Obras de D.F. Sarmiento

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Obras de D.F. Sarmiento
Physical Description:
53 v. : ; 25 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Sarmiento, Domingo Faustino, 1811-1888
Montt, Luis, 1848-1909
Belin Sarmiento, Augusto, 1854-1952
Publisher:
Belin
Place of Publication:
Paris
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education   ( lcsh )
Politics and government -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Economic conditions -- Argentina   ( lcsh )
History -- Argentina -- 1860-1910   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Argentina

Notes

General Note:
Vol. 1-6 "reimpresion" 1909.
General Note:
Vols. 1-6 have imprint: Paris, Belin hermanos, 1909; v. 7-49: Buenos Aires, Impr. "Mariano Moreno" 1895-1900 (v. 7, 1896); v. 50-52: Buenos Aires, Marquez, Zaragoza y cia., 1902; v. 53: Buenos Aires, Impr. Borzone, 1903.
General Note:
Vols. 1-7 comp. by Luis Montt ; v. 8-52 and index comp. and ed. by A. Belin Sarmiento. Cf. "Advertencia"," v. 1.
General Note:
Vols. 7-52 "publicadas bajo los auspicios del govierno arjentino."

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 04759098
ocm04759098
Classification:
ddc - 982
System ID:
AA00010664:00011


This item is only available as the following downloads:


Full Text





OBRAS

DE



D. F. SARMIENTO


PUBLICADAS BAJO LOS AUSPICIOUS DEL GOBIERNO
ARGENTINO



TOMO XII
(NueTe-va eclici6n)


BUENOS AIRES

LIBRERfA aLA FACULTADD, JUAN ROLDAN
436 FLORIDA 436
1914
















EDUCATION COMUN



MEMORIAL PRESENTADA AL CONSEJO UNIVERSITARIO DE CHILE
SOBRE ESTAS CUESTIONES


1.0 Influencia de la instrucci6n primaria
en las costumbres, en la moral pufblica, en
la industrial y en el desarrollo general de la
prosperidad national.
2.0 Organizaci6n que convenga darle,
atendidas las circunstancias del pals.
3.0 Sistema que convenga adoptar para
procurar las rentas con que costearla.




ADVERTENCIA




Dice don M. A. Ponce en su obra Sarmiento y sus doctri-
nas pedagdgicas: uPor decreto supremo de 12 de Julio
de 1853 el gobierno ofreci6 un premio de mil pesos al autor
national 6 extranjero que antes de un aio presentase A un
certamen especial el mejor libro sobre instrucci6n primaria.
)Segun este decreto, los autores debian tratar estos tres
puntos diferentes: i.o Influencia de la instrucci6n primaria
en las costumbres, en la moral p'iblica, en la industrial y
en el desarrollo general de la prosperidad national; 2.0 Or-
ganizaci6n que conviene darle, atendidas las circunstancias
del pais; 3.0 Sistema que convenga adoptar para procurarse
rentas con que costearla.
)Por decreto posterior se prorrog6 el certamen hasta el
I. de Marzo de 1855.






OBRAS DE SARMIENTO


,)El Jurado, compuesto de don Andrds Bello, don Jose
Manuel Orrego, don Manuel Carvallo, don Ventura Blanco
Encalada y don.Francisco de Borja Solar, despues de exa-
minar siete memories presentadas, coloc6 en segundo lu-
gar una titulada Educaci6n Comi'n (1856) por D. D. F. Sar-
miento.
)Contiene ese libro, escrito rApidamente, en menos de
quince dias, rasgos de vigorosa elocuencia que hacen pro-
funda impresi6n.
,Esta memorial, dice el informed del jurado, es rica en he-
chos importantes para ilustrar las diversas cuestiones del
program del Presidente. Su author ha recogido y compa-
rado todos los datos estadisticos de Chile y de Estados
Unidos que estaban a su alcanoe; ha analizado las ventajas
6 inconvenientes de los diversos sistemas de instrucci6n
primaria; ha demostrado y fijado con maestria la extension
que debe tener en nuestro pais y el carActer de prActica uti-
lidad que debera dirsele para hacer sin demora perceptibles
sus beneficios. La obra abunda en ideas grandes de una
aplicaci6n mAs 6 menos inmediata A las necesidades de Chi-
le, presentadas de una manera nueva y picante que no de-
jarA de despertar la curiosidad hasta de las personas me-
nos instruidas 6 de las indiferentes a la causa de la civi-
lizaci6n.)


Para completar este volume, hemos reunido various es-
critos de Sarmiento que pertenecen A su propaganda sobre
educaci6n durante su permanencia en Chile.


(El Editor.)












CAPITULO I


PREMISES PARA FIJAR LAS CUESTIONES RELATIVES A LA
INSTRUCCI6N PRIMARIA


Cuando se pide la soluci6n de un problema, deben darse
todos los t6rminos que entran direct 6 indirectamente en
la proposici6n. La instrucci6n primaria, en su humilde
forma, afecta todos los intereses sociales, puesto que se nos
pid.e decir, dcudl es su influencia en la moralidad, en la in-
dustria y en la prosperidad general de las naciones? ; De
cual otra institiuci6n piblica podrian esperarse resultados
fan diversos y de tanta trascendencia?
La instruccidn primaria, para darle su verdadero signi-
ficado, sera considerada en este trabajo como la INSTRUCCI6N
NACIONAL, 6 el grado de educaci6n que tiene 6 recibe un pue-
ble culto para prepararse debidamente al desempeflo de las
multiples funciones de la vida civilizada.
Mirada la instruccidn primaria bajo este aspect, desapa-
rece la aparente antitesis entire la obscuridad y pequefiez
del agent y la omnimoda extension que se sefiala A su in-
fluencia. Acaso ha contribuildo aquella clasificaci6n, que pa-
rece s61o un grado infimo de una jerarquia mAs alta, A ex-
traviar el patriotism de ciudadanos, bajo otros respects
celosos de la gloria y engrandecimiento de su pais; acaso
la indiferencia de las classes acomodadas sobre asunto que
remueve hoy los corazones en todos los paises cultos, y es
el centro adonde convergen todas las instituciones politi-
cas, ha iprovenido de creerla extrafia A sus families, A sus in-
tereses, A su atenci6n, si no es como una limosna arrojada A
desvalidos sin nombre, y A quienes no nos ligan ni relacio-






OBRAS DE SARMIENTO


nes, ni necesidades, ni contact indispensable. Los hechos
que han tenido ilugar en diez afios, dejan sospechar que hay
un mal entendido en el espiritu puiblico, un error de con-
cepto en la opinion, que la hace fria espectadora de los es-
fuerzos iniciados por desenvolver la instrucci6n primaria.
Es Chile el afortunado pais de la America del Sud, que
saliendo de la pesadilla agitada, que no suefio, que ha ador-
mecido .largo tiempo A muchos otros, ha vuelto sus miradas
solicitas sobre la educaci6n primaria. En Chile se ha fun-
dado la primera escuela normal, en epoca que en los mAs
adelantados de los Estados Unidos, no se pensaba aun en
esta instituci6n que es la base de todo desarrollo. Desde Chi-
le parti6 una misi6n cerca de los pueblos que habian ini-
ciado la march que muy luego debia seguir toda la cris-
tiandad, en busca de datos, prActica, leyes, 6 instrucci6n de
que careciamos, como la Grecia antigua mandaba A sus j6-
venes A hacerse sabios, escuchando las lecciones de los sa-
oerdotes egipcios, y contemplando los monuments de su ci-
vilizaci6n. En Chile se han fundado publicaciones especia-
les para dilucidar las cuestiones relatives A la instrucci6n
primaria, y hAbiles y celosos visitadores han penetrado en
los Angulos mas rec6nditos del Estado, llevando la luz A
aquellas obscuridades, y revelando hechos ilustrativos. Quin-
ce afios ha sido edificada la opinion sobre cuestiones que,
seg6n los terminos del decreto gubernativo, interest bajo
tantos aspects; y sin embargo...
Hace diez afios que la Universidad propuso, como ma-
teria de su primer premio, la dilucidaci6n de estas cuestiones,
y sus preguntas quedaron sin respuesta. Seis afios ha, que
creyendo madura ya la ciencia piblica, un hombre de estado
propuso A las cAmaras legislativas un proyecto de ley para la
educaci6n primaria, y los legisladores hallaron razones para
diferir su sanci6n, no obstante que las luces acumuladas de la
Europa no sugirieron proyecto distinto ni mejor al lord Pro-
curador de Escocia para organizer 'la educaci6n afios desputs
en su pais.
No hace tres afios A que el Senado, compuesto de los hom-
bres mAs graves, y extrafio A toda pasi6n political, volvi6 A
rechazar la misma ley como extemporAnea. El pbblico, de
ordinario solicito de estar al corriente de -todas las cuestio-
nes, ha cerrado sus ojos, apartindolos de las publicaciones






EDUCACI6N COM1TN


especiales sobre instrucci6n primaria, y entire los datos que
hemos recogido, no es sin duda el menos curioso, el que
comprueba, que el Monitor de las Escuelas Primarias no
cuenta suscritor alguno en Chile, ni lector. entire las classes
acaudaladas, 6 letradas, de donde salen de ordinario los mi-
nistros, los presidents, los jueces, los diputados, los sena-
dores, A cuyas manos se confia la direcci6n de la nave del
Estado. En fin, para complement de indicios que reflejan
su luz siniestra sobre esta cuesti6n, el premio ofrecido por
el gobierno A la dilucidaci6n de las que nos proponemos hoy
resolver, no ha sido parte en dos afios, que ha estado pos-
tergAndose su t6rmino, A tentar A cultivadas inteligencias que
abundan, ni al patriotism exaltado de los literatos, sino
por el provecho, por el lado de la gloria al menos. Y no se
diga que no hay en Chile mejores estimulos que una suma
de dinero 6 una gloria de baja ley para despertar la ambi-
ci6n legitima. Un president se ha elevado en nombre de la
educaci6n popular, y en honra suya debemos decir que no
ha quedado por 61 llenar su promesa, y la carter de minis-
tro de la Instrucci6n p6blica estarA siempre al alcance de
quien muestre irrecusable superioridad de luces en la ma-
teria.
Fen6menos tan contradictorios, 6 tan fuera de las reglas
comunes, nos han impulsado A buscar en fuentes indirectas
la causa de estas desviaciones, como el celebre astr6nomo de
nuestra 6poca que se lanz6 en los espacios no explorados ain
del firmamento a perseguir la fuerza perturbadora que des-
viaba un astro del curso que le asignaban las causes cono-
cidas.
Para poder responder A las cuestiones propuestas sobre
instrucci6n primaria, hemos compulsado la Estadistica Co-
mercial, el Catastro, el Censo, la Matricula de patentes, las
memories de los ministros, el movimiento de la poblacidn en
los puertos, etc., etc.; y de estas y otras fuentes, comparando
con resultados del mismo genero en otros paises, hemos sa-
cado elements de raciocinio y de criterio para que el enten-
dido deduzca consecuencias, 6 haga aplicaciones. Preg6n-
tese: cual seria la influencia de la instrucci6n primaria so-
bre las costumbres, la moral piblica, la industrial y la pros-
peridad general del pais? Pero, convendria saber antes el
estado de la cosa influida, A saber: cuAles son las costum-






OBRAS DE SARMIENTO


bres, la moralidad piblica, la industrial? Desgraciadamente
nuestros documents piblicos no arrojan luz suficiente sobre
materials tan arduas. La estadistica criminal ha empezado en
estos dias A hacer felices aunque limitados ensayos. No se co-
noce A punto cierto cuAles sean las producciones agricolas del
pais, aunqhue de los minerales tengamos datos suficientes,
ni de las industries ejercidas por la poblaci6n podemos dar-
nos cuenta, ni aun era sabido hasta ahora poco, cuAnta era
la poblaci6n del pals, de que ya empieza A suministrar escla-
recimientos la Oficina de Estadistica, y de los cuales hemos
aprovechado nosotros mismos en grande manera.
Con los datos que hemos reunido, cuan incompletos son,
como el industrioso artifice .destituido de instruments ade-
cuados, hemos intentado trazar los rasgos preliminares, y
como el cimiento de la obra provisoria que se nos encarga
construir. Valganos para propiciarnos la indulgencia de
las superiores luces del Consejo Universitario, la intenci6n
que nos gula, y es mostrar como en el interns de todas las
classes de la sociedad estA el desarrollo de la EDUCACI6N NA-
CIONAL, que es la que se llama primaria, y c6mo el porvenir
del pais, c6mo su tranquilidad, su libertad y riqueza depen-
den todos de esta inica cuesti6n, dar la mayor suma de ins-
truccidn possible al mayor ntimero de habitantes de Chile,
en el menor tiempo que sea dado d la accidn combinada del
Estado y de los ciudadanos.







EDUCACI6N COMfiN


CENSO DE LA LECTURA EN CHILE


COMPUTADO SOBRE I)OCUMENTOS PIBLICOS, TOMANDO POR
BASE LOS RESULTADOS DE LOS CENSOS PARCIALES DE ARAU-


CO, CHILOI, VALDIVIA,
RUBLE.


ADULTS
Que no saben leer ..........
Que saben leer ............

mINOS
De 1 4 7 arios .............
De 7 a 15 afios que no saben leer. .

EDUCANDOSE
En el Instituto. ..... 469
Colegios fiscales. ....... 2,026
> particulares .. 659
Escuelas piblicas ...... 21,145
> particulares. 2,281

ADULTS
Que no saben leer ...........
Que saben leer .............

NINAS
De 1 a 7 aios ..............
De 7 A 15 aios que no saben leer ..

EDUCANDOSE
Colegios fiscales ..... 132
> particulares .. 909
Escuelas piblicas. ..... 6,405
particulares. .... 1,539


CONCEPCI6N, TALCA, MAULE Y


421,255 497,867
76,612 497867


105,400 \
81,151 711,398



26,980 213,531




484,395 j 524,150
39,755 )

724,523
99,080
92,308


8,985 00,373
8,985


1.435,921


El cuadro general que precede, y en el que con no poca
labor nos hemos propuesto presentar, para ilustraci6n de
la cuesti6n, el Censo de la lectura en Chile, tal como se halla
distribuida su adquisici6n en los dos sexos, y entire los nifios
educables y las personas adults, require algunas explica-
ciones para su complete inteligencia.
Toda la infatigable actividad de la Oficina de Estadis-
tica no ha bastado adn A terminar el laboriosisimo trabajo de
concretar los datos parciales del censo levantado en 1854. Co-
n6cese, sin embargo, la cifra total de habitantes, que result
ser de un milldn cuatrocientos treinta y cinco mil quinientos






OBRAS DE SARMIENTO


veinte y un habitantes, aunque aun no haya pasado esta
cifra por una verificaci6n definitive.
EstAn empero, terminados los censos parciales de las
provincias de Arauco, Chilo6, Valdivia, Concepci6n, Talca,
1uble y Maule, y sobre sus resultados hemos presupuesto
los del resto de la Repiblica. Poco hay de aventurado en
esta clase de suputaciones por medio del cAlculo. Las eda-
des, los sexos, la educaci6n misma obedecen de ordinario A
eyes generals, y aunque se temiese que Valparaiso y San-
tiago pudieran introducir modificaci6n en ventaja de la edu-
caci6n sobre el resto de la Repiblica, tenemos razones fun-
dadas para career que sean de poca consecuencia; pues si bien
estA mAs generalizada en aquellas dos ciudades entire sus
vecinos, tambien es cierto que en su recinto se acumula la
poblaci6n trabajadora y no educada, lo que equilibra aquellas
ventajas, si no las sobrepuja.
Favorecen esta, suposici6n los resultados parciales de al-
gunos puntos, en las provincias del Sud, en donde la ins-
truccidn primaria estA distribuida con laudable abundancia.
En la ciudad de Concepci6n, por ejemplo, hay 242 personas
que saben leer por cada mil varones, y 206 por cada mil ha-
bitantes; en Ancud, 208 por cada mil hombres, y 138 por el
total de la poblaci6n. Descuella sobre todas la provincia en-
tera de Valdivia, donde hay 215 hombres que hayan reci-
bido instrucci6n primaria por cada mil varones y 174 por mil
habitantes.
Tan seguras son las reglas A que la poblaci6n estA sujeta,
que A ciencia cierta hemos desechado en nuestros cAlculos
ciertas cifras que dA el censo de las site provincias del Sud,
sustituy6ndoles las que deben ser. Da el censo concretado de
aqu6llas, por ejempo, por 287,811 varones, 126,414 nifios
hasta la edad de quince afios; y por 293,281 mujeres, 130,570
nifias, hasta aquella edad. Semejante resultado dejaria esta-
blecida eh Chile una mortalidad ordinaria de adults mayor
que la que el c6lera morbo podria causar.
Inexactitud tan notable en el punto mismo que necesitA-
bamos iprecisar, que es el ntmero de nifios en estado de re-
cibir educaci6n, nos habria conducido A resultados risibles.
Afortunadamente nada estA A este respect abandonado al
error. Sobre un ndimero de habitantes dado, la ciencia esta-






EDUCACI6N COMITN


distica fija con inerrable exactitud el nimero que hay en-
tre ellos de cada edad infantil.
SAbese, ademAs, para explicar la causa de la inexactitud
de esas cifras parciales del censo, la laxitud que da al
cAlculo de las edades, ignorado ordinariamente, el comun de
los padres i las de sus hijos, y los comisionados del censo,
computindolas A la simple apariencia.
No pudiendo haber equivocaci6n ni engafio en la apre-
ciaci6n de los sexos, la diferencia en mAs, con respect A
nifias hasta la edad de quince afios, A una cifra exorbitante,
nos ha hecho tomar igualmente de las leyes generals de la
poblaci6n la verdadera proporci6n en que se encuentran
los sexos en aquella edad.
El movimiento de la poblaci6n, y los censos de todos los
paises han comprobado el hecho de que la raza humana
se multiplica, 17 varones por cada 16 mujeres que nacen,
6 ioo por cada 94; asi como la mortalidad es de 70 varones
por 69 mujeres; influyendo en el progress de la poblaci6n,
los primeros por una 369 ava parte, mientras que las se-
gundas no entran sino por una 498.
Desgraciadamente el mecanismo seguido por la Oficina
de Estadistica para la clasificaci6n de las edades no cuadra
perfectamente con las necesidades de la educaci6n. Asi la
edad de parvulos contados hasta siete afios deja en esta clasi-
ficaci6n los de cinco y seis afios que se reputan en estado de
recibir educaci6n; y no habiendo entire quince y veinticinco
afios division alguna, los adolescents de diez y seis y veinte
quedan incluidos en los adults. Sin embargo, como son
rarisimos en Chile los nifios que asisten a las escuelas de
menos de siete afios, y de mAs de quince, las diferencias no
pueden ser sensibles.
Con estas modificaciones y las cifras generals de los
censos parciales de siete provincias, que contienen ya mAs
.de un tercio de la poblaci6n total, y los datos subministra-
dos por los documents y estados que el ministry de Ins-
trucci6n piblica present al Congreso, hemos formado el
cuadro adjunto, sobre cuya exactitud no abrigamos duda
alguna
No se podria juzgar de la importancia y significado de
los resultados obtenidos sin establecer comparaciones, para
dar una base de criterio. Resulta del censo, que hay en






OBRAS DE SARMIENTO


Chile 151,932 personas que saben leer por lo menos; de las
cuales, 76,612 hombres adults y 26,580 nifios que se edu-
can actualmente; y 39,755 mujeres adults y 8,985 nifias
que se estan educando, por lo que:
I. Saben leer casi io6 personas por cada mil habitantes.
Si tomamos la poblaci6n adulta, para ver la proporci6n
en que estan los que en ella saben leer, result:
2. 1z3.personas por cada mil.
Se estAn educando en proiporci6n de la poblaci6n.
3.0 24 nifios de ambos sexos por cada mil habitantes,
18 varones y 6 mujeres.
D.e los nifios varones de 7 A 15 afios, asisten A las es-
cuelas:
4.0 246 por cada mil.
De las nifias mujeres de 7 A 15 afios asisten A las escuelas:
5.0 88 por cada mil.
Sumado el n6mero de individuos por mill6n que de today
edad hasta la de 15 viven, seg6n las tablas de mortalidad
de Deparcien que hacen autoridad, y dando A ste el n6-
mero de personas que estAn educAndose actualmente en
Chile, buscando en seguida la proporci6n de educaci6n que
corresponde al nimero de individuos que de todas edades
arriba de 15 afios viven al mismo tiempo, result que la ge-
neraci6n adulta actual, excede en educaci6n A la genera-
ci6n que se estA educando en 3,583 individuos. Sin las es-
cuelas fundadas el afio pasado, la diferencia habria sido de
ocho mil. Con lo que queda confirmada la conjetura del se-
fior don Andres Bello, Rector de la Universidad, que sos-
pechaba que la educaci6n que reciben los nifios num6rica-
mente hablando, es menos que antes. Hay retroceso.
La inspecci6n de las anteriores cifras y sentimiento inti-
mo de cada uno, bastan para former juicio sobre el estado
de la cultural de Chile. Los 86 departamentos de Francia es-
tAn puestos en una escala de graduaci6n, de manera que
es el primero aquel en que la instrucci6n primaria estA mAs
difundida y el 6ltimo el mas atrasado, con lo que se forma
una escala dividida en 86 grades, para apreciar las diferen-
cias de cultural de la poblaci6n.
El nimero de niflos en estado de ir i las escuelas se ava-
lia en el quinto de la poblaci6n. Asi, sobre diez mil habi-
tantes, deben asitir A ellas 2,000 niflos de ambos sexos.






EDUCACI6N COMMON


En 32 departamentos, concurren A las escuelas desde
1,786 nifios, bajando sucesivamente hasta I,oii, lo que ha-
ce la mitad. En cuarenta mis asisten desde 999 hasta 500,
que es el cuarto de los que pueden asitir. Por fin, en los
catorce restantes, y que son los mas atrasados, asisten des-
de 495 hasta 338 nifios por cada diez mil habitantes. Chile
tendria necesidad de crear nuevos grades de depresi6n de
la educaci6n, pues, como se ha visto, por cada Io,ooo ha-
bitantes, reciben educaci6n 240 (24 sobre i,ooo). Finiste-
rre, en Francia, cuenta 338 por cada 1o,ooo; Allier, 358;
Indre, 370, etc.; esto es, 33 por mil, 35, y 38
Pero aun necesitamos terminos de comparaci6n mas tan-
gibles, porque creemos, que es un deber hacer resaltar es-
tas verdades, A fin de disipar las ilusiones que tienen ale-
targado el patriotism entire nosotros. Hase visto, como para
abultar la cifra de educaci6n primaria, hemos incluido en
ella los colegios fiscales y particulars por no reputar esa
educaci6n mAs alta que la instrucci6n primaria superior que
se da en Prusia 6 Francia, y en las escuelas altas 6 de gra-
mAtica de Filadelfia, Boston 6 Nueva York. Para comple-
tar pues el cuadro de la educaci6n total que se distribute
A la poblaci6n en masa, no tenemos mAs que 139 estudian-
tes de ciencias profesionales que asisten al Instituto, y las
Escuelas Normales y military, cuyos alumnos no ascienden
a 300.
Los Regentes de la Universidad y el Secretario de Es-
tado de Nueva York publican anualmente el estado de la
educaci6n en todos sus grades, y como aquel Estado tiene
el double de poblaci6n que Chile, A la vista pueden compa-
rarse las diferencias, dando hipoteticamente A Chile la mi-
tad de las cifras.







16 OBRAS DE SARMIENTO




ESTADISTICA COMPARADA


DE LA EDUCACI6N QUE RECIBEN LOS HABITANTES DE CHILE Y
DE NEW-YORK, CON RELACI6N A SU NOMERO DE HABITANTES
RESPECTIVE.


CHILE NEW-YORK CHILE HIPOPETICO
1.455,521 IIABITANTES 3.097,394 HABITANTES En la mismia propor-
(Tomado de
(Tornado de documents oiciales) documents oficiales) dci6n
Censo de 1854 Censo de 1850 DEBIERA EDUCAR

PRIMARIA
En escuelas pdblicas. 27,656 735,158 340,073
En escuelas particulares 3,800 70,066 02,495
SECUNDARIA
En colegios fiscales 2,158 16,514
En colegios particulars 1,691i 7,697
CIENTIFICA
En el Instituto ....... 4696
En el Instituto Nacional 139 1,824 848
En la Escuela Normal. 184 334
382
PROFESSIONAL 315
En la Academia Militar.. 70)
En la de Quinta Normal. 46 216
En la de Artes y Oficios.. 100)
36,313 824,278 381,428


No obstante el aumento hecho de todos los que reciben
educaci6n, la humillante proporci6n de veinticinco perso-
nas educandose por mil habitantes no cambia sino por
una fracci6n. Hemos colocado los llamados colegios y li-
ceos en la categoria de las academias de Nueva York por
seguir un metodo de clasificaci6n, pues en cuanto A su im-
portancia intrinseca, no deben figurar sino en las escuelas
selectas, A que asisten setenta mil alumnos, que son las que
hemos puesto A la par de las particulares de Chile, las cua-
les A su vez (tomadas de la Memoria del Ministro de Ins-
trucci6n Piiblica de 1853) son tenidas en su mayor parte
por mujeres y no merecen contarse entire las primaries.
Todavia no tenemos una sola escuela piblica de ins-
trucci6n primaria superior, como son las que distribuyen la
educaci6n en Holanda, Francia, Inglaterra y Estados Uni-






EDUCACION COMMON


dos. Recordaremos s6lo, para memorial y en corroboraci6n de
la aserci6n de que la instrucci6n pdblica decrece, que la M1e-
moria del ramo para 1853 registra 682 alumnos en el Ins-
tituto, mientras que la de 1854 s61o enumera 6o8, diminu-
ci6n en lugar de aumento, de un noveno, lo que en cifras
tan exiguas es de muv grave transcendencia. En material de
hechos producidos por la masa de las poblaciones, ni el acaso
estA fuera de regla.
La oficina de correos de Londres ha comprobado que
todos los afios ocurre el mismo nimero de casos, en pro-
porci6n del de las cartas, de los que ol'vidan poner la di-
recci6n A donde van. La estadistica de Bt'lgica muestra que
todos los afios se casa el mismo nfmero relative de viudas,
de viudos, etc. Cuando aparece, pues, una diminuci6n tan
sensible, causa debe influir en ella, pues la regla es que
aumente el nimero de educandos.
CONDICIONES SOCIALES.-Algunos datos estadisticos to-
mados de aquellos articulos de consume mAs general sue-
len servir de medi'da para apreciar el grado de bienestar de
que gozan las poblaciones, y la extension en que los usos
de la civilizaci6n estAn generalizados. El azicar, por ejem-
plo,' es uno de los products que siren para esta estima-
ci6n. Consume la Inglaterra diez v siete libras al afio' por
persona, siendo este el pais que en efecto tiene mayor nl-
mero de habitantes que pueden permitirse este uso, que alli
desenvuelve extraordinariamente el consume del t6, casi sin
excepci6n comin A todas las classes. Los Estados Unidos
consume diez y seis libras por persona; la Francia un poco
mAs de site libras y la Rusia, que es la iltima en la escala,
s6lo dos onzas y media por habitante.
Chile, A juzgar por la introducci6n annual de este ar-
ticulo, para el consume interior, consume ocho libras y diez
onzas por persona. Como se ve, Chile estA en grado supe-
rior A Francia, lo que muestra que hay relativamente menos
gentes destituidas de todo recurso. Iguales resultados con-
soladores dan los generos blancos introducidos para el con-
sumo interior, correspondiendo, en generos de hilo, de al-
god6n, blancos y prietos, por la introducci6n de 1853, ci-
fras de donde result que la poblaci6n consume once y me-
dia varas de g6nero blanco por habitante, entrando el to-
cuyo s6lo por un tercio en este consume, lo que muestra una
TOMO XII.-2






OBRAS DE SARMIENTO


mAs general difusi6n en el uso de gineros mas delicados.
Los Estados Unidos consume ventiuna yards por
persona, y la Irlanda no consume dos yards.
El consume de generos de lana es ya un signo de bien-
estar en quienes lo hacen, y como no afecta sino A la pobla-
ci6n varonil adult entire nosotros, computando la de la Re-
piblica en medio mill6n de varones, tendriamos que A cada
uno corresponde media vara de casimir, lo que muestra que
un sexto de los adults pucden usar al ario un pantal6n de
este genero.
El consume del paiio fue de 188,857 varas en 1853, lo
que distribuido en la poblaci6n varonil daria cerca de media
vara por adulto, etc.
PROPIEDAD TERRITORIAL.--Bajo dos aspects puede mi-
rarse la proporci6n en que se halla distribuida la tierra en-
tre los habitantes de un pais. Cuando las divisions son de-
masiado grandes como en Inglaterra, tiene inconvenientes
de dejar much poblaci6n flotante que s61o una poderosa
industrial puede ocupar, y aun asi, la parte rica de la In-
glaterra paga las enormes sutmas del income tax, para so-
correr A los pobres. Industrialmente considerada esta cues-
ti6n, las grandes divisions territoriales en ciertos limits
son favorables al perfeccionamiento de los procedures agri-
colas por la ventaja de aplicar maquinas y capital A la ex-
plotaci6n de la tierra como A cualquiera otra industrial.
Cuando la tierra estA dividida en pequefias porciones,
fija la morada de mtichos mas habitantes, y los pone A cu-
bierto de la extrema destituci6n y dependencia. Esto es lo
que sucede en Francia done hay cinco millones de divisio-
nes territoriales. Este sistema es desventajoso para los pro-
gresos de la agriculture, por la imposibilidad de pagar con
los products el capital que hubiese de aplicarse A su ex-
plotaci6n.
Ign6rase a6n cuAl sea la extension de las tierras labran-
tias que Chile posee, ya labradas ya eriales, pues en pais
tan montafioso las medidas lineales ning6n dato 6til pue-
den suministrar. El Reino Unido de Inglaterra mide 121,000
millas cuadradas, y en toda su superficie tiene casi un
cuarto de la tierra consagrado A prados y campos de pasto-
reo, que exigen poca labor; un cuarto dedicado A la labran-
za; quedando casi un quinto en tierras incultas (propias de






EDUCACION COMMON


ciudad) pero susceptibles de cultivo, siendo ademAs la pro-
porcidn de las tierras incultas (montariosas y pantanosas)
un poco mAs del quinto de la superficie; de manera que la
totalidad de las tierras incultas forma aproximadamente los
dos quintos del territorio. Casi toda la propiedad territorial
en Inglaterra estA amayorazgada, no pasando de cuarenta
y seis mil los propietarios.
Los trabajos del catastro en Chile terminados ya, no -dan
luz alguna en cuanto A la extension de las propiedades ru-
rales; pero si sobre su n6mero, lo cual nos indica aproxima-
damente el nimero de poseedores del suelo.
En la provincia de Atacama, verdadero Egipto en minia-
tura, pues es s61o la tierra que puede regar un arroyo la
que en toda su longitud es utilizable, hay 643 funds rura-
les. En Coquimbo se cuentan 744 propietarios. Los ricos
valles de Aconcaguia s61o reconocen 847 duefios. La pro-
vincia de Santiago estA promediada entire 1,642 propieta-
rios: 886 cuenta la de Valparaiso: Colchagua 1,905: Tal-
ca, 488: Maule, 1,428: 1uble, 818: Concepci6n, 1,462:
Arauco, 383: Valdivia, 352: Chilo6, 514.
El catastro principia por los funds rurales, que dan 6
pueden dar veinticinco pesos de arriendo. Ignoramos si
hay y en qu6 ndmero, subdivisions inferiores. Segin las
cifras del catastro, el suelo cultivado estA dividido en 11,310
lotes, para una poblaci6n de mill6n v medio de habitantes.
Como las condiciones territoriales de Francia 6 Inglaterra
no convendrian A nuestra situaci6n, buscaremos t6rminos de
comparaci6n mAs aproximativos en los Estados de la Uni6n
Americana. El Estado de Maine, que tiene cultivado menos
de la mitad de un territorio de 30,000 millas cuadradas, y
con 583,169 habitantes (exactamente la poblaci6n .de las
siete provincias del Sur de Chile) tiene 47,760 fincas en
cultivo. El de New-Hamsphire, con 9, 194 millas cuadradas
y 317,976 habitantes, estA dividido en 29,229 propiedades.
Massachusetts, con 7,000 millas cuadradas y un mill6n es-
caso de habitantes, tiene 34,235 poseedores.
Son 6stos, es verdad, los Estados mas antiguamente po-
blados y coetAneos con Chile. Los Estados de nueva for-
maci6n presentan, sin embargo, los mismos resultados en
cuanto al nimero de afincados relativamente A la pobla-
ci6n. Michigan por ejemplo, con 397,754 habitantes, tiene






OBRAS DE SARMIENTO


34,089 propiedades en cultivo. El Kentucky, con 902,405,
tiene 74,700oo propiedades territoriales sobre una superficie
de 66,ooo millas cuadradas, de las que s6lo hay en culti-
vo la mitad. Otro tanto sucede en Alabama, done lo in-
culto estA en proporci6n de 4,5 A 7 y hay 42,000 divisions
territoriales para 771,687 habitantes. Estas proporciones en-
tre la poblaci6n y las divisions territoriales, son comunes
A todos los Estados.
Estas peculiaridades en la organizaci6n intima de nuestra
sociedad pueden prestar alguna luz sobre el estado y exten-
si6n de la enseiianza primaria. Si pudiera obtenerse de las
villas y ciudades el nimero de jefes de familiar que tienen
alg6n capital 6 industrial productive en un oficio, tienda 6
negocio, y suponiendo que dos nifios de cada familiar pro-
pieta.ria asisten A las escuelas, seria excedido el nimero de
los que actualmente asisten A ellas, quedando sin educaci6n
toda la poblaci6n que nada posee.
No debemos pasar por alto, que aquellas 11,310 subdivi-
siones ofrecen un orden de clasificaci6n, que por lo menos
puede servir para dar ciertos indicios inseguros hasta cierto
punto, pero que pueden, sin embargo, sefialar el camino por
donde han de presentarse otros mis exactos. Como hemos
dicho, el catastro estA fundado sobre la renta, dando por mi-
nimum de la propiedad imponible 25 pesos de arriendo. Para
apreciar la inexactitud de esta estimaci6n, baste saber que
en toda la provincia de Chiloe no aparecen sino tres pro-
piedades que puedan pagar cien pesos, mientras que el res-
to es uniformemente de A 25. Resulta del catastro, que hay
4,877 propiedades que dan menos de cien pesos de arriendo;
5,708 que dan menos de 1,000 y 725 que dan mAs de i,ooo.
Comparando entire si las cifras, vese que las grandes propie-
dades son en corto nimero; que mas de los dos quintos de
las divisions territoriales no produce lo bastante para que
viva una familiar, 6 un pasar mediocre; que mAs de la mi-
tad son susceptibles de desenvolver riqueza, y poco mis de
una quinta parte se presta a la explotaci6n en grande de la
agriculture, si no exceden algunas de ellas, aunque en corto
ntmero, como lo sospechamos, A la posibilidad de explotar-
las. El primero de estos datos convendria esclarecerlo cui-
dadosamente, si s.e quiere examiner cuil es la situaci6n de
los pequefios propietarios.






EDUCACI6N COMMON


MOVIMIENTO DE LA POBLACI6N.-El censo parcial de las
siete provincias del Sud, que nos ha servido de base para es-
tablecer los detalles de edad, sexo 6 instrucci6n en el resto
de la Repiblica, hace otras indicaciones que pueden tener
su importancia. La poblaci6n femenil es de 293,281, mien-
tras que los varones no pasan de 287,815.
Por mAs que la preocupaci6n vulgar establezca que hay
diez mujeres para un hombre, la verdad es que hay en to-
dos los paises tantas mujeres como hombres. Si, pues, se
nota diferencia tan absolute en aquellas dos cifras, puede
servir de indicaci6n para examiner si hay emigraci6n varo-
nil de las provincias del Sud A los centros comerciales 6
del Norte, 6 buscar causes morales que influyan en esta pro-
porci6n.
Lo primero puede proceder del malestar fisico, movi-
miento que ocurre de Irlanda hacia las ciudades manufac-
tureras de Inglaterra y de esta A las Indias Orientales 6 A
la Am6rica. Se ha notado que el exceso de emigraci6n en
ciertos aiios coincide en aquel pais precisamente con la alza
en el precio del trigo; sal-tando de 93,667 que era el pro-
medio de emigrantes de 1841 A 1845, 1 238,270 por el afo
de 1847, que fu6 de carestia. El movimiento s6lo es signo de
prosperidad cuando va de los centros A las extremidades,
pues entonces son capitals 6 inteligencia los que se des-
parraman a vivificar nuevos elements de riqueza. El censo
de los Estados Unidos ha sefialado con exactitud el movi-
miento interior de la poblaci6n, desde los centros comercia-
les de las costas del AtlAntico A los territories del Oeste.
Otra faz del movimiento de las poblaciones es la que ofre-
ce el arribo de genes que vienen al pais a establecerse, y la
salida de los que lo abandonan para ir A aumentar la pobla-
ci6n A otra part.
Los Estados coloniales tienen que contar con este ele-
mento que viene A incorporarse en su poblaci6n, A diferen-
cia de los Estados europeos, cuya poblaci6n disminuye por
el nimero considerable de sus habitantes que se expatrian.
En este 6ltimo caso se ve la Inglaterra que Ileva prolija
cuenta de la poblaci6n que anualmente pierde por la emi-
graci6n, y en el primero los Estados Unidos, que cuenta
con un aumento de poblaci6n adulta que viene A incorpo-
rarse todos los afios 4 la suya, mayor que la que nace en






OBRAS DE SARMIENTO


diez afios en Chile. De la importancia de este element de
acrecentamiento puede juzgarse por la manera de apreciarlo
el censo de los Estados Unidos, que lo estima en 4.304,416
emigrantes vivos en 1850, inclusos sus hijos, lo que repre-
senta un aumento de mis del sexto de la poblaci6n national.
De su calidad como pobladores afiade:
((De los habitantes del pais se ve (por el censo) que casi
la mitad estAn entire aquellas edades sujetas 4 las mis fata-
les enfermedades, mientras que los de nacimiento extran-
jero, much menos de la mitad vienen de esas edades; y
aunque la proporci6n de las mujeres inmigrantes a los varo-
nes es s61o de 41 A 48, sin embargo la capacidad de estas
inujeres para producer aumento de poblaci6n es, cuando se
le compare con un nimero igual de mujeres norteamerica-
nas tomadas sin distinci6n, como 98,29 a 41,71.
))Su superioridad A este respect es, estadisticamente ha-
blando, de un 16,58 pqr ciento. Este hecho asegura una ra-
pidez mayor de aumento natural en aquella proporci6n. Si
estimamos que la influencia de la mas limitada proporci6n
de nifios y de personas de edad entire los inmigrantes es
igual d una ventaja de un 3,42 por ciento, en la ley de su
aumento, lo cual es muy moderado, tendremos, que bajo las
reglas ordinarias de procreaci6n y de mortalidad, nuestra
poblaci6n europea se multiplicaria un 20 por ciento mis ri-
pidamente que nuestra poblaci6n native.,
Este valioso element de prosperidad se desenvuelve en
esta parte de America con demasiada lentitud, sin que se-
pamos de pais donde haya tomado algdn desarrollo, sino
es Buenos Aires, que por c6miputos del anotador de sir
Woodwine Parish se hace subir a cien mil los extranjeros
establecidos en aquel Estado.
Las nacionalidades del censo de Valparaiso revelan la
existencia en aquel puerto en la 6poca del censo, de s610 2,911
europeos varones, y de 655 mujeres, lo que daria una acce-
si6n de poblaci6n emigrada de Ioo individuos por afio, en
cuarenta de independencia.
Si se atiende a que Chile es el pais de esta America que ha
gozado de mas larga 6 imperturbable tranquilidad, y que
mis seguridades ofrece al individuo, en su vida y fortune,
como asimismo que Valparaiso es el centro del comercio
del Pacifico y la escala forzosa de los buques que entran en






EDUCACI6N COMOTN 23

estos mares, no dejarA de Ilamar la atencion este poco atrac-
tivo para el establecimien-to de extrafios, que parece prove-
nir de otras causes que la paz y la seguridad, pues vemos
que paises hondamente perturbados por la guerra civil y
la fluctuaci6n de las transacciones adquieren accesi6n de
poblaci6n en un solo afio, mayor que la que Chile ha obte-
nido desde que sus puertos estan abiertos A todas las na-
ciones del mundo.
Como un dato que no debe descuidarse, indicaremos
que el descubrimiento del oro en California ejerci6 en Chile,
como en los otros paises, una poderosa fuerza de emigraci6n;
y aunque no nos sea possible distinguir las salidas de chi-
lenos, de entire las que tuvieron lugar desde 1848 hasta 1853,
del puerto de Valparaiso, daremos para memorial los resul-
tados que hemos oblenido, compulsando la publicaci6n que
hacian los diaries de las salidas de buques para California,
y de las arribadas de vuelta del mismo destiny.
Salieron para California:

Afios Buques Pasajeros
En 1848 ........ 12 con 562
En 1849 ..... .. 226 D 2064
En 1850........ 413 a 814
En 1851 ........ 167 a 1736
En 1852 ..... 145 3284
En 1853 ........ 121 D 1239
Total...... 1084 con 9699

Los anuncios de regresos dan por los mismos afios 2,788
pasajeros, con lo que han quedado nacionales 6 extranje-
ros salidos de Valparaiso, 6,61i individuos en California.
Como muchos buques partieron directamente de Concep-
ci6n Ilevando emigrantes, su cifra resarciria en parte la que
en esta enumeraci6n formen los que s61o han Ilegado de
arribada A Valparaiso y vuelto A salir, que no hemos podido
distinguir por la obscuridad a este respect, de los anuncios
de los diaries. Si suponemos, empero, que con los de Con-
cepci6n, los chilenos emigrados de Valparaiso sean en n6i-
mero igual A los emigrados que registra el censo, podemos
decir que Chile no ha adquirido un solo habitante por la
accesi6n de personas de origen extranjero; pues se compen-






OBRAS DE SARMIENTO


san las altas y las bajas, salvo lo que haya en Copiap6 de
emigraci6n argentina, de que no podemos hacer merito por
falta de datos.
No es sin motive especial que hemos entrado en este
examen. Las condiciones de existencia entran por much
en la difusi6n de la instrucci6n primaria; y el interns que
por su propagaci6n pueden experimentar las diversas classes
de la sociedad, depend en gran mantra de estas circuns-
tancias. Pais esencialmente agricultor, Chile cs favorable
A una feliz mediania, que require por today educaci6n la
necesaria para no embrutecerse en el aislamiento de las cam-
pafias. Cuadra con nuestro objeto, y con la situaci6n de
Chile, la descripci6n de las campaigns de una parte de Ale-
mania que tomamos de un viajero, y que servirA para ilus-
trar nuestras ideas.
((De todas las circunstancias ya naturals, ya artificia-
les, qut influyen en el carActer de las poblaciones, debe con-
cederse la mayor parte A la educaci6n, y la segunda al go-
bierno 6 A la religion ; pero el gcnero de vida, las ocupacio-
nes, y aun entretenimientos, tienen una gran parte. En las
campaias de Bavicra, Baden y Wurtemberg, el suelo y
el clima influyen poco en la condici6n del pueblo; pero la
educaci6n, en cierta media, es universal; las prActicas reli-
giosas son mas sencillas que en pais alguno; y el gobierno
es como en el resto de la Europa. El genero de vida es prin-
cipalmente agricola; el cual, aunque no sea favorable al
lujo y al refinamiento, parece fuera de duda es el mAs feliz
modo de existencia para la masa de la poblaci6n. En las
tres comarcas nombradas, la gran mayoria de la poblaci6n
ocupa, como duenos 6 arrendatarios perpetuos, una gran
porci6n del tcrritorio; si este sistema no conduce A crear
fortunes, es altamcnte favorable A la salud y la tranquilidad
de Animo. Ya es much para un hombre pobre tener algo
que pueda llamar suyo; algo en que trabajar y por tanto
goces asegurados. Asi es que en parte alguna de Europa
hemos visto classes trabajadoras de aspects mis culto, aun-
que sin lujo, ni mAs civiles y atentos.
))Pocas personas habia en las cArceles, y los mendigos no
existen sino como excepci6n rara.
))La primera y principal causa de estos resultados es la
ley con respect i las escuelas, que aunque de antigua exis-






EDUCACI6N COMtN


tencia, ha sido mejorada en estos iltimos treinta aios. Por
esta ley los padres son compelidos A enviar sus hijos A la
escuela, desde la edad de seis hasta la de catorce afios, don-
de deben aprender A leer, escribir, contar, y la adicional
instrucci6n que sus padres escojan, egegn las vocaciones a
que los dedican.
)A muchas escuelas de Baviera hay afecto un jardin en
que se ensefia a los nifios, durante las horas de recreo, las
principles operaciones de agriculture y jardineria; y en
todas las escuelas de los tres Estados, A las nifias, A mas de
instrucci6n, igual A la que reciben los nifios, se les ensefia a
tejer medias, border y coser. Es del deber de la policia y
del cura ver que la ley sea debidamente ejecutada, los nifios
enviados A la escuela con regularidad 6 instruidos en ella
diariamente.
),Si los padres son parcial 6 totalmente incapaces de pa-
gar la educaci6n de sus hijos, la comuna cubre el deficit. El
cura tiene superintendencia sobre el maestro, exigiendole el
gobierno que vigile el cumplimiento de su deber; y el cura
cuida asimismo de que los nifios de su rebafio asistan regu-
larmente i las escuelas. Despu6s de haber asistido muchos
afios A la escuela, el nifio recibe del maestro y del cura un
certificado, sin el cual no puede obtener acomodo; porque
se castiga por acto illegal con una multa fija, al patr6n que
emplee un nifio que no tenga dicho certificado, y estas mul-
tas jams son dispensadas, lo que hace cierto el castigo.
El maestro es pagado como en Escocia con un salario, una
casa, un jardin, A veces un campo; y por la retribuci6n que
pagan los nifios.
),Hay otras causes secundarias; pero estas leyes y la po-
sesi6n de la tierra por los labradores y artesanos, son las
dos primeras. Entre las causes menores, entra la simiplici-
dad de las formas religiosas y universal tolerancia; pues
aun la fe cat6lica en Wurtemberg esta desnuda del aparato
y pompa con que se ostenta en varias parties de Alemania y
en Francia.)












INFLUENCIA DE LA INSTRUCTION PRIMARIA EN LAS
COSTUMBRES Y EN LA MORAL PUBLIC




No saldremos, en cuanto nos sea permitido, del examen
de los hechos prActicos, que hasta ahora hemos tratado de
tomar por guia en nuestras exploraciones.
La memorial del Ministro de Hacienda del pasado afio
revela un hecho interesante. La Caja de Ahorro no ha sur-
tido, segin 61, los efectos que de su instituci6n se espera-
ban. En diez afios nadie 6 poquisimos han puesto un centavo
en sus arcas, 6 tan limitado ha sido su movimiento, que sus
administradores han creido initil darlo A luz.
Las cajas de ahorro son, sin embargo, el term6metro de
la moral de las classes trabajadoras; porque ellas revelan hA-
bitos de frugalidad, y sobre todo el pensamiento del dia
ma ana; acaso la aspiraci6n nobilisima de llegar con tiempo
y economic A poseer un peculio, educar A sus hijos, y dejar-
les medios de vivir. Lord John Russell propuso el afio pa-
sado en el Parlamento ingles, dar el derecho de elegir A
todo el que hubiese depositado 50 libras esterlinas en las
cajas de ahorro, seguro de que ese hombre abrigaba los sen-
timientos y las virtudes que constituyen al ciudadano.
Para medir los progress que el pueblo ingles ha hecho
en moralidad (gracias A la educaci6n que se le distribuye)
se han compulsado los registros de las cajas de ahorro.
En 1839 la poblaci6n del Reino Unido era de 26.516,ooo ha-
bitantes, y se depositaron en las cajas de ahorro ciento doce
millon-es ciento diez y nueve mil ochocientos doce pesos. To-
mando s61o la cifra de los millones redondos, por los afios
subsiguientes hasta 1846, se depositaron 123, 128, 143, 156,
162, 163 millones, hasta que en 1846 los caudales puestos A






EDUCACI6N COMMON


interns subieron A pesos 167.973,210. En 1839 tocaba la pro-
porci6n de los dep6sitos, con la poblaci6n total, ricos y po-
bres, A mas de 4 $ por habitante, mientras que en 1846, ha-
biendo aumentado la poblaci6n de almas a 28.487,000, tocaba
A cada una A 5 $ un real.
Chile tiene mill6Yn y medio de habitantes, y por tanto,
en condiciones iguales debiera su poblaci6n trabajadora te-
ner depositado en las cajas de ahorros siete millones de
pesos.
i No nos regocijariamos siquiera, de que se hubiesen de-
positado ocho mil pesos en nuestra caja? Z C6mo explicar
este fen6meno? No sabe .el trabajador que hay una caja
de ahorros ? Z CuAnta riqueza entonces crearia el dar ins-
trucci6n primaria al pueblo, para nada mAs que ponerlo en
aptitud de saber que tal instituci6n existe? A la Inglaterra
le vale 168 millones de pesos en capital acumulado para
acrecentar la riqueza national, fomentando ademAs la in-
dustria, con suma tan enorme, dada A bajo interns.
En Santiago, Valparaiso y Copiap6 se ganan sueldos
abundantes. Los talladores de madera, los albaijiles, sastres,
im-presores, zapateros, mineros, mariners de ribera, car-
gadores, ganan por semana sueldos superiores A sus ne-
cesidades.
Pero hay en Chile, contra las cajas de ahorro, organi-
zada una orgia national que principia el sAbado y no con-
cluye hasta el lunes, en que salario, salud y deudas contraidas
no dan abasto A las necesidades ardientes de esos dias. La
poblaci6n de Chile no ha aumentado sino en una cifra li-
mitada desde 1840; pero los plantios de vifias han decu-
plicado en el mismo tiempo, y diez y seis fAbricas de cer-
veza en Santiago, sin contar las de Valparaiso y las nume-
rosas destilaciones de chancaca, han concurrido A proveer
esta demand. Es seguro, incontrovertible el hecho de que
las classes trabajadoras de Chile se han desmoralizado en es-
tos 6iltimos afios, mas de lo que antes lo estaban, y esto se
concibe fAcilmente. Lo limitado -de los salaries ponia coto
antes A los deseos, mientras que los oficios nuevos y bien
retribuidos, con la mayor extension que ha adquirido la
esfera del trabajo, han puesto al alcance de millares, sumas
de que no saben qu6 hacerse. La ley die patentes, deseosa
de proteger todas las industries fitiles y productivas de ri-






OBRAS DE SARMIENTO


queza, dice: (Son libres del derecho de patentes las fdbri-
cas de licores,,. No obstante esta solicitud de la ley, la esta-
distica commercial por el primer semestre de 1853, cuenta ex-
portadas de Chile, para el comercio exterior, seis arrobas
de aguardiente, mientras que se importaron 6,513 galones
y 1,228 docenas de vasijas de aguardiente.
La ley que protegia el cultivo de la vifia, ha sido bur-
lada por el espiritu de vino introducido y las melazas y chan-
cacas que han venido A satisfacer la demand de licores. El
t6sigo que despoja A la poblaci6n trabajadora de una naci6n
del fruto del trabajo de la semana, es un veneno peor, por
cuanto no s6lo afecta la salud, sino que destruye la rique-
za, y su preparaci6n no debe ser fomentada. Las vifias de-
ben producer vino; pues el alcohol se obtiene de madera, de
trigo, de cafia de azicar, y de cuanta sustancia contiene par-
tes sacarineas. Sabemos que en Buenos Aires pagan los
despachos, confiterias, esquinas, patente por separado para
vender licores.
El product de tantas materials sometidas A destilaci6n,
no basta, como se ve, al consume del pais, que con el clima
mis adecuado no ha podido en veinte afios de protecci6n
dar una botella de vino potable A la exportaci6n. Hoy hay
para los vinos una California, como la hubo antes para los
trigos. La enfermedad de la vid en Francia ha hecho subir
este articulo A precious excesivos. Chile hubiera podido ate-
nuar el deficit que experiment el consume del mundo, si
al clima pudiera afiadir la educacidn industrial que le falta.
El Cabo de Buena Esperanza, i quin lo creyera! El Afri-
ca aspira A rivalizar con la Francia en la producci6n de
los vinos.
El desarrollo del consume de licores espirituosos en Chi-
le coincide, pues, en progresi6n ascendente con el desarrollo
de las cajas de ahorros en Inglaterra, y con la generalizaci6n
de la ley del Maine en los Estados de la Uni6n Americana,
prohibiendo la venta de licores, A que las sociedades de tem-
perancia habian ya arrebatado millones de consumidores.
Pero para suprimir la embriaguez como solaz del traba-
jo, es precise antes de todo saber elevar el espiritu, y en-
noblecer al hombre. En los paises donde se ha emprendi-do
curar este virus que trae la especie humana casi desde la
cuna, fu6 necesario sustituirle compensaciones. La embria-






EDUCACI6N COMOTN


guez es la poesia del alma encorvada bajo el peso del tra-
bajo v de la destituci6n de ideas; la pasi6n del juego es una
tentative supreme, mil veces repetida, para adquirir. Nadie
juega para perder.
Asi, pues, el 6nico preservative contra estas incursiones
en lo ideal y la disipaci6n, es dar ideas. La instrucci6n llena
estos objetos, sin rebajar el alma, sin degradar el cuerpo y
sin derrochar los salaries. Una novela, si se buscan disi-
paciones, embriaga por mis tiempo que una botella de vino,
y la caja de ahorros promote infaliblemente fortune mas se-
gura que los azares del dado, aunque pida mAs tiempo.
Errores de una moral que tiene siempre la desgracia de
extraviarse en sus aplicaciones, han hecho en algunos pai-
ses abolir la loteria piiblica. Las masas trabajadoras derro-
chan infaliblemente cuanto llega A sus manos, cuando no
tienen una aspiracion. Esta es una verdad pasada A axioma.
La loteria p6blica satisface la mAs alta de las necesidades
del espiritu, la esperanza aunque remotisima de ser feliz,
esperanza que sin ella abandon para siempre el que s6lo
gana un salario. La loteria p6blica es una suscripci6n vo-
luntaria de un pueblo entero de A dos reales cada uno, para
crear una fortune que no existia, iy que una vez acumulada
rara vez se disipa. "Cuidac de los peniques, dice el adagio
ingles, que las guineas se cuidarAn ellas mismas,.
La loteria, en fin, sin la violencia febril de los juegos de
azar, mantiene el espiritu alerta meses enteros, aguardando
un resultado, 6 introduce por la primera vez en el pensa-
miento la idea de contar con el porvenir. El vulgo nada es-
pera, esta es su desgracia. Yo no trepido en aconsejar el
restablecimiento inmediato de la loteria piblica, para desti-
nar sus provechos A fomentar la instrucci6n primaria. Si
hay quien repute inmoral el mis met6dico, menos apasio-
nado, y mas pausado juego, la llamariamos contribuci6n
impuesta A la pasi6n del juego, para extirparla por la edu-
caci6n. Para muchedumbres ignorantes la loteria es una caja
de ahorros. En la Habana y el Brasil los esclavos primero
se privan del suefio que de guardar una peseta para la lo-
teria. Libertarse es el pensamiento de toda la vida. En los
Estados Unidos, en Buenos Aires 6 Montevideo, Lima, et-
c6tera, todos los blancos pagan esta contribuci6n mensual
al acaso, como pagan los propietarios el seguro de sus casas,






OBRAS DE SARMIENTO


para estar a cubierto de un mal possible. Tan inmoral es lo
uno como lo otro; lo primero se hace por la esperanza de
adquirir, lo segundo por el temor de perder. Las probabi-
lidades de incendio y de sacarse una loteria son perfecta-
mente iguales.
Como en Chile s6lo casos raros pudieran presentarse de
los efectos de la instrucci6n primaria sobre la moral pibli-
ca, pues no habiendo instrucci6n primaria nadie ha podido
ver sus efectos, mendigaremos ejemplos entire los extrafos.
Fu6ronlos tangibles en 1847 en Francia, cuando la carestia
de trigos puso A prueba la moralidad de las poblaciones,
bajo el aguij6n del hambre. Ved aqui c6mo refiere el Anua-
rio de la Economia Politica este hecho: (Al publicar los
mercuriales del trigo, durante el pasado mes de Enero, un
diario politico hacia notar que el precio medio del hectolitro
se habia elevado A 35 francos en los departamentos del Alto
6 Bajo Rin, mientras que no habia pasado de 26 en los del
litoral, que se extiende desde la Mancha hasta el Morbihan.
Sin embargo, afadia, no ha habido que reprimir desorden
alguno en la Alsacia, que tanto ha sufrido con esta alza de
precio, mientras que los mercados de la Bretafia, han sido
atropellados y saqueados varias veces. La diferencia de edu-
caci6n popular en aquellas parties de la Francia entire las
cuales se establece la comrparaci6n, basta para explicar estc
double hecho.
,)Los departamentos del Este, que tanto sufren con la
carestia, son precisamente aquellos en que la educaci6n po-
pular estA mas difundida. Ved aqui el lugar que ocupan
desde este punto de vista y el nimero de j6venes de la edad
de veinte afios que sobre mil han frecuentado las escuelas,
y saben por lo menos leer:
,En el Bajo Rin, de cada mil saben leer 985, Mens 934,
Voges 918, Doubs 919, Jura 906, Alto Rin 896, Meurthe
893, Mosella 830, Alta Saona 869.
),En todos estos departamentos que soportan con tanta
calma y resignaci6n las privaciones y los sufrimientos que
impone la carestia, la instrucci6n primaria, de cuyo benefi-
cio participa la casi totalidad de la poblaci6n, ha desen-
vuelto desde temprano la inteligencia de los habitantes. Ella
les ha ensefiado A respetar la propiedad ajena, aun bajo el
aguij6n del hambre. Los habitantes comprenden fAcilmente






EDUCACI6N COMMON


que el mejor medio de asegurar la provision de los mercados
es inspirar seguridad A los tenedores de los articulos de con-
sumo; y que el menor desorden produciria un efecto diame-
tralmente opuesto al que querrian obtener.
)Ahora si examinamos cuAles son los departamentos don-
de han ocurrido los des6rdenes, veremos que estos departa-
mentos, situados al Oeste y centro de la Francia, son preci-
samente aquellos en que se encuentran menos habitantes
que hayan frecuentado las escuelas primaries. Ved aqui el
lugar que ocupan bajo este respect, y el n6mero de j6-
venes de veinte afios, que sobre mil, han frecuentado las es-
cuelas y saben por lo menos leer: en Maine y Loira 422
por cada mil, La Vendee 418, Mayenne 383, Ille y Villa-
ne 377, Vienne 357, Morbihan 341, Indre y Loira 340, Costa
del Norte 317, Finisterra 295, Nievre 276, Cher 241, In-
dre 218, Haute Vienne 216.
,Cuando se compare la situaci6n respective de estos de-
partamentos y los del Este de Francia, nos creemos auto-
rizados A decir que los graves des6rdenes que han afligido
A los primeros no hubiesen tenido lugar si la instrucci6n
primaria hubiese desenvuelto la inteligencia de las pobla-
ciones, ((el respeto del orden y de las leyes como lo ha hecho
en los otros,. Pero la mayor parte de los habitantes ha per-
manecido sin instrucci6n, por lo que no obedeciendo sino A
sus instintos brutales, no han encontrado otro medio que la
violencia y el pillaje para hacer cesar los temores que les
inspiraba una ligera aumentaci6n en el precio de los comes-
tibles, justilicando asi la calificaci6n de salvajes que les daba
un grave magistrado en una circunstancia reciente. Un he-
cho que merece ser notado es el de que los dos departamen-
tos en que los des6rdenes han sido mis graves son Indre y
Vienne, precisamente los que estAn mis abajo en la escala,
en cuanto A la diferencia de educaci6n.
),No seria possible formarse una idea de la situaci6n ver-
daderamente afligente en que se encuentra la instrucci6n de
las mujeres en esos departamentos. Baste decir que el ni-
mero de las que no saben leer pot cada mil, anda entire 895
y 784 en seis de ellos.
,Las comparaciones que acabamos de establecer contri-
buirin sin duda a demostrar el error de los que pretenden
que la difusi6n de la instrucci6n hace aumentar el nimero






OBRAS DE SARMIENTO


de los crimenes y de los delitos, sin embargo de que el
examen atento de los documents que public anualmente
el Ministro de la Justicia y de la Guerra, hecho con impar-
cialidad, y sin intenci6n fija, prueba hasta la evidencia que
la difusi6n de la instrucci6n primaria ha mejorado conside-
rablemente las disposiciones morales de las poblaciones. Ve-
se, en efecto, que mientras el nimero de j6venes de edad de
veinte aios que han recibido instrucci6n desde 1828, ha au-
mentado un 45 por ciento, el de los acusados de la misma
clase de edad, de 20 A 40 afios de edad no ha crecido sino
de 15 por ciento. Este resultado notable muestra que de afio
en afio, hay menos crimenes entire las personas que han
frecuentado las escuelas, que entire los que no han recibido
ninguna clase de educaci6n.,
Un estado semejante de cosas hacia decir A J. B. Say,
en un manuscrito in6dito hasta 1848: (Cuando se compare
la civilizaci6n de los pueblos con lo que podria ser, da ganas
de exclamar: (i Oh naciones cultas, cudn bdrbaras sois to-
davia!,
Pero no s6lo la instrucci6n primaria como una adqui-
sici6n contribute A mejorar las costumbres, elevando el
alma por el desarrollo de las facultades intelectuales, sino
que las escuelas son la inica ocasi6n que la generalidad de
los habitantes de Chile tiene de adquirir hibitos morales.
Las costumbres son la moral prActica, y las costumbres no
las da el artesano 6 el gafiAn que no las tiene sino deprava-
das por lo general, ni la mujer vulgar que carece de tiempo,
de medios y de moralidad para establecerlas.
Las buenas costumbres en las classes acomodadas las da
la casa en que viven, el aseo A que se habiti'an, el senti-
miento de la dignidad propia, el freno de la critical, el bien
parecer iy las ideas de moral y decencia, que son comu-
nes A todas las sociedades cristianas.
Qu6 entendemos por moral? Lo que proviene de mori,
les moeurs, las costumbres, y qu6 son las costumbres sino
los hAbitos? Luego dando buenos hAbitos se arribarA A la
moral, que es el precepto te6rico. Los hAbitos, las costum-
bres se fundan sobre hechos y requieren un modo de ser
particular. No se habituard al asco, esta moral del cuerpo,
quien no tenga camisa que mudarse. La formaci6n de las
costumbres depend, pues, de hechos materials y de la






EDUCACI6N COMIN


desaparici6n 6 atenuaci6n de dificultades que embarazan
el repetir ciertos actos saludables, hasta adquirir el hAbito
de obrar bien siempre, es decir, en conformidad al precepto
moral.
De esta verdad dan testimonio todos los siglos, y la es-
terilidad de los esfuerzos para morigerar las costumbres de
las masas, mientras cierta suma de bienestar y cierto grado
de desarrollo intellectual no vinieron en auxilio de los pre-
ceptos, A hacer menos energica la tentaci6n A que cede sin
resistencia el menesteroso azuzado por la necesidad, el ig-
norante imprevisor por irreflexi6n y brutal por no tener
ejercitadas las facultades del alma.
Al hablar de la moral piblica debemos sefialar otro cos-
tado por done flaquea esta entire nosotros. Lo que las cos-
tumbres son A las leyes, es el espiritu puiblico para el go-
bierno de la sociedad. La ley reprime y castiga los delitos;
pero las.costumbres se anticipan A la ley, previni6ndolos
y evitando que nazcan. Las costumbres buenas 6 malas,
son, pues, la policia de la ley. Sucede lo mismo con el es-
piritu piblico; 61 hace lo que la ley no puede hacer, por-
que es la acci6n de los sentimientos comunes A una socie-
dad, manifestAndose por actos independientes de la acci6n
gubernativa y el signo mAs caracteristico de nuestra 6poca
y la glorificaci6n de las ideas cristianas son esa multitud
de asociaciones, de donaciones, de suscripciones, con ob-
jeto de promover la mejora intellectual y moral de las classes
inferiores,- que es lo que distingue A los pueblos mis avan-
zados. Hay sociedades en Inglaterra, Estados Unidos, Fran-
cia, Alemania, para dar educaci6n A los desvalidos, para
difundir la Biblia, para enviar misioneros A paises salvajes.
Las hay en Inglaterra para fundar escuelas para los andra-
josos (Ragged Schools), para la difusi6n de los conoci-
mientos tiles por publicaciones peri6dicas, para escuelas
dominicales en que ensefian personalmente los socios, para
escuelas nocturnas, etc. Una sociedad, la de escuelas pi-
blicas, ha educado A la ciudad de Nueva York, fundado !a
educaci6n com6n, y hay ademAs sociedades para fomentar
la educaci6n de las gentes de color, y en todos los Estados
que forman la Uni6n Americana, los vecinos contribuyen
al sost6n de las escuelas piblicas en proporci6n de sus ha-
beres, como que la instrucci6n y educaci6n dada A todos es
TOMO XII.-3






OBRAS DE SARMIENTO


la mejor garantia de la conservaci6n de la propiedad y el
germen de todo progress.
Todos estos esfuerzos del espiritu piblico no son mAs
que la caridad cristiana ilustrada, obrando en escala mAs di-
latada que la limosna que envilece sin atacar el origen de la
indigencia. El hospital cura la enfermedad que ha prove-
nido de los des6rdenes y abuses de apetitos indisciplinados;
la escuela elevando el carActer moral, previene la inconti-
nencia y los malos hAbitos. Un vestido viejo cubre la desnu-
dez del andrajoso; pero roto ese vestido, reaparece la desnu-
dez, mientras que la educaci6n de los andrajosos, aunque
mAs lenta en sus efectos, acaba por proporcionar al paciente
los medios de vestirse, y romper el hilo de la tradici6n de mi-
seria de la familiar en que ha nacido. Es, pues, la educaci6n
un capital puesto A interns por las generaciones presents
para las futuras.
"Tres afios hace, decia un visitador en Inglaterra, que un
pequ.efio nimrero de personas intent un supremo esfuerzo
para hacer algo en beneficio de la apifiada poblaci6n, cu-
yos nifios infestaban los alrededores de Lesvin Mead en
Bristol, y fundaron una escuela de andrajosos, de que por
alli no se habia oido hablar hasta entonces. Ellos no te-
nian sino una vaga idea de lo que podian ser las dichas es-
cuelas, pero como veian grupos de A diez y de A veint.e nifios
revolcAndose en la calle, creyeron que convendria mejor
para ellos fundatles una escuela. Para formarse idea de las
dificultades que habia que vencer, baste decir que el ba-
rrio aquel s61o puede ser comparado en degradaci6n A los
mAs oscuros y abominables de Londres. La poblacidn se
compone de la mAs vil chusma irlandesa, y como debia es-
perarse, la embriaguez prevalece alli, en un grado que so-
brepasa toda concepci6n. Los nifios andaban punto menos
que desnudos, porque sus padres les empefiaban los vesti-
dos para beber, y los nifios venian muriendo de hambre a
la escuela porque las madres habian sido llevadas A la cAr-
cel. Nuestra pequefia escuela, decia uno de sus fundado-
res, compuesta de 20 A 40 niiios, continue hasta la Pascua,
y en este corto tiempo sus efectos fueron sensibles.
)Los vecinos notaron que las calls estaban mAs tranqui-
las, y con no poca sorpresa veian A aquella especie de ani-
males feroces mnarchar de A dos en dos por las calls. Al






EDUCACI6N COMMON


principio, cuando seguian A su maestro A la sala de Tempe-
rancia, fueron expulsados, pues tal era su asquerosa apa-
riencia que se temi6 que viniesen A excitar un tumulto; pero
poco despues sus andrajos y pies desnudos dejaron de ser
obstfculos para admitirlos, viendo su ordenada conduct.
Un testimonio mAs cumplido de los efectos de la escuela
lo di6 la policia, extrafiando que su presencia habia dejado
de ser necesaria casi en aquel barrio.,
Citamos este hecho entire mil, para mostrar lo que pudie-
ron hacer una docena de vecinos para cambiar la suerte
del pueblo. Las escuelas de andrajosos se propagaron en
todos los barrios de Bristol, y aquella chusma degradada
desapareci6. Los andrajos cedieron su lugar A vestidos mas
aseados, y A la embriaguez hereditaria, la caja de ahorros.
Preguntamos ahora nosotros: hay en Chile dos vecinos
que se hayan reunido para trabajar con su influencia y su
dinero en producer alg6n bien que refluya en beneficio de
la educaci6n ? ; Examinad, cristianos, vuestras conciencias!
Sabemos que hay directors de hospitals v de dispensarios.
Sabemos que se da limosna en la puerta 'de las casas, y se
socorren en secret dolencias vergonzosas. Sabemos que
hay personas caritativas, que derraman tesoros entire los ne-
cesitados. Pero no es eso. Hay una sociedad de temperan-
cia para combatir la embriaguez? Una sociedad para de-
rramar libros religiosos en el pueblo? Una sociedad para
educar pobres, rotos, hijos de desvalidos? Z Una sociedad
para fomentar las cajas de ahorro, y ensefiar el camino de
ellas a los que lo ignoran ? Z Una sociedad para dar lecciones
en escuelas dominicales? Una sociedad para fundar es-
cuelas nocturnas?
No existe el espiritu p6blico en Chile ? e La caridad estA
muerta en los corazones ? El egoismo predomina A tal gra-
do, que no haya quien pueda jactarse de haber distraido de
las necesidades puramente materials de la vida, comer, ves-
tir, lucir, una suma de cincuenta pesos, para socorrer al
pr6jimo, mejorando su situaci6n de una manera efectiva y
duradera ?
No: el aspect de Santiago estA revelando a los ojos que
hay en la poblaci6n en general, un sentimiento piblico, un
espiritu p6blico que esta obrando prodigios, que invierte un
mill6n de pesos anuales en satisfacer una aspiraci6n que






OBRAS DE SARMIENTO


nada tiene de terrena. Levantad la vista hacia el cielo y ve-
reis elevarse torres altisimas A un tiempo, por todos los pun-
tos del horizonte; en la Compaiia, en San Agustin, en San
Francisco: .poderosos cabrestantes, apenas sostienen las
enormes masas .de granite que se elevan para completar el
frontis de la Catedral. La Merced, la Recoleta Dominica,
la Francisca, la Compafila, han renovado sus altares mayo-
res; y las bellas artes, la estatuaria y la pintura han sido
puestas a requisici6n para honrar una alta idea. Arquitec-
tos romanos han venido A traer su ofrenda de mArmoles para
embellecer los templos, y la Italia se trasplanta A Yungai,
en claustros 6 iglesias, como las basilicas de la capital cris-
tiana tendran luego su rival en el suntuoso monument para
cuya construcci6n se han presupuesto medio mill6n de pesos
en la Recoleta Dominica. Una poderosa fundici6n de cam-
panas se ha establecido, y el artifice apenas basta para la
demand. Estatuas ejecutadas por discipulos de David de-
coraran luego el frontis de la Compafia; palacios episcopa-
les completan las decoraciones de la Plaza de la Indepen-
dencia, y hasta un boceto se ha presentado al gobierno de
una estatua de la Independencia misma, que en lugar de
ostentar las fieras actitudes de la Libertad rompiendo sus
cadenas, ofrecerA, para mejor conformarse el artist al gusto
reinante, en un himno de mArmol, consagrando devotamente
al Creador la espada de las batallas y los laureles del triun-
fo. Los pocos siglos de existencia con que cuenta Chile, no
vieron expansion mayor de un sentimiento p6blico, ni ma-
nifestaci6n mis grande de su fuerza de acci6n.
Hay mAs todavia, la poblaci6n femenil en masa consume
sin distinci6n de classes .en merinos, sargas 6 groses negros,
que cuestan de diez reales la vara para arriba, la misma
cantidad que de gtneros blancos toca al consume general.
Hay sociedades del Carmen, de San Francisco, de Cucuru-
chos, de todos los nombres, contribuciones en la Bula res-
tablecida, y donaciones de miles de pesos intervivos, y le-
gados cuantiosos en los testamentos para el fomento de obras
pias. En fin, de un modo 6 de otro, el p6blico de Santiago
invierte, A juzgar por el total de las obras piadosas en cons-
trucci6n, un mill6n de pesos anuales en satisfacer una ne-
cesidad de su espiritu.
No hay que decir que la acumulaci6n de todos estos he-






EDUCACI6N COMiTN


chos A un tiempo y casi en un afio es un acaso fortuito. No;
coincide con otros actos de un orden puramente moral. El
Senado que se negaba A dictar una ley para desenvolver la
instrucci6n primaria, se aunaba espontAneamente para res-
tablecer la Compafiia de Jes6s. Cuando se trata de resta-
blecer la Compafia de Jes6s, se trata simplemente de una
cuesti6n de educaci6n.
Hay en todos estos hechos lecciones tiles que debemos
sacar para nuestro objeto y vesclarecimiento de nuestras du-
das. Como se ve, ni falta espiritu p6blico en Chile, ni cuerdas
que vibren en los corazones por ideas y sentimientos de un
orden elevado. Pero no tanto los sentimientos cristianos se
han despertado cuanto han ganado las prActicas religiosas.
No es en Chile ni entire nuestro clero que ha principiado
de muchos aiios atrAs el movimiento de ideas que aqui se
resuelve en torres, altares y estatuas. Ha principiado en
puntos mis avanzados, en los hombres que dirigen la po-
litica de los gobiernos. Han querido por just temor A los
desbordamientos de la muchedumbre, 6 A las audacias de
las ideas cuyo .desorden perturba A las viejas sociedades,
sinti6ndose dispuestas A regenerarse, pero ignorando c6mo,
levantar un baluarte, imponer un freno saludable, y esta-
blecer un medio de influencia moral. El gobierno de Chile
mAs que ninguno en Am6rica ,entr6 en esta via y lo que
hoy sucede, si no es precisamente todo lo que se deseaba, es
consecuencia de una impulsi6n dada. Desgraciadamente la
exaltaci6n de los sentimientos religiosos nos encontraba con
las mismas ideas econ6micas que nos habia dejado la Es-
pafia de tiempos atrAs, y no hemos ain aoertado A dar A
este sadudable movimiento otras formas que las que anti-
guamente revisti6, con riesgo de volver i aquel pasado, por
los mismos medios que 6l emple6, medios que ni la moral
ni la historic abonan.
El espiritu del cristianismo es todo caridad, todo amor
al pr6jimo. Amar A Dios y al pr6jimo, he ahi la ley y los pro-
fetas; pero este segundo amor, prueba visible y consecuen-
cia del primero, se ha ejercitado siempre seg6n las necesi-
dades de la 6poca.
La mis alta expresi6n de la caridad cristiana es aquella
en que, no contentAndose con aligerar los males presents
escudrifia su origen y va directamente a su fuente. Puede






OBRAS DE SARMIENTO


concebirse nada mAs sublime que la Penitenciaria para la
rehabilitaci6n moral, penosa, pero cierta del que, malas in-
clinaciones, peor educaci6n, y pasiones desenfrenadas lle-
varon hasta el crime, y aun hasta el habito del crime ?
i Concibese caridad igual A la que ha fundado las Casas de
Reforma para nifios que preludian en la carrera del desor-
den moral, dAndoles en ellas la instrucci6n de que carecian,
y habituAndolos A la prActica del bien ?
Tales son las creaciones maravillosas del sentimiento
religioso ilustrado. Si las mAximas del Evangelio han tenido
su ejecuci6n en la tierra, no es sin duda en tiempos pasa-
dos, ni en las formas que en ellos se manifest6 que debemos
buscar ejemplos; y es por lo menos extrafio que ning6n
sintoma se muestre hoy en el espiritu p6blico de que haya-
mos mejorado A este respect. No queremos sino citar un
hecho. El ge6logo ingl6s Lyell, hace en sus viajes esta de-
claraci6n, del espiritu de caridad que reina en la Nueva In-
glaterra: ((Una de las facciones de la historic modern de
estos paises la forman las munificentes donaciones y lega-
dos para objetos piblicos, ya sea de caridad 6 de educaci6n.
No s61o es com6n en los ricos capitalistas dejar por testa-
mento una porci6n de su fortune para dotar instituciones
pdiblicas, sino que los individuos durante su vida hacen
donaciones de dinero para los mismos objetos. Yo he visto
una lista de legados y donaciones hechos en estos 6ltimos
treinta aios en solo el Estado de Massachusetts que mon-
taba A nada menos de seis millones de pesos)).
j Podriamos oponer A esta cifra una proporcional desti-
nada A los mismos fines? Sabemos, es verdad, de testamen-
tos en que se nombra al alma de heredera dejAndole treinta
mil pesos, para propiciarle las puertas del paraiso, lo que
parece realizar tristemente el adagio: la caridad primero
por casa.
No nos parece aventurado avanzar que el abandon de la
instrucci6n primaria 6 national, y que esa indiferencia ab-
soluta de las personas mAs Ilenas de sentimientos de her-
mandad y caridad, proviene en gran manera de la direcci6n
que se da al deseo de agradar a Dios, y A las manifestacio-
nes monumentales del espiritu religioso.
Creemos tambi6n que el sacerdocio malogra, con dafio de
la civilizaci6n, elements de difusi6n de sus doctrinas, y de






EDUCACI6N COMMON


legitimo powder e influencia, descuidando esta parte de su
ministerio docente; pues si bien se manifiestan muchos alar-
mados de toda ingerencia suya en la educaci6n, es precisa-
men:te, porque lo ven no hacerla entrar en parte, como uno
de los medios de servir A Dios y al pr6jimo.
Las instituciones de la Iglesia que tienen por objeto la
moralizaci6n de las masas por el consejo y la instrucci6n
catequista, tienen en la difusi6n de la instrucci6n primaria
vehiculo mas poderoso que la palabra, cuya acci6n se cir-
cunscribe A una esfera limitada. ; Puede concebirse c6mo
en una sociedad que ocupa quinientas leguas de territorio,
diseminada en campaiias, absorbida por la necesidad de
proveer A sus necesidades, entorpecida por la ignorancia, no
se cuente con otros medios de morigerar que la confesi6n
auricular y las plAticas doctrinales? Pero para que la con-
fesi6n por si sola fuese un medio disciplinario, necesitaria
mis frecuencia que la que es compatible con las necesida-
des .de la vida, y el sacerdocio debiera contar, sobre un mi-
ll6n de adults que cuenta el pais, para saber si aplica con
fruto este corrective.
Si la barbarie se perpetia, si la inmoralidad crece, culpa
es de la limitaci6n de los medios de acci6n puestos en ejer-
cicio para combatirla, y muy grande debe ser el fondo moral
que existe en el hombre, cuando resisted A este abandon.
Mucho hace la predicaci6n sin duda para detener el to-
rrente de la desmoralizaci6n; pero las masas populares ocu-
rren irregularmente A recibir el pan de la palabra, y aun
la palabra hablada no obra sino un instant, y no alcan-
za a una cuadra, mientras que la palabra escrita es el pen-
samiento religioso y moral estereotipado, que vive A todas
horas, y se difunde por todo el pais y permanece aios dando
su tribute de consejos en el seno de la familiar, en el taller,
en las mismas horas que su ausencia deja A merced del
fastidio 6 vaciedad de espiritu A desordenadas pasiones. El
confesonario como medio de moralizaci6n corrige el desor-
den moral una vez producido; pero su auxilio lega casi
siempre tarde, cuando el hAbito dafioso esta formado por la
educaci6n y por el ejemplo; cuando el Arbol esti endure-
cido, y los instintos animals y las pasiones han tomado
todo su imperio.
Los Ejercicios espirituales conmueven profundamente el






OBRAS DE SARMIENTO


coraz6n, despiertan los sentimientos morales adormecidos,
y avivan por la imaginaci6n exaltada las imAgenes f6nebres
de una condenaci6n eterna. Cierto; pero los Ejercicios espi-
rituales no desarrollan la inlteligencia embrutecida ya y sin
elasticidad, ni.cambian la destituci6n del hogar dom6stico,
causa de la depravaci6n de las costumbres, ni ensefan una
profesi6n que de lo suficiente para vivir, ni acallan el ham-
bre de los hijos de esos matrimonios imprudentes del prole-
tario, este fabricante de prole, como la palabra lo dice. La
erecci6n de templos, de pinAculos y de estatuas eleva el alma
de quien contempla las maravillas de las bellas artes, pues-
tas al servicio de una grande idea; pero estas construccio-
nes en que se sepultan millones de capitals, fruto del tra-
bajo de generaciones, haoen desapareoer para siempre un
instrument de riqueza que habria continuado reproducien-
dose en millones y millones, fecundado por el trabajo, para
alivio de muchas dolencias y miserias fu.turas.
Este es un punto gravisimo que debiera por si mismo
recomendarse A la atenci6n de los que dan impulso A los
sentimientos piblicos. Los progress de la economic poli-
tica han detenido el extravio de las edades pasadas, des-
aconsejando el abuso en esas construcciones que petrifican
el fruto del trabajo de generaciones enteras, ly detienen i
una riaci6n en su carrera. La Edad Media fu6 el apogeo
de esta tradici6n humana que principia en las pirAmides de
Egipto y acaba en las grandes basilicas modernas; que-
dando por verse si los caudales que en ellas se sepultaron,
no habrian contribuido, conservAndolos, A salvar A los pue-
blos, cuya riqueza vino A sepultarse en esas estupendas crea-
ciones, dejAndolos por siglos imposibilitados de mejorar de
condici6n, sin que jams se haya notado que tales -prodi-
galidades hayan contribuido A hacer ni mAs morales ni mAs
religiosos a los pueblos. Es al sacerdocio ilustrado, A quien
toca guiar la conciencia pDblica por camino mas productive
de bienes para el mayor nimero, y su cooperaci6n A la gran-
de obra de mejorar la inteligencia national la haria avanzar
rApidamente. Por lo mismo que la religion es toda espiri-
tual, no ha de dejarse embotado su 6rgano propio, si no se
quiere degenerarla en superstici6n. En todo caso, si los
sentimientos del plblico no favorecen la mejora intellectual
ni la difusi6n de las luces, raz6n habrA de preguntar A los






EDUCACION COMMON


que la fomentan y dirigen, si no es obra suya intencional 6
por error, tal indiferencia.
Las ideas cristianas de nuestra 6poca han tornado formas
menos suntuosas, pero han penetrado mAs hondamen.te en
el fondo de la sociedad. En lugar de afeitar los deslices to-
dos los sabados, seguros de que han de renacer como la
barba, porque como ella, son una vegetaci6n natural de cier-
tas condiciones de la vida, todos los cristianos se han con-
sagrado i extirpar las causes del vicio, educando A las po-
blaciones.
La limosna que socorre la necesidad del moment, sin
curar la incapacidad de trabajar, se ha convertido en ese
vasto sistema de escuelas que cubre hoy los estados cris-
tianos, y organizAdose en contribuciones para su sost6n. La
prueba es que donde las escuelas abundan escasean los men-
digos, porque se ha acudido A la fuente de la miseria. Pero
ni aun la limosna dada al necesitado exonera del deber al
patriota de ayudar A la mejora moral, intellectual 6 indus-
trial de sus conciudadanos, como la parte de la humanidad
sobre la cual debe extender su acci6n.
De los hechos que hemos examinado result, A nuestro
juicio, que la caridad cristiana y el espiritu p6blico de las
classes educadas de Chile s61o necesitan ensanchar la esfera
de su acci6n y extenderse A curar el mal en su. raiz, lia ig-
norancia, en lugar de detenerse A oponerle formas exterio-
res y medios de influencia moral por esencia limitados, por-
que no son director. La educaci6n en Inglaterra es eminen-
temente religiosa, tan religiosa que el Estado no ha podido
organizarla por estorbarlo el clero anglicano, contentAndose
s6lo el gobierno con inspeccionarla.
<(Lo mismo que la National Society es la iglesia anglica-
na, dice el consejero Mr. Rendu, en su informed sobre la
educaci6n de Londres, asi la catholic committee es la iglesia
cat6lica en acci6n. Para la segunda como para la primera,
la instrucci6n es un instrument de propaganda; y este
principio es toda la fuerza de la comisi6n,. c(Cuando se com-
para, dice el informed de un visitador, el estado de la reli-
gi6n en los lugares en que la educaci6n ha sido con per-
severancia difundida, con la situaci6n que tiene donde no
se hace de una evidencia incontestable, que el mejor, si no
el ainico medio de echar las bases de una regeneraci6n du-






OBRAS DE SARMIENTO


Srable, es la construcci6n de casas de escuela, y la forma-
ci6n de buenos maestros. Asi cuando un obispo ingl6s con-
jura a los habitantes de Londres, en nombre de los intereses
eternos, como en nombre de la salvaci6n social, a que abran,
en provecho de las masas desvalidas, los tesoros de la edu-
caci6n cristiana, se hace s61o el eco de esta voz poderosa que
doce siglos no han alcanzado a sofocar: i Sacerdotes! cons-
truid escuelas en las villas y en las aldeas: los nifios que se
presented, sean quienes sean, recibidlos; al instruirlos no
les exijAis nada: porque acordaos que esta escrito: Los que
hubiesen instruido d sus hermanos, brillardn como estre-
las en la eternidad,. El mismo pensamiento que se repro-
dujo mas tarde, porque era cristiano: c(Yo afirmo que la
autoridad tiene el deber de forzar a los que le estin some-
tidos, A enviar los nifios A Ta escuela. ; Que! si se puede en
tiempo de guerra obligar A los ciudadanos A llevar el arca-
buz y la pica, icon cuanta mis raz6n no debe obligArseles i
instruir A sus hijos, cuando tienen que sostener la guerra
con el espiritu malo que anda rondando en torno nuestro,
para despoblar el estado de almas virtuosas!,, El mismo que
se formul6 en ley, tres siglos mas tarde, diciendo: c(Sera
creada y organizada una instrucci6n p6blica com6n a todos
los ciudadanos, gratuita con respect a aquellas parties de
la'ensefanza indispensables para todos los hombres, y cuyos
establecimientos serAn distribuidos gradualmente, en una re-
laci6n combinada con la division del reino.,
El mismo que hoy rechaza el Congreso, y descuida la
iglesia, y no acogen sino con tibieza los que creen compren-
der como cristianos su importancia.
No es nuestro .nimo insinuar la idea de que la iglesia
cat6lica se ponga como la protestante al frente de la edu-
caci6n. Su misi6n s6lo es dirigir el espiritu pdblico, y en-
caminar los sentimientos morales del pueblo al cielo por
medio de la frugalidad y de la economic en la tierra, y los
sentimientos de caridad de las classes acomodadas que hoy
disipan sus erogaciones en monumentos de arquitectura,
dirigirlos a la construcci6n de esos otros monumentos mis
aceptables para la supreme inteligencia, puesto que tienen
por objeto rescatar almas degradadas que no se muestran
hechas A su imagen y semejanza.
En Inglaterra es la sociedad en masa, son los poderosos






EDUCATION COM1tN 43

los que fomentan la educaci6n con inmensas erogaciones,
organizadas en sociedades para la educaci6n de la mayo-
ria. ((Las instituciones, dice el consejero Rendu, de las ca-
sas de educaci6n en Inglaterra, Ilevan el sello de grandeza
de que la sociedad inglesa da tan visible sefiales. Las fun-
daciones que alli se encuentran dan testimonio de la inte-
ligencia con que las altas classes sirven a sus propios inte-
reses. Estas fundaciones de ensefianza y de beneficencia son
a la vez, para la aristocracia nobiliaria y financiera, la se-
rial ly la causa de su fuerza. La serial, porque aparece cual
una toma de posesi6n permanent y regular del suelo. La
causa, porque hacen con respect a la sociedad en que estan
echadas, el efecto de las cadenas y de los sustentdculos de
los edificios que sostienen,.












INFLUENCIA DE LA INSTRUCTION PRIMARIA

EN LA INDUSTRIAL

Y EN EL DESARROLLO GENERAL DE LA PROSPERIDAD NATIONAL




Entend.emos por industrial, en el caso present, los diver-
sos .medios que los habitantes ,de un pais ponen en ejer-
cciio para proveer A su subsistencia, y crear capitals que
A su vez suplan al trabajo individual y ayuden a empren-
der grandes y lucrativos trabajos. De las formas diversas
que el trabajo asume, dos facciones principles present. la
industrial en Chile, la mineria y la agriculture. De ambas
nos ocuparemos separadamente, por cuanto ellas dan ocu-
paci6n A la gran mayoria de los habitantes. La mineria es
la industrial sobre la cual menos influ.encia ha ejercido !a
educaci6n. Juan Godoy, A quien Copiap6 ha elevado una
estatua, no sabia ni necesit6 saber leer para descubrir las
masas de plata native que se ofrecieron A su vista en Cha-
fiarcillo.
A primera vista esta observaci6n parecerA trivial, y sin
embargo .es de una importancia inmensa. La simplicidad de
las combinaciones metAlicas que present la plata en Co-
piap6 y .en la generalidad de los minerales de Chile, hace
innecesaria toda instrucci6n de parte del descubridor de mi-
nas, del cateador, del mayordomo, del duefio mismo de la
mina, del barretero y del apir. Hablo de lo que existe, 6 in-
terrogando los hombres y los hechos se encontrarA confir-
mada esta verdad. Ning6n hombre de ciencia ha descu-
bierto minas, y para los minerales que no muestran plata






EDUCACI6N COMMON


c6rnea A la vista 6 plata native 6 metalizada, el auxilio del
ensayador ni el de la metalurgia Ie serAn de poco auxilio.
El pueblo minero ha creado su tecnologia metal6rgica
especial. En Chile hay, segin ella, cinco classes de metales
de plata, plomos, barra, soroches, metales frios v calientes;
todos los que no se ajustan A estas categories son antimonios
que el minero prAotico debe abandonar como initiles. Des-
doro de su ciencia seria prestarles siquiera atenci6n.
He aqui una de las mas grandes y mas tentadoras indus-
trias sustraida A la acci6n de la inteligencia, como aptitud
para adquirir. Un quimico, un ensayador, un metalurgista
pueden morirse de hambre en los minerales de Chile. El
cobre esti sujeto A las mismas reglas. Hallada 6 adquirida
la mina, la utilidad es obra del acaso de un alcance, y su
laboreo fruto del capital que pueda emplearse. Obtenida !a
riqueza que las minas prometen, el poseedor cambia de si-
tuaci6n, se vuelve capitalist, funda una nueva familiar, y
no muere afortunadamente, antes de haber visto A sus hijos
figurar entire la juventud mAs ilustrada del pais.
Todavia las minas de Chile ejercen una influencia adver-
sa contra el desarrollo de la inteligencia. Toda industrial
paga el trabajo, desenvuelve el capital, y recompensa el in-
genio que el artifice pone para mejorarla. Cuanto mas ca-
pital se emplea mayores son los products; y cuanto mis
ingenio menores los gastos, mas baratos aqutllos, y mis
buscados por su belleza y perfecci6n. Estas leyes generals
a la industrial, y cuya practice produce hoy las maravillas,
que no sabemos admirar bastante en baratura y belleza de
los artefactos, estAn violadas en la industrial minera. El
trabajo empleado no esta siempre representado en los pro-
ductos; el capital que absorbe no es seguro que salga de
las labores, y la perfecci6n de los medios mecAnicos de pro-
ducir es cuesti6n accesoria, pues ante todo es precise que
haya product. Asi, pues, esta industrial estA abandonada al
acaso de las combinaciones de la naturaleza, que como Dios
da y quita, sin que la humildad de la raz6n humana, en lo
que no es del dominio del cAlculo, acierte A comprender las
leyes que rigen aquellos actos. La industrial minera, en las
condiciones actuales, debe estimarse sumando el product
annual de las minas productivas, y deducidndole el capital
que han consumido las mismas, v las otras que no han






OBRAS DE SARMIENTO


devuelto el capital invertido en su explotaci6n; la diferen-
cia daria el verdadero provecho que el pais obtiene de esta
industrial.
Pero la mineria, como todo trabajo, y como todo acre-
centamiento de riqueza, influye indirecta pero eficazmente
en la cultural del pais. El minero feliz funda una fortune
y establece una familiar, y los efectos naturales del bien-
estar obrando, la mAs cumplida educaci6n de los hijos viene
A completar la elevaci6n y dignidad de los padres. MAs di-
rectos efectos ofrece en el adelanto moral y material, des-
envolviendo el espfrity de empresa, de asociaci6n y de pro-
greso. Todo ha cambiado en la provincia de Atacama de
veinte afios A esta parte, except las escuelas, que marchan
al paso de las del resto de la Repiblica.
SAbese el efecto que los placeres de oro de California han
producido sobre el hombre que los explota. Al rev6s de la
mina de plata, que es esencialmente arist6crata, el lavade-
ro es democrAtico hasta la exageraci6n. Enriquece A la mu-
chedumbre, despu6s i la asociaci6n, no de capitals sino de
brazos 6 inteligencia. Y los placeres de oro desarrollan extra-
ordinariamente la capacidad del hombre, como las aspira-
ciones de la masa, como el espiritu de independencia, y s6lo
A eso debe atribuirse toda la fuerza de expansion que la agri-
cultura, la industrial y las artes han torado en cuatro aiios
en California, no obstante los incendios, no obstante los
trastornos obrados en el comercio por la acumulaci6n ex-
cesiva de mercaderias, atraidas irreflexivamente por la fama
del oro, como si la mayor 6 menor cantidad de oro debiese
hacer consumer cien quintales de harina A cada individuo
en el afio.
El cavador de los placeres de oro, y son en este momen-
to 1o,ooo hombres los que ejercen esta profesi6n, va en
busca de una cantidad de oro que cuenta recolectar para
retirarse en seguida, comprar tierras baratas, establecerse,
6 regresar rico A su pais native, 6 montar una fabrica, 6 ar-
mar un buque.
Esta esperanza no anima en Chile sino A los trescientos
6 mil duefios de minas; y aun la naturaleza de la mina
exige que permanezcan mineros, atn despues de enrique-
cidos, explotando 6 buscando nueva riqueza. No asi la masa
de apires y barreteros, que A nada aspiran sino A tener di-






EDUCATION COMMON


nero el sAbado para disipar el domingo, contando con que
cada siete dias, durante su vida, vendrA siempre un do-
mingo despu6s de un sabado, y que siempre se han de ne-
cesitar barreteros y apires.
De seis afios a esta parte un gran progress se ha obrado,
sin embargo, en la condici6n material y aun en los gustos
de los trabajadores. Abandonando el traje pintoresco que
caracteriza al minero chileno, visten hoy los mas el traje
europeo, levita y sus accesorios, siendo enorme el consume
que de champafa, burdeos y otros licores refinados hacen
en las placillas.
La disipaci6n del fruto del trabajo es la misma, aunque
menos grosero el empleo; pero este progress, porque siem-
pre lo habrA en que los trajes, el desaseo y los gustos se-
mibArbaros desaparezcan, no alcanzan A la parte moral del
individuo, y en cuanto A la educaci6n respect, ella no in-
fluye en manera alguna en esta industrial ni en los que la
explotan.
Ejerceria influencia la educaci6n para mejorar la in-
dustria minera? Si se atiende A que las montafas de Chile
encierran toda variedad de metales, de semimetales, tierras
v piedras ttiles; si se tiene present que el mis vasto campo
de las ciencias de aplicaci6n a la industrial es precisamente
el que a la quimica y A la metalurgia ofrece la material in-
organica, se comprendera ficilmente que la instrucci6n en
estos ramos podria desenvolver riqueza, crear nuevas in-
dustrias, improvisar nuevos medios de vivir. Acaso el mal
txito de la mayor parte de los laborcos de plata, lo dispen-
dioso de ellos y la comparaci6n entire los que gastan al afio
todos los que aventuran capitals en su explotaci6n y los
pierden, con lo que sacan los que alcanzan, haga que se
consagren A otras explotaciones de products metAlicos, mas
subalternos, pero mas seguros; menos ten.tadores, pero mis
sujetos A la inteligencia. Pero mientras tanto no sucede esto,
la industrial minera no es susceptible de ser influida por !a
educaci6n, ni A su vez puede prestarla apoyo, sino en cuanto
produce riqueza, y la riqueza en general es favorable al pro-
greso. La estatua de Juan Godoy sera por much tiempo el
digno emblema de la industrial minera. Los griegos habrian
levantado un temple al Destino ciego.
Agricultura.-Quedanos la industrial agricola, que ab-






OBRAS DE SARMIENTO


sorbe los tres cuartos d.e la poblaci6n, y tan poco favorable
al desarrollo de la educaci6n. La propiedad territorial, base
de esta industrial, estA dividida en grandes masas. El ca-
tastro s61o da en todo el territorio de Chile II,3Io poseedo-
res de funds r6sticos; y como la familiar se compone en
t6rmino medio de cuatro individuos, result que de mill6n
v medio de habitantes que pueblan A Chile, s6lo 1 ,ooo fa-
milias de todas condicibnes explotan sus ventajas, en pro-
porciones que puedan producer un pasar. La circunstancia
de ser tan pocos los poseedores de tierra hace que la agri-
cultura pueda ser mis favorable A la educaci6n superior que
A la primaria. Pero es menos favorable al desarrollo de la
educaci6n el sistema de labranza v los implementos que para
ella se emplean.
Consisten estos en un arado, compuesto de un palo bus-
cado en los bosques con cierta forma particular, una reja
informed de hierro, y algunas correas de cuero crudo, una
azada, una pala, una podadera, una hichona, una hacha y
algtin otro instrument mas, de formas tan groseras y tan
rudas, A veces tan contrarias por su forma A las I.eyes dinA-
micas, que los fabricantes ingleses que hoy proven al co-
mercio de estos articulos, han necesitado hacer llevar de
Chile los padrones de estos bArbaros instruments, para
imitarlos y hacer palas, podaderas, azadas, hichonas para
Chile, pues que los verdaderos instruments que llevan estos
nombres no serian aceptados por el trabajador chileno. Con-
cibese lo poco que tiene que hacer la inteligencia en labo-
res rudas, hechas en beneficio de grandes propietarios. La
teoria de la labranza es igualmente una tradici6n informed
y hostile A todo resultado de la observaci6n inteligente, y de
los progress de las ciencias naturales.
Compare el agricultor chileno el inventario que acaba-
mos de hacer de sus implementos de labranza, con el que
hace una de las fAbricas de los Estados Unidos de los que
demand la agriculture de aquel pais. Se usan v corsu-
men :-35 species distintas de arados, caracterizados cada
uno por alguna circunstancia particular, con rejas de hierro
batido 6 colado, para uno 6 dos caballos enjaezados con ar-
neses; con rueda v cuchillo, 6 cuchillo unido; con cuchillo
simple; con doubles camas, etc., etc. -5 arados diferentes
para laderas-4 para terrenos inferiores-9 para maiz, arroz






EDUCACI6N COMItN


6 algod6n con dos caballos-7 para maiz con un caballo-
arados para raspar-idem para sembrar--id. 3 de Steward,
en todo, 67 formas distintas de arados para various usos, con
ventajas 6 desventajas para cada genero de cultural que el
labrador debe conocer.
Seis classes de cultivadores, instrument aratorio mis ma-
nuable que sirve para remover los cumellones de maiz y
otros usos prolijos; cuatro mAquinas de sembrar con eco-
nomia y precision; tres classes de gradas, 6 rastras artificia-
les; cinco cortadores de paja y desgranadores de maiz, se-
gadores, trilladores, guadafias; doce podaderas mecAnicas;
rastros de huertas, palas y arados diversos; hachas, barre-
nas para abrir hoyas, bombas perfeccionadas, carretillas,
carretas, carros, etc.
SerA favorable la necesidad de manejar estos instrumen-
tos al desarrollo de la educaci6n primaria en los paises en
que estAn en uso ? Seria dificil imaginarlo cuanto mAs com-
prenderlo, c6mo un hombre podria tocar A estos instrumen-
tos sin que su inteligencia estuviese desenvuelta por la edu-
caci6n. Esa multitud de invenciones, luchando en perfec-
ci6n las unas con las otras, han sido el fruto de la inteli-
gente observaci6n de los labradores mismos para sugerir
las reforms, comparar los resultados prActicos, preferir los
mejores y recompensar por la demand el talent del in-
ventor. Cada uno de esos instruments, ha tenido divididos
en partidos A los labradores, motivando discusiones sin fin :
ha habido pruebas alegadas, testimonios dados, y verdades
al fin aceptadas y reconocidas.
Por s6lo la nomenclatura de los implementos de labranza,
se colige que la educacidn primaria, es decir, la indispensa-
ble para desenvolver la raz6n del labrador, entra por much
en la aceptaci6n, generalizaci6n, manejo y buen 4xito de
esa multitud de instruments v aparatos mecAnicos, que po-
niendo en lugar de la fuerza, la inteligencia, ahorran tra-
bajo rudo y capital, aumentando los products. Tanta in-
fluencia tiene la educacidn primaria en estos progress, que
nuestros propietarios la primera objeci6n que hacen para in-
troducirlos en sus labores, es la que salta A primera vista,
la incapacidad de nuestro gafin para manejarlos; v he aqui
el mAs alto tribute que la indolencia y el egoismo pueden
pagar A la difusi6n de la educacidn primaria.
TOMO XII.-4






OBRAS DE SARMIENTO


La division de la propiedad territorial en grandes lotes
es adversa A la educaci6n primaria, por cuanto disemina la
poblaci6n y estorba la acci6n de la escuela, que es el ta-
ller que la difunde, haciendo que la esfera A que sus bene-
ficios pueda extenderse abrace reducido nimero de habi-
tantes. Asi, pues, el cultivo de la tierra no dando holgura A
la mayoria de los que se consagran A ella en chacras y otras
mezquinas labranzas por un lado, y siendo 6stas meras ru-
tinas, en que el sudor tiene la principal, parte, por otro,
la educacidn primaria queda fuera de las necesidades y de
los medios de la agriculture; y cuando la tierra es poseida
en grandes lotes, la educacidn primaria, innecesaria para
el cultivo, nada saca del propietario que reserve otra mAs
alta para sus hijos.
La grande propiedad, empero, puede ejercer una saluda-
ble influencia en el desarrollo future de la educaci6n de los
labradores, y creemos ver ya alborear el dia de un gran paso
en este sentido con una gran reform en la industrial agri-
cola. Concibese que la agriculture de pequefios lotes, como
el papel moneda de A un peso, se sustrae A toda perturba-
ci6n exterior, A toda influencia de la opinion como del in-
teres del capital. El precio de los cereales, en la agricultu-
ra en pequefios lotes, seria regulado simplemente por la
demand que hubiese de los sobrantes de cada labrador des-
pues de haber reservado la parte necesaria i las necesida-
des de su familiar. Este -era el term6metro del mercado chi-
leno hace doce ailos, cuando no habia exportaciones, y el
trigo valia cuatro reales en cosechas, alzando las manos al
cielo los especuladores, cuando una plaga dejaba frustra-
das las esperanzas del labrador; pues que el capital enton-
ces podia especular sobre el hambre.
La siembra de cereales ha tomado hoy, empero, el carAc-
ter de una gran industrial national, consagrando los propie-
tarios enormes sumas y extensions inmensas de terreno, A
producer cantidades grandes de trigo, para alimentar, no
ya la poblaci6n de Chile, sino los mercados extranjeros. La
agriculture chilena ha entrado por esta saludable revolu-
ci6n en las condiciones de toda industrial, A saber, asocia-
ci6n de capital 6 inteligencia para producer much A poco
costo.
Seis afios que van corridos desde que se improvis6 el






EDUCACI6N COMMON


mercado de California, no han hecho mAs que cebar el es-
piritu de empresa, pagando con ganancias exhorbitantes la
osadia y extension de las labores agricolas. A una palabra
de la industrial cayeron, de un extreme A otro de Chile, los
molinos que habiamos heredado de los antiguos colonos,
para levantarse en su lugar las mAs poderosas mAquinas que
haya inventado el ingenio de otros pueblos, aunque con las
miquinas hubiese de venir el artifice extranjero encargado
de ajustarlas, y el molinero mecAnico que habia de ponerlas
en movimiento.
De repente las multiplicadas ruedas de los nuevos moli-
nos se han paralizado en todo el territorio de Chile. Falta
grano que moler? Los graneros, al contrario, estAn henchi-
dos. ; QuO ha sucedido entonces? Falta an mercado para la
exportaci6n de las harinas chilenas. El de California, que
desarroll6 la industrial agricola, se ha convertido en un foco
industrial A su vez, haciendo ruidosa la exportaci6n de los
trigos chilenos. La industrial agricola, pues, tiene, A fuer de
industrial productora de grandes cantidades de producidos,
que regular sus valores, por los precious que les hagan en
otros mercados las industries anAlogas concurrentes. El pro-
pietario chileno necesita hoy saber cuil es el precio de los
trigos en Meelbourn, en Londres, en Rio Janeiro, en Ca-
lifornia, en Buenos Aires, y venderlos A los precious que los
paguen; y como el precio en los grandes mercados lo hace
la suma de los products ofrecidos, result que para alcanzar
ese precio medio, necesita producer tan barato, salvo en cir-
cunstancias anormales, como el que .ms barato produce de
entire los concurrentes A un mercado.
La cuesti6n, pues, de los medios de producer cereales,
con much capital y pocos brazos, empieza hoy A preocu-
par los Animos de todos los propietarios chilenos, y la in-
troducci6n y empleo de los implementos aratorios perfec-
cionados A hacer deseable que los labradores que habrAn de
manejarlos fuesen mAs aptos que lo que actualmente son.
La industrial de los cereales con instruments mecinicos hace
presentir la 6poca en que se abran escuelas por todas parties,
ya que la educacidn primaria entra por much en la produe-
ci6n de cereales que nos ha alejado de California de la noche
A la mariana.
Es un hecho curioso, que para instrucci6n nuestra debe-






OBRAS DE SARMIENTO


mss consignar aqui, porque errors semejantes cuestan mi-
llones A los pueblos. La transformaci6n del mercado de Ca-
lifornia en foco industrial de cereales, sorprendi6 A Chile
sin estar preparado A ello, no obstante que los hechos se
estaban produciendo A nuestra vista. Los propietarios reian
de la idea de que California produjese cereales, y los diaries
(hist6rico) lo estaban probando con arguments irrefuta-
bles, la vispera del dia en que el examen de los guarismos
de bushels de trigo cosechado, y los avisos de las casas de
comercio instruyeron A todos de que la transformaci6n es-
taba ya consumada. Hoy la pereza y la imprevisi6n se ali-
mentan con quimeras aun mAs extraiias. Qui6n se queja
de nuestra propia abundancia, que estorba que tengan valor
las cosechas; quidn espera que California, si bien ha alcan-
zado A abastecerse a si misma, nunca llegarA A exportar gra-
nos; quidn, en fin, contando con la mediocridad de los sa-
larios, cuenta que la industrial chilena compensarA la acci6n
de las mAquinas y de la inteligencia de sus rivals; quien,
en fin, que la Europa serA un mercado permanent para nues-
tros produotos.
Para los que hablan de nuestra abundancia de products,
una sola cifra bastarA A desengafiarlos. 1,178 millones de
bushels de granos es el t6rmino medio de la cosecha de los
Estados Unidos. Si Chile produce diez millones de quin-
tales de harina, fAcil es mostrarlo por los estados de la adua-
na, y el cAlculo de lo que la poblaci6n consume. California
posee terreno mAs feraz que el de Chile, y el labrador pro-
pietario del suelo que labra, de fAcil adquisici6n y A bajo
precio, en lugar de peones rudos, hace jugar con sus pro-
pias manos una maquina que ara y pulveriza el terreno,
un sembrador que distribute ordenada y econ6micamente
el grano, un aparato que siega en una hora lo que diez hom-
bres no siegan en un dia, y un trillador que le deja aven-
tado y ensacado el trigo, que pasando por casinos de hie-
rro A los molinos de vapor establecidos en las bahias de Ca-
lifornia, es recibido por los buques de la marina mercance
del pais, que mantiene relaciones activisimas con todos los
mercados del mundo. El tiempo de saber las noticias que
guian las .especulaciones seria bastante capital para asegu-
rarse las ganancias.
Sobran brazos en Chile? Esta es ilusi6n de que no par-






EDUCACI6N COMMON


ticipan los que el afio pasado vieron perder sus cosechas en
gavillas, por faltarles quien las alzara. En cuanto A los mer-
cados europeos, precarios A esta distancia, son entire todos
los del mundo, los que exigen mis barata producci6n en
proporci6n de las distancias, pues Chile es el iltimo pro-
veedor despues de Espafia, Estados Unidos, Odesa y las
costas del MediterrAneo. Provechosos contingentes hacen
bajar indefinidamente el precio -primitivo de compra, y des-
pues de dos afios mAs de incertidumbre el propietario pro-
ductor aprenderA muy A su costa, A someterse A las leyes
generals que regulan, en despecho de la voluntad, la esti-
maci6n de los valores.
Cualquiera que sea el porvenir de esta grande industrial
en Chile, grande por cuanto la distribuci6n de la propiedad
en grandes lotes la favorece, nada tiene que esperar, sino
del studio y la aplicaci6n A las faenas de los campos, de los
medios inteligentes y mecAnicos de producer y esta reform
tiene su base en las escuelas que preparan los brazos que
han de ponerlos en ejercicio. En los doce meses que conclu-
yen en Agosto de 1854, la estadistica commercial de Chile pre-
senta como total de los products agricolas exportados los
siguientes articulos: 74,592 fanegas de trigo, 524,271 quin-
tales de harina, 2,815 fanegas de maiz, 103,211 de cebada,
Io,377 de papas, 19,017 fanegas de porotos. SAbese que con
otras variedades de products agricolas de poca monta, estos
son los principles A que se consagra el cultivo en Chile.
; CuAnta es la masa de products que se cosechan al afio en
toda la extension del pais? Es este el problema que aun no
han resuelto el censo ni la estadistica, y sin embargo esta in-
c6gnita es la base de todo c6mputo de los precious. Nada
puLede aventurarse sobre el consume que la poblaci6n hace
de estos articulos, y por tanto, ningdn otro dato que la ex-
portaci6n hay para estimar el excedente. En todo caso la
producci6n parece limitada relativamente A la de otros pai-
ses agricultores.
EL COMERCIO.-Es el comercio en todas parties el campo
en que se ejercita el talent, la actividad y el buen sentido
del hombre, premunido de dotes y conocimientos que no en-
tran en las clasificaciones de una educaci6n clAsica. Un abo-
gado, un m6dico, un literate llevan con estos titulos y la cien-
cia que presuponen, un pobrisimo caudal para medrar en






.54 OBRAS DE SARMIENTO

las varias especulaciones mercantiles. Por el contrario, la
escuela es la verdadera nodriza del comerciante. Una forma
de letra irreprochable, la teneduria de libros, l.a aritm6tica,
la geografia, la estadistica y la secuela commercial, he ahi toda
la preparaci6n con que la sagacidad, la economic y la ca-
pacidad personal entran en la liza. Ni pergaminos, ni na-
cionalidad, ni ideas political, dan en sus filas preferencia.
El comercio y no las minas es el verdadero nivelador de las
classes en Chile. Un bodeg6n miserable, el escritorio del hu-
milde dependiente, la pacotilla del inmigrante, estAn de or-
dinario en el pr6logo de los libros de negocio de nuestras
mis fuertes casas de comercio. Principiad por el falte, pa-
sad al baratillero y de 6ste al tender y a la casa almacen
hasta las mds encumbradas categories, y encontrareis las
diversas gradaciones de una misma familiar, 6 mas bien la
fortune en diversos grades, adquirida sin otra preparaci6n
que la de la escuela comin. El labrador es una plant ve-
getativa, cuando no posee sino un pequefio espacio de te-
rreno; el minero es un jugador grueso en el juego del al-
cance de la riqueza. La mayoria es pobre y est6 cargada
de deudas, mientras que unos cuantos han atesorado cien-
tos de miles. El comerciante llena el espacio entire el que
vegeta y el que march A grandes saltos. Su negocio prin-
cipia por cien pesos, y estos cien pesos le dan de que vivir,
con laesperanza de acumular una fortune andando el tiempo.
El comercio en Chile se divide en dos categories. El de
menudeo y el comercio de consignaci6n 6 alta especulaci6n.
Aqu6l lo ejercen los nacionales, y este de ordinario los ex-
tranjeros. Esta division que pareciera natural, nace, sin em-
bargo, de lo atrasado de la educaci6n ptblica entire nosotros.
El comercio de importaci6n y exportaci6n, que es lo que
forma el comercio de un pais, require conocimientos geo-
grAficos, estadisticos sobre las plazas extranjeras, sus pro-
ductos y sus necesidades, conocimientos de que los hijos del
pais carecen de ordinario y entonces los emigrantes extran-
jeros 6 ramificaciones de casas de Londres, Nueva York 6
Hamburgo, vienen a suplir nuestra incapacidad, sirvidndo-
nos de intermediaries. En toda la Am6rica del Sud, la fuente
de las mAs ripidas ganancias esta en manos de los extran-
jeros. Queda para el comerciante del pais el comercio de
menudeo, y muchas fortunes se improvisan en su ejercicio.






EDUCACI6N COMtN


Pero en estos tiltimos tiempos, con el aumento del movi-
miento commercial y la mayor dificultad de ganar por el casi
equilibrio que la concurrencia establece en los precious y
otras causes, este ramo de industrial, haci6ndose dificil, ha
dado lugar A repetidas quiebras, que han alarmado al co-
mercio por mayor y conmovido si no destruido del todo el
cridito. Los concursos han revelado una tristisima llaga que
afea el interior de esta industrial. La ignorancia del comin
de los comerciantes, su incapacidad de llevar libros, se han
hecho el velo que encubre el fraude, 6 la mala fe de algu-
nos. En este caso se hace palpable la necesidad de una edu-
caci6n mis acabada que la que han podido dar las escue-
les antiguas A la generaci6n actualmente adulta. Con la in-
tro.ducci6n del cr6dito que tanta actividad 6 extension da A
las operaciones comerciales, el ejercicio de comprar y ven-
der necesita un arte plAstico, que deje rastro imperecedero
de cada op.eraci6n ejecutada, A fin de dar testimonio en todo
tiempo de la honradez del comerciante. La ,masa de comer-
cio chileno, sobre todo lejos de Valparaiso, no lleva libros
en forma, y por tanto se ha hecho indigna de crndito. He
aqui un efecto sensible de la falta de educaci6n. La ley mis-
ma ha tenido que contemporizar con esta general incapa-
cidad, prescindiendo de la formalidad de sellar los libros
de comercio y refrendar su primera pAgina por el escribano
piblico. Sobre este punto debiera ser inflexible la adminis-
traci6n, si quiere estorbar que se cierren las vias A la hon-
rada especulaci6n commercial. Todos los afios debiera pe-
dirse A los comerciantes que tienen tienda, almacen 6 otra
clase de negocios sedentarios 6 con puerta A la calle, exhi-
bir sus libros, para ver si son llevados en forma, so pena de
una multa de treinta pesos, que no pagaria cada uno sino
una vez en su vida, y aplicable A las escuelas piblicas que
ensefian tenedurfa de libros. Esta media justisima, en
cumplimiento de leyes vigentes, en garantia de valores de
millones, seria un medio de levantar el cridito, abatido hoy
por la general aprensi6n del desorden de la contabilidad y
la falta de todo medio de justificaci6n de las perdidas, que
con tanto fundamento alarma A las casas de primera mano.
La influencia de las escuelas primaries sobre la industrial
que llamamos comercio es demasiado visible para que des-
pues de lo dicho nos detengamos A demostrarla. Cuanta mis






OBRAS DE SARMIENTO


extension tome aquella, cuanto mas variados sean sus ra-
mos, tanto mAs visible serin sus efectos en el comercio, que
es la aplicaci6n prActica de la aritm6tica y de la geografia,
por medio de la escritura, de la teneduria de libros y del
cAlculo.
Nos ha sido impossible adquirir suficientes datos sobre el
ndmero de personas que ejercen el comercio, pues iste nos
habria dado el. de otras tantas families que pueden dar su
contingent A la educaci6n primaria. Las matriculas de 1849
dan 172 por Santiago y 136 por Valparaiso, en propietarios,
de casas de comercio, almacenes por mayor, tiendas y bara-
tillos. Seria important la publicaci6n de las matriculas de
todas las provincias, pues su conocimiento ilustraria much
sobre el n6mero de families que estAn interesadas en la en-
senanza.
OFICIOS t INDUSTRIAS.-Examinemos ahora cual es la si-
tuaci6n industrial de Chile, para ver si es necesario un sis-
tema general de educaci6n que la desenvuelva, mejore 6 in-
troduzca. Carecemos por .desgracia de documents piblicos
que nos guien con certeza en investigaci6n que tanta luz
arrojaria sobre la cuesti6n que nos ocupa. Algunas facciones
generals tan s6lo se presentan A la vista que pueden servir
de punto de partida. Desde luego, Chile carece de fAbricas
para artefactos, y esta es una facci6n inica entire los pueblos
civilizados, si no se cuentan los .de nuestra propia raza. La
Exposici6n de Londres ha revelado este hecho curioso. En
aquellas justas de la industrial humana, sin excluir al Asia,
la Rusia, Marruecos y la Turquia, todos los pueblos mos-
traron artefactos, todos menos los de la raza espafiola, que
ni se presentaron en la liza siquiera. Las colonies espafiolas
son las que mAs desheredadas se muestran de aquel caudal
de tradiciones 6 adquisiciones, que perpetuAndose en las
families 6 desarrollAndose en talleres, por las aplicaciones
de la ciencia A los usos de la vida, dan A los que no poseen
tierra 6 capital, medios de proveer A sus necesidades, y de
hacerse una fortune.
Los artefactos que la industrial produce y la vida civi-
lizada demand nos son suministrados por otros pueblos,
en cambio de producciones que ellos necesitan, y nuestro
suelo puede desarollar.
Los paises tropicales, como Nueva Granada, Per6, Bo-






EDUCACION COMMON


livia, etc., tienen 6 pueden tener producciones singulares,
los products tropicales, el algod6n, el tabaco, el afiil, el
cacao, el "caucho, la caoba, la quina, el huano, el azi-
car, la yerba, el caf6, que los colocan en situaciones espe-
ciales.
Chile tiene, por su clima templado, que entra para los
excedentes de sus products en liza con la Europa y los
Estados Unidos, ya en los products agricolas, ya en los
fabriles, si las minas de metales preciosos no contintian
siempre constituyendole una especialidad industrial. Pero
las minas de Copiap6, si bien acrecen la ri.queza del Esta-
do, no pueden dar ocupaci6n al exceso de poblaci6n que
se acumula en las grades ciudades, 6 la que se aumenta
en las campafias y no puede poseer tierra, 6 no es absor-
bida por las faenas campestres.
Seria muy humilde tarea enumerar las pocas industries
chilenas en que el hombre, tomando una material sin va-
lor 6 de un valor limitado, agrega otro valor, producido
por el trabajo y el arte, que es lo que constitute un arte-
facto. Pero es aqui donde se revelan los efectos de la edu-
caci6n de un pueblo, pues pertenecen A su educaci6n como
pueblos, no s6lo los progress que actualmente hacen las
manufactures, gracias i las aplicaciones de la ciencia, sino
tambien las tradiciones que les han legado sus mayores, de-
jindoles industries manuales que pongan A los hijos en es-
tado de ganar la subsistencia.
Debemos A nuestra raza la ineptitud industrial que nos
aqueja, pues que no posee la parte de la Espafia que po-
b16 la Am&rica, mejores medios industriales que nosotros,
para dar medios de vivir A su poblaci6n. Los espafioles que
emigran A America y Argel buscando trabajo, rara vez se
les ve practicar artes manuales que por lo general no po-
seen, consagrandose al comercio de comestibles, de libros 6
de menudeo. La estadistica commercial muestra que s61o vein-
te articulos manufacturados que no sean products agri-
colas preparados, 6 en bruto, recibe de Espafia el comercio
de Chile, mientras que la Inglaterra nos envia para nuestro
consume 373 artefactos diversos, product de otras tantas
industries distintas; 316 Alemania y 225 la Francia en ob-
jetos de gusto generalmente. Este hecho dara la media de






OBRAS DE SARMIENTO


lo que nuestra falta de educaci6n embaraza al desarrollo
de la riqueza y al bienestar del comiin de las gentes.
Como la enumeraci6n de las artes europeas se'haria para
averiguar lo que no sabemos hacer, seria tomar t6rminos
muy altos de comparaci6n, y eso nos lo instruyen suficiente-
mente los artefactos mismos que usamos, product de aque-
Ilas artes, tomaremos de los datos recogidos en los registros
de las escuelas de Nueva York, las profesiones de los pa-
dres de los nifios que asisten A ellas, para averiguar los me-
dios de vivir del pueblo, 6 la educacidn de las manos, que
crea riqueza, fuera de la agriculture.
Asistian en 1853 4 las escuelas hijos de fabricantes de
toldos para buques, de flores artificiales, de arquitectos, de
artists, de panaderos, de barberos, de herreros, de fabri-
cantes de bandas, de caldereros, de encuadernadores, de bo-
teros, de hiladores de cobre, de pulidores de bronce, de cer-
veceros, de albafiiles, de carniceros, de fabricantes de fun-
didos de bronce, escobillas, de botes, de bombas, de jau-
las, de botones, de corredores, de fabricantes de cestos, de
plomo, de tenedores de libros, de fabricantes de muebles, de
enladrilladores, de carpinteros, de fabricantes de alfombras,
de carruajes, de recomponedores de idem, de escultores, de
cigarreros, de escribientes, de factories de cobre, de con-
feccionadores, de cobreros, de laminadores de cobre, de
martilladores de cobre, de curtidores, de cuchilleros, de es-
cogedores de carb6n, de fabricantes de gorras, de calzado-
res, de fabricantes de velas, de cajas de cigarros, de quimi-
cos, de silleteros, de fabricantes de relojes de mesa, de ca-
rreteros, de peineteros, de cargadores de carbon, de adua-
neros, de fabricantes de cristal, de cordeleros, de dentistas,
de tintoreros, de daguerreotipistas, de droguistas, de dibu-
jadores, de ingenieros, de fabricantes de cubiertos, de car-
tas, nifios mandaderos 139, de grabadores, de fabricantes
de franjas, de vendedores de frutas, de pescadores, de fac-
tores, de labradores, de doradores, de vidrieros, de oribes,
de batidores de oro, de especieros, de armeros, de colecto-
res y vendedores de astillas, de fabricantes de cola, de esta-
fiadores de espejos, de preparadores de gas, de fabricantes
de plumas de oro, de cortadores de vidrio, de fabricantes de
rejas, de jardineros, de preparadores de alcanfor, de coche-
ros, de sombrereros, de fabricantes de cajas de sombrero,






EDUCACI6N COMMON


de calzones, de revendedores, de chalanes, de fabricantes de
tejidos de pelo, de importadores, de fabricantes de instru-
mentos, de fundidores de hierro, de amoldadores de idem, de
fabricantes en hielo, de charolistas, de joyeros, de fabrican-
tes en arpilleria, de lubradores, de lamparistas, de lapidarios,
de lit6grafos, de fabricantes de anteojos, idem de cueros, de
linternas, de hormas, de cordoneros, de tejedores de mechas
para lAmparas, de horneros de cal, de maquinistas 105,. de
cortadores de marmol, de pulimentadores de idem, de cons-
tructores de casas, de puesteros del mercado, de lecheros,
de preparadores de tafilete, de amoldadores, de maestros de
musica, de comerciantes, de empresarios de matrimonios,
de fabricantes de mastiles, de gente sin empleo 7, de fabri-
cantes de clavos, de caballerizos, de 6pticos, de vendedores
de ostras, de hiladores de estopa, de factoria de aceite de
piedra, de pintores, nifios empapeladores, de fabricantes de
papel, de baratilleros, de fabricantes de cajillas de lApiz, de
escogedores, de emplomadores, de porteros, de impresores,
de polleros, de fabricantes de carteras, de idem de cajas de
cart6n, de idem de prensas, de pulidores, de medicos, de sa-
cerdotes, de embaladores, de perfumeros, de empapeladores,
de alfareros, de fabricantes de marcos para cuadros, de idem
decoraciones, de idem de aparejos de marina, idem de cin-
tas, de cordeles, de mariners, de sirvientes, de zapateros,
de plateros, de fabricantes de agua de soda, idem de fuentes,
pulidores de piedra, refinadores de azucar, jaboneros, fabri-
cantes de barandas, de remos, de velas de buque, de aserra-
dores, de laminadores de hierro, traficantes en arena, pre-
paradores de zarzaparrilla, de estacas, de escalas, de apisa-
dores de especias, de ornamentos de acero, molineros de
aserrar, de sastres, de hormeros, de curtidores, de tabaqueros,
de fabricantes de bales, de fundidores de tipos, de fabri-
cantes de borlas, de estafieros, de tapiceros, fabricantes de
paraguas, tejedores, carroceros, fabricantes de cajas de re-
lojes, pulidores de idem, fabricantes de chicotes, de basto-
nes, hilanderos.
En todo doscientas catorce profesiones, que dan ocupa-
ci6n al comdn de las gentes. Gran nimero de estas profesio-
nes existen entire nosotros, ejercidas las mAs comunes por
nacionales, y las que no son de origen colonial por ex-
tranjeros; pero cuin elevadas son las unas, ya por lo cien-






OBRAS DE SARMIENTO


tificas, ya por el capital que invierten, y cuan humildes
otras, como se ve por el extract que precede: allA los hijos
de los que las ejercen acuden A las escuelas, a tomar en
aquella fuente comtin, la material primera de todo desarrollo,
la instrucci6n.
Los ciento cuarenta y tres articulos manufacturados que
nos envian los Estados Unidos, son casi todos el fruto de
esas industries, observaci6n que hacemos para indicar que
las anAlogas nuestras no produce articulos de exporta-
ci6n, no saliendo estas profesiones de la categoria de oficios
sino se exceptian cobre laminado, cigarros, zapatos, riendas
ritos, galleta, fideos, hilo y cordeles de cAfiamo, libros im-
presos, etc., de que se exportan pequefias sumas A los paises
vecinos.
Qu6 influencia ejerceria la educaci6n sobre la pobla-
ci6n de Chile, para extender el campo .de la acci6n manual ?
La respuesta nace del examen que a prop6sito hemos
hecho de los products fabricados que nos envia la Espafia,
y de los que a su vez export Chile, los que muestran una
raza entera, que en Europa y en America se encuentra
desprovista de la educaci6n fabril que da de vivir a la po-
blaci6n que no absorbe la agriculture. La instrucci6n des-
envolviendo la inteligencia, los conocimientos cientificos
difundiendose, la esfera de sus aplicaciones A la industrial
se extiende, tomando nuevas formas el trabajo, y abriendo
nuevas fuentes A la producci6n. No es porque estamos en
Am6rica que las artes fabriles no existen entire nosotros,
sino porque pertenecemos A una rama de la familiar europea
que no las ejerce sino en pequefia y poco variada escala.
En cuanto a la fabricaci6n de algunos artefactos de que
es Santiago el centro necesario, por el buen gusto de pobla-
ci6n mis culta y numerosa, por la mayor reuni6n de fami-
lias acaudaladas que fomenten el consume de objetos de
cierto valor, el Registro de Patentes por el aiio de 1849 nos
dari algunos datos preciosos.
Hay en Santiago dos latonerias pertenecientes A indus-
triales franceses. Una ojalateria francesa; cinco curtiem-
bres francesas; una talabarteria francesa; dos carrocerias
francesas, y una chilena; tres tonelerias francesas; una sille-
ria francesa; seis carpinterias, tres inglesas, dos francesas,
una espaifola; bodegones hay veintinueve, quince de cu-






EDUCACI6N COMtN


yos propietarios son espaioles. Cuatro dulcerias, tres de
franceses y una de chilenos. Hoteles tres tenidos por france-
ses 6 italianos y dos por chilenos; fabrica de fideos, una ita-
liana; de paraguas, francesa; empapeladores franceses, dos;
vidrieros dos, franceses; tapiceros dos, franceses; armerias
tres, francesas; papeleria francesa; boterias dos, francesas;
sombrererias cuatro, francesas; modistas seis, francesas; pe-
luquerias tres, francesas; sastrerias cuatro, francesas, cua-
tro chilenas, un polaco; joyerias seis, francesas y alemanas,
una chilena; librerias espa~olas y francesas.
Retratistas, pintores, escultores, lapidarios, artists al da-
guerreotipo, anteojeros, encuadernadores, peineteros, y tcda
otra arte liberal estA en manos de extranjeros, no habiendo
exceptuado mas de la nomenclatura del registro de paten-
tes que venta de pinturas, despacho de licores, panade-
rias, velerias, venta de madera, que aunque profesiones muy
abundantes y desemipefiadas casi todas por nacio.nales, no
pueden clasificarse entire las artes fabriles por la simplicidad
de los procedimientos en que estriba su confecci6n.
; Seria indtil la educaci6n para los millares de personas
de ambos sexos, que no poseyendo capital ni habiendo he-
redado tierras necesitan, sin embargo, producer objetos que
tengan un valor? No hemos heredado industries, y casi
estamos condenados A no verlas importadas por industria-
les extranjeros, ya que como lo ha demostrado el censo, tan
poca Jpoblaci6n hemos adquirido: c c6mo entonces se cuenta
extender las artes y la industrial y dar ocupaci6n A aquella
parte de la poblaci6n que no quiera sujetarse A la condici6n
de gafianes?
Las artes manuales son completamente indispensables en
la economic interior de los pueblos., La tierra no desarrolla
su superficie con los progress de la poblaci6n; por lo que
las campafias y aun mAs las ciudades, suministran en cada
generaci6n un excedente de brazos que, no poseyendo tierra
ni capital, necesitan adquirir un arte de producer objetos
que, cambiados por dinero, den medios de vivir y de adqui-
rir capital. Cuando estos medios artificiales produce s61o
para vivir se llaman oficios, cuando produce capital se Ila-
man industries. Puede llegar una 6poca en que ni aun estos
medios sean bastantes para dar ocupaci6n A la poblaci6n,
que aumenta indefinidamente, y esto fu6 lo que indujo A






OBRAS DE SARMIENTO


Malthus a considerar como necesario en ciertos paises muy
avanzados poner trabas al progress de la poblaci6n. Teo-
ria tan inhumana venia de un error de 6ptica, por circuns-
cribir el observador el horizonte a los limits topogrAficos
de un pais.
El hombre, tomado en su acepci6n general, tiene la tie-
rra por morada, y cuando su especie abunda en un punto
emigra A otro, y afortunadamente el globo admite todavia
el double de la poblaci6n que tiene aotualmente, antes de
alarmarse por falta de espacio para sus moradores. De aqui
proviene que seglin las situaciones diversas, entra en la
political de las naciones, ya favorecer 6 no impedir la emi-
gracidn de su excedente de habitantes, ya atraer 6 no po-
ner condiciones A la inmigraci6n que su suelo admite y
require el desarrollo de la cultural de la tierra que poseen
imperfectamente poblada. Sucede otro tanto con la indus-
tria y los medios de adquirir, que inventados en diversos
pauses emigran lentamente A los otros buscando mejores
provechos, y dando ocupaci6n, seg6n sus necesidades, al
excedente de poblaci6n que las labores de la tierra no pue-
den entretener. Asi se nota en los Estados Unidos, don-
de las artes no pueden -tener el refinamiento que en Eu-
ropa, que aun en los Estados mas recientemente poblados
las fAbricas de artefactos de cierto g6nero, correspondent en
cierta proporci6n con las divisions territoriales, con la
poblaci6n y con las families.
En Missouri, por ejemplo, a 100,890 families, que for-
man 594,621 habitantes, correspondent 54,458 divisions te-
rritoriales y 3,030 fabricas, que produce mAs de $ 500 al
afio. En Michigan, por 72,611 families, que forman 397,694
habitantes, hay 34,089 divisions territoriales, y cerca de
2,000 fabricas que dan de qud vivir. De otro modo no se
nota alli, y el censo lo ha patentizado, esta necesaria rela-
ci6n entire el suelo y los brazos que reclama, y el acrecenta-
miento de la poblaci6n que pide nuevos medios de subsistir
y establecerse. De los Estados riberefios del AtlAntico mas
antiguamente poblados, y por tanto angustiados ya para
dar ocupaci6n fructifera, se desprende una transmigraci6n
poderosa que va a ocupar nuevas tierras hacia el Oeste. Asi
se ve que 335,000 virginianos han transmigrado a otros Es-
tados, lo que hace un 25 por ciento de la poblaci6n; 136,000






EDUCACI6N COMITN


de la Carolina del Sud y 261,571 de la del Norte, han obe-
decido A la misma necesidad, sin que se queden atrAs los
Estados de la Nu.eva Inglaterra en este punto.
Chile, pues, necesitaria por todas parties de su territorio
desenvolver medios de adquirir conocimientos para facilitar
la introducci6n y variada multiplicaci6n de medios de in-
dustriar, pues que las' dificultades para adquirir tierra de
un lado, y la ignorancia en que se cria la poblaci6n, por
otro, harian del pais en poco tiempo la morada de unos cen-
tenares de patrons y el resto de gafianes, sujetos A salaries
correspondientes A su capacidad y nimero excesivo, si la
emigraci6n A las ciudades y puertos primero, y la expatria-
ci6n despues, no diesen medios de sustraerse A situaci6n
tan terrible. Chile necesita mAs de desenvolver capacidad in-
dustrial en sus moradores, y esto no se consigue sino por
la instrucci6n, cuanto que la experiencia de cuarenta afios,
y los resultados del censo actual le han probado que debe
contar poco con la accesi6n de poblaci6n extranjera, que
introduzca las varias artes manuales que son tradicionales
en los paises de donde viene, y los necesarios adelantos en
la que posee en estado de rutina, y que no pueden mante-
nerse A la -par con los products que nos envian las mismas
artes, auxiliadas del capital en los paises productores y lle-
vadas A un grado de perfecci6n admirable.
i Tendriamos necesidad ain de mostrar c6mo la difusi6n
de la instrucci6n puede influir en el desarrollo de la pros-
peridad general ? Qu. es la prosperidad del Estado sino
la suma total de las prosperidades particulars? Sin em-
bargo, creemos indispensable agregar algunas ligeras re-
flexiones que Ilenen la mente del program, al distinguir
cuidadosamente la industrial particular de la prosperidad de
la naci6n.
Muchos de los datos que, con los relatives al Estado de
la instrucci6n primaria hemos acumulado, como premises
de este studio, tenian por objeto ilustrar esa parte de la
cuesti6n. Por ellos puede barruntarse cuAl es la situaci6n
y distribuci6n de los medios de prosperar que ofrecen el
cultivo de la tierra, .la explotaci6n de las minas, el comer-
cio y las artes manuales. Por ellos se dejan colegir quidnes
y cuAntos estAn en camino y en aptitud de adquirir y acu-
mular riqueza, 6 en otros t6rminos, dando por sumados los






OBRAS DE SARMIENTO


individuos que componen la naci6n y sus elements de tra-
bajo, cuAles son ceros, y cuAnto suman las fuerzas produc-.
tivas del Estado.
Pertenece A los hombres que dirigen los destinos pilblicos
poner en la balanza todos estos y otros g6rmenes de riqueza,
v estudiar las causes que embarazan el desarrollo de los
unos, 6 aniquilan completamente A los o-tros. Nuestra tarea
cesa donde dejan de hacerse sensibles los efectos de la ins-
trucci6n primaria, en la cual comprendemos todo grado de
educaci6n, exceptuando la que es puramente universitaria.
Gracias A los pasmosos progress de la viabilidad del
mundo, hace tiempo que no hay en la tierra Estados Ro-
binsones Crusoes, viviendo para si en su isla, solos en pre-
sencia de Dios, y sin vinculos que los liguen A la humani-
dad. Cada vapor que apaga sus fuegos en nuestras radas
nos puede traer 6 quitar con una sola palabra millones de
pesos, darnos 6 quitarnos felicidad. Desde que esto es asi,
nuestra existencia, nuestro bienestar depend en gran ma-
nera de los cambios, progress, necesidades, que experi-
mentan pueblos que apenas de nombre conociamos. La in-
dustria, esto es, los medios de prosperar, estA subordinada
A causes exteriores que no nos es dado acelerar 6 retardar,
porque son- rebeldes al dominio de nuestros deseos y de
nuestra voluntad. Los sucesos ocurridos en el Pacifico en
estos iltimos seis afios han enseiado prActicamente esta
verdad A los que ni aun habrian entire nosotros tenido oca-
si6n de sospechar su existencia; y como la situaci6n geo-
grafica de un Estado es parte de su propio ser, seanos per-
mitido disefiar en breves rasgos nuestra geografia comer-
cial 4 industrial, ya que la political sale de los t6rminos de
nuestro cuadro.
Las olas del Pacifico han traido hasta nuestras playas
el estremecimiento que se difunde por la superficie de las
aguas cuando son agitadas en udno de sus extremos; y la
conciencia p6blica ha presentido que algo de desusado ocu-
rre que puede influir poderosamente en nuestra suerte fu-
tura, aunque este algo tome las formas que la conciencia
de un peligro, el conocimiento de la debilidad 6 sentimien-
tos 6 ideas contrarias le hagan asumir. Era el Pacifico has-
ta ahora poco la retaguardia de los pueblos civilizados y
como la extrema Tule del globo. De la noche A la mariana,






EDUCATION COMUN


empero, por un cambio brusco de frente de una de las
naciones riberanas del AtlAntico, y por el concurso fortuito
del hallazgo de lo que hace tres siglos hizo perdonar las
violencias de Cortes y de Pizarro, las auras del Norte traen
A nuestros oidos el susurro confuso de pueblos activamente
ocupados en tomar posesi6n de un punto favorecido de las
costas de la America, y lanzar ya sus naves y sus aventu-
reros en todas direcciones, cual si de siglos hubiesen estado
alli ubicados. Un grito universal ha anunciado, como en
tiempos antiguos, la renovaci6n de las luchas de.razas hu-
manas, 6 las guerras de religiones hostiles que se dispu-
tarAn a muerte la victoria.
Todo puede entrar en la explicaci6n de estos fen6menos,
cuya repetici6n en la historic justifica, por desgracia, las
actuales aprensiones. Pero tomando en conjunto las mani-
festaciones, y dejando A un lado las formas incidentales que
revisten, para no estimar sino las causes que las produce
y los resultados a que conspiran, par6cenos ver algo de mAs
serio que luchas de razas, de que habian ya desaparecido las
trazas sobre la tierra. No serA por ventura lucha de in-
dustrias, de poderes de desarrollo, y de fuerza de expansion
la que se inicia?
Habianse establecido nuestros padres en estas comarcas
en tiempos pasados como colonos del pueblo europeo, de
cuyo seno se desprendieron para poblar tierras virgenes,
desposeyendo A otros mis destituidos de medios de prospe-
rar. No traian consigo para fundar naciones, ni las tradi-
ciones de las artes, ni los rudimentos de las ciencias natu-
rales que aun no habian nacido, ni aplicadose A la industrial
en Europa. Para precaverlos del embate de las industries
extranjeras, como el jardinero protege de la inclemencia las
plants nacientes, creAndolas una atm6sfera ficticia, la ma-
dre patria sustrajo sus colonies al contact del mundo. Eran
ricas 6 pobres; ignorantes 6 civilizadas; los medios de
prosperar eran abundantes 6 estaban obstruidos, pero todo
tenia lugar en relaci6n A si mismas, 6 cuando mis para
con la madre patria que cosechaba los frutos de su pro-
pia obra.
Tres siglos dur6 este sistema de tutela, de conservatorio
artificial. La revoluci6n de la Independencia, empero, rom-
pi6 los vidrios y dej6 la plant expuesta A la acci6n de la


TOMO XII.-5






OBRAS DE SARMIENTO


atm6sfera ambiente ly en contact ya con la naturaleza ex-
terior, con la vida real de las naciones. Desde entonces los
vientos y las tempestades nacidas en otras regions empe-
zaron A sacudirnos fuertemente, ya que los sistemas de ex-
clusi6n, de protectorado, de tutela no estaban ahi para po-
nernos A cubierto, aunque creAndonos un modo de ser que
haria impossible que subsistiese de suyo al aire libre. Desde
entonces hemos debido preguntarnos de qud vivimos, qu6
producimos, qud consumimos, y las demAs cuestiones eco-
n6micas de que necesita ocuparse quien entra A la edad vi-
ril y cuyo destiny estA confiado A su propio esfuerzo y di-
ligencia.
Todavia, desde I81o hasta 1850, las naciones concurren-
tes en esta gran feria de permutas y cambios en que los pue-
blos se presentan como simples individuos, algunos puntos
de nuestro ser no se frotaban todavia con los anAlogos de
otras naciones. La Europa nos enviaba sus artefactos A pre-
cios infimos, sin que arruinase la producci6n nuestra de
otros artefactos parecidos, porque no habiamos aprendido
A hacerlos. Nadie tenia que lamentarse de ver descender las
groseras angaripolas antiguas de doce reales la vara; A real
y medio A que se vendian sus sustitos, quimones y muse-
linas. El artesano extranjero que llegaba A nuestras playas
era, en cuanto A su industrial, el bienvenido, pues siempre
sabria hacer algo mejor que nosotros.
Para nuestro lento desenvolvimiento quedibanos siem-
pre un reducido horizonte commercial en torno nuestro don-
de permutar el excedente de nuestros products. El Per6
y Guayaquil, mis tarde Sidney y Sandwich y las costas 6
islas del Pacifico demandaban nuestros trigos, hasta que
en 1848, termino final de este orden de cosas, como la lim-
para que al apagarse hace un esfuerzo supremo y brilla con
desusado resplandor, California viene A extender la .esfera
de nuestra acci6n y darla una actividad inmensa. Los hom-
bres pensadores vieron desde entonces en la pasajera pros-
peridad el anuncio triste de una pr6xima decadencia; pero
el vulgo estaba demasiado ocupado de aprovechar de la bo-
nanza para prestar oidos A importunos y fatidicos anun-
cios, hasta que un dia un vapor lleg6 A Valparaiso diciendo
basta, ya no se necesitan cereales, y el labrador que aun






EDUCACION COMMON


tenia la hoz en la mano dej6 caer A tierra el manojo de es-
pigas que acababa de cortar.
O Quu habia sucedido ? i qud es lo que sucede ahora ?
Sucede que el resume de la civilizaci6n de todos los
tiempos y de todos los paises; que todos los medios inte-
ligentes de producci6n, que todas las artes de locomoci6n,
que todas las mAquinas de ahorrar trabajo, tiempo y bra-
zos, y todas las energies combinadas del hombre llegado al
mayor grado de desenvolvimiento, han venido A sentarse A
nuestro lado y A establecer sus talleres para producer, no
s61o lo que no fabricAbamos, en lo que no habia gran mal,
sino todo aquello que confeccionibamos mal. Sus semen-
teras de trigo estAn al lado de las nuestras para aprovisio-
nar los mercados que nosotros frecuentAbamos, lanzando sus
clippers en todas direcciones para competir en fletes bara-
tos, en rapidez .de travesia con nuestras naves de alquiler;
sus mAquinas poderosas vienen A competir con nuestros ru-
dos brazos prodigados en haoer con ciento, lo mismo que
haria uno inteligente; sus instituciones de cosmopolitismo
para acrecer rApidamente su nimero como naci6n con el
excedente que desperdician las otras, y nuestro sistema de
querer separar la cizafia del buen grano, contra la prohi-
bici6n expresa del Evangelio; su sistema de invasion pa-
cifica por la acci6n individual, con nuestros sistemas gue-
rreros de reconcentraci6n armada A la europea; y lo qu.e es
el resume de todas estas oposiciones, su sistema de educa-
cidn comtin universal, que hace de cada hombre un foco de
producci6n, un taller de elaborar medios de prosperidad
opuesto A nuestro sistema de ignorancia universal, que hace
de la gran mayoria de nuestras naciones cifras neutras para
la riqueza, ceros y ceros y ceros, agregados A la izquierda de
los pocos que produce, y ademds peligros para la tran-
quilidad, r6moras para el progress, y lo que es peor toda-
via, un capital negative dejado A los tiempos futures, esto
es, A la naci'6n, para embarazarle los medios de prosperar.
No; i nunca la historic present espectaculo igual! Los
tiempos antiguos vieron luchas de cartagineses y de ro-
manos, la Europa culta de esclavos y de hombres libres,
vi6 caer sobre ellos bArbaros del norte que por la sangre
y el fuego arrasaron toda una civilizaci6n, y se dividieron






OBRAS DE SARMIENTO


A los amos y A los esclavos infeudados con la tierra de que
hicieron sus condados, principados y reinos.
HAblase hoy de guerra entire Oriente y Occidente, en-
tre un mundo semibArbaro y otro que hasta hoy era te-
nido por muy civilizado. Nada de esto es lo que va A ocu-
rrir luego en el Pacifico. Es esta la guerra santa del sis-
tema de escuelas piblicas, de esa instruccidn primaria de
cuya influencia en la industrial y la prosperidad nos anda-
mos inquiriendo todavia por estos mundos, preguntando
con curiosidad si un hacha afilada cortarA mAs que otra
embotada y mohosa, 6 si mil inteligencias 'desenvueltas, ar-
madas de todos los medios de producer, serAn tan eficaces
como la de diez palurdos ignorantes, embrutecidos, ebrios,
desnudos y sin instruments para sobreponerse A la material,
domefiarla, someterla, sea en forma de tierra, de mares, de
vientos, de tempestades, de piedras, de metales, de madera,
6 imprimirle formas, expedirla rApidamente por medios de
locomoci6n que disputan A los astros la velocidad y la rec-
titud de sus trayectos.
Tal es la lucha en que vamos A ser actors y corremos
riesgo de ser victims. Lucha de razas ? i Miopes! No hay
razas que tengan el don exclusive de dar educaci6n gene-
ral A sus miembros. Los nifios de los Estados Unidos na-
cen, creednoslo, tan destituidos de today instrucci6n, co-
mo nacen aqui los de nuestros paletos. Los caracteres de
aquella pretendida raza empiezan A desenvolverse desde la
edad de cinco afios, y el expediente no es ya un secret que
no pueda comunicarse, porque no 1( ocultan, como los em-
peradores de Oriente ocultaban la manera de preparar el
fuego griego, 6 Venecia el secret de su3 famosas fAbricas
de vidrio. Oi.d este secret divulgado de fundar naciones,
de hacerlas crecer en medio siglo, como no habian crecido
las otras en miles de afios, de templar hombres como el
acero de Sheffield, para convertirlo en instruments contun-
dentes, cortantes, punzantes, perforantes.
D.esde luego han cuidado por eyes previsoras de hacer
que la tierra inculta se conserve ilesa de todo abuso y ac-
caparement, para que los medios de pro.ducci6n estuvieran
A disposici6n del mayor n6mero possible; en seguida pre-
viendo que de los pueblos viejos y mal constituidos se des-
prenderian los hombres que dispersa por el mundo el de-






EDUCACI6N COMMON


seo de establecerse en mejores condiciones, les han reser-
vado un hogar caliente y sin trabas para que lo ocupen
como ciudadanos. Han montado la mAquina political de ma-
nera que no haya gastos de preservaci6n y reparaci6n de
averias diarias, y sobre esta base tan s6lida han descen-
dido A detalles mis minuciosos. Como la base de la pros-
peridad del Estado es la facultad de prosperar que posee el
mayor ntmero de habitantes, han arrebatado A la madre el
pirvulo 4 la edad de cinco afios, y sin distinci6n de sexo,
clase, fortune, porque en esto estA el, secret, lo han some-
tido en tan tierna edad a la blanda y social discipline de un
DEPARTAMENTO PRIMARIO, de donde pasa este algod6n, ape-
nas cardado, A la ESCUELA PRIMARIA.
Desde alli el fabricante de hombres productores, cuando
estA ya en estado de recibir formas, pasa aquella material
bruta, aunque animada, A la ESCUELA SECUNDARIA, donde
empiezan a incrustarle rudimentos de ciencias de aplica-
ci6n; la geografia, A fin de que conozca la extension del mun-
do que tiene por delante para explotar. Es curioso obser-
var en los tratados de geografia de las escuelas norteameri-
canas, que a la descripci6n de la Europa s61o consagran
dos pAginas, mientras que sobre el resto del mundo no eco-
nomizan detalles. Las matemditicas aplicadas A la mensura
de la future propiedad; la astronomia para que sepa diri-
girse en los mares que va A recorrer; la fisica para que co-
conozca las propiedades de la material y las leyes de la
mecAnica; la teneduria de libros para que conduzca con
acierto sus negocios y para iniciarlo en todo, la Biblioteca
del Distrito que le hace conocer los viajes c6lebres, las aven-
turas de mar, las descripciones de todos los paises, los
inexplotados recursos que encierran, el sistema de gobierno,
y cuantos conocimientos son necesarios para former parte
de los pueblos civilizados. Con estos elements limitados,
si fuera esta toda la educaci6n dada A algunos en un pais,
pero vastisima desde que viene a former el patrimonio de
todos sin excepci6n, queda formada la raza nueva de hom-
bres, que empieza hoy A perturbar la secular quietud y el
silencio del Pacifico, el iltimo de los mares sometidos al
dominio de la civilizaci6n.
Se nos ha preguntado c6mo influye la instruccidn pri-






OBRAS DE SARMIENTO


maria en el desarrollo de la prosperidad general, y s6lo he-
mos necesitado seialar con el dedo hacia el Norte; y decir
como dirian sus favorecidos sectarios: iBehold! mirad.
Cuando vuestros cereales se pudran en los graneros, por no
encontrar mercado adonde exportarlos al precio que otros
los venden, .el propietario dirA: he ahi la influencia de la
instruccidn primaria dada A todo un pueblo; aquel labrador
inteligente produce trigos mejores y mAs baratos que yo.
Cuando venga A estableoerse una linea y despuis dos, y
ci'ento de vapores en nuestras costas, y ganar con nosotros
mismos lo que hubieramos ganado si hubiesemos sabido
construir naves, mAquinas, y dirigirlas, el armador que
vende su buquecillo de cabotaje por serle ya improductivo,
dirA: he ahi la influencia de la instruccidn primaria dada A
ese empresario, A ese maquinista y A ese capitAn que salieron
todos de la misma escuela.
Cuando venga el empresario de diligencias A examiner
nuestras vias de comunicaci6n y establezca postas y movi-
miento regular, los cien birlocheros, sin otro arte que impo-
ner precious A su antojo, segiin la necesidad de moverse, al
abandonar su vehiculo inutil ya, dirin: he ahi la influencia
de la instrucci6n primaria que ha ensefiado A otros A reunir
en grandes vehiculos A bajo precio el costo de muchos con
administracidn separada.
El molinero que desmonta sus piedras ante las maquinas
que produce 600 quintales de harina floor al dia, dirA: he
aqui la influencia de la instruccidn primaria dada A otros y
que viene a arrebatarme el pan de la boca.
Cuando el rico hacendado yea decrecer sus rentas, las
deudas aumentar en proporci6n por haberse hecho duros
los tiempos, escasos los brazos, e improductiva la cultural,
comparados sus costs con el valor de los products, y venda
su onerosa tierra A quien mejor se la pague, y iste explotan-
dola con mAquinas, subdividiendola convenientemente, pro-
duzca much y barato, dirA: he aqui el fruto de la instruc-
cidn primaria que viene A desposeernos de instruments de
trabajo que no supimos fecundar.
Cuando el senador, el diputado y el ministry vean apare-
cer el, deficit de las rentas por faltar la base que es la pro-
ducci6n de millares y millares de productores, y la tem-






EDUCACI6N COMtN


pestad mugir en el horizonte, torva y destructora porque la
agitan todas las ignorancias, todos los egoismos, todas las
preocupaciones, y todas las ineptitudes que la falta de ins-
truccidn primaria y la destituci6n, que es su consecuencia,
desenvuelven, diran, ipero tarde! para poner remedio: he
aqui la falta, capital y reditos capitalizados, de haber recha-
zado desde 1849, en nuestro orgullo de alumnos del insti-
tuto, en nuestro egoismo de acaudalados, la ley que pedia
los medios de organizer un sistema complete de Instrucci6n
primaria para fundar el orden sobre la inica base econ6-
mica, el interns de todos en conservarlo.
El ej6rcito cuesta un mill6n y medio, que pagan los con-
tribuyentes, y es el ej4rcito el instrument de todo desorden
cuando la hora llega. El dinero que cuesta restablecer el
orden, bastaria para educar en institutes nacionales A todos
los habitantes del pais.
Pero contra ese enemigo de los pueblos ignorantes y
atrasados, la industrial y la mejor aptitud para el trabajo,
contra ese enemigo solapado que se present bajo las formas
de un Weelhright, A quien levantamos estatuas, de un
Green, de un Avilan, que nos dotan de molinos, de un Camp-
bell, que delinea los ferrocariles, aquellos que vendrAn mis
tarde A ponerse en lugar nuestro, A pedirnos el favor de de-
jarnos en la calle, haciendo al pais el inmenso servicio de
dotarlo de medios de prosperar, pero explotAndolos ellos,
pues ellos saben ponerlos en ejercicio y nosotros no, contra
enemigo tan 6til, tan inofensivo, los ej6rcitos nada pueden,
ni las prohibiciones ni la rabia de la nulidad y de la impo-
tencia.
Si hubiera guerra, ellos nos manipularian la p6lvora y
nos venderian fusiles de patente para que los combatiese-
mos; porque vendidndonoslos ganan ellos y acumulan ri-
queza, y comprandolos nosotros disminuimos la poquisima
que tenemos, y nunca somos mAs debiles que despu6s de
haber ganado una batalla initil. Si armamos las preocupa-
ciones estipidas para nuestra defense, nunca estaremos mis
cerca del abismo, pues no hemos hecho mAs que retardar la
6poca en que podria hacerse algo por el buen camino.
Es mAs sencillo.el medio de promover la prosperidad na-
cional que nosotros proponemos, y es former el productor,






72 OBRAS DE SARMIENTO

tomando nifios, 6 todos nuestros actuales series ineptos para
ella, y destructores de los products y capitals ya creados,
para convertirlos en artifices de la prosperidad general.
Asi es como la instrucci6n primaria influye en el des-
arrollo de la prosperidad general.












ORCANIZACION


QUE CONVIENE DAR A LA INSTRUCTION PRIMARIA


ATENDIDAS LAS CIRCUNSTANCIAS DEL PAfS





No acertariamos A sugerir medios de organizer la edu-
caci6n primaria, si antes de aventurarnos a proponer espe-
cificos no nos diesemos cuenta de la extension y gravedad
del mal, 6 no determinisemos con precisi6n el estado en
que se encuentra actualmente la educaci6n, la altura A que
conviene elevarla, las dificultades que embarazan su des-
arrollo, y los recursos que tiene en su esericia misma para
tomar nuevo incremento.
A falta de una ley que defina lo que debemos entender
por instruccidn primaria, necesitamos ocurrir al significado y
extension que le han dado los pueblos que la poseen cons-
tituida. ((No hay situaci6n ni profesi6n alguna, decia M. Gui-
zot, que no exijan ciertos conocimientos, sin los cuales el
hombre no podria trabajar con fruto, ni para si ni para
la sociedad. Hay, pues, cierto g~nero de educaci6n, y cierto
grado de instrucci6n de que todos los ciudadanos tienen ne-
cesidad. Esto es lo que se llama instruccidn primaria,. Lo
que estos ciertos conocimientos indispensables sean, la ley
lo dice esplicitamente.
((La instrucci6n primaria es elemental 6 superior. La
instrucci6n primaria elemental comprende necesariamente
la instrucci6n moral y religiosa, la lectura, la escritura, los






OBRAS DE SARMIENTO


elements de la lengua francesa y del cdlculo, el sistema legal
de pesas y medidas.,
<(La instrucci6n primaria superior, comprende NECESA-
RIAMENTE ademas los elements de la geometria y sus aplica-
ciones usuales, especialmente el dibujo lineal y la mensura-
cidn; nociones de ciencias fisicas y de historic natural apli-
cables 6 los usos de la vida; el canto, elements de historic
y geografia, y sobre todo de la historic y de la geografia de
Francia.,
La ley y la prActica secular de Prusia dividen igualmente
la instrucci6n primaria en dos classes, la una preparatoria
de la otra. "Toda escuela elemental complete abraza NECESA-
RIAMENTE todos los objetos siguientes:
)). La instrucci6n religiosa para former la moral de los
nifios, conforme A las verdades positivas del Cristianismo.
2.0 La lengua alemana, etc. 3.0 Los elements de la geome-
tria, al mismo tiempo que los principios generals del di-
sefio. 4. El calculo y la aritmetica prActica. 5.0 Los elemen-
tos de la fisica, la historic general y particularmente la his-
toria de la Prusia. 6. El canto para desenvolver la voz de
los nifios, elevar su alma, perfeccionar y ennoblecer los can-
tos .populares v los cantos de iglesia. 7.0 La escritura y la
gimnasia. 8.0 Los trabajos manuales mis simples, y los tra-
bajos del campo, segun la industrial de cada pais.n
La Holanda, la Inglaterra y la B41gica tienen institucio-
nes andlogas. Varian en sumo grado las graduaciones de la
instruction primaria en los Estados Unidos. Hay en Nueva
York departamentos primaries, escuelas primaries y altas
escuelas que son el complement necesario de aqu6llas, y
que comprenden, ademAs, la teneduria de libros v astrono-
mia. En Massachussets toda poblaci6n de mAs de quinientas
families debe sostener por lo menos una escuela, en que se
ensefie, ademAs de los elements ordenados para poblacio-
nes menores, en los que entra la geografia y la gramAtica,
teneduria de libros, mensuraci6n, geometria y Algebra. Las
ciudades de mAs de cuatro mil habitantes deben ademis
sostener una escuela que, con los anteriores ramos, enseiie
griego, latin, historic general, ret6rica y 16gica. Esta ley
tiene muchos afios de prActica y se ejecuta en toda su ex-
tensi6n.
Ultimamente las ciudades de Filadelfia y de Nueva York






EDUCACI6N COMUN


han puesto una coronaci6n A este edificio, y es un INSTI-
TUTO gratuito, como termino y complement de la ins-
trucci6n ya tan desenvuelta en las escuelas, y esta institu-
ci6n tiende A generalizarse en todas las ciudades.
Tal es el significado precise que ha dado A la palabra
instruccidn primaria el consentimiento unanime de los pue-
blos que la poseen, y estamos obligados en buena 16gica A
aceptar esta definici6n, ya que trae en su abono la existen-
cia material, prActica y constant de la cosa asi designada.
: Nos permitiriamos nosotros sustituir otra cosa diferente,
y lamar, por ej.emplo, locomotive, 6 mAquina de vapor, A
cualquier implement que no fuese lo mismo que todos los
pueblos cultos designan con aquellos nombres? Y en ma-
teria de cultural merecen fe, sin duda, los pueblos cultos;
y cuando ellos que palpan las necesidades, ellos que desen-
vuelven la civilizaci6n consideran NECESARIOS todos
aquellos ramos para la ensefianza primaria, fuerza es creer-
los bajo su palabra, ya que los hechos justifican tambien la
importancia de la clasificaci6n.
La sagacidad del Consejo Universitario se ha anticipado
ya A las aplicaciones que nos proponemos hacer. Una ex-
clamaci6n de dolor le ha hecho decir:-- maria tenemos siquiera)).-Todas nuestras escuelas, todos
nuestros colegios y liceos, el Instituto mismo, en su secci6n
preparatoria, no son siquiera escuelas burguesas, como en
Prusia, ni de gramAtica, como en Filadelfia, ni altas es-
cuelas comunes como en Nueva York, ni las altas escue-
las de las aldeas de mAs de 4,000 habitantes como en Mas-
sachussets.
Habeis exclamado asi, y omitidramos demostrar la exis-
tencia de este hecho, si bastara para remediar el mal, que
los hombres mAs ilustrados lo sientan y comprendan. Per-
mitAsenos, pues, que con mano ruda empufiemos el! escal-
pelo, y para economizar mil torturas de detalle abramos las
carnes en el asiento principal de la dolencia. Principiemos
por el Instituto.
La memorial del Ministro de Instrucci6n Piblica de 1853
trae *un precioso estado de aquel establecimiento, en que se
detallan minuciosamente sus classes de ensefianza. Diez sec-
ciones de humanidades para internos y externos, compren-
didas en seis classes, A que asistian 347 alumnos de 680 que






OBRAS DE SARMIENTO


concurrieron entonces al Instituto, reciben instrucci6n pri-
maria igual, si no inferior en muchos respects, A la que
por ley deben dar y dan en efecto las escuelas de este g6-
nero en todos los paises del mundo, salvo el latin, que no
en todas parties se ensefia en las escuelas p6blicas.
El curso de matemAticas comprende tres secciones pre-
paratorias de los cursos cientificos, que pertenecen A la mis-
ma categoria; y el curso de religion, dividido en diez sec-
ciones, pertenece A la misma clase.
No nos atreveriamos A afirmar hecho de tanto bulto, si
pudiera prestar asidero A la mAs leve disidencia de opinion
en la manera de clasificarlo. Afortunadamente, en el mismo
document encontramos la balanza fiel para pesar los qui-
lates de la instrucci6n que se da. Los textos que sirven para
los cursos bastan para fijar esta cuesti6n.
La gramAtica castellana se ensefia por Bello, tratado ex-
celente en su genero, pero que en nada mAs contiene la teo-
ria, que las gramiticas que en alemAn, francs 6 ingles sir-
ven en las escuelas elementales superiores, seg6n las nacio-
nalidades, faltando A las prActicas de ensefianza del Insti-
tuto la aplicaci6n diaria que se hace de ella en los cursos de
composici6n, enunciaci6n y declamaci6n que se cursan en
todas las escuelas.
La aritm6tica por Bazterrica es elemental, y aunque su-
ficiente para la ensefianza, no es, ni en su volume, ni en la
extension de las aplicaciones, comparable A los textos que
sirven A las escuelas comunes de Boston, Filadelfia, Nueva
York, etc.
La geografia de Lastarria, corregida y aumentada como
lo estA, no seria cuan perfect es, admitida como texto en
las escuelas altas, por faltarle mapas, y sobre todo, los pro-
blemas cientificos y de aplicaci6n prActica que tan indispen-
sable parte son de la ensefianza de este ramo; sin que la
prActica nuestra afiada la construcci6n de cartas geogrAfi-
cas que es comun A todas las escuelas primaries superiores,
que son propiamente las que forman la instrucci6n primaria.
La cosmografia de Riso, tan cumplida como es, ha ve-
nido A completar la geograffa; pero es ain insuficiente para
el studio de aquella parte de la astronomia que se require
para los usos prActicos del pilotaje y navegaci6n, que en-
tran en la ensefianza com6n, donde hay buques y comer-






EDUCACI6N COMtN


cio que piden mariners capaces de dirigirlos. Los cursos
de historic antigua, griega y romana de Fleury han sido
compuestos para niflos de ocho afios, y ni de escuelas ele-
mentales son dignos de texto.
Pertenece a las escuelas el dibujo lineal, y como lo he-
mos visto ya el Algebra y la geometria del grado del texto
de Bazterrica, sin que haya, si no son los idiomas extranje-
ros y los studios cientificos, nada absolutamente que en
la parte Ilamada preparatoria, el Instituto salga de las con-
diciones de una escuela de instrucci6n primaria. Si alguien
pone en duda todavia la exactitud de esta clasificaci6n, le
suplicamos que suspend su juicio hasta que en el discurso
de nuestro examen hayamos presentado todas nuestras prue-
bas comparativas, y entonces nos libramos al fallo de quien
quiera juzgarnos.
Sabemos cuanto puede -el talent 6 instrucci6n del pro-
fesor para ampliar en las lecciones lo demasiado circuns-
crito de los textos y enriquecer la ensefianza, a que 6stos
sirven de esqueleto, de carnadura que la den vida y ani-
maci6n. El maestro de escuela prusiano no sigue texto al-
guno para la enseiianza: 61 es un texto vivo, un libro cien-
tifico que se aumenta y corrige todos los dias.
El maestro prusiano, al principiar la clase de geografia,
toma la tiza y se dirige a la pizarra, y en rasgos seguros
y de una precision matemAtica, A media que habla, va
trazando las montafias, las costas, los rios de un pais, v los
alumnos le siguen exclamando a cada nuevo trazo de la
tiza:-"q los montes Cdrpatos!-la Hungria; las montafias
de la selva negra; Wurtemberg; Monte del Gigante; i Si-
lesia!,, etc., etc., porque con tal precision estAn dibuja-
das sus facciones, que al alumno no le es permitido equivo-
carse.
El maestro prusiano, hablando constantemente con sus
alumnos; exigiendoles siempre una respuesta complete para
cada cuesti6n; no permitiendo pasar jams un error 6 la-
xitud en las terminaciones 6 en la colocaci6n de las pala-
bras 6 clAusulas, sin corregirla iv sin hacer repetir la senten-
cia correct, exigiendo que la poesia de los libros de lectura
sea puesta en prosa de palabra 6 por escrito, y la prosa re-
producida con otros vocablos, prepare el camino A la ense-
fianza de la gramAtica, que concluye por la composici6n es-






OBRAS DE SARMIENTO


crita sobre today clase de asuntos, con ideas claras y 16gi-
camente desenvueltas, expresadas en lenguaje correct y
en estilo irreprochable; el maestro prusiano, deciamos, pue-
de enhorabuena completar la insuficiencia de los textos, si
es que los usa; y no dudamos de que nuestros profesores ha-
gan lo mismo y mejor; pero siempre quedarA, como prueba
y media de la clasificaci6n A que perteneoe un curso de
instrucci6n, el texto que sirve A la ensefianza.
El Institute nos ahorra tocar a los liceos provinciales en
germen aun, y que por falta de tiempo, profesores y ele-
mentos, ni escuelas primaries son todavia; y sobre las que
llamamos escuelas .de instrucci6n primaria, que con pocas
excepciones en Nueva York no serian aceptadas como de-
partamentos primaries anexos A las escuelas elementales,
cerraremos los ojos, ya que los Estados presentados por el
Ministry de Instrucci6n Piblica estAn mostrando el vacio
de los limitados ramos que nominalmente encabezan las
casillas. Mil cuatrocientos nifios, estudiando geografia, nos
dejan todavia muy atrAs de las escuelas de Honolulu, A que
contaban en 1848 dos mil cuatrocientos alumnos en es-
te ramo.
Si la mente del decreto que ha motivado y requerido
estas investigaciones es reclamar el concurso de la obser-
vaci6n prActica del p6blico, para escoger entire los diver-
sos pareceres aquel que mAs se acerque a la verdad, nos-
otros continuaremos exponiendo nuestras ideas, no como
la organizaci6n que conviene dar A la instrucci6n primaria,
sino como uno de los medios y sistemas que pueden ofre-
cerse al espiritu, sin pretender que haya de ser aceptado
el nuestro, ni menos temer que por no considerarlo el mas
propio haya de tenerse por no cumplidas las condiciones
del program, i no ser que sea llenado por otros concu-
rrentes con mas acierto.
Pero para ofrecer remedio A mal que ha resistido por
diez afios A los mas eficaces tratamientos, necesitamos cam-
bio complete de sistema, y para edificar s61idamente, des-
embarazar el terreno de construcciones inadecuadas A la
nueva destinaci6n A que quiere aplicArselas. Creemos notar
en todo el sistema de educaci6n ptblica en Chile dos vicios
que lo minan constantemente, y le estorban tomar su vuelo,
desarrollando sus fu.erzas. Falta de clasificaci6n en la en-






EDUCACI6N COMUN


sefianza, y violaci6n de parte del Estado de los principios
econ6micos en que reposa la difusi6n de la instrucci6n.
Arrastrado por un ardiente celo, anticipAndose a la de-
manda de instrucci6n, supliendo A la negligencia, A la falta
de elements, el Estado ha tenido por constant blanco de
sus esfuerzos proteger y fomentar el desarrollo de la instruc-
ci6n p6blica.
He aqui la fuente del mal: lo que hoy se experiment
es la consecuencia de todo un sistema que habiendo lle-
nado ya su objeto, que era iniciar la march, la embaraza
hoy con los mismos medios que antes sirvieron para des-
envolverla. Algunas indicaciones bastarAn para justificar
proposici6n que tiene trazas de paradoja.
Miremos el Instituto por su costado econ6mico. El Es-
tado del Departam ento de Instrucci6n Universitaria presen-
tado por el senior Domeiko, Delegado de la Universidad, y
anexo A la Memoria de Instrucci6n Publica de 1854, trae al
pie esta decidora nota: "Asisten A sus classes 139 alumnos,
TODOS EXTERNOSn.
El Institute Nacional es, pues, un pensionado, no como
Departamento Universitario, sino como Liceo de instruc-
ci6n secundaria, y por los ramos que de esta clase se en-
sefian esta en el rango de los colegios particulares que en-
sefian por los mismos textos, y cuyos alumnos rinden exi-
menes ante los mismos examinadores nombrados por la
Universidad. e D6nde esta la diferencia entire unos y otros?
Esta en la protecci6n que el Estado dispensa al Instituto en
la mejor inspecci6n para que no se entibie el celo de los
profesores, abandonados como estAn los otros colegios a
su propia suerte; en el prestigio que su ensefianza adquiere
ante la opinion, lo que atrae la asistencia de los j6venes de
las families mis distinguidas; esta, en fin, en que la pensi6n
es m6dica, los pensionistas bien atendidos, y en que se dis-
pone de un capital enorme en edificios y aparatos, y en ren-
tas para dotar profesores.
De aqui ha debido nacer que ninguna casa de educaci6n
preparatoria haya podido sostener concurrencia tan formi-
dable; pues no hay capital, en relaci6n al m6dico estipen-
dio que se paga por la ensefianza secundaria, que pueda sos-
tenerse al lado de este conjunto de ventajas. Asi hemos visto
desaparecer sucesivamente los colegios de los sefiores Za-






OBRAS DE SARMIENTO


pata, Romo, Lastarria, Fagalde, L6pez, Minvielle, Nfiiez,
Guillou, Tafor6 y tantos otros que han ido eclipsAndose y
sucumbiendo. La distribuci6n de la ensefianza estA sujeta A
todas las condiciones econ6micas de la industrial; y donde-
quiera que se gasta dinero y se aplican capitals hay una
cuesti6n de economic political.
Los efectos sobre las provincias son mAs deplorables to-
davia. De tan largas distancias no pueden enviar A Santiago
sus hijos sino las personas mAs acaudaladas; y como estas
no abundant, se despoja A las localidades de los 6nicos arri-
mos en que pudiera apoyarse la fundaci6n de establecimien-
tos de educaci6n. Si de los alumnos interns del Instituto
suponemos provincianos los doscientos, bastaria devolver
veinte A cada cabecera de provincia para fomentar con su
retribuci6n la creaci6n de colegios, que servirian para .dar
educaci6n A los hijos de los que no posean tan saneadas for-
tunas para mandar los suyos A Santiago.
El sistema seguido hasta hoy, llegado ya A su apogeo,
ha empezado A hacerse antiecon6mico, porque s61o como
iniciaci6n pudo adoptarse. El Instituto no exige ning6n exa-
men de recepci6n para admitir alumnos, haciendo repetir
de nuevo ramos ya aprendidos, si no lo han sido por sus
textos, 6 admitiendo alumnos que s61o saben leer y escribir
para que principien la gramAtica, la aritm6tica, el Algebra
y la geometria plana en sus aulas. De aqui viene que las fa-
milias acomodadas tengan A mengua enviar sus hijos A las
escuelas, ya que las rentas del Estado les ofrecen gratis la
mis afamada y prestigiosa educaci6n que existe en la ca-
pital. Las seis primeras classes del Instituto, y varias de las
otras, se componen de los alumnos que formarian la clase
superior de escuelas bien dotadas, y asistidas por la juventud
pudiente de que el Instituto desflora A las escuelas. La simple
inspecci6n de los documents piblicos basta para poner de
manifiesto este hecho. Tres classes primeras hay para exter-
nos 6 internos; una segunda para interns, y otra auxiliar
para externos; una tercera y una cuarta, en todas las cuales
se enseiia gramatica, aritm&tica, geografia, historic y latin.
Asisten A estas nueve classes 343 alumnos, bajo la direcci6n
de siete profesores, con 4,000 $ de honorarios. Hay 343
alumnos de este grado de instrucci6n, pues en todas las cla-
ses siguen A Bello, Lastarria y Bazterrica, que serian la quin-






EDUCATION COMMON


ta clase de gramAtica, de geografia, de aritm6tica y Alge-
bra de diez escuelas primaries superiores en la capital y en
las provincias, que no pueden desenvolver esos ramos por
falta de alumnos que los cursen. Que si los tomamos hipot&-
ticamente como alumnos de una sola escuela, no excederian
por much en ntimero A las que pueden sostenerse donde la
instrucci6n primaria ha empezado A ocupar el lugar que le
corresponde. Las 52 escuelas de gramAtica, 6 primaries su-
periores de la ciudad de Filadelfia, regentadas por un prin-
cipal, con sueldo de 1,ooo $; un primer asistente con 250 $;
un segundo con 230; un tercero con 220 y un cuarto con 180,
bastan para servir escuelas de 270 alumnos (la de Corner
of Twelfh and Locust), de 283 (Zone Street) de 248 (la de
New Street); v no hava miedo que los textos del Instituto
fuesen en aquellas escuelas admitidos, pues sus alumnos han
pasado para entrar en ellas muchos afios en las escuelas se-
cundarias, y la primera infancia en las primaries, sirvidn-
doles de pasaporte para abrirse las puertas de la inmediata
superior un certificado, que s6lo sirve para ser admitido A
rendir examen.
1 Pero en qud categoria de gastos tiles poner 6stos que
forman parte de los que una nota del estado -de 1853 revela,
A saber: 32 sirvientes en los cuales se invierten 2,700 pesos
mensuales, y once inspectors de interns y externos, que
consume 3,400 pesos ? Con tal sistema, por quv se extraia
que la educaci6n primaria se arrastre en la oscuridad ago-
biada bajo el peso de la indiferencia piblica, ni la secun-
daria de colegios haya podido medrar en veinte afios ? f No
habrA de haber en Chile mAs que un colegio, en donde se
d& A toda la Naci6n 6 A todos los pudientes gratis la edu-
caci6n que require la elevada posici6n de sus hijos? Pro-
tegese por ventura la educaci6n, haciendo ruinosa concurren-
cia A todo esfuerzo para desenvolverla ?
Y, sin embargo, la educaci6n es local, como es local la
ubicaci6n del hombre en la tierra. Hay ya grave peligro de
inmoralidad en sustraer A las afecciones de la familiar al jo-
ven que se transport de las provincias A la capital para
sustituirle un regimen disciplinario por necesidad severe y
contra natural, cerrado A todo sentimiento tierno; pero es
matar la educaci6n en su germen, desflorarla de sus mejo-
res adornos, cual es la juventud distinguida de cada locali-
TOMO XII.--6






OBRAS DE SARMIENTO


dad; para acumularla en verdaderos cuarteles piblicos, don-
de reciben la misma educaci6n que pudieran traer desde
sus moradas, haciendo asi mAs corto el aprendizaje de las
oiencias profesionales, inico objeto i que en adelante de-
biera el Estado limitar sus atenciones.
Sistema diametralmente opuesto han seguido con el mis
brillante 6xito algunos Estados norteamericanos, y no de-
jariamos justificado el desenfado de nuestras observaciones
si no presentasemos ejemplos y models que puedan ser imi-
tados con fruto. La Universidad de Nueva York esti en-
cargada de la superintendencia y direcci6n exclusive de diez
colegios del Estado, consagrados A ciencias m6dicas y lite-
ratura clasica, los cuales estin ubicados en varias ciudades,
y dan ensefianza A 1,9oo estudiantes. La ley sobre educa-
ci6n universitaria combine admirablemente los dos intere-
ses que concurren A la educaci6n superior: el del Estado,
que no podria jams satisfacer A las necesidades de una
gran poblaci6n de todos los puntosdel territorio, y la acci6n
espon.tdnea de los profesores, que no podrian A su vez en-
trar en concurrencia con el Estado. De un fondo llamado
fondo universitario, recibe de derecho todo establecimiento
de educaci6n secundaria 6 superior, cierta suma annual en
proporci6n de los alumnos que ensefia, sometidos todos a
la inspecci6n de la Universidad, A quien deben pasar in-
forme del nimero de alumnos, nombre de los profesores,
ramos que ensefian, textos que siguen, bibliotecas y apa-
ratos que poseen, propiedades, deudas y precio de la en-
sefianza, todo lo cual, publicado, se deja al celo 6 interns
de los padres de familiar dar la preferencia al que mas les
acomode. Este genero de protecci6n, lejos de poner trabas al
desarrollo de la ensefianza la fomenta, ayudando al talent
y laboriosidad, destituidos de recursos, A hacer frente i las
dificultades inseparables de primer establecimiento. El Es-
tado da una prima A quien funde academias y colegios, que
inspecciona por el intermedio de la Universidad, con el
derecho que aquella donaci6n le da. Los resultados de este
sistema no se han hecho esperar, pues A mis de diez co-
legios literarios y de ciencias medicas, hay ciento sesenta
academias en toda la extension del pais, poniendo asi la
instrucci6n superior al alcance de todas las condiciones, y
i las puertas de toda habitaci6n.






EDUCACI6N COMMON


De la importancia de estos establecimientos y de la ex-
tensi6n de su ensefianza, juzgaremos desde aqui por los
mismos medios que hemos juzgado de la del Instituto, que
consistent, dejando & un lado la habilidad professional, en
contar los ramos de ensefianza; y ya que no nos es dado
compulsar los textos, tender por lo menos al nimero de
los que para cada ramo tienen a su disposici6n, y entire los
cuales pueden escoger.
ESTUDIOS ELEMENTALES.-Ensefiase aritmitica en todas
las 160 academias, usando de 22 ,textos mAs 6 menos ex-
tensos y adecuados.-Teneduria de libros en 132, por i6 tex-
tos.-Composicidn en todos, por 5 textos, entire ellos Blair.
-Declamacidn en 145.-Elocucind en 145, por 18 autores.-
Gramdtica del inglds en todos, por 21 textos, y con el auxi-
lio de 8 diccionarios.-Geografia en 152, por 13 textos.-Or-
tografia en todos, por 24 textos.-Pronunciacidn en todos,
por 5 textos.-Lectura en todos, por 61 texts.
MATEMATICAS, FfSICA Y SUS APLICACIONES.-Algebra en
todos, por 18 textos.-Astronomia en 143, por 15 textos.-
Cdlculo integral en 7, por 3 textos.-Diferencial en 7, por 3
textos.-Secciones cdnicas en 12, por 5 textos.-Electricidad
en 32, por 9 textos.-Geometria plana en 147, por 7 texts.
-Geometria analitica en 19, por 4 textos.-Descriptiva en 6,
por 2 textos.-Hidrostdtica en 27, por 8 textos.-Nivelaci6n
en 26, por 3 textos.-Logaritmos en 27, por 8 textos.-Mag-
netismo en 28, por 7 textos.-Mecanica en 26, por 8 tex-
tos. Mensuracidn en 43, por 7 texts. -Fisica en 151,
por 14 textos.-Navegbcidn en 17, por 3 textos.-Optica
en 25, por 9 textos.-Perspectiva en 7, por 5 textos.-Deli-
neacidn en 117, por 5 textos.-Tecnologia en 8, por 3 texts.
LENGUAS ANTIGUAS.-Idioma griego en 140, por 12 gra-
maticas.-Antigiiedades griegas en 7, por 5 textos.-Hebreo
en 4, por 2 gramAticas.-Idioma latino en 153, por II gra-
m~ticas.-Antigiiedades romanas en 16, por Ii autores.-
Mitologia en 9, por 6 tratados.
LENGUAS MODERNAS.-Alemdn en 134, por 12 gramati-
cas.-Francds en 25, por 12 gramaticas.-Espafiol en 1i,
por 2 gramaticas.-Italiano en I por 5 gramaticas.
CIENCIAS NATURALES.-Botdnica en 108, por 2 textos.-
Quimica en 141, por 9 autores y con el auxilio de aparatos.-
Quimica agricola en 7, por 2 autores.-Geologia en 59, por i






OBRAS DE SARMIENTO


autores.-Higiene en 3, por i autor.-Meteorologia en 2,
por 2 autores.--Metalurgia en 19, por 5 autores.-Historia
natural en 41, por o1 textos.-Fisiologia en 102, por 12
texts.
CIENCIAS MORALES, INTELECTUALES Y POLITICAS.-Ele-
mentos de criteria en 36, por 3 autores.-Evidencia del cris-
tianismo en 20, por 8.-Historia general en 107, por 18
(Guizot).-Historia de los Estados Unidos en 86, por I .-
Ley Constitucional y Gobierno en 18, por 7 (Tocqueville).
-Ldgica en 37, por 3.-Teologia natural en 23, por 3.-Fi-
losofia intellectual en 94, por 9.-Filosofia moral en 81,
por 9.-Economia political en 13, por 3 (Say).-Psicologia
en I, por 2 (Cousin).-Retdrica en 95, por 7 (Blair).-
Principios de pedagogia en i por 4.-Fonografia en 4,
por i.-Frenologia en 2, por i.-Construccidn de mapas
en 3.-Dibujo en 20.-Pintura en 7.-Bordado en 7.-Mu-
sica en 5.-Danza en 1o.
Si de esta nomenclatura tomamos los ramos que son en-
sefiados en mrs de cuarenta academias, como media de la
instrucci6n general, encontraremos que son : aritmrtica y
teneduria de libros; composici6n, declamaci6n y gramA-
tica; geografia, escritura y lectura; fisica; mensuraci6n, de-
lineaci6n; trigonometria; griego, latin y alemAn; anatomia
botanica, geologia 6 historic natural, fisiologia; historic ge-
neral y de los Estados Unidos; filosofia moral e intellectual
y ret6rica.
Si tomamos aquellos ramos de que hay mAs de cien co-
legios para su enseiianza como indicaci6n de la clase de
instrucci6n que la opinion comtin reputa indispensable en-
contraremos: aritmtica y teneduria de libros.-Composi-
ci6n, declamaci6n, gramAtica, geografia, pronunciaci6n del
inglts, lectura (perfeccionada), escritura (idem) y ortogra-
fia-Algebra, astronomia, geometria plana-fisica-mensu-
raci6n-griego, latin, alemAn-botinica-quimica-historia
general-sin contar ret6rica, que ensefian 95, y filosofia in-
telectual 94.
Nadie, pues, que haya recibido una tolerable educaci6n
ignora las matemAticas, el griego, la botAnica y la quimica,
lo mis alto en las lenguas muertas, lo mAs indispensable
en las ciencias de aplicaci6n A los usos de la vida, A las ar-
tes y A la industrial, que como hemos visto, preludian ya en






EDUCACI6N COMMON


la que necesariamente .deben ensefiar las escuelas primaries
en Francia, Prusia, Holanda, Inglaterra y Estados Unidos.
El Institute Nacional que se ha encargado de introducir
en nuestra ensefianza los ramos de ciencias de aplicaci6n
que han de regenerar el pais, debe presentarnos obra mis
complete que la que desempefian pobres academias subalter-
nas. El estado de la ensefianza en 1853 nos ofrece el inven-
tario: gramAtica-aritm6tica, geografia-historia general-
Algebra-geometria plana y analitica-secciones c6nicas-
latin, francs e ingl6s-partida doble-dibujo lineal-dibujo
natural y de perspectiva-catecismo-fundamentos de la fe
-historia sagrada-historia eclesiAstica.
La quimica orgAnica, metalurgia y manipulaciones-geo-
desia y mineralogia-mecanica aplicada A las artes, estin
comprendidas en la parte universitaria.
El Institute estA, pues, juzgado por sus obras. Un astr6-
nomo, un fisico, un quimico, un ge6logo, un botanico, no
ha salido jams de sus aulas; y por tanto un capitan de bu-
que, un agricultor, un fabricante, un minero ge6logo, un
helenista, son cosas que no entran en nuestras predileccio-
nes. En cambio han salido de sus aulas en veinte afios esos
que fueron sus mejores alumnos y que hoy son diputados,
ministros, senadores, jueces y publicistas y que tuercen los
labios llenos de desden al oir hablar de escuelas primaries,
cosa buena cuando mAs para la muchedumbre, para las cla-
ses abyectas. ; Educaci6n primaria! No estA ahi el Ins-
tituto para derramar las ciencias entire las classes pudientes,
gobernantes, legisladores ? No salen de su seno los mi-
nistros, los presidents, los diputados y los jueces? Nece-
sitase astronomia, ni botAnica, ni geologia, ni fisica, para ser
abogado, agrimensor 6 m6dico, 6nicas formas en que la
ciencia de la Edad Media encuentra aplicaci6n entire nos-
otros?
Creemos hallar el origen de la limitaci6n de la ensefianza
en el sistema econ6mico en que estA montada.
El Institute no puede encargarse de abrazar todos sus
detalles, porque tal tarea lo abrumaria. Las escuelas deben
enviar el sujeto ya preparado, los colegios 6 liceos adelan-
tar la obra, y s6lo en escala mAs alta continuarla la acci6n
piblica, desde donde no alcance la acci6n particular.
El sistema de Nueva-York Ilena todas las condiciones






OBRAS DE SARMIENTO


econ6micas que hemos apuntado. Mul'tiplicaci6n ilimitada
de los focos de difusi6n de los conocimientos por todo el
pais y al mismo tiempo protecci6n del Estado A todos los
que ensanchen su esfera con buenos libros; concurrencia
para mantener el celo, inspecci6n comiin, graduaci6n para
todas fortunes, etc.
Afiadiremos s61o como complement, que todos estos es-
tablecimientos poseen numerosas bibliotecas, de cuyo con-
tenido y ensanche dan cuenta annual a los regents de la
Universidad. La publicidad trae lo demAs, pues ella contri-
buye a hacer bajar el precio de ensefianza y i hacer conocer
el m6rito de los profesores en todo el pais.
La cuesti6n que nos ocupa ha llamado recientemente la
atenci6n en aquel Estado en que florecen las ciencias y se
difunde la instrucci6n a manos Ilenas para cosecharla des-
pu6s en esas portentosas creaciones de la industrial que ha-
rin decir al Ser Supremo, como, al hacer cada una de las
suyas: Et vidi quod esset bonum.
((Los fondos destinados por el Estado, decia en 1853 el
Secretario de Estado de Nueva York, para objetos de edu-
caci6n, se dividen principalmente en tres classes de instruc-
ciones, A saber: escuelas comunes, liceos y colegios... Cada
una de estas parties ejerce una important y direct influen-
cia sobre las otras.
,Las mis altas educan instructors para las mis bajas,
y las mis bajas preparan alumnos para las mis altas. Con
frecuencia se ha dicho que sus intereses eran antag6nicos, y
en la practice lo han sido en efecto, diesde cierto punto de
vista, por las tentativas que se han hecho en la Legislatura
con la mira de aumentar los fondos destinados para unas A
expenses de las otras.
,Nada puede mirarse como mas obviamente exacto que
el que cada peso consagrado por el Estado a objetos de edu-
caci6n, haya de invertirse de manera que sus beneficios se
extiendan en la mayor escala practicable, igualmente para
todos. Por ahora las escuelas comunes son los inicos esta-
blecimientos que realizan esta verdad. En ellas la instruc-
ci6n es barata para todos, y absolutamente grdtuita para
los indigentes. Las academias y colegios, con la excepci6n de
ciertas becas beneficiaries, y con otras de que hablaremos
luego, exigen pago de ensefianza y compra de libros, con






EDUCACI6N COMIJN


lo que cierran la puerta a la mayoria de nuestra poblaci6n.
Los fondos piblicos que reciben no aseguran el beneficio
de todos, sino -el de los que de ellas hacen uso, el de los ricos,
y en punto A fortune, el de las classes medias.
,Hay .dos caminos para destruir esta desigualdad: el uno
es privar a los colegios y academias de toda participaci6n
de los fondos p6blicos. CuAl seria el resultado? La ri-
queza continuaria sosteniendo estas instituciones, pero ne-
cesariamente disminuirian en ndmero, como que el costo de
enseiianza en ellas debia aumentarse para contrabalancear
la ayuda que el Estado retiraba; excluyendo, no s6lo la po-
breza, sino aquella moderada competencia, que ayudada de
la energia proporciona ahora beneficios. La alta educaci6n
se haria asi un lujo, y el poder adicional de la riqueza, si los
hijos del pobre y del medianamente acomodado fuesen ex-
cluidos de las profesiones cientificas y de tQdas las ocupa-
ciones que exigen un alto grado de saber, aunque alcanza-
sen a la teoria y d la prActica de aquellas profesiones, nunca
se hallaria en igual pie con los hijos educados del rico, de-
biendo exhibir double talent y mayor industrial para ase-
gurar iguales resultados.,
Seria tolerable esta idea en un gobierno que posee lo su-
ficiente para satisfacer las necesidades razonables de todos?
EstA el p6blico dispuesto a ceder en beneficio de una pe-
quefia parte de nuestra poblaci6n, los tesoros que de medio
siglo A esta parte se han estado prodigando a colegios y aca-
demias ? 4 Sera el monopolio y por consecuencia el double po-
der del saber, propiedad .de una aristocracia de riqueza?
((Hay un metodo, a juicio del infrascrito, por el cual el
Estado puede hacer que los fondos que se destinan a la
alta educaci6n, sean igualmente tiles para todos:-poned
A disposici6n del pobre aquellos beneficios, sin cercenar nada
de lo que ya goza otra clase-y al hacer esto, ni disminu-
yAis el n6mero, ni comprometdis los intereses de los altos
institutes de saber existentes.-Este m6todo consistiria en
distribuir tanto dinero como se les distribuye-y mAs si
fuese necesario-pero requiriendo de ellos-que paguen y
repaguen cada peso recibido de este modo-EDUCANDO GRA-
TUITAMENTE LOS ESTUDIANTES QUE EL ESTADO DESIGNARE.
,Este plan podria llevarse 4 cabo reuniendo los distritos
de escuelas en tantos distritos de academias 6 liceos como






OBRAS DE SARMIENTO


los que hay actualmente. Exijaseles A istos recibir anual-
mente de las escuelas comunes, y educar gratuitamente un
alumno por cada $... que reciban del Estado; debiendo los
colegios (Institutos) recibir alumnos del departamento gra-
tuito de las academias bajo el mismo pie. La elecci6n ha
de hacerse evidentemente sobre la base de las aptitudes edu-
cacionales y el merito general.
))Hay various metodos de realizar esto, que debo omitir
aqui. Que el objeto es de fAcil y pronta ejecuci6n lo ha mos-
trado la academia gratuita de la ciudad de Nueva York y
otras instituciones anAlogas.
)La academia de Nueva York present, en efecto, un
ejemplo prActico, en una sola localidad, del plan propuesto
para todo el Estado. Recibe de las escuelas comunes sus pu-
pilos sobre la base arriba indicada, y los educa gratuita-
mente.
)El infrascripto ha visitado personalmente la instituci6n,
examinado sus registros, investigado sus planes en de-
talle y presenciado sus operaciones. Decir que ha sobrepa-
sado en la prActica A los objetos que se tuvieron en mira al
crearla, seria s61o hacer un elogio debilisimo de los hombres
A cuya filantropia debemos aquella instituci6n y cuya ener-
gia afianz6 sus bases, 6 del hAbil cuerpo de profesores que
president sus studios. Dentro de sus murallas-las marcas
de castas y las distinciones de riqueza han desaparecido. Es-
tas distinciones tan prevalentes en otras partes-prevalentes
en la mansion de los vivos y aun en los mausoleos de los
muertos-son alli, de hoy mAs, ignoradas. Los hijos del rico
y del pobre, ni los unos ni los otros degradados beneficia-
rios,--pero si honorables cadetes de un gobierno paternal,
se encuentran en un terreno en que ninguno tiene venta-
jas. Sentandose en los mismos bancos, prosiguiendo los mis-
mos ramos de las altas ciencias, bebiendo de las mismas ricas
fuentes -de la literature clAsica, cultivando los mismos gus-
tos elegantes y adquisiciones personales, el infrascripto ha
visto, con emociones que no intentarA describir, A los re-
presentantes de casi todos los extremes, y de todo punto in-
termediario en condici6n social y pecuniaria-A los hijos
de los comerciantes cuyos navios visitan todos los oc6anos,
y A los de los empleados de sus almacenes y de sus muelles
-A los de padres cuyos nombres son hist6ricos en profesio-






EDUCACION COMtN


nes, en literature, en artes, en armas, y de la masa oscu'ra y
trabajadora, cuyos nervios soportan esta estructura social
sobre ellos.)
No es ya la Academia gratuita de Nueva York el 6nico
colegio de ciencias altas puesto A disposici6n de los alum-
nos de las escuelas. El colegio de Ginebra, en el mismo
Estado, ha sido convertido, por donaciones particulares, en
colegio gratuito. Otro se ha abierto en Utica, v otro en
Lockport.
Este destiny puede darse al Instituto Nacional desde que
deje de ser pensionado de estudiantes de segundo orden,
hacienda de 1l el blanco y la aspi-raci6n final de los alum-
nos de las escuelas pdblicas. Sabemos que en la Repiiblica
Argentina se estableci6, en la 6poca de Rivadavia, un co-
legio de ciencias morales, al cual debian asistir de las pro-
vincias seis alumnos distinguidos de las escuelas, y hemos
visto, por decretos recientes, que se ha tratado de renovar
aquella instituci6n embrionaria, pero que encierra el germen
de la instruoci6n modern.
Como es la realizaci6n practice lo que flaquea entire nos-
otros, donde las buenas inspiraciones no faltan, se nos per-
mitiri afiadir algunos detalles que darin cabal idea del juego
de estas instituciones.
Como Nueva York, Filadelfia, la segunda ciudad de la
Uni6n, acaba de erigir una escuela central para complemen-
to de las escuelas pdblicas, del solo distrito de escuelas que
forman la ciudad y sus alrededores. Es precise afiadir que
aquella ciudad para 440,ooo habitantes, mantiene 286 escue-
las piblicas, de las cuales son 152 primaries, 35 secunda-
rias, 55 escuelas de gramAtica, 142 no clasificadas, y una
Normal para proveerlas a todas de maestros y de maestras.
Las escuelas secundarias estAn dotadas como sigue: Un
principal $ 300, un primer asistente 200, un segundo 175,
un tercero 150. Estas escuelas, con cuatro maestros y 775 $
de dotaci6n, ensefian ramos mAs altos que los que ensefia
alguna escuela de Chile que no conocemos. Las escuelas pri-
marias tienen la siguiente dotaci6n: Un principal 250 $, un
primer asistente 200, un segundo 175, un tercero 150; total,
cuatro maestros y 775 $ de renta. El ndmero de alumnos de
todos estos grandes talleres de educaci6n, que van elaboran-
do el educando hasta donde sus padres le permiten educarse,






OBRAS DE SARMIENTO


es en t6rmino medio de 160 A 300 alumnos. Educaci6n tan
complete y tan alta es gratuita, bien entendido que la ciudad
de Filadelfia se impone por aflo la contribuci6n de 411,303 $
para sostenerla, lo que hace que la educaci6n complete de
un nifio cueste cosa de 60 centavos por mes.
Pero para que nada quedase por hacer con un edificio
suntuoso que ha costado algunos miles, y una suma de
treinta mil pesos anuales, ha fundado una alta escuela cen-
tral para complement universitario de las escuelas. La ma-
nera de admisi6n, y los ramos de studios que en ella se cur-
san, no figurarin mal en escrito que tiene por objeto allanar
las dificultades aqui, aun las quimericas, para que se haga
un grande acto de justicia y desaparezca el error econ6mico,
que trae de veinte afios postrada la educaci6n superior se-
cundaria y primaria.
Un examen previo se necesita para admitir un alumno en
dicha escuela, y como las ventajas y excelencia de su ense-
fianza son de todos codiciadas, se han tomado las mAs ex-
quisitas precauciones para evitar el favor 6 la admisi6n de
sujetos que no hayan terminado su educaci6n en las escuelas
comunes.
Para ello, un dia del afio, el principal de dicho estableci-
miento pasa A los principles de las escuelas de gramatica
una circular, en la que anunciAndoles que van A admitirse
candidates, establece las condiciones para ser admitidos en
la alta escuela, segin las que debe tener el. aspirante doce
afios de edad, debe haber pasado al menos un afio en alguna
de las escuelas de Filadelfia, y debe rendir examen que mues-
tre que es capaz de leer, escribir, pronunciar correctamente,
y tiene un competent conocimiente en gramatica, geografia,
historic de Estados Unidos, aritmktica, Algebra y mensu-
raci6n.
Para asegurar la uniformidad en la prueba ofrecida res-
pecto A la edad de los candidates y la duraci6n del tiempo
que han pasado en las escuelas piblicas, la comisi6n de la
alta escuela pide a los principles de las de gramAtica, den
A los candidates un certificado firmado por el maestro y
la comisi6n de escuelas que acredite aquellas dos circuns-
tancias.
El modelo anuncia que el alumno ha estado no s6lo en
la escuela de gramitica, sino en la primaria y secundaria.






EDUCACION COMMON


Dase A cada solicitante una tarjeta con un nimero de orden,
y al reverse las prevenciones siguientes:
((I. Durante el examen usted s61o serA reconocido por
el n6mero que esti escrito en su tarjeta. 2.0 No escriba usted
su nombre sobre ninguno de sus ejercicios, de lo contrario
serA desechado. 3. Escriba sus n6meros en lo alto de cada
ejercicio de una manera visible. 4.0 Escriba tambien en lo
alto de cada pAgina el asunto del examen. 5.0 Numere cada
respuesta de manera que corresponda con el nimero de las
preguntas. 6.0 Cuando se haya concluido un ejercicio, pi-
selo usted al professor, y retirese al patio. 7. Evite usted toda
conversaci6n y comunicaci6n con los otros candidates. 8.0 No
traiga usted ning6n libro de ninguna clase de examen.
9.0 Tenga usted cuidado de no perder esta tarjeta, la cual
serA reclamada al fin del examen.n
Llegado el dia del examen, todos los candidates se reunen
en las bancas de la alta escuela con lApiz, pizarra y papel
por delante para dar por escrito sus respuestas. Los progra-
mas de preguntas son fijados todos los afios, y tenidos en
secret hasta principiar el acto. Un professor hace leer A
cada candidate separadamente un trozo de prosa y otro de
verso. El professor de pronunciaci6n dicta una series de pa-
labras, y antes que ninguno pueda corregir lo que ha es-
crito se recogen las pizarras numeradas, para ver c6mo han
escrito las palabras.
Debo prevenir que no habria en Chile sino diez nifios de
doce alios, por sencilla que sea nuestra pronunciaci6n y
ortografia, que resistan A esta parte del examen A causa de
la imperfecci6n de la ensefianza en este ramo, y como en
seguida son examinados los alumnos en el sentido de las pa-
labras, me permit afiadir que nuestros alumnos de colegio
no pasarian de aqui tampoco.
El program de cuestiones sobre geografia A que tuvieron
que responder en 1850, fu~ el siguiente:
((i. Describid el Estado de Luisiana, dadle sus limits y
el nombre de su capital. 2.0 Dibujad un mapa de los Estados
Unidos indicando el curso de los siguientes rios: Mississipi,
Hudson, Delaware. 3. Explicad el sentido que en geografia
tienen las siguientes palabras: Artico, antirtico, tr6pico, la-
titud, longitud y zonas. 4.0 D6nde estAn las siguientes ciu-
dades: Barcelona, Avifi6n, Bruges y Lubeck. 5.0 El nombre






OBRAS DE SARMIENTO


de los Estados de Sud America que estan A la orilla del Ocea-
no Pacifico. 6.0 Haced un viaje imaginario por tierra desde
Filadelfia A San Francisco de California, nombrando los Es-
tados, ciudades principles de los paises que debris atra-
vesar. 7.0 C6mo estA dividida la Italia? Nombrad sus prin-
cipales ciudades y rios. Describid el Africa Oriental, nom-
brad los diferentes paises que incluye y decid lo que de ellos
se sabe. 9.0 D6nde estAn los siguientes rios en Asia: Lena,
Cambodia, Don, Cashgar, y d6nde desembocan. io. D6nde
estAn los siguientes lagos en Europa: Onega, Weser, Gi-
nebra: QuO tamafio tiene cada uno de estos lagos.)
El examen de historic tuvo el siguiente interrogatorio:
((i. Dad un pequefio conocimiento de Pedro Ptweys-
sant. 2.0 Mencionad dos circunstancias que tengan relaci6n
con la fundaci6n de Georgia. 3. Al principio de la antigua
guerra francesa (1754) cuAl era la situaci6n de las posesio-
nes francesas en Norte America, y cuales fueron los desig-
nios de los franceses. 4.o Qu1 intent hacer sir Henry Clin-
ton ipara detener la march de Washington al Sud en 1771.
5.0 Dadme una relaci6n .de las medidas financieras de Ale-
jandro Hamilton, como secretario de hacienda bajo Was-
hington. 6.0 Mencionad tres importantes medidas del mayor
de tos Adams. 7.o Por que arreglo con Napole6n adquiri6
Jeffersson la Luisiana. 8.0 Haced una pequefia relaci6n del
crucero del capitan Porter en la fragata Essex. 9.0 CuAles
fueron el carActer y objetos de la convenci6n de Hartford,
y cuAndo fu6 celebrada. Haced una relaci6n breve de la gue-
rra que sostuvo Jackson en Crek en 1813 y 14-.
Sobre la Constituci6n de los Estados Unidos respondie-
ron al siguiente interrogatorio:
(i. Dadme alguna noticia de los pasos que condujeron
A la adopci6n de la present Constituci6n de los Estados
Unidos. 2.0 Repetid el preambulo de la Constituci6n. 3.o
, CuAles son las calificaciones que debe tener un represen-
tante ? 4.0o CuAl es la actual proporci6n de representantes,
con respect A la poblaci6n ?-8 CuAntos representantes de-
ben tener los siguientes Estados: Virginia, Ohio, Pensil-
vania, Massachussets y Mississipi ? 5. Cuales son las cali-
ficaciones para un senador? 6. Z En que respect difieren
las calificaciones de un senador con las de un representante ?
7. Que poderes niega A los Estados la Constituci6n ? Cud-






EDUCACI6N COMIJN


les son las calificaciones del Presidente de los Estados Uni-
dos? Que es traici6n contra los Estados Unidos? Descri-
bid los pasos necesarios para enmendar la Constituci6n de
los Estados Unidos.,
Para el examen de gramAtica estaban destinadas las si-
guientes preguntas:
((I.a Qub regla de pronunciaci6n violaria uno si se ci-
tase la palabra submitted con una sola t, de este modo sub-
mited? 2.a Dad cinco ejemplos de los plurales de los nom-
bres propios adoptados sin cambio, en el.ingl4s, de lenguas
extranjeras. 3." ; CuAl es la regla general para la formaci6n
de los casos posesivos? Cuil-es son las excepciones de esta
regla? 4.0 Dad los preteritos pasados y los participios de
cada uno de los siguientes verbos, fly, lade, lie, and bear (so-
portar). 5*. Cuiles de los verbos auxiliares son tambien
usados como verbos principles? 6.' Conjugad el verbo to
woar en la voz pasiva, modo indicative y 2.0 pretirito. 7.'
Cuando un pronombre es usado para representar una parte de
una sentencia, e en que persona, n6mero y genero debe es-
tar? 8.' ; Que debe cuidarse para hacer uso del preterito pa-
sado y del participio perfect? Dad algunos ejemplos de
los errors comunes que nacen de inatenci6n A este punto.
9." Si la siguiente sentencia es incorrect corregidla v dad
las razones de la alteraci6n que haceis: I wrote to and cau-
tioned the captain against it. Io. Dad tres reglas de puntua-
ci6n aplicables A la coma,. A esto se afiade un trozo para
analizar, y las faltas cometidas en la escritura y redacci6n de
todas las respuestas sirven para completar la idea de la su-
ficiencia del candidate.
La aritmktica se divide en dos secciones. (i. Qu se
entiende por la mavor media comin de various numeros, y
c6mo puede encontrarse? 2. Dad las dos reglas para reducir
fracciones A un comin denominador. e No se alteran sus va-
lores? 3. Si el mismo nimero fuese sustraido de numerador
y denominador de una fracci6n, c6mo se afecta el valor de
la fracci6n? e Por qu ? 4.0 Dad la regla para dividir deci-
males y dad la raz6n para poner la coma en el cociente, se-
gun la regla. 5.0o C6mo debris reducir un decimo A frac-
ci6n comun ? 6.' Dad la regla de division compuesta. 7.0
Dad la regla para plantear y resolver cuestiones en propor-
ciones. 8.0 Dad la regla para computer intereses al 6 0,,,






OBRAS DE SARMIENTO


cuando el tiempo estA expresado en meses y tambidn cuando
el tiempo estA expresado en dias. 9.0 Definid involuci6n y
evoluci6n. j Qud se entiende por la raiz cibica de un n6-
mero? io. 4 Que es progresi6n geometrica? Dad la regla
para encontrar la suma de los terminos.,
Las cuestiones prActicas de aritmetica fueron las si-
guientes:
i.0 Multiplicad 3/7 de i 2/, de 12 1/2 por 2 1/2 de 3/4,
2.0 Simplificad 3/21 X 1/2 11/1 x 1/

1/21 1/2 13/1 1/3
3.0 Reducid 2 cuadras, 97 varas, 2 pies, 4 pulgadas, A
fracci6n de i milla.
4.0 Hallad el valor de 0,7 de dos libras esterlinas, y ex-
presadlas como decimal de una libra.
5.0 Si 48 hombres pueden hacer una obra en 16 dias
de 9 horas cada uno, aen cuAntos dias de A 12 horas po-
drAn hacer la misma obra 64 hombres?
6. Hallad el interns de 9999,99 pesos po-r 19 meses, 29
dias al seis por ciento.
7.0 Sacad la raiz cuadrada de 0,0789 en tres lugares de-
cimales.
8.0 Extraed la raiz cdbica de 7759 A tres lugares deci-
males.
9.0 El primer termino en la progresi6n geometrica es i,
el iltimo t6rmino es 21, y el ndmero de terminos ii, se pide
la suma de la series.
10. Los extremes de una progresi6n geom6trica son i y
65536, y la raz6n 4. -, Cuil es la suma de la series?
Cuestiones de Algebra:
i. Sumad 3 x + 5 y- 6 z + 2x -9 x-8 y +,
20 x2y 32, 2 -x +y-4, y7 x + z.
2.0 Dados 21 x + 15 5 x I = 27 5 x + 1I x-
3 + 10, hallar x.
3.0 Un hacendado recibi6 54 pesos por 0oo bushels de
grano, consistiendo de centeno de 72 cent. y avena de 15
cent. bushels. a CuAntos bushels eran de cada clase ?
4. Cuando una ecuaci6n contiene fracciones, a c6mo
pueden ser destruidas?
5.0 Encontrad un n6mero cuya cuarta parte exoeda su
quinta parte por 17 1/2.






EDUCACI6N COMITN


6.0 Sustraed 1/ x 3 Y + 4 + 7 x y de 4 x 7/.

5 4
7.0 Un hombre tiene ahora 30 afios de edad y su her-
mano 20. i En cuantos afios tendrAn ellos como 5 a 4?
8. Dad la primera regla de exterminar una cantidad
inc6gnita.
9.0 Dados 2 x x 3 = 7, y 8 x- o y = 6: hallar x 6
y por cada regla.
io. Dados x-y-z = 5, 3 x + 4 + y 5 z = 52, y 5
x 4 y 3 z = 32; hallar el valor de x, y, z.
Mensuraci6n :
I.o 0 Quu es linea recta ?
2. i CuAndo se dice que una linea es perpendicular A
otra ?
3. i Cuales son lines paralelas? Z Cual es un circulo?
4.o CuAl es la cuerda de un arco ? CuAl es la Area de
un cuadrado, cuyo tamafio es de 4 pies y 2 pulgadas?
5.V Cual es la Area de un triAngulo, cuya base es 67
yards, y su altura 14,5 yards?
6.0 La base de un triAngulo de angulo recto es 38 cade-
nas, y la perpendicular 41 cadenas, se pide la hipotenusa;
y, pidese la area de un trapecio, cuya diagonal es 44 yar-
das, y las perpendiculares 21,28 yards, Io. e Cual es la cir-
cunferencia de un circulo, cuyo diametro son 7 pies ?
Para la escritura no se pide otra prueba que la que han
dado al escribir sus respuestas, que de ordinario ocupan
doce 6 quince paginas en folio. Cuando el examen esta ter-
minado, y las marcas puestas al lado de cada candidate
sumadas, y torado el t&rmino medio, se determine admitir
los que han alcanzado a cierto punto de buenas marcas.
Por ejemplo, si las vacantes que van A llenarse son 105, y
por la lista de la proporci6n media se encuentra que hay
105 candidates que alcanzan a 5,2 en una escala cuyo maxi-
mum es o1, entonces se admiten todos los candidates que
tengan de 5,2. Reunidos los candidattos en un sal6n, se les
llama por sus n6meros, y respondiendo por la tarjeta que
cada uno tiene, se les pregunta por la primera vez su nom-
brq y el de la escuela de donde vienen, lo cual se comprueba
por los certificados recibidos, con lo que quedan admiti-
dos y se retiran. De este modo en 1850, de 205 candidates






OBRAS DE SARMIENTO


que se presentaron, ino fueron desechados, y 95 admitidos,
cuyo t6rmino medio de asistencia A las escuelas inferiores
habia sido de 4 afios, 6 mess, 7 dias. La Alta Escuela cuenta
en 1853 con 515 alumnos, v el edificio nu.evo, construido para
su uso, se estren6 en 1854.
La Comisi6n, para dar una idea de los resultados obteni-
dos, public todos los aios las ocupaciones de los padres de
estos alumnos, y la n6mina que hemos dado de Nueva York,
puede servir para juzgar de los efectos admirables que pro-
duce, prodigando los tesoros del saber A hijos de porters,
banqueros, m6dicos, carniceros, etc., indistintamente.
No habria terminado la tarea que me he impuesto si no
diese cuenta de los ramos que se ensefian en este Instituto
de las escuelas publicas de una ciudad culta.
Cuando los alumnos han rendido satisfactoriamente su
examen, se pasa A los padres una circular concebida en estos
t6rminos:
((Sefior: La Contralores de las escuelas piblicas, deseo-
sos de dar A los compatriotas confiados A su cuidado en la
Alta Escuela Central, un curso de instruccidn tan compieta
como sea possible, en el tiempo que los padres puedan con-
sagrar a aquel objeto, y adaptar el carActer de la instruc-
ci6n A la carrera A que destinan A sus hijos en adelante, ha
hecho los siguientes arreglos de los studios de la Escuela:
((I. EL PRINCIPAL CURSO.-Principia A la entrada del
nifio en la escuela, y .dura cuatro afios, incluvendo todos los
studios seguidos en esta escuela, except latin y griego. El
principal curso se recomienda A los padres que destinan
sus hijos A carreras que tengan relaci6n con el comercio, las
manufactures y las artes mecAnicas.
,2.0 EL CURSO CLASICO.-Este principia tambi6n a la en-
trada del nifio en la escuela, y dura cuatro afios, incluvendo
todos los studios seguidos en la escuela, except fraucd's y
espaitol. Este curso se destina A aquellas personas que se
proponen dedicar sus hijos al profesorado, 6 para alguna
profesi6n 6 negocio en que el studio de las lenguas muertas
sea ftil.
)3.. EL CURSO INGL1"S.-Este principia A la entrada del
nifio A la escuela y dura sdlo dos ahos. Incluve todos los es-
tudios de los otros cursos durante los primeros dos afos,
except idiomas. Las horas destinadas al studio de las len-






EDUCACI6N COMTiN


guas son ocupadas por los que toman el curso ingles, con
algunos de los mAs avanzados studios del, tercero y cuarto
afio, como Fisica, Quimnica v Economia Politica. Estos eslu-
dios se recomiendan A aquellos estudiantes cuyos padres ha-
brAn de reclamar sus servicios A la vuelta de dos afios.
),De esta explanaci6n queda de manifiesto que el inico
punto de diferencia de los tres cursos estA en el modo de
emplear las horas destinadas al studio de las lenguas. Es-
tas horas son empleadas por los estudiantes .del primer curso
en el francis y el espafiol; por los del segundo en el latin
y el griego; por los estudiantes del curso ingles, en el es-
tudio de algunos ramos de ciencias A que asisten los estu-
diantes de los otros cursos en el tercero y cuarto afio, y que
se consideran de .ms importancia prActica que un parcial
conocimiento del latin 6 del frances.
)Rogamos A usted respetuosamente se sirva escoger para
su hijo uno de los cursos. Los estudiantes de los diversos
cursos que son admitidos al mismo tiempo, asisten A una
sala comin, y dan lecci6n juntos durante todas las horas,
except aquellas que se consagran A las lenguas. Su hijo,
por tanto, tendrA las mismas ventajas de general discipli-
na, cultural, moral, compafiias, cualquiera que sea el curso
que elija.,
No siendonos possible entrar en todas las subdivisions,
mecanismo y extension de los ramos ensefiados, nos limi-
taremos A enumerar los cursos:
I. Departamento de francs y espaniol.-En 8 tr.minos.
El iltimo consta de tres lecciones por semana, lectures sobre
historic .de la literature francesa, examen Ioo pAginas de las
narraciones cientificas de Picot, en frances, y 30 de Don
Quijote, en espafiol.
II. Departamento de latin y griego.-En 8 tirminos.
Examen final 600 lines de las sAtiras de Horacio, con ilus-
traciones sobre Prosodio y de las Antigiiedades: en griego,
30 pAginas de la Cyropedia.
III. Extra ingles.-Para el tercer curso. Economia po-
litica, fisica y quimica.
IV. Departamento de ingles.-Historia general, local,
trigonometria, delineaci6n, navegaci6n, teneduria de libros,
fonografia y elocuci6n, anglosaj6n y primitive historic del
TOMO XII.-7






OBRAS DE SARMIENTO


ingl.s, como derivado del saj6n, del latin y del francis: lec-
turas de autores antiguos, etc.
V. Bellas letras.-Composici6n escrita, ret6rica, l6gica,
Historia de la Civilizaci6n por Guizot, para ensefiar A razo-
nar la historic; elocuci6n.
VI. Historia.-Historia de las Escuelas P6blicas de
Filadelfia, una lectura y una recitaci6n oral por semana, A
mis de un ensayo escrito de discurso, de no menos de diez
pAginas, acompafiado de dibujos de varias escuelas, en cone-
xi6n con la historic de su erecci6n. Historia de otras insti-
tuciones piblicas de Filadelfia, por otro professor. Entre es-
tas instituciones se enumeran, el Hospital de Pensilvania,
el de locos, los various colegios de Medicina, la Universidad
de Pensilvania, el Colegio Girard, las Bibliotecas, etc.
El segundo tirmino abraza la historic de la casa de
Refugio, de la Penitenciaria, de la Instituci6n para los sor-
domudos, las obras hidrAulicas, las obras del gas, y las de-
mAs obras p6blicas. Historia de Grecia por otro professor.
Tercer t6rmino: Historia de Pensilvania.-Historia de
Roma, de Inglaterra.-Historia general.
VII. Departamento de Ciencias Morales, Mentales y
Politicas.--Estudio de las Constituciones federal y de la del
Estado-Economia politica-6tica prActica-ciencia moral.
VIII. Matemdticas y astronomia.-Algebra, con ecua-
ciones cuadriticas, logaritmos y sus aplicaciones-Uranogra-
fia-uso de globos terrestres y planetarios-uso de los instru-
mentos astron6micos en el observatorio-Geometria anali-
tica-Astronomia-M6todos de determinar la longitud, la-
titud, tiempo, etc., en tierra y en mar-uso prActico de !os
instruments del observatorio.
IX. Matemdticas prdcticas.-Trigonometria esferica-
Trigonometria plana y mensuraci6n-Delineaci6n-modos
de dividir tierras-variaciones de la aguja magnetica-uso
del teodolito, plans, topografia-Navegacidn-Astronomia
nAu'tica-Descripci6n de los instruments nAuticos-cons-
trucci6n y soluci6n instrumental de los triAngulos esf6ricos
-hallar la declinaci6n del sol-la latitud por observacio-
nes-por la altura meridiana de la luna-por la de un pla-
neta, por una double altitud-hallar en el mar el tiempo por
la altura del sol, etc., etc., -etc. Manejo de las velas.






EDUCACION COMfTN


X. Departamento grdfico.-Dibujo, caligrafia, tenedu-
ria de libros y fonografia. Dibujo mecsnico.
XI. Departamento de anatomia, fisiologia e historic na-
tural.-Cirugia y medicine domestica.
XII. Fisica y Quinica.-Fendmenos del calor y de la
luz-construcci6n de los term6metros v su uso-calor ra-
diante, especifico y latente-licuefaccidn, evaporaci6n, va-
por como poder-descripci6n de la mdquina de vapor-ins-
trumentos 6pticos-microscopio, telescopio-linterna md-
gica, cAmara oscura y daguerreotipo-teoria del circulo vol-
taico simple y compuesto con todas sus aplicaciones, etc.
Otro tanto en la Quimica.
Facilitan los cursos aparatos completes de fisica y de
quimica, y una biblioteca de autores. Al concluir los cursos
se rinde un examen para recibir los diplomas, cuyos pro-
gramas se preparan todos los afios por los profesores, y de
que por brevedad omitimos muestras curiosas i instructivas.
El entendido lector ha hecho ya sus observaciones sobre
los efectos de estas instituciones en los progress de la ri-
queza, de la moral, de la dignidad y altura de un pueblo.
Nosotros llamaremos la atenci6n sobre un punto que cuadra
con el plan de este trabajo. Se ha visto ya como cada alum-
no, bajo la direcci6n de un hAbil professor, tiene que estudiar
la historic de las escuelas primaries de su patria, su origen,
su desarrollo, sus objetos, su mecanismo, y escribir sobre
ellas. Otro tanto sobre la Penitenciaria de Pensilvania que
es una escuela que mandan todos los gobiernos de Europa
visitar por medio de agents especiales, 4 fin de imitar sus
combinaciones de severidad y filantropia, para curar la en-
fermedad contagiosa del crime, que se apodera del hom-
bre. Otro tanto con los hospitals, los caminos, los monu-
mentos, las instituciones filantr6picas. ; No es este un curso
de patriotism con lAminas y objetos de bulto? ; No des-
cubris aqui el arte de ensefiar la caridad A los hombres por
principios, apasionarlos por todo lo que es bueno, ligarlos
por decirlo asi a todos los filantropos que les han precedido
y legado tantas obras de piedad, de amor al pr6jimo, de or-
nato y utilidad, para que sigan sus ejemplos, se reputen sus
continuadores ? Pedid A nuestra educaci6n universitaria no-
ticias de los que legaron al Hospital de hombres las cuan-
tiosas sumas que hoy alivian tantas dolencias, quienes eran,






OBRAS DE SARMIENTO


c6mo vivieron y cuAndo. Preguntadles quidnes han hecho
en nuestra 6poca nuevos legados, y quin ha fundado escue-
las, 6 la Penitenciaria, 6 algo que interest al cultivo de vir-
tudes sociales. Examinad si han leido en diez afios una pa-
labra sobre escuelas, y meditado lo que esa que llaman ins-
truccidn primaria, cual si dijeran trapos, hablando de g6ne-
ros, importa para la dicha de los pueblos, para la riqueza
de las naciones, para la dignidad del gdnero human; mi-
rad sus fisonomias impasibles, su desden apenas disimula-
do, y entonces conocerdis el fruto de esas afiejas institucio-
nes, de ese Instituto amasado de insuficiencia prActica, y de
exclusiones y de favoritismo de classes, y lamentardis con
nosotros que la repibli.ca, la libertad, la igualdad, la cari-
dad, la riqueza national sean nombres vanos, plants aplas-
tadas bajo escombros de un modo de ser heredado, y de
ideas, preocupaciones y habitos que se perpetfan.
De todo lo expuesto concluyo que la clasificaci6n de ins-
trucci6n primaria debe ser abolida, haciendo de toda la ins-
trucci6n dada en Chile un solo sistema, eslabonAndose de
tal manera, que quien haya de recibir educaci6n superior
6 professional pase forzosamente por las escuelas primaries,
de 6stas A las secundarias, y de 6stas A los liceos, dejando
s61o las profesionales cientificas del m6dico, del sacerdote,
del abogado y del ingeniero en linea separada. S61o asi pue-
den volver los padres de familiar los ojos hacia las escue-
las primaries y reputarlas ligadas A su afecci6n y cuidado.
S61o asi se puede dar armonia y unidad A esos fragments
dispersos hoy.
El ejemplo reciente de pueblos muy duchos en el arte tan
nuevo aun de derramar fructiferamente la instrucci6n ha
respondido ya por nosotros A la cuesti6n propuesta A este
respect. La experiencia ha hablado ya. Qu6 nos queda A
nosotros que decir ? Es A la administraci6n que incumbe es-
coger los medios adecuados de ejecuci6n.












SISTEMA QUE CONVENCA ADOPTAR


PARA PROCURARSE RENTAS CON QUE COSTEAR LA INSTRUCCI6N
PRIMARIA



Todavia nos es necesario tocar puntos que pertenecen A la
cuesti6n anterior, pero que ligAndose intimamente con la
renta hemos debido reservar para este lugar.
Las escuelas actuales estAn costeadas y sostenidas exclu-
sivamente por el Estado, inspeccionadas por 61, regentadas
por maestros que 61 nombra 6 educa, y provistos sus alum-
nos de todos los libros y textos necesarios para la ensefianza
por la munificencia del Estado. Los padres de familiar envian
sus hijos A aprovechar de la instrucci6n dada gratuitamente,
sin curarse de cosa que tenga relaci6n con esa educaci6n
que nada les cuesta, que estA confiada A buenas manos, aten-
dida por el mAs celoso de los padres, el gobierno, y sos-
tenida por el mas munificente de los propietarios, el tesoro
piblico.
Ning6n apremio compulsa al padre indolente A participar
de este banquet puesto A la disposici6n de todos, y muy
culpables serian los que no aprovechasen de sus viandas.
Esta es la teoria. Veamos la prActica. Ya se ha visto como
no se educan en las escuelas de la Repiblica de entire 179,ooo
niios de 7 a 15 afios de edad mAs que 37,565. Hay, pues,
la diferencia entire estas dos cifras en nifios que no han
aceptado el don gratuito. Los que lo aceptan, como asisten
voluntariamente, dejan la escuela cuando sus padres lo de-
sean, siendo raros los nifios que asistan mAs de dos 6 tres
aiios, con lo que la instrucci6n se limita de ordinario A la






OBRAS DE SARMIENTO


lectura, escritura:y cuatro primeras reglas de aritmetica. Este
hecho lo revelan, si no estuvieran ahi los maestros para pro-
clamarlo, la desproporci6n de las cifras de los estados del
Ministerio. Como la asistencia es voluntaria, y la escuela
estarA ahi siempre abierta, y nada se pierde, las faltas a la
escuela son tales que s6lo en las ciudades, y los nifios de
ciertas classes, concurren la mitad del afio, con lo que los
dineros invertidos por el Estado no produce resultado algu-
no, cual si se depositara un liquid en un vaso agujereado.
Como los locales de escuelas son estrechos y siendo vo-
luntaria la asistencia asisten los hijos de aquellos padres
que mds voluntad sienten de educar a sus hijos, y son los
que por posici6n social, fortune 6 educaci6n, estiman las
ventajas de .la instrucci6n, si se cuentan en el catastro los
propietarios de funds rurales, y se les afiaden los que los
poseen urbanos en las ciudades, los comerciantes, mineros,
los jefes de taller y otros industriales que poseen medios de
vivir, resultarA nuimero igual 6 mayor de families acomoda-
das que nifos asisten las escuelas; saliendo por iltimo
resultado que el tesoro piblico PAGA EN TODA LA REPCBLICA
LA EDUCACI6N s6LO DE LOS QUE TIENEN MEDIOS DE EDUCAR,
y lo harian si otro no se encargase de hacerlo por ellos; que-
dando toda la masa de habitantes del pais que no posee un
terreno para pagar el catastro, 6 edificios en las ciudades, 6
una tienda 6 taller, destituida de educaci6n.
Este no es el juego. ((El Estado, decia M. Guizot, da la
educaci6n y la instrucci6n 4 aquellos que sin su ayuda no
podrian recibirla, y se encarga de procurarla A los que quie-
ran recibirla de sus manos). ((La ensefianza en las escuelas
comunes, decia el afio pasado el Secretario de Estado Ran-
dall en Nueva York, es barata para todos, y absolutamente
gratuita para los que no poseen recursos,. En Chile hemos
aplicado de otro modo el gran principio de la educaci6n gra-
tuita que tiene por base y objeto educar i los que no lo ha-
rian sin la concurrencia del Estado, con los fondos que em-
plean en educar a los suyos los padres pudientes 6 acomo-
dados, 6, en fin, que educarAn de todos modos A sus hijos,
porque un general, un comerciante, un propietario, un mi-
nero, un ministry, no dejarAn de lenar este deber por es-
casez.
No citaremos las leyes de los paises que como Prusia,




Full Text
xml version 1.0 encoding UTF-8
REPORT xmlns http:www.fcla.edudlsmddaitss xmlns:xsi http:www.w3.org2001XMLSchema-instance xsi:schemaLocation http:www.fcla.edudlsmddaitssdaitssReport.xsd
INGEST IEID ERQB8M6CA_98UVZZ INGEST_TIME 2012-07-25T23:05:18Z PACKAGE AA00010664_00011
AGREEMENT_INFO ACCOUNT UF PROJECT UFDC
FILES