José Martín Félix de Arrate

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
José Martín Félix de Arrate
Series Title:
Biblioteca de clásicos cubanos ;
Running title:
Llave del nuevo mundo
Physical Description:
xiv, 241 p. : ;
Language:
Spanish
Creator:
Arrate y Acosta, José Martín Félilx de, d. 1766
González Amador, Zaida
Pérez Rodríguez, Beatriz
Publisher:
Imagen Contemporánea
Place of Publication:
La Habana
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
History -- Cuba -- To 1810   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )

Notes

System Details:
System requirements: Pentium III; 128MB RAM: Windows 95 or higher; 24MB free hard disk space; SVGA monitor (800 x 600 resolution, 16 colors); 128-bit sound card; CD-ROM drive.
General Note:
"Primeros historiadores siglo XVIII"
General Note:
Includes index.
Statement of Responsibility:
responsable de la edición, Zaida González Amador ; realización y emplane, Beatriz Pérez Rodríguez.

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 772637835
isbn - 9597078759
ocn772637835
Classification:
lcc - F1779 .A77 2005
System ID:
AA00008985:00001


This item is only available as the following downloads:


Full Text

PAGE 2

BIBLIOTECA DE CLSICOS CUBANOSCASA DE ALTOS ESTUDIOS DON FERNANDO ORTIZUNIVERSIDAD DE LA HABANARECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANAJuan Vela Valds DIRECTOREduardo Torres-Cuevas SUBDIRECTORLuis M. de las Traviesas Moreno EDITORA PRINCIPALGladys Alonso Gonzlez DIRECTOR ARTSTICOLuis Alfredo Gutirrez Eir ADMINISTRADORA EDITORIALEsther Lobaina Oliva

PAGE 4

Responsable de la edicin: Zaida Gonzlez Amador Realizacin y emplane: Beatriz Prez RodrguezTodos los derechos reservados. Sobre la presente edicin: Ediciones IMAGEN CONTEMPORANEA, 2005; Coleccin Biblioteca de Clsicos Cubanos, No. 37 ISBN 959-7078-75-9 Ediciones IMAGEN CONTEMPORANEA Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz, L y 27, CP 10400, Vedado, Ciudad de La Habana, CubaDiseo grfico: Luis Alfredo Gutirrez Eir Composicin de textos: Equipo de Ediciones IC

PAGE 5

ENSA ENSA ENSA ENSA ENSA YO INTRODUCTORIO YO INTRODUCTORIO YO INTRODUCTORIO YO INTRODUCTORIO YO INTRODUCTORIO ARRATE, LA MIRADA INTELIGENTE AL PASADOJULIO LE RIVEREND BRUSONE La crtica historiogrficaEl juicio crtico sobre los tres primeros historiadores* de Cuba ha avanzado poco desde el momento en que el padre Jos Agustn Caballero sentenci a uno de ellos. Ello se debe, en parte, a que nos complacemos en demandar de nuestra tradicin cultural las excelencias creadoras de tipo universal que solo ha sido dado tener a unas cuantas de las mejores culturas nacionales del Occidente. Todo ensayo de crtica desembocar forzosamente en el fracaso o en la incomprensin, cuando tras del enjuiciamiento haya un espritu tan ahistrico como el indicado. La actitud referida contiene un elemento de negacin que nubla el juicio y desva la investigacin. Por ello, los esfuerzos indagatorios no se han dirigido, como parece de rigor, hacia la dilucidacin de los orgenes de nuestra cultura, que arranca, en realidad, del ltimo tercio del siglo XVIII, a lo menos de ese perodo datan sus primeros monumentos perdurables, y que, por consiguiente, si no sufre comparacin con lo que estaba ocurriendo en el mundo occidental es poca la diferencia que la separa de la situacin cultural de las restantes zonas del imperio espaol cuyas instituciones databan del siglo XVI. Quizs no se ha detenido la atencin en el hecho que por surgir de esa suerte y en ese momento, nuestra cultura es, desde la cuna, de lneas modernas, mientras las races de la cultu*Para la versin editorial de esta Biblioteca de Clsicos Cubanos sobre los primeros historiadores del siglo XVIII, consideramos de sumo valor el tomar del doctor Julio Le Riverend la parte correspondiente al historiador Jos Martn Flix de Arrate, con un anlisis general, de su artculo Carcter y significacin de los tres primeros historiadores de Cuba, en Revista Bimestre Cubana La Habana, primer semestre, 1950, vol. LXV, pp. 152-162. ( N. del E. ).

PAGE 6

LLAVE DEL NUEVO MUNDO VI\ VI\ VI\ VI\ VI\ ra en los virreinatos y capitanas del continente se adentran mucho ms en el tradicionalismo. Y que esto haya impreso a nuestros estudios y ciencias un carcter pragmtico y practicn, a un tiempo, no parece afirmacin aventurada. Por otra parte, no se ha fijado debidamente el anlisis en el sentido pblico de la cultura cubana, de agudas manifestaciones militantes y polmicas que le vienen de la cuna. Bien est el comparar lo nuestro con lo universal; pero no basta para inteligir el proceso de la cultura cubana. Como cualquiera otra cultura estuvo, est y estar inmersa en sus circunstancias, a las cuales se debe, en primer trmino. Y esas circunstancias han sido en Cuba siempre radicalmente opuestas a toda vocacin realmente cultural, como si la tierra y sus hombres estuvieran destinados irremisiblemente a las formas ms elementales de existencia. Claro est que un pueblo en plena creacin propia no siempre despide olor a clavellinas: pero por ello y para no traicionar nuestra necesidad de comprensin histrica es preciso abandonar la provinciana actitud de perdonavidas literario que se asume con tozuda frecuencia ante la tradicin cultural cubana. Como hay que vigilar cuidadosamente el juicio para no caer en la beatera de lo viejo solo porque tiene el respaldo de los aos que le caen sin cubrirlo de olvido. Claro est que la mayor parte de los juicios sobre los historiadores que nos ocupan arranca de dos consideraciones: bien de su valor como fuente, bien de su educacin o su incongruencia con el punto de vista filosfico del enjuiciante. Dos raseros igualmente parciales y mezquinos, porque ni la historia es solo dato —ni los datos son en s despreciables—, ni es slo construccin filosfica o filosofante, ni sta, por su parte, tiene el monopolio de la sublimidad o de la primaca cultural. La experiencia del erudito no es suficiente, ni la del filsofo, para juzgar una obra histrica, porque a las dos actitudes faltan elementos que el historiador emplea por mandato de su quehacer. Una obra histrica en su condicin de fuente slo tendr el valor que, por causa de las necesidades investigatorias del enjuiciante, posean algunas de sus partes, a veces solo un captulo o menos. A la inversa, una obra no se salvar de la condenacin si el erudito no halla en ella la fecha o los nombres que le faltan en su fichero. Pero cuando se emite el juicio basado en esta simple apreciacin cuantitativa se olvida que la acumulacin de hechos y de datos es lo que ms aumenta en la historiografa y que, por ende, debe sospecharse que una obra de hoy —si se ha trabajado con el esfuerzo debido— contendr muchos ms elementos de informacin que las de hace un siglo. Lo que prueba que la insuficiencia de

PAGE 7

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /VII /VII /VII /VII /VII este criterio valorativo es el hecho que muchas de las historias y monografas de nuestro tiempo, no empece a su profusin de notas y referencias eruditas, son incapaces de superar a sus iguales de hace un siglo o cincuenta aos. No hay duda que la filosofa puede ofrecer elementos al historiador, ms como historia de las ideas que como sistema de ideas. Y en realidad, todo historiador manifiesta poseer una filosofa o, cuando menos, una visin del mundo emparentada con una filosofa o un modo de pensamiento diferenciado de los dems. Esto le ocurre hasta al historiador que pretende —confundiendo la objetividad con la imparcialidad o la impersonalidad— carecer de filosofa. Pero el modo de incorporar los elementos filosficos a la obra histrica o, a la inversa —caso frecuente— de insertar la narracin histrica en tal o cual filosofa, supone una serie de experiencias de las cuales carece el filsofo, a menos que haya sido al estilo de un Croce simultneamente un gran pensador y un eminente historiador y que conozca por dentro ambos oficios. Hay un tercer campo desde el cual puede apreciarse, a mi entender con ms justicia, una obra histrica: el campo de la historia de la cultura, porque supone un esfuerzo por integrar el juicio partiendo no de un aspecto —el dato o la filosofa— sino del hecho irremediable que hace de toda obra histrica un documento de su poca. Como parte de un panorama determinado, la obra histrica podr ser valorada en su riqueza de informacin y en su contenido de pensamiento, esto es, de un modo total, Al olvidar ese carcter de poca que contiene toda obra histrica se ignora igualmente al historiador. Y su obra viene a ser algo decididamente libre de toda presencia humana. Sin embargo, si representa siempre un momento, ello se debe a que el historiador estaba inmerso en un mundo distinto de los precedentes y de los consecuentes y que, en mayor o menor medida, a l se deba y conforme a su estructura pensaba y viva. Uno de los aspectos del hombre-historiador, el de su insercin social, bastara, a veces, a iluminar cumplidamente el anlisis y el juicio sobre su obra. Aun en aspectos ms ajenos a la poca y a su contenido, es posible realizar un anlisis fructfero. El estilo historiogrfico, por ejemplo, es en cierto sentido obra del tiempo y no de patrones inmutables o de la arbitrariedad que permitan aprobarlo o rechazarlo sin ms. No me refiero en este lugar a la forma literaria, que ha sido tradicionalmente considerada como el fundamento del gnero histrico. El estilo historiogrfico sera mucho ms que el adorno que se reclama del historiador, con ms sumisin al viejo preceptismo que a la propia dignidad del estudio evocativo del pasado, pues la riqueza y la belleza de la

PAGE 8

LLAVE DEL NUEVO MUNDO VIII\ VIII\ VIII\ VIII\ VIII\ forma —expresin escrita— no es algo que se trae e inserta en la narracin, como podran incorporrsele ms o menos datos, sino que estn necesariamente vinculadas a ella. Y la necesidad de cierto estilo no radica en modo alguno en la libre decisin del historiador o en sus condiciones de escritor natural sino en la naturaleza propia de la narracin histrica y en las ideas y criterios que la rigen. Los tres primeros historiadores de Cuba han sido juzgados generalmente como fuentes. Pobre juicio que responde a la insatisfactoria minera erudita que da ms valor a la correcta ortografa de un nombre que a la pasin y el aliento del historiador. Ni Arrate, ni Urrutia, ni Valds son cementerios de datos adonde pueden acudir despreocupadamente los ajetreados desenterradores a cazar restos para reencarnarlos con prosa nueva o, a ocasiones, con prosa peor. O, tambin, han sido juzgados conforme a nuestras estimaciones de poca sin concederles la ms pequea esperanza de una valoracin circunstancial que nos los haga inteligibles. Si alguien pretendiera historiar a la manera de Arrate, de Urrutia o de Valds en nuestros das el intento bastara a conmover la cultura cubana: sin embargo, el atraer a esos historiadores hasta nuestros das para juzgarlos conforme a nuestras exigencias cientficas o artsticas, para ajustarles sus cuentas y condenarlos no nos produce absolutamente ninguna sorpresa. Tanto lo uno como lo otro son absurdos temporales. Claro est que no se pide al crtico un abandono —por otra parte imposible— de su actualidad histrica, de su insercin temporal, para trasladarse al medio en que vivan sus enjuiciados. Pero es evidente que por estar situado en el ms cmodo cabo de la evolucin, o sea en el presente, el crtico puede y debe situar correctamente cada obra en la serie histrica en que le corresponda, pues es ventaja del historiador la de poder contemplar el pasado y ordenarlo inteligentemente. De tal modo es as que la enajenacin de un hecho, en este caso una obra escrita, de sus circunstancias contradice la esencia de la visin histrica. No es cosa de seguir en este ensayo paso a paso los juicios que, conforme a esas falsas actitudes crticas, se han emitido sobre los tres primeros historiadores de Cuba. En realidad, los mejores esfuerzos realizados en el sentido de situarlos con precisin, dentro del panorama de la cultura y de la historia general del pas, se deben a los historiadores de la literatura que respondan al hacerlo a la tradicional consideracin de la historiografa como un simple gnero ms, lo cual en caso de tener algn valor, ste se reducira a la expresin, a la mera forma del relato histrico.

PAGE 9

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /IX /IX /IX /IX /IX En este ensayo voy a tratar de introducir nuevos elementos de apreciacin de los tres primeros historiadores. Es evidente para cualquier persona versada en los temas del pasado nacional que los obstculos con que se tropieza en este empeo son realmente difciles de superar. De un lado, el anlisis crtico de esos historiadores carece de suficientes trminos de comparacin, debido a la flaqueza de la cultura colonial a fines del XVIII y en las primeras dcadas del XIX, si bien quedara el recurso de ir en busca de otras culturas americanas para situarlos claramente. De otro lado, se carece de aquella abundancia de documentos sobre la vida de los tres historiadores que pudieran reflejarse sobre el sentido y el valor de sus obras. Forzosamente, algunas de las preguntas que me ha sugerido esta indagacin quedan sin respuesta o han sido contestadas solo tentativamente, por la falta de elementos de informacin adicionales. Ubicacin de los historiadoresLos llamados tres primeros historiadores de Cuba son sobradamente conocidos para que repitamos en el texto los detalles de sus obras. Se excluye del grupo al obispo Morell Santa Cruz debido a que al momento de editarse las tres obras su manuscrito no se conoca o fue desestimado: en realidad, an hoy no se conoce completo. Puede aceptarse esta exclusin, sin que por ello desposeamos a la Historia de la Isla y Catedral de Cuba de su lugar en los orgenes de la cultura nacional. Adems, como nos faltan aquellas partes del manuscrito en que el autor se adentraba plenamente en la historia de Cuba, el juicio sera parcial o, cuando menos, incompleto. La obra de Arrate precede a la de Urrutia y sta a la de Valds. Tres fechas sitan a cada una y permiten apreciar el conjunto: 1760, 1790 y 1813. Hay, pues, entre ellas diversos grados de distancia en el tiempo como lo hay en la insercin social e ideolgica de sus autores. Conviene, sin embargo, subrayar que entre 1760 y 1790 hay menos densidad histrica que entre la ltima fecha y 1813. En 1760 se est presenciando slo el alborear de los grandes cambios institucionales de la colonia. En 1790 se inicia el momento de creacin de vida nueva ms importante de todo el pasado colonial. En 1813 se est de lleno en la organizacin colonial moderna de Cuba, la que hasta 1886 no cambiara ninguno de sus elementos esenciales.

PAGE 10

LLAVE DEL NUEVO MUNDO X\ X\ X\ X\ X\ Mientras 1760 y 1790 quedan situados en la poca propiamente ilustrada de Cuba, 1813 pertenece ya al perodo del liberalismo predominante en casi todo el siglo. Institucionalmente, las dos primeras fechas corresponden a las primeras transformaciones del ancien regime colonial, mientras 1813 pone al descubierto nuevas clases sociales, nuevos grupos polticos, nuevas ideologas y nuevas culturas. Correspondiendo a su momento, cada obra representa un papel singular en la naciente cultura cubana. Y en cada una est reflejada la condicin humana y social de los autores. La historia de Arrate no poda ser igual a la de Valds, aun cuando no hubiera entre ellos las diferencias individuales que se advierten fcilmente. Lo que inicia Arrate, esto es, la mirada inteligente al pasado, y Urrutia desarrolla y engrandece sin xito perdurable, Valds lo revisara por una necesidad, llammosle generacional. De este modo cada obra representa una parte sustancial del desarrollo historiogrfico primitivo, lo cual es tanto ms de notar cuanto que se trataba de historias civiles no de otra alguna consagrada en su forma y en sus implicaciones como sera la historia eclesistica.ARRATE La obra de ArrateArrate finaliza su Llave del Nuevo Mundo en el alborear de los grandes cambios institucionales de la colonia, los primeros que ella sufrira desde su fundacin en el siglo XVI. Generalmente, su informacin se detiene en los aos 1759-60 lo cual excluye totalmente un acontecimiento de suma importancia, la toma de la Habana por los ingleses (1762-63), que presenci y le sirvi para poner a prueba su patriotismo urbano. La obra de Arrate no adopta una forma tpicamente historiogrfica, puesto que aborda los temas de modo sistemtico. Sin embargo, abundan en ella los elementos historiogrficos no ya porque se mira al pasado y se le describe sino tambin porque muestra un agudo sentido histrico por parte del autor en el tratamiento de algunos problemas. Al faltarle la narracin discursiva, la Llave del Nuevo Mundo se sale de los lmites estrictamente historiogrficos, ms slo en ese campo puede, sin embargo, colocrsela, bien que se necesite matizar sus caracteres. Por tal razn hemos dado en considerarla como una relacin de mritos Una ciudad, por mano del ms refinado de sus

PAGE 11

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /XI /XI /XI /XI /XI regidores, expone al Rey sus virtudes, sus servicios, sus premios y sus quejas. Forzosamente, participarn de ella tanto los materiales propiamente histricos como los temas de presente por la necesidad insoslayable de propaganda implcita en toda relacin de mritos. Si bien a diferencia de las relaciones individuales, la de esta ciudad expresa el grado mximo de evolucin institucional que vena operndose desde el siglo XVI, encarnando a un tiempo la principal creacin espiritual de la vieja oligarqua urbana, reina y seora de los ayuntamientos que brotaron del esfuerzo de los conquistadores y se hicieron cargo del gobierno de las comunidades hispano-cubanas. En general, la madurez de una comunidad se expresa cuando comienza a ser, adems de sujeto histrico, objeto propio de la historia. Arrate y su patriaEl Regidor habanero se duele de que su patria haya quedado sin historia escrita o sin panegirista, al menos entre los patricios que le deben tal homenaje, por la razn de madurez que l simboliza, hecho tanto ms grave cuanto que algn que otro extranjero lo ha hecho. Esta patria es el lugar en que naci: patria urbana, si acaso provincial o regional, nunca nacional, claro est. Es solo la conciencia propia de un pedazo del imperio y de Espaa, en el cual se descubren ya motivos de discriminacin que el habanero seala quejoso y polmico. Pero no hay oposicin de raz entre la patria de Arrate y la gran totalidad espaola de la cual forma parte, a lo menos no se desprende de lo que el autor expresa en su obra. Al cabo, como subraya con especial gusto, la identificacin poltica es perfecta en torno al Rey ya que si los sbditos peninsulares le obedecen personalmente, los americanos le respetan y escuchan y guardan fidelidad a travs de sus representantes, virreyes y otras autoridades. Afirmacin en la cual se trasluce, por motivos de patriotismo provincial, la exaltacin de la fidelidad de los habaneros como un mrito mayor que la fidelidad de los peninsulares. Las diferencias son visibles. De una parte, se desconocen los mritos de la ciudad y de sus hijos: de otra, se las desampara en la lucha contra los competidores peninsulares en cada aspiracin de servicio pblico. Respecto de estas muestras de discriminacin expresa Arrate dos sentimientos: el uno, la evidente solidaridad de los peninsulares, por su parte, y de los americanos, por la suya: el otro, la falsedad del juicio peyorativo que sobre los mritos de los americanos corran en Espaa. Mientras lo primero no poda

PAGE 12

LLAVE DEL NUEVO MUNDO XII\ XII\ XII\ XII\ XII\ ser objeto de vituperio, lo segundo, representaba toda una teora justificadora de la pretericin y, por consiguiente, era necesario rebatirlo. Es evidente que al abordar el segundo aspecto de las relaciones entre peninsulares y americanos, Arrate alcanza el ms alto grado de expresin poltica a que pudiera llegar hombre alguno en su tiempo, esto es, su voz linda con la de los campeones de la nacionalidad en el siglo XIX. Ya no se trata, en efecto, de ms o menos solidaridad, afinidad o simpata entre iguales, sino de la defensa de una calidad que procede del grupo propio a tal punto que los mismos negros criollos participan de las excelencias del conjunto. Arrate por su arranque patritico es la cabeza de una tradicin cultural de servicio pblico, de militancia poltica que se mantiene vigorosa an hoy, en medio de circunstancias notablemente distintas de las del pasado. Tras de l, no habra un solo cubano de primera lnea, salvo excepciones —tanto ms notorias cuanto que rompen el hilo de la tradicin— que no abordase los problemas con un sentido de prctica solucin de conflictos o dificultades o de militancia poltica, en el alto concepto que debe darse a esta ltima palabra o sea, en cuanto exprese la adhesin a una tesis que al par que explique la realidad nacional, aspire a operar sobre ella para modificarla en el sentido del progreso. Lo cual, al significar que no ha habido torres de marfil en Cuba, aparte de unos poqusimos casos, no quiere decir que consideremos virtuoso este servicio unvoco a un poder o a una aspiracin al poder sin parar mientes en las circunstancias. Arrate es, sin disputa, el primer nombre de una larga lista de escritores que vuelven la mirada a la tierra. Lo cual, a falta de otras virtudes, como la densidad, la universalidad creadora o la profundidad del pensamiento, es una excelencia de la cultura cubana y una prueba de su unidad desde la cuna. Estilo e historia en la obra de ArrateEs necesario sealar cuantas veces sea oportuno la calidad del estilo de la Llave del Nuevo Mundo No es fcil caracterizarlo literariamente, por cuanto se carece de obras de pareja importancia para contrastarlo, aunque los restos de la prosa al uso que nos han llegado, especialmente los sermones, pudieran servir a ese fin. Si hubo reforma del estilo, sta parece manifestarse en la obra de Arrate: pero ello supone una anticipacin realmente extraa pues la reaccin contra el barroco decadente —en conexin muy

PAGE 13

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /XIII /XIII /XIII /XIII /XIII estrecha, claro est, con el florecimiento del racionalismo filosfico— se produce en nuestro pas con gran retardo y, al parecer, silenciosamente, ya que se manifiesta de sbito en el Papel Peridico en la ltima dcada del siglo. Pero Arrate treinta aos antes de la gran cruzada contra el escolasticismo y el mal gusto literario que le acompaaba se muestra en disonancia completa con el espritu tradicional: aunque no lo estuviera quizs respecto del pensamiento, lo estaba, sin duda, en cuanto a la expresin literaria. De este modo, los hechos histricos, dentro del campo de la cultura, nos permiten afirmar que la historia del estilo en Cuba es plenamente moderna, pues las corrientes anteriores al neoclsico son prcticamente despreciables. Este neoclsico anticipado de Arrate es uno de los valores ms notables de su obra, tanto ms cuanto que el historiador Urrutia representara veinte aos despus de l una intrusin barroca que repugn al sentimiento reformista del Padre Caballero. Si no bastase la prosa de Arrate, ah est el soneto sobrio con que da fin a su obra. Pero, al cabo, el estilo como expresin literaria es slo una parte del estilo historiogrfico de Arrate. En efecto, como historiador civil sus requerimientos de narracin le obligan a una sobriedad a que no estaban sujetos los historiadores eclesisticos o los polticos de su poca, apologticos y panegiristas por fuerza. Pero hay ms, no parece que la actitud social y mental del autor ejerciera presin suficientemente fuerte sobre su expresin como para producir efectos contrarios a la sobriedad que le exiga el tema. La expresin melodramtica e imprecativa de Raynal, por ejemplo, y de algunos cubanos del siglo XIX puede atribuirse a la desbordada influencia del humanitarismo, a la actitud romntica. En el caso de Arrate no existe tal factor de distorsin formal, todo sucede con la normalidad y la seguridad que correspondan al tiempo y al personaje. Aun cuando trata de peraltar los valores de su tierra, la expresin luce siempre enfrenada. Arrate es un refinado, no hay duda, y conoce a los autores reformistas de principios del XVIII, especialmente a Feijo, el espaol de ms influencia en Amrica durante su tiempo. Pero aunque estas influencias fuesen de importancia, la ndole de su relato le lleva por los caminos de una exposicin directa, ceida a los hechos, sin que hubiera ms salida a la riqueza de la expresin que la que hubo. Posiblemente otro hubiese sido el caso de haberse propuesto una historia general de Cuba. Arrate ve estrechamente el pasado, como le ocurre a todos los historiadores, salvo excepciones geniales o productos de una maduracin social-cultural que Cuba estaba muy lejos de haber al-

PAGE 14

LLAVE DEL NUEVO MUNDO XIV\ XIV\ XIV\ XIV\ XIV\ canzado en su poca. Si bien parece que esta madurez la haba alcanzado dentro de las condiciones propias, la vieja oligarqua terrateniente y municipal de la que forma parte. Si fuera propio de este lugar sustanciaramos la afirmacin contrastando las actividades de Arrate y de Arango Parreo que constituyen los trminos de una comparacin ineludible por su cercana en el tiempo y su separacin en el pensamiento. Para Arrate el pasado es el de su grupo, llegado con Velzquez simbolizado por el habanero militar, magistrado o eclesistico y, de ser posible, noble o hidalgo: para Arango Parreo la historia es el presente, la edad o perodo de los hacendados, cuyo despuntar posterior a la ocupacin inglesa y a la guerra de independencia de los Estados Unidos constituye un hecho actual y una promesa de futuro, nunca un pasado, que l ve sumido en la ignorancia y la apata porque no hubo quien instrumentara la explotacin econmica posible. Se trata de una limitacin de las que no se salva historiador alguno. Reclamarle a Arrate aquella visin que no pudo tener sera tanto como colocarle fuera de su tiempo y circunstancias, lo cual tampoco se nos puede exigir a nosotros, a menos que se padezca de una satisfecha y pedante ignorancia. Dentro del encuadre general de su historial cabe sealarle algunas inexactitudes o carencias. Pero esto tiene solo importancia para el aprendiz de erudito capaz de enfurecerse con un autor porque no le suministra el dato que le falta y que, por otra parte, es incapaz de hacer hoy lo que el Regidor habanero hizo cumplidamente, de acuerdo con su tiempo. Claro est que un dato equivocado, cuando sobre l descansa la interpretacin o el sentido que se descubra en el proceso histrico, tiene importancia. Pero no se olvide que el dato por constituir la materia prima de los temas que aborda el historiador se expone o no se expone conforme a lo que este se proponga, se investiga o se elude segn el criterio del historiador. Los hechos de la economa, por ejemplo, no son de la aficin de Arrate, ni en el planeamiento de su obra ocupaban un lugar de importancia, a menos que contribuyeran al fin primordial, a la exaltacin del grupo urbano. De modo que todas las carencias de que pueda acusrsele en este sentido no son ms que imputaciones al espritu de su poca, como si esta hubiese podido ser ella misma y, al par, otra distinta por sus fundamentos, su orientacin y sus objetivos, a gusto del enjuiciante. La bsqueda del dato, como la constatacin de su ausencia o de su falsedad, son elementos circunstanciales en la apreciacin correcta del valor de una obra histrica. JULIO LE RIVEREND BRUSONE

PAGE 15

Puerto de La Habana

PAGE 16

No pocas veces hemos consultado la obra del regidor habanero Jos Martn Flix de Arrate titulada Llave del Nuevo Mundo... Es un monumento y de los mejores. Bien comenzaba la literatura histrica cubana con tanta pgina de atento escudriar y de exaltacin patritica, resumidores de un tipo de ideologa inmediatamente anterior al despunte nacionalista. Julio Le Riverend Brusone

PAGE 17

IL IL IL IL IL USTRE SEOR CABILDO USTRE SEOR CABILDO USTRE SEOR CABILDO USTRE SEOR CABILDO USTRE SEOR CABILDO JUSTICIA JUSTICIA JUSTICIA JUSTICIA JUSTICIA Y REGIMIENTO DE LA MUY NOBLE Y REGIMIENTO DE LA MUY NOBLE Y REGIMIENTO DE LA MUY NOBLE Y REGIMIENTO DE LA MUY NOBLE Y REGIMIENTO DE LA MUY NOBLE Y MUY LEAL CIUDAD DE SAN CRIST"BAL Y MUY LEAL CIUDAD DE SAN CRIST"BAL Y MUY LEAL CIUDAD DE SAN CRIST"BAL Y MUY LEAL CIUDAD DE SAN CRIST"BAL Y MUY LEAL CIUDAD DE SAN CRIST"BAL DE LA HABANA. DE LA HABANA. DE LA HABANA. DE LA HABANA. DE LA HABANA.En un rudo embrin o mal formado bosquejo ofrezco a la grandeza de Vuestra Seora una breve descripcin de esta nobilsima ciudad, incultamente adornada de las pocas noticias que he podido adquirir de su primitivo establecimiento, y de las honrosas causas y circunstancias que contribuyeron desde sus principios para que, aventajando en sus progresos a las dems de la Isla, llegase a ser hoy tan clebre entre las ms famosas de este nuevo mundo. Creo que en las groseras de mi pluma y en el desalio de mi estilo perder la mayor parte de su esplendor en el asunto; pero el sentimiento de verlo tan olvidado de aquellos ingenios de quienes era tan propia esta empresa y tan digna esta memoria ha inspirado alientos a la cortedad de mi espritu para formar esta pequea obra, la que me dejar con la noble vanidad de haberla intentado aunque no conseguido a proporcin de su mrito, ni de mi deseo. El nico objeto que se le ha propuesto a mi gratitud para este empeo, en que me ha servido de estmulo as el culpable silencio de los patricios como la plausible curiosidad de los extraos (a quienes ha debido en sus escritos tan ilustres recuerdos), ha sido solamente aquella generosa emulacin de que no le falte a mi patria lo que gozan otras ciudades de menor bulto y nombre. Conozco que V. S., con su nobleza, lealtad y circunspeccin, la representa mucho mejor que yo puedo bosquejarla; pero no s si entre sus lucimientos se dejar examinar ms bien que entre mis borrones, ya porque lo que es permitido vean todos en los originales se comunica fcilmente en las copias, o ya porque hay ojos tan achacosos, que ofuscndose con las claridades, suelen percibir ms entre las sombras. La que yo solicito y me prometo en el amparo de V. S. no puede dejarme de ser tan benigna como segura; pues siendo la obra y el

PAGE 18

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 4\ 4\ 4\ 4\ 4\ autor cosas tan de V. S. se halla precisado igualmente a protegerles. Perdonndome el que cuando he procedido tan osado en la ejecucin de un proyecto superior a las fuerzas de mi habilidad, me porte tan modesto en los elogios de V. S., porque no quiero eslabonar yerro a yerro, dando que sufrir ms a su prudencia, y que disimular a mi ignorancia y atrevimiento. Dios nuestro Seor guarde a V. S. con los aumentos y felicidades que le suplico. Habana y noviembre treinta de mil setecientos sesenta y uno. Muy Ilustre seor. B.L.M. de V. S. Jos Martn Flix de Arrate.

PAGE 19

Mxim., tt. 2, p. 174.AL QUE LEYERE AL QUE LEYERE AL QUE LEYERE AL QUE LEYERE AL QUE LEYERELa inclinacin que desde mis tiernos aos tuve a los libros, sirvindome desde aquella edad su leccin de mayor deleite, fue creciendo con el curso del tiempo y ms perfecto uso de la razn. Porque encontrando cada da en su hermosa y dulce variedad las ms cumplidas satisfacciones el gusto, y el ms sazonado pasto el entendimiento, se hizo en m insaciable el apetito de leer, y como repasando a veces las noticias histricas, eruditas y mitolgicas, era preciso sacase algn jugo sustancial y provechoso; al modo que la oficiosa abeja chupando el roco de las flores fabrica panales de suavsima miel, advirtiendo entre las mximas discretas y agudas del doctsimo padre Garau cuanto excita los nimos generosos a que en vez de ocuparse en materias de poco peso eleven el espritu a revolver los anales de la patria y descubrir los hechos de los que la ennoblecieron, pens desde entonces dedicarme (como con efecto me dediqu) a investigar en las historias de Indias, as generales como particulares, el origen y fundacin de esta ciudad, los nombres y circunstancias de sus primeros pobladores, y reducir esta materia a un especial tratado, exornndolo con las individualidades de su situacin, aumentos que ha tenido y estado en que se hallaba. Con este conato repas unas y otras, encontrando en ellas tan poca luz para lo principal, que en vez de servirme de norte y aliento para seguir la idea me llenaron de desmayo y ofuscacin para abandonarla. Sin que me pudiese lisonjear la vana esperanza del recurso ordinario a los archivos, por constar plenamente de las mismas crnicas haber consumdose en el incendio que padeci esta ciudad invadida del francs ao de mil quinientos treinta y ocho. Ni pude persuadirme a que en aquellos tiempos pudiese haber reparado la curiosidad lo que devor la desgracia, reproducindose por medio de algunos instrumentos comprobativos las recientes noticias de su establecimiento y poblacin, por

PAGE 20

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 6\ 6\ 6\ 6\ 6\ considerar muy ajeno a la constitucin de aquella edad tan exquisita diligencia. Porque el rumor de nuevas conquistas, y el poderoso incentivo de la adquisicin de grandes riquezas, llamaba las atenciones de los pobladores ms a obrar que a escribir. Concepto que verifiqu bien fundado, luego que con mi ingreso a uno de los regimientos de esta ciudad se me facilit la ocasin de ver sus libros capitulares, en los que no hall monumento alguno de los que necesitaba para el propuesto fin, pero ni aun otros muchos que pude esperar hubiese en los aos sucesivos a la enunciada invasin. Comenzando los que existen desde el ao de mil quinientos y cincuenta, catorce despus de la fatalidad acaecida, falta en que tuve tanto ms que sentir, cuanto hay menos razn para poderse honestar; pasando ms all de lo temido mi dolor a vista de este descuido, que me quit los pocos alientos con que aspiraba a planificar la obra. Habiendo calmado con este ltimo desengao mi deseo, libre ya de la zozobra en que hace fluctuar el ansia de no conseguirse lo que se apetece, continu con serenidad mi antigua aplicacin algn tiempo, hasta que al soplo de una insinuacin respetable volvieron a la primera inquietud mis anhelos, figurndoseme dispensables los fundamentos que estimaba antes por tan necesarios para cimentar la premeditada construccin de la obra, resolvindome a ejercitar lo posible, ya que lo dems no era practicable a costa del mayor desvelo y trabajo. Esta reflexin me hizo conformar con la necesidad de ejecutar lo que pudiese, ya que no lo que deba y deseaba; pues quien carece de arbitrios y facultades para obsequiar con mucho, hace un grato sacrificio de lo poco, que aunque no sea el ms lucido, es el ms costoso. Porque el rubor de ofrecer una cortedad da ms mrito a la oblacin. Empendome a esto la doctrina y erudicin del conde Thesauro, que califica de breve la vida de cualquier ciudadano que muere sin rendir algn obsequio a la patria. No queriendo terminase la ma sin tributarle una leve seal del amor que le tengo, y que por tantos ttulos merece. Y ms cuando el ejemplo de los extraos sirve de estmulo y aun de sonrojo a los patricios, tomando aquellos como asunto de sus plumas la materia que a stos no les ha debido ni un solo rasgo con que pudieron haber ministrado ms alas a la fama y nombre de esta ciudad. No pretendo comprender absolutamente en este cargo al regidor Don Ambrosio de Zayas Bazn, porque s muy bien compuso una relacin histrica del establecimiento, situacin y

PAGE 21

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /7 /7 /7 /7 /7 calidades de esta ciudad, adornadas de algunas noticias particulares de la Isla, y que se remiti a la Corte por disposicin del brigadier Don Gregorio Guaso, siendo gobernador de esta plaza; pero como esta obra no ha salido a luz, ni quedado copia de ella entre sus papeles, creo le resulta por el descuido parte de aquella nota, y a m el dolor de no haber logrado un ejemplar o diseo de tan buena pluma, para haber errado menos en el trasunto. Expresar aqu los que han honrado a la Habana en sus escritos; pues aunque resalte a vista de su memoria el defecto de la nuestra, no es justo padezcan olvido en mi gratitud los que tanto la han exaltado y engrandecido. El maestro Gil Gonzlez en su Teatro eclesistico, y Juan Daz de la Calle en su Memorial de noticias sacras y reales de Indias, recogieron y sacaron a luz varias de las circunstancias y requisitos, que as en lo formal como en lo material ilustraron y ennoblecieron esta ciudad. Don Pedro Cubero en el libro de sus peregrinaciones hizo en una sucinta, pero expresiva relacin, curiosos apuntes de la bondad de su puerto, excelencia de sus fortalezas, aseos de sus templos y hermosura de su poblacin. El Rmo. Padre Francisco de Florencia, varn de mucha doctrina y virtud, en la Crnica de su provincia de Nueva Espaa, aun desvindose (como lo conoci y expuso) de su principal asunto, se amplific en describir y demostrar su benigno temple, generosa ndole de sus naturales, comodidades de su clebre baha, y otras notorias ventajas y conveniencias de su importante situacin. El maestre de campo Don Francisco Dvila Orejn, que ilustr esta ciudad no menos con su gobierno que con sus recomendaciones y aplausos, gast muchas hojas en manifestar al orbe lo esencial que era su puerto a la conservacin de los dos opulentsimos reinos de Mxico y Per; explayndose en las noticias de su situacin, utilidades de su fortificacin y amor y obediencia de sus vecinos; de suerte que en sus elogios suenan ms como requiebros de un amartelado y tierno amante, que como expresiones de un desinteresado panegirista. Como se ver en el libro que imprimi, intitulado Excelencias del arte militar El marqus de Altamira, caballero angelopolitano, en un cuadro que an corre manuscrito, form en verso y prosa una breve y elegante descripcin de nuestra Habana con las noticias que pudo recoger al tiempo de transitar por ella para los

PAGE 22

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 8\ 8\ 8\ 8\ 8\ reinos de Castilla, retribuyendo su urbanidad en encomios cuanto disfrut en cortesana de los moradores de este pas, siempre obsequiosos con los forasteros, aunque no siempre tan bien correspondidos. Todos estos autores y otros (aunque ms de paso) han inmortalizado en sus obras el nombre y excelencia de nuestra patria; y yo me valgo de ellos para apoyar el contexto de la ma. En lo que no dudo, se reconocern muchos deslices y aun faltas graves propias de mi ignorancia, pero muy ajenas de mi intencin, que ha sido slo desempear las obligaciones de mi agradecimiento, y hacerla ms conocida a costa de este trabajo y estudio. Confieso el poco que me ha costado el ttulo que le he puesto a este opsculo; porque no es invencin debida a mi voluntad y discurso, sino un glorioso epteto con que ha querido la real grandeza distinguir y condecorar a la Habana, llamndola Llave del Nuevo Mundo y Antemural de las Indias Occidentales, como consta de las cdulas que cita Don Francisco Dvila Orejn, y otras antecedentes y posteriores de que hago mencin y confirman y corroboran ser muy peculiar de esta ciudad tan honroso nombre, y dimanado no menos que de la regia autoridad, digno por tan soberano origen de la veneracin de todos sus vasallos.—Vale.Otra en la misma corte, 10 de marzo de 1717. Real cdula, Madrid, 24 de mayo de 1634.

PAGE 23

CAPTULO I CAPTULO I CAPTULO I CAPTULO I CAPTULO I DEL DESCUBRIMIENTO DE LA ISLA DEL DESCUBRIMIENTO DE LA ISLA DEL DESCUBRIMIENTO DE LA ISLA DEL DESCUBRIMIENTO DE LA ISLA DEL DESCUBRIMIENTO DE LA ISLA DE CUBA Y DE SU SITUACI"N DE CUBA Y DE SU SITUACI"N DE CUBA Y DE SU SITUACI"N DE CUBA Y DE SU SITUACI"N DE CUBA Y DE SU SITUACI"N Y EXCELENTES CALIDADES Y EXCELENTES CALIDADES Y EXCELENTES CALIDADES Y EXCELENTES CALIDADES Y EXCELENTES CALIDADESEntre las varias hermosas y fecundas islas que el grande Palinuro o famoso argonauta Don Cristbal Coln descubri en estas partes de occidente, el ao de 1492, y le afianzaron con su hallazgo y reconocimiento el deseado logro de aquella admirable empresa, con que quit a las ms heroicas y clebres de la antigedad la mayora, ya que no pudo la precedencia, fue la de Cuba, a quien llam Juana, la primera en que por las noticias de su grandeza y apariencias de ms fertilidad hizo internar algunos espaoles, acompaados de dos indios, para que buscando en las inmediaciones de la costa pueblos de gentes, les diesen a entender en nombre de los Reyes Catlicos el principal motivo de su venida a estas regiones. Pero aunque result de las diligencias el haber penetrado hasta un lugar de cincuenta casas y visto otras menores en que fueron bien recibidos, trayndose consigo los enviados tres naturales por quienes se investigasen los de sus habitadores, satisfecho Coln con el informe de la cercana de nuevas y ms ricas tierras, prosigui su derrota en demanda de la isla ms vecina, a quin despus titul la Espaola. Separose de Cuba con la incertidumbre de si era o no tierra firme, permaneciendo esta duda hasta que el ao de 1494, siendo ya Almirante de las Indias, y volviendo a continuar sus descubrimientos, examin ser isla, verificndose esto ms claramente despus que por especial orden del Rey comunicada al Comendador Nicols de Ovando, gobernador que era entonces de la Espaola, la boje enteramente Sebastin de Ocampo el de 1508, reconocindola por una y otra costa, y observando las buenas calidades del pas, comodidades y excelencias de los muchos puertos y bahas de que gozaba por ambas partes. Examin entre los mejores y ms recomendables por sus circunstancias, an no bien comprendidas en aquel tiempo, ste de la Habana, a quien nombr puertoHerr., Dcada 1, lib. 2, c. 13, f. 53. Herr., Dc. 1, libro 1, c. 14, f. 23. Manl. Marcillo, Crisis de Catalua, f. 57. Dc. 1 1.7. cap. 1, folio 136.

PAGE 24

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 10\ 10\ 10\ 10\ 10\ de Carenas por haber, como es tradicin, facilitado en l la de sus bajeles con el casual hallazgo de un manantial de betn, que supli la falta de brea y alquitrn con que vena; socorro que por no esperado fue ms aplaudido. Volvi, pues, Ocampo1 a Santo Domingo, y aunque con su llegada se hizo notorio todo lo que haba advertido de la feracidad y requisitos de Cuba, no produjo ningn efecto en cuanto a tomar expediente para su poblacin, hasta que el ao de 1511, habiendo sucedido en la posesin del almirantazgo de la Indias Don Diego Coln a su padre Don Cristbal, determin pasase de la Espaola a Cuba el capitn Diego Velzquez, con el honroso encargo de reducirla y poblarla, contribuyendo mucho las apreciables prendas del electo para el ms fcil y feliz xito de la jornada, y lograr con la pacificacin de los naturales los mejores establecimientos en la Isla; de cuya situacin, grandeza y fertilidad, antes de pasar a otra cosa, es preciso hacer digna memoria, tocando algunas noticias histricas, polticas y geogrficas que conducen a su mayor lustre y estimacin y son muy propias de mi asunto, porque la Habana interesa como parte, y parte tan principal y mejorada cuanto se diga en honor de su todo, que es la Isla, por ser el precioso engaste de esta rica presea de la corona espaola, y la estimable concha de esta occidental margarita, como la llam aquel gran apreciador de sus quilates, el discretsimo Orejn. Est situada la isla de Cuba dentro del trpico de Cancro en la embocadura del Seno Mexicano, al norte de la equinoccial desde los veinte grados de latitud, en que se demarca el cabo de Cruz, hasta los veintitrs y quince minutos, en que cae la baha de Matanzas; y desde los doscientos ochenta y ocho grados y tres minutos de longitud, en que est el cabo de San Antonio, hasta los trescientos uno y veinte minutos, en que queda la punta de Mais. Su terreno es frtil y el temperamento es benigno, pues siendo seco y caliente, es ms templado y sano que el de Santo Domingo y otras provincias de este nuevo mundo, porque las lluvias y vientos lestes, que comnmente reinan en ella, hacen menos intensos los calores del verano y esto, y en la estacin del invierno, por la frecuencia de los nortes, goza los ms das y noches regularmente fras, o cuando menos frescas. Sobre su longitud, latitud y circunferencia varan considerablemente los autores. El cronista Herrera escribe que desde punta de Mais, extremo oriental, hasta el cabo de S. Antn, que es el occidental, tiene de largo doscientas treinta leguas, y que su ma1. Ovando en el original. M. F. Excelencias del arte militar, c. 65. Herr., Dcada 1, lib. 2, cap. 3. Dc. 1 1. 9, cap. 2, folio 230.

PAGE 25

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /11 /11 /11 /11 /11 yor latitud es de cuarenta y cinco, desde cabo de Cruz hasta el puerto de Manat. Cmputo que sigue Moreri en su diccionario, difiriendo de Herrera en que por lo ms angosto le da quince, y aquel le seala doce. Don Sebastin Fernndez de Medrano reduce su longitud a doscientas leguas, su mayor latitud a cuarenta y su circunferencia a quinientas sesenta. Pero el maestro Gil Gonzlez se extiende a doscientas cincuenta de largo, cuarenta y cinco o cincuenta por lo ms ancho, doce por lo ms angosto, y ms de seiscientas de circunferencia. En cuya diversidad de cmputos no puedo establecer slidamente el ms fijo; pero juzgo ms conforme y arreglada la longitud que expresa el ltimo, aunque padeci el engao que los dems en las doce leguas que pone por lo ms estrecho. Porque son catorce las que incontrastablemente hay desde Bataban a la Habana, que es lo ms angosto. Son por la mayor parte sus tierras fructferas y llanas, pues aunque hay algunas anegadizas o cenagosas en la costa del sur, y se dilatan las serranas desde la punta de Mais para Cuba como treinta leguas, no faltando otras (aunque no tan altas) en medio de la Isla y en la banda del norte, las que corren hasta el cabo de San Antn, esto es lo menos y an son tiles para la crianza de ganado. Los ros que hacen cmoda y fertilizan esta Isla son ciento cuarenta y ocho. Los veinticinco derraman desde la Habana el cabo de San Antn por la costa del norte; y desde ste al Bataban, por la del sur, desembocan catorce. Desde este surgidero hasta Jagua2 se numeran siete, que tributan sus aguas a una cinaga3 de sesenta leguas de largo, derramando a la expresada baha tres navegables, que han recibido antes el caudal de diez; uno de ellos el de Santa Luca, con buen salto para el moler, aserrar y llevar agua a la fortaleza que defiende aquel puerto. De Jagua a Trinidad hay catorce ros, uno de ellos el de Arimao, con riberas y surgideros como el mar. De Trinidad a Cuba por los territorios de Santo Espritu, Puerto del Prncipe y Bayamo derraman veintiocho ros, algunos navegables y de los mayores de la Isla. De Cuba a Punta de Mais hay veintiuno, y fenecida la costa del sur, volviendo por la parte del norte, se cuentan hasta Baracoa tres, y desde sta a Holgun veinte. De Holgun a la Guanaja, surgidero del Puerto del Prncipe, tres; y desde sta al Cayo4, cuatro; y del Cayo a Matanzas otrosMod. Geog., pgina 263. Dr. Urrutia en su Proemio orgnico mercantil. Thtro ecco., c. 1, f. 272. 2. El surgidero es Bataban, y Jagua la ciudad de Cienfuegos actual. L. R. 3. Cinaga de Zapata. L. R. 4. El Cayo, nombre popular de la ciudad de Remedios. L. R.

PAGE 26

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 12\ 12\ 12\ 12\ 12\ tantos. Contndose desde este puerto al de la Habana ocho. En todos los cuales hay mucha pesca de lisas, sbalos y manjuares, que suben del mar, y de otros diversos regalados peces de agua dulce, como son guabinas, biajacas y gran copia de camarones. Sus montaas son abundantes de frutas silvestres y ricas, de preciosas maderas, cedros, caobas, robles, granadillos, guayacanes y dagames y otras de grande corpulencia y estimacin no slo muy a propsito para la construccin de bajeles, como se ha experimentado en las fbricas establecidas por el Rey en esta ciudad, s tambin muy especiales para otros usos que las han hecho apetecibles en Espaa y en otros pases de Europa, prefirindolas a las de aquellos reinos, y solicitndolas para las obras ms excelentes y maravillosas que la magnificencia de nuestros monarcas ha proyectado y emprendido, como se evidencia de una real cdula de 8 de junio de 1578, en que se encarg al gobernador de esta plaza remitiese palos de diversas menas de las ms particulares para el suntuoso edificio del Escorial. Despus en estos tiempos se han pedido once mil tablones de caoba para el palacio nuevo que Su Majestad labra en Madrid, de que se ha conducido ya gran porcin; pero resta todava parte de ellas y de otras diferentes encargadas para distinto fin de su real agrado y buen gusto. De las frutas de Europa o a su similitud, como se dice, nicamente llevan estos territorios uvas, higos negros y blancos, granadas, melones y sandas; pero de las regionales produce muchas exquisitas de excelente sabor. Las pias, anones, zapotes, mameyes colorados y amarillos, pltanos, papayas, cocos y otras de que hace mencin el cronista Oviedo engrandeciendo algunas sobre las ms regaladas de otras partes, especialmente la pia, que sobrndole para reina (ttulo con que se ha levantado segn escribe un autor) de todas ellas la corona que tiene, solamente le ha faltado para emperatriz de las Indias el que nuestro Mximo Carlos V no la hubiese querido comer. Pues habindole presentado una, como refiere el padre Acosta, se content con aplaudir su buen olor, y no probar su delicado gusto o diversos sabores, en que parece remeda al man, como dice el traductor del citado Espectculo de la naturaleza Negativa que parecera sin duda desprecio de aquella fruta, y yo juzgo prudentsima circunspeccin de aquel soberano monarca por no cebar el apetito en una golosina que no poda satisfacerle o saciarle siempre que desease gustarla. Hay en los campos hermosa variedad de rboles floridos, yerbas y plantas odorferas, entre las que es muy particular el navaco por su admirable fragancia. Hllanse en ellos muchas aves dePadre Acosta, Hist. nat. de Ind., lib. 4, p. 265. Oviedo, Sumario de las cosas de Indias, cap. 64, f. 7. Espectculo de la nat., t. 3, p. 239 y sigte. Hist. nat. de Ind., lib. 4, p. 44.

PAGE 27

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /13 /13 /13 /13 /13 canto como son ruiseores, sinsontes, mariposas, chambergos, azulejos, mallos y negritos de cuyas diversas especies pidio el Rey al gobernador de esta ciudad se le enviasen en flotas y galeones. Y para la caza, hay palomas torcaces, becacinas, codornices, perdices y diferentes gneros de patos de que se pueblan ros y lagunas, no faltando pjaros de vistosa y varia plumera, como son los flamencos, guacamayos, cotorras y periquitos que estos ltimos son de distintas especies de papagayos que enseados a hablar son de mucho aprecio. Sus tierras de labor, a ms del tabaco y caas dulces que son las cosechas ms largas y de mayor utilidad, producen con abundancia yucas, batata, gengibre, maz, arroz y algn cacao y caf ; y despus que las cultivan los espaoles dan casi todas las verduras y legumbres de Castilla y algunas ms excelentes. Slo del trigo, aunque se siembra y coge en diversos terrenos, son escasas las cosechas, porque aunque rinde bien, le cae la pensin de la aljorra que a veces desanima a los labradores para no extenderlas. Por lo que me causa extraeza que un autor tan verdico como el Padre Acosta afirme que en estas islas de barlovento no se coga el referido, ni el maz cuando por lo que toca al primero, as antigua como modernamente se ha visto y toca lo contrario, llevando mucha y buena porcin; y por lo que mira al segundo, se disfrutan anualmente dos copiosas cosechas, una que llaman de agua y otra de fro, con admiracin del orbe, como lo celebra el grande Solrzano por crdito de la fertilidad de estas regiones. Ni son menos aptas sus montaas, bosques y sabanas para las crianzas de ganado mayor y menor, especialmente del ltimo, siendo los puercos de esta isla muy ventajosos a los de otras partes. As lo sinti Don Francisco Gonzlez del lamo5, mdico natural de esta ciudad, en la respuesta que dio a la consulta de su Ayuntamiento en 1706, la cual corre impresa, y en ella prueba con razones y autoridades que, por su nutrimiento y comn pasto la palmiche que da la palma real, naranjas, guayabas agrias y jovos es su carne ms sana y sabrosa que la de aquellos que se sustentan con maz y bellota cuya fruta no falta en algunos criaderos de la Isla y distrito de esta ciudad. Antes de poblar en aquella los espaoles no haba ms animales cuadrpedos que las hutas y cierta casta o raza de perros mudos la cual parece que se ha extinguido, porque de cuantas conocemos ahora ninguna carece de articulacin para 5. Fue el primero que dio aqu cursos de Medicina, antes de erigirse la Universidad (1726) [2 edicin]. Cdula de Aranjuez, 6 de mayo de 1678. Sent. y resp. imp. en Mxico, p. 12. Hist. nat. de Ind., 1. 4, p. 24. Polt. ind., 1.1, cap. 4, f. 13.

PAGE 28

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 14\ 14\ 14\ 14\ 14\ latir, si no es que de los introducidos de varias partes han tomado o aprendido a ladrar, como se experiment en los de las Islas de Juan Fernndez, segn afirma Don Antonio de Ulloa en su relacin histrica. Suplase la falta de carnes con la de las tortugas, que era la frecuente pesca y sustento ordinario de los isleos de ella. En la riqueza de minerales de metal, aunque no fue tan opulenta como la Espaola, es cierto que a los principios de su poblacin se sac mucho oro en distintos parajes de ella, singularmente en los trminos de Jagua y cercanas en que se fund la villa, ya hoy ciudad, de la Santsima Trinidad: a lo que parece aludio la noticia que dieron a Coln los indios, diciendo que en Cubanacn (que es lo mismo en su idioma, que en mitad de la Isla) se daba mucho oro. Y a la verdad hubo ao que rindio al Rey seis mil pesos de quinto; pero como se aniquilaron los naturales y se entregaron los pobladores a otras ocupaciones y granjeras, en que se particularizaron los de esta Isla, falt quien se ejercitase en este servicio. Y aunque Gmara, Moreri y Medrano escriben que el oro que se coga en esta Isla era de poca ley, Herrera afirma lo contrario expresando exceda en dulzura y quilates al del Cibao de la Isla de Santo Domingo, lo que confirma aun hoy la experiencia; pues en los de Holgun y del Escambray6 se saca en granos muy acendrado, por las personas que hoy se aplican a este trabajo, lo que hace creer subsisten minas de ese metal en aquellas inmediaciones, de donde arrastra el mpetu de las lluvias los muchos granos que en ambos ros se cogen. Por lo que mira a cobre, no slo hay los clebres minerales del pueblo de Santiago del Prado7 cercano a la ciudad de Cuba, que a ms del que dieron para las fundiciones de artillera que antiguamente se hicieron en aquella y en sta, se embarcaban y conducan dos mil quintales todos los aos para Castilla, como parece de una real cdula fecha en Madrid a siete de marzo del de 1630; pero los hay tambin en el distrito de la Habana, de que se han remitido a Espaa muchas porciones por cuenta de la Real Hacienda en tiempo que tuvo esta comisin y encargo el contador Don Juan Francisco de Zequeira. 6. Sierra que forma parte del sistema montaoso central de Cuba, dentro de los lmites de la actual provincia de Santa Clara, L. R. 7. Actual pueblo de El Cobre (provincia de Oriente). L.R. T. 3, lib. 2, cap. 4, pg. 291. Dc. 2, lib. 4, cap. 4, p. 95. Dc. 2, lib. 3, capt. 12, pg. 8.

PAGE 29

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /15 /15 /15 /15 /15 Poco tiempo ha que se encontr en trminos de la jurisdiccin de esta ciudad una mina de fierro, que labrado para remitir muestra a la corte, se ha reconocido por inteligentes ser de tan buena calidad como el de Vizcaya, y de gran ahorro al real erario si se beneficiase para el preciso consumo de los bajeles que se construyen en este arsenal. Entre los vegetables de la Isla hay muchedumbre de plantas medicinales, y aunque de las virtudes de algunas, como son el tabaco y la cebadilla, trat cierto mdico sevillano en un opsculo que dio a luz, y el venerable Gregorio Lpez en la obra que escribi, ambos dijeron poco, por ser tantas las que hay y se reconocen y experimentan cada da, que pudiera la curiosidad de los herbolarios y qumicos enriquecer la farmacutica con las noticias de sus salutferas propiedades. Pero dejando el hablar de todas o las ms especficas para la curacin de algunas dolencias a los profesores y facultativos, pasar a lo que juzgo no ser muy impropio ni separado de mi asunto, antes s muy concerniente a l, dando alguna luz y noticia de los clebres baos de agua caliente de que goza la Isla y esta ciudad en su distrito, siendo bien repetidas y famosas las curaciones de los tocados del humor glico o mal francs, experimentndose su eficacia con slo baarse en ellos y beber su agua, observando en la comida razonable dieta, con lo que se ve todos los das en los aquejados de este achaque perfecta sanidad, recobrando muchos tullidos y baldados el uso y expedicin de los miembros y partes impedidas aun al cabo de muchos aos y despus de diversas curaciones, de que hay innumerables ejemplares, por lo que son continuadas sus aguas anualmente de muchas gentes en el tiempo de seca, que es el ms proficuo para tomar estos baos. De ellos tenemos unos a cuarenta leguas de esta ciudad a la parte de sotavento, que son los del ro de San Diego; a cuya orilla brota un ojo de agua que es el ms clido y sulfreo, y dentro del mismo ro brotan otros varios que son los ms templados. Los otros estn a la banda de barlovento, algo prximos a la costa del sur, distantes como diecisis leguas de la Habana, en el paraje que llaman el Cuabal, y ambos son frecuentados, sin embargo de lo prolijo de los trnsitos, por el beneficio e inters de la salud, tan justamente preferida a otra cualquiera comodidad, porque ninguna se goza con gusto faltando aquella.Dr. Monard, De cos. que se traen de Ind., 2 pte., pp. 19, 26, 70, 73.

PAGE 30

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 16\ 16\ 16\ 16\ 16\CAPTULO II CAPTULO II CAPTULO II CAPTULO II CAPTULO II PROSIGUE LA MA PROSIGUE LA MA PROSIGUE LA MA PROSIGUE LA MA PROSIGUE LA MA TERIA ANTECEDENTE TERIA ANTECEDENTE TERIA ANTECEDENTE TERIA ANTECEDENTE TERIA ANTECEDENTE CON ALGUNAS NOTICIAS DE OTRAS CON ALGUNAS NOTICIAS DE OTRAS CON ALGUNAS NOTICIAS DE OTRAS CON ALGUNAS NOTICIAS DE OTRAS CON ALGUNAS NOTICIAS DE OTRAS P P P P P AR AR AR AR AR TICULARID TICULARID TICULARID TICULARID TICULARID ADES DE LA ISLA ADES DE LA ISLA ADES DE LA ISLA ADES DE LA ISLA ADES DE LA ISLASobre las apreciables excelencias de esta Isla de Cuba, que dejo diseadas en el captulo antecedente, y que la hacen tan digna de ser reputada por una de las Hesprides en que fingi la antigedad aquellos huertos y rboles que producan manzanas de oro, aadir otras no menos considerables, sin tocarlas con aquella individuacin que merecen, por no extenderme ms de lo que juzgo conveniente al mtodo de esta obra y fuerzas de mi pluma; siendo la primera tratar la multitud y bondad de sus puertos, en que no slo excede esta Isla a otras de barlovento, pero a todas las del orbe. Pues sin contar algunas ensenadas y surgideros cmodos de menos nombre, y que en otras partes se estimaran por puertos, tiene innumerables en una y otra costa, las insignes bahas de Cuba, Guantnamo, Nipe, Jagua, Bahahonda, Cabaas, Mariel, la Habana, Sagua y las Nuevitas; de las cuales las ms no tienen semejanza en ambos mundos, y de cada una se pudieran escribir muchas particularidades, expresando su extensin, seguridad y fondo. Pero lo omito por excusar prolijidad, y no por el recelo de que puedan excitar curiosidades extranjeras, como lo explic cierto grave autor, para no hacerlo, porque si en aquella edad fue prudente la precaucin, ya en nuestros tiempos parece ociosa y aun ridcula, pues son ms notorias sus circunstancias a los extraos o enemigos que a los naturales, como se evidencia en sus mapas, diseos y cuarterones. A consecuencia de la copia admirable de puertos que goza la Isla, dar con brevedad alguna noticia de las buenas y abundantes salinas que tambin tiene, de cuyo beneficio, como escribe Don Francisco Orejn, le ha tocado bastante parte, proveyndola la naturaleza sin auxilios del arte de un gnero tan preciso y precioso para la vida humana, y con tanta prodigalidad que, sin motivar falta al abastecimiento necesario de sus poblaciones, puede comunicarlo a otras del continente americano: como lo hace en ocasiones al reino de la Nueva Espaa, en donde es ms apreciable nuestra sal que la de las provincias de Campeche o Yucatn, por ser ms blanca, ms pura y de mejor grano. Las salinas ms principales de la Isla son las de Guantnamo, en la costa del sur, y la de la Punta de Hicacos en la del norte, que distar veinticuatro leguas de esta ciudad a barlovento, correspondiendo en ellas la abundancia y la calidad del grano, no siendoEmporio del Mund., 1. 1, cap. 15, pg. 55, nm. 6. Exc. del arte mil., cap. 63, pg. 117.

PAGE 31

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /17 /17 /17 /17 /17 inferior la que se coge en el cayo llamado de Sal; pero ste, aunque muy cercano a nuestra costa, est separado del continente de la Isla, en que se diferencia de las expresadas. No debo omitir entre las dems circunstancias de ella que ya he referido, y he de continuar en este captulo, hacer alguna memoria de la naturaleza y costumbres de los indios en ella, sobre que hablan con uniformidad nuestros cronistas, asentando, sin discrepancia sustancial, eran de humor pacfico, dciles y vergonzosos, muy reverentes con los superiores, de grande habilidad y aptitud para las instrucciones de la fe, bien dispuestos y personados, y de graciosa forma y hermosura, y que en la labor y construccin de sus casas y poblaciones gastaban curiosidad y polica. El Padre Torquemada los favorece tanto, que habiendo celebrado su polica civil y otras generosas propiedades, no dud decir pareca en su trato y sinceridad gente de la primera edad del mundo, o estado de la inocencia. Bien al contrario de lo que se ha escrito de otras brbaras o gentlicas de estas mismas partes, y de las de frica; y lo que es ms, de algunas gentes de Asia, que es tenida por la mejor cultura y poltica, pues en ellas apenas se conocan rastros de humanidad, ni de virtud moral, teniendo el engao y la simulacin por crdito de ingenio, como sucede entre los japoneses, los actos polticos de torpeza por obras laudables de la misericordia, como se lee de los chinos, el hurto o rapia que se hace a los advenedizos por una lcita granjera permitida a los naturales, como se refiere de ciertas islas asiticas. Y sobre todo los sacrificios horribles de sangre humana por estatuto o rito sagrado de la religin. Errores en que no fueron comprendidos los naturales de esta isla, quienes dotados de la bella ndole que se ha expresado, y de las dems prendas que se han dicho, acreditan sin duda la bondad del clima. No puedo negar que deshicieron las expuestas calidades por pusilnimes, o demasiadamente inclinados al ocio y descanso, buscando por remedio contra la indispensable necesidad del trabajo la ltima desesperacin de ahorcarse, pues afirma el Inca se hallaban diariamente las casas despobladas de vivientes y llenas de cadveres, de que hasta ahora se conservan osarios en algunas espeluncas o cuevas del contorno, a donde deban tambin de retirarse a quitar por sus mismas manos las vidas. Pero al fin como hombres apasionados o frenticos, vindose compelidos a trabajar ms de lo que permita su flaqueza o haban tenido por costumbre, los hizo su ceguedad dar en semejante despecho, el que aniquil, como dir en otra parte, la muchedumbre de habitadoresMonarq. indiana, c. 24 y 26, ff. 580 y sigs. Histor. de la Flor., c. 12.

PAGE 32

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 18\ 18\ 18\ 18\ 18\ que poblaban la isla, y de que apenas quedaron algunas pocas reliquias en Guanabacoa y el Caney. Rstame todava que entre tantas estimables circunstancias, como en lo natural ennoblecen esta isla de Cuba, se haga recuerdo de otras, que en lo poltico y cristiano tambin la ilustran y autorizan, y hacen manifiesta su dignidad y excelencia sobre las otras; no siendo la menor de sus prerrogativas el haber sido origen de muchos descubrimientos y gloriosas conquistas. Porque como publican todas nuestras historias, fue Cuba el taller donde se forjaron los grandes armamentos para el reino de Nueva Espaa, provincias de Yucatn y la Florida, debiendo no slo a la celosa actividad y magnnimo corazn de su gobernador y adelantado Diego Velzquez, sino tambin al valor y marciales espritus de sus principales pobladores, el que con dispendio de sus caudales y abandono de sus establecimientos en ella solicitasen dilatar la fe de Cristo y dominio espaol en este vastsimo imperio, lo que convencen bien los enunciados cronistas, y son padrn eterno de esta gloria de Cuba. A que atendiendo Su Majestad en el acaecimiento del gran incendio que consumi muy a principios la ciudad de Santiago, orden se le diese de su real erario cierta suma para los reparos, haciendo en el despacho expedido para esta gracia relacin del justificado mrito que tengo referido. No es posible tampoco pasar en silencio la diversidad de renombres con que se ha distinguido esta isla, desde su feliz descubrimiento, pues se le debe dar, entre sus otros honores, mucho lugar al que le resulta de aquellos. Llamola primero, como hemos tocado, Juana, Don Cristbal Coln, en memoria del prncipe de Castilla, primognito de los Reyes catlicos. Despus, queriendo honrarla ms el mismo catlico Don Fernando, mand que se titulase Fernandina, por alusin a su real nombre, y siendo ste que le dispens la regia dignacin, tan soberano y augusto, quiso el cielo fuese tambin conocida por la Isla de Santiago y del Ave Mara gozando la primera nomenclatura por su patrn, el que lo es de toda la monarqua espaola; y la segunda que le adquiri la entraada devocin de los indios naturales, aun entre las oscuridades de sus errores gentlicos, a la Santsima Virgen nuestra seora, y milagrosas asistencias con que los favoreca esta piadossima Madre en varias ocasiones, como refieren ms individualmente algunos escritores. Por esta causa o razn, aunque no dudo influira tambin la del ttulo de su iglesia catlica, discurro que habindose determinado sealar blasn de armas a esta Isla para que lo usase en sus pendones y sellos, se dispuso el ao de 1516 darle un escudo par-Dc. 1, lib. 10, cap. 18, fol. 292. M. Gil Gonzlez, Theatro ecco., c. 1, fol. 276. Gm., Hist. de Ind., cap. 51, pg. 41, debb. y Sael, part. 1. p. 130, cita a Beyerlin, list. M. v. Mar. Dc. 3, lib. 10, capt. 9, fol. 291. Herrera, Dc. 1.

PAGE 33

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /19 /19 /19 /19 /19 tido por medio, en cuyo superior cuartel estuviese la Asuncin de Nuestra Seora con manto azul purpurado y oro, puesta sobre una luna, con cuatro ngeles en campo de color de cielo con nubes, y en el inferior la imagen de Santiago en campo verde, con lejos de peas y rboles, y encima una F, y una I a la mano derecha, y una C a la izquierda que son las letras iniciales de los nombres de Fernando, Isabel y Carlos, y a los dos lados un yugo y unas flechas y bajo de estas figuras colgando del pie del escudo un cordero, manifestndose que el principal timbre con que se honra y distingue Cuba es Mara Santsima seora nuestra. El cordial afecto y religiosa veneracin a esta gran Reina, tan general en casi todos los originarios de esta Isla, la creern propaganda de aquellos sus primitivos naturales, los que ms piadosamente que el maestro Puente quisieron hacernos herederos de sus virtudes, como l se persuadi que lo seramos de los vicios que con tanta generalidad apropi a los habitantes de estas partes. Pero no siendo un atributo tan sobrenatural como el expresado, ni influjo de los astros, ni constelacin del clima, sino especial gracia y don de Dios, de quien desciende todo lo bueno y lo perfecto, es sin duda que slo a Su Majestad debemos reconocer por origen y autor de esta felicidad; siendo blasn caracterstico, que ha dado el cielo a los de esta Isla, la tierna devocin con Mara Santsima, pues apenas hay corazn en ella que no le sirva de templo, ni templo en que no le hayan erigido multiplicados altares los corazones de los vecinos y naturales de este pas todo mariano.CAPTULO III CAPTULO III CAPTULO III CAPTULO III CAPTULO III DEL APRIETO DE DIEGO VELZQUEZ DEL APRIETO DE DIEGO VELZQUEZ DEL APRIETO DE DIEGO VELZQUEZ DEL APRIETO DE DIEGO VELZQUEZ DEL APRIETO DE DIEGO VELZQUEZ P P P P P ARA P ARA P ARA P ARA P ARA P ASAR A CUBA, SU ARRIB ASAR A CUBA, SU ARRIB ASAR A CUBA, SU ARRIB ASAR A CUBA, SU ARRIB ASAR A CUBA, SU ARRIB O O O O O A ELLA, PRINCIPIOS DE SU POBLACI"N A ELLA, PRINCIPIOS DE SU POBLACI"N A ELLA, PRINCIPIOS DE SU POBLACI"N A ELLA, PRINCIPIOS DE SU POBLACI"N A ELLA, PRINCIPIOS DE SU POBLACI"N Y PRIMITIV Y PRIMITIV Y PRIMITIV Y PRIMITIV Y PRIMITIV O EST O EST O EST O EST O EST ABLECIMIENTO ABLECIMIENTO ABLECIMIENTO ABLECIMIENTO ABLECIMIENTO DE LA VILLA DE LA HABANA DE LA VILLA DE LA HABANA DE LA VILLA DE LA HABANA DE LA VILLA DE LA HABANA DE LA VILLA DE LA HABANANombrado ya, como dejo dicho en el captulo primero, el capitn Diego Velzquez para que pasase a poblar a Cuba, se divulg por toda la Espaola el armamento que dispona para esta empresa; y como era persona rica y acreditada de gran prudencia y afabilidad en los manejos y comisiones que haba obtenido, y por eso generalmente aceptable a los castellanos, le siguieron hasta trescientos de ellos; y en cuatro embarcaciones que estaban pre-Excelencias de las dos Monarq., t. 1, lib. 2, c. 25. Dc. 1, lib. 9, cap. 2, f. 230. Oviedo, libro 17, cap. 3, f. 130.

PAGE 34

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 20\ 20\ 20\ 20\ 20\ paradas para el transporte en Salvatierra de la Sabana, situada en el cabo de la isla de Santo Domingo, pasaron con felicidad a la de Cuba, desembarcando en el puerto de Palmas, cercano a la punta de Mais. Desde este paraje, venciendo muchas dificultades que ocasionaba la espesura de los montes, que por aquella parte son, aun hoy, fragosos o intransitables, y alguna leve resistencia de los habitadores de aquella provincia, que eran los ms indios fugitivos y malcontentos de la Espaola, a quienes esforzaba la ojeriza del cacique Hatuey, adverso a la dominacin de los castellanos, comenz Velzquez a intentar su poblacin, ao de 1512, fundando en la ribera de un puerto de la costa del norte la villa de la Asuncin de Baracoa, que fue la primera de la Isla, y estimada algn tiempo cabeza suya. Establecido ya en la nueva villa dicho capitn y poblador, determin enviar con suficiente acompaamiento a Pnfilo de Narvez, y al licenciado Bartolom de las Casas, que fue despus el decantado Obispo de Chiapa, a reconocer y pacificar los lugares y gentes de la Isla; siendo el efecto algo contrario a los fines de su intencin y de la jornada, porque el ardor natural e imprudencia del primero dio varios motivos de desazn e inquietud a los isleos. Pero serenados los nimos de stos, parte por la docilidad y mansedumbre de sus genios y parte por la bondad del padre Casas, pasaron desde las provincias del Bayamo y Camagey, que es donde se asentaron despus las villas de San Salvador1 y Santa Mara del Puerto del Prncipe, hasta lo ms occidental de la Isla, en que estaba situada la provincia de la Habana. Detuvironse en sta algn tiempo con el designio de recobrar ciertos espaoles que haban librado de un naufragio y residan en ella, los cuales les mand entregar el Cacique; pero luego que tuvieron aviso de que Diego Velzquez vena a encontrarse con ellos en el puerto de Jagua, partieron para all los citados Narvez y Casas con la dems gente que haban trado, y se juntaron con Velzquez en el prevenido lugar. Tomronse en l las providencias de fundar la villa de la Trinidad, en la costa del sur, y la de Santi Spritu en lo interior de la Isla, a distancia de veinte leguas de aquella, habindose planificado en este mismo ao, que fue el de 1514, las otras tres villas de Santiago de Cuba, San Salvador del Bayamo y Santa Mara del Puerto del Prncipe, y al ao siguiente la de San Cristbal de la Habana. 1. Bayamo. Dc. 1, lib. 9, cap. 3, f. 236.

PAGE 35

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /21 /21 /21 /21 /21 La escasa y confusa noticia que los historiadores de las Indias han dejado en sus obras cerca de las referidas poblaciones, y particularmente de la ltima que es la de mi intento, se ha hecho ms sensible, y aun irreparable, por no tener recurso a los archivos y monumentos antiguos de esta Isla, que se han perdido por varios accidentes, experimentndose la misma desgracia en los de esta ciudad; porque habindola sorprendido un corsario francs el ao de 1538, a los veintitrs de su fundacin perecieron, como he referido en el prlogo, en el incendio que padeci entonces, y ha sido el nico que hasta ahora le ha ocasionado la envidia de los enemigos. Por cuya razn no tocar este punto con la claridad y certeza que es necesaria, sino con la que ministran algunas inferencias de las citadas historias y tradicin de los antiguos. Dio principio Diego Velzquez, con la asistencia de los ya nombrados Narvez y Casas, a la fundacin y establecimiento de la Habana el referido ao de 1515, llamndole villa de San Cristbal por haberla comenzado a poblar su propio da, que es el veinticinco de julio, aunque ac se celebre, por especial indulto de la Silla Apostlica, a diecisis de noviembre, porque no se embarace la festividad con la de Santiago patrn de Espaa y de la Isla. Pero a ms del expresado motivo puede discurrirse concurrir tambin el de obsequiar con la memoria y ttulo de este santo mrtir al Almirante de las Indias, por haber tenido su glorioso padre este mismo nombre. El de Habana, que obtiene y escribe cierta pluma ser voz fenicia, derivada de los hebreos, o de la ciudad de Aba, de donde afirma no est lejos el ro Abana de Damasco, que refiere la Sagrada Escritura, lo tom o se lo dieron en mi sentir por la provincia en cuyos trminos fue asentada la nueva villa as como las dems primitivas poblaciones de esta Isla, pues a excepcin de la Trinidad y Sancti-Spritu, que conservan nicamente las denominaciones sagradas que les dio el poblador, todas mantienen el nombre de las provincias en que fueron establecidas, y aun la villa del Puerto del Prncipe es conocida y llamada hasta ahora, aunque no generalmente, Camagey, ttulo que tena entre los naturales aquel territorio o provincia en que fue situada, como se percibe del cronista Herrera, infirindose tambin del mismo lo que he dicho del renombre de Habana, pues antes de tratar de la fundacin de la villa de San Cristbal, hace muchas veces mencin de la provincia titulada la Habana en que fue asentada despus. Lo que desvanece enteramente la conjetura de un moderno, que pens que este nombre se le pudo haber impuesto por el lugar de Hanabanilla, encomienda en Espaa del orden de Calatrava, por relacin queTheatro ec., cap. 6, pg. 274. Garca, Org. de los ind., 1.4, cap. 7, f. 235.

PAGE 36

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 22\ 22\ 22\ 22\ 22\ uno de los principales pobladores de esta villa tena con los seores del citado lugar, como se tocar en otro de esta obra. El primer sitio o paraje que eligi y tom para poblar la Habana no se sabe con certeza, porque aunque algunos ancianos afirman que su primitivo asiento fue junto a la boca del ro de la Chorrera, nombrado de los indios Casiguaguas, distante como una legua de donde ahora est situada esta ciudad, esto se opone a lo que dicen y aseguran muy graves cronistas de estos reinos, cuyos escritos hacen constante que de la banda o costa del sur, en donde estuvo fundada, se traslad a la del norte a la orilla del puerto de Carenas, en que hoy existe, y como la expresada boca de la Chorrera se halla y est en un mismo paralelo y costa que el prevenido puerto, se convence no haber sido all su primera fundacin. Ni hace fuerza en contrario la circunstancia en que se particulariza Gmara entre los dems historiadores de Indias, pues aunque tratando del primer asiento que tuvo la villa, la expresada situada a la boca del ro Onicajinal, no puede inferirse sea ste el de la Chorrera, porque teniendo la boca al norte, como se ha dicho, se implicara notoriamente en afirmar que estuvo fundada en la parte del sur. A que se aade que as como se conserva la memoria del apelativo de Casiguaguas, que le daban los naturales, era muy regular el que permaneciese tambin el ttulo de Onicajinal que le da Gmara, el que hoy no se encuentra, ni aun por consonancia, en ninguno de los que tenemos noticia derraman en una y otra costa, ni se ve ni registra en algunos ms antiguos de la Isla, y slo puede asentir a que si su primero establecimiento estaba, como se dice y yo supongo, en la costa del sur, es muy posible fuese el que ahora llaman de la Bija, que desemboca en ella en paraje ms oriental que el Bataban, y en donde estoy informado se divisan algunas seales de que hubo antiguamente embarcadero. A ms del fundamento propuesto arriba que ministra la historia para no convenir en que esta villa estuviese poblada en las proximidades de la boca de la Chorrera, que cae al norte, sino en otro paraje de la banda del sur, lo persuade tambin otra razn apoyada en la autoridad del cronista Herrera, quien escribe que como hasta entonces los ms descubrimientos que se hacan y empresas que se intentaban eran hacia el sur en la Tierra Firme, se discurra por Velzquez ser conveniente para el comercio asentar sus poblaciones en aquella banda de medioda, y para que mejor pudiese comunicarse con las dems de la Isla, pues exceptuada la de Baracoa, todas tenan sus puertos o surgideros al mismo sur. En esta duda o contrariedad, que resulta de lo que afianza la historia y persuade la tradicin, conformndome ms con la auto-Dc. 2, lib. 2, capt. 12, pgina 80, as de 1515. Ensayo cronolg. de la Florida, pg. 334. Gm., Crn. de N. Esp., cap. 8, f. 8. Dc. 2, lib. 1, pg. 17.

PAGE 37

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /23 /23 /23 /23 /23 ridad y razones que favorecen aquella que con la sencilla noticia que comunica sta, he llegado a creer como indubitable que nuestra villa de San Cristbal estuvo al principio plantificada en las cercanas de Bataban, en otro surgidero inmediato de aquella costa o banda meridional: asunto sobre que expondr en el captulo siguiente algunos fundamentos que corroboren el argumento, dejando al juicio de los ms prudentes lectores la decisin de este problema, en que por encontrar o descubrir lo ms cierto, propongo lo que me parece ms verosmil. No sindolo para m en ningn modo el que si hubiese sido situada esta villa en la Chorrera, como se dice, estando este paraje tan prximo a la parte donde ahora est, se dejasen de ver en aquel terreno algunos vestigios de la poblacin antigua o a lo menos se conservase la memoria, llamando a aquel paraje Pueblo Viejo, como sucede con otros lugares que se han mudado en diversos pases. Ni considero posible que, estando tan poco distantes ambos sitios, se escogiese aquel que solamente tiene una corta ensenada abierta, y no ste que gozaba de una baha tan hermosa y resguardada, aunque sufragase por el primero el estar muy contiguo al ro, pues esta conveniencia en que exceda al segundo no era comparable con la del puerto que tena ste, siendo muy fcil de conseguirse, como despus se consigui, el conducir de un sitio a otro las aguas para la provisin de la nueva villa.CAPTULO IV CAPTULO IV CAPTULO IV CAPTULO IV CAPTULO IV EN QUE SE PROPONEN OTRAS RAZONES EN QUE SE PROPONEN OTRAS RAZONES EN QUE SE PROPONEN OTRAS RAZONES EN QUE SE PROPONEN OTRAS RAZONES EN QUE SE PROPONEN OTRAS RAZONES QUE PERSUADEN HABER SIDO POBLADA QUE PERSUADEN HABER SIDO POBLADA QUE PERSUADEN HABER SIDO POBLADA QUE PERSUADEN HABER SIDO POBLADA QUE PERSUADEN HABER SIDO POBLADA EN LA COST EN LA COST EN LA COST EN LA COST EN LA COST A DEL SUR LA VILLA DE LA A DEL SUR LA VILLA DE LA A DEL SUR LA VILLA DE LA A DEL SUR LA VILLA DE LA A DEL SUR LA VILLA DE LA HABANA Y SIDO SUS PRIMEROS VECINOS HABANA Y SIDO SUS PRIMEROS VECINOS HABANA Y SIDO SUS PRIMEROS VECINOS HABANA Y SIDO SUS PRIMEROS VECINOS HABANA Y SIDO SUS PRIMEROS VECINOS LOS QUE SE EXPRESAN LOS QUE SE EXPRESAN LOS QUE SE EXPRESAN LOS QUE SE EXPRESAN LOS QUE SE EXPRESANEntre las razones de congruencia que reserv tocar en este captulo, a fin de establecer mejor contra una vulgar tradicin la autoridad de una noticia histrica que nos persuade a creer que esta villa estuvo antes fundada en las cercanas del Bataban o en otro surgidero inmediato, expondr primeramente la de haber venido Diego Velzquez, como refiere Herrera desde Baracoa al puerto de Jagua por la costa del sur y ser regular que por esta misma banda pasara desde Jagua a fundar la Habana, y que llegando al Bataban u otro surgidero que tendra esta provincia por

PAGE 38

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 24\ 24\ 24\ 24\ 24\ aquella parte, lo escogiese para plantar la nueva villa, concepto en que me hace afianzar un pasaje de la Historia de Nueva Espaa escrita por Don Antonio Sols, que a mi juicio y el de otros sujetos ms reflexivos ha parecido muy bien fundado. Refiriendo este elegante historiador el viaje de Corts y su armada desde la Trinidad a la Habana, dice: “Parti con la armada al puerto de la Habana, ltimo paraje de aquella Isla, por donde empieza lo ms occidental de ella a dejarse ver del Septentrin”. De cuyas clusulas, omitiendo otras semejantes del mismo autor y de Herrera, se deducen a mi ver dos cosas con bastante claridad. La una que esta villa estuvo antes fundada en aquella costa del sur, pues si estuviera en sta del norte, en que est la boca del ro de la Chorrera, que tiene a la frente el septentrin, no expresara que desde la Habana comenzase a dejarse ver de ste lo ms occidental de la Isla. Y la otra que siendo aquella parte cercana al Bataban, segn demuestra la delineacin de la Isla, el paraje por donde parece comienza a inclinarse algo hacia el norte apartndose un poco del sur lo ms occidental de ella, es consiguiente que en aquel surgidero o en otro inmediato estuviese plantada entonces la antigua o primera villa. Pero contra todo lo expuesto puede decirse o replicarse, con lo que se infiere del contexto de otras palabras que en su historia de Nueva Espaa trae Bernal Daz del Castillo, ser muy probable lo contrario. Son as a la letra: “Fuimos a un puerto, que se dice en lengua de Cuba Jaruco, y es en la banda del norte y estaba ocho leguas de una villa que entonces tenan poblada, que se deca de San Christval, que desde dos aos la pasaron adonde agora est.” Las cuales esfuerzan o corroboran ms otras del mismo escritor al captulo siguiente, en donde refiere que: “En ocho das del mes de febrero del ao de 1517 salimos de la Habana, y nos hicimos a la vela en el puerto de Jaruco.” Y de unas y otras clusulas se deduce que, estando esta villa solamente ocho leguas del mencionado puerto, no era su situacin en la costa del sur, cuando es inconcuso que la menor latitud que tiene la Isla de costa a costa es de catorce leguas, y esto de Bataban a la Habana, que es lo ms angosto, pero no de Jaruco a Bataban que median sin duda ms. De donde se hace ms creble estuviese fundada en la Chorrera, que dista de Jaruco nueve o diez leguas, en que es menos notable la diferencia del nmero que se asigna. No puedo negar que esta rplica a la primera vista hace fuerza, y parece destruye los fundamentos de mi sistema, y ms siendo producida por un autor que con sus propios ojos, y no guiado de ajenos informes, como Herrera y Sols, escribe y da noticia de loHist. de N. Esp., lib. 1, cap. 12, pg. 21. Hist. verd., cap. 1, f. 1.

PAGE 39

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /25 /25 /25 /25 /25 que vio y pudo ver en tres o cuatro ocasiones que consta por su historia haber estado en la Habana. Pero todo esto se desvanece y allana fcilmente si se reflexiona, lo primero, que en aquella edad es muy regular no estuviesen puntualmente medidas las distancias que haba de lugar a lugar, y as aunque se reputasen por ocho leguas las que mediaban desde Jaruco a la Habana antigua, podan ser y con efecto seran ms en la realidad, porque ni aun hoy hay en esto la mayor exactitud, viniendo a este propsito lo que sinti un grave y moderno autor sobre la diferencia de leguas que se dan en Espaa, diciendo que estas distribuciones de distancias no se hicieron siempre con el cordel en la mano sino por juicio, o como dicen a ojo. Y lo segundo, que expresando ser la situacin del puerto de Jaruco al norte, nada dice sobre que la Habana estuviese poblada en la misma costa, siendo tan fcil y consiguiente esta expresin; arguyndose muy bien de este silencio y de otras clusulas que trasladar del captulo 23 de la misma obra, que la expresada villa estaba fundada en la contraria. Dice pues en el lugar citado, hablando sobre la demora que tuvo Hernn Corts en su navegacin desde el puerto de la Trinidad al de la Habana, lo siguiente: “Tenamos sospechas no se hubiese perdido en los Jardines que es cerca de las islas de Pinos, donde hay muchos baxos, que son diez o doce leguas de la Habana.” Luego, siendo indisputable que los referidos bajos nominados los Jardines estn en la costa del sur, y que distaban segn sus clusulas diez o doce leguas de la primitiva villa, se hace evidente que estaba situada en aquella banda, y no en la del norte. Prubase esto con ms claridad, lo primero, porque era regular referir la distancia que haba desde dichos bajos a la tierra tomndola desde ellos a la costa del sur a donde caen, que no desde esos mismos a la del norte, de que estn tan apartados. Lo segundo, por ser innegable que los citados Jardines estn distantes de Bataban, o de aquella costa del sur, trece o catorce leguas, conforme al ms ajustado o corriente cmputo; y de aqu es que supuesta la latitud, que por donde menos tiene la Isla, distaran dichos bajos veintiocho leguas de esta banda del norte; de cuya diferencia debe tenerse por ms verosmil el que errase en una o dos leguas, que no en tantas. Y por consiguiente ser muy conforme a la distancia que seala desde aquellos bajos a la Habana el que la situacin de sta fuese en la otra costa y no en sta. Y si lo expuesto no fuere admisible, considerndose equivocacin del autor, tambin inferir lo mismo, y con mayor fundamento, de la distancia que expresa haba desde Jaruco a la antigua villa de San Cristbal.Esp. Sagr., t. 1, cap. 3, p. 86, n 127. Hist. verd., cap.23, fol. 15 vuelta.

PAGE 40

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 26\ 26\ 26\ 26\ 26\ Mas aunque faltase todo lo que se ha dicho y alegado arriba sobre el asunto, bastara en mi entender para afianzar la noticia histrica, y persuadir que el establecimiento primero de la villa fue en aquella costa del sur y cercanas del Bataban, un monumento antiguo o autntico que he encontrado en los libros de este Cabildo, que por la dificultosa inteligencia de la letra redonda no haba sido descubierto hasta ahora. Consta, pues, de l que en 18 de marzo de 1569 hizo pedimento Diego Hernndez, indio, suplicando se le concediese para corral de puercos un sitio que estaba en el Pueblo Viejo, dos leguas de Yamaraguas y doce de esta villa. De cuyo contexto se deducen varias reflexiones que califiquen el argumento propuesto y corroboren la opinin que sigo como ms probable. Que el Pueblo Viejo de que hace mencin el nominado indio en su pedimento fuese la villa antigua de la Habana, lo persuade verosmilmente el que aquella expresin indeterminada de Pueblo Viejo parece relativa a la nueva poblacin o villa existente con quien hablaba. Lo otro porque no constando de las historias ni de la tradicin que en estas inmediaciones haya habido situado otro lugar, ni sido trasladada otra poblacin que la villa de San Cristbal, es muy presumible que fuese sta y no otra distinta de que no hay noticia. A ms de que afirmando uniformemente Herrera, Gmara y otros que la villa vieja de San Cristbal estuvo en sus principios fundada en aquella costa, de donde se mud a la del norte, conviniendo en el paraje de su situacin con el Pueblo Viejo que se refiere en el pedimento, parece sin duda que fue ste y no otro el primitivo asiento de la antigua villa de la Habana, lo que a mi ver se prueba con claridad. El sitio Yamaraguas, sealado como confinante del Pueblo Viejo, es hasta hoy conocido por el nombre en esta ciudad, de donde est catorce leguas al sur, en paraje ms occidental que el Bataban, de quien dista leste oeste como seis leguas; bajo de cuyo concepto es muy regular discurrir y aun creer que por all fue establecida la primera villa o Pueblo Viejo, as por convenir segn se ha dicho con la autorizada noticia de los cronistas citados, que la dan fundada en la banda del sur, como porque estando dicho sitio de Yamaraguas dos leguas y media a corta diferencia de la playa y costa de medioda, y casi a la misma distancia de la boca del ro de la Bija, que baa su contorno, es muy conforme a razn y prctica se eligiese para la poblacin aquel lugar, que tena un ro tan frtil para su abasto, y un surgidero tan inmediato para su comercio martimo: sin que se ofrezca reparo ni dificultad, ya se considere situado el Pueblo Viejo dos leguas ms all de Yamaraguas hacia

PAGE 41

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /27 /27 /27 /27 /27 el sur, o dos leguas ms hacia el norte, porque a ms o menos distancia siempre subsista la conveniencia de poder comunicarse por el ro con el mar, como sucede en el Bayamo. Baste lo referido para que se forme juicio de la incertidumbre que hay en esta materia, en que slo se encuentran algunas cortas luces entre muchas sombras, quedando nicamente asentado, como irrefragable, el que hubo tal traslacin y que sta parece se ejecut por el tiempo y motivos que expresar en el captulo siguiente. Ntase igual descuido y silencio en los cronistas de estos reinos en orden a los nombres, nmero y calidades de los vecinos y primeros pobladores de la Habana, aunque me persuado que, entre otros lo fueron Francisco de Montejo (despus Adelantado de Yucatn), Diego de Soto, Garci Caro, Sebastin Rodrguez, Juan de Njera, Angulo, Pacheco, Rojas, los dos hermanos Martnez, y un Santa Clara, los mismos que salieron de esta villa con Corts el ao de 1518, y es muy presumible estuviesen todos avecindados en ella desde su fundacin, por constar plenamente el que Montejo tena posesiones en el Mariel del distrito de la Habana cuando sigui al expresado caudillo en su jornada, y que deseosos los dems de mejor fortuna dejaran a su ejemplo las que gozaban, pues por lo que toca a Diego de Soto y Alonso de Rojas (distinto del que se conoca por el rico, que era Juan) no se ofrece duda ninguna, porque finalizada la empresa y ocupaciones que en ella alcanzaron, volvieron a la Habana como a lugar propio de su domicilio y vecindad, y dejaron en ella legtima descendencia, que se conserva hasta hoy y tiene justificado serlo de aquellos primitivos pobladores. No dificulto incluir ni nominar entre los expresados al capitn Antonio Recio, porque siempre he odo ser reputado por tal, y hace mucha prueba a su favor el que en el asiento y sepulcro que tiene en la parroquial mayor de esta ciudad, manifiesta la inscripcin que sirve de orla a la piedra de su huesa, y se labr el ao de 1572, que fue uno de los principales pobladores de la Isla, y por consiguiente de la Habana, en donde fund casa y mayorazgo, y sirvi el oficio de regidor y depositario general muy desde sus principios, como dir despus. Fundado en otra razonable conjetura, discurro tambin que el primero teniente de gobernador que tuvo esta villa fue Pedro de Barba, que lo era al tiempo que transit por ella con su armada Hernando Corts, porque desde el establecimiento de la Habana, el ao de 1515, hasta el de 1518 que arrib a ella, slo mediaron tres aos, trmino en que era regular permaneciese en dicho encargo desde que se ausent Velzquez, dejando efectuada la po-Dc. 2, lib. 4, pg. 95.

PAGE 42

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 28\ 28\ 28\ 28\ 28\ blacin, y as tendr en la serie de personas que consta la han gobernado hasta ahora el primero lugar, reservando para el que competa esta nomenclatura.CAPTULO V CAPTULO V CAPTULO V CAPTULO V CAPTULO V EN QUE SE DA RAZ"N DEL TIEMPO EN QUE SE DA RAZ"N DEL TIEMPO EN QUE SE DA RAZ"N DEL TIEMPO EN QUE SE DA RAZ"N DEL TIEMPO EN QUE SE DA RAZ"N DEL TIEMPO EN QUE P EN QUE P EN QUE P EN QUE P EN QUE P ARECE SE TRASLAD" EST ARECE SE TRASLAD" EST ARECE SE TRASLAD" EST ARECE SE TRASLAD" EST ARECE SE TRASLAD" EST A A A A A VILLA AL P VILLA AL P VILLA AL P VILLA AL P VILLA AL P UER UER UER UER UER TO DE CARENAS, TO DE CARENAS, TO DE CARENAS, TO DE CARENAS, TO DE CARENAS, MOTIVOS CON QUE SE INFIERE MOTIVOS CON QUE SE INFIERE MOTIVOS CON QUE SE INFIERE MOTIVOS CON QUE SE INFIERE MOTIVOS CON QUE SE INFIERE LA EJECUT" EL ADELANT LA EJECUT" EL ADELANT LA EJECUT" EL ADELANT LA EJECUT" EL ADELANT LA EJECUT" EL ADELANT ADO ADO ADO ADO ADO VELZQUEZ, Y CARCTER DE STE VELZQUEZ, Y CARCTER DE STE VELZQUEZ, Y CARCTER DE STE VELZQUEZ, Y CARCTER DE STE VELZQUEZ, Y CARCTER DE STEAunque los escritores citados en el captulo que antecede testifican constantemente en varios pasajes de sus obras la mudanza de la villa de San Cristbal de un sitio a otro, slo Bernal Daz del Castillo nos da luz y fundamento para inferir se efectu la prevenida translacin el ao de 1519, porque en las palabras que dej fielmente copiadas en otro lugar, dice, hablando de su arribo a Jaruco, que estaba ocho leguas de la nominada villa, la que de all a dos aos pasaron al paraje donde ahora se halla; y como por otras clusulas del captulo siguiente se entiende que su llegada al enunciado puesto fue a fines del ao de 1516 o a principios del de 1517, es muy regular asentir a que se hiciese la mutuacin el ao sealado, o cuando ms al siguiente. Lo asentado es muy conforme a lo que se percibe del cronista Herrera, quien tratando del viaje de Corts a la Nueva Espaa el ao de 1518 expresa que lleg a la prevenida villa, que a la sazn estaba en la costa del sur, y despus se pas a la Habana, lo que es razonable creer se verificase al citado tiempo, porque no denota aquel despus llano mucha intermisin o curso de aos entre lo uno y lo otro. Acerca de los motivos que ocurrieron para tomar la resolucin referida, no dicen nada nuestras historias; pero es tradicin vulgar que por ser poco sano aquel sitio y conocidamente nocivo a los recin nacidos, se tuvo por conveniente mudar la poblacin a otro de distinta especie, a que no resisto dar algn ascenso, pues estoy persuadido que influyeron otros ms eficazmente para facilitar esta idea tan feliz como acertada. Las ventajas y conveniencias que ya descubierto y comenzado a conquistar el vastsimo reino de Mxico se iran percibiendo oDc 2, lib. 3, cap. 12, p. 80. Dc. 3, lib. 5, cap. 5, p. 158.

PAGE 43

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /29 /29 /29 /29 /29 conjeturando de trasladar la Habana al puerto llamado de Carenas, por ser ms al propsito para el comercio y escala precisa de las navegaciones que haban ya principiado a hacerse por el canal de Bahama llamado nuevo, inspirara eficaces motivos y razones al Adelantado Diego Velzquez, que ya en aquel tiempo gozaba este ttulo, para promover y practicar la diligencia de pasar la villa de San Cristbal del sitio primitivo a la parte occidental de esta baha, concurriendo la circunstancia de que ya en l haba, segn se percibe de Gmara, alguna poblacin, pues siendo dicho Adelantado hombre muy sabio, como lo titula Herrera y lo hace manifiesto su aprobada conducta, y el jefe que entonces gobernaba la Isla, debo considerarlo el principal autor o mvil de esta utilsima providencia y loable determinacin, porque la imagino muy propia de la atencin y desvelo con que procur los aumentos de ella y de todas sus poblaciones, por cuyo mrito, y otros de igual respecto dignos de especial estimacin, dar en este lugar una breve noticia de la bondad del carcter de su persona, servicios que hizo a la Monarqua y beneficios que le debi Cuba, de cuya honrosa memoria es muy acreedor, y sera en m culpable no tributarle este obsequio. Fue el referido Gobernador y Adelantado natural de Cullar, vecino de la isla Espaola, de donde lo sac el Almirante Don Diego Coln para la conquista y poblacin de esta Fernandina, la que consigui con tanta prosperidad, que en poco ms de tres aos la pacific, y fund siete poblaciones, no ocho como supone Herrera, porque San Juan del Cayo1 se estableci despus, con ttulos de villas, todas ilustradas de gente noble y personas principales, porque el buen tratamiento y acogida que hallaban en l los castellanos les atraa de todas partes la mejor porcin de los sujetos de calidad que pasaban a Indias, como escribe Herrera y Bernal Daz, asegurando que los que residan en esta Isla a su sombra se hallaban ricos y acomodados, siendo ste el poderoso y suave magnetismo con que atraa a los unos y conservaba a los otros en abundancia y tranquilidad. No era menos la que experimentaban los naturales en el tiempo de su gobierno, pues hasta que termin con su muerte el ao de 1524 no se notaron en ellos, como se infiere de las historias, los alzamientos y fugas que en el de Manuel de Rojas, su inmediato sucesor, ni los desesperados homicidios que en s propios ejecutaban en el de Gonzalo Nez de Guzmn, y que continuaron despus. 1. San Juan de los Remedios. Gm., Crn. de N. Esp., cap. 8, f. 8. Dc. 2, lib. 2, cap. 17, p. 147. Dc. 3, lib. 7, cap. 11, p. 246. Hist. verd., cap. 1. Inca, Histor. de la Florida.

PAGE 44

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 30\ 30\ 30\ 30\ 30\ No se funda esto solamente en las inferencias de los citados escritos, sino que se hace constar expresamente de ellos esta verdad en honor del Adelantado, pues habiendo querido ausentarse de Cuba para una de las empresas que dispuso contra Corts, le requiri la Real Audiencia por medio del licenciado Aylln, como quien tena tantas experiencias de lo que influa su buena direccin en la quietud de los vecinos y naturales de la Isla, se separase de tal designio, porque su presencia hara notable falta en ella para mantener el sosiego de los indios y espaoles que lo amaban tanto. Ni el Rey formaba menos favorable concepto de la acreditada conducta del Adelantado, pues orden se suspendiesen las comisiones dadas a los licenciados Lebrn y Zuazo, para que no perturbase el estrpito judicial y odioso de las pesquisas el buen estado en que tena las cosas de su gobernacin, no impidindole las atenciones que empleaba esmerndose en ella, extenderlas y aplicarlas a otras provincias del real servicio, solicitando con dispendios considerables de su caudal, como afirma el cronista Oviedo, y con fatigas de su persona, varios descubrimientos y gloriosas conquistas que, habiendo sido muy felices y opulentas para la corona y para otros individuos, fueron infautas para l y para su hacienda, que consumi en los precisos gastos de ellas, sin que sacase ni aun el honor de que las reconozcan todos por efectos suyos: razn que sin duda movi a Herrera para decir que en este famoso varn no fue igual la dicha a la sabidura y buenas intenciones que le adornaban, porque cogieron otros el fruto de sus bien encaminados proyectos y grandes erogaciones, no alcanzando de la piedad del Rey en vida ms que la merced del Adelantamiento de la Isla, por el tiempo de ella, y en muerte la honorfica expresin de sentimiento que hizo Su Majestad, con que calific lo bien servido que se hallaba de este vasallo, y digno a la verdad de mayor premio, y de que yo haya hecho esta sucinta memoria en reconocimiento de haber sido el fundador de esta ciudad, y que durante su vida conserv esta Isla en la tranquilidad que he referido, siendo su muerte, si no el ltimo perodo de la felicidad de sus naturales, un anticipado anuncio de la prxima desgracia, de su inquietud y aniquilacin, materia que discurro tocar en el captulo inmediato con la extensin que me parece pide, para que se comprendan los medios y providencias que se aplicaron para atajar el dao, y no tuvieron la eficacia que se deseaba, o no produjeron el efecto que se pretenda.Glez y Fdz. Ovdo., Hist. de Ind., cap. 20, fol. 47.

PAGE 45

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /31 /31 /31 /31 /31CAPTULO VI CAPTULO VI CAPTULO VI CAPTULO VI CAPTULO VI REFIRENSE LAS C REFIRENSE LAS C REFIRENSE LAS C REFIRENSE LAS C REFIRENSE LAS C A A A A A USAS QUE P USAS QUE P USAS QUE P USAS QUE P USAS QUE P ARECE ARECE ARECE ARECE ARECE CONCURRIERON P CONCURRIERON P CONCURRIERON P CONCURRIERON P CONCURRIERON P ARA LA ANIQUILACI"N ARA LA ANIQUILACI"N ARA LA ANIQUILACI"N ARA LA ANIQUILACI"N ARA LA ANIQUILACI"N DE LOS NA DE LOS NA DE LOS NA DE LOS NA DE LOS NA TURALES DE LA ISLA, TURALES DE LA ISLA, TURALES DE LA ISLA, TURALES DE LA ISLA, TURALES DE LA ISLA, MEDIOS QUE SE TOMARON P MEDIOS QUE SE TOMARON P MEDIOS QUE SE TOMARON P MEDIOS QUE SE TOMARON P MEDIOS QUE SE TOMARON P ARA A ARA A ARA A ARA A ARA A T T T T T AJ AJ AJ AJ AJ AR AR AR AR AR Y SUPLIR SU F Y SUPLIR SU F Y SUPLIR SU F Y SUPLIR SU F Y SUPLIR SU F AL AL AL AL AL T T T T T A A A A ASiempre ser lamentable a los buenos patricios aquella fatal y lastimosa poca en que, empezando a hacerse visible y casi inevitable la acelerada disminucin de los naturales de la Isla, pronostic como en las dems de barlovento el total exterminio del considerable nmero de indios que la habitaban al ingreso de Diego Velzquez en ella: pues consta de la Historia general de Herrera que, afianzados los vecinos de Santo Domingo de la certidumbre de esta noticia y sentidos de la falta experimentada de los isleos de la Espaola, pretendieron que el Rey mandase proveer la inopia que haba en la una con la abundancia de la otra. Instancia a que no quiso acceder Su Majestad sin dictamen del citado Velzquez, el que debi de ser contrario, porque no tuvo efecto la pretensin. En esta prspera constitucin parece que subsisti la Isla sin conocida decadencia poco espacio de tiempo, porque el ao de 1523 1524,1 ya muerto el Adelantado, dio el Rey permiso para introducir en ella trescientos negros: providencia a que sin duda dara motivo la evidente disminucin de los naturales, que aunque atribuida por unos a la epidemia de viruelas, y por otros a la prohibicin de la poligamia y mudanzas de costumbres, tengo fundamentos ms slidos en la historia para persuadirme que, aunque concurrieron las referidas causas, ninguna contribuy tanto a su aniquilacin como su misma rabiosa saa. As se infiere claramente de lo que por autoridad del Inca dejo apuntado en el captulo segundo, y lo que tambin se deduce de la Historia de Herrera, que afirma que los indios, por no conocer nuevos encomenderos, se alzaban y huan a las montaas, donde es constante se quitaban la vida por no experimentar el castigo o volver a la sujecin que, aunque fuese muy moderada y suave, la estimara su preocupacin o libertinaje como penosa y tirnica. A ms que siendo en los hombres tan diversos los genios como los rostros, no dudo tuviesen muchas razones para temer la severidad y rigor de algunos encomenderos, y que eligieran ciegamente la muerte, aun ms bien que la servidumbre a que se vean reduci1. Diego Velzquez muri el ao 1524.

PAGE 46

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 32\ 32\ 32\ 32\ 32\ dos, ahorcndose de los rboles, como expresa el citado Inca. Exceso que solicit atajar la piedad de nuestro Soberano entonces reinante, tomando entre otros expedientes favorables, propios de su real y cristiano corazn, el de mandar los pusiesen en perfecta libertad, y los dejasen cultivar por s mismos la tierra; pero ni aun este remedio tuvo el efecto de mejorarlos, porque deba de ser ya incurable la enfermedad, o porque no se aplic como deba el medicamento. Ello es cierto que mucho tiempo despus de expedida la real orden que cita Herrera continuaba con horrible demasa el desafuero de los isleos, pues habiendo sido despachado aquel ao de 1531, todava se experimentaba la desgracia despus del de 1538, en que arrib a Cuba Hernando de Soto, Adelantado de la Florida, como testifica Garcilaso, cuyas palabras, aunque parece enuncian que entonces tuvo principio aquel desorden, lo que debe entenderse de ellas es que por aquel tiempo tom ms fuerza el mal, y se dieron en ahorcar, como l dice, todos. De suerte que a la sazn que l escriba apenas se encontraban algunos. De la asercin de un autor tan verdico como el citado se convence bien que la principal causa que influy para la aniquilacin de estos naturales fue, como dejo asentado arriba, su mismo desatinado furor, el cual despobl la Isla de innumerables vivientes, y llen el abismo de casi infinitos habitantes. No puedo sealar el tiempo fijo en que termin esta lastimosa tragedia; por el contexto de una real cdula librada el ao de 1567 a pedimento de Bartolom Barcaso, vecino de esta ciudad, entonces villa, discurro que ya por aquellos aos existan muy pocos, y stos fugitivos por los montes respecto a que su representacin se diriga nicamente a que se le permitiese reducir a una sola poblacin los naturales que andaban derramados en ellos, y que se le diesen en encomienda. De que arguyo no haba ya tanta copia de indios, pues no se extendi su proposicin a ms, siendo tan ordinario el que los pretendientes no pidan ni se contenten con lo menos. Fundado en lo antecedente, no puedo asentir a la noticia que produce cierto escritor en la Cronologa de su orden, dando por asentado que cuando transit por este puerto para Castilla San Luis Beltrn predijo la devastacin lastimosa de gentes que padecera la Isla a tiempo que tena doscientos mil indios habitantes. Porque siendo inconcuso que este apostlico varn volvi de Cartagena a Espaa el ao de 1569, se hace difcil de creer, segn lo supuesto, el que subsistiesen en ella tanto nmero de indios; a ms de que en la vida de este glorioso santo escrita por el maestro

PAGE 47

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /33 /33 /33 /33 /33 Vidal, ni se hace relacin de su arribo o escala en este puerto, ni de su profeca acerca de nuestros isleos. Hace ms slido mi reparo, y ms vehemente mi duda sobre la citada noticia el que, comenzando los libros capitulares de esta ciudad el ao de 1550, no se encuentra ni registra en ellos documento que persuada hubiese en esta comarca ni jurisdiccin, que no sera la menos habitada, pueblos de naturales a excepcin del de Guanabacoa, ya hoy villa de espaoles, distante como una legua de esta capital, el cual se fund por acuerdo suyo en el nominado sitio y el de Tarraco el ao de 1554, para reducir en l a doctrina y polica los que andaban vagabundos por los campos, como consta del Cabildo de 12 de junio del prevenido ao; pues aunque parece que en el de 1575 pidi Diego Daz, protector de los naturales, se les sealase en los confines de esta poblacin tierra para sus conucos o labranzas, y con efecto se dio comisin para ello a Jernimo de Rojas y Avellaneda, alcalde ordinario, y a Manuel Daz, procurador del comn, se infiere de la misma pretensin y providencia dada para su establecimiento en el contorno de esta ciudad seran tan pocos que no podran formar un pueblo. A ms que conforme a una recibida tradicin no eran estos indios originarios de la Isla, sino trados de la provincia de Campeche, los que dejaron perpetuado este nombre al barrio destinado para sus casas y siembras, y esto se hace muy verosmil porque, a no ser distintos de nuestros isleos, era regular haberlos puesto en Guanabacoa, como se practicaba con los pocos que vagaban por las haciendas del distrito. Todo lo que me obliga a creer que muchos aos antes del de 1569 se haban reducido a cortsimo nmero y a dos lugares solos todos sus pueblos. Esta desgraciada situacin, cuyas perjudiciales resultas quiz no se comprendieron en aquella edad, como se sienten ahora, abri ms ancha puerta a la introduccin de los negros, que ya desde el ao de 1508 haban principiado los genoveses, hacindose necesario suplir la falta de los indios, trayendo del frica armazones numerosas de aquellos para el cultivo de las tierras y coleccin de los frutos; pero aunque de la expresada provincia se origin el beneficio de atraer al seno de nuestra sagrada religin una suma casi infinita de gentiles, que hubieran perecido en aquellas regiones entre las sombras del paganismo, privados de las luces de nuestra fe catlica, nica puerta de su eterna salud, no podemos negar que el remedio, aunque en lo espiritual dej reparado el dao, no ha podido en lo temporal, poltico ni civil producir igual ni tan til efecto. No se disputa que los negros por su robusta complexin o vigorosa naturaleza fuesen y sean ms a propsito que nuestros primi-Cartas edificantes, ttulo 12, p. 269.

PAGE 48

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 34\ 34\ 34\ 34\ 34\ tivos isleos para el trabajo y fatiga de las minas, pues nos los pintan las historias muy delicados y perezosos para tal ministerio, sin embargo de que los ejemplares del reino de Nueva Espaa desautorizan esta especie; pero prescindiendo de esta circunstancia, que en otras partes de este Nuevo Mundo, opulentas de minerales, hara casi indispensable y conveniente la introduccin de negros para la saca y labor de los metales, es incontrovertible que en este pas y otros semejantes hubiera sido incomparablemente ms favorable la conservacin de los indios que la entrada de los expresados negros: porque siendo aquellos gente menos brbara, como suponen nuestros historiadores, serviran con ms inteligencia y habilidad en las labores de azcares y tabacos y en las siembras y cosechas de los dems frutos que lleva la Isla y no piden tanta resistencia como la que necesita el trabajo de las minas. A ms de la razn expuesta concurren otras que persuaden que los intereses y conveniencias que por medio de la conservacin y aumento de los naturales hubieran disfrutado los moradores de la Isla, seran sin disputa muy ventajosas a las que han conseguido mediante la introduccin y comercio de los negros, de modo que comparadas unas con otras se hace el exceso notable y la diferencia manifiesta aun a los entendimientos menos reflexivos, porque los primeros trabajaran en las haciendas por la comida y un moderado jornal a riesgo y ventura suya, como sucede en la Nueva Espaola y provincias donde los hay, y los segundos, a ms del preciso desembolso de su compra, sirven al coste y riesgo de sus dueos, quienes reportan los gastos de su alimento, vestuario y curacin, y la paga de sus fugas, hurtos y entierros, perdiendo muchas veces su valor antes de utilizarse de su servicio: expuestos continuamente a ser enfadosos y nocivos a los amos, por la rudeza y barbarie casi comn en todos, y la mala condicin y viciosas costumbres de muchos de ellos. Tengo por cierto que aunque fuesen equiparables en lo expresado los unos y los otros, se debe formar ms piadoso juicio a favor de los descendientes de nuestros isleos, pues nacidos y criados con otra disciplina en el pas, saldran ms hbiles para cualesquiera ocupaciones, dndose entre unos y otros la diferencia que se toca en los mismos negros entre bozales y criollos, siendo consiguiente de todo lo dicho que aun entre buenos y buenos, habra entre los indios y los negros la distincin de ser los unos menos estpidos que los otros, y entre malos y malos, aquellos dejaban la libertad de despedirlos; pero en stos hay la precisin de mantenerlos, o por mucha dicha enajenarlos con quebranto de sus principales.

PAGE 49

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /35 /35 /35 /35 /35 Pero sobre todo lo que se ha tocado arriba, parece que nada hace ver mejor las ventajas y utilidades que hubieran redundado a la Isla de la conservacin de sus naturales, que el considerar la suma casi infinita de caudal que han sacado de ella los extranjeros por medio de la navegacin y asiento de los negros e introduccin de otros gneros que a vuelta de los permitidos con ellos se han metido con detrimento del comercio de Espaa, como exclama el autor que cito: lo cual sin duda hubiera quedado a corta distancia en aquel supuesto a beneficio de los cosecheros y vecinos de este pas, o a lo menos a favor de los mercaderes espaoles. No es posible dar una exacta noticia de las gruessimas porciones de pesos que se han sacado de la Isla con motivo de la entrada y venta de los negros que ha ms de dos siglos sirven de operarios en todas las haciendas mayores y menores de ella; pero para que se forme alguna idea o juicio prudente sobre el asunto, me parece expresar que solamente los 4,986 negros entre grandes y chicos que se permitieron a la Real Compaa introducir en esta Isla, montaron 717,561 pesos 7 reales. De donde se podr conjeturar o inferir las cantidades que habrn sacado los asientos establecidos con Gnova, Portugal, Francia y la Gran Bretaa, especialmente despus que aumentadas las haciendas y vecindarios, se fue necesitando de ms copiosa provisin de negros anualmente para ellas y para el servicio de las familias, experimentndose en unas y en otras un considerable quebranto en los caudales por las frecuentes desgracias de sus muertes, y no menores atrasos en la quietud y gusto por sus repetidas fugas y dems desrdenes, de suerte que, soportndose en esto ltimo el mismo gravamen que se padeca en caso de ser los naturales igualmente viciosos que los negros, se carece del alivio que por lo respectivo a lo primero no se experimentara en el servicio de los indios; cuya falta, como he demostrado, ha hecho mucho menos feliz la Isla, y por consiguiente esta ciudad, de cuyo establecimiento no hablar en el siguiente captulo, por parecerme que corresponde tratar primero de las excelencias de su puerto, y referir despus cuanto conduzca a aquel asunto y a los progresos que fue teniendo en su vecindad esta poblacin. Considerando haber sido el referido puerto causa de sus aumentos y stos el efecto que produjo su bondad con el comercio, como Llave del Nuevo Mundo y la garganta de todas las Indias occidentales.Don Bernardo de Ulloa, Restab. de fb., 2 pte., cap. 4, pg. 17. Juan Botero, Rel. del N. Mundo, p. 181.

PAGE 50

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 36\ 36\ 36\ 36\ 36\CAPTULO VII CAPTULO VII CAPTULO VII CAPTULO VII CAPTULO VII DE LAS CIRCUNST DE LAS CIRCUNST DE LAS CIRCUNST DE LAS CIRCUNST DE LAS CIRCUNST ANCIAS DEL P ANCIAS DEL P ANCIAS DEL P ANCIAS DEL P ANCIAS DEL P UER UER UER UER UER TO TO TO TO TO DE LA HABANA CONOCIDO ANTES POR DE LA HABANA CONOCIDO ANTES POR DE LA HABANA CONOCIDO ANTES POR DE LA HABANA CONOCIDO ANTES POR DE LA HABANA CONOCIDO ANTES POR EL DE CARENAS, Y F EL DE CARENAS, Y F EL DE CARENAS, Y F EL DE CARENAS, Y F EL DE CARENAS, Y F A A A A A V V V V V ORABLES ORABLES ORABLES ORABLES ORABLES RESUL RESUL RESUL RESUL RESUL T T T T T AS DE SU POBLACI"N AS DE SU POBLACI"N AS DE SU POBLACI"N AS DE SU POBLACI"N AS DE SU POBLACI"NEl puerto de la Habana, celebrado de propias y de extraas plumas con varios eptetos y sublimes encomios, que le gradan de singular en todo lo descubierto, y por eso famoso en ambos mundos: est en la costa del norte, opuesto a los cayos y tierra firme de la Florida con intervalo de veinticinco leguas, por la cual sigue al norte el canal de Bahama que llaman nuevo; su boca mira al mismo septentrin, y es tan estrecha que desde el castillo del Morro a la fortaleza de la Punta se comunican por la voz. La profundidad de su canal es suficiente para sufrir los navos de mayor porte. Corre su ensenada de norte a sur y de este hace un recodo al oeste que vuelve hacia el mismo norte, dejando como un istmo de media legua entre la margen del sur y costa septentrional, por donde se contina la poblacin con su continente. El Padre Florencia hace su extensin de tres leguas de box,1resguardada de todos los vientos, pues aunque est abierta al norte, en ponindose los bajeles al socaire del Morro y serrana de la Cabaa, que la cie por la parte oriental, aunque sea recio el aire parece calma. El autor del Atlas abreviado lo considera capaz de mil vasos,2 y de esta noticia no dudo ser abonador porque puede verificarse muy bien, segn la diversidad de tamaos. En la entrada es la baha muy estrecha, como se ha dicho, pero abre mucho ms en lo interior, porque desde los muelles de la Habana hasta los embarcaderos de la otra banda media como una legua. Los dos lados de la baha tienen unos aspectos muy agradables, de que goza la gente de los navos con libertad, porque en el de Poniente miran la bella perspectiva de la ciudad y sus muros y fortalezas, templos, torres, edificios y miradores, y aun parte de las plazas y calles, y en el de Oriente, en pasando la empinada sierra de la Cabaa, se descubre en algunos terrenos llanos y otros doblados muy vistosas y alegres campias, hermoseadas no slo de palmas reales y otros distintos y bien copudos rboles, que produce la fertilidad del terreno, sino tambin de varias sementeras que fomenta el cultivo, sirviendo al recreo y admiracin porque nunca les falta verdor ni lozana a estos campos, verificn1. Tres leguas de box : expresin martima antigua que expresa permetro. M. F. 2. Vasos: embarcaciones. M. F. Antonio de Herrera en su desc., p. 11. Histor. de la Prov. de N. Espaa, 1. 1, f. 22. Dr. D. Fco. Acfrer., pg. 123.

PAGE 51

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /37 /37 /37 /37 /37 dose en ellos lo mismo que del pas de Canan ponderaba Moiss a los hebreos, no faltndoles la lluvia del cielo a los tiempos que la tierra la necesita, y as gozan de una amenidad perpetua y de una copiosa fertilidad. Regstranse en ellos asimismo diversas caseras, unas en las distancias y otras a la propia lengua del agua, ms cmodas para la diversin del paseo, especialmente el devoto y deleitable santuario de Nuestra Seora de Regla, erigido en una breve punta que de la parte del sur se introduce en la baha inclinada al norte; cuyo templo y casas de hospedera, ceidas de un recinto de piedra y coronado de almenas, si excita la devocin para religiosas romeras, tambin convida al gusto para recreaciones honestas. Har de l ms extensa relacin entre las iglesias de esta ciudad, con noticia de su fundacin, aseo de su culto, multitud de votos y solemne juramento con que fue aclamada patrona de esta baha. Tiene sta en la ribera opuesta a la ciudad cuatro embarcaderos, el de Cojmar, Mari-Malena, Regla y Guanabacoa, por donde en canoas y botes se conducen y comunican las gentes y frutos que de aquella banda quieren transportarse a sta; siendo mucho este trfico porque todo lo ms ocurre a esta ciudad de los ingenios y estancias de aquella comarca y de la inmediata villa de la Asuncin de Guanabacoa, y vienen a desembarcar a los dos muelles que hay de esta parte en la Real Contadura y el que llaman de la Luz, siendo frecuentes y casi innumerables las embarcaciones pequeas que diariamente cruzan a vela y remo la baha, particularmente en tiempos que hay en ella escuadras; de modo que sin embargo de la moderacin del estipendio establecido para el flete de cargazones y pasaje de las personas, rinde hoy cerca de dos mil pesos de renta a los propios de la ciudad en cada ao, sin hacer cuenta de los aprovechamientos y utilidades que le quedan al asentista que lo arrienda por un bienio, como comnmente se hace con los dems arbitrios concejiles que goza como ste con real aprobacin. Por el paraje que llaman Guasabacoa, que est como ya dije a la otra banda de la baha en la parte del sur, penetra un estero como un cuarto de legua la tierra dentro, por el que desembocan en ella las aguas del ro Luyan, que es perenne aunque no caudaloso. En el tiempo de la seca y a la parte del este del dicho estero, en el sitio nombrado el Jagey, est situado el Almacn o casa de plvora, que labr all el Teniente General Don Juan Francisco de Gemes, gobernando esta plaza, a quien avis el incendio del navo del Rey titulado el Invencible los peligros a que estaba expuesta la ciudad en tener dentro de su recinto, como lo estaba, este mate-

PAGE 52

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 38\ 38\ 38\ 38\ 38\ rial, por lo que eligi aquel lugar por ser el ms remoto y retirado de la poblacin y del trfico, y donde slo habita la tropa que lo guarda. En el recodo que desde la banda del sur hace la baha hacia el occidente, y a la parte que cae al norte y confina con la ciudad, se ha formado el Real Astillero o Arsenal para la fbrica de los bajeles de Su Majestad y de los particulares, quedando bajo de la artillera de los baluartes que guarnecen la plaza por la parte de tierra, de que hablar despus como corresponde. Es casi toda la orilla o ribera de este puerto tan hondable que pueden dar fondo cerca de tierra navos de primera lnea o alto bordo, lo que hace menos costosas sus descargas y facilita sus armas, y se experimenta uno y otro as por las escuadras del Rey como por los bajeles sueltos y mercantiles que andan en la carrera de Indias y demoran en este puerto, como trnsito casi indispensable de sus viajes a Europa y a otras partes, logrando, como especifica un grave autor, a ms de los citados beneficios, refrescar las aguadas y bastimentos, curar y convalecer sus tripulaciones y pasajeros con mayor facilidad y felicidad que en otras partes de estos dominios; de suerte que si acaso faltase, como aade el mismo, este asilo, se hara muy difcil y trabajosa, cuando no imposible la navegacin. Las expuestas comodidades, y las que en ocasiones les resulta de completar sus cargazones con la corambre y azcar de que abunda el pas, les hace apetecible y til esta escala a los comerciantes, no siendo menos favorables los efectos que produce hacia el vecindario, pues logra la saca de sus frutos y otras conveniencias por este medio, que es recprocamente ventajoso a los unos y a los otros.CAPTULO VIII CAPTULO VIII CAPTULO VIII CAPTULO VIII CAPTULO VIII CONTINASE LA MA CONTINASE LA MA CONTINASE LA MA CONTINASE LA MA CONTINASE LA MA TERIA TERIA TERIA TERIA TERIA ANTECEDENTE EXORNADA DE NOTICIAS ANTECEDENTE EXORNADA DE NOTICIAS ANTECEDENTE EXORNADA DE NOTICIAS ANTECEDENTE EXORNADA DE NOTICIAS ANTECEDENTE EXORNADA DE NOTICIAS Y RAZONES CONDUCENTES A ELLA Y RAZONES CONDUCENTES A ELLA Y RAZONES CONDUCENTES A ELLA Y RAZONES CONDUCENTES A ELLA Y RAZONES CONDUCENTES A ELLALa admirable colocacin de este celebrrimo puerto en los confines del Seno Mexicano y cercanas del Canal Nuevo no slo ha contribuido a la Corona y al comercio con los beneficios y utilidades que han notado en el anterior captulo, s tambin con otros muy especiales que referiremos en ste, para que ms bien seExcelen. del arte mil., c. 42, p. 110.

PAGE 53

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /39 /39 /39 /39 /39 reconozca lo que ha servido en lo pasado y puede servir en lo adelante su conservacin y el fomento de su trato para el ms pronto socorro de los naufragios que experimentan en estas inmediaciones los navos de la carrera de Indias, salvndose, por las providencias que se han dado de l, la gente y tesoros que se hubieran sin duda perdido a no estar tan a la mano este puerto surtido regularmente de barcos pequeos y grandes, que lo frecuentan y facilitan en breve cualquiera expedicin de stas o de guerra, como individuar. El ao de 1622, habiendo naufragado en los cayos de Matacumb la Almiranta y el galen nombrado la Margarita, de la armada del Marqus de Cadereyta, de que eran capitanes Don Pedro de Ursa y Gaspar de Vargas, se logr por la exquisita diligencia y continuado trabajo de Francisco Nez Melin, vecino y regidor de esta ciudad, haber sacado toda la plata y oro que conducan en sus planes, en que fue muy interesado el Real Erario y muy atendido este servicio por Su Majestad, como se infiere de lo que escribe de este suceso el doctsimo Solrzano. Poco tiempo despus, porque acaeci antes del ao de 1630, fracasaron tambin en la costa de la Florida dos galeones de los del cargo del Maestre de Campo Antonio de Otaiza, y segn el contexto de un real despacho que he visto, habindose socorrido de este puerto, se salv hasta parte de su artillera. El ao de 1691 se perdieron en los bajos de la Vbora, que estn en la costa del sur de esta Isla, cuatro navos de los galeones que comandaba el Marqus de Bao, el Maestre, y por el oportuno y pronto socorro que se les dio de este puerto, y fue a cargo del capitn Don Esteban de Berroa, vecino de esta ciudad, prctico en el mar y de experimentada conducta, se consigui salvar 156.000 pesos antes que la codicia de los ingleses pudiese ocurrir de Jamaica a coger fruto de esta desgracia, como lo intentaron despus con poco o ningn provecho. En los siguientes de 1698 peligr en la ensenada de Cibarimar, cinco leguas a barlovento de este puerto, la Almiranta de los galeones del Almirante General Don Jernimo de Lara, que iba a cargo de Don Bartolom de Soto Avils, debindose a la celeridad con que se acudi a su socorro de esta ciudad, para salvar el tesoro que conduca, el que apenas se perdiese otra cosa que el vaso y algunos pertrechos. A fines del ao de 1712 se perdieron con un recio temporal en el paraje que llaman Jaimanita, cinco leguas a sotavento de este puerto, la Almiranta de barlovento, que mandaba Don Diego de Alarcn y Ocaa, con otras cinco embarcaciones mercantes queReal cdula, Madrid, 28 de junio de 1627. Polt. ind., 1. 6, folio 965. Cd. de 29 de mayo de 1531.

PAGE 54

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 40\ 40\ 40\ 40\ 40\ del puerto de Veracruz venan a transitar por ste para los reinos de Espaa, a cuyo socorro se acudio con la mayor puntualidad, y se salvaron un milln y setecientos mil pesos, pertenecientes a Su Majestad y al comercio, haciendo menor la fatalidad y quebranto padecido los auxilios con que fueron ayudados. Habiendo experimentado igual desgracia en los placeres del canal de Bahama la fragata nombrada San Juan, de la armada de barlovento, el de 1714 que iba a conducir la situacin de las islas de Santo Domingo y Puerto Rico, avis en una lancha a este puerto, de donde se ocurri con tal presteza al socorro, que no slo se salv la gente y caudales, sino que se recogieron los pertrechos y equipaje. El sucesivo ao de 1715 padeci en la costa de la Florida y proximidades del ro Aiz entero naufragio la flota de Nueva Espaa del cargo de Don Juan Esteban de Ubilla, y los navos del capitn de mar y guerra Don Antonio de Echeverz, y pidiendo una prdida tan numerosa socorro muy considerable de bajeles, buzos, vveres y gentes, todo se facilit con increble presteza, habilitndose las embarcaciones del trfico, recogindose los bastimentos necesarios y lo dems conducente para el alivio de los fracasados, contribuyendo con caudal para el apresto el capitn Manuel de Meireles, vecino de esta ciudad, logrndose por este medio muy buenos efectos hacia los intereses de Su Majestad y del comercio. Continundose despus el descubrimiento y buceo del tesoro que llevaban algunos navos de particulares, ahuyentaron los piratas ingleses nuestros operarios, y fue preciso formar armamento para retirarlos de all, como se ejecut, hallando embarcaciones de buen porte y fuerza, y gente experta del pas para tripularlas; con cuya providencia se logr al fin debindose stas y otras de igual importancia a la inmediacin de este puerto y proporciones con que se hallaba por su comercio. En el infortunio acaecido el da 16 de julio de 1733 a la flota del teniente general Don Rodrigo de Torres, que naufrag toda, a excepcin de un navo de los de su conserva, en los ya nominados cayos de Matacumb, no fueron menos activos, completos y eficaces los expedientes que se dieron por este gobierno para socorrer la gente, sacar y conducir el tesoro y parte de los pertrechos a esta ciudad: comn asilo en tan trgicos sucesos por lo bien provedo que ha estado este puerto de embarcaciones proporcionadas a tales fines y abundar de vveres y gentes prcticas; lo que costara mucha dificultad, y no menos tardanza y gastos, si por la falta de comercio viene a otro estado y constitu-

PAGE 55

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /41 /41 /41 /41 /41 cin que la imposibilite para el remedio de otros semejantes accidentes. En los que se han experimentado en tiempo de guerra, no ha servido ni ayudado menos este puerto para el socorro y refuerzo de los circunvecinos, como tocar en el lugar conveniente, siendo por sus singulares circunstancias ms a propsito para adquirir y comunicar las noticias ms importantes a los dos Reinos por medio de prontos repetidos avisos, como lo expres Don Francisco Dvila Orejn, trayendo por ejemplo lo que el ao de 1669 se logr con la flota del general Don Enrique Henrquez, debido a las anticipadas prevenciones de la Habana; pues, como dice el antedicho, todas las noticias que pueden causar dao a una y a otra armada aqu se alcanzan mejor que en otra parte para dirigirlas a Veracruz a las flotas, y a Cartagena a los galeones; clusulas que autorizan el asunto, y con que finaliza el captulo.CAPTULO IX CAPTULO IX CAPTULO IX CAPTULO IX CAPTULO IX DE LOS PRINCIPIOS DE LA DE LOS PRINCIPIOS DE LA DE LOS PRINCIPIOS DE LA DE LOS PRINCIPIOS DE LA DE LOS PRINCIPIOS DE LA FOR FOR FOR FOR FOR TIFIC TIFIC TIFIC TIFIC TIFIC ACI"N DE ESTE P ACI"N DE ESTE P ACI"N DE ESTE P ACI"N DE ESTE P ACI"N DE ESTE P UER UER UER UER UER TO TO TO TO TO Y Y Y Y Y RELACI"N DE LAS QUE SE HAN IDO RELACI"N DE LAS QUE SE HAN IDO RELACI"N DE LAS QUE SE HAN IDO RELACI"N DE LAS QUE SE HAN IDO RELACI"N DE LAS QUE SE HAN IDO A A A A A UMENT UMENT UMENT UMENT UMENT ANDO ANDO ANDO ANDO ANDOError fue de Licurgo y otros antiguos, imitado despus de la arrogancia de los numantinos y de los brbaros etopes de la Abassia,1 librar nicamente la defensa de las ciudades en el esfuerzo de sus habitadores, despreciando el abrigo de las murallas y el resguardo de las fortificaciones como desdoro de la animosidad de los ciudadanos, cuando aun la misma celestial Jerusaln que nos describe San Juan en su Apocalipsis se manifest cercada de muros y guarnecida de almenas, siendo en todas edades y poblaciones tan precisos como practicados estos reparos, que slo en el capricho de los expresados pudo tener estimacin tan soberbia idea, a la que parece fue en parte algo semejante la de aquellos ministros que a los principios del descubrimiento y poblacin de este Nuevo Mundo componan el consejo de nuestros monarcas, pues adhirieron, segn dice Herrera, al dictamen de que no convena se fortificasen las recientes plantaciones de Indias, hasta que el ao de 1526, prevaleciendo como ms bien fundado el opuesto 1. Abisinia. Excelen. del arte mil., cap. 42, p. 120.

PAGE 56

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 42\ 42\ 42\ 42\ 42\ sentir, se mandaron resguardar con algunos castillos y fortalezas, principalmente las martimas. A este expediente tan favorable daran sin duda motivo las lastimosas y repetidas hostilidades que ejecutaban en ellas los piratas y corsarios extranjeros, los cuales avisaron con el estrago para que se proveyese, aunque tarde, de remedio que asegurase las nuevas poblaciones, disponindose desde luego, para precaver otros insultos, el preciso reparo de algunas defensas, lo que no tuvo efecto por lo respectivo a la Habana hasta algunos aos despus. En el de 1538 experiment la enunciada villa, siendo su gobernador Juan de Rojas, el mismo infortunio que los dems puertos y poblaciones litorales de indios, sin que se eximiera en ella lo sagrado del templo ni lo venerable de las imgenes de la codicia del saco ni de la voracidad del incendio que la redujo a cenizas; lleg a Cuba lo infausto de esta noticia con la velocidad con que comnmente vuela todo lo trgico y como pocos meses antes haba arribado a aquel puerto con el gobierno y capitana general de la Isla el Adelantado de la Florida Hernando de Soto, hallando en su magnnimo corazn no slo resistencia para el golpe, sino actividad y fuerzas para el socorro, dio pronta providencia para que el capitn Mateo Aceituno, natural de Talavera de la Reina, pasara a reedificar la ms que arruinada y extinguida poblacin, y a promover la construccin de alguna fortaleza para su defensa y seguridad, a la que parece dio principio desde su ingreso en la Habana, poniendo por obra en el paraje que ahora est, aunque no con tanta perfeccin ni amplitud, el Castillo de la Real Fuerza, que por ser la primera la distinguieron, despus de hechas las obras que hoy tiene, con el ttulo de la Fuerza Vieja, de quien qued por alcaide el mismo Aceituno, y conjeturo estaba perfectamente acabada por los aos de 1544 o siguiente, pues en el inmediato de 1546 se expidi a pedimento de su alcaide la real orden par que los navos, as sueltos como de escuadra, que entrasen en este puerto, saludasen su fortaleza como la de Santo Domingo, segn afirma Herrera, y hoy es disposicin de una ley recopilada. Est plantificada la referida Fuerza en esta banda de la baha que le cae al poniente, frontera a la sierra de la Cabaa al mismo labio u orilla del mar y raz de la poblacin opuesta a la boca del puerto, que descubre enteramente. Es una fortificacin regular, cuadriltera, con cuatro baluartes, uno en cada ngulo; aunque es algo reducida, es muy fuerte, por ser sus murallas dobles y sus terraplenes de bvedas: la altura de aquellas ser de 24 a 25 varas, y sta circundada de un buen foso donde se ha labrado en estosId., libro 2, pg. 35. Inca, Histor. de la Florida, cap. 17. Inca, Ib. 1, pg. 21. Dc. 7, lib. 10, cap. 19, p. 240. P. Florencia, Histor. de la Prov. de N. Esp., lib. 1, fol. 23.

PAGE 57

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /43 /43 /43 /43 /43 tiempos una gran sala de armas; tiene en el ngulo saliente, que mira por un lado a la entrada del puerto, y por otro a la Plaza de Armas, un torren con su campana con que se tocan las horas y la queda de noche, y se repiten las seas de velas que hace el Morro, ponindose en l las banderillas correspondientes al nmero de las que se han avistado, con distincin de las que aparecen a barlovento o reconocen a sotavento. Desde el ao de 1718, que pas su habitacin a ella el brigadier Don Gregorio Guazo, gobernando esta plaza, de que ya haba ejemplar en el tiempo del Maestre de Campo Don Juan de Tejeda que vivi all, sirve de palacio o morada a los sucesores de este empleo, quienes han ido amplificando sus fbricas a proporcin de sus familias, especialmente el Mariscal de Campo Don Francisco Cagigal, que la ha ilustrado con una pieza que ha construido sobre el caballero que cae al mar, para sala de recibo, adornada interiormente de medallas y escudos primorosos de yeso, y por lo exterior con un balcn hermoso que la circunda o rodea. El nominado brigadier hizo y form el rastrillo que hoy tiene esta fortaleza, y los cuarteles altos y bajos que a su continuacin corren al lado del sur, para el alojamiento de la tropa de infantera y caballeras de la montada. La alcalda o comandancia de esta fortaleza anduvo anexa algn tiempo al empleo de Gobernador y Capitn General de la Isla, segn se manifiesta de una real cdula fecha en el Pardo a 21 de noviembre de 1590, de que har mencin en otro captulo; pero tengo evidencia de que a ms del Capitn Aceituno obtuvieron este cargo, antes que se encomendase a los gobernadores, el Capitn Juan de Lovera, Diego Fernndez de Quiones y el Sargento Mayor Diego de Argello, y que despus lo ejercieron Francisco Daz Pimienta, Don Antonio Manuel de guila y Rojas y su hijo, el capitn Don Juan, caballero del orden de Santiago, natural de esta ciudad, que fue el ltimo alcaide de esta fortaleza. Esta fue sin duda el exordio o principio de la fortificacin de la Habana, que experiment desde luego los favorables efectos que le resultaban de esta defensa, pues en los aos de 1543 1544, gobernando esta villa el Licenciado Juan de vila, arribaron sobre este puerto cuatro navos de guerra y una patache francs de que era comandante Roberto Baal, echando gente en tierra por la parte en que ahora est el castillo de la Punta: fue rechazado y puesto en fuga, con considerable prdida de los enemigos, por el fuego de la artillera de la Fuerza y ardor con que a su abrigo le acometi el vecindario, pagando en esta desgraciada empresa y no esperada resistencia algn tanto de lo que haba obrado en SantaJuan Daz de la Calle, Memorial de I., cap. 38. Piedrahita, Hist. del N. Ro., cap. 1, 1. 1, p. 187. Herra., Dc. 1, lib. 10, c. 19, p. 240.

PAGE 58

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 44\ 44\ 44\ 44\ 44\ Marta y Cartagena, pues si de all salieron victoriosos, de aqu se retiraron corridos y escarmentados. La experiencia de lo que haba contribuido para atajar el antedicho insulto la expresada fortaleza, o, lo que es ms de creer, el pleno y perfecto conocimiento de la esencialidad de este puerto para el mayor seguro del comercio y navegacin de los dos reinos, hizo que aos despus el Rey nuestro Seor Don Felipe II, por antonomasia y prudente, anteviendo con su gran poltica e incomparable penetracin que lo que entonces era inters de unos corsarios particulares llegara a ser en lo sucesivo objeto y empeo de las testas coronadas, mand se construyese una insigne fortaleza, digna de su real nimo y propia para el designio de hacer inexpugnable este puerto, destinando para ello al famoso ingeniero Juan Bautista Antonelli, que con la direccin del ya enunciado Maestre de Campo Tejeda, Gobernador y Capitn General de la Isla, empez a fabricarla el ao de 1589, a cuyos principios fue el arribo de ambos a esta ciudad, no dndole lugar al segundo todo el tiempo que permaneci en este gobierno para que la dejase perfectamente acabada, porque consta de una representacin de su sucesor, Don Juan Maldonado Barrionuevo, que an el de 1589 no estaba cabalmente concluida la obra, y que necesit de los auxilios del vecindario para proseguirla y finalizarla. Adems de un testimonio tan autorizado, persuade la misma grandeza de este castillo la robustez y extensin de sus muros y la profundidad de su foso, que, aunque hubiesen sido muy numerosas y efectivas las expensas y multiplicados los operarios destinados para su construccin, no pudo finalizarse en tan corto tiempo, como manifiesta la inscripcin o letrero que existe grabado en una piedra, a la entrada del rastrillo de la prevenida fortaleza; porque siendo indisputable que as el expresado Gobernador Tejeda como el ingeniero Antonelli llegaron a esta ciudad corriendo ya el ao de 1589, en que se supone ya hecha, no es verosmil que una mquina tan corpulenta como la que admiramos se hubiese concluido en lo restante del mismo ao; cuya reflexin me hace ser de sentir se puso inadvertidamente el ao en que se le dio principio por el de su consumacin; como se percibe del siguiente rtulo que se conserva en el lugar ya referido, aunque lastimados algunos caracteres de la injuria del tiempo que todo lo destruye. GOBERNANDO LA MAJESTAD DEL SEOR DON PHELIPE SEGUNDO HICIERON ESTE CASTILLO DEL MORRO EL MAESTRO DE CAMPO TEJEDA Y EL INGENIERO ANTONELLI, SIENDO ALCAIDE ALONSO SNCHEZ DE TORO. AO DE 1589.Herra., Desc. de ind., p. 11. D. Lorenzo Vand., Suc. Ph., 2, pg. 185.

PAGE 59

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /45 /45 /45 /45 /45 Para individuar con la claridad correspondiente las circunstancias de este gran castillo, se necesita de ms campo que el que me deja este captulo, y as reservo su descripcin para el subsecuente, a que solicitar ceirla, y dar lugar tambin al de la Punta.CAPTULO X CAPTULO X CAPTULO X CAPTULO X CAPTULO X REFIRESE LA SITUACI"N Y GRANDEZA REFIRESE LA SITUACI"N Y GRANDEZA REFIRESE LA SITUACI"N Y GRANDEZA REFIRESE LA SITUACI"N Y GRANDEZA REFIRESE LA SITUACI"N Y GRANDEZA DEL CASTILLO DEL MORRO DEL CASTILLO DEL MORRO DEL CASTILLO DEL MORRO DEL CASTILLO DEL MORRO DEL CASTILLO DEL MORRO LOS LOS LOS LOS LOS ALCAIDES QUE HA TENIDO Y SE DA ALCAIDES QUE HA TENIDO Y SE DA ALCAIDES QUE HA TENIDO Y SE DA ALCAIDES QUE HA TENIDO Y SE DA ALCAIDES QUE HA TENIDO Y SE DA NOTICIA DEL DE LA PUNT NOTICIA DEL DE LA PUNT NOTICIA DEL DE LA PUNT NOTICIA DEL DE LA PUNT NOTICIA DEL DE LA PUNT A A A A ASobre un alto peasco que combate embravecido el mar, por su elevacin dominando el puerto, la ciudad y las playas circunvecinas de barlovento y sotavento, est situada la gran Fortaleza de los Tres Reyes, clebre en ambos orbes, en una punta que de la parte del oriente sale a la misma boca o entrada de la baha y cae al nornoroeste, levantndose 35 40 varas de la superficie del mar, que a veces furioso suele asaltar tanta altura. Su fortificacin es irregular, por no permitir otra el terreno o extensin del risco, y se compone de un medio baluarte formado en lo ms angosto de la punta, el cual tiene en el ngulo saliente un sublime torren de doce varas de alto, que llaman el Morrillo y sirve de atalaya para vigilar las embarcaciones que se avistan y hacer sea con la campana del nmero de velas que se descubren, las que se manifiestan por unas banderitas que se fijan sobre la cortina que cae encima de la puerta del castillo, y mira a la poblacin, distinguindose por el lado en que las colocan el rumbo o banda por donde aparecen, como ya expres en el captulo antecedente. A este medio baluarte se siguen hacia el mar cuatro pedazos de cortinas que forman algunos ngulos, segn da lugar la figura del peasco, y en ellos hay repartidos caones gruesos que todos miran al mar: remtanse los expresados lienzos en un baluarte cuadrado que tiene cuatro piezas de bronce con la misma mira, y del medio sale una escala plana hacia otro baluarte, que compite en la altura al torren del Morrillo, mirando una de sus caras al mar, y la otra a tierra, guarnecidas ambas y sus flancos de culebrinas de bronce de buen calibre. Desde este baluarte contina una cortina que remata en otro casi igual y mira a la campaa de barlovento, a la baha y ciudad. En l hay un grande aljibe o alberca. Cie todo este lienzo deCronologa de S. Juan de Dios, 2. pte., f. 431.

PAGE 60

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 46\ 46\ 46\ 46\ 46\ muralla intermedio y los dos baluartes colaterales un foso profundsimo abierto en la misma pea, con entrada encubierta y estacada a la campaa, que es aspersima por ser toda de arrecifes muy agrios. Corre desde este baluarte hacia el poniente un lienzo de muralla de 40 a 45 varas de largo, que cae a la baha y remata en una escala plana que baja hasta el Morrillo, y al lado izquierdo tiene otro baluarte cuadrado con cuatro caones que apuntan dos a la boca del puerto y dos a su fondo. Hay en l otro aljibe nada inferior al que he referido, y ambos se reputan con provisin bastante de agua para mantener la guarnicin en el ms prolijo sitio que pueda ofrecerse. Del pie del torren del Morrillo sale y desciende una escala plana hasta la plaza de armas en donde est situada, hacia el norte, la iglesia, casa del comandante, otra para el capelln y oficiales, y tres cuarteles altos y bajos para el alojamiento de la tropa, divididos unos de otros con sus regulares calles. Hay otras oficinas, calabozos y bvedas en lo interior de su mbito, siendo la ms principal la del cuerpo de guardia, que es a prueba de bomba. Tiene ste a su entrada un puente levadizo, por donde se pasa a la puerta del rastrillo desde la cual se baja al llano por una larga explanada, con su parapeto que la resguarda. Habindose premeditado sera conveniente demoler, de la obra antigua que tena esta fortaleza, un baluarte pequeo, formado casi al pie del Morrillo, titulado Los Doce Apstoles por el nmero de los caones que lo guarnecan y eran dedicados a estos santos, se construy bajo del castillo a la parte del sur una batera en figura de media luna, a donde se trasladaron las citadas piezas, la cual tiene cuarteles y oficinas para la gente que se destacare a su defensa, y todos los fuegos miran a la boca del puerto: labrolo en su tiempo Don Juan Francisco de Gemes. A distancia de 500 varas del castillo se form despus otra con igual nmero de caones, nombrada La Pastora, que por estar ms baja y oculta es ms resguardada, y por consecuencia muy ofensiva a los bajeles que intentaren forzar la entrada: perfeccion esta ltima Don Francisco Cagigal de la Vega. El primer alcaide de este castillo, como queda dicho, fue Alonso Snchez de Toro, como consta de la inscripcin que dejo trasuntada, a quien sucedieron en este empleo, segn he podido investigar, las personas siguientes: Ao de 1600, Antonio de Guzmn, antes Castellano de la Punta. Ao de 1607, Juan de Villaverde, que fue primero Gobernador de Cuba.Morell, Hist. de la Isla y catedral de Cuba.

PAGE 61

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /47 /47 /47 /47 /47 Ao de 1615, Jernimo de Quero, que fue antes Sargento Mayor de esta plaza, y mand las armas con ttulo de Gobernador y Capitn General en virtud de real provisin de la Audiencia del distrito, expedida el ao de 1619; ascendi al Gobierno y Capitana General de la provincia de Santa Marta. Ao de 1624, Capitn Juan de Esquivel Saavedra: gobern las armas, y despus obtuvo el empleo de Castellano de San Juan de Ula y Gobernador de Veracruz. Ao de 1625, Capitn Cristbal de Aranda: mand lo militar. Ao de 1630, Don Mateo Varaona, interino en virtud de real orden. Ao de 1633, Sargento Mayor Damin de Vega. Ao de 1638, Juan de Arizmendi, Gobernador de las armas. Ao de 1644, Sargento Mayor Don Lucas de Carvajal. Ao de 1654, Capitn Pedro Garca Montas: gobern la guerra. Ao de 1655, Don Jos de Aguirre: gobern lo militar por muerte de Don Juan Montao. Ao de 1660, Gaspar Martnez de Andino, Castellano antes de la Punta: pas despus con el grado de Maestre de Campo al Gobierno y Capitana General de la isla de Puerto Rico. Ao de 1663, capitn Pedro Garca Montas, por deposicin del antedicho. Ao de 1664, Gaspar Martnez, restituido. Ao de 1683, Capitn de caballos Don Andrs de Munive, caballero del orden de Santiago: gobern la guerra. Ao de 1701, Capitn de caballos Don Luis Chacn, natural de esta ciudad: gobern tres veces las armas, la ltima como Gobernador y Capitn General en virtud de real orden; tuvo el grado de Teniente Coronel. Ao de 1734, Coronel Don Manuel Jos de Jstiz, natural asimismo de esta ciudad; fue antes Sargento Mayor de esta plaza, y despus Gobernador y Capitn General de las provincias de la Florida. Ao de 1750, Teniente Coronel Don Jos Fernndez Borbua, antes Sargento Mayor de esta plaza. Ao de 1751, Teniente Coronel Don Fulgencio Garca de Sols, Sargento Mayor de la plaza de Cuba y de la Habana: pas en intern de Gobernador y Capitn General de la Florida, y despus en propiedad de Comayagua en el Reino de Guatemala. Ao de 1754, capitn Don Mateo de Sarabia, actual. Fue este empleo en la antigedad de la mayor confianza por tener y gozar, entre otras preeminencias que corren recopiladas

PAGE 62

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 48\ 48\ 48\ 48\ 48\ entre las Leyes de Indias, la de suceder en el gobierno militar de toda la Isla por muerte del Capitn General de ella, en cuya posesin permanecieron desde el ao de 1615, que a pedimento de Jernimo de Quero se les confi este honor hasta el de 1715 que se cre para esta plaza Teniente de Rey o Cabo subalterno, a ejemplo de los que haba ya en estas partes en las ciudades de Cartagena y Santo Domingo, siendo el primero provisto el Coronel reformado Don Pedro de Olivier y Fullana, a quien antes de pasar a tomar posesin de este empleo se le dio ascenso al gobierno de la Florida, donde falleci. Con poca diferencia de tiempo, porque fue en el del gobierno del mismo Maestre de Campo Tejeda, se empez a labrar otra fortaleza al poniente, casi frontera a la del Morro, que est a la otra banda, y aunque inferior en todo a la de los Reyes, es muy a propsito, por estar situada en terreno bajo, para batir ms a la superficie la campaa de este lado, y para coger entre dos fuegos a los bajeles enemigos que emprendiesen tomar el puerto, que aunque se hace tan difcil por la estrechez de su canal, quiso ponerlo con esta defensa ms arduo el arte; aunque algunos inteligentes en el de la fortificacin no la han considerado tan conveniente como la supongo, lo que entendido en la Corte ha motivado varias providencias para su demolicin; pero siempre han quedado suspensas, lo que obliga a creer que, con mejores informes, se ha calificado por necesaria o a lo menos por til. La figura o forma de esta fortaleza, nombrada San Salvador de la Punta, es cuadriltera, con sus baluartes en cada ngulo y sus flancos regulares, los lienzos o cortinas intermedias tendrn como 40 varas de largo, de donde se puede deducir segn reglas el mbito y tamao de los expresados baluartes, de los cuales dos miran al mar y los otros a tierra, y estn guarnecidos de buena artillera; tiene fbricas interiores para la habitacin de su comandante, y alojamiento para la gente que la guarda. Su entrada la resguarda un parapeto de cantera con su estacada: desde ella hasta la puerta del recinto de la muralla que cae a aquella parte, se ha formado camino cubierto, que est casi a la orilla de la baha, y hoy se le han aumentado otras obras de importancia hacia la campaa. Consta por una piedra que permanece embebida en una de sus cortinas, que a la fbrica que en ella hizo el Gobernador Tejada, aument alguna en su tiempo Don Lorenzo de Cabrera, su sucesor. Los alcaides que ha tenido desde su principio parece que han sido los que expresar a continuacin, aunque puede faltar uno u otro de que no se ha podido hallar noticia.Real cd. fecha en Ventosilla, 26 de septbre. de 1615. Otra en Bn. Retiro, 15 de diciembre de 1715.

PAGE 63

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /49 /49 /49 /49 /49 Ao de 1596, Capitn Don Antonio de Guzmn. Ao de 1600, Don Mateo de Varaona. Ao de 1624, Capitn Juan de Alemn. Ao de 1630, Capitn N. Portierra. Ao de 1637, Don Pedro Enrquez de Novoa. Ao de 1650, Capitn Gaspar Martnez de Andino. Ao de 1660, Capitn de caballos Don Andrs de Munive. Ao de 1683, Capitn de infantera Gaspar Mateo de Acosta, mi abuelo, que pas con grado de Maestre de Campo a los Gobiernos y Capitanas Generales de Cuman y Maracaibo. Ao de 1683, Teniente de caballos Don Francisco Gaytn de Vargas. Ao de 1687, Don Pedro de Aranda y Avellaneda, antes Sargento Mayor del Presidio de la Florida. Ao de 1694, Don Pedro Rodrguez Cubero, que pas al Gobierno del Nuevo Mxico. Ao de 1700, Capitn de caballos Don Luis Zaudo y Anaya, que pas al de Cuba. Ao de 1710, Sargento Mayor Don Jos de Santa Cruz, natural de esta ciudad. Ao de 1729, Capitn de infantera Don Juan de Florencia, natural de ella. Ao de 1737, Don Juan de Figueroa, dem Ao de 1758, Don Fernando Arias, actual.CAPTULO XI CAPTULO XI CAPTULO XI CAPTULO XI CAPTULO XI DE LOS AUMENTOS QUE FUE TENIENDO DE LOS AUMENTOS QUE FUE TENIENDO DE LOS AUMENTOS QUE FUE TENIENDO DE LOS AUMENTOS QUE FUE TENIENDO DE LOS AUMENTOS QUE FUE TENIENDO LA FOR LA FOR LA FOR LA FOR LA FOR TIFIC TIFIC TIFIC TIFIC TIFIC ACI"N DE EST ACI"N DE EST ACI"N DE EST ACI"N DE EST ACI"N DE EST A PLAZA A PLAZA A PLAZA A PLAZA A PLAZAFinalizada la fortaleza de la Punta, pausaron por algn tiempo los proyectos de aumentar otras nuevas, no porque se considerasen bastantes para hacer respetado este importantsimo puerto de la audacia y poder de los enemigos, mulos de la gloria y riqueza de Espaa, ni porque la atencin de nuestros monarcas y vigilancia de sus ministros no mirase desde muy cerca las conveniencias que produciran de perfeccionar su fortificacin; pero las urgencias de la Corona u otros motivos graves que no alcanzo interrumpieron la prosecucin de ella, hasta que con la ocasin que expresar inmediatamente se volvi a suscitar la materia.

PAGE 64

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 50\ 50\ 50\ 50\ 50\ El ao de 1633, habiendo encomendado Su Majestad al marqus de Cadereyta, Capitn General de la Real Armada de la Guardia de las Indias, y su Almirante Don Carlos de Ibarra, del Consejo de Guerra, el conocimiento e inspeccin de ciertos reparos que haba informado el gobernador de esta plaza necesitaban sus tres fortalezas, algo deterioradas por el curso del tiempo y embates del mar, se premedit por dichos cabos y otros oficiales de graduacin de la escuadra, que asistieron con los ministros de Real Hacienda e ingeniero de esta ciudad a la prevenida diligencia, convendra resguardar con dos torreones las bocas de la Chorrera y Cojmar, la una a sotavento y la otra a barlovento, regulando todo su costo en 20,000 ducados, lo que no tuvo efecto hasta el ao de 1646, en el cual, debiendo de inquietar la tranquilidad de los vecinos y moradores de esta ciudad los recelos de algn oculto desembarque por ellas, como tan inmediatas, y por donde, aunque no se intentase sorprender la plaza, se podan insultar las hacienda comarcanas y aprisionar sus dueos y habitadores, se determin fabricar los dos fortines proyectados, como se practic a costa de los mismos vecinos, que interesndose en la quietud y seguridad, se constituyeron gustosos a la contribucin de los gastos, de que Su Majestad les dio las gracias, ofreciendo en tiempo ms oportuno la recompensa de este servicio. Despus, gobernando Fray Don Francisco Gelder, propuso a la Corte romper un canal o abrir un foso, que cortando la lengua de tierra por donde se divide el mar y la baha, pudiesen comunicarse las aguas, quedando aislada la poblacin, y as ms defendida y segura. Idea que no mereci la regia aprobacin, tenindose por ms aceptable la de su sucesor Don Juan Montao Blsquez, que se reduca a cercarla por tierra de muros, corriendo una cortina con diez baluartes y dos medios, segn la planta remitida; para cuya obra haba ofrecido el vecindario concurrir con 9,000 peones1 y arbitrado el Cabildo el impuesto de medio real de sisa sobre cada cuartillo de vino que se vendiese, lo que se admiti, ordenando el Rey se asistiese de las Cajas Reales de Mxico con 20,000 pesos para la fbrica; pero se suspendi por nuevo despacho a que debieron de obligar los accidentes de la guerra de aquellos tiempos. 1. Los primeros editores estimaron que este nmero de esclavos era exagerado. Sin embargo, a principios del siglo XVII se estimaba en 20,000 los negros empleados en Cuba. Tratndose de la defensa de la ciudad puede suponerse que los vecinos prestaron todos sus hombres, tanto ms cuanto que se les pagaba jornal por ellos. De todas suertes es posible que Arrate quisiera significar slo 9,000 jornadas de trabajo. L. R. Real cdula, Madrid, 1 de marzo de 1619. Otra en Madrid, 21 de en. de 1656.

PAGE 65

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /51 /51 /51 /51 /51 Instaba ms cada vez la ejecucin de este ltimo proyecto por el fatal suceso de la toma de Jamaica el ao de 1655 y amenazas de que al siguiente emprendiesen victoriosos los ingleses alguna operacin sobre esta plaza, que era la ms envidiada y apetecida de los enemigos de estas partes. Considerbala el Rey y sus ministros la llave importantsima de la Nueva Espaa y el antemural de todas las Indias, cuya dominacin peligraba en caso de apoderarse los extranjeros de la Habana. Conoca bien la gran poltica y militar expedicin del que la mandaba entonces, que era el memorable Don Francisco Dvila Orejn, lo mucho que se perda en esta presea, ms digna de atencin que Bruselas y Amberes, porque aquellas aseguraban solamente la conservacin de algunas provincias, mas sta toda la subsistencia del vasto imperio de las Indias, tan opulento por sus riquezas como difcil para el recobro, por sus dilatadas distancias, y hallando que sus fuerzas no podan igualarse con sus deseos, y que la muralla firme que se haba comenzado el ao 1633 corra con lentitud, sin embargo de haberla acalorado la aplicacin de su antecesor y la actividad de los Comisarios nombrados por la ciudad, que eran el Alfrez Mayor Don Nicols Castelln y el Regidor Don Hilario de Estrada, propuso continuarla de fajinas, lo que se emprendio y adelant con el fin de estorbar alguna invasin por tierra, como la que experiment Santiago de Cuba el da 16 de octubre del ao antecedente de 1662, siendo su Gobernador el Sargento Mayor Don Pedro de Morales, sin que pudiese impedirla el Castillo de la Roca, porque lo que era suficiente a defender el puerto no bastaba a asegurar la poblacin ni vecindad. Sucedi al Gobernador Orejn Don Francisco Rodrguez de Ledesma, y se volvi a continuar con empeo la muralla firme, cumpliendo el vecindario enteramente con su oferta de los 9,000 peones, de que se dio por entendida la real gratitud con estimables expresiones que estimularon a la prosecucin del servicio en esta obra, ayudando mucho a los gastos el arbitrio de sisa que mont algunos aos ms de dos mil trescientos pesos, y se aplicaron con las otras asistencias del Rey a su destino.2Adelantolo cuando fue posible dicho Gobernador Ledesma, y prosiguiendo con igual conato y tesn sus sucesores hasta Don Diego de Crdoba Laso de la Vega, qued en el tiempo de ste rematado el recinto, no slo desde la puerta de la Punta hasta la Tenaza, que es cuanto mira a tierra, sino desde la misma Tenaza 1. En un manuscrito se lee 23,000 ps. En otro 10,300 [1 edicin]. En el manuscrito analizado por nosotros se lee 2,300 ps. M.F. Excelencias del arte mil., cap. 43, pg. 112 y sigs.

PAGE 66

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 52\ 52\ 52\ 52\ 52\ hasta el Hospital de San Francisco de Paula, que es cuanto de la banda del sur sirve la baha de foso a la poblacin. La muralla del expresado recinto, aunque no es muy gruesa, es de buena cantera, y tiene toda competente terrapln y regular foso; en los baluartes hay garitones para el abrigo de centinelas, y hay cabalgada correspondiente de artillera. En otro tiempo no tena ms que dos puertas, una al norte, que es la de la Punta que sale a la Caleta, y otra al oeste, llamada antes vulgarmente Puerta de la Muralla y ahora conocida propiamente por Puerta de Tierra; contigua a sta se ha labrado ltimamente otra para que se salga por la primera y se entre por la segunda. La antigua tiene su puente levadizo, y ambas su rastrillo interior y exterior, guardando mucha proporcin y semejanza en la altura y disposicin de sus frontispicios y alojamientos para los oficiales y tropa que las guarnece. Tambin se ha abierto otra puerta que sale al Arsenal para facilitar por ella la introduccin de todo lo necesario a la construccin y carenas de los bajeles, la que est custodiada de tropa como las dems, aunque no en tanto nmero. Teniendo el estado que referimos arriba la fortificacin de esta plaza, no satisfecha la Corte ni el oficioso celo de sus gobernadores, porque eran mucho menos de lo que se deba a su importancia, y ms a vista de lo acaecido a Cartagena, que estaba muy distintamente fortificada cuando la expugn el francs, no olvidaron nunca el sistema de reforzarla. El Marqus de Casa Torres siendo Gobernador construy el baluarte de San Telmo en la orilla del mar, mediando la distancia que hay desde el Castillo de la Punta al de la Fuerza Vieja, que entonces se juzg muy buena defensa y despus se demoli por intil, para seguir el recinto de la muralla que desde la Puerta de la Punta empez a fabricar sobre la baha, quitndole mucha parte de su margen antiguo, el Brigadier Don Dionisio Martnez de la Vega; obra que prosigui su inmediato sucesor Don Juan Francisco de Gemes, quien habiendo desbaratado las cortinas que desde la Tenaza corran hasta Paula, hacindolas de mejor calidad, llev tan a los fines el recinto que mira a la baha, que a no haber sobrevenido la guerra contra los ingleses el ao de 1740, la que pidi otras ms precisas atenciones hacia la parte de tierra, que reforz con otras obras exteriores, hubiera dejado muy poco que adelantar es esto a los venideros. Y aunque se crey quedase enteramente concluido en el gobierno de Don Francisco Cagigal, an resta todava que hacer para finalizarlo. Todo este nuevo muro que cerca la poblacin hacia el puerto es muy anchuroso y de buen material; compnese su cortina de al-

PAGE 67

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /53 /53 /53 /53 /53 gunos baluartes con sus lienzos intermedios, y tiene hasta ahora tres puertas, la del Muelle de la Luz, la de la Machina y otra, donde estaba el antiguo embarcadero de Carpinete, cerca de la Real Contadura, y segn su delineacin se debern hacer en sta dos para la carga y descarga de los navos, desembarque e introduccin de las mercaderas que se conducen en ellos, y de los frutos del pas que se acarrean de la otra banda, como ya toqu en otro lugar. A representacin, segn considero, de Don Francisco Cagigal, se ha dispuesto ltimamente por el Rey se construya una ciudadela sobre la serrana de la Cabaa, para la que se estn preparando los materiales y operarios precisos que requiere semejante obra, de que no puedo dar noticia.3CAPTULO XII CAPTULO XII CAPTULO XII CAPTULO XII CAPTULO XII DE LA TROP DE LA TROP DE LA TROP DE LA TROP DE LA TROP A QUE ANTIGU A QUE ANTIGU A QUE ANTIGU A QUE ANTIGU A QUE ANTIGU AMENTE AMENTE AMENTE AMENTE AMENTE PRESIDI" EST PRESIDI" EST PRESIDI" EST PRESIDI" EST PRESIDI" EST A PLAZA. AUMENTO Y A PLAZA. AUMENTO Y A PLAZA. AUMENTO Y A PLAZA. AUMENTO Y A PLAZA. AUMENTO Y NUEV NUEV NUEV NUEV NUEV AS DISPOSICIONES QUE HA TENIDO AS DISPOSICIONES QUE HA TENIDO AS DISPOSICIONES QUE HA TENIDO AS DISPOSICIONES QUE HA TENIDO AS DISPOSICIONES QUE HA TENIDOPor el mismo tiempo que el cuidado y perspicacia de nuestros Soberanos atendi con particular esmero a que se amplificasen las fortificaciones de esta plaza con los castillos y defensas que se han referido, iba tambin dotndola de cabos militares y de competente guarnicin de gente arreglada que la guardase y defendiese en las invasiones a que estaba expuesta, porque sin esta providencia tan necesaria seran sus fortificaciones unos cuerpos sin alma o unos esqueletos sin vida. Sobre los oficiales y tropa que a los principios tuvo y se reducan segn noticias al Alcaide o Capitn de la Fuerza Vieja, empleo anexo a los Gobernadores, el Sargento Mayor, un Capitn y cien infantes que presidiaban, se sirvi el Rey acrecentar, el ao de 1590, hasta el nmero de trescientos soldados, y a ms de los prevenidos oficiales, los dos alcaides del Morro y Punta provedos poco antes, a quienes asign los sueldos siguientes, segn consta de una real cdula que existe en los libros de este Gobierno y trasunta Juan Daz de la Calle en la obra y lugar que cito al margen. 1. La falta de esta fortificacin en la Cabaa fue factor importante en la toma de la Habana por los ingleses (1762). L. R. Memorial de Ind., c. 38.

PAGE 68

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 54\ 54\ 54\ 54\ 54\ Al alcaide de la fortaleza, Gobernador y Capitn General ... Al del castillo del Morro ........................................................... Al de la Punta ............................................................................. Un capitn ................................................................................... Un alfrez .................................................................................... Un sargento ................................................................................ Diez cabos de escuadra a diez ducados .................................. Un capelln con lo mismo ........................................................... Cuatro tambores y dos pfanos dem ....................................... El armero con ocho ducados ..................................................... El barbero dem ........................................................................... Un condestable de artillera con doce ....................................... Doce artilleros dem .................................................................... Doscientos setenta y cinco infantes con ocho ducados ........ Que con lo sealado para ventajas, plvora, plomo, medicinas y reparos de las fortificaciones, venan a montar cada ao treinta y seis mil novecientos y doce ducados, con cuya cantidad se mand asistiesen las Cajas de Mxico anualmente a esta plaza. Por los aos de 1630 o siguiente parece se acrecent la guarnicin de este presidio hasta el nmero de 450 plazas con sus oficiales de primera plana y artilleros, crendose o establecindose entre otros empleos el de Alcaide de la Fuerza Vieja, que antes haba corrido anexo al de Gobernador, de suerte que lleg a sumar la anual situacin 71,346 pesos. En el referido pie parece no subsisti mucho tiempo la guarnicin establecida, porque debieron de pedir otras amplitudes los motivos ocurrentes en aquella ocasin, mandndose el ao de 1634 que en el Morro hubiese doscientas plazas de planta fija; y por este mismo o poco despus se resolvi tuviese el de la Punta y el de la Fuerza cien soldados cada uno, y ms adelante se aumentaron tres compaas sueltas, porque se hizo indispensable cubrir las puertas de la muralla y dar guarnicin a los fuertes de la Chorrera y Cojmar, para los cuales se eligieron y nombraron cabos, gobernadores perpetuos, y aun en esta constitucin no permaneci sin novedad dilatado tiempo. El ao de 1719 en que gobernaba esta plaza Don Gregorio Guazo, se estableci en ella nuevo reglamento para su presidio, extinguindose en todo lo ms la forma antigua que tena su guarnicin, la que se redujo al cuerpo de un batalln de infantera compuesto de siete compaas de a 100 hombres, inclusa una de Ducados 2,400 600 400 720 288 168 1,200 120 840 96 96 144 1,728 26,400 $ 35,200

PAGE 69

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /55 /55 /55 /55 /55 granaderos que antes no haba y dos separadas, una de artilleros y la otra de caballera ligera, todas con capitn, teniente, subteniente, alfrez y dos sargentos, a excepcin de la ltima que careca de subteniente, la que pocos aos despus se form de dragones montados, y a sta se agregaron otras dos que el Rey mand levantar el ao de 1736, con 70 hombres cada una. Desde el ao de 1727 existan tambin como presidiarias cinco compaas llamadas de blanquillos, que vinieron de refuerzo, las cuales eran de a cincuenta hombres con tres oficiales cada una y de este total de gente, a excepcin de la de dragones establecida para otros fines, se provean las fortalezas y puestos ms avanzados de dentro y de fuera de la ciudad, unos por guardias ordinarias y otros por destacamentos, ya de 15 das o ya de un mes, que excuso individuar por no ser prolijo. En la expresada gente de guerra y otros muchos empleos a que da sueldo el Rey, consuma anualmente su real erario doscientos noventa y cuatro mil novecientos veintinueve pesos, que se conducan de las Cajas del Reino de Nueva Espaa. El ao de 1754 se dio nueva disposicin sobre la tropa que ha de presidir esta plaza y sueldos que han de gozar los oficiales y gente de su guarnicin, cuyo reglamento ha hecho en virtud de real comisin del Conde de Revillagigedo, Virrey que era actualmente de Mxico, de que dar una breve noticia. De toda la gente de esta plaza y la de los presidiarios de Cuba y Florida, se form un regimiento compuesto de cuatro batallones, y cada uno de stos de seis compaas, las cinco de fusileros, de 94 hombres, y las otras de granaderos, de a 50, todas con cuatro oficiales y dos sargentos. A ms de esta tropa de infantera se form una compaa de artilleros con capitn, dos tenientes, dos subtenientes, dos alfreces y cinco sargentos, que con cabos de bombarderos, herreros, armeros y minadores, debe tener 172 hombres. Quedaron asimismo existentes cuatro compaas de caballos de a 60 hombres, con capitn, teniente, alfrez y sargento: de toda esta suma de tropa se ha de proveer por destacamentos a Cuba y la Florida, a la una con cuatrocientos cuarenta hombres comprendiendo los sargentos, artilleros y tambores, con los respectivos capitanes y oficiales subalternos, y a la otra con 310 en la misma forma, pero con el aumento de una compaa entera de caballos y sus correspondientes oficiales, en cuyo pie se deber conducir anualmente para la tropa y estado mayor de sta y las prevenidas plazas la cantidad de 489,879 pesos, conforme al resumen general del mencionado reglamento, del que corren impresos muchos ejemplares en que se podr ver lo que yo omito por no extenderme ms.

PAGE 70

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 56\ 56\ 56\ 56\ 56\CAPTULO XIII CAPTULO XIII CAPTULO XIII CAPTULO XIII CAPTULO XIII DE LAS SINGULARES, HONORFICAS DE LAS SINGULARES, HONORFICAS DE LAS SINGULARES, HONORFICAS DE LAS SINGULARES, HONORFICAS DE LAS SINGULARES, HONORFICAS RECOMENDACIONES QUE CALIFICAN RECOMENDACIONES QUE CALIFICAN RECOMENDACIONES QUE CALIFICAN RECOMENDACIONES QUE CALIFICAN RECOMENDACIONES QUE CALIFICAN LA IMPOR LA IMPOR LA IMPOR LA IMPOR LA IMPOR T T T T T ANCIA DE EST ANCIA DE EST ANCIA DE EST ANCIA DE EST ANCIA DE EST A PLAZA A PLAZA A PLAZA A PLAZA A PLAZAAunque lo contenido en el captulo precedente manifiesta muy bien la especial atencin que ha merecido a nuestros monarcas la importancia de esta plaza, porque las variedades y ampliaciones que ha habido en la tropa de su presidio dimanan del desvelo con que se han escogitado nuevos medios y modos de resguardarla y defenderla, aadir en ste, para mayor inteligencia y ms clara prueba de esta verdad, las singulares recomendaciones y encargos con que la real consideracin la ha particularizado entre las dems de estos dominios. No ignoro que as como prvida la naturaleza reparte a todos los miembros del cuerpo los espritus vitales de que necesitan para ejercer cada uno las funciones que le pertenecen, as lo debe practicar la atencin y poder de los soberanos respecto de sus Estados, proveyndolos de los auxilios correspondientes a cada parte, cuya obligacin han desempeado exactamente nuestros reyes en la proteccin universal de su vasto imperio, sin que haya olvidado su vigilantsima perspicacia aun los pueblos ms remotos y lugares de menos nombre; pero como es del mismo modo asentado que a las partes principales o ms nobles del cuerpo se le comunican y franquean ms generosas asistencias, proporcionadas a ms altas operaciones, de aqu es la especialsima distincin con que, sin agravio de las otras plazas del Nuevo Mundo, se ha mirado y provedo continuamente sta de la Habana, que como ms codiciada ha debido ser ms atendida, y como ms expuesta a los designios de los enemigos ha pedido muy de justicia los socorros nacionales, pues asegurada sta, se afianzan las dems, como expresamente lo declam Su Majestad en un real despacho de la fecha que cito, dirigido al Mariscal de Campo Don Vicente de Raja, de que trasladar algunas clusulas porque ellas solas, cuando no hubiese otras muchas, bastaran a persuadir el argumento. Deseando, dice el Rey, por cuantos medios sean posibles atender a la ms asegurada defensa de esa plaza y presidio como tan importante al resguardo y conservacin de mis dilatados dominios en la vasta jurisdiccin de la Amrica y principalsimo antemural de ella, de cuya manutencin pende la de todas las Indias; siendo asimismo ese puerto la preciosa garganta de los reinos del Per y Nueva Espaa, y donde hacen su principal escala las flotas y galeones y dems navos de aquellas provincias que conducenMdza., Prin. perfecto, documento 10, pg. 47. Real cdula, Madrid, 10 de junio de 1717.

PAGE 71

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /57 /57 /57 /57 /57 mis reales tesoros para repararse de las invencibles experimentadas fatigas de la navegacin; siendo por estos motivos el puerto ms apetecible de los extranjeros y el principal objeto de los designios de los enemigos de mi Corona, y considerando lo mucho que conviene aplicar aquellas providencias que puedan facilitar el ms asegurado resguardo de plaza de tan suma importancia, he resuelto, etc. Hasta aqu es cuanto conduce al asunto, pues de lo expuesto se comprenden las graves razones de que tenga y haya tenido tanto lugar en la regia estimacin la seguridad de este circunstanciado puerto. Las referidas no tienen necesidad de encarecerse, ni tan sublimes expresiones pueden cabalmente ponderarse; pero la circunstancia del tiempo en que fue expedido el citado real despacho obliga a hacer una reflexin muy debida y conducente al asunto, y es que si en aquella estacin en que la prxima paz celebrada en Utrech tena todo el sistema de la Monarqua en entera inquietud, se miraba con tanto esmero y cuidado cuanto pudiese contribuir a la mayor y mejor defensa de esta plaza, ¡qu desvelos!, ¡qu observaciones!, ¡qu providencias no se habran aplicado en tiempos ms turbulentos y ocasiones ms arriesgadas! Esto peda campo ms dilatado que el de un captulo; porque habiendo sido tan emulada la dominacin de este puerto, no slo de las potencias contrarias, sino aun de los piratas extranjeros, se ha hecho forzoso repetir con empeo las prevenciones, frecuentar los avisos y disponer refuerzos extraordinarios, que ser muy cansado explanar; pero tocaremos algunos por donde se infiera cun desde atrs se ha tenido, por los motivos expuestos, una singular consideracin de esta plaza y su conocida importancia. Por los aos de 1632 y 1633 los rebeldes de Holanda y Zelanda, fomentados del Conde Mauricio, armaron algunos bajeles de guerra con intencin de sorprender el castillo del Morro o lograr otra operacin intempestiva sobre este puerto, y habindose entendido secretamente por nuestra Corte este designio, no slo apront los avisos, pero aun los ms principales, que eran los socorros de gente, artillera y municiones con que pudiese defenderse y escarmentar a los enemigos. Y porque al mismo tiempo se tuvo noticia de que Don Juan Bitrin de Viamonte, que la gobernaba, no posea la salud y robustez de que necesitaba para atender a una defensa tan recomendada, se le provey de sucesor, y para quitar la extraeza que poda ocasionar a su honor, lealtad y mrito esta novedad, se le previno en un real despacho por estas palabras: “En mi Consejo y Junta de guerra de las Indias se ha entendido que os hallis falto de salud, por cuya causa no podis acudir a gobernarFecha en Madrid, a 24 de mayo de 1634.

PAGE 72

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 58\ 58\ 58\ 58\ 58\ esa plaza con el cuidado y asistencia personal que se requiere, siendo la llave de todas las Indias y la ms infestada y codiciada de enemigos, etc.” Siendo lo ms reparable en esta resolucin el que fuese casi inmediatamente provisto el nominado Gobernador para la presidencia de la isla Espaola, como que no fuesen tan necesarias para el gobierno y seguridad de ella las fuerzas, atencin y desvelo que deseaba Su Majestad para la conservacin de esta plaza tan singular en su aprecio. Por una real cdula dada en Corrella a 6 de julio de 1711 se dio aviso a este Gobierno de las justas sospechas y noticias secretas con que se halla Su Majestad, de que los enemigos tiraban a invadir esta plaza, y con este motivo se le encarga la vigilancia, con razones tan poderosas y eficaces, que califican la importancia de la materia. Y por otra de 20 de junio fecha en Aranjuez el de 1715 se le previene, en razn de las asistencias que dispensa para este presidio, encargaba estrechamente a los virreyes de Nueva Espaa prefieran su socorro a cualquiera urgencia de la Corona, que es un incontrastable apoyo de su estimacin singular. Para vigorizar el nimo y estimular tambin el honor de la gente que serva en este presidio a su mayor defensa y seguridad, se design Su Majestad declararlo por de guerra viva, ordenando se reputasen los ejecutados en esta plaza como si fuesen hechos en Chile o en otras partes igualmente expuestas a las frecuentes hostilidades y fatigas de la campaa: arbitrio muy propio de su real grandeza, obligar con el incentivo del honor y merecimiento a un fin de tanta importancia y estimacin.CAPTULO XIV CAPTULO XIV CAPTULO XIV CAPTULO XIV CAPTULO XIV DEL NMERO DEL NMERO DEL NMERO DEL NMERO DEL NMERO CIRCUNST CIRCUNST CIRCUNST CIRCUNST CIRCUNST ANCIAS ANCIAS ANCIAS ANCIAS ANCIAS Y SER Y SER Y SER Y SER Y SER VICIOS DE LAS MILICIAS VICIOS DE LAS MILICIAS VICIOS DE LAS MILICIAS VICIOS DE LAS MILICIAS VICIOS DE LAS MILICIAS DE BLANCOS, P DE BLANCOS, P DE BLANCOS, P DE BLANCOS, P DE BLANCOS, P ARDOS Y NEGROS ARDOS Y NEGROS ARDOS Y NEGROS ARDOS Y NEGROS ARDOS Y NEGROS DE EST DE EST DE EST DE EST DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD ADEl nervio de fuerzas con que se debe considerar esta plaza para resistir y oponerse a cualquiera empresa que puedan intentar sobre ella los enemigos, no consiste nicamente en la tropa arreglada que paga el Rey para su preciso resguardo, pues tambin se compone de los numerosos cuerpos de las milicias de blancos, pardos y morenos libres, tan aptos, pronto y aparejados para este fin como para otros diferentes del real servicio, como lo hanReal cdula, Madrid, 2 de junio de 1678.

PAGE 73

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /59 /59 /59 /59 /59 ejecutado en cuantas ocasiones se han ofrecido, y no me puedo excusar de referir habiendo de tratar de ellas, porque, cediendo en su honor, debe ser de particular cuidado y obligacin ma expresar su mrito, calificando mucho ste la honorfica relacin o informe que hizo a Su Majestad Don Diego de Crdova, gobernando esta plaza, pues afianz la seguridad que tena y le daba esta tropa urbana para oponerse a los designios de los enemigos, por la buena disposicin que manifestaba y puntualidad con que acuda a la defensa de esta plaza en cualquiera rebato u otra seal de guerra. Redcese el cuerpo o batalln de las milicias de blancos, de que es actual comandante Don Matas Poveda, a ocho compaas, sin las tres sueltas de mar, artilleros y gente de la ribera, y la plana mayor de la de forasteros, las cuales, segn el estado general que se form el ao de 1737 en virtud de real orden, comprenden todas, a excepcin de la prevenida de forasteros, 3,200 hombres. Las seis escuadras de a caballo de los partidos del campo ms inmediatos, con exclusin de las milicias de la villa de Guanabacoa, a esta ciudad, componen conforme al citado extracto 1,564 hombres. Nuevamente se ha formado de la gente de los tres barrios extramuros un batalln de cinco compaas que tienen alistados ms de 400 hombres. El batalln de pardos, de que es comandante Antonio de Flores, tiene siete compaas y una suelta, en que, segn el mismo estado, haba 882 hombres. El de negros libres, de que es comandante Manuel Correa, se compone de otras siete compaas y una separada de artilleros, cuyo total era de 412 plazas, nmero que hoy se considera muy acrecentado por el conocido aumento que en todas clases de gente ha tenido el vecindario de dentro y fuera de esta ciudad, a cuya defensiva no slo ha cooperado siempre que con gruesos armamentos le han amenazado las potencias extranjeras, sino que tambin han acudido, unas veces voluntarias y otras mandadas, a cuantos socorros se han dado a los presidios de estas partes y campaas que se han intentado para asegurar sus costas y recuperar algunas poblaciones invadidas por los enemigos, lo que juzgo especificar por crdito suyo y honor de la patria. En el prolijo sitio o bloqueo que puso al puerto Francisco Drake el ao de 1588, cuando volviendo victorioso de Santo Domingo y Cartagena crey lograr la misma suerte sobre esta plaza, no bien fortalecida ni presidiada entonces, es inconcuso que le marchit la

PAGE 74

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 60\ 60\ 60\ 60\ 60\ esperanza concebida de una ventajosa operacin igual a las antedichas el desvelo y animosidad de nuestra gente, tanto como la buena disposicin y esforzado nimo del Gobernador Gabriel de Lun, y Castellano de la Fuerza Diego Fernndez de Quiones, cabos de valor y experiencia militar. Ni corri con mejor fortuna en el de 1638 el que le form la escuadra holandesa, que se present a vista de este puerto, con apariencias de invadirlo, aunque en la realidad fuese la intencin esperar en sus costas los galeones de Tierra Firme o flota de la Nueva Espaa, porque bajo de cualquiera pretexto siempre era regular la precaucin de ponerse en defensa y aguardar por instantes el lance, y ms con las premisas de haberse maquinado algunos aos antes una expedicin directa contra esta plaza, como ya se ha tocado. A los fines del siglo pasado, presumido o vanaglorioso de la toma de Cartagena Mr. de Pointis, tent, con desaire de su arrogancia, si poda expugnar esta plaza; pero hallndola bien prevenida y su gente resuelta para cualquier trance, abandon la empresa y la dej con esta gloria, aadiendo muchos quilates a la de nuestras milicias la prontitud y constancia con que sirvieron en esta ocasin, y la de haber en otras diversas salido a reforzar y socorrer los dominios de la Corona, y a desalojar los enemigos de los que han intentado ocupar en estas partes. Habiendo sitiado por mar a Puerto Rico los holandeses el ao de 1624 y pedido auxilio a la Habana su Gobernador Juan de Aro, se lo franque puntualmente el de esta ciudad, entregando el dinero y municiones al contador Francisco Jajagrana, que vino destinado a buscar el socorro, y aunque lleg despus de haberse retirado el armamento, sirvi, como expresa el historiador que cito, de mucho esfuerzo a aquel presidio, por haber sido el de ms suma que tuvo en este lance. La gente de que se compona el refuerzo fue alguna de la pagada, y dos compaas de milicianos, mandada la una por el Capitn Ignacio de Losa, natural de esta ciudad, en donde hasta hoy se conserva memoria de esta salida. En el de 1662, en que sorprendieron a Santiago de Cuba (como ya apunt) los ingleses se ocurri a socorrerla destacando a la villa del Bayamo la gente presidiaria y miliciana que se tuvo por conveniente o pareci necesaria. En el de 1702, estando bloqueada por el mar la Florida de algunos manuales ingleses, se despacharon de este puerto cinco embarcaciones tripuladas de infantera pagada y milicianos, mandando esta expedicin el Capitn Don Esteban de Berroa, vecino de esta ciudad, que hizo retirar al enemigo y socorri el nominadoVand., Suc. de Phil., 2, pg. 153. Real cdula, Barcelona, 25 de abril de 1626. Csp., Hist. de Philip., f. 244.

PAGE 75

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /61 /61 /61 /61 /61 presidio con mucho honor de nuestras armas, como lo signific Su Majestad en cdula dirigida a este gobierno el ao de 1703. En el de 1719, aprovechando el Brigadier Don Gregorio Guazo las slidas esperanzas que le daba el bro y marcial espritu con que la gente de este pas haba escarmentado a los piratas que insultaban las costas de esta isla y traficantes del Seno Mexicano, discurri, de acuerdo con el Gobernador de la Florida Don Antonio de Benavides, como se relaciona en el Ensayo Cronolgico, emprender alguna faccin sobre el puerto o colonia de Saint George,1 y echando la voz de que intentaba desalojar los corsarios de la isla de la Providencia, dispuso un armamento de catorce embarcaciones ligeras, diez balandras y dos bergantines, armndolas y tripulndolas con 1,000 hombres voluntarios, cien soldados veteranos y algunos vecinos principales a quienes dio el mando de algunas de ellas, nombrando por cabo de esta expedicin a Don Alfonso Carrascosa su pariente, y por segundo a Don Esteban Severino de Berroa, natural de esta ciudad y capitn ms antiguo de las milicias de blancos de ella. Habiendo salido el expresado armamento naval para su verdadero destino el da 4 de julio del citado ao, tomaron accidentalmente a la vista de este puerto dos fragatas francesas que haban rendido el castillo de Panzacola y conducan prisionero a su gobernador, oficiales de guerra y religiosos curas; cuyo acontecimiento lo hizo arribar a la Habana y entendida por Don Gregorio Guazo la novedad de la prdida de Santa Mara de Galve, determin ocurrir a la recuperacin de aquel presidio con la mayor brevedad, consiguindose felizmente la rendicin de la fortaleza, vencida la corta resistencia que hizo a nuestras embarcaciones. Este suceso, que tuvo tan prsperos principios pero mucho menos favorable xito, se malogr con la prxima llegada del jefe, Conde de Chamelin, que mandaba una escuadra de seis navos de lnea y de guerra, con los cuales, sin embargo de la superioridad de las fuerzas, combatieron los espaoles gloriosamente, distinguindose tanto los de este pas, que componan el mayor grueso de las tripulaciones, que como aseguraron los mismos contrarios, segn el citado autor, fue lstima que hombres tan valientes y dignos de eterna fama muriesen sin poder quitarles la victoria, que fue sin duda debida ms que al esfuerzo a la desigualdad de los bajeles, nmero de la gente y calidad de la artillera. A fines del mismo ao o principios del siguiente pasaron tres compaas de milicias de blancos, pardos y negros al puerto de la 1. Georgia, una de las trece colonias inglesas de la Amrica del Norte. Ensayo cron. a la Hist. de la Florida. Dc. 21, ao 1719, p. 350.

PAGE 76

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 62\ 62\ 62\ 62\ 62\ Veracruz, para reforzar el armamento que estaba preparndose para nueva expedicin al propio presidio de Panzacola, y se haba encargado al Jefe de la Escuadra Don Francisco Cornejo; y no tuvo otro efecto que la desgracia de dos navos del Rey nombrados San Juan y San Luis, que naufragaron viniendo para este puerto, pereciendo el primero con la mayor parte de la gente de su compaa el Capitn Don Ubaldo de Coca y el Teniente Don Jos su hermano, naturales todos de esta ciudad, de donde salieron con motivo de la prevenida expedicin. Con la misma puntualidad y fineza, abandonando sus casas y comodidades, salieron, de los propios cuerpos milicianos, cerca de 2,000 hombres, el ao de 1742, a exterminar las plantaciones de la Nueva Georgia, con los oficiales correspondientes de los tres batallones, siendo de los ms distinguidos el Teniente Coronel Don Juan Nez del Castillo, y Capitanes Don Santiago Pita, Don Luis Pacheco, Don Laureano Chacn y Don Dionisio de Berroa, sin otros muchos subalternos, personas de calidad en cuya operacin se malograron por falta de prctica o de conducta los buenos sucesos que afianzaban las exactas y premeditadas disposiciones de la empresa y la sobra de valor de los soldados; no siendo sta, aunque tan moderna, la ltima ocasin en que han sacrificado sus personas en servicio del Rey y honor a la nacin, pues en el ao de 1747 reforz otra tanta porcin de gente paisana la escuadra del Teniente General Don Andrs Reggio, peleando esforzadamente en el combate naval que tuvo sobre esta costa con la del Almirante Knowles el da 12 de octubre, particularizndose tanto en estas campaas, y otras menos considerables que paso en silencio, as en los ejercicios de fatigas como en los acontecimientos de fuego, que en vez de salir con la reputacin de bisoos, han adquirido crdito de muy expertos y veteranos, manifestando valor y disciplina.CAPTULO XV CAPTULO XV CAPTULO XV CAPTULO XV CAPTULO XV DEL SITIO A QUE FUE TRASLADADA LA DEL SITIO A QUE FUE TRASLADADA LA DEL SITIO A QUE FUE TRASLADADA LA DEL SITIO A QUE FUE TRASLADADA LA DEL SITIO A QUE FUE TRASLADADA LA VILLA DE LA HABANA, GRADOS EN QUE VILLA DE LA HABANA, GRADOS EN QUE VILLA DE LA HABANA, GRADOS EN QUE VILLA DE LA HABANA, GRADOS EN QUE VILLA DE LA HABANA, GRADOS EN QUE EST, Y OTRAS NOTICIAS DE ELLA EST, Y OTRAS NOTICIAS DE ELLA EST, Y OTRAS NOTICIAS DE ELLA EST, Y OTRAS NOTICIAS DE ELLA EST, Y OTRAS NOTICIAS DE ELLAVolviendo a continuar la narracin, que interrump para evacuar primero cuanto perteneca a la bondad de nuestro puerto, calidad de sus fortalezas y guarnicin de su presidio, asuntos que,

PAGE 77

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /63 /63 /63 /63 /63 teniendo entre s tanta conexin, no era justo tocarlos separados, comenzar a referir cuanto mira al sitio o territorio que se escogi para establecer la villa de San Cristbal, ya hoy ciudad de la Habana. Fue sta a la parte occidental de la baha o puerto de Carenas por ser la opuesta de algunas montaas o tierras dobladas, y el expresado de un espacioso, cmodo llano, como se ve, registrndose casi igual toda su planicie con un regular declivio a la marina a donde bajan las aguas en tiempo de lluvias, no muy precipitadas. El primitivo terreno que empez a ocupar la poblacin fue segn entiendo el ms cercano al en que se edific, y ahora est, la Real Fuerza, la Aduana y la Iglesia matriz, que se ha mantenido sin novedad en aquel paraje y es muy creble fuese el centro de la villa para que gozara la vecindad su inmediacin, la de la baha y la boca del puerto para reconocer los bajeles que entrasen y que se hiciese ms fcilmente el desembarque de sus mercaderas a la orilla del mar y de la poblacin. Est fundada la Habana en veintitrs grados y diez minutos de altura, aunque Herrera pone uno menos; su temple es clido y seco, como el de toda la Isla; su cielo claro y alegre, porque los vientos que generalmente reinan en su costa desembarazan de nubes gruesas los horizontes y despejan de celajes la esfera, haciendo ms moderados los colores y menos lentas las tempestades de rayos que se experimentan regularmente desde junio a agosto, que es el tiempo en que, con las lluvias, suelen ser repetidos los temores de las centellas, pero no frecuentes los estragos, nica pensin con que se gozan los dems beneficios del clima, porque no le asaltan los temblores que a Lima, las inundaciones que a Mxico y Jamaica, los volcanes que a Quito y Guatemala, ni las vboras, ni otros insectos ponzoosos que al Nuevo Reino;1pero ello es que no hay regin tan benvola, ni puede haberla tan feliz que no deje de desear al gusto de sus habitadores, ni en que no tenga que tolerar el nimo de sus oriundos. La experiencia de la benignidad de su temperamento, saludable aun para los forasteros, hizo desde luego apetecible su habitacin a los europeos que transitaban por esta ciudad en flotas y galeones, de que era su puerto precisa escala, y as fueron estableciendo su vecindad y aumentando su poblacin personas de ilustre y distinguido nacimiento, de modo que en muy corto tiempo se adelant a las de toda la Isla en el nmero y calidad de los vecinos, adquirindole las conocidas ventajas de su comercio, y ms crecida suma de empleados en el real servicio, mayor copia de indivi1. El Nuevo Reino de Granada. Excelen. del arte mil., c. 43, p. 110. Herr., Descripcin de las Ind., cap. 6, pg. 9.

PAGE 78

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 64\ 64\ 64\ 64\ 64\ duos nobles a su vecindario, materia que pienso tocar en determinado captulo, no slo por honor de esta ciudad y de toda la Isla, pero aun de todas las poblaciones de Indias, para desvanecer o combatir un error que trasciende de los vulgares a algunos polticos poco versados en las historias de ellas. La planta de esta ciudad no es de aquella hermosa y perfecta delineacin que segn las reglas del arte y estilo moderno contribuye tanto al mejor aspecto y orden de los lugares y desahogo de sus habitantes, porque las calles no son muy anchas ni bien niveladas, principalmente las que corren de norte a sur, que es por donde tiene su longitud la poblacin; pero como casi todas gozan de un mismo ancho, pues ninguna baja de ocho varas, y hay muy pocas cerradas, ni enteramente oblicuas o recodadas, cuando no pueda competir en belleza y regularidad a las modernas, hace conocido exceso a las antiguas en estas circunstancias. Algunas de sus calles no tienen nombres, pero entre todas la ms nombrada es la de Mercaderes, que sale de una de las esquinas de la Plaza Nueva por la parte del norte y termina en la de la parroquial mayor, siendo su extensin de cuatro cuadras, y por una y otra acera estn repartidas las tiendas de mercaderas en que se halla lo ms precioso de los tejidos de lana, lino, seda, plata y oro y otras brujeras y cosas preciosas del comn uso, las que atraen mucho concurso a este paraje, en que siendo lo que se vende por nmero, peso y medida, es lo que se gasta de pesos sin nmero ni medida, porque no hay cuenta ni regla en la delicadeza y esplendor del vestuario. Las cuadras, aunque no tienen un propio tamao, porque hay algunas ms largas que otras, guardan con las fronterizas su debida proporcin y la diferencia de longitud y latitud que entre ellas hay se hace menos notable, porque no es muy excesiva. Las mayores sern como de ciento y veinte varas y las menores de noventa a ciento; contiene hasta ahora 341 cuadras en que se numeran hasta tres mil casas, todas las ms de teja y cantera, aunque en el extremo de la poblacin al poniente no faltan todava muchas de paja o guano, como ac decimos; lunares que si no afean la belleza de la ciudad, asustan tal vez, como ms expuestas al fuego, la tranquilidad de los moradores. No carece de nobles edificios de competenta altura, extendida capacidad y hermosa disposicin, adornados de espaciosos corredores y ventanas labradas y torneadas de cana que apuesta duraciones con el bronce. El mbito o espacio que ocupaba esta poblacin por dentro del recinto antes que se ampliase algo ms ste con la nueva muralla

PAGE 79

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /65 /65 /65 /65 /65 que se le form por la parte del sur y del este, tena de circunferencia 5,541 varas medidas exactamente por Don Pedro Menndez, natural de esta ciudad, insigne matemtico, las cuales componen una legua completa, y como una novena parte de otra de las usuales en este pas, que son conformes a las pequeas de Castilla; porque si cada una de stas, segn el maestro Flores y otros varios, tiene 3 millas de a 1,000 pasos geomtricos, que suman 15,000 pies castellanos, regulando cada uno por una tercia de nuestra vara es indubitable vienen a componer las 5,000 varas una legua de las dichas, de donde resulta claramente tener hoy de circuito la poblacin 3 millas y un tercio de otra, incluyendo la extensin que despus de esta medida se le ha dado por la referida causa. Hay en esta ciudad tres plazas mayores: la de Armas, en que est la Real Fuerza e Iglesia matriz, que es la ms antigua y tiene la referida denominacin porque en ella se han hecho siempre las revistas y ejercicios de la tropa. Hasta el ao de 1753 se conservaba en ella robusta y frondosa la ceiba en que, segn tradicin, al tiempo de poblarse la Habana se celebr bajo su sombra la primera misa y cabildo, noticia que pretendi perpetuar a la posteridad el Mariscal de Campo Don Francisco Cagigal de la Vega, gobernador de esta plaza, que dispuso levantar en el mismo sitio un padrn de piedra que conserve esta memoria. Por orden del Rey, siendo gobernador el Teniente General Don Francisco Cagigal de la Vega, sembr el Capitn Don Andrs de Acosta las tres ceibas que se hallan en la circunferencia de la pirmide, que ocupa el lugar de la ceiba antigua, las que condujo de Mara Ayala, legua y media de esta ciudad. La segunda plaza es la de San Francisco, a quien sirven de adorno dos fuentes de agua y de igual caudal, pero de distinta fbrica, porque la una, como ms nueva, es de ms pulido artificio, recibiendo el agua la taza por cinco bocas que derraman cuatro leones y un guila. En esta plaza, que es casi en el mejor sitio de la ciudad, tiene el Ayuntamiento sus Casas Capitulares, contiguas a la Crcel pblica, y ocupan ambos edificios casi toda la frente de una de las cuadras o isletas que la cien por el poniente, quedando las fachadas de uno y otro descubiertas al este, de modo que gozan con desembarazo la vista de la baha y campaa de la otra banda. Comprronse para labrar dichas casas las que fueron de Juan Bautista de Rojas, el ao de 1588, siendo gobernador Gabriel de Lujn, y costaron 40,638 reales, como se evidencia de una real cdula en que Su Majestad aprob la compra; pero no se acabaron de fabricar hasta el de 1633, que era gobernador Don Juan BitrinEsp. Sagr., clave geogr., t. 1, cap. 3, p. 4, n 125. Salazar, Antig. gadit., t. 1, capt. 2, pg. 9.

PAGE 80

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 66\ 66\ 66\ 66\ 66\ de Viamonte, como consta de una inscripcin que permanece en su puerta interior, y desde aquel tiempo hasta el de 1718 sirvieron de habitacin a sus sucesores, reservando siempre la sala principal para celebrar los cabildos ordinarios y extraordinarios, como se practica tambin ahora, porque asisten en ella los tenientes del Rey en virtud de real orden con que se confirm la gracia hecha por acuerdo de este Cabildo al Coronel Don Gaspar Porcel. Su fbrica es de dos altos, y aunque no de la capacidad y buena arquitectura que corresponde a una ciudad tan ilustre y populosa, es cierto que, habindolas reparado el ao de 1745 por la ruina que padecieron en el fatal estrago del navo de Su Majestad nombrado el Invencible, acaecido el da 30 de junio de 1741 por el accidente de una centella que cay en l y, calando el incendio hasta la Santa Brbara, hizo volar sus aparejos, arboladura y obras muertas, estremeciendo, al reventar el casco, toda esta poblacin, ha quedado lucido y vistoso su frontispicio con los dos rdenes de arcos de piedra que se le formaron a todo su portal, y sirven de adorno y seguridad a las casas. Las que se compraron para Crcel el ao de 1661 eran del Convento de Predicadores, que hizo venta de ellas a los comisarios de la ciudad Alfrez Mayor Don Nicols Castelln, y Tesorero de la Santa Cruzada Don Antonio de Alarcn y Cspedes, regidor. La tercera plaza es la que llaman Nueva, porque se form y dispuso el ao de 1559, despus que las ya referidas. Tiene en su centro otra fuente, que fue la primera que se labr en esta ciudad, siendo gobernador el Marqus de Casa Torres; es su figura cuadrilonga, porque tiene de largo ciento dieciocho varas, y noventa y una de ancho, est cercada toda la ms de portales que sirven al abrigo y comodidad de las vendedoras que hacen en ella el mercado, hallndose desde el romper del da carne de cerdos, aves, legumbres, hortalizas, frutas, pan, casabe y otros muchos gneros de mantenimientos en este paraje, de donde se provee copiosamente el vecindario, sin que de enero a enero se reconozca en l alguna escasez, porque siempre est abastecida de comestibles, y slo puede envidiar a otros mercados el orden o quiz la variedad, pero no la abundancia. Tiene, a ms de las tres plazas prevenidas, once menores, que forman como atrios a diversos templos, y algunas de bastante capacidad, como son las de Beln y el Santo Cristo del Buen Viaje; en aquella hay una mediana fuente que abastece de agua a toda su vecindad, que, como compuesta la ms de gente pobre, no gozan en sus casas la providencia de aljibes, que es tan comn en las de este pas. A la citada plaza le da un primoroso ornato y alegre

PAGE 81

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /67 /67 /67 /67 /67 aspecto la frente del Hospital de Convalecencia, que est situado en aquel paraje hacia el poniente.CAPTULO XVI CAPTULO XVI CAPTULO XVI CAPTULO XVI CAPTULO XVI DEL RO DE LA CHORRERA, DEL RO DE LA CHORRERA, DEL RO DE LA CHORRERA, DEL RO DE LA CHORRERA, DEL RO DE LA CHORRERA, ABUNDANCIA DE AGUA QUE COMUNICA ABUNDANCIA DE AGUA QUE COMUNICA ABUNDANCIA DE AGUA QUE COMUNICA ABUNDANCIA DE AGUA QUE COMUNICA ABUNDANCIA DE AGUA QUE COMUNICA A EST A EST A EST A EST A EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD, Y DE OTROS ABASTOS AD, Y DE OTROS ABASTOS AD, Y DE OTROS ABASTOS AD, Y DE OTROS ABASTOS AD, Y DE OTROS ABASTOS PBLICOS PBLICOS PBLICOS PBLICOS PBLICOSEl caudal de aguas de que se surten las cuatro fuentes que ya expres, y puede enriquecer a otras que estn proyectadas, no es debido a la prdiga generosidad de algn vecino ro que tenga muy al contorno esta poblacin, porque como en ella parece fue el objeto primario la inmediacin del puerto, no se solicit aquella recomendada comodidad que previenen como tan necesaria las leyes, tomndose el agua a los principios de su fundacin, para la precisa provisin de los vecinos, de la que trae un arroyo que desemboca por el estero del Jagey, que est a la otra banda de la baha a la parte del sur, a cuya limpieza acuda en aquellos tiempos la atencin del Cabildo, como se evidencia de los celebrados el ao de 1556; pero, o porque no fuese tan abundante y perenne como se necesitaba para el abasto comn o por otras razonables causas, se abandon su uso, y discurri que supliendo el arte tan grave falta, trajo a costa de una admirable invencin, que as puede llamarse la insigne obra de la represa que detiene todo el mpetu del ro, desde ms de dos leguas de distancia, el torrente preciso para la provisin del vecindario, aguada de los navos y riego de las heredades de su comarca. Entendiose por el Ayuntamiento la buena disposicin de todo el comn para concurrir a una obra tan til como indispensable, y confiriendo en el Cabildo de 28 de diciembre de 1562 una materia tan favorable al pblico, entre otros medios propuestos para emprender tan considerable obra, acord convocar a los vecinos de mayor posibilidad para que, hechos cargo de los crecidos gastos que haba de tener semejante idea, se esforzasen a hacer una regular contribucin, si no correspondiente al beneficio que les resultaba, proporcionada a las fuerzas que tenan. Providencia que produjo el premeditado efecto, pues a continuacin del mismo Cabildo se hallan individuadas las personas que ofrecieron concurrir con diversos auxilios al prevenido fin.

PAGE 82

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 68\ 68\ 68\ 68\ 68\ Poco tiempo despus se nombraron maestros inteligentes que pasasen a examinar el paraje por donde ms fcilmente se pudiesen encaminar y conducir las aguas desde el ro a la poblacin, y que regulasen lo que podra tener de costo la referida obra, para dar de todo cuenta a Su Majestad y representarle tambin algunos arbitrios de que pareca forzoso valerse para la consecucin de un proyecto tan conveniente, a causa de no poder subvenir la escasa renta de sus propios a las necesarias expensas que peda la enunciada obra; sobre lo cual consta hubo resulta no menos pronta que favorable de la Corte, establecindose para su ejecucin y subsistencia, con real permiso, el derecho de sisa en la carne y jabn; pero hasta el ao de 1566 no se trat nada en este asunto, esperando quizs a que el producto del nuevo impuesto rindiese cantidad proporcionada para los primeros desembolsos, porque entonces sera muy limitado su ingreso, aunque ahora ha llegado a rematarse en 8,600 ps. anuales En el citado ao se tom el expediente de que conforme al parecer de Francisco Calona, maestro mayor de la fortaleza, y de otros dos albailes aprobados, se comenzasen a abrir las zanjas, sacndose al pregn la obra por si hubiese alguna persona que la quisiese tomar por asiento; diligencia que no tuvo por entonces el logro que se deseaba y debe ser tan atendido en otras de esta naturaleza, lo que precis a continuar rompiendo el canal o conducto con la direccin del nominado arquitecto, el ao de 1569, y se prosigui trabajando en l hasta que Hernn Manrique de Rojas, vecino de los ms principales y acaudalados de aquel tiempo, la tom a su cargo bajo de ciertas capitulaciones que no he podido comprender y fuera molesto referir. Corriendo ya obligado el dicho Manrique a conducir el agua, lleg a esta villa el Gobernador Juan de Tejeda, y entre otros encargos que haba fiado el Rey de su celo, manifest desde luego ser ste uno de los ms recomendados, y en su consecuencia, instruido de los trminos en que corra la obra, pas con el ingeniero Antonelli a examinarla, y mereciendo su aprobacin lo hecho hasta all, prometi todo su favor y ayuda para el ms puntual logro de tan deseada providencia. Tengo por cierto que tanto a los eficaces oficios del Gobernador como al estudio y desvelo del expresado artfice le debi su ltima perfeccin o total complemento la prevenida obra, constndome por lo relativo al segundo que se le prometi y mand dar cierta gratificacin, en recompensa de su cuidado y asistencia a la fbrica del robusto muro de la represa, la cual, haciendo subir el agua en el cauce, derrama hacia la zanja la porcin necesaria,

PAGE 83

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /69 /69 /69 /69 /69 vertindose al ro la dems; y levantando la compuerta, toma su natural curso, dejando seco el conducto para acudir a su limpieza y otros urgentes reparos. Desde el principio de la obra hasta el ao de 1577 se haban gastado 12,000 ducados, y habindose proseguido trabajando en ella hasta el de 1589, en que infiero se consum, no dudo montase el total de su costo, con la gratificacin ofrecida al ingeniero, ms de 30000 ps.: suma cuantiosa, pero muy bien empleada, as porque habindose regulado su valor por sujetos peritos el ao de 1592 consta lleg su tasacin a 45,213 pesos y 7 rs., como porque desde entonces disfrutan los campos inmediatos a la poblacin el beneficio y utilidad de semejante providencia, subsistiendo cerca de siglo y medio sin novedad ni atraso considerable, no obstante las diversas crecientes que por causa de las muchas lluvias ha solido tener algunos aos, hasta que en el pasado de 1759 fue preciso desbaratar la mitad del muro principal y fortificar los de ambos costados, con que qued ms slida la obra y represa de este caudaloso ro llamado hoy de la Chorrera y conocido antiguamente entre los indios naturales por Casiguaguas, segn testifican por tradicin algunos ancianos. Tiene el sobredicho ro su escaso o pobre origen a la banda del sur, no muy distante de esta ciudad, pero corriendo algo al oeste se le induce un ojo de agua en la sabana que llaman de Almendares, tres leguas de esta poblacin, el cual, aumentando considerablemente su caudal, le da tal crecimiento en sus raudales y tanto mpetu en su corriente, que habiendo nacido casi arroyo pobre en el sur, viene a sepultarse en el mar de la costa del norte ro soberbio y caudaloso, y sin embargo de los muchos cristales que se le quitan en plata corriente, para enriquecerse esta ciudad y sus inmediatos campos. El ingeniero militar Don Juan de Herrera, clebre matemtico bien conocido en estas partes, propuso traer por el mismo conducto todo el ro para que derramase en la baha o fuera de ella, facilitando su ejecucin y ponderando su utilidad y despus represent lo mismo Don Pedro Beltrn de Santa Cruz, pero no fueron aceptables sus proposiciones por motivos de gran peso que tuvieron presentes el Gobernador y Cabildo, siendo el principal el que no cegase el canal del puerto con las muchas horruras que arrastrara el impulso de su corriente. El agua que conduce la zanja, aunque es algo gruesa, ya por la calidad de los terrenos por donde pasa, o ya porque suele mezclarse con la del arroyo nombrado de Polo, que se ha retirado tantas veces a separar con bastante costo el derecho de sisa, pero

PAGE 84

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 70\ 70\ 70\ 70\ 70\ con poco o ningn efecto, es constante que no se experimenta daosa y que recogida y curada en vasijas de madera o de barro, se hace muy delgada y buena, como se toca en las aguadas que hacen los bajeles, porque aunque a los principios se halla como abombada o corrompida, despus queda y se conserva delgada y clara. A consecuencia de lo expresado arriba sobre el abasto y providencia de agua que goza esta ciudad, tratar de la establecida, por lo que toca a carne y oficinas en que se beneficia y reparte al pblico. Tiene esta poblacin dentro de su recinto, al extremo meridional, un buen matadero con su corral cercado de paredes, donde se encierran las reses vacunas que se conducen para el consumo diario de su comn, y una casa correspondiente en que se matan, cuelgan, descuartizan y desangran para pasarlas a las carniceras en que se distribuyen y expenden, proveda de suficiente agua para purificarlas de las inmundicias, las que se vierten inmediatamente al mar por su desage. Hay diputadas dos carniceras, una para provisin de los conventos, hospitales y vecinos, que es la mayor y est situada en el centro de la ciudad, y la otra, que se labr el ao de 1747 para la tropa de tierra, inmediata a la Fuerza Vieja. Ha llegado el consumo a 60 reses, las que se redujeron por algunas causas a 48 de buen peso, a excepcin de los das de viernes y cuaresma que solamente se expenden 30, que vienen a componer al ao 14,550, siendo muy poco menos las que se matan extramuros, para salar y hacer tasajos de que se sustenta la gente del campo y de que tambin gasta y gusta la de la ciudad, en donde sin duda es mayor el consumo de ganado de cerda, cuya carne se vende en bateas en las plazas y calles, as por la necesidad de su grosura que es el aceite de la tierra, como por el sabor y gusto de ella, de modo que se considera excedan de 100 cabezas las que se reparten y gastan cotidianamente, con advertencia de que por lo regular son de puercos cebados que tienen ms peso. El orden que se observa para el abasto ordinario de carne de vaca, que es la que corre sujeta a distribuirse en las carniceras y proveer al pblico, no se conforma al estilo que se practica en otras partes, rematndose en el postor u obligado que ofrece suministrarla a precio ms cmodo y til al Comn, sino que por costumbre inmemorial, y segn ordenanza del Municipio, se forma un repartimento por rueda entre los hacendados, los cuales contribuyen, a proporcin de las reses que tienen o nmero que se les designa, todo lo necesario para el consumo anual, siendo responsable a reportar la falta que hubiere en los das que a cada uno le toca, y a ponerles en el rastro al tiempo que se les ha sealado,

PAGE 85

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /71 /71 /71 /71 /71 corriendo la providencia de operarios que las benefician y de mulas que las conduzcan a cargo del alguacil mayor, por expresa condicin y especial privilegio de su oficio en esta ciudad, pagndoles tres reales por la matanza y acarreo de cada res, que es cuanto en la materia se ofrece decir. Tambin hay destinados cerca de la marina dos lugares pblicos para repartir y expender los das de viernes y vigilia la carne de tortuga y el pescado fresco, pues aunque de ste no es abundante nuestra costa, no falta por lo regular esta providencia casi ningn da y especialmente en el tiempo de arribazones; pero en cierta estacin del ao es preciso no usar de los pargos grandes por el peligro de las siguateras, que son muy nocivas y se originan de haber comido una fruta llamada manzanillo, que tiene calidad tan venenosa que aun despus de muerto, cocido y compuesto el pez, ocasiona al que toca su carne vmitos, evacuaciones y otros accidentes muy temibles, los que ya no son tan frecuentes, porque con la observacin de algunas seales se conoce en el pargo el dao y se precave el riesgo.CAPTULO XVII CAPTULO XVII CAPTULO XVII CAPTULO XVII CAPTULO XVII DE LA BONDAD Y EXCELENCIA DE LOS DE LA BONDAD Y EXCELENCIA DE LOS DE LA BONDAD Y EXCELENCIA DE LOS DE LA BONDAD Y EXCELENCIA DE LOS DE LA BONDAD Y EXCELENCIA DE LOS C C C C C AMPOS DE EST AMPOS DE EST AMPOS DE EST AMPOS DE EST AMPOS DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD Y SALID AD Y SALID AD Y SALID AD Y SALID AD Y SALID AS DE AS DE AS DE AS DE AS DE QUE GOZA P QUE GOZA P QUE GOZA P QUE GOZA P QUE GOZA P ARA LA DIVERSI"N Y P ARA LA DIVERSI"N Y P ARA LA DIVERSI"N Y P ARA LA DIVERSI"N Y P ARA LA DIVERSI"N Y P ASEO ASEO ASEO ASEO ASEOSiendo tan conducente a la celebridad de una ciudad insigne la hermosura, fertilidad y poblacin de sus campos, que entre las circunstancias ms famosas se les da lugar en sus descripciones, sirviendo para ejemplo de esta verdad en los Reinos de Espaa las de Valencia, Granada y Murcia, a quienes hacen tan aplaudidas sus amenas huertas y deleitosa vega, bien debo creer no se me culpe que sobre lo que en comn tengo dicho de la belleza y fecundidad de los de esta Isla, refiera y pondere en particular entre las no vulgares excelencias de esta pas una que es tan singularmente alabada de cuantas personas de buen juicio y gusto transitan por l, y ms cuando algunos autores graves y desinteresados describen y celebran como del especial ornato y grandeza suya lo vistoso de las arboledas, la amenidad de los sitios, la feracidad de los frutos y otras buenas calidades de los territorios que la rodean, pudiendo deducirse de la autoridad de tales plumas que si en aquellos tiempos, en que era muy poco oficio el cultivo o mucho menos

PAGE 86

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 72\ 72\ 72\ 72\ 72\ curiosa la aplicacin a las labranzas y plantos, gozaban tan agradable aspecto sus campias, hoy lo tendrn incomparablemente mejorado, por el mayor esmero y disposicin con que se han dedicado los labradores y hacendados a su cultura. Persudome que en esta materia pasarn por ficciones poticas algunas de las noticias ms verdicas, porque hay genios tan incrdulos, que negando el asenso a todo lo que no ven, solamente dan crdito a sus ojos; pero aunque arriesgue con ellos el de mi verdad, no puedo excusarme, ni aun a tal costo, de expresar algo de la belleza y fecundidad de nuestros campos. Regstranse stos, por lo general, repartidos o variados en unas llanuras alegres y unos collados hermosos, no muy eminentes pera de amenidad tan perpetua y verdor tan constante, que en ellos no se diferencia el verano del esto ni el otoo del invierno, porque los bochornos del uno no los marchita, ni las heladas del otro los esteriliza; antes por el contrario el invierno en vez de escarcha los cuaja de nevadas flores, y el esto los enriquece de mieses y frutas; siendo tanta la abundancia de stas aun en los rboles silvestres y montaas ms incultas, que como escribi sin encarecimiento el Padre Florencia, los perdidos o errantes en sus bosques no pueden perecer por falta de sustento; y pudo aadir con la misma verdad que ni por carencia de bebida, pues hay en ellos copia de aquellas parras que refiere Herrera, las cuales no slo dan agua para templar, sino aun para saciar la sed. Raras veces padecen o experimentan sta nuestros territorios, porque aunque a excepcin del ro de la Chorrera, como ya dije, no tienen otro alguno caudaloso en las inmediaciones que los riegue y fertilice, suple la falta de ellos la abundancia y frecuencia de las lluvias con que el cielo los beneficia, comunicndoles la frescura y fecundidad de que gozan; conservndose regularmente, aun en tiempo de seca, en los arroyos y caadas que se forman en las quiebras de los terrenos, muchas aguadas que le ministran jugo y humedad. Sobre la natural gala, hermosura y pompa de que se visten, los adorna y agracia mucho tantas casas de campo, as de fbrica rstica como de arquitectura civil, que a proporcionadas distancias se descubren situadas, ya en los llanos, y ya en los ribazos, con una apariencia tan agradable, que hace a los pasajeros muy delicioso y divertido el camino. Todos los del contorno, as de la banda del este como de la parte del oeste y sur, son hoy tan traficables que hasta en volantes y calesas se transita por ellos cmoda y fcilmente, para ir a las haciendas de la comarca, no encontrndose en cinco o seis leguas,P. Florencia, en la ob. y lug. cit.

PAGE 87

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /73 /73 /73 /73 /73 por cada rumbo, casi una ceja de monte o bosque espeso, numerndose en los partidos ms vecinos ms de dos mil estancias de labor, y cerca de ochenta ingenios de azcar, que rendirn anualmente ms de 50,000 quintales de este gnero, de mucho mejor calidad que el que labran y purifican los extranjeros a costa de varios refinos. Hay otros muchos destinados a mieles, de que es considerable el gasto en esta ciudad, y no faltan algunos artificios de moler tabacos, tejares, caleras y hornos de carbn. En lo de ms montuoso de la jurisdiccin, hay distintas teneras para curtir corambre, de que se beneficia gran porcin. Hay 216 hatos de ganado mayor, que cran algunos ms de 2,000 cabezas; y 245 corrales del menor, que hacen abundante de carne esta poblacin, por ser muy fecunda de cras, y a no haber quebrantado estas ltimas posesiones la epidemia de la lombriz que ha sido tan general y nociva, fuera incomparable el aumento de semejantes fundos; pero aunque ha hecho padecer alguna escasez, no ha llegado, gracias a la bondad de Dios, a ser penuria. En los tiempos inmediatos a la fundacin de la villa padecieron los campos de su jurisdiccin la daosa plaga de las hormigas, que talaban los rboles y destruan las labranzas, aniquilando de suerte los frutos y mieses, que ocasionaba a sus habitadores grande inopia de mantenimientos; pero habindose valido su Cabildo de algunos cristianos y religiosos medios a fin de que cesase tan molesta como perjudicial plaga, no tuvieron favorable efecto hasta que el ao de 1586 eligi con uniforme acuerdo, en Cabildo de 31 de enero, por especial patrono y protector, al glorioso Obispo San Marcial, haciendo voto de celebrar todos los aos su fiesta y guardar su da, cuya providencia autoriz tiempo despus el Ilustrsimo Don Fray Juan de las Cabezas, perseverando hasta hoy sin novedad la fiesta y la experiencia del beneficio debido a la intercesin del Santo, logrndose por su patrocinio lo propio que en la isla Espaola mediante el de San Saturnino, en ocasin de padecer el mismo lastimoso accidente, porque en ambas partes se busc un sagrado asilo contra la multitud y ferocidad de estos animalitos, que bastaron a exterminar en la Etiopa una provincia entera, y ac insultaron tantas poblaciones. Lo que comprueba ms cuanto he dicho acerca de la feracidad de nuestros campos y cultivo que hoy tienen, es el crecido producto que rinden a la renta decimal los frutos de esquilmos de las haciendas de este distrito, el que segn los remates hechos por los arrendatarios el antecedente cuatrienio, suma anualmente 63,698 ps. 2 rs. cuya gruesa cantidad se distribuye y aplica por partes o porciones sealadas a diversos destinos, de queDc. 2, lib. 3, capt. 12, pg. 80. Sousa, Eva y ave, cap. 16, fol. 49, n 8.

PAGE 88

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 74\ 74\ 74\ 74\ 74\ dar noticia, porque no ser desagradable a los que desean tenerla de todo. A Su Majestad le tocan libres 7,077 ps. 4 6/9 rs.; al Obispo 15,924 ps. 4 rs.; a la Mesa Capitular otra tanta cantidad; a la Fbrica de la Iglesia 5,308 ps. 1 rs.; al Hospital de San Juan de Dios lo mismo que a la Fbrica; a los curas 14,155 ps. 1 rl. y 3/9, que compone el referido total de 63,698 ps. 2 rs., omitiendo expresar lo que produce cada partido por no ser ms prolijo en la materia. Para dar fin a la de este captulo, referir ceidamente las salidas que tiene esta ciudad proporcionadas para el recreo, y que sirven a sus moradores para espaciar el nimo y divertir los cuidados, porque aunque no goza los clebres paseos de otras regiones y ciudades ms opulentas y dedicadas al ornato y fomento de estos lugares pblicos, en que se forman calles de rboles frondosos, hermoseados con fuentes y otros primores de arte, es cierto que en aquellos hace la concurrencia del gento y circunstancias expresadas todo el motivo para la diversin; pero ac la misma amenidad de los sitios ministra la parte ms principal para el recreo, siendo innegable que aun sin incluir el paseo de la baha, que no est en uso, y fuera de extremado placer si se practicase, porque en la ribera opuesta a la poblacin brinda la apacibilidad de algunos parajes bastante incentivo para un honesto pasatiempo, como ya dejo referido en otro lugar; tenemos, sin numerar ste, otros por la parte de tierra que son los acostumbrados ya, tomando por la puerta de la Punta el camino de la Caleta, que es una alameda natural en que se disfruta, con el fresco sombro de los uveros y limpia llanura de la senda ms deleitable, la vista del mar por una banda, y por la otra la de las huertas que estn asentadas por aquel paraje; ya saliendo por la Puerta de Tierra a la calzada, en que hoy se van plantando rboles copudos que le den sombro, por donde encaminar el paseo a los Cocales, y a los dos barrios inmediatos de nuestra Seora de Guadalupe y Santsimo Cristo de la Salud, o ya ltimamente eligiendo para el recreo el Arsenal, en donde sus mquinas y trfago pueden divertir y ocupar el tiempo y la atencin con gusto mucho rato no slo los inclinados a la nutica, pero los que no lo son. Creyndome que as para la curiosidad de los unos como para la de los otros no sea molesta ni despreciable dar alguna noticia del principio u origen que tuvieron en este puerto las fbricas de navos para Su Majestad, y mucho menos las conducentes al establecimiento y situacin de este astillero, y del nmero y porte de los bajeles que se han construido en l, lo ejecutar en captulo separado, pero sucesivo a ste, como corresponde.

PAGE 89

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /75 /75 /75 /75 /75CAPTULO XVIII CAPTULO XVIII CAPTULO XVIII CAPTULO XVIII CAPTULO XVIII DEL ORIGEN QUE TUVO EN ESTE DEL ORIGEN QUE TUVO EN ESTE DEL ORIGEN QUE TUVO EN ESTE DEL ORIGEN QUE TUVO EN ESTE DEL ORIGEN QUE TUVO EN ESTE P P P P P UER UER UER UER UER TO LA FBRIC TO LA FBRIC TO LA FBRIC TO LA FBRIC TO LA FBRIC A DE NA A DE NA A DE NA A DE NA A DE NA VOS, VOS, VOS, VOS, VOS, NOTICIAS DE LA SITUACI"N NOTICIAS DE LA SITUACI"N NOTICIAS DE LA SITUACI"N NOTICIAS DE LA SITUACI"N NOTICIAS DE LA SITUACI"N DEL ARSENAL, Y DE LOS BAJELES DEL ARSENAL, Y DE LOS BAJELES DEL ARSENAL, Y DE LOS BAJELES DEL ARSENAL, Y DE LOS BAJELES DEL ARSENAL, Y DE LOS BAJELES QUE SE HAN CONSTRUIDO P QUE SE HAN CONSTRUIDO P QUE SE HAN CONSTRUIDO P QUE SE HAN CONSTRUIDO P QUE SE HAN CONSTRUIDO P ARA EL REY ARA EL REY ARA EL REY ARA EL REY ARA EL REYNo es dudable que muy desde luego que empez a introducirse y frecuentarse el trfico y comercio de este puerto debieron de comprenderse las grandes conveniencias y ventajas que ofrecan sus riberas, no slo para las carenas y habilitacin de los navos, s tambin para las fbricas de ellos, as por lo exquisito y abundante de las maderas como por otras causas muy favorables; pero parece que el Rey ni los particulares no quisieron o pudieron aprovecharse de las utilidades que hubiera producido esta aplicacin, tanto al aumento de las reales escuadras y galeones mercantiles como al fomento de esta nueva poblacin, hasta que por los aos de 1626 o poco antes, segn se percibe de una real cdula de 16 de abril de 1627, mand el Rey Nuestro Seor Don Felipe III fabricar algunos bajeles para la Armada de Barlovento, que por entonces, y no por el ao de 1640, como apuesta un moderno autor, parece se estableci para guardar las costas de estas islas; lo que tambin persuade o corrobora otro despacho de 10 de marzo de 1630, por el que consta estaba ya dada orden a la Real Audiencia de la Espaola para que formase un repartimiento que sirviese a la subsistencia de dicha armadilla; pero efectuada la prevenida construccin en aquel tiempo, no se continu despus para restablecerla ni aumentarla. No he podido alcanzar los motivos que ocurrieron para la suspensin de una idea tan benfica, y nicamente he entendido por alguna noticia y monumentos antiguos que el Capitn Juan Prez de Oporto, vecino de esta ciudad, y otros comerciantes fabricaron en lo sucesivo diversos galeones y pataches para seguir con ellos la carrera de Indias, con conocidas utilidades, de donde parece provino la prohibicin de Su Majestad para que no se cortasen maderas en las montaas vecinas, si no fuesen las necesarias para la edificacin y reparo de las casas de los habitadores de esta ciudad. Entrado este siglo, a principios del ao de 1713, pas a la Corte Don Agustn de Arriola, asimismo vecino de esta ciudad, con el intento de representar y promover lo que importara al mayor servicio del Rey y beneficio de este pas el establecimiento de semejantes fbricas, de donde me creo diman el proyecto que ellvarez de la Fuente, Sucesin pontif., t. 8, p. 138. Terica y prct. de comercio y marina, cap. 72, pg. 221.

PAGE 90

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 76\ 76\ 76\ 76\ 76\ propio ao se form por Don Bernardo Tinagero, secretario del Consejo de las Indias, cuyas reglas y disposiciones fueron, como escribe Don Jernimo Ustriz, reconocidas y aprobadas por Don Antonio de Castaeda, sujeto de la inteligencia y prctica que es tan notoria y calificada en toda Europa. Propsose en l a Su Majestad lo conveniente que sera construir en este puerto diez navos de 60 piezas para que se empleasen en escoltar las flotas y galeones y para componer el cuerpo de la pequea escuadra o armada destinada al resguardo de las Islas de barlovento: expusironse varias razones que hacan ver claramente la utilidad de esta idea en beneficio de la Corona, por ser considerable la ventaja que hacan los vasos construidos en esta parte a los que se fabricaban en las de Europa, no slo en la mayor duracin que tenan los unos respecto a los otros, como tambin porque en los combates de guerra, por la diferencia de las maderas de que eran labrados, se experimentaba en los de estas regiones ser mucho menos el dao de los astillazos, que matan e inutilizan en ellos la gente de la tripulacin. A estas razones aadi, entre otras de mucho peso, eficacia y congruencia, la de que principalmente los que hubiesen de ocuparse en la carrera de este Nuevo Mundo deban ser fabricados en estos dominios, singularmente en la Habana (hablo con las voces del citado Ustriz), que ofreca el astillero ms seguro, cmodo y a mano para el intento: porque sus maderas, como producidas en estos climas, resisten mejor los excesivos calores de su temperamento, como se refiere con ms extensin y energa por el mismo autor en el lugar que alego. Pero sin embargo de lo que influan tan buenas consideraciones para facilitar el deseado y conveniente efecto, no tuvo logro hasta el ao de 1724 1725, que se dio principio, en consecuencia de real orden, a la fbrica de tres fragatas de guerra, la una para comandante de la Armada de Barlovento, y las restantes para el aumento de la del Ocano. Fenecidas stas, se fueron planificando otras quillas de mayor porte, que consum con acierto y crdito el Capitn de Maestranza Don Juan de Acosta, vecino de esta ciudad, aunque en distinto y muy distante paraje del en que hoy est el presente Arsenal, llamado vulgarmente Astillero; el que fue indispensable mudar, porque aunque el antiguo sitio que estaba entre la Real Fuerza y Contadura, tena por la proximidad al cantil ms cmoda disposicin para caer los bajeles de la grada al mar, no gozaba ni poda gozar de la separacin y extensin terreno que necesitaba para las faenas, oficinas y almacenes correspondientes a unas opera-Terica y prct. de comercio y marina, cap. 72, pg. 216.

PAGE 91

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /77 /77 /77 /77 /77 ciones tan maquinosas y para materiales de tanto bulto, de que hechos cargo los ministros encomendados de esta intendencia, proyectaron la traslacin al lugar en que hoy se halla, y de cuya situacin hablar aqu. Cae sta al poniente en el extremo de la ciudad que mira al sur, corriendo desde la cortina de la muralla su recinto, que tendr de alto poco menos de dos estados de hombre, con sus almenas y estribos exteriores que lo hermosean y fortifican: su circuito ser, segn discurro, como de un cuarto de legua, para la precisa y cmoda distribucin de las bodegas de pertrechos, oficinas de herrera, fbrica de bombas, motones y cuadernales, arrumazn de palos y maderas, y otros distintos obradores y habitaciones de que se necesita para la construccin de tan grandes buques como han salido de este Arsenal, y para la habilitacin de sus carenas, que pide tanta multitud de instrumentos y materiales como nmero de operarios y proveedores, cuyos ejercicios y ocupaciones pueden entretener la vista y la imaginacin mucho tiempo, principalmente despus que se han plantificado los dos artificios, el uno de agua para el aserro de las maderas, y el otro para soplar y encender las fraguas de la herrera, que ambos sirven de mucha diversin, y el primero ha sido de conocida y considerable utilidad a la Real Hacienda por el ahorro de los mayores gastos que se hacan en la antigua disposicin, y la distinta prontitud con que ahora se proveen de tablas y otras piezas necesarias, cuya acertada invencin ha aadido a este Astillero un requisito de grande estimacin por lo mismo que es tan particular. Habiendo dado ya noticia de este paraje, juzgo conveniente comunicarla a los curiosos y aplicados, del nmero y porte de los bajeles de lnea y de guerra que se han construido para el Rey en este puerto desde el ao de 1724 o siguiente, como dejo dicho, y en cumplimiento de lo propuesto doy la relacin ofrecida. El Dragn .............................. 64 Otro Conquistador ................. 64 Nueva frica ......................... 70 El Vencedor .......................... 70 El Tigre ................................. 70 La Flora ................................. 24 El Fnix ................................. 80 El Rayo .................................. 80 Amrica .................................. 64 El Infante ............................. 70 Galicia ..................................... 70 San Juan .................................. 54 El Incendio ............................ 54 EL Retiro .............................. 54 El Constante ......................... 64 El Fuerte ............................... 60 El Conquistador ................... 60 El Nuevo Constante ............ 64 Europa .................................... 64 Glorioso ................................... 80 La Reina ................................. 70 Nuevo Invencible .................. 70

PAGE 92

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 78\ 78\ 78\ 78\ 78\ La Castilla ............................. 64 La Habana ............................. 64 El Asia .................................... 64 frica ...................................... 64 Princesa ................................. 70 La Bizarra ............................. 54 La Esperanza ....................... 50 Guarda Costa ........................ 30 Chata ...................................... 22 Invencible ............................. 80 La Astrea .............................. 30 El Triunfo .............................. 24 El Marte ................................ 16 El Jpiter .............................. 16 El Cazador ............................ 18 El Volante ............................... 22 El Tetis .................................. 22 El Astuto ................................ 60 Otra Amrica ........................ 60 San Antonio ........................... 60 San Carlos ............................. 80 Todas estas embarcaciones y otras menores, que no cuento, se han fabricado en esta ciudad desde el tiempo sealado para el servicio de Rey y refuerzo de su Real Armada, sin otras de particulares y de la Compaa de esta Isla para el fomento de su comercio y trfico; mereciendo las ms, por su perfecta y primorosa construccin, mucho crdito a los artfices que las han hecho, y dado tanto nombre a este Arsenal aun entre las naciones, que lo aplauden con estimacin, aunque lo miran con secreta envidia porque perjudica a sus intereses y mximas de estado; pero por ninguna de tantas circunstancias como he referido lo considero ms justamente acreedor a un nombre y fama inmortal, que por haberse dignado Nuestro Catlico Rey y Seor Don Carlos III elegir, para el transporte de su real persona y la de su augustsima esposa, un navo construido en este Astillero, entre otros muchos bajeles que pasaron a conducirles, quedando, con ste tan singular honor, conocido por el Fnix de la Real Armada.CAPTULO XIX CAPTULO XIX CAPTULO XIX CAPTULO XIX CAPTULO XIX DEL ASEO Y POR DEL ASEO Y POR DEL ASEO Y POR DEL ASEO Y POR DEL ASEO Y POR TE DE LOS VECINOS, TE DE LOS VECINOS, TE DE LOS VECINOS, TE DE LOS VECINOS, TE DE LOS VECINOS, BUENA DISPOSICI"N Y HABILIDAD DE BUENA DISPOSICI"N Y HABILIDAD DE BUENA DISPOSICI"N Y HABILIDAD DE BUENA DISPOSICI"N Y HABILIDAD DE BUENA DISPOSICI"N Y HABILIDAD DE LOS NA LOS NA LOS NA LOS NA LOS NA TURALES DEL P TURALES DEL P TURALES DEL P TURALES DEL P TURALES DEL P AS Y NOBLEZA AS Y NOBLEZA AS Y NOBLEZA AS Y NOBLEZA AS Y NOBLEZA PROP PROP PROP PROP PROP AGAD AGAD AGAD AGAD AGAD A EN L Y EN LA ISLA A EN L Y EN LA ISLA A EN L Y EN LA ISLA A EN L Y EN LA ISLA A EN L Y EN LA ISLAEntro a principiar este captulo con una materia que, entre las varias que componen esta obra, me persuado ser singularmente apetecida de la curiosidad de los lectores, porque para el genio de los ms y no de los de menos categora, son muy agradables las noticias del traje, adorno y lucimiento que gastan los moradores

PAGE 93

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /79 /79 /79 /79 /79 de las regiones que no han visto, y as para satisfacer su deseo y no omitir circunstancia alguna de cuantas los escritores de mejor nota juzgan concernientes a estos asuntos, dar la que corresponda al que he propuesto tocar aqu. El traje usual de los hombres y de las mujeres en esta ciudad es el mismo, sin diferencia, que el que se estila y usa en los ms celebrados de Espaa, de donde se le introducen y comunican inmediatamente las nuevas modas con el frecuente trfico de los castellanos en este puerto. De modo que apenas es visto el nuevo ropaje, cuando ya es imitado en la especialidad del corte, en el buen gusto del color y en la nobleza del gnero, no escasendose para el vestuario los lienzos y encajes ms finos, las guarniciones y galones ms ricos, los tises y telas de ms precio, ni los tejidos de seda de obra ms primorosa y de tintes ms delicados. Y no slo se toca este costoso esmero en el ornato exterior de las personas, s tambin en la compostura interior de las casas, en donde proporcionalmente son las alhajas y muebles muy exquisitos, pudiendo decirse sin ponderacin que en cuanto al porte y esplendor de los vecinos, no iguala a la Habana, Mxico ni Lima, sin embargo de la riqueza y profusin de ambas Cortes, pues en ellas, con el embozo permitido, se ahorra o se oscurece en parte la ostentacin, pompa y gala; pero ac siempre es igual y permanente, aun en los individuos de menor clase y conveniencia, porque el aseo y atavo del caballero o rico excita o mueve al plebeyo y pobre oficial a la imitacin y tal vez a la competencia. Esta poca moderacin en los primeros y exceso notable en los segundos es causa de atrasarse aquellos en sus caudales y de que no se adelanten stos en sus conveniencias, pues por lo general todo lo que sobra de los gastos precisos para la mantencin o sustento corporal se consume en el fausto y delicadeza del vestuario y en lo brillante y primoroso de las calesas, de que es crecido el nmero y continuo el uso, y en otros destinos de ostentacin y gusto, de suerte que no conformndose muchas veces el recibo con la data, o la entrada con la salida, resulta el que queden al cabo del ao empeados; lo que se hace constante por el poco o ningn dinero que, a excepcin de muy sealadas casas, se suele encontrar en las de los vecinos ms acomodados, al mismo tiempo que se hacen notorias sus deudas o crditos. Supongo como tan cierto este punto, que aunque no concurriese la expresada razn, es asentado que no permiten las circunstancias del pas la adquisicin y conservacin de mucha riqueza, porque siendo tan excesivamente mayor la porcin de los gneros que se necesitan comprar que el producto de los frutos que se

PAGE 94

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 80\ 80\ 80\ 80\ 80\ logran vender, es consiguiente el que siempre les quede muy poca o ninguna sustancia, porque no sufragan cumplidamente lo que dejan los tabacos, azcares y corambre, que es lo principal de su comercio, al consumo de las ropas, harinas, caldos, esclavos, cobres y otros efectos precisos para la subsistencia de las personas y de las haciendas; pero no es dudable el que contribuye mucho para el atraso de stas el desorden notado, as en el fausto y pompo del vestuario como en el primoroso adorno de las casas, de la delicadeza y abundancia de los manjares, licores y dulces en los convites, visitas y funciones pblicas, en que se solicita con emulacin lo ms exquisito y costoso. Al lucimiento y primor del vestuario corresponde el aseo y limpieza de las personas, siendo en el sexo mujeril casi extremoso este cuidado; pero todo contribuye, as en los varones como en las hembras, para hacerlos ms decentes y bien parecidos, pues por lo general son los unos y las otras en rostros y cuerpos de buena proporcin, gentileza y arte, prendas de que se suelen pagar algo, pero de que tambin saben aprovecharse airosamente en los actos y ocasiones que se les ofrecen, sin demasiada afectacin, manifestndolas con gracia y compostura en los bailes, y con decencia y honestidad en los conciertos y representaciones. No solamente gozan los nacidos en este pas de los expresados dotes, s tambin de nimos generosos y de agudos ingenios, que los han hecho clebres as en los teatros de Belona como en las palestras de Minerva: verdad que testifican algunos autores, y con especialidad el Marqus de Altamira, de quien copiar la sucinta prosa, omitiendo los elegantes versos. “Los criollos, dice hablando de los naturales de esta ciudad, logran gentileza en los cuerpos, belleza en las caras, afable trato, discrecin y mucha urbanidad. Las damas son serias, honestas, pulidas y agraciadas; y aquellos han sabido, entre los aseos de Adonis, esgrimir el arns de Marte”. Pero la prueba mejor de esta verdad ser el eptome de varones ilustres que en todas lneas ha producido en solo dos siglos esta ciudad, y tendr su lugar en este obra, porque el crdito y alabanza que han granjeado con su virtud y aplicacin a la patria, ser entre las que merece la ms sublime, como dijo un discreto: Summa laus Patri sola virtus est civium. Lo expuesto arriba no se limita a slo los originarios de esta ciudad, hijos y descendientes legtimos de espaoles, en quienes la diferencia de origen y educacin puede influir o perfeccionar tan nobles cualidades, sino que se extiende con regular proporcin a los pardos y negros nacidos en ella, pues a ms de ser bien dis-Florencia, Histor. de la prov. de N. Esp., lib. 1, f. 22. D. Martin de Beyt, dedic. de la or. fun. de Rezin. Descr. de la Habana, p. 11. Petrarca, De prosp. fort., dilog. 15 de patr. glor.

PAGE 95

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /81 /81 /81 /81 /81 puestos en lo corporal, son muy aptos y suficientes para los oficios mecnicos a que comnmente se aplican y en que salen ventajosos maestros, no digo de los ms nfimos como son los de zapateros, sastres, albailes y carpinteros, pero aun de aquellos que necesitan y piden ms habilidad, pulimento y genio, como son el de platera, escultura, pintura y talla, segn lo manifiestan sus primorosas obras; descubrindose en ellos ingenio para ms grandes cosas, y unos espritus ms a propsito para la guerra, lo que han comprobado en las expediciones que se han ofrecido, con crdito de la nacin y de la Patria; como ya he dicho.1No siendo para m dudable que si en los primeros obra tan hidalgos efectos la nobleza de sangre derivada de los ilustres espaoles de quienes los ms descienden, influya el ejemplo en los segundos tan estimables calidades: porque la eficacia de aqul en los principales mueve mucho a los inferiores, y as se ve, como escribe elegante un autor en las heroicas rimas de su clebre poema de San Rafael, que porque en los caballeros cordobeses, y aun en todos los andaluces, es casi natural propensin y honrado ejercicio hacer mal a los caballos, picar y dar rejn a los toros y esgrimir la espada, engendra este ejemplo en la gente vulgar iguales inclinaciones. Discurso que slo me persuado tendr contra s el disenso de los dictmenes de aquellos que niegan a estas partes un carcter tan apreciable como el de la nobleza; asunto en que muy de intento debo amplificarme por honra de la patria y amor a una verdad, que teniendo tan firmes y evidentes apoyos en la historia y en otros monumentos de grave autoridad, la pretenden ofuscar y confundir la ignorancia o la malicia, queriendo, conspiradas contra aquella, hacer pasen como invenciones fabulosas las noticias irrefragables de la nobleza establecida y propagada en Indias, cuyas conquistas y conveniencias no fueron slo incentivo de espritus vulgares, sino de nimos nobles y corazones generosos. El cronista Herrera, hablando del apresto que hizo en Castilla Pedrarias Dvila para la jornada del Darin, dice que la nobleza espaola prevenida para pasar a Italia con el Gran Capitn Gonzalo Hernndez de Crdoba, luego que penetr haber variado el Rey Catlico la idea de que no marchase este caudillo, buscando un nuevo rumbo a los aumentos de honor y utilidad, se ofreci toda a seguir el ejrcito destinado para estas partes bajo la conducta del citado Pedrarias, que llegado a Sevilla hall 2,000 mancebos nobles, lucidos y bien aderezados; pero que no sindole posible 1. Omitido en las tres ediciones conocidas. Ferrin, canto 1. Dc 1, lib. 10, p. 273.

PAGE 96

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 82\ 82\ 82\ 82\ 82\ traer tantos porque el nmero fijo eran 1,200 hombres, se vio obligado por ruegos y empeos a extenderse hasta el de 1,500 que embarc consigo. Toda esta bien nacida juventud pas entonces a estas regiones, y es creble que, ya dispuesta la restante para pasar a ella, se encaminase a otra distinta empresa que en aquella edad eran tan repetidas, llenando estos nuevos dominios de la Corona de habitadores de los ms conocidos solares de los reinos de Espaa, los cuales, no estancndose en una sola provincia, se derramaban por otras, y, segn consta de la historia de Herrera y Bernal Daz, muchos hidalgos del ejrcito de Pedrarias se trasladaron con su licencia a esta isla de Cuba, llamados de la noticia que a la sazn corra de su conquista y poblacin, siendo muy verosmil que tomasen algunos asiento y vecindad en ella. Haciendo referencia a un moderno y docto escritor de los linajes nobles que ilustraron a la ciudad de Cdiz despus de su restauracin de la morisma, afirma que el trfago general de este Nuevo Mundo la deshered de la mayor parte de sus primeras familias, devastacin que regularmente creemos experimentaran las dems poblaciones de Espaa, con decoroso aumento de estos reinos, si bien un autor tan grave y un ministro tan instruido como Don Jernimo Ustriz no quiere se atribuya la despoblacin que hoy padecen aquellos dominios al comercio y poblacin de stos, pues antes conviene en que el pasaje de los espaoles a estas partes ha contribuido mucho al fomento de sus casas y parentelas, y a vincular en estas provincias la fe catlica y la lealtad y sangre castellana; pero sase lo uno o lo otro, de cualquier modo se prueba y convence tienen aquel distinguido origen los que han nacido en estas partes. Y si, como persuade el mismo Padre Fray Jernimo de la Concepcin, el pretexto de pasar a este Nuevo Mundo ha enriquecido al propio Cdiz con la vecindad de otros individuos de ilustre alcurnia, es consiguiente que por la misma causa y con mayor razn gocen las Indias, en otros semejantes, el esplendor y honra de linajes muy esclarecidos; lo que si respecto de muchas partes de ellas es inconcuso, tambin lo es respecto de nuestra Isla y ciudad de la Habana, como se colegir de lo que dir en abreviatura para que los discretos infieran lo que omito, pues el len se conoce por la ua y el gigante se computa por el dedo. El citado Castillo en la misma Historia de Nueva Espaa, dando noticia del arribo de Corts al puerto de la Trinidad de esta Isla, refiere que en dicha villa estaban poblados muy buenos hidalgos, y relaciona nominadamente los que de ella salieron para laDc. 2, lib 1, cap. 17, p. 47. Hist. de N. Esp., cap. 1, fol. 1. Emporio del mundo, 1. 5, cap. 7, n. 31 y 37, f. 390. Terica y prct. del comercio y marina, c. 12, f. 23. Emporio del mundo, cap. 6, n. 1, fol. 289. Hist. de N. Esp., cap. 21, fol. 14.

PAGE 97

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /83 /83 /83 /83 /83 jornada, y que de la de Sancti Spritu, en que haba personas de mucha calidad, atrajo entre otros a Alonso Hernndez Portocarrero, primo del Conde de Medelln, y aade tambin que de nuestra Habana le siguieron personas de calidad, fuera de otros soldados de cuyos nombres no haca memoria, dejndola solamente de los que se distinguan por su nobleza y califican la que muy desde los principios tuvieron estas poblaciones, y en donde dejaran muchos de ellos conocida descendencia. Escribe Garcilaso que Vasco Porcallo de Figueroa, vecino de la villa de Trinidad, era pariente cercano de la casa de Feria, y siendo constante por un real despacho expedido en favor del Capitn Esteban de Miranda en 15 de abril de 1635 el que dej legtima sucesin en la del Puerto del Principe, cmo se le podr negar tan claro origen a los que merecieron tan ilustre progenitor, ni a los que han tenido otros semejantes? Del mismo cronista se percibe y entiende que vinieron a esta Isla con el Adelantado de Florida Hernando de Soto, dos hermanos Osorios de la casa de Astorga, y habiendo casado el uno y tenido descendencia conocida en esta ciudad, dej en las venas de su prole el finsimo esmalte de su sangre, que late hoy en las ms esclarecidas de Castilla. El genealogista Alonso Lpez de Aro en el nobiliario que dio a luz y corre con la reserva y limitacin que no ignoro, ni obsta a mi propsito, tratando de la casa y descendencia de los seores de la villa de Requena y entronque con los de Hanabanilla, numera, entre otros hijos de Don Tristn de Avellaneda y Doa Beatriz Manrique de Rojas, a Jernimo de Rojas y Avellaneda, Regidor de Toledo, y sin revolver mucho los archivos o desentraar los protocolos de esta ciudad, se hallar que este mismo, o un hijo suyo del propio nombre, fue sobrino y heredero de Juan de Rojas, vecino poblador de la Habana, y que ocup en ella el expresado Jernimo el empleo de alcalde ordinario el ao de 1572, y que avecindado, dej sucesin legtima en ella aunque extinguida ya la varona. Sobre todo lo dicho pondr un testimonio muy autorizado y no menos concerniente al asunto, el cual produce el Duque de Veragas en una representacin hecha a la Serensima Seora Reina Madre y a su Consejo con el motivo de la fatal prdida de su isla de Jamaica, en que refiere que la villa principal, nombrada Santiago de la Vega, tena 600 vecinos y entre ellos familias muy principales y nobles, descendientes de sus conquistadores, y que los empleos civiles los ocupaban siempre personas calificadas que reconocan el mismo origen: de donde se deducen dos cosas favorables a nuestro intento, la una que respectivamente tuvieron las poblacionesIbid., c. 23, f. 15 vta. Inca, Histor. de la Flor., cap. 12. Nob. geneal., t. 12, f. 370. Autos acord. del Consejo Real, 231, f. 49. Memor. del Duq. de Veraguas, p. 15.

PAGE 98

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 84\ 84\ 84\ 84\ 84\ de Cuba vecinos de igual honor, de quienes se conserva legtima descendencia; y la otra que, habiendo sido la Habana y Cuba el asilo de muchas o de las ms familias jamaicanas despus de la experimentada desgracia, se hallan con este aumento de vecinos distinguidos. Al mismo propsito pudiera aadir otros testimonios, autoridades y ejemplares que llenasen un grande volumen; pero no queriendo que esta demasiada prolijidad haga enfadosa la de este captulo, me contentar con producir por ltimo un documento suficiente a desvanecer la preocupacin de algunos individuos que hacen en este asunto gala de la obstinacin, o que a lo menos quedan siempre escrupulosos de la verdad, hallndose bien comprobada la que he propuesto en una real cdula fecha en Madrid a 23 de noviembre de 1652, en la cual, para allanar Su Majestad la resistencia que algunos vecinos ilustres de esta ciudad hacan para no alistarse en la Compaa de Caballeros que haba formado el Gobernador Don Diego de Villalva y Toledo, juzgando poco correspondiente a su nobleza servir en ella, se dign, para vencer el reparo, declarar su real voluntad y concederles las preeminencias y privilegios que parecen de su contexto y convencen con evidencia cun justificada y notoria sera la calidad de los expresados vecinos, pues en una materia tan del servicio del Rey y satisfaccin del Gobernador, resistieron y disputaron lo que conceban no era conforme a ella. Baste decir, para mayor confirmacin de nuestro asunto, que si en aquellos primeros tiempos se establecieron en estas nuevas poblaciones personas hidalgas y distinguidas que trajo a estas partes el motivo de sus conquistas, ahora por otras razones y circunstancias se radican muchas de iguales nacimientos, de quien resulta el lustre y esplendor de diversas familias, poseyendo algunas mayorazgos, vnculos y rentas de casas muy antiguas y calificadas de Espaa, como no se ignora en aquellos reinos y es pblico en esta ciudad, de donde si acaso han salido por desgracia algunos centauros biformes (perdnese la impropiedad de la frase, pero no la malicia del concepto), como escribe la inconsideracin del Marqus de San Andrs en un romance que corre impreso con sus cartas, oscureciendo la candidez del papel con los salpiques de su sangre ms que con los borrones de su tinta, debo advertirle que en todas partes corren las ms finas prpuras sujetas al deslustre de una mancha, las ms perfectas bellezas al descuido de un lunar, y las ms delicadas pieles a la casualidad de alguna pinta, porque, como en el rebao de Labn, unas ovejas suelen salir de un mismo pelo y otras con alguna mezcla de colores.

PAGE 99

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /85 /85 /85 /85 /85 No he podido en este asunto esquivar la respuesta, porque no cabe en la esfera del ms prudente disimulo la tolerancia de semejantes injurias, pues fuera incurrir por esta necia insensibilidad en la horrible censura que fulmina contra los buenos patricios una erudita pluma carmelitana, graduando por culpable ingratitud el silencio, cuando heridos en la reputacin el cuerpo o los miembros de la repblica, disimulan sus naturales la ofensa, debiendo, armados de la obligacin y el respeto, solicitar el desagravio a cualquiera costa, omisin que sera en m ms reprensible, dejando correr contra el argumento de este captulo una expresin tan indecorosa, sin la menor repulsa, pues en tales casos debe dispensrsele a la modestia cualquier desahogo, y a la pluma menos ligera algn descompasado rasgo, pues el mismo Apstol San Pablo, dio voces para atajar la injuria que se haca a su nobleza, no queriendo usar del silencio cuando era en contra de su honra el agravio.CAPTULO XX CAPTULO XX CAPTULO XX CAPTULO XX CAPTULO XX DEL GOBIERNO Y CAPIT DEL GOBIERNO Y CAPIT DEL GOBIERNO Y CAPIT DEL GOBIERNO Y CAPIT DEL GOBIERNO Y CAPIT ANA GENERAL ANA GENERAL ANA GENERAL ANA GENERAL ANA GENERAL DE EST DE EST DE EST DE EST DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD E ISLA, NOTICIAS AD E ISLA, NOTICIAS AD E ISLA, NOTICIAS AD E ISLA, NOTICIAS AD E ISLA, NOTICIAS DE SU JURISDICCI"N, PREEMINENCIAS DE SU JURISDICCI"N, PREEMINENCIAS DE SU JURISDICCI"N, PREEMINENCIAS DE SU JURISDICCI"N, PREEMINENCIAS DE SU JURISDICCI"N, PREEMINENCIAS Y F Y F Y F Y F Y F ACUL ACUL ACUL ACUL ACUL T T T T T ADES ADES ADES ADES ADESPasando de la descripcin material de la Habana, y de las circunstancias de sus vecinos y naturales que como miembros componen el cuerpo civil de la repblica, tratar de los tribunales que la forman y autorizan y gozan de jurisdiccin ordinaria y delegada para la administracin de justicia, cobro de la Real Hacienda y rgimen econmico de ella, comenzando por el primero en lo secular, que es el de su Gobernador y Capitn General, que casi siempre o muy desde los principios ha residido aqu, pues aunque el ao de 1607 fue cuando se declar por Su Majestad que el Gobernador de la Habana fuese el Capitn General de toda la Isla, consta de la misma cdula que mucho tiempo antes tenan su asiento en ella, y lo verifican tambin muchos monumentos antiguos y es la razn de haberla reputado algunos autores capital de Cuba. Error muy disculpable en Mr. de Chevigni, as por no ser nacional, como porque atendiendo como se ha dicho a que tienen en ella su asiento los Gobernadores y su residencia los Obispos, la han juzgado probablemente la cabeza de la Isla, concurriendo a ms de estos requisitos la circunstancia de que las leyes establecidasP. F. Ger. de S. Joseph, Gen. de la Hist., pte. 3, cap. 8, pg. 219. Scn. de corte, trad. por Bap. Camp., 2 pte., pg. 206.

PAGE 100

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 86\ 86\ 86\ 86\ 86\ para el Gobierno Poltico, Econmico y Eclesistico, han salido de esta ciudad, formndose en ella cuando era villa, en virtud de real facultad, por el Doctor Alonso de Cceres, las ordenanzas municipales que pertenecen al primero y segundo, y despus las constituciones sinodales que corresponden al ltimo, por el seor obispo Don Juan Garca de Palacios el ao de 1680, lo que sin duda acredita a la Habana para ser tenida por nica cabeza de toda la Isla, pues hablando Isaas de la ciudad de Sin, y queriendo explicar sus mayoras sobre todas las de Judea como metrpoli de Israel, dijo as: quia de Sion exibit lex, frase con que manifest el Profeta la preeminencia y superioridad que gozaba sobre todas las cosas. La jurisdiccin de este Gobierno y Capitana General se extiende en lo militar y materias de comiso a toda la Isla, y en lo poltico, adems de esta ciudad, comprende las de Trinidad y Matanzas y las villas de Puerto del Prncipe, Sancti-Spritu, Santa Clara, San Juan de los Remedios, Guanabacoa y el pueblo de Santiago de las Vegas, con otras diversas vecindades que son la mayor y mejor porcin de las poblaciones de esta isla de Cuba, de las cuales determino dar en este captulo una breve noticia, expresando las distancias en que se hallan de esta capital, y algunas de las otras circunstancias que pueden contribuir no slo para la inteligencia de los lectores, sino para otros fines de que puede aprovecharse el Estado para adelantar con su fomento el comercio de la nacin en estos dominios. Valindome para el acierto en este particular de lo que dej escrito en su proemio gegrafomercantil el Doctor Don Bernardo de Urrutia y Matos, tan bien instruido en esta materia como lo era en las de su profesin, y en otras muy peregrinas de que se hizo tan capaz su sobresaliente ingenio y feliz estudio. Tiene esta ciudad casi a la vista la villa de la Asuncin de Guanabacoa, porque desde sus riberas descubre la torre principal, y otros edificios y templos de ella. Fundose, como he dicho, el ao de 1554, para establecer los indios naturales que vagaban sin vecindad fija por los montes y haciendas de la jurisdiccin; se halla hoy poblada de espaoles con ms de 700 casas y con un vecindario de 3,000 familias; sus alcaldes y regidores ejercen dentro de sus goteras y haciendas propias de sus vecinos; tiene un convento de San Francisco, iglesia y renta para otro de Santo Domingo, y un hospital nuevamente establecido. El puerto y ciudad de San Carlos de Matanzas, abrigado de un castillo de fortificacin moderna, se le demarca en distancia de 20 leguas de esta ciudad, frente del Canal Nuevo: su baha es hermo-Isai., cap. 2, vers. 3.

PAGE 101

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /87 /87 /87 /87 /87 sa, y por tres ros que recibe saca maderas y buen tabaco; tiene hasta hoy poca vecindad, porque an se est fomentando. Lo mismo son la ciudad de San Felipe y Santiago con ttulo de Marquesado, y la de Santa Mara del Rosario con el de Condado, y el pueblo de Santiago de Compostela,1 fundado en el ao de 1748, a cuya imitacin se podan civilizar otros muchos, especialmente sobre el ro de los Gines, donde por las buenas cosechas de tabaco habitan ms de 200 familias, asistidas por un prroco que les administra los sacramentos y dems auxilios espirituales. Caminando de esta ciudad para el Oriente se encuentra vecina al trmino de su jurisdiccin, a distancia de 80 leguas, la villa de Santa Clara, llamada Pueblo Nuevo, situada en el ms frtil y rico territorio de la Isla, pues a ms de llevar cuantos frutos se cogen en ella, produce tambin algn oro, y da con abundancia cosechas de trigo, higos, rosas y otras plantas que asemejan su pas al de Andaluca; tiene ms de 400 vecinos y saca algn ganado para esta ciudad. A la banda del norte, en igual distancia que la antecedente, est situada la villa de San Juan de los Remedios, nombrada Cayo Viejo, porque de su vecindad sali la poblacin de Santa Clara; tiene 300 vecinos, abundancia de cerdos y tabaco; a poco ms de una legua tiene un surgidero para embarcaciones pequeas, y sirve regularmente de escala a las que trafican desde la Guanaja, en la costa de Puerto del Prncipe, a esta ciudad. Noventa leguas de ella, a la parte del sur, se halla situada la de Trinidad, poblada de 500 a 600 vecinos, con un convento de San Francisco; su puerto ms traficado es incmodo por servirse de un ro; pero tiene a distancia de dos leguas la baha de Casilda, y otros surgideros no muy distantes. Hace azcar y coge buen tabaco, y aunque el terreno es alto y pedregoso, logra mejores cosechas que otros lugares por la aplicacin y trabajo de sus vecinos: comercia con Cartagena y Portobelo que la proveen de dinero y con Campeche de que saca venados y algunos ajuares. Entre esta poblacin y Cayo Viejo, 100 leguas de la Habana, est situada la villa de Sancti-Spritu, de 3,000 vecinos, con convento de San Francisco y un hospicio de Santo Domingo. Tiene trapiches en que hace miel de que labra aguardiente para su gasto. Coge tabaco y abunda de ganado, trata con Portobelo y Chagres por dos surgideros, el uno en el ro de Sas, seis leguas distante, y el otro siete leguas al sur, con aguada, playa y anclaje para todos los bajeles nombrado Tayabacoa. 1. Santiago de las Vegas (Provincia de la Habana).

PAGE 102

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 88\ 88\ 88\ 88\ 88\ Estas cuatro poblaciones comparten un territorio de 65 leguas a lo largo y ms de 20 de ancho: la menor porcin cabe a la Trinidad, y la mayor a Sancti-Spritu, con hermosos ros que pueden regar todo el pas. A 150 leguas de la Habana se halla la villa de Puerto del Prncipe, que sobresale en la arquitectura y caudales; tiene 50 leguas de jurisdiccin a lo largo y como 22 a lo ancho, con un Surgidero al norte, nombrado la Guanaja, en distancia de 10 leguas, y dos al sur para todas embarcaciones, sus nombres Santa Mara y Santa Cruz. Estos, y lo opulento de sus haciendas, lo hacen mercantil en carne, cueros, sebo, azcar, mulas y tejidos de palma que suplen y aun mejoran los de esparto. El padrn de sus dos parroquias principales cuenta 14,380 personas: tienen dos conventos de San Francisco, y la Merced calzada, y un hospital de San Juan de Dios, colegio de la Compaa de Jess, y una iglesia y viviendas destinadas para recoleccin de menores observantes, para que espera licencia. Sus ingenios llegan a 60, y los criaderos de vacas, cerdos, cercados de mulas, estancias y vegas de labor, pasan de mil. En todas estas poblaciones hay un Ayuntamiento que elige cada ao dos alcaldes ordinarios y dos de la hermandad (a excepcin de Guanabacoa a quien hoy se le ha concedido nombre slo uno de la ltima clase, y el pueblo de Santiago que no usa de la facultad por lo respectivo a esta misma) por quienes se les administra justicia, un sndico procurador del comn, mayordomo y dems oficios de repblica, que todas llevan confirmacin de la Capitana General. Por lo que mira a lo eclesistico tiene un comisario de Inquisicin, un subdelegado particular de Cruzada y un vicario forneo, uno o dos curas, sacristn mayor y proporcionado clero. Presenta este Gobierno, por regala del Vicepatronato, ms de 28 beneficios curados y poco menos simples, provee en propiedad dos tenientes de gobernador, capitanes a guerra, el uno en la villa de Santa Mara del Puerto del Prncipe, y el otro de la ciudad de la Trinidad y tres villas anexas, que gozan de salario cada uno mil pesos, situados en descaminos, en intern todos los empleos militares de su jurisdiccin que son muchos, as de la tropa arreglada como del Cuerpo de las milicias urbanas. Tuvo largo tiempo teniente letrado, que a los principios sera con nombramiento suyo, hasta que el ao de 1664 se orden que se proveyese por consulta del Supremo Consejo de las Indias. El sueldo que tuvieron los gobernadores de esta plaza antiguamente era de 3,308 pesos, pero ya de algunos aos a esta parte se les ha

PAGE 103

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /89 /89 /89 /89 /89 sealado 10,000 pesos anuales, que con dos mil que gozan como conservadores de la Real Compaa de esta Isla, que era lo mismo que tenan antes por la de negros, y otros debidos y gruesos emolumentos, hace que se hermanen en este empleo el honor y la conveniencia, siendo hoy dignamente estimado por uno de los de mayor confianza, lustre y autoridad de los de Indias, a excepcin de los Virreinatos de los tres Reinos establecidos en ellas, en cuya atencin se ha tenido por ascenso la promocin de otros gobiernos y presidencias para el de esta ciudad, de que hizo tan honroso aprecio Don Francisco Dvila Orejn, que lo obtuvo ha cerca de un siglo, que no dud decir y expresar que su manejo y posesin le haba constituido feliz, como puede verlo el curioso en la obra que cito y corre impresa. Ultimamente se ha dignado Su Majestad conferir a este empleo la superintendencia del Real y Apostlico Tribunal de la Santa Cruzada, en las nuevas rdenes y disposiciones expedidas para el rgimen y gobierno de l, y de esta facultad y ejercicio se hallan en posesin desde el ao de 1753. Las personas que han gobernado esta ciudad desde su fundacin, as como tenientes del Adelantado de ella y de sus primitivos Gobernadores, y despus con el carcter de Capitanes Generales, son las que expresar sucesivamente en ste y el inmediato captulo, valindome de las noticias que he podido adquirir en algunas historias de las de este Nuevo Mundo, cdulas reales y libros capitulares de esta ciudad, documentos de igual autoridad todos. Aos 1518.—Pedro de Barba, Teniente del Gobernador Diego Velzquez, segn la Historia de la Conquista de Nueva Espaa. 1538.—Juan de Rojas, segn la de Florida. 1539.—Hernando de Soto, Adelantado de dicha provincia, Caballero del orden de Santiago, Gobernador y Capitn General de esta Isla. 1539.—El mismo Juan de Rojas con Doa Isabel de Bobadilla, mujer del Adelantado, segn la del Inca. 1545.—Licenciado Juan de vila, conforme a la Historia del Nuevo Reino, escrita por Don Lucas Fernndez de Piedra Hita. 1547.—Licenciado Antonio de Chvez, Gobernador de esta ciudad e Isla, segn real cdula del ao de 1548. 1549.—Doctor Gonzalo Prez de Angulo, Gobernador. 1550.—Juan de Hinestrosa, como Lugarteniente del antedicho, por haber salido a visitar la comarca.

PAGE 104

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 90\ 90\ 90\ 90\ 90\ 1554.—Diego de Masariegos, cuyo ttulo fue despachado en Valladolid a 21 de marzo de 1551, haba militado en Mxico contra los indios minges y chapotecas,2 segn los autores que van al margen. 1556.—Juan de Rojas, como teniente del antedicho, por haber pasado a visitar la ciudad de Santiago de Cuba. 1565.—Garca Osorio, Gobernador y Capitn General. 1568.—Pedro Melndez de Avils, Caballero del Orden de Santiago, Adelantado de la Florida, Gobernador y Capitn General. 1568.— Doctor Francisco de Zayas, como Teniente por ausencia del dicho. 1569.—Diego de la Rivera y Cepero, Gobernador y Justicia Mayor de esta ciudad e Isla. 1570.—Pedro Melndez Mrquez, sobrino del Adelantado, en virtud de nombramiento suyo por ausentarse de esta ciudad. 1571.— Juan Alonso de Navia, por nombramiento del referido Adelantado con motivo de pasar el antedicho a socorrer la Florida. 1572.—Pedro Melndez Mrquez. 1574.— Sancho Pardo Osorio, por el mismo delantado, Persudome con fundamento que este sujeto el ao de 1600 obtuvo el empleo de General de galeones 1576.—Don Gabriel de Montalvo, del orden de Santiago, Alguacil mayor de la Inquisicin de Granada, Gobernador y Capitn General. 1577.—Diego de Soto, su Lugarteniente. 1578.—Capitn Francisco Carreo, Gobernador. 1580.—Licenciado Gaspar de Torres, Gobernador. 1584.—Gabriel de Lujn, Gobernador y Capitn General y Alcaide de la Fortaleza. 1585.—Pedro Guerra de la Vega, provedo por la Real Audiencia de Santo Domingo por deposicin del antecedente. 1586.—Gabriel de Lujn, restituido. 1589.—Maestre de Campo Juan de Tejeda, del orden de Santiago, Gobernador y Capitn General y Superintendente de las Fortificaciones de las plazas martimas de Indias, Alcaide del castillo de Baserta. 1596.—Don Juan Maldonado Barrionuevo, del mismo orden, Gobernador y Capitn General. 1602.—Don Pedro Valds, Caballero y Alfrez Mayor del dicho 2. Para referirse a los mijes y zapotecas. Dc. 3, lib. 5, c. 14, fol. 174. D. Ign. Salazar, Hist. de N. Esp., c. 16, f. 361. Emporio del mundo, libro 5, cap. 15, pg 382.

PAGE 105

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /91 /91 /91 /91 /91 orden, Comendador de Oreja en ella, Gantilhombre de la casa del Rey, Gobernador y Capitn General, en cuyo tiempo se declar anexa a este Gobierno la Capitana General de la Isla. 1608.—Don Gaspar Ruiz de Pereda, del propio orden, Gobernador y Capitn General. 1616.—Sancho de Alquzar, Gobernador y Capitn General, que antes lo haba sido de la provincia de Venezuela y de la Guayana. 1620.—Sargento Mayor Jernimo de Quero, Alcaide del Morro en virtud de real provisin de la Audiencia, Gobernador y Capitn General. 1620.—General Don Francisco Venegas. Discurro que el grado de General de que usaba era por haberlo sido de galeones el ao de 1617. 1624.—Don Damin Velzquez de Contreras, Gobernador de lo poltico, y [de] la guerra Juan de Esquivel Saavedra como Alcaide del Morro, y despus Cristbal de Aranda que le sucedi. 1625.—Don Juan Francisco Abad de Riva Martn, provedo Gobernador y Capitn General por la Real Audiencia del distrito. 1625.—Doctor Damin Velzquez de Contreras en virtud de real despacho que cito al margen. 1626.—Don Lorenzo de Cabrera y Corvera, del orden de Santiago, Gobernador y Capitn General; antes haba sido Corregidor y Capitn a guerra de la ciudad de Cdiz y castellano de la fortaleza de Santa Catalina.CAPTULO XXI CAPTULO XXI CAPTULO XXI CAPTULO XXI CAPTULO XXI CONTINA LA SERIE DE LOS CONTINA LA SERIE DE LOS CONTINA LA SERIE DE LOS CONTINA LA SERIE DE LOS CONTINA LA SERIE DE LOS GOBERNADORES, HAST GOBERNADORES, HAST GOBERNADORES, HAST GOBERNADORES, HAST GOBERNADORES, HAST A EL TIEMPO A EL TIEMPO A EL TIEMPO A EL TIEMPO A EL TIEMPO PRESENTE PRESENTE PRESENTE PRESENTE PRESENTE Aos 1630.—Don Juan Bitrin de Viamonte, del orden de Calatrava, Gobernador y Capitn General, pas de Presidente a la Isla Espaola. 1634.—Don Francisco de Riao y Gamboa, del orden de Santiago, dem .Torrub., Cr. serap., t. 9, 1. 1, cap. 39. Madrid, 10 de agosto de 1624. Emporio del mundo, 1. 8, c. 7, f. 325, nm. 17.

PAGE 106

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 92\ 92\ 92\ 92\ 92\ 1639.—Don lvaro de Luna y Sarmiento, del orden de Alcntara, hijo de los condes de Salvatierra, dem 1647.—Maestre de Campo Don Diego de Villalva y Toledo, del orden de Santiago, dem 1650.—Maestre de Campo Don Francisco Gelder, del hbito de Alcntara, antes Corregidor y Capitn a guerra de la ciudad de Zamora y su frontera, dem 1654.—Regidor Ambrosio de Soto, Gobernador de lo poltico, y Pedro Garca Montas, Alcaide interino del Morro, las armas. En cuya ocasin, por las controversias que se ofrecieron entre los oficiales de guerra sobre la opcin al Gobierno militar, declar Su Majestad que siendo interino el Alcaide de dicha fortaleza, no sucediese en l, como consta de real despacho en el Pardo a 19 de enero de 1655. 1656.—Maestre de Campo Juan Montao Blzquez, dem Por su muerte. 1656.—Licenciado Diego Rangel, Teniente de Gobernador, lo poltico, y lo militar el Castellano Don J. de Aguirre. 1658.—Maestre de Campo Don Juan de Salamanca, del orden de Santiago, Gobernador y Capitn General. 1663.—Maestre de Campo Don Rodrigo de Flores y Aldana, del hbito de Alcntara y Comendador de las casas de Coria, dem 1664.—Maestre de Campo Don Francisco Dvila Orejn y Gastn, dem ; fue Gobernador de la plaza de Gibraltar ao de 1658, y tuvo la Superintendencia del muelle de ella. Pas de esta ciudad al Gobierno y Capitana General de la provincia de Venezuela. 1670.—Maestre de Campo Don Francisco Rodrguez de Ledesma, del orden de Santiago, dem 1680.—Maestre de Campo Don Jos Fernndez de Crdoba Ponce de Len, del orden de Calatrava, del Consejo secreto de Su Majestad en Lombarda, dem Por su muerte. 1685.—Licenciado Don Manuel de Murgua y Mena, lo poltico y el Capitn de caballos Don Andrs de Munive, las armas. 1687.—General de la artillera Don Diego Antonio de Viana Hinojosa, del orden de Santiago, veinte y cuatro de la ciudad de Crdoba, dem 1689.—Maestre de Campo Don Severino de Manzaneda Salinas y Rojas, del mismo hbito, Gobernador y Capitn General, pas a la Presidencia de Santo Domingo en grado de Teniente de Maestre de Campo General.

PAGE 107

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /93 /93 /93 /93 /93 1695.—General de la artillera Don Diego de Crdoba Lazo de la Vega, Gobernador y Capitn General: fue electo Presidente de Panam el ao de 1700, y el de 1703 pas a Santa Fe; tuvo los honores del Consejo de Guerra. 1702.—Maestre de Campo Don Pedro Nicols Bentez de Lugo, Gentilhombre de la Cmara de Su Alteza Electoral de Baviera, Gobernador y Capitn General. Por su muerte. 1703.—Licenciado Don Nicols Chirino Vandelval, natural de esta ciudad, Teniente de Gobernador, lo poltico, y Don Luis Chacn, natural asimismo de ella, las armas. 1706.—Mariscal de Campo Don Pedro Alvarez de Villarn, Gobernador y Capitn General. Por su muerte. 1706.—Los mismos Don Nicols Chirino y Don Luis Chacn. 1708.—Coronel de infantera Don Laureano de Torres, Marqus de Casa-Torres, del orden de Santiago, antes Gobernador y Capitn General de las provincias de la Florida. Por su deposicin. 1711.—Doctor Don Pablo Cavero, electo Oidor de la Real Audiencia de Santo Domingo, Teniente de Gobernador, lo poltico, y Don Luis Chacn, lo militar. 1711.—Don Agustn de Arriola y Don Pedro Horruitiner, Alcaldes ordinarios, lo poltico. Por muerte del sobredicho Cavero. 1712.—Don Luis Chacn, en virtud de real orden, lo poltico y lo militar. 1713.—Marqus de Casa-Torres, restituido. 1716.—Mariscalde Campo Don Vicente de Raja, Gobernador y Capitn General. Por su retirada a Espaa. 1717.—Teniente Coronel Don Gmez de Mazaver Ponce de Len. Cabo subalterno, Gobernador poltico y militar, pas a ser Sargento mayor de Cdiz con grado de Coronel. 1718.—Brigadier Don Gregorio Guazo Caldern Fernndez de la Vega, del orden de Santiago, antes Corregidor de la ciudad de Mrida, Gobernador y Capitn General, volvi a sta el ao de 1727 con grado de Mariscal de Campo y el empleo de Comandante general de esta Isla y dems de barlovento, que por su muerte recay en el Brigadier Don Juan Jos de Andia Urbina Vivero y Velasco, Marqus de Villahermosa, Vizconde de Santa Clara, seor de Busianos, Regidor perpetuo de la ciudad de Toro, que se mantuvo con dicho encargo hasta que se le destin para el gobierno de Cartagena de Indias, con grado de Mariscal de Campo y despus pas a la Presidencia de Panam de donde se

PAGE 108

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 94\ 94\ 94\ 94\ 94\ restituy a Espaa y fue declarado Conde de Valparaso, Grande de segunda clase, de quien he debido hacer tan particular memoria por las honrosas expresiones que hizo su gratitud a esta nobilsima ciudad por los informes con que acredit su conducta en la Corte. 1724.—Brigadier Don Dionisio Martnez de la Vega, Gobernador y Capitn General, pas a la provincia de Panam, en que obtuvo los empleos de Mariscal de Campo y Teniente General y el de Gentilhombre de la Cmara de Su Majestad 1734.—Mariscal de Campo Don Juan Francisco de Gemes y Horcasitas, Gobernador y Capitn General: fue hecho Teniente General el ao de 1741 y al siguiente se le nombr Virrey de Santa Fe, a donde no pas, y se le confiri el de 1746 el de Nueva Espaa, en que Su Majestad le ha honrado con el ttulo de Conde de Revillagigedo y Gentilhombre de su Cmara con entrada: es hoy Capitn General de los Reales Ejrcitos y decano del Consejo de Guerra. 1746.—Mariscal de Campo Don Juan Antonio Tineo y Fuertes, Gobernador y Capitn General, antes Teniente de Rey y Comandante interino de la plaza de Ceuta. Por su muerte. 1747.—Coronel Don Diego de Pealosa, Teniente de Rey, pas con el carcter de Brigadier al Gobierno de Veracruz y despus se le confiri el empleo de Mariscal de Campo. 1747.—Mariscal de Campo Don Francisco Antonio Cagigal de la Vega, del orden de Santiago, fue antes Gobernador y Capitn a guerra de la ciudad de Cuba, electo Gobernador y Capitn General de la provincia de Caracas y Presidente de la de Guatemala. 1760.—Don Pedro Alonso, Coronel del Regimiento de Infantera de esta plaza y Teniente de Rey interino, gobern lo poltico y militar por ausencia del antecedente, y pas a servir el Virreinato de la Nueva Espaa, vacante por muerte del Marqus de las Amarillas en Mxico, de donde se restituy a Espaa con el empleo de Teniente General de los ejrcitos, y se dio al dicho Don Pedro Alonso el grado de Brigadier. 1761.—Mariscal de Campo Don Juan de Prado Portocarrero y Luna, Coronel del Regimiento de frica, Gobernador y Capitn General. A ms de los sujetos que dejo nominados han sido electos para este Gobierno y Capitana General otros que por varios accidentes no han entrado en posesin, entre los cuales slo tengo fundadas noticias de los siguientes.

PAGE 109

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /95 /95 /95 /95 /95 1624.—Don Garca Girn, Gobernador y Capitn General de Cartagena de Indias. 1678.—Maestre de Campo Don Alonso de Campos y Espinosa. 1707.—Marqus de Casa-Pavn. 1715.—Mariscal de Campo Don Gabriel Cano, que pas de Presidente a Chile. 1742.—Mariscal de Campo Don Pedro Zorrilla San Martn, Marqus de la Gndara Real, del orden de Santiago, Comendador del Palacio de Dos-Barrios, Gentilhombre de la Cmara de Su Majestad Siciliana, Presidente que era de la isla Espaola. Parecindome correspondiente dar en este lugar noticia de los Tenientes de Rey que se han nombrado para esta plaza desde el ao de 1715 que se estableci en ella este empleo, para que sucediendo a los Gobernadores en el mando poltico y militar se evitasen los inconvenientes experimentados de correr separadas las dos jurisdicciones, pondr a continuacin la serie de las personas elegidas para este encargo, con que se finalizar este captulo. 1715.—Coronel reformado Don Pedro Oliver y Fullana. 1717.—Teniente Coronel Don Gmez de Mazaver Ponce de Len. 1718.— Coronel Don Gaspar Porcel y Bustamante. 1730.— Coronel Don Cristbal Pizarro y Mella, primer Comandante del batalln de esta plaza. 1738.—Coronel Don Diego de Pealosa. 1749.—Coronel Don Antonio Guazo de la Torre, Caballero del orden de Santiago, pas de Gobernador y Capitn General a Puerto Rico. 1761.—Coronel Don Dionisio Soler, electo antes Teniente de Rey de Panam.CAPTULO XXII CAPTULO XXII CAPTULO XXII CAPTULO XXII CAPTULO XXII DEL TRIBUNAL DE LOS TENIENTES DE DEL TRIBUNAL DE LOS TENIENTES DE DEL TRIBUNAL DE LOS TENIENTES DE DEL TRIBUNAL DE LOS TENIENTES DE DEL TRIBUNAL DE LOS TENIENTES DE GOBERNADOR, AUDITORES DE GUERRA GOBERNADOR, AUDITORES DE GUERRA GOBERNADOR, AUDITORES DE GUERRA GOBERNADOR, AUDITORES DE GUERRA GOBERNADOR, AUDITORES DE GUERRA Y SERIE DE LOS QUE HA HABIDO EN Y SERIE DE LOS QUE HA HABIDO EN Y SERIE DE LOS QUE HA HABIDO EN Y SERIE DE LOS QUE HA HABIDO EN Y SERIE DE LOS QUE HA HABIDO EN EST EST EST EST EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD ADAunque algunos polticos consideran que el Gobernador y su Teniente forman y componen un mismo tribunal, esto se entiende,Real cd. de Espaa, a 29 de abril de 1731.

PAGE 110

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 96\ 96\ 96\ 96\ 96\ segn otros, cuando la jurisdiccin del ltimo es delegada, pero no cuando es ordinaria y comunicada del manantial de todas que es el Prncipe, y como los tenientes letrados de esta ciudad, desde que son o fueron provedos por el Rey, tienen la expresada jurisdiccin, y por s solos cesan, actan y determinan en lo civil y criminal, con independencia del tribunal de los gobernadores, de ah es que debe tenerse y reputarse como distinto, y tocarlo yo en esta inteligencia separadamente despus del de Gobierno. En la antigedad, como ya apunt en otro lugar, servan por eleccin y nombramiento de los gobernadores, a quienes estaba concedida esta facultad, aunque algunas veces se interrumpa este orden viniendo a ejercer este cargo algunos provistos por el Rey, el que resolvi despus fuesen consultados por el Consejo de Indias y nominados por Su Majestad, gozando la prerrogativa de suceder en el gobierno poltico por muerte o ausencia de los gobernadores, de la que quedaron excluidos con el establecimiento de tenientes de Rey, que desde el ao de 1715 se dispuso hubiese en esta plaza, para cortar los inconvenientes que se ofrecan o dimanaban en caso de faltar los gobernadores, como antes suceda con poco perjuicio de la causa pblica. El tiempo o trmino prefinido para el servicio de la plaza de teniente era el de cinco aos y su salario 919 pesos 32 maravedises en cada uno, con prohibicin de no llevar asesoras, en cuya forma permaneci hasta el ao de 1745 que se sirvi Su Majestad suprimirlo por las controversias acaecidas entre el Gobernador y su Teniente; pero ya en el ao de 1752 se ha vuelto a establecer confirindolo al Doctor Don Martn de Ulloa, con el sueldo de 2,000 pesos que trajo asignados, aunque con la declaracin de ser sin ejemplar esta gracia, en cuya conformidad lo est gozando desde el citado ao, siendo esta providencia dignamente estimada por los superiores y justos motivos que influyen para mantener y autorizar este empleo, sobre cuyo asunto, ya separado de l, escribi una poltica disertacin el Licenciado Don Antonio de Palacin, con razones muy copiosas y slidas que le ministraron sus estudios y experiencia en dicho manejo, de la que hago memoria porque no quede enteramente sepultada en el olvido una obra capaz de perpetuar el crdito de su delicado ingenio y erudicin. Solicitando tambin al mismo tiempo dejar noticia a la posteridad de los sujetos que han ejercido este oficio, los que nominar abajo. 1556.—Licenciado Don Lorenzo Martnez Barba. 1568.—Doctor Francisco de Zayas, Juez de residencia del Gobernador Garca Osorio.J. Daz de la Calle, Mem. de Ind., cap. 30.

PAGE 111

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /97 /97 /97 /97 /97 1571.—Licenciado Diego de Cabrera. 1577.—Licenciado N. de Santi-Esteban. 1584.—Licenciado Ronquillo. 1585.—Licenciado N. Mina y Cevallos. 1589.—Licenciado Juan Francisco de Guevara. 1605.—Licenciado Juan Bernardo Argello. 1606.—Licenciado Melchor Surez de Poago. 1608.—Alonso Ruiz de Valdivieso. 1614.—El nominado Argello. 1617.—Br. Rui Gmez de Prado, por nombramiento del Gobernador Sancho de Alquzar, y separado por ser su pariente. 1617.—Licenciado Don Francisco Dvila y Muoz. 1619.—Licenciado Diego de Vallejo, que gobern lo poltico en virtud de real cdula de 19 de octubre de 1619. 1620.—Doctor Damin Velzquez de Contreras, Consultor del Santo Oficio y Juez de confiscados. 1623.—Licenciado Pedro de Egua Ibez, interino por ausencia del propietario. 1624.—El mismo Doctor Velzquez. 1626.—Doctor Don Pedro Nez Melin: pas despus de Oidor a Guatemala y ltimamente a Mxico. 1627.—Licenciado Don Manuel Muoz de Herrera. 1627.—Doctor Don Pedro de la Puente. 1630.—Licenciado Don Pedro de Pedroso, natural de esta ciudad, interino. 1631.—Licenciado Don Francisco Reje Gorboln, confirmado por la Real Audiencia y Supremo Consejo de las Indias. 1634.—Licenciado Don Pedro de Valds de Villaviciosa, Juez de residencia del Gobernador Don lvaro de Luna. 1641.—Licenciado Don Fernando de Aguilar. 1648.—Licenciado Don Francisco de Molina, Juez de residencia y Visitador de las Reales Cajas. 1649.—Licenciado Don Pedro de Pedroso, interino 1649.—Licenciado Fernando Felipe de Tovar, dem 1649.—Licenciado Don Pablo Laza y Olivares: ste fue el ao de la peste y por sus muertes hubo tan varios nombramientos. 1650.—Licenciado Don Cristbal de Aragn y Alcedo. 1654.—Licenciado Don Antonio de Tapia Catategui, natural de esta ciudad, interino. 1654.—Licenciado Don Gonzalo Serrano. 1656.—Licenciado Don Diego Rangel, Consultor del Santo Oficio y Visitador de la Real Hacienda.

PAGE 112

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 98\ 98\ 98\ 98\ 98\ 1659.—Licenciado Don Nicols Muoz Gadea, Juez de residencia del Gobernador Don Rodrigo de Flores. 1664.—Licenciado Don Luis Coronado, desde cuyo tiempo se proveyeron sucesivamente por el Rey. 1670.—Licenciado Don Antonio de Tapia, interino. 1672.—Licenciado Don Antonio Ortiz de Matienzo, Caballero del orden de Santiago. 1677.—Licenciado Don Juan Bautista de Santiago. 1684.—Licenciado Don Manuel de Murgua y Mena, pas a ser Oidor de la Casa de Contratacin de Sevilla. 1687.—Licenciado Don Francisco Manuel de Roa. 1692.—Licenciado Don Pedro Dez de Florencia. 1697.—Licenciado Don Matas Pez Cabeza de Vaca. 1699.—El citado Florencia, interino. 1701.—Licenciado Don Nicols Chirino Vandelval, Colegial del insigne de San Ramn, Catedrtico Regente de prima de filosofa en la Universidad de Mxico, Oidor de Santo Domingo, Juez de residencia del Coronel Don Jos Canales, Gobernador de Cuba, y despus Alcalde de Corte en Mxico. 1708.—Licenciado Don Jos Fernndez de Crdoba, depuesto por el Marqus de Casa Torres. 1711.—Doctor Don Pablo Cavero, electo Oidor de la Audiencia en Santo Domingo, Juez de pesquisa del expresado Marqus. 1713.—Licenciado Don Prudencio Antonio de Palacios, Visitador de los Ministros de Real Hacienda de esta ciudad, electo Oidor de Santo Domingo: pas el ao de 1716 de Visitador al Reino de Nueva Espaa, ya con plaza de Consejo de Hacienda; fue Oidor de Guadalajara y Fiscal del Rey en la de Mxico, de donde pas al Supremo Consejo de Indias con hbito de Calatrava. 1716.—Licenciado Don Pedro Nicols de Morales, interino. 1717.—Licenciado Don Jos de Aguirre, antes Teniente de Gobernador de la provincia de Yucatn y despus Oidor de las Audiencias de Santo Domingo y Mxico. 1721.—Doctor Don Juan Flix Garca Chicano, Consultor del Santo Oficio, Teniente de Gobernador de la misma provincia, Oidor de Santo Domingo. 1730.—Doctor Don Jos Sotilloverde, que siendo Teniente de Gobernador de esta ciudad, pas de orden de Su Majestad a tomar la residencia del Presidente de Santo Domingo Don Francisco de la Rocha, y despus fue Oidor de aquella Audiencia.

PAGE 113

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /99 /99 /99 /99 /99 1738.—Licenciado Don Antonio de Palacn y Gatica, natural de esta ciudad, Colegial del insigne de San Ramn de Mxico y Catedrtico fundador de una de Leyes en esta Universidad de la Habana. 1752.—Doctor Don Martn de Ulloa, del orden de Santiago y este ao de 1761 Oidor honorario de la Real Audiencia de Santo Domingo y electo Fiscal de ella.CAPTULO XXIII CAPTULO XXIII CAPTULO XXIII CAPTULO XXIII CAPTULO XXIII DEL TRIBUNAL DE ALCALDES DEL TRIBUNAL DE ALCALDES DEL TRIBUNAL DE ALCALDES DEL TRIBUNAL DE ALCALDES DEL TRIBUNAL DE ALCALDES ORDINARIOS, NMERO DE REGIDORES ORDINARIOS, NMERO DE REGIDORES ORDINARIOS, NMERO DE REGIDORES ORDINARIOS, NMERO DE REGIDORES ORDINARIOS, NMERO DE REGIDORES Y OFICIALES DE QUE SE COMPONE Y OFICIALES DE QUE SE COMPONE Y OFICIALES DE QUE SE COMPONE Y OFICIALES DE QUE SE COMPONE Y OFICIALES DE QUE SE COMPONE EL AYUNT EL AYUNT EL AYUNT EL AYUNT EL AYUNT AMIENTO DE EST AMIENTO DE EST AMIENTO DE EST AMIENTO DE EST AMIENTO DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD AD Y OTRAS NOTICIAS DE L Y OTRAS NOTICIAS DE L Y OTRAS NOTICIAS DE L Y OTRAS NOTICIAS DE L Y OTRAS NOTICIAS DE LA ms de los expresados Tribunales tiene esta ciudad el de los Alcaldes ordinarios, que se eligen anualmente por su Cabildo el primer da de enero, los cuales gozan de igual jurisdiccin que los precedentes, como se declar por real provisin de la Audiencia del distrito en 17 de febrero de 1726, y se confirm por ejecutoria del Supremo Consejo de Indias fecha en Badajoz a 16 de enero de 1729, libradas una y otra con motivo de la competencia que principi el Conde de Casa Bayona y continu Don Gabriel de Santa Cruz, alcaldes ordinarios, con los gobernadores Don Gregorio Guazo y Don Dionisio Martnez de la Vega, sobre la novedad introducida por el primero de admitir para ante su Tribunal recursos de apelacin de las determinaciones de dichos alcaldes, y no darles el tratamiento de seores que les corresponda, cuyos puntos se decidieron a favor de la Justicia ordinaria de esta ciudad, as por la posesin en que se hallaba conforme a las leyes de estos Reinos, como por haber ejercido siempre estos empleos los vecinos ms calificados y de las familias ms antiguas y distinguidas, atencin con que (salvo uno u otro ejemplar que no hace regla) ha procedido comnmente el ilustre Cabildo de esta muy noble y leal ciudad. Compsose ste a los principios de su fundacin de tres regidores, cuyo nmero se aument hasta el de seis, que por la ordenanza municipal se consider ser competente a la vecindad que entonces haba, incluyndose en el citado nmero, a ms de los oficiales reales (que por disposicin circular se les concedio esta prerrogativa) el alguacil mayor y depositario general, siendoOrdnza. Municipal 10.

PAGE 114

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 100\ 100\ 100\ 100\ 100\ el primero que obtuvo este ltimo empleo Antn Recio, que entr a servirlo en virtud de real cdula fecha en Madrid a 15 de diciembre de 1567, en cuyo ao se mand pregonar de orden del Rey el oficio de alfrez mayor de esta villa, a que no hubo quien hiciese postura; y aunque por el de 1590 consta lo ejerca Don Jorge de Baeza y Carvajal, me persuado fue por nombramiento del Gobernador, que por aquellos tiempos usaban de esta facultad, segn se infiere de varios ejemplares, corroborando este juicio lo poco que parece permaneci en la prevenida ocupacin y el no haberle sucedido en ella otra persona, hasta que se concedi muchos aos despus a la que en su lugar nominar. Despus se acrecent hasta el nmero de ocho, entrando como tal regidor el Tesorero de Cruzada, y siendo ya ciudad se propuso al Rey por el Ayuntamiento mandase crear los que faltaban, hasta el doce, para el mejor rgimen de ella, sobre que inmediatamente se dio providencia aunque no tuvo cumplido efecto. Respecto de que, segn los Libros Capitulares, habindose ordenado por motivos que se consideraron convenientes el que los ministros de Real Hacienda no asistiesen como regidores, y que slo conservasen en los actos pblicos el asiento que como tales haban gozado, hubo estos oficios ms que beneficiar; y hasta mucho tiempo despus no se establecieron los de fiel ejecutor, provincial de la Hermandad, ni el de alfrez mayor, porque como consta en los citados libros y acuerdos, permaneci electivo el primero hasta el ao de 1564, que lo entr a servir en calidad de regidor Don Pedro Valdespino, el segundo se remat el de 1658 en Don Jos Ruiz Guilln, y del ltimo se hizo merced por juro de heredad a Don Nicols Castelln el de 1660, y an hasta el de 1734 no se llen el nmero fijo que segn las leyes deben tener las ciudades principales de Indias, concedindose el uno que faltaba con la misma gracia de hereditario a Doa Juana Mara de Acosta mi madre, para uno de sus hijos, que es el que ejerzo como tal en virtud de su nombramiento y de real confirmacin. Hasta el ao de 1757 permaneci sin aumento el nmero de doce regidores en que se comprenda el alfrez real, alguacil mayor, provincial de la Santa Hermandad, fiel ejecutor, receptor de penas de Cmara y depositario general, pues aunque en el de 1744 se cre y provey el oficio de padre de menores, fue sin prerrogativa de voz y voto, y slo con lugar y honores de regidor; pero habindose en el citado arriba mandado pregonar por cuenta del Rey y rematndose en pesos el de correo de esta Isla con regimiento anexo, asiento fijo despus del fiel ejecutor y facultad de nombrar teniente, hubo este oficio ms, aunque todava no tiene real confirmacin, por estar pen-Dc. 6, lib. 5, cap. 9, f. 122. J. Daz de la Calle, Mem. de Ind. Real cd., 8 de marzo de 1623.

PAGE 115

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /101 /101 /101 /101 /101 diente en el Consejo de Indias el pleito que ha puesto y deducido el correo mayor de ellas sobre su establecimiento y beneficio. Entre los prevenidos regidores gozan de asiento preeminente los cuatro primeros y el nuevamente establecido, porque los otros lo adquieren por antigedad, y de los trece son cinco por juro hereditario, y los dems renunciables que se pierden por falta de ella, de sobrevivencia y presentacin. El oficio de alfrez mayor, fiel ejecutor, receptor de penas de Cmara y los seis que no tienen anexo otro alguno, han corrido avaluados en dos mil ducados, cuya prctica se ha innovado ahora a favor de la Real Hacienda; pero los dems por razn de sus emolumentos tienen distinto aprecio, porque el de alguacil mayor vale de veintiocho a treinta mil pesos; el de provincial 3,500; el de depositario general 6,600 y 10,000 ps. de fianza, y el de padre de menores 2,000 ps. con la fianza de 6,000. Los empleos concejiles, que como ya apunt elige anualmente el Cabildo, son: dos alcaldes ordinarios, dos de la Santa Hermandad, procurador del comn, que antes se nombraba por los vecinos, y mayordomo de propios y rentas, con el estipendio de cien ducados. Nombra tambin procurador de pobres y antiguamente elega tambin, con real aprobacin, abogado de la ciudad para sus negocios y defensa, y el primero a quien dio este encargo fue al Licenciado Montejo, natural de ella, y le asign el salario de cien ducados de que ocurri a pedir confirmacin a Su Majestad, como parece de un real despacho dado en Valladolid a 21 de mayo de 1605; pero de algunos aos a esta parte no ha querido usar de esta facultad, considerando no ser necesario ni correspondiente a los fondos de sus propios, cuyo total llegar cada ao a 5,000 ps., aunque en algunos suele exceder de esta cantidad. Por medio de los regidores comisarios nomina y provee a principios de cada ao los contrastes, alarifes y alcaldes de los oficios mecnicos de esta repblica; tiene escribano propietario con facultad de nombrar teniente y su salario llega a 325 ducados, y montan mucho ms los derechos que percibe de las posturas y otras intendencias. Las personas que actualmente ejercen los regimientos de esta ciudad son las que segn las preeminencias de sus oficios y antigedades de sus posesiones pondr ahora, con expresin de los que tienen tenientes y son con calidad de hereditarios. Don Gonzalo Recio de Oquendo, alfrez mayor por juro de heredad; tiene teniente concedido a la persona para ausencia y enfermedades, con voz, voto y asiento como el propietario en tales casos, y hoy lo es el Capitn Don Dionisio de Berroa.

PAGE 116

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 102\ 102\ 102\ 102\ 102\ Doctor Don Pedro Jos Calvo, alguacil mayor, con el privilegio de juro de heredad y de teniente anexo al oficio, que hoy ejerce Don Miguel Calvo. Don Jacinto Toms Barreto, alcalde mayor provincial de la Santa Hermandad, tiene facultad de nombrar teniente que lo sirva en su ausencia, concedido a la persona. Don Luis Jos de Aguiar, fiel ejecutor exjuro de heredad. Don Jos Cipriano de la Luz, correo mayor con teniente, que lo es Don Antonio Acosta. Don Jos de Arrate, regidor por juro de heredad. Don Sebastin de Pealver, con la misma calidad; tiene teniente que sirve en su ausencia, concedido a la persona, y lo es Don Jos Pealver, su hermano. Don Cristbal de Zayas Bazn, regidor receptor de penas de Cmara y gastos de justicia. Capitn Don Flix de Acosta Riaza, regidor y depositario general. Capitn Don Laureano Chacn y Torres, regidor. Don Pedro Beltrn de Santa Cruz, regidor. Don Miguel de Sotolongo, dem Don Mateo de Pedroso, exjuro hereditario. Don Juan Miguel de Acosta, padre general de menores, nombra tenientes en la ciudad de Matanzas y villa de Guanabacoa, que gozan de sus honores. Don Miguel de Ayala, escribano de Cabildo, que lo es justamente de Gobierno y Guerra. Los nominados individuos, que todos son naturales de esta ciudad, componen actualmente el regimiento de ella. Reconoce y tiene este Ilustre Cabildo por especial patrona y protectora suya a la Pursima Concepcin de Nuestra Seora, como consta de diversos acuerdos antiguos y de una real cdula del ao de 1666 que lo califica; y en consecuencia de la tiernsima devocin con que ha venerado la gloriosa inmunidad de la Seora, y atendiendo a ser patrona de su Cofrada, hizo el solemne voto de tener, guardar y defender su pureza y gracia original y de no admitir el uso y ejercicio de los empleos civiles a ninguna persona sin que precediese este piadoso y formal requisito, cuya funcin ejecut con plausible y ejemplar gravedad el da 8 de septiembre del ao de 1653, pasando en cuerpo de ciudad, con todos los jueces, ministros y capitulares que la componan, a la Iglesia del Serfico Patriarca San Francisco, donde en presencia de un numeroso y distinguido concurso hizo el expresado voto en manos del licenciado Don Nicols Estvez Borges, cura ms antiguo de las

PAGE 117

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /103 /103 /103 /103 /103 parroquiales de esta ciudad, natural de ella, provisor y vicario general en sede vacante (que despus ocup meritsimamente la de Den de la Santa Iglesia de Cuba) con asistencia del prelado y comunidad del referido convento, cuya frmula no traslado por ser muy difusa y basta esta noticia para perpetuar la memoria de este religiossimo y piadoso acto, en que protest y manifest esta ciudad no ser menos cordial su devocin a la Santsima Virgen y a este sagrado misterio, que la que han explicado otras de Espaa en semejante voto y juramento.CAPTULO XXIV CAPTULO XXIV CAPTULO XXIV CAPTULO XXIV CAPTULO XXIV MERCEDES Y HONORES MERCEDES Y HONORES MERCEDES Y HONORES MERCEDES Y HONORES MERCEDES Y HONORES CON QUE NUESTROS REYES CON QUE NUESTROS REYES CON QUE NUESTROS REYES CON QUE NUESTROS REYES CON QUE NUESTROS REYES HAN F HAN F HAN F HAN F HAN F A A A A A V V V V V ORECIDO A EST ORECIDO A EST ORECIDO A EST ORECIDO A EST ORECIDO A EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD, AD, AD, AD, AD, Y DISTINTIVOS CONCEDIDOS A ESTE Y DISTINTIVOS CONCEDIDOS A ESTE Y DISTINTIVOS CONCEDIDOS A ESTE Y DISTINTIVOS CONCEDIDOS A ESTE Y DISTINTIVOS CONCEDIDOS A ESTE CABILDO POR SU REPRESENT CABILDO POR SU REPRESENT CABILDO POR SU REPRESENT CABILDO POR SU REPRESENT CABILDO POR SU REPRESENT ACI"N ACI"N ACI"N ACI"N ACI"NLos honores y gracias que dispensa la generosidad de los Prncipes a sus vasallos las debe perpetuar la gratitud de stos en los padrones ms pblicos e indelebles, tanto porque permanezca la memoria de la beneficencia de quien las hizo, cuanto porque se acredite el mrito que se supone en quien las recibi, y as fuera culpable en m pasar en silencio las que la dignacin de nuestros monarcas quiso desde los principios de su fundacin ir concediendo y comunicando a la Habana para autorizarla y ennoblecerla, y ms quiero pasar la censura de molesto en esta materia que incurrir en el crimen y nota de poco reconocido a tan soberanos favores. Numerando mi atencin entre los primeros haberse servido Sus Majestades (como lo testifican muchas reales cdulas recibidas desde el ao de 1553 en adelante), aun siendo pequea villa, o moderna poblacin, darle noticia de sus coronaciones y desposorios y de otros felices sucesos de la Monarqua, demostracin solamente debida y practicada con ciudades muy principales y que en dictamen de algunos polticos hace equiparable la representacin de un cabildo con la dignidad de un grande de Castilla. A este particular estimable distintivo aadi el de conferirle el honorfico ttulo de ciudad, a los setenta y ocho aos de su fundacin, con los especiales motivos y decorosas circunstancias que se reconocern del que transcribo a la letra.Bobadilla, Polt., 1. 3, c. 8, p. 122.

PAGE 118

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 104\ 104\ 104\ 104\ 104\ “Don Felipe, por la gracia de Dios Rey de Castilla, &c. Por cuanto teniendo consideracin a lo que los vecinos y moradores de la villa de San Cristbal de la Habana me han servido en su defensa y resistencia contra los enemigos, y a que la dicha villa es de las principales de la Isla, y donde residen mi Gobernador y Oficiales de mi Real Hacienda, deseo que se ennoblezca y aumente, por la presente quiero y es mi voluntad que ahora y de aqu adelante para siempre jams la dicha villa sea y se intitule la ciudad de San Cristbal de la Habana de la dicha Isla de Cuba, y asimismo quiero que sus vecinos gocen de todos los privilegios, franquezas y gracias de que gozan los otros vecinos de semejantes ciudades y que sta pueda poner el dicho ttulo, y lo ponga en todas las escrituras, autos y lugares pblicos, y as se lo llamen los reyes que despus de m vinieren, a los cuales encargo que amparen y favorezcan a esta nueva ciudad y le guarden y hagan guardar las dichas gracias y privilegios; y mando a todos mis sbditos y naturales de mis Reinos y de las dichas Indias, as eclesisticos y seglares, de cualquiera dignidad, preeminencia o calidad que sean, le llamen e intitulen a la dicha villa la ciudad de San Cristbal de la Habana, y que ninguno vaya ni pase contra este mi privilegio, el que hagan guardar todas y cualesquiera Justicias de estos dichos mis Reinos, y de los de nuestras Indias, como si en particular fuera dirigido a cualquiera de ellos, a quien fuere mostrado y pedido su cumplimiento, de lo cual mand dar la presente firmada de mi mano, y sellada con el sello. En Eras, a 20 de diciembre de 1592.—Yo el Rey.—Yo Juan Vzquez Secretario, la hice escribir por su mandato.” No es prenda menos estimable de la real liberalidad, antes s muy particularmente digna de una singular gratitud y aprecio, el privilegio concedido a este Ayuntamiento para que pueda conocer en segunda instancia por va de apelacin en causas de menor cuanta, en mayor cantidad o suma que las dems ciudades de Indias, como consta de la Ley recopilada, sin que pueda atribuirse esta gracia a la mayor distancia que hay de sta al superior Tribunal de la Real Audiencia, pues hay otras igualmente remotas y aun ms apartadas. Estuvo mucho tiempo en posesin de otro real privilegio que le ampliaba el conocimiento hasta quinientos ducados, segn se evidencia de despacho expedido en Buen Retiro a 2 de marzo de 656, el cual se suspendi el ao de 719 por no tener clusula derogatoria de la Ley. Persudome a que por el tiempo en que fue constituida ciudad se le debi tambin de hacer el honor de poder usar escudo de armas, por encontrase en los Libros Capitulares algunas noticiasTt de ciud., lib. 1 de reales cd., tt. 31 del Arch. de Gobierno.

PAGE 119

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /105 /105 /105 /105 /105 de que lo tena y mandaba poner para distintivo en sus bancas y hallarse cincelado en las mazas de plata que se labraron en tiempos de Don Juan Bitrin de Viamonte, como despus dir; pero por algn accidente se debi de perder el ttulo de este favor, porque no es presumible lo usase sin real facultad a vista, ciencia y paciencia de tantos gobernadores prudentes y reflexivos; mas advertido este disimulable defecto o indispensable requisito, se ocurri a Su Majestad y se dign la de la Seora Reina Gobernadora conferirle el honorfico timbre de ellas, despachando la cdula que se sigue: “La Reina Gobernadora: por cuanto la ciudad de San Cristbal de la Habana en carta de 22 de mayo de este ao ha representado que con el transcurso del tiempo no se haba podido hallar, aunque se haba buscado, el origen de la merced que le est hecha de tener por armas tres castillos y una llave en campo azul, seal de la fortaleza y del valor con que sus naturales y vecinos la defendieron en las ocasiones que se ofrecieron; y para honor y lustre de la dicha ciudad en los siglos venideros suplicaba que en premio de su lealtad se le confirmase la dicha merced, pues el descuido que haba habido en guardar los papeles de su origen no haba de defraudarla de este honor, que haba merecido. Y habindose visto por los del Consejo de las Indias, teniendo consideracin a los servicios de la ciudad de la Habana y a la fuerza con que los ha continuado, he tenido por bien hacerle merced, como por la presente se la hago, de que de aqu adelante use y pueda usar de las mismas armas que constare haber usado hasta aqu, en la misma forma que va referido, que yo lo tengo as por bien; y mando que ninguna persona le ponga impedimento a ello, que as procede de mi voluntad. Fecha en Madrid a 30 de noviembre de 1665.—Yo la Reina. Por mando de Su Majestad.—Don Pedro de Medrano.” Compnese dicho escudo de tres castillos de plata sobre campo azul, alusivos a las tres fortalezas que guardan la boca del puerto, y una llave de oro que manifiesta serlo de las Indias, como estaba declarado por Sus Majestades. Tiene por remate una corona, y por orla el collar del Toisn, blasn tan estimable como bien merecido del amor y fineza de esta ciudad, como lo expres as en su Cabildo la discreta circunspeccin de su Gobernador Don Francisco Dvila Orejn, de quien en otras partes tengo hecha memoria. Poco tiempo despus de haberle confirmado el referido blasn, se le hizo merced a esta ciudad de ordenar el Rey que al Ayuntamiento de ella, yendo en forma, se le tomasen las armas siempre que pasase por cuerpo de guardia, como se verifica de dos reales cdulas de 17 de septiembre de 1688 y de 10 de noviembre de 1699.Merced de escudo. Lib. 4 de r. cd. de este gob.

PAGE 120

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 106\ 106\ 106\ 106\ 106\ No juzgo menos digno de la estimacin de esta ciudad y del argumento de este captulo el honor que a representacin de este Cabildo, por medio del Regidor Don Sebastin Arancivia, su procurador general en la Corte, hizo Su Majestad a los principales vecinos de ella, dispensando la prohibicin general de la Ley para que los naturales no puedan tener plazas de soldados en sus patrias, permitiendo gozasen de ella hasta 40 paisanos hijos de las personas de calidad, como se evidencia de la real cdula que cito, y en que se expresa, por causal para esta gracia, el celo y amor con que los naturales y vecinos de la Habana se han empleado en el real servicio en todas ocasiones y contribuido a su resguardo y defensa de este puerto, con donativos y asistencias considerables, lo que estimulara su real nimo para confirmar la Hermandad de la Maestranza que, a ejemplar de la de Sevilla, formaron el ao de 1709. Cuyo distinguido privilegio y noble ejercicio, aunque no se conserva en uso porque desmay con la falta de proteccin que tuvo en sus principios y no logr continuada en sus progresos, no he querido pasar en silencio, porque no se me culpe este olvido, como se censura justamente la omisin de no mantener en prctica una ocupacin tan honrosa y un favor tan distinguido. Reconcese tambin la atencin de este Cabildo por una especial merced de la regia benignidad haber concedido a sus regidores la facultad de poder elegir y nombrar sin impedimento para los empleos de alcaldes ordinarios a los individuos que componen el Cuerpo Capitular en quien no concurriese circunstancia incompatible para ejercerlos, como se hace constante de una real cdula fecha en al Isla de Len a 29 de febrero de 1729, cuyo particular privilegio goza hasta ahora sin novedad. Con atencin a ser una ciudad tan populosa y condecorada, se tuvo por correspondiente el que su Ayuntamiento, como de ciudad principal o cabeza de provincia, usase, en las funciones graves y pblicas, de mazas de plata, las cuales se labraron el ao de 1633, siendo su gobernador Don Juan de Bitrin, y asimismo el distintivo de cubrir en las iglesias sus escaos y asientos, mereciendo tambin el que los primeros ministros del Rey le hayan dado y den el tratamiento de Seora en todas las cartas, que as de oficio como de urbanidad han dirigido a este Cabildo, hablndole y tratndole algunos otros de sus Consejos y personas de categora con el ttulo honorfico de Muy Ilustre Seor, que todo manifiesta el predicamento en que ha estado y le es tan debido por la calidad y carcter de sus antiguos y modernos capitulares y vecinos de distincin.Ley 10, tt. 10, lib. 3, f. 44 de la Rec. de Ind., Bn. Retiro, 25 de jun. de 1690. Madrid, 23 de agosto de 1713.

PAGE 121

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /107 /107 /107 /107 /107CAPTULO XXV CAPTULO XXV CAPTULO XXV CAPTULO XXV CAPTULO XXV DE LOS SER DE LOS SER DE LOS SER DE LOS SER DE LOS SER VICIOS QUE EST VICIOS QUE EST VICIOS QUE EST VICIOS QUE EST VICIOS QUE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD AD Y SUS VECINOS HAN HECHO Y SUS VECINOS HAN HECHO Y SUS VECINOS HAN HECHO Y SUS VECINOS HAN HECHO Y SUS VECINOS HAN HECHO A SUS MAJEST A SUS MAJEST A SUS MAJEST A SUS MAJEST A SUS MAJEST ADES Y EXPRESIONES ADES Y EXPRESIONES ADES Y EXPRESIONES ADES Y EXPRESIONES ADES Y EXPRESIONES DE SUS FINEZAS DE SUS FINEZAS DE SUS FINEZAS DE SUS FINEZAS DE SUS FINEZASAunque los obsequios y servicios que el amor y reconocimiento de los vasallos tributa a la soberana de sus Reyes nacen de una obligacin tan debida como natural, no les quita ni disminuye en su real aprecio el mrito para estimarlos como voluntarios, ni aun el mismo concepto de debrselos como de justicia; razn por que no ser reprensible sino loable exponer, si no todos, algunos de los que ha ejecutado desde sus principios esta ciudad para prueba de su fineza y reconocimiento, pues cede en mucha gloria suyo el que se entienda ha sabido cumplir con aquello a que est tan obligada. Consta de monumentos autnticos muy antiguos que aun siendo esta poblacin de corto vecindario y reducida toda su confianza a una pequea fortaleza no bien guarnecida de gente y artillera, se atendi siempre con la vigilancia de su Cabildo a la seguridad y conservacin de este importantsimo puerto, tomando aquellas providencias convenientes para resguardarlo de los enemigos que frecuentaban estas costas e insultaban repetidamente las poblaciones de la Isla, a cuyo fin establecieron vigas en los parajes que hoy estn los castillos del Morro y de la Punta, acudiendo de noche los vecinos a hacer guardia en ellos y rondar a caballo aquellos contornos, extendindose tambin a formar en uno u otro sitio trincheras y plantar algunos tiros con que defender la entrada, todo a costa de sus caudales. Hallndose amenazada la villa de la escuadra de Drake, cuya fuerza era superior a la que entonces tena el puerto, vinieron socorros de gente as de la Nueva Espaa como de los lugares de la tierra adentro; corriendo su alojamiento y manutencin a cargo de la renta de propios y expensas de los vecinos, los cuales concurrieron tambin con considerable nmero de peones a la fbrica del Castillo de los Tres Reyes, como parece del Cabildo de 17 de octubre de 1590, en que expres el Gobernador de esta plaza la necesidad que tena de esta ayuda. Tengo ya dicho en algunos pasajes de esta obra que la construccin de las dos torres o fortines de Cojmar y la Chorrera fue a solicitud y expensas de esta ciudad, y que para la fbrica de su muralla no slo contribuy con peones y arbitr para su gasto la sisa del vino que produjo gruesas cantidades, sino que atendiendo esmeradamente a cuanto ha comprendido ser del real agrado, no

PAGE 122

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 108\ 108\ 108\ 108\ 108\ ha perdido ocasin ninguna de interesarse en su servicio, cooperando a la seguridad y defensa de esta plaza en cuanto ha sido posible, y conforme a las fuerzas de su vecindad. Ya fenecido el muro o recinto de la parte de tierra, aplic nuevo auxilio de operarios para los terraplenes de sus baluartes, y ayud con mil pesos para la fbrica de la cadena que se labr para cerrar la boca del puerto por el ao de mil seiscientos ochenta y siete; y despus, para poner por obra el almacn de la plvora que se hizo cerca de la Punta de Tierra, contribuyeron efectivamente 800 jornales, y ms de 4,500 reales para aliviar el Real Erario de este gasto, el cual haca preciso el poner semejante material en parte menos peligrosa y expuesta a mayor estrago. Con la sola noticia insinuada por el Gobernador de esta plaza de que Su Majestad deseaba se construyese en ella un bergantn que sirviese de guarda-costas a las de este puerto, y que se arbitrase algn medio competente para su fbrica y subsistencia, se pusieron en ejecucin ambas cosas, dando desde luego los vecinos 4,000 pesos para su hechura y habilitacin, e imponiendo el Cabildo sobre el ganado mayor y menor el derecho que se llam de piragua, con que tuvo cumplido efecto la real voluntad, como se manifiesta de un despacho de 25 de septiembre de 1690, en que encarga Su Majestad al Gobernador practique por su parte la provisin de gente de guerra y municiones ofrecidas, supuesto que los vecinos desempeaban por la suya la obligacin en que se constituyeron y que hasta hoy continan sus sucesos, sin embargo de que parece ha cesado la necesidad, pues no subsiste la providencia. El ao de 1657, deseoso el Cabildo de esta ciudad de que sus milicias no dejasen de concurrir por falta de armas a la recomendada defensa y seguridad de esta plaza, mand traer y condujo a su costa, de los Reinos de Castilla, mil arcabuces con sus frascos, los cuales puso y coloc en la Sala de Armas que entonces ocupaba una pieza baja de las Casas Capitulares, y habiendo resuelto Su Majestad se aplicase a favor de los propios y rentas el importe de dos plazas de soldados anualmente, por va o paga de alquileres de la enunciada sala, como consta de una real cdula fecha en Madrid a 21 de octubre de 1688, que se halla testimoniada en el Cabildo de 2 de noviembre del ao siguiente, hizo el Ayuntamiento dimisin o renuncia de ellas, por servir a Su Majestad y aliviar de este gasto su Real Hacienda, de cuya generosidad dio las gracias en nombre del Rey el Gobernador Don Severino Manzaneda, y le inform de este servicio a que principalmente se atendi, no obstante el corto fondo de rentas con que entonces se hallaba y erogaciones precisas que lo consuman.R. cd. de 9 de agosto de 1690. Otra de 4 de feb. de 1698.

PAGE 123

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /109 /109 /109 /109 /109 Con el mismo afectuoso motivo se hizo cargo este Cabildo de costear de sus propios, como lo ejecuta hasta ahora la fiesta del Patrocinio de Nuestra Seora que desde el ao de 1655 mand la religiosa piedad del Seor Don Felipe IV se celebrase anualmente los domingos segundos del mes de noviembre, siendo as que en otras partes de estos dominios, en que tiene menos ingreso su Real Patrimonio, corre de cuenta de su Hacienda este gasto, de que ha querido relevarla, haciendo este obsequio a la Virgen Santsima y a Su Majestad este servicio. Tambin es muy propio de este intento haber sealado al sargento mayor de esta plaza, para casa de aposento, cien ducados anuales, que sirviesen de gratificacin para que atendiese con singular desvelo a la mejor disciplina de sus milicias, para que, siendo ms expertos en el manejo de las armas y movimientos precisos, fuesen ms provechosas en el servicio, disposicin que aprob Su Majestad con real despacho y que ha subsistido sin alteracin, aun cuando las estrecheces de su peculio la han puesto en los ms crecidos empeos. Los servicios que ha ejecutado en tiempo de guerra han sido repetidos y considerables, ayudando con largos, pero iguales repartimientos entre sus vecinos, a todas las obras y fortificaciones de la plaza, demostrando su celosa aplicacin en la actividad y fineza con que los ha promovido siempre que Su Majestad ha necesitado de tales auxilios, y ha dispuesto cooperar con ellos para poner en la mayor defensa esta ciudad; siendo lo ms ponderable el que, aun no mediando ni interviniendo recomendacin tan soberana, haya bastado cualquiera leve insinuacin de los que han mandado para que as el Cabildo como los vecinos concurriesen a cuanto se ha propuesto y conocido conveniente al real servicio. Para confirmacin de lo expresado, no omitir traer a consecuencia un ejemplar del ao 1683, a que pudiera aadir otros de iguales circunstancias, pero lo excuso por no hacer fastidiosa la relacin, ni ms prolijo el discurso. Gobernando esta plaza e Isla Don Jos Fernndez de Crdoba, consider importante insultar y destruir la poblacin de la isla de Ziguatey, poseda de los franceses, y porque o no tuviese rdenes de la Corte para esta operacin, o porque se le previniese en ellas intentarlas sin coste de la Real Hacienda, se interes con el Capitn Toms de Urabarro y Castellano Gaspar de Acosta, vecinos de esta ciudad, para que a expensas propias formasen un armamento competente al logro de la empresa, cuya proposicin fue tan impulsiva que, sin atender a que no podra ser la utilidad correspondiente al gasto y riesgo del principal, hicieron el desem-R. cd de 17 de nvre de 1655.

PAGE 124

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 110\ 110\ 110\ 110\ 110\ bolso de ms de seis mil pesos para guarnecer de gente y proveer de vveres y municiones la galeota guarda-costas de este puerto nombrada Nuestra Seora del Rosario y San Jos, la cual hizo la campaa y facilit felizmente la idea, dejando a los armadores, en un corto despojo, muy poca conveniencia, aunque s con el honor y mrito de haber hecho este servicio y calificado con tan airosa y pronta condescendencia lo propenso que son todos los naturales, vecinos y moradores de la Habana al amor y obediencia de los Reyes sus seores y a observar y cumplir cuanto por sus ministros les es encargado, como lo confes con satisfaccin y ciencia experimental el ya citado Orejn, quien hubiera tenido mayor asunto para escribir y para ponderar la fineza de esta ciudad en caso de haber sobrevivido hasta este siglo y principios de la ltima guerra, terminada el ao de 1748, por los notorios y sealados esfuerzos con que acalor y adelant este vecindario las fortificaciones exteriores de la plaza, as el ao de 1727, con motivo de haberse presentado sobre este puerto el Almirante Hossier, como en el de 1740, por las sospechas de que los mismos ingleses pretendan invadirlo, contribuyendo en esta ocasin ms de 12,000 peones e igual nmero de bagajes para los terraplenes y fajinas que se necesitaron y acord ser importantes Don Juan Francisco de Gemes, que entonces gobernaba esta plaza. No dificulto que esta ciega obediencia y rendimiento de los naturales y vecinos de ella sea carcter muy propio y casi universal de todos los de este Nuevo Mundo, pues s que hablando de esta subordinacin y respeto con que miran y veneran en Indias a los que representan en sombras a Sus Majestades, dijo Don Antonio de Mendoza, con la singular elegancia y alma que se aplaude y admira en sus coplas, las siguientes: Quejse de m al Virrey, Que en las Indias tanto puede, Que aun las imaginaciones Se adoran y se obedecen. Grandeza del Rey de Espaa, Que en otro mundo respeten Tantas tierras, tantos mares, Una sombra de los Reyes. Pero sin reducir a disputa esta respetuosa sumisin que exagera como tan general en estas partes, creo que en ninguna sobresale como en esta ciudad y en sus habitadores, a quienes franqueaExc. del arte mil., c. 47, p. 120.

PAGE 125

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /111 /111 /111 /111 /111 la frecuencia de los motivos ms repetidos actos en que acreditar su rendimiento. Y no debe dudarse que si fuera ms pinge el fondo de los propios de esta ciudad, y ms ventajosos los caudales de sus vecinos, hubieran explicado ms su voluntad con oportunos auxilios en las urgencias pblicas de la Corona, bien que por lo que toca a los ltimos fueron notorios y cuantiosos los suplementos que por los aos de 1741 y 42 hicieron para pagar la tropa y para otros gastos precisos, intern venan los caudales de la Nueva Espaa; pero por lo que mira a los propios, no ha permitido la cortedad de su renta otras demostraciones que las referidas, sindole forzoso ocurrir con ellas a costear las fiestas de comunidad, salarios de ministros y otras erogaciones ordinarias que suelen ofrecerse y piden, si no una ostentosa profusin, una regular decencia y pompa. S muy bien que la escasez de sus propios se califica por inconsideracin de los antiguos capitulares, y aunque no me toca de este cargo nada, venero mucho la conducta de los pasados, y he observado con bastante reflexin la de aquellos primitivos regidores y no puedo desentenderme de la satisfaccin que creo los indemniza en mucha parte por el honor que se debe a su memoria y atencin a la justicia. Los principales cargos que les hacen son: que en las mercedes de tantas tierras como concedieron a los vecinos y tanta agua como les dispensaron para sus casas y posesiones, no dejaron impuestos censos suficientes para sus propios; pero tanto el primero como el segundo tienen una solucin genuina y convincente, pues la misma franqueza con que se hicieron facilit el logro y multiplicidad de las poblaciones, lo que siendo quizs al contrario, no hubiera surtido tan favorable efecto como el que hoy se toca en el grande aumento que ha conseguido en ellas y en su vecindad, pues no pudiendo atraer con encomiendas, porque se haban extinguido ya los naturales, los estimul con este beneficio que era el nico incentivo de utilidad de que poda valerse para el fin de fomentar su poblacin; pues nada le aprovechara la extensin de tierras baldas, si no las haca fructferas la copia de labradores, como se ve con lstima en otras partes del continente de este Nuevo Mundo, en donde estn tan desiertas las ciudades como yermos los campos, lo que no sucede en la Habana ni en los trminos de su jurisdiccin. A esto no ser superfluo aadir otra razn evidente que los exonera de los referidos cargos. Es constante que muy desde los principios de la fundacin de esta ciudad se empezaron a pensionar los productos de las haciendas de uno y otro ganado, que

PAGE 126

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 112\ 112\ 112\ 112\ 112\ entonces tenan poco valor, con el derecho de sisa, para la conduccin del agua de la Chorrera, y con el de piragua, para mantener el guarda-costas, asignado sobre cada cabeza de pensin de pagar y contribuir tres reales el vacuno y dos el de cerdos. En cuyo supuesto no tuvieron por congruente (ni juzgo serlo) pensionarlos con dos gravmenes, el uno sobre la hacienda y el otro sobre sus esquilmos, como ni tampoco venderles el agua que a su costa se haba trado, y con su propio caudal se est manteniendo el preciso gasto de la limpieza de sus conductos y nuevas fbricas de fuentes para comunicarla con ms abundancia, pureza y aseo, motivos que discurro hicieron razonable la liberalidad que se supone inconsiderada. Para el expediente de los negocios que ocurren a los expresados tribunales, haba en esta ciudad, hasta el ao prximo pasado de 1752, seis escribanos numerarios, que gozaban de protocolos pblicos; pero ya hoy se han aumentado tres oficios ms, el uno concedido al escribano del Cabildo, que no haba usado de esta facultad hasta el presente, y los otros dos que mand crear y beneficiar Su Majestad para que se aplicase su valor a la fbrica de la hospitalidad de San Lzaro, y lleg cada uno a ocho mil pesos, por donde se puede inferir el precio de los dems. Hay dos contadores de particiones, un anotador de hipotecas y diez procuradores de causas, que todos son oficios vendibles.CAPTULO XXVI CAPTULO XXVI CAPTULO XXVI CAPTULO XXVI CAPTULO XXVI DEL TRIBUNAL DE CUENT DEL TRIBUNAL DE CUENT DEL TRIBUNAL DE CUENT DEL TRIBUNAL DE CUENT DEL TRIBUNAL DE CUENT AS Y REAL AS Y REAL AS Y REAL AS Y REAL AS Y REAL HACIENDA, SU ANTIGEDAD HACIENDA, SU ANTIGEDAD HACIENDA, SU ANTIGEDAD HACIENDA, SU ANTIGEDAD HACIENDA, SU ANTIGEDAD Y PREEMINENCIAS, MINISTROS Y PREEMINENCIAS, MINISTROS Y PREEMINENCIAS, MINISTROS Y PREEMINENCIAS, MINISTROS Y PREEMINENCIAS, MINISTROS Y OFICIALES QUE LOS COMPONEN Y OFICIALES QUE LOS COMPONEN Y OFICIALES QUE LOS COMPONEN Y OFICIALES QUE LOS COMPONEN Y OFICIALES QUE LOS COMPONENDespus de la Justicia y Regimiento, tiene el primer lugar el Tribunal de Cuentas de esta Isla y dems de barlovento, y el de la Real Hacienda que reside en esta ciudad, pues aunque como del cuerpo de la Real Audiencia lo gozan preeminente al Cabildo, separados de ella no se deben preferir a la ciudad, de quien es cabeza el Gobernador que la preside como tal, y por esta razn tomaron los Contadores y Oficiales Reales asientos despus de las Justicias Ordinarias en los bancos capitulares. Antiguamente estuvo cometida a los Gobernadores de esta Isla, por diversas cdulas, la recepcin o toma de cuentas a los

PAGE 127

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /113 /113 /113 /113 /113 ministros de la Real Hacienda establecidos en ella, con prevencin expresa de que para revistarlas se remitiesen despus al Tribunal de los Contadores de la Corte de Mxico; pero parece que por los embarazos de los primeros, y por la distancia en que residen los segundos, no se pedan ni tomaban a los tiempos prefinidos por las Leyes, originndose de este descuido algunas veces la queja de los ministros de dicha Hacienda, y otras el atraso y descubierto de los intereses del Rey, porque pasndose muchos aos sin practicar esta diligencia ni poner el debido reparo para verificar y exigir los alcances, como se entiende de un real despacho expedido en septiembre de 1616 sobre las resultas sacadas al Tesoro Lupercio de Cspedes y Contador Juan de Eguiluz, se haca difcil el cobro o recaudacin de aquellas, viniendo, as los principales como los fiadores, a estado de no poder pagar los dbitos con riesgo y aun quebranto del Erario Real. La precisa atencin a reparar stos y hacer menos costosos a los empleados la data y remisin de sus cuentas a un tribunal tan apartado, motiv sin duda la ereccin de ste de la Habana en 1637, el que se estableci en un solo contador para que visitase las Reales Cajas de esa Isla, las de Santo Domingo, Puerto Rico y el Presidio de la Florida. Despus, en el ao de 1660, se provey otro contador a fin de que alternativamente, quedando uno de asiento en esta ciudad, circulase el compaero a la toma de cuentas de las otras Cajas. Su sueldo, con la ayuda de costa que se les da para casas de habitacin y otros emolumentos, llegaba a 1,000 pesos; pero ya hoy tienen de aumento 400 pesos ms que les ha asignado en el nuevo Reglamento el Excelentsimo Seor Virrey de la Nueva Espaa. Los estrados de este Tribunal estn en una sala de la Real Contadura, y gozan como los dems de estas partes del tratamiento de Seora. Su intendencia y comisin no slo se extiende a tomar las cuentas de las referidas Cajas, s tambin las de propios de todos los Cabildos de esta Isla, facultad que se vino a poner en prctica, por lo respectivo a esta ciudad, casi al siglo de su establecimiento en ella, por algunas disputas que se movieron sobre este particular. Tiene este Tribunal un oficial mayor y otro segundo. Los contadores que hasta ahora ha tenido desde su ereccin son los siguientes: Don Pedro Beltrn de Santa Cruz, Don Juan Ortiz de Yatica, Don Bartolom de Arriola Valdespino, Don Agustn de Valds, Don Pedro de Arango,Madrid, 10 de junio de 1576, el libro 1.

PAGE 128

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 114\ 114\ 114\ 114\ 114\ Don Diego de Torres y Ayala, Don Manuel Garca de Palacios, Don Juan Francisco de Zequeyra, ministro honorario de la Contadura Mayor del Consejo de Hacienda. Don Jos Antonio de Gelabert, del Consejo de Su Majestad, su secretario y juez subdelegado para la venta y composicin de tierras. Don Manuel Aparicio del Manzano, natural de esta ciudad. Los ministros de que se compona en los tiempos primitivos el Tribunal de la Real Hacienda, eran slo contador y tesorero, oficial mayor, guarda mayor, tenedor de bastimento y escribano de minas y registros, tres oficiales de pluma y tres guardas, porque aunque el ao de 1560 se encuentra haber habido factor, ste parece fue nico ejemplar hasta que en el ao de 1675 76 se nombr para este oficio a Don Juan Menndez Mrquez, que lo sirvi poco ms de tres aos, y en el de 1682 se hizo merced de l a Don Francisco Lucas de Vargas Machuca, con opcin a las plazas de contador y tesorero, por cuya muerte antes de pasar a Indias se provey en Don Santiago de Arrate, mi padre, a quien sucedieron otros hasta el ao de 1728, que se suprimi en virtud de real orden; pero en el de 1742 se volvi a proveer y entr a servir Don Antonio Prez de Riveros el de 1749, con slo el goce de emolumentos, hasta que vaque alguna de las dos plazas numerarias con que hoy existen todos los expresados ministros, variando solamente en la denominacin el tenedor de bastimentos, que ahora se intitula y distingue por guarda-almacenes. El sueldo de los oficiales reales era antes 200,000 maravedises, y hoy es de 2,000 pesos anuales, y casa de aposento: los dos primeros en la Aduana. El guarda mayor tiene 500 pesos; el oficial mayor 600; los oficiales de pluma 18 pesos mensuales, y los tres guardas a 8 pesos al mes. Nombran dichos ministros de Real Hacienda tenientes en todas las ciudades y villas de la jurisdiccin, y antiguamente se extenda esta facultad a toda la Isla, comprendiendo hasta la ciudad de Cuba. Las personas que desde muy a los principios de la fundacin de la Habana ejercieron estos empleos, unas veces por nombramiento del Gobernador y Cabildo (como se percibe de los celebrados desde el ao de 1551 en adelante) y otras en virtud de real provisin, son las que nominar en este lugar. 1551.—Alonso de Aguilar, Juan de Lobera y Antonio de la Torre. 1551.—Pedro Blsquez, por muerte de Aguilar. 1552.—Diego de Soto, Juan de Cabrera y Pedro Blsquez.R. cd., Madrid, 22 de jun. de 1683.

PAGE 129

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /115 /115 /115 /115 /115 1560.—Contador Juan de Rojas, Tesorero Juan de Hinestrosa, y Factor Alonso lvarez de Toledo. 1569.—Teniente de Contador Juan Prez de Arteaga. 1572.—Juan Bautista de Rojas, y Contador Diego de Lpez Durn, en virtud de real cdula. 1596.—Tesorero Manuel Daz. 1596.—Tesorero Pedro lvarez de Ruesga. 1596.—Contador Pedro de Arana, Pedro de Ochoa y Diego de Cabrera, Tesoreros. 1597.—Contador Agustn de Mora. 1600.—Tesorero Marcos de Valera Arceo. 1602.—Tesorero Cristbal Ruiz de Castro, y Contador Francisco de Angulo. 1607.—Contador Juan de Eguiluz. 1614.—Tesorero Lupercio de Cspedes. 1624.—Contador Diego Daz Pimienta. 1626.—Contador Don Pedro de Armenteros y Guzmn, Tesorero Francisco Martnez de Castaeda, en virtud de real ttulo. 1627.—Contador Lzaro Faes de Minaya. 1637.—Contador Juan Lpez de Tapia. 1653.—Contador Diego Arias Maldonado, y Tesorero Don Juan de Archaga. 1655.—Contador Juan Bentez. 1660.—Sargento Mayor Don Pedro Remier de Legaza, Caballero del orden de Santiago, Contador. 1676.—Don Juan Menndez Mrquez, natural de esta ciudad, Factor veedor. 1680.—Capitn Don Diego de Arana Isla, del orden de Santiago, Contador. 1681.—Capitn Don Diego de Pealver y Angulo, Tesorero y Contador. 1683.—Don Santiago de Arrate, Factor y Tesorero, pas su oficio con real facultad a Don Martn de Veytia. 1690.—Don Bernab de Miranda, Factor. 1699.—Don Martn de Veytia, Tesorero y Contador, y despus del puerto y ciudad de Veracruz. 1700.—Don Gabriel de Pealver, por renuncia de su padre, Tesorero y Contador. 1706.—Don Mateo Luis de Florencia, Factor y Tesorero, tuvo facultad para renunciar su oficio y no us de ella. 1709.—Don Juan de la Barrera Sotomayor, natural de esta ciudad, Tesorero y Contador por renuncia que en l hizo Don Martn de Veytia.

PAGE 130

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 116\ 116\ 116\ 116\ 116\ 1711.—Don Guillermo Toms de Roo, vino con plaza supernumeraria y opt en la de Factor, que renunci para pasar al Gobierno de Maracaibo a qu provisto. 1716.—Don Jos Recio de Oquendo, natural de esta ciudad, Factor por renuncia del antecedente. 1717.—Don Bernardo de Zenea, interino como Oficial Mayor. 1722.—Don Juan Toms de la Barrera, natural de esta ciudad, por nombramiento de su padre, en virtud de real facultad, Tesorero y Contador. 1725.—Don Diego de Pealver, natural de esta ciudad, actual Tesorero y Ministro honorario de la Contadura Mayor. 1742.—Don Lorenzo de Montalvo, Comisario de Marina, interino en virtud de real orden por deposicin de los dos ministros antecedentes, que fueron restituidos a sus plazas. 1749.—Don Antonio Prez de Riveros, actual Factor. El ao pasado de 1751 se sirvi Su Majestad crear la plaza de abogado fiscal de su Real Hacienda con el salario de 400 pesos anuales, y nombr en ella al Doctor Don Francisco Lpez de Gamarra, natural de esta ciudad, abogado de la Real Audiencia de Santo Domingo, que la ejerce hasta de presente. Asimismo el empleo de juez de bienes de difuntos por nombramiento del Gobernador y oficiales reales. Los caudales que por pertenecientes a la Real Hacienda entran y se depositan en las Cajas de esta ciudad, y se reciben y administran por los mismos oficiales, suben a considerables sumas, porque a ms del de la situacin anual de este presidio, de que habl en otro captulo, se ponen tambin en ellas los de Cuba, Florida, Santo Domingo, Puerto Rico y Cuman, y los que corresponden a la construccin de bajeles de Su Majestad, compra de tabacos, subsistencia de la escuadra, guarda-costas, fortificacin de Apalache, y pontn destinado a la limpia del puerto; y otros diversos y cuantiosos ramos que hacen muy grueso su fondo, como dir sucintamente, para que no carezca la curiosidad del lector de esta noticia y la tengan los menos instruidos de las pensiones que contribuye el pas, porque no hay gnero alguno de los que se introducen, ni fruto de los que se cogen y sacan de l, que no pague derechos a Su Majestad, pues aunque por lo respectivo a los primeros se exigen de los mercaderes que los conducen, stos los paga la vecindad, comprando a mayor precio todos los efectos que necesita para su gasto. Los otros ramos que entran en dichas Reales Cajas se reducen a los siguientes: el producto de bulas y otros caudales de laCd. de B. Retiro, 2 de en. de 1751.

PAGE 131

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /117 /117 /117 /117 /117 Santa Cruzada y bienes de difuntos; los novenos de la renta decimal, mesadas eclesisticas vacantes y espolios de los Seores Obispos; mitades y tercios de los oficios vendibles; medias anatas de stos y de los electivos; embarcaciones, comisos, papel sellado; estanco de gallos y naipes; y los arbitrios de sisa de zanja, muralla y piragua, como tambin lo que produce la introduccin de negros, harinas, caldos y dems gneros y mercaderas que se conducen de las islas de Canarias, Nueva Espaa, Campeche, Honduras y Caracas, y otros distintos puertos de este Nuevo Mundo. Los efectos que vienen de fuera pagan un cinco por ciento al almojarifazgo, a excepcin del vino, aguardiente y vinagre de Islas, que contribuye un quince por ciento segn el avalo que se forma al tiempo de su entrada, a que se aade otros dos y medio por ciento del derecho de armada, el cual se cobra de todos los efectos que salen de este puerto para todos los dems de su comercio, y asimismo de los que vienen a l de los lugares de tierra adentro y haciendas de la jurisdiccin, contribuyendo a proporcin los cueros, sebo, carne salada, tortuga, pescado, sal y palo de bano, el que tiene asignado, a que se ha aadido hoy el cinco por ciento de los azcares y mieles. El Apostlico y Regio Tribunal de la Santa Cruzada que hay en esta ciudad se formaba antiguamente de un comisario subdelegado con 600 pesos de salario, un tesorero general de toda la Isla con 800 y con facultad de nombrar tenientes en todos los lugares de ella y provincia de la Florida, cuyo oficio tiene la calidad de hereditario: el del contador, alguacil mayor y notario eran renunciables, y la fiscala se provea por el comisario, gozando todos los empleados slo emolumentos o gajes, pero no sueldo fijo. Ahora se le ha dado nueva forma y disposicin, aunque permanece el mismo nmero de ministros que antes, pero con la diferencia de que el fiscal lo es de Real Hacienda, y con el aditamento de superintendente, que lo es el Gobernador de esta ciudad. Lo que produca al Real Fisco cada predicacin de limosna de bulas, y otras cosas, montaba a corta diferencia en lo pasado 22,000 pesos, que hoy se considera con mucho ms aumento.

PAGE 132

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 118\ 118\ 118\ 118\ 118\CAPTULO XXVII CAPTULO XXVII CAPTULO XXVII CAPTULO XXVII CAPTULO XXVII DE LA REAL Y PONTIFICIA DE LA REAL Y PONTIFICIA DE LA REAL Y PONTIFICIA DE LA REAL Y PONTIFICIA DE LA REAL Y PONTIFICIA UNIVERSID UNIVERSID UNIVERSID UNIVERSID UNIVERSID AD DE SAN JER"NIMO AD DE SAN JER"NIMO AD DE SAN JER"NIMO AD DE SAN JER"NIMO AD DE SAN JER"NIMO FUND FUND FUND FUND FUND AD AD AD AD AD A EN EST A EN EST A EN EST A EN EST A EN EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD ADLa insigne Universidad del Mximo Doctor y Cardenal de Beln, erigida en el Convento de Predicadores de esta ciudad, nuevo liceo americano con que la esclarecida religin dominica ha aadido al imperio de las ciencias esta nueva colonia literaria y al antiguo crdito de sus escuelas un reciente, no menos que admirable esplendor, cost en algunos aos de pretensin largos siglos de deseos a esta sacratsima familia, como a esta nobilsima ciudad, pues desde el ao de 1670 que el Maestre Fray Diego Romero, Provincial de la provincia de Santa Cruz, hallndose en la Habana, promovi esta lustrosa y til idea, empeando a su Ilustre Ayuntamiento para que pidiese al Rey que a imitacin de la fundada en la Isla Espaola se estableciese otra en esta ciudad, no tuvo efecto sta hasta despus de muchos aos. Haba experimentado el Cabildo las costosas y dilatadas peregrinaciones a que se vean obligados los floridos ingenios de este pas para conseguir en las clebres academias de Salamanca, Alcal y Mxico las nfulas y grados correspondientes a su habilidad y aplicacin, y deseoso de que sin mudar de regin tuviesen una esfera en que lograr el lauro de sus desvelos y lucir el aprovechamiento de sus estudios, cooper gustoso con sus informes, el ao de 1688, coadyuvando con los oficios de los religiosos, a cuyo infatigable tesn se debi el que la Santidad de Inocencio XIII, por su bula expedida el 12 de septiembre de 1721, les confiriese autoridad de erigir Universidad en su Convento y dar grados en todas las facultades que en l se lean y enseaban, conforme a los privilegios de la que goza la misma orden en la isla y ciudad de Santo Domingo, lo que se puso en prctica mediante el pase del Real Supremo Consejo de Indias en 5 de enero de 1728, con universal aplauso y gusto de todo este vecindario. En 3 de septiembre del referido ao de 1728 se sirvi Su Majestad aprobarla y mandar se encomendase la regencia de sus ctedras a maestros consumadamente doctor, y que se arreglasen sus derechos a los establecidos en la de la Espaola, por cuyos estatutos se deba gobernar uniformemente; pero no habindose hallado ejemplar de ellos, orden Su Majestad, por cdula de 14 de marzo de 1732, se formasen por los doctores y maestros de su Claustro los que fuesen convenientes para su mejor rgimen; lo cual se ejecut con aprobacin del Gobernador y Capitn General de esta ciudad en 22 de diciembre del citado ao.

PAGE 133

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /119 /119 /119 /119 /119 Remitidos puntualmente al Consejo, fueron confirmados por real despacho de 27 de junio de 1734, en el que se le concedieron las mismas prerrogativas y gracias que a la de Alcal y dems de los reinos de Castilla, merced que se solemniz con festivo aparato y pomposas demostraciones de jbilo y reconocimiento, de que se form un curioso y erudito libro por el Doctor Don Jos Manuel Mayorga, cuyo ttulo es: La Habana exaltada, y la Sabidura aplaudida, obra que slo ha tenido la falta de Mecenas, y por eso la desgracia de no haber salido a la luz para crdito de su autor y lustre de la patria. Dignose tambin Su Majestad de sealarle blasn de armas para que lo usase en sus sellos e insignias, y pusiese en los dems lugares que se acostumbra. Compnese de un escudo ovalado, partido en tres cuarteles; en los dos superiores, el de la derecha tiene en campo rojo la figura del Agnus Dei, puesta sobre un libro, alusiva a la iglesia de San Juan de Letrn, que es el ttulo de la de Predicadores de esta ciudad: en el de la izquierda, en campo azul, est la figura de un can o mastn con una hacha encendida en la boca, y en la llama un mundo y sobre ste una estrella de oro, que simboliza al Convento Dominicano en que est erigida; en el ltimo e inferior, entre lejos de nubes y peas, est una imagen penitente de su sagrado patrono con el len a los pies: sobre el escudo tiene corona real, y por orla esta letra: Acad. S. Hier. Conv. S. Joan. Later. Ord. Prdic. Haban. El Rector, Vice-Rector, Consiliarios y Secretario son por Estatutos anexos siempre y electivos en religiosos del mismo orden, graduados en la Universidad todos, a excepcin del ltimo que lo puede ser cualquier presbtero. El oficio de Rector se elige anualmente por pluralidad de votos el da 7 de septiembre, y el 9 del mismo mes los de Vice-Rector, Consiliarios, Tesorero, Comisarios, Fiscal, Maestro de Ceremonias y Secretario, siendo los cinco antepenltimos del comn de los doctores. El nmero de las Ctedras que al presente se leen en esta Universidad son, una de Filosofa y tres de Teologa que regentean religiosos de la Orden; la del Texto de Aristteles, la del Maestro de las Sentencias; tres de Leyes, de Prima, Vsperas e Instituta; dos de Cnones, de Prima y de Vsperas; cuatro de Medicina, Prima, Vsperas, Anatoma y la del Mtodo medendi, y dos de Matemticas. Aunque no tienen hasta ahora dotacin ni congrua ninguna, se leen y asisten con esmero y aplicacin, siendo muy frecuentes las conferencias, actos y quodlibetos en que manifiestan los catedrticos su literatura y los discpulos su aprovechamiento, admirndose en los tempranos despuntes de unos y de

PAGE 134

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 120\ 120\ 120\ 120\ 120\ otros aquellas sublimes y anticipadas luces de entendimiento que celebr la elegancia del Conde de la Granja en los ingenios peruanos y de que gozan los de este pas, adelantndose en ellos la razn a la edad, pues aun en lo ms florido de los aos son muy provectos en las ciencias: ejemplo que bastara, cuando faltasen otros en las Indias, para desmentir el concepto o desvanecer el error del Den de Alicante que, dormitando como Homero, estamp en una de sus epstolas latinas. Pues no slo nos hizo el poco favor de persuadirse que en estas partes no haba maestros para ensear, pero aadi la injuria de decir que no haba tampoco quien desease saber; hiprbole con que quiso encantarnos con los brutos, y degenerarnos de hombres, cuando segn axioma filosfico: Omnis homo naturaliter seire appetit. Lastimosa ceguedad de un varn tan autorizado como instruido, el no haber encontrado, en tantos escritos como corren, noticia de las muchas escuelas que hay en estas regiones y sujetos insignes con que han ilustrado la repblica de las letras, para no haber ofendido la verdad, agraviando su estimacin y el crdito de los indianos. Pero por ms que se pretenda deslucir la habilidad de stos o hacer creer la ninguna aplicacin a las letras que hay en estas partes, bastan acreditar lo contrario las famosas universidades, insignes colegios y clebres ingenios que gozan estas regiones e ilustran estos pases, sobrndonos los testimonios que podamos alegar, cuando slo en el nuestro, que es de los ms ceidos, hay personas que enseen e individuos que aprendan, como se verifica en la copia, de oyentes y multitud de cursantes que ocurren de toda la Isla a las aulas de esta Universidad, sin otro objeto que el de saber por slo saber. No es tan nico en este sentir el citado Mart, que le falten an muchos secuaces y partidarios, y aunque pudiera servirle de consuelo a los ingenios de estas provincias el que padezcan no muy desigual concepto los espaoles en la aprensin de otras naciones europeas, que decantan su poco adelantamiento en las artes y ciencias, atribuyndose cada una a s la entera posesin de las bellas letras y las conocidas ventajas en la cultura de todas sus facultades, no son ni los juzgo tan vulgares o tan necios que les temple el dolor de su propia injuria el ver lo que experimentan sin justicia aquellos que la motivan, y ms tocndoles tan de lleno la comn ofensa de la nacin castellana de quien no le distingue otra cosa que el clima, siendo el nuestro tan benigno y admirable para la produccin de tiles y nobles ingenios, capaces de aplicarse a los estudios y de cultivar las ciencias, como lo celebr muy delicadamente un poeta italiano que, observando en el oro y plata de susPoema de la vida de Sta. Rosa de Santa M Canto 1ro., octavas 31 y 32. Baldecebro en su libro orador. Catlogo. cit en las mem. erud., c. 3, p. 18. Teatro crtico univ., t. 4, discurso 6, pg. 110.

PAGE 135

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /121 /121 /121 /121 /121 minerales la abundante riqueza de sus montes, grab en elogio de sus naturales este agudsimo epgrafe: Si hoc in montibus, Quid in mentibus? ¡Tanto debemos a este extranjero! ¡Tanto a algunos de nuestros espaoles!1Sin embargo de esto, y de hallarse en las primeras fajas o arrullos de su reciente cuna, se ve condecorada con la gloria y honor que le han merecido los dignos ascensos de algunos de sus alumnos, los que teniendo tanto lugar en sus anales y ocupndolo ya copiados en su Sala, no puedo omitir darles el que merecen en esta obra, colocndoles por su antigedad y no por la preeminencia o categora de sus dignidades. Doctor Don Jos Manuel Sotilloverde, Teniente de Gobernador y Auditor de Guerra de esta plaza, Oidor de la Real Audiencia de Santo Domingo. Doctor Don Sebastin Calvo de la Puerta, natural de esta ciudad, Catedrtico propietario de Instituta en esta Universidad, Oidor de la audiencia de Guadalajara, Alcalde del Crimen actual en la de Mxico. Doctor Don Pedro Ponce Carrasco, Cura beneficiado de las parroquiales de esta ciudad, Provisor y Vicario general en ella, Obispo titular de Aramite y auxiliar del de Cuba: muri obispo de Quito, a donde fue promovido. Doctor Don Jos Nicols de Fleytas, Catedrtico de Teologa moral en la Parroquial mayor de esta ciudad, Cannigo magistral de la Santa Iglesia de Cuba, y Comisario subdelegado de la Santa Cruzada en ella, y asimismo su Provisor y Vicario general. Doctor Don Bernardo de Urrutia y Matos, natural de esta ciudad, Catedrtico de Prima de Leyes en esta Universidad, Oidor honorario y despus electo con ejercicio y del nmero de la Real Audiencia de Santo Domingo, Juez de bienes de difuntos en esta ciudad. Ilustrsimo Seor Don Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, dignsimo Obispo de esta Isla, del Consejo de Su Majestad recibi en esta Universidad el grado de Doctor en virtud de la real cdula 1. Este prrafo desde “No es tan nico” hasta el asterisco, falta en la primera edicin. L. R. Fu tachado en el manuscrito. M. F.

PAGE 136

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 122\ 122\ 122\ 122\ 122\ en que Su Majestad le aprob esa determinacin, para que sirviese su ejemplo de estmulo a otros. Despus de escrito esto hay otros muchos doctores promovidos a dignidades eclesisticas y seculares. Frmase hoy el Claustro de esta Universidad de ms de 60 DD. y MM. en todas las Facultades, sin otros que de su Cuerpo estn repartidos y ocupados en la Isla en varios ejercicios eclesisticos y polticos. Los grados se confieren con grande ostentacin y pompa, por lo general usando el Claustro en las funciones pblicas de mazas de plata y de bancos cubiertos, su Rector usa de silla y sitial con almohada en los actos de escuela, y se le da el tratamiento de Seora Reverendsima por escrito y de palabra; de suerte que en la seriedad y aparato no tiene que emular a ninguna de las ms autorizadas y antiguas de estos Reinos, aun siendo la ms pobre por falta de dotaciones, de que carece hasta el presente; pero la liberalidad de sus doctores, con la cesin voluntaria de propinas, ocurre muchas veces a los gastos ordinarios y extraordinarios de su precisa decencia, y para la extensin y manutencin de sus privilegios, entre los cuales goza algunos particulares que le ha dispensado la real benignidad.CAPTULO XXVIII CAPTULO XXVIII CAPTULO XXVIII CAPTULO XXVIII CAPTULO XXVIII DEL REAL TRIBUNAL DEL REAL TRIBUNAL DEL REAL TRIBUNAL DEL REAL TRIBUNAL DEL REAL TRIBUNAL DEL PROTOMEDIC DEL PROTOMEDIC DEL PROTOMEDIC DEL PROTOMEDIC DEL PROTOMEDIC A A A A A TO TO TO TO TO SU ANTIGED SU ANTIGED SU ANTIGED SU ANTIGED SU ANTIGED AD, AD, AD, AD, AD, JURISDICCI"N Y GOBIERNO JURISDICCI"N Y GOBIERNO JURISDICCI"N Y GOBIERNO JURISDICCI"N Y GOBIERNO JURISDICCI"N Y GOBIERNOSirve tambin de gran lucimiento y de mucho beneficio a la salud pblica de esta ciudad el Tribunal del Protomedicato, establecido en ella desde el ao de 1711 por las representaciones de su Cabildo, quien atendiendo a evitar el desorden y perniciosas consecuencias de introducirse a curar como mdicos y cirujanos algunos individuos que transitaban por este puerto, sin la debida suficiencia ni legtimos ttulos, bastndoles para venderse por verdaderos y aprobados profesores de ambas facultades cualesquiera cortos principios de meros pasantes, propuso Su Majestad este remedio para que ms exacta y rigurosamente se celase el dao y corrigiese el abuso, que era tan perjudicial a la vida humana como injurioso a la Real Facultad Mdica, a que condescendi la real clemencia mandando establecerlo con la misma jurisdiccin y prerrogativas que los de Lima y Mxico, como parece del ttulo

PAGE 137

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /123 /123 /123 /123 /123 que se libr al Doctor Don Francisco Teneza en despacho de 9 de julio de 1709, que existe en testimonio colocado en el Libro Capitular del ao de 1711. Al expresado Doctor Teneza fue a quien debi su incremento y continuacin este Tribunal, pues aunque en el siglo antecedente, por los aos de 1634, hubo Protomdico en esta ciudad, que lo fue Don Francisco Muoz de Rojas, graduado en Sevilla, y lo ejerci con las amplitudes y facultades concedidas al enunciado Teneza, ces con la muerte de aquel dicho Ministerio, sin que se solicitase ni promoviese por otro ningn profesor subrogar en el oficio vacante, cuando peda ms atencin y reparo con la mayor frecuencia del comercio los inconvenientes tocados al principio, hasta que se movi por el expresado doctor y le dej con regular formalidad. Algunos aos permaneci nico Alcalde examinador de todos los mdicos, cirujanos, boticarios y barberos de esta Isla, actuando con un escribano de los numerarios, hasta que por los aos de 1727 28, a instancia del Gobernador Don Dionisio Martnez de la Vega, nombr Su Majestad por acompaado del principal al Doctor Don Luis Fontayne, de nacin francs, a quien sustituy en la misma calidad de socio o segundo Protomdico el Doctor Don Ambrosio Medrano, Presbtero, natural de esta ciudad. Despus de muerto el referido Teneza y de haber entrado como primero el mencionado Medrano, se ha provedo, a ms del segundo, otro para las ausencias o enfermedades de cualquiera de los dos, gozando slo el principal del salario de 600 pesos anuales que tiene consignados y de los derechos que en la tarifa se les arregl por el Gobernador y Cabildo de esta ciudad de orden del Rey, concurriendo los dos primeros a los exmenes y visitas. Es de la obligacin y encargo de dichos Protomdicos la asistencia o visita diaria de los enfermos del Hospital Real de San Felipe y Santiago, recomendada estrechamente para su ms puntual cumplimiento. Tiene este Tribunal para las funciones y causas que son de su privativo conocimiento un fiscal que es profesor de la Facultad, y un alguacil para las convocatorias y aprehensiones que se ofrezcan hacer. Despus de muchos aos de posesin pacfica se les inquiet en el goce de la jurisdiccin y distintivos con que haban ejercido sus empleos, privndoles (bajo el falso supuesto de ser un Tribunal dependiente o sub-delegado del de Mxico) del tratamiento de Seora, uso de dosel e insignias de puo de oro, y otras auto-

PAGE 138

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 124\ 124\ 124\ 124\ 124\ ridades y preeminencias apreciables, cuya novedad les oblig a ocurrir al Supremo Consejo de las Indias con honroso informe de este Cabildo, y vistos en juicio contradictorio los ningunos fundamentos de la pretextada subordinacin, y los que favorecan el derecho antiguo y legtima posesin de este Protomedicato, le declararon y confirmaron por sentencia de vista y revista la jurisdiccin, facultades y honores de que haban gozado, despachndosele real ejecutoria fecha en Buen Retiro a 16 de julio de 1755, la cual presentaron y fue obedecida puntualmente por todos los tribunales de esta ciudad y con particular gusto de su Ayuntamiento, interesado en que se conservase con las mismas prerrogativas con que a presentaciones suyas se haba establecido. Aunque en la opinin de los declaradamente adversos a los mdicos se juzgue y aun condene por muy poco saludable a esta ciudad la ereccin y subsistencia de este Tribunal, en la ma goza diversa estimacin, porque a ms de la prctica de otras ciudades y aun cortes, en donde se han establecido y permanecen con aprobacin y squito, no puede negarse cunto la insultaban en el tiempo pasado incgnitos y casi brbaros curanderos, y que despus de esta providencia no slo hay conocida reforma en tal abuso, pero mucho mejor rgimen en las boticas y en la administracin de los medicamentos, sin que uno u otro error de algn facultativo pueda desacreditar los experimentados aciertos de los dems, ni ser equivalente perjuicio a las repetidas monstruosidades que antes se tocaban. Los sujetos que han ocupado y ejercen hoy el oficio de Protomdico principal, y el de segundo y tercero, son los que nominar a continuacin. Doctor Don Francisco Teneza y Rubira, consultor del Santo Oficio, Doctor en el derecho civil, primer Protomdico. Doctor Don Luis Fontayne, segundo. Doctor Don Ambrosio Medrano, Catedrtico de Prima de Medicina en esta Universidad, primero. Doctor Don Jos de Arango y Barrios, Catedrtico jubilado de Medicina por Su Majestad, primero. Doctor Don Juan Jos lvarez Franco, segundo. Doctor Don Jos de Aparicio, tercero, ambos naturales de esta ciudad y catedrticos en la Real Universidad de ella.

PAGE 139

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /125 /125 /125 /125 /125CAPTULO XXIX CAPTULO XXIX CAPTULO XXIX CAPTULO XXIX CAPTULO XXIX DEL ORIGEN Y EST DEL ORIGEN Y EST DEL ORIGEN Y EST DEL ORIGEN Y EST DEL ORIGEN Y EST ABLECIMIENTO ABLECIMIENTO ABLECIMIENTO ABLECIMIENTO ABLECIMIENTO DE LA REAL COMP DE LA REAL COMP DE LA REAL COMP DE LA REAL COMP DE LA REAL COMP AA DE EST AA DE EST AA DE EST AA DE EST AA DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD AD E ISLA, Y DE SUS OBLIGACIONES E ISLA, Y DE SUS OBLIGACIONES E ISLA, Y DE SUS OBLIGACIONES E ISLA, Y DE SUS OBLIGACIONES E ISLA, Y DE SUS OBLIGACIONES Y PRIVILEGIOS Y PRIVILEGIOS Y PRIVILEGIOS Y PRIVILEGIOS Y PRIVILEGIOSSobre tan multiplicados y claros testimonios como dejo recopilados en los captulos antecedentes de la real piedad y atencin con que nuestros clementsimos Soberanos han querido manifestar a esta ciudad los deseos de fomentarla por todas lneas, no debo pasar en silencio un argumento muy poderoso de su augusta beneficencia y singular propensin con que mira a los alivios de este vecindario y dems de la Isla, porque es muy particularmente digno de esta memoria y estimacin el haber condescendido gustoso a las proposiciones que se le hicieron sobre la formacin de una Compaa destinada para la compra y remesa de los tabacos necesarios al abasto y consumo de los Reinos de Castilla, saca, beneficio y conduccin de los azcares y corambres de la Isla para aquellos dominios, la que no solamente tuvo por bien aprobar, pero se sirvi distinguir con el apreciable honor de tomarla bajo de su real patrocinio, a ejemplar de la de Caracas, interesndose tambin en ella con porcin considerable de caudal suyo el ao de 1740 en que tuvo su origen con el motivo y fines que expresar. Desde el ao de 1727 haba establecido Su Majestad en la Habana una factora general de tabacos, primero a cargo de Don Martn de Loynaz y despus al de Don Vicente Caballero, del orden de Santiago, con los ministros y dependientes necesarios para entender en la compra y remisin de las cantidades de este gnero que as en rama como en polvo fuesen precisas para la provisin y surtimiento de sus Reinos, cuya providencia permaneci hasta el de 1738 que hubo de variar por la nueva disposicin de un asiento celebrado bajo de ciertas condiciones con Don Jos de Tallapiedra, vecino y del comercio de Cdiz, que arrib a esta ciudad el citado ao. Dentro de poco tiempo de haber comenzado a correr la enunciada contrata, se tuvo noticia de haberla transferido Su Majestad al Marqus de Casa Madrid, por la rebaja que hizo del cuarto, novedad que impuls a algunos vecinos acaudalados de esta ciudad a que se pidiese al Rey por el tanto el citado asiento, respecto del mejor derecho que tenan y proporciones con que se hallaban para cumplirlo y disfrutar los intereses que poda producir esta negociacin, a lo menos para hacer no se experimentasen algunos

PAGE 140

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 126\ 126\ 126\ 126\ 126\ gravmenes, que podan resultar y deban temerse del manejo de individuos extraos. Esta idea, a la verdad tan til a los moradores de esta ciudad y a los dems de la Isla, se propuso el Ayuntamiento el prevenido ao de 1738 por medio del Procurador del Comn, a fin de que la autorizase con sus representaciones en la Corte, y aunque hubo discordancia en los pareceres por la precisa o casi natural variedad de los dictmenes, tuvo a su favor el mayor nmero de los que lo componan, y se inform a Su Majestad los notorios beneficios que de su establecimiento se inferiran a todos los gremios de esta repblica y respectivamente a las otras poblaciones de la Isla. Disputse para la solicitud a Don Martn de Arztegui, vecino y alguacil mayor de la Inquisicin de esta ciudad, hombre rico, prctico y eficaz, a quien se confirieron los poderes e instrucciones, y pas a Madrid en donde plantific inmediatamente la pretensin de que fue encargado. Para facilitar ms bien su deseado logro y conseguir otras excepciones y privilegios, que consider convenientes a todos los interesados, se constituy no slo en la obligacin de proveer anualmente los Reinos de Castilla con las porciones de tabaco en rama y polvo de las clases y calidades estipuladas por los asentistas precedentes, pero tambin a conducir en los bajeles del trfico de la Compaa los pertrechos y municiones que hubiesen de transportarse de aquellos dominios a este puerto, encargndose asimismo del abasto de vveres y conduccin de familias de las Canarias para el presidio de la Florida, fbrica de los avos que Su Majestad tuviese a bien construir en este Arsenal, y ltimamente la de asistir con lo necesario para la manutencin y apresto de las embarcaciones de la Armada de Barlovento, capitulaciones con que siendo ms vasta la negociacin fuese ms ventajosa a los intereses del Rey y aprovechamiento de los accionistas. Atendiendo, pues, Su Majestad a las instancias de dicho diputado y conveniencias que se le propusieron resultaran a este vecindario y al de toda la Isla, se sirvi aprobar el proyecto el 18 de diciembre de 1740 y conceder varias franquezas especialmente a los azcares que por su cuenta embarcase dicha Compaa (indulto que despus se ampli a todos los cosecheros de este fruto) y asimismo a los cueros y curtidos que sacase para aquellos Reinos, con otros alivios y facultades tan tiles como estimables. Para el mejor rgimen y aumentos de la expresada Real Compaa constituy por su protectora a la Santsima Virgen del

PAGE 141

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /127 /127 /127 /127 /127 Rosario, por Juez conservador al Gobernador y Capitn General de esta plaza, por Presidente al nominado Don Martn, y por Directores al Marqus de Villalta, Don Ambrosio de Menndez, Don Jos de Arango, Don Bartolom de Ambulodi y Don Antonio Parladorio; por Tesorero, Contador y Veedor a Don Flix Francisco Ruiz, Don Manuel de Armburu y Don Alonso Valdespino, vecinos todos de esta ciudad, dejando al arbitrio y eleccin de la Junta el nombramiento de los dems oficiales y dependientes de que deba componerse un manejo tan extendido y laborioso. Sealose por fondo principal de la Compaa un milln de pesos (aunque no lleg ms que a la suma de 900,000), que cada accin fuese de 500 pesos y que los interesados que no tuviesen hasta ocho no pudiesen tener voto en las juntas generales; con otras prevenciones que corren individuadas menudamente en el real despacho expedido sobre este asunto. Los cinco directores primitivos se redujeron despus a slo dos, que eran los destinados para el recibo y venta de las ropas y para la compra y entrega de los tabacos, y se nombr para el cuidado del Astillero un comisario que ya no subsiste, por haber cesado la construccin de los bajeles por cuenta suya. En los sueldos del juez conservador, presidente y directores, y otro crecido nmero de manipulantes que tenan y eran precisos para el expediente de tan diversas negociaciones como eran a su cargo, gastaba anualmente ms de 46,000 pesos, lo que no se considera excesivo en inteligencia de la gran copia de empleados y dependientes que ha necesitado para el reconocimiento, empaque y remesa de los tabacos; para el tiro, labor y conduccin de las maderas y construccin de bajeles, para la administracin y entrega de los vveres, manejo y dispendio de las ropas, y de los negros que ha introducido con real permiso, y otras varias intendencias en que se incluy; de suerte que en los dos primeros quinquenios y parte de otro han excedido de 14.000,000 de pesos los caudales que ha tenido en giro, de donde se inferir la multitud de individuos que se habrn ocupado en llevar cuenta y razn formal de ellos y de la distribucin a sus sealados destinos. Esto es cuanto parece basta para que se tenga en lo venidero alguna luz o noticia de los motivos y fines que influyeron para el establecimiento de esta Real Compaa, los privilegios y exenciones que se le concedieron y los manejos e intervenciones que tuvo y se le confiaron; y como ha sido el encargo ms recomendable y por consiguiente ms atendido el de la siembra, compra y remi-

PAGE 142

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 128\ 128\ 128\ 128\ 128\ sin de los tabacos, no creo muy culpable y ajeno del asunto al aadir la curiosidad de las muchas utilidades que este gnero deja al Real Erario, por resultar en conocida gloria de esta ciudad y de toda la Isla, el que su producto sea tan ventajoso para Su Majestad y que se entienda (como escribe y afirma Don Jernimo Ustriz) que la buena direccin de las compras, conduccin y beneficio de los excelentes tabacos de la Habana y dems poblaciones de Cuba, es una de las superiores importancias de la monarqua y que merece especial atencin por incluir la ms florida, til y segura renta del real patrimonio. Relacionando el citado autor lo que produce anualmente cada ramo de los que componen las rentas de la Corona de Espaa, hace ver con claridad que a excepcin de las provinciales, ninguna es ms pinge que la del tabaco, especificando que en 1722 renda o importaba cada ao 2.427,803 escudos de velln, suma a que no llegaba entonces la de las salinas, ni de otras de las ms gruesas de aquellos Reinos. Ni por lo respectivo a stos de las Indias, siendo tan ricos de oro y plata, y tan abundantes de frutos y gneros preciosos, como son grana, ail y otros efectos, se considera segn el mismo escritor que produzca a beneficio de Su Majestad igual cantidad a la que interesa de los tabacos, aadiendo que si para el mejor rgimen, administracin y venta de ellos se estableciesen las reglas y providencias convenientes, subira a cinco o seis millones de escudos. Juicio que se ha verificado por lo respectivo al tiempo que tuvo este manejo la enunciada Compaa, pues segn noticias dignas de todo crdito se entiende haber montado anualmente hasta la cantidad de 5.484,556 pesos de plata, a que han contribuido mucho la particular atencin y vigilancia con que en los ltimos aos se ha solicitado y conseguido esforzar las siembras y recoger de todos los parajes de la Isla las ramas de mejor calidad para proveer las fbricas de Sevilla, y de que su bondad haya resultado la mayor estimacin del gnero y ventajas de la Real Hacienda, como se ha reconocido por la Direccin general y se ha significado con el aprecio que merece este servicio, de que debe tener esta ciudad y toda la Isla una honrada vanidad y entera complacencia.Terica y prct. de comercio y marina, c. 103, pg. 369. Capt. 19, p. 44.

PAGE 143

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /129 /129 /129 /129 /129CAPTULO XXX CAPTULO XXX CAPTULO XXX CAPTULO XXX CAPTULO XXX DEL TRIBUNAL DE LOS SEORES DEL TRIBUNAL DE LOS SEORES DEL TRIBUNAL DE LOS SEORES DEL TRIBUNAL DE LOS SEORES DEL TRIBUNAL DE LOS SEORES OBISPOS Y DE SU VICARIO GENERAL, OBISPOS Y DE SU VICARIO GENERAL, OBISPOS Y DE SU VICARIO GENERAL, OBISPOS Y DE SU VICARIO GENERAL, OBISPOS Y DE SU VICARIO GENERAL, Y NOTICIAS DE LA ERECCI"N Y NOTICIAS DE LA ERECCI"N Y NOTICIAS DE LA ERECCI"N Y NOTICIAS DE LA ERECCI"N Y NOTICIAS DE LA ERECCI"N DE LA IGLESIA CA DE LA IGLESIA CA DE LA IGLESIA CA DE LA IGLESIA CA DE LA IGLESIA CA TEDRAL DE BARACOA TEDRAL DE BARACOA TEDRAL DE BARACOA TEDRAL DE BARACOA TEDRAL DE BARACOA Y CUBA Y CUBA Y CUBA Y CUBA Y CUBAPor lo que toca al gobierno eclesistico, hay en esta ciudad principalmente el de sus Ilustrsimos Obispos, que se extiende a toda la Isla y provincias de la Florida, el de su Vicario o Provisor que se compone de un Promotor fiscal, seis Notarios y Alguacil ejecutor, por quienes se manejan las dependencias de este juzgado. El de los primeros ha ms de un siglo que est radicado en la Habana por tener en ella su residencia los prelados diocesanos, siendo los fundamentos de estar separados de su Catedral dignos de venerarse y no necesarios de escribirse, pues basta, para persuadir ser muy slidos y eficaces, la continuada inalterable secuela de tan doctos y virtuosos pastores, no variada ni interrumpida en fuerza de repetidas y estrechas rdenes de nuestros monarcas, a fin de que tengan precisamente su asiento en Cuba, como se verifica de las muchas que se han dirigido a este Gobierno desde el ao de 1582 sobre el propuesto asunto, pero sin efecto por haber ocurrido motivos grandes para sobreseer en su ejecucin y cumplimiento, no siendo el menor la pblica renuencia con que el mismo Cabildo de aquella Santa Iglesia se ha mantenido en dicha ciudad y vstose obligado a solicitar diferentes veces la traslacin a sta de la Habana. Lo expuesto se hace constante por una carta que el ao de 1665 escribi el Venerable Den y Cabildo al secular de esta ciudad, encargndole promoviese por su parte en la Corte de Madrid esta diligencia, y algn tiempo despus destin para esta misma pretensin a uno de sus capitulares, que lo fue el Doctor Don Alonso Menndez Mrquez, cannigo mercenario que pas a Madrid, como escribe el Ilustrsimo Morell, el de 1677 y represent a Su Majestad las notorias y urgentes causas que haba para la prevenida mutacin, y no refiero, porque a ms de ser manifiestas se tocan menudamente en el citado autor, pero ni aun siendo tan claras y poderosas y haberse puesto muy antes en la real atencin por el Contador Juan de Eguiluz, Procurador general de la Habana, que puls esta materia desde el ao de 1599, no hicieron la impresin que se deseaba, porque influan otras razones de congruencia para su conservacin en la ciudad de Santiago de Cuba, porque no experimente la decadencia que la de Baracoa (si es cierto que estuvoHistor. de la Isla y Cated. de Cuba, c. 13, a. 1677.

PAGE 144

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 130\ 130\ 130\ 130\ 130\ all erigida la Catedral como algunos creen), luego que le falt la misma Iglesia, de cuya ereccin, primero mandaba hacer en la una y despus establecida o efectuada en la otra, dar aqu noticia y a su continuacin pondr la serie de los Reverendsimos Prelados que ha tenido esta Dicesis, conforme al orden que ha observado, no obstante la mayor especificacin y claridad con que se lograr en la obra de que dejo hecha mencin, por pedirla en sta muy de justicia la memoria de unos pastores tan excelentes como los que han apacentado esta grey, ilustrando con particular esmero a la Habana, que siendo el imn de sus carios y el objeto de sus primeras atenciones, la han autorizado con su personal asistencia, edificndola con sus ejemplos y doctrinas y enriquecindola con sus cuidados y limosnas, beneficios que excitan en un noble reconocimiento la gratitud, si en un villano pecho el olvido. Gobernando la Iglesia Catlica el Papa Len X, de feliz recordacin, se dio facultad para instituir en Baracoa, en virtud de letras suyas, la Iglesia Catedral de esta Isla con el ttulo de la Asuncin de Nuestra Seora, el ao de 1518, como asienta el Padre Labbe en sus tablas cronolgicas, la cual, si se lleg a erigir (de que no puedo dar noticia fija), debi de mantenerse poco espacio de tiempo en la mencionada ciudad, pues presidiendo en la sublime ctedra de San Pedro el Sumo Pontfice Adriano VI, en el primer ao de su pontificado o exaltacin a la tiara, mand extinguirla y ocultarla en 28 del mes de abril de 1522, y se otorg en Valladolid a 8 de marzo del ao siguiente la ereccin de dicha Iglesia Catedral de la ciudad de Santiago de Cuba, con la misma advocacin, por el Ilustrsimo Obispo Don Fray Juan de Ubite, a quien se dirigi como diocesano entonces la referida bula, que corre traducida e inserta a consecuencia del auto de ereccin hecha por el enunciado Obispo, como se reconoce de un traslado que parece se sac de otro firmado por el Ilustrsimo Seor Doctor Don Juan de Castillo, prelado de la misma Iglesia de Cuba y refrendado de Francisco del Pozo Espinosa, su secretario, el cual refiere lo copi del original escrito y sellado en pergamino por ante Jernimo Lpez, notario pblico; cuyo instrumento est colocado en uno de los libros de este Superior Gobierno y Capitana General. Del contexto de dicho auto y bula se convence el error o equivocacin del Maestro Gil Gonzlez, que la hace instituida por el Seor Obispo Don Fray Bernardo de Meza, dominicano, a quien supone el primero de esta Isla, el ao 1536, en lo que se implica con evidencia, pues escribe en la propia obra que su ereccin fue el ao de 1522, 14 aos antes que fuese nombrado obispo, anteponiendoTabl. cron., pg. 166. Pe. Claudio Clem. Frasso, de Patrim. Reg. Ind., c. 19, u. 133, nm. 31. Not. sacras y rs., p. 11. Lib. 1 de r. cdulas. Teatro ecco. de Indias, c. 17.

PAGE 145

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /131 /131 /131 /131 /131 en este prelado el obrar al ser, siendo as que segn un vulgar proverbio filosfico es primero el ser que el obrar, y que no poda haberla erigido el ao de 1522 el que no fue Obispo de Cuba hasta el de 1536, a cuya ciudad lleg el de 1538, verdad en que uniformemente contestan otros historiadores de estos Reinos. Persudome a creer que as dicho Maestro Gil Gonzlez, como Antonio de Herrera, padecieron engao o equivocacin en lo que escriben de este prelado, a quien llama el uno Fray Bernardo y el otro Fray Bernardino de Meza: el primero, en afirmar fue el erector de la Catedral, y el segundo, en suponer fue provedo o presentado obispo el ao de 1516 y que nunca pas a la Isla, pues el Inca refiere expresamente su arribo a la ciudad de Santiago con tales menudencias en su desembarque y celebridad, que hace esta noticia indisputable. Aunque pretenda decirse que este Fray Hernando de Meza de quien habla Garcilaso es diferente a aquel Fray Bernardo o Fray Bernardino que especifica Herrera, se hace increble o a lo menos dudoso en dos distintos sujetos la concurrencia de tan iguales circunstancias, como son la analoga en los nombres, la identidad en el apellido, en el instituto y en la dignidad, lo que me inclina a creer que no hubo ms que uno, y que ste fue electo el ao de 1536 y que lleg a Santiago de Cuba el de 1538; pero de cualquier modo que se conciba, ya siendo un solo sujeto o ya dos distintos, se concluye no pudo ser ni el uno ni el otro erector de la Catedral; pues si se asienta fue el Fray Bernardino que escribe Herrera, electo el ao de 1516, ste ya no lo era el de 1518, en que fue nombrado el Maestro Fray Juan Garcs, segn el mismo autor. Si es el Fray Bernardo que nomina el Maestro Gil Gonzlez, ste no fue provedo hasta el ao de 1536, y as no pudo haber instituido la Iglesia Catedral, que lo estaba mucho antes, como se ha referido. Lo que no tiene duda ni padece equivocacin es que el Ilustrsimo Ubite ejecut la translacin de Baracoa a Cuba, porque consta de un monumento tan solemne como el ya citado, y que su primaca en el gobierno de este Obispado es irrefragable, porque aunque estuvo electo antes el nominado Maestro Garcs, religioso dominicano, el prevenido ao de 1518, fue promovido muy luego a la nueva Iglesia de Cozumel, como afirma Herrera, en cuya inteligencia, siguiendo el orden con que estn copiadas en esta ciudad y sirven de adorno al palacio o casa episcopal, pondr su serie en los siguientes captulos, prefiriendo este monumento por ms verdico a otros de la historia en que la variedad de las materias suele hacer ms confusas o menos fundadas las noticias, incurriendo muchas veces inculpablemente en algunos errores, comoDc. 2, lib. 2, cap. 7, p. 33, ao de 1516. Dc. 2, lib. 3, cap. 11, f. 38.

PAGE 146

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 132\ 132\ 132\ 132\ 132\ se toca en la que voy a tratar; porque en los citados Herrera y Gil Gonzlez se nota gran discrepancia en los nombres y sucesin de nuestros Obispos, y para haberlos de concordar o establecer lo ms cierto, era necesario formar una disertacin que tengo por excusada, y por no concerniente a mi asunto.CAPTULO XXXI CAPTULO XXXI CAPTULO XXXI CAPTULO XXXI CAPTULO XXXI SERIE DE LOS ILUSTRSIMOS OBISPOS SERIE DE LOS ILUSTRSIMOS OBISPOS SERIE DE LOS ILUSTRSIMOS OBISPOS SERIE DE LOS ILUSTRSIMOS OBISPOS SERIE DE LOS ILUSTRSIMOS OBISPOS DE EST DE EST DE EST DE EST DE EST A ISLA, NOTICIAS A ISLA, NOTICIAS A ISLA, NOTICIAS A ISLA, NOTICIAS A ISLA, NOTICIAS DE LAS PROMOCIONES DE ALGUNOS DE LAS PROMOCIONES DE ALGUNOS DE LAS PROMOCIONES DE ALGUNOS DE LAS PROMOCIONES DE ALGUNOS DE LAS PROMOCIONES DE ALGUNOS Y OTRAS CORRESPONDIENTES Y OTRAS CORRESPONDIENTES Y OTRAS CORRESPONDIENTES Y OTRAS CORRESPONDIENTES Y OTRAS CORRESPONDIENTES1.—Don Fray Juan de Ubite, que hizo la ereccin de su Iglesia Catedral el ao de 1523, estaba retratado con hbito de religioso observante franciscano, pero con el motivo de la noticia producida por un moderno y grave escritor, que asienta ser del orden de predicadores, se le ha puesto vestido de pontifical; duda que no me atrevo a controvertir, porque en los historiadores antiguos de Indias, slo por inferencias se rastrea tener lo primero alguna verosimilitud, pero no toda la necesaria para desvanecer lo ltimo. Este prelado, segn el cronista Herrera, renunci la mitra el ao de 1527, muri el de 1540 en la ciudad de Brujas, del condado de Flandes, y fue sepultado honorficamente en el Convento de Santo Domingo de ella, cuyo epitafio trasladar para que los aficionados a estas antigedades tengan una noticia que, aunque corre en informacin bien pblica y autntica, no podrn lograrla muchos fcilmente. DEO. OPT. MAX. REVERENDO PATRI, DON DNO JOANNI DE UBITE, PRIMO ADCUBAM ORDINATO EPISCOPO, AC SERENISS. REGINAE FRANCIAELEONORAE ARCHIELEEMOSINARIO, EJUSQUE CONFESSIONIS AUDITORI, CUI POSTERITATI IN EXEMPLUM PUBLICAS IN HAC URBE PRAELECTIONES STUDIOSORUM GRATIA LIBERALITER INSTITUIT PIETATIS ET RELIGIONIS. ERGO HOCMONUMENTUM POSIT. EST. OBIIT 18 KAL. SEP. ANNO DNI. MDXL. 2.—Maestro Don Fray Bernardo de Meza, natural de Toledo, del orden de Santo Domingo, electo y consagrado ao de 1536, lleg a Cuba el de 1538, fue el primero que tuvo anexas a su Obis-

PAGE 147

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /133 /133 /133 /133 /133 pado las Provincias de la Florida, para las cuales, segn escribe el citado Herrera, se nombr por obispo el ao de 1527 a Fray Juan Surez, religioso franciscano, que no se estableci en ellas por la desgracia con que corri su conquista hasta el tiempo del Adelantado Menndez. 3.—Maestro Don Fray Juan Flandes, del mismo instituto, electo ao de 1538, segundo del nombre: muchos discurren que este obispo es Fray Juan Garcs, y aunque no tengo fundamento para apoyarlo ni contradecirlo, me hace fuerza que Juan Daz de la Calle, Oficial de la Secretara del Consejo de Indias, lo coloque despus del Seor Meza, y diga era Obispo de Cuba el ao de 1538, cuando haba ya veinte aos o poco menos que el nominado Maestro Garcs estaba promovido al de Cozumel y algn tiempo despus al de Tlaxala, lo que me hace suspender el juicio y ascenso a la especie tocada. 4.—Doctor Fray Miguel Ramrez de Salamanca, del orden dominicano, ao de 1539, aunque Herrera lo hace electo el de 1527 por la renuncia del Reverendsimo Ubite. 5.—Doctor Fray Diego Sarmiento, cartujo, ao de 1540 consagrado: fue Inquisidor apostlico ordinario, como refiere Gil Gonzlez, quien dice muri el ao de 1547. 6.—Doctor Don Fernando de Urango, natural de Azpeitia, ao de 1556, consagrado. 7.—Doctor Don Bernardino de Villalpando y Talavera, ao de 1559, consagrado; pas a la iglesia de Guatemala el de 1564. 8.—Doctor Don Juan del Castillo, tercero del nombre, natural de Orden, Dicesis de Burgos, ao de 1568 consagrado: dio a los padres misioneros de la Florida cantidad de granos para que atrajesen a los indios. Estuvo dispuesto a pasar a la visita de Jamaica el ao de 1570, en conformidad de lo ordenado por el Santo Concilio de Trento, cuya determinacin particip al Cabildo de la Habana; pero no habiendo conseguido que los ministros de la Real Hacienda residentes en ellas le librasen la ayuda de costas, de que necesitaba para su transporte, creo no practic esta diligencia tan deseada de su celo como conducente al consuelo y bien espiritual de los moradores de aquella Isla, que era de las partes de su Obispado, el que renunci despus del ao de 1571. 9.—Don Fray Antonio Daz Salcedo; franciscano, colegial mayor en Bolonia, electo ao de 1581, consagrado; pas al Obispado de Nicaragua, y estando en ste visit las provincias de la Florida como parte de su Dicesis. 10.—Don Fray Bartolom de la Plaza, del mismo orden, ao de 1597, consagrado.Not. sacr. y rs., p. 11. Dc. 4, lib. 2, c. 5, p. 28, ao 1577. Teatro ecco. de Ind., pg. 277. Ens. Cron., dc. 8, 6. 31. Ens. Cron, pg. 168.

PAGE 148

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 134\ 134\ 134\ 134\ 134\ 11.—Maestro Don Fray Juan de las Cabezas, dominicano, cuarto del nombre; fue Provincial de la Provincia de Santa Cruz, electo el ao de 1602, consagrado; ense a los indios cestas el uso del fuego que no lo conocan; pas a Guatemala. 12.—Doctor Fray Alonso Enrquez de Armendriz, y segn otros Enrquez de Toledo, del orden de Nuestra Seora de la Merced, fue electo ao de 1610, consagrado; pas a Mechoacn el de 1625 y fund en la Corte de Mxico el Colegio de los Comendadores de San Ramn, dotndolo de renta para la manutencin de ocho estudiantes que cursasen las facultades de Cnones y Leyes en aquella Universidad: las tres becas para naturales de este Obispado, y las restantes para los del de Mechoacn, dejando su gobierno y direccin a religiosos de su orden de la Provincia de Nueva Espaa. Ha sido este insigne Colegio el taller o turquesa de muchos clebres sujetos que han ilustrado las iglesias y chancilleras del Reino, con grande honor de esta ciudad y de toda la Dicesis de Cuba. 0.—Maestro Don Fray Gregorio de Alarcn, agustino, ao de 1624, consagrado, muri en la navegacin ya en las costas de la isla Espaola. 13.—Doctor Don Leonel de Cervantes, natural de Mxico, Obispo de Santa Marta y despus de Cuba ao de 1625; este prelado solicit y obtuvo letras de la Santidad del Seor Urbano VIII dirigidos al Arzobispo de Mxico, para que admitiese este Obispado por sufragneo suyo, pero no consta tuviese el efecto que dese, por haber permanecido sin novedad subordinado al de Santo Domingo. Las cenizas de este Venerable Pastor hago memoria haber ledo estar colocadas en la capilla y entierro que su nobilsima familia tiene en el convento de Nuestro Padre San Francisco de su patria, de que infiero haber muerto en la Nueva Espaa, o haber mandado trasladar su cuerpo a ella. 14.—Maestro Don Fray Jernimo de Lara, mercenario, fue electo en 6 de septiembre de 1629 y falleci en esta ciudad en 22 de junio del de 1644; disele sepultura en la Parroquial mayor de ella, en donde hoy no se descubren seales del sitio en que depositaron su cadver, pereciendo en poco ms de un siglo esta noticia que deba haberse perpetuado en los mrmoles, ya que no en la memoria de los hombres. 15.—Doctor Don Martn de Zelaya Acrriz, Inquisidor de Crdoba, Maestre de escuela de la Santa Iglesia de Salamanca, electo ao de 1645. 16.—Doctor Don Nicols de la Torre, Catedrtico jubilado de Prima de Teologa en la Universidad de Mxico, ao de 1652, con-Ens. Cron, pg. 175. Lib. 1 de rl. cd. de este gob., al fol. 25. Histor. de la Prov. del S. Ev. de Mxico.

PAGE 149

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /135 /135 /135 /135 /135 sagrado: muri en esta ciudad y se mand sepultar en la Iglesia de Nuestra Seora de Candelaria del pueblo, ya hoy villa de Guanabacoa, en cuyo templo al tiempo de su renovacin no se encontraron vestigios de su sepulcro. 17.—Doctor Don Juan de Montiel, quinto del nombre, ao de 1656, consagrado. 18.—Doctor Don Pedro de Reina Maldonado, natural de los Reyes de Lima, cannigo ms antiguo de la Santa Iglesia de Trujillo, Comisario general subdelegado de la Santa Cruzada de aquella provincia, Gobernador y Vicario general de su Obispado, fue electo en el ao de 1658. Haba escrito y dado a la estampa una erudita obra en dos tomos de a folio, intitulada “El prelado perfecto”; muri sin consagrarse en esta ciudad y se dice estar sepultado en su Parroquial mayor, pero no hay noticia cierta del lugar de su entierro, porque se omiti distinguirlo con alguna lpida o inscripcin correspondiente, incuria notable de aquella edad, que ser en todas reprensible. 19.—Doctor Don Juan de Santo Matas Senz de Maosca y Murillo, ao de 1663, consagrado; fue promovido a Guatemala. 20.—Maestro Don Fray Francisco Bernardo Alonso de los Ros, segundo del nombre, trinitario calzado, ao de 1670; ascendi al Obispado de Ciudad Rodrigo, y el de 1680 al Arzobispado de Granada. 21.—Doctor Don Gabriel Daz Vara Caldern, cannigo de la Santa Iglesia de vila, Capelln de honor de Su Majestad, Juez Apostlico ordinario de su casa y Corte, y de los seis de la Nunciatura de Espaa, Administrador del Real Hospital de Madrid, Obispo de Cuba ao de 1674, consagrado, imprimi un tomo de las grandezas y maravillas de la santa ciudad de Roma; muri en sta el da 15 de marzo de 1676, y aunque consta se sepult en la Iglesia mayor, se ignora el sitio de su entierro, no logrando sus cenizas ningn honroso distintivo, padeciendo el mismo descuido que las de sus antecesores. 22.—Doctor Don Juan Garca de Palacios, Tesorero dignidad de la Santa Iglesia de la Puebla de los ngeles, Provisor y Vicario general de su Obispado y Comisario de la Santa Inquisicin y Cruzada, ao de 1680. Celebr el primer Snodo Diocesano en esta ciudad y muri en la de Cuba. 23.—Maestro Don Fray Baltazar de Figueroa y Guiena, ao de 1683, fue monje del Real Monasterio de San Basilio de Valparaso, del orden de San Bernardo, Maestro general en ella y sujeto sealado en letras y virtud; consagrose en Madrid y muri en Cdiz estando prximo a pasar a su Obispado.Lust 1 del Pulp., f. 351, autor Fray Ber. Alvarez.

PAGE 150

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 136\ 136\ 136\ 136\ 136\CAPTULO XXXII CAPTULO XXXII CAPTULO XXXII CAPTULO XXXII CAPTULO XXXII PROSIGUE LA SERIE PROSIGUE LA SERIE PROSIGUE LA SERIE PROSIGUE LA SERIE PROSIGUE LA SERIE DE LOS SEORES OBISPOS, DE LOS SEORES OBISPOS, DE LOS SEORES OBISPOS, DE LOS SEORES OBISPOS, DE LOS SEORES OBISPOS, Y SE DA NOTICIA DE LOS AUXILIARES Y SE DA NOTICIA DE LOS AUXILIARES Y SE DA NOTICIA DE LOS AUXILIARES Y SE DA NOTICIA DE LOS AUXILIARES Y SE DA NOTICIA DE LOS AUXILIARES QUE HAN TENIDO HAST QUE HAN TENIDO HAST QUE HAN TENIDO HAST QUE HAN TENIDO HAST QUE HAN TENIDO HAST A AHORA A AHORA A AHORA A AHORA A AHORA24.—Doctor Don Diego Evelino de Compostela, de donde fue natural, electo ao de 1685, y muri en 29 de agosto de 1704, mandose sepultar en el Monasterio de Carmelitas descalzas de esta ciudad, en el muro del lado del Evangelio, en cuyo lugar se conservan colocadas y distinguidas sus cenizas con la inscripcin que traslado a la letra: D.O.M. DIDACUS EVELINO DE COMPOSTELA ADHUC VIVENS MORTIS HORAM, DIEM NOVISSIMUM ET AETERNOS ANNOS IN MENTEM HABUIT. IN TEMPLO ISTO MONIALIUM SANCTAE THERESIAE A SE CONSTRUCTO INTER IPSA CARMELI LILIA, ET VIRGINEOS CHOROS,HOC SIBI PARAVIT HONORABILE SEPULCHRUM. RECESSIT E VIVIS AETAT. LXIX, EPISCOPAT. XVIII. DIE 29 AUG. AN. 1704. En los cuatro ngulos de la tabla del epitafio tiene estas cuatro letras maysculas dentro de unos crculos, O.Q.V.F.1, colocada una de ellas en cada ngulo, sin que hasta ahora se haya descifrado su verdadero sentido, aunque han sido muchas las versiones o interpretaciones que los curiosos y eruditos les han dado, no pasando algunas de la lnea de voluntarias y otras que exceden los trminos a que las ceira la modestia y discrecin de su autor, que fue segn opinin comn el mismo humilde y venerable prelado. 1. Las cuatro letras iniciales que se hallan colocadas en las cuatro esquinas de la lpida que cubre el sepulcro de Ilustrsimo Seor Don Diego Evelino de Compostela, expresan de un modo enrgico y sublime, los heroicos esfuerzos que este Ilustrsimo Prelado hizo en obsequio del culto y de la piedad cristiana. Esfuerzos superiores sin duda a los dbiles recursos que ofrecieran a su celo pastoral las escasas rentas de que gozaba la mitra en aquella poca. Estas cuatro letras O.Q.V.F. forman parte del verso once del salmo ciento trece que dice as: Omnio Qucumque Voluit Fecit : hizo todo lo que quiso. Y en las que nos da el profeta una idea luminosa y exacta del poder de Dios.Fray Remigio Cernadas [Nota de la 2 edicin.]

PAGE 151

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /137 /137 /137 /137 /137 De este Ilustrsimo Pastor se conservan manuscritas algunas apreciables noticias, que no debo omitir en honor suyo y por mi propia satisfaccin. Fue no menos acreditado por su doctrina que respetable por su ejemplo; a los quince aos de su edad mantuvo conclusiones pblicas de toda la filosofa y se gradu en esta Facultad en la Universidad de Compostela el ao de 1658 y concluy sus estudios a los diez y nueve. Fue rector y maestro de letras humanas en el Colegio de los Infantes de Toledo. Regente en la ciudad de Valladolid la Ctedra de Prima de Teologa y obtuvo en ella en propiedad la de Metafsica, y despus la de Sagrada Escritura; en el ao de 1663 se gradu de Doctor en Teologa, y al ao siguiente recibi el mismo grado en Cnones; obtuvo por oposicin cinco beneficios en el Arzobispado de Toledo. Siendo ya electo y consagrado obispo, el ao de 1685, fue visitador de las seoras descalzas reales de la Corte, por bula especial de la Santidad de Inocencio XI, y predic el sermn con que finaliz su visita en presencia de nuestro catlico Rey Carlos II, teniendo por oyentes tres personas reales, tres cardenales, un patriarca, tres arzobispos, catorce grandes y veinte y dos predicadores de Su Majestad. Antes de pasar a estas partes consagr seis obispos, y confirm 140 personas. Fue un varn desasido de las riquezas, amante de los pobres, ejemplar de humildes, celoso de la gloria de Dios y promovedor de su divino culto. Los templos que edific en esta ciudad y obras pas que hizo en ella se expresarn cuando se trate de cada una en particular. 25.—Maestro Don Fray Jernimo de Valds, monje basilio, fue electo primero Obispo de Puerto Rico, y despus de esta Isla, ao de 1706, la que gobern hasta 27 de marzo del de 1729. Mandose sepultar en la capilla mayor que haba labrado en la Parroquial del Espritu Santo, en donde yace su cadver en urna que se form en el muro del lado del Evangelio y queda levantada del pavimento del presbiterio como un estado regular de hombre y en su frente se puso esta inscripcin: QUI ORIGINEM AB IGNE DUXIT, SUB CINERE JACET UT EX CINERE REDIVIVUS EMERGAT. TUMULARI NESCIUS TUMULUM CINERIS SCIVIT,QUANDOQUIDEM NE PEREAT IGNIS SUB CINERE TUMULAVIT. VALDE-ESTTUMULUM UT EXPIRET E CINERIBUS VITAM RESPIRET. PARENS, PROLESQUE SUI NOVUS IN ORBE PHOENIX. ILLMUS. AC RMUS. D.M.D. HIERONYMUS DE VALDES,QUI DE SOLARIBUS BASILIJ CUNIS ORIRI NATUS

PAGE 152

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 138\ 138\ 138\ 138\ 138\PRIMIGENIAS INDE LUCES, UNDE VIVERET, EXORDITUR,UT EXPLENDOR PATRISQUE DECOR TUM CULMEN HONORISCUBANAEQUE DECUS MAGNUM PER SAECULA VIVAT. EXCESSIT E VIVIS, AETERNITATI VICTURUS, PRIMOPORTORRIQUENSIS DESTINATUS ANTISTES,MOX CUBANAE DICECESIS PER VIGINTI CIRCITER TRES ANNOSPASTOR VIGILATISSIMUS AETATIS OCTOGESIMO PRIMO. VIVAT FELICITER, AETERNUMQUE SOSPITETUR. 26.—Doctor Don Francisco de Izarregui, Den de la Santa Iglesia de Segovia, fue electo ao de 1730, y aunque no pas a esta Isla ni se le ha dado lugar entre los obispos de ella, me ha parecido justo drselo en esta serie, porque en esta ciudad fue celebrado por tal, luego que se tuvo noticia cierta de su presentacin. 27.—Maestro Don Fray Gaspar de Molina y Oviedo, agustiniano, electo el mismo ao de 1730, fue promovido antes de pasar a estas partes al Obispado de Barcelona y despus obtuvo el de Mlaga y los empleos de Gobernador del Supremo Consejo de Castilla, Comisario general de la Santa Cruzada, Telogo del Concilio Lateranense y Cardenal de la Santa Iglesia Romana; muri en Madrid, ao de 1743. 28.—Don Fray Juan Lazo de la Vega y Cancino, natural de la ciudad de Carmona, de la regular observancia de Nuestro Santo Padre San Francisco, fue electo ao de 1731, desembarc en Cuba el de 1732 y lleg a esta ciudad en da 13 de junio del siguiente. Ocup meritsimamente en su Provincia de Andaluca los ministerios de ms consideracin, y el de Definidor general de toda la orden. Fue Telogo de la Real Junta de la Inmaculada Concepcin, Calificador de la Suprema y otras honrosas ocupaciones correspondientes al carcter de su persona, nobleza, literatura y religiosidad. Gobern esta Dicesis cerca de 20 aos y muri en el de 1752, da 19 de agosto; se le dio sepultura en la que haba elegido y sealado en vida para su entierro, en el pavimento de la Capilla de San Francisco Javier de la Iglesia de su Serfico Patriarca de esta ciudad, en cuyo mrmol se labr el epitafio que dict su profundo abatimiento, y es el que traslado, omitiendo poner los que le form la estimacin de su Iglesia y rebao, y de que fue tan benemrito por sus singulares prendas y virtudes. HIC RESURRECTIONEM SPERATFRAY JOANNES LAZO DE LA VEGA ET CANCINO, MINORITICAE ET BETICAE PROVINCIAE

PAGE 153

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /139 /139 /139 /139 /139INGRATISSIMUS FILIUS,MINORUM MINIMUS, PECCATORUM MAXIMUS,EPISCOPORUM INDIGNISSIMUS,IN HOC TENEBROSO LOCO INQUIT,ILLUM AUDITE: MISERERE MEI, MISERERE MEI,SALTEM VOS FRATRES, ET AMICI MEI. REQUIESCAT IN PACEAMEN. OBIIT DIE 19 AUG. ANNO 1752. 29.—Doctor Don Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, natural de Santiago de los Caballeros en la Isla de Santo Domingo, fue electo ao de 1753 y lleg a esta ciudad el 7 de enero del siguiente. Obtuvo primeramente la canonga doctoral de la Santa Iglesia Metropolitana de la Espaola, y el Provisorato y Vicara general de esta ciudad, del que pas el ao de 1721 al Deanato de la Catedral de Cuba, en que permaneci hasta el de 1747, que pas a ser Obispo de Nicaragua, cuya silla ocup poco tiempo por su breve promocin a la de esta Isla, que hoy goza y llena felizmente. A la serie de los Ilustrsimos Prelados de la Iglesia de Cuba, que he reducido a ste y al antecedente captulo, parece que se pueden aadir con bastante probabilidad otros dos sujetos de que no se tena hasta ahora ninguna noticia, la cual he hallado autorizada del gravsimo cronista de la religin serfica, que nos la da muy circunstanciada en la obra y lugar que cito. En l refiere que por un consistorio secreto celebrado en la Corte Romana a los cinco de diciembre de 1520, consta fue el primer Obispo de Cuba Don Jorge de Priego, Prior de San Marcos de Len, del orden de Santiago; que el ao de 1596 fue electo para la misma dignidad Don Fray Esteban de Ursisa, Maestro Provincial de la del Santo Evangelio de Mxico, que renunci la expresada mitra y las de Mechoacn y Campeche, con edificacin de aquella Metrpoli. Esta especie, aunque tan nueva y singular entre los escritores ms exactos de Indias, no me ofrece ninguna duda en cuanto a la nominacin de estos prelados, y solamente encuentro dificultad en orden a la primaca del Seor Priego, porque como dejo asentado con la autoridad de Antonio de Herrera, fue nombrado desde el ao de 1518 Fray Julin o Fray Juan Garcs para este Obispado, persuadindome la anterioridad de la fecha a que fue primero ste que aquel, electo el ao de 1520, no obstante que se cite y produzca un monumento tan autntico como el acto consistorial, porque evidencindose del mismo apndice del Reverendsimo Padre Cro-

PAGE 154

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 140\ 140\ 140\ 140\ 140\ nista que en ellos no se hallan notadas o escritas otras provisiones de igual clase, es muy posible que se omitiese tambin la del Maestro Garcs, sin que ste sea motivo ni fundamento bastante para dar al Seor Priego la prelacin que en mi dictamen tuvo aquel, y que mucho menos pudo haber obtenido Don Fray Juan Surez, a quien Su Reverendsima parece se la concede, afianzado en el clebre analista Wadingo, porque, como se verifica la historia general de Herrera, este prelado pas a las Indias provisto Obispo del Ro de Palmas y Provincias de la Florida el ao de 1527, mucho tiempo despus que el nominado Seor Priego a quien cita, y otras personas fuesen presentadas para el de Cuba, a quien no estaban entonces anexas aquellas partes. La renta que disfrutan los Seores Obispos de esta Dicesis, as de la gruesa decimal como de ovenciones y patronatos, excede la cantidad de veinte y siete mil pesos anuales. Desde el Ilustrsimo Valds han tenido todos los que le han sucedido en la mitra obispos auxiliares, conseguido el primero a presentacin del Seor Evelino, su antecesor, quien propuso (aunque no logr por haber muerto antes) al Licenciado Don Dionisio Recino, Cura Rector de la Parroquial de San Cristbal y su Provisor y Vicario general, que fue electo con el ttulo de Obispo de Adramite por auxiliar de Cuba, ao de 1705, y se consagr en la ciudad de Mrida de la Provincia de Yucatn el de 1709; falleci de 66 aos de edad en 12 de septiembre de 1711 y se enterr bajo el presbiterio de la iglesia de recoletas de Santa Catalina de Sena de esta ciudad, cuya fundacin fue muy adelantada por este insigne varn antes de ser obispo. Pondr la inscripcin latina que imprimi en la losa de su sepulcro el dolor y la fineza de sus compatriotas, cediendo la dureza del mrmol a pocas porfas del cincel, humedecido o docilitado a copiosos riesgos de sus oriundos, de quienes fue universalmente amado y a correspondencia sentido; porque en este sujeto se verific lo que rara vez sucede, haber sido profeta en su patria, porque en ella tuvo todo el honor y estimacin que por sus prendas mereca. El epitafio dice as: D.D.D. DIONISIUS RECINOADRAMITENSIS PONTIFEX, PRIMUS PATRIAEDIOECESIS PRIMUS AUXILIARIS CUBANAEPRIMUS OMNIBUS, ULTIMUS IPSE SIBI. SAT PRO LAUDE:FACTUS EST, QUIA NOVISSIMUS PRIMUS SATIS LAUDIS;

PAGE 155

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /141 /141 /141 /141 /141RUBESCAT NE FORTE PALIDUS CINIS QUIA SUO TANTUM GLORIABATUR IN CINERE. MIGRAVIT LUCE DIE 12 SEPTEMBRIS ANNO DNI. 1711AETATIS SUAE 66, EPISCOPATUS 6. Las virtudes y circunstancias de que fue adornado este respetable pastor corren impresas en la parentacin fnebre que hizo en sus exequias el Reverendo Padre Fray Juan Toms Menndez, natural de esta ciudad, Lector entonces de Prima de su Convento de Nuestro Padre San Francisco de ella, la que estamp en Mxico Don Martn de Veytia, Oficial de la Real Hacienda en el puerto de la Veracruz, a quien hizo el amor a este suelo ms patricio que vecino. Don Fray Francisco de S. Buenaventura Tejada, franciscano de la provincia de Andaluca, Obispo titular de Tricali, que nomin por auxiliar y trajo consigo a Cuba el Ilustrsimo Lazo. Fue electo el ao de 1732 y lleg este mismo a la Habana por el mes de noviembre, se consagr en Mxico el de 1734, y habiendo vuelto a esta ciudad y pasado a residir a la Florida, se mantuvo all hasta que el ao de 1745 fue promovido al Obispado de Yucatn y de ste al de Guadalajara, en donde falleci santamente. Doctor Don Pedro Ponce Carrasco, de quien dejo hecha ya memoria, se consagr en esta ciudad con el ttulo de Obispo de Adramite en 3 de diciembre de 1747, en cuyo ao fue electo. Al Seor Recino se le consign por el Rey de congrua anual tres mil pesos sobre los dos reales novenos de este Obispado y vacantes los de Nueva Espaa, y el Obispo le acuda con mil pesos de su renta; pero habindose tocado despus eran defectibles los dos ramos expresados, se le mandaron pagar de los derechos de almojarifazgo de esta ciudad por ser efectivos; ahora percibe el actual 1,200 pesos anuales. Fuera del tribunal ordinario eclesistico de que dejo dada razn, y que en el presente pontificado se halla dividido en un provisor, un juez de testamentos y un visitador de capellanas, hay tambin en esta ciudad el del Santo Oficio que se forma de un comisario, alguacil mayor, notario, receptor y otros ministros consultores y familiares que nombran los seores inquisidores de Cartagena para el pronto expediente de los negocios que puedan ofrecerse tocante a l, y para la promulgacin de los edictos de fe.Cd. de Madrid, 20 de jul. de 1709. Otra de Sevilla, 12 de noviembre de 1732.

PAGE 156

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 142\ 142\ 142\ 142\ 142\CAPTULO XXXIII CAPTULO XXXIII CAPTULO XXXIII CAPTULO XXXIII CAPTULO XXXIII DE LAS DOS IGLESIAS P DE LAS DOS IGLESIAS P DE LAS DOS IGLESIAS P DE LAS DOS IGLESIAS P DE LAS DOS IGLESIAS P ARROQUIALES ARROQUIALES ARROQUIALES ARROQUIALES ARROQUIALES DE EST DE EST DE EST DE EST DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD, COFRADAS AD, COFRADAS AD, COFRADAS AD, COFRADAS AD, COFRADAS FUNDADAS EN ELLAS Y OTRAS FUNDADAS EN ELLAS Y OTRAS FUNDADAS EN ELLAS Y OTRAS FUNDADAS EN ELLAS Y OTRAS FUNDADAS EN ELLAS Y OTRAS NOTICIAS P NOTICIAS P NOTICIAS P NOTICIAS P NOTICIAS P AR AR AR AR AR TICULARES TICULARES TICULARES TICULARES TICULARESHabiendo dado ya individual razn de todos los juzgados que hay en esta ciudad, as reales como eclesisticos, y noticias particulares sobre la antigedad, preeminencias y ministros de cada uno, pasar a referir los templos, monasterios, colegios, hospitales y lugares pos que hoy tiene y en que la devocin y religiosidad de sus habitadores han consagrado a Dios multiplicadas casas de oracin en que sea servido y alabado y tenga el pueblo abundancia de pasto espiritual, y ciudades de refugio en sus aflicciones y desconsuelo, para los que han fundado tantas memorias y capellanas que exceden incomparablemente el fondo de los caudales de este pas; pues apenas hay heredad o posesin alguna que no reconozca distintas pensiones, que solamente puede hacerlas suaves el sagrado destino a que se aplican en culto del Seor y gloria accidental de sus siervos, siendo tan repetidas las celebridades, que casi no hay da de los que se compone el crculo del ao en que no se dediquen festivos y solemnes obsequios a su Divina Majestad, a la Sacratsima Virgen o alguno de los santos, con tan exquisito adorno en las imgenes y tan primoroso aseo en los altares, que si acaso en la riqueza y preciosidad no pueden competir a los de otras partes, creo les igualarn en la curiosidad y el esmero; y a proporcin de lo que cabe en esta ciudad, juzgo que excede a todas, experimentando en premio de su piedad y devocin, entre otros beneficios, la copia de frutos y bonanza de tiempos que les dispensa el cielo. Ilustran esta ciudad dos iglesias parroquiales y dos auxiliares, correspondientes a lo numeroso de su vecindad y feligresa. La mayor es dedicada al nclito mrtir San Cristbal, patrn de la ciudad y titular suyo. Est situada, como ya dije, cerca de la ribera de la baha, de suerte que entre ella y la playa slo media el espacio de la Plaza de Armas y una corta acera de casas; comenzose a construir el ao de 1550, porque la primitiva haba sido incendiada por los enemigos el ao de 1538, como se apunt en otro lugar, y habindose aplicado para esta obra la poca renta de fbrica que entonces haba, algunos arbitrios y la contribucin del vecindario, dur mucho tiempo su construccin, hasta que vino a darle su principal complemento y deseado fin la herencia o legado que destin para ello Juan de Rojas, uno de los vecinos ms ricos y conde-

PAGE 157

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /143 /143 /143 /143 /143 corados de aquella edad, y que haba ejercido diversas veces el Gobierno de esta repblica. De modo que debi a este subsidio su final conclusin por los aos de 1571 o poco ms adelante, dndole en el candor de aquellos tiempos el honor de patrono, poniendo el escudo de sus armas sobre el lugar ms pblico y eminente de dicho templo, yerro que enmend la poltica del Cabildo, aunque a costa de una ruidosa controversia, haciendo colocar las de Su Majestad en aquel paraje como era debido. Casi un siglo despus la reedific y ampli el seor Obispo Don Juan de Santo Matas, con auxilios y limosnas de los vecinos, por los aos de 1666. Compnese este templo de un can principal y un orden de capillas a la parte del norte anchuroso y capaz, y aunque no a lo moderno, fue para aquella edad, como dice el maestro Gil Gonzlez, noblemente edificado, aunque hoy, por no ser correspondiente a lo ilustre y numeroso de esta poblacin, la desluce y desautoriza mucho un lunar tan notable, porque lo que entonces era decente y regular para una pequea villa o ciudad, ya desdice de una de tanto esplendor. Supongo que a esta desgracia han dado motivo los obstculos que sobre la traslacin a otro sitio se han ofrecido, malogrndose el tiempo ms oportuno para la fbrica y construccin de esta iglesia, a quien ha enriquecido de alhajas y de ornamentos la magnificencia del Seor Don Fray Juan Lazo, quien le hizo labrar un sagrario hermoso de plata que cost ms de diez mil pesos, y es correspondiente a la lmpara mayor, que es muy exquisita y ostentosa. Tambin la ha adornado con un retablo dorado primoroso, y si en la ereccin de nueva iglesia no se le hubiesen frustrado sus deseos y diligencias, no nos hubiera dejado en la obra que apetecer, s mucho que aplaudir y admirar. Tiene coro alto y bajo, y un reloj en su torre. Hay fundadas en ella siete cofradas: la del Santsimo Sacramento, que tiene agregadas dotes para ayuda de dar estado a doncellas pobres hurfanas; la del nombre de Jess; la de la Sangre de Cristo y Santa Misericordiosa, destinada a los piadosos ejercicios de enterrar muertos y asistir y consolar a los ajusticiados; la de Nuestra Seora de los Reyes; la de San Crispn y Crispiniano, del gremio de los zapateros; la de Santa Brbara, de los artilleros de esta plaza, y ltimamente la de las benditas almas. Debiendo referir como anexo a esta parroquial la gruesa obra pa del Capitn Martn Calvo de Arrieta, natural y vecino de esta ciudad, cuyo principal es de 100,000 pesos y su rdito 5,000 cada ao, que se reparten en cinco dotes de doncellas nobles, parientas suyas y de su primera y segunda mujer, sortendose entre las legtimas pretendien-Teatro ecco. de Ind., cap. 11, p. 876.

PAGE 158

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 144\ 144\ 144\ 144\ 144\ tes, que ocurren el da de San Jos, a quien dej instituida fiesta donde se ejecuta el acto del sorteo. Tiene esta parroquial dos curas beneficiados, cuya renta excede de dos mil pesos y dos tenientes que asisten por semanas para la administracin de los sacramentos; un sacristn mayor, que goza de casi igual renta que la de los curas; doce capellanes de coro y cuatro clrigos presbteros, para llevar las varas del palio siempre que su Divina Majestad sale en pblico a visitar los enfermos, con dotacin de capellanas para esto: hay en ella cuatro mozos para el servicio de la sacrista y dems concerniente a la iglesia, los cuales y el teniente de cura asistente tienen habitaciones contiguas al cementerio de dicha iglesia. Para las fiestas clsicas que se celebran en este templo, y que acuda tambin a los otros en semejantes funciones, hay capilla de msica con maestro, instrumentos y cantores correspondientes, que oficien con seria y compasada armona las vsperas, maitines y misas en tales festividades, las que se ejecutan con majestad y lucimiento; porque el clero que hay en esta ciudad y comnmente la autoriza es numeroso y respetable, como despus expresar, y as da un lleno de esplendor muy particular a las funciones graves y solemnes de esta parroquial, con cuyo conocimiento y experiencia no dud el Doctor Don Alonso Menndez, Cannigo de la Santa Iglesia de Cuba, exponer y afianzar a Su Majestad que, trasladando aquella Catedral a esta iglesia, se ejecutaran desde luego las funciones capitulares y oficios divinos con pompa y ornato casi igual a las de Puebla y Mxico, expresin que no pas la raya del encarecimiento, porque a ms de la competente renta de fbrica que gozaba, preseas y ornamentos costosos que tena, la ilustraba y asista un clero noble, docto y acomodado, lo que hoy se verifica con mayores ventajas en todas lneas, pasando de 120 presbteros, diconos y subdiconos los que residen en esta ciudad, sin contar los ordenados a ttulo de algn beneficio, siendo igual el nmero de clrigos de rdenes menores, todos a lo menos con cinco mil pesos de congrua, que es la establecida por constitucin sinodal, aunque hay muchos que la disfrutan ms crecida, poseyendo muy pinges capellanas; de donde puede inferirse no slo el esplendor y autoridad que darn con su concurrencia a esta iglesia y dems del gobierno de su ordinario, sino tambin la gran suma del caudal que ha convertido en bienes espirituales la religiosa piedad de los vecinos y naturales de este pas. Entre los muchos venerables prrocos que ha tenido esta iglesia, sin nominar a los actuales ni comprender aquellos de que he dejado noticia en algunos lugares de esta obra, los que hanIll. Morell, Histor. de la Isla y Cat. de Cuba, c. 13, a. 1677.

PAGE 159

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /145 /145 /145 /145 /145 dejado ms fama pstuma de su piedad y ternura para con los pobres e integridad de vida y costumbres son los siguientes: Doctor Don Francisco de las Casas Cabeza de Vaca, natural de esta ciudad y graduado en teologa en Salamanca, exhaust su patrimonio en el socorro de los desvalidos, vendiendo hasta los esclavos de su servicio para este fin. Mandose enterrar en el cementerio, por acompaar en muerte a los que haba amado tanto en vida, mereciendo tal concepto la suya en esta ciudad, que su Gobernador y Cabildo solicit con instancia que la real clemencia le presentase para Obispo de esta Isla, vacante entonces la silla por la promocin a Guatemala del Seor Santo Matas, siendo el agente para el informe y pretensin slo su mrito. Don Cristbal Bonifaz de Rivera, natural de Florida, y Don Francisco Menndez y Posadas, criollo de aqu, de quienes permanece la memoria, no en los padrones que levanta la vanidad, sino en los que deja ms indelebles la virtud. La segunda iglesia parroquial es la del Espritu Santo, que est erigida muy cerca del extremo de la ciudad de la parte del sur, fue sta en su principio una ermita pequea y pobre que dedic la devocin de los negros libres al Divino Parclito, por los aos de 1638. Hallndose, a los diez aos despus de su fundacin, con conocidos aumentos de su vecindario esta repblica, y por consecuencia ms extendida su poblacin, se discurri por el Gobernado Don Diego de Villalva sera conveniente se erigiesen dos parroquias, una en el barrio del hospital de San Juan de Dios y otra en la expresada ermita, que eran los extremos de la ciudad, para que ms fcil y oportunamente se administrasen los sacramentos a la gente de sus contornos, a que sin gran trabajo y dilacin no era posible ocurrir a la parroquial mayor de San Cristbal, y que para la congrua sustentacin de los ministros que se pusiesen en ella se dividiese la renta de uno de los curas que haba fallecido. Tratose esta especie en el Cabildo de veinticinco de abril de 1648, y con unnime acuerdo se dispuso que el Procurador del Comn representase la necesidad y beneficio de esta providencia al Licenciado Don Agustn Serrano Pimentel, Den de la Santa Iglesia Catedral de Cuba, Provisor y Vicario general en sede vacante en esta ciudad, el cual, movido de las razones y conveniencias que se le proponan, tuvo a bien instituir interinamente dos ayudas de parroquias, la una en la iglesia del hospital, y la otra en la ermita del Espritu Santo, nombrando por teniente de cura en sta al Bachiller Antonio Rodrguez Gato; que fue cuanto por en-

PAGE 160

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 146\ 146\ 146\ 146\ 146\ tonces le permitiran sus facultades y el estado de las cosas, dejando para tiempo ms oportuno o autoridad ms amplia la ejecucin de lo que se haba propuesto y pedido. Haba el Ayuntamiento de la Habana pretendido en la Corte desde el ao de 1632, por medio de Simn Fernndez Leiton, del orden de Cristo, su procurador general, que el Rey concediese licencia para la ereccin de otra parroquia, porque peda ya esta providencia la extensin de la ciudad y aumento de su vecindario; pero no se pudo lograr entonces otro expediente que el de que informase el Gobernador, hasta que considerndose algn tiempo despus por el Reverendsimo Obispo (que discurro sera el Seor Reina) la necesidad de erigir otra parroquial y aadir otro beneficio, lo represent a Su Majestad, motivando el informe con las razones de ser la renta muy suficiente para este intento, y haber en esta ciudad sujetos muy idneos para obtenerlos, los cuales, habiendo consumido lo mejor de su edad y gastado sus patrimonios en seguir la carrera de las letras en universidades famosas, se hallaban sin esperanza de algn decente premio a sus desvelos, ni honrosa ocupacin para sus personas, por ser nicamente dos los curatos que podan aspirar dentro de su patria, cuya consulta parece la hizo a Su Majestad antes del ao de 1660, y habindose pedido informe a la ciudad sobre el propuesto asunto, en vista de l se mand hacer la ereccin, que sin duda se puso en prctica pocos aos despus del citado. Este templo tiene su puerta principal al oriente y era de un solo can hasta el ao pasado de 1760, que le hizo labrar un orden de capillas a la parte meridional el Ilustrsimo Obispo Doctor Don Pedro Morell, techado de madera ste y aquel, a excepcin de la capilla mayor, que es de bveda de piedra, y la fabric el Ilustrsimo Valds. Tiene, como la iglesia principal, reloj en su torre y habitacin cmoda para su cura, dos tenientes y dos monaguillos; su beneficiado era antes el ms moderno; pero hoy no, despus que se ha destinado uno de los tres a la iglesia de Guadalupe extramuros, gozando todos de igual renta. Comprende su feligresa ms de 11,000 personas, segn el padrn anual que se forma. Hay en ella fundadas cannicamente tres cofradas que son la del Santsimo, que tiene dotacin de capellanas para clrigos que saquen el palio, la del Espritu Santo, de morenos libres, y la de Nuestra Seora de la Caridad, y una hermandad del Rosario, que se ejercita en esta devocin todas las noches por las calles de esta ciudad.Rl. cdula, Aranjuez, 22 de abril de 1660.

PAGE 161

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /147 /147 /147 /147 /147CAPTULO XXXIV CAPTULO XXXIV CAPTULO XXXIV CAPTULO XXXIV CAPTULO XXXIV DE LAS DOS IGLESIAS AUXILIARES DEL DE LAS DOS IGLESIAS AUXILIARES DEL DE LAS DOS IGLESIAS AUXILIARES DEL DE LAS DOS IGLESIAS AUXILIARES DEL DE LAS DOS IGLESIAS AUXILIARES DEL SANTO CRISTO DEL BUEN VIAJE Y SANTO CRISTO DEL BUEN VIAJE Y SANTO CRISTO DEL BUEN VIAJE Y SANTO CRISTO DEL BUEN VIAJE Y SANTO CRISTO DEL BUEN VIAJE Y NGEL CUSTODIO NGEL CUSTODIO NGEL CUSTODIO NGEL CUSTODIO NGEL CUSTODIOLa iglesia auxiliar del Santo Cristo del Buen Viaje tuvo principio el ao de 1640, en que se le dio sitio y licencia para fundar ermita, llamada entonces del Humilladero, para que terminasen en ellas las estaciones del Va-Crucis, que con grande consuelo y edificacin de esta ciudad se haban introducido por los religiosos de la observancia de Nuestro Padre San Francisco y terceros seculares del orden de penitencia, cuyo ejercicio, continuado sin novedad hasta ahora en los viernes de la Cuaresma, finaliza en esta iglesia, la cual fue destinada para ayuda de parroquia por los aos de 1693 y en ella tuvo asiento por algn tiempo la Congregacin del Oratorio de San Felipe Neri, hasta que se fabric iglesia propia separada. Est situado este templo a la parte occidental cerca de la muralla, que cie por parte de tierra esta poblacin en paraje levantado, y que por lo espacioso de su plaza es muy alegre y desembarazado. Su forma es un crucero con dos torres iguales en los extremos de la fachada que cae al oriente y es de vistosa perspectiva; pero hubiera variado en la extensin y orden por la fbrica de la capilla mayor y colaterales que empez a construir y no pudo continuar por su muerte nuestro venerable pastor el Seor Lazo, con nimo de seguir toda la iglesia. Despus de ella finaliz la obra principiada su Ilustrsimo sucesor, consumando la fbrica de las tres capillas. Esa iglesia, como not y refiere la pluma del peregrinante Cubero en el lugar que cito, es muy frecuentada de los navegantes que arriban a este puerto, porque la advocacin de la devota imagen de Cristo crucificado que se venera en ella, y especiales socorros con que se experimenta los favorece en los riesgos del mar, hace que ocurran a su templo, luego que ancoran, a rendirles las gracias y votos ofrecidos por su seguridad, siendo los ms preciosos y memorables los que en estos ltimos tiempos le ha consagrado la devocin y piedad del Teniente General Don Benito Antonio Spnola, especial venerador de esta santsima efigie del Redentor del mundo. Tiene teniente de cura, un presbtero mayordomo del Seor y dos ordenantes que le asisten, gozando todos habitacin competente. Hay instituida en ella cofradas del Santsimo y Nuestra Seora de Alta-Gracia, y las hermandades de la Divina Pastora yPedro Cub., Peregr. del mundo, pg. 401.

PAGE 162

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 148\ 148\ 148\ 148\ 148\ Santa Efigenia, esta ltima de morenos libres, por quienes fue promovida su fundacin. La iglesia del Santo ngel Custodio fue fabricada desde los cimientos por el Seor Obispo Don Diego Evelino de Compostela, que con su personal asistencia y limosnas la principi y acab, dedicndola para auxiliar el ao de 1690 como se evidencia de la inscripcin latina que puso y se perpeta en un lienzo de dicha iglesia, que es la que traslado fielmente: TEMPLUM HOCSANCTO ANGELO CUSTODI SACRUMPRAERUPTA DIFFICILLIMA RUPE,ET SAXEO COLLE INGENTI LABORE COMPLANATO, DIDACUS EVELINO DE COMPOSTELAEPISCOPUS CUBENSIS A FUNDAMENTIS STRUXIT,ET PARROCHIALIS PRIMARLAE COADJUTRICEM FECIT ANNO SALUTIS 1690. Est fundada esta iglesia a la parte del norte, poco distante de la muralla, plantada sobre una colina que se llamaba vulgarmente en aquellos tiempos la Pea Pobre y en sta la loma del ngel, que seorea el campo, el mar y la poblacin. Era de un can pequeo, pero aseado; despus se le han ido aadiendo dos capillas de bveda colaterales de la mayor, que le han dado ms extensin y hermosura; la una es consagrada a Nuestra Seora de Guadalupe indiana, y la otra al ngel San Rafael. Est circunvalado todo este templo de un recinto de piedra engalanado a trechos de almenas, que le sirve de atrio por todas partes. Hay erigidas en l dos cofradas, que son la del Santsimo y Nuestra Seora de Guadalupe; asstela un teniente de cura y dos monaguillos que tienen viviendas contiguas. A ms de las dos auxiliares referidas, hay otras extramuros de que dar noticia en el lugar que le corresponde y he de tratar de los curatos del monte y santuarios del campo de la jurisdiccin de esta ciudad.

PAGE 163

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /149 /149 /149 /149 /149CAPTULO XXXV CAPTULO XXXV CAPTULO XXXV CAPTULO XXXV CAPTULO XXXV DE LOS CONVENTOS DE NUESTROS DE LOS CONVENTOS DE NUESTROS DE LOS CONVENTOS DE NUESTROS DE LOS CONVENTOS DE NUESTROS DE LOS CONVENTOS DE NUESTROS PADRES SANTO DOMINGO Y SAN PADRES SANTO DOMINGO Y SAN PADRES SANTO DOMINGO Y SAN PADRES SANTO DOMINGO Y SAN PADRES SANTO DOMINGO Y SAN FRANCISCO FRANCISCO FRANCISCO FRANCISCO FRANCISCO SU ANTIGED SU ANTIGED SU ANTIGED SU ANTIGED SU ANTIGED AD Y AD Y AD Y AD Y AD Y CIRCUNST CIRCUNST CIRCUNST CIRCUNST CIRCUNST ANCIAS ANCIAS ANCIAS ANCIAS ANCIASLos conventos e iglesias de regulares que hay fundadas hasta ahora en esta ciudad (no incluyendo los dos Hospitales de San Juan de Dios y Beln, que tienen otro lugar) son cuatro: el de predicadores, titulado San Juan de Letrn, que debe ser el primero en orden, aunque no por antigedad; se comenz por el ao de 1578 en virtud de real cdula demostrada por el Presentado Fray Diego de Carvajal, en cuya consecuencia se le concedi el sitio correspondiente para fabricarlo cerca de la Real Fuerza y Plaza de Armas, siendo sta la primera casa que tuvieron en la Isla; porque aunque (segn afirma Herrera) desde el ao de 1519 se les dio permiso para hacer fundacin en la ciudad de Cuba, y en el ao de 1524 les hizo Su Majestad donacin de unas casas que tena all, pertenecientes a su Real Fisco, no se pudo efectuar entonces, ni logrado despus, consiguiendo la Habana esta primaca entre otras muchas que la adornan. Su iglesia corre de norte a sur, y aunque tiene la puerta principal hacia el primero, la del costado cae al este, por donde goza la plazuela que le da desembarazo y claridad. Antiguamente slo tena una nave, en su ancho, altura y largo bien proporcionada, con techo curioso de madera. En nuestra edad se le ha aadido un orden de capillas de bveda antiguas al primer claustro, siendo la que sirve de colateral a la mayor, formada de cpula o linterna, y est dedicada a Nuestra Seora del Rosario, cuyo devoto simulacro es muy venerado en esta ciudad, y su ilustre cofrada de las ms antiguas y ricas de ella, y que tiene anexas algunas obras pas para socorrer hurfanas. Hay instituidas en este templo otras: la del Dulcsimo Nombre de Jess; la de San Pedro Gonzlez o San Telmo, que es de los navegantes; la Milicia angelical y la de Santa Rosa de Santa Mara, patrona universal de las Indias, cuya fiesta es de tabla en esta ciudad. Las alhajas, preseas y ornamentos destinados al adorno y servicio de este templo son muy decentes y preciosos. El convento tiene tres claustros, el primero labrado de columnas y arcos de piedra, y los otros de madera con todas las aulas correspondientes a los escolares y oficinas precisas para los religiosos. Su comunidad se compone hoy de ms de cincuenta, con la asistencia al coro, confesionario y otros ejercicios propios de suDc. 2, cap. 5, lib. 1. Dc. 2, lib. 6, cap. 1, f. 175.

PAGE 164

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 150\ 150\ 150\ 150\ 150\ instituto. Observan disciplina muy regular; desde su principio ha sido el taller donde se han labrado los sujetos ms insignes que ha tenido en letras y virtud la Provincia de Santa Cruz, surtindose los ms de sus conventos de los reboces de ste; y as residen en l la mayor suma de maestros y presentados que en ctedra y plpito tiene segn su nmero dicha Provincia. Los que han dejado ms crdito en ambas lneas son los Reverendos Padres Maestros Fray Francisco Martnez, Fray Juan de Olivera, Fray Cristbal de Sotolongo (de quien se hace memoria en la Biblioteca Mexicana), Fray Jos de Vlez, Fray Salvador Cabello, Fray Francisco y Fray Melchor de Soto y Fray Juan Salcedo, naturales todos de esta ciudad, y los ms de ellos dignsimos Priores Provinciales. No numerando otros muchos de los que hoy viven y son tan acreedores de este lugar, por no ofender su religiosa modestia, porque me persuado dejar ms bien recomendado su mrito a la posteridad la delicada pluma del Reverendo Padre Presentado Fray Jos Gonzlez Alfonseca, que encargado hoy de la Historia de su Provincia tendr en la noticia de sus nombres, prendas y ocupaciones, bastante materia para amplificarla. Sin embargo de la razn expuesta, no quiero ser tan mirado ni proceder tan escrupuloso que a vista del estilo observado por el Doctor Montalvn, el Padre Marcillo y otros escritores, considere sea digno de la censura en m lo que no ha sido reprensible en ellos, cuando militan a mi favor motivos ms poderosos, que hagan disculpable la expresin de algunas menudencias iguales a las que se encuentran en estos autores cerca de las obras y escritos que ha dado a la estampa distintos sujetos de los que nominan; y as comunicar sin recelo a los curiosos la noticia de que corren impresos un sermn panegrico a San Felipe Neri del Maestro Vlez, otro de la Santsima Virgen del Rosario, del Maestro Cabello, y otro de accin de gracias al Santsimo Sacramento, predicada en la celebridad de los desposorios de la Serensima Seora Doa Mara Teresa, Infanta de Espaa, con el Serensimo Delfn de Francia, por el Padre Fray Gabriel de Pealver, hijo de esta ciudad y del expresado convento, por los cuales se reconocer la facundia y erudicin de sus autores, y que si fuesen en estas partes menos difciles y costosos los moldes, sudaran muchas veces en la impresin de obras muy delicadas y de escritos muy ingeniosos. El convento de frailes menores de quien es titular la Pursima Concepcin de Nuestra Seora (y no San Salvador como dice el Reverendo Padre Cronista Torrubia) se empez a fundar el ao de 1574, promoviendo al efecto de los vecinos su ereccin con tantaTomo 1, p. 517, n. 734. Para tod., Indit. de Jux de M., pg. 500. Crisis de Catal., p. 63. Crn., serf., tomo 9, 1. 1, cap. 25.

PAGE 165

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /151 /151 /151 /151 /151 actividad, que no obstante la declarada oposicin del cura que era entonces, contribuyeron con diligencias y limosnas para proseguir la obra y para que Fray Francisco Jimnez ocurriese a la Real Audiencia de Santo Domingo a impetrar providencia favorable contra los obstculos que se le oponan y se desvanecieron al ao siguiente de 1575, presentando Fray Gabriel de Sotomayor licencia del Rey para la fundacin del convento, de que fue nombrado guardin y juntamente comisario de todos los religiosos de la Isla. Su Majestad Catlica aplic de su Real Erario algunas expensas para la obra, de quien eligi el Cabildo por sndico a Melchor Rodrguez, y habindose consumado la fbrica del convento, se incorpor en la Provincia de Yucatn en 27 de abril de 1591, en cuyo estado permaneci hasta el de 1595, segn afirma el Padre Cogolludo, que se agreg a la del Santo Evangelio de Mxico, como asienta el novsimo cronista general de la Religin, quedando las misiones de la Florida subordinadas al prelado de esta casa hasta el ao de 1606, que se erigieron en custodia y despus en provincia el de 1612, intitulndose de Santa Elena, y consta por monumentos antiguos que su primer prelado provincial fue el Padre Fray Juan Capilla. Fabricose esta religiosa casa en la parte occidental de la baha, casi a la mitad de distancia que tiene la poblacin de punta a punta, y tan sobre la orilla del mar, que sus cimientos le han quitado algn tanto de jurisdiccin a las ondas. Reconocironse el ao de 1719 indicios de ruina en su antigua capilla mayor, y habindola derribado, se comenz a labrar un crucero de bveda, que se continu con gran lentitud por la escasez de limosnas de aquel calamitoso tiempo, que fue el ms fatal que creo ha experimentado nuestro pas; hasta que ya finalizado, se discurri seguir toda la iglesia, ensanchando los nimos para emprender obra tan costosa el de un devoto vecino nombrado Don Diego de Salazar, que aplic muchos operarios y materiales para este fin, venciendo con crecido trabajo y singulares artificios las dificultades que se encontraban en sus fundamentos por el costado que cae a la plaza, cuyas profundas zanjas se inundaban de copiosos raudales de agua, que corran subterrneos por aquel sitio. Consumi en esto bastante tiempo y caudal, y dejando levantados los dos muros laterales y concluida la portada, no pudo proseguir el edificio. A quien dispuso Dios diese la ltima mano y total perfeccin fue el Ilustrsimo Seor Don Juan Lazo, que llegado a esta ciudad el ao de 1733, y reconociendo las pocas esperanzas de que tuviese trmino esta obra, se empe como tan buen hijo en darle el necesario complemento a esta sagrada casa o solar de su bendito Padre, el que porHist. de Yucatn, 1. 7, c. 11, f. 412. Cronista general, t. 9, 1. 8, cap. 25. Monarqua ind., lib. 19, cap. 20.

PAGE 166

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 152\ 152\ 152\ 152\ 152\ fines de noviembre de 1739 dej acabado y consagrado el da 1 de diciembre, celebrndose su dedicacin y consagracin con plausibles y majestuosas demostraciones, de que compuso por superior orden una especial, curiosa y erudita relacin el Reverendo Padre Fray Andrs Menndez, natural de esta ciudad, Lector entonces de Sagrados Cnones en dicho Convento, y despus benemrito Padre y Ministro Provincial de esta Provincia, que aunque no ha salido a luz, es muy digna la obra de esta memoria, como su autor de mi particular estimacin. Desde el citado ao de 1719 que empez a derribar la capilla mayor antigua para construir otra nueva ms capaz y hermosa, se encomend la intendencia de la obra al cuidado del Reverendo Padre Fray Juan Romero, predicador jubilado, ex-Definidor de esta Provincia, natural de esta ciudad, e hijo de este convento, religioso de conocida actividad, prctica y celo; el cual continu en este ministerio hasta el ao de 1738, que se consum la fbrica de todo el nuevo templo, debindose a su infatigable personal asistencia muchos adelantamientos en lo material y formal del edificio, y a sus amables prendas el que captando los corazones de los devotos y bienhechores, facilitase gruesas limosnas para su continuacin, y especialmente el haber conseguido todo el favor y gracia del Ilustrsimo Seor Don Fray Juan Lazo, cuya filial inclinacin promovi eficazmente la religiosidad y obsequiosos rendimientos de este memorable varn. No he podido negar a la posteridad esta noticia, tanto por lo que merece el desvelo y trabajo del sujeto, cuanto porque como se lo expres mi corto ingenio en un epigrama castellano, debe perpetuarse con los aplausos y duraciones de este templo la memoria y fama de su nombre, pues parece que Dios le eligi para instrumento de esta gran obra, y le guard slo la vida hasta consumarla, llevndoselo poco despus a descansar de sus fatigas en el cielo. La forma de la enunciada iglesia es de una nave principal de buena altura, con dos rdenes de capillas a una y otra parte, siendo la techumbre de aquel y de stas iguales en la materia y el arte. Levntase sobre los cuatro arcos torales de la mayora una espaciosa cpula o cimborrio, desde donde corren por lo interior hasta el coro, sobre dos cornisas voladas, unas vistosas galeras matizadas de verde y oro. Su torre, en que hay reloj, es la ms sublime entre todas las de la ciudad, y carga encima de los muros de su fachada que cae al poniente, y es de bella simetra y correspondiente al templo, que es hasta ahora el ms espacioso y adornado de retablos que hay, y sobre todos el ms especial es el que dedic dicho Ilustrsimo Obispo a San Francisco Javier, apstol de la India.

PAGE 167

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /153 /153 /153 /153 /153 Su coro tiene una bien labrada sillera de caoba y su sacrista est muy proveda de ornamentos y vasos sagrados, debidos a la piedad de sus bienhechores. Est unida esta iglesia con la Lateranense de la Santa Ciudad de Roma, gozando de los indultos y privilegios que aquella sacratsima Baslica, como se manifiesta en una de las lpidas que se ven colocadas en la principal puerta de las tres que tiene hacia el Occidente en su frontispicio, en donde estn esculpidas con letras de oro estas clusulas: Non est in toto sanctior orbe locus. Hay fundadas en este templo tres cofradas y tres hermandades; las primeras son: la de Nuestra Seora de los Remedios, que se instituy cannicamente el ao de 1598, a pedimento de los negros libres de nacin Zape; la de la Inmaculada Concepcin, que se erigi el de 1619 por el Reverendsimo Obispo Don Fray Alonso Enrquez, a instancia de los principales vecinos de esta ciudad, de la que fue declarado patrono el Gobernador y Cabildo de ella. Tiene agregadas tres obras pas para repartir anualmente entre doncellas hurfanas para ayuda de tomar estado, y la del Patriarca Seor San Jos de los carpinteros. Las hermandades son la de Nuestra Seora de las Angustias; la de Santa Luca, de los escribanos pblicos y reales, y la de San Benito de Palermo, tambin de negros libres. La planta y fbrica del convento, que casi qued acabada con las gruesas limosnas que dio en vida y dej destinadas para su fin su insigne bienhechor el Seor Lazo, es suntuosa, porque no midiendo la obra por las estrecheces de su instituto, sino por las amplitudes de su corazn magnnimo, le dio un lucimiento y capacidad grande. Compnese de tres claustros, con extensin bastante para vivienda de los religiosos y desahogo de sus oficinas; su comunidad pasa regularmente de setenta frailes, y en ocasiones el nmero de ochenta, los que se ocupan en la secuela del coro, asistencia a los moribundos, consuelo de los penitentes, predicacin de la palabra divina y enseanza de Latinidad, Artes y Teologa, para los que estn instituidos un maestro de Gramtica, un lector de Filosofa, y tres catedrticos de la ltima Facultad, con regente general de sus estudios, que fueron los primeros que tuvo esta ciudad, mereciendo entonces tanto crdito que excitaron la emulacin de otras escuelas y motivaron el que a representacin de Don Gregorio Mojica, Procurador del Comn, informase al Regimiento a Su Majestad, el ao de 1647, concediese a sus religiosos autoridad de conferir grados menores en Filosofa y Teologa. Los sujetos criollos que de poco ms de un siglo a esta parte han florecido en l, con aplauso de muy doctos y religiosos, son los

PAGE 168

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 154\ 154\ 154\ 154\ 154\ siguientes: el Reverendo Padre Fray Juan de Hinestrosa, natural de esta ciudad y Ministro Provincial de la Provincia de Santa Elena, de cuya nobleza, virtud y letras, inform el Cabildo al Rey el ao de 1644, suplicando a Su Majestad le presentase para Obispo de esta Dicesis, vacante por muerte del Maestro Don Fray Jernimo de Lara; los Reverendos Padres Fray Manuel de Santa Mara, Fray Gonzalo de Oquendo, Fray Pedro Menndez, Fray Juan Toms Menndez y Fray Jos Bullones, Lectores jubilados y los dos ltimos Ministros Provinciales debiendo aadir a Fray Miguel de Leyva, Lector de Teologa, muy versado en la expositiva y en los derechos; pero especialmente el Padre Santa Mara fue el orculo de su tiempo, distinguindose por su ciencia y virtud, de que se podan referir cosas memorables que omito por no ser ms difuso, como tambin el no hacer mencin de los presentes porque no parezca es lisonjearlos. Mas no pasar en silencio que del enunciado Fray Juan Toms Menndez corren estampadas dos oraciones fnebres que predic en esta ciudad, y una devota novena que compuso de Nuestra Seora de los ngeles, y asimismo que el Padre Fray Manuel Jos Rodrguez, hijo de esta ciudad y del expresado convento, ha impreso en Mxico un sermn de San Ignacio de Loyola y otro de la milagrosa imagen de Aranzaz, predicados en aquella Corte con singular aplauso. Tambin fue hijo de este convento y provincia, y natural de esta ciudad, el ejemplar varn Fray Juan de Jess, religioso lego que muri en el convento grande de dicha Corte con opinin de rara humildad, extremada pobreza y continua mortificacin, en donde le dio la piedad en muerte los honores que l despreci tanto en vida.CAPTULO XXXVI CAPTULO XXXVI CAPTULO XXXVI CAPTULO XXXVI CAPTULO XXXVI DE LA CAPILLA DE LA SANT DE LA CAPILLA DE LA SANT DE LA CAPILLA DE LA SANT DE LA CAPILLA DE LA SANT DE LA CAPILLA DE LA SANT AAAAAVERACRUZ, VERACRUZ, VERACRUZ, VERACRUZ, VERACRUZ, Y CONVENTOS DE SAN AGUSTN Y CONVENTOS DE SAN AGUSTN Y CONVENTOS DE SAN AGUSTN Y CONVENTOS DE SAN AGUSTN Y CONVENTOS DE SAN AGUSTN Y NUESTRA SEORA DE LA MERCED Y NUESTRA SEORA DE LA MERCED Y NUESTRA SEORA DE LA MERCED Y NUESTRA SEORA DE LA MERCED Y NUESTRA SEORA DE LA MERCEDLa Iglesia o Capilla de la Santa-Veracruz, que como anexa al Convento de Nuestro Padre San Francisco y sujeta a la direccin de sus prelados debo referir inmediatamente, ha sido preciso tocarla en captulo separado, porque no haya entre ellos una notable desproporcin, ya que no es posible tengan una misma igualdad,

PAGE 169

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /155 /155 /155 /155 /155 en cuyo supuesto creo no ser culpable la prefiera en el lugar y narracin a los conventos del gran Padre de la Iglesia San Agustn y de redentores de cautivos, de quien he de hablar posteriormente, porque no se le da esta antelacin por preeminencia de orden ni antigedad de fundacin, sino por ser correlativo tratar de ella a consecuencia del templo o santo convento a quien est formal y materialmente unida. El ao de 1599 hicieron donacin el Padre Guardin Fray Antonio Camargo y dems religiosos del antedicho convento a los mayordomos de la cofrada de la Santsima Veracruz, que lo eran Pedro Portierra y Antonio de Molina, de un solar que tenan dentro del sitio o trmino de su convento, para que labrasen capilla separada con puerta a la calle, en donde hiciesen sus ejercicios y celebrasen sus juntas, cuya fbrica parece no tuvo efecto hasta los aos de 1608 o siguientes, que gobernaba esta plaza Don Gaspar Ruiz de Pereda, que debi de ayudar a su construccin, segn se percibe de una lpida que tena en su fachada la capilla antigua y se ha colocado en la nueva donde est existente. En lo pasado estuvo erigida dicha capilla entre los dos claustros del convento, con su puerta al poniente, cuidando de su aseo y lucimiento la prevenida cofrada, y despus la tomaron a su cargo los hermanos del orden tercero, orden de penitencia, que la ilustraron y ampliaron mucho, fabricndole capilla mayor, que no tena, en sitio que compraron para ella al convento el ao de 1678, aadindole diversos retablos, alhajas y reliquias muy apreciables. Con ocasin de haber sido preciso derribar el convento para hacerlo de nuevo, se le dio sitio bastante para labrar otra capilla en el extremo del que cae al sur, correspondiente al del norte, en que est fundada la iglesia del primer orden, en cuyo paraje empezaron a fabricar desde luego un crucero con tres capillas muy capaces, que se finalizaron por fines del ao de 1758 y dedic a principios del siguiente con las mejoras que se tocan en su buena disposicin y planta. En la prevenida iglesia est fundada la archicofrada de los cordgeros, las cofradas de la Santa-Veracruz y San Nicols de Bari, y hermandad del diario de la Pursima Concepcin y Santa Corona, y en ella est colocada la milagrosa imagen del Santsimo Cristo conocido por el nombre de la Santa-Veracruz, la que sud maravillosamente el ao de 1700, de que se hizo atento y formal examen. De este lugar salen las estaciones del Va-Crucis todos los viernes de la Cuaresma y las dems doctrinas que en ella y en el Adviento acostumbra hacer conforme a su regla y constituciones el orden de penitencia, el cual es numerossimo en esta ciudad

PAGE 170

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 156\ 156\ 156\ 156\ 156\ y muy ejercitado en obras de piedad, visitando y socorriendo la crcel y hospitales en sealados das, y concurriendo tres de la semana a la oracin y disciplina de su capilla. El convento de religiosos ermitaos de Seor San Agustn, de quien es patrona Nuestra Seora de Candelaria, parece se principi a fomentar su fundacin el ao de 1608, siendo Obispo de esta Isla el Maestro Don Fray Juan de las Cabezas, dominicano, que coadyuv a su establecimiento, sin embargo de la contradiccin del nominado Gobernador Don Gaspar Ruiz de Pereda, que debi de representar la indispensable circunstancia de impetrar licencia del Real Patronato para su ereccin, como se verifica de una real cdula de 22 de junio de 1633, colocada al folio 45 del libro primero de ellas, existente en el archivo de este Gobierno, por lo cual mand el Rey se le informase sobre el asunto, cuya providencia le cogi tan adelantado, que por justos reparos hizo forzosa su conservacin y disimulable aquel requisito, dndole la aprobacin necesaria por real despacho expedido posteriormente, segn tengo noticia, a instancia de la Orden y Provincia de Nueva Espaa. Est fundada esta iglesia y convento casi en el centro y corazn de la ciudad, teniendo la una y el otro su frente al este. El cuerpo principal del templo es de buena altura, capacidad y cargo, aunque las capillas que tiene al norte son algo bajas. Las cofradas que hay en ellas instituidas son las de Candelaria, la de Nuestra Seora de Consolacin, la de San Francisco de Sales, y la de Santa Catalina mrtir, de pardos libres, y la hermandad de Nuestra Seora del Triunfo. El convento se compone de un solo claustro, y a su continuacin tiene distinto patio, en que estn las oficinas precisas para la servidumbre de su comunidad, que llega al nmero de treinta religiosos. Pertenece esta casa a la Provincia del Nombre de Jess de la Nueva Espaa; ha producido y cultivado en todos tiempos sujetos para leer sus ctedras y ocupar su plpito, y los ha dado muy excelentes a su Provincia, entre los cuales nominar el Reverendo Padre Fray Sebastin de Saldaa, maestro del nmero y regente de estudios en su insigne Colegio de San Pablo de Mxico, en donde muri, con muchas seales de transitar al descanso eterno. El Reverendo Padre Fray Alejandro Recino, maestro asimismo y procurador general a la Curia Romana por dicha Provincia, a quien aplic por este religioso la agudeza de un gravsimo agustino aquella alabanza que un orador griego dijo a Filipo, padre del gran Alejandro: Sufficit filium te habuisse Alexandrum. El Reverendo Padre Fray Jos de las Alas, catedrtico de Artes y Teologa en el enunciado Colegio, y ltimamen-Mtro. F. Antonio Gut., aprob. de la orac. fn. del Ill. Sr. Recino.

PAGE 171

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /157 /157 /157 /157 /157 te los Reverendos Padres Fray Juan y Fray Martn Rodrguez, maestros del nmero y priores de este convento y todos hijos suyos y de esta ciudad. En el propio terreno del sobredicho convento y a espaldas de su iglesia se ha labrado otra mediana, dedicada por los de su tercero orden al Trnsito de Nuestra Seora, a quien celebran con un octavario muy devoto y solemne, siendo igualmente primoroso el ornato del altar y sepulcro en que se manifiesta la venerable imagen, cuyos cultos promueven con gran fervor y cordial ternura, ejercitndose en otras obras de piedad cristiana. El del Real y Militar Orden de Nuestra Seora de la Merced, de quien es titular San Ramn Nonato, vino a obtener al cabo de una centuria la regia facultad para fundarse, prueba clara de la naturaleza de los escollos que la impedan, pues costaron todo un siglo para allanarse. Pero, qu arduidades no supera con el tiempo la perseverancia, de una piedra? El ao de 1637 compr unas casas en el barrio llamado de Campeche Fray Jernimo de Alfaro, religioso de esta familia, y creyndose erradamente, eran para situar convento las que slo se destinaban para hospedera de los padres que solicitaban la limosna para la redencin de cautivos, hizo contradiccin el tesorero Juan Lpez de Tapia, como Procurador entonces del Comn, siendo ste el primer ensayo de las sucesivas dificultades que haban de suscitarse sobre esta obra, la que pretendi facilitar el ao de 1647 la autoridad y diligencia de Fray Atilano de San Jos, Vicario general de las Provincias de Indias, consiguiendo favorable informe de este Cabildo para Su Majestad, el que se repiti el de 1655, a pedimento de Fray Francisco de Rojas, Procurador general de su Provincia de San Lorenzo. Estas instancias no tuvieron ningn efecto, mantenindose el hospicio por muchos aos en una prolija calma, que fue pronstico, como generalmente sucede, de la mayor borrasca que haban experimentado en este negocio, llegando a esta ciudad orden del Rey para que se les cerrase la iglesia que tenan, y en que ya celebraban pblicamente los oficios divinos amparados de la antigua posesin, o lo que es ms cierto, de las vecinas esperanzas con que se hallaban de conseguir la licencia conveniente y precisa. Puesto en ejecucin el real despacho con sentimiento universal de esta ciudad y aun del propio ejecutor, avivaron los religiosos interesados las diligencias, y con nueva y reverente splica del Ayuntamiento agenciada por el Maestro Fray Manuel de Ogn y Cepillo, activo promovedor de esta dependencia, tuvo logro la pretensin el ao de 1744, solemnizando los padres y todo el vecindario, con recproco alborozo, la gracia conseguida, aunque no dej deRl. cdula, Buen Retiro, 17 de dic. de 1754.

PAGE 172

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 158\ 158\ 158\ 158\ 158\ tener en la posesin motivos para el desabrimiento y causas en que ejercitar la tolerancia con que se venci todo. Tiene su pequeo templo y convento a la parte del sur de esta poblacin, con bastante territorio para ampliar uno y otro cuando se proporcionen medios para esta obra. Los religiosos que hoy mantienen sern catorce o quince, conforme a lo que permite el corto fondo de su renta y limosnas del vecindario, los que consuelan y benefician mucho aquella gran parte de la ciudad, y ensean Gramtica, Artes y Teologa, cumpliendo tambin con todos los ejercicios que son tan propios de su instituto, y tan necesarios al bien espiritual de los fieles. Al tiempo que escribo sta, es meritsima cabeza de la Provincia de San Lorenzo el Reverendo Padre Fray Melchor Facenda, que siendo hijo de esta ciudad, mirar con duplicadas atenciones de padre esta casa establecida en su patrio suelo, de quien fue primero Comendador el Presentado Fray Diego Rodrguez Garabito, natural asimismo de ella.CAPTULO XXXVII CAPTULO XXXVII CAPTULO XXXVII CAPTULO XXXVII CAPTULO XXXVII DEL MONASTERIO DE RELIGIOSAS DE DEL MONASTERIO DE RELIGIOSAS DE DEL MONASTERIO DE RELIGIOSAS DE DEL MONASTERIO DE RELIGIOSAS DE DEL MONASTERIO DE RELIGIOSAS DE SANT SANT SANT SANT SANT A CLARA FUND A CLARA FUND A CLARA FUND A CLARA FUND A CLARA FUND ADO EN EST ADO EN EST ADO EN EST ADO EN EST ADO EN EST A A A A A CIUDAD CIUDAD CIUDAD CIUDAD CIUDADDe los tres monasterios de religiosas fundados en esta ciudad, es el ms antiguo el de la Serfica Virgen Santa Clara, titulado el Santsimo Sacramento, y no la Pursima Concepcin, como supone el Maestro Gil Gonzlez. Profesan la regla modificada por el Sumo Pontfice Urbano IV. Considerando la prudente atencin del Gobernador Don Pedro de Valds lo mucho que se iba adelantando la poblacin de esta ciudad y que algunos vecinos de distincin no podan dar estado a sus hijas porque para el del matrimonio les faltaba caudal competente con que dotarlas, y para el de religin no haba erigido hasta entonces ningn monasterio de monjas, propuso en el Ayuntamiento se tratase con los vecinos principales, en cabildo abierto, esta especie tan digna de conferirse entre todos, a fin de que se proporcionasen medios de establecer un convento de religiosas, por lo que eran tan interesados en su logro. Ejecutse como corresponda a una representacin tan autorizada y favorable, juntndose en la Parroquial mayor el da 6 de abril de 1603 todos los vecinos de esta ciudad, los cuales se confor-Teatro ecco. de Ind., cap. 11, f. 275.

PAGE 173

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /159 /159 /159 /159 /159 maron gustosos con el dictamen del Gobernador; y aunque no consta que inmediatamente se hiciesen las diligencias para ocurrir a la Corte, tengo por sin duda que muy poco despus se empez a solicitar con grande esfuerzo el permiso para la fundacin del monasterio, as por lo mucho que convena para la mejor educacin y enseanza de algunas nias, como para que tomasen estado en l las doncellas virtuosas y nobles que no se inclinasen al del matrimonio. Habindose extinguido algunos aos ms adelante un devoto beaterio de teresas franciscas que floreca en esta ciudad con conocido ejemplo de virtud, por muerte de su principal promotora Magdalena de Jess, que lo haba fundado, segn conjeturas, en aquellos contornos en donde ahora est el Hospital de San Juan de Dios, y parece que subsisti hasta el ao de 1627, viniendo por su falta, y quizs tambin de los socorros temporales, a tal decadencia que se tuvo por bien demoler la capilla y enajenar las casas en que moraban, y consta las compr Don Pedro de Armenteros y Guzmn, por lo que se hizo forzoso proporcionar otro nuevo y ms formal recogimiento para el sexo devoto, y practicar ms eficaces instancias sobre la materia. Consiguiose la real licencia en 20 de diciembre de 1632, y el de 1635 se eligi y asign el sitio para el monasterio; pero hasta el de 1644 no llegaron a este puerto, las fundadoras que fueron cinco, siendo la principal Sor Doa Catalina de Mendoza, que haba fundado el de Cartagena de Indias el ao de 1617, de donde pas a esta ciudad con tan santo motivo. Era religiosa, segn un autor, de espritu primitivo, y las compaeras muy a medida de su virtud y celo: sus nombres eran ngela de Jess Mara, Vicaria; Isabel de San Juan Bautista, Maestra de Novicias; Antonia de la Encarnacin, Tornera; y Luisa de San Vicente, Portera. Recibironlas con el cario y urbanidad a que eran acreedoras unas siervas de Dios y esposas de Jesucristo, que por su amor y por la propagacin de su instituto y consuelo de esta repblica haban abandonado el sosiego de sus claustros, y expustose a los peligros de la navegacin, que slo puede contarlos el que llega a padecerlos, no esquivndose a su cortejo ninguna de las matronas nobles y principales de esta ciudad, como se expresa en la relacin manuscrita que se conserva en el archivo del monasterio. Tomaron posesin desde luego del sitio y viviendas destinadas para convento y habitacin, para cuya fbrica contribuyeron los vecinos con 12,366 pesos, fincando para dotes de las primeras monjas 37,919 ducados. Qued sujeto (sin embargo de la condicin expresa de la real cdula) por eleccin de las fundadoras y gustoMemorial de Ind., p. 13 a 18.

PAGE 174

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 160\ 160\ 160\ 160\ 160\ de los ciudadanos a la direccin y gobierno de la orden serfica, a cuyo Prelado Provincial dieron la abada el da 12 de diciembre del prevenido ao de 1644, lo que origin un pesado y ruidoso pleito con el Ordinario, Sede vacante, que pretendi quedasen subordinados a su jurisdiccin conforme al tenor del rescripto. Intento que no produjo otro efecto que el estrpito y alboroto de la controversia, que lleg a los trminos y ltimas demostraciones de la severidad del brazo eclesistico y su poder. Est plantificado este gran convento en el medio o corazn de la ciudad, corriendo el templo de norte a sur, con dos puertas al costado que cae al este; es de un solo can o nave no muy mediana; tiene coro alto y bajo, aquel con dos tribunas colaterales y tres ventanas enrejadas hacia el primer claustro. Ocupan los tres de que se compone, con el dormitorio, enfermera y huerta, un terreno muy espacioso, pero muy necesario a la muchedumbre de religiosas, seglares y esclavas que en l habitan. El nmero fijo de las primeras es el de 100, aunque a veces excede; todas de velo negro, que con las dems personas de la segunda y tercera clase pasan de 250. Aunque la austeridad de este monasterio no es tanta como la que se observa en los otros dos de que hablar, ya sea por la mitigacin de la regla o ya por la mayor copia de individuos que en l se encierra, y pide ms comunicacin y correspondencia con lo seglar, es cierto comprende mucha virtud y perfeccin religiosa, viviendo algunas, y aun las ms, muy desasidas e independientes de lo mundano; y todas muy esmeradas en el culto de su celestial esposo, tributndole alabanzas en el coro y dedicndole adornos muy preciosos para el altar. La dote que necesitan para su recepcin y entrada las monjas es de dos mil ducados cada una, conforme a lo dispuesto y ordenado por Su Majestad en 20 de diciembre de 1632, sobre que habiendo querido hacer novedad el Prelado general de la religin, o un comisario suyo en esta Provincia, tuvo la repulsa correspondiente. El fondo principal de su renta es hoy la cantidad de 550,000 pesos, que a rdito de un 5 por ciento, que es a como corren aqu los censos, monta su ingreso anual 27,500 pesos. Casi frontero a la sacrista est el hospicio de los dos religiosos de la observancia que se destinan para la asistencia del monasterio, sirvindoles de sacristn un tercero de hbito exterior o un lego de la orden. Entre las religiosas que de este convento pasaron a fundar el de las catalinas (de quien he de tratar inmediatamente) fue la principal la venerable madre y ejemplar Sor Mara de la Ascensin de Soto, de cuyas virtudes dio algunas noticias su padre espi-

PAGE 175

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /161 /161 /161 /161 /161 ritual y gravsimo director el Reverendo Padre Fray Jos Bullones, en la declamacin que hizo en sus honras el da 23 de julio del ao de 1713, y despus se imprimi en la Puebla; de donde solamente copiar que, acordndole al tiempo de morir el misterio que celebraba la Iglesia aquel da, que era el de la admirable Ascensin de Nuestro Redentor, cuyo nombre haba tomado en su profesin, enton con gran regocijo: Ascendo ad Patrem meum, et Patrem vestrum. Alleluja, alleluja, entregando as gustosa su espritu en manos de su amado esposo: cisne no menos cano por su pureza y edad, que canoso por el gorgeo ltimo de su dichosa vida. Estando esta obra en los borradores, muri en el expresado monasterio la Reverenda Madre Emerenciana de Santa Clara de la Paz, religiosa de tan varonil y vigoroso espritu en su mortificacin y austeridad, que habindose encargado la oracin fnebre de las exequias que le hizo su convento al Reverendo Padre Felipe Pita, lector ya jubilado de la regular observancia de Nuestro Padre San Francisco, la predic el Pablo de las mujeres, habiendo un delicado cotejo entre este segundo apstol y la venerable difunta, de quien, entre otras especiales circunstancias, refiri el estupendo favor que mereci de su esposo en disponer que, estando privada de la vista corporal enteramente, no padeciese este impedimento al adorar y recibir la hostia consagrada, siendo lince de este divino sacramento la que era topo para todo lo dems del mundo.CAPTULO XXXVIII CAPTULO XXXVIII CAPTULO XXXVIII CAPTULO XXXVIII CAPTULO XXXVIII CONVENTO DE SANT CONVENTO DE SANT CONVENTO DE SANT CONVENTO DE SANT CONVENTO DE SANT A CA A CA A CA A CA A CA T T T T T ALINA ALINA ALINA ALINA ALINA DE SENA Y SANT DE SENA Y SANT DE SENA Y SANT DE SENA Y SANT DE SENA Y SANT A TERESA DE JESS A TERESA DE JESS A TERESA DE JESS A TERESA DE JESS A TERESA DE JESSEl de las seoras recoletas de la esclarecida virgen Santa Catalina fue obra toda de la religiossima casa de los Archagas, ilustre en este vecindario, contribuyendo Doa Ana, Doa Francisca y Doa Teresa sus patrimonios para la fbrica y fundacin, a que ayud tambin con sus expensas el Doctor Don Juan de Archaga, su hermano, Oidor ms antiguo de la Real Audiencia de Mxico, de quien har despus ms honorfica y difusa memoria. Empezose a tratar de su establecimiento el ao de 1680, sobre que, habiendo ocurrido las tres pretendientes a Su Majestad, pidi informe a este Cabildo y fue la respuesta tan favorable que facilit los designios de tan honestas como nobles matronas, hallndose ya el de 1698 finalizado el edificio; pero no se solemniz laSermn fn., imp. en Puebla, 1714, Imp. de Miguel Ortega.

PAGE 176

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 162\ 162\ 162\ 162\ 162\ dedicacin del templo hasta el de 1700. Pasaron a fundarlo, como ya apunt, tres religiosas muy espirituales del convento de las clarisas, que fueron la expresada Madre Ascensin, Sor Clara de Jess, su hermana en la carne, profesin y espritu, y Sor San Buenaventura de Arteaga, que cultivaron el nuevo plantel con tan santas instrucciones y loables ejemplos como lo califican los frutos admirables de virtud que hoy est dando para gloria de Dios y de su iglesia. La situacin de este ejemplarsimo monasterio o religiossimo relicario, est a la banda del norte, y su templo corre de este a oeste; es de sola una nave y tan bien proporcionada en sus tamaos como aseada y curiosa en sus adornos. Las dos puertas que tiene al sur y caen a su plazuela le introducen y comunican bastante luz para hacerlo muy claro y despejado; pero ni aun esto contribuye a divisar por entre las rejas las religiosas, que estn cubiertas de canceles o celosas tupidas de hojas de lata, que apenas puede la vista ms perspicaz distinguir los bultos, guardando este mismo retiro en su locutorio. La fbrica interior es muy acomodada para la habitacin de sus monjas y servicio y recreo de su comunidad, para lo que tiene una hermosa huerta de que forman sus manos un paraso, en donde del candor de su pureza y buen olor de su virtud participan las flores ms belleza y fragancia. El nmero cierto de religiosas que se constituy desde el principio deba tener este monasterio fue el de quince, correspondiente al de los sacratsimos misterios del Rosario, y para que se nombrasen, conforme a ellos, Sor N. De la Encarnacin, Visitacin, Natividad, &c. Despus se aumentaron hasta diez y ocho, en que hoy permanece. Hay fuera de stas algunas legas y donadas para el servicio de ms fatiga, y entre todas componen treinta. La cantidad de dote es uniforme en todos tres conventos: est sujeto ste a la direccin del ordinario, que les asigna un clrigo para capelln y confesor y otro de rdenes menores para sacristn. El primero tiene su vivienda frente de la iglesia, para el ms pronto socorro y consuelo de la comunidad, y ambos estipendio proporcionado a su ministerio. Del mucho recogimiento, continua oracin y rgida austeridad en que viven y se ejercitan estas siervas del Seor, se infiere bien la multitud de verdaderas esposas de Jesucristo que ha habido siempre y hay en este convento, en donde, aunque habitan ac en la tierra, toda su conversacin es en el cielo; pero no me es posible individuar algunas, porque mi pluma no es de tanto vuelo, ni mi espritu capaz para tratar de estas materias, tan propias de personas msticas como ajenas de las profanas o seculares como yo.

PAGE 177

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /163 /163 /163 /163 /163 Slo referir sucintamente la constante opinin de santidad con que muri el ao de 1742 la Madre Mara de la Visitacin, religiosa favorecida del Seor con especiales revelaciones, de que aunque no tengo autnticos testimonios, he odo noticias muy fidedignas, bastantes para la credibilidad o asenso de una fe humana. El de Santa Teresa de Jess de carmelitas descalzas fue procurada su fundacin por el Doctor Don Francisco Moreno, Profesor de Medicina, y por Doa Ana Tadino su mujer, vecinos de esta ciudad, quienes ofrecieron porcin considerable de su caudal para edificar la iglesia y convento, y conducir de Cartagena las religiosas que deban venir para establecerlo, cooperando el Seor Evelino, con su gran celo y actividad, no slo a dar calor a las diligencias, pero aun a asistir personalmente a la fbrica. Eligiose entre otros sitios propuestos el de la ermita de Beln o de San Melchor y casa en que se criaban y recogan los nios expsitos, que despus orden el Rey, por real cdula del ao 1705 dirigida al Cabildo de esta ciudad, se restableciese en otro paraje. Llegaron a este puerto el ao de 1700 las tres fundadoras, que fueron Catalina de San Alberto, Brbara Mara de Santa Catalina, natural de esta ciudad (que haba pasado nia con sus padres a la de Cartagena, con motivo de ir provedo Teniente de Gobernador y auditor de guerra de aquella Plaza el Licenciaqdo Don Gregorio Lazo de la Vega, su padre) y Brbara de la Santsima Trinidad, todas de la virtud y religiosidad que requera un fin tan santo como el de cimentar el edificio espiritual de un monasterio, que, por la ms perfecta observancia de su regla y reformado instituto, fuese un huerto de las delicias del Seor y un relicario precioso para ornamento de su repblica, que lo venera y estima como uno de los ms principales que la ilustran. La situacin o asiento de esta ejemplarsima casa est a la parte occidental y tiene su frontera al oriente. La iglesia que ahora ha labrado es ms grande y cmoda que la antigua; pero as ella como sus viviendas son muy conformes a la estrechez de su instituto. No le falta al templo todo el primor, aseo y gala proporcionada a la decencia del divino culto, como ni en las habitaciones la extensin necesaria al desahogo y honesta recreacin de la comunidad. Bajo del patrocinio del Patriarca San Jos ha vinculado esta virgnea casa sus progresos, y en ella est hoy establecida la cofrada de Nuestra Seora del Carmen, que se fund en la iglesia de San Agustn. Tiene diez y ocho monjas de velo negro y tres de velo blanco, que con otras sirvientes de color pardo llevan el peso de la cocina y otros empleos de igual trabajo. Gobirnalas,

PAGE 178

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 164\ 164\ 164\ 164\ 164\ como a las catalinas, el ordinario que les pone y seala ministros asistentes. De este coro de vrgenes o esfera de ngeles, posesin fecundsima del Monte Carmelo, ha cogido el divino agricultor muchos frutos de honor y honestidad; pero la que ellas observan en ocultar las dignaciones de su esposo o sacramentos de su amado no me permite especificar los singulares crditos de virtud con que ha florecido alguna, suponiendo que es igual y comn en todas. El ao pasado de 1752 descans en paz la Reverenda Madre Brbara de Santa Catalina, una de sus fundadoras, cuya vida y muerte creemos piadosamente fue muy preciosa en los ojos del Seor, pasando provecta en aos y merecimientos a gozar de la inmarcesible corona de la bienaventuranza.CAPTULO XXXIX CAPTULO XXXIX CAPTULO XXXIX CAPTULO XXXIX CAPTULO XXXIX DEL COLEGIO DE LA COMP DEL COLEGIO DE LA COMP DEL COLEGIO DE LA COMP DEL COLEGIO DE LA COMP DEL COLEGIO DE LA COMP AA AA AA AA AA DE JESS Y DE LOS DE SAN AMBROSIO DE JESS Y DE LOS DE SAN AMBROSIO DE JESS Y DE LOS DE SAN AMBROSIO DE JESS Y DE LOS DE SAN AMBROSIO DE JESS Y DE LOS DE SAN AMBROSIO Y SAN FRANCISCO DE SALES Y SAN FRANCISCO DE SALES Y SAN FRANCISCO DE SALES Y SAN FRANCISCO DE SALES Y SAN FRANCISCO DE SALESDe los tres colegios fundados hasta ahora en esta ciudad, es el de la Compaa de Jess el novissimus primus, quiero decir, el primero en la previsin y el deseo, y el ltimo en la ejecucin o establecimiento, conforme a aquel axioma filosfico: quid prius est in intentione, posterius est in executione. La primera residencia que tuvo en estas partes la apostlica milicia del grande Ignacio, cuando pas a la conquista espiritual de algunas provincias de este Nuevo Mundo, con las armas de su doctrina y buenos ejemplos, fue (como escribe un grave cronista de esta familia) nuestra feliz Habana primera en esta circunstancia, y sin segunda en el ansia y solicitud de que se radicase en esta poblacin, manifestndose tan inclinada desde sus principios a los Padres Jesuitas, que cuando arribaron nufragos o perdidos a este puerto aquellos santos varones que despus murieron invictos mrtires en el Brasil, hallaron extremos de veneracin y benevolencia en sus moradores, los cuales mostraron en la comunidad del hospedaje y profusin de los regalos, no slo el generoso carcter de sus nimos, s tambin su devota propensin al instituto, repitiendo muchas pruebas de ella con las continuas instancias y ofertas que hicieron para la fundacin de este Colegio, con tan constanteFlrcia., Hist. de la Comp. de N. Esp., lib. 1, fol. 22 y sgte. Ib., fol. 40.

PAGE 179

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /165 /165 /165 /165 /165 tesn, que como confes una Ilustrsima Mitra, le hizo derramar muchas lgrimas de espiritual consuelo, que suelen ser mudas expresiones del gozo del alma ver cmo solicitaba el fervor de unos seculares lo que era y deba ser empeo ms propio de los eclesisticos. Desde el ao de 1656 se trat y ocurri por el Regimiento de esta ciudad al Rey Nuestro Seor a impetrar la facultad necesaria para que se fundase en ella Colegio, cuya splica se deneg por Su Majestad; y al ao siguiente de 1658, habiendo venido de la Nueva Espaa el Padre Andrs de Rada a promover y practicar nuevas diligencias al propio deseado fin, se volvi a insistir en la pretensin, ofreciendo los vecinos 14,000 pesos, fuera de algunos materiales para la fbrica y territorio para corral de ganado o ingenio de azcar. Escribiose sobre el asunto a Su Majestad y al Reverendsimo Padre Prepsito general de la Compaa; pero no tuvo efecto por entonces, ni se logr tampoco despus en el ao de 1682, que con nuevo informe y ms cuantioso ofrecimiento se volvi a reiterar la splica, a que dio mayor vigor despus la celosa cuanto eficaz actividad del Seor Evelino, quien a ms de haber comprado sitio en que labr ermita de San Ignacio, destinndola para el Colegio, se oblig a dar 10,000 pesos, sin que bastase esto a facilitarla, sirviendo cada negativa de un nuevo estmulo para la pretensin. El ao de 1704 los Padres Francisco Daz Pimienta y Andrs Recino, naturales de esta ciudad, y el de 1713 los Padres Jos de Arjo y Fernando Reinoso, agenciaron vivamente el negocio; pero ni los unos ni los otros consiguieron ver vencidas las dificultades que lo impedan, hasta que Don Gregorio Daz, presbtero, natural de esta ciudad, estipul darles 40,000 pesos en unas pinges haciendas que tena por bienes suyos, con cuya donacin se allanaron los antiguos embarazos y el Rey expidi en Lerma, a los 19 de diciembre de 1721, la licencia precisa para la fundacin, a tiempo que estaban ya en esta ciudad los Padres Jos de Castro Cid y Jernimo de Varaona, personas de virtud y letras. No se efectu desde luego la plantificacin del Colegio, porque hasta el de 1724 hubo sobre la eleccin del sitio alguna perplejidad en los pareceres, resolvindose al fin por ms conveniente tomar el que les haba preparado tantos aos antes el Ilustrsimo Evelino, en el paraje y ermita enunciada de San Ignacio, que est en la plazuela de la Cinaga y casi fronteriza por las espaldas a la boca del puerto. Fabricose una iglesia con las puertas al sur, para que sirviese interinamente a sus funciones, hasta que con ms fondos se pudiese emprender otra ms grande y se fuesen haciendo deCarta del Sr. Evelino al Cabildo, 10 de nov. de 1700.

PAGE 180

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 166\ 166\ 166\ 166\ 166\ ms terreno, por no tener el suficiente para la fbrica y precisa extensin de un buen colegio, el que ya est muy adelantado en sus viviendas y en la construccin de la iglesia, obra que fenecida, sin embargo de la irregularidad del territorio, quedar muy slida, hermosa y bien proporcionada. Tiene ahora nueve o diez padres presbteros y tres coadjutores. Es patrn del Colegio el castsimo Patriarca San Jos, y est fundada en su iglesia la congregacin de la buena muerte, con cuyos ejercicios y otros de grande utilidad corresponden los padres jesuitas, con crecidas ventajas, a este vecindario, lo mucho que desearon y pretendieron su fundacin, enseando no solamente en sus clases Latinidad, Artes y Teologa con el conato que se experimenta en todos sus colegios, pero dando tambin a pequeos y grandes las mejores instrucciones para la salud de sus almas, como el ms propio y principal empleo de su instituto. El Colegio titulado del Seor San Ambrosio, lo eligi el Ilustrsimo Evelino el ao de 1689 o el antecedente, para la educacin o enseanza de doce nios, que sirviendo en el altar y coro de la Parroquial mayor, se impusiesen desde su tierna edad en los ritos y ceremonias de los divinos oficios, y tomando el estado clerical, fuesen ms aptos e idneos para los ministerios de la Iglesia, a cuyo fin los provey de un preceptor de gramtica y un maestro de canto, dndoles tambin rector que los dirigiese y disciplinase en todo lo dems que es concerniente a la honestidad de las costumbres y correccin de los deslices pueriles; obra muy importante y de que tuvo real aprobacin, como consta de una cdula expedida en 9 de junio de 1692. El hbito que visten y usan los colegiales es sotana parda de lana, con beca colorada de lo mismo, y traen bonete. Para la subsistencia de ellos y salarios del rector y maestros, fund el caudal que juzg preciso, situando la casa en las cercanas de la Parroquial, y tan contigua a la episcopal que no la divida ms que una pared, para influir ms inmediatamente en su buena crianza, a cuyo fin hizo abrir puerta interior por donde poda ms fcilmente celar sus ocupaciones; digno y admirable cuidado de aquel Pastor, que entre tantos como tena, diese lugar al de la instruccin y disciplina de estos infantes. Por los aos de 1605 y siguientes tuvo establecido en esta ciudad el Maestro Don Fray Juan de las Cabezas, en virtud de lo dispuesto por el Santo Concilio de Trento, un Colegio como el antedicho, a que sufrag con los auxilios que pudo arbitrar el Ayuntamiento y vecindario; pero no subsisti su ereccin despus que

PAGE 181

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /167 /167 /167 /167 /167 fue promovido de este Obispado, porque parece no pudo dotarlo de alguna renta capaz de mantenerse en lo sucesivo una obra tan til como recomendada. El Colegio de las nias, dedicado al Apstol de Chablais, San Francisco de Sales, est al lado del palacio o casa episcopal; fundolo el mismo venerable prelado, con poca diferencia de tiempo al en que hizo la ereccin del antecedente, segn se percibe del real despacho citado arriba y de otro de 5 de junio de 1690, a fin de que en l se criasen y mantuviesen algunas doncellas hurfanas y pobres, que por falta de sus padres y de caudal para sustentarse vivan ms expuestas a los peligros del mundo y fragilidades de la naturaleza y sexo, dejando perpetuado este honroso asilo a las que deseasen vivir honestamente recogidas y no pblicamente infamadas o distradas. Tienen su maestra o madre que cuida y cela las ocupaciones de las colegialas, y se maneja por torno y rejas como cualquiera monasterio muy regular, entrando slo a decirles misa en su capilla interior un sacerdote que est asignado para esto y para otros fines de su consuelo y direccin espiritual.CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL DEL HOSPIT DEL HOSPIT DEL HOSPIT DEL HOSPIT DEL HOSPIT AL DE SAN JU AL DE SAN JU AL DE SAN JU AL DE SAN JU AL DE SAN JU AN DE DIOS AN DE DIOS AN DE DIOS AN DE DIOS AN DE DIOS Y DEL DE MUJERES DE QUE ES TITULAR Y DEL DE MUJERES DE QUE ES TITULAR Y DEL DE MUJERES DE QUE ES TITULAR Y DEL DE MUJERES DE QUE ES TITULAR Y DEL DE MUJERES DE QUE ES TITULAR SAN FRANCISCO DE PAULA SAN FRANCISCO DE PAULA SAN FRANCISCO DE PAULA SAN FRANCISCO DE PAULA SAN FRANCISCO DE PAULADe los cuatro hospitales establecidos en esta ciudad para la curacin y alivio de los dolientes es el principal en orden y antigedad el del caritativo Padre San Juan de Dios, conocido por el Hospital Real de San Felipe y Santiago, en cuyo da se hizo la dedicacin de su iglesia, como refieren algunos cronistas. Vinieron a esta ciudad de la de Cdiz el ao de 1603 tres hermanos hospitalarios, de quien era superior el Padre Fray Diego de Fuentes, a los cuales en cumplimiento de la orden de Su Majestad se les entreg la hospitalidad que antes haba en ella, y que segn entiendo estuvo situada en distinto paraje, cercano al mar, conforme a lo que se percibe de algunos cabildos de aquellos tiempos y de otros monumentos que por la letra y estilo estn difciles de entenderse, el cual sitio por menos cmodo creo abandonaran los fundadores, tomando muy desde luego a su cargo lo que era tan legtimo empleo de su profesin y tan debido a la confianza del Soberano que los destin para l, experimentando en la beneficencia del Reve-

PAGE 182

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 168\ 168\ 168\ 168\ 168\ rendsimo Obispo Don Fray Juan de las Cabezas, atenciones y oficios muy paternales. Por el ao de 1617 se mand aplicar por el Rey para el socorro de las necesidades de este hospital la mitad del ingreso de penas de cmara, y por cdula de 22 de enero de 1634 que se le acudiese con un real de cada plaza de soldado de los que servan en este presidio; pero no pareciendo suficiente el producto del primer ramo destinado, se le asign de los reales novenos que pertenecen a Su Majestad de la renta decimal, cantidad considerable que se le contribuye y percibe efectivamente cada ao, disfrutando, a ms de sta, otras muchas que le han situado los vecinos para manutencin de los enfermos y religiosos y crecidos gastos de su curacin y subsistencia. En el siglo pasado, segn la cronologa de su orden, tena esta casa cien camas y parece se computaba curara al ao ochocientos enfermos; pero con el aumento, multiplicacin del vecindario y mayor frecuencia en el comercio, ya no se reputan ni cuentan por cientos los dolientes que curan, sino por millares, para lo que ha sido forzoso crezca tambin la comunidad, que pasa el da de hoy de treinta religiosos. El sitio de la iglesia y hospital est hacia el norte y tiene su fachada al este. El cuerpo de aquella es mediano, pero adornado de varios altares. En el principal, que es de muy buena talla, est colocada la prodigiosa imagen de Nuestra Seora del Monte, de quien se calificaron en la antigedad muchos milagros. Celbrase en la festividad de la Presentacin de la Santsima virgen con un octavario, que fue en otros tiempos de los ms solemnes y plausibles que ha habido en esta ciudad, porque lo reciente de sus maravillas avivaba entonces el fervor de los fieles para el obsequio y la gratitud de los favorecidos para la retribucin, y ahora apenas se conserva la memoria de ellas en las tibias aunque religiosas expresiones del culto. Estn erigidas en este templo las devotas cofradas de Santa Ana y la de Nuestra Seora de la Soledad, costeando esta ltima todos los viernes Santos la seria y edificativa procesin del entierro de Cristo Nuestro Seor, cuyo sepulcro y las andas de Nuestra Seora son de mucho precio. Tiene para habitacin de los religiosos un claustro alto y capaz, y tres salas bajas muy espaciosas para los enfermos, y aun ya no son suficientes en ocasiones para la copia de ellos que ocurre y que hace a veces forzoso desacomodar de sus viviendas a los mismos asistentes y aun labrar en los ambulatorios o pasadizos del claustro piezas provisionales en que recogerlos y curarlos, para lo que est provedo de botica abastecida de drogas y medicinasMemorial de Ind., pg. 13 vuelta. Cronologa, t. 2, p. 431.

PAGE 183

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /169 /169 /169 /169 /169 proporcionadas a la variedad y multitud de dolencias que en l se curan. Pertenece esta Casa de hospitalidad a la Provincia del Espritu Santo de la Nueva Espaa, cuyo captulo le provee de priores y dems oficiales para su rgimen cada tres aos. De los prelados que la han gobernado han ascendido dos a las comisaras generales que tiene la religin en estos reinos. El Reverendo Padre Fray Diego de Gusquila al de las Provincias de Tierra Firme y el Reverendo Padre Fray Francisco Barradas al de Mxico. El Hospital de mujeres dedicado a San Francisco de Paula, mximo Patriarca de los Mnimos, que despus del precedente es el ms antiguo, tuvo su origen de la ltima voluntad y piadosa disposicin de Don Nicols Estebes Borges, natural de esta ciudad y Den de la Santa Iglesia de Cuba, de quien se ha hecho memoria en otra parte de esta obra, debiendo a la autorizada proteccin del Maestre de Campo Don Francisco Dvila Orejn (en quien se enlazaban con exquisita concordia lo poltico, lo militar y lo religioso) los ms slidos fundamentos para la ereccin de la iglesia y fbrica de las enfermeras. El ao de 1665 pidi al Cabildo de esta ciudad se le hiciese merced de cuatro solares para recompensar a ciertos vecinos el sitio de que quera valerse para el establecimiento de la expresada casa; y habiendo conseguido la gracia y hecho la remuneracin debida con el auxilio del Seor Obispo Don Juan de Santo Matas, y la piadosa condescendencia del vecindario, consum la fbrica del templo y hospicio, que se formaliz con la dotacin de 40,000 pesos de principal, para la subsistencia de cuatro camas en que se mantuviesen y curasen mujeres pobres y desvalidas, destinando para el cuidado y asistencia corporal una enfermera o madre y una esclava o criada para su servicio, y mdico asalariado. Para lo espiritual se estableci un clrigo capelln y un ordenante para la sacrista, nombrndose tambin un presbtero mayordomo administrador de sus intereses. Fundose cofrada del santo titular, cuya devocin me persuado tuvo origen en esta ciudad de la especial merced que con tantas seales de milagros experimentaron sus moradores el ao de 1602 en la gravsima epidemia que padecieron, pues habiendo ocurrido a su patrocinio en aquella general calamidad y hecho voto de celebrarlo, lograron por su ruego e intercesin se aplacase la ira divina, cesando inmediatamente el contagio, como se relaciona en la crnica del Santo, que ha favorecido con otros beneficios prodigiosos a esta ciudad en distintas ocasiones y conflictos en que ha solicitado su amparo, de que se refieren algunas en sus historias.Crnica gen. de S. Fco. de Paula, lib. 2, cap. 31, folio 78. P Gmez de la Cruz, V de S. Fco. de Paula, lib. 5, cap. 19, pg. 409.

PAGE 184

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 170\ 170\ 170\ 170\ 170\ El ao de 1730 padeci ruina con un recio temporal de viento y agua el antiguo templo, y se comenz a labrar otro nuevo, formndose de bveda la capilla mayor y las colaterales, con su cpula y linternas, en cuyo estado, con especial recomendacin de Su Majestad, tom a su cargo la obra el Ilustrsimo Lazo, dando breve y cabal cumplimiento a la renovacin de la enfermera y conclusin a la iglesia el ao de 1745, con igual esmero al que se reconoce en todas las dems que emprendi este magnnimo prelado. A ms de las salas y cuartos precisos de la hospitalidad, le fabric capaces viviendas para el mayordomo y capelln, continu el templo de bveda y lo adorn con un buen retablo, ilustrando la portada con algunas imgenes de piedra. Est situada esta casa a la parte del sur, en un ngulo de la poblacin, por donde empieza a correr hacia el occidente. Hay en ella hermandad del Rosario, de que es patrona Nuestra Seora de las Nieves, que se venera en esta iglesia. Su actual mayordomo, Don Pedro Alonso Lodares, Comisario de la Santa Cruzada, ha dotado una cama ms sobre las cuatro que tena, y ha representado a Su Majestad se halla en nimo de completar hasta el nmero de doce y levantar las viviendas de la hospitalidad, para que se curen las mujeres de calidad con separacin de las otras de distinta clase, que ser obra importante y muy propia de su piadoso corazn, que en tantos aos de manejo ha experimentado la necesidad que hay de ampliar esta casa, para el alivio de tantas pobres infelices como ocurren a buscar en ella la salud, que por otros medios no pueden conseguir.CAPTULO XLI CAPTULO XLI CAPTULO XLI CAPTULO XLI CAPTULO XLI CONV CONV CONV CONV CONV ALECENCIA DE NUESTRA SEORA ALECENCIA DE NUESTRA SEORA ALECENCIA DE NUESTRA SEORA ALECENCIA DE NUESTRA SEORA ALECENCIA DE NUESTRA SEORA DE BELN Y HOSPIT DE BELN Y HOSPIT DE BELN Y HOSPIT DE BELN Y HOSPIT DE BELN Y HOSPIT AL DE SAN LZARO AL DE SAN LZARO AL DE SAN LZARO AL DE SAN LZARO AL DE SAN LZARO DE EST DE EST DE EST DE EST DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD ADLa hospitalidad de convalecencia de que es titular San Diego de Alcal y que est a cargo de los religiosos belemitas, es debida al piadoso corazn y benignas entraas del Seor Evelino,1 a quien he nombrado tantas veces en el contexto de esta obra, pues aunque no le dio a la de que tratamos el cabal complemento de que ahora goza, fue quien form la idea y dej asentados los principios 1. Se refiere al obispo Diego Evelino de Compostela.

PAGE 185

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /171 /171 /171 /171 /171 que han contribuido tanto a su posterior aumento y casi ltima perfeccin. Lastimbase este compasivo prelado y vigilantsimo pastor de los fatales y repetidos sucesos que se experimentaron en esta ciudad, as entre la gente presidiaria como en la forastera, que saliendo del hospital no bien restablecida la salud, por el desorden del apetito se desarreglaban en comer frutas y otros sustentos o golosinas provocativas al gusto, pero daosas a su viciada complexin; y deseando poner remedio a este muchas veces mortal estrago, le sugiri su caritativo desvelo la favorable especie de fundar una convalecencia, de donde saliendo los enfermos enteramente reparados de sus dolencias, hicieran menos factibles las desgracias de sus recadas y reincidencias. Con este designio, pulsando sus fuerzas para tamaa empresa, hall que los fondos de su congrua (muchsimo menos pinge entonces) gastados en el socorro de los pobres y consumido o empeado en tantas obras pas como haba ejecutado, eran muy inferiores para este proyecto. Desatendiendo lo que dictaba la cortedad de la prudencia humana, fij su corazn en lo que deba esperar de la providencia y misericordia divina. Inspirbale eficazmente (como lo expuso a Su Majestad en carta de 6 de mayo cuya copia guardo) el admirable ejemplo que algunos aos antes se haba tocado visiblemente en esta ciudad con el devoto hermano Sebastin de la Cruz, tercero del hbito exterior de San Francisco, que sin ms rentas que las limosnas que demandaba diligente y el pueblo le contribua compasivo, dispuso en una casa particular una acomodada aunque pequea enfermera donde llevaba, asista y curaba con la mayor caridad y regalo a cuantos forasteros y desvalidos por el sobre escrito de sus semblantes reconoca estar enfermos, solicitando a costa del propio afn el alivio ajeno, si es que puede llamarse as el del prjimo, con quien la caridad nos debe hacer unos mismos, no faltndole nunca para este piadoso destino lo necesario; cosa que alent mucho el nimo y confianza de aquel buen prelado, y que a m me estimula a escribir el extraordinario modo con que se introdujo en esta ciudad el referido hermano, para que se vea cun flaco y despreciable fue el instrumento que eligi Dios para facilitar en ella obra tan grande como la fundacin de esta insigne hospitalidad. Aparecise este advenedizo en la Habana por los aos de 1677 1678, con seales de loco, desnudo de la cintura arriba, descalzo de pie y pierna, con una banderola en la mano, hecha de andrajos; figura con que provocaba la risa de la plebe y el mal tratamiento de los muchachos, con quienes se mostraba tan afable y comedido

PAGE 186

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 172\ 172\ 172\ 172\ 172\ despus que descargaban en l su furia, que los regalaba, as con los mendrugos de pan como con otras cosas que recoga de limosna. Fuese notando en l, a ms de esto, un perpetuo silencio y una inalterable paz en cualquiera molestia o injuria que reciba, y que a veces recostndose en los abrojos se recreaba entre sus puntas como un catre de plumas o lecho de flores, sacando el cuerpo taladrado de las espinas y teido de sangre, donde solamente los insensatos que estimaban por locura lo que en la realidad era mortificacin y penitencia no inferan se embozaban entre aquellos excesos algunas mximas celestiales. Verificose as, porque dentro de pocos das sali a representar en distinta escena con el hbito ceniciento de penitencia el honesto y agradable papel de la misericordia, el que ejercit hasta su muerte, edificando con su compostura a los mismos que tal vez habra descompuesto con su aparente y ridcula fatuidad. Este fue uno, si no el principal, de los motivos que concurrieron para promover la ereccin de esa convalecencia, siendo muy semejante el origen que tuvo la Compaa belemtica de Nueva Espaa al de su establecimiento en esta ciudad, pues all la empez a fundar el venerable Padre Betancourt, del tercero orden serfico, y en la Habana otro hermano del mismo instituto plante el primer diseo que dio tanto calor a los principios de esta fundacin. A instancias del expresado Reverendo Obispo, y representaciones de la Excelentsima Seora Duquesa de Alburquerque, Virreina de Mxico, a quien interes Su Ilustrsima en este negocio, y que con su presencia y autoridad les daba tanta eficacia, que obraban las insinuaciones como preceptos, se nombraron a los Padres Fray Pedro de la Santsima Trinidad, Prefecto del Convento y Hospital de dicha Corte, a Fray Francisco del Rosario y a Fray Julin de San Bartolom, para que de la Convalecencia de all viniesen a instituir y plantificar la que se proyectaba en esta ciudad, a donde solamente llegaron dos religiosos el ao de 1704. Psolos el citado Seor Obispo en la huerta de San Diego, que serva de recreacin y retiro a su persona en determinados tiempos, dejndoles en ella un espacioso y ameno sitio, una pequea ermita dedicada a su titular el ao de 1695 y algunas habitaciones bajas para vivienda de los religiosos y curacin de los enfermos, que todo le tuvo de costo 30,000 pesos, y ocurriendo inmediatamente a Su Majestad con informe de esta Cabildo y de los prelados regulares, obtuvo de la real piedad la licencia deseada, condescendiendo con las ansias de este pastor y las proposiciones que hizo de facilitar la dotacin de seis camas y de contribuir has-

PAGE 187

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /173 /173 /173 /173 /173 ta 10,000 pesos para concluir las fbricas que faltaban; y no permitindole su aniquilada renta y poco tiempo que vivi despus se pudiese extender a ms, se verific acabados sus das, lo que antevi aos antes y dej escrito en una de las dos tablas que coloc en el antiguo hospicio y hasta hoy permanecen en la sacrista del nuevo templo, cuyo tenor trasladar aqu: HUIC BASILICAE ADJUNCTUM EST HOSPITIUM PIUM UT PAUPERES VALETUDINARII, E NOSCSMIO DIMISSI,IN EO POSSINIT CONVALESCERE ET REPARARI. CENSUM NON RELIQUIT FUNDATOR QUIA NON HABUIT. DOMINUS PROVIDEAT VIRUM PIUM ET MISERICORDEM,ET IN HUNC ANIMUM INDUCAT. AMEN. Provey pues el Seor un varn piadoso y rico que perfeccionase con su caudal la expresada obra, tomndola a su cargo el Alfrez Juan Francisco Carvallo, mercader vecino de esta ciudad, quien habiendo en su vida finalizado el primer claustro y casi dado el ltimo complemento a la iglesia, muri el ao de 1718, y con el remanente de sus cuantiosos bienes se adelantaron las enfermeras, que hoy estn concluidas enteramente, y son de tan buen orden de arquitectura en lo material, como en lo sustancial de la asistencia de los convalecientes. Goza el mejor y ms exacto rgimen, tocndose muy uniforme en sus salas la distribucin de los lechos, la limpieza de la ropa, la buena calidad de los alimentos, y mejor que todo, el gobierno y perfecta dieta de los dolientes; de modo que aunque aborrezco encarecimiento y resisto comparaciones porque son odiosas, me es preciso decir, estando a las noticias de personas veraces e indiferentes, ser este hospital uno de los mejores que tiene la congregacin belemtica en todas las Indias. La hermosura, claridad y extensin del primer claustro, el primor y ornato de su sala de recibo y hospedera, la capacidad y distribucin de sus interiores oficinas y lo deleitable de su huerta, tiene mucha correspondencia y ajustada simetra con todo lo dems magnfico y lustroso de esta peregrina casa. Su templo es un crucero de bveda bien proporcionado en sus tamaos, cuya puerta principal y extendido atrio cae al oriente. Est adornada aquella de estatuas de piedra y efigies de santos; el interior ornato de sus altares, de su coro y sacrista es de mucha estimacin, valor y lucimiento. Tiene esta hospitalidad veinte y dos religiosos, el uno presbtero, y aunque pocos en nmero, obran como muchos en el servicio

PAGE 188

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 174\ 174\ 174\ 174\ 174\ y consuelo de sus enfermos y en otros empleos de devocin conforme a su regla, que observan en su primitivo vigor, esmerndose bastante en la escuela que tienen para los nios, a quienes instruyen en los rudimentos de la fe y ensean a leer, escribir y contar con el ms exacto cuidado y sin inters alguno, ni distinguir para la solicitud de su aprovechamiento los ricos de los pobres ni los nobles de los plebeyos, porque es para todos igual su desvelo y atencin. El hospital de San Lzaro est extramuros de esta ciudad distante de ella como un cuarto de legua, cerca del mar en la costa del norte y la banda del poniente. Parece se seal este sitio con prudente reflexin porque siendo la brisa el viento general que reina aqu corrieran los hbitos o efluvios para el mar y no hacia la poblacin. El ao de 1681 hizo Pedro Alegre, vecino de esta ciudad, donacin de una estancia y de algunas alhajas y ornamentos para ayuda de fabricar hospital a los lazarinos y para el servicio de la iglesia o capilla que se construyese a los contagiados de tal achaque; y desde entonces se empez a promover esta importantsima obra. Se dilat la licencia del Rey hasta el ao de 1714, que por real despacho fecha en el Pardo a 9 de junio se dign aprobar la fundacin y se le fueron aplicando algunos arbitrios con que se pudiesen mantener y vivir separados los infectos de este mal, cediendo a su beneficio el Ayuntamiento de esta ciudad, propenso siempre al establecimiento y alivios de este hospital, el producto del arrendamiento de los corrales de recoger ganado vacuno que tena en el pueblo de Guanabacoa, que hasta ahora disfruta y despus le don la propiedad del terreno de una huerta que en precario haba concedido al Doctor Teneza. Gobernando esta plaza el Marqus de Casa-Torres, acalor la edificacin del templo y de algunos cuartos para vivienda, y despus se le han aumentado algunas fbricas y rentas, siendo la ms gruesa la de 18,000 pesos de principal que de sus bienes mand imponer a censo el Excelentsimo Seor Don Dionisio Martnez de la Vega, Gobernador que fue de esta plaza, dejndole este perpetuo monumento de su piadosa inclinacin; pero an no tiene el rgimen y perfeccin que se desea y necesita para que est con la debida comodidad y separacin que es justo tenga; pues aunque el ao de 1753 se aprobaron por el Rey Nuestro Seor los arbitrios propuestos para su fbrica por el Gobernador y el ofrecimiento que hizo el Ilustre Cabildo, y en consecuencia de su real voluntad manifiestamente inclinada a fomentar y favorecer este lazareto, habiendo tenido efecto aquellos, se tom la providencia de princi-

PAGE 189

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /175 /175 /175 /175 /175 piar la fbrica del nuevo hospital algo apartado del antiguo y a mayor distancia de esta ciudad, no ha tenido la obra el adelantamiento que se crea y esperaba. Habindose consumido el caudal que produjeron las dos escribanas beneficiadas y las limosnas y otras contribuciones de vecindario, quedando slo subsistente a su favor la renta que de los cuatro mil pesos de sus propios se oblig a imponer el Ayuntamiento, que ya tiene casi satisfecha, en cuyo estado parece indispensable se apliquen otros medios para que tenga el deseado fin una obra de la mayor recomendacin. La iglesia que tienen es proporcionada para que oigan misa, confiesen y comulguen los dolientes, y para que se sepulten en ella los que mueren en el hospital. Su capelln perpetuo es clrigo secular, corriendo todo lo dems de su gobierno temporal a cargo de un mayordomo o mampostor que nombran los gobernadores de esta plaza como vice-patronos.CAPTULO XLII CAPTULO XLII CAPTULO XLII CAPTULO XLII CAPTULO XLII DEL ORA DEL ORA DEL ORA DEL ORA DEL ORA TORIO DE SAN FELIPE NERI, TORIO DE SAN FELIPE NERI, TORIO DE SAN FELIPE NERI, TORIO DE SAN FELIPE NERI, TORIO DE SAN FELIPE NERI, HOSPICIO DE SAN ISIDRO HOSPICIO DE SAN ISIDRO HOSPICIO DE SAN ISIDRO HOSPICIO DE SAN ISIDRO HOSPICIO DE SAN ISIDRO ERMIT ERMIT ERMIT ERMIT ERMIT A DE A DE A DE A DE A DE MONSERRA MONSERRA MONSERRA MONSERRA MONSERRA TE Y C TE Y C TE Y C TE Y C TE Y C ASA DE NIOS ASA DE NIOS ASA DE NIOS ASA DE NIOS ASA DE NIOS EXP"SITOS EXP"SITOS EXP"SITOS EXP"SITOS EXP"SITOSNo ilustra menos que ejemplifica a esta ciudad el Oratorio y Congregacin de San Felipe Neri, que habindose establecido primeramente el ao de 1666 en la Parroquial de la Iglesia Mayor, por nuestro Ilustrsimo Obispo Santo Matas, que la fund bajo de las reglas y constituciones de la de San Pedro de Mxico, despus se traslad a la del Santo Cristo del Buen Viaje, que an no era auxiliar, por los aos de 1672 o ms adelante, en virtud de la merced que el Gobernador y Cabildo de esta ciudad hicieron a dicha Congregacin del expresado templo, cuya gracia o donacin confirm por real cdula la Serensima Seora Reina Gobernadora, de que solamente permanece la noticia en un libro antiguo del mencionado Oratorio, en donde se tom la razn y han perecido los ttulos originales de esta donacin. En 13 de noviembre de 1693 pas dicha Congregacin al nuevo templo y oratorio que le fabric el Licenciado Don Francisco de Sotolongo, cura beneficiado de las parroquiales de esta ciudad, en casas que fueron de sus padres y quiso consagrar a Dios, para lo que obtuvo licencia de Don Severino de Manzaneda, Gobernador

PAGE 190

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 176\ 176\ 176\ 176\ 176\ de esta plaza, que se design aprobar la Catlica Majestad de nuestro monarca Don Carlos II, expendiendo el referido Don Francisco en esta obra, a ms de las limosnas de los congregantes, as eclesisticos como seglares, parte considerable de su caudal y renta, formalizando con su fervorosa aplicacin y autorizado ejemplo, en cuanto fue posible y adaptable, la observancia de los citados estatutos y otros ejercicios de conocida edificacin y utilidad, los cuales, no obstante su muerte, se fueron continuando sin interrupcin ni decaecimiento hasta nuestra edad. Contribuy mucho la asistencia que siempre tuvieron en dicho Oratorio algunos ancianos y ejemplares sacerdotes, especialmente el Padre Don Francisco de Rivera, varn venerable, devoto y mstico, y dotado de un gran espritu para dirigir almas a la mayor perfeccin, cuyos buenos deseos quiso el Seor mortificar, no permitiendo tuviese el logro que el ao de 1751 consigui el Padre Don Manuel Rincn, su Prepsito actual, recibiendo las constituciones que practica la Congregacin del Oratorio de Santa Mara de Vallicela, de la santa ciudad de Roma, erigiendo su beatitud la de esta ciudad por Congregacin del gran Patriarca San Felipe, cesando en virtud de esta concesin el uso de las reglas y constituciones primitivas. Fuera de este formal y apreciable requisito, ha debido este Oratorio al enunciado Padre Primiserio el aumento material de su fbrica, aadiendo mucha obra a continuacin de la antigua, para lo que haba competente territorio, y haberse ltimamente retirado a vivir en comunidad y poner en prctica los estatutos referidos. Est situado este Oratorio casi en el medio de esta ciudad, sus viviendas altas y bajas forman un claustro cuadrado con el pasadizo o ambulatorio correspondiente; son capaces para la habitacin de mayor nmero de comunidad que la que ahora tiene; y a ms de stas goza otras piezas cmodas en el segundo patio para el recreo y entretenimiento no slo permitido, pero muy necesario y conforme a la virtud de la eutrapelia en las casas ms austeras y recoletas. El templo es un crucero mediano, que en los adornos y alhajas exquisitas y preciosas tiene cuanto puede servir a la ostentacin de los mayores y ms opulentos de este pas, con una capilla y oratorio privado contiguo a la sacrista. Est instituida en la iglesia principal la devota congregacin de la escuela de Cristo, que florece con buenos ejemplos de humanidad y obediencia. La Iglesia y Hospicio de San Isidro Labrador, que en los tiempos pasados fue huerta y casa de diversin, o ms propiamente hablando el honesto retiro del Seor Don Diego Evelino, y que

PAGE 191

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /177 /177 /177 /177 /177 despus la habit muchos aos su inmediato sucesor el Reverendsimo Maestro Don Fray Jernimo de Valds, quien hizo solemne donacin de las fbricas y sitio anexo a los religiosos de Nuestro Padre San Francisco, que ahora lo poseen, habiendo acrecentado las viviendas y demolido la ermita antigua, que estaba casi en el centro del citado paraje, construy una iglesia mediana, destinndolo todo primeramente para casa de recoleccin de esta Provincia de frailes menores; aunque muy desde luego separndose de este dictamen, la aplic para Colegio del orden de Predicadores, que con efecto plant estudios en dicha casa y admiti colegiales que estudiaron en ella; pero no subsisti mucho tiempo esta disposicin, porque desazonado con no s qu motivos (en que creo no influy alguno grave) oblig a que la dejase la religin, pasando a vivir a ella las nias del Colegio de San Francisco de Sales, que la habitaron hasta su muerte, despus de la cual dedujeron en juicio su derecho los Padres de la Observancia, y no obstante el representado por el referido Colegio de nias, que pretendan su posesin y propiedad, se declar aquella a favor de los religiosos en el Real y Supremo Consejo de las Indias el ao de 1730 31, ocupndolo desde entonces frailes de la Orden, que llegarn hoy al nmero de 12, los cuales ejercitan en l los ministerios de predicar y confesar, con utilidad y consuelo de los pobres moradores de aquella parte, que es la ms retirada y donde termina hasta el sur la poblacin intramuros. El sitio es muy extendido, goza de alegre vista y muy buenos aires, y su huerta, con el riego y beneficio del agua que coge por la cercana de la zanja o conducto que va al Matadero y derrama al mar, produce todas las hortalizas y frutos regionales. Las viviendas forman un claustro alto y bajo, cuyos modelos son muy conformes a los que tienen y usan las ms casas de recoleccin, para lo que fue destinada, como ya dije, y se solicita establecer por la religin como tan necesaria a la formalidad de esta Provincia. La iglesia no difiere en sus tamaos y proporciones de lo que pide y es regular para semejante fin; su puerta principal cae al norte, y la que mira al oeste tiene plazuela. La casa de nios expsitos, llamada vulgarmente la Cuna, es dedicada al glorioso San Jos. Estuvo en la antigedad fundada en el sitio que hoy tiene el monasterio de carmelitas, como ya apunt en otro lugar. Habiendo cesado por algunos aos el beneficio que resultaba del establecimiento de tan importante obra, digna por cierto de preferirse en cualquiera repblica, no slo cristiana sino poltica, entre las ms recomendables y caritativas, para abrigo de la inocencia abandonada de la impiedad de los padres, que fal-

PAGE 192

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 178\ 178\ 178\ 178\ 178\ tando no slo a las leyes de la naturaleza y amor debido al fruto de sus entraas, desatienden tambin los latidos de sus conciencias, exponiendo a tantos riesgos las vidas y almas de sus hijos prvulos, incapaces de hacer por s lo que los dems necesitados pueden ejecutar por s o por otros, gozando el perfecto uso de la razn que para todo abre camino; pues los infantes teniendo manos no pueden comer, teniendo boca no pueden pedir y teniendo pies no saben andar, impedimentos que en la mayor edad los suple la industria y habilidad del mudo, manco y tullido. Estas consideraciones debi tener muy presentes el gran Cardenal de Espaa, para haber, entre otras insignes obras pas, fundado en Toledo con particular atencin, casa para recoger y criar a los desvalidos hurfanos, y que sin duda me persuado inclinaran la real clemencia para haber encargado al Reverendo Obispo de esta dicesis y al Cabildo de esta ciudad confiriesen los medios ms oportunos para que se estableciese en ella una obra tan importante. Ejecutose as el ao de 1711, habiendo comprado el Ilustrsimo Valds unas casas en que fabric capilla y viviendas correspondientes para habitacin del capelln y de las amas que haban de criar a los expsitos, que todo le tuvo de costo 16,000 pesos, segn el informe que hizo a Su Majestad de quien consigui se librasen por una vez, sobre el ramo de las vacantes de los obispados de Nueva Espaa, la cantidad de 12,000 pesos destinados al fomento y subsistencia de esta Casa, cuyas constituciones dispuso el Rey se formasen por el nominado Obispo, Gobernador y Cabildo de esta ciudad, a quien por cdula de 16 de abril de 1713 se orden concurriese con el primero a arbitrar de qu medios se podra valer para la conservacin de obra tan pa, y con efecto se aprob por Su Majestad la proposicin de asignarle 1,000 pesos todos los aos del producto del derecho de sisa, como se preceptu por un despacho de 7 de junio de 1721, sirviendo esta renta y la de 12,000 pesos de principal, con que la dot su Ilustrsimo Fundador, para la manutencin del capelln, crianderas y nios, a que se agreg el estipendio de algunas accesorias alquilables que tiene la casa. Pero no sufragando todo esto para sus precisos y crecidos gastos, se le han mandado aplicar anualmente otros 1,000 pesos del mismo ramo y aun se esperan de la real piedad otras providencias muy favorables para el mayor beneficio de estos nios en su crianza y educacin. El sitio en que est construida es cerca de la Marina y algo inmediato al convento de San Francisco; su capilla es muy reducida, pero igualmente aseada; en el altar est pintado el Patriarca San Jos dormido, y despertndole un ngel con las palabras del Evangelio accipe puerum; el capelln es del nombramiento del Rey.Salazar de Mendoza, V. del gn. card., libro 2, cap. 58, f. 381.

PAGE 193

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /179 /179 /179 /179 /179 Hay otra ermita o capilla dentro de los muros y muy contigua al recinto que guarnece esta ciudad por la parte de tierra y rumbo occidental, consagrada a Nuestra Seora del Monserrate, a quien la dedic el ao de 1675 la devocin de Gaspar de Arteaga y Doa Magdalena de Corvera, vecinos de ella, la cual sirvi algn tiempo de ayuda de parroquia, como se entiende de una real cdula del ao de 1692; pero hoy no est colocado en ella el Santsimo Sacramento, y solamente subsiste el culto de la sagrada imagen a quien celebra el patrn de la ermita y otros moradores en el da y octava de la Natividad, con solemnes fiestas. Tiene la antedicha delante de su puerta una plazuela que cae al oriente en que se suple con la invencin de una ramada la falta de sitio para la concurrencia a los divinos oficios en el prevenido tiempo.CAPTULO XLIII CAPTULO XLIII CAPTULO XLIII CAPTULO XLIII CAPTULO XLIII DE LA ERECCI"N Y NMERO DE LA ERECCI"N Y NMERO DE LA ERECCI"N Y NMERO DE LA ERECCI"N Y NMERO DE LA ERECCI"N Y NMERO DE LOS CURA DE LOS CURA DE LOS CURA DE LOS CURA DE LOS CURA TOS DEL MONTE TOS DEL MONTE TOS DEL MONTE TOS DEL MONTE TOS DEL MONTE Y SANTUARIOS EXTRAMUROS Y SANTUARIOS EXTRAMUROS Y SANTUARIOS EXTRAMUROS Y SANTUARIOS EXTRAMUROS Y SANTUARIOS EXTRAMUROSHabiendo concluido la serie y relacin de todos los templos que comprende esta ciudad dentro de sus murallas, parece que corresponde individuar los que tiene en sus cercanas, sin extenderme a los ms remotos que numera en los partidos o curatos de la jurisdiccin, que son muchos y algunos por sus particulares circunstancias dieran bastante asunto para extenderme ms; pero omitiendo la prolijidad que piden las noticias de cada uno, dar slo la que conduce a que no se ignore el origen de todos. El Seor Don Diego Evelino, vigilantsimo pastor de este rebao, alcanzando no slo con su consideracin prudentsima, sino tocando con prctica experiencia el desamparo en que viva y mora sin los auxilios eclesisticos tanta porcin de gente como haba en los campos de este distrito, ocupados en el manejo de haciendas propias y ajenas, careciendo muchos aos del beneficio de la misa y uso de los sacramentos aun en el peligro y trance de la muerte, que cogiendo a muchos en tales desiertos era preciso darles sepultura en las montaas, y que para que tuviesen despus la eclesistica se conducan anualmente los huesos al cementerio de la Parroquial mayor de esta ciudad, la Dominica in passione, propuso a Su Majestad la necesidad y conveniencia de crear diecisis curatos en algunos parajes distantes de esta po-

PAGE 194

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 180\ 180\ 180\ 180\ 180\ blacin, para que ordenados a ttulo de ellos sujetos idneos con proporcionada renta, residiese cada uno en su partido para ocurrir al remedio de las urgencias espirituales de sus feligreses; consulta a que manifest el Rey su real agrado concediendo el permiso. En su virtud, el ao de 1688 dio el citado Seor Obispo principio a la ereccin de dichos beneficios con universal aplauso y satisfaccin de esta repblica, como tan interesada en esta piadossima obra y santsima providencia, la que se consum y aun ampli algo en el pontificado de su inmediato sucesor, porque facile est inventis addere. Nominar los expresados curatos con distincin de los que estn a la parte de barlovento y los que se comprenden en los de sotavento y costa del sur, sealando las distancias que hay de esta ciudad a cada uno de ellos, por satisfacer el deseo de algunos curiosos. LOS DE BARLOVENTO Leguas San Miguel del Padrn .............................................. 2 San Matas de Ro Blanco ............................................. 10 San Cipriano de Guamacaro ......................................... 28 Santa Catalina de Gonzalo o Macuriges ..................... 36 San Hilario de Guamutas ............................................ 48 Nuestra Seora de Altagracia de la Hanbana ........ 55 San Narciso de lvarez1 ................................................ 60 LOS DE SOTAVENTO Santiago de las V egas .................................................... 5 San Hilarin de Guanajay ............................................. 12 Santa Cruz ........................................................................ 28 San Basilio el Magno ...................................................... 35 Nuestra Seora de Consolacin .................................. 40 San Rosendo de Pinar del Ro ...................................... 46 San Idelfonso de Guane ................................................. 64 LOS DEL SUR San Julin de los Gines ............................................... 14 San Pedro del Bataban ................................................ 14 1. Antiguo partido de lvarez, que corresponde en parte con el actual trmino municipal de Santo Domingo (Provincia de Santa Clara).

PAGE 195

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /181 /181 /181 /181 /181 Bastando para el intento lo expresado arriba, continuar el propsito de relacionar las iglesias o santuarios circunvecinos a esta ciudad, que dej pendiente; dando el primer lugar al Templo de Nuestra Seora de Guadalupe, antes constituido auxiliar, y ya hoy parroquial, a que se ha destinado el ms moderno de los tres curas que haba en las de esta ciudad. Dista esta iglesia poco ms de quinientos pasos castellanos de la Puerta de Tierra, hacia el poniente. Fue en sus principios ermita de paja, dedicada por Francisco Caete a la misma santsima imagen, creo que por los aos de 1716, la cual el de 1718 se pretendi fabricar de cantera y teja, a lo que se opuso el ingeniero de esta plaza por la inmediacin que tena a la muralla, representando los inconvenientes que se ofrecan en el permiso o disimulo de semejante obra, objecin que motiv se hiciese formal reconocimiento del paraje, nombrando el Gobernador y Cabildo por comisarios al Alguacil mayor Don Nicols Gatica y Depositario general Don Gaspar Mateo de Acosta, del orden de Santiago, para que con asistencia del prevenido ingeniero se midiese la distancia y expusiesen las razones adversas y favorables que resultaran de la inspeccin o vista de ojos, para no dar o conceder la licencia. Aunque practicado el examen persisti el enunciado ingeniero en su dificultad, vigorizndola el parecer del prevenido Alguacil mayor, superaron las razones expuestas por el compaero, dndoles la devocin el mayor peso y eficacia. Quiz tuvo presente el Gobernador y Cabildo aquella religiossima mxima o catlica confianza del Emperador Rodolfo I, cuando instndole otro profesor de la matemtica mandase demoler un templo de la Santsima Virgen que estaba pegado a los muros de cierta plaza importante, respondi con cristiano denuedo: ea, dejad, que no podemos tener mejor antemural que una iglesia consagrada a Nuestra Seora, haciendo eco a esto mismo lo que el Rey Don Fernando de Npoles dijo al salir de dicha ciudad estrechado de las armas de Carlos VIII: nisi Dominus custodierit civitatem, frustra vigilat qui custodit cam. Labrose la ermita, y puesta en ejecucin poco tiempo despus la obra de la calzada, que hizo tan fcil y cmodo el trnsito de esta ciudad hasta aquel sitio, se fueron llenando de habitadores aquellas cercanas, de suerte que se form en breve tiempo un barrio numeroso, para el cual se consider ya preciso mayor templo y proveerlo de ministros, que a ms del sacrificio de la misa administrasen los sacramentos al cuerpo de vecindario tan crecido. Proposicin a que accedi gustoso el Seor Don Fray Juan Lazo de la Vega, aprontando gruesas expensas para esta obra, que sali con la perfeccin y ventajas que hoy se admiran, dando a este arrabal un templo tan lucido y suntuoso que puede ilustrar otraGrac., Arte de ing., disc. 24, p. 199. Ps. 127, v. 1.

PAGE 196

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 182\ 182\ 182\ 182\ 182\ poblacin ms distinguida. Dedicolo e hizo su consagracin el ao de 1742, da de San Francisco Javier, especial protector de este Ilustrsimo Obispo y nombrado con la Santsima Virgen de Guadalupe patrono de l. La forma de esta iglesia es un can principal dilatado y anchuroso con dos rdenes de capillas a los lados, de buen alto y capacidad; su techo es de artesn primorosamente labrado. La capilla mayor est adornada de un altar o retablo dorado magnfico, y en las dems tiene repartidos otros muy aseados. Su frontispicio, que cae al norte, tiene tres puertas correspondientes a la nave principal, y dos menores con sus columnas y cornisas airosas y bien cortadas sobre las cuales vuela un balcn al piso del coro alto. La sacrista y vivienda del teniente de cura y mozo de iglesia son muy conformes en los tamaos y curiosidad a la grandeza del edificio y ministerios de cada uno. Estn constituidas en este templo una cofrada y dos hermandades: aquella del Santsimo Sacramento, y stas del Santo Cristo de Burgos y Nuestra Seora de la bendicin de Dios. Esta ltima saca todas las noches el rosario pblicamente por aquellos contornos con mucha devocin y decencia, a imitacin de lo que se practica en esta ciudad tan loable ejercicio, pues apenas hay alguna de las del ao que no se encuentren en sus plazas y calles varias congregaciones y hermandades de la Seora, cantando con acompaamiento de instrumentos msicos la salutacin anglica, desterrando con las luces la oscuridad, y deleitando con las voces los corazones de los fieles, obsequioso culto con que corresponde esta ciudad los grandes beneficios que experimenta de su proteccin y amparo, que no paga pero reconoce. Algo apartado del templo antedicho, hacia el noroeste, est situado el santuario del Santsimo Cristo de la Salud, cuya venerable imagen se coloc a primero de mayo de 1742, a desvelos y solicitudes de un devoto pardo nombrado Miguel de Rodas, quien recogiendo algunas limosnas para la fbrica de esta pequea iglesia, la edific y adorn con el posible esmero, creciendo tanto la devocin y ddivas para su culto, que hizo principio a labrar mayor templo, y segn su planta y medidas ser muy semejante al de Guadalupe. Tuvo sagrario y capelln que administraba los sacramentos de la eucarista y extrema-uncin a aquel vecindario; pero se ha suspendido esta disposicin por la del actual Ilustrsimo Prelado y solamente permanece la del sacrificio de la misa y la de excitar con rezos y novenarios a todos los comarcanos a la frecuencia del templo y oracin, y especialmente a concurrir al rosario que sale de noche por todo aquel paraje.

PAGE 197

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /183 /183 /183 /183 /183 El ao de 1751 se erigi, no muy lejos del precedente santuario, una ermita dedicada a San Luis Gonzaga, cuya colocacin se hizo con plausible y religiosa pompa, llevando el sagrado bulto desde la iglesia de Guadalupe en una lucida y numerosa procesin, y en el ao siguiente de 1753 se ha construido y abierto la de Jess, Mara y Jos, inmediata al Arsenal, a solicitud del Padre Don Manuel Rincn, propsito del Oratorio de esta ciudad, a quien est anexa y dependiente.CAPTULO XLIV CAPTULO XLIV CAPTULO XLIV CAPTULO XLIV CAPTULO XLIV DEL SANTUARIO DE NUESTRA SEORA DEL SANTUARIO DE NUESTRA SEORA DEL SANTUARIO DE NUESTRA SEORA DEL SANTUARIO DE NUESTRA SEORA DEL SANTUARIO DE NUESTRA SEORA DE REGLA E IGLESIA DEL SANTSIMO DE REGLA E IGLESIA DEL SANTSIMO DE REGLA E IGLESIA DEL SANTSIMO DE REGLA E IGLESIA DEL SANTSIMO DE REGLA E IGLESIA DEL SANTSIMO CRISTO DEL POTOS Y JESS CRISTO DEL POTOS Y JESS CRISTO DEL POTOS Y JESS CRISTO DEL POTOS Y JESS CRISTO DEL POTOS Y JESS DEL MONTE DEL MONTE DEL MONTE DEL MONTE DEL MONTEEl famoso y devoto Santuario de Nuestra Seora de Regla, del que reserv en otro lugar dar noticia en ste, tiene su situacin como ya dije dentro de la misma baha, en una punta o lengua de tierra que desde la ribera o parte del sur entra en ella inclinada hacia el noroeste, de cuyo territorio, que era perteneciente al ingenio de Guaicanmar, hizo donacin el Alguacil mayor Don Pedro Recio de Oquendo, su dueo, al hermano Manuel Antonio, llamado vulgarmente “el peregrino”, para que en l fabricase ermita a Nuestra Seora, con la anunciada advocacin, como lo ejecut el ao de 1690 con licencia de los superiores, as eclesisticos como seculares, formando un pequeo oratorio cubierto de paja en lo ms angosto de la expresada punta, en el cual coloc una imagen de pincel. En la referida disposicin no dur ms que hasta el ao de 1692 en que el mpetu de la memorable tormenta de San Rafael, que hizo estrago en los ms robustos edificios, arrancando la dbil choza, parece debilit tambin el flaco o poco constante nimo del fundador; pero como para las obras que son del divino agrado siempre previene su Providencia instrumentos proporcionados para la ejecucin de sus adorables designios, de suerte que cuando falta uno, subroga otro que las lleve a su fin, la misma borrasca que derrib la ermita y entibi los fervores de su erector, esa misma movi tambin en el experimentado conflicto a Juan Martn de Conyedo para que votase y ofreciese a la Pursima Virgen irla a servir en el mencionado santuario, siendo tan fiel en al cum-

PAGE 198

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 184\ 184\ 184\ 184\ 184\ plimiento de su promesa, que solicitando los suplementos de Alonso Snchez Cabello, vecino y mercader de esta ciudad, puso por obra el ao de 1693 la fbrica de nueva ermita en el paraje que ahora est, asistiendo personalmente a la construccin, con tan celoso afn, que la finaliz el de 1694, con tres cuartos para hospederas, de tapias, rafas y tejas. Como por el mismo tiempo haba llegado a ese puerto el sargento mayor Don Pedro de Aranda, Castellano de la Punta, vecino de esta ciudad, y trado de los reinos de Espaa la imagen de bulto que hoy se venera, con el fin de colocarla en este santuario, se practic luego as; aumentndose cada da la devocin, se fue amplificando el culto de la Seora hacindole fiesta anual el da ocho de septiembre, concurriendo los fieles en otros muchos con votos y presentallas a manifestar su gratitud, y con ellas la copia de beneficios recibidos por su poderosa intercesin. El ao de 1701 qued sujeta esta ermita a la Parroquial de San Miguel, distante dos leguas de esta ciudad; pero el de 1706 la agreg el Maestro Don Fray Jernimo de Valds a las de la Habana, cuya Justicia y Regimiento jur a la Santsima Virgen titular de ella Patrona de la baha el de 1714, pasando el Cuerpo Capitular con su respetable cabeza el Marqus de Casa Torres, el da 23 de diciembre, al dicho santuario, donde, en presencia de los venerables curas y prelados regulares, puso el regidor decano en manos del Ilustrsimo Obispo una llave de plata dorada, insignia de las armas y blasn de esta nobilsima ciudad y su gran puerto, la cual pas de las de S.S. Ilustrsima a los pies de la sagrada efigie, en que hasta el presente permanece, celebrndose tan religioso como autorizado acto con repique general de campanas, salvas de las fortalezas y navos ancorados en la baha y otras devotas y festivas demostraciones. A los tres aos despus, en el de 1717, a instancia del Seor Don Gonzalo Vaquedano, Oidor que haba sido de la Real audiencia de Lima, y que transitaba por esta ciudad, electo Fiscal del Supremo Consejo de Indias, se coloc el Santsimo Sacramento en la referida iglesia el da 29 de octubre, concurriendo a esta funcin lleno de mayor esplendor y autoridad que la que hizo tan plausible y seria la antecedente, porque no faltndole circunstancias de las que en este pas pueden contribuir al lucimiento y suntuosidad de semejantes solemnidades, tuvo el aditamento de la asistencia del nominado ministro y otros ttulos, caballeros y oficiales de carcter que en los navos del Rey venidos de Nueva Espaa se transportaban a Castilla y fueron no slo testigos, sino panegiristas de tan reverente como obsequiosa expresin.

PAGE 199

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /185 /185 /185 /185 /185 Poco tiempo despus se le aument a la iglesia para ms extensin un portal de arcos en su principal puerta que mira al norte, y se le alarg por la parte del sur, hacindole capilla mayor, que unida al cuerpo del templo sirviese para el sagrario y altar de la Seora, separado de las dems que le adornan; tambin se ensancharon las viviendas para habitacin de los hermanos que asisten al santuario y hospedaje de la gente que va de romera a l. Formose un claustro de aposentos bajos para aquellas, y otro destinado para huspedes y peregrinos, y se levant una pieza para vivir el capelln que est perpetuamente all. Tiene hoy diez hermanos llamados ermitaos de Regla, los cuales visten hbito pardo de lana, con cuello y mangas ajustadas, el que cien con una correa; usan de barba prolija, y observan los estatutos que les dio el Ilustrsimo Obispo Don Fray Juan Lazo, bajo el rgimen y direccin del capelln, que es clrigo secular y lo nombran los prelados diocesanos. Hay fundada en esta iglesia una devota hermandad de sacerdotes y legos con el ttulo de la Santa Concordia de Nuestra Seora de Regla, que tiene su rector y conciliarios de ambos estados y acuden con limosnas al culto de la Seora, y otra de San Antonio Abad, para promover el de este santo. Las ddivas y ofrendas que contribuye la piedad y devocin para este santuario y limosnas que se recogen para l son tales que, no teniendo ninguna renta fija, sufragan para el salario del capelln, manutencin y vestuario de los hermanos, adorno y servicio de la iglesia, que posee muy costosas alhajas y ricos ornamentos, y para octavario de la Santa Imagen y dems funciones que se ejecutan en este templo, como se ver en otro lugar. De su ejemplar fundador el hermano Juan Martn, natural de Conyedo de las Montaas, no puedo omitir dar una breve noticia, porque lo ajustado de su vida merece esta honorfica memoria, pues no perece la de los justos como la de los impos con el sonido de las campanas. Este venerable varn fue de virtuosa ndole, humano y afable en su trato, de continua oracin y mortificacin, observando vida cuaresmal hasta los ltimos perodos de la suya, no queriendo tomar nada de carne sin embargo de su ancianidad y grave achaque, vencindolo slo el mandato de su confesor en el mayor aprieto de la enfermedad ltima. Descans en paz el ao de 1743 y yace sepultado en este santuario en que vivi muerto al mundo cincuenta y un aos. El clebre santuario de Jess Nazareno, Nuestro Seor del Potos, que es hoy iglesia auxiliar de la parroquia de San Miguel del Padrn, fue antes del ao de 1644 ermita de una estancia per-

PAGE 200

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 186\ 186\ 186\ 186\ 186\ teneciente al mayorazgo del Capitn Antn Recio, llamada en aquel tiempo del Potos, por estar fundada en un cerro, la cual parece labraron Don Martn Salcedo y Oquendo y Doa Juana Recio, su mujer, quienes la dedicaron a dicho Seor y a la Pursima Concepcin de la Santsima Virgen, y la proveyeron de alhajas de plata y ornamentos sagrados, imponiendo una memoria o capellana de tres mil pesos de principal, para que en ella se dijese misa todos los domingos y das de fiesta, como se evidencia del instrumento que otorgaron en 9 de abril del citado ao, ante Marcos de la Cruz Barreto, escribano pblico de esta ciudad, cuya fundacin revalidaron en 15 de septiembre de 1660 por una clusula de su testamento, que pas ante Miguel de Quiones, asimismo escribano pblico, dejando el patronato de la capellana a sus sucesores, con especial encargo del cuidado y aseo de la ermita. Esta debi de experimentar alguna ruina y se trat de construir otra nueva, la cual parece se finaliz el ao de 1675, segn el rtulo que se conserva en una lpida sobre su puerta principal, y en el citado ao se volvi a colocar all la venerable imagen de Jess Nazareno, por la cual se ha dignado obrar muchos prodigios la Divina Omnipotencia; siendo el ms celebrado el que dio motivo a su pblica veneracin y culto, aunque no tengo de esto ningn solemne apoyo, experimentando los labradores de los partidos comarcanos continuadamente el beneficio de las lluvias, siempre que con ocasin de alguna prolongada seca le hacen devotas rogativas, concedindoles improvisos aguaceros, copioso y frtil riego para sus sementeras. A esta sola expresin reduzco lo mucho que segn la fama y tradicin antigua pudiera decirse de la milagrosa invencin de la santsima efigie y origen de la ermita; pero el descuido y flojedad con que se ha procedido en perpetuar y calificar tales noticias no nos ha dejado ms monumentos que el de una confusa y sencilla narracin de los sucesos. La iglesia de Jess del Monte, que dista como media legua de esta ciudad hacia el poniente, se fund para auxiliar de las parroquiales de ella, en el asiento del ingenio titulado San Francisco de Paula, que fue del Br. Don Francisco de Lara Bohrquez, de cuyo sitio y fbrica hizo donacin a la Iglesia matriz el Licenciado Don Cristbal Bonifaz de Rivera, beneficiado de ella, el ao de 1698; la cual subsiste sirviendo de ayuda de parroquia, y fue su primer teniente de cura Don Esteban de Len. Est dedicada al Buen Pastor, y hay erigidas en ella cofradas del Santsimo y Nuestra Seora del Rosario, siendo este paraje, entre los hermosos y amenos del contorno, uno de los ms deleitables y agraciados.

PAGE 201

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /187 /187 /187 /187 /187CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL V V V V V EN QUE SE DA NOTICIA Y COMPENDIAN EN QUE SE DA NOTICIA Y COMPENDIAN EN QUE SE DA NOTICIA Y COMPENDIAN EN QUE SE DA NOTICIA Y COMPENDIAN EN QUE SE DA NOTICIA Y COMPENDIAN LAS FIEST LAS FIEST LAS FIEST LAS FIEST LAS FIEST AS QUE ANU AS QUE ANU AS QUE ANU AS QUE ANU AS QUE ANU ALMENTE ALMENTE ALMENTE ALMENTE ALMENTE SE CELEBRAN EN LAS IGLESIAS SE CELEBRAN EN LAS IGLESIAS SE CELEBRAN EN LAS IGLESIAS SE CELEBRAN EN LAS IGLESIAS SE CELEBRAN EN LAS IGLESIAS DE EST DE EST DE EST DE EST DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD ADPara que mejor se comprenda y verifique lo que anunci al introducirme en la narracin y noticias de los templos de esta ciudad, tengo por preciso hacer una menuda y especfica relacin de todas las fiestas que se celebran anualmente en ellos con solemne pompa, abstrayndome de referir y numerar otros novenarios y funciones de menos aparato y ostentacin, no parecindome ajenas del argumento de esta obra, antes s muy conducentes a l; porque siendo el fin que se pretende en ella manifestar cuanto hace a esta poblacin clebre y aplaudida, y que la curiosidad de los que no la han visto y oyen nombrar con estimacin pueda instruirse perfectamente de todo cuanto contribuye a su grandeza, esplendor y fama, de ninguna manera se asegura mejor que extendindome a estas individualidades que califican tanto la religiosidad y devocin de los moradores de esta ciudad, persuadindome tambin a ejecutarlo as no menos autorizado ejemplar que el que nos dej el sabio Rey Salomn en el tercero libro de los Reyes; pues habiendo descrito la magnificencia de aquel prodigioso templo, milagro entre las maravillas del mundo, nos dio en compendio noticia de las fiestas que hicieron ms ilustre la grandeza y santidad de aquel sagrado edificio, cuanto va de la materia a la sustancia; idea en cuya imitacin vinculo el acierto y aun creo que el aplauso. ndice de las festividades que en el curso del ao se celebran en las iglesias de esta ciudad, con vsperas, salvas, misas y sermones, y otros requisitos de mucha gravedad y pompa, demostrndose con una † las que son de tabla, as por orden del Rey, como por voto del ilustre Ayuntamiento. IGLESIA MAYOR †El Dulcsimo nombre de Jess, en 1 de enero ......................... †Nuestra Seora de la Candelaria en 2 de febrero ..................... Los seis viernes de cuaresma, al Santsimo Cristo que se venera en ella ................................................................... San Jos, en 19 de marzo ............................................................... †Aparicin de San Miguel, en 8 de mayo ...................................... 1 1 6 1 1Reg., cap. 8.

PAGE 202

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 188\ 188\ 188\ 188\ 188\ †Ascensin del Seor ...................................................................... †Corpus Christi, con octava ........................................................... San Pedro y San Pablo, en 29 de junio ......................................... Visitacin de Nuestra Seora en 2 de julio ................................ †San Marcial, patrn contra las hormigas, el 7 .......................... Transfiguracin del Seor, domnica primera de agosto ... †San Lorenzo, patrn contra los rayos, el 10 .............................. La Asuncin de Nuestra Seora, el 15, con octava hasta el 22 .................................................... ........... .................... San Crispn y Crispiniano ............................................................. †San Miguel, 29 de septiembre, fiesta de los alcaldes ordinarios de esta ciudad .......................................................... †Patrocinio de Nuestra Seora, domnica segunda de noviembre .............................................................................. Aniversario de los militares ........................................................ †San Cristbal, patrn de esta ciudad, 16 de noviembre, con jubileo de 40 horas hasta el 19 ......................................... Santa Brbara, en 4 de diciembre ................................................ San Nicols, Obispo, da 6 ............................................................. †La Concepcin de Nuestra Seora, el 8 ...................................... Nuestra Seora de Guadalupe, el 12 ........................................... †San Esteban, el 26 .......................................................................... Las doce domnicas de cada mes al Santsimo Sacramento ... LA DEL ESPRITU SANTO San Jos, en 19 de marzo ............................................................... Santsimo Cristo de los ngeles, domnica cuarta de Cuaresma .............................................................................. Dolores gloriosos de Nuestra Seora ........................................ Pascua de Pentecosts .................................................................. Santsima Trinidad, en su domnica ............................................ Corpus Christi ................................................................................ Patrocinio de Nuestra Seora ..................................................... Nombre de Mara Santsima, con octava ................................... Santa Gertrudis, en 17 de noviembre ......................................... El Seor de la Coronacin ............................................................ Los doce domingos terceros, al Santsimo ................................. 1 8 1 1 1 1 1 8 1 1 1 1 4 1 1 1 1 1 12 57 1 1 1 3 1 1 1 8 1 1 12 31

PAGE 203

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /189 /189 /189 /189 /189 EL SANTO CRISTO DEL BUEN VIAJE San Jos ........................................................................................... Dolores de Nuestra Seora, con Sacramento ........................... San Antonio, en 13 de junio ........................................................... Corpus Christi ................................................................................ San Cayetano, 7 de agosto ............................................................ Exaltacin de la Santsima Cruz, desde 14 de septiembre hasta 21; con jubileo de 40 horas ....................................... San Efigenia, con Sacramento y octava ...................................... Divina Pastora, domnica segunda de noviembre ..................... San Francisco Javier, en 3 de diciembre ..................................... Nuestra Seora de Altagracia, desde 26 hasta 28 .................... 33 SANTO NGEL CUSTODIO San Jos ........................................................................................... San Antonio ..................................................................................... Corpus Christi ................................................................................ Santo ngel de la Guarda, en 2 de octubre ................................. San Rafael, desde 24 hasta 27, con jubileo de 40 horas ...... Nuestra Seora de Guadalupe ..................................................... 9 NUESTRO PADRE SANTO DOMINGO Dulcsimo nombre de Jess, 1 de enero .................................. Santo Toms de Aquino, 7 de marzo ............................................ San Jos, 19 del dicho .................................................................... Dolores de Nuestra Seora .......................................................... San Vicente Ferrer, 5 de abril ....................................................... Santa Catalina de Riccis ................................................................ Santa Catalina de Sena, patrona de su 3 orden ........................ San Pedro Mrtir, fiesta del Santo Tribunal ............................. San Antonio de Padua, 13 de junio ................................................ Corpus Christi ................................................................................ San Eloy, del gremio de los plateros .......................................... San Liborio ...................................................................................... San Pedro Gonzlez, patrn de los navegantes ........................ Santa Ins del Monte Policiano .................................................... 1 1 1 1 1 8 8 8 1 3 33 1 1 1 1 4 1 9 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1

PAGE 204

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 190\ 190\ 190\ 190\ 190\ San Luis Beltrn ............................................................................ San Juan Bautista, su titular ....................................................... Santa Ana ......................................................................................... †Santo Domingo, con octava ........................................................... San Juan Nepomuceno ................................................................. San Jernimo, patrn de la Universidad, 30 de septiembre ............................................................................ †Nuestra Seora del Rosario, con octava y jubileo de 40 horas ....................................................................................... †Santa Rosa de Santa Mara, con octava ....................................... San Rafael ........................................................................................ San Jacinto ...................................................................................... San Judas Tadeo ............................................................................ Asuncin, Natividad, Anunciacin, Purificacin y Concepcin de Nuestra Seora .......................................... Santo Domingo Soriano ................................................................ Los 12 domingos primeros del mes a Nuestra Seora del Rosario ................................................................................. NUESTRO PADRE SAN FRANCISCO El Nio perdido, domnica infraoctava de Epifana ................. Patrocinio de Jess Mara y Jos, domnica segunda de enero ....................................................................................... San Jos, con octavario ................................................................. Dolores de Nuestra Seora, con jubileo ..................................... San Juan Nepomuceno ................................................................. Santsima Trinidad ........................................................................ Corpus Christi ................................................................................ Translacin del Serfico Patriarca .............................................. San Antonio, 13 de junio, con octava y jubileo de 40 horas ... †San Francisco Solano, patrn de las milicias de esta ciudad, 24 de julio ....................................................................... Santa Ana, en 26 .............................................................................. Nuestra Seora de los ngeles, con octava y jubileo de 40 horas ............................................................................ San Cayetano, con jubileo, manifiesto el Santsimo .................. San Buenaventura ......................................................................... Nuestra Seora de Aranzaz, de los guipuzcoanos ................. San Joaqun ..................................................................................... Translacin de San Pedro Alcntara .......................................... Santa Elena, patrona de la provincia .......................................... 1 1 1 8 1 1 8 8 1 1 1 5 1 12 64 1 1 8 2 1 1 1 1 8 1 1 8 1 3 1 1 1 1

PAGE 205

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /191 /191 /191 /191 /191 San Benito de San Tradelo ............................................................ Nuestra Seora de los Remedios, en 8 de septiembre, con octava ................................................................................... †San Francisco, con Sacramento, en su octava .......................... San Pedro de Alcntara, 19 de octubre ..................................... San Juan Tadeo, en 28 .................................................................... San Diego de Alcal, 12 de noviembre ....................................... San Francisco Javier, 3 de diciembre ......................................... †Nuestra Seora de la Concepcin, con octava, el ltimo da de fiesta de tabla ....................................................................... Santa Luca, del gremio de los escribanos ............................... Nuestra Seora de Guadalupe .................................................... IGLESIA DE LA SANTA VERACRUZ Santo o santa de suerte del 3 orden ........................................... Invencin de la Santsima Cruz, en 3 de mayo .......................... San Luis, Rey de Francia, en 25 de agosto ................................ Las llagas del Serfico Patriarca, con jubileo de 40 horas, desde 17 de septiembre hasta el 19 .................................. Nuestra Seora del Pilar de Zaragoza, 12 de octubre ............. San Nicols de Bari, domnica primera de diciembre, con jubileo .................................................................................. Nuestra Seora de la Concepcin del Diario ............................. Los domingos terceros, al Santsimo ......................................... SEOR SAN AGUSTN San Francisco de Sales, en 29 de enero, con jubileo de 40 horas .................................................................................. Nuestra Seora de la Candelaria, desde 2 de febrero hasta el 9 ...................................................................................... San Jos, en 19 de marzo ............................................................... Dolores de Nuestra Seora .......................................................... Santsima Trinidad en su domnica ............................................. Santa Mnica, en 4 de mayo .......................................................... Santa Vernica de Venasco .......................................................... Corpus Christi ............................................................................... Santa Rita, en 22 de mayo .............................................................. Nuestra Seora del Triunfo, con Sacramento .......................... Reliquias de San Bonifacio mrtir, dem ................................... 1 8 8 1 1 1 1 8 1 1 73 1 1 1 3 1 1 1 12 21 3 8 1 1 1 1 1 1 1 1 1

PAGE 206

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 192\ 192\ 192\ 192\ 192\ Sangre de Cristo Nuestro Seor ................................................ San Cayetano .................................................................................. El Santo Ecce-Homo, en 24 de agosto ....................................... †San Agustn, con octavario ........................................................... San Nicols de Tolentino, 10 de septiembre ............................. Santo Toms de Villanueva, en 18 .............................................. Dolores Gloriosos .......................................................................... Arcngel San Miguel, en 29 de septiembre .............................. Santa Catalina mrtir, con jubileo de 40 horas .......................... Santa Brbara, en 4 de diciembre ................................................ La Pursima Concepcin ............................................................... Nuestra Seora de Guadalupe ..................................................... CAPILLA DEL 3 ORDEN San Dimas ....................................................................................... Asuncin de Nuestra Seora, con octava, Trnsito ............... San Joaqun ..................................................................................... NUESTRA SEORA DE LA MERCED San Pedro Nolasco, en 30 de enero .............................................. Patrocinio de San Jos, con Sacramento .................................... San Ramn Nonato, dem ............................................................. †La Santsima Virgen, desde el 24 de septiembre hasta el 1 de octubre .......................................................................... San Pedro Pascual, en 24 de octubre ......................................... SANTA CLARA Santa Coleta, en 5 de marzo ......................................................... Dolores de Nuestra Seora .......................................................... Patrocinio de San Jos, con Sacramento .................................... Corpus Christi ................................................................................ Santa Mara Magdalena, en 22 de julio ........................................ San Lorenzo, en 8 de agosto .......................................................... Santa Clara, en 12, con Sacramento ........................................... Asuncin de Nuestra Seora, el 15 .............................................. Nuestra Seora del Rosario ......................................................... 1 1 1 8 1 1 1 1 3 1 1 1 41 1 8 1 10 1 1 1 8 1 12 1 1 3 1 1 1 1 1 1

PAGE 207

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /193 /193 /193 /193 /193 Translacin de Santa Clara, en 3 de octubre ............................. Santa Gertrudis, en 17 de noviembre ......................................... La Inmaculada Concepcin .......................................................... Los domingos terceros, al Santsimo ......................................... SANTA CATALINA DE SENA Corpus Christi ................................................................................ Santa Catalina de Sena, en 30 de abril, con Sacramento ...... Santo Domingo ............................................................................... Nuestra Seora de las Maravillas ............................................... Asuncin de Nuestra Seora ....................................................... La Pursima Concepcin ............................................................... Domingos quintos del mes, al Santsimo ................................... SANTA TERESA Santa Apolonia, en 9 de febrero .................................................... Jess Nazareno rescatado, domnica segunda de cuaresma .................................................................................... Nuestra Seora del Carmen, con octava, expuesto el Santsimo ............................................................................... Patrocinio del Patriarca San Jos, con la misma circunstancia ............................................................................. El dardo de la Santa Madre Teresa, en 27 de agosto, dem .. La Serfica Virgen, 15 de octubre ............................................... El Trnsito de Nuestra Seora, en 15 de agosto ....................... San Juan de la Cruz, 24 de noviembre ........................................ Los domingos cuartos del mes, al Santsimo ............................ SAN JUAN DE DIOS San Blas, en 3 de febrero ............................................................... †San Juan de Dios, en su iglesia y enfermera, 8 y 14 de marzo .......................................................................... Dolores de Nuestra Seora, con jubileo, expuesto el Santsimo ................................................................................ Resurreccin del Seor ................................................................ Santsima Trinidad, en su domnica ............................................ 1 1 1 12 26 1 1 1 1 1 1 3 9 1 1 8 1 1 1 1 1 12 27 1 2 3 1 1

PAGE 208

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 194\ 194\ 194\ 194\ 194\ Santa Ana, en su da ........................................................................ San Carlos Barromeo, 4 de noviembre ....................................... Nuestra Seora de Beln, en 26 de diciembre ........................... Nuestra Seora del Monte, en su presentacin, con octavario .............................................................................. CONVALECENCIA DE NUESTRA SEORA DE BELN Nuestra Seora de Candelaria .................................................... Dolores de Nuestra Seora, expuesto el Santsimo ................ Santo Cristo de la Salud, con jubileo, expuesto el Seor ..... Santa Rita y Corpus Christi ......................................................... Nuestra Seora de Beln, con jubileo ......................................... SAN FRANCISCO DE PAULA San Jos ........................................................................................... El Patriarca San Francisco de Paula, con jubileo de 40 horas .................................................................................. San Juan Nepomuceno ................................................................. San Antonio de Padua .................................................................... Santo Cristo de Balaguer .............................................................. Nuestra Seora de las Nieves ...................................................... COLEGIO DE LA COMPAA Nombre de Jess ........................................................................... San Jos, patrn del colegio ........................................................ Dolores de Nuestra Seora .......................................................... San Antonio de Padua .................................................................... El Patriarca San Ignacio .............................................................. San Luis Gonzaga .......................................................................... Santsima Virgen de la Luz .......................................................... San Francisco de Borja ................................................................. San Francisco Javier ..................................................................... Concepcin de Nuestra Seora, fiesta de regimiento de esta plaza ............................................................................... Nuestra Seora del Loreto, con novenario de fiestas .............. 1 1 1 8 19 1 1 2 1 2 7 1 3 1 1 1 1 8 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 9 19

PAGE 209

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /195 /195 /195 /195 /195 EL DE SAN AMBROSIO Su titular, en 7 de diciembre ........................................................ EL DE SAN FRANCISCO DE SALES Su patrn, en 29 de enero .............................................................. ORATORIO DE SAN FELIPE San Antonio Abad, 16 de enero, con jubileo de 40 horas ........ Dolores de Nuestra Seora .......................................................... Invencin de la Cruz: al Santsimo Crucifijo que se venera en l .............................................................................................. San Juan Nepomuceno ................................................................. San Felipe de Neri, en 26 de mayo, con el mismo jubileo ...... Santa Rosala, en 4 de septiembre y su traslacin .................... San Casiano, fiesta de los nios .................................................... Dolores Gloriosos ........................................................................... Nuestra Seora de la Luz ............................................................. La Pursima Concepcin ............................................................... Los domingos terceros, al Santsimo ......................................... SAN ISIDRO San Melchor, en enero ................................................................... San Isidro labrador, en 15 de mayo ............................................. La Pursima Concepcin ............................................................... LA CUNA Su titular Seor San Jos, en 19 de marzo ................................ Dolores Gloriosos de Nuestra Seora ....................................... MONSERRATE La natividad de Nuestra Seora, el primer da fiesta con sermn, y los dems, misa y salve cantada .................... 1 1 3 1 1 1 3 2 1 1 1 1 12 27 1 1 1 3 1 1 2 8

PAGE 210

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 196\ 196\ 196\ 196\ 196\ GUADALUPE Santo Cristo de los Milagros ........................................................ San Jos, en su da .......................................................................... Corpus Christi ................................................................................ Nuestra Seora de la Bendicin de Dios .................................... El Seor de Burgos ........................................................................ San Francisco Javier ..................................................................... Nuestra Seora de Guadalupe ..................................................... SANTO CRISTO DE LA SALUD Invencin de la Santsima Cruz ................................................... Sangre de Cristo ............................................................................ San Jos ........................................................................................... Exaltacin de la Cruz .................................................................... SAN LUIS GONZAGA Titular .............................................................................................. SANTUARIO DE REGLA San Antonio Abad, con jubileo, expuesto el Santsimo ............ Nuestra Seora de Regla, octavario, expuesto el Seor primero y ltimo da ................................................................ San Jernimo .................................................................................. JESS DEL MONTE El Buen Pastor, en su domnica .................................................... Corpus Christi ................................................................................ Jess Nazareno .............................................................................. POTOS Domingo de la Santsima Trinidad, a Jess Nazareno, Nuestro Seor .......................................................................... 1 1 1 1 1 1 1 7 1 1 1 1 4 1 1 8 1 10 1 1 1 3 1

PAGE 211

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /197 /197 /197 /197 /197 RESUMEN DE FIESTAS La Iglesia Mayor ............................................................................ El Espritu Santo .......................................................................... El Santo Cristo del Buen Viaje ..................................................... El Santo ngel ................................................................................ Santo Domingo ............................................................................... San Francisco Serfico ................................................................. Santa Veracruz de su tercera orden ........................................... San Agustn ..................................................................................... Su orden tercera ............................................................................ La Merced ....................................................................................... Santa Clara ...................................................................................... Santa Catalina de Sena .................................................................. Santa Teresa .................................................................................... San Juan de Dios ............................................................................ Beln ................................................................................................. Paula ................................................................................................. Compaa de Jess ......................................................................... Colegio de San Ambrosio .............................................................. San Francisco de Sales ................................................................. San Felipe Neri ............................................................................... San Isidro ......................................................................................... La Cuna ............................................................................................ Monserrate ..................................................................................... Guadalupe ........................................................................................ Santo Cristo de la Salud ................................................................ San Luis Gonzaga .......................................................................... Santuario de Regla ........................................................................ Jess del Monte ............................................................................ Potos ................................................................................................ Total: De la suma de festividades que se demuestra arriba, se inferir por mayor lo que se gasta y consume anualmente en cera de Castilla, pues desestimndose la de Campeche y alguna que da el pas as para las referidas funciones como para las de Semana Santa, que no incluyo, se busca con emulacin la ms selecta y pura de Europa, compitindose en la calidad y abundancia de ella, de suerte que aunque no me atreva a decir tanto de la Habana como expres de Lima cierto escritor, ponderando lo que se consume de este gnero en aquella ciudad, podr a lo menos, sin ofender con el encarecimiento la verdad, decir que la nuestra gas57 31 33 9 64 73 21 41 10 12 26 9 27 19 7 8 19 1 1 27 3 2 8 7 4 1 10 3 1 534Tesoro verd. de las Ind., t. 2, c. 5, pg. 173.

PAGE 212

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 198\ 198\ 198\ 198\ 198\ ta tanta cera en un mes como otras ciudades en un ao, y que en los dems adornos que hacen tan sobresaliente la pompa de estas religiosas solemnidades puede competir y aun exceder a muchas de las ms famosas.CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL VI VI VI VI VI DEL ESTIMABLE HONOR QUE RESUL DEL ESTIMABLE HONOR QUE RESUL DEL ESTIMABLE HONOR QUE RESUL DEL ESTIMABLE HONOR QUE RESUL DEL ESTIMABLE HONOR QUE RESUL T T T T T A A A A A A EST A EST A EST A EST A EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD DEL MRITO AD DEL MRITO AD DEL MRITO AD DEL MRITO AD DEL MRITO Y CIRCUNST Y CIRCUNST Y CIRCUNST Y CIRCUNST Y CIRCUNST ANCIAS DE LOS INSIGNES ANCIAS DE LOS INSIGNES ANCIAS DE LOS INSIGNES ANCIAS DE LOS INSIGNES ANCIAS DE LOS INSIGNES HIJOS QUE HA TENIDO HIJOS QUE HA TENIDO HIJOS QUE HA TENIDO HIJOS QUE HA TENIDO HIJOS QUE HA TENIDOAs como la virtud y excelencias de los hijos hace gloriosos a sus padres, as colma de gloria y fama a la patria la bondad y mrito de sus naturales. ¡Qu honor no dieron a Espaa los Epaminondas, a Roma los Camilos, a Atenas los Arstides y a Cartago los Anbales! Los triunfos y proezas de estos hroes las coronaron de laureles, y sus victorias las enriquecieron de palmas; ninguna alabanza sublima ni ilustra tanto a una ciudad, ni ennoblece ms a una poblacin, que el buen nombre de sus patricios y la honrada calidad de sus originarios. En la sabia Grecia compitieron siete ciudades la gloria de ser cuna de Homero, no queriendo ni aun a costa de una disputa perder el honor de un blasn tan apreciable. Por esta razn discurr y determin, como lo previne en otro lugar, poner por remate o final de esta obra un curioso compendio o abreviado resumen de algunos famosos hijos que con su virtud, letras y esfuerzo le han dado a nuestra patria tanto crdito y nombre; y digo solamente de algunos, porque no he podido investigar con certeza los actos, ocupaciones y mritos de muchos, especialmente de aquellos que florecieron en el primer siglo de su fundacin, porque extinguidas algunas familias de las antiguas, han perecido con ellas las memorias y monumentos de los que concibo fundadamente producira no menos fecunda aquella edad. Adems que para descubrir los de la siguiente, ha costado bastante dificultad y desvelo adquirir las noticias que comprende el eptome, y eso muy diminutas, de cuyo requisito he querido adornar esta obra, por haber visto autorizada esta prctica de algunos escritores, los cuales en otras de igual asunto la han constitudo ya como precisa, siendo uno de los que ms modernamente lo han ejecutado el Doctor Don Pedro de Peralta en su Lima ilustrada, a

PAGE 213

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /199 /199 /199 /199 /199 quien no pudiendo imitar en la elegancia, me contentar con seguir en esto; obligndome tambin el deseo y obligacin de manifestar que no son estos climas tan estriles de hombres buenos o varones virtuosos como se dice, ni que la prole de los castellanos bastardea en ellos como la buena semilla en ruin tierra. No ignoro que en este punto escribi el Doctor Don Juan de Solrzano favoreciendo en justicia a los indianos, y que el Reverendsimo Salinas y otros autores regionales han formado y difundido copiosos catlogos y honrosos ndices de los varones excelentes que han producido nuestras Indias en todas clases, cuyos testimonios irrefragables bastaran a convencer el error, si no estuviese tan obstinada la ceguedad; pero no me creo por eso excusado de la obligacin particular de hacer notorio por mi parte y por mi patria lo que ellos pretendieron ejecutoriar en comn por todas las provincias del Nuevo Mundo, y as tocar en abreviatura lo que ellos hicieron tan ampliamente. En consecuencia de lo propuesto, dividir en los tres captulos siguientes el prevenido resumen, colocando en el primero a los que han ascendido por la lnea eclesistica a varias dignidades canonicales y prelacas, as en las catedrales como en las religiones. En el segundo a los que han subido por su literatura, grados y mritos a las reales cancilleras, tribunales de justicias y universidades famosas de estas y de otras partes. En el tercero a los que en el servicio de nuestros soberanos han militado en sus ejrcitos y armadas mandando en escuadras, plazas y fortalezas, fiadas a su valor, conducta y experiencia. Hgome cargo de que la severidad de la crtica moderna no me dispensar la censura a vista de colocar y referir en el eplogo algunas personas de nuestro pas que no han llegado por la categora de los empleos a aquel pice de grandeza y dignidad que puede ilustrar y ennoblecer la patria, cuando escasamente bastar a condecorar el sujeto, o cuando ms a distinguir o ameritar la familia; pero aunque conozco la gran diferencia y notable distancia que hay entre los ejercicios de una mediana clase a los de superior jerarqua que no solo se juzgan aptos y capaces de honrar una ciudad, sino hasta de engrandecer una nacin, como lo dio a entender el Papa Calixto III en la feliz coyuntura de florecer a un mismo tiempo de la aragonesa un Pontfice Romano, un Rey de las Dos Sicilias, un Cardenal Vice-Cancelario, un Capitn General de las armas de la Iglesia, y un Ministro general de la religin serfica, no obstante me persuado a que en los mismos trminos sobre que puede fundarse la objecin o crisis, resulta siempre enCrnica de S. Fco., t. 7, p. 119.

PAGE 214

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 200\ 200\ 200\ 200\ 200\ mucho honor de esta ciudad el que la noble inclinacin de sus naturales, por las sendas ordinarias del merecimiento, haya solicitado aunque no conseguido una honrosa elevacin, porque esto habr sido adversidad de su fortuna y no desdoro de la generosidad de sus nimos. El Padre Fray Jernimo de la Concepcin en su Emporio del Mundo, numerando todas las ciudades, villas y lugares del territorio y obispado de Cdiz, dio una breve noticia de los hijos ilustres que haban producido algunas de ellas, clebres en armas, letras y virtud, y no excluy de aquel lugar y memoria a los que no llegaron a ocupaciones muy sublimes; si de unas poblaciones tan antiguas como las que componen lo ms principal de la Andaluca baja reput por mucha gloria y crdito haber logrado tales hijos, con cunta mayor razn y fundamento deber estimar yo por muy honorfico a nuestra patria (tan desigual en la antigedad y colocacin a aquellas ciudades) el haber producido varones insignes en nada inferiores a los que l numera y pone en todas categoras, considerando (como lo hara el citado autor) que no est a veces la excelencia de los hombres en las elevaciones que facilita la suerte, sino en el mrito que les adquiere su virtud y aplicacin. Hallan comnmente los indianos, segn lo convencen las experiencias y acreditan las noticias, muy difciles en Espaa los ascensos; se lo embaraza unas veces el mrito y otras la recomendacin de los naturales de aquellos reinos, en donde siendo tantos y tan dignos los puestos, es regular sean preferidos en las ocupaciones y que dejen pocos lugares vacos en que puedan dedicarse los criollos, siempre o las ms veces destituidos de paisanos que los protejan y favorezcan; as, por ms que sus servicios y suficiencias los haga muy decentes y proporcionados para subir a ellos, prevalece en las pretensiones el favor y patrocinio de los rivales. De Anten fabularon o discurrieron los antiguos, como escriben los mitolgicos, que el calor y abrigo de su madre la Tierra le daba aliento e infundi espritus para lidiar con Hrcules, cobrando esfuerzos para la lucha cada vez que rendido daba en el suelo, y que separado de este auxilio perdi el triunfo y la vida. Ficcin fue sta sin duda de los poetas, por muy propia inventiva, para persuadir cunto contribuye el favor materno o suelo patrio para esforzar el nimo a sublimes empresas y facilitar el logro de grandes cosas. No ignoran los polticos y cortesanos cunto obra regularmente hablando, para adquirir los ascensos el respeto de las casas, la inmediata recomendacin de las parentelas, y lo que esEmporio del mundo, 1. 7, c. 6, p. 519 y sigs.

PAGE 215

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /201 /201 /201 /201 /201 ms, la mano y favor de los compatriotas autorizados y poderosos, siendo ejemplar de esto ltimo la privanza de Mardoqueo y de Daniel, tan propicia y benfica para exaltacin y comodidad de sus paisanos; y como las necesidades en esas partes, por las distancias de sus familias, sirven y trabajan sin estos auxilios, hallan difcilmente el camino para las elevaciones, y faltndoles el patrocinio, pocas veces pueden llegar a la cumbre de la estimacin y felicidad, porque el mrito, sin las alas del favor, vuela tan preciosamente, que nunca arriba a mucha altura. No produzco estas expresiones como querella del poco premio que han tenido los servicios y escritos de los paisanos, sino como satisfaccin y respuesta al reparo de no haberse exaltado a mayores puestos los que han trabajado y servido tan honrosamente como expondr, porque solamente atribuyo a la falta de produccin y de buena suerte no haberse adelantado alguno de tantos como han pretendido por diversas lneas sus aumentos, a los que considero muy dignos de mi memoria y de que se glore la Habana de haberlos producido; por cuya razn no excusar nominarlos en los siguientes captulos, a excepcin de aquellos de quienes he dado noticia en otros de esta obra, por no hacerla fastidiosa con la repeticin; aunque no debo ni me parece omitir el notariar un blasn con que ilustr a esta ciudad el mrito de sus hijos, rara vez conseguido por otras, hacindolo ms estimable para la nuestra, atendidas las circunstancias que concurran en aquel tiempo para que fuese ms honroso1. Habiendo fallecido a fines del ao de 1702 el Maestro de Campo Don Pedro Bentez de Lugo, Gobernador y Capitn General de esta ciudad e Isla, y el de 1704 el Ilustrsimo Seor Don Diego Evelino, Obispo de esta Dicesis, sucedi al primero en el gobierno poltico el Licenciado Don Nicols Chirino y en el militar el Castellano Don Luis Chacn, y al segundo en el eclesistico de esta ciudad y su jurisdiccin el Beneficiado Don Dionisio Recino, su Provisor y Vicario General, que continu nombrado por el Den y Cabildo en la Sede vacante, los cuales empleos ejercieron hasta el ao de 1706, que arribaron a este puerto los Seores Obispo y Gobernador, siendo todos tres naturales de la Habana, qued enteramente el gobierno de ella refundido en sus propios hijos, y lo eran tambin los que por muerte de los antedichos podan y deban subrogar en sus ocupaciones. 1. Cuatro prrafos, desde “Hallan comnmente...” hasta “...honroso”, faltan en la primera edicin. L. R. Aparecen en el original. Tachados. M. F.

PAGE 216

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 202\ 202\ 202\ 202\ 202\ La buena conducta y acertada direccin con que las manejaron mereci repetidas aprobaciones de la Corte, y lo que es ms apreciable, una segura confianza de nuestro Rey en ocasin que, zozobrando la fidelidad en otros dominios de la Corona, se crea imperturbable la de esta ciudad e Isla mandada por tres naturales de esta ciudad, supongo como tan cierto que no infest a las Indias el pestilente contagio del fanatismo, sin embargo de que la Gran Bretaa intent introducirlo por las tentativas de su Almirante Bembow, a que conspiraron otros que ocultamente vinieron a ellas, pensando que en secreto el mal cundiese ms bien, pero siempre juzgo ms decoroso que en aquella constitucin tan lamentable se mantuviese en la fina lealtad de tres habanenses indemne la de toda la Isla, siendo este triunvirato ms glorioso y feliz para ella que lo fue para la Repblica Romana el de Octaviano, Marco Antonio y Lpido, pues la conservaron en quietud, obediencia y prosperidad, sin que nos pueda deslucir este honor ni malquistar esta excelencia el ruidoso empeo con que pretendi el Sargento Mayor Don Lorenzo de Prados contrarrestar el fundado derecho a Don Luis Chacn, pues deben advertir los noticiosos de lo pasado que no lleg esta controversia a los trminos en que parece estuvo la suscitada muerte de Don Francisco Gelder, en cuyo tiempo no eran criollos los competidores. Baste esta prevencin para atajar o desvanecer cualquiera mal intencionado reparo.CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL VII VII VII VII VII DIGNIDADES, CAN"NIGOS DIGNIDADES, CAN"NIGOS DIGNIDADES, CAN"NIGOS DIGNIDADES, CAN"NIGOS DIGNIDADES, CAN"NIGOS Y PREBENDADOS DE DIVERSAS Y PREBENDADOS DE DIVERSAS Y PREBENDADOS DE DIVERSAS Y PREBENDADOS DE DIVERSAS Y PREBENDADOS DE DIVERSAS IGLESIAS, PRELADOS Y SUJETOS IGLESIAS, PRELADOS Y SUJETOS IGLESIAS, PRELADOS Y SUJETOS IGLESIAS, PRELADOS Y SUJETOS IGLESIAS, PRELADOS Y SUJETOS INSIGNES DE ALGUNAS RELIGIONES, INSIGNES DE ALGUNAS RELIGIONES, INSIGNES DE ALGUNAS RELIGIONES, INSIGNES DE ALGUNAS RELIGIONES, INSIGNES DE ALGUNAS RELIGIONES, NA NA NA NA NA TURALES DE EST TURALES DE EST TURALES DE EST TURALES DE EST TURALES DE EST A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD A CIUD AD AD AD AD ADLicenciado Don Francisco de Paula y Morales, muri electo Obispo de la provincia de Santa Marta, en la ciudad de Sevilla. Doctor Don Francisco de Soto, graduado en Teologa en la Universidad de Salamanca, dignidad de maestre de escuela de la Santa Iglesia Catedral de Plasencia. Doctor Don Juan Ferro Machado, graduado en la de Sevilla, Consultor del Santo Oficio y Comisario subdelegado de la Santa Cruzada en esta ciudad, Visitador general de la provincia de la Florida, Predicador y Capelln de honor de Su Majestad, TelogoReal cd., El Pardo, 19 de en. de 1655.

PAGE 217

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /203 /203 /203 /203 /203 y Examinador de la Nunciatura de Espaa, Teniente de Vicario general de los Reales Ejrcitos y dignidad de Tesorero de la Santa Iglesia de Valladolid, provincia de Mechoacn. Licenciado Don Francisco de Zayas Bazn, electo primero Racionero de la Santa Iglesia de Cuba, despus Prebendado, Cannigo y dignidad de Tesorero de la Puebla de los ngeles. Doctor Don Antonio de Escalante y Borroto, graduado en las Universidades de Mxico y Santo Domingo, Consultor del Santo Oficio, Prebendado Cannigo Mercenario y dignidad de Chantre de la Catedral de Cuba, Provisor y Vicario general en ella, renunci la dignidad de Tesorero de la Santa Iglesia de Caracas a que fue presentado y promovido; contribuy este eclesistico con algunas expensas para una plataforma que labr en el castillo del Morro de la ciudad de Cuba cierto vecino de ella, como lo refiere el Ilustrsimo Morell en la obra y lugar que cito al margen. Doctor Don Luis Umpierres, graduado en Teologa en la Universidad de Alcal, Prebendado y Cannigo de la Santa Iglesia metropolitana de Mxico y Juez de rentas de aquel Arzobispado. Escribi y estamp un papel en Derecho sobre el captulo I, libro IV de los estatutos de dicha Santa Iglesia contra los fundamentos del Seor Maestre de escuela el ao de 1725; fue varn de mucha entereza, literatura y recogimiento. Licenciado Don Juan de Almeyda, Cannigo de la Santa Iglesia de Cuba. Licenciado Don Jos Cordero Esquivel, graduado en Cnones en la ciudad de Mxico, fue presentado y promovido Cannigo Mercenario de la Santa Iglesia de esta Isla el ao de 1702, de que no tom posesin por su anticipada muerte. Doctor Don Gaspar de los Reyes, graduado en Mxico, Cannigo doctoral de la Iglesia Catedral de Oaxaca en la Nueva Espaa. Doctor Don Antonio de Pimentel y Calvo, graduado en Teologa en la misma Universidad, Catedrtico propietario del Maestro de las Sentencias en ella, Calificador del Santo Oficio, Cura beneficiado del Valle de San Francisco, Cannigo lectoral de la Santa Iglesia de Valladolid y Visitador del Obispado de Mechoacn, de cuya literatura y doctas obras hace honorfica memoria la Biblioteca Mexicana. Doctor Don Jos Duarte y Burn, colegial del insigne de San Ramn, graduado en ambos Derechos en la Universidad de Mxico, Catedrtico propietario de Instituta en ella y ad tempus de la de Vsperas de Leyes. Examinador sinodal de su Arzobispado, Abogado de presos del Santo Oficio de la Nueva Espaa, Conciliario de dicha Universidad y Cannigo doctoral de la Santa Iglesia de laRelacin de las tent. de ingleses en Amr., f. 39. Morell, Hist. de la Isla y Catedral de Cuba, n 7 del Pont. de D. Greg. de Alarcn. Eguiara, t. 1, p. 260 y sig.

PAGE 218

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 204\ 204\ 204\ 204\ 204\ Puebla. Los actos literarios y mritos con que se halla condecorado este eclesistico son muy relevantes; ha impreso un papel en Derecho sobre el diezmo que deben pagar las haciendas que siembran y cogen el maguey de que se hace la bebida del pulque en el Reino de Nueva Espaa, obra muy especial y digna de sus acreditados estudios. Doctor Don Pedro de Recabarren, graduado en Cnones y Leyes en la Universidad de Mxico, Catedrtico propietario en ella de la de Clementinas, Sagrados Cnones y Decreto; su Cancelario y Rector, Prebendado de la Santa Iglesia metropolitana de dicha Corte. Licenciado Don Simn de Matos, Cannigo de la Santa Iglesia de Ciudad Real, Obispado de Chiapa, Provisor y Vicario General en l. Dr. Don Lorenzo de Sols, graduado en Teologa en la ciudad de Mxico, Cannigo de la Catedral de esta Isla, Provisor y Vicario general en Sede vacante de la ciudad de Cuba. Don Francisco Molina, Teniente de Cura de la Parroquial Mayor de esta ciudad, muri ya presentado a una canonga de la Iglesia de Santo Domingo en la Isla Espaola. Reverendo Padre Fray Jos Surez, Calificador de la Suprema, Maestro del nmero de su Provincia de Santa Clara de Montefalco de las Canarias, del Orden de San Agustn y meritsmo Provincial de ella, varn muy religioso y docto. Reverendo y venerable Padre Fray Manuel de San Juan Bautista, del Orden de Nuestra Seora del Carmen de la Provincia de Nueva Espaa, Lector de Vsperas de Teologa y de Sagrada Escritura, Prior del Convento de Valladolid, dos veces del de Mxico, Rector del Colegio de Santa Ana en dicha corte, Definidor y Provincial de la expresada Provincia, en donde muri con grande crdito de virtuoso y ejemplar, segn una relacin firmada de Fray Miguel de San Jos del mismo instituto. Reverendo Padre Fray Pablo de Jess Mara, del mismo Orden, Catedrtico de Moral en el Colegio de Santo ngel en la ciudad de Mxico, su Rector y Prior del Convento de ella y ltimamente Provincial de su Provincia de Nueva Espaa. El Padre Francisco Rodrguez de Vera, de la Compaa de Jess, Rector del mximo Colegio de San Pedro y San Pablo de la enunciada corte, en donde ley con grande crdito todas sus ctedras y escribi algunas obras de Teologa moral, aunque no se han impreso, y cuya noticia debo a la ingenuidad del Padre Francisco Javier de Melgar, Catedrtico de Filosofa y de Vsperas de Teologa en el citado Colegio y Rector del de San Ignacio de la Puebla, nuestro benemrito compatriota.Ibid., n. 35. Morell, Hist. &c., n. 35, de la vac. del Sr. Sto. Matas.

PAGE 219

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /205 /205 /205 /205 /205 El Reverendo Padre Fray Jos Rodrguez de Sanabria, del Orden de San Juan de Dios, Prior de su Convento y Hospital de Cartagena de Indias y Comisario general de todos los del nuevo Reino de Granada. Otras muchas personas de letras y virtud que han dado al venerable clero y sagradas religiones de esta ciudad, se pudieran aadir; pero se omiten por no hacer ms dilatada esta obra.CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL CAPTULO XL VIII VIII VIII VIII VIII DE LOS MINISTROS TOGADOS Y OTRAS DE LOS MINISTROS TOGADOS Y OTRAS DE LOS MINISTROS TOGADOS Y OTRAS DE LOS MINISTROS TOGADOS Y OTRAS DE LOS MINISTROS TOGADOS Y OTRAS PERSONAS DE LETRAS, EMPLEADAS PERSONAS DE LETRAS, EMPLEADAS PERSONAS DE LETRAS, EMPLEADAS PERSONAS DE LETRAS, EMPLEADAS PERSONAS DE LETRAS, EMPLEADAS EN OFICIOS POLTICOS DE HONRA EN OFICIOS POLTICOS DE HONRA EN OFICIOS POLTICOS DE HONRA EN OFICIOS POLTICOS DE HONRA EN OFICIOS POLTICOS DE HONRA Y CONFIANZA Y CONFIANZA Y CONFIANZA Y CONFIANZA Y CONFIANZADoctor Don Juan de Archaga y Casas, graduado en el Derecho Civil en Salamanca, Catedrtico de Instituta de ella, Oidor decano y Presidente de Sala de la Real Audiencia de Mxico, Consultor del Santo Oficio, Conjuez del Tribunal de la Santa Cruzada en dicha Corte, Gobernador del estado de la Nueva Espaa, Gobernador y Capitn General de la provincia de Yucatn y Juez de residencia del Excelentsimo Seor Virrey Conde de Paredes. Escribi y dio a la estampa un tratado con el ttulo de Archaga, Commentaria juris civilis, habiendo merecido por esta obra y otros lucidos actos que tuvo en aquella famosa escuela, el aplauso y estimacin de muchos de sus principales alumnos, particularmente del Eminentsimo Cardenal Senz de Aguirre, como se ver en el lugar que cito. De su integridad y nobles prendas habla honorficamente el doctsimo Padre Castillo, escritor insigne, al cual remito al lector. El Licenciado Don Toms Recino, estudi y fue graduado en ambos Derechos en la referida Universidad de Salamanca por los aos de 1663 y 68: substituy en ella varias Ctedras, y leg once veces de oposicin a la de Prima, Vsperas, Digesto viejo, Volumen y Cdigo. Escribi un tratado A quibus adquiri et constitui possunt servitutes, explicando todos los textos concernientes a la materia. Fue Alcalde mayor de la villa de Ugijar y Teniente de Corregidor en la ciudad de Granada, Abogado de su Cancillera y de los Reales Consejos, Juez de millones en la ciudad de Sevilla, y electo Oidor de la Real Audiencia de Manila. Licenciado Don Martn de Recabarren, colegial del mayor de Santa Mara de Todos-Santos en Mxico, Catedrtico sustituto deCard. Aguirre in suis lubib. Salm. preludio 4, nm. 109. Cast.o, Dedicatoria del 1. Inst. Debb. y Zael.

PAGE 220

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 206\ 206\ 206\ 206\ 206\ Prima de leyes en su Universidad, Oidor de las Reales Audiencias de Panam y Chile, Corregidor y Auditor de guerra y Superintendente del Puerto de la Concepcin en el Reino de Chile. Hizo cuatro oposiciones a las primeras Ctedras de dicha Universidad, que le eligi su Conciliario. Licenciado Don Ambrosio de Santaella y Melgarejo, Colegial Presidente del de los Comendadores de San Ramn de Mxico, Oidor de la Real Audiencia de Guatemala y Juez de bienes de difuntos en ella; Fiscal del crimen y de lo civil en la de Mxico, ltimamente Oidor de sta. Fue protector del Colegio mayor de Santos en la Universidad de dicha ciudad y en ella hizo varias oposiciones a las ctedras de ambos Derechos; escribi y dio a la prensa en la de la viuda de Miguel de Rivera una docta alegacin sobre cierta causa de inmunidad que cita la Biblioteca Mexicana. Licenciado Don Francisco de Castilla Borroto, Colegial Presidente del Colegio de San Ramn, Rector tres veces del mayor de Todos-Santos, Abogado Fiscal y Oidor de la de Manila, sujeto muy acreditado por su literatura e integridad, y celebrado dignamente en la obra que cito. Licenciado Don Francisco Gmez de Algarn, colegial del insigne de San Ramn, Oidor de la Real Audiencia de Guadalajara. Licenciado Don Juan Aparicio del Manzano, graduado en Mxico y Fiscal del Rey en la antedicha. Licenciado Don Gregorio Lazo de la Vega, Teniente de Gobernador y Auditor de guerra de la ciudad y provincia de Cartagena de Indias, Consultor del Santo Oficio que reside en ella, electo Oidor de Quito, a donde no pas por su muerte. Don Antonio de Alarcn y Ocaa, Corregidor y Justicia mayor y Capitn a guerra de la ciudad de Jan y despus de la de Granada y Superintendente de ella; celebrose su discrecin y conducta en un poema impreso en Jan con motivo de las demostraciones plausibles que ejecut dicha ciudad en la coronacin de nuestro catlico Rey Don Luis I. Licenciado Don Francisco Ramrez de Lescano, graduado en la Universidad de Salamanca, Teniente de Gobernador y Auditor de Guerra de la ciudad de Cartagena, Consultor del Santo Oficio, Alcalde mayor de la de Gibraltar y de la villa de Cceres en los Reinos de Espaa, en donde fue ocupado en varias comisiones por el Supremo Consejo de Castilla, el de Hacienda y Guerra, desempendolas todas con gran aprobacin, de que se le dieron las gracias. Licenciado Don Dionisio de Quiones, Abogado de los Reales Consejos, Auditor general de la gente de guerra de las armadas de galeones, ltimamente de los del cargo de Don Diego de Ibarra.Mx. regoc., pg. 532. Eguiara, Bibliot. mex., p. 131 y sig. Mx. regoc., pg. 526. Rimas 26, 29, 36, 40.

PAGE 221

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /207 /207 /207 /207 /207 Don Francisco de Mella y Fras, Corregidor de la provincia de Huehuetenango y Totonicapan, del Reino de Guatemala. Don Sebastin de Medrano, Corregidor y Capitn a Guerra de la ciudad de Tunja en el Nuevo Reino de Granada. Don Jos de Zepeda y Aguilar, Corregidor y Justicia mayor de la Provincia de Guarachir en el del Per. Don Marcos Lpez de Noroa, Corregidor y Teniente de Capitn general de la ciudad de Antequera y Valle de Oaxaca. Don Antonio Lpez Matozo, Regidor y Contador de menores de la ciudad de la Veracruz, Gobernador y Capitn a guerra de la ciudad y provincia de Tlaxcala, que por tiempo de ocho aos le ha concedido Su Majestad. Don Juan Valentn de Moya, Tesorero de la Casa de la Contratacin de Cdiz, en cuyo empleo acredit su desinters y grande aplicacin al real servicio hasta su muerte. Don Jos Antonio de Ambulodi y Arriola, Tesorero de marina del departamento de Alicante. Don Felipe Fernndez Pacheco, Oficial de la Real Hacienda de la ciudad y minas de Pachuca por Su Majestad e interino de las Reales Cajas de Mxico por nombramiento del Excelentsimo Virrey de la Nueva Espaa. Don Francisco de Ciscara, Caballero de la orden de Santiago, Ministro de la Real Hacienda del Puerto de la Veracruz. Doctor Don Juan Vzquez de Hinestrosa, graduado en Medicina en la Universidad de Mxico y Catedrtico propietario de la de Vsperas en ella. Doctor Don Jos Escobar y Morales, Catedrtico propietario de la de Matemticas en la misma Universidad. Fue graduado de Doctor en Leyes y Medicina y de Bachiller en las dems facultades, porque a su gran talento ninguna fue extraa. Muri ao de 1737 y en la Gaceta de dicho ao, impresa en la oficina de Doa Mara de Rivera, se le dan los debidos elogios de su acreditada literatura y aciertos. Licenciado Don Manuel Rodrguez Calvo, colegial del de San Ramn de la Corte de Mxico y Abogado de su Real Audiencia, habindose opuesto el ao 1735 a la canonga doctoral de la Catedral de Manila y sido preferido a los dems opositores y propustolo a Su Majestad el Seor Arzobispo Virrey en primer lugar, la renunci, quedndose slo con este mrito y el honor de su experiencia y relevante suficiencia para otras mayores ocupaciones. Excuso por lo expuesto en el captulo antecedente aadir en esta clase otros muchos sujetos, que as en el reino de la Nueva

PAGE 222

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 208\ 208\ 208\ 208\ 208\ Espaa como en distintas partes de este Nuevo Mundo, han ejercido con aprobacin varios empleos de confianza, as de Justicia como de Real Hacienda.CAPTULO XLIX CAPTULO XLIX CAPTULO XLIX CAPTULO XLIX CAPTULO XLIX DE LOS QUE SE HAN OCUP DE LOS QUE SE HAN OCUP DE LOS QUE SE HAN OCUP DE LOS QUE SE HAN OCUP DE LOS QUE SE HAN OCUP ADO EN EL ADO EN EL ADO EN EL ADO EN EL ADO EN EL REAL SER REAL SER REAL SER REAL SER REAL SER VICIO VICIO VICIO VICIO VICIO EN EJRCITOS, EN EJRCITOS, EN EJRCITOS, EN EJRCITOS, EN EJRCITOS, ARMADAS Y PLAZAS CON EMPLEOS ARMADAS Y PLAZAS CON EMPLEOS ARMADAS Y PLAZAS CON EMPLEOS ARMADAS Y PLAZAS CON EMPLEOS ARMADAS Y PLAZAS CON EMPLEOS HONORFICOS HONORFICOS HONORFICOS HONORFICOS HONORFICOSEl Excelentsimo Seor Doctor Francisco Daz Pimienta. Caballero del orden de Santiago, del Consejo de Guerra, Seor de Villareal, Gobernador y Capitn General de la isla de Menorca, Almirante general de la Real Armada, Gobernador general de ella con honores de Capitn general, ltimamente Virrey de Sicilia, fue hijo de esta ciudad, como lo expuso al Rey Nuestro Seor el Reverendsimo Padre Fray Buenaventura de Salinas, Comisario general de las provincias de la Nueva Espaa del orden de San Francisco, que como autor coetneo y tan grave deber ser atendido ms que alguno que hoy pone en duda la certidumbre de su naturaleza; las acciones memorables y empresas heroicas de este General acreditaron en el orbe su gran conducta, experiencia, valor y fortuna, las que elogia y ensalza con su delicada agudeza el ingeniossimo Lorenzo Gracin. Don Gonzalo Chacn, del orden de Alcntara, Marqus de la Peuola, sirvi en la Armada Real y fue Capitn General diversas veces de las flotas y galeones, de cuyos mritos, que supongo muy relevantes, no he podido adquirir individual noticia, y slo tengo la de haber sido natural de esta ciudad, por la asercin de los muchos parientes que tiene en ella y otras personas de no menor crdito. El Almirante Don Luis de Esquivel y Carrillo sirvi a Su Majestad en la Real Armada cuarenta y ocho aos de Alfrez, Capitn de infantera, de mar y guerra; de Teniente General de artillera, y Gobernador de la almiranta de Guipzcoa; se hall en los sitios de Lrida y Orbitelo, en la recuperacin de Barcelona, viajes a la costa de Portugal y de Catalua, islas de Mallorca, Menorca e Ibiza, en la restauracin de la isla de Santa Catalina, en la batalla que nuestra armada y galeras tuvo con la de Francia, en que se atribuy a su valor y disposicin no hubiese echado el enemigo aManif. inf. y memor., pte. 1, cap. 12, f. 107, nm. 184. Criticn, 2. pte., p. 243, col. 1.

PAGE 223

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /209 /209 /209 /209 /209 pique la galera patrona, en el combate que el da 22 de abril del ao de 1676 tuvo dicha Real Armada en el golfo de Catania, y el mismo ao en el puerto de Palermo y en otras muchas ocasiones, con crdito y fama de buen oficial. Don Diego de Alarcn y Ocaa, Capitn de navo de la Real Armada, sirvi a Su Majestad cuarenta y dos aos en ella en el Presidio de Veracruz y ejrcito de Andaluca con plaza de soldado, Capitn de infantera del tercio de la Armada de Barlovento y de la dicha plaza, Capitn de mar y guerra y Almirante de la antedicha, y se hall en dicho tiempo en la faccin que se intent contra los escoceses en el Darin, en el combate que tuvo la almirante de Barlovento del cargo de Don Guillermo Murphy, y de que era Capitn dicho Don Diego, con dos navos de guerra franceses, en cuya ocasin cumpli con las obligaciones de su sangre y empleo, y lo mismo en la entrada y devastacin del Guarico y toma de Puerto Prncipe,1 asistiendo a las bateras que se le pusieron. En el ao de 1701, hallndose en Espaa, se agreg de voluntario a una manga que fue a reforzar e incorporarse en el ejrcito de Andaluca al campo de Buenavista, y el da 23 de septiembre de dicho ao pas en l a buscar los ingleses y holandeses bajo de sus fuegos, embarazndole la aguada de los Cauelos hasta que se logr desalojarlos de Rota y su Castillo; lo que certific con honrosas expresiones el Marqus de Villadaras y otros Cabos a cuya vista y bajo de cuyas rdenes sirvi en esta campaa. Coronel de infantera Don Manuel Jos de Jstiz, sirvi de Capitn en la Plaza de Fuenterraba, de Sargento mayor y Castellano del Morro en sta y de Gobernador y Capitn General de las provincias de la Florida en virtud de real cdula fecha en Aranjuez en 13 de abril de 1736. Don Jos Franco, Capitn de infantera del Regimiento de Portugal y Coronel del Regimiento de Milicias del de cija, sirvi muchos aos con gran crdito en los reales ejrcitos, portndose en todas las funciones con el mayor valor y honra. Coronel de infantera Don Pedro de Zacaras y Villa-Real, Gobernador y Castellano del Presidio de Zamboanga en las islas Filipinas, se ocup en el real servicio de las Armadas de aquellos mares de Asia de Capitn de mar y guerra y de Almirante, con tal crdito de las armas espaolas y terror de las moriscas que hizo su nombre respetado y temido en aquel archipilago y costas, como podr ver el curioso en distintos lugares de la obra que cito, y en que se hacen honrosas memorias de sus empresas. 1. Se refiere a Port-du-Prince (Hait).

PAGE 224

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 210\ 210\ 210\ 210\ 210\ Maestre de Campo Don Gaspar de Hinestrosa, Castellano del castillo de Len en la provincia de Nicaragua, lo defendi valerosamente el ao de 1694, estando sitiado por los franceses. Coronel Don Juan de Dios Valds, Comandante y Gobernador de la Trinidad de la Guayana,2 en cuya provincia ha servido a Su Majestad con mucho honor. Teniente Coronel de Infantera Don Luis Chacn, de cuyas ocupaciones he dado noticia en esta obra, pero no de sus servicios, y reserv para este lugar: consta que milit 28 aos en la Armada del Ocano, Presidio de Cdiz y ejrcito de Catalua con los empleos de Alfrez y Capitn de infantera en los tercios del Duque de Monte Len y Marqus de Legans, y despus con el de capitn de caballos, corazas de la guardia del Capitn General de dicho ejrcito, habindose hallado en la entrada que el Duque de Palma hizo en Roselln, donde le toc desalojar al enemigo de unos fortines en el reencuentro de Espolla, en que qued herido de un mosquetazo; en el sitio que el francs puso a Puigcerd, siendo uno de los que valerosamente defendieron la brecha; en el reencuentro de Pon Mayor de Gerona y sitio de esta plaza; en la recuperacin de Camprodn, sitio de Barcelona y en otras muchas funciones en que se desempe como animoso, noble y experimentado oficial. Don Fernando Chacn, Capitn de Fragata de la Real Armada, sirvi en ella con el honor que es tan pblico y se hall en el combate que con la escuadra inglesa tuvo la nuestra sobre las costas de Sicilia el ao de 1719. Teniente Coronel de Infantera Marqus de San Felipe y Santiago, sirvi en esta plaza de Capitn de Milicias, gobern en el intern la Provincia de Cuman y ltimamente, en la expedicin destinada a destruir las plantaciones de la Nueva Georgia, se le encarg el comando de las tropas milicianas de esta plaza, cumpliendo en esta campaa con sus obligaciones. Don Tiburcio Daz Pimienta, Capitn de infantera y Sargento mayor del tercio de la Real Armada, Gobernador del fuerte de San Antonio de la ciudad de bora en Portugal, y Corregidor de la de Tunja en el Nuevo Reino de Granada: sirvi en la Armada del Ocano y ejrcito de Extremadura, y se hall en el sitio y toma de Olivenza y Morn en el avance de los fortines, en el sitio de Yelves y toma de Aranchez y Juramea. Estuvo sitiado en Badajoz y en bora mandando dicha fortaleza, y en la batalla 2. Es evidente que se refiere a la isla de Trinidad, a la que llama de la Guayana para diferenciarla de la ciudad de Trinidad de Cuba. Torrub., Dis. hist. poltica, p. 54 y sig.

PAGE 225

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /211 /211 /211 /211 /211 que se dio al rebelde sobre Villaviciosa, portndose en todas estas ocasiones con la honra y valor correspondiente a sus circunstancias. Don Luis de Morales, Capitn de Infantera y Sargento mayor del Presidio de Manila, Gobernador y Castellano de la fortaleza y puerto de Cavite. Don Lorenzo de Prado y Carabajal, Capitn de infantera del tercio viejo de la Armada Real y Sargento mayor de esta plaza, sirvi en Extremadura, Catalua, Gibraltar, Ceuta y Melilla, y se hall en la batalla y recuperacin de Camprodn, y en los avances que se dieron a los moros y socorros que se intentaron introducir en los fuertes de la Albarrada y la Cantera, mostrndose en las referidas funciones con gran espritu y bizarra, como lo certifican sus generales. Don Luis de Aguilar y Rojas, Caballero del orden de Santiago, habiendo servido en compaa de Don Juan su hermano, de quien dejo hecha memoria entre los alcaides de la Fuerza Vieja, muri, siendo Capitn de infantera, de un balazo en la batalla de Camprodn, con que consum su mrito. Don Juan Menndez Mrquez, Caballero del mismo Orden, Capitn de infantera y Sargento mayor de esta plaza. Don Flix Chacn se ocup en el real servicio catorce aos y siete meses en el ejrcito de Catalua de soldado y de Capitn de infantera en los tercios del Duque de Monte Len, de Don Francisco Vicentelo y del Duque de San Pedro, habindose hallado sitiado en Puigcerd y en otras varias funciones. Pas al Piamonte en donde perdi la vida en la batalla de Estafarda, ltima prueba de su honor y fineza. Don Juan de Ciscara, Ingeniero militar del Reino de Nueva Espaa e islas Filipinas, Capitn de infantera y Sargento mayor del Presidio de Manila, Teniente del Capitn General en las provincias de Otn y Panai; por sus acreditados servicios y famosas obras de arquitectura militar y civil le premi Su Majestad con merced de hbito de una de las rdenes militares, mereciendo la insigne fbrica de la capilla de Nuestra Seora del Rosario, que deline en dicha ciudad de Manila, el aplauso y admiracin de aquellas islas asiticas. Don Diego de Recabarren, Capitn de infantera y Sargento mayor del regimiento de Segovia, sirvi en el ejrcito de Extremadura y Catalua, con aprobacin, hasta su muerte. Don Jos de Santa Cruz, Sargento mayor de la gente de guerra de la flota del cargo del general Don Manuel Velasco, que se incendi en Vigo; Alcaide del castillo de la Punta de este puerto,D. P. Cordero, Descr. de la cap. de N. S. del Rosario de Manila.

PAGE 226

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 212\ 212\ 212\ 212\ 212\ sirvi a Su Majestad en estos empleos y fue encargado de pegar fuego a todos los bajeles ancorados en el de Vigo, lo que ejecut con gran riesgo de su vida, pero con igual reputacin de su persona por el continuo que haca la escuadra enemiga sobre nuestros navos. El ao de 1704 fue enviado con socorro de armas y gente al Presidio de la Florida, que estaba amenazado de los ingleses. Don Miguel de Santa Cruz, su hermano, Capitn de infantera del Regimiento del Coronel Marqus de Valde-Sevilla, se hall en muchas funciones y campaas, principalmente en el sitio que se puso por nuestras armas a la plaza de Gibraltar el ao de 1704 y fue uno de los oficiales voluntarios que con dicho Coronel subieron el da 11 de noviembre del citado ao a la montaa a desalojar los enemigos, de donde sali herido y despus se hall con su manga en la toma del Pastel, que estaba formado a su entrada, continuando su mrito en el real servicio hasta su muerte. Don Felipe Matienzo, Capitn de infantera en el Regimiento de Lombarda. Don Jos de Soto, sirvi con el mismo empleo en el de Segovia hasta su muerte. Don Juan Tadeo Palacin, Don Luis Baraona y Don Agustn de Contreras sirvieron asimismo en los reales ejrcitos, los dos primeros de Capitanes de infantera y el ltimo de granaderos, con el que muri en el combate que nuestra escuadra tuvo con la britnica el ao de 1719 sobre las costas de Sicilia. Sargento mayor Don Antonio Poveda, Gobernador y Capitn a guerra por Su Majestad de la provincia de Nicaragua, habiendo terminado su empleo felizmente, le volvi la Real Audiencia de Guatemala a ocupar en el mismo encargo por las inquietudes acaecidas con su sucesor, en cuya ocasin le quitaron traidoramente la vida algunos amotinados. Don Diego de Peralta, Teniente de navo, Don Juan Castelln, Don Miguel Ambulodi y Don Domingo Lpez de Avils, Capitanes de infantera de Marina, sirvieron en la Real Armada hasta su muerte. Don Jos Fernndez Pacheco, Capitn de infantera y de granaderos del Regimiento de Portugal, se hall en varias funciones en las ltimas campaas de Italia. Don Pablo Castelln, Caballero del orden de Santiago y Don Juan de Silva, Capitanes de infantera por Su Majestad en esta plaza y Don Bernab Snchez y Don Juan Fernndez de Chvez en la de Cuba.

PAGE 227

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /213 /213 /213 /213 /213 Capitn Don Francisco Gonzlez Carvajal, Primer Sargento mayor de las Milicias de la villa de Guanabacoa, a quien Su Majestad concedi este empleo con el sueldo de Capitn de infantera en atencin a la acertada conducta con que manej en esta Isla algunas facciones de guerra que se le encomendaron, sirvindose tambin de ordenar al Gobernador de esta plaza por una real cdula de 27 de julio de 1711 se valiese de su persona y dictmenes en semejantes ocasiones para el mayor acierto de lo que se intentase. Capitn Don Antonio Gmez y Montiel, Comandante de Armas en Guanabacoa, hizo importantsimos servicios a la Corona en varias acciones de guerra, por haber sido de un valor extraordinario. Don Agustn de Ayala y Don Juan su hermano, Capitanes de infantera en el Presidio de la Florida; muri el primero en una salida que hizo contra los ingleses teniendo sitiado el castillo, ao de 1703; el segundo pas, con el mismo empleo, a esta plaza. Don Pedro Rafael de Arrate, mi hermano, Capitn de infantera y Gobernador de las armas del Presidio de Santa Marta y Comandante de las compaas del de Cuba. Sirvi en el ejrcito de Extremadura, mandado por el Marqus de Bay, de soldado y Alfrez de Caballera en los Regimientos de Don Jernimo de la Puente y Don Gonzalo de Carvajal, y se hall en la sorpresa y toma de Alcntara y de Ciudad Rodrigo, en el sitio y bloqueo de la plaza de Olivenza, y en el que los enemigos pusieron a Badajoz; en el socorro que se intent introducir en Jerez de los Caballeros en la campaa que Su Majestad sigui personalmente y en la batalla de la Gudia, cumpliendo en todas como valeroso soldado, especialmente en la ltima, en que manifest su esfuerzo y arrojo a los mayores peligros, como lo certifican todos sus generales. Don Luis Basabe, Capitn de dragones en esta plaza y Don Nicols del Junto en el Reino de la Nueva Espaa. Don Jos de Acosta, actual Teniente de Navo de la Real Armada. Don Nicols de Zenea y Don Miguel de Crdenas, Sargentos mayores de la villa de Guanabacoa por Su Majestad. Capitn Don Jos Antonio de Roa, sirvi en los reales ejrcitos veintisis aos en los regimientos de Lisboa y Lombarda, de Cadete, Alfrez de compaa sencilla, de granaderos y de Teniente de la compaa de Don Toms de Alfaras, y se hall en el bloqueo de Olivenza y batalla de la Gudia, en la sorpresa de Montfort y la de Barbasena, en el sitio de la villa de Mages y de Castel Ciudad,Mrquez de Altma., Descripcin, p. 7.

PAGE 228

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 214\ 214\ 214\ 214\ 214\ y avance que se dio a la Torreblanca; en los reencuentros de las villas de Lagunas, Riodomos, Alechal y Alforias; en el de Puerto de Cabra y ro de Caas, portndose en todos con gran valor y reputacion. Don Santiago y Don Manuel de Arrate, mis hermanos, sirvieron en dichos ejrcitos, el primero de soldado y Alfrez de caballera del Regimiento de Don Diego de Velasco y Crdoba, hasta el ao de 1708, que muri en la flor de su edad en Badajoz, habindose hallado en muchas funciones, especialmente en el reencuentro que tuvo su Regimiento mandado por el Marqus de Risburg, el ao de 1706, da 14 de septiembre, con un cuerpo de 600 enemigos, en cuya ocasin dio muy claras pruebas de su honor y esfuerzo; el segundo sirvi de Cadete y Alfrez de caballera del Regimiento de Montesa, y reformado pas a servir a la Compaa espaola de Guardias de Corps, hasta que Su Majestad le confiri una Tenencia en el Regimiento de rdenes viejo, en cuyo tiempo y con los referidos empleos se hall en el sitio de Campo-mayor y sublevacin de Catalua, en varios destacamentos en la campaa de Navarra y cuarteles de Matar y Vich, en la expedicin de frica y desalojamiento de los moros del campo de Ceuta, cumpliendo con las obligaciones de su sangre y empleos hasta que se retir por su quebrantada salud, concedindole el Rey el sueldo de invlido. Aunque pudiera dilatar ms este captulo y dar mayor cuerpo a esta obra, si hubiese de referir menudamente en l los otros muchos patricios que por la lnea de las armas estn hoy ocupados en el real servicio en sta y en aquellos reinos, con varios empleos, desempendolos con mucha estimacin en las ocasiones que se han ofrecido y ofrecen con motivo de la guerra, calificando el bien fundado concepto o prctica noticia del doctsimo Padre Florencia, que hablando de los naturales de esta pas afirm eran muy hbiles para las armas, porque a la verdad son dotados de espritus marciales; pero me ha parecido excusar tanta prolijidad, porque juzgo suficiente lo insinuado para que se infiera lo que en el asunto omito, dejando tambin al silencio los floridos ingenios que as en la poesa y oratoria como en las dems artes liberales ha producido esta en todo fecundsima ciudad, aunque con el infortunio de no lograr Mecenas que hayan inmortalizado sus obras, finalizando yo sta con el rasgo siguiente, respiracin ingenua y afectuosa del rubor con que dejo la pluma, viendo malograda por su grosera y mi rudeza la intencin con que la emprend y he continuado hasta aqu, con ms borrones que trazos.

PAGE 229

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /215 /215 /215 /215 /215 SONETO Aqu suelto la pluma ¡oh patria amada, Noble Habana, ciudad esclarecida! Pues si harto bien volaba presumida, Ya es justo se retire avergonzada. Si a delinearte, patria venerada, Se alent de mi pulso mal regida, Poco hace en retirarse ya corrida, Cuando es tanta dejarte mal copiada. Mas ni aun as ha logrado desairarte; Pues si tanto hijo tuyo sabio y fuerte En las palestras de Minerva y Marte Te acreditan y exaltan, bien se advierte Que donde han sido tantos a ilustrarte, No he de bastar yo solo a obscurecerte.

PAGE 231

INDICE ONOMSTICO INDICE ONOMSTICO INDICE ONOMSTICO INDICE ONOMSTICO INDICE ONOMSTICO — A —Aceituno, Mateo: 42, 43 Acosta, Andrs de: 65 Acosta Antonio: 102 Acosta, Gaspar de: 109 Acosta, Jos de: 213 Acosta, Juan de: 76 Acosta, Juan Miguel de: 102 Acosta, Juana Mara de: 100 Acosta, padre: 12, 13 Acosta Riaza, Flix de: 102 Adriano VI, pontfice: 130

PAGE 232

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 218\ 218\ 218\ 218\ 218\ Aguiar, Luis Jos de: 102 guila, Juan: 43 guila y Rojas, Antonio Manuel de: 43 Aguilar, Alonso de: 114 Aguilar, Fernando de: 97 Aguilar y Rojas, Luis de: 211 Aguirre, Jos de: 92, 98 Alarcn, Gregorio de: 134 Alarcn y Cspedes, Antonio de: 66 Alarcn y Ocaa, Antonio de: 206 Alarcn y Ocaa, Diego de: 39, 209 Alas, Jos de las: 156 Alburquerque, duquesa de: 172 Alegre, Pedro: 174 Alemn, Juan de: 49 Alfaras, Toms de: 213 Alfaro, Jernimo de: 157 Almeyda, Juan de: 203 Alonso de los Ros, Francisco Bernardo: 135 Alonso Lodares, Pedro: 170 Alonso, Pedro: 94 Alquzar, Sancho de: 91 Altamira, marqus de: 7, 80 lvarez de Ruesga, Pedro: 115 lvarez de Toledo, Alonso: 115 lvarez de Villarn, Pedro: 93 lvarez Franco, Juan Jos: 124 Amarillas, Marqus de las: 94 Ambulodi, Bartolom de: 127 Ambulodi, Miguel: 212 Ambulodi y Arriola, Jos Antonio de: 207 Andia Urbina Vivero y Velasco, Juan Jos de: 93

PAGE 233

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /219 /219 /219 /219 /219 ngela de Jess Mara, vicaria: 159 Angulo: 27 Angulo, Francisco de: 115 Antonelli, Juan Bautista: 44, 68 Antonia de la Encarnacin, tornera: 159 Aparicio, Jos de: 124 Aragn y Alcedo, Cristbal de: 97 Armburu, Manuel de: 127 Arana Isla, Diego de: 115 Arana, Pedro de: 115 Arancivia, Sebastin: 106 Aranda, Cristbal de: 47, 91 Aranda y Avellaneda, Pedro de: 49 Arango, Pedro de: 113 Arango y Barrios, Jos de: 124, 127 Archaga, Juan de: 115, 161 Archaga y Casas, Juan de: 205 Archagas, los: 161 Argello, Diego de: 43 Argello, Juan Bernardo: 97 Arias, Fernando: 49 Arias Maldonado, Diego: 115 Arizmendi, Juan de: 47 Arjo, Jos de: 165 Armenteros y Guzmn, Pedro de: 115, 159 Aro, Juan de: 60 Arztegui, Martn de: 126 Arrate, Jos de: 102 Arrate, Manuel de: 214 Arrate, Pedro Rafael de: 213 Arrate, Santiago de: 114, 115, 214 Arriola, Agustn de: 75, 93

PAGE 234

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 220\ 220\ 220\ 220\ 220\ Arriola Valdespino, Bartolom de: 113 Arteaga, Gaspar de: 179 Ascensin, madre: 162 Avellaneda, Tristn de: 83 vila, Juan de: 43, 89 Ayala, Agustn de: 213 Ayala, Juan de: 213 Ayala, Miguel de: 102 Aylln, licenciado: 30— B —Baal, Roberto: 43 Baeza y Carvajal, Jorge de: 100 Bao, Marqus de: 39 Baraona, Luis: 212 Barba, Pedro de: 27, 89 Brbara de Santa Catalina, madre: 164 Brbara Mara de Santa Catalina: 163 Barcaso, Bartolom: 32 Barradas, Francisco: 169 Barrera, Juan Toms de la: 116 Barrera Sotomayor, Juan de la: 115 Barreto, Jacinto Toms: 102 Basabe, Luis: 213 Bay, marqus de: 213 Beltrn de Santa Cruz, Pedro: 69, 102, 113 Bembow, almirante: 202 Benavides, Antonio de: 61 Bentez de Lugo, Pedro: 201 Bentez de Lugo, Pedro Nicols: 93 Bentez, Juan: 115 Berroa, Dionisio de: 62, 101

PAGE 235

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /221 /221 /221 /221 /221 Berroa, Esteban Severino de: 39, 60, 61 Bitrin de Viamonte, Juan: 57, 65, 91, 105, 106 Blsquez, Pedro: 114 Bobadilla, Isabel de: 89 Bonifaz de Rivera, Cristbal: 145, 186 Buenaventura Tejada, Francisco de S.: 141 Bullones, Jos: 154, 161 Busianos, seor de. Ver Andia Urbina Vivero y Velasco, Juan Jos de, marqus de Villahermosa, Vizconde de Santa Clara.— C —Caballero, Vicente: 125 Cabello, maestro: 150 Cabello, Salvador: 150 Cabezas, Juan de las: 73, 134, 156, 166, 168 Cabrera, Diego de: 97, 115 Cabrera, Juan de: 114 Cabrera y Corvera, Lorenzo de: 48, 91 Cceres, Alonso de: 86 Cadereyta, Marqus de: 39, 50 Cagigal de la Vega, Francisco Antonio: 43, 46, 52, 53, 65, 94 Calixto III, pontfice: 199 Calona, Francisco: 68 Calvo de Arrieta, Martn: 143 Calvo de la Puerta, Sebastin: 121 Calvo, Miguel: 102 Calvo, Pedro Jos: 102 Camargo, Antonio: 155 Campos y Espinosa, Alonso de: 95 Canales, Jos: 98 Caete, Francisco: 181 Cano, Gabriel: 95

PAGE 236

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 222\ 222\ 222\ 222\ 222\ Capilla, Juan: 151 Crdenas, Miguel de: 213 Carlos II: 137, 176 Carlos III: 78 Carlos V, emperador: 12 Carlos VIII: 181 Caro, Garci: 27 Carrascosa, Alfonso: 61 Carreo, Francisco: 90 Carvajal, Diego de: 149 Carvajal, Gonzalo de: 213 Carvajal, Lucas de: 47 Carvallo, Juan Francisco: 173 Casa Bayona, Conde de: 99 Casa Pavn, Marqus de: 95 Casa Torres, marqus de. Ver Torres, Laureano de, marqus de Casa Torres Casas, Bartolom de las: 20, 21 Casas Cabeza de Vaca, Francisco de las: 145 Castaeda, Antonio de: 76 Castelln, Juan: 212 Castelln, Nicols: 51, 66, 100 Castelln, Pablo: 212 Castilla Borroto, Francisco de: 206 Castillo, Juan de: 130 Castillo, Juan del: 133 Castillo, padre: 205 Catalina de San Alberto: 163 Cavero, Pablo: 93, 98 Cervantes, Leonel de: 134 Cspedes, Lupercio de: 113, 115

PAGE 237

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /223 /223 /223 /223 /223 Chacn, Flix: 211 Chacn, Fernando: 210 Chacn, Gonzalo: 208 Chacn, Luis: 47, 93, 201, 202, 210 Chacn y Torres, Laureano: 62, 102 Chamelin, Conde de: 61 Chvez, Antonio de: 89 Chevigni, Mr. de: 85 Chirino, Nicols: 201 Chirino Vandelval, Nicols: 93, 98 Ciscara, Francisco de: 207 Ciscara, Juan de: 211 Clara de Jess, sor: 162 Coca, Ubaldo de: 62 Coln, Cristbal: 9, 18 Coln, Diego: 10, 29 Compostela, Diego Evelino de: 136, 140, 163, 165, 170, 179, 201 Concepcin, Jernimo de la: 82, 200 Contreras, Agustn de: 212 Conyedo, Juan Martn de: 183 Cordero Esquivel, Jos: 203 Crdoba Lazo de la Vega, Diego de: 51, 59, 93 Cornejo, Francisco: 62 Coronado, Luis: 98 Correa, Manuel: 59 Corts, Hernn: 24, 25, 27, 28, 30, 82 Corvera, Magdalena de: 179 Cruz Barreto, Marcos de la: 186 Cruz, Sebastin de la: 171 Cubero, Pedro: 7, 147

PAGE 238

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 224\ 224\ 224\ 224\ 224\— D —Dvila Orejn y Gastn, Francisco: 7, 8, 10, 16, 41, 51, 89, 92, 105, 110, 169 Dvila y Muoz, Francisco: 97 Daz de la Calle, Juan: 7, 53, 133 Daz, Diego: 33 Daz, Manuel: 33, 115 Daz Pimienta, Diego: 115 Daz Pimienta, Francisco: 43, 165, 208 Daz Pimienta, Tiburcio: 210 Daz Salcedo, Antonio: 133 Daz Vara Caldern, Gabriel: 135 Dez de Florencia, Pedro: 98 Drake, Francisco: 59 Duarte y Burn, Jos: 203— E —Echeverz, Antonio de: 40 Egua Ibez, Pedro de: 97 Eguiluz, Juan de: 113, 115, 129 Emerenciana de Santa Clara de la Paz: 161 Enrquez, Alonso: 153 Enrquez de Armendriz, Alonso: 134 Enrquez de Novoa, Pedro: 49 Escalante y Borroto, Antonio de: 203 Escobar y Morales, Jos: 207 Esquivel Saavedra, Juan de: 47, 91 Esquivel y Carrillo, Luis de: 208 Estebes Borges, Nicols: 169 Estvez Borges, Nicols: 102 Estrada, Hilario de: 51 Evelino. Ver Compostela, Diego Evelino de

PAGE 239

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /225 /225 /225 /225 /225— F —Facenda, Melchor: 158 Faes de Minaya, Lzaro: 115 Felipe II: 44 Felipe III: 75 Felipe IV: 109 Fernndez Borbua, Jos: 47 Fernndez de Chvez, Juan: 212 Fernndez de Crdoba Ponce de Len, Jos: 92, 98, 109 Fernndez de Medrano, Sebastin: 11 Fernndez de Piedra Hita,: 89 Fernndez de Quiones, Diego: 43, 60 Fernndez Leiton, Simn: 146 Fernndez Pacheco, Felipe: 207 Fernndez Pacheco, Jos: 212 Fernando de Npoles: 181 Ferro Machado, Juan: 202 Figueroa, Juan de: 49 Figueroa y Guiena, Baltazar de: 135 Flandes, Juan: 133 Fleytas, Jos Nicols de: 121 Florencia, Francisco de: 7 Florencia, Juan de: 49 Florencia, Mateo Luis de: 115 Florencia, padre: 36, 72 Flores, Antonio de: 59 Flores, maestro: 65 Flores y Aldana, Rodrigo de: 92 Fontayne, Luis: 123, 124 Francisco del Rosario, fray: 172 Franco, Jos: 209 Fuentes, Diego de: 167

PAGE 240

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 226\ 226\ 226\ 226\ 226\— G —Gndara Real, Marqus de la. Ver Zorrilla San Martn, Pedro Garau, padre: 5 Garcs, Juan: 131, 133, 139, 140 Garcs, Julin. Ver Garcs, Juan Garca Chicano, Juan Flix: 98 Garca de Palacios, Juan: 86, 135 Garca de Palacios, Manuel: 114 Garca de Sols, Fulgencio: 47 Garca Girn: 95 Garca Montas, Pedro: 47, 92 Garca Osorio: 90, 96 Garcilaso, inca: 32, 83, 131 Gatica, Nicols: 181 Gaytn de Vargas, Francisco: 49 Gelabert, Jos Antonio de: 114 Gelder, Francisco: 50, 92, 202 Gmara: 14, 22, 26, 29 Gmez de Algarn, Francisco: 206 Gmez de Prado, Rui: 97 Gmez y Montiel, Antonio: 213 Gonzlez Alfonseca, Jos: 150 Gonzlez Carvajal, Francisco: 213 Gonzlez del lamo, Francisco: 13 Gonzlez, Gil: 7, 11, 130, 131, 133, 143, 158 Gracin, Lorenzo: 208 Granja, Conde de la: 120 Guaso Caldern Fernndez de la Vega, Gregorio: 93 Guaso de la Torre, Antonio: 95 Guaso, Gregorio: 7, 43, 54, 61, 99 Gemes y Horcasitas, Juan Francisco de: 37, 46, 52, 94, 110 Guerra de la Vega, Pedro: 90

PAGE 241

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /227 /227 /227 /227 /227 Guevara, Juan Francisco de: 97 Gusquila, Diego de: 169 Guzmn, Antonio de: 46, 49— H —Hatuey, cacique: 20 Henrquez, Enrique: 41 Hernndez de Crdoba, Gonzalo: 81 Hernndez, Diego: 26 Hernndez Portocarrero, Alonso: 83 Herrera, Antonio de: 131, 139 Herrera, cronista: 10, 14, 21, 22, 23, 24, 26, 28, 29, 30, 31, 32, 41, 42, 63, 72, 81, 82, 131, 132, 133, 140, 149 Herrera, Juan de, ingeniero militar: 69 Hinestrosa, Gaspar de: 210 Hinestrosa, Juan de: 89, 115, 154 Homero: 120 Horruitiner, Pedro: 93 Hossier, almirante: 110— I —Ibarra, Carlos de: 50 Ibarra, Diego de: 206 Inocencio XI, pontfice: 137 Inocencio XIII, pontfice: 118 Isabel de San Juan Bautista, maestra de novicias: 159 Izarregui, Francisco de: 138— J —Jajagrana, Francisco: 60 Jimnez, Francisco: 151 Juan de Jess, fray: 154

PAGE 242

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 228\ 228\ 228\ 228\ 228\ Juan, fray: 157 Julin de San Bartolom, fray: 172 Junto, Nicols del: 213 Jstiz, Manuel Jos de: 47, 209— K —Knowles, almirante: 62— L —Labbe, padre: 130 Lara Bohrquez, Francisco de: 186 Lara, Jernimo de: 39, 134, 154 Laza y Olivares, Pablo: 97 Lazo de la Vega, Gregorio: 163, 206 Lazo de la Vega, Juan: 181 Lazo de la Vega y Cancino, Juan: 138 Lazo, Juan: 143, 151, 152, 185 Lazo, seor: 153 Lebrn, licenciado: 30 Legans, marqus de: 210 Len, Esteban de: 186 Len X, pontfice: 130 Lpido: 202 Leyva, Miguel de: 154 Lobera, Juan de: 114 Lpez de Aro, Alonso: 83 Lpez de Avils, Domingo: 212 Lpez de Gamarra, Francisco: 116 Lpez de Noroa, Marcos: 207 Lpez de Tapia, Juan: 115, 157 Lpez Durn, Diego de: 115 Lpez, Gregorio: 15

PAGE 243

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /229 /229 /229 /229 /229 Lpez, Jernimo: 130 Lpez Matozo, Antonio: 207 Losa, Ignacio de: 60 Lovera, Juan de: 43 Loynaz, Martn de: 125 Luis I, rey: 206 Luisa de San Vicente, portera: 159 Lujn, Gabriel de: 60, 65, 90 Luna y Sarmiento, lvaro de: 92, 97 Luz, Jos Cipriano de la: 102— M —Maldonado Barrionuevo, Juan: 44, 90 Manrique de Rojas, Beatriz: 83 Manrique de Rojas, Hernn: 68 Manuel Antonio, hermano: 183 Manuel de San Juan Bautista, fray: 204 Manzaneda Salinas y Rojas, Severino de: 92, 108 Manzaneda, Severino de: 175 Manzano, Juan Aparicio del: 206 Manzano, Manuel Aparicio del: 114 Marcillo, padre: 150 Marco Antonio: 202 Mara de la Visitacin, madre: 163 Mara Teresa, infanta de Espaa: 150 Mart: 120 Martnez Barba, Lorenzo: 96 Martnez de Andino, Gaspar: 47, 49 Martnez de Castaeda, Francisco: 115 Martnez de la Vega, Dionisio: 52, 94, 99, 123, 174 Martnez, Francisco: 150 Martnez, hermanos: 27

PAGE 244

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 230\ 230\ 230\ 230\ 230\ Masariegos, Diego de: 90 Mateo de Acosta, Gaspar: 49, 181 Matienzo, Felipe: 212 Matos, Simn de: 204 Mayorga, Jos Manuel: 119 Mazaver Ponce de Len, Gmez de: 93 Medelln, Conde de: 83 Medrano: 14 Medrano, Ambrosio: 123, 124 Medrano, Pedro de: 105 Medrano, Sebastin de: 207 Meireles, Manuel de: 40 Melndez de Avils, Pedro: 90 Melndez Mrquez, Pedro: 90 Melgar, Francisco Javier de: 204 Mella y Fras, Francisco de: 207 Mendoza, Antonio de: 110 Mendoza, Catalina de: 159 Menndez, adelantado: 133 Menndez, Alonso: 144 Menndez, Ambrosio de: 127 Menndez, Andrs: 152 Menndez, Juan Toms: 141, 154 Menndez Mrquez, Alonso: 129 Menndez Mrquez, Juan: 114, 115, 211 Menndez, Pedro: 65, 154 Menndez y Posadas, Francisco: 145 Meza: 133 Meza, Bernardino de: 131 Meza, Bernardo de: 132 Meza, fray Bernardo de: 130, 131 Meza, Hernando de: 131

PAGE 245

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /231 /231 /231 /231 /231 Miguel de San Jos, fray: 204 Mina y Cevallos, N.: 97 Miranda, Bernab de: 115 Miranda, Esteban de: 83 Mojica, Gregorio: 153 Molina, Antonio de: 155 Molina, Francisco: 204 Molina, Francisco de: 97 Molina y Oviedo, Gaspar de: 138 Montalvn, doctor: 150 Montalvo, Gabriel de: 90 Montalvo, Lorenzo de: 116 Montao Blsquez, Juan: 47, 50 Montao Blzquez, Juan: 92 Monte Len, duque de: 210, 211 Montejo, Francisco: 27 Montejo, licenciado: 101 Montiel, Juan de: 135 Mora, Agustn de: 115 Morales, Luis de: 211 Morales, Pedro de: 51 Morales, Pedro Nicols de: 98 Morell de Santa Cruz, Pedro Agustn: 121, 129, 139, 146 Moreno, Francisco: 163 Moreri: 14 Moya, Juan Valentn de: 207 Munive, Andrs de: 47, 49, 92 Muoz de Herrera, Manuel: 97 Muoz de Rojas, Francisco: 123 Muoz Gadea, Nicols: 98 Murgua y Mena, Manuel de: 92, 98 Murphy, Guillermo: 209

PAGE 246

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 232\ 232\ 232\ 232\ 232\— N —Njera, Juan de: 27 Narvez, Pnfilo de: 20, 21 Navia, Juan Alonso de: 90 Nez de Guzmn, Gonzalo: 29 Nez del Castillo, Juan: 62 Nez Melin, Francisco: 39 Nez Melin, Pedro: 97— O —Ocampo, Sebastin de: 9 Ochoa, Pedro de: 115 Octaviano: 202 Ogn y Cepillo, Manuel de: 157 Olivera, Juan de: 150 Olivier y Fullana, Pedro de: 48, 95 Oquendo, Gonzalo de: 154 Ortiz de Matienzo, Antonio: 98 Ortiz de Yatica, Juan: 113 Osorio, hermanos: 83 Otaiza, Antonio de: 39 Ovando, Nicols de: 9 Oviedo, cronista: 12, 30— P —Pablo de Jess Mara, fray: 204 Pacheco: 27 Pacheco, Luis: 62 Pez Cabeza de Vaca, Matas: 98 Palacin, Antonio de: 96 Palacin, Juan Tadeo: 212

PAGE 247

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /233 /233 /233 /233 /233 Palacn y Gatica, Antonio de: 99 Palacios, Prudencio Antonio de: 98 Palma, duque de: 210 Pardo Osorio, Sancho: 90 Paredes, conde de: 205 Parladorio, Antonio: 127 Paula y Morales, Francisco de: 202 Pedrarias Dvila: 81 Pedro de la Santsima Trinidad, fray: 172 Pedroso, Mateo de: 102 Pedroso, Pedro de: 97 Pealosa, Diego de: 94, 95 Pealver, Diego de: 116 Pealver, Gabriel de: 115, 150 Pealver, Jos: 102 Pealver, Sebastin de: 102 Pealver y Angulo, Diego de: 115 Peralta, Diego de: 212 Peralta, Pedro de: 198 Prez de Angulo, Gonzalo: 89 Prez de Arteaga, Juan: 115 Prez de Oporto, Juan: 75 Prez de Riveros, Antonio: 114, 116 Pimentel y Calvo, Antonio de: 203 Pita, Felipe: 161 Pita, Santiago: 62 Pizarro y Mella, Cristbal: 95 Plaza, Bartolom de la: 133 Pointis, Mr. de: 60 Ponce Carrasco, Pedro: 121, 141 Porcallo de Figueroa, Vasco: 83 Porcel, Gaspar: 66

PAGE 248

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 234\ 234\ 234\ 234\ 234\ Porcel y Bustamante, Gaspar: 95 Portierra, N.: 49 Portierra, Pedro: 155 Poveda, Antonio: 212 Poveda, Matas: 59 Pozo Espinosa, Francisco del: 130 Prado Portocarrero y Luna, Juan de: 94 Prado y Carabajal, Lorenzo de: 211 Prados, Lorenzo de: 202 Priego, Jorge de: 139, 140 Puente, Jernimo de la: 213 Puente, maestro: 19 Puente, Pedro de la: 97— Q —Quero, Jernimo de: 47, 48, 91 Quiones, Dionisio de: 206— R —Rada, Andrs de: 165 Raja, Vicente de: 56, 93 Ramrez de Lescano, Francisco: 206 Ramrez de Salamanca, Miguel: 133 Rangel, Diego: 92, 97 Recabarren, Diego de: 211 Recabarren, Martn de: 205 Recabarren, Pedro de: 204 Recino, Alejandro: 156 Recino, Andrs: 165 Recino, Dionisio: 140, 141, 201 Recino, Toms: 205

PAGE 249

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /235 /235 /235 /235 /235 Recio, Antn: 100, 186 Recio, Antonio: 27 Recio de Oquendo, Gonzalo: 101 Recio de Oquendo, Jos: 116 Recio de Oquendo, Pedro: 183 Recio, Juana: 186 Reggio, Andrs: 62 Reina Maldonado, Pedro de: 135 Reina, seor: 146 Reinoso, Fernando: 165 Reje Gorboln, Francisco: 97 Remier de Legaza, Pedro: 115 Revillagigedo, Conde de: 55 Revillagigedo, conde de. Ver Gemes y Horcasitas, Juan Francisco de Reyes Catlicos: 9 Reyes, Gaspar de los: 203 Reyes, los: 110 Riao y Gamboa, Francisco de: 91 Risburg, marqus de: 214 Riva Martn, Juan Francisco Abad de: 91 Rivera, Mara de: 207 Rivera y Cepero, Diego de la: 90 Roa, Francisco Manuel de: 98 Roa, Jos Antonio de: 213 Rocha, Francisco de la: 98 Rodolfo I, emperador: 181 Rodrguez Calvo, Manuel: 207 Rodrguez Cubero, Pedro: 49 Rodrguez de Ledesma, Francisco: 51, 92 Rodrguez de Sanabria, Jos: 205 Rodrguez de Vera, Francisco: 204

PAGE 250

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 236\ 236\ 236\ 236\ 236\ Rodrguez Garabito, Diego: 158 Rodrguez Gato, Antonio: 145 Rodrguez, Manuel Jos: 154 Rodrguez, Martn: 157 Rodrguez, Melchor: 151 Rodrguez, Sebastin: 27 Rojas: 27, 89 Rojas, Alonso de: 27 Rojas, Francisco de: 157 Rojas, Juan Bautista de: 65, 115 Rojas, Juan de: 42, 83, 89, 90, 115, 142 Rojas, Manuel de: 29 Rojas y Avellaneda, Jernimo de: 33, 83 Romero, Diego: 118 Romero, Juan: 152 Ronquillo, licenciado: 97 Roo, Guillermo Toms de: 116 Ruiz de Castro, Cristbal: 115 Ruiz de Pereda, Gaspar: 91, 155, 156 Ruiz de Valdivieso, Alonso: 97 Ruiz, Flix Francisco: 127 Ruiz Guilln, Jos: 100— S —Senz de Aguirre, cardenal: 205 Senz de Maosca y Murillo, Juan de Santo Matas: 135 Salamanca, Juan de: 92 Salazar, Diego de: 151 Salcedo, Juan: 150 Salcedo y Oquendo, Martn: 186 Saldaa, Sebastin de: 156 Salinas, Buenaventura de: 208

PAGE 251

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /237 /237 /237 /237 /237 Salvatierra, condes de: 92 San Andrs, Marqus de: 84 San Buenaventura de Arteaga, sor: 162 San Jos, Atilano de: 157 San Pedro, duque de: 211 Snchez, Bernab: 212 Snchez Cabello, Alonso: 184 Snchez de Toro, Alonso: 46 Santa Clara: 27 Santa Clara, vizconde de. Ver Andia Urbina Vivero y Velasco, Juan Jos de, marqus de Villahermosa Santa Cruz, Gabriel de: 99 Santa Cruz, Jos de: 49, 211 Santa Cruz, Miguel de: 212 Santa Fe, virrey de. Ver Gemes y Horcasitas, Juan Francisco de Santa Mara, Manuel de: 154 Santaella y Melgarejo, Ambrosio de: 206 Santi-Esteban, N. de: 97 Santiago, Juan Bautista de: 98 Santo Matas: 175 Santo Matas, Juan de: 143, 169 Sarabia, Mateo de: 47 Sarmiento, Diego: 133 Serrano, Gonzalo: 97 Serrano Pimentel, Agustn: 145 Silva, Juan de: 212 Soler, Dionisio: 95 Sols, Antonio: 24 Sols, Lorenzo de: 204 Solrzano: 13, 39 Solrzano, Juan de: 205 Sotilloverde, Jos: 98 Sotilloverde, Jos Manuel: 121

PAGE 252

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 238\ 238\ 238\ 238\ 238\ Soto, Ambrosio de: 92 Soto Avils, Bartolom de: 39 Soto, Diego de: 27, 90, 114 Soto, Francisco de: 202 Soto, Hernando de: 32, 42, 83, 89 Soto, Jos de: 212 Soto, Melchor de: 150 Sotolongo, Cristbal de: 150 Sotolongo, Francisco de: 175 Sotolongo, Miguel de: 102 Sotomayor, Gabriel de: 151 Spnola, Benito Antonio: 147 Surez de Poago, Melchor: 97 Surez, Jos: 204 Surez, Juan: 133, 140 Sus Majestades: 110— T —Tadino, Ana: 163 Tapia, Antonio de: 98 Tapia Catategui, Antonio de: 97 Tejada: 48 Tejeda: 44, 48 Tejeda, Juan de: 43, 68, 90 Teneza y Rubira, Francisco: 123, 124, 174 Thesauro, conde: 6 Tinagero, Bernardo: 76 Tineo y Fuertes, Juan Antonio: 94 Torquemada, padre: 17 Torre, Antonio de la: 114 Torre, Nicols de la: 134 Torres, Gaspar de: 90

PAGE 253

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /239 /239 /239 /239 /239 Torres, Laureano de, marqus de Casa Torres: 52, 66, 93, 98, 174, 184 Torres, Rodrigo de: 40 Torres y Ayala, Diego de: 114 Torrubia, cronista: 150— U —Ubilla, Juan Esteban de: 40 Ubite, Juan de: 130, 131, 132, 133 Ulloa, Antonio de: 14 Ulloa, Martn de: 96, 99 Umpierres, Luis: 203 Urabarro, Toms de: 109 Urango, Fernando de: 133 Urbano IV, pontfice: 158 Urbano VIII, pontfice: 134 Urrutia y Matos, Bernardo de: 86, 121 Ursisa, Esteban de: 139 Ursa, Pedro de: 39 Ustriz, Jernimo: 76, 82, 128— V —Valde-Sevilla, Marqus de: 212 Valds, Agustn de: 113 Valds de Villaviciosa, Pedro de: 97 Valds, Jernimo de: 137, 184 Valds, Juan de Dios: 210 Valds, Pedro: 90 Valds, Pedro de: 158 Valdespino, Alonso: 127 Valdespino, Pedro: 100 Valera Arceo, Marcos de: 115

PAGE 254

LLAVE DEL NUEVO MUNDO 240\ 240\ 240\ 240\ 240\ Vallejo, Diego de: 97 Valparaso, conde de. Ver Andia Urbina Vivero y Velasco, Juan Jos de, marqus de Villahermosa Vaquedano, Gonzalo: 184 Varaona, Mateo de: 47, 49 Vargas, Gaspar de: 39 Vargas Machuca, Francisco Lucas de: 114 Vzquez de Hinestrosa, Juan: 207 Vzquez, Juan: 104 Vega, Damin de: 47 Velasco, Manuel: 211 Velasco y Crdoba, Diego de: 214 Velzquez de Contreras, Damin: 91, 97 Velzquez, Diego: 10, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 27, 28, 29, 31, 89 Vlez, Jos de: 150 Vlez, maestro: 150 Venegas, Francisco: 91 Veragas, Duque de: 83 Veytia, Martn de: 115, 141 Viana Hinojosa, Diego Antonio de: 92 Vicentelo, Francisco: 211 Vidal, maestro: 33 Villahermosa, marqus de. Ver Andia Urbina Vivero y Velasco, Juan Jos de Villalpando y Talavera, Bernardino de: 133 Villalta, marqus de: 127 Villalva, Diego de: 145 Villalva y Toledo, Diego de: 84, 92 Villaverde, Juan de: 46

PAGE 255

JOS MARTN FLIX DE ARRATE /241 /241 /241 /241 /241— W —Wadingo, analista: 140— Z —Zacaras y Villa-Real, Pedro de: 209 Zaudo y Anaya, Luis: 49 Zayas Bazn, Ambrosio de: 6 Zayas Bazn, Cristbal de: 102 Zayas Bazn, Francisco de: 203 Zayas, Francisco de: 90, 96 Zelaya Acrriz, Martn de: 134 Zenea, Bernardo de: 116 Zenea, Nicols de: 213 Zepeda y Aguilar, Jos de: 207 Zequeira, Juan Francisco de: 14 Zequeyra, Juan Francisco de: 114 Zorrilla San Martn, Pedro: 95 Zuazo, licenciado: 30

PAGE 257

Ensayo introductorio Ensayo introductorio Ensayo introductorio Ensayo introductorio Ensayo introductorioARRATE, LA MIRADA INTELIGENTE AL PASADO ......................................Llave del Nuevo Mundo Llave del Nuevo Mundo Llave del Nuevo Mundo Llave del Nuevo Mundo Llave del Nuevo Mundo Antemural de las Indias Occidentales Antemural de las Indias Occidentales Antemural de las Indias Occidentales Antemural de las Indias Occidentales Antemural de las Indias OccidentalesILUSTRE SEOR CABILDO, JUSTICIA Y REGIMIENTO DE LA MUY NOBLE Y MUY LEAL CIUDAD DE SAN CRIST"BAL DE LA HABANA .............................. AL QUE LEYERE ......................................................................................... CAPTULO I. DEL DESCUBRIMIENTO DE LA ISLA DE CUBA Y DE SU SITUA-CI"N Y EXCELENTES CALIDADES ................................................................ CAPTULO II. PROSIGUE LA MATERIA ANTECEDENTE CON ALGUNAS NOTI-CIAS DE OTRAS PARTICULARIDADES DE LA ISLA ........................................... V 3 5 9 16INDICE INDICE INDICE INDICE INDICE

PAGE 258

19 23 28 31 36 38 41 45 49 53 56 58 62 67 71 75 CAPTULO III. DEL APRIETO DE DIEGO VELZQUEZ PARA PASAR A CUBA,SU ARRIBO A ELLA, PRINCIPIOS DE SU POBLACI"N Y PRIMITIVO ESTABLECI-MIENTO DE LA VILLA DE LA HABANA........................................................... CAPTULO IV. EN QUE SE PROPONEN OTRAS RAZONES QUE PERSUADEN HABER SIDO POBLADA EN LA COSTA DEL SUR LA VILLA DE LA HABANA Y SIDO SUS PRIMEROS VECINOS LOS QUE SE EXPRESAN ................................... CAPTULO V. EN QUE SE DA RAZ"N DEL TIEMPO EN QUE PARECE SE TRAS-LAD" ESTA VILLA AL PUERTO DE CARENAS, MOTIVOS CON QUE SE INFIERE LA EJECUT" EL ADELANTADO VELZQUEZ, Y CARCTER DE STE .................... CAPTULO VI. REFIRENSE LAS CAUSAS QUE PARECE CONCURRIERON PARA LA ANIQUILACI"N DE LOS NATURALES DE LA ISLA, MEDIOS QUE SE TOMA-RON PARA ATAJAR Y SUPLIR SU FALTA ............................................................. CAPTULO VII. DE LAS CIRCUNSTANCIAS DEL PUERTO DE LA HABANA CONOCIDO ANTES POR EL DE CARENAS, Y FAVORABLES RESULTAS DE SU POBLACI"N ................................................................................................ CAPTULO VIII. CONTINASE LA MATERIA ANTECEDENTE EXORNADA DE NOTICIAS Y RAZONES CONDUCENTES A ELLA ................................................. CAPTULO IX. DE LOS PRINCIPIOS DE LA FORTIFICACI"N DE ESTE PUERTO,Y RELACI"N DE LAS QUE SE HAN IDO AUMENTANDO ....................................... CAPTULO X. REFIRESE LA SITUACI"N Y GRANDEZA DEL CASTILLO DELMORRO, LOS ALCAIDES QUE HA TENIDO Y SE DA NOTICIA DEL DE LA PUNTA ..... CAPTULO XI. DE LOS AUMENTOS QUE FUE TENIENDO LA FORTIFICACI"N DE ESTA PLAZA .......................................................................................... CAPTULO XII. DE LA TROPA QUE ANTIGUAMENTE PRESIDI" ESTA PLAZA. AUMENTO Y NUEVAS DISPOSICIONES QUE HA TENIDO .................................... CAPTULO XIII. DE LAS SINGULARES, HONORFICAS RECOMENDACIONES QUE CALIFICAN LA IMPORTANCIA DE ESTA PLAZA ........................................ CAPTULO XIV. DEL NMERO, CIRCUNSTANCIAS Y SERVICIOS DE LAS MILI-CIAS DE BLANCOS, PARDOS Y NEGROS DE ESTA CIUDAD ................................. CAPTULO XV. DEL SITIO A QUE FUE TRASLADADA LA VILLA DE LA HABA-NA, GRADOS EN QUE EST, Y OTRAS NOTICIAS DE ELLA ................................. CAPTULO XVI. DEL RO DE LA CHORRERA, ABUNDANCIA DE AGUA QUE COMUNICA A ESTA CIUDAD, Y DE OTROS ABASTOS PBLICOS .......................... CAPTULO XVII. DE LA BONDAD Y EXCELENCIA DE LOS CAMPOS DE ESTA CIUDAD Y SALIDAS DE QUE GOZA PARA LA DIVERSI"N Y PASEO ....................... CAPTULO XVIII. DEL ORIGEN QUE TUVO EN ESTE PUERTO LA FBRICA DE NAVOS, NOTICIAS DE LA SITUACI"N DEL ARSENAL, Y DE LOS BAJELES QUE SE HAN CONSTRUIDO PARA EL REY .......................................................

PAGE 259

78 85 91 95 99 103 107 112 118 122 125 129 132 136 142 147 CAPTULO XIX. DEL ASEO Y PORTE DE LOS VECINOS, BUENA DISPOSICI"N Y HABILIDAD DE LOS NATURALES DEL PAS Y NOBLEZA PROPAGADA EN L Y EN LA ISLA ............................................................................................... CAPTULO XX. DEL GOBIERNO Y CAPITANA GENERAL DE ESTA CIUDAD E ISLA, NOTICIAS DE SU JURISDICCI"N, PREEMINENCIAS Y FACULTADES ...... CAPTULO XXI. CONTINA LA SERIE DE LOS GOBERNADORES, HASTA EL TIEMPO PRESENTE ..................................................................................... CAPTULO XXII. DEL TRIBUNAL DE LOS TENIENTES DE GOBERNADOR, AUDITORES DE GUERRA Y SERIE DE LOS QUE HA HABIDO EN ESTA CIUDAD .... CAPTULO XXIII. DEL TRIBUNAL DE ALCALDES ORDINARIOS, NMERO DE REGIDORES Y OFICIALES DE QUE SE COMPONE EL AYUNTAMIENTO DE ESTA CIUDAD Y OTRAS NOTICIAS DE L ........................................................ CAPTULO XXIV. MERCEDES Y HONORES CON QUE NUESTROS REYES HAN FAVORECIDO A ESTA CIUDAD, Y DISTINTIVOS CONCEDIDOS A ESTECABILDO POR SU REPRESENTACI"N ............................................................ CAPTULO XXV. DE LOS SERVICIOS QUE ESTA CIUDAD Y SUS VECINOS HAN HECHO A SUS MAJESTADES Y EXPRESIONES DE SUS FINEZAS ........................ CAPTULO XXVI. DEL TRIBUNAL DE CUENTAS Y REAL HACIENDA,SU ANTIGEDAD Y PREEMINENCIAS, MINISTROS Y OFICIALES QUE LOS COM-PONEN ....................................................................................................... CAPTULO XXVII. DE LA REAL Y PONTIFICIA UNIVERSIDAD DE SANJER"NIMO, FUNDADA EN ESTA CIUDAD ........................................................ CAPTULO XXVIII. DEL REAL TRIBUNAL DEL PROTOMEDICATO, SU AN-TIGEDAD, JURISDICCI"N Y GOBIERNO ......................................................... CAPTULO XXIX. DEL ORIGEN Y ESTABLECIMIENTO DE LA REAL COMPA-A DE ESTA CIUDAD E ISLA, Y DE SUS OBLIGACIONES Y PRIVILEGIOS .............. CAPTULO XXX. DEL TRIBUNAL DE LOS SEORES OBISPOS Y DE SUVICARIO GENERAL, Y NOTICIAS DE LA ERECCI"N DE LA IGLESIA CATEDRAL DE BARACOA Y CUBA ................................................................................. CAPTULO XXXI. SERIE DE LOS ILUSTRSIMOS OBISPOS DE ESTAISLA, NOTICIAS DE LAS PROMOCIONES DE ALGUNOS Y OTRAS CORRESPON-DIENTES .................................................................................................. CAPTULO XXXII. PROSIGUE LA SERIE DE LOS SEORES OBISPOS, Y SE DA NOTICIA DE LOS AUXILIARES QUE HAN TENIDO HASTA AHORA .................. CAPTULO XXXIII. DE LAS DOS IGLESIAS PARROQUIALES DE ESTA CIU-DAD, COFRADAS FUNDADAS EN ELLAS Y OTRAS NOTICIAS PARTICULARES .. CAPTULO XXXIV. DE LAS DOS IGLESIAS AUXILIARES DEL SANTO CRIS-TO DEL BUEN VIAJE Y NGEL CUSTODIO ....................................................

PAGE 260

149 154 158 161 164 167 170 175 179 183 187 198 202 205 208 217 CAPTULO XXXV. DE LOS CONVENTOS DE NUESTROS PADRES SANTODOMINGO Y SAN FRANCISCO, SU ANTIGEDAD Y CIRCUNSTANCIAS ................ CAPTULO XXXVI. DE LA CAPILLA DE LA SANTA-VERACRUZ, Y CONVEN-TOS DE SAN AGUSTN Y NUESTRA SEORA DE LA MERCED ........................ CAPTULO XXXVII. DEL MONASTERIO DE RELIGIOSAS DE SANTA CLARA FUNDADO EN ESTA CIUDAD ......................................................................... CAPTULO XXXVIII. CONVENTO DE SANTA CATALINA DE SENA Y SANTATERESA DE JESS ..................................................................................... CAPTULO XXXIX. DEL COLEGIO DE LA COMPAA DE JESS Y DE LOS DE SAN AMBROSIO Y SAN FRANCISCO DE SALES ......................................... CAPTULO XL. DEL HOSPITAL DE SAN JUAN DE DIOS Y DEL DE MUJERES DE QUE ES TITULAR SAN FRANCISCO DE PAULA .......................................... CAPTULO XLI. CONVALECENCIA DE NUESTRA SEORA DE BELN Y HOSPITAL DE SAN LZARO DE ESTA CIUDAD .............................................. CAPTULO XLII. DEL ORATORIO DE SAN FELIPE NERI, HOSPICIO DE SANISIDRO, ERMITA DE MONSERRATE Y CASA DE NIOS EXP"SITOS ..................... CAPTULO XLIII. DE LA ERECCI"N Y NMERO DE LOS CURATOS DELMONTE Y SANTUARIOS EXTRAMUROS ......................................................... CAPTULO XLIV. DEL SANTUARIO DE NUESTRA SEORA DE REGLA EIGLESIA DEL SANTSIMO CRISTO DEL POTOS Y JESS DEL MONTE .............. CAPTULO XLV. EN QUE SE DA NOTICIA Y COMPENDIAN LAS FIESTAS QUE ANUALMENTE SE CELEBRAN EN LAS IGLESIAS DE ESTA CIUDAD ..................... CAPTULO XLVI. DEL ESTIMABLE HONOR QUE RESULTA A ESTA CIUDAD DEL MRITO Y CIRCUNSTANCIAS DE LOS INSIGNES HIJOS QUE HA TENIDO .... CAPTULO XLVII. DIGNIDADES, CAN"NIGOS Y PREBENDADOS DE DIVER-SAS IGLESIAS, PRELADOS Y SUJETOS INSIGNES DE ALGUNAS RELIGIONES,NATURALES DE ESTA CIUDAD ...................................................................... CAPTULO XLVIII. DE LOS MINISTROS TOGADOS Y OTRAS PERSONAS DE LETRAS, EMPLEADAS EN OFICIOS POLTICOS DE HONRA Y CONFIANZA ............. CAPTULO XLIX. DE LOS QUE SE HAN OCUPADO EN EL REAL SERVICIO, EN EJRCITOS, ARMADAS Y PLAZAS CON EMPLEOS HONORFICOS ......................... NDICE ONOMSTICO .................................................................................

PAGE 261

1997 FLIX VARELA. OBRAS(3 VOLMENES) Seleccin de Eduardo Torres-Cuevas Jorge Ibarra Cuesta Mercedes Garca Rodrguez1999 OBISPO DE ESPADA. PAPELES(VOLUMEN NICO) Ensayo introductorio, seleccin y notas Eduardo Torres-Cuevas OBRAS PUBLICADAS OBRAS PUBLICADAS OBRAS PUBLICADAS OBRAS PUBLICADAS OBRAS PUBLICADAS

PAGE 262

JOS AGUSTN CABALLERO. OBRAS(VOLUMEN NICO) Ensayo introductorio, compilacin y notas Edelberto Leiva LajaraFELIPE POEY Y ALOY. OBRAS(VOLUMEN NICO) Ensayo introductorio, compilacin y notas Rosa Mara Gonzlez Lpez2000 FELIPE POEY Y ALOY. ICTIOLOGA CUBANA(3 VOLMENES) Traduccin, conjuncin y edicin cientfica Daro Guitart MandayLA POLMICA FILOS"FICA CUBANA. 1838-1840(2 VOLMENES) Ensayo introductorio, compilacin y notas Alicia Conde Rodrguez2001 JOS ANTONIO SACO. OBRAS(5 VOLMENES) Ensayo introductorio, compilacin y notas Eduardo Torres-CuevasJOS DE LA LUZ Y CABALLERO. OBRAS(5 VOLMENES) Ensayo introductorio, compilacin y notas Alicia Conde Rodrguez

PAGE 263

2002 DOMINGO DEL MONTE. CENT"N EPISTOLARIO(4 VOLMENES) Ensayo introductorio, compilacin y notas Sophie AndiocJOS ANTONIO SACO. HISTORIA DE LA ESCLAVITUD(6 VOLMENES) Ensayo introductorio, compilacin y notas Eduardo Torres-CuevasFRANCISCO DE ARANGO Y PARREO. OBRAS(2 VOLMENES) Ensayo introductorio, compilacin y notas Gloria Garca RodrguezTOMS ROMAY. OBRAS(2 VOLMENES) Ensayo introductorio, compilacin y notas Jos Lpez Snchez2005 PRIMEROS HISTORIADORES. SIGLO XIXANTONIO JOS VLDEZ PEDRO JOS GUITERAS(3 VOLMENES)