Obras de D.F. Sarmiento

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Material Information

Title:
Obras de D.F. Sarmiento
Physical Description:
53 v. : ; 25 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sarmiento, Domingo Faustino, 1811-1888
Montt, Luis, 1848-1909
Belin Sarmiento, Augusto, 1854-1952
Publisher:
Belin
Place of Publication:
Paris
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education   ( lcsh )
Politics and government -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Economic conditions -- Argentina   ( lcsh )
History -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Argentina

Notes

General Note:
Vol. 1-6 "reimpresion" 1909.
General Note:
Vols. 1-6 have imprint: Paris, Belin hermanos, 1909; v. 7-49: Buenos Aires, Impr. "Mariano Moreno" 1895-1900 (v. 7, 1896); v. 50-52: Buenos Aires, Marquez, Zaragoza y cia., 1902; v. 53: Buenos Aires, Impr. Borzone, 1903.
General Note:
Vols. 1-7 comp. by Luis Montt ; v. 8-52 and index comp. and ed. by A. Belin Sarmiento. Cf. "Advertencia"," v. 1.
General Note:
Vols. 7-52 "publicadas bajo los auspicios del govierno arjentino."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 04759098
ocm04759098
Classification:
ddc - 982
System ID:
AA00010664:00016


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Full Text


OBRAS

DE


D. F. SARMIENTO

PUBLICADAS BAJO LOS AUSPICIOS DEL GOBIERNO
ARGENTINO


TOMO XVII


BUENOS AIRES
6001 Imprenta y Litografia A Mariano Moreno n, Corrientes 829.
4898


R



























EDITOR
A. BELIN SARMIENTO















25 DE MAYO DE 1856


(El Naional, Mayo 23 de 1856).
Hise introducido en la prensa d'e Chile la loable prac-
tica de pasar el 18 de Setiembre, dia que corresponde A
nuestro 25 de Mayo, revista de todos los sucesos pr6speros
que han hecho notable el afio, como el comerciante hace
inventario de sus ganancias al cerrar sus libros.
En los Estados Unidos el 4 de Julio es el t6rmino de
todos los contratos de obras pdblicas, a fin de que el pueblo
reciba en el dia clAsico el beneficio de cada nuevo progress
y bienestar present con la memorial de la conquista de la
independencia, como se ligan los efectos a sus causes.
Por fortune seria larga la revista que tendriamos que
hacer si hubi6semos de pasar en resefia los sucesos pr6spe-
ros que han tenido lugar este aflo, como los progress que
ha hecho el pais. Algunos rasgos emperor, pueden indicarse,
del gran cuadro que con mas espacio pudiera trazarse.
Las cosas dan testimonio de las ideas, y puede decirse
que la ben6fica influencia de ciertas preocupaciones del
animo pdblico se encuentra escrita en monumentos y en
progress realizados.
No en todos los paises civilizados del mundo vendria hoy
el pensamiento de elevar una estatua a la libertad, idea
que ha sido acogida y realizada con entusiasmo actual-
mente en Buenos Aires, porque A nadie molesta este pensa-
miento, ni para el poder es una ironia 6 un acusador. La
ereccion de esa estatua prueba que la libertad existed, y es
la aspiracion dominant en todas las classes de la sociedad.
Para colocar en lo alto de la Piramide la estatua de la Li-
bertad, ha sido necesario refinar el estilo arquitect6nico





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del monument, que ya no guardaba armonia con el buen
gusto generalizado en los edificios que han rejuvenecido A
la ciudad.y que ostentan las exterioridades de la Catedral,
el Teatro y sus vecinos.
Teatro de Colon.-Este iltimo edificio ha terminado su
fabrica, a la vispera del 25 de Mayo, no obstante que sus
cimientos se escabaron a mediados del mismo mes en el afio
pasado. La techumbre de fierro mas colosal que ha venido
A America esta en nuestra rada, y con la presencia de los
ingenieros ingleses que han venido para colocarla, puede
decirse que ya el teatro esta concluido. Concibese lo que la
magnitude de esta empresa exigia da confianza en el porve-
nir para ser intentada, y lo que arguye el hecho de no ha-
berse suspendidouna hora suejecucion durante un aniopor
temores de conmoiones que han arrugado apenas la su-
perficie tranquila de nuestro modo de ser.
Gas.-El 25 de Mayo de 1856 aparece en nuestras calls
y plazas por la primer vez la iluminacion a gas, que coin-
cide con los demas progress realizados. 'El camino de
hierro ha reanudado sus trabajos preparatorios, y en este
mes solo hecho la mitad de la obra que aun faltaba para
terminarlo.
Aduana y muelle.-Estas son construcciones que pertene-
cen a este afio fecundo, y que estan ahi, a los ojos del viaje-
ro, para mostrar que podemos equivocarnos en la ejecucion
de ]as ideas; pero que esas ideas son buenas, y propenden
al progress y utilidad comun.
Draga.-La boca del Riachuelo era hasta hoy una de las
remoras impuestas por la naturaleza al rapido movimiento
de los products del trabajo, y no hace ocho dias aun,
que la Comision de la empresa de establecer una draga,
examinaba los aparatos que los ingenieros les presen-
taban en estado de funcionar. Asi la estatua de la Liber-
tad elevada sobre la coluinna de Mayo,, mirando al muelle
y a la Aduana, pudiera divisar a lo lejos de un lado
el movimiento de una draga que abre la entrada de un rio
navegable, y el de los trabajadores hacia el otro, que prepa-
ran el suelo por donde bien pronto se agitaran los trenes
del'ferrocarril. El 25 de Mayo de 1856, batiendo sus alas
sobre esa estatua muda, puede pasar sin avergonzarse de
los que le tributan un culto sincere. Lo que eran aspiracio-





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nes antes son realidades ya, y los que nos creen extraviados
en la march political que seguimos, pueden perdonarnos
sin duda, extravios que tan felices resultados traen.
Censo.-Lleva la fecha de Mayo de 1856 la publication
del primer censo regular que se ha levantado en nuestro
pais, y ya este paso dado, cuan poco seguro sea, nos encami-
na'- otro sistema de gobiernoy a la realizacion prActica
de las instituciones.
El arbitrario y el despilfarro de las rentas nacen siempre
de la obscuridad de los datos en que reposan las opinions.
Gobi6rnase entonces en nombre de la ignorancia. Si Rosas
hubiera tenido cada cinco afios el censo A la vista, hubiera
podido observer c6mo disminuia la poblacion, y el pueblo
apercibidose de su propio exterminio, por mas que se creia
que era solo A los salvajes, asquerosos, inmundos unitarios,
A quienes se mataba. Y cuAn bArbaro era aquel zafio igno-
rante y services los malvados que le servian, se habrian de-
tenido en la horrible tarea de despoblar el pais, segun hoy
lo revela el censo.
Con el censo de las nacionalidades A la-vista, el pobre
diablo ensoberbecido por la acumulacion de riqueza que
se ha hecho en torno suyo, sin saber 61 c6mo, no habria
tenido la impertinencia, para darse algun m6rito, de Ilamar
advenedizos a los que se hallan en iguales condiciones con
los dos tercios de la poblacion de la ciudad, y en cuanto A
probidad political, patriotism y servicios prestados A la
causa de la libertad y de la civilization, desdefiarian acep-
tar ni el parangon siquiera.
La desmoralizacion electoral tiene su t6rmino en el cen-
so. El fraude habitual se funda en la ignorancia en que
estAn todos sobre el verdadero nimero de ciudadanos hAbi-
les para sufragar en cada parroquia, y la suplantacion de
sufragantes de urnas en otras proviene de no haber regis-
tro de los nombres propios. El censo, pues, en lo humana-
mente possible, quitarA A la inmoralidad y A la violencia
las sombras de lo incierto que los encubrian. El censo
hace la luz, y la conciencia interesada de los partidos dejara
de ser el juez arbitrador, donde hablan en claro y legal-
mente las cifras.
El censo nos ha demostrado la capacidad de instruction
que posee la poblacion de ambos sexos, donde quiera que





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los habitantes de la ciudad hayan nacido, y aunque no.sea
satisfactoria entire nacionales y extranjeros, es no obstante
superior a la de cualquiera otra porcion de la America
espafola.
Con estos datos ciertos y los trabajos de organization de
las parroquias que la municipalidad iniciard bien pronto,
la education comun de la poblacion saldr i del estado esta-
cionario, sin plan, sin rentas propias y sin sistema, que
guard despues de haberse restablecido con laudable celo
las escuelas que la tirania tuvo la imprudencia de cerrar.
El estado pr6spero de Buenos Aires pide un sistema mas
entendido y mas conforme con los progress asombrosos
que en todos sentidos ha hecho; y seria mengua que la
cultural y adelanto que sus monumentos y obras pdblicas
revelan, fuesen desmentidos tan s6lo en el punto que hace
hoy la piedra fundamental del edificio politico de los paises
libres, a saber, la difusion de los conocimientos indispensa-
bles para la vida civilizada en\la masa de los habitantes,
sin distinction.
Banco.-Vienen en pos de estos pasos dados los resulta-
dos del Banco de descuentos, que como institution nueva
no ha triunfado sino en 1856 definitivamente de los recelos
asustadizos de aquellos que, sin versacion en materials de
credito se alarman de fendmenos accidentales que no com-
prenden. Los beneficios de la media han pasado ya al
sentido comun, y la Comision de Hacienda de la Legislatura
ha adoptado antes del 25 de Mayo su colorario, el Banco
Hipotecario, que vacil6 adoptar el afio pasado, por razones
de prudencia.
Buenos Aires es el ainico Estado hispano-americano que
posee un Banco de dep6sitos, y un capital de fondos propios
que va en progression rApida y cr.eciente.
Municipalidad.-La instalacion de la Municipalidad es otro
de los timbres de 1856, y los pocos pasos que lleva dados en
su prudent march, son una promesa de que no seria ino-
ficiosa su creacion. La Municipalidad es la escuela primaria
de la Libertad, ha dicho un publicista, y nosotros afiadire-
mos-la matrona encargada de la familiar de un Estado. A
ella le estAn encargados los cuidados dom6sticos, el arreglo
y paz internal de las poblaciones, mientras el jefe extiende





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sus miradas previsoras sobre todo lo que ha de asegurar la
prosperidad y el bienestar future.
La Municipalidad se ha dado su reglamento de sesiones
bajo un plan sencillo y conciso; y al crear sus secretaries,
impuestoles deberes que alejan toda ambigiiedad en las fun-
ciones. La election ha recaido en personas id6neas, sin fa-
voritismo, ni predilecciones de partido.
De sus estatutos ha salido la fecunda idea ,de fundar Bi-
bliotecas parroquiales, y formarse una suya propia,habiendo
por donaciones de sus miembros 6 suscripciones tenido ya
un comienzo de ejecucion. Buenos Aires contara luego
catorce Bibliotecas Pdblicas, A mas de la national, y la de
artesanos fundada recientemente en la Universidad, y esde
esperar que los tribunales y las Camaras Legislativas sigan
este sistema de ilustrar sus actos y deliberaciones, con los
conocimientos adquiridos en otras 6pocas entire nosotros y
en otros paises entire los que tienen instituciones analogas a
las nuestras.
Armas.-Nuestras armas en el afio mil ochocientos cin-
cuenta y seis han asegurado el reposo interior, dando terri-
bles lecciones al espiritu de violencia que habian dejado
veinte afids de hAbitos, interests y codicias despertadas. Es
fausto el afio en que muere en los paises .de largo tiempo
convulsionados el espiritu de revuelta; y este espiritu ha
muerto en Buenos Aires.
Debido A ese espiritu que parece estar en el Animo de
todos en ciertas 6pocas, es que hombres obscurisimos levan-
taron A nombre de pretestos, que hoy serian vergonzosos,
el grito de insurreccion en 1852 y produjeron el ruinoso si-
tio, A que, prevaleciendo el mismo espiritu, se subsiguieron
invasions impotentes, conspiraciones absurdas, que han
insistido por abrirse paso durante tres ahios de alarmas.
Inspirados por ese sentimiento, un cabo de escuadra, un
paisano militarejo, un desterrado politico concebia, estando
en su buen juicio, la idea de transformar el Estado de Bue-
nos Aires, con doce hombres reunidos al acaso como el
coronel Bustos, con treinta peones enganchados como Flo-
res, con 60 aventureros como Costa. Curados estan los Ani-
mos de esta enfermedad, que c6tno el c6lera suele abrazar
paises enteros. Ni los c6mplices interiores que sobrevivie-
ron A la catAstrofe de Monte Mayor, ni los fautores exterio-





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res que hallaron su desengaflo en los campos de Santa Fe,
miran hoy como durante cuatro afios, possible y hacedero el
trastorno que deseaban. Ya no se habla de gobierno impo-
tente, de situation violent, ni todas aqaellas ilusiones de
6ptica que fascinaban A los mas entendidos. El cuadro de
las revueltas internal lo hall el 25 de Mayo de 1856 ce-
rrado.
Sin tanta facilidad, pero con muy buenos cimientos echa-
dos, deja la defense de la frontera. Los salvajes, despues
de tantas depredaciones, piden la paz, y si sus ataques
hubieran de repetirse, la Legion Agricola fuerte de 600
hombres, y establecida ya al costado de los salvajes, respon-
de de que no serAn de consecuencia. La Legion Agricola
represent un conjunto de ideas que revela sensible pro-
greso en el espiritu pdblico. La emigracion Ilevada a los
extremes del territorio; la agriculture puesta por base de la
poblacion y ocupacion del suelo; la tActica cientifica adop-
tada en el arte military para batir a los indios, en lugar de
las correrias de ginetes que tan menguados resultados han
dado. La Legion Agricola ha dado occasion para que se
mostrase, en opulentas donaciones, la munificencia de los
hacendados; y si tan bien concebido plan y tanto patriotism
fracasasen ante obstAculos mal apreciados, quedarh siempre
el hecho de que en 1856 se han tentado por la primera vez
medios de pacificacion de la frontera, que la razon ilustrada
y la experiencia de otras naciones abonan.
Para fomento de este ensayo, la CAmara ha declarado
puertos francos A Patagones y Bahia Blanca, quitando asi
las barreras fiscales y aduaneras, que retardan el desarrollo
de poblaciones nacientes.
Inmigracion.-De personas y capitals ha tenido en, 1856
sus grandes actos para hacerse sensibles. Tales son la de-
manda y concession de terrenos A una compafiia europea
que se propone fundar una series de poblaciones en los cam-
pos del sur y la concession acordada Ajotra de capitalistas;que
quieren encargarse de establecer un camino de hierro entire
Buenos Aires y la boca del Riachuelo. Si estas dos tentati-
vas tienen el xxito que se espera, capitals y ernpresas de
emigracion europeas llenarAn bien pronto los vacios que
nos impiden aprovechar las ventajas de la nueva era abierta





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con la seguridad individual y la libertad, a la industrial, falta
de capitals y falta de brazos.
Queda organizada en Francia una asociacion con el capi-
tal de siete millones de francos para la compra de lanas en
Buenos Aires.
Agricultura.-Palabra que algunos afios antes, podia repu-
tarse como no introducida en nuestro diccionario: ha hecho
en este afo solo, progress que no habia alcanzado en tres
siglos de colonizacion de estas tierras. Sin las lluvias que
han hecho malograr las cosechas en toda esta parte de Ame-
rica desde el Pacifico al Atlantico, Buenos Aires habria
tenido este afio sobrantes para exportar.
Cuatro buques cargados de instruments y maquinas de
labranza de los Estados Unidos, han vendido su preciosa
carga, sin alcanzar a satisfacer la demand, cada dia en au-
mento; pues la agriculture libre de las rutinas ciegas que la
detienen en otros paises, se hace en el nuestro por poblacio-
nes inteligentes y con el auxilio de todos los medios de aho-
rrar salaries y brazos que para todo escasean, no obstante
la fuerte corriente de inmigracion que llega a nuestras
playas.
Las lanas han duplicado en valor en un afio, y mejorado
su calidad, a punto de ser eSimadas en los mercados eu-
ropeos.
Literatura.-Pocos ensayos puede ostentar este afio, sino
es la terminacion de la Amalia por el Sr. Marmol, las Memo-
rias P6stumas del General Paz, y algunos panfletos de cir-
cunstancias. En pueblo que tan de prisa march, las hojas
sueltas de la prensa peri6dica hacen las reces de enciclope-
dia, y en sus columns pueden encontrarse fragments y
cuadros que mas tarde darn idea del movimiento literario
de la 6poca.
En cambio el 25 de Mayo de 1856 quedard para lo future
constituido el Instituto Hist6rico Geografico de la Repiiblica
Argentina, que reunira en una sola familiar cuanto nombre
se ha ilustrado entire nosotros por las letras, el studio, los
viajes, las exploraciones y .los trabajos del espiritu. Esta
institution dando un centro y una direction a los esfuerzos
del ingenio, pondra por medio de una publication mensual,
en evidencia, lo que existe latente del dominio de la inteli-





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gencia, y traera al pais, por el contact con las corporaciones
sabias analogas que existen en otros paises, los datos, los
studios, y los models que han de consultarse. La 6poca
de la violencia pas6 con la Dictadura y elDirectorio; la de
las tentativas reaccionarias con Lagos, Flores y Costa; lade
transition con Pefia y los de su. cosecha. Entramos en la
6poca del derecho y de la impulsion ilustrada. A los ej6r-
citos va a sucederse la escuela; A la represion el desarrollo.
El present en cuanto & la tranquilidad esta asegurado.
Quedanos solo empezar a constituir el porvenir.
Politica.-Algo ocurre que sin pertenecer hoy al dominion
de los hechos, queda en camino de constituir una political
para el Estado de Buenos Aires.
La anunciada mission europea para mediar en las diferen-
cias que nos separan del resto de la Repdblica, esta ya en
el teatro que escoge para su accion. Las cartas de Europa
anuncian que, impulsada por el Brasil, trae encargo de
apresurar en6rgicamente la separacion complete de este
Estado, 6 su reiricorporacion sin condiciones en la Confede-
racion.
Mientras estas exigencias vienen de afuera, accident de
un ordenpuramente dom6stico ha llevado al Ministerio de
Gobierno al Dr. D. Dalmacio Velez, conocido y acatadocomo
una de las mas notables capacidades de nuestro foro.
Las funciones de Asesor del Gobierno que ha desempefia-
do hasta hoy hacen que desde el dia siguiente a la caida
de Rosas, como Diputado en la Legislatura, como comisiona-
do diplomAtico 6 como asesor, no haya dejado de tener parte
y muy active en los actos legislativos y administrativos que
constituyen el actual orden de cosas. La circunstancia de
ser provinciano dara a las transacciones que pueden tener
lugar entire las provincias y Buenos Aires el caracter de
arreglos de familiar, preparando los animos de una y otra
part a no ver hostilidades de adversaries en lo que no son
mas que derechos defendidos, en favor de todos los pueblos
argentinos.
Si la question national ha de zanjarse esta vez, quedan
puestos los medios de hacerlo de un modo decoroso, y fun-
dado en principios de justicia. El 25 de Mayo de 1856, con
un ministry provinciano, Buenos Aires tiende brazos frater-





LA UNION NATIONAL 13

nales A sus hermanos en las provincias. Una valla mas
queda rota por los hechos, y no tardari en desaparecer de
la Constitucion la que en el derecho establece diferencias
que a mas de absurdas son imposibles.
Afio fecundd en trabajos preparatorios, el que concluye
esta destinado a preceder otro notable por el arreglo defini-
tivo de las cuestiones pendientes. El 25' de Mayo de 1857,
El Nacional continuarh con mas espacio esta resefia de los
sucesos felices.














FEDERATION Y CONFEDERATION


(El Nacional, 19 de Agosto de 1856).
Acaba de publicarse en Alemania una obra interesante
para nosotros, Estados Unidos en su transition de una Confede-
racion d una Federacion de Estados.
Seria de desear que algun conocedor del aleman tradu-
jera al castellano esta important obra, A fin de ponerla
al alcance de todos nuestros hombres pdblicos y de la gene-
ralidad de los ciudadanos.
La question de la federation va envuelta en todas nues-
tras cuestiones political, y en nuestras disidencias con la
impropiamente llamada Confederacion.
Muy desde los principios increpamos este error de con-
cepto que trastorna todas las nociones de derecho, Ilamando
Confederacion Argentina A una Federacion constituida. -
Lo que era una Repdblica antes, se convirti6 en una con-
federacion uniform de caudillos, hasta 1852 en que parte
de las provincias se unieron en un gobierno federal cons-
tituido.
Los Estados Unidos fueron primero una Confederacion
de Estados ligadosentresi por un tratado, pero sin gobierno
general y sin president. La imposibilidad de marchar
por esta via, los trajo, mal de su grado, a someterse A un
poder general que crearon bajo el regimen de una cons-
titucion.
De la diferencia del derecho ptblico entire Confederacio-
nes y Federaciones resultan los contrasentidos que a cada
paso vemos sostenerse. Ll1mase Confederacion, por ejem-
plo, y pretend que Buenos Aires forma part de una nacion;
Buenos Aires A su vez, resistiendo A incorporarse en la Con-





LA UNION NATIONAL


federation, que por llamarse asi, no puede pretender otra
cosa que lo que resultare de tratados, se ha colocado en la
situation de Estado Federal, y se defiende con el derecho
pdblico de las federaciones constituidas.
La confusion que reina en las ideas mantiene y perpetda
la confusion en los hechos, y la difusion entire nosotros de
los libros del carActer del que citamos pondria de acuerdo
muchas opinions divergentes, poniendo coto al continue
inventor de solucianes arbitrarias y lanzar pueblos en el
terreno de las combinaciones political sin ejemplo, sin
principios de derecho reconocido.
Hace cosa de un afio que publicamos un prospect solici-
tando subscription para publicar los comentarios de Story;
pero desistimos de hacerlo circular, viendo poco dispuesta
la opinion acoger esta clase de escritos.
Es una idea fija la que tenemos hoy la que nos persuade,
que, libertad, democracia,repiiblica, estan irrevocablemente
unidas i la forma federal en que hemos entrado de lleno,
arrastrados a nuestro pesar por los sucesos. Todas las ten-
tativas de Repdblica Unitaria, hechas en el mundo en
nuestra 6poca, han fracasado, mientras que Suiza y Estados
Unidos subsisten cada dia mas pr6speras y vigorosas, lo que
probaria que el sistema federal es un complement indis-
pensable de la Reptiblica y medio de conservar la libertad.
Lo mas notable es que en Europa mismo empieza a cun-
dir la idea y ya vemos A los publicists alemanes 6 italianos
buscar en el sistema federal americano, remedio A los males
que les trae la desagregacion de sus gobiernos.
Acaso estemos mas avanzados de lo que se cree, y esta es
nuestra conviction. Los Estados Unidos del Plata no estan
tan lejos como parece.

DECADENCIA Y CAIDA DE LA CONFEDERATION DE LOS
ESTADOS UNIDOS
(El Nacional, Enero 5 de 1857).

Pueden enumerarse del modo siguiente los principles de-
fectos de la Confederacion. a
Desde luego y en primer lugar es necesario sefialar la
falta absolute de todo poder coercitivo para compeler & los
Estados que se opusiesen a la ejecucion de las disposiciones





OBRAS DE SARMIENTO


constitucionales. Esto s61o bastaba para quitar toda fuerza
a la Union, considerada como gobierno superior, si mere-
ce el nombre de gobierno aquel que no posee todos los
atributos energicos del poder. Se ha observado con razon,
que in gobierno autorizado para celebrar la guerra, pero
que en cuanto A los medios de ejecucion se halla sometido
a los Estados independientes; capaz de negociar empresti-
tos y de obligar al pago el credito pdblico, pero dependiente
de trece soberanias distintas para la conservation del cr6-
dito, a no podrA evitar caer en el desprecio, sino suponiendo
( que aquellos Estados estuviesen administrados por hom-
a bres exentos de los vicios inherentes a la naturaleza
humana) Lo cual nos obliga- suponer el caso de que
todo gobierno de los hombres fuese indtil 6 impossible toda
diferencia de opinion. En realidad, el Congreso no poseia
pues, sino un poder de consejo.
Los hechos estin de acuerdo con la teoria: asi, durante
la revolution, aun en aquella 6poca en que todos los espi-
ritus se hallaban reunidos en la causa comdin, faltaron
muchas prescripciones del Congreso por la inercia de los
Estados, y en algunas circunstancias llegaron 6stas hasta
resistir la autoridad de aquel. Y despues de la paz de 1783,
la oposicion se hizo generally se extendi6 A tal punto, que
la Confederacion no fu6 ya mas que una sombra sin cuer-
po. No habia tribunales nacionales que tuviesen juris-
diccion, sea en primer instancia, sea en apelacion, sobre
las causes references a los poderes de la nacion. Y aun
cuando hubieran existido, su socorro hubiera sido ineficaz,
pues que las mas veces estos tribunales no hubieran podido
obrar sin el concurso de la Legislatura de los Estados.
Nuestra historic juridica prueba la exactitud de estas ob-
servaciones. El derecho de apelacion en las causes de
press fu6 reclamado por el Congreso por muy s6lidas razo-
nes, como una dependencia del derecho soberano de paz y
de guerra, y apoyado por el voto de diez Estados, antes de la
ratificacion de los articulos de-la Confederacion. Sin em-
bargo, el ejercicio de este poder se vi6 trabado por los tribu-
nales de los Estados, a pesar de su extrema importancia
para el mantenimiento de los derechos de las naciones neu-
tras. La Confederacion di6 al Congreso el derecho de ape-
lacion, de una manera express; y tambien fueron resistidas





LA UNION NATIONAL


lasdecisiones de ese tribunal de apelacion. Asi quedaron
como letra muerta, hasta el moment en que las Cortes de
los Estados Unidos, bajo la actual constitution, les dieron
nueva fuerza.
-0tra prueba no menos notable de la debilidad de la
Confederacion, result de su falta de autoridad para dar
sancion a sus leyes. El Congreso no tenia poder alguno
para forzar a los individuos a la obediencia de sus orde-
nanzas, 6 castigar sus contravenciones. No podia imponer
multas, ordenar prisiones, retirar privilegios ni suspender
a ningun funcionario por faltas cometidas. En la Con-
federacion, ninguna autoridad determinada habia sido
investida con el Poder Ejecutivo; y aunque ese poder ordi-
nariamente se consider como tAcitamente deferido con
los otros derechos de soberania, en el caso present, tal
presuncion no podia tener lugar, porque era principio ad-
mitido por cada Estado ((que 61 retenia los poderes, los
derechos y la jurisdiccion que no habian sido expresa-
mente delegados al congress).
Result de ahi naturalmente que las resoluciones del
Congress fueron igualmente despreciadas por los Estados
y por los individuos. Inspirabanse de su interns mas bien
que de su deber; se miraban en poco las amonestaciones
que no venian apoyadas con la fuerza,,y los consejos que
solo se dirigian al patriotismo y a la conciencia. En fin,
es enteramente absurdo dar el nombre de gobierno a una
organization political privada de todo medio de imponer
lat obediencia a los recalcitrantes.
Un defecto mas capital todavia que los que hemos sefia-
lado era la ausencia de todo derecho de levantar impues-
tos y establecer contribuciones para subvenir a los gastos
extraordinarios del gobierno; el tinico derecho conferido
1l Congress a este respect, era el de determinar la suma
necesaria para el servicio de la Confederacion y fijar la
parte con que cada Estado .debia contribuir para comple-
tarla; pero se reserve expresamente a los Estados como
soberanos, el derecho de imponer las contribuciones; de
donde result que el modo y las 6pocas del pago fueron
sobremanera inciertos. Es muy probable semejante esta-
do de cosas hubiera tenido funestas consecuencias, si el
TOMO Xviz. -2





OBRAS DE SARMIENTO


Congress no hubiera logrado felizmente contraer algunos.
empr6stltos en el extranjero.
Asi, el Congreso dirigia sus requisiciones A los trece
Estados, y cada legislature local podia A su arbitrio rehu-
sarlas 6 concederlas, y en este dltimo caso, fijar el tiempo-
y el modo de'realizarlas. La lentitud de semejante proce-
dimiento habria bastado, en el curso natural de las cosas,
para poner al gobierno en embarazos financieros y hacer
malograr sus medidas, aun suponiendo que los Estados.
empleasen toda la buena fe y la prontitud apetecibles en
la ejecucion de' las requisiciones. Pero no sucedia asi, y
muchas razones concurrieron A producer la negligencia de
los Estados y el descredito en que cayeron las requisiciones
A pesar de las reiteradas instancias del Congreso. Y desde
que la paz de 1783 tranquilize al pais respect de los males
de la guerra, sobrevino entonces una relajacion general
muchos Estados trataron de justificar sucesivamente su
culpable negligencia en la 6poca de los .peligros comunes.
En Febrero de 1786, el Congreso se decidi6 A dirigir uii
nuevo y iltimo llamamiento A los Estados. El informed
adoptado en aquellas circustancias present un cuadro
sombrio de la situation del pais. (En el curso de este
< examen (dice el infornne), hemos visto claramente que
Slas requisiciones del Congreso, en los ocho afios que
acaban de pasar, habian sido tan irregulares en sus ope-
raciones, tan inciertas en sus entradas, tan evidentemente
x improductivas, que continuar mirandolas en el porve-
D nir como fuentes de rentas destinadas al pago de las
( deudas de la Confederacion, seria la prueba de un espirita
d6bil, y un peligro positive para el bien y la paz de la'
Union. Hoy es deber del Congreso declarar abierta-
mente que ha llegado el memento de que el pueblo de
los Estados Unidos, por cuyavoluntad y en cuyo prove-
cho se ha organizado la Confederacion, debe decir si
quiere conservar su rango entire las naciones, mante-
a niendo la confianza dentro y fuera de su territorio; 6 si,
a por falta de energia para establecer rentas fijas y dar
a mas fuerzas a la Confederacion, consentirA en compro-
a meter la existencia, no solo de la Union, sino de los.
grandes 6 inapreciables privilegios por los cuales ha
a combatido tan viva y honorablemente ). Despues de la.






LA UNION NATIONAL


adopcion de este informed, tres Estados que estaban sepa-
rados, consintieron en las exigencias del Congreso; solo el
de Nueva York rehus6 su consentimiento y permaneci6
inflexible a pesar de los debates animados de su legisla-
tura, asi que, la negative de este solo Estado, produjo el
rechazo absolute de la media reclamada por el Congreso.
Ademas de esta impotencia para imponer contribuciones
y asegurar el cobro de las rentas, la ausencia de una au-
toridad central para arreglar el comercio interior y exterior,
era tambien uno de los vicios capitals de la Confederacion.
Poco se hacia notar este defecto durante la guerra; peru
cuando la paz devolvi6 A la America todas sus reclamacio-
nes comerciales, se sinti6 vivamente la necesidad de re-
glamentos uniforms en material de comercio. Era, ademas,
una idea quim6rica el pensar en crear un sistema unifor-
me y en introducir la armonia en las relaciones comerciales,
mientras que trece Estados iadependientes conservasen el
derecho exclusive de hacer sus reglamentos. En efecto,
las medidas adoptadas por in Estado, en el interns de su
comercio particular, serian rechazadas por otro, por los
mismos motives. Si un Estado miraba como favorable A
la expedicion de sus products, una acta de navegacion,
la eficacia de esta media seria neutralizada por los celos
del Estado vecino; si un Estado hubiese consentido en
gravarse con impuestos para mantener al gobierno y pro-
curarle recursos, los Estados 'vecinos experimentarian al
instant la vehemente tentacion de adoptar, al contrario,
un sistema de franquicia que les atrajese la mayor parte
del comercio exterior 6 interior. Era facil prever que los
Estados agricolas no hallarian el mismo inters. en el sis-
tema restrictive, que los Estados maritimos. En fin, en
todos los casos, cada Estado querria hacer las leyes 6
prescribir las medidas conforme A la apreciacion que hi-
ciera de sus propios intereses, A la importancia de sus
products, A las ventajas 6 desventajas de su situation po-
litica y commercial. Obrar de otro modo, hubiera sido sa-
crificar los intereses propios mas vitales sin compensation
alguna, hubiera sido tomar medidas en provecho ajeno y
no suyo, y prodigar favors sin curarse de sus propias con-
veniencias.
Se podria citar todavia contra la Confederacion otros





OBRAS DE SARMIENTO


defects, que si no tienen la gravedad de los que acaban de
enumerarse, se han juzgado, sin embargo, bastante serious
para hacer dudar de la eficacia de esta forma de gobierno
como lazo de union entire los Estados. Bastara hacer de
ellos una enumeracion suscinta.
1 El principio de determinar las contribuciones de los
Estados al tesoro comun por cuotas proporcionales al valor
de las tierras, principio considerado como injusto, desigual
y de dificil ejecucion. 20 La ausencia de una garantia re-
ciproca entire los Estados para protegerlos contra las insu-
rrecciones interiores y las usurpaciones contra su libertad.
30 La falta de poder para levantar ej6rcitos, lo que hacia
impossible todo vigor y toda prontitud en la accion, lo
mismo que toda economic y toda just distribution de los
cargos pdblicos. 40 La igualdad de sufragio entire los Es-
tados, de suerte que los mas d6biles en riqueza y pobla-
cion gozaban de una representation igual a la de los
Estados mas poblados 6 importantes... 50 La organization
de los poderes del gobierno general en una sola Asamblea,
etc. 60 La facultad dejada a los Estados para emitir papel
moneda; facultad que hubiera debido reservarse exclusi-
vamente al gobierno central, a fin de poder poner al pais
en guardia contra las emisiones peligrosas que destruyen
la confianza pdblica y la moral privada. 70 Las mutacio-
nes demasiado frecuentes exigidas por la Confederacion
entire los miembros del Congreso, y que privaran a los
consejos pdblicos de las ventajas de una larga experiencia
y de la practice de los negocios adquiridos por los hom-
bres de Estado. 80 En fin, la ausencia de una autoridad
judiciaria.
El dltimo reproche hecho a la Confederacion y que me-
rece fijarse entire los que hemos enumerado, es que jamas
fu, ratificado por el pueblo. Respecto de esta objecior
citaremos al Federalista... ((No apoyandose sobre un
a base mas s6lida que la Legislatura de los Estados, I
( Confederacion ha estado expuesta muchas veces a fr(
cuentes y embarazosas cuestiones sobre la validez de su
poderes, y esta circunstancia ha dado origen a la mon
a truosa doctrine de la revocacion legislative; Como
( Confederacion debia su ratificacion a una ley de Estad
( se ha sostenido que la misma autoridad que habia rati





LA UNION NATIONAL 21

cado podia tambien revocar. Esta enorme herejia que
equivale a decir que una de las parties contratantes pue-
de por si sola anular el contrato, ha encontrado, no
obstante defensores de consideration. La posibilidad de
semejante pretension demuestra la necesidad de estable-
c cer las bases de nuestro Gobierno sobre un fondo mas
s6lido que la sola sancion de una autoridad delegada.
El edificio del imperio americano debe reposar sobre el
a consentimiento del pueblo. El powder national debe ema-
( nar de esta fuente pura y primitive de toda autoridad
( legitima).














LA REPfTBLICA DEL RIO DE LA PLATA


(El Naoional, 13 de Setiembre de 1856).

&Cuanto trabajo dariamos a los ge6grafos para arreglar
las demarcaciones de limits de los mapas, y cambiar,
extender y reducir el espacio de los nombres que designan
estos paises, si hubiesen de seguirnos en todos nuestros
ensayos?
' Afortunadamente para la geografia general que important
poco nuestros cambios; asi es que podemos hacerlos sin
cuidado por esa part. Erase el Paraguay este pais antes;
fu6 despues el Virreynato de Buenos Aires, con otros limits.
Las Provincias Unidas no cuadraron con el verreynato en
extension. La Reptiblica Argentina no tuvo lugar sin6 en el
mapa. La Confederacion Argentina mantuvo su nombre
largos afos y en seguida cambi6 de lugar en el mapa.
Hoy aparecen en la orla, con aquellos pequefios asteroides
que se dicen fragments de un gran planet, Bolivia de
un lado, Paraguay de otro, Uruguay mas aca, y en pers-
pectiva, como el cometa de Euke que los astr6nomos vieron
rasgarse en dos, la Reptiblica del Rio de la Plata, ubicada
donde estuvo la capital del virreynato, de la Republica y
de la Confederacion, y sin borrarse aun las recientes trazas
del Estado de Buenos Aires.
Acaso la falta de una palabra ha causado todos estos tras-
tornos. Chile indica un suelo y Chile sera Chile, cualquiera
que sea la forma de su gobierno, mientras que toda nuestra
revolution esta escrita en los nombres dados al suelo, ino-
cente de nuestros errors y veleidades. Cuando nos llama-
mos Provincias Unidas se establecia la desunion; cuando
Reptiblica, se preparaba el despotismo; cuando la llamamos





LA UNION NATIONAL


Confederacion, reinaba la mas central de las tiranias. La
'Confederacion Argentina (por el Rio de la Plata) se traslad6
al rio Parand, para decir siempre lo contrario de la verdad;
y dej6 A lo argentino, A lo del rio, fuera de la Confederacion.
Ahora tenemos la Reptiblica del Rio de la Plata, nation
independiente, para fundar por anexiones los Estados Uni-
dos del Sur. ,Qu6 irad salir de esta antitesis? Lo que ha
salido siempre. La bola se escapara por la tangente. Esta
es la historic argentina. Todo serA, menos lo que se piensa.
Ahi estAn Rivadavia, Rosas, Urquiza, que no nos dejarAn
mentir.
Tomamos esta idea como ha aparecido en la prensa, tal
como un peusamiento, un deseo, una salida a dificultades
de la situation.
El hecho esta distant, y para reproducirse require que
en actos legislativos se express una opinion formada; y de
las opinions que formamos, no hay mas fijeza que la de
los transitorios hechos, que como el pampero, agitan la
superficie de las cosas.
Necesitamos salir de la situation indefinida en que nos
hallamos, y se propone un medio. Entraremos con 61 en
una situation nueva, pero no por eso habremos mejorado
la situation.
Lo que quiere esto decir es que necesitamos examiner
la situation y ver claro las causas:y los efectos que la com-
plican. El anuncio de una possible Repiiblica del Rio de la
Plata de que fu6 abreviacion la antigua Repdblica Argen-
tina, de que se pretend expression la actual Confederacion,
no seria mas qu'e aumentar la confusion de nombres sin
fijar la realidad de las cosas.
Naciones! Naciones con ocho mil electores escasos, con
doscientos elegidos posiblesl
Naciones! Con el ensayo del Paraguay tan largo, con el
Uruguay impossible, con la Confederacion en cuadro, con
el Estado de Buenos Aires A quien perturban seiscientos
indios!
Naciones! Para el porvenir que se esforzarA en des-
truirlas por romper barreras initiles y subdivisions de
departamentos, mientras el present lo pasamos en guerra,
en lucha, en alarmas, que superan largos afios estas heridas
que ningun cauterio puede cicatrizart





OlRAS DIC SARMIENTO


Republiquetas! Como las cinco de Centro America, que
hace cinco aios se separaron en naciones independientes
para poder mejor hostilizarse reciprocamente y mantener
entire si una guerra atroz, que las ha entregado A un Wal-
ker, que con sesenta aventureros las tiene en jaque ha-
ciendo servir los caudillejos negros de las unas, contra los
generals indios de las otras!
Repdblicas del Rio de la Plata! Para establecer dere-
chos diferenciales, contrabandistas, y su destruction por el
misino rio que las une indisolublemente!
El National Ileva un nombre que obliga; y tiene antece-
dentes que no ha desmentido hasta hoy. Mafiana sera el
Nacional de nueva nacion, con las ideas que de esa situation
resulten. Lo que es ahora, es y sera el Nacional de la Nacion
argentina, donde Dios lo coloc6, que no es en el Parana, ni
en Buenos Aires, sin6 desde los Andes hasta el Plata. Asi
lo reconoce la constitution, toda vez que a ella se refiere,
aun despues de su legitima ereccion en estado federal, asi
la proclaman nuestra historic y la aceptan nuestros ante-
cedentes personales.
Bueno es que haya un organo en la prensa de Buenos
Aires, que sin ser tachado de parcialidad por el 6rden de
cosas de la Confederacion, sostenga los sentimientos argen-
tinos que estAn en el corazon de cada portefio, la parte
mas argentina de la Reptblica que llev6 este nombre. Ese
organo sera El Nacional, mientras seamos argentinos. Cuando
el argentino quiera decir otra cosa, El Nacional habrA con-
cluido su carrera.

HECHOS Y REPULSIONES QUE HAN PIEPARADO LA FEDERATION
ARGENTINA

( El Naional, 13 de Diciembre de 1856).

Un escritor agent diplomatico en Europa (1)hace decir
a uno de los redactores del Journal des Economistes que sor-
prende en nuestra historic, el conato de Buenos Aires a
sostituirse A la Espafa en los privilegios de metr6poli de
lo que fu6 el virreynato.





LA UNION NATIONAL


Lo que sorprenderia seria, la irregularidad de este virrey-
nato de propender siempre A desagregarse, propension que
no se nota en otra colonia hispano-americana, si no es
Centro America.
Por qu6 se ha mostrado esta tendencia aqui y no se ha
mostrado en el resto de la Am6rica?
Se habla de barbaros, caudillos, de federation en cami-
sa y calzoncillos. Esto es cierto; pero barbaros hay en
toda la America y no han inventado federaciones.
Causas peculiares a nuestro suelo debe haber y esas
causes deben sehalarse.
La primera de todas estuvo en la organization del vi-
rreynato mismo que la Independencia sorprendi6 en estado
de formacion, sin que treinta aflos que mediaron entire
la formacion del virreynato y la revolution, hubieran bas-
tado para amalgamar sus parties y crear entire sus miem-
bros components, sentimientos de adhesion, que es lo
que constitute las nacionalidades.
De la audiencia de Chile se separ6, para integrar el vi-
rreynato, la provincia de Cuyo. El Paraguay fu6 deprimido
de su antiguo rango colonial para someterse a un gobierno
nuevo. El Tucuman con C6rdoba experiment la misma
sujecion. Del Peri se trajo la parte alta con la Presidencia
de Charcas.
Apenas estall6 la Revolucion de la Independencia, empe-
z6 la revolution disolvente del virreynato y las dos marcha-
ron jantas, hasta su conclusion la primera, hasta nosotros
la siguiente.
iY cosa notable! La revolution internal se radic6 pri-
mero en las poblaciones en que subsistian todavia en las
masas los idiomas indigenas. El guarani se separ6 del
principio de la revolution y mantiene la independencia
del Paraguay, por la repulsion instintiva al espafiol. El
aimard con el Alto Peru se separ6 igualmente de las Pro-
vincias Unidas. La quichua, desde 1774 hasta ayer ha
estado segregada de la Republica, y bien avenida con su
caudillo, cacique, 6 lo que se quiera.
Asi, pues, el sentimiento de desapego a. una nacionali-
dad, tuvo por base hechos anteriores y extrafios a la revo-
lucion de la Independencia. Luego los espaiooles habian
poblado mal el territorio para hacerlo un Estado, en lo que





OBRA8 DE SARMIENTO


no pensaron, pues eran colonies las que establecieron, no
para bien de las colonies mismas, sin6 para el provecho
de la madre patria.
Cuando la Revolpcion sobrevino, las poblaciones estaban
A distancias muy largas unas de otras para oirse, soco-
rrerse y ayudarse. Nunca pudo haber vida general. Hasta
el idioma se ha afectado con las distancias. Hay tonada
cordobesa, acento correntino, y cada provincia se distingue
hasta en las fisonomias de los habitantes, por su aisla-
miento.
El desapego de razas por una nacionalidad, se mostr6
lo mismo en la indiferencia por la Independencia de la
Metr6poli. Los pueblos guaranies, Paraguay, Corrientes
y por afinidad Entre Rios, no tomaron parte en la guerra
de la Independencia; los aimaraes 6 el Alto Perd, no hi-
cieron esfuerzo alguno por adquirirla. El pueblo que habla
quichua se sustrajo luego A today participacion, con Ibarra.
La independencia la han conquistado pueblos puramente
espafioles, Buenos Aires, Cuyo y Tucuman; C6rdoba fu6
neutralizada para este prop6sito el afio 1820.
El mismo fen6meno se present en las classes de la po-
blacion. Los hijus de los espafoles, la parte educada de
las ciudades, las classes cultas propendieron siempre en
todas parties por la nacionalidad. La parte grosera, 6 los
instintos groseros de las masas tendieron a la disolucion.
Lo que se Ilamaba federation se apoy6 siempre en las cam-
pafias incultas, bajo la inspiration de Artigas, de Ramirez
que era su asistente, de Ibarra, de Quiroga, de Rosas, de
Urquiza, bArbaros en frente de barbaros.
Con Rivadavia y los nacionalistas de su 6poca estuvie-
ron en las demAs provincias todos los vecinos mas cultos,
y en provincia como San Juan, donde no habia campafia,
ni idioma indigena, ni bArbaros, aunque hayan masas
atrasadas, estuvo toda la poblacion en masa y hasta hoy
sucede lo mismo.
Ahora se estila decir, Buenos Aires y las Provincias;
jLas Provincias 6 Buenos Aires En-este empeflo en des-
naturalizar los hechos, cada uno en su favor, estAn hoy
en las provitcias y en Buenos Aires, para desprenderse de
toda nacionalidad. iMentiral Rosas era un estanciero,
cuando ya combatian en Tucuman, Mendoza y San Juan





LA UNION NATIONAL


A los barbaros con Quiroga al frente; y hace dos meses un
Gobernador de Tucurnan ha sido depuesto por ser amigo
de Buenos Aires, otro de San Juan encara A los demago-
gos, que son todos los vecinos alli, que quieren entregar el
pais maniatado a los (revoltosos de Buenos Aires.
Buenos Aires es en el interior, hoy como siempre, la
nacionalidad argentina, el sentimiento que nos hace pro-
pender a tener un nombre como pueblo, & ocupar un rango
en el mundo como nation.
Este sentimiento est& menos desarrollado en los hom-
bres ignorantes que en los mas desenvueltos. El patrio-
tismo del montaf6s es el apego & sus montafias, A sus
hAbitos. La Viscaya espafiola ha tratado siempre de sus-
traerse A las conmociones de la Espafia, hasta estos iltimos
tiempos. Sus faeros eran antes que su rey y que la
nation.
El hombre principia por no tener apego sino a su tribus
aborreciendo a todas las otras y haci6ndoles la guerra.
Asi se han exterminado las tribus indigenas en los Esta-
dos Unidos y dejado despejado el suelo a los pueblos civi-
lizados.
El vulgo no se inquieta por la nacionalidad, porque sus
ventajas se le ocultan desde el lugar en que esta agrupado.
, Par& qu6 dejar los desfiladeros inaccesibles de las mon-
tafias, y descender a las llanuras, donde arde la uuerra ?
Que cada uno defienda su hogar.
Pero las naciones son conjuntos de situaciones geogrt-
ficas, de hechos pasados y de previsiones del porvenir, que
s6lo tienen en cuenta los hombres pdblicos 6 los pueblos
con una larga historic. Inglaterra y Francia han hecho
la guerra en el Mar Negro, por temor de sucesos que no
hubieran tenido lugar en un siglo.
Nosotros pugnaremos siempre contra el sentimiento lo-
cal, contra las repulsiones guaranies 6 quichuas, contra los
efectos de las distancias entire los pueblos para mantener
el sentimiento de adhesion que constitute la nacionalidad,
por temor de que, divididos en tribus, en pueblitos, agote-
mos nuestra vida en las convulsiones que son su conse-
cuencia inevitable.





OBRAS )E SAKRIENTO


IDEAS QUE HAN PREPARADO LA FEDERATION ARGENTINA

(El NaR onal, 14 de Diciembre de 1856).

,Es fruto de los instruments bArbar6s de las masas y
de las distancias solamente, la Federacion argentina? No.
Desde el primer dia de la Revolucion aparece ya en los
hombres que la encabezan en Buenos Aires el reconoci-
miento de una soberania territorial en cada provincia-
Moreno establece ya la teoria de la federation en los prin-
cipios revolucionarios que desenvuelve.
El Congress de Tucuman llama al virreynato, Provincias
Unidas del Rio de Plata, lo que prueba que estaba ya acep-
tado en las ideas el principio federal. Chile ni el Peru se
Ilamaron nunca provincias unidas de Chile 6 del Periu.
Pero el Congreso de Tucuman hizo algo mas que adop-
tar un nombre federation. SuscitAndose cuestiones entire
las provincias sobre territories, declare que se reputase
ley national el 90 de los articulos de confederation de
los Estados Unidos. Este es, salvo el caso de la adopcion
del c6digo Napoleon que han hecho algunas naciones, el
primer ejemplo de una nation que adopta por constitution
lisa y llanamente la constitution de otra. Prueba de que
los principios federales estaban aceptados desde entonces
por las classes pensadoras, lo mismo que los instintos disol-
ventes de las razas indigenas y la desagregacion normal
de las provincias preparaban para la guerra civil y el
desorden, el triunfo de este sistema de gobierno.
Entre otras cosas, el 90 de los articulos de confederacion
de los Estados Unidos establece que: ((Los Estados Unidos
reunidos en Congreso seran el uiltimo resort 6 apelacion
en todas las disputes entire dos 6 mas Estados, concer-
nientes & limits, jurisdiction 6i otra causa cualquiera.)
Estaba, pues, desde 1876 reconocida la soberania terri-
torial de las provincias y constituida una federation.
Pero la disolucion invadiendo sin ley ni rey, desde las
campafias de-Montevideo y Corrientes, el Congreso se disol-
vi6, y las provincial quedaron en 1820 sin gobierno general,
es decir, dislocado el virreynato en provincias. Lo que se
llama impropiamente el aislamiento de Buenos Aires en-





SLA UNION NATIONAL


tonces, fu6 solo el respeto de la antigua capital al derecho
de cada provincia .gobernarse por si misma. Aislada
qued6 C6rdoba; aislada qued6 cada provincia except al-
gunas que hicieron tratados entire si, y Buenos Aires fu6
una de ellas.
Rivadavia hizo dar un paso inmenso a la federation. La
teoria del Congreso de Tucuman y el hecho producido por
la ruptura de todo vinculo entire las proviiicias, tom6 for-
mas constitucionales con la creacion de la Junta de Buenos
Aires. Las provincias hicieron lo mismo y la federation
qued6 desde entonces constituida de hecho y de derecho.
Faltaba solo un gobierno general que representase el
conjunto, y para ensayarlo se reuni6 el Congreso de 1825
que reconocia la existencia de Legislaturas provinciales y
el derecho de las provincias A elegir sus propios gober-
nadores.
Entonces reaparece la obra de disolucion de los caudi-
llos y la guerra civil comenz6 de nuevo.
El pacto federal de 1831, nuevo ensayo para representar
la nacionalidad argentina, era el primer acto constitutional
del espiritu federal de los caudillos, y icosa singular la
liga federal es un abreviado de los articulos de confede-
racion de los Estados Unidos. Hay frases copiadas textual-
mente y declaran que solo bajo la forma federal se reuniran
en Congress.
Rosas se entroniz6 a nombre de la federacisn y a nombre
de la federation fue derrocado. Urquiza convocb el pacto
federal de 1831 y los publicistas lo habian ya minado con
el examen de las cuestiones federales, de que )
fu6 la mas clara expression. Asi, pues, contra Rosas obra-
ron por la primer vez juntos los principios proclamados
por el Congreso de Tuzuman, y los hechos consumados
por las masas sublevadas que disolvieron al virreynato,
a las Provincias Unidas, a la Repdiblica Argentina, tres
tentativas de crear un gobierno general.
Quedaba subsistente. la Confederacion Argentina segun
el pacto litoral, y se trataba despues de Caseros de consti-
tuirla federation por medio de un Congreso. En esta idea
concurrian Buenos Aires y las provincias. Pero la question
de caudillos y de libertad provincial se puso de por medio.
Por el antojo de Urquiza, (asi consta bajo firma), convocb







OBRAS DE SARMLENTO


& los caudillos en San Nicolas y por orgullo herido, disol-
vi6 la legislature de Buenos Aires, atropellando asi el prin-
cipio legal conquistado de la soberania provincial, de la
federation, y del consentimiento express de cada provin-
cia para todo arreglo nuevo, establecido por el Pacto Litoral.
Para la convocacion en San Nicolas de los gobernadores
caudillos no se recab6 el consentimiento de la Legislatura
de Buenos Aires. Esto consta y no lo niega Urquiza. El
Pacto de San Nicolas es nulo para Buenos Aires y para las
provincias, porque ellas, segun el Pacto Litoral tampoco
podran acordar nada, sin el consentimiento express de
Buenos Aires.
La revolution de 11 de Setiembre es la consecuencia 16-
gica de los principios federales, y se hizo en nombre de la
soberania provincial agredida por un conquistador.
Entouces se propusieron dos lines de -politica. La que
proclam6 la Legislatura, y no llev6 a cabo, desbaratar por
las armas el obstaiulo que el arbitrario de Urquiza oponia
a la organization con la concurrencia de Buenos Aires, 6 el
aislamiento, sistema absurd, que dejaba pendientes todos los
problems y a las Provincias en el caso de constituirse sin
Buenos Aires, hecho sin precedentes en nuestra historic y
prefiado de todas las complicaciones presents y las que
vendran en pos, sin que la Repdblica del Rio de la Plata pue-
da de ninguna manera salvarlas, porque es contra natural,
como lo demostraremos mas tarde.
Los tratados de Marzo, no aceptados por Urquiza, estaban
basados sobre los principios federales, y uu Estado norte-
americano no hubiera propuesto otra cosa.
La ereccion en Estado federal de la antes provincial de
Buenos Aires, es otro paso dado en la march constitucio-
nal de la federation argentina, gobernindose a si mismo
el Estado en lo que le concierne, proclamando su sobera-
nia y declarando delegar en un Congreso Nacional, bajo el
sistema federal, las facultades necesarias para reorganizar
la nacion.
En el proyecto de constitution de Alberdi estaba estable-
cida esta delegation express de part de las provincias, arti-
culo que tuvieron cuidado de suprimir en la Constitucion,
pues al darla, los que formaban el Congreso se disponian a
constituir la Repiblica sin el consentimiento de Buenos





LA UNION NATIONAL


Aires; pero que, expreso 6 tAcito, es la base de nuestro de-
recho y lo reconocieron, declarando que sometian la Consti-
tucion ya hecha al libre examen y aceptacion de la Provin-
cia de Buenos Aires.
En este estado esti la question hoy, que es el mismo en
que estaba en 1852, no obstante el sitio, no obstante los tra-
tados de Diciembre 1854. Estamos siempre en la discussion
del pacto de San Nicolas. Pero todos los principios federa-
les han sido sostenidos y practicados por Buenos Aires. La
proclamacion de la Repdblica del Rio de la Plata crearia
una anomalia con mayores complicaciones, abandonando
la position conquistada.
,QuB nos falta para terminar la organization federal del
Virreynato? ((Que la Constitucion Federal sea un pacto ce-
( lebrado por los distintos Estados, libre, voluntaria y solem-
nemente ratificado por el pueblo de cada uno de ellos; libre-
mente, sin que haya fuerza internal 6 external 6 violencia de
((nin!gun g6nero; espontdneamente, porque tenga su origen
< en acts espontaneos de las Legislaturas de los Estados;
( y solemnemente, por ser discutida, no solo en la Conrencwon
~(General que la propuso y formula, sin6 tambien en las
Legisturas de los diversos Estados pot las que ha de ser
adoptada y ratificada. )
Estos requisites que establecen la validez de las consti-
tuciones federales, faltan A la federation argentina y los
tendra por el hecho, come esta ya por el derecho consagra-
do en la jurisprudencia misma de la Confederacion.

LAS DESMEMBRACIONES

( El Nacional, 16 de Noviembre de 1856).

Han sido raras en America las desmembraciones de las
antiguas divisions coloniales. Chile, M6jico, el Peril, han
permanecido tales como el sistema colonial los limit.
Bolivia, esta fraccion segregadi del Virreynato de Buenos
Aires, no ha podido, en tentativas repetidas, darse frente
al Pacifico, no obstante que. el Sud Peri estaria llamado a
ser la costa de Bolivia.,
El Ecuador, salvo Guayaquil que perteneci6 al Perli, era





OBRAS DE SARMIENTO


una Presidencia. Nueva Granada, el Virreynato de Santa Fe
de Bogota y Venezuela la capital general de Caracas.
Centro Amrrica es la dnica desmembracion en reptibli-
cas separadas, de una capitania general. Pero tan peque-
has se muestran sus Repdblicas, que mas bien parecen
escarmiento y n6 ejemplo que pueda citarse.
Las mas notables desmembraciones hispano-americanas
son las que present el virreynato de Buenos Aires. Segre-
gole Bolivar las antiguas dependencias del virreynato del
Peru; Francia, al Paraguay; el Brasil, al Uruguay.
Las primera de estas desmembraciones se hizo en la 6po-
c.i misma de la formacion de las Provitcias Unidas, y tan
heterogencos eran sus pueblos, tan distantes quedaban del
Atlantico, que se separ6 con el consentimiento de nuestros
gobiernos. El Congreso de 1825 mand6 una diputacion ape-
nas terminada la guerra de independancia, a los pueblos
del Alto Peri, declarandolos libres de disponer de su pro-
pia suerte.
No sucedio lo mismo con el Paraguay, que forma parte
del sistema natural de nuestros rios. Vencidos nuestros
ejercitos en 1811, mantenido el aislamiento por Francia
hasta su muerte, ningun gobierno argentino consinti6 ja-
mas en esta desmembracion. La primer concession que las
divisiovies que se sucedieron A la caida de Rosas hicieron
ialhecho consumado, fue el reconocimiento de la indepen-
:ia del Paraguay, que ya principiaba a unir sus ej6rcitos a
los nuestros.
Mas tenaz fue todtavia la resistencia opuesta A la separa-
cioli de Montevideo. Los que le hacen A Artigas el honor de
l: creation de aquel Estado, olvidan cuidadosamente que
dos veces fu6 conquistada de los portugueses.
El primer sintoma de vida que di6 la nacionalidad argen-
tina en 1826 fuW lanzarse a la reconquista de esta part del
territorio poblado por la raza espafola, y esta vez el pue-
blo argentino y los orientales que habian protestado contra
la dominacion brasilera, fueron quienes precipitaron al go-
bierno en una guerra impuesta por el deber y los vinculos
de la sangre y del idioma.
a Treinta y tres denodados patriotasa atravesaron el rio,
y arrebataron sin combat a la dominacion de la lengua
Iportuguesa el territorio oriental. El pueblo de Buenos Ai-





LA UNION NATIONAL


res sostonia estos esfuerzos con suscriciones cuantibsas,
armas y voluntarios. El 25 de Agosto de 1825 se present
al Congress en session secret una comision de orientales
pidiendo reincorporacion A la Repiblica Argentina, la que
fue obtenida, no sin alguna resistencia del ejecutivo para
aceptarla, pues preveia la guerra que se sigui6.
El resultado lo conoce el mundo, per la existencia del Es-
tado del Uruguay; pero el mundo ignora que no fu6 debida
la segregation al mal 6xito de las armas argentinas y orien-
tales, sin6 A los elements disolventes de la misma Rept-
blica Argentina: Dorrego, Bustos, Quiroga, Ibarra, los Aldao
formaron una paz deshonrosa, despues de una victoria es-
t6ril, contra la cual protest la guerra civil que dur6 treinta
anios. La batalla de Caseros en 1852, es el acto en la historic
que se sigue A la paz de 1827. La reorganization internal,
interrumpida entonces, continda ahora. Asi marchamos.
La Repnblica del Uruguay fu6 desmembrada, despues
de una lucha sangrienta y cuando las fuerzas de adhesion
estuvieron agotadas de parte del tronco de que se despren-
di6. Un tratado solemne entire la Repdblica Argentina y
el Brasil confirman aquella independencia. La Inglaterra
se constituy6 garante.
Ninguna nation ha llenado mejor las formas que cons-
tituyen una nacionalidad. A mas de su propia voluntad,
tenia la renuncia de los Estados que pretendian jurisdiction
y A la Inglaterra constituida en guardian.
Veamos obrar los instintos de familiar. Lavalle perse-
guido por Rosas emigra al nuevo Estado y el retrato de
Oribe, Presidente del Uruguay, figure en las ovaciones &
Rosas en Buenos Aires.
Lavalle y Rivera destronan a Oribe despues de larga y
desastrosa lucha civil y Oribe emigra a Buenos Aires. El
President de la Repdiblica independiente, sienta plaza de
general de la Confederacion y degtiella A los pueblos de
C6rdoba y Tucuman.
Urquiza y Echagiie, con ej6rcitos argentinos, entran en
el territorio oriental para dirimir cuestiones puramente
orientales. El general argentino Oribe va en seguida con
un ej6rcito argentino A reivindicar su presidencia oriental
y sitia A Montevideo.
TOMO xviI.- 3





OBRAS DE SARMIENTO


El general argentino don Jos6 Maria Paz defiende la inde-
pendencia del Estado Oriental, cuya capital resisted diez
afios. El general argentino Urquiza, en alianza con el
Brasil, levanta el sitio y desde entonces el nuevo Estado es
de hecho independiente.
Pero como sus partidos, sus tradiciones, sus hombres, su
historic, la misma que la de la Repdblica Argentina,
sigue agitandose por las mismas causes y con los mismos
elements. La fusion se ensaya al mismo tiempo en Bue-
nos Aires y en Montevideo por la misma political y con el
mismo mal fxito.
Hay un movimiento en Buenos Aires para trozar las cade-
nas que ha forjado el triunfo de un caudillo, la repercusion
se siente en Montevideo, por medio de conmociones y re-
vueltas. Vuelve Oribe a reaparecer en la political de su pais,
la repercusion se siente en Buenos Aires, por una s6rie de
invasiones, armadas por 61 y los suyos para echar por tierra
las instituciones de Buenos Aires.
Publicistas de Buenos Aires dirigen la opinion en Monte-
video; publicistas orientales ocupan un lugar distinguido
en la prensa de Buenos Aires, abogados orientales codifi-
can sus leyes. Lucas Moreno, Flores ex-presidente, Oribe
ex-degollador, apacentan 6 degfiellan ganado hoy a la som-
bra tutelar de Urquiza.
,Cuanto le ha costado a la Banda Oriental, su indepen-
dencia, cuanto A Buenos Aires? Veinte afios de guerras
atroces, la fortune de ambos paises sepultada en el sitio de
Montevideo, el exterminio de la mitad de la poblacion indi-
gena,las libertades de ambos paises sacrificadas, para lie-
var adelante las luchas de partidos comunes.
EEs independiente el Uruguay? Veremos todavia lo que
sale para Buenos Aires y para Montevideo de la reconcen-
tracion en el Entre Rios de los caudillos Moreno, Flores,
Oribe, orientales, protegidos por los caudillos argentinos.
Hagamos otro estado independiente I Nuestros hijos, hasta la
cuarta generation, estaran sufriendo las consecuencias.





LA UNION NATIONAL


LA OPINION Y EL AISLAMIENTO

(El Naolonal, 17 de Diciembre de 1856).

iLa opinion es la reina del mundo! Pero ay! cuAntas
veces la noble reina pasa su vida encadenada al pi6 de los
tiranost
La opinion pdblica no es en materials de gobierno la im-
prevision dAl pdblico, ni la ignorancia comun, ni la passion
ni los intereses del moment. La opinion pdblica es el
sentimiento moral que rechaza los actos culpables, las des-
vergtienzas del poder material, la violation insolente de
las leyes.
La opinion ptiblica, como freno A la impunidad orginica
del gobierno, como corrective A los errors 6 al mal triun-
fante, necesita puntos de apoyo, centros de poblacion donde
hacer pi6, robustecerse y hacerse respetar.
La Italia, el primer pueblo civilizado de la Europa, des-
pues de la edad media, ha gemido por siglos bajo las mas
degradantes tiranias, porque dividida en pequefias seccio-
nes, nunca encontr6 la tirania arraigada en un gran cen-
tro, y resistencias en los otros. Cuando el tirano ocupa el
castillo de San Telmo que domina la ciudad y la Bahia de
Napoles, donde esta aglomerada la parte mas culta y mas
rica de la poblacion del reino, j d6nde querdis que empu-
jen las resistencias? Los bandidos de los Abruzzos son los
ainicos napolitanos libres para protestar contra la tirania.
Hoy la Inglaterra y la Francia, por caridad, por lastima,
acaso por vergfienza de la especie humana, solicitan en va-
no del rey, que no haga apalear de dia A los ciudadanos
en las calls.
La America del Sud present el ejemplo de lo que influ-
ye en la suerte de las naciones, esta falta de asideros a las
resistencias y las Repdblicas del Plata, las compensacio-
nes que los pueblos adoptan en despecho de sus divisions
political.
El Paraguay era una de las mas antiguas colonies de la
Espafa y por tanto encerraba en su seno en la 6poca de la
independencia, centenares de espafioles 6 hijos de espafio-
les ilustrados, 6 al menos habituados A las prActicas civili-





OBRAS DE SARMIENTO


zadas. Pero el Paraguay no cuenta con mas ciudad que
la Asuncion y una poblacion numerosisima derramada en
todo el territorio, sumisas, pobres 6 ignorantes, de raza 6
idioma guarani.
El Dr. Francia aisl6 al Paraguay de las Provincias Uni-
das, y despues de una tentative infructuosa para unirlo A
la familiar argentina, el Paraguay fu6 abandonado a su
propia suerte, ignorado de todos y sin simpatias entire los
otros pueblos.
Sobre el Paraguay ha pesado durante treinta y cinco alios
la tirania, sin modelo en la historic, del Dr. Francia. Los
tiempos mas oscuros del mundo no presentan espectAculo
mas lamentable de un pueblo de medio million de hombres,
insultado, encorbado, empobrecido, agotado, diezmado por
un solo hombre encerrado en un cuarto, gobernando por
el terror de sus crueldades, administrando el suplicio peri6-
dicamente, para mantener el pavor y el anonadamiento.
iQu6 le falt6 al Paraguay para ahorrarse diez aflos si-
quiera de tan horrible suplicio? Un punto de apoyo en la
opinion, las simpatias de los pueblos vecinos, el contact
con otros pueblos de su idioma. Hoy mismo el Paraguay
es indiferente A todos. Nada tiene que esperar de nadie.
Otra ha sido por fortune, la suerte de la Repiblica Argen-
tina. Como el Paraguay, tuvo una tirania horrible, y lo que
es mas, en la ciudad mas culta, mas populosa y mas en con-
tacto con el mundo.
La opinion pfiblica no solo fu6 sojuzgada, sin6 que se la en-
sefi6 a mentir con esterioridades hip6critas. El tirano era
aclamado en los comicios por unanimidad, en meetings,
sociedades populares, fiestas parroquiales y serenatas. La
prensa, la Legislatura,todos los 6rganos de la opinion men-
tian 6 ayudaban voluntariamente al engafio.
Pueblo tan excitable como el de Buenos Aires, patriots
tan numerosos como los que su capital encerraba, estado
mayor de generals como los que legaron las guerras de la
Independencia, nada pudieron hacer en el territorio de Bue-
nos Aires contra la tirania que los oprimi6 veinte afios. La
revolution de Dolores, encabezada por tres estancieros, se-
guida por pobres paisanos, sofocada al dia siguiente de
haber nacido,es todo lo que intentaron en veinte afios los
oprimidos para sacudir yugo tan ominoso.





LA UNION NATIONAL


Pero la Repiblica Argentina tiene catorce centros de opi-
nion A mas de Buenos Aires, Montevideo incluso. Cuando
la tirania se hubo apoderado de la ciudad mas populosa
y civilizada de la America del Sud, encadenado la prensa,
corrompido las instituciones, aterrado al pueblo, Tucuman,
Salta, Jujuy y la Rioja se unieron para protester contra el
atentado. La opinion fue A asilarse en aquellos extremes
casi ignorados en Buenos Aires. La opinion hall un asilo
en Corrientes. La opinion se cre6 un baluarte en Monte-
video, desde donde pudo tener en jaque al tirano. La opi-
nion, en fin, se abri6 paso hasta el campamento de uno
de los seides del tirano, ya desmoralizado por tan tenaces
resistencias, y en Caseros pudo reconocer la opinion armada
de los pueblos argentinos.
Sin esta comunidad de intereses de las quince ciudades,
sin aquellos centros de opinion, por debiles que cada uno
de ellos parezca, la suerte de Buenos Aires estaba fijada
irrevocablemente, y una monarquia vergonzosa habria su-
cedido al tirano en Manuelita I 6 en Juan II.
El mismo fen6meno se ha producido en sentido inverso
despues de Caseros. Las trece ciudades confederadas, lo
han estado, mas que en gobierno, en el prop6sito de aban-
donar su suerte a la voluntad de un tirano. De concession
en concession, de restauracion en restauracion, habrian
concluido por reorganizar la antigua tirania con Congreso
en lugar de Legislatura. La opinion, libre en Buenos Aires,
ha puesto sin embargo,coto A los desmanes, y el espec-
tAculo de la libertad y desarrollo de Buenos Aires, alen-
tando A los pueblos y preparandolos para conquistar la
realidad que no tienen de las instituciones que se han
dado.
Cuando no hay comunidad national, los pueblos inven-
tan medios de emplearla. Oribe, ex-presidente oriental, se
hizo general de Rosas para sojuzgar a su pais y los orien-
tales llamaron en su defense a los patriots argentinos
contra Oribe y su protector. Montevideo fue por diez aios
el centro de la opinion argentina y el campo de batalla
de la lucha por la libertad de estos paises. Herrera y Obes,
oriental, negoci6 la batalla de Caseros, y el dia que se ha
anunciado la emigracion de Oribe al Entre Rios, Buenos
Aires ha respirado.





OBRAS DE SARMIENTO


i Qu6 haria esta Reptiblica del Rio de la Plata para salvarse
de estas tiranias locales, para las que tienen tantos meritos
Lagos como Rosas? Los Estados vecinos debieron ser indi-
ferentes a sus cosas, y veinte afios de desgracias han ense-
fiado A Buenos Aires a desconfiar de sus fuerzas aisladas.
Hoy es impossible una tirania sangrienta y soez, como la
de Rosas; estamos muy civilizados (en tres afios de liber-
tad) para tolerarla. Pero un gobierno astuto, hip6crita, apo-
yado en especulaciones, mercantilismo y monopolios; un
gobierno con boletos de sangre y repartos de tierras, remate
de pro.visiones, diaries como la Constitucion y ]a Reforma,
est i mas cerca de lo que se cree. El pais no esta curado
de la enfermedad que sostienen, aguijonean y explotan las
tiranias, la sed de riquezas.
Si una vez vencidos en la Repuiblica del Rio de la Plata los
buenos principios, sus hijos van A buscar simpatias en las
otras ciudades, 6rgano A sus quejas en la prensa extran-
jera, qu6 dirian, si de todas parties, les volviesen la espalda?
Si sus intereses fuesen extrafios, la opinion indiferente A
sus males?
La primer de las colonies espafiolas que arribara al
puerto deseado de un gobierno libre con contrapesos y
obstaculos invencibles para una tirania, es la Repiblica
Argentina, por sus numerosos centros de opinion.
Dominado Montevidec, la Colonia no es bastante populosa
para resistir. Para tomar A Salta, se necesitan meses
de viaje y A la derrota de Famallh, responded de atrAs la
victoria de Caa Guazd. Es material de nunca acabar y solo
en esto son mnas fuertes los pueblos contra los tiranos:
ellos son eternos y los tiranos mortales. Para un golpe de
mano, bastan una hora y cuatro malvados. Para recobrar
la libertad perdida se necesita tiempo y espacio; y el
tiempo y el espacio nos pertenecen.
La Repiblica del Rio de la Plata, haria de estos paises una
Italia, con la misma lengua en todas parties, con una Roma
destronada, una Venecia en poder de los extranjeros, un
reino de Napoles en el Paraguay, una Cerdefia en la Con-
federacion, para gemir separados, y esperar de la Francia
y de la Inglaterra una mediacion.





LA UNION NATIONAL


LA SOBERANiA EXTERIOR

(El Naoional, 18 de Diciembre de 1856).

Hala ejercido Buenos Aires en distintas epocas y la cons-
titucion actual se la reserve hasta que como Estado federal
la delegue en un Congreso Nacional.
Ejercieronla Corrientes y el Entre Rios en 6pocas diver-
sas; pero nunca se ejerci6 para declararse naciones inde-
pendientes, sin6 al contrario para obrar con ella sobre la
comunidad argentina.
Hoy se propone a Buenos Aires hacerse independiente
como el Paraguay, como Montevideo, para volver la espalda
A la nacion.
Son, pues, dos cosas distintas.
Si Montevideo salv6 la libertad argentina por sus par-
tidos politicos, fue en despecho de la independencia, pues
que no era a fuer de independiente que se interesaba on
la lucha argentina, sin6 por la comunidad de families que
hace ilusorias las independencias en el papel. Para campo
de batalla argentino, C6rdoba fu6 tan bueno como Monte-
video, Tuouman, como Corrientes.
Si Montevideo sirvi6 a la libertad argentina contra los
tiranos, es porque estuvo libre de su influencia y la resis-
tencia pudo organizarse alli. Buenos Aires, como centro
libre de la influencia de Urquiza, esta hace dos afios en
las condiciones de Montevideo. La independencia estaria
de mas, pues no es necesaria para opener resistencias.
Si la independencia fuese a traer elements para sacar
del Entre Rios a Urquiza y a los caudillos, tendria de dis-
culpable la intencion; pero no se trata de eso, sin6 de
abandouar a los demas pueblos argentinos a su propia
suerte y esterilizar para ellos la libertad adquirida en Bue-
nos Aires. Si quereis destruir la tirania j por qu6 no tomais
el camino del Entre Rios y el instrument con que los pue-
blos destruyen los obsthculos a su felicidad?
LEs acaso que no quereis la guerra, y prefers la ansencia
6 la desercion? Pero aun para ser independieutte se nece-
sita afrontar la guerra. El Congreso de la Confederacion
ha declarado no reconocer acto alguno de soberania na-





OBRAS DE SARMIENTO


cional de parte de Buenos Aires. Esto hace career que no
reconocerk la propuesta independencia; luego nada habre-
mos cambiado A la situation, si no el nombre. Habra guerra
por la independencia, A fin de evitar la guerra por la liber-
tad qte no queremos hacer 6 no podemos. Habra malestar
por lo uno, como por lo otro.
Pero dos elements nuevos se agregar n para empeorar
lasituacion.
Los argentinos de las provincias que aran la libertad
y a Buenos Aires como representaute hoy de los princi-
pios de libertad, estarAn de acuerdo en oponerse y mal-
decir la proyectada independencia, con los que por odio
a la libertad de Buenos Aires, le son opuestos; mientras
que Buenos Aires no atraera en su apoyo, element nuevo
ninguno, pues la independencia, es precise conquistarla
primero del Estado de que una fraccion de territorio forma
parte.
A esta condition, todos los pueblos tienen derecho A ser
independientes, San Nicolas de los Arroyos, como Santa F6.
Despues se necesita que la acepten las otras naciones del
mundo y este es un derecho de ellas y no del pais que
se declara independiente.
La situation de Buenos Aires hoy es una situation legal.
No obedece A una constitution que no ha discutido, exa-
minado ni aprobado. No acepta un gobierno emanado de
actos que no tuvieron su concurrencia. La que quiere asu-
mir, necesitaria legalizarla, y esto se hace con sangre,
dinero y tiempo.
EL PACTO LITORAL

(El Nacional, 27 de Setiembre de 1856).

Muy alarmado se muestra El Nacional Argentino, con un
papel que se dice enviado de Buenos Aires y circular con
profusion en la Confederacion, proponiendo una Asociacion
Nacional Bonaerense que tendria por base el pacto federal
de 1831.
Dudamos much que haya nada de s6rio en este negocio
y rnucho mas que la idea part de' Buenos Aires.
No conocemos ninguna entidad political que de al pacto
de Santa F6, llamado el tratado cuadrilAtero, valor politico





LA UNION NATIONAL


alguno, en lo que A nuestro juicio andan descacaminados
todos, obedeciendo A sentimientos de repulsion contra los
convenios celebrados entire los antiguos caudillos de las
provincias.
El Dr. D. Mariano Sarratea en un opuisculo (1) y el que
esto describe, son acaso los ainicos que han sostenido la
revalidacion del tratado cuadrilatero, y la conveniencia de
tomarlo por base de un arreglo en las cuestiones que divi-
den A los pueblos argentinos. Esta doctrine no ha tenido
discipulos y nos reduce A career ap6crifa la aparicion de
la misma idea, la circunstancia de que El Nacional Argen-
tino no nos la cuelgue, sabiendo que no es de ahora que
la hemos cobijado.
Es curioso notar entire las mil aberraciones de nuestra
6poca,que la opinion sea uniform en Buenos Aires y en
la Confederacion en rechazar el pacto de Santa F6. Los
publicistas de alli no le dan hoy otro valor que el de un
hecho hist6rico. Sin embargo, el program de Mayo, con
que el General Urquiza se levant6 contra Rosas, se hizo en
nombre del pacto de Santa Fe. El encargo de entretener
las relaciones exteriores confiado A l1 despues de Caseros,
se hizo en nombre de ese pacto.
La convocacion de los gobernadores A San Nicolas, se
hizo en sustitucion de la Comision de los diputados de las
provincias, acordada en aquel pacto.
El acuerdo lo ratific6, prometiendo cumplirlo religiosa-
mente. El proyecto de constitution publicado en Chile por
Alberdi, era segun lo indicaba en la carAtula, arreglado a
las bases del pacto de Santa F6.
Lo constitution sancionada era conforme (a los pactos
preexisterites ).
1Por qu6 se empefian ahora en mirareste document pri-
mordial como simple hecho hist6rico? La razon es sencilla.
Si el pacto de Santa F6 es reconocido tratado constitutivo
de la nacionalidad y federation de los pueblos argentinos,
el Acuerdo de San Nicolas, la constitution de Mayo, los tra-
tados de Julio, quedan insubsistentes. Por aquel tratado,


(1) Publicado en parte en estas obras, tomo VIII, y segun pare'e, ihspirado por
Sarmiento.-El Nacional Argentino, diario del Parana. (Nota del Editor,.





OBRAS DE SARMIENTO


las cuatro provincias litorales se obligaban ;a no entrar en
convenios, ni con poderes extranjeros, ni con las demas
provincias, sin el asentimiento expreso de cada uno de los
cuatro contratantes.
El acuerdo de San Nicolas fu6 nulo por falta de asenti-
miento expreso de Buenos Aires y asi en los demas casos.
El rechazo que hacen hoy en la Confederacion de dicho
pacto es natural. Ven en 61 la soga que puede colgarlos.
De ese pacto, coino de todo principio de derecho republi-
cano federal result tambien que no hay, ni puede haber
Congress argentino, sin la participation de Buenos Aires.
Ch6cales much en las provincias esta idea, sublevandose
el amor propio de los individuos. Afortunadamente no
hay en Buenos Aires hoy persona ni partido que pretend
que el Congreso de trece provincial no sea un Congreso ar-
gentino, y aunque nosotros mismos hayamos, como medio
de transaccion admitido el hecho, el derecho federal no le
acepta en principio.
Es por esto que hemos dado siempre much importancia
al pacto de Santa F6 que es andlogo a los articulos de Con-
federacion de los Estados Unidos, el principal de los cuales,
(el art. 9), fu6 declarado ley national para el arreglo de las
relaciones de las provincias eutre si, por -el Congreso de
Tucuman. Este pacto prohibia a una 6 varias provincias
tratar por si solas con las potencias extrafias, lo que garan-
ti la lnacionalidad argentina. Prohibia hacer pactos, acuer-
dos entire ellas mismas, sin el consentiriento expreso de las
otras,lo que aseguraba la integridad argentina.
Todo esto conviene perfectamente a la political del go-
bierno de la Confederacion, en cuanto pretend que Buenos
Aires esta ligado la Confederacion por vinculos naciona-
les indisolubles, pero presiente que con el pacto en la mano
han de ponerle enduda hasta la existencia legal de un
Congress sin la participation de Buenos Aires.
Por lo demas, nada de sorprendente tiene la proposition
que hace El Nacional Argentino, de que se. tome por base de
arreglo laConstitucion de Mayo. Es lo de todos ls plei-
teantes. Nadaes mas noble, mas prudent, mas generoso
que una transaction honorable entire hermanos. Pero la
transaccion consiste en que el adversario reconozca sus
propias pretensiones.





LA UNION NATIONAL 43

Es por lo demas quim6rico el temor que aquel diario
muestra de que vayamos A introducir la anarquia que nos
devora, en aquellos pueblos-tan contents de su suerte.
Tan poco se ocupa la opinion aqui de esas cosas, que duda-
mos much haya cien de nuestros lectores que lean hasta el
fin este articulo. La palabra Confederacion hace bostezar,
en lugar de exitar c6leras, ni temores, ni celos, ni envidia.
Hacen mal; pero este es el hecho. Si alguien ha concebido
la idea de una Union national bonaerense, debe perdonarsele,
por el buen deseo, pues plan politico no hay en ello, ni en-
contraria en Buenos Aires dos firmas que la suscribiesen
sobre la base del pacto de Santa F6.













LA QUESTION DE NACIONALIDAD


(El Nacional, 1 de Diciembre de 1856).

Mi estimado Sr. y amigo:-Sumamente agradable para
mi, son sus muy apreciables lines fecha 15; cuya lecture
me ratifica en la idea de que su constant preocupacion es
Buenos Aires, y de que Vd. es siempre portefio; porteio
puro, sin por eso dejar de ser argentino; pero mas carifoso
con ella mientras mas problematica se hace la suerte de la
Patria.
Cuando le hablo de portefios, espero no me haga Vd. la
injusticia de suponerme contagiado por la epidemia del lo-
calismo-no sehor-yo llamo portefos A todos los amigos
del progress y la civilization argentina, que hayan nacido
en San Juan 6 en Jujuy. Buenos Aires, sufre y padece por
los principios; por sostenerlos'inc6lumes estA separada de
sus hermanos, devastada por los salvajes que el caudillaje
incita al robo y recien se siente libre de la anarquia que el
caudillaje (siempre l1) azuz6 contra ella.
Buenos Aires, es la esperanza de reorganization national,
y su resistencia al General Urquiza es la base en que aque-
lla podra un dia elevarse. Mientras permanezca de pie,
las provincias no sernn tan tiranizadas ni tan explotadas
como positivamente lo serian, si la adversidad quisiera so-
meterla A ese gobierno irresponsible que-profesa y practi-
ca tan tenazmente la diab6lica maxima divide et impera.
Penetrado como estoy de que aquel gobierno nadahace y
nada hara por la paz, porque la paz, es decir, la reunion ab-
soluta de ambas fracciones, es completamente impossible, en
tanto que de ellos depend; porque esa paz, es su caida,
porque los pueblos a quienes apelariamos, si hicieran oir





LA UNION NATIONAL


su voz, les lanzarian el anatema del r6probo y ellos lo sa-
ben perfectamente-persuadido de que esos hombres no
tienen suficiente altura, abnegacion y patriotism, para
consentir en un cambio de personas sin el cual no hay tran-
saccion possible; convencido, mi querido senior, que ni ellos
pueden venir ni nosotros ir con armas, a imponerles la ley
ni ellos a nosotros, ni nosotros A ellos; seguro de que seria
profundamente inhabil despertar el vehemente cuan mez-
quino espiritu de localidad en las provincias 6 en Buenos
Aires,porque es poderoso alla y acA: pes.das estas y otras
consideraciones que omito, se produce en mi animo para
contestar a su pregunta j quB pienso sobre la situation actual
de Buenos Aires? una conviction profunda, de que mar-
chamos a la independencia reciproca, si pasamos por los
horrores de una guerra civil; 6 de que marchamos a la
reorganization de la nacionalidad, si podemos conservar
el statu quo un tiempo bastante para que, arreglandose
nuestras muy ricas y copiosas fuentes de renta pdblica,
podamos con ellas organizer un poder military (de line)
propiamente tal, que garantiendo nuestra riqueza rural,
Buenos Aires, tome la expansion que pueda y absorba-
digo-atraiga, por esa fuerza y rotacion que el movimiento
imprime, del centro de cada sistema planetario A su cir-
cunferencia, cada uno de los astros 6 sat6lites de que 61
se compone.
No hay reconstruction de nacionalidad possible que no
tenga por base A Buenos Aires, porque Buenos Aires no
es un hombre, ni es un partido, ni es una provincia pre-
ponderante sobre las otras.
Buenos Aires es A la Repuiblica Argentina lo que Paris
a la Francia el corazon y la cabeza a la vez, del cuerpo
social.
Cuando la inteligencia y el sentimiento de lo grande
y de lo just triunfan de la fuerza bruta, la doctrine y
los principios se radican, y la ley impera sola como hoy
sucede en Buenos Aires, donde todo argentino A su am-
paro puede aspirar segun sus merecimientos; porque para
hacerse portefio, es decir, argentino partidario de las ins-
tituciones, lo Inico que se require es, sacudir las preo-
cupaciones de barrio y las influencias de gauchos.
Al abrigo, pues, de estas instituciones y por la propaganda





OBRAS DE SARMIENTO


de ellas, Buenos Aires, podria atraerse A Santa F6, C6rdoba
y otras cuyos hijos son portefios de nacimiento, y de edu-
cacion; asi poco a poco nuestra nacionalidad se reconstrui-
ria, sobre una base convenient, pues que la constitution
y las leyes todas, serian una verdad practice, real, positive,
que se palpa, que se siente, y que se comunicaria a las
demas provincias por el ejemplo, como le sucede hoy a
Santa F6 donde la ley se observa un poco, sin miramiento
Slas personas.
Buenos Aires es una idea-hoy, la Confederacion es un
hombre-sobre aquella el edificio social puede basarse,
sobre este el edificio social no puede ni plantarse: el edi-
ficio y el hombre vienen a tierra-por el espiritu de la
6poca,-por la falta de equilibrio, por su propia naturaleza
en fin-movediza, deleznable y frAgil, como la humanidad
misma.
Abandonados A nosotros mismos, ese gobierno que no
tiene otra razon de ser sin6 la costumbre de sacrificar a
idolos decr6pitos, se desmorona de por si. Esa administra-
cion estA tisica-vive de ilusiones y va a morir'de con-
suncion-sus dias son contados, y mas cercano estarA su
fin mientras mayores sean sus esfuerzos para derrocar las
que le son hostiles.
Los dos pueblos que mas progresan, las dos fracciones
de la nation argentina que han mostrado mas Oitalidad,
son los que el caudillaje del Parana, (chiripa 6 frac, el
hAbito no hace al monje: caudillos son Baigorri, Urquiza,
el Czar y Luis Napoleon)-son los que el caudillaje del
Parana persigue mas tenaznente, con sus artimafias y
seducciones 6 intrigas frustradas que no consiguen otra
cosa que descubrir el fondo malo, vicioso y ruin de su
cacique. Costa en el sepulcro, Flores y Lagos empujados
por Urquiza a la fosa que les espera, Caceres perseguido,
derrotado y muerto A esta fecha quiza por los correntinos
que querian anarquizar, demuestran evidentemente, que
esa organization es una farsa y ese gobierno national una
comparsa de intrigantes que explotan un nombre, que
quiza IlamarA ilustre nombre-si cuatro mil portelios
muertos por 61 -no mostrAran la ambition, el egoismo
y la intriga, donde yo quisiera ver el patriotism, la abne.
gacion y la altura que pudo tener.





LA UNION NATIONAL


6Que ha hecho que pueda tentarnos, en las provincias
que les son sumisas, para que Buenos Aires, borre con
su mano el c6digo que est& escrito con sangre de hombres,
para escribir otro que le trazar& la voluntad de Urquiza?
4Sera por ventura lo que pasa en Mendoza, en San Juan,
en Corrientes, donde el gobierno national tal vez invade y
mata por mano de CAceres, 6 restablece el caudillaje irres-
ponsable por medio del c1lebre Benavidez, 6 reinstala las
tendencies mazhorqueras por el nuevo general Rosas pig-
meo? 4qu6 puede ganar Buenos Aires ligAndose, ni como
puede ligarse?
Cr6ame usted sincere; yo me conceptuaria dichoso en
poder ver las cosas de la Confederacion bajo otro punto
de vista, pero el escAndalo no puede sobrepujarse: el gefe
de la administration revolucionando, anarquizando a sus
administrados es enteramente sui g6neris, no tiene origi-
nal ni copia en la redondez de la tierra.
Siguiendo los sucesos su curso regular, ese gobierno que
A imitacion de los caribes antrop6fagos, devora 6 pretend
devorar A sus semejantes; que abre una escuela practice
de corruption, de des6rden, de anarquia, y de violencia,
atacando 6 haciendo atacar las instituciones por caudillos
que l1 protege, no puede vivir porque 61 ha viciado y vicia
aun las fuerzas de su propia existencia con esos excess.
No satisfecho con ejercer esa influencia mal6fica en sus
propios dominios, todavia extiende sus redes por el Estado
Oriental y poni6ndose de acuerdo con l1, con el general
Oribe, se le v6 tentar otra restauracion de caudillo des-
tronado--,no estA clara y neta ahi la tendencia dominant,
la idea motriz de todos sus actos? ZC6mo puede Buenos
Aires ligarse A eso?
No estoy por la guerra, ni convendr6 jamAs con la pro-
paganda de Mahoma-detesto el sable como argument
-pero tampoco estoy por que hagamos en adelante gestion
de ninguna especie.
Lo que usted sugiere seria lo mas razonable y lo mas
sensato pero $c6mo harAn los pueblos para emitir su opi-
nion? &qu6 formula emplear que garanta el voto libre?
4d6nde encontrar la buena fe que aqui se observaria, en
los detalles de ese gran negociado? En efecto, apelar al pue-





OBRAS DE SARMIENTO


blo, nada mas just, el pueblo es soberano; pero es nece-
sario que el soberano sea libre glo es en la Confederacion?
Espero la explanation de su pensamiento en cuanto a
la ejecucion y a los detalles que pudieran salvaguardarnos
de ulterioridades.
Lea entretanto, la proclama de Urquiza publicada aqui
Iqu6 v6 usted en ella? ,hay acaso c6mo equivocar alli el
estilo, la palabra y la idea del viejo Artigas? eno se vB ya
la persecucion al porteeno, al hombre de principios y de
doctrine? 4no se vislumbra alli la proscripcion del frac,
la prohibicion del guante y la exaltacion del cintillo?
Para el general Urquiza son portehos el Dr. Zuviria, Sar-
miento, Velez Sarfield, Barros Pazos, lo mismo que usted
y yo. Los hombres que trabajan para el restablecimiento
de un 6rden de cosas regular y permanente-son porte-
hosl portenios indignos como dice la proclamat
Pero, senior, ide que sirve esa explosion impotente de
un rencor absurdo? acaso puede Urquiza lisongearse de
cambiar la situation, aunque Flores y Lagos triunfaran
aqui y CAceres en Corrientes? .No vB 61, no alcanza, que
hay algo superior al hombre, que nos empuja en el sen-
tido del espiritu del siglo? Apenas triunfante, el primer
cuidado de sus seides seria cotibinarse para traicionarlo
y los pueblos serian sus c6mplices, porque ellos tienen
hoy la palabra, que la civilizacion les dicta.
La Confederacion va a arrojarse en los brazos del Brasil
y ninguna duda tengo de que se firmara el pacto de sangre,
pero quizA se acabe asi mas pronto el caudillaje entire noso-
tros. Los tesoros del Brasil se repartiran entire una docena
de Burgraves, el ej6rcito no se pagara ni se regulalizara para
atacar el Paraguay.-Corrientes vera en ese acto la. p6r-
dida de sus libertades y lo resistira aun cuando Caceres
no hubiese ya invadido como lo ha hecho--puedo ase-
gurar a usted que Corrientes se opondra a la guerra contra
el Paraguay-por consiguiente lo que puede salvarlo puede
perderlo mas pronto-esa influencia brasilera es general-
mente mortifera. El gobierno del Parana cree encontrada
la panacea universal en los dos millones que cuenta reci-
bir, pero esa suma no servira sin6 para apreciar en su just
valor lo que necesita aquel gobierno para poder marchdr.
Bienestar de un dia, luz para que se'vean las tinieblas,





LA UNION NATIONAL


el emprestito A camblo de soldados no sera sin6 el primer
paso hacia el abismo del fango en que van a meters los
hombres y cosas de la Confederacion-la suiza que el Bra-
sil va a tomar a su sueldo.
Abandonados a nosotros mismos, el triunfo de Buenos
Aires, es decir, de los principios sobre el caudillaje, era
solo y es una question de tiempo-tomando cartas el Brasil
como parece probable, la partida seria mas larga, pero el
4xito me parece seguro.
Quiza la sed me ciega, pero francamente, yo creo que
tenemos la question ganada si seguimos adelante con fir-
meza-que haga Urquiza lo que quiera 6 lo que pueda.
Buenos Aires no debia vacilar en declarar que su reunion
es impossible mientras el general Urquiza permanezca en
el mando, declarando sin embargo su intencion de perma-
necer armada, pero quieta y pacifica respect a las pro-
vincias que piensen de otra manera. En una palabra que
quede establecida la verdad de las cosas: que cesemos de
estarnos embromando unos a otros: con Urquiza no puede
haber reconstruction s6lida de la nacionalidad, a lo menos
yo confieso no alcanzar A verla.
Como usted v6, coincidimos en muchos puntos; mas seran
ellos, estoy persuadido, cuando usted desenvuelva las pro-
posiciones que contiene su muy estimada.
Excilseme usted que haya continuado nuestras antiguas
tradiciones-al correr de la pluma y sin mirar para atras
-tampoco hay tiempo sin6 de saludarle afectuosamente.

LA QUESTION DEL CENSO

(El vaotonal, 18 de Abril de 1856).

Todavia nos es necesario hablar de este asunto, que tiene
menos gravedad que el que le daban las apreciaciones del
Orden que revel6 el primero el hecho de la separacion de
portefios y argentinos, y las explicaciones mismas del jefe
de la oficina de Estadistica, que fascinado por un error de
concept persistia en justificar el desacierto.
Hemos debido A-la atencion del senior Ministro de Go-
bierno, el poder inspeccionar el cuadro estadistico en cues-
tion, y hallarnos en mejor aptitud de juzgarlo.
ToMO xvn. -4





50 OBRAS DE SARMIENTO

El cuadro divide la poblacion de la ciudad de Buenos
Aires, por las nacionalidades de sus habitantes, para deta-
llar en las columns, edades, profesiones, sexo, capacidad
de leer, etc., etc.
La clasificacion principia por portefios, y sigue por argen-
tinos, orientales, paraguayos, brasileros, bolivianos, perua-
nos, norte americanos y sigue con las diversas nacionali-
dades de los europeos.
Creen personas entendidas y creemos nosotros que todo
queda allanado haciendo tres categories. la argentinos,
subdivididos en el pais, y, en inmigrados de las otras pro-
vincias, lo que da el ndmero de nacionales. 2a inmigrados
divididos en ameripanos, europeos, asiAticos, etc., lo que
daria el nirpero de extranjeros.
Desearamos ver desaparacer dos palabras en el censo
que no deben sonar muy fuerte, portefios y extranjeros;.
porque ambas envuelven ideas political, que se prestan
6 interpretaciones. El censo de los Estados Unidos divide
la poblacion de cada Estado en nacidos en el lugar, y en
residents venidos de otros Estados para former la pobla-
cion national, haciendo cuadro separado para la poblacion
inmigrada de afuera.
El censo muestra desde ahora los efectos de nuestras
malas leyes sobre ciudadania, pues ha revelado que los
nacionales, sean de este Estado 6 de las demas Provincias,
son hoy una minoria con respect a los llamados extran-
jeros. Este hecho es de consecuencias inmensas, y es el
primero que ocurre en la organization intima de un Estado
modern. En Chile y en el Brasil, los extranjeros forman
una minoria insignificant. En los Estados Unidos, A donde
inmigra cerca de medio million de almas, apenas se hace
sentir la inmigracion en el total del censo.
Pero esos inmigrados no quedan en el pais en la condi-
cion de extranjeros. La ley municipal, la opcion, la hosti-
lidai misma de los nacionales los fuerza luego de llegados
a pedir carta de ciudadania. Para comprar y poseer bienes
raices en muchos Estados espreciso ser natural 6 natura-
lizado ciudadano delos Estados Unidos, y ya se concibe que
nadie tiene interns de sustraerse esta obligacion.
Entre nosotros, al contrario, hay interns y ventaja en
permanecer extranjeros, y ya pueden calcularse las con-





LA UNION NATIONAL


secuencias sociales que puede traer este 6rden singular
de cosas, que desenvuelve fen6menos aun mas extrafios,
pues por mas que lastime A nuestros sentimientos, el hecho
es que la ley political va de dia en dia reduciendo su action,
y concluira por limitarse A una insignificant minoria. Hoy
no rige para treinta y ucho mil habitantes de la ciudad de
Buenos Aires, y poco ha de progresar esta ciudad al paso
que vi para que en cinco 6 diez afios no sean doscientos
mil los vecinos no ciudadanos.
Si alguna vez nos sentAramos en los bancos del Cons
greso Argentino, hariamos mocion para que se precaba la
Repdblica de mal tan grave, proponiendo leyes que hagan
codiciable la ciudadania como en los Estados Unidos.
En Buenos Aires empieza ya A sentirse los efectos de
las malas leyes, y las distinciones y gradaciones de ciu-
dadanias concluiran por desacreditarse por su exageracion
misma. Don Juan Bautista Pefia ha sido el primero en
llamar la atencion pdblica, sobre la mas ridicule de todas
esas categories, lanzando la palabra advenedizo que le que-
dara colgada, como el dinico product duradero que haya
salido de esa cabeza. Porque la clasificacion de advenedizo
dada por Pefia, es el sarcasmo-mas amargo que puede
lanzarse sobre la ley que autoriza tales epitetos. En la
mas rica, culta y grande ciudad de la America espahiola
del Sud, se puede ser advenedizo cuando se corre diaria -
mente el riesgo de ser gobernados por Lagos, Pefia, Bustos,
Rosas y otros de su calibre.
Es la ley y no la sociedad la que crea estas situaciones.
Es la ley que declara que la facultad de gobernar no esta
en el sufragio del pueblo ni en los interests de la sociedad,
que pueden ser diversos segun las circunstancias, ni en
la idoneidad de los individuos notables, sin6 en accide n-
tes materials, en haber nacido entire tales y tales line as,
en ser rico, en tener vacas, 6 una espada que es el titulo
que por cuatro veces han querido hacer valer Costa y F lo-
res que se llamaban los gefes. Puede llegar un mome nto
en que San Martin, Paz, Sarsfield, reunan el voto pdb lico,
y sean la representation de la necesidad del mome nto,
pero la ley se pone de por medio diciendo, lo que acaba
de decir en Tucuman la nulidad. c(Ese hombre de que
os acordais es military, es politico, es patriota, es honrad o:





OBRAS DE SARMIENTO


si, mil veces, si, lo confesamos con much gusto, es un
VARON ILUSTRE, que podria tener uno de los primeros asien-
tos del gobierno national, mas con respect al de la pro-
vincia, seria una mengua para nosotros y un arrojo del que
nos juzgase tan menguados.)
Asi, pues, un hombre ilustre que pudiera gobernar una
nation, seria mengua para una aldea como Tucuman que
la gobernase. Asi razonan estas pasiones. Asi donde no
pudo gobernar San Martin dos afios, pudo gobernar Rosas
veinte; donde le estaba prohibido A Paz dirigir la guerra
desde la silla del gobierno, Lagos, Costa, Flores, Priola,
Olmos, se han dispuesto en tres afics de convulsiones y
desastres la occasion de hacer uso de su derecho.
4No ha llegado todavia el moment de quitar de la
Constitucion esa piedra de escandalo? Faltara un Dipu-
tado en la pr6xima Legislatura que proponga suprimir
esa clAusula que tan perniciosos efectos produce, sin ase-
gurar ni remotamente el objeto que se proponia?
Permitasenos insistir sobre este asunto, ya que como
en las ideas sobre education pdblica hemos manifestado
alguna vez, no se nos tachara de miras interesadas; pues
que si alguno dijese que queremos ser gobernadores de
Buenos Aires, le contestaremos que es un necio.
Lo que queremos es que vayamos haciendo desaparecer
de las leyes lo que en las preocupaciones vulgares debe
existir; pues que la ley debe solo fundarse en principios
de justicia, y con fines de conveniencia. Y no compren-
demos qu6 conveniencia puede haber para un Estado en
rechazar los servicios de hombres a toda prueba, si por
el capricho de la suerte han nacido mas aca 6 mas alla
de una frontera conventional.

LA OFICINA" DE ESTADiSTICA

( E Naoional, 15 de Abril de 1856).

Publicamos A continuacion la carta y escrito que nos
remite nuestro digno amigo el Sr. Maeso, con rectificacion
de nuestros reparos A la ins6lita clasificacion de los argen-
tinos en la categoria de extranjeros.
Dividennos esta vez con el Sr. Maeso, a quien profesamos





LA UNION NATIONAL


la mas alta estimacion, un error de concept suyo 6 nues-
tro, pero que es de una grave trascendencia.
Ahora el Sr. Maeso nos muestra que el error en que ha
incurrido es suyo, sin autorizacion para adoptarle, y repe-
timos de nuevo nuestra indication al Gobierno para que
made quitar de un document pilblico una tacha que
lo desluce.
La revolution del 11 de Setiembre no es el acta de la
Independencia de Buenos Aires, ni la Constitucion del Es-
tado ha pretendido, como tan mal lo interpreta la Oficina
de Estadistica, desligar definitivamente esta provincia de
la comunidad argentina.
((Buenos Aires, es un Estado, dice la Constitucion, con
el libre ejercicio de su soberania interior y exterior; mien-
tras n o la delegue en un Gobierno Federal.))
Al decir la Constitucion que conserve su soberania hasta
que la delegue en un estado federal, sobreentiende que es
parte de una asociacion de provincias 6 estados con
soberania territorial, de que est6 accidentalmente separado,
pero cuya union bajo el sistema federal reconoce virtual-
mente. Un estado independiente como Chile, la Francia,
no pondria en su Constitucion, que puede delegar su sobe-
rania en otro Estado.
El Senador Marmol, en una session del senado defini6 el
Estado de Buenos Aires: (Estado soberano, pero no inde-
pendientex, y esta difinicion es conform con el sistema
federal que proclama la Constitucion, en que la soberania
reside en circunscripciones territoriales y se delega en un
Gobierno Federal.
Las bases aceptadas por Buenos Aires, en los tratados
de 9 de Marzo, partisan de este mismo antecedente, que
reconoce una nacion, un congress y un poder general para
la Repiblica, y el derecho y soberania para gobernarse
de cada Estado A si mismo en su regimen interior.
Fue todavia mas explicit el Gobierno en la declaracion
de su political en Julio de 1855, en que dijo ante las Ca-
maras: (el Estado de Buenos Aires ha declarado que por
ahora ejercer la soberania exterior por si, y sin embargo
propiamente, no la ha ejercido.)
Las frases por ahora, ejercer por si, indican el mismo pen-
samiento que la Constitucion, a saber, que un motive acci-





OBRAS DE SARMIENTO


dental hace que uno de los Estados que deben gobernarse
federalmente, ejerza atribuciones por si, que son de derecho
comun.
Mas terminante es la frase siguiente: c(Esta aproxima-
macion (con el resto de la nation) traer, occasion de abor-
dar la question de la reconstruction de hecho y de derecho
de la nacionalidad argentina, dividida hoy, en dos frac-
ciones... Observad, sefiores, que la lejania en que se
encuentran las dos fracciones, puede convertirse en ha-
bito, observed que este estado de cosas vi produciendo
aqui y alld, ciertos sentimientos y ciertos intereses. )...
g Preveia ya el Sr. Ministro que esos sentimientos lleva-
rian A la Oficina de Estadistica a declarar extranjeros a los
argentinos nacidos en otros puntos de esta nacion, acci-
dentalmente dividida? ,Quiere algo mas claro en la decla-
racion del gobierno de Buenos Aires ese dia, declaracion
official que debi6 respetar la Oficina de Estadistica, por-
que hace parte del derecho pdblico del Estado de Buenos
Aires?
(Los dos miembros components de la comunidad argentina,
afiadi6, bien pueden tener entire si sus disidencias, sus
extravios, sus odios tambien; pero miembros de una sola
familiar, no vamos & desarrollar OFICIALMENTE ante el ex-
tranjero el espectAculo de nuestras miserias; y si hemos
de ser tan infortunados que no podamos salvar los inte-
reses de nuestro bien interno, salvemos en el exterior el venerado
depdsito de un PATRIMONIO COMUN, el honor, sefiores, del nombre
argentino. (Aplausos en la barra> ).
La Estadistica es un document official, y el encargado
de confeccionarla se ha permitido repudiar el patrimonio
comun, Ilamando al nombre argentino extranjero, y creando
una nacionalidad que la Constitucion no ha autorizado,
ni hecho posterior alguno reconocido.
No es, pues, A la Constitucion ni al Gobierno que debe-
mos reclamar, contra este document official falseado, que
declara de muto propio extranjero A uno de los miembros
components de la comunidad argentina.
El texto literal de la Constitucion condena mas formal-
mente todavia el extravio arbitrario de la Oficina de Esta-
distica, que se ha separado de su mente obedeciendo A





LA UNION NATIONAL


esos sentimientos que denunciaba nacientes el Ministro
de Gobierno.
((Son ciudadanos del Estado todos los nacidos en 61 y los
hijos de las demas provincial que componen la Repuiblica,
siendo mayors de veinte afios.)
Observe la Oficina de Estadistica que la nacionalidad
6 ciudadania est~ declarada comun a los miembros de la
Repiblica ya sean nacidos en Buenos Aires 6 en los otros
puntos del territorio comun. La Oficina de Estadistica ha
desligado los dos miembros components de la frase y relegado
el segundo (oy los hijos de las demas provincias)) a la
condition de extranjeros.
Ahora observaremos que el articulo que declare a los
argentinos ciudadanos de Buenos Aires, es el 60 y el que
habla de extranjeros es el 90. El 60 lice que son ciudadanos;
y el 90 que los extranjeros pueden optar a la ciudadania, por
cinco titulos que design. Ser, es una condition inhe-
rente al individuo, optar, es aspirar a serl 6 presentarse
para obtener.
En este articulo 60 como en muchos otros esta declara-
do tan terminante y explicitamente, que la Constitucion
reconoce y acata la nacionalidad argentina. aLas demas
provincias que componen la Repdblica dice la Constitu-
cion. Reconoce una Repdblica existente de que forma
parte Buenos Aires, pues el articulo demas, demuestra que
aun hay otra parte que integra la cosa. Las demas mu-
jeres, los demas articulos, los demas soldados, implica que
hay una otra mujer cerca, otros articulos, otros soldados
que forman parte de la familiar, coleccion 6 companiia a
que pertenezcan aquellos. La Repdblica es pues la na-
cion, no el Estado de Buenos Aires. Por la inisma clAusula
que se declaran ciudadanos de Buenos Aires los hijos de
las demas provincias que componen (con Buenos Aires la
Repuiblica) se declared ciudadanos del Estado a los naci-
dos en 61 (es decir en lo que antes no era tal Estado), de
manera que si los argentinos son extranjeros, los portefios
son extranjeros tambien.
c(Entre nosotros, dice el senior Maeso, un proviqciano al
igual de todos los extranjeros no pueden gobernarnos s.
Sea; pero la Oficina de Estadistica no estA encargada de
averiguar qui6nes han nacido con tan preciado derecho,





OBRAS DE SARMIENTO


cosa que, aunque haya comprobado que hay veinte y un
mil candidates posibles para gobernadores, interest medio-
cremente, A la industrial, A la administration, A la defense
del pais y aun A la political.
Ya hemos mostrado que la Constitucion pone A la par
de los portefios a los demas argentinos, y no a la par de
los extranjeros; y este extravio, con el de advenedizos, y
todas esas aberraciones ridiculas, son los lnicos frutos
que-da el articulo que hizo consentir el derecho de gober-
nar en haber nacido en alguna tapera del territorio de
Buenos Aires. Ya veremos las consecuencias que produce
y las apuntaremos. Si al igual de los extranjeros estAn
los provincianos, como los extrangeros no deben hacer el
servicio de las armas, porque si lo hacen siendo extran-
jeros, se les impone una servidumbre A que aquellos no
estan sujetos. D6nse, pues, de baja en el ej6rcito y guardia
national, A los extranjeros que ha descubierto la Oficina
de Estadistica. Le prevendremos que en el partido de
Chivilcoy, de 1140 guardias nacionales hay 700 santiague-
fios. Seamos 16gicos.
Para probar el extravio de la Oficina le citaremos las
objeciones que La Tribuna hacia contra esta misma comu-
nidad de ciudadania para todos los argentinos, cuando se
discutia la Constitucion. ,Quien le ha dicho a Buenos
Aires, decia, que cuando llame bajo sus banderas, A esos
que acaba de apellidar sus hijos, ellos no responderAn I Extran-
jerosI y agitarAn otro estandarte mAs alli del Arroyo del
Medio?
La anticipation de La Tribuna ocurri6 al rev6s. Fu4 la
Oficina de Estadistica la que primero lanz6 en un docu-
mento official la palabra extranjeros, A los ciudadanos de
lii Re piblica, contra el testo y la mente de la Constitucion.





LA UNION NATIONAL


EL SENOR MAESO

(El Nadional, 18 de Abril de 1856).

Nos ha dirigido este senior una carta para que la publi-
quemos, cosa que nos abstenemos de hacer en todo, cre-
yendo que no tiene ya objeto, y contando con que la
bondad del senior Maeso, nos permit esta libertad.
Insisted en su interpretation de la Constitucion, y en
apoyo de su sentir nos apostrofa asi: (cVos lo podeis todo.
Buscad por ahi la palanca de Arquimides, aquella con que
removeria los mundos, tomadla y removed estos dos ar-
ticulos de la Constitucion del Estado de Buenos Aires de
que vos renegais.
c(Art. 85. Para ser nombrado Gobernador, se require
tener 35 afios de edad, haber nacido en el Estado y reunir
las demas calidades requeridas para ser Senador .
(Art. 86. Para optar al cargo de Gobernador, se conside-
rara como nacido en el Estado el hijo de padre oriundo de
l1, que hubiese nacido en pais extrangero, estando aquel
desempefiando algun cargo diplomatico 6 consular por el
Estado 6 por la nacion; pero no podra ser nombrado sin
contar con tres afios de residencia continue en el Estado ,.
Vamos en obsequio del senior Maeso a poner en juego
la palanca de Arquimides.
Desde luego reconocemos que el censo ha dejado demos-
trado que hay en la ciudad de Buenos Aires, veinte y un
mil candidates para gobernador. Esto est' fuera de duda.
Pero el Art. 86 prueba dos cosas. La primera es que la
Constitucion reconoce una Nacion Argentina de que es
parte el Estado de Buenos Aires. Esto tambien no admit
replica. La segunda es que los extranjeros pueden ser
gobernadores de Buenos Aires. Nuestro c6nsul en Cons-
tantinopla tuvo un hijo el afio 20. Muri6 el consul y dej6
alli su familiar que fud educada en la religion de Mahoma
y olvid6 el castellano, y hasta la memorial de su pais. Lle-
gado a la edad viril, supo el hijo que tenia su padre una
estancia en Buenos Aires, y en 1853 vino a este pais, y
gan6 la campafia y adquiri6 cierta popularidad. Mehemet
Ali Gomez, nacido en Constantinopla, mahometano de reli-





58 OBRAS DE SARMIENTO

gion, apenas hablando algunas palabras del espafiol, es
propuesto candidate para gobernador; y como entire las
condiciones para Senador no estA la de hablar castellano,
ni la de ser cristiano, la ley no tiene pero que ponerle. Si
se tratara de San Martin, 6 el general Paz, ya se miraria
a dos lados para proponerlo.
Esa es la ley; y esala gloria de los que la inventaroh. Un
hijo de argentino nacido y creado hasta los treinta afos
en Francia, Inglaterra 6 Estados Unidos, sera ingl6s, fran-
c6s 6 norte americano por el idioma habitual y las ideas.
La ley no le pone 6bice, pero si es miembro de la nacion,
le prefiere los negros nacidos en Buenos Aires.













LAS RELACIONES EXTERIORES


(El Naional,) 6 de Febrero de 1857.

Las viscisitudes de los pueblos presentan a cada nomento
situaciones que permiten enderezar los errors de la poli-
tica de imitacion.
Cuando eramos colonies insurgentes, la recepcion de un
enviado 6 agent de la Inglaterra era el acontecimiento mas
fausto que podria ocurrir, y uno de los nuevos Estados ape-
nas cabia de vanidad a la noticia de haber recibido en la
corte del rey tal, el ministry que habia acreditado.
Reconocidas todas las Repdblicas con sus respectivas
desmembraciones, la experiencia constant de cuarenta
aflos ha dado, aun a los Estados mas poderosos de la Ame-
rica del Sud, resultados que exijen hoy un cambio en el
sistema diplormatico.
Al lado del embajadorde Rusia, figure en el papel el em-
bajadordelEstadodel Uruguay 6 de la Confederacion Ar-
gentina. Ganan poco mas 6 menos la misma renta, tienen
los mismos titulos y el mismo lugar en los besamanos. La
dnica diferencia consist en que de los dltimos nadie ha-
ce caso, y pasan afios solicitando el honor de una audiencia
que nunca se les otorga. Son los agents sud-americanos
en la diplomacia lo que los aster6ides en el sistema solar,
planets reconocidos tales, pero que nadie v6 ni hacen pa-
pel alguno.
Chile el mas respetado de los Estados sud-americanos,
tuvo un enviado en los Estados Unidos que no obtuvo en
ocho afios una audiencia. El general Alvear se hall en la
misma situation y los agents de Rosas nunca cambiaron
una nota con los respectivos gobiernos, mientras Buenos





OBRAS DE SARMIENTO


Aires era bloqueado 6 subvencionada la plaza de Montevi-
deo.
El bello ideal de una political ilustrada en Am6rica, seria
suprimir toda representation exterior y rogar A los gobier-
nos estrafios que retirasen sus enviados diplomAticos, tra-
tando las poquisimas cuestiones que habrian de ocurrir por
medio de agents confidenciales aqui, 6 encargados ad hoc
alli, sin el aparato de formas que solo para nosotros son
dafiosas.
Lo que el buen sentido aconseja hacer, las circunstancias
lo han hecho para Buenos Aires que no tiene ni recibe em-
bajadores y lo pasa perfectamente bien, nunca mas consi-
derado por los gobiernos europeos que cuando no pretend
que lo considered en nada.
Aquellos etarnos reelamos que forman el archivo de las
cancillerias americanas, han pasado A la Confederacion de
Urquiza, para que saboree los goces de representar la Con-
federacion de Rosas. Alberdi consume 6 economiza en Eu-
ropa rentas nacionales en cambio del panfleto de Man-
nequin, anico acto diplomAtico que ha dado en tres afios.
Buenos Aires ocupa position mas modest. No tenemos
embajadores de las grande potencias que nos honren con
sus reclamos; en cambio tenemos amigos simpaticos en sus
agents oficiosos que nos ayuden en cada emergencia y nos
feliciten cordialmente por cada progress que hacemos. No
andan liaciendo cortesias en las antesalas nuestros diplo-
maticos en Europa, ni solicitando el alto honor de una au-
diencia; en cambio nuestros agents consulares, en una
hora dada, instruyen al mundo de lo que nos interest hacer-
le conocer y recibir de los ministros de los gobiernos las
mas lisonjeras y deferentes confidencias.
Buenos Aires no reconocidopotencia, es por la primer vez
acatado aqui por los agents europeos, que por entretener-
se en algo antes lo ,importunaban todos los dias con recla-
mos; y desde que no es el agent de Buenos Aires represen-
tante en Europa de una potencia impotente, no hay hora
en que no pueda ser recibido.
Pero llega una circunstancia en que esta feliz situation
puede cambiar. Las potsncias europeas empiezan A desear
poder enviar sus diplomaticos a Buenos Aires ymucho nos
tememos que nuestra pueril vanidad lisonjeada, nos haga





LA UNION NAC1ONAL


tomar la sombra por la realidad. Como el cuervo de la fa-
bula, nos piden que cantemos, visto nuestro bello plumaje,
y si cantamos, lo echamos todo A perder.
El Estado de Buenos Aires declarando sus derechos al
uso de la soberania interior y exterior, ha tenido la noble
dignidad de hacer uso de la iltima, de donde ha resultado
que la nacionalidad argentina se haya conservado en el ex-
terior.
Si Buenos Aires se dejase alucinar admitiendo enviados
diplomAticos con carActer puiblico, estableceria de hecho la
desmembracion que no quiere ni apetece. El inico medio
de obviar este inconvenient, es exigir que los retiren de
la Confederacion, A fin de que no haya sino una diplomacia
argentina. Si las potencias han podido reconocer que la
cabeza de la Repiblica estaba en el Parana, es decir en
los est6magos, pueden reconocer en vista de los hechos,
que esta es la cabeza, es decir donde esta el comercio, dni-
co motivo de interns para ellas.
Lo reconozca, 6 no, Buenos Aires debe conservar su feliz
situation. Qu6 atentos son los gobiernos europeos con 611
Se diria que tenemos las mas formidable escuadras en el
mar, tan cortejada es nuestra amistad. Esto nace de nues-
tra situation. Nadie tiene interest en incomodarnos, A nadie
damos derecho de usar del lenguaje altanero de otros tiem-
pos. No somos nacion, sin6 unas buenas gentes, trabajado-
ras y sobre todo muy consumidoras de artefactos europeos.
Dej6nnos en paz.



El mentir de las estrellas, es segun la creencia vulgar,
el mas seguro mentir, sin embargo de no haber ciencia al-
guna mas adelantada que la astronomia.
Sucede otro tanto en ciertos ramos de la political en que la
echan de sabiondos los que menos ocasfon tendrian de pre-
tenderlo. El que ha viajado un afio creese ya prepa-
radopara el desempeflo de una embajada. 0C6mo andan
esas relaciones exteriores? se pregunta con aires de saber lo
que ellas debieran ser y A los primeros juriconsultos se les
pone la cartilla en las manos en material de derecho de
gentes.





OBRAS DE SARMIENTO


Los ataques a la political del gobierno han pasado de la
frontera, a las relaciones exteriores, siguiendo la misma
16gica que hacia decir no ha much, ( hablemos de caballa-
da,) y a renglon seguido, (hablemos de relaciones exte-
riores.))
Hablemos, pues, de relaciones exteriores, aunque sea este
el punto sobre el que en los gobiernos mas constituciona-
les, el ejecutivo se niegue a responder a toda interpelacion
aunque salga de las bancas del Parlamento.
Con respect A Buenos Aires, no necesitamos, por fortu-
na, estar muy interiorizados en los secrets de gobierno,
para daruna satisfaccion cumplida a los aristarcos. No hay
relaciones exteriores, y por lo tanto no pueden andar mal,
puesto que no andan. Las camaras votaron trescientos mil
pesos (moneda corriente) para gasto de esta reparticion, suma
sea dicho de paso, que se le quedaria en una muela a un
solo diplomatico, si le tuvieramos, lo que muestra como
andarA la cosa, para entenderse con Francia, Inglaterra,
Espafia, y tutti cuanti que entran en la palabra relaciones
exteriores.
Sin embargo de no habar relaciones exteriores, y a causa
de no haberlas, sucedele al Estado de Buenos Aires algo
que le envidiarian las mas poderosas naciones del mundo.
Suc6dele la rarisima, A la par que sencillisima cosa, de no
tener reclamo pendiente ni question entire manos con na-
cion alguna, si no es la insoluble querella con la Confede-
racion de Urquiza, que siente en el alma que nos hallemos
tan desembararados de toda complicacion exterior.
Esta desgraciada situation, que deja esteril la habilidad
diplomatica de los que hallan que el ministerio de relaciones
exteriores duerme, sin duda porque no pretend former
parte de las conferencias de Paris, ni se apresura A decla-
rarse contra el corso maritime, ni ayuda a Nicaragua a
destronar a Walker; esta desgraciada situation, decimos,
no se ha hecho a si misma, pues que si ella fuese conce-
bida sin obra de ministry, entonces seria precise declarar
que el modo cierto de estar en paz con todo el mundo, es
darle narc6ticos al encargado de relaciones exteriores, pa-
ra que no perturbe la obra de la naturaleza.
La situation de Buenos Aires en el exterior era azarosa
hasta donde no mas, hace tres aflos. Cuando se hubo le-





LA UNION NATIONAL


vantado el sitio nuestros enemigos vencidos en el campo
de batalla, nos dejaban en situation bien dificil. Tres
naciones celebraban un tratado con la Confederacion, y la
Inglaterra rompia toda relacion con Buenos Aires, a causa
de la expulsion de Mr. Gore, su encargado de negocios. La
Francia sigui6 su ejemplo mas tarde, y malas influencias
habian preparado una mission conciliadora, pensamiento
de nuestros adversaries. Tratabase de forzarnos a arre-
glar nuestras diferencias con Urquiza, y ya se presume de
qu6 parte habian de hallar razon.
Sea 6 no por obra del gobierno, la situation actual es el
reverse de aquella que encontr6 al principio. Los princi-
pales gobiernos de Europa, y podemos decir con confianza,
todos los que tienen intereses en esta parte de America,
de hostiles que nos eran, se han vuelto simpaticos. La
delicada question Gore se ha terminado de una manera
honrosisima, que es devolviendo la Inglaterra los pasapor-
tes dados a su enviado, lo que hace desaparecer la causa
del disentimiento, y saludandose reciprocamente las ban-
deras, que es como darse dos naciones un puflado de
manos, despues de echar pelillos a la mar. La satisfaccion
dada, pues, por el Gobierno de Buenos Aires, es como las
que se dan los que se quieren bien, despues de haberse
querellado, que consiste en mirarse y echarse A reir. Esto
sucede mientras la Inglaterra bloquea los puertos de Nue-
va Granada.
Los agents oficiosos de nuestro gobierno en Europa son
reconocidos en las comunicaciones que tienen lugar, como
tales agents de Buenos Aires y las personas que ejercen
este cargo, muy altamente colocadas en la estimacion de
aquellos gobiernos, pues el senior Balcarce, hijo de San
Martin, es persona mas important que Alberdi, entidad
desconocida en Europa, ocupan la misma position honro-
sisima que Rivadavia, Belgrano y otros agents oficiosos
ocuparon antes que la Independencia fuera reconocida.
Mucha gracia es sin duda haber obrado cambio de situa-
cion tan feliz; pero mayor lo es el conseguirlo, sin tocar
extreme ninguno. Si el Estado de Buenos Aires quisiera
tener enviados diplomaticos en el mundo, bastariale pro-
nunciar una sola palabra y serian admitidos. Pero es esa
misma circunspeccion la que ha excitado el respeto y las





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simpatias A su favor, reputando muy solidamente estable-
cido un gobierno que desdefia aprovechar su situation,
para obviar dificultades, declarAndose independiente, 6
preten diendo ser reconocido tal.
Si no ha habido un poco de habilidad para llegar a estos
resultados, debe convenirse en que no se han cometido
grandes desaciertos, pues que de haberlos, es precise que
les favorezca much la suerte para mejor acertar, cuando
mas se yerra.
Y como el ataque se ha dirigido al Ministro actual (1)
bueno es que no se olvide que llevan su firm las notas
cambiadas con Lord Clarendon sobre el asunto Gore, la
recopilacion de leyes comerciales enviada A Europa y las
circulares y comunicaciones a los agents de Buenos Aires.
Esto no quita que los diplomatistas crean que se puede
hablar de caballadas y de relaciones exteriores, sin mas
que punto y coma entire las dos ideas, y que muy mal de-
ben andar las cosas, cuando nada se ruge, ni nadie, salvo
ellos, habla mal del gobierno de Buenos Aires.


La carta del Sr. Christie al gobierno del Paranw, ha dado
pie a los enemigos de la situation actual para festejar lo
que reputan la humillacion de su propio pais, porque este
es el pie por done cojean todas las oposiciones. Despues
de asegurarnos que solo el patriotism mas puro anima A
sus 6rganos, con exclusion del patriotism de los que ha-
Ilan honorables los actos piblicos de tal o cual adminis-
tracion, se tornan ingleses, si los ingleses estAn en disidencia
con su propio pais.
Ahora somos ingleses. Mr. Christie y el British Packet
tienen razon y han sido hAbiles y solo el gobierno nuestro,
mal que nos pese, ha sido inhabil y ha humillado al pais.
Vamos A examiner los hechos. El Sr. Christie, agent
britanico caracterizado cerca del gobierno de la Confedera-
cion y no cerca del gobierno del Estado de Buenos Aires,
da cuenta a aquel gobierno de un arreglo celebrado con el
gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
IC6mo! I Llama provincia al Estado I Si, pues, provincia

(1) El Dr. Velez. (N. del E.)





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Supongamos que lo hubiese llamado Estado. ,C6mo, le
replicarian de la Confederacion, llama Su Sefloria Estado,
A lo que no es mas que una Provincia?
El Sr. Parish, tan representante de la Inglaterra en. Bue-
nos Aires, como el Sr. Christie en el Parana, le ha llamado,
hablando con el gobierno de Buenos Aires, Estado de Bue-
nos Aires. El ministry de S. M. B. Lord Clarendon, al diri-
girse al gobierno de Buenos Aires encabeza asi sus notas:
Al senor Ministro de Relaciones Exteriores del Estado de Buenos
Aires, Dr. don Dalnacio Velez Sarsfield. Esto es lo linico
official que nos atafie. La comunicacion del Sr. Christie al
gobierno ante. quien esta acreditado, no es official en Bue-
nos Aires, que no reconoce sino de hecho aquel gobierno.
Buenos Aires no es un Estado independiente, ni recono-
cido como tal por la Inglaterra, y por tanto, sus t6rminos
oficiales no obligan, por deferencia, sino cuando habla con
sus propias autoridades.
SHa hecho bien 6 mal el Sr. Christie en dirigir una nota
al gobierno del Parana? Habra hecho bien o mal, pero
esto nada tiene que ver con nosotros.
El Sr. Calvo, comisionado del gobierno de Buenos Aires
en Montevideo, describe al gobierno que el Sr. Thorton, en-
cargado de negocios de S. M. B. le ha hecho una visit
official por el arreglo concluido iltimamente con el gobierno
ingl6s, apresurAndose asi a manifestarle cuanto estimaba
su gobierno el restablecimiento de las buenas relaciones
entire ambos paises.
Buenos Aires se ha humillado hasta saludar la bandera
inglesa, se objeta. Recuerdese que este acto de civilidad
no ha sido ni pedido, ni ofrecido en las notas oficiales, por
tanto no constitute parte de la satisfaccion ofrecida 6 de-
mandada. El hecho del mdtuo saludo de las banderas, no
tiene pues, otro carActer que el de civilidades oficiales, para
reanudar las buenas relaciones.
Pero segun el Sr. Christie, el gobierno de Buenos Aires
ha reconocido su error y retirado los pasaportes expedidos
A Gore y la nota ofensiva que los acompah6. Basta poner
en letras capitals estas palabras, para que el lector candido
crea que tiene tres bemoles la cosa. iImaginese Yd. un
ToMo xvu.-5





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hecho que esta escrito en letras capitals I La cosa debe
ser de bulto I
Entre las satisfacciones exigidas por un agravio entire
naciones, hay formulas con graduation de concesiones, mas
6 menos onerosas. Deposicion de empleados 6 ministros,
resarcimientos, retire simple de notas 6 actos. Nada puede
entenderse mas alli del texto escrito de lo estipulado, y
las comunicaciones pasadas entire este gobierno y el senior
vice-c6nsul Parish, es todo lo que existe en pro 6 en contra,
sin que a nadie sea dado afiadirle un tilde, para darle la
fuerza o intencion que no tienen las palabras usadas.
Ahora vamos al fondo de la question. El gobierno de
Buenos Aires en 1853, expidi6 sus pasaportes al Sr. Gore,
con sobradisima razon; pero habi6ndose dado por agravia-
do el gobierno ingles, suspendi6 6ste sus relaciones y pidi6
una satisfaccipn.
La mayor satisfaccion que podia dArsele, era probarle
los abusos que habia hecho el Sr. Gore de su position.
Desgraciadamente no cuid6 el Ministro de aquella 6poca
de protocolizar los hechos que motivaron la expulsion. No
existen hoy pruebas y entire contendientes, las aserciones
deben ser probadas, por mas razonables que parezcan.
El gobierno actual necesitaba, pues, disculpar la irregu-
laridad de este procedimiento administrative de su antece-
sor; y una correspondencia entire Lord Clarendon y este
gobierno ha tenido lugar sobre este punto. El vapor
pasado trajo una nota muy honorable de aquel Ministro,
limitandose A indicar que la falta de datos en que este go-
bierno se hallaba, no era una satisfaccion del acto de que
se quejaba el gobierno ingl6s.
La presencia oficiosa del Sr. Christie, hizo possible ter-
minar aqui, y no en Inglaterra el asunto, por el sencillo y
noble medio que el pdiblico conoce.
IQu6 reproche cabe al gobierno? El cree que el seflor
Torres procedi6 acertadamente expulsando al Sr. Gore;
pero el Sr. Torres no dej6 constancia de los motives del
acto. Es una deuda sin pagar6. Ni6gala el deudor y es.
precise abandonar el cobro.





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9 de Mayo de 1857;
(Por esta via (la publicidad) y conservando la paz interior y
exterior, Ilamaremos la atencion de las grandes naciones, mas que
por las vias diplomdticas, estdriles las mas veces por las relaciones
de unos pueblos con otros.) (Mensaje de gobierno )

Mas grandes verdades ha descubierto el acaso que la
ciencia de los sAbios, y no pocas veces en una parte inci-
dental de un gran libro se encuentra el g6rmen de una
ciencia nueva.
El Mensaje del Gobierno en lo que nos sirve de epigrafe
ha consignado un hecho y establecido una nueva diploma -
cia para con la Europa, que consiste en no tener diplomacia.
Como estamos en un nuevo period, A fin de precavern os
contra futures desvios de la political seguida aqui, quere-
mos fijar las ideas que A este respect encierra el Mensaje.
No hay reclamacion alguna pendiente con nacion nin-
guna del mundo y no tenemos agents acreditados cerca
de los otros gobiernos, ni los tenemos de los otros cerca
del nuestro.
Estos hechos han sido producidos por causes anormales
y acaso no tienen relacion entire si; pero si analizamos las
condiciones de estos paises y el origen de las querellas
que se suscitan con potencias extraflas, hallaremos que
debemos constituir el hecho accidental en sistema de
political permanent, para obtener la desaparicion de los
reclamos y complicaciones.
Cada Estado sud-americano, cada aldea que se ha sepa-
rado de su antiguo centro de gobierno, trat6 desde los
primeros dias de la emancipacion, de darse los aires de
nacion, costeando un personal diplomatico y solicitando
que les mandaran otros los gobiernos que los reconocian.
Obraban en esto como los nifiitos que fuman para hacer
lo que hacen los hombres. El fruto de treinta afios ha
sido de mantener en Europa haraganes que den de comer
y reciban cartas de invitacion; y cuando vuelven, si vuel-
ven, nos hablan del banquet de Rostchild A que asis-
tieron, de la revista del Campo de Marte a que fueron
invitados, de la bailarina de 6pera cuyas gracias admira-
ron. Jamas un diplomitico argentino caracterizado obtuvo
en Europa zanjar question alguna de importancia, por la





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razon sencilla que no obstante los miles de duros que cuesta
una embajada, ningun gobierno europeo hace caso, en su
casa, del representante de una republiqueta americana.
Peores son los efectos que produce el aliciente de las
embajadas en la economic interior de nuestros paises.
Para ser Gobernador de un Estado se require haber con-
sagrado su vida enter a la political, tener un partido que
la apoye en la opinion, y haber merecido bien de su pais.
Con todo esto, no se adquiere mas emolumento que seis
mil fuertes al afio, en cambio del rudo trabajo adminis-
trativo de seis y mas horas diarias, los sinsabores de las
luchas parlamentarias, los denuestos de la oposicion y los
peligros reales del des6rden.
El embajador nada de esto necesita. BAstale captarse
la voluntad del que manda, bAstale prestarle a espensas
de la libertad de su pais su arrimo para que se eleve, y
obtener en cambio una embajada con nueve mil duros al
afo, los quietos honors de la representation official en las
primeras ciudades del mundo, en la sociedad elegant y
disipada, sin otros talents que saber digerir bien y gustar
vinos exquisitos, tener carruages suntuosos y Ilevar con
garbo una casaca bordada.
No es esto lo peor, sin6 que rodeados de diplomaticos
de todas las naciones, penetrando en los miserables secre-
tos de las cortes, habituandose al lujo y ostentacion de las
monarquias, vuelven a su patria indiferentes por la liber-
tad, avezados en las intrigas para Ilegar al poder, y con
el desprecio por sus compatriotas, y el deseo de introdu-
cir las formas de gobierno que tantas pompas les .hicieron
gustar, y entrar en nuevos manejos para obtener nuevas
embajadas.
Hemos tenido nosotros empresarios diplomiticos que
han hecho de esta ocupacion su industrial particular. El
diplomatico se entiende que es indiferente & la political
internal de su pais. Dios 6 el Diablo son igualmente bue-
nos ante el representante de su gobierno y de su pais.
Nosotros hemos leido carta de un grande funcionario
pdblico llamado al gobierno por las simpatias de sus com-
patriotas, que decia: ((A mi no me interest nada de esto;
lo que me interest es una embajada a Francia.) Pero
como el pueblo, ni la opinion, ni el patriotism, dan em-





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bajadas, claro es que ha de servirse de rodillas al dispen-
sador de embajadas, sea un tirano, un caudillo, un malvado.
Hemos seguido paso paso la conduct de Alberdi en
Chile, y echAdole en cara que el anico m6vil de sus actos
es hacerse nombrar en recompensa embajador, y sabe
el pliblico a cuAntas prostituciones se prest6 y & cuhntos
crimenes de lesa patria ha dorado aquel insigne malvado,
con los nombres de moderacion y las farsas y sofismas
de su astuto ingenio. Pero ni aun asi, ha podido como
embajador en Europa hacer A los intereses que servia,
servicio alguno de importancia, en tres afios de llamar &
la puerta de los dom6sticos de los ministros, de embaucar
por los diaries al pdblico con patrafas ridiculas, de con-
tratar emigrados armados y presidiarios con grillete, de
fingir empr6stitos y escribir panfleticos.
Cinco 6 seis hombres entire nosotros, estaran siempre
por que haya esperanza de embajadas, prontos a sacrificar
sus principios, su conciencia y su dignidad, en obsequio
del que le ofrezca occasion de ser enviados & algun punto
del mundo, A ser mas felices y recompensados que no lo
son los patriots en su propio pais. Seis conspiradores per-
manentes, seis prostituidos prontos a vender su talent,
seis amigos-convertidos en traidores a su patria para ir
a establecerse en otras y reir de nuestras miserias.
No. No solo para Buenos Aires sin6 para la Repdblica
entera, debe en adelante seguirse la march que han acon-
sejado los sucesos y acreditado la experiencia No debemos
tener embajadores en parte alguna.
No teniendo marina, ni inte'r6s propio en la political
europea, nuestra presencia esti de mas por alli, y como
el motivo de toda relacion con aquellos gobiernos son
ocurrencias de aqui, aqui es donde deben zanjarse, por
medios que est6n a nuestro alcance y nos den tiempo y
lugar a hacer valer nuestros derechos.





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NUEVO DERECHO MARiTIMO

( El Nacional, 22 Octubre de 1856 ).

1* El corso esta y queda abolido.
20 El pabellon nuestro cubre la mercancia enemiga.

El Estado del Uruguay y la Confederacion Argentina han
adherido A estos dos nuevos principios declarados de dere-
cho de gentes en el Congreso tenido en Paris, para arreglar
la paz europea en este mismo afio. Necesitamos traer los
antecedentes para hacer comprender el alcance de estas
medidas.
Todo lo que tiende A morigerar los males de la guerra
encontrara siempre en los pueblos civilizados simpatias
a rdientes. Abolido el derecho de vida 6 muerte sobre los
prisioneros, quedaban aun subsistentes el de esclavatura y
tantos otros que han hecho guerra ia la humanidad.
La Inglaterra sobre todo resisti6 durante todo este siglo a
conceder seguridad & la carga procedente de pais enemigo,
aunquenavegase a la sombra de bandera neutral.
Los Estados Unidos tenian admitido este principio y decla-
radolo de derecho americano. Chile, Rusia y algun otro
Estado lo habian antes de 1854 aceptado, a invitacion de los
Estados que, como la Inglaterra con la abolicion de la escla-
vatura, se habian declarado los patrons de la inviolabilidad
de la bandera neutral.
Las principles potencias europeas invitadas A reconocer-
le antes de la guerra de Oriente, se negaron A, declararlo
principio de derecho de gentes, aunque la Francia y la Ingla-
terra lo aceptaron en la prActica y mientras durase aquella
guerra.
Es probable que la Rusia haya en las conferencias de
Paris, exigido la adoption del principio, como parte del
derecho de gentes europeo, pues ella lo profesaba ya y las
otras potencias no.
Hasta ahora poco no se habia hablado de la abolicion del
corso. La Rusia solicitada en 1853 por los Estados Unidos
para adherir a la inviolabilidad de la bandera neutral, con-





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test que lo haria cuando los Estados Unidos abandonasen
el corso.
En el mismo afo el Presidente Pierce, dando cuenta al
Congress del estado de las negociaciones, hizo en el men-
saje una manifestacion terminante de la imposibilidad de
abolir el corso por parte de los Estados Unidos, fundandose
en razones que emanan de la forma de su gobierno, libre y
republican.
Las grandes potencias europeas mantienen escuadras po-
derosas y ej6rcitos numerosisimos en tiempo de paz. Cuesta
a la Inglaterra 6 a la Francia centenares de millones anua-
les y la distraccion de la aplicacion ditil de brazos y capitals
que estas atenciones absorben. Los Estados Unidos, por
el contrario, no tienen ej6rcitos permanentes, y en los mares
solo conservan los buques de guerra indispensables para
proteger su comercio y hacer exploraciones. Si una guerra
entire una potencia europea y los Estados Unidos estallase
reperitinamente, habiendo de ser maritima, los potencias
que mantienen durante la paz poderosos medios de guerra
en pi6, se hallarian primero en aptitud de hacerla con ven-
taja a los Estados Unidos.
El corso fu6 presentado por el Presidente Pierce como un
medio a estadesigualdad, permitiendo armar en guerra la
marina mercante. En este caso haria los mismos servicios
de la guardia national en tierra. Para que los Estados Uni-
dos se abstengan del corso en caso de guerra, necesitarian
mantener poderosas escuadras durante la paz, como la
Inglaterra, 6 grandes ej6rcitos como la Francia, lo que gra-
vando de onerosas contribuciones al pueblo, destruiria la
asombrosa prosperidad de la Repdiblica y pondria en peligro
la libertad de que goza.
Para aceptar el principio, los Estados Unidos tendrian
derecho de exigir de las potencias europeas que no man-
tengan ej6rcitos 6 escuadras en tiempo de paz, lo que no
estarian en estado de acordarle. Asi pues, los principios
adoptados por la Confederacion y Montevideo son: el uno
sostenido por los Estados Unidos de largo tiempo atras y
resistido per las potencias europeas; el otro, introducido
por estas contra los Estados Unidos que ya han manifestado
su resistencia decidida a aceptarlo.
La question del coiso tiene dos aspects: el uno de dere-





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cho de gentes, de derecho interno el otro. Como question
entire naciones y naciones, el corso es un recurso de las
d6biles contra las poderosas, porque no hay nacion que
pueda opener k Inglaterra y Francia escuadras iguales.
Como question de derecho interno se pregunta: 4deben
los ciudadanos sufrir las consecuencias de la guerra que
hacen sus soberanos?
Los Estados Unidos responded que si. No pudiendo los
reyes declarar la guerra sin autorizacion de los Parla-
mentos, y estos representando al pueblo, el pueblo es res-
ponsable de sus propios actos. Si pues el pueblo ha
consentido en que se haga la guerra a otro pueblo, y da
brazos y dinero para llevarla a efecto, no debe pretender
que sus mercaderias en el mar est6n exentas de los males
que 61 mismo prepare al pueblo que ha declarado su
enemigo.
Los Estados Unidos pretenden mas, y es que siendo el
gobierno la administration de los intereses generals del
pueblo, y los ej6rcitos y escuadras, medios mecanicos de
compression para dominar la voluntad 6 el libre arbitrio
de esos pueblos, no hay razon para exigir que los ciuda-
danos por su'cuenta y a la sombra de su gobierno hagan
la guerra & quien lo esta con ellos y dispute en los ma-
res que es el terreno de la guerra, la supremacia.
Entonces aprovecharian de una ventaja que les es pecu-
liar. Son ellos veinte millones de hombres educados,
generalmente ricos, emprendedores y audaces. Bajo este
sentido, ninguna potencia europea, ni algunas reunidas,
podria oponerles masa igual de medios de resistencia en
buques, en empresas y en personal inteligente.
Por lo que hace a los Estados Unidos, se concibe per-
fectamente, que ninguna inquietud ha de causarles la de-
claracion hecha en el congress de Paris. Todos los'Esta-
dos son dueflos de hacerlo. Ellos solo conservarAn el uso
del corso, como la Inglaterra conserve largo tiempo otros
derechos niaritimos ya abolidos. Cuando el caso de guerra.
llegue, la suerte decidirA si habran de conservarlo.


((El corso queda abolido y la propiedad privada de los
stibditos y ciudadanos de una parte beligerante en alta.





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mar, estari exenta de embargo 6 secuestro por los buques
pdiblicos armados de la otra parte beligerante, except en
los casos de contrabando ).
Despues de dado a luz lo que dijimos ayer de los nuevos
principios de derecho maritime, declarados de derecho
de gentes por el congress de Paris, nos llega la enmienda
que para suscribir a ellos propone el enviado de los
Estados Unidos.
La question esta puesta netamente, y descorrido el velo
de humanidad con que se encubren intereses que s6lo
los medios de gobierno interesan.
Las potencias europeas devoran la sAvia de los pueblos
en mantener en tiempo de paz escuadras y ej6rcitos. Los
Estados Unidos emplean en canales, ferro-carriles, tel6gra-
fos y escuelas el dinero que habian de malbaratar en este
aparato belico.
Las potencias europeas tendrian a cada moment me-
dios prontos y rapidos de caer de improvise sobre las
costas de los Estados Unidos, en caso de guerra, sin darle
tiempo a crear una escuadra.
La Inglaterra tiene doscientos vapores de guerra, y esta
A once dias de navegacion A vapor de los Estados Unidos.
Un inconvenient solo hay, y es que los Estados Unidos
pueden al primer grito de alarma, armar en corso cuatro
mil buques y hacer problemAticas aquellas ventajas.
Queda abolido el corso, dice la Inglaterra. Sea, contes-
tan los Estados Unidos. Se declara inviolable la propiedad
particular en mar como en tierra, durante la guerra. No;
responded la Inglaterra. Ahora como antes la propiedad
particular de los habitantes de un pais en guerra, serA
secuestrada por los buques de guerra.
De manera que todos los decantados progress de la
humanidad con la abolicion del corso, se reduce a que
el comercio solo sea destruido por buques de guerra. El
que emprenda el negocio de tener buques de guerra por
mayor, es el inico dueiio de decomisar, secuestrar y de-
.clarar buena presa las propiedades agenas.
Para poder vivir en este mundo es precise, pues, tener
doscientos vapores de guerra y medio million de soldados;
sin6, no hay derecho maritime. Afortunadamente los Es-





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tados Unidos han probado que se puede vivir perfecta-
mente sin grandes escuadras, ni grandes ej6rcitos.
Como se v6, la question del corso afecta aL las formas de
gobierno y las instituciones todas de la Repdblica Norte-
americana se resentirian profundamente al aceptar su
abolicion, si fuese condition precisa para hacer buena
presa la propiedad enemiga, tener escuadras poderosas,
en prevision de una guerra. La Francia mantiene un ej6r-
cito de medio million desde 1835, y no ha hecho la guerra
sino en 1853. Veinte afios de prevision le han costado
algunos miles de millones de pesos, a los que se han
agregado las costas de la guerra de Oriente. Los resul-
tados obtenidos no correspondent sin duda A tautos tesoros
mal empleados, amen de las revoluciones que el ej6rcito
no evit6 6 hizo.
Durante el mismo tiempo; los Estados Unidos, sin ma-
rina y sin ej6rcito han construido mas leguas de ferro-
carriles y tel6grafos que la Europa entera, y en tan corto
tiempo han alcanzado en poder, riqueza y ndmero a las
primeras naciones del mundo. Con escuadras y ejercitos,
la Inglaterra y la Francia deben miles de millones de
pesos. Merced a no gastar en cosas indtiles, los Estados
U.nidos tienen sus areas repletas, sin deber un centavo.
jQuien obra mas cuerdamente? Ahora quieren poner su
seguridad en conflict con este sistema de gobierno. O bien
escuadras y se arruina en paz, 6 se dejan sorprender des-
armados por los que tienen este costoso mueble.
Los Estados Unidos ensefian los dos millones y medio
de ciudadanos con rifles en tierra, sus cuatro mil naves
en corso en mar. ,No es mejor no hacer la guera?


MEDIACION CHILiNA

(E Naoional, Julio 29 de 1858).

Los diaries de Chile transmiten dos mociones hechas en
el congress de aquel Estado, para que el Gobierno de
Chile interponga sus buenos oficios, a fill de evitar la
guerra que creen inminente entire la Confederacion de
pruvincias y Buenos Aires.





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El resultado moral que dan esas mociones, es que todo
el mundo mira con disgusto y horror la idea de una po-
sible guerra entire nosotros. Igual efecto ha producido en
Inglaterra el ultimatum y las excitaciones A la guerra;
igual en Francia y donde quiera que hay hombres racio-
nales.
El senior Carril recoge los frutos de su political; y seria
curioso ver encenderse una guerra entire pueblos que no
quieren la guerra, con soldados que no quieren la guerra,
en presencia de naciones que desean & todo trance estor-
bar tan necia y disparatada guerra.
Mas singular seria todavia esta guerra de un solo cos-
tado, como moneda sin reverse, pues Buenos Aires, uno de
los Estados en guerra no quiere persuadirse, por mas que
su pretendido enemigo le envia ultimatums y le hace re-
vistas aterrantes, que esta en peligro, ni remotisimo de
entrar en guerra con nadie.
Mas asustados y cariacontecidos han quedado de sus
efectos los que prepararon la imponente revista del ParanA,
que aquellos A quienes iban dirigidos los versos; y creemos
que mas aterrados y abandonados de todos se creerian los
quince mil soldados que penetrasen en el territorio de Bue-
nos Aires de ver, en lugar de ej6rcitos, vecinos que saldrian
A preguntarles, qu6 andan haciendo y A pedirles cuenta
de ello.
Pero dejemos A un lado la guerra quim6rica y. para
todos repugnant, como una torpeza de mal g6nero en las
circunstancias actuales, y volvamos A las mociones chile-
nas, que aunque discordantes entire si, parten ambas de un
sentimiento laudable y empefian nuestro reconocimiento.
Como Buenos Aires no amenaza con la guerra, la mission
pedida cerca del Gobierno de la Confederacion, es hecha
en obsequio del amenazado, y para librarle de un mal A
aquella distancia, y por la vocingleria provocada de las
circulares, pronunciamientos provinciales y demas farsas,
screen real.
Mas explicit y mejor encaminada es la mocion del dipu-
tado Reyes, pidiendo que se nombre un agent caracteri-
zado cerca del Gobierno de Buenos Aires, y cambie de
political Chile con respect a estos paises.
La mission al Parana, muy laudable por sus motives,





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parte de la decision del gabinete que ha hecho A Chile no
admitir ni c6nsules del gobierno de Buenos Aires, cosa que
ninguna nacion del mundo ha hecho; pues si Montevideo es
tambien nation, al retirar sus agents caracterizados y sus
c6nsules han alegado motives deagravio, fundados 6 no,
lo que no hace al caso.
Una mission chilena mandada al Parana, con estos ante-
cedentes, iria a interponer sus respetos para con su gobier-
no, a fin de evitar la guerra; pero no podria extender sus
buenos oficios cerca del de Buenos Aires, que miraria, no
sin razon, con la desconfianza a que dan lugar, los conse-
jos del enemigo tacito, como lo es aquel que escusa aten-
ciones y deberes de que nadie sino 61 se cree exonerado.
Si Chile no necesita en efecto c6nsules en Buenos Aires
que cuiden de los intereses de sus nacionales, no puede
decir que Buenos Aires no los necesite en Chile, a donde
van por millares sus ganados robados por los indios, y
cuyos puertos llegan sus mercaderias.
Al principio del disentimiento entire las Provincias y
Buenos Aires, Chile crey6ndolo pasajero pudo negar al
gobierno de Buenos Aires una existencia, que sus adver-
sarios presentaban como precaria.
Pero seis afios han transcurrido, y en cuanta occasion se
le ha querido compeler por la fuerza A reconocer los he-
chos contra los cuales protest al principio, ha mostrado
que tiene voluntad y fuerza para hacer respetar lo que
cree su derecho; y a un gobierno extraflo no le sienta
bien dar con el influjo de su nombre, esas decisions au-
toritativas sobre litigios de pueblos, que muestran que
pueden y saben prescindir de aprobaciones y reprobacio-
nes inmotivadas en los hechos, y desautorizadas.de todo
derecho.
La mocion del senior Reyes tiende a abrir al gobierno
de Chile occasion de poner termino a una exclusion, fun-
dada al principio en motives honorables; pero que pro-
longarla indefinidamente seria exponerse A la tacha de
una terquedad mal aconsejada. Chile no haria en esto
mas qu6 reconocer los hechos existentes, y obrar como
con igual prudencia han obrado la Francia y la Inglaterra
en iguales circunstancias.
El senior Reyes, que ha visitado a Buenos Aires en 6pocas





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de excitacion de la opinion pliblica, puede dar al gobier-
no y Congreso de Chile una idea mas alta, de la que
generalmente pueden trasmitirle 4os peri6dicos de la Con-
federacion de lo que significa la palabra Buenos Aires, que
no es, en las cuestiones political que dividen estos paises,
solamente una ciudad, un puerto 6 un Estado. Es algo
mas que eso. Es un pueblo, es una opinion pdblica, es
una tradition hist6rica y una political. Una guerra comen-
zada.cualquiera que sean sus males, necesita terminarse;
y ese desenlace de una guerra es la part problemAtica
para quien la emprenda; y ya el general Urquiza, sabe
por experiencia propia, que la proclama que precede A la
invasion, no se parece siempre a la que es precise dar
despues de la vuelta.
Los tiempos her6icos han pasado, la reflexion entra por
algo en cuestiones tan graves.


CHILE

(El Nacinat, 6 de Marzo de 1856).

La prensa de aquel pais insisted en reprochar a Buenos
Aires ti situation normal, dudando que sea real la list
de agents consulares que para convencimiento suyo pu-
blicamos hace tiempo, y escudandose en que no tiene
agents diplomAticos. acreditados este Estado, para no
aceptar un C6nsul de Buenos Aires en Chile.
No insistiremos mas sobre punto que, A decir verdad
es de poca trascendencia.
Anormal 6 no, la situation de Buenos Aires, ella existe;
y existed acatada y sancionada por los'hechos, y no in-
cumbe A las naciones extraias preguntarnos por qu6 razon
tienen tal carActer nuestras relaciones puramente internal.
Para Chile, como para todo otro pais commercial, lo que
dinicamente le interesaba conocer, es si Buenos Aires tiene
intereses comerciales en el mundo y en Chile; pues esos
intereses estan afectos A localidades y no A instituciones
internal. Con sus embajadores regulars la Confederacion
en todos los paises, no hara que en los mares navegue un
buque salido de sus puertos, ni vengan buques de las





OBRAS DE SARMIENTO


otras naciones A ellos. El comercio se hace en Buenos
Aires; razon por la que hay Estado europeo que tiene
agents diplomaticos en la Confederacion y no c6nsules,
que estos los acredita en Buenos Aires.
En Chile menos que en parte alguna comprenden nues-
tras instituciones political, ni los sucesos que de ellas
emanan.
Gobierno eminentemente unitario, no puede clasificar la
situation actual de Buenos Aires, sino como la de una
fraccion rebelde de la Confederacion.
La verdad es que la Confederacion misma ha abando-
nado esta pretension que pondria en duda la existencia
de una organization federal.
La exorbitancia de las pretensiones hace que no sea
possible arribar A resultado alguno; y desde que uno de
los gobiernos se pone en situaciones tan inabordables, no
es extrafio que A nada se arribe.
Cuando las colonies norte-americanas reconocian todavia
la autoridad de la madre patria, sin desligarse del todo
de ella, empezaron A desobedecer sus mandates por creer-
los arbitrarios; y la colonia de Massachusets-Bay acredit6
A Franklin, como comisionado cerca de la corona y del
parlamento, para presentar los motives y los derechos de
esa desobediencia que no ces6 por no querer el gobierno
ingl6s respetarla y concluy6 con la Independencia,
AnAloga fuera la situation actual de Buenos Aires, si
esta parte de la Repdblica hubiese formado parte del Con-
greso constituyente que es la autoridad en cuyo nombre
pretend la Confederation representar la antigua nacion
argentina. Pero hay ese vicio insanable de la no concu-
rrencia de Buenos Aires A la formacion del Congreso, para
hacer caducar toda pretension de imponerle la autoridad
de sus decisions.
Rhode-Island, despues de sancionada la Constitucion de
los Estados Unidos, A cuya confeccion habia concurrido
con sus diputados, se neg6 A reconocerla, sin que la Union
reputase A sus habitantes rebeldes; y si como era una
pequeiisima fraccion, hubiera sido tan influyente en la
Union como lo es Buenos Aires en la Confederacion, y
no hubiese querido espontdneamente unirse, como lo hizo





LA. UNION NATIONAL


despues, se habria separarado, sin que los otros estados
hubiesen pretendido el derecho de evitarlo.
Esta doctrine la sostienen todos los publicistas norte-
armericanos. No hay, pues, que hacer & Buenos Aires un
reproche de lo que es de su parte digno de recomendacion,
a saber, no disimularse lo an6malo de la situation, y no
querer regularizarla separandose 'de derecho de la Con-
federacion, ya que lo estd de hecho, por esperar 6 que se
present occasion de unirse en t6rminos que sean respe-
tados sus derechos como estado federal y como portion
muy influyente de la nacion.
Cuando su agent en el Parana propuso confiar uno
de los gobiernos mantener las relaciones exteriores, con
la obligacion de consultar al otro para ligarse por trata-
dos, proponia no solo una cosa racional y amigable, sin6
lo que esth prescripto por el pacto litoral que la Confe-
deracion reconoce como ley. Contest6sele que la Confede-
racion no podia abdicar asi su soberania, lo que es falso;
porque la Confederacion emanada del acuerdo de San
Nicolas y del Congreso en que no tom6 parte Buenos
Aires, es decir la mitad de la poblacion y de los intereses
argentinos puede pretender representar la soberania na-
cional, que reside en todos los argentinos, y no en los que
se reunan por un acuerdo a que no llamaron i Buenos
Aires.


DIPLOMACIA EN EUROPA Y SUS EFECTOS EN AMIIRICA

(El Naconal, Junio 21 de 1856).

Han visto nuestros lectores ayer, como segun los avisos
comunicados desde L6ndres a la Espaila, estabamos sitiados
por los indios, y los extranjeros fortificados en sus casas,
como lnico recurso de defense.
Acaso tengamos necesidad de dar A luz documents muy
s6rios, salidos de la misma fuente, que no es otra que la
diplomacia ambulante de la Confederacion por todas las
cortes de Europa, la que trata de aumentar el nimero de
los funcionarios diplomAticos, sin duda porque los resulta-
dos han probado bien con los ya nombrados.





OBRAS DE SARMIENTO


La Confederacion es un ejercito en cuadro, que tiene sus
gefes, Estado Mayor y banda de mdsica. Nada le falta sino
realidad intrinseca, rentas, administration y gobierno, y
fueran en realidad una farsa todos esos andamios levantados
sinedificio, si en el exterior no explotasen una tradition y
un nombre. Li Confederacion Argentina que es siempre
la Repdiblica Argentina, A quien el mundoestA habituado A
dar un lugar distinguido entire las naciones. Ni gobiernos
ni pueblos, pueden desde la distancia comprender las peri-
pecias y dislocaciones por las que ha pasado aquel nombre.
El nombre continue representando el pals, aunque haya el
paisque lo llevaba sufrido cambio y aun traslaciones; pues
es cierto que la Confederacion estA hoy cien leguas mas
adentro del punto que ocup6 antes.
Asi no es extrafio que incurran en Europa en graves
errors, y que se explote por la prensa y la diplomacia la
falta de datos ciertos.
La situation que se ha dejadohacer Buenos Aires se pres-
ta segun el criterio europeo, A muy extraiios errors. Si la
Confederacion Argentina existe, claro es, segun las ideas de
gobierno en Europa, que la parte del pais que no obedezca
A las autoridades de la Confederacion esta en estado de
rebellion.
De ahi a establecer que esti en estado complete de des-
quicio y de anarquia queda poco que andar; y esto es lo
que han emprendido, no sin buen 6xito, los caracterizados
fabricantes de patrafias en Europa.
RecuBrdase eljuicio que de la situation de Buenos Aires
hacian los diaries de la Confederacion hace ocho meses;
juicio por otra parte que hacian Flores, Costa y los demas
aventureros que se proponian desquiciar el pais con un
cabo y cuatro soldados.
Estas ideas eran inculcadas A los gabinetes puropeos. El
powder, la tranquilidad, la prosperidad florecia A la sombra
del general Urquiza; la confusion el des6rden eran el patri-
monio de Buenos Aires. Era pues, poner un t6rmino A los
males de que era victim el gobierno europeo en Buenos
Aires, y una mission mediadora, 6 interventora segun el caso,
fu6 preparada bajo el influjo de aquellas preocupaciones.
El escarmiento de Costa y de Flores lleg6 tarde para
volver atrAs en lo ya comenzado; pero la luz se hizo en





LA UNION NATIONAL


Europa mismo, comprendiendo que habia por lo menos
fuerza y estabilidad en lo que hasta entonces se les habia
pintado, como una situation precaria.
Buenos Aires sitiado por Calfucura, y todas las patrafias
que hacen circular los que tienen interns en mantener el
error en Europa, forman parte de aquel sistema.
La mission mediadora arrancada a la Francia y a la Ingla-
terra, explotando la mala inteligencia de nuestro modo de
ser, llega al Rio de la Plata, y acaso le quepa la triste gloria
dc crear efectivamente el mal que no existia, y que traia
erradamente por encargo remediar. Bastaria para ello
exitar alarms infundadas, hacer entrever la guerra, los
bloqueos, la fuerza en fin, por desenlace de su mission, y
exasperar preocupaciones que no por ser injustificadas
dejan por eso de existir, y que los frecuentes errors de la
political europea en estos paises, inevitable a tanta distan-
cia, no hacen mas que inveterar. Que querrian la Ingla-
terra en estos paises hoy? Ensanche de su comercio?
Buenos Aires consume hoy mas mercaderias europeas, que
ningun estado sudamericano en relacion a su poblacion.
Tranquilidad ? Es Buenos Aires el inico pais, si se excep-
tda Chile, en que la tranquilidad sea mas complete, y la
seguridad de propiedades y personas estan mas garantidas.
Franquicias? Todas las leyes dictadas en cuatro afios a
esta parte tienden a darlas ilimitadas al comercio,bajando
los derechos, igualando las banderas, exonerando articulos
de todo impuesto, creando nuevos puertos, etc., etc.
A la sagacidad de los comisionados europeos no ha de
ocultarse largo tiempo este 6rden plausible de cosas, como
no es ya para la Europa entera un misterio la situation real
de estos paises; y no dudamos que la esperada mission
mediadora tenga occasion de mostrar luego a sus respecti-
vos gobiernos de qu6 parte estan mejor garantidos los inte-
reses del comercio y de la tranquilidad piblica; y cuan
series compromises se acarrearian los que, guiados por
err6neas pretensiones, introdujesen la alarma en estos
paises, creyendo servir con ello, algun interest real y verda-
dero.


TOMO XvII.-6





OBRAS DE SARMIENTO


MISSION EUROPEA

(El Nacional, 28 de Marzo de 1856).

Copiamos del London News que lo toma del Post, las os-
curas frases con que se anuncia la proyectada mission.
cEntendemos, dice, que es cosa resuelta por la Francia &
Inglaterra despachar inmediatamente dos comisiones espe-
ciales al Rio de la Plata, con el objeto de concertar medidas
con el Brasil para prevenir en adelante la repeticion de
sucesos tales, como los que han hecho recientemente presa
de la licencia revolucionaria las mas bellas porciones
de la costa oriental de la Am6rica del Sud. En la Union
del 5 de Febrero diario francs, 16ese lo siguiente con rela-
clon A estos paises:
((Mr. Lefebre de Becour, subdirector en la direction de
los negocios politicos por la parte del norte, es nombrado
representante de la Francia en el Parana.
(La explotacion de las riquezas naturales del Brasil, y una
parte de Bolivia ha llevado al comercio francs en comu-
nicacion con el centro de la Am6rica del. Sud.
(Por un decreto imperial del 24 de Marzo de 1856 habia
sido encargado de velar sobre nuestros intereses de nues-
tros nacionales.
<(Habiase reconocido que este agent prestaba grandes
servicios y se habia pedido por el presupuesto la creation
de un consulado en la Asuncion.
Lefebre seria encargado de vigilar los intereses franceses
que tan gran desarrollo han tornado en esta parte del
mundox.
Con tan escasos datos, mal pudieramos aventurarnos en
congeturas sobre los objetos ostensibles de la mission. Con-
certar medidas con el Brasil, para reprimir la licencia re-
volucionaria en estos paises, parece indicar que no se trata
de Buenos Aires, ni de la Confederaci6n, ni aun del Paraguay,
paises que estin por fortune exentos ya de este mal que
aqueja a las repiiblicas americanas.
Las relaciones del gobierno de Buenos Aires con el de





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Francia, se conservan en el pi6 de una perfect cordialidad.
Su gdbierno imperial bajo el mismo pi6 que los agents
diplomiticos de los otros Estados, admiti6ndole a conferen-
cias, y cruzAndose notas oficiales sobre asuntos de interest
de estos paises, acaba a pedido de nuestro agent confi-
dencial de expedirse el execuateur del c6nsul de Buenos Aires
en Nantes.
Con motivo de un decreto imperial que el aflo pasado
baj6 los derechos a las lanas procedentes de paises situados
al otro lado del Cabo de Hornos, el Sr. Balcarce entabl6
reclamaciones por el dafio que esta media hacia A las
lanas de Buenos Aires, sobre cuyo asunto se han cruzado
algunas notas diplomaticas.
Gracias a esta oportuna gesti6n, en que se hacian valer
los tratados que ponen a la Francia, bajo el pi6 de la nacion
mas favorecida, y reciprocamente a estos paises en Francia,
el gobierno imperial ha bajado los derechos de las lanas
provenientes de estos paises, haciendo desaparecer la des-
igualdad que las desfavoreci6 en el mercado.
No son tan cordiales las relaciones del gabinete ingl6s con
el de Buenos Aires, A consecuencia de las cuestiones con
Mr. Gore, que fu6 retirado de su mission diplomitica en esta
parte, y del reclamo sobre el empr6stito ingles, que el go-
bierno de Buenos Aires se propone arreglar bien pronto de
una manera satisfactoria.
Sin dar a la ligera declaration de motives y objetos que
hace el diario ingl6s, de quien tomamos el anuncio de la
mission enviada al Plata, otra importancia que la que permit
atribuirle el conocimiento de los hechos aqui, y de los de-
rechos allA para tratar estos asuntos, sospechamos que al
haber una mission de acuerdo con el Brasil, sea para fijar
las cuestiones de navegacion de los rios que sostiene el
Brasil con el Paraguay y Buenos Aires, sobre pase libre A
las escuadras para penetrar reunidas rios adentro.
Las conferencias de Paris para tratar con la Rusia tienen
por objeto arreglar la navegacion del mar Negro por las
escuadras europeas y declarar libres para el comercio, las
bocas del Danubio.
Van, pues, A tocarse las mismas cuestiones que en el
Rio de la Plata, A saber: asegurar la libre navegacion de
estos rios, y fijar si las escuadras de todos los paises han de





OBRAS DE SARKIENTO


penetrar armadas en el interior de estos paises. Por una
de esas alucinaciones horribles porque pasan los pueblos,
uno de los riberefios internos sostiene y solicita que deben
entrar las escuadras de guerra al interior del pais; es decir,
sostiene el derecho de ser ametralleado.
Vemos una representation del comercio del Rosario pi-
diendo derechos diferenciales.
Entendemos que es este un caustico que los mndicos po-
liticos han mandado poner a la question de union argen-
tina. Bueno es que irriten las carnes antes que cicatrice
la herida.
,La mission brasilero-europea, entendera tambien en estas
cuestiones de derechos diferenciales?


MEDIACION ANGLO-FRANCESA

(El Naoional, 26 de Marzo de 1856).

Empieza A preocuparse la opinion con la noticia que los
diaries ingleses traen del pensamiento, a lo que se dice ya
acordado, de enviar al Rio de la Plata los gobiernos de
Francia 6 Inglaterra una mission mediadora que en com-
binacion con el Brasil tendra por objeto hacer arribar A
un resultado los motives, de disidencia que traen desunidos
a sus diversos gobiernos.
Quisiera congeturarse el espiritu de la mission por las
personas designadas como agents, el lugar escogido para
las conferencias, y acaso los intereses 6 influencias que
han solicitado este paso.
La generalidad del Rio de la Plata, y la presencia del
Brasil en este negocio haria sospechar que se trata del
Paraguay, el Uruguay, el ParanA y Buenos Aires. Si la
political europea hubiese alguna vez comprendido sus inte-
reses en estos paises, muchos afios de retardo hubiera
ahorrado a la civilizacion, y mayores desastres esquivado-
nos. Fu6 la influencia inglesa, la que did al Uruguay la
position vacilante entire tendencies opuestas, de un lado
solicitado por la comunidad de idioma y partidos, del otro
por atingencias 6 intereses de frontera. Prol6ngose la re-
sistencia de Montevideo y la tirania de Rosas se afianz6





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doce afios, merced a la inexplicable vacilacion de una po-
litica ciega, sin plan, obedeciendo a las impresiones del
moment, y obstinada en career que podia dejar rastros
duraderos en la movible arena de nuestras costas.
,Cuales son los intereses de la Europa entire nosotros?
Ayudarnos a civilizarnos rapidamente a fin de que consu-
mamos sus artefactos, y quitar toda occasion aun indirecta
de trabas comerciales, para que sus products sean menos
recargados de costs antes de llegar a manos del consu-
midor.
Lo primero lo hubiera tenido sosteniendo la administra-
cion de Rivadavia que fua la que, elevando mas las classes
cultas, desarroll6 mas el comercio y el espiritu de empresa.
Los estados de Aduana estan ahi para demostrar que se
hizo todo lo contrario.
La administration barbarizadora de Rosas disminuy6 los
consumes, segun lo demostr6 el mismo sir Woodbine
Parish, que era el mas celoso acatador de aquel absurdo.
Lo segundo lo habrian logrado propendiendo a la union
de los estados diversos que pueblan las margenes de estos
rios, a fin de ahorrar la pugna de diversos sistemas adua-
neros, y los obstaculos que al cambio de los products
oponen las divisions territoriales. Puede la political euro-
pea decir si esa fu6 su tendencia, esforzandose en reconocer
anticipadamente la Independencia de cada fraccion en que
el pais se subdividia, 6 haciendo tratados parciales con
los vencidos, esterilizando los resultados de la victoria que
iba a unir los pueblos. Los agents de Francia 6 Inglate-
rra en Julio de 1853 dieron formas durables a la desunion
pasagera. La separacion actual es la consecuencia moral
de los tratados de Julio.
Digno asunto de una political elevada seria estudiar la
situation de estos paises, y respetando los intereses 6 senti-
mientos locales que ha creado la desunion, ayudar a la
formacion de un Estado del Plata, en que la raza espafola
situada A las orillas del Atlantico pudiese presentarse al
mundo como una nacion, por el ndmero de sus habitan.
tes, la variedad de sus territories, la unidad de sus vias
acuaticas comunes A todos, sus aduanas, su marina. Una
nacion hispano-americana aqui con centros comerciales
como Buenos Aires, Montevideo, la Asuncion, a nadie pue.





OBRAS DE SARMIENTO


de alarmar porque A ninguno dania ni a ninguno eclipsa.
La naturaleza y el idioma estAn sehalando esta via de
acomodamiento.
iSerA esto lo que busca el Brasil? ,Ni podrian las po-
tencias europeas, dado caso de que lo quisieran, hallar
instituciones por las cuales se unieseri los intereses de
estos paises, sin quitarles la indole especial que los solicit
A vivir independientes?
Muy lejos estamos de career que entire en la political euro-
pea un sistema de esta clase. Creemos y creen todos que
la mediation, dejando al Brasil y al Uruguay por un lado,
al Brasil, Confederacion y Paraguay por otro, envuelto en
sus actuales dificultades, que era contraerse exclusiva-
mente A la question de las desavenencias puramente argen-
tinas. Pero aun en esto, no se encontraria en actitud para
transar dificultades, que sus agents conocen 6 pueden
conocer poco.
No lo son comerciales desde luego; pues bastaria exa-
minar los estados anuales de aduana tanto aqui, como
en la Confederacion, para mostrar c6mo han avanzado en
estos tres aflos los intereses europeos en ambas parties.
Los consumes son el double 6 el triple de lo que eran en
1851, y las exportaciones han aumentado en mayor pro-
porcion.
Buenos Aires ha establecido el comercio de transit al
interior libre de todo derecho, y bajando los derechos de
exportacion para su propio consume, lo que facility la
baratura y generalizacion de los artefactos. Nuevos mer-
cados se han improvisado en Rosario, ParanA, Asuncion,
y la libre navegacion commercial de los rios, es ya un hecho
consumado. La mediacion ni tendria, pues, inter6s alguno
europeo que fomentar por este lado, ni obstAculo que quitar
de por medio en ventaja de su comercio. Todo le sonrie
y todo ha cedido en pro de sus intereses.
Quedan las cuestiones puramente internal y de un ca-
rActer politico. Desgraciadamente para los gobiernos euro-
peos son estas de un caracter tal, que no tienen, ni en sus
antecedentes, ni:en su education political, ejemplos ni solu-
ciones. Son cuestiones puramente republicans, y seria
much exigir de los gobiernos monArquicos de Europa que
acertasen A resolverias, sin herir principios, creencias y





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hAbitos que prevalecerAn en despecho de toda combina-
cion. Son cuestiones de gobierno federal, y este genero
de combinaciones es griego para los hombres nacidos y
educados en otro sistema de gobierno.
Creemos en todo caso que una mediation bien dirigida
y bien intencionada, ofrezca occasion de tratar las cues-
tiones que nos dividen con la calma y buena voluntad
que trae necesariamente el intent decidido de llegar A
los resultados.
La mission Pefia careci6 de este requisite, teni6ndose
cada una de las parties en los limits que se habia tra-
zado de antemano, de arribar A adoptar una base comun
para las transacciones. Los unos querian algo; los otros
todo 6 nada; y el resultado fu6 quedar mas desavenidos
que antes, por no tener sancion possible ninguno de los
dos sistemas.
DeseAramos que la prensa por ambas parties, dejase de
ser como hasta aqui tan agresiva, y sin dejar de apun-
tarse las consideraciones que deben tenerse present, no
propendiese A exasperar los Animos, como lo hemos visto
frecuentemente.
El moment de la discussion llegara oportunamente, y
ninguna verdad uitil ha de quedar bajo el celemin, por
mas que A unos 1 A otros convenga ocultarla.














CARTAS AL Dr. DEL CARRIL


(Publicadas en El Nacional de Abril & Diciembre de 1858)



Seitor Dr. D. Salvador Maria del Carril, Vice-Presidente de la
Confederacion.


Distinguido comprovinciano:

I

Los diaries todos de esta ciudad han reproducido su carta
official los gobernadores de las Provincias, y el (Orden),
cuya parcialidad no tachark S. E., ha exclamado al leerla:
( Nos ha sorprendido tanto mas esa carta, cuanto que
nuestra alma se abria al soplo del porvenir que aparece en
el document del gobierno de la Confederacion )>, sin acor-
darse que el gefe ostensible de ese gobierno es S. E., y que
el document que lleva la firm del ministry, es escrito por
6rden de S. E., y.aprobado por S. E. para aparecer a la luz
pilblica; pues los ministros no obran por su propia auto-
ridad, siendo responsables de los actos del gefe del Estado,
por cuanto les han prestado su concurso.
Si hay contradiccion en los prop6sitos 6 en los concepts
de uno y otro document, otra cosa muy grave revelarian
esas piezas, y es que en ninguna de ellas hay la dignidad
y compostura que deben asumir los hombres, cuando ha-
blanen nombre del Estado.
Nosotros hemos hecho otras reflexiones al ver la firm de
S. E. al pi6 de un escrito que Monguillot habria redactado





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con mas tino y mas reposo; y lamentando nuestro propio
desencanto, hemos afiadido, muy a nuestro pesar, su nom-
bre a la larga list de personages priblicos de America que
hacen una grande figure, mientras no hablan. El dia que
la tentacion les viene de cantar tambien, no es el canto del
cisne por lo melodioso el que dejan oir. Recuerdo la tra-
dicion que cuando era S. E. ministry de Hacienda de Riva-
davia, el ministry no desplegaba los labios en el Congreso,
y su c6lega Agiiero se encargaba de explicar sus proyectos
de ley. A los treinta aflos despues ha hablado el ex-
ministro y sus amigos se han encogido de hombros, pregun-
tandose at6nitos: Este era ministry de Rivadavia ?
Ha apelado S. E. a los odios vulgares y a sus reminis-
cencias de hombre de Estado. Permitanos el senior Carril
que no habiendo oido nunca su voz, ni leido jamas una
pagina suya sobre las grandes cuestiones argentinas, bus-
quemos en otras fuentes que su juicio propio las ideas que
present a los pueblos bajo su firm. < He podido, dice
S. E., estudiar con provecho la political del pueblo iniciador
hasta este moment que se desarrolla con mas teson que
nunca, siempre field a sus inveterados prop6sitos de domi-
nacion intolerante y desp6tica.... La political de la capital
del virreynato, continuada aun despues de la revolution,
despreci6 con soberbia las manifestaciones de los pueblos,
ya fuesen sus gefes Artigas, Ramirez, Lopez, Gifemes, 6 el
Paraguay, Bolivia 6 el Estado Oriental >.
Permitanos el senior Carril irecordarle que nosotros habia-
mos leido en francscs) los mismos concepts que perifra-
sea. ( C'est Buenos Aires, decia hace dos aflos Mr. Manne-
quin en Francia, qui prit l'initiative de la revolution centre
l'Espagne >.... ( Buenos Aires aspire a confisquer tous
les r6sultats de l'ind6pendance des provinces argentines.
La separation si caract6ristique cependant de deux provin-
ces, le Paraguay et la Bande Orientale, qui chercherent dans
l'ind6pendance absolue un refuge centre les tendances
absoiues de Buenos Aires.... Quelques hommes clairvo-
yans Lopez, Cullen, Ramirez, Ferre avaient deja prevu la
verit6 ....
Asi principia S. E. su carta, asi principia su rapsodia
Mr. Mannequin. S.E.hatenidoabiertaesta pagina al escribir
su carta y torado las ideas culminantes 6 inspiradose del





OBRAS DE SARMIENTO


resto del escrito, en su finjido odio A Buenos Aires, como es
finjido el de Mannequin. Ha sido pues, S. E. en esto el
manequi de un manequin francs, ha traducido a nuestra
lengua un libelo escrito en Francia, y lo que es mas, ha
hecho un document pdblico de un panfleto.
Y sin embargo, para saber tanto 6 mas que S. E. en acha-
ques argentinos, Mr. Mannequimsu maestro, no ha nece-
sitado, como S. E., estar en relacion con los hombres mas
notables de nuestra historic contemporanea ni ha apelado
a su cansada edad y salud quebrantada ), para dar peso
a sus teorias de odio y de acusacion a Buenos Aires. No:
Mr. Mannequin es mas modesto. Es un escritor francs
pobre, que vive en un quinto piso, y trabaja a tanto la
linea, y recibid un manuscrito para que le pusiera su firm
porun tanto convenido, como k. E. le ha puesto la suya,
por la necesidad de que haya algo en la political argentina
que parezca obra suya. Plagio de un francs, que enseia
a pensar a un viejo argentino, que nunca supo hacerlo-
Plagio vergonzoso, que nosotros nos permitiremos recti-
ficar.
SL'ancienne question gouvernementale, dice Mannequin,
y perifrasea S. E., d'unitaires et de f6deraux n'est rien autre
chose (la pretension de dominacion de Buenos Aires)I; et
la question plus recente qui s'agite maintenant entire le
gouvernement federal et la Province de Buenos Aires, n'est
encore que cela ,.
SAhora el plagiario de este pensamiento de un frances,
debi6 recorder los siguientes hechos, que le constant y co-
noce.
El primer argentino que despues de la batalla de Caseros
se separ6 del general Urquiza, csiendo su intention decidi-
da no subscribir i la insinuacion amenazante de Ilevar un
cintillo colorado, por repugnar a sus convicciones, y des-
decir de sus honorables antecedentes), y c que le iluminase en la escabrosa send en que se lanzaba,
por ser su conviction profunda que se estraviaba ei ella,
dejando disiparse en un period mas 6 menos largo la glo-
ria que por un moment se habia reunido en torno del
nombre de Urquiza....s ese argentino no era portefio, era
un provinciano humilde, no habia estado jams en Buenos
Aires, ni permaneci6 diez dias, entrando por una puerta y





LA UNION NATIONAL


saliendo por la otra. El orgullo de Buenos Aires es inocente,
senior Mannequin, en castellano y en forma official, del orgu-
llo de un provinciano.
El publicista que apenas la prensa rompi6 las ligaduras
con que el antiguo tirano la tenia a sus pies, dijo en presen-
cia del segundo que queria sustituirle, (dos pueblos no pue-
den ser semi libres 6 semi esclavos), no era portefio, seftor
Carril, era cordobes, y Buenos Ayres no tiene la culpa de
que en C6rdoba nazcan hombres tan descontentadizos.
En la session del 6.de Junio de 1852, el miembro infor-
mante de la Comision de Negocios Constitucionales que
dijo, a prop6sito del Acuerdo de San Nicolas, c(que la Sala
adebia anticiparse a pedir que ese tratado se le sometiera,
,(cio), en cuya virtud se orden6 a los orgullosos portehos
Lopez, Gutierrez que no querian presentarlo, no reconocie-
sen autoridad emanada de 61, fu6 Sr. Carril, un cordo-
bes. 4D6nde estaba el ex-ministro de Rivadavia6 de Urquiza
que parece lo mismo, cuando tales cosas sucedieron?
Y durante las sesiones de Junio, cuando los cafiones y el
ruido de las armas amenazaba sofocar la voz de los repre-
sentantes, todavia fu6 la de ese cordob6s la que se hizo oir
mas alta, mas solemne, mas jurisperita y elocuente.
La revolution del 11 de Septiembre que restituy6 a la
Legislature su autoridad fu6 hecha por el general Madaria-
ga, correntino, y los batallones correntinos.
Dira S. E. que el oro de Buenos Aires intervino,
y no los sentimientos; pero sin detenernos a desvanecerim-
putacion tan initil, le recordaremos que el ilustre general
provinciano D. Jose Maria Paz, desenvain6 su espada inme-
diatamente, y colocandose en San Nicolas para ser bien
visto, abon6 el acto ante las provincias. No era portefia la
revolution, pues, sino argentina.
Pero necesitabase un argentino bastante miserable, bas-
tante cinico para que se atreviese a insultar a aquella
grande figure hist6rica, al martir de diez aflos de calabozos
e incomunicacion, al general vfctorioso de la Tablada, On-
*cativo, Caaguazdi y Montevideo, que con su espada en una
mano, y sus titulos al respeto y veneracion de los pueblos
argentinos, se presentaba a la vanguardia de Buenos Aires,
,dici6ndoles a las provincias soy cordobes, soy el Jeneral





OBRAS DE SARMIENTO


Paz, soy el baluarte de las libertades provinciales, no hagais
fuego sobre mi, y sobre el pueblo de Buenos Aires que de-
fiendo... y un miserable se encontr6 que para desvanecer
el prestigio, para no oir al emisario de Buenos Aires, le
lanzase en una carta, tan pueril como la que contestamos,
el epigrama grotesco de la revolution en cochel Esta es senior
Carril la inica frase que la historic argentina recogera de
sus labios. Esa frase la pronunci6 S. E. Paz ha descendido
. la tumba, y S. E. es Vice-Presidente de esa Confederacion
cimentada en el odio a Buenos Aires.
En la defense de Buenos Aires, el General Paz, cordob6s,
disuelve las bandas de portefios que S. E., Sr. Carril, empu-
jaba sobre la ciudad. iNo le toc6 comer algunos dias con
Cuitiflo, Troncoso, Alem y los demas de su ralea? Recuerde
bien! Mire S. E. que ha de haber andado code.ndose con
estos heroes sus compafieros en el sitio. Es S. E. provin-
ciano humildisimo a veces y no se ha de haber parade en
pelillos, ahora que pregoniza a Artigas el salvaje animal
que enchalecaba hombres!
La declaracion de la Legislatura de Buenos Aires desco-
nociendo todo acto emanado del gobierno de Urquiza en 19
de Julio de 1853 hizola un provinciano; provinciano fu6 el
que por parte de Buenos Aires firm con S. E. los trata-
dos de Enero de 1854; provinciano es el Ministro de Gobierno
de Buenos Aires a quien hace contestar tan inconsistentes
necedades con su Ministro Derqui. Seis Senadores son pro-
vincianos en el actual Senado de Buenos Aires. Asi, pues,
S. E. al copiar testualmente a Mr. Mannequin en sus
diatribas estipendiadas contra Buenos Aires, debi6 tener
present que en la tribune parlamentaria, en la prensa
peri6dica, en la diplomacia, en los campos de batalla, y en
los consejos del Gobierno, el orgullo y la pretension de
Buenos Aires de dominar a las Provincias, tuvieron siem-
pre por principles protagonistas a los hombres mas inta-
chables de las provincias mismas, un Paz, un Velez, un
Sarmiento, digase lo que quiera, y tantos otros.
Qu6dale es verdad el subterfujio de ltamarles vendidos-
al oro de Buenos Aires, 6 hacer sospechosa su adhesion
por motives personales, 6 ambiciones rastreras, pero aun
en ese terreno esperamos dejarlo desairado. Sin duda
que S. E. no se atrevera a poner en duda la integri-





LA UNION NATIONAL


dad proverbial y la independencia de carActer del gene-
ral Paz, sobre cuyo sepulcro se levanta su rigido brazo
armado del lAtigo contra todos los vicios de sus contem-
porAneos. Si A tal se atreviera, no ya lastima, sin6 la
ignominia le alcanzaria A S. E. Los motives de Paz no
pueden ser discutidos, como no se dispute la luz del sol.
Del provinciano Velez, el general Urquiza difundi6 el
rumor de que 1l le habia dado 200,000 $, quejandose por
ello de su ingratitud. La queja era la justificacion del
heroe de las sesiones de Junio. Muy altamente templada
debia estar el alma de un hombre pdiblico que resistiendo
A tales seducciones, desbarat6 las asechanzas de tan mag-
nifico protector, y se puso al frente de una oposicion que
tenia de un lado el derecho, del otro la prison, el destierro
y acaso la muerte.
,Sospechard S. E. la pureza y el desinter6s de nuestros
propios m6viles? Dos palabras pueden desvanecer sus
temores. En 1851 nos asociamos al general Urquiza gas-
tando para ello much dinero y abandonando posiciones
honrosas. No aceptamos dinero alguno de sus manos, y
despues de la batalla de Caseros nos alejamos del pais,
creyendo hacerlo para siempre. Eramos seducidos por
Buenos Aires? No lo conociamos antes, no lo conocimos
entonces; y para volver en 1855, dejamos vacio un asiento
en el Congreso de las provincias para negarnos por enton-
ces a aceptar uno en la legislature de Buenos Aires.
,Los motives de S. E. son tan fuera de controversial?
En la emigracion y cuando los sucesos de 1852 se prepa-
raban, le oyeron various sujetos lamentar la desgracia de
que un cacique cbmo Urquiza destronase A Rosas, presa-
giando las calamidades que amenazaban A la Repiblica,
y haciendo enternecer A los circunstantes hasta derramar
lagrimas alguno con la pintura desesperada que de la
nueva situation hacia. Lleg6 empero & Buenos Aires, y
luego se le vi6 asociarse A los actos de aquel de quien no
era dado esperar nada,'y haci6ndose nombrar diputado
por Buenos Aires, acaso por mortificar su orgullo, cobr6
y se hizo pagar tres mil fuertes, por haber quedado sin
efecto el nombramiento. Se hacia pagar S. E. el sacrificio
de representar al ((pueblo que queria el ejercicio exclu-
< sivo 6 irresponsible de la soberania nacional?





OBRAS DE SARMIENTO


Comprendemos todo el efecto que sus graves acusacio-
nes,(las de Mr. Mannequin) harAn,en el Animo prevenido
de las Provincias, y cuin poco fruto debemos prometer-
nos de nuestras observationes, nosotros que hemos per-
dido para con ellas, toda autoridad y todo prestigio. Hasta
1851 nuestra voz era escuchada con amor, y por muchos
con respeto. Pero en 1852 cometimos una grave 6 imper-
donable falta: no adorar el 6xito m'omentineo. Perd6ne-
senos el recuerdo de aquellos tiempos que pasaron : cuando
]leg6 & Mendoza la noticia de la batalla de Caseros, en
un baile en la alameda se puso para celebrar tan fausto
acontecimiento, un emblema del suceso. Una espada y
una pluma colossal entrelazadas con los colors nacionales
simbolizaban el triunfo. El pueblo leia perfectamente dos
nombres hasta entonces asociados en la gratitud pdblica.
Stpose luego que un individuo se habia ausentado des-
pues del triunfo, y vu6ltose al destierro desaprobando la
political adoptada por el vencedor; y la pluma simb6lica
fu6 para siempre eliminada. Hasta entonces no habia el
cargo, ni possible de ser partidario de Buenos Aires. Era
solo que no habia prudenciado como S. E. y aguardado
tiempos mejores; era que no habia querido como S. E.
ocultar sus sentimientos, 6 reformarlos sdbitamente como
lo exigia el caso.
Ahora son alzados a la altura de Rivadavia, Gutierrez,
los Lopez y Pico que osaron tantos cosas, y al citar sus
nombres se reivindica su autoridad, para Buenos Aires, a
quien dijeron la verdad. 6Mereceremos nosotros ser en-
salzados hasta la altura de Artigas, Ramirez, Lopez, los
ilustres provincianos ((por haber osado decir la verdad y
traer a las provincias A los limits racionales de la jus-
< ticia y el honor?)) Porque, Sr. Carril, vea los hombres
ilustres que pregona su carta. c(La political de ]a Capital
a del Virreinato, dice, despreci6 con soberbia las manifes-
a taciones de los pueblos, hechas por sus gefes Artigas,
( Ramirez, Lopez, Gtiemes, y ha condenado al destierro
A Rivadavia, Gutierrez, Varela, Lopez, Pico y otros patrio-
tas hijos de Buenos Aires, de alta inteligencia y corazon
recto, que han osado decir la verdad.)
Es sensible que Monguillot no hubiese estado cerca
cuando escribia el Sr. Carril su carta, a fin de que como





LA UNION NATIONAL 9b

Gil Bias, despertase a su Arzobispo, cuando hacia homi-
lias. Sus grandes heroes provincianos y argentinos, y sus
decidores de la buena ventura, serian tales para cuales,
si no hubiera una profanacion del niombre de Rivada-
via en asociarlo con quienes no aceptarian por dignidad
tanto honor. Gorostiaga, Gutierrez, improvisados por las
circunstancias, no pretenderAn haber dado lecciones A sus
compatriotas, como los Lopez de Buenos Aires negarAn
todo parentesco en political con Artigas y Ramirez, los
defensores de los derechos de !os pueblos; pero S. E. ha
colocado ya en esta categoria al general Urquiza y se ha
colocado S. E. mismo, con lo que tenemos un (vis-a-vis)
para la cuadrilla hist6rica que van A bailar los grandes
personages argentinos, A saber:
Artigas, Ramirez, Lopez, Gilemes, Urquiza y Carril caba-
lleros provincianos con sus parejas Rivadavia, Gutierrez,
Gorostiaga, Varela, Lopez y Pico por parte de Buenos
Aires. El solo de Artigas con Rivadavia debe ser muy in-
teresante. El senior Carril por su cansada edad, y su
salud quebrantada, quedara en breve excluido de la
escena political ) jArtigas y Rivadavia tomAndose de las
manosl Viva la fusion I

II -


Vengamos ahora al orgullo y las pretensiones de domi-
nacion de Buenos Aires, esta Cartago, condenada por S. E.
A ser arrasada por las legiones romanas, porque desde los
tiempos de las guerras pdnicas no se habia visto A un
gobierno excitando la satia de un pueblo contra otro pue-
blo, atribuy6ndole en masa 6 hist6ricamente un designio,
una political, una f6 pinica, un carActer distinto del de la
especie humana; y sin embargo, Sr. Carril, los romanos,
despues que destruyeron a Cartago, y la sembraron de
sal, se arrepintieron de ello, y la volvieron A poblar, sien-
do uno de los grandes designios de Julio C6sar volverla
todo su esplendor, porque Cartago destruida, dej6 un vacio
en la economic commercial del MediterrAneo que las ciuda-
des italianas no podian llenar. S. E. habria de derramar
lgrimas initiles sobre las ruinas de Buenos Aires, como





OBRAS DE SARMIENTO


Alejandro sobre el cadaver de su amigo Clito, asesinado
en un arrebato de c6lera.
Respetamos-mucho senior Carril sus conocimientos his-
t6ricos, politicos y econ6micos, de que tan alta muestra da
en su estimable de 27 de Marzo; pero hay en ella un error
de fechas y un anacronismo de pensamientos. Sentado
hoy en el lugar por donde vagaba el peon alzado Rami-
rez, asistente de Artigas, mira con los ojos de Ranirez,
Lopez y Artigas, las cosas de Buenos Aires. S. E. ignore
que Ramirez, Lopez, Artigas, Andresito, Otorquez habian
nacido portefios, que Santa F6, Entre Rios, Corrientes y la
Banda Oriental eran en la 6poca en que tom6 Buenos
Aires la iniciativa de la Independencia, pueblos y campaia
de Buenos Aires.
De manera que las manifestaciones de los portefios Arti-
gas, Ramirez, Lopez, que S. E. llama de los pueblos, eran
manifestaciones de los pueblecitos (entonces) de la cam-
pafa de la capital del virreynato, sublevada por aquellos
insignes malvados, como se-sublev6, ayer no mas, Lagos,
y los demas porteflos que S. E. hizo generals. De qu6
manifestaciones de los pueblos contra Buenos Aires habla
su mal informada Excelencia? LHablemos de los que S. E.
y nosotros buenos sanjuaninos conocemos, de la provin-
cia de Cuyo ? Que manifestaciones hicieron nunca San
Juan, Mendoza y San Luis contra la dominacion de Buenos
Aires? Hasta 1819 la provincia de Cuyo recibia sus inten-
dentes San Martin, Luzuriaga, nombrados por la capital, y
nosotros hemos alcanzado todavia a Sarasa y Cabot gober-
nadores porteftos de San Juan.
Sobrevino la revolution del nimero 1 de los Andes y el
desquicio obrado por los tres hermanos Aldao; pero en
1824 no mas, nosotros conocimos A un joven Doctor D. Sal-
vador Maria del Carril, gobernador popular de San Juan,
que no tenia en la boca otra palabra, que no imitaba ( y eso
muy mal!) sino las instituciones de Buenos Aires; y no
seguia otras ideas, ni otro impulse, ni otras indicaciones
que las que recibia de Buenos Aires. I Sera possible career
que este mismo mocito, tan petulante entonces, y tan hon-
rado por Buenos Aires, nos diga ahora que su cansada
edad y salud lo han desalentado, que Buenos Aires despre-
ci6 con soberbia las manifestaciones de los pueblos, con





LA UNION NATIONAL


sus jefes Artigas, Ramirez, Lopez, etc. C6mo no habia de
despreciarlas, si tenia un Carril, todo un Carril en San
Juan que lo sostuviera y aplaudiera? Gtiemes, caudillo pa-
triota, fu6 reconocido por Buenos Aires y tuvo siempre la
amistad de Belgrano. ,C6mo juntar a Gilemes con Artigas
y Ramirez?
Estos errors vienen, estimado consanjuanino, de atener-
se a la letra de lo que Mannequin dice en Franoia, y no
acudir a sus propias reminiscencias y antecedentes.
Pero no era esto lo que querriamos hacerle notar. Es
flojo en historic, y queremos mostrarle que es desgraciado
en political. ( Tratandose, dice mas adelante, de constituir
v una nacion con sus elements propios, era odioso y extem-
poraneo el juicio sobre los actos pasados >. Esta sAbia
doctrine es a nuestra intencion, y sin embargo el doctor
Cangrejo describe una carta entera a los pueblos para recor-
darles los actos pasados de Buenos Aires, y per lo pasado
con Artigas, Lopez y Ramirez, explicar lo que nos estA pa-
sando con Urquiza, Lagos, y el chato Prida.
Y no obstante, nuestro comprovinciano tiene razon. Iba-
mos a constituir en 1852, despues de Caseros, una nacion
con sus elements propios. Teniamos entire los pedazos de
barro de que hubi6ramos de construir la estatua, una pro-
vincia y ciudad en que estaban contenidos los mayores capi-
tales de la nacion, los hombres mas notables, el mayor
ndmero de habitantes reunidos en ciudades, una ciudad que
habia vencido y hecho prisioneros dos ej6rcitos ingleses;
equipado ej6rcitos contra la Espafia y vencidola en todas
parties; una ciudad que habia sido capital del Virreinato, y
despues de la Repdblica; que habia imperado con el talen-
to de Rivadavia, 6 con el pufial de Rosas; una capital que
tenia los archives, y su pueblo las tradiciones de la historic
del pais; pueblo rico, en contact 61 solo con la Europa, de-
positario de los arsenales y parques de artilleria, del Banco
de acufiar moneda; pueblo esencialmente orgulloso, habi-
tuado legitimamente a gobernar; porque 61 gobern6 en
efecto durante un siglo estos paises; porque era el mayor
nimero de argentinos reunidos y el centro real del poder,
de los recursos, de las ideas y de la inteligencia.
El problema era constituir una nacion con sus elements
Tomo xVI. 7





OBRAS DE SARMIENTO


propios, y Buenos Aires, parte de esa nacion, era el element
principal; su orgullo era uno de los elements que debia
el politico tener en cuenta; sus habitos de dominacion era
otro element propio nuestro que debiamos ponderar, como
eran elements propios la ignorancia del paisanaje, la dis-
persion de los pueblos, la insuficiencia de sus medios para
organizarse solos.
Cuando el general Urquiza nos insinu6 en Gualeguaychd,
antes de Caseros, que era su animo trasladar la capital al
Parana, nos encogimos de hombros, y le indicamos la conve-
niencia de no pensar por entonces sino en destruir a Rosas,
dici6ndole en el Diamante que a Buenos Aires era precise
gobernarlo con sus propios medios.
Esto aconsejaba: una prudencia suma con el pueblo de
Buenos Aires; miramientos infinitos, y estudiar cada acto,
cada palabra que A l1 se refiriese. Si era orgulloso, y ese
orgullo era legitimo por su rol hist6rico, element propio
era ese orgullo, porque al fin era nuestro orgullo de argen-
tinos. S. E. sanjuanino se ha enorgullecido en Rivadavia,
portefio, nuestro protagonista, como Urquiza se ha enorgu-
llecido en Rosas, portefio, su modelo largos afios y su gefe.
4Hablamos 6 no political prudent y moderada, a fuer de
buenos sanjuaninos? Nosotros tenemos, Sr. Carril, que
hacerle un cargo a este respect. Discipulos de S. E.,
bebiendo en nuestra infancia sus ideas, y empapandonos en
su adhesion entusiAstica por Buenos Aires, S. E. es respon-
sable de nuestra adhesion a Buenos Aires, de nuestro orgu-
lo por Buenos Aires. Ahora que S. E. esta por Artiga. y
Ramirez, no podemos, por mas que queremos, adorar aque-
llos sucios y sangrientos idolos con chiripA. En San Juan
hemos Ilevado calzones siempre, acu6rdese Doctor, diga lo
que quiera Mr. Mannequin. Qu6 sabe el parisiense de tales
cosas?
Concedidas asi sus premises, v6amos c6mo fu6 tratada
Buenos Aires en 1852, este element propio y primordial de
la nacion que iba a constituirse. Ahora hablamos delante
de cien mil testigos presenciales de los hechos. El general
Urquiza llega a Palermo, y con cuantos habla, extranjeros
y nacionales, desahoga su odio, su desprecio por los porteffos,
en dichos y palabrotas, como podian salir de boca de un
Urquiza. La Repiblica estaba perdida, y nosotros nos ale-





LA UNION NATIONAL


jamos de Palermo yfuimos escondernos en una quinta, a
fin de no presenciar aquellas villanas escenas.
El general Urquiza recibe en mangas de camisa & los milla-
res de ciudadanos y de extranjeros que iban a cumplimen-
tarlo. Nolo habiamos visto jamas en Gualeguaychfi, ni en
el Diamante, ni en campafia, en ese indecente traje. Era
political, era un plan que realizaba. La Repiiblica estaba
perdida; nosotros pedimos nuestra separacion absolute del
ej rcito.
El general Urquiza se pone un chaleco colorado, (que no
le conociamos) y ultraja, veja, insulta, prende, 6 echa igno-
miniosamente de Palermo a quien no lleve en el sombrero,
6 en el ojal, 6 en la cola, el distintivo de la mazhorca; y se
obstina contra toda observacion de sus amigos, y desaira al
gobierno mismo, y public proclamas injuriosas contra el
pueblo de Buenos Aires, que no quiere recoger del suelo el
odioso emblema del crime y de su servidumbre. La
Repdblica estaba perdida; y nosotros ganamos a bordo de
un buque para protestar en nombre de nuestra dignidad
personal contra esta estupidez.
El pueblo orgulloso prepare un triunfo para el Libertador
a quien quiere honrar dignamente, y el gaucho mazhor-
quero hace abatir la bandera que traia el batallon Buenos
Aires porque no era negra (61 mismo habia dado esa ban-
dera);y se present en la calle triunfal ante el pdblico culto,
ante las damas elegantes, con el sombrero al ojo, el reben-
que en la mano, y el recado cribao de pinturas grotestas.
Era political todo esto; el general Virasoro nos dijo que
habia recibido 6rden del general en gefe de presentarse de
sombrero de paisano. La revolution iba & comenzar. En
los semblates de todos estaba escrita. Dira S. E. que estas
son bagatelast Es cierto, bagatelas que revelan terrible
cosas y sublevan las grandes pasiones.
El general Urquiza hace traer del Entre Rios sus mozas
viejas y j6venes, su manada senior Doctor, y a las madres de
familiar de la orgullosa Buenos Aires les impone el deber
en el Club del Progreso, en las recepciones de Palermo,
de acatar y prodigar respetos delante de sus hijas, a
este desenfreno de inmoralidad y de barbarie. Esas matro-
nas ultrajadas de Buenos Aires, como si dijeramos, seflor





OBRAS DE SARMIENTO


Doctor, nuestras madres y nuestras esposas, son las que
encendieron el odio contra el padrillo inmundo, contra el
gaucho insolente, contra el soldadote desvergonzado.
Su Excelencia aludiendo A esa indecencia escandalosa
dice a las provincias que Buenos Aires, ni la vida privada
del general Urquiza ha respetado. Pero es una calumnia
de S. E., que sabe que somos nosotros quienes en la Campafia
delEj6rcito Grande afeamos y divulgamos estas torpezas. El
general Urquiza, casado hoy santamente con la madre de
sus hijos, es sagrado para nosotros y para Buenos Aires, y
S. E. no citara una palabra en su disfavor de nadie.- Ni las
relaciones privadas de los individuos entran en esa cri-
tica: pero los hechos a que nos hemos referido son actos
pdblicos, que pertenecen a la political, a la historic y a las
costumbres plblicas.
Baste por lo que hace al orgullo. Veamos si fu6 mas
considerado el habito de domination de esta ciudad que
habia sido virreina, president de la Repiblica, Libertador
y tirano sucesivamente; pero siempre mandando, siempre
influyendo. No era culpa de Buenos Aires que Carlos III
rey de Espafia la hubiese hecho sede del virreinato; que
todos los Congresos Argentinos, el de S. E. tambien,
la hubiesen hecho capital; que las Provincias federales,
hubiesen delegado en su Gobernador el Encargo de las Rela-
ciones Exteriores hasta el dia de la batalla de Caseros. Noso-
tros mismos por nuestra impotencia, y Urqiiza, Lopez,
Benavidez, por su complicidad en la tirania de Rosas, y el
servilismo de todos los gobiernos de las Provincias, habia-
mos creado este habito de dominacion.
Por qu6 castigamos A Buenos Aires de nuestras propias
faltas?
El tratado de alianza del Brasil habia asegurado, para no
herir ese espiritu de Buenos Aires, su derecho a gobernarse
por sus propias leyes y hombres.
El pueblo se reune A elegir Representantes a la nueva
Legislature y Urquiza manda sus batallones con sus rojos
trajes A circundar las mesas 6 intimidar A los votantes.
Buenos Aires elige sus dipufados en medio de las bayo-
netas.
Reunida la Legislatura, Urquiza da un almuerzo en
Caseros y en un brindis dice, ( la voluntad del Ej6rcito, es





LA UNION NATIONAL


que sea gobernador el anciono Lopez-). La Legislatura
tasc6 el freno, y eligi6 al electo del ejercito.
Quiere reunir a los caudillos en San Nicolas, y para come-
ter tamafio atentado, solo con la Legislatura de Buenos
Aires omite la formalidad de pedirle autorizacion. De ma-
nera que la ciudad que tenia el hAbito secular de la domina-
cion, ni parte tendra en adelante en el gobierno que se lo
tomaran exclusivamente las otras provincias.
Y aqui permitame S. E. que le recuerde que las pro-
vincias en su mayor parte estuvieron de acuerdo con
Buenos Aires en su reprobacion de aquella reunion de
caudillos. San Juan no autoriz6 A Benavidez para repre-
sentarlo en el congress de esos plenipotenciarios, con
sangre en las manos y fue depuesto por la Legislatura. Gu-
tierrez fue depuesto por Tucuman. Virasoro por Corrien-
tes, Bustos por la Rioja, Lucero por San Luis; ya que los
de C6rdoba y Mendoza habian sido antes depuestos. Buenos
Aires no aprob6 lo que no habia autorizado, y de Salta,
Jujui, no vinieron el traidor Sarabia y el asesino Iturbe.
De manera que jamas hubo en la historic de las iniquida-
des argentinas que S. E. pretend conocer tan bien,una mas
reprobada, mas nula, mas prefiada de calamidades y tras-
tornos. S. E. esta experimentando las consecuencias,
obstinado en cubrir con su manto de doctor aquella vergon-
zosa iniquidad.
LC6mo fu6 tratado el pueblo que hasta entonces habia
tenido el ejercicio exclusive e irresponsible de la Soberania
Nacional, cuando examinaba ese acto cometido en su propio
territorio, en que tomaron parte sus propios hijos ? Algo
merecia aquel hAbito inveterado de gobernar. No se ende-
rezan las plants tronchandolas, ni con el filo del hacha.
Qub se hizo entonces? S. E. lo sabe, y vergiienza tenemos
de repetirlo: el paisano armado vino y atropell6 la Legisla-
tura, y agarr6 al doctor don Dalmacio Velez Sarsfield, cordo-
bes y no portefio, aunque Diputado, jurista eminente y
orador de la CAmara y lo meti6 en un ponton. Nosotros no
estabamos en Buenos Aires, ni tuvimos l1 gloria de asociar-
nos al acto parlamentario de que mas se gloriara la Repi-
blica Argentina en los siglos venideros; pero lo sostuvimos
desde Chile, lo que prueba que no era necesario ser porteno
para abominar maldades semejantes.





OBRAS DE SARMIENTO


Se queria constituir la nation poni6ndole el pi6 en lo que
la tradition, la historic, la legislation habia hecho hasta
entonces su augusta cabeza; se queria hacer que la pala-
bra constitution fuese odiosa por las afrentas y humilla-
ciones que representaba. El pueblo de Buenos Aires en
su sed de garantias contra el arbitrario, habia pedido agua,
y le daban hiel y vinagre A beber; y entire las victims de
tantas iniquidades pasadas unas eran sostenidas en las
cruz con ligaduras de cuerdas; pero A Buenos Aires halla-
ron mas honorifico clavarle los pi6s y las manos con clavos.
No queremos Sr. Carril, recorder todo lo que ha se-
guido, ni presagiar lo que aun prepare S. E. Un hecho
solo nos bastara para terminar este cuadro. S. E. dice
que Buenos Aires (ha declarado que es su voluntad no
a aceptar ninguna constitution, sino despues de haberla
examinado y aprobado, reservAndose de ese modo, aria-
de S. E. un veto en la mayoria absolute de la Nacion ).
Pero Sr. Carril, 4,por qu6 antes de hacer esta deduccion
no consult & Monguillot que debe tener mas frescas sus
nociones de derecho? Efectivamente, asi lo establecen las
leyes ordinarias: nadie estA obligado A firmar contratos
que han celebrado otros sin su participation, sin examiner
y aprobar lo que les proponen firmar; y eso sucede en la
division de los bienes entire hermanos, en la reunion de
capitals en las compahiias, etc.
Es un derecho primordial que no puede abolirse; y sera
un baldon eterno que un jurisconsulto diga tales enormi-
dades A la faz del buen sentido. Llame S. E. A su criado,
y presentele un papel A firmar contra su voluntad, y vera
si lo consigue. Verdad que S. E. profesa la doctrine de que
su criado, como individuo, tiene mas derechos que Buenos
Aires, como provincia 6 Estado; pero este error viene de
que S. E. ignore el derecho federal que invoca. El articulo
50 de ese mismo Acuerdo de San Nicolas establece que,
a siendo todas las provincias iguales en derechos, como miem-
a bros de la Nacion, queda establecido que el Congreso se
a formarA con dos diputados de cada.provincia).
Luego eran iguales en derechos para aceptar 6 no el trata-
do de San Nicolas. Estudie en Blackstone en Story lo que
significa tratado y lo que significa ley; lo que es de derecho
federal y lo que es de derecho national.




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