El liceo venezolano

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
El liceo venezolano
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Publisher:
Imp. por George Corser
Place of Publication:
Caracas
Creation Date:
1842
Publication Date:
Frequency:
monthly
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Venezuelan literature -- Periodicals   ( lcsh )
Art, Venezuelan -- Periodicals   ( lcsh )
Civilization -- Periodicals -- Venezuela   ( lcsh )
Genre:
serial   ( sobekcm )
periodical   ( marcgt )
Spatial Coverage:
Venezuela

Notes

General Note:
"Periodico mensual". This copy duplicates pages 115-130 and omits pages 131-146.

Record Information

Source Institution:
University of Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 777629288
lccn - 2012229022
ocn777629288
Classification:
lcc - PQ8530 .L53
System ID:
AA00010162:00001


This item is only available as the following downloads:


Full Text



. .. .



4...I-. I,


UNIVERSITY 'I;'
OF FLORIDA ,
"" LIBRARIES

^ *:.. .

OS '.

RARE BOOK
'0L ELECTION




/1 ,
























K : .-.., p
,,i _' ,




,i -
i. ,..










EL LICEO


VENEZOLANO.


PERIODIC MENNSUIAL.


I ^ :
l .\^\ m ^ -''- .


IMP. POR GEORGE CORSER.
CALLE DE CARABOBO N. 14U.
ISIS.
x .














PROSPECT.

El Liceo Venezolalt'se ha decidido A darprincipio a la publication de un
peri6dico que llreara por tilulo el mismo nombre de la asoriacion, y aparece-
rd el 15 de Enero del presence afio.
Su objeto principal es difundir en.el'pais el-gustoliterario-y-artistro y los
conocimienitos tiles en.general. .Seideiina Lambien para.servir de vehiculo,
no solamente & las produccionea originales, publicadas 6 inrditas de lon miem-
Ibros del Liceo, sino tambien ia los ensayos literarios de toda lajuventud vene-
zolana.
La parte literaria contendra. I.o, arliculos originals 6 Iraducidos en prosa
y verso, ya de los miembros de la redaccion, ya de cualesquiera otros que
quieran favorecer al periodico con sus producciones,quedando la insercion de
etls tillimas Ajuicio de la comision redactora que ha nombrado el Liceo:
2.*', las mejbree y principals prtducciones de la musa hispano-ainericana,
entire las cualts tiguraran las de l.o di. iinguidos poets Bello y Olmedo, i
in de que los suscriplores reunan en una sola obra, st fuere possible, el Par-
naso de la Amdrica espanola : 3.', tambien de 'cz en cuando las mejores y
ima recientes composiciones de los literatos espafiules contemporancos. Los
espafloles, duenfos de la noble lengua castellana, en que nonolros hablamos y
escribimos, seran siempre nuresroa niodelos, v la Ilueratura espafsola, no puc-
de menos que ejercer, en bien 6 en mal, una fuerle inrluencia n la riacienle
literatura de America: 4.-, noticias bibliograflcas.
La part cientitica y artistic se limilara en loI prinrcipius A traJdcciones
6 estracioa de los mas acreditados periodicos ingleser, Irunictis y ipadiole-C.
entire los muchos que se publican en Europs3 los Elhadoe. Urjdus dJedicado=
a la dilusion de los canocumiento rtililes, y a dar razon de Is- nueas con-
qulista que diariamrinte hreen lus ciencias en loE Irr rtinoi dj: la nalturolezta.
De policies, econoinia y legislacion, contender articulus gencrale descen-
diendo, .j lucre po-ible, a hacer aplicaciune a nuestra adurada patria y a la
Anmrira en general, pero eritando contraerno. a ieiraona-, cas.i 6 lieho.
parrcularen que puelan producer polmricas, en Ies cualts ,ehu'aremosc ons-
.intemerite ntnrar. Relutc.- 6 cominlese, nosotrri. seguirrmrnos nliertra mar-
ch. Inaltrralelemncnt, y nose nos ocra jamas vol.,r rrplira por replica No
se nos di.a que con scite propb sit. cerr.amo. In puertn a I.. discussion no, coo-
peraremos a ella sin con-ltuirnos en paladines de nuestras opinions contra
los que lB i t% riren conir.,ri:, Los redactores de estl papil no tienen ni el
a.-.jr, ni Ia ...iluntad necearia para esas i slato y turr-~i.. Qucdense para
utri.., que ahi Est i, la arena dCiembarazada para loi conibatisntes.
Ni1 quiere de.:,r clo que eada nutrero de El Liceo ira forzosamente di-
vdidio en las rsecel.nes que dejamo. enumETrad:.a. Numero babri que sea
rurA.rucnte Ilteario, otro cienilfico tal ez. Proeurtearos si que casi todos
scan en lo possible inarructi\,e, amenoa.y variodos, pero en alguna occasion sa-
e-rlcearemos la reunion de todae esas. dotes a la oporlunidad c importancia de
la materna.
Luego que el Liceo empieze a tener sesiones mensuaka y piblicas, se inser-
tara en cadx nuimero el acla de la respective session ; y a Juicio de los redac-
torts, las composeiones que r e ella ee hubieren leido.







a-s--- -..-- -,..- *.--1 -- =-' Ei



EL LICEO


VEUNEZOLANO.


N. 1. ENERO BE 18S42.






RESUME DE LA HISTORIC DE VENEZUELA
SDESDE EL DESCUBRIMIENTO DE SU TERRITORIO POR LOS CASTELLA-
NOS EN EL SIGLO XV, HASTA EL ARO DE 1797, ORDENADO Y COMPUES-
STO POR RAFAEL MARIA BARALT.-Paris, imprenta de Fournier y Comp. 1841,
1 volimen 8vo. frances.

Mucho echaban de m6nos los amantes del studio serio de
la historic, la reunion en un cuerpo de las diferentes que cor-
ren sobre el Nuevo Mundo, formandose de ellas un restmen
ordenado con juicioso discernimiento, y bien abastecido de las
copiosas relaciones, memories y leyendas que de la descubier-
ta, conquista y sojuzgamiento de la AmBrica por las razas eu-
ropeas dejaron escritas, en todos tiempos, various autores dd
nota. Entre ellos los unos graves, disertos, amantes de la ver-
dad historic, aunque desconoci6ndola h vezes; los otros lige-
ros, apasionados, dejAndose conducir casi siempre por el amor
de novedades; en muchos, los sucesos con freicuencia altera-
dos y la verdad oculta 6 disfrazada con patrailas y consejas,
obra de la incuria, el orgullo, 6 la ignorancia. El compendio
de la historic de Venezuela, que hoi nos ofrece el Sr. Baralt,
estractado de los mas claros autores, y que comprende desde
el descubrimiento hasta fines del siglo XVIII, satisface, en
esta parte, aquella necesidad literaria. Las noticias de Her-
rera y Navarrete; el testimonio de Oviedo; las profundas mi-
ras de Robertson ; las sabias observaciones de Depons y
Humboldt; los preciosos escritos coet6neos de Yanez y Mon-
tenegro ; unido todo al decir dulce, claro y magestuoso de
Muiioz, es un don precioso que el autor hace a su patria, y
que merece comnemorarse como un acontecimiento feliz.-








Si se encuentra en los anales del mundo que encierran to-
dos los acontecimientos humans, un hecho finico en grandeza
y novedad y que para narrarlo dignamente, parece que se ha-
Ila siempre escaso el ingenio, muda el habla, este hecho es
el descubrimiento de la America por los castellanos del si-
glo XV. A 61, y al estado del mundo civilizado que le prece-
di6, dedica el Sr. Baralt el primer capitulo de su historic. Re-
ducido es el cuadro, pero bien colorido y verdadero. De ma-
no esperta, con certeros rasgos, esta descrito el grande actor:
su origen, saber y miras : la noble y magninima protector:
embarazos dd la empresa, manera de llevarla k cabo y resul-
tado portentoso. L6ese con grande interest la relacion, aunque
breve, bien nutrida y despejada, del estado de las ciencias,
principalmente de la geografia, en la 6poca de Colon. Cua-
les fueran las opinions que sobre la figure de la tierra y dis-
tribucion de los mares tenian ent6nces mas valimiento, alli lo
vemos ; y las tradiciones antiguas sobre tierras al Occidente:
dichos de poetas y fil6sofos acerca de la Atlhntida : negados
los antipodas por ge6grafos y santos : Colon iluminado fati-
gando los reyes con pron6sticos que 61 solo debia realizar;
Isabel, al fin, que sola le comprende y sola le presta mano
poderosa. De todo esto da cuenta, con precision y claridad,
el valioso compendio que revisamos. No echa en olvido el Sr.
Baralt el estado de la navegacion en aquella edad, ni los via-
jes emprendidos 6 diversas regions. Desde el siglo IX en
descubrimiento de la Groelandia los escandinavos ; y despues
en el XII, XIII y XIV, a las regions de Oriente, el judio
Ben Jonah, el veneciano Marco Polo, el ingles Mandeville, con
otros muchos, que trajeron por primera vez a la Europa asom-
brada, las maravillosas relaciones de la Cipango y del pais de
los Seres. La gloria y lustre de Sevilla, orgullo de los caste-
Ilanos de aquel tiempo, su trafico en ]a costa de Africa, y
sus empresas maritimas, hallan naturalmente "cabida en una
obra en que, no solamente se refiere un hecho, el primero
en el mundo en novedad 6 importancia, sino que se escudrifia
y analiza todo lo que pudo servirle de causa 6 precedent ; y
asi entran tambien ocupando su lugar los viajes de los portu-
gueses en busca de la vuelta' del Africa, guiados por la espe-
riencia de sus arrojados marines, y bajo la noble y active
protection de sus dignamente celebrados monarcas, tan ami-
gos de buena fama, como fomentadores de las empresas que
la dan a just titulo (*).
(*) Es estraflo que el Sr. Baralt no haya hecho cuenta del influjo que ejer-
eieron las republicas italianas en ese gran movimiento de expansion que ma-
nifest6 la Europa en el siglo XV y cuyo resultado fu6 romper por todas par-
tes los limits de la geografia antigua. Piza, Florencia, G6nova, y Venecia,









Colon puede decirse es la gran figure que desde el descubri-
miento de la Am6rica, fu6, durante su vida, el lazo que uni6
dos mundos. Asi es que con su biografia se entretejen los su-
cesos mas notables, los hechos de mas importancia de la his-
toria de su tiempo; y por eso, sigui6ndole paso a paso, dan-
do noticia de su origen, studios, inclinaciones y proyectos:
describiendo su inmortal viaje, sus ideas sobre la tierra des-
cubierta, los asientos que en ella formara y las gentes que le
acompafiaron; afligi6ndonos, en fin, con los errors de este
grande hombre, las persecuciones que sufri6, sus quejas y su
muerte, nuestro historiador nos narra todo cuanto puede intere-
saros en aquella sefialada 6poca. Entre tanto variado suceso,
entire tanta circunstancia preciosa como adornan y realzan
aquel period, hai sin embargo un moment indescribible y en
que el lector tr6mulo, recojido el aliento, procura ponerse en
la situation de Colon y sentir lo que ent6nces sintiera su gran-
de alma. Helo aqui descrito por el Sr. Baralt. Pr6ximo es-
taba el suspirado moment. Vieron los navegantes en la tar-
de del 11 un junco verde, un pez de los que se crian entire
rocas, una tabla pequefia, una caiia, un baston con labores, yer-
ba de la que nabe en la tierra y una rama de escaramujo con
fruto. Jizgase Colon cercano a tierra, lo anuncia & todos re-
cordando los beneficios del Cielo, y previene que no se ca-
mine despues de media noche. Las diez de ella serian cuan-
do desde el castilo de proa cree ver una luz pequefia y bri-
llante, que cambia de position, se oculta, reaparece; por ven-
tura era la de vitacora 6 alguna otra de la carabela Pinta, que
como mas velera iba delante; no de tierra, pues se hallaba
aun distant de ella catorce leguas. Pero a las dos de la ma-
fana se oye el estruendo de la artilleria disparada en la nave
delantera : es el anuncio cierto de tierra descubierta A dos le-
guas de distancia por un marinero sevillano l1amado Juan Ro-

en los siglos XIII y XIV, Ilegaron & un grado de esplendor y de riqueza que
escede todo lo que puede imaginarse. Sus relaciones se estendian desde sl
Noruega hasta la China, mantenian establecimientos en Pera, una colonial
en Caffa en Crimea, y estendian sus negocios mercantiles hasta las regiones
del centro del Asia. Sus c6digos de comercio son verdaderas encyclopedias en
que se encuentran refundidos los usos, leyes y costumbres de los pueblos y
comarcas mas apartadas, con sus products, pesos, medidas y medios de co-
municacion. A Piza se debe el c6lebre Consolato del Mare, primer c6digo
maritime y fundamento del derecho international de la modern Europa; A
Venecia las cartas geogrificas, construidas por Marino Sanuto, en que
por primer vez se hizo ver A la Europa que el Africa estaba rodeada p6r el
mar; y en ellas aprendieron los portugueses el camino de Goa. Y es mas que
probable que & los florentinos se debio en el siglo.XIV el haberse encontra-
do de nuevo las Canarias, perdidas para los europeos desde much tiempo an-
tes. De la Italia naci6 sin duda este gran movimiento que puso en roce todos
los pueblos del mundo para no cesar jamas: just es pues tributarle a la Ita-
lia el debido homenaje.








driguez Bermeno. No se ve todavia'sino como una sombra
que se dibuja en el cielo; pero todos se apresurai & odii-
templarla, sin poder separar de ella los ojos. M6noas e sacian
cuando al romper el dia distinguen en la cercana ibeia. de
una isla, arboles y arroyos deliciosos. La vista del p4ieto
despues de tan aventurada navegacion hace olvidar 1 e pasa-
dos peligros, las rencillas, los 6dios ; y & imitacion del pia-
doso general, todos dan gracias al supremo disp6nsador de las
prosperidades. Goza colmado el ilustre genoves, su justisimo
content. A un tiempo salva la vida, asegura el honor, Ye cum-
plida por su industrial y arrojo la empresa de mayor gloria y
provecho; y aquellos hombres que hacia poco llevados del
miedo y la ignorancia, le menospreciaron y amenazaron de
miTerte, llenos ent6nces de admiracion y respeto, le acatan
como un heroe y se humillan en an presencia."
Guanahani es la isia descubierta, y dejamos al historiador
seguir 6 Colon en sus descubrimientos y fundaciones; volver
con 61 6 Espafia y torar con mas recursos & la comenzada
empresa; buscar la India y sus drogas y especerias, engafiado
siempre por una fantasma que no le abandon en toda su vida,
Sus fundaciones destruidas, sus compafieros rebelados, los
naturales vencidos, destrozados y sujetos a dura servidumbre.
De parte de la Corte providencias favorables a estos infelizes;
de parte de Colon tolerancia suma con sus cruelest matadores;
solamente de Las Casas voz de justicia, zelo ardiente y obras
her6icas de la mds santa caridad. Dejamos en fin al Sr. Ba-
ralt describir la s6rie de sucesos importantes ligados a la exis-
tencia de Colon, para encontrarle otra vez 4 la muerte de es-
te hombre estraordinario, en el juicio que hace de sus virtudes
6 ingenio.
Si el merito de los hombres se estima por la importancia
y utilidad de las empresas que vencieron, ningun m6rito es
comparable al de Colon : las naciones europeas le deben el
mas grande element de su poder y de sus riquezas : la Es-
pafia en particular su mas bello titulo de gloria: las ciencias
sus progress. Si desatendiendo el resultado, no se quiere ha-
cer entrar en el avalio del m6rito mas que el trabajo de la
obra,, ninguno fu6 mas grande que el empleado por Colon err
su memorable' descubrimiento : todo era precise vencerlo,
porque todo se le oponia ; la ciencia, los hombres, el Oe6ano.
Justa ppr tanto y agradecida la posteridad, lha colocado su
iiombre en el- corto catalog de los bienhechores del g6nero
huimano."
"'Colon tenia n ingenio vast, fuerte, osado, y toda la ins-
tnuccion que podia ofrecer su tiempo en las materials relatives
& su profession de navegante. Su sensibilidad era tan viva en








elt gpazon como en la inteligencia; si bienla moderiaban.cps-
tantemente un juico recto y el dominion que su razon ejerca
sobre sus pasiones ardientes y profundas. Su alma abrigabp
la ambicion de la gloria, y tenia como los nobles pechs, el
orgullo de las buenas acciones.' Fu6 inui aficionado las be-
11as leras, y hacia versos latinos. Versadisimo en la sagrada,
escritura, e imbuido en la idea de recuperar losSantos Luga-
res, recojio en an libro las profeias relati as al asunto, qfue
rindo persuadir que el descubrimiento de las Indias estaba.
anunciado ei ellos, y que por su medio la spaia iba & tenet
la gloria de una nueva cruzada. Ilusionesfhjas de su fantasy
po6tica, y de la religion que se unia a todas sus acciones y
pensamientos. La historic le represent de genio grave, cere-
monioso y reservado, pero lleno de cortesania : como model
de costumbres dom6sticas y de virtudes civicas; en sus al ~c
tos constant; en sus enemistades, generoso."
No faltan manchas en su vida : que por desgracia es fla-
co 6 inperfecto el hombre, Ileno de caprichos: y contradicoio-
nes. Hablando de A1 en su historic general de Indias el santo
Obispo de Chiapa, dice con referencia i su triste muerte y
tribulaciones: "esto no fue sinjuicio y beneplacito divino....
,, Quien bien quisiere advertir 6 considerar lo que la historic
, con verdad hasta aquf ha contado de los' agravios, guerras 6
,, injusticias, cautiverios y opresiones, despojos de seiorios,
,, estados y tierras, privacion de propia y natural libertad, y
,, de infinitas vidas que a reyes y senores naturales, y a chi-
,, cos y a grandes en esta isla (la Espafiola) ytambien en Ve-
,, ragua, hizo y consinti6 hacer absurda.y desordenadamente
,, el Almirante.. ..podri sentir, que todos estos infortunios y
,, adversidades, angustias y penalidades, fueron de aquellas
, culpas el pago y el castigo." El defensor de los indios, 6
quien, como dice Argensola, "' el fervor calentaba el ingenio"
fu6 mas que severe, cruel aqui con la memorial de Colon., Los
hechos en que funda su tremendo fallo son exactos ; pero no
pueden con estrieta justicia atribuirse al caricter de Colon las
faltas y los errors que fueron hijos del espiritu 6 ignorancia
.de aquellos tiempos desapacibles y rudos. Casas, como to-
dos los hombres imbuidos de una sola idea, condenaba sin re-
n',,Enn Yr6 I~a ~n Bnr~~ ,rn.nwna s..'.n inl on~nnn o i-_


T- que pertenece a las circunstancias; lo que sae ael Cruzuzr
de lo que emana de una falsa political; los vicious del alma
del eior de las opinions, debemos concluir que Colon era a
un tiempo grande por el ingenio, por el valor y la virtue "








Las aventuras de Am6rico Vespucci, que tan perdurable
nombre ha dejado en el mundo, forman unos de los episodios
mas'interesantes de esta narracion, como que en 61 se ponen en
claro las mentiras de aquel fingidor de grandes hechos y se
designan, de una manera mui plausible, las causes del triunifo
de su famoso engafio. "Asi fu6 que vino a llamarse America
el pais que este (Colon) descubri6 y que hoi debiera honrar-
se con su nombre : injusticia que, sancionada por el tiem-
po, parece irremediable, y es acaso el ejemplo mas sorpren-
dente que ofrece. la historic, del triunfo de una impostura re-
conocida por todos."
De mayor interest aun es la discussion en que nuestro histo-
riador entra a examiner y apreciar con erudicion y buen cri-
terio las diferentes pretensiones al descubrimiento del Nuevo
Mundo con anterioridad A Colon, avanzadas y sostenidas en
todo tiempo con mas 6 m6nos ingenuidad. Autoridades de mu-
cho peso han venido en nuestros dias h asentar como indis-
putables los viajes de los escandinavos & las regions borea-
les de este hemisferio ; y en verdad que el negar profundi-
dad y fuerza a las investigaciones y arguments de los sabios
anticuarios del Norte, rayaria en temeridad si acago no en es-
tolidez. Mas aun admitiendo, como pudiera admitirse, que la
America fu6 visitada desde el siglo X allf en sus comarcas
septentrionales por algunos norte-europeos ; que aquellas fue-
sen, a lo que parece, la Vinlandia de que hablan las cr6nicas
moscovitas 6 irlandesas ; que tuviesen de ella noticia, aun en-
trado el siglo XIV, los viajeros escandinavos; aun concedien-
do todo esto el Sr. Baralt deduce, y a nuestro entender con
justicia, lo que no puede negarse: que estos viajes, descu-
brimientos y relaciones, se olvidaron desde mui temprano en
el Norte mismo de la Europa, 6 no lleg6 nunca noticia de ellos
a los paises mas meridionales: que en tiempo de Colon la
ignorancia sobre tierras al Occidente era complete en todos
los ge6grafos y navegantes : que 61 mismo no pens6 en nue-
vas y desconocidas, sino en buscar al trav6s del Atlintico paso
& la India ; que en fin, muri6 en su error, no sabiendo que
habia descubierto un mundo, ignorado de otro mundo. He-
chos son estos incontrovertibles y que prueban hasta la evi-
dencia, que el m6rito y la gloria del descubrimiento de la
America, son inica y esclusivamente del gran Colon, .
Desde su muerte en adelante ya al historiador no queda
otra tarea que seguir la senda enrojecida que trazan los san-
grientos pasos de los conquistadores. Epoca de crudeza sin
ejemplo, como fu6 tambien sin ejemplo la desigualdad de los
combatientes que entraron en esta nueva, inmensa y escanda-
losa liza. Tuvieron los romanos en sus conquistas que apren-








Las aventuras de Am6rico Vespucci, que tan perdurable
nombre ha dejado en el mundo, forman unos de los episodios
mas'interesantes de esta narracion, como que en 61 se ponen en
claro las mentiras de aquel fingidor de grande hechos y se
designan, de una manera mui plausible, las causes del triunfo
de su famoso engafio. "Asi fu6 que vino a Ilamarse America
el pais que este (Colon) descubri6 y que hoi debiera honrar-
se con su nombre: injusticia que, sancionada por el tiem-
po, parece irremediable, y es acaso el ejemplo mas sorpren-
dente que ofrece.la historic, del triunfo de una impostura re-
conocida por todos."
De mayor interest aun es la discussion en que nuestro histo-
riador entra a examiner y apreciar con erudicion y buen cri-
terio las diferenites pretensiones al descubrimiento del Nuevo
Mundo con anterioridad 6 Colon, avanzadas y sostenidas en
todo tiempo con mas 6 m6nos ingenuidad. Autoridades de mu-
cho peso han venido en nuestros dias 6 asentar como indis-
putables los viajes de los escandinavos a las regions borea-
les de este hemisferio ; y en verdad que el negar profundi-
dad y fuerza a las investigaciones y arguments de los sabios
anticuarios del Norte, rayaria en temeridad si acaso no en es-
tolidez. Mas aun admitiendo, como pudiera admitirse, que la
America fu6 visitada desde el siglo X all. en sus comarcas
septentrionales por algunos norte-europeos ; que aquellas fue-
sen, a lo que parece, la Vinlandia de que hablan las cr6nicas
moscovitas 6 irlandesas ; que tuviesen de ella noticia, aun en-
trado el siglo XIV, los viajeros escandinavos; aun concedien-
do todo esto el Sr. Baralt deduce, y k nuestro entender con
justicia, lo que no puede negarse: que estos viajes, descu-
brimientos y relaciones, se olvidaron desde mui temprano en
el Norte mismo de la Europa, 6 no lleg6 nunca noticia de ellos
6 los paises mas meridionales: que en tiempo de Colon la
ignorancia sobre tierras al Occidente era complete en todos
los ge6grafos y navegantes : que 61 mismo no pens6 en nue-
vas y desconocidas, sino en buscar al trav6del-jant
a la India : ou .
habia de.. ,
chos soni '..
dencia, ."
Am6nca, .
Desde
otra tarea .
grientos pl1 .5xiu re. -Epoca de crudeza sin
ejemplo, como fuu tambien sin ejemplo la desigualdad de los
combatientes que entraron en esta nueva, inmensa y escanda-
losa liza. Tuvieron los romanos en sus conquistas que apren-








der muchas vezes algo.de los mismos enemigos que vencian:
dejaron su/espadafcuando conocieronla espaiiola; prefirieron
6 sus caballos los/nimidas de raza generosa; el manejo del
arco y de la honda lo aprendieron de los cretenses y balea-
res; y la ciencia del piloto de los navegantes rodios. Los Bre-
nos, Alaricos y Atilas prueban, en fin, qu6 especie de birba-
ros eran los que hacian temblar & los dominadores del mundo.
Los mogoles combatieron contra naciones mas adelantadas
que ellos en civilizacion, y cuando recogemos la historic de
Gengis Khan en los anales de los chinos, persas, armenios,
sirios, &rabes, griegos, rusos, polacos, hiingaros y latinos re-
firiendo sus propias rotas y desastres, reconocemos cuan
superiores eran los vencidos a las hordas salvajes del feroz
conquistador. El cruzado en Egipto y el frances en Argel han
encontrado dignos rivals en el sarraceno y el beduino. Los
Saladinos y los Maleck-Adher valen tanto como los Ricardos
y los Chaussel, Solo el espafiol hall su adversario desnudo
y desarmado; el indio no conocia la espada ni el arcabuz y
temblaba A la vista de un caballo. i Qu6 valen arrojo y fuerza;.
qu6 ganan 6nimo osado, concerto y decision, cuando esta des-
nudo el pecho y el brazo desarmado; cuando el enemigo vis-
te acero y blande acero, y fulmina rayo esterminador; cuan-
do el cobarde escondido en su impenetrable cota, rinde, pos-
tra y acuchilla animoso guerrero que cae inerme Ent6n-
ces no hai batallas, ni se luze valor y brios, ni lauros con-
quista el vencedor : solo hai matanzas que traen solo baldon.
No puede leerse la historic de la conquista de Venezuela
sin quedar uno petrificado de horror; y cuidado que las vic-
timas no tuvieron historiador, y ni sus dolores. int6rpretes.
En medio de la algazara y gritos de muerte de los ferozes con-
quistadores, una que otra voz de ellos mismos se levant6 para
revelar algunas verdades ; y esa sola voz es la que oimos, y
esa basta para helarnos de espanto.
No convenimos con el Sr. Baralt en aquello de heroismo en
estas atrozes contiendas, cuando dice : Que en la conquista
,, de Amrica hubo hechos her6icos, dignos de eterna fama,
,, es una verdad que no pueden poner en duda sino los que
,, sean incapazes de concebir la magnitude de la empresa; el
,, valor que se necesita para surcar el Oc6ano en fragiles y
,, mal construidos bajeles, y para cruzar en todas direcciones
,, un territorio inmenso, nunca intes esplorado ni aun por sus
,, propios habitadores. Ni era poca cosa veneer & un tiempo
, los embarazos que oponia la tierra, y los que daban esos
, hombres, desarmados y desnudos es verdad, pero valerosos,
, obstinados y muchos." Par6cenos mas bien que el historia-
dor ha olvidado aqui los caracteres del heroismo, para atri-








der muchas vezes algo.de los mismos enemigos que vencian:
dejaron su/espada cuando conocieronla espaiiola; prefirieron
& sus caballos los'nimidas de raza generosa; el manejo del
arco y de la honda lo aprendieron de los cretenses y balea-
res;y la ciencia del pilot de los navegantes rodios. Los Bre-
nos, Alaricos y Atilas prueban, en fin, qu6 especie de birba-
Sros eran los que hacian temblar 6 los dominadores del mundo.
Los mogoles combatieron contra naciones mas adelantadas
que ellos en civilization, y cuando recogemos la historic de
Gengis Khan en los anales de los chinos, persas, armenios,
sirios, Arabes, griegos, rusos, polacos, hingaros y latinos re-
firiendo sus propias rotas y desastres, reconocemos cuan
superiores eran los vencidos 6 las hordas salvajes del feroz.
conquistador. El cruzado en Egipto y el frances en Argel han
encontrado dignos rivals en el sarraceno y el beduino. Los
Saladinos y los Maleck-Adher valen tanto como los Ricardos
y los Chaussel, Solo el espafiol hall su adversario desnudo
y desarmado; el indio no conocia la espada ni el arcabuz y
temblaba k la vista de un caballo. i Qu6 valen arrojo y fuerza;.
qu6 ganan inimo osado, concerto y decision, cuando esta des-
nudo el pecho y el brazo desarmado; cuando el enemigo vis-
te acero y blande acero, y fulmina rayo esterminador; cuan-
do el cobarde escondido en su impenetrable cota, rinde, pos-
tra y acuchilla animoso .guerrero que cae inerme Ent6n-
ces no hai batallas, ni se luze valor y brios, ni lauros con-
quista el vencedor : solo hai matanzas que traen solo baldon.
No puede leerse la historic de la conquista de Venezuela
sin quedar uno petrificado de horror ; y cuidado que las vic-
timas no tuvieron historiador, y ni sus dolores. int6rpretes:
En medio de la algazara y gritos de muerte de los ferozes con-
quistadores, una que otra voz de ellos mismos se levant6 para
revelar algunas verdades; y esa sola voz es la que oimos, y
esa basta para helarnos de espanto.
No convenimos con el Sr. Baralt en aqiello de heroism en
t ,-ja...Qt l n^r.t~..l~ ^ .--*l I .. ,-, p;l ... _n 1.i ronquisia
.dsc n-idonl correeciofi se;encontrarni algunos errors en el pri- ha fama,
ieg d corregirse asi':4 ,Ios que
,.' LEASB esa ; el
.. 2. uespad .. su eapada -les y
-' Abd-el-Kader cciones
' Clausel; .: por sus
._A. itlempo
,, los embarazos que oponia la tierra, y los que daban esos
,, hombres, desarmados y desnudos es verdad, pero valerosos,
,, obstinados y muchos." Par6cenos mas bien que el historia-
dor ha olvidado aqui los caracteres del heroismo, para atri-








buirlo tan desaoordadamente 4 acciones las mas birbaras qua
recuerda la historic. j Teuia la empresa fa arduickad y suma
alteza que espanta al animo -vulgar y solo provoca al fuerte A
un osado acometimiento No: en esta lid entr6 villana tur-
ba, plebe ruin, feroz y codiciosa; y escaso nimero y poco
tiempo bastaron para dar cima y cabo 6 la contienda. 1 Seria
larga y fuerte la resistencia que oponian los habitantes de las
nuevas tierras, ignorantes, desnudos y desarmados aunque va-
lerosos yen gran nimero? No: la rapida despoblacion del
pais por unos pocos espaiioles, las innumerables tribus rendi,
das, tantos seiiores y reyes en cautiverio, los imperios enteros
borrados como de un soplo de la sobrehaz de la tierra, prueban
que la resistencia que hallaron los conquistadores fu6 como la
que encuentra un cazador bien pertrechado en una bandada
de palomas. Por 6ltimo, si hubo heroismo en surcar los ma-
res en frigiles y mal construidos bajeles, el h6roe fu6 inica,
mente Colon, 61, el inico que concibi6, el primero que Jlev6
6 cabo la grande idea de atravesar el Oc6ano ; los demas no,
A m6nos que se quisiera honrar con este' titulo todas las em.
press peligrosas que la codicia y sed de lucros han hecho en
todo tiempo la ocupacion del navegante.
Nequidquam Deus abscidit
Prudens Oceano dissociabiles
Terras .................
Audax omnis perpeti
Gens humana ruit per vetitum nefas.
No se crea tampoco que el Sr. Baralt hace la apologia de
la conquista. De un estremo a otro de su obra, lament la
suerte de los desgraciados americanos, se indigna contra sus
crueles opresores, y es field en la relacion de los padecimientos
de los priineros, y de los escesos, ruinas y desastres causados
por los segundos; y aun alli mismo done cree reconocer "he,
chos her6icos, dignos de eterna fama," reconoce tambien que
sobre estas hazaiias cay6 mancha indeleble de violencia y
de cruedad."
Gonvenimos, si, gustosos con el escritor cuando dice:
" ahora bien, i deducese de estos hechos, que el carAc-
,ter espafiol es feroz y sanguinario; que el Gobierno
,, de la Peninsula sacrifice tranquilamente y con reflexion
,, su codicia, la humanidad y la razon ; que nadie alz6 la
,, voz para defenderlas; que la Espafia en fin nada di6 4
,, America en cambio de los males que le hizo ? No por oier.
,, to. El caracter espafiol es noble y generoso; su historia
,, antigua y modern esta sembrada de bellisimos hechos en
, que reluze la constancia y la firmeza, la par del valor y









,, del desprendimiento... El ejemplo de la America es una
,, dolorosa muestra de lo que influyen en el caricter del pue-
,, blo las circunstancias que lo rodean, el Gobierno que lo di-
,, rige, la civilization que ha alcanzado.... El mal estuvo en
Sla 6poca." Y nosotros ailadimos que el mal estd en toda
epoca. El espiritu de conquista y las espediciones h tierras
estraiias con el fin de usurpar, contradicen en todo tiempo la
doctrine de la perfectibilidad humana. En nuestro siglo llama-
do de luzes, de adelanto, de morigeracion, el derecho de gen-
tes es irrisorio; la nocion de justicia entire pueblo y pueblo,
es, por ser m6nos oscura, mas ultrajada en nuestros dias que
en los tiempos de mayor barbarie. Asi ahora como ent6nces,
donde quiera que hai una nation d6bil y que tiente la codicia,
alli vuelan las legiones bajo cualquier pretesto que sea (*);
alli se levantan Pizarros y Corteses que talan y destrozan acau-
dillando fazafiera cohorte, ebria de sangre y sedienta de oro;
alli ent6nces las valentias y proezas, los triunfos y victorias,
la acumulacion de poder y riquezas; y luego la fama vuela,
el mundo aplaude, y el poema 6 la historic vienen al fin &
coronar de lauros la frente de los heroes Esta es la historic
del derecho de las naciones. Tal hai en este siglo, rica y po-
derosa que levantaria la voz airada si un individuo, natural 6
estranjero, sufriese en su territorio una palpable injusticia; y
sin embargo, ve ansiosa volar sus naves a los confines del
mundo & llevar ruina y desolacion; y se ufana y alboroza con
la toma del rico puerto y el incendio de la populosa ciudad;
y cuenta ya codiciosa el tribute de millones y los millones de
victims. No de otra manera sucedia cuando del puerto de
Palos daban la vela las naves que debian conquistar el im-
perio de los Incas : ya se contaba con la victoria : ya se enu-
meraban los cautivos; y se veia al monarca en la hoguera,
y en manos de sus verdugos sus tesoros y sus minas. Las
circunstancias, es verdad, han hecho la conquista de Am6rica
mas atroz y odiosa que cualquiera otra; pero lo que hicieron los
espafioles, lo hubiera hecho en su caso cualquiera otra nation.
Restannos por discutir algunos puntos graves; los efectos
de la domination espaiola en Am6rica, su sistema de colo-

(*) Podria la historic, relajando un tanto el deber de remontar A grandes
causes para esplicar grandes hechos, darnos algunas mui curiosas de las
guerras movidas entire pueblos, tanto antiguos como modernos. Veriamos .
Gerges declartndola t la Grecia, por posecr los higos del Atica : a Gelon do
Siracusa contra los cartagineses para que no sacrificasen victims humans:
a Gengis Khan invadir la China para sembrar de arroz el terreno que ocupa-
ban ls ciudades: los cruzados en Egipto para rescatar los santos lugares:
los espafioles despoblando la America por catequizar a los indios ; y la In-
glaterra hoi atacando el Imperio Celeste para obligar a los chinos que co-
Inan opio y no se rapen la cabpza !









nizacion, sus leyes 6 instituciones, eljuicio en fin de la Es-
pana en sus relaciones con sus colonies; pero los reservamos,
como sumamente conexionados con la historic modern, pa-
ra cuando revisemos esta part de la obra del Sr. Baralt; si
es que nos resolvemos 6 emprender este trabajo, arriesgado y
espinoso.
Concluiremos con algunas observaciones sobre el estilo y
tono de la obra. Dificil es igualar al Sr. Baralt en claridad de
espresion, 6 en fluidez, ndmero y armonia de la frase. Un
habla suelta y pura, el moderado uso de arcaismos, peri6dos
maestramente combinados, abundancia y variedad de giros,
unido todo a una diccion limpia y correct, adornada sin afec-
tacion y sumamente numerosa, colocan a nuestro entender al
Sr. Baralt en el rango de los primeros escritores america-
nos (*).
El tono que emplea en el vol6men que examinamos, es
casi siempre el que conviene A la historic, sencillo y noble al
mismo tiempo, igual y bien sostenido; con escepcion de al-
gunos pocos pasajes en que el autor, pagando su tribute f la
.poca, parece que solo tiene en mira producer efecto, hacer
impression, aun a costa de alguna exageracion en los concep-
tos.
Ap6nas es perceptible este defecto : quizas ni aun lo es;
pero no hemos debido callar lo que nos parece tal, en una
obra que nos atrevemos 6 recomendar, como modelo de es-
tilo y de lenguaje, a la juventud venezolana.-Fermin Toro.



S(*) Son mui pocos los descuidos en que ha incurrido el Sr. Baralt respec-
to de la pureza del lenguaje; y si se atiende a-la precipitacion con que ha de-
bido escribir esta obra, para poderla publicar en tan corto tiempo, aun mas
leves pareceran aquellos comparados con el m6rito de esta. Notaremos de
paso que el Sr. Baralt usa del verbo acordar" en el sentido de conceder"
acepcion que no creemos castellana : lo mismo decimos de tener lugar por
" acaecer, pues aunque esta frase es comunisima hoi en toda la America espa-
fiola, la creemos de linaje galo y por consiguiente nunca usada por los buenos
escritores de la lengua. Con mayor desconfianza todavia haremos una obser-
vacion sobre la siguiente frase (plgina 265): recibian un sueldo los misio-
neros, pequeffisimo es verdad, pero sin el cual podian pasarse en la mayor
parts de las misiones. Creemos que la frase castellana seria sin el cual
podian pasar" 6 "pasarlo" 6 bien sin el cual podia pasarse" pero nunca
Spodian pasarse" este es el "pouvaient se passer" que no es del genio,
mas bien del uso de la lengua espafiola.

















Marcada en tu frente veo
Flor melanc6lica y bella,
La desventurada huella
De acerbo, intehso dolor.
Ti no en franjados matizes
El c6liz airosa ostentas,
Y tan solo en 61 presents
De la viudez el color.

A vezes en la maleza
Al contemplarte tranquila
Resbala de mi pupila
Una lIgrima fugaz.
Entonce a tu lado quiero
Elevar dulce cancion;
i En vano! que el corazon
Ayes exhala no mas.

Cuando Mayo placentero
Esa alfombra de esmeraldas
Matiza con las guirnaldas
Que desprende de su sien,
Cuando entreabierto capullo
Los espacios embalsama,
Meciendo su verde rama
El viento en blando vaiven;

Y entonan en la enramada
Mil alados trovadores
Sus fortunados amores
De la aurora al arrebol:
iPor qu6 en Asperos zarzales
Desdichada te sepultas?
iPor qu6 timida te ocultas
Al brillo del rubio sol?


Esta flor es el conv6lvulus cumanensis de Humboldt y Bonpland, y la
composicion es uno de los primeros ensayos del j6ven C&rlos Mendoza.








-Desde que mas inocente,
Que del querub la sonrisa,
A impulso de fresca brisa
Mi corola desplegu6,
No merecidos baldones
Prodig6me la fortune,
Sin esperanz niniguna
Desvalida meencontre.

Que entire tanto se trazaba,
Por el dedo del destino,
El infelize camino
De mi infelize mission,
Como del bosque en las hojas
Finge lamentarse el viento,
Asi misterioso acento
Estas vozes murmur6.

,, Modesta linguida flor,
,, No adornaras cual la rosa,
,, Ni la azucena olorosa,
,, Ni el encendido clavel,
,, El albo pecho turgente,
,, Ni la blonda cabellera
,, A la j6ven que hechicera
SBrinda amores y placer.

Del bilsamo delicado,
, Que pr6digo da a las flores
,, Gratos, fragantes olores,
,, No habri gota para ti,
,, Ni en tu caliz libarkn
,, Su bebida deliciosa
,, La versatil mariposa,
,, Y el pintado colibri.

,, Y en el mundo solitario
,, Tu virginal existencia
,, Pasara con tu inocencia
,, En espeso matorral.
, Y en ti mirar6 su emblema,
,, J6ven bella y sin ventura,
,, A quien no prest6 natural
,, Otro don que la beldad.









,, La que amorosa present
,, Negros ojos y cabello,
,, Terso nacarado cuello
,, La mirada angelical.
, A sus dientes di6 el alj6far
,, Su blancura encantadora,
SY los labios le color
,, La pirpura del nopal.

,, Della empero las mil gracias
,, No luzen en los festines
,, Y del pueblo en los confines
,, Oculta su hermosa faz.
,, Que A desconocidos padres
,, Triste su existencia debe,
, Nacido en oscura plebe
,, En la plebe morira.



Por eso en estos zarzales
Desdichada me sepulto,
Por eso triste me oculto
Al brillo del rubio sol.


Noviembre 21 de 41.-C, M.

















I.

ARQUITECTURA.

Como los individuos, tambien las sociedades cultas tienen
sus lujos que revelan, k la vez que su caracter y costumbres,
la potencia de sus fuerzas intelectuales y materials. Pero
como la utilidad sea ,el gran tipo k que deban ajustarse todas
las cosas humans, no deberA estrafiarse que entire esos mis-
mos lujos se eleve una escala no pequeia para colocar a ca-
da uno en el rango que merece, segun su.utilidad. En efec-
to, buena es la escultura; pero ella demand un 6rden de co-
sas, una combination de elements, tantas condiciones, quo
no siempre la harAn possible: sus producciones por otra part
necesitan de un teatro, que atribuy6ndolas cierta utilidad, sepa
darles valor. No asi sucede con la arquitectura, arte por es-
celencia en contact con la utilidad puiblica y privada; que
a no prestarse tanto & la elegancia, 6 la magestad, tentado
me viera 6 negarle colocacion entire las que comunmente se
llaman Bellas Artes. Mas no entendiendo por estas sino las
que estfn basadas en el dibujo lineal y la geometria descrip-
tiva, ent6nces se puede asegurar que no habri una sola que
le dispute la primacia en la general definition.
Ni puede ser de otro modo. Todo lo que en arquitectura
pueda concebirse de itil, grande y bello, debe nacer de la
mas adecuada combination de parties; iy esta combination de
.que puede valerse? del dibujo lineal y la description geom6-
trica. No es el genio que improvisa, sino el genio que media,
prev6 y decide, el genio de la arquitectura. Tal la entendie-
ron los griegos y romanos, y por eso quizas se dividieron la
gloria de legar al mundo los tipos de la belleza arquitect6nica.
No asf los pueblos modernos, que mas separados de la natura-
leza, y por eso m6nos 16gicos, parece que se empefiaban en
sorprender en la arquitectura, algo menos trivial que la utili-
dad, belleza, simplicidad y economic; por eso toda su aten-








cion fijada en el ornamento, de modo que la arquitectura que-
daba reducida para ellos al conocimiento de los 6rdenes grie-
gos y romanos, y aquel todo de invencion modern, que
por su origen, fu6 Ilamado el 6rden g6tico, precedent poco
favorable por cierto a las virtudes que se le quisieron atribuir.
Los antiguos pueblos, si bien trataban de descubrir hasta don-
de la naturaleza toleraria su audazia, no la contrariaban, sino
que estudiando las leyes del equilibrio y belleza natural, que
es toda simple, la adulaban mas bien : asi fu6 que ensayaron
gradualmente las diversas alturas de una column con relacion
a su espesor, a la fuerza de los materials que empleaban, al
objeto 6 importancia de la obra. Estos diversos ensayos, que
fueron felizes, puesto que se fundaban en el studio de las
leyes naturales, gobernadas y dirijidas a concurrir a un fin
itil, cual era el objeto i que se destinaba la obra, chocaron
necesariamente por su propiedad y elegancia i los pueblos
que empezaban h renacer despues de la invasion de los bir-
baros. Mas estos, con diversas costumbres, y no debiendo su
cultural a esfuerzos propios, sino que la conquistaban a reta-
zos de los fragments que lograron salvarse de la invasion,
no se hallaban en paralelo de poder comprender todas sus
producciones. De aqui la forzada prevention de querer hallar
en las proporciones arquitect6nicas, que no son mas que las
del equilibrio sometidas A la condition de cierto objeto, las
proporciones del hombre, de la mujer, y por un retroceso sin-
gular, tambien de la cabafia, tomada en este caso como el ver-
dadero tipo de la belleza primitive, cuando en realidad nunca
representart otra cosa que el primero, y por eso el mas rudo
esfuerzo del hombre a defenders de.la intemperie. Tambien
es verdad que el cuerpo human es un equilibrio i y qu. cosa
no lo sera en la naturaleza? Sometido A cumplir con ciertas
condiciones, la armonia en la proporcion de sus parties deter-
minar6 su belleza. Del mismo modo en la arquitectura. Su
objeto es la comodidad piblica 6 privada; la propiedad sera
su primera condition. Pero la comodidad debe solicitarse
siempre al m6nos costo possible y las mayores garantias de
estabilidad : de aquf las condiciones de economic, proporcion
de parties, fuerza de materials, &.a &.a Consigase esto, y la
belleza se deducirh de su. combination sin el mayor esfuerzo.
La Europa, esa culta Europa que es para nosotros el em-
porio de las creaciones humans; que en lo politico nos ha
dado un gobierno filos6fico de que ella no puede gozar; que
nos ensefi6 los verdaderos recursos de prosperidad national,
cuando ella lucha en vano por deshacerse de las afiejas aber-
Yaciones en economic social que todavia ]a aflijen; que se
nos muestra rica, poderosa, y la devora el pauperismo: esa









misma Europa que nos ensefia los desaciertos del entendi-
miento human, y nos da el ejemplo en ella, tambien nos dira
algo en arquitectura. Un escritor frances, juez mui competen-
te en la material, se espresa asi:
El palacio de Versalles, este edificio en que se encuen-
,, tran piezas sin numero y ninguna entrada ; millares de co-
,, lumnas, y ninguna columnata; una extension inmensa sin
grandeza, una riqueza estrema sin magnificencia, es un bri-
,, lante ejemplo de esta verdad."
Y mas adelante:
Otro ejemplo va 6 dar a conocer a qu6 abismos de des-
,, gracias no pueden conducir y arrastran en efecto, la igno-
,, rancia 6 poca observacion de los verdaderos principios del
,, arte.
Todo el'mundo conoce la mui famosa iglesia de San Pe-
,, dro en Roma, edificio en que se encuentran hacinadas todas
,, las pobrezas de decoration que llama el vulgo riquezas de
,, arquitectura : edificio que por much tiempo sirvi6 de mo-
,, delo 6 todo lo que en este ramo ha podido hacerse de mas
,, malo; edificio que pocos se atreven todavia 6 critical; pero
,, que ningun arquitecto por lo m6nos intentaria imitar."
Asi, pues, nos avisa la Europa, y muestra los escollos a
que conduce la mala critica, el olvido de los principios en ma-
teria tan important en la sociedad ; i y lo avisard en vano ?
Por lo mismo que Venezuela se encuentra en todos sus ramos
en estado de creacion, por eso mismo debe aprovecharse de
las sabias lecciones que le ofrece la Europa, y dirijir todos sus
esfuerzos 6 conquistar la conveniencia piblica, y el privado
bienestar del modo mas aparente y m6nos costoso.
Colonia en sus principios de la nacion mas preocupada a
favor de cuantas aberracione's han podido descarriar el enten-
dimiento human: oprimida brutalmente por sus delegados
de ent6nces ; mas luego, luchando por conquistar su indepen-
dencia i qu6 obra de arquitectura racionalmente construida
podrk contener Venezuela ? Ninguna. Y asi serk que el acier-
to en estas obras, pide el double trabajo de concebir el objeto
a que se las quiera destinar aquf, y comparar 6 ilustrar su de-
tal con las an6logas que nos ofrece la Europa, mas solamente
en disefio. Esto viene A recomendar inmediatamente el es-
tudio del dibujo geom6trico, no ya solamente comb la base de
la arquitectura, sino como precisa circunstancia para poder
concebir y discutir las construcciones europeas. Admira sin
embargo, que un preliminary tan necesario, y en nuestro caso,
urgente, se le haya descuidado tanto; mas es de esperarse
que todo tenga su remedio, y el dibujo lineal sea colocado en
























t I*~' 'J1 I -''E
F vi i 3 .43

0


















S- 57 A B

S49
a tF~ \o
\II t~b~A

57 A.


V C R 'c *


I I*









la instruction elemental, desde el moment que la arquitec-
tura sea vista en nuestro suelo con toda la importancia que
merece. El costo mui crecido que ocasionan tales construc-
ciones, la facilidad de cometer un error, la imposibilidad de
correjirlo, la influencia en fin que tiene el menor de ellos en
la comodidad 6 fortaleza de un edificio, demuestran que si to-
mando todas las precauciones que se recomiendan A un ar-
quitecto, todavia puede que el suceso no sea complete ; cuan-
do se desatienden las mas, y entire estas la primordial, cual
es el trazo y complete distribution de parties antes de empren-
der su construction, ent6nces es necesario. coivenir en que
el acierto es lo que por m6nos entra en el cAlculo de los em-
prendedores. Aunque en menor escala, rica es CarAcas en
ejemplos que comprueban esta verdad poco lisongera; mas
t6mese su amargo como el precise 6 inevitable de la me-
dicina. Aqui como en todas parties, los edificios piblicos
son de dos species : los dedicados al culto, y los nacio-
nales 6 municipales. Entre los primeros el que mas debe
llamar la atencion, por su magnitude y categoria, es la igle-
sia Metropolitana, la Catedral. Al frente de la plaza prin-
cipal, y ocupando una cuadra por esta parte, cualquiera
pensaria que su fachada fuera hermosa, imponente; que
hubiera fachada; y mas cuando sepa que una bonita y bien
construida torre ocupaba el Angulo de la esquina: pues todo,
m6nos eso. A la torre sigue un frontis, que asi lo es digno de
la iglesia Catedral, como lo fuera de una parroquia lugarefia;
verdad que estA cumplida la condition de los nichos, forma-
dos por pequefios pilaretes, vistosos y elegantes como los de-
p6sitos que suelen contener sus intercolumnios. Un atico pa-
rece que otro tiempo coronaba este frontis y la uinica y princi-
pal entrada al temple ; pero que su caracter ni de principal
ni de 6nica, pudo conseguirle una amplitud mas adecuada con
el todo, aunque si con sus colaterales pilarcillos. Salvemos
estos y aquella, salvemos el vestibulo i nos encontraremos en
Catedral? Si, y no: una enorme pared se eleva A nuestro
frente interceptando el paso. Es el coro, que como coro de
Catedral debia contener una gran capilla de miusicos y un 6r-
gano disforme, todo lo cual pedia gruesos maderos de embi-
gado, y este embigado robustas paredes; y la comodidad del
priblico, y la apariencia de un costoso edificio se vieron sa-
crificados A la condition de los misicos. con su 6rgano volu-
minoso. Al coro de miisicos sigue el de can6nigos, y a este
la calle peregrina que conduce al presbiterio del altar mayor,
de modo que la nave central se encuentra toda ocupada, y las
laterales sin otra comunicacion que la que ofrece el pequefio
2








espacio comprendido entire la puerta principal y el coro, De
aqui las grandes tropelias que se esperimentan a la entrada y
salida del temple. Mas esto no es todo. Como una cupula
cubre el altar mayor y presbiterio, estos se encuentran encajo-
nados por las paredes en que aquella descansa; y como la na-
ve central se encuentra toda destinada A los oficios, el p6bli-
co reunido en las dos laterales, no descubre nada del presbi-
terio ni puede ver mas que A los can6nigos cuando de este pa-
san para el coro, 6 al reves. Esto, A mas de la incomodidad
del concurso, ocasiona escenas de disgusto y escandalo tan
impropias del lugar, y lo que es mas sensible, motivados por
la mala distribution del edificio. Enormes grupos de colum-
nas acaban de obstruir en fin el poco espacio disponible, y
dan al todo un carfcter tosco y por demas pesado. Citase a
su favor la solidez, y en realidad este fu6 uno de los mui po-
cos temples que resistieron el terremoto del afio de 12, y se
cuenta que por precaucion mas bien que por necesidad, se
baj6 un tercer cuerpo que coronaba la torre. Pruebe esto en-
horabuena la lei de sus materials, que del des6rden de si
distribution jamas podra deducirse su fortaleza, 6 por lo m6-
nos esta nunca dependerA precisamente de tal 6 cual determi-
nada forma, puesto que infinite es el nfimero de combinacio-
nes que pueden hacerse con unas mismas fuerzas. Tambien
resisti6 el temple de San Francisco, que en menor area pue-
de contener un nimero mayor de personas, con mas comodi-
dad y mejor vista. Sus paredes, no solo no son tan robustas
como las de Catedral, sino que la interior, que divide la igle-
sia de lo que fu6 convento, se compone en su parte inferior
de varies macizos diversos en material como en dimensions,
y separados entire si por trozos de maderos ya destruidos en
su totalidad.
Ciertamente que las demas iglesias y capillas no siguen la
distribution de Catedral; los desaciertos se hacen mas nota-
bles mi6ntras mayor fuere la escala en que se cometieren. En
el ornament precise es confesar que esceden aunque no en
much al metropolitan. Si se esceptia el frente de la ya ci-
tada iglesia de San Francisco, que si bien es mayor que el
de Catedral, parece haber sido modelado por l1, los de los
otros temples anuncian por lo minos mas propiedad, aunque
no siempre andan mui acordes con el buen gusto y magestad
que piden tales obras. La part que queda de la destruida
iglesia de Altagracia, deja ver en su frente una confusa aglo-
ineracion de casi todos los 6rdenes : todo 61 es una pedanteria
arquitect6nica. Las metopas y triglifos del d6rico, los dente-
llones y volutas del j6nico, el follaje del corintio, todo se dis-
puta ahi un lugar mezquino y de ningun suceso. Los de San








Pablo, la Merced y Capilla universitaria no merecen ni citar-
se;. mas el de Santa Rosalia, y a juzgar por la parte reedifi-
cada del de San Felipe y Candelaria, se conoce ficilmente que
el gusto no era estacionario, sino que avanzaba en cuanto le
era dado en aquellas' circunstancias.
Pocos son los edificios nacionales 6 municipales que nos
dej6 el Gobierno colonial. Los dominadores de ent6nces mas
pensaban en mejorarse ellos que A la tierra confiada a sus cui-
dados, y A no ser por la piedad de los vecinos, no tuvidramos
ni aun esos pocos templos cuya buena 6 mala construction es
debida a donativos particulares, A los products de juegos de
toros, y ayudas de los fondos de propios. En rigor, el inico
que por su origen puede llamarse national, es el Cuartel de
veterans, que A la verdad revela poco la cuantia de los fon-
dos que en 61 se debieron invertir, como ni la capazidad de los
que dirijieron la obra. El linico m6rito que puede atribuirse-
le es la sencillez, aunque esta participe mas de rusticidad,
que ofrezca elegancia. En cuanto a solidez, la historic de Ve-
nezuela refiere A 61 su 6poca mas triste. La casa del real am-
paro, llamada hoi San Lazaro Nuevo, por su position eleva-
da, estramuros de la ciudad, present al acercArsele un golpe
de vista verdaderamente magestuoso: diversos pianos hori-
zontales, que se suceden formando una gran escala, ocasio-
na este efecto; mas la illusion se pierde, cuando llegado al
edificio, & todas manos se encuentra uno estrechado por mul-
titud de paredes que se cruzan en todas direcciones sin for-
mar un patio, ni una pieza regular, ni cosa que lo valga.
Estas son las obras pibblicas que nos han dejado nuestros
mayors. Al pasar ligeramente en revista las que me han pa-
recido mas importantes, desde luego que no he podido hallar
mirmoles que describir, ni construcciones colosales que ad-
mirar, ni combinaciones que recomendar al studio. 1 Pero
nosotros los modernos podremos ofrecer algo mas importan-
te, siquiera de mejor gusto ? V6ase la reedificacion de la Tri-
nidad, con aquel Atico que Ileva en forma de cuernos, que
Dios los guard: la de Altagracia, que para evitar otro fra-
caso, han acertado en levantar columns que bien p~idieran
servir para montar una bacteria A barbeta, tan desmesuiado es
su espesor ; y luego los arcos : ninguno bien estribado. En
San Mauricio estos amenazan ruina aun no concluidos. Dira-
se que no puede esperarse mas de estas obras, debidas A las
pequefas mandas que pueden recoger los phrrocos. Esto es
cierto, y honra sobremanera la penosa tarea que se imponen
los que las acometen ; pero los venerables curas no debieran
sacrificar lo mas laborioso de su empresa; como es la recolec-
cion de medios, A lo m6nos dificil y de mayores consecuen-








cias, como es la conveniencia y duracion de la obra ; debie-
ran pensar tambien en que no estribada competentemente una
obra de la magnitude de esos templos, la primera conmocion
puede derribarla, y ent6nces lo m6nos seria la p6rdida de los
valores'empleados, y much si los males que podria ocasionar.
No sirva de escusa la circunstancia de no poderse trabajar,4
la vez, sino gradualmente confdrme los ingresos, pues esto re-
comienda mas la necesidad de hacer former un piano de today
la obra, y sujetar a 6l estos detalles que se van levantando, y
aun eso, con consult de los maestros del arte. Una pared,
por ejemplo, entire las construcciones es la mas sencilla, y
sin embargo, su colocacion no es indiferente ni para el aplo-
mo general del edificio, ni para su distribution ni aspect;
otro tanto puede decirse de las columns, de las puertas y ven-
tanas, en general de todos sus elements ; pero lo que pide
suma atencion y discernimiento es el establecimiento de ar-
cos. C6mo, pues, se voltean estos y echan aquellas otras,
sin conocer fntes su armonia y equilibrio general? Conduct
semejante no puede justificarse, por mas que en su favor se
esciten simpatias, y se recuerden sacrificios de las personas
que la observan. En material en que va tan interesada por mas
de un respect la generalidad de la poblacion, mal pueden in-
fluir consideraciones personales.
La antigua casa de ayuntamiento fu6 destinada A carcel' en
ailos mui atras. Levant6se el plano general y emprendi6se la
obra; mas sea que el objeto de carcel no fuese desde ent6n-
ces sino aparente, 6 por cualquier otro motive, el piano ver-
daderamente no era para carcel; y esto lo prueba el tren de
balcones y rejas esteriores inconducentes A tal fin; mas si
quedaban salvadas las apariencias con ciertas divisions inte-
riores A que se daba ya destiny: tal era el departamento de
mujeres separado del de hombres por un fuerte muro sin nin-
guna especie de comunicacion ni el menor vano. Bajo tan in-
ciertos y ambiguos precedents, se infiere desde luego que la
obra se resentiria de sus efectos tan luego que se avanzase en
construirla; y asi fu6 que ella era carcel 6 palacio segun la
preociacion del funcionario que promoviese su continuacion,
y muchas vezes esto dependia del mismo alarife. Err6ronse
los niveles, el trazo de las paredes de fachada y traviesas, del
mismo modo que las divisions, de donde el quedar muchas
de ellas descuadradas, en des6rden las luzes, y corrida y mal
parada la simetria y elegancia: piezas estrechas, piezas de una
longitud desmesurada, piezas oscuras 6 con las luzes cruza-
das, de todo tiene, de todo puede irse A tomar ahi un ejemplo
de los efectos de la.imprevision. Las luzes interiors 6 este-
riores fueron establecidas antes de conocer sus ejes, de modo








que cuando se intent elevar el peristilo, este tuvo que some-
terse al capricho que habia presidido en aquellas, quedando
los intercolumnios con desigualdades injustificables. Sin em-
bargo de todo, la columnata es lo mejor del edificio, tanto por
su molduraje sencillo y bien distribuido, como por los arcos
que sustentan, elegantes y bien delineados: un solo defect
me parece encontrar en las columns, y es que son construi-
das en forma de conos truncados, al paso que si la diminucion
de la base aPcapitel se les hubiera dado conform a las reglas,
su.a~iecto 6 en detal 6 en conjunto produciria un efecto mas
agradable; no creo encontrar tampoco en ambas cornizas, in-
terior y esterior, el vuelo necesario y correspondiente A la al-
tura. Asi lleg6 la obra hasta coronar su segundo cuerpo, A cu-
ya sazon iquien lo creyera? vinieron a acordarse que para lle-
gar a 61, era material indispensable una escalera, y que el es-
tablecimiento de esta exige siempre no pocas condiciones.
Ech6se por fin una pared que proporcionaba un lugar estre-
cho, pero que se crey6 suficiente para la escalera de una cAr-
ceel; mas luego, reinando la opuesta idea de palacio, vinose A
ver que la escalera asi no quedaria decent yy qu6 hacer?
echar abajo la pared para retirarla una vara mas. Verdad que
aun todavia el lugar no era suficiente, y ademas la nueva mam-
posteria iba a coincidir con las luzes por aquella parte; mas
lo segundo, pequefio inconvenient era por cierto, visto que
aquella coincidencia, peregrina si se quiere, no carecia de
ejemplos en el mismo edificio, que mas de una luz tenia medio
embutida en una pared divisoria; espediente singular y que
no aventurar6 much, si digo que es la primer vez que ha-
ya aparecido en el mundo arquitect6nico. Tal fu6 el estable-
cimiento de la escalera principal.
Habiase cubierto de azotea la parte del Naciente, la cual
azotea tuvo por convenient venirse abajo. No se quiso ten-
tar de nuevo tales construcciones, y se orden6 el estableci-
miento de armaduras., Conservabase la tradition de que otro
tanto habia sucedido en el Cuartel deVeteranos i que el lindo
y mui variado valle de Caracas no habia sido creado para que
se admirasen sus contrastes! Construy6se la armadura; mas
como no s'e habia contado con la arqueria, esta se elev6 hasta
nivelarse con el enras de las paredes principles, que ya no
podian elevarse mas. i Se dejaria sin corriente la cubierta de
los corredores, 6 se echarian abajo las columns? Ni uno ni
otro; mas para este caso parece que las azoteas no presenta-
ban ya inconvenient alguno, puesto que encerradas y circins-
critas por los techos, su radio de alcanze no escederia la mag-
nitud del patio, que no es grande. Cubri6ronse pues de azo-
tea los corredores, con'lo que la gran circel, 6 sea casa mu-








nicipal, 6 bien Palacio de Gobiernro lleg6 a valer mui cerca
de nueve decenas de millares de pesos, y el Gobierno Supre-
mo convino en apropiArsela por igual valor. Ent6nces vinie-
ron & aparecer de bWlto todos los inconvenientes de una obra
seguida tan sin discrecion. Quisose dar a la fachada una apa-
riencia regular, y no se pudo; las luzes se encontraron desi-
gualmente distribuidas, y paredes divisorias se oponian k to-
da innovacion. Intent6se establecer al frente una escalera si*
quiera regular; y ya resuelta su construction, aun A costa de
dos grandes salas, la obra se detuvo A causa de la no sim6tri-
ca colocacion de las paredes interiores. Jamas colocadas las
luzes y macizos en sus ejes, ninguna variacion es possible, si
no se derriban todas las paredes. Ceiiido, pues, el Supremo
Gobierno a no introducir otra mejora que la de cerrar algunas
rejas, abrir otras, 6 trastornar puertas, resolvi6, con una cos-
tosa pintura, dar a la casa alguna apariencia de novedad y
grandeza. Tal es la obra mas reciente de nuestra arquitectu-
ra, levantada desde sus cimientos, y que por esta razon si-
quiera habria debido esperarse un resultado mas satisfactorio.
La inversion de una cuantiosa suma, la ocupacion de una de
las mejores posiciones de la ciudad, no har sido bastantes pa-
ra proporcionar al Gobierno de la Nacion un alojamiento por
lo m6nos acomodado, decent siquiera. Consecuencia todo del
poco studio de aquellas reglas fijas, invariables, que hacen
de la arquitectura una ciencia.
Otras fibricas hai dignas de lamar la atencion, 6 por su im-
portancia 6 por su costo: tales son las que en el estinguido
convento de San Francisco se efectdan.
La mas adelantada, que es la que fu6 dada al Colegio de la
Independencia, verdaderamente no es mas que modificacion
de la obra anterior. Las mismas innovaciones acaso no podrin
juzgarse rigorosamente, pues que ellas deben haber sido obra
mas bien de circunstancias y de la necesidad de adaptar el
edificio A las ideas de ensefanza del director, que el resultado
de un plan general, concebido con madurez y ejecutado con
unidad. Sin embargo, no deja de ser sensible que al haber he-
cho semejante concession el Congreso, no hubiese estipulado
tambien las bases a que debiera sujetarse aquella reedifica-
cion, puesto que vendri tiempo en que llegue a ser part de-
pendiente de la Universidad. De este modo fmbas reedifica-
ciones habrian marchado por un mismo plan, y tal vez, Ilega-
do el caso de su union, no habria que sacrificar la mejor par-
te quizas de los capitals invertidos en ella.
La otra parte que se fabric para Universidad Central, sigue
una plant diverse. Los peristilos y tribunas que circunscri-
ben el gran patio que le correspondi6 en la division, aunque








de construction descuidada y poco elegant, han sido conser-
vados; y como se tratase de fabricar el fondo, levantando ahi
la parte principal del edificio, puesta la fachada al Sur, hubo
de relacionarse las columns existentes con las que se proyec-
tasen, para conservar intactos los ejes de luz y de macizos.
Tales eran las condiciones del proyecto: los ejes dados: la
magnitude del fondo, que no era much: la elevacion de los
dos cuerpos, que era bien poca. A partir de bases tan mez-
quinas debia hacerse la parte principal de la Universidad, y
una gran fachada correspondiente A la magnitude del edificio.
El gran desnivel que se encuentra entire el Norte y Sur, pro-
porcion6 proyectar una fachada regular, y el que describe
estas lines siente la satisfaccion de ser el primero que
haya intentado el establecimiento de p6rticos en los edificios
pdblicos: verdad es que en la admission del proyecto influye-
ron much los Sres. Directores de Instruccion piiblica y el
ent6nces Secretario de Estado en el Despacho de lo Interior.
En lo restante del plano acaso no seria tan feliz, porque ahi
no hubo ninguna circunstancia favorable como en la fachada;
sin embargo, la part ejecutada ya ha merecido la aprobacion
del ptiblico, A pesar de que los intercolumnios hayan quedado
mas estrechos de lo que pedia el proyecto, que no tiene mte-
riormente sino columns aisladas, y las construidas lo estin
acompaiiadas de fuertes machines.
Si de estas obras pfiblicas pasamos a las particulares, las en-
contraremos como aquellas, divididas en dos grandes 6pocas:
las anteriores al terremoto del aiio de 12, y lag posteriores a 61.
Entre las primeras se encuentran algunas de un gusto deli-
.cado, de una distribution elegant y c6moda, y no pocas de
construction atrevida. Entre otras me ha llamado mui parti-
cularmente la atencion, una que fu6 de dos cuerpos y en que
todos sus arcos eran platabandas 6 claves plans; el cuerpo
superior vino abajo, y el inferior to solamente resisti6 la com-
mocion que debi6 ser igual para mmbos, sino tambien la mui
particular y violent que debi6 producer la caida de aquel. Aca-
so algun descuido en los estribos superiores ocasion6 la ca-
tfstrofe.
Entre las construcciones posteriores al afio de 12, no conoz-
co una siquiera que merezca mencionarse; mas este retroceso
se encuentra tan relacionado con nuestros acontecimientos
politicos, y con uno todo natural; pero terrible, que antes de
merecer inculpacion, debe mirarsele como a la herida que ha-
ce deforme al cuerpo que la recibi6 en el campo de batalla, pe-
ro que le honra. Despues del lamentable 26 de Marzo de aquel
ano, cuyos efectos verdaderamente tristes nunca llegarAn a ser
bien Ilorados; suceso que al describirlo, arranca al ilustre Belle








.aquel sentidotap6strofe al arroyo que abastece de agua la ciu-
dad:
i Ah I que entire escombros olvidar pareces,
Turbio Catuche, tu camino usado.

qued6 de ent6nces pues, arrasada casi en su totalidad, la esten-
dida Caracas,y las poblaciones mas vecinas. iA donde acudi-
ria tanto pueblo 6 guarecerse de la intemperie ? De ahi la fal-
ta necesaria de brazos para tantas reedificaciones; la violent
transition k albaiiiles de zapateros, sastres, y en general de
hombres que en su vida habrian puesto siquiera la menor aten-
cion en tales process. Por otra parte los horrores de la guer-
ra, las tropelias y devastaciones de un enemigo villano; &a
qui6n dejarian la necesaria tranquilidad de animo para pensar
en acomodarse? a qui6n la riqueza para llevarlo 6 cabo? No ha
podido ser de otro modo; los artesanos 6 desaparecieron, 6 tu-
vieron que olvidarse de su arte para plegarse a la necesidad;
los que esta misma arranc6 de otras industries para cubrir la
falla de albafiiles, no tuvieron otra escuela que el des6rden y
la confusion; el element necesario para tales obras, que es la
riqueza, fallaba tambien; y su objeto, que es la comodidad de
la vida dom6stica 6 social, Monteverde mand6 buscarla en las
selvas.
Pero una aurora mas tranquila deja verse ya en el horizon-
te de Venezuela. Pasaron las catistrofes de una guerra atroz;
pas6 Colombia, esa gigantesca creacion de Bolivar. i Las re-
vueltas interiors no habrin pasado tambien? Los pasos avan-
zados que Venezuela da hacia su prosperidad, asi lo demues-
tran. i Quiera Dios que los deseos del patriotism no se hayan
vestido los ropajes de la verdad! Piensen, pues, las personas
que se encuentran encargadas de la cosa piblica, las que ven
crecer sus fortunes A merced de leyes protectoras, en fin, las
que de algun modo pueden influir en la prosperidad de Vene-
zuela, piensen todos que la arquitectura es una de las artes mas
en contact con la felizidad dom6stica, el ornato y las comodi-
dades piblicas.
He procurado hacer una breve reseiia del estado en que se
encuentra la arquitectura entire nosotros; mi relate no parece-
r6 lisonjero, ni faltard quien quiera encontrar en 61 material de
resentimiento. Mi objeto ha sido llamar la atencion de todos
hicia la comodidad y ornato que deben procurarse A un pue-
blo, y esto no era possible sin entrar en detalles, 6 enfadosos 6
demasiado particulares para creerse con derecho 6 ser respe-
tados. Por otra parte, mis observaciones si por ventura son jus-
tas, no seran inoportunas aun tratando el asunto con un caricter
meramente privado. Mas la material se presta abundantemente







25
4 consideraciones de conveniencia pfiblica y seri bajo este pun-
to de vista que la seguir6 tratando, no porque crea que la con-
veniencia puiblica sea otra quela privada, y much m6nos con-
traria, sino que en position de elejir uno u otro camino, tomo
aquel que me parece mas acorde pon nuestro actual 6rden de
cosas.
De dos modos puede intervenir la sociedad en la construc-
cion de los edificios. Encargada de velar por la puiblica salud,
Icomo esta puede ser atacada ya por las dolencias que ocasio-
nan los descuidos en la distribution de las casas, ya por la in-
Iseguridad de la obra, la policia debe prevenir la generalidad
ide la distribution, 6 inspeccionar la calidad de los materials.
Si lo primero puede remediarse, y se remedia en efecto, sin
otro impulse que la conveniencia dom6stica, lo segundo no se
presta i tales mejoras, al paso que sus efectos pueden ser ter-
ribles. Prubbelo Caracas, que destruida por dos vezes, y la se-
gunda del modo mas espantoso, todavia no se conocen en ella
ni medianamente la fuerza y calidad de sus materials. E16-
vanse los muros de materials heterog6neas, con distintos pesos
especfficos, con diversas adherencias, con poca 6 ninguna afi-
nidad entire si; y se elevan para las casas de un solo piso a
una altura que mui c6modamente pudiera recibir dos; y si a
esto se une la poca simetria de la interior distribution, asi co-
mo el des6rden de los varios, se tendr6 una idea de la debili-
dad de nuestras paredes. Esto no mas que-atendiendo a la ge-
neralidad de su construction, que si se examine su intima es-
tructura, el asombro se apoderar6 del que observe. Nuestras
scales no estudiadas se emplean indistintamente: con la pri-
mera que viene a las manos se forma el mortero 6 mezcla
real. Esta, cuya buena lei corre ya tantas contingencies, ia
sido casi desterrada de la mayor parte de los edificios existen-
tes, y se la emplea con parsimonia en los que actualmente se
elevan: se la ha sustituido por otra en que una fuerte liga de
tierra destruye totalmente la forja. Aqui, donde el corte de
piedras es tan costoso, el empleo de semejante mezcla deja la
piedra bruta en la misma condition que si no se hiciese mas
que sobreponerla: la mezela se descompone y pulveriza. La
razon de este proceder no puede ser otro que la de atribuirse-
le, si bien m6nos fuerza que i la mezcla mortero, much mas
sin embargo que 6 la adherencia de la tierra vegetal empleada
sola; mas error es este en que todavia se encuentran no po-
cas personas de las mas versadas en fabricas. La tierra vege-
tal sometida k una fuerte presion no adquiere, es verdad,
aquella virtud de la mezcla real para soldar la piedra y petri-
ficarse ella misma; pero si la der desarrollar una gran adhe-
rencia que la hace resister a la intemperie much mas de lo








que se ha creido; la mezcla ligada con tierra, por el contra-
rio, ni conserve la virtud de la tierra vegetal, ni much m6nos
la de la mezcla. Sobrados ejemplos demuestran una y otra
cosa. Si se desbarata un muro construido con ese mezclote,
podrA observarse que las piedras se desprenden sin otro es-
fuerzo que el necesario para vencer su gravedad, y a mas, el
polvo que ocasiona su demolicion, prueba el estado de la liga
y esplica el hecho; no sucederia lo mismo con una pared to-
da de tierra, en la que muchas vezes es necesario arrancar
masas considerable que no permiten ser divididas. He sido
testigo de hechos semejantes en que he visto romper barras y
picos sin hacer mayor mella en la pared. Tambien pueden
verse la multitud de tapias aisladas que se encuentran en las
sabanas y escombros abandonadas, y admitirase toda la resis-
tencia de que es capaz la tierra vegetal sometida A la presion.,
Mas si estos hechos parecieren pocos 6 no mui comprobados,
como la material merece la pena ciertamente, no estara de mas
citar lo que dice un arquitecto frances, que si no me equivo-
co, es el primero que haya recomendado en una obra del arte,
observaciones, al parecer tan contrarias a los principios esta-
blecidos hasta ahora y seguidos por rutina, dice asi:
Este arte de construir A pison se trasmite de generation
,, en generation en el Lion6s y las provincias vecinas.
El viajero se queda agradablemente sorprendido, cuan-
,, do al acercarse A la ciudad de Lion, observa las colinas y
,, campos sembrados de casas ricamente decoradas y eleva-
,, das a la altura de dos 6 tres pisos sobre una extension vas-
,, ta y proporcionada.
"Entre todos los accidents nocivos a los edificios, sola-
,, mente los que provienen del agua son mas formidable A los
,, muros de tierra, que a las construidas con el mejor cali-
,, canto.
Una casa a pison, construida segun arte, y cuidada de
,, modo que el agua, 6 solamente una gran humedad, no pueda
,, penetrar hasta cierta profundidad el espesor de los muros,
, y cuyas fazes espuestas A las injuries del aire este-
Sror est6n completamente cubiertas de una buena capa de
,, mezcla mortero, no durari m6nos que aquella en cuya cons-
,, truccion se emplee la mejor mamposteria.
Pueden citarse paredes de tierra pura de 20 y mas pies
,, de elevacion sobre el cimiento, que se conservan todavia en
,, el mejor estado, y que existen nada% m6nos que uno y me-
,, dio siglo, sin que por eso hayan necesitado ni de mas fre-
,, cuentes, ni de mas importantes reparaciones que cualquie-
,, ra otra.
En una palabra, las construcciones A pison son esencial-








, mente duraderas, y del nuimero de aquellas que nos preser-
,, van mas eficazmente de las contingencies contra las cuales
, se imploran mas los recursos de la arquitectura; y tienen la
,, triple ventaja de ser prontamente terminadas y habitables,
,, de costar m6nos que cualquiera otra, y proveer, demolidas,
, un maravilloso abono para ciertos cultivos."
He aquf en mui pocas palabras hecho el program de una
revolution en nuestra arquitectura, principalmente en el inte-
rior de la Repdblica, donde se carece totalmente de los silla-
res de que abunda tanto el litoral. Si por ventura el studio
de las ciencias naturales con sus aplicaciones A las artes, lo-
gra entire nosotros colocarse algun dia al lado siquiera de las
abstracciones en todas materials, que es nuestra actual base
de instruction, ent6nces quizas podrdn esplicarse mejor estos
hechos, y aun reparar en otros cuya existencia seri nula y to-
talmente est6ril, mi6ntras se desconozca tanto la naturaleza,
comun y finica fuente de todo bien material. Venezuela, agri-
cultora por escelencia, no ha dado un solo paso para conocer
las leyes de la vegetacion de aquellos frutos que forman su ri-
queza ; ya no se estraiie que tampoco haya decretado la erec-
cion de un museo, donde A la par de aquellas particularida-
des meramente curiosas que distraen tanto al hombre cienti-
fico, se encuentren provechosas colecciones geol6gicas, de
que tan rico es nuestro suelo, y que son tan ignoradas. Solo
en poder de alguno que otro hombre estudioso, y que se re-
suelva A emplear buena parte de su fortune en .estas adquisi-
ciones, es que pueden encontrarse muestras de rocas, mine-
rales y diversas tierras. i A donde, pues, estudiar las cales
que nos ofrece el pais ? las mezclas y sus demas combina-
ciones ? Los demas procedures de la construction, A don-
de ? Ciertamente que en rigor semejantes cargos no pueden
hacerse a Venezuela, ocupada hasta aqui 6 en conquistar su
independencia, 6 en darse instituciones, 6 en afianzar el 6rden
interior ; acaso habra hecho relativamente mas que otros pue-
blos; pero esta circunstancia, Antes que de escusa, debe ser-
virle de estimulo para redoblar sus esfuerzos y procurarse una
base s6lida de independencia y prosperidad national.
Esta es la primera intervention que la sociedad debe tener
en el modo de construir los edificios: ensenar d construirlos,
6 promover este studio. La otra debe ser la exigencia del
cumplimiento de'estos principios. Mas como quiera que esta
facultad y aquel deber residan comunmente en poderes dis-
tintos, de ahi la no concurrencia de una y otra en los mas
de los casos. Esto no obstante, urge de tal manera la policia
en material de construcciones, que comunmente no se conocen
mas actos de la sociedad con respect A la arquitectura, que








exigencias : y ojala que esta imperfeccion misma tuviera
lugar entire nosotros. Verdad que los reglamentos de'policia
no le han olvidado; pero ello es tan ilusorio como otras mu-
chas de sus disposiciones, buenas, al nivel de nuestro estado
de cosas, pero no calculadas para ejecutarse. El Concejo mu-
nicipal del canton capital en su memorial del present ano pro-
puso a la H. Diputacion Provincial la organization de comi-
sarias para cada cuadra en las ciudades ; y la Diputacion Pro-
vincial, si no neg6 el proyecto, libr6 su organization al Con-
greso, como si una media local pidiese la sanction de toda la
Repiublica. Lo ciprto es que cada vez se difiere por mas tiem-
po la organization de una policia agent, y mil construccio-
nes inconsideradas se elevan, y mil escombros y casas desplo-
madas amenazan las vidas de las families que en ellas se en
cuentran, y las de los transeuntes. El nombramiento de un
inspector general de obras, es la idea mas simple, y por eso
la que primero se ocurre cuando se piensa en remediar estos
males: ella en la actualidad es la idea favorite de no pocas
personas ; mas no me parece que en caso de ser establecido,
sus resultados sean los que se esperan. La persona a cuyo
cargo corra la inspection de todas las fabricas, el examen de
las casas resentidas, el de los escombros y ruinas que amena-
zan caer, no debe ser tan cualquier cosa, siquiera para impri-
mir cierta respetabilidad A sus decisions; A mas, ocupacion
sera esta que no le d6 vagar: de donde se deduce que la do-
tacion debe ser fuerte. Por otra part, sus juicios para ser de
alguna consecuencia, deberan estar apoyados por la fuerza
material, de donde la necesidad de rodearle de esta. Se ve,
pues, que el funcionario asi creado, pide una fuerte dotacion,
y fuerza disponible. No considerando A los empleados sino
como agents de la production general, economizarlos sin per-
judicar esta, es reducir los gastos de production, de modo que
un nuevo funcionario no debe crearse sino cuando su presen-
cia sea necesaria, reconocida su utilidad, y no pueda suplirse
de otra manera m6nos costosa. Quitadas de los funcionarios de
policia sus atribuciones judiciales : aliviada su carga redu-
ciendo la esfera de accion de cada uno : todo en fin como se
propuso & la Diputacion, es sin duda lo que tendria una in-
fluencia mas inmediata en la policia urbana y de consiguiente
en la part de ella en que me ocupo. Ya no serian los debe-
res de un empleo, sino el eficazisimo interest individual, las re-
laciones de amistad que siempre son estrechas entire vecinos,
la emulacion, en fin, los poderosos resorts que se pon-
drian en movimiento. Estas ligeras observaciones me hacen
career que el sistema de comisarias, tal como lo propuso el
Concejo municipal, por su ningun costo, por el espiritu pibli-







29
co que necesariamente debe difundir, y por sis resultados no
solo en la arquitectura, sino en la policia en general, mas pro-
bables que todos cuantos quieran atribuirsele a un inspector
6 comisario general, dotado,y por este solo hecho,gravoso ya
alas diversas industries. Quiera el Congreso de 42, conside-
rar la material, y remediar males de tamafia trascendencia :
ent6nces.no mas ser6 licito esperar que el antiguo convento de
San Jacinto sea demolido 6ntes que sepulte bajo sus ruinas
tantos infelizes a~li encerrados, no condenados por las leyes,
mas si por la incuria, a muerte tan violent; ent6nces tam-
bien dejarin de amenazar la vida a tantos transeuntes por aque-
Ilas inmediaciones, los mui elevados, y mui desplomados res
tos del convento de la Merced; y tantas y tantas casas, asi
como la del correo, en que lajas enormes dejan verse desde la
cornisa formando el grupo de equilibrio mas aventurado.
Olegario Meneses.













DE LA INMIGRACION

EN VENEZUELA.



PRIMER ARTiCULO.

IlwTDIOVrCRION.-DECRETOS DE COLOMBIA.-DEORETOS DE 13 DE
JUNIOR DE 1831 Y 5 DE DICIEMBRE DE 1832.-DE 19 DE MAYO DE 1837,-
LE1 DE 12 DE MAYO Y DECRETO DE 27 DE AGOSTO DE 1810.

Mi6ntras que estas f6rtiles y hermosas regions occidenta-
les estuvieron sometidas k la corona de Espafia, secuestradas,
por decirlo asi, del rest del universe, y cerradas sus puertas
al comercio de las demas naciones con las haves de la politi-
ca falsa y suspicaz de unos mandatarios, que intes carceleros
que gobernantes parecian, tuvieron que contentarse los colo-
nos de grado 6 por fuerza con las relaciones mercantiles de la
metr6poli. Sabido es que en aquellos tiempos lo poco que no
venia directamente de Espafia, lo comprfbamos t los contra-
bandistas ingleses y holandeses ; y gragias t ese trafico ilicito
hubieron de conocerse en Am6rica mercaderias y efectos de
manufacture estranjera. Ent6nces fu6 asunto de particular
merced concedida en fuerza de poderosos valedores con la
Corte, el permiso obtenido por un sabio estranjero para siquie-
ra viajar por el pais, y eso porque el viajero no era sfibdito
de alguna potencia que inspirase rezelos al Gobierno por su
preponderancia maritima y commercial. Si Humboldt, como
era prusiano, hubiera sido singles u holandes, much dudo que
lo hubiera conseguido.
La revolution vino a poner t6rmino a este desacordado sis-
tema; los patriots conocieron desde luego la necesidad de
cultivar la amistad de las demas naciones, de fomentar su co-
mercio y de atraer pobladores y capitals que la ayudasen f
desarrollar todos los g6rmenes de su prosperidad a la sombra de
las instituciones republicans que proclamaran. En aquella ac-
ta solemne del 5 de Julio de 1811, candoroso a par que en6r-
gico document, donde consign Venezuela & la faz del uni-
verso la declaracion de los imprescriptibles titulos con que se








constituia de hecho y de derecho en nation independiente y
libre, me parece ver la conduct de modesto y pundonoroso
mancebo, que se creyese en el deber de esplicar a sus amigos,
los m6viles de alguna determination suya, audaz al parecer,
pero just en si misma, que A pesar de su natural timidez se
ubiese visto obligado & tomar en resguardo de su dignidad 6
sus derechos.
Bello es ver & un pueblo que al quebrantar sus cadenas se
present ante el Senado de las naciones yles dice:-" Yo per-
tenezco & este augusto cuerpo, yo me asocio a vosotros en
uso de mis naturales derechos y vengo k daros cuenta de mi
existencia, a esponer las causes justificativas de mi nuevo mo-
do de ser, y apoyado en ellas, a reclamar vuestras simpatias,
y si necesario fuere, vuestra ayuda y fraternal protection pa-
ra estribar sobre basas imperecederas la empresa de mi na-
cionalidad. Pocos ciudadanos cuento; pero la tierra es gran-
de, rica, hermosa; venid vosotros los que sufris y sobrAis en
ese mundo repleto de desgraciados, a labrar vuestra propia fe-
lizidad contribuyendo a la nuestra. Venid, que acA ser6is pa-
dres de hombres, de ciudadanos libres, mi6ntras que alla lo
ser6is de series miserables y degradados : cambiad vuestro
horrible pauperismo por nuestra tierra de promision. Venid, y
fundemos una sociedad normal que realize en moral, en poli-
tica, en economic, ese sistema social, espresion de la libertad
y la filosofia, emanacion del evangelio, (por mas que se haya
pretendido oscurecer su origen); ese sistema, que vuestros
amos llaman delirios de los ide6logos y filos6ficos ensuenos,
fundado en la igualdad de derechos, en la libertad del pensa-
miento, enla absolute emancipacion dela industrial, en el triun-
fo del saber y la inteligencia, del trabajo y la virtud. Venid y
eso que allA parece quimera, nosotros lo veremos realizado,
sin las trabas, modificaciones y restricciones con que algunos
de vosotros, mas generosos 6 m6nos esclavos, lo hab6is em-
pezado a establecer, contemporizando empero con los elemen-
tos que le son contrarios en vuestras viejas monarquias y
vuestras antiguas y orgullosas aristocracias. Aquf por el con-
trario lo adoptaremos con todos sus principios om6logos, y lo
admitiremos con todas sus consecuencias; que no tenemos
nosotros feudos, ni baronias, ni estamentos, ni fueros escep-
cionales de ciudades y provincias, ni grandes categories en-
tronizadas que se rozen con los intereses de la mayoria, y
opongan resistencia al pleno goze de los derechos de cada
uno.
Cordial era el convite ; pero, fuerza es decirlo, por ent6nces
en manera alguna tentador. Cierto era todo lo que el colono
americano ofrecia al vasallo europeo, pero cierto 6 manerade








profecfa. Era el compendio de un porvenir que solo en lon-
tananza se veia, allay en tercer t6rmino despues de dos 6pocas
omirlosas que habian de precederle : la desastrada de la guer-
ra primero; despues la turbulenta y azarosa del ensayo de
nacionalidad, para llegar por fin al establecimiento definitive
de una forma de gobierno, ilustrada con un cdmulo de pazifi-
cos precedentes constitucionales y una esperiencia adquirida
i mas 6 m6nos caro precio, logrado el aplomo del edificio po-
litico y sufocada toda zizaiia, toda semilla de des6rden. Vi-
no efectivamente la de la guerra que estall6 de luego & luego
entire la colonia y su metr6poli.
No era de esperarse que mirntras ella durase aceptaran
nuestro convite los habitantes de otros climas, trocando mise-
ria por miseria al abandonar los patriots lares por regions tan
distintas y remotas, y sobre todo ensangrentadas por la guer-
ra ; porque, en verdad i qu6 confianza es capaz de inspirar
un pais en revolution, por santa que ella sea ?
Al cabo de larga lucha y portentosas hazaiias, brot6 del se-
no de la guetra la hermosa Colombia, A cuyo nacimiento pre-
sidieron los mas venturosos agiieros. Al poder de la espada,
al gobierno del vivac, sucedi6 la Constitucion de Cicuta, y
triunfante la Republica de su tenaz enemigo, empez6 a tener
congress y a darse leyes. Bien pronto volvi6 la vista a su
poblacion, menor que la de cualquier principado de Europa,
de los de inferior 6rden, diseminada en un inmenso pais capaz
de alimentar c6modamente una poblacion igual i la mitad de
la del continent europeo. Y desde luego se apercibi6*de que
para poner en actividad todos los elements de riqueza que el
pais encierra en su seno, necesitaba mas que todo de hombres:
de hombres para ser rica, de hombres para ser fuerte. Con-
viccion es esta que, si bien adormecida 6 vezes, no ha cesado
de existir en todos los ariimos desde que se di6 la primera lei
Ilamando la inmigracion, hasta que en nuestros dias ha veni-
do 6 cobrar mas vigor que nunca. Y en efecto, si se esceptia
la instruction p6blica y los medios de comunicacion, no hai
otro objeto de tanta trascendencia, ni que tan eficaz 6 inmedia-
tamente influya en los r6pidos adelantos de nuestra patria.
, C6mo es pues que aquella conviction no ha empezado a pro-
ducir sino de mui poco tiempo h esta parte los efectos que
eran de desearse, principalmente cuando la agriculture, el al-
ma de este Estado, estaba mas que nadie interesada en su lo-
gro, despues de la sabia y ben6fica lei que proscribi6 el trafi-
co execrable de la raza africana ? Primero, por ineficazia en
los medios empleados : segundo, por la impotencia de los
agricultores para promover la inmigracion de jornaleros por si
mismos y 6 espensas propias, arruinados como estaban sus








caudales por la guerra y las revoluciones que le sucedieron
y tercero, porque el pais, entregado en un largo period 6 14i
funestas divisions que le impedian prosperar, (resultado de
esa lucha reaccionaria que por desgracia parece necesaria-
mente-previa en todas parties A la 6poca de consolidation,
cuando una revolution ha echado abajo un principio y consa-
grado otro) no brindaba confianza al estranjero capitalist, ni
al colono. t Y qu6 much que asi fuese cuando nosotros mis-
mos no la teniamos ?
Hoi por dicha comienza a realizarse, aunque todavia en
una escala inferior 6 las necesidades del pais, aquel deseo ;
merced a un sistema de inmigracion, que dista much de ser
perfect, pero descansa en dos condiciones esenciales al lo-
gro de su objeto, cuales son la tranquilidad interior y la efica-
zia en los medios.
He dicho que los empleados anteriormente fueron inefica-
zes. Este es un hecho evidence y manifesto. Por qu6 lo fue-
ron y c6mo, me propongo investigarlo en elpresente articulo,
pasando en revista los various actos legislativos y ejecutivos
que en Colombia y en Venezuela se espidieron con el objeto
de promover la inmigracion.
Por el decreto legislative de 11 de Junio de 1823 encarg6
el Congress de Colombia al Poder Ejecutivo de promover efi-
cazmente la inmigracion de europeos y norte-americanos, la-
bradores 6 artesanos, autorizAndole para disponer al intent
de dos 1asta tres millones de fanegadas de las tierras de domi-
nio national. Le favoreci6 ademas con un voto de confianza
para dictar las providencias'convenientes sobre la situation
local, establecimiento social y cuantos reglamentos fuesen ne-
cesarios para lograr la inmigracion. Los inmigrados, por el
hecho de serlo, se consideraban naturalizados.
Esta disposicion no ponia espresamente otros medios en
manos del Poder Ejecutivo para proteger la inmigracion que
una extension de tierras baldias, y no le asignaba el mas efi-
caz, el inico eficaz al intent, dinero. Porque, lo primero :
las tierras baldias eran ent6nces, y son hoi, al cabo de veinte
afios, totalmente desconocidas en cantidad y situation ; y lo
serAn mientras que no se establezca un m6todo cierto para su
deslinde, se destinen fondos y se nombren empleados bien
dotados para conseguirlo. En la Memoria de lo Interior del
afio pasado se lee lo siguiente :
Como uno de los medios que ]a lei pone a disposition del
Poder Ejecutivo (la de 12 de Mayo de 1840) para la protec-
cion y fomento de todas estas empresas (las de inmigracion)
son las tierras baldias y de particulares que sean 6 prop6sitq
3









para los inmigrados, por su salubridad y ferazidad, en todas
las provincias del Estado, el Gobierno ha tornado todas las
medidas qure estn a su alcanze para adquirir una noticia exac-
ta y circunstanciada de dichas tierras. No solo la ha pedido
6 los gobernadores de las provincias, acompailindoles los mo-
delos necesarios para que los hiciesen llenar con todos los da-
tos requeridos, y de una manera uniform ; sino que se ha
dirijido al Coronel A. Codazzi, tan instruido en todo lo relati-
vo al territorio del pais, pidi6ndole un informed estenso, com-
prensivo de cuantas noticias pueda dar de los terrenos incul-
tos a prop6sito para poblaciones de inmigrados, y empresas
anexas de agriculture, mineria y otras industries de facil de-
sarrollo en cada provincia, con mencion especial de la esten-
sion, temperature, producciones, &.a de cada terreno."....
El Gobierno duda con fundamento que las noticias pedi-
das a los gobernadores lleguen 6 ser bastante eficazes para
presentar un cuadro tan complete como lo require el articulo
2. de la lei, y cual se necesita para poder conceder terrenos
6 los inmigrados ; porque debiendo necesariamente valerse
los gobernadores de sus agents subalternos en los cantones
y parroquias, y careciendo por lo comun los juezes de paz
de los conocimientos necesarios para evacuar sus informed con
la claridad y exactitud debidas, siempre sera incomplete el tra-
bajo, siempre defectuoso el medio adoptado hasta aquf para
obtener tales noticias. Ya lo habia empleado Antes de ahora
con mal 6xito el Ministerio de Hacienda. Asi lo persuade el
resultado de las diversas circulares que desde 2 de Julio de
1831 habia espedido dicho Ministerio, sin otro fruto que las
noticias informes, oscuras y a vezes ininteligibles relatives 6
las tierras de ocho de las provincias de la Repiblica. Las de
las cinco restantes jamas llegaron al Gobierno ni buenas. ni
malas."
En vista de este prospect desconsolador, creo que ha lle-
gado el tiempo de que el Congreso acuerde una media para
que todos los propietarios de tierras presented sus titulos ante
un funcionario public que la lei design, f fin de que se pue-
da conocer cuales son los terrenos de propiedad particular y
cuales del dominion national. Al mismo tiempo deben apro-
piarse fondos para la mensura y deslinde de estos iltimos,
pues no hai otro medio de que la Nacion sepa lo que le perte-
nece. Al intent convendri reformar la lei de 11 de Octubre
de 1821, por la cual se mand6 establecer una oficina general
de agrimensura en la capital de la Repuiblica, y una particu-
lar en cada capital de provincia, tomando de ella las disposi-
ciones relatives a dichas oficinas, y escluyendo los articulos
que tratan de la enagenacion de tierras baldias."









"Estas disposiciones podrian combinarse con otras reglas
que tuviesen por objeto llevar A efecto el descubrimiento de
los terrenos baldfos y su perfect deslinde de toda propiedad
particular, autorizando al Gobierno para facilitar este arreglo
por medio de transacciones en los casos en que pudiera aso-
marse un litigio."
"Pero como estas 6peraciones son de suyo dispendiosas y
el tesoro piblico no esta aun en disposicion de subvenir a los
crecidos gastos que ellas ocasionarian, si hubiesen de hacerse
simultineamente en toda la Repiblica, convendria, si el Con-
greso acogiendo esta indication, espide la lei que se solicita,
que dada la plant general se autorizase al Gobierno para ir
estableciendo las oficinas de agrimensura y practicando aque-
ilos arreglos sucesivamente en las provincias, de manera que
concluido el trabajo en una, se empezase h hacer en otra, y
asi en adelante.


Al recomendar esta media sobre un ramo que por su na-
turaleza pertenece al departamento de Hacienda, he tenido
present que desde que el Collgreso ha contado las tierras bal-
dias entire los medios destinados al fomento de la inmigracion,
ha dejado de ser material estranfa 6 este ministerio, y he crei-
do por lo mismo necesario consignar aquf las indicaciones
conducentes a un arreglo que cada dia va haci6ndose de ma-
yor urgencia.
Es tanta, que sin ella acaso habria que diferir por un tiem-
po indefinido algunas de las concesiones que la lei de 12 de
Mayo y todas las disposiciones anteriores ofrecen a la inmi-
gracion, y relegar tambien una idea favorite del Congreso, del
Gobierno y de la Nacion : el establecimiento de poblaciones
de inmigrados.
Porque i c6mo otorgar las concesiones de tierras, ora a
los empresarios de poblaciones, ora a los inmigrados particu-
lares, cuando la Nacion ignore las que tiene, cuando gran par-
te de sus terrenos estan poseidos sin titulos, y cuando de ha-
cerse dichas concesiones antes del arreglo que se solicit, se
correria el riesgo de invadir las propipdades particulares?"
Tan cierto es todo ello, que la empresa utilisima del coronel
Codazzi estaria todavia envuelta entire mil dificultades si el ter-
reno que ha escogido fuera baldio, f causa de los muchos 6 in-
determinados trimites que habria de haber seguido para poner
en claro su cualidad de tal. Afortunadamente el lugar pertene-
ce un patriot (*), amigo del empresario,que convencido de
(*) El Sr. Martin Tovar.








la grande utilidad que va A reporter el pais de su estableci-
miento, ha cedido generosamente el terreno. En el curso de
este escrito tendr6 oportunidad de hablar con mas detention
de esta empresa.
Verdad es que la lei de 11 de Octubre, que se cita en el
pasaje que dejo copiado, ordenaba que fuesen registradas en
las oficinas de agrimensura las propiedades rurales de todos
los ciudadanos y estranjeros residents en la Repliblica y se
agregasen a los registros los pianos que se hubiesen levanta-
do. Con esta sola media, si hubiera sido cumplida, se habria
adelantado un gran paso en la averiguacion de los baldios ;
porque claro esta que constando por las mensuras, pianos y
registros, cuales terrenos fuesen de propiedad privada, todos
los demas eran del fisco. Pero la lei se qued6 escrita: ni se
ejecutaron aquellas disposiciones, por causes que no me cum-
ple investigar, ni ellas llenaban del todo su objeto. No basta-
ba saber que todas las tierras que no apareciesen descritas en
los pianos de los particulars eran de la Nacion ; era tambien
necesario medir estas, tenerlas de antemano descritas en pla-
nos topogrAficos que abrazasen secciones mas 6 mdnos gran-
des; y hecha esta operation, refundir en una sola carta de ca-
da provincia, aunque en menor escala, todos sus terrenos, asi
los de propiedad particular, como los de dominio national con
las demarcaciones necesarias. De esta suerte se hubieran po-
dido sefalar con el dedo,por decirlo asi,y A primera vista, los
terrenos que se destinasen para asientos de inmigracion ; eli-
giendo los mas convenientes por su situation, producciones,
temperature, &.a ora para las empresas de colonizacion, ora
para asignar funds a inmigrados particulares.
Por otra part, la lei de 11 de Octubre no impuso espresa-
mente A los propietarios la obligacion de costear sus respecti-
vos pianos para agregarlos a los registros en las oficinas de
agrimensura, y ya esto ofrecia un estorbo en su ejecucion, por
la resistencia que acaso opondrian los particulares A sufrir
aquel gasto, cuando sin los pianos de nada servirian los re-
gistros, supuesto que faltando aquellos no podria ilustrarse
con una representation sensible del terreno, el contenido de
los titulos de propiedad para evitar controversial y aclarar du-
das en lo sucesivo.
Esta visto de cuan poca utilidad fu6 la vaga concession de
dos A tres millones de fanegadas que hizo el decreto de 1823.
Por lo que hace A la Amplia autorizacion que di6 al Poder Eje-
cutivo, este no lleg6 A hacer de ella ningun uso important que
sepamos. Ni podia ser de otro modo, porque las necesidades de
la guerra subsistian en part, en aquel afio, en el territorio de
la Repfiblica. Las tropas realistas hacian sus iltimos esfuer-








zos refugiados en Puerto-Cabello, y Colombia habia llevado
ademas un ej6rcito ausiliar al Peru, donde la guerra se prolon-
g6 hasta 1824. Los gastos que esto acarreaba,-y las demas
erogaciones indispensables en todos los ramos de la adminis-
tracion, con un erario pobre, A pesar del empr6stito estranjero,
merced A las err6neas y afiejas instituciones fiscales, no cor-
rejidas aun por la legislation: todas estas causes reunidas y
cada una de por si, eran parte poderosa para impedir al Gobier-
no consagrar su atencion a un ramo de puro fomento,distrayen-
do sumas de dinero de su aplicacion natural i las necesidades
urgentes del moment para consagrarlas a la inmigracion, lla-
mandola y favoreci6ndola, ora con emprdstitos como se practi-
ca hoi, ora con ausilios mas liberals. En fin, fu6 la brillante
toma de Puerto-Cabello, fu4 la gloriosajornada de Ayacucho,
y comenz6 aquel brevisimo period de la efimera y ficticia pros-
peridad de Colombia.
De este tiempo no hai noticia de otra tentative de inmigra-
cion que la desgraciada de Topo, y alguna otra no mas feliz
en la provincia de Trujillo; y eso la finica idea que de ellas
se conserve, es que por no haberse procedido en su estableci-
mientoy direction contodo el tino y madurez que demandaban
losprimeros ensayos en material de tanta trascendencia, se ma-
lograron las empresas y causaron ademas al pais el grave mal
dedesacreditar todaslas del mismolinaje y objeto,relegandolas
indefinidamente hasta tiempos mas felizes, en que la necesi-
dad y un espiritu ilustrado de especulacion las pusiese, si es
licito decirlo asi, al 6rden del dia. Ayudaron A prolongar este
plazo nuestras contiendas y divisions interiores desde 1826
hasta 1831.
Durante la existencia de Colombia se di6 aun otro decreto
legislative en 1.0 de Mayo de 1826 en el mismo sentido, y
sin mejorbs resultados que el de 11 de Junio.de 1823. Por
61 se concedi6 al Poder Ejecutivo (vista la indication que hi-
zo en la Memoria de lo Interior de aquel afio, el Secretario
del ramo) la facultad de disponer de un million mas de fane-
gadas de tierras baldfas para el mismo objeto y bajo las mis-
mas reglas que prescribi6 el decreto anterior.
Colombia nos ofrece en este ramo lo mismo que en otros
muchos de p6blico interest, buenos deseos, actos legislativos:
ejecucion, resultados nulos. Parece que sus legisladores se
propusieron dar A sus comitentes y A la posteridad un testi-
monio de sus vehementes deseos por la prosperidad de la pa-
tria, y de que si el bien no se hacia, no era por falta de leyes,
ni porque ellos ignorasen ninguna de las medidas que exijia
el pais para progresar. Es menester hacer honor A la pureza
de sus intenciones; pero fuerza es confesar tambien que mu-








chas medidas encallaban no solamente por las circunstancias
political y el estado nada lisonjero de su hacienda, si tambien
por cierto empirismo que desgraciadamente presidia A la es-
pedicion de esos mismos actos, y hacia que por lo comun no
se acertase mas que a espresar el objeto, laudable siempre,
errdndose en los medios. No quisiera ser severe, pero pare-
ceme que habia en todo esto, sin perjucio de los mejores de-
seos, una especie de pedanteria political, de ostentacion 6 va-
nidad national por meter ruido y hacer gran viso en el mun-
do. iY que sucedi6? que comenzamos efectivamente 6 hacer-
lo; pero fueron los visos del espectro luminoso, que despare-
cen ap6nas se aparta el prisma que descompone el rayo
solar.
Llegamos ya a la 6poca en que rota la union colombiana,
comenz6 otra era para Venezuela. En una constitution, no
mas liberal que la de Ciicuta, salvo en el azaroso punto de
facultades estraordinarias, se ensanch6 el poder provincial,
abarc.ndosd el element federal en cuanto es verdaderamen-
te litil en todas parties y verdaderamente aplicable nuestro
pais, sin perjuicio de dejar en manos del Poder Ejecutivo na-
cional todo el nervio necesario para que nunca dejase de ser
el centro de la accion gubernativa : asi combinado el elemen-
to federal, casi ha permanecido encerrado en estado deg6rmen
por el espacio de diez afios, al cabo de los cuales ha comen-
zado h brotar y desarrollarse de una mauera sorprendente, sin
haber producido entretanto otros bienes que el de elaborarse
en secret al calor del element central, y en ese mismo es-
tado de g6rmen servirle de contrapeso. Ni era de esperarse
mas, antes que el pueblo se educase con las nuevas institu-
ciones, se acostumbrase a ellas, y las entendiese para practi-
carlas con una fe fundada en los bienes que estaban llamadas k
producer, y los males que de hecho han sabido evitar. Refle-
xiones son estas que acaso pareceran hasta cierto punto age-
nas de mi asunto ; pero yo no las creo de sobra cuando con-
sidero que las nuevas instiluciones de Venezuela han influido
en todas las mejoras del pais, y por consiguiente en el vuelo
que ha empezado 6 tomar la inmigracion hltimamente.
Ello es que mui recien constituida la Rep6blica, se oy6 un
clamor general por una media que hiciese efectiva la inmi-
gracion. En efecto, el primer Congreso constitutional espidi6
el decreto de 13 de Junio de 1831, por el cual autoriz6 al Po-
der Ejecutivo para promover direct y eficazmente la de
canaries, haciendo los gastos necesarios al intent, con tal
,, que se comprendiesen en la suma decretada para los impre-
,, vistos con el consentimiento del Consejo de Gobierno." Los
inmigrados tonian derecho de obtener carta de naturaleza a









su llegada al pais y el privilegio de estar exentos del servicio
de las armas .y de toda contribucion direct sobre sus estable-
cimientos agricolas, Exencion, esta iiltima, nula por cierto y
sin objeto ent6nces, porque si no me engano, en aquel tiem-
po no se pagaba al erario ninguna contribution direct, ni des-
pues se ha cobrado otra que la subsidiaria que se impuso en
1836 sobre la caiia y destilaciones, derogada por la uiltima
legislature.
Pero volvamos a los medios concedidos al Gobierno, y exa-
minemos si con ellos era possible promover direct y eficaz-
mente la inmigracion. En estado de creacion la hacienda de
Venezuela, contaba escasamente con un million de pesos de
renta, que ap6nas bastaban para sus gastos ordinarios en los
diversos ramos de la administration, por manera que los em-
pleados no percibian sino la mitad de los miserables sueldos
que tenian seilalados. En aquel ailo alcanz6 el presupuesto a
1.162.105 ps. 25 cs., de los cuales 25.000 ps. se sefialaron
para gastos imprevistos. En el anio siguiente subi6 6 1.209.233
ps. 20 centavos, y de ellos 40.000 fueron destinados para im-
previstos.
En el afio de 1831, ljos de alcanzar los recursos ordinarios
de la Nacion para subvenir a todas las necesidades pilblicas,
fu6 menestcr que el Congreso autorizase al Poder Ejecutivo
para negociar un empr6stito con que hacer frente 6 los gastos
de las fuerzas destinadas a restablecer el 6rden, ent6nces al-
terado, en las provincias del Este de la Republica. Con tan
escasos medios y en tan critics circunstancias, por demas
esti decir que el decreto de inmigracion no pas6 de buenos
deseos. Mucho se hizo con restablecer el 6rden, como se lo-
gr6, por medio de la famosa entrevista del Valle de la Pascua.
Mas tranquila la Repilblica en el aino siguiente de 1832,
aunque agoviada todavia por lag deudas contraidas para esta-
blecer el regimen constitutional, sin rentas por decirlo asi, y
no bien avenidas en uno las opinions de todos los buenos ciu-
dadanos, por consecuencia de los acontecimientos que dieron
muerte 6 Colombia y nacimiento 6 Venezuela; sin enemigos
que combatir,ni facciones que domefiar, pero en continue alerta
por los azarosos sintomas que de vez en cuando revelaban co-
natos de subversion en algunos animos inquietos; pudo no obs-
tante el Poder Ejecutivo pensar en la autorizacion que desde
el alo anterior recibiera, y libr6 en ejecucion del decreto le-
gislativo de 13 de Junio, el ejecutivo de 5 de Diciembre. Y
como la autorizacion envolviese la de hacer los gastos nece-
sarios, mui luego empezaron 6 verse algunos resultados bien
que diminutos.
Hallhbase a la sazon establecida en Caracas una sociedad








de propietarios respetables que tocaban de bulto mas que na-
die, la escasez de brazos para el cultivo de sus fincas rurales.
El fin de esta sociedad era promover la inmigracion de isle-
nos canaries, ora con sus propios recursos pecumarios y sus
relaciones dentro y fuera del pais, ora con los ausilios que pu-
diese recabar del Gobierno, facultado ya para emplear algunas
sumas en tan important objeto. Vatias y poderosas razones
influyeron en la opinion para llamar principalmente la aten-
cion hacia las islas Canarias. Amortiguada en gran manera
la animadversion entire americanos y espafioles, ya por la ac-
cion del tiempo, ya por efecto del gobierno mas liberal que
empezaba a disfrutai la Peninsula, fu6 natural que se volviese
la vista hacia unas islas de origen comun, rellenas de una
exuberante poblacion sometida A las miserias de la condition
colonial, mui apta para aclimatarse en nuestro suelo y acomo-
darse A nuestros habitos, y sobre todo con precedents en el
pais harto favorables de honradez, laboriosidad, sobriedad y
robustez. Estas dotes, la identidad del habla y la religion y
los vincuJos de familiar que existian de tiempo atras, ofrecian
las ventajas de aumentar de una manera homog6nea nues-
tra poblacion. Afifdase a todo esto la mayor facilidad y bara-
tura de su traslacion por estar A much menor distancia do
nuestros puertos que cualquier lugar de Europa. Asi es que
hasta ahora la inmigracion de canarios es la unica que se ha
logrado, y la inica adecuada para set inmediatamente. destina-
da a nuestros trabajos rurales en cualquier cultivo y tempera-
tura, cosa que no puede esperarse de la inmigracion europea
hasta despues de aclimatados en el pais.
A. solicitud de aquella sociedad destin6 el Gobierno 8.000
ps. en calidad de reintegro para satisfacer el pasaje de algu-
nos individuos 6 families naturales y procedentes de las islas
Canarias, que habian de venir a establecerse en el pais por
consecuencia de las operaciones de la misma sociedad. Des-
pues de esta concession, que fu6 hecha por Agosto de 1832,
espidi6 el Gobierno su decreto de 5 de Diciembre. Por 61 se
dispuso en sustancia que los inmigrados que quisiesen dedi-
carse a la agriculture ocurriesen al gobierno para obtener en
propiedad las fanegadas de tierras baldias que segun sus pro-
porciones pudiesen cultivar; y que a los que necesitasen ar-
rendar sus servicios, se les proporcionase ocupacion y subsis-
tencia por la sociedad de inmigracion. Dispuso ademas que
A los inmigrados que en particular exijiesen el abono de sus
pasajes, se les pagase de aquella misma cantidad, bajo la con-
dicion de reintegrarlos dentro de un aiio, dando fianza al efec-
to ; y que el valor de fletes 6 pasajes hasta la cantidad prefi-
jada de 8.000 ps. se admitiese como dinero efectivo en des-








cuento de los derechos de aduana. El valor del pagaje no de-
bia esceder de 45 ps. por persona siendo adult, ni de 20 si
fuesen nifios. En conclusion, manifiesta el Gobierno estar dis-
puesto A hacer la misma concession a cualquier empresario de
inmigracion que se obligase al reintegro.
Veamos ahora los efectos de esta media y de los esfuer-
zos de la sociedad. Bien pequenos en verdad, como lo fueron
los medios empleados. La protection efectiva consisti6 solo en
la escasa suma destinada para anticipar el valor de los pasajes;
y en las exenciohes de la lei; porque en cuanto k las tierras,
ya hemos visto las dificultades que hai todavia para llevarla al
cabo. Por fortune los inmigrados no han reclamado hasta aho-
ra el cumplimiento de esta promesa. En un cuadro adjunto h
la Memoria de lo Interior de 1840, se ve que en 1833 entra-
ron al pais 122, y en 1834, 455 inmigrados jornaleros y ar-
tesanos naturales de las Canarias. Los acontecimientos de
1835 y 1836, de funesta recordacion, paralizaron la inmigra-
cion en su cuna y ahuyentaron algunos individuos de los mis-
mos que habian venido. Inutil es decir que aquellos aconteci-
mientos dejaron al tesoro empefiado con los gastos que
fueron necesarios para restablecer el 6rden. Alcanzadb este
objeto privilegiado, fu6 precise pagar las deudas recientemen-
te contraidas y destinar fondos para cubrir siquiera en par-
te los dividends de la estranjera. De aqui la necesidad de
grandes ahorros por una parte, de nuevas contribuciones por
otra. Todavia la legislature de 1837 se resinti6 del movimien-
to de contraccion que las anteriores se vieran en la necesi-
dad de obedecer y dict6 una lei retr6gada de inmigracion, la
de 19 de Mayo de 1837.
Esta lei ofrecia A los introductores 6 empresarios una prima
de 30 pesos por cada persona de 7 6 50 afios, y cada padre 6
madre de'familia, aunque escediese de esta edad, y de 10 pe-
sos por cada una de las menores de 7 afios, con tal que los
inmigrados fuesen europeos 6 canarios. Pero esta prima no
se pagaria en efectivo, sino en descuento de los derechos que
debiese pagar el empresario por los efectos que impdoitase
para el sosten y adelantamiento de las empresas d que des-
tinase los inmigrados. Lo cual suponia que el impresario de-
bia necesariamente serlo de una colonia agricola 6 industrial,
y escluia de toda protection las introducciones de inmigrados
que no se hiciesen con este objeto. A.qui se prescindi6 ya
del pensamiento anterior de promover la inmigracion, y pre-
domin6 otro : el de protegerla 6 espensas de ella misma, en
caso que espontineamente hubiese empresarios, y aun esa
misma protection se hacia defender del nimero 6 cantidad de
las importaciones de la empresa. Si los derechos que esas








importaciones adeudasen alcanzaban A cubrir el total monta-
miento de las primas, se hacia el total descuento: si no, el
descuento era solo parcial. i Eficaz protection i Como si hu-
biese una gran concurrencia de empresas, y se desviviesen
los habitantes de todo el mundo por acudir a nuestros puer-'
tos, como acuden a Nueva York y los demas de Norte-Ame-
rica!
A pesar de todo no dejaron de venir 97 inmTgrados en este
aiio de 1837, 676 en el de 38 y 476 en el de 39, todos cana-
rios. No s6 si los empresarios obtuvieron alguna protection
del Gobierno por el sistema de primas. Lo que s6 es que
ninguna de esas introducciones tuvo por objeto fundar pobla-
ciones 6 colonies, y creo mas bien que vinieron a espensas de
la sociedad de inmigracion, 6 fueron contratadas por los mis-
mos empresarios con diversos particulares para servir en sus
haciendas en clase de jornaleros.
Estaba reservado A la legislature de 1840 sentar las bases
de un sistema de inmigracion combinado de tal modo, que sa-
tisficiese k las necesidades del pais. La lei de 12 de Mayo,
vigente hoi, refundiendo en parte las disposiciones anteriores,
derog6 la desencajada lei de 1837, seiial6 fondos para dar pro-
teccion efectiva a las empresas ; y puede considerarse como
el verdadero punto de partida de este ramo de fomento. El
Sr. Aranda, author del proyecto, se ha manifestado en estepun-
to tan certero como en todos los demas en que ha puesto la
mano para mejorar la legislation y la administration del pais.
Siguiendo el plan que me he propuesto, es este el lugar de
hacer el an6lisis de aquella lei y del decreto de 27 de Agosto
del mismo ailo dictado en ejecucion de ella, de describir sus
efectos y comparar el sistema que estos actos establecen, y
yo llamaria sistema venezolano de inmigracion, con los siste-
mas observados en otros paises; pero la material es 6rida
A pesar de su conocida importancia, tratada por pluma inesper-
ta v temo haber fastidiado con la extension de este articulo.
Por esto, y por no.salirme de los limits de este peri6dico, re-
servo su continuacion para otro cuyo sumario queda apuntado
en las precedentes lineas.-Crist6bal Mendoza.
















DE CADAVERES.



Los egipcios, los guanches y los peruanos, fueron famosos
en su tiempo por la manera que tenian de embalsamar los
cadaveres y prepararlos para durar siglos sin sufrir alteracion.
Las momias egipcias de ahora dos mil afios, escitan todavia
hoi la admiracion de los modernos, y son una de las curiosi-
dades de los gabinetes y museos europeos. El secret de las
preparaciones que impedian ]a corruption de los cadaveres,
se perdi6 en el trascurso de las edades ; bien que se ha sos-
pechado por algunos, y no sin fuertes razones, que mas que
al arte de los hombres, la conservation de las momias se de-
bia al estado termometrico 6 higrom6trico de los lugares en
que las depositaban, cuya alta temperature y perfect seque-
dad, no solaniente impedian la fermentacion pitrida, sino la
existencia y reproduccion de los insects. Algunos en nues-
tros tiempos, sinembargo creyeron poder imitar los antiguos
y aun se juzgaron poseedores del precioso secret. Llamaron-
se embalsamadores, por las confecciones aromaticas de que usa-
ron ; bien que tan mal entendidas y de tan diferentes y aun
opuestas virtudes, que mas bien aceleraban que impedian 6
retardaban la descomposicion; a que se afiadia la mutilacion y
profanacion de los cadaveres, que tanto repugnaban en sus ope-
raciones. Este era el estado de la momificacion, si tal pala-
bra puede admitirse, cuando apareci6 el m6todo del quimico
frances Gannal, ganando el gran premio Mounthyon. Los se-
tenta dias que los egipcios empleaban en esta operation y las
cuantiosas sumas que los embalsamadores cobraban, quedaron
reducidos por M. Gannal a dos 6 tres horas y una insignifi-
cante cantidad. La invencion escedi6 a toda espectativa, cuan-
do se vi6 que los cad6veres no sufrian ninguna mutilacion, y
que quedaban intactos, y tan frescos 6 inalterables, que pare-
cia que la muerte habia perdido parte de su imperio sobre la
fr6gil miquina humana. Dos c6lebres casos acabaron de ase-
gurar el triunfo del m6todo de Gannal y de imponer silencio
i los muchos embaucadores, cuya industrial moria en sus ma-


__ ~









nos al nacer el verdadero arte. Monseffor Quelen, arzobispo
de Paris, que espres6 formalmente en su testamento la volun-
tad de ser embalsamado por aquel quimico, lo fu6 en efecto,
y durante nueve dias, el pdblico le vi6 espuesto en la iglesia
Notre-Dame, de la misma manera que le. habia conocido en
vida; y la victim de la Villete, nifio de diez afios, espuesto
desnudo en la Morgue, atrajo por mas de dos meses las mira-
das de todo Paris, que contempl6 at6nito durante todo este
tiempo, aquel cuerpo, tan bello y tan fresco como si estuvie-
ra dormido. Y A la perfeccion del arte de M. Gannal se de-
bi6 sin duda el descubrimiento del atroz homicide.
El m6todo de este quimico es fAcil y simple, poco costoso
y mui breve, y se aplica a la conservation de los cadiveres y
de todos los objetos de historic natural, como cuadriipedos y
aves para gabinetes de esposicion; A la preparacidn de pieles,
ya para el uso ordinario ya para rellenar 6 empajar; y iltima-
mente, es admirablemente adaptable A la preparation y con-
servacion de las piezas de anatomia y de anatomia comparada.
Esta uiltima circunstancia nos parece que hace preciosisi-
mo este descubrimiento para nuestro pais, en done por su
temperature, que promueve inmediatamente la descomposi-
cion de los cadaveres, el studio de la anatomia trae, segun
el m6todo ordinario, mui graves inconvenientes. Deseosos
de que se ensaye este m6todo en material tan important para
el studio de la anatomia y la patologia, damos una ligera idea
de 61 a continuacion.
La material preservadora es un liquid, y las operaciones se
reduce a infeccion 6 inmersion.
PREPARATION DEL LiQUIDO.
Este consiste en una solution de sulfato simple de alimina,
seco: para ello se disuelve un kil6gramo (1) de esta sal en me-
dio litro (2) de agua caliente: el liquid debe marcar 32 gra-
dos en el are6metro.
Un cadaver human en nuestro clima require de tres A cua-
tro litros de liquid.
Para todos los animals la operation es la misma, y la can-
tidad de liquid se proporciona al vol6men del cuerpo.
Para preservar de los insects los objetos preparados, so aia-.
den A cada kil6gramo de sulfato cien gramos (3) de cloruro de
cobre 6 cincuenta de icido ars6nico.

(1) Un kil6gramo equivale 6 2 libras, 2 onzas, 12 adarmes y 15 granos del
peso de Castilla.
(2) Un litro es igual 6 80 pulgadas ciibicas de Castilla y corresponde po-
co menos de medio azumbre.
(3) Un gramo equivale a 20 granos del marco de Castilla.








PREPARATION DE ANIMALS DESTINADOS A FORMER COLECCIONES
DE HISTORIC NATURAL.
Todos los mamiferos desde el raton hasta el elefante, se in-
yectan por la arteria car6tida derecha.
Para hacer esta operation se hace una incision en la piel
de arriba abajo desde la cabeza hasta la clavicula; se separan
los mfisculos que est6n al lado de la laringe y se encuentra de-
bajo un nervio y una vena, que es la yugular, y apartando Am-
bos, se descubre la car6tida, la cual se tira con una pinza, y se
tiene levantada con un pequefio pedazo de madera. En esta si-
tuacion se le hace una pequefia incision, y se introduce de arriba
para abajo la punta de un sifon que se ata 6 la arteria con un hilo.
Hecha esta operation, se introduce con una geringa una can-
tidad de liquido proporcionado 6 las dimensions del animal.
Todos los mamiferos mas pequefios que el raton se inyec
tan por la base del corazon. Para esta operation se divide la
piel por el lado izquierdo del pecho, se levantan dos 6 tres cos-
tillas, se aisla el corazon, se le hace una picadura y por alli
se introduce la geringa y se hace la inyeccion. Hecha la ope-
racion, se cierra la herida y se cose la piel.
Todas las aves se inyectan por la laringe, que es la abertu-
ra que se encuentra a la raiz de la lengua. Para encontrarla
se tira la lengua con una pinza, se ve ent6nces la abertura y
por ella se introduce la geringa y se inyecta. Al introducirse
el liquid se nota que el ave estiende una ala, despues las pier-
nas y iiltimamente la otra ala. Al estender la segunda ala so
conoce que el liquid introducido es suficiente.
Cuando un ave ha sido inyectada, se le pasa un hilo por las
narizes y se cuelga durante veinticuatro horas, al cabo de las
cuales se ata por las patas y se suspended para que arroje el
liquid sobrante. A las cuarenta y ocho horas se puede dar al
animal la position que se quiera.
CONSERVATION DE LOS ANIMALS CUYA ORGANIZAC1ON QUIERE
ESTUDIARSE.
Cuando el animal est6 inyectado, basta meterlo en el mismo
liquido rebajado 6 seis grades de fuerza; para conservarlo en
todo tiempo disecable, debe cambiarse el liquido por prime-
ra vez un mes despues de la inmersion, la segunda vez a los
tres meses, la tercera 6 los seis y despues todos los afios.
PREPARATION DE' LAS PIEZAS DE ANATOMIA.
Despues que un cuerpo cualquiera ha sido inyectado de la
manera descrita, puede ser disecado durante quince dias 6 tres
meses segun el volfmen del animal y el estado de la tempera-
tura atmosf6rica; pero la diseccion puede continuarse indefini-
damente, si cada vez que el cuerpo comienza A secarse, se le
hace pasar una noche en el fluido de seis grados.-F. Toro.













(INEDITA.)


-. <-- :-





Y dudo si en sus lIgrimas la aurora
Mfstia tu nacimiento 6 muerte Ilora.
Rioja.
Cual suele entire mil bellas,
De un festin al recinto congregadas,
Erguir alguna de ellas
El talle esbelto, airoso;
Y en formas y atractivos eclipsadas
Dejar las mil que en cerco numeroso
En torno de ella estan; asi el florido,
El hojoso rosal que te embelesa,
Flavinio amado, en mi pensil descuella,
Y en hoja y flor ostenta su riqueza.
Orgullo del verjel y prez de Flora
Es mi rosal querido.
Embalsamado aliento al pecho lleva,.
A la par que los ojos enamora
Su abundante cosecha y olorosa,
Y cuantos la contemplan son rivals
Del c6firo, la abeja y mariposa.
Gloriese en buen hora
Pesto de sus rosales,
En buen hora cel6brelos la fama
Que Flora, es mi rosal a quien mas ama.
Ni, por sus rosas afamada, Pesto,
Ni los de Idalia bosques encantados
Vieron jamas su igual. Hijo de Febo,
Dan a la aurora envidia sus colors,
Y el alba, rico llanto, aljofarado
Mas que virti6 sobre las otras flores,
Sobre el rosal derrama bienhadado.









Contempla, amigo, admira
Sus variados primores,
Su sim6trica forma: hora mira
Cuan bullicioso c6firo y lascivo
Su follaje conmueve,
Y en rosea 116via caen
Deshechas, deshojadas,
Cabe el paterno tronco desparcidas,
Las que en su pompa ayer mir6 la aurora,
Flores hoi fallecidas.
De pimpollos sin cuento guarnecida
Luze esta aqui; como a una j6ven madre
Precozmente fecunda,
Crecida, infante prole la circunda.
Alli un ramo desmaya al dulce peso
De su fragante carga (*);
Acd y alli revuela,
O qu6dase en est6tico embeleso
Sobre una flor en delicioso beso,
El voluptuoso colibri que esmaltan
El oro y la esmeralda.

A Tilia y A Cefisa,
(Mis dos tiernas hermanas) que en su falda
Echando van las flores
Para dellas tejerse una guirnalda,
Contempla ahora. Escucha la porfia
Que entire ellas se suscita:
Aquel vistoso ramo
En una y otra escita
De poseerlo vivisimo deseo;
Y cada cual en su favor alega
El afan, el esmero
Con que el rosal cultiva agradecido.

Inocentes! Oh siempre, siempre el hado
Ansiedad mas penosa
De vuestras almas cindidas aparte,
Y amantes de las flores
Jamas prob6is ingratos sinsabores.



(*) Imitacion casual de este verso de Bello hablando del platano:
Desmaya al peso de su dulce carga."








Flavinio qui6n me. diera
La magia del pincel....! mas no que en vano
Hechizo tanto trasladar al lienzo
Intentara tenaz, y me perdiera
Tras uno y otro repetido ensayo:
Y del arte al desmayo,
Desfallecido al fin me sometiera.
Objeto de cuidados celestiales,
Rosal favorecido entire rosales:
Acariciado de las ninfas, vive
Para delicia mia,
En el eterno Abril de nuestro clima.
Dignisimo argument
De la musa de Rioja, en dulce rima
El debiera cantarte; acepta empero
Este mi humilde canto
Que el labio ensaya a tu primor y encanto.
Y t0, Flavinio amado,
Que en lazo estrecho, amigo,
De consuno conmigo
El culto de lo bello y verdadero
Profesas, yen y goza,
Goza conmigo de la plant hermosa.
Crist6bal Mendoza.


Caracas Junio 16 de 1836.







@~-~-.-~-~---*'--c--- --- -



EL LICEO


VENEZOLANO.

N. 3. FEBIEEO DE 184'.






RESUMYEN DE LA GEOGRAFIA DE VEiNE&IiUELA
POR AGUSTIN CODAZZI, FORMADO SOBRE EL MISMO PLAN QUE EL DE
BALBI, Y SEGUN LOS CONOCIMIENTOS PRACTICES ADQUIntIDOS PO'
EL AUTOR, EN EL CURSO DE LA COMISION COROGRAlFICA QUE PItBS &
SU CARGO EL GOBIERNO DE VENEZUELA.-Prris, imprenth de- F ufief y'
CoMp. 181, 1 volWmen 8vo. frances.
En el informed leido en la sociedad de geografia de Parns
por el Sr. Berthelot, secretario de la comision central, propu-
so este senor que el bello trabajo del Coronel Codazzi fue-
se admitido al concurso para el premio annual que se adjudica
a los viajeros.que han servido mejor a la ciencia." Yen el
presentado al institute de Francia por los miembros Arag6,
Savary, Elie de Beaumont y Boussingault, estos sefiores con-
cluyen asi: Los trabajos del Coronel Codazzi que han exii
jido tanta constancia de su parte, nos parecen en su conjunto
y bajo todos respects, dignos del mayor fomento. Vuestros
comisionados no dudarian pediros que les acordiseis la mayor
prueba de vuestra estimacion, haci6ndolos insertar en las me-
morias de los sabios estranjeros, si tal peticion fuese realizable,
tratindose de materials tan voluminosos y que ademas estin
en visperas de ver la luz public. A causa de esta imposibi-
lidad; pero solo & causa de ella, se limitan i proponeros que
se den las gracias al Sr. Codazzi por su important comuni-
cacion. Piensan tambien que por la ilustrada protection que
el Gobierno de Venezuela ha concedido siempre i los traba-
jos de este hibil official, seria just y itil que una copia de
este informed fuese dirijida al Congreso de aquella Rep6blica,,
por el intermedio del Sr. Ministro de Negocios Estranjeros."
Las conclusions de ambos informes fueron adoptadas;








y el resultado ha sido, que el Sr. Codazzi se encuentra hon-
rado con el segundo premio de la sociedad geogrifica de Pa-
ris; y el Congreso de Venezuela ha recibido ya, como ilus-
trado protector de un bello trabajo geogrAfico, un distinguido
testimonio de aprecio de parte del cuerpo cientifico mas ilus-
tre de la Europa.
Titul6s son estos que prueban el m6rito y asegaran la re-
putacion de la obra que consideramos, y que harian parecer
como impertinente y aun ridicule cualquier juicio que sobre
ella adelantasemos, si la consideration de ser, como es, un
monument national, no escusase hasta cierto punto la pre-
tension de un venezolano A dar tambien un parecer.
Creemos que la obra del Sr. Codazzi reune condiciones
que la dan, podemos decir, una importancia esclusiva en el
present estado politico y moral de este pais. Como nation,
la independencia de Venezuela es complete, y el acierto en
su march political dependera del mayor 6 menor grado de
ilustracion en su gobierno y en sus masas : como pueblo que
se civiliza y que ha adoptado la civilizacion europea, su de-
pendencia del antiguo mundo es tambien complete, y sus
progress en esta carrera dependerkn durante much tiempo
de los progress de aquel. Una necesidad moral, del mas alto
6rden, liga ]a America a la suerte de la Europa, desde que
abandonando sus propias aunque escasas nociones, adopt de
esta, religion, ciencias y artes. Esta civilization, como reinan-
te ha de parecer perfect; pues las miradas de la humanidad
solo son retrospectivas, y por detras se deja solamente lo que
se cree falso 6 err6neo. De aquf el incesante anhelo por tras-
plantar t nuestras regions no solamente las artes litiles, las
verdades demostradas, las invenciones ingeniosas de la culta
Europa, sino tambien sus hombres, sus usos, sus costum-
bres, la masa entera en fin de opinions y conocimientos es-
peculativos y prActicos que mezclados con errors, estravagan-
cias y vicios, forma lo que se llama una civilizacion. De aqui
tambien la necesidad de tentar A los pueblos trasatlAnticos con
nuestro suelo y sus tesbros naturales, para estimularlos A es-
ta, double emigracion de hombres y de artes. Una obra, pues,
como la del Sr. Codazzi, que hace conocer tan complete y
ventajosamente un pais que solo necesita de cultural y tiempo
para dar existencia v colmar de bienes a pueblos numerosos, es
la mas propia para corresponder a la gran necesidad de una
nation americana, y para hacer tambien inmensos beneficios
A las europeas que ven atormentarse en su seno una pobla-
cion escesiva.
Locamente ufanas hasta ahora las repuiblicas Sur-america-
nas con lo que han llamado sus glorias, se han figurado que









el mundo at6nito volvia 1os ojos i admirar sus proezas, la fama
de sus heroes, el saber de sus politicos, sus interminables con-
tiendas, sin conocer que la vieja Europa reia de sus jactancias,
y que necesita para moverse de calcular sobre realidades. Ve-
nezuela es la primera que empezando a despejarse de este
devaneo pueril, ha sentido la necesidad de buscar en los tra-
bajos de la paz mejores titulos de gloria y senda mas segura
Ssu prosperidad. Asi tambien es la primera que ha dado a
.luz una grande y hermosa obra de este g6nero; obra que ha
merecido los aplausos de sabios ilustres, y de corporaciones
que tienen el cetro de las ciencias, haci6ndoles admirar la sen-
satez y' buen camino de una repiiblica de ayer, de un pueblo
naciente que ap6nas descansa de treinta afios de guerras y es-
tragos: una obra en fin, donde el ge6logo, el ge6grafo, el natura-
lista, el estadista, encuentran con satisfaction una description
cientifica de una part hermosa y casi inesplorada del globo,
con observaciones sumamente interesantes respect de la for-
macion y configuracion de sus montailas, curso de sus ma-
gestuosos rios y delineacion de sus grandes concas; noticias
nuevas de una infinita variedad de producciones naturales en
los tres reinos; ingenibsos cuadros de poblaciones, products
y consume; y muchos otros datos preciosos para la zoogonia
y climatologia, que estimulan al sabio h sus esploraciones, y
convidan a la poblacion sobrante y oprimida de la Europa &
venir A gozar de los beneficios del Criador en un suelo, nu.e-
vo, vasto y rico.
Hemos dicho que esta obra corresponde a la gran necesi-
dad de un pueblo americano, porque tal es la que ellos se han
impuesto de copiar la sociedad europea. Linaje, idioma, re-
ligion, todo se ha pretendido derivar de ella; sus leyes, usos
y costumbres,nos riigen y gobiernan sin siquiera las modifica-
ciones que otro clima y diverse grado de cultural y de riqueza
debieran producer; a sus sistemas filos6ficos y politicos, he-
mos amoldado el pensamiento y la sociedad; sus necesida-
des nos han invadido por artificiales que sean; abrazamos sus
errors, aprendemos sus vicios, y en este incesante afan por
imitar, hasta la sombra de lo native destruimos. Ni una cos-
tumbre national queda, ni la mas pequefia originalidad que
revele un tipo propio; ni es possible ya que despunten poesfa
y literature patrias; y hasta las razas indigenas, sefioras de
esta tierra, huyen, desaparecen, se aniquilan A la luz de esta
nueva civilizacion ; asi como en nuestras sabanas, cuando el
pastor las incendia para que reverdezcan los prados, las aves
y las abejas huyen despavoridas de la llama que recorre la
llanura, 6 perecen en sus nidos sufocadas 6 abrasadas.
Nos arranca estas reflexiones la vista del hermoso y a um








tiempo trite cuadro que ha formado el Coronel Codazzi de
los pueblos aut6ctonos que un dia poblaron estas comarcas
Placer y pena alternativamente siente uno al ver sefialadas en
la carta, tanta tribu diverse como habit esta region, tanta 'tri.
bu destruida de que no queda ni aun nombre. Todo el curse
del Bajo-Orinoco con. el mar de las Antillas estaba dominado
por la hermosa y guerrera raza Caribe, que estendia sus ra,
mas al Caroni, al Ciris y al Cuyuni, y venia a confundirse en
las !lanuras de Barcelona con la numerosa familiar Cumanago.
ta, que iba h su vez & enlazarse con los poderosos Tamana-
cos; y estos se estendian por las montafias de este nombre,
los Gidires, Orituco, y una gran parte del Alto-Llano. Los Ca-
rdcas, Tdques, Tdrmas, Mariches, eran sefiores de los pai-
ses que riegan el Tui y el Guaire. Los Tacariguas, Ardguas,
y Mereg6tos poblaban los f6itiles valles de Ar6gua y las ame-
nas orillas del lago de Valencia. Los Zapdras, Tamandres,
Quiriquires, las margenes ardientes y frondosas del lago de
Maracaibo. Los Mucuchies, Chamas, Yaritdguas, las neva-
das alturas de Merida. Y de todas estas tribus, qu6 queda?
Algunos restos dispersos, confundidos, degenerados, sin pa-
tria,. ni lengua propia. La espada, la peste, el cautiverio, una
civilizacion hostile, han cambiado la faz de estas regions.
Tantas lenguas olvidadas, tantos monumentos perdidos para
los studios etnogrificos. ; Qui6n resolveri ya los grande
problems sobre el origen de estas castas, la formacion de sus
idiomas, sus relaciones con el resto de los pueblos Recr6e-
se, enhorabuena, el amante de las artes, con el progress de
nuestros tiempos : admire los hilanderos y batanes, y los yun-
ques y molinos : contemple las inmensas acumulaciones de
tejidos y joyas y drogas 6 instruments : numere las naves
que cruzan todos los mares, y los puertos que las reciben; to-
do esto es grande, es verdad; todo esto da placer, aunque mas
todavia afan ; pero lamente el que penetra con mirada mas
profunda en la historic del g6nero human, 6 alcanza a com-
prender bellezas de un 6rden superior, la destruction de las
razas americanas que ocupaban un mundo enter; campo in-
menso de studio y observacion, donde todo era nuevo y ori-
ginal, donde todo era problema y misterio. Todo pereci6 ya:
imperios, pueblos, monumentos, tradiciones, todo desapare-
ci6 de la sobrehaz de la tierra para no volver jamas.... Lan-
z61o al abismo la mano de la civilizacion; de la civilizacion
que hoi con gravedad irrisoria ostenta vanidad del studio 6 in-
terpretacion de alguna que otra ruina, restos de su propia des-
truccion. Asi un maniaco que encuentra en despoblado timi-
da y hermosa doncella que resisted a sus caricias, se enfurece,
la toma en sus brazos y la arroja a un hondo precipicio; y









despues asomrndose al borde de 61, contempla entire asustado
y curioso la sangrienta huella de su victim, y recordando ou
desfigurada im6gen, esclama dementado: i oh que fu6 her-
mosa !
No es m6nos interesante la carta hidrogrifica trazada por el
Sr. Codazzi, en que se ve delineada la configuration de las ho-
yas que forman los diversos sistemas fluviales en que esti divi'
dido elterritoriode Venezuela. La inmensa delOrinoco, en que
corre este magestuoso rio, que en su curso de 426 leguas re-
cibe las aguas de una superficie de 30.800 leguas cuadradas,
de la boca de 436 rios y mas de 2.000 riachuelos tributaries
snyos; y que revolvi6ndose sobre si mismo como una inmen-
sa serpiente, despite el famoso brazo del Casiquiare que se
encadena por elRio-Negro al otro vasto sistema delAmazonas.
La del Cuyunf, cuyas aguas recoje el rio de este nombre en
una extension de 3.500 leguas cuadradas. La hoya del golfo
de Maracaibo que recibe las de una superficie de 4.000 le-
guas cuadradas y cuyo fondo lo forma el hermoso lago del
inismo nombre. La del lago de Valencia, cuyas aguas sin sa-
lida vieneride una superficie de 108 leguas, i recojerse en es-
te bello tanque alpine, 516 varas sobre el nivel del mar. Las
de los golfos de Cariaco y de Piria forman tambien su siste-
ma apart, recojiendo la primera las aguas de 34 rios, y la se-
gunda las de 90 rios y mas de 200 riachuelos. Desembo-
can ademas diretamnente al mar por diversos declivios 230
rios y mas.de 400 riachuelos que recorren una superficie de
2.907 leguas cuadradas.
El cuadro de la perspective ideal de las cadenas de monta-
fias que se alzan en Venezuela hasta la region de las nieves
perpetuas., es bellisimo. Alli se hallan determinadas 317 al-
turas, y entire ellas las de todas las ciudades, y puntos impor-
tantes de la Repiblica. Otro cuadro comprende el curso de
60 de los principals rios que surcan su territorio, clasifica-
dos segun los diversos sistemas de montafias de donde traen
u origen,
Large seria, an fin, enumerar los importantes datos, noticias
y observaciones de que esti liena esta obra, que sabran apre-
ciar no solamente los versados en la geografia general, en las
ciencias naturales, y en la estadistica, sino tambien los que lle-
vados del laudable deseo de conocer su propio pais, procuren
formarse una just idea de su extension, poblacion y produc-
tos, y ,de todos los elements de prosperidad que encierra, y
que solo necesitan para desenvolverse, que la Nacion y el
mundo lo. conozcan y aprecien.
i Ha1remos cumpldo con nuestra mission de revisadores,
haciendo notar la belleza 6 importancia de la geograffa y itl'as









del Sr. Codazzi, recomendindolos al studio y aprecio de
nuestros conciudadanos ? No lo creemos : algo mas merecen
estos preciosos trabajos, y nos juzgariamos participes de un
ruin sentimiento, si no contribuyesemos con nuestros d6biles
esfuerzos a alcanzar elpremio de que son dignos. La socie-
dad geografica de Paris ha concedido al Sr. Codazzi una be-
lla distinction : el ilustre institute de Francia no solamente ha
honrado altamente al autor, sino que haciendo intervenir al
Ministerio pfiblico, ha presentado al Congreso de Venezuela,
protector de estos trabajos, un testimonio espl6ndido de apre-
cio y admiracion. Qu falta? Que el mismo Congreso se
muestre aligual de aquellas ilustres corporaciones, en inteli-
gencia y zelo para apreciar y recompensar dignamente tan
tiles tareas. Lo esperan asi los amantes del progress de las
'luzes y de los studios series y tiles ; studios que han de
dar algun dia A esta tierra hombres ilustrados para sosten de
la patria y honra de la Am6rica (*).-Fermin Toro.

Escrito ya el articulo que antecede, hemos recibido origi-
nal la nota que A continuacion traducimos. Nuevo titulo de
honra para Venezuela : nuevo estimulo para mostrarse digno
de 61 el Congreso de la Nacion.

REAL SOCIEDAD GEOGRAFICA.=LONDRES.
3 WATERLOO-PLACE NOVIEMBRE 11 DE 1841.
Senior :-Estoi encargado por el Consejo de la Real So-
ciedad Geografica, de acusar recibo de la nota de U. de 5 del
corriente A que acompafia un ejemplar de la important obra
del Coronel Codazzi sobre Venezuela, que consiste en un ma-
pa general de aquel pais, un atlas de sus diferentes provin-
cias y cuatro volimenes de historic, geografia y estadistica.
Ansioso siempre el Consejo de manifestar cuanto sabe apre-
ciar trabajos geograficos de la magnitude de los del Coronel
Codazzi, ejecutados de una manera tan admirable, espera de la

(*) Creemos digno del Congreso de Venezuela la condonacion del prgs-
tamo que hizo al Sr. Codazzi para ausiliarle en la publication de esta obra.
Sus amigos; los que le han visto en Paris en union de los Sres. Baralt y
Diaz trabajando incesantemente noche y dia; los que saben estimar siquiera el
valor material de on hermoso mapa general, un atlas con 29 cartas y cuatro
volimenes de geografia, historic y estadistica, saben que los manejadores de
esta hermosa empresa no han querido ser comerciantes, cuando se ha tratado
de sus preciosos trabajos. Han querido quo por el precio de cost, estuviesen
al alcanze de las mas mediocres tortuhas: prefieren al lucro la difusion de co-
nocimientos uitiles entire sus compatriotas. Que el Congreso remunere sus ta-
reas y desprendimiento!







55
bondad de U. se sirva trasmitir A dicho Sr., en cuyo nombre
U. se ha servido presentar la obra, la plena aprobacion que el
Consejo ha dado a sus trabajos.
Institaida esta sociedad para el fomento de la ciencia geo-
grifica, no puede menos que agradecer al Gobierno de Vene-
zuela sus ilustrados esfuerzos para hacer ejecutar con exac-
titud los pianos y la description de su territorio, y publicar no-
ticias geogrAficas sobre aquel interesante pais.
La obra del Coronel Codazzi honra tanto A 61 mismo, como
al Gobierno bajo cuyos auspicios ha sido ejecutada, y el Con-
sejo espera que U., como Representante de aquel Gobierno,
se sirva aceptar la espresion del aprecio con que mira la dicha
obra, y trasmitir al Coronel Codazzi sus espresivas gracias por
su valiosa donacion.
Tengo la honra &.--W. R. Jackson, secretario.
Sr. Fortique.
















DEL DOCTOR AUZOUX.



Itaque, iota nature rerum contemplatio, quamvis non
faciat medium, aptiorem tamen medicine reddit,
(Corn. Cels. Prwfat.)

El studio de la Anatomia, relegado tanto tiempo ha, A los
hospitals y anfiteatros, rodeado siempre de horror y de es-
panto, y objeto de tedio y repugnancia para muchos, se ha
hecho en el dia tan estenso y su utilidad es tan generalmente
conocida, que principles y reyes no se desdeiian de abrazarle.
(t) i Y c6mo podria ser de otra manera ? Principes y reyes,
nobles y plebeyos no son igualmente hombres? iY puede el
hombre ser indiferente f la ciencia que le revela la intima es-
tructura de sus 6rganos ?.... Sin embargo, este natural deseo
de descubrir nuestra organization, de investigar las diversas
parties que entran en la formation de nuestra maravillosa ma-
quina, se encontr6 much tiempo sufocado por el horror innato
k manejar nuestros restos mortales, 6 por las ideas supersticio-
sas que durante largo tiempo dominaron el espiritu del hom-
bre. Felizmente para la humanidad, disiparonse las tinieblas
del fanatismo, y los sabios de Europa allanaron un tanto con
sus numerosas liminas y bellas preparaciones, el grave y fas-
tidioso inconvenient de hallarse para estudiar la Anatomia,
rodeado continuamente de sangre, de miembros destrozados
y en medio de emanaciones infectas y mal sanas, A pesar de
esto, el anat6mico y el artist no quedaban aun satisfechos con
tales preparaciones. Ellas, 6 presentaban en conjunto el ca-
daver del hombre bajo un solo punto de vista, 6 dejaban solo
ver cada una de sus parties aisladas sin relacion una con otra.
Ningun aparato, ningun 6rgano podia ser desalojado para de-
jar ver al contiguo 6 al colocado mas profundamente que 61, y

(*) De Klao : romper, desunir.
(t) El actual Rei de Francia ha hecho que su hijo siga los cursos de Ana-
tomia.


_ __








el colorido de los diversos tejidos carecia generalmen ri e e a-
turalidad.
Pero estos obsticulos y mas todavia, estaba reservado 4
nuestra 6poca, .pocade empresa yde ingenio, el superarlos. El
diestro Dr. Auzoux, con sus models elasticos de Anatomia, ha
lleaado casi todos los deseos. Ellos reunen i la solidez, la
preciosa ventaja de poderse armar y desarmar las diversas par-
tes que los componen ; de manera que, como se haria en el
cadaver, cada 6rgano puede separarse con facilidad y consi-
derarse aisladamente, dejando al mismo tiempo i descubierto
y en su natural position al que se le sigue y estaba oculto por
l6. Si i esto se agrega una imitacion exacta en el color de los
tejidos, y en la figure y position de los 6rganos, y la mayor
prolijidad en los mas minimos detalles, se conocera cuan bien
ha desempefiado el Dr. Auzoux su tarea. Justifica esta aser-
cion el pleno y universal sueeso que sus preparaciones han
obtenido. Inglaterra, Rusia 6 Italia, Venezuela, Santo Do-
mingo y M6jico se han apresurado i adornar con ellas sus sa-
las de Anatomia. En el Cairo, Constantinopla, Persia y Si-
ria han servido para fundar escuelas de medicine.
El modelo que hemos logrado examiner detenidamente, per,
tenece a la clase de Anatomia de esta ciudad. Represent un
cadaver de hombre en pi6, de cinco pies seis pulgadas de alto,
despojado de la cutis y del tejido cellular. Le componen cien-
to y treinta piezas movibles, presentando en ellas menuda-
mente mil seteeientos objetos notables. Cada una de estao
piezas formada de una material A la vez flexible y s6lida, se
halla retenida por dos clavitos dirijidos oblicuamente arriba 6
abajo para evitar su caida, y cada una de ellas puede ficilierni
te separarse y exhibir el miembro, el 6rgano, la viscera 6 el
m6sculo que quiera estudiarse. El cerebro, el corazon, los
pulmones, la vejiga y demas visceras tienen practicados di-
versos cortes para demostrar su intima estructura y los obje-
tos contenidos en su interior. Las varias secciones de cada
entrania se encuentran mui bien sostenidas por clavitos y al-
dabitas. El est6mago y los intestines tienen tambien una
abertura que patentiza la membrana mucosa que interiormen-
te resisted su superficie internal. Initil y a la vez fastidioso nos
ha parecido denominar eada una de las parties que. fokman el
modelo de Auzoux: solo si diremos, que este piofesor ha lo-
grado practicar en su cadaver artificial cuantos cortes sont ne
cesarios hacer en el natural, para estudiar los diversos 6rganos
que componen el cuerpo del hombre.
Por tales medios pues, el modelo clfstico, sirviridonros de
la raismas palabras de la Academia Real de Medicina, ha
conseguido reproducir cuanto tiene relacion con la miologia,









angiologia, neurologia y esplacnologia, y hasta los huesos
mismos estan tan exactamente imitados, que si no se supiese
que son fingidos, podrian tomarse por verdaderos. Las par-
tes mas t6nues, las mas delicadas como las mas volumino-
sas, las mas blandas como las mas duras, las mas superficia-
les como las mas profundas, se encuentran representadas con
la mas several exactitud en sus formas, color, relaciones y co-
nexiones.
El Dr. Auzoux, animado con el pleno suceso obtenido por
su cadaver artificial del hombre, ha continuado con ardor su
empresa, construyendo tambien el cadaver de la mujer para el
studio de los parts. Por medio de catorce iteros que pue-
den facil y sucesivamente remudarse, represent todas las
6pocas de la gestacion, pudiendo verse en ellas el product de
la concepcion, las tunicas del g6rmen, las modificaciones que
sufren, y las que sufre tambien el aparato de la generation
desde la concepcion hasta el parto. Igualmente ha construi-
do models para el studio de los vasos linfaticos y para el
del ojo y del oido con los mas minuciosos pormenores. -
Hemos echado una rapida ojeada sobre el modelo clastico
de Auzoux, evitando en lo possible detenernos en minuciosi-
dades que harian fastidiosa nuestra narracion, y procurando
tan solo picar la curiosidad de nuestros lectores, para que se
acerquen a ver y considerar un objeto tan digno de atencion.
Pero en medio de todo esto, poco 6 nada hemos dicho de sus
ventajas, que es el punto de mira que debe tenerse en todo in-
vento. Nada nos parece mas adecuado para darlas a conocer,
que presentar en estracto lo que sobre esta material han opina-
de los sabios de. Europa y se halla consignado en sus in-
formes A las academias reales de ciencias y de medicine y
demas sociedades cientificas. Oigamos,pues, c6mo hablan en
esta material Dubois, Portal, Broussais, Larrey y otros hom-
bres insignes.
La anatomia clastica, tan eminentemente propia para popu-
larizar el studio del hombre fisico y moral, no dispensa de di-
secar A los que por su profession deben manejar el bisturi; pe-
ro representando con tanta exactitud todas las parties que en-
tran en la composicion del hombre, facility y abrevia el estu-
dio de la anatomia, hace mas ficiles las demostraciones, dis-
minuye el ndmero de cadaveres necesarios para practical es-
tas (*) y proporciona a los m6dicos aislados en el campo 6 en

(*) En Inglaterra la invention del Dr. Auzoux ha bastado para hacer re-
vocar, como initil en lo sucesivo, la lei que prohibe la venta de los cadfveres
(anatomy bill), lei cuyos desastrosos efectos habian suscitado los crimenes
mas atrozes.









sus gabinetes, repasar en cualquiera circunstancia aquellos co-
nocimientos indispensables sobre la forma de los 6rganos y
sus relaciones mutuas.
Las preparaciones cldsticas de Auzoux tienen ademas la
ventaja de hacer a todos los alumnos ficil, grato y libre de
peligro el studio de la Anatomia, sobre todo, en un pais co-
mo el nuestro en que los cadiveres se corrompen rapidamen-
te, y tanto trabajo cuesta su consecucion.
Ellas presentan tambien al estudiante en un mismo indivi-
duo y en la position erecta, cuantas parties entran en la com-
posicion del cuerpo human, con el color, figure, situation, re-
laciones, extension 6 inserciones que les son propias.
. Ellas hacen accessible a todas las classes de la sociedad el
studio de la Anatomia, porque si este es itil al medico, no
lo es m6nos al fil6sofo que debe conocer el hombre fisico y
moral: al magistrado, que debiendo descubrir el autor de un
crime, no tiene otro indicio que el aspect, profundidad y di-
reccion de la herida: al pintor 6 estatuario que debe conocer c6-
mo se modifican constantemente las formas en los movimien-
tos, por los 6rganos que los produce; y por Gltimo, k todo indi-
viduo en particular, que sabiendo la direction de una arteria,
puede contener una hemorragia peligrosa con solo la aplica-
cion del dedo en su trayecto.
Finalmente, los models clfsticos del Dr. Auzoux, hacen rea-
lizable el voto espresado por Descartes, Montesquieu, Bossuet
y Demarsais de ver el studio de la Anatomia hacer part de
la instruction general.-Josd de Brice~o.












LOS MARTIRES.




I.

Era ya entrada la noche cuando dejaba yo mi triste y soli-
taria mansion, dando tregua a mis afanes el movimiento y
ruido del pueblo alborozado. Noche era de un gran dia. Ha-
bfase celebrado en la mariana el matrimonio de Victoria, y el
pueblo mas leal de la tierra. festejaba gozoso su enlaze con
Alberto.
Nebuloso estaba el tiempo y destemplado, y el ambiente se
sentia frio y desapacible; mas el bullicio de la gente que por
las henchidas calls discurria; el rodar estrepitoso de los co-
ches cruz6ndose en todas direcciones, y sobre todo, la brillan-
te iluminacion que hacia aparecer como en medio de una au-
rora boreal los alcazares y templos de la soberbia L6ndres,
producian un efecto migico, y daban A la escena tal color y
brillo, que arrobada la imaginacion, quedaban eri suspense los
sentidos. Yo me iba por la calle del Regente, que aunque an-
cha y espaciosa como para dar cabida A active muchedumbre,
estrecha y reducida parecia A la sazon, por no ser bastante a
contener el inmenso gentio que la invadia. Con efecto, el
concurso de coaches y carros en el centro habia crecido hasta
el punto de impedir todo movimiento; y la multitud agolpada
en las aceras, formaba dos columns, densas 6 impenetra-
bles, que de cuando en cuando ofrecian A la vista, a semejanza
del mar, oleadas en opuestas direcciones. Iban unos grupos
cuando otros venian; se encontraban y chocaban; crecia el
empuje y apretura, pero ninguno salia vencedor. Asi por al-
gunos moments en vano forcejaban. Al cabo uno -i otro in-
dividuo de gran pujanza, con los puiios cerrados y traidos al
pecho,encojidos los hombros 6 inclinando el cuerpo, lograban
abrirse paso hendiendo las espesas filas. Tras estos se iban
otros, y despues otros y otros, formando ya ent6nces prolon-
gadisimas hileras. La estrechura y continue roce hacia mui
tarda la march; pero la lentitud no impacientaba; que la es-
cena era grandiosa y de buen talante el concurso. Desatado
andaba el pueblo, las classes confundidas, bulliciosa y alborota-








.da se mostraba la turba; pero icosa admirable! ni una inju-
ria, ni un desman, ni un mal gesto siquiera se miraba.
De trecho en trecho el tumulto y agolpamiento eran mayo-
res, creciendo :la confusion al frente de algunos objetoS que
lamaban mas particularmente la atencion de los espectadores;
pues que. entire los muchos graciosos caprichos que la ilumi-
nacion formaba, algunos sobresalian por su novedad 6 el me-
jor gusto de.su composition. Ora se veian hermosas palmas,
coronas 6 soles formados por pequefias luzes que rutilaban
con tr6mulos reflejos: ora magnificos trasparentes con em-
presas varias y felizes alusiones al acontecimiento del dia:
ora, en fin, se leian en caracteres de fuego los nombres de
Victoria y Alberto, formados por una multitud de coloridas
candilejas, cuyos vivos y variados resplandores casi no podia
soportar la vista.
Era aqui de verse, el movimiento vario de los grupos y la
diversidad de escenas que ofrecian. Veianse por una part al-
gunos j6venes aturdidos, que formados en line, daban de es-
paldas contra las mas densas y apretadas masas, aumentando
de esta manera singular la confusion y el tumulto. All era un
hombre de formas atl6ticas, ancho peoho y membrudos brazos,
que arremetiendo con la amontonada turba, parecia que la sur-
caba, dejando al paso ancha senda, por la cual, en pos: de 61,
se precipitaba alegre y ufana una chusma de muchachos. Aquf
unos bellos ojos que centelleaban a la par de las luminarias,
formaban en derredor un gran cerco de deslumbrados admi-
radores. Alli un fino talle enseioreAndose con garbo y genti-
leza, se lIevaba tras si un tropel de husmeadores, que caian
arrebatados sobre todo lo que encontraban, por no perder de
vista la beldad que seguian. Mas adelante iba un grupo de
muchachas tentadoras, lindas como gacelas, peligrosas como
ispides, que de cuando en cuando, con donoso desenfado, ha-
ciani como que tropezaban con los mancebos que venian; y
luego como que huian medrosas, logrando al fin su intent, ser
perseguidas, y luego acompafiadas, y al cabo requeridas de
imor con mui libre galanteo.
Tocibamos ya al cuadrante, y los hermosos inditos forma'
dos a derecha 6 izquierda por sus bellas columnatas, parecian
mas bien galerias de un suntuoso teatro que pasadizos de ca-
lie priblica.. i Cuan vistosos estaban los terrados coronados de
multitud de fuegos! i Qu6 inmenso pueblo se atropellaba por
aquellos vastos corredores,! Casi sin tocar el suelo fui ileva-
do por medio de ellos; alguna que otra vez estrechado si con-
tra sus columns de hierro, de cuyo contact no qued6.mui
satisfecho. Asi Ilegamos en medio de apretones y vaivenes,
al Circo que formafn, cruzAndose, las calls de Piccadilly y del
Regente.








Aqui me detuve A. contemplar por algunos instantes el, es-
pect6culo que se presentaba A mis ojos. Por do quiera que los
tornaba no veia sino luz y movimiento. El Circo resplande-
cia como el sol: las iluminaciones de la calle de Piccadilly se
estendian h perderse de vista en los confines de la ciudad;. en
la plaza de Waterloo los Clubs Ateneo, los dos Militares y el
Clarence habian con sus galanas invenciones atraido un con-
curso que no cabia ya en aquel vasto recinto. i Cuan bella es*
ti la ciudad, me decia, cuan ataviada y pomposa! ; Quien di-
jera que hai en su seno hambre y desnudez Hoi sin embar-
go no esta en tinieblas la morada del pobre: el mendigo es-
conde sus andrajos bajo las galas del trono; y suspended la'
miseria su fatidico clamor para que solo se oiga el himno epi-
talimico. Quien le entona ? Veinticuatro millones de al-
mas; De este nlimero, algunos son poderosos, verdaderos po-
tentados de la tierra; ,otra porcion, y esa la mayor, en una
venturosa mediania, conocen el bienestar y los gozes de la vi-
da; pero btra mui considerable la componen los mirtires de
la sociedad, las victims de la riqueza, con cuya sangre se ro-
cian los altares consagrados a su culto. Mas hoi oh milagro
de las sociedades humans hoi el rico y el pobre hacen las
pazes; suspended su eterna querella, y solo una voz se oye
desde el palacio del duque Breton hasta la cueva del misero ir-
landes: long life to the Queen! long life to.Prince Albert! (*)
Una nueva escena en que sin querer fuf actor, vino h sacar-
me de mis importunas reflexiones. Mi inmovilidad y actitud
pensativa habian llamado la atencion de dos j6venes perdidas,
que sin yo percibirlo, acababan de colocarse a mi lado, en el
recodo 6 alfeizar de una puerta donde yo me habia refugiado.
Fig6rese cualquiera una j6ven como de diez y ocho afos, de
airosa plant y talle descollado, con su cuello de cisne som-
breado por un manojo de hermosos rizos castafios ; un chal de
terciopelo azul que le hacia resaltar admirablemente la blan-
cura de su levantado seno; y un traje blanco cuyos anchos
pliegues descendiendo hasta el suelo, dejaban traslucir en par-
te las formas perfectas de una beldad. La amiga que tema al,
lado la ceilia con un brazo su estrecha y delicada cintura, y
ella asi sostenida se mecia blanda y voluptuosamente dejando-
caer 6 uno y otro lado la cabeza, de manera que algunas ve-
zes daban sobre mis hombros sus cabellos. No pude m6nos
de admirar tanta hermosura, aunque ya deslustraday sin pre-
cio. QuB te falta mujer (me decia yo), para que ejerzas el"
imperio que el Criador concedi6 k la belleza ? Tienes al pa-
recer todos los encantos que hacen tan poderoso tu sexo: it r


(*) Que vivan muchos afios la Reina y el Principe Alberto!









lado la juventud debiera abrazarse de amor: t al poeta y al
pintor podias dar el modelo de las gracias; y aun el amante
de mas several bellezas debia encontrar que admirar en tu
plant magestuosa. Pero la mirada i oh Dios! la mirada que
pinta el alma 6 ilumina las formas esteriores, revelando senti-
miento, passion, inteligencia: la mirada en aquella criatura pa-
recia el reflejo turbio 6 inerte que sale de los ojos de una mis-
cara. No habia ya en ella ninguna especie de espresion. Pa-
rece que la ausencia absolute de energia mental, causa la rui-
na de todo sentimiento. Ni fingirse pueden ent6nces los afec-
tos, perdida ya la conciencia de la virtud igualmente que del
vicio. Oh series verdaderamente caidos vosotros no sois vi-
ciosos ni criminals, sois solo animals animals inmundos !
Estas dos mujeres entretanto conocian que perdian su tiempo;
y mirandome de hito en hito por algunos instantes y dando
una fuerte carcajada, se lanzaron otra vez al torrente que las
arrastr6. i QuB feas me parecieron ent6nces! su mirar era me-
retricio y su risa la de un maniaco.
Yo tambien debia proseguir mi camino; tenia que ver i
unos amigos desgraciados, y comenzaba ya h hacerse tarde.
Las diez de la noche acababan de dar,.cuando emprendi atra-
vesar la plaza de Waterloo. Dificil era la empresa; pues la
masa del pueblo reunido en aquel vasto y hermoso lugar, for-
maba como un muro casi impenetrable. Sucediame a cada
moment que el terreno que en largo rato ganaba f duras pe-
nas, lo perdia en un instant rechazado por algunos de aque-
llos numerosos y cerrados grupos. Al fin, despues de media
hora de continues esfuerzos, logr6 tomar la calle de *
y atravesando por el pasaje del teatro de la Reina, cai a
la hermosa de Pall-Mall. Aqui una nueva escena, no me-
nos interesante, fijaba las miradas de todos. Una larga fila
de coaches que ap6nas podian moverse ocupaba todo el centro
de la calle. Algunos de ellos, espl6ndidos, se conocia por los
soberbios tiros de caballos, las armas y las suntuosas libreas,
que pertenecian, unos a Embajadores estranjeros y otros i la
mas alta nobleza del pais. El populacho amontonado en las
arcadas del teatro, designaba los carruajes a media que pa-
saban, reconociendo a sus duefos por sus galas y libreas. La
duquesa de Sutherland, of decir ent6nces, recibe en su pala-
cio esta noche gran compaiifa en celebration del matrimonio
de la Reina.-Su camarera mayor es, dijo uno, y la mas noble
y -hermosa dama del reino.-Aiade a eso lo que es mas, dijo
otro, que es Whig.-Si no fuera mas que eso, repuso un terce-
ro, no aventajaria i muchas : di que es poderosa, y lo habras
dicho todo.-Poderosa, si, pero sin el fAtuo orgullo de los To-
rys; sino, digalo el artesano que al subir ella a su coche la








Iizo tin cumplido k sus bells ojos, y Pw por eso se mostr6
ofendida.-Calla majadero, replica uno, el tal artesano mere-
cia ser colgado por ese atrevimiento con una Sra. tan princi-
pal Estas y otras' pliticas of sobre la belleza y bondad de la
duquesa; pero lo que mas elogios le ganaba de la desarrapa-
da turba, era lo de pertenecer al partido Whig 6 liberal. Es
Whig, me decia yo caminando, la altiva dama mujer de un po-
deroso, que hoi en un soberbio palacio, rodeada de cuanto el
lujo, el capricho y la vanidad han inventado, recibe lio mas al-
to y noble de un imperio; y es tambien Whig el miserable
remendon que devoraria ansioso las sobras de los perros que
mantienen los criados de aquella gran seiora ? Qu demen-
eia.... pero no': qu6 misterio en la formation de las socie-
dades humans y en su 6rden y preservacion !! No asombra
por ventura ver al hambriento proletario llamarse Whig y con-
tar ufano en sus filas al Par altanero que no le ofreceria para
abrigarse una noche ni el lecho de su caballo? iY no confun-
de mas aun, ver algun pobre menestral llamarse Tory y unir-
se al rico aristocrat para combatir contra losWhigs? (Cuanto
puede un nombre! Si hoi los mismos partidos cambiaran los
que tienen por los de "ricos y pobres," 6 "siervos y sefiores,"
6 se designasen de una manera aun mas espresiva: "Los que
tienen que perder" y Los que tienen que ganar" que suce-
deria? Quiza nada; y ahi esta justamente lo que hai de ma-
ravilloso en la conservation del 6rden social. Tendra siempre
el rico los medios de hacerse poderoso con el ausilio del po-
bre para oprimir el pobre. El hombre se envanece hasta de
su propia humildad, y vestido de andrajos ostenta algunas ve-
tes la magestad de la pfirpura.
Dejaba ya a las espaldas la plaza de Trafalgar siguiendo'
per Charing Cross para cojer el puente de Westminster. El
edificio de las guardias reales de caballeria y el Almirantazgo,
decorados 6 iluminados suntuosamente, llamaban la atencion;
pero el gran tumulto, la masa inmensa, compact y verdade-
ramente impenetrable ocupaba todo el frente de las casas del
Parlamento. Aquf me fu6 impossible atravesar: hasta ent6n-
ces habia podido abrirme paso y seguir mi camino; pero alli
me fut precise resolverme 6 aguardar que se desahogase un
poo' el concurso. Recost6me de las rejas de un jardin y pro-
cure distraer mi impaciencia observando los que pasaban. Por
primer vez de mi vida hice alli una observacion, contemplan-
do aquella multitud, y confieso que me apesar6. iCuan. poca
atraweion tienen: en general los hombres ertre si! De cada cien
individuos que pasaban acaso uno solo dejaba de'chocarme'
per sw eSterior, y de cada mil hallaba uno que me agradase.
lUno me pareeia:-feo, otro sucio 6 mai vestido, este mostraba









un mal gesto, aquel mala traza; unos manifestaban en el sem-
blante cierta satisfaccion que me ofendia 6 que envidiaba: otros
una vileza 6 ruindad que despreciaba. Oh senior no pude me-
nos de esclamar en mi interior, jquidn-ha puesto en mi cora-
zon tanta aspereza? iC6mo en medio de mis semejantes,mi al-
ma con esquivez repulsa, y mas repulsa y ap6nas llega h elejir
uno y amarle ? i Veo una manada de ovejas triscar por la lla-
nura y cuan bellas me parecen todas Los Arboles hallo her-
mosos en los bbsques, suavisimas las flores, encantadoras las
aves: encuentro el risco imponente : el lago placido y sere-
no: el empinado monte eleva mi animo: los abismos del mar
contemplo reverente : el huracan, el trueno, la borrasca, me
conmueven, me aterran, pero despiertan en mi, un sentimien-
to sublime.... pero al ver al hombre, al acercarme al hom-
bre me parece que el amor es el sentimiento mas escondido
en mi corazon. Se asoman 6ntes que 61 como cautos esplora-
dores, la desconfianza y el rezelo ; el amor propio 6 la vani-
dad escitan luego la envidia 6 el desprecio : despierta la am-
bicion el 6dio: la emulacion los zelos: la necesidad la codicia;
y solo por detras de esta larga fila de malas pasiones, cuando
el egoismo se cree en salvo como en medio de una fortaleza,
es que se viene la curiosidad que suele Ilevar tras si el cari-
flo 6 la amistad. Y este es el hombre, por mas que nos em-
pefiemos en disfrazarlo .....!
Media noche tocaba la campana de la iglesia de San Mar-
tin, y juzgu6 que la muchedumbre, alejandose, me daria ya
paso. Segui mi camino, y aunque no sin dificultad, llegu6'al
puente de Westminster. Un rayo de escasa luna reflejaba en
las aguas del Timesis y trazaba como un camino de plata en
medio de un oscuro bosque formado por los mastiles de una
infinidad de barcos que inm6viles proyectaban sus sombras
en las ondas. Famoso rio, poderosa arteria que da vida y mo-
vimiento al corazon de este vasto imperio. Si sus arenas fue-
ran de oro, no le harian mas rico y osado de lo que le hacen
estas aguas cenagosas y amarillas, A que puede decirse pa-
gan tribute todos los mares de la tierra. ; Cuantas naves car-
gadas de tesoros surcan su corriente! cuantos dep6sitos de ri-
quezas amurallan sus orillas, y cuantos infelizes en derredor
pereciendo de miseria! No s6 qu6 fuerza puede impedir que
estas naves sean asaltadas, csos tesoros sorbidos, los palacios
incendiados y sus soberbios moradores arrastrados por el cie-
no; para que sepan lo que es cieno, morada eterna del pobre!
No s6 hasta donde me habria llevado el sentimiento penoso
que acibara mi vida, si la vista de un guard de policia, que
me observaba de cerca, no hubiese infundido cierto pavor en
5









mi alma. Un guard de policia no es mas que' un, hBbre que
conservael 6rden en la sociedad; y por qu6 me intimida'? Apor
que me alejo de 61 como si yo fuese delincuente ? Es porque
la sociedad en su estado actual, con la conciencia de su injus-
ti.cia, ha logrado infmndir en el pobre el susto, el asombro pue
solo debiera acompafiar al crime.
Dejaba ya el puente y alejibame del bullicio y de la ilumi-
nacion 6 media que me internaba por aquellas callejuelas del
lado de Lambeth. Buscaba vo en la mas 16brega 6 inmunda,
la mas pobre y humilde casa que puede habitar un ser sen-
sible. Hall6la, y llam6 h la puerta : me aguardaban y sali6 A
abrirme Emma. Su dulce y melanc6lica voz al pi6 de una os-
cura y estrecha escalera me hizo la impression de un hermoso
rayo de luz.--Por qu6 tan tarde? me dijo, nos hab6is tenido
cuidadosos; pero ya se ve que la fiesta ha sido tambien pa-
ra vos.-Y para ti, Emma ?-Ah no! Subiamos en tanto A un
pequeiio y miserable desvan donde vivia la familiar de Emma.
Ella de 17 ailos y dos pequefios hermanos uno de 6y otrode 3.
:Supadre que habia sido empleado en el servicio de postas yacia
postrado por la fracture de una pierna, y la madre con fortaleza
:her6ica, conllevaba los males de su esposo y agenciaba con to-
das sus fuerzas la subsistencia de su desgraciada familiar. Al
verme, todos se regocijaron. Un amigo en la desgracia, por des-
valido que sea, se ve todavia como la uiltima sonrisa de la
fortune. Tom estaba tendido sobre una estera en un rincon: en
otro ardia con d6bil y tr6mula luz una pequeila lampara al pi6
de una cruz; en medio habia una carcomida mesa medio cu-
bierta con un paiio desgarrado aunque limpio, y en derredor de
'la mesa tres viejas sillas. Este era el aspect de la mansion
de una familiar amable y virtuosa, a quien una series de calami-
dades habia hecho ir descendiendo de grado en grado hasta
sumirla en la mas espantosa miseria.-Ctrlos (me dijo Ia madre
con. aquel acento tierno y penetrante que tanto la distinguia),
a pesar de la fiesta y bulla del dia, no crel que nos olvidaras
'hoi, y te esperAbamos para dar nuestro brindis en honor y por
la feliz union de nuestra soberana. Cuando esto decia, Emma
ponia sobre la mesa un pote de estafio Ileno de cerveza y al-
gunos biscochos. J6ven, hermosa y sensible, manifestaba una
especie de tierno interest por todo lo que tenia relacion con la
ceremonia del dia. Una distancia inmensa separaba 6 Emma,
.de Victoria, pero una y otra sentian la misma necesidad del
corazon: csta en el trono, no se creia.dichosa mi6ntras no fue-
se amada; aquella en el abismo de la miseria preferiria su
amante al esplendor del trono. Emma estaba aquella noche
donosa y complaciente en estremo. Jamas me habian pareci-
do tan tiernos y espresivos sus hermosos ojos azules, ni tan








gentil y descollada su planta; aun notabase cierto esmero en
su harto pobre y modesto tocado, y una cierta agitacion se
traslucia en su semblante que la hacia sonrosearse a cada mo-
mento.-Emma, le dije, me parece que celebrkis mui cordial-
mente el matrimonio de la Reina.-C6mo no, si es, como di-
cen, tan j6ven 6 interesante: mama no cesa de alabarla, y yo,
aunque nunca la he visto, la amo mucho.-Y eso que mami es
Torydijo alli Tom sonri6ndose; 1no es verdad mi cara espo-
sa?-Yo soi lo que td quieras que sea; y si con 6dio a los To-
rys pudiera yo hacerte m6nos desgraciado, creo que aprenderia
A odiarlos; si mi amigo, aprenderia a odiarlos. Dijo Teresa cs-
tas palabras con un acento tan sentido y melanc61ico, que que-
damos todos por algunos instantes silenciosos como ahogan-
do un suspiro.-No, no, dijo al cabo de un rato Tom, hoi no
hai 6dios, ni se ha de hablar de desgracias ; eso es de mal
agfiero en un dia de bodas; por vida de mi padre, que hoi se-
ria yo capaz de abrazar un Tory, aunque fuera el escorpion
de lord Stanley. Y esa cerveza, amigos, es para vista nomas ?
-Yo no s6 si la compaiia esth complete, dijo la madre echan-
do una mirada llena de dulzura v amor h la hija. Esta baj6 los
ojos avergonzada; pero su rubor creci6 de punto, cuando Ro-
berto, uno de sus hermanos, dijo-No, mama, falta Eduar-
do.... y llaman A la puerta : 61 es. Efectivamente el niio ba-
j6 y k pocos moments subi6 con Eduardo. Bien venido, que-
rido Eduardo! fu6 el grito de todos, y 61 i todos correspondia
con las mas afables espresiones.-Y bien, mi amigo, como que
tengo el derecho de reiliros ; pero no, debo escusaros, cuan-
do otros de mas edad se han embullado tanto con la ilumina-
cion......Decia esto la madre mirandome maliciosamente.-La
iluminacion esclam6 Eduardo fijando los ojos en Emma.
No s:-fir-ra, yo no me he detenido viendo la iluminacion : lie-
go en este.momento de Hampstead.-De Hampstead! grita-
ron los chicos, pues las peras las peras,! Mi6ntras Eduardo
sacaba de los bolsillos algunas castafias y otras frutas, la ma-
dre se sentaba i la mesa 6 invitaba a los demas a hacer lo mis-
mo. Emma y Eduardo se colocaron en frente de ella, y i su
lado de pi6 Roberto y Juan. La pobreza de la cena, ya se
supone, correspondia al miserable estado de aquella desventlf-
rada familiar; pero el decoro y la compostura reinaban alli,
y'aun una vislumbre de content pudiera decirse que se tras-
lucia en aquel dia. Yo me habia sentado al lado de Tom, y
contemplaba en aquel moment su figure. Tendido en una es-
tera y cubierto con una manta parda, dejaba solo ver la cabe-
za recostada sobre una almohadilla de paja. La d6bil luz de la
lfmpara que le heria oblicuamente, reflejaba en su rostro ma-
cilento: sus ojos hundidos y cavernosos, quedaban en la som-









bra.de sus salientes y erizadas cejas; y un movimiento con-
vulsivo que de cuando en cuando se descubria en sus lividos
labios, mostraba que hacia un esfuerzo por reprimir la impa-
ciencia 6 dominar el dolor. El jarro de cerveza le fu6 presen-
tado dos vezes por la bella y timida Emma, y recobrindose un
poco, dijo al fin-Vaya sefiores, que no parecemos ingleses:
por mi parte nunca he tenido el corazon frio ni desleal, y ju-
ro que mi6ntras viva he de decir: God save the Queen (*). To-
dos i un tiempo, como de comun acuerdo, entonaron ent6n-
ces con espiritu animado, este hermoso himno tan caracteris-
tico del pueblo ingles; de este pueblo, el finico en el mundo
que ha hecho del amor a la patria y la lealtad al soberano, un
solo sentimiento, una sola virtud. Aquel canto suave y melo-
dioso, la hora, la humildad del lugar, el sentimiento tan puro
y desinteresado que animaba f aquellos series desgraciados A
hacer votos al cielo por la prosperidad del poderoso, todo ha-
cia en mi una impression que en vano procuraria espresar. En
medio del sentimiento general que dominaba aquel interesan-
te coro, se notaba sin embargo en el acento, espresion y mi-
rada, la situation del alma de cada individuo. Los dos nifios
cantaban sin emocion, sus dulces vozes salian de sus pechos,
come se exhala de las flores el perfume, sin esfuerzo ni in-
tencion: Emma y Eduardo sumamente conmovidos se mira-
ban con ternura, y parecia que para si mismos invocaban del
cielo protection ; lo porvenir se les mostraba incierto,y sus
apasionados corazones, palpitaban temerosos en medio de las
mas dulces ilusiones. El acento de la madre era de resigna-
cion : su destiny no le estaba velado, y como que llamaba en
su ausilio para el moment del combat, la constancia, la for-
taleza, todo el apoyo de la'religion ; de cuando en cuando,
sin embargo, como si sondease con sus miradas un abismo,
la palidez cubria su rostro, y una banda aplomada ceiiia su
frente como sign de desesperacion! En Tom todo era lugu-
bre; dirfase que un muerto hacia rogacion por su propia al-
ma. Todos habian callado, y 61 continuaba todavia murmu-
rando algunas palabras, a tiempo que la limpara ya apagan-
dose, solo lanzaba por int6rvalos algunos resplandores que ve-
nian k morir poco a poco con aquella voz honda y sepulcral.
(Continuard).-F. T.


(*} Dios guard a la Reina Himno national con que en toda fiesta 6
reunion, honran los ingleses a susinonarcas.













ENSAYO

SOBRE EL STUDIO DE LA ECONOMIC EN GENERAL.

I.
TEORIA DE LAS SOCIEDADES.
EL HOMBRE.- LA FAMILIA.-- LA SOCIEDAD. EL GOBIERNO.

28. Y bendijolos Dios y dijo: creced y
multiplicaos, y henchid la tierra.

I.
Traspert6monos los tiempos del hombre primitive : t qu6
verdad le ocupa? qu6 deseo le anima ? Aquella la fragilidad
de su existencia, este la voluntad de conservarle : y esta ver-
dad y este deseo, forman la lei de su conservation, lei que a
Dios plugo grabar en el corazon del hombre, y que luego for-
mul6 diciendo: creced y multiplicaos, y henchid la tierra.
El hombre, desde el moment en que nace, por virtud de es-
ta voluntad del Ser Supremo, se encuentra sometido 6 nece-
sidades naturales que son otras tantas condiciones de su exis-
tencia. Las satisface, 6 perece. Tal es por todas parties el
lenguaje de ]a naturaleza. Sus leyes, al mismo tiempo que
generals e inmutables como la divinidad, son claras 6 inte-
ligibles al alcanze del nifio, del adult, del entrado en aiios,
del anciano.
Ni podia ser de otro modo. La frigil y combatida humani-
dad, para conservarse sobre la tierra, necesitaba de un impul-
so precise, fuerte, vehemente, que la hiciese veneer tantos
obstdculos. Este impulse fu6 dado, y el Soberano Criador de
todas las cosas quiso colocarlo en las necesidades: las satis-
face 6 perece: alli el mandate, aquf la pena.
Pero para que este mandate fuese obedecido, la pena debia
ser temida. Doble y precise objeto con que cumplen las ne-
cesidades. Ellas avisan el mandate, y avisindolo mortifican.
Su accion, al parecer destructora, en rigor es todo lo contra-
rio, pues hace desarrollar en el hombre los medios que en si
mismo encuentra para equilibrarla, sin los cuales aquella ac-
eion seria consumada, y la especie humana no habria pasado








mas ac& del hombre de la creacion. Pero asi no ha sucedido:
el hombre se ha conservado sobre la tierra, propagandose y
venciendo todo g6nero de obsthculos que atacan su existencia.
Para esto necesitaba al mismo tiempo de voluntad para con-
servarse, y recursos que opener a las necesidades. A lo prime-
ro, provey6 Dios haciendo que las necesidades obrasen sobre
61 de un modo doloroso; a lo segundo, dotfndole de recursos
que encontraria en si mismo, y fuera de si: providencial com-
binacion de elements; sin uno de ellos, la existencia del hom-
bre no seria possible.
Los recursos que fuera de si encuentra, la tierra, el agua, el
sol, esthn encargados de producer los poderosos y eficazes
manantiales de vida, que no seran jamas agotados.
Pero estos recursos serian est6riles para el hombre, si no
encontrase en si mismo el poder de aprovecharlos; si no fue-
se dotado de libertad de accion, de libertad de election. El
conjunto de estos y aquellos elements estan formulados asi:
"y henchid la tierra y sojuzgadla, y tened sefiorfo sobre los
,, pezes del mar, y sobre las aves del cielo y sobre todos los
,, animals que se mueven sobre la tierra."...." Ved que os
,, he dado toda yerba que produce simiente sobre la tierra, y
,, todos los arboles que llevan en si mismos la simiente de su
, g6nero, para que os sirvan de alimento, &., ... "
Entr6 pues, en la mente del Criador la conservation del
hombre, y esta conservation es una lei de la naturaleza, coma
lo son la gravedad, la afinidad, el frio y el calor. Lei 'a que se
ve el hombre sometido en todos los instantes de su vida; que
ocupa, que Ilena toda su existencia. La mission del hombre
sobre la tierra es conservarse en ella.
Si pues no puede prescindir un solo instant de este sagra-
do cumplimiento, sin que una necesidad le anuncie su deber
y ocasione una pena, la primer idea que debe ocupar al hom-
bre es la de sus deberes coin respect a la naturaleza. Y como
la idea del deber no es concebible sin presuponer un Ente Su-
perior que pueda, primero, imponerlo; segundo, exijir su cum-
plimiento: se sigue que la idea de un Dios es correlativa de
la quie deja la impression de las necesidades, y como esta cla-
ra. y determinada. Asi sus necesidades revelan al hombre la
existencia de un Dios, de un Ente Superior & 61, y que tiene
un imperio sobre todo lo creado; sigui6ndose de la idea del
deber la de la obediencia.
El hombre nace libre; pero esta libertad le es dada para
acudir a necesidades imperiosas, urgentes, que ocupan toda su
existencia, que no le dan vagar. La satisfaccion de estas ne-
cesidades es la esfera de accion de su libertad, y esta liber-
tad constitute sus derechos en la naturaleza. Estos derechos









y aquellos deberes, son tan correlativos, van tan enlazados en-
tre si, como las fuerzas centrifuga y centripeta, que done
existe la una, la otra existe, 6 donde esta empicza d desarro-
Ilarse, la otra se desenvuelve inmediatamcnte, creciendo 'lTa
pai, 6 decreciendo simultaneamente. Asia laibertad, 6 los de-
rechos del hombre en la naturaleza, termina donde cesan stus
deberes. Pero estos se dirijen todos a su conservation talf-
bien h ella su libertad,serh dirijida, no siendo otra concebible,
que no se ejerza en conservar la existerrcia, grandiose y pro-
cioso encargo que amarra al hombre sobre la tierra. La liber-:
tad, pues, constituyendo los derechos del hombre, cuando ':,-
bre 61 pesa la necesidad, la lei de su conservacion, es part'
de esta lei ; nace y muere con ella, porque ella constitute sus
deberes; crece y decrece A la par de estos, no siendo otra
concebible.
Entre los recursos interiores que en si mismo encuehtra el
hombre, el mas precioso es la razon. Su libertad de movi-
miento le hace superior a los vejetales; su facultad de peti-
sar le hace duefio de todo lo creado; con ella combine, con
ella produce. Pero este don precioso habria permanecido es-
t6ril en sus resultados, a no ser por aquel resort poderoso
que puso Dios en las necesidades. Movidas estas, aquel se de-
sarrolla, se espande, y contiene su action destructora. El hom-
bre tuvo necesidad de alimentarse, los reinos vejetal y animal
le proveyeron de alimentos; atac6 las fieras, abati6 los bos-
ques, labr6 la tierra. La intemperie no le convenia, y la ar-
quitectura despleg6 su pompa, y mil telaresle ofrecieron abun-
dantes y variadas ropas que escojer.
Tal existed el hombre por virtud de una lei de la naturaleza :
61 es el encargado de su cumplimiento, encargado de la con-
servacion de si mismo : esta lei le revela la existencia de iii
Dios, y le dispose 4 la obediencia. Sus deberes esthn cornm
pendiados y graduados en sus necesidades; sus derechos los
constitute la libertad, cuya esfera de accion es limitada: en
fin, las necesidades pulen y desarrollan su entendimiento, el
don mas precioso que pudo recibir de la divinidad, por lo cual
se constitute duefio y senior de todolo creado. La libertad y
la inteligencia forman el compendio de los derechos del hom-
bre sobre la tierra, y asf como la libertad, tampoco la inteli-
gencia debe tener urnt accion ilimitada; mas coartada una vez
la primera, de hecho lo queda la segunda. No existe en la na-
turaleza la libertad absolute, sea cual se quiera la forma coi
que se la present adornada.







72
II.
Duefio de todos los objetos que se le presentan, porque lo
es de trasladarse a ellos, y usarlos de cuantos modos le pue-
da sujeifir su inteligencia puesta en ejercicio ; pero aislado,
solo: no es todavia esta la verdadera espresion con que debe
considerarse al hombre en su condition de perpetuarse sobre la
tierra. Todavia no es la unidad de la especie humana, ni par-
te fraccionaria siquiera; es solo un elermento, que tomandole
por el todo, solo presentari una idea incomplete.
Su mission en la tierra es la de perpetuarse ; y del mismo
modo que tal obligation hubiera sido irrisoria, impossible, sin
la libertad 6 inteligencia necesarias para atender i las necesi-
dades de su individuo ; esto cumplido y estrictamente obser-
vado, aun asi no llegaria h alcanzarse el verdadero sentido'de
su mission. No es dado a la material sostenerse bajo cierta y
determinada forma por mas de un cierto tiempo, prefijo y li-
mitado para cada organization, de donde todos los esfuerzos
que el hombre empleara para conservarse, vendrian desde
luego h encontrar un limited que no podrian superar. La per-
petuidad de a especie humana no habria pasado del primer
hombre, si no se le hubiera acompatiado de la mujer, unido
6 la cual se reprodujo y tuvo sucesion. Mas esta sucesion
no puede valerse de si misma en buenos afios, necesitando
los socorros de alguien; la madre reconoce en su seno un
g6rmen de vida, que se lo ofrece con incesantes desvelos. La
madre consagrada toda enter a asegurar su reproduccion
qui6n velara por ella ? He aqui, aumentadas no, mas si en el
verdadero punto de su plenitud, las obligaciones del hombre :
cubrir las necesidades de la mujer que le acompafia, las de
sus hijos, es tender a aquella lei de la naturaleza que ordena
su perpetuidad sobre la tierra. i Fecunda variedad de la na-
turaleza i Qbra verdaderamente portentosa, obra de un Dios!
Un mismo objeto conseguido por dos caminos al parecer con-
trarios. La condition de conservarse el hombre tomada bajo
dos aspects : la conservation de la material bajo ciertas for-
mas, 6 el individuo; y la conservation absolute, 6 la repro-
duccion. Las necesidades determinan el primer.deber, ha-
ciendo conocer su presencia con sufrimientos, de un modo do-
loroso; el amor, esta dulce necesidad inexplicable, pero cuya
existencia no es menos cierta, determine el segundo. Tal es
la formacion de la familiar.
La unidad de la especie humana con la condition de perpe-
tuarse sobre la tierra, no es el hombre, porque 61 no le satis-
face sino en un tiempo dado : por la misma razon, ni la mujer;
tampoco los hijos. La unidad de la especie humana, que cum-









pie con la condition de su perpetuidad, es pues la familiar. El
hombre, la mujer y su reproduction no son ni fracciones de
esta unidad, sino elements.
III.
Organizada la familiar, tomada como unidad de la especie
humana, porque ella nomas contiene en si la capacidad de
perpetuarse, porque ella nomas usando de todos sus derechos,
satisface a todos los deberes, consagrados por la lei de la con-
servacion: ya no sera dificil esplicar los demas fen6menos so-
ciales que la sucesion del hombre ha dejado ver sobre la tierra
Con sagrados deberes que cumplir, con derechos suficien-
tes de que valerse fuera de si 6 en si mismo, pronto debi6 co-
nocer que la movilidad de la vida n6made y errant, prove-
yendo escasamente al alimento, originaba riesgos continues,
peligros inminentes. La guerra entire las tribus 6 families no
puede esplicarse de otro modo, sino por el temor de que cada
uno debia poseerse, no fuese la otra a agotar los alimentos; pe-
ro como la guerra present bajo este respect los mismos re-
sultados que el hanibre, de aqui las transacciones, los conve-
nios amigables, la division del terreno entire las tribus, la sub-
division entire families, la agriculture, la sociedad en suma.
Esta sociedad debia garantir una familiar de otra, y t todas de
las estrafias: he aqui sus deberes para con las families, 6 los
derechos de estas. Mas para consagrar derechos, se necesita
establecer deberes: lo uno es borrelativo de lo otio.' Los in-
dividuos sociales usarAn de su libertad y depositaran en la so-
ciedad parte de ella, que comprendera los deberes individua-
les 6 los derechos de la sociedad. Desde luego que estos de-
rechos y deberes consagrados en el cuerpo social, no pueden
escederse unos a otros, porque uno de ellos por pequefio que
sea no debe existir sin su correlativo.
IV.
Pero derechos y deberes no pueden concebirse sin un po-
der que los sancione: de aqui el gobierno. Si las sociedades
candorosamente han depositado en los gobiernos mas fuerza
de las que ellos habian de menester; si los gobiernos han
abusado grandemente de esta fuerza; esto npodesmiente el
hecho constant de la organization de una sociedad donde
quiera que ha habido families, del reconocimiento de un. poder
supremo donde quiera que haya existido sociedad.
v.
El gobierno, pues, la sociedad y la familiar deben su orga-








nizacion h& una misma lei de la naturaleza, la lei de la conser-
vacion de la especie humana. Esta misma lei le revel6 la exis-
tencia de un Dios, al que consagr6 altares ; le ofreci6 liber-
tad, le seiial6 sus limits; le predispuso a la obediencia; pu-
so en ejercicio su razon, la ilustr6. Sin la conciencia de un
Dios, sin disposicion a obedecer ; sin libertad, 6 con una li-
bertad superior a.su necesidad; .sin estas, que moviesen su
razon; sin a. facultad de former families para organizer socie-
dades, para establecer gobiernos : la frhgil existencia del hom-
bre seria un impossible, un absurdo: 6 ella no podria realizar-
se,. 6 ssu realizacion no seria la que vemos; seria la de los
Ibrtos, la de los vejetales, 6 bien la del reino inorg.nico.

.
Si por economic se entiende el conjunto de leyes genera-
les que president la conservation y bienestar de los individuos
sociales, necesariamente deberh dividirse su studio en tres
parties principles. La economic dom6stica, 6 bienestar de una
familiar; economic social, 6 leyes de su engrandecimiento y
prosperidad; economic political, 6 ciencia del gobierno. Las
dos ultimas secciones han sido confundidas muchas vezes, lo
que no deja de causar bastante embarazo en el studio ; otras,
deelaradas hostiles,lo que 6 mi ver, aunque no siempre conduz-
ca a errors graves y malas consecuencias, pues que los he-
chos gobiernan en el dia ; sin embargo, como estos siempre
no pueden ser muildiscutidos, por las diferencias de tiempos,
de lugar, y otras mil circunstancias, que pueden modificarlos:
har6. que la march en los' progress sociales sea lenta, pe-
sada, y vacilante. Los gobiernos europeos parecen justificar
esta doctrine: v6eselos comunmente contrariando los prin-
cipios reconocidos de prosperidad national. Pero 6I mas de
que esas sociedades no son ciertamente el modelo que debie-
ra buscarse, concedido una vez que la fuerza material, los mas
crasos errors en political, como en economia social, las han go-
bernado, viciado mas bien; por una larga sucesiori de siglos :
a mas de estas verdades no contestables por desgracia, esos
mismos actos gubernativos que se citan como contradictorios'
de los principios econ6micos, Ino estar6n basados en estos?
e existira la contradiccioh:? Si tales actos se encuentran apoya-
dos por la razon natural, defendidos por la religi,'n ilustra1.1,'
sostenidos por la moral, desde luego que no vaci'ar6 eease-
gurar que ellos estin basados rigurosamente en los principios
econ6micos. Si esto no fuera asi, precise seria career que la
interesante ciencia de la economic lo fuera solo para el usu-
rero, para el logrero suspicaz : sus principios, sus verdades









reconocidas, esterilizarian el corazon, y antes que uftil, fuera
necesario declararla una fatal ciencia.
Mas por ventura esto no es asi, por lo m6nos'a lo que se
me alcanza ; y d4bil como soi para entrar en tan arraisgada
contienda, el til fin que me propongo, fuerza y valor bastan-
te sabr6 darme, para no temer las cosii's-icias<
Venezuela que va poniendo en prActica esas teorias que
han sido declaradas visionaries en la culta Europa, camina
a poner sus individuos, su sociedad y su gobierno, en el
just equilibrio que pide ]a naturaleza de las cosas, el interest
de la mayoria. No oscurecen su political sombrias maquina-
ciones diplomkticas, ni el interest de la Nacion se sacrifice 6
la vanidosa pretension de una familiar ; el tesoro national no
se derrama para remachar los hierros de un pueblo miserable,
antes bien con 61 se le convida 6 levantarse de su postracion y
& ser rico y poderoso. Venezuela sera el tipo que justifique
la doctrine que sostengo.- Olegario Men6ses.


















II.

DIBUJO LINEAL.

Base de toda ciencia 6 arte, cuyas producciones pidan una
previa discussion, una detenida combination de sus diversas
parties y elements: de la maquinaria, cuyas aplicaciones a
todos los usos de la vida social, son fuente inagotable de uti-
lidad y riqueza : de la perspective, ese arte primoroso, que
falsifica las visions 6pticas, y engafiando, enseiia; en fin, de
la arquitectura, cuya influencia en la vida piblica 6 privada y
el total abandon en que la vemos, acaso no habr6 tenido la
capazidad 6 buena suerte de demostrar; pero que por eso, ni
aquello dejara de ser cierto, ni m6nos verdadero estotro: el
dibujo lineal es condition indispensable para progresar en ellas.
A mas, donde los models faltan, las ciencias escasean, las
preocupaciones abundan, su studio es el finico medio de com-
prender las descripciones que, en diseilo, de paises mas ade-
lantados nos vienen. Pero sucede con el dibujo lineal lo que
en otro tiempo con las demas ciencias. Estas eran solamente
para aquellos que despues de haber gastado sus mejores dias
en el studio de las lenguas muertas, quedaban iniciados en
el secret de poder entenderlas ; y como a los que asf fuese
licito disponer de su tiempo, desde luego que no necesitaban
entregarse a las labores de mano, ni queri6ndolo, fuera posi-
ble conseguirlo, pasada la preciosa edad del ejercicio: las
ciencias no aplicadas vagaban por un mundo tan intellectual
como est6ril, mi6ntras que las artes, 6 bellas, 6 liberals, 6
mecAnicas, se repletaban cada dia de nuevas preocupaciones
y consejas, tanto mas defendidas, cuanto de origen m6nos pu-
ro y conocido. Asi el dibujo lineal entire nosotros, y para no
ser injusto, tambien entire naciones mas civilizadas. Un redu-
cido nimero de principios geom6tricos bastarian para conocer-
1o a fondo; y con poco mas de esfuerzos, con una lijera ini-
ciacion en la geometria descriptive 6 en el espacio, pudiera


__









prepararse un transito al conocimiento de las sombras y cons-
trucciones en perspective. Pero no: corre el facilmente de-
mostrable dibujo lineal entire las aplicaciones mas complica-
das de la geometria en el espacio, de donde su propagacion
queda entredicha A las personas que no se resuelvan a adqui-
rir unos elements que desde luego no lo son para sus profe-
siones puramente mecanicas, por lo m6nos en su totalidad.
Asi, pues, ninguna obra se present que contenga los preci-
sos fundamentos del dibujo lineal; y si de vez en cuando al-
guna nos llega del dibujo, esta 6 solo se- refiere A procedures
del colorido, 6 a aplicaciones en la perspective. Pero de qu6
modo? tomados indistintamente ya este principio, ya aquel;
una construction por el m6todo de puntos accidentales aquf;
alli sin usar de estos aparece otra; mas alla por una double
construction 6 con referencia a coordenados, cuya significa-
cion no se define; y el todo un indigesto empirismo, que con-
fusion y disgusto produce mas bien que no adelantos.
Una sola obra ha llegado A mis manos, su autor el capitan
de artilleria Don Jos6 de Odriozola, impresa en Madrid aino
de 1831, que parece destinada A presentar este studio en un
cuerpo solo, y sin ayuda de previous elements. Ella sin em-
bargo esta bien 16jos todavia del verdadero punto A que debie-
ra legar.
Principia el autor por dar una idea de la luz y la vision hu-
mana, descrbe el ojo y esplica los fen6menos 6pticos. Pasa
luego A calcular la fuerza con que hieren los iayos luminosos
y visuales, y partiendo de la hip6tesis de que su intensidad
se propaga en razon inversa del cuadrado de la distancia por
la divergencia de los rayos, se hace cargo de la densidad at-
mosf6rica, y deduce las formulas que darn la claridad res-
pectiva A una distancia conocida. Breve y por demas cientifi-
co aparece el autor al apreciar estos diversos fen6menos ; mas
esto mismo alejara la interesante parte 1.a de su obra, de la
mayoria de aquellos lectores que mas la hubieran menester.
Un poco mas de trabajo le hubiera dado la necesaria claridad,
y mejores resultados.
La segunda parte contiene el dibujo geom6trico,y toma por
primer asunto la delineacion por datos de la geometria plana,
"suponiendo que el dibujante sabe los preceptos de la geome-
tria elemental, y la construction perteneciente a ella." LY por
qu6 suponerlo? Prevencion es esta que pone al autor en una
position bien falsa, pues antes de evitarle el menor trabajo
los conocimientos que supone en el dibujante, 61 mismo se
confunde oscureciendo el sencillo plan que se propuso. En
efecto, una misma verdad puede ser conocida de muchos in-
dividuos y producer en cada uno de ellos resultados diversos,









segun el punto de vista bajo que la observa, 6 esta acostumbra-
do aaplicarla: asi el Sr. Odriozola se espone cada rato i fre-.
ouentes repeticiones, que aumentando el volimen y hacienda
perder el hilo en las materias,hacen su obra impenetrable pa-
ra cualquiera que no pudiendo situarse en un punto mas ele-
vaLdo del que 61 supone, no sepa prescindir de muchas pAgi-
nas y dominar el todo.
Con semejantes tropiezos y retardos llega per fin el autor
6 su segundo asunto, que es la delineacion por dates de la
geometria del espacio. Nunca mas cierto aquello de que una
prevention arrastra otra, de que una falsa position se aumenta
por moments. El author entra en material usando de toda-la
nomenclatura de la ciencia, de sus principios mas elevados, y
desciende luego h determinar la position de un punto en el es-
pacio,, a demostrar la cieneia; y sinembargo, el. Sr. Odriozo-
la es el que:primero ha presentadob en menores dimensions y
al alcanze de un mayor niimero de personas los tiles princi-
pios del dibujo, por lo m6nos, que yo sepa. Asi, a pesar de
tantas contrariedades, logra por fin situarse de un modo mas
ventajoso,, aunque para llegar: 611 haya dejado por detras una
traza de penosos esfuerzos. Entra el autor en la teoria de las
sombras; recorre los diversos sistemas de rayos luminosos,
que espone con claridad; determine aquellos con precision,
y, reduce 6i nimeros sus intensidades, en todas las posiciones
posibles. Con igual felizidad trata los esbatimientos, sombras
de unos, cuerpos sobre otros, penombros, &.a, y terminal ha-
ciendo iguales aplicaciones al claro-oscuro, 6 esbatimientos en
el sistema de rayos luminosos divergentes, 6 que parten de
un punto situado a una distancia finita. La esposicion de es-
ta bella teoria y sus aplicaciones, hace sentir mas que nurna
que el author se hubiese dejado distraer de la simplificacion de
su plan, tal vez para pagar un tribute 6 las preocupaciones de
la 6poca, en que era puesto el m6rito de la obra. en que los
mnos y no los mas, la entendiesen (*).
.. Sentados los principios fundamentals de la ciencia; hecho
de estos principios un arte,por sus aplicaciones i la prActica,
el Sr. Odriozola dedica la segunda parte de su obra a la pers-
pectiva 6 dibujo natural.
Comienza por establecer su teoria bajo las mas generals
consideraciories, y de luego 6 luego se le ve engolfado, en de-

((*) Esta 6poca pas6: multitud de obras escritas pot una asociacion de sa-
bios y artistas franceses, en las que se esponen con claridad y precision, b
yezes cov elegancia como en los discursos de Claudio,, las diversas aplicacio-
nes a la1 artes. Los mas de estos manuales estAn acompafiados de la demos-
traiei6i d&eaquellos principios geomrtricos en que se fund la material que se
tUata.








ducir principias parciales que solo constituyen uno entire tan-
:tos sistemas., For fin, abandonando estos, vuelve A su prirer
props.ito y toma.de nuevo la perspective en general, acopian-
,do una multitud de consecuencias que no se dispensarA de re-
petir, tan ponto como trate de desenvolver los diversos siate-
mas de tales construcciones. Estos son tres:
1.o Construccion por coordenadas, 6 midiendo las distan-
cias de cada punto del objeto: que se pretend disefiar,, a tres
pianos dados. El author mismo se encuentra abrumado por tor
das las dificultades que no se le ocultan en 61, y recomendan-
dolo sinembargo, pasa a esponer los otros.
2.0 Construccion por puntos accidentales.-Es aqui donde
viene a usar de todos los principios con que habia distraido la
atencion al espliear el primero; pero se ve en la necesidad de
repetirlos, porque la interposicion de aquel, sin duda que los
ha alejado demasiado de su aplicacion. No obstante la total
ausencia de m6todo en esta parte, el sistema queda regular-
mente descrito. El seria el mas adecuado para usarse en la
prictica si se lograse simplificar la construction de elevacio-
nes.
3.0 El de double constrztcion,-Este, que sin dispute no
cede en generalidad al primero, es al mismo tiempo el mas fh-
cil de comprender, y 'en la construction el mas sencillo. Por
otra parte, se presta con la misma faeilidada la determination
de sombras, esbatimientos y demas fen6menos de la luz; y sin
embargo, el puesto que en su obra Je concedi6 el Sr. Odriozo-
la, y la circunstancia de no haherle visto mas que enunciado
en otros autores, prueba bastante que sus ventajas no habian
sido conocidas suficientemente. Esto no obstante,,espuesto
con claridad su doctrine, 61 solo bastaria para difundir el co-
nocimiento de las construcciones en perspective en el mayor
grado de perfeccion.


Me ha pairecido necesario dar este juicio critic de ]a obra
del Sr. Odriozola, porque tratando de poner en su verdadero
punto de vista el estado 6 que ha llegado entire nosotros el es-
tudio del dibujo lineal, la imposibilidad de mejorarlo bajo tan
contrarios auspicios, y al mismo tiempo la utilidad, 6 mejor,
la necesidad de remover cuantos obstaciilos se opongan a su
propagacion en nuestro suelo, no he podido prescindir de ello,
por mas que mis observaciones parezcan estrafias. Si la obra
del Sr. Odriozola, que es la mas sencilla que conozcamos,
dista con much del verdadero t6rmino A que pudiera reducir-
se; si la mas clara y despejada del reato cientifico, tan ageno







80
a los hombres que se dedican A las artes, y aun asi no es pro-
pia todavia ni aun para los que puedan disponer de algunos
conocimientos elementales en la ciencia, 1 c6mo esperar que
esta important base de las artes, no digo progress, pero ni
aun empieze a arraigarse ventajosamente ? Establ6zcanse con
profusion y por do quiera classes de dibujo: estas classes no
seran las que las artes reclaman, mi6ntras se vean reduci-
das a m6todos empiricos y traslados al ojo,; tal cual sombra
mas 6 menos bien dirijida; tal cual colorido. Mas esto no es
bastante ni aun para former retratistas, pintores al natural &.a:
mal puede figurar una position cualquiera del cuerpo human,
quien no sabe determinar con precision sus escorzos; tampo-
co un paisaje, tampoco una escena. Verdad que alguna vez el
genio adivina estas reglas y se present a la admiracion del
pdblico; pero en este caso, cuanto favor del cielo, cuantos
perdidos ensayos! La lei de que actualmente se ocupan las
CAmaras sobre pdblica instruction no olvida la base de tantas
profesiones uitiles, dando el puesto que merece, al dibujo li-
neal; tambien existe una clase regularmente montada en la
academia military; pero esta, como aquellas, seguramente que
no satisfaran en su totalidad la demand de nuestras artes na-
cientes. Colocados, como ya he observado, entire las aplica-
ciones mas dificiles de la geometria descriptive, ellas estAn
fuera de alcanze para el que maiiana deba manejar la sierra
del carpintero, el nivel del albaiil : y en verdad que estos las
han bastante de menester. La Direccion general de instruc-
cion p6blica haria un servicio eminentemente national, y mui
en la linea de sus atribuciones, si provocara la formacion de
un tratado de dibujo lineal por el m6todo del Sr. Odriozola;
pero probados d priori sus principios, sin referencia A ele-
mentos que no estan en disposition de adquirir nuestras cla-
ses artiaticas. Asi nomas se difundirian las luzes necesarias
en sus diversas y uitiles profesiones, y el genio seria solicita-
do entire nosotros donde quiera que Dios lo hubiese colocado.
Olegario Mengses.













Oh cuan duro el hado esquivo
Se muestra a mni amor constant,
Pues ausente de mi amante
Me mantiene con rigor.
L6jos de ti mi Dorisa,
i Cuan amarga me es la vida !
L6jol de ti, mi querida,
La existencia me da horror.
Ai si vieras el tormento
En que yazgo sepultado
Y el inconsolable estado
En que tengo el corazon,
A compassion te moviera
De mi dolor la amargura,
Y la acerba desventura
De mii vehemente passion.
Cuando la l6brega noche
Tiende el misterioso manto
Y anegado en triste llanto
Suspiro por ti, mi bien;
Benigno el Dios de las sombras
De mi congoja testigo,
Alguna vez suele amigo
Reposo enviar A mi sien.
Mas hasta en suefios se muestra
A mi mente acalorada
De tu im6gen adorada
El esplendente fulgor.
Miro el vibrar de tus ojos;
Tu labio de nectar 11eno;
Y ese tu c6ndido seno,
Mianion querida de amor.
En aquesta ausencia aciaga
A que el hado me condena
Solo una idea la pena
De mi alma puede calmar:
Que leal a tus promesas
A pesar de la distancia,
Con invariable constancia
Me sabres tu fe guardar.
J. A. Freire y Mayobre.



















---~--*w^^c-a^^'---






Alli donde sus margenes estrecha
Profundo el Orinoco; donde crece
Espontdneo el canelo; donde ofrece
La tierra, el agua,. el sol, ficil cosecha:

Donde, corriendo tempestad deshecha,.
La patria hall un asilo, y se guarece
Tras el brazo ofendido que enrojece
Una vez y otra vez'la airada flecha:

Ahi, y ent6nces, y al volver sus rayos
El astro que fecunda el universe,
Ah tfi naciste, y yo lanz6 un suspiro !

Qu6 much ? si eres flor que en verdes tallos
Ufana eleva y mece el chliz terso,
Embalsamando el aire que respiro !'


Caracas 1.o de Enero de 1842.-Olegario Mengses.


















Otro cante, amor tirano,
,, De tu brazo el poderfo,
, Los rigores con que insano
,, Desgarrais el corazon;
Que yo un tiempo, por mi dafio,
, A tu yugo cruel uncido,
,, Conoci tu aleve engaiio
, Y tu bdrbara traicion.
, Con candor 6 inocencia
,,Meirendi tu prisionero :
,, Toda entera mi existencia
,, Y mi alma te entregu6.
Mas ya exento de tu imperio
,, Libre canto alegre entono,
,, Y tu odioso cautiverio
,, Ya de hoi mas maldecir6."
Asi, necio, yo decia,
Dios potent, amor divino !....
Mas tan ciega rebeldfa
Hoi detesto con horror.
Que a tu influjo soberano
Todo cede y se te humilla;
Todo 4 ti se rinde ufano;
Todo clama Amor! .... Amor !....
H6me pues al pi6 de tu ara,
Del agravio arrepentido
Con que incauto te enojara,
Implorando tu perdon.
A tu culto sacrosanto
Torno alegre y obediente,
Dulces himnos ya te canto
Y te rindo el corazon.
J. A. Freire y Mayobre.













DE LA INMIGRACION

EN VENEZUELA.




SEGUNDO ART1CULO.

LEI DE 12 DE MAYO DE 180.-DECRETO EJECUTIVO DE 27 DE AGOSTO.-
EFECTOS DE ESTAS DISPOSICIONES.-EMPRESA DE CODAZZI.

Recobrada en gran manera la Repiiblica en 1840, de los
atrasos causados por la faccion & mano armada que en 1835
intent derrocar nuestra Constitucion: echadas las bases del
cr6dito p6blico: mui mejorada la legislation fiscal: aumenta-
das en consecuencia de repente y de una manera sorprendente
las rentas nacionalep: estendidas las empresas agricolas con
el estimulo de tres afios de paz que se miraba desde luego co-
mo afianzada para siempre; los cuerpos colegisladores juz-
garon, y con acierto, que una buena lei de inmigracion era la
primera y principal media de fomento que necesitaba el pais;
y espidieron la que hoi rige, su fecha 12 de Mayo de 1840.
Ella autoriz6 al Poder Ejecutivo para,promover, estimular
y proteger las empresas de inmigracion de europeos y cana-
rios destinadas al fomento de la agriculture, vali6ndose de
cuantos recursos estuviesen al alcanze de su autoridad, dispo-
niendo de las cantidades que el Congreso asignase anualmen-
te para este objetp,'y no ya solamente de terrenos pertenecien-
tes al fisco, sino de cualquiera otro apto y ventajosamente
situado, aunquc fuese de propiedad privada, siempre que el
duefio quisiese venderlo 6 arrendarlo.
La lei ofrece A los empresarios de inmigracion, en clase de
ausilio, un empr6stito.,de dinero .sin interest, pagadero en seis
afios y una extension de tierras baldfas en plena propiedad,
bajo las condiciones, aseguradas con fianza solidaria, de traer
los inmigradpos dentro de un;~eriino que no esceda de 18 me-
ses contados desde el recibo de la suma: de cultivar cuando
m6nos la tercera part de los terrenos dentro de los cuatro
afios siguientes al dia en que se les d6 posesion; debiendo


__.__
I_








volver f la masa de baldios toda la parte no cultivada, si la
que se haya cultivado. en los cuatro afios no alcanzare A dicha
tercera parte; y finalmente, de pagar religiosamente el em-
pr6stito al vencimiento del plazo.
En seguida se establecen los privilegios y exenciones de
los inmigrados en general, y en particular los de las poblacio-
nes 6 colonies que se funden, determinando tambien la autori-
dad que han de ejercer sobre los colonos sus gefes, 6 sea los
empre.sarios fundadores de las nuevas poblaciones. Los inmi-
grados en general (articulo 17) obtienen desde su legada de-
recho A la ciudadania sin necesidad de los requisitos que exi-
ge la lei para la naturalization de los demas estranjeros : pue-
den contraer matrimonio entire sf conforme i las leyes de su
pais ; y en cuanto al culto pueden cumplir'libremente con sus
deberes religiosos en piblico, 6 en privado. Y advi6rtase de
paso que desde muchos afios atras est6 espresamente estable-
cida por otra lei la tolerancia de cultos en Venezuela. Estan
exentos (art. 18) de toda carga del servicio military y cual-
quiera otro piblico por el t6rmino de 15 anios y pueden obte-
ner en particular cierta extension de tierras cuando no sean
dependientes de alguna empresa de colonizacion ; que si6n-
dolo, la obtienen directamente del empresario.
Las colonies, 6 sea laspoblaciones de inmigrados, segun las
llama la lei, ademas de aquella exencion por 15 afios concedi-
da los inmigrados en general, gozan por el mismo tiempo la
de estar libres de toda capitacion national 6 municipal (arti-
culo 16) escepto las cargas que ellas mismas se impongan en
beneficio del comun.
La autoridad del gefe de la colonia es domnstica y piblica
(articulos 13 y 14). La primer es igual t la que las leyes re-
conocen en el padre de familiar sobre sus dom6sticos: la se-
gunda 6 la del comisario de policia si el nicleo de la funda-
cion constare de cuatro hasta diez families ; y la del\juez de
paz si el n6cleo fuere mas numeroso.
Del contest de esta lei se deduce que el Animo del Con-
greso fui fiar el 6xito de la inmigracion al interest de una es-
peculacion ilustrada, .ausili6ndola empero con fondos y tier-
ras, y estimulkndola con toda la protection possible por medio
del Poder Ejecutivo, en cuyas manos puso cuantas faculta-
des juzg6 necesarias al intent. Dos linajes de empresas pre-
vi6 y tuvo en mira la lei; las de inmigracion suelta, si pode-
mos llamarla asi, destinada al fomento de la agriculture exis-
tente y los predios ya cultivados, para cuya asistencia no dan
abasto los jornaleros del pais ; y las de colonizacion, destina-
das 6 ensanchar los estrechos limits de la parte cultivada de
nuestros ferazes terrenos, descuajar selvas y sustituir i ellas









nuevas comarcas agricolas en derredor de nuevas poblaciones
afin delograr, como los Estados Unidos,las maravillosas trans-
formaciones que alli obra la industrial de regions ayer solita-
rias y salvajes, en soberbias ciudades y campos abundosos.
ElPoder Ejecutivo dict6 en ejecucion de esta lei el decre-
to reglamentario de 27 de Agosto del mismo afio de 40. Por
61 se dividi6.el territorio en cuatro distritos de inmigracion, y
se reconocieron como agents del Gobierno las dos socieda-
des que habia existentes en Caracas y Valencia para los dis-
tritos de Caracas y Carabobo, y se crearon otras sociedades
en los demas a fin de que proveyesen las necesidades de es-
ta especie en las provincias de que se componian.
Empero, este reglamento se contrae casi esclusivamente a
determinar el modo de la inversion de los fondos en el pago
de aquellas empresas que trajesen esa inmigracion suelta, co-
mo que la necesidad que de ella se hacia seitir era mas inme-
diata, ya por la escasez de brazos que sufre la agriculture, ya
tambien por la de criados 6 sirvientes domesticos, especial-
mente en Caracas y otras ciudades de las mas pobladas.
La practice que establece el decreto consiste en que las so-
ciedades de inmigracion contraten con diversos empresarios
la traslacion de un nimero determinado de inmigrados, a pro-
porcion de los pedidos que se hagan h esas sociedades por los
particulars; y se satisfaga al contado por el tesoro puiblico el
imported de las contratas, 6 A los mismos empresarios conduc-
tores, 6 a las sociedades para que ellas paguen i los empresa-
rios. Distribfyense despues los inmigrados i los particulares
suscriptores, y estos se obligan con pagares i favor do la te-
soreria general A reintegrar el monto total del pasaje y demas
gastos causados por los inmigrados que toman i su seivicio,
en un plazo que no ha bajado hasta ahora de seis meses.
A beneficio de este sistema han entrado al pais en el afio
de 1840, 827 inmigrados, y en 1841, 3.776, que dan en los
dos afios un total de 4.603 personas introducidas despues de
la lei, todas naturales de las islas Canarias. Por los datos ofi-
ciales que he reunido y tengo la vista, se ve que este niimero,
unido al de los demas inmigrados que han llegado desde 1832
hasta 1841 inclusive, alcanza i 6.433 inmigrados.
Como sea evidence que un aumento cualquiera en la pobla-
cion industriosa de un pais trae necesariamente un aumento
en sus products y consumes, no me parece ageno de este lu-
gar, Antes interesante y curioso, determinar ese aumento, in-
vestigando cuales sean los products y consumes de aquellos
6.433 inmigrados en un afio.
El valor total de los products determinara un aumento po-
sitivo en la riqueza pfiblica. Pero no basta que la riqueza se









aumente si ella se consume al mismo tiempo de la production
sin reproducirse, y si comparados los consumes con los pro-
ductos, no queda una diferencia a favor de los iltimos para
aumentar el capital acumulado 6 el circulate de la Nacion.
Supongamos, pues, que los inmigrados consuman unos con
otros lo mismo que los venezolanos en vestuario y comestibles.
Segun Codazzi ( Geograffa pag. 343) la poblacion venezolana
consume a razon de 32 ps. 42 cs. por persona en comestibles y
otros articulos nacionales y estranjeros, y a razon de 6 ps. 34
cs. en vestuario. Ahora bien,unidas estas dos partidas produce
un gasto annual de 38 ps. 76 cs. por persona, que multiplica-
dos por 6.433, total de inmigrados, produce un total consu-
mo de 249.343 ps. 8 cs. al afio.
Calculado el consume de los inmigrados, examinemos aho-
ra losvalores que pueden producer en un afio. Entre los 6433
que nos sirven de base, tenemos 3.154 hombres de 14 afios
arriba, 1.559 mujeres tambien mayores de 14 afios, y 1.432
muchachos de dmbos sexos, menores de aquella edad.
No hagamos cuenta del trabajo de estos uiltimos. Avaluan-
do eljornal de los hombres en solo dos reales diarios (en lugar
de 4, 5 6 mas que suelen ganar) por la diferencia de salaTios
en distintos puntos de la Rep6blica y por los que resulten
ineptos, enfermos 6 holgazanes ; y calculando solo 265 dias
de trabajo en un aiio, por razon de dias feriados, enfermeda-
des de los trabajadores y otras circunstancias desfavorables:
el valor total de dichos jornales sera de 208.952 ps. 50 cs.,
que represent por lo m6nos una cantidad igual de valores
producidos.
Las mujeres, a razon de un real diario en los mismos dias,
hacienda igual concession que respect de los hombres por las
circunstancias arriba espresadas, ganaran y por consiguiente
produciran 51.641 ps. 87 cs., que agregados a la suma ante-
rior, dan un total de jornales ganados y valores producidos igual
6 260.594 ps. 37 cs., con que habrin aumentado la riqueza
piblica.
Si comparamos esta cantidad con el consume calculado de
249.343 ps. 8 centavos, encontraremos una diferencia 6 favor
de los products igual d 11.251 ps. 29 es., con que se aumen-
tari el capital acumulado y circulante.
Veamos ahora qu6 ventajas produce al Estado por el punto
de vista fiscal aquel nimero de inmigrados en razon de este
aumento de consume.
Puede asegurarse que los 6 ps..34 cs. que gasta cada in-
migrado en su vestido, son articulos importados del estranjero
que pagan derechos de importacion. Si multiplicamos pues
6 ps. 34 cs. por 6.433 inmigrados, tendremos el product de








40.785 ps. 22 cs., valor del vestuario de los inmigrados, que
require necesariamente este aumento de importacion.
De la cantidad de 28.953.133 ps., que segun Codazzi (obra
citada), cuesta el alimento de la poblacion total de Venezuela,
1.500.000 ps. representan el valor de viveres estranjeros, ja-
bon y velas tambien importados del estranjero. Segun esta
base hallaremos que el consume de estos articulos es de 1 pe-
so 68 cs. por persona en toda la poblacion de la Rep6blica.
Multiplicado este t6rmino por 6.433 inmigrados, dark para
ellos un consume de los mismos articulos igual a 10.807 ps.
44 cs., que sumados con la cantidad arriba espresada por va-
lor de vestuarios,nos dara 51.592 ps. 66 cs., valor total del con-
sumo estranjero de los inmigrados.
Las importaciones de la Repiiblica han ascendido en el 61-
timo afio econ6mico d 7.399.923 ps. 25 cs., que han produci-
do de derechos 1.873.880 ps. 16 cs., cantidad esta que apro-
ximadamente es un 25 por ciento de los capitals. Es pues
un cilculo prudent suponer que el valor del consume estran-
jero de los inmigrados ha contribuido al erario con 12.898 ps.
14 cs., 25 por ciento de aquel valor.
Habiendo ausiliado el Gobierno 6 la inmigracion suelta en
los afios de 1840 y 1841 con 45.000 ps. mas 6 m6nos, inver-
tidos en el pago de pasajes, la cantidad que hemos encontrado
por derechos de importacion del consume estranjero de los in-
migrados viene d ser un 28 por ciento de los gastos hechos por
el Gobierno, y un 16 por ciento de 79,887 ps. 3 cs. totalidad
de estas y otras erogaciones del mismo ramo en ausilio de es-
pediciones que todavia no han Ilegado al pais.
Ded6cese de estos calculos que cualesquiera sumas que se
inviertan en empresas de inmigracion, ademas de la influen-
cia'ben6fica que ejercen por el aumento de poblacion y de ri-
queza pliblica, equivalent 6 poner los fondos de la Nacion 6 un
alto interest, aunque estos fondos se invirtiesen de una vez pa-
ra siempre. Mas como todos 6 la mayor part de ellos han do
volver al tesoro en plazos mas 6 m6nos distantes, suben de
punto las ventajas que deriva la Nacion de la inversion de esos
fondos, ora se la mire como media de puro fomento, ora co-
mo media fiscal. Despues de hechos estos calculos de las
ventajas de la inmigracion en una escala tan pequefia, queda
para el que describe esplicada la asombrosa y creciente pros-
peridad de los Estados Unidos, debida al aumento estraordi-
nario de su poblacion A beneficio de las emigraciones euro-
peas, y al progresivo y constant aumento de industrial y capi-
tales que ellas han traido 6 un pais que ha sido per cierto el
finico que en Am6rica ha brindado alicientes de todo g6nero
para emigrar por el espacio de muchos aiios. El nuestro los








ofrece ya, bien que tardarA much en atraer las inmensas cor-
rientes que no ya por decenas sino por centenas de miles se
trasladan anualmente desde Europa h los puertos de la Union
americana.
Hasta aqui los efectos de la lei y decreto del Poder Ejecu-
tivo por lo que hace al origen y progress de la inmigracion
suelta, 6nica que desde ahora ha podido lograrse. Resta dar
una idea de los pasos que se han adelantado en punto k colo-
nizaciones. Ap6nas nace ahora esta part del sistema. A mi
ver el Poder Ejecutivo ha procedido con much acierto limi-
't6ndose, como lo ha hecho, 6 fomentar en los principios las otras
empresas, y en cuanto f estas 61timas, dar publicidad A la lei
por todos los medios que han estado h su alcanze en los paises
europeos, a fin de escitar y atraer 6 los empresarios capazes
de hacer frente a este linaje de fundaciones por su idoneidad y
relaciones, y de prestar las mejores garantias de buen 6xito en
un negocio nuevo y de tamafia trascendencia.
En esta linea lo primero y acaso lnio ic que merece men-
cionarse es la empresa del Coronel Agustin Codazzi.
Habiendo recibido durante su mansion en Paris una escita-
cion del Poder Ejecutivo para, que elaborase un informed 6 me-
moria comprensiva de todos los datos que pudiese suministrar
acerca de los terrenos mas aptos de toda la Repiblica para
establecer poblaciones de inmigrados, tuvo desde luego oca-
sion de pensar en los medios que la lei ofrece a los empresa-
rios y concibi6 el proyecto de ponerse al frente de una de esas
empresas. En efecto 1 qui6n mejor calculado que 1l para dar-
le cima? Sus respetables relaciones en Venezuela, sus esten-
sos conocimientos de todo el territorio, su contact en Europa
con sabios distinguidos, las facilidades para determinar los lu-
gares que debian fijar su atencion en la election de los colo-
nos, la constancia infatigable que le es genial: todo convidaba
alfundador de nuestra geograffa y estadistica, a hacer f Vene-
zuela el no m6nos apreciable beneficio de establecer sobre s6-
lidas basas el progresivo aumento de una poblacion robusta,
morijerada 6 industriosa, dando principio a esa corriente cons-
tante y vigorosa de inmigracion por que tanto anhelamos.
Asi fu6 que ap6nas regres6 de Europa se dedic6 6 hacer es-
cursiones especiales para determinar el terreno que mas con-
viniese 6 sus planes. Despues de haber dado estos pasos pre-
paratorios, elev6 al Poder Ejecutivo una esposicion en que ha
desenvuelto sus ideas en punto 6 colonizacion, y se present
con el car6cter de impresario pidiendo que se le conceda de
conformidad con la lei de la material un ausilio de 40 6 60.000
pesos, comprometidndose a traer de sesenta f ochenta families
alemanas para fundar una colonia en uno de los once terrenos








demarcados en el croquis que acompaiia y comprende desde
el valle de Oricaro hasta el de Maya de Este 6 Oeste,y desde
el mar hasta la Victoria de Norte A Sur.
El Coronel Codazzi demuestra evidentemente la posibilidad
del establecimiento de alemanes en Venezuela, siempre que
se elijan al intent lugares a prop6sito por su temperature y
producciones, cuales serian las cumbres de la Sierra litoral
desde Cabo Codera hasta las montailas de Agua Caliente, las
de Montalban v Nirgua, la del interior desde el cerro del Pao
hasta el cabo Unare, y otros muchos lugares en las provincial
de Cumani, Barquisimeto, Trujillo, Merida y Barinas, en to-
dos los cuales se encuentran alturas de 1.200 a 1.500 vs. so-
bre el nivel del mar con una temperature media de 16 a 18
centfgrados; siendo adecuados para el cultivo del trigo, la ce-
bada, legumbres y frutas europeas y al mismo tiempo de pro-
ductos equinocciales como el caf6, el tabaco, &.a
"Si estas families (dice el Coronel Codazzi) pueden al ca-
,, bo de un afio escribir a sus parientes y amigos: 'Estamos en
,, un clima delicioso y sano, cerca del mar y de los ricos y po-
,, blados valles de Aragua, con facilidad para trasportar y ven-
,, der nuestros frutos: somos propietarios de mas tierra de la
,, que podemos labrar, y la que cultivamos produce- mas de lo
,, necesario k la vida; gozamos de perfect libertad y nos re-
,, jimos por las leyes que nosotros mismos nos hemos impues-
,, to para el buen 6rden de la colonia; no pagamos ningun
,, derecho y por espacio de 16 afios, (de 15 dice lalei) estamos
,, exentos de todo servicio piblico, civil y military, sujetando-
,, nos solo A las leyes del pais en las causes criminals: lo que
,, se nos ha anticipado lo pagamos facilmente con nuestro tra-
,, bajo, pues tenemos para hacerlo un plazo de seis anos sin
,, ningun interest: gozamos en fin la perspective de un porve-
,, nir halagfiefo y somos felizes.' Si el colono puede escribir
en estos t6rminos, ent6nces habrh fundamento para decir que
el canal que ha de traer una grande emigracion esth abierto y
sin estorbos: anualmente arribarhn a nuestras costas bu-
ques cargados con los parientes de los primeros fundadores,
con sus amigos y con todos aquellos que hayan tenido noticia
del feliz 6xito de la espedicion. Ya cada colono podri ent6n-
ces encargarse de una familiar y el fundador de muchisimas,
que ayudardn en los trabajos de las tierras desmontadas: los
ya aclimatados se iran ensayando en los nuevos desmontes y
en la preparation de tierras para los recienvenidos; viniendo
A resultar una rotacion que por sf sola y sin el concurso de
nuevos ausilios, harI progresar y dara movimiento y vida 6 la
patria de su adopcion."
"El interest director del que emprenda la colonizacion (dice








en otra parte) est6 en mi plan intimamente ligado con el bienes-
tar de los individuos que deben componerla. Su coloriia pe-
rece desde que pereci6 el colono, y la prosperidad de este es
la prosperidad del fundador."
Entra por consiguiente en su plan la apertura de los cami-
nos necesarios desde el punto de la colonia al mar y a las po-
blaciones inmediatas, el desmonte del terreno, su siembra de
frutos afiales y la construction de barracas para guarecer a los
colonos de la intemperie a su llegada. Quiere 61 evitar que su-
ceda al europeo inmigrado lo que 6l dice que le sucederia si se
le sujetase a desmontar por si mismo el lerreno que va a cul-
tivar: "que caiga primero el europeo recienllegado que el Ar-
bol que intentase derribar." Ademas tendra listas para cada
familiar algunas aves, una vaca, un cerdo y otros animals do-
mesticos.
El Sr. Codazzi ha traido desde Europa al Sr. Benitz, ale-
man, para que le acompaiie en sus esploraciones, conozca el
pais, reconozca los terrenos elejidos y pueda informar con ver-
dad y ciencia cierta cuanto conduzca a estimular a los colo-
nos que van a buscar ambos en persona.
A la representation dirijida al P. Ejecutivo. acompafi6 el
Coronel Codazzi un cr6quis corografico del terreno esplorado,
en grande escala. Despues ha formado un nuevo plano de
menor graduacion, bien que tres vezes mayor todavia que la
de la gran carta de Venezuela. Esta actualmente grabfndolo
el Sr. Benitz en una plancha litogr6fica, que sera la primera
que se tire en esta ciudad. Ya que no es possible acompafiarlo
A este ndimero, har6 una description del terreno, siguiendo el
cr6quis y el plano. Este iltimro comprende no solarnente ia
Oricaro, sino que por el Oriente se estiende hasta Caracas y la
Guaira. Antes de todo conviene advertir que el terreno ha sido
esplorado en dos viajes, uno por Petaquire, y otro por las cabe-
zeras del rio Maya que cae al Tui. Se han empleado 24 dias en
la esploracion, abri6ndose al intent sendas por entire terrenos
agrios y fragosos, a fin de determinar cuidadosamente localida-
des propias para establecer poblaciones de europeos en. tempe-
raturas an6logas a las de S, Pedro, los Teques, S. Antonio, &a
En todo el terreno esplorado se pueden fundar, dice el au-
tor, once poblaciones, con 30.000 habitantes, contando con que
estos se sitaien solamente en lo mas granado de las tierras y
localidades.
El principal ocupara el centro con 8.000 habitantes y todos
estos puntos solo estar6n separados por distancias de una A
dos leguas. Esta colonia central, a que se ha dado desde aho-
ra el nombre de Tovar, distari cinco leguas del puerto de
Maya y seis de la Victoria, aunque de esa ciudad al puerto









no hai mas que 6j leguas en linea recta.-A. Caricas habra una
distancia de 14 leguas por las sinuosidades del camino, y do
7 en line recta (*).
El terreno principal 6 central es una planicie elevada cu-
bierta de un gran palmar y regada por mas de 20 arroyos que
forman las vertientes del hermoso y cultivado Tui, cuyo origen
acaba de descubrir el empresario. Esa planicie esta compren-
dida entire una curva que forma alli la sierra casi en la figure
de un candado 6 herradura, por cuya boca 6 angostura, que es
bien estrecha, sale el Tui a regar poco nas abajo comarcas ya
cultivadas.
Los otros diez pueblos pueden fundarse en los terrenos si-
guientes.
Al norte de la sierra que forma el divortia aquarum de las
vertientes A la mar con las de los Valles de Aragua y del Tui:
Uno con 1.500 habitantes en las cabezeras del rio Cagua
en tierras del Sr. Juan Francisco Garmendia, vecino de Ca-
racas y duefio del Valle de la Cruz, marcado en el piano con
el n6mero 7 y el nombre de Cdgua.
Otro con 500 en el Valle de Maya que cae al mar, en tier-
ras del Sr. Martin Tovar, y esti marcado en el piano con el
niumero 6 y el nombre de Maya-Abajo.
Otro con 2.000 habitantes en las cabezeras del rio Maya,
al estremo Sur del mismo valle, en tierras del mismo propie-
tario. En el piano se llama Maya-Arriba y esti marcado con
el nimero 5.
Otro con 3.000 habitantes en el valle de Chichiriviche,
propiedad del Sr. Rafael Mayora. Se le da el mismo nombie
de Chichiriviche y esta marcado con el nhnero 9.
Otro con 2.000 habitantes en el valle del Palmar de Cd-
gua, regado por el rio del mismo nombre, tributario del Chi-
chiriviche. Se le ha dado el nombre del rio que lo riega y
esti en el piano con el n6mero 8.
Otro con 3.000 habitantes en el valle de Oricaro (es el mas
oriental) de propiedad national, bafiado por el rio del mismo
nombre, con el cual esti designado en el mapa y con el n6-
mero 10.
Al Sur de la Sierra:
Otro con 1.000 habitantes orillas del Tui arriba en tierras
del Sr. Manuel Felipe Tovar. Ll6mase asi, en el mapa, Tui-
Arriba y esta sefialado con el n6mero 11.
Otro con 5.000 habitantes en las cabezeras del rio San
Carlos, marcado con el niimero 2.

(*) El camino de la Victoria es bien quebrado, pero el de Caricas puede
ser carretero y aun ferro-carril a mui poca costa.









Otro con 1.000 habitantes en las del rio Pesjualito, que tie-
ne por nombre Guaipao 6 Pesjualito, marcado con el nii-
mero 3.
Otro con 3.000 habitantes en las cabezeras del Aragua, nd-
mero 4.
Estos tres 6iltimos estin en tierras de los Sres. Santiago
Mariiio y Coronel Muguerza.
Cada uno de estos once terrenos esta iluminado en el cr6-
quis con color amarillo, el cual indica la extension de bosques
que se puede f6cilmente reducir a cultivo por la fertilidad de
la tierra, abundancia de aguas, planicies y lomas tendidas
que en ellos se encuentran.
El autor indica tambien, por medio de lines de color, la
direction que deben tener los caminos que comuniquen todos
los pueblos entire si. El que ahora esta abriendo de la Vic-
toria a la colonia, esta ademas figurado en un perfil que ofrece
las alturas de los puntos principles, y los diversos rumbos
que sigue.
En cuanto al puerto de Maya, se. dice que puede contender
hasta diez buques y que en un muelle de 25 varas podran
atracar bergantines, tocando en la playa las embarcaciones
menores, porque el fondo es de arena y el agua mansa, solo
capaz de ser agitada por el viento Norueste, raro en nuestras
costas.
El Poder Ejecutivo ha acogido con sumo interest esta em-
presa, declarando esplicitainente.que reconoce su utilidad 6 im-
portancia, y ha resuelto ausiliar al empresario desde luego
con la cantidad de 15.000 pesos, que acabar6 de recibir en el
corriente mes, sin perjuicio de concederle la totalidad del em-
pr6stito pedido, luego que el Cohgreso aplique fondos en sus
presents sesiones para los gastos de inmigracion conforme
a la lei.
Bajo tan buenos auspicios no es aventurado agorar que los
mejores resultados coronaran la empresa del Coronel Codazzi,
y dejaran justificadas las numerosas simpatias que ella inspire.
Crist6bal Mendoza.




Full Text
xml version 1.0 encoding UTF-8
REPORT xmlns http:www.fcla.edudlsmddaitss xmlns:xsi http:www.w3.org2001XMLSchema-instance xsi:schemaLocation http:www.fcla.edudlsmddaitssdaitssReport.xsd
INGEST IEID EOUVUV2G2_C92TXH INGEST_TIME 2012-07-16T16:55:09Z PACKAGE AA00010162_00001
AGREEMENT_INFO ACCOUNT UF PROJECT UFDC
FILES