido ya rechazado; que lo volvemos A tratar ahora, y
que el articulo tantos de la Constituci6n dice que no se
puede presentar proyecto de ley rechazado, en la misma
CAmara y en el mismo afio.
Cierto es eso, senior. Es el articulo 71. Pero un articulo
es parte y escuela de un discurso que viene de antemano
desconoci6ndose: las leyes pueden, dice el articulo 68, (te-





OBRAS DE SARMIENTO


ner principio en cualquiera de las CGmaras del Congreso,
por proyectos presentados por sus miembros 6 por el Poder
Ejecutivo,.
Que es un proyecto? Un bill, la forma de la ley misma
que se present por moci6n de uno 6 mas senadores, 6 por
el Ejecutivo. Sin este requisite de la moci6n emanada de
un miembro de la CAmara 6 del Ejecutivo, no hay mocidn
que mueva A la CAmara, porque necesita ser movida por
quien tenga derecho de obrar.
El arte y la forma de redactar proyectos de la ley es: El
Senado y Cdmara, etc.
Articulo .--Aqui viene el asunto claro, definido, sin
etcetera, porque es la base y material de la discusi6n.
Art. 2.o--Comuniquese, etc.
Firmando el autor; porque autor ha de haber, ya un
miembro, ya el ministry que firma por el Ejecutivo.
El gobierno remite al Senado con un oficio una nota del
President del Banco Nacional que daba cuenta de embara-
zos sobrevenidos en el giro del Banco, 6 indicaba que te-
niendo en carter obligaciones del gobierno por valor igual
A su emisi6n se le acordara por seis meses la autorizaci6n
de suspender el pago de sus obligaciones en metAlico; pero
el Poder Ejecutivo no abri6 opini6n alguna, dejando libra-
do al criterio del Senado la resoluci6n de esa petici6n del
Banco; y no present un proyecto, como podia haberlo
hecho, diciendo:-articulo i., tal y tal cosa; 2.0, publi-
quese, etc.
Este es un proyecto de ley, senior Presidente; esta es la
material de que se ocupa la Constituci6n. Tiene, pues, de-
recho el Poder Ejecutivo de presentar proyectos de ley y
un miembro de la CAmara, si lo apoyasen dos, tres 6 cuatro.
Bien, senior; el Poder Ejecutivo mand6 un mensaje pi-
diendo una sesi6n secret, acompafiando una solicitud, ple-
garia, 6 lo que sea, del Directorio del Banco.
Luego el Banco se present por su propia cuenta A esta
CAmara, por el derecho de petici6n. No present el Direc-
torio un proyecto de ley, como es la formula: articulo i.,
articulo 2.0, publiquese. Sin eso, no es proyecto de ley. Pre-
senta una solicitud. La nota dirigida por el gobierno y esta
solicitud se manda A una comisi6n que aconseje lo que se
hara en este asunto; y 6sta, obrando muy sabia y prudente-





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mente, pide que se llame al senior ministry de Hacienda y
que comparezcan ante ella los solicitantes; que los oiga la
Comisi6n, para que sepa la CAmara la verdad de los hechos
y el pensamiento del gobierno.
Se procede en este orden. Oye la Comisi6n las opinions
y dictamina y conviene en una soluci6n, que parece es la
que el senior ministry sostiene y propone, pues 61 indic6
algunos de los incisos. Pero ni el representante del Direc-
torio, ni la Comisi6n puede original un proyecto de ley que
tenga por consecuencia ligar A los otros que tienen facultad
propia de presentar mociones 6 proyectos de ley y quitarle
sus derechos. Seria muy curioso y puede ocurrir alguna
vez, que se intent que la CAmara, sin moci6n 6 proyecto
de nadie, se proponga un proyecto, lo pase A la Comisi6n
y lo rechace ella misma, y cuando venga el que tenga interest
y derecho de proponer el mismo proyecto, se le diga: i si
ya nosotros nos presentamos A nosotros mismos un proyecto
y nos lo rechazamos! ; Buenas noches!
SNo! proyecto de ley presentado por alguien que tenga
derechol miembro del Senado 6 ministry.
Llegamos A la discusi6n. Desde entonces se sucedieron
todos esos detalles que vienen en los asuntos en que hay
muchos intereses encontrados: que se suspend la sesi6n,
que se suban las velas, que se bajen, ganar tiempo; y pa-
saron dos 6 tres dias en estos debates.
Pero llegamos al final. Los que hacian entonces oposi-
ci6n-y creo que son los mismos que la hacen ahora A este
real y verdadero proyecto,-pedian, como condici6n sine
qua non, oir al ministry de Hacienda. Parecia que era para
apoyar al ministry, que eran los que sostenian al ministry.
No se concluy6 la discusi6n en una noche y apareci6 el
ministry al dia siguiente. Habl6 de hechos que son la histo-
ria de este asunto.
Preguntado el ministry por interrogatorio de las opi-
niones adversas, result este hecho: que el ministry no
proponia proyecto alguno; el senior ministry se crefa des-
interesado en esta cuesti6n; y esto dej6 A la CAmara perple-
ja, desorientada del camino que seguia antes. La Comisi6n
propuso retirar su proyecto que lo habia creido del ministry,
cuando lo formul6 oy6ndolo. Entre estos medios parlamen-
tarios se propuso levantar la sesi6n, A deshora sin duda:





OBRAS DE SARMIENTO


hubieron cinco votos porque se levantase y veinte en con-
tra; lo que prueba por lo menos, que la Camara se inclinaba
A tratar la cuesti6n, no habiendo mAs propuesta que la de
la Comisi6n.
Entonces la Comisi6n que habia presentado este proyecto
dijo que desistia de 61, puesto que cambiaban los motives
que la habian aconsejado, desde que el ministry no lo pa-
trocinaba, y, dar6 la palabra parlamentaria, desde que no
habia actor, no habia moci6n. Un peticionario del pueblo
no es actor, no present un proyecto de ley, porque ese
derecho se reserve a cada diputado 6 senador, 6 al Presi-
dente de la Repdblica. Todo Buenos Aires, toda la Repi-
blica no ha de presentar ni un proyecto de ley al Senado
para que lo discuta; porque no tiene nadie del pueblo el
derecho de presentar proyecto de ley, aunque tenga el de
elevar peticiones. Asi fu6, que no dando el ministry de
Hacienda la personeria del Poder Ejecutivo la Comisi6n
proponia retirar el proyecto.
La Camara, vuelvo A repetirlo, no obra por si, obra
movida. Eso quiere decir moci6n, de movimiento, que la
mueva alguien.
Entonces se aconsejaba que volviese a Comisi6n si la
Camara asentia, y si no, que se votase y se rechazase. Asi
se hizo y entonces result este hecho original, que habiendo
habido en contra del proyecto presentado por la Comisi6n,
s6lo sinco votos en la primera votaci6n, entonces quisimos
todos su rechazo inoluso la Comisi6n y todos sus soste-
nedores.
Qu6 razones nuevas se habian dado? Que no habia
acto, que no estando el Poder Ejecutivo como lo declat6 el
ministry, dispuesto A hacerse solidario del proyecto que s61o
61 podia presentar, acaso no creyendo grave la situaci6n y
aguardando el moment.
Una voz dijo entonces:--se entiende que no ha lugar A
la petici6n. Yo habr6 dicho:--cuando llegue el caso, dar6
mi opini6n sobre el modo de concluir este asunto.
No teniendo el Directorio del Banco personeria para
presentar proyecto, nada hay que resolver en una peti-
ci6n, que nadie ha presentado en forma de proyecto. No
habiendo proyecto de ley del Ejecutivo en apoyo de la
petici6n, 6sta queda sin efecto; concluyendo como las in-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


terpelaciones en que se debate tres dfas y se dicen las
cosas mis acaloradas y la conclusion es pasar a la orden
del dia pura y simple, y como 6stas eran sesiones extraor-
dinarias, volvi6 la CAmara A sus sesiones ordinarias.
Esto hubo, senior Presidente. No son deducciones que
pueden hacerse, de si asi convenia 6 eso result.
; No! todo esto se ha especificado, se ha dicho en el de-
bate expresamente; la soluci6n que la Camara adopt fu6
esa: pasar A la orden del dia. La prueba de que fu6 esa la
que adopt6, es que un senador propuso que se le pasase una
nota al Presidente, y el ministry de Hacienda dijo:-i No!
Z por qu ? El Presidente no tiene nada que ver en este
asunto.-Y se convino no pasarla y se convino 6ltimamente
lo mismo, diciendo en t6rminos muy claros:-Al Directorio
del Banco, no hay que contestarle una palabra: la CAmara
no contest las peticiones.-Entonces el ministry dijo: yo
me epcargo de decirselo (en conversaci6n familiar, porque
no hay acto producido por la Camara).
Asi es que se alega mal que la CGmara ha torado una
resoluci6n declarando no ha lugar a la petici6n. No ha
tomado ninguna: en primer lugar, porque el hecho material
es que no tom6, aunque le indicaron una; en segundo
lugar, porque no habia base sobre la cual tomarla, por la
abstenci6n del ministry.
Ahora se present un proyecto de ley con todas las for-
mas de un verdadero proyecto, firmado por un ministry, pre-
sentado por el Presidente de la Repdblica. Recien va hoy
la CAmara A ocuparse eg forma de este asunto, sostenido
ahora por persona hAbil para presentar proyectos de ley.
Por tanto, creo que aquella votaci6n debia dejarse A un
lado, sin dafio de las buenas practices y de las buenas re-
glas de la discusi6n.





OBRAS DE SARMIENTO


SESSION DEL I.0 DE JUNIOR DE 1876

Inasistencla de los senadores

Al discutirse una moci6n de aplazamiento del proyecto anterior
que volvia sancionado de la otra CAmara con modificaciones y que
habia perdido su caracter de urgencia, dijo:

Senor Sarmiento.-Algunos de los sefiores senadores
faltan A esta discusi6n y yo desearfa que estuvieren presents
A su debido tiempo, como todos los demas sefiores senadores.
He visto en los diaries las versions perversas que se
hacen de un incident que el pdblico no conoce, y es que
ciertos senadores se reservan venir en el moment precise
de la votaci6n, perturbando asi toda la discusi6n y volvi6n-
dola A principiar de nuevo; y si no se les oye, se dice que
no se les atiende. Esto tuvo lugar en la iltima sesi6n. El
hecho ha sido demasiado repetido para que no Ilame la
atenci6n de los sefiores senadores que pasan veinte horas
bajo la presi6n del hambre, del trabajo y de la atenci6n; y
se les hace cargos porque no oian, por la cuarta vez, lo
que viene A decirles una persona que, A mAs de la influen-
cia de su prestigio y de sus luces, traia el est6mago leno.
Contra esa clase de arguments debo decir que tengo
muchos afios, y que salvo los respetos A mi concolega el
senior senador Alvarez, soy el senador mas senador que
hay, es decir, el mAs viejo. No se me apremie entonces,
A tener opinions seg6n que he comido 6 que no he
comido.

En ausencia del Senador aludido, otro tom6 su defense y repro-
ch6 esas palabras como antiparlamentarias. Se refiere tambidn A la
ausencia del senior Rawson que se ausent6 de Europa, sin pedir li-
cencia, sobre cuya conduct le era muy delicado & Sarmiento dicta-
minar por los ataques personales de que habia sido blanco por parte
de Rawson, y en sesiones siguientes (27 de Junio) hubieron otros in-
cidentes.

Setor Sarmiento.-Pido la palabra para una cuesti6n
personal, antes de entrar A la orden del dia.





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


He sido vituperado por un senior senador, por la alusi6n
que he hecho al senior senador por Buenos Aires, ausente
de la CAmara, diciendo que era antiparlamentario. Debo
decir para mi justificaci6n, que es uno de los cargos de
que quisiera siempre estar libre, y por eso trabajo siempre
por estar ocupando mi puesto en el Senado, y amasando,
por decirlo asi, las reglas parlamentarias.
Aunque debida y respetuosamente, he hecho la observa-
ci6n que el senior senador vitupera; pido que nos ocupe-
mos alguna vez de ordenar precisamente A los sefiores
senadores que asistan y que asistan desde el primer mo-
mento i las sesiones. Estoy en el reglamento y much mis
alla del reglamento.
(Todo senador estA en el deber de asistir A todas las
sesiones, debiendo el que no pudiese asistir, avisarlo al
Presidente, Esto dice el reglamento.
El senior senador de quien hablo, no asiste A las sesiones
y no se si en el acta consta que ha dado aviso; pero el
hecho es que desde la apertura de las sesiones hasta estos
moments, no ha asistido, y recuerdo que el afio pasado
no asisti6 dos 6 tres meses, sin que constara en el acta, de
cuya lectura puedo yo descuidarme. En esto hay una irre-
gularidad, pues el reglamento dice: (si la falta hubiese de
ser por mAs de tres sesiones continuadas, 6 si, durante 6stas,
tuviese que ausentarse de la capital por mis de ocho dias,
necesitarA licencia del Senado, la que pedirA por escrito,.
Necesitaba observer esto, porque me parece que he leido
que un senior senador se ha ausentado para Europa, y no
ha pedido permiso por escrito para ausentarse, sino que
ha avisado, simplemente, que se ausenta, como diciendo:
yo me ausento, arr6glenselas como puedan. Si el hecho es
asi, ha de haber discusi6n sobre ese punto, porque un senior
senador no puede retirarse, diciendo simplemente que se va,
sin cometer un desacato al Senado. De este modo hemos de
entrar en el cumplimieito de nuestros deberes, como es
necesario, para que no se produzcan tantos cambios y tergi-
versaciones que hace el pdblico sobre hechos que no com-
prende.
Otro articulo del reglamento dice: (Cuando alg6n sena-
dor, de los no licenciados ni ausentados con permiso, se
haga notable por su inasistencia, aunque ella sea con aviso,





OBRAS DE SARMIENTO


6 cuando alg6n licenciado 6 ausentado con permiso, ex-
ceda considerablemente del plazo de su licencia, serA de 'a
estrecha obligaci6n del Presidente, el ponerlo en conoci-
miento de la CGmara, para la resoluci6n'especial que las
circunstancias del caso hagan oportuna. Si el Presidente lo
omitiese, podrA hacerlo cualquier senador,.
El senior senador, de quien he hablado, se ha hecho
notable por su inasistencia, en esta sesi6n y en la pasada.
He usado de este derecho, no para corregir, no con el Ani-
mo de corregir, sino para explicar ciertas tergiversaciones
del public.
El cargo que se nos hace de no haber ofdo las palabras
del senior senador, dire, que no las hemos oido, al menos
yo, despu6s de veinte horas de estar oyendo lo mismo,
porque el senior senador de quien se trata, no habfa asistido
al debate, no habia oido todos los arguments que se hi-
cieron en pro y en contra.
No es de ahora, senior Presidente, que sobre este punto
he llamado la atenci6n, tanto del senior Presidente, como
de mis colegas. Nuestras Legislaturas, nuestros cuerpos
representatives, se van separando del sistema representati-
vo del mundo, por prActicas corruptas, por relajamiento
de las reglas parlamentarias.
Filtales A nuestras CAmaras, el Poder Ejecutivo de la
CAmara, falta aquel magistrado que se llama en otra lengua
el Sargento de Armas, y que entire nosotros podemos lla-
mar Mayor de Armas, 6 darle cualquiera otro nombre, A
un funcionario que estA sentado ahi, que es military y que
tiene poder para hacer cumplir las disposiciones de las
CAmaras.
Este magistrado, que represent un rol tan important,
como el de Secretario, cuando no hay niimero de sena-
dores 6 de diputados, va A sus casas y los trae, mandando
press A los senadores y diputados que faltan A estas reglas
que son sus leyes.
Esto lo he presenciado y he visto hasta veinte decisions
de los tribunales ordinarios, A consecuencia de que los lores
de Inglaterra han querido protegerse en la justicia del
pais contra el Presidente de la CAmara, contra sus deci-
siones, no se me ha de hacer aparecer como que hago





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


ataques personales, como que sostengo una injusticia 6
una iniquidad. No es cierto esto.
Parece que al senior senador a quien contest, que hace
tiempo que estoy diciendo esto, porque tengo que el sis-
tema representative se esta echando abajo por eso que
se llama barra. Lo que dicen los diputados 6 los senado-
res, cuando no estan en las condiciones del reglamento ni
de la ley, es lo mismo que si no lo dijeran, porque un
senador ausente no legisla.
Si los ausentes pudieran legislar, pudieran muy bien
impedir. como han impedido las decisions de la mayoria,
bastAndoles para esto con no asistir, es decir, haciendo
que no haya mayoria: estos actos legislativos de los ausen-
tes se parecen A aquella lucha de los Horacios y Curiacios
en los romanos, en que los Horacios dispararon y dispa-
rando mataron A los Curiacios uno a uno. Eso se nos quie-
re hacer A nosotros. No hay CAmaras sino en el recinto
del Senado, no hay voto en la CAmara, si no hay mayoria
de la mitad mAs uno, despuds de comprobada; y es precise
que vayamos corrigiendo estos abuses que nos han de lle-
var A un abismo.
He dicho simplemente, que querfa justificarme de un
cargo que pudiera aparecer como personal, y deseo dejar
establecida esta idea, que no serA necesario llevar A la
practice por los medios coercitivos del Presidente, porque
bastard que el senior Presidente haga lo possible porque to-
dos los senadores asistan como asistimos nosotros.


SESSION DEL i.0 DE JUNIOR DE 1876

Esouelas agron6micas

La administraci6n Sarmiento fund6 escuelas agron6micas y quin-
tas models en Salta, TucumAn y Mendoza y asi como las Bibliote-
cas Populares, fueron sacrificadas en la administraci6n siguiente con
motivo de las economies que las circunstancias financieras hubieran
exigido para gastos mayores y menos justificados. El orador tratd de
defender esas instituciones en el Senado; pero estaban condenadas.

Seftor Sarmiento.-Yo me permitird, senior Presidente,
agregar algunas observaciones A la idea manifestada por el





OBRAS DE SARMIENTO


senior senador que se opone al consejo de la Comisi6n:
aconsejard que se conserven las escuelas de agriculture, y
para ello voy A fundarme en razones que creo que algunos
de mis sefiores concolegas oirAn con interds..
Casi no presto atenci6n A esta series de resoluciones de la
Comisi6n, porque como ya se ha convenido poner ((no ha
lugar) cuando ellas demanden gastos excesivos, estoy dis-
puesto, sin mirar de qud se trata, A votar por su rechazo,
pero me ha llamado particularmente la atenci6n este asunto.
Las escuelas de agriculture estan sostenidas por el pre-
supuesto, y no estamos discutiendo el presupuesto, ni en
esta CAmara ni en la otra, y result un proyecto de ley san-
cionado en una CAmara contra las escuelas de agriculture
y no contra los colegios nacionales, y no contra, en fin, los
millones de gastos que se estAn haciendo en todos los ra-
mos, sin excluir la Guerra, la Hacienda, etc., porque estA
el pais efectivamente restringiendo sus gastos.
j De d6nde, pues, me he preguntado, viene esta singula-
ridad de que se lanza contra las escuelas de agriculture,
un proyecto, cuando no se discute ninguna de las demis
cosas que han dado material para disminuir los gastos?
Me ha parecido, senior Presidente, pensando en ello, que
descubro algo de esta disposici6n natural de raza, que nos
hace obrar sin saber por qu6, como una especie de rencor,
de prevenci6n contra cierta clase de instituciones.
Voy A explicarme, Ilamando en apoyo algunas de mis
reminiscencias.
Cuando entraba en Espafia, una vez, viajando de Bayona,
un seflor francs que me encontr6 me dijo: fijese donde
encuentre una flor. No sabia A que venia esta 6bservaci6n,
pero me fij6. Viajamos treinta 6 cuarenta leguas diarias,
durante dos dias, de dia y de noche, y durante cien leguas
no divis6 una sola floor: no s61o una flor, ni un Arbol, nada:
estaba en mi tierra, la pampa, la pampa raza.
Llegando A Madrid, A orillas del Manzanares, vi en fin
una rosita colorada, que llamamos mosqueta de invierno
en el interior; digo en el interior, porque esa flor fu6 in-
troducida por los espafioles en los tiempos de la conquista.
Este hecho me llam6 profundamente la atenci6n, y de-
cia: Dios nos ha dado la pampa para los hijos de Castilla
la Vieja.





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


Bien: viene la historic argentina y los sucesos contem-
porAneos.
Don Bernardino Rivadavia, que habia tambien viajado
por el mundo, se habia igualmente fijado en que A este
pais le falta los primeros elements de la riqueza de un
pais; que esta parte de la Reptiblica Argentina es muy po-
bre, comparada con los demas pedazos de la tierra. Nos
falta aqui el hierro, la piedra de las montafias que vale
much plata, los bosques que valen muchos millones para
trabajar sobre ellos, el carb6n, aun la arena nos falta y te-
nemos que comprarsela A Montevideo; y si bien no se
pueden remediar todas estas deficiencies de la naturaleza,
la voluntad humana puede crear algo, poblar de Arb'oles
esta pampa y hacerse de una riqueza mAs para la arqui-
tectura civil. Cre6, pues, don Bernardino Rivadavia un jar-
din de aclimataci6n en Buenos Aires, para empezar A intro-
ducir los Arboles ex6ticos, y dotar al pais de estos elemen-
tos que le faltaban.
Vinieron los hechos politicos, las cuestiones, algunas de
las cuales estan todavia goteando; un dia vino abajo ese
gobierno, porque no era el gobierno mAs perfect del mun-
do; habiendo abdicado por un desquicio que trajeron cues-
tiones que podian resolverse con buena voluntad, se retir6
y vino un gobierno nuevo.
Es cosa notable, senior Presidente, en medio de aquellas
pasiones que se combatian, el primer decreto del nuevo
gobierno; mand6 reservar la quinta de aclimataci6n y que
la Have se le entregase al jefe de policia.
Qu6 tenia que ver el jardin de aclimataci6n con la poli-
tica? No seria de aquellas resistencias instintivas de raza,
contra ciertas cosas que le chocan? Z Se podria career que
hay pueblos A quienes no le gusta la agriculture, que le
tienen ojeriza y la persiguen?
Bien, senior; pasan esos sucesos, hubo un entreacto entire
aquella presidencia y la posterior, que dur6 treinta afios;
no se habl6 de agriculture sino de rebenque y chiripA y de
lazo; en fin,. se puede decir que los caballos eran los que
habian ganado con las luchas, pues que s61o se andaba A
caballo.
Pas6 eso, sobrevino la batalla de Caseros, y A mi me pa-
reci6 que entonces era llegada la oportunidad de hablar





OBRAS DE SARMIENTO


de agriculture, y en Mendoza me entendi secretamente con
un ministry, y le dije: hagamos en Mendoza una quinta
de agronomia para introducir todos los arboles que envien
de la quinta normal de Santiago. El ministry me dijo: per-
fectamente, vamos i trabajar; y ha de haber entire mis
papeles una orden del ministry del Interior en Chile, al di-
rector de la quinta normal, diciendo: habiendo el senior
Sarmiento contribuido poderosamente A la formaci6n de la
quinta normal de Santiago, entr6guensele todas las plants
que pida y quiera remitir & Mendoza. Efectivamente, fu6
a Mendoza un agr6nomo llevando plants de la quinta
normal. No eran flores, ni mosquetitas: eran olmos, eran
encinas, diversas variedades de coniferos, y constituian todo
el material para mejorar el trabajo en un pueblo agricultor
como Mendoza. Se levant6 la opini6n piblica en masa con-
tra el atentado..
Tenia muchos amigos en Mendoza, amigos de partido
que me estimaban much; y, sin embargo, ellos, los urqui-
zistas, los partidarios de Buenos Aires y los provincialistas,
todos unidos, estuvieron en contra de la quinta normal, di-
ciendo que era un establecimiento de lujo, un absurdo, et-
c6tera, etc.
El plan de la quinta normal no pedia sino cuatro peones
y un terreno de San Nicolas que pertenecia al Estado.
No pudo, pues, establecerse la quinta normal en Mendo-
za; pero el desechado agr6nomo tom6 en el declive de un
cerro una cuadra de terreno; puso sus plants alli, intro-
dujo ciento treinta variedades de vifia de Europa y gran
cantidad de las que sirven para hacer vino de Burdeos; co-
rrigi6 los defects de las nuestras, 6 hizo un vino de Bur-
deos tan bueno, que estaba enojado porque en la Exposici6n
de Paris s61o le dieron una medalla de bronce, porque 61
esperaba una de oro; como si con las pobres vifias nuestras
pudi6ramos competir con los vinos de Francia. Sin embar-
go, le dieron un premio; pero 61 se di6 otro premio ven-
diendo A muy buen precio una gran cantidad de esas plan-
tas que no habian preferido que se las dieran de balde, y lo
peor era que les vendia gato por liebre 4 veces, porque un
individuo que quiso hacer vino de Burdeos, le compr6 cua-
tro mil plants de vifia de Burdeos, y s61o le salieron mil:





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


todas las demAs se las habia cortado de las cepas de Men-
doza y se las habia vendido A peso de oro, seg6n es fama.
En esa 6poca vuelvo A San Juan y me eligen goberna-
dor. Uno de mis primeros actos fu6 el establecimiento de
una quinta normal; hice venir de Chile A un agr6nomo
aleman y se estableci6 la quinta. Con este motive invite i
todos los capitalistas y agricultores para que asistieran a
la inauguraci6n; y A designio, intencionalmente, no asis-
tieron los agricultores mis ilustrados y mas ricos.
La quinta normal se hizo; pero A pesar de la acepta-
ci6n con que fueron recibidas varias de mis innovaciones,
que se llevaron hasta la exageraci6n, como se ha llevado
el empedrado, que iba hasta dos leguas fuera de ,la ciu-
dad, la quinta normal no pudo triunfar jams. Todos la
persiguieron Ilevados de ese espiritu de hostilidad que
debe haber, pues los hechos no se produce por casua-
lidad durante veinte 6 treinta afios, sin una causa gene-
radora.
El gobierno de Buenos Aires quiso fundar una quinta
6 un establecimiento agron6mico; tiene comprado el terre-
no, pero no ha podido hacerlo hasta ahora, porque dificul-
tades ha de haber siempre para eso; habra dinero para que-
mar cohetes 6 para cualquier otra cosa.
El gobierno national, casi de contrabando, ha introdu-
cido una quinta normal 6 un jardin de aclimataci6n, y
hoy dia posee mas de mill6n y medio de plants, que si se
conservan poco A poco se han de desparramar en toda la
Repdblica, y ha de dar sus frutos esta escuela de'agri-
cultura.
No se debe, pues, suspender este establecimiento que
tiene tan poca popularidad aun entire los j6venes: tenemos
ya todos los elements necesarios, tenemos casa y terre-
nos; pero A pesar de la dificultad con que se hace concu-
rrir A la juventud i recibir estas lecciones, hay un n6mero
de j6venes que ya las estan recibiendo, y no les vamos A
decir que se vaya cada uno A su casa; v6ndanse los muebles
comprados, que se los rbbarAn, porque esas cosas no se
venden, y acabase todo.
Ahora quiero entrar en otro g6nero de consideraciones.
No he traido, pero lo lhare para la redacci6n taquigri-
fica, El Agricultor de Francia, diario de agriculture, en





OBRAS DE SARMIENTO


el cual he leido el itinerario que debia hacer un funciona-
rio pdblico agr6nomo, que iba por orden del gobierno A
dar lecciones en las escuelas agron6micas de tales y cuales
puntos, cuyos nombres no recuerdo, pero que son como
catorce.
Este sabio, iba de escuela en escuela y decia en cada
una de ellas un serm6n, dir6 asf, sobre todos los puntos
de agriculture de que se ocupan preferentemente todas
las naciones mAs adelantadas; porque es precise ilustrar
A los agricultores, no solamente sobre los progress que
ha hecho la ciencia, sino sobre los medios mds eficaces
de combatir las enfermedades y los insects que atacan a
las plants, como la filoxera que estA devorando las vifias
y los Arboles.
Parece que la influencia del gobierno fuera unitaria y
que el cuidado de toda la Naci6n fuese una atenci6n del
gobierno national; pero hay en esto un hecho muy curioso
y es que el gobierno de los Estados Unidos no se cuida de
que nadie sepa leer y escribir, de que sea doctor 6 que no
lo sea, porque el gobierno national no tiene universida-
des ni colegios, dejando que los pueblos se eduquen por
si, porque son capaces de hacerlo.
Se cre6 en Estados Unidos una oficina de educaci6n, en
la cual tuve el honor de tomar alguna parte. Alli se tienen
todos los datos necesarios para que haya medios de saber
qu6 provinvia 6 qu6 Estado se ocupa de la educaci6n, para
estimularlo 6 ayudarlo. Pero es un hecho singular que el
Congress Nacional en los Estados Unidos, haya creado es-
cuelas de agriculture en todos los Estados, destinando
tantos miles de acres de tierra piblica para que se funden
esas escuelas en tales y cuales Estados. Este movimiento
ha durado diez afios y seguirA adelante hoy dia.
Son, pues, doce 6 catorce las escuelas de agriculture que
ha creado ese gobierno, que no se ocupa de la educaci6n del
pueblo. Por que es esto? Porque la agriculture es la que
desenvuelve la riqueza; pero no es la agriculture tradicio-
nal la que hoy dia puede servir A este fin, sino la agricul-
tura cientifica, ensefiada por los hombres competentes en
la material, porque generalmente los agricultores prActicos
no saben nada.
Voy A citar un ejemplo que comprueba esta afirmaci6n.





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


En Buenos Aires, un agr6nomo, monsieur Duhamell,
tenfa un terreno en Santos Lugares, en el cual sembraba
trigo: todos los vecinos sembraban trigo como l6, y en
tiempo de la cosecha, los vecinos le decian: pero, 4 qu6
tiene su trigo, tan bueno, y el nuestro tan arruinado? La
maleza cubria todos los terrenos, menos este terreno de
monsieur Duhamell, que les decia: es porque ustedes no
quieren seguir mis consejos. Pero 4 qu6 consejos hay con-
tra la seca que este aflo nos ha invadido ?-Arar la tierra A
cuatro rejas y remover la tierra lo mAs profundamente que
se pueda, A fin de que conserve la humedad, contrariando
asi la influencia del clima que le es adversa.
En fin, sin entrar en mAs detalles, dird que hoy dia,
sembrar trigo es la ciencia que ocupa mas la atenci6n de
los agr6nomos.
Creo, pues, que no es prudent que nosotros nos aban-
donemos A este sentimiento de economic, de manera que
venga a ser una especie de mania, que traiga un descon-
cierto en todo el pais.
Como el presupuesto ha de discutirse dentro de algin
tiempo, el Poder Ejecutivo propondrA las economias que
deban necesariamente hacerse en ese ramo; pero no alen-
temos estos movimientos populares, que parecen apoyados
en la inteligencia; debemos desconfiar de ellos.
No s6 por qu6 me parece que estoy sintiendo que es la
Castilla la Vieja 6 que es la Pampa, que esta protestando
contra los progress que estA haciendo la agriculture.
Realmente, la agriculture no interest a los hombres ri-
cos que poseen much tierra; pero la agriculture es ne-
cesaria para los pobres con poca tierra y much trabajo.
Vamos A dictar esta media despuds de diez afios de
experiencia, despuds de las que se llaman colonies agri-
colas estAn realmente radicAndose, que realmente se va a
realizar la inmigraci6n por ese lado; 4 c6mo, pues, vamos
A hacer esta especie de revoluci6n dejando que suceda lo
que suceda; dejando que se extiendan las yerbas 6 las ma-
lezas? No: es precise ayudar A los pueblos, y por esta
raz6n, senior Presidente, es que no debemos dar curso a
este proyecto, que viene a la discusi6n anticipadamente,
dejandolo para discutir cuando llegue el presupuesto.


TOMO XX.-5





OBRAS DE SARMIENTO


SESSION DEL 13 DE JUNIOR DE 1876

Funolones de la Nacl6n en la educacl6n

El premio instituido durante la administraci6n anterior para las
provincias que comprobasen haber obtenido por su propio esfuerzo
un grado de educaci6n comin determinado, debia caer igualmente
bajo la guadafia de las economias, que en 6pocas de crisis financiera
se ensafia principalmente sobre los gastos que mas afectan el porvenir.

Sefior Sarmiento.-No quisiera, senior Presidente, dejar
pasar la ocasi6n que se present en este moment, sin de-
cir alguna cosa sobre el sistema a que pertenecen estos
gastos, que hoy dia parecen superfluos, y que se trata de
suprimir.
La Constituci6n impone A las provincias la obligaci6n
de sostener la educaci6n primaria, pero no les da el medio
de ser ricas siempre, y algo peor todavia, no les ha podido
quitar los restos de barbarie que han heredado de sus pa-
dres, y que es diffcil extirpar.
Nuestra Constituci6n, muy prudent en esto, por mis
que salga un poco de las formas estrictamente federales,
provee, que .los presupuestos de las provincias puedan ser
presentados al gobierno national y que la Naci6n vaya en
auxilio de aquellas que no puedan vivir por sus propios
medios.
La Constituci6n del afio 26, que se decia unitaria, y que
era un poco menos federal que la present, proveia lo
mismo, porque no es possible que las poblaciones argentinas
se dividan en felices y desgraciadas. Los pueblos que estin
en las costas, tienen las ventajas del comercio, de las rique-
zas que se acumulan en ellos, muchas veces contra su vo-
luntad, mientras tanto que hay parties del pueblo argenti-
no, de los descendientes de nuestros comunes antecesores,
que tanto se fijaron en los puertos como en el interior, que
estan en terrenos desgraciados, a distancias enormes de
los puertos, y con menos capacidad de industries para en-
riquecerse. Entonces, pues, esta asociaci6n ha debido pre-





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


ver que los mas ricos deben ir en auxilio de los mAs ddbiles,
para ayudarlos. Pero en material de educaci6n todavia tienen
mayor fuerza estos principios.
Adam Smith, que ha fundado toda la economic political
en la demand y en la oferta, aplicAndola f todo's los casos
de la riqueza y de los valores, ha hecho una sola excepci6n:
(menos para la educaci6n), porque la educaci6n serA de-
mandada, tanto mas, cuanto mas educados sean los pueblos
que la piden, y la rechazara el ignorante que mis la nece-
sita. Se trastornan, pues, todas las reglas de economic
de los pueblos, tratindose de educaci6n: el ignorante no
quiere educarse 61, ni quiere educar A sus hijos, y el edu-
cado quiere cuanta mas educaci6n puede obtener en favor
suyo. Entonces, es legitima la intervenci6n del Estado, y
el Estado puede compeler a los pueblos A educarse, porque
la educaci6n es necesaria para la industrial, para el uso de
las instituciones libres, y para todos los casos que constitu-
yen la prosperidad.
Hoy dia, ya es un axioma aceptado por todos los pueblos,
que la riqueza, que la libertad y todo progress human,
se reduce A una sola palabra: inteligencia. Y es ridicule
que pensemos en tener pueblos 6 instituciones libres, con
las hordas que siguen A un caudillo, como hemos visto
todos los que contamos aflos, veinte mil bArbaros maneja-
dos por un picaro, asolando pueblos, sin saber precisamente
qu6 es lo que quieren, porque generalmente no quieren
nada, sino seguir los impulses de pasiones brutales.
I Puede la educaci6n de los pueblos contener estos des-
6rdenes ? Yo tengo, senior Presidente, la convicci6n de que
puede, direct 6 inmediatamente, obtenerse este resultado
por la educaci6n: lo prueba la provincia de La Rioja, entre-
gada A los bandoleros de los Llanos, durante treinta afios,
desde la juventud de Facundo Quiroga hasta la muerte
del Chacho, cuyas correrias costaron A las provincias de
Tucumin, de Catamarca, de San Juan y de Mendoza, ocho
6 diez millones de duros, arruinindolas durante ese lapso
de tiempo, con sus depredaciones, y bastando que el
Chacho dijera A sus muchachos: rednanse en Ulapes, para
que se reunieran, se lanzaran a robar y 4 saquear pobla-
ciones.
Bien, senior: en La Rioja se fund, no hace muchos





OBRAS DE SARMIENTO


afios, un sistema de escuelas en toda la campafia, y s6, por
los informes de los paisanos mismos, que bast6 eso para
aquietar los Animos y domar las pasiones de esos infelices,
imperando en ellos otras ideas, muy diversas de las que
antes tenfan.
Llega en estos moments, senior, el trabajo de un argen-
tino, presentado A la sociedad geografica de Francia. Es
un studio de la legislaci6n y de la estadistica comparada
de todas estas regions, sobre la educaci6n pdblica.
Contiene, dir6 asi, en lo que A nosotros respect, un Ar-
bol frondoso, que en estos dfas veo que, tanto en la CAmara
de Diputados como en el Senado, empiezan A ponerle A la
rafz la segur para destruirlo. Asi es que dentro de cuatro
afios podran romperse las mAs bellas pAginas de todo este
libro, porque no va A quedar nada absolutamente de lo
que hoy contiene, sino es el recuerdo de que se hizo un
ensayo, para aparecer ante los pueblos del mundo como un
pueblo civilizado.
Entre los muchos datos que este optsculo contiene se
encuentra la colocaci6ht de los pueblos, segtn su estado
de instrucci6n, y aparece que en el CanadA y en la Argelia,
que son dos colonies, se educa un veintitr6s por ciento de
su poblaci6n. Es decir, que estAn los nifios en la escuela
en proporci6n de uno por cuatro habitantes, de manera
que si suponemos que la familiar se compone del padre, la
madre y dos nifios, los nifios se estin educando, es decir,
que todos los nifios en esas colonies estAn en la escuela,
sin que falte uno.
En las colonies holandesas, se educan un veinte por cien-
to-siempre las colonies mas adelantadas que sus metr6-
polis.
La proporci6n en los Estados Unidos es de diez y siete
por ciento, pero hay que tener present, que aun cuando
la parte Norte es de las mAs adelantadas del mundo, estA
incluida en la estadistica la parte Sud, donde existia la
esclavitud y que viene A hacer una gran rebaja en la cifra
general, porque es much el atraso que existe en esa parte
de la Uni6n.
En el imperio de Alemania, se educa un diez y seis por
ciento. En la Suecia y Dinamarca un quince por ciento.
En Francia y Suiza, trece. En Inglaterra, Bl6gica y No-





DISCURSOS PARLAMENTARIQS


ruega, dock. En Austria Hungria y en Espafia, nueve. En
la Republica Argentina, siete; de manera que, entire los
pueblos civilizados somos los iltimos, pero al fin estamos
entire ellos.
Sigue la Italia, con seis; Chile, con cuatro; el Uruguay
con el Portugal, con tres; la America Central, con dos, y el
Paraguay y Venezuela y el Brasil, con uno por ciento: mien-
tras que Bolivia y Venezuela figuran inicamente por un
quinto de nifio por cien habitantes, es decir, uno por cada
quinientos; de manera que es la America Espafiola la parte
mAs atrasada de todo el mundo cristiano. Nosotros estamos,
afortunadamente, a la cabeza de los rezagados, que no es
una situaci6n tan desesperada.
Z C6mo ha podido producirse este estado en Venezuela y
Bolivia? C6mo pudidramos nosotros explicArnoslo, prin-
cipalmente en Venezuela, donde ha salido Bolivar y los
ejdrcitos de la independencia? No ha descendido pueblo
cristiano mis abajo en la escala de la ignorancia, y sin
embargo, los naturales no lo comprenden. Tienen grandes
ej6rcitos y gritan much sobre libertad constitutional; pero
la libertad se reduce a la libertad de ser ignorantes, y la
Constituci6n a perpetuar la barbarie.
Z Habra en la historic alg6n antecedente que explique
hecho tan triste? Me parece que si, senior.
El general Morillo escribi6 una vez A su gobierno, duran-
te la guerra de la Independencia, desde Venezuela: (no he
dejado uno solo vivo, que sepa leer y escribir,. Asi mutila-
da, qued6 Venezuela, durante la guerra de la Independencia
y la de exterminio, que se hicieron los combatientes: es
natural que las generaciones que vinieron en pos, se hayan
educado en la tradici6n de estos hechos hist6ricos, porque
asi es la condici6n humana, sin que nadie sepa leer y es-
cribir, except los generals y algunos particulares perte-
necientes A la parte culta de la sociedad, que la forma un
pufiado fde hombres.
Bien, senior: A combatir estos males hereditarios y a
fomentar la difusi6n de la instrucci6n, obedecia A mi juicio,
esta ley que ofrecia A cada provincia un premio de diez mil
pesos fuertes, siempre-que alcanzara a educar un niflo por
cada diez habitantes, esto es, el diez por ciento; pero lo que





OBRAS DE SARMIENTO


hay que pedir es un veintitr6s por ciento, como en el Cana-
dA. I CuAn lejos estamos de eso!
Se consigui6 en cuatro provincias, me parece; pero hoy
no estamos amenazados con el gran peligro, de que ninguna
otra reclame los diez mil pesos, porque no los alcanzarA
ninguna de las otras, much menos despu6s de esta dispo-
sici6n desalentadora, que viene A hacer desaparecer aquel
estimulo que era necesario llevar A algunos pueblos, para
que no se duerman en la inacci6n de la impotencia, para
compelerlos d intrare, como dice el Evangelio.
En 1857 se produjo un gran movimiento de educaci6n en
Buenos Aires, sin mAs que persuadir A todo el mundo, que
el estado de la educaci6n ptblica era deplorable.
Los efectos fueron que, de ocho mil nifios que habia en
las escuelas, subieron A once mil el afio siguiente, el siguien-
te A trece, y el siguiente A diez y siete mil. En tres afios se
dobl6 el ndmero de educandos de las escuelas.
Eso era durante la guerra civil: concluy6 la guerra con
la mayor riqueza del pais, y empez6 A disminuir la pros-
peridad de las escuelas, y A los tres afios, eran s61o trece mil
los nifios que asistian A ellas.
Qu6 se habfa hecho para que esto sucediera? Nada
mAs -que abandonar un poco el tes6n de estar hablando
sobre escuelas.
Temo much el resultado de estas medidas, que esta-
mos tomando tan espontaneamente, tan sin ser provocados
directamente por la cosa que se quiere remediar.
En 6tro censo universal que se haga de las escuelas,
nos han de bajar de donde estamos hoy cuatro grades mAs
abajo, porque la proporci6n entire los nifios en las escuelas
y los habitantes, habrA descendido.
Por lo que hace A lo dispositivo de la ley, puedo asegurar
(estoy seguro de lo que digo) que no hay provincia que se
halle en actitud de optar el premio de la ley. Buenos Aires
mismo, estA muy 'lejos, y quisiera llamar la atenci6n de
la Comisi6n que ha presentado este proyecto, hoy, sobre
los efectos que produciria inmediatamente. Las cuatro pro-
vincias que han recibido la suma de diez mil pesos, la han
dedicado, naturalmente, A sostener la educaci6n. Con dicha
cantidad sostienen diez 6 doce esGuelas, las que, en las
cuatro provincias forman como cincuenta escuelas. Si esta





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


ley se sanciona tal como esti, si se comunica al Poder Eje-
cutivo dentro de ocho dfas, dentro de un mes, habrA que ce-
rrar cincuenta escuelas en las provincias, sin haberles dado
tiempo A prepararse de otro modo para poder continuar;
y hay que cerrarlas irremisiblemente, porque faltan diez
mil pesos en donde no es muy fAcil juntarlos, como sucede
en las provincias.
Desearfa, pues, que si la Comisi6n no desistiese sobre
este punto, se dejase para el afio venidero la suspension
de esta ley, A fin de darles algdin tiempo para precaverse,
porque muchas medidas que estamos tomando, aquf son
palabras, y en el papel renglones; pero al aplicarlas, van A
ser hechos, y empezarAn A sentirse en todas parties sus efec-
tos, como cuando los hielos de los rios se rompen y hay
un derrumbe general.
Yo deseara que uno de los sefiores senadores y diputa-
dos, que proponen tantas supresiones en material de educa-
ci6n, se hallase en las ciudades, cuando hayan de cerrarse
A un tiempo colegios, escuelas, dici6ndoles: Icaballeros, por
ese camino A sus casas!
Propongo, porque no me atrevo A mas, que no tenga
efecto la supresi6n hasta el afio econ6mico venidero.-He
diclio.


SESSION DEL 20 DE JUNIOR DE 1876

Proyeotos rezagados

(Muchos afios despues se ha venido 6 adoptar en el Congreso la
doctrine expuesta en este discurso que levant6 series resistencias, y
hoy la ley determine que todo asunto que ha pasado dos sesiones en
-una CAmara sin resolverse, se consider caduco.)

Seftor Sarmiento.-Yo deseara, senior Presidente, que la
cuesti6n se concretase exclusivamente A los principios es-
tablecidos por la Comisi6n; de manera que resultase (si
esta indicaci6n fuese apoyada), resuelto por el Senado este
punto: si el Congreso future se ha de ocupar de los asun-
tos rezagados, quedando en las carteras de las Comisio-
nes, desde ocho A diez alios atrAs, para, en virtud de





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esa resoluci6n, proceder a ocuparnos del asunto de que se
trota.
Digo esto, senior Presidente, en el interns de que el sis-
tema representative se conserve entire nosotros, como esta
f0rmado, como es l1, ajustandose a sus principios, de los
cuales no se ha desviado naci6n ninguna de la tierra.
Nosotros por negligencia, 6 por otros motives de que el
pueblo no se da cuenta, ni los sefiores senadores tampoco,
vamos introduciendo las practices mAs viciosas, puedo de-
cir hasta absurdas, y en esta cuesti6n precisamente, se
hace sentir mAs que nunca la necesidad de una resoluci6n
tal como la que pido.
Vamos A discutir un proyecto, senior Presidente, soste-
nido por don Tadeo-Rojo, que no es senador desde hace
seis afios, por el senior Granel que ha dejado de serlo, por
el senior Araoz, que ha muerto, por don Salustiano Zava-
lia, que ha muerto, por el senior don Jos6 R. Vidal, que ha
muerto, estando present s61o el senior Orofio que estaba
en disidencia? Qu6 especie de legados son estos comienzos
de legislaci6n, que no han tenido efecto, que no se han
Ilevado a t6rmino?
Otras veces he pedido con instancia que se observe (y
lo veo oportunamente en algunas piezas del Congreso) la
numeraci6n de los Congresos: el Congreso XVII, no es el
Congress XVIII, y esto, por no estar bien determinado en
las sanciones del Congreso, trae males gravisimos. Vein-
te veces he visto a los sefiores senadores estar muy apa-
sionados 6 interesados por una cuesti6n del Congreso tal,
en que crefan que estaba comprometida su dignidad per-
sonal, porque tienen el hAbito de decir: el Congreso re-
solvi6, el Senado resolvi6, sin decir cuAl Congreso 6 cual
Senado.
En la impresi6n de las leyes, en Inglaterra, en Francia
y en los Estados Unidos, se dice expresamente: el Congreso
tal, porque de ahi emanan muchas consecuencias, que afec-
tan el mismo sistema representative.
Una Comisi6n nombrada por un Congreso, no puede
funcionar durante las sesiones de otro Congreso, porque
esa Comisi6n ha caducado con las sesiones del Congreso
que la nombr6; pero por este sistema nuestro, parece que
esto no fuera asi, y muchas veces ha habido cuestiones,





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sibre si estan subsistentes las Comisiones que quedaron
pendientes del Congreso anterior.
Cuando el Senado 6 una de las CAmaras impone penas,
es sabido que en la sesi6n 2.a del Congreso que la impuso,
estA obligado 6ste A Ilevarla adelante,; pero no el Congreso
subsiguiente: A ese Congreso no le obliga, porque es un
asunto extrafio & l1, y puedo citar cuarenta casos del mis-
mo g6nero; pero citar6 algunos hechos prActicos, que con-
firman esta doctrine.
Se califica con una palabra sacramental, aunque un poco
burlesca, la degollacidn de los inocentes, al despacho de las
leyes por carretadas, que tiene lugar tres dias antes de la
clausura de los Congresos.
Entonces, se suspended el ejercicio del reglamento, para
poder despachar, sin necesidad de leer, los proyectos de
la CAmara, porque estAn impresos y todo el mundo sabe
qu6 es lo que se va A votar. Esto es lo que se llama en
Inglaterra, en los Estados Unidos, y en todas parties, la
degollacidn de los inocentes, es decir, que todos los proyec-
tos han de concluir en ese dia.
Pero hay algo mAs: para guardar estas formas, que son
imprescindibles, que no se puede salir de ellas, porque
son el mismo sistema representative, en los Estados Uni-
dos se atrasa el reloj, para poder decir en el acta: ase le-
vant6 la sesi6n A las doce de la noche,, porque no podria
continuar el Congreso una hora mAs del dia sefialado para
su clausura. Asi es que muchas veces, son las seis de la
mafiana, estA por salir el sol, y el reloj estA en las doce
de la noche, procediendo asi, precisamente para no salir
de las formas, ni dejar rezagos al nuevo Congreso que ha
de reunirse.
4 C6mo hemos de entendernos en este sistema, que se ha
establecido, sea dicha la verdad, por negligencia y nada
mis, porque las Comisiones no trabajan, porque nadie se
interest en llevar adelante los asuntos pendientes?
La raz6n fundamental, de que no obliga A un Congreso
future, lo que viene haci6ndose del afio anterior, es sen-
cillisima, senior Presidente, y que todo diputado 6 senador,
tiene el derecho de presentar nuevamente los proyectos
que quiera, y esto se ha realizado muchas veces entire nos-





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otros, cualquiera que haya sido el estado de tramitaci6n en
que se haya encontrado el proyecto precedent.
Si alguno de los sefiores senadores se encuentra inte-
resado en la cuesti6n de intervenci6n, que present un pro-
yecto, y no nos haga trabajar sobre cuatro 6 cinco que
hay aqui, sin que se halle present ninguno de sus autores
que puedan ilustrar A la CAmara.
Aquf hay cinco proyedtos distintos, que tratan la
cuesti6n uno de una manera y otros de otra, lo que prueba
que no hay ideas fijas; y no las hay, porque no puede
haberlas.
Yo me resolveria A hablar muy largo sobre este asunto
de intervenci6n, pero seria en una material fresca y no
sobre estas vejeces, sin que haya una persona que diga
qud pensaba cuando present el proyecto, y qud lo indujo
A proponer tal 6 cual articulo, en fin,, que exponga sus
ideas al respect.
Ha habido posteriormente un proyecto sancionado por
la (Cmara y de que el Poder Ejecutivo pidi6 reconside-
raci6n, y no hubo dos tercios para sostenerlo. De mane-
ra que todo esto es anterior a ese hecho, en que el Se-
nado se pronunci6 sobre este punto. Se present, como
digo, un proyecto que fu6 aceptado en esta CAmara, y el
Poder Ejecutivo haciendo present ciertas consideraciones,
pidi6 reconsideraci6n, y la CAmara no lo sostuvo, segin los
trAmites de la ley. Para qu6 vienen, pues, con estas ve-
jeces? trAigasenos rris bien aquel proyecto, que al cabo 61
tuvo la sanci6n de la CAmara.
Me fundo en esto, sefior, para pedir que la resoluci6n
del Senado sea sobre esto: si se desechan, Ilevar todos los
proyectos que sean del 68, 69 y 70 y no interesen; y esto
por una raz6n muy sencilla, senior Presidente, de que si A
alguno le interesan estas ideas, tiene el derecho legitimo
de presentar un proyecto sobre ella. Entonces no tendria-
mos que tocar la dificultad, de tratar un asunto que otros
presentaron y que no estAn para defenderlo.
Es possible, i por Dios santo! que estemos condenados
nosotros A venir A ejecutar los legados testamentarios que
nos han dejado el seflor Zavalfa y et senior Araoz?
Yo creo que debemos acabar con esto, y volver el sis-
tema representative A sus formas precisas. No se pueden





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discutir estas cosas, que son caducas ya, por el tiempo
que ha pasado y tambidn por las razones que he expues-
to antes.
Hago, pues, moci6n, para que la discusi6n se limited A
esto: si han de tratarse los proyectos de afios anteriores.-
He dicho.



SESSION DEL 27 DE JUNIOR DE 1876

Ausenola de un senador

Setor Sarmiento.--Quisiera hacer una observaci6n A la
indicaci6n que se ha hecho de agregar la Comisi6n de Ne-
gocios Constitucionales A la de Peticiones, que debe decidir
sobre ese papel del senior senador Rawson.
Son tan conocidos del piblico, constant de las sesiones,
los ataques personales de que yo he sido victim por part
del senior senador Rawson, que si yo aconsejase A la Comi-
si6n que adoptase un sistema tan severe, como creo que de-
ben tener esos asuntos, se creeria que son rencores persona-
les y venganzas, y es quitarle al informed que la Comisi6n
pueda darle, la dignidad que necesita para salvar los dere-
chos del Senado, y tambi6n la justicia que debe hacerse al
solicitante.
Por esta raz6n, pediria al senior Presidente que me ex-
cuse de tomar parte en este trabajo.-He dicho.
Sefor Sarmiento.-Por la raz6n, senior Presidente, que
antes he expuesto brevemente, he de ser muy parco y muy
medido en esta cuesti6n.
Quisiera que el senior Secretario leyese los tres articulos
del reglamento, sobre la ausencia, con licencia 6 sin ella,
de los sefiores senadores.
Como observara el senior Presidente, hay ahi una insis-
tencia muy repetida en inculcar esta idea: que un senador
no puede permanecer ausente de la CAmara, durante largo
tiempo, ni aun con licencia, porque aun habiendo obtenido
licencia, el articulo 2.0 de los que se han leido, si no me en-
gafio, establece que si la ausencia se hiciera muy notable,





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serA requerido por el Presidente; y si no lo fuese por el
President, por el Senado.
Se viola, pues, la ley fundamental, dom6stica, dir6 asi,
del Senado: el Senado no existe sino por esas disposiciones
que marcan la conduct de los miembros que lo componen.
Me sorprende un poco, porque no comprendo c6mo son
las ideas generals; creo que son los mismos sefiores sena-
dores que ahora seis i ocho dias, cuando un proyecto que
estaba en Comisi6n desde ahora doce afios, sostenian que
el Senado estaba obligado hoy dia A tratarlo, como si el
Senado 6 el Congreso fuera un tribunal de justicia que
tiene que continuar los pleitos viejos aun cuando no haya
quien los promueva. Ahora que se propone mandar al ar-
chivo este asunto contra el reglamento, violando el regla-
mento, sobre todo, no respondiendo A una solicitud, ni
lenando una necesidad del Senado. EstA vacant esto?
Digalo el Senado. Z No estA vacant? Diga que no estA.
Un seflor senador ha partido para Europa y ha dejado su
renuncia; parece que deberfa de aceptarse esta renuncia,
pero en fin, este es un acto de cortesia, 6 que estA en las
reglas de cortesia, por lo menos. Pero un senador, que me
atrevo A decir que deliberadamente se va sin pedir permiso
Z continia siendo senador ? I Si continue siendolo, continia
su salario ? Perfectamente, se le enviara un telegrama dAn-
dole aviso: disponga usted de tal cantidad de dinero A que
tiene derecho como senador, que en su paseo le servira
perfectamente bien.
Pero esta evasiva archives, no se comprende... Se
nombrarA un nuevo senador en su reemplazo ? Me parece que
es una salida muy nueva. 8 C6mo se archiva, pues, esto
sin responder nada? Es senador 6 no es senador ? La
provincia de San Juan podra estar representada 6 no? Yo
creo que cualquierad de estas resoluciones que tome el Se-
nado serfan buenas, puesto que la toma; pero decir que
no declara si es senador 6 no es senador, si tiene derecho
6 no tiene derecho, si la provincia de San Juan estA repre-
sentada 6 no estA representada. No comprendo y como he
dicho es escabroso, aparte de que para mi puede aparecer
como una personalidad.
Pero es bueno que, dada esta discusi6n, como he dicho,
se d6 por antecedente alg6n caso 6 alg6n asunto particular





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en que resuelva el Senado, tales como no puede archivarse
un proyecto viejo, como si la resoluci6n de aquel proyecto
que pudiera ser Constituci6n de la Naci6n, porque ese ca-
rActer tiene. La Constituci6n es reformarle por tres cuartas
parties de votos 6 dos tercios, de manera que esa ley tan fun-
damental tambi6n puede ser reformada y una ley que haya
pasado por las dos CAmaras, en el afio siguiente puede ser
desechada, y los sefiores senadores votar en contra de lo
que habian votado el afio anterior. El reglamento mismo
puede ser corregido, aumentado y aun cambiarle algunas de
sus disposiciones.
Yo pregunto al Senado, I era reglamentaria aquella reso-
luci6n que se tom6, para imponerla como antecedente, re-
soluci6n como he dicho otra vez, fatal, porque nos vamos
A separar de todo sistema representative ? Ahora se va A
crear un antecedente. Yo no me opongo, lo que quiero es
que se tenga la franqueza de decir una fi otra cosa. Z Es
senador 6 no es senador? Porque asi quedaria un antece-
dente preciosisimo para la dignidad del Senado, y en ade-
lante ya podrA ausentarse cualquier senador, sin tener si-
quiera ese respeto que todo hombre debe tener para con su
jefe 6 para sus concolegas, de decir, me ausento.
He dicho: no agregar6 mis observaciones.



SESSION DEL I. DE JUNIOR DE 1876

Serviolo mllitar de los extranjeros.-Los desertores

Se objetaba la cliusula que obliga en el tratado con el Paraguay
4 entregarse los desertores, como contraria a las conquistas modernas
del derecho y como violatoria a la Constituci6n en cuanto al derecho
de asilo. Otra clausula sobre la no obligaci6n de servicio military,
di6 motive al orador para observer el principio establecido, aunque
sin combatirla por hallarse muy avanzada la tramitaci6n del tratado.

Selior Sarmiento.-Como miembro informant de la Co-
misi6n que ha tenido en sus manos este tratado, me veo en
la necesidad de especificar las razones que le han guiado
para aceptar estos dos articulos.,





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En primer lugar, ha tenido present, como tuve el honor
de exponer en las primeras sesiones en que se trat6 est6
asunto, que para corregir una disposici6n de este tratado,
era precise recibir las negociaciones, hacer que las parties
contratantes entren tambidn a aceptar las modificaciones
que hagamos, puesto que ya estan aprobados por ellas; de
otro modo tendria que ir al Congreso del Paraguay, lo que
nos traeria nuevos gastos, nuevas vacilaciones y nuevas
dificultades.
Los dos articulos impugnados, senior Presidente, son sin
embargo, elderecho pdblico, dir6 asi, de la Repdblica Ar-
gentina; no hay sino una pequefia innovaci6n que yo he
desaprobado, porque es la primera vez que se ve esto es-
crito; pero obedeciendo A la consideraci6n que expuse antes
he credo que no valia la pena de suspender un tratado que
ya tigne la aprobaci6n del gobierno, de la CAmara de Dipu-
tados y de las otras parties contratantes.
Se dice aqui, que los ciudadanos argentinos, transeuntes,
6 domiciliados en la Repiblica del Paraguay 6 en la Ar-
gentina, no podrAn ser obligados al servicio personal, en
el ej6rcito 6 armada. Esto estA reconocido por nuestra le-
gislaci6n, por nuestros tratados con Inglaterra.
El tratado ingl6s que ha servido de base para otros trata-
dos, dice lo mismo: que los ingleses, no podrAn ser forza-
dos 6 obligados al servicio de las armas. Esto quiere decir
simplemente, que no se puede hacer leva sobre ellos; es
decir, tomar A u ningl6s, quiera que no, y alistarlo en las
tropas, como ha sido prActica nuestra, y de todas las nacio-
nes del mundo en otro tiempo; prActica en que persevera
la Inglaterra hasta el dia de hoy, y aunque en los hechos no
sea muy rigurosa, en sostener sus antiguos principios, no
ha desistido todavia de la manera de reclutar marines para
su ej6rcito, porque en Inglaterra, como se sabe, tiene ejer-
citos en el mar.
Cuando la Inglaterra necesita aumentar el n6mero de
mariners, manda tropas, no de enganche, sino de fuerza,
a todos los bodegones y pulperias, y hace levas de todo
hombre que lleva forma de mariners. En vano ha de decir:
soy norteamericano, soy espafiol, soy francs, soy austria-
co, lo agarran y lo mandan A bordo de un buque. Asi arma
la Inglaterra de un moment a otro, veinte mil mariners.





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A eso es lo que se refiere el tratado ingl6s: no podran los
argentinos ser en los puertos de Liverpool 6 Londres, dir6
la palabra inglesa, press gang, es decir, agarrado por la fuer-
za; ni un ingl6s en la Repfblica Argentina; pero los ingle-
ses son libres de engancharse, de servir, porque lo inico
que las leyes prohiben, es que scan forzados, que sean obli-
gados.
Me permitir6 decir con respect a las leyes de ciudadania,
que tanto castigan al argentino que acepta empleos en otra
parte, que la Inglaterra se hace un honor y una gloria en
que los ingleses tengan destinos en todas parties del mundo:
porque eso prueba que son necesarios y tiles: un ingl6s,
almirante de una escuadra americana, es el almirante Co-
krane en Inglaterra; un almirante argentino, es el almi-
rante Brown en Inglaterra; un general de los ej6rcitos de
la Independencia, es el general Miller, en aquella naci6n,
sin que pierdan en nada su calidad de ingleses. Verdad
es que esto se funda en un derecho ingl6s feudal, que hace
que los hombres nacidos bajo la jurisdicci6n del gobierno
ingl6s, no pueden jamAs abandonar, por su voluntad, las
obligaciones que como ingleses contrajeron a su naci-
miento.
En esta cuesti6n, sostienen los Estados Unidos principios
contrarios, que son los nuestros, A saber: puede un extran-
jero hacerse ciudadano de la Repdblica Argentina, 6 de los
Estados Unidos, y ser por ellas protegido en sus derechos,
para con esos mismos gobiernos; pero no han podido los
Estados Unidos hacerlos prevalecer con la Inglaterra, sino
en la practice, simplemente. La Inglaterra ha dicho: yo
hard uso de mis derechos, porque encuentro que es bueno
y 6til para la especie humana, que paises que se estAn po-
blando, como este, den el derecho de ciudadania y por tan-
to a su gobierno el deber de protegerlos.
Pero este tratado agrega una palabra, que es nueva en
los tratados de la Repfblica Argentina, a saber: no ser obli-
gados al servicio personal en el ejercito d armada, ni en las
milicias nacionales.
Este es un hecho que ocurre en la Replblica Argentina,.
que es la primera vez, a mi juicio, que se proclama como un
derecho. No; todo hombre domiciliado en la Repdblica Ar-
gentina, debe ser, y deberia ser parte de la Guardia Nacio-





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nal: no se obliga A aquel que esta obligado por la naturaleza
de las cosas.
En el tratado consular de la Francia con los Estados Uni-
dos, se dice expresamente, cuando el c6nsul sea francs, no
podrA ser obligado A former parte de la Guardia Nacional,
estarA exento de ese servicio. 8 Por qu ? ese es un privile-
gio que se le concede al c6nsul, A quien no se le concede el
privilegio del Cuerpo DiplomAtico. Pero el mismo tratado
afiade: en las mismas condiciones que los demAs norteamericanos,.
Es decir, el estar sirviendo de c6nsul a la Francia, no lo
excluye de las leyes del pals.
Yo he visto en Argel, el afio 47, dos batallones espafioles
domiciliados 6 transeuntes, en posesiones francesas. Por
qu ? Porque todo hombre debe defenders A si mismo, y
no cargarles A los otros el deber de hacerlo, como lo esta-
mos soportando nosotros.
Ha ocurrido, senior Presidente, ahora diez 6 doce afios en
Tapalqu6, que viendo venir A los indios, parte de los extran-
jeros que estaban alli, vascos, italianos, etc., dijeron: nos-
otros no nos armamos, porque somos extranjeros, y fu6 pre-
ciso el buen sentido de otros extranjeros, que vinieron con
los fusiles y les dijeron: los matamos si no se arman, va-
mos a defendernos contra los bArbaros, para que lo hicieran.
Z Qu6 gana nuestro pals con que, en las fronteras de la
Reptiblica, por ejemplo, .donde van los ingleses y franceses,
todas las naciones del mundo, A gozar de las ventajas de
este pais, sea s61o el natural quien ha de poner su pecho
A las lanzas de los bArbaros, y ellos, con los brazos cruza-
dos ante el especticulo, digan, es deber de los hijos del pais
defendernos ?
Yo hubiera deseado, pues, senior Presidente, que esta
palabra no se hubiera puesto, aunque el hecho exrsta, como
existe hoy en la Rep4blica: todo paraguayo aqui domici-
liado, estard obligado siempre (no constituyendo material
de derecho), a armarse, cuando las necesidades de su pro-
pia localidad, de su propia fortune, lo requiriesen.
Pero, pasando de este al otro articulo, senior Presidente,
me parece que ha sido objetado: ((sin perjuicio de las esti-
pulaciones contenidas en el primer articulo, dice, los ciu-





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entrar libremente al servicio military .
Esto es lo que esta sucediendo hoy en la Repdblica Ar-
gentina, y lo que ha sucedido siempre, sin que haya sobre
este punto nada de nuevo.
Como he dicho antes, el tratado de la Inglaterra no pro-
hibe a los ingleses tomar el servicio de las armas en la
Repiblica Argentina, sino que no sean forzados como ellos,
los ingleses, que fuerzan para reclutar mariners.
Esto es todo. Y de las estipulaciones contenidas, resultan
muchas ventajas. Ni los c6nsules ni el cuerpo diplomatic,
pueden reclamar en la Repiblica Argentina por salaries
-devengados, por deudas contraidas con el gobierno, con
respect a un soldado, sea alemin, francs 6 ingl6s, y toda
vez que se ha dirigido al gobierno, el gobierno ha dicho:
ese soldado francs, 6 soldado alemAn, hoy dia no esta
bajo la protecci6n de su naci6n, porque ha renunciado
A ella.
El ejdrcito que hizo la defense de Montevideo se form
asi: una legi6n francesa, una legi6n italiana, compuesta
de tres mil hombres; quinientos formaban una legi6n in-
glesa, voluntariamente, todos defendiendo su casa, su ho-
gar, so pena de ser saqueados por el enemigo que los si-
tiaba. Z Que sucedi6 entonces ? que hubieron reclamos con-
tra el gobierno para privarle de sus soldados. No se pudo,
porque el gobierno les decla: estan sirviendo voluntaria-
mente, tienen derecho a hacerlo, han renunciado i las le-
yes de su pais, estAn bajo las nuestras y ustedes no tienen
derecho de alegar nada en favor de ellos, ni reclamar de-
recho ninguno. Z Qud es, pues, lo que se estipula de nuevo
aqui ?
Pero yo voy mas, pregunto: 4 cuil es el interns de la Re-
p6blica Argentina en esto? Hasta el dia de hoy tiene hasta
ocho mil soldados, y hemos tenido hasta veinte mil solda-
dos, extranjeros de origen, y acaso hasta ahora se ha he-
cho distinci6n entire orientales, chilenos, peruanos, etc., para
que no puedan servir en nuestro ej6rcito ? Un pals de inmi-
graci6n, pais que esti trayendo de todas parties hombres A
su seno, se suicide 1l mismo, diciendo: el que no haya na-
cido en la Repdblica Argentina, no puede entrar en el
-ejercito, para prestar el servicio de las armas voluntaria-
TOMO XX.-6





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mente. I Por qu6 nos privamos de estos recursos ? e para
servir A quin ? A nadie.
Pero se dice, que esto puede presentar dificultades en el
caso de guerra. Pero, senior, este es un tratado de paz, y los
tratados de paz no existen cuando la guerra comienza. De
manera, que es una objeci6n que me parece que no es al
caso: todo este tratado, queda roto el dia en que una de
las dos naciones empiece la guerra, porque la guerra es la
negaci6n de un tratado de paz. Entonces, 4 que hara la
Repdblica Argentina con los soldados paraguayos, 6 el Pa-
raguay con los soldados argentinos? HarA lo que le con-
venga y plazca, que en cuanto A la manera de tratarlos, las
leyes de la guerra, y no las leyes del Congreso Argentino,.
son las que han arreglado este punto.
Dicen por ahi I qu6 hard de los prisioneros ? Es un tra-
tado de pacificaci6n; despubs de la guerra, naturalmente, se
volverAn los prisioneros que se hayan hecho reciprocamen-
te. Durante la guerra, lejos de entregarnos todos los prisio-
neros que tengamos, nos haremos todos los mAs prisio-
neros que podamos. C6mo se entregarAn los prisioneros
de guerra? Por medios que no se arreglan de antemano,
por tratados posteriores.
Quiero fijarme, senior Presidente, sobre otro punto: los
desertores. Voy a hablar de principios generals A este
respect. Somos naciones amigas, y los deberes de los
amigos es protegerse reciprocamente, en todo aquello que
A ellos les interest y no dafia al amigo.
Las naciones europeas vienen A la Repiblica Argenti-
na, y poco tendrA que tratar con ellas, sino es para asegurar
aquello que A ellas les interest.
Por ejemplo; llegan los buques europeos A distancia de
dos mil leguas de su pais; toca en nuestro puerto un buque
de guerra ingl6s 6 francs, y no se necesita mAs que una
tabla para escaparse del buque, faltar A todos sus deberes,
robar todo el dinero de su enganche, pisar tierra y decir: he
dejado de tener tales compromises con el gobierno de mi
pais, y quedarse en un solo dia ese buque francs 6 ingles
sin un solo hombre A bordo: porque no se necesita mAs,
como he dicho, que una tabla para pisar tierra. Y hay naci6n
amiga que puede decir: el marinero ingl6s 6 francs que
pise mi tierra Z estA amparado por las leyes ? Pero esto no





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es cierto, ni es just. Las naciones se deben unas A otras
buenos servicios, y cuando se trata de Estados limitrofes,
con much mAs raz6n.
Pero estas consideraciones generates toman hoy dia,
senior Presidente, un carActer mas alarmante. El mundo
ha cambiado de fisonomfa de veinte afios A esta parte;
gozamos de la ventaja de comunicarnos con Europa cada
dos 6 tres dias, pues en Europa, de donde los vapores par-
ten por horas, por minutes, en todas direcciones; en Europa,
donde todas las naciones estAn ligadas entire si por ferro-
carriles; en Europa es donde, con perjuicio del comercio,
se ha establecido la prActica mAs enojosa, para ver quidn
sale y quidn entra.
Son sacrificios hechos en obsequio del interns comin de
todos los pueblos; son obligaciones contraidas por los Esta-
dos, unos respect de otros, para proteger su justicia, sus
derechos, de manera que parezca toda la tierra, todos los
pueblos civilizados, una sola Naci6n, en cuanto 4 la posibi-
lidad de alejar el crime.
Tiene la Repdblica Argentina interns en que los crime-
nes del mundo queden impunes, una vez llegados los crimi-
nales a su seno? Pero esto no es cierto, ni A nosotros nos
interest ni A nadie.
No ha much que referia algo que me ha sucedido ahora
veinte aiios en Europa. i El pasaporte! No ha habido su-
plicio mAs vergonzoso para la dignidad de la especie huma-
na, que el pasaporte para trasladarse de una ciudad a otra:
no se podia pasar de un punto de Francia a Italia, 6 de un
punto de Austria a Alemania, asi, sin tener pasaporte dos
meses antes, y para conseguirlo, tenia que presentarse A la
policia, donde se abria el registro y se procedia al informed:
de d6nde viene y ad6nde va, cuanto tiempo estari, qui6n es
su banquero, etc., y tenia que presentarse con esto cada
ocho dias a la policfa.
El ferrocarril ha venido por fortune A destruir todas
estas amarras y degradaciones de la libertad del hombre;
hoy dia no hay pasaporte, se viaja en todas direcciones,
porque es impossible verificar el punto de partida y de t6r-
mino de los hombres, donde llegan A cada moment miles
de ellos.
A esto responded los tratados de extradici6n, para que la





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justicia pueda alcanzarles; pero este sacrificio que se hace
de pueblo a pueblo, es en beneficio de ellos tambi6n, para
facilitar las comunicaciones, para que no haya agents de
policia en el moment del embarque de cada pacotilla,
que lleva cada vapor, para averiguar el origen de los hom-
bres, para que no vayan los esbirros de jusiticia, para ver las
caras de los que salen del pais y cuales son los criminals
que se escapan.
En cuanto A la mancomunidad de todas las naciones, es
para obligarse reciprocamente, y no para destruirse 6 ha-
cerse mal, para que la importancia de la justicia encuentre
apoyo en todas parties.
Pero yo voy ahora a los intereses particulares de la Re-
pdblica: los desertores en el Paraguay. j Debemos entregar
al Paraguay sus desertores ? 6 Debe entregarnos el Paraguay
los nuestros? Esta es la reciprocidad en los tratados; y
vamos A ver, vamos g calcular los males que nos produciria
entregar al Paraguay sus desertores, y los males que nos
haria no entregarlos.
Tenemos una colonia establecida A cuatrocientas leguas
de distancia, con un rio de tres cuadros entire el Paraguay
y la Repdblica Argentina. j Podremos tener guarnici6n en
ese punto, donde basta pasarse una noche al Paraguay para
burlar con el enganche de ese soldado, las armas que se le
han dado, y sobre todo, la discipline y el deber que tiene
que desempefiar en defense de nuestro pais?
No quiero reducir a tan mezquina proporci6n la cuesti6n:
una guerra que tengamos con cualquier potencia, sea' con
el Brasil, Bolivia, rios arriba, donde no hay punto de la
Repdblica Argentina, Z no pueden quedarse nuestros buques
un dia desolados sin un solo hombre A bordo, con s61o tocar
una de las orillas 6 ambas? Z Qu6 es lo que se consult,
digo yo, con estas restricciones tan singulares, qu6 se pro-
ponen? Se decia, que para que no sufran las penas que
nosotros imponemos A nuestros desertores, como las impo-
nen todas las naciones a los suyos; pero no veo por qud ra-
z6n haya de interesarse la Rep6blica Argentina en ello.-
Si, senior, es convenient y dtil para nosotros, mAs que para
los paraguayos, que los desertores sean entregados.-Ha de
ser dificil que el Paraguay venga aqui & pedir un desertor.





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Ahora se dice que no es de derecho de gentes. Me parece
que sobre este punto hay un poco de error.
Aqui mismo ha sucedido, en Buenos Aires, estando de
ministry el doctor Vlez, que la Inglaterra 6 la Francia, ha
pedido extradici6n de desertores. El gobierno ha contes-
tado entonces que no daba la extradici6n de los desertores,
por cuanto no habia tratados que lo estableciesen, ofreciendo
obligarse a internal los desertores a una distancia de cente-
nares de leguas de la costa, a fin de que un desertor de
buque no desmoralizara a los demrs, y no desafiara desde
tierra, la dignidad de un gobierno de cuya bandera ha
desertado.
Precisamente por eso, es que las naciones piden que
conste en los tratados, que no se puede aprehender A los
desertores.
Nuestro interns en todos los casos, esti en la ejecuci6n
de este tratado tal como esta escrito. A este respect, nada
perdemos, nada comprometemos.
No es exacto lo que se dice que es contrario a nuestra
Constituci6n: nuestra Constituci6n permit que tengamos
soldados ingleses y franceses en nuestro ej6rcito, y si eso
se permit, debe ser reciproco con los demas.
Pero, sobre todo, el dia que se declare una guerra, todo
este papel es initil ante la ley de la guerra, y cada naci6n
de las contratantes ha recobrado sus derechos primor-
diales.
Siento, senior, no haber oido las muchas observaciones
que se habran hecho; pero 6stas son capitals y A mi juicio
suficientes para justificar A la Comisi6n de Negocios Cons-
titucionales, por haber aceptado este tratado.-He dicho.



SESSION DEL ii DE JULIO DE 1876

Representacl6n diplomitica

Seflor Sarmiento.-Queria observer, senior Presidente,
respondiendo a la indicaci6n del senior senador, que es de
practice en el sistema diplomatico de todas las naciones,
para casos particulares 6 por siempre en todas parties, con-





B6 OBRAS DE SARMIENTO

ceder a los ministros diplomaticos un tercio del sueldo de
un afio, para gastos de instalaci6n, que se llama. Natural-
mente, un ministry nombrado para dos pauses, tiene el
primer afio que estAn en uno, que hacer gastos de instala-
ci6n, y en el segundo afio, en el otro pais le sucede 1o mismo.
No son favors especiales...
Sefor Orofo.-Siento que no me oiga el senior senador,
para darle una explicacl6n. Yo no le he hecho un cargo al
senior senador por San Juan, le he citado como testimonio...
Seior Sarmiento.-En apoyo del proyecto dird, que hace
algunos afios, que las naciones en general, ven que no son
en todas parties necesarios los ministros diplomAticos, que
tienen el deber de acreditar ante todos los demAs gobier-
nos, y han reunido dos 6 mAs legaciones en una sola.
Los gobiernos son una familiar humana que debe estar en
contact, en relaci6n diaria, si es possible. Nosotros no va-
lemos gran cosa, y sin embargo, la Inglaterra tiene un
ministry en la Rep6blica Argentina, por esos deberes que
tienen las naciones unas respect de otras.
Nosotros hemos reducido, hasta cierto punto, nuestras
relaciones con aquellas naciones que no nos tocan muy de
cerca. No tenemos un ministry en el Ecuador, por ejemplo,
porque no se toca en ninguna parte con la Repiblica Ar-
gentina; pero lo tenemos en el Brasil, en dos 6 tres Estados
de Europa,'en Chile, en Bolivia, y iltimamente en el Per6.
Con motive de la alusi6n del senior senador, hard algu-
nos recuerdos.
Es impossible imaginarse la impresi6n causada en todas
las costas del Pacifico, por la presencia de la bandera ar-
gentina. Hacia veinte afios que no se veia; desde los
tiempos de la Independencia, y en los puertos intermedios,
en Iquique, en los puertos de Bolivia y del Peri, la gente se
amontonaba en los puertos, cuando veia llegar un byque
que trafa en el palo mayor la bandera argentina. No es
possible imaginarse jams, todas las preocupaciones, todos
los errors que hay en estos puertos, respect A la Re-
p6blica Argentina, y con muchisima raz6n, porque no
conocen su gobierno, ni entienden nada de lo que pasa
aqui. Un ministry tiene ese objeto, de hacer por su pais
cuanto sea possible porque aparezca en mejores condicio-
nes de lo que lo colocan las ideas locales.





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


Iba A decir, pues, que no obstante estas consideraciones,
son los gobiernos de Europa y de los Estados Unidos los
que han empezado a reducir las legaciones, pero lo han
hecho por leyes especiales, reuniendo cierto ndmero de pai-
ses, para que est6n representados por un representante
s61o. Asi, la Italia ha tenido acreditado un solo ministry en
Chile, Bolivia y el Peru. Actualmente los Estados Unidos
lo tienen aqui, en el Ecuador, en Montevideo, y 4 veces
suelen llegar hasta el Paraguay.
Economias son estas de los Estados, que no es bueno
hacerlas en todos los pauses. Eso es lo que ha hecho la
Rep6blica Argentina y creo que es lo que propone el go-
bierno hoy dia, ligar a Bolivia con el Peru.
De qu6 nos ocuparemos a este respect ? Z de si perma-
neci6 el afio entero, de si hizo esos gastos de instalaci6n
que costaran dos 6 tries mil pesos?
No son consideraciones estas que el Congreso deba tener
present. Con motivo de la economic 6 por cualquier otra
consideraci6n, es precise que la Repiblica Argentina no se
vaya aislando como se esta aislando, rompiendo todas las
relaciones y esperando que vengan i buscarla aqui. Nos-
otros tenemos como Naci6n deberes para con las otras na-
ciones, y deberes tambi6n para con nosotros mismos. No
veo qu6 novedad introduce este proyecto.
Un ministry que estar4 un afio fastidiindosetn Bolivia y
que irA A fastidiarse otro afio en el Perd. Creo que no inte-
resa much esta cuesti6n, y es de interns public que est6
en todas parties. Es precise tener relaciones con el Per6,
y cuando hay un ministry de aquella naci6n aquf, es de
diplomacia y es una cortesia que se paga i aquel gobierno,
acreditAndole tambi6n un ministry cerca de 61. Nuestro
ministry del Perd ha venido i nuestro pais hace muy poco
tiempo. Hemos retirado al ministry, pero, qu6 motivo hay
para retirarlo ? La economic; 8 pero la economic se consult
de esa manera?
Creo, pues, senior Presidente, que debe aceptarse la idea
del gobierno, tanto mas que el Poder Ejecutivo Nacional es
el encargado de las Relaciones Exteriores, y no es possible
que nos venga decir en cada detalle, cuAles cuestiones, cua-
les interests hacen necesaria la presencia de un agent suyo,
acerca de los demis gobiernos.





OBRAS DE SARMIENTO


Yo he tenido estos dias, senior Presidente, una carta-por
casualidad probablemente-del ministry argentino en el
Brasil. Se public un articulo en El Globo, peri6dico de
aquella localidad, sobre nuestro rio Uruguay, y la reprodu-
jeron cuatro diaries argentinos, sin comentarios. El Brasil
pretend nada menos que es suyo el rio Uruguay, y que
es precise que proceda A tomar precauciones contra nuestras
pretensiones A 61.
Y bien, senior, el senior ministry Cotegipe ha andado
detrAs del que invent6 el articulo. El senior Dominguez me
dice: todas las probabilidades son, de que de Buenos Aires
ha venido el articulo que ha sido traducido para cuatro
diaries que lo publicaron. El ministry del Brasil con el
ministry argentino, los dos trabajan hoy de consuno, para
acabar con las prevenciones de la prensa 6 del pdblico
brasilero, pues hay algin partido 6 alg6n espiritu national,
pugnando siempre por mirar las cuestiones argentinas desde
un punto de vista falso, como nos sucede a nosotros que A
cada moment estamos mirando las cuestiones del Brasil,
bajo otro aspect que lo que ellos las miran.
Esta es la utilidad de un ministry, independientemente
de otros asuntos en que tiene que trabajar. Pero el senior
ministry Dominguez me dice, estamos trabajando los dos y
no hemos podido descubrir qui6n es el que ha escrito ese
articulo. B~ senior Cotegipe supone que no es brasilero el
articulo, que lo han escrito en el Rio de la Plata, para
causar alarmas y prevenciones. '
Creo bastante lo que he dicho, senior Presidente, para que
se provea a las necesidades del Poder Ejecutivo, pues 61 s61o
sabe y comprende cuAles son los pequefios detalles, las
pequefias necesidades, como tratados de limits 6 cualquier
otra cosa, entire pauses tan fntimamente ligados, como es-
tan Chile, Bolivia y la Repdblica Argentina.





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SESSION DEL ii DE JULIO DE 1876

El estado de sitio

El proyecto de Rawson sirvi6 de arena para uno de los mis acalo-
rados de los combates entire las antiguas ideas liberals que Macaulay
ha definido en aquellas Repilblicas que son todo vela y de tim6n nada,
all sail and no rudder, y las tendencies defendidas siempre por Sar-
miento de crear un Gobierno, fuerte lo bastante para proteger las li-
bertades priblicas contra su peor enemigo, la anarquia. El proyecto
extendia las facultades legislativas hasta desaprobar un acto priva-
tivo del Ejecutivo en el curso de su ejecuci6n, donde s61o tiene el
poder general de legislaci6n de suspender sus efectos. Mas adelante
se dard cuenta de las agresiones personales de que fud victim el
orador y los incidents que hicieron tarjar varias sesiones.


Informe de la Comisidn de Negocios Constitucionales

HONORABLE SENADO:

Vuestra Comisi6n de Negocios Constitucionales ha estu-
diado con la debida atenci6n el proyecto de ley presentado
por el senior senador Rawson, por el que se establece que
cuando el Poder Ejecutivo en uso de una atrjuci6n consti-
tucional, declara el estado de sitio en el receso del Congre-
so, deberA comunicarlo A 6ste en los diez primeros dias de
la apertura de sus sesiones pr6ximas, en mensaje especial,
dando cuenta de los motives de urgencia que hubieren he-
cho necesaria aquella media, del tiempo de su duraci6n, y
de los diversos actos ejercidos bajo su imperio, etc., y se
permit aconsejaros le negu6is vuestra sanci6n por las razo-
nes siguientes:
I." El inciso 19 del articulo 86 de la Constituci6n con-
fiere al Poder Ejecutivo ]a facultad de declarar el estado
de sitio en el receso del Congreso, siendo privativa de este
iiltimo cuando estA en funciones. De modo que la plenitud
y propiedad de aquella facultad es igual en ambos poderes,
en su caso respective.
2. Si, pues, el Poder Ejecutivo en el receso del Con-
greso la ejerce en toda su plenitud, la Comisi6n no encuen-





OBRAS DE SARMIENTO


tra la raz6n constitutional para que el Congreso en su pri-
mera reuni6n pueda tomar cuenta al Poder Ejecutivo del
ejercicio de aqu6lla. Y esto es tan exacto, que el mismo pro-
yecto en cuesti6n no exige al Poder Ejecutivo dar cuenta
al Congress del uso que del ejercicio de la ya dicha facul-
tad hubiere hecho, en el caso que este iltimo poder hubiera
declarado el estado de sitio.
Asi, pues, se ve que el mismo autor del proyecto recono-
ce implicitamente que esto iltimo seria A todas luces
fuera de las reglas constitucionales. ; Por qu6 entonces no
se aplicaria a este Gltimo caso la misma restricci6n que el
proyecto pretend aplicar al ejercicio de aquella atribu-
ci6n, en el caso de haberse usado en el receso ? No admite
la Comisi6n criterios distintos para juzgar el ejercicio de
una misma atribuci6n constitutional. Si los poderes que
la ejercieron fueron distintos, es, sin embargo, identica la
facultad en uno y otro. Siendo, ademAs, para precisar la
demostraci6n, uno solo el poder que la administra en uno
y otro caso: el Ejecutivo.
3.a El inciso 26 del articulo 67 que ha dado base al pro-
yecto, atribuye al Congreso la facultad de aprobar 6 suspen-
der el estado de sitio que el Poder Ejecutivo hubiera decla-
rado en su receso, lo que A juicio de la Comisi6n, no importa
la atribuci6n en el Congreso de juzgar sobre el acierto de
aquella mediOa.
El rol del Congreso, por aquella prescripci6n, queda li-
mitado A aprobar, es decir, A tomar A su cargo el hecho de
la declaratoria del estado de sitio, hasta ese moment sub-
sistente, y en ese caso suspenderlo por innecesario, 6 por
cualquiera otra raz6n 6 dejarlo continuar; pero de ninguna
manera desaprobar la media del Poder Ejecutivo, porque
esta facultad no le esta conferida por el citado inciso.
S4. Conforme al inciso II, articulo 86 de la Constitu-
ci6n, para el conocimiento de los actos del Poder Ejecutivo,
en 6ste, como en los demds casos, basta la obligaci6n en que
estA de dar cuenta al Congreso al abrir las sesiones, 6 sub-
ministrar los informes que se le pidan, en caso de ser re-
querido, sin necesidad de crear una tramitaci6n singular
para cada uno de esos actos.
D. F. Sarmiento.-Benigno Vallejo.-
Lednidas Echagiie.





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Senior Sarmiento.-La Comisi6n de Negocios Constitu-
cionales, senior Presidente, ha dado por escrito las razones
en que se ha fundado para rechazar este proyecto; sin em-
bargo, como se insisted en ciertos puntos, voy A tomarme la
libertad de hablar con detenci6n sobre un asunto que es
efectivamente grave, que suscita grandes preocupaciones, y
porque creo que conviene demostrar, al fin, que el proyecto
rismo es un retroceso que se nos propone hacer hacia las
ideas incompletas, incoherentes que se han tenido en mu-
chos paises sobre esta instituci6n. Nuestras primeras cons-
tituciones no la tuvieron, no obstante que en ellas habia
realmente disposiciones parecidas A 6sta que se indica, por
otro genero de razones de que me ocupar6 A su tiempo (i).
Desgraciadamente no estA present el autor de este pro-
yecto, que hubiera deseado que me escuchase, sobre cues-
tiones que hemos otras veces tocado, desempefiando ambos
funciones political.
Veo que no fueron entonces suficientes las razones que
yo di, puesto que persiste siempre en lo que yo lamo sus
errors de entonces, y dir6 mAs, los errors populares;
dir6 mAs todavia, los errors argentinos; mis aun, los
errors prevalentes hoy en Buenos Aires, en cuanto A es-
tado de sitio (2).
La Constituci6n de la provincia, dada el afio pasado, lo
ha abolido, y i unos j6venes muy ilustrados con quienes
hablaba, les decia: si se toman cinco estudiantes de juris-
prudencia y se les propone esto mismo, han de dictar el
Estatuto de 18x5. En el proyecto en cuesti6n hase vuelto A
eso. El mundo ha marchado adelante v nosotros vamos


(1) suspenderse sino en el caso de inminente peligro, de que se comprometa la tranqui-
lidad public 6 la seguridad de la patria, A juicio y por disposici6n official del Con-
greso. Constituci6n de i826.-Seccidn VIII de disposiciones generates.
Cuando por un muy remote y extraordinario acontecimiento, que comprometa
la tranquilidad publica 6 la seguridad de la patria, no pueda observarse cuanto en
ellas se previene (las garantias) las autoridades que se viesen en esta fatal necesidad
darn inmediatamente raz6n de su conduct al Cuerpo Legislativo, quien examinard
los motives de la media y el tiempo de su duraci6n.w (Constituci6n de i81y.-Capi-
Julo II.-Derechos particulares.-Reproducci6n de id. de r8i5.)
(2) Discusi6n entire el ministry del interior, doctor Rawson, y el gobernador de
San Juan, Sarmiento, sobre facultades de los gobiernos de provincia para declarar
el estado de sitio.





OBRAS DE SARMIENTO


hacia atrAs, A los comienzos de la revoluci6n, A la confusion
de todas las ideas (I).
El proyecto se present, senior Presidente, tras de un
hecho prActico. El gobierno habia declarado el estado de
sitio hacia un afio, con motivo de grandes perturbaciones
ocurridas por primera vez en Buenos Aires, A saber, incen-
dios de iglesias.
El senior senador, autor del proyecto, hizo moci6n para
pedirle al Poder Ejecutivo lo mismo que ha pedido despu6s
de un proyecto de ley: pedia, por los medios ordinarios que
la CAmara tiene para conocer los actos del Ejecutivo cuan-
do un diputado 6 senador hace moci6n para que se ponga
en conocimiento de la CGmara, ciertos documents sobre lo
que hubiese ocurrido. La CAmara estA en aptitud de saber
todo lo que desea, incluso el estado de sitio, si lo require,
sin necesidad de esta ley.
El gobierno satisfizo cumplidamente A los prop6sitos del
senior senador, que llamar6 interpelante en aquel caso; y
parece que era la ocasi6n menos oportuna para presentar
una ley que no se ha presentado en diez y seis afios que
tiene de prActica la Constituci6n, y yo voy A permitirme
decir, que es para alterar la Constituci6n. Esa vez nada
tuvo que replicar A las explicaciones del gobierno. Efec-
tivamente, el gobierno di6 cuenta por un mensaje asi soli-
citado, diciendo lo que habiamos presenciado todos, A sa-
ber: que habiendose producido ciertos des6rdenes de un
carActer tan grave, como puede ser el incendio de templos,
crey6 necesario declarar el estado de sitio para estorbar
que continuase la conflagraci6n. Sin el estado de sitio, sin
esta presi6n que se ejerce sobre la voluntad 6 los prop6si-
tos criminals de los hombres, habria continuado el terrible
desorden.
Yo voy A citar precisamente dos grandes hechos hist6-
ricos, que debi6 tener present el gobierno.



(1) Todas las anteriores disposiciones relatives A la seguridad individual, jamls
podran suspenderse; y cuando por un muy remote y extraordinario acontecimiento,
que comprometa la tranquilidad publica 6 la seguridad de la patria, no pueda obser-
varse cuanto en el se previene, las autoridades que se viesen en esta fatal necesidad,
darin raz6n de su conduct en la Junta de Observaci6n y Excelentisimo Cabildo, que
deberAn examiner los motives de la media y el tiempo de su duraci6n. (Estatuto
provisional de I8i5.-Capttulo I.-De la seguridad individual.)





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


Cuando uno viaja por Inglaterra, la alegre Inglaterra,
como dicen los ingleses, cubierta de c6sped y de Arboles
frondosos, salpicada de palacios, entire las grandezas que
encierra, A cada paso se encuentran ruinas de antiguas
abadfas y conventos; temples de orden g6tico que han
costado millones y que son hoy ruinas; y cuando se pre-
gunta, qu6 son esas ruinas, se contest: vienen de que un
dia hubo una excitaci6n piblica contra los cat61icos, y por
todas parties corrieron las teas incendiarias propaganda las
llamaradas, y se quemaron todas las iglesias de toda la
Inglaterra.
Este es un hecho un poco antiguo. Veamos uno de 1835:
gobernando el partido liberal en Espafia sucedi6 lo mismo
que ahora dos siglos en Inglaterra.
Persona que he conocido, lanz6 algunas camisetas em-
papadas en aguardiente y alquitrAn sobre una iglesia A los
alrededores de Barcelona. Esto lo divisaron de otros pun-
tos inmediatos, y prendieron fuego tambien A las iglesias,
y asi en tres ddias ardieron las iglesias de toda Espafia. Se
quemaron 400 6 500 conventos, se perdieron como 30 6
40 millones de propiedades y lo que es peor todavia, libros
raros, manuscritos preciosos, obras de arte, cuadros de Ve-
lIzquez y de Murillo, y los que salvaron fueron A parar A
Francia. Desastres producidos por un hecho semejante al
que comenz6 en Buenos Aires. El gobierno decia: puse el
estado de sitio para deternerlo, y no habia que vituperarle.
Este proyecto de ley ha nacido sin raz6n que lo provo-
que. Luego, se ha querido aprovechar una ocasi6n en que
no hubiese motive para presentar un proyecto de esta
clase. Yo tengo muchas objeciones que hacerle, senior Pre-
sidente.
La primera, es que altera profundamente la forma de
gobierno.
Nuestro gobierno estA dividido en tres poderes distin-
tos: uno que legisla, y desde que ha dictado una ley, no
tiene que ver con ella. No tiene que ver al pasar A los
jueces ordinarios, para que la ejecuten, si son sobre ma-
teria contenciosa los puntos que fija la ley; y no ha habido
hasta ahora Congreso en la tierra que diga que los jueces
mandarAn sus sentencias para que el Congreso vea si es-





OBRAS DE SARMIENTO


tAn buenas 6 malas. No, senior. No se hace eso en parte
alguna.
Cuando sale la ley del Congreso, va al Poder Ejecutivo y
aqu6l ha concluido ya sus funciones, y el Poder Ejecutivo
es entonces lo que seria el Congreso en su caso: 61 ejecuta
las leyes, y las ejecuta bien 6 mal en cuanto no sale de los
terminos de la ley, en cuanto puede'entrar en la esfera del
error human, como entra esta Camara A cada hora, A cada
moment. Sancionamos leyes, 6 justas 6 erradas; la prueba
es que al afio siguiente las derogamos, por qu6 ? Porque
nos hemos convencido de que habia error. Y no se juzga ni
se declara criminal al Congreso, por haber dictado malas
leyes. Esa es la historic humana.
Se altera, pues, la forma de gobierno por el hecho solo
de crear una ley con poder devolutivo, es decir, con una
continuaci6n de esa ley para mAs adelante. No. la ley
sale del Congreso, para que la ejecute el ejecutante de la
ley; no es el Congreso el ejecutor de las leyes.
Si hubiese abuso, es sobre el hecho de abuso que el
Congress puede tener ingerencia; pero no sobre la ejecu-
ci6n de la ley, no como se pretend, poni6ndole A la ley
como complement, la idea del abuso. Y yo digo mAs:
esta ley estA fundada en un principio inicuo.
Todos los hombres tienen el derecho de ser reputados
inocentes mientras no se les haya probado el crime. To-
dos los poderes pdblicos estAn fundados en esta base, no
en leyes de suspicacia, de presumible maldad.
El Congress obra bien cuando yerra, porque tiene dere-
cho A obrar: el Poder Ejecutivo obra bien A su vez errando,
porque es honrado; no es el picaro que supone esta ley:
los jueces no son los picaros que se supone al dar senten-
cias err6neas, no. Un poder puede errar, y puede tambidn
cometer un delito: esa es la consecuencia de la libertad hu-
mana; pero no se puede adoptar el sistema de dictar leyes
que presupongan el error ni el delito, diciendo: venga la
ejecuci6n de la ley para ver si err6 6 acert6 el ejecutor, para
aprobarla 6 desaprobarla. No es ese el espiritu de la Cons-
tituci6n.
He oido alegar, como raz6n fundamental, que aprobar,
tiene una palabra correspondiente: reprobar. Si, pues; en
el diccionario tiene esa palabra correlativa; pero en la





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Constituci6n la palabra que tiene en contraposici6n es
suspender, y nadie tiene derecho de alterar la Constituci6n,
ni de hacerla decir lo que ella especialmente no ha querido
decir, que es desaprobar. Voy A mostrar otras parties en
donde dice efectivamente ((aprobar 6 desechar). En el ar-
ticulo 28, dice: ((admitir 6 desecharn. Articulo 19: !(apro-
bar 6 desechar,); pero en el articulo en cuesti6n dice: napro-
bar 6 suspender); y no vendremos con el diccionario A
decir, aqui donde dice: suspender dice desaprobar, (i). Si
hay una Constituci6n en la tierra, si hay una ley, que no
resista A esta clase de interpretaciones, puede ser colgado
todo hombre: con ella puede ser suprimida la Constituci6n,
con decir, donde dice suspender, 16ase desaprobar. No es
cierto, senior, dice suspender, y no dice desaprobar. Por-
que no ha querido desaprobar, puesto que aprobar tiene
una palabra contraria, desaprobar, y dice: suspender. Lue-
go hay un hecho que suspender. Z CuAl es este hecho? El
termino que tiene el estado de sitio de tres meses, cuatro
meses: suspender el hecho subsistente en el moment de
reunirse el Congreso. Esta es la mente y el prop6sito de la
Constituci6n.
Si en los moments de reunirse el Congreso hay estado
de sitio, ese estado de sitio continia si el Congreso no lo
detiene; pero es seguro que el Poder Ejecutivo le pasarA
una nota diciendole las razones que tuvo para declarar el
estado de sitio, y que esas razones subsisten hasta ese mo-
mento, pidiendo que se continue el estado de sitio, y el
Congress puede, pesando esas razones 6 otras mejores, re-


(i) O---Conjuncidn, conectiva que sefiala una alternative; como used puede leer
6 puede escribir-esto es, usted puede hacer una de las dos cosas A su elecciOn, pero
no ambas-como: usted puede ir a Londres 6 A Windsor. Sirve tambien para ligar una
series de palabras 6 propos cones, presentandolas p ra elegir entire ellas; como: el
puede estudiar derecho 6 medicine 6 teologia, 6 el puede entrar en el comercio.--
Webster. DICCIONARIO AMERICANO DE IA LENGUA INGI.ESA.
Suspender-del latin suspendere, compuesto' de sub, abajo, y pendere, colgar.
1. Prender algo, abajo; colgar; como suspender una bala por un hilo; suspender
el cuerpo por una cuerda 6 por ganchos.
2.0 Hacer-suspender; como: a condici6n de fe y obediencia*.
3. Hacer cesar por un tiempo; I.acer cesar los procedimientos; interrumpir;
demorar; parar.
6.0 Hacer que cesen por un tiempo las operaciones 6 efectos; como: suspender el
escrito de habeas corpus.> Webster, DICCIONARIO AMERICANO DE LA LENGUA INGLESA,
consultado por el Congreso para fijar el va'or tdcnico de las pal bras.
Suspender el habeas corpus-Luego: Suspender el estado de sitio.





OBRAS DE SARMIENTO


solver que no se continue, szspenderlo. Eso es lo que dice
la Constituci6n: no se continda por el tiempo que le falta,
puesto que no hay estado de sitio entire nosotros, sin un li-
mite prefijado al declararlo.
Tiene otro defecto este proyecto de ley, y es sobre el
que llamo la atenci6n de la CAmara, porque no siempre nos
fijamos en ciertas cosas instintivas que hacemos.
Hace cuatro afios que yo oigo esta palabra: idiez dias!
El President dard cuenta A los diez dias, del estado de si-
tio; el Presidente dara cuenta A los diez dias, de la inter-
venci6n; el Presidente harA tal otra cosa A los diez dias de
reunido el Congreso. Z Qu6 significant estos diez dias ?
La Constituci6n dice. lo contrario; sin embargo, las san-
ciones de las CAmaras le serAn remitidas al Poder Ejecutivo
para su aprobacidn; y esto no es relative ni reciproco entire
ambos poderes. Los actos del Poder Ejecutivo no se remi-
ten A las CAmaras para su aprobaci6n sino al contrario, las
sanciones de 6stas al Poder Ejecutivo para su aprobaci6n.
Tan necesaria es esta aprobaci6n, que no le deja ni el si-
lencio al Poder Ejecutivo, y la Constituci6n ordena que si
dentro de diez dias no hubiese aprobado 6 desaprobado, se
entendera que la ley estA aceptada. Es el tdrmino fijado para
que ponga su aprobaci6n 6 d6 sus razones en contrario (I).
Mientras tanto, nosotros vamos A crearle apremios al
Poder Ejecutivo, de diez dias, para que nos d6 cuenta de tal
6 cual cosa, Constituci6n singular que no tiene ejemplo en
la.tierra, pues en ningin pafs tienen ejemplo estos t6rminos
puestos al Poder Ejecutivo para que haga tal 6 cual cosa 6
someta A la aprobaci6n de las CAmaras sus actos.
Hay grande peligro en esta subversi6n.



(1) xAun estando en sesiones el Congreso, en casos urgentes en que peligre la
tranquilidad pliblica, el president podra por si solo usar sobre las personas de la
facultad limitada en el artlculo 23; dando cuenta A este cuerpo en el termino de DIEZ
BIAS desde que comenz6 A ejercerla. Pero si el Congreso no bace declaraci6n de sitio,
las personas arrestadas 6 trasladadas de uno A otro punto, seran restituidas al pleno
goce de su libertad, A no ser que habiendo sido sujetas A juicio, debiesen continuar en
arrest por disposici6n del juez 6 Tribunal que conociere de la causa.-Constituci6n
de la Confederacidn de 1852-Capitulo 3.O-ATRnmucr6N DEL PODER EJECUTIVO.>
Este artlculo 20 fue suprimido por la Convenci6n del Estado de Buenos Aires,
convocada para proponer reforms A la Constituci6n de la Confederaci6n; y la supre-
si6n fud confirmada por la'Convenci6n Nacional de Santa Fe, dejando la Constituci6n
tal como es hoy: sin los die, dias, ni el sometitmiento al Congreso de un estado de sitio
declarado en su presencia, lo que mudade especie.





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Qu6 es el despotismo en el Poder Ejecutivo, senior ?
La absorci6n de los poderes que la Constituci6n, que la
organizaci6n misma del gobierno ha repartido en los jueces
y en los legisladores.
Para no salir de nuestras cosas prActicas y conocidas
, qu6 era el despotismo de don Juan Manuel Rosas? iLa
suma del poderl Nadie ha hablado mas claro que 61 al esta-
blecer su gobierno. La suma del poder piblico, es decir, el
Poder Ejecutivo que absorbia los Poderes Legislativos y
los poderes Judiciales.
i No habrA riesgo, senior Presidente, que un Senado, que
una CAmara, que un Congreso se absorban todos los pode-
res A su vez 6 tiendan A absorberlos por este sistema del pro-
yecto ?
Por qu6 no existe el mismo peligro?
Estos actos son una tentative de absorci6n de poder,
haciendo del Poder Ejecutivo un jefe de policia del Congre-
so, quien le manda hacer lo que le ordena, y que vuelva A
dar cuenta de lo hecho; para ver si lo ha hecho bien y apro-
barlo, 6 desaprobarlo si lo ha hecho mal.
Pero no hay tales facultades en el Congreso. El Poder
Ejecutivo tiene sus poderes por sf, es ejecutivo porque la
Constituci6n lo constitute ejecutivo. De qu6 ha de dar
cuenta, pues, al Congreso?
Esto fu6 lo que se produjo en Francia y que se conoce
ya t6cnicamente bajo el -terrible nombre de la Convenci6n.
Ha habido, en efecto, una 6poca en que una naci6n ha
estado gobernada por Comisiones de Negocios Constitucio-
nales, de Legislaci6n, de Guerra, de un Congreso gobernado
con los papeles por delante y dando 6rdenes para dar ba-
tallas y hacer campafias. Una monstruosidad que ha sido
el horror del mundo despu6s, que se produjo A titulo de
salvar la Francia y que le dej6 los 70 afios de desgracias
que ha tenido que soportar hasta el dia de hoy, que acaba
de organizarse en Repdblica bajo estado de sitio.
Voy, ahora, A fijar los principios de donde emanan. Se
trata del estado de sitio.
Z Qu6 es el estado de sitio?
Es una media de guerra como parece decirlo la pala-
bra? Ya se puede imaginar entonces la ingerencia que el
Congress pueda tener en una media de guerra. Toda la
TOMO XX.-7





OBRAS DE SARMIENTO


guerra esta confiada al Poder Ejecutivo, sin que tenga que
dar cuenta de los detalles, sino del resultado.
Pero es que no es una media de guerra, es una media
civil. j C6mo se introdujo esta palabra entire nosotros ?
En la Constituci6n dada por la Confederaci6n en 1852,
es donde aparece por primera vez la palabra estado de sitio,
tomada del francs. Al introducirse esta instituci6n en Fran-
cia, fu6 precise buscar una palabra que contuviese la idea;
y siendo extrafia A las instituciones francesas la frase ingle-
sa suspensionn del escrito del habeas corpus,, buscaron
en algunas de las instituciones que hay en Francia y que
fuesen conocidas en sus efectos, algo parecido y condujesen
a la facultad de remover las personas de un lugar a otro, y
de prenderlas, y se encontr6 que esa facultad estA en los
comandantes de las plazas sitiadas; y hace tres afios, cuan-
do Paris estaba abrumado de gente, sitiado por los prusia-
nos, que el gobierno de Paris empez6 a despedir poblaci6n,
lo que se lamaban las bocas indtiles, porque se comian los
viveres que eran iecesarios para prolongar la resistencia.
Esta facultad que tenian los jefes de una plaza sitiada
de disponer de las personas sin que hayan cometido delito
alguno, es lo que llamamos estado de sitio en la Consti-
tuci6n.
Nuestro estado de sitio, pues, es la suspension del escri-
to del habeas corpus. En nuestra Constituci6n, entire nos-
otros es lo mismo que en los Estados Unidos, que en Fran-
cia, que en Inglaterra, que en Espafia, que dondequiera que
haya pueblos constituidos y libres. Luego, pues, j por que
no hemos de imitar A los que no nos han comunicado sus
instituciones y nos hemos de apartar de ellas tomando un
camino distinto y alterando la forma de gobierno republi-
cano, pues esta es una parte del gobierno republican?
La Constituci6n asegura el derecho de cada hombre a su
libertad: ninguno podrA ser preso, sin saber la raz6n por
qu6 se le prende. Esto es de todas las naciones.
Pero si la tranquilidad pdblica fuese alterada, si hubiese
peligro de la seguridad de todos, entonces todas las Cons-
tituciones han negado la libertad al hombre, en cuanto con-
viene A la seguridad piblica apoderarse de su persona, para
que no realice el mal que pueda intentar, no precisamente





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


por el mal que haya hecho, porque entonces iria A los jue-
ces ordinarios.
Voy A permitirme leer cuatro 6 cinco renglones sobre
esta cuesti6n y sobre este asunto de un hombre que como
en los tiempos antiguos se decia de un rey, Felipe el Bello,
de otro, Carlos el Temerario, de otro, Pedro el Cruel, la
humanidad entera se estA conviniendo en llamarle hoy dia
el Buen Lincoln, porque se le consider intachable real-
mente en su conduct p6blica. Y bien, senior, tratando
de esta cuesti6n dice-no para el Congreso, sino para el pd-
blico: ((La disposici6n de la Constituci6n de que no se
suspended el privilegio del habeas corpus, A menos que en ca-
so de insurrecci6n 6 invasion, la seguridad piblica lo requi-
riese, es la clAusula con que mas especialmente tenemos que
hacer).
si6n en que estaban los autores de la Constituci6n, de que
los tribunales ordinarios son inadecuados para el caso de
rebeli6n. Su mente estA alli declarada, de que en casos
semejantes debemos detener ciertas personas que por la
ley habrian sido puestas en libertad.
,El habeas corpus, no salva al hombre convict de delito
definido, y la Constituci6n permit su suspension, con el
objeto de que puedan ser arrestados y custodiados aquellos
A quienes no se les puede probar crimenes definidos, cuando
en caso de rebeli6n 6 sedici6n, la segwridad piblica lo re-
quiere.n
Pido, senior Presidente, que se fijen en estas palabras
para ver todo lo que el proyecto en cuesti6n contiene con-
trario i las bases del estado de sitio. El proyecto propone
que el Poder Ejecutivo informed del uso que hizo del estado
de sitio.
Z Y qu6 informard ? No ha dado ya el Poder Ejecutivo
en los considerandos las razones por qu6 declar6 el estado
de sitio y le ha fijado t6rmino, porque la Constituci6n asi
lo prescribe ? Z Va A dar el Poder Ejecutivo las razones 6
motives por que ha prendido A tales 6 cuales personas, cuan-
do no ha habido ni semiplena prueba de delito cometido?
Porque no veo bien, no he leido algo mAs, del Buen
Lincoln, para probar que los efectos del estado de sitio
6 de la suspension del habeas corpus, no son vindicativos





OBRAS DE SARMIENTO


sino preventivos, para prevenir los delitos que se puedan
cometer en adelante.
4 C6mo va, pues,. a ififormar el Poder Ejecutivo sobre
una cosa que ya la sabia el Senado, que la sabia el mismo
que present el proyecto, porque habia leido el decreto del
gobierno declarando el estado de sitio ? Y si no habia leido
el decreto, 14alo, que ahi estAn las razones. Minti6 el Po-
der Ejecutivo cuando di6 estas razones ? Pues si minti6 una
vez, mentira segunda vez.
Que made los papeles 6 los documents que hayan
aparecido durante el tiempo que ha durado el estado de
sitio... La Francia, que tiene 37 millones de habitantes,
incluyendo A Paris, donde se reunen todas las inteligencias,
los hombres, mAs cientific6s, con pensamiento mas desen-
vuelto que nosotros, ha estado cinco afios bajo estado de
sitio; y yo pregunto si podria dar cuenta el Poder Ejecu-
tivo del uso que ha hecho del estado de sitio sobre 37 millo-
nes de habitantes, presentando todos los documents para
comprobar los hechos. Los hechos estAn bien comproba-
dos; pero si fuera A discutir por que prendi6 a Fulano, por
qu6 hizo esto, por qu6 hizo lo otro, las CAmaras tendrian
materials para cuatro afios.
Los Estados Unidos han estado cinco afios bajo el estado
de sitio, y, j c6mo se dan pruebas si no existen, de la cul-
pabilidad de los arrestados? Precisamente porque no hay
pruebas, porque no se necesitan, es que no deben pedirse,
porque si hubiese semiplena prueba siquiera, no habria mAs
que hacer que tomar al hombre y mandarlo al juez del
crime.
Senior Presidente: esta cuesti6n se suscit6 en el Senado
de Buenos Aires ahora quince afios, durante el gobierno
del doctor Alsina.
Se habia mandado salir a LujAn A un joven, por algunas
demasias escritas en la prensa. Con ese motivo interpe-
laron al gobierno en la CAmara, para que diera las razones
que habia tenido para proceder.-No puedo darlas, contest
el gobierno, porque no hay pruebas; he creido necesario
dar ese paso, porque estamos en guerra, y la seguridad pi-
blica amenazada.
Lo que pide, pues, ese proyecto, es simplemente un
absurdo.





DISCURSOS PARLAMENTARIOS


Por otra parte, s61o hay dos 6 tres miembros de la CA-
mara que viven en Buenos Aires, los demas vienen de las
provincias a los seis meses despubs de la fecha en que
tuvieron lugar los motives de alarma que motivaron la me-
dida constitutional y cuando el pais se encuentra comple-
tamente tranquilo, puede haber alguien que este sintien-
do todavia la fuerza de las razones que tuvo el gobierno
para proceder de tal 6 cual manera, cuando todo el mundo
ha olvidado ya las alarmas de entonces?
4 Qu6 impresi6n puede recibir el Senado cuando el Poder
Ejecutivo venga A darles sus razones?
Yo pongo A un lado las cuestiones de partido y apelo a la
conciencia tranquila de cada uno de los sefiores senadores,
para que me digan si no es verdad que este proyiecto es
como para que el Poder Ejecutivo tiemble del estado de
sitio, y no los revolucionarios.
Pero yo supongo que se ha sancionado ese proyecto y
que yo mismo he votado por 6l, porque se dice que es para
cumplir la ley que manda al Congreso aprobar 6 suspender
el estado de sitio; supongo que el estado de sitio esta sus-
pendido y se trata de aprobarlo 6 desaprobarlo. G A que con-
duce la desaprobaci6n 6 la aprobaci6n ?
Si se aprueba, es una tramitaci6n indtil; y si se des-
aprueba en que t6rminos se bace y que efectos prActicos
produce? Me pongo en el caso de la ley, es decir, me pongo
en el caso de que el Poder Ejecutivo se present con sus
papeles: 1 qu6 se hace en el Congreso con esos papeles ?
Me imagine que el Presidente de la Camara ha man-
dado esos papeles a una Comisi6n, y que esa Comisi6n
dice que le parece que el Poder Ejecutivo no ha debido
hacer esto 6 lo otro, por tales 6 cuales Irazones; 8 que se
sigue de ahi ? 4 Es para que suscite un debate en que se
hagan cargos muy acalorados al Poder Ejecutivo, dici6n-
dole que ha cometido crimenes, que ha violado la Consti-
tuci6n y que ha hecho todas las cosas que pueden decirse,
animado por el espiritu de partido, por pasiones 6 por con-
vicciones? pero 4 que conduce todo esto ? Es para pre-
parar la material de un process? Z Va a discutir primero el
Senado para dejar probado que se ha violado la Constitu-
ci6n a fin de dejar preparada una acusaci6n de que va a
ser juez ?





OBRAS DE SARMIENTO


En tal caso, digo, que mejor seria que el Senado diera
a este procedimiento esta forma: ((Autos y vistos, y consi-
derando: que por el tenor de los documents que constant
del process, que el Presidente de la Repiblica viol6 la Cons-
tituci6n, en este punto, en el otro y en el de mAs alli, re-
solvemos...,) qu6 ?
No, senior Presidente; la Constituci6n no es asi. El Se-
nado tiene derecho de juzgar de los actos del Poder Eje-
cutivo, por acusacidn de la otra CAmara, acusaci6n que debe
ser hecha por dos tercios de votos. Pero si se quiere san-
cionar un proyecto de ley, si quiere darsele esa forma
A la desaprobaci6n, ese proyecto de ley tiene que pasar
A la otra CAmara; ese proyecto de ley tiene que pasar i
la aprobacidn del Poder Ejecutivo. Y le vamos A presen-
tar al Poder Ejecutivo un proyecto de ley, dici6ndole que
ha violado la Constituci6n, que ha cometido esta violencia
y la otra, sali6ndose de los t&rminos de la Constituci6n
para que le ponga el cdmplase?
No s6, pues, A qu6 viene aquella desaprobaci6n, no s6
A qu6 conduce hacer una ley con cola, una ley que se
sanciona; pero que no se desprende del Senado, y vuel-
ve A 61.
Yo no quiero hacer alusiones A cosas pasadas; pero
estamos hablando de hechos prActicos, de cosas que han
sucedido y que siempre han de suceder.
Tuvieron lugar los sucesos de Septiembre, bien desgra-
ciados por cierto. Con ese motive, seg6n el proyecto, pudo
pasar al examen de la Comisi6n de Negocios Constitucio-
nales el estado de sitio declarado entonces. La Comisi6n de
la CAmara de Diputados se componia en esos moments
de los mismos revolucionarios, y si se- les hubiera pedido
A ellos un informed sobre el estado de sitio, i ya se hubiera
visto qu6 cosas hubieran dicho los miembros de la Comi-
si6n de Negocios Constitucionales de aquella Camara!
Afortunadamente no fu6 necesario, porque ellos toma-
ron parte en la revoluci6n, se fueron y no quedaron hibi-
les para presentar ese informed; pero es precise que no nos
olvidemos de que estamos viviendo en medio de los parti-
dos y de las pasiones; que nosotros no podemos estorbar
el mal en los hechos; pero hay una cosa que podremos es-
torbar y es que el mal est6 en la misma ley.




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