Pedro Agustín Morell de Santa Cruz

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Material Information

Title:
Pedro Agustín Morell de Santa Cruz
Series Title:
Biblioteca de clásicos cubanos ;
Physical Description:
lvi, 525 p. : ; 23 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Morell de Santa Cruz, Pedro Agustín, 1694-1768
Torres-Cuevas, Eduardo, 1942-
Morell de Santa Cruz, Pedro Agustín, 1694-1768
Publisher:
Imágen Contemporánea :
Editorial de Ciencias Sociales
Place of Publication:
La Habana
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Church history -- Cuba -- 18th century   ( lcsh )
Genre:
bibliography   ( marcgt )
non-fiction   ( marcgt )
individual biography   ( marcgt )

Notes

Bibliography:
Includes bibliographical references and index.
General Note:
"Primeros historiadores siglo XVIII."

Record Information

Source Institution:
Biblioteca Nacional José Martí
Holding Location:
Biblioteca Nacional José Martí
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
oclc - 171186154
isbn - 9597078740
ocn171186154
Classification:
lcc - BX4705.M7222 P43 2005
System ID:
AA00008958:00001


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Full Text

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BIBLIOTECA DE CLSICOS CUBANOSCASA DE ALTOS ESTUDIOS DON FERNANDO ORTIZUNIVERSIDAD DE LA HABANARECTOR DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANAJuan Vela Valds DIRECTOREduardo Torres-Cuevas SUBDIRECTORLuis M. de las Traviesas Moreno EDITORA PRINCIPALGladys Alonso Gonzlez DIRECTOR ARTSTICOLuis Alfredo Gutirrez Eir ADMINISTRADORA EDITORIALEsther Lobaina Oliva

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Responsable de la edicin: Zaida Gonzlez Amador Realizacin y emplane: Beatriz Prez RodrguezTodos los derechos reservados. Sobre la presente edicin: Ediciones IMAGEN CONTEMPORANEA, 2005; Coleccin Biblioteca de Clsicos Cubanos, No. 36 ISBN 959-7078-74-0 ISBN 959-06-0777-2 Ciencias Sociales Ediciones IMAGEN CONTEMPORANEA Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz, L y 27, CP 10400, Vedado, Ciudad de La Habana, CubaDiseo grfico: Luis Alfredo Gutirrez Eir Composicin de textos: Equipo de Ediciones IC

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PRESENTACI"NEntre las primeras manifestaciones literarias de la cultura cubana, estn las obras de los primeros historiadores. Hacia mediados del sigloXVIII se observa el inters de los criollos por crear la memoria histrica acerca de sus orgenes y evolucin insulares; la necesidad que sienten de describir y estudiar las caractersticas de su sociedad. Lo que le da unidad a estos intentos es la causa que los motiva: el deseo de dejar constancia del proceso que permiti crear esa comunidad humana que tena ya, para entonces, caractersticas propias. Los efectos de estas primeras obras fueron profundos y permanentes. Sobre la isla de Cuba ya se haba historiado con anterioridad. Todo el proceso del encuentro espaol con estas nuevas tierras, las descripciones de sus habitantes prehispanos, la conquista por la hueste velazquista y los primeros tiempos de la colonia, se haban descrito y narrado por los llamados Cronistas de Indias. stos conformaban un conjunto de viajeros, navegantes, militares, sacerdotes y funcionarios reales al servicio de los reyes de Espaa que describan la grandeza de los descubrimientos, de las conquistas y de las colonizaciones de las tierras americanas. Caracterizan a estas obras la estructura del relato cronolgico a partir de vivencias personales y la intrusin, en la realidad americana, de una mentalidad y una cultura externa que, desde sus concepciones, prejuzga y juzga. La informacin de los Cronistas de Indias resulta nica y diversa; su riqueza y las paradojas internas sern siempre fuente inagotable para entender el mundo amrico-hispano, pero an no constituyen expresiones surgidas desde el interior de ese universo natural y humano. Con posterioridad, en los siglos XVI y XVII, las visitas pastorales de los obispos y los informes de los funcionarios reales permitirn reconstruir la historia de la comunidad criolla en la Isla en su proceso formativo. Pero en estos Informes y Memorias hay ausencias notables; sobre todo, porque no penetran en lo profundo de la sociedad criolla ni son expresin de ella. En realidad, en estos siglos, tampoco los criollos tienen una conciencia ni una necesidad de crear memoria histrica. Ante todo, porque aunque han echado races, stas estn an muy frescas y no se tiene una coherencia de los elementos que van conformando una nueva calidad social y cultural. El trmino criollo con el cual se definen —el hombre criado en Cuba—, slo

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OBRAS VI\ VI\ VI\ VI\ VI\ marca diferencia con quien llega de la Pennsula. El concepto de patria, raigal en lo criollo, slo define la parte del Imperio donde se nace. La cultura es slo de nuevos hbitos y costumbres surgidos de la nueva naturaleza fsica y social, pero an no es tradicin propia; an no crea pensamiento propio. Cuando en el siglo XVIII la estabilidad de la sociedad criolla resulta un hecho, cuando sta cuenta con importantes centros de estudios, cuando ya no slo se piensa en el presente para sobrevivir, cuando se posee una riqueza creciente, cuando ya puede exhibirse el lujo y la pompa de sus iglesias, conventos, fortalezas y palacios, cuando ya tiene una fuerte elite de canonistas, doctores letrados y telogos, se hizo necesario, para fundamentar un “destino comn”, crear la memoria histrica que fundamentara sus aspiraciones de continuidad, desde los orgenes y a travs de la siembra, en tierra nueva, de sus padres. As adquira su verdadero sentido el concepto de patria como “tierra de los padres”. Los primeros historiadores pretendieron lograr el fundamento histrico del sentimiento del criollo como hombre con perfiles sociales, culturales y espirituales propios; fueron los primeros en escribir la historia de Cuba tal y como la sentan y comprendan los naturales de la Isla. Fueron los fundadores de nuestra tradicin historiogrfica y, a la vez, quienes crearon una de las bases ms slidas para convertir el sentimiento indefinido del criollo en racionalidad explicativa de un ser nuevo; punto de partida de la cultura y la nacionalidad cubanas. Cuando, a finales del siglo XVIII, se exprese la Ilustracin Esclavista Cubana, primer movimiento intelectual cubano, no slo tendr como base las ideas del Siglo de las Luces, sino que stas estarn terrenalizadas por la realidad cubana y, en particular, por la memoria histrica que permitir debatir los nuevos proyectos a partir de una experiencia histrica propia. Existe constancia de que hubo obras histricas escritas en el siglo XVIIIque no han llegado hasta nosotros; por lo menos, hoy se desconoce su paradero. Sin embargo, hay tres que se han estudiado por generaciones de investigadores. Me refiero a las del obispo Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, a la del regidor habanero Jos Martn Flix de Arrate y a la de Jos Ignacio Urrutia y Montoya. La riqueza de informaciones, las diferencias de enfoque e ideas y la mentalidad de estos tres autores, nos permiten un acercamiento al siglo XVIII cubano y, a la vez, al modo en que interpretaban su pasado. No puede estudiarse la evolucin de las ideas en Cuba, sin estudiarse la evolucin de las ideas historiogrficas. sta constituye la razn por la que la Biblioteca de Clsicos Cubanos de la Casa de Altos Estudios Don Fer-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /VII /VII /VII /VII /VII nando Ortiz de la Universidad de La Habana, los ha incluido como parte imprescindible de la coleccin. Estos autores aparecen en orden cronolgico, agrupados en dos grupos —en un total de siete volmenes—, el que componen los historiadores del XVIII (Morell de Santa Cruz, Arrate y Urrutia) y el formado por los primeros historiadores del XIX (Antonio Jos Valds y Pedro Jos Guiteras). Las diferencias de mtodos, de contenidos y, sobre todo, de las concepciones historiogrficas, le dan valor propio e independiente a cada una de las obras incluidas. A travs de ellas puede seguirse la evolucin del pensamiento historiogrfico cubano; an ms, puede establecerse el correlato entre esa evolucin y el de la historiografa universal. Morell es el estudioso de uno de los archivos ms antiguos de Cuba y cuyos fondos sobre estas centurias estn en la actualidad, en gran parte, deteriorados. Adems, el nico que estudi sobre el terreno, visitando toda la Isla, las costumbres populares, las producciones y las condiciones sociales; es, tambin, quien no hace la historia desde el ngulo de la elite econmica, sino desde las interioridades del pueblo. Por su parte, a Arrate, le interesa resaltar la grandeza de la elite habanera. De hecho, su obra tiene la pretensin de mostrar, ms que la isla de Cuba, a su capital, La Habana. Sus concepciones nos dan nuestro siglo XVIII. Un ejemplo: su concepto de patria como patria-regin, se refiere slo a La Habana. Urrutia se enfrasca en los ngulos jurdicos y en el entramado de las redes de poder. Valds, quien inicia el siglo XIX historiogrfico, constituye, tambin una ruptura. Es la visin de la historia de Cuba desde la cultura de la Ilustracin. Tiene el espritu crtico de su poca y del grupo de hombres reformistas que rodean al obispo De Espada pero no logra totalmente lo que seala su intencin. Guiteras, a su vez, escribe lo que puede definirse como nuestra primera historia pedaggica; una historia para educar, para formar patriotas; es decir, hombres que amen a Cuba y forjen su futuro. Junto a los merecimientos que tienen estas obras, tambin debe advertrsele al lector que debido a las fuentes utilizadas, a la insuficiencia de los mtodos empleados y a las ideas de los primeros historiadores, en sus obras hay ausencias notables y errores histricos. La historiografa cubana de los dos ltimos siglos se ha encargado de ampliar informaciones, enriquecer las pocas y rectificar errores. No obstante, todos hemos partido de estas fuentes, en muchos aspectos insustituibles. La Biblioteca de Clsicos Cubanos ya ha publicado lo que consideramos la obra cumbre de este movimiento historiogrfico, la Historia de la esclavitud de Jos Antonio Saco. Con esta nueva edicin, corregida y au-

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OBRAS VIII\ VIII\ VIII\ VIII\ VIII\ mentada, de nuestros cinco primeros historiadores completamos las obras iniciadoras del pensamiento historiogrfico cubano; los textos imprescindibles para pisar terreno firme a la hora de hablar de la historia de la sociedad y la cultura cubanas. EDUARDO TORRES-CUEVAS. Abril de 2005.

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ENSAYO INTRODUCTORIO MORELL DE SANTA CRUZ: LA MEMORIA DEL CRIOLLOEDUARDO TORRES-CUEVASPedro Agustn Morell de Santa Cruz y Lora tiene el especial privilegio histrico de ser nuestro primer historiador. Fue l quien, en la primera mitad del siglo XVIII, se dedic, con especial abnegacin, al trabajo incansable de rescatar, leer y transcribir un conjunto de manuscritos que se hallaban abandonados y mal clasificados en el archivo episcopal de Santiago de Cuba. Durante aos, junto a su labor como Den de la catedral, estudi los papeles de ese archivo. Esta sera la materia prima de sus obras histricas. Pedro Agustn Morell de Santa Cruz tuvo tambin, segn los que lo conocieron, un afn de conocimientos y una inteligencia poco comunes. Por esas razones, al estudiarse su obra historiogrfica se podr constatar que sta se encuentra a la altura del Siglo de las Luces; que existe una concepcin en su estructura, en la seleccin de los contenidos y en la calidad de la letra que slo es posible en un hombre que conoce las obras historiogrficas de su tiempo. Los agudos, inteligentes e interesantes comentarios que incluye en este o aquel pasaje escrito demuestran su penetrante pensamiento. Otro mrito particular tienen los textos de Morell de Santa Cruz. El hecho de que redacte una Historia de la Isla y Catedral de Cuba es demostrativo de algo trascendente: la conciencia criolla de crear una memoria histrica que explique las caractersticas de la sociedad cubana de su tiempo. Antes de Morell, las fuentes histricas para conocer qu haba pasado en Cuba se hallaban en los cronistas de Indias y en los informes de los gobernadores y obispos espaoles. Morell, un antillano, rene la informacin que le permite obtener a los criollos la memoria histrica de lo que fueron sus orgenes y evolucin. Es ste uno de los primeros y grandes mritos del Obispo. Otra cuestin destacable en su obra resulta que no slo quiere expresar y dejar constancia de lo que pas, sino, y quizs ms importante an, de la sociedad en que vive. Si su historia es una pieza antolgica del pensamiento cubano, su Visita Pastoral constituye el escrito ms completo, el reflejo ms fiel de lo que era Cuba a mediados del sigloXVIII. Llamo la atencin en que ese recorrido, que hace ya siendo obispo, le

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OBRAS X \ X \ X \ X \ X \ llev a los ms remotos lugares habitados: desde Guanes hasta Baracoa; esto no lo haba hecho ningn funcionario o persona antes que Morell y muy pocos despus que l. Su detallada descripcin del paisaje geogrfico —ros, montes, pueblos y ciudades— permite una visin nada regionalista, caracterstica de otros escritores de su tiempo, que nos hace comprender toda la riqueza de un mundo an no integrado. Faltara, para una comprensin de la obra de Morell, sealar el hecho de que fue la nica figura pblica del siglo XVIII cubano que vivi, desde la ms alta esfera de poder en la Isla, los acontecimientos ms trascendentales de su poca: la sublevacin de los vegueros en La Habana; la de los mineros del Cobre, en Oriente; el ataque ingls a Santiago y Guantnamo; la toma y ocupacin de La Habana por los ingleses y la expulsin de los jesuitas de los reinos espaoles. Si fue testigo presencial de estos acontecimientos, lo ms notable es que en todos ellos devino uno de los actores principales. La Biblioteca de Clsicos Cubanos de la Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana, sobre la base de las concepciones que le han dado vida, no poda excluir de sus textos la obra de Pedro Agustn Morell de Santa Cruz y Lora. No poda hacerlo; no slo por que es nuestro primer historiador, creador de nuestra memoria; no slo por ser quien mejor estudi la sociedad criolla del siglo XVIII, sino, y sobre todo, y como parte de ese todo, porque fue el primero en sembrar el amor a la historia de nuestro pas; no desde el punto de vista de las elites, sino del de un hombre que se entreg de lleno a los humildes. Resulta necesario, para una mejor comprensin de los escritos de Morell de Santa Cruz, introducir al estudioso en aquellas cuestiones fundamentales de la biografa y la obra de este insigne obispo cubano.LOS ORGENESLa trayectoria sacerdotal de Pedro Agustn Morell de Santa Cruz y de Lora lo trajo tempranamente a la isla de Cuba, a la cual lig su destino de modo indisoluble. Morell naci en Santiago de los Caballeros, La Espaola, en los das finales del ao 1694;1 hijo del Maestre de Campo Pedro 1. Sobre la fecha precisa en que naci el obispo Morell de Santa Cruz se presentan problemas, al parecer, insolubles. En 1931, y dentro de un conjunto de gestiones realizadas por el arzobispado de La Habana para aclarar los datos biogrficos de algunos obispos de Cuba no nacidos en la Isla, se solicit al cura prroco de Santiago de los Caballeros, presbtero M. de J. Gonzlez, la partida bautismal de Morell de Santa Cruz. El presbtero Gonzlez certific, con fecha 17 de abril del ao citado, que era imposible encontrarla debido a que ese archivo se quem en un incendio que arras la villa en 1863, por lo que es a partir de esta ltima fecha cuando data el archivo que existe en esa parroquia. Es por ello que slo se posee el ao de nacimiento establecido por Francisco de Paula Coronado en su Prefacio a la publicacin de la obra de Morell, Historia de la Isla y Catedral de Cuba, editada por la Academia de la Historia de Cuba en 1928, que es la que incluimos.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XI /XI /XI /XI /XI Morell de Santa Cruz y de doa Mara Catalina de Lora. Al parecer, sta era una tpica familia criolla, bien asentada, con cierto caudal, prosapia hidalga y cuyos hijos tomaron los caminos “del honor, la gloria y el saber”. De los tres hermanos de Pedro Agustn, uno de ellos sera Coronel de los ejrcitos espaoles; otro, Alcalde Mayor de Santiago de los Caballeros; y el tercero, Manuel, tambin seguira la carrera eclesistica.2Si se observa este origen regional antillano y familiar criollo de Morell de Santa Cruz, y si se le compara con el de los obispos que con anterioridad haban ocupado la mitra de Cuba, es de destacar que fue el primer natural de Las Antillas que ocup la ms alta dignidad eclesistica de Cuba. Ello tiene particular importancia. La ciudad de Santiago de los Caballeros, su sociedad, las preocupaciones de sus habitantes y las necesidades materiales y espirituales de stos eran similares a las de los pobladores de Cuba con quienes compartan el mismo hbitat hispano-antillano. La mentalidad, como se refleja en los escritos de Morell, era comn tanto en su tierra de origen como en su tierra adoptiva. Era un criollo antillano, al igual que los naturales de Cuba, y pensaba de modo similar a ellos. Desde pequeo, Morell inici estudios en la isla de La Espaola. Ya sea por decisin propia o por influjo familiar, lo cierto es que se inclin por la carrera sacerdotal. Realiz sus estudios superiores en la Universidad de Santo Domingo donde, afirman fuentes histricas, hizo tan brillante carrera que la Real Audiencia elev a la Corona informes muy favorables para l, a tal extremo que, aun cuando no haba cumplido los veintin aos y sin estar ordenado como sacerdote, lo nombraron, con las dispensas necesarias por no tener la edad requerida, Cannigo Doctoral de la catedral de Santo Domingo.3En el momento en que llegaron las dispensas, haba muerto el arzobispo dominicano, quien deba ordenarlo como sacerdote. Como el nuevo arzobispo, monseor Claudio lvarez de Quiones, se encontraba en La Habana con el objetivo de ser consagrado por el obispo de Cuba, en ese momento fray Gernimo de Nosti y de Valds, Morell decidi embarcar para esta ciudad. lvarez de Quiones le dio a Morell de Santa Cruz las dimisorias para que fuese ordenado por el obispo Valds, y este ltimo le confiri la tonsura y grados eclesisticos hasta el sacerdocio. Este acto se celebr “en el oratorio del palacio episcopal (...) el 24 de abril de 1718, y el 3 de mayo siguiente cant su primera misa en la Parroquial Mayor de San Cristbal de La Habana”.4 2. Santa Cruz y Malln, Francisco Xavier de: Historia de familias cubanas, Editorial Hrcules, La Habana, 1944, t.V, pp. 177 179. Manuel Morell de Santa Cruz, hermano menor de Pedro Agustn, parece haber sido trado a Cuba por este ltimo y ofici como subdicono en la catedral de Santiago de Cuba, ciudad donde falleci. 3. Le Roy y Cass, Jorge: Historia del hospital de San Francisco de Paula, Imprenta El Siglo XX, La Habana, 1958, pp. 179-180. 4. Le Roy y Cass, Jorge: Op. cit., p. 180.

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OBRAS XII\ XII\ XII\ XII\ XII\ Contaba con 24 aos de edad. A partir de entonces, qued definitivamente unido a Cuba; una situacin especial favoreci este vnculo. Cuando Morell arrib a La Habana, la ciudad viva una profunda conmocin. La Corona haba decretado el estanco del tabaco, por lo que slo una institucin estatal, llamada Factora, poda comprar el producto y fijar su precio, en ambos casos de modo arbitrario. Ello provoc el malestar en todos los sectores sociales vinculados a la produccin y comercializacin de la planta. El propio obispado y las rdenes religiosas, que tenan importantes capellanas dependientes de esa produccin, se vean fuertemente impelidos contra la medida. Los vegueros se sublevaron. En esas circunstancias, segn el propio obispo Valds, Morell “contribuy poderosamente a sofocar el incendio con su talento y acreditada prudencia”.5 Segn algunos autores de la poca, por hallarse la ciudad “escasa de facultativos con quien consultar la arduidad de los asuntos, para serenarlos, fue director de las dos jurisdicciones: Eclesistica y Secular, con cuya direccin se apag el incendio en que se abrasaba la dicha ciudad”.6Al parecer, Morell logr aunar criterios y darle forma al pedido habanero de cambiar la orden de estanco y, a la vez, contribuy a evitar el derramamiento de sangre. El obispo Valds, impresionado por el talento, la prudencia y los conocimientos del joven sacerdote, solicit al arzobispo lvarez de Quiones que le permitiera conservarlo en Cuba, donde la situacin segua siendo complicada y la Iglesia afrontaba serias dificultades. El mitrado dominicano accedi a la peticin, agregando, adems, el mantenimiento de su canonja doctoral en Santo Domingo. No obstante, Morell de Santa Cruz, de intachable conducta moral, decidi rehusar el nombramiento porque “deba servir su prebenda cuya renta no poda gozar estando separado de su iglesia”.7 El Arzobispo y el Obispo, en uso de sus facultades, le obligaron a aceptarla, y Valds elev a la Corona su decisin de nombrarlo Provisor y Vicario General de la dicesis de Cuba; decisin que ejecut el 22 de diciembre de 1718.8Al informe del obispo Valds se uni el del gobernador Gregorio Guazo Caldern, quien haba convertido a Morell en su consultante ante la difcil situacin afrontada. Poco despus lleg la confirmacin real del nombra5. Valds, Antonio Jos: Historia de la isla de Cuba, y en especial de la Habana, oficina de La Cena, Habana, 1813, p. 467. 6. Bacard y Moreau, Emilio: Crnicas de Santiago de Cuba, Tip. Arroyo hermanos, Santiago de Cuba, 1923-1925, pp. 59 68. 7. Biografa annima en Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, t. XIII, febrero de 1842, p. 281. Esta biografa fue insertada en las Memorias por una comisin permanente de la institucin. Lo destacable de ella es que est escrita por una persona muy allegada a Morell de Santa Cruz y que le acompa durante gran parte de su vida. 8. Le Roy y Cass, Jorge: Op. cit., p. 180.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XIII /XIII /XIII /XIII /XIII miento de Morell como provisor y vicario general del obispado; se le asignaron quinientos pesos anuales sobre el producto del provisorato, ordenndose que se le reservara la primera dignidad que vacase en la catedral.9Un ao despus falleca el den de la catedral, don Andrs de Olmos y Sapiain. Morell es ascendido a esa dignidad el 2 de diciembre de 1719.10 A los veinticinco aos, era la segunda figura del obispado de Cuba. El obispo Valds, que resida en La Habana, encomend a Morell la organizacin de la catedral —que por entonces tena su sede en Santiago de Cuba— y de la Iglesia en toda la regin oriental del pas, con lo cual divida su trabajo y, a la vez, colocaba al frente del cabildo catedralicio a una persona letrada, entusiasta, trabajadora y de indiscutible honestidad. Ello demuestra la total confianza que el prelado tena en el nuevo den. Al partir, le encomend la visita a diversas ciudades de la zona occidental de la Isla como San Felipe y Santiago y Santa Mara del Rosario, a villas como la de Guanabacoa, y a numerosos curatos. De este recorrido debi sacar Morell las experiencias que le serviran para sus posteriores visitas pastorales de tan valiosa informacin para el estudio de la poca en Cuba.EL DEN MORELL DE SANTA CRUZNombrado Den en 1719, Morell de Santa Cruz permaneci en este cargo durante diez aos, ejerciendo sus responsabilidades y, a la vez, estudiando la documentacin que exista en la catedral, con la cual comenz a dar orden a los acontecimientos cronolgicos sucedidos en Cuba. La actividad de Morell parece, a todas luces, inagotable: “El tiempo que persever de Den en esta Catedral, todo su conato lo puso en el fomento de ella y en su mayor lustre, con tanto celo, que se puede decir, con verdad, que ms tiempo viva en la iglesia que en su casa. Tuvo la costumbre en las cuaresmas de predicar casi todos los das de la semana. En la auxiliar de Santo Toms Apstol lo hacia todos los lunes; los jueves, en el hospital de San Juan de Dios; los mircoles y los sbados, en la Catedral o en la iglesia de Santa Luca, y no predicaba en los dems das, porque en las dems iglesias lo ejecutaban otros sacerdotes; luego que pasaba la cuaresma, se iba al pueblo de San Luis de los Caneyes y les haca a aquellos naturales una misin de nueve das, y lo mismo ejecutaba algunos aos en el Cobre. Fue muy limosnero, as en lo pblico como en lo secreto, en lo que inverta toda su renta, la que, siendo Den, jams lleg a 3000 pesos. Jams se sirvi de criadas hembras, sino de varones”.11 1 9. Bacard y Moreau, Emilio: Op. cit., t. I, pp. 59 68. 42. 10. Ibidem. 11. Ibidem.

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OBRAS XIV\ XIV\ XIV\ XIV\ XIV\ En una biografa annima publicada en las Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana en 1842, que parece haber sido escrita durante su vida, se ofrece esta otra semblanza de Morell durante su etapa de den: “El que viera nuestro den atendiendo las jurisdicciones de su cargo, ocupado en el plpito, en el confesionario, con los pobres, con las fbricas y empeado en aumentar los capellanes de coro para mas solemnizar las sagradas festividades, pensara que apenas le alcanzara el tiempo; pero l lo tena para dedicarse tambin escribir la historia eclesistica de aquella catedral con tanta delicadeza que pareca ser el nico asunto de su estudiosa aplicacin; l la tuvo igualmente para aquietar las sublevaciones...”.12Una ltima referencia a esta etapa de Morell la encontramos en Francisco de Paula Coronado: “No solo mejor el culto, sino que de sus ahorros dot a aquella iglesia de torre y capilla mayor [se refiere a la iglesia catedral] que no tena, amn de muchos ornamentos, altares, alhajas y colgaduras. Cuentan as mismo que era caritativo con los pobres, spero con las beatas, celoso de su ministerio, severo con la clereca y honesto en sus costumbres”.13En lo referente al trabajo iniciado por Morell en esta etapa de su vida sobre la historia de Cuba y de la Iglesia en ella, debe aclararse una equivocacin algo frecuente. Durante este perodo, produce su primera obra, muy sinttica, que permaneci indita hasta 1841 en que aparece publicada en las Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, con el ttulo “Relacin histrica de los primitivos Obispos y Gobernadores de Cuba ”. El erudito cubano Domingo del Monte hizo notar que esta obra fue escrita siendo Morell den, por lo que debi haberla terminado antes de 1750. Tambin observaba Del Monte que la obra mayor de Morell, Historia de la Isla y Catedral de Cuba fue escrita cuando ya era obispo de la Isla, es decir con posterioridad a 1753. Basa sus observaciones en el argumento incontestable de que en el texto de la Relacin histrica ... se nos presenta Morell como den mientras que en la Historia... se expresa como obispo. Aclarada esta cuestin, le corresponde a la Relacin histrica... ser el primer opsculo que contiene las premisas para una historia de Cuba, la que, con posterioridad, Morell escribe. Con ambas obras, el Obispo se convierte en nuestro primer historiador. En 1729 fallece el obispo Valds. En consecuencia, el cabildo eclesistico declar la sede vacante y design a Morell de Santa Cruz como Gobernador Eclesistico del obispado. En este cargo se mantuvo hasta la llegada 12. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, La Habana, 1842, t. XIII, pp. 281 282. 13. Paula Coronado, Francisco de: “Prefacio” a Academia de la historia de Cuba: Historia de la Isla y Catedral de Cuba, escrita por el Ilustrsimo Seor Don Pedro Agustn Morel de Santa Cruz, obispo de ella, Imprenta Cuba Intelectual, La Habana, 1928.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XV /XV /XV /XV /XV de fray Juan Lazo de la Vega y Cansino en 1732. El nuevo mitrado se mostr satisfecho por la gestin de Morell al frente del obispado y lo ratific como Provisor y Vicario General.14 En ese mismo ao fue designado por el Tribunal del Santo Oficio de Cartagena de Indias —a cuya jurisdiccin estaba adscrita Cuba— su Comisario para el distrito de la Isla. Este cargo tan delicado parece haber sido desempeado con sumo tacto por Morell, pues no constan acusaciones en su contra como consecuencia de sus funciones inquisitoriales.15LA SUBLEVACI"N DE LOS MINEROS DEL COBRE Y LA MEDIACI"N DE MORELLUn ao antes de la llegada de Lazo de la Vega, y en su condicin de mxima autoridad religiosa de la sede vacante, el den Morell desempe un papel destacado en un conflicto social delicado, la sublevacin de los cobreros de las minas de Santiago del Prado. El 24 de julio de 1731 se produjo una sublevacin de los negros y mulatos esclavos del Rey en las minas de Santiago del Prado. Muchos de ellos se internaron en los montes, arma en mano. La condicin de esclavos del Rey daba a este ncleo social caractersticas particulares.16El detonante de la sublevacin result un grupo de medidas dictadas por el entonces gobernador de Santiago de Cuba, coronel Pedro Gimnez, que afectaron el statu de estos esclavos, acostumbrados a gozar de ciertas libertades, no de derecho pero s de hecho. Hasta qu punto este modo de vida haba calado la mentalidad del ncleo de esclavos cobreros queda demostrado en su alegato —hecho ante Morell de Santa Cruz— de que eran libres y “que la real cdula en que constaba serlo, la haban ocultado los regidores de Cuba [se refieren a Santiago de Cuba]”. El Den no pudo sacarlos de su error, “porque lo corto de su entendimiento, se aada el ansia de su libertad, y as todo lo que no era hablar favor de ella, les causaba risa”.17Mientras el Den trataba de buscar una solucin no sangrienta, el Gobernador era partidario de reducirlos por medio de las armas. Colocado Morell 14. Le Roy y Cass, Jorge: Op. cit. p. 180. 15. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, La Habana, 1842, t. XIII, pp. 282. 16. Para una mayor comprensin de las diferencias entre la esclavitud domstico patriarcal y la plantacionista, ver Torres Cuevas, Eduardo y Reyes, Eusebio: Esclavitud y sociedad, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1986. 17. “Informe del obispo Morell de Santa Cruz sobre la sublevacin de mineros de Santiago del Prado (26 de agosto de 1731)” en Pichardo, Hortensia: Documentos para la historia de Cuba, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1973, t. I, p. 151.

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OBRAS XVI\ XVI\ XVI\ XVI\ XVI\ como mediador entre los sublevados y el gobernador Gimnez, es notable el modo en que asumi su papel en el conflicto. No slo porque intent descubrir las causas de la sublevacin, sino porque se coloc abiertamente del lado de los sublevados y los defendi, criticando sin cortapisas el despotismo y la arbitrariedad del funcionario real. En carta al monarca escribe: “No dudo que el gobernador procurar indemnizarse reduciendo una completa sujecin esos esclavos; pero debo representar V. M. que el origen de esta novedad proviene del rigor con que los ha tratado; pues siendo costumbre que entrasen al trabajo por escuadras de diez y seis hombres cada quince das, vari esta orden trayendo en un continuo trabajo cuantos quera, aunque fuesen libres, con tal tesn que ni exceptuaba das de fiesta; y as tenan abandonadas a sus familias sin poderlas atender con el corto estipendio de un real; por cuyo motivo se haba practicado que asistiesen por escuadras para que tuvieran tiempo de asistir sus mujeres hijos, siendo lo mas sensible que los imposibilitados que no podan acudir, les sacaran tres pesos. Gravles tambin en que contribuyesen V. M. el quinto del cobro que lavan de las escorias que arroja el ro y en cuya labor se entretienen regularmente las mujeres para alivio de sus necesidades; y por este motivo se puso un alfrez del presidio con trece fusileros, rigidsimo de cuantas rdenes haba dada contra aquellos miserables. A unos les pona grilletes, y otros en el cepo; privles de unas monteras realengas de donde se mantenan vendindolas en pblica almoneda; y (lo que parece increble la caridad cristiana) privles tambin con graves penas comprar de las cargas de carne que pasaban por el pueblo, que es por donde transitan los que vienen de tierra adentro; y los que salan buscarla, como no fuera esta ciudad, los traan amarrados, que fue lo mismo que haberlos puesto en el trmino de la desesperacin. Aunque por la vulgaridad con que en este pas corran estas operaciones me contristaban lo bastante, fue mayor mi sentimiento cuando las o de boca de los mismos pacientes, cuando pas solicitar su reduccin; y como lo ejecutado por este gobernador era muy opuesto dichos esclavos, hubieren de cometer el desacierto de sublevarse hasta que se les puso en el corriente que tenan antes. Y as mantenindolos en l, no hay que sospechar lo mas mnimo; pues son tan miserables y cuidados, que solo influjo de una insufrible opresin hubieran tenido valor para negarse al trabajo retirndose los montes. Importa muchsimo la conservacin de dicho pueblo, porque esta ciudad es frontera de una colonia enemiga, que es la isla de Jamaica, y mientras mas pueblos comarcanos tuviere, se afianzar mas su defensa; siendo tambin digno de consideracin que los esclavos del Cobre en tiempos de rebato pasan guarnecer un fuerte nombrado Guayjabon cinco leguas sotavento de este puerto”.18 18. Ibidem. pp. 153 154.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XVII /XVII /XVII /XVII /XVII Hemos citado en extenso este prrafo del informe de Morell de Santa Cruz por lo extraordinario que resulta en la comprensin de un grupo de factores vitales para una visin de la historia de Cuba. El primer asunto notable es la descripcin de las normas de la esclavitud domstico-patriarcal en los primeros siglos de la dominacin espaola en la Isla. Precisamente, el intento del Gobernador de romper esa tradicin e iniciar una explotacin intensiva del esclavo —como se practicaba ya desde el siglo anterior en las colonias de plantaciones inglesas y francesas de las Antillas— deviene la causa de la sublevacin de los esclavos. En segundo lugar, se destaca la percepcin que tiene Morell de estos esclavos de El Cobre. No hallamos la presencia del lenguaje deshumanizado que se emplea por los hacendados y sus idelogos en los finales de ese siglo, y an ms en el XIX, en el que no se considera al negro como un ser humano y se justifican los mtodos intensivos y despiadados de explotacin. Morell, con un sustancial cristianismo humanista-erasmista, figura entre quienes conciben la realidad criolla con todos sus componentes, si bien an en l no estn ni podan estar las ideas y teoras de justicia social tal y como se comenzarn a elaborar precisamente en el siglo XVIII. Otra cuestin de inters en el informe es la comprobacin de lo que result todo un estilo en Morell de Santa Cruz: “En buen romance, significa que, carente de fanatismo e impregnado de la tolerancia tpica de nuestros criollos, no realiz persecuciones, y prefiri siempre la persuasin a la violencia”.19 Por ltimo, esa concepcin —basada en la unidad cultural criolla— lo lleva a concebir la defensa de la Isla por todos sus habitantes frente a las pretensiones expansionistas inglesas en el Caribe. Esta ltima observacin se justific a muy corto plazo.EL PRIMER ENFRENTAMIENTO A LOS BRITNICOSOcho aos despus de la sublevacin de los mineros de El Cobre, en 1739, Gran Bretaa le declaraba la guerra a Espaa. Una de las caractersticas del nuevo conflicto fue la concentracin de las actividades inglesas en el Caribe y, particularmente, sus acciones para apoderarse de Cuba. En 1741, y despus de varios intentos sobre Santiago de Cuba, las tropas britnicas desembarcaron el 18 de julio en la baha y regin oriental de Guantnamo. En las operaciones figuraban la armada y ejrcito ms importantes que, hasta entonces, los ingleses empearan en el Caribe. Al mando del almirante Edward Vernon y del brigadier general Thomas Wentworth, se coloc una fuerza militar de 9 395 hombres entre soldados, marinos, tripulacin y tropas auxiliares; de ellos, 4 440 eran de tropas, 19. Garca del Pino, Csar: Morell de Santa Cruz. La visita eclesistica, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1985, p. VIII.

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OBRAS XVIII\ XVIII\ XVIII\ XVIII\ XVIII\ destacndose un contingente de 600 hombres procedentes de las Trece Colonias de Norteamrica en el cual vena el capitn Washington, hermano de George Washington.20En aquellas condiciones result decisiva la participacin de las milicias criollas —tanto de blancos como de negros y mulatos libres y esclavos— en la defensa de la Isla. Dos figuras pueden considerarse descollantes en la victoria: el gobernador de la plaza, Francisco Cajigal y de la Vega, y el den de la iglesia catedral, Pedro Agustn Morell de Santa Cruz y de Lora. Cuando se produjo el desembarco en Guantnamo, el gobernador Francisco Cajigal de la Vega imparti rdenes para que los jefes de milicias y de voluntarios hostigaran a los ingleses. A Madrid no le qued ms remedio que confiar el xito de la defensa a la habilidad del jefe militar y a la capacidad y decisin de las tropas y milicias. “Y me manda S. M. —le escribi el ministro Jos del Campillo a Cagigal— decir a V. S. confa de su acertada conducta, del valor de su tropa y milicia del pas, y de la lealtad, y amor de esos vasallos...”.21 Despus de 134 das de enfrentamiento, los ingleses abandonaron Guantnamo con ms de mil muertos, de ellos ms de 205 oficiales. Tres factores se unieron en las victorias de Santiago de Cuba y Guantnamo: la acertada estrategia militar de Cajigal; la coordinacin entre las fuerzas regulares y las milicias criollas y la forma en que la poblacin de la regin apoy la defensa.22En todo ello, Morell de Santa Cruz fue una de las figuras ms destacadas. El gobernador Cajigal, conocedor de la capacidad e inteligencia del Den —el obispo Lazo de la Vega resida en La Habana y no en Santiago, sede de la catedral—, se asesoraba con l en todas las cuestiones, al extremo que, a partir de entonces, naci entre ambos una amistad que se mantuvo a travs de los aos. Tiempo despus, cuando Morell fue designado Obispo de Cuba, Cajigal ocupaba el Gobierno Superior Poltico y la Capitana General de la Isla. Enfrentado a la invasin britnica, Cajigal hizo marchar en defensa de Santiago a “ms de mil milicianos” procedentes de Bayamo, Puerto Prncipe y Sancti Spritus, pero el mantenimiento de esa tropa creaba un serio problema. Las soluciones, segn su bigrafo annimo, fueron aportadas 20. Vernon, Edward: Original papers relating to the expedition to the island of Cuba. Printed for M. Cooper, at Globe, 1744; Beatson, R.: Naval and military of Greal Britain. f~rom the vear 1727 to the present time, J. Strachan, London, 1790, vol. I. 21. “Carta del ministro Jos del Campillo al gobernador de Santiago de Cuba, Francisco Cajigal (Madrid, 18 de diciembre de 1741)”. Archivo Nacional de la Repblica de Cuba, Asuntos Polticos leg. 1, no. 39. En Portuondo, Olga: “Tesis doctoral”. (Indita.) 22. Torres Cuevas, Eduardo: Cuba y la independencia de los Estados Unidos (indito).

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XIX /XIX /XIX /XIX /XIX por Morell: “... y todos convienen en que l tuvo las muy suficientes para iluminar al gobierno con su sabia direccin en las ocurrencias mas crticas y delicadas, particularmente en el sitio que pusieron los ingleses la ciudad de Cuba abrigndose en la baha de Guantnamo, en que se encontraba el Real Erario sin caudales para sostener la gente sobre las armas y sin vveres para alimentarla. Grande fue el conflicto del gobernador D. Francisco Cajigal de la Vega, temiendo que las tropas muriesen de hambre desertaran en pos de recursos para conservar la vida. Eran estos dos estremos de aquella urgente naturaleza que solo podan remediarse con grandes erogaciones, imposibles porque no haba caudales ni recursos. El Sr. Morell que siempre haba dirigido con sus luces al gefe de aquella plaza, apur en estos momentos cuanto crey necesario la salvacin del pas. Sostuvo sus espensas un nmero considerable de soldados: obtuvo donativos de vecinos pudientes, quienes saba persuadir con un lenguaje dulce y elocuente, y por ltimo, aconsej al gobernador que adoptase el recurso extraordinario de acuar monedas de cobre, como en efecto se hizo y circul hasta la llegada del situado que facilit su cambio, habindose recogido y depositado en las reales cajas”.23El activo y decisivo papel de Morell en la solucin de los problemas econmicos para la defensa de la Isla, as como su actuacin al infundir nimos a la poblacin y las tropas a travs de misas y sermones ocasion que la Corona tuviera, nuevamente, que fijar sus ojos en l. El Den haba participado con xito en los tres acontecimientos sociopolticos ms importantes de la primera mitad del siglo XVIII cubano: la sublevacin de los vegueros en La Habana, la sublevacin de los mineros de Santiago del Prado y la invasin inglesa a Santiago de Cuba y Guantnamo. En la primera ocasin, se le premi con el provisorato y la vicaria general del obispado de Cuba y el deanato de la catedral; en la segunda, en 1733, recibi las “reales gracias” del rey Felipe V por haber impedido la extensin de una sublevacin por cuya consecuencia, consideraba Morell, “... poda perderse toda la isla mantenindose en su obstinacin dichos esclavos; pues siendo crecido el nmero de los que hay en cada lugar y tan comn la aversin que tienen sus amos, muy poca distancia se sublevaran todos y se haran seores de las poblaciones”.24En la tercera ocasin, no slo llam la atencin de la Corona la accin personal de Morell sino —y quizs con mayor fuerza— que este criollo antillano tuviera una visin coherente y profunda de las sociedades ameri23. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, La Habana, 1842, t. XIII, pp. 281 282. 24. “Informe del obispo Morell de Santa Cruz sobre la sublevacin de mineros de Santiago del Prado (26 de agosto de 1731)” en Pichardo, Hortensia: Documentos para la historia de Cuba Editorial de Ciencias Sociales, La Habana,1973, t. I, p. 154.

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OBRAS XX\ XX\ XX\ XX\ XX\ canas, enfrentadas en el Caribe a dos peligros —para Espaa— que si se unan podran poner trmino a su presencia en la regin: la accin militar inglesa y las sublevaciones de esclavos. Morell, con su visin catlica, era capaz de integrar a los humildes y segregados en su perspectiva que creaba una unidad cultural en condiciones de enfrentar las pretensiones protestantes anglosajonas. Ello tena dos formas de apreciarse, si bien en la poca an no contradictorias: una, la de la Corona, que vea en esta concepcin una accin persuasiva para mantener y consolidar el imperio; la otra, la de Morell, que se sostena en el potencial desarrollo de la sociedad criolla con todos sus componentes. A partir de entonces, el Consejo de Indias lo consider como una de las principales figuras dentro de la jerarqua catlica americana. A pesar de todo lo expuesto, existen en la vida de Morell algunas circunstancias extraas y no aclaradas. Se sabe que fue objeto de lo que Emilio Bacard cataloga de “siniestros informes, por espacio de diez y seis aos, hasta que en el de 1738 fue justificada su inocencia”.25 Algo semejante se expresa en la biografa annima sobre Morell publicada en 1841, al afirmarse: “... y en vano intentaron eclipsarlos [sus mritos] sus mulos, trazando quejas que directamente elevaron al trono”.26 De qu poda acusarse durante diez y seis aos seguidos a un hombre de tan clara actuacin como Morell? Otro asunto podra vincularse con ste. Por qu vino a Cuba, sin esperar la llegada a la Espaola de su arzobispo, para recibirse como sacerdote? Por qu no lo haba hecho antes? Se afirma que al llegar a Cuba ni siquiera haba recibido la tonsura. Existan otras razones aparte de las que adujeron el arzobispo lvarez de Quiones, el obispo Valds y el propio Morell? Por qu decidi quedarse en Cuba y no retornar a Quisqueya? Nada tenemos a mano que pueda aclarar estas interrogantes que aguardan por una investigacin mas de fondo. El historiador Csar Garca del Pino ofrece una tesis a este respecto de la cual nos ocuparemos ms adelante.LA PRIMERA MITRA: OBISPO DE LE"NEntre el momento de su llegada a Cuba y los acontecimientos que acabamos de resear Morell estuvo ausente de la Isla solo en el transcurso del ao 1736, cuando viaj a Santo Domingo para visitar a su familia. El 22 de marzo de 1745 fue propuesto en tercer lugar —recurdese que para cubrir las sedes vacantes se presentaba al Rey una terna— para ser designado Obispo de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). Cuatro aos despus, en 1749, fue propuesto y nombrado prelado de Len de Nicaragua.27 25. Bacard y Moreau, Emilio: Op. cit ., t. I, pp. 59-68. 26. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, La Habana, 1842, t. XIII, p. 282. 27. Ibidem.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXI /XXI /XXI /XXI /XXI Su desconocido bigrafo, que al parecer siempre estuvo cerca del recin nombrado Obispo, relata que antes de salir para su destino hizo un riguroso examen de conciencia y dej arreglados algunos asuntos de orden econmico en beneficio de personas que consider haban sido afectadas de algn modo por su gestin.28 El 29 de julio de 1750, a la una de la madrugada, Morell embarc con su familia rumbo a Cartagena de Indias en la balandra Ave Mara que se encontraba bajo el mando del capitn Juan Martnez. Parti, casi de incgnito, evitando la despedida que le preparaban los vecinos de la ciudad.29Morell de Santa Cruz arrib a Cartagena de Indias el 15 de agosto y desembarc al da siguiente por la maana. Fue recibido “por un numeroso concurso de la nobleza y principales de aquella ciudad”.30 Con su familia, se hosped en el colegio de los jesuitas. El domingo 13 de septiembre de 1750 fue consagrado como Obispo de Len de Nicaragua en la catedral de la ciudad de que era husped por el arzobispo Bernardo Urbiza.31 Asistieron a la consagracin como padrinos eclesisticos “las dignidades de aquella Catedral”, mientras que los padrinos seculares fueron “el Gobernador de aquella ciudad que lo era el Escmo. Sr. D. Ignacio de Salas, y el conde de Sta. Cruz D. Juan Salcedo Narvaez”. En el palacio del Gobernador hubo un convite que dur todo el da y parte de la noche.32Permaneci en aquella ciudad hasta encontrar una embarcacin que lo transportase a Porto Belo. De este ltimo lugar parti el 1o de noviembre y se traslad por tierra hasta Panam; all tom un navo hasta el puerto de Realenjo ( sic ), ubicado en la jurisdiccin de su obispado. Se mantuvo al frente de la mitra de Nicaragua algo ms de dos aos y siete meses. En ese breve perodo, Morell, como era su costumbre, dedic una parte de su tiempo importante al estudio de las caractersticas de aquella sociedad. En particular, es notable su Memoria de la extensa visita pastoral que realiz por gran parte de los territorios que hoy forman las repblicas de Nicaragua y Costa Rica. El estudio de este documento es revelador para entender la obra ulterior de Morell en Cuba. El recorrido fue bien planificado y abarc todo el territorio de la dicesis. Aunque la realizacin de visitas pastorales form parte de los acuerdos del Concilio de Trento que los reyes de Espaa asumieron como obligatorios para los prelados de Amrica, en la mayora de los casos el inters se 28. Ibidem. 29. Ibidem. 30. Ibidem 31. Este apellido tambin aparece en otras fuentes como Abisa o como Arbisa. 32. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, La Habana, 1842, t. XIII, pp. 282-283.

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OBRAS XXII\ XXII\ XXII\ XXII\ XXII\ circunscriba a los problemas administrativos, tanto de la Iglesia como de la Corona. En general, o no se efectuaban las visitas, o eran formales, parciales y defectuosas. El estudio de esta primera visita pastoral de Morell permite afirmar que responde a una planificacin detallada y que busca, ante todo, un conocimiento tanto cuantitativo como cualitativo de la vida econmica, social y espiritual del pas y sus habitantes. El Obispo recorre el amplio espacio de su obispado y va dejando constancia de sus ciudades, villas, paisaje natural, caractersticas de sus habitantes, as como de sus hbitos, costumbres y tradiciones. Al terminarse la lectura de la Memoria se tiene una visin detallada de las caractersticas de las sociedades centroamericanas de la poca, aunque en el documento existan algunas ausencias notables como el escaso tratamiento de las comunidades indgenas.33OBISPO DE CUBAEl 19 de agosto de 1752 muere en La Habana el obispo fray Juan Lazo de la Vega y Cansino. Colocado el Consejo de Indias ante la necesidad de nombrar un nuevo prelado, tuvo en cuenta la agudizacin de la pugna por el Caribe con Gran Bretaa. La posicin estratgica de la Isla, en especial de La Habana, obligado puerto-escala de las flotas espaolas que unan la Amrica espaola con su metrpoli, hacan imprescindible colocar al frente de la dicesis de Cuba a un hombre de demostrada experiencia, buen conocedor de sus interioridades y capaz de unir fuerzas ante cualquier peligro. Ese hombre, a no dudarlo, era Morell de Santa Cruz. Su gestin como Den de la catedral, su eficiente actuacin cuando el ataque ingls a Santiago de Cuba, sus mtodos persuasivos en los conatos insurgentes de los vegueros y de los cobreros y sus largos aos en Cuba, de hecho su patria adoptiva, hacan presumir que era el hombre adecuado para enfrentar los ulteriores conflictos que se pudiesen desarrollar en la Isla. El 23 de junio de 1753, Morell recibi los documentos de su promocin como Obispo de Cuba. Poco despus le enva sus poderes al licenciado Toribio de la Bandera, den de la catedral santiaguera y antiguo conocido suyo, para que se recibiese por l en tanto efectuaba su traslado a la Isla. El 8 de agosto, y despus de haber dejado organizados los asuntos de la dicesis de Len de Nicaragua, parti hacia Golfo Dulce, desde donde pensaba embarcar hacia La Habana. Recorridas doscientas leguas, y cuando ya se encontraba cerca de Ciudad Guatemala, supo que el barco que pensaba tomar no se hara a la mar hasta el ao siguiente. Morell decidi continuar su viaje, atravesar Chiapas y Tabasco para llegar a Campeche. El 16 33. Visita pastoral del exmo. y revmo. Obispo de Nicaragua v Costa Rica. ( Fotocopia en mi poder. Torres-Cuevas.)

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXIII /XXIII /XXIII /XXIII /XXIII de diciembre arribaba a este puerto, desde el cual embarc hacia La Habana el da 19. El 6 de enero de 1754 ancl en el puerto de La Habana, y desde all despach el poder para la recepcin de sus rentas con varias libranzas para limosnas mensuales “ los pobres vergonzantes y sabatinas para los pobres mendigos, las que se continuaron hasta su muerte”. “La Habana —escribi el bigrafo annimo de Morell ya citado— le esperaba con impaciencia, le deseaba, le quera, recordando las bellas cualidades que treinta aos antes haba admirado en su moral y conducta. La funcin que se le previno el da de la ceremonia de su entrada, es preciso que quede grabada en los fastos de nuestra historia. Se form un vistossimo paseo de una legua fuera de los muros, construido con multitud de arcos de flores que sirviesen de calle para su trnsito de la iglesia auxiliar de Jess del Monte hasta las puertas de la ciudad que tambin celebr la ceremonia con colgaduras y repique general de campana, mientras dur la accin de gracias en la parroquial mayor de S. Cristobal, a que asisti un lucido y numeroso concurso”.34El 7 de febrero de ese ao el Obispo recibi las bulas de su nombramiento. La preocupacin por los pobres, por el adecentamiento moral de su dicesis, por la instruccin pblica y por llevar un poco de alivio social a los ms necesitados caracterizaron su gestin al frente del obispado. Varios documentos de la poca insisten en el desprendimiento del Obispo, quien utilizaba gran parte de sus rentas para la atencin de las necesidades de los pobres de la dicesis. Sus preocupaciones pastorales lo llevaron a ordenar, en los primeros tiempos de su prelaca, a varios sacerdotes “que se ocupaban en la instruccin de los mismos cabildos que respectivamente elegan ejemplo de su Obispo”.35Como sus antecesores, Morell fij su residencia en La Habana, desde donde poda ejercer mayor influencia sobre los ms variados asuntos de la vida social, econmica, poltica y cultural de su jurisdiccin episcopal. La catedral, como ya hemos referido, estaba en Santiago de Cuba.MORELL: LA HUMILDAD Y LOS HUMILDESLas ideas de Morell de Santa Cruz sobre las desigualdades sociales explican su actuacin desde una perspectiva cristiana y preilustrada. En este sentido, resulta ilustrativa una carta pastoral que redact el 5 de julio de 1766 con motivo de un terremoto acaecido en Santiago de Cuba. Lo que ms destaca en ella es la acerba crtica a los sectores dominantes y a los resultados de la explotacin sin lmites de los humildes: “El poderoso 34. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, La Habana, 1842, t. XIII, pp. 282-283. 35 Ibidem.

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OBRAS XXIV\ XXIV\ XXIV\ XXIV\ XXIV\ chupa la sangre del pobre —escribe Morell—, se engrossa con el sudor de su frente, se haze fuerte con sus jornales, falta la fee de los contratos, traspassa el trmino de los plazos, extuerze unas usuras desmedidas, y nada perdona por apagar una infame sed del oro, y todo lo logra impunemente con mantener unos pleitos de por vida, de que no se desenvuelven los nietos”. ( Sic .)36Utilizando los medios con que pudo contar, Morell intent brindar proteccin a los sectores humildes y/o marginados en aquella sociedad. En lo personal, parece haberle caracterizado un notable desprendimiento de lo material. En su poca se asegur “que no tena ms ropa que tres mudas de lienzo grosero, que lleg el caso de dar dos camisas de limosna y que al mudarse la que tena puesta, fuera preciso que su mayordomo el Pbro. D. Antonio de Villa le diera de las suyas”. Prest especial atencin a 30 nias desvalidas del colegio de San Francisco de Sales, as como a los presos de la crcel, a cuyo mantenimiento contribuy con 50 pesos mensuales, adems de proveer los calderos para hacerles la comida. Al mismo tiempo, y con los mismos fines, destin cierto nmero de ordenantes a la recogida de limosna por la ciudad. Con su actitud y en una ciudad como La Habana, ya muy poblada y conocida por sus males de tipo social, resulta creble que su casa estuviese siempre llena de “personas miserables y andrajosas” que acudan en busca de alimento y vestido. Los gastos por todos estos conceptos fueron considerables. As, por ejemplo, su bigrafo asegura haberlo visto gastar, fundamentalmente en ayuda a los pobres, “3 500 ps. que le puse en sus manos procedentes de despachos de dispensas para matrimonios”. Y entre las muchas ancdotas con que adorna su apologa del prelado, refiere que “... hizo recoger en una pieza interior de su palacio una pobre negra enferma, destituida de todo consuelo humano, y le mandaba de su mesa, aunque servida de pocos platos, aquel que crea mejor y mas sazonado, estando siempre atento que le aplicaran los remedios y la consolaran”.37LA REORGANIZACI"N DEL OBISPADOEl obispo Morell de Santa Cruz tuvo como otro de sus objetivos la reanimacin de la actividad de la Iglesia y la extensin de su presencia, en particular en los campos y en las ciudades, villas y pueblos del interior del pas. Segn su informe de 1757, haba en la Isla 52 parroquias, 25 ermitas y 22 conventos. El clero estaba integrado por 1 210 personas —572 secula36. Saco, Jos Antonio: Coleccin de papeles, cientficos, polticos y de otros ramos sobre la isla de Cuba ya publicados, ya inditos. Imprenta de D’Aubasson y Kugelmann, Paris, 1858-59, t. II, pp. 398-400. 37. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana. La Habana, 1842, t. XIII, p. 287.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXV /XXV /XXV /XXV /XXV res, 484 regulares y 152 monjas—. De este total, 777 residan en la capital, para un 64,7 %. Tomando el total de habitantes de la Isla, haba una proporcin de un eclesistico por 111 habitantes, una de las mejores proporciones en toda la poca colonial. Pudiera afirmarse que es la poca de esplendor de la mitra cubana. En su concepcin, ello era la base para el esfuerzo moralizador —que deba iniciarse por el clero—, la propagacin de la fe, la extensin de la instruccin pblica, la dignificacin del culto —con iglesias adecuadas y bien dotadas—, la oposicin a todo tipo de injusticias sociales —empezando por las que creaban los poderosos contra campesinos, esclavos y pobres de las ciudades—, y la creacin y proteccin de hospitales que garantizaran la atencin de los enfermos. Se erigieron hospitales de caridad en Guanabacoa, Santiago, Bejucal, El Cano y Gines a los que el obispado coste —o promovi y apoy a mecenas— los edificios y utensilios necesarios. Aunque opuesto al lujo personal, el Obispo no despreocup la magnificencia de los templos requerida por la liturgia catlica. As, su obra en este sentido no fue slo constructiva, sino que provey de atributos a un nmero importante de iglesias. En la Parroquial Mayor de La Habana sufrag la construccin de un coro de caoba, “cuyo importe con el de otras alhajas que don para el culto divino, ascendi 10 587 ps.”. En la iglesia del Espritu Santo “lo hizo todo nuevo, menos el presbiterio, aadi otra nave la principal, y fabric la sacrista que hoy tiene”. Tambin le don el altar principal y le regal ornamentos por valor de unos 20 000 pesos. Otros gastos significativos se acometieron en el monasterio de Santa Teresa —que se hallaba en estado ruinoso—, en el hospital de San Francisco de Paula, en el colegio de San Francisco de Sales —destinado para nias hurfanas—, y en la iglesia de Guadalupe, situada en extramuros. Contribuy tambin a la reparacin del palacio episcopal, y a la construccin de la iglesia de la Merced. Junto a esta preocupacin por el estado externo e interno de los templos, Morell “... velaba por la compostura, modestia y edificacin con que los hombres y mugeres deban entrar en el templo, procurando reprimir los abusos y profanaciones con censuras y edictos que mandaba publicar las horas de mayor concurrencia y fijar en las puertas de las parroquias, para que no se ignorasen las prohibiciones del Pastor. Es verdad que nuestro obispo predicaba siempre contra las licencias que acostumbraba tomarse el apetito de la carne, empendose tambin en destruir el imperio tirano de la soberbia y del escandaloso lujo”.38Las construcciones y erecciones de parroquias en La Habana y sus alrededores en tiempos del prelado Morell de Santa Cruz pueden presentarse, de modo esquemtico, del modo que sigue: a)Autoriz al presbtero don Manuel Jos de Rincn a fabricar la Ermita de Jess, Mara y Jos en el entonces barrio de San Jos del Real en La 38. Ibidem, pp. 286-287.

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OBRAS XXVI\ XXVI\ XXVI\ XXVI\ XXVI\ Habana. En tiempos del obispo Santiago Jos de Hechavarra fue erigida la Parroquia y dio nuevo nombre a ese barrio, uno de los ms humildes. b)Impuls las obras de construccin de la Iglesia de Nuestra Seora de la Merced, cuya creacin haba sido autorizada desde 1746, en poca de su antecesor Lazo de la Vega. c)Durante su episcopado fabricaron los jesuitas la Capilla de Nuestra Seora de Loreto, junto a la Iglesia de San Ignacio. d)Reconstruy la Iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje. e)Reconstruy la Iglesia de San Francisco en Guanabacoa y la entreg a los dominicos para que establecieran all un convento. f)Con la ayuda del Conde Casa Bayona reedific la Iglesia de Santa Mara del Rosario que por la magnificencia de sus altares ha sido llamada la Catedral de los campos de Cuba. g)Levant, en Guanabacoa, el Hospital del Trnsito del Seor San Jos. h)Erigi las parroquias del Wajay y El Cano, design a Guatao como auxiliar de El Cano y elev a San Matas del Ro Blanco a la categora de Parroquia al segregarla de Guanabacoa. En cuanto al interior de la Isla, el cuadro es el siguiente: a)Traslad a Yaguanabo (hoy Las Tunas) a la Iglesia de San Jernimo establecida por Valds en Tunas de Bayamo. b)Hizo valiosos donativos de candelabros, vasos y ornamentos sagrados a la Catedral de Santiago. c)Estableci en Santiago de Cuba el Hospital de Beln, atendido por los padres betlemitas. d)Reconstruy la Iglesia de la Soledad en Puerto Prncipe. e)Impuls las obras del Hospital y la Iglesia de San Juan de Dios en la misma villa. f)Design a la Iglesia de Santa Ana como auxiliar de la Parroquial Mayor de Puerto Prncipe. g)En su poca llegaron a esa villa los jesuitas y logr de esta manera que culminaran las labores realizadas ya por su antecesor Lazo de la Vega en este sentido. h)Declar a la Iglesia de Nuestra Seora de la Caridad de Sancti Spiritus, construida por el padre Silvestre Anglada, auxiliar de la Parroquial Mayor. i)Declar a la Iglesia de Nuestra Seora de las Nieves de Mantua como auxiliar de Guane y a la Iglesia de San Juan y Martnez como auxiliar de San Rosendo de Pinar del Ro. j)Erigi la parroquia de los Palacios.39 39. Seminario de San Carlos: Apuntes para una historia eclesistica de Cuba (mecanografiado de 1967), pp. 42-43.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXVII /XXVII /XXVII /XXVII /XXVII Morell fue, tambin, un impulsor de la educacin para los pobres. Durante su visita pastoral fund a sus expensas, en aquellas villas que carecan de locales de enseanza, escuelas para nios y nias —en conventos o en iglesias—, mostrando una preocupacin por la educacin pblica que lo sita entre los precursores en nuestro pas en esta materia. Otros prelados haban fundado escuelas, pero lo hicieron en los grandes centros urbanos, en particular La Habana. Nadie, antes que Morell, se ocup de llevar la enseanza a los indios de Jiguan y El Caney.40 Al mismo tiempo, intent extender la educacin superior a otras regiones de la Isla. En 1759 le comunica al gobernador de Santiago de Cuba, Alonso de Arcos y Moreno, “que ha consultado con el rey la ereccin de una universidad en aquella plaza”.41 No obstante, poco logr en este terreno. El Seminario de San Ambrosio de La Habana subsista precariamente y sus actividades se circunscriban a dar clases de canto llano a doce nios de la ciudad sin ningn otro tipo de enseanza; por su parte, el de San Basilio el Magno en Santiago de Cuba, aunque ampli las asignaturas que imparta, no era suficiente para las necesidades del pas. La Real y Pontificia Universidad de San Gernimo de La Habana, regentada por los dominicos se mantena renuente a que la jerarqua eclesistica se inmiscuyera en sus asuntos. Slo el Colegio San Jos de los jesuitas mostraba un vitalizado movimiento educacional. Las gestiones de Morell de Santa Cruz por crear otra universidad en la regin oriental del pas cayeron en el vaco, as como sus esfuerzos por mejorar las instituciones que existan. Un hecho refleja el constante afn de estudios del Obispo. En 1757, a los 63 aos, se gradu en la Universidad de La Habana de doctor en Derecho Cannico.42 Sobre esta graduacin, comenta el historiador Csar 40. Garca del Pino, Csar. Op. cit., p. XII. 41. Paula Coronado, Francisco de: Op. cit., p. 34. 42. Constancia documental de la graduacin del obispo Pedro Agustn Morell de Santa Cruz: “Al margen: ”Dr. en SgadS Canones el Yllm sr Ld Dn Pedro Agustin Morell de sta Cruz. Murio.” “Al centro: ”En siete das del mes de Marzo de mil setts cinqta y siete el Yllm Sr. D. Dn Pedro Agn Morell de sta Cruz recibio el Grado de Dr en [roto] Canones aviendole conferido las Insignias Doctorales de mandato de su sa Rma el M R p pdo fr Jph Alfonso Mro en Pha Dr en theologa Rr y Cansell de esta Pontipha y Rl Unid el Yllmo Sr. Dr Dn Pedro Ponce y Carrasco Obispo de Adramite y Decano de dha facultad. A todo lo qual me alle presente de qe doi fee = ”Fr. Lucas Jph Serrano ”Lectr de Gramaca y Secret”. (Rubricado) (Archivo Histrico de la Universidad de La Habana: Libro primero de doctores y maestros, folio 61).

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OBRAS XXVIII\ XXVIII\ XXVIII\ XXVIII\ XXVIII\ Garca del Pino, que Morell de Santa Cruz la realiz “seguramente con el fin de dominar esta materia necesarsima para l, que deba fallar, en ltima instancia, las causas vistas en los tribunales eclesisticos.43UNA PROPUESTA PARA LA CREACI"N DE LA PROVINCIA ECLESISTICA DE LA HABANAEn lo referido a la organizacin interna de la Iglesia, Morell de Santa Cruz tambin encamin pasos para resolver un antiguo problema. El hecho que la catedral de Cuba se encontrara en Santiago —con su cabildo— y que la capital de la Isla radicara en La Habana, trajo como consecuencia que los obispos residieran fuera de su sede, pues para mantenerse al tanto de los diversos problemas e intervenir personalmente en ellos, tenan que estar presentes en la ms importante ciudad de Las Antillas. Por otra parte, el desarrollo y poblamiento del obispado, unido a su extensin, hacan ya muy difcil su gobierno desde una sede nica para toda la Isla y los dems territorios adscritos a la mitra. Morell inici su gestin como obispo designando al den de la catedral, Toribio de la Bandera, como provisor general de Santiago de Cuba y su partido y lo coloc al frente del cabildo para que se hiciese cargo de todos los asuntos de la regin oriental del pas. Con posterioridad, design al joven sacerdote Santiago Jos de Hechavarra como provisor general de La Habana. Al mismo tiempo que efectuaba esta innovacin, dirigi cartas al Consejo de Indias para que se ratificaran sus nombramientos. De esta forma, Morell pudo, precisamente por sus relaciones personales con de La Bandera y Hechavarra, cubrir sus funciones. No obstante, saba que con esto no resolva los importantes problemas, en particular de derechos y econmicos, que la existencia de una sola dicesis implicaba. Sus reflexiones lo llevaron a la conclusin de que era necesario dividir la dicesis de Cuba. El 12 de junio de 1764 elev al Consejo de Indias una extensa carta en la cual propuso y fundament la creacin de una provincia eclesistica para Cuba.44 Segn Morell, deba erigirse en Catedral Metropolitana la Parroquial Mayor de San Cristbal de La Habana y colocarse como sufragneas de sta la ya existente Catedral de Santiago de Cuba y una nueva que debera tener su sede en la villa de Puerto Prncipe (Camagey). Con una visin antillana, el Obispo recomend tambin que a este propues43. Garca del Pino, Csar : Op. cit., p. XIII. 44. El documento que contiene la solicitud de Morell de Santa Cruz al Rey para convertir a Cuba en una provincia eclesistica de fecha 12 de junio de 1764 lo reproduce ntegramente el doctor Jorge Le Roy y Cass en su obra ya citada como documento justificativo del libro segundo de esa obra con el nmero 12.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXIX /XXIX /XXIX /XXIX /XXIX to arzobispado de La Habana, adems de los dos obispados cubanos, se le agregara el de Mrida (Yucatn) que perteneca a la Metropolitana de Mxico. Las razones por las cuales Morell propona como sede del arzobispado a la ciudad de La Habana eran las siguientes: esta ciudad era la capital de la Isla y la tercera en importancia de toda Amrica; en ella y sus partidos se concentraba el 57% de toda la poblacin del pas; era el centro comercial y martimo militar ms importante entre Amrica Hispana y Europa; en ella residan los obispos desde la primera mitad del siglo XVII; posea la nica universidad de Cuba y en cuanto a economa “porque la multitud de sus negocios excede a los del resto del pas”. De esta forma, aduce, se poda brindar “un mejor servicio a Dios, al rey y al bien espiritual y temporal de la poblacin”. Aade a todo esto, para fundamentar la divisin de la dicesis y la creacin del arzobispado, el aumento del nmero de poblados y de habitantes y la necesidad de mejorar los servicios forenses. La catedral de Santiago de Cuba, afirma Morell, se hallaba en estado floreciente, pero el Prelado llama la atencin sobre tres problemas de importancia que confiaba pudieran ser resueltos a partir de su propuesta. El primero consista en la ausencia de los obispos, que residan en La Habana y no en su sede episcopal; al existir un arzobispo en la capital, el obispo de Santiago no tendra excusas para no residir en esa ciudad. El segundo problema era el xodo de los estudiantes santiagueros para la capital, debido a que la nica posibilidad de cursar estudios superiores y obtener grados acadmicos estaba en la universidad de La Habana; por ello, vuelve a insistir en que el Seminario de San Basilio el Magno adquiera la condicin de Universidad. La tercera y ltima dificultad era la deficiente atencin de las necesidades de los fieles, que quedara solucionada con la presencia permanente del obispo de Santiago. La divisin que propone Morell es equilibrada, est bien fundamentada y tuvo como base los resultados de su visita pastoral. Esta circunstancia le da a su proposicin, adems, el valor del conocimiento real del estado del pas y de su Iglesia. Esto es importante porque cuando se efectu la divisin de la dicesis, en 1789, se hizo de un modo arbitrario, sin un conocimiento de la situacin real del pas y, an ms, de la tradicin histrica de la Iglesia de Cuba. El asunto se agrav cuando se elev a arzobispado a Santiago de Cuba y se le coloc de sufragando al de La Habana. Los problemas ocasionados en el interior de la Iglesia, las dificultades del arzobispo para comunicarse con las autoridades de La Habana, los litigios econmicos y jurdicos se pudieron evitar de haberse llevado a cabo el proyecto racional de Morell, el cual divida la dicesis de la siguiente manera: Arzobispado de La Habana : Ciudades : La Habana, Matanzas, San Felipe y Santiago y Santa Mara del Rosario. Villa : Guanabacoa. Pueblo : Santiago de las Vegas. Curatos (19): El Cano, Guanajay, Guanacage, el

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OBRAS XXX\ XXX\ XXX\ XXX\ XXX\ Ciego, Los Pinos, Consolacin, Cacaragicara, Pinar del Rio, Guane, San Miguel, Ro Blanco, Guamacaro, Macuriges, Guamutas, Janabana, Gines, Managua, Bataban y Albares. Obispado de Santiago de Cuba : Ciudad : Santiago de Cuba. Villa : Bayamo. Pueblos : Jiguan, El Cobre, El Caney. Curatos (5): Tiguabos, Morn, Yara, las Piedras y Las Tunas. Obispado de Puerto Prncipe : Ciudad : Trinidad. Villas : Puerto Prncipe, Sancti Spritus, San Juan de los Remedios y Santa Clara. Curatos (9): Basilio, Gracias a Dios, Cubita, San Pedro, Morn, Palmarejo, Barajagua, la Palma y el Cupey.45Llama la atencin la actitud del Consejo de Indias ante el problema de la divisin del obispado de Cuba. Como ya hemos indicado, desde comienzos del siglo XVII los obispos haban decidido residir en La Habana; varios de ellos ni siquiera visitaron su catedral en Santiago de Cuba y no fueron pocos los que propusieron su traslado a la capital. Con anterioridad a la propuesta de Morell, el obispo Valds, a comienzos del siglo XVIII, tambin haba hecho una fundamentacin para la divisin de la dicesis. Ni el Consejo de Indias, ni las autoridades eclesisticas respondieron a un asunto de primordial inters para la institucin religiosa. De la propuesta de Morell, a la divisin de la dicesis nica de Cuba, pasaron ms de 25 aos. El 24 de noviembre de 1789 la antigua dicesis qued dividida en dos: una con sede en Santiago de Cuba y, la otra, con la suya en La Habana. Las diferencias de recursos y de poblacin entre las dos fue tan notable que, a partir de ese momento, se originaron numerosas fricciones entre los prelados de ambas sedes. Pero lo peor result que, la persona designada para decidir los trminos de la divisin —el posterior primer obispo de La Habana, Felipe Jos de Trespalacios y Verdeja—, nunca haba estado en Cuba y no conoca las condiciones de la mitra. Entre los numerosos desaciertos de las autoridades coloniales respecto a la Iglesia de Cuba, ste se inscribira entre los ms importantes.MORELL DE SANTA CRUZ Y LA TOMA Y OCUPACI"N DE LA HABANA POR LOS INGLESESHemos definido a Morell de Santa Cruz como la figura de ms activa participacin en los sucesos ms notables del siglo XVIII cubano. De todos ellos, el que ha pasado a la historia con mayor fuerza es el sitio, toma y ocupacin inglesa de La Habana en 1762. No hay duda de que este acontecimiento histrico ha constituido uno de los asuntos ms polmicos en el enfoque del desarrollo y evolucin de la sociedad de la Isla; al extremo, que para muchos estudiosos este hecho divide la historia de Cuba en dos po45. Ibidem.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXXI /XXXI /XXXI /XXXI /XXXI cas. En esta concepcin, los primeros pasos de la discutible modernidad cubana deben hallarse en el estrecho espacio de tiempo —once meses— que dur la ocupacin britnica. Otro enfoque, de difusin casi general en la actualidad, definira las bases del sorprendente despegue de la economa y la sociedad coloniales como un resultado de la propia evolucin de la sociedad insular y de las reformas introducidas por Carlos III y sus ministros ilustrados tras la recuperacin de la ciudad. De esta forma, el hecho histrico y sus protagonistas tendran una dimensin diferente a la que le atribuyen los que slo ven la superficie de ese ocano. Las luchas por el Caribe adquirieron especial significacin en el sigloXVIII. De la etapa anterior de empresas inconexas, cargada de aventuras y marcada por la bsqueda de un espacio perifrico a los centros colonizados por el imperio espaol, se pasa en este siglo a las grandes guerras comerciales en las cuales las potencias europeas se debaten por arrancarse unas a otras los espacios de las rutas martimas y comerciales y las principales fuentes de materias primas. La Guerra de Sucesin espaola, la Guerra de la Oreja de Jenkins y la Guerra de los Siete Aos, justificaciones aparte, dirimieron no slo la hegemona europea entre Francia e Inglaterra, sino que enfrentaron a la alianza franco espaola con la expansin colonial britnica allende los lmites de Europa. El Canad, la Luisiana y el Caribe fueron importantes centros de esta confrontacin. Los britnicos lograron desalojar a los franceses de Norteamrica; pero el conflicto en el Caribe result mucho ms complejo. El objetivo de tomar Santiago de Cuba en 1741 y de crear un enclave colonial-militar en Guantnamo fracas debido a la activa participacin de las milicias locales, a la excelente direccin del jefe militar de la plaza, Francisco Cajigal y de la Vega, y al apoyo que prest el den de la catedral, Morell de Santa Cruz. En 1756 se inici una nueva contienda entre Francia e Inglaterra, conocida como Guerra de los Siete Aos, y en la cual la actitud de Espaa, comprometida con Francia a travs del Pacto de Familia, se esperaba que se definiese del lado de Francia. De hecho, siempre result evidente que la paz entre Inglaterra y Espaa era precaria. Los pasos dados por el gobierno espaol en la dcada de los aos 50 respecto a Cuba en prevencin del conflicto con los ingleses fueron acertados. Se nombr al general que obtuvo la victoria contra los ingleses en 1741 en Guantnamo, Francisco Cajigal y de la Vega, hasta entonces gobernador de la regin oriental de Cuba, como Capitn General y Gobernador Superior Poltico de la Isla y, al morir el obispo Lazo de la Vega, se trajo de Nicaragua a Morell de Santa Cruz, que tanta experiencia tena de la defensa de Santiago, para apoyar la organizacin defensiva de Cuba con su gestin espiritual y, por supuesto, tambin material. Sin embargo, al morir el rey Fernando VI y asumir la corona Carlos III en 1759, se acometieron cambios desafortunados. El ms importante fue sus-

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OBRAS XXXII\ XXXII\ XXXII\ XXXII\ XXXII\ tituir a un general de experiencia indiana como Cajigal de la Vega, que haba probado un modo eficaz de guerra irregular y con ms de cinco lustros en la direccin de empresas administrativas y militares en la Isla, por el general Juan del Prado Portocarrero y Luna, que slo haba efectuado campaas militares en Italia durante el reinado de Carlos III en Npoles y que tena pocas nociones de las caractersticas defensivas de la ciudad de La Habana. El nombramiento de Portocarrero se efectu poco ms o menos un ao antes del ataque ingls a La Habana. En su concepcin, cuya esencia era la guerra de posiciones, subestim precisamente los elementos que le haban permitido a Cajigal obtener las victorias de Santiago de Cuba y Guantnamo. Prefiri descansar la defensa en las tropas regulares y en los oficiales del ejrcito y la marina espaoles y no en las milicias y voluntarios de la Isla. Tambin ech a un lado el apoyo que significaba la presencia del obispo Morell de Santa Cruz por sus experiencias y conocimiento de circunstancias como las que deba enfrentar. No slo esto. A Portocarrero le llegaron a molestar a tal punto los criterios de Morell de Santa Cruz que termin por no contar con l dentro de sus consejeros. Desde este ngulo, poco destacado en lo referente a las valoraciones del xito ingls en La Habana, se puede explicar la psima defensa espaola de la ciudad y la desmoralizacin que acompa a su cada. Por otra parte, debe tenerse presente que los ingleses venan preparando el ataque a La Habana con bastante antelacin. El gobierno de Pitt, centrado en golpear los puntos claves de las rutas comerciales de sus enemigos y disear la conformacin del imperio britnico, no por el nmero de kilmetros cuadrados de ste —como hacan los espaoles— sino por la importancia estratgica, comercial y productiva de cada regin por conquistar, tena a La Habana como el punto ms importante para desvertebrar la estructura comercial del imperio espaol. En consecuencia, la expedicin contra la ciudad se organiz sin escatimar recursos. Con ms de l0 000 hombres de fuerza expedicionaria, fue la mayor emprendida hasta entonces por una potencia europea fuera del Viejo Mundo. Se contaba, adems, con los seguros refuerzos de las Trece Colonias inglesas de Norteamrica. Al margen de la angustiosa victoria lograda finalmente por el Conde de Albemarle, de lo que signific el refuerzo de las Trece Colonias norteamericanas a la empresa y de los errores de la direccin militar espaola, la defensa criolla fue muy notable. Nombres como los de Jos Antonio Gmez —Pepe Antonio— y Luis de Aguiar, jefes de milicias, dejaron constancia del valor de stas contra los sitiadores.46 Lo ms destacado desde el ngulo 46. Una explicacin ms detenida del papel de las milicias habaneras durante el sitio ingls a La Habana puede verse en Torres-Cuevas, Eduardo: Cuba y la independencia de los Estados Unidos. Tambin puede estudiarse en la Historia de la Isla de Cuba, de Pedro Jos Guiteras.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXXIII /XXXIII /XXXIII /XXXIII /XXXIII que nos ocupa en este trabajo, resulta la constatacin de que Portocarrero no cont con las capacidades de Morell, ni acept sus consejos en un momento tan trascendente para la Isla. A ninguna de las juntas que se efectuaron cit al Obispo. Para colmo, una de sus primeras medidas fue ordenarle que abandonara la ciudad con todo el clero regular y secular, lo que constituy un nuevo error porque tanto Morell como parte de los sacerdotes criollos, sentan que era su patria la que estaba en peligro y, como en otras ocasiones, hubieran participado activamente tanto en elevar la moral de la resistencia como en auxilios de muy diversos tipos. El 8 de junio de ese ao parta el Obispo hacia Santiago de las Vegas, seguido por todas las comunidades religiosas de la ciudad. Una vez establecido en el lugar, distribuy a las monjas y frailes en distintas haciendas donde se pudieran mantener. Acto seguido, Morell con el cuerpo ms debilitado por los aos, pero con la misma energa que 20 aos antes en Santiago, conmin a luchar contra el enemigo y “hereje ingls” a todos los labriegos de la comarca. Los clrigos recorrieron los campos por orden suya, “excitando todos los milicianos y gente til armarse contra los invasores”.47No obstante la enconada defensa, que tuvo sus principales protagonistas en los criollos, el 13 de agosto la plaza capitul, no sin la oposicin de varios jefes de milicias. Ante el hecho consumado, y teniendo en cuenta los intereses de la Iglesia en la ciudad as como las necesidades espirituales de sus habitantes, Morell retorn a sta y no tard ms que unos pocos das en emprender contra el jefe de las fuerzas ocupantes, el Conde de Albemarle, “una de las polmicas ms desiguales y curiosas que se conservan entre los archivos”48 espaoles y cubanos. La actitud de Morell de Santa Cruz frente a los ocupantes ingleses ha ocasionado numerosos comentarios, casi obligados, en muchos historiadores que de una forma u otra tratan el tema de la toma de La Habana por los ingleses. En general se le ha tildado de empecinado. El propio historiador espaol Jacobo de la Pezuela se refiere a esta actitud de la forma siguiente: “Morell dotado de un alma inflexible e incontrastable, despreciando los peligros temporales y aspirando acaso al fin glorioso de los primeros hroes de la Iglesia Catlica, ningn medio omiti para resistir a las exigencias de Albemarle”.49Morell defendi los derechos y propiedades de su Iglesia contra las exigencias de un ejrcito conquistador que se apoy en la razn de la fuerza y en el derecho de conquista. Si bien ello marca la profunda conviccin 47. Pezuela, Jacobo de la: Diccionario geogrfico, estadstico, histrico de la isla de Cuba Imprenta del establecimiento de Mellado, Madrid, 1863-1866, t. IV, pp. 104-105. 48. Ibidem. 49. Ibidem.

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OBRAS XXXIV\ XXXIV\ XXXIV\ XXXIV\ XXXIV\ catlica de Morell, no puede pasarse por alto que tambin estaba presente el profundo sentido de la patria del criollo, de su patria, y este sentimiento prim por encima de los riesgos que poda correr ante la prepotencia del invasor. Ya Ramiro Guerra sealaba cmo en la obra de Morell se aprecia “un patriotismo local”.50 Ese patriotismo tena como fuerte ncleo ideolgico el catolicismo que daba unidad espiritual al mundo hispano frente al agresivo y piratesco incursionismo caribeo anglosajn. Para caracterizar el conflicto, nada ms ilustrativo que la informacin que brindan algunos de los documentos ms notables de la polmica. El primer enfrentamiento ocurri entre el Obispo y el teniente coronel Samuel Cleveland, comandante de la artillera britnica, debido a una carta que este ltimo le dirigi al primero y a los seores curas de La Habana. En esta misiva, de 19 de agosto de 1762, el oficial britnico exiga, con base en las “reglas y costumbres de la guerra”, que se diera cuenta de todas las campanas de “las iglesias, conventos y monasterios, como tambin de los ingenios de azcar”. El objetivo era calcular el valor del metal, importante para fines militares, y cobrar una especie de “rescate” a cambio de permitirles conservar las campanas.51Recibido el despacho, Morell se dirigi a Albemarle pidindole explicaciones sobre este procedimiento, a lo que el jefe de las fuerzas de ocupacin contest al da siguiente que, era bien conocida la costumbre en las guerras de que los comandantes de artillera recibieran una gratificacin de cualquier villa o ciudad sitiada y tomada; el teniente coronel Cleveland, le informaba Albemarle, haba reclamado aquel derecho con su anuencia.52En vista de esta respuesta, el Obispo convoc a una junta de sacerdotes para el 22 de agosto. Ese da, los reunidos acordaron que se le notificase al comandante de artillera la necesidad de saber cules eran las villas que entenda estaban dentro de los lmites de la operacin de la armada y cul sera la gratificacin que tendran que dar las iglesias por las campanas. Efectuada esta gestin por el secretario, el militar respondi que se incluan las villas de Guanabacoa y Guadalupe y, en lo referente a la gratificacin, que las iglesias propondran la cantidad que fuese equitativa. El 24 del 50. Guerra, Ramiro: Manual de Historia de Cuba. Consejo Nacional de Cultura, La Habana,1962, p. 187. 51. Valds, Antonio Jos: Op. cit. p. 110. Debe destacarse que el libro de Valds constituye una de las fuentes ms importantes acerca de este conflicto por contener un conjunto de documentos originales que el autor afirma haber tenido en su poder y que no aparecen en otras fuentes documentales. Muchos de ellos estaban en el Archivo del Obispado de La Habana y que algunos de ellos pudieron haber sido destruidos cuando el obispo Espada, por razones sanitarias, orden la destruccin de parte de ellos. 52. Ibidem. El conjunto de documentos referentes a este conflicto y que aqu citamos aparece en la Historia... de Valds, pp. 110-148.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXXV /XXXV /XXXV /XXXV /XXXV mismo mes se reuni de nuevo la junta de religiosos para establecer la cuanta de la gratificacin. Se acord que, teniendo en cuenta “las pocas rentas de las iglesias y la ruina sufrida por la guerra”, se indicara la cifra de 1 000 pesos, y se encarg la diligencia de conseguir amistosamente la aceptacin de aquella cantidad al padre Manuel Rincn, quien tena buenas relaciones con los britnicos. No obstante, los ingleses consideraron la oferta muy baja y exigieron como mnimo 30 000 pesos. En nueva junta del 28 de agosto, el Obispo recibi la siguiente carta del Conde de Albemarle escrita en castellano: “Ilustrsimo Seor: La cantidad ofrecida al oficial comandante de artillera de S. M. B. por las campanas de la ciudad, es tan despreciable, que me obliga a mostrar mi disgusto. Con que para hacer acomodacin, digo que puede V. I. para todas las iglesias entregar a dicho oficial diez mil pesos; y espero por este oficio merecer atencin. B. L. M. de V. I. su mayor servidor Albemarle. Habana 27 de agosto de 1762”.53La junta consider imposible cubrir la cantidad sealada y acord salir a recoger limosnas en el vecindario y notificar al general de su resultado el da 31 de ese mes. Morell le comunic al Conde este acuerdo. El da indicado se comprob que slo se haba reunido la suma de 103 pesos y 4 reales que, junto a los 1 000 pesos que con anterioridad se contaban y se haban ofrecido, slo alcanzaban la cifra de 1 103 pesos y 4 reales, lo cual se le comunic al general ingls advirtindole la imposibilidad de lograr una mayor cantidad. Albemarle no contest. Poco despus se present el comandante de artillera para exigir la entrega de las campanas. Se acord que ello se efectuara el da 4 de septiembre. No obstante, Morell logr, con un cierto nmero de propietarios, conseguir un prstamo equivalente a los 10 000 pesos, que le fueron entregados al oficial el da 6. Si el incidente ya haba mostrado las tensiones entre el Obispo y el militar, se trataba slo de un escarceo. Ya el 20 de agosto se haba iniciado un nuevo conflicto. El jefe militar britnico haba exigido que se entregara una iglesia de la ciudad para que en ella se practicara el culto anglicano. Morell reuni de nuevo a los sacerdotes y, con el apoyo de stos, le comunic a Albemarle que tal proposicin no estaba contenida en las capitulaciones en las que los ingleses haban prometido “conservar los usos y fueros de nuestras iglesias”. El Obispo expona que si el Conde hallaba otro fundamento para sus pretensiones, se lo comunicara para buscar una solucin. El 30 de agosto Albemarle insista en sus pretensiones en estos trminos: “Habana y agosto 30 de 1762. Muy Reverendo Lord: Deseo y pido a V. S. mande proveer para las tropas britnicas una iglesia en que celebren los divinos oficios; bien que se les seale una alternativamente con los catlicos, para tales horas maana y tarde, en que stos no usen de ella”. 53. Ibidem.

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OBRAS XXXVI\ XXXVI\ XXXVI\ XXXVI\ XXXVI\ “Insto asimismo en que se me d razn de todos los templos, conventos y monasterios de cualquier denominacin, que se hallen comprehendidos en la jurisdiccin del obispo de Cuba, como de los superiores y oficiales pblicos que les pertenezcan. Soy con gran respeto y estimacin, muy reverendo lord, de V. S. el mas obediente humilde servidor. Albemarle”. ( Sic. )54Morell, ya convencido de que los ingleses no desistiran de su propsito, dirigi una carta a Albemarle el 2 de septiembre de 1762, en la cual textualmente le expres la imposibilidad de satisfacer ese deseo “por no ser conforme las mximas de la religin catlica cuya conservacin indemne se afianza en la capitulacin y artculo sexto”. El referido artculo garantizaba: “Que la religion C. A. R. ser mantenida, y conservada en la misma conformidad que hasta aqu ha sido exercida, baxo la denominacin de S. M. C. sin ponerse el menor impedimento en todos aquellos actos pblicos, que son propios de ella, dentro y fuera de los templos, los cuales, y las festividades, que en ellos se solemnizan, se guardar la veneracin que hasta ahora han gozado; y todos los eclesisticos, conventos, monasterios, hospitales, comunidades, universidades y colegios, permanecern en el libre goce de sus fueros, derechos, y privilegios con el de sus bienes y rentas, as muebles, como races, segn que hasta aqu lo han obtenido”.55En cuanto a la solicitud de Albemarle para que se le informase de los templos, conventos y monasterios que pertenecan al obispado de Cuba, Morell se mostr intransigente. En su respuesta insisti en que los trminos de las capitulaciones no lo obligaban a brindar esa informacin y en el hecho de que la mayor parte de la Isla se encontraba bajo la soberana de Su Majestad Catlica, por lo que nunca podra satisfacer los requerimientos de Albemarle “sin cometer gravsimo atentado, y sujetndome una reprehensin muy severa” del gobierno espaol.56La posicin de Morell colm la copa del jefe militar ingls. Le hizo saber al Obispo que ninguno de los aspectos de su carta satisfacan su solicitud; que no haba firmado con la Iglesia ningn acuerdo —en realidad el articulado de las capitulaciones s se refera de manera suficientemente explcita al statu de la Iglesia—; que ningn acuerdo poda impedir que los vasallos de su Majestad Britnica quedaran excluidos de su culto; y que, por esas razones, si el Obispo “no me assigna una Yglesia, tomar la que mejor me pareciere, y sirvase de acordar que todos los empleos y dignidades Eclesisticos han de recibir mi aprobacin, y tambin ser mejor cumplir con lo que pide que cansarse con escribir Epstolas tan largas”. ( Sic .)57 54. Ibidem. 55. Ibidem. 56. Ibidem. 57. Ibidem.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXXVII /XXXVII /XXXVII /XXXVII /XXXVII Morell, previa consulta con los sacerdotes de la ciudad, le contest al Conde que, puesto que estaba resuelto a elegir la iglesia que mejor le pareciere, pues lo hiciese para entonces l ordenar desocuparla. Albemarle, ni corto ni perezoso, eligi la de San Francisco, que poda considerarse entre las mejores —si no la mejor— de la ciudad. El vicario provincial de los franciscanos, Andrs Menndez, ante el giro que tomaban los acontecimientos, decidi prudentemente desalojarla. Pero nuevas exigencias complicaron, an ms, el panorama de las relaciones con el ocupante. El 25 de septiembre Albemarle envi una nueva carta en la que insista en la entrega de la lista de todos los beneficios del obispado de Cuba. Saba que en este asunto Morell no cedera, por los argumentos que ya le haba expuesto. Adems, Albemarle aseguraba que en el colegio de los jesuitas se encontraba un oficial ingls despedido de su ejrcito y aprovechaba para tachar de mala reputacin a la Compaa de Jess, amenazando con tomar cualquier medida que en su momento creyese oportuna contra el colegio. Morell respondi que ya haba dado sus razones para no cumplir lo exigido por el oficial britnico; en lo referente a los jesuitas, le afirm que todo era falso, porque en ese colegio no se podan admitir personas sin autorizacin del provincial que resida en Mxico. La actitud de Albemarle se torn abiertamente provocativa. El 22 de octubre insisti de nuevo en que Morell le diese una lista de las rdenes, beneficios y propiedades del obispado as como haca saber que l era el juez competente para ratificar los nombramientos del Obispo. Morell contest negndole esos privilegios al jefe militar. Pero Albemarle an consider que tena nuevas demandas que hacerle, sin perder de vista la que ya haba efectuado.58 Ahora exigi un supuesto derecho de conquistador que esperaba que la Iglesia le ofreciese: “Ilustrisimo Seor: Mucho siento el hallarme con la necesidad de recordar U. Y. de lo que debe aver pensado das ha. A saver. Un presente de la Yglesia a el General de un Exrcito conquistador: lo menos que U. Y. puede pensar a ofrecer por este donativo es Cien mil pesos. Mis deseos es a vivir en mucha concordia con U. Y. y la Yglesia, lo cual he manifestado en cada ocasin hasta aora. Espero el no tener motivos para desviar de mis inclinaciones por descuido alguno de su parte. Dios guarde U. Y. Habana octubre y 19 de 1762. B. L. M. de U. Y. Albemarle”. ( Sic .)59 58. Resulta interesante destacar aqu un hecho que ha pasado inadvertido para los que juzgan la actitud de Morell. El obispado de Cuba no tena su sede en La Habana, sino en Santiago de Cuba. Morell era obispo de Santiago y La Habana era slo parte de su obispado. Por esta razn, si Santiago estaba en manos de las autoridades espaolas, era a stas a las que deba rendir cuentas. A Albemarle slo poda darle razn de lo que ocurra en La Habana pero el Conde pretenda fiscalizar a todo el obispado y ello era, desde todo punto de vista, imposible de aceptar por Morell. 59. Valds, Antonio Jos: Op. cit., pp. 110-148.

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OBRAS XXXVIII\ XXXVIII\ XXXVIII\ XXXVIII\ XXXVIII\LA EXPULSI"N DEL OBISPOMorell y la junta de religiosos consideraron imposible pagar el donativo exigido por Albemarle, y as se lo hicieron saber el 21 de octubre. Poco despus el jefe britnico volvi a la carga, reiter sus pretensiones, pero ahora amenaz abiertamente a Morell con represalias, advirtiendo que si no satisfaca sus reclamos, “yo habr de declarar pblicamente V. I. por violador (...) Si V. I. voluntariamente la viola, es preciso que sufra sus consecuencias. Mi tiempo es demasiado precioso para entrar en disputas de papeles con V. I. sobre menudencias, y asi no puedo responder los dems asuntos de su muy larga y tediosa carta. Ni quiero tampoco deferir abogados asuntos que puedo terminar por mi propia autoridad”. ( Sic .)60En su respuesta, el Obispo —2 de noviembre— reafirm sus posiciones anteriores. En ella inform adems su decisin de comunicar a las cortes britnica y espaola el conflicto, para que entre ambas se dirimiese. Esta fue la gota que colm la copa de la paciencia del conquistador. Albemarle era un hombre decidido a levantar su fortuna personal con la operacin militar de Cuba. De la forma en que l y sus ms cercanos colaboradores saquearon, exigieron, robaron y obligaron a donarles gruesas sumas de dinero a las instituciones y personalidades habaneras, surgi la importante fortuna de la que goz esa casa nobiliaria britnica. Es un buen ejemplo del saqueo de Amrica y del destino que tuvo esa riqueza, y valga el caso porque fue precisamente contra la institucin religiosa, aunque en modo alguno esta fue la nica vctima de la rapia.61Enfrentada abiertamente su autoridad, Albemarle decidi expulsar al Obispo de la Isla. Elabor el texto de la disposicin, lo hizo pblico pegndolo en las paredes de las casa habaneras. Se trata de un interesante documento histrico que vale la pena reproducir de modo ntegro: “POR SU EXCELENCIA JORGE, CONDE DE ALBEMARLE, VIZCONDE BURY, BAR"N DE ASHFORD, UNO DEL MAS HONORABLE CONSEJO PRIVADO DE SU MAGESTAD, CAPITAN, CUSTODIADOR, Y GOBERNADOR DE LA ISLA DE JERSEY, CORONEL DEL REGIMIENTO PROPIO DEL REY, COMANDANTE EN GEFE DE LOS EXERCITOS DE SU MAGESTAD, CAPITAN GENERAL, Y GOBERNADOR DE LA ISLA DE CUBA. ”Por cuanto, en el artculo sptimo de la capitulacin, no se ha de hacer promocin alguna en la iglesia sin la aprobacin, y consentimiento del gobernador; su excelencia el seor conde de Albemarle, habiendo en varias ocasiones demandado al seor obispo una lista de los eclesisticos en su 60. Ibidem. 61. Thomas, Hugh: Cuba. La lucha por la libertad, Debate, Barcelona, 2004, pp. 27-33.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XXXIX /XXXIX /XXXIX /XXXIX /XXXIX dicesis, fin de que su excelencia se haga capaz de juzgar el mrito de tales personas, que se recomienden por los preferimientos. ”Y por cuanto, el seor obispo de una manera no muy respetable, siempre ha negado el cumplir con la dicha demanda de su excelencia, y en una carta del da dos del presente, no slo ha negado absolutamente el enviarle la lista demandada, pero amenazndole que dara la queja las cortes de la Gran Bretaa, y Espaa de la irregularidad de la demanda, como brecha de la capitulacin, hizo mencin en la misma carta de mbas cortes, y de mbos reyes soberanos respectivos, con un modo muy sedicioso, olvidndose el ser solamente sujeto la Gran Bretaa, y considerndose sujeto su magestad catlica no obstante la capitulacin. ”Por tanto, su excelencia el conde de Albemarle consider que es absolutamente necesario, que el seor obispo sea mudado de esta isla, y enviarle la Florida en uno de los navos de guerra de su magestad, fin de que la tranquilidad se preserve en esta ciudad, y que la armona, y buenas correspondencias se mantengan entre los sbditos antiguos y modernos de su magestad, lo cual el seor obispo en una manera tan flagrante ha procurado interrumpir. ”Su excelencia con gran repugnancia se hall obligado usar, para este acto de autoridad, de el poder con que est vestido, no solamente por la conquista, sino tambin por el artculo undcimo de la capitulacin pero no obstante los procederes tan irregulares de el seor obispo, su excelencia se determina continuar su proteccin la iglesia, y preservar sus miembros en todos sus derechos y privilegios, como estipulado por los artculos de la capitulacin, aunque estos artculos no han sido rigurosamente cumplidos por parte de algunos magistrados dentro del distrito, y jurisdiccin de esta ciudad de la Habana firmado, Albemarle. Habana en 3 de noviembre de 1762. Por mandado de su excelencia. Firmado J. Hale. Secretario”.62El mismo da 3 de noviembre, y aun antes de que el mandato fuese colocado en las paredes de la ciudad, Albemarle haba hecho secuestrar al Obispo. Segn la descripcin de un testigo presencial: “Como las 6 de la maana, cercada su casa y subiendo un oficial con algunos granaderos lo bajaron cargado en su silla hasta la puerta, sin dejarle aun acabar de desayunarse ni tomar ms que su anillo y un crucifijo. De all le condujeron bordo de una fragata que sali la tarde para la Florida. V. R. puede penetrar fondo cual sera la consternacin de esta ciudad al divulgarse tan infausta noticia”.63 62. Roig de Leuchsenring, Emilio: La dominacin inglesa en La Habana. Libro de Cabildos 1762 1763, La Habana, 1929, p. 51. 63. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, La Habana, febrero de 1842, t. XIII, p. 289.

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OBRAS XL\ XL\ XL\ XL\ XL\ El propio cabildo habanero se reuni ese da para suplicar al jefe militar que no ejecutase semejante orden. Uno de los miembros del cuerpo encargado de la gestin fue el tambin historiador Jos Martn Flix de Arrate. Con anterioridad, hemos llamado la atencin sobre el hecho de que la actitud asumida por Morell en este conflicto sirvi para que algunos historiadores le atribuyeran un carcter “violento e impulsivo”, como afirma Emilio Roig de Leuchsenring. Es evidente que en este caso el destacado historiador cubano se dej influir por las sugerencias implcitas en la obra de Jacobo de la Pezuela. El propio Roig de Leuchsenring, ms adelante, considera justo reconocer “cuanto tiene de cvica, resuelta y valiente la actitud que adopt el Obispo frente a los que consideraba enemigos de su patria y su religin, no doblegndose ni ante su poder ni su fuerza, y manteniendo inquebrantablemente, sin vacilaciones ni temores y an a riesgo de su vida, sus principios patriticos y religiosos, actitud sta que s debe causar extraeza en nuestros das, por lo inslito que resultan estos gestos de independencia y entereza de carcter, firmeza en el mantenimiento de principios y valor cvico, ante arbitrariedades e imposiciones tirnicas y despticas de gobernantes y autoridades”.64El desarrollo del conflicto hace evidente que Albemarle fue aumentando sus exigencias, sobre todo las monetarias, con la abierta pretensin de llevar al Obispo a un punto en el cual no slo pudiese dar un paso en falso, sino que se viese sin alternativas; ello le daba la posibilidad de actuar, como lo hizo, expulsndolo de su dicesis. Albemarle tuvo, incluso, el cuidado de que el Obispo no fuese a la parte de la Isla no ocupada por los ingleses sino a la inhspita pennsula floridana. Prefiri alejarlo de la Isla —sin convertirlo en mrtir— antes que dejar en ella un contrario influyente y obstinado. Por otra parte, Morell no era slo obispo de la zona ocupada por los ingleses, sino de toda la Isla que en su mayor parte segua bajo la soberana espaola. Incluso su catedral no estaba en La Habana, sino en Santiago de Cuba. No poda, sin cometer acto de traicin, someterse slo a los dictados de Albemarle. El 3 de noviembre de 1762 Morell parti del puerto de La Habana en el barco de vela en que los ingleses le montaron para el puerto de la Colonia, al que lleg el 18 de ese mes. El 4 de diciembre lo trasladaron a otra embarcacin que parti el da 5 para San Agustn de la Florida. Cuatro das despus arribaba a este poblado, donde residi hasta el 11 de abril del ao siguiente en que, ya firmado el tratado de Pars que pona fin a la guerra —10 de febrero de 1763— y mediante el cual Espaa traspasaba la Florida a Inglaterra a cambio de la restitucin de su soberana en La Habana, inici el viaje de regreso a Cuba. Los vientos contrarios y otras dificultades demoraron su arribo a la Isla hasta el 3 de mayo de ese ao. 64. Roig de Leuchsenring, Emilio: Op. cit.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XLI /XLI /XLI /XLI /XLI An estaban las tropas inglesas en la ciudad pero ya no las comandaba Albemarle, sino su hermano sir William Keppel, quien haba accedido al pedido del provisor de la Iglesia, del cabildo y de las dems instituciones y personalidades habaneras para que permitiese el regreso del Obispo. Sin duda, la actitud del ingls obedeci al hecho de que ya sus tropas se disponan a abandonar la ciudad.MORELL: CRTICO DE LA SOCIEDADEl retorno de Morell a La Habana provoc una de las mayores manifestaciones de jbilo que brind la ciudad en el siglo XVIII. Lanzadas al vuelo las campanas y colmadas las calles por la poblacin, que no ocultaba su alegra por el retorno del Obispo y la prxima partida de las tropas extranjeras, Morell se vio agasajado por todos los presentes. Estos actos concluyeron en una sesin extraordinaria del cabildo de la ciudad que le hizo constar al Obispo su gratitud y placer por tenerlo de nuevo en La Habana.65De su estancia en la Florida se sabe que hizo todo lo posible por ayudar a la escasa poblacin con que entonces contaba la pennsula, que ascenda slo a 3 000 personas. Y, siempre preocupado por los adelantos de Cuba, trajo consigo a La Habana colmenas de abejas de Castilla, iniciando as un ramo novedoso en la economa cubana. Ante el hecho de que la pennsula de la Florida pasaba a la dominacin britnica, flet dos embarcaciones para traer a Cuba un centenar de vecinos y los pocos religiosos espaoles que all se encontraban “para que luego no sirvieran de irrision los herejes”. ( Sic .)66El 6 de julio de 1763 los ingleses entregaban la ciudad de La Habana al nuevo gobernador superior poltico de Su Majestad el Rey de las Espaas, Ambrosio de Funes y Villalpando, conde de Ricla. Morell vio partir a los invasores y con el resto de la ciudad particip en los festejos, repicando al vuelo las campanas de la ciudad. Una nueva etapa se iniciaba en la historia de Cuba. El desastre poltico y militar de 1762 provoc en la Corona espaola una profunda reaccin.67 La nueva poltica y los cambios ocurridos en Cuba a partir de 1763 llegaban en el ocaso de la vida de este ilustre prelado. Morell era la personificacin de toda una poca en la historia de Cuba, de 65. Archivo del Museo de la Ciudad de La Habana. Actas Capitulares del Ayuntamiento de La Habana (originales), 3 de noviembre de 1762. 66. Pezuela, Jacobo de la: Historia de la isla de Cuba, Carlos Baillo-Baillire, Madrid, 1868-1878, t. II, pp. 567-568. 67. En el trabajo Cuba y la independencia de los Estados Unidos se explica con ms detalle la formacin del grupo oligrquico, las medidas y la proyeccin global de la administracin colonial espaola vinculada con Aranda a este respecto.

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OBRAS XLII\ XLII\ XLII\ XLII\ XLII\ sus hombres y mujeres, de sus sueos y frustraciones; el intenso mundo de ingenios y esclavos que caracterizara a los nuevos tiempos le resultaba, en sus dinmicas y en sus mentalidades, ajeno. Para entonces Morell de Santa Cruz era ya un hombre de avanzada edad que fue testigo, desde la relativa tranquilidad del mundo del criollo, de la irrupcin violenta del mercantilismo de la segunda mitad del sigloXVIII y de los atisbos de una modernidad en la cual la Razn no slo era un paradigma terico, sino tambin el medio para hacer ms racional la explotacin de unos hombres por otros.68 Si bien el Obispo propone en esta poca la divisin de la dicesis de Cuba —a la cual ya nos hemos referido—, que se avena perfectamente a las propuestas militares del general Alejandro O’Reilly en cuanto a la organizacin militar de la Isla, y con lo cual se mostraba a la altura de las circunstancias, su crtica a la nueva sociedad dejaba claro que no era compatible con los elementos de corrupcin y relajamiento moral que se introducan paralelamente. An hoy resulta interesante la lectura de un documento fechado el 5 de julio de 1766, en el cual contina presente la dualidad histrica que manifiesta la sociedad cubana entre sus fuerzas centrfugas y sus fuerzas disolventes o centrpetas. En l Morell expresa: “La funesta irrupcin de los ingleses que padecimos en el ao de 62, con ser as que se ven todava las manchas de la sangre derramada, y se mantienen abiertas las llagas hechas en el corazn de este pblico; con todo no se encuentran en l seales algunas de su reforma. Podr ser que los vicios decretasen alguna suspensin de armas al tiempo que los viciosos las tenan en la mano para disputar su vida y su fortuna. Pero no es as; que ste fue un breve parntesis, que parece sirvi ms bien de reposo a una maldad ya cansada, para volver mpetu a sus antiguos desrdenes (...) La pompa, el lujo, las galas y dems superfluidades del adorno exterior, se mantienen en todo su punto, an cuando desangrados los caudales, apenas pueden ministrar lo necesario. Con el pretexto de moda, se canonizan todas las profanidades de los trages, de suerte que ya no se sabe qu decencia Christiana es sta en que va cabiendo cuanto la vanidad inventa de telas, 68.La influencia que ejercieron los primeros historiadores del siglo XVIII —Morell de Santa Cruz y Arrate fundamentalmente— sobre la generacin de los primeros ilustrados cubanos, en particular en el hecho de que esta generacin tuviese un sentido histrico de su presente, un enraizado amor patritico —entendiendo por tal el sentimiento afectivo al terruo— estn tratados en el trabajo “Los reformismos cubanos: de Arango y Parreo a Pozos Dulces” (Torres-Cuevas, Eduardo. Ramn de la Sagra y Cuba. Actas del Congreso celebrado en Pars. Enero 1992, vol. I Edicis Do Castro, Sada, a Corua, 1992, pp. 37-60) en el que se fundamentan las etapas de formacin de la Ilustracin cubana. Fue quizs en esta transmisin cultural en la que Morell de Santa Cruz tuvo una mayor trascendencia dentro de la cultura cubana y no se pase por alto que la propia historia escrita por Arrate tuvo como uno de sus pilares la consulta de la de Morell, aunque despojndola de su sentido popular.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XLIII /XLIII /XLIII /XLIII /XLIII alhajas, colgaduras, carrozas, etc. Y lo ms lamentable es que no slo los ricos visten prpura y comen esplndidamente, como el del Evangelio, sino que los empeados, los quebrados y an los pobres tienen a menos valer, que otro les aventaje en el brillo del hbito y la simetra de las mesas. ”El espritu de disensin que engendra los litigios, las rias, y los adios, de que abunda esta ciudad, tan lexos est de enflaquecerse que ms bien se ha recrudecido, y saca la cabeza triumphante, en medio de tantos males que nos cercan. Todos los das se ven nacer nuevos pleitos, y levantarse facciones dentro de las familias hasta armarse los hijos contra los padres, romperse los lazos de la fraternidad, y afloxarse los del Santo Matrimonio, abusando, para todo esto de las acciones y derechos que nos conceden las leyes santas, para reprimir los verdaderos desrdenes, y redimirse los inocentes de las opresiones de la injusticia.” A continuacin, Morell coloca el prrafo que ya hemos reproducido en el cual seala que el poderoso “chupa la sangre del pobre, se engrossa con el sudor de su frente, se hace fuerte con sus jornales, falta la fe de los contratos, extuerce unas usuras desmedidas, y nada perdona por apagar una infame sed de oro” para continuar de la siguiente forma: “Los pobres acosados de semejantes tiranas, se entregan al ocio, y no trabajan, si no es en vencer sus necesidades con los hurtos, las rapias, contemplaciones criminales y juramentos falsos; y en vez de acudir a Dios por el socorro, le hazen insensibles a sus clamores por la impaciencia con que los levantan y la impunidad del corazn de donde salen. De la incontinencia no hay que decir sino que parece que se han franqueado las puertas a la dissolucin, y que se ha rompido de una vez aquella barrera, que tienen levantada entre los dos sexos las leyes naturales del pudor, las civiles de la honra, y las divinas de la honestidad. El galanteo, el cortejo, las conversaciones amorosas del estrado, los bailes, de manejo ms inmediato y bullicioso, estn admitidos con unos rasgos de marcialidad, poltica y buena crianza; y lo peor es, que a vuelta de estos desenfadados, lo tienen para condenar la compostura, el recato y la modestia, con unos golpes broncos de gente, que resiste la cultura, cortesa y civilidad”.69El cuadro de las costumbres y hbitos de la poca que Morell reproduce, si bien tena cierta continuidad con los problemas que histricamente haba presentado la sociedad insular, con el desarrollo de hbitos y costumbres librrimas, ahora tena un marcado carcter laico, a lo que se unan las nuevas influencias del momento. Morell contemplaba, al acercarse al perodo final de su vida, que la sociedad criolla tomaba rumbos muy diferentes a los que l haba esperado. En particular, la destruccin de la sociedad criolla preplantacionista implic la explotacin intensiva y masiva de una masa de esclavos importados y, de forma indirecta, la explotacin y despojo de los campesinos. No obstante, an tendra que ser par69. Saco, Jos Antonio: Coleccin de papeles..., t. II, pp. 398-400.

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OBRAS XLIV\ XLIV\ XLIV\ XLIV\ XLIV\ tcipe, desde su cama de enfermo, de otros importantes acontecimientos del siglo XVIII cubano. El primero de ellos fue el terremoto que sacudi a Santiago de Cuba y otras ciudades orientales en 1766. El 11 de junio de ese ao, a las once y “ms de tres cuartos de hora” de la noche, ocurri el primer temblor de tierra de fuerte intensidad y que dur ms de un minuto; el resto de la noche se sintieron ms de treinta pequeos temblores y sobre las cuatro de la maana se produjo otra fuerte sacudida que ech a tierra o da seriamente muchas de las casas y edificaciones que haban quedado “movidas o fuera de plomo” desde el primero de los movimientos telricos. El nmero de muertos no se pudo precisar. Fueron muchos los heridos, las iglesias que quedaron en pie amenazaban ruina y hasta en el propio castillo del Morro quedaron cuarteados sus muros. Este terremoto tambin tuvo efectos en otras ciudades orientales. El Obispo, al tener noticias de los sucesos, situ todos los recursos posibles para la reconstruccin de la catedral y de otros templos como los de Santa Luca y el Carmen. Otro suceso notable, ocurrido en tiempos de Morell de Santa Cruz y que tuvo consecuencias culturales en el mbito cubano de finales del sigloXVIII y principios del XIX, lo constituy la expulsin de los jesuitas por orden del rey Carlos III.LA EXPULSI"N DE LOS JESUITASEl 27 de enero de 1767, la Corona espaola tom la decisin de desterrar a los miembros de la Compaa de Jess de todas las posesiones y partes de su imperio. Un mes despus se emitan el real decreto y los documentos que describan la forma de ejecutar el plan de expulsin. La operacin que deba ser llevada a cabo era de tal envergadura y sus consecuencias tan preocupantes que se orden que todo fuese mantenido en secreto, e, incluso, que no fueran abiertos los documentos por quienes tenan que cumplir la orden sino hasta el da 2 de abril. Las acciones deban ser ejecutadas ese da o, a ms tardar, al amanecer del siguiente. El objetivo de todo ello parece estar en el deseo de que se realizase simultneamente en todo el imperio, pero se sabe que en algunos casos se comenz a efectuar anticipadamente desde el 31 de marzo. Los pliegos sellados que contenan todo lo relativo a la expulsin de los jesuitas llegaron a La Habana el 14 de mayo de 1767. Se trataba de tres pliegos que fueron recibidos por Jos Antonio Armona, por entonces administrador del correo martimo que para Amrica tena su centro en La Habana, y deban ser entregados al gobernador Antonio Mara de Bucarelly y Ursa. Adems, Armona, por su cargo, fue el responsable de enviar, en los das siguientes, 17 mensajeros que deban cubrir todas las posesiones espaolas en Amrica para entregar los pliegos sellados y la orden secreta.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XLV /XLV /XLV /XLV /XLV De los sucesos ocurridos en Cuba se tiene un relato vvido y bastante exacto, por contarse con las memorias del propio Armona.70 Segn ste, ya antes de desarrollarse los acontecimientos, se sospechaba cul era el contenido de los pliegos secretos, los cuales fueron abiertos por Bucarelly el 14 de junio. En su reciente libro Los jesuitas en Cuba hasta 1767, el autor Pedro M. Pruna afirma haber encontrado documentos que demuestran que, siguiendo las orientaciones del Conde de Aranda de 1 de marzo, ya el 18 de junio el gobernador “dispuso el traslado a La Habana de los jesuitas de Puerto Prncipe”. Para lo relativo a las operaciones necesarias para la expulsin de los miembros de la Compaa, Bucarelly cre una comisin especial de cuatro miembros: el teniente del rey Pascual Cisneros, el brigadier Silvestre Abarca, el coronel de ingenieros Agustn Crame y el propio cronista de los hechos, Jos Antonio Armona. La operacin fue llevada a cabo como una accin militar. El da 14, Bucarelly orden que fueran puestas sobre las armas todas las fuerzas existentes en la plaza. En particular, le orden al comandante del castillo del Morro que cargara su artillera y la colocara en condiciones de disparar contra el colegio de los jesuitas. A las diez de la noche se retir de las calles a todas las personas que normalmente circulaban por ellas e, inmediatamente, fue rodeado el local de la Compaa por las tropas del cuartel de dragones. A las doce y treinta de la madrugada del da 15, Bucarelly, respaldado por las tropas del regimiento de Lisboa y acompaado de su coronel Domingo Salcedo, del estado mayor de este y de un grupo de funcionarios, toc a la puerta del establecimiento. Despus de despertar a toda la comunidad, y reunidos sus miembros en el saln rectoral, ley la real orden firmada por Carlos III de expulsin de los miembros de la Compaa de Jess de todos sus reinos y posesiones. Posteriormente se hizo el inventario de las propiedades de la Compaa. Por ltimo, despus de 36 horas de espera, fueron trasladados los jesuitas a la nave que los llevara a Espaa, la cual se hizo a la mar al amanecer del da 17. Los nombres de los jesuitas expulsados de La Habana eran: Andrs Prudencio Fuente —rector—, Juan Roset, Thomas Butler, Juan Antonio Araoz, Miguel Ruiz, Hilario Palacios, Lorenzo Echave, Bartolom Caas, Jos Romero, Simn Larrazbal, Jos Gregorio Coso, el escolar Joaqun Zayas y el coadjutor Juan Frankenhieser.71 70. Armona y Murga, Jos Antonio: “Noticias privadas de cosas tiles para mis hijos. Recuerdos histricos de mi carrera ministerial en Espaa y Amrica” en Anales y Memorias de la Real Junta de Fomento y de la Real Sociedad Econmica, La Habana, 1859, t. IV, pp. 92 193. Armona lleg a Cuba como parte de los funcionarios espaoles de la Restauracin, y contrajo matrimonio con la hija del marqus del Real Socorro, el poderoso Jos Veita y Rentera. Estas memorias las escribi en 1787, ya estando de regreso en Espaa. 71.Pruna Goodgall, Pedro M.: Los jesuitas en Cuba hasta 1767, Ed. de Ciencias Sociales, La Habana, 1991.

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OBRAS XLVI\ XLVI\ XLVI\ XLVI\ XLVI\ A pesar de que los relatos de Armona, Pezuela, Bachiller, Egaa y otros presentan los acontecimientos de forma armnica y sin conflictos; otros datos apuntan a la necesidad de profundizar en las verdaderas relaciones de los jesuitas habaneros y de sus actividades. Por ejemplo, el hecho de que el Capitn General le ordenara a Armona —lo que ste no refleja en sus memorias— que decomisara toda la correspondencia de los jesuitas —tanto la escrita por ellos como la dirigida a ellos— muestra que exista una inquietud que no trasciende en los documentos conocidos. Por otra parte, Armona afirma, cosa repetida en la historiografa tradicional, que fueron los jesuitas habaneros los primeros de Amrica que llegaron a Espaa. No obstante, no todos los jesuitas de La Habana salieron de la ciudad al mismo tiempo; en la lista de los que embarcaron el 17 de junio, haba tres ausencias: la de Francisco de Villaurrutia, que se encontraba en Bayamo y era natural de Cuba, la de Pedro Palacios, que resida en Santiago de Cuba, a pesar de estar en la lista de los jesuitas de La Habana, y la del coadjutor Juan Coveaga, que administraba el latifundio de Puercos Gordos. Aunque los dos primeros fueron embarcados el da 24 de junio, del tercero no hay noticias. Tampoco est aclarado que el procurador, Hilario Palacios, saliera el da 17. En cuanto a los jesuitas de Puerto Prncipe, se sabe que llegaron a La Habana el 27 de junio y partieron para Espaa el 6 de julio. Pero de nuevo la lista result incompleta pues en ella faltaba Joaqun Munave, quien fue embarcado posteriormente. Otros hechos tambin despiertan la curiosidad: los jesuitas no parecen haber sido sorprendidos por la orden de detencin, pues algunas damas de la ciudad trataron de comunicarles lo que iba a acontecer y, aunque Armona afirma que fueron interceptadas estas comunicaciones, no es excluyente que algunas les hayan llegado. Otro elemento es que al padre Thomas Butler, cuando se le trasladaba al muelle, se le acerc un encapuchado, lo que motiv un breve encuentro de armas.72La expulsin de los jesuitas de Amrica convirti a La Habana en el centro de operaciones de sta. Por ella pasaron unos 1 500 miembros de la Compaa. Muchos se mantuvieron en los barcos que los transportaban; otros fueron recluidos en el “depsito de Regla”, que no era ms que una casa del Marqus de la Real Proclamacin, custodiada por una parte del Regimiento de Infantera de Lisboa, bajo el mando del capitn Jos de la Cuesta. Una parte de los expulsados, los llegados por Bataban, eran albergados en Bejucal, donde la Marquesa de San Felipe y Santiago les permiti residir en los mejores aposentos de su famoso palacio. La operacin debi ser costossima, pues slo en el mantenimiento y transporte de los jesuitas que se encontraban en Regla se gastaron 87 950 pesos fuertes. Muchos de ellos murieron o enfermaron gravemente como consecuencia 72. Ibidem. pp. 7379.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XLVII /XLVII /XLVII /XLVII /XLVII de las dificultades del proceso, como es el caso de Jos A. Cepeda, ex rector del Colegio de Guatemala, quien falleci en el hospital de Beln, que haba sido designado para atender a los enfermos. Hubo incluso casos de suicidio, como el del sacerdote Francisco Morales, quien se ahorc en una de las salas del depsito de Regla. Si bien la operacin de expulsin de los jesuitas de Cuba se hizo en poco tiempo, consta que la de los de la Amrica continental dur por lo menos dos aos, pues an en mayo de 1769 continuaban llegando al puerto de La Habana los expulsados. Ello provoc una serie de incidentes en la Isla. Algunos trataban de escapar a la orden de expulsin. En 1768, siete jesuitas refugiados en el convento de Beln fueron citados para la expulsin y uno de ellos, Mateo Carmona, desapareci y se mantuvo oculto hasta agosto de 1770, entregndose al juez eclesistico de Sancti Spritus. Y consta que otro miembro de la Compaa, Isidro Jos Hernndez, “no slo logr escapar, sino que cambi su nombre y cas con una Brbara Anselmo de Ortega”, que aparece en los documentos como esclava del licenciado Andrs Vicente de Ferragut. En el perodo de 1720 a 1767, que es en el cual actu la Compaa en Cuba, sta logr reunir una de las ms importantes fortunas del pas. En el momento de su expulsin, sus propiedades, rentas, patrimonios y otros bienes eran los siguientes: Propiedades de los jesuitas de La Habana y su valor (en pesos fuertes) Pesos Bienes pertenecientes al colegio fuertesRealesMaravedes Ingenio San Ignacio de Ro Blanco 166 4204— Casas frente a la Parroquial Mayor15 7764— Casa no 97 en la calle Aguacate4 2033— Casa no 66 en la calle de la Luz1 0963— Estancia de labor inmediata a San Lzaro2 908—— Idem en la loma de San Antonio2 023322 2/3La de Pedroso en Jess del Monte1 98364 62 caballeras de tierra en Sibanimar14 714—— 9 haciendas de criar ganado96 714928 1/3Para fbrica de la Iglesia Ingenio Nuestra Seora de Aranzazu63 3904— Para becas en el Seminario Ingenio San Juan Bautista, de Poveda82 51113 2 haciendas de criar ganado12 7111— Total 466 509—7

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OBRAS XLVIII\ XLVIII\ XLVIII\ XLVIII\ XLVIII\ Propiedades de los jesuitas en Puerto Prncipe 1-Un colgadizo 2-Hato Arriba (con dos sitios: Baos y San Pedro) 3-Hato de San Pedro (con un sitio: El Alazn) 4-Dos estancias agrcolas o de labor (Yaguas y Cahovillas), dentro de un hato llamado Muoz perteneciente a otro dueo. Fuente : Pruna Goodgall, Pedro M., Los jesuitas en Cuba hasta 1767. La Habana, Ed. de Ciencias Sociales, 1991, pp. 38-39 y 46. De este conjunto de bienes, la orden devengaba importantes rentas anuales. En La Habana, el aporte de las tres estancias de labor era de 395 pesos, y el de las casas de 954 —de ellas, las contiguas a la Parroquial Mayor reportaban 762 pesos—. A ello hay que sumar 2 850 pesos y 3 reales provenientes de las nueve haciendas ganaderas, lo que hace un total de 4 199 pesos y 3 reales. Adems, el Colegio otorgaba emprstitos que, en 1767, aportaban rditos de 1 167 pesos y 2 reales al ao. No se conocen, sin embargo, los ingresos provenientes de la venta de reses y de azcar, que deben haber sido superiores a los obtenidos por rentas. En Puerto Prncipe, el total de las rentas producidas en 1768 por los bienes que posean los jesuitas antes de su expulsin fue de 824 pesos y 5 1/2 reales. En lo referido a la esclavitud, Pedro M. Pruna ofrece los siguientes datos: “Aunque no eran los jesuitas los nicos religiosos que posean esclavos en La Habana del siglo XVIII, es posible, sin embargo, que tuvieran el mayor nmero de stos. Las dems rdenes estaban relacionadas ms bien con la produccin de tabaco, cultivo donde la mano de obra esclava era muy poca; mientras, los ignacianos, al poseer tres ingenios, tenan una cantidad notable de trabajadores negros esclavizados. Estos eran, en total, 330 hombres y 66 mujeres adems de 27 nios. De estas 423 personas, 327 laboraban en los ingenios. En esta ltima cifra se incluyen 27 fugitivos que, al parecer, escaparon de las propiedades de la Compaa cuando sta fue expulsada de Cuba y fueron recapturados ms tarde. Debe tomarse en cuenta que en las cercanas de las dos mayores propiedades de la Orden el ingenio San Ignacio y el latifundio de Puercos Gordos El Salado posiblemente existieran palenques en aquella poca”.73Un asunto particularmente importante es que el Rey orden que los bienes de los jesuitas pasasen a la administracin del obispado cubano, lo cual signific un notable fortalecimiento econmico para la jerarqua eclesistica y para del clero secular. Por ello, el destino final de la Parroquial Mayor fue la esplndida iglesia dejada por la Compaa. Al crearse el obispado de La Habana, el 24 de noviembre de 1789, se convirti en su catedral. Por su parte, el recinto del Colegio San Jos de los ignacianos ser la sede 73. Ibidem., p. 45.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /XLIX /XLIX /XLIX /XLIX /XLIX del Real y Conciliar Colegio Seminario de San Carlos y San Ambrosio de La Habana, cuya creacin orden el rey Carlos III en 1768. Este Colegio Seminario, de tan destacada huella en la historia cubana, se fund el 11 de junio de 1773 y comenz a impartir docencia el 3 de octubre del ao siguiente. Si bien la expulsin de los jesuitas se efectu en los ltimos momentos del obispado de Morell de Santa Cruz, prcticamente no tuvo intervencin en estos hechos, y en los que se relacionan con el destino de los bienes de los expulsados, mucho menos, pues ya haba muerto. El cese de las actividades educacionales de los jesuitas, en especial los de La Habana, alcanz significativas repercusiones en el mbito cultural de la Isla, por lo que haba representado su Colegio en la educacin de la juventud criolla que perteneca a la elite habanera. Durante el desarrollo de estos acontecimientos, el obispo Morell de Santa Cruz, que ya estaba enfermo y cargado por los aos, apenas intervino en estos. No existe, hasta ahora, ninguna constancia de sus ideas sobre lo que estaba aconteciendo, pero me inclino a pensar que no era de su agrado. Fue el futuro obispo de la dicesis, el entonces vicario general de sta, Santiago Jos de Hechavarra Elguesua y Nieto de Villalobos, natural de Santiago de Cuba, quien tuvo a su cargo la representacin del obispado en el proceso de expulsin de los ignacianos.AGONA Y MUERTEHacia el otoo de 1768 el estado de salud de Morell se agrav. Sus das finales fueron en extremo difciles. Los mdicos dispusieron que se le administrase el vitico, el cual recibi de manos del arzobispo de Santo Domingo, fray Isidro Rodrguez —que haba sido enviado a La Habana para que consagrase a Hechavarra como obispo auxiliar de la dicesis— “con asistencia de la mayor parte del clero que condujo solemnemente el Divinsimo Sacramento de la Parroquial de S. Cristbal”.74En aquellas circunstancias, el da 15 de octubre un fuerte huracn atraves La Habana, causando grandes estragos. Las ventanas del aposento donde se encontraba el Obispo se abrieron violentamente y toda la pieza se aneg, sin que ste pudiese moverse del lecho. Al da siguiente supo de las ruinas ocasionadas y de la difcil situacin de parte de la poblacin. Cuenta un testigo presencial que “daba suspiros y lloraba por hallarse impedido de remediar en aquel instante las necesidades de su rebao”. A pesar de ello, orden la distribucin de limosnas, de las cuales 1 000 pesos fueron entregados a la villa de Guanabacoa. Esta fue la ltima accin de su existencia. 74. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, febrero de 1842, t. XIII, pp. 287-290.

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OBRAS L \ L \ L \ L \ L \ El da 23 de diciembre, en la noche, Morell pidi que le diesen por segunda vez el vitico y la extremauncin. Se los administr Santiago Jos de Hechavarra, ya obispo auxiliar de la dicesis de Cuba, “que siempre estuvo pendiente de su vista para darle con prontitud cuantos consuelos fueran necesarios”. Sus ltimos momentos han sido descritos de este modo: “Continu su gravedad aumentndose por instantes hasta el 29 del propio mes, en que temiendo la cercana de su trnsito, rog a las 3 de la tarde le dieran la imagen del crucificado para implorar ante ella la asistencia de su divina misericordia. Lo tom en sus brazos, lo besaba con reverencia y humildad y en l buscaba la suerte de una buena muerte. Permaneci as hasta cerca de la noche, y para que los pobres que en grupos ocupaban el palacio y sus cercanas lo ayudaran a merecer en sus oraciones el don de una dichosa agona, mand que se les dieran 100 pesos adems del subsidio sealado para cada da. Luego que entr la noche apoderndose la actividad del accidente de todos los rganos del cuerpo, turb las potencias espirituales de S. I., lo priv enteramente del juicio, y lo hizo prorrumpir en expresiones que acreditaron el delirio que estaba padeciendo. Ninguna de sus acciones era conforme las antiguas, todas las palabras ajenas de su costumbre y los pensamientos extraos su oficio y carcter. Se resisti tomar alimento, no conociendo al mdico ni al mayordomo que le instaban con el objeto de hacerle descender las flemas de la garganta que le privaban la respiracin. Por fin lograron que pasara un trago de sustancia con bastante trabajo, mas al segundo salindole al semblante la sombra de la muerte, y abriendo con ademn tristsimo los ojos, dio dos tres boqueadas y espir.”75En la maana del da 30 fue presentado su cadver en la capilla del Palacio de los obispos mientras se preparaba el lecho mortuorio en la sala principal donde qued colocado, segn el rito catlico. Al da siguiente se le sepult en la Parroquial Mayor de San Cristbal, al lado del Evangelio. El elogio fnebre lo pronunci el doctor Jos Agustn de Castro Palomino, quien era, a la sazn, el cura rector ms antiguo. Al momento de su muerte, contaba Morell 73 74 aos. Segn el acta testamentaria, su cuerpo se amortaj con las vestiduras pontificales de obispo y se efectuaron las prcticas de rigor, salvo la de embalsamamiento debido a la previa prohibicin de Morell en su testamento.76 75. Ibidem. 76.Copiamos a continuacin la partida de defuncin de Morell de Santa Cruz: “En la Ciudd de la Hava en treinta y uno de Dicre de mil Sietecientos Sesta y ocho aS se enterro en esta ygla Paroq1 mar de Sn Xptov1 en la Pared del Presbyterio al lado del Evangelio el Illm y Revm Sr Dr D. Pedro Augn Morell de sta Cruz Digm sor Obpo qe fue desta Igla Cathedral de la Asumpsion de ntra sra dela Ciudd de Santiago de Cuba Xamayca y Provs de la florida del Concejo de su Mgd natl de la Ciudd de Santiago

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /LI /LI /LI /LI /LI Sobre este episodio final de la vida de Morell de Santa Cruz, el historiador Csar Garca del Pino considera que en sus ltimos momentos salieron a relucir algunos elementos que permiten pensar que provena de una familia de judos conversos. En sntesis, Garca del Pino aduce la frmula testamentaria adoptada por Morell —que corresponda a la de los criptojudos—, la prohibicin de embalsamamiento de su cadver, las extraas frases que dijo en el momento de su muerte y el origen de los apellidos del obispo.77 A ello puede aadirse el hecho, an no aclarado, de las persistentes acusaciones de que fue objeto. Los documentos hacen referencia a ello pero no dicen de que delito o mancha se le acusaba. Hay otros elementos curiosos. El primero, atae a los momentos en que lleg a Cuba. Existe el hecho de que hasta entonces no haba recibido siquiera la tonsura sacerdotal. El segundo, que despus de su muerte sus restos desaparecieran sin que nunca nadie haya podido determinar por qu y el destino que tuvieron. A pesar de todo ello, lo que s no deja la menor duda es su profunda conviccin catlica y su fidelidad a la Iglesia de Roma. Queda, a estudios posteriores, despejar las incgnitas abiertas por la tesis de Garca del Pino.LA OBRA INTELECTUAL DE MORELL DE SANTA CRUZToda la intensa actividad del Prelado no result obstculo para que se dedicara a sus afanes de conocimientos, dndole espacio al historiador y al erudito que haba en l. A Morell le deben mucho los estudios histricos, Cuba Xamayca y Provs de la florida del Concejo de su Mgd natl de la Ciudd de Santiago de los Cavalleros hijo lexm de los sres Maestre de Campo D. Pedro Morell de sta Cruz y Da Mara Chatarina de Lora Defuntos y a los des y seis del mes proxm pasado de Novre otorgo su testamt in Scriptis pr ante Dn Franc Xavr RodrigZ Escn Pubc en el qe dispone qe en falleciendo su cuerpo se amortaje con las vestiduras Pontificales correspondientes a su Dignidad y qe se practiquen las demas funciones prevenidas prel Ceremonial de los sres ObpS ecepto la de embalsamarlo prqe absolutamte lo prohive y qe se le diere la referida Sepultura y qe se den de Limosna Quince ducados a la Illma Archicofradia del SSm Sacramt de la misma Parroq1 y echo reales a cada una de las mandas forzosas, qe se le digan las tres Missas del Alma, las qe llaman de sn Vizte ferrer y Quinientas mas, nombra Por sus Albaceas al Sr Dr D. Manl Magada Juez de TestamtSy obras pias y Provr Auste de esta Ciud al Dor Dn Juan Morell Telies Sacritn mr en ella pr su cargo, y al sor D Ign de Villa Goycochea Presbyr Capellan mar del Monast de sta Chatarina de Zena y Juez Auxr de testamtS y obras pias, y pr tenedor de bienes vnico y universal heredero al refd Dn Ant de Villa; de edad de setenta y Quatro a setenta y Cinco aS recivio los Stos Sacramentos y todo pr mas extenso consta de dho testamt lo firm Dor Jph Agn de Castro Palomino. Rubricado”. (Archivo de la Iglesia Catedral de La Habana. Libro de defunciones de espaoles. Libro 9, folio 77, marcado con el nmero 184.) 77. Garca del Pino, Csar: Op. cit., pp. XXIII-XXVIII.

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OBRAS LII\ LII\ LII\ LII\ LII\ antropolgicos y sociales actuales sobre Cuba. En este terreno, entre 1754 y 1762, produjo dos obras fundamentales para el estudio de los siglos XVI, XVIIy XVIII cubanos, en particular para este ltimo. Una de ellas es su Historia de la Isla y Catedral de Cuba Esta obra de Morell de Santa Cruz es la ms antigua historia de Cuba que ha llegado hasta nosotros si excluimos, en primer lugar, su Relacin histrica de los primitivos obispos y gobernadores de Cuba y, en segundo, las obras de don Ambrosio de Zayas Bazn, Descripcin de la Ciudad de la Habana y de la Isla de Cuba, y la de don Diego de Varona, Crnicas, estas dos ltimas, hasta ahora, perdidas. En lo referente a la Relacin histrica... del propio Morell sta no pasa de ser una lista cronolgica que debi servirle como una primera pieza para desarrollar su obra ms importante, su Historia de la Isla... Al leerla, resulta evidente que fue redactada antes de que Morell fuese designado obispo de Cuba, es decir, cuando an era den de la catedral santiaguera. Es necesario hacer la observacin que la Relacin histrica... contiene notables errores que, asumidos sin estudios documentales, han sido repetidos en trabajos posteriores; ellos son especialmente notables en lo relativo a la fundacin del obispado de Cuba y a la relacin de los primeros obispos de la Isla.78Sobre la Historia de la Isla ... de Morell cabe sealar que ha llegado a nosotros incompleta. Falta el texto que contiene el siglo XVIII, precisamente la parte ms importante de sta. El incuestionable valor de lo perdido reside en el hecho de que para esta parte, Morell no dependa slo de fuentes documentales, sino de sus propias vivencias, pues haba sido testigo presencial y actor excepcional de los acontecimientos ms importantes de esa poca. Esta ausencia es sospechosa si se tiene en cuenta que el manuscrito de la obra estaba depositado completo en los fondos de la Sociedad Econmica de Amigos del Pas y que fueron consultados, por lo menos, por los historiadores Jos Martn Flix de Arrate y Jos Ignacio Urrutia y Montoya, por Francisco de Arango y Parreo, el ms importante representante de los hacendados esclavistas de finales del siglo XVIII, y por el filsofo Jos Agustn Caballero. Parece que cuando Domingo del Monte y Jos Antonio Echevarra trabajaron los originales ya no se encontraban las partes que concernan al siglo XVIII. Conociendo las ideas de Morell, es de suponer que su espritu crtico, tanto hacia el interior de la Iglesia como hacia los crculos de poder en la Isla, fuese especialmente agudo sobre una poca demasiado contempornea para l. Obsrvense sus puntos de vista en favor de los esclavos de las minas del Cobre, sobre los humildes de La Habana, sobre la psima defensa de esta ciudad cuando el ataque ingls, sus crticas a las oligarquas locales y a la poltica colonial, y podr pensarse en las caractersticas de esta parte de la obra. 78. Torres-Cuevas, Eduardo: “El obispado de Cuba: gnesis, primeros prelados y estructura”, en Santiago, no. 26-27, junio y septiembre de 1977, pp. 61-99.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /LIII /LIII /LIII /LIII /LIII Signa a esta historia de Morell la utilizacin de una fuente ya en parte desaparecida, ya en parte deteriorada, que es el archivo de la iglesia catedral de Santiago de Cuba. La riqueza informativa de esta documentacin est acompaada por el inters en los problemas internos y cotidianos de la Isla, ello le permite una visin diferente a la de los documentos oficiales que atesoran los archivos espaoles. En esta informacin aparecen una imagen y una recreacin del criollo, de sus aspiraciones, contradicciones y realidades, de su modo de ser y actuar, de su religiosidad, que no se encuentran en otros textos histricos; es esa parte de la realidad que no se comunica a las autoridades allende el ocano. Morell, en su obra, no slo nos trasmite una riqusima informacin histrica sino que, adems, rescata la cultura perdida. A su Historia de la Isla... le debe la cultura cubana el conocimiento de la obra en versos Espejo de Paciencia y de sus sonetos acompaantes, del hasta entonces desconocido, Silvestre de Balboa Troya y Quesada. Esta obra se encontraba abandonada en el archivo de la iglesia catedral de Santiago de Cuba. Morell la encontr y la incluy completa en su Historia de la Isla... Espejo de Paciencia es demostrativa de los sentimientos del criollo —como hombre de la tierra, “sembrado en ella”, con sus caractersticas diferenciadoras de la de los peninsulares—. Hasta ahora, ha sido la pieza literaria ms antigua —primera mitad del siglo XVII, que ha llegado hasta nosotros, en la que se pueden encontrar definiciones de conceptos de la poca —como criollo y patria—, con el contenido de poca partera de un nuevo tipo social, el criollo. Es, a travs de Morell, que recibimos la primera recepcin de la historia de los dos primeros siglos del criollo elaborada desde Cuba. El autor es un antillano que haca historia como necesario reencuentro con sus races americanas, pero, sobre todo, caribeas. Morell nunca visit Espaa, pero naci y se cri en Santo Domingo; fue obispo de Nicaragua y vivi lo fundamental de su existencia en Cuba. Ello lo diferencia sustancialmente de los cronistas de los primeros siglos —de formacin peninsular y ajena— y de los autores de los extensos informes oficiales que no siempre eran capaces de penetrar una realidad diferente o que, por razones muy mundanas, ocultaban intencionalmente una parte nada despreciable de sta. Deviene esta historia de Morell la primera expresin intelectual que intenta explicar los orgenes de la sociedad insular generada desde Cuba y para Cuba; desde Las Antillas y para ellas. En esta concepcin, Morell no comparte la visin de las oligarquas como la expresan los historiadores habaneros Jos Martn Flix de Arrate y Jos Ignacio Urrutia y Montoya. Morell coloca como objeto histrico la comunidad criolla en su conjunto. En el historiador que hay en l tampoco encontramos la visin regionalista, como lo hacen los dos historiadores citados —que centran su inters en La Habana— o Nicols Joseph de Ribera —que lo hace sobre Santiago de Cuba—, los tres motivados por los intereses oligrquicos de sus respectivas regiones. Debido a las fuentes utilizadas por Morell se le ha atri-

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OBRAS LIV\ LIV\ LIV\ LIV\ LIV\ buido una visin santiaguera; no obstante, si bien Morell tom el grueso de la informacin del archivo catedralicio santiaguero, ste era uno de los pocos que reciba informacin de toda la Isla. A ello debe aadirse que contena valiosos datos, tanto econmicos, como demogrficos, sociales, religiosos y culturales. Las generalizaciones de Morell tienen un carcter omnicomprensivo de toda la comunidad criolla, al incluir en ella, a diferencia de Arrate, Urrutia y Ribera, a negros e indios. La otra pieza importante legada por Morell de Santa Cruz a los estudios histricos cubanos es la Memoria de la extensa visita pastoral que realiz por toda su dicesis. La lectura de esta extraordinaria pieza nos lleva a considerar a Morell como el primer “descubridor” de la sociedad criolla del siglo XVIII. Si Cristbal Coln descubri la Isla para los europeos, Morell descubre la sociedad criolla, la estudia y nos lega su testimonio. Es un estudio detallado —cuidadosamente planificado—, que tiene por base la visita pastoral que realiza por toda la Isla y que, a la vez, le sirve para estudiar su sociedad, su geografa, sus pobladores y sus hbitos, sus modos de vida y costumbres, las construcciones en cada villa, pueblo o ciudad, el tipo de economa en cada lugar, articulndolo todo en la armoniosa Memoria Ante todo, es de observar el mtodo riguroso que sigue el Obispo en la descripcin de cada lugar y en las apreciaciones que hace, en detalle, de cada pueblo, villa o ciudad. Utiliza la cuantificacin de cuanto ve y estudia. Anota las tradiciones, las leyendas y las costumbres. Al tomar de los libros parroquiales y otras fuentes el nmero de habitantes, realiza lo que en rigor puede considerarse el primer censo de poblacin y recursos hecho en Cuba sobre el terreno. Al detallar el nmero de calles de cada lugar acompaado del nmero de casas, el tipo de stas, la organizacin social, religiosa, poltica y militar, nos permite, por primera vez, tener una imagen exacta de los niveles de desarrollo social de la Isla a mediados del siglo XVIII. Y en su no menos exacta precisin de las unidades productivas agrarias (quintas, vegas y estancias, trapiches e ingenios, tejares, hatos y corrales, molinos de viento y teneras) tiene un punto de obligada referencia la tipologa de la economa cubana de la poca. Pero Morell va mucho ms all, detalla volmenes de produccin, dificultades de stas y soluciones posibles. En su recorrido, el Prelado explica el origen de los nombres de ros y pueblos; se detiene incluso en los problemas climatolgicos. Rectifica errores y descubre nuevos lugares. Pero todo ello no es en s mismo el centro de las inquietudes de Morell de Santa Cruz, sino que sirve para explicar las condiciones en que vive la comunidad humana del criollo. Es sta la que le interesa al estudioso que es Morell, al escudriador de lo social que hay en l. Y sus bsquedas se centran en el hombre, sus hbitos, costumbres e ideas. Ello se comprueba tanto en su Historia de la Isla... como en esta Memoria en la que encontramos el rescate de tradiciones nunca antes escritas y que no interesaron a historiadores como Arrate, Urrutia y Ribe-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /LV /LV /LV /LV /LV ra, ms empeados en describir la grandeza de su clase que la del pueblo humilde que se deseaba ocultar, la cara bronceada de una medalla presentada como de oro. Sobre la visita pastoral que dio origen a la Memoria se puede precisar que la inici en el propio ao de su retorno a la Isla, 1754, y la concluy el 28 de febrero de 1757. El documento en cuestin est fechado a 4 de abril de este ltimo ao. Segn Morell, la visita le ocup catorce meses por lo que se deduce, segn las fechas de arribada a cada lugar, que no la efectu en un solo recorrido. Al parecer, hubo, cuando menos, cuatro etapas: la primera en La Habana y sus partidos; otra hacia Vuelta Abajo (hacia las regiones ms occidentales de Cuba); una tercera hacia Vuelta Arriba (las zonas de la hoy provincia de Matanzas); y la ms extensa, la que comienza por Trinidad —en la regin central del pas—, a la que arriba por barco desde Bataban y que cubre todas las regiones centro orientales de la Isla. Lo cierto es que en su descripcin aparecen desde el curato de Gane, la poblacin ms occidental, hasta la ciudad de Baracoa, la ms oriental. Hasta hoy, no conozco ningn documento elaborado por un solo estudioso antes de Morell, que tenga tan extenso recorrido —sin que se escape ni el ms recndito paraje habitado de la Isla— ni tan exhaustivo en los datos y observaciones. La lectura del documento demuestra que recorri personalmente todos los pueblos, villas y ciudades existentes en la Isla en esos aos, lo que le permiti afirmar con orgullo: “Ninguno de mis antecesores ha llevado su bculo a lugares tan remotos, y speros, como los que Yo he transitado”.79 As lo confirma su bigrafo annimo cuando escribe: “Ninguna ciudad, villa, pueblo parroquia se escondi al empeo de su solicitud en la 79. “Visita pastoral del obispo Pedro Agustn Morell de Santa Cruz”, AGI, Audiencia de Santo Domingo, no. 534. He trabajado con el microfilm de sta, facilitado por el fraterno colega Arturo Sorhegui. Esta copia es ms completa que la publicada por Csar Garca del Pino en su obra ya citada con anterioridad. No creemos necesario insistir en las deficiencias que presentan los fragmentos de esta visita pastoral publicados en el Boletn de las Provincias Eclesisticas de la Repblica de Cuba que empezaron a ver la luz en la pgina 39 del nmero que corresponde a abril mayo de 1939 y concluyeron en la 211 de noviembre-diciembre de l941 y que tienen por base el manuscrito existente en la coleccin de documentos de don Manuel Jos de Ayala, en Madrid, cuya copia fue obtenida por el entonces embajador de Cuba en Espaa, doctor Mario Garca Kholy. En lo referido a la versin publicada por Csar Garca del Pino, sobre todo la tabla que reproduce en la pgina XXXII, estn omitidas las zonas de Vuelta Abajo, las de Matanzas y la parte norte de Oriente. Por estas razones, las cifras totales quedan por debajo del conjunto que ofrece Morell de Santa Cruz. Digamos, por ejemplo, que en esa tabla se da un total de poblacin de 120 991 personas mientras que en el clculo que realic, y que incluye a las poblaciones no citadas en esa tabla, el total de poblacin es de 149 700. Por otra parte, existen pequeas diferencias entre este manuscrito del Archivo de Indias y el de la coleccin Ayala, utilizado por Garca Kholy y por Csar Garca del Pino.

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OBRAS LVI\ LVI\ LVI\ LVI\ LVI\ visita general que hizo del obispado, sin que le impidiesen sus viajes ni el esceso de la lluvia, ni los rayos de un sol abrazador”. ( Sic .)80Todo lo anterior identifica al obispo Morell de Santa Cruz como la persona que ms completa y profundamente conoca la sociedad criolla de su poca. Por ello, sus evaluaciones escritas en otros documentos tienen un valor excepcional; por eso, la Biblioteca de Clsicos Cubanos de la editorial Imagen Contempornea de la Casa de Altos Estudios Don Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana ha considerado publicar en el presente volumen estas dos obras de nuestro primer historiador. Con independencia de las valoraciones que desde el ngulo religioso se puedan ofrecer de este Obispo, para el historiador y para la historia nacional cubana lo que ms llama la atencin es el hecho de haber sido la personalidad pblica que particip en los ms significativos acontecimientos de las siete primeras dcadas del siglo XVIII cubano y que, sin lugar a dudas, en el desenlace de todos ellos ocup un lugar importante. Pero hizo ms. Estudi a fondo los orgenes de la sociedad criolla, su evolucin y, en particular, su poca. Sus anlisis no se corresponden con los de las oligarquas locales; es un americanista, un antillano hispano, un criollo patriota, un preparado investigador y, sobre todo, un crtico de la sociedad de la poca colocado del lado de los pobres y de sus patrias mayores, Cuba, Las Antillas y Amrica. Fue el primer obispo de Cuba natural de la regin antillano-caribea y el primer historiador y descubridor de nuestro mundo insular. Este mundo suyo lo vio de manera integral, por lo que tambin fue de los primeros que tuvo una nocin de patria grande, al romper el estrecho crculo del localismo y del regionalismo. Es triste que su obra sea poco conocida; de serlo quizs llevara con mayor monto el ttulo de nuestro segundo descubridor. En su conjunto, la actuacin de Morell y su obra escrita tienen suma trascendencia para el estudio de la evolucin de la cultura cubana, porque la accin de Morell est basada, a diferencia de todos los obispos que le antecedieron, en la maduracin del sentimiento patritico del criollo. An ms, ese sentimiento se expresa como parte de una colectividad y no de una oligarqua, como lo hace el resto de los historiadores criollos del sigloXVIII. El mundo de Morell pereca con l a fuer de esclavos e ingenios, pero las races culturales del criollo tenan su ms ntida expresin en la obra intelectual de este hombre que trabaj incansablemente para entender su pasado, explicarse su presente y trasmitir a las generaciones futuras el rescate de sus orgenes. La obra escrita de Morell lo coloca como la ms autntica, profunda y completa manifestacin intelectual del criollismo maduro dieciochesco y en ella bebieron los primeros pensadores que conformaron la Ilustracin Reformista Cubana, entre otros, Jos Martn Flix de Arrate, Francisco de Arango y Parreo y Jos Agustn Caballero. 80. Memorias de la Sociedad Patritica de La Habana, La Habana, 1842, t. XIII, p.287.

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Santiago de Cuba

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... su amor por los desposedos, por los necesitados, por los ms maltratados en aquella sociedad archiestratificada, plena de privilegios para los menos, y de trabajo y vicisitudes para los ms —actitud que siempre est presente en sus escritos— le llevaba a visitar las crceles, pobladas por infelices que no tenan con qu pagar sus deudas, e interesarse por su causa y la suerte de los presos, imponiendo su influencia para mejorar su estado y, en algunos casos, obtener su libertad. (...) Hoy estas actitudes podrn parecer ingenuas e ineficaces, pero debemos retrotraernos ms de dos siglos, meditar sobre cul era la ideologa de la clase dominante y ver cuntos de sus predecesores y sucesores en la mitra tuvieron estas inquietudes. Indudablemente fue un hombre de ideas avanzadas para su poca, y sus actos, le ganaron el cario y la popularidad que disfrut entre los humildes de la poblacin. Csar Garca del Pino

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VISIT VISIT VISIT VISIT VISIT A ECLECISTIC A ECLECISTIC A ECLECISTIC A ECLECISTIC A ECLECISTIC A A A A A

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VISIT VISIT VISIT VISIT VISIT A ECLECISTIC A ECLECISTIC A ECLECISTIC A ECLECISTIC A ECLECISTIC A A A A ASeor* Hallndome en la ciudad de Santiago de Len, Provincia de Nicaragua, tuve la honra de remitir a V.M. con fecha 8 de Septiembre del ao 1752, una relacin exacta de la visita que hice en aquella Dicesis, as para satisfacer a mi obligacin, como tambin para cumplir con lo dispositivo de la Real Cdula de 19 de Julio de el de 1741. Despus de lo referido deb a la Real piedad de V. M. se dignase atender mi ningn mrito con promoverme a este Obispado de Cuba. La merced lleg a mi noticia en 23 de Junio de 1753, y desde entonces comenc a tirar lneas para mi marcha. Efectivamente la emprend a 8 de Agosto prscimo siguiente con el designio de embarcarme en un Navo que se allara surto en el Golfo Dulce para transitar pasado el equinocio a este Puerto de la Habana. Vaxo este supuesto camin por tierra 200 leguas hasta ponerme a distancia de tres de la Ciudad de Guathemala. All me enter de los incidentes que demoraban la salida del mencionado Navo hasta el mes de Mayo del ao inmediato futuro. Los deseos que me asistan de transportarme a mi nueva Iglesia para atender al Govierno de ella, me precisaron a continuar la caminata por las Provincias de Chiapa y Tabasco con deliveracin a arrivar a Campeche como lo consegu en 6 de Diciembre del mismo ao de 1753, a costa de indecibles fatigas y gastos que hice, y escperiment en Peregrinacin tan dilatada, que por tierra y agua se esctiende a 380 leguas. En 19 del enunciado Diciembre zarp del puerto de Campeche, y despus de haber padecido algunos contratiempos en la Navegacin que se reputa por de 300 leguas, ancl en este de La Habana entre 9 y 10 de la noche del da 7 de Enero de 1754. El arrivo fue inopinado, a causa de que ninguno se persuada a que de regin tan distante como lo que me hallara, pudiese transportarme con tanta brevedad a esta Iglesia. Esta circuns*Hemos respetado la ortografa de la poca, aunque para esta edicin la unificamos a partir del uso ms frecuente. Debemos sealar la irregularidad en las maysculas, en los cambios de la f por la s, de la x por la j, de la cs por la x, en algunos casos. Es posible que se deba a las variantes introducidas en la transcripcin del manuscrito por distintos escribientes. (N. de la E.)

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OBRAS 6\ 6\ 6\ 6\ 6\ tancia sin duda aument en los moradores el gusto de ver a su Prelado. Fu tal que a pesar de lo incompetente de la hora concurrieron todos a recibirme con demostraciones sensibles de veneracin y regocijo. Aunque desde la Ciudad de Len tube cuidado de remitir mi poder para la Posesin del Govierno en virtud de las Reales Cdulas que para el efecto se escpidieron, me all sin mas noticia, que la de haverse dirigido a la de Cuba, de donde no lleg la resulta hasta 23 de Febrero en que recib los testimonios comprobatorios de esta Funcin. Desde entonces como Gobernador de la Sede vacante, tom a mi cargo el manejo de la dicesis. Despus lo he continuado en virtud de las Bulas Apostlicas que en 7 del relacionado mes de Febrero llegaron a mis manos y mediante las cuales se me aposesion de nuebo. Siendo, pues, tan de mi primera obligacin el dar cuenta a V. M. de quanto digno de aprecio he obrado en el desempeo de ella; lo ejecuto por el mismo orden que lo ha practicado, con expresin previa de todo lo conducente a lo que son y de que se componen las Ciudades, Villas y Curatos de este Partido. Comienzo por La Habana, as por ser la primera tierra que pis, como porque los dems lugares de la Isla, hacen a esta Capital la Justicia de conocer su mrito, y ninguno podr formar, quexa sobre su antelacin. Es verdad que fu la ltima de las siete Poblaciones que despus de la Conquista iniciada en el ao 1511 se establecieron; pero con el tiempo ha adquirido entre todas el derecho incontestable de primacia. No es nimo incluir en esta generalidad la regala que la Ciudad de Santiago disfruta en lo Eclesistico, por razn de la Cathedral Episcopal, que en ella se erigi; pues aun la de la Habana, sin embargo de envidiarla siempre la ha reconocido y venera. Esta Capital debe sus principios a Diego Velazquez de Cuellar, Adelantado y Primer Gobernador de la Isla. Fundada a los 15 de Noviembre de el ao 1515 baxo la proteccin de Sn. Cristoval, Martir. En el propio da se comienza a celebrar anuamente su Fiesta, y por otros tres se contina con la mayor solemnidad en memoria y reconocimiento de tan alto beneficio. Pretndese que su primera situacin fu a la vanda del Sur, en el parage llamado Bataban y que las incomodidades de los Pantanos y mosquitos, de que abunda, la hicieron abandonar. La segunda al Norte en el Ro conocido oy por la Prensa, y entonces por Caciguaguas; la plaga de las Ormigas era tanta, que impeda la propagacin de las criaturas recien-nacidas y por este motivo se despobl. I la tercera a dos leguas de este terreno hacia el Oriente en Puerto de Carenas. Disele este nombre a causa de que el Capitn Sevastin de Ocampo se detubo en l a reconocer las dos Naos en que por mandato de el Comendador Nicols de Ovando, tercer Gobernador de la Espaola, haba salido del Puerto de Santo Domingo en solicitud de reconocer si esta Tierra llamada de los Naturales, Cuba, que su Descubridor, Almirante Dn. Xpttoval Coln intitul La Juana en honra del Prncipe

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /7 /7 /7 /7 /7 Dn. Juan, era Isla y capaz de habitarse. El distintivo no obstante de Carenas se ha olvidado enteramente con el tiempo, y prevalecido el de la Habana que los Indios daban a la Provincia en que se estableci. Este Puerto se alla distante 50 leguas de Cavo de Corrientes, punta Occidental de la Isla: y 226 del Oriental, que es la de Mays. Cae dentro del trpico de Cancero en 22 grados de altura. Su figura se asemexa a un paralelo granmo rectangular, con algunas esteras en sus ngulos que miran a diversos rumbos. Su mayor longitud que es de Nornordeste a Sursudeste, se extiende a 4358 varas; y la menor que corre de Norueste a sueste a 3650 varas. Desde la entrada del Puerto hasta encontrar con uno de los lados que forman el paralelo granmo rectangulo, consta su longitud de 1989 varas; su latitud 156 1/3. Esta es la distancia de que su boca se compone y por ser tan reducida se comunican por medio de la bocina las dos Fortalezas en sus extremos situadas. Llmanse el Morro y la Punta; esta a sotavento y aquel a barlovento. El Morro es muy capaz y dominante no solo a la ciudad sino tambin al Mar, especialmente desde una garita que por su elevacin descubre a gran distancia las embarcaciones que se presentan a la vista. La Punta es reducida y baxa. Ambas en fin tienen sus correspondientes Guarniciones y Artillera competente para una vigorosa defensa. El resto del puerto la tiene de uno y otro lado con diferentes Batterias y Fortines. La que comunmente es conocida por la Fuerza merece el primer lugar as por su construccin mas extendida y elevada, como por su situacin, que francamente descubre la entrada del Puerto. Este en fin, con tan multiplicada Fortaleza sera impugnable a no tener sobre s a la parte oriental una Cordillera eminente llamada la Cabaa, que todo lo seorea, y la Plaza le queda tan sometida que con piedras pueden avientarse sus moradores. Por este motibo se ha pensado fabricar una Ciudadela en el mismo parage, que con su defensa evitase el perjuicio que pueda sobrevenir. El puerto es fondable y admite Navos de todas lneas, baxo la precaucin de Prctico y balizas. Su fundo tan acantilado, que las Naos de mas buque, se amarran en tierra y por medio de una plancha facilitan el desembarque; a veces, no obstante, nada basta para barar. La causa es que las lluvias que descargan en la Marina, arrastran las basuras y tierra de la Ciudad, e insensiblemente van cegando la canal de la Baha. Pretndese tambin que a este dao coopera la nueva construccin de las Murallas hacia la misma parte, por habrsele quitado con ellas su escupidero al Mar. Sea lo que fuere, lo que se toca es, que el continuo trabajo del Ponton en limpiar el Puerto no es suficiente para evitar sus menoscabos. Justamente se temen sean inevitables con el transcurso de los aos. En conclusin el Puerto de la Habana, segn el testimonio del Historiador Herrera, es uno de los mexores del Mundo. Pase por exageracin pues sin salir de la Isla, ay otros en ella que le hacen conocidas ventajas: estos son: Sagua, Nipe, Guantnamo y Cuba. De los tres primeros la pblica voz lo afirma, y de el

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OBRAS 8\ 8\ 8\ 8\ 8\ ltimo, como testigo de vista, lo aseguro. Pero al mismo tiempo es necesario privilegiar al de la Habana por su situacin: tinela en un parage tan ventajoso como de la cercana del Canal de Bahama. Ense el tiempo que el modo de facilitar la Navegacin acia Barlovento consiste en el rodeo de coger altura para descahecer el Puerto del destino. El de la Habana por todas razones es el que ofrece mas comodidades para esta maniobra desembocando por Bahama. Se ha echo pues un paso preciso, un lugar de concurrencias y una garganta por donde los inmensos tesoros, cosas exquisitas y chucheras apreciables que este nuebo Mundo produce, han de transitar a la antigua. En suma por este medio sobre los humildes principios de Puerto Carenas, se ha erigido uno de los ms soberbios, clebres y traficados de Amrica. A las orillas occidentales de esta hermosa Baha, se tiraron la lnea de la nueva Poblacin; sentse con el ttulo de Villa en un terreno maciso de cantera, y perfectamente llano: esta circunstancia pudo nicamente causar tan errado proyecto: llmolo de esta suerte porque la basa principal sobre que debe estrivar qualquier establecimiento es la provisin de buena agua. La que hay adems de ser gruesa, se halla a distancia de dos leguas. Los vapores salitreros que el sol naciente arroja en la vecindad, la hazen mal sana. Efectivamente se experimentan enfermedades, de que sin duda estara menos agitada, sino fuera por esta tacha. El mal Ectico y Lazarino que con abundancia se ceban en los moradores, puede ser tambin que en la mayor parte provengan de qualidades tan nocivas y por eso precavidas por la Ley. Ultimamente la dominacin absoluta de la parte Oriental deva haber echo impracticable la idea. Esta sin embargo se reduxo a egecucin por el ao de 1519. En el 1538 fu insultada de un Corsario francs. Sobre las ruinas de tan lamentable estrago se volvi a formar otra que en el espacio de 216 aos que numera ha tenido tales progresos que su nombre se ha extendido por las partes mas remotas del Orbe. Honrrse en el de 1590 con el distintivo de Ciudad. Al presente se compone de dos Iglesias Parroquiales, y otras tantas auxiliares intramuros con sus Curas, Ministros y Clero que las sirven: Ocho Conventos de Religiosos; tres Monasterios de Monxas; Oratorio de Sn. Felipe Neri: Iglesia de Sn. Francisco de Paula: Ermita de Mont Serrate: dos Colegios para la Juventud: Casa de Expsitos y Universidad. Ilstranla un Governador y Capitn General con su theniente y Ayuntamiento: Veinte y cuatro Tribunales, Estado Militar y vecindario. Adrnanla en fin los edificios, Plazas, Fuentes, y Muros que la cien. La primera y mas antigua Parrochia se distingue con el nombre de Mayor, su Patrn p Tutelar Sn.* Xptoval. Dista de la Marina 2 quadras cortas. El terreno que ocupa de quatro semiquadras. Su situacin la que *En las abreviaturas de la poca, siempre se mantiene la ltima letra de la palabra abreviada. (N. de la E.)

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /9 /9 /9 /9 /9 corresponde porque el Altar Mayor queda al Oriente. La puerta principal al Occidente y las dos colaterales al Septentrin y Medio Da. Sus paredes antiguas son de rafas y las modernas de cantera cuviertas todas de texas. Su exterior en fin es tan ordinario, que por la parte Oriental y meridional mas parece casa particular, que templo de Dios vivo. El interior por si solo mirado tampoco encierra primor alguno en que la curiosidad pueda detenerse. El techo y llaves que sujetan la obra son de madera toscamente labrada. Los Arcos de piedra que tiene por el costado izquierdo padecen el mismo defecto. Aun mayor es el carecer el lado diestro de otros correspondientes para la igualdad de la construccin. En esta se port tan groseramente la mano de su artfice que si la desnudaran del ornato que tiene, parecera a la primera vista una gran tarazana o Bodega. En efecto la intitulada Parrochial Mayor bien podra servir para la Villa de Puerto Carenas, pero no para la gran Ciudad de Sn. Xptoval de la Habana. Es un lunar que extremadamente la afea. Consta de dos naves, la primera tiene 59 varas de longitud, 13 de latitud, y otras tantas de altitud. La colateral 11 de altitud; 6 de latitud, sobre 41 de longitud. Hay en ella 11 altares: el mayor adornado con un retablo nuevo de talla, dorado, de magnitud y lucimiento, Frontal, Sagrario y dos atriles en forma de Aguilas, todo de plata maciza: Quatro Urnas de Filigrana en que se incluyen otras tantas Reliquias insignes de diversos Santos: Una Lmpara como de tres varas de alto, obra muy exquisita tambin de Filigrana. No mantiene luz, porque su demasiado peso impide moverla: otra muy pequea inmediata a ella por la parte anterior, suple este defecto; un sitial para la Dignidad: dos Ambones; un Plpito con su torna voz, y 6 Acheros todo de madera sobredorada. Son obras de pocos aos y bastante primor. Los 10 restantes Altares a reserva de tres nada tienen de apreciables. Ay dos Coros: el uno que es alto sirve para un rgano pequeo, pero de sonoras voces y para los Ministros de la Capilla: y el otro extremadamente ridculo. Su material de caoba y sin pulidez alguna. Su forma de un varco desarbolado con la Popa al Oriente y al Occidente la Proa. En esta queda la silla Episcopal, que es portatil; Un guarda polvo de madera sobstenido de dos pilares con sus esses de la misma madera, todo mui grosero, le sirben de Dosel. El Prelado que la ocupa es incmodo por el cerebro, de el viento que sopla por la puerta de el perdon. La restante Sillera est de firme; pero carece de resguardo as en lo alto como por los costados. Los que se sientan en ellas quedan descuviertos, a lo menos del cuello hacia arriba al registro de la parte exterior. Sobre todo es tan reducido, que solo admite otro orden de asientos en bancos vasos. Con ellos y el Facistol que es muy pequeo e indecente, no queda desaogo para moverse, ni lugares vastantes en das clsicos para el Clero; es nezesario pues, que en tales das, muchos de los Ordenantes, se pongan a la parte de afuera mexclados con los seculares.

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OBRAS 10\ 10\ 10\ 10\ 10\ La Sachrista cae a espaldas del Altar Mayor con el qual, por dos puertas se comunica: su longitud es de 13 varas, su latitud de 9 y su altitud de 6. En ella no hay adorno estimable: los cajones para vestuarios y ornamentos son antiguos: Un terno de tis que mi antecesor don, es el mas lucido. Los otros son las Casullas del uso ordinario y lo dems destinado para el Culto divino, estn decentes. Ay tambin algunas Alhaxas de plata labrada. La Ante Sachristia es reducida: sale a la Nave colateral, y sirve para desahogo de los Clrigos y guardar sus sobrepellices en cajones pequeos que la ocupan. A continuacin de ella corren varias Oficinas baxas y altas con sus balcones, para el Cura, Tenientes, Sachristn Mayor, Mozo y Sirvientes de la misma Iglesia. Miran quasi todas con las Sachristia y Ante Sachrista al Oriente y forman la primera semiquadra que ermosea a la Plaza de Armas. Remata a la buelta en la Capilla de la Misericordia, muy pequea, con dos Altares. Siguen despus las tapias de el Cementerio, situadas al Septentrin con su puerta frente de la de el costado, y de la Nave colateral. Estas Fbricas hacen segunda semiquadra, y gozan de gran desahogo por hallarse distantes de las que tiene al frente. La torre est situada al Occidente hacia la mano izquierda de la Puerta Principal. No guarda medida en su continuacin porque es mui ancha y poco elevada. Tiene tres cuerpos; el primero sirve de Baptisterio, por donde se sube al segundo: en este avita el Campanero. Y en el ltimo, que es de madera, est el Relox con su campana. Fuera de esta hay otras cinco, las quatro regulares y la 5a. De primera magnitud. Las tapias restantes del Cementerio en que media otra puerta: la torre asi mismo y la frente Occidental de las dos Naves forman 3a. semiquadra con una Plazuela que la antecede. La ltima en fin, consta de la longitud de la Iglesia y latitud de la Sachrista queda al Sur y compone una Acera de la calle. Esta circunstancia perturba gravemente las Funciones Eclesisticas con el murmullo de las gentes, que sin intermisin transitan; mucho mas con el estrpito de las Calesas que quasi instantemente pasan. Todo esto no obstante es llevadero en comparacin de la confusin extrema que se padece, cuando la torre del Convento de Santo Domingo, que dista media quadra, disparan sus Campanas: Entonces ni lo que se canta en el Altar se percibe en el Coro, ni la voz del Predicador se oye. Es verdad que los causantes de estas mortificaciones son correspondidos con exeso, sufriendo en su tiempo la pena del talen. Ultimamente las Caxas de Guerra inquietan por las maanas con sus estruendos marciales lo que sobra para no entenderse en los Confesionarios los Ministros y los Penitentes. En suma la pobre Iglesia se alla atacada a todas horas, y por todas partes de ruidos graves e inevitables. En medio de tanto tropel de inconvenientes pretendi mi antecesor se construyese otra en el propio sitio. Denegse la instancia con asignacin de terreno proporcionado al intento. Consta as de la Real Cdula fecha en el Pardo a los 25 de marzo del ao 1741.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /11 /11 /11 /11 /11 La segundo Parrochia se honrra con el nombre de su titular, que es el Spiritu Santo. El Altar mayor al Occidente y la Puerta principal al Oriente con una plazuela que la antecede: Otras dos colaterales miran al Norte y al Sur. Compnese de un solo Caon cuya longitud es de 55 varas, 11 su latitud y altitud. La Capilla mayor es de Cantera y Bbeda: El resto de rafas, madera y Texas. Obra toda muy ordinaria y deteriorada. Encierra nueve Altares con moderada decencia. No tiene Coro baxo: Frmase de Escaos cuando lo necesita la Funcin: En lo alto hay un Organo mediano. La Sachrista cae al lado del Evangelio y se comunica por dos puertas: consta de 12 varas de largo, 5 de ancho y 6 de alto sin adorno especial. Los cajones, Ornamentos y Alhaxas estn bien tratados. Sobre ella se alla la vivienda y oficina de los Tenientes de Cura y Mozos de Iglesia. A la siniestra de la Puerta Principal queda la Torre: Es una de las que mas descuellan en la Ciudad: consta de tres cuerpos; tiene quatro campanas medianas, en el 2oy un Relox con la suya en el 3o. Sigue el Cementerio y una Casa capaz, destinada para el Cura mas moderno de los tres de la Parrochial mayor. La 1a. Iglesia auxiliar es la del Santo Christo del Buen Viaje. Consta de un Can de rafas, madera y texa, 31 varas de longitud, 3 y de latitud y altitud. El Altar Mayor cae al Occidente y la puerta principal al Oriente con dos torres medianas de piedra que adornan esta frente: En la una de ellas solamente hay Campanas y se reducen a 5. Tiene tambin otras dos puertas colaterales e incluye nueve altares indecentes. La causa es que la Capilla mayor y Sachrista que caa a sus espaldas se derrivaron para construir otra nueba: Efectivamente se principi pero la falta de medios ha impedido la prosecucin. Al lado del Norte queda la Sachrista interinaria con 9 varas de largo, 6 de ancho y cinco de alto, mui desproveida de todo. Comunicase con la Iglesia y con las avitaciones contiguas de los Ministros que la sirben. No tiene mas Coro que alto y en el un Organo pequeo. El Cementerio queda a la frente y costado meridional, cercado de tapias con una Plaza muy capaz. La 2a. Auxiliar es el Angel, su titular el Custodio. Tiene la misma situacin, puertas y fbricas que la antecedente, aunque solo una torre mediana con tres campanas. Goza de una vista muy deleitable y de los ayres del Mar, porque fu colocada en una loma de piedra en el extremo Septentrional que est inmediato al Mar. Su longitud es de 29 varas y su altitud y latitud de 10, poco menos. Dos Capillas colaterales, que a la mayor le sirven de crucero. Ay ocho Altares con poco adorno y Coro alto con Organo pequeo. A la espalda del Altar mayor queda la Sachrista, muy indecente. Su largo es de 10 varas, su ancho y alto 5, falta de caxones y Ornamentos. A la parte meridional estan las avitaciones de los Ministros. Los principales de las dos Parrochias y Auxiliares son 3 Curas: dos de ellos sirven en la Mayor y el mas moderno en la del Spiritu Sancto: Sachristan Mayor, Colector, Maestro de Ceremonias y Mayordomo de

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OBRAS 12\ 12\ 12\ 12\ 12\ Fbrica. En las dos se ponen quatro Thenientes y en cada Auxiliar uno. El Sachristan Mayor costea quatro Thenientes y la Fbrica quatro Capellanes para que los das Festivos canten en el Facistol; siete Mozos que llaman de Iglesia, un Relojero y nueve Msicos con su Maestro de Capilla. El Clero tiene obligacin de asistir al Coro en ciertos das dispuestos por el Synodo. Celbrase en ellos las Fiestas con seriedad y grandeza. Fuera de los Eclesiasticos que quedan relacionados, se numeran dentro de la Ciudad 89 Presbyteros, 14 de Orden Sacro y de menores 138. Portnse todos con modernizacin y decencia en sus trages, no causan escandalos y algunos son de vida exemplar. Florecen tambin en Letras, y se dedican contemporaneamente al Pulpito, Confesonario y otros exercicios christianos. Es en fin un Clero mui lucido, ilustre, docto y virtuoso. El Convento de San Juan de Letrn, orden de Predicadores, obtiene por su antiguedad el primer lugar entre los dems. Estiendese 3- quadras. La Iglesia corre de Norte a Sur: Consta de dos Naves: la principal de piedra con su techo de madera y texa. Su largo inclusa la Capilla Mayor 53- varas, su ancho 12- y su alto 13-1/6. La accesoria es de boveda: extiendese la longitud de ella a 52 1/3 varas; la latitud a 8 varas y la altitud a 11 ; ambas contienen 22 altares. La Sachrista cae hacia la Nave y se comunica con ella por la Puerta del Claustro: Su largo 22 varas: a 6 su ancho y 8 su alto, caxones, Alhaxas y Ornamentos preciosos. Tiene dos torres: la una que mira al Norte de la Puerta principal y la otra del Sur: la primera es ermosa y elevada con tres cuerpos y balcones volados en cada uno. La 2a. viene a ser una Garita sobre la pared Oriental de la Capilla Mayor. El Coro tiene tambin valconera acia la Calle confinante con la Plaza de Armas. El Convento se compone de tres claustros quadrados: El primero y segundo de dos altos: en alguna parte del tercero hay asta 3 con el designio de que sirviesen para los Escolares de la Universidad. Nunca los an ocupado a causa de que por falta de medios no se les ha puesto la ultima mano. Es el Mayor de los quatros grandes, que de la Provincia de Santa Cruz se compone. Mantiene 40 Religiosos sacerdotes, 12 Choristas y 7 Legos. Ha sido en todo tiempo taller de virtudes y Letras; mucho ms despues que se fund en el la expresada Universidad de que hablar en su lugar. Es en fin la Casa de provicin para los dems Conventos de la misma Provincia. Sigue en orden la Iglesia de San Francisco. No tiene que envidiar a otra Iglesia: vaste decir que en ella ech el resto de su magnificencia un hixo de este Santo Patriarcha: quiero decir el Rdo. Obispo Dn. Fr. Juan Lasso de la Vega, mi antecesor. Corre de Oriente a Poniente. Por el Norte tiene el desahogo de una Plaza muy capaz. La basta mole de este sumptuoso templo estriva entre dos ordenes de columnas tan corpulentas que cada una tiene 10 y 1/3 varas de circunferencia. Forman 3 Naves. La primera consta de 74 varas de longitud sobre 10 de latitud y altitud. Las dos colaterales tienen de largo 59 tiles exclusas 6 que ocupan las paredes del crucero,

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /13 /13 /13 /13 /13 quatro y media de ancho y 6 de alto. Encierran 23 Altares tan ricamente adornados y Alhaxados que el primor y lo costoso se admiran con igualdad. El Mayor excede a los restantes: en este se vee con abundancia la plata. El Frontal, Sagrario y unas grandes y hermosas gradas son obra de este precioso metal. En la primera Capilla colateral hacia el lado del Evangelio, se venera en un Altar poco inferior al Mayor la efigie del glorioso Sn. Francisco Xavier, especial devoto del mismo Prelado: hizo labrar en el su sepulcro donde yace. El Coro alto como la restante Fbrica de esta Iglesia es de cantera y Bbeda. Pieza muy decente y capaz para el quantioso nmero de Religiosos que concurren a cantar las Divinas Alabanzas. Su sillera es de caoba primorosamente labrada: Adornanlo por los costados dos Organos grandes y lucidos. La fachada exterior de ellos es sobredorada y matizada de Maque. En ambas se recrea la vista con igualdad, solo el odo percive la diferencia que media entre el uno y el otro. El que cae a la mano diestra se compone de Flautas y voces extremadamente dulces y sonoras; el de la siniestra carece de estas circunstancias y consiste nicamente en perspectiva para el mexor orden de la simetra. En consecucin de los Pilares de las Naves, se extienden hasta el Altar Mayor dos lucidas tribunas: Sus valaustres son dorados y pintados de verde. La fachada principal que mira al Oriente consta de tres Puertas correspondientes a las mismas Naves. Adornanlas 5 arcos y sobre el mayor de ellos se lebanta una torre primorosamente construida y tan elevada que seorea con conocida ventaja las restantes de la Ciudad. Una efigie de la Emperatriz Santa Elena, titular de la Provincia: sirve de remate a su chapitel. Acia el lado de la Epstola queda la Sachrista con cajonera de caoba y escaparates bien construidos y pinturas que la adornan. Redcese su largo a 12 varas, a 10 su ancho y a 5 su alto. A la parte Meridional de la Iglesia sigue el Convento con dos Claustros: el primero en quadro hace consonancia en su Fbrica a la del Templo. No solo presenta un objeto muy deleytable a la vista, si tambin avitaciones cmodas a los Religiosos. Ay algunas de altos: las que caen acia la Baha son las mas dignas de aprecio por su frescura y diversin. Todas en fin sirven de refrigerio para soportar los calores del clima, lo pesado del Sayal y las fatigas del Instituto. El 2o Claustro aun no se ha concluido. La muerte de su bienhechor trunc el curso de la obra. El primer ngulo termina en la Capilla de la Tercera Orden: A esta le falta la techumbre. Fenecida, quedar con lucimiento bastante. Este Convento mantiene en la escasez de concurrencia 80 Sacerdotes: 14 16 Choristas y otros tantos Legos. En efecto, excede en todo a los dems de la Provincia. Y en sus Aulas se emplean para la pblica enseanza un Maestro en Gramtica: un Lector de Artes con su Maestro de Estudiantes. Dos Lectores de Sagrada Teologa y otro de Moral. Egercitndose contemporaneamente en dirigir Almas al Cielo y Edificar al Pueblo Christiano con su exemplo y Doctrina.

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OBRAS 14\ 14\ 14\ 14\ 14\ El tercer Convento es de Sn. Agustn. Su Iglesia de piedra con techa de madera. Compnese de una caon muy capaz constante de 55 varas de longitud, sobre 12 de latitud y las mismas de altitud. Al lado de la Epstola tiene una Nave con 43 varas de largo, 5 de ancho y otras tantas de alto. Cuntanse 15 Altares moderadamente compuestos. Corre de Poniente a Oriente. Tiene un Coro alto y en el un Organo de voces sonoras. La Sachrista queda tras del Altar Mayor con el qual se comunica por dos puertas; su longitud 12 varas, su latitud y altitud ocho. A la frente principal de la Iglesia cae una Plazuela y la Torre muy ermosa y de tres cuerpos. A espaldas de la Sachrista se est fabricando la Capilla de los terceros, que fenecida quedar muy primorosa. El Claustro principal del Convento es de madera en quadro. Ay tambin otro con varias celdas y oficinas. El mbito que ocupa todo lo referido compone poco menos de quatro cuadras. Sustenta cerca de 40 Sacerdotes, 9 Choristas, y 6 Legos. Cumplen exactamente con el Instituto de su Santo Patriarcha. Tiene Cathedras de Gramtica, Philosophia y Theologa y pertenece a la Provincia de Mexico. El quarto Convento es de la Merced. Su Iglesia provisional muy reducida. Compone de tres navecillas que no guardan orden: La 1a. Consta de 16 2/3varas de longitud, 6 de latitud y 5 de altitud: Las otras dos tienen de largo 10 varas y 5 de ancho y alto. Ay en ellas 5 Altares y un Organo pequeo. La Sachrista es tan estrecha que su ancho se cie a 3 varas, el alto a quatro, y el largo a ocho. Sobre la Portera tiene un Campanario en lugar de torre. Las avitaciones de los Religiosos situadas en lo interior son tambin interinas y sin concierto: Es verdad que esta Fundacin es tan moderna que no numera 10 aos: En el presente se tiraron las lneas y se puso la primera piedra del templo que deve erigirse sin mas fondos que las limosnas que la devocin Christiana contribuyere. La Comunidad se compone de 25 Sacerdotes, 4 Choristas y 3 Legos: Sin embargo de estar tan a los principios ay clases de Gramtica, Philosophia y dos de Theologia. Dedicanse al mismo tiempo a travajar con vastante celo en la Via del Seor. Est subordinado a la Provincia de Sn. Lorenzo en la Isla Espaola. La Compaa de Jess obtiene 5o. lugar. Su Iglesia es interinaria de mampostera y texa. Corre de Norte a Sur. Consta de tres Naves de piedra y texa: La longitud de la primera 27 varas de largo: 6 de alto y ancho: Encierra cinco Altares aseados, Plpito y Organo. Al lado de la Epstola queda la Sachrista con 6 de longitud y 6 de latitud y 5 de altitud: sus Ornamentos decentes: Las Campanas que son tres a espaldas de ellas pendientes de un Horca de madera: Entindese en la Fbrica de otro templo verdaderamente magnfico. Lo es tambin la de los trnsitos: Estos se reducen a una Arqueria de piedra de extremado lucimiento. Los Arcos del primer cuerpo se asientan sobre unos Pilares del grueso y tamao correspondiente. Los del 2o. descansan en dos Columnas sin ms mediacin entre si que la que forma el orden toscano de que

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /15 /15 /15 /15 /15 se componen. Asi por esta circunstancia como por su elebacin, Arte y blancura proponen un objeto muy agradable a la vista. Termina esta hermosa mquina con otro tercer cuerpo, compuesto de dos Lonjas con varias salas que llaman Miradores, y hasta diez aposentos para los que se retiran a practicar los Ejercicios Espirituales del Santo Patriarca. Los Religiosos son pocos: reducense a nueve Sacerdotes, y dos Coadjutores: Ensean Gramtica, Retrica, Philosophia y Theologia: esta con dos Maestros, uno de Prima y otro de Visperas. El modo con que lo practican ha producido tanta emulacin acia las Letras, que la Habana se ha echo theatro verdadero de las Ciencias. Contemporaneamente se aplican al Plpito y Confesionario: Ambas tareas son continuas pero con multiplicados frutos de virtudes. Dedicanse a transar litigios, a componer discordias y acuden con prontitud a donde la necesidad del moribundo les llama. En suma desde el ao 1720, que esta Religin a solicitud ma puso el pie en esta Capital, se ha dedicado enteramente al cumplimiento de su santo y loable instituto. Toca a la Provincia de Mxico. La Iglesia de San Juan de Dios se reduce a un Caon de piedra y texa, con 46 varas de longitud sobre onze de latitud y 17 de altitud: 10 Altares escasamente adornados y un Organo pequeo en el choro alto. Su Sachristia queda a las espaldas de 11 varas de largo, 6 de ancho y alto. La torre es proporcionada. El convento coje quatro quadras y sus Claustros se fundan sobre Arqueria de piedra. Es al mismo tiempo Hospital Real a donde los Soldados de la Plaza y gente de Marina son llevados a curarse. Los pobres enfermos que no tienen abrigo donde recogerse acuden tambin a solicitar su remedio. Asstenles los Religiosos, cuyo nmero es de 39, inclusos 4 Sacerdotes. Corresponde a la Provincia de Mexico, a donde su Comisario General reside. Hallase al presente algo atrasado, porque en el tiempo de la ltima guerra, creci tanto el nmero de los enfermos que fu necesario adeudarse para mantenerlos; pero no por esto ha cesado el egercicio de la Charidad. Practicanla los Religiosos con grande esmero y aplicacin. La Iglesia de Religiosos de Bethlem se compone tambin de un solo caon con su crucero de canteria y Bbeda. No es muy grande, pero si muy primorosa. Su longitud se extiende a 49 varas: su latitud y altitud a 11. Numeranse seis Altares. La limpieza y el adorno en Retablos, Alhaxas y generalmente todo, est publicando que es la Casa de Dios. El Coro muy bueno y el Organo excelente en voces y echura. Para impedir el Registro de la Puerta Principal se halla un Rico Biombo de caoba bien tallado. Cae al lado del Evangelio la Sachristia muy aseada de 11 y varas largo, 7 de ancho y alto. La Torre es proporcionada. Finalmente un Atrio cercado de valaustres de cantera ermosea toda la frente. El convento se halla perfectamente acabado. Los Claustros son lucidos sobre arcos de Piedra. La fachada de la portada del Convento es soberbia, e inmediatamente antes de las Escaleras propone a los ojos en un corto pedazo una obra verdadera-

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OBRAS 16\ 16\ 16\ 16\ 16\ mente maravillosa. Reducese a una Boveda enteramente plana sin otro sustentaculo que el mismo Artificio. En lo alto lo primero que se encuentra es una sala ermosisima de cielo raso de madera, matizadas sus paredes con varios paises. Sirve para el recivimiento de visitas. Las Celdas guardan entre si animada similitud y pobreza. Avitanlas 20 Religiosos, incluso un Sacerdote, que es el Capelln. Todos viven abandonados enteramente al cumplimiento de su instituto, que es la asistencia de los enfermos convalecientes. Dedicanse asi mismo a la instruccin de los Nios en las primeras letras. Mantiene hasta 600 en sus escuelas. Los necesitados son asistidos con Cartillas, Libros, Papel y tinta para su enseanza. Sacan por fin excelentes plumarios. En todo lo dems se portan tambin mui juiciosamente como verdaderos Religiosos y con edificacin del Pueblo Christiano. Esta manera de obrar les ha echo sin duda merecedores de vendiciones del Cielo, porque en solo cinquenta aos que numeran de Fundacin, han construido con vastante primor su Iglesia, Convento y Hospitalidad. Los convalecientes de su cargo son servidos con afluencia. Conservan la disciplina regular. I ultimamente se hallan con fondos suficientes para la subsistencia de todo lo referido: est sujeto a la Provincia de Mxico. El Rvdo. Obispo Dn. Jernimo Valds fabric a sus expensas una Iglesia de piedra y texa con solo un caon, cuya longitud consta de 25 varas, su latitud y altitud 9: Coro alto sin Organo y siete Altares poco decentes. A espaldas del Mayor cae la Sachrista de 9 varas de largo, 5 de ancho y alto: un Mirador con dos campanas suple por torre. Acia la parte Oriental le hizo aadir unos Claustros en quadro vaxos y altos para avitaciones con una Huerta muy capaz y divertida. Todo lo referido de ella en el extremo Occidental con mira al Sur, intramuros de la Ciudad y es conocido por Sn. Isidro. Pendiente su vida otorg donacin de lo expresado a varios sujetos. Uno de estos fu la Orden de San Francisco bajo la obligacin de que los Religiosos de esta Provincia havian de ser obligados a Predicar Mision anualmente en toda la Isla, y ha de establecer recoleccin en la mencionada Iglesia, segn parece del instrumento fho en esta Ciudad a los 20 de Enero del ao de 20 de este siglo. La donacin no solo fue aceptada, sino tambin aprovada en contradictorio juicio por el Real y Supremo Consejo de estas Indias. Consta as de su Auto de 1o. de Febrero del 45. Desde entonces corre formalmente esta Fundacin que se compone de ocho Religiosos Sacerdotes y un Lego: Es verdad que los dos gravmenes han estado en suspenso hasta que reconocidos por mi a fines del ao pasado, los puse presentes al R. I. Provincial, quien prontamente se allan a la practica de las Misiones. Efectivamente las ha comenzado a cumplir en este ao y no dudo las continuar en lo sucesivo, como tambin el hacer las diligencias necesarias para la mencionada recoleccin a un sin esta circunstancia se experimenta gran provecho espiritual acia los Fieles con esta nueva Fundacin.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /17 /17 /17 /17 /17 El Monasterio de Sta. Clara de Jess es el mas antiguo de Religiosas. Fundose el ao de 1644 baxo la obediencia del Ordinario Eclesistico. Despus se subordin al Provincial de Sn. Francisco y de esta suerte ha permanecido hasta el presente. La Iglesia es un caon mediano de rafas cuvierto de madera y tejas: Corre de Sur a Norte. Su longitud 44 varas y media, su latitud 11 varas y y su altitud 12. Encierra dos Coros, un Organo mediano y ocho Altares con moderada decencia, especialmente el Mayor que tiene Sagrario de Plata: a sus espaldas cae la Sachrista: Componese de 14 varas largo, 13 ancho y 6 de alto. La Torre es proporcionada y el Convento parece una Ciudad abreviada. Coge ocho quadras y el numero determinado que debe tener es de 108 Monjas. Faltanle al presente dos para completarse. Santa Catharina de Sena sigue en antiguadas. Efectuose su Fundacin en 29 de Abril del ao de 88 del siglo pasado. La Iglesia queda de Poniente a Oriente. Consta de un caon mediano de piedra, con su techo de texa: Componese de 41 varas de longitud, sobre 11 de latitud y 12 de altitud. Ay dos Choros primorosamente adornados y un Organo pequeo: los Altares son cinco con retablos muy pulidos y ermosos. A todos excede el mayor, a cuyas espaldas cae la Sachristia con 13 varas y quarto largo, ancho 7 y 5 y 3 quartas altos, mui alaxada y decente. El Convento ocupa quatro quadras: Los Claustros se sustentan sobre pilares de madera y entresuelos de tablas. El nmero de Religiosas se reduce a 27: y el Ordinario las gobierna. Lo mismo sucede con el de Santa Theresa de Jesus, cuyo numero no excede de 21. Esta Fundacin se efectu el ao de 1702 en virtud de Real Cedula expedida en 14 de Marzo de el de 1700. Su Iglesia corre de Poniente a Oriente. Componese de solo un caon techado de madera y texa con 35 varas de longitud, 10 de latitud y altitud, sobre paredes de tierra. Estas se han desplomado y el Templo se mantiene con puntales por amenazar ruina. Tratase de la construccin de otro capaz; a un que para la empresa no hay mas caudal que las limosnas. Ay solo Coro alto sin Organo: incluye cinco Altares con moderada decencia. A espaldas tiene la Sachristia de 6 varas en quadro mui deteriorada y baxa por reducirse a un colgadizo. La Torre es pequea y el recinto del Convento se extiende a poco menos de quatro quadras. Los Claustros, avitaciones y oficinas son de piedra y texa con la capacidad correspondiente. Estos tres Conventos son mui exemplares y observantes y relicarios de virtudes. El Oratorio de Sn. Felipe Neri tubo su primer situacin en la Iglesia del Santo Christo. Despus a costa de los Congregantes se continuo la que al presente tiene. Es un Can con su crucero de canteria y texa: corre de Poniente a Oriente, y se extiende 37 varas de longitud sobre 10 de latitud y media mas de altitud. Lo anterior est aseado y los Altares que son cinco con vastante decencia. El Pulpito es primoroso: reducese a una lavor sobre dorada con varios serafines y pinturas que imitan perfectamente a

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OBRAS 18\ 18\ 18\ 18\ 18\ unos finos esmaltes. En el Coro que es alto ay un organo pequeo de ricas voces. La Sachristia que da al lado del Evangelio: Consta de cinco varas de alto, seis y 1/3 de ancho y 13 1/3 de largo con su cajonera y Alhaxas apreciables. La Torre es proporcionada. El resto del Oratorio se compone de un Claustro alto y baxo sobre Pilares de arena y las Oficinas necesarias para su servicio. Ocupanlas quatro Sacerdotes y cinco Ordenantes. Cumplen con exactitud su Instituto y sirven de mucha utilidad al publico. Esta Congregacin deve sus progresos al Prepsito actual Dn. Manuel Jos Rincon, quien la ha reducido el methodo claustral que observa. Esta sujeta al Ordinario. D. Nicols Estevez Borges, Cura Beneficiado de las Parrochiales de esta Ciudad, y electo Dean de la Cathedral de Cuba, dex sus bienes para una Iglesia dedicada a Sn Francisco de Paula y un Hospital para curacin de mugeres, y Ministros para su cuidado y servicio. Consta asi del testamento que otorg en el ao de 1665. La Iglesia era pequea y con el tiempo se arruin; por el de 46 de este siglo se subrrog otra en su lugar: No es muy grande, pero ermosa y bien adornada: Consta de un Caon de canteria y bobeda: Su longitud 33 varas, sobre nueve de latitud y altitud con siete Altares mui decentes, Coro alto y Organo: corre del Medioda al septentrin: al este queda la fachada de la puerta principal y sobre ella un Campanario vistoso: antecedela una Plazuela para el desahogo: la Sachristia queda al lado del Evangelio: su largo ocho varas y el ancho y alto 6. Tiene un Capellan que la cuida y administra tambin los Sacramentos a los pobres que se curan en la Hospitalidad que corre unida a la misma Iglesia de Oriente a Poniente y un Mayordomo que atiende a la cobranza de sus Rentas y manutencin de las mismas enfermas y un Mdico asalariado. Sirven tambin sus oficinas para reclusin de las mugeres malas o voluntariamente divorciadas. La Hermita de Nuestra Seora de Monserrate esta situada de Poniente a Oriente, junto a la muralla de tierra. Es mui estrecha: reducese a 5 varas de altitud, 1 1/3 mas de latitud, sobre 10 de longitud con solo un Altar. La Sachristia cae a las espaldas: extindese a 5 varas de longitud y 4 de latitud y altitud. Carece de torre: Las campanas que son dos penden de un arco de piedra: Una ramada de paxa le sirve de Portal. En fin ni en lo interior ni en lo exterior se alla adorno alguno. El Colegio de Sn. Ambrosio es de Nios. El numero se reduce a 12: no tiene mas asistencia que la comida y havitacin: las Ciencias que se ensean son Gramatica y canto llano: estan obligados a asistir a la Parrochial mayor a las Visperas y dias Festivos. Reducese a una Casa de alto antigua e incomoda por no tener avitaciones competentes para los Colegiales y el Rector que los govierna. El otro Colegio es de Nias: su titular Sn. Francisco de Sales. Consta del mismo numero y son asistidas en un todo. Dos mugeres ancianas una

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /19 /19 /19 /19 /19 con titulo de Maestra y otra de Portera las cuidan e instruyen en la lavor y Egercicios Christianos: Guardan Clausura pendiente su reclusin en la Casa que es identica con la de Sn. Ambrosio. Gozan sin embargo la libertad de ponerse de la parte de fuera siempre que quieran. Ambos Colegios deven su Fundacin al Rvdo. Obispo Dn. Diego de Compostela. Hizolas por el ao de 88 del siglo pasado. Para el mayor fomento de ellas situ avitacin en otra Casa que cae en medio de las dos y de ella hizo donacin a la Dignidad con el gravamen anual de 300 ps. A favor del de las Nias. Por el ao 10 de este siglo, el ya mencionado Obispo Dn. Jernimo Valds se dedic a la fundacin de una Casa de Expsitos o Cuna. Erigida baxo el ttulo y proteccin del Gloriosisimo Patriarcha Sn. Jph. Tiene una Capilla moderada que corre de Oriente a Poniente. Su longitud 15 varas, 5 su latitud y 5 su altitud. Los dos Altares que ay estan con decencia como tambin la Sachrista cuyo alto es de 3 varas, el ancho de 3 y el largo de 5. Los quartos son baxos. Avitanles las Amas; un Capellan que sirve de Mayordomo, cuida de decirles Misa, administrarles los Sacarmentos y asistirles con lo que se puede, porque la renta no vasta para la congrua sustentacin de todos. En cinco das del mes de Enero del ao 1728 se erigi Universidad Pontificia y Real en el Convento de Predicadores. El glorioso Seor Sn. Jernimo es su Patron. El Rvdo. Obispo Dn. Jernimo Valds quiso situarla en la Iglesia y Casa de Sn. Isidro, que recayeron despus en la Religion de Sn. Francisco, como expuse en su lugar. La idea no surti efecto por varios incidentes que lo impidieron. Leense en sus Clases, Gramtica, Philosophia, Theologia, Canones, Leyes, Medicina y Mathematicas. 19 son los Cathedraticos que se emplean en tan laboriosas tareas sin mas paga que el grado de Dr. respectivo a la Facultad que ensean, y tambin una propina de los que durante un sexenio se graduan en ella. Los Escolares excederan de 200: y los graduados asistentes en la Ciudad llegaran a 60. Por ltimo en el corto tiempo de su ereccin ha dado al Ministerio Publico 18 Abogados, 12 Mdicos, gran numero de aventajadissimos sugetos que sirven de ornato al Clero y Religiones, quatro Togas, dos canongias y una Mitra. No consta qual aya sido ni por qu tiempo el governador de esta Ciudad: solo sabemos que los primeros Ministros Superiores, que sucesivamente mandaron en la Isla, tuvieron su Residencia en la Ciudad de Santiago por ser la ms populosa y adonde se erigi la Cathedral. Por entonces en esta y en las demas villas nombraban un teniente. Parece sin embargo que esto durara hasta el ao de 1538. Fundome en que este fue el mismo en que Hernando de Sotto, Governador de la Isla, y Adelantado de la Florida, despues de haber arrivado y mantenidose algunos das en la Ciudad de Santiago paso a esta y por su ausencia dexo en ella con el Comando General de la misma Isla a Da. Isabel Bobadilla, su Esposa. Sea lo que fuere, lo

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OBRAS 20\ 20\ 20\ 20\ 20\ cierto es que el Govierno Universal de la Isla se traslado insensiblemente de la Ciudad de Santiago a esta de la Habana, y que desde entonces se ponia en aquella un theniente que lo era General de los lugares de la tierra adentro con su asistencia ordinaria en la Va. del Bayamo: Esto duro hasta el ao de 1607 en que la Isla se dividi en dos Gobernaciones, la una con el aditamento de Capitania de Guerra, quedo en Cuba y su partido que se extendia hasta el Puerto del Principe y la otra en esta Ciudad con los restantes lugares y el ttulo de Capitana General de la Isla. Ultimamente despus de varias Providencias prevaleci la expedida en 1o. de Mayo de el de 47 de este siglo: Reducese a que la Villa del Puerto del Principe se exima de la Governacin de Cuba y quede inmediatamente subordinada a la de esta Capital. Ay pues en esta Ciudad un Ministro Superior con dos titulos: el primero de Governador cuya jurisdiccin se extiende a 245 leguas: en ellas se allan situadas cinco Ciudades inclusa la Capital y otras tantas Villas, sin la de Santiago de las Vegas, cuya poblacin formal se trata. Por este titulo goza tambien la Regalia del Real Patronato en las Iglesias que se comprenden en la referida distancia: Pertenecenle la presentacin de 31 Curatos, 13 Sachristas mayores, cinco colecturias y 15 Mayordomias. El segundo es de Capitan General de toda la Isla, cuya longitud consta de 336 leguas del Este a Oeste, y de Norte a Sur su latitud de 14 leguas por donde menos y 35 por donde mas. Nombra theniente a justa y Guerra en la Trinidad, Puerto del Prncipe y Bayamo, y otro a Guerra en el Cayo. Tiene privilegio que lo exime de la Visita personal de su Partido con facultad para cometerla. Goza el salario de 10 mil ps. Al ao y 4 mil por conservador de la Real Compaa. El ao de 1632 se cre la Plaza de Theniente General y Auditor de Guerra en esta Ciudad: tiene al presente 20 ps. de sueldo ( sic ). El Ayuntamiento se compone de dos Alcaldes ordinarios, otros tantos de la Santa Hermandad y 12 Regidores. Los cinco con oficio y los siete sin el. Los Contadores y Offs. Rs. prefieren en las Funciones pblicas pero no sufragan en los Cavildos. Logran tambien el mismo honor, despues del Rexidor mas modernos, el Pe. De Menores, el Pror. General, Mayordomo y Escrivano. El 1r. Tribunal Eclesiastico que hay en esta Ciudad es el de el Obispo por haver sido siempre su Residencia en ella. La causa no es otra que su mayor vecindario, concurso de gente y excesivo numero de negocios. Todo esto necesita para su buen orden de el respeto presencial de el Prelado; su ausencia causaria gravisimos e irreparables perjuicios incapaces de remediar por sus subalternos, como la misma experiencia lo acredita: tiene tambin para el despacho de su Ministerio un Secretario: sirvese de un Promotor Fiscal, Defensor de Matrimonios: Notario Mayor y otros ocho pblicos: estos once Ministros se emplean ordinaria y respectivamente en los Tribunales Eclesiasticos.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /21 /21 /21 /21 /21 El 2o. Es el de el Provisor y Vicario General. Antiguamente se titulaba Vicario Juez Eclesiastico como propiamente lo es. De tiempo immemorial se denomina en la conformidad expresada arriva: Confirmose esta costumbre por la Sinodo celebrada el ao 82 del siglo pasado. Dispsose en ella que en la Isla huviese dos Vicarios Generales con los mismos territorios de las Governaciones. Venian pues a ser en la realidad dos Vicarios foraneos, por serlo de Partido y consiguientemente no lo havia general en la Diocesis. Corrio sin embargo vaxo esta impropiedad hasta que con el motibo de la Real Cedula expedida en el mes de septiembre de 1725 sobre asiento de Procurador en las funciones eclesiasticas se le previno al Obispo lo nombrase en su Cathedral para que lo fuese de todo el Obispado: Practicolo asi mi antecesor al principio de su gobierno: Despus no solo se arrepinti de este echo sino que tambien lo exclui a la Villa del Puerto del Principe por averse agregado en aquel tiempo a esta governacion. Instruido yo en todo lo referido he reglado el nombramiento que hize de Provisor de Cuba a lo dispuesto por derecho: Y asi al presente es verdaderamente Vicario General de la Diocesis: Con el de esta Ciudad no innov por el decoro y lustre de ella. Intitulase tambien en fin Provisor y Vicario General; pero el adictamento que se pone de esta Ciudad y su Partido lo reduce a Vicario particular o foraneo. El tercer Tribunal es el de Testamentos, Cofradias y Obras Pias. Estableciose en esta Ciudad a principios de este siglo: su permanencia no ha sido continua. En unos Gobiernos se ha proveido y en otros ha corrido vaxo de una cuerda con el Provisorato. Por ahora est separado para el mas breve despacho de los negocios que son innumerables y algunos tan atrasados que 60 y 80 aos han estado en suspenso; su Jurisdiccin es la misma que la del Provisor: esto es, en la Ciudad y su Partido. La Administracion de los Diezmos de esta Diocesis corri largo tiempo conforme a la ley a cargo de Oficiales Reales, hasta que por Cedula de 17 de Abril del ao de 681, se transfiri al Prelado y Cavildo. El methodo que en el particular se ha observado no es uno mismo: Al principio se nombraron dos Jueces hacedores en la Cathedral de Cuba y por lo tocante a este Partido se comision al Obispo. Despus qued un solo Juez en la misma Cathedral por completarse que este bastaba para el expediente de los pocos negocios que ocurrian. Ultimamente se estableci la eleccin de los dos, para que el uno residiese en Cuba y el otro en esta Ciudad y que la jurisdiccin de ambos se reglase a la de los Provisores. Desde entonces han corrido en esta forma hasta el presente. El Dean y Cavildo los elige en el dia 1o. de enero de cada ao, y el Prelado los confirma comunicndoles la jurisdiccin necesaria para el egercicio de sus Ministerios: cada uno tiene su Notario en el nmero de los pblicos y su Contador: y este es el 4o. Tribunal. El 5o. es el que novisimamente se ha erigido para el mexor y mas puntual exaccion de 16 por 100 concedido a V.M. sobre las rentas eclesiasticas.

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OBRAS 22\ 22\ 22\ 22\ 22\ Componese de un Juez que nombra el Prelado, de un Notario de los Pblicos y de un Receptor. El 6o. Tribunal es el de la Inquisicion. Consta de un Comisario, Alguacil Mayor en depositto, Notario, Receptor, Consultores, Calificadores, Familiares y honest. personas. El 7o. es el de la Santa Cruzada, mediante el Breve de su Santidad de 4 de Marzo del ao de 1750 y conforme a las Reales Ordenes expedidas en 12 de Mayo de el de 51. Se ha variado en la administracion de este ramo. Corre pues en cada Diocesis a cargo de un superintendente General, Comisario General, Asesor, Thesorero y Fiscal, que deben residir en las Capitales y nombrar subalternos en los dems lugares. Se ha erigido en esta Ciudad desde el ao 1752 por ser la ms populosa, y donde siempre havia estado. La comisaria se confirio a tres Prevendados de la Cathedral segun se estableci en las dems. El Tribunal de la Real y Pontificia Universidad se compone de Rector, Vice-Rector, quatro Consiliarios, Thesorero, Fiscal, Maestro de Ceremonias y Secretario. El Rector tiene jurisdiccin privativa en lo civil y Criminal sobre todos los Escolares, la misma que el Maestre Escuela de Salamanca. Es electivo cada ao y deve recaer en los Religiosos de el Gremio y este es el 8o Tribunal. El de el Governador es el principal de los seculares. Conoce en 1a. Instancia de las Causas civiles y Criminales que ocurren. La apelacion de aquellas si son de mayor quantia y la de estas, pasan a la Audiencia de Santo Domingo: Y siendo de menor: esto es hasta 333 ps. se otorga para el Cavildo de esta Ciudad. Por el ao de 18 de este siglo pretendi el Governador que de los Alcaldes ordinarios se apelase a su Tribunal y que siempre se le tratara sin el distintivo de Seores. La competencia se sigui y fu decidido a favor de los Alcaldes. Conoce as mismo privativamente de las causas de los Militares como Capitan General que es. Y por fin como Conservador de la Real Compaia e Intendencia de Cruzada concurre a dar las Providencias a estos Ministerios. El Theniente General de Juez ordinario en 1a. Instancia: Quando ay 2. se trata en la misma Audiencia. Sirve de Asesor el Governador de las Causas que le nombra y como Auditor de Guerra en las de los soldados: entonces no le trata de Seor; sino cumple con decir: llvese a mi Theniente. Tambien es Asesor del Comisario de Cruzada y por esta ocupacin se le contribuyen 250 ps. anuales. Este Ministro en lo antiguo ocupava la vacante de el Govierno por lo respectivo a lo poltico: excluyosele despues de esta regalia por las malas consecuencias que con la experiencia se tocaron. Cada Alcalde Ordinario tiene su Tribunal y conocen en 1a. Instancia de lo Civil y Criminal, segn el Theniente General lo determina: Extiendese la Jurisdiccin de ambos por la parte Occidental de la Isla hasta Cabo de Corrientes, por la Oriental hasta 60 leguas y en el resto de Mar a Mar con

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /23 /23 /23 /23 /23 exclusion de los cortos terrenos que ocupan las Ciudades de Matanzas, Sn. Phelipe y Santiago, Santa Maria del Rosario y Villa de Guanabacoa. Es de la obligacin de ellos visitar anualmente las Haciendas de su Partido y excusndose pasa a Alferez Mayor. A los Alcaldes y Provincial de la Sta. Hermandad toca el conocimiento y castigo de los delitos que se cometen en los campos. Las causas de menos quantia, es a saver, que no pasan de 333 ps. van por apelacin al Cavildo y este por medio de sus Comisarios, y concurrencia de Juez a que determina. El Tribunal de Cuentas se compone de dos Ministros. Ocpanse en ver y determinar las de los Oficiales Reales de esta Ciudad y alternativamente ejercen esta funcin en las Islas de Barlovento y Ciudad de Cuba: Entonces se les duplica el salario anual que es de 1.200 ps. segun el nuevo Reglamento. Los oficiales reales son tres, Contador, Thesorero y Veedor a razon de 2 mil ps. de salario cada uno. Ay tambien Fiscal de Real Hacienda con 400 ps. Hasta el ao 43 de este siglo ponian Thenientes en toda la Isla; desde entonces con motivo de haverse creado a 10 de julio del proximo antecedente dos de estos Oficios en la Ciudad de Santiago se excluyeron de esta Regalia en ella y su Partido. En virtud de Real Cedula expedida en 9 de julio del ao 1709 se establecio el Protho Medicato en esta Ciudad. Componese del Protho Mdico con 600 p. de sueldo y obligacin de curar por ellos a los pobres de San Juan de Dios: dos subalternos, Fiscal y Escribano. El tribunal de bienes de difuntos consta de un Juez, Defensor y Escrivano. La Real Compaia que corre en esta Ciudad desde el ao 1741 tiene un Juez, Conservador, Presidente, dos Directores y varios Ministros inferiores. Ay tambien Juez de tierra para el repartimiento e indulto de ellas. El Comisario ordenador entiende a lo tocante a Marina, con un Auditor Letrado con quien se aconseja en las dependencias que lo necesitan. Ultimamente el Comandante de la Esquadra surta en el Puerto conoce en ciertos casos de lo tocante a su Ministerio. El manejo de todos los Tribunales seculares rueda sobre 15 Escrivanos: los ocho pblicos: y 5 Reales: el de Cavildo y Govierno y el de Rexistros: Sirven tambin asi para el Despacho de ellos como de los ocho Eclesisticos: 10 Procuradores, y 20 Abogados. No hay duda que tanto nmero de Ministros manifiesta claramente lo crecido del vecindario: pero lo mas digno de reparo consiste en que todos se mantienen con decencia de los mismos Oficios que disfrutan. Es verdad que para conseguirlo a satisfaccin no ay Artculo que no muevan: recurso de fuerza que no introduzcan y recusacin que no intenten. En estos dos ltimos puntos es gravsimo el

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OBRAS 24\ 24\ 24\ 24\ 24\ desrden que se experimenta, siendo lo mas sensible no encontrarse arvitrio prctico para truncar enteramente los perjuicios que se tocan. En efecto por estos medios consiguen eternizar los litijios, aumentar sus intereses y portarse con un tren bastantemente lucido. El Estado Militar se compone de Capitn General, Theniente del Rey, Coronel, Theniente Coronel, Comandantes, Mayores Capitanes y Subalternos correspondientes a quatro Battallones assi para la Guarnicin de esta Plaza, como para los Destacamentos de Cuba, resto de la Isla y Florida. Quatro Compaas de Dragones de a 50 montados cada una, mandados por un Comandante y una de Artilleros con sus Oficiales. Numranse tambin 30 compaas Milicianas; es a saver 12 de blancos, 10 de pardos y 9 de morenos. Siguese el vecindario: el nmero de ste segn el Padrn Ecclesistico que se hizo el ao pasado, se reduce a 6.896 Familias y las personas a 22.828 de comunin; a que agregadas las de confesin y prvulos, como tambin los Sacerdotes con sus Familiares, Religiosos, Monjas, Militares y Forasteros pue (...) hacer cmputo prudencial pasarn de 50.000 que equivalen a 10.000 Familias. No admira tanto el nmero crecido de vecindario, quanto el ornato costoso de los trages. Los Nobles y Empleados se distinguen en el fausto ms brillante. Los Pleveyos sin reserva de color ni condicin procuran imitarles. Las mujeres sin embargo que devan ser las ms picadas de este desrden, se contienen dentro de los trminos de una moderada decencia. Lo que es comn a ambos sexos es el uso de las Calesas; y como ay algunas expuestas al pblico para el alquiler en pagando, hasta los negros y negras se visten de la authoridad de pasear en ellas. Pretndese que excedern de mil las que ruedan por las calles: lo que no admite duda es, que el estrpito que causan es tan ruidoso, que ninguno lo evita aunque est recogido en su casa: A estos gastos se aaden las provisiones de voca, que son caras; los alquileres de las casas crecidos, y los vestuarios costosos. Tantos renglones pues producen una suma quantiosa, insoportable a los caudales, y pobreza restante. Esta en fin se ha aumentado con la falta del Astillero, cuyas obras servan de grande alivio para el comn. Las calles son estrechas y algunas un poco defectuosas en su nivel: las que corren de Oriente a Poniente llegan a 23: las de Norte a Sur a 12: estas son las ms extendidas, aunque no tanto como el Dulce amor de los Patricios se figura. Unos afirman que la longitud de la mayor se dilata a una legua, y otros a media: lo que ciertamente consta segn mensuras son 2,201 1/6varas que componen un 3o de legua, 535 1/6 varas: y por lo respectivo a la latitud 1,321 varas que hacen un quarto de legua con mas 61 varas: numrase 633 quadras, y 3,497 casas: No guardan uniformidad porque cada una fabrica segn sus fondos e ideas. Algunas ay tan primorosamente construidas, que la Ciudad ms populosa no se designara matricularlas entre las suyas de mayor magnitud. Dividense en altas y vaxas: de las

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /25 /25 /25 /25 /25 primeras se encuentran tres de tres altos: 58 de dos y 120 de uno: de las segundas 1,342 principales: 1,501 accesorias de piedra con techo de texa y 473 de tapias y embarrados, covijadas de guano. Los Governadores han procurado extinguir estas ltimas con la prohivicin severa del ingreso de los materiales con que se cubren; pero a pesar de su celo se introducen y se mantienen las vastantes para afear extremadamente el aspecto pblico de la Ciudad. Las dems conservan en su interior muy particular aseo y Alhaxas de estimacin y entre ellas las Calesa o Calesas segn el caudal. Hermosanla por otra parte seis Plazas capaces: La Mayor de todas se distingue no slo por el ttulo de Nueva, si tambin por los portales, valcones y Casas mui costosas y bellas que la circunvalan. En el centro tiene una Fuente que la adorna. Otras tres hay en la de Bethlen y Sn. Francisco. Pinsase en construir otra en la de Sn. Ignacio. La de Armas en fin, goza del distintivo ms apreciable por su memoria. Asegrase por tradicin de los mayores que la primera Misa y Cavildo que se celebraron en este pas, fueron baxo de la sombra de una Seyba muy copiosa, situada sobre la Marina. Manteniase contra la voracidad del tiempo conplacindose en su verdor y lozana de los progresos desmedidos de la Poblacin, y acordando a sus havitadores que ella fu la primera y principal plaza sobre que tan vasta mquina comenz a moverse. De esta manera permaneci hasta el ao de 1753 prximo pasado: ese fu el mismo en que despus de edad tan avanzada como la que disfrut, puso trmino a la carrera de su vida vegetable por medio de una muerte violenta. Pretndese haberla inferido un demente con las persecuciones y molestias que sin intermisin la causara. Secse en fin y parecindole al Ilustre Cabildo que era de su obligacin levantar estatua perpetua a la que havia servido para Ministerios tan altos, hizo construir una Pirmide de piedra mui primorosa, como de seis varas de alto y situarla en el mismo lugar que ocupaba la Seyba, para que la memoria de esta, se continuase indeleble en la posteridad. Ultimamente las Murallas que miran a la parte de tierra son de proporcionada altura con sus fosos, tres Puertas, Garitas y Baluartes correspondientes. Las que caen a la Marina tienen la elevacin necesaria para impedir todo trnsito por ellas, con quatro Puertas y Bateras. Pretndese que desde que las construyeron se han engrosado las fiebres y los calores se han hecho ms sensibles por falta de ventilacin de los ayres de que francamente gozaba. Esta es una suscinta descripcin de la M. N. y famosa Ciudad de la Habana. Despus que tom a mi cargo el Govierno Eclesistico de ella todas mis visitas se dirigieron a sus mejores progresos espirituales y al cumplimiento de mis obligaciones: Comenc por la Funcin del Ao Santo. Este incomparable beneficio que la santidad de Benedicto XIV hava concedido al Pueblo Christiano se allaba suspenso en esta Capital y su jurisdiccin a causa de las disputas que en la Sede Vacante se movieron sobre

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OBRAS 26\ 26\ 26\ 26\ 26\ este Provisoratto. Exped con prontitud las rdenes convenientes para que se publicase. El da en que se practic d principio a una Misin con Egercicios Espirituales a tarde y maana en la Parrochial Mayor. La continu por espacio de ocho das, y al siguiente la conclu con una Procesin de penitencia mui devota y authorizada de innumerable concurso. Contemporneamente d Providencia para que en las dems Iglesias se instruyese al Pueblo en las diligencias que devan practicar para la consecucin de las gracias concedidas. En efecto tanto fu el fervor que se introdujo, que a todas horas no se oa en las calles y Plazas otra cosa que rezar el Santo Rosario, andar las Estaciones asignadas y recivir los Sacramentos de la Confesin y Comunin. Estos actos de devocin se sencivilizaron tanto que los ms juiciosos no se detuvieron en afirmar que la dilacin antecedente se orden por disposicin del Altsimo para que Funciones tan santas se practicasen con la veneracin correspondiente y las Almas Christianas lucrasen el mayor fruto que se reconoci. Tambin all en suspenso los Breves Pontificios y Cdulas Reales expedidos sobre la execucin de los Matrimonios de Vagos, Extrangeros y Patricios con el fundamento de una consulta que mi antecesor hizo cerca de lo referido. Pude no haver innovado en la materia hasta la resulta de V.M. Parecime no obstante que la execucin era totalmente conforme a la Real intencin: que las razones deducidas eran poco apreciables y que los intereses de la causa de Dios, y salbacin de las Almas preponderavan. Libr en fin despachos circulares a toda la Dicesis con instruccin para su ms fcil y puntual observancia. Esto ha producido tan admirables efectos como la experiencia misma lo ha manifestado y de que vivo mui complacido, hacindome cargo de las muchas Almas que por este medio han salido del estado miserable de la culpa al dichosisimo de la gracia: Y que si alguno se mantiene en la ocasin no ser responsable de su permanencia en el Divino Tribunal. No han sido menos probechosas en su lnea las resultas del nuebo mthodo que al mismo tiempo introduge en la Administracion del Santa Sacramento de la Confirmacin. Esta costumbre que los Padrinos adems de la vela, ofrendsen alguna limosna: la menos no bajaba de dos Rs. La mayor no tena tasa; penda nicamente del arvitrio de los contribuyentes estos extendan la mano, segn la distincin de su carcter y el de los Ayjados. Congetrase que el rengln de esos gages montara la suma de 20,000 al ao: Publiqu Auto reformando este abuso: Doyle este nombre porque hallndome en la Ciudad de Cartagena de estas Indias, le una Real Cdula circular en que se mandaba observar un Decreto de la Sagrada Congregacin proivitivo de semejantes contribuciones. Ces pues enteramente lo que se practicaba en esta Ciudad y fu tan excesivo el tropel de las Confirmaciones, que a todos caus espanto. Faciliteles su recepcin con tomar el trabaxo de girar por todas las Iglesias: en cada una concurran

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /27 /27 /27 /27 /27 los de aquel barrio, y ahorrando pesos completaban sus buenos deseos. No contentos con esto se tomaron otro arvitrio. Llambanme a la hora que les pareca para algn enfermo: Hacan correr la voz por la vecindad, y quando iba a la Casa se presentaban tantos en ella que alguna vez pasaron de 100. En conclusin, haviendo sido continua en esta Ciudad desde el ao 83 hasta mi arrivo a la administracin de este Sacramento: lo he conferido intramuros a 6/736 personas; ablo de las que se matricularon en el tropel de estas concurrencias. No tube cuidado de que se llevase en ellas la cuenta que en las de Nicaragua: Y asi hago justicia de un tercio a lo menos quedara sin sentarse. Lo mismo sucedi en las dems funciones de esta naturaleza. Y quin dudar que el mayor nmero de los Confirmados ha provenido de la gracia que les ofreca y han experimentado? Poco importaran estas Providencias dirigidas al ahorro de intereses temporales, si mis intenciones no se extienden a los ms apreciables que son los del alma. Para la consecucin de tan santo fin he lebantado contnuamente la voz anunciando las verdades eternas. He practicado estas Funciones no slo en mis Iglesias, sino tambin en las de los Regulares y Monjas. En todas he predicado con vastante concurso y provecho. Con el mismo me he egercitado en el confesionario admitiendo a cuantos concurren a mis pies ministrndoles tambin la Comunin. He introducido la oracin mental y los egercicios espirituales del Patriarcha Sn. Ignacio en el Pueblo: En suma nada he dexado de hacer de quanto ha pendido de mi arvitrio para la salvacin del rebao que se me ha encomendado. El consuelo de los Pobres ha sido uno de mis primeros cuidados: acuden sin intermisin no slo en solicitud de remedio para alivio de sus necesidades, sino tambin de empeo para facilitar sus dependencias: a todos atiendo con igualdad. Los medicantes adems del remedio temporal, logran el espiritual, porque los sbados antes de repartirles la limosna rezan el Rosario y se les hace una Pltica. Los encarcelados tienen el consuelo de dos Eclesisticos que por semanas se encargan del despacho de sus causas. Predicanles y se les exercita en la oracin mental todos los das festivos. Por ltimo no contento con esto paso personalmente a confesarlos: Entonces me informo de los motivos de sus prisiones y me intereso en facilitarles la soltura. La atencin a estos cuidados no me servan de impedimento para dar expediente a todos los dems negocios tocantes al Ministerio. Desde el ao de 1749 no se haca visita o por decirlo mejor ninguna se conclua, porque la universalidad de causas que encierra produce extrema confusin y atrasa el despacho. La abr y comenc a entender en ella con indecible fatiga, y evacuado lo principal, reconociendo que para finalizarla con brevedad era necesario valerme de otros sujetos, la somet a tres. Hasta ahora sin embargo no han logrado su conclusin y assi me ser preciso reasumirla para salir enteramente de este cuidado. El Archivo Ecclesistico desde el ao

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OBRAS 28\ 28\ 28\ 28\ 28\ de 1729 en que falleci el Revmo. Obispo Dn. Gernimo Valds, se cerr con los papeles que contena. Permaneci de esta suerte hasta mi arrivo. Puede contemplarse como estara despus de tan dilatado espacio, y en tierra tan nutritiva de polilla, que en solo un mes se vician los libros y papeles que no se manejan. Dispuse se hiciese Inventario de los tiles, con separacin de los que no lo estaban; aquellos fueron pocos y estos tantos, que en carros se llevaron a quemar al campo. La casa destinada para la avitacin del Prelado, serva tambin para su Secretara, custodia del Archivo, Audiencia del Provisor y concurrencia de los Notarios al Despacho. Desde el referido tiempo se alquil y en poder de los inquilinos padeci tales quebrantos que para entrar yo en ella me v obligado a gastar ms de 800 ps. en su reparo. Luego que la ocup puse corriente mi Secretara y la Audiencia del Provisor: inhiv a ste del conocimiento de Testamentos y obras Pas y nombre Juez separado para este Tribunal. Erig el del Real Subsidio, que estaba suspenso; confirm la ereccin del Juez de Diezmos: nombr Notarios: regl las horas de Despacho, para que concurriendo todos a sus respectivas oficinas cada uno cumpliese con su Ministerio, sin los perjuicios que con la falta de esta providencia se tocaban. Por fin el restablecimiento del Seminario de Cuba, tan conforme a la Real Intencin, tubo su lugar entre tanto tropel de cuidados. En medio de ellos di principio a la visita de los Conventos de Monjas de mi filiacin. Practiquela de un modo particular. El da que me esperaban para el escrutinio en que cada una concurre a denunciar lo que se le ofrece, en vez de darles odo las sorprend con un Sermn Moral, que sirvi de inicio a la Misin: esta dur por ocho das a puerta cerrada porque slo era para las Religiosas. Los ecos sin embargo llegaron a odos de las Clarisas. Suplicronme con instancia les comunicase el mismo consuelo. Pas a su Iglesia y del propio modo les anunci la divina palabra. Estas tres Comunidades en fin me edificaron notablemente con sus lgrimas y fervores. Desde entonces la Mano misericordiosa de el Seor las ha colmado de vendiciones en lo Espiritual y Temporal. Hacindome cargo que la estavilidad de todo lo bueno que iba plantificando penda en la mayor del buen exemplo de los Ecclesisticos, les propuse la gran conveniencia que les resultara para hacer progresos en la virtud, el recogerse anualmente a practicar los Egercicios Espirituales del Glorioso Patriarcha Sn. Ignacio. En todas ocasiones he conocido y alabado la ciega ovediencia de mi clero. En la presente la he repetido tributando gracias a Nuestro Seor por la total resignacin con que se sometieron a mi disposicin. Ninguno hubo que objetase la ms mnima dificultad, antes bien todos acudieron con promptitud a los lugares que se les destinaron. Esto sucedi por el ao pasado: En el corriente han ejecutado la misma diligencia. Los regulares que no los hacan han diferido gustosamente a mi splica retirndose en los Conventos a entrar en quenta con sus Al-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /29 /29 /29 /29 /29 mas. Hasta las mugeres en sus casas se han dedicado a esta obra tan provechosa. En efecto ha crecido tanto el fervor y devocin en el asunto que para satisfacer el deseo de todos he gastado 200 ps. en la reimpresin de 600 ejemplares del Libro que los contiene. Con estos preparativos tan eficases, los Ministros de Dios se han revestido del celo peculiar de sus oficios. Ataranse con esfuerzo al Plpito y Confesonario. Para que en lo venidero aya otros de las mismas qualidades, tengo cuidado de los Ecclesisticos jvenes, se instruyan en la virtud, letras y Plpito. Hacen sus Exercicios: acuden los jueves a la Conferencia Moral que se tiene en el Colegio y a oir Philosopha cuya Cthedra he establecido en l. Predican los das de fiesta a los Nios del mismo Colegio y los sbados a los pobres. He nombrado a cada uno para que vele sobre las operaciones de los dems y cuide de que no falten a la Iglesia los das que son obligados, a Coro, a confesar y comulgar: Ellos en fin se portan juiciosamente y espero llenarn el hueco de los Ministerios que ocuparen. Las Nias del otro Colegio adems de sus Exercicios ordinarios han echo los Espirituales extraordinarios. Confiesan y comulgan cada ocho das: y en los sbados oyen la Pltica que se les hacen por los Presbyteros que alternativamente he mandado asignar para el efecto. En conclusin la Ciudad de la Habana por lo que mira a lo espiritual se haya al presente sobre un pie verdaderamente feliz. La devocin del Santsimo Rosario florece en toda ella con tal fervor que en todas las casas se reza diariamente no slo una sino hasta tres veces: por las noches salen siete cantados. Lo mismo practican en las madrugadas en los das festivos y siempre con crecido nmero de gente y faroles de vidrio: En las Solemnidades se aumentan estos y se aaden instrumentos msicos y Coro de voces muy dulces. Para la permanencia de tan santa devocin he hecho situar en la Plaza nueba la Cathedra que me sirvi en la Parrochial mayor para mis sermones. Entreguela al Convento de Santo Domingo y un Religioso predica en ella los das de Fiesta con vastante concurso. La frecuencia de los Sacramentos de Confesin y Comunin es general: la asistencia a la oracin mental la vastante para que se mantenga a una misma hora en todas las Iglesias. Los sermones mui contnuos, y los ms de ellos morales. Ay tambin egercicios Espirituales todas las noches en distintas Congregaciones. Las Funciones Religiosas se celebran con la mayor solemnidad y devocin: en este nmero entran las Procesiones de Semana Santa: Hallbanse suspensas en tiempo de mi antecesor: desde el ao pasado las puse en corriente baxo de un methodo a que todos causan gran edificacin. Gzase de una bella unin y tranquilidad en todos estados: experimntase abundantes cosechas y salida lucrosa de los frutos: las borrascas y tempestades que se explicaban con furia, se han retirado y subrogado en lugar de ellas una Primavera quasi perenne: En una palabra la bendicin de Dios ha descendido sobre esta Capital y plantificdose en ella la virtud.

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OBRAS 30\ 30\ 30\ 30\ 30\ Quando se levantaron los muros de la Ciudad no se pens que su vezindario pudiese aumentarse de forma que necessitara de ms terreno para su extensin; el tiempo ha manifestado lo contrario porque despus de poblado el que por entonces se asign ha sido tan numeroso el Concurso de las gentes que a modo de Langostas se han esparcido por los campos de su Jurisdiccin. En todos ellos han hecho sus habitaciones, labranzas, Ingenios y Vegas de tavaco, cuyos polvos han volado por todo el Universo. Los ms se han agolpado acia la Puerta occidental de tierra: desde ella comienza el barrio llamado Guadalupe: debe su nombre a la Seora que con este mismo ttulo se venera en la Iglesia fabricada en l. Corre de Norte a Sur: consta de tres naves: la principal de 52 varas de longitud: 12 de latitud: las colaterales de 42 varas de largo 5 ancho, y 10 alto cada una. Todas de mampostera cubiertas de tierra: tiene un Coro alto y en el un Organo pequeo: 8 Altares y un Plpito, todo con moderada decencia: la fachada principal se compone de Pilares, Nichos, Estatuas y tres Puertas. Sobre ellas caen otros tantos Arcos y Campanas. Al lado de la Epstola se halla la Sachristia; redcese a 9 varas de longitud, 5 de latitud y altitud. Su Cajonera y Ornamentos estan algo usados. Al otro Trmino de su Administracin y lo dems que contiene. El trmino de la Administracin de ella se extiende a media legua del Este a Oeste, y poco ms de una de Norte a Sur. Comprende las Ermitas del Seor de la Salud, Jess Mara, Sn. Luis Gonzaga y Sn. Lzaro con su Hospital; todas quatro son de cal y piedra techadas de texa, reducidas y quasi de un mismo tamao, es a saver, de 11 varas de latitud y altitud y 6 de longitud. En el de la Salud se est erigiendo un templo vastante capaz y ermoso de cantera. En la Auxiliar asiste un Theniente de Cura, Sachristan menor y un Aclito. Dos Capellanes en las dos primeras Ermitas, y otros dos en Sn. Lzaro, con ttulo el uno de Sachristan mayor. Ambos han sido nombrados por m para consuelo de aquellos pobres y satisfacer el encargo echo a mi antecesor en Cdula de 15 de Noviembre del ao de 1748. Incluye tambin el Astillero y Arsenal: tres Quintas de piedra y texa, capaces y hermosas y un Jardn. Pertenecen a vecinos hacendados de la Ciudad. Ocpanlas para su diversin y recreo en ciertos tiempos del ao. Las casas se reducen a 669: las 554 de paxa y las restantes de piedra y texa, inclusas 12 de alto. Forman 47 quadras, a un que poco niveladas: nueve calles de Norte a Sur y 18 de Oriente a Poniente. Entre estas ay una que corre por la Calzada llamada de Guadalupe y penetra hasta las cercanas de Jess del Monte: Su distancia ser de una legua con corta diferencia: avtanlas 700 Familias compuestas de 3.761 personas. Ay asi mismo dos Compaas con sus Capitantes y respectivos Oficiales: este varrio en suma sirve para desahogo de los bochornos que se padecen intramuros: es ventilado de los ayres con livertad: divsanse en l muchas palmas reales, que con su hermosura alegran la vista: y es

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /31 /31 /31 /31 /31 el paseo ms ameno y acomodado para la relajacin del nimo y conservacin de la salud. Desprendido de la Visita de esta Ciudad abr la de esta Auxiliar: practiqu en ella los Exercicios Espirituales que acostumbro exponer al Pueblo: por la maana concurren a Misa, Pltica, Oracin Mental y Rosario: por la tarde al Sermn que les hago cerca de las partes necesarias para una buena confesin: se incluye con el mismo Rosario, y las Confirmaciones que se presentan: 566 fueron las personas que recivieron este Sacramento pendiente el trmino de 8 das que duraron estas Funciones, me ocup tambin en la Administracin de el de la Penitencia y Comunin. Fenec en fin mi Visita con vastante consuelo por el fruto tan copioso que result de mis tareas. Da 21 de Julio del ao prximo pasado sal de esta Ciudad en demanda de la Iglesia de Jess del Monte, Auxiliar de ella y distante una legua acia el Sudueste: el terreno que ocupa con el de sus Oficinas y Huertas fu donado a la Parrochial Mayor por Dn. Xpttoval Bonifaz de Rivera, Cura Beneficiado de ella. Consta assi en la Escriptura que en el ao 1698 otorg ante el Escrivano Dn. Juan de Orive Ozeta. Su situacin es sobre un alto y su fbrica de piedra y texa. Redcese a un can con tres puertas: corre de Norte a Sur y consta de 22 varas de longitud: 15 en el crucero y 6 en lo restante de latitud y 7 de altitud con 4 Altares decentes. Tras del Mayor cae la Sachristia cuyo largo es de 6 varas, 3 de ancho y 5 de alto, sin adorno alguno ni Ornamentos apreciables: No tiene torre: sustituyen por ella quatro palos medio rendidos con dos campanas, la una de ellas quebrada. Frente a la puerta principal mirando al Norte est una casa de piedra y texa, capaz y divertida para el Theniente de Cura y Sachristn que son los dos Ministros que asisten en esta Auxiliar: la Administracin de ella tiene de largo 2 leguas, y 2 de ancho: no hay ms calle que la mayor de Guadalupe que contina en demanda de esta Iglesia: pertenecen a ella 23 casas de piedra, inclusas dos de alto y 71 de paxa: Otras 46 de la misma especie se allan situadas en los Caminos Reales. Llegan las Estancias de que se compone a 208: los Ingenios a tres y dos texares: cuntase 262 Familias y 1,318 personas: de stas se confirmaron 354. Ay una Compaa de Montados formada de los mismos vecinos, como la de Guadalupe y Horcn. Aunque me mantuve tres das en esta Auxiliar no prediqu a causa de que como los Pheligreses tienen sus avitaciones distantes, con dificultad se congregan y son ms gravemente incomodados en su regreso. Dadas las providencias que me parecieron convenientes para el mejor govierno de esta Iglesia, part de ella el da 24. Caminadas 4 leguas al Sur arriv a un Pueblo, cuyo ttulo es Santiago con el distintivo de las Vegas. Tubo su origen de una Parrochia que en 18 de Febrero del ao 94 del siglo pasado, erigi en aquel sitio el Revdo. Obispo Dn. Diego Evelino de Compostela: con el tiempo se fueron congregando algunas Familias y fa-

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OBRAS 32\ 32\ 32\ 32\ 32\ bricando sus casas de paxa: las que ay existentes son 40: Con ellas se han comenzado a formar dos Calles, aunque no han guardado el devido Orden, sin embargo de hallarse en un terreno perfectamente llano: Tratase de que los dems vecinos construyan las suyas: este proyecto fu contradicho por el Marqus de Sn. Phelipe y Santiago y Dn. Dionisio de Berroa: Mandose no obstante que se reduxese a la ejecucin en la conformidad dispuesta por Real Cdula de 26 de Agosto de 1745 mandada guardar por otra de 17 de Octubre de 1750. El Ayuntamiento se estableci desde el ao 749, componese de dos Alcaldes pedaneos, Alguacil Mayor, Fiel Executor, dos Rexidores, Provisor General y Mayordomo de Propios. La Jurisdiccin de los Alcaldes en lo civil se extiende hasta 20 ps. y en lo criminal a recivir sumarias, prender los reos y remitirlos al Governador de la Habana: Para lo militar ay un Capitn con sus respectivos Oficiales que forman una Compaa de 80 montados: conoce de las causas de ellos, siempre que el mismo Governador le comisiona. Las Familias se reducen a 328. Y las personas a 1954 de todas edades. La Parrochial es de mampostera y texa, sobre Horcones con tres Puertas: La principal al Oriente: Las Colaterales al Norte y Sur: consta de solo un Can que no est acabado: su longitud de 27 varas, su latitud de 9 y 8 su altitud: tiene un Coro alto sin Organo: Plpito y 5 Altares pobremente vestidos. A espaldas del Mayor queda la Sachrista, cuyo largo es de 9 varas, su ancho 5 y su alto 6 sin adorno alguno, ni Ornamentos decentes y vastantes para el Ministerio. Las Campanas que son tres, en la conformidad con las de Jess del Monte. El territorio de la Administracin se reduce a 2 leguas de longitud y poco menos de 1 de latitud: queda dentro de sus lmites el Partido llamado Jubajay con su Iglesia cuvierta de texa sobre Orcones y cercada de tablas: Cuidala un Sacerdote y los vecinos acuden a ella a oir el Santo Sacrificio de la Misa: reciven tambin los Sacramentos de la Confesin y Comunin y cumplen con el precepto anual: hallanse as mismo situados 4 Ingenios y 298 Estancias y Vegas: La falta de agua que en el se experimenta es general: la menos distante se alla a una legua en el ro nombrado la Chorrera o la Prensa: pero la desidia es causa de que no la conduzcan. Unas canoas grandes conocidas por tollas sirven para recoger la llovediza de que las gentes se proveen. los animales solo gozan de este (privilegio o) refrigerio en el tiempo de la seca, que dura seis meses: Entonces son llevados a donde puedan saciar su sed: En el de las aguas excusan este travaxo, porque se mantienen del rocio que con abundancia cae en las yerbas: viven sin embargo dilatados aos con lozania y robustez: Otra tacha tambin se padece en el Pais: su terreno es colorado a modo de almagre: cuando llueve cra una greda tan pegajosa que pisada permanece en el calzado o planta del pie y ensucia extremadamente el suelo de las casas: Si ay seca despide un polvo, que quanto enquentra, vicia: En los vestidos blancos se imprime mas: por ellos son conocidos sus

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /33 /33 /33 /33 /33 avitadores: sufren no obstante esta pensin por las avundancias de cosechas de tavaco y cazave que disfrutan. Ocho das me mantuve en este pueblo: Practiqu los mismos exercicios espirituales que en Guadalupe: quise aadir por corona de ellos una Procesin de Penitencia pero la lluvia que sobrevino en la tarde destinada impidi que se ejecutase: En la Visita de esta Iglesia dispuse entre otras cosas que el Prroco acavada la Misa conventual de los das Festivos dictase al Pueblo Autos de Fe, Esperanza y Caridad: Que a la tarde se tuviese Oracin Mental como se quedaba practicando en esta Ciudad: En lo pasado huvo Sachristn mayor: no se save por que motivo dej de nombrarse en tantos aos que ni aun memoria se haca de esta Plaza: proveila interinamente: lo mismo practiqu en la Mayordoma de Fbrica, que siempre corra a cargo del Cura. Posteriormente las confer en propiedad con intervencin del Vice Patrono. Para el mexor servicio de la Iglesia y decencia del Culto Divino, hice calzar dos jvenes decentes y vestir de Opa y sobrepelliz con la obligacin de asistir diariamente a ayudar a Misa y ocuparse en lo que se les mandara: por este trabaxo les asign dos pesos mensuales sobre mis quartos y de ellas se supli tambin lo que fu necesario para havilitarlos y nombr Maestro de Escuela para la Juventud. Confirm en fin 409 personas. Dia 1 de Agosto arriv a la ciudad de San Phelipe y Santiago: dista una legua al Sur del Pueblo antecedente. Deve su fundacin al Capitn Dn. Juan Nez del Castillo, vezino hacendado de esta Capital. Movile a empresa tan ardua el celo pastoral del Revdo. Obispo Valds. Por el ao de 10 pas este Prelado a la Visita del Curato de Santiago de las Vegas: All en los campos muchas familias distradas y faltas de instruccin Poltica y Christiana: Hizieronle varias instancias para la consecucin de tanto bien: El arvitrio de que se vali para consolarlos fue tratar con el mencionado Capitn sobre la fundacin de un pueblo de espaoles en aquel parage: El proyecto no solo fu aceptado, sino reduxido a ejecucin baxo de 29 Captulos que propuso. Con ello se di cuenta a S. M.: signose aprovar lo egecutado por el Obispo: para resolver en lo dems lo que fuese de su Real agrado mand contemporaneamente que el Cavildo informase cerca de lo referido: En vista de todo esto se admitieron las condiciones ofrecidas: Consta assi de Real Cdula fecha a 29 de Abril de 1713: por este medio en fin lleg a conseguir el ttulo de Marqus de la misma Ciudad, la merced de vasallos y la perpetuidad de Jurisdiccin para si y su Casa: para el efecto se libr despacho a 10 de Mayo de 1730: conoce pues de todas las Causas civiles y criminales de su territorio. Aplase de sus Sentencias para la Chancillera del Distrito. La poblacin se situ en terreno llano, pero sin agua: Este defecto se suple por medio de las Tollas. Compnese al presente de 50 casas de paxa, una de ellas es la del Marqus: entiende actualmente en otra de cantera muy capaz, primorosa y correspondiente a su carcter. Ay

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OBRAS 34\ 34\ 34\ 34\ 34\ tambin Cavildo con un Theniente a Justicia, dos Alcaldes Ordinarios, seis Rexidores, Provisor General, Padre de menores y Mayordomo de propios. Son oficios electivos y los confirma el Marqus. Finalmente tres Compaas con sus respectivos Oficiales: 190 Familias y 1 680 personas de todas edades. En la Plaza se construy la Iglesia: su advocacin Nuestra Seora de la Candelaria: Consta de un Can con su crucero situado de Este a Oeste. La longitud 34 varas, la latitud 8 y la altitud 9. Es de piedra y texa e incluye 8 Altares con moderada decencia: El Plpito y Coro alto sin Organo son de madera. A espaldas cae la Sachrista: su largo 8 varas: su ancho y alto 6. Al lado derecho de la Puerta principal un Campanario formado de palos con dos Campanas medianas. Pendiente la vida del Cura de Santiago de las Vegas no lo hubo en esta Iglesia a causa de hallarse en su territorio: por su muerte que acaeci el ao de 1722. Fu erigida en Parrochia asignndosele trminos y proveyndoselas de Rector: La Administracin de ella se extiende a una legua de latitud sobre una de longitud. Numeranse 10 Ingenios y 150 Estancias y Vegas. En esta Parrochia me mantuve siete dias: en ellos prediqu 10 Sermones. Confirm 323 personas. Cre el empleo de Sachristn Mayor, con intervencin del Vice Patrn Real, nombr quien lo sirviese como tambin la Mayordoma de fbrica; uno y otro intern se provean en propiedad, como posteriormente se verific. Hice vestir Avitos talares para que sirviesen de Aclitos, con dos pesos mensuales que les asign sobre mis quartas y prove de Maestro de Escuela para la Juventud. Conclu finalmente la visita con otros expedientes para el mexor govierno de aquella Pheligresa. Dn. Matas de Len, Presvitero, vezino que fu de esta Ciudad fabric a sus expensas por el ao de 1738 en el parage nombrado Managuana una Hermita: qued dos leguas al Este de la Parrochia de Sn. Phelipe y Santiago: Consta de un Can que corre de Poniente a Oriente: es de mampostera y texa; su longitud 24 varas, 8 su latitud y altitud, su titular Nuestra Seora de los Remedios: tiene 3 Altares pobremente adornados: Plpito y varandas de madera para comulgar: a espaldas del Mayor est la Sachrista con 4 varas y de ancho sobre 8 de largo desproveda de Alhaxas y Ornamentos. A la entrada de la Puerta principal dos palos con una campana pequea. Impuso el fundador 3 mil pesos para la manutencin de un Capelln que la cuidase. Mi antesesor la erigi en ayuda de Parrochia de la Iglesia de los Guines, cuyo Cura le contribuye 100 ps: y las primicias al tal Capelln y este socorre con la Administracin: el trmino de ellas se extiende a 6 leguas de longitud y 5 de latitud. Fuera de 15 casas de guano, 1 de alto de texa, situadas en el contorno de la Hermita, se numeran 10 Haciendas de ganado mayor y menor; 12 Ingenios de hacer azcar y miel, y 180 Estancias, 135 Familias y 3,154 personas de todas edades: dos das

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /35 /35 /35 /35 /35 me mantuve en ellas: prediqu otros tantos sermones: hice rdenes y confirm 150 personas. Conclu al fin la visita mandando el Theniente Cura ocurriese al Mayordomo de las Parrochias de esta Ciudad para que del noveno y medio que percive de los Diezmos pertenecientes a la expresada de los Guines, le proveyese los Ornamentos necesarios para el Culto divino y administracin de los Sacramentos. Caminadas tres leguas hacia el Nordeste se encuentra la Iglesia del Calvario: aparentemente se le puso este nombre por tener su situacin sobre la cima de un cerro fragoso y dominante. Desde el se recrea la vista con la hermosura de los campos y de la Ciudad: es Auxiliar de las Parrochiales de ella: redcese a un Can con tres puertas: corre del Sur al Norte. Su fbrica de mampostera y texa: tiene 26 varas de longitud y de latitud y 5 de altitud: 4 altares y un Plpito indecentes: a las espaldas cae la Sachrista, su largo 7 varas y su ancho y alto 5, con poco adorno y Ornamentos alto usados: a la frente tres palos con dos campanas pequeas. Allanse con inmediacin 10 casas de Guano: en el trmino de su administracin que consta de 2 leguas de longitud y 1 de latitud ay tambin 12 Ingenios, 265 Estancias y 8 texares: 331 Familias y 1,869 personas. Finalmente una Compaa de Montados con su Capitn y respectivos Oficiales formada del vecindario: tres das me mantube en esta Iglesia: prediqu en ella otros tantos sermones y confirm 133 personas. Da 15 de Agosto transite a otra Parrochia cuyo titular es Sn. Miguel: dista legua y media del antecedente acia el Nordeste. Consta de un Can situado de Poniente a Oriente. Su longitud se extiende a 45 varas: su latitud en el crucero a 25 y en el resto a 11 y las mismas tiene la altitud: Es de rafas y teja, con 9 Altares y Plpito mui decentes: A espaldas del Mayor que es el mas primoroso cae la Sachrista; su largo 11 varas, su ancho 9 y 5 su alto, adornada y vestida con aseo; sobre ella est la avitacin del Cura que consta de dos piezas. Esta Iglesia en fin no necesitaria de cosa alguna para su ornato y perfeccin si tuviese Organo y torre; fltale aquel y esta se alla en cimientos: Un Campanario de palo, con tres campanas suple su defecto: en su contorno existen 10 casas de Guano. Su Administracin, exclusa la del Potos, que es su Auxiliar, se compone del 1 legua de longitud y de latitud en que ay 180 Estancias y un Ingenio, 199 Familias, 965 personas y dos Compaas con sus Capitanes y respectivos Oficiales, que lo son tambin del territorio del Potos. Quatro das me mantuve en esta Iglesia, predique otros tantos sermones. Confirm 357 personas: nombr a un secular por Mayordomo interino de la Fbrica: Ya lo es en propiedad. Nunca lo havia havido conforme a la ley: Egercalo el Cura. Ultimamente di providencia para que la Iglesia viexa que estaba cerrada y de nada serva, se derrivase a fin de allanar el lugar de su situacin, que por ser elevado arrojaba las aguas en la nueva, que cae a sus faldas y comenzaba a experimentar algn perjuicio.

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OBRAS 36\ 36\ 36\ 36\ 36\ A poco ms de un quarto de legua acia el Norte de la antecedente, queda la Iglesia del Potos: es de mampostera y texa: corre de Oriente a Poniente: su longitud de 18 varas, su latitud y altitud, 6: encierra 4 Altares y un Plpito decentes: en el mayor se halla una Imagen de medio cuerpo de N. S. con la Cruz a cuestas: es el titular y copia de otra que fu aparecida en una Fuente distante un quarto de legua. Colocse en la misma Iglesia y de ella furtivamente se traslad a la de la Candelaria de la Villa de Guanabacoa donde se venera: por este motivo se procur sacar un retrato parecido al original: Nunca pudo conseguirse porque siempre qued desemejante: trjose sin embargo de este defecto, el que se hizo, y se puso en el referido Altar mayor: a sus espaldas cae la Sachrista con 7 varas de largo, 4 de ancho y alto, con moderada compostura y Ornamentos decentes: un quarto y otras oficinas para el Ministro y sirvientes. La Iglesia tiene tres puertas y sobre la principal un Arco con dos Campanas: es Auxiliar de la de Sn. Miguel y se mantiene con las limosnas de los Fieles: su Administracin se extiende a media legua de longitud, y un quarto y medio de latitud. Comprende 50 Estancias, un texar y una Quinta mui divertida: en el contorno de la Iglesia ay cuatro Casas de paxa: las Familias en fin se reducen a 66 y las personas a 642 de todas edades: un da me mantuve en ella prediqu y confirm 177 personas. Da 20 del expresado mes de Agosto arriv al Santuario de N. S. de Regla: dista poco ms de un quarto de legua del Potos: tiene su situacin a la parte orilla Oriental de la Baha de esta Ciudad: el terreno que ocupa es llano, hermoso y est quasi todo cercado de tapias con su muelle de piedra mui bueno para el trfico de la Ciudad: la vista de esta y los ayres del mar causan diversin y salud: erigise el ao de 87 del siglo pasado: su Fbrica es de paxa, y la Imagen que en ella se veneraba un Quadro de la misma advocacin: arruinse con la tormenta acaecida el dia 24 de Octubre del 92: en el prximo siguiente se deline otra en su lugar, que es la que existe: corre de Sur a Norte: consta de un Can de mampostera y texa con 28 varas de longitud, 9 de latitud y 6 de altitud: comprende cinco Altares mui decentes: en el mayor en lugar de la Imagen antigua se venera una efigie de la misma Seora: Su color es vastantemente moreno: traxola de Madrid el Sargento mayor Dn. Pedro de Aranda y Avellaneda y se coloc el da 8 se Septiembre del de 94: pretndese que en varias ocasiones se ha retocado con color blanco y nunca lo ha admitido. Desde el da 25 de Diciembre del ao 14 goza el distintivo de Patrona de la Baha: esta Funcin se hizo con la mayor solemnidad posible: Otra igual se repiti a los 20 de Octubre del de 17, en que la Magestad Sacramentada se coloc en el Altar Mayor del mismo Santuario. Los milagros que a esta Sagrada Imagen se atribuyen son innumerables: algunos de ellos se ven pintados en lienzos, otros demostrados en piececillos de plata y otros en muletas y Navichuelos, puesto todos en el mismo templo: es verdad que nunca se ha cuidado de

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /37 /37 /37 /37 /37 calificarlos: la fe sin embargo y la veneracin que generalmente se tributa a esta Sagrada Imagen, los publica por tales: tiene tambin su Plpito, coro alto y Organo la Sachrista est al lado del Evangelio: su largo 8 varas, y quatro su ancho y alto: est mui alhajada y con Ornamentos preciosos: sobre ella ay una avitacin con 4 varas en quadro: al lado derecho de la puerta principal est un Campanario de piedra con tres Campanas, las dos pequeas y la otra de regular tamao. Con inmediacin al mismo Santuario ay otras avitaciones para el Capelln y Hermitaos y personas que van en romera: todas a excepcin de las del Capelln son baxas, de piedra y texa, con sus pasadizos en forma de claustro: Su refectorio, Oficinas y Huerta mui capaz: para la manuttencin de todo lo expresado no ay ms rentas que las limosnas, que son copiosas. Tres das me mantuve en esta Iglesia: prediqu una vez: confirm 117 personas: conclui en fin mi visita mandando entre otras cosas se hiciese un Arca con dos llaves, una que hava de tener el Capelln y otra el Mayordomo para que de esta suerte se llevase la cuenta del ingreso y gasto con toda justificacin: Aad algunas Constituciones a las hechas por mi antecesor para el mexor rgimen y govierno de los Hermitaos, y conced facultad al Capelln para que quando lo pidiese la necesidad administrase el Sacramento de la Penitencia y el del Santsimo Vitico a las personas de 20 familias situadas con inmediacin al Santuario y sugetas a la Auxiliar del Potos. Un quarto de legua al Sudeste de este Santuario se halla la Villa de Guanabacoa: en lo antiguo era pueblo de Indios: extinguironse con el tiempo y subrrogronse otras gentes de distintos colores: Su Parrochial consta de un Caon de rafas, mampostera y texa: corre de Oriente a Poniente: trasladose al lugar donde antiguamente estava la Hermita de la Candelaria: desde el ao de 723 se perfeccion la obra y se administra en ella. Su longitud es de 55 varas y quarta: su latitud en el Crucero 28 y el resto 11, y su altitud 10: incluye 9 Altares: en el mayor se venera una efigie primorosa de la Asumpcin de N. Sra. Que es la titular: un Plpito, Coro alto y Organo: a las espaldas cae la Sachrista: su largo 11 varas, su ancho y alto 7 y tres quartas: siguen despus las avitaciones de los Thenientes de Cura y Mozos de Iglesia con sus oficinas y Patio: la torre es de tres cuerpos vastamente elevada con su Relox y quatro Campanas. Este templo en fin se halla con mucha decencia en Altares, Ornamentos y en lo dems de su servicio esmranse tambin en l los Ministros Eclesisticos es a saber, un Cura con dos Thenientes, Sachristn Mayor y cinco Presviteros. Hay otras dos Iglesias que son la de la Candelaria y Sn. Francisco. La de la Candelaria est situada en el parage que antiguamente ocup la Parrochial. Esta que era algo reducida se derrib: en su lugar se construy por mi antecesor aquella muy hermosa y decente: corre de Poniente a Oriente: consta de tres naves: la principal de 57 varas de longitud; la lati-

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OBRAS 38\ 38\ 38\ 38\ 38\ tud 11 y la altitud 13 y media; las Naves tienen de largo 46 varas: 6 de ancho y 11 de alto: en ella ay cuatro Altares con vastante decencia. En el mayor se halla colocada la efigie de Nuestra Seora de la Candelaria que es la titular: y en otro el Jess Nazareno aparecido en el Potos; tiene un Plpito, Coro alto y Organo; al lado de la Epstola queda la Sachrista con 11 varas y tercia de largo, 6 de ancho y 6 de alto; caxones nuevos y algunos Ornamentos aseados: al del Evangelio un cuarto para el Capelln, aunque nunca lo ha ocupado por falta de oficinas para su manejo. Sobre la puerta principal estn tres Arcos con otras tantas campanas pequeas. Todo lo expresado es de rafas, mampostera y texa. La de Sn. Francisco es lo mismo. Compnese de un can situado en la propia conformidad: su longitud 34 varas; latitud 10 y su altitud 9 de alto; contiene 8 Altares moderadamente adornados, Plpito, Coro alto, y Organo; a espaldas queda la Sachrista con 10 varas de largo, 7 de ancho y 9 de alto, con algunas alhajas y Ornamentos decentes; las Campanas estn como las de la Candelaria; el Convento an no est perfeccionado: trtase de ello con celdera y oficinas altas y baxas. Esta fundacin se efectu mediante Real Cdula expedida en 19 de Diciembre del ao 21. La poblacin se compone de 434 Casas, las 120 de texa y las restantes de Guano: entre las de texas hay tres de alto y una de ellas con privilegios de cadenas a la puerta: concedisele a su dueo, el Capitn Dn. Esteban Riveros el ao de 729 en remuneracin del Servicio que hizo manteniendo a todo costo y magnificencia tres das con sus noches en la misma Casa a la Majestad Sacramentada a causa de haberse cado la Iglesia con una tormenta que acaeci el da 23. Las familias se reducen a 737 y las personas a 6 309: el trmino de su Administracin se extiende a 5 lenguas de longitud y a 4 de latitud, en que hay 24 Ingenios, un Molino de viento, una Hacienda de ganado menor y 355 Estancias y Vegas. El ttulo de Villa se le confiri por Real Cdula fecha 14 de Agosto del ao 43, practicada desde 9 de Febrero del prximo siguiente. El Cavildo consta de dos Alcaldes ordinarios, 10 Regidores, Provisor general, Padre de menores, Mayordomo de Propios y Escribano: Hay tambin otro pblico. En el ao 728 se cre el empleo de Sargento mayor para las causas de los Militares e instruccin de ellos y del paisanage con las Armas con 800 ps. anuales de renta. Ay finalmente 12 Compaas Milicianas la una de a cavallo con sus Capitanes y respectivos Oficiales. Aunque solo dista legua y media de la Havana por mar y tierra se nombra un Vicario Forneo y dos Notarios para las Causas Eclesisticas: Comisarios del Santo Oficio y Cruzada con sus Ministros correspondientes. Ocho das mansion en esta Villa: prediqu otros tantos, confirm 550 personas: conclu en fin mi visita con diversas providencias para remedio de las necesidades que toqu mandando as mismo consumir el Santsimo

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /39 /39 /39 /39 /39 que exista en la Iglesia de Candelaria y que cesase la contribucin de dos pesos mensuales, Pan, Vino y Cera que se le haca por la Fbrica de la Parrochial, contemplando el perjuicio que de su prctica resultava a la misma Parrochial por carecer de fondos para su (propia) congrua manutencin la suspend y con acuerdo del Vice Patrn puse la de la Candelaria por va de depsito en el Convento de Predicadores de esta Ciudad hasta la resulta de V.M. segn consta de los Autos y consulta que he remitido. Da 31 de Agosto pas a la Parrochial de Santa Mara del Rosario distante dos leguas al Este de Guanavacoa. Antiguamente era Hermita del Ingenio nombrado Quiebra-Acha, su dueo el Capitn Dn. Joseph de Bayona, vecino de esta Ciudad: a 19 del mes de Agosto del ao de 1721 se honrr con el ttulo de Conde de su Casa; Fabric desde entonces en el mismo sitio una Casa de piedra y texa, con sus baxos y altos, corredores en quadro y dos miradores, el uno con su relox: todo con gran primor y costosos adornos. Con este motibo obtenida la Real gracia plantific en el propio lugar una Ciudad baxo del Patrocinio de Santa Mara del Rosario: En el ao de 1735, da 25 de Enero se comenz a establecer. Hllase al presente con 55 Casas las 16 de texa y las restantes de Guano: forman siete Calles y 14 Quadras. Las personas avitantes en ella y en los campos se reducen a 1 598 con dos Compaas y sus respectivos Oficiales: el Conde obtiene el Govierno Poltico, y para la Militar se le confiere el ttulo de Theniente a Guerra por el Governador de la Havana. El Cavildo se compone de un Theniente Justicia Mayor, dos Alcaldes ordinarios, 6 Rexidores, Provisor general, Presidente de Menores y Mayordomo de Propios: el Conde los Confirma y de sus sentencias se apela para la Chancillera del Distrito. La Iglesia es de piedra y texa, baxa y reducida: consta de 3 Naves que corren de Oriente a Poniente: su longitud de 22 varas: su latitud de 13 y su altitud de 5: incluye siete Altares mui decentes, Plpito, Coro alto y Organo: la Sachrista queda a las espaldas con 9 varas de largo y cinco de ancho y alto: las alaxas y Ornamentos de que se sirve son costosos: el valor de ellos llega a 3 mil ps. una Custodia de oro con esmaltes de piedras preciosas merece el primer lugar su estimacin se regula en 3 mil ps.: las Campanas que son tres estn sobre un torreoncillo de madera a la entrada de la Sachrista. El trmino de la Administracin de este Curato se extiende a dos leguas por cada viento; numranse 240 estancias y vegas. En esta Iglesia prediqu una vez y por disposicin mia lo continuaron ocho das unos Religiosos Dominicos que se hallavan en el lugar: Confirm 527 personas: cri con intervencin del Vice Patrono el oficio de Sachristan mayor: nombr un Presvtero que la sirviese interinamente y para la propiedad hice librar Edictos: queda ya en ella conforme a la Ley. Providenci tambin huviese dos nios Acolytos con dos pesos al mes cada uno, pagaderos de mis quartas: En esta Iglesia no encontr Mayordomo de fbrica sino Mayordoma, quiero decir la Condesa: impelida de su religiosidad y

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OBRAS 40\ 40\ 40\ 40\ 40\ celo verdaderamente christiano se ha dedicado a mantener el Culto de Dios y celebrar las Funciones Eclesisticas a sus expensas con la mayor solemnidad y pompa respectiva que en esta capital se practican: adems del informe que tena fu testigo ocular de lo que expongo: por otra parte las Rentas de Fbrica son tan cortas que no sufragan ni aun para mui moderada decencia de aquella Iglesia. En efecto nada apreciable abra, ni se executara en ella, sino fuera por los pos y fervorosos oficios de esta Condesa. Resolv pues, ni pedir cuenta, a quien si la formase alcanzara en muchos miles, ni mudar de mano en administracin tan lucrosa acia la misma Iglesia: lo que nicamente practiqu fu dar repetidas gracias a la bienhechora por su aplicacin y desvelo en el obsequio y veneracin del Seor: con esta manera de portarme qued ms empeada en la continuacin de sus buenos deseos y reverenttes servicios y el Conde en la construccin de otro templo capaz y sumptuoso. Concluda en fin mi visita, regres a Guanabacoa y en su Parrochial celebr rdenes generales, prediqu, confirm 170 personas: aunque mi nimo era continuar la marcha acia los dems Curatos y lugares, no pude egecutarlo a causa de las continuas lluvias que sobrevinieron: fu preciso pues volver a esta Ciudad a esperar tiempo oportuno para evaquar estas funciones. Hallndome con deliveracin de salir de esta Capital sobrevino el incidente que en consulta de 8 de Noviembre expuse a V.M. a los 18 del mismo me puse en marcha para embarcarme en la Mar del Sur: Confirm en el trnsito 111 personas. Estube en el Partido del Bataban que es el ltimo acia aquella parte: por el ao de 694 se erigi en l un Curato vajo la proteccin de Sn. Pedro: al tiempo de mi arrivo a este Obispado se hallava vaco, y su Administracin corra al cuidado del Parrocho ms inmediato que es el de la Ciudad de Sn. Phelipe y Santiago, en ella visit por el mes de Agosto los Libros Parrochiales: despus lo prove en propiedad aunque nunca a havido Iglesia. El Cura vaguea por las Haciendas, dice Misa y administra en el Boho que le parece: Encontrele en una Hacienda de su trmino con un Ornamento indecentisimo, de que por la necesidad se serva: Despach expreso a esta Ciudad para que Mayordomo de sus Parrochiales que percive el noveno y medio de aquella, probeyese de Casullas nuevas de todos colores, y de lo dems preciso para el ministerio: practicolo asi y esta urgencia qued remediada. La de la Iglesia an subsiste por falta de medios: si consigo el facilitarlos emprender la obra de ella: la longitud de su territorio se extiende a 18 leguas, y la latitud a 4: ay 28 Haciendas de ganado mayor y menor; 15 Vegas: 43 Familias, 315 Personas y una Compaa y con su Capitan y respectivos Oficiales. A distancia de 30 leguas al Sur de Bataban quedaba la Isla de Pinos: aparentemente es la misma que el primer Almirante Coln descubri e intitul Sn. Juan Evangelista: su longitud 30 leguas y su latitud 18: asegrase que es abundante de buenos pastos y aguadas: Que sus Puertos

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /41 /41 /41 /41 /41 slo sirven para embarcaciones pequeas y que las grandes dan fondo en una Rada capaz nombrada Siguanea: es infestada de cocodrilos, animales extremadamente atrevidos y voraces: por este motivo, sin duda, nunca se ha poblado. Dn. Nicols Duarte, vezino de esta Ciudad y Capitn del Bataban, dueo que se intitula de ella, pens algn tiempo en egecutarlo, pero sin efecto: lo que nicamente ha hecho son Cinco Haciendas de ganado mayor: havtanlas hasta 40 personas: la Administracin de los Sacramentos toca al Cura del Bataban por la cercana: pasa anualmente a la misma Isla: evacuado su Ministerio regresa y por este travaxo se le contribuye la parte de Diezmos que le corresponde. Ningn Prelado ha puesto el pie en ella por el riesgo del Mar y poco nmero de sus avitadores. Da 4 de Diciembre me embarqu en el surgidero del mismo Bataban: mi nimo era hacer escala en la Baha tan celebrada de Jagua para confirmar, predicar y consolar a los avitantes del Castillo y sus cercanas: Estando en la Boca para tomar la entrada, sobrevino una tempestad y la noche. Fu preciso pues abandonar la empresa, mudando de rumbo: lo mal acondicionado de la Goleta que me conduca y los vientos contrarios que experiment en el discurso de la Navegacin: la demoraron hasta el da 18: la noche de ste ancl en el Puerto de la Trinidad: redcese a una pequea erradura descuvierta enteramente al Sureste: en ella se da fondo aunque con vastante peligro de perderse como ha sucedido a muchos: Las embarcaciones de menor porte lo evitan refugindose en el ro Guaurabo que sale a la misma Baha; pero para conseguirlo se hace preciso poner carga en tierra, abrir la voca del mismo rio, que se cierra con la arena y tomar a ombros los varcos, hasta ponerlos de la parte de dentro donde encuentran vastante fondo. Por la maana pas a la ciudad que se halla una legua de distancia: es una de las ms Antiguas Poblaciones de la Isla: Si numeramos estas por el orden literal con que el Historiador Herrera las descriviera [...] consiguiente afirmar que fu la primera: fundla el Adelantado Diego Velzquez por el ao de 1515: dila el ttulo de Villa, aunque despus ha sido tratada con el distintivo de Ciudad: psola vaxo del amparo y proteccin de la Trinidad Santsima: Situola sobre un terreno desgraciado: viene a ser una cantera de piedra amucarada: su desigualdad tanta que las calles no pueden ser llevadas a nivel, sino por donde la menos fragosidad permite: Y para complemento de sus incomodidades un polbo colorado que arroja, todo lo ensucia: En efecto ninguno otro menos apreciable podra encontrarse para su establecimiento. Sin embargo es necesario convenir en que algunas utilidades ventajosas, que entonces se tendran presentes y ahora se nos esconden; motivaron este proyecto: aparentemente hubo dos: la primera el cultivo de las minas de oro que se descubrieron en el ro Arimao, distante ocho leguas de la misma poblacin, y la segunda que esta quedaba en el centro de los pueblos de Indios situados en la Comarca: todos havan

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OBRAS 42\ 42\ 42\ 42\ 42\ de quedar sugetos a la nueva Poblacin y as fu preciso asientarla sobre este terreno. Pretendese tambin que para ella se tubo consideracin a la inmediatacin del nominado ro Guaurabo, cuyas aguas son tenidas por muy gustosas y saludables. Sea Lo que fuere, todos conspiran en que hubiera sido ms acertado haberla construdo en la Baha de Casilda, distante tres quartos de leguas hacia Barlovento por el buen fondo y seguridad que ofrece para las Naos, con exclusin de los de lnea. Los inconvenientes arriba expresados han sido causa de que en tan dilattado tiempo no haya tenido los progresos que otras sus contemporneas y aun posteriores que se allan en la misma Isla: pero mas que todo ha contribudo el ser una Plaza enteramente abierta y sin la mas mnima defensa: Los vezinos no pueden sentar el pie sin la zozobra de ser sorprendidos por los Piratas o enemigos: la ltima invasin que experimentaron fu por el ao de dos de este siglo. Entonces la mayor parte del Pueblo se reduxo a ceniza. Por estos incidentes siempre que sucede la guerra, lo mismo es presentarse algunas embarcaciones a la vista que retirarse todos a la popa que es un sitio eminente, de donde con facilidad pueden refugiarse a los Montes. No obstante, despus de este contratiempo tan considerable ha tenido los auges que xamas se esperaron: Compnese al presente de 698 Casas, 58 de texa, y las restantes de paxa: forman 264 quadras desordenadas y 31 calles y callejuelas: 782 Familias y 5 480 personas: tiene tambin un Theniente de Justicia y Guerra, cuya funcin se extiende a las tres Villas de Sti. Spiritus, Santa Clara y San Juan de los Remedios con mil ps. de sueldo al ao. Ayuntamiento formado de dos Alcaldes Ordinarios, otros tantos de la Hermandad: 10 Rexidores, Provisor General, Padre de Menores, Mayordomo de Propios y Escribano: un theniente de la Real Hacienda, Guarda Mayor y Escribano de registros: siete Compaas de a pie y una de Montados con un Sargento Mayor, Comandante, Capitanes y respectivos Oficiales compuestas por los vezinos: Mantiene en fin para las urgencias del Real Servicio un Destacamento de siette Dragones. Por lo tocante a lo Eclesistico ay un Vicario foraneo, Comisario de Inquisicin y Cruzada y Juez del Real Subsidio, todos con sus respectivos Ministros; Nueve Presviteros y 12 Manteistas. Ultimamente ay una Iglesia, dos Hermitas, Hospital y un Convento de Religiosos. La Iglesia es la Parrochial; corre de Oriente a Poniente. Consta de tres naves de mampostera y texa sobre Pilares de madera; la longitud de la principal es de 55 varas (de largo) su latitud 5 y su altitud 9 ; las colaterales tienen 50 varas de largo, 3 y de ancho y 3 de alto: Encierran 13 Altares con moderada decencia: su Pulpito de madera y Coro mui reducido: Al lado de la Epstola cae la Sachrista sin adorno ni capacidad vastante: los Ornamentos estan bien tratados: la Torre queda a la mano izquierda de la puerta principal: faltale un cuerpo para su perfeccin. En el segundo

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /43 /43 /43 /43 /43 de los dos que la forman se allan quatro Campanas medianas. Sirvela un Cura con su Theniente, Sachristan mayor, Colector, Mayordomo de su fbrica y dos Mozos. El termino de su administracin se extiende a 11 leguas de longitud y 6 de latitud: comprndese en ella 56 Haciendas de ganado mayor y menor, y 25 Ingenios de hacer azucar y miel: 105 Estancias: 104 Vegas: 8 Texares y 3 Tenerias. La una Hermita se llama la Popa, porque en ella se venera una seora de la misma advocacin. Hallase sobre un cerro muy eminente de donde se vigia el Mar: Esta de Oriente a Poniente: toda su Fbrica que constar de 25 varas de longitud, es de mampostera y texa: incluye tres Altares y Ornamentos decentes: Plpito de madera: Las Campanas que son tres se allan al lado de la puerta principal pendientes de quatro Orcones: asistela un Capellan y es el refugio de las necesidades de aquel Pueblo. La otra es de Seora Santa Ana. Su Fbrica y tamaos son poco inferiores a la de la antecedente: Tiene dos Campanas colgadas de tres palos: Hallase falta de un todo: su mayor desgracia consiste en que la pusieron de Sur a Norte a la falda del expresado cerro. Las aguas vertientes de este la inundan y han puesto en trminos de derrivarla: antes que se cayga tratase de su reedificacin. El Hospital consiste en dos salas y un portal de la propia fbrica unidos a la Sachrista de la Popa. Ay en ella nueve camas: al tiempo de la visita se allaban vacas; asegurase estara mejor en otra Hermita que con ttulo del Calvario se comenz a construir acia el extremo Occidental de la poblacin. All dicen se facilitaran las limosnas con el trfico de las gentes y la ms cmoda provisin del agua; ambas circunstancias se dificultan en el parage que oy existe por ser mui aspera la subida del cerro y hallarse este distante del Ro. La Religin de San Francisco fund Convento en aquella Ciudad por el ao de 734. La Iglesia est de Poniente a Oriente, y es de solo un Can de mampostera y texa mui ancho y poco largo: afeala tambin el arco toral que quedo mui baxo: los Altares se reducen a seis algo decentes: tiene su Plpito y Coro alto y torre con tres Campanas: el Convento consta de un Claustro con celdas altas y baxas de ladrillo y texa: Habitanlas diez Religiosos. Quince das me mantuve en esta Ciudad: prediqu veinte sermones: Confirm 1 105 personas: promov la devocin del Santsimo Rosario: hize distribuir algunos y que se formase un Relox de 24 horas: en cada quarto havia de entrar una familia a rezarlo: y por consiguiente asi el dia como la noche se ocupara en tan santo Egercicio: nombr a un Presvitero para Capelln de la Hermandad del mismo Rosario; otro para la Hermita de la Popa y otro para Maestro de Gramtica. Hice allanar el suelo por donde se transita del Coro al Altar Mayor porque tena en el medio un alto que lo afeaba. Mud el Plpito al lugar ms proporcionado para que la voz del

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OBRAS 44\ 44\ 44\ 44\ 44\ Predicador se perciviese. Deg dispuesto que los Pilares de la Parrochial se adornasen con forros y Arquera de madera, y que el Coro se extendiese y perfeccionase. La Conferencia Moral para el jueves qued establecida: las Mayordomas de Fbrica y Hospital como tambin las Colecturas provedas en interin: al presente lo estn en propiedad conforme a la ley: Nunca havia intervenido esta solemnidad. El resto, en fin, de la visita lo comet al Doctor dn. Joachin Rodrguez Gallo, Cura Beneficiado de esta Ciudad, que se allava en mi compaa. Da 2 de Enero de este presente ao, march acia la Villa de Sancti Spiritus: Queda al Sudeste de Trinidad: En el intermedio ay un Curato conocido por el Palmarejo: su titular Sn. Blas situado en la Jurisdiccin de la mencionada Villa: estube en su Iglesia que es de piedra y texas con un Altar: su Sachrista y sobre ella un Quarto para la havitacin del Cura: todo mui estrecho y pobre. No hize funcin alguna a causa de que los Feligreses no asistieron: cada uno mora en su Hacienda, a donde pasa el Cura a administrar los Sacramentos: por otra parte como la Parrochia se alla dentro de las cercas de un Hato, no gustara su dueo de que concurran a l. Pretendese que estara mejor en otro parage llamado la Piura. Su administracin se extiende a 12 leguas de largo y 11 de ancho: ay en ellas 39 Haciendas de ganado mayor y menor: y 59 Vegas: 108 Familias y 422 personas. Dia 5 arriv a la referida Villa: hall su Iglesia Parrochial en un estado deplorable: desde Septiembre del ao prximo pasado se avia rendido al Arco toral que era de madera: trataron solo de quitar la texa y algunas tablas para zafar la solera en que estivaba: Substituyeron otras tres de ladrillo y el techo qued descuvierto, y expuesto en aquella parte a las inclemencias del tiempo. Mi primer cuidado fu atender a reparo: consegulo con brevedad aunque provisionalmente por ser necesario darle ms corriente y reedificar toda la Fbrica: es de mampostera y texa: corre de Oriente a Poniente compnese de un Can: su longitud 57 varas: 14 su latitud y 11 su altitud: encierra nueve Altares algunos de ellos con moderada decencia: su Plpito de madera y el Choro mui pequeo con un organitto, dos Capillas mui baxas y estrechas: a espaldas queda la Sachrista: su largo 14 varas 5 de ancho y alto: sobre ella cae un Quarto para la avitacin del Theniente Cura: la Torre queda al lado izquierdo de la Puerta Principal: Consta de tres cuerpos y vastante elevacin: Esta Iglesia es servida por un Cura y su Theniente, Sacristn Mayor, Colector, Mayordomo y un Acolito, pagado por la Fbrica. El Clero se compone de un Vicario Foraneo, con diez Sacerdotes y doce manteistas: ay tambin Comisario de Inquisicin y Cruzada y Juez de Real Subsidio: la Administracin se extiende a 19 leguas de longitud y a 16 de latitud. Enumranse en ella 179 Haciendas de ganado mayor y menor: 25 Ingenios de fabricar azucar y miel: 112 Estancias y Vegas y algunas teneras para curtidos.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /45 /45 /45 /45 /45 Adems de esta Iglesia ay quatro: es a saver: La Charidad, Santa Ana, Jess Nazareno, el Santo Christo de la Vera Cruz y un Hospital: la primera consta de un Can de ladrillo y texa, como de 25 varas de longitud, 10 de latitud y altitud: quatro Altares, Choro alto, Plpito y Sachrista correspondiente con avitacin sobre ella: tres campanas pendientes de horcones todo lo de esta Iglesia est con decencia. La 2. es la misma Fbrica, aunque ms pequea con su Altar, Plpito, Sachrista, Quarto alto y dos Campanas, en la conformidad que las antecedentes y nada tiene apreciable. La 3. excede a las dos en la capacidad de su Can y Sachrista: en el aseo de los Altares que son tres: en los Ornamentos, Plpito y Coro alto: tiene tres Campanas en Arcos de piedra a la parte izquierda de la Puerta Principal: en esta Iglesia pretenden fundacin los Dominicos. La quarta y ltima se ocup por los Franciscos el ao de 28, en virtud de la Real Cdula expedida por Octubre del de 26 para su Fundacin: es mayor que las tres antedichas aunque de solo un Can: incluye ocho Altares con moderada decencia, Coro Alto y Plpito la Sachrista y Ornamentos estn aseados y las Campanas que no exceden de tres en una torre de madera a la derecha de la Puerta Principal. El Convento se compone de quatro Claustros, Celdera alta y vaxa algunos balconcillos y las Oficinas correspondientes: todo de ladrillo y texa con desahogo y pulidez: avitando ocho Religiosos y leense las Chtedras de Gramtica y Moral. El Hospital en fin se reduce a una Sala desabrigada de ladrillo y texa con siete camas y una asistencia mui escasa. La poblacin poda estar ms adelantada segn su antiguedad. Erigise por Diego Velzquez en el propio ao de la Trinidad: adese que an en el mismo da con diferencia de horas: cuyo mayor nmero se atribuye a la de Sancti Spritus. De treinta aos a esta parte ha tenido algun incremento; y fabricdose Casas de ladrillo y texa: la continuacin sin embargo de los incendios que ha experimentado le han servido de notable atraso: el ltimo sucedi por el mes de marzo del ao prximo pasado quemronse entonces 244 de paxa allanse existentes 555, las 452 de paxa y las 103 de ladrillo y texa: las quatro de ellas son altas: forman 12 calles y tres callejones poco nivelados: el mayor desorden de ellas se toca en el Barrio de Jess Nazareno: all estn totalmente dispersas y sin el ms mnimo concierto: las Familias se reducen a 909 y las personas 5 492 de todas edades: el Cavildo se compone de dos Alcaldes ordinarios, otros tantos de la Hermandad, diez Rexidores, Provisor General, Padre de Menores, Mayordomo de propios y Escribano. Ay tambin un Theniente de Real Hacienda, Escrivano de Rexistros, Sargento Mayor, Comandante, Capitanes y respectivos Oficiales para 14 Compaas Milicianas, compuestas de Blancos, Pardos y Morenos. Mantienense seis montados para las urgencias del Real Servicio.

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OBRAS 46\ 46\ 46\ 46\ 46\ Veintisiete das me mantuve en esta Villa: hice Misin y prediqu 25 sermones: Confirm 1,213 personas: promov la devocin del Santsimo Rosario del mismo modo que en la Trinidad: aad otro cantado que sale de la Parrochia: adorn la Capilla Mayor de esta con una colgadura de seda y una Alfombra: el importe de una y otra lleg a 250 ps.: satisfcelos de mi caudal: nombr a un Presvitero por Maestro de Gramtica: puse otros dos en la Iglesia de la Caridad y de Santa Ana para que como capellanes las cuidasen y digesen Misa a los vecinos de aquellos barrios. Repart Rosarios, Cartillas y Libros Espirituales. Principi la Conferencia Moral de los Jueves entre los Eclesisticos. D en fin otras providencias para el mejor govierno de las Iglesias. Siendo preciso mas tiempo para evacuar el todo de la visita: la comet al expresado Dr. Gallo para que la concluyera. Asi mismo le mand averiguase la necesidad que havia de una ayuda de Parroquia para la mas facil Administracin de los Santos Sacramentos y que regresase a la Trinidad a residenciar a los Vicarios y Notarios de la Sede Vacante y a los nombrados por m. Esta Providencia tubo su origen de aver advertido que en el Edicto no se contena un asunto tan preciso como el expresado y juntamente algunas injusticias que se cometan por estos Ministros: y as me pareci mui de mi obligacin el haveriguar sus procedimientos para el mas acertado uso de mis Oficios en lo sucesivo y satisfaccin de los daos que huviesen causado. Lo mismo observ en las dems visitas. En vista de la informacin sobre la Iglesia Auxiliar, decret se llevase al Vice Patrono, para que impuesto en la necesidad, se sirviese prestar su consentimiento para la execucin: convino en ella: queda efectuada y nombrado. Theniente para la Administracin: le he remitido de mi caudal dos Copones sobredorados, Relicario y Chrismeras de Plata, para que sin dilacin comience a egercer su Ministerio. Con la misma intervencin he provedo los Empleos de Mayordomo de Fabrica y del Hospital como tambin el de Colector que corrian anterior sin esta solemnidad tan precisa. Da 3 de Febrero tom la derrota acia la Villa de Santa Clara, conocida tambin por pueblo Nuevo: queda 24 leguas al Oeste de Sancti Spritus. Las primeras lneas de su fundacin se deben a la sencillez del Padre Joseph Gonzlez de la Cruz, Beneficiado de Sn. Juan de los Remedios del Cayo. Vistiose del concepto de que algunos de sus Feligreses estaban energumenos: tom la mana de exorcisarlos, y que por este medio hablaban los Espritus malignos, asegurando que aquella Villa devia hundirse: persuadiales a que la abandonasen antes de experimentar un terrible castigo. Logr por fin su designio y se retir con los que le siguieron dexando instruda la posteridad del modo con que lo practic. Insertar sus providencias porque son dignas de perpetua memoria. En la Villa de Sn. Juan de los Remedios del Cayo en 11 das del mes de Septiembre de 1682 ao su mrd. el Seor Beneficiado Joseph Gonzlez de

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /47 /47 /47 /47 /47 la Cruz, Cura Rector de la Parrochial de esta Villa, Vicario Juez Eclesiastico, Comisario del Santo Oficio de la Inquisicin y Comisario Juez Apostolico y Real Subdelegado de la Santa Cruzada en ella dixo: que por que ha mas de dos aos que est entendiendo en exercitar y lanzar Espiritus en el nombre del Seor en diferentes criaturas posehidas, y que a la fecha de este se han lanzado segn la cuenta y buena Fe en el Altisimo Seor 800 mil Espiritus y en el discurso de todo este tiempo he amonestado a mi Pueblo y predicado segun el Altisimo Seor me ha dado a entender, y reconocido mucha tivieza de Espiritu, que antes en vez de pedir al Altisimo Seor segun el Evangelista San Lucas, en que nos aconsexa que ocurramos a pedir a Nuestro Padre y Seor a su Casa: por que dice el Seor por su boca: Domus mea, Domus orationis vacavitur y que todo aquel que pide en ella, segun su necesidad, recibe y tenga en todo este tiempo experimentado y conocido la mucha tivieza del dicho mi pueblo, y antes si han tirado a los Montes, tan solamente llevados de su convenienza, y quiz a ningn servicio del Altisimo Seor: y por que va para dos meses poco mas o menos que con mayor extremo se han manifestado y continuado dichos Spriritus malignos en muchas criaturas, y a la fecha de estar ligados con exorcismos ocho criaturas, y otras muchas que pasan de 20 personas que dan muestras por la experiencia que tengo, que sin duda estan poseidos, y por la gran confusion de la gente que asiste oy en el lugar que es mui poca, mayormente desde que se descubri un Espiritu que ha declarado por los conjuros que en el nombre del Altisimo Seor, y dicho se llama Lucifer el Principe de las Tinieblas, y declarado por juramento que hizo en una declaracin publica, segun mas largo consta de testimonio que mand al Notario pblico diera: el cual se acumule a estos Autos para mayor abundancia. Y que asi mismo otros muchos Spiritus que lo han declarado publicamente vaxo los conjuros, y en nombre del Altissimo Seor, en que se han ratificado hasta la fecha de este. Y en atencin a que aunque son Spiritus malignos, segn regla del Rdo. Padre Maestro Benito Remigio, tan gran Dr. de estos tiempos, en que es quien todo la rige y govierna todo, y por la mucha con conjuros, y en nombre del Altisimo Seor, se le deve dar credito: Y que ay criaturas de estas tan versadas, que estan devaxo de la ovediencia de los Espiritus malignos por los exorcismos y conjuros, que declaran y an declarado estar en dicha criatura 100 legiones de Demonios, y que la menos tiene, 35 legiones de Demonios, cosa que atemoriza al Mundo, y lo asombra, y aunque se lancen estos no quedar sana la criatura; por lo qual se entiende tener muchas mas. Y declaran todos ellos, que mientras yo asistiere con mis Feligreses en dicho parage donde oy est la Poblazion, no han de cesar: Que aunque son Demonios, y padres de la mentira por mandato del Altisimo Seor me dicen la verdad: porque este lugar al conservarse y mantenerse en la parte donde oy est, no es del agrado del Dios Nuestro Seor; por eso est dedicado para hundirse por el recto juicio del

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OBRAS 48\ 48\ 48\ 48\ 48\ Altisimo Seor, que es quien todo la rige y govierna todo, y por la mucha confusin y temor de los Feligreses dispuse hacer una Fiesta al E. Sto., para lo cual cit al pueblo asistiera a dicha Fiesta y que pidieran al Altisimo Seor que nos governase y diese de su mayor agrado: y pareciendome seria voluntad de todos, determin se escrivieran quatro Cedulas, y para que las escriviesen llam al Notario pblico de esta dicha Villa y le hice pusiera en una Cdula Sn. Juan de los Remedios, que es el sitio donde oy se mantiene esta Repblica y en otra que pusiera Santa Mara de Guadalupe que es el sitio y parage del Hatto del Copei, donde primeramente, se intent la mudanza de esta dicha Villa, por informaciones que hizo el Capitn Juan Delgado, Theniente del Governador de estos lugares. Y en otra Cdula, escritos Antonio Daz, que es donde en otra ocasion se queran mudar, de que hizo informaciones el Capitn Manuel Alburquerque, as mismo Theniente de Governador de estos lugares: Y en otra escrito Sn. Pedro sitio y parage del Quemado Grande; y tambin se propuso mudar el lugar en otras ocasiones: Lo qual escrivi en presencia de muchas personas que fueron testigos: y echados en una tachuela de plata y puesta en una Mesa al lado del Altar mayor se comenzo la Misa, con su procesion antes; Y dicho el Evangelio hize una Platica y exhortacin al pueblo, en que le pidieran lo que convenia al Altisimo Seor que fuera de su mayor agrado y que abrazasen de buena voluntad lo que el Seor dispusiera: Y acabada la Missa abr el Sagrario bolbiendo la cara al pueblo exhortndoles se hincaran de rodillas y haciendo oracin al Santisimo Seor y pidieran les diera y eligiera lo que mas conviniera y fuera de su mayor agrado: E incandome de rodillas invocando el Espritu Santo con su Hymno, y el Sachristan Mayor de esta Villa ayudando al dicho Hymno, dige la Oracin asi revestido como estava tomando la tachuela en las manos y meneandola y llamando a un Nio inocente que tendra hasta 4 aos poco mas o menos animndole a que en el nombre del Altisimo Seor sacara una de las quatro Cedulas y metiendo la mano el dicho Nio sac la Cedula que deca Santa Maria de Guadalupe que es el sitio del Copei; y llam al Notario y se la entregu y diera Fe de ello y le mand me diera testimonio de todo lo que avia pasado por no haber Escribano pblico ni Real de presente en esta dicha Villa y mand se acumule a estos Autos el dicho testimonio con las dems diligencias que en este particular se hicieren para de todo ello dar cuenta al Sr. Governador y Capitn General de la Ciudad de la Havana y a los Seores Venes Dean y Cavildo de la Santa Iglesia Cathedral de Santiago de Cuba, para que en su vista determinen sus Seoras lo que el altisimo Seor fuere servido; y por la mucha confusion que hay y en mi asiste, abrazando las palabras evangelicas segun Sn. Matheo, que dice “id a predicar el Evangelio a todo el Universo Mundo y que el que creyere y se baptizare sera salbo y libre”. Y asi creyendo con buena Fe la eleccin del Seor y creyendo que los Demonios son Egecutores Ministros e la Divina Justicia en que indica

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /49 /49 /49 /49 /49 gravisimo castigo de su parte: y atendiendo al Genesis y a muchos lugares de la Sagrada Escriptura en que por no creer las inspiraciones Divinas y a los ministros que la predican, se ha visto egecutada la Divina Justicia: y asi digo que abrazando la eleccin echa por el Altisimo Seor: Amonesto en su nombre y el de su venditisima Madre a todos mis Feligreses salgamos a la parte y lugar que sali electo que a dicho parage me retiro con su Divina Magestad Sacramentado, y las criaturas que estan poseidas en que estoy entendiendo con exorcistarlas hasta en tanto que el Seor Governador y Capitan General de la Ciudad de la Havana disponga y determine en este caso lo que fuere mas conveniente al servicio de Dios nuestro Seor que en todo ovedecere como leal vasallo: para cuyo efecto se despache sin dilacin ninguna, testimonio de este Auto. Y assi mismo mando se publique este Auto en la Iglesia Parrochial de esta dicha Villa, el Dia Domingo, que se contaran 13 del presente mes de Septiembre y se ponga Fe de su publicacin. Y por este Auto asi lo pronuncio y mando: Beneficiado Joseph Gonzlez de la Cruz. Por mandado del Seor Beneficiado Bartolom del Castillo, Notario pblico. En la dicha Villa en dia 13 de Septiembre de este ao de 1682: Yo el Notario le y publiqu el Auto en la Santa Iglesia Parrochial inter Missarum Sollemnia haviendo mucho concurso: de lo qual doi Fe. Bartolom del Castillo, Notario pblico. Certifico, doy fe y verdadero testimonio para adonde convenga como estando Yo Bartolom del Castillo, Notario Pblico del Juzgado Eclesistico de esta Villa de Sn. Juan de los Remedios del Cayo, oy que se contaron 4 de Septiembre a las 9 10 del Da, en la Santa Iglesia Parrochial de esta dicha Villa, estando el Beneficiado Joseph Gonzlez de la Cruz, Cura Rector de la Parrochial de esta Villa, Vicario Juez Ecclesistico, Comisario del Santo Oficio de la Inquisicin y Comisario de la Santa Cruzada en ella, exorcistando a un Demonio de los muchos que dise tena una Negra Criolla de esta dicha Villa, llamada Leonarda, esclava de Pasquala Leal, viuda, vecina de esta dicha Villa, el qual Demonio dixo que se llamaba Lucifer, y que estaba el y 35 legiones apoderados del cuerpo de esta dicha Negra, a quien el Sr. Beneficiado le hizo hacer un Juramento, que es del Thenor siguiente: Yo Lucifer Juro a Dios todo Poderoso y a la Santisima Virgen Mara, a Sn. Miguel y a todos los Santos del Cielo, y a vos que ovedecer en todo lo que me han de mandar los Ministros de Dios en su nombre para honra suya y livertad de esta criatura: Y si por ventura quebrantare este Juramento, quiero que Satanas sea mi mayor contrario y que se acrecienten mas mis penas 70 veces mas de lo que padezco. Amen Jesus. Haviendo acavado de haber echo el Juramento referido le conjuro por Dios vivo y en su venditisimo nombre y en virtud de Santa ovediencia le dixera porque causa se avia apoderado de aquella criatura con los dems sequaces que estavan en su Compaa y porque avia tantas criaturas versadas en Espritus malignos y tantas legiones como en cada una de estas criaturas havia?

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OBRAS 50\ 50\ 50\ 50\ 50\ A que respondi del conjuro y en el nombre del Seor y dixo: que la causa porque l y los dems se avian apoderado de todas estas criaturas, era por las culpas de las dichas criaturas y de las de sus Padres y que por eso se avian apoderado de ellas; y que este lugar estava determinado el que se avia de hundir y que debaxo de la Guira de Juana Marquez la viexa estaba una voca de infierno: a que le dixo el Sr. Beneficiado Joseph Gonzlez de la Cruz que era un perro y que no se le daba crdito a lo que deca, que como Padre de la mentira no se le poda dar crdito, pero que como Ministros executores de la Divina Justicia, tambin eran Mensajeros de ella; y bolbiendo a conjurar por JesuChristo Hixo de Dios vivo y en virtud de Santa ovediencia, le digera la verdad: a que respondi forzado del exorcismo o conjuro, que si no lo queran creer lo que el avia dicho que luego veran. A que el dicho Seor Beneficiado bolviendo la cara donde estavan los Seores Alcaldes ordinarios y algunos vecinos y dems concurso les dixo: que vieran sus Mercedes sobre este caso lo que se devia acer, porque avia tenido noticia de una regla que est en el Libro de Practica de Exorcismos del P Benito Remigio, en que dice que el lugar que acontinuan mucho Los Demonios en cuerpos de Criaturas, lo degen porque se hundir. Y dice ms que deca el Libro de Practica de Exorcismos del dicho Padre Remigio. Que todo lo que el Demonio decia de vaxo del conjuro y exorcismo se le devia dar crdito: y prosigui diciendo dicho Sr. Beneficiado que avia oido decir a algunas personas que en cierto lugar havia sucedido haverse apoderado el Demonio de muchas personas, y haviendo dexado el dicho lugar se hundi: a que me dixo el Sr. Contador Jacinto de Roxas le diera testimonio de todo lo que pas en la dicha Iglesia, que es segn y como tengo certificado: que de todo esto fueron testigos los Seores Alcaldes Jacinto de Roxas, Estevan de Monteagudo, Phelipe Gonzlez de Castro y Flix de Espino, presentes y dems consurso. Y para que conste de mandato del Sr. Beneficiado Joseph Gonzlez de la Cruz en 4 das del mes de Septiembre de 1682. En testimonio de verdad. Bartolom del Castillo Notario pblico. Certifico, doi Fe y verdadero testimonio para donde convenga Yo Bartolom del Castillo Notario Pblico del Juzgado Eclesistico de esta Villa de Sn. Juan de los Remedios del Cayo, como oy que se contaron 9 de este presente mes de Septiembre, Estando en la Santa Iglesia Parrochial en esta dicha Villa como a las 10 de la maana, haviendo mucho concurso se celebr una Festividad con Procesin y Misa cantada dicha al Espritu Santo, implorando su divino auxilio para que su Divina Magestad se apiadara de los moradores de esta dicha Villa, por las muchas en que se allan los vezinos y nos alumbrara sitio y parage en que pudiera vivir la gente de esta Repblica, que fuera del servicio de Dios Nuestro Seor: motivo que di a hacer esta diligencia el estar muchas criaturas de esta dicha Villa

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /51 /51 /51 /51 /51 versadas de Espritus malignos exorscitando a uno de ellos, dixo que la causa de haver tantos Demonios en esta dicha Villa era por estar determinado en hundirse este lugar como sobre esta razn tengo certificado: Para cuyo efecto el Sr. Beneficiado en caso tan arduo mand hacer quatro cedulitas en las quales pusieron diferentes sitios en que se pudiera poner la Poblacin de esta Villa y las cdulas son como se siguen: En la una puesto el sitio y parage donde oy est este lugar llamado Sn. Juan de los Remedios: Y en otra Santa Maria de Guadalupe: Y en otra Cdula puesto Antonio Daz: Y en la otra puesto Sn. Pedro, sitio y parage del Quemadero Grande: Y Havindose dicho la Misa y una Pltica que hizo el Sr. Beneficiado al Evangelio, en que exhort al Pueblo pidieran al Seor lo que ms conviniera para el servicio de Dios Nuestro Seor, assi revestido como estava abri el Sagrario y puesto de rodillas ante el Santisimo Sacramento, comenz el Hymno Del Espiritu Santo con la oracin y haviendo acabado se lebant y cogiendo una tachuela de Plata que estava sobre una Mesa inmediata a el Altar, llamo a un Nio llamado Leonardo de edad de 4 aos, poco ms o menos: Y estando las Cdulas referidas en la dicha tachuela para ver adonde el Seor era servido se pusiera la Poblacin de esta dicha Villa, o si era del servicio de su Divina Magestad el que se quedara en este sitio y parage adonde oy se mantiene y escortando al dicho Nio, meti la mano el Nio y sac un papelito y se lo di al Sr. Beneficiado y dicho Seor Beneficiado Dixo: Santa Mara de Guadalupe, que es el sitio y parage del Hatto del Copei: llamandome a mi el presente Notario en presencia del todo el concurso me entreg la Cdula y doy Fe decia la dicha cdula: Santa Mara de Guadalupe y me pidi le diera testimonio de lo que avia pasado que es segn y como certificado; a lo que fueron testigos el Sr. Estevan de Monteagudo, Alcalde Ordinario, el Rexidor Pedro Martn y el Provisor General Juan Francisco y el Licenciado Balthasar de los Reyes, Sacristn Mayor de la Santa Iglesia Parrochial de esta dicha Villa y el Alfrez Roque de Alva y Francisco Prez Rodrguez y dems concurso presente. Y para que conste de mandato del Sr. Beneficiado Joseph Gonzalez de la Cruz Cura Rector de la Parrochial de esta dicha Villa Vicario Juez Eclesistico, comisario del Santo Oficio de la Inquisicin, Juez Apostlico y Real Delegado de la Santa Cruzada en ella, doy el presente en nueve das del mes de Septiembre de 1682 aos en testimonios de verdad. Bartolom del Castillo Notario pblico. En la Villa de San Juan de los Remedios del Cayo en 15 das del mes de Septiembre de 1682 aos, su merced el Seor Beneficiado Joseph Gonzlez de la Cruz Cura Rector de la Parrochial de dicha Villa, Vicario Juez Eclesistico, Comisario del Santo Oficio de la Inquisicin y Comisario y Juez Apostlico y Real Subdelegado de la Santa Cruzada en ella: Determina para proseguir a lo dispuesto por el Altisimo Seor a mayor honra y gloria

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OBRAS 52\ 52\ 52\ 52\ 52\ suya, cantar una Misa de Guadalupe y acabada la Misa determina salir, haviendo dicho el Hitinerario en la manera siguiente llevando el esquilon del Santisimo Sacramento delante y la Cruz de la Parrochia y luego la Santisima Virgen Mara Madre de Dios del Rosario; y luego el Guin; y luego su Divina Magestad Sacramentada devaxo del Palio con toda pompa de luces e incensario hasta la entrada del Monte; donde de all determinase recojan las insignias por el embarazo del camino y pendidad del Monte y que tan solamente se diga “Submissa voce” el Psalmo “Miserere”; Y por este Auto as lo mand y firm—Beneficiado Joseph Gonzlez de la Cruz; —Ante m—Bartolom del Castillo Notario pblico. En el Hatto nombrado Guadalupe del Copei trmino y jurisdiccin de la Villa de Sn. Juan de los Remedios del Cayo en 24 das del mes de Septiembre de 1682 aos su Mrd. El Sr. Beneficiado Joseph Gonzlez de la Cruz Cura Rector de la Parrochial de esta dicha Villa, Vicario Juez Eclesistico, Comisario del Santo Oficio de la Inquisicin y Comisario Juez Apostlico y Real Subdelegado de la Santa Cruzada, en ella, Dixo: Que avindose retirado a dicho parage como consta de los Autos que en esta razn se hicieron, y determino hacer una Iglesia con toda la brevedad posible, para que su Divina Magestad estuviese con la decencia posible; y habindose acabado determino colocar a su Divina Magestad Sacramentada en dicha Iglesia havindolo tenido antes en una Hermita hecha por orden del Ilmo. Sr. Obispo Dn. Juan Garca de Palacios de buena memoria; y con efecto se coloc dicho da 24 su Divina Magestad en dicha Iglesia con toda la solemnidad posible; y para mayor abundancia manda se reciba informacin al thenor de este auto, es citando los testigos que fueren necesarios, y este Auto con la informacin se acumule a los Autos y se remita as mismo testimonio de ello a los Seores VeNes. Den y Cavildo de la Santa Iglesia Cathedral de Santiago de CUBA. Y por este, Auto asi lo mand y firmo— Beneficiado Joseph Gonzlez de la Cruz.—Ante mi— Bartolom del Castillo, Notario pblico. Inmediatamente se examinaron tres testigos que concretaron en todo con el thenor del Auto. Hasta aqu las providencias del J. Gonzlez. En vista del testimonio remitido al Cavildo este a los siete das de Noviembre probey auto mandando al Cura Joseph Gonzlez que en el punto de translacin del Pueblo e Iglesia de Sn. Juan de los Remedios a otro sitio qualquiera estuviese a la orden del Maestre de Campo Dn. Joseph Fernndez de Crdova Ponce de Len Governador y Capitn General de la Havana y que en el interin residiese adonde la mayor parte de sus Pheligreses se allase. Dieronse al mismo tiempo las gracias por el buen celo desvelo y puntualidad conque acuda y se empleara en su Ministerio y en asistir a las personas infestadas o presas y versadas de los infernales y malignos Spiritus. Y por ltimo se le encarg lo continuase con viva Fe i confianza en que Dios Nuestro Seor le prestara Gracia y esfuerzo para

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /53 /53 /53 /53 /53 funcin tan piadosa y propia de su Ministerio.—“Este fu el expediente del Cavildo: Y segn su expresin parece que los individuos que lo componan, aunque por otra parte juiciosos y literatos dieron ascenso formal a los cuentos del Padre Cura sobre el lanzamiento de tantas legiones de Demonios y respuestas que daban. Los echos mismos y la narrativa de que usa estn publicando la sencillez y cortedad de su genio. Es verdad que los Capitulares de Cuba incurrieron tambin en el abuso de la palabra versadas en lugar de vejadas que es la propia. La obra en fin era ms digna de ponerse en las tablas de un Coliseo que de presentrse a un Consistorio tan serio y venerable como un Dean y Cavildo”. El Capitn General Crdova tir diversas lneas a fin de indemnizar su respeto: proveyo un Auto relacionando que desde Julio del 72 el Padre Joseph Gonzlez se avia presentado a su Antecesor que era el Maestre de Campo Dn. Francisco Rodrguez de Ledesma exponiendo los robos y hostilidades que los Piratas executaban en la mencionada Villa del Cayo es a saber: que se llevaban los frutos y los Caudales las mugeres y los nios: Que ultraxavan las imagenes y profanaban la Iglesia; para que por estas causas de tanta gravedad se le concediese licencia para mudar aquel Pueblo al sitio del Copei, perteneciente al referido Cura: Que este justific plenamente su intencin; pero que la resolucin havia quedado suspensa a causa de la discordia nacida entre los vezinos sobre la eleccin de ms cmodo lugar. Que despus algunos de ellos sin esperar la orden del Superior que conoca del negocio se mudaron de authoridad propia al parage llamado Santa Fe. Que luego que se supo la novedad fueron reducidos a su antiguo suelo por miedo del temor de las penas con que se les conmin; expidindose extemporaneamente Decreto para que en el particular no se innovase hasta la decisin de la Capitana General y que este era el estado que el Negocio avia quedado quando entr en aquel Gobierno. Que deseando ponerle la ltima mano comision al Capitn Manuel de Alburquerque su Theniente a Justicia y Guerra en la Ciudad de la Trinidad y lugares de su Jurisdiccin para que sobre el particular hiciese el mas exacto excrutinio y le diese cuenta con lo obrado, como as lo egecut. Y por ltimo allndose aplicado enteramente al mas breve y acertado despacho de esta dependencia, el Padre Joseph Gonzlez havia cometido el atentado de mudarse con los Pheligreses que seguan su partido al Hato del Copei. Concluy pues Cordova en mandar a los que havian abandonado su vecindad que instantaneamente se restituyesen a ella. Y por lo tocante al Cura acudi con promptitud e instrumentos a la Sede vacante a implorar el remedio mas oportuno y que se le participase la determinacin para informar de todo a S. M. El Cavildo estimulado de instancia tan justa como poderosa no pudo menos que pensar seriamente en los medios ms eficaces de que se valdra para dar una plena satisfaccin al Capitn General. Proyeb pues a

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OBRAS 54\ 54\ 54\ 54\ 54\ los 15 de Enero del ao 83 que el Cura Gonzlez dentro de 24 horas saliese del Hato del Copei, para la Villa del Cayo con el Seor Sacramentado Vasos de Oleos, Imgenes, Alhaxas y bienes pertenecientes a aquella Iglesia, residiendo en ella como era de su obligacin, en virtud de Santa Obediencia, so pena de excomunin mayor latae sententiae de un ao de suspensin de Oficio y Beneficio y de 50 ps. Cometiose la notificacin a Luis del Rosario Presvtero, Sachristan Mayor de la Villa de Sancti Spiritus y Notario Apostlico y a Dn. Juan Justiniano de Osorio Cura y Vicario de ella se le nombr por Juez Pesquisidor para que averiguase si el Padre Joseph fu el principal motor para la translacin referida: el modo con que lleb y mantubo en el Hato del Copei a la Magestad Sacramentada: La licencia con que erixio la misma Iglesia: Y si en la antigua, pendiente su ausencia se cometi alguna falta en la celebracin del Sacrificio de la Misa y Administracin de los Sacramentos a los Feligreses que quedaron all: Y si alguno muri sin ellos: Y que se informase de los fundamentos que este Ministro havia tenido para afirmar que havia lanzado tantos millares de Demonios: Y todo lo dems que acerca del punto de exorcismos, tenia dicho por escrito y de palabra. Mandose al Pesquisidor, que echa la sumaria recaviese su confesin al reo, nombrase Fiscal para la acusacin que deva ponersele: Que oidos los descargos y hallndose la causa en estado de sentenciar la remitiese para su determinacin a la Sede Vacante y por ltimo que con insercin de lo providenciado se librase despacho al Capitn General. Este di cuenta a la corte con Autos, y en virtud de ellos se despach Cedula a 2 de Octubre del referido ao, para que siendo ciertas las hostilidades e insultos que padezian los vezinos del Pueblo del Cayo, lo mudasen a la parte que tuviese por mas conveniente. Librose otra de la misma fecha al Obispo de esta Yglesia, para que luego que llegase a ella hiciese haveriguacin de la culpa que el Cura Joseph Gonzlez se imputaba y le castigase conforme a derecho. Y as mismo para que en caso de no haver practicado el Governador Cordova la mencionada orden concurriese con su parecer a la mudanza de la dicha Villa. Este mismo encargo se le repiti al Obispo en otra Cdula de 27 de Enero de 84. Comenz pues, dia 5 del mes de Febrero del ao de 88 a dar curso a esta Dependencia: Puesto de acuerdo sobre ella con el Capitn General de la Artillera del Reynado de Sevilla Dn. Diego Antonio de Viana, Caballero de la Orden de Santiago, sucesor de Cordova: Mandaron que la traslacin se hiciese al sitio del Copei: y para ello expidieron los respectivos despachos. Estos sin embargo no surtieron efecto por las parcialidades de los vecinos; conspiraron los ms de ellos en que el parage de mayor conveniencia era el Hato llamado Santa Clara conocido comnmente por Antonio Daz: El Obispo y Governador defirieron a la suplica que cerca del referido se les hizo, comisionando el primero al Cura Gonzlez, y el segundo al Capitn y

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /55 /55 /55 /55 /55 Alcalde ordinario Manuel Rodrguez de Arciniega, para que unidos y aucsiliados mutuamente procediesen a la egecucion. En este nuevo proyecto volvi a terciar la discordia, porque el Alcalde y sus partidarios queran establecerse en Sabanalarga, inmediato al Hato de Antonio Daz: y el cura en el Guayaual, situado en el cuerpo del mencionado Hato. Para dirimir esta controversia el Obispo y Governador dieron sus veces a Dn. Xptoval de Fromista, Cura y Vicario de Sancti Spiritus y al Contador Dn. Diego de Pealver, residente en aquella Villa. Asi lo dispusieron a los 15 de Octubre del siguiente ao de 89: pero sin efecto a causa de que inmediatamente expir el Govierno de Viana. El sucesor Maestre de Campo Dn. Severino de Manzaneda y Salmas, del Orden de Santiago en nota de los Autos obrados por sus dos antecesores y de los informes Judiciales y extrajudiciales que el Cura Gonzlez le hizo, providencio dia 25 del mismo mes, lo primero: Que en consequencia de las rdenes de V.M. y de lo decidido por ambas Jurisdicciones se pasasen todos los vecinos del Cayo a la nueva Poblacin de Santa Clara so pena de 500 Ducados y dos aos de destierro a la Florida; y lo segundo que los Cavildos de ambas Villas quedasen en uno compuesto de los Alcaldes y Rexidores ms antiguos de ellas. Remitida esta diligencia a Villa Clara, fueron comunicados el Capitn Luis Prez de Morales, Alcalde ordinario y el Alferez Mayor Gaspar Rodrguez para su execucin. Inmediatamente pasaron al Cayo y rompiendo vando para que todos los avecindados en el, se mudasen a la referida Villa dentro de 15 das primeros siguientes al de esta publicacin, que fue el 29 de Diciembre del referido ao: el mismo en que se cumplia este su trmino volvieron acompaados de ms de 40 hombres armados de lamzas, machetes, alfanges, escopetas, carabinas, achas y maromas: Encaminaronse a la yglesia, a donde para evitar desgracias de havia expuesto a la Magestad Sacramentada: y despues de aver echo oracin dieron principio al estrago por la casa ms inmediata a la yglesia: continuaronlo en las dems, valindose para ello de las armas de hierro y fuego y de las maromas hasta que dieron con todas en tierra o las reduxeron a cenizas: fueron exepcin de tan lamentable insulto la Casa de Dios y la de un Rexidor de la Nueva Poblacin. No contentos con estas atrocidades consumaron el rigor, mandando por pblico pregn, so gravsimas penas, que ninguno fuese osado de reedificar su casa, ni recoger en la Hacienda a aquellos vecinos, ni tampoco ha introducirles pesas para el avasto, ni ltimamente a cultivar y sembrar la tierra. Dexaron en fin a aquellos infelices privados de avitaciones y vastimentos, expuestos a las inclemencias de los tiempos, con solas las sombras de los rboles para algn abrigo contra los rigores del Sol y sin recurso de mantener la vida. Todo en suma se reduxo a confusin, clamores y lgrimas. Entre tanto tropel de hostilidades que de sus mismos compatriotas experimentaron estos miserables, la Providencia paternal del Altisimo les

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OBRAS 56\ 56\ 56\ 56\ 56\ provey de remedio. Un vezino de aquel Pueblo, nombrado Jacinto de Rocsas, desprenciando temores y respectos humanos, hizo frente a la sin razn. Pas a presentarse ante el Obispo, exponiendo en su nombre y en el de los dems vezinos, los insultos que acavaban de padecer en sus personas, casa y bienes, como si fuesen enemigos reveldes. Que sobre todo ofrecan informacin plena, y que fecha se le entregase para ocurrir con ella a la Corte personalmente a querellar sus agravios. El Obispo defiri a la instancia comisionando a Dn. Gaspar de Mesa, Cura interino y Vicario del mencionado pueblo. Evaquada la diligencia volvi a esta Ciudad, y no omiti alegato alguno, ni dej piedra que no moviese hasta que el Governador Manzaneda instruido verdaderamente de los perjuicios graves que podan seguirse al Estado, en caso de abandonarse aquel Pueblo, dirimi las diferencias y alteraciones hasta entonces ofrecidas, con mandar que ambas Poblaciones se mantuviesen hasta la resulta de la Corte. En ella se aprob la deriveracin y la Ysla logr tener un Pueblo ms para su adelantamiento y defensa. Estos son los principios de la fundacin de la Villa Clara. Tiene su asiento en una sabana espaciosa; dos arroyos de buena agua la baan con inmediacin por el Oriente y Poniente: Llenanla de humedades e introducen fiebres: se ha cuidado que las calles guarden nivel. Las que tienen se reducen a 18: Las casas a 454, las tres de ellas de alto, 9 vaxas de texas y las restantes de guano. La Plaza mayor que es mui ermosa, ocupa el centro: La Parrochial forma una quadra de ella; su Fabrica es de ladrillo y texa: la longitud 60 varas, la latitud 13 y en el Crucero 32: el Arco toral la desgracia porque lo dexaron mui vaxo: Encierra 8 Altares, algunos con moderada decencia. Coro alto y Plpito; A espaldas est la Sachrista correspondiente al ancho del templo: sus Ornamentos de media vida: comunicase por el lado Septentrional con una Capilla de Sn. Juan de vastante extensin: La torre queda a la mano izquierda de la puerta principal: consta de dos cuerpos: faltale uno para su perfeccin; tiene por fin su cementerio cercado de tapias: ay en el diversas oficinas altas y vaxas para los Ministros y trastos: y dos quartos para carcel eclesiastica de hombres. Esta Iglesia es servida por un Cura y Sachristn mayor con sus Thenientes, Colector, Mayordomo y un mozo: su Administracin se extiende a 4 leguas. Numeranse en ella 25 Ingenios; 8 Hatos, Corrales 32; 221 Estancias y Vegas: 669 Familias y 4 293 personas. Fuera de la Parrochial existen tres Hermitas, a saver: El Carmen, Candelaria y Buen Viaje: las dos primeras son de ladrillo y texa: como de 25 varas de largo y 10 de ancho, con sus Altares, Plpito, Sachrista, Campanas y poca decencia. La ltima a exepcin de la Sachrista es de paxa, y mui desdichada: tiene un Altar y una Campanilla. Tratase de subrrogar otra en su lugar, de la misma fbrica que las antezedentes. Y ltimamente un Hospital: viene a ser una casa de texa con sus Oficinas. En

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /57 /57 /57 /57 /57 la Sala ay un Altar en que se dice Misa a los pobres; Y asi mismo seis camas para la curacin de ellos. El Estado Eclesistico es governado por un Vicario Forneo con dos Notarios: los Presvteros son 10 y los de Menores 8; ay tambin Juez del Real Subsidio y Comisario de Inquisicin y Cruzada con sus respectivos Ministros. El estado secular se compone de dos Alcaldes ordinarios: otros tantos de la Hermandad: 8 Rexidores, Provisor General, Padre de menores, Mayordomo de Propios y Escrivano: de un Theniente de Oficios Reales, Guarda Mayor y Escribano de la Real Hacienda: Y por fin de un Sargento mayor y trece Compaas con sus Capitanes y subalternos. Diez y ocho das me mantuve en esta Villa: Hice Misiones y prediqu 25 Sermones: Confirm, 1,110 personas: promov la devocin del Santsimo Rosario: nombr por Capelln de l y Maestro de Gramtica a un Presvtero: Distribu Rosarios, Cartillas y Libros Espirituales. Determin adornar la Capilla Mayor con una colgadura de seda como la de Sancti Spritus: no lo consegu por falta de gneros: luego que los aya en la Ciudad, los remitir para que se efectue. Coloqu la Magestad Sacramentada en un Altar de la misma Iglesia para que sirviese de dar la Comunin y ministrar a los enfermos. Hice librar Edictos para la propiedad de la Colectura y Mayordomas de Fabrica y Hospital, con intervencin del Real Patronato: tal circunstancia nunca se avia practicado en estos empleos: quedan al presente provehidos conforme a la Ley: introduge las Conferencias Morales; d en fin otras providencias para el mexor Gobierno de las Iglesias. Siendo preciso mas tiempo para evaquar en todo la Visita, comet su conclusin al referido Sr. Bello. Caminadas 14 leguas hacia el Este, llegue a la Villa de Sn. Juan de los Remedios: es conocida tambin por el Cayo, a causa de que tuvo su primera situacin en uno que queda a media legua de la tierra firme de aquella costa, que es la del Norte; por este motivo conserva hasta ahora el Nombre de Pueblo viexo. Fundacin tan irregular que solo pudo ser de Indios. Trasladose despus por Basco Porcallo, vezino hacendado de la Trinidad, al terreno que oy ocupa: Hallase una legua de la Marina: Sirvele de Embarcadero un Estero mui poblado de mosquitos: No ay ms Puerto que el abrigo de los Cayos inmediatos. La poblazion tiene su asiento en un Monte llano y aspero, que se dilata hasta ocho leguas: De aqu proviene que el que quiere construir avitacin, se ve precisado a abrir Campana a fuerza de brazos con la hacha y con el fuego: a esta pension se aaden otras dos vastantemente cocijosas: la primera es el suelo: reduceze a un Bermejal: arroja un polvo tan adhesivo que nada se liverta de su persecucn: los vestidos blancos solo sirven para el da: y el primer cuidado de las madres con sus hijos consiste en fregarlos todas las noches y ponerles ropa limpia. La segunda

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OBRAS 58\ 58\ 58\ 58\ 58\ es la falta de agua perenne: no se encuentra sino a legua y media: la que se gasta es de pozos: estos, siempre que las lluvias faltan, se secan. En lo pasado sufri repetidas invasiones: despus de ellas han mudado de semblante; consta al presente de 392 Casas, las diez calles del Este a Oeste y doce de Norte a Sur, con poco concierto y nivel; las familias se reducen a 398 y las personas a 2 527 de todas edades. El Cavildo se compone de dos Alcaldes ordinarios, otros tantos de la Hermandad: 8 Rexidores, Provisor General, Padre de Menores, Mayordomo de propios y Escrivano de Real Hacienda. De un Theniente a Guerra, nuevamente creado el ao prximo pasado, Sargento Mayor y 8 Compaas con sus Capitanes y suvalternos. En lo Eclesistico ay un Vicario con dos Notarios Comisarios de Inquisicin y de Cruzada y Juez del Real Subsidio: Siete Presviteros y 8 de Menores. La Iglesia Parrochial que avia, sobre reducida era viexa: En el ao de 36 se delineo a su costado siniestro, cuya fbrica no se principi hasta el 41: Continuase con gran lentitud por falta de medios: La antigua lleg a sentirse de tal modo, que fu preciso sacar de ella a la Magestad Sacramentada y depositarla en la Hermita del Buen Viaje: Esta diligencia se practic por Julio de 52: Sobre fines de Noviembre del mismo ao se arruin enteramente la Iglesia. Estos incidentes hicieron avivar la obra iniciada y construir lo preciso para que pudiese servir: Efectivamente se avilit la mitad, ponindola por divisin un tablado: No hubo tiempo de enladrillar el suelo: pero sin esta circunstancia, se traslad a ella el Seor por el mes prximo siguiente de Diziembre: Desde entonces se celebraron all los Divinos Oficios: Manejase por las dos puertas laterales: Encierra 8 Altares uno con moderada decencia, los otros pobremente adornados: La otra mitad del Templo se alla descuvierta y las paredes para enrrasarse sin mucha dilacin y costo: La fachada principal tiene tres puertas con sus pilares y nichos en la parte interior ha de quedarse el Choro alto y a la exterior izquierda la torre. Corre de Oriente a Poniente: consta de tres Naves con su arquera primorosa: La longitud de ella 60 varas: la latitud de la principal 9 y la altitud 10: la latitud de cada colateral 4 y 5 la altitud: a las espaldas queda la Sachrista: su largo 18 varas: su ancho y alto 10. Sobre ella corren unas piezas con balcones para los sirvientes y trastos. Toda la Obra es de ladrillo y texa con sus molduras de madera, pulidamente travaxadas. Los progresos de ella se deven a Dn. Juan de Loyola Cura Beneficiado de la misma Iglesia: su celo y aplicacin es increible. Despus que cumple con las cargas precisas de su Ministerio, se viste de calzn largo con su terciado a la cinta: de esta manera sirve de sobrestante a la Fabrica: conduce personalmente los materiales que se nezesitan: del mismo modo guia los Bueyes, arrea los vagages: y con su caxon en la cabeza hace oficio de

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /59 /59 /59 /59 /59 Pen en la Fabrica. Contemporneamente la ha expresado con el desembolso de 5 mil ps. de su propio caudal: En la conclusin: no piensa ni entiende en otra cosa que en la consumacin de ella: Diome palabra que para el da de Sn. Juan Bauptista, su titular, estaria terminada. Se ha hecho digno de la Real Atencin de V.M. Yo como tan interesado en el particular, le ayud con 300 ps., le d repetidas gracias y le hice las mercedes que pude. Contemplole por estos servicios tan apreciables que a executado, averse echo digno de la Real Atencin de V.M. No me parece admitir ascenso alguno, porque en aquella Villa donde es natural, se alla con fondos vastantes para pasar sin afan el resto de sus das. Tiene por otra parte una descendencia numerosa de hixos y Nietos lexitimos, provenidos de su primer estado que fue el de el Matrimonio. No es dudable en fin pueda asistirle otro deseo, que el de permanecer en su Patria y morir entre los suyos. En estos terminos me persuado a que la remuneracin mas estimable para l sera si V.M. se dignase honrarle con una Real Cdula de gracias por todo lo referido y lo dems que indefectiblemente har en beneficio y adelantamiento de aquella Parrochia. Fuera de esta ay dos Hermitas: el Buen Viage y el Santo Christo de los Remedios, con un Caon y ambas de ladrillo y texa. La primera tiene dos Altares, Plpito y Sachrista indecentes: Los Ornamentos son pocos y usados y las Campanas dos en unos palos. La 2 encierra tres Altares, Plpito, Sachrista y Ornamentos, todo derrotado, y ella amenaza ruina: las Campanas se reducen a tres, quedan sobre la puerta principal en Pilarettes de piedra. A la diestra de esta ultima Hermita se halla el Hospital es una Casa de ladrillo y texa con su Sala, dos aposentos y un cahedizo: respira pobreza y cuando la visit, no avia enfermo alguno.

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Seor En consecuencia de lo que en el final de mi Relacin de 3 de Mayo de este ao expuse V.M. paso Su Real noticia todo lo tocante la Villa del Puerto del Principe es saber sus principios, y progresos hasta el presente, como tambien lo que durante mi residencia en ella practiqu para el desempeo de mi obligacion. Esta Isla llamada de los naturales Cuba se descubri la tarde del da Sbado que se contaron 27 de Octubre del ao de 1492 por el Almirante Dn. Cristoval Colon. Honrola con el nombre del Principe Dn. Juan. Su primer arribo ella, fu por la Costa del Norte donde encontr un Puerto tan hermoso que para distinguirlo de los otros hasta entonces reconocidos, lo intitul del Principe, hizo situar en su boca una Cruz de grandes, y gruesos maderos: dos veces estubo en l, y segun la tradicion de los mayores, biene a ser el mismo que es conocido por el titulo de las Nuevitas. Reducese una Bahia mui capaz aunque con la tacha de que la entrada es dificil causa de su estrechez, y de la precipitacin conque en baja mar descargan sus aguas hacia la canal vieja. Lo contrario sucedio en pleamar porque entonces regresan las aguas con impetu, impiden la salida. Estas circunstancias sin embargo no parecen notables, respecto que en la misma Bahia el Adelantado Diego Velazquez de Cuellar, hizo construir por el ao de 514 una Villa que tom el apelativo de su Puerto, quiero decir del Principe. Aparentemente fu la quarta de las que se establecieron en la Isla. Cupola en suerte un terreno dominante desde donde se descubre el mar, pero tan infestada de mosquitos, que los Pobladores se vieron precisados abandonarlo para evitar esta plaga. Algunos horcones que permanecen todavia sobre el Lugar, dn conocer que lo hubo y asi es conocido comunmente por Pueblo viejo. Convirtiose en fin de maritimo en Mediterraneo, pero se ignora absolutamente el tiempo de su permanencia, y tambin el de su traslacin. Esta se hizo la tierra adentro en la Provincia que los Indios llamaban Camaguey. Era sabana mui igual que se extiende mas de legua por todos vientos se eligi para la nueba Poblacin. Quedo 20 leguas de la antigua hacia el Sur, y 14 de una, y otra costa. Los Rios Triana y Tinima la cien por el Oriente, y Ocaso. Despus poco menos de un quarto de legua se unen para formar otro mui caudaloso, y abundante de Pexe, que con el titulo de Sn. Pedro ba morir la costa del Sur haviendo nacido los dos en la del Norte. Las aguas de estos antes de incorporarse se cortan con la seca, son

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /61 /61 /61 /61 /61 gruesas, y solo sirven para el ministerio comun de las casas, y para los pobres. Lo restante del Vecindario se provehe de quatro lagunas situadas las tres, como tiro de caon, y la quarta, una legua: llamanse Xequi, Yaba, Baga y Dimon; estas dos al Norte, y las otras al sur. Las aguas de la ultima son las mas apreciables por su maior delicadeza, y perennidad. Todas tienen color ceruleo por donde se distinguen de las de los rios. Las Comunidades y familias principales han aadido otras para su uso, que son las de Algibes. Muchos se han fabricado y se continuan, por persuadirse que en ellos consiste la extincin del mal de Culebras de que hablar despues. El establecimto. en suma h conservado siempre su titulo antiguo de Villa del Puerto del Principe. Angunas veces le aaden el reverente de Santa Maria, y otras por acordarles sus humildes principios lo tratan con el grosero de Camaguey. Con la mutacion se livertaron sus moradores de la persecucion de las hormigas, pero no de las calamidades que en diversos tiempos han padecido. Por el ao 1616 dia 15 de Diciembre, vino sobre ellos un fuego tan general, y activo, que en pocos instantes reduxo cenizas toda la Poblacin; ni aun la Casa de Dios se eximio de la voracidad de este incendio. Cinquenta y dos aos despues le sucedio otro que sin duda alguna le huviera igualado no aver cesado el motivo que lo principio. Es el caso que un famoso Corsario llamado Enrique Morgan de nacion Ingles, salt en tierra con 800 hombres por el Hato de Sn. Pedro en la costa del Sur de la referida Villa. Supose en ella esta novedad, y sus vecinos salieron observar los movimientos del enemigo; Del cuerpo de este, se separ una compaia en demanda del Lugar por camino extraviado. Dio en una emboscada que los nuestros tenian prevenida con tan feliz suceso que todos los contrarios quedaron tendidos en el campo la violencia de los herrones. El resto principal march con buena orden hacia el Pueblo. Enterado sus moradores de la Derrota que trahian, eligieron el parage mas oportuno para la resistencia. Efectivamente ocuparon un paso del rio que llaman Hato Viejo por donde debian transitar. Sobroles el valor, y faltaronles las armas de chispa. Las que unicamente llebaron para la funcion fueron Espadas, y rodelas; con ellas se presentaron mui orgullosos vista del enemigo; pero este reconociendo la sencillez, ignorancia de aquella gente, mand la suya disparasen los Fusiles al aire para hacerlos huir, y no ofenderles: mas sin embargo uno de los Espaoles llamado Lope de Miranda tubo la desgracia de que lo matasen. Puestos en fuga los nuestros, continuaron su marcha los enemigos: Jueves Santo que se contaron 29 de Marzo del ao de 68 del mismo siglo entraron sin oposicion alguna en el Lugar. Seoreados de l propusieron los moradores les diesen los bastimentos necesarios para su regreso, que lo executarian con promptitud, y que dexarian indemne la Poblacin. De lo contrario amenazaron que la pondrian fuego. La tardanza que hubo en la

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OBRAS 62\ 62\ 62\ 62\ 62\ aceptacin de partido tan favorable, precis Morgan tomar sus medidas en la casa de su morada que era de texa con inmediacin la Iglesia Mayor: Hizo colocar unas sobre otras hasta llegar al techo todas las mesas y sillas de respaldo que encontro para con este aparato persuadir que daba principio al Incendio. Viendo que esto no bastaba para someterse su propuesta, redujo execucion sus designios. Efectivamente mand poner fuego al barrio de Santa Ana, quemaronse sus casas y los montes inmediatos; en ellos avian escondido algunos trastos, y los Libros Parroquiales; unos, y otros padecieron la misma desgracia. Este golpe allan las dificultades del vecindario. Contribuyeronse prontamente las probiciones de boca que pidieron los enemigos, y ellos cumpliendo sin dilacin su palabra se reembarcaron. Pasados quasi once aos, se repitio maior desgracia. Vn capitan llamado Sonda, y 250 Franceses del Petit Goabe* anclaron en el puerto de la Guanaja distante 14 leguas al Norte de la Villa; marcharon hacia ella con tal diligencia, que sin ser sentidos se pusieron en dia, y noche menos de una legua de sus cercanias en el parage llamado La Matanza. Alli emboscados hicieron alto para tomar las ultimas medidas de su atrevimiento: Esto sucedi la madrugada del dia Jueves 16 de Febrero del ao de 79. Nto el tiempo, y el dia por que en estas circunstancias consistio el ser descubiertos quando menos discurrian. Parece que Dn. Francisco Garceran Presbitero se hallaba de paseo en una hacienda, y con la obligacion como Teniente de Cura de restituirse al Lugar cantar la Misa de renovacion que se acostumbra los Jueves, la misma madrugada se parti para la Villa, y al llegar la Matanza, el caballo que lo conducia se extraaba del camino, y correspondiendo con resoplidos las instancias del ginete, se resistia seguir la marcha. Repentinamente se abalanz uno de los enemigos tomarle la rienda, y con este motivo el Clerigo descubrio la muchedumbre de ellos, y el peligro que ignoraba. Zaf como pudo su bruto, que era bastantemente brioso, y poniendole en carrera entr en el Pueblo voceando Ingleses en la Matanza que lo dice el Padre Garceran A rebato tan preciso respondieron todos con abandonar las camas, y ponerse en pie. Entre tanta confusion lo primero que atendio el Padre fu a consumir el Santisimo en la Parroquia y el capitan Dn. Francisco Varona poner en salvo las lamparas de ella. Siguieron los lamentos de las mugeres que por fuerza eran despachadas por los hombres para que se asegurasen en la montaa. Por otra parte los enemigos contemplandose descubiertos caminaron paso largo la Villa. Al romper el dia entraron en ella sin resistencia, y se alojaron en la Iglesia Mayor. A espaldas, y con inmediacion estos, avia una casa; ocuparonla tambien y desde una torre mui alta que tenia divisaron algunas personas que iban huyendo. Destacaron inmediatamte. en su Petit Goabe, en Hait, era un centro activo de piratera. (N. de la E.)

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /63 /63 /63 /63 /63 alcance las partidas de Fusileros que parecieron necesarias. Efectivamente prendieron catorce mugeres; las de nombre entre ellas, fueron la del Alcalde Ordinario Dn. Joseph Aguero, y dos hermanas del Cura Dn. Francisco Guebara. Traidas al quartel se hizo el Consejo sobre el partido que deverian tomar en un empeo tan arduo como el que tenian antremanos. Quando proyectaron esta Inbasion les parecio mui fcil por lo corto de la vecindad. Despues que con la luz del dia la registraron, se les figur una poblacion aun mas crecida de lo que era: Temieron pues perecer en la empresa, y asi para salbar las vidas propusieron que entregarian las catorce mugeres, y todo lo demas que huviesen pillado con tal que les dexasen salir libremte. con sus Armas. A esta insinuacion respondi prontamte. el Alcalde, que para oirles se hacia preciso las rindiesen, y que si por la presa de las catorce mugeres presumian que l, y su pueblo havian de admitir platicas, y capitulaciones ignominiosas, vibian mui engaados, por que aunque se las llebasen todas, y la primera la suya, no cederian un punto del valor, y honrosidad de la nacion Espaola. Los Franceses con respuesta son soberbia, no se cansaron en instar sobre el asumpto. Resolbieron pues con prompitud su retirada, y acompaados de sus prisioneras, dieron principio la salida; ni en ella, ni en la prosecucion de su viage se les ofrecio el mas minimo embarazo hasta el parage en que se hallaban los Espaoles. Estos en un paso preciso por que no avia otro para bolber a la Marina, y estrecho juntamte. por ser sierras mui alterosas que lo ceian por los costados havian formado una trinchera. Apenas la avistaron los Franceses quando hicieron otra aunque por su naturaleza la mas debil pero en la coyuntura la mas fuerte; quiero decir que pusieron la vanguardia de su esqueadron las amazonas principanas: Esperarian sin duda que espectaculo tan nuebo como lastimoso haria abandonar la empresa sus contrarios. Engaaronse no obstante por que los Espaoles sin detenerse en el inminente peligro de las vidas de aquellas miserables, comenzaron disputarles el paso. La ventaja de los Franceses era conocida por llebar todos armas de fuego, quando las que avia en los nuestros eran once. Trabada en efecto la competencia pelearon unos, y otros con tal ardentia, y valor, que por algun tiempo se mantubo balanzeando la victoria. Debiose por fin la mayor pujanza de los fusiles que atropellando los herrones abrieron camino para el embarcadero. Padecieron sin embargo la perdida de 50 hombres los mas lucidos quedaron tendidos en el campo. Otros tantos de los nuestros experimentaron la misma desgracia. Numeranse entre ellos los Capitanes Dn. Lucas Guerra, que en el dia Sabado 25 del mencionado Febrero coronaron lo particular de su valor con una accion tan heroyca como sacrificar sus vidas en defensa de la Patria. El resto de los enemigos se salb llevandose su bordo las mugeres: Estas tuvieron la fortuna de aver escapado de la funcion sin el mas minimo quebranto; pero para recu-

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OBRAS 64\ 64\ 64\ 64\ 64\ perar la libertad era necesario contribuir al rescate que por ellas pedian. Fu tan considerable, que los interesados se vieron constreidos solicitar por los Lugares inmediatos las cantidades que les faltaban para completarlo; y el cura Guebara hallandose sin medios para ajustar el de sus dos hermanas huvo de valerse de las lamparas de su Parroquia, aunque las remplaz con promptitud. Evaquada en conclusin esta diligencia en que se consumieron mas de 40 dias, los Franceses pusieron en tierra las prisioneras colmadas de obsequios, y mui agradecidas al sumo respeto conque las trataron, y levando las anclas se hicieron la vela. Diez y nuebe aos despus, es a saber en el de 98 padecieron una peste tan terrible, que algunas casas se cerraron por averse extinguido enteramente las familias que las avitaban, el numero de los que murieron fue considerable, y el vecindario padecio gravisima decadencia. Apenas avian respirado de esta calamidad quando se hallaron insultados de otra verdaderamente insufrible, quiero decir del accidente de culebras jamas conocido, ni aun oido por lo pasado. Sobre su origen no hai cosa cierta unos lo atribuyen las aguas de las mismas Lagunas, y otros los negros bozales introducidos, por que en sus tierras se experimenta la propia enfermedad. No obstante como en los restantes lugares de la Isla hai negros, y en algunas partes se bebe tambien de Lagunas sin tocarse pension semejante, quieren los mas juiciosos que fuese azote de la Justicia Divina por algunos motivos escondidos la ignorancia humana; sea lo que fuere, lo cierto s, que solo en esta Villa se tocaba la epidemia de las culebras; para ellas no avia tiempo reservado en el ao, si bien en la primavera se explicaban con mas abundancia. Su largo no era uno mismo, encontrabanse de todos tamaos hasta de dos varas y media: El grueso era respectibo modo de cuerda, bordon de Harpa; tenia un extremo de color vidrioso en forma de lanzeta que se reputaba por cabeza, y el otro romo que era la cola. Mantenianse intercutaneamente veces estendidas como nervios, y veces enroscadas; en queriendo salir avisaban con sus picaduras: el maior trabajo consistia en que precisamente avian de salir por donde afrontaban aunque fuera la parte mas delicada. Alli formaban una ampolla y para sacarlas se valian de lanzeta, aguja con gran tiento para no romperlas, pues en sucediendo este incidente sobrevenia la mortificacion de apostemas con dolores agudos, y tal vez costaba la vida. En efecto las culebras del Puerto del Principe benian ser el horror, y verdugo cruelisimo de forasteros, y patricios. Por el dilatado espacio de mas de 50 aos se padecio este tormento, pero de seis esta parte se ha ido temperando en tal conformidad, que como antes era rarisimo el que se escapaba de su furia, asi al presente es contado el que las padece. Varias causas asignan para este inopinado alibio. Algunos pretenden que sea milagroso, por medio de la agua que los Padres Jesuitas bendecian y daban beber los enfermos en nombre del Glorioso Patriarca Sn. Ignacio, por intercesion de la Madre Santisima de los Dolo-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /65 /65 /65 /65 /65 res, cuya efigie se venera en el Convento Serafico de esta Villa, y el Ayuntamiento de ella la ha jurado Patrona con estos animalillos tan pestiferos solemnizandola anualmente con una fiesta la Dominica tercera de Septiembre. Otros por ultimo refieren tan saludable suceso la agua de los Algibes, y de aqui ha provenido el aumento de ellos, y pensarse en la continuacion de otros. En este intermedio se fue introduciendo en los miembros principales de la Republica un cancer extremadamente nocibo, y de que se originaron consecuencias bien fatales. Comenzaron las discordias, y con ellas una guerra intestina de enemistades y pleitos con que se tiraban al credito, y la Hacienda. Formaronse partidos, y cada uno para ser el dominante solicitaba prevalecer en el Cabildo de elecciones. Las del ao de 21 fueron bastantemente escandalosas, y perjudiciales. De resulta de ellas la Audiencia del Distrito despach un comparendo los que contempl culpados, redugeronse catorce, de los quales los ocho ademas del quebranto en los intereses pagaron con la bida. El Ayuntamiento qued con solo un Regidor, y en el ao de 22 no huvo elecciones; supieronse sin embargo por el Governador de Cuba como superior inmediato. No escarmentados de este exemplar, cometieron dia 24 de Agosto del ao de 29 el atentado de averse tumultuado, y puesto en prisin al Teniente Coronel D.n Juan del Hoyo Gobernador del Partido. La repeticin de tan graves sucesos, precis pensar el modo que abria para contenerlos. Despues de varios informes que precedieron se mand por cedula expedida en Sn. Ildefonso a 19 de septiembre de 733 que el Capitan General de la Habana pusiese en esta Villa un Teniente de Governador, y Capitan a Gurra subordinado l. Vino esta orden en tiempo del Mariscal de Campo Dn. Juan Francisco Guemes, y Horcasitas, quien eligi por tal Teniente al Capitan de Dragones Dn. Juan Bautista Echavarria. Aposesionosele los 3 de Septiembre del ao proximo siguiente, y auxiliado de las tropas que le acompaaban, prendi a nuebe de los principales. Inmediatamente fueron conducidos aquella capital; en ella quedaron tres y los seis restantes se remitieron bajo de partida de Registro Cadiz corridas distintas carabanas en que exercitaron bien la paciencia por tiempo de mas de tres aos. Dos de estos miserables quedaron en el tiro con tal miseria el uno, que fue preciso enterrarle de limosna. Los quatro en fin regresaron sus casas curtidos de trabajos, y contando maravillas: Estos incidentes tan penosos, y el yugo pesado de la subordinacion les ha hecho vaxar lacerviz, y entrar en mejor acuerdo. En esta generalidad no se incluyen los pleytos por que sobre muchos son interminables. Lo ms sensible es que no hai esperanza de que cesen, causa de que la gente de esta profesion se ha introducido ya en el Pais. Este pesar de tantos contratiempos, y calamidades ha tenido tales creces, que excepcion de la Habana, no hai Pueblo alguno en la Isla que le

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OBRAS 66\ 66\ 66\ 66\ 66\ exceda, ni aun le iguale. Su figura es quasi redonda 2430 varas castellanas de tres tercias es su maior longitud de Leste, Hueste, y de Norte Sur 2370. Numeranse de Oriente, Poniente 10 calles, la mas extendida con 12 quadras, y de Norte Sur 12, con 14 quadras la mas dilatada. El poco nivel que guardan y las muchas callejuelas que incluyen las cortan, y desgracian, las Casas se reducen 1506 las 300 de paxa, y las restantes de texa, inclusas doce de alto. Ygual numero de familias las ocupan: Entre ellas hai muchas de conocida nobleza que mantienen el lustre y limpieza de sus troncos; las personas en fin exceden de 12. Encierra nuebe Yglesias, es a saver; la Parroquial Mayor, y la de la Soledad. Sn. Francisco; las Mercedes; la Compaia; Sn. Juan de Dios: Santo Cristo del buen viage; Sn. Francisco de Paula, y Santa Ana. La Parroquial Mayor est situada de Oriente Poniente en medio de lo mas principal de la Villa con una Plaza bien capaz que le queda al Norte; consta de un solo can de ladrillo, y texa; su longitud 58 baras: 12 su latitud, y 9 y media de altitud sus paredes. La Capilla Mayor se distingue del cuerpo restante de la Iglesia, con un Arco toral de madera, maqueado todo de vermellon con sobrepuestos tallados, y dorados con su escudo de Armas Reales talladas, y dorados los remates, y el Altar Mayor se eleba sobre quatro gradas; y por los costados de estas, corren varandas de valaustres de cahoba para impedir el trafico: su retablo es tallado, y dorado, y sus fondos nuevamente retocados con vermellon, consta de tres cuerpos, y otros tantos nichos; en el del medio se halla colocada la titular que es Nuestra Seora de la Candelaria: Su Sagrario es de dos cuerpos de madera bien hecho, y todo dorado como tambien el frontal: En la mesa hai dos gradillas de madera pintadas con sus candeleros de lo mismo, quatro blandones, y cruz de plata, dos creencias que dan los lados, y dos Lamparas, en fin de buen porte, y del mencionado metal anteceden, aunque sola una por la pobreza se mantiene encendida. Del Arco toral para abaxo hai dos Altares de cada lado igualmente repartidos todos nuevos, bien dorados, y fondeados de vermellon, dos de ellos tienen lampara de plata, y otros dos de metal. Ai otro Altar de cofradia de negros mui pobre, que ce al lado de la Epistola junto la puerta del Perdon. A la mediania de la Iglesia existen dos capillas de bobeda frente la una de la otra. Son la del Rosario al lado del Evangelio, y la de Sn. Antonio de Padua, al lado de la Epistola, con sus retablos y frontales dorados, lamparas de plata, y varios quadros colgados por las paredes. Este mismo adorno con un Apostolado de cuerpo entero tienen las paredes de la Iglesia. La Capilla del Batisterio hace juego con la de los negros; tiene su puerta de balaustreria de cahoba, y dentro pila baptismal de piedra lisa, y solida con su pilar y basa de lo mismo, y su tapa de cahoba. Una Alacena en que estan los vasos de Oleos, palangana, concha, y salero todo de plata.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /67 /67 /67 /67 /67 El Pulpito con su tornavoz, y escalera todo de madera, queda arrimado al medio de la pared del lado de la Epistola. Es mui antiguo, y nada conforme las demas obras de la Iglesia. El Choro aunque pequeo por no permitir mas el terreno, es nuevo, y primoroso, componese de varandas con balaustres de cahoba bien torneados, y lustrosos; la unica puerta que tiene, y mira al Altar Mayor, es de medio punto con sus obras talladas; el respaldo es ochavado. La silla del Prelado con su sitial queda enmedio, y de cada lado tres asientos con sus remates, y talladura delicada. Siguen trece asientos por vanda, y en el centro quedan los vancos para monaguillos, y ordenantes. El Facistol en fin imita en todo la obra relacionada. Tras del Coro est una tribuna sobre la puerta del Perdon, y coge toda la Iglesia. Ocupala un organo pequeo aunque nuevo, y sonoro, y el resto sirbe para las personas que quieren retirarse oir con mas comodidad los Divinos Oficios. De ella se pasa la Torre; consta de dos cuerpos mui anchos, y desproporcionados; en el segundo existen las campanas que son quatro, y para la perfeccion le falta el tercero con el qual quedar extremadamente elevada. Por el lado de la Epistola corren dos piezas capaces y unidas en que avitan el Sacristn Mayor, y monaquillos y la otra que sirbe de Sacrista con puerta al Altar Mayor, y el cuerpo de la Iglesia. La Sacrista tiene su caxoneria de cedro, aguamanil, algunos quadros, y un crucifijo proporiconado, Casullas, y Albas, y los demas menesteres para celebrar. Carece sin embargo de termos, excepcion de uno blanco nuebo. Ai tambien un Escaparate para los Sagrados vasos, y mas alhaxas, que son una Custodia buena sobredorada, correspondientes calices, y tinageras, dos Incensarios, caldereta, hisopo, navecilla del Incienso, vaso para el Comulgatorio todo de plata, y de lo propio son la Cruz, y los Ciriales, las varas del Palio, la del Guion, y el Esquilon del Santisimo. La Iglesia de la Soledad, es otra Parroquia con un can de ladrillo, y texa, tiene de largo 28 varas, ocho de ancho, y 7 de alto. El retablo que es proporcion del Presbiterio, est decente, y dorado. En el nicho principal, queda Nuestra Seora de la Soledad, vella efigie, y mui devota. En el Sagrario un baso grande, y un Relicario sobredorados para la Comunion, y Veatico con su lampara de plata: En el resto de la Iglesia existen dos Altares pobres, y el uno de ellos con su lampara de plata. En la Testera hai una Tribuna donde estaba el Organo que con el tiempo se ha deshecho enteramente. Carece de Torre, por lo qual suplen unos maderos en que ponen dos campanas. Esta Parroquia en fin se halla descaecida, y maltratada. La Sacrista, queda un lado del Presbitero con sus bestuarios, ornamentos, quadros, espejos, aguamanil, y un crucifijo, Misales, y los demas adherentes para celebrar. Un Escaparate con calices, y vinajeras: Una Custodia buena sobredorada, Incensario, y navecilla, vaso del Comulgatorio, concha de bautizar, crismeras todo de plata, como lo son tambien la Cruz Parroquial, y del Altar Mayor, varas del Palio, la del Guion, y la del

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OBRAS 68\ 68\ 68\ 68\ 68\ Quitasol que sirbe quando sale su Magestad en el Relicario. Los ciriales ultimamente, y el Esquilon del Antisimo. Sobre la Sacrista cae una bibienda capaz con su balconcito para avitacion del Parroco y sirvientes. Por la parte anterior queda la nueba Iglesia que desde el ao de 33 se principio. Debe constar de tres naves, y de cincuenta varas de longitud; en tan dilatado tiempo por falta de medios, solo han podido enrasarse las paredes del Presbiterio, capilla, y dos Sacristias que lleba los lados. La altitud de lo fabricado se reduce 13 varas, y 11 y media la latitud del cuerpo principal. El Convento de Sn. Francisco tiene su Iglesia nueba, y bien obrada; de dos naves de ladrillo, y texa, y la principal consta de 50 varas de longitud: 11 de latitud y 12 de altitud; l retablo del Altarmayor, es de talla aunque sin dorar. Lo estan los de cinco Altares distribuidos en el resto de la propia nave, y todos seis tienen sus lamparas de plata. El Pulpito, es mui aseado. En el Coro Alto hai un Organo bueno, y su rueda de campanillas; la mano izquierda de la puerta del Perdon, queda la Torre con tres cuerpos de proporcionado elevacion, y quatro campanas por el lado del Evangelio. La otra nave que sirbe de Capilla de Terceros con cinco Altares, retablo decente, y una lampara de plata. Al de la Epistola, la Sacrista mui capaz, y de fabrica hermosa: consta de dos piezas distinguidas con Arcos. Adornanla dos cajones de vestuario con Ornamentos decentes, Calices, y Vinageras de plata, varias Imagenes de pintura pendientes de la pared, y un crucifijo de proporcionada estatura; tiene su aguamanil, Custodia sobredorada y demas vasos del Santisimo. Las varas de Palio y del Guion, cruz, con ciriales, Incensario, caldereta, hisopo son de plata. Hacia el mismo lado quedan los claustros altos, y bajos sobre arqueria de ladrillos primorosa. Las abitaciones que caen al Occidente padecen el defecto de estar unidas a una casa particular de alto que ocupa una Testera de una quadra de la plazuela que sirbe de desahogo al Convento. Mantienense en l hasta 15 Religiosos, y se lechen las cathedras de Grammaticas, y Philosofia. El Convento de la Merced tiene al presente por Iglesia una Probisional que han formado de un caon, de madera, y texa por aver derribado la antigua: Es mui reducida con siete Altares pobres en el Mayor est colocada la Imagen de Nuestra Seora que es bastantemente hermosa, con sus vestidos ricos, peana, y luna de plata, varias prendas, y alhajas de valor. Hai cinco lamparas de plata, y un "rgano nuevo. Tres campanas colgadas de maderos. La Sacrista que tambien es interinaria se halla provehida de ternos y Ornamentos decentes, Misales, Calices, y vinageras. Los ciriales, cruz, Incensario, caldereta, varas de Palio, y del Guion son de plata, como tambien los vasos sobredorados conque se administra la Comunion. Entre ellos hai un Copon nuebo mui primoroso. Aun mas lo es la Custodia, de forma, que no hai en el lugar otra que la iguale. La Iglesia nueva consta de tres naves, 72 varas de largo, 25 de ancho, y 14 de alto. Toda la fabrica es de ladrillo, y bobedas, hallase en buen estado sin mas fondos para tanta

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /69 /69 /69 /69 /69 maquina que la providencia del Altisimo. El Convento est en quadro con Claustros altos y bajos sostenidos de arqueria de ladrillos. Es bien capaz y lo avitan ordinariamente 25 Sacerdotes con 7 Coristas, y novicios, ensease en l Grammatica, y algunas veces Philosofia. El Colegio de la Compaia de Jesus, tiene por Iglesia una casa antigua de ladrillo, y texa con 20 varas de longitud, 14 de latitud, y 5 y media de altitud. Un retablo pobre en que est colocada la Patrona que es Nuestra Seora de Loreto. Otros dos Altaritos los lados y en ninguno de los tres hai lampara de plata. Las alhaxas de la Sacrista se reducen un aguamanil de losa, su bestuario con su crucifijo pequeo, dos calices, y vinageras, un incensario con su naveta, vaso de comulgatorio y un copon mediano sobredorado, algunas casullas, Albas, Misales, y demas adherentes para celebrar. Las campanas que son tres y pequeas estan pendientes de maderos. Otras dos ai en el patio, y porteria para las distribuciones regulares de los tres Padres que por ahora residen en l, y para los estudiantes de grammatica que es la facultad que estudian. A un lado de dicha Iglesia estn formadas distintas piezas de las mismas fabricas que se compraron, y sirben de avitacion los Padres y sus sirvientes, todo incomodo, y estrecho, pero cercado de tapias y con buena porteria. Entiendese en la construccion de seis quartas altos y bajos que prometio uno de los fundadores. La Iglesia en fin que debe fabricarse tendr segun su plano 52 varas de largo, 13 de ancho, y 12 de alto. El Hospital que avia en esta Villa, era una hermita con algunas pocas oficinas para enfermos. El Revdo. Obispo Dn. Geronimo Valdes con Acuerdo del Capitan General, y Oficiales Reales de la Habana, lo encomend a los Religiosos de Sn. Juan de Dios: Esto sucedio por el ao de 728 desde entonces corren con su administracion, y al presente tratan de establecerse con formalidad: el numero ordinario se reduce seis, siete con el Prior que los govierna. La Iglesia es nueba con un caon de ladrillo, y texa, su longitud 43 varas; 10 y media de latitud, y 9 y media de altitud. Ai cinco Altares, el mayor con su retablo nuevo de talla, aunque sin dorar, y su lampara de plata, uno de los quatro tiene su retablo nuevo de talla bien dorado, y sus fondos de bermellon, y su lampara pequea de plata, los tres restantes se hallan pobres pero decentes y solamente dos tienen sus lamparas pequeas del mismo metal. En el Choro alto hai un Organo y rueda de campanillas. La torre es de dos cuerpos con su remate, y quatro campanas. En la Sacrista que est espaldas del Presbiterio con 40 varas de largo, y seis de ancho, existe un aguamanil, vestuario, terno blanco de brocato, y otros pocos ornamentos con lo necesario para celebrar, calices, y vinageras, custodia sobredorada, vaso de dar la comunion, ciriales incensario de plata. Todo el Hospital est enclaustrado de nuevo por alto y vaxo de arqueria de ladrillo con capacidad bastante de celdas, y dos salas de enfermeria separadas con pocas camas, y escasas de vestuario.

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OBRAS 70\ 70\ 70\ 70\ 70\ La Hermanita del Santo Cristo del buen viage, consta de un can de ladrillo, y texas, este tiene 25 varas de largo, nueve de ancho, y 8 y media de alto con tres Altares, en el mayor hai un retablo antiguo y pobre en que est colocada la efigie del Seor Crucificado. Los otros dos Altares que cen los lados se hallan con alguna indecencia. Ai Coro alto sobre lo interior de la puerta, y en lo exterior un campanario de Mamposteria con tres campanas pequeas. La Sachrista cae tras el Presbitero, su largo 9 varas, y su ancho cinco sin mas adorno que un vestuario con su quadro, dos casullas usadas, caliz, Misal, y Vinageras; encima de la Sachrista hai un quarto de su mismo tamao, para el Eclesiastico que quiere retirarse el, por no tener capellan, ni renta alguna. La hermita de Santa Ana consta de un caon, su longitud 33 varas, diez su latitud, y nueve su altitud. Tres Altares pobres. Solo el mayor tiene retablo antiguo con su lampara pequea de plata; Pulpito aseado, Coro alto, y dos campanitas en maderos. La Sacrista que est espaldas del presbiterio es de cinco varas de largo, y quatro de ancho, con tal qual casulla, un caliz, vinageras, Incensario de plata. No hai en ella misa fija, sino los dias festibos mediante fundacion de una capellania; en los de trabajo suele ir decirla algun Eclesiastico, toda su renta se reduce diez pesos con que se ayuda el Mayordomo para la fiesta de la Santa. La Hermita de Sn. Francisco de Paula se reduce un caon de ladrillo, y texa de 19 varas de largo, 7 de ancho, y 8 y media de alto, tiene solo unas campanitas en maderos. La Sachrista queda al lado de la Epistola con 8 varas de largo, y 4 de ancho, su vestuario, dos casullas, Alba decente, caliz, vinageras, Misal, y un Incensario de plata, tal qual Imagen y una efigie de Nuestra Seora del Rosario; no tiene renta, ni capellan. Ai en esta Villa un Vicario Juez Eclesiastico con su Auxiliar para en caso de ausencia, enfermedad, cinco Notarios, y un Tasador, y contador. Ai tambien un Comisario de Cruzada con su Auxiliar, Tesorero, Alguacil mayor, y Notario. Ai ansimismo Comisario de Inquisicion su Auxiliar, un Notario, y quatro familiares. Dn. Vbaldo de Arteaga y Varona, Maestro en Philosofia, su hedad 49 aos, 23 de sacerdote, y 22 de Cura de la Parroquial Mayor. Vicario Juez Eclesiastico, y Comisario de la Santa Cruzada. Dn. Joseph Sanchez, su hedad 62 aos, y 37 de Sacerdote, y 29 de Cura de la Parroquial de la Soledad. Dn. Blas Bonora, su hedad 56 aos, 31 de Sacerdote, y poco mas de un ao de Sacristan Mayor. Dn. Emeterio Celedonio de Arrieta, su hedad 46 aos, 22 de Sacerdote, y poco mas de uno de Colector de las Parroqs. Vicario Juez Eclesiastico Auxiliar, y Comisario de la Ynquisicion.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /71 /71 /71 /71 /71 Dn. Francisco de Zayas, Teniente de Cura de la Parroquial Mayor, su hedad 34 aos, y seis de Sacerdote. Dn. Melchor Bautista, su hedad 80 aos, y 50 de Sacerdote. Dn. Alonso de Aguero y Ortega, su hedad 60 aos, y 36 de Sacerdote. Dn. Joseph Zabala, su hedad 60 aos, y 31 de Sacerdote. Dn. Agustin Guillen, su hedad 56 aos, y 32 de Sacerdote. Dn. Pedro Proensa, su hedad 55 aos, y 32 de Sacerdote. Dn. Nicols de Porro, su hedad 55 aos, y 31 de Sacerdote. Dn. Diego de Varona y Torre, Doctor en Theologia, y Canones, su hedad 54 aos, y 31 de Sacerdote. Dn. Cristobal de Aguero y Ortega, su hedad 51 aos, y 24 de Sacerdote. Dn. Gregorio Recio, su hedad 50 aos, y 23 de Sacerdote. Dn. Pedro Ignacio Colon, su hedad 49 aos, y 23 de Sacerdote. Dn. Gregorio Ignacio de la Torre y Varona, su hedad 47 aos, y 23 de Sacerdote. Dn. Alonso Manuel de Olazabal, su hedad 45 aos, y 20 de Sacerdote. Dn. Adrian de Varona y Ortega, su hedad 45 aos, y 20 de Sacerdote. Dn. Sebastian Martinez, su hedad 44 aos, y 20 de Sacerdote. Dn. Manuel de Aguero y Ortega, su hedad 42 aos, y 7 de Sacerdote. Dn. Juan Antonio de Aguilera y Ortega, su hedad 39 aos, y 8 Sacerdote, es Maestro en Philosofia. Dn. Salbador Phelipe de Cisneros, su hedad 37 aos, y 4 de Sacerdote. Dn. Salbador Colon, su hedad 35 aos, y 4 de Sacerdote. Dn. Fernando de Proensa, y Aguero, su hedad 33 aos, y 6 de Sacerdote. Dn. Jacinto de la Puebla, su hedad 32 aos, y 2 de Sacerdote. Dn. Andres Francisco de Miranda, y Agramonte, su hedad 31 aos, y 7 de Sacerdote, es Maestro en Philosifia. Dn. Carlos de Varona y Bringuez, su hedad 28 aos, y 3 de Sacerdote, es Bachiller en Canones. Dn. Francisco de Betancur Hidalgo, su hedad 28 aos, y 4 de Sacerdote, es Maestro en Philosofa. Dn. Juan de la Rosa Vsatorres, de 27 aos de hedad, y dos de Sacerdote. Dn. Luis de Viamontes, su hedad 27 aos, y dos de Sacerdote. Dn. Pedro Antonio de Campos, su hedad 27 aos, y dos de Sacerdote. Dn. Mathias de Boza, de 27 aos de hedad, y dos de Sacerdote: s Doctor en Theologia, y en Canones, y Cathedratico del Maestro de las Sentencias. Dn. Francisco Angel de Velazco, y Zayas, su hedad 26 aos y 1 de Sacerdote. Dn. Esteban Borrero, y Varona, su hedad 24 aos, y 2 meses de Presbito. Dn. Francisco de Villanueba, su hedad 25 aos; s Diacono. Dn. Joseph Manuel de Estrada, de 23 aos de hedad; s Diacono. Dn. Felix Medrano, su hedad 24 aos, s Subdiacono.

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OBRAS 72\ 72\ 72\ 72\ 72\ Ai como doce de menores y tonsura, siguiendo sus estudios, y haciendo meritos para el Sacerdocio. Tiene esta Villa un Teniente de Governador, y Capitan Guerra desde el ao de 34, como atras queda notado, pero con sta diferencia. De modo que hasta 26 de Marzo del ao de 43 estubo subordinado inmediatamente al Capitan General. Despus en virtud de Cedula de 3 de Septiembre del ao proximo antecedente, se reagreg esta Villa la Ciudad de Cuba, y su Governador nombr Teniente. De esta suerte permaneci hasta 23 de Septiembre del de 48 en que mediante Cedula de 1o. de Mayo del de 47 bolbio incorporarse en la Capitania General, y sobre este pie se mantiene. Dos Alcaldes Ordinarios, y otros tantos de la Hermandad. Alferez Mayor. Alcalde Mayor Provincial con su Teniente. Alguacil Mayor. Fiel executor. Depositario General. Ocho Regidores. Vn Procurador General de la Villa, y otro de Menores. Un Escribano de Cabildo, y otro de Registros. Teniente de Oficiales Reales. Anotador de Hipotecas. Contador Judicial. Receptor de Penas de Camara. Agrimensor. Corredor de Lonja. Tasador de Costas. Tres Procuradores publicos. Vn Contraste de plateria; otro de Carpinteria, y un Alarife. Y un Apoderado de la Real Compaia. Un Ayudante de Govierno. Un Alferez de Caballo con su Cabo, y piquete de 13 hombres. Un Sargento de Infanteria, y piquete de 13 hombres. Veinte, y cinco Compaias Milicianas, las quatro montadas, y las restantes de pie con sus Capitanes, y respectivos Oficiales. Extiendese la jurisdiccion de esta Villa hacia el Oriente en buelta del Bayamo, 25 leguas, y 30 al Poniente en demanda de Sancti Espiritus: Por el Norte, y Sur, 14 leguas. En un Puente de madera que llaman del paso real de Triana termina de Villa la parte Oriental, y comienza una Calzada de ladrillo; esta corre como un tiro de caon hasta una Iglesia llamada la Caridad, situada en un territorio alto, y divertido. Su fabrica se reduce un caon de ladrillo, y texa; su longitud 26 varas, y media; su latitud 9 y 7 su altitud. El Altar mayor tiene su frontal, y retablo dorado, y primoroso. En el nicho principal est colocada una efigie de Nuestra Seora de la Caridad, que es copia de la del Cobre, con su bidriera, y toda decencia. La luna que tiene los pies, los rayos que la rodean el cuerpo, las estrellas, y corona de la cabeza son todo de Oro de martillo. El Sagrario est todo forrado con sobrepuestos de plata de martillo, lo mismo las gradillas en que se colocan las luces, el trono, y Andas para la Seora: la lampara en fin Cruz, y Ciriales, son de este propio metal. Al lado del Presbiterio hai dos capillas mui aseadas que forman crucero. Sus frontales, y retablos son nuebos, tallados, y bien dorados. En los nichos principales existen las efigies de sus titulares, que son el Seor de la Salud, y el Patriarca Sn. Joseph: Las lamparas son de Cristal, y todo lo demas mui rico, y primoroso. En el cuerpo de la Iglesia, est un Altarito de pintura, y por las paredes varios quadros con sus marcos

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /73 /73 /73 /73 /73 dorados, un Pulpito decente, Coro alto con su Organo, y su torre proporcionada con tres campanas. La Sacrista ser de siete, ocho varas de largo, y quatro o cinco de ancho, queda espaldas del Altar Mayor con su aguamanil de losa. Vestuario con sus ornamentos, y escaparate para las alhajas que se reducen un Copon, y Custodia sobredoradas, Incensario, navecilla hisopo, y caldereta, varas de Palio, y del Guion con diferentes vestidos de tela, prendas de oro, y piedras preciosas para adorno de la Santisima Imagen. Toda esta Iglesia est circumbalada de portales de azotea con quatro varas de hueco al alto de sus paredes, comienzan de la una capilla, y la ban rodeando hasta rematar en la otra, todo continuo, incorporado con la propia Iglesia, cuya vista queda mui hermosa, y sus paredes, y cimientos preserbados de las llubias; distancia de diez varas de los portales corren en contorno unas murallas con dos puertas los costados, y una al frente, y por la parte interior, y exterior Cocos, y varios Arboles frutales sembrados trecho que divierten, y refrigeran. Sobre la Sacrista hai una vibienda mui capaz que al presente es ocupada por el capellan interino. Los propietarios son dos razon de 6 pesos cada uno. Tiene una casa de alto y bien capaz en la plazuela que antecede al Santuario: Este en conclusion se halla con D pesos de principal para su fabrica, y lampara. Por la parte Occidental se extiende la Poblacin hasta el rio Tinima en que hai dos Puentes, uno de madera, y otro de ladrillo. A la salida hacia la izquierda del camino Real que ba para Sancti Espiritus, en distancia de poco menos de un quarto de legua, queda el Hospital de los Lazarinos. Reducese una capilla redonda de ocho varas con una mesa que se adorna de lo necesario quando se celebra en ella el santo sacrificio de la Missa y para que todos logren este bien en lugar de paredes tiene un pretil baxo de tierra, y unas varandas de madera: Estos miserables carecen de capellan, y de renta: Mantienense de la limosna que se pide por el lugar, y para la administracion de Sacramentos, y entierros que se hacen en la misma capilla, les asiste el Cura Dn. Vbaldo con algun Eclesiastico que lleba en su compaia. En la jurisdiccion de esta Villa hai tres Curatos que llaman del Monte: El primero es Sn. Miguel de Cubita, distante 8 leguas al Norte, fue erigido por el Revdo. Obispo Valdes 13 de Mayo del ao de 718 que concurrio el Vice Patron Real, Governador de Cuba Dn. Mateo Lopez de Cangas por su Auto de 12 de Febrero del mismo ao. Vna y otra providencia se fund en la Escritura que los hacendados de aquel Partido otorgaron en 15 de Marzo del ao proximo antecedente, obligandose contribuir 150 pesos annuales al Parroco que se les nombrase. Levantse Iglesia de paxa, y eligise Cura. Corrio de esta suerte hasta 7 de junio de 42 en que representacion del segundo, la Iglesia fue abandonada por su mucha pobreza, indecencia que en ella se tocaban. Los vasos sagrados, y alhaxas que tenia, fueron condu-

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OBRAS 74\ 74\ 74\ 74\ 74\ cidos esta Villa donde se mantiene el mencionado Cura. Llamase Dn. Baltasar Ferral, su hedad 48 aos. y 23 de Sacerdote. Ha hecho dimision del Beneficio, asi por sus enfermedades que son graves, como por aver cesado la renta con la muerte de los que la prometieron. Pende todavia el juicio, y los Feligreses como vecinos de la Villa acuden ella, cumplir con los preceptos de la Iglesia. El segundo es Sn. Pedro, distancia de 14 leguas hacia el Sur. No se encuentra Ereccion formal, sino una Escritura otorgada a los 19 de Noviembre del ao de 719 en que los avitadores de aquel Partido prometieron annualmente 1 reales al que fue Cura; nunca se levant Iglesia. Los obligados se resistieron la paga, y el Ministro se retir su casa; llmase Dn. Nicolas Pimentel, su hedad 60 aos, y 35 de Sacerdote, pretende lo mismo que el de Sn. Miguel, y la materia est en suspenso. El tercero se intitula Gracias Dios alias Sn. Basilio distante mas de 14 leguas al Oriente, no se encuentra razon alguna de este Curato, solo se sabe, que no tiene mas renta que veinte pesos que importarn las Primicias. Administralo Dn. Juan Salbador Rodriguez, su hedad 53 aos, y 28 de Sacerdote: no reside en l, sino tal qual vez lo visita; dice Missa, y administra los Sacramentos en los bojios de las Haciendas, por que nunca avido Iglesia. Estos tres curatos en fin jamas podrn formalizarse si no es rematandose los Diezmos de ellos separadamente de los del Puerto del Principe, y que cada uno se le asigne los Novenos dispuestos por la Ereccin, y la Ley para que con ellos se mantenga el Cura y se fabrique Iglesia. No s si en este quatrienio podr conseguir la separacion, si se ofreceran algunas dificultades que la embaracen. Las Haciendas que hai en la misma jurisdiccion, se reducen 56 Ingenios de moler Azucar; 77 hatos de ganado mayor, y 205 sitios de ganado mayor, y menor; 23 Corrales de menor, y 7 sitios de menor, y poco de mayor; 284 Estancias de Cazabe, y legumbres; 60 Texares, y 8 Tenerias para curtidos: En conclusion la Villa del Puerto del Principe, y su territorio, es un Pais mui ameno, fertil, y abundante de probiciones de boca, y de materiales baratos para la construccion de edificios, por que el millar de ladrillos importa quatro pesos; el de texa quando mas tres, y medio; y la fanega de cal uno, dos reales exclusa la conducion que cuesta poco por la abundancia de bagajes. Treinta, y tres dias me mantube en esta Villa; prediqu 34 sermones; el fruto fu copiosisimo porque s un Pueblo verdaderamente. devoto; el concurso los dias de trabajo en las Parroquias, y Conventos especialmente en la Compaia de Jesus causa edificacion: Entretienense no solo en oir el Santo Sacrificio de la Misa, sino tambien en la recepcion de los Sacramentos de la Penitencia, y Eucaristia, que en muchas personas s cotidiana. Asegurase generalmente, que funciones tan edificatibas se han promovido

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /75 /75 /75 /75 /75 en la mayor parte despues que los Padres Jesuitas pusieron el pie en aquel pais. Con mis voces se aumentaron estos santos exercicios en tal grado, que siendo muchos los Confesores no bastaban para evacuar el crecido numero de los Penitentes. En la Parroquial Mayor a donde diariamente asisti, sin embargo de aver continuamente ocho Ministros ocupados hasta las 11 12 de la maana, y por la tarde 4 horas, rara vez se despacharon los que acudian confesarse. La compuncion, y lagrimas que avia en los sermones eran continuas, y tan sensivilizadas con llanto, que en tres ocasiones fu preciso bajarme del Pulpito antes de fenecer Oracion porque con el extremado bullicio, nada de lo que hablaba se percibia; en efecto ellos se aprobecharon de la ocasion y yo qued mui consolado con sus demostraciones fervorosas, y cristianas. Contemporaneamente me apliqu al despacho de algunos negocios; y formalizar la fundacion pretendida por los Religiosos de San Juan de Dios en aquel Hospital; fui noticiado de los vibos deseos que muchas personas tenian de que se plantificase otra para un Monasterio de Monjas en la Iglesia iniciada del Carmen y procur coadyubarlos en quanto pendia de mi arbitrio, segun constar de la Consulta, y testimonio remitidos V. M. A instancia tambien del Teniente y Cabildo, pas mis oficios al Capitan General para que como Vice Patron consintiese en la Ereccion de una ayuda de Parroquia en la Iglesia de Santa Ana, de que tengo respuesta faborable. Aunque la Visita de aquella Iglesia corra cargo de mi Auxiliar, deg en ella las 23 Constituciones que anteriormente avia formado para la Trinidad, Santi Espritus, Villa Clara, y San Juan de los Remedios, las mismas que comienzan al numo. 755 de la Relacion de mi Visita, que con fecha de 2 de Julio del ao proximo antecedente remiti V.M. A las expresadas aadi siete, con que se completaron 30 comenzando pues por la primera que segun el nuebo Despacho librado ocup el lugar de la Vigesimaquarta, dicen de esta suerte. Ytem, que todos los Domingos terceros de cada mes se exponga la Magestad Sacramentada en la Missa Mayor, y fenecida se llebe en procesion por dentro de la Iglesia con la solemnidad posible, siendo de la obligacion del Mayordomo de la Archicofradia el cuidar de esta funcion como se acostumbra en todas las Cathedrales, y Parroquias. Ytem, que el Colector apuntador cumpla enteramente con las obligaciones contenidas en las Constituciones de la Santa Sinodo que hablan sobre ellas, y que ningun Cura, Sachristan mayor, ni otro Eclesiastico alguno se intrometa en las funciones tocantes su ministerio, sino que lo degen usar libremente de el, y que corra con los entierros, Misas cantadas, y lo demas que se ofreciere en ambas Parroquias; Iglesias seculares para que cobre los derechos correspondientes, y que ni el suso dicho, ni otro

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OBRAS 76\ 76\ 76\ 76\ 76\ alguno de los expresados puedan disponer que se hagan graciosamente en perjuicio de los demas interesados, y de nuestra quarta. Item, que quando muriere algun pobre de solemnidad no se haga el entierro sin preceder Certificacion del Cura, Teniente de donde fuere, y Decreto del Vicario continuacion entregandose al Colector para que disponga graciosamente el entierro conforme la calidad del difunto, y al tiempo de las cuentas exivir estas diligencias, para que conste todos que fu de limosna. Ytem, que respecto que hasta ahora no se ha ajustado la cuenta obencional del ao proximo pasado, en grande perjuicio de los interesados, mandamos que la persona que para el efecto nombraremos, la liquide en el termino de 20 dias con asistencia de los interesados que quisieren ocurrir governandose por los apuntes que exivieren y por los Libros Parroquiales, como tambien por la razon que el Colector debe tener de todas funciones en un Libro, quaderno con expresion del dia, mes, y ao en que se hicieren, y por quienes se pidieren. Ytem, que evacuada la referida cuenta, se forme otra dentro de ocho dias por lo respectibo los primeros quatro meses de este ao, y asi esta como la antecedente se han de extender en un Libro que el mismo Colector ha de formar costa de todos los interesados manteniendolo en su poder para exivirlo al Contador siempre que huviere de hacerse nueba cuenta. Ytem, que el importe de la del ao pasado se ha de satisfacer en el termino de dos meses, y la otra en la de otros dos por las personas que huvieren corrido con la cobranza correspondiente al referido tiempo tomando recibo al pie de la que se asentare en el mencionado Libro, y que esto mismo se practique en lo sucesibo, como tambien que cada quatro meses se ajuste la cuenta con la formalidad expresada, y que al cabo de otros quatro que se dan de plazo para la cobranza de lo adeudado, se ha de satisfacer su importe por el colector exiviendo el dinero, en su defecto las diligencias justificativas de la cobranza y de la imposivilidad del deudor, y en tal caso se prorratear entre todos la rebaja del credito fallido. Ytem, que para que los entierros se hagan conforme la ultima voluntad de los difuntos, el Cura, su Teniente quien se entregar testimonio de su disposicin segun lo prevenido por una de las Constituciones Sinodales de este Obispado lo pase inmediatamente manos del Colector para el fin de que se instruya en el modo del entierro, y con tiempo avise los que han de asistir el por parte de la Parroquia, y no se cometa falta alguna en materia de esta gravedad. Ultimamente no aviendo negocio grave que me detubiese, y no necesitandose del exercicio de los Pontificales por aver mas de un ao que mi Auxiliar residia en aquella Villa, sali de ella la tarde del dia 30 de Mayo

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /77 /77 /77 /77 /77 con deliberacion de pasar la Ciudad de Holguin, cuya relacion formar separadamente, y en primera ocasion dirigir las Rs. manos de V. M. Nuestro Seor ge. la C.R.P de V.M. como la Cristiandad ha de menester, y sus vasallos necesitamos. Bayamo y Julio 28 de 1756. Pedro Agustin Obispo de Cuba. Ya estaba terminado el proceso editorial de este libro cuando llegaron a manos del autor las visitas de Morell de Santa Cruz a Holgun y Santiago de Cuba gracias al compaero Arturo Sorhegui, quien las encontr en el Archivo General de Indias en Sevilla, Espaa, en los documentos correspondientes a Audiencia de Santo Domingo, en el nmero 534. Para no romper el relato de Morell, decidimos, tal cual correspondera en el original, colocar la visita de Holgun, despus de la de Puerto Prncipe y la de Santiago de Cuba en el ltimo lugar. Ambas visitas enriquecen la compilacin e incorporan elementos nuevos sobre la poblacin, las caractersticas de ambas villas, su situacin y sobre todo su historia, y que no estn recogidos en la Introduccin, ni en el cuadro estadstico. (Nota de la Editora.)

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Seor La tarde del dia treinta de mayo sali de la Villa del Puerto del Principe, y la del siete de Junio despues de caminadas sesenta y quatro leguas arriv a la Ciudad de Holguin. Esta debe sus principios a algunos Vezinos del Bayamo, que tenian sus Haziendas en aquel Partido. En la perteneciente a Maria de Leyta avia una Hermita, donde los comarcanos se congregaban anualmente a celebrar en su dia a Nra Seora del Rosario, que era la Titular. Para el efecto tenian el trabajo de conducir un Sacerdote de aquella Villa, distante veinte y dos leguas del mencionado sitio. Pasabanse el resto del ao sin oir Missa, y para tener este consuelo espiritual acudieron al Rvo. Obpo Dn. Geronimo Valdes en solicitud de Cura. El Prelado condecendio prontamente a la instancia, y erigida la Hermita en Parroquia con intervalos del RI Patronato, fue presentado para ella Dn. Juan Gonzalez de Herrera Prebytero. Esto sucedi por el ao de setecientos y doze. Desde entonces comensaron a pensar en levantar Pueblo, aunque presto desistieron del intento por las muchas piedras y lo mas del Terreno Bolvieron sus vistas a otro ventajoso, cuios poseedores eran Juan Gonzalez de Rivera, Juan, y Diego de Avila. Los dos primeros en fin cedieron trescientos ps. del fundo para la poblacion, y el tersero ciento a favor del Cura para que la crianza de ganado maior, y menor pudiera mantenerse. En el ao de diez, y seis impetraron licencia para trasladar la Hermita al mencionado parage, retirado dos leguas del antiguo, azia el Norte. El primer cuidado fue la Parroquia. Situose de Oriente a Poniente, con un Caon de veinte varas de largo, siete de ancho, y cinco de alto sobre horcones, con paredes de embarrado, y techo de texa. Siguienron los bojios, y con el ingreso del segundo Cura Dor. Dn Joseph Mario, y Araujo, que fue por el ao de veinte, y nueve, acudieron a la Corte en solicitud de permiso para un establecimiento formal. Con este motivo se pidieron informes. En el prximo siguiente se coloc a la Magestad Sacramentada, y se criaron los empleos de Vicario foraneo, y de Maiordomo de fabrica. Hasta el ao de quarenta y nueve no hubo resulta de la pretencion introducida. Y hacindome cargo de que la dilacion provendria de no aver quien la moviere pas a manos del Mariscal de Campo Dn. Alonso de Arcos, y Moreno Governador entonces de esta Ciudad una copia del informe favorable que el Cabildo, y Yo como Dean aviamos echo anteriormente. A fin de que dirigiendolo a V.M. se efectuase lo que tanto importaba a su Real servicio.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /79 /79 /79 /79 /79 No se necesit de mas diligencia para su consecucion, por que a primero de febrero de cinquenta, y uno se expidi Cedula, confiriendo facultad al mismo Govor para que passando a la nueva poblacin la autorisase con empleos, y la distinguiesse con ttulo correspondiente. Execut su transporte, y a los diez, y ocho de Henero del de cinquenta y dos la honr con la denominacion de Ciudad. En el mismo dia erigi los empleos siguientes. Un Teniente de Governador, y Capitan Aguerra, dos Alcaldes Ordinarios y otros tanto de la Hermandad. Alferez maior. Alcalde Provincial. Aguacil Maior, Fiel Executor, Depositario Gral, y tres Regidores. Escrivano Publico Cavildo, y rexistros. Anotador de hipotecas, y contador judicial. Contemporaniamte hizo revista general de quatro Compaias Milicianas, que eran las que existian, y hallandolas cargadas de gente aument otras dos. Coron por ultimo funcion tan plausible, con otra puramte. christiana. Reduxose a una fiesta en accion de gracias, con el Seor expuesto. Missa Sermon, y procesion por la Plaza. Despues el Succedor Coronel Dn Lorenzo de Madariaga por Enero de cinquenta, y cinco arriv a la nueva Ciud. con el motivo de reconocer las minas de Oro, y de Cobre que en virtud de Real orden se estaban trabajando, y en la ocasin cri Sargento Mor. y Capitan de la Mar. Fuera de lo referido se halla al presente, con la Yglesia mas capaz. Aadieronse a esta desde el referido ao de cincuenta y uno onze varas de longitud. Dos naves colaterales con la misma quatro varas, y media de latitud, y tres varas, y media de altitud. La Sacristia queda a las espaldas, y consta de seis varas de largo, y quatro de ancho, y tres de alto. Todo lo referido con el techo, y paredes del propio material, que la Yglesia antigua. El Campanario se compone de quatro palos, y dos campanas medianas. El Cementerio en fin de quarenta, y siete varas de longitud, sobre veinte, y nueve de latitud, cercado de una estacada del palo fuerte y xequ. La poblacin se halla situada sobre un terreno perfectamte llano, y solido. Dos mil trescientos, y seis varas es su largo, novecientas, y doze su ancho. En el extremo que mira al Norte se levanta un serro bastamtemteextendido y de tanta elevacin, que desde el se registra el Mar. Nacen del mismo Serro dos Rios, uno al expressado Viento, y otro al Hueste. El primero se intitula Maraon, y el segundo Holguin. Ambos circunvalan a la Ciudad. Diviertelan con el murmullo de sus corrientes, y la proveen de agua, aunque algo gruesa, y desabrida. Juntanse despues y unidos van a desaguar a la costa del Sur. En el centro de esta peninsula, cuya figura viene a ser a modo de una meseta, se numeran doscientas treinta y ocho Casas, las siete de Texa, y las restantes de paxa, catorce Calles, y quarenta y tres quadras bien niveladas, con nueve varas de ancho. Tiene tambien dos Plazas una menor, que es la de la Parroquia, y otra mayor, que llaman de Armas tan capaz, que en toda la Ysla no ay otra que la iguale. Trescientas quarenta, y cinco familias,

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OBRAS 80\ 80\ 80\ 80\ 80\ y mil setecientas cinquenta, y una personas. La planta es mui alegre, no solo por su situacion, sino tambien por el pedazo de Cielo claro y despejado que la cubre. Su temperamento calido, y humedo. Los frios son excessivos en el Ynvierno porque cae al Norte. Los calores a correspondencia en el Verano. Mientras no refresca el Leste, y Nordeste, que por entonces reinan de dia y de noche. Las enfermedades en fin se explican sin teson; las epidemias mui de tarde en tarde, gosase ordinariamte de rovusta salud, y no pocas edades exceden de los ochenta aos. Los presbyteros se reducen a quatro es a saber, Cura Sacristan Mor. y dos Religiosos de Sn Francisco. El ingreso de estos en la Ciudad provino, de que el Gouor. Arcos proiect el cultivo de las Minas de que hable ya. Contemplo que con los operarios excederia el peso de la administracion, y se haria muy gravoso al Cura, unico Ministro que por entonces avia. Dispuso pues que el nuevo tente y Cavildo excitaran los animos de los Vezinos a la contribucion de una limosna suficiente para mantenerse religiosos del mismo orden. Juntaronse con efecto quatro mil pesos a tributo, y obtenido el beneplacito del Ro Ovpo Dn Fray Juan Lazo vinieron dos. Con su arrivo se dio principio a la yga. que avia de servirles. Levantose la Capilla Mor. sobre horcones con techo de texa, aunque no tiene paredes a causa de que el mencionado Gouor. puso entredicho a la obra por aver encontrado Cedula prohivitiva de semejantes fundaciones sin Real licencia, pero previno al mismo tiempo, que mientras se consegua permaneciesen en el Lugar. Asi lo han continuado hasta el presente cobrando el redito de los impuestos que por la pobreza del Pas se hacen insoportables a los sensuatarios. Algunos de ellos se presentaron ante mi para que los libertasse enteramtede la obligacion. Yo sin embargo de conocer el atentado cometido no quise mesclarme en la dependencia, prq me aseguraron, que pendia ante el Governador de esta Ciudad, y por este motivo delibere solo el dar quenta de este hecho a V. M. como lo executo. Linda esta Ciudad por el Norte con el mar, que queda a cinco leguas, y a la misma distancia el Puerto Gibara. Su boca es de un tiro de can, y el fondo de la Canal llega a doze varas. Dos Rios caudalosos nombrados Taciunguin y Jibara le entran por la parte del Sur. Azia el Nordeste, y a veinte, y cinco leguas mora la celebre Vahia de Nipe. Por los demas vientos divide terminos con la Ciudad de Cuba y la Villa del Bayamo. Toda su jurisdicion en fin se extiende a treinta lenguas. En ellas ay distintos arrojos peremnes, en que se lava oro, cinquenta, y seis Haziendas de Ganado maior y menor, quarenta, y ocho menor, quarenta, y dos Vegas, y treinta, y seis Estancias. El resto de las Tierras aunque mui fertil de aguadas, y abundante de pastos se halla despoblado por falta de operarios para su cultivo. Viven en conclusin aquellas gentes en una gran miseria, sin mas subcidio que las cosechas de Tabaco, que vende sobre el lugar a la Real Compaia. Contribuye tambien para la pobreza el hallarse la poblacin

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /81 /81 /81 /81 /81 extraviada del Camino Real de los demas Lugares, y sin comercio alguno con ellos, a la reserva de esta, a donde vaxan a expender las pocas carnes, que pueden aprontar; pero al mismo tiempo mui contentos con sus desdichas, porque gozan de una tranquilidad inexplicable, y digna de envidiarse. Es verdad, que los mas avitan quasi todo el ao en sus Haziendas. Vaxan por pocos dias al Lugar y este regularmte se mantiene con mui contadas familias. Onze dias me mantuve en el. Hize la visita de mi cargo, confirm mil, y treinta, y una persona, y prediqu nueve Sermones. El nmero de ellos no se extendi a ms, por que era preciso ahorrar tiempo para atender a una necesidad mas precisa. Hasta aquel entonces no se avia evacuado el cumplimiento de Yglesia, y segun se verific despues mui pocos avian satisfecho a este precepto. Fue preciso pues emplear la maior parte de la maana, y de la tarde en confesar aquella infeliz feligrecia. Doila este nombre por la desgracia, que padece en lo espiritual. El Cura es de complexion mui debil adolece del pecho y gran parte del ao se mantiene retirado en su Casa por falta de salud. Pendiente mi demora en aquella Yglesia enferm del tal suerte que ni un solo dia vino a ella. El sacristn Mor. quasi le iguala en la delicadeza. Ultimamte los dos Religiosos son Ministros voluntarios. Hallabanse por consiguiente en el estado deplorable de no tener quien les repartiese el pan de la doctrina, sino rara vez. Las confesiones no se practicaban, sino de ao en ao, y entonces, como se agolpaban los penitentes, y los Sacerdotes sobre pocos, no se atareaban era tan lento del despacho, que duraba todo el ao. Encontr por fin un Pueblo bastantemte docil, pero rudo, y poco instruido en las verdades eternas. Grande sin comparacion fue mi desconsuelo al reconocer estas necesidades tan graves, y dignas de llorarse. Apliqueme sin intermission al remedio de ella. Desde el pulpito instruia con la viva voz, acomodandome a la capacidad limitada de los oientes. En el confessionario admitia a quantos ocurrian a mis pies, facilitandoles con la dulsura el alivio de sus dolencias. Contemporaneamte solicitaba, que con promptitud se les diese la Sagrada Comunion, o por mano de otro Sacerdote, o por la mia. En efecto ellos quedaban estremamte gososos, y Yo con el consuelo de exceritame en funciones tan propias de mi Oficio pastoral. Un Sacerdote exemplar llamado Dn Manuel de Aguero, que desde el Puerto del Principe vino en mi compaia me aiud con empeo en la fatiga del Confesionario. El Sacristan Mor., y los dos Religiosos hicieron tambin su deber. Las maanas desde las siete hasta las doze, y las tardes desde las tres, hasta poco antes de anochecer, en que era preciso alsar de obra, por el Sermon, nos ocupabamos en oir confesiones; sin enbargo, por lo numeroso de ellas no podian evacuarse todas en el da. Por las noches fenecida la predicacin de la divina palabra, salia un rosario mui devoto, compuesto de todos los oientes, y aplicado con repetidas indulgencias de quarenta dias por las benditas Animas del pur-

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OBRAS 82\ 82\ 82\ 82\ 82\ gatorio. Al recogerse se quedaban los mas devotos en la Yglesia, y despues de andar el via crucis se disiplinaban. Estos exercicios eran promovidos por el presbytero Aguero, y fervorisados con su interesencia. En suma durante el tiempo de mi demora, no se trat otro negocio que el importantissimo de la salvacion. Mi desconsuelo era que envolviendo Yo la espalda cesaria de golpe todo lo bueno. No obstante la mano invisible del Sor. proveio de remedio oportuno. Un eclesiastico del Oratorio de Sn Phelipe Neri de la Hauana arriv a aquel Pais con solicitud de ordenes Maiores. Frustraronsele por defecto de congrua competente. Mientras de le proporcionaba le propuse, se mantuviesse alli para instruir a la juventud en leer, en escribir, y tambien en el estudio de la Grammatica, y moral, que habilitados algunos para el estado eclesiastico me los remitiera que estando aptos los ordenaria, y que aunq el solo tena menores le concedera licencia de predicar por la necessidad tan urgente. Correspondio mui obediente, y Yo desde el Pulpito anunci el Pueblo mi deliberacion. En el Dia siguiente concurrieron los Padres con sus hijos, y de estos se formaron tres escuelas. La primera de mas de setenta nios a cuidado de un Mro de satisfacion. Previnosele, que con ellos avia de oir Missa todos los das: confesar, y comulgar los domingos con algunos por turnos, y con tal orden, que los capaces de estos Sacramentos los recibiesen mensualmte una vez: que las tardes de los dias festivos acudiesen a la Parroquia a oir la explicacion de la doctrina christiana y a resar el Smo. Rosario, y por ultimo, que tuviese expecialisimo cuidado no solo ensearle a leer a escribir, a resar, y a contar, sino tambien de que viviesen cristianmte. La segda. se compuso de los que por la pobresa de sus Padres no podian mantenerse en la Ciud. Proveioseles de Mro. para que del modo possible los instruiera, procurando, que cada Mes comulgassen. Y la tercera en fin de diez, y siete los mas grandes y habiles para la Grammatica, y el Moral, vaxo de las obligaciones de los primeros, y de la disciplina del mismo eclesco. Philipense. Hize ordenes para estos ultimos. Todos quedaron Tonsurados, y con indecible fervor azia las letras. Espero dentro de pocos dias al mas habil para conferirles el Presbyterado. Lo propio practicar con los demas en tiempo oportuno, para que aya copia de Operarios. En efecto no alsar la mano de lo principiado hasta que logre poner en aquella Ciud los que fueren necessarios, para el probecho y consuelo espiritual de sus moradores. Estos tuvieron otro especialisimo, y fue la demora del Presbytero Dn Manuel en aquella Ciud. Aunque trabaje con desvelo en el cumplimto. de Yga. se me inform, que todavia restaban algunos. Para que fuesen pues despachados supliqu al Referido Dn Manuel no saliese del Lugar hasta evacuar esta diliga. Nombrele al mismo tiempo por visitador para la conclusion de lo poco, que faltaba tocante a este juicio. Admiti uno, y otro. No restandome en fin materia apreciable, que pudiera detenerme, sali de

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /83 /83 /83 /83 /83 la expressada Ciud la maana del dia diez, y nueve de Junio, con la satisfacion, de que los dos eclesiasticos que dexaba en ella la darian mui cumplida a mis encargos. Asi lo han executado ambos. El Presbytero se mantuvo hasta el veinte, y siete de Julio. En el intermedio cerr la visita y acab de despachar la feligrecia, assegurandome, que segun el numero seria sin duda la mitad. Continu el Rosario por las Calles, el Via Crucis, y la disciplina de noche, en los Lunes, Miercoles, y Viernes. El Philipense ha aadido otros es a saber Oracion mental, platticas dominicales, exercicios del Patriarca Sn Ygnacio, y conferencias morales los Jueves. Estas ultimas con sus estudiantes. En suma el Pueblo de Holguin en breve tiempo ha mudado de semblante por lo respectivo a letras, y costumbres. Espero en la misericordia del Altisimo, que derramar sus bendiciones sobre esta nueva planta, para que cresca y lleve colmados frutos de gracia. El ultimo bien, que comuniqu a estos miserables fue proiectar la fundacin de un Hospital en aquella ciud. Pass mis oficios sobre el assumpto al Governador de Cuba para que como Vice Patron Real prestase su consentimiento, en el supuesto de que corria de mi quenta el costo de la casa. Condecendi a mi instancia, y he dado orden al Cura Beneficiado, que ajuste la que se ha discurrido mas acomodada. Continuar en fin las demas diligencias hasta dexar corriente esta obra tan charitativa, y necessaria por la pobresa del Paiz. Nro Sor. guarde la C. R. P de V. Mag como la christiandad ha de menester, y sus Vasallos necesitamos, Santiago de Cuba, y Septiembre 14 de 1756. Pedro Agustin Obpo de Cuba

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Seor Caminadas 20 Leguas de la Ciudad de Holgun hacia el sur, llegu en 22 de Junio la Villa de Bayamo. Suponen algunos, que este nombre era en el Gentilismo el del Cacique, que dominava a toda la Provincia y que ella se honrava con el ttulo de su Seor; que los Pueblos de su dependencia se reducan tres: El primero Macaca, distante tres leguas del Mar del Sur; hera la Capital donde el Cacique resida, excepcion del tiempo qe gaftava en la visita anual de su territorio: El segundo Guisa situado 25 Leguas al Oriente de Macaca. Aseguran que el Albergue de sus moradores eran unas Cuebas subterraneas que se extienden hasta un quarto de legua y terminan en el Rio Mogote: Hallanse en ellas varias curiosidades de utencilios, y alhaxas domesticas primorosamente labradas, que Causan admiracion: El tercero no se nomina, solo se dice de l, que tenia su asiento en el mismo que aora ocupa la Villa, y quedava tres leguas al hueste de Guisa, y 22 de Macaca. Para engrosar la Poblacion de este, aaden que los Espaoles arrasaron los otros dos, y con sus Vecindarios fijaron el pie en Macaca, y que aun con este refuerzo, no excedian de 1200 las personas que lo avitavan causa de ser mui reducido el Numero de los Naturales de toda la Provincia. El proyecto dice no subsisti por dos incidentes que dieron con l en tierra. Es saver las ormigas y las Viruelas. Aquellas se cebavan con tal acrimonia en los Cuerpecillos de los Recien Nacidos, que les quitavan irremediablemte. la vida. Estas hacian igual estrago en grandes y pequeos,. Ambas plagas en fin, pusieron en estado tan deplorable la Colonia que fu preciso tratar de su traslacion. Executose segun refieren media legua de distancia. Mui corta parece para huir de dos Enemigos tan terribles como las plagas experimentadas. Otros mas conformes la credulidad la retiran hasta 19 leguas en el Sitio Guavatuaba. Concluyen por ultimo en que no cesando el exterminio de los Naturales y Europeos se repiti la mutacin al Lugar mismo en que el tercer Pueblo Indiano se hallava, y que all h permanecido hasta el presente con el titulo de Villa de Sn. Salvador del Bayamo. Apartemos lo cierto de lo dudoso, y de lo falso. Que el apelativo Bayamo fuese el de la Provincia, lo leemos en la Historia, pero esta no hace mencion del nombre de su Cacique; si bien pudo ser el propio que se le atribuye, y que de l, como Caveza, se comunicase a todo el Cuerpo de la misma Provincia. Que en ella hubiese Pueblo llamado Macaca, ya se savia aun antes

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /85 /85 /85 /85 /85 que la Ysla se Conquistase por los Castellanos, con la circunstancia que desde su descubrimiento comenz felicitarse del modo que dir. Parece que ciertos Espaoles fueron arrojados de una tormenta y se perdieron sobre aquellas Costas. Penetraron la Tierra, y pocas leguas arrivaron Macaca, donde disfrutaron un hospedage tan caritativo que les hizo olvidar los trabajos asta entonces sufridos. Correspondieron Christianamte. estos favores dedicandose influir al Cacique, y sus subditos en el conocimiento de dios, y en la devocion de su Madre Santisima. Pasados algunos dias dirigieron su derrota hacia la Ysla de Sto. Domingo, excepcion de un marinero que se qued con los mismos Yndios. Aprendi algo de la Lengua de ellos, deforma qe pudo Catequizar y Bautizar los que se havilitaron. El primero que logro tanta dicha fu el Cacique. Pusose por nombre Comendador Causa de haver oydo que el Governador de la Espaola se intitulaba as. Fabric tambien por direczon. del Marinero una Yglesia y Altar en que se coloc una Ymagen de la Seora, que trahia consigo. Anuncioles que aquella estampa representava la emperatriz del Cielo y tierra. Acostumbroles que la alavasen dos veces cada dia con la salutacion Angelica, pidiendola socorro para alivio de sus necesidades. Nada en fin de quanto alcanzava omiti pa. hacerles gustar exercicio tan dulce y provechoso. Restablecido su salud parti del Lugar siguiendo el destino de sus compaeros. No obstante su ausencia, permaneci con sazonados frutos la vella planta que dejava arraigada en los Corazones de aquella gente sencilla. La Yglesia estava adornada con la dezencia posible. El Sor. y sus vasallos concurrian en ella diariamte maana y tarde con gran devocion. Hincadas las rodillas, las cavezas inclinadas, y juntas las manos pronunciavan mui fervorosos: Ave Maria. Aadian imediatamte. otras pocas palabras que pudieron aprender de la misma salutacion. Ponian en el propio templo muchas vasijas con Agua y Comida, para que si la divina huespeda tuviese necesidad la remediase con esta provision. Compusieron tambien en honor de la Seora cantares y vailes, repitiendo en ellos muchas veces: Santa Maria Por otra parte la benignissima Madre los atrahia suavemente con publicos favores la promocion de sus obsequios. Obr con ellos patentes milagros y siempre les hizo quedar victoriosos de los comarcanos que les inquietaban con Guerras hasta que atribuyendo estos la felicidad de aquellos la devocion de la Sagrada Ymagen se matricularon entre sus esclavos. En suma puede asegurarse que el afecto del Cacique, y vecinos de Macaca la Reyna de los Angeles fue cordialisimo. Por eso sin duda los preeligi el Cielo para primicias suyas entre tanto numero de Ynfieles que havitavan esta Ysla. Todo lo referido lleg saverse el ao de once por el incidente que dir. Parece que el Br. Martin Fernandez de Enciso, se hallava en la Ciudad

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OBRAS 86\ 86\ 86\ 86\ 86\ de Sto. Domingo con crecido Caudal, y estimacion por el ministerio de Abogado que exercia. Quiso mejorar su fortuna, y pareciole que el modo mas promto sobre seguro era ir por Alcalde Mayor de Alonso de Ojeda, quien pasava poblar tierra firme. Al cavo de la Jornada toda la maquina se redujo en breve que Vasco Nuez de Balboa se lebanto con el Govierno, le hizo proceso por usurpador de Jurisdiccion agena, prendiole, y por remate de quentas le confisc todos sus bienes, qe. seria lo mas sensible para el desgraciado Alcalde Mayor. Este despues de muchos ruegos fue puesto en libertad, y se supone, que sin blanca y con la circunstancia que en primera ocasion havia de salir de la tierra para Castilla, la Espaola. En cumplimto. por fin de su destierro se embarc en el Darien y arriv esta Ysla. Fu dar Macaca, y el Cacique comendador le recivi mui festivo. Cogiole por la mano y le llevo la Yglesia. Mostrole la Ymagen diciendole que l, y los suyos la querian mucho por era la Madre de Dios Santa Maria; y ultimamte. le hizo relacion de todo lo que queda expresado. Esto es lo que ciertamente nos consta de Macaca. Por lo respectivo la existencia de los otros dos Pueblos no dudamos, solo si que no hubiese otros y muchos mas, que el vecindario de los tres fuese tan corto como se supone. Es asentado que el numero de los avitadores de esta Ysla hera tan crecido, qe. haviendose disminuido la mayor parte de los de la Espaola, se propuso al Rey, que con algunos de esta de Cuba se reemplazase la decadencia experimentada. Es savido tambin, que la Provincia del Bayamo, sobre basta es la mas fertil y abundante de pastos de toda la Ysla; y por consiguiente hemos de convenir en que seria la mas havitada: que tendria muchos mas Pueblos que los tres enunciados y que su gentio seria sin duda mui quantioso. Sirva de prueva lo acaecido Panfilo Narvaez. Hallavase este en la Ysla de Xamaica quando el Governador Diego Velazquez de Cuellar pas la Conquista de esta de Cuba. Determin Narvaez transportarse ella y unirse Velzquez con la espectacin de sus adelantamtos por la relacin de paisanage que mediava entre los dos. Trajose consigo 30 Espaoles, mas expertos en la flecha, que aun los mismos Yndios. Poco tiempo despues de su arrivo le honr Velazquez con el nombramto. de su Capitan principal, y Lugar Tehnte. Dispuso tambien, que con 30 hombres fuese reconocer la provincia del Bayamo, situada 110 leguas al Occidente de Baracoa, que era entonces la Capital de la Ysla. Todos marchavan pie, excepto Narvaez que iva en una yegua alta, y tan brava, que apenas la montava quando revolviendose de una parte otra arrojaba las piernas con el mismo impetu que si tirase grandes Coces. Los Yndios que mamas havian visto animal quadrupedo tan grande, no se artaban de mirarla, pero con indecible temor de qe. los hiciese pedazos. La Yegua en fin sirvi para desempeo los nuestros en el mayor conflicto. Parece, que haviendo llegado Narvaez con su destacamento un Pueblo en que hicieron mansion, determinaron los Yndios dar de noche sobre

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /87 /87 /87 /87 /87 ellos, y matarlos todos por el animo que les infundi el corto numero de los Espaoles. Vivian estos tan agenos de semejante insulto que hasta las centinelas, faltando su obligazn. se dormieron. Juntaronse siete mil Yndios armados con sus arcos, y flechas, y la media noche (cosa bien estraa en esta Nacion) divididos en dos mangas abanzaron al Pueblo. No guardaron el tiempo y zason que habian concertado por que los unos se adelantaron mas que los otros con destemplada gritera. Entravan en las casas de paja donde los Castellanos se alojaron y en vez de darles la muerte, solo atendian recoger la ropa de los huespedes, por que desde que los vieron fu grande la codicia que les entr de vestirse. En efecto no haver sido tanta la algazara de los agresores hubieran logrado desnudar los Espaoles, robarles quanto tenian y darles la muerte, porqe. el sueo profundo qe. les oprimia dava lugar para todo. Despertaron por fin tan llenos de confusion y espanto, que no savian si vivian morian. Quiso Narvaez entre atonito medio despierto y turvado apercivirse para el cumplimto. de su ministerio, pero conocido de los naturales por medio de la Lumbre de unos Tizones, que encendieron sus criados le tiraron tan fuerte pedrada, que dandole cerca de la voca del estomago le hizo despertar del todo, y di con l en tierra, diciendo un Religioso Franciscano su Capellan: Que me han muerto Esta fu la primera desgracia infelicidad de este hombre. El buen Sacerdote preocupado de la turvacion, y susto en lugar de absolverle y disponerle para morir, lo que hacia hera darle vozes, esforzandole para la venganza. Con estos confortativos volvi en s, y acordandose de la Yegua que mantenia en su Bohio, di orden para qe, se la ensillasen sin dilacion. Mand tambien que en el arzn le pusiesen un petral de Cascaveles, no para el adorno, sino para infundir miedo con el ruido. Todo se execut con promptitud aunque costa de graves dificultades por el inopinado conflicto en que se versaban. Cavalg por fin en ella descalzo y en camisa. Tanta como esta era la tribulacion de Narvaez y su campaa. No hizo mas que dar una Carrera por la plaza, sin tocar en Yndio alguno quando instantaniamte. todos al oir el estrepito del animal, y la bulla de los Cascaveles abandonaron la empresa y acogiendose con precipitacin los montes, continuaron su fuga hasta otra Provincia llamada Camaguey, que distava 50 leguas. En suma la del Bayamo, qued despoblada de sus naturales, los Espaoles victoriosos, y la Yegua famosa, mui regalada de estos, y mucho mas temida de aquellos. En lo que mira la translacion tempornea de Espaoles, Yndios, los tres lugares que se relacionan, y por fin al quarto, que de tiempo inmemorial ocupa la villa del Bayamo, devemos estar lo que la antiguedad nos refiere, aunq. se ignora el tiempo en que estas mutaciones se verificaron: Y lo que unicamte. sabemos por medio de la Historia es que las dos plagas ante dichas de hormigas, y Viruelas acaecieron por los aos de 517 y 518. La nueva Poblacin se situ en una Savana, llanura perfectamte. unida.

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OBRAS 88\ 88\ 88\ 88\ 88\ Padece la tacha de pantanosa en tiempo de llubia y de polvosa en el de Seca. Su temple es mui humedo, calido, nutritibo de fiebres en el Verano. A la parte occidental le queda el Rio que lleva el nombre de la misma Villa: Llamase del Bayamo mui perenne y Sobervio; Sus aguas al pasar por ella son humedas y algo gruesas por qe. el Arroyo Manegua, que le entra un quarto de legua hacia arriva las vicia con las suyas, que tienen estas malas qualidades. Las crecientes que arroja son formidables. Contra ellas sirven de defensa la Poblacin unas barrancas elevadas, que la anteceden, pero en siendo las avenidas Extraordinarias se seorean del terreno, inundan los edificios mas inmediato. Llevanse entonces algunos, y otros aun sin estas circunstancias experimentan la misma desgracia. La causa es qe. como las aguas baten sin intermision al pie de estas murallas naturalmte. erigidas de tierra movediza viene con el tiempo faltarles el Cimiento, y desplomandose pedazos se llevan consigo las Casas que sostienen. En conclusion este es un perjuicio que con frecuencia se padece, y sin remedio se llora por el justo temor de que el Rio destruya al lugar con el transcurso de los aos. No se numeran muchos en qe. havia Casas y Calles en el propio terreno por donde aora tiene su Curso. En medio de estas pensiones, y de hallarse la Villa distancia de seis leguas del Embarcadero del Rio Cauto, y de ser el Camino mui llano, y de Savanas nunca h sido saqueada de los enemigos, quando todas las demas poblaciones sus Contemporaneas existentes en esta misma Ysla, no se han eximido de tan terrible calamidad. Por este motivo sin mas fomento que el del tiempo h conseguido los auges en que al presente se halla. Tiene de longitud Noroeste Sudeste 2921 varas y con nueve Cales, 6 Callejones, y 128 quadras. De latitud Nordeste Sudueste 776 varas y con 15 Calles, 21 Callejones, y 122 quadras: 1810 Casas, las 626 de Texa, y 8 de ellas con un alto; y las 1184 de paja: Las personas que son havitantes en ella, y en su jurisdiccion, componen el numero de 12653, de todas hedades, sexos, colores, y condiciones, que reducidas familias hacen 2530. Ay tambien 6 plazas, cinco plazuelas, y 10 Yglesias. La primera, que es la Parroquial, y su Patron el Salvador, consta de tres Naves, sobre pilares y paredes de Ladrillo techadas de texa. Su largo 52 varas. Su ancho 28 1/3el alto de la principal 10 varas y el de las colaterales 7. En ellas existen 9 Altares con sus retablos, y frontales dorados, la reserva de uno, que es pintado, todos con moderada decencia, excepto el mayor cuio retablo y frontal por ser mui antiguos han perdido el dorado. Tiene su pulpito de madera dorado, y dos Coros; el uno es mui reducido, en el Centro de la Nave principal, y el otro altos, que est las Espaldas, con su organo de buenas voces. En esta frente, que es la occidental, queda la Capilla del Bautisterio, y sobre ella un quarto: El Atrio de la Puerta del Perdon, y la torre de tres cuerpos su capitel con quatro campanas, y su esquilon. Todas estas fabricas son de Ladrillo, como tambien las que corren unidas la

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /89 /89 /89 /89 /89 Nave del Evangelio; es saver: La Sachrista con dos piezas pequeas de cinco varas de Ancho, y largo cada una; la Capilla del Rosario con su retablo, y frontal dorados mui biejos indecentes, y la Capilla de los Dolores, que es nueva, con su retablo sin dorar, Coro alto, y en l un Organo: Y ultimamente. el Ossario, que est con separacin la mano derecha de la referida Capilla y desde l, siguen hacia el oriente unas tapias baxas que cien el cementerio asta terminar en la Capilla mayor. La segunda es la ayuda de Parroquial Sn. Juan Evangelista. Era de Ladrillo, y Texa, y haviendose arruinado, se h comenzado otra mas capaz de la misma materia. Hallase al presente con su Capilla mayor, que consta de tres Naves, cuia latitud es de 17 varas, su altitud 8, en la principal, y seis en la colaterales y su longitud 10 varas; El resto hasta 27 es fabrica provisional de texa, sobre las paredes antiguas deterioradas. Fenecida tendr Coro alto, Organo, Pulpito, y seis Altares. Por aora solo hay dos: El mayor con su retablo, frontal, y un Pelicano, qe. sirve de Sagrario, todo de madera dorado y el otro de Sta. Ysavel al lado del Evangelio, con su retablo, y frontal indezentes. A espaldas de la Capilla mayor, queda la Sachrista con ocho varas de largo otras tantas de alto y seis de ancho. Tiene tambien en la entrada de la Puerta principal tres campanas, la una grande, y las dos medianas, pendientes de maderos. La tercera Yglesia es la del SSmo. Christo del buen Viage, su fabrica de Ladrillo, y Texa de sola una Nave. Su longitud 40 varas, su altitud 19 y media, y su altitud (sic) otras tantas: Hay en ella ocho Altares; los cinco en el mismo cuerpo, y los tres en sus Capillas, que corren al lado del Evangelio. El mayor y otros dos, con retablos, y frontales dorados, otros dos los tienen pintados, y los tres restantes con las Ymagenes de sus advocaciones. Tiene tambien su Pulpito, Coro alto, Torre pequea sin Capitel con quatro campanas, la una grande, y las tres medianas. A la Puerta del Perdon antecede un Portico, y sobre l su balcon, por donde se transita una pieza alta, que consta de Sala y aposento, y queda al Costado septentrional, como tambien la Sachrista, cuyo largo es de nueve varas y media, su ancho de cinco y quarta, y su alto de seis, y dos tercias. La quarta Yglesia es de Nra. Sra. De Regla de Ladrillo y Texa con dos Naves. Su longitud 24 varas, su latitud 14 y su altitud 7. Hay en ella tres altares, los dos con sus retablos, y frontales dorados y el otro sin retablo. La Sachristia queda tras la Nave Colateral correspondiente al lado del Evangelio. Su largo ocho varas, cinco y media su ancho, y seis su alto. Tiene su Pulpito dorado y una Tribuna Alta, con su Organo pequeo, y la puerta de la Sachrista tres campanas medianas pendientes de maderos. A tres pasos de la misma Sachristia, se halla el Hospital intitulado Sn. Roque. Es una casa con el techo de Texa sobre horcones. Su largo 20 varas, su ancho 10 y su alto 5. La tercia parte esta cercada de Cuges, varas embarradas, y llenas de furos. Esta pieza sirve de enfermeria, y sus camas se reducen a

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OBRAS 90\ 90\ 90\ 90\ 90\ doze, sus colchones, y savanas, que todos son despojos de los que han muerto del mal contagiosos. Quando estuve visitar los enfermos encontr ocho mui necesitados por lo corto de las rentas; pero con gran trabajo entr y me mantube causa, as de los muchos hoyos, que hay en el suelo, de forma que no puede caminarse sin peligro de caher, como tambien de la oscuridad, pues no hay mas luz, que la poca que entra por la rotura de las paredes, incomodando al mismo tiempo el Ayre, y el Sereno los pobres; el resto de la casa, padece el mismo defecto en el suelo, y otro mayor que es carecer absolutamte. de cerca. En suma el Hospital viene serlo en el nombre. La quinta Iglesia es la de Sra. Sta. Ana, de un cuerpo de Ladrillo y Texa. Su largo 21 varas, su ancho 10 y su alto 6. Tiene tres Altares, uno de ellos con su retablo, y frontal dorados y los otros dos sin retablos, y su Pulpito de madera. La Sachrista queda al lado del Evangelio con 8 varas de longitud, 5 de latitud, y 4 de altitud, y un lado de ella estan dos campanas pequeas sobre maderos. Todo lo que hay en esta Yglesia respira pobreza. La sexta Yglesia es la de Nra. Sra. de la Luz de un cuerpo de Ladrillo, y Texa. Su largo 36 varas y media, su ancho 12 y y su alto 9. Tiene dos altares con sus retablos sin dorar, Pulpito, y Coro alto. La Sachristia cae Espaldas del Altar maor. con once varas de longitud, seis de latitud, y cinco de altitud, y sobre ella un quarto para el capellan. A la entrada de la Puerta principal estn dos campanas medianas sobre maderos. La septima Yglesia es la de Sr. Sn. Joseph de un cuerpo de Ladrillo, y Texa, con 22 varas de largo ocho de ancho, y cinco y media de alto; dos Altares, el uno solo con su retablo dorado, y ambos con sus frontales tambien dorados, Pulpito y Sachrista, que cae al lado del Evangelio. Su longitud ocho varas, su latitud cinco, y 4 su altitud. Las campanas que son dos medianas, quedan la entrada de la Puerta Pral. La octava Yglesia es la Asumpcion de Nra. Sra. de un Cuerpo de Mamposteria, y Texa; su largo 42 varas su ancho 15 y su alto 9 con 8 Altares y retablos, unos de ellos de talla dorados, y otros de perspectiva. Su Pulpito dorado, Coro alto, y su organo primoroso. La Sachrista cae al lado de la Epistola y tiene quatro varas y media de longitud, y latitud y cinco y media de altitud. Al otro lado est la Torre de dos cuerpos, y su capitel, y 4 campanas medianas. Esta Yglesia fu fundada por el Capitan Franco. Parada, vecino de esta Villa, y el mas acaudalado de toda la Ysla. Fallecio por el ao de 1525 bajo de disposiciones pias, que devian cumplirse en la misma Yglesia, y estavan impuestas en diferentes haciendas. Estas fueron en decadencia, y los Religiosos Dominicos de la Provincia de Sta. Cruz se encargaron del cuidado del templo con titulo de Hospicio. Despues pretendieron fundacion, y aunqe. se les deneg se mantubieron en l. Todo esto dur por espacio de 30 aos. suplicaron de la providencia, y obtuvieron licencia formal, precediendo conmutacion de la ultima voluntad del testador

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /91 /91 /91 /91 /91 bajo de ciertas circunstancias. Evacuose la diligencia por el Rdo. Obispo Dn. Fr. Juan Laso de la Vega, y h seis aos, que es convento formal por haverse purificado las condiciones que se pusieron al tiempo de la conmutacion. Tiene cinco claustros, los quatro en quadro, y sobre uno de ellos el noviciado, y el otro que v al traspatio. Todas estas fabricas son de Texa sobre horcones, y paredes de cuges embarrados excepzn de un lienzo qe mira la calle, y es de cal, y piedra. La Nona Yglesia es la del convto. de Sor. Sn. Franco. Su titular Nuestra Seora de los Angeles. Es de un cuerpo de Ladrillo y Texa, con 39 varas de largo, 13 de ancho y 8 de alto, siete Altares, Pulpito, Coro alto, y Organo. Tiene tambien cuatro Capillas de Boveda, las tres al lado del Evangelio, y la quarta al de la epistola, y seis altares en ella. La Sachrista corre unida la ultima, y es tambien de Boveda. Su longitud nueve varas, su latitud cinco y quarta, y su altitud ocho. El Campanario que d la entrada de la puerta principal, con dos Cuerpos, y Capitel, y tres campanas medianas. El Convento cahe al lado de la epistola, consta de tres claustros de texa, cal, y piedra. La vista de que goza es deleitable, por hallarse situado sobre una de las barrancas del Rio, que registrandose larga distancia viene chocar al pie de ella, pero con el tiempo, y las avenidas la v minando de forma que abr de dar en tierra con todo lo fabricado por aquella parte. En lo antiguo perteneca la Provincia de Caracas, despues se agreg la de Santa Elena de la Florida. Fuera de estas Yglesias hay otras dos iniciadas, la una del Arcangel Sn. Miguel de un Cuerpo con sus tapias de ladrillo enrasadas, veinte y una varas y ma. de longitud, diez y ma. de latitud, y ocho de altitud. La otra es de Sn. Blas, con tapias de lo mismo: 25 varas de largo, diez de ancho y una de alto. En la mencionada villa hay los Eclesiasticos siguientes. Dn. Andres de Arada y Silva; su edad 63 aos. Se orden el ao de 17. Estudi Gramatica y Moral. Es Sachristan mayor, desde el ao de 21 y Vicario Juez Eclesiastico desde el de 29 es tambien Comisario de la Sta. Ynquisicion; todo lo qual h obtenido y mantiene hasta el presente. Es su Patria esta villa del Bayamo. Es confesor y Predicador. Dn. Gabriel de Macaya. Su edad 73 aos. se orden el ao de 16. Estudi Philosophia y Theologia. Fu cura de Sn. Nicolas de Morn, jurisdiccin de la Ciudad de Cuva, desde el ao de 16 hasta el de 24 qe. pas de Cura esta Parroquial de Sn. Salvador de Bayamo en que se mantiene hasta el presente. Es su patria dha Ciudad de Cuba. Es Confesor y Predicador. Dn. Joseph Mario y Araujo, natural de esta villa, ordenose el ao de 25. Fue Cura de Holguin desde el ao de 33 hasta el de 38 en que ascendi uno de los dos Curatos de dicha Parroquial, y lo exerce hasta el presente. Es Doctor Theologo y su hedad 55 aos. es Confesor y Predicador. Dn. Juan Antonio Vazquez, su hedad 40 aos se orden el ao de 43. Estudi Philosophia y Moral. Es Theniente de Cura de esta Parroquial,

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OBRAS 92\ 92\ 92\ 92\ 92\ desde el ao 49 hasta el presente. Su Patria esta villa. Es Confesor y Predicador. Dn. Santiago Cespedes de la Vega, su hedad 45 aos, se orden el ao de 43. Estudi Gramatica y Moral y principios de Philosophia. Fu Cura Coadjutor en el Pueblo de Xijuani tres meses, y en esta Parroquial se mantiene desde el ao 49 de Theniente Cura y de Colector, hasta el presente. Su Patria esta villa. Es Confesor y Predicador. Dn. Diego Sedeo de Mesa; su edad 56 aos. Se orden el ao de 24. Estudio Gramatica y Moral, y tambien principios de Philosophia. Fue Vicario auxiliar y Cura dos aos en el Pueblo de Holguin y en esta Yglesia auxiliar de Sor. Sn. Juan Evangelista estubo sirviendo de Thente. de Cura once aos y al presente se halla de lo mismo de orden mia. Su Patria esta villa: Es Confesor y Predicador. Dn. Joseph de Palma y Aguado. Su edad 47 aos. se orden el ao de 33. Estudi Philosophia y Theologa, y se gradu de Br. en la primera. Es vicario auxiliar, y su Patria esta villa. Es Confesor y Predicador. Dn. Franco. de Moxena, natural de esta villa. Su edad 72 aos ordenose el de 7. Estudi Philosophia y Moral. Fu Thente. de Cura de esta Parroquial interino dos veces; oy tambien Vicario Juez Eclesiastico de Holguin. Es Confesor y Predicador. Dn. Grego. Joseph de Estrada, natural de esta Villa su edad 40 aos. Ordenose el de 40. Es Doctor Theologo, Colector, Confesor y Predicador. Dn. Andres de Cespedes, natural de esta Villa. Su hedad 67 aos ordenose el de 16. Estudi Gramatica y Moral. Es Confesor y Predicador. Dn. Joseph de Santi-Esteban. Su edad 60 aos, se orden el de 21. Estudi Philosophia y Moral. Fue Theniente de Cura en esta Parroquial 14 aos y uno Cura interino de ella. Su Patria esta Villa. Es Confesor y Predicador. Dn. Diego de Villa Moscoso: Su hedad 53 aos, ordenose el de 21. Estudio Philosophia y Moral. Fu Cura de Holguin; es Confesor y Predicador, y natural de esta Villa. Dn. Santiago Oduardo y Nez; su hedad 64 aos, se ordeno, el 17. Estudi Philosofhia y Moral; es Comisario auxiliar de Cruzada, confesor y Predicador y natural de esta Villa. Dn. Jacinto Roque de Espinosa. Su edad 52 aos, ordenose el de 32. Estudi Gramatica y Philosophia. Es Confesor y Predicador, y natural de esta Villa. Dn. Miguel Ramon; su edad 45 aos: Se orden el de 38. Estudi Gramatica y Philosophia: ensea Gramatica; es Confesor y Predicador y natural de esta Villa. Dn. Phelipe Joseph Ramirez de Arellano; su hedad 41 aos: se orden el de 46. Estudi Gramatica y Moral. Es Confesor y Predicador, y natural de esta Villa.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /93 /93 /93 /93 /93 Dn. Fernando Gonzalez de Basurto: su hedad 61 aos, se orden el de 25. Estudio Gramatica y Moral. Es Confesor y predicador, y natural de esta Villa. Dn. Agustin Sanchez de Matos; su hedad 39 aos, se orden el de 41. Estudi Gramatica y Philosophia. Es Confesor y Predicador, y natural de esta Villa. Dn. Juan Thomas Pabon; su hedad 28 aos, ordenose el de 52. Estudi Philosophia, Canones y Leyes, recibi el grado de Br. en dhas facultades: su Patria esta Villa. Es Confesor y Predicador. Dn. Manuel Cayetano Tamayo; su hedad 26 aos, se orden el de 54. Estudio Philosophia y Canones. En esta facultad se gradu de Br. Su Patria esta Villa. Es Confesor y Predicador. Dn. Joseph Estacio Robles su edad 46 aos, natural de esta Villa. Estudi Gramatica y Moral, ordenose el de 39. Desde entonces hasta el de 43 administr interinamente el Curato de la Habana. Es Confesor y Predicador. Dn. Pedro Sanchez; su edad 30 aos, ordenose el de 54. Estudi Gramatica y principios de Philosophia y de presente Theologa Moral. Su Patria esta Villa. Dn. Lucas de Zayas: su edad 26 aos, ordenose el de 53. Estudio Philosophia y Moral, su Patria esta Villa. Dn. Diego Nicolas de Torres; su edad 33 aos, ordenose el de 47. Estudi Gramatica y Moral. Es natural de esta Villa, y al presente administrador en interin del Curato de Xijuani, por ausencia del propietario. Es Confesor y Predicador. Dn. Franco. Ximenez, natural de esta Villa; su edad 34 aos, ordenose el de 47. Estudi Gramatica y Moral; es Confesor y Predicador. Dn. Ygnacio Fontayne: su edad 30 aos, ordenose el de 50. Es Doctor en Theologia, y natural de esta Villa. Ha exercido la Thenencia del Curato de Sn. Juan de ella. Es Confesor y Predicador. Dn. Gregorio Ferral. Su edad 25 aos; ordenose el de 56. Estudi Gramatica y Philosophia y algunos cursos de Canones; es natural de esta Va. y Predicador. Dn. Pablo Cequeira, su hedad 27 aos. Ordenose el de 56. Estudi Gramatica y Philosophia y un curso de Canones; es natural de esta Va. Confesor y Predicador, y Capellan de la Yglesia de Sra. Sta. Ana. Dn. Florentin Joseph de Cespedes; su hedad 26 aos, ordenose el de 56. Estudi Gramatica y Moral; es natural de esta Va. Confesor y Predicador, y Capellan de la Yga. del SSmo. Christo del Buen Viage. Dn. Juan Phelix de Torres, su hedad 24 aos; ordenose el de 56. Estudi Gramatica y algo de Philosophia, es natural de esta Villa, Confesor y Predicador. Dn. Miguel Joseph Milans; su edad 23 aos; ordenose el de 56. Estudi Gramatica, Philosophia y algo de Theologia; graduose de Br. en la primera de estas dos ultimas facultades; es natural de esta Villa, y Predicador.

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OBRAS 94\ 94\ 94\ 94\ 94\ Dn. Antonio de Estrada y Leyba, su edad 23 aos: ordenose de Diacono el de 56. Estudio Gramatica y algo de Philosophia; es natural de esta Villa, y Predicador: esta adscripto la Yglesia de Nra. Sra. de la Luz, para que cuide de su Culto, y exerza en ella los ministerios correspondientes sus ordenes. Dn. Franco. Xavier de Palma; su edad 23 aos, ordenose de Subdiacono el de 56. Estudio Gramatica y Moral; es natural de esta Villa, y est adscripto la Yglesia de Sor. Sn. Joseph, para que cuide de su culto, y exercicios del Rosario, y oracin mental. Dn. Juan Salvador Vazquez; su edad 21 aos, ordenose de Subdiacono el de 56. Estudio Gramatica, Philosophia y cursa Theologia y en la primera de estas dos ultimas facultades se gradu de maestro; es natural de esta Villa. Fuera de estos hay 25 ordenantes Tonsurados. Los Eclesiasticos en suma, se reducen Sesenta: es saver 31 Presviteros: dos diaconos; otros tantos subdiaconos, y 25 tonsurados. A este gremio pertenecen tres Notarios pa. el manejo de la Curia. La Comunidad del Convento de Sor. Sto. Domingo, se compone de 26 Religiosos, entre Presvteros, Coristas y Legos, ay en l Lectores de Gramatica, Philosophia, dos de Theologia Escolstica, y uno de Moral, dos Regentes, y un Maestro de Estudiante. La Comunidad del Convto. de Sor. Sn. Franco. consta de 12 Sacerdote, un Corista, y un Lego. Leese en el Gramatica. Ay finalmte. dos Religiosos Presviteros del Orden de Nra. Sra. de las Mercedes, que con titulo de pedir limosna para la Redempcion de Cauptibos, residen en una Casa de la misma Villa. Mediante la representacin del Mariscal de Campo Dn. Alonso de Arcos Moreno, siendo Governador de Cuba, sobre que en esta Villa se crease el empleo de Theniente de Governador y Capitan Guerra, se expidi Cdula difiriendo la instancia y cometiendo el nombramto. al Capitan General de la Habana. Hizolo en la persona del Capitan de Granaderos Dn. Ignacio Moreno y desde Enero del ao de 51 fu aposesionado. Fuera de este Ministro, qe. es el principal hay dos Alcaldes hordinarios y otros tantos de la Hermandad; Alcalde Mayor Provincial; Alguacil Mayor; fiel executor, y siete Regidores; Procurador General Padre de menores; escrivano de Cavildo, y Registro, y otros Publicos. Este Ayuntamto. goza el Privilegio de que una de las varas de Alcaldes Ordinarios, haya de recaher annualmte. por turno en sus Capitulares, con exclusion del Provincial, Fiel executor, y Depositario general. No ablo del Alferez Mayor, por que este oficio se Suprimio, desde el ao de 713. La Causa fu, que el que lo hera en el proximo antecedente, se revel, y amotin la pleve contra el Castellano Dn. Luis Seudo, Gobernador de Cuba, que por entonces se hallava en

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /95 /95 /95 /95 /95 aquella Villa. Presentoseles la vista este Ministro, para contenerlos con su respeto. Perdieronselo de tal forma que cargando sobre l le derrivaron del Cavallo estocadas, y sin duda lo hubieran quitado la vida, no haverle defendido un Sacerdote con su manteo. Qued no obstante tan mal herido, qe. en el dia inmediato falleci: en pena pues de tan execrable delito, el Alferez Mayor fu en ausencia y reveldia condenado muerte. Su casa derrivada, y sembrada de Sal, con una horca, que se lebant en ella para perpetua memoria de la atrocidad del Suceso. El Cuerpo Militar se compone de un Destacamto. de Ynfanteria con 13 Soldados 2 Cavos, y un Sargento del Presidio de Cuba. Un Sargento Mayor, y dos Batallones milicianos. El primero, que es de blancos consta de 17 Compaias de pie y una de Cavallo; y el segundo de 14 es saver. Tres de Yndios, ocho de Mulatos, y tres de Negros libres. Cada una de estas 32 Compaias, tiene 50 hombres y sus respectivos oficiales, y son comandadas por el Theniente Gobernador, en qualidad de Gefe. Fuere de esta gente se numeran 2 498 esclavos capaces de tomar armas en la precisa. Esta Villa partia su jurisdiczn. por el Leste con la Ciudad de Cuba, por el Oest. con el Puerto del Principe, y por el Norte, y Sur, corria de mar mar; tenia entonces 40 leguas de longitud y 30 de latitud. De esta segun pretenden se le han quitado 28 y de aquella mas de 30 para aplicarselas los Pueblos de Xiguani, y de Holguin. En el ambito de que goza, se hallan situados 193 Hatos de Ganado Bacuno, y Cavallar, 104 corrales de Cerdos; 63 tapiches ( sic ) de miel y Azucar, 367 Estancias de Yuca, y otros frutos, diez tejares de ladrillo y texa, y 541 vegas de tavaco, de las quales en el ao fertil se cogen 300 manojos de todas clases, exclusa la basura. En la misma jurisdiczn. se incluyen tres Curatos del Monte, nombrados Sn. Geronimo de las Tunas, doce leguas al Occidente. Sn. Fructuoso de las piedras, tres leguas al Oriente; y la Asumpcion de Yara ocho leguas al Sur. El primero tiene una Hermita, reducida con su Sachristia de texa y ladrillo; el segundo se halla sin Yglesia, y se h dado principio a fabricarla. Por este motivo el Titular se traslad otra de su territorio, llamada Nuestra Sra. de la Concepcion de Valenzuela, que es oy la Parroquial. Sirvele de auxiliar la de Nra. Sra de Candelaria del Datil; ambas de texa, y esta ultima por ser la Ymagen mui milagrosa, se halla con moderada decencia; tres altares, Coro alto, y en l su Organo, Pulpito, Sachristia y sobre ella el Camarin de la Seora, y quatro Campanas la entrada de la puerta principal sobre horcones. Un Mayordomo, y dos Presviteros, el uno con obligacin de Celebrar en ella diariamte. y el otro los dias festibos. El ltimo carece de Yglesia, y suple por ella una casa indecente de Paxa. Los Curas de todos tres no gozan renta decimal, sino primicias, y obenciones qe. son mui cortas. Por este motivo no residen en sus Parroquias, y quando estas

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OBRAS 96\ 96\ 96\ 96\ 96\ vacan con dificultad se encuentran opositores, interinos. El de las Tunas hace aos que no se provee en propiedad, y el de Yara, aunque la est se halla baldado el Cura y una y otra Yglesia abandonadas la reserva del tiempo de la Confesion y Comunion annual, en que costa de muchas diligencias, y suplicas, se aprompta Ministro que vaya administrar estos Sacramentos. El numero de las tres feligresias, haciendas, y demas cosas pertenecientes estas tres Parroquias, quedan comprendidas en la relacion de la Villa del Bayamo. Cinquenta y nueve dias me mantube en ella, y en este tiempo, me ocup en la Visita de mi Cargo, y en los exercicios Espirituales que acostumbro. Prediqu solos veinte sermones, por que las gruesas y continuadas llubias, sirvieron de impedimento. Asist diariamte. en el Confesionario, para consolar oi muchos que acudian en solicitud del remedio de sus Almas. Celebr ordenes, y confirm 1130 personas. Hice blanquear las paredes interiores de la Parroquial que se hallaban mui sucias. Cerqu de Varandas torneadas de Caoba al Presbiterio, no solo para su adorno, sino tambien para impedir el transito de las gentes por l: Adorn el Altar Mayor con una colgadura de tafetanes rojos, y amarillos, con sus Cenefas de los mismos. Coloqu en el Pilar del Pulpito un Sto. Crucifixo, extend el Coro, comunicandole el ancho de la Nave principal: Y viendo que la Capilla del Sagrario, sobre indecente, estava incomoda para la administrzn. traslad la Magestad Sacramentada la de Nra. Seora de los Dolores, cuio nicho se hermose con una colcha de Damasco rosado con galon de plata de mi uso, en lugar de unas cortinas mui pobres que tenia. Puse una frontalera del mismo Damasco, con sus Encages en el Altar Barandas de Caoba para Comulgatorio, y un cajon con sus gavetas para Vestuario. A excepcion del blanquimiento de la Yglesia, y obra del Coro, todo lo demas corri de mi cuenta, y su importe fu el de 354 pesos. Fuera de las limosnas diarias, qe. eran continuas dej 500 pesos al Vicario, con orden de que los consumiese en mantellinas, y Sayas de Bayeta negra, y manteniendolas en su poder las prestase las pobres, para cumplir con los preceptos de la misa, Confesion, y Comunion, siempre que las pidieran, bajo de la obligazn. de bolverlas, luego que evaquasen estas funciones. En efecto practiqu quanto pude en alivio de aquellos Pobres, y dejando comision para lo poco que restava de la Visita fenecida por este medio la de los tres Curatos de Monte, sali de aquella Villa la maana del dia 18 de Agosto con mi derrota asta el Pueblo de Xiguani. Nuestro Sor. Guarde la Catholica Real Persona de V. M. los aos qe. la Christiandad h menester y sus Vasallos necesitamos. Bayamo y Agosto 17 de 1756: Pedro Agustin Obispo de Cuba.

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Seor A las diez de la maana del dia diez y ocho de Agosto llegu al Pueblo de Xiguani, distante Siete Leguas al Oriente de la Villa de Bayamo. Halleme sin Yglesia causa de que el Cura deseoso de construir otra capaz, abandon la que havia, que era pequea de Mamposteria, y Texa, sin hacerse cargo de que podia servirse de esta mientras se perfeccionava aquella, cuia fabrica era preciso caminase con mucha lentitud por falta de fondos, y pobreza de los vecinos. En efecto solo pudo levantar la Capilla Mayor, que se reduce tres lumbres, principio de otras tantas naves. La fabrica es de Texa sobre horcones, y las Paredes de cuges embarrados, que con el tiempo, y las Aguas se hn desplomado y arrojado el barro, entrando por todas partes el Viento. Alli se hn amontonado todos los Altares y trastos de la antigua, de forma que mas parece Almacen, que Casa de Dios, ni aun siquiera se h tenido cuidado con enladrillr el Suelo, pisarlo, para allanarlo, y evitar el polbo, que con el trafico de las gentes arroja. Inmediatamte. Di providencia para que se tapasen los furos de las paredes, que era lo mas preciso, y la tarde del mismo dia comenc mis exercicios del Pulpito, Confesionario, Confirmaciones, y Visita: Continuelos por espacio de diez dias, en que predique trece Sermones, confes de maana y tarde, quantos se presentaron, que fueron bastantes. Confirm Trecientas quarenta, y cinco personas. Entabl la Devocion del Rosario, y la Oracion mental, y feneci mi Visita, dando las providencias que me parecieron convenientes. Este pueblo hera uno de los que havia en tiempo de los Yndios, y por tal se h tenido despues, aunque raro es el que h quedado de Colr de esta nacion, por que la reserva de una familia, qe. lo conserva, todas las demas son mestizas, y dos, tres blancas, que se hn avecindado en l. Tiene por Titular, y Patron al Apostol Sn. Pablo, y su Situacin en un Terreno llano aunque atolladizo en tiempo de llubias. Por la parte oriental le domina una sierra algo elevada, y por la Occidental le baa un Rio de aguas delgadas y saludables. El clima es fresco, y tan sano, que sirve de lugar de Combalecencia aun para las enfermedades incurables. Su Ayuntamiento se Compone de dos Alcaldes Ordinarios, Alferez mayor, Alguacil mayr, Fiel executr, Depositario General, y un Rexidr. El Protectr reside en Cuba. Quatro Compaias milicianas de cinquenta y cinco hombres cada una con sus respectibos Oficiales. Seis Calles, un Callejon, y ciento, y dos Casas de paxa, otras tantas familias, y quinientas ochenta y ocho personas.

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OBRAS 98\ 98\ 98\ 98\ 98\ La jurisdiccin de Leste a Hueste, se extiende once leguas, y veinte de Norte Sur. Las Haciendas de consideracion que hay en ella, pertenecen a vecinos del Bayamo, y de Cuba. Las restantes de los naturales son pocas, y de corto valr, por la desidia de que adolecen y que los hace vivir en una tan gran miseria que muchos no tienen, ni aun para cubrir su desnudez. Otra mayr necesidad experimentan, y es la de hallarse con solo un ministro, que es el Cura, y este sin renta que le constria a la residencia precisa, por lo qual en algunas ocasiones queda el Pueblo sin Sacerdote, por la ausencia del Parroco, y si enferma con dificultad se encuentra quien supla su falta. Yo quise prover de remedio poniendo Sachristan mayr en esta Yglesia exemplo de las de otros Pueblos. Propuselo al Governador de Cuba, no me ha dado respuesta, y asi espero que V.M. se digne expedir la orden correspondiente. Reparti algunas Limosnas entre aquellos pobres, y la mas apreciable fue darles escuela de Nios, y Nias con seis pesos mensuales al Maestro, y quatro a la Maestra, para que los enseasen la doctrina Christiana, ler, y escribir. Convoquelos a todos, y despues de gratificarlos con algunos reales entregu a cada uno Cartilla, Quaderno impreso para que diesen leccion, previniendole al Maestro, que todos los dias los tragese a Missa, Cantando las Oraciones, y que del mismo modo regresasen a la escuela, y a la Maestra que tubiese cuidado de instruir tambin a las Nias en la Labor. Ambos cosas en fin se comenzaron a practicr antes de mi salida que fu el dia veinte y ocho del mes proximo pasado. Nuestro Seor Guarde L.C.R.P de V.M. como la Christiandad h menestr, y sus Vasallos necesitamos. Santiago del Prado y Septiembre 2 de 1756 — Pedro Agustin Obispo de Cuba.

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Seor La maana del da veinte y ocho de Agosto, sali del Pueblo de Xiguani. Caminadas veinte y dos leguas al Sur, con bastante penalidad por las muchas llubias, y lodos, arriv el treinta y uno por la maana al Pueblo del Cobre. Deve su fundacion a las Minas de este metl, que hay en l, por que noticiado S.M. de que en esta Ysla las havia, y que con el producto de ellas podia hacerse Cantidad de Artilleria, con que proveer las Plazas de Yndias, y de Espaa, sin el costo, y trabajo de traherla de Vngria ni de otros Reynos, fu servido nombr Franco. Sanchez de Moya, Veedor de la Gente de Guerra de Perpian por Capitn de Artilleria, para que pasando esta Ysla con los fundidores, Ayudantes, y Oficiales, que havia de trahr se dedicase, como persona practica, inteligente en la fundizn. de Artilleria a la Labor, y Cultibo de las mejores Minas, que hubiese en la misma Ysla. Previnosele entre otros particulares contenidos en la distribuzn. que para su mejor govierno se le dio: Lo uno Comprase doscientos negros pa. peones, asi de este trabajo, como de las Sementeras y crianzas que havian de establecerse para el sustento de los Operarios, y lo otro, que toda la gente ocupada en la Obra proyectada havia de estr bajo de sus ordenes, que cuidase de que entre ella no hubiese pendencias, ruidos, y pleitos, y que en caso de sucedr algunos, los compusiese del mejr modo posible; pero que siendo inevitable hiciese Justicia con parecr de Asessr: Y por ultimo se le asignaron de Salario mil y seiscientos ducados en cada un ao. Todo lo expresado se particip contemporaneamente Dn. Juan Maldonado Barnuebo Govdor y Capitan General de esta Ysla, para qe. inteligenciado de ello concurriese a su efectivo cumplimto. en la parte que le tocase. Libraronse en fin los despachos, y ordenes necesarias con fechas de Veinte y tres de Marzo del ao de mil quinientos noventa y siete. Llegado a esta Ysla reconoci las Minas de Cobre que en distintos parages existen: Eligi entre todas las de que ablamos por ser las mas pingues. Hallanse quatro leguas al Occidente de esta Ciudad en unas Serranias altas y dobladas en un Valle, qe. Cien como de un tiro de Pedrero en Cuadro cortado de un Rio por la mitad. Asent el Real, y puso su fundizn. levantaronse viviendas para los Operarios libres, y tambien para los negros esclavos, que se compraron, y cuio numero lleg doscientos setenta y cinco. Abrieronse con inmediazn. Estancias para Yuca, Maiz, Trigo, y demas Miniestras, y el Ganado Bacuno se puso quince leguas en

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OBRAS 100\ 100\ 100\ 100\ 100\ las tierras de Barajagua con titulo de Hato del Rey, que hasta oy conserva. Erigiose por fin como a diez pasos del mismo Rio una Yglesia con su Cura para la administrzn. de los Sacramentos y consuelo espiritual de los avitadores. No consta fixamente del tiempo en que esta maquina se puso en execuzn. Parece sin embargo que camin con presteza, porque en el ao de quinientos ochenta y nueve el Capitn Franco. Sanchez de Moya se hallava en estas Minas exerciendo su Comision con el titulo de Alcalde mayr. Esta noticia se funda en la que ciertamte. tenemos, y es que Dn Julian Pacheco de Mayo fu su hijo, y de Da. Ynes de Vmbria, su legitima muger, que naci en aquel Lugar, y que siendo Dean de esta Cathedrl muri a los diez y nueve de Enero del ao de ochenta y siete, entrando en los ochenta y ocho de su hedad, segun parece del Libro del Cavildo, que por entonces corria. En el anterior del ao de Catorce del propio Siglo se relaciona tambien, que el Cobre que se sacava en las expresadas Minas hera conducido la Habana en el Navio que de quenta del Rey venia a buscarlo a este Puerto. En efecto ellas estubieron corrientes sobre su primer pie, por arrendamto. hasta que hn cesado en el todo, sin embargo de las diligencias que en diversos tiempo se hn practicado para restablecerlas. Los esclavos se han mantenido siempre en el mismo sitio, y con el Curso de los aos se h formado un Pueblo que el Rio dividio en dos Barrios. El mayor queda al Sur, y el menr al Norte, y entre ambos tienen Ciento y quarenta Casas. Las veinte de texa, y las restantes de Paxa, Once calles sin quadro regulares, mil ciento ochenta y tres personas libres, y esclabas; Dos Alcaldes hordinarios, otros tantos de la Hermandad, y quatro Regidores, un Cabo, y dos Soldados de este Presidio, tres Compaias Milicianas con sus respectibos Oficiales, y gente. Ciento y quatro Conucos, y estancias, seis con trapiches de miel, Catorce con Vegas, nueve con su Corta auzn de ganado maior y las demas con Yuca, Platanos, y Miniestras. Todas se hallan situadas en la jurisdiccin del mismo Pueblo qe. se extiende a dos leguas por cada Viento. La Parroquia tiene Cura, Sachristan mayr y Mayordomo: es de Texa, y Mamposteria con tres Naves, sobre cinco pilares del mismo material, por banda, su longitud veinte y siete varas, quince su latitud, y cinco y media su altitud de la Nave principal, y cinco las Colaterales. Ay en ella Cinco Altares con sus quadros, y frontales pintados. Pulpito de madera, y una Tribuna pa. el Organo, que se h descompuesto. El Techo, y paredes, estn pintadas, y todo lo interior de esta Yglesia con moderada decencia, a la reserva del Suelo, que carece de enladrillado, y aun de piso para hallanar su desigualdad, y minorr el polbo. Este mismo defecto se nota en la Sachrista. Queda a espaldas del Altr mayr; su largo nuebe Varas, su ancho seis y media, y su alto cinco por donde mas, y dos, y media por donde menos, por sr su fabrica a modo de

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /101 /101 /101 /101 /101 Caidizo: Las Campanas que son tres, una grande, y las dos pequeas se hallan sobre maderos a la entrada de la Puerta principal. Esta Yglesia con su Plaza, qe. es bien capaz, y las casas del Barrio mair situadas en lo llano, padecen la desgracia de sr inundadas del Rio, quando con sus crecientes sale de Madre, aunque es verdad, que nunca h hecho estrago considerable en ellas. Entonces es menestr trasladar con tiempo la Magestad Sacramentada otra Yglesia, que est sobre una Colyna que las qe. cien el Pueblo por la parte del Sr. Este es el templo tan celebrado no solo en la Ysla sino en todas partes, por venerarse en l una efigie de Nra. Sra. con titulo de Caridad, y Remedios. Este mismo rotulo trahia en la tablita que le servia de Peana, quando se apareci sobre las aguas del Mr del Norte y vino a dr a la Bahia de Nipe, donde tres Negros de los Esclavos del Cobre, tubieron la dicha de recogerla. Trageronla a su Pueblo por el ao de seiscientos veinte y cinco, y desde entonces hn sido innumerables los portentos y milagros que h obrado: su estatura ser de media vara con un Nio mui pequeo en el brazo izquierdo. Tienen los rostros mui alegres y mirados causan devocion, y consuelo: Al principio fu colocada en una Yglesia pobre, y humilde, pero habr cinquenta aos que se le erigi otra de un Cuerpo de Mamposteria, y Texa, su longitud veinte y nueve varas, diez su latitud, y seis su altitud, con tres Altares, Pulpito, Relox, y Despertador. Dos Tribunas altas con sus Organos, un Portico sobre arqueria baxa, y alta, en que estn tres Campanas la una grande, y las dos pequeas en la Puerta Pral., la del Sur es defendida de un Caidizo de Texa, que corre hasta ocupr el frente de la Sachristia. Esta queda espaldas del Altr mayr con el qual se comunica por dos Puertecillas: Su fabrica es de Caidizo: el largo diez varas, el ancho Cinco, y de alto desde diez hasta dos, y media, cercado todo de Tapia con sus garitas para el adorno. A la parte Oriental estn con inmmediazn. las Casas del Capellan y tres Hermitaos, y a la Occidental, una Hospederia mui Capaz para los Romeros, que en todos tiempos (pero con especialidad en el de Seca) acuden a visitr a la Seora. Fuera de las Limosnas qe. por lo ordinario trahen consigo, se recogen otras gruesas, que sirven para la subsistencia del Capellan, Hermitaos, y esclavos, como tambien para reparr y adelantar sus fabricas, comprr, y hacr alhaxas, y Ornamentos de que abunda, y que son mui apreciables por su valr, y hermosura. Las fiestas principales comienzan el dia Ocho de Septiembre, y duran hasta el ultimo del mismo mes. El mayr numero de ellas, la luz de la Lampara, y Oficio de Organista se Costea de los Censos impuestos para ellos por personas particulares, y son las unicas rentas fixas, que hay en l. En conclusion el Santuario del Cobre, es el mas rico, frecuentado, y devoto de la Ysla, y la Seora de la Caridad la mas milagrosa efigie de quantas en ella se veneran. Tres dias, y medio me mantube en este Pueblo. Abri mi visita, Predique seis Sermones, administr el Sacramento de la Penitencia quantos

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OBRAS 102\ 102\ 102\ 102\ 102\ ocurrieron, y en algunas ocasiones el de la Comunion, y Confirm quatrocientas cinquenta y tres personas. Dege establecida la devocion del Santisimo Rosario tres veces al dia, y el exercicio de la Oracion Mentl los Domingos en la tarde: Evaquado lo principl de la Visita, cometi el resto de ella al Dr. Dn. Hilario Lpez, Presvitero, y march para esta Ciudad. Desde ella di entre otras providencias las que por mas notables referir: La primera aadir mil, y quinientos pesos a los mil de principal, que tiene el Organista del Santuario, con el designio de que esta Cantidad sirviese de Congrua, para ordenar uno, que tocase el Organo, y ayudase al otro Capellan en quanto se ofreciera: Logr mi deliveracion, y desde el dia primero del Corriente pas el nuevo Presvitero exercr su Ministerio: La Segunda erigir Hospital para Hombres, y Mugeres con intervnzn. del Vice Patron, ofrec costear su fabrica, que h de sr de Mamposteria, y Texa: Para ella tengo entregados trescientos pesos al Capellan del Santuario, por cuia mano, y direccion Corre: Espero se Concluir en breve, y qe. aquellos pobres vecinos tendrn este Consuelo en sus enfermedades: Y la tercera havr examinado con gran diligencia las quentas de la Mayordomia del mismo Santuario, por parecerme que carecian de formalidad: Despachelas en fin con las adicciones, y advertencias necesarias entregandoselas al Mayordomo, que es Presvitero, y al Presidente Vicario tambien, y Juez Eclesiastico de aqul Pueblo, donde reside, y por consiguiente hay en l Cinco Sacerdotes: Es savr Dn. Juan Jacinto de Silva, natural de esta Ciudad; estudi Gramatica, Philosophia, y Moral. Ordenose el ao de veinte y entr en el Curato de la dicha Parroquia en el de veinte y quatro: su edad Sesenta aos: Dn. Joseph de Macaya, natural de esta Ciudad; Estudi Gramatica, y Moral, ordenose el ao de quarenta y quatro, en el mismo entr de Sachristan mayr, su edad sesenta y ocho aos: Dn. Joseph de Aguilera, natural de la Habana, estudi Gramatica, Philosophia y Moral. Ordenose el ao de Treinta y tres, su edad quarenta y ocho aos: Br. Dn. Julian Joseph Brabo, natural de esta Ciudad; estudio Gramatica, Philosophia, y Morl, ordenose el ao de treinta y quatro; en el mismo entr de Capelln del Santuario; su edad quarenta y siete aos; Dn. Franco. de Villa, natural de Obiedo: estudi Gramatica, Philosophia, y Moral, ordenose en Noviembre de este ao, y a primero del corriente entr en su Ministerio de Organista del mismo Santuario. Su edad veinte y cinco aos. Puede sr que los Presviteros lleguen a Seis por que mi animo es ponr Capellan separado que cuide del Hospital. Nuestro Sor. gue. la C. R. P de V. M. como la Christiandad, h menestr, y sus Vasallos necesitamos. Santiago de Cuba, y Dizre. 8 de 1756: Pedro Agustin Obispo de Cuba.

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Seor Pendiente mi demora en esta Ciudad, pas al Pueblo del Caney, distante dos Leguas al Nordeste de ella. Es uno de los que en el gentilismo havia en la Ysla. Siempre h sido tenido como de Naturales, para el goze de sus Privilegios, sin embargo de sr pocos los que conservan el Color de su antigua prosapia. Los mas de ellos son mestizos. Vnos y otros llegan a quinientos. Componen ochenta y tres familias y otras tantas Casas: estas de Paxa a la reserva de doze de Texa. Forman ocho Calles, y quince quadras, situadas en un terreno algo desigual, pero mui sano. Ay dos Alcaldes hordinarios, otros tantos de la Hermandad; Cinco Regidores, vn Protectr, que reside en esta Ciudad, y una Compaia, con Ciento Veinte y seis hombres, y sus respectivos Oficiales. La jurisdiccion en fin se extiende quatro Leguas, y quatro de largo, y una de ancho, en que existen Setenta y cinco estancias, vn hatico, y ocho Yngenios pertenecientes vecinos de esta Ciudad. La Yglesia tiene por su Titular Sn. Luis Obispo. Es de Texa, y Mamposteria sobre horcones con tres Naves. Su Longitud veinte varas; su latitud diez y seis, y su altitud en lo principal Ocho, y en las Colaterales Seis. Ay seis Altares, el mayr con su Retablo, Sagrario, y frontal dorados. Pulpito dorado, dos Ambones de baraustres pintados, y vna Pila Baptismal de Cobre. A la entrada de la Puerta del Perdon, estn tres Campanas medianas en un Torrioncillo de madera. A espaldas del Altr mayr, queda la Sachrista con diez y nuebe varas de largo, quatro de ancho, y alto desde ocho hasta tres por sr caidizo. Al lado del Evangelio corre vna Capilla en que se venera la Milagrosa Ymagen de Nuestra Seora de Guadalupe del mismo material de la Yglesia. Tiene nueve varas de longitud ocho de latitud, y otras tantas de altitud. Un caidizo le sirve de Atrio; El adorno interior se compone de Quadros dorados, y el Trono de la Seora, que es de madera sobre dorada, y pintada. Esta Yglesia es servida de un Cura y Sachristan mayor. El primero se llama Dn. Simon Balera, naturl de esta Ciudad, estudio Gramatica, Philosophia, y Theologia, Ordenose el ao de Cinquenta, y cinco, y en el mismo entr de Cura; Su edad Veinte y siete aos; Y el Segundo Dn. Manuel de la Cuesta, natural tambien de esta Ciudad, estudi Gramatica, y Morl, Ordenose el ao de Cinquenta y tres, y en el propio entr de Sachristan mayr, su edad Veinte y ocho aos. Siete dias me mantube en este Pueblo, Prediqu otros tantos Sermones, entabl la Oracin mentl los domingos en la tarde y la devocion del

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OBRAS 104\ 104\ 104\ 104\ 104\ Rosario tres veces al dia. Fund dos Escuelas, vna de Nios, y otra de Nias, y Confirm doscientas quarenta y tres Personas. El Maestro de aquellos Seis pesos, y la Maestra de estas con quatro mensuales. Compr vna Casa de texa sin paredes en Ciento setenta y ocho pesos, y con Yntervencion del Vice-Patron Real ereg en ella un Hospital para Hombres, y Mugeres. Ynmediatamente encargu la Consumacin de la fabrica al Alcalde de primr voto, quien para el efecto entregu Cien pesos. Aseguranme, que es la obra mas Caritatiba que puedo havr hecho, por sr tan grave la miseria de estos Naturales que algunos de ellos viven, y mueren baxo de los Arboles. Dadas en fin otras providencias, y repartidas diferentes limosnas comet la Visita, y regres a esta Ciudad. Nuestro Sor. guarde la C. R. P de V.M. como la Christiandad h menester, y sus Vasallos necesitamos. Santiago de Cuba, y Diciembre 10 de 1756— Pedro Agustin Obispo de Cuba.

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Seor Da 29 de Diciembre del ao proximo pasado sali de la Ciudad de Cuba en demanda de la de Baracoa hasta la qual numeran ochenta leguas. Pas por dos Curatos del Monte, situados en la Jurisdiccion de la primera, el uno se llama Moron. Erigiose el ao de 16 de este Siglo por el Obispo Dn. Geronimo Valdes. La Candelaria s su Patrona. El territorio se extiende ocho Leguas de longitud, sobre cinco de latitud. Comprende veinte Yngenios de moler Azucar, otras tantas Vegas de Tavaco, y dos Corrales de cerdos, pertenecientes todos vecinos de Cuba. Su Feligresia queda inclusa en la de aquella Ciudad. Nunca ha tenido Yglesia Parroquial, ni mas Cura que dos. El primero permaneci hasta el ao de 25 en que fu ascendido vno de los Curatos de la Villa del Bayamo. El segundo entr en el de 52. La causa de esta diuturna vacacion ha prevenido de no tener mas renta, que la corta de Primicias, y Obenciones. Proveyose de remedio por Cedula de 5 de Septiembre del ao de 50, asignandole la que la ley dispone, y entonces se orden su titulo, el qe. actualmte. lo administra. No tiene residencia fixa, sino donde encuentra albergue, y sustento. Celebra en Altar portatil quando no se halla en alguna Hermita de quatro que hay en el distrito de su Curato; tres de texa, y vna de Paxa. Acude a donde le llaman para el Matrimonio, Confesion, y Oleo, y el enfermo que muere no recive el SSmo. Viatico por falta de este Sacramento. Es verdad que aun para el precepto anual acuden los ms la Ciudad en solicitud de Consuelo. Siete dias me mantube en el Yngenio Guanicum de su dependencia. Confirm 28 personas, pero no hice visita, porque ni Yglesia, ni Libros, ni Pila, ni aun Cura encontr para formar este juicio. El otro se nombra Tiguabos; fu fundado los fines del Siglo pasado por el Obispo Dn. Diego Evelino, bajo el titulo de Sn. Anselmo con 50 leguas de longitud, y 44 de latitud; cuentanse en ellas 15 Hatos de Ganado Bacuno, 24 Corrales de Cerdos, 6 vegas y un Ingenio de moler Azucar, 419 personas de todas hedades. En tiempo de los dos primeros Curas, de tres que h havido, no tubo Yglesia. Un Bohio exempto, indecente suplia por ella. El tercero, que se posesion el ao de 26 fabric con lismosnas, y sus expensas vna de texa, y Mamposteria su largo 20 varas, su ancho 7 y quatro su alto, con dos Altares. La Sachrista queda espalda del mayor, consta su longitud de Siete varas su latitud de quatro y su altitud de quatro hasta dos, y media. Feneciose en el de 28 y permanecio hasta el de 41 en que la Armada de

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OBRAS 106\ 106\ 106\ 106\ 106\ Wernn entr en Guantanamo, y penetrando hasta el Tiguabo, distante 12 leguas al Norte se hospedaron los Yngleses en la Yglesia, y la maltrataron de forma, que nunca mas h servido, ni h podido repararse por falta de renta. Los Curas tambien hn carecido de ella, sin mas pie de Altar, que el corto estipendio de Primicias, y Obenciones. Por este motibo el tercero relacionado hizo dejacion, y se le admiti en el ao de 52 por la Sede vacante, bajo del supuesto de qe. havia de continuar la administracion interinaria desde su Hacienda Sagua, donde hay una Hermita de Paxa, sobre paredes de tapia, situada 20 leguas al Norte de la mencionada Yglesia. La maana del dia 8 de enero de este ao, llegu al Corral donde existe; hallela enteramte. abandonada y en la puerta principal vna ramada de Palmas, que con el motivo de esperarme havian lebantado los vecinos, y puesto Altar para la Celebracion del Santo Sacrificio de la Misa. Alli mansion tres dias y medio. Prediqu tres Sermones, Yntroduge la devocion del Santisimo Rosario. Confirm sesenta y tres personas y evaque la Visita. Ynformado de que el Cura Interino por los caminos fragosos, muchas llubias, y extension del territorio, no podia atendr las necesidades espirituales de aquellos Pobres, quienes se mantenian todo el ao sin Misa, y para cumplir con el precepto annual hera preciso solicitar algun Religioso de la Ciudad de Cuba, y asimismo que muchos de ellos morian sin Sacramentos, y eran enterrados en los Campos. Despach orden un Presvitero de la misma Ciudad para que sin dilacion pasase al expresado sitio cuidar de este rebao dentro de los limites, y con las Primicias, y Obenciones que le asign, permaneciendo el resto por quenta del Cura Interino. Con esta providencia, no solo quedaron remediados estos infelices, sino que tambin se reparar, la Yglesia, cuia obra promover de mi parte. Tengo tambien animo de havilitar otro Eclesiastico, y ponerlo en la Bahia de Guantanamo, que se comprende en ese Curato, y en la qual hay una Hermita de texa, distante doce leguas de la Parroquial, con el fin de que este nuevo Ministro atienda los Moradores de las Haciendas que se le sealaren, con el ingreso arriva expresado, por que un solo Cura es imposible que en Pays tan basto pueda cumplir con su obligazn. Aun discurria Yo mas y es que sin otra diligencia que mandar los respectibos vecinos de cada Yglesia, levanten sus casas en ella se podian hacr tres Poblaciones. La primera en el Tiguabo, que es la mas facil por hallarse congregadas hasta trece familias con sus casas inmediatas la Yglesia. La segunda en Guantanamo, una de las Bahias mas nombradas de la Ysla y en que se h proyectado establecimiento; y la tercera en Sagua, Rio navegable, y Tierras mui fertiles, como son las demas de este Curato, especialmente para crianza de Ganado de Cerda. Da 12 continu mi marcha, y en el discurso de ella, confirm 15 personas. La tarde del 20 entr en Baracoa, cuios caminos son los mas agrios y temidos de toda la Ysla, y en los quales padec bastantes trabajos. Esta Poblacion fue la primera que el adelantado Diego Velazquez, plantific en

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /107 /107 /107 /107 /107 la misma Ysla por el ao de 511. Pusola a la Vanda del Norte diez leguas Sotavento de la punta oriental llamada Maisy en el Puerto Baracoa. Siempre h conservado el mismo nombre con el adictamento de Herradura, por ser esta su forma. Es tan reducida qe. solo puede admitir ocho Naos de porte. Dentro de l son incomodadas del Norte y mucho mas del Nordeste; as por qe. este viento queda francamte. la boca, como por que su profundidad se extiende 16 brazas y con la multitud de Aguas levanta el Mar las propias olas en el puerto, que fuera de l; sobre el defecto de estrecha padece tambien el lado del Sur, el de una piedra mui grande que vela. La figura circular que tiene la h hecho adquirir el nombre de Buren. Llaman as al instrumento en que se cuecen las tortas de Cazave. Por la parte del Sudueste descarga el Ro Macaguanigua, que con sus avenidas h segado gran parte del fondo. Al mismo rumbo corre una Serrania modo de Yunque de Herrero. Lleva este ttulo, y por su elevazn. sirve de derrotero para conocer el Puerto. Desde este tiranto al Sursueste comienza una llanura, cuia longitud consta de tres quartos de legua, y su latitud como de otras tantas Cuadras ceidas del Mar y de una altitud llamada el Seboruco. Es lo mismo que Sierra de Piedras. En este Terreno se situ la Villa y su Yglesia bajo de la Tutela de la Asumpcion. Por el ao de 18 se erigi esta en Cathedrl y aquella se honrr con el titulo de Ciudad y por consiguiente vino a gozar la preeminencia de Capitl en lo Seculr y Eclesiastico. Poco tiempo lo disfrut, por haverse trasladado ambas Sillas la de Santiago que por entonces era la mas ventajosa. Baracoa en fin, qued en un estado tan deplorable qe. nunca h podido restablecerse. Reducese al presente 158 casas todas de Paxa con mucho fondo, en que tienen sus Labranzas. Forman tres calles y diez callejones. La mas dilatada se extiende mil varas de longitud, y latitud de poblacion, como tres cuadras. Hay 217 familias con 1169 personas. Dos Alcaldes Hordinarios, y otros tantos de la Hermandad; cinco Rexidores, Escrivano, Procurador General y Padre de menores, Theniente Guerra que es Juez de Comisos, y se muda cada Seis meses con un Sargento, dos Cabos, y ocho Soldados del Presidio de Cuba; Seis compaas milicianas con su gente y respectivos Oficiales, Theniente de Guarda Mayor, y Apoderado de la Rl. Compaia, y por ultimo un Practico con grado de Capitan, y 40 pesos mensuales para conducir las Embarcaciones este Puerto de la Habana. En lo antiguo havia dos Yglesias es saver la Parroquia y la de la Sta. Cruz de la Parra. Fue hallada en una, y por eso se le di este nombre, y es conocida, y mui venerada por sus muchos milagros. La primera fu quemada de los Enemigos en una de las muchas imbaciones que h padecido esta Ciudad. Desde entonces h suplido la segunda, que es la unica existente. Est fabricada sobre horcones con techo de texa, y paredes de tablas. Consta de sola una Nave; su longitud incluso un Caidizo que sirve de Atrio la puerta principal, y la Sachrista se compone de 25 varas; su latitud de

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OBRAS 108\ 108\ 108\ 108\ 108\ Siete y su altitud de tres; y poco mas de dos tercias, con tres Altares, Pulpito de madera, y Pila Baptismal de Piedra; las Campanas que son quatro medianas quedan en dos palos la mano izquierda de la entrada de la mencionada Puerta. Hallase mui pobre de ornamentos, indecente, rendida, y apuntalada por dentro para evitar la ruina qe. amenaza siendo comun opinion, que milagrosamente se mantiene. Sirvenla un Parrocho, y Sachristan maor. sin havr otro Curato en su Jurisdiccion que se extiende 38 leguas de largo y 10 de ancho en que se numeran dos Hatos de ganado mayr, y 58 Corrales, cuia principal crianza es de Cerdos, pero todos tienen su Estancia, trapiche de mano para moler Guarapo, y hacr el furrio, qe. equivale Chocolate. Hay tambien en ellos sus pocas Reses Bacunas; de modo que cada Hacienda encierra los quatro renglones referidos, que son los necesarios para la manutencion. Para esta sufragan en el Ciudad los Cocos, y Cangrejos, que son el recurso mas prompto y ordinario de los Pobres. Veinte dias y medio me mantube en esta Ciudad. Abri mi visita, con la circunstancia de que es la unica, qe. desde su fundazn. se h hecho por el propio Prelado, y el segundo que h puesto los pies en ella. El primero fu el Maestro Dn. Geronimo Valdes qe. viniendo de Cadiz para esta Ciudad de la Habana arrib aqul Puerto. Mantubose cinco dias en tierra hizo solamte. confirmaciones, y se reembarc. As l como todos los demas mis antecesores, se hn contentado con mandr visitadores, y tal vez no lo hn executado en muchos aos. la ultima que se le hizo fu por el de 39 en que han corrido 18 hasta el presente sin practicarse diligencia tan precisa. Es verdad que las dificultades de la Caminata horrorizan para no emprenderla. Prediqu 22 Sermones con indecible fruto siguieronse las Confirmaciones, y Comuniones que fueron muchas. Las confirmaciones llegaron 908. Entable la devocion del SSmo. Rosario tres veces al dia, y la Oracion mentl los Domingos. Erig dos Escuelas de Nios y Nias con el Salario de Seis, y quatro pesos al mes. Repart diferentes limosnas de Sayas, y Mantellinas los Pobres. Dediqueme tambin remediar las necesidades de la Yglesia en esta forma. Hize trasladr uno de los dos Altares Colaterales con su Nicho de madera la mencionada Cruz de la Parra, cuio alto es de una vara, y su ancho dos quartas, y quatro dedos y seis su grueso, forrada de plata por detras. Hallavase espaldas del Sagrario del Altar mayr sin verse formalmte. y por este motivo, y ser tanta la veneracion del Pueblo, practiqu esta diligencia para que se aumentase el Culto, quedando franca su vista. Otra razon tube, y fu que como con el nuevo retablo de la Cathedral havia quedado sin servicio el Sagrario antiguo, lo hice traer esta Ciudad, y lo coloqu en el Altar mayor, quitando el otro, que era mui indecente. Este por pequeo daba lugr que se viese patenta de la Cruz pero aqul lo impedia totalmente. por ser tan elevado, que llega hasta el techo. A este nuevo adorno, sigui el de tres frontales de damasco rosado nuevo, que

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /109 /109 /109 /109 /109 trahia conmigo con su guarnicion asegurados con sus marcos de Madera. Al Sagrario se le puso viso del mismo damasco, y Cerr el Presviterio con sus barandas de madera. En los Colaterales se pusieron del propio genero sus cortinas con flecos de Seda, para cubrir enteramte. sus nichos, y con el de la Sta. Cruz se aadieron siete Estampa nuebas de papl en sus marcos de madera. Lebant otro altar en que se coloc el retablo de Animas, qe. havia perdido su lugr con el nuevo de la Sta. Cruz, reconociendo que con la provisin de los nuebos ornamentos que en distintas ocasiones h hecho la Cathedral estavan sin uso los antiguos, hice tambien traher algunos, conque qued surtida esta Parroquia de los mas precisos. Y yo le dej una Capa blanca de mi uso con galon de Oro bien tratada por qe. jamas la h havido de ningun Color. En la referida Yglesia Ultimante. por hallarse esta desplomada hacia el lado de la Epistola, la hize ponr un sobstentaculo de la parte de fuera para qe. no cayese. El mayor trabajo es no havr arvitrios pa. la construccion de otra capaz, y decente, porque las rentas, que tiene, aun no bastan pa. su gasto ordinario. Es verdad que el poco celo de los Parrocos, y la connivencia de los visitadores han sido causa de sus atrasos. Remediaranse sin embargo con mis providencias en quanto sea posible. Por otra parte el vecindario es muy pobre, y los que pudieran meter el hombro lo rehusan causa de qe. habr 18 aos que todos concurrieron esta misma empresa del modo que les fu posible, y despues de su trabajo personal, y contribuciones efectivas, que hicieron, se redujo toda la obra unas paredes fuera de regla, y de materiales tan mal acondicionados, que, se hn caido, rajado de forma que las hn abandonado por inutiles conque vista de este Exemplr, no hai quien quiera prometr lo mas minimo para la nueva fabrica. Bolvi mis vistas la de un Hospital de hombre, y mugeres, como lo h practicado en otros Lugares. Aorr el costo principal de la casa por que Dn. Ysidro Leon Brabo, Presvitero Cura interino que h sido de esta Ciudad, hizo donacion para el efecto de una de Paxa, que tiene en ella, y asi mismo de quinientos pesos que se le deven. Acept una, y otra, y mand se tomara posesion de la Casa por Dn. Pedro Facundo Palacios, Clerigo de tonsura, y Capellan que havia de sr del mismo Hospital. Libr despacho al Vice Patron para su consentimto., y entregu al mencionado Capellan cinco Casullas de mi uso con sus Estolas, Manipulo, y demas necesario, cada una del color de los que la Yglesia acostumbra, y asimismo Caliz, Vinageras, Atril, Misal, Alba, Amito, Corporales, Purificadores, maltel, Ara para qe. los pobres logren oir el Santo Sacrificio de la Misa, y un Crucifixo de metal con indulgencia para el tiempo de la muerte. Conferile por fin el Sacerdocio, y qued en aquella Ciudad encargado del referido Ministerio, y juntamte. que se personase en la reedificazn. de la Parroquia, cuio fomento concurrir mui gustoso, para vr si de este modo se puede logrr el remedio de necesidad tan grave. Contemporaneamente promov al Diaconado otro

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OBRAS 110\ 110\ 110\ 110\ 110\ Eccco. con el destino de que ensease Gramatica algunos Jovenes blancos, que dejan de aprenderla por falta de Maestro, y hallanse sin medio para salir en solicitud de las letras. Existen pues al presente en aquella Ciudad; Es saber Dn. Franco. de la Torre, y Quesada Cura Beneficiado natural de la Villa del Puerto del Principe. Es Br. en Philosophia, y aprovechado en una, y otra Theologia, y tambien en Canones. Ordenose el ao de 54 y entr en el Curato el mismo ao; su hedad 29 aos: Dn. Joseph Antto. Dominguez de Lores, Sachristan mayor, y Nral. De la propia Ciudad. Estudi Gramatica, y Philosophia, ordenose el ao de 56 y en el propio tom posesin de la Sachristia; su hedad 25 aos: Dn. Pedro Facundo Palacios Saldurtum, Vicario Juez Eccco. de ella, y natural de la de Cuba. Estudi Gramatica y Morl, ordenose este presente ao; su Edad 38 aos: Dn. Diego Franco. Rodriguez, Maestro de Gramatica natural de la mencionada Villa. Estudi Philosophia, y parte de Theologia; ordenose de Diacono este ao: su hedad 23 aos. Todos son predicadores, y los tres primeros Confesores. En efecto con estos quatro Ministros en lugr de dos, y veces de uno que por lo pasado havia, quedan aquellos moradores proveidos en lo espiritual y con el desaogo suficiente para sus conciencias. Restales toda via el Consuelo qe. unicamente pueden esperr de la R1. mano de V.M. y es ponerse cubierto de los insultos de los enemigos. En lo pasado los hn padecido con frecuencia hasta reducr cenizas la Poblacion. De cinquenta aos esta parte hn cesado; pero siempre hn vivido, y viven expuestos sufrir la propia calamidad. Toda la defensa de esta plaza, consiste en cinco baterias. La primera con nombre de Castillo. Viene sr una murallita derrotada, de cl, y piedra. Su ancho una vara, y su alto media. Tiene su situacion en el canto del Seboruco que espaldea al Puerto, con dominazn. sobre l y la Ciudad. Coronanle hacia la misma parte seis caones nuevos reforzados de seis. La segunda en la punta de Maxana, con quatro nuebos, reforzados de quatro que igualmte. atienden al Puerto, y una Playa llamada de Miel Barlovento de esta, y Sotavento de aquella. Es modo de una Bahia entre Norte, y Noroeste, y el anclage ordinario de Navios por extenderse su fondo hasta sesenta brazas. La tercera en la punta de Esteban de la mencionada Playa con siete biejos, es saber dos de seis, tres de quatro, y dos de tres. La quarta en lo interior de la punta de Leste del Puerto con tres biejos de tres; y la quinta mas abajo de la Casa de la Polbora, con seis biejos. Quatro de ellos de seis, y dos de quatro. Estas ultimas quatro baterias son de fatiga, y todas cinco carecen de curea acomodadas los tamaos de su Artilleria. La causa s, que como se fabrican en Cuba sin medidas previas les falta ms de una pulgada, es necesario abrirlas para que puedan servir, y con esta diligencia es de temer la primera descarga se rindan. La Polbora se reduce tres quintales, los Artilleros dos, las Valas mil, la guarnicion la qe. me h referido. Fusiles en fin no hay mas que los del Paysanage, que en la mayr parte

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /111 /111 /111 /111 /111 sern inutiles por ml acondicionados y los dueos de ellos incapaces de manejarlos en funcion por falta de exercicio. El oficial, qe. h de dar providencias en qualquiera rebato, es el Theniente Guerra. Uno del Presidio de Cuba exerce este ministerio faltale la experiencia pa. mandr con asierto, y promptitud en lances de esta gravedad. Faltale tambien el respeto superior para sr obedecido con subordinacion absoluta, y faltanle por ultimo todas las provisiones necesarias para la defensa. Aadese que por lo comun son hombres limitados, y qe. con el podr de las Armas, se hacen odiosos todos. Mezclanse cada paso en la jurisdizn. de los Alcaldes, y reina entre ellos la discordia. Suelen atropellr los vecinos, y como estos son unos pobres infelices, ni aun tienen valor para quejarse. Deve pues justamente recelarse que en el mayor conflicto se halle el Theniente abandonado de los Paysanos, y que todos le buelban las espaldas para qe. quede mal. Baracoa, por otra parte es un Lugr que no puede sr socorrido con presteza. Lo remoto que se halla de los demas de la Ysla, y lo agrio de sus caminos, dificultan su comunicacion. La Ciudad de Santiago es la mas inmediata qe. pudiera darle la mano, y queda sin embargo ochenta Leguas de montaas de desiertos intraficables por la abundancia de espinas y de Serranias tan altas, y peligrosas, qe. aun estando secas se cansan los hombres, y los bagages, y en tiempo de llubias, se precipitan su profundidad. En efecto el auxilio en caso urgente sobre tarde sera de poco momento y ass es necesario concluir en qe. la ciudad de Baracoa se halla indefensa, y expuesta la contingencia de sr tomada de los Enemigos. Si esta desgracia sucede quanto costar el recuperarlas? y en el interin que quebrantos no experimentarn los navios de nuestra nacion, que hn de pasr vista de aqul Puerto para continuar su derrota hacia este de la Habana. Contemplava Yo que en estos terminos era mui conforme la R1. Innata commiseracion de V.M. hacia sus vasallos el mandr proveer de remedio necesidad tan grave, como la que acavo de referir. Nunca tomaria la pluma no haverme parecido qe. estoy obligado en conciencia, como Vasallo de V.M. interesarme en la conservazn. de sus Rs. Dominios, y como Pastr de este Revao personarme en su alibio: baxo de este supuesto expondr mi dictamen, que aunque puede sr herrado por ageno de mi profesion, es muy digno de disculpa, por la fina lealtad, y verdadero amr en que se funda. Reducese pues mi proyecto, que en Baracoa, se ponga un Govierno, y Compaia Guerra, independiente de el de Cuba, y subordinado como este al Capitan General. Que el nuevo Govierno se confiera un oficial de graduacion con sus respectivos Subalternos, y 150 Soldados, y por fin, que el Costo total de esta Guarnizn. se deduzca proporcion de los Presidios, de Puerto Rico, Sto. Domingo, Cartagena, Vera Cruz, y de este, para qe. el R1. Herario no se grave con la paga del Governador, Oficiales, y Soldados de Baracoa. Entonces quedaria completamente defendida, y las cinco

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OBRAS 112\ 112\ 112\ 112\ 112\ relacionadas no puede causarles perjuicio la supresin de las Plazas, qe. prorrata les cupieren. Prescindiendo de la referido sino me engao la enunciada ciudad tiene algun derecho para sr honrada con semejante distintivo, asi por havr sido la primera poblacion, y donde se plantific el Govierno General, Yglesia Cathedrl de la Ysla, como por qe. Conquista se deve las providencias, que desde aquella se dieron. Y por ultimo es frontera de las Colonias francesas con la inmediacion de 24 leguas, y para pasr recibir qualesquiera oficios que puedan ofrecerse entre ambas Naciones, parece mui conforme qe. la nuestra tenga en aqul Puerto un Oficial de Caracter qe. evacue estas funciones. Haviendo encomendado el resto de la Visita al Dr. Dn. Mathias de Boza mi Secretario, sali de Baracoa las seis de la maana del dia 12 de Febrero en una Goleta mui incomoda, y pequea, que hacia viage hacia Mayari, distante 30 leguas Sotavento. Mi deliveracion era tomr tierra en aquel partido, predicar, y Confesr mas de 300 vagueros ( sic ) que asisten en l, y reconocr si havia llegado el Presvitero que desde Cuba destin para el Consuelo de estos miserables. A pocas horas de navegacion se dej ver un Tizn la parte del Norte, que hera indicio de que este viento queria soplar. En tal caso le teniamos por la Proa, y seria imposible continuar la derrota, por la furia, con qe. se explica. El Piloto sin embargo no quiso arrivar al Puerto fiado en que siendo preciso tomaria otro de los muchos, que en aquella Costa hay. Inmediatamte. se declar el Nordeste, y aunque con algun trabajo anclamos en la Bahia de Navas la una de la tarde. En el resto de ella se explic mas con repetidos aguaceros, movimientos, y bramidos de Mr. La tempestad se agrav imponderablemte. con la noche, y persever del mismo modo el dia siguiente. Todo este tiempo pasamos con grandes sustos causa de que las amarras de la Goleta eran de demajagua, y tan mal acondicionadas, que al tiempo de dr fondo se rompi la una. Con la otra, que era la unica que havia nos mantubimos, hasta que las dos de la tarde comenz ronzr, y tocr con el timn. Con este incidente fu gravissimo el Conflicto, que padecimos, y para evadir el peligro no hubo otro remedio que desbaratr, aunque con algun trabajo la Caxa del Timon, y sacarla. La maniobra en fin no pudo sr con tanta promptitud, que me livertase del susto de vr entrar las aguas del Mr, por la Popa donde me hallava. Con este incidente trat sin dilacion de que me pusiesen en Tierra. Llegando ella pas con algun trabajo una hacienda de Zerdos, distante una legua de la Playa. Ynmediatamte. di aviso de esta novedad mi Secretario para qe. con la maior promptitud me remitiese avio para regresr la Ciudad. Esto fu la tarde del dia 13 y en el 15 tube respuesta dificultando mi pretensin, causa de que las gentes con mi ausencia, se havian retirado los Campos. Bagages tampoco se encontravan en el lugar, y sobre todo con la tormenta deshecha de agua, y viento que desde el dia 12 se padecia en l, era imposible proveerse de remedio competente. Mantubeme ps. en la

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /113 /113 /113 /113 /113 misma Hacienda esperando que cesase el temporal, para tomr deliveracion, aun antes de que el tiempo abonanzase me vi precisado marchr Ciudad la tarde del dia 16 por que uno de los Alcaldes Hordinarios, saviendo mis trabajos atropell dificultades, y puesto la testa de Cien hombres pas en mi solicitud, y por este medio logr el restituirme ella las dos de la tarde del proximo siguiente. El regocijo que manifestaron los moradores fue indecible, y Yo desde el mismo dia continu mis exercicios espirituales anteriores, predicandoles tambien otros quatro Sermones. Mi animo era mantenerme en aquel Pais hasta que se me presentase ocasion oportuna para salir de l por Mr, pareciendome impracticable regresr por caminos tan doblados, y desiertos como aquellos. No pasaron 24 horas de mi arrivo sin que la providencia del altisimo me consolase en esta afliccion, por que las nuebe de la maana del dia 18 se avist un Navio por punta de Maysi, y las 12 moj la ancla en el Puerto. Hera Ysleo con registro para este. Habl sobre mi embarque, y las seis de la maana del 22 me puse su bordo. Por ultimo en seis dias y medio consume facilmte. la Navegazn. llegando esta Ciudad las tres de la tarde del 28, en qe. se completaron Catorce meses, que havia salido de ella. Muchas han sido las incomodidades, y trabajos que h padecido asi por Mar como por tierra en la visita de esta Diocesis; pero h logrado el consuelo de registrarla personalmte. desde el Curato de Guane, que es el ultimo que cahe la parte Occidental acia Cabo Corrientes, hasta el de Baracoa, que es el primero que queda en la Oriental, diez leguas de punta de Maysi. Ninguno de mis antecesores h llevado su baculo lugares tan remotos, y asperos, como los que Yo h transitado. En todos ellos con la ayuda de Dios h cogido copiosos frutos de bendicion; reformazn. de costumbres, y frecuencia de Sacramtos. He introducido la pz, promovidola entre sus moradores. H exercitado la caridad con todos, de forma, que quando las visitas producen ordinariamte. crecidos intereses, la mia solo me h servido de consumir quantos reales llevava conmigo, los tambien que adquiria en ella, y regresr con algunas deudas contrahidas para mi transporte. Y por fin en todo lo que h practicado, no h tenido otro obgeto, que el servicio de Dios, y de V.M. El remedio de los Pobres, y el consuelo general de los Pueblos, segn extensamte. consta de la relacion de mi visita, que en distintas ocasiones h remitido y en la presente remito V.M. Y teniendo presente que el motivo de haberse encargado esta diligencia circularmte. los Prelados, es para qe. en la corte se tenga noticia individual de este nuevo mundo, me h parecido mui conforme lo expresado incertr la que h adquirido de los Puertos, y Surgideros que hay en esta Ysla. De punta Maysi, que es la tierra mas al oriente de esta Ysla, corre la Costa por la vanda del Norte al Vueste, y quarta al Norueste, y distancia de cinco leguas est el Rio de Yamuri, que estando abierta la voca tiene de cinco seis palmos de agua.

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OBRAS 114\ 114\ 114\ 114\ 114\ De aqu sigue la costa dicho rumbo, y distancia de dos leguas esta la Bahia de Mata, que es poco hondable; solo sirve para embarcaciones medianas. Tiene dos brazas de agua. Sale al fondo de ella un riachuelo de agua dulce del mismo nombre que la Bahia. De aqu sigue la costa dicho rumbo, y distancia de media legua est la Bahia de Boma. Es mui reducida, tiene 8 9 palmos de Agua. De aqui sigue la costa dicho rumbo, y tres leguas y media de distancia est la Playa de Miel, abrigo de Brisas, y Surgidero de los Navios que vienen tomar Practico para seguir su destino la Habana, por la Canal bieja. Derrama principio de esta Playa el Rio de Miel, y esta sigue hasta la punta de Barlobento de la Ciudad de Baracoa. De dicha Ciudad comienza costa alta, que tiene de largo un Tiro de Caon de dos, y al remate la Herradura de Baracoa, que es reducida. Tiene en la boca una piedra redonda, que vela quien llaman el Buren. Tiene en su entrada 7 y 8 brazas de agua, pero dentro no hay abrigo de Nortes, ni Nordestes, por que es necesario quedarse en la boca, siendo embarcacion de maor porte. Al lado de Barlobento de dicha Herradura derrama el Rio en donde entran lanchas, y Piraguas estr de invernada. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y dos leguas distante est la Bahia de Maravi, tiene cinco brazas y media de Agua en su entrada. Es Capz de abrigarse qualquiera Navio. Previniendo que esta tiene quatro bocas, y solo por la segunda, viniendo de Barlobento se puede entrar, por que las demas no tienen agua para una Lancha. De aqui sigue la Costa al Vueste, y dos leguas distante est la Bahia de Nabas: tiene en su entrada dos brazas, y media de Agua. De aqui siguiendo dicho rumbo en la misma distancia est la Bahia de Taco, con la misma agua qe. antezte. Esta tiene un Riechuelo que derrama en su fondo del mismo nombre que la Bahia. De aqui sigue la Costa del Vueste el Norueste, y una legua de distancia est la punta de Guarico, principio del arrecife que corre siete leguas, que son las que hay de dicha punta al Cayo de Moa. Este es abrigo de todos vientos. Para Balandras tiene su entrada por entre el arrecife, y la punta de Barlobento de dicho Cayo, y el Surgidero al Vuesudueste del atracado en tierra. En este Cayo hay un Hicacal, y en el varias casimbas de buena agua. De aqui sigue la costa dicho rumbo, y buelve Comenzr el arrecife que corre hasta la boca del Rio de Sagua, que hay seis leguas. Tiene en su entrada cinco palmos de Agua, y Rio arriba cinco leguas hay avitacion. De aqui sigue la costa dicho rumbo, y dos leguas de distancia esta la Bahia de Tanamo. Tiene en su entrada seis brazas de Agua; pero mui estrecha la Canal. A esta Bahia derrama un Rio de su mismo nombre. De aqu sigue la costa dicho rumbo, y distancia de dos leguas est la Bahia de Teneme. Tiene 12 palmos de agua en su entrada. Es mui reducida, y tiene un Rio de su mismo nombre.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /115 /115 /115 /115 /115 De aqui sigue la Costa dicho rumbo hasta la boca de la Bahia de Cabunico que hay distancia de tres leguas. Corre el arrecife de una otra Bahia. Esta tiene cinco brazas y media de agua en su canal, y luego que se entra en el Caon de ella, hay un Cayo que la divide, y hace dos brazos, ambos capaces de entrar por ellos, qualquiera fragata de veinte caones, y al de Sotavento derrama un Rio del mismo nombre. De aqui sigue la Costa al Vuesnorueste, y comienza el arrecife que corre hasta la boca de la gran Bahia de Nipe. Hay de distancia una legua. Esta tiene en la entrada ocho brazas de agua, y como Sesenta Tuesas de Canal limpia. Es tan grande y hermosa, qe. estando dentro mirando su fondo no se v la tierra de l, y como una legua dentro la parte de Barlobento derrama el Rio de Mayari, que es hondable, capaz de entrar Balandras en l. Esta Bahia es abundante de maderas aproposito para la fabrica de Navios. Tambien lo es de muchas monterias de Ganado bacuno, y cerdos. De aqui sigue la Costa al Norueste, y quatro leguas distante est la Bahia de Banes. Tiene buena Canl. Siete brazas de Agua en ella, y bastante ancho pa. entrr qualquiera Navio. Advirtiendo qe. solo se puede entrar yendo la marea para adentro, por qe. el Caon Corre mas de una legua del ao de la boca, y es tanta la corriente que entra, y sale, que mi me sucedi estando dado fondo en el Cargr con las anclas, ir la Playa aunque esta es poco peligrosa asi por estar abrigado, como por ser tan hondable, qe. puede un Navio de Guerra atracarse. Esta Bahia es de bastante amplitud, aviendo rebazado el Caon dicho. Tiene un Riachuelo de mala agua. De aqui sigue la Costa al Norueste, y quatro leguas distante est la punta de las Mulas. Esta es Sucia de arrecifes, que salen legua y media la Mr y estando montado de ella corre la costa al Vuesudueste, y distancia de ocho leguas est la Bahia de Sam. Tiene cinco brazas de agua. Es reducida, y solo sirve para Balandras. Esta tiene en su fondo Rio de su propio nombre. De aqui corre la Costa al Vueste al Norueste, y tres leguas distante est la Bahia de Naranjo, que tiene seis brazas de agua en su entrada. Es capaz de abrigarse en ella Navios de todos portes. A esta derrama el Rio de Cayaguani. De aqui sigue la costa dicho rumbo, y 8 leguas distante est la la Bahia de Xibara. Es capaz tiene quatro y quatro y media varas de agua. Derrama la parte de Barlobento de ella, un Rio del mismo nombre y al de Sotavento el Rio de Cayuguin. Aqui fu donde encay la fragata nombrada el Sor. Sn. Vizente de porte de 50 caones, que hera de la Compaia. De aqui sigue la costa dicho rumbo, y 8 leguas distante est la Bahia del Padre, tiene su aguada de Casimba luego que se entra la parte de Barlobento. Es poco abrigada de Norueste, y dentro tiene ocho brazas de agua escasas.

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OBRAS 116\ 116\ 116\ 116\ 116\ De aqui sigue la costa dicho rumbo, y cinco leguas de distancia est la Bahia de Manaties. Tiene poco abrigo, y tiene tres brazas de Agua. De aqui sigue la costa dicho rumbo, y dos leguas de distancia est la Bahia de las Nuevas, poco abrigada de Nortes. Es peligrosa su entrada. Tiene la misma que la antezte. y derrama en ella un Rio de su propio nombre. Aqui comienza el arrecife. De aqui corre la Costa dicho rumbo hasta la Bahia de las Nuevitas. Esta dista de la antecedente dos leguas. Tiene de cinco seis brazas de Agua, pero no sirve para Navio por su poco abrigo. Es peligrosa su entrada, y salida. Tiene agua dulce en el fondo de ella. De aqui sigue la costa dicho rumbo y diez leguas distante est la boca de Caravelas, que tiene canal hasta la Guanaja desembarcadero para ir al Puerto del Principe. Es peligrosa su entrada, no sirve pa. Navios. Tiene dentro tres brazas y media de agua. De aqui comienzan los arrecifes, Placer, y cayos, que van corriendo para Sotavento hasta la punta de Hicacos. De dicho Puerto de Caravelas es menester ir la buelta del Norte al Norueste diez leguas, que son las que dicta Cayo Confites, y haviendolo montado corre la Costa al Vuesnorueste, que por dicho rumbo se ir por fuera de dichos Cayos reconocr la citada Punta de Hicacos, que dista Setenta leguas de esta Costa. No doy razon por que solamte. Lanchas, y Canoas que son las que trafican del Puerto del Principe la Havana, entran por aqui con harto trabajo. Esta punta corre la costa al Vuesudueste, y once leguas distante est la Bahia de Matanzas, es hondable. Pueden entrr Navios. Tiene seis brazas de Agua, en donde se anclan. Es peligrosa su entrada, y estando dentro es abrigada de todos vientos. A la parte de Barlobento, tiene un Rio que algunos le llaman Nilboe, y mas adentro est el de Canimr, tambien derrama Barlobento de la Poblacion el de Matanzas, y en este el de Sn. Juan. A la parte de Sotavento derrama el Rio de Yumuri. A distancia de quatro leguas de la punta de Lueste de Matanzas, est Puerto escondido. Pueden entrr en l Barcos pequeos en estando avierta la boca, y entonces tendr de cinco seis palmos de agua. Y dos leguas de este est el Rio de Arcos de Canasi de la misma manera, que el ante dicho, en la aguada, pero no en la aventura de la boca, por qe. siempre lo est como el de Sta. Cruz, qe. corre la misma distancia. De aqui sigue el Rio de Jaruco, qe. est dos leguas distante de los ante dichos. Pueden entrr en l los Barcos de la Costa, y tendr ocho palmos de agua en la boca. A la misma distancia de este est el Rio Guanabo, solo pueden entrr en l Lanchas, y Canoas; De aqui sigue el Rio Bajurayagua distante tres leguas, con el mismo Surgidero para Canoas, y Lanchas, y una legua de este est el de Bacuranao, lo mismo que el antedicho. De aqui sigue el de Cogimr, distante tres leguas. Surgidero de Canoas, y Lanchas.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /117 /117 /117 /117 /117 De aqui sigue la Costa al Vueste, y veinte leguas distante est el famoso Puerto de la Havana. Tiene nueve brazas de agua en su Canal. Entre estos dos Puertos est el de Sta. Cruz. De esta Bahia como es tn notoria omito dr mas razon de su entrada, y aguadas. De aqui sigue la Costa al Vueste, y seis leguas distante est la Bahia del Mariel. Pueden entrr en ella Embarcaciones hasta de 24 Caones. Tiene agua dulce. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y distancia de siete leguas est la Bahia de Cabaas, qe. aunque es mas amplia, es de poca agua, y sirve solo para Embarcaciones Chicas. Esta tiene agua dulce. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y tres leguas distante est la Bahia Honda. Es capaz de entrar en ella Navios de alto bordo. Tiene de 8 9 brazas de agua. Tiene agua dulce. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y dos leguas poco mas est el Rio de Puercos. Este es Capaz de entrr fragatas, aun que con peligro. Tiene Capacidad para amarrarse dentro. De Sotavento de este Rio comienzan los bajos de Sta. Ysavl, tan peligrosos como temidos por traidores de los que trafican esta costa, y vn por fuera de la costa rematr poco Barlobento del Cavo de Sn. Antonio, por entre estos, y la tierra hay Canal para Balandritas llebando buen practico. Tendran estos bajos de longitud 25 leguas y por parte salen la Mar diez leguas. En este pedazo de Costa hay dos Rios de agua dulce, y Corre dha Costa y sus bajos la buelta de Sudueste al Vueste. En el Cavo de Sn. Antonio hay Casimbas pa. hacr aguada. De este Cavo corre la Costa al Leste, y se v costeando hasta el fondo de la Ensenada, que hace el Cavo de Corrientes. Es abrigada, tiene buen Surgidero aun qe. sea para Navios de alto bordo. Tiene esta su aguada de Casimba, y de uno otro, pa. no ensenarse es menestr hacr el rumbo de Lesueste. De Cavo Corrientes, corre la Costa al Leste hasta la punta de Sotavento de la Ensenada de Corts. Esta ensenada entra para adentro la buelta del Norueste al Norte de quatro cinco leguas, y sirve solo para abrigo de Barcos medianos, porque corren los Cayos, que salen de la Ysla de Pinos, por fuera, de suerte que es necesario buen Practico para entrar. De aqui corre la Costa la buelta del Leste, y 27 leguas distante est el Batabano, que es Surgidero pa. embarcaznes. reducidas, y desembarque para hir la Habana, por Tierra. Por fuera queda la Ysla de Pinos, dista de la Tierra firme de siete ocho leguas; tiene de longitud 17 y de latitud de tres y media quatro leguas. Tiene aguada y Casimba, y en la Caveza del Vueste un Surgidero que llaman Puerto francs. Para entrr hacia este Puerto, como el ante dicho es necesario buen Practico. Del Batabano Corre la Costa, Canl al Lesueste y ocho leguas distante est la punta, y Ensenada del Rosario. Queda entre uno, y otro, el Rio de Jaibas. Por aqu solo pasan Embarcaciones de 12 palmos de agua, es la

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OBRAS 118\ 118\ 118\ 118\ 118\ Canal Estrecha, por que vn saliendo los Cayos de la Ysla de Pinos. Para Barlobento estn los Jardines. De esta punta Corre la Costa al Leste, y 13 leguas distante est el Cayo de Piedras, que es quebrado por donde se sale la Canal ante dicha, y donde finalizan todos los Cayos, y placr de los Jardines que se dan la mano con los que llevo dicho. Salen de la de Pinos. De aqui sigue la Costa al Este, y nueve leguas distante est la Bahia de Xajua. Es hondable, tiene 10 y 12 brazas de agua, se pueden amarrr dentro Armadas: en la punta del Vueste de la boca tiene aguada. Quedan en este intermedio la Ensenada de Cochinos, y Caleta de Perdizes, Surgideros, y abrigos pa. embarcaznes medianas. Entre este Puerto, y el de la Trinidad hay los Rios siguientes; Arimao, Sn. Juan, y Rio hondo. El primero solo sirve para Canoas, los demas son Capaces para embarcaciones chicas. De aqui sigue la costa dicho rumbo, y distancia de 16 leguas est el Rio del Guayravo. Puerto de Trinidad en donde estan de imbernada las embarcaciones de aqul Pais. De aqui siguen los Cayos, Vaxos, Arrecifes, y Placr, qe. corren hasta Cavo de Cruz. El qe. da principio esta Caveza del Vueste es Cayo blanco. De aqui proseguiremos hablando de esta Costa quedando advertido corren estos vaxos, y Cayos pr. fuera. Digo pues que tres leguas distante al Leste de dicho Rio del Guayrabo, queda en Ensenada de Casilda. En esta pueden entrr fragatas con buen Practico. El abrigo que tiene es dicho Cayo Blanco, y algunos arrecifes. De aqui sigue la costa al Leste al Sueste, y 5 leguas distantes est el Rio de Sasa, Capaz de entrr Lanchas en l. De aqui sigue la Costa al Lesueste, y 25 leguas distante est el Rio de Vertientes. De aqui sigue la Costa dicho rumbo y 5 leguas distante est el Estero, y Rio de Sta. Maria. De aqui sigue la Costa al Leste al Sueste, y 3 leguas distante est el Estero del Perro. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y quatro leguas distante est el Estero de Sn. Pedro. De aqui sigue la Costa al Leste, y 5 leguas distante est el Estero de Curajaya. De aqui sigue la Costa al Leste el Sueste, y distancia de seis leguas est el Estero de Sta. Cruz. De aqui sigue dicho rumbo la Costa al Lesueste, y 28 leguas distante est el Estero, y Rio de Sevilla. De aqui sigue dicho rumbo la Costa, y distancia de diez leguas est el Caudaloso Rio de Cauto. Tiene ocho palmos de agua en su entrada, aqui demoran las embarcaciones del Bayamo, qe. trafican distintas partes de

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /119 /119 /119 /119 /119 la America, y de la Punta de Barlobento, de la boca de dicho Rio comienza la Ensenada del Manzanillo, y Rio de Buey. De dicho Rio de Cauto, corre al Sudueste la Costa, y haviendo pasado la ensenada, y Rio referidos seis leguas distante est el de Vicana. Este tiene 6 Palmos de agua en su boca, y una legua Rio arriva un Corral del mismo nombre. De aqui sigue la Costa dicho rumbo y 8 leguas distante est el Rio de Limones. Tiene ocho palmos de agua en la boca, y por fuera de ella tres Cayos del mismo nombre, y unas piedras qe. llaman las Coloradas. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y ocho leguas distante est el Cavo de Cruz, Surgidero pa. Embarcaciones medianas, abrigo de Vientos del Nordeste al Lesueste. Este tiene agua dulce de Casimbas en un Hicacl que est media legua antes de llegr l. La punta de este Cavo es Sucia de arrecifes. Se debe advertir, que desde el Cayo Blanco en Casilda, Trinidad, corre la Costa, como queda dicho; pero no es navegable por los rumbos citados costa Costa; Si lo s por las Canales, que distintos rumbos tiene por entre Cayos, siendo con embarcacion qe. mande 12 palmos de agua, y se previene qe. por entre el Cayo del Leste de 12 leguas, y el de Cavallones hay Canl, qe. corre Nordeste Sudueste, con Sta. Mara, capaz de entrar por ella una Fragata de 30 Caones. A esta le llaman la Canl de Cavallones, y mas Barlobento 28 leguas est otra que llaman del Pingue, tambien con agua Suficiente para embarcaciones del mismo porte, corre el mismo rumbo que la antecedente, y v salir cerca de Sta. Mara. Por estas dos Canales entran los Tratantes y ademas de estas dos hay otra que corre al mismo rumbo cerca del Cavo de Cruz, que es por donde entran los qe. vn tratr Limones, Vicana, Buey, Manzanillo, y Cauto. Esta es de menos agua qe. las dos antecedentes y por todas ellas se Carece de un buen Practico, por qe. son peligrosas. De dicho Cabo corre la costa al Leste, y cinco leguas distante est el Ojo del Toro, boca de Rio, y Surgidero de Canoas. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y tres leguas distantes estn los Cayos Blanco, y de Pajaros, Surgidero y abrigo de todos vientos pa. un Navio de Guerra. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y distancia de dos leguas est la Bahia de Portillo, abrigada de todos vientos. Tiene tres brazas de agua, y estando dentro en una Playa de piedras que tiene la vanda del Vueste, est una madre bieja de agua superior que sale unos palos de acuje, que seorea todo el monte. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y distancia de 20 leguas est el Cayo de Damas, Puerto, y abrigo de todos vientos. Para Balandras es menestr Practico para entrr la Canl es estrecha, y estando dentro en el fondo de l, al pie de una Seiba est en la Playa, un Ojo de agua buena, en donde se proveen las embarcaciones que Surgen en l.

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OBRAS 120\ 120\ 120\ 120\ 120\ De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y distancia de siete leguas est el Aserradero; Puerto, y abrigo de todos vientos para Balandras. Tiene agua de Casimba en un Hicacl, que est la Vanda del Vueste, y otra en su fondo. De aqui sigue la costa dicho rumbo, y distancia de quatro leguas est Guaycabon biejo, viene sr una Playa que se interna, formando media Luna su ancho ser de 40 50 varas algo inquieta y as rara vez llegan ella Pescadores, por que veinte Palmos la lengua del agua se lebanta alrededor el paredon de la Costa, qe. pa. subir arriva apenas puede un hombre solo agarrandose de las mucaras. De aqui sigue la Costa dicho rumbo y distancia de una legua est la Playa de Guaycabon nuebo, cuyo espacio ser como cien varas. A ella solo arriban Canoas de Pescadores, y se abrigan por las noches entre ella, y una restinga de arrecifes, qe. le sale la parte de Barlobento, aunqe. su bordo es arena muchas veces la Brisa qe. la altera mucho no permite desembarcr. Sin embargo en la pasada Guerra se Construyo trinchera, y se montaron dos Caones de quatro, qe. oy estn desmontados y sin guardia. De aqui sigue la Costa el mismo rumbo, y distancia de una legua est el Puerto de Cabaas, tiene su entrada al Norueste, y es necesario tomarla, como de dos tiros de fusil fuera, por que una, y otra parte tiene arrecifes, qe. dejan Canl en medio. Esta en lo qe. es garganta del Puerto, tiene de fondo de 14 16 palmos por lo qe. solo pueden entrr embarcaznes. pequeas, su ancho entre las dos puntas, ser como de cinco Varas, y sigue formando Caon, como de 150 de distancia. Despues se habre haciendo figura circular, cuio diametro ser como la media legua. Todo su fondo es limpio, y el mismo que en la garganta de la entrada; no tiene dentro Cayo ni Rio, solo en el estremo hay aguada pero mala. De aqui sigue la Costa el mismo rumbo, y distancia de una legua est el Puerto de Cuba. Tiene su entrada al Nornordeste, ancha como de Cien varas, y su fondo de cinco y media seis brazas, aun que en otras partes llega hasta 12. Por la parte Occidentl le entran tres Rios de poco Caudl, que son el de Paradas, Caimanes y Cascon. El mayr es Paradas y por este y Caymanes entran Canoas media legua arriva. De aqu sigue la Costa el mismo rumbo, y distancia de una legua est la Playa de Aguadores, que tendr como 250 varas de estension. Sobre la parte de Barlobento le sale el Rio de las Lagunas, desde cuia boca qe. regularmte. est Cerrada hasta un tercio de dicha Playa, es arena, y parage donde pueden Surgir Canoas, Lanchas, lo restante es Cantil de piedra. De aqui sigue la Costa el mismo rumbo, y distancia de una legua est un Puertecillo nombrado el Sardinero, cuia voca tendr de ancho 12 15 varas y entrando se abre haciendo figura quasi circulr y su diametro ser de 50 60 varas, pero solo puede entrr en l una pequea lancha, Canoa; assi por lo estrecho de la voca, como por qe. adentro todo es bado de dos,

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /121 /121 /121 /121 /121 tres palmos de agua, escepcion del Canalizo que continua desde la boquilla hasta un estero que le sale al Norte de ella. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y distancia de una legua est la Playa de Jaraguastio, qe. tendr de ancho como 250 varas que es su longitud, y 115 su latitud, el fondo comienza desde 12 y prosigue hasta 50 palmos de agua. Tiene un Rio qe. descarga en la misma Plaia. De aqui sigue la Costa el mismo rumbo, y distancia de un quarto de legua est la Playa de Guajayabo tendr como 400 varas, todo su veril es piedra escepcion de una pequea parte Barlobento, qe. es Arena, y por donde descarga el Rio Guanadillo, cerca de Cuya boca, que ordinariamte. est Cerrada pueden surgir una dos pequeas Barcas, estando el Mr pacfico. De aqui sigue la Costa el mismo rumbo, y distancia de un quarto de legua est la Playa de Bayqueri, qe. tendr de espacio 150 varas, en la maior parte con Veril de piedra, y en lo restante de Arena, sale ella un Rio sobre cuia boca, qe. regularmte. est Cerrada pueden anclr embarcaciones pequeas. De aqui sigue la Costa el mismo rumbo, y distancia de media legua est la Playa de Bacajagua, qe. tendr de espacio como 150 varas. Es bravia, y su Veril de piedra, por lo qe. ni aun las pequeas Canoas de Pescadores anclan en ella. Lo mismo sucede con la de Cajobavo, cuio espacio Ser de 300 varas, y queda media legua de la antecedente. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y distancia de dos leguas est la punta de Berracos. Tiene Rio del mismo nombre la parte del Leste, y Surgidero de Lanchas, y Canoas. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y distancia de dos leguas est el quebrado, y Rio de Siguas, surgidero de Lanchas. Este s abrigado de arrecifes. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y una legua distante est la Playa, y Rio del Baconado, Surgidero (aun que malo) por la mucha Mr para Lanchas. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y 4 leguas distante est el Estero de Jatibonico, Surgidero y abrigo de todos vientos para Lanchas, por qe. aun qe. dentro hay quatro, y cinco brazas de agua en la boca solo hay de 5 6 palmos de marea llena. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y distancia de quatro leguas est la Bahia de Guantanamo. Es capaz de abrigarse dentro qualquiera Armada, tiene diez, y once brazas de agua en la Canl, y de ancho un buen tiro de fusil, enfrente de la boca, media legua por dentro est una playa blanca toda de Hicacl, donde hay agua dulce. Aqui se suelen desembarcr pa. ir las Salinas de la punta de Sotabento, de la boca, como un tiro de fusil. Para dentro la misma parte est la boca de la Bahia de Majomilla, y Rio de

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OBRAS 122\ 122\ 122\ 122\ 122\ Guantanamo, que al entrr es todo uno, y corta distancia se apartan las dos bocas. La qe. queda la banda de Estribor, mas al Norte es la del Rio. Tiene agua para entrr qualquier fragata de 20 Caones. El primer embarcadero, qe. se encuentra Rio arriva se llama Puerto de Palma, y el Segundo del Obispo. De este se introduce tierra adentro, por qe. hasta aqui viene costeando la Bahia Corta distancia, y una legua distante del ultimo embarcadero la banda de Barlobento de dicho Rio, fu donde hizo el Almirante Wernon su acompamto. quando siti la Plaza de Cuba. La Bahia de Majomilla tiene tambien agua para qualquier fragata, pero es poco lo que tiene hondable. La de Guantanamo, tiene en su fondo agua dulce que derrama en ella por unos Caos que llaman de Joa. De aqui sigue la Costa dho rumbo y 3 leguas distante est la Bahia de Puerto Escondido. Es reducida tiene 3 brazas y 4 de agua, solo sirve pa. Surgidero de Balandras, por sr la Canl mui estrecha, tiene agua dulce de Casimba en la parte de Barlobento en la primr Playa luego qe se entra. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y legua y media de distancia est la punta de Malam. Tiene en la parte del Vueste de ella un Caleton pa. Surgir Canoas. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y la misma distancia que la antecedente est el Rio de Yatera. Es caudaloso, tiene de 8 9 palmos de agua en la boca, y haviendo pasado la barra hay quatro brazas y dos leguas al Leste est la Bahia de Baitiquiri. Tiene dos brazas, y media de agua. De aqui sigue la Costa dicho rumbo; una legua distante est el Rio, y Playa de Sabana de la Mr; Surgidero de Brisas para Lanchas. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y una legua distante est el Rio, y Playa de Sabana de la Mr; Surgidero de Brisas para Lanchas. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y una legua distante est el Rio, y Playa de Yacavo. Surgidero de Brisas para Balandras. Aqui fu donde quem el Yngles la Balandra del Rey, que Comandava el Capitan Valadon. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y dos leguas distante est la Playa, y Rio de Ymia, Surgidero de Canoas. Este Rio nunca tiene la boca abierta por qe. la tapa la Mr. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y la misma distancia est la boca del Rio de Jojo, Surgidero de Canoas. Este Rio es caudaloso pero no tiene agua en la boca. De aqui sigue la Costa dho rumbo, y dos leguas distante esta la Caleta, y Rio de Tacre, solo sirve pa. Surgidero de Canoas y Lanchas. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y a la misma distancia est la Caleta de Miel, abrigo de brisas para Barcos medianos. De aqui sigue la Costa dicho rumbo, y una legua de distancia est la punta de la Ensenada de Obando de donde Corre la Costa al Lesnordeste hasta la punta de Maysi que hay siete leguas. Esta Ensenada aun qe. es grande no se puede dr fondo con Brisa, por qe. dicho viento la franquea, y

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /123 /123 /123 /123 /123 solo es buena para abrigo de Nortes. Aqui fu donde se perdi el Pintado, fragata de Yslas con lo que queda finalizado el derrotero de esta. Nuestro Sor. Gue. la Catholica Real Persona de V.M. como la Christiandad h menestr, y sus Vasallos necesitamos. Habana y Abril 4 de 1757. Pedro Agustin Obispo de Cuba.

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Seor La maana del dia quatro de Septiembre sal del Cobre para Cuba. Aunque el camino sobre fragoso se hallaba con algun lodo, pude evaquar en tres horas las quatro leguas de que consta. No le ejecut por que me presisaron a haser alto una legua de distancia de la Ciudad, con el fin de que la entrada fuese a la tarde. Desgraciose la Funcin y las prevenciones todas corrieron tormenta con los aguaseros copiosos, que desde el medioda hasta despus de la noche sobreviniern. A la maana siguiente dispuestas todas las casas, me pasaron aviso para que marchase. Practiquelo inmediatamente y fui recibido de aquel Pueblo con tales demostraciones de regocijo y con tan solemnisado aparato que es comun opinin no haberse Visto en lo pasado, ni esperarse en lo succesivo igual recivimiento de Prelado. No contentos con haver manifestado sus afectos por medios tan plausibles, y dignos de memoria, han querido perpetuarla en la posteridad, formando diseo fiel, y relacin exacta de la Fundacion. Daranse en fin a la Estampa y publicados, no solo se sabr el modo ayroso con que portaron, sino tambien saldran algunos del errado concepto en que de que Cuba es un Villaje, siendo realmte. una Ciud de las Circunstancias que expresar. Fundola el Adelantado Diego Velasquez de Cuellar en el ao de mil quinientos, y Catorce dandola titulo de Villa, y por su protector al Apostol Santiago el Mor. Fue la Vltima de las otras quatro sus contemporaneas, segun el orden conque Herrera las puso en su Historia. Tocola en suerte Vna Bahia mui hermosa, Capaz y segura. Su forma es de Cruz compuesta de la Principal que se extiende poco mas de dos leguas azia el Norte, y de otras dos internas que tendrn hasta media, y corren al Leste, y al Hueste. La entrada aunque estrecha, admite Navios de todas lineas bajo de las precaucion de Practico que las introdusga. La tranquilidad que goza es grande, y peremne, a Causa de que las serranias que la Circunvalan, la ponen a Cuvierto de todos los vientos. Su latitud no es una misma, la menor se reducir a un tiro de fucil, y la maior a una legua. Tendr en fin seis de circunferencia, en que pueden acogerse mas de dos mil Embarcaciones con la circunstancia de que no necesitan de amarras para su seguridad, porque a la bonanca de sus aguas se juntan Vn fondo arenoso sin mescla alguna de piedra, en que si barasen, no peligrarian. A las orillas orientales de esta admirable Bahia en distancia de dos leguas de su boca, se planific la Villa, sobre un terreno, que a poco espacio

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /125 /125 /125 /125 /125 de la Marina, comiensa a Elevarse, sin guardar reglas en su igualdad. No impide sin embargo, que las Calles observen en lo principal el buen orden, que corresponde. El defecto, que tiene de pedregoso, se oculta con un Caliche, que cubre la superficie, ofende la Vista, y augmenta el calor. Carese de aguas, que es la Primera Vasa para un establecimiento. Las que hay sobre distantes Vna legua son gruesas y con la seca se cortan. En summa es un Pais cuio primo. aspecto nada muestra agradable, con la Experiencia, no obstante todas sus incomodidades se suavisan. Lo calido del clima en el Verano se templa con la frescura de la noche, de dia tambien se mitiga con la Brisa, que por lo ordinario comiena a las diez de la maana, y termina a las quatro de la tarde. El blanquisal, hace a la Poblacin mas alegre, y Clara, porque en el Encuentra la luz fomento, y la obscuridad resistencia. Sobre todo es el mas saludable de la Ysla, porque a las qualidades de calido, y seco, se aade la circunstancia, de hallarse en una Elevacion pendiente, a donde los bientos lo baan con libertad, y provecho. La advocacion de Santiago, conque honraron a la Villa, siempre ha Corrido con el additamento de Cuba que es la Ysla; pero el nombre de Cuba por si solo o junto con el de la Ciudad, hase benir en conocimto. de la de Santiago, que es prueba bastante de su maioria. Efectivamte la defrut con la translacon que a ella se hiso de la Yglesia Cathl y del Govierno genl de la Ysla, erigidos primeramte en Baracoa, desde diez, y ocho de Abril del ao de quinientos Veinte y tres, se honrro con el distintivo de Ciudad, y se augment de forma que por el ao Veinte, y seis, numeraba dos mil Vecinos. Vino despues a notable decadencia; lo Vno por que fue asolada enteramte en el mismo ao por un incendio, de aquellos que produce la Casualidad. Y lo otro, por que de su Puerto salieron las Armadas, que conquistaron al Reyno opulentisimo de nueva Espaa. El Govierno tambien se mud con el tpo a la Ciud de Sn Xptoval, donde ha permanecido, y la Cathl finalmte aunqe no ha seguido el mismo destino, ha padecido las desgracias de diferentes ruinas, y el dilatado combate de que mejor de sitio, pasandola a la mencionada Ciudad por ser la mas rica, y populoso de la Ysla. A estos Contratiempos se han aadido las repetidas imbaciones que en lo pasado ha sufrido. Hasta el ao de seiscientos y tres se numeraban, dos, y una de ellas con tal exterminio de la Poblacn. que fue reducida a senisas. Es Verdad que entonces se hallaba sin mas defensa, que un fuerte con titulos de Morro, situado en la boca del Puerto. No tenia guarnicion. Unos Yndios sobre inutiles, pocos, eran sus sentinelas, en lugar de ellos se subrrog el mismo ao Vn Espaol, que asistia, para la Vigia, en el, y su trabajo se le pagaba de los Jornales de seis Esclavos, que havian quedado de los remitidos a esta Ysla por la Magd del Sor Dn Phelipe Segundo. Por el ao de ocho del mismo siglo, se aadi otro Espaol, Expensado a costa del Vecindario, con Veinte y cinco pesos que mensualmtese exigian. Por el de diez, y nueve Vinieron veinte soldados. Por el de trein-

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OBRAS 126\ 126\ 126\ 126\ 126\ ta y quatro, se reedific, y amplific el Morro. Por el de cinquenta y seis el Virrey de Mejico, remiti provisiones de Guerra y Artillera, cuio costo llegaria a doscientos mil pesos, y de Espaa fueron conducidos ciento y cinquenta Ynfantes. En efecto la Plaza con estas provisiones se hallaba sobre un pie algo defensable. Padeci sin embargo pocos aos despues el golpe bastantemte penoso, que dir. La maana del dia Catorce del mes de Octubre del de setenta y dos, se presentaron a la Vista de este Puerto, diez y ocho Belas de todos tamaos con la derrota asia el. Ynstantaneamte se le dio aviso al Governador quien enterado de la novedad, mand aser sea de rebato, para que la infanteria y las milicias se recogiesen al principal, y a sus respectivos quarteles. A esta providencia era consigte la de reforzar el morro situado en la boca del Puerto, y que dista dos leguas de la Ciudad. Esta fortaleza, que por aquel tpo era la Vnica, que podia defender la entrada, se hallaba sin provisiones de boca, y sin mas guarnicn que veinte, y cinco hombres mal disciplinados, y Vn Capitan, nada Experto. Los seis puestos proximos de la Costa los cuatro de ellos a barlovento y dos a Sotavento, Es a saver: Juragu grande, y Juragu Chico, el Sardinero, aguadores, Cabaas, y Guaicabon, devieron al mismo tpo ser cubiertos de gente para en caso de pretender haser desembarco, impedirlo con la disputa. Todo esto era indispensable haverse echo con presision; pero nada se practic. Los expresos del Morro se repetian sin intermision, dando noticia individual de los movimientos de la Armada, y que segun su maniobra era sin duda Enemiga. En la Ciudad corri la voz publica de que el rumbo que traia era hasia Aguadores, que havia anclado en aquella ensenada, y que los preparativos, se dirigia al parecer a echar gente en tierra. Con este movimiento los Capitanes, y Vecinos de distincion, se presentaron a la Vista del Governador, suplicandole con las mas rendidas sumisiones se dignase concederles el permiso de ir a disputar al Enemigo el desembarque o a lo menos a impedirles la marcha con emboscadas en los montes espesos, y desfiladeros del Camino. Despreci el Governador la propuesta, diciendo con gran frescura, no havia que temer, por que era una Gallina con Pollos. Pretendese que esta respuesta aluda a que este Goveror se havia intersado con el de Xamaica en una porcion de Negros, que devian introducirse por el parage de Aguadores, que antes de surtir efecto la remision, falleci el Goveror Yngles, y que el sucesor instruido de esta Correspondencia secreta se Vali de ella para imbadir sobre seguro esta Plaza. La especie se ha difundido sin linage de duda en la posteridad pero los mas Juiciosos la desprecian, teniendola por aborto de la malicia, o pacion de algunos mal querientes de este desgraciado Ministro. Sea lo que se fuere, lo que savemos ciertamte. es que la Gallina con Pollos, era Vna Armada Inglesa con mas de ochocientos hombres, sobre sus gene ay opiniones. Un Presbytero quasi nonagenario, que fue pricionero en esta inbacion y con este motivo le conoci, y trat pendiente

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /127 /127 /127 /127 /127 su demora en esta Ciudad; afirma, que era Espaol Sevillano, hijo de un sapatero llamado Xptoval Mendez. Otros dicen, se apellidaba Lolonois, se nacion Yngles, y mui conocido por su oficio de Pirata. En esta diversid de noticias cada uno seguir la que mas bien le pareciere, porque la opinion es puramte de nombre. A las doce de la maana del mismo dia Catorce, se di principio al desembarco de la Tropa y se ejecut con la maior Felicidad, por haverse echo sin la minima resistencia. La mas principal pudo ejecutarse en la suvida del mismo sitio, por ser una eminencia Escarpeada, tan estrecha, y agria, que es necesario, ir uno a uno, con imponderable travajo para vencerla, y por esta rason puestos dos en la Cumbre sin armas, que piedras, son Capaces de repulsar el Ejercito mas formidable y numeroso del mundo. Vencidas con tanta felicidad estas dos dificultades, que eran las mas arduas, y principales que havia de rodar toda la Empresa, se formaron los enemigos, y dirigieron su marcha azia la Ciudad. A tres quartos de legua de ella les cogi la noche en un sitio limpio de Monte; pero corto nombrado Las Lagunas, donde Camparon. Los Capitanes de Infanteria, y Milicia de aquella Plaza, que por todos eran siete bolvieron a pedir con instancia al Gouor les diese licencia para ir con trescientos hombres escogidos a sorprehender a los Enemigos; pusieronle presente que la victoria de Nra parte era quasi cierta y seguro, porque los Espaoles como del Pays, practicos, atacarian al mismo tpo a los Yngleses por el frente, costado y retaguardia, y que de esta Forma, era imposible, que escapase alguno. Ellos se cansaron de persuadir; pero sin fruto, por que el Gouor se mantuvo inflexible en el dictamen de no haser el mas leve movimiento para la propia defensa. Vna hora antes de amanecer el dia quince, noticiados de que por el Camino de las Lagunas Venia el Enemigo en demanda de la Ciudad, y que se hallaba ya como a distancia de dos tiros de Mosquete; arrebatado de esta novedad, hiso tocar los tambores a recoger, y con summa precipitacnmontando a Cavallo, y puesto a la Testa de su tropa, y Milicias, march con desorden, y confusion a la Plaza de Sta. Anna, situada en la parte del Este, por donde tiene su entrada el mencionado Camino. Alli mando colocar un Caon, y hacer una Trinchera de Cueros y en esta repentina prevencion hiso consistir toda la defenza de su Plaza. La principal que era Formar Esquadron, y ponerlo en son de Batalla, la omiti, dejando en pelotones la gente. Al romper del dia se avistaron los dos Campos; el contrario despues de haverse asegurado, y reconocido la mala disposicion, y total desorden, que reinaba en el nro, se dividi en dos columnas, que moviendose con igualdad, una a la derecha, y otra a la Izquierda, pretendia coger entre dos fuegos a los Espaoles. Estos sin acordarse por entonces lo que eran levantaron Vn gran murmullo, diciendo que nos cortan, somos perdidos, oiose al mismo tpo entre tanta confucn que el Gouor Voceaba, retirense. El primero que accion tan Vergonzosa ejecut fue el yendose a Carrera abierta al sitio de cerro Pelado, distante una legua de la Ciudad. Los dems a su

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OBRAS 128\ 128\ 128\ 128\ 128\ exemplo, practicaron lo mismo tomando cada uno la derrota que pudo. Los Yngleses por fin entraron inmediatamte en la Ciudad, y sin diferirlo Vn momento destacaron doscientos hombres para tomar el Castillo del Morro. Hallaronle con las Puertas abiertas, y totalmte abandonadas. El Capitan, y los Veinte y cinco soldados, que lo guardaban, sabiendo que la Plaza era perdida, y Viendose sin Viveres, ni aun para Veinte y quatro horas, tomaron el partido ignominioso de la Fuga. Para ella se Valieron de Vnas Canoas, en que embarcandose, y atravesando la Bahia, se escondieron en los montes inmediatos. Este fue el modo tan lamentable, como afrentoso asia la nacion espaola con que se perdi Vna Ciud que pudo aser la mas Vigorosa defensa, y conseguir un triunpho perfectamte glorioso. De la toma del Morro, no hablo, por que esta es sin Comparacn mas sensible a Causa de ser tan inexpugnable, que el Genl Yngles, luego que lleg a ocuparlo, afirmaba que el solo, con su Perro, y su escopeta se atrevia a defenderlo. Seoreados en conclusin de la Ciudad, y del Puerto Volvieron sus Vistas a los intereses del despojo. No contentos con haver echo en la poblacnel mas exacto escrutinio sobre el particular, pasaron a repetir la misma diligencia en las haciendas del Campo, que contemplaron ricas. La presa sin embargo, no correspondi al monto de Conveniencias, que forjaron en su Ydea. Redujose toda a las Campanas de las Yglesias, a la Artilleria del Morro, a un Navio de Registro, dos balandras, y algunos negros Esclavos, que no pudieron ponerse en salvo. Los muebles presiosos, alhajas de Valor, y plata lo estaban quando entr el Enemigo, por que los Vecinos Viendo la total omision, insensibilidad del Gouor ocuparon el dia, y la noche en asegurar sus bienes. En efecto los Yngleses no pudieron indemnisarse de los costos tan considerables que la Empresa les havia Causado. Por este motivo pues para desahogar su bochorno dieron la muerte a algunos espaoles, Volaron enteramte el Castillo del Morro, y el techo de la Cathl dejando el resto de ella incapaz de servicio, a exepsion de las Capillas del Sagrario, y de la del Sto Ecce Homo ; si bien esta qued amenasada Ruina. Pusieron fuego a las dems Ygs y tambien a las casas, a la reserva de una que dejaron intacta en reconocimto de las lymosnas, que los dueos anteriores de ella hisieron anteriormte a los prisioneros de esta nacion. Por ltimo fenecidas estas, y otras hostilidades, se embarcaron al mes de su entrada y salieron por el Puerto perdido ellos, y dejando arruinados a estos infelices vecinos, por lo qual podemos aplicar a esta tragica imbacion aquel accioma bulgar: el Vencido Vencido y el Vencedor perdido Esta fue la Vltima imbacion experimentada. Las justamte temidas se reducen a seis. En ella han padecido los Vecinos conciderables quebrantos. La mas penosa entre todas, fue la acaecida en el ao de quarenta y Vno. En que el Almirante Wernon por espacio de mas de quatro meses, se mantuvo con su poderosa Armada en la Bahia de Guantanamo, hostilizando a los nuestros por Mar, y por Tierra. En efecto la Plaza de Cuba como Frontera tan inmediata de la Nacion

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /129 /129 /129 /129 /129 Francesa, e Ynglesa, Havitantes en la Tortuga, Sto Domingo, y Xamaica, ha sido en tpo de Guerra el blanco, a donde han dirigido sus Tiros causandola gravisimos perjuicios. No han sido de poco momento los que tambien ha sufrido con las discordias, y cediciones que en algunas ocasiones, se han suscitado. Referir las dos mas memorables, y perniciosas. La primera sucedi en aos de noventa y dos, en esta forma. A los Catorce de Maio del de noventa, se aposesion Dn Juan Villalobos de aquel Govierno. Hall a la Ciudad en una situacnVerdaderamte melancolica. Acababa de padecerse en ella la Epidemia de Vna pesquisa, que dej contagiados los animos por mucho tpo. El subsequente en que pudieron haverse recobrado, Cai el Govno en manos de un sugeto sobreinterino puramte soldado. Por estos antecedentes tan dignos de reflexion, era mui necesario para Vna acreditada conducta Valerse enteramte de la Prudencia, y manejar los lances con gran blandura, y tiento. Villalobos, no hasiendose cargo de estas Circunstancias, llev las materias por distinto tro; es a saber, asia le dictava su zelo. El de la Mor. defensa de esta Plaza, le hiso tirar lineas sobre la reedificacn del Castillo del Morro Volado por los Yngleses el ao de sesenta y dos. Proiect tambin Fabricar casas reales, en que viviesen los Goubernadores por que hasta entonces no las havia. Di principio a estas obras, con los negros del Cobre, que aunque eran esclavos de Su Magestad, Vivian en el osio desde que ses el trabajo de aquellas minas. Augment el numero de los operarios con los bagabundos, que encontraba en la Ciudad, y que mantenia en la nueva Fbrica con un grillete. Y asimismo con un peon, y mula, que por lo tocante al morro reparti a cada amo de ingenio para el tpo que no fuese de Molienda. Esta ultima providencia fue la mas ruidosa por dirigirse contra personas hasendadas y de distincion. Con que en summa todos los que concurrieron a las fabricas, eran forzados. Es sin embargo opinion comun que a ninguno que ganaba hornal, se le qued a deber un Cuartillo, sino que con promtitud, y cabalidad fueron satisfechos. Por otra parte, hizo lebantar en la Plaza Maior horca, garrucha, y Picota, mas para contener a los malos con el Espanto, que para mortificarlos con el Castigo. Aplicado no obstante a pesar de su Compacion a dos delinquentes, que lo merecian. El Vno por desertor de la milicia, y por omisida el otro. Estas operaciones aunque en si tan Justas, horrorisaron de tal forma los animos de los que tenian donde sentar el pi, se retiraron a sus haciendas, y los leventes a la tierra dentro huyendo de los que llamaban rigores. Dabanle el renombre de Tirano, y los mas animosos no contentos con Vocear, pasaron sus quejas a la Corte. Proveiose en ella a los dose de Junio del ao de noventa y dos, que la Audiencia de Sto Domingo averiguase los procedimientos del GouorVillalobos, y que havida Justificacion en lo substancial, nombrase persona que pasase a aquella Ciudad a la pesquisa, y que diese providencia para

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OBRAS 130\ 130\ 130\ 130\ 130\ el Govierno politico, y Militar en caso de apartarle de ella, o suspenderle, y pribarle. Llegada la orden a manos del Presidente, y Oidores, no encontraron otro medio para comenzar a practicarla, que cometer la averiguazion al Lizenciado Dn Francisco Manuel de Roa, theniente Genl y Auditor de Guerra de la Ciudad de la Habana, que desde el mes de Mayo del mismo ao se hallaba en aquella Ciudad, entendiendo en las Residencias del Doctor Pisarro, y del Sargto Maior Romero; y asi mismo en el indulto de negros de mala entrada. Esta nueva comision sirvi de sebo al bolcan de las malas boluntades, que ardian contra el Gouor. EfectivanteCrecieron tanto sus declamaciones, que toda la Vecindad, se redujo en breve a extrema confusion. Formaronse dos parcialidades con el distintivo de los nombres de aquellos mismos a quienes seguan. Los de la Vna se honraban con el titulo de Villalovistas, y los de la otra con el de Roistas, y ambas defendian con tenacidad su opinion. Rara fue la Casa, que se exepsion de este fuego, susediendo tal vez que su voracidad, no perdonase a los padres para con sus hijos, ni a los Maridos para con sus Mugeres; por que cada qual seguia sin respecto el ardor de su Pasion. Todo en summa era confusion y discordia. Esta lleg a su ultimo punto con dos novedades, que sobre vinieron. La Vna de parte de Roa, y la otra de la de Villalobos. Empeose Roa en querer persuadir a que siempre que el Gouor le impidiese el uso de su comision, se extendian sus poderes a privarle del Empleo. Sac por fin a la luz Vn manifiesto cerca del asumpto, fundado en textos, y Authores, y fue tambien recibido de sus faccionarios; que el mas experto de ellos se colocaba en un lugar eminente a relatarlo y era oido de los demas con summa benevolencia, mereciendo su author, el que lo Calificasen por uno de los mas Celebres letrados del universo. Estas funciones aunque se hacian Clandestinamteen casas particulares de toda confianza, era impracticable que dejasen de llegar a noticia de Villalobos, y que procurase cortar qualquier insulto contra su persona. Pusose en efecto sobre las armas y para contener a Roa, y observar sus movimientos. Le situ a la frente de su casa una compaa de Milicianos. Viendose Roa en semejante aprieto Temeroso de maior Violencia Eligi el partido de la Fuga, acogiendose sigilosamte con sus papeles al combento de Sn Franco pero no debi de Contemplarse seguro en su inmunidad, Respecto a que de ella transit al Pueblo del Cobre. Este lugar sin duda, era el mas proporcionado para sus designios, por que los Vecinos, y Moradores del, se someterian siegamente a sus ordenes, y ejecutarian gustosos todo linage de temeridades que emprehendiese, por sacudir el Yugo al trabajo del Morro, y tomar Vengana del que les oprima a que cumpliesen con el. Por otra parte, se hallaba en aquel parage con Serranias innacesibles a donde acogerse en caso de perseguirle. Enterado Villalobos de todo lo referido, tubo por preciso seorearse de la Persona de Roa, e inmediatamte destac cien hombs y por su capitan a Dn

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /131 /131 /131 /131 /131 Manuel de Castaeda para que se lo trajera preso. Esta providencia para que fuese secreta, comenz a practicarse de noche, que fue la del dia Veinte y tres de Diciembre de noventa, y dos; pero era indispensable, que en algun modo dejase de traslucirse y que los confidentes de Roa, se la participasen. Comprobolo el efecto por que al mismo tiempo, que este Capitan y su gente marchaba por el Camino ordinario acia el Cobre, Puesto Roa a la testa de aquellos Vecinos, vino por otro escusado, y mas corto, aunque espero en demanda de esta capital. Logr entrar en ella sobre la madrugada del dia Veinte y quatro sin ser sentido. Llegado, que fue al Principal, trat de ocuparle a fuerza de Armas. Pusieronse en defensa los que le Guardavan para repulsarle con las suias. Trabose en fin entre los dos partidos Vna disputa Sangrienta con los Fuciles, y lanzas; pero como los del Principal eran pocos, fueron atropellados. Quatro de ellos quedaron muertos, otros heridos, y los menos animosos evitaronse desgracia por medio de la fuga. Allanado el paso, suvieron sin dilacn al Palacio del Gouor que en la Coiuntura se hallaba por sus accidentes en cama. Prendieronlo sin guardar a su Persona, a sus aos, y a su Caracter las Exempciones, que les eran devidas. Para prueba del modo tan ignominioso, con que le trataron baste el saver que un negro esclavo que benia en la Comitiva, tuvo la hosadia de tomarle por las barbas, y decirle a rostro firme quantas injurias se le antojaron. En venganza de averlo hecho trabajar en el Morro. Preso el Gouror no se necesit diligencia alguna para reducir el Fortin, por que los que estaban en el, apenas supieron del modo que se hallaba, quando precipitadamente lo abandonaron. Sabido por Roa, dio providencia para que Villalobos fuese conducido en una silla de manos, arrestado en el mencionado Fortin, con la guardia correspondiente para su seguridad. De novedad tan grave result, que uno de los Alcaldes ordinarios y dos Rexidores que seguian las partes del Gouor salieron con recato de la Ciudad. El motivo de su ausencia no fue por huir de las Vexaciones, que era presumible experimentasen, sino meramte por solicitar tropas, que los auxiliasen para restituir a Villalobos a su Empleo. El Alcalde, quedandose los dos Rexidores en el sitio de Fray Juan, pas al Bayamo para el efecto, practic la diligencia, con tal celo, y Eficacia, que dentro de breves dias reclut, hasta Setecientos hombres y por su comandante al Captn Dn Sebastian Roman de Castaeda que despues fue Presbytero, y Vicario de aquella Villa. Evacuada esta diligencia Volvi el Alcalde con sus tropas auxiliares a incorporarse con sus dos Compaeros. Cogioles el dia primero de Henero del ao de noventa y tres en el expresado sitio de Fr. Juan, y pareciendoles presiso Vsar de su derecho, hicieron cavildo de Elecciones en aquel mismo Parage. Portaronse verdaderamente en el acto con sobrada Cordura, porque fundados en no hallarse ciertamte instruidos de las personas benemeritas, en quienes podian recaer los Empleos, por no constarles las que havian dexado de concurrir a la Sublebacn proximamte acaecida;

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OBRAS 132\ 132\ 132\ 132\ 132\ acordaronse mantuviesen en ellos los mismos que los havian ejercido en el ao antecedente, interin que con la restitucion del Gouor a su Empleo se hasian elecciones Formales. Los Capitulares que se quedaron en aquella ciud a la reserva de dos, no contemplandose con impedimto legal practicaron contemporaneamte la misma diligencia, con ella se acabaron de quitar la mascara, y siguieron a cara descubierta la Vandera de revelion; por que en los empleos anuales de republica, pendientes de su arbitrio colocaron unicamte a los partidarios de Roa; aunque con la desgracia de que el seis del mismo mes de Henero cesaron en el ejercicio de ellos. Este dia fue el mismo, en que el Alcalde, los dos Rexidores y las tropas auxiliares del Bayamo, hicieron alto en la Marina de aquella Ciudad. Eligieron este sitio por hallarse en el Puerto anclado un Navio de Registro, que podia Calorear bastante la Funcion. Efectivamte su Capitan puso en tierra su tripulacn e hizo cituar en Vna de las Esquinas occidentales de la Plaza maior su Artilleria para batir el Fortin. En este estado pareci combeniente al Comandante del Bayamo brindar con la paz antes de Ensangrentar el Asero. Despach un expreso al Sargto maior de la Plaza para que sin dilacion le entregase Vivas las dos personas de Dn Juan de Villalobos y Dn Francisco Manuel de Roa y que de lo contrario entraria a Sangre y fuego en la Ciudad. Con esta insinuacin el Sargto maior requiri a Roa, que le manifestase las ordenes que afirmaba tener para justificar su Conducta. Roa lleno todo de turbacion y miedo no dio salida alguna a la dificultad. Con este desengao, respondi instantaneamente el Sargto maior al Comandante, que estaba prompto a ejecutar, lo que le prevenia, y que el hallarse en el Fortin a donde se havian aquartelado los reveldes, no era por ser del numero de ellos, sino meramtepor mantenerse al lado de su Gouvernador y librarlo por este medio de padecer maiores extorciones, que las pasadas. Descuidose sin embargo en asegurar la Persona de Roa, y asi que lo busc, se hall, sin el; porque entre la Confusion, que se caus en aquel puesto, tuvo lugar de arrojarse con sus sequases por Vno de los Baluartes, y acogerse a la Montaa. Recivida por el Comandante la respuesta, march en buen orden hacia el Fortin y no encontrando la mas minima resistencia entr en el. Despues de haver cumplimentado al Gouor y dadole el devido Pesame de su desgracia le expres en breve el fin de su Viaje, que era Vnicamte el de restituirle a su Empleo, y obedecer con entera submision sus ordenes. Diole el Gouor repetidas gracias por su zelo y inmediatamte tomando una Silla de manos Sali del Fortin. Pusieronse a su lado los Alcaldes, y Capitanes, que siempre havia estado a su Voz. Los oficiales, y nobleza de mejor nota, le hisieron Corte las tropas auxiliares del Pays se pusieron sobre las armas y le tributaron sus honores. El concurso en fin del Pueblo que le acompaaba fue numeroso, y tan regocijado, que llenaban el Ayre de Victores, y aclamaciones hasia el Rey, y su Ministro. Llegado este a su

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /133 /133 /133 /133 /133 Palacio Cortej a todos, agradeci los buenos oficios de su lealtad, y los despidi con afabilidad y benevolencia. Quiso explicarse Vn poco mas con el Comandante, Capitanes, y Milicianos del Bayamo; pero faltandole las voces para manifestar sus Conceptos le dijo solamte que de alli adelante abandonaria el Apellido de Villalobos y se honraria con el de Bayamo, llamandose, les respondi Dn Juan del Bayamo en reconocimiento de la obligacn extrema en que estoi a sus Vecinos de haverme puesto en libertad, y reintegrado a mi Empleo. Nada en fin le falt a Villalobos en esta prestecoiuntura para haseserle dulces sus quebrantos pasados, sino fue la persona de Roa. Supo que con alguna comitiva, y gran diligencia dirigia su derrota hasia el Bayamo; y sin diferirlo Vn punto despach tropa en solicitud de su Alcance. Efectivamte le encontraron, y viniendo a las Armas, tres de los suios quedaron tendidos en el campo, otros heridos y el asilandose a los Montes Volvi la Espalda. Mucho sinti el Gobernador, haver malogrado este tiro, pero que se hasia cargo, que hallandose Roa en su entera libertad, se mantendria en pie la discension. Vivia por otro lado con la sosobra de ignorar el efecto, que las Ynformaciones hechas contra el, podan haber producido; aunque no pasaron sin embargo muchos dias sin experimentar este golpe, porque la Audiencia de Sto Domingo, en vista de ellas depuso a Villalobos de su Empleo, y nombr por juez Pezquisidor con el Gouno interino, al Lizdo. Dn Diego Antonio de Oviedo y Baos, oydor, y Alcalde de Cortes de ella, a onse de Febrero de noventa, y tres, ancl en este Puerto, y en el dose inmediato hiso notoria a Villalobos su deposision, y fue recibido por tal Gouor y Juez de Pezquiza Contra el. Despues de lo referido, teniendo presente las Elecciones, Celebradas en Fray Juan, por que las otras no parecieron, se acord haser deposito de las Varas de Alcalde Ordinario en el Alferez Maior, y Rexidor inmediato, y que los dems oficios se mantuviesen en sus poseedores; fue excepcion de esta providencia el de Procurador Genl por haver fallecido quien lo ejercia. Sostituyose en su lugar el Sargto Maior DnSebastian de la Coba y Luna. Este es el Alcalde Ordinario, que dejamos dicho haver pasado al Bayamo a levantar gente. Hiso la diligencia no solo en su persona, sino tambien con su caudal gastando muchos pesos en esta Funcion para remunerar pues de algun modo el merito especialisimo, que en ella hiso al Rey y a la Patria, y que Juntamente este hecho tan digno de memoria fuese constante a la posteridad, se le Confiri el mencionado Empleo de Procurador Genl Evaquado este acto, se dedic el oydor al expediente de la Pesquisa contra Villalobos. Este sin embargo no vi su definitiva, por que antes de concluirse el Juicio, compareci en otro mas rigoroso y terrible. Hallabase abansado en dias, fatigado de dolores, y con especialidad de la Gota, que continua y rigurosamte le atormentaba, y al mismo tiempo embuelto en tantos travajos; y Cargado de pesadumbres tan graves como las que hemos refe-

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OBRAS 134\ 134\ 134\ 134\ 134\ rido, y otras, que se han pasado en Silencio. Fue presiso pues pagar con la vida que era ya la Vltima Calamidad, que sobre todas las experimentadas podia Venirle. Falleci por fin en la Casa de su Fiel y amigo Verdadero el Sargto Maior Coba, dia ocho del mes de Mayo del mencionado ao de Noventa y tres, y su cuerpo se sepult al pie del Altar Nra Sra de la Soledad del Combto de Sn Francisco. Este fue el Paradero de Villalobos. El de Roa se reduce en breve a que despues de Varios incidentes pas a Madrid a indemnizarse en la Carcel de aquella Corte, se le Conden a muerte. De la Sentencia interpuso suplica, y en la revista se le conmut la pena Capital en destierro perpetuo al Puerto de Sta Maria, donde despues de algunos dias, puso termino a la carrera de su Vida con demostraciones de Verdadera Penitencia, y sentimientos Cristianos. La segunda sedicin se principi el ao de veinte y ocho. Este fue el mismo, en que a diez de Maio el Theniente Coronel Dn Juan del Hoyo, se aposesion de aquel Gouno pocos meses despues se recibi real zedula Prohibiendo su admision. El Capitan General provey prontamte sobre la remocion, pero el Ayuntamiento, no accedi a ella Fundado en que no debia innovarse. Cada uno se mantenia tenaz en su opinion, y los Abogados en sus dictamenes. Diose quenta por fin a la Chanzilleria del distrito, y se confirm el acuerdo del Aiuntamiento hasta la resulta de la Corte. En este tiempo entr en el Puerto la Armada de Barlovento comandada por Fray DnAntonio de Escudero. Llevado del Zelo del Real servicio, y sin mas authoridad, que la de la Fuerza, pens en despojarle del Empleo. La deliberacion era llebarlo preso al bordo de su Capitana a la Vera Cruz; no surti Efecto a Causa de que le sobr el Valor y le falt el Juicio. De este primer golpe se libr impensadamente Hoyo; pero no del segundo a que le condujo su desgracia. Luego que se vi libre de las Armas de Escudero, Sali de Cuba con el motivo de Visitar los lugares de su partido. En este se incluia entonces la Villa del puerto del Principe. Manteniase en ella mui ageno de lo que se machinaba contra su persona. En efecto la tarde del dia Veinte y quatro de agosto del ao de veinte y nueve, se tumultu el Pueblo, abanzando con armas, gritos a la casa en que moraba. Quiso ponerse en defensa, pero reconociendo la muchedumbre de los agresores, hubo de seder a la fuerza. Prendieronle, y con un par de Grillos, fue remitido al Capitan Genl Dn Dionisio Martines, que en despues de algunas Caravanas lo diriji a la Corte en Cuia Carcel Cerr el Circulo de sus dias. El Govno en suma de este Ministro se redujo a quimeras, y guerras intestinas, que causaron graves atrasos, y pernisiosas consecuencias a aquel Vecindario. Muchas se huvieran evitado, si la resolucin de S. M. que se expidi con la maior promptitud, no huviese padecido la desgracia de extraviarse de tal forma que despues de las dos funciones antecedentes; vino a saberse su contenido. Redujose este a probar las providencias del Capitn General, revocarlas del Aiuntamiento, y Chancilleria, y multar en quinientos pesos

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /135 /135 /135 /135 /135 al Presidente, y oidores de ella. Esta determinacion debi recibirse en un Navio, que arrib a aquel puerto por el mes de Febrero del mencionado ao. Entonces, ni las perturbaciones, de Escudero ni las inquietudes del Puerto del Principe se huvieran ofrecido; antes bien la deposicion de Hoyo efectuandose con tranquilidad, y el cisma de la Republica, extinguiendose ocho meses antes sin tantos perjuicios como se experimentaron. En estos, sin embargo, ha havido el alivio, y consuelo de averse extinguido con el tiempo, por defecto de la Causa que los producia. Otros al Contrario se sufren, sin esta esperanza, como provenidos de origen que siempre subsiste. Tales son los temblores de tierra, que se padecen en aquel Pais. Esta es una de las mas terribles pensiones, que en el se padecen, y de que hablo como experimentado en el largo espacio de Veinte, y nueve aos. No se da hora, ni lugar en que pueda estarse con quietud. El susto y la sosobra imponderable con que se vive es continua, y al mas minimo movimiento, que se siente, se abandonan las habitaciones, con repetidos clamores de misericordia. Es Verdad, que la Violencia y duracin, con que suelen explicarse infunde tal Confusin; y miedo en el animo, que no hay valor para Esperarlos, en parte donde las ruinas puedan ofender. Presentanse entonces, no solo a la memoria los que en distintas ocasiones se han experimentado; sino tambin los mas formidables, que en los antiguos tiempos se refieren. El primero que entra en este numero, es aquel que por su Circunstancias agrabantes, a merecido el renombre de grande. Comens entre nueve, y diez de la maana del dia viernes onse de Febrero del ao de setenta y nueve. Su maior trepidacin dur por espacio de media hora, y se continu, aunque con intervalos, y remisin, por trmino de quarenta dias. Caus con su Furia extrema confusion en todos, Varios estragos en las Casas, en el Combento de Sn Francisco, y en la Capilla maior de la Cathedral. Las Ruinas de esta quitaron la Vida a una muger. Redujeron tambin a menudos pedasos Vna Efigie de Cristo crucificado, dejando intacta a la de Na. Sa. de Candelaria, que desenterrada se encontr en pie con el nio en los brasos, y la Vela en la mano sin lesion. El segundo acaesi entre onse y dose de la maana de Vn dia del mes de Junio del ao de noventa y dos. Caus grande espanto a todos, y temieron, que sus resultas igualasen al del proximante referido. Su duracin se extendi a treinta minutos, y contemporaneamente, se oy Vn ruido Extremamente grande Supose despues haber sido efecto del mismo temblor en la Ysla de Xamaica donde comenz a la propia hora, y termin a las cinco de la tarde con movimientos tan extraordinarios, que sus moradores creyeron que se hundia. La perdida que caus en ella este cruel accidente no puede estimarse. Onse mil almas perdieron la Vida. Puerto Real entero fue tragado del mar. Su Fortalesa se abri, y sumergi por muchas partes. De los Navios pocos escaparon, Vnos se hisieron pedasos, y otros sosobraron sobre sus anclas. La Villa de Santiago de la Vega cay en tierra. Las montaas enteras, o se

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OBRAS 136\ 136\ 136\ 136\ 136\ trastornaron sobre las llanuras, o se abrieron por medio. Fue en fin Vn terremoto tan espantoso, que pocas Veses se leen otros semejantes en las historias. En este mismo ao se padeci tambien la Epidemia del Vomito negro, que caus considerable mortandad. Estas han solido repetirse en otras ocasiones con las secas, y falta de provisiones de boca, que ordinariamente se experimentan. El comercio en fin nunca ha florecido, antes bien el unico que tenia, y era el embarque de asucar, y Tavaco a Cartajena; se a atrasado de forma que avezes todo el producto se reduce a fletes y derechos. A Vista pues de tantas Calamidades no es mucho que aquella Ciudad aya carecido de los auges, que otras sus contemporaneas de la misma Ysla, han logrado; antes bien deve admirarse de los que al presente tiene. Aun de estos aparentemente estuvieran destituida a no averse trasladado a ella la Cathedral. Esta fue primeramte erigida el ao de quinientos diez y ocho en Baracoa, por el Pontifice Leon Decimo. Reflexionose despues sobre la incomodidad, que habria para entender desde aquel paraje al remedio Espiritual de los Pueblos restantes de la Diocesis, y suprimida la de Baracoa, se levant otra en el Pueblo de Santiago. Ejecutolo asi Alexandro Sexto a los Veinte y ocho de Abril de quinientos Veinte y dos. La providencia fue mui Justa, porque la Cathedral quedaba en la Punta Oriental de la Ysla, y hasta la occidental se quentan tresientas y seis leguas pero al mismo tiempo es presiso confesar, que si la Ereccion de Baracoa no pareci reglada por este motivo; tuvo otro poderoso y mui urgente en que fundarse. Las providencias, que se dieron para la conquista de esta Ysla, Vinieron de la Espaola, y a ella Vnicamte podia occurrirse en solicitud de otras para continuar la Empresa, conque solo devia tratarse en aquel entonces de la Communicacion mas facil y frequente, de esta Ysla con la Espaola, y ninguna parte mas acomodada para el intento que Baracoa, pues solo dista Veinte y quatro leguas de la misma Espaola. Este propio motivo se tendria presente para las nuevas lineas de la Cathedral en la Villa de Santiago, situado ochenta leguas al Veste de la de Baracoa, y a la reserva de esta la mas inmediata a la Espaola. Presindiendo de esta Circunstancia, ni Baracoa, ni Cuba, podian servir de Capitales sino meramente la Poblacion, que hayandose en el Centro proveyese con promptitud a las demas de su dependencia. En efecto sea lo que fuere, la Villa de Santiago se honr con el distintivo de Ciudad, y su Parroquia con el de Cathedral. Situose esta en un terreno predominante de la Plaza Maior que mira al Sur, y queda en el centro de la Poblacin. En su adorno, y construccion sin embargo, parece no haverse puesto el esmero que en otras de su propio tiempo, y Gerarchia. Solo nos consta que se aplicaron para este fin las tercias partes de los Diezmos de su Feligresia, pero esta fue una providencia general para las demas Yglesias de la Ysla, y sobre que no podia contarse para gastos

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /137 /137 /137 /137 /137 considerables por la tenuidad de los Diesmos que por entonces se contribuian. La Yglesia pues aunque vario de nombre, pero no de condicion. Quedose pues de Cathedral en la propia miseria que quando Parroquia. En el ao de quinientos Veinte y seis experiment la Vltima calamidad por medio de un incendio tan Voraz, que la redujo a Senizas. Con este quebranto lleg a tal decadencia que por el de quinientos treinta y dos, en que se numeraban diez de su translacion, se pens en suprimirla, y que el obispado se conbirtiese en Abadia. Propusolo asi el Gouor Manuel de Rojas succesor de Velazques; pero sin efecto por que no solo fue desatendido, sino que contemporaneamte se expidi orden para que en la Corte Romana se solicitase commutacion de la Vltima Voluntad del Gouor Velazquez, en orden a que dos mill ducados que dejaba para obras pias fuesen aplicados para la reedificacion de la Cathedral. Consiguiose por este medio, y por los demas, que la Real Magnificencia ministraria la Construccion de otra Yglesia. Mantuvose en fin hasta el ao de seiscientos y dos, en que ciertos Piratas la quemaron. La tercera, que sigui a las dos antesedentes, aunque de teja, padecia las tachas de reducida, e indesente. Sus Puertas eran dos la Vna con aldabon, por dentro, y las otras con cerrojo, y llave por fuera. En el ao de seiscientos Veinte y ocho aun permanecia en suelo sin enladrillarse, practicose entonces esta diligencia; pero solo en la Capilla maior, y pasadiso del Coro, por no haver medios para mas. Tanta en suma era su pobreza, que siendo dos sus Campanas, se saf la maior, y bajada por innutil, qued la menor sirviendo generalmente para quantas funciones se ofrecian. Estas necesidades se remediaron con el tiempo y la Yglesia se fabric de nuevo con mas extencion, y formalidad. Por Octubre del ao de sesenta, y dos padeci la desgracia, de que el Enemigo Yngles la Maltratase, dejandola inservible. Fue preciso abandonarla por el justo temor de que cayendo repentinamente quitase la Vida a los que la ocupaban. La sacristia, no obstante qued intacta, y asi, se subrrog para los Sagrados Ministerios, hasta que se pasaron a ejercer en una casa mui reducida, que provicionalmente se levant en el Cementerio. No haviendo fondos para la Ereccion de otra, se recogieron algunas lymosnas Entregandose a Dn Francisco Ramos, Presbytero, quien con ellas, y el grueso Caudal que poseia, puso la Vltima mano a esta obra, por el ao de Setenta y seis en que se Vendijo, desde entonces estubo sirviendo hasta el de setenta, y nueve, en que con el temblor de tierra acaecido se arruin la Capilla maior. El resto qued en pie; pero sin uso, a causa de que no se contempl seguro para resistir a los impetus de este Elemento. Derrivose en fin a costa de mucho travajo, y se tiraron lyneas para otro templo de maior Capacidad, y fortalesa. Dieronsele de longitud quarenta, y seis baras Castellanas, y diez, y siete de latitud. Las ocho de ellas, se communicaron a la Nave principal, y las restantes con igualdad a los dos

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OBRAS 138\ 138\ 138\ 138\ 138\ colaterales. Fundose el Edificio sobre quarenta, y quatro horcones de Guayacan de Tercia en quadro. El Alto de la mitad de ellos once varas y el de la otra mitad, de nueve. Situaronse todos en Vasas, y espigas de la misma madera, enterrados en hoyos de un estado. Los Veinte y dos del Cuerpo del templo, enlasaronse con llaves dobles de cedro, y una de Acana sostenida de Curvas, y pernos de hierro, por descansar en ellas un falso, que se hiso para darle a quella parte, compuesta de tres lumbres, el nombre de Capilla maior. Pusieronsele sus soleras, y sobresoleras, que communicaron Vna Vara mas de elevacion al techo. El interior de este, se hermose con obra de arrocado, de Cedro, sus pendolas y sintas de lo mismo, y el exterior se cubri de Tejas. Todo esto sin division alguna sino a modo de casa con sus Culatas para la maior firmesa. El Grueso de las murallas, se redujo a el de Vna Vara por que los horcones sirven de descano al peso de la obra. Dejaronsele las tres puertas maiores ordinarias, quatro medias mas al sur para capillas, y Sacristia. Otra pequea al occidente para Torre. Tres ventanas bastantemte Capases, y quatro Claraboyas. Qued en fin una Cathedral bastamtemte fuerte y desente, en su linea, aunque por otra parte Vn poco redusida para lo numeroso del Pueblo, y tambien con las naves colaterales algo estrechas a causa de que para acomodar las maderas antiguas la Cercenaron media Vara. Faltaba aun la Construccion de Vna Oficina tan precisa como la Sacristia. Hallariase sin duda perfecta, si la Lymosna de diez mill pesos que el Rey hiso se hubiera cobrado enteramente pero restavanse todava dos mil de los librados sobre Vacantes de Obpdos del Reyno de Mejico. Determinose sin embargo ocupar la nueva Yglesia a causa de que la estrechez, e indecencias, que padecian en Vn quarto provisional que supla esta falta, se hasian mas sensibles cada dia. Proveyose pues a los onse de Julio del ao de noventa, que la maana del Veinte y dos se bendijese, presediendo participacion al Provisor, a fin de que comisionase para esta funcion a la Persona de su agrado, y que la honrrase con su asistencia, y la de la Clerecia. que evaquada se Cantase la Misa combentual, y que en el proximo siguiente, se celebrase fiesta a la dedicasion del Templo, translacion de la Magd Sacramentada, y Asumpsion de N. S. con intervencion de las religiones, goubernador y Aiuntamiento y por ultimo, que el Magistral ocupase el Pulpito, y el Maiordomo costease fuegos, y lo demas, que condujese al Maior lucimiento. Practicose todo segun se dispuso con regocijo Unibersal, y por consiguiente desde el mencionado dia Veinte y dos de Julio comenz el Sor a ser loado en la nueva Cathedral. Redujose su Costo a Veinte mill pesos los quince mill efectivos y los restantes que montaron los materiales de la antigua, que se aprovecharon. Ynmediatamente se trat de la consumacion de la obra de la Sacristia, que se hallaba fuera de Cimientos, y al mismo tiempo el Canonigo Dn

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /139 /139 /139 /139 /139 Thomas Fonseca Maiordomo de la Archicofradia del SSmo y el Dean DnJuan de Fuentes, que lo era de la Hermandad del Sor Sn Joseph, se emplearon en construir sus Capillas. Estas tres fabricas se siguieron a la parte del Sur, sin horcones en paredes de mamposteria de Vara de Ancho, trabadas con las de aquella nave, a cuio lado ygualaron. Pusieronles sus llaves dobles, soleras, y sobresoleras, pendolas, sintas y obra de arrocado Cubierta de Teja. La latitud se extendi a la misma de la Nave principal, que son ocho Varas, y en la longitud hubo Variacion. A la Sacristia por componerse de dos piesas iguales, Vna para Prevendados y otra para el Clero, se le asignaron quinse Varaz, ocho a la de Sn Jph que qued Unida con la Sacristia, y siete a la del Sagrario, entre la qual, y la de Sn Jph, qued la Puerta correspondiente al Cementerio, y ambas Capillas con communicasion a la Yglesia, y su puerta separada asia el Occidente. Acabaronse por fin la primera el ao de noventa y uno, la segunda el proximo siguiente; y la tercera en de noventa y cinco; pero con un defecto extremadamente nocivo, y es una Canal Maestra que media entre ella, y la Yglesia y su puerta separada asia el Occidente. Acabaronse por fin la primera el ao de noventa y uno, la segunda el proximo siguiente; y la tercera en de noventa y cinco; pero con un defecto extremamente nocivo, y es una Canal Maestra que media entre ellas, y la Yglesia para recivir las Aguas. Con la humedad de estas se cria, y multiplica con tanta abundancia el vicho del comejen, que a pesar de esquisitas, y incesantes diligencias para asolarlo, tiene minado, y destruido el maderage, y afeadas las paredes de la Fabrica de la Yglesia, y Asesorias. La torre qued en suspenso por falta de medios, y las Campanas pendientes de Vnos palos expuestas a quantos querian tocarlas. Este defecto dur hasta el ao de diez y seis en que con dos mill ducados de lymosna se levant; pero tan baja, y Ridicula, que a la Primera vista paresia palomar. Fue preciso pues aadirle otro Cuerpo, y su Chapitel. Ejecutose asi por el ao de veinte, y tres a solicitud mia, como Dean, que entonces, era de aquella Yglesia. Pareciendome que esta era muy reducida para su vecindario, me empe en augmentarle una Capilla maior. Principiose por el ao de veinte y seis, y se estren en el de treinta, y seis. Su Fabrica es de Canteria, y Bobeda, con su Cupula Vestida de Asulejos, y cercada de Valaustres Vidriados. El ancho de las tres naves en su longitud, nueve varas su latitud, y diez y nueve su altitud ecepto esta; los mismos tamaos se dieron a tres piesas, que se situaron a sus Espaldas. La primera, con titulo de Sotano, para guardar trastos, la segunda de Sacristia maior, y la tercera de Sala Capitular, con Valcones, y una Torre sin remate. Estas nuevas fabricas comunicaron gran deshaogo, y cierto aire de gravedad al templo, cuios Pilares, se vistieron de molduras de yeso, blanquedas a mi costa. Finalmente al lado del Sur se comensaron otras dos piesas para Sacristia, y ante Sacristia, porque las antiguas se unieron,

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OBRAS 140\ 140\ 140\ 140\ 140\ y se aplicaron para Capilla de Sn Joseph, y esta para Sacristia provicional. En este estado dej a aquella Yglesia en ao de Cincuenta, que sal de ella para la de Nicaragua. En el de Cinquenta, y seis, que pas a Visitarla, nada hall adelantado, o mas bien algunos quebrantos en sus fabricas. Por lo respectivo a su adorno, pocas se encontraran mas pobres, e indesentes que la de Cuba: Hablo hasta el ao de Veinte y uno, que como Dean puse el pie en ella. Desde entonces me aplique con esfuerso a su maior adelantamiento. Conseguilo, y se ha continuado de forma que se haya con los acreces Ventajosos, que expondr. Los Altares son dose; es a saver; el maior, tres en la Nave del Evangelio, otros tantos en la de la Epistola, Vno tras del Coro, tres en la Capilla de Sn Joseph, y el Vltimo en la del Sagrario. El maior era indesentisimo por lo tosco de su Talla, por lo muerto de sus colores, y dorado, por su Pequeez, no correspondiente a la Elevacion de la Nueva Capilla; y Finalmente porque con el dilatado tiempo de su servicio que se extendia a mas de sesenta aos se hallaba sin algunas piesas, y tan mal tratado que con Cuadros se suplian sus defectos, y en las Fiestas principales se adornaba con espejos y laminas doradas. Esta indesencia tan reparable permaneci hasta el dia Veinte, y quatro de Diciembre del ao prximo pasado, en que abandonando este, se estren otro mui delicado, y primoroso. Construyose en esta Ciudad y dorose en la misma Cathedral. Consta de tres Cuerpos. En el primero est colocado el Sagrario, que termina en Vn Baldoquin, para exponer a la Magestad Sacramentada. Sobre el queda Vn Nicho con la Efigie del Christo crucificado. Al lado derecho la de la Asumpsion, que es la titular, y al izquierdo la de Sn Pedro. Todas de estatura proporcionada. En el segundo se ha de situar la de Santiago Patron de la Ciudad, en trage de Peregrino. Actualmente la estan dando colores, y estofando en esta para remitirla en primera ocasion a aquella. Su importe que son ciento y Cinquenta pesos de mi quenta. El Tercero se reduce a un escudo con el Dulcisimo Nombre de Jessus, bajo de un hermoso Pavellon, cuias Cortinas corridas sostienen dos Angeles, con movimientos mui propios, y naturales. Toda esta Maquina descansa en Vnas basas con pintura Jaspeada, y el realse dorado. Puesta a la perfeccion tubo de costo quatro cientos treinta y nueve pessos. Mil que de orden mia se gastaron en ella de los onse mill percevidos de los Espolios de mi Antesesor. Todos en fin admiran lo barato, y exquisito de la obra. La Mesa del Altar maior es de piedras Jaspes blanco, y negro. Siendo Dean las Compr para Creencias, y haora me pareci que el lugar, que mas propiamente debian ocupar era el Expresado. No solo las hise situar en el, sino tambien las consagr en la maana del Enunciado dia Veinte, y quatro. En efecto no ay en toda la Diocesis otro Altar con las Circunstancias, que acavo de expresar. El Frontal en los dias ordinarios es de madera Tallada, y Vniforme al retablo, con Vna Cruz, con su crucifijo, y peana todo de Marmol Curiosamente labrado. Ay tambien otra

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /141 /141 /141 /141 /141 Pequea con su Crucifijo de plata, que lleva el preste en las Procesiones, y seis Blandones de plata sincelada de media bara de alto, y dos Atriles de carey en forma de Aguilas. Para los dias Clasicos est reservado otro Frontal de Plata de Martillo con realses, e Ymagenes del Rosario, Sn. Pedro, y Sn. Agustin, sobre doradas. De la propia materia, y Echura son dos atriles, que sirven en los mismos dias. Estas tres alajas, me tuvieron de costo en Goathemala, mill, novecientos ochenta y siete pesos, cinco, y medio reales, a que se aadieron ciento y Veinte y cinco pesos de su Conducion hasta Cuba. Acompaaronlas seis hacheros de madera de dos Varas de alto, sobre dorados, para las fiestas solemnes, y tres Pedestales dorados en forma de Tinajas de dos tercias de alto, con tres asas de talle, y un Leon Coronado para los Ciriales, y la Cruz, su importe fue el de quatrocientos, veinte y ocho pesos, y medio real. Despues remit una Vrna de Feligrana para el Deposito del Jueves Santo; su Valor seiscientos y quarenta pesos. Siete blandones con una Cruz de Plata de una bara de alto sincelada, montaron dos mill, y treinta pesos, y Vnas Araas del mismo metal, para los dos Angeles del Arco coral, novecientos setenta pessos, y siete reales. En Conclusion he dado a mi Yglesia hasta el presente las referidas preseas, Correspondientes a su Caracter. A los lados del Altar hise lebantar dos Creencias. La Vna de ellas con su tabla de Jaspe, y la otra de madera con Frontales de Talla Sobredorados. Los ambones impedian la Vista de la Capilla maior para que quedase franca, fue preciso dislocarlos, y abrirles puertas por las paredes con unas tribunas talladas de madera que imitan la obra de los mismos Ambones, que son de Fierro. El Frente que mira a la Yglesia se adorn de cuadros de buenas pinturas, y marcos dorados, y las Puertas con Senefas de Madera pintada y cortinas de Princesa rosada y ramason blanco. La propia diligencia se practic con las dos de la Sacristia. En las Cornisas del arco coral, se situaron dos Angeles, hasiendo juego con los del retablo en ademan de alumbrar al SSmo. Las Bobedas se blanquearon con yesso, y se pintaron por la parte interior, y por la Exterior se revocaron, por que se resumian. Todo lo referido en suma con tres balcones, que puse en la Sacristia, y el gradaje del Altar maior, que tambien se blanque, y se extendi, me tuvo de costo setecientos seis pessos, y quatro reales. Estas maniobras se consumaron el dia Veinte y tres de Diciembre, y la maana del proximo siguiente desapareciendo las cosas viejas, me presentaron a la Vista las nuevas Authoriselas con consagracion de Aras; a la Tarde con Visperas solemnes, y a la noche con Maytines, y Missa de Pontifical. Yndecible Verdaderamente fue el regocijo de aquellos moradores, y tan numeroso el Concurso a las mencionadas funciones, que se vieron precisados a mantenerse en pie, pero con gran silencio, y devocion. Despues no cesaban de ver, y registrar la capilla maior y sus Alajas, conspirando todos a ponderar los primores de ellas; y con rason, porque todo

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OBRAS 142\ 142\ 142\ 142\ 142\ ha quedado mui lucido, y primoroso, de forma, que propiamente parese casa de Dios, y Templo de su Gloria. Los tres Altares colocados en la Nave del Evangelio, son el de Sta. Rita cuia Efigie es de mediana estatura, con su correspondiente vestuario, retablo de madera en blanco, Frontal tallado y dorado, y lo demas necesario. El de la Candelaria tiene Frontal de madera dorado, retablo de madera en blanco, con tres nichos. En el principal est colocada la Efigie de la Titular, al lado derecho Sta. Rosa de Lyma, y al Yzquierdo Sta. Rosala, todas de Estatura pequea Vestidas en su havito regular. El de las animas, reducese a un frontal, y quadro grande, con sus Pilastras Copete de Madera Tallada, y donada, y en el hueco una pintura de la Corte Celestial, y animas del Purgatorio. Al lado de la Epistola, existen otros tres, a saber el del Carmen, con su Frontal, y retablo mui pequeo, y antiguo de madera, dorado, en que est colocada la Efigie, que es de proporcionada Estatura. Y sobre la Mesa del Altar al lado diestro la de Sn. Miguel, y al siniestro la de Sn. Franco. de Paula mas medianos. El de Sn Franco Xavier, cuia estatura proporcionada, se halla en el Nicho Vnico que queda en medio del retablo que es de madera dorado, como tambien el Frontal, y en el remate Vna imagen de Nra. Sra. de Bethleen. El de Sn. Nicolas de Bari, igual en todo al proximamente referido. El de Nra. Sra. de Guadalupe se halla tras del Coro, tiene su retablo de Madera blanco, y en medio un quadro de la Sra. con su marco Dorado, y su Frontal Dorado, y Pintado. La Capilla del Sor SnJph tiene de largo quince y media Varas, de ancho ocho Varas, y tres quartas, y de alto siete. Sus Altares son el del Sto Patriarcha, con retablo de madera dorado de dos Cuerpos, y tres nichos. En el principal est colocada su Efigie de mediana estatura, y en los Colaterales Sn Juan Bautista, y Sn Juan Evangelista. En el segundo cuerpo Vna imagen de Nra seora de Caridad, y por remate un Escudo del Dulcisimo Nombre de Maria: el Frontal es de la misma obra, que el retablo. El de nra Sra. de Africa cae al lado del Evangelio con Frontal, y retablo de Madera dorado, y Pintado: en el Centro est colocada la Sa. y en el remate Vn lienzo de los dulcisimos corasones de Jesus y Maria. El de Sn Bartholom al lado de la Epistola, con frontal, y retablo de dos Cuerpos pintado y dorado. En el Principal est la Ymagen del Sto Apostol, y en el otro la de Nra Sra. de la Caridad. La Capilla en fin del Sagrario tiene de largo dose Varas, y tres quartas: de ancho ocho Varas y tres quartas, y de alto siete. Hay en ella un Altar con retablo antiguo de madera dorado, en el Centro. El sagrario de Madera tallado, y dorado, a su lado dos pinturas grandes de Sn Pedro la una, y la otra de Sn Pablo, Vna mesa de Vestuario, con quatro gavetas para guardar ornamentos. La Varanda del Comulgatorio, es de Fierro, y las paredes estan adornadas de asulejos, y lienzos pintados, y dorados con distintas labores. La Pila Baptismal es de piedra muy tosca, con su tapa de madera, y sobre ella, Vna Pintura del Bautista. Los seis de estos onse

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /143 /143 /143 /143 /143 Altares, tienen moderada decencia, pero los cinco restantes Carecen de ella, y tambien de lamparas. Las que hay incluso la del maior, se reducen a seis. El Pulpito es de talla sobredorada, y Primorosa, el Coro de Cedro, con molduras de Talla, aunque sin lucimiento por estar algo obscuro, y sin acavar. El facistol consta de dos cuerpos, enyesados sin mas adorno, que Vn Crucifijo de Marfil por remate con Cantoneras de Plata. La reja que mira al Altar maior con la Crujia, y Ambones, son de Fierro pintados de Verde y Dorados con obras de Feligrana mui delicada. Los Atriles, de madera en forma de Aguila, pintados del blanco y rosado. Todos estas piesas Vinieron de Sevilla de orden de mi antesesor; a quien (segun he oido) le tuvieron de costo nueve mil pessos, y el Coro cinco mill. Sobre el lado Yzquierdo de este, queda el Organo en su Caja pintada de Mague, con Voces mui Seoras: Estas faltan a las Campanas que son seis; porque las quatro de ellas se hallan Viciadas y roncas. La Sacristia maior es muy Capaz, tres Ventanas grandes con sus balcones le comunican Claridad, y diversion. Hay en ella un Aguamanil de Xaspe, con su pie, Concha, y tapa de los mismo, muy primorosa para recibir el agua, comprelo en ochenta pesos. Dos Cajones de Caova para vestuarios con seis gavetas cada uno y seis llaves. Sobre el uno que me cost cien pesos, est un Crucifijo muy devoto como de Vna Vara, con su repisa de madera tallada, y dorada, Corona, y Clavos de Plata. Es donacin, que hice a aquella Yglesia, luego que llegu a la de Nicaragua. Sobre el otro Vn Baldoquin de Madera, y pintado, en que se halla Vna Efigie de Sn Sebastian atado a un Arbol con diversos instrumentos belicos a sus pies, y a la Cavesa un Angel poniendole una Corona, todo de Marmol delicadamente travajado. Vna mesa mediana sirve para un Baldoquin dorado, con una Cruz. y Crucifijo de Marfil; otra maior para poner Candeleros, Vna Cruz, grande de Plata cincelada, con su hasta lisa del mismo metal, siete Cetros de Buril, los seis de ellos para los Capellanes, y el otro para el Pertiguero. Dos Yncensarios con sus Navetas y Cucharas, Caldereta, hysopo, y una Cruz Pequea con su Sto Xpto. Son tambien de Plata. Las paredes estn adornadas de un Frontal de talla dorado, de diversos quadros, asi de Santos como de los Obispos, y de algunos Prebendados de la misma Yglesia. Hay tambien muchas Mitras, Pectorales, Palmatorias, Xarros, y Fuentes de Plata, de los Espolios: Calices, Vinajeras con sus salvillas, Casullas, Capas y Ternos de todos Colores para las Missas Combentuales, y Casullas sueltas para los Canonigos. La sacristia menor consta de nuebe baras de longitud, ocho y tres quartas de latitud, y siete de altitud. Las paredes estan adornadas con diferentes quadros. En el frente principal hay dos Cajones para Vestuarios con dose gavetas, en que se guardan los Vasos Sagrados, Vinajeras, Misales, Ornamentos, y demas correspondiente a los Altares del Cuerpo de la Yglesia. En medio est un bufete ochavado de la propia madera para poner los Calises por las maanas mientras duran las Missas. En otra

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OBRAS 144\ 144\ 144\ 144\ 144\ Mesa mediana se ponen las Vinajeras y Candeleros para el propio ministerio. En Conclusion, las dos Sacristias se hallan al presente bien proveidas de todo lo nesesario para su Vso, y maior desencia, porque como quando ejerc el Empleo de Dean, toqu sus necesidades, he procurado de remediarlas; desde que llegu a esta Ciudad. He remitido pues en distintas ocasiones para el remedio de ellas, siete Ternos, treinta y tres Casullas, quatro Capaz, tres Misales, Vna Cruz Parroquial con su hasta de Plata, y un Copon sobredorado, a exepsion asi de este, que expems de mi Caudal, como de otro Terno rosado, que quando estube en mi Cathedral le don. Todo lo dems, se ha costeado de los Espolios de mi Antesesor. Hay tambien otras Alhajas que sirven en las Festividades del Seor Sacramentado, como propias de su Archicofradia, es a saver, un Baldoquin de Plata con Varias piedras finas engastadas, quatro hacheros grandes, muchos Candeleros, y Vna Cruz pequea para el Altar, todo de Plata, guion de Damasco Carmesy Bordado de Oro con su Cruz, y hasta de Plata y Pallio del mismo genero, con seis Varas tambien de Plata. La Yglesia se hallava cercada de su Cementerio de Cal y Ladrillo, cuia longitud, consta de ochenta, y dos Varas, y setenta y seis de Latitud. A la parte meridional de el queda el Osario, y Vna Casa Vaja de ladrillo, y Teja, que sirve para habitacion del cura, y Theniente de Sacristan; y asimismo otra con sus oficinas, para los menesteres de la Propia Yglesia. Necesita sin embargo para su perfeccion de que se finalisen las oficinas; como tambien que al lado del Norte se le corra otra Nave para Capillas, y Vltimamente que al trascoro se aada Vna lumbre de Extencion por lo reducido del. Con mi arrivo a aquella Ciudad el ao proximo pasado, pens en tomar a mi Cuidado las mencionadas Fabricas y con efecto havia dado providencia, para la Compra de Esclavos, y de los preparativos necesarios; pero los incidentes del tiempo, y cituacion de aquella miserable Republica frustraron mis buenos deseos. Este es el Estado material en que por ahora se halla la Cathedral de Cuba. En lo tocante a lo formal de ella, erigida, que fue en la Ciudad de Santiago, y nombrado por Obpo a Dn Fr Juan Wite del Orden de Predicadores, se le comunic facultad para la Creacion de las Dignidades, Prevendas, y demas Oficios, que tuviese por combenientes para el servicio de la misma Yglesia Cathedral. Hallandose pues en Valladolid de la misma Diosesis de Placencia, procedi dia ocho de Marzo del ao de mill quinientos Veinte y tres a Erigir seis Dignidades, diez Canonicatos, seis Raciones enteras, y tres medias, seis Capellanes, seis Acolitos, Sacristan, Organista, Pertiguero, Maiordomo, Secretario y Perrero; por no ser bastante los Frutos para la manutencion de todas las Plasas referidas, dej solo Corrientes las seis Dignidades, Cinco Canongias, y tres Raciones enteras, y suspendi las demas para quando las rentas Creciesen. La providencia sin embargo no se Verific enteramente por lo respectivo al primer particular, pues al

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /145 /145 /145 /145 /145 Cabo del dilatado transcurso de mas de Ciento, y setenta aos, nunca se reconocieron existentes, sino dos Dignidades, quatro Canongias, y raros Ministros inferiores: Con la circunstancia de que al principio se cuidaba tan poco de la Provision de las Prevendas, que los Clerigos que querian, se las Vsurpaban, y era menester arrojarlos de ellas como intruzos. A los diez y nueve de Henero del ao de setenta y siete, se suprimi una de las quatro Canongias para el Tribunal de la Ynquisision, y quedaron por Consiguiente tres, y las dos Dignidades. Por Cedula de Veinte y quatro de Diciembre del mismo ao, se mand que las dos primeras prevendas, que Vacasen fuesen proveidas en Magistral, y Doctoral: practicose as en los siguientes de ochenta y tres, y noventa y uno. En el de noventa, y quatro se augmentaron dos Raciones enteras. En el de setecientos treinta y nueve una media. En el de quarenta y Vno, la Canongia Penitenciaria: y Vltimamente en el de cinquenta otra media Racion con que se hallan existentes por haora onze Plazas mayores, que son; el Deanato, Chantria, la Magistral, la Doctoral, la Penitenciaria, Vna Merced, y la Supprimida, dos Raciones enteras, y dos medias. Como el monto de la quarta Decimal era tan corto en los dos siglos pasados, que no bastava para la Congrua sustentacion de los Provendados, se padecia gran falta de Capellanes, y Ministros inferiores discurrianse Varios Arvitrios para que los huviese; pero por falta de renta fija Competente, quantas providencias se daban, o eran sin efecto, o permanecian poco tiempo los provistos. Para Comprobacion del Asumpto, que trato, Vaste decir, que por no haver fondos para mantener dos monacillos, fue preciso despedir a los que servian, y en lugar de ellos poner a Vn negrito Esclavo de la Cathedral, llamado Martin, para que revestido de Opa y Calado de Zapatos de Vaqueta Supliese por ellos. Esto sucedi por el ao de Sesenta, y uno, en lo subcesivo, poco se adelant hasta el de setescientos diez, y seis, en que con el motivo de la Visita el Rdo Obpo Valdez se proveieron las Plazas, de quatro Capellanes de Coro, y otros tantos Monacillos. Sobre este pie se mantenia la Cathedral, por el mes de Febrero de el ao de Veinte, y uno, que pas a servir el Deanato de ella. Pendiente mi recidencia, que se extendi hasta fin de Diciembre de quarenta, y nueve, se augmentaron dos Capellanes de Coro, dos Monacillos, Pertiguero Maestro de Ceremonias, vicario Apuntador y ultimamente por el de cinquenta y quatro Vn zelador, y Perrero: hallase pues al presente con dos Dignidades, quatro Canongias, dos Raciones enteras, y dos medias, dos Curas, Sacristan maior, con dos Thenientes, seis Capellanes de Coro, un Moso, Maestro de Seremonias, Apuntador, Coletor, Zelador, seis Acolitos, Maiordomo, Contador, Organista, Secretario, Pertiguero, y perrero, que por todas componen el numero de treinta y siete Plazas, cuios poseedores, y salarios; son Dn Thorivio de la Vandera, natural de Pola de Ciero en el Principado de Asturias, Bachiller en Derecho Civil, Abogado de las Reales Audiencias de

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OBRAS 146\ 146\ 146\ 146\ 146\ Mejico y Santo Domingo; entr por el ao de diez, y ocho, a servir la Canongia Doctoral, por el ao de Veinte, y dos la Chantria, y por el de Cinquenta el Deanato. Es tambien Provisor, y Vicario General, su edad sesenta y seis aos, renta 3093 pesos 7 reales Don Salvador de Castro, y Fonseca natural de la ciudad de Cuba DorTheologo, entr en la Canongia de Merced por el ao de Treinta, y seis, y en la Chantria por el de Cinquenta de edad ochenta y qua tro aos, renta, 268Fpesos 4 reales. Dn Manuel, Francisco Calzado, y Cadenas, natural de Carmona, DorTheologo Consultor, y Comisario del Sto Officio, entr de Racionero por el ao de Treinta, y seis, y de Canonigo Penitenciario, por el de quarenta y dos, su Edad quarenta y nueve aos, renta, 2062 pesos 5 reales 16 ms. Dn Joseph Hernandez natural de Cuba, Dor Canonista Consultor del StoOficio, Provisor Auxiliar, y Visitador, entr de racionero por el ao de quarenta y quatro, y de Doctoral por el de Cinquenta y seis, su Edad treinta y ocho aos, renta, la misma. Dn Juan Patricio Duani, natural de Cuba, Dor Theologo, y Juez de Diezmos, entr medio racionero por el ao de Cinquenta, y tres, su Edad treinta, y seis aos, renta la misma por ser ya Canonigo de Merced. Canongia Magistral Vaca, renta idem. La suprimida perteneciente al Sto Tribunal de la Ynquissicion de Cartagena, renta idem. Dn Miguel Brioso, y Servantes, natural de Cuba, entr de medio Racionero por el ao de quarenta y ocho, y de Racionero por el de Cinquenta: Su Edad Cinquenta, y siete aos, renta 1443 ps 4 rrs. Dn Benito Hernandez, natural de Cuba, Dor Theologo, entr de medio racionero por el ao de Cinquenta y uno, y Racionero por el de Cincuenta y seis, su Edad treynta y un aos, renta 1443 ps 7 reales. Dn Juan de Leon, natural de Cuba, Consultor, y Comisario Auxiliar del Sto Officio, y Crusada, entr de medio racionero por el ao de Cinquenta, y seis, su Edad Cinquenta aos, renta 721 ps 7 rrr 10 ms. Dn Joseph Orosco, natural de Cuba, entr de medio Racionero este presente ao de Cinquenta, y siete, su Edad Sesenta aos, renta 721 pesos 7 reales y 10 1/3 maravedies. Dn Joseph Antonio de Hechavarria, natural de Cuba, Dr Theologo, entr en vno de los Curatos del Sagrario de la Cathedral por el ao de Cinquenta, y quatro, su Edad treinta, y cinco aos, renta, novecientos quanta. Pesos y quatro reales. Dn Martin de la Vandera, natural de Pola de Ciero, Dor Canonista, Entr havr un mes de Cura interino del mismo Sagrario, con Residencia en la Auxiliar de Sto Thomas Apostol, su Edad, treinta y seis aos; renta ochocientos noventa, y tres pesos y quatro reales.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /147 /147 /147 /147 /147 Dn Juan Albarez Salcedo, natural de Cuba, entr de Sacristn Maior por el ao de Treinta, y tres; su Edad, cinquenta, y quatro aos, renta, mill doscientos Veinte y dos pessos, y quatro reales. Dn Thomas del Rosario, Subtheniente, natural de Cuba, Edad Veinte y seis aos; renta, cinquenta, y seis pesos. Dn Francisco Hernandez Saldivar, otro Theniente, natural de Cuba; su Edad Veinte, y ocho aos, renta Cincuenta y seis ps. Dn Juan de Herrera, Presbytero, Primer Capellan de Coro, natural de Cuba, su Edad, Cinquenta, y dos aos, renta fija, Ciento quanta y dos ps y algunas obenciones. Dn Francisco Saldivar, Presbytero Segundo Capellan, natural de Cuba, Su Edad quarenta, y siete aos, renta, y Ovenciones: idem. Dn Xpthoval de Napoles, Presbytero, Tercer Capellan, natural de Cuba, Su Edad quarenta, y siete aos, renta, y Ovenciones: idem. Dn Manuel Cabrera, Presbytero quarto Cappellan, natural de Cuba, Dor Chevlog, su Edad Quarenta aos, renta fija, y obenciones, idem. Dn Ygnacio Hortega, Presbytero, quinto Capellan, natural de Cuba; su Edad, quarenta y nueve aos, renta, y obenciones, idem Dn Thomas Perez, Presbitero sexto Cappellan, natural de Cuba, su Edad Treinta y dos aos; renta, y obenciones, idem. Dn Pedro Herresuelo, Tonsura de Moso de Coro, natural de Cuba, su Edad Veinte y siete aos, renta, y obenciones, ochenta, y quatro pesos. Dn Thomas Xuares Calderin, Presbytero, natural de la Ciudad de Cuba, Maestro de Seremonias, su Edad, Cinquenta aos, renta, Ciento, y quarenta pesos. Dn Miguel de los Santos, Presbytero Apuntador, natural de la Ciudad de Cuba, Dor Theologo, su Edad Veinte y nueve aos, renta fija, Ciento y Quarenta pessos, y el tercio de Fallas. Zelador, Vacante, renta Cien pesos. Bcr Dn Thomas Moreno, Presbytero, natural de la Ciudad de Cuba, Coletor. Su Edad Treinta, y siete aos; renta un ocho por ciento. Seis Acolitos, renta de cada uno, ochenta y dos pesos. Maiordomo Dn Pedro Diaz de Arango, renta, ocho por ciento de cobranza. Contador, el mismo, renta cien pessos. Organista, Joseph Nicolas de Alarcon, renta ciento, y Cinquenta pessos. Secretario, el Maestro de Ceremonias, renta Cien pessos. Pertiguero, el Maiordomo, renta ochenta y dos pesos. Perrero, Juan Palomo, renta ochenta y dos pessos. El resto del Clero se compone de los Presbyteros, y Ordenantes siguientes: Dn Jph Perez, Presbytero natural de Cuba, su Edad, Cinquenta, y nueve aos. Dn Leonardo Angulo, Presbytero natural de Cuba, su Edad Cinquenta y ocho aos.

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OBRAS 148\ 148\ 148\ 148\ 148\ Dn Francisco Vernal, Presbytero, natural de Cuba, su Edad Cinquenta y seis aos. Dn Francisco Xavier Loreto, natural de Cuba, Presbytero, su Edad Cinquenta aos. Dn Francisco del Castillo, Presbytero, Capplln del Morro, natural de Cuba, su Edad, quarenta y nueve aos. Dn Francisco Xavier Parada, Presbytero, natural de Cuba; su Edad, quarenta y siete aos. Dn Luis de Herrera, Presbytero, Capplln de la Tropa, su Edad quarenta y seis aos. Dor Dn Martin Palacios, Presbytero, Abogado de la Real Audiencia de Santo Domingo, su Edad, quarenta, y cuatro aos. Dr Franco Perez, Presbytero Promotor Fiscal, natural de Cuba, su Edad, quarenta aos. Dor Dn Ygnasio Rivera, Presbytero, natural de Cuba, Defensor de Matrimonios, su Edad, Treinta, y seis aos. Bcr Dn Pedro Velazco, Presbytero, natural de Cuba, su Edad, Treinta y cinco aos. Dn Bernardino Elola, Presbytero, natural de Cuba, su edad treinta y dos aos. Dor Dn Hilario Lopez, Presbytero, natural de Cuba, su Edad, Treinta, y Vn ao. Dor Dn Miguel Serrano, Presbytero, natural de Cuba, su Edad treinta aos. Bcr Dn Pedro Mansebo, Presbytero, natural de Cuba, su Edad, Treinta aos. Dn Nicols Herrera, y Moya, Theniente de Cura de Sto Thomas natural de Cuba; su Edad, Treinta aos. Bcr Dn Antonio Garzn, natural de Cuba, su Edad, Veinte, y ocho aos. Ordenantes naturales de Cuba. Dn Francisco Xavier Perez, Sacristan de Sto Thomas, Edad Veinte y ocho aos. Dn Salvador Prido, Edad Veinte y siete aos. Dn Silvestre Castellanos, Edad de veinte y dos aos. Dn Nicolas Mancebo, su Edad Veinte y dos aos. Dn Diego Xuares, su Edad Veinte y Vn aos. Dn Juan de Sisneros, su Edad, Veinte aos. Dn Buenaventura Palacios, su Edad, diez y ocho aos. Dn Francisco de Arias, su Edad, diez y ocho aos. Dn Gaspar Vetancourt, su Edad, diez y siete aos. Dn Francisco Diaz, su Edad, diez y seis aos. Dn Jph Antonio de los Santos, su Edad, diez y seis aos. Dn Franco Eusebio Villabicensio, su Edad, quince aos. Dn Carlos Mustelier, su Edad, ocho aos. Dn Ramon Polanco, su Edad, ocho aos.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /149 /149 /149 /149 /149 La Segunda Yglesia es la Auxiliar de Sto Thomas Apostol, consta de tres Naves, y se halla Cituada siete quadras al Norte, distante de la Cathedral. Tiene de largo Veinte y quatro Varas, diez y siete y tercia de Ancho, y Cinco de Alto, sobre horcones, con techo de Tejas, y paredes de Cal y ladrillo por los costados. Los Altares son seis, en el Maior hay un retablo de madera de dos Cuerpos, dorado y en el Sentro el Sagrario con su Custodia y dos Copones de Plata dorados: en el Nicho del lado derecho Vna imagen de Soledad de estatura regular y el Yzquierdo la del Patron Sto Thomas, que es Apostol. En el Segundo Cuerpo un Crucifijo de Mediana Estatura. El Presbyterio se halla rodeado de Baranda de Madera Torneada, y en las Esquinas los Ambones de lo propio, que son los Antiguos de la Cathedral; y en su medio Vna lampara de plata. El segundo ase frente a la Nave del lado del Evangelio tiene retablo de madera dorado con sus tres nichos: en el principal Vna efigie de Nra Sra de la Caridad, a su lado derecho Sor Sn Jph, y al Izquierdo Sn Ramon, Todos Pequeos. El Tercero, est en el propio lado, con retablo de Madera dorado, en que se halla colocado Vn quadro grande de Almas del Purgatorio en lienzo, adornado de Varias laminas. En el Frente de la Nave del lado de la Epistola, est el quarto con retablo de Madera dorado Vn nicho, y en el San Vicente Ferrer: adoranle seis laminas, con Marcos Dorados. El quinto tiene retablo dorado con Vn nicho en que se halla Vna imagen de Nra Sra. de Dolores, y en su remate Vna pintura del Dulcisimo Corazon de Jesus. El Vltimo tiene tambien retablo dorado, y en su sentro la Ymagen de Sn Raphael, con dose laminas doradas. En el resto de la Yglesia, hay Catorse quadros grandes de Nro Redemptor, y la Santisima Virgen, y Apostoles con sus Marcos Dorados, y Pintados, Vna Tribuna con Varandas de madera en que havia Vn organito, Oy sirve para los Cantores, y la Pila Baptismal al lado de la Epistola, es de Piedra, con tapa de madera, la Sacristia, queda Tras de el Altar Mayor, con el qual se comunica por dos puertas; su longitud consta de dose Varas, y media, cinco su latitud, y seis su altitud: hay Vn Aguamanil de losa de China, algunos quadros, y un Cajon de vestuario, con quatro Gavetas en que se guardan Calices, Patenas, Vinageras, Misales, Ornamentos: Tiene tambin Cruz Parroquial y Chrismeras, Concha de Bautisar, Naveta, e Insensario. Todo lo Expresado de Plata, a Continuacion, y a espaldas de la Sacristia, estan dos quartos, que sirven de Vivienda al Cura, y Sacristan menor: El Campanario en Conclusion, es de maderas con tres Campanas. La Tercera Yglesia, es la del Hospital del Sn Juan de Dios, cituada al Poniente dos Quadras distante de la Cathedral, Componese de un caon de Mamposteria, y Teja, el largo Veinte, y quatro Baras, el ancho, ocho y el alto de sus paredes poco mas de Cinco Varas. Tiene quatro Altares. El maior con retablo, y Frontal de madera dorados, quatro nichos, y en el Sentro principal el Sagrario con Custodia y Copon de Plata, dorados, sobre el nicho, la Ymagen de la Patrona, que es Nra Sra. de la

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OBRAS 150\ 150\ 150\ 150\ 150\ Consepsion, a su lado derecho San Juan de Dios, y al Yzquierdo Sto. Thomas de Villanueva; todos de Estatura Regular. En el Nicho del Segundo Cuerpo Vn Crucifijo de Vara, y media de alto, y a la frente Vna lampara de plata. El Segundo tiene Retablo de Madera dorado con frontal Correspondiente y en el se halla colocada Nra Sra. de Guadalupe, pintada de lienzo. El Vltimo Altar tiene Vn retablo Viejo de Madera pintado, y en el Una Imagen de Christo Crucificado, con Titulo del Buen Viaje pertenese a la Cofradia de los Navegantes. Sobre la mesa del Altar, al lado derecho est Sn Thelmo, y al izquierdo Sta. Cathalina martir de Estatura regular. Las paredes se hallan adornadas de varios Cuadros con sus marcos dorados. Al lado de la epistola, queda la Sacristia, su longitud es de nueve Varas, cinco su latitud, y su altitud por la parte mas baja tres Baras. Existe en ella un Cajon de Vestuarios, con dos gavetas en que se guardan los ornamentos de que est bien proveida, como tambin de un Baldoquin de Christales, y madera dorado, dos palmatorias de plata, insensario, naveta, tres Calises, con sus patenas, y dos pares de Vinajeras del propio metal. Agua manil de loza de China, y Pallio de Felpa con Barras de Plata. En fin el Campanario, antesede a la Sacristia por la parte septemtrional: Componese de cinco maderos, y tres Campanas Viciadas. Asia el Ocaso se halla una enfermeria, que se comunica con la Yglesia, redusese a una sala de mamposteria y teja, con treinta Varas de largo, ocho de ancho, y quatro de alto, encierra treinta y dos camas. Al lado del Norte corre un Caidizo con otras ocho para enfermos Pestilentes con una cocina para su provision. En este Hospital se Cura la Tropa: Alimentase de su propio Sueldo, y son asistidos de un Medico y Cirujano pagado pr V. M. Contemporaneamente ejercitan la Caridad en la Curacin de los enfermos pobres. A estos mantiene el Maiordomo con las pocas Lymosnas, que se recogen, con el redito de mill ochocientos, y treinta y dos pesos impuestos a Censo, y con doscientos catorce pesos, quatro y medio reales, que produce el noveno, y medio de Diezmos. Por el ao de Veinte y Vno en que arriv a Cuba, se hallaba este Hospital, tan abandonado, que solo dos pobres se mantenian en el dediqueme a su Fomento, y Entre Varios arbitrios que discurr fue Vno, la Creacion de Capellan, que Cuida de sus rentas, y de los enfermos. El Governador Dn Carlos de Sucre condescendi a mi instancia, y por este medio mud de Semblante. Con el nuevo reglamento se Suprimi esta Plaza, que hase gran falta para el Consuelo Espiritual de aquellos miserables. Tratase por ultimo en Virtud de Real Orden de que los religiosos Bethlemistas corran con su administracion. La quarta Yglesia, est cituada al Oriente, cinco quadras distante de la Cathedral, es de una nave, con Veinte, y quatro Varas de largo, ocho de ancho, y cinco de alto. En la Capilla Maior, se extende a mas de bara y Media la Elevacion. Tiene tres altares, al maior, Retablo, Frontal, y ochavas adornadas de Cenefas, con Plata Cincelada, y en medio un Corazon traspa-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /151 /151 /151 /151 /151 sado de una Espada del mismo metal. En el Centro del Sagrario Custodia, y Copon de Plata sobredorados. En el nicho principal Nra Sra. de Dolores que es la Titular: A su lado derecho Sn Juan Evangelista, al izquierdo StoDomingo de Gusman, y en el Vltimo Cuerpo Vn Crucifijo. Todas estas hechuras son de Estatura Regular. A la frente queda Vna lampara de Plata, y toda la Capilla maior est adornada de dozeles de Tafetan, y quadros de buenas pinturas con marcos dorados. El Segundo Altar Tiene retablo de madera, y Frontal dorados. Vn quadro grande de la Anunciacion con su Marco pintado, y abajo un Sagrario pequeo de la misma obra. El Tercer altar tiene tambien Retablo, y frontal de Madera dorada, y en el Colocado un Quadro grande de Almas del Purgatorio, y Vna Efigie de Sn Thadeo, de Estatura natural. La Sacristia cae a Espaldas del Altar maior con el qual se communica por dos puertas: tiene de largo ocho baras y media, quatro y media de ancho, y sus paredes por la parte mas baja, quatro, y media de alto: Vna meza de Vestuario, con quatro Gavetas en que se guardan los Vasos Sagrados, naveta, insensiario, y ornamentos, que son escasos, Agua manil, de China, Vn Escaparate, algunos quadros. Corren unidos a ella, por la parte oriental, dos quartos, que sirven para la avitacion de uno o dos Religiosos del Patriarcha Sto Domingo. Desde el ao de veinte y cinco los han ocupado con el designio de fundacin: El haverse dibulgado la delegacion de ella por el ao proximo pasado fue causa de haber echo yo algunas diligencias para la Ereccion de ayuda de Parroquia en la misma Yglesia, pero en efecto como separadamente expondr a V. M. Ultimamente por la parte del Norte, se halla Cercada de Tapias, de Cal, y ladrillo, con el suelo de lozas de Piedras, que corren hasta la puerta del Perdon, a cuio lado derecho, quedan las Campanas, que son tres pendientes de otros tantos maderos. La quinta Yglesia, est Cituada al sueste, quatro quadras de la Cathedral, es de una Nave de cal, ladrillo, y Teja; su longitud Veinte y dos Varas, y media, siete su latitud, y seis, y media su altitud. Hay en ella dos altares. El maior con su Retablo en blanco, y frontal de madera dorado. Sta. Lucia, que es la Patrona ocupa el Vnico Nicho, que queda en medio: A la Frente una lampara de Plata, y en las Paredes algunos quadros con sus marcos pintados. El otro tiene retablo pintado, y Frontal dorado, Vna Efigie del Sto Christo de Sn Roman y otra de Nra Sa. de la Caridad, con su lampara tambien de Plata, Vna tribuna que coje todo el ancho de la Yglesia, cae sobre la Puerta del Perdon, y sirve para los musicos. Antecedele un portico de Cal, ladrillo; y Azotea con tres arcos por la frente, y Vno por cada costado: Su largo ocho Varas, y tres quartas, y su ancho seis y media. En el remate, que consta de tres arcos pequeos, se hallan otras tantas Campanas. La Sacristia queda a Espaldas de el Altar maior, con el qual se comunica por dos puertas, tiene cinco Varas y tres quartas de latitud, sobre ocho de longitud, y quatro de altitud por donde menos. Vn Cajon de

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OBRAS 152\ 152\ 152\ 152\ 152\ Vestuario con dos gavetas, en que se guardan los Calises con sus patenas, y Vinajeras, y Salvillas de Plata, y unos pocos Ornamentos blancos, y rosados. Unido a ella se halla para la parte del sur, un quarto para los trastos de su Vso. El Cementerio en fin est Circunvalado de Tapias de cal, y ladrillo. La Vltima Yglesia es el Combento de San Francisco de Assis, consta de dos Naves, la Vna con Veinte y una Baras de longitud, siete de latitud, y cinco de altitud. La otra cae al costado del Septemtrion, su longitud es la misma, su ancho quatro Baraz, y de alto tres. Siete altares existen en ellas, un Pulpito de madera lizo como lo son los de las quatro Yglesias relacionadas. Un Coro reducido, y un Organito inservible. La Sacristia queda a Espaldas del Altar maior que es muy estrecha. Todas estas fabricas en summa, son provisionales de Tejas y embarrados; como tambien las celdas de los religiosos, cuio numero se Compone de Veinte, y uno, los quinse de ellos Sacerdotes, tres Coristas, y otros tantos legos. La Torre en Conclusin es de madera con cinco Campanas. Entiendese actualmente en la Construccin de una nueva Yglesia, y Combento, Capases, y descentes, e inmediatos al mismo Terreno. He Concurrido por mi parte a promoverla con la lymosna de mas de mill pesos, que he exivido; y lo continuo con cinquenta pessos mensuales. La obra despues de este fomento Camina con vivesa, y espero se concluir dentro de pocos aos. El Collegio Seminario se fund el ao de Veinte y dos de este Siglo: Estubo corriendo, aunque sin formalidad, hasta el de Treinta, y ocho, en que se suspendi. Restablecido por el de Cinquenta y quatro, sus Fabricas son de Tejas, con paredes de ladrillo, y Cales, que miran a la Calle, y las interiores de Embarrado. Ocupan media quadra, dominada del Terreno que le antecede, y por este motivo las que Caen hasia el, son mui humedas, e inhavitables en tpo de aguas. Puse lo presente a V. M. por el expresado ao de Cinqueta, y quatro, con el fin de obtener lycencia para la traslacion del Collegio a mejor Sitio: Obtuvela, pero hasta haora no se ha puesto en ejecusin, as por falta de Fondos, como por que sin mi intervencion Personal, ser dificil su Ejecusion; maiormente necesitandose de la Concurrencia, de otros, cuios dictamenes pueden ser contrarios al mio. Hay en el oficios siguientes. Rectos. Su renta dos cientos pesos, y ocho por ciento de Cobranzas. Vice Rector, que tambien es Maestro de Granmatica, su renta doscientos y dose pessos. Cathedratico de Philosophia, renta la misma. Cathedratico de Theologia moral, Renta la misma. Maestro de Canto: Ciento y Veinte pesos, ocupanlas al presente, segun el orden prescripto. Dn Miguel Regoiferos, Presbytero, natural de Cuba, su Edad, quarenta y cinco aos.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /153 /153 /153 /153 /153 Dn Miguel Serrano Presbytero, natural de Cuba, su Edad quarenta y quatro aos. Dr Dn Balthasar Carrion Presbytero, natural de Cuba, su Edad Treinta, y quatro aos. Dor Dn Ygnasio Ribera, y Dn Francisco Vernal, quienes quedan matriculados entre los Presbyteros del Clero. Becas del numero treinta. Vn Medico, renta doscientos pesos. Vn Barbero, renta cien pesos. Quando estube el ao pasado en aquella Ciudad, mand, por no haver Estudiantes para la Cathedra de Moral, que el Maestro de ella leyese Rectorica a los que hubieren de Entrar en Philosophia, y Contribuyera al Sujeto que nombr, Cinquenta pesos, para la Clase de Menores, que erig en atencion a ser Crecido el numero de Granmaticos, que por entonces pasaban de noventa. Los Tribunales Eclesiasticos se reducen a quatro, el de el Probisor, y Vicario General, cuia Jurisdiccion en la Sinodo celebrada por el ao de mill Seiscientos ochenta y uno, se restringi a la mitad del Obispado, que biene a ser la Villa del Puerto del Principe: y assi se intitulaba de la Ciudad de Cuba, y su partido. Por el de treinta y tres de este Siglo el Rdo Obispo DnFray Juan Lazo, me nombr de toda la Diosesi, pero tard poco en limitarme la Jurisdicion y aun mas de lo que antes estaba. Yo sin embargo teniendo presente las disposiciones de derecho, se la he comunicado para todo el obispado. Segn estensamente lo refiero a numero quarenta y dos en la relacion de mi Visita de esta Ciudad. Componese de este Ministro, de Promotor Fiscal, Defensor de Matrimonios, tres Notarios, y Vn Aguacil de Vara. El de Rentas decimales de aquella Ciudad, y su partido, eligese actualmente por el Dean, y Cavildo, recive del Prelado la Jurisdicion correspondiente, y para el manejo de ella, le asiste un Notario de la Curia eclesiastica. El de Comisario de el Sto Officio con su Notario, y algunos familiares; uno de ellos se intitula Alguacil maior. El de Comisario de la Sta. Crusada con su Notario Alguacil maior y Thesorero. Los Seculares son Nueve, el de Govierno estableciose primero en la Ciudad de Baracoa, despues se Traslad a la de Cuba, y se extendia a toda la Ysla: pasose con el tiempo a esta Ciudad de la Habana, ya para la de Cuba, y Lugares de la Tierra a dentro, se nombrava un Theniente Cuia residencia Ordinaria era en la Villa del Bayamo. Ultimamente por el ao de Seiscientos, y siete, la Ysla se dividi en dos Goviernos, Vno en esta Ciudad con el additamento de Capitan General, y otro en Cuba con el de Capitan a Guerra; y Subordinacion en lo Poltico y Militar. Esta providencia se alter posteriormente en la Conformidad, que consta al numero treinta, y ocho

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OBRAS 154\ 154\ 154\ 154\ 154\ de la Expresada relacion. Desde entonses pues, han quedado sujetas al Gouor de Cuba, la Ciudad principal, la de Baracoa, y Holguin, la Villa del Bayamo, los Pueblos de Xijuan, Cobre y Caney. No solo ejerce Jurisdiccion Civil, Criminal, y Militar en todo su Territorio, que es el resto del que se adjudic al Capitan General, sino tambien la Regalia del Real Patronato, presentando nueve curas, cinco Sacristanes maiores, dos Colectores, siete maiordomos de fabrica, y seis de Hospitales. Tiene de Sueldo Cinco mill pessos. Los de los Alcaldes Ordinarios. El de el Cavildo para las Causas Civiles. De menor quantia que van por apellacion de los tres proximamente referidos. Los de los dos Alcaldes, que son dos, de la hermandad. El de el Provincial de la misma hermandad. El de la Real Contaduria administrase esta por los Thenientes de Contador y Thesorero, que nombraban los Oficiales Reales, de esta Ciudad hasta el ao de Setescientos quarenta, y tres, en que se criaron Ministros Propietarios de aquellas Cajas con facultad de poner Thenientes en su partido como not en el nmero Cinquenta, y Cinco, de mi Antedicha relacion. Despues por el Nuevo reglamento que el Virrey de Mejico form, se suprimi la primera plaza de Contador, dejando solo la de Thesorero, con un Oficial maior. El Vltimo Tribunal es, el de el Juez de Tierras. Para el manejo de ellos hay un Escribano Publico de Cavildo, y Gobierno, otro publico, y de Real Hasienda, otro publico, y dos Reales. Procuradores tres, y Vn annotador de Hypotecas. El Cavildo se compone de dos Alcaldes Ordinarios, Alferez Real, Alguacil maior, Alcalde Provincial, Fiel Ejecutor, Depositario General, siete Regidores, Procurador General, Escribano, como queda dicho, Portero, dos Maseros, Maiordomo y Padre de Menores. Ay tambien dos Alarifes de Carpinteria, y Alvaileria, y Vn Contraste de Plateros. El estado militar se reduce al presente, a Vn Sargto maior, con grado de Theniente Coronel, y en quien recaen las Ausencias, y enfermedades del Gobernador. Comandante del Castillo del Morrro — dos Ayudantes maiores — dos Capellanes — Tres Capitanes — quatro Thenientes — Cinco Thubthenientes — seis Alferes — Nueve Sargentos — seis tambores — doscientos, y cinquenta Cabos, y soldados, y Vn destacamento de Artilleros. Las Milicias constan de dos Batallones, el Vno de Blancos y el otro de Mulatos, Chinos, y Negros. El Primero con siete Compaias de a pi, y Vna de Montados con sus respectivos oficiales; aunque sin numero fijo de Soldados; por que Vnos tienen Sesenta, y otros hasta Ochenta, a exepcion

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /155 /155 /155 /155 /155 de la de Corazas, en que solo hay treinta. El Segundo resulta de nueve Compaas las ocho de a pie, y la Vna de Montados en la misma conformidad que las antesedentes. La poblacion se compone de quarenta, y quatro Calles, ciento treinta, y tres quadras, trescientas treinta, y ocho Casas de Teja, y quatrocientas, y cinco de Paja; seiscientos setenta, y cinco caidizos de Teja que en el todo hasen mill quatrocientas diez y ocho avitaciones. Su longitud Corre de Norte a Sur, y se extiende a mill setecientos, y Veinte, y seis pasos regulares. Su latitud es de Leste a Hueste, y consta de mill quinientos sesenta y dos pasos. Hay en ella tres plazas y en el Centro Vn Castillo que la Domina, Juntamente a la Vahia. Encierra en fin quinientas quarenta, y nueve familias de blancos seiscientas cinco de Pardos Libres, doscientas sesenta y cinco de Negros libres, que hasen mill quatrocientas diez y nueve y el numero de personas agregadas, tres mill Seiscientas y setenta y ocho Esclavos de todos sexos, y edades, llegan a Onze mill Setecientos noventa y tres. Tiene Vltimamente de Jurisdicion a la parte del Huesnorueste, Cinquenta leguas, a la del Leste Cinquenta, y de Norte a Sur quarenta y nueve: Existen en ellas inclusas las Haciendas de Moron, y el Tiguabo, de que di quenta por relacion separada, Cinquenta y seis Yngenios. Cinquenta y dos Hatos, treinta Corrales, doscientas diez, y nueve Estancias, doscientas Cinco Vegas, y Siete Tejares. A la Tarde de mi arrivo, que fue el Cinco de Septiembre, abr Mision en la Cathedral, continuela por ocho dias, Conclusa, la repet en la Auxiliar de Sto Thomas, en el intermedio abr mi Visita; hise Ordenes en Siete occasiones, y Confirmaciones todos los dias Festivos: las personas que constan asentadas, haver recibido este Santo Sacramento, fueron, novecientas sesenta, y cinco; pero sin duda Exederian notablemente y con el tropel de las funciones, se dejarian de Matricular: Exfors la devocion del SSmo Rosario tres veces cada dia, como la introduje desde el ao de quarenta, y dos en aquella Ciudad. Plantifique tambien la Horacion mental los Domingos en todas las Yglesias dictandola Yo en la Cathedral repart diferentes lymosnas diarias, ademas de las mensuales, y semaneras, que desde mi primer arrivo a esta Ciudad dispuse, se repartiesen en aquella. Uno de mis Cuidados por las maanas era pasar a la Capilla del Sagrario a Confesar, para cuio efecto por no estar acomodados los Confesonarios, hice Construir Vno. Ocupabame tambien en dar la comunion. Ynmediatamente me retiraba al Despacho de los Negocios occurrentes, y de algunos graves, que estaban atrasados: logr componer parte de ellos, y evitar del mismo modo otros que se intentaban. Di asimismo providencia para que uno de los que Orden de presbytero, pasase a administrar los Sacramentos, y a decir Misa a los Vegueros, recidentes en el partido de Mayar, distante quarenta leguas de la Capital. En suma, nada de quanto pendia de mi arvitrio, dej de practicar a favor de aquellos Vecinos quienes daban mues-

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OBRAS 156\ 156\ 156\ 156\ 156\ tras sencillas de su Agradecimiento. Clamando todos por mi recidencia perpetua en la Cathedral. Esta Especie se aviv luego que corri la Voz de mi marcha continuada hasta Baracoa. Cada uno proiectaba arbitrios para frustrarla, y el Cavildo Secular, segun supe, se Junto a tratar sobre el Asumpto, pasando su acuerdo a manos del Gobernador para que se interesase en mi detencion. Nunca Sin Embargo lleg el caso de que este ministro me participase su resolucion, y asi no me detube en la de mi Transporte, Saliendo de aquella Capital la maana del dia Veinte y nueve de Diciembre — Nuestro Seor guarde L. C. R. P de V. M. como la Cristiandad a menester, y sus Vasallos necesitamos. Regla Jurisdicion de la Habana, y Octubre 28 de 1757. Pedro Agustin Obpo De Cuba (Rbrica)

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Academia de la Historia de CubaHISTORIA HISTORIA HISTORIA HISTORIA HISTORIA DE LA DE LA DE LA DE LA DE LA ISLA Y C ISLA Y C ISLA Y C ISLA Y C ISLA Y C A A A A A TEDRAL DE CUBA TEDRAL DE CUBA TEDRAL DE CUBA TEDRAL DE CUBA TEDRAL DE CUBAESCRITA POR EL ILUSTRSIMO SEOR DON PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ OBISPO DE ELLA CON UN PREFACIO DE FRANCISCO DE PAULA CORONADO ACADMICO DE NMEROLA HABANA IMPRENTA “CUBA INTELECTUAL” CALLE DE CUBA NUM. 5 MCXMXXIX

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“En los trabajos que la Academia acepte y publique, cada autor ser responsable de sus asertos y opiniones”. Artculo 68 del Reglamento.

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PREF PREF PREF PREF PREF ACIO ACIO ACIO ACIO ACIOIAntes que el doctor don Pedro Agustn Morell de Santa Cruz hubiera principiado este libro que el lector tiene en las manos, ya haba compuesto don Ambrosio de Zayas Bazn su Descripcion de la Ciudad de la Havana y de la Isla de Cuba,1 y —segn suponen algunos eruditos, como deduccin algo forzada de cierto pasaje de la Historia de Puerto Prncipe por el licenciado don Toms Po Betancourt2 —el doctor don Diego de Varona haba escrito tambin un cronicn donde contaba, entre otros muchos sucesos, las invasiones pirticas al Camagey, especialmente las de Morgan.3Pero como ambos manuscritos se han extraviado, y es muy difcil, ya que no imposible, que aparezcan, porque se asegura que de ellos no se sac ninguna copia,4 tiene probabilidades bastantes la presente obra para se1. Don Domingo del Monte, en la p. 8 de su Biblioteca Cubana (Habana, 1882), anota lo que sigue: “... Don Ambrosio de Zayas Bazan, habanero de noble estirpe, ilustre por sus hazaas, [fu] comisionado por su erudicion por el Gobernador de la isla con Gregorio Guazo, [que mand de 1718 a 1724], para que... escribiese un libro que abrazase los sucesos de toda la Isla de Cuba y de su insigne capital la Habana; cuya tarea desempe con suma diligencia, no sin beneplcito y alabanza del Rey, quien se remiti la obra...” Si hemos de creer las noticias que han llegado hasta nosotros, esta Descripcion comprenda “tres historias: de los gobernadores de la Habana, desde 1549 hasta 1725; de los obispos, hasta 1705, y de los Virreyes de Mjico.” 2. La primera edicin de esta obra apareci en las Memorias de la Sociedad Patritica t. VIII, pp. 214-250, y la segunda en Los tres primeros historiadores de la isla de Cuba t. III, pp. 503-564, a continuacin de la historia de Valds. 3. El pasaje aludido de la historia de Betancourt, es ste: “Consta en un cuaderno manuscrito del Dr. D. Diego de Varona al folio 46 vuelta, que los ingleses volvieron entrar en Puerto-Prncipe el jueves 23 de febrero de 1679, etc.” ( Mems, de la Soc. Pat ., t. VIII, p. 225). El doctor don Manuel Prez Beato no cree que el manuscrito de Varona fuera una verdadera historia, y, a nuestro juicio, est en lo cierto, pues lo que parece desprenderse de las palabras copiadas es que se trata de un cuaderno de apuntes. 4. Don Jos Martn Flix de Arrate, en la advertencia Al que leyere que puso al frente de su Llave del Nuevo Mundo, antemural de las Indias occidentales publicada en 1830 por la Seccin de Historia de la Real Sociedad Patritica, y reproducida en el t. I de Los tres primeros historiadores de la isla de Cuba se queja de los cubanos que habiendo podido escribir la historia patria no lo hicieron, y con este motivo dedica a Zayas Bazn

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OBRAS 160\ 160\ 160\ 160\ 160\ guir siendo, como hasta aqu, si no la primera de todas las historias cubanas, al menos la ms antigua de cuantas se conocen. Abundando en estas ideas, dijo lo siguiente el doctor don Jos Antonio Echeverra en el segundo de sus aplaudidos trabajos sobre Historiadores de Cuba,5 que vieron la luz en El Plantel, en 1838, y que, por desdicha, quedaron truncos: “Cumpliendo con lo que promet en mi anterior artculo, comienzo examinar los escritores que de propsito se han consagrado la historia de Cuba. ”Es el primero con quien damos el Illmo. Sr. D. Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, obispo que fue de esta Isla; pues si bien hay noticias de que ya ntes que l otras plumas se habian ejercitado en esta empresa, sus escritos, se han perdido, yacen inditos, esperando que la mano de algun curioso los desentierre del polvo que sin duda los cubre en los archivos de la Peninsula”. A fines del siglo XVIII, despus de muerto Morell de Santa Cruz, se intent imprimir en Espaa, por cuenta del presbtero y capelln tel monasterio de Santa Catalina, de esta ciudad, don Antonio Ignacio de Villa y Goicochea, esta Historia de la Isla y Catedral de Cuba y a ese efecto se entregaron dos mil pesos y una copia dal manuscrito al ilustre sacerdote cubano don Francisco Javier Conde y Oquendo, en 1775, cuando embarc para la Pennsula. Esta interesante noticia la debemos al distinguido bibligrafo don Manuel Prez Beato, quien conserva en su biblioteca privada el original de una carta dirigida desde Santiago de Cuba por don Bernardo del Pico y Redn, en 5 de noviembre de 1779, a don Casimiro de Arango. El prrafo que nos interesa de esa carta, dice as: “Aunque oy pr la maana no he podido asistir pr actual indisposicion [ al cabildo eclesistico ] creo, se tocar y reencargar Vm (digo al Seco paVm) noticia de las resultas de la historia de esta Iga echa pr el Imo SorMorel, y la imprecion de ella q pr carta de Dn Anto de la Villa Presbodefunto al Cavdo y existe archivada, consta la expresion de Villa q en obsequio de esta Iga de su peculio la costeaba en Espaa con la exivicon de 2000 el prrafo siguiente: “No pretendo comprender absolutamente en este cargo al regidor D. Ambrosio de Zayas Bazan, porque s muy bien compuso una relacion histrica del establecimiento, situacion y calidades de esta ciudad, adornada de algunas noticias particulares de la Isla, y que se remiti la Corte por disposicion del brigadier D. Gregorio Guaso, siendo gobernador de esta plaza; pero como esta obra no ha salido luz, ni quedado copia de ella entre sus papeles creo le resulta por el descuido parte de aquella nota, y m el dolor de no haber logrado un ejemplar diseo de tan buena pluma, para haber errado mnos en el trasunto.” 5. El Plantel Directores: Ramon de Palma y Jos Antonio Echeverra, Tomo I. Habana, Imp. de R. Oliva, editor. 1838, pp. 60-63 y 74-79. Estos artculos estn reproducidos en la Revista de Cuba, t. VII, p. 381-397.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /161 /161 /161 /161 /161 ps pa su pronto logro entregados al Dr Conde en su partida Espaa, de q esta instruido entre otros Dn Jph. Rafael Velasco y Medina confidente creo en los negocios de Villa, quien podr iluminar sobre el asunto”.6Nada se sabe de lo que hizo el doctor Conde con los dos mil pesos que le dieron, ni dnde ha ido a parar la copia de la Historia pues muy bien pudo dejarla en Espaa, o haberla llevado consigo a Mxico y quedar all, cuando el eminente orador habanero falleci en Puebla de los Angeles, siendo cannigo de aquella catedral. Hasta 1790 no se haba sacado de la obra de Morell de Santa Cruz otra copia que la entregada al doctor Conde, y esto consta en un papel de aquella fecha, que exista en el archivo de don Jos Antonio Saco, estuvo luego en poder del doctor Vidal Morales y Morales, y hoy para en nuestra Biblioteca Nacional, en el t. I de una coleccin facticia titulada Papeles varios En ese documento, que es annimo, se dan noticias de nuestros tres historiadores ms antiguos: Morell de Santa Cruz, Arrate y Urrutia, y por considerarlo curioso y lleno de inters, lo reproducimos aqu ntegro: “El Ilustrsimo Seor Dn. Pedro Morel de Santa Cruz Obispo que fue de la Iglesia Catedral de Santiago de Cuba escribio una historia de los Obispos de dicha Iglesia comenzando por el descubrimiento de la America, y siguiendo cronologicamente hasta su antecesor, con todos los sucesos interesantes as eclesiasticos como civiles Seculares. Esta escrita con veracidad, y sobre buenos documentos. Casi nada muy poco trata de la Historia natural. Se compone de muchos cuadernos que juntos formaran un tomo en folio grueso. Poseia este manuscrito el Ilustrsimo Seor Dn. Santiago de Echavarra Obispo de Puebla de los Angeles con las laminas abiertas de los retratos de la Serie de Obispos. Por muerte de dicho Sor Ilustrsimo acaecida el corriente ao7 no se sabe su paradero, pero daran razon de ella su Secretario el Doctor Dn. Ambrosio de las Cuebas y su capellan el Doctor Dn. Francisco de Acosta. No hay mas ejemplar que el original. ”Dn. Josef de Arrate vecino y regidor de la Ciudad de la Havana escrivio una Historia de esta y toda la Isla de Cuba en un tomo en folio. Abunda en lo natural: hay muchas copias, y el original puede ser exista en el Archivo de la Ciudad quien se dedic, en poder de los herederos de Dn. Gaspar de Acosta que lo fue del autor y sus hermanos. ”El Doctor Dn. Ignacio de Urrutia y Montoya Abogado, y vecino de la Ciudad de la Havana ha escrito la Historia de la Isla con un ttulo pomposo 6. Noticias curiosas por el Dr. Manuel Prez Beato, en Bibliografa cubana del siglo XIX, por Carlos M. Trelles, Matanzas, 1912, t. II, p. 315. 7. En Puebla de los Angeles, Mjico, el 20 de enero de 1790.

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OBRAS 162\ 162\ 162\ 162\ 162\ de cuatro seis dicciones ligadas, en dos tomos de folio que contienen muchas noticias raras, en orden Cedulas, y disposiciones Reales, sacadas de los Archivos y oficinas de toda la Isla que ha examinado prolijamente. Solo su autor pose esta obra, y aunque hace algun tiempo que abrio subscripcion para imprimirla ha quedado sin efecto”. Si en aquella poca no exista otro ejemplar de la obra de Morell sino el original, es de suponerse que el historiador Arrate, quien escriba en vida del Obispo, consultara ese original para componer su Llave del Nuevo Mundo en la que con tanta frecuencia cita a Morell, y es de creerse que fuera el mismo prelado quien le prestase su Historia ya que nicamente l la posea. Cuando ocurri la muerte de Morell de Santa Cruz era su obispo auxiliar el doctor don Santiago Jos de Hechavarra, el que estuvo a la cabecera del lecho del enfermo hasta los ltimos momentos, “para darle con prontitud cuantos consuelos fueran necesarios”, y despus del fallecimiento sigui administrando la mitra, circunstancias stas que parecen explicar cmo y por qu el manuscrito de la Historia pas a manos de Hechavarra, y recordando que ste era cubano, nacido en Santiago, se comprender que se interesara ms que nadie por poseer y conservar aquel precioso manuscrito. No debe olvidarse tampoco que Morell de Santa Cruz instituy por su nico y universal heredero a don Antonio de Villa Goicochea de quien ya hemos hablado, y como ste, por su condicin de sacerdote, deba obediencia al nuevo obispo, es de colegirse que consentira en cederle el original de la Historia despus de sacar la copia que en 1775 dio al doctor Conde con los dos mil pesos de marras. Andando el tiempo, en el primer tercio del siglo XIX, la Seccin de Historia de la Real Sociedad Patritica de La Habana proyect reunir y publicar los materiales de mayor importancia para la historia de Cuba, y entre otras obras, las inditas de Morell de Santa Cruz y Arrate. No sabemos cmo, de quin, ni si completa o descabalada, consigui la Sociedad Patritica una copia de la Historia de Morell, y cuando la Seccin referida tuvo que abandonar sus propsitos, por causas que son conocidas de sobra, anduvo esa copia rodando por el archivo de la Sociedad, hasta que fue a parar sobre uno de los estantes de la biblioteca, donde cubierta de polvo y comida por la polilla, hubo de hallarla un buen da del ao de 1836 el insigne escritor y esclarecido patriota don Jos Antonio Echeverria, de grata memoria. As me dijo repetidas veces el licenciado don Nstor Ponce de Len que el doctor Echeverra le haba referido siempre su hallazgo. Transcribi sin demora ninguna el autor discreto de Antonelli con su letra clara y elegante, a ciento quince pliegos de papel espaol escritos por las cuatro caras, los tres nicos cuadernos que, con gran trabajo, logr reunir de los muchos de que se sabe se compona la obra; y previsor estuvo, porque la copia de la Sociedad Patritica no tard en desaparecer por completo. Conserv la suya el doctor Echeverra como oro en polvo, al travs de su

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /163 /163 /163 /163 /163 agitada vida, dondequiera que el destino le condujo; y despus de su muerte, acaecida en Nueva York en la madrugada del 12 de marzo de 1885, sus hermanas, en cumplimiento de su ltima voluntad, entregaron el manuscrito de Morell de Santa Cruz, junto con otros muchos no menos valiosos, al notable historigrafo habanero don Nstor Ponce de Len, uno de los mejores amigos de Echeverra. Guard el seor Ponce la Historia de la Isla y Catedral de Cuba en su rica biblioteca privada durante catorce aos, y al fallecer en esta ciudad en 1899, para desgracia de las letras patrias, a las que tanto habra podido ilustrar todava, hered el manuscrito, con todos los papeles que conservaba su ilustre padre, el seor don Julio C. Ponce de Len y Bachiller, antiguo emigrado revolucionario y jefe que fue del Archivo Nacional de Cuba. A la generosidad de este buen amigo nuestro debemos la fortuna, que le agradecemos en el alma, de poder publicar hoy la Historia tan en vano buscada, del obispo Morell de Santa Cruz, para que sacien su curiosidad, por tanto tiempo reprimida, los amantes de este gnero de estudios. El servicio que presta a nuestro pas el seor Ponce de Len y Bachiller con su noble desprendimiento, al cedernos para su impresin la Historia de Morell, es de tal naturaleza que merece los mayores elogios, y no seremos por cierto nosotros quienes le escatimemos los nuestros. Es este el momento de hacer constar, para que as se sepa, por ser de justicia, que tan pronto como recibimos del seor Ponce de Len y Bachiller el manuscrito de la Historia de la Isla y Catedral de Cuba lo pasamos a poder de nuestro compaero el doctor don Jos Antonio Rodrguez y Garca, Director de Publicaciones de esta Academia, y ha sido l quien ha corrido con todo lo relativo a la preparacin de los materiales para la imprenta, correccin de las pruebas y composicin tipogrfica de la obra.IICundo escribi Morell de Santa Cruz su Historia de la Isla y Catedral de Cuba? He aqu un particular muy interesante que no ha sido dilucidado todava y sobre el cual existen dos versiones distintas, sustentadas por personas que merecen todo nuestro respeto. Cree el doctor Echeverra, sin que manifieste en lo que basa su creencia, que Morell de Santa Cruz redact este libro “siendo dean de aquella iglsia”, es decir, que lo empez y acab entre los aos de 1719 y 1749; o para ser ms preciso: despus de 1732, poca hasta la cual asegura que llegaba la narracin, y antes de 1750, que fue cuando el inquieto cannigo sali de Santiago para ir a ocupar en Nicaragua una dignidad ms alta. La mayora de nuestros escritores que se han referido a Morell de Santa Cruz, siguen, sin discutirlo, el parecer de Echeverra, quizs porque recuerden que discurri con alguna extensin

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OBRAS 164\ 164\ 164\ 164\ 164\ respecto de esta Historia en el ltimo de sus mencionados artculos de El Plantel Hemos dicho la mayora, no todos, y hemos dicho bien, porque apartndose del camino trillado, con opinin propia, y sin exponer tampoco el fundamento de ella, el insigne humanista don Domingo del Monte, maestro de los literatos cubanos de su tiempo, ocho aos despus de haber formulado el doctor Echeverra su juicio, asign al manuscrito de Morell la fecha de 1760, en su conocida Biblioteca Cubana,8 y es de extraar que el doctor Vidal Morales y Morales, quien ilustr con tantas notas aclaratorias esa produccin de Del Monte al darla a conocer en la Revista de Cuba9 no dijera absolutamente nada acerca de este punto, cuando a l, tan entendido en nuestros problemas de historia y bibliografa, no poda pasarle inadvertida la indicada disparidad de criterio entre Echeverra y Del Monte. A nuestro entender, ambos publicistas tienen razn en el fondo, y nos inclinamos a pensar que si queremos aproximarnos a la verdad, debemos hacer de las dos opiniones una sola. Un hecho cierto, que consta en papeles de la poca, y, a la vez, un error bastante difundido, pero que merece disculpa por lo que se dir despus, son las causas probables de la apuntada divergencia de pareceres. Morell de Santa Cruz dej dos trabajos sobre obispos y gobernadores de esta Antilla: uno, llamado Relacion histrica de los primitivos Obispos y Gobernadores de Cuba que se conservaba en Santiago y se public en 1841 en las Memorias de la Sociedad Patritica,10 y el otro, esta Historia de la Isla y Catedral de Cuba que se guardaba en La Habana y ahora se da a la estampa por primera vez. Los dos trabajos son completamente diferentes, como podr comprobarlo quien los compare, y, sin embargo, se les ha confundido muy a menudo, llegndose a considerarles como uno mismo al que se han dado ttulos diversos.11 Nuestros eruditos del siglo 1 8. Biblioteca cubana Lista cronolgica de los libros inditos e impresos que se han escrito sobre la Isla de Cuba y de los que hablan de la misma desde su descubrimiento y conquista hasta nuestros das, formada en Pars en 1846, por Domingo del Monte. Publicada en la “Revista de Cuba”. Habana, est. tip. de la viuda de Soler, 1882. 8o, 50 p. 1 9.T. XI, pp. 289-305, 476-482 y 527-550. 10.T. XII, pp. 215-239. La relacin de obispos empieza en 1516, con fray Bernardino de Meza, y acaba en 1768, con el propio Morell. La biografa de ste la hemos visto atribuda unas veces a su secretario el doctor don Juan Garca Barreras, y otras al obispo auxiliar don Santiago Jos de Hechavarra. La relacin de gobernadores principia en 1492, con Cristbal Coln, y termina en 1749, con el brigadier don Alonso de Arcos Moreno. Cada una de las dos partes de esta obra la considera Pezuela como obra distinta, y las llama, respectivamente: Relacin histrica de la catedral de Cuba, y Relacin histrica de los gobernadores de Santiago de Cuba. Respecto de esta ltima dice en su Historia de Cuba, t. II, p. 196, nota, que la “escribi el obispo Morell de Santa Cruz y adicion el antguo secretario de aquel gobierno D. Jos Emigdio Maldonado.” 11.M. Prez Beato, loc. cit.: “Respecto su Historia, que ha recibido diferentes ttulos, y que se ha reproducido parcialmente distintas ocasiones...”

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /165 /165 /165 /165 /165XVIII saban de estas dos obras, si bien presumimos, por la manera como las citan, que quienes conocan una obra, desconocan la otra. El regidor Arrate, por ejemplo, que escriba hacia 1761, menciona la Historia varias veces en su Llave del Nuevo Mundo y no nombra la Relacion ; y don Ignacio de Urrutia, en su Teatro histrico,12 compuesto antes de 1787, parece referirse a la Relacion, al asegurar en uno de los primeros prrafos del cap. II de la Introduccin, que el manuscrito de Morell “trata del gobierno eclesistico... [y] nada dice del secular”. Seguramente Urrutia slo vi la relacin de los obispos y debe haber sido al examinar los archivos de Santiago de Cuba. Cuando el doctor Echeverra hall una copia de la Historia pensaba — como todos entonces— que la Historia y la Relacion eran una sola obra, y como le constaba positivamente que Morell haba compuesto la ltima en los aos en que fue den de la catedral de Cuba, no vacil en afirmar, porque estaba convencido de ello, que el prelado haba escrito la primera “siendo dean de aquella iglesia”. Con posterioridad a esto, al leer la gente de letras el encabezamiento con que apareci la Relacion en las Memorias de la Sociedad Patritica,13 se reafirm en su vieja creencia, y la verdad es que no era para menos, porque dicho encabezamiento, que suponemos redactado por la persona que remiti el documento a la Sociedad Patritica en 1841, reza de este modo: “Relacin histrica de los primitivos Obispos y Gobernadores de Cuba, por el Illmo. Sr. D. Pedro Agustn Morel de Santa Cruz, prelado que fue de la Santa iglesia Catedral de Santiago de Leon en Nicaragua, y despues de esta Isla, segn la escribi el mismo, cuando era su dignidad de Dean, la cual copiamos del propio original”. La Relacion se imprimi en el no. 69 de las Memorias correspondiente a julio de 1841, y en el no. 76, que pertenece a febrero de 1842, se insert una extensa biografa de Morell de Santa Cruz,14 debida a la pluma de un autor annimo muy bien informado, y que es la mejor de cuantas biografas conocemos de aquel obispo. De ese ameno documento son las palabras que aqu transcribimos: “...El que viera a nuestro dean atendiendo las jurisdicciones de su cargo, ocupado en el plpito, en el confesonario, con los pobres, con las 12.Teatro Histrico, Jurdico y Poltico Militar de la Isla Fernandina de Cuba... Por el Dr. D. Ignacio Joseph de Urrutia Montoya... Tomo I. En la Havana. En la imprenta de D. Estevan Joseph Boloa. MDCCLXXXIX. 8o, [116 p.] 13.T. XII, p. 215. El trabajo se public precedido del prrafo siguiente: “Estos preciosos documentos los debemos nuestro buen amigo el Sr. D. Mariano Herreros administrador principal de los Correos de Santiago de Cuba.” 14.Noticia histrica de la vida del Illmo. Sr. D. Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, trigsimo segundo obispo de esta isla de Cuba, y beneficios que hizo su iglesia. ( Mems. de la Soc. Pat ., t. XIII, pp. 278-290).

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OBRAS 166\ 166\ 166\ 166\ 166\ fbricas y empeado en aumentar los capellanes de coro para mas solemnizar las sagradas festividades, pensaria que apnas le alcanzaba el tiempo; pero l lo tenia para dedicarse tambien escribir la historia eclesistica de aquella catedral,* con tanta delicadeza que parecia ser el nico asunto de su estudiosa aplicacin...”15A la llamada del texto corresponde esta nota de los redactores de las Memorias: “La hemos publicado en estas Memorias, Tomo XII pg. 215”. Vase de qu modo la Sociedad Patritica de La Habana, formada por personas tan cultas, las ms cultas del pas, incurra en el error vulgar de confundir la Relacin histrica de los primitivos Obispos y Gobernadores de Cuba con la Historia de la Isla y Catedral de Cuba ella, que posey una copia de la Historia y fue la que public la Relacion Cmo no haba, pues, de afirmar eso mismo la mayor parte de nuestros escritores que se han referido a Morell de Santa Cruz? Pero don Domingo del Monte, acaso con ms perspicacia o con mejor espritu crtico, tal vez con ms hbito de investigador, ley la Relacion y la Historia —aqulla en las Memorias de la Sociedad sta facilitada por el propio Echeverra, su amigo y paisano,— y vi que eran dos trabajos diferentes: la Relacion un conjunto de biografas, muy compendiadas, de los obispos y gobernadores de Santiago de Cuba, ordenadas cronolgicamente, y puestas en dos partes, la primera destinada a los obispos y la segunda a los gobernadores, y la Historia como su nombre lo indica y el lector lo ver en cuanto se interne en las pginas de este volumen, un tratado donde se intenta narrar, con mayor o menor tino, la existencia de Cuba, a partir del descubrimiento, y la vida de su catedral, dando preferencia, como era de esperarse en un obispo, al gobierno espiritual sobre el secular. Observ Del Monte y esto tiene su importancia, que en el manuscrito de la Relacion se dice: “segun la escribi el mismo, cuando era su dignidad de Dean”, y que en el manuscrito de la Historia se lee: “escrita por el Ilustrsimo Seor Don Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, Obispo de ella”; y, con toda probabilidad, se hizo inmediatamente este razonamiento: cuando en la Relacion se afirma que la compuso el den, es porque la acab siendo den, o sea antes de 1750, y cuando en la Historia se declara que la escribi el obispo, es porque la termin siendo obispo, esto es, despus de 1750. Pens luego Del Monte, posiblemente, en corroboracin de este razonamiento, que la Relacion no es un resumen de la Historia sino al contrario, sta es una ampliacin de aqulla, o, en otros trminos: la Relacion fue el estmulo que despert en el autor el propsito de ampliar su propia obra, lo que le decidi a escribir la historia de la Isla y su catedral, y a esta nueva empresa, acometida cuando todava era den —como se refiere en el pasaje que hemos reproducido de la biografa an15.Ibdem, p. 281.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /167 /167 /167 /167 /167 nima— le dio remate siendo ya obispo. Record acaso que la tradicin afirmaba y co rra por escrito, que Morell haba llegado en las vidas de los gobernadores hasta 1747, en el mando de Cagigal,16 y esto le hara suponer, con lgica, que la Relacion debi ser acabada entre los aos de 1747 y 48, y la Historia principiada entre los de 1748 y 49, e interrumpida durante todo el tiempo que el autor fue obispo de Nicaragua. A mayor abundamiento, las noticias que sobre la Historia propalaron quienes la leyeron completa, tuvieron que llegar hasta Del Monte, que tan perfectamente enterado estaba de las letras cubanas y tan valiosa biblioteca posea, y como segn esas noticias, recogidas tambin en el documento que perteneci a Saco y hemos transcrito al comienzo de este prefacio, Morell incluy en su libro el episcopado de su antecesor fray Juan Lazo de la Vega, no era materialmente posible que habiendo fallecido ste en 1752, fuera acabada la Historia cuando su autor estaba de den en la catedral de Santiago, es decir, antes de 1750. Desechada la versin de Echeverra por lo que se deja dicho, queda en pie la de don Domingo del Monte, y aunque ste no expone los fundamentos de su aserto, es tal la confianza que nos inspira su erudicin en los asuntos cubanos, que admitimos la fecha de 1760, que l seala al manuscrito de Morell de Santa Cruz, y la tendremos por buena en tanto no se demuestre lo contrario. Despus de todo, es evidente que la Historia fue terminada entre los aos de 1754 y 1761, porque en esa poca la consultaba el regidor don Jos Martn Flix de Arrate, que estaba escribiendo su Llave del Nuevo Mundo Durante ms de siglo y medio ha permanecido indita esta obra y es lstima que al salir a la luz no est completa. Se sabe que se compona de muchos cuadernos, que juntos vendran a formar un tomo en folio; pero a nuestro poder slo han llegado los tres nicos que, con gran trabajo, consigui reunir don Jos Antonio Echeverra. Dcese que la narracin quedaba en 1752, como ya hemos apuntado, y lo que publicamos alcanza hasta 1659 solamente. Pero aunque no supiramos cmo era la obra, la manera brusca de terminar el texto bastara a producirnos el convencimiento de que se trata de una copia dascabalada. Sin embargo, incompleta y todo, bien merece los honores de la publicidad la Historia de la Isla y Catedral de Cuba por el obispo Morell de Santa Cruz, aunque slo sea para satisfacer la curiosidad de aquellas personas que deseaban conocerla y se lamentaban de que esto no les fuera posible porque la crean perdida. Adems, esta obra, a pesar de sus malas condiciones, tiene para nosotros un doble inmenso valor: es nuestro primer monumento histrico, porque es la ms antigua de cuantas historias de Cuba se conocen, y contiene nuestro pri16.Pezuela en su Historia de Cuba t. II, p. 160, nota 19, cita de este modo la relacin de gobernadores: Relacion histrica de los gobernadores de Santiago de Cuba desde 1492 hasta 1747 lo que indica que el historiador espaol consult un manuscrito de la obra de Morell, que tena ese ttulo.

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OBRAS 168\ 168\ 168\ 168\ 168\ mer monumento literario, que es el poema Espejo de paciencia por don Silvestre de Balboa Troya y Quesada. Estas dos circunstancias apreciabilsimas disculpan todas las deficiencias del manuscrito y justifican su publicacin por esta Academia. Quin fu el obispo Morell de Santa Cruz? Un paseo al travs de su vida nos dar cumplida respuesta a esta pregunta.IIIDon Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, hijo legtimo del maestre de campo don Pedro Morell de Santa Cruz17y de doa Mara Catalina de Lora, vino al mundo en la ciudad de Santiago de los Caballeros, en la isla de Santo Domingo, en los ltimos das del ao de 1694. Como demostrara desde nio vocacin decidida por la carrera eclesistica, a ella le dedicaron sus padres, y as que tuvo edad suficiente, le mandaron a la cabecera de la Isla, a seguir en la universidad estudios mayores. Refieren los panegiristas de Morell que bien pronto se gan la voluntad y el aprecio de sus maestros, a tal punto que apenas frisaba en los 21 aos cuando —sin que aun estuviera ordenado sacerdote— se le nombr, con todas las dispensas necesarias, cannigo doctoral de la catedral de Santo Domingo, en atencin a los magnficos informes que sobre l haban enviado al gobierno de Madrid la audiencia y el arzobispo dominicanos. Cuando las autoridades recibieron el decreto por el cual se conceda a Morell la gracia que dejamos dicha, ya haba muerto el arzobispo que le propusiera, y su sucesor, don Antonio Claudio Alvarez de Quiones, se encontraba a la sazn detenido en La Habana, en espera de ser consagrado. Queriendo el joven cannigo precipitar los acontecimientos, porque arda en impaciencia, emprendi en seguida viaje para esta capital, y aqu, previas las dimisorias de su metropolitano, el 24 de abril de 1718 le consagr el obispo fray Jernimo Valds, quien 17.En la biografa annima publicada en el t. XII de las Memorias de la Sociedad Patritica se dice lo siguiente: “El origen antiguo de esta familia es del Principado de Catalua en que conserva el lustre que su insigne tronco Ramon Morell adquiri en la conquista de Valencia, protegiendo su amigo D. Pedro Nolasco, dndole la Arquera de Arquienes que goza hoy la Real y militar orden de la Merced, adelantado despues con el esplendor que le aadi el Rmo. Padre F. Antonio Morell, vigsimo segundo maestro general del propio instituto, junto con los triunfos que lograron las armas espaolas contra los franceses fines de la pasada centuria [la XVII], debidos al valor y bizarra del maestre de campo D. Pedro.” Como dice don Domingo Rosan, “el tronco en la Isla Espaola de los Del Monte y Pichardos dio origen Morell y lo fu don Pedro Pavon del Monte Pichardo y doa Mara Gonzlez, de quienes era hijo el Tesorero Oficial Real D. Domingo, padre que fu de doa Anastasia del Monte, casada con el capitan D. Jos Morell, abuelos paternos del D. Pedro.” (Rosan, Necrpolis de la Habana Habana Imp. El Trabajo, 1875, p. 154, nota 1.)

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /169 /169 /169 /169 /169 hubo de conferirle desde la tonsura hasta el sacerdocio, en el oratorio del palacio episcopal, y das despus, el 3 de mayo de aquel ao, cant su primera misa en la parroquia mayor de San Cristbal, que estaba entonces, como es sabido, donde se halla hoy la casa ayuntamiento. Protegido por el obispo Valds permaneci Morell de Santa Cruz en La Habana y dicen que desempe con gran acierto las muchas comisiones religiosas que le confi aqul. Tambin se asegura que el capitn general don Gregorio Guazo qued muy complacido por la extraordinaria habilidad con que resolvi varias cuestiones de gobierno escabrosas sobre las que hubo de pedirle que le asesorase. Por todos estos servicios se capt el diligente sacerdote las simpatas y confianza del diocesano y del gobernador general, quienes le recomendaron con especial empeo al rey para algn alto empleo en el cabildo de la catedral de Santiago. Pero mientras resolvan este asunto en la corte, quiso Valds hacer algo por su cuenta en provecho del afortunado clrigo, probablemente recordando el aejo refrn castellano de que las cosas de palacio van despacio, y en diciembre de 1718 le nombr provisor y vicario general, cuando todava no llevaba ocho meses de ordenado, ni haba cumplido sus 24 inviernos. Al ao siguiente vac la plaza de den, por muerte de don Andrs de Olmos, que la serva, y a ese ambicionado cargo fu promovido Morell, en 2 de diciembre, con el beneplcito de sus protectores y asombro de sus colegas. Trasladndose en cuanto pudo a Santiago de Cuba, entr a desempear las funciones propias de su nueva dignidad eclesistica, y relatan sus bigrafos que no slo mejor el culto, sino que de sus ahorros dot a aquella iglesia de torre y capilla mayor que no tenia, amn de muchos ornamentos, altares, alhajas y colgaduras. Cuentan asimismo que era caritativo con los pobres, spero con las beatas, celoso de su ministerio, severo con la clereca y honesto en sus costumbres, hasta el grado de no admitir nunca mujeres a su servicio. Ocurri a mediados de 1731 una grave sublevacin entre los mineros del Cobre, por causas que no son del momento, y de la participacin efectiva que Morell tom en este suceso, dice don Jacobo de la Pezuela lo siguiente: “Logr apaciguarlos con sus palabras persuasivas, y habria sido mucho mas meritoria aun su conducta en aquellas ocurrencias, si en el largo escrito en que se las refiri al rey atribuyendo su sola prudencia el desenlace, hubiese estado mas comedido y menos virulento con el coronel don Pedro Jimenez, gobernador entonces de Santiago.”18Al fallecer el obispo basilio fray Jernimo Valds, en marzo de 1729, eligi el cabildo catedral a Morell de Santa Cruz gobernador de la mitra, y al frente de ella estuvo, con el agrado de los fieles, durante tres aos y 18. Diccionario geogrfico, estadstico, histrico de la Isla de Cuba por don Jacobo de la Pezuela, Madrid, 1863-66, t. IV, p. 104.

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OBRAS 170\ 170\ 170\ 170\ 170\ medio, porque habindose presentado en Espaa algunas dificultades para cubrir definitivamente la vacante, no vino hasta 1732 a tomar posesin de su dicesis el nuevo prelado fray Juan Lazo de la Vega y Cansino, quien por una de sus primeras resoluciones confirm a Morell como provisor y vicario general del obispado. En el mismo ao de 1732, el tribunal de la inquisicin establecido en Cartagena de Indias, design a Morell su comisario en el distrito de Cuba, y es justo consignar que el favorecido den no manch su conciencia, al menos que sepamos, con ninguno de los horrendos crmines que con tanta frecuencia cometa aquella odiosa institucin. En 1736 se le concedi licencia para que fuera a Santo Domingo a visitar a su seora madre, y como era hombre a quien le gustaban la prontitud y brevedad en todas las cosas, all se estuvo solamente el tiempo preciso y regres de seguida a su amada catedral. Con el nuevo gobernador de Santiago, don Francisco Cagigal de la Vega, sostuvo Morell relaciones ms cordiales que con su antecesor el coronel Jimnez, acaso porque aqul, ms bondadoso de carcter o ms dbil, le permiti intromisiones que ste no le consenta, y debido a esa amistad, que mantuvieron hasta el final de la vida, ayud el den cuanto le fu posible al gobernador Cagigal, cuando en 1741 desembarc en Guantnamo la expedicin inglesa mandada por el almirante Vernon. Siguiendo los consejos de Morell, se consiguieron las vituallas necesarias para el sustento de las tropas y cuantos efectos hicieron falta, y se acu entonces una moneda de cobre, con el que producan las minas, que circul hasta la llegada del situado de Mxico, y con la que se pagaron sus haberes a los soldados y se hizo frente a los dems gastos de la campaa.19 Tan satisfecho qued el rey de la conducta observada por Morell en aquellas difciles circunstancias, que resolvi premiarle con un ascenso, y a ese fin lo propuso a Roma, en 1745, en tercer lugar, para el obispado de Santa Cruz de la Sierra, y luego, en 1749, en primer lugar de la terna para la mitra de Nicaragua. Antes de salir de Santiago de Cuba quiso Morell, por escrpulos de conciencia, saldar las deudas que pudiera tener pendientes, sobre todo lo que se haba dejado de pagar por atraso en el cobro de los diezmos, y encomend este delicado encargo a su sucesor en el deanato, don Toribio de la Bandera. En julio de 1750 parti para Cartagena de Indias, donde le consagr y puso palio el obispo don Bernardo Urbiza el domingo 13 de septiembre de aquel ao, apadrinado por el Gobernador de la plaza don Ignacio de Salas y el conde de Santa Cruz don Juan Salcedo Narvez. De Cartagena sigui viaje, por tierra, a Panam, y de all por mar, hasta el Realejo, que es uno de los puertos del obispado de Nicaragua. Durante los 19.Con motivo de estos acontecimientos escribi Morell de Santa Cruz un trabajo que titul: Relacion de las tentativas de ingleses en Amrica Este documento lo cita Arrate, quien se sirvi de l; pero como no ha sido posible hallarlo, se le considera perdido.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /171 /171 /171 /171 /171 tres aos escasos que permaneci Morell en Centramrica, recorri todo el territorio que le perteneca, y el cual lo formaban las provincias de Nicaragua y Costa Rica, de mucha extensin y que en aquella poca carecan de caminos.20 En la ciudad de Len, donde estaba la catedral y tena su residencia el prelado, hallbase Morell de Santa Cruz en 1753, cumpliendo su misin evanglica, cuando recibi la noticia de que se le haba trasladado a la dicesis de Cuba, que se encontraba vacante desde agosto del ao anterior, por haber pasado a mejor vida el fraile franciscano don Juan Lazo de la Vega y Cansino, que la rega. Prodjole la nueva gran contento, pues nada deseaba tanto como volver a Santiago, y con objeto de posesionarse cuanto antes de su segunda mitra, envi desde Nicaragua poderes a su amigo el den don Toribio de la Bandera para que se recibiese en su nombre. Su arribo a La Habana, en enero de 1754, fu motivo de grandes festejos con que demostraron las autoridades su satisfaccin y el pueblo su regocijo. Morell procedi como obispo del mismo modo que lo haba hecho como den: defendiendo enrgicamente las prerrogativas religiosas, predicando infatigable la doctrina de Cristo, socorriendo con ilimitada generosidad a los pobres, atendiendo en todas partes a las necesidades del culto, y enseando con el ejemplo la vida humilde y pura que debieran seguir los que se llaman a s mismos ministros del Seor. Uno de sus bigrafos dice que: “El celo por la salud eterna de las almas le hacia introducirse en los cabildos de los negros bozales, rezar en coro con ellos la corona y letanias, exhortndolos despues con cario tierno la devocion, temor de Dios y amor la virtud. La rudeza que hall en los entendimientos de estos infelices por falta de maestros que les enseasen la fe de los misterios, le oblig ordenar varios sacerdotes con el destino y ttulo de capellanes que se ocupaban en la instruccin de los mismos cabildos que respectivamente elijian ejemplo de su Obispo”.21Interesndose mucho por el engrandecimiento de su iglesia catedral, escribi Morell de Santa Cruz una carta al rey, en diciembre de 1755, pidindole que le estableciera una capilla de msica, como la que en 1681 erigi en la misma catedral de Santiago el obispo don Juan Garca de Palacios. A principios de 1756 emprendi una visita apostlica a travs del territorio de su jurisdiccin, visita que se ha hecho famosa por la interesante 20.Morell describi su excursin evanglica por el territorio de su dicesis en un documento muy curioso, que se titula as: “Visita Apostlica, Topogrfica, Histrica y Estadstica de todos los pueblos de Nicaragua y Costa Rica, hecha por el Ilustrsimo Seor Don Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, Obispo de la Dicesis en 1751, y elevada al conocimiento de S. M. Catlica Fernando VI en 8 de setiembre de 1752”. Con el ttulo de Documento Antiguo fu publicada esta relacin en un folleto, en la Biblioteca del “Diario de Nicaragua ”, el ao de 1909. 21. Memorias de la Sociedad Patritica t. XIII, p. 283.

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OBRAS 172\ 172\ 172\ 172\ 172\ relacin que de ella escribi el propio Morell,22 y respecto de la misma se leen en la biografa que acabamos de mecionar, estas palabras: “...Ninguna ciudad, villa, pueblo parroquia se escondi al empeo de su solicitud en la visita general que hizo del obispado, sin que le impidiesen sus viajes ni el esceso de las lluvias, ni los rayos de un sol abrazador [ sic. ]”.23Fu Morell, y poco ms o menos por este tiempo, el primer obispo que fij su residencia en la ciudad de La Habana, “con aprobacion y permiso de S. M., para que as lo continuasen sus ilustrsimos sucesores”, a pesar de hallarse la catedral en Santiago de Cuba. El principal argumento aducido para la adopcin de esta medida, fu que “la parte mas acreditada de la grey se halla recogida en los trminos y distrito de esta ciudad de la Habana”. Con el propsito de que la administracin eclesistica estuviese atendida lo mejor posible, nombr Morell de Santa Cruz dos provisores y vicarios generales: uno para la parte oriental de la Isla, con residencia en Santiago, y el otro para la parte occidental, con residencia en La Habana. El provisor de Oriente lo fu el den don Toribio de la Bandera, y el de Occidente lo fu don Santiago Jos de Hechavarra y Elgueza. En nuestro Archivo Nacional se conserva el original de una carta dirigida por Morell de Santa Cruz, con fecha de abril de 1759, al mariscal de campo don Alonso de Arcos Moreno, gobernador que era de Santiago de Cuba, y en ese documento refiere el obispo que ha consultado al rey la ereccin de una universidad en aquella plaza. Fu esta una feliz iniciativa que, desdichadamente, no obtuvo la buena acogida que se mereca. En 1762, cuando los ingleses atacaron La Habana, exista cierta tirantez entre el obispo Morell y el gobernador general don Juan de Prado, porque ste, segn refiere Pezuela,24 era “ms rgido que Cagigal en los privilegios del vice-patronato”. En cuanto comenz el asedio, mand el gobernador, por bando de 8 de junio, que salieran de la ciudad el obispo con los frailes y monjas, y toda la gente incapaz de tomar las armas, para que hubiese menos bocas que mantener, y as se ejecut en seguida, distribuyendo el prelado a sus religiosos, con la mira de que nada les faltase, entre varias haciendas de personas adineradas, y dedicndose l luego a predicar a los campesinos la guerra santa contra “el hereje ingls”. Los sacerdotes, por su mandato, excitaban al pueblo, procurando infundirle odio al enemi22.Relacion en 1757 de la visita eclesistica de la ciudad de la Havana y su partido en la isla de Cuba, hecha y remitida S. M. C. (que Dios guarde) en su Real y Supremo Consejo de las Indias, por el Dr. D. Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, Obispo de la Santa Iglesia Catedral de la Ciudad de Santiago de la misma isla. (Ms. En el Archivo de Indias) 23. Loc. cit. 24. Dic. geo ., t. y p. cit.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /173 /173 /173 /173 /173 go, y pedan a los hombres tiles que empuasen las armas para resistir a los invasores. Dos meses largos dur el sitio, al cabo de los cuales la ciudad capitul, para fortuna de nosotros, porque aquella fecha seala el principio de nuestra civilizacin colonial, como el primero de enero de 1899 marca el inicio de nuestra civilizacin propia. Despus de la rendicin volvi a La Habana el obispo con sus frailes y monjas, y —como observa el historiador espaol Pezuela—: “tard muy pocos das en emprender contra el general ingls conde de Albemarle una de las polmicas mas desiguales y curiosas que se conservan entre los archivos... aspirando acaso al fin glorioso de los primeros hroes de la Iglesia catlica”.25Albemarle tuvo con Morell exigencias naturales en un conquistador, y ms de aquella poca, y el prelado se resisti a todas. Los ingleses le pidieron un templo, en vez de tomarlo, como podan haberlo hecho, donde celebrar sus funciones religiosas, y se los neg, porque eran protestantes; tambin se neg a pagar las contribuciones de guerra que el vencedor quiso imponer al estado eclesistico; y, por ltimo, se neg igualmente a entregar a Albemarle una lista del clero, que le haba pedido para fines de gobierno. Agotada la paciencia del gobernador britnico, en la maana del tres de noviembre hizo llevar al intransigente obispo a bordo de una fragata que lo condujo desterrado a La Florida. Oigamos cmo describe el suceso un padre jesuita de La Habana, en carta que con fecha 12 de diciembre de 1763 escribi “al prefecto Javier Bonilla, de Sevilla, dndole cuenta circunstanciada de la toma de esta plaza por los ingleses”: “...El dia 13 de noviembre como las 6 de la maana, cercada su casa y subiendo un oficial con algunos granaderos lo bajaron cargado en su silla hasta la puerta, sin dejarle aun acabar de desayunarse ni tomar mas que su anillo y un crucifijo. De all le condujeron bordo de una fragata que sali la tarde para la Florida. V. R. puede penetrar fondo cual seria la consternacion de esta ciudad al divulgarse tan infausta noticia. El Cabildo y todos los prelados se juntaron inmediatamente y fueron de acuerdo suplicar S. E. de tan severa determinacion, y se mantuvo inexorable y solo permiti llevar algo de su equipage y dos de sus familiares. Al mismo tiempo que salia la fragata se publicaba por las calles un bando en que manifestaba S. E. al pblico los motivos de este destierro tan violento, tratando S. Illma. de sedicioso, inquietador de la paz pblica y de la buena armonia que se conservaba entre los vasallos antiguos y modernos de S. M. Britnica. Todos sabiamos ser la causa la resistencia al donativo que el Milord queria exigir del estado eclesistico, y no haber accedido la lista de clrigos que le pedia. Finalmente, despues de los muchos trabajos que pas S. Illma. en la navegacion, arrib la Carolina y Florida”.26 25.Ibdem. 26.Memorias de la Sociedad Patritica, t. VIII, p. 319.

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OBRAS 174\ 174\ 174\ 174\ 174\ Nos inclinamos a creer que la fecha indicada en el prrafo precedente est errada y que la equivocacin no es del jesuita autor de la carta, sino de la persona que la copi. A nuestro juicio, la fecha de la ocurrencia no fu el trece, sino el tres, y basamos esta opinin en las razones que siguen: 1. La ltima carta de Morell a Albemarle, la que colm la paciencia del Conde, tiene fecha 2 de noviembre, y el bando de destierro est fechado al da siguiente, 3 de aquel mes, como puede verse en la Historia de la isla de Cuba, y en especial de la Habana por don Antonio Jos Valds, que la inserta.27 2. Es sabido que el bando se ejecut inmediatamente, por lo que no pudo haber diez das de diferencia entre su fecha y la de su cumplimiento. 3. La extensa biografa annima de Morell de Santa Cruz, publicada en las Memorias de la Sociedad Patritica,28 que tantos pormenores da del destierro, seala el tres, no el trece. 4. Pudiera muy bien el original de la carta decir 3 y no 13, porque la publicacin no se hizo directamente del original, sino de una copia en tan mal estado, que la Sociedad Patritica se crey obligada a poner esta advertencia para salvar su responsabilidad: “Cuyo documento copiamos de un antiguo manuscrito tan destrozado por la polilla y la humedad, que en muchos lugares hemos tenido que adivinar el sentido de las palabras para seguir adelante”. 5. Un testigo de mayor excepcin, el Pbro. Campos, que presenci el acaecimiento y lo narr en dcimas de que ms adelante hablaremos, dice: “Era, pues, el da tercero — del mes de Noviembre, quando — el sol se iba levantando — entre risueo y severo. — Entonces con todo esmero — el capitan y soldados — de saa y furor armados — al Palacio Episcopal — pusieron cerco formal, — como que eran renegados” Y 6. don Antonio Bachiller y Morales, en el captulo de su Monografa histrica donde cuenta la deportacin del obispo Morell, asegura que ste sali de La Habana el da 4 de noviembre, y que el barco que lo conduca “toc el 18 en la Carolina y el 9 de diciembre de 1762 lleg a Florida”.29El propio Bachiller, en la obra a que acabamos de referirnos, al juzgar la medida de confinamiento tomada por el conde de Albemarle contra Morell de Santa Cruz, se expresa de este modo: “Limitndonos al particular de la expatriacin del Obispo es preciso reconocer que tuvo el gobierno local sobrados derechos para disponerla: as pues los mismos clrigos tuvieron que reconocer en esta parte que el 27. Los tres primeros historiadores de la isla de Cuba t. III, pp. 161-163. En la primera ed. de la historia de Valds (Habana, 1813) el bando est en las pp. 159-161. 28.T. XIII, p. 284. 29.Bachiller y Morales, Cuba: monografa histrica que comprende desde la prdida de la Habana hasta la restauracin espaola Habana, M. De Villa, 1883, p. 128.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /175 /175 /175 /175 /175 general procedi en formas muy decentes llevar a cabo su mandato: las crnicas del pueblo as lo demuestran...”30Antes de salir para el destierro autoriz el prelado por mediacin de su secretario de cmara, al provisor y vicario general don Santiago Jos de Hechavarra, para que durante su ausencia gobernase la dicesis, y dndose ste cuenta exacta de la realidad de la situacin, se allan a las exigencias del conquistador britnico, aunque bajo protesta reservada. Mientras tanto, cumpla Morell en La Florida con sus deberes religiosos, atrayndose el afecto de aquellos vecinos, y puesta su confianza en Dios, aguardaba a que llegasen mejores tiempos para regresar a Cuba. Sobre la prisin y destierro del obispo Morell de Santa Cruz public el clrigo don Diego de Campos, en 1763, cuando ya se haban ido los ingleses, una relacin en dcimas vulgares, pero despojadas de la pedantera que predominaba en aquella poca.31 Este folleto fu ilustrado con una lmina que representaba el momento en que el obispo era bajado, en su silla, a la puerta de su palacio, por los granaderos britnicos. El autor de la lmina fu el artista cubano don Francisco Javier Bez, quien con este mismo asunto pint un cuadro al leo, que estuvo mucho tiempo en la catedral, y desapareci cuando el prelado Espada y Landa hizo la que podramos llamar su limpieza artstica.32Al fin, el conde de Albemarle se retir a Inglaterra, dejando hecho cargo del gobierno de La Habana a su hermano el general Guillermo Keppel, 30.Ibdem, p. 126. 31. Relacion y diario de la prision y destierro del Illmo. Sr. D. Pedro Agustn Morell de Santa Cruz, dignissimo Sr. Obispo de esta Isla de Cuba, Xamaica y Provincias de la Florida, del Consejo de S. M., que mand executar el Exmo. Sr. Conde de Albemarle, conquistador de esta ciudad de la Havana, en el ao de 1762 Escribala D. Diego de Campos, Presbytero. Con licencia. En la Havana, en la Imp. Del Cmputo Eclesistico [1763]. 8, [23] p. En la biblioteca de la Universidad existi esta obra, y estaba marcada con el nm. 37; pero hoy slo se sabe que posea un ejemplar el muy culto historiador y biblifilo seor don Juan Prez de Guzmn y Boza, duque de T’Serclaes Tilly, quien tiene en su casa de Sevilla una magnfica biblioteca y un valioso museo. 32.“Los objetos del culto en sus formas tuvieron que experimentar la influencia del buen gusto de Espada... La reforma empez por la Catedral: los antiguos altares algunos de los cuales merecan conservarse como obra del arte de la edad media, fueron sustituidos por otros de caoba con istras y adornos de oro; las efigies de bulto, en su mayor parte de mala talla, dejaron el lugar a buenas copias en lienzo. Las parroquias siguieron el ejemplo, adoptando el mismo gusto. Algunos cuadros de mal dibujo pero que servan como monumentos histricos, tales como el embarque del Obispo de la Habana por los ingleses que lo desterraron de ella, desaparecieron ante la voluntad reformadora de Espada.—Cuando algunos fanticos vieron una profanacion en que se remitieran al hospital para lea los fragmentos de aquella revolucion artstica no disculparon el celo del Prelado, sino que le llamaron boca llena iconoclasta...” (Bachiller y Morales, Apuntes para la historia de las letras y de la instruccin pblica de la isla de Cuba Habana, 1859-61, t. III, p. 33).

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OBRAS 176\ 176\ 176\ 176\ 176\ quien no tuvo inconveniente en autorizar el retorno del obispo, en atencin a las reiteradas splicas que le dirigan el provisor y otras muchas personas caracterizadas. Mandsele en un buque escogido la autorizacin del gobernador, y el 3 de mayo de 1763, en el 45 aniversario de su primera misa, pisaba de nuevo tierra cubana, recibindole el pueblo con grandes demostraciones de cario. A los dos meses de su vuelta presenci Morell la restauracin espaola y si grande fu su jbilo por este acontecimiento, no se sinti muy satisfecho con el gobernador general conde de Ricla, porque ste, en cuanto le trat inform al rey que el obispo era completamente opuesto a los privilegios del vicepatronato. En 1766 azot a Santiago de Cuba un terrible terremoto, y con este motivo dirigi Morell a los fieles una pastoral, que se public en un folleto cuya pepeleta bibliogrfica es la siguiente: “Carta pastoral del Illmo. Sor. Obispo de Cuba su dicesis, con motivo del terremoto acaecido en la ciudad de Santiago, y lugares adyacentes. En el ao de 1766. Con licencia. Impressa en la Havana, en la imprenta del Cmputo Eclesistico, 8o, 11 p.”. De esta Pastoral dijo don Jos Antonio Saco lo siguiente, en su bien conocida Coleccin de papeles : “Fu autor de esta Pastoral el obispo Dr. D. Pedro Agustn Morel de Sta. Cruz. Como documento histrico revela este papel varios hechos de importancia para el conocimiento ntimo de su poca. En primer lugar, es una de las raras muestras que nos quedan del arte tipogrfico en aquel tiempo en Cuba; y nos descubre la existencia de otra imprenta en la Habana, fuera de la Capitana General. Ademas, en la Pastoral se indica el da en que aconteci el terremoto de Santiago de Cuba que fe la noche del once de Junio, con las circunstancias de estenderse la villa de Bayamo y demas lugares de su jurisdiccion; la catstrofe fu horrorosa, pues en pocos momentos redujo un monton de ruinas muchos edificios, y caus algunas muertes”.33En el ao anterior al de su muerte obtuvo Morell de Santa Cruz el grado de doctor en derecho cannico en la universidad de La Habana, que entonces se llamaba real y pontificia universidad de San Jernimo. Consta que se gradu el 7 de marzo de 1777; pero no aparece en ninguna parte que antes del doctorado se le confiriese la licenciatura. En vano hemos buscado en el archivo de nuestro ms alto centro de enseanza el expediente acadmico de Morell, por lo que no sabemos con certeza, aunque lo presumimos, si por su calidad de obispo se le dispens de cursar las asignaturas de la carrera y se le admiti a doctorarse sin ser licenciado en la facultad de sagrados cnones. Arrate, en su Llave del Nuevo Mundo al enumerar los alumnos ms preeminentes que haba tenido la universidad, dice: 33.T. II, p. 398.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /177 /177 /177 /177 /177 “Illmo. Sr. Dr. D. Pedro Agustn Morell de Santa-Cruz, dignsimo Obispo de esta Isla, del Consejo de S. M. recibi en esta Universidad el grado de Doctor en virtud de la Real Cdula en que S. M. le aprob esta determinacion para que sirviese su ejemplo de estmulo otros”.34Sintindose cada vez ms enfermo, pidi Morell al monarca que le nombrase obispo auxiliar al provisor Hechavarra, y habindose accedido a esta solicitud, aprovech la presencia en La Habana del arzobispo de Santo Domingo para que Hechavarra fuese consagrado obispo de Tricomi in partibus infidelium en octubre de 1768. La muerte de Morell, ocurrida a sus 78 aos de edad, el 30 de diciembre de 1768, se describe as en la biografa annima a que varias veces nos hemos referido: “Luego que entr la noche apoderndose la actividad del accidente de todos los rganos del cuerpo, turb las potencias espirituales de S. I., lo priv enteramente del juicio, y lo hizo prorrumpir en espresiones que acreditaron el delirio que estaba padeciendo. Ninguna de sus acciones era conforme las antiguas, todas las palabras agenas de su costumbre y los pensamientos estraos su oficio y carcter. Se resisti tomar alimento, no conociendo al mdico ni al mayordomo que le instaban con el objeto de hacerle descender las flemas de la garganta que le privaban de respiracion. Por fin lograron que pasara un trago, de sustancia con bastante trabajo, mas al segundo salindole al semblante la sombra de la muerte, y abriendo con ademan tristsimo los ojos, dio dos tres boqueadas y espir.35El da 31 fu enterrado en la parroquial mayor, al lado del evangelio, y pronunci su elogio fnebre el cura rector ms antiguo, don Jos Agustn de Castro Palomino. Morell de Santa Cruz fu el penltimo de nuestros prelados que pudo titularse obispo de Cuba, de la Luisiana y las Floridas, y abad de Jamaica. La partida de defuncin de Morell se halla inscrita con el nm. 184, al folio 77 del libro 9o, en el archivo de la Catedral, y dice as: “En la Ciud de la Hava en treinta y uno de Dicre de mil sietecientos sesta y ocho as se enterr en esta Iga Parroql mor de Sn Xptovl en la pared del Presbyterio al lado del Evangelio el Yllmo y Revmo Sor Dor D. Pedro Augn Morel de Sta Cruz Digmo Sor Obpo qe fue de la Sta Iga Catedral de la Asumpcion de Nra Sa de la Ciud de San-Tiago de los Cavalleros hijo lemo de los Sres Maestre de Campo Dn Pedro Morel de Sta Cruz y Da Maria Chatarina de Lora Defuntos y los diez y seis del mes proxmo pasado de Novre otorg su testamto inscriptis pr ante Dn Franco Xavr Rodrigz EscnoPubco en el ql dispone qe en falleciendo su cuerpo se amortaje con las vestiduras Pontificiales correspondientes su Dignidad y qe se practiquen las demas funciones prevenidas pr el ceremonial de los Sres obpos 34.Ob. cit., p. 313. 35. Memorias de la Sociedad Patritica, t. XIII, pp. 289-290.

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OBRAS 178\ 178\ 178\ 178\ 178\ ecepto la de embalsamarlo pr qe absolutamente lo prohive y qe se le diere la refda sepultura y qe se den de Limosna Quince ducados la YllmaArchicofradia del Smo Sacramto de la misma Parroql y ocho reales cada una de las mandas forzosas, qe se le digan las tres Missas del Alma, las qellaman de Sn Vizte Ferrer y Quinientas mas, nombra Por sus Albaceas al Sor Dor Dn Manl Magaa Juez de Testamtos y obras pias y Provor Auxr de esta Ciud al Dor Dn Juan Monel Telles Sacrestn mor del Monasto de StaChatarina de Zena y Juez Auxr de testamtos y obras pias, y pr tenedor de bienes, nico y universal heredero al refdo Dn Anto de Villa; de edad de setenta y Quatro setenta y Cinco as. Recivio los Stos Sacramentos y todo pr mas extenso consta de dho testamento y lo firm.— Dor Jph. Agnde Castro Palomino”. Adnde han ido a parar los restos de Morell de Santa Cruz? Nada se sabe de cierto sobre este punto. Puede que estn perdidos en la que fu cripta de la iglesia mayor; pero puede tambin, y es lgico suponerlo as, que el obispo Hechavarra, que mereci de aquel prelado una proteccin decidida, no los dejase abandonados en el solar donde estuvo la vieja parroquial habanera, sino que los trasladara al templo que es hoy catedral y los enterrase en uno de los muros de sta, y all, probablemente, duerman ignorados el sueo eterno. A propsito del enterramiento de Morell y del actual paradero de sus mortales despojos, ha escrito lo siguiente el ilustrado sacerdote cubano doctor don Santiago Saz de la Mora en un interesante trabajo que firm con el seudnimo Kedif y dio a luz en la Revista Habanera en 1913: “Lo fu en la antigua parroquial mayor, que es donde est hoy el palacio presidencial y el ayuntamiento. Aunque al presente no tenemos noticias sobre si fueron o no trasladados sus restos a la nueva parroquial mayor (hoy catedral) es de presumir que s, porque habiendo solicitado el seor Hechavarra de Carlos III le cediese para parroquial mayor la iglesia que haba pertenecido a los expulsos jesutas, ste se lo concedi por Real Cdula de 11 de julio de 1772, a condicin de que el terreno ocupado por la dicha antigua parroquial mayor fuese primero profanado con las ceremonias de estilo y despus entregado al Capitn General y junta municipal de la Habana para dedicarlo a la extensin de la Plaza de Armas y casa para el General, ayuntamiento y crcel. Por esta razn es de creer que el mismo Hechavarra hiciese la traslacin de su predecesor. Tambin recordamos que siendo nios nos indic el Dr. Toribio Martn, Den que fu de la catedral de la Habana, que del lado de la epstola y en el altar de la Pursima se encontraban los restos de un obispo, los que probablemente son los de Morell de Santa Cruz”.36 36. Un Obispo desterrado por los ingleses, Iltmo. Dr. Pedro Agustn Morell de Santa Cruz por Kedif ( Revista Habanera Habana, diciembre 10 de 1913, ao I, nm. 13.)

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /179 /179 /179 /179 /179 Y terminaremos este prefacio, que ya es hora, haciendo constar la gratitud de la Academia hacia su individuo de nmero el doctor don Francisco Gonzlez del Valle, por haberla prestado, para ilustrar este libro, el retrato de Morell de Santa Cruz y la firma autgrafa del mismo, documentos ambos que hered de su ilustre abuelo el doctor don Ambrosio Gonzlez del Valle. Ese retrato es, quizs, el nico ejemplar que se conserva del que dibuj y grab a fines del siglo XVIII el artista habanero don Francisco Javier Bez. F. DE P CORONADO, Acadmico de nmero. Septiembre 20 de 1928.

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LIBRO PRIMERO LIBRO PRIMERO LIBRO PRIMERO LIBRO PRIMERO LIBRO PRIMERO

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LIBRO PRIMERODESCUBRIMIENTO, CONQUISTA Y POBLACION DE LA ISLA.AR AR AR AR AR TCULO 1 TCULO 1 TCULO 1 TCULO 1 TCULO 1O O O O O. CRIST"BAL COLOMB CRIST"BAL COLOMB CRIST"BAL COLOMB CRIST"BAL COLOMB CRIST"BAL COLOMB O O O O O ALIAS COLON, PILOTO ALIAS COLON, PILOTO ALIAS COLON, PILOTO ALIAS COLON, PILOTO ALIAS COLON, PILOTO GENO GENO GENO GENO GENO VS, PROYECT VS, PROYECT VS, PROYECT VS, PROYECT VS, PROYECT A EL DESCUBRIM. A EL DESCUBRIM. A EL DESCUBRIM. A EL DESCUBRIM. A EL DESCUBRIM.to to to to toDE NUEV DE NUEV DE NUEV DE NUEV DE NUEV AS TIERRAS, Y DESP AS TIERRAS, Y DESP AS TIERRAS, Y DESP AS TIERRAS, Y DESP AS TIERRAS, Y DESP UES DE V UES DE V UES DE V UES DE V UES DE V ARIOS ARIOS ARIOS ARIOS ARIOS INCIDENTES LO CONSIGUE, ESPENSAS INCIDENTES LO CONSIGUE, ESPENSAS INCIDENTES LO CONSIGUE, ESPENSAS INCIDENTES LO CONSIGUE, ESPENSAS INCIDENTES LO CONSIGUE, ESPENSAS DE LOS REYES C DE LOS REYES C DE LOS REYES C DE LOS REYES C DE LOS REYES C A A A A A TOLICOS DE ESP TOLICOS DE ESP TOLICOS DE ESP TOLICOS DE ESP TOLICOS DE ESP AA. AA. AA. AA. AA. Opiniones sobre la trrida zona.Una de las cuestiones mas obscuras qe. rieron filsofos muy sabios de la antigedad, fu si sera no habitable la trrida zona. Creian unos que los rayos del sol hirieron directamte. los cuerpos, abrasara las entraas, y abiertos continuamte. los poros, se disipara el blsamo de la sangre.— Otros por el contrario se pintaban estas regiones occidentales baadas de aires y lluvias tan refigerantes q.e sazonaran un temperamento agradable, y aun mas proporcionado para la conservacion de la vida. Esta ltima opinion, q.e era la mnos autorizada, descubri el tiempo ser la verdadera. Lleg por fin el que la sabidura divina tenia determinado, y manifest al mundo antiguo otro nuevo, mas frtil, rico, y delicioso, con lo que dej burlado al hombre en sus caminos, y estendi su culto hasta los ltimos trminos de la tierra. Cristbal Colon, su origen y cualidades.2. Para empresa de esta magnitud envi en el dcimo-quinto siglo Cristbal Colombo, llamado despues Colon, por una especie de sincopa mas adaptable nuestra lengua. Todos convienen en que fu genovs: va-

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OBRAS 184\ 184\ 184\ 184\ 184\ ran sinembargo, en el lugar de su nacimiento; asgnanle tres, Savona, Cugurco, y Nervi. Aaden tambin q.e la repblica de Gnova, no satisfecha de contarle entre sus sbditos, le adopt por ciudadano. La misma diversidad de pareceres se nota en rden su condicion. Un autor asegura que era de muy baja estraccion; otros le dan por oficio el de cardador de lana. Por el contrario, no faltan algunos que le hacen descendiente de la ilustre casa de Pelestrero en Plasencia de Lombarda, y aun de los antiguos Seores de Cucaro en Monserrat. Nada hay de cierto, y sea de esto lo que fuere, es innegable que quien supo inmortalizar su nombre espensas de su propio mrito, no necesita de recomendarse con genealogas ni blasones; ntes s le buscarn porfa las mas nobles casas para ornamento de los suyos. A la verdad, es incomparablem.te mas digno de loa q.e un simple cardador de lana, por s solo, y por su brazo, sin otro patron q.e su genio, obtuviese los primeros cargos de la monarqua espaola; elevase su familia punto de aliarse con la de su propio soberano, incorporarse con la casa Real de Portugal; y por ltimo, hiciese glorioso su nombre en dos mundos, y para todos los siglos: de suerte que nadie lo pronuncie sin veneracion y alabanza. Su aplicacin y aprovechamiento en los estudios.3. Lo que indubitablem.te consta es que de pocos aos sali de su pas y se dedic al estudio de las buenas letras. Continu despues en la Geometra, Cosmografa, Astronoma, y Natica. En todas ellas se aventaj a sus coetneos, y uniendo la prctica con la terica, lleg ser uno de los mas insignes pilotos de su tiempo. La suma aplicacin esta facultad le hizo pensar en el descubrim.to de nuevas tierras hcia el occidente. El proyecto pedia necesariamente gruesos fondos; los suyos padecian la tacha de escasos.Propone su idea del descubrimiento, de nuevas tierras Gnova y Portural, sin efecto.4. Determin pues, manifestar su plan algun soberano, capaz de costear su ejecucion. Propsolo primeramente su repblica, como buen vasallo: mas apenas esta oy la idea, cuando la repuls como delirio. Despedido con rubor de su ptria, donde nadie es profeta, regres Portugal, lugar de su domicilio por haberse all casado, ofreci sus servicios Juan II, quien despues de aceptados los remiti la censura de don Diego Ortiz, obispo de Ceuta, y la de dos mdicos judos, muy versados en la Cosmografa. Lo primero que hicieron estos tres comisarios, fu pedir

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /185 /185 /185 /185 /185 Colon una razon muy exacta de sus designios: dila con prontitud y buena f; y apnas se enteraron de ella, cuando faltando la q.e deban, mandaron partir secretamente una carabela, con rden su capitan de seguir la derrota q.e se le confi. Hzose la vela; y despues de haber padecido algunos contratiempos, volvi al puerto, abominando as l, como todo el equipage, una empresa tan estravagante como apeligrada.Sale de Portugal: arriba Andalucia con su hermano y le envia Inglaterra.5. Sabida por Colon la doblez con que se la haba tratado, tom la resolucion de dejar un reino, donde despus de la muerte de su esposa, sucedida poco ntes, nada poda detenerle; pero temiendo al mismo tiempo q.e el Rey, intentase su arresto, se embarc furtivam.te para Espaa, sobre fines del ao de 1.484. Tom tierra en Andaluca con Bartolom Coln su hermano: mand este hcia Inglaterra, a fin de hacer valer su proyecto con Henrique VII, mintras l practicaba la misma diligencia con nuestros Catlicos monarcas D.n Fernando V y Da Isabel su consorte. Presenta un memorial los Reyes Catlicos.6. Hallbanse estos en Crdoba, donde fu besarles las manos, con un memorial de este tenor en la sustancia. “Serensimo Prncipe. Yo he navegado desde mis tiernos aos; hace cuarenta que he corrido los mares, examinndolos con gran cuidado, y tratando con muchos hombres sabios de todas edades, naciones y religiones. Por este medio me he instruido en la navegacion, Astronoma, y Geometra, con tal perfeccin, que puedo formar un diseo de todas las ciudades, puertos, rios, y pases, situndolos en los lugares que justamente les corresponden. He leido tambien todos los libros de la Cosmografa, Historia y Filosofa: hllome por fin determinado emprender el descubrimiento de nuevas tierras y aunque harn irrision de mis pensamientos, espero que si V. A. se digna favorecerlos, y tomarlos bajo su soberana proteccion, yo saldr con aire, y V. A. ___________ de gloria.”Examnase en junta de cosmgrafos el plan de Colon sin suceso.7. El designio, la verdad, era generalmente desatendido, y su autor mirado como un hombre que venda sus propios sueos, y hacia trfico de novedades para relevarse de la miseria, salir de la oscuridad en que hasta

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OBRAS 186\ 186\ 186\ 186\ 186\ entnces haba vivido. Hallbase, sin embargo, entre tantos un personaje de carcter, cuyos juicios se acordaban con los de Colon: saber D.n Alonso Quintanilla, Tesorero de Castilla, quien se declar abiertamente protector de su persona y empresa. Intercedi con la Reina para que el plan del piloto genovs fuese examinado con estudio. Esta diligencia se cometi al padre Fr. Hernando de Talabera, del rden de S. Gernimo, y Confesor de la misma Reina. Efectivamente se form una junta de cosmgrafos, cuya resulta nada produjo de favorable, por la ignorancia de los revisores, porque Colon, receloso de q.e no se le jugase igual pieza la de Portugal no quiso declararse del todo. Despdenle honrosamente los Reyes Catlicos.8. Al cabo de cinco aos que pasaron en la discusion de este asunto, los Reyes Catlicos le hicieron saber que la guerra de Granada en que estaban empeados, no les permita volver los ojos otro negocio, ni entrar en nuevos gastos; que esperase un poco, y fenecida la guerra sera bien oido. Colon escuch la respuesta como una despedida honrosa, y regresando Sevilla, busc el patrocinio de los duques de Medina-Sidonia y MedinaCeli: el primero no quiso escucharle; y algunos aseguran q.e el segundo ofreci equiparle de navios en el Puerto de Santa Mara, de que era seor; pero que la corte le puso entredicho.Es oido Colon nuevamente de la Reina: pero no se admiten sus tratados por exhorbitantes.9. En vista de estas resultas pens pasar Francia, probar fortuna, con nimo de si no hallaba buena acogida, trasportarse Londres, y reunirse a su hermano, de quien no habia tenido noticia alguna despus de su viage. El P .e Juan Perez de Marchena, Guardian del convento de la Rbida, amigo de Colon, le apart de este dictmen; y pidindole el proyecto del descubrimiento lo puso en manos de algunas personas de erudicion conocida en la materia. Aprobarnlo con elogio; y entnces el religioso se tom la licencia de escribir sobre el particular la Reina, fiado en la estimacion que la mereca. Correspondiole con prontitud, mandndole decir que con la misma fuese Colon su Rl presencia. Ejecutlo as, aunque sin suceso; porque si bien las proposiciones fueron calificadas de juiciosas y verosmiles, las condiciones que pona se tuvieron por exhorbitantes. Reducanse ser declarado Almirante y Virey perpetuo y hereditario de todos los mares que hallase. Refleccionse que en caso de verificarse el descubrimto, era mucho para un vasallo; y de no,

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /187 /187 /187 /187 /187 seria tachado de ligereza haber entrado en el empeo, sobre indcios tan dbiles, y despreciados ya de otras potencias.Vuelve al pensamiento de pasar Francia. Nueva conferencia. Ao de 1492.10. Esta repulsa desenga enteramente Colon de que nada tenia que esperar de nuestra corte; y as torn al pensamiento de pasar la de Francia. El Contador mayor, y Luis de Sanct-Angel, escribano de raciones de la Corona de Aragon, no pudieron sufrir que se volviese la espalda un negocio de tan importantes consecuencias, y se valieron del Cardenal Mendoza, Arzobispo de Toledo, y Presidente del Consejo de Castilla, para que al mnos no permitiese salir de Espaa Colon, sin dejarlo comunicado. El Cardenal defiri la suplica, y tuvo una larga audiencia con el genovs. Qued muy satisfecho de la habilidad de este y de lo concertado de su proyecto: pero nada adelant, porque el aire de la corte era totalmente contrario. Vocebase pblicamente en ella, que no habia que admirarse de la incansable pretension del extranjero, cuando nada ponia de su bolsillo para la consecucin: que su ansia toda se dirijia tener de que subsistir, con el seguro de que si saliesen frustradas sus ideas, lo peor que podia sucederle era volver su antigua constitucion. Estos razonamientos llegaron su noticia; y para tapar la boca los maldicientes, ofreci pagar la octava parte de los gastos que se causasen. Tampoco se le oy, ntes bien cada dia tocaba mayores embarazos. Viendo en fin que todo le era adverso, sali de Santa-F por el mes de enero de este ao hcia Crdova, donde tena su familia, resuelto seriamente emprender su viaje Francia. Ultimos esfuerzos p.a con la Reina.11. En este intremedio Granada se rindi; y aprovechndose SanctAngel de coyuntura tan apreciable, represent vivamente a la Reina el perjuicio que se podia irrogar su corona de no tomar prenda en el gran proyecto de Colon.—“Seora, (la dice): no hay persona que no est sorprendida de que V. A. despues de haber dado tan esclarecidas pruebs de su magnnimo corazon, se haya detenido en el desembolso de los pocos medios que puede costar una empresa capaz de producir las mayores ventajas al Estado. V. A. puede ser que ignore que este italiano se halla resuelto llevar sus designios hasta donde encuentre proteccion; y V. A. ver entonces su pesar los aprovechamientos de algun vecino que no deje ir de las manos una ocasin tan preciosa. Que teme V. A.? Colon es hombre hbil, sabio, lleno de circunspeccion, y prudencia. Esta justicia le hacen cuantos

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OBRAS 188\ 188\ 188\ 188\ 188\ han sondeado su espritu: ofrece entrar en los gastos, y arriesgar su vida, de que se infiere tendr seguridad de salir con su intento. En suma, muchos hombres juiciosos nada encuentran en lo q.e propone de imposible ni impracticable; y cuando el suceso no corresponda las esperanzas, poco se perder, y quedaremos enteramente desengaados. Por otra parte, contemplo q.e a una gran Reina como V. A., compete justamente conocer la estencion del oceano, ilustrar su reinado con tan peligrosa tentativa.” Acepta las proposiciones de Colon.12. La representacion fu oida de la Reina con semblante agradable: efectivamente se inclin las reconvenciones de Sanct-Angel; y expidi rdenes eficaces para la mas pronta ejecucion. Se introdujo en su R.1 nimo tal ardor, que hallndose sin fondos por haber consumido el erario en la guerra de Granada, determin empear sus joyas para aprestar la cantidad que pedia Colon. No lo permiti Sanct-Angel, prometiendo suplir de lo suyo todo lo que se necesitase. Esto sucedi tiempo que Colon marchaba para Francia. Despachse espreso en su solicitud, y encontrado, fu conducido la presencia de la Reina. Hzole un recibimiento, capaz de sacudir de su espritu las pesadumbres y menos precios con que los espaoles le habian tentado por espacio de ocho aos. Prevnosele pasase tratar con el secretario de Estado D.n Juan de Coloma; y diez y siete de abril, se convinieron por ltimo en los artculos siguientes. Declranse.13. El primero. Que los Reyes Catlicos, como Seores soberanos del oceano, nombraran desde el presente Cristbal Colon, por su Almirante y Virey perptuo de todos los mares, isla y tierras firmes que descubriese: que toda su vida gozara de estos cargos con las mismas preeminencias en cuanto al primero que el Almirante de Castilla en el trmino de su jurisdicciion: que lo mismo proporcin sera por lo respectivo al segundo; y que mbos sobre el mismo pi su posteridad.— El segundo; que para los gobiernos particulares de cada plaza, isla, provincia, los Reyes Catlicos nombraran uno de tres sujetos que les presentase. El tercero que todas las riquezas y mercancas, que fuesen conducidas de las conquistas, despues de deducidos los gastos, se dividiesen en diez partes; las nueve para sus Altezas, y la dcima para Colon. El cuarto que todas las diferencias que sobreviniesen en la estension del nuevo Almirantazgo en punto de comercio, fuesen juzgadas por el Almirante sus tenientes, como se practicaba en Castilla. I el ltimo, que en todos los navios que se armasen para

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /189 /189 /189 /189 /189 el comercio de las nuevas tierras, el Almirante pudiese interesarse en la octava parte. Frmase con el ttulo, que se despach.14. Los Reyes Catlicos firmaron esta famosa capitulacin que les hizo adquirir un nuevo mundo. El tiempo y lugar deben notarse: sucedi lo referido en el campo de Santa-F, acabada de poner la ltima mano la reconquista de Espaa, dominada de los agarenos por espacio de ocho siglos. As quiso el Seor compensar el celo de nuestros Reyes por la pureza de la f Catlica, y esterminio de los mas rabiosos enemigos del nombre cristiano. Va Palos.15. Dia doce de mayo se puso Colon en camino para Estremadura, y en pocos dias lleg Palos de Moguer, donde se hacia el armamento que estaba acordado. Este puerto pasaba por el mas proveido de marineros, y por eso se inclin Colon que en l se hiciesen los preparativos de su viaje. Tenia tambien amigos de confianza en el pas, y contaba particularmente con el P .e Juan Perez, de quien ya hemos hablado; y recibi en efecto muy buenos servicios. No fu el menor haber atraido su devocion los marinos mas hbiles que tenian repugnancia en seguir, y tomar partido por un extranjero, y para mares incgnitos. Pero la mejor adquisicion que hizo Colon para su empresa, fu la de tres hermanos, de los mas ricos vecinos, y de los mas hbiles navegantes de Palos, llamados los Pinzones. Sale de Palos.16. La villa de Palos era obligada aprontar dos carabelas todos los meses por espacio de tres aos: bajo rden de entregarslas Colon, quien agrego otra con el nombre de Santa Maria, sobrepuesto al que tenia de la Gallega, y fu la que mont de Comandante. De las otras una apellidaban la Pinta, mandada por Martn Alonso Pinzon, y la otra la Nia, por Vicente Ibaez Pinzon. El mas mozo de los tres hermanos nombrado Francisco Martin iba de Piloto de la Pinta. En las tres se contaban ciento veinte hombres entre marineros y voluntarios con vveres para un ao. Hicironse la vela el viernes tres de agosto, media hora ntes de salir el sol. Al dia siguiente el timon de la Pinta sali de su lugar: atribuyse esta falta dos marinos que venian contra su voluntad, y que ntes de partirse habian

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OBRAS 190\ 190\ 190\ 190\ 190\ causado otros desrdenes. Pinzon hizo asegurar el gobernalle; pero un golpe de viento de mar, lo disloc de suerte que con trabajo y peligro hizo su navegacion hasta las Canarias. Arriba las Canarias. 17. El once del referido mes arribaron la grande isla de este nombre, adonde no solo se le puso nuevo timon la Pinta, sino tambien la vela latina de la Nia se convirti en redonda. Levaronse, y en cuatro dias anclaron en la gomera: aqu se hizo provision de viandas frescas agua y lea. Colon tuvo noticias de que tres carabelas portuguesas le buscaban con el designio de llevrselo. Este incidente apresur su salida, que fu el seis de setiembre, hcia el sudueste. Desde el siguiente las tierras desaparecieron por todas partes, y algunos pasajeros que hacian juicio de no volver verlas jams, comenzaron suplicar y gemir. Colon cada dia erguia mas su nimo, y florecian sus esperanzas. A ciento y cincuenta leguas de la isla del Hierro, encontr un mstil de navio. Poco mas lejos advirti que las corrientes partian con estremada fuerza hcia el norte, y la tarde del catorce observ que la aguja declinaba un grado al nordeste, y que diariamente se aumentaba la declinacin. La vista de una ave muy pequea, y cantidad de yerbas que flotaban sobre las aguas con apariencias de haber sido desprendidas de algunas tierras, precisaron Colon no caminar sin la sonda en la mano. A otro dia el comandante de la Pinta imagin tambien haber visto la tierra distancia de quince leguas al norte, y quiso birar de bordo en solicitud de ella; mas Colon le asegur de su engao, y que la pretendida tierra era en realidad un grueso nublado, que se disip dentro de breve tiempo. Motin de los equipajes.18. Los dias siguientes se presentaron muchas aves de diferentes especies: y el concepto de que eran nuncias de la cercana de la tierra, sostuvo un poco los marineros tmidos, que por no haberla descubierto en tres semanas de navegacion, ya se suponiam sepultados en el abismo de las aguas. Consideraban el oceano como un mnstruo con la boca abierta para tragrselos; y por ultimo se teman que el viento que les era favorable para ir al oeste, les fuese contrario cuando quisiesen dar la vuelta Espaa. Estas imaginaciones tristes los entr en tal desmayo y espanto, que no hablaban de otra cosa, sino de tomar la derrota para Castilla. “La corte, decan, no puede llevar a mal que despus de haber navegado mas ljos que ningun mortal hasta ahora, retrocedamos por hallarnos sin

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /191 /191 /191 /191 /191 esperanza de encontrar cosa alguna. Es posible, (aadian) que todos hemos de perecer por servir nicamente la desmesurada ambicion de un extranjero que no tiene que perder sino el crdito de sus aventuras?” En suma, se desbocaron tanto, que sin el menor empacho asomaban su criminal resolucion de arrojarle al mar, y decir que l mismo habia caido tiempo de observar el sol.Conducta de Colon en este lance. Proposicion con q.e sociega la gente.19. Colon no se inmut aunque comprendi su peligro, ntes bien, componiendo su semblante, se empe em ganar sus propios asesinos. Unas veces usaba con ellos de urbanidad y atencion: otras les hacia razonamientos muy fundados y convincentes; ya los entretenia con esperanzas y ofrecimientos; y ya acordndose de su autoridad; ech mano de las amenazas. Aunque estas por un tiempo sosegaron la sedicin, pasados algunos dias se aument de manera, que temi de hecho un insulto. Los tres equipajes levantaron destempladamente la voz, ponderando el peligro de su cercana muerte por hambre, por naufragio. Los pocos que se mantenian al lado de Colon, le abandonaron de esta vez, y se pusieron de parte los mal contentos. Hablles todos con mucha dulzura, representndoles que con un poco de constancia, se adquiriran infaliblemente una gloria inmortal. En efecto, viendo que no le atendian, se aventur hacerles la proposicion de que si dentro de tres dias no descubriesen tierra, seran dueos de penarle discrecion. La aceptan, y sus resultas.20. Este discurso calm el furor de la gente, y gan los Pinzones, que se habian puesto la testa de los amotinados. Respondiernle todos que aceptaban el convenio; mas que tuviese entendido que espirado el trmino, no diferirian un momento el mudar el rumbo. Poco riesgo se cree que corrio Colon en la asignacion de tan corto plazo: porque algunos dias antes ya habia encontrado fondo con la sonda; y la naturaleza de la arena lama que sacaba, era seal evidente de tierra vecina. Por otra parte, los pedazos de madera figurados, caas frescamente cortadas, y hasta un espino con su fruto, eran generos que no podian traer las olas, sin robarlas la tierra. Por ltimo, el aire fresco q.e corria de maana, y sobre todo la mutacin de los vientos pendiente la noche, afianzaban cada dia mas las esperanzas de nuevo cielo y tierra nueva. La tarde del da once de octubre, que fu el mismo en que se hizo la referida propuesta, hizo la tripulacion el anuncio

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OBRAS 192\ 192\ 192\ 192\ 192\ de ver tierra en el discurso de aquella noche; y que as estuviesen alerta, y de meda al da, se pusiesen la capa. Acord todos la renta de diez mil maraveds que el Rey Catlico habia prometido de albricias al primero que descubriese la tierra, que aadi de su parte un jubon de terciopelo. Colon descubre la tierra.21. Sobre las dos de la madrugada un marinero que estaba en lo alto del rbol mayor, comenz gritar “ luz luz ” tierra tierra ,” y crey hecha su fortuna. Agule el gozo un criado de Colon, nombrado Salcedo, respondiendo instantaneamente que su mano habia visto ya luz, y reconocido la tierra. Con efecto. estando Colon las diez de la misma en el castillo de popa, llam en secreto Pedro Gutierrez, repostero de estado del Rey, y le mostr una luz que acababa de percibir. Los dos despues hicieron la misma diligencia con Rodrigo Sanchez, veedor de la armada: un momento despues les hizo ver distintam.te la tierra, como ellos mismos lo declararon, cuando se trat de la adjudicacion de los diez mil maraveds. Estos en contradictorio juicio fueron adjudicados Colon, y se le pagaron hasta su muerte en las carnicerias de Sevilla. Pretndese que el marinero su contendor, nombrado Rodrigo de Triana () concibi tal bochorno de ver frustrada una recompensa que su parecer le era debida, que despues de su retorno Espaa, reneg de la f, y se pas al Africa. Es reconocido por Almirante y Virey.22. Al amanecer pareci claramente la tierra, distante como dos leguas. La Pinta que siempre iba delante, enton el Te Deum Las otras dos carabelas practicaron lo mismo. Despues de esta alegre demostracion, todos los del equipaje de la Capitana, se arrojaron los pies de Colon: pidironle perdon de las pesadumbres pasadas; saludronle en calidad de Almirante y Virey, y pasando de golpe de una estremidad otra, como hace de ordinario la muchedumbre, el que pocas horas antes fu tratado con el ltimo desprecio, y estuvo pique de ser arrojado al mar, este mismo fu alabado de muy sabio, y venerado por cuasi divino. En efecto, no hallaban voces, ni obsequios iguales la idea que formaron de la superioridad de su genio, osada y fortuna; y el mismo Colon no podia menos de estar aturdido de verse en un momento condenado ser pasto de los peces, y en el consecutivo, revestido de las dos mas grandes dignidades de la corona de Espaa, y su nombre victoreado en un mundo nuevo descubierto por sus luces.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /193 /193 /193 /193 /193 Salta en tierra, y toma posesion de ella.23. La tierra que se presentaba la vista, era una isla que al parecer tendra quince leguas de longitud. El nuevo Almirante la dio el nombre de S. Salvador Con la cercana divisaron las playas pobladas de gentes totalmente desnudas. Mojse en fin la ancla, y Colon salt el primero en tierra, llevando la espada desnuda en la mano derecha, y en la izquierda el estandarte Real. Los otros dos comandantes la acompaaron con las insignias de la empresa, que eran una cruz verde, algunas coronas de un lado, y las letras iniciales de los nombres de los Reyes Catlicos del otro. Las tripulaciones se pusieron tambien en tierra. Lo primero que hicieron fu besarla y regarla con lgrimas, tributando gracias Dios por el buen suceso de su viaje, y despues renovar los pies de Colon su penitencia y satisfaccin dada bordo de la capitana, aadiendo todos el juramento de fidelidad debida los empleos de Almirante y Virey. ltimamente se tomo posesion de aquel pas en nombre de la Corona de Castilla, con la formalidad necesaria, por ante Rodrigo Escobedo, escribano de la armada. La funcion se comenz levantando una cruz sobre la playa, que inmediatamente fu adorada de los nuestros con devocion religiosa; y se termin con grabar en ella las armas de la monarqua. Admiracion recproca de los Paisanos y Europeos.24. Todo esto se practic vista, y con sobrada admiracion y espanto de la nueva gente. Spose con el tiempo haberse impresionado de los nuestros eran hombres de distinta especie, y de rden celestial. No hay duda que as ellos como los nuestros, fueron sorprendidos de la novedad y notable diferencia que tocaban entre las dos naciones. Los paisanos tenian la piel tostada, los cabellos muy cortos, negros y espesos; las mujeres los traian ligados con un cordon alrededor de la cabeza, modo de trenza. En el resto del cuerpo ni unos, ni otros tenian un pelo siquiera. Todos estaban pintados de diversos colores; algunos solamente en nariz y ojos; y otros por el resto del cuerpo: y con estos afeites aumentaban la deformidad del rostro, que era desproporcionado en lo ancho. Los americanos de su lado estraaban igualmente las facciones y trajes de los europeos. Veanlos con la piel blanca, la barba larga, el pecho cubierto de pelo, y vestidos de pis cabeza. La admiracin era recproca: la observacion y cotejo incesante, como que todo esto es arbitrario, y pende de la opinion fundada en la costumbre. El pueblo, en fin, pareci todos muy dulce, y lleno de confianza.

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OBRAS 194\ 194\ 194\ 194\ 194\ Los paisanos huyen, y son reducidos.25. Lo que mas ruido les hizo, fu el oficio del escribano al tiempo de escribir el acto de la posesion. Persuadironse que esta ceremonia se dirija echar suerte sobre ellos, y su isla, para esterminarlos y apropirsela. Huyeron todos con gran velocidad: siguiseles el alcance, y algunos fueron detenidos y confiados por medio de agasajos y regalos. Diseles entera libertad para marchar donde gustasen: partieron inmediatamente en solicitud de los compaeros, y todos regresaron, muy asegurados de la buena intencion de los espaoles, con quienes se familiarizaron mucho. Las chucheras y cosas de poca estima que les daban, las recibian como preciosas, sin saber que obsequios volver los castellanos. Estos en fin, vindose transportados un mundo nuevo, en el cual nada encontraban semejante al antiguo, ni rboles, ni plantas, ni aves, ni hombres, no acertaban discernir si lo que estaban viendo y tocando, era realidad sueo. En el mismo dia el Almirante se embarc con toda su gente, y los isleos le siguieron en gran nmero hasta su bordo, unos nado, y otros en sus canoas. Preguntseles entonces por seas lo que se pudo sobre el nombre de aquella tierra: respondieron llamarse Guanahani y que sus habitadores, y que tambien los de otras muchas que estaban cercanas, se apellidaban Lucayas Son las mismas que se hallaban al norte y al oeste de las Islas de Barlovento, y terminan en el canal de Bahama. La mayor parte de estas buenas gentes, cuando vienieron bordo de las tres carabelas, trajeron cotorras y algodn dbanles en cange cascabeles que se colgaban del cuello y piernas, y otras semejantes brujeras. Arrastrados de esta modales dulces y atractivas, concurrieron todos las tres carabelas, y estas en breve se llenaron de isleos, aves, y frutas no vistas, ni oidas. Descubre otras dos islas.26. Pero la ansia de los espaoles era llegar una tierra, donde se deca que abundaba el oro y la plata. Fu el caso que la mayor parte de los isleos traan pequeas planchas de estos metales pendientes de las narices. Preguntseles de qu lugar lo habian sacado; y ellos respondieron que de un pas que sealaban al sur. Por este motivo el Almirante tom la derrota hcia l. Arrimse la costa del pas descubierto, y los moradores seguian por tierra. Cuando encontraban algunos de sus compatriotas, les decan que viesen aquellos hombres extraordinarios, y las mquinas en que venian volando sobre las aguas. De cuando en cuando se volvian tambien hcia los nuestros y mostrndoles el cielo, le preguntaban si por ventura habian bajado de all El Almirante no se descuidaba en atraerlos con

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /195 /195 /195 /195 /195 suavidad, hacindoles varios presentes. Dia quince del espresado mes de octubre, se acerc otra isla distante siete leguas de la primera: intitulla la Concepcion mas sin detenerse en ella. El diez y siete ancl cerca de otra, donde se provey de agua. Los habitadores parecieron un poco mas civilizados que los de San Salvador : las mujeres estaban cubiertas desde la cintura hasta las rodillas, con mantas de algodn, con hojas de rboles. Esta isla fu llamada Fernandina Pasa la cuarta, y descubre la de Cuba.27. De esta pas el Almirante la cuarta: salt en ella, y tom posesin con las mismas formalidades que haba practicado en la primera, y la puso por nombre Isabela en lugar de Saomoto que era el que tenia. En fin, el 28 se hall cerca de una gran tierra que los isleos que aun le acompaaban, dijeron llamarse Cuba: y sin saber todava si era isla el continente la apellid la Juana Este nombre, como tambien el de la Fernandina que despus se sustituy, se han abolido con el tiempo: el que siempre ha conservdo hasta el presente, es el mismo que recibio de sus primeros pobladores. El Almirante fu surgir un puerto de ella conocido por Baracoa : y como su carabela necesitaba de carena, se aprovech de esta ocasin para drsela, y explorar de paso la tierra en solicitud del oro, del cual tenian todos una hambre que alguno llam sagrada, y es comun todas las naciones que conocen la moneda. Van dos hombres reconocer la tierra.28. Para el efecto escoji dos hombres muy inteligentes, los cuales despues de haber marchado casi veinte leguas, regresaron con la noticia de que habian visto un gran nmero de pueblos y de aldeas, donde habian sido recibidos como hombres bajados del cielo: que todos los vecinos habian venido besarles los pis, los hombres primero y despues las mujeres, unos y otros desnudos: que entre los guisos que les pusieron, y gustaron, fu uno el de cierta raz con sabor de castaa. Son aparentemente los Muniatos que en otras partes llaman batatas patatas. Aadieron que el pas era muy hermoso, pero que nada habian notado de especial, sino mucha cantidad de algodn, que servia principalmente para fabricar sus camas, modo de redes, que llamaban hamacas Que habian visto diferentes aves, gozques que no ladraban, un animal cuadrpedo llamado huta muy parecido al conejo, y otro mas grande modo de javal, quien dieron muerte. Mucho tardaron los esploradores en traer razon de su diligencia por el oro: y cuando llegaron, solo dieron la de

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OBRAS 196\ 196\ 196\ 196\ 196\ haberle en cierto canton, sin otras seas, y en la tierra Bohio de la cual los naturales no dieron otra que demorar al este. Efectivamente se supo despues que el tal canton se intitulaba Cubanacan y que tenia oro, aunque en poca cantidad; y tambien que la tierra demarcada, se llamaba Hayt muy poblada de gentes y habitaciones que llevaban el nombre de bohios .Descubre la isla de Hayt; y una carabela se aparta de la conserva.29. La seguridad que se le dio al Almirante de que en esta nueva regin encontrara oro, le empe en buscarla. Muchos habitadores de Cuba se ofrecieron conducirle, y l acept sus buenos oficios. El objeto principal que lo movi admitirlos su bordo, fu el instruirlos en la lengua castellana, y por este medio tomar pleno conocimiento de los pases, de sus moradores, cualidades y riquezas. Levse por fin de Baracoa y los vientos se declararon tan contrarios, que le fu preciso arribar un puerto vecino: honrle no solo con el distintivo del Principe sino tambien con una cruz que hizo situar la boca. Por haber calmado el mal tiempo se hizo la vela, y despues de algunas escursiones hechas intilmente para avanzar al este, tuvo necesidad segunda vez de tomar puerto, al cual por ser vspera de Santa Catalina, le impuso este nombre. Aqu le inquiet mas el cuidado de la Pinta, que desde el 21 de noviembre se comenz separar de la conserva, y el 22 absolutamte. desapareci. La causa de esta novedad, segn se supo despues, fu que como embarcacin muy velera su comandante Martin Alonso quiso aprovecharse de esta ventaja, para llegar primero la tierra del oro, y negociar con preferencia. Tiene noticias de Hayt, y arriba ella.30. Este disgusto se mitig en parte con haber encontrado en el mismo puerto algunos vecinos de la isla Hait que le confirmaron la noticia de que su pas abundaba de oro, especialmente en un paraje llamado Cibo y prometieron llevar los mineros. Volvi tomar su derrota al este, gan las horas al tiempo, y despues de haber navegado cien leguas, se hall el 5 de diciembre sobre la punta oriental de la isla de Cuba De esta la de Hait median nicamente diez y ocho: hizlas el Almirante en mnos de veinte y cuatro horas, y tom tierra el seis prximo siguiente en el puerto que encontr al abrigo de un cabo de montes muy empinados y frondosos. Al cabo y puerto puso el nombre de San Nicols el santo del dia.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /197 /197 /197 /197 /197 Pasa adelante, y descubre otra isla pequea.31. Bien querria el Almirante detenerse all algun tiempo para refrescar vveres, y hacer reconocer el pas: pero la falta de la Pinta le tena muy desasosegado; y los isleos le decan que era menester avanzar un poco al este, para llegar las minas de Cibo Naveg pues hcia el mismo rumbo por la costa del norte, y poco distancia descubri por la proa una isla pequea, cuya figura desde ljos paraca de tortugas, y por eso se le dio este mismo nombre. Sobrevnole despues un grueso temporal que le oblig buscar refugio. Halllo en un puerto reducido, que en honor del da fu intitulado la Concepcion Manda reconocer la tierra, y nmbrala la Espaola.31. Aprovechndose de la demora que obligaba el mal tiempo, despach seis castellanos para que penetrasen el pas: solo un da se ocuparon en esta diligencia, y al siguiente volvieron asegurando que no era posible ver otro mas hermoso, ni de mejores tierras. Colon tambien haba oido cantar una ave, cuya pluma le pareci de ruiseor.— Los pescadores contemporneamente habian cojido en la red cantidad de rayas y otros peces, muy semejantes los que se prenden en las costas de Europa. No dud pues, que la isla encerraba grandes tesoros, y por este motivo la denomin la Espaola : porque habiendo llamado la primera S. Salvador en honor de Dios; la segunda la Concepcion en honra de su Santsima madre la tercera Fernandina ; la cuarta Isabela y la quinta la Juana en memoria de los Reyes Catlicos Fernando Isabel, y del prncipe D.nJuan su hijo, le pareci muy justo dar el sexto lugar la monarqua de Espaa. No falt sin embargo quien le advirtiese que mas propiamente deba denominarla la Castellana supuesto que en aquel descubrimiento solamente se habian interesado los Reyes de Castilla.Los isleos desconfian al principio de los espaoles: pero despues se familiarizaron con ellos.32. No esperaron los naturales que se acercasen los navos para entregarse la fuga: tocaron al arma por todas partes, y el modo fu hacer grandes fuegos. Los que venan de Cuba se escaparon de bordo, y en efecto puestos los espaoles en tierra, no encontraron sino costas, campos, y pueblos desiertos. Un da descubrieron en la montaa gran nmero de personas de ambos sexos, que no bien los divisaron, cuando desparecieron. Siguiseles el alcance, y solo pudo apresarse una muger que fu conducida

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OBRAS 198\ 198\ 198\ 198\ 198\ al Almirante. Tratla con benignidad, hizla vestir decentemente, y conducirla su casa, en compaa de tres castellanos, y otros tantos salvajes de las cuatro primeras islas descubiertas, y que ya entendian la lengua. Al dia siguiente despach por la misma parte nueve castellanos y un isleo de S. Salvador, los que encontraron dicha muger como cuatro leguas al sudueste, en una gran poblacion, compuesta como de mil bohios pero muy dispersos. Luego que los vieron se dieron huir: pero el salvaje los detuvo, y consigui el que regresasen mediante lo bien que les habl de los castellanos. No tuvieron lugar de arrepentirse; porque estos se dedicaron acariciarlos y obsequiarlos de forma, que asegurados los isleos, precisaron los nuestros pasar la noche en aquel pueblo. El Almirante continua el descubrimiento de la isla.33. Al dia siguiente los espaoles volvieron al puerto, donde habia gran nmero de isleos con la muger precitada, la cual fu llevada sobre los hombros de paisanos, entre ellos su marido, efecto de dar las gracias al Almirante por el regalo que haba hecho su esposa. Los de este pueblo parecieron Colon un poco mas blancos que los otros isleos; mas pequeos, dulces, pulidos, y tratables, como tambien mnos diformes en el rostro, y mnos robustos. Todos le ratificaron las noticias recibidas sobre las minas de Cibao : y como nada le detena en este puerto, zarp dl luego que el mar estuvo bonacible. Al pasar el canal que hay entre la Tortuga y la isla Espaola descubri otro puerto: entr, y pareciendole muy bueno, le nombr Valparaiso Hoy est ocupado por los franceses, y llamado Porde-paix El cacique del lugar con una gran comitiva pas cumplirmentar al Almirante recibile con agrado, y despidile cargado de dones, y persuadidos todos que los huspedes eran de otra especie que la suya, y gente nada mnos que bajada de los cielos.Pasa otro puerto, y la capitana se hace pedazos contra un escollo.34. Lo mismo sucedi en otro puerto, que por el dia fu llamdo StoToms Aqu arribaron dos diputados de un Cacique nombrado Guacanagari, que tenia su habitacin cuatro leguas mas adelante, hcia el este, con rden de saludar al Almirante, y entregarle un presente de consideracion; es saber, un cinto bordado de huesos de varios peces labrados, y oradados manera de perlas, con una mscara adornada de planchas de oro finsima que pareca obra de martillo. Respondile que pasara sin dilacion verlo; y con esta ocasin despach un oficial, para que sondease el puerto, y viese

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /199 /199 /199 /199 /199 si las dos carabelas podian anclar all con seguridad. El veinte y cuatro se hizo la vela; y como se hallaba estremamente fatigado, se retir su cama, despues de haber ordenado al piloto que velase al gobernalle. Fu tan mal obedecido que al instante se entreg al reposo, y fi el timon un mancebo inesperto. Este dej empear el barco en las corrientes que en aquellos mares son muy arrebatadas, y no guardan ni perodos, ni regla. Dentr de poco cargaron con l, y le llevaron unos bancos de arena, adonde bar, y qued bien encallado. Con el ruido de la grita de la tripulacion despert el Almirante; pero no el piloto que dormia pierna suelta. Mand instantneamente que se trasbordase toda la carga en la otra carabela. La mayor parte de la marinera salt en ella; pero en lugar de hacer la maniobra, huyeron media legua de all, y dejaron al Almirante en brazos de la fortuna. Hizo sin embargo cortar con prontitud el mstil para aliviarla: nada adelant con la diligencia, antes bien advirti que se abria, y as fu preciso tratar de salvarse en la canoa. Acude la otra carabela, y el cacique hace buenos oficios.35. La carabela de Vicente Pinzon, se hallaba poco mas de una legua del Almirante. Apenas reconoci el embarazo en que se hallaba, cuando bir sobre l, y haciendo fuerza de vela, arrib tiempo para libertar el equipaje; y la verdad que sin esta diligencia, y estar el mar en una perfecta calma, pocos hubieran quedado para contar el naufragio. El Almirante tuvo cuidado de darle parte al cacique Guacanagari quien vol al socorro con sus hermanos; y aseguran que se le caian las lgrimas con la desgracia. Lo cierto es que en esta ocasin hizo grandes servicios los espaoles: aydolos sacar los efectos del agua: diles casa para su habitacin cuatro leguas mas adelante, hcia el este, con rden de saludar a cepcion de lo que el salitre haba viciado.Pasa bordo del Almirante con un presente de oro. El comercio de este gnero.36. Algunos dias despues cumpliment de nuevo al Almirante, convidndole su casa con la idea de hacerle olvidar su pesadumbre. Colon acept el obsequio, y lo reserv para dias mas desembarazados. Viendo el Cacique que tardaba mucho, se embarc en una canoa, y fue buscarle su bordo.— All le renov sus ofertas, presentle oro, y se encarg de hacerle traer de Cibao cuanto gustase. A ejemplo del soberano, los vasallos hicieron las demostraciones mas sencillas de su voluntad y buena f, y dieron todo el oro que tenian por birretinas coloradas, cascabeles, alfileres, rosa-

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OBRAS 200\ 200\ 200\ 200\ 200\ rios de vidrio, y otras semejantes bagatelas. Las castellanos daban por el oro lo que en Europa no tena estima, y lo asquearia el mas miserable; y los indios se lisonjeaban de haber hecho un negocio ventajoso: y en este concepto, luego que efectuaban el cange, se entregaban la fuga, temerosos de que los espaoles como engaados rescindiesen el contrato. Jams se ha conocido mejor que en esta feria hasta donde llega el imperio de la opinin sobre los hombres!El Almirante piensa levantar una fortaleza en los estados del Cacique.37. El contento que resultaba entre las dos naciones tratantes era estremoso y recproco; y de tan bella coyuntura se aprovech Colon para formar el designio de establecer en los estados de Guacanagari Algunos han sospechado que se coludi el piloto para el naufragio de su navo, por tomar de ah pretesto para dejar en la isla parte de la tripulacin. Pero quin puede poner coto la libertad de las conjeturas? Para empear mas al Cacique en su proyecto, y que tuviese bien la construccion de una fortaleza sobre sus tierras, le previno el nimo con repetidas caricias, colmadas de presentes que sin ser magnficos, eran de mucho precio; y por si estos cohechos no fuesen suficientes para consiguir la gracia, no se olvid de inspirarle respeto y temor; cuyo fin hizo tirar algunos caonazos. Su estampido asombr de suerte los naturales, que cada tiro caan por tierra como si les hubiese herido un rayo del cielo. El cacique no estaba mnos espantado que los otros: pero Colon le asegur, y anim dicindole que con aquellas armas pretenda hacerle victorioso de todos sus enemigos Para convencerle en fin, mand tirar un caonazo con bala al navo perdido: la bala lo atraves, y fu caer en el mar. Este espectculo tan maravilloso para el Cacique, le llev su casa un poco melanclico persuadido que los estranjeros eran hijos del trueno Visita al Cacique. Recibimiento que este le hace.38. Algunos dias despues el Almirante compelido de las nuevas instancias que el cacique le haba hecho, determin visitarle. Al saltar en tierra encontr uno de los hermanos de Guacanagari que despues de sus cumplimientos le condujo una casa que estaba preparada. Apenas entr en ella, cuando el cacique vino saludarle, y acercndosele le puso al cuello una lmina de oro. Este presente fu seguido de otros muchos, y acompaado de todas las sealaes de honra y de amistad que cabian en su barbarie.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /201 /201 /201 /201 /201 Retirse despues; pero volvi bien presto; y Colon se aprovech de esta coyuntura para enterarle de su designio. Djole pues que pensaba dejar en sus estados, y bajo de su proteccin una parte de su gente, mientras iba Europa en solicitud de mercancas, con que continuar la nueva alianza de las dos naciones. El Cacique recibi esta proposicin con un gozo tan estraordinario que quitndose un especie de corona de oro que traia en la cabeza, se la puso al Almirante. La sinceridad que resplandeca en estas acciones acab de persuadir Coln que poda contar con Guanacagari: Despidise de l; y restituido su bordo hizo construir un fuerte, no de piedra, sino de los despojos de la capitana; concluyle con brevedad: mont algunos caones; y para ponerlo a cubierto de un golpe de mano, le hizo un foso muy profundo. Estas providencias parecieron entnces mas que suficientes para mantener en respecto unos hombres desnudos, desarmados, y nada belicosos. El Fuerte fu intitulada la Navidad porque en ese da arribaron al puerto donde se levant, y este se le aadi el distintivo de Real Noticias de la Pinta.39. En el intermedio avisaron los isleos haber visto por la costa una embarcacion. El Almirante no dud que fuese la Pinta cuya reparacin le inquietaba mas despues de la prdida de la Gallega Al instante hizo aparejar una canoa, y destac un oficial con carta para Pinzon, en la cual le perdonaba el delito, siempre que sin dilacion se reuniese su conserva. La canoa hizo mas de veinte leguas sin encontrar cosa alguna, y regres. Esta noticia dio lugar al Almirante para creer que la carabela navegaba hcia Espaa, y que Pinzon quera llevar las primeras noticias del descubrimiento, atriburse toda la gloria, y prevenir los Reyes contra l. Estas sospechas le determinaron apresurar su viaje, y diferiar hasta otro el exmen de las minas de Cibao Deja treinta y ocho hombres en Puerto Real.40. Resuelta su partida, junt toda la tripulacion, espuso la necesidad en que se hallaba de restituirse con brevedad Espaa, y cuanto importaba al servicio de sus Altezas que no se abandonase aquel bello y rico pas que habian descubierto; que por este motivo se habia empenado en construir aquel fuerte que habia costado tantos sudores: mas no queria obligar persona alguna quedarse en l; que esta habia de ser una accin puramente voluntaria, nacida de amor y celo por el bien del Estado, y sostenida con la esperanza de una considerable recompensa, adems de las riquezas

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OBRAS 202\ 202\ 202\ 202\ 202\ que podan adquirir para s en este medio tiempo, en tierra tan abundante de oro, y de naturales tan garbosos inocentes. Como advirti que sta proposicion nadie desagradaba, hizo eleccion de treinta y ocho hombres de los mas sabios y honrados. Diles muy buenos consejos sobre la manera con que debian portarse; encargles encarecidamente que siempre tuviesen presente el pundonor de la nacion espaola, y las obligaciones de la religion cristiana. Mandles severamente que no molestasen a los isleos, de quienes lo conseguran todo por medio de la buena amistad: que no se desmandasen en lo ms mnimo: tuviesen cuidado de aprender la lengua de aquellos pueblos, y tomar conocimiento del pas, para poder instruirle de todo su retorno que sera con brevedad. Diles por fin por Comandante un caballero de Crdoba nombrado Rodrigo de Arana Dejles vino y bizcocho, y todas las otras provisiones de boca necesarias para un ao; y fin de tratar con los isleos les entreg ltimamente cuanto le quedaba de mercancia, con la lancha de la Gallega Se despide de Guacanagari, y se hace la vela.41. Pas despues a despedirse de Guacanagari quien le hizo un presente considerable de casabe y pescado salado. Consinti que algunos de sus sbditos se embarcasen con el Almirante. Confile tambien uno de sus parientes; asegurndole que como sus propios hijos cuidaria los espaoles que quedaban en el fuerte. Dia cuatro de Enero la carabela sali de Puerto-Real, llevando bastante oro, cantidad de mantas de algodn, y mucha pimienta. Tom la derrota al este, aterrado siempre sobre la costa para reconocerla. Dentro de pocas horas reconoci una montaa muy elevada que llam Monte-Cristi Acercse, y viendo su costado un rio, entr en l: su nombre era Yaque y segn relacion de los paisanos, tenia su nacimiento en las minas de Cibao Hall el Almirante que sus arenas estaban mezcladas con pajitas de oro; y as le intitul Rio del oro Parece la Pinta, y se reune al Almirante.42. Hecho vela poco tiempo descubri la Pinta que venia hcia l. El capitan, luego que lleg le dio grandes escusas de haberle dejado, y que por el mal tiempo se vi precisado ello. La falsedad de este hecho era notoria: pero el gozo del Almirante en verse libre de las inquietudes que esta separacin le habia causado, le hizo abstener de toda reconvencion. Recibi con semblante alhageo las sumisiones del capitan, y preguntle nicamente qu haba hecho, y en donde habia estado?. Pinzon respondi que habia ido de puerto en puerto, haciendo cambio de sus mercancias por oro, y que la

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /203 /203 /203 /203 /203 mitad de este se habia aplicado s, y distribuido la otra entre su equipaje. Sobraba materia para un proceso: pero Colon, juzg que por entnces convenia el disimulo. Las dos carabelas continuaron su viaje, y entraron en algunos puertos, hasta que por fin se apartaron de ella. Avista otras islas y padece una borrasca.43. Declinando al nordeste pasaron la vista de Borinquen ; y otras isla pequeas. Despus hallndose como quinientas leguas de mar padecieron una borrasca tan desecha que el naufragio pareci todos inevitable. En tal conflicto multiplicaron sus oraciones y votos hasta hacer el de ir descalzos y en camisa procesionalmente la iglesia de la Virgen mas inmediata del paraje donde tomasen tierra. El Almirante en medio de tanta confusion tuvo presente el dejar alguna memoria de sus descubrimientos en caso de perder la vida. Escribi pues sobre un pergamino en pocas lneas una relacin de su viaje, incluyndola en un barril, que bien cerrado arroj al mar. No falta autor que repruebe la accion, por el riesgo de que alguna corte estranjera se hubiese aprovechado de esta luz y burlado la nuestra su primera diligencia despues de tantos sustos y gastos; sin hacerse cargo de que el aprieto en que se ve vea el Almirante, no permitia reflecciones polticas, sino aquellas naturales que se vienen sin estudio, y descubren, como aqu, la nobleza del corazon y el amor la felicidad pblica.Arriba la isla de Sta-Maria. Lance agrio con su comandante.44. El cielo que reserbaba Colon para cosas grandes, le sac paz y salvo de tan inminente peligro. Calm el mar, y a los cuatro das se hall sobre los aterrages de la isla de Santa Mara. D.n Juan de Castaeda, comandante de ella, apenas supo el arribo del Almirante, cuando envi cumplimentarle. El Almirante sin embargo, no se fi de su urbanidad; informado de que cerca de la ciudad habia una hermita dedicada la madre de Dios, trat de cumplir su voto. Envi por delante parte de su gente, con designio de tentar el nimo del portugus, y no exponer su persona. La mucha tardanza en volver le hizo entrar en cuidado. Averigu la causa, y supo que todos se hallaban presos: pas sus quejas al Gobernador, quien le dio una respuesta muy spera y desconcertada: mas luego que el Almirante le amenaz con el derecho de represarle, no slo bajo el tono, sino que solt la presa. Dijse despues que Castaeda tenia rden del Rey de Portugal para prender Colon, y quedaba con grande sentimto. de haber perdido el lance: pero la voz parece que fu mal fundada.

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OBRAS 204\ 204\ 204\ 204\ 204\ Tambien Portugal.45. Dia 24 zarp de Santa Maria, y dos de marzo, hallndose como cien leguas de las costas de Espaa fu asaltado de otra tormenta, no menos dilatada y cruda que la primera, que lo arroj sobre las costas de Portugal. El viento era favorable para continuar su derrota hcia Espaa, pero la mar estaba tan gruesa, que se vi obligado entrar en Lisboa, desde donde despach correo los Reyes Catlicos. Despues envi pedir licencia al de Portugal para mojar el ancla: obtvola, y apnas habia dado fondo, cuando un piloto vino significarle la rden de ir hacer su declaracion ante el Comandante del puerto, y oficiales Reales. Respondi que el era Almirante de Espaa, y que en esta cualidad no deba dar cuenta persona alguna. Qusosele persuadir que enviase lo mnos quien lo ejecutase: reuslo diciendo que lo mismo era en sustancia pasar en persona, enviar otro en su lugar. Pidironle las patentes, mostrlas, y se le dio cuenta al Comandante. Este sin dilacin pas su bordo con trompetas y chirimas saludarle, y ofrecerle todo lo que penda de su arbitrio. Honores que recibe del Rey.46. Esparcida la noticia de su arribo, se conmoci toda la corte, y el puerto se cubri de barcos, y cada uno queria ver los hombres venidos del nuevo mundo, instruirse en la relacion de tan admirable suceso. A siete del referido mes recibi una carta del rey D.n Juan, en que le peda que no partiese sin haberle visto; que pasase a descansar un poco a Sacaban y para mas asegurarle le dio su Real palabra de que no se hara violencia alguna. El Almirante deliber sobre lo que haba de hacer: determinse al fin contestar al Rey, quien le hizo recibir con aparatos magnficos. En el proximo siguiente pas besar su Real mano Valparaiso. Cuasi toda la corte le proceda por rden de este prncipe: puesto en su acatamiento le mand sentar y cubrir, inmediatamente le signific el gusto que recibira en oir las particularidades de su viaje. El resto de la audiencia se pas en polticas de parte del Rey, el cual estaba verdaderamente asombrado de ver este piloto que pocos aos antes era un hombre de nada, y alimentado de quimeras, responder ahora todo con tanto juicio y dignidad, y desempear con tanto decoro la de Almirante y Virey. Su arribo Espaa.47. Entonces fu cuando sinti el yerro de no haberle escuchado, y la pesadumbre de ver tan felizmente ejecutado favor de los espaoles un proyecto que estuvo primero en sus manos. Algunos se hallaron tan viva-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /205 /205 /205 /205 /205 mente penetrados de dolor y envidia, que ofrecieron al Rey quitar la vida y los papeles Colon. El buen Prncipe tuvo horror un hecho tan detestable: y dio rden al Prior de Crato para alojar al Almirante. El dia diez tuvo con con ste otra conversacion muy dilatada; hizole ofertas muy especiales, y lo despidi colmado de honores; entre otros el de hacerle conducir hasta Lisboa por D.n Martin de Noroa, con muchos seores de comitiva. No bien lleg cuando vino un oficial de parte del Rey decirle, que si queria seguir su viaje por tierra, S. Alteza le hara acompaar hasta la frontera y le proveera generalmente de cuanto necesitase. Dio gracias y se escus cortesanamente de aceptar la que le haca. Levse para Espaa con viento tan favorable que el da 15 entr en el rio de Saltes, de cuya boca se forma el puerto de Palos, de donde habia salido siete meses y doce dias antes. En tan corto tiempo consum una de las mas arduas empresas, que hace honor al hombre el haberla concebido, y la Espaa el haberla ejecutado pesar del desprecio de las demas naciones. Recibimiento en Palos. Cartas de S. A. 48. Su arribo se anunci por los repiques de las campanas: tal fu el regocijo que caus tan pronto inopinado suceso. En los primeros momentos se dificult su creencia, hasta que se puso en tierra el Almirante. Recibironle con los mismos honores que la R.l persona. Las tiendas se cerraron, y las campanas volvieron sonar desde que se descubri la chalupa. Acept estas seales de distincin, y los aplausos de los pueblos con modestia y gravedad. La primera diligencia que hizo fu escribir los reyes Catlicos, que estaban en Barcelona, con una relacion esacta y sucinta de su viaje. Parti despues para Sevilla con siete isleos de diez que habia embarcado consigo: los dos restantes quedaron enfermos en Palos, y el otro muri en el mar. Recibi en aquella ciudad una carta de Sus Altezas con este sobreescrito. “A D.n Cristbal Colon, nuestro Almirante en la mar del oceano, Virey y Gobernador de las islas que han sido descubiertas en las Indias.” Este fu el nombre que por entnces se le dio, y siempre han conservado. La letra estaba llena de benevolencia, estimacion, reconocimiento y honras, justamente merecidas; y conclua previnindole pasase la R.1 presencia despues de arreglar en Sevilla todas las cosas necesarias para la continuacin de sus descubrim.tos. Marcha a Barcelona.49. Inmediatamente march a Barcelona, y todo su viaje se redujo pasearse como en triunfo por lo interior del reino. En los caminos, campos, y lugares no se oan sino aclamaciones y vtores: las gentes salian

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OBRAS 206\ 206\ 206\ 206\ 206\ tumultuosamente de sus casas para ver un hombre tan raro que por derrotas tan incgnitas la antigedad supo hallar un mundo nuevo. Los indios que le acompaaban servan de espectculo los pueblos. La diferencia del color, facciones, traje, lengua, religin, y estilos, los hacian pasar en la opinion comun por hombres de otra especie. Siglos enteros, y dia por desemgao han sido necesarios para destruir este error; y avergonzarse de haberle padecido, y aun sostenido en algun tiempo. Su entrada en la corte.50. Como mediados de Abril entr el Almirante en Barcelona. Puede decirse con verdad que hasta entonces no se habia visto en Espaa cosa alguna que representase con mas propiedad el triunfo de los antiguos romanos, que esta funcion digna de eterna memoria. Todos los cortesanos, seguidos de un pueblo innumerable, salieron recibirle gran distancia de la ciudad: hiciron de parte de los Reyes los cumplimientos mas honrificos, y march hasta palacio con este rden. Los siete indios iban por delante, siendo los primeros objetos de la admiracin pblica: seguian coronas y laminas de oro, mantas de algodn, cajas llenas de pimienta, cotorras sobre caas de veinte y cinco pies en alto, pieles de caimanes y cocodrilos, animales cuadrpedos, aves de muchas especies no conocidas, y cantidad de otras cosas raras que la novedad haca mas preciosas. Todo esto espuesto la vista del pueblo arrebata las atenciones, y llenaba los nimos de largas y alegres esperanzas, que traspasaban los lmites de lo posible. Crean todos que las nuevas regiones manaran oro y plata con tanta abundancia, que correran y circularan los tesoros por todos los miembros del cuerpo de la nacin. Esta lisonja hacia redoblar las aclamaciones y los vvas. Tal vez hombre alguno no ha disfrutado hasta ahora momentos mas alegres, ni da mas glorioso. ¡Cuantas veces cotejara su triste salida con tan magnfica entrada! Recibimiento de los Reyes Catlicos.51. Atravesando de esta manera gran parte de la ciudad, fu conducido el Almirante la audiencia de los Reyes Catlicos, que le esperaban fuera del palacio de ceremonia, y con aparato digno de la soberana. El Prncipe estaba al lado de S. Altezas, y en crculo la nobleza mas brillante y numerosa que jams se habia visto en aquel reino. Desde que Colon tuvo la honra de avistar sus monarcas aceler el paso, arrojse sus pis y besles la mano. El Rey le hizo sea de que se levantase, mandndole sentar en una silla que le estaba preparada, y que en voz alta refiriese las cosas mas

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /207 /207 /207 /207 /207 notables que le habian acaecido en su peregrinacion. Obedeci prontamente, hablando con cierto aire de autoridad respetuosa que sin desabrir los Reyes, se arrastr la atencion de el concurso. Aun los mismos que comenzaban mirar con ojos celosos su fortuna, no pudieron reusar la justa estimacion y aplauso de tan relevante mrito. Todos, en seguida de Sus Altezas se pusieron de rodillas, y se enton el Te Deum por la msica de la Real Capilla. La audiciencia se termin con aclamacion universal, y mutuos placemes de los concurrentes entre s, y de todos con el venturoso Colon. En los dias siguientes no pareci el Rey en pblico, sin llevar su diestra al Prncipe, y al Almirante la siniestra. Los grandes porfa procuraban obsequiarle. El cardenal Mendoza habindolo convidado a comer, lo honr con el primer lugar, hizole servir con platos cubiertos, y probar los manjares que se le presentaban. Los demas Seores siguieron el mismo estilo. Concediose su persona, y sus hermanos Dn Bartolom y Dn Diego, a la sazn ausentes, el ttulo de Don, y para ellos y su posteridad escudo de armas con esta divisa; Por Castilla y por Leon, Nuevo Mundo hall Colon.Dse noticia de los descubrimtos. al Pontifice con un presente de oro.52. Evacuadas estas funciones los Reyes Catlicos, como buenos hijos de la iglesia, dieron notcia al Sumo Pontifce del descubrimiento del Nuevo Mundo, y del campo que se abria al celo apostlico para amplificar el reino de J. C. Suplicaron su Santidad se dignase concederles el dominio de las islas y tierras descubiertas, y por descubrir: presentaron por su primer Arzobispo al P Fr. Bernardino Boil; y por ltimo acompaaron estos oficios con veinte mil de oro del que se trajo de Indias. El Santo P .e despues de haber tributado al Seor solemnes acciones de gracias por su suceso tan inesperado y venturoso para su iglesia, nunca mas afligida y desmembrada que entonces con el cisma de Alemania, se las volvi muy benevolas al soberano espaol, defiriendo gustoso todas sus demandas. Otro la iglesia de Toledo. Bautismo de los siete indios.53. No contemos nuestros Prncipes con tal obsequio, para consagrar de una vez al Seor las primicias del Nuevo Mundo, hicieron construir del primer oro la hermosa custodia que hoy conserva, y saca en las procesiones del Crpus la Sta. Iglesia de Toledo. Todava fu un presente mas agradable al cielo la reduccion nuestra santa f, y bautismo solemne de

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OBRAS 208\ 208\ 208\ 208\ 208\ los siete indios recien venidos. El pariente de Guacanagari se nombr D.nFernando de Aragon, y tuvo al Rey por padrino. El Prncipe lo fu de otro, y se llam D.n Juan de Castilla. De los cinco restantes no se sabe otra especialidad, sino que en compaia del primero regresaron su pas, y el segundo al cabo de dos aos muri en la corte. Ministros evanjlicos p.a los indios.54. El celo de los Reyes Catlicos se estendi tambien tomar medidas para la predicacion del Evangelio en las nuevas conquistas. Destinaron este fin Fr. Bartolom de Olmedo, Fr. Antonio Bravo, Fr. Juan de las Varillas, y Fr. Juan Perez, religiosos los tres primeros del rden de la Merced y ltimo de S. Francisco. El Papa les dio por superior al P Boil, de nacion Catalan, primero benedictino, y despues mnimo con el carcter de Arzobispo, Patriarca, y Legado ltere de las Indias, donde estuvo algunos aos; y volviendo despues Espaa, fu promovido al obispado de Gerona, donde vivi y muri con opinion de Santo. El Almirante se despide de los Reyes. Parte Sevilla.55. Desprendido Colon de los cuidados que corrian por su mano, y confirmadas las mercedes anteriormente hechas de Almirante y Virey, pas despedirse de los Reyes. Hicironle nuevas honras y favores, con espresiones muy vivas y llenas de benevolencia. Alcanz del Prncipe la gracia de admitir por sus pajes a D.n Fernando y D.n Diego Colon sus hijos; y acompaado en fin, de los grandes y nobles de la Corte, sali de ella en demanda de Sevilla.

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AR AR AR AR AR TCULO II TCULO II TCULO II TCULO II TCULO II DON CRIST"BAL COL"N, VIREY DON CRIST"BAL COL"N, VIREY DON CRIST"BAL COL"N, VIREY DON CRIST"BAL COL"N, VIREY DON CRIST"BAL COL"N, VIREY Y GOBERNADOR PERPTUO DE LAS INDIAS, Y GOBERNADOR PERPTUO DE LAS INDIAS, Y GOBERNADOR PERPTUO DE LAS INDIAS, Y GOBERNADOR PERPTUO DE LAS INDIAS, Y GOBERNADOR PERPTUO DE LAS INDIAS, VUEL VUEL VUEL VUEL VUEL VE ELLAS, Y COSTEA MUCHA P VE ELLAS, Y COSTEA MUCHA P VE ELLAS, Y COSTEA MUCHA P VE ELLAS, Y COSTEA MUCHA P VE ELLAS, Y COSTEA MUCHA P AR AR AR AR AR TE TE TE TE TE DE LA ISLA DE CUBA DE LA ISLA DE CUBA DE LA ISLA DE CUBA DE LA ISLA DE CUBA DE LA ISLA DE CUBAAo 1.493. Nuevo armam.to. para las Indias.1. Pendiente la demora del Almirante en Barcelona ,se habia hecho en Sevilla nuevo armamento para volver las Indias. El apresto corra cuenta de D.n Juan Rodriguez de Fonseca. Arcediano entnces de aquella Metropolitana. Efectivamente lo hizo de diez y siete navios medianos, bien equipados de artillera, y de municiones de guerra y boca no solamente para el viaje, sino tambien para las colonias que habian de establecerse. Compr al mismo tiempo gran nmero de caballos andaluces; herramientas de todas especies; instrumentos para trabajar en las minas, y purificar el oro: mercancas para el trato, donativos y gratificaciones; granos y simientes de toda suerte de legumbres, y generalmente todo lo que poda desearse en una nueva poblacin. Mas de mil y quinientos voluntarios, la mayor parte hijos-dalgos, pidieron pasaje, y algunos de nacimiento muy esclarecido le costearon, as como la Reina el de todos los dems, y con amplitud los oficiales mecnicos: en conclusion puede decirse que as de parte de los Reyes, como de los vasallos, jams hubo espedicion de mas ardor, ni de mayores esperanzas. Todos igualmente se prometan hacer fortuna brillante rpida.1.493. El Almirante llega Sevilla y se embarca.2. El Almirante lleg por fn Sevilla; y dispuestas todas las cosas su satisfaccin, se embarc en la flota. Dia 25 de Septiembre, de madrugada, se hizo la vela en la bahia de Cdiz. El 5 del proximo siguiente ancl en la Gomera, donde se detuvo dos para proveerse de agua y lea. Compr al

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OBRAS 210\ 210\ 210\ 210\ 210\ mismo tiempo en esta isla muchas reces de ganado de lana y cerda, y toda suerte de aves para que multiplicasen en la Espaola, como sucedi aun mas all de su esperanza. Solicit tambien diversas plantas de rboles, y todas las semillas que le fueron posibles. Antes de levarse entreg a cada cap.n de navio una instruccin cerrada, pidindole que en caso de apartarse de la conserva, observase las rdenes de su contenido. Descubre nuevas islas.3. El 17 de octubre zarp de la Gomera, y tom el rumbo un poco mas al sur que en el viaje antecedente. Aunque fu prspera la navegacion, era indecible la ansia que tena de descubrir tierra; y con este motivo puso el nombre de Deseada a la primera que se le present la vista. Un domingo 23 de nov.bre descubri otra, la cual por la circunstancia del da, intitul la Dominica Tom posesion de la tercera que llam Marigalante por ser este el nombre del navo que montaba. Al dia siguiente reconoci otra que denomin la Guadalupe en memoria de una imagen muy clebre de este mismo nombre que se venera en Catalua. Acercse ella, y fu sorprendido de encontrar en sus playas fragmentos de navo al parecer fabricado en Europa. Encontr tambien indios de ambos sexos, que segn sus declaraciones eran recientemente hurtados de la isla Boriquen Pidieron con instancia los espaoles se los llevasen, porque de lo contrario quedaban espuestos la misma desgracia que acababan de esperimentar sus compaeros.1.493. El Almirante continua su navegon. y llega la isla Espaola.4. El Almirante defiri la splica, y siguiendo su navegacion descubri otras isla. La primera tom su nombre de Ntra. Sra. de Monserrate cerca de Barcelona. La segunda de la antigua Sevilla, y la tercera del mismo Almirante, llamndola S. Cristbal Coste despus toda la isla de Boriquen que intitul S. Juan Bautista, la misma que hoy es conocida por Puerto Rico Detvose algun tiempo en una de sus bahias, donde encontr casas mas bien fabricadas que las que habia en la isla Espaola. En fin 22 de novbre. moj el ancla en la bahia de Saman Inmediatamente puso en tierra uno de los indios que tenia consigo. Jams se supo de l, pesar de las diligencias que se hicieron para adquirir noticia de su paradero. Cansado de esperarle se hizo la vela, y llegando Monte Cristi despach su chalupa tierra. Lo que nicamente se hall en la

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /211 /211 /211 /211 /211 playa fueron dos cadveres tendidos, y tan desfigurados, que no fu posible distinguir si eran de isleos castellanos. Conservaban todava en el cuello unas especies de cuerdas hechas de yerbas; por donde se hizo juicio que habrian sido sofocados. Halla su colonia arruinada, y muerta toda su gente.5. Dia 27 fu la flota dar fondo la entrada de Puerto Real un poco mas abajo del paraje donde habia estado la fortaleza. Luego parecieron dos indios en una canoa, y se acercaron la capitana gritando “Almirante” Convidseles que viniesen bordo: pero lo rehusaron, porque no veian al Almirante. Mostrseles este ,y llegaron breve sin algun temor. Saludarnle de parte de Guacanagari y le hicieron en nombre de este prncipe un copioso presente de oro. Pidiles noticia de su gente, y respondieron que algunos habian muerto de enfermedad, y los otros penetrado el pais con varias mujeres. El Almirante les hizo dar algunas bagatelas, cargles de un regalo mas considerable para el Rey, y despidilos. Al dia siguiente toda la flota entr mas adelante en el puerto; y el primer espectculo que se ofreci los ojos de los castellanos fueron las ruinas de la fortaleza. Colon envi al instante registrarla, y nadie encontr. Avanzando mas percibieron tres cuatro indios que huyeron al instante. Acercrnse los montones de tierra, y la hallaron frescamente removida. No fu necesario cavar hondo, para dar con cuerpos recientemente enterrados: estaban vestidos, y por esta seal se presumi que eran espaoles. Razonam.to del hermano de Guacanagari al Almirante.6. Interin se deliberaba sobre el partido que habia de tomarse en coyuntura tan embarazosa, un hermano del Rey de Marien arrib aquel lugar con un acompaamiento muy numeroso. Salud primero al Almirante con semblante triste, y despues le habl en estos trminos. (D.n Fernando Colon asegura fu en espaol, lo que parece versimil.) “Vos, Seor, estareis sin duda sorprendido de ver vuestra fortaleza en el suelo, y no encontrar alguno de vuestra gente; y puede ser hayais sospechado que mi hermano os ha vendido: pero escuchadme por un instante, y confesareis que Guacanagari se ha portado en vuestra ausencia como el mas fiel de vuestros amigos, aunque hoy se reputa por el mas infeliz de los hombres. Apenas vuestros sditos os perdieron de vista, cuando desavenidos entre s, todos querian mandar, y ninguno obedecer: cada cual andaba como, y por donde mejor le pareca; y en todas partes ejercian contra nosotros violencias inauditas. Arrebataban de las manos todo el oro que encontraban, y

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OBRAS 212\ 212\ 212\ 212\ 212\ las mujeres del lado de sus maridos, y por fuerzas, y sin pudor cometian las mas feas disoluciones y latrocinios. I mientras que sus escesos no pasaron de los pueblos sometidos mi hermano, nada tuvieron que temer. No cuidbamos de otra cosa que de evitar sus rias intestinas, esperando que viniseis presto, y con vuestra presencia cessen tantos escndalos. Pero una vez que entraron en las tierras de otros caciques, fueron dar con gentes que nada les perdonaron; y de cuantos andaban descarriados, ni uno escap de la muerte. Algunos se internaron hasta las minas de Cibao que estn en los estados de un Cacique nombrado Coanabo el cual despues de haberles quitado alevosamente la vida, vino visitar la Fortaleza. En ella habian quedado cuatro hombres con el comandante: defendironse por algun tiempo con bastante valor: pero una noche el Cacique se determin ponerla fuego por muchas partes, de modo que fu imposible apagarlo. Los sitiados se salvaron de la parte del mar, y se ahogaron al querer pasar nado de la otra parte del puerto. Mi hermano al primer ruido de el fuego, se arm con dilijencia para socorrer sus amigos y aliados; pero lleg muy tarde, encontrando ya Coanabo seoreado de todo. No pudiendo ya librar los espaoles, quiso vengarlos. Presntole batalla, y le desafi; mas con la desgracia de que sali herido tan gravemente que hasta ahora no ha sanado. I este es el motivo nico que le ha impedido venir en persona manifestaros lo mucho que ha sentido la desgracia acaecida vuestra nacion.” Conducta de Colon para con el Rey de Marien.7. Aunque este razonamiento no satisfizo del todo al Almirante, tampoco aprob el parecer de algunos, y particuar del P Boil, que querian se comenzase la satisfaccin asegurando la persona del Cacique. No parecia muy temeraria la sospecha de que fuese autor de todo el mal que imputaba Coanabo : pero el Almirante tom el partido mas sabio y prudente de no asomar desconfianza, ni usar de violencia. “Nosotros no hemos de resucitar los muertos; (deca) y pues podemos establecernos aqu con gusto del que manda, por qu esponernos al peligro de una guerra cuyo xito no sabemos cual ser? Estemos alerta: tomemos bien nuestras medidas para no ser sorprendidos, y luego que nos fortifiquemos, si el Cacique est culpado llevar su merecido.” Como Colon no quera dar entender al Rey de Marien que dudaba de su fidelidad, le envi un ofiical que bajo del pretesto de cumplimentarle de su parte, averiguase si estaba verdaderamente herido; y caso que lo estuviese con que gnero de armas. El oficial cumpli perfectamente su comision, y observaba todas las circunstancias, ninguna encontr capaz de hacer responsable al Prncipe indiano.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /213 /213 /213 /213 /213 Hzole visita.8. El Almirante despues de oir su enviado, se confirm en la resolucin de cultivar la amistad de Guacanagari, y as no difiri por mas tiempo el retorno de su visita. La sesion fu muy amigable y cariosa: y tanto, que el Cacique present Colon ochocientas pequeas conchas de un hermossimo lustre, varias calabazas llenas de polvo y granos de oro, una corona y mas de cien planchitas del mismo metal. El Almirante correspondi al Cacique con vasos de vidrio, cuchillos, espejos, y una imagen de la vrgen que le puso al cuello. Guacanagari qued mas satisfecho de aquellas bagatelas, que pudiera Colon con todo el oro de Cibao Nada del presente admir tanto como los caballos. El Almirante y varios de su comitiva los montaron para hacer alarde de su manejo sobre el espritu belicoso de estos; y en efecto viendo los inocentes indios tanta docilidad la brida y espuela, quedaron embargados, no solo de espanto, sino de un miedo cerval los caballeros. Buscando lugar comodo p.a establecerse.9. Creido pues, el Almirante de que estaba seguro, pens nicamente en establecerse de firme: mas no encontraba pas su gusto. Hacia juicio de ellos por lo que habia podido registrar desde la costa: not que las aguas estancadas en muchos parajes, hacian el aire mal sano, y que faltaban absolutamente piedras para fabricar: y as, que aunque los espaoles han trabajado despues con algun suceso para dar corriente las aguas, nunca han podido encontrar canteras propsito para la construccion de edificios. Sobre todo el Almirante quera acercarse las minas de Cibao Resolvi, pues, de avanzar mas al este; y dia siete de Dic.bre. zarp de PuertoReal con toda su flota, resuelto de ir situar su colonia en Puerto de Plata cuyo pas le habia parecido hermoso, y el terreno frtil. En el camino fu asaltado de una de aquellas tormentas, que despues han llamado nortes porque son causadas de los vientos que soplan del septentrin; y sin duda se estrellan todos sus navios contra la costa, si con el favor de la luz de un relmpago, no hubiera percibido dos leguas al este de Monte-Cristi un rio adonde tom asilo.1.493 Fabrica una ciudad bajo el nombre de la Isabela.10. Su boca tena cien pis de latitud, y formaba un bellsimo puerto, aunque algo descubierto la parte del norte. Una meseta muy alta y espaciosa, cercada de rocas, dominaba la entrada, y desde all se descu-

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OBRAS 214\ 214\ 214\ 214\ 214\ bran unas llanuras inmensas. Colon hizo esplorar el pas, y fu informado de que sus tierras eran buenas y por todas partes se encontraban piedras, asi para fabricar, como para calcinar, si bien despues se hall engaado en el primer punto: mas como todos estaban sumamente fatigados del mar, el Almirante se determin de una vez fundar la ciudad en este paraje. Tratse el plan sobre la referida meseta; y como todos una trabajaban en la obra, dentro de poco se puso cubierto la colonia. La construccion de los nuevos edificios fu muy rpida: porque los materiales se reducan nicamente palos, pajas y hojas de palma. Solamente la iglesia, el arsenal, almacen, y la casa del Gobernador fueron fabricadas de piedras. Esta nueva ciudad, la primera que se construy por los espaoles en el Nuevo Mundo, se nombr la Isabela en memoria de nuestra reina.1.494. Sale reconocer Cuba por la parte del Sur.11. Asentado el pi de esta manera, y evacuadas algunas materias que ocurrieron, emprendi el Almirante hacer nuevos descubrimientos. Form un consejo compuesto de su hermano D.n Diego del P .e Boil, de Pedro Fernandez Coronel, Alonso Sanchez de Carvajal, y Juan de Lujan: el primero con ttulo de Presidente, y los cuatros con el de consejeros, para que durante su ausencia gobernasen aquella isla. En un jueves 4 de Abril de 1.494, sali con un navo grande y dos pequeos del puerto de la Isabela, hacia el poniente para reconocer si Cuba era isla. Toc de paso en MonteCristi y San Nicols, divisando desde all la punta oriental de Cuba, que el Almirante denomin Alpha et Omega nombres que no pudieron prevalecer al de Maic Atravesado el estrecho que hay de una otra isla, comenzaron costear la de Cuba por la banda del Sur, y ancl en una bahia hermosa que llam Puerto-Grande por tener de boca ciento y cincuenta pasos. No es conocido hoy por el nombre: pero sin duda alguna es el famoso de Guantnamo Al instante acudieron los indios en sus canoas con mucho pescado para obsequiar los forasteros, quienes despues de haberles correspondido con las chucheras que era costumbre, zarparon de aquel puerto, domingo primero de mayo, yendo siempre aterrados, y divertidos con la variedad de objetos, y las flotas de canoas que venan al borde de los navios con refresco de viveres, en calidad de oblaciones unos hombres celestiales. Ello es que el dia 20. de mayo, embelesado un mancebo con la presencia y gracia de los espaoles, se qued voluntariamente en su compaa, sin poderle arrancar las lgrimas de sus padres y parientes, de cuya presencia se escondi en la bodega del navio, para no ser vencido de su terneza.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /215 /215 /215 /215 /215 Llega Cabo de Cruz: prosigue hacia el poniente.12. Este mimsmo da llegaron un cabo que el Almirante llam de Cruz ttulo que conserva hasta el presente, y desde all siguieron la costa abajo, perseguidos de grandes aguaceros, truenos, relmpagos, y escollos, por caminar entre muchsimas isletas, tan verdes y agraciadas que obligaron al Almirante apellidarlas el Jardn de la Reina Hallbanse en ellas algunas aves, modo de grullas, pero de pluma encarnada; tortugas muy grandes, cuervos y otros pjaros que suspendian con su armonico canto, as como la tierra con suavsimas fragancias. Encontrse una canoa de pescadores, que aun teniendo la vista gente tan estraa, se mantuvieron en su ejercicio sin hacer novedad. Pero lo mas digno de celebrarse fu que acabada con gran flema su pesca, se pasaron los navios, entrando en ellos como en sus casas. No les sali vana su confianza, porque el General les hizo una acojida muy grata y particular. A esta sazn fu cuando por hallarse falto de agua se apost la tierra de Cuba. La espesura de los rboles, no le permiti reconocer si habia poblaciones; pero sin embargo por solicitar el remedio de la necesidad que tena, puso en tierra un marinero con sus armas. Este pocos pasos encontr con treinta indios armados de lanzas y manacas de madera Entre ellos estaba uno vestido de tnica blanca hasta los pis, y todos la primera vista se pusieron en fuga. Dur pues el martirio de la sed hasta diez leguas que se navegaron al poniente, donde vinieron canoas llenas de viveres y calabazos de agua. Infrmase q.e la de Cuba es isla; y continua su derrota.13. Aqu pareci preciso al Almirante llevar consigo algun natural, que le sirviese de guia en aquella navegacion; y aunque con pesadumbre de los paisanos, se qued con uno en su bordo, y por el informe de este lleg entender que Cuba era isla, y que el rey de ella tena su habitacin en la costa de poniente, y se portaba con tanta gravedad, que no hablaba con sus vasallos sino por seas. Continuaron su derrota hasta que les vino el infortunio de barar en un banco de arena, costndole incomparable trabajo la salida. En el intermedio se les aument el susto con haber visto el mar de grandsimas tortugas, el aire de escuadrones de cuervos marinos, palomas y gaviotas, y otras especies de aves, en tal abundancia que veces cubrian el sol, y por fin un ejrcito sin nmero de mariposas que oscurecieron el aire, pasaban incesantemente por los navos, hasta que la noche las ahuyent con aguaceros. Informado pues el Almirante que por aquella parte continuaban las islas, y viendo q.e en cada paso daban con nuevos peligros, tuvo por preciso torcer el rumbo en demanda de la Espaola y para ello

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OBRAS 216\ 216\ 216\ 216\ 216\ fu a proveerse de lea una isla, que llam el Evangelista y segn se discurre es la misma que hoy se nombra de Pinos Retrocede por el mismo rumbo.14. Desde aqu retrocedi por la misma va del Sur, y entrando por una canal que pareca la mas profunda, la encontr cerrada; y vista de este peligro, y de la falta de bastimentos, ocup tal desmayo la gente, que fu necesaria toda la diligencia del General para no perecer. Saliendo al fin por donde habian entrado, y arribando la isla espresada, de donde volvi partirse, y despues de varios sustos que se padecieron, por la diversidad de semblantes que tocaban en poca distancia comunicaban por transparencia la superficie los mismos colores las aguas del mar, sin hacerse cargo que procedia de las arenas q.e causa de la que tena el fondo, encay la nao del Almirante con tal fuerza, que gast mucho tiempo y fatiga para sacarla salvo. Libertada que fu continuaron su viaje sin rden, discrecion nicamente de los bajos, que eran los que daban ley los rumbos. Caso raro de un cacique viejo.15. A siete de julio saltaron en la tierra de Cuba para oir misa, que asisti un Cacique viejo y de capacidad con gran devocion y reverencia, y reconociendo por las ceremonias que se practicaban con el Almirante que era el superior, le regal con una gira y higuera y puesto en cuclillas junto l, le hizo una pltica que sustancia se redujo decirle “que los tena horrorizados con su poder: pero que entendiese que en la otra vida estaban separados dos lugares donde iban las almas: el uno alegre para los buenos, y el otro oscuro y lleno de tristeza para los malos; y que si el Almirante viva en la inteligencia de que haba de morir, y que segn ac obrase se le tratara all, procurara no hacer mal quien no se lo hiciera. Aadi que le haba parecido muy bien aquello que se acababa de ejecutar, porque discurria que era modo de dar gracias Dios.” Todo esto entendi el Almirante por medio de los intrpretes, admirando al mismo tiempo el sabio razonamiento del buen viejo, quien con la respuesta se convirti todo en lgrimas, y entre los sollozos afirmaba que no tener mujer hijos, se fuera con los castellanos. Partieron estos, y poco tiempo comenzaron las aguas y los vientos hacerles tan obstinada batera, que la nao del General estuvo para perderse, y sucede en efecto, no haberse acojido al cabo de Cruz, donde los indios lo regalaron con abundancia, hasta que el martes veinte y dos de julio se hizo la vela.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /217 /217 /217 /217 /217 Su torna-viaje la Espaola.16. Por ser los vientos contrarios la navegacion que llevaba hacia el este, hubo de recalar sobre una isla que antes haba descubierto. Llamla Santiago siendo su nombre propio Jamaica Parecile muy hermosa y frtil, y que tendra como cincuenta leguas de lonjitud, y veinte de latitud. Abonanzado el tiempo, bir hacia la Espaola, y costndola por la parte del Sur, ancl los veinte y nueve de setiembre en la Isabela. Informsele instantneamente que su hermano D.n Bartolom se hallaba en ella. El gusto que tuvo con esta noticia fu incomparable, no solo porque lo contemplaba difunto, sino tambien por el socorro tan apreciable de tres navos y bastimentos, que de rden de los Reyes Catlicos le haba traido. Por otra parte concibi gran pena, cuando supo las alteraciones que en la isla se padecan, causadas de la mala conducta de D.nPedro Margarite, y la gente de guerra que comandaba; el viaje que este Capitan, en compaa del P.e Boil y otras personas de su faccion, habia emprendido la corte para malquistarle; el odio general que los naturales tenan los espaoles; y las muertes dadas algunos de estos por aquellos. Determin pues, salir en persona sojuzgar a los rebeldes, y apoderarse de la del rey Coanabo, uno de los cinco que dominaban la isla. Ambas funciones se lograron con facilidad; y la obediencia se introdujo en los pueblos, los cuales inmediatamente grav con la imposicion de un moderado tributo para el soberano.1.495. Juan Aguado viene con navos y comision.17. En este intermedio Margarite y sus parciales llegaron la corte. El principal cuidado de todos se redujo hablar de los Indios con desprecio: abominar la empresa por perjudicial al Estado, y desacreditar sin lmite las operaciones del Almirante. Al mismo tiempo en cuatro navos que vinieron de la isla, cargo de Antonio de Torres, hubo cartas de algunos malcontentos que apoyaban en parte estas indicaciones. Los Reyes Catlicos, en efecto, no pudieron menos que dar providencia para que se averiguase la verdad. Hicieron aprestar cuatro naos, con provisiones de boca para remedio de las grandsimas necesidades que se esperimentaban en la Espaola; y satisfechos de la buena opinion y crdito de Juan Aguado, su repostero de camas, le nombraron General de esta escuadra, y le cometieron la averiguacion de lo que pasaba en aquella isla. Por el mes de octubre tom puerto en la Isabela, cuyo gobierno corra cargo de D.n Bartolom, por ausencia del Almirante, que por entonces se hallaba ocupado en hacer guerra los hermanos del Rey Coanabo.

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OBRAS 218\ 218\ 218\ 218\ 218\ Su resulta.18. Aguado con la carta de creencia que Sus Altezas le dieron, mostr por sus palabras y acciones que llevaba grandes poderes y autoridad. Mezclse en materias de jurisdiccion, hasta reprender y arrestar los ministros del Almirante. Parti en su solicitud con gente de pi y de caballo, divulgando los de su comitiva era llegado otro Almirante que habia de matar al viejo. Estas voces tardaron poco en conspirar los nimos de los naturales contra Colon. Hallbanse estremadamente displicentes por las guerras y tributos; y parecindoles que la ocasin presente era la mas oportuna para conseguir su remedio, se juntaron secretamente algunos caciques en la casa del Rey Manicaotes, tratar sobre el modo de pasar sus quejas al nuevo ministro contra el Almirante. Apenas supo este la marcha de Aguado, cuando dispuso restituirse la Isabela donde recibi las cartas de S. Altezas en presencia del pueblo con trompetas y toda solemnidad. El Comisionado continu los escesos de su autoridad con poco respeto del Almirante, quien se visti de prudencia para sufrirle. No pudo sin embargo que los espaoles descontentos por los trabajos, y enfermedades que la falta de vveres les ocasionaba, envalentonados con el mal ejemplo y arrogancia de Aguado, espusiesen ante l sus agravios contra el Almirante. Viendo en fin los descomedimientos de Aguado, y el ningun recato con que hablaba de su persona, informado por otra parte de los psimos oficios que el P Boil, y Margarite le hacan en la corte, acord de ir la presencia de los Reyes para defenderse de tantas calumnias; darles cuenta de lo que habia reconocido en el descubrimiento de esta isla de Cuba, y esponer su sentir sobre la particion del oceano entre las coronas de Castilla y Portugal.1.496. Embarcse para Espaa con Aguado. 1.497.19. En consecuencia de lo referido nombr por su lugar teniente, y Capitan general de la Espaola en primer lugar D.n Bartolom y en segundo D.n Diego sus hermanos, y por Alcalde mayor a Francisco Roldan. No habia en el puerto mas embarcaciones que dos carabelas, construidas en l por disposicion del Almirante. Este se embarc en la una, y Aguado en la otra; y al cabo de tres meses, contados desde once de marzo, hasta diez de junio llegaron la bahia de Cdiz. Encontr en ellos cuatro navos cargados de vitualla para la misma isla, y reconocidos los despachos que se le dirijian, los hizo levarse cuatro das despues de su arribo, consignados D.n Bartolom. Inmediatamente pas Burgos donde resida la

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /219 /219 /219 /219 /219 Corte. Fu recibido de Sus Altezas con demostraciones de jbilo y clemencia, aunque dieron entender hubiera sido mas acertado haber procedido con menos severidad. Espsoles por menor los particulares que habian motivado su viaje; y concluy su relacin con un buen presente de oro por fundir, papagayos, mscaras con ojos y narices de oro, y otras muchas cosas estimables de las Indias. Aceptaron el obsequio con benevolencia; despreciaron enteramente las informaciones de Aguado, imposturas de sus mulos; y colmaron de honras al Almirante. Despues le confirmaron las mercedes que le tenan hechas en Santa Fe, en la ciudad de Granada, en Barcelona, y en Burgos; y de nuevo le concedieron cincuenta leguas de tierra en la Espaola del este oeste, y ciento y cinco de norte Sur, con el ttulo de Marqus Duque, y otras esenciones estremamente apreciables. I por ltimo le mandaron equipar de seis navos para su retorno y nuevos descubrimientos.1.498 Sale de S. Lcar; descubre nuevas tierras y vuelve Sto-Domingo.20. Dia miercoles que se contaron treinta de mayo se lev de la barra de S. Lcar. Pasada la isla del Fierro, despidi tres navos de la conserva cargados de bastimentos, para que fuesen en derechura la Espaola. En una nao, y dos carabelas que le quedaron, tom la derrota hcia CaboVerde, en cuya navegacion consumi hasta el cuatro de julio. La que emprendi inmediatamente al Sudueste fu sin suceso, muy trabajosa por los calores que se esperimentaron, tan escesivos que temi se le encendieran los navios, y pereciese la gente. Por este motivo se vi precisado torcer el rumbo al oeste, acostndose la mano derecha con tal fortuna que desde el dia siguiente primero de agosto, comenz descubrir varias tierras, las cuales llam Trinidad Isla Santa, Isla de Gracia, siendo en la realidad la tierra firme, Margarita, Martinete y Cubagua En este estado habiendo encontrado la pesca de perlas, le pareci lo mas conforme restituirse la Espaola, para enviar por bastimentos y gente Castilla, y despachar su hermano D.n Bartolom continuar este descubrimiento. Efectivamente diriji su viaje tomar puerto por la banda del sur en el rio Ozama donde pendiente su ausencia, se habia trasladado la poblacion de la Isabela con el ttulo de SantoDomingo Pas por aquel paraje sin conocerlo; y las corrientes le sotaventaron hasta la Beata All dio fondo, y particip su arribo D.nBartolom. Este sin embargo no necesit del aviso para ir en una carabela en su solicitud; porque hizo juicio que tres embarcaciones que se haban divisado desde Santo-Domingo con el rumbo hcia abajo, eran las de

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OBRAS 220\ 220\ 220\ 220\ 220\ su hermano. Logr en fin encontrarle; y da 22 de agosto conducirle al puerto, donde se le hizo un recibimiento honorfico, y muy regocijado. Disgusto del Almirte por el motin de Roldan.21. Aunque el Almirante en la ocasin se mostr muy placentero, su nimo sin embargo estaba lleno de congojas, y fatigado de pensamiento melanclicos. Hallbase ya informado por medio de D.n Bartolom del estado lamentable que toda la isla se haba reducido.....1pensa que el Alcalde mayor Roldan, persuadido que el Almirante no volvera las Indias por no poder justificarse de las acusaciones intentadas contra l, form el designio de apoderarse del gobierno. Sus primeras plticas fueron con la gente trabajadora, de la cual en otro tiempo habia sido sobrestante: conmovila; y con los marineros y plebeyos malcontentos que tena su devocin, ocup por fuerza la alhndiga Real; rompi todas las cerraduras, y diciendo viva el Rey tom cuanto haba menester de provisiones de guerra y boca, para s, y sus compaeros. Lo mismo practic en los ganados vacunos y caballares pertenecientes S. Altezas. Setenta hombres bien armados le acompaaron al principio. Despues cada dia se iba aumentando el nmero para hacerle mas soberbio y porfiado. Psose de parte de los naturales, y algunos de estos negaron la obediencia y el tributo. Pretendi en fn seorearse de las personas de D.n Diego y D.nBartolom; y no habindolo conseguido, trat de asegurar la suya con el retiro la provincia de Jaragua, que era la mas occidental de la isla. Incidente de los tres navios que iban la Espaola.22. Agravse la pesadumbre del Almirante con haber sabido tambien el estravo de las tres embarcaciones, que con bastimento haba mandado la Espaola. Recalaron mas de ciento y setenta leguas sotavento del puerto de Santo-Domingo, sobre las costas de Jaragua, muy cerca del sitio en que Roldan y su tropa vivan discresion, sin Dios y sin Rey, en medio de los indios, quienes semejante trato incomodaba mucho, y una conducta tan escandalosa horrorizaba estraamente. Los rebeldes al ver en aquella costa tres navos, temieron no fuesen tropas que se enviaban contra ellos; mas presto se desengaaron, y recobraron de tal suerte, que las cabezas pasaron bordo visitar los Capitanes, quienes advirtieron que desde el paraje en que se hallaban, no era fcil el regreso Santo Domingo, porque las corrientes y los vientos eran contrarios; con1. Evidentemente, algo falta en el original que se reproduce.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /221 /221 /221 /221 /221 cluyendo en aconsejarles, que obrarian sagazmente en remitir una parte de la gente por tierra, y con especialidad los que se hallaban mas incomodados con la navegacion. Inquirieron tambien noticias del Almirante, sin dar entender la enemistad que le profesaban, ni la inquietud en que tenan la isla. Los capitanes los agasajaron y recibieron con la llaneza y benevolencia de paisanos; agradecindoles al mismo tiempo sus prevenciones, con lo cual los amotinados se retiraron. Roldan pervierte algunos de los espaoles de los navios.23. Como el consejo dado tena aspecto de juicioso, fue seguido puntualmente. Hasta cuarenta hombres los mas de ellos facinerosos, se pusieron en tierra con porcion de vveres. El doloso Roldan comenz comenz entonces exajerar las dilaciones y dificultades del camino que tenan que hacer, y mucho mas an los trabajos que les esperaban en el trmino, con la altivez y dureza de los Colones, y que podian evitar tantas infelicidades, agregndose l, con quien pasarian una vida dulce y regalada, disfrutando manos llenas de la afluencia de bienes que rebozaba aquella tierra. No era menester tanto p.a persuadir gente de tal carcter. Sinembargo, hubo ocho que detestando su perfidia dieron cuenta sus oficiales. La admiracion fu grande en los navos con este noticia: juntse consejo para deliberar sobre lo que se habia de hacer, y se resolvi que uno de los capitanes marchara por tierra Santo-Domingo con una escolta capaz de hacerse respetar, y que practicase cuanto fuera posible para reducir los rebeldes la obediencia. Por lo que mira los tres navos, se hicieron inmediatamente la vela; en compaa de una carabela, que habian despachado de Santo Domingo, para que les sirviese de prctico. Arribaron por fin aquel puerto pocos dias despus del Almirante: pero como lo dilatado del viaje les habia hecho consumir las provisiones de que estaban cargados para la colonia, no trajeron ella sino nuevas bocas que aumentaron el hambre. Roldan y sus secuaces se reducen.24. El Almirante ltimamente fu instruido de las dilijencias practicadas por D.n Bartolom para la reduccion de Roldan y sus partidarios, cuya pertinencia le haba precisado formarles proceso, y condenarles en rebelda por traidores. No obstante hacindose cargo de lo conveniente que Espaa no se supiese de esta sublevacion sino despues de apagada, quiso tentar el camino de la dulzura, antes de echar mano de la espada

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OBRAS 222\ 222\ 222\ 222\ 222\ del rigor. Valise pues de algunos terceros de autoridad y confianza, para que boca espusiesen Roldan “la constancia y fineza de su antigua amistad, y la pena que le asistia de que un hombre de su carcter se mantuviese la testa de una tropa de sediciosos y bandidos, con deshonra de su patria y religion; que usurpase los tributos debidos la corona, y hubiese puesto en conocido peligro de perderse una colonia reciente que tanto habia costado los Reyes sus seores, quienes gravsimamente ofenda con sus operaciones tan ajenas del deber de vasallo. Que refleccionase en fin sobre su conducta, y hallara cuanto le importaba abandonar aquella vida tan relajada y rota que traia, y pedir perdon de sus yerros: que l estaba pronto concedrselo bajo de condiciones decentes, y seguros de toda satisfaccin.” Por escrito tambien solicit convencerlo con maneras polticas, y razones eficaces. Nada en suma lo fu para ganar aquel corazon plagado i empedernido en el mal, hasta que el Almirante se resolvi hablarle inmediatamente. Avocronse con suceso, porque los amotinados se sometieron su voz con pronta y perfecta obediencia. Verdad es que para reducirlos fu necesario que el Almirante suscribiese un tratado ignominioso, como que uno de los artculos era mantener Roldan su empleo de Alcalde mayor, bien que Colon hizo juicio de reclamar contra l los Reyes Catlicos.1.499 El Almirante da cuenta la Corte.25. Practiclo en primera ocasin participando por estenso, y con justificacion, los latrocinios y abominaciones en todas especies, cometidas por estos facinerosos; las funestas consecuencias que estas alteraciones habian causado; la necesidad en que se hall de condescender a las sinrrazones de los rebeldes, por libertar la colonia del riesgo en que la pona una gente despechada; y que asi esperaba que Sus Altezas desaprobasen enteramente lo obrado; mayormente cuando despues del ajuste los faccionarios se habian portado de modo que ponian la corte en libertad de meter la cuchilla, y cortar sin contemplacion. Fuera de que todos eran deudores de los tributos Reales que haban usurpado, de cuya deuda no habia concedido, ni podia conceder liberacion; ni tampoco revocar las dos sentencias en que convencidos legtimamente del crmen de rebelion, fueron declarados traidores, y condenados en las penas de reos de lesa-magestad. Concluy suplicando que sus diferencias con el Alcalde mayor fuesen juzgadas por un hombre imparcial, y superior a toda sospecha, y sindicato, y se le enviasen un letrado de satisfaccin para las cosas de justicia, y dos ministros para la administracion de la Real hacienda.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /223 /223 /223 /223 /223El Almirante es depuesto y preso por D.n Francisco Bobadilla.26. Los Reyes informados de todo lo acaecido en la Espaola, acordaron quitar la gobernacion al Almirante, y elegir persona que la administrase, haciendo al mismo tiempo el oficio de pesquisidor. Una comision tan importante, y delicada, peda un hombre muy sabio, ntegro, desinteresado, y prudentsimo. S .S. A. A. creyeron haber encontrado todas estas cualidades en D.n Francisco Bobadilla, Comendador del rden de Calatrava; revistironle de los mencionados cargos, y le despacharon su destino. Llegado l, manifest sin dilacion sus rdenes, y tambien su genio totalmente contrario al que se concibi para su eleccion. Encendi todos los pueblos una contra el Almirante; alojse en la casa de este: procesle por varios escesos que los mal contentos le imputaban: sus papeles, muebles, armas, caballos, y todo el oro y plata que tena, fu depositado: y por fin para poner la ltima mano su inicuo modo de obrar, le hizo prender con grillos, y encerrarle adonde ni le vi, ni habl mas, ni consinti tampoco que otro alguno le comunicase; quiere decir en la misma fortaleza que levant por sus manos y espada, para monumento eterno de su fidelidad al Monarca espaol, y gloria inmortal de las bendiciones del cielo sobre su nacion y pueblo escogido. Este fu el pago y paradero de un hroe que puede dar el nombre los mas celebrados de la antigedad.1.500. Es remitido con sus hermanos a Espaa.27. D.n Bartolom y D.n Diego corrieron la misma tormenta que el Almirante su hermano. Puestos en fin todos tres con sus grillos a bordo de dos carabelas, fueron remitidos con sus procesos Espaa. Consumaron breve y felizmente su viaje, anclando en Cdiz los 25 de noviembre de este ao. Lo mismo fu estenderse la voz del arribo de Colon y sus hermanos, cargados de prisioneros por disposicion de Bobadilla, que indignarse los pueblos contra el autor de un atentado escandaloso y ofensivo de la humanidad. Los Reyes fueron brevemente noticiados de todo por un espreso despachado en secreto por el Almirante desde el punto que dio fondo. La noticia les caus tal pena que aun escedieron estas demostraciones populares, ofendindose con estremo de que el nuevo Gobernador hubiese abusado del R.1 nombre y autoridad, para cometer violencias tan estraas, y ajenas de su instruccin. Instantneamente dieron rden de poner en libertad los presos, y hacerles tributar los obsequios que eran acreedores. Mandronles dar mil escudos para que sin dilacion pasasen Granada, adonde la Corte se hallaba por entonces, llegados ella les acojieron con

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OBRAS 224\ 224\ 224\ 224\ 224\ seales estraordinarias de distincion: desaprobaron, y anularon sin exmen todo lo que haba actuado contra ellos, y prometironles la indemnizacion de sus intereses y darles una pblica satisfaccion de sus agravios. Tiene audiencia secreta con la Reina.28. El Almirante habl poco en presencia de Rey; ya porque los primeros mpetus de su justo sentimiento le embargaron el uso de la lengua con lgrimas y sollozos, ya por que lo reserv para mejor coyuntura. Esta fu la que logr algunos dias despues en audiencia particular con la Reina. Dio principio su queja con arrojarse sus Reales pis, y en esta postura, en que quiso permanecer algun tiempo, dijo cosas tan sensibles que el corazon de aqeuella buena Princesa, no pudo mnos de esplicar su compasion. Suplicla despues “no permitiese que su inocencia fuera injustamente oprimida: que se dignase concederle su proteccion Real, contra los que envidiosos de su elevacion, trazaban modos para hacerle reo de delitos que no habia imaginado: que en todo habia procedido con suma lealtad y buena f, arreglado al servicio de Dios y de sus Altezas; pero que su desgracia”.... En este momento sus lgrimas y suspiros cortaron enteramente el hilo su narracion; mas hablaron al corazon de la Reina con tal energa, que pasando de compasiva indignada, lo levant de sus pis, y estuvo tambin algun tiempo sin poder articular una palabra. Respuesta de S. A.29. Su Alteza, en fin, se recobr, y habl con mucha dulzura al Almirante. “Vos bien veis, le dijo, mi sentimiento por el modo indigno con que os trat Bobadilla; pero nada omitir para que olvideis vuestro ultraje. Conozco los servicios que me habeis hecho, y continuar en recompensroslo segn su mrito: no se me ocultan vuestros enemigos, ni los artificios de que se valen para destruiros; mas confiad en m. Por no disimularos cosa alguna, sabed que me cuesta trabajo el persuadirme que vos no hayais dado lugar algunas quejas, pues son demasiadamente universales para no ser fundadas. La voz pblica os tacha de una severidad poco conveniente colonias nuevas, y capaz de escitar revoluciones que estorban los progresos de la conquista. Sobre todo en una cosa no puedo perdonaros; cual es la de haber por vuestro capricho, y pesar de mis prohibiciones, privado de la libertad un grn nmero de indios que no merecian castigo tan severo. Vuestra infelicidad quiso que en la coyuntura en que supe esta desobediencia, todo el mundo se quejaba de vos, y ninguno hablaba a favor vuestro. Asi; no pude dispensarme de enviar a las Indias un Comisario que se ins-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /225 /225 /225 /225 /225 truyese y me informara de la verdad de las cosas, para moderar una autoridad que segn se aseguraba se estenda ms alla de vuestros poderes. Prevnosele tambien que en caso de resultar implicado en los crmenes que os imputaban, recibiese en s el gobierno, y os hiciese pasar estos reinos, dar cuenta de vuestras operaciones. Sus instrucciones no contenian otra cosa hacia vos. Reconozco ahora que hice una mala eleccion: pondrla en rden, y har con Bobadilla un ejemplar, que ensee otros a ceirse indispensablemente mis rdenes. Sabed por ltimo que no puedo prometeros el restablecimiento vuestro gobierno; porque la gente de aquel pas est muy agriada contra vos, y se hace preciso concederla algun desahogo. Por lo respectivo vuestro cargo de Almirante, mi intencion jams ha sido hacer novedad en su posesion y ejercicio. Dejad lo dems al tiempo i fiad de m.”1.501. El Almirte. propone nuevos descubrimtos; y Bobadilla es depuesto.30. El Almirante desengaado con este razonamiento de la dificultad de su regreso la Espaola, no quiso consumir el tiempo en intiles instancias sobre el asunto, sino despues de haber dado gracias a la Reina por las nuevas seales de estimacion que acababa de merecerla, se tom la licencia de suplicar S. A se dignara no tener su fidelidad en suspenso, cuando poda concederle licencia para continuar el descubrimiento del Nuevo Mundo, y buscar algun estrecho que pudiera conducirle las Malucas. Estas islas eran entonces enteramente clebres, por el gran trfico de especeras que los portugueses hacian en ellas; y los espaoles deseaban apasionadamente el partir con ellos un comercio tan lucroso. La Reina aprob con grandes elogios su proyecto, prometiendo equiparle con brevedad de los navos que pudiera; y le asegru que si la muerte le sobrevena en el discurso de esta espedicion, hara restituir su primognito todos sus cargos. Por otra parte fueron tan vivas las instancias del Almirante contra los escesos de Bovadilla, que obtuvo su deposicion, y el nombramiento de Gobernador por dos aos en D.n Nicols de Ovando, del rden de Alcntara, Comendador de Larez. Esta asignacion de tiempo denotaba al parecer, que pasado, era el nimo de la Reina restablecer Colon en su Vireinato. Pide puerto en Santo Domingo y se le niega.31. Ovando por fin sali de Cdiz, y lleg con felicidad su destino. El Almirante dia nueve de mayo, se hizo la vela con cuatro navos cumplir

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OBRAS 226\ 226\ 226\ 226\ 226\ su proyecto. Pendiente su viaje reconoci lo incomodada que se hallaba la capitana para su continuacion: y por este incidente tom el designio de arribar la Espaola para remediarla. Hallbase con prohibicion de tocar en aquella isla; pero hizo juicio q.e en igual caso deba prevalecer la necesidad. Puesto la capa sobre el puerto de Santo-Domingo, hizo presente Ovando su infortunio para que dispensase en su entrada. El Comendador se la deneg fundado en las rdenes del Prncipe, y en el justo temor de que con su arribo poda acaecer algun desconcierto entre el Almirante y sus mulos. Respondile que tuviese bien no ir contra la voluntad soberana. La insinuacion no dej de mortificarle: mas viendo que una flota compuesta de treinta y dos navos estaba punto de levar las anclas, en el mismo que l adverta en los horizontes amenazando tormenta, recurri de nuevo Ovando, para que el general Antonio de Torres difiriese la salida por ocho dias. Hizse mofa del aviso, y la flota se hizo la vela. Huracan temible.32. Estando todava vista de la punta oriental de la isla, revent uno de los mas terribles huracanes que jams se han visto en estos mares; y perecieron veinte y un navos cargados de oro, los mejores de la flota, sin escapar un hombre. Aquel grano de oro tan celebrado por su grandeza, que era como una hogaza de pan de Alcal, de las que se venden en Sevilla, y su valor de tres mil seiscientos pesos, pereci en esta ocasin. En suma, puede ser que el oceano nunca hubiese recibido dentro de su seno tantas riquezas como las que abism esta fatalidad. El General Torres, el Comendador Bovadilla, el Alcalde mayor Roldan, y dos reyes de la Isla, el uno cristiano, y gentil el otro, fueron sumergidos en este naufragio. Se not que los once navos quienes perdon la tormenta, eran los mas dbiles, y peor equipados de la flota. Entre estos el mas pequeo, inferior en todo, conducia la hacienda del Almirante; y pesar de su insuficiencia y desavo, arrib primero las costa de Espaa, adonde lo estrao del suceso dio bastante materia las reflecciones.1.502 Se salva el Almirante, y descubre la tierra firme.33. El Almirante gan costa de gran trabajo el puerto de Azua, donde se reunieron los otros navios de su conserva. Sali con ellos y despues de haber tocado en el de Yaquino, y en la Jamaica, form su derrota hcia el oeste en demanda de la Tierra firme. Descubri en fin la provincia de Honduras, Puerto-Belo, Veragua, y rio de Belen. En la boca de este determin

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /227 /227 /227 /227 /227 se hiciese una poblacion por D.n Bartolom, y ochenta hombres, quienes dej un navo para lo que pudiera ofrecrseles, y se hizo la vela para Espaa. Dentro de pocos dias se levant una aldea de casas de paja, que con la misma brevedad fueron reducidas cenizas por los brbaros, cuyas hostilidades se aumentaron tanto, que los espaoles hubieran sin duda perecido sus manos, si el Almirante no los hubiera recojido su bordo.— Embarcados todos en los tres navos, porque el otro qued al travs en Belen, arribaron Porto Belo, adonde fu preciso abandonar uno de ellos, porque haca mucho agua. Levse con los dos, y montado el cabo de S. Blas, torci el rumbo hacia el norte, en solicitud de la Espaola. La tierra primera que avist fueron dos isletas, que llam las Tortugas, por las muchas que habia en ellas, si bien con el tiempo dejaron el nombre, y conservan de los Caimanes. Continu su navegacin hasta otras conocidas ya por el Jardin de la Reina, situadas con inmediacion por la banda del Sur esta isla de Cuba.1.503. Arriba Cuba y despues Jamaica.34. Aqu surgi para dar algun desahogo los equipajes, que venian estremadamente fatigados, no solo de la hambre, porque todos los viveres se reducan un mal biscocho, algun aceite, y un poco vinagre; sino tambien porque los navios estaban comidos de broma, y era preciso trabajar de dia y de noche con tres bombas para que no se fuesen pique. Pendiente su demora en este paraje, sobrevino una gran tormenta que con la oscuridad de la noche hizo chocar los dos navos uno contra el otro. La proa de este, y la popa de aquel se hicieron pedazos, rompieron los cables, y estuvieron en manifiesto peligro de perderse. Reparados del modo posible, se hicieron la vela, y aportaron un pueblo de esta misma isla llamado Macaca, adonde tomaron refrescos, ofrecidos por los indios de buena gana. De all fueron en demanda de Jamaica, porque los vientos y corrientes eran contrarios para arribar la Espaola; y por otra parte los navos iban tan abiertos, que tres hombres no eran bastantes agotar el agua que ya besaba la cubierta. Entraron vspera de S. Juan en un puerto de la referida isla, sin encontrar mas que asilo contra los vientos; pues falto de pueblo y aun de agua, ni pudieron matar el hambre ni la sed. Hicieron esfuerzos para pasar otro inmediato, que llamaron Santa Gloria; y apenas lo ocuparon, cuando llenndose de agua los navos hasta el combs, no hubo otro partido que tomar, sino encayarlos en la arena, lo mas cerca que pudieron de la playa, que sera como un tiro de ballesta. El Almirante los hizo amarrar juntos con fuertes cables, y construir sobre ambos cierta especie de barracas donde alojar su gente, nterin que de la Espaola le vena socorro.

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OBRAS 228\ 228\ 228\ 228\ 228\ Providencias que dio.35. Valise este fin de Diego Mendez y Bartolom Fieschi, personas de su mayor confianza. El primero tena rden de pasar Espaa conducir las cartas q.e el Almirante escriba los Reyes dndoles cuenta de su viaje, y de la triste situacion en que se hallaba; y el segundo para volver con brevedad sacarlos de aquel conflicto. Dia siete de julio partieron en dos canoas, con seis castellanos, diez indios, y las provisiones necesarias cada una. Al cuarto da tomaron tierra en la Espaola, y supieron que el gobernador estaba en Jaragua. Mendez pas sin dilacion su presencia. Espsole con mucha viveza la estremidad deplorable en que el Almirante y su equipaje se hallaban, y nada omiti para persuadirle su remedio: Ovando con todo, no se mostr muy compadecido, sospechoso de que el Almirante habia amaado este accidente para tener pretesto de pasar la Espaola. Detuvo largo tiempo Mendez consigo, sin resolver cosa alguna, hasta que fuerza de importunidades le concedi licencia para hacer viaje la capital. Llegado ella compr un navo q.e encarg Fieschi, para que lo condujera la Jamaica; y l se dispuso p.a ir Espaa, aunque no pudo lograrlo con la brevedad que deseaba. El compaero tambien padeci gran demora para su retorno Jamaica, porque no encontraba quien quisiese acompaarle en esta navegacion. Levantamientos contra l.36. La dilacion de un socorro que pedia suma prontitud, produjo consecuencias bien funestas contra el Almirante. Las fatigas esperimentadas en una navegacin la mas trabajosa que poda imaginarse por la mutacion de aires y vveres y estrechez del alojamiento, enfermaron los equipajes, y el que qued sano, tema igual. No veian trmino las que padecan y lleg el caso de no guardar medidas con el Almirante. Asignse da para salir de los navos; y llegado este que fu el segundo de enero, los sediciosos se dejaron ver sobre las armas, teniendo la testa D.n Fran.co de Porras, capitan que habia sido de uno de los navos de la escuadra. Los buenos modales con que el Almirante trat de reducirlos al camino de la razon, fueron infructuosos; porque atropellando su respeto, despues de una destemplada gritera, se apoderaron de diez canoas que habia comprado los indios, y precipitadamente se embarcaron en ellas tantos que casi no quedaron con el Almirante sino los enfermos. Su designio era pasarse la Espaola, y aunque por tres veces lo intentaron, nunca lo consiguieron. Ni aun por eso rindieron la obediencia, antes as, continuando su rebelin, se repartieron por los pueblos de la isla, y cometieron grandes violencias y escesos increbles contra los pobres naturales. Persuadieron tambien

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /229 /229 /229 /229 /229 estos suspendiesen la contribucion de bastimtos. al Almirante quien se libert de golpe tan sensible por medio de una estratajema que discurri, anuncindoles un eclipse que habia previsto, y que en el dia y hora asignados esperimentaron.1.504. Recibe noticias de la Espaola.37. Restablecida la asistencia de los vveres, se apacigu un nuevo motin formado entre los que haban quedado con el Almirante. La causa de esta novedad, no solo era la mencionada falta, sino tambien que siendo pasados ocho meses de hallarse en aquel trabajo, no haba llegado el socorro que se esperaba de la Espaola. En medio de esta confusion Diego de Escobar arrib en un carabelon que venia de Santo-Domingo. Habiendo dado fondo alguna distancia de los navos, se puso en tierra, hizo desembarbar un barril de vino y un cebon, y entreglo al Almirante con una carta de Ovando. Despues alejndose un poco, levant la voz, y le dijo que el Gobernador haba sentido mucho la relacion de sus trabajos: que estaba muy mortificado de no poderle sacar de la triste situacion en que se hallaba: que estuviese seguro hara para ello cuantas diligencias le fuesen posibles; y que en el intern le suplicaba aceptase gustoso aquella ligera seal de su amistad. Apenas acab de decir estas palabras, cuando se reembarc, y se fu bordo de su carabelon. El Almirante hizo la carta y cumplimiento de Ovando una respuesta muy moderada. Rogle de nuevo favoreciese en todo Mendez y Fieschi:—dile noticia de la revolucion de Porras, y le espuso vivamte. la triste situacion en que se hallaba. Evacuado esto, junt toda su gente, y les asegur que no tardaran en ser socorridos. No persuadi los mas entendidos, pero no dej de hacer impresin en la muchedumbre. Procur inutilm.te reunirse los Porras y son derrotados.38. Quiso entretener y suavizar con las mismas esperanzas, y parte del regalo los amotinados. No solo fu inutil la dilijencia, sino que Porras despues de haber correspondido este cumplimto. y urbanidad con modos groseros impoliticos, aadi los mensajeros, “era preciso que Colon fuese mjico; y que aquel barco que habia aparecido y desaparecido, era sin duda un puro efecto de sus brujeras: pero que l ira presto visitarle con la espada en la mano, y se vera si sus encantos eran bastantes para embotarle la punta.” Efectivamente se avanz poco tiempo despus hasta un cuarto de legua de los navos, resuelto de apoderarse de todo lo que hallara de su gusto. Adase tambien que envi retar al Almirante, quien

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OBRAS 230\ 230\ 230\ 230\ 230\ por entonces se hallaba en cama.— Llense de indignacion cuando supo que los rebledes queran atacarle; y no permitindole sus accidentes tomar inmediatamente la venganza de tanta insolencia, la encomend D.nBartolom con cincuenta hombres, y rden de que ofreciese primero la paz y el perdon los que rindiesen las armas. Los amotinados, sinembargo, no le dieron lugar, porque apenas avistaron la tropa de D.n Bartolom, cuando avanzaron con mas furor que rden. Trabada en fin la batalla, tard poco en declararse la victoria favor de D.n Bartolom, sin haberle costado mas que un hombre. De los contrarios muchos quedaron en el campo, Porras preso, y los restantes se entregaron la fuga, hasta que pidieron, impetraron el perdon. Llega Santo-Domingo.39. Ovando, en fin, despus de un ao de dilaciones fingidas, y censuradas de inhumanas pblicamente hasta en los plpitos, hizo partir para Jamaica una carabela, y el navo comprado por Diego Mndez. Da 20 de junio arribaron felizmente al puerto donde se hallaba el Almirante, quien se embarc inmediatamente con sus equipajes y el mismo da se lev para la Espaola. Los vientos contrarios le hicieron bien trabajosa la navegacion hasta la Beata: en esta isleta ancl y despach aviso al Comendador enterndole del paraje en que se hallaba, y pidindole un beneplcito p.aentrar en el puerto de Santo-Domingo, Ovando se lo concedi; y al saltar en tierra, que fu el 13 de agosto, vino la testa de toda la nobleza recibirle con mucha urbanidad y regocijo. Alojle en su casa, y lo regal esplndidamente.Modo de proceder de Ovando. El Almirante parte para Espaa.40. Las polticas del Gobernador sorprendieron un poco Colon, porque no las esperaba segn el mal espediente que haba dado sus necesidades. Sinembargo tard pocos das en olvidar sus cumplimientos, y dar que sentir al Almirante. Haba dejado este su bordo Francesco de Porras, con el designio de llevarle preso Espaa. Ovando le oblig entregrselo, diciendo que l perteneca el conocimiento de su causa: pero apenas le tuvo entre sus manos cuando le puso en libertad. Aun hizo mas, y fu querer informarse de todo lo acaecido en Jamaica: conocer los delitos incidencias del viaje, y castigar los que habian permanecido al lado del Almirante, y tomando armas para su defensa. Colon se visti de prudencia para disimular su pblico desaire, y una injusticia tan notoria: y no halln-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /231 /231 /231 /231 /231 dose en estado de reprimirla, se estendi nicamente decir con mucha moderacion, que las facultades de su Almirantazgo se reduciran poco mnos que nada, si no le era lcito el juzgar uno de sus oficiales, que se habia hecho cabeza de motn contra su persona, y su propio bordo, y que para consumar sus gravsimos escesos, fu causante de la primera batalla que hubo entre espaoles en las Indias, y asmismo de la sangre derramada, y muertes acaecidas en este conflicto: y el medio que eliji por ltimo para evitar tales sonrojos, se redujo darse prisa en salir de una isla, que despues de haber sido el principio de su gloria, se habia vuelto el teatro de sus afrentas. Para el efecto flet dos navos, cuyo mando parti con su hermano, y el doce de setiembre zarp de aquel puerto para Espaa.Sucesos de la navegacin. Ancla en Sn. Lcar, y sabe la muerte de la Reina.41. Apnas sali, cuando el rbol mayor de su nao se hendi hasta la cubierta. No por este dao volvi de arribada, y pasndose al borde de la de Dn Bartolom, sigui su viaje. Dia 19 de octubre despus de haber padecido una gruesa tempestad, el 20 ces de golpe, y estando la mar estremamente inquieta, un valance hizo otra vez pedazo el palo mayor. Reparse lo mejor que se pudo; y pasados pocos das sobrevino otra tempestad, que maltrat la contra-mezana. Hallse muy embarazado con estas desgracias porque aun le faltaban cuasi setecientas leguas que navegar. Consumlas sinembargo con felicidad, anclando en San Lcar fines de este ao. Puesto con brevedad en Sevilla, la primera noticia que recibi de la corte, fu la muerte de la Reina D.a Isabel, acaecida en Medina del Campo 26 de noviembre de 1.504; fatalidad digna de rematar las de Colon, padecidas por espacio de cuatro aos.1.505. Colon hace intiles esfuerzos p.a restablecerse.42. Habiendo descansado el Almirante algunos meses en Sevilla, parti por mayo en solicitud del Rey, que se hallaba en Segovia, hecho cargo de que ninguna dilijencia sera bastante para su restablecimiento. Di cuenta en fin S. A, de los ltimos descubrimientos q.e habia emprendido. Hizle una relacion muy espresiva de su destierro y detencion en Jamaica; motin y batalla de los Porras; agravios del Comendador Ovando, y en suma de todos los sucesos de su viaje. Fu recibido del Rey con semblante agradable, mas no tanto que se atreviese contar con la vindicacion de sus derechos. Al cabo de algun tiempo le suplic no olvidase sus servicios, los

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OBRAS 232\ 232\ 232\ 232\ 232\ hierros que habia cargado, las injusticias que se le habian hecho, las fatigas imponderables que haba sufrido, y las promesas S. A. y la Reina difunta le haban continuamente renovado de hacerle justicia, y restituirle la posesion de todos sus cargos. La resulta fueron buenas palabras: pero el Almirante conoci que trataban de consolarle y cansarle. La corte se hallaba discorde sobre este punto: el Cardenal Cisneros, y D.n fray Diego de Deza, arzobispos de Toledo y Sevilla, eran de dictmen que se deba cumplir Colon cuanto se le haba prometido: pero el mayor nmero senta lo contrario, y decia en voz alta que las pretensiones del genovs pasaban la raya de sus servicios, y nunca convena hacer tan poderoso un particular, y sobre todo un estranjero. La infelicidad del Almirante consisti en que el Rey le era poco afecto, y adadhiri este modo de pensar. Le entretienen. Escribe al nuevo Rey Felipe y muere.43. Algun tiempo despus se le hicieron ciertas proposiciones tan poco aceptables que solo sirvieron de irritarle. Mas habiendo sabido que el Rey D.n Felipe de Austria, y la Reina D.a Juana de Aragon, su mujer, llegaran brevemente Espaa, para tomar posesion de esta corte, concibi esperanzas de que el yerno, y la hija de la Reina difunta, su protectora, le favoreceran, y desempearian su palabra. Luego que se enter de su arribo les escribi, porque sus incomodidades no le permitian ir en persona tributar su rendimiento; y as encarg D.n Bartolom su hermano pasase entregarles la carta. Psola en efecto en manos de Sus Altezas, quienes le hicieron grata acogida, prometiendo dar gusto al Almirante. No lleg este caso; porque antes del retorno de D. Bartolom, muri. Fu 20 de mayo, da de la Asencion, cuando Cristbal Colon termin su vida, en Valladolid, por una muerte cristiana: vida, por cierto razonablemente larga, (pues estaba en los sesenta y cinco de su edad); pero mezclada de felicidades y adversidades, de oprobios y de aplausos; y en una palabra, de cuanto la buena y mala suerte pueden atesorar de males y de bienes sobre un hombre que siguen porfa.1.506 Carcter de Colon.44. Goz poco de la gloria de sus altas dignidades, y no tuvo da que no se lo amargase algun contratiempo, dolo, pesadumbre. Era alto de cuerpo. Su aspecto y toda su persona respiraban un aire noble. Tena el rostro largo; la nariz aguilea; los ojos garzos; el color blanco que tiraba rojo encendido; la barba y cabellos cuando mozo rubios, aunque muy presto

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /233 /233 /233 /233 /233 encanecieron con los trabajos: el cuerpo bien construido, y una grande fuerza en los miembros. Su primera vista hacia buena impresion, y su estilo dulce se ganaba las voluntades. Con los estraos era afable; humano con sus domsticos; jocoso con sus amigos, y de un humor muy igual con todos. Tena el nimo grande; genio elevado y vasto; el corazon magnnimo, y mucha circunspeccion y prudencia en su conducta. Aunque pas los dos tercios de su vida en mediana fortuna, apenas fu empleado, cuando tom sin afectacin los estilos de gran seor; de suerte que pareci haber nacido para mandar. Tena en fin, gracia para todo, hablaba de todo, siempre bien y sin ostentacion. Estaba inflamado de celo por el servicio del Rey y bien pblico, y sobre todo por la religion: varon de piedad slida, integridad grande, entendimiento fecundo, y adornado de las ciencias que estudi en la universidad de Padua. Asegrase que no pasaba da sin rezar el oficio divino; que observaba puntualmente los ayunos prescriptos por la iglesia, y que sus confesiones y comunines eran frecuentes. En suma, nada le falt para ser adorado como uno de los mayores hombres de su siglo; y lo que le negaron sus coetneos, le ha concedido la posteridad, que es la que hace justicia las cenizas. Sinembargo, no le faltaron en vida los elogios debidos su mrito. Oviedo no temi decir Carlos quinto que si se le hubiese erigido una estatua de oro, no se hubiera ejecutado cosa alguna de esceso. Herrera tambien es de sentir que la admirable empresa de haber descubierto este Nuevo Mundo, si hubiese sido hecha en tiempos de los antiguos, adems de esttuas y templos, merecera la dedicacion de alguna estrella en los signos celestes y que nuestra edad se puede tener por dichosa en haber mercido tan famoso varon, cuyos loores sern celebrados por infinitos siglos. A la verdad pocos sujetos se hicieron tan gran nombre, y con mas justo ttulo. Sus defectos.45. Tantas cualidades eminentes estuvieron barajadas con algunos defectos, y por muy sabio que fuese Cristbal Colon, no dej de cometer enormes yerros. Como haba pasado de un golpe del estado simple de piloto una dignidad solamente inferior al cetro, y de la mas profunda oscuridad, una gloria tan inmediata la soberana,a fu muy celoso de su autoridad. Era naturalmente colrico, aunque la razon, y la refleccion repriman luego sus arrojos. Fu un poco duro para con los indios, y aunque no descuid de su instrucciion, estuvo demasiadamente persuadido que eran nacidos para ser esclavos de sus conquistadores. Su amor al rden y la disciplina, le hizo llevar las materias mas all de lo que las circunstancias pedan, porque deba saber que en los nuevos establecimientos, hay nueva especie de incomodidades, difciles de tolerarse, si una discreta con-

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OBRAS 234\ 234\ 234\ 234\ 234\ descendencia no hace llevadero el yugo, y endulza el acbar; y por el contrario, una dureza inflexible conduce facilmente la desesperacion. Su ltima disposicion.46. Hizo su testamento dejando por su universal heredero D.n Diego Colon, su primognito y de Doa Felipa Muiz Perestrello, su primera mujer. El otro llamado D.n Fernando, su hijo, y de D.a Beatriz Enriquez, su segunda muger, () despus de haber acompaado su padre en el cuarto viaje que hizo las Indias, escribi la vida de este insigne hroe, y se orden de sacerdote. Mand que sus huesos se llevasen Nuestra Seora de la Cuevas de Sevilla, monasterio de Cartujos, y que all fuesen trasladados la Catedral de Santo Domingo de la Espaola. Yacen en la Capilla mayor de ella, juntos con los del Adelantado D.n Bartolom Colon, su hermano, que por el ao de 1.514, falleci en aquella capital. Los grillos que injusta inicuamente hizo poner Bobadilla al Almirante, los guard mucho; y orden por fin, que con su cuerpo se enterrasen, en testimonio del mal pago que suele dar el mundo los que en l le sirven, y que solo Dios es quien hace mercedes, y no las impropera ni deshace. I esta fu la ltima y mas juiciosa prueba que el Almirante pudo dar de su gran talento y cristianidad.

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AR AR AR AR AR TCULO TERCERO TCULO TERCERO TCULO TERCERO TCULO TERCERO TCULO TERCERO SUMARIO1. Espidese rden para reconocer si Cuba es isla.— 2. Sebastian de Ocampo la bojea y da fondo en el puerto de la Habana.— 3. En Macac se bautiza el Cacique, y se fabrica una iglesia Ntra Seora.— 4. La grn devocion de este pueblo hcia la Reina del cielo.— 5. Trabajos de Alonso de Hojeda.— 6. Su alivio una imgen de Ntra. Sra. que di al Cacique de Cub.— 7. El nuevo Almirante trata de poblar esta isla.— 8. Elije al Capitn Diego Velazquez de Cuellar.— 9. El Cacique Hatuey.— 10. Velazquez sale de la Espaola, y arriba Cuba. Los indios pelean.— 11. Puebla en Brcoa.— 12. Panfilo Narvaez viene de Jamaica, y pas a reconocer el Bayamo con treinta hombres y una yegua.— 13. Los indios acometen los espaoles.— 14. Los indios huyen por temor de la yegua y sus cascabeles.— 15. Quejosos contra el gobernador Velazquez, quien remite uno de ellos la espaola.— 16. Otro espaol es condenado muerte sin efecto.— Velazquez parte al Bayamo. Un navio en Jagua.— 18. Retrocede Baracoa; csase y muere la mujer.— 19. Narvaez vuelve al Bayamo, y los indios piden perdon.— 20. Narvaez llega Cuba. Lo que sucedi con la imjen del Cacique.— 21. Pasa al Camaguey.— 22. Concepto que los indios forman del P. Casas.— 23. Transitan por otros pueblos, y en Caonao sucede una desgracia.— 24. Evitase en parte.— 25.Huyense las isletas. Los espaoles pasan una roza de yuca, y un indio viene al real.— 26. Vuelve con ciento y ochenta indios: reducense sus pueblos, y se tiene noticia de dos mujeres y un hombre castellanos.— 27. Pasan los castellanos adelnte, y son muy regalados. Recupranse las dos mujeres.— 28. Los espaoles transitan la provincia de la Habana. Injusticia de Narvaez contr unos indios.— 29. Pasan adalante: hallan al hombre, y mansionan en la provincia de la Habana.— 30. Repartimiento de los indios de Mayci, y marcha de Velazquez hasta Jagua, adonde vuelve Narvaez.— 31. Publanse las

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OBRAS 236\ 236\ 236\ 236\ 236\ villas de la Trinidad. Santi Spiritus, Puerto del Principe, S. Salvador, y Santiago.— 32. Puerto de la villa de Santiago.— 33. Su terreno y clima.— 34. Repartim.tos de indios: renuncia los suyos el P Casas, y va la Corte.— 35. Danse las gracias Velazquez por rden del Rey.— 36. Fundacion de la Villa de S. Cristbal de la Habana.— 37. Novedad perjudicial la isla y Velazquez.— 38. Su xito.— 39. Otra, y su resulta. Velazquez manda un diseo al Rey.

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AR AR AR AR AR TCULO III TCULO III TCULO III TCULO III TCULO III SEBASTIAN DE OCAMPO BOJEA LA ISLA DE SEBASTIAN DE OCAMPO BOJEA LA ISLA DE SEBASTIAN DE OCAMPO BOJEA LA ISLA DE SEBASTIAN DE OCAMPO BOJEA LA ISLA DE SEBASTIAN DE OCAMPO BOJEA LA ISLA DE CUBA. ARRIBAN ELLA ALGUNOS ESP CUBA. ARRIBAN ELLA ALGUNOS ESP CUBA. ARRIBAN ELLA ALGUNOS ESP CUBA. ARRIBAN ELLA ALGUNOS ESP CUBA. ARRIBAN ELLA ALGUNOS ESP AOLES, AOLES, AOLES, AOLES, AOLES, Y EL C Y EL C Y EL C Y EL C Y EL C APIT APIT APIT APIT APIT AN DIEGO DE VELZQUEZ DE AN DIEGO DE VELZQUEZ DE AN DIEGO DE VELZQUEZ DE AN DIEGO DE VELZQUEZ DE AN DIEGO DE VELZQUEZ DE CULLAR LA PUEBLA Y MANDA. CULLAR LA PUEBLA Y MANDA. CULLAR LA PUEBLA Y MANDA. CULLAR LA PUEBLA Y MANDA. CULLAR LA PUEBLA Y MANDA.Espdese orden para reconocer si Cuba es isla. 1.507.1.Corra ya el ao de 1.507 y quince del descubrimiento de Cuba, sin que en tan dilatado tiempo se hubiese sabido positivamente si era isla tierrafirme. El Almirante aunque coste gran parte de ella por la banda del Sur en ao de 94, como quiera que no lleg bojearla, procedi por discurso creer que era punta cabo de tierra-firme, que estaba al fin del oriente, y principio de Asia, y que era la tierra Ofir, de donde llevaban el oro a Salomon. Los dos ltimos errores depuso con el tiempo: en el primero insisti toda su vida. Por otra parte la vulgaridad habia esparcido ser hmeda y llena de manantiales. Deseando, pues, el Rey informarse en realidad de lo que por puro descuido se haba mantenido tantos aos en opiniones, espidi rden al Gobernador Ovando para la averiguacion en toda forma.Sebastian de Ocampo la bojea, y da fondo en el puerto de la Habana. 1.508.2.Este cometi la diligencia a Sebastian de Ocampo, natural de Galicia, criado de la Reina Da. Isabel, y uno de los que acompaeron al Almirante cuando vino a poblar la Espaola, donde desde entonces se qued avecindado. —Sali del puerto de Santo-Domingo por principios de este ao con dos navos, y cojiendo a la tierra de Cuba por la banda del norte, fu dar una hermosa baha, en que se vi precisado hacer mansion para carenar sus naos. De esta casualidad tuvo origen el nombre que se le di de Puerto Carenas y es el mismo que despus se cambi en el de Habana, uno de los

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OBRAS 238\ 238\ 238\ 238\ 238\ mas clebres y frecuentados de las Indias. Continuando despus su viaje cia el poniente, hall el cabo que hoy llaman de S. Anton.—Montle y biraron al oriente, arrib a una escelente baha, conocida en todos tiempos por Jagua. Aqu refresc sus equipajes muy a satisfaccion de todos, porque los indios trajeron innumerables perdices, algo menores que las de Castilla, y tambien obsequiaron sus huspedes con lizas en abundancia, por ser imponderable la que all se cra de este gnero de pez, y tienen encerradas en corrales de caas, con la misma seguridad que en un estanque dentro de casas: tan quieto y sereno es aquel puerto. Sigui por ltimo la misma derrota hasta bojear la tierra, y se retir a Santo Domingo con la noticia cierta que llev Ovando de que Cuba era isla.En Macac se bautiza el Cacique, y se fabrica una iglesia Nuestra Seora. 1.509.3.No se trat por entonces de lo que mas importaba; esto es, de la subordinacion de los moradores de ella a Dios y al Rey. Esta dilacion se remedi en parte con el arribo casual de algunos espaoles, que arrojados por la desgracia sobre las costas pasaron por Macaca y Cueiba, pueblos situados al sur, cuyos caciques y vecinos les hicieron olvidar los trabajos con su caritativo hospedaje. La correspondencia de parte de los nuestros fu inestimable, porque les procuraron instruir en el conocimiento de dios, y en la devocion acia la Emperatriz del cielo y de la tierra. Un marinero espaol, que por enfermo no pudo seguir sus compaeros nufragos que llevaban su destino Santo Domingo, se qued en el primero de estos pueblos. Aprendi algo de aquella lengua, y los buenos oficios de su celo por la religion se debi que se bautizase el Cacique, tomando el nombre de Comendador causa de haber oido que el Gobernador de la Espaola se llamaba as. Fabric tambien con su gente por consejo del marinero una iglesia con su altar en qe. fu colocada una imjen de Nuestra Seora en papel que el tal marinero traa consigo. Este les anunci que aquella estampa representaba una seora muy hermosa, benigna, y rica, llamada Mara madre de Dios. Trabaj en ensearles la Salutacion anjlica, y los acostumbr que la repitiesen dos veces al da, pidindola socorro en sus necesidades. La gran devocion de este pueblo acia la Reina del cielo.4.Ausentse despus de algunos das; y acudiendo la gracia del Seor seguir la obra comenzada, di incremento la buena semilla que

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /239 /239 /239 /239 /239 dej plantada y regada la mano del operario aventurero. La iglesia qued adornada con la decencia que caba. El Seor y sus vasallos acudan ella diariamente maana y tarde, con devocion dulce y religiosa. Hincadas las rodillas, las cabezas inclinadas, y juntas las manos, decan muy fervorosos, Ave Mara Ave Mara Aadan inmediatamente otras pocas palabras que pudieron aprender de la Salutacion anjlica. Ponan con piadosa sencillez en la misma iglesia muchas vasijas de comida y agua, persuadidos aquellos infelices que con esta provision hacan servicios y daban culto la Santsima vrgen. Compusieron tambien en honor suyo cantares y bailes con el estribillo de Santa Mara Quien ha de dudar que la Seora por su parte hara de abogada cerca de su hijo santsimo para que iluminase de una vez aquellas almas sumidas en las tinieblas y en la region de la muerte, y que por su intercesion recibieron muchas bendiciones y mercedes aun temporales, como disposicion para las eternas? En efecto, invocada de sus nuevos clintulos, los hizo quedar victoriosos de otros pueblos enemigos que los infestaban con guerras injustas. Puede asegurarse que fu devocion slida y cordial la que el Cacique y vecinos de Macac, profesaron la que es nuestra esperanza y consuelo; y por eso sin duda, los preeligi el cielo para primicias de la fe entretanto nmero de infelices que habitaban la isla. Todo lo referido se supo el ao de once, con el motivo de haber aportado all el Ber-Domingo, con crecido caudal y estimacion por el ejercicio que tena de abogado, quiso mejorar de fortuna. Parecile que el modo ms pronto, sobre seguro, era el ir por alcalde mayor de Alonso de Ojeda que pasaba poblar Tierra-firme. La resulta de la jornada se redujo en breve que Vasco Nuez de Balboa, se levant a mayores con el gobierno, le hizo proceso por usurpador de jurisdiccion ajena; prendiole, y confisc todos sus bienes. Es verdad que despus de muchos ruegos, fu puesto en liberad: pero le dejaron sin blanca, y con la circunstancia de que en la primera ocasion haba de salir de la tierra para Castilla la Espaola. En cumplimiento de su destierro, se embarc en el Darien, y arrib esta isla acia la parte donde tena su pueblo el Cacique Comendador, quien cojindole por la mano le llev con grande alegra a la iglesia donde estaba colocada Nuestra Seora: djole que aquella era gran cosa, que l y los suyos la queran mucho, porque era madre de Dios Santa Mara y por ltimo le hizo relacion de todo lo espresado; lo cual sirvi de indecible consuelo al desgraciado Enciso, cuya trajedia llama naturalmente la del Gobernador Hojeda, por haber sido esta el medio de que la providencia de Altsimo se vali para introducir en el pueblo Cuciba la devocion de su madre Santsima.

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OBRAS 240\ 240\ 240\ 240\ 240\1.510. Trabajos de Alonso de Ojeda.5. Perpetu este caballero perpetuar su nombre en la conformidad que se ha referido. No pudo conseguirlo, porque lo persiguieron con tal tezon los infortunios que abandonando el pas, resolvi volver la Espaola, de donde haba salido, para tomar all las fuerzas necesarias con que llevar al cabo sus designios. El xito fu tan contrario, que despus de preso bordo de la embarcacion, se perdi en la costa de Jagua de esta isla. Psose en marcha con los que le acompaaban solicitando acercarse la Espaola, y crecieron sus calamidades: porque los indios, temiendo que los espaoles iban a sojuzgarlos, tuvieron varios encuentros con ellos. Este contratiempo inopinado precis los Castellanos, (que por todos eran treinta) retirarse de los pueblos, y marchar por la costa. En ella encontraron una cinaga tan penosa, que siempre iban con el lodo a la cinta, fatigados de la hambre, sed, y sueo. La comida era casabe, algun bocado de queso, que no todos alcanzaban, ajes y batatas que llevaban cuestas en sus mochilas. La agua salobre serva de bebida, y los mangles de cama sobre que se echaban dormir un poco, con la inquietud y quebranto que puede contemplarse.Su consuelo una imjen de Ntra Sra qe. di al Cacique de Cuciba.6. Entre tanto diluvio de penas los pobres afligidos no tenan ms consuelo que una imjen muy devota de Ntra. Sra. que Juan Rodriguez de Fonseca, obispo de Burgos, haba dado a Hojeda. Traala consigo, y cuando hallaba comodidad, la pona en un mangle y la adoraba, exhortando sus compaeros hiciesen lo mismo, para que dignase sacarles de tan terrible aprieto. No fu en vano: porque la madre de misericordia la us por fin con ellos, y cumplidos treinta das los gui un pueblo, llamado Cuciba cuyo Cacique los hosped con mucha humanidad. Hojeda en medio de sus trabajos haba hecho voto de dejar la imjen en el primer pueblo adonde lo recibiesen. En fuerza de su promesa la entreg al Cacique, y dentro de pocos das hizo construir una hermita donde fu colocada. Al mismo tiempo por s, y por otros de la comitiva que entendan algo la lengua de aquellos brbaros, procur imponerlos en la creencia del Dios verdadero y en la veneracion que deban tributar aquella sagrada imjen, de cuyo original dieron bastante noticia. En efecto, el Cacique y moradores de Cuciba, se aprovecharon de este rayo de luz del cielo, y en el aseo de la hermita, cantares y reverencia hcia la Virgen pursima, compitieron con los de Macac.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /241 /241 /241 /241 /2411.511. El nuevo Almirante trata de poblar esta isla.7. Por mas radicados que se hallasen estos dos pueblos dichosos en algunas verdades de la religion, y en tan santos ejercicios, necesitaban todava como plantas tiernas de roco mas abundante y permanente que las hiciese crecer y dar copiosos frutos de bendicion que se estendiesen por el resto de aquella gentilidad. Uno y otro se consigui en este ao. El segundo Almirante Dn. Cristbal, se hallaba desde julio del de nueve, en la ciudad de Santo Domingo con el gobernador de ella. Los desengaos que haba adquirido con la esperiencia le hicieron temer que en la corte pudiera darse comision algun particular para la conquista de esta isla, que como descubierta por su padre, juzgaba pertenecerle. En este supuesto, determin seorearse de una empresa que producira efectos muy ventajosos a sus intereses, indemuidad su derecho, y gloria a su nombre. Para negocio de tanta gravedad, era necesario elegir persona de distincion que lo acalorase con su respeto, y facilitase con su caudal. Elije al Capitan Diego Velazquez de Cullar.8. Puso los ojos en el capitan Diego Velazquez de Cullar como uno de los mas antiguos vecinos de la Espaola, y entre ellos el de mayor hacienda, estimacion y crdito, por haber manejado muchos negocios de entidad en aquella isla, donde en tiempo y con orden del Gobernador Ovando, haba pacificado los naturales. Despus los redujo pueblos, fundando con ellos los de Vera-Paz, Salvatierra de la Sabana, Yquimo, Sn. Juan de la Maguana, y Azua, y el mismo Ovando le honr con la tenencia de los referidos cinco lugares que actualmente serva. Su conducta haba merecido la aprobacion de los superiores, y concilidose el amor de los sbditos. Era de condicion humana, alegre y prudente. Tena en fin, todas las circunstancias apreciables para evacuar con acierto su comision. Por otra parte, es creible que la tendra en su eleccion, el haber venido con el primer Almirante en el segundo viaje que hizo la Espaola, y agregndose despus la familia del Adelantado Dn. Bartolom Colon, recomendaciones ambas muy poderosas para el nuevo Almirante. Este en efecto le hizo despachar ttulo de su Lugar-teniente para la conquista proyectada. Publicada que fu, se alistaron muchos: Unos por la grande opinion del Comandante; otros por la novedad; y otros tambien por hallarse cargados de deudas, y parecerles que con mudar de aires, les soplara mas favorable la fortuna. El lugar asignado para la concurrencia y embarque, fu el mencionado de Salvatierra de la Sabana, que como situada en la provincia de Jargua, era el ms inmediato esta isla. Dironse por ltimo las rdenes necesarias, y todo se apront para la marcha.

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OBRAS 242\ 242\ 242\ 242\ 242\ El Cacique Hatuey9. Mientras se estaban dando providencias para la espedicion, llegaron a Cuba sus ecos. Quien primero los oy fu un indio llamado Hatuey, natural de la isla Espaola, y Seor de la provincia de Guahab, de donde fugitivo de los espaoles pas la de Cuba con la gente que pudo allegar. Fij su asiento en la punta Mayc. Tena como cuerdo y valiente en los parajes mas cmodos sus espias. Entendido por una de la irrupcin, convoc los suyos que trajo de la Espaola, y los habitadores de Mayc sus vasallos.Velzquez sale de la Espaola, y arriba Cuba. Los indios pelean.10. El Capitan Diego Velzquez por noviembre de este ao se haba embarcado en cuatro navos que salieron de Salva-tierra de la Sabana con trescientos voluntarios, y las tropas regladas que envi el Almirante. Anclaron breve y felizmente en un caleton situado la banda del sur de la punta de Mayc, donde Hatuey esperaba al enimigo. Dironle el nombre de Palmas : puestos en tierra fueron acometidos de los indios, y por espacio de dos meses hicieron burla de los espaoles, porque la espesura de los bosques, y la aspereza de la tierra no permita estos el uso de los caballos. Pasado este tiempo resolvieron los indios suspender las armas y divididos en pelotones guarecerse de los montes y cerranas mas agrias del pas. Los nuestros con esta novedad formaron cuadrillas que con tesn los perseguan hasta prenderlos, y conducirlos la presencia de Velzquez. Este los reparta los de su comando, no como esclavos, sino para que con el buen tratamiento les hiciesen cobrar amor a los Cristianos y la religion. Hatuey sin embargo no poda ser habido; anduvo por mucho tiempo escondido por los parajes mas secretos inaccesibles, hasta que al cabo de imponderables fatigas padecidas en su alcance, le cojieron y fu condenado a muerte. Este castigo injusto, y decretado por la muchedumbre escusas de Velzquez, fu bastante para que la provincia de Mayc se sometiese enteramente su obediencia. 1.512.11. Pacificada de una vez, pens el nuevo Gobernador en hacer repartimiento de indios, segun haba visto, y an practicado por s mismo en la Espaola. Trat como antecedente preciso de formar un establecimiento

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /243 /243 /243 /243 /243 adonde fijar el pi. Por la banda del Norte de Mayc, distancia de diez leguas, haba descubierto un puerto llamado de los naturales Baracoa Siempre ha conservado el mismo nombre con el aditamento de Herradura por ser esta su forma. Es tan reducido que apenas caben fondeados ocho buques, sin abrigo para el norte, y mucho mnos al nordesde, cuyo viento queda francamente la boca. Como su profundidad se estiende diez y seis brazas, levanta el mar las mismas olas dentro que fuera del puerto. Sobre estos defectos, padece el de una piedra muy grande que vela al lado del Sur: es de figura circular, y por eso la llaman Buren Por la parte del sudueste descarga el ro Macaganguas, que con sus avenidas ha cegado gran parte del fondo. Al mismo rumbo corre una cerrana a modo de yunque de herrero: lleva este ttulo, y por su elevacion sirve de derrotero para conocer el puerto. Desde este tirando al Sursueste, comienza una llanura, cuya longitud consta de tres cuartos de legua, y su latitud como de cincuenta varas ceidas del mar y de una eminencia que apellidan Seboruco. En este terreno se situ la poblacion con el ttulo de villa, bajo la tutela de Asuncion de Ntra Seora Por ser la primera, goz por algn tiempo la preeminencia de capital en lo secular y eclesistico. Despus qued abandonada como diremos en su lugar, y en estado tan deplorable que nunca ha podido restablecerse.Pnfilo Narvez viene de Jamaica, y pasa reconocer el Bayamo, con treinta hombres y una yegua. 1.512.12. Spose en Jamaica la Comision de Velzquez, y luego se pasaron Baracoa treinta espaoles, mas espertos en el uso de la flecha que aun los naturales, y por cabo de ellos Pnfilo de Narvez, paisano del Gobernador, quien poco tiempo le nombr por su capitan principal, y le honr tanto, que despus de l tena en la isla el primer lugar. No se hizo cargo de las malas consecuencias que de esta eleccion haban de resultar entre los principales de su comitiva. Dispuso inmediatamente que con treinta hombres fuese reconocer la provincia del Bayamo, situada ciento y diez leguas al occidente. Todos marchaban pi, escepto Narvez, que iba en una yegua alta, y tan brava, que apenas la montaba, cuando revolvindose de una parte otra, arrojaba las piernas con el mismo mpetu que si tirase grandes coces. Los indios que jams haban visto animal cuadrpedo tan grande, no se hartaban de mirarla, pero con indecible temor de que los hiciese pedazos. La yegua en fin, sirvi de desempeo los nuestros en el mayor conflicto.

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OBRAS 244\ 244\ 244\ 244\ 244\ Los indios acometen a los espaoles.13. Parece que habiendo llegado Narvez con su destacamento un pueblo en que hicieron mansion, determinaron los indios dar de noche sobre ellos, y matarlos todos, por el nimo que les infundi el corto nmero de los espaoles. Vivian estos tan ajenos de semejante insulto, que hasta los centinelas, faltando a su obligacion, se durmieron. Juntaronse siete mil indios armados con sus arcos y flechas, y la media noche (cosa bien estraa en esta nacion,) divididos en dos mangas avanzaron al pueblo. No aguardaron el tiempo y sazon que habian concertado, porque los unos se adelantaron mas que los otros con destemplada gritera. Entraban en las casas de paja donde los cristianos se alojaron, y en vez de darles la muerte, solo atendan a recoger la ropa de los huspedes porque desde que los vieron fu grande la codicia que les entr de vestirse. En efecto no haber sido tanta la algazara de los agresores, hubieran logrado desnudar los espaoles, robarles cuanto tenan, y darles la muerte, porque el sueo profundo que los oprima daba lugar para todo. Los indios huyen por temor de la yegua y sus cascabeles.14. Despertaron por fin tan llenos de confusion y espanto, que no sabian si vivian o moran. Quiso Narvez entre atnito, medio despierto y turbado, apercibirse para el cumplimiento de su ministerio: pero conocido de los naturales por medio de la lumbre de unos tizones que encendieron sus criados, le tiraron tan fuerte pedrada, que dndole cerca de la boca del estmago, cay en tierra, diciendo un religioso franciscano, su capellan, “ que me han muerto!” Esta fu la primera desgracia e infelicidad de este hombre. El buen sacerdote preocupado de la turbacion y susto, en lugar de absolverle y disponerle para morir, lo que haca era dar voces exhortndole para la venganza. Con estos confortativos volvi en s y; acordndose de la yegua que mantena en su boho, di rden para que se la ensillasen sin dilacion. Mand tambien que en el arzon le pusiesen un pretal de cascabeles, no para el adorno, sino para infundir miedo con el ruido. Todo se ejecut con prontitud, aunque costa de graves dificultades. Cabalg en ella descalzo y en camisa: tanta como esta era la tribulacion de Narvez y su compaa. No hizo mas que dar una carrera por la plaza sin tocar en indio alguno, cuando instantneamente todos al oir el estrpito del animal y los cascabeles, se entregaron la fuga, y no pararon hasta otra provincia llamada Camagey, y distante cincuenta leguas. En suma la del Bayamo qued despoblada de sus naturales, los espaoles victoriosos, y la yegua muy regalada por la parte que tuvo en la victoria.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /245 /245 /245 /245 /245Quejosos contra el Gobernador Velzquez, que remite uno de ellos la Espaola.15. En tanto que Narvez padecia estas persecuciones de los indios, no se descuidaron los espaoles en mover guerra mas sensible Velzquez. Esparcise la noticia de que en la Espaola se haba erijido una Audiencia con ttulo de Tribunal de apelaciones, y estando los mas quejosos del Gobernador, trataron secretamente de hacer informaciones, y recoger firmes comprobatorias de sus agravios. No se encontraba quien se personase al recurso, por miedo as del mar, como de la tierra. El peligro de la navegacion era conocido, por haberse de ejecutar en canoa, vaso muy dbil para el empeo de la travesa de una otra isla. En la tierra aun se descubran mayores riesgos porque el Gobernador, sabiendo las maniobras de sus mulos, y que el mayor de todos, (tendrase quiz por el mas agraviado), era Francisco de Morales, persona digna de aprecio por su sangre y buenos procederes, y tambien por el empleo de capitan que entonces ejerca en virtud de nombramiento del nuevo Almirante, lo que hizo procesarle por pertubador de la paz y quietud pblica, y preso, remitirlo con los autos Santo Domingo para que lo juzgara la Audiencia.Otro espaol es condenado a muerte sin efecto. 1.512.16. Peor hubiera sido caer del todo en sus manos, y haber parado en una horca, a lo menos padecido el susto que despus esperiment otro que tuvo el atrevimiento de embarcarse en el mismo puerto en una canoa, para ir la Espaola, con los instrumentos que pudieron haber los desafectos para malquistar las providencias de Velzquez. Entendindolo este en tiempo que pudo dar sobre l; lo puso en la carcel, y lo conden a muerte de horca. Interpusieronse los ruegos y splicas de los vecinos de Baracoa, y Velzquez despues de encarecer el delito, hubo de perdonarle, conmutndole, la pena capital en destierro para la isla espaola. Puesto este fin con un par de grillos bordo de una embarcacion, di forma de quitrselos, y cuando los dems dorman, se arroj al agua, sin saber nadar, por parecerle que sobre un madero saltara paz y salvo. Hallse sumamente afligido, porque la menguante del mar lo sac ms de una legua, hasta que la creciente lo puso en la orilla. No bien se incorpor cuando fu como pudo valerse del asilo de la iglesia. Harta fortuna tuvo en que no le sacaran; pero pusironle espas ocultas que en una salida le hecharon mano, y dieron con l en la crcel, donde padeci muchos trabajos: mas al fin se compuso todo, y el Gobernador no solo le admiti su

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OBRAS 246\ 246\ 246\ 246\ 246\ gracia, sino le favoreci con ser sus compadre, nombrarle Alcalde ordinario de la villa de Santiago, y repetirle indios, con los cuales se di tan buena maa que lleg tener tres mil pesos oro, que en aquel tiempo era gran riqueza. Este hombre fu Hernan Corts de Monroy, natural de Medellin, villa principal de la Estremadura, que habiendo pasado la Espaola el ao de cuatro, y obtenido el oficio de escribano de la villa de Azua vino el de once esta isla por uno de los secretarios del Gobernador Diego Velzquez ver si mejoraba de fortuna; y con efecto obtuvo tanta, que despus de conquistar el reino mas opulento del mundo, engrandeci su nombre, y lo colm de gloria para todos los siglos venideros. Velzquez parte al Bayamo.—Un navio en Jagua.17. Desprendido Velzquez de estos cuidados, y noticiado de las inquietudes de los naturales del Bayamo, sali de Baracoa en demanda de aquella provincia. En uno de sus lugares, donde hizo alto fu informado que Narvez evacuada su primera funcion, haba registrado con exactitud el pas enemigo, y que solo encontr viejos y enfermos: que noticiado algunos dias despus del retiro de los indios con sus mujeres hijos otro confinante llamado Camaguey les fu a los alcances, y todava se ignoraba el xito de esta empresa. Determin esperarle, y en el intermedio tuvo aviso el Gobernador que en la bahia de Jagua se hallaba un navo de espaoles. Hizo prevenir al instante una canoa con suficiente nmero de indios remeros, y en ella mand persona de confianza con carta al Capitan para que pasar sin dilacion su presencia. Ejecutlo as Sebastian de Ocampo, el mismo que el ao de ocho boje esta isla. Llegado con quince de su equipaje donde estaba el Gobernador, se holgaron mucho, y di cuenta este de que habiendo salido de la Espaola con bastimentos para el Darien, y entregndolos, se volvia para Santo Domingo: que le fu preciso arribar Jagua por venir destroncada la embarcacion, y que por este motivo la dejaba en aquel paraje, con tres pipas de vino, y cuatro hombres que la guardasen. Retrocede Baracoa; csase y muere la mujer.18. Sucesivamente lleg espreso de Baracoa participando al Gobernador como Cristbal de Cullar y su hija Da. Mara acababan de llegar de la isla espaola aquella capital. El primero vena empleado en la tesorera de la Real hacienda de la isla, y la segunda casarse con Velzquez. Cristbal de Cuellar era un hidalgo buen servidor del Rey, y celador de sus intereses en tal grado que sola decir con gran frescura, “que por su servicio dara dos o tres tumbos en el infierno” Esta proposicion sobre teme-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /247 /247 /247 /247 /247 raria, escandalosa debe borrar enteramente el epteto de cuerdo con que un autor le pretende honrar. Fu Da. Mara dama de Da. Mara de Toledo, Vireina de Santo Domingo. Por su nobleza y virtud merecio su estimacin y la de todos. Para colmar su mrito celebr esponsales con Velzquez. Este se regocij tanto con la noticia de su arribo, que retrocedi hcia Baracoa, sin tomarse mas tiempo que el preciso para dejar cincuenta hombres en el pueblo sobre que se hallaba, y por su capitan Juan de Grijalva, caballero conocido de tan pocos aos que no tena barba. Este defecto fu dispensado por el mucho favor que el Gobernador le hcia, hasta tratarle de deudo aunque no le era. Su comision sin embargo, qued limitada de dos modos: el uno que solo durase hasta el regreso de Narvez; y el otro que para el uso de ella se aconsejase con el Ldo. Bartolom de las Casas, aunque su apellido propio era muy conocido por defensor acerrimo de los indios. Velzquez en fin lleg a Baracoa con la brevedad que puede contemplarse. Un domingo contrajo y celebr su matrimonio, con el regocijo y aparato correspondiente al carcter de los novios: pero en el sbado prximo siguiente se hall viudo, y la boda se convirti en duelo. Narvez vuelve al Bayamo, y los indios piden perdon.19. En este intermedio volvi Narvez a su pueblo de la provincia del Bayamo, donde se incorpor con Grijalva. Su viaje fu sin efecto, as por no haber podido practicar con la presteza que el lance peda, como porque la tropa no era suficiente para internarse en un pas desconocido, y tan desviado de la plaza de armas que era Baracoa. De esta resulta y de su arribo, era indispensable Narvaez dar cuenta al Gobernador; porque este en la precipitacion de su marcha, no previno lo que en igual caso debera ejecutarse, suspendindose la diligencia a causa de que cuando menos se esperaba vinieron los indios fujitivos con grande humildad, llorando y pidiendo perdon de su yerro. Para escusarlo aadian que habian sido locos y mal aconsejados; que les pesaba mucho, y queran servir los castellanos. Pareciles que el medio ms eficaz para impetrar lo que pretendan, era la intercesin del padre Casas, a quien siempre tuvieron especial reverencia. Efectivamente le hablaron y para empearle ms su favor, le hicieron un presentillo de sartales de cuentas, que eran como muelas podridas, aunque estimadas de ellos por gran riqueza. Narvez en fin condescendi prontamente la instancia, y todos fueron reducidos sus pueblos. Spose despus que su regreso no habia sido voluntario, sino originado de que los camageyanos no pudieron sufrir por ms tiempo tanto nmero de bocas que mantener. Es verdad que el pas, como todos los dems de las Indias abundaba de viveres; pero sus naturales jams tenan sino lo necesario para sus personas.

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OBRAS 248\ 248\ 248\ 248\ 248\Narvez llega a Cuciba. Lo que sucede con la imjen del Cacique. 1.513.20. Noticiado el Gobernador de suceso tan feliz, se holg mucho y mand a Narvez que con su gente, la de Grijalva, que todos seran hasta cien hombres, y juntamente con cuatro yeguas que tenan, marchase al Camagey, y de all al resto de la isla en compaa del padre Casas. Hizlo as; y caminadas treinta leguas llegaron al pueblo Cuciba adonde segun dijimos, fu dar Hojeda. El Cacique lo recibi con los garbos que acostumbraba cia los castellanos: pero la funcion se desgraci impensadamente. El padre Casas llevaba una imjen de Ntra. Seora: sin embargo de ser muy devota, algunos espaoles de la comitiva que haban acompaado Hojeda, alabaron tanto la imjen que haba regalado el Cacique, que el padre pens en cambiar la una por la otra. Bautizando los nios que era lo primero en que se entendia, el P Casas hizo su propuesta al Cacique. Este nada le respondi; mas con un ceo triste le di entender su renuncia. Durante el resto del da, procur disimular: pero as que entr la oscuridad de la noche, se refuji al bosque abrazado con la imjen. Llegando el da, y dispuestas todas las cosas pa. celebrar el Santo sacrificio de la misa en la hermita dedicada la Seora, el P pas recado al Cacique para que viniese oirla, y no le hallaron. Los espaoles tenan razon de temer alguna rebelion entre aquellos naturales, que con tanto gusto y abundancia les haban hospedado y servido; y para ocurrir tanto dao, enviaron mensajeros al Cacique para que tornase a su pueblo en fe de que no se tratara mas sobre el punto de la imjen, y que aun la del P Casas quedara tambien en su poder. El indio no quiso fiarse de la palabra, sino mantenerse en su asilo, hasta quedar certificado de la marcha de los espaoles. Pasa al Camagey21. Estos dejaron aquellos naturales contentos y pacificos como los hallaron, entraron en la provincia de Camagey que era grande, poblada de mucha gente; y distante poco mas de veinte leguas de Cuciba. En ella fueron recibidos con la comida del pas, saber una especie de caza que llamaban guaminiquinaxe tan grandes como perillos de faldas, de carne muy sabrosa, pescado, y casabe. El Padre ayudado de algunos castellanos indios de la Espaola que hablaban nuestra lengua, bautiz los nios. Al mismo tiempo se hizo cargo de las vejaciones que los pobres indios padecan de los espaoles mal contentos con sus donativos voluntarios: deseando obviar las malas consecuencias que esta sin razn produca, se avoc con

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /249 /249 /249 /249 /249 Narvez. Conferenciada la materia, resolvieron que de all en adelante, los naturales se recojiesen a la mitad del pueblo donde llegasen, y que a otra mitad quedara vaca para los castellanos, indios que llevaban consigo, y que so graves penas ninguno osase entrar en las casas ocupadas por los naturales. Concepto que los indios forman del P. Casas.22. Sabian ellos muy bien que esta, y las providencias que miraban su alivio, dimanaban del buen corazon del Padre.—Parecales, por otra parte, que tenan mas imperio que los dems: y as hicieron un concepto muy elevado de su persona. La veneracion y respeto que le tributaban era la misma que acostumbraban a dar sus sacerdotes. Temian y reverenciaban sus cartas, haciendo juicio era mas que milagro que por ellas se pudiese saber y penetrar lo que hacan los ausentes. En efecto no era menester mas diligencia sino mandar un indio con un papel viejo atado en una vara envindoles decir que “en aquella carta se contena que todos se estuviesen quietos: que ninguno se ausentase porque no les haran mal: que tuviesen que comer, los nios prevenidos para recibir el santo bautismo, y la mitad del lugar desembarazada para los espaoles y su comitiva”. Aada por ltimo, “que si no lo hacan se enojara el Padre”. Con lo cual todo se allanaba, porque esta amenaza era la mas grave y terrible que se les poda hacer aquelos inocentes.Transitan por otros pueblos; y en Caonao sucede una desgracia.23. De esta manera pasaron por algunos pueblos de aquella provincia situados en el camino. Salan l los vecinos de otros que estaban los lados, ansiosos de ver la gente nueva, y con especialidad las cuatro yeguas que tenan espantada tada la comarca. Llegaron por fin como las dos de la tarde una poblacion grande llamada Caonao que estaba cerca de un caudaloso rio y del mar. Furonse derechos una plazuela adonde estaban hasta dos mil indios, sentados su moda, que era en cuclillas, y como otros quinientos en un bohio muy capaz. Los unos y los otros no hacan otra cosa que mirar sin intermision las yeguas que los tenan pasmados y como fuera de s. La primera dilijencia que en este paraje se hizo, fu comenzarse distribuir segun costumbre entre la gente del ejrcito, la porcion tan crecida de casabe y pescado que se hall prevenida. El P Casas y Narvez, se mantenan en sus yeguas viendo la funcion. Cuando menos lo pensaron un castellano sac sbitamente la espada: los demas que eran ciento ejecuta-

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OBRAS 250\ 250\ 250\ 250\ 250\ ron lo mismo, partieron como furiosos sobre los indios, y los maltrataron gravemente.Evtase en parte; y esperimentan otras vejaciones los indios.24. El P Casas, y otros que le acompaaban, se dieron gran prisa en reprimir el desorden. Logrse: pero el dao considerable que los agresores causaron con su precipitacion, no pudo evitarse. Pretndese sinembargo que por el genio descuidado de Narvez, no se remedi el esceso con ms prontitud. Procurse averiguar quien fu el primero que hizo la demostracin de sacar la espada, y que motivo precedi para semejante temeridad. El autor nunca se supo, o si lleg a descubrirse tuvo su favor el disimulo de quien podia castigarle. Sospechose no obstante contra uno, que despus par en trajedia. La causa de aquel movimiento tan estrao quiso atribuirse que la demasiada curiosidad con que los indios se cebaban en mirar las yeguas; ciertos huesos de pescados llamados agujas, que llevaban en unas guirnaldas con que adornaban sus sienes; y unas cuerdas tambien que traian ceidas la cintura, eran indicios de que el nimo de aquellos brbaros era herir los castellanos y maniatarlos. Sobre un fundamento tan dbil se propasaron ensangrentar el acero en unos infelices que jams pensaron en agraviar los espaoles, sino meramente en regalarlos y servirlos. Al resto de aquel manso pueblo tampoco faltaron de los suyos. Los indios que iban con los castellanos, en nmero de mil, sin detenerse en la prohibicin queran entrar en las casas de los otros; y los miserables para redimirse de esta vejacion, les regalaban con gallinas, porque sabian de otros naturales que hacan peores cosas que sus amos.Hyense a las isletas. Los espaoles pasan una roza de yuca, y un indio viene al real.25. De un modo de proceder tan injusto result que los vecinos abandonasen el pueblo. Los dems de la isla adonde lleg oirse la trajedia de Caono, practicaron lo mismo. Todos en fin huyeron las isletas circunvecinas, que son innumerables, y llaman el Jardin de la Reina Los castellanos, vindose solos levantaron el real, y fueron hacer alto una gran roza de yuca. Pusironse todos cubierto bajo de las chozas de paja que con brevedad fabricaron, y la roza sirvi para la provisin necesaria del casabe. Al cabo de algunos dias lleg un indio de hasta veinte y cinco aos enviado por la gente que vagaban fuera de sus pueblos. Encaminse

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /251 /251 /251 /251 /251 derechamente la barraca del P Casas: all habl con un indio viejo natural de la Espaola, por sobre nombre de Camacho, hombre cuerdo, buen cristiano, que vivia con el mismo Casas, y era su mayordomo. La conversacion se redujo proponerle el deseo que as l como un hermano suyo muchacho de quince aos, tenan de incorporarse a la familia del Padre. Camacho le lo mucho su intento, asegurndole el buen acojimiento de su amo, y al instante lo llev a su presencia. El Padre despus de haberle recibido con humanidad y dulzura, y ratificado la promesa de su criado, le pregunt por sus compatriotas, y si certificados de que no se les hara mal, volveran a sus pueblos. Respondi que s; y ofreci traer dentro de breves das su hermano, y a la gente quien perteneca la zona que ocupaban. Dironsele algunas cosillas y una camisa. Camacho le puso por nombre Adrianico, y l parti muy contento, afianzando el cumplimiento de su palabra.Vuelve con ciento y ochenta indios. Redcense sus pueblos, y se tiene noticia de dos mujeres y un hombre castellanos.26. La tardanza que tuvo en su regreso hizo desconfiar al Padre: pero el buen Camacho siempre se mantuvo firme en esperarle. Una tarde en fin, estando el Padre muy descuidado, se apareci Adrianico con su hermano, y ciento ochenta personas entre hombres y mujeres, cargados de sus hatos, y muchos sartales de mojarras para el mismo Padre y los castellanos. Grande por cierto fu el regocijo que hubo en el ejrcito con esta novedad. Hicironles buena acojida dndoles muchas seales de paz y de cario, y fueron enviados a sus casas para que las habitasen. Adrianico y su hermano no se comprendieron en esta providencia, porque quedaron agregados la familia del Padre. Vueltos los ausentes sus pueblos, se divulg por la isla que los castellanos no hacan mal, y antes bien deseaban que los naturales se redujesen a sus vecindades. No fu necesaria mas diligencias que esta voz, para que depuesto el miedo, las ocupasen sin dilacion. Otro susto sobrevino a los espaoles con la noticia adquirida por medio de los indios, de que en la provincia de la Habana distante cien leguas del paraje de la roza en que an permanecan, estaban dos mujeres y un hombre castellanos en poder de aquellos naturales. Por que no les quitasen la vida, no pareci conveniente diferir la diligencia de solicitarlos. El Padre, pues, entreg sus papeles viejos unos indios, y mand decir los que tena en su poder a las dos mujeres y hombres, que vistas aquellas cartas los remitiesen con puntualidad su presencia, y que de lo contrario se enojara mucho con ellos.

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OBRAS 252\ 252\ 252\ 252\ 252\Pasan los castellanos adelante, y son muy regalados. Recupranse las dos mujeres.27. Inmediatamente marcharon los nuestros en demanda de otros pueblos. Pasados algunos, mansionaron en uno que los brind con su situacion, Tenala dentro del mar, mantenidas sus casas sobre horcones. A esta particular diversion, acompa una provision abundantsima de vveres ordinarios de casabe, y de otros extraordinarios que hasta all no haban gustado. Lo que admiraron mas fu la multitud de papagayos que haba en el pais: recreaban los ojos con la hermosura de sus plumas, y ms el paladar con su carne, que asada era sabrossima. Agrgase que en el trmino de quince das que dur el alojamiento, pasaron de diez mil las aves de esta especie con que se regalaron los castellanos. Quedaron en fin tan agradecidos y satisfechos del hospedaje, que para memoria de la esplendidez con que se les trat en aquel pueblo, quitndole su antiguo y propio nombre que era Carachate le sustituyeron el de Casaharta En medio de tantas satisfacciones, se avist una canoa bien esquifada de remos. Dirigise a la posada del Padre, la ms avanzada sobre el mar: desembocaron dos mujeres de color menos trigueo que el de los paisanos; una al parecer como de cuarenta, y la otra de veinte aos de edad, y ambas, aunque desnudas, estaban honestamente cubiertas de hojas de rboles, y eran las mismas que se deseaban. No se pueden pintar las demostraciones de alegra con que fu universalmente celebrado este rescate. Tratse en aquel primer fervor de vestirlas con las camisas y capuces que algunos les prestaron. Ellas no se cansaban de dar gracias a Dios por verse entre cristianos, esponiendo menudamente sus calamidades. La relacion se redujo en suma que otros espaoles que venan con ellas se valieron de unos indios apra que los pasasen todos de la otra parte de un lago, y en medio de l los anegaron con los remos, y algunos murieron ahogados. El paraje por esta desgracia se llam desde entonces puerto de Matanzas que est veinte leguas de la Habana. Aadieron que siete de estos infelices haban salido a tierra con sus espadas, y aportando cierto pueblo, se las pidi el Cacique, y que por ltimo los hizo colgar de una gran ceiba, y rodeados de un infinidad de indios los mand matar. Ellas en fin, despus de pocos das, por solicitud del Padre Casas, contrajeron matrimonio con dos hombres de bien, y olvidaron sus aventuras.Los espaoles transitan la provincia de la Habana. Injusticia de Narvez contra unos indios.28. La felicidad esperimentada en la recaudacion de estas dos mujeres, sirvi de estmulo para insistir en la del hombre que restaba cautivo. Spose

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /253 /253 /253 /253 /253 con certeza que paraba en poder de un cacique; y el P Casas envi un papel en la manera acostumbrada, para que lo mantuviese consigo hasta que los Castellanos llegasen a su pueblo. Zarparon despues de Casa-harta con una armada de cincuenta canoas, dadas voluntariamente por los indios, y llegaron a la provincia de la Habana: hallronla sin moradores, porque apenas supieron el atentado de las espadas, cuando todos se refujiaron los montes. Los papeles del Padre remitidos con prontitud los caciques, para que con la misma, y seguros de todo dao, viniesen a su presencia, obraron el efecto pretendido. Brevemente aportaron dies y ocho mensajeros, y uno intitulado el Mayor Seor alterando los cumplimientos con los vveres. Narvez, sin saberse por qu, lo mand poner en arresto, y al da siguiente trataba de ajusticiar a unos hombres que sobre inocentes, venan afianzados en la palabra del Padre. Este se person como era justo: tent primero los medios suaves del ruego; y nada obraron. Vise precisado valerse despus de las amenazas: dijle con grande entereza a Narvez que lo que pretenda ejecutar era una injusticia notoriamente opuesta la razn natural, la religion cristiana, la voluntad del Rey, y la rden del Gobernador: que tratase de entrar en mejor acuerdo, restituyendo sin dilacion aquellos miserables su libertad; y que de lo contrario, tuviese entendido que al momento pasara a la corte griamente de su inaudita crueldad. Narvaz en fin, no tuvo que responder: suspendi la ejecucin, y relaj la carcelera a los presos, a reserva del Mayor Seor ; cuyas mortificaciones continu hasta que por mandato de Velzquez fu suelto.Pasan adelante, hallan al hombre, y mansionan en la provincia de la Habana.29. Pasando adelante de pueblo en pueblo, se encaminaron uno donde saban estaba detenido el castellano. El Cacique precedido de trescientos hombres que traan cuestas pedazos de tortugas recien pescadas. Los sali a recibir. Era de un aspecto recomendable y alegre que manifestaba entraas sanas, y ms de sesenta aos de edad. Iba tras de aquel numeroso acompaamiento llevando de la mano al espaol. En un monte cercano fu reconocido nuestro ejrcito; y avisado de esto el Cacique, aceler la marcha con sus vasallos: Estos iban cantando; y al llegar donde los castellanos, depusieron su carga, y se asentaron en tierra. El Cacique se fu en derechura cia el Capitan Narvez y el P Casas. Saludles su modo, y les hizo entrega del regalo y su husped; dicindoles haber tenido a aquel hombre como hijo, y que nunca habia pensado en lo que algunos caciques vecinos le aconsejaban; saber, quitarle la vida, drselo para quitrsela. El dichoso castellano fu recibido con mucho jbilo y algazara de los compatriotas: su transformacion era notable en cuatro aos de cautiverio: ape-

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OBRAS 254\ 254\ 254\ 254\ 254\ nas hablaba una palabra espaola, cuando mezclaba otras indias: asentbase en el suelo en cuclillas, y con la boca y manos haca los mismos movimientos de los indios. Llegaron por ltimo al pueblo del Cacique, donde continu sus buenos oficios. Pasaron despus otros; y despus bien a la banda del Norte, como varias veces lo haban practicado en el discurso del viaje, causa de la isla por aquella parte se estrecha tanto, y que su latitud no pasa de quince leguas. Encontraron un da sobre esas costas un pan de cera amarilla sepultado en las arenas de la playa, que pesara como una arroba, y cantidad de pez arrojada por el mar, que serva para lo mismo que el mineral.Repartimiento de los indios de Mays, y marcha de Velzquez hasta Jagua, donde vuelve Narvez.30. Por entonces no pasaron los espaoles de este paraje. El motivo fu que Diego de Velzquez haba repartido con autoridad Real, los indios de Mays y Baytiquir entre su suegro Cristbal de Cuellar, amigo y deudos, Determin despus ir juntarse con el Capitan Narvez y el P Casas: reconocer ocultamente la tierra intermedia, y hacer inspeccion de los lugares mas cmodos para establecimientos. A ese fin espidi rden para que cuantos se hallasen en la provincia de la Habana, fuesen acercndose poco poco acia Jagua, adonde les esperaba. El Gobernador con algunos castellanos que le seguian por tierra, y otros que venian por mar en canoas, lleg con anticipacion aquel puerto. Todos se aposentaron en la gran poblacion que habia en una de las tres isletas que hay en su seno: desde all, adonde permaneci por muchos das, envi gente descubrir las minas de oro que segun noticias habia en Arimao. Este es un rio caudaloso y muy divertido por sus riberas, que desagua en el mar pocos metros de una legua sotavento de Jagua. Efectivamente se encontraron sobre su nacimiento unos mineros muy ricos, y con la circunstancia de que teniendo los mismos quilates que el afamado de Cibo en la isla Espaola, era mas dulce y blando para el trabajo, y por eso mas estimado de los plateros.Publanse las villas de la Trinidad, Sancti-Spiritus, Pto. del Prncipe, San Salvador y Santiago.31. Con este aliciente resolvi Velzquez hacer all poblacion. Situla nueve o diez leguas barlovento de Jagua, en un terreno cantera de piedra amucarada, tan desigual que las calles no podian salir nivel, sino precisamente donde lo permita la menor fragosidad: para complemento de sus incomodidades, un polvo colorado y sutil que arroja, fatigaba la

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /255 /255 /255 /255 /255 respiracin y ensucia los vestidos. A distancia de dos leguas al sur sale el ro Guairabo algo profundo una pequea herradura descubierta al sueste. En ella se da fondo, aunque con harto peligro de perderse, como ha sucedido muchos. Las embarcaciones de menos porte no pueden entrar ni salir sino aliviadas de la carga, y evacuando la arena que se amontona la boa del rio. En efecto ningn sitio menos apreciable poda encontrarse para su establecimiento. Sinembargo, es necesario convenir en que algunas ventajas que entonces se tendran presentes, y ahora se nos esconden, motivaran este proyecto. Puede conjeturarse por una de las principales que aquel paraje se hallaba en el centro de los pueblos de los indios en la comarca, que haban dejado la nueva poblacin y desde all era fcil atender y acudir todo con oportunidad. Ello es que se fundo una villa con el ttulo de la Trinidad y sucesivamente se fueron levantando las de SanctiSpiritus, Puerto de Prncipe, San Salvador, y Santiago: la primera orillas del rio Tuynucun casi en medio de los dos mares del Sur y del norte: la segunda en el puerto de las Nuevas en la costa del Norte: la tercera en Macac; y la cuarta en un puerto cuyo nombre indiano se ignora, una y otra la banda del Sur. Puerto de la villa de Santiago.32. A la poblacion de Santiago toc en suerte una baha muy hermosa, capaz y segura. Su forma es de cruz: el caon principal se estiende poco mas de dos leguas por el Norte, y los dos brazos tendrn hasta media, y corren al este y oeste. La entrada, aunque estrecha adimite navos de todas lneas, bajo la precaucion de prctico que los introduzca. La tranquilidad que goza es grande y perenne, causa de que las cerranas que la rodean, la ponen cubierto de todos los vientos. Su latitud no es una misma: la menor se reducir a un tiro de fusil, y la mayor una legua. Tiene en fin, seis de circunferencia, en que pueden acogerse mas de dos mil embarcaciones con la circunstancia de que no necesitan de amarras para su seguridad, porque la bonanza de sus aguas, se junta un fondo arenoso sin mezcla alguna de piedra. Su terreno y clima.33. A la orilla oriental de esta baha en distancia de dos leguas de su boca, se plant la villa de Santiago, sobre un terreno que poco espacio de la marina comienza elevarse, y caer, no con tanta desigualdad que impidiese el buen rden de las calles: el defecto que tiene de pedregoso, se oculta con un caliche que oculta la superficie, ofende la vista, y aumenta el

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OBRAS 256\ 256\ 256\ 256\ 256\ calor. Carece de aguas que es la primera base para un establecimiento: las que hay sobre distantes una legua, son gruesas, y en las secas se cortan. En suma en un pas cuyo primer aspecto nada muestra de agradable; mas la larga se experimentan los alivios que ha prevenido la Providencia para la comodidad de sus habitantes; porque lo clido del clima en verano, se templa con la frescura de la noche. De da tambien se mitiga con la brisa, viento regional que de ordinario comienza soplar las diez de la maana, y cae las cuatro de la tarde. El blanquizal hace la poblacion mas alegre y clara, porque aunque de da ofende la vista de noche resiste la oscuridad. Sobre todo es el mas saludable de la isla, porque las cualidades de clido y seco, se aade la circunstancia de hallarse en una elevacin pendiente, adonde los vientos lo baan con libertad y provecho. La advocacin de Santiago con que honraron la villa, siempre ha corrido con el aditamento de Cuba que es el nombre de la isla. Esta villa, y la de Trinidad (aunque en distintos tiempos, se distinguieron con el carcter de ciudades; pero han permanecido siempre sobre los terrenos que al principio ocuparon. Las otras tres, sin hacer novedad en sus ttulos, abandonaron su antiguo suelo, dejndole nicamente con el nombre de pueblo viejo para que fuese conocido. Solo la de Sancti-Spiritus fue trasladada la parte oriental del rio caudaloso Yayabo en el valle de las sierras de Vanao, dos leguas mas adelante de Tuynucum. La del Puerto del Prncipe se retir diez y seis leguas acia el centro junto al rio. La de San Salvador por ltimo, hacindose un rio de los principales que riegan la provincia de Bayamo. Lleva este mismo nombre, y la villa tambien comunmente es conocida por l : nunca sinembargo ha perdido el de San Salvador. Dcese vulgarmente que estas mutaciones tuvieron por causa la plaga de hormigas, que tras de incomodar los vecinos se apechaban de tal forma sobre los recien nacidos, que los mas se malograban.Repartimiento de indios; renuncia los suyos el Padre Casas y va la Corte.34. A las fundaciones siguieron los repartimientos de indios. Los que hizo el Gobernador fueron denunciados de injustos en la corte. Este era un mal sobre comun, irremediable, porque como el nmero de los acreedores era crecido, y los fondos limitados, muchos quedaban sin retribucion, y con queja. Las que se dieron contra Velzquez en el asunto, pesar de su conducta siempre aprobada en otros particulares, fueron remitidas exmen. El xito se ignora: lo mas conforme la esperiencia es que la verdad se hara imposible; los denunciantes quedaran notados de sediciosos, y expuestos continuas vejaciones; y los acomodados quedarian en posesion de sus conveniencias. Sin embargo, no faltaron quienes voluntariamente

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /257 /257 /257 /257 /257 les diesen de mano: estos fueron el Padre Casas, y Pedro de la Rentera, natural de Montanchez, alcalde ordinario, y teniente que habia sido de Velzquez, y sobre todo hombre bueno, honrado y prudente. Ambos se avecindaron en la Trinidad con sus repartimientos contiguos y tiles. Formaron compaia, y dironse las que por entonces llamaban grangeras, para hacer su fortuna. Rentera como administrador pas Jamaica en solicitud de ganados y maz para aumentar el caudal. El Padre que por muchas razones entr con violencia en este genero de vida comerciante, hizo renuncia absoluta de sus indios en manos del Gobernador. Un corazon tan desinteresado no podia ser cobarde. Paladinamente dijo que la dimision que haca dimanaba nicamente de parecerle no podia servirse en buena conciencia de aquellos infelices. De este modo enter su compaero; encontrle de mismo dictmen, y muy dispuesto volver por la causa de los indios; y convinieron en que Rentera se quedase en la isla sin repartimientos, y el Padre volviese Castilla. Efectivamente hizo su viaje en compaia de fray Gutierre de Ampudia, Vicario de los padres dominicos que por este ao vinieron a la isla.Dnse las gracias a Velzquez de rden del Rey, y la isla el nombre de Fernandina.35. Evacuados los repartimentos volvi Velzquez los ojos la provincia de Uvima situada en el cabo ms occidental de la isla que los indios llamaban Haniguanica Encomend la diligencia Narvez, quien la ejecut con prontitud y felicidad. La misma se esperimentaba en el resto de la isla, donde las nuevas poblaciones se hacan con suma quietud y conformidad entre los naturales y castellanos. Estos se ocupaban descubrir minas, hacer grangeras y armar navos de los cuales unos aumentaban el comercio con la mercanca, y otros iban comprar y cautivar indios para la labor de los indios. I por fin el Gobernador y los pueblos nombraron Narvez y Antonio Velzquez, para que en nombre de ellos pasasen la corte impetrar ciertos privilegios, y que los repartimientos de indios fuesen perptuos. Esta ltima providencia se fundara tambin en hallarse instruidos de la especial complacencia que el Rey haba manifestado siempre acia el modo pacfico de Velzquez en la conquista de la isla. La especie corria con publicidad, por haber mandado S. A. al segundo Almirante, y Juez de apelacion de la Espaola, diesen las gracias este Gobernador por la suavidad que hasta all haba practicado con los naturales de Cuba, y que la continuase sin valerse de la fuerza; menos que la provocacin y pertinacia de ellos, no le precisase desnudar y ensangrentar el acero. Esta demostracion, aunque tan apreciable, fue verdaderamente inferior la siguiente. Quiso el Rey que esta isla, olvidando enteramente el nombre

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OBRAS 258\ 258\ 258\ 258\ 258\ de la Juana que su descubridor la puso, se honrase en adelante con el de su Real persona, llamandose Fernandina Asi se practic por algunos aos; pero en el dilatado curso del tiempo ha prevalecido contra ambos ttulos, el primitivo de Cuba que sus habitantes la daban.1.515. Fundacion de la villa de S. Cristbal de la Habana.36. En este estado determin Velzquez que en la parte ms occidental de la isla se construyese una poblacion de castellanos, que sirviese de fomento y sujecion la de los naturales comarcanos. Herrera dice que esta sptima villa se puso el Puerto de Carenas que ahora se llama la Habana del nombre de la providencia. No obstante se asegura que antes estuvo en el rio de la Prensa : que el da 15 de Noviembre de este ao el mismo Velzquez hizo levantar sus cimientos, y que la nombr s. Cristbal Conserva este advocacion, y mantuvo el de villa hasta el ao de quinientos y noventa, en que se ennobleci con el de ciudad. Fu su segunda situacin la parte occidental de la baha, por ser un terreno perfectamente llano, aunque las humedades, nieblas y vapores de las aguas, con la salida del sol la cubren y hacen mal sano: en lo dems nada tiene digno de tacha, sino antes de alabanza. Su bahia es hondable, segura y dilatada. La estrechez de su boca, y peligro de sus lajas, se vence por medio de valizas y prctico; no obstante, algunas veces es inevitable el varar: La causa es que con la tierra introducida por las lluvias, se va cegando la canal. Pretndese que esto contribuye tambien el que con la nueva construccion de las murallas acia la Punta se ha quitado al mar su escupidero. La longitud, que es semi-oblcua, y corre al Sur, compondr una legua corta, su latitud mayor otra, y cuatro su circunferencia: el fondo que rodea la ciudad es acantilado, y tan profundo que las naos de mas buque se amarran en tierra. Es en fin una bahia, estando el testimonio de Herrera, que hay pocas en muchas partes del mundo que la igualen. Para realce de circunstancias tan apreciables, fu colocada por la naturaleza en un punto ventajoso, es saber con inmediacion la canal de Bahama. Ense el tiempo que el modo de facilitar la navegacion hcia barlovento, es el rodeo de cojer altura para descacer con facilidad al puerto del destino. El de la Habana se ha hecho por esta razon un paso preciso para entrar en el Oceano, y una garganta por donde los innumerables tesoros, cosas esquisitas, y merceras apreciables que el Nuevo Mundo produce, han de transitar al antiguo. En conclusin, por este medio sobre los humildes principios de Puerto de Carenas, se ha erijido uno de los mas soberbios, clebres y traficados de la America.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /259 /259 /259 /259 /259 Novedad perjudicial a la isla, y Velzquez.37. Mientras Velzquez se hallaba ocupado en el mayor auge de su colonia, se le iban disponiendo dos modos, que efectuados hubieran sin duda causado gran ruina sus progresos. Parece que muchos indios y castellanos de la isla Espaola se pasaban esta de Cuba: los unos por las estorciones que esperimentaban, porque siempre les fu muy dura la mudanza de costumbres; y los otros por la fama que corria de sus riquezas. Este golpe redujo la Espaola un estado deplorable. Pretendi, pues, se espidiese decreto R1. Para que los castellanos moradores de ella no pudiesen abandonarla: que los indios trnsfugos fuesen reducidos su antiguos suelo; y ltimamente, que pues los innumerables que al tiempo de su descbrimto. se encontraron en ella, (asegrase llegaban tres millones) se iban exterminando gran prisa, se reemplazase en parte esta falta con los que sin quebranto podian estraerse de esta de Cuba, donde la multitud de naturales que existan era conderabilsima. Su xito.38. Los dos primeros puntos fueron concedidos con algun ensanche favorable los indios y castellanos: en el tercero el Prncipe no quiso tomar resolucion sin el informe previo de Velzquez. El buen concepto y gracia que este merecia Su Alteza era muy singular. Hzose acreedor a ella por la brevedad y manera suave con que habia pacificado la isla, hecho en ella muchas poblaciones, y enviado cantidad de oro donde pudiese valerle mas. La conformidad tambien que l tenia con Miguel de Pasamonte, Tesorero general de la Espaola, y persona de la mayor confianza del Rey, fu muy eficaz para que las operaciones de Velzquez mereciesen su Rl. aprobacion. En efecto, nada habia que pudiese hacerle frente por entnces este Gobernador; y as el espediente sali conforme su instancia, por otra parte muy justa; pues no era razn qe. pr. poblarse la Espaola, se despoblase la Fernandina. Verdad es que poco tard esta en padecer la misma calamidad que aquella.—Este fu el primer modo de los dos que propusimos. Otra, y su resulta. Velzquez manda un diseo al Rey.39. El segundo se redujo que el Almirante represent la Corte las razones qe. habia pa. qe. Velzquez fuese residenciado. La instancia sera tachada de algunos por apasionada. Velzquez, que en la realidad no era otra cosa que un teniente de Dn. Diego, se substrajo poco poco de su

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OBRAS 260\ 260\ 260\ 260\ 260\ dependencia, hasta que con el tiempo le volvi la espalda, portndose en calidad de absoluto en su Gobierno. En efecto el Ldo. Lebron fu comisionado para ella. Apenas la providencia lleg a noticia de Pasamonte, cuando escribi al Rey, poniendo presentes los perjuicios que de ella resultaran indubitablemte. su servicio, porque esto era lo mismo que cortar el hilo conque Velzquez llevaba tan juiciosamte. ordenadas las cosas de Cuba. Pasamonte logr su intento; y Velzquez, para afianzarse mas en su amistad y conciliarse de nuevo la atencion del soberano, hizo formar un mapa de la isla, con todos sus montes, valles rios y puertos. Psolo en manos de Pasamonte, para que visto lo dirijiese las de S. M., a quien inform al mismo tiempo quedar aplicado reducir toda la comunicacion de la isla la banda del Sur, para tenerla frecuente con la tierra-firme, para cuyo comercio trabajaba en fabricar navos. El Gobernador en fin, por este medio breve y eficaz, hizo conocer su mrito, y se hizo un gran nombre y lugar en la Real confianza.

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LIBRO SEGUNDO LIBRO SEGUNDO LIBRO SEGUNDO LIBRO SEGUNDO LIBRO SEGUNDO

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LIBRO SEGUNDOEL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO DN N N N N. FR. BERNARDO DE MESA, FR. BERNARDO DE MESA, FR. BERNARDO DE MESA, FR. BERNARDO DE MESA, FR. BERNARDO DE MESA, DEL "RDEN DE PREDICADORES: PRIMERO DEL "RDEN DE PREDICADORES: PRIMERO DEL "RDEN DE PREDICADORES: PRIMERO DEL "RDEN DE PREDICADORES: PRIMERO DEL "RDEN DE PREDICADORES: PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO 1 DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO 1 DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO 1 DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO 1 DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO 1O O O O O. .1.516. Dn. Fr. Bernardo de Mesa, 1er. Obispo. Insrtase el parecer de Anto. Herrera.Establecidas las materias seculares de la isla en el modo que hemos visto, se contempl ser llegado el caso de poner medios mas eficaces para la plantificacion de la santa f catlica en los corazones de los naturales, que necesitaban de ms operarios para ser instruidos y guiados por el camino de la salvacion. La piedra fundamental para levantar la mquina de este hermoso edificio, no poda ser otra que la de un pastor celoso y vigilante. Tenindose, pues, presente lo cualificado de la persona del Mro. Fr. Bernardo de Mesa del rden de Predicadores, y que cumplira exactamente con este misterio, fu presentado para l. Antonio de Herrera, en su historia de estas Indias dice de esta suerte: “fu casi en este tiempo (habla del ao de que tratamos), proveido para Obispo de Cuba, y representado para aquella iglesia, Fr. Bernardo de Mesa, del rden de Santo Domingo, predicador del Rey, el cual nunca pas de aquella isla.” Hasta aqu el mencionado autor. Gil Gonzalez, Garcilaso, y el Bulario dominicano se citan.2. Gil Gonzlez, en su “Teatro Eclesistico”, dndole el nombre de Bernardo, afirma que tuvo por patria Toledo, y que su familia es de las mas nobles de aquella ciudad; que fu gran predicador; que el ao de quinientos treinta y seis, en qe. Hernando de Soto dio principio la conquista de la Florida, ya era obispo, hizo la ereccion de la Catedral de

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OBRAS 264\ 264\ 264\ 264\ 264\ Cuba.—El Inca Garcilaso; citado por el antecedente, y con quien conviene en el nombre, trae que fu el primer prelado de la iglesia de Cuba, que se embarc en compaia de Hernando de Soto, y que estuvo muy cerca de ahogarse, porque al tiempo de desembarcarse del navo, salt en el batel, se le apart, y cay en el agua; y volviendo sobre si, se lastim la cabeza con un golpe en el barco, con que se vi en lo ltimo de la vida; que lleg su iglesia, y fu recibido padre universal de todos. Ultimamente, el bulario dominicano, que su General el Mro. Fr. Tomas de Ripoll sac luz por el ao de mil setecientos treinta y dos, hablando de este prelado, le llama Bernardo, y dice que primero fu obispo Trinopolitano, Tripolitano en Siria, inserta la bula de su creacion, espedida en Roma los 26 de mayo de 1.508, por el Pontfice Julio segundo. Pnele despues por obispo de Elna, sufragneo de Tarragona, en tiempo de Leon 10, cerca del ao de quinientos y veinte. Asgnale tercer mitra en la iglesia de Tuy, Badajoz, y sufragnea del Arzobispo de Santiago de Compostela en el mismo ao y pontificado. La cuarta por fin en esta isla de Cuba, ao de veinte y dos, siendo Papa Adriano 6. Herrera y Gil Gonzalez se notan.3. En esta discordancia de noticias, hemos de asentar que Herrera se equivoc, lo uno en llamar Bernardino nuestro obispo, siendo su propio nombre Bernardo, segun consta de la Bula citada; y lo otro en suponer que por este ao habia Catedral en esta isla. La ereccion posteriormente hecha manifiesta lo contrario: y as este primer prelado fu presentado para la iglesia, no existente, sino futura, y de cuya ereccion no se pas tratar, por no haber aceptado la merced. Gil Gonzlez procedi tambien errneamente en su relacion. La conquista de Soto no se principi por el ao de 36, sino por el de 38. La ereccion, no de la Catedral, porque esta la hizo el Pontfice Adriano, sino sus dignidades, prebendas y demas oficios, ni en este tiempo, ni por este obispo se ejecut. Quien evacu esta funcion siete aos despus, fu el obispo D. Fr. Juan de Witte. Aun con mucha menos refleccion se porto en la primacia de lugar que di Dn. Fr. Bernardo. La pluma de este autor sra la prueba mas convincente de la ligereza con qe. la movi. Hablando en otro lugar del segundo prelado, dice que lo fu el Mro. Dn. Fr. Sebastian de Salamanca, y que falleci el ao de quinientos veinte y ocho. Pone inmediatamente, y en el de treinta y seis Dn. Fr. Diego Sarmiento, de quien aade que en el de cuarenta gozaba el ttulo de Inquisidor Apostlico. Como pues Dn. Fr. Bernardo de Meza podr ser el primer obispo de esta iglesia por el ao de 36. cuando segun el mismo autor se contaban entnces otros cuatro prelados?

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /265 /265 /265 /265 /265 Lo mismo el Inca Garcilaso, y el bulo.4. El Inca Garcilaso coincidi tambien en el propio yerro, y es de notar que forme tan menuda descripcion de la persona insidentes del obispo, cuando autor tan clsico como Herrera lo pasa todo en silencio. A este por otra parte, no puede atribursele olvido, porque trata exactamte. del viaje de Soto, personas seculares de su comitiva; y aade que con este general vinieron y arribaron al puerto de Santiago de esta isla, clrigos y frailes para el servicio del culto divino: pero no hace la mas mnima mencion del obispo; y siendo un personaje tan digno de memoria, nunca pudiera omitir la de su trasporte, ntes bien ponerlo en primer lugar, como cabeza y superior de los dems eclesisticos que en la referida ocasion se embarcaron. El bulario, en fin, se alucin asmismo por lo respectivo al ao, es saber el de veinte y dos, porque en l era obispo de esta iglesia el mencionado Dn. Fr. Juan de Witte, como veremos en su lugar.Ntase la injusticia hecha este prelado; qn. no acept la merced.5. Concluyamos, pues, en lo que los tres espresados historiadores contestan; es saber, en que Dn. Fr. Bernardo Mesa, fu el primer obispo de esta isla; y notemos al mismo tiempo la injusticia que en ella se le ha hecho de colocarle en segundo lugar en el catlogo de los obispos, poniendo por primero Dn. Fr. Juan de Witte. El motivo aparente no ha sido otro que el haber comenzado contarlos desde la creacion, sin tener presente que antes de ella, pudo haber, como en la realiad hubo, otros: y porque este yerro se ejecutoriase, salieron luz con el mismo defecto los retratos que se hicieron, y existen en la Habana. Lo que absolutamente ignoramos, por haberlo pasado en silencio los citados autores, es si esta provision se hizo en tiempo del Rey Catlico Dn. Fernando, despus de su muerte por el Cardenal Jimenez que gobernaba. Esto ultimo parece lo mas verosimil estando al rden con que Herrera refiere estos hechos. Sea lo que fuere, lo qe. ciertamente consta, segun el testimonio de este autor, quien debemos seguir en el particular, es qu el Maestro Dn. Fr. Bernardo, enterado de la merced, no la acept y por este motivo no surti efecto.

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OBRAS 266\ 266\ 266\ 266\ 266\GOBIERNO SECULAR. Los espaoles de Cuba, pasan cautivar indios las Guanajas.6. El Gobernador Velzquez, residente ya en la villa de Santiago, por ser la mas populosa de todas las de esta isla, y tanto que lleg constar hasta dos mil vecinos, siguiendo la prctica de aquellos tiempos, daba licencia los que la pedian para ir cautivar indios otras partes. Juntronse como hasta sesenta o ochenta castellanos; y obtenido el permiso, salieron de este puerto en un navo con su derrota hcia el occidente, en demanda de la tierra firme. Llegaron por fin unas isletas llamadas las Guanajas, que el primer Almirante descubri en su tercer viaje, distantes doce leguas del cabo de Honduras, y bien pobladas de naturales. Hallndose estos muy descuidados, saltaron los nuestros en una de ellas y prendieron toda la gente que pudieron. Pasaron otra, y ejecutaron lo mismo, ponindolos todos bordo del navo con el designio de volverse esta isla, y hecha la descarga de los cautivos, emprender nuevo viaje hasta llevrselos todos. Para el efecto, dejaron en el mismo paraje al bergantn con veinte y cinco hombres, y rden de que en el intern reconociesen los que habia.Los indios se levantan con el navo: matan ocho espaoles, y desde la Habana navegan para su isleta.7. Los del navo se hicieron la vela con sus prisioneros, y despues de una navegacion feliz, mojaron el ancla en el puerto de la Habana. Los espaoles inmediatamente se pusieron en tierra, la reserva de ocho que quedaron bordo para guardar de la nao y de los indios. Advirtiendo estos que el ruido de las pisadas, y murmullo de la gente habia cesado, se empearon forzar el escotillon; logrronlo, con tal fortuna, que seoreados de la cubierta, dieron la muerte a los ocho; y apoderronse enteramente del navo, levaron sus anclas y se hicieron la vela, con la misma destreza que si toda su vida se hubiesen ocupado en el arte de navegar. Los que estaban en tierra atribuian al principio esta novedad chanza de los compaeros: pero viendo que se iban alejando, les daban voces, capeaban, y decan si habian perdido el juicio. Presto se desengaaron; porque advirtieron que los indios eran los que andaban ocupados con gran ligereza en la maniobra y gobernalle del navo. Desmayaron en fin sbitamente, persuadidos que los ocho espaoles eran muertos, y que los indios se iban para su tierra. Sentronse en la playa seguir con los ojos el objeto de sus penas. No perdan sinembargo del todo la esperanza: hasta que apartado de la vista, les entr la desesperacion y arrepentimiento. Los indios dirijieron su

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /267 /267 /267 /267 /267 derrota hacia sus islas, distantes ms de doscientas leguas de la Habana, con tal felicidad y acierto, que dentro de breves dias aportaron a ellas. Esto fu tiempo que los veinte y cinco se hallaban en tierra disfrutando una vida demasiadamente mundana. Cuando se prevenian para dar la bienvenida sus compaeros del navio, se hallaron encima con el armazn de indios. Salieron estos de bordo, y dieron sobre los espaoles con lanzas, palos y piedras, tan arrestadamente orgullosos, que los espaoles elijieron por medio para no perecer manos de los cautivos, retirarse al bergantn, y hacerse la vela con bastante confusin de verse atropellados de gente al parecer tan despreciable, y juntamente de contemplar la prdida de la mayor conveniencia que su codicia aspiraba. Armanse dos navos contra los indios.8. Informado el Gobernador por los que quedaron en el Puerto de Carenas de lo acaecido en aquel paraje, arm al instante dos navos para que fuesen en solicitud del que se llevaron los indios, y socorrieran los veinte y cinco espaoles del bergantn. Hicieron su viaje, anclando en una de las mencionadas islas. Puestos en tierra repararon que en la corteza de un rbol cercano a la playa estaba una cruz con estas letras, “Vamos al Darien”. Spose despues haberse escrito por los veinte y cinco que huyeron. Valindose en fin, de la violencia de las armas, dieron sobre los miserables isleos: a muchos quitaron la vida, y mas de quinientos cautivaron. Resulta de esta espedicion.9. Presos al bordo de las dos naos, las dejaron con ocho hombres y los dems vinieron tierra celebrar su fortuna. No se hicieron cargo de que podia repetirse la misma trajedia que anteriormente se habia representado. Efectivamente los indios de la una nao atropellaron los guardas, de los cuales unos perecieron manos de los brbaros, y otros ahogados en el mar. Apenas los de tierra advirtieron la alteracion del un navo cuando se acojieron al otro. Levadas las anclas, arribaron sobre el espresado. Trabse entre los dos tan sangrienta disputa que por espacio de dos horas no se conoci ventaja en los combatientes. La parte mas flaca, por no sujetarse de nuevo al msero yugo de la esclavitud, se esforzaron tanto, que sus mismos contrarios llegaron a desconfiar de la victoria. Esta en conclusion, se declar a favor de los nuestros, llenndolos de despojos y riquezas. Redujronse a catrocientos esclavos y veinte mil pesos de oro con que regresaron esta isla.

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OBRAS 268\ 268\ 268\ 268\ 268\Providencia sobre letrados. Armas para la ciudad de Santiago. Dos opiniones sobre ellas.10. Contemporneamente solicitud de los procuradores de ella, se consigui; lo uno que letrados no pasasen la misma isla, y que en caso de habilitar algunos, cesasen en sus ministerios. Esta providencia diman del informe que se hizo la corte sobre que con la entrada de la gente de esta profesin se haban movido muchos pleitos entre los vecinos. Lo otro fu que la villa de Santiago tuviese armas para traer en sus pendones y sellos; cuales fueron las concedidas, no consta uniformemente. Gil Gonzlez Dvila, citado por Juan Diez de Lacae, en su tratado que intitul “Noticias sacras y reales de los dos imperios de las Indias occidentales de la Nueva Espaa y Per,” trae las siguientes. Un escudo dividido en dos partes. En la una la Asuncion de Ntra. Sra. con cuatro ngeles los lados y una los pis. La vrgen vestida de manto azul, y nubes en alto. En la otra Santiago en lo alto: mas abajo una figura de la f, con cruz en la mano derecha, y en la izquierda un yugo, saetas, y una cinta de que pende un cordero, preso por medio del cuerpo. I concluye diciendo que las di el Sor Emperador Crlos quinto y la Serensima Reina Da. Juana, por provision espedida en Madrid diez de enero del ao de mil quinientos diez y seis. Antonio de Herrera afirma que se dieron esta isla, y que se reducen un escudo partido por medio: en el uno, encima la Asumpcion de Ntra. Seora en una luna con cuatro ngeles, y el campo de color de rosa, con unas nubes en lo alto, y la imjen vestida con manto azul purpurado de oro: y en el otro medio escudo de abajo un Santiago en campo verde, con unos ljos a manera de peas, con algunos rboles y verdores, y encima una F y una I la mano derecha; y la izquierda una C, y un lado un yugo, y al otro cinco flechas largas, bajo de ellas un lagarto, y al pi del escudo colgado un cordero. Cual deba prevalecer, Si son de la isla de la ciudad.11. La primera opinion para reputarse por la mas cierta tiene su favor la cita de la fha del privilegio. No falta sinembargo motivo para escrupulizar sobre esta circunstancia. El Rey Dn. Fernando no muri hasta el da veinte y dos de enero de este ao, y el emperador Carlos, su nieto, no vino Espaa hasta 19 de Septiembre del prximo siguiente: con que no s como viviendo aquel, pudo concederse el despacho en nombre de ste, ni tampoco cmo hemos de contemplar autor de la gracia, cuando su ingreso al reino fu tan posterior. Pero aunque estos reparos no fuesen apreciables para detenernos en la fe debida al historiador Gil Gonzalez, la opinion de Herrera ha prevalecido en esta ciudad. Las armas que usa en su sello y

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /269 /269 /269 /269 /269 estandarte, son cuasi las mismas que este autor nos describe; y as hallndose ejecutoriada con la prctica, ser muy sujeto que se siga. Ddase tambin si son propias de la isla, como supone Herrera, de la ciudad de Santiago, segun nota Gil Gonzlez. La posesion est por la ciudad, la cual del modo que se adjudic el distintivo de la isla, pudo tambien usurparse el de las armas. Sea lo que fuere, lo que ciertamente consta es, que los tales procuradores, es saber, Antonio Velzquez y Pnfilo Narvez, no solo consiguieron las mercedes relacionadas, sino tambien espedientes favorables sobre otras pretensiones tocantes al bien universal de la isla.1.517 Estado florido de la isla, y espdon. para descubrir nuevas tierras.12. El estado floreciente de sta, y la fama que por todas partes corria de sus riquezas, y de sus vecinos se hallaban bastantemente acomodados, y gustosos con el buen tratamiento del Gobernador Velzquez, eran causa de que muchos pasasen ella en solicitud de mejor fortuna. Numranse entre otros muchos, cien hombres que acosados de las necesidades del Darien se trasportaron este ao esta misma isla. Con este motivo el Gobernador se resolvi emprender el descubrimiento de nuevas provincias que aumentasen sus intereses y jurisdiccion. Determin pus una espedicin sobre cualquier paraje de la Tierra-firme, para hacer establecimiento en l, para esclavizar indios si fuesen caribes, y si mansos rescatar oro. Divulgado el proyecto, gran nmero de marineros y soldados concurrieron alistarse para la empresa. Uno de los mas principales vecinos de la isla, nombrado Francisco Fernandez de Crdoba, prometi concurrir una buena parte de los gastos, con tal que la conducta se le confiase. Velzquez acept la oferta, hizo armar en esta capital dos navos y un bergantn, cuyos equipajes se reducan a ciento y diez personas. Puestos a la vela por enero de este ao, hicieron escala en la Habana para acabar de aprestarse. A ocho de febrero zarp de aquel puerto, y doblando el cabo de S. Antonio, dirigieron su derrota hacia el oeste. Descbrese tierra. Su nombre. Encuentro con los indios.13. Despus de tres semanas de navegacion bastantemente trabajosa se descubri tierra. Acercndose ella se present la vista un gran pueblo como distancia de dos leguas del mar. Toda la costa estaba muy poblada, y las playas se cubrian de indios que al parecer deseaban hablar a los espaoles. Los primeros que desembarcaron ser ficcion: apenas pusieron el pi en

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OBRAS 270\ 270\ 270\ 270\ 270\ tierra, cuando fueron vigorosamente atacados de los brbaros que hirieron quince de los nuestros. Estas gentes no estaban desnudas como la mayor parte de las que hasta entnces se habian descubierto, y al mismo tiempo se hallaban con armas. Las defensivas eran un broquel, y cierta especie de corona doble de algodon. Las ofensivas, arco, flecha, cuchillos de piedra manera de lanzas, y la onda: con unas y otras pelearon en rden. Retirronse sinembargo con precipitacion, y prdida de dos mancebos que fueron instruidos y bautizados: llamronse Julian y Melchor, y en lo sucesivo sirvieron de intrpretes. Esta funcion se tuvo en un lugar donde haba edificios y templos de mampostera. En estos se encontr cantidad de dolos de tierra cocida: unos tenian cuasi la misma figura que damos a los demonios; y otros la de mujeres, y todos alguna cosa de monstruosos. All se vi representado el infame pecado de Sodoma: y ltimamente se hallaron en pequeos cofres medallas, tumbas, zarcillos, y coronas de oro muy bajo. A este pas se le di desde entnces el ttulo de Cabo Catoche. Tocan en Campeche.14. Fernndez muy alegre con este descubrimiento, hizo reembarcar su gente; y continuando su viaje por la costa, avist una gruesa poblacion que sus habitadores la nominaban Rimpech, el mismo en que despus se construy la villa de Campeche. Lo que mas le sorprendi fu que en tan grande extension de tierra no habia encontrado un solo rio; y la verdad que hay pocos paises tan ridos como este, donde la agua ordinaria es de pozos, pero escelente. Los espaoles se proveyeron de ella en este paraje, y al tiempo de volver embarcarse, se les present una tropa de cincuenta indios, vestidos de camisetas y mantas de algodon. Acercndose a los nuestros les preguntaron por seas si venan del oriente, y les convidaban su pueblo. Lo que sucedi los espaoles en Catoche, les hizo sospechoso este convite, y as se contentaron solamente con entrar en algunos templos inmediatos. Hallaron en ellos fuera de las cosas que en los primeros, algunas manchas de sangre fresca, y cruces pintadas sobre los muros. Fueron cercados sin dilacion de una copiosa multitud de indios de todas edades y sexos, que al parecer estaban estremadamente sorprendidos con la novedad de los huspedes. Algunos momentos despus se divisaron dos escuadrones que marchaban en buena rden, y venan hacia los espaoles con las mismas armas que los de Catoche. Contemporneamente salieron de un templo diez sacerdotes, vestidos de mantas blancas muy largas, con el cabello bastantemente espeso y descompuesto. Traan en las manos braserillos de tierra llenos de fuego: arrojaban en ellos una especia de goma llamada copal: dirijan el humo hacia los nuestros, dicindoles se retirasen de su pas, porque teman que les diesen la muerte.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /271 /271 /271 /271 /271 Suceso de Potonchan.15. Apnas se acab esta ceremonia, cuando se oyeron muchos instrumentos de guerra que se acercaban. Con este movimiento los castellanos, que no se sentan en estado de resistir un pueblo furioso, y cuyo nmero solo bastaria para acabarlos, se retiraron la marina, pero siempre en batalla, y fueron muy felices en haber logrado su embarque sin prdida alguna. Al cabo de seis dias de navegacion, fueron hacer agua una ensenada, donde habia un pueblo nombrado Potonchan. Aqu tuvieron tan gran combate que cuarenta quedaron tendidos en el campo, y heridos todos los otros escepcion de uno solo. El capitan Fernandez sali con doce flechazos. Fu necesario, en fin, ceder la muchedumbre, y abandonar los muertos. Los heridos costa de mucho trabajo ganaron las canoas, y regresaron a las naos, en la cuales se sinti ms el quebranto padecido, por la falta que unos y otros hacan a la maniobra. Tocan en la Florida, y vuelven esta isla.16. En una coyuntura tan triste no habia otro partido que tomar, sino regresar esta isla. Al cuarto da de navegacion arribaron la Florida. La necesidad que tenan de agua les precis saltar en tierra: poco tardaron en ser insultados de los indios: estos se llevaron uno de los espaoles, y los restantes, que eran veinte y uno, fueron heridos y perseguidos hasta los navos, a donde los mas llegaron nadando. Instantneamente se hicieron la vela, y en cuarenta y ocho horas se pusieron sobre los Mrtires. Aqu sobrevino la desgracia de haber tocado uno de los dos navos. Sinembargo de ser mucha la agua que haca, continu su derrota. Ambos por ltimo, llegaron la Habana desde donde el capitan Fernandez se trasport la villa de SanctiSpiritus, lugar de su residencia ordinaria. Desde all escribi al Gobernador de Cuba, dicindole que restablecido su salud, pasara darle cuenta de su viaje: pero al cabo de dias muri. Los que perecieron, en suma, se redujeron a cincuenta y seis; los demas se esparcieron por la isla, y los navos fueron conducidos al puerto de Santiago.Yucatan, y gobno. de esta isla, es concedido al Almirante de Flandes: su resulta.17. La tierra descubierta se intitul Yucatan, y bast el poco oro que se trajo, junto con la declaracion de los dos indios cautivos para esparcirse por todas partes la voz de su estremada opulencia. Llevado de esta el Almirante de Flndes, pidi al nuevo Rey Carlos que se le concediese en

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OBRAS 272\ 272\ 272\ 272\ 272\ feudo, bajo de la obligacion de hacerla poblar su costa; bien entendido que para mas facilitar la empresa se le habia de dar el gobierno de esta isla de Cuba. Una y otra merced le fu otorgada sin reparo ni dilacion causa de que el privado Mr. Gebres ignoraba absolutamente lo que eran Indias. Enterados los espaoles de proyecto tan perjudicial a la corona, hicieron vivas instancias para la revocacion: obtuvironla, y la mquina del Almirante flamenco cay en tierra, tiempo que ya tenia anclados en S. Lcar cuatro o cinco navios cargados de labradores de su propia nacion, y de cuanto contempl precioso para la poblacion de la nueva tierra.Novedades sobre Velzquez. Nueva espedicion cargo de Grijalva.18. Muy ageno se hallaba el Gobernador Velzquez de la pretension del Almirante flamenco. Tambien lo estaba de la cdula en que se le eximio de la dependencia que en su gobierno debia tener al segundo Almirante Dn. Diego Colon: verdad es qe. el efecto de esta rden se suspendi por medio de la splica del mismo Colon: pero este no pudo impedir el que se espidiese otra para que Velzquez fuese mantenido en su empleo. Ignoraba por ltimo haberse dado comision al Ldo. Rodrigo de Figueroa para que lo residenciara; y asi no se detena en solicitar medios para promover el nuevo descubrimiento. Arm pus, con diligencia tres navos y un bergantn, sobre los cuales puso doscientos y cincuenta espaoles y algunos indios de esta isla. Nombr general Juan de Grijalva, y por capitanes Pedro de Alvarado, Francisco Montejo, y Alfonso Dvila, cuatro sujetos de nombre y esperiencia. Zarparon de este puerto de Santiago en 25. de enero de este ao, hicieron escala en algunos puertos de la misma isla, y con este motivo se aument el nmero de soldados y marinera con una carabela que se agreg en la baha de Matanzas, de donde salieron a veinte y ocho de abril. Arriba a la isla de Cozumel.19. Despues de diez y ocho dias de navegacion, avist una isla que sus habitadores llamaban Cozumel, y que ha retenido este nombre, aunque Grijalva le di el de Santa Cruz, por haber llegado ella tres de mayo, en que la iglesia celebrara la invencion de la cruz. En el mismo dia salt en tierra, y su primer cuidado fu la celebracin del Santo sacrificio de la misa. Fenecido este penetr un poco el pas para reconocerlo: no encontr sinembargo mas persona que una india de la Jamaica. Declar que dos aos antes, hallndose sobre sus costas con diez hombres que estaban bordo de una canoa entretenidos en la pesca, un golpe de viento los arroj

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /273 /273 /273 /273 /273 esta tierra de Cozumel; que los hombres perdieron luego la vida manos de aquellos isleos, quienes la reservaron hicieron esclava. Dijo tambien los espaoles, que avistados sus navos por los paisanos, haban huido los montes. Grijalva la suplic pasase buscarlos, y que los hiciese volver, en el supuesto de que no se les hara dao alguno. Ella parti prontamente, pero sin efecto; porque no quisieron aceptar el partido que les prometi. Regres por fin, y pidi la admitiesen en uno de los navos, como se ejecut. Culto de la Cruz y su orijen.20. Entre muchos templos que los espaoles reconocieron en esta isla, y cuya fabrica era primorosa, de ladrillos de piedras, notaron uno que tena la figura de una torre cuadrada, y con inmediacion una cruz de piedra, cerca de un embalaustrado de la misma materia. Supieron aparentemente de la india jumdicana, que esta cruz se adoraba por los indios bajo el ttulo de Dios de la lluvia, y que en teniendo necesidad de ella, la conseguian por este medio. Puede ser que su origen sea el mismo que se refiere de Yucatan, adonde segun dejamos advertido, se encontraron muchas cruces. La causa fu segun se supo que al tiempo de la conquista de aquella provincia hubo en ella un sacerdote gentil nombrado Chilan-Combal, que pasaba entre los suyos por un gran profeta. Este public que dentro de pocos das unos hombres blancos y brbaros vendran del oriente, fijarian cruces por todas partes, y que esta seal todos sus dioses huirian: que estos estranjeros se apoderaran del pas, pero que no harian mal alguno los que voluntariamente se sometiesen su imperio, y adorasen al Dios que ellos predicarian: y ltimamente, que despues de haber hablado de esta suerte, hizo fabricar una manta del algodon, y les dijo que aquel era el tributo que exijirian los nuevos seores. Mand tambien levantar una cruz, y a su ejemplo todos ejecutaron lo mismo. Todo en fin se verific conforme la predicacin del adivino.Grijalva es herido en Poponchan, y descubre la N.Espaa.21. Volviendo a Grijalva, habindose partido de Cozumel hcia la Tierrafirme, arrib en ocho dias Potonchan, donde encontr los pueblos muy resueltos a disputarle el desembarque. No dej sinembargo de hacerlo costa de tres hombres muertos, y sesenta heridos. En este ltimo nmero entr el General, por haberse espuesto al combate como el ltimo de sus soldados. March despus al pueblo en que no hall mas que un indio, con quien mand hacer los vecinos proposiciones ventajosas. Estas fueron

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OBRAS 274\ 274\ 274\ 274\ 274\ sin efecto, y asi no teniendo esperanza de que volviesen, se reembarc. Mientras mas avanzaba le parecia el pais mejor cultivado, los habitantes mas civilizados, y los edificios mas bien construidos. Estas novedades fueron causa de que un soldado dijese que le parecia estar en una nueva Espaa. Esta palabra, proferida casualmente, cuadr tanto los oyentes, que todos conspiraron en el mismo dictmen, y este fu bastante para que el nuevo pas, se intitulase de esta suerte en todos tiempos. Entran en el rio de Tabasco, y su resulta.22. Grijalva suspiraba sinembargo por un rio en que detenerse algun tiempo, y por este medio informarse del interior del pas. Descubri en fin uno que por dos bocas descarga en el golfo que despues se llam mejicano. Habindose acercado la que le pareci mas navegable, no encontr suficiente agua para los dos mayores navos: tom pues el partido de reforzar los equipajes de los otros dos, y embarcndose en uno de ellos, comenz navegar rio arriba. Cuando menos pensaron se hall sobre s con un gran nmero de canoas llenas de indios armados, que pretendian impedirles el paso con gritos y amenazas. Los espaoles prosiguieron su navegacion hasta ponerse tiro de flecha: el General les tenia prevenido que no hiciesen demostracion alguna por la cual se pudiese juzgar que venian como enemigos. Los indios aparentemente se admiraron de la figura de los estranjeros, de la bella rden con que viajaban, de la intrepidez que manifestaban, de las formas de sus armas, y de la construccin de sus navos. Todas estas cosas amontonadas en la imaginacion de aquellos brbaros, les hizo calmar de golpe el furor que los alentaba: quedaron como inmobiles; y un silencio general ocup sbitamente el hueco de los clamores que resonaban en las montaas y riberas. Toma posesin del pais, y propone la subordinacion.23. El General se aprovech de coyuntura tan apreciable para saltar tierra, y todos le siguieron. Psolos son de batalla; hizo tener el estandarte R1. y advirtiendo que esta accion habia aumentado el espanto de los enemigos, practic tranquilamente vista de ellos todas las ceremonias acostumbradas en las posesiones. Envi despus Julian y Melchor que el capitan Francisco Fernandez habia llevado de Yucatan Cuba, y que despues de bautizados hacan oficio de intrpretes, porque la lengua de ellos se entendia en gran parte de la Nueva Espaa. Prevnoles que de su parte anunciasen los indios que su arribo aquel pas era pacfico, y todo su deseo era hacer alianza con su nacion. Sobre esta seguridad, treinta de los

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /275 /275 /275 /275 /275 principales se destacaron y acercaron con una confianza que no parecia esenta de sospecha. La manera con que fueron recibidos la disip enteramente. Con estos preparativos crey poda aventurarse decirles, como lo ejecut, que el era teniente de un gran rey, quien pueblos innumerables obedecian: que los convidaba reconocerle por su soberano, y nunca tendran lugar de arrepentirse de tan honrosa subordinacin; porque este prncipe mi Seor, concluy Grijalva, nada tiene mas presente en su Real nimo que hacer felices todos los que se ponen bajo su obediencia. Respuesta de los indios.24. El modo con que esta proposicion fue recibida di conocer Grijalva el total desprecio que de ella se haba hecho. Efectivamente el mas recomendable de la tropa indiana, viendo que los suyos se inquietaban con esta novedad, les impuso silencio con la mano, y volvindose al General, le dijo. “No es paz hablando con realidad la que nos ofreceis, sino una guerra que nos declarais. Quien jams ha visto tratar de paz, cuya primera condicion se dirije demostrar la misma sujecion que se nos exijira despues de ser subyugados por la fuerza? Antes de proponernos el reconocimiento hcia vuestro rey debiais haberos informado si estbamos mal contentos con el nuestro. Sin embargo; como yo no estoy revestido de autoridad suficiente para daros respuesta decisiva en materia de esta gravead: ir dar mis superiores de los que pretendeis, y os har saber su ltima resolucion.” Luego que acab estas palabras se retir, dejando los espaoles un poco cuidadosos, porque se hacian cargo que trataban con gentes que discurrian bien, y que para enemigos debian ser temidos. La inquietud, sinembargo, no fu de larga duracion. El mismo indio regres con brevedad, numeroso acompaamiento, y un regalo muy abundante de toda suerte de provisiones que se daban en el pais. Dijole Grijalva de parte de los Caciques circunvecinos, que aquellos eran los gages de la paz que aceptaban: que no temian la guerra, ni el ejemplo de lo acaecido en Yucatan; pero que sinembargo juzgaban que la paz era siempre preferible la guerra mas afortunada. Vista del General, y del Cacique de Tabasco.25. Con esta demostracion se esmeraron los espaoles en tratar con mucha cordialidad los indios. Pendientes los muchos obsequios que mbas naciones se tributaban, el Cacique del lugar se present la vista con una guardia poco numerosa y desarmada: Acercandose Grijalva, le regal con cantidad de cosas esquisitas, y la mayor parte de ellas eran de oro. Despus con cierto aire de prncipe le habl de esta suerte. “Yo amo la paz,

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OBRAS 276\ 276\ 276\ 276\ 276\ y para mantenerla entre nosotros, os suplico acepteis estos cortos dones, y os retireis de estos lugares, antes que la discordia se introduzca entre vuestos sbditos y los mios..” Grijalva le respondi que su designio jamas habia sido causa de la mas mnima inquietud, y que en este supuesto tuviese entendido que no tardara en partirse muy agradecido de las atenciones y demostraciones de liberalidad que le habian merecido. El Cacique con este seguro se despidi inmediatamente de l, y los espaoles tornaron sus bordos en el mismo dia. No se establece en este lugar. La causa.26. Pretndese que muchos espaoles deseaban estremadamente establecerse en este lugar, fundados en las grandes riquezas que se prometian; pero que el General les opuso las rdenes contrarias que tenia de Velzquez, y la imprudencia que sera dejar por las espaldas enemigos, cuyas fuerzas era preciso que sin intermision se aumentasen, mientras que las nuestras se enflaquecian. Adese tambien que preguntados los indios por el lugar en que se encontraba el oro, respondieron sealando al occidente, y repitiendo muchas veces Culua Sea lo que fuere, lo que ciertamente sabemos es que el rio en que la escuadra entr se nombraba Tabasco. Los espaoles lo intitularon de Grijalva; de mbos modos es conocido, como tambien la provincia que riega por el distintivo de Tabasco. Rio de Banderas; primer conocimto. del Motezuma.27. Levada la armada de este rio, continu su derrota por la costa hasta otro que se apellid de Banderas. La causa fu haberse divisado algunas sobre sus riberas con ademanes de convite los espaoles. Montejo tuvo orden de reconocerlas con dos lanchas esquifadas, y Grijalva le sigui con el resto de su gente. Ambos bien recibidos de los paisanos, quienes permutaron diez mil pesos en oro por las mas viles mercancias de Espaa. Grijalva supo desde entnces, y con mas instruccion en los sucesivo, que estos obsequios y acojida favorable que se les habia hecho, provenian de la rden de un poderoso Rey, vecino esta provincia, por nombre Motezuma, quien se hallaba exactamente informado del arribo de los espaoles, y lleno de malancola por las infelicidades que segun dicen le amenazaban; y que por este motivo habian mandado los subalternos de sus fronteras comunicasen los espaoles, le llevasen oro, y averiguasen al mismo tiempo cual era el designio que les traia sus tierras. El General repiti en este lugar las ceremonias de la posesion que practic en el otro: con la circunstancia de que ambas se tomaron nombre del Gobernador Velzquez.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /277 /277 /277 /277 /277 Isla de Sacrificios. Otra de Ulua.28. No hallndose las naos con seguridad en aquel puerto, donde los nortes las incomodaban, se levaron, con bastante disgusto de los que ansiaban _____________ Montadas tres islas poco considerables, se descubri otra que pe______ ar bien poblada. Habiendo puesto el pi en tierra, se reconocieron ____ os edificios muy bellos, y un templo entre otros de una estructura bastantemente singular. Estaba abierto por todas partes, y en el medio tenia un gradaje por donde se subia una especie de altar, sobre el cual se veian estatuas de horribles figuras. Grijalva tuvo la curiosidad de visitarlo, y ademas de lo referido encontr cinco cadveres, que presumi haber sido sacrificados la noche antecedente: por este motivo fu llamada isla de Sacrificios.—Pasaron otra que estaba poca distancia, y en que se hallaron los mismos horrores. Era llamada de los naturales de Ulua y hasta el presente ha conservado el distintivo: viene ser una isleta de poca monta, y que por la parte del norte sirve de abrigo la Vera Cruz, que es el puerto del reino mejicano, y uno de los mas traficados de Amrica. Grijalva consulta Velzquez sobre establecerse.29. La abundancia de riquezas que todos los dias se hallaban en los nuevos paises, hicieron duda Grijalva, sobre el partido que debia tomar en rden al establecimiento q. se pretenda. Contemplando Velzquez acerca de lo referido, despach Pedro de Alvarado con todo el oro, piezas esquisitas que hasta entonces se habian juntado; y asi mismo con los enfermos que no estaban en estado de hacer el servicio, Velzquez por su parte se hallaba con gran pena, por no haber tenido noticias de la escuadra; y envi un navio cargo de Cristobal de Olid para informarse de lo que le habia sucedido. Un golpe de viento que padeci sobre las costas de Yucatan, oblig Olid retirarse con precisin al puerto de Santiago de donde habia salido. En este intermedio Alvarado arrib al mismo lugar; y Velzquez se consol bastante de la inutilidad del viaje del uno, con las buenas noticias que el otro le trajo de la tierra descubierta, y conocida ya por Nueva Espaa. Es verdad que cuando supo que no se habia construido algun fuerte en un pais tan vasto y opulento se encoleriz estremadamente contra Grijalva. Continua el descubrimto. de la N-Espaa.30. Este mientras la respuesta le llegaba continu sus descubrimientos por las costas del Golfo Mejicano. Despues de haber reconocido las altas

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OBRAS 278\ 278\ 278\ 278\ 278\ montaas de Tuspa, se hall en la provincia de Panuco; y habiendo encontrado un rio que le pareci bastante hondable, hizo entrar en l sus navios. Apenas habian mojado las anclas, cuando el de Alfonso Dvila que se habia adelantado un poco, fu atacado por una flota de canoas indias. Estas sin duda lo hubieran forzado no haber tenido socorro tiempo. Ministrselo Grijalva, que con todas sus fuerzas cay tan prontamente sobre los brbaros, que la mayor parte no tuvieron tiempo de salvarse, y los mas de ellos fueron muertos. Este incidente hizo dar este rio el nombre de Canoas. Zarparon de l; y costeando la provincia de Tlascala, llegando una punta donde las corrientes eran tan contrarias, que despues de muchos esfuerzos para montarla, fue preciso ceder por el peligro de naufragar. Pasa esta isla. Recepcion que Velzquez le hace.31. Muchas personas las mas considerables de la escuadra, esforzaron entonces la ultima tentativa para empear Grijalva establecerse sobre el lugar. Pretndese que no pareci estar muy lejos de seguir este dictmen, pero que habindolo contradicho el capitan Montejo, desisti Grijalva, hizo vela para esta isla de Cuba, donde arrib sobre fines de Octubre. Supo en Matanzas los grandes preparativos de Velzquez para una nueva expedicion; pero no los sentimientos tan varios que tenia contra su persona; y as se contempl acreedor privilegiado la gracia del Gobernador. Engaose Grijalva; porque apenas se present la vista de su paisano Velzquez, cuando esperiment lo contrario. Prometiase muchas gracias por los servicios en que tanto se habia esmerado, y lo que encontr fueron ba__ones los mas sensibles, en un tono bastantemente duro y destemplado. El pobre Grijalva, que de General se hall sbitamte. convertido en reo, contempl que el modo mas airoso y convincente de satisfacerle, era mostrarle la rden qe. habia recibido de su mano. El Gobernardor reconoci ser suya; pero sinembargo insisti en un atropellamiento, castigando la ejecucion con el mismo rigor que merecia la transgresion de ella. En efecto, Grijalva perdi todo su mrito, y nunca mas volvi la gracia del Gobernador. Velzquez dispone nueva empresa.32. Este continu vivamente los preparativos de la nueva jornada; y para obrar en ella con mas satisfaccion, dispuso que Juan Salcedo pasase la ciudad de Santo Domingo de la Espaola informar de todo los padres

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /279 /279 /279 /279 /279 Gernimos, que en calidad de Gobernadores de este nuevo mundo, se mantenan en aquella capital. Lo ventajoso de la empresa, le hacia contar sobre su aprobacion. Por la misma razon prometeria tambien la de la corte, donde para mas esforzar sus pretensiones habia enviado anteriormente al Licenciado Benito Martin, su capellan. A los buenos oficios de este eclesistico, se aadieron sin duda los de Dn. Fr. Juan de Quevedo, obispo del Darien, por que al regresar para Espaa, arrib esta ciudad, y Velzquez despues de haberle obsequiado le entreg quince mil ducados para sus pretenciones. Sobre todo la proteccin que merecia Dn. Juan Rodrguez Fonseca, Arzobispo de Burgos, le asegurara sin la menos duda el buen xito de sus proyectos. Dejmosle ocupado en ellos, mientras tratamos del segundo Obispo.EL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO DN N N N N. FR. JULIAN GARGES, FR. JULIAN GARGES, FR. JULIAN GARGES, FR. JULIAN GARGES, FR. JULIAN GARGES, DE EL "RDEN DE PREDICADORES: DE EL "RDEN DE PREDICADORES: DE EL "RDEN DE PREDICADORES: DE EL "RDEN DE PREDICADORES: DE EL "RDEN DE PREDICADORES: PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y OBISPO SEGUNDO DE CUBA SEGUNDO DE CUBA SEGUNDO DE CUBA SEGUNDO DE CUBA SEGUNDO DE CUBA SUMARIO1.Su nacimiento y estudios. 2. Su hbito y ocupaciones. 3. Sus empleos y promociones. 4. Pasa a Mejico: compone ciertas discordias: llega Tlascala. 5. Dedcase a la instruccin y amparo de los indios: escribe a su santidad una carta a favor de ellos: su asunto. 6. Resolucin de Su Santidad. 7. Sus limosnas y pobreza: fundamentacin de un hospital. 8. La de seis capellanas: su aplicacin a la prdica y estudios. 9. Su muerte. 10. Velzquez nombra a Hernn Corts por general de la tercera espedicin. 11. Aprontarse para el ___e. 12. Embarcase precipitadamente y la causa. 13. Su arribo a Macac__ y Trinidad. 14. Pprovidencia de Velzquez contra Corts sin efecto. 15. ___sa la villa de S. Cristbal. 16. Nueva tentativa de Velzquez y su __sulta. 17. Trasprtase al cabo de S. Antonio. 18. Puesto en "rden se hace la vela pa. Yucatan.

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OBRAS 280\ 280\ 280\ 280\ 280\1.518 Su nacimiento y estudio.1.Por dejacion del Mro. Dn. Fr. Bernardo de Mesa, fu electo el Mro. Dn. Julian Garcs Gargs de la misma religion que su antecesor. Sali luz por el ao de mil cuatrocientos cincuenta y dos. Ni su patria, ni sus padres se nombran: solo se dicen haber nacido en el reino de Aragon de noble prosapia. Manifest muy temprano la agudeza de su ingenio y felicidad de su memoria. Para mas bien instruirse en las ciencias, pas estudiarlas la universidad de Pars, celebre en aquellos tiempos. Logr el fin de sus deseos, porque sali tan erudito en la latinidad, que Antonio de Nebrija, Maestro que ha sido, y es de las primeras letras, que los espaoles aprenden, solia decir que le convenia estudiar mucho para saber mas que Gargs. En la Filosofa, Teologa, y Sagrada Escritura, se aventaj con estremo. Adornbale en suma una elocuente deleitosa, y una claridad admirable en sus resoluciones. Su hbito, y ocupaciones.2.Renunci las esperanzas del siglo tomando el hbito del glorioso patriarca Santo Domingo de Guzman, en su convento de la Ciudad de Zaragoza. Llev siempre una vida de verdadero religioso, sirviendo de ejemplo con su recogimiento, oracion, estudio, pobreza, y aplicacion al bien de las almas, y aprovechamiento de los prjimos. Fu muy especial el crdito que adquiri por medio de la predicacion de la divina palabra, y maravilloso el fruto de sus oyentes. Aprovech tambien los muchos que tuvo en las ctedras de Filosofa y Teologa que ley por dilatado tiempo, hasta que su religion le honr con el grado de Maestro. En efecto, tanto se aventaj en las letras, que no teniendo nuestra lengua palabra mas adecuada con que significar lo profundo de sus talentos, le intitul pozo de ciencia ; y por este nombre digno de la mayor estimacion fu conocido comunmente, as en Espaa como en Indias.1.519. Sus empleos y promociones.3.El Arzobispo de Burgos Dn. Juan Rodriguez de Fonseca, primer Presidente de este nuevo mundo, informado de las buenas prendas de este religioso, le eligi por su confesor. Despues obtuvo la honra de Predicador

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /281 /281 /281 /281 /281 de nuestro Catlico Monarca. Debi tambien su Real Magnificencia la merced de Obispo de esta isla. Aceptla, sinembargo de hallarse en la edad avanzada de setenta aos con el sudor de sus santas tareas. Estas no se lograron en el lugar adonde se le haba destinado, porque posteriormente fu promovido Cozumel, lias Santa Mara de los Remedios. La segunda tampoco se efectu, causa de que la tierra destinada se haba despoblado. Despues de ciertas diferencias con el capellan Benito Martin, se le di tercer ascenso Yucatan. El tiempo manifest que era un reino tan vasto como la Nueva Espaa, para donde eran necesarios muchos obispos, vise precisado, en suma, ocurriar al Pontfice Clemente stimo para que se dignase pasar sus bulas la parte que fuese del R1. agrado. Defirise la instancia, y S. M. se sirvi asignar la provincia de Tlascala en la Nueva Espaa. Hizo esta eleccion en memoria y reconocimiento del valor y fidelidad con que sus moradores habian metido el hombro la conquista de la grande y opulenta ciudad de Mjico.Pasa Mjico; compone ciertas discordias. Llega Tlascala.4.Por el ao de quinientos veinte y cuatro, se erigi la catedral en la de Tlascala, y permaneci en ella hasta el de cincuenta del mismo siglo, en que fu trasladado la Puebla de los Angeles, donde ha tenido su permanencia. No consta por qu ao se embarc: solo si que por el de veinte y seis se hallaba en el Reino; que torci el camino que llevaba su iglesia, y arrib Mjico. Esta novedad tuvo su orijen de haber sabido, sobre la marcha, que en esta capital arda vivamente el fuego de la discordia entre Hernan Corts y Alonso de Estrada. Habindose aplicado componerlos, logr su buena intencion, y los hizo amigos. Fu el primer prelado que puso el pi en la referida ciudad, y por este motivo su ingreso se solemniz con demostraciones extraordinarias de jbilo y veneracin. Transadas las diferencias sigui su derrota hcia Tlascala donde fu recibido con el mismo aparato, y regocijo universal de los pueblos que le esperaban con ansia como verdadero pastor, y caritativo padre.Dedcase la instruccin y amparo de los indios. Escribe su Santidd. una carta, favor de ellos. Su asunto.5.Llen exactamente el hueco de su ministerio. Favoreci mucho los indios, instruyndolos en las verdades eternas, y amparndolos en cuanto se les ofrecia. Escribi favor de ellos una carta muy elegante y curiosa, la Santidad de Paulo tercero, ponindole presente lo que la esperiencia le

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OBRAS 282\ 282\ 282\ 282\ 282\ haba enseado: es saber, que estos nefitos eran ingeniosos y merecian ser admitidos la frecuencia de los sacramentos. Para comprobacin de sus espresiones trajo colacion varios hechos, y actos positivos que le constaban. Concluy en fin su relacion de esta suerte. “Ya me parece, Santisimo Padre, que he declarado lo que mi me importaba decir, y Vuestra Beatitud oir cerca de esta mercadera de indios. Resta suplicar V. Santidad, como Pablo, Santsimo doctor de las gentes, que habiendo la buena ocasion, no se d lugar a la pereza; sino qe. V. Santidad nos exhorte con particulares demostraciones todos, para que en esta obra, que toda es de la clemencia divina, no durmamos, sino que velemos para ejercitarnos en ella sin tibieza”. Concluye. Prosigue.“Una cosa suplicar a V. Santidad con verdadera humildad, es que V. Beatitud se persuadiese que desde que empez campear por el mundo la divina luz y la salud del Evanjelio, por medio de sus capitanes los apstoles, y varones apostlicos, no ha habido en la iglesia cosa de mas advertencia, ni que requiera mas ojos, ni mas atencion, ni estudio, que el repartir los talentos para acudir la labor de este frtil suelo de las Indias, que sin duda cultivado con amor y caridad, responder con el fruto de mas de ciento por uno; y esto ser muy mas cierto, si V. Santidad, como capitn general de la nave de la Iglesia, declara que su voluntad Santsima es que todos seamos obreros en esta vereda y via, para que en ella se aumente la riqueza de la f, y el nombre glorioso de Vtra. Beatitud Sta., deshaciendo, y poniendo por el suelo las fuerzas de la infame idolatra, que con la ignorancia de la verdad evanjlica, compraban estos miserables de su mayor enemigo la condenacin de sus almas”. Prosigue.“Tambien conviene, Padre Santsimo, que V. Santdd. imite en todo, acompae, y siga su Emperador, y Dios que envi sus soldados, y apstoles la predicacin de su divina palabra. Comience V. S. mandarnos, que sin duda que ser muy obedecido y servido.” Resolucin de su Santidad.6. El conductor de esta carta fu Fr. Domingo de Minaya, del rden de Predicadores. Psola en manos del Sumo Pontfice, quien inmediatamente

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /283 /283 /283 /283 /283 hizo formar una junta de telogos, y en vista de todo despach los nueve de junio del ao de quinientos treinta y siete, una bula muy conforme las intenciones del obispo. Las palabras decisivas de ellas claramente lo manifestaban. Dicen de esta suerte: “Conociendo que aquestos mismos indios, como verdaderos hombres, no solamente son capaces de la f de Cristo, sino qe. acuden ella, corriendo con grandsima prontitud, segun nos consta; por el temor de las presentes determinaciones y declaramos, que los dichos indios, y todas las dems gentes que de aqu adelante vinieren noticia de los cristianos, aunque estn fuera de la f de Cristo, no estn privados, ni deben serlo de su libertad, y del dominio de sus bienes, y que no deben ser reducidos a servidumbre. Declaramos que los dichos indios y las dems gentes han de ser traidos y convidados la dicha f de Cristo con la predicacion de la palabra divina, y con el ejemplo de la buena vida”. Sus limosnas y pobreza. Fundacin de un hospital.7. Su mano estuvo siempre muy abierta para los pobres, y cerrada para con su persona y familia: esta se reducia dos criados y una negra. Aquella era tratada como la de un simple religioso; porque sinembargo de la dignidad, observ su regla con la propia rigidez que antes de obtenerla. Sacados, pues, los gastos tenues que en este modo de portarse haca, el resto de sus rentas se distribua los pobres. No contenta su caridad con remediar los propios, se estendi tambien los forasteros. Hizo fabricar sus espensas el hospital de Perote, que tiene su asiento en el camino de la Vera Cruz Mjico. Es el refugio y nico asilo de los espaoles necesitados que vienen de la Europa. Visitbalo muchas veces por la dulzura que senta en recibir los huspedes, regalarlos, acariciarlos, y servirlos con indecible humanidad y entraable amor.La de seis capellanas. Su aplicacion la prdica y estudio.8. El que tena su esposa lo manifest, fuera de otros obsequios que la hizo, en la fundacion de seis capellanas qe. dot para mayor decencia, y mas puntual servicio de ella. La atencin todo lo relacionado, y los dems cuidados de la mitra, no le impedan la predicacion evanjlica: porque como era tan docto y elocuente no necesitaba de tiempo ni aplicacin para satisfacer esta obligacion con aplauso, y aprovechamiento general de su rebao. Es verdad que nunca abandon la tarea de los libros, porque su mayor gusto era el estudio, principalmente de la divina escritura, en que fu versadsimo. Asegrase haber leido todas las obras de San Agustin su devoto.

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OBRAS 284\ 284\ 284\ 284\ 284\ Su muerte.9. Hallndose por fin colmado de mritos y virtudes, se acerc la hora de recibir el premio y paga de sus fatigas. Acometile un accidente, cuya gravedad reconocida por los mdicos, fueron de sentir recibiese los sacramentos, a causa de que en su edad nonagenaria no habia fuerzas para resistirlo. Contemporneamente trataban de aplicarle algunas medicinas para el alivio; pero dudaba si estas debian preferir a la preparacin del alma. Percibi la ambigedad en que se versaban, y volvindose ellos, les dijo, Preferantur divina humanis Asi se practic sin dilacion, y con devocion especial del enfermo. Evacuada esta dilijencia nada tuvo que disponer, porque con anticipacin se habia prevenido para aquel lance. Llegada la hora de este, entreg su alma en manos del Seor, y su cuerpo fu sepultado, no en la iglesia del convento de su orden, como lo mand, sino en la catedral al lado del evanjelio, donde se venera la memoria de su vida y muerte. De este insigne Prelado escribieron las historias Reales y eclesisticas de Aragon, las del rden dominicano, y las de estas Indias. Herrera unas veces le llama Juan, y otras Julian: pnele despues del Mro. Dn. Fr. Bernardo, y sin embargo, en la nota marjinal le da el nombre de obispo primero de Cuba, y en el ndice aade que fu el primero que pas esta isla: pero la letra principal de la misma historia, nada dice sobre estos dos puntos. Gil Gonzlez pasa en silencio la primera mitra que tuvo, es saber la de esta isla, y solo le da la de Tlascala, con la circunstancia, segun nota, de que el despacho de sus bulas, cost ciento y dos ducados de oro, citando para ello una R1. cdula de seis de setiembre de este mismo ao. Fr. Alonso de Zamora, coronista de la provincia de Santa F, orden de Predicadores, le pone por antecesor de Dn.Fr. Bernardo, dndole la primaca en este obispado. El bulario, en fin, Dominicano, le apellida no solo Garcs, sino Gargs. Afirma que fu alumno del convento de Zaragoza, y obispo Angelopolitano; pero de la mitra de esta isla nada dice.GOBIERNO SECULAR. Velzquez nombra Hernn Corts por genl. de la tercera espedicion.10. Los preparativos de la nueva espedicion costaron menos Velzquez que el encontrar sujeto de satisfaccion quien confiar el mando de ella. Puso primero los ojos en Baltasar Bermudez, que era compatriota. Antonio y Bernardino Velzquez, Vasco Porcallo, y otros muchos oficiales de distincin, se contemplaron acreedores la gracia del Gobernador: pero algunos levantaban de punto sus pretensiones, y otros no

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /285 /285 /285 /285 /285 tenian las partes que demandaba un empleo de esta importancia. La voz pblica gritaba favor de Grijalva; mas sin efecto: porque la pasin habia ensordecido quien pudiera oirla y atenderla. En efecto Amador de Lares, contador del Rey, y Andres de Duero, secretario de Velzquez, aprovecharon esta ocasion porque la eleccin recayese en Hernan Corts, amigo de los dos.—Lograron sus deseos con aplauso general del pueblo; aunque los que mas intimamente le conocian, presumieron siempre que el nombramiento sera fatal su autor. Asegrase que un truhan llamado Francisquillo cuyas chanzas solian divertir Velzquez, le dijo este. “Mira lo que haces; no sea necesario que vamos montear Corts.” Hallbase la sazn presente, y aunque todos los circunstantes celebraron el chiste, l se hizo desentendido, hasta que reconvinindole, respondi que quin haca caso de locos. La chanza sin embargo, no tard mucho en cumplirse. Aprntase pa. el viaje.11. Apenas se vi Corts con el baston de General en las naos, cuando comenz ponerse en rden, y gastar cuanto tena, que eran dos mil castellanos de oro, con la esperanza de que los adelantara con esceso en una jornada de tanto crdito. Por otra parte, como era de genio alegre, y orgulloso, saba cohechar con las buenas maneras de su trato. Coadyuvbale tambien el empleo del Alcalde que ejerca para atraer con su respeto mayor nmero de aventureros que en lo pasado se reclutaron. Dise en fin tan buena maa, que dentro de breves das apront cuanto necesitaba para el viaje. Este fu preciso que intempestivamente se ejecutase. Embrcase precipitadamente; y la causa.12. La causa, segun Herrera, consisti en que los mulos de Corts se empearon en malquistarle con Velzquez, para removerle del cargo que le haba dado. La primera noche que esta novedad lleg noticia de Corts, hallndose todos acostados, y en el mas profundo silencio, pas en persona despertar sus mayores enemigos, dicindoles que convenia mucho levantarse sin dilacion. Obededironle, y con algunos de ellos se diriji la canecera, donde sin embargo de la resistencia del obligado, tom toda la provision que en ella haba, dejandole por paga una cadenilla de oro que llevaba al cuello. Evacuada esta diligencia, se fu bordo de los navos, donde hall mucha gente embarcada, porque era grande y general el deseo de salir a la jornada. Estas diligencias no pudieron ejecutarse tan secretamente, que dejasen de llegar a noticia de Velzquez. Psose instantnea-

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OBRAS 286\ 286\ 286\ 286\ 286\ mente en pi, y luego que amaneci parti la marina. Reconocido de Corts, mand ste prevenir un batel con falconetes, escopetas, ballestas y la gente de que mas se fiaba. Salt en l, y acercndose tierra le dijo Velzquez. “Compadre, como as os vais? ¡Buena manera de despedirnos de mi!” Corts le respondi. “Seor, perdneme Vm; porque estas cosas, y las semejantes, primero han de ser hechas que pensadas.” Viendo en fin Velzquez tanto atrevimiento y resolucin, enmudeci; y Corts regresando los navos, se hizo la vela dia 18 de noviembre de este ao. Otros aseguran que el Gobernador de Cuba, y el General de la flota se despidieron con todas las seales de una entera confianza de parte del primero, y del segundo de una perfecta sumisin: que los malos oficios de los enemigos de Corts no se practicaron hasta despues de su salida; y que Velzquez no se movi contra l, sino pasados algunos das. Su arribo Macaca y Trinidad.13. Sea lo que fuere, lo que sabemos es que Corts por haber salido con pocos bastimentos, arrib al puerto de Macaca, quince leguas distantes del de Santiago. All habia una hacienda del Rey; y detenindose en ella ocho das, se provey de trescientas cargas de casabe, puercos, aves, y todo el bastimento que pudo, bajo de la protesta de pagarlo S. M. Prosigui su navegacin a la Trinidad, donde enarbolando el estandarte Real, pregon su jornada, y se rehizo de provisiones de guerra y de boca. Agregronsele muchos voluntarios, as de esta villa, como de la de Sancti Spiritus, y de ambas embarc los indios que pudo pa. el servicio de las naos. Providencia de Velzquez contra Corts sin efecto.14. En este intermedio crecieron tanto las sospechas de Velzquez contra Corts, que despach dos mozos de espuelas de su confianza, con mandamiento y despacho para Franco. Verdugo, su cuado, alcalde que era de la Trinidad. Mandbale que detuviese la armada, porque Corts no era General, mediante la renovacion del ttulo que le haba dado. Escribi contemporaneamte. otros sujetos de su satisfaccion, para que coadyuvasen las providencias del Alcalde. Este conoci que inutilmente espondra su autoridad al desaire de no ser obedecido. Saba muy bien que Corts contaba seguramente sobre todos aquellos que estaban bajo de sus ordenes; que el vecindario por su cortedad no era capaz de contrabalancear tanto poder, y que as era cordura suspender lo mandado, informar al Gobernador de los incidentes que impedian le ejecucion. En efecto toda la mquina se redujo en breve que no se innov en el asunto: que el uno de los dos

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /287 /287 /287 /287 /287 mozos, nombrado Pedro Pazo, se alist en la armada, y que el otro march con cartas para el Gobernador, espresndole las dificultades tan graves que se ofrecian para obedecerle. Pasa villa de S. Cristbal.15. Partido el mensajero, no penso Corts en otra cosa que en habilitarse para salir con prontitud de aquel puerto. Consiguiolo, transitando la villa de S. Cristbal, que la sazon estaba en la costa del Sur, y despus se traslad a la Habana. Todos los navos llegaron con felicidad a su destino, escepcin de la Capitana que una noche se apart de la conserva. Pasaron siete dias sin tener noticias de su paradero: sospechaban que se hubiese perdido en los jardines que son unos bajos peligroso inmediatos la Isla de Pinos; y as haban dispuesto que tres navos fuesen en su solicitud. La providencia no surti efecto, causa de que al cabo del referido trmino, arrib la capitana S. Cristbal. Spose entonces que el motivo de la dilacion haba provenido de que esta nao, por ser la de mayor buque, toc en el mencionado paraje, pero sin lesin: que con gran diligencia la hicieron descargar en un cayo inmediato; que alijerada pudo nadar, y volvindola cargar continuo su viaje. Corts fu bien recibido de todos, y aposentado en casa de Pedro Barba, Teniente de Gobernador. Nueva tentativa de Velzquez que resulta.16. Este habiendo recibido la respuesta de sus ordenes, las repiti dirijindolas con Gaspar Garcia, su criado, al mismo Teniente, para que sin escusa, ni dilacion, las ejecutase, y al mismo tiempo prendiese Corts. Escribi tambien sus deudos y amigos que estuviesen la voz del Teniente, le asistiesen en cuanto le mandase. Corts fu notificado de estas novedades, y sin perder hora de tiempo, avocndose en secreto con Barba, le habl con tal enerja que lo redujo su dictmen. Este golpe bast para deshacer la tentativa de Velzquez. Barba en conclusion, escribi que sus mandatos llegaron muy tarde, porque Corts se hallaba con muchos soldados muy a su devocin, y que cuando se pretendiera algo contra su persona, nada se efectuaria, y quizs los de su comitiva cometieran algunos escesos en la villa. Corts escribi Velzquez, certificndole de que era muy su servidor, y que sinembargo de las novedades acaecidas, no deseaba otra cosa que complacerle.

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OBRAS 288\ 288\ 288\ 288\ 288\ Trasprtase Cabo de S. Anton.17. Garnica parti con sus cartas, y Corts con su armada hacia Cabo de S. Anton, donde se juntaron los navos, qe. por todos eran once. Tom muestra la gente, y hall quinientos diez y ocho soldados; treinta y dos ballesteros; trece escopeteros; ciento y diez marineros; diez piezas de artillera de bronce, y cuatro falconetes, con bastante recado de plvora y balas. Form once compaias, nombrando por capitanes de ellas Alonso Hernandez Portocarrero, Alonso Dvila, Diego de Ordaz, Francisco Montejo, Francisco de Morla, Fran. Saucedo, Juan de Escalante, Juan Velzquez de Leon, Critbal de Olid, y Pedro de Alvarado. Reserv otra para s; y por capitan de la artillera eliji Francisco de Orozco, y por piloto mayor Antonio de Alaminos. Cada capitan se embarc en el navo que se le destin para serlo de mar y tierra. La capitana era de cien toneldas; otras haba de setenta; pero las mas eran pequeas y sin cubierta. Ha en ellas muchas provisiones de vitualle, y buhonera para tratar con los indios en lugar de moneda. El estandarte, en fin era de tafetan negro con cruz rosada, sembradas unas llamas azules y blancas, en la orla este letrero; “Sigamos la cruz; y en esta seal venceremos.” Puesto en orden se hace la vela pa. Yucatan.18. Puesto todo en orden mand juntar los capitanes y gente mas principal para hacerles un razonamiento. El asunto de este fu ponerles presente el servicio que iban hacer Dios y al Rey en aquella jornada; que en ellas ademas de la consecucin de fines tan altos, lograrian conveniencias, y la mayor de todas estender y perpetuar su nombre. Con esta pltica infundi nimo sus compaeros, quienes admiraron la prudencia de Corts; y mediante su valor les pareca tener cierta la victoria. Regocijse mucho de ver la gente tan resuelta y festiva. Desde este punto comenz mandar con gravedad y modestia, de manera que enteramente hacia ya el oficio de Capitan general. Dispuso despues se dijese una misa al Espritu Santo, para la mas feliz direccin del viaje. Embarcada en fin toda la gente, dadas las rdenes correspondientes, y entre ellas el nombre de S. Pedro, su principal abogado, se hizo la vela con toda la armada, mediado de febrero de este ao, llevando su derrota para Catoche, primera punta de Yucatan.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /289 /289 /289 /289 /2891.519. 1.519. 1.519. 1.519. 1.519. EL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO D EL MAESTRO DN N N N N. FR.. JUAN DE WITTE, FR.. JUAN DE WITTE, FR.. JUAN DE WITTE, FR.. JUAN DE WITTE, FR.. JUAN DE WITTE, PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y TERCER PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y TERCER PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y TERCER PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y TERCER PRIMERO DE ESTE NOMBRE, Y TERCER OBISPO DE CUBA. OBISPO DE CUBA. OBISPO DE CUBA. OBISPO DE CUBA. OBISPO DE CUBA.El Empor. Carlos 5o propone la ereccion de Catedral en Baracoa, y por Obispo F. J. Witte; y el Papa accede.El invictsimo Emperador Crlos quinto. Llamar de esta suerte en lo sucesivo nuestro catlico Monarca, porque en este ao empuo el cetro, y ci la corona de Rey y Emperador de Romanos. Tambien le tributar el distintivo de Magestad, por haberse espedido contempornemte. decreto para que los Reyes de Espaa se diese este tratamiento en lugar del de Alteza que hasta entnces haba gozado. Este invictsimo Emperador pas sus oficios la corte romana, en solicitud de la ereccion de una iglesia catedral en la villa de la Asuncin de esta isla de Cuba. Es el primer lugar que se plantific en ella por el ao de once, en el puerto de Baracoa, y donde por entonces se estableci el gobierno superior de la misma isla, por la inmediacin la Espaola. Propuso tambien pa. Prelado de la misma iglesia, un religioso de su satisfaccion. El Santsimo Pe. Leon 10, que en aquel tiempo era Sumo Pontfice, defiri enteramente la splica.Erjese la Catedral en Santiago, y se da esta villa el ttulo de Ciudad.2. Erigi pues la parroquial de la Asuncion en catedral, bajo del mismo ttulo, Comunicle el de ciudad la villa, y confirm al sujeto presentado, considerndole para que procediese al establecimiento e institucion de dignidades, canonicatos, prebendas, curatos, beneficios, y oficios, as en la catedral, como en las parroquias del obispado. El electo con el designio sin duda de pasar esta isla, remiti ella las letras apostlicas que para el efecto le fueron concedidas. Aparentemente se perdieron, y por este motivo se vi precisado ocurrir al nuevo Pontfice Adriano sexto para que se dignase espedirle otras confirmatorias de las precedentes, con el aditamento de estinguir la iglesia Catedral de la Asuncin, y erigirla en la villa de Santiago, honrando esta con la nomenclatura de ciudad. Hzosele en fn la gracia, segun parece de la bula espedida los 28 de abril de quinientos veinte y dos.

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OBRAS 290\ 290\ 290\ 290\ 290\ Equivocaciones padecidas con respecto a este Prelado.3. En virtud de ella procedi el electo la prctica de su comision. Insertar su tenor despus de dar noticia de su ejecutor. Este Prelado ha padecido las desgracias que dir. Gil Gonzalez y el P Zamora lo pasaron en silencio: Herrera le vario el apellido, dndole el de Ubite: en el testimonio de la ereccion, y en su retrato, se cometi igual yerro, ponindole Umite. Este ltimo es el que ha quedado impreso en la memoria de la posterioridad. Todas estas inadvertencias son leves, en comparacion, de otra mayor que se ha padecido; y consiste en haberle despojado de su propio hbito, y vestdole otro, que aunque hermano por el Patriarca, es muy desemejante en la figura y en el color. Acabar de explicarme siguiendo la autoridad del Bulario dominicano, qe. para el asunto debe ser tenida por la mas clsica. Su nacimiento y promociones.4. Tratando su autor de nuestro obispo dice que se llamaba Juan de Witte. En el nombre concuerdan los que han escrito de l; pero en el apellido varian, segun acabo de notar. Que fu natural de la ciudad de Brujas en Flandes: alumno del convento de Santo-Domingo de la ciudad de Valladolid, y obispo Zalubriense, sufragneo del Arzobispo Heracleense en Tracia. Hcese cargo de que ninguno de los escritores tuvo presente esta mitra, y para afianzar la certeza de ella inserta la bula que se le despach por Leon diez, los 15 de mayo del ao 1.514. aade ltimamte. que fu promovido este obispado de Cuba, en tiempo de Clemente 70. cerca del ao de quinientos veinte y nueve. Hasta aqu el autor del mencionado Bulario. Su verdadero apellido.5. El crdito que debe darse su relacin, se halla ejecutoriado en parte, con la que se hace en el libro de pruebas de la noble descendencia y filiacion del Capn. Dn. Franco. Masue y Blanco, natural de la ciudad de S. Lcar de Barrameda en Espaa, y vecino de la Habana en esta isla de Cuba, hecho su pedimento en los estados de Flndes por el ao de mil seiscientos ochenta y siete, al folio cincuenta y uno pone la razon siguiente. “En veinte y tres de julio de mil seiscientos ochenta y siete, nos hemos trasportado a la iglesia de Santo Domingo en esta ciudad, (habla de la de Brujas) donde hemos visto en el coro, junto al altar mayor mano derecha, una sepultura relievada y labrada en el pared del Rmo. Sor. Dn. F. Juan de

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /291 /291 /291 /291 /291 Witte, obispo de Cuba, con sus armas, y las letras latinas en la manera y forma como aqu abajo va representado. Voluntas Dei. 1.543 Deo. Opt. Max. Rev. Pat. D. D. Joani de Wite, primero ad Cubam ordinato epise, ac serenissimx Reg. Franc. Leonorx Archiele emosijuario, ejusg. Confesionis Auditori, qui posteritatis n exemplum publicas in hac urbe prelectiones studiosorum gratia, liberaliter instituit pietatis, et Religionis ergo hoc monumentum posit est. Obiit XVIII Kals. Septembris, anno Dmini MDXL.” Rectifcanse las equivocaciones.6. Con documentos tan autnticos queda verificado q. el apellido de nuestro Obispo, no fu Ubite, ni Umite, sino Witte: que su hbito era el de Sto. Domingo de Guzman, y que obtuvo la mitra de esta dicesis. La dificultad no consista en establecer como cierto lo primero y lo ltimo, porque la diversidad del apellido se versaba en una letra, y la certeza de la mitra, adems de la publicidad, tena a su favor el retrato del mismo prelado que por fines del siglo pasado sali luz con los dems que han sido de la misma iglesia. El empeo nico se ha reducido que le vistieron sayal de gerga, en lugar de hbito de lana: quiero decir, que siendo religioso domnico, segun espresamente consta de la bula arriba citada, y se infiere de la ejecutoria del Capn. Blanco, le pintaron franciscano, y por tal ha corrido en la estimacion comun, sin haber cosa en contrario. La justicia y la verdad clamaban por el despojo del hbito ajeno, y restitucion del propio. Por otra parte, la posesion anticuada, y la voz comun de los pueblos, resistan tcitamente semejante novedad. Para la conciliacion, pues de dros. tan contrarios, eleg por medio, hacerle revestir de medio Pontificial, de forma que nada del hbito se descubriese. En efecto se ha presentado la vista con su mitra, bculo, estola, manpulo, cuello, zapatos bordados, alba y capa pluvial, sin saberse si es clrigo religioso, ni de qu rden. Supnese que al reconocer esta verdad, es preciso qe. la curiosidad se persone preguntando el motivo: con la respuesta se satisface, y juntamente se da conocer el yerro, que sobre el asunto se cometi en lo pasado. Por otra parte, e contemplado que este distintivo corresponde un Obispo qe. se singulariz en estender la ereccion de las prebendas, y dems oficios y beneficios de su Dicesis. Tiempo es ya de que veamos el contenido de ella. Dice de esta suerte.

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OBRAS 292\ 292\ 292\ 292\ 292\ “Fr. Juan de Witte, por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostlica Obispo de la iglesia de Santiago de la isla Fernandina, que otras veces se llama de Cuba, de las Indias del mar Ocano: todos los presentes y futuros, y cada uno de por s, salud perpetua en el Seor. “Como los serensimos y poderossimos Fernando Isabel de inmortal memoria, Rey y Reina de Espaa, de las dos Sicilias, de Granada &a. ya difuntos, abrasados del fuego del amor divino, y ardiendo en el celo de la casa de Dios, atendiendo siempre la propagacion de la fe catlica, despues de haber librado muchos reinos y seoros de los infieles, y haberlos ilustrado con la luz del Evangelio, hubiesen propuesto en su nimo, cuando estaban en esta vida buscar y rodear islas, provincias, y tierras firmes, fuertes, y no conocidas, que estn en el mar ocano de las Indias, y no halladas por otros hasta aquellos tiempos, para reducir los vecinos y habitadores de ellas al verdadero culto de Dios y Redentor nuestro, y abrazar la f catlica, y habiendo sealado y dirijido hcia el occidente para la ejecucion de este negocio al noble varon Cristbal Colon, y otros peritos en el arte de navegar, con una armada muy aparejada, muy bien fabricada, no sin muy grandes trabajos, espensas, y peligros, finalmente, ayudados de la voluntad y gracia divina, despus de haber navegado por varias partes en el dichoso mar, llevados partes muy lejas, hallaron algunas islas, tierra muy remota de nuestra region y tierras firmes, fuertes, y nunca vistas por otros, en los cuales habitaban muchsimas gentes que vivian pacficamente, las cuales como ignoraban del todo la doctrina de la f catlica, y vivan con costumbres brbaras y groseras, los dichos Prncipes, siguiendo las costumbres de sus progenitores, y queriendo estender la f de Cristo, procuraron que fuesen levantadas, dotadas y ordenadas muchas iglesias y obispados en las dichas islas y tierras, para que los dichos habitadores fuesen reducidos por los pastores y prelados de ella la catlica doctrina, y pudiesen ser enseados instruidos en ella mas fcilmente. “I habiendo muerto la Reina Da. Isabel de inmortal memoria, el invictsimo Fernando Rey catlico de Aragon, de las dos Sicilias &a. y tambien por la Serensima Da. Juana, Reina de Castilla y de Leon, hija suya, Gobernadora y Administradora general en los dichos reinos, deseando proseguir sus afectos religiosos, y los de la misma Isabel que era entonces su compaera, continu felizmente lo comenzado mientras vivi. “Pero despus que el invictsimo Carlos, Rey gloriossimo de los Romanos, y Espaa &a. habiendo sido elegido por el Emperador, alcanz con muy feliz sucesion los cetros de los dichos reinos, siguiendo las piadosas y muy loables pisadas de sus progenitores sujet semejantemente su imperio muchos espacios de tierra en las mismas partes, con armas, y grandes gastos. “I por que en la Isla Fernandina, que otras veces se llama Cuba, no se habia hallado hasta ahora, ni levantado alguna iglesia, ni se haba instituido

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /293 /293 /293 /293 /293 Obispo por los dichos sus sucesores; Leon dcimo deseando proveer de remedio debido la dicha isla, levant, cre, instituy una iglesia con la invocacin de la Asuncin de la Beata Virgen Mara en el lugar del mismo nombre de la Asuncion para Catedral, ruego del dicho Rey Carlos, y ennobleci el lugar de la Asuncin con el ttulo de ciudad, como en las letras del dicho dadas acerca de esto, se contiene mas plenamente. “I de consentimiento del mismo invictsimo Rey Carlos eligi Nos el dicho fr. Juan de Witte por obispo y Pastor de la misma iglesia de la isla de Cuba, y nos di facultad para la ereccin de las Dignidades, Canonicatos, y Prebendas, y Beneficios eclesisticos, con Cura y sin ella y otras cosas cometidas Nos la facultad en las dichas letras. “I como no hayamos podido acudir la dicha ejecucin por haber estado impedidos hasta ahora en algunos negocios y ocupaciones, y deseando cumplir, como tenemos obligacion, la dicha facultad Nos concedida, y no teniendo al presente copia de las dichas letras apostlicas Nos concedidas acerca de la dicha creacin y facultad, porque las habamos la dicha isla de Cuba, rogamos al muy Smo. Sr. Nuestro Adriano Papa sexto moderno, que se dignara de confirmarnos por sus letras la dicha facultad Nos concedida, inserta en las dichas letras apostlicas; y tambien de quitar y extinguir la iglesia catedral erijida en la dicha cudad de la Asuncin, (como queda dicho) y levantar instituir el pueblo de Santiago en ciudad, y su iglesia parroquial en catedral: el cual queriendo acudir nuestros ruegos concedi la misma facultad por sus letras en breve forma debajo del anillo del Pescador,, Nos dirijidas: y las dihcas letras as claras, y en realidad de verdad sanas, y enteras, no viciosas, ni chanceladas, ni sospechosas en alguna parte de ellas; pero antes careciendo de todo vicio y sospecha, fueron nos presentadas con aquella referencia que convino, cuyo tenor de verbo ad verbum es tal como sigue. “Al venerable Fr. Juan de Witte, Obispo de Cuba Adriano Papa sexto. “Al Venerable hermano salud, y bendicion apostolica. Teniendo en la tierra el rgimen de la iglesia universal por la divina misericordia, volvimos la haz de nuestra consideracion para aquellas cosas por las cuales pueda ser aumentado el culto divino en todas las iglesias y lugares, para la alabanza y gloria de Dios todo poderoso. “Muy fcilmente Leon papa dcimo, antecesor nuestro, ruego del muy amado en Cristo, Carlos hijo nuestro, entonces suyo, Rey catlico de los Romanos y Espaa, & erigi, levant, instituy con la autoridad apostlica, entre otras iglesias erigidas en las islas nuevamente halladas en el mar ocano, el lugar de la Asuncion que est en la isla Fernandina, otras veces de Cuba, para ciudad, y la iglesia parroquial que est en el mismo

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OBRAS 294\ 294\ 294\ 294\ 294\ pueblo para iglesia catedral que fuese nombrada la Asuncin, con un Obispo de Cuba que predicara la palabra de Dios en la dicha iglesia, y su ciudad, y obispado, y convirtiese los habitadores infieles de ella al catlico culto de la fe y convertidos los instruyentes en ella, y se la ensease, y confirmase, y les comunicase la gracia del Baptismo, hiciese las dems cosas que los otros catlicos prelados, estn obligados, y deben hacer de derecho y costumbre en las otras iglesias que gobiernan. “I para la dicha iglesia as erijida consult con la dicha autoridad acerca de nuestra persona, y os eliji para obispo y pastor de ella, cometindoos plenamte. el cuidado y administracion de la dicha iglesia en las cosas espirituales, y temporales, con facultad de erijir instituir Dignidades Canonicatos, y Prebendas, y otros beneficios eclesisticos con cura y sin cura, as en la dicha iglesia, como en la ciudad y obispado de Cuba, y con facultad de sembrar otras cosas espirituales, como virades que convena el aumento del culto divino, y la salud de las nimas de los vecinos y habitadores de la ciudad y obispado dichos, como mas plenamente se contiene en las letras acerca de esto dadas. “Empero como la dicha ciudad de la Asuncin est muy incmoda por estar en ella la dicha iglesia catedral, y si suprimida en la dicha ciudad, fuera mudada al lugar de Santiago, que est en la isla misma de Cuba, y la parroquial iglesia del dicho lugar de Santiago fuera erijida instituida para iglesia fu erijida en el lugar de la Asuncion, con aquesto en realidad de verdad se mirara mucho por el consuelo de los fieles de Cristo que habitan en la dicha isla; por lo cual nos rogasteis humildemente, que nos dignsemos proveer bien de la Appca. Dignidad en las cosas dichas. “Nos, inclinados los justos y honestos ruegos en esta parte, suprimimos y quitamos la iglesia catedral que est en la dicha ciudad de la Asuncin; (allegndose para esto y otras cosas infra-scritas, al consentimto. de dicho Rey Carlos;) y levantamos instituimos de la misma manera el lugar de Santiago para ciudad, y su dicha iglesia parroquial para catedral, debajo de la invocacin de la Asuncion de la Beata Virgen Mara, por un obispo de Santiago en la misma manera y formas, y con el privilegio, gracias y prerogativas, facultades y esenciones con que fu erijida la dicha iglesia de la Asuncin. I queremos y ordenamos que la provisin y eleccin hecha de vuestra persona para la misma iglesia de la Asuncin, y las letras arriba dichas, y el proceso de como se habia de haber dado por ellas consentimiento de todos los dichos valgan, y tengan plena firmeza para en cuanto la dicha iglesia de Santiago, y os ayuden en todo y por todo como si desde el principio se hubiera proveido de vuestra persona para la misma iglesia de Santiago, y hubirades sido elegido pa. ella. I os damos plena y libre facultad de erigir, instituir en la iglesia y ciudad ltimamente erigidas, y en su Obispado, Dignidades, canonicatos y Prebendas, y otros Beneficios eclesisticos con Cura, y sin Cura, y de hacer y conseguir todas las

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /295 /295 /295 /295 /295 dems cosas que en las sobre dichas, acerca de ellas fueren necesarias, en cualquier manera oportunas, no obstante las constituciones y ordenanzas apostlicas, y todas aquellas cosas que el dicho Leon, antecesor nuestro en la dicha iglesia quiso que no obstasen, ni otros cualesquiera contrarios. Dado en Zaragoza debajo del anillo de S. Pedro, veinte y ocho de abril de mil y quinientos y veinte y dos, en el primer ao de nuestro apostolado.” “I despues de la presentacion de las dichas letras apostlicas, como queda dicho hechas, fuimos rogados con debida instancia, por parte del mismo Seor nuestro Carlos que levantramos instituyramos en la dicha nuestra iglesia catedral, fabricada en la dicha isla de Cuba en ejecuin de las letras apostlicas, y de las cosas contenidas en los mismos procesos, honor de la Asuncin de la Vrgen, Dignidades, Canonicatos y Prebendas, Raciones y otros Beneficios y oficios eclesisticos, cantos, y como mejor viramos que convena, as en la dicha ciudad, como por todo el obispado”. “Por cuanto Nos el dicho Juan de Witte, Obispo y Comisario apostlico, atendiendo que semejante peticion sera justa y conforme razon, y queriendo como verdadero hijo de obediencia poner en ejecucin, como tenemos obligacin, con reverencia los mandatos apostlicos Nos enderezados, aceptamos la sobredicha comisin, y con la misma autoridad apostlica de que gozamos en esta parte, instancia y pedimos de la dicha Magestad, en la dicha iglesia Catedral de la ciudad de Santiago, al honor de Dios Nuestro Seor Jesucristo, y de la Virgen su madre, en cuyo, y debajo de cuyo ttulo se erigi la dicha Catedral por el dicho Santsimo Seor nuestro, por el temor de las presentes,1. DEAN.“Levantamos, creamos intituimos el Deanato, la cual dignidad est en la misma iglesia la primera despus de la pontifical, el cual cuide y provea del divino oficio, y las otras cosas que pertenecen al culto de Dios, as en el coro, como en el altar; y que en las procesiones y captulos, donde quiera que las juntas de la iglesia y el captulo se hicieren, se hagan con silencio, honestidad y modestia, bien y rectamente, quien tambien pertenecer el dar licencia, por causa expresa, y no de otra manera, aquellos quienes conviene por alguna causa salir del coro.2. ARCEDIANO.“I el Arcediano de la misma ciudad, quien pertenecer el exmen de los clrigos que se hayan de ordenar, y la administracion de la ciudad,

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OBRAS 296\ 296\ 296\ 296\ 296\ ordenndolo el Prelado solamente, y la visita del obispo, si se le encarga por su Prelado, y ejercer otras cualesquier cosas que de derecho comun le competen.3. CHANTRE.“La Canturia, para la cual ninguno pueda ser presentado, s no es que sea docto y perito en la msica, por lo menos en el canto llano, del cual ser oficio el cantar en el facistol, y ensear cantar los sirvientes de la iglesia, y ordenar corregir y enmendar las cosas que pertenecen al canto en el coro, y en otra cualquier parte; y esto por s, y no por tercera persona.4. MTRE-ESCUELA.“La escolastra, la cual ninguno sea presentado si no es que sea presentado alguno de los derechos, en las artes, graduado en alguna insigne Universidad; quien tocar ensear por s, y no por otro, la gramtica los clerigos y servidores de la iglesia, y todos los del obispado que la quieran oir.5. TESORERO.“La Tesorera, quien pertenecer cerrar y abrir la iglesia; hacer tocar las campanas; guardar todas las cosas del uso de la iglesia; cuidar de las lmparas, y lubres; proveer de incienso, candelas, pan, y vino, y de las demas cosas necesarias para celebrar; de los rditos de la fbrica de la iglesia que han de ser expuestos voto del Captulo.6. ARCHIPRESTE RECTOR.“La dignidad oficio del Archipresbiterato Rector ejercite el cuidado de las almas en la dicha iglesia catedral, y presida los otros rectores de la ciudad y obispado.7. CAN"NIGOS.“I tambien diez Canonicatos y prebendas, las cuales determinamos que sean separadas del todo de las dichas dignidades. I ordenamos que ningu-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /297 /297 /297 /297 /297 na vez puedan ser tenidas juntamente con alguna dignidad: los cuales cannigos pertenecer celebrar cada da fuera de las fiestas de primera y segunda dignidad, en las cuales el Prelado, estando l impedido, algunas de las dignidades, celebrar la misa.8. RACIONEROS: MEDIOS RACIONEROS; Y AC"LITOS.“Instituimos tambien seis raciones enteras, y tres medias, y sus acolitados, las cuales enteras raciones las han de tener Diconos, y las medias Sudiconos, y los seis inferiores aclitos, ejercern el oficio del acolitado en el ministerio del altar9 CAPELLANES.“Dems de esto seis capellanes, los cuales as en los nocturnos, como en los diurnos, y tambien en las solemnidades de las misas esten personalmente para el facistol, en el coro, y celebrar en cada un mes veinte misas cada uno, y si no es que estuviere impedido con justa enfermedad impedimento.10. SACRISTAN.“Dems de esto el oficio de Sacristan, quien pertenecer ejercer aquellas cosas que tocan al oficio del Tesorero estando presente, por su comision y en su ausencia al voto del captulo.11. ORGANISTA.“I tambien el oficio de organista, el cual tocar los rganos en las festividades.12. PERTIGUERO.“I tambien el oficio de Pertiguero, cuyo oficio ser ir delante ordinariamente del Prelado en la procesion, y delante del Presbtero, Dicono y Subdicono, y delante de los dems que ministran en el altar, cuando van, y cuando vuelven desde el coro la Sacrista, altar, desde el altar la Sacrista coro.

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OBRAS 298\ 298\ 298\ 298\ 298\13. MAYORDOMO.“El oficio de Mayordomo, Procurador de la fbrica y hospital; el cual presidir los maestros de las fbricas, los albailes, y tambien los carpinteros, y los dems oficiales que se ocupen en edificar las iglesias: y tambin tendr obligacion de recoger y espender por s, y por terceras personas, los rditos y rentas de cada ao, cualesquiera ganancias obenciones pertenecientes en cualquier manera la dicha fbrica y hospital; habiendo de dar cuenta cada ao de lo cojido y consumido al Obispo y captulo, los oficiales por ellos sealados especialmente pa. esto. I tambien el dicho Mayordomo ha de ser erijido y removido voluntad de los dichos Obispos y captulo.14. SECRETARIO.“El oficio de Chanciller notario de la iglesia y captulo, el cual estar obligado recibir en su protocolo, y escrituras, cualesquiera contratos entre la iglesia, obispado, captulo, y otras cualesquiera, y escribir los actos capitulares; y anote y escriba las donaciones, posesiones, censos, feudos y precaria hechos por los mismos obispos, Captulo iglesia, ellos mismos, y los que se hayan de hacer adelante; y reparta los Beneficios las partes de la renta, y tambin d cuenta y las reciba.15 PERRERO.“El oficio de Perrero, que eche los perros de la iglesia todos los sbados, y en las vigilias de cualesquiera fiesta que las tengan, y otras veces limpiar la iglesia, adonde y como le fuere mandado por el Tesorero.16.“De todas las cuales cosas, conviene saber de las seis dignidades, diez cannigos, seis enteras y tres medias raciones, seis capellanes, y seis aclitos, y de los dichos oficios, porque de presente los frutos, rditos y rditos de las dcimas no son suficientes, suspendemos por ahora en la dicha ereccion, cinco de los Cannigos, y tres de los racioneros enteros, y los tres medios, y tambien los seis aclitos, y seis capellanes, organista y pertiguero, Mayordomo, notario, y perrero: pero de tal suerte que cuando, queriendo Dios, los frutos y rditos de la dicha nuestra iglesia vinieren mayor fortu-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /299 /299 /299 /299 /299 na, cuanto lo primero si se aumentare para el dote de una canonga, creciendo adelante los frutos, se aada un cannigo, el cual cannicato se d aquella persona que fuere nombrada, y presentada por las dichas Cesrea y Catlica Magestades, sin otra nueva creacin ni ereccin. I la misma forma sea guardada en los siguientes hasta que el nmero de los dichos cannigos sea aumentado sucesivamente hasta el nmero de diez; el cual lleno, de la misma manera sean aumentadas las dichas Raciones enteras desde tres al nmero de seis; y luego las tres medias; y finalmente, de los crditos que crezcan dems de estos los seis Aclitos por seis clrigos y que estn ordenados por menores rdenes, y ejerciten el oficio de aclitos en el ministerio del altar; y las seis capellanas, por seis capellanes dichos; y tambien el oficio de Organista y Pertiguero, Mayordomo, Notario, y Perrero sobredichos, sean aumentados en el dicho nmero sucesivamente, conforme a la rden de atrs, literalmente, sin algun intervalo: porque todas las sobredichas Prebendas y oficios que por las presentes letras suspendemos, determinamos que sean erijidas y creadas desde ahora, sin alguna nueva creacion y ereccion.17.“I porque, segun el Apstol, el que sirve al altar, debe sustentarse del altar disputamos, y sealamos todas y cada una de las Dignidades, Personajes, Cannigos, Prebendados y Racioneros enteros, los capellanes, mozos de coro aclitos, y los dems oficios y oficiales declarados, conforme al nmero sobredicho, todos y cada uno de los frutos, rditos y rentas, as de la donacion Real, como del derecho de los diezmos, otras veces los que les pertenezcan en cualquier manera, ahora despus: conviene saber al Dean, Arcediano, Cantor, Maestre-escuela, Tesorero, y Archipresbtero, los cinco Cannigos, los tres Racioneros, y al sacristan, desde ahora se lo sealamos en la manera siguiente; conviene saber.18. RENTAS.“Al Dean ciento y cincuenta libras, llamadas en aquellas partes vulgarmente pesos: de las cuales libras cada una tiene un Castellano de oro, que vale cuatrocientos y ochenta y cinco maraveds de la moneda usada en Espaa; y todas las ciento y cincuenta y libras hacen setenta y tres mil y ochocientos, y setenta y cinco maraveds semejante los dichos. Al Arcediano ciento y treinta. Al cantor, Maestre-escuela,Tesorero, y Archipresbtero otras tantas. A cada uno de los cinco cannigos ciento, y cada uno de los Racioneros setenta, y tambien treinta al Sacristan, todo lo

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OBRAS 300\ 300\ 300\ 300\ 300\ cual ser por prebenda y salario. I los cinco cannigos suspendidos, y los tres Racioneros entero, y los tres medios, los seis aclitos, otros tantos capellanes, y los dems oficiales, conviene saber, organista, pertiguero, mayordomo, notario y perrero arriba nombrados, y de presente suspendidos, cuando fueren nombrados por misma R1. Magestad para las dichas canongas desde ahora creadas y suspendidas, creciendo los frutos en adelante, en la manera y rden declarada, les aplicamos y sealamos ordenadamte. los dichos frutos, rditos y rentas al respecto como fueron creciendo, los canonicatos y raciones, otro tanto cuanto los canonicatos y raciones sobre dichas; y tambien cada una de las tres medias raciones, treinta y cinco; y los capellanes veinte; y los aclitos doce; al organista diez y seis, al perrero doce libras de oro semejantes, que tengan otros tantos castellanos y maravedises. Lo cual les aplicamos y sealamos desde ahora, como desde entonces, cuando los frutos, rditos y rentas, guardando el rden la letra como est declarado. Distribuciones cuotidianas.“I porque como queda dicho, por el oficio se da el beneficio, queremos y apretadamente mandamos en virtud de Santa obediencia, que los dichos estipendios sean distribuciones cuotidianas, sealadas y distribuidas los que se hallen cada da en todas las horas nocturnas, y juntamente las diurnas, y los ejercicios de los dichos oficios; y as desde el Dean hasta el aclito inclusivamente, aquel que no se hallare en el coro alguna hora, no habiendo legtimo impedimento, sea privado y carezca de la paga distribucion de aquella hora; y el oficial que faltare en el ejercicio, ejecucion de su oficio las horas y tiempos oportunos, sea penado semejantemente en cada vez por la rata del salario. Residencia.“Item queremos, y con la misma autoridad ordenamos que todas y cada una de las Dignidades, cannigos, y raciones de la dicha iglesia catedral esten obligados residir y servir en la dicha nuestra iglesia catedral diez meses continuos salteados; de otra manera Nos, nuestros sucesores que en adelante fueren, captulo en sede vacante, estn obligados, habiendo sido en tal primero llamado y oido, si no tuviere y alegare justa y razonable causa de la ausencia, pronunciar la Dignidad Canonicato, racion por vaca, y proveer de l de ella las personas idneas presentacion de la dicha Catlica Magestad. I declaramos en parte por justa causa de ausencia la enfermedad, con tal que el tal beneficiado est enfermo en la

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /301 /301 /301 /301 /301 ciudad, en su trmino, si incurriere en ella estando fuera de la ciudad, volviendo, aparejando de volver ella, con tal que esto conste por probanzas legtimas, cuando por mandato del obispo y captulo jutamente, y por causa y utilidad de la iglesia, estuviere ausente, y as estas tres cosas concurran en la licencia ausencia. Division de los diezmos.“Queremos dems de esto, y de consentimto. y beneplcito de la dicha Cesrea Magestad, y con la misma autoridad apostlica establecemos, determinamos y mandamos que los frutos, rditos y rentas de todas las dcimas, as de heredades, como personales, as de la Catedral, como de las otras iglesias de la dicha ciudad y obispado, sean divididas en cuatro partes iguales, de las cuales la una cuarta tengamos Nos, y nuestros sucesores Obispos, sin alguna disminucion, o engao enteramente por nuestra mesa episcopal, en los tiempos presentes y futuros, por causa de sustentar el honor del hbito pontificial, y para que mas decentemente podamos sustentar nuestro estado, conforme lo pide tal oficio. Cuarta capitular.“Item el Dean y Captulo tengan otra cuarta parte en la manera dicha, que se ha de dividir entre ellos; de las cuales partes aunque por concesion apostlica, y por el uso y costumbre aprobada de largo tiempo la dicha catlica Magestad ha acostumbrado haber y recibir enteramente la tercia parte, llamada en Espaa vulgarmente Tercias queriendo extender para con Nos la diestra de su liberalidad, y hacer preferidos Nos, y los Obispos sucesores, y captulo sobredicho, como mas deudores de tan grande don, y como tenemos obligacion de hacer oraciones por la misma Magestad, y por sus sucesores, quiso que de aqu adelante fusemos libres, y esentos en nuestra cuarta parte de las dcimas, y en la del Captulo de la dicha nuestra iglesia. “I las dos cuartas partes restantes determinamos que se hayan de dividir otra vez en nueve partes restantes, de las cuales las dos aplicamos, determinamos y declaramos que se hayan de cojer y sacar perptuamente para la misma serensima Magestad en seal de superioridad, y del derecho del Patronazgo, y por razn de la adquisicion de las dichas islas.

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OBRAS 302\ 302\ 302\ 302\ 302\Cuatro partes para el beneficiado curado, y el simple. Primicias del cura Rector; y la octava parte al sacristan.“I de las siete partes restantes hemos determinado que se haya de hacer division en dos partes; conviene saber: cuatro partes que han de ser aplicadas los rectores, y beneficiados de las iglesias parroquiales, en la manera siguiente. Es saber, que en cualquier pueblo lugar erijimosuna iglesia parroquial a quien las sealamos en seal de iglesia parroquial, en la cual haya dos beneficios, uno con cura, y otro sin cura para dos eclesisticos, cuyo rector, el que tenga el beneficio con cura, haya de estas cuatro partes una entera por razon de la dicha rectora, y para la carga de la administracion de los sacramentos que al mismo toca. I despus las tres partes restantes se dividan igualmente entre el mismo rector, y el otro beneficiado que tenga el beneficio simple. Tenga adems de esto el rector la primicia de todas las dcimas de toda la parroquia; de las cuales primicias el sacristan de la dicha iglesia haya la octava parte, la cual desde ahora le aplicamos. I las dems ofrendas y obenciones de los fieles, determinamos que se han de dividir por iguales partes entre los dichos rectores y beneficiado.Noveno y medio a la fbrica. Dcima pa el hospital principal.“Semejantemente las tres partes restantes de las siete sobredichas, sean divididas otra vez en dos partes igualmente; de las cuales la una, es saber, la mitad de las dichas tres partes, aplicamos la fbrica de cualquier iglesia de los dichos lugares; y la otra parte, conviene saber, la otra mitad de las tres partes sobre dichas, sealamos los hospitales de cualquier lugar; de la cual mitad parte aplicada los dichos hospitales tengan obligacion los dichos hospitales pagar la dcima al hospital que est donde estuviere la iglesia catedral. Dcima de cal, ladrillo, y tejas.“Aplicamos tambien para siempre la misma fbrica de nuestra dicha iglesia Catedral, y la fbrica de las otras iglesias de nuestro Obispado, todas y cualquier dcimas de cal, y de ladrillo, y tejas, as de la ciudad, como de todos y cualquier lugares de nuestro obispado, para que mas apta y cmodamente puedan ser edificadas las iglesias, y ser reparadas las que estn edificadas; prohibiendo con la misma autoridad, y con la dicha vista y consentimiento Real, y mas apretadamente inhibiendo debajo de anatema

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /303 /303 /303 /303 /303 a nuestros sucesores, y los tres venerables nuestros Dean, y Cabildo de nuestra dicha iglesia, y Rectorres, y los otros beneficiados de nuestro Obispado, que de presente, ni de futuro, en ningun tiempo se entremetan, ni procuren entrevenir, quitar, ni llevar las dichas dcimas, por s y por otras personas con cualquiera color. Que el oficio divino se haga como en Sevilla.“Ordenamos tambien que el oficio divino, y juntamente el nocturno, as en la misa como en las horas, se haga siempre segun la costumbre de la iglesia Hispalense, y siempre en el canto usen de la costumbre de la dicha iglesia Hispalense. Que los racioneros tengan voz en captulo.“Queremos dems de esto, y de instancia y pedimento de la misma Magestad, ordenamos que los racioneros tengan voz en captulo, en las cosas espirituales y temporales, fuera de en las elecciones, y otros casos por derecho prohibidos. Misas, Triplo. Duplo. Sencilla.“Queremos tambien, y de instancia y peticion de la misma solemnidad ordenados, que en la dicha iglesia catedral, se celebren en cada da dos misas, fuera de en los das festivos, en los cuales se celebrar solemnemente sola una misa en la hora de tercia, de las cuales la una en la hora de prima en los primeros das de viernes de cualquier mes sea hecha del aniversario por el Rey Catlico, y Reina antedichos; y tambien por todos los reyes de Castilla difuntos. Pero los das de sbado sea celebrada la dicha misa en honor de la virgen gloriosa por la incolumidad y salud de los dichos Rey elegido Emperador, y Reina su madre. Empero en el primer da de la luna de cualquier mes, la misma sea dicha por las nimas que estn en Purgatorio: y en los dems das la dicha misa de prima pueda ser celebrada voluntad y disposicin de cualquier persona que la quiera dotar, y los dichos obispos, y captulo puedan recibir cualesquiera dote ofrecida ellos por cualesquiera personas por la celebracin de la dicha misa. I la segunda misa ser celebrada la hora de tercia de la fiesta feria ocurrente, segun el estilo de la iglesia Hispalense. I cualquiera que celebrase la misa mayor, gane la paga tres doblas que cualquiera hora del da, adems de la distribucin asignada, que se haya de asignar, todos los que entrevinieren la

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OBRAS 304\ 304\ 304\ 304\ 304\ dicha misa; y el Dicono doblada, y el subdicono sencilla. I cualquiera que no estuviere presente la misa mayor, no gane la tercia y sexta de aquel da, si no s que estuviere ausente con justa y razonable causa, con licencia del Dean, de otro que presida en el coro, acerca de lo cual cargamos la conciencia del que pide la licencia y del que la da. I que cualquiera que estuvieren presentes las horas matutinas, y las laudes, ganen tres doblas que se gana cualquiera hora del da, y dems de esto la paga de prima aunque no se hallen ella. Cabildos.“Queremos dems de esto, y ordenamos instancia y pedimos de la dicha Magestad, que tenga captulo dos veces en la semana, conviene a saber; en la feria, tercia y en la feria sexta; y que en la feria tercia se trate en el mismo lugar acerca de los negocios que se ofrecieren; pero en la feria sexta no se trate de otra cosa alguna sino es de la correccion y enmienda de las costumbres, y de aquellas cosas que pertenecen para celebrar debidamente el culto divino, y para conservar la honestidad clerical en todas y por todas cosas, as en la iglesia, como fuera de ella; y que en ningun otro da se haga captulo. “Dems de esto con la misma autoridad, y con beneplcito de la misma Catlica Magestad, establecemos, ordenamos y declaramos, que cualquier clrigo de prima tonsura de la dicha nuestra iglesia y obispado, para que pueda gozar del privilegio clerical, traiga corona del grandor de un real de plata de moneda usual de Espaa, y trasquile los cabellos dos dedos solos abajo de los oidos, prosiguiendo la trasquiladura desde atrs, y se vista con vestidos honestos, conviene saber, con sotana y manteo, capa, que vulgarmente se llama loba, manto cerrado, abierto, largo hasta un palmo de la tierra, no de color bermejo, ni amarillo, pero de otro color honesto, de los cuales use asi en los vestidos superiores, como en los inferiores que se parecen. “Dems de esto, con la misma apostlica autoridad, de consentimiento y determinacin de los mismos Emperador y Reina, disputamos y sealamos la dicha iglesia Catedral de la Beata Vrgen erijida en la dicha ciudad de Santiago, las cosas, habitadores y vecinos que habitan de presente de futuro, as dentro de la ciudad, como los que habitan dentro de los lmites de ella para parroquianos de la dicha iglesia de la Asuncion de la Beata Vrgen, quien tambien sean obligados pagar los derechos de la iglesia parroquial, diezmos y primicias, y ofrecer oblaciones, y recibir del Archipresbtero o Rector los sacramentos de la confesion, y eucarista, y otros; y damos juntamente licencia y facultad los dichos archipresbtero y rector de dar los sacramentos dichos; y los parroquianos de recibirlos.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /305 /305 /305 /305 /305 I tambien es nuestra voluntad que esto mismo sea hecho en todos los lugares y aldeas de la dicha isla que de presente hay, de futuro ha de haber, as cuanto los derechos parroquiales que se han de pagar los rectores, como para la comunicacion y recepcion de los sacramentos, como queda dicho. “Todos los cuales beneficios, y cada uno de ellos, as con cura, como sin cura que estan en toda la ciudad y obispado, queremos, y con la misma autoridad apostlica determinamos, y mandamos que despues de aqueste primero nombramiento, todas las veces que acontezca proveerse acerca de ellos estando vacantes, en cualquiera manera sean proveidos y promovidos, premiso el exmen y oposicion, conforme la manera guardada en el obispado iglesia entre los hijos patrimoniales, tan solamente los hijos legtimos de los moradores que en tiempos pasados pasaron de Espaa la dicha isla, los que acontezca pasar en lo adelante vivir en ella, y los descendientes de ellos: empero no los hijos de los naturales de las dichas islas antes que los cristianos que las hubiesen habitado, hasta que los dichos Reyes Catlicos determinaren otra cosa cerca de esto, con tal que los dichos hijos patrimoniales as proveidos, debajo de ao y medio despus de la provision hecha de ellos por las mismas Cesrea y Catlica Magestad, por sus sucesores, presentaren la denominacion y aprobacion de las dichas colasiones de los dichos beneficios, ante el Teniente Gobernador de las dichas islas, de los Jueces de apelaciones que en este tiempo estn en la dicha isla; y sean obligados presentarla, y en otra manera, por esto mismo los dichos beneficios se tengan por vacos; y las dichas Cesreas y Catlicas Magestades, sus sucesores, pueden presentar otras cualesquier personas cualificadas en la forma sobre dicha, para los dichos beneficios as vacantes. “Todas las cuales cosas, y cada una de ellas, de instancia, y pedimento y consentimiento de los dichos nuestros Seores el Rey Crlos elegido en Emperador, y la Reina Juana su madre, con la misma apostlica autoridad sobredicha de que gozamos en esta parte, y con los mejores modo, va, y forma que podemos, y de derecho debemos, la erigimos, instituimos, y creamos, hacemos, disponemos, y ordenamos, con todas y cada una de las cosas para esto necesarias y oportunas, no obstante cualesquiera contrarios, y principalmente aquellos que el muy Santsimo Seor nuestro quiso que no obitasen en sus letras atrs insertas. I todas estas cosas, y cada una de ellas, las intimamos insinuamos todo y cada uno de los presentes y futuros de cualquier estado, grado, orden, preeminencia condicion que fueren; y lo hacemos, y queremos que sea hecho saber por los presentes para que venga noticia de todos. I mandamos con la sobredicha autoridad en virtud de santa obediencia todos y cada uno de los sobredichos que guarden y hagan guardarse todas estas cosas, y cada una de ellas, de la manera que han sido por Nos instituidas. Con fe y testimonio de todo lo

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OBRAS 306\ 306\ 306\ 306\ 306\ cual, y de cada cosa de por s, mandamos hicimos que de ah fuesen sacadas las presentes letras, instrumento pblico firmado de mano propia, y que fuese fortalecido con la apensin de nuestro sello. Dado y hecho en el lugar de Valladolid, del obispado de Palencia en el ao de la Natividad del Seor de mil y quinientos y veinte y tres aos, ocho del mes de marzo, en el primer ao del Pontificado del sobredicho muy Santsimo Seor nuestro Adriano papa sexto, estando presentes en el mismo lugar el P Revdo. en Cristo Luis Vaca, electo obispo de Canaria, y el Venerable hermo. Baldovino de la rden de Predicadores, capellan de la Srma. Seora Reina de Portugal, y Cristbal de Torres, y el Br. Antonio de Aranda, clrigos del obispado Bremiense y Segoviense, testigos habidos y rogados para esto.—Obispo de Cuba.—I porque yo Gernimo Lopez, clrigo Segoviense, publico notario por la apostlica autoridad, estuve presente todas las cosas dichas, y cada una de por s, por tanto escrib este instrumento con mi propia mano, y le sign con mi signo y nombre acostumbrados, juntamente con el nombre, suscripcin y aspensin del sello del dicho Sr. Revdo. Obispo de Santiago de Cuba; en fe y testimonio de lo sobredicho rogado y requerido.—Gernimo Lpez, Apostlico notario.—Jn Deidomine. Amen. Yo Francisco Borremans, clrigo del Obispado Mechlimense, por la apostlica autoridad publico notario, y residente en la Curia del Ilmo. y Rmo, Sor. Decio Carafe, Nuncio y Colector general apostlico en los reinos de Espaa, doy fe y certifico que yo correg y concert la copia y traslado atrs inserto con sus verdaderos originales, las cuales estaban sanas y no sospechosas en algo, y hall concordaban con los sobredichos originales en todo y por todo. En Madrid, del obispado de Toledo en el ao del Seor de mil y seiscientos y siete, diez y seis del mes de Octubre, en el Tercero ao del pontificado del muy Santsimo Sor. Nuestro Paulo, por la divina Providencia Papa quinto; estando presentes por testigos, Dionisio Calete, capellan del dicho Ilmo. y Rmo. Nuncio, y el Maestro Cornelio Potiers, y Bartolom Gonzlez, residentes en la dicha ciudad, llamados y rogados para la sobredicho. Por tanto rogado y requerido sign y firm este traslado escrito por otra mano.—En testimonio de verdad.—Francisco Borremans, notario apostlico.—Nos, los pblicos notarios por la autoridad apostlica infascriptos, certificamos y damos fe todos y cada uno de por s, que vieren, leyeren, y oyeren las presentes testimoniales que Francisco Borremans arriba escrito, por quien el traslado de atrs fue signado y firmado, es, y ha sido pblico notario por la autoridad apostlica, fiel y legal; y que hasta ahora se ha dado f indubitable, y al presente se da, los instrumentos por l hechos, signados y firmados; en cuya f y testimonio firmamos y signamos las presentes con nuestras manos y signos, en Madrid, en el ao, dia, mes, y pontificado que arriba.—En testimonio de verdad.—Sebastian Alonso de Rojas: notario appco.—En testimonio de verdad.—Pedro Antonio Caeda, pblico notario por la autoridad apostlica.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /307 /307 /307 /307 /307 “I yo, Blas Pimentel y Quiones, preceptor de gramtica y notario pa. esta causa nombrado en cumplimto. de lo proveido y mandado por el Sr. Chantre Dn. Anto. de Moya, Provor. Y Vicario gral. de este obispado, y Comisario Subdelegado de la Santa Cruzada, saqu de mi mano, y traduje de latn en romance castellano, como se me manda la ereccion de la Santa iglesia catedral de este dicho obispado, la letra, sin esceder, aadir, ni menguar cosa alguna de cmo est en la dicha ereccion, y en caso necesario. Pa. mas firmeza, as lo juro Dios, y la Cruz, en forma de derecho: y pa. que de ello conste lo firm de mi nombre en esta ciudad de Santiago en trece das del mes de enero de mil y seiscientos y treinta y cuatro aos.”— “Concuerda este traslado con el testimonio de la ereccin de la Santa iglesia catedral de esta ciudad de Santiago de Cuba, que para en el archivo del Venerable Dean y Cabildo de esta santa iglesia, autorizado por Blas Pimentel y Quiones, preceptor de gramtica, y notario; quien le tradujo de latn en romance castellano, por mandato del Seor Chantre Dn. Anto. de Moya, Provor. Y Vicario gl. Y Comisario de la Santa Cruzada que fe en esta dicha ciudad: y va corregido y concertado este dicho traslado; y pa. que conste, de mandato del Sr. Dr. Dn. Andrs de Olmos y Zapiain, cannigo de dha. Santa iglesia Catedral, Comisario del Santo Oficio de la Inquisicion, Juez Provisor, y Vicario general en esta dicha ciudad y su partido, doy el presente en ella, en veinte y cinco das del mes de agosto de mil setecientos y tres aos. I en f de ello lo firm y rubriqu.—Dn. Alvaro Jos Perez Vasco.—Secretario, notario pblico.”— 7. El estravo que padeci la primera bula erectiva de la catedral de Baracoa, y el no haberse hecho mencion de su data en la segunda, nos ha dejado en el deseo de saber ciertamte. El tiempo en que aquella funcion se practic. En un apunte del siglo pasado encontr esta duda, pero sin la mas mnima solucion. Hallla despus de muchos aos e unas Tablas, Cronolgicas, dcada tercera, donde se pone esta razn. “La ciudad de la Asumpcin en la isla de Cuba: mil quinientos diez y ocho” Con esta advertencia aunque falte el da y mes, consta lo mnos el ao; y as diremos que la antigedad de nuestra Catedral debe numerarse desde el mencionado de diez y ocho. Consiguientemte. Fue la stima que se levant en este nuevo mundo. Antecedironla seis en esta forma: tres en la isla Espaola, es saber; la Metropolitana Aguatense, y las Catedrales Bayunense y Maguense, erigidas diez y seis de noviembre del ao de cuatro, suprimidas en ocho de agosto del de once, y en lugar de ellas subrogadas las de Santo Domingo y Concepcion de la Vega. La de San Juan de Pto. Rico, contempornea de estas dos ltimas fue la cuarta: Santa Mara, la antigua del Darien veinte de junio de quinientos y quince, la quinta: trasladse Panam; y Santa Ma. de los Remedios de Yucatan, Veinte y siete de enero de diez y ocho la sexta. Es la misma que se pas Tlascala, y despues la Puebla. Siguese tambien que desde el mismo ao en que nuestra catedral

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OBRAS 308\ 308\ 308\ 308\ 308\ se estableci, ocup su silla el Maestro Witle, y que el autor del Bulario espresado procedi voluntariamte. colocarle por el de veinte y nueve en que se contaban tres sucesores este Prelado. 8. Tambien se omiti en la misma bula la declaracion de cual Metropolitana quedaba sujeta nuestra catedral. Parece sera la Sevilla, como anteriormte. lo estaban las de Sto-Domingo, Concepcion, y San Juan, hasta que la Sede apostlica otra cosa dispusiere. Esta providencia interinaria dur hasta el ao de quinientos cuarenta y cinco, en que la de Santo-Domingo fue erigida en Metropolitana, y asignada por sufragneas suyas las de Puerto Rico, Cuba, Caracas, y Abada de Jamayca. Al establecimto. de la Catedral era consiguiente la presentacion, institucion de sujetos que ejerciesen los oficios credos para el servicio de ella, y celebracion del culto divino. No consta absolutamte. el cuando, ni el modo de estas funciones; solo s, que aunque en la ereccion quedaron aplicadas para este efecto las seis Dignidades, cinco de las Canongas y tres de las raciones, a falta de frutos que despues se reconoci, hizo suspender en parte lo resuelto, de forma que al cabo del dilatado trascurso de mas de ciento y setenta aos, nunca se conocieron existentes sino dos Dignidades, cuatro Canongas, y raros Ministros inferiores. Debemos, pues, inferir que los principios sera tratada como una simple parroquia. 9. Lo cierto es que por entonces hubo algun descuido en la provision de estos empleos, y que por este motivo ciertos eclesisticos, residentes en la ciudad de Santiago, con desprecio, y en perjuicio de la regala del Patronato Rl. y contra la costumbre introducida en la provision de las Dignidades, Canongas, y otros Beneficios, ocuparon estos empleos sin presentacion de S. M., ni institucion cannica, del Obispo. Por parte de ste se les requiri y mand que los dejasen; pero no obstante insistan en su detentacion, y por este motivo quera castigarlos. Informado S. M. de todo lo referido, espidi rden al Gobor. y dems ministros de la Isla, para que diesen al Prelado el ausilio y trazo Real, cada y cuando que lo pidiese para lanzarlos. 10. No obstante si se necesit de apremio pa. qe. obedeciesen; si valindose del ausilio de la fuerza entramparon la dependencia, interin que se decida el atentado. Este puede ser que tuviese su orgen de una Rl. Cdula que se espidi. Mand S. M. que los Cannigos y clrigos residentes en la ciudad de Santiago, se les repartiesen solares con inmediacion la iglesia, para que edificasen sus casas, separadas de las de los seculares, viviesen mas honestamente, y con mayor prontitud atendiesen al cumplimto. de sus ministerios. La rden se practic tan ecsactamte. que ocupando la parte oriental y meridional de la misma iglesa, la dejaron sin terrono suficiente para su estension; y as cuando pareci preciso comunicrsela, no hubo mas arbtrio que comprar las casas que servan de impedimento; y aun sin embargo han quedado otras situadas dentro del cementerio. Ahora pues, como la Catedral se hallaba

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /309 /309 /309 /309 /309 falta de prebendados y ministros, pareca quiz los tales eclesisticos, que la cercana ella les comunicaba derecho pa. apropiarse las vacantes, y que estas eran del primero que las ocupaba. 11. Tampoco sbemos si los requerimtos. del Obispo fueron desde Espaa, por medio de su Provor., hallndose en esta isla. Confieso que cuando le en Herrera los medios que dice practic el Obispo pa. qe. los intrusos alzasen la mano de las conveniencias que injustamente disfrutaban, qued persuadido que se hallaba en su Catedral, lo mnos en la Dicesis. En esto ltimo me confirm, despues de haber encontrado en el mismo autor hablando de este prelado, que informado el Rey que en la isla Fernandina se faltaba la administracion de los sacramtos, le encarg qe. residiese en la iglesia. Por el contrario parece que nunca lleg el caso de transportarse ella. Fndome en que cuando recibi la bula primera de la ereccion, la mand esta isla, quedndose l en Espaa. En cinco aos que corrieron hasta el despacho de la segunda, tampoco se movi; y para evacuar por fin la comision que por ella se le daba, eligi la ciudad de Valladolid. Contronse entonces seis aos que obtena la mitra de esta Catedral: y quien se mantuvo tanto tiempo sin verla, ni apacentar personalmente su grey, parece lo mas conforme, que no se incomodara para lo poco que despus le dur el bculo, porque lo renunci. En un apunte antiguo, existente en el archivo de la misma Catedral, hall tambien la advertencia de que nuestro Obispo nunca vino esta isla. En suma, la tradicion comun de los pueblos, lo asegura. 12. Esta inaccion provena de que siendo extranjero, temi ponerse a la testa de una nacion, tenida de la suya por la mas bronca y brbara de la Europa: y as como hombre juicioso y prudente por no lidiar con los espaoles, no solo difiri el pasar su residencia, sino que hasta hizo dimision del empleo, y pa. honestarla en lo pblico, se le promovi al de Limosnero mayor de la Reina de Francia Da. Leonor, hermana del Empor. Carlos 5. y viuda de Dn. Manuel, Rey de Portugal. El ttulo de Limosnero mayor consta en el epitafio de su sepulcro, de que hemos hecho mencion, y si careamos el tiempo en la mencionada Seora obtuvo esta nueva dignidad, con el de la renuncia de nuestro Obispo, convendremos mas fcilmte. en este dictmen. 13. La prision del Rey Franco. 1. de Francia sucedio veinte y cinco de febo. del ao de 525. De este hecho resultando ciertas capitulaciones pa. conseguir su libertad. Una de ellas fue el matrimonio con la Sra. Da. Leonor. La renuncia de nuestro obispo, estando la nota que el referido Bulario pone al mrgen del sucesor de este Prelado, se ejecut aparentemte. por el mismo ao de 25. Desprendise en fin de los cuidados de la mitra. No sabemos cuanto le duraran los del nuevo empleo: solo s que separndose de la compaa de la Reina, regres su pas, donde puso trmino la carrera de sus das por el ao de cuarenta, conforme la narrativa del

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OBRAS 310\ 310\ 310\ 310\ 310\ enunciado epitafio. Su Patrona, despues de enviudar segunda vez, esperiment la propia fatalidad en Badajoz por el de cincuenta y cinco. 14. En el tiempo de este Prelado, esto es, por el ao de 23, se concedi las iglesias por1 el de la Real voluntad las tercias partes de los diezmos que cada uno produjese pa. qe., se labrasen con mayor brevedad, estuviesen con la decencia que era razon, el santsimo Sacramto. con la veneracion y ornato debido, y los oficios divinos se celebrasen con la solemnidad posible. En el proximo sigte. mand tambien S. M. la rden de Sto. Domingo se le diese en la ciudad de Santiago una casa del Rl. fisco, a fin de que en ella fundasen sus religiosos un monasterio que fuese seminario, de donde salieran operarios trabajar en la via del Seor y estender su Santo nombre otras partes de las Indias. Providencia tan loable, como provechosa los fieles, nunca parece se puso en ejecucion; pues de lo contrario habria memoria de ella en la dicha ciudad: y si no me engao, este mandato no ejecutado, sirvi de fundamto. Gil Gonzalez para afirmar que en ella existan dos monasterios; uno de Santo-Domingo, y otro de San Franco.—Este es cierto; pero aquel fabuloso. Pas en fin mas adelante la piedad del Emperador pa. con este vecindario, impetrando del Sumo Pontfice jubileo plensimo pa. todos los fieles cristianos que falleciesen en el hospital erigido en l.GOBIERNO SECULAR. Continase el Gobierno de Velzquez. Corts llega S. Juan de Ula, funda una villa, y renuncia al empleo.15. Continubase el gobierno de Velzquez y juntamte. el pesar que le asista de oir la felicidad con que Corts caminaba en su empresa. Del cabo de San Anton de Cozumel, no esperiment contratiempo alguno, y habiendo asegurado sus moradores, derribndole los dolos, levant un altar con una cruz de grandes maderos, y dispuso se celebrase el Santo sacrificio de la misa. Acabada esta funcion que asistieron los indios con notable espanto y atencion, se levant en demanda de Tabasco. Aqu esperiment algunas contradicciones de los naturales, quienes sojuzgados por medio de las armas, se sometieron enteramente. Dejndolos de esta suerte pas la isleta de S. Juan de Ula, y despues de varios incidentes tom la resolucion de establecerse en su vecindad: efectivamte. form una poblacion que intitul Villa-rica de la Vera-Cruz, con su cabildo, compuesto de dos Alcaldes ordinos, alguacil mayor, cuatro regidores, Procurador general, y escribano. Provey tambien los empleos militares qe. tuvo por conventes; elijiendo pa. los unos y otros las personas de su mayor confianza y amistad. El da sigte. esta eleccion, estando junto al cabildo, Corts, despues de obtenida 1. Aqu parece que falta alguna palabra en el original.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /311 /311 /311 /311 /311 licencia, entr en l. Sentado en su lugar, (que fu el inmediato al que presida) represent hallarse la testa de un ejrcito sin autoridad p. mandarlo, porque la comision que Velzquez le haba dato, estaba revocada por l mismo; que el haber continuado en su manejo se deba nicamte.. la deferencia voluntaria de aquellos que al principio lo reconocieron como su general: que este modo de obrar pudo tolerarse, mientras no hubo otro arbitrio justificado, y que habindose verificado este, con la creacion de aquella repblica, haca dejacion en manos de su Ayuntamto. del empleo qe. obtena, para que sin tener mas respecto que el servicio de ambas Magestades, y gloria de la nacion espaola, se eligiese persona que cumpliese con tan altos fines. Puso inmediatamte. sobre el bufete la comision de Velzquez, y el baston que traia, y se despidi. 16. Todos los votos conspiraron en que se le admitiese la dejacion; pa. qe. la eleccion fuese mas solemne y firme, se convoc el pueblo, quien enterado del motivo, respondi voces: Corts, Corts : con lo cual qued nombrado por Genl. y Justicia mayor, hasta que el Rey otra cosa mandase. El Regimto. pas la morada de Corts participarle la deliberacion que con acuerdo del pueblo se habia tomado: que se le requera, y en caso necesario se le mandaba aceptase el cargo, pr.convenir as al servicio del Rey y de la repblica. Correspondi con espresiones urbanas, y ofreci servir el empleo que se le haba conferido. Desde este momto. comenz con acuerdo del cabildo tirar lneas sobre la conquista de aquel pas tan vasto como rico. Contemporneamte. providenci se nombrasen procuradores que pasasen la corte dar cuenta al Rey de lo que se haba hecho en su servicio, y llevarle el quinto del oro, y lo dems que hasta aquel punto se haba adquirido. Partieron de la Vera-Cruz, y habiendo tocado en esta isla, trat Velzquez de haberlos las naos por sorpresa. La actividad, destreza y atrevimto.. del piloto Alaminos, que fu el primo. que se abandon la canal de Bahama, les libert del riesgo en que se vieron de ser tomados por la embarcacion que contra ellos despach el Gobor., y llegaron con felicidad Sevilla. 17.Hallbase en aquella ciudad el clrigo Benito Martn, que de vuelta pa. esta isla traa despachos del Rey favor de Diego Velzquez, quien haba participado el contenido de ellos. Noticioso del arribo de los procuradores, inform los oficiales de la Contratacion lo que le pareci suficiente para que echasen embargo sobre el navo y su cargazon. Practicose de esta suerte, e inmediatamte. repiti Velzquez la noticia de que las provisiones de Adelantado se le haban espedido: que sus rdenes en virtud de este cargo, se estendan, no solamte. esta isla, sino tambien todas las provincias que fuesen descubiertas y conquistadas por su solicitud y espensas; y que l poda seguramte. contar sobre la proteccion del Arzobispo de Burgos: pero le aadi que dos Comisarios, Procuradores, despachados por Corts y su ejrcito, acababan de arribar Sevilla con mucho oro, y noticias de

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OBRAS 312\ 312\ 312\ 312\ 312\ Mjico, tan favorables que habian causado muy particular gusto al Soberano: que el Arzobispo se empeaba en qe. Corts fuese tratado como un rebelde, digno del mas cruel castigo; mas que no obstante estos esfuerzos, le pareca imposible, muy difcil borrar y destruir las impresiones que en el Rl. nimo haba estampado favor de este General las esperanzas de una tan opulenta conquista ni tampoco contrabalancear los sufragios de todos los Estados y el comun sentir de las gentes del reino, que no acababan de referir y alabar las proezas hasta entonces ejecutadas por Corts, y los tesoros innumerables que mediante su acertada conducta se prometan. El Gobor. Velzquez apresta una armada contra Corts.18. Estas noticias que llegaron Velzquez, causaron en su nimo efectos bien contrarios. Por una parte celebraba su exaltacion y la opulencia del pas descubierto; y por otra senta que su mulo se hubiese adquirido tan gran nombre, y usurpdole sus intereses. La vindicacion de estos y sus derechos, le hicieron tomar la resolucion de arriesgarlo todo pa. vengarse de un ingrato que deba enteramte. su proteccion el auge en qe. se hallaba; que en vez de obrar como hechura suya, trataba cara descubierta de quitarle la gloria y los provechos de la mas grande empresa qe. hasta entonces se haba intentado en el Nuevo-Mundo. Ocupado en fin de estas ideas, corri toda esta isla por ver si con su respeto presencial, poda infundir la nobleza y al pueblo la pasion qe. le agitaba, lo menos hacer qe. sus corazones fuesen llenos del deseo de partir con el ejrcito de Corts, los tesoros de la Nueva Espaa, y la honra de aadir una tan bella corona todas las qe. brillaban ya sobre la frente de su Sobrenao. Parecale qe. su proyecto nada tena de difcil, cuando no perdonaba diligencias con su persona, ni expensas con su caudal. Por estos medios en poco tiempo logr hacer una recluta numerosa, y aprestar una armada, la mas respetable qua hasta aquel entonces se haba visto en ningun puerto de las Indias; componase de once embarcaciones grandes, siete medianas, y las dems pequeas: iban en ellas ochocientos hombres escogidos de pi, y ochenta de caballo.Dale el comando de ella Narvez; y la Audiencia intenta impedir el proyecto.19. La prima. intencion de Velzquez fu de ir personalmte. volver por su causa, desconfiado quiz de la poca fidelidad qe. habia esperimentado en sus sostitutos. Mud, sin embargo, de parecer, nombrando por General de la flota Pnfilo Narvez, qe. acaba de venir de Espaa, donde haba

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /313 /313 /313 /313 /313 pasado como uno de sus apoderados. El antiguo conocimto. que tenia de su verdadera amistad, le hizo entrar sin escrpulo en esta eleccion. Encargle sobre todo de no omitir diligencia alguna para haber las naos de Corts, y de enviarle con toda seguridad esta isla: que evacuada esta funcion, (que segun el dictmen de los mas juiciosos, era la de mayor momto.) tomase en s el gobierno de los dos ejrcitos reunidos; prosiguiese la conquista comenzada, y estableciese al mismo tiempo la autoridad del Rey, y los derechos qe. como Adelantado le competan. Mientras estos preparativos caminaban con toda viveza, la Chancillera de Santo-Domingo fu informada menudamte. de lo que pasaba; y hacindose cargo de las resultas, tan perjudiciales la corona y la nacion qe. podian originarse de este modo de proceder, despach al Oidor Lucas Vasquez de Aillon, pa. qe. sin perder hora de tiempo pasase esta capital, con orden de valerse de la suavidad para con Velzquez, y no aprovechando la persuasion, estrecharle con amenazas, pa. apartarlo de una empresa, cuyo suceso, aun siendo favorable no podia menos qe. esponerlo la indignacion del Rey, que le reconviniese con la prdida inevitable, y la infamia qe. le seguira, si por satisfacer su pasion introducia en las Indias un incendio qe. abrasase las colonias espaolas situadas en ellas y qe. si todas estas consideraciones no bastasen pa. deshacer al Adelantado, le constriese ello por las penas que tuviese por conveniente.Las rdenes de ella no se obedecen, y la armada llega Nueva Espaa.20. El oidor practic con toda discrecion sus poderes, pero sin efecto, porque entenda con un hombre que sobre limitado, vivia en la inteligencia de qe. mediante su nueva dignidad de Adelantado, no tenia superior alguno en el Nuevo-Mundo. La armada en fin zarp de este puerto de Santiago por el mes de agosto. Embarcse en ella el Oidor, persuadido que hallndose solo con Narvez le sera fcil reducirlo lo que le pareca razon: engaose, no obstante, en su idea. Llegados la Nueva-Espaa se empe de nuevo este Ministro en disuadir Narvaez de transitar Megico sin verse primero con Hernan Corts, y asentar con l los negocios sobre que aquella gran mquina se debia mover: porque de otra suerte la conversion de los indios se estorbaba, la sedicion se introduca en los nimos, y todos quedaban en conocido riesgo de perecer miserablemte. a manos de los brbaros. Viendo, en suma, qe. nada era bastante pa. reducir blandamte. Narvaez el camino de la razon, hubo de mandarle en nombre de la Rl. Audiencia de la Espaola, sopena de muerte, y perdimiento de bienes, qe. obedeciese sin rplica lo qe. va referido, y que alzase la mano de otra cualquiera providencia, porque con ella Dios sera mas ofendido, el Rey deservido, y solamte. se consegui-

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OBRAS 314\ 314\ 314\ 314\ 314\ ra gastar el tiempo en proyectos vastos, pero perjudiciales, pa. tomar venganza, y satisfacer las pasiones de Velzquez contra Corts, que era lo nico qe. aspiraba Narvaez, segun habia observado en el discurso del viaje.Narvaez manda al idor Cuba, con un pliego. El lo abri, y se fu Sto. Domingo.21. Este golpe de autoridad, acompaado del carcter respetable del Ministro de quien proceda, caus bastante impresion sobre el ejrcito; y temiendo su Genl.. las resultas, trat de sofocarlas con presteza, y pa. ello di providencia de apartarlo de s, hacindole embarcar sin dilaciones en una carabela, con un escribano de cmara de la Chancillera, y un alguacil que le acompaaban. Escusse de esta resolucion con el oidor, mandndole decir, que su larga ausencia de la isla Espaola, poda ser perjudicial al servicio del Rey, y qe. as haba deliberado remitirle al ejercicio de su plaza: pero en la realidad adonde lo despachaba en derechura era esta isla, y al mismo tiempo escribi Velzquez las causas de este movimto.; el mucho amor qe. hallaba en todos hcia Corts; las confederacion hecha por este con los Tlascaltecas; y que la multitud de indios que estaban su voz, dificultara el haberle las manos. Concluy, no obstante, en qe esperaba prenderle, y enviarlo con las informaciones de sus delitos. El Oidor se di tan buena maa con los marineros, qe. los redujo qe. le llevasen al puerto de Santo-Domingo. Abri el pliego de Narvaez, vi lo que ste decia de l, y dando cuenta de sus aventuras los compaeros, puso trmino su comision, sin pensarse por entonces en otro espedte. causa de que la distancia por una parte, y las fuerzas de Narvaez por otra, hacan impracticables los medios que pudieran ponerse pa. sugetarlo la obediencia debida.Corts se apodera de Narvaez y de su ejrcito. Mjico se altera.22. Narvaez vindose libre de las amenazas del oidor, y sin el respeto de este Ministro que lo haca contener, comenz manejar las materias sin la refleccion correspondte. Psolas en trminos que Corts se hall precisado salir de la corte de Mjico en solicitud de este General: continu con l los buenos oficios qe. desde su arribo haba principiado, en rden qe. aquel negocio tan rduo se manejase con tal cordura qe. depuestas las pasiones, y con ellas las armas, se tratasen nicamte. del servicio de ambas

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /315 /315 /315 /315 /315 Magestades, gloria de la nacion espaola, y reduccion de aquellos paises tan bellos y ricos. Todo, embargo, fu sin efecto, porque Narvaez se mantuvo con ostinacion en el dictmen de prender Corts. Este como soldado tan valeroso y esperto, supo gobernar el lance con tal destreza, que insultando su enemigo con la oscuridad de la noche, se apoder de su persona y del ejrcito qe. le acompaaba. Concluida la funcion, verdaderamte. la mas apreciable y venturosa por haber consistido en ella la decision favorable del punto que se ventilaba, volvi Corts sus vistas Mgico. Parti sin dilacion hcia aquella corte lleno de triunfos y con el refuerzo considerable del ejrcito espaol que acababa de vencer. Aceler su marcha con increible diligencia, causa de habrsele noticiado en Tlascala que los indios de Mjico se habian alterado, y tomado las armas contra los espaoles.Motezuma muere. Sale Corts de Mjico. Refurzase en Tlascala, y gana otra vez Mjico.23. Socorridos en su mayor aprieto por Corts, entr este en mayores cuidados: aumentronsele con la muerte del Emperador Motezuma, quien tena en prision. Con este incidte. se vi en tal conflicto, qe. tuvo por preciso tratar seriamte. de abandonar aquella corte. Parecile lo mas conforme practicar de noche la salida. El xito, sin embargo, le hizo conocer aunqe. tarde, lo errado de su conducta, porque se vi tan cargado de los enemigos, qe. estuvo sobre el punto de perecer: escap por fin costa de mucha prdida de su gente, y de imponderables trabajos, retirndose Tlascala. En aquella repblica tir nuevas lineas y los preparativos pa. una conquista formal. Puesto en rden volvi sobre Mjico, ausiliado de los naturales qe. se le haban confederado. Cit aquella hermosa y opulenta corte, qe. pr. entonces se compona de cien mil vecinos, resistindosele con esfuerzo y animosidad, hasta qe. hubo varios encuentros igualmte. prsperos y adversos ambos partidos, da martes trece de agosto de este ao, consigui Corts poner la ltima mano una empresa tan grave,qe. le cost muchos combates, y mas de sesenta batallas peligrossimas; pero al mismo tiempo la mas gloriosa y memorable que se encuentra en la historia y por todas razones merecedora de especiales demostraciones de alegra por su consecucin, y de repetidas gracias al Sor. de los ejrcitos, por haber sujetado un imperio tan vasto y rico la nacin espaola.

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OBRAS 316\ 316\ 316\ 316\ 316\Hace oficiales y Ministros de Repblica. Da cuenta al Rey y lo qe. remiti24. Luego qe. cumpli con las obligaciones de cristiano, se dedic formalizar la nueva repblica, con el nombramto. de Alcaldes Regidores, y dems oficiales necesarios pa. el buen gobierno de ella, y en distribuir los oficios segun el mrito de cada interesado. Inmediatamte. trat de enviar personas la corte pa. dar cuenta al Rey de lo mismo, y qe. se sirviese confirmar los oficiales de repblica, y los repartimentos hasta entonces hechos, por haberse conferido personas benemritas. Encargseles los diputados el quinto de S. M. qe. se hall en oro, import veinte y seis mil ps., y otras alhajas ms ricas qe. se haban encontrado; es saber, una esmeralda fina como la palma de la mano cuadrada, qe. remataba en una punta como pirmide, y una vajilla de oro y plata, en tazas, jarros, platos, escudillas, y otras piezas vaciadas como aves, peces, y diversos animales, y otras joyas de hombres y mugeres; y algunos dolos y cerbatanes de oro, y los colmillos de hueso fuera de los labios; vestiduras de sacerdotes, mitras, palias, frontales, y otros ornamentos de pluma y algodon, y petos de lonetas bien matizados: huesos de gigantes qe. se hallaron en Cuyoacan, y dos tigres, de los cuales uno se solt en la nao, hiri ocho hombres, y se ech la mar, y al otro mataron porque no hiciese lo mismo. Partieron en fin los procuradores, y despus de algunos contratiempos, llegaron su destino.Velzquez se arma contra Corts, y se arrepiente. Corts no obedece unas proviciones del Almirante.25. En este intermedio llegaron noticia del Adelantado Velzquez, las prosperidades de Corts, y las desgracias de Narvez. Unas y otras le fueron muy sensibles. Confiado, sin embargo, en la proteccion tan poderosa que mereca sus amigos residtes. en la corte, determin armar siete navos pa. otra nueva espedicion, autorizandola con su persona: efectu la idea, embarcndose en el principal con el mando de todos. Su amigo el Ldo. Parada, quiso acompaarle, y as entonces, como antes, hizo cuanto pudo pa. reprobarle la resolucion. Ponale la astucia de Corts su valor, y fuerzas: qe. el xito favorable era muy dudoso, y qe. cuando se consiguiese sera costa de mucha sangre. Aadale qe. con su ausencia de esta isla, se espona al desaire contingente de qe. en el caso de regresar, la encontrase ocupada de otro Gobernador; y qe. esto no era otra cosa, en fin, que dejar lo cierto por lo dudoso. En efecto las precauciones del amigo, fueron tan eficaces, qe. surtieron el que deseaba: Velzquez entrando en mejor acuerdo, torci el rumbo, y volvi al puerto de Santiago. Estas dos novedades

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /317 /317 /317 /317 /317 llegaron en breve, aunque en distintos tiempos los oidos de Corts. Las primas. naturalmte. le inquietaran por hallarse dudoso del partido que en semejante conflicto debera elegir, sindole aparentemte. el menos gravoso, llegar las manos, porque estaba acostumbrado a jugarlas con destreza y acierto. Las segundas por ltimo tranquilizaron su nimo, ocupado en cuidados de gravedad que arrastraba sus primas. atenciones. Uno de ellos fu el recibo de ciertas provisiones que el Almirante, Diego Colon obtuvo, pa. qe. se le acudiese con las restas pertenecientes su empleo, segun se practicaba en la Espaola. Obedecindolas, pero suspendi su ejecucion hasta nueva rden del Soberano. 26. Poco despus se hall sorprendido con la noticia de qe. Cristbal de Tapia haba arribado la Vera-Cruz, con rden de tomar en s el gobierno de todas las tierras islas que el Adelantado Velzquez habia descubierto, sin peruicio del dro. qe. sobre ellas podia competirle: que en todas ejerciese jurisdiccion civil y criminal, usanza del Gobernador de Castilla del oro, y segun poda hacerlo el mismo Velzquez. Extendase su comision pesquisar los procedimientos de Corts, prenderle, y secuestrado sus bienes, remitirle con los autos al Consejo, donde se pensaba hacer rigorosa justicia contra l, por haberse alzado con la armada qe. Velazquez fi su conducta, inducido despus las tripulaciones de ella qe. le eligiesen por Capitan general, con otros cargos qe. se le hacian sobre la misma empresa. Mandbasele tambien hiciese acudir Velzquez con los derechos correspontes. sus ttulos y mercedes; y ltimamte.. que averiguase lo descubierto en la Florida por Juan Ponce de Leon, y con conocimto. de causa se decidiese la duda ofrecida entre el susodicho con el Adelantado Velzquez, y Franco. Garay. Estas eran las comisiones de Tapia; quienes despus de varias diligencias y protestas que reciprocamte intervinieron entre los personeros de Corts, no pudo conseguir la ejecucion de ellas; y as se vi precisado regresar la Espaola, donde sus amigos le haban presagiado este mal suceso. 27. Desprendido Corts de este cuidado, le sobrevino otro no menor, con las cartas qe. poco despus recibi de Francisco Garay. Participbale ste la merced que el Rey le habia hecho de la Gobernacion de Panuco, y como en Jamaica, con favor y asistencia del Almirante, aprestaba armada para posesionarse de la tierra. Esta novedad inmut no poco el nimo de Corts; y determin prevenir Garay, pasando en persona poblar el ro de Panuco. Colore su viaje (entre otros, con el pretexto de dar aquellos indios el socorro qe. le haban pedido contra sus enemigos, Sali en efecto de Mgico con trescientos infantes, ochenta caballos, cuarenta mil indios megicanos, y algunas piezas de campaa; y despus de un choque muy sangriento con los de Ayotuxtetlatlan, pero favorable Corts, parti Chila, cinco leguas de la mar, lugar donde anteriormente haba sido desbaratado Garay por losindios. Envi mensageros de la otra parte del ro,

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OBRAS 318\ 318\ 318\ 318\ 318\ rogando con la paz. Despreciaron esta, y mataron aquellos presumindose inespugnables con los fuertes de las lagunas. Asaltles Corts de noche; y despus de varios lances en que jams se vieron los Castellanos acometidos, con tanto orden, silencio, y osada, fueron todos los indios derrotados y muchos muertos. Diles segundo ataque de noche por agua y tierra; y aunque hicieron en los contrarios mucho estrago, no tanto este, como el tiempo y modo de combatirles, les persuadi al rendimto.. y el ejemplo de estos al de toda la comarca. Para mantenerlos en el yugo, y resistir las pretenciones de Garay, fund Corts junto Chila la villa de Sn. Estban del Puerto. Guarneciola con cien infantes y treinta de caballo: nombr alcaldes, y regidores, y dems ministros de Concejo; y dej por su tente. a Pedro Vallejo. Veng con la desolacion de Panuco, Chila, y otros grandes lugares, no solo su rebelda, sino la crueldad de comer sangre humana, usada con los castellanos de Garay; y evacuadas, en fin, todas estas funciones se restituy Mgico. El Arzobispo de Burgos es recusado por Corts.28. Mientras estas persecuciones padeca Corts en la Nueva-Espaa, aun eran mas graves las qe. esperimentaba en la Corte; porque sus mulos pretendan con esfuerzo privarle de la gloria que tan justamente se mereca. A la testa de ellos se mantena el Arzobispo de Burgos, cuyo respeto impeda, estraviaba, las pretensiones que en nombre de Corts se proponan por Martn Corts, su padre, y los procuradores que remiti para el efecto. Unos y otros se resolvieron por fin quitarle la mascara con la recusacion de este Prelado. Fundronla en qe. todas sus intenciones se reducan favorecer Velzquez, por inclinacion que le tena, porque esperaba casar una hermana suya con el Adelantado. Por otra parte, le reputaban enemigo de Corts, quien publicamte. haba llamado traidor, y desobediente su superior, que tanto favor y merced le habia hecho. Aadase q. la autoridad del Arzobispo era causa de que en el Consejo no se viesen las relaciones de Corts; que haba vociferado que mientras l viviese, se mantendran en suspenso: que no daba entera noticia al Rey de estos negocios de tanta importancia; y ltimamte. que haba puesto entre-dicho los oficiales de la Contratacion, para que no dejasen pasar la NuevaEspaa gente, armas ni mercaderas. Estas causas parecieron bastante al Cardenal Adriano, que conoca del artculo, y en vista de ellas declar por legtima la recusacion, y el Arzobispo fu removido enteramte. del conocimto. de los puntos que se cuestionaron.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /319 /319 /319 /319 /319Frmase junta. Alegatos contra Corts, y favor de Velzquez.29. La decision de ellos no solo importaba los intereses de los pretendientes, sino aun mucho mas la causa pblica, y servicio de ambas Magestades. Determin, pues, el Emperador, qe. las partes fuesen oidas, y el proceso determinado en una junta particular de sugetos distinguidos. Fueron nombrados pa. ella el Gran Canciller Mercurio Ganitarca, Hernando de la Vega, Seor de Grijal, y Comendador Mayor de Castilla, Monsieur de Lazao, el Dr. de la Rosa, Flamenco, el Dr. Lorenzo Galindez de Carvajal, y el Ldo. Fran. de Vargas, del Consejo, y tesorero general de Castilla: todos los cuales se congregaron muchas ocasiones en casa del Gran Canciller. Por parte de Diego VelzquezVelzquez, Manuel de Rojas y Andrs de Duero, sus procuradores, y los letrados qe. en virtud de los poderes Reales, haba nombrado por su tente. Corts pa. la continuacion de la conquista que legtimamte. tocaba al mismo Velzquez: que los gastos hechos por este en la habilitacion de la armada, eran considerables; y que vindose revestido de autoridad, haba negado la obediencia, y rebeldose contra su mismo bien-hechor. Dedujeron tambien el ardid de que se vali pa. dar entender luego que se hall en la Nueva-Espaa, que los poderes de Velzquez eran espirados, y valindose de este medio fu electo capitan general del ejrcito; que procedi contra los que no quisieron complicarse en este despotismo, y que tambien quit la vida Antonio de Villafaa. Los escesivos gastos hechos por Velzquez pa. reducirlo la obediencia, y vindicar sus derechos; las armas tomadas por Corts para repulsar Narvez, los repartimtos. dados por autoridad propia aumentaron los cargos. Entre estos, por fin tuvo lugar la inadmision de Tapia, quien como agraviado agrav personalmte. esta culpa. Alegatos contra Velzquez y favor de Corts.30. Por el contrario, el anciano Corts, por su hijo, Franco. de Montejo, y otros en nombre de los Concejos de Nueva-Espaa, autorizados tambien por sus abogados, ensalzaban las proezas de este General con pruebas innegables de su ciega obediencia al Soberano. Patentificaban los recomendables servicios que haba hecho la nacion, la corona, y la religion cristiana, afirmando que ningun vasallo haba puesto jams imperio tan vasto y rico bajo el yugo de su prncipe, sin quebranto de su Rl. erario. Ponderaban la moderacin con que en medio de tanta opulencia se haba portado: hicieron constar qe. No solo haba enterado el quinto, sino tambin los dems derechos pertenecientes a S. M. y que sin intermisin daba

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OBRAS 320\ 320\ 320\ 320\ 320\ cuenta a su Rl. persona de cuanto ejecutaba, y se ofreca en la empresa que corra su cuidado. Esponian el grande amor que la gente castellana le profesaba: la benignidad con qe. les corresponda: su valor, discrecion, y prudencia que practicaba en todos los negocios qe. le ocurran; y qe. mediante su acreditada esperiencia, y las buenas maneras de portarse con sus sbditos, nunca estos le abandonaran por Diego Velzquez. Ponan presente que ni este, ni otro alguno, fuera de Hernan Corts, era capaz de regir aquellos castellanos envalentonados.El Mtro. Dn. Fr. Sebastian de Salamanca, primero de este nombre, y cuarto Obispo de Cuba.El historiador Herrera afirma que por renunciacion del Obispo Witte, fu presentado por sucesor suyo Fr. Miguel Ramirez del rden de Santo Domingo, y Predicador del Rey. Asigna esta funcion al ao de veinte y siete, y aade en otro lugar lo que veremos despus, cerca de este mismo prelado. Gil Gonzalez, como pas en silencio los dos de qe. hemos hecho relacion saber, el Mra. Witte, y su antecesor el Maestro Garcs, pone por inmediato del Maestro Fr. Bernardo de Mesa, Dn. Fr. Sebastian de Salamanca. Dice de l que tom el hbito del glorioso Patriarca Santo Domingo en su convento de S. Estban de la ciudad de Salamanca, y que segun trae Fr. Alonso Fernandez en su Concertacion predicatoria, muri en el ao de quinientos veinte y ocho. El padre Zamora da el primer lugar al Mtro Garcs: el segdo. Al Mtro. Mesa, y el tercero al Mtro. Salamanca. De el M. Witte no hace mencion. El Bulario dominicano sigue este rden: en el ao de 20, coloca al Obispo Mesa; en el de 25, al Mtro. Salamanca; en el de 29, al M. Witte; y en el de 30 Ramirez. 2. El primer autor no tuvo presente las dos provisiones qe.. mediaron entre la dejacion del Mtro.. Witte, y eleccion del Mtro. Ramirez, y as le faltaron esos dos prelados: el segundo y tercero si se hubieran acordado del Mtro. Witte, y pustole en su propio lugar, precisamente le daran por sucesor al Mtro. Salamanca, y ste aunque no inmediatamte. sucedi el Mtro. Ramirez. Dirmos, pues, qe. por renunciacion del M. Witte, fu presentado el Mtro Salamanca. Fndome para la sucesion, en la espresion del ao que trae el Bulario que viene ser el de veinte y cinco; el mismo aparentemte. en qe. se numeraban otros dos sucesores. Este Prelado padeci la desgracia de que no escribieron de l, fu tan poco, como hemos visto: pero la mayor de todas se reduce que omitieron su retrato, como sucedi su predecesor el Mtro. Garcs, de quienes absolutamente no habia memoria en esta su Dicesi.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /321 /321 /321 /321 /321El Iltmo. Sr. Mro. Dn. Fray Juan Flander, quinto Obispo de Cuba.Tercero de este nombre, del rden de Santo Domingo, de nacion Flamenca. Mandsele dejar el Obispado, y que fuese por Confesor, y Capellan mayor de la Reina Da. Leonor, hermana del Emperador Carlos 5 que pas Francia con su marido Franco.. 1.—No hay mas noticias de este Sr. Obispo.El Maestro Dn. Fray Miguel Ramirez de Salamanca: Sexto Obispo de CubaFu el primero de este nombre, natural de Burgos, del rden de Predicadores; Abad de la isla de Santiago (alias Jamaica) de donde ascendi la mitra de esta Santa iglesia. No hay mas noticia de este Sr. Obispo. El Iltmo. Sor. Fray Diego Sarmiento. Stimo Obispo de Cuba.Fu 1 de este nombre; natural de Burgos; Religioso Cartujo. Su padre se llam Dn. Diego Sarmiento. Tom el hbito en el convento de Santa Ma. de las Cuevas, en Sevilla, y en l fu Prior desde el ao de 526, hasta 530. Fu electo obispo de Cuba, y pas su obispado en el de 1.536. en el de 54 gozaba ttulo de Inquisidor apostlico ordinario. 2. Por cdula del Consejo de Indias, se le encarg el buen tratamiento de los indios, y que visitase una vez cada ao sus lugares, para qe. fuesen mas bien tratados, y doctrinados en la f. 3. Por cdula del ao de 543, su data en 16 de junio, le mand el Prncipe Rey Dn. Felipe 2. qe. visitase toda la isla en lo espiritual y temporal; para que haciendo relacion de todo, y de como se administra la justicia, del estado de la Rl. hacienda, del buen tratamto. qe. se hace a los indios, del gobierno espiritual qe. tena en sus iglesias: para que sabidas sus necesidades, se proveyese de lo necesario pa. el buen gobierno de todo. Hizo la visita, y dice su relacion que hubo para ello muchas dificultades y peligros; pero que por fin se evacu. 4. Volvi Espaa, renunci el obispado; y reasumi el sociego y soledad antigua de su celda de Santa Ma de las Cuevas. Pidi licencia al papa Paulo 3 que se la di, para poder testar hasta 60.000 ducados; y dispuso de ellos en la manera siguiente. 150.000 maravedises de renta al convento de la Cartuja de Santa Ma. de las Cuevas de Sevilla: los 30.000 para que sus monges rueguen Dios por el descanso perpetuo de su alma.

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OBRAS 322\ 322\ 322\ 322\ 322\ 30.000 mrs. para que se empleen en trigo cada ao, y se de limosna personas necesitadas, viudas, y gente noble. Otros tantos maravedises para criar nios expsitos. 30.000mrs. con que se han de aumentar las raciones los pobres qe. comen cada dia en la casa de la carne. Igual cantidad que se ha de gastar en vestir 13. pobres la vspera de la natividad de Ntro. Sr. J. Cristo; y del remanente de sus bienes, instituye por heredero al convento de las Cuevas, con tal condicion, que reserve 2.000 mrs. de renta para que en l se celebre un aniversario en el da de su fallecimto., y todos los sacerdotes una misa. Muri en 30. de mayo del ao 1.547, y sus monges; le dieron sepultura en el campo-santo, donde se entierran los monges; y el epitafio de su sepulcro dice: Aqu yace el M. R. y muy Manfico Sr. Dn. Diego Sarmiento, Obispo que fu de Cuba: Monge profeso de esta Casa de Ntra. Sa de las Cuevas. Falleci el lunes 30. das de mayo de 1.547 aos Cuya nima sea en gloria. AmenEl Ilmo. Sor. Dn. Fernando de Urango. Octavo Obispo de Cuba.Primero de este nombre; natural de Azpeitia en Guipuzcoa, del obispado de Pamplona: fu colegial en el colegio de Sn. Bartolom de Salamanca, y tom su hbito en 18 de octubre de 1.541. Graduse de Mtro. en Teologa; fu catedrtico de ella y de Artes, en propiedad: ltimamte, electo Obispo de Cuba el ao de 1.551. Pas su obispado, y muri en l, el ao de 1.556. est sepultado en su iglesia.El Iltmo.. Seor. Dr. Dn. Bernardino Villalpando. Noveno Obispo de Cuba.Segundo de este nombre; natural de Talavera; fu electo en 20 de abril del ao de 59; y el 9 de marzo de 64, promovido Goatemala.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /323 /323 /323 /323 /323 El Ilmo. Sor.. Dn. Juan del Castillo. Dcimo Obispo.Cuarto de este nombre: tuvo por patria la Orden, lugar del Arzobispado de Burgos, y por maestro en la Teologa Dn. Bartolom de Torres, obispo de Canarias. Fu Colegial en el colegio de Sigenza, y en l se gradu de Dr. en Teologa, y colegial en el de S. Bartolom de Salamanca, y tom su hbito en 2. de diciembre de 155.aEn la Universidad ley Artes y Teologa. Fu electo obispo de Cuba, y el despacho de sus bulas se detuvo hasta el ao de 1.567, se consagr en Espaa; y en el mes de enero del ao de 1.568, pas al gobierno de su iglesia; y habindola gobernado hasta el ao de 1.580, volvi a Espaa, y dej el obispado en el ao de 90. Se le di una Abada en Estremadura. Dot el hospital que est en el camino de Ntra. Sra. de Guadalupe, en buena cantidad de pan, para el sustento de los que vienen en romera la santa imgen.El Iltmo. Sr. Dn. Fr. Antonio Diaz de Salcedo. Onceno obispo de Cuba.Primero de este nombre, natural de Burgos, claro en santidad de vida, y letras. Fu colegial en el colegio de S. Clemente de Bolonia, que fund la nclita memoria del Cardenal Dn. Gil de Alborns. Dej las esperanzas de sus estudios y letras, y tom el hbito de San Francisco en el convento que tiene este santo patriarca en aquella ciudad. De aqu fu llamado para el obispado de Cuba, y fu electo pa. l en 1 de junio de 1.579, por la dejacion que hizo Dn. Juan del Castillo de esta iglesia. Fu promovido para la de Nicaragua el ao de 1.597.El Iltmo. Sr. Dn. Fr. Bartolom de la Plaza. Duodcimo Obispo de Cuba.Primero de este nombre: religioso de N. S. Padre Seor San Francisco. No hay mas noticia de este Seor Obispo. a. El ltimo guarismo de esta fecha parece que fu cortado al tiempo de igualar las orillas del cuaderno que he tenido la vista para hacer esta copia. [Echevarra.]

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OBRAS 324\ 324\ 324\ 324\ 324\EL M EL M EL M EL M EL MRO RO RO RO RO. D D D D DN N N N N. FR. JU FR. JU FR. JU FR. JU FR. JU AN DE LAS CABEZAS AN DE LAS CABEZAS AN DE LAS CABEZAS AN DE LAS CABEZAS AN DE LAS CABEZAS AL AL AL AL AL T T T T T AMIRANO AMIRANO AMIRANO AMIRANO AMIRANO QUINTO DE ESTE NOMBRE, QUINTO DE ESTE NOMBRE, QUINTO DE ESTE NOMBRE, QUINTO DE ESTE NOMBRE, QUINTO DE ESTE NOMBRE, Y DCIMO Y DCIMO Y DCIMO Y DCIMO Y DCIMO TERCERO OBISPO TERCERO OBISPO TERCERO OBISPO TERCERO OBISPO TERCERO OBISPO .Dur su gobierno desde el ao de 1.603, hasta el da de julio de 1.611.SUMARIO1.Su eleccion, consagracion, y arribo. El enemigo roba y quema esta ciudad de Santiago. 2. Cabildo pa. cangear los ornamentos. 3. Estado de la plaza. 4. Cedula a favor de la ciudad. 5. Acurdase mandar personero la Habana y su xito. 6. Despacho del Capn. Gral. sobre el asunto. 7. Refleccion sobre l. 8.Escribe al obispo, y su marcha. 9.Es preso en Yara. 10. Trtase de su rescate con suceso. 11.Trtase de su paga, y venganza del agravio. 12 Parten los nuestros al Manzanillo. 13. Cargan sobre los enemigos con felicidad. 14. Vuelven Yara victoriosos. 15. Relacion del caso en octavas. 16. El obispo llega esta ciudad; solicita sin efecto trasladar la Catedral la habana, y llega registro. 17. Lncha de la Yaguana, y el motivo. 18. Despacho del alcalde de la Yaguana. 19. Otro del Presidente de Santo Domingo. 20. Auto del alcalde. 21. Carta del alcalde. 22. Respuesta del Ayuntamto., y armada del Conde Mauricio. 23. Prosigue el asunto. 24. Real provision. 25. Prosigue el asunto. 26. Concluye. 27. Real cdula. 28. Cargos, y pesquisas contra los vecinos de esta ciudad e isla. 29. El escribano llega esta ciudad, y el Ayuntamto. acude la Corte. 30. El Juez difiere su viaje, pasa Cartajena, y despus la Habana. El Alguacil mayor llega esta ciudad. 31. Los fugitivos de la Espaola son reducidos ella. 32. Los pueblos de esta isla se mantienen sin novedad, la reserva del Bayamo. 33. Espnese la novedad. 34. El juez llega aquella villa; libra tres despachos: el asunto de los dos. 35. El de el tercero. 36. Real indulto. 37. Su publicacion; y arribo del obispo. 38. Gobierno erigido en esta ciudad, su poseedor; y el teniente Gral. espira. 39. Atentado que cometi antes de fenecer. 40. Nombra teniente: tratamiento de Seora. 41. Nuevo recibimiento del Gobernador. Duda sobre el territorio. 42. El Gobor. y Tente. salen la visita. El obispo se mantiene en esta ciudad. 43. Aplicse la conduccion del agua, y resulta. 44. Insiste en su buen deseo. En Ayuntamto. acuerda escribir a la Corte. Sguenle algunos particulares. 45. El Gobor. regresa esta ciudad. Vigias en el morro. 46. Maria Ana de Nava, mdica de la ciudad. 47. Promocion del obispo. Impuesto favor de las nimas. 48. Pas Goatemala: Su muerte y carcter.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /325 /325 /325 /325 /3251.603. Su eleccin consagracin y arribo. El enemigo quema y roba esta ciudad de Santiago.1.La vacante de Fr. Bartolom de la Plaza, se confiri al Mro. Nn. Fr. Juan de las Cabezas Altamirano, religioso del rden de predicadores. Hizsele la merced los once de enero de este ao, y se consagr en Madrid. Las primeras rdenes qe. celebr fueron en su convento de Salamanca, en reconocimto. de haber recibido el hbito de su santo patriarca en l. No consta el ao en qe. lleg a su obispado; aunque, segun parece, en el prximo sigte. de 1.603 ya estaba en la Habana, donde naturalmte. sera su arribo. Tuvo la desgracia de hallarse sin Catedral. La falta de religin, y demasiado atrevimto. de unos corsarios franceses, la haban arrasado y destruido del todo con la voracidad del fuego que la pusieron. Este fu el lamentable y trgico paradero de la qe. se fabric en parte con caudal de quien habia sido Adelantado y Gobernardor. A esta sin razon que se practic con la principal, era consiguiente el tratar con el mismo desprecio los inferiores. Cebronse con igual crueldad en ellas, llevndose tambien todas las alhajas y ornamentos que tenan. La poblacion, en fin, fu contemporaneamte. arrasada, y sus vecinos penetrados de tanto pesar, y del de la privacion del santo sacrificio de la misa, por no haber con qu celebrarse. Cabildo pa. cangear los ornamentos.2. Antepusieron lo catlico las propias conveniencias, que consistan en atender al reparo de las ruinas de sus habitaciones. Juntronse cabildo los precisos para constituirlo. Estos fueron. el Capn. Pedro Romero Tamariz, alcalde ordinario, Juan Paez, y Simon Merino, Regidores. Haba otro alcalde ordinario, y tres regidores: pero la fatalidad que sobrevino esta miserable repblica, los traera dispersos y fugitivos. Congregados los tres, resolvieron que el dicho Juan Paez saliese de esta ciudad dentro de veinte y cuatro horas; pasase la villa de Bayamo enterar del suceso Migl. de la Vega, Tente. gral. de los lugares de la isla, que estaba en dicha villa para transitar de prximo la de Puerto del Prncipe, y le propusiera que el nico medio discurrido por ellos pa. recuperar las alhajas y ornamentos, era que regresados los corsarios al Mansanillo, les volviese tres flamencos que de su rden les quitaron en una lancha qe. se les apres. Fu el caso-que algunas naos extranjeras se hallaban comerciando en aquella ensenada; y al venir tierra algunos de su tripulacion, se les tomaron tres por los espaoles. En venganza, pues, de esta hostilidad, dieron de mano

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OBRAS 326\ 326\ 326\ 326\ 326\ su trato, y vinieron descargar el golpe de sus iras, sobre estos pobres vecinos, quienes en todos tiempos han sido el blanco en qe. la desgracia ha asestado sus tiros con acierto, y sin riesgo alguno de los agresores. Sucedi as estos corsarios, que sin el menor quebranto, ni aun asomos de susto, se entraron en la plaza. Estado de la Plaza.3. Consista entonces su defensa en un fuerte qe. llamaban el Morro, situado en la boca de la baha. Guarnicion no la tena. Unos indios, sobre intiles pocos, eran sus centinelas. El alcalde Tamariz, en un acuerdo qe. celebraron, propuso se echase derrama entre todos los vecinos, segun la costilla de cada uno, (son los mismos trminos de que us), para qe. los espaoles hicieran la vela que el corto nmero de los naturales. No surti efecto, por haberse opuesto los compaeros, fundados en la suma pobreza del lugar. En estos trminos se tom por arbitrio para atender la defensa de la repblica sin perjuicio de sus moradores, que pusiera en el Morro un espaol de satisfaccion que cuidase de la Viga, y que se le pagase su trabajo de los jornales de Luis, Damian, Melchor, Pedro, Apolonia, y Francisca, negros esclavos que haban quedado de los qe. el ao de setenta y nueve mand esta ciudad el Rey Dn. Felipe II. pa. la fbrica de dicho fuerte. Sirva este acuerdo, as pa. los qe. sin perder causa justificada gravan el comun con tanta tirania qe. aun el quejarse es delito, como pa. los qe. faltan al cumplimto. de su obligacion, y no se personan en la defensa de su repblica, siendo intitulndose padres de ella. Cdula a favor de la ciudad.4. Cul fuese el xito de la pretension del cambio de los ornamentos y alhajas de las iglesias por los tres flamencos, no consta. Desde luego, sin tenerla por temeridad, que inclino que no sera favorable, porque en llegndose esplicar la desgracia, suele ser impertinente en sus persecuciones; y para prueba de esto traigo el ejemplo siguiente. Recibise en el cabildo de siete de novbre. del referido ao de seiscientos y tres, esta Real cdula.—“El Rey.— Dn Pedro Valds, Caballero de la rden de Santiago, Gobernador y Capn. Gl. de la isla de Cuba, la persona cuyo cargo fuere el gobierno de ella; por parte de la ciudad de Santiago de dicha isla se me ha hecho relacion que los esclavos que el Rey mi Seor, (que sea en gloria) mand traer el ao de setenta y nueve, para la reedificacion del fuerte de ella, se han muerto; y por la pobreza de los vecinos no tienen con qu comprar otros; y que es de mucha importancia para su defensa el dicho

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /327 /327 /327 /327 /327 fuerte; suplicndome atento ello, le hiciese merced de veinte esclavos negros pa. su reedificacion, de los que yo tengo en las fbricas en la Habana, que mis oficiales Rs. de Cartajena los compren, y envien. I habindose visto en mi Consejo de las Indias, quiero saber qu fortaleza es esta, y la defensa que tiene, y lo que hay que reedificar en ella, y si conviene hacerlo, se puede escusar, y qu esclavos son los qe. se le dieron, y lo que se ha hecho de ellos, y si conviene darles mas pa. el dicho efecto, y cuantos, y de donde se podrn proveer: os mando me envieis relacion de ello, con vuestro parecer, para que visto, se provea lo que mas convenga: y entre-tanto les dareis a la dicha ciudad, los dichos veinte esclavos, ( los menos qe. fueren necesarios pa. el dicho efecto). Fecha en Aranjuez, cinco de mayo de mil y seiscientos y tres aos. Yo el Rey. Por mandado del Rey Ntro. Seor. Juan de Ibarra.” Acurdase mandar personero la Habana, y su xito.5. Acordse en su visita qe. se remitiera al enunciado Gobernador, requirindole con ella para que les diese su debido cumplimto. que se informara al Rey del estado del Morro; muerte de la mayor parte de los negros que se habian enviado pa. su construccion; imposibilidad de los vecinos; y qe. pa. ello se hiciera justificacion sobre todo lo referido. Parecindole despus al Ayuntamto. qe. el modo seguro pa. conseguir con brevedad la entrega de los veinte negros contenidos en la dicha cdula, sera mandar persona esta diligencia, dispuso los veinte y dos de enero del sigte.. ao de cuatro, que Alonso Lopez de Medina, Alcalde ordinario de esta ciudad, pasase la de la Habana en solicitud de ellos, y enterar boca al Gobernador de lo conducente la materia, con el salario de mil y quinientos reales en caso de traer mas de doce negros, y que siendo menos, se le hiciera rebaja prrata, pagndole los costos del viaje. Ejecutle, y cansse en vano el alcalde, volvindose sin negros, y con calabazas. El Gobernador no solo le deneg la entrega que pretenda, sino que priv al Ayuntamto.. de la intervencion que siempre haba tenido en el manejo de los esclavos. Puso cuidado de los Tenientes de oficiales Rs. y de Capitan guerra de esta plaza, empleo que hasta entonces no habia habido; y para el cual nombr en diez y ocho de junio del referido ao de cuatro, Pedro Romero Tamariz. Para ejecucion de lo mandado libr su despacho al Teniente-Gral.. de esta ciudad isla, que lo era el Capn. Pedro Melendez Florez, sucesor de Miguel de la Vega, como parece de contexto que dice as.

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OBRAS 328\ 328\ 328\ 328\ 328\ Despacho del Capitan Gral. sobre el asunto.6. “D. Pedro de Valds, Caballero y Alfrez mayor de la rden de Santiago, Comendador de Oreja, Gentil-hombre de la casa de S. M. Su Gobernador y Capn Gral. de mar y tierra de esta isla de Cuba, &. A vos el Capn. Pedro Melendez Flores, mi Lugar-teniente de las ciudades, villas, y lugares de la tierra adentro de esta isla de Cuba, y los alcaldes ordinarios de la ciudad de Santiago de Cuba, Justicia, y Regimiento, Capitan de infantera, y Tenientes de Oficiales Rs. qe. legtimamte. fueren de ella; sabed que ante mi pareci Alonso Lopez de Medina, Alcalde ordino. de la dicha ciudad, y con poder, y en nombre de ella, present cierta peticion, y una Rl. cdula que parece estar firmada de la Rl. mano, refrendada de Juan de Ibarra, su Secretario, su fecha en Aranjuez cinco de mayo de mil seiscientos y tres aos, con cierta informacion, que todo trata en razon de los veinte esclavos qe. pide S. M. la dicha ciudad de Cuba: la cual por mi vista, fu obedecida; y en su cumplimto. prove un auto del tenor y figura siguiente.—“En la ciudad de la Habana, en diez y siete del mes de mayo de mil y seiscientos y cuatro aos: El sr. Dn. Pedro de Valds, Caballero y Alfrez mayor del rden de Santiago, Comendador de Oreja, Gentil-hombre de la casa de S. M. Su Gobor. Capn. Gral. de esta isla de Cuba por el Rey nuestro Seor: habiendo visto el pedimto. hecho por parte de Alonso Lopez de Medina, en nombre de la ciudad de Santiago de Cuba, y Rl. cdula presentada con los dems autos, dijo: qe. por cuanto Su Mrd. se ha informado de qe. la dicha ciudad de Santiago de Cuba al presente tiene vivos y de servicio seis negros esclavos de los que S. Md. la dha. Ciudad y puerto de ella; y que la narrativa que S. M. se hizo para impetrar y ganar la Rl. cdula presentada, fue siniestra y falta de verdad, en decir que los dhos. esclavos eran muertos; y demas de esto estoy informado que la Justicia y Regimto. de la dicha ciudad no han administrado, como deban, el aprovechamto. y jornales de los dichos esclavos, no convertdolos en el efecto para que S. M. los concedi, que fu, y es solo, para ayuda del reparo, guardia y centinelas del dicho puerto, y no para propios de la ciudad, como lo han hecho hasta aqu: de forma qe. sin rden de S. M. y sin poderlo hacer de ser mayor vender, como vendieron los dichos seis esclavos que estn vivos, vendindolos en bajos precios, comprndolos los mismos del Cabildo, Justicia y Regimto. de la dicha ciudad, y que habindose sabido por el Ldo. Suarez de Poago, Teniente-Gral. desde la villa del Bayamo envi mandamto. declarando por nulas las ventas de dichos esclavos, y mandando se volviesen por de S. M. como lo son; y as respecto de lo referido no son necesarios tantos esclavos como la dha. ciudad pide, ni los veinte esclavos que parece la manda el Rey N. S. Por la dicha Rl. cdula, que se envien la dda. Ciudad de Santiago, de los que S. M. tiene en este puerto y fbricas de l. I porque de presente no hay comodidad pa. poder enviar los esclavos que convenia se envien la dha. ciudad, con

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /329 /329 /329 /329 /329 los seis que al presente tiene; y que por tierra es mas de trescientas leguas de muy speros y escabrosos caminos, y se pondrn en conocido riesgo de la vida el enviarlos por tierra pi, porque dems de apartar en este puerto una partida de negros de S. M. y habiendo venido con menos dao de su Rl. hacienda, y fbrica de este presidio, se podrn enviar los que sean necesarios pa. la dicha ciudad, y se embarcarn con seguridad en la mar por el navo qe. hubiese de ir por metal y cobre de las minas de l; y en el interin que otra cosa se prove, y manda, mando despachar mandamto. en forma, para que los dichos negros qe. al presente hay en la dha. ciudad de Santiago de Cuba, y los que en adelante se enviaren, han de estar, y estn a cargo de los Tentes. y oficiales Rs. que hubieren y asistieren la dicha ciudad, y del Capitan guerra de la dicha ciudad y puerto, para que con intervencion de todos tres se administren los dichos negros, y se distribuya el procedido de sus jornales en solo lo que tocare la defensa de dicho puerto y no en aprovechamto. de ninguno de la dicha ciudad y propios de ella. Con que en cuanto de mandar los dichos negros, y ordenarles lo qe. hayan de hacer, haya de ser, y sea solo por el Capn. guerra de la dicha ciudad, sin que por ningun caso la Justicia y Regimto. de la dicha ciudad se pueda entrometer en la administracion de los dichos negros, ni distribucion de sus jornales, ni en otra cosa alguna tocante ellos, por convenir as al servicio de S. M. y defensa de dicho puerto, y que este auto se inserte en el dicho mandamto. y por l ans lo provey, mand firm—Dn. Pedro Valds.—Ante m.— Pedro Melendez Carrasco, Escribano de Gobierno.”—”El cual dicho auto de suso, incorporado, lo guardad, cumplid, y ejecutad segun, y de la manera qe. en l se contiene, sin ir ni contravenir en cosa alguna dndole otro sentido, ni interpretacion, so pena de el que lo contrario hiciere de suspension perpetua de sus oficios, y de quinientos ducados pa. la cmara de S. M. y gastos de guerra, en qe. desde que de mi parte les pusiere mi Tente. Capn. guerra, y Tentes de oficiales, podais ejecutar en sus personas y bienes.—Dado en la Habana en diez y ocho de mayo de mil seiscientos y cuatro aos.—D. Pedro de Valds.—Por su mandato. Pedro Mendez Carrasco, Escribano de Gobierno.”— Refleccion sobre l.7. Estos fueron los lienzos que esta miserable repblica encontr en el Gobernador para enjugar sus lgrimas; este el lenitivo para alivio de su pena; y este el consuelo para tanta afliccion como acababa de padecer. Verdaderamte. qe. hay providencias tan desgraciadas, que aunque en s sean muy justas, no pueden menos que estraarlas la razon. De esta fu la que se di en la sujeta materia, porque siendo propio del Gobor. el atender la defensa de esta plaza, y al reparo de las ruinas que caus en ella el

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OBRAS 330\ 330\ 330\ 330\ 330\ enemigo, debi haber dado otro espediente la rden del Rey, y pretension de la ciudad, pues no es dudable que con la puntual entrega de los veinte negros hubieran respirado algo sus moradores. Conque si la desgracia de estos fu tanta que en el padre y protector encontraron mal despacho, siendo muy justo que lo tuviesen bueno, por qu motivo he de discurrir desfavorablemte. en el negocio de ornamentos y alhajas? I si donde mandaba el Rey, y la ejecucion dependa, la respuesta fu un n, por qu he de esperar el s en materia puramte. graciosa, y que para efectuarse necesitaba del concurso de diferentes individuos y casualidades? Yo lo menos mientras no hallare certidumbre de lo contrario, he de seguir este dictmen, muy conforme al astro fatal que ha dominado siempre en este pas. El Ayuntamto. escribe al Obispo, y su marcha.8. Dadas las dos providencias referidas pas el Ayuntamto. la tercera. Acord se escribiese al obispo, noticindole del lastimoso suceso. Aunque por falta del libro de Cabildos de aquel tiempo, no consta lo que en el caso practicaron los Cannigos, es de creer que haran estas y otras muchas diligencias para reparo de su iglesia y alivio de la vecindad, pues por diferentes ttulos estaban obligados dedicarse obras tan propias de su estado y empleos. En fin, ora fuese por las voces y llantos de los dos cabildos, ora porque los ecos de tan abominable y ruidosa accion llegaron los oidos del prelado, al instante se movieron compasion sus entraas. Puesto en marcha, vino en demanda de su esposa y de sus ovejas para aliviarlas con su presencia, y tratar del remedio de tantas necesidades como esperimentaban. Grande sera sin duda el consuelo de todos al oir la noticia de que caminaba para esta ciudad, porque con sus llegadas, se prometeran el remedio de sus males. ¡Qu jbilo tan singular cuando supieron su arribo al Bayamo! Pas aquella villa el Ldo. Francisco de la Puebla, Cannigo interino de esta iglesia, y Provisor de esta ciudad, cumplimentarle en nombre del Dean y Cabildo. Es preso en Yara.9. Tard muy poco la desgracia en acibar este gusto con la amargusima hiel de sus pesares. Indecible fe el que ocup repentnamente los corazones de todos, con la melancola, trjica, y escandalosa novedad que sobrevino de haber preso al obispo unos franceses que estaban comerciando en la costa. Seran sin duda los mismos que el ao antes quemaron la iglesia, porque solamente en pechos tan obstinados donde cupo este sacrlego y abominable delito, pudo darse valor para perpetrar aquel. Su hecho se redu-

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /331 /331 /331 /331 /331 ce que hallndose el Obispo, con dicho Cannigo, en las visitas de las haciendas de Yara, perteneciente la obra-pa de Franco. Parada, distancia ocho leguas del sur de Bayamo, aportaron la ensenada del Manzanillo, que est como cinco seis leguas de las referidas haciendas, tres naos estranjeras de diferentes naciones. Era la una de franceses, y su capitan Gilberto Giron, tan ambicioso como soberbio. Supo este depravado y facineroso hombre el paraje donde estaba el obispo, y poseido del demonio, como otro Judas, resolvi prenderle por la codicia del rescate. ¡O codicia, raiz de todos los males! ¡Psose en marcha con veinte y seis hombres armados de su satisfaccion. Lleg la casa del obispo, que vivia muy ageno de tan escecrable insulto. Sorprendile da veinte y nueve de abril del referido ao de cuatro, portndose con l tan sin temor de Dios, y con irreverencia tanta, que no solo le injuri de palabras, sino que tambien pas ejecutar el delito mas enorme, y la accion ms brbara que puede discurrirse; quiero decir que le maniat como al reo mas famoso y vil. De esta suerte, y pi descalzo, salieron con su preso estos malditos sayones, llevndose tambien el Cannigo. Al pasar por una cruz que estaba en el camino, se volvi ella el buen Prelado, y la dijo mil ternezas que bastaran a ablandar al corazon mas empedernido. No hicieron la mas mnima mella en el de Gilberto, y su compaa, porque sin embargo le condujeron bordo de la nao, muy alegres y festivos, como si hubiesen logrado alguna celebre victoria.1.604. Trtase del rescate con suceso.10. La triste nueva de este lamentable suceso lleg los oidos de los habitadores de las haciendas comarcanas. Juntronse tratar sobre el rescate de su pastor, prometiendo cada uno los frutos que podia para conseguirlo. Elijieron algunos de ellos que fuesen capitular con Gilberto. Convino ste con restituir al Obispo, dndosele mil cueros, cien arrobas de carne, y doscientos ducados en dinero. El Capitan Pompillo, y Xaques, su compaero y pariente, que venian en otra de las tres embarcaciones, se constituyeron fiadores. No los admiti Gilberto; por lo cual depositaron dos mil ducados mientras se haca la paga, quedando tambien el Cannigo en rehenes. Bajo de estas Capitulaciones se concedi libertad, y pusieron en tierra al obispo. Volvi este salir en compaa de los comisarios que pasaron al fuerte. Estos por una mano andaban solcitos en juntar lo necesario para satisfacer lo pactado: por otra en solicitud de gente para la venganza del agravio cometido contra su pastor. Ni las repetidas instancias que este les hizo para disuadirles el arrojo temerario que trataban, ni el riesgo de la vida del miserable Cannigo, fueron bastantes para retraerlos en su empresa.

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OBRAS 332\ 332\ 332\ 332\ 332\ Trtase de su paga, y venganza del agravio.11. Personse en ella Gregorio Ramos, vecino de dicha villa, sugeto de estimacion por la nobleza de su sangre, y honrados procederes, qe. por entonces se hallaba en aquel paraje. Hizo leva hasta de veinte y cuatro hombres, porque en la coyuntura no pudieron juntarse mas, porque la oculta incomprensible providencia de la Justicia divina suele herir por los mismos filos, y reservar la vara que sirvi al delincuente, pa. tomarle su tiempo las medidas por ella. Los franceses sacrlegos eran veinte y seis; fu preciso, pues, otro nmero casi igual para el desagravio. Tratse del modo qe. dispuso el caudillo, y se redujo este. Junta la cantidad estipulada compuso un regalo de las cosas comestibles del pas. Un muchacho habia de llevarlo la playa, con rden de entregrselo Gilberto en mano propia figurando ese obsequio qe. el obispo le haca en recompensa del favor recibido. Ramos y su gente habian de embarcarse en el paraje ms cmodo y cercano donde pudieran estar sin ser descubiertos, hasta que llegaba el caso de valerse de sus armas, que eran lanzas, machetes, y herrones. Parten los nuestros al Manzanillo.12. Dispuestas todas las cosas, salieron los nuestros de Yara hcia Manzanillo, quedando el obispo con la sozobra y desconsuelo que puede contemplarse pa. tantas y tan graves circunstancias como intervena en la materia. Sin cesar, pues, pedia al Seor, como otro Moises por la victoria de los suyos. Ocultronse estos en el bosque que pareci mejor para el asalto. Pagse el rescate, y el muchacho se dej ver en la playa con las cavalgaduras en que llevaba el regalo, con voces y seas la nao de Gilberto. Consigui qe. viniese la lancha tierra con algunos hombres para ver lo que queria. Espuso su recado conforme se lo habian prevenido. Hizo sin turbacion su papel; pero los qe. lo hablaron concibieron sospecha. Gilberto, enterado de todo por ellos, concibi tambien engao: era, sinembargo, tan soberbio intrpido, que no por eso se detuvo. Instantneamte. se resolvi ir, y llevar consigo los mismos qe. en la prisin del Obispo le acompaaron, por ser personas de su mayor satisfaccion, por decreto del Altsimo, para castigo de su desacato. Vinieron tierra trayndose al Cannigo para ms bien asegurarse de cualquier insulto. Cumpli el muchacho segunda vez con la obligacion de su legaca, y Gilberto como astuto Capitan en hacer las diligencias que le parecieron bastantes pa. salir de sus recelos. Contemplndolos, en fin fantstico, mand hacer salva con la fusilera la celebracion de su regocijo en verse sin enemigos, y con regalo.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /333 /333 /333 /333 /333 Carga sobre los enemigos con felicidad.13. A vista de tan inopinada casualidad, se hizo la sea dispuesta para el asalto, y acometieron los nuestros los contrarios. Pusironse estos en defensa con las pistolas y chafarotes qe. tenian. La resolucion de los unos, y el susto de los otros, pudo concluir en breve la disputa: hubo no obstante de dilatarla el valor de Gilberto, que peleaba con desesperacion. Acuda la parte donde conocia desmayo, y esforzaba al mismo tiempo sus secuaces con el amor de la propia vida, y lustre de la nacion francesa. Murieron todos los de su comitiva, la reserva de cuatro que despus de heridos se escaparon nado. Continu solo su defensa con indecible orgullo y altivez, sin quererse rendir. En conclusion, un negro esclavo de la tropa espaola, supo humillar sus bros, dndole una lanzada con que le quit la vida este malvado, sacrlego, y atrevido capitan, y juntamte. el susto al pobre Cannigo, que estaba lleno de miedo y confusion entre el ruido de las armas, y horror de los muertos, que por todos fueron veinte y tres, el uno espaol y los dems franceses. Vuelven Yara victoriosos.14. Postrado de esta suerte el orgullo glico, cant Ramos y su gente la victoria. Dieron todos repetidas gracias Dios nuestro Seor, por beneficio tan grande como el qe. haban recibido de su liberalsima mano en haber triunfado de sus enemigos con tanta felicidad; y truncaron inmediatamte. la cabeza aquel soberbio Holofernes, para ofrecerla por despojo de la batalla los pies del Obispo, y que con esta accion se perpetuase la memoria de un hecho tan admirable. Partieron finalmte. cia Yara, donde se esperaba con ansia y susto la noticia del xito, hasta que llegado el Cannigo, el capitan, y sus soldados, se dieron los plcemes y enhorabuenas con apretados y continuos abrazos y lgrimas. Las lenguas callaron, hasta qe. sosegado el murmullo y confusion, hicieron su oficio en repetir las gracias al Seor de los ejrcitos, y contar las de los vencedores el suceso y sus circunstancias: se hacian mas lugar en la atencion de los oyentes con el triste espectculo de la cabeza de Gilberto, que tena la vista, y qe. caus estrao dolor al Obispo, contemplando la muerte desastrada de aquel infiel, y de los que le acompaaban en sus atrocidades. Este es en suma el trgico fin de caso tan digno de memoria;; y para qe. el lector se divierta mas, le insertar el papel que por aquel tiempo un insulano poeta, vecino del Puerto-del-Prncipe, sac luz en octavas.

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OBRAS 334\ 334\ 334\ 334\ 334\ESPEJO DE PACIENCIADonde se cuenta la prision que el capitan Gilberto Giron hizo de la persona del Ilustrisimo Seor Dn. Fray Juan de las Cabezas Altamirano, Obispo de la Isla de Cuba, en el Puerto de Manzanillo, ao de mil seiscientos y cuatro. Dirijido al mismo Seor Obispo por SILVESTRE DE BALBOA TROYA Y QUESADA, Natural de la isla de Gran Canaria; vecino de la villa del Puerto del Principe Al Lector Amigo y curioso lector. No te pido que encubras mis faltas, que bien se que por mucho que te lo ruegue no lo has de hacer: ni tampoco te pido que loes lo que fuere de tu gusto, que sera necedad mia pensar que la rudeza de mi injenio lo puede dar nadie. Lo que te suplico es que no te arrojes luego a condenar por malo lo que por ventura ignoras: djalo al tiempo que haga su oficio que en el discurso de l quedars desengaado. Movime a escribir la prision de este santo Obispo la paciencia con que la sufri; y por eso le puso el ttulo que tiene, obligado de su ejemplar vida, buenas prendas y clarsima sangre. Pues juntamente la milagrosa victoria que el Capitan Gregorio Ramos alcanz del Capitan Gilberto Giron en el Puerto de Manzanillo; as por ser lo uno dependiente de lo otro, como porque pareciese algo este librito. Fing, imitando Horacio, que los dioses marineros vinieron la nave de Gilberto favorecer al Obispo, para que entiendan los temerosos que se hacen sus unjidos, y que ellos, imitando su maestro, Cristo, aunque se puedan vengar no lo hacen, ntes si ruegan Dios por sus enemigos. Asimismo escribo la alegria y contento que recibi toda la isla con su venida y libertad, y el jbilo con que le salieron recibir, no solo los vecinos del Bayamo, sino tambien las ninfas de los montes, fuentes y ros, para que se note la falta que hace un bueno en una repblica, y el contento y alegria que muestran en su venida no solo los hombres racionales, pero hasta los animales brutos y cosas insensibles. Dirijo esta al mismo Obispo porque viese sus trabajos escritos; que nadie los siente tanto como el que los pasa.—Esto es lo que contiene este librito: eso ofrezco. Dios ponga tiento en tu lengua.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /335 /335 /335 /335 /335A el Itmo. Sor. Don Fray Juan de las Cabezas Altamirano, Obispo de esta Isla de Cuba, Jamaica y la Florida del Consejo de su Magestad. Silvestre de Balboa Troya y Quesada.CARTA DEDICATORIAAcurdome, Prncipe Iltmo. que partindose V. S. de esta villa para la del Bayamo, me di unas justas quejas, casi reprendindose del descuido de no haberlo mostrado alguna cosa de esta pequea gracia que Dios me comunic; y como las palabras de los prncipes son tan poderosas, se imprimieron en mi de manera que atropellando todas las dificultades que la rudeza de mi ingenio con justa razon me ofreca, tom la pluma y escrib la triste y lamentable prision de V. S., tan sentida y llorada de toda esta isla. No hago mencion en ella de las loables costumbres y santa vida de V. S. Itma. ni de los hericos hechos y memorables hazaas de su antiqusima casa, tan adornada y enriquecida de tantos roeles y cabezas de turcos, porque sera proceder largos discursos: baste que el mundo este rico de sus trofeos y las historias llenas de sus victorias, y toda esta Isla rica y regocijada en tener por su obispo un principe tan cristianisimo cuya santa vida Dios guarde por largos y felices aos con los acrecentamientos que V. S. merece y sus sbditos le deseamos. Puerto del Prncipe, Julio 30 de 1.608 aos.Del capitan Pedro de las Torres Sifontes, vecino de esta villa.SONETO I habeis echado el sello nuestra ciencia Con tan sublime obra buen Silvano, Diciendo del ilustre Altamirano El valor, Cristiandad y la paciencia Infalible verdad fue la pendencia Que Ramos tuvo con el Luterano; Veng al Pastor la poderosa mano, Dndonos a entender su omnipotencia Que al humilde levanta y le da loa, Y al soberbio arrogante echa por tierra; Estilo del Seor muy ordinario.

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OBRAS 336\ 336\ 336\ 336\ 336\ Recibe de mi mano, buen Balboa, Este soneto criollo de la tierra, En seal de que soy tu tributario.Del Alferez Cristbal de la Coba Machicao Regidor de esta villa.SONETO Tan alto vuelas, pjaro canario, Que se pierde de vista ya tu vuelo, Cual guila caudal que sube al cielo A buscar su remedio en su contrario. T que con nuevo estilo extraordinario Tu fama extiendes por el ancho suelo, Cantando la prision y desconsuelo Del divino pastor santo vicario; Baja del alto alczar de Elicoma Donde tu claro ingenio te ha subido, A esta fragilidad nuestra ordinaria: Y ceirn tus sienes la corona Del lauro bello sin razon cojido, Que te ofrece tu madre Gran Canaria. De Bartolom Sanchez Alcalde ordinario de esta villa.SONETO Los que con gracia quieren ver y aviso Un Silvestre galn y cortesano, Vengan a Puerto Prncipe cristiano Y gozarn de un nuevo paraiso. De nuestro frgil vidrio quebradizo Ver un ejemplo raro y soberano En la prision del buen Altamirano, A quien con ella dios regalar quiso.

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /337 /337 /337 /337 /337 Gracias al buen Silvestre de Balboa, Que por tan dulce estilo mas declara De aqueste santo Obispo la paciencia Bien merece desde hoy eterna loa, Y el generoso obispo de la tiara Que tiene el mundo de mayor potencia. De Juan Rodriguez de Cifuentes, Regidor de esta Villa.SONETO Las siete fortunadas islas bellas Donde Marte y Amor tien su asiento, Salen surcando el liquido elemento, Acompaadas de dos mil estrellas: Y de aquel mbar-gris que en todas ellas Cra el divino autor del firmamento, Llega el suave olor que lleva el viento, Por donde se conoce que son ellas. Llegan donde vive el que las loa; Y como hijo dulce y regalado Le puso cada cual su laureola: Y asi qued Silvestre de Balboa De estas siete diademas coronado, Todas ganadas por su virtud sola. De Alonso Hernandez, el viejo Natural de Canarias.SONETO Hermosas ninfas que en la fertil Moya, Donde Flora le di nombre su estancia, Gozais de la frescura y la fragancia Que tan discretos nimos apoya;

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OBRAS 338\ 338\ 338\ 338\ 338\ Aqu donde el amor pesca sin boya Y nunca sale de ella sin ganancia, Y pudiera el autor sin arrogancia Decir por lo pasado “Aqui fue Troya; De aquellas verdes hojas que en rehenes Coji aquel que de Dafne ya carece, Componiendo guirnalda variada, Ceireis de Silvestre ambas las sienes; Pues con sus versos honra y engrandece De vuestra amenidad la patria amada. Del Alfrez Lorenzo Laso de la Vega y Cerda.SONETO Dorada isla de Cuba Fernandina, De cuyas altas cumbres eminentes Bajan a los arroyos rios y fuentes El acendrado oro y plata fina; Si el dulce canto y msica divina De aquel que vio las infernales gentes, Las penas suspendi tan diferentes Y movi compasion Proserpina, Con cunto ms razon, isla dichosa, Estais vos dando al orbe admiracion Con este nuevo Homero y frtil yedra; Pues su dulzura os hace mas famosa Que aquella quien la lira de Anfion Hizo los muros de ladrillo y piedra. ARGUMENTO. El capitan Gilberto Giron, frances, Seor de la Ponfiera, llega con una gruesa nao Manzanillo, puerto y jurisdiccion de Bayamo, y teniendo noticia que el Maestro Don Fray Juan de las Cabezas Altamirano, Obispo de esta Isla de Cuba, est en el hato de Yara, salta en tierra con veinte y seis soldados, y caminando de noche, prende al Obispo y al Cannigo Puebla, y

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PEDRO AGUSTN MORELL DE SANTA CRUZ /339 /339 /339 /339 /339 los trae presos su nao, donde rescatan al Obispo por cueros y dinero, y le dan libertad. CANTO PRIMERO. Canten los unos el terror y espanto Que caus en Troya el Paladion preado: Celebren otros la prision y el llanto De Anglica y el Orco* enamorado: Que yo en mis versos solo escribo y canto La prision de un Obispo consagrado: Tan justo, tan benvolo y tan quisto Que debe ser el sucesor de Cristo. Don Juan Cabezas de Altamirano, A quien el cielo con amor se inclina Y hace que le confie el soberano La mitra episcopal de Fernandina: Al cual un atrevido Luterano Temerario y osado determina Prender, de su codicia apasionado; Que nacen muchos males de un pecado. De este prelado ilustre la paciencia Con que pas tan spero suplicio, La humildad sufrimiento y obediencia Con que se daba Dios en sacrificio,* He de cantar si no es atrevimiento Subir tan alto de tan bajo asiento. De amor dir las grandes maravillas