Codigo Civil

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Material Information

Title:
Codigo Civil Esta obra contiene el texto del Codigo de español, hecho extensivo a Cuba pr R.D. de 31 de julio de 1889, con las modificaciones introducidas...
Physical Description:
461 p. ; 23 cm.
Language:
Spanish
Creator:
Betancourt, Angel C.
Publisher:
Impr. de Rambla, Bouza y Compañia
Place of Publication:
Habana, Cuba
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Civil law -- Cuba   ( lcsh )
Spatial Coverage:
Cuba

Record Information

Source Institution:
FIU: College of Law
Holding Location:
FIU Law Library - Mario Diaz Cruz Collection
Rights Management:
All rights reserved by the source institution.
Resource Identifier:
oclc - 9536482
sobekcm - AA00004985_00001
System ID:
AA00004985:00001

Full Text

















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NON CICULAGIN







LEYES VIGENTES EN CUBA
PUBLICATIONN AUTORIZADA POR EL GOBIERNO)








CODIGO CIVIL


ESTA OBRA CONTIENE EL TEXTO DEL CODIGO ESPA-
ROL, HECHO EXTENSIVE A CUBA POR R. D. DE 31 DE
JULIO DE 1889. CON LAS MODIFICACIONES INTRO-
DUCIDAS EN EL MISMO POR DISPOSICIONES POS-
TERIORES Y CON LAS ENMIENDAS QUE LA NUEVA
SITUATION POLITICAL DEL PAIS HA HECH6 PRAC-
TICAMENTE NECESARIAS Y LAS INDIRECTAMENTE
PRODUCIDAS POR LEYES DE OTRO ORDEN. CON
NOTAS ACLARATORIAS Y CONCORDANCIAS CON LOS
OTROS CUERPOS LEGALES VIGENTES. REDACTADAS

POR


ANGEL C. BETANCOURT,
Magistrado del Tribunal Suprrmo r Presidtnce, que ha side, de In Comi-i6n .lr i ge.
de la C&mara de Representante de Is Keptblica.


SEGUNDA EDICION
AUTORIZADA Y CORREGIDA POR EL AUTOR
MARkO C A2 CRU2
SABOADO




HABANA
I'SW na Y PAP.m IIA DE AMW.A. DOUZA CuOMAIAI.
pW Y MAISALL, m Y 35
191 6












































ES PROPIEDAD DE LOS EDITORS


































S* ,*-i















AIp FiTENCIA
/
Al dar a la imprenta en 1908 el trabajo sobre el (C,'idi p Ci-
vil espaiol, anotado en la forma que estA vigentr en nuestro
pais, nos hicimos la idea de que ese libro no tendria segundat edi-
ei6n; porque cuando 6sta fuera necesaria nuestra labor t1ndria
por objeto el "C6dign Cubano", 6, de no ser asi. darlamos al
trabajo una forma nueva nAis amplia, que sin dejar de ser ~prac-
tica, toeara, cuando no invadiera, los limites del comentario, y A
ese efecto teniamos reunidos los materials necesario. Perm,
agotada inesperadamente la edici6n anterior y npreniaInd.'i los
editors por la demand del libro. ante esta benevola i.nagihil quIIe
el pfblico le ha dispensado. nos hemos visto en la nevesidad de
desistir, cuando menos por ahora, de nuestro pr'psn.itip de pu-
blicar un "nuevo" trabajo sobre el ('.dligl. IimIianl iiin.il en
*poe'rm dias, a repasar, para corregirlo y eomiplarlo, el publica-
do anteriormente.
Esta segimda edici6n, pues, en su plan y contenido Cs iden-
tica A la primer, con las ligeras variaciones que las leyes y dis-
posiciones posteriores A su publicaii6n han introducido en los
preceptos del Cddigo. a fin de que ste aparvz.-a en la frnirm en
que, en el moment actual, estin vigentes aquellos, que es el ob-
jeto que perseguimos con estas publicaciones.

Srptiembre de 1915.
Vi S o
.S R eFeC .'VC'0'S NCrKq$ Ef' Arjnlv
SON Te0^, -TCfmc^rr e a
CORPUS JURIS CIVILIS- p,' o,
rS Z s l SA-ot1,R MO" 7 L ,/ Y Eev a AUG U(io va e / d/ /V gP' & ^rv
n; 3. It-sbI o lso et R'&r /? Dte-1 co oRH
Bs/c_ e<. o Vl7 /8 9 7.





























































p,






J,)tt X ^ CrW7x






NOTA PRELIMINARY

(DE LA PRIMER EDICIONI


Puede decirse, sin incurrir en exagera,'iii. que la historic
del C6digo Civil espafiol es la historic legisltiva de Espniia en
el siglo XIX. Todas las leyes civiles que en ese period se dicta-
ron fueron concebidas y estudiadas, como seeciones 6 capitulos
que debian former part de ese cuerpo legal. En las de otro orden
se ve siempre algin rasgo, alguna menci6n de la obra que tan la-
boriosamente se venia preparando. con la esperanza de su pronta
terminaei6r. Por esto, hacer una historic, siquiera sucinta, del
process de formaci6n del 'i',lihro. aun limitun da lo iqe se deno-
mina historic external, seria hna labor extensa e innceesaria, dado
el fin que nos proponemos con estas piibll.- ini Itan t nues
tro prop6sito hacer menei6n, tan s6lo, de hIa iinidrlntes oeurrid(s
durante el period de pruniulgaci6n de dicho cuerpo legal y de
la aplieaci6n del mismo A la Isla de Ciuba
Por la ley de 11 de Mayo de l.v'' se aitorii al rli ,i r.n.
para publicar un C.-digo ('i il redactado conform ; las b ase. *'p
en la misma se insertaron, ordenindose que, Iheehia la publi.atciSn
se diera cuenta a las Cortes y que el C6digR elnpczara A r'gir
eomo ley a los sesenta dias siguientes A aquel en que diclia di.po-
sici6n se hubiere cumplido autorizindose, no obstantr, la .lnaiiii,.
ei6n de ese tkrmino, si asi lo acotsejaban razunes jn- IIr .l de
utilidad piiblica. Redact6se el C'ugli por la C'iI.IuI.. Coditica-
dora, y el Gobierno, cumpliendo con la Icy, lo public en la (a-
ceta de Madrid numerouss correspondieutc s los diis dcl 9 de Oc-
tubre al 8 de Diciembre de 1l.), diudose euenta con 1 al i ,.n
greso de Diputados el dia 13, y al Senado el ili.i 17, del rues de
Dieiembre del dicho aiio de 1888. I 'iupltl.mi esvtas formalidadls,
el C6digo, conforme a la ley, debi6 empezar A regir el 15 de Fe-
brero de 1889; pero el Gobierno, en vista de la importancia y ex-
tensi6n de los debates del Congreso, y tomando en cuente una







proposici6n parlamentaria presentada en aquel, prorrog6, por
R. D. de 11 de Febrero del iltimo citado afio, hasta el 1 de Mayo
del mismo, el plazo de sesenta dias establecido en la Ley de 11
de Mayo de 1888. En virtud de esta pr6rroga, el C6digo empez6
A regir en Espafia, conforme A su redacci6n original, el mencio-
nado dia 10 de Mayo de 1889. Pero, A consecuencia de la discu-
si6n en los Cuerpos Colegisladores, se dict6 la ley de 26 del repe-
tido mes y afio, por la que se ordenaba al Gobierno que hiciera
y publicara una edici6n del C6digo con las enmiendas y adiciones
que, A juicio de la Secci6n de lo Civil de la Comisi6n general de
Codificaci6n, fueran necesarias 6 convenientes en vista del re-
sultado de la discusi6n habida en el Parlamento, y que se publi-
caran, ademas, en la Gaceta, los articulos enmendados 6 adicio-
nados. El Gobierno, por R. D. de 24 de Julio siguiente, orden6
la publicaci6n en la Gaceta, no s61o de los articulos enmendados
y adicionados, sino del nuevo texto, complete, del C6digo Civil.
Mediante esta circunstancia el C6digo rigi6 en Espafia, con-
forme A su primitive redacci6n, desde el 1? de Mayo al 24 de
Julio de 1889, y desde esta iltima fecha en adelante, conforme
a su redacci6n definitive.
En Cuba no lleg6 a regir el texto primitive del C6digo, pues-
to que el ejemplar del mismo que se remiti6 para su promulga-
ci6n en la Isla fu6 el de la edici6n corregida, conform A la ley
de 26 de Mayo de 1889, mandada publicar por el R. D. de 24
de Julio siguiente. La aplicaci6n de dicho cuerpo legal A la Isla
tuvo efecto por R. D. de 31 de Julio de 1889 (publicado en la
Gaceta de Madrid el 6 de Agosto y en la de la Habana el 3 de
Septiembre siguientes). En cumplimiento de ese R. D., la publi-
caci6n del C6digo en la Gaceta de la Habana empez6 el dia 3 de
Septiembre de 1889, y concluy6 el 16 de Octubre del mismo afio.
Por consiguiente, el C6digo Civil empez6 A regir en Cuba el 5
DE NOVIEMBRE DE 1889, y asi lo reconoci6 explicitamente el Tri-
bunal Supremo de Espafia en sentencia de 16 de Mayo de 1893
y lo ha reiterado el de Cuba, entire otras, en sus sentencias de
5 de Octubre de 1900 y 29 de Julio de 1901.
Durante la dominaci6n espafiola, el C6digo no sufri6 otras
modificaciones que las introducidas en sus articulos sobre la ca-
pacidad para contraer matrimonio, reformados por la ley de 24
de Agosto de 1896, que al present carecen de interns, porque esa
material ha sido toda ella fundamentalmente alterada por las 6r-
denes militares, hoy vigentes, dictadas por el Gobierno de los





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Estados Unidos durante la oeupaei6n military de la Isla, desde
1899 & 1902, en que se estableci6 la RepGblica.
El Gobierno military amerieano, apart de las modificaciones
incidentales y de fact que, por virtud de otras disposiciones, al-
teraban los preceptos de este, introdujo directamente en el mis-
mo, entire otras de menos importaneia, las siguientes alteraciones:
modifle6 todo lo concerniente A la capacidad para contraer ma-
trimonio y A la formal y validez del matrimonio religioso; derog6
la facultad de loa padres para recluir A sus hijos en estableci-
mientos correcciona!es y suprimi6 la instituei6n del retracto con-
vencional.
El Poder Legislativo de la Rep6blica no toe6 directainnte el
C6digo, pero supl6 con sus leyes sobre naeionalidad Ia dlh.
ciencia del titulo 1 del libro 1, euyos articulos, en su miayurin,
habian quedado de heeho sin eficacia y sin aplicaci6n en Cuba.
El actual Gobierno provisional de los Estado%, Un.lin ha in-
trodueido tambien una reforms important en el ('.lig.hg. supri-
miendo la reserve troncal.
Todas estas reforuins, asi como las que indirectamente hi
sufrido el eitado cuerpo legal, se han tenido en ctents ei e tte
trabajo, procurando dar al public un texto del ',.IlgI tal comno
rige en la actualidad, pero sin alterar su redaeci6in, fii.ra( de los
easos en que expresamente esti ordenado 6 en fie necesria-
mente haya debido hacerse para que el precepto legal exprse
realmente euil es el mandate del legilnilr.
El texto que publicamos es el de la edici6n de la (hicet I de
1889, cotejado cuidadosamente con el publicado en dicho peri6-
dico official y con la edici6n official del Miniii r, de I r,-. ,1 y Jus-
ticia espajiol, no hacienda en l6 otras alteraciones que las indi-
cadas en el pfrrafo que precede. Por medio de adiiuons comple-
tamos las disposiciones del ''..'Iiu y por notuas awlaram.i sus,
preceptos 6 los concordamos con otras leyts que con ellos tieini
relaci6n. En la cita de la jurisprudencia hemos sido muy parcos,
por las razones que ya expusimos sobre este asunto al publicur
la Ley de Enjuiciamiento, primer obra de esta colecci6n, cuyo
plan hemos adoptado en 6sta, y, por consiguieute, s61o se citan
aquellas sentencias que por la generalidad de su doctrine consti-
tuyan una interpretaci6n clara 6 indiseutible del preeepto Igil.
excluyendo todas aquellas resolutorias de casos 6 cuya doetrina
est6 afn en discusi6n.
Terminaremos esta nota reproduciendo lo que hemos dicho





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en los trabajos anteriormente publicados de esta colecci6n, a sa-
ber: que 6stas no son obras de consult; que con ellas s61o se per-
sigue un fin meramente practice; sus numerosas notas no son co-
mentarios, ni exposic~in de opinions personales acerca de du-
das que se ofrezcan en la aplicaci6n de la ley; son meras acota-
ciones de disposiciones complementarias del texto. El comenta-
rio 6 la inteligencia del mismo queda al juicio ilustrado del lec-
tor, A quien s61o nos hemos propuesto darle, convenientemente
reunidos, los elements necesarios para former ese juicio.
Al dar al pfiblico este nuevo trabajo, terminado en momen-
tos azarosos para nuestra legislaci6n, hemos querido dejar, una
vez mAs, claramente precisado el modestisimo prop6sito que ha
guiado a su autor, para que 61 sirva de titulo A la benevolencia
pfiblica, y ojalA esta encuentre oeasi6n de plAcemes por su publi-
caci6n, si ella sirve de estimulo para mayores empefios, 6, por lo
menos, de base, para que se emprenda, en ocasi6n debida, la pa-
tri6tica obra de dotar al pais de leyes propias, arm6nicas y ade-
cuadas A su situaci6n political de naci6n independiente y soberana.

Diciembre de 1908.













DISPOSICIONES QUE DECLARAN EN VIGOR ESTE COI60


Quedarfn en fuerza el C6digo Civil y el Criminal existen-
tes antes de finalizar la soberania espniola, modifiandose y cam-
biandose 6stos, de tiempo en tiempo. euando sea necesario para
el mejor gobierno. (Proclama del Gobernador Militnr de Cuba
de 1I de Enero de 1899).
Por la present se declare y ordena que todas y cada una de
diehas leyes, decretos. reglamentos. 6rdenes y demis dispowiio-
nes dictadas y promulgadas por el Gobierno Militar de t'nlu 6
por su autoridad, se considered de earfcter p.niTral y Ilira.I.rn ( j T.i
y aplicables y obligatnrias para todos los fuini.onnruw del Go-
bierno de Cuba, sean cuales fueren las denominaciones 6 titulos -
de los que sueedan a los empleados del Gi;,.lrn ifim Millr. y .,N'', T
continfien en fuerza y vigor sea cual fuere el gobirno que en
Cuba exist, hasta que scan legalmente derogadas 6 mn1hlilniraulhLs%.T y
conforme A los preceptos quo se ,i,,'iiriian en n la c'rstitu .i.,I
antes meneionada. (Orden 14 s de 1'M11 .
Todas las leyes decretos, r. 'hlianlti,. .. rdenesv y demjns dis-( ) T .1 1.
posieiones que estuvieren en vigor al pronuilgarse esta ('sita ttu.
ci6n, continuarin observindose en euanto no sr .. I...IIeiiv a ll,
mientras no fueren legalmentl. ,1, r.,iilna- 6 Iinlii'nln.-L Di' a
posici6n transitoria 7" de la c'.injtii.-ui'.l. .

GOBIERNO GENERAL DE LA ISLA DE CUBA
S8bRETARIA

SECC16N DE GRAiIA Y JI'STICIA

Asuntos Judicialrs.

Por el M:nit.rin de Ultramar se comunica al Exemo. Sr. Go-
bernador General, con feeha 6 del actual y bajo el niencro !I-'7.
la Real orden siguiente:

"Exemo. Sr.:-De Real orden t*ii, el honor de remitir &
V. E. un ejemplar de la Gaceta de Madrid, correspondiente al dia
de hoy, en la que se public el Real Deereto haciendo extensive i
las Islas de Cuba, Puerto Rico y FI'lllli.au, el (',j ,ig. Civil vigen-







te en la Peninsula, redactado de conformidad con lo dispuesto
en la Ley de once de Mayo de mil ochocientos ochenta y oeho, y
aprobado por Real Decreto de veinte y cuatro del pasado mes de
Julio. Y al propio tiempo acompafo un ejemplar de la edici6n
official del citado C6digo, para su inserci6n en los peri6dicos ofi-
ciales de esa Isla."

Y acordado por S. E. su cumplimiento en 27 del actual, de
su orden se public en la Gaceta Oficial, asi como el Real Decreto
citado y el C6digo de referencia, para general conocimiento.

Habana, Agosto 30 de 1889.
PEDRO A. TORRES.

MINISTERIO DE ULTRAMAR

EXPOSICI6N
SENORA: El vivo interns de todos los Gobiernos por el be-
neficio de nuestras provincias de Ultramar, ha servido de estimu-
lo constant para llevar A aquillas las disposiciones legislativas vi-
gentes en la Peninsula, y especialmente las encargadas de resol-
ver problems generals de la vida, que no siendo el resultado de
opinions parciales ni de luchas political, por todos son juzgadas
con poca diferencia de criterio.
Si las leyes, ademas, se refieren A puntos y 6rdenes sustan-
ciales 6 intimos de la sociedad, si no contrarian tradiciones ni ten-
dencias especiales de aquellos pueblos, sino que aclaran y simpli-
fican la norma de acci6n, explican mejor su origen y manifiestan,
ademas, sus prescripciones con sencillez, facilitando el conoei-
miento de todos, y, en suma, envuelven un progress evidence y
por extreme beneficioso A nuestros hermanos de Ultramar, el pro-
p6sito natural en el Gobierno se convierte en dictado de deber y
obligaci6n para que aquellos habitantes participen de las ven-
tajas que los peninsulares pueden alcanzar.
Tal sucede con el C6digo Civil hoy vigente en la Peninsula.
Cualesquiera que hayan sido las opinions y juicios emitidos en
las discusiones que motive, es indudable que responded A la cons-
tante aspiraci6n de esta sociedad, de todos modos manifestada
hace medio siglo, y que, aun neghndole otras ventajas, produce
la indiscutible de reducir A una sola las multiples, diferentes y
encontradas fuentes de nuestro derecho positive civil, modifica
en terminos racionales el derecho sucesorio, aclara y mejora el
relative A la personalidad, y, en general, tomando por base la
tradici6n, envuelve y determine toda clase de relaciones juridi-
cas privadas en una forma mis racional, mAs sistemitica y cien-
tifica que la usada en los libros legales de que tan valiosa y abun-
dante series nos han dejado los anteriores siglos.
Ni en las Antillas ni en Filipinas hay derecho civil peculiar
y diferente del que rigi6 en la Peninsula, ni la' organizaci6n de







la familiar y de la propiedad en aquellas lejanas provincias de-
mands especialidad alguna de reglas para una vida que en lo
privado se desenvuelve lo mismo que en el resto de la INai'ii.
porque aquellos pueblo-, que tienen su sentido propin. y en algo
distinto del pueblo espaiiol, se acomodan desde luego en sus re-
laciones civiles A las leyes que alli llevaron nuestros conquistado-
res y misioneros, que eran las mismas de su propii- patria es-
pahiola.
No hay. pues, el peligro de llevar innovaciones irreflexivas
que pudieran resultar malsanas para aquellas famnilas. ni tras-
tornos perjudiciales para una propiedad que se adquiere, se con-
serva y se pierde conform A los modos estableeidos en la anti-
gua legislacian espaitoln. y que no da lIgar ni A modos, ni for-
mas, ni relaciones aqui detrlnsewndaws que fuera preciso ~ci'.nagrir
en la ley. Asi es que la Comisi6n de C6dipos de I'lraminar repre-
sent6 al Gobierno de S. M., euando el Civil se diseutia en las ('t-
maras, la conveniencia de extenderse las provincial de I'ltrin
mar, una vez que fuera ley, sin necesidad de hacer modificaci6n
alguna que alterara el contenido y la forma en iiiu fuera pro-
mulgado.
Y si es indudable que S. M. puede abrigar la satisfactidn
de considerar eomo sueeso feliz de su reinado el dotar la Na-
ci6n de un C'1,lign in-il qii con tanta ansielad, y durante tanto
tiempo ha ivi.Ii sImhllltand. no lo es menos que aquel puro y ele-
vado sentimiento ha de robusteecrse y ensanchars., Ilevindolo
A las provincias de Ultramar, que en este orden de la legislaci6i
sufrian los mismos inconvenientes, y obtendrain ventajas iguales
A las que se disfrutarAn en adelante en la Peninsula.
Ninifin element social enlaza tanto If los pueblos y los une
en el seno de una eultura conmin eomo la unidal ti legi-slaei6n,
y especialmente de la ienirga.lai de regullara eaera mis intima.
mis querida y mis imlnprtant.il I. la vida y tie la librtad hu-
mana, que es la civil. Y -i 1i.lpani inspire siempre sm condueta,
respect a los pueblos que domin6 en otro hemisferio, en el le-
vantado prop6sito de una paternal political quce l( hahbrii i eon-
ducir pronto A constituir un elemento inil.-.rialrt e esnta hernno-
sa y concertada unidad de la patria; -I juiln't I. s aplic6 el rigi-
men utilitario y egoista de explotaei6n y aprovechnamiento, y si
nuestra historic esta llena de molnumentos que atestiguan ermo
el aliento de la patria nunea r,.-..' su inh-iir.. .:ii- para -lvantar
generosamente y traer a su propio seno los elements vivos de los
pueblos coloniales y educarlos y regirlos como se educaba y re-
gia a si misma; si como feliz resultado de esta conduct bienhe-
chora y de ablne:.i.;ln se implantO de antiguo el mais importan-
te de los benefieios en el orden legal, que es la identidad en el de-
recho civil, es rational y ,.'int. convenieneia tde Gobierno man-
tenerla, conservando asi ,I1 litill, mAs honroso y el bien miis ines-
timable que puede ofreeer unnaei6n respect A los pueblos que
domina, y que consiste en asentar la vida civil en la igualdad y
conceder a todos la suma de derechos de que ella misma goza.







Fundado en estas consideraciones el Ministro que suscribe,
de acuerdo con el Consejo de Ministros, tiene el honor de some-
ter A la aprobaci6n de S. M. el siguiente proyecto de Decreto.
Madrid, 31 de Julio de 1889.
SENORA:
A. L. R. P. de V. M.,
MANUEL BECERRA.
REAL DECRETO

A propuesta del Ministro de Ultramar, de acuerdo con el
Consejo de Ministros:
En nombre de Mi Augusto Hijo el Rey D. Alfonso XIII, y
como Reina Regente del Reino,
Vengo en decretar lo siguiente:
Articulo 1--Se hace extensive a las Islas de Cuba, Puerto
Rico y Filipinas, el C6digo civil vigente en la Peninsula, redac-
tado de conformidad con lo dispuesto en la ley de 11 de Mayo
de 1888, y aprobado por Real Decreto de 24 del actual.
Art. 2?-Empezara A regir este C6digo en las Islas referidas
A los veinte dias siguientes de su publicaci6n en los peri6dicos
oficiales de las mismas.
Art. 3-En armonia con lo dispuesto en el articulo 1? del
mismo C6digo, las leyes regirAn en las provincias de Ultramar A
los veinte dias de su promulgaci6n, entendidndose Asta hecha el
dia en que termine su inserci6n en los peri6dicos oficiales de
las Islas.
Dado en San Ildefonso, A treinta y uno de Julio de mil ocho-
cientos ochenta y nueve.
MARIA CRISTINA.
El Ministro de Ultramar,
MANUEL BECERRA.
LEY

DON ALFONSO XIII, por la gracia de Dios y la Constituci6n,
REY de Espafia, y en su nombre y durante su menor edad la
REINA Regente del Reino,
A todos los que la present vieren y entendieren, sabed: que
las Cortes han decretado y Nos sancionado lo siguiente:
Articulo 1--Se autoriza al Gobierno para publicar un C6-
digo Civil con arreglo A las condiciones y bases establecidas en
esta ley.
Art. 2?-La redacci6n de este Cuerpo legal se llevara A cabo
por la Comisi6n de C6digos, cuya Secci6n de Derecho civil for-
mulara el texto del proyecto, oyendo, en los terminos que crea
mas expeditos y fructuosos, A todos los individuos de la Comisi6n,
y con las modificaciones que el Gobierno crea necesarias, se pu-
blicara en la Gaceta de Madrid.
Art. 3?-El Gobierno, una vez publicado el C6digo, dara






cuenta & las Cortes, si estuvieren reunidas. 6 en la primer reu-
ni6n que celebren, con expresi6n clara de todos aquellos puntos
en que haya modificado, ampliado 6 alterado en algo el proyecto
redactado por la Comisi6n, y no empezarfi f regir como ley ni
producira efecto alguno legal hasta cumplirse los sesenta dias
siguientes A aquel en que se haya dado euenta A las Cortes do su
publicaci6n.
Art. 4--Por razones justificadas de utilidad piblica, el Go-
bierno, al dar cuenta del C6digo A las Cortes, 6 pIr virtud de la
proposici6n que en 6stas se formula, podri declarar prirrnaiido
ese plazo de sesenta dias.
Art. 5?-Las provincial y territories en que subsiste dere-
cho foral lo conservarin por ahora en today su inlegridad. sin que
sufra alteraci6n su actual rginirun jiridwin per la publieaci6n
del C6digo, que regira tan 61o rncomi supletorio en defecto del
que lo sea en cada una de aqu6llas por sus leyes specials. El
titulo preliminary del ('Cdigo. en cuanto establetza Ios effects do
las leyes y de los estatutos y las reglas geiiral.e para s upliea-
ei6n, serA obligatorio para todas las provinmeas del Reino. 'r i',
bien lo seran las disposiciones que se dicten para el d'snrrollo 1do
la base 3%, relative A las forms de matrimonial.
Art. 6--fI Gobierno, oyendo i4 la Comisi6n de ('digos, pre-
sentar i A las Cortes, en uno 6 en varies proyeetos de Idy, los
ap6ndices del C6digo Civil, en los que se contengan las institu.
ciones forales que conviene conservar en eada sn dte his pro.
vincias 6 territories donde hiv existen.
Art. 7"-No obstante lo dispuesto en el articulo anterior, el
C6digo Civil enpezara f rn-sir iin Ara~6ni y en las Islas Baleres
al mismo tiempo que en las lpril. inI'L% 1no af ruiLs.L on en1nto no t(
se oponga A aquellas de sus disposieiones forales 6 consuitudi-
narias que actualmente esten vigentes.
El Gobierno, previo informed de las Iihnpitnir.ni'- provin'ia-
les de Zaragoza, IHuesea, T'rn. I Islas Baleares y de Ins Cole-
gios de Abogados de las capitals de las mencionadas provincias.
y oyendo a la Comisi6n general de condii. au Iinii prcsentunri li
aprobaci6n de las Cortes. en el plazo mnis breve possible, A contar
desde la publicaei6n del nuevo C6digo, el proyeeto de ley en que
han de contenerse las instituciones civiles de Aragin Islas lia-
leares que (conInnlla conservar.
Iguales informes debera oir el Gobierno on rlt referente ia
las demis provincial de legislaci6n foral.
Art. 8?-Tanto el Gobierno como lia i i'ilIn..n s( naonnoda.
ran en la redacci6i del C6digo C'n il A his siguientes bases: (

(*) El Tribunal Suprenmo de IKp..fi ,. en sentencia de 24 de Junio
de 1897, ha declarado: "que la ley .1. I-I. d de 11 do Mayo de Id S para
la redacci6n del I ....i. Civil, no se promulgA para que la apli:aran los
tribunales, sino para quoe el Uobierno se amnollara ella at ha',r use
de Ja autorizaci6n que Ie confiri6 el Poder Legislativo"; por donde sus
preceptos no pued(rn serNir de fundamento fi ningin recurso judicial
ordinario 6 extraordinario.






BASE PEIMERA

El C6digo tomark por base el proyecto de 1851, en cuanto se
halla contenido en este el sentido y capital pensamiento de las
instituciones civiles del derecho hist6rico patrio, debiendo for-
mularse, por tanto, este primer cuerpo legal de nuestra codifica-
ci6n civil sin otro alcance y prop6sito que el de regularizar,
aclarar y armonizar los preceptos de nuestras leyes, recoger las
ensefianzas de la doctrine en la soluci6n de las dudas suscitadas
por la prActica, y tender a algunas necesidades nuevas con so-
luciones que tengan un fundamento cientifico 6 un precedent
autorizado en legislaeiones propias 6 extrafias, y obtenido ya co-
min asentimiento entire nuestros jurisconsultos 6 que resulten
bastante justificadas, en vista de las exposiciones de principios
6 de m6todo hechas en la discusi6n de ambos Cuerpos Colegis
ladores.
BASE SEGUNDA

Los efectos de las leyes y de los estatutos, asi como la na-
cionalidad, la naturalizaci6n y el reconocimiento y condiciones
de existencia de las personas juridicas, se ajustaran A los precep-
tos constitucionales y legales hoy vigentes, con las modificacio-
nes precisas para descartar formalidades y prohibiciones ya des-
usadas, aclarando esos concepts juridicos, universalmente ad-
mitidos en sus capitals fundamentos, y fijando los necesarios,
asi para dar algunas bases seguras A las relaciones internacio-
nales civiles, como para facilitar el enlace y aplicaci6n del nuevo
C6digo y de las legislaciones forales, en cuanto A las personas y
bienes de los espafioles en sus relaciones y cambios de residencia
6 vecindad en provincias de derecho divers, inspirAndose hasta
donde sea convenient en el principio y doctrine de la persona-
lidad de los estatutos.

BASE TERCERA

Se establecerin en el C6digo dos formas de matrimonio: el
can6nico, que deberfn contraer todos los que profesen la religion
cat6lica, y el civil, que se celebrara del modo que determine el
mismo C6digo, y en armonia con lo prescrito en la Constituci6n
del Estado.
El matrimonio can6nico producirA todos los efectos civiles
respect de las personas y bienes de los c6nyuges y sus descen-
dientes, cuando se celebre en conformidad con las disposiciones
de la Iglesia cat6lica, admitidas en el Reino por la ley 13, tit. 1,
libro 1?, de la Novisima Recopilaci6n. Al acto de su celebraci6n
asistira el Juez municipal f otro funcionario del Estado, con, el
solo fin de verificar la inmediata inscripci6n del matrimonio en
eTRegistro civil.







BASE UABTA

Las relaciones juridicas derivadas del matrimonio en cuan-
to a las persouas y bienes de los c6nyuges y de sus descendien-
tea, paternidad y filiaei6n, patria potestad sucesiva del marido y
de la mujer sobre sus hijos no emancipados. efectos civiles del
contrato, y, en suma, cuantas constituyeni el derecho de familiar,
se determinarAn de conformidad con los principios esenciales en
que se fund el estado legal present, sin perjuicio de lo dis-
puesto en las bases 17, 18, 22 y 25.
BASE QUINTA

No se admitira la investigaci6n de la paternidad sino en los
asos de delito 6 cuando exist escrito del padre en el que conste
su voluntad indubitada de reeonocer pqr suyo al hijo, lde1l,'rn.
damente expresada con ese fin, 6 cuando medie posesi6n de esta-
do. Se permitirA la investigaci6ii de la maternidad, y se anut.
rizarA la egitimaci6n bajo sus dos formal de subsiguiente ma-
trimonio y eoncesi6n Real, limitando sta s los casos en que me-
die imposibilidad absolute de realizar la primer, y reservando
& terceros perjudicados el derecho de impugnar, asi los reeonoci-
mientos como las legitimaciones, cuando resulted realizados fue-
ra de las condieiones de la ley. Se autorizar tambini la adop-
ei6n por escritura pfiblica, y con autorizaciin judicial, fijAjndose
las coudlicones de edad, consentimiento y prilinb .i-n.i. que so
juzguen bastantes A prevenir los ineonvenientes que el abuso do
ese derecho pudiera traer crrmsigi para la organizaci6n natural
de la familiar.
BASE SEXTA

Se caraeterizarAn y definirAn los easos de ausencia y pre-
sunci6n de muerte, estableeiendo las giuraitins, que asegureI los
derechos del ausente y de sus herederos, y que permitan en su
dia el disfrute de ellos por quien pudiera adquirirlos por suee-
si6n testamentaria 6 legitima, sin que la presuncion de muerte
llegue en ningin caso A autorizar al c6nyuge present para pa-
sar A segundas nupeias.

BASE EPTIMA

La tutela de los menores no emancipados, dementes y los de-
clarados pr6digos 6 en interdicei6n :viIl, se podri deferir por
testamento, por la ley 6 por el consejo de familiar. y se completarA
con el restablecimiento en nuestro derecho de ese eonsejo y con
la instituci6n del protutor.







BASE OCTAVA

Se fijar6 la mayor edad en los veintitr6s afos para los efec-
tos de la legislaci6n civil, estableciendo la emancipaci6n por ma-
trimonmo y la voluntaria por actos entire vivos, a contar desde los
diez y ocho afios ue edad en el menor.
BASE NOVENA

El Registro del estado civil comprenderA las inscripciones
de nacimientos, matrimonios, reconocimientos y legitimaciones,
defunciones y naturalizaciones, y estar6 6 cargo de los jueces
municipales ii otros funcionarios del orden civil en Espafia y de
los agents consulares 6 diplomiticos en el extranjero.
Las actas del Registro ser6n la prueba del estado civil, y
s6lo podrk ser suplida por Atras en el caso de que no hayan exis-
tido 6 hubieren desaparecido los libros del Registro, 6 euando
ante los Tribunales se suscite contienda.
Se mantendrA la obligaci6n, garantida con sanci6n penal, de
inscribir los actos 6 facilitar las noticias necesarias para su ins-
cripci6n, tan pronto como sea possible. No se darA efecto alguno
legal k las naturalizaciones. mientras no aparezcan inscriptas en
el Registro, cualquiera que sea la prueba con que se acrediten y
la fecha en que hubieren sido concedidas.
BASE DIEZ

Se mantendrAn el concept de la propiedad y la division de
las cosas, el principio de la accesi6n y de copropiedad con arre-
glo a los fundamentos capitals del derecho patrio, y se inclui-
ran e el C6digo las bases en que descansan los concepts espe-
ciales de determinadas propiedades, como las aguas, las minas
y las producciones cientificas, literarias y artisticas, bajo el cri-
terio de respetar las leyes particulares por que hoy se rigen en su
sentido y disposiciones, y deducir de cada una de ellas lo que
pueda estimarse como fundamento organico de derechos civiles
y sustantivos, para incluirlos en el C6digo.

BASE ONCE

La posesi6n se definiri en sus dos concepts, absolute 6
emanado del dominio y unido A 61 y limitado y nacido de una te-
nencia de la que se deducen hechos independientes y separados
del dominio, manteni6ndose las consecuencias de esa distinci6n
en las formas y medios de adquirirla, estableciendo los peculiares
6 los bienes hereditarios, la unidad personal en la posesi6n fue-
ra del caso de indivisi6n, y determinando los efectos en cuanto
al amparo del hecho por la Autoridad p6fblica, las presunciones
a su favor, la percepci6n de frutos, segfin la naturaleza de 6stos,







el abono de expenses y mejoras y las condiciones & que dehe
ajustarse la perdida del derecho posesorin en las diversas elases
de bienes.
BASE DOOB

EL usufructo, el uso y la habitaci6n se definirAn y regplln.
rdn como limitaciones del dominio y forms de su division, re-
gidas en primer ftrmino por el titulo que Ins cnitriuiiiiyn. y en
su defect por la Ley, como supletoria A la deterimniiiil.i indi-
vidual; se declarariin los dereehos del usufructuario en cuanto
A In percepci6n de frutos, segpin sus elases y situaei6n en el mo-
mento de empezar y de terminarse el usufrur'to, fijando los prin-
cipios que pueden servir A la resoluei6n de las principals du-
das en la prcitica respceto al usufructo y uso de minas, montes,
plantlos y ganados, mejoras. de.pi'rfL'ls. ,obliCininiii- do in.
vpntarm y fanza. inscripeirn, pngo de coniiribhu,.iniiis iefensla
de sus dereehos, y los de propiretrin en juiriin y fuera de /I, y
modos naturales y legitimos de extinguirse todos esos derechos,
con sujeci6n todo ell1, A lios prmiepniios y pri:' tiaii. dcl dereeho de
Castilla. modificado en alg~pnii inportanltvl extremos por los
principios de la publieid:.i y .- In li s.-rir,.'.n contenidos en la
legislaci6n hipoteearia novisima.
BASE TBECE

El titulo de las servidumbres contenldr su elasifieaoein y
division en continues y dls'nntmnas. positives y ri'n71ti\n apa-
rentes y no aparentes por sus condiciones d ejor'jruio y ldisfru-
te, y legales y voluntarias por vl oripern de su I,,iiltitu'i.in res-
petindose las doetrinas hoy estialil...-Il~.I en cuanto i los mnodos
de al.qiirirla.%, derrehos y :llii:.i,.i-s de los propietarios di lIo
predios dominanti-e y sirviente y modo de .\vinlcivrl.. Se .l.ti.
nirAn tambien en capitulos ,*.-pr. ias. las pricipnalo servidum-
bres fijadas por la Ley en material de agpnam en el ri,',i- ,I de1 la
propiedad ristica y urbana, y se procurara, a tenor de lo esta-
blecido en la base lt, la incorporacein al Ctli o del mayoi r n-l
mero possible de disposieiones de las legislacionfs de Aronpi,.
Baleares, Catailiid. Galicia, Navarra y Provincias Vasras.

BASE CATORCE

Como uno de los medios de adquirir, se dI'finr,'i la owupa-
ci6n, regulando los dereehos sobre los animals domestieos, ha-
llazgo casual del tesoro y apropiaci6n de las cosas muebles aban-
donadas. Les servirin de complement las leyes especiales de
eaza y pesea, haci6ndose referencia expresa A ellas en el C6digo.

BASE QUINCE

El tratado de las sucesionep se ajustara en sus principios ea-






pitales a los acuerdos que la Comisi6n General de Codificaci6n
reunida en pleno, con asistencia de los sefiores Vocales correspon-
dientes y de los sefores Senadores y Diputados, adopt en las
reuniones celebradas en Noviembre de 1882, y con arreglo a ellos
se mantendrd en su esencia la legislaci6n vigente sobre los testa-
mentos en general, su forma y solemnidades, sus diferentes cla-
ses de abierto, cerrado, military, maritime y hecho en un pais ex-
tranjero, afiadiendo el ol6grafo, asi como todo lo relative a la
capaeidad para disponer y adquirir por testamento, 6 la insti-
tuci6n de heredero, la desheredaci6n, las mandas y legados,
la instituci6n conditional 6 A t6rmino, los albaceas y la revocaci6n
6 ineficacia de las disposiciones testamentarias, ordenando y meto-
dizando lo existente, y completAndolo con cuanto tienda a asegu-
rar la verdad y facilidad de expresi6n de las filtimas voluntades.
BASE DIEZ Y SEIS

Materia de las reforms indicadas serin, en primer t6rmi-
no, las sustituciones fideicomisarias, que no pasarAn, ni aun en la
linea direct, de la segunda generaci6n, a no ser que se hagan
en favor de personas que todas vivan al tiempo del fallecimiento
del testador.
El haber hereditario se distribuira en tres parties iguales:
una que constituira la legitima de los hijos, otra que podrh asig-
nar el padre A su arbitrio como mejora entire los mismos, y otra
de que podra disponer libremente. La mitad de la hereneia en
propiedad adjudicada por proximidad de parentesco y sin per-
juicio de las reserves, constituira, en defecto de descendientes
legitimos, la legitima de los ascendientes, quienes podrin optar
entire 6sta y los alimentos. Tendran los hijos naturales reconoci-
dos derecho a una porci6n hereditaria, que, si concurren con
hijos legitimos, nunca podra exceder de la mitad de lo que por su
legitima correspond 6 cada uno de 6stos; pero podra aumentar-
se esta porci6n cuando s6lo quedaren ascendientes.

BASE DIEZ Y SIETE

Se establecerA A favor del viudo 6 viuda el usufructo que
algunas de las legislaciones especiales le concede, pero limitAn-
dolo a una cuota igual A lo que por su legitima hubiera de per-
cibir cada uno de los hijos, si los hubiere, y determinando los
casos en que ha de cesar el usufructo.

BASE DIEZ Y OCHO

A la sucesi6n intestada seran llamados: 1 Los descendien-
tes. 2 Los ,-, -1l,.-ir. 30 Los hijos naturales. 40 Los hermanos
: hijos de 6stos. 5? El c6nyuge viudo. No pasard esta sucesi6n
del sexto grado en la linea colateral. Desaparecer6 la diferencia
que nuestra legislaci6n establece respect a los hijos naturales







entire el padre y la madre, dandoseles igual derecho en la suce-
si6n intestada de uno y otra. SustituirAn al Estado en esta suee-
si6n, cuando A ella fueren Ilamadoq. los establecimientos de Be-
neficencia 6 instrucci6n gratmta del domicilio del testador; en
su defeeto, los de la provincia; A falta de unos y otros, los ge-
nerales. Respect de las reserves, el derecho de aerecer la a-op.
taei6n y repudiaci6n de la hereneia, el beneficio de inventario, la
colaci6n y partici6n. y el pago de las deudas hereditanas. se des-
envolverin con la mayor precision possible las doctrinas de la
legislaci6n vigente, explicadas y completadas por la jtiriprlu
deneia.
BASE DIBZ Y NUVE

La naturaleza y efectos de las oliiiiinii.s serAn explicados
con aquella generalidad que corresponda A una relaci6n juridica.
euyos origenes son muy diversos. Se mantendrA el concept his-
t6rico de la mancomunidad, resolviendo por prineiipios rgen-ral'"1
las cuestiones que naeen de la solidaridad de acreedores y den-
dores, asi cuando el objeto de la obligaciin es una costa hlviN-ible
como euando es indivisible, y fijando con precision los efectos
del vineulo legal en las distintas species de cbli[n.i.i.-. alter-
nativa-s. condicionales, A plazo y con elAusula penal. Se simpli-
ficarin los modos de extiiniriiir-. la-' ilnligi.r'iie. ri l.neeindolas
A aquellos que tienen P.'ii.l-in ,lifer.,niit. 1 'iiiiitiiii.ln loa demnis
A las doctrinas admitidas respect de los que eomo elements en-
tran en su composiei6n. Se ti.inril en fin. principios .ii, ril.
sobre la prueba de las ,,li.ii'ni,'in--. riidando dt armonlizar i' ta
parte del C6digo con lI.- li-p-i'l, l i'-. de la modern Ley de
Enjuiriamwpnto Civil. rcp.tIandiil los preceptos formales de la
legislaci6n notarial vigeinte. y fijando un maximum, pasado el
cual, toda obligariIin de dar 6 de r'-~iiimir de eonstituci6n de
derechos, de arriendo de obras 6 de prestaeion de serviwios. ha-
brA de constar por escrito para que pueda pt-dirse en juicio su
cumplimiento 6 ejecuci6n.
BABE VEINTE

Los eontratos, como fuente de las obligaciones. serin coInsi-
derados como meros titulos de adquirir en cuanto tengan por
objeto la traslaci6n de dominion 6 de eualquier otro derecho i 41
semejante, y continuarin sometidos al principio de ii. la sim-
ple coincideneia de voluntades entire los contratantes establere
el vinculo, aun en aquellos easos en que se exigen solemnidades
determinadas para la transmisi6n de las cosas, 6 el otorgamien-
to de escritura A los efectos expresados en la base preeedeute.
Igualmente se cuiidari de fijar bien las condiciones del eonsen-
timiento, asi en cuanto A la capacidad como en cuanto A la li-
bertad de los que lo presten, estableciendo los principios consa-
grados por las legislaciones modernas sobre la naturaleza y el






objeto de las convenciones, su causa, forma 6 interpretaci6n,
y sobre los motives que los anulan y rescinden.
BASE VEINTIUNO

Se mantendr6 el concept de los cuasi contratos determi-
nando las responsabilidades que puedan surgir de los distintos
hechos voluntarios que les dan causa, conform A los altos prin-
cipios de justicia en que descansaba la doctrine del antiguo de-
recho, unanimemente seguido por los modernos C6digos, y se fi-
jarin los efectos de la culpa y negligencia, que no constituyan
delito ni falta, aun respect de aquellos bajo cuyo cuidado 6 de-
pendencia estuvieren los culpables 6 negligentes, siempre que
sobrevenga perjuicio A tercera persona.
Las obligaciones procedentes de delito 6 falta quedaran so-
.metidas A las disposiciones del C6digo Penal, ora la responsabi-
lidad civil deba exigirse A los reos, ora A las personas bajo cuya
custodia y autoridad estuviesen constituidos.

BASE VEINTIDOS

El contrato sobre bienes con ocasi6n del'matrimonio ten-
drv por base la libertad de estipulaci6n entire los futures c6nyu-
ges, sin otras limitaeiones que las sefialadas en el C6digo; enten-
diendose que cuando falte el contrato 6 sea deficiente, los espo-
sos han querido establecerse bajo el regimen de la sociedad legal
de gananciales.

BASE VEINTITRES

Los contratos sobre bienes con ocasi6n del matrimonio se po-
drAn otorgar por los menores en aptitud de contraerlo, debien-
do concurrir A su otorgamiento y completando su capacidad
las personas que, segin el C6digo, deben prestar su consentimien-
to a las nupeias; debera constar en escritura pfblica si exceden
de cierta suma, y en los casos que no llegue al mAximum que
se determine, en document que reuna alguna garantia de au-
tenticidad.

BASE VEINTICUATRO

Las donaciones de padres A hijos se colacionarAn en los
c6mputos de las legitimas, y se determinaran las reglas A que
hayan de sujetarse las donaciones entire esposos durante el ma-
trimonio.
BASE VEINTICINCO

La condici6n de la dote y de los bienes parafernales podri
estipularse A la constituei6n de la sociedad conyugal, habiendo




21

de considerarse aqui~la inestimada & falta de pacto 6 capitula-
ci6n que otra cosa establezca. La administraci6n de la dote co-
rresponderA al marido, con las garantias hipotecarias para ase-
gurar los derechos de la mujer y las que se juzguen mas eflcaces
en la prActica para los bienes muebles y valores, A cuyo fin se fija-
rAn reglas precisas para las ?enaiji'nBrcioneI y pignorniiri,'- de los
bienes dotales, su usufructo y eargas A que est.A sujeto, admitien-
do en el C6digo los principios de la Ley Hipotecaria en todo lo
que tiene de material propiamente orgAnica y legislative, que-
dando A salvo los derechos de la mujer durante el matrimonin,
para acudir en defense de sus bienes y los de sus hijos contra la
prodigalidad del marido, asi como tambibn los que puedan esta-
blecerse respect al uso, disfrute y administration de cierta clase
de bienes por la mujer, constant el matrimonio.
BASE VE TISEIS

Las forms, requisites y .*iindiLnn.ls de cada contrato en par-
ticular se desenvolverin y definirin con sujeci6n al cuadro gene-
ral de las obligaciones y sus effects. dentro del criteria de man-
tener por base la l gi-ilaR.i:n' vigente y los desenvolvimientos Iqu
sobre ella ha eonsagrado la jurisprudeneia, y los que exija la in-
eorporaci6n al C6digo de las doctrinas propias 6 la Loy Ilipoteea-
ria, debidamente aclaradas en lo que ha sido material de dudas
para los Tribunales de justieia y de in,'-iurial'iil para el cridito
territorial. La donaci6n se definirAi fl.iianlr su naturaleza y efee-
tos, personas que pueden dar y r'ilr r pnr medio td ella; sus
limitaciones, revocaciones y reducciones, las fornmahil.I.i--. con
que deben ser hechas. los respeetivos deberes del donante y do-
natario y cuanto tienda i evitar los perjuicios que de las donacio-
nes pudieran seguirse f los hijos del donate 6 sus legitimos
acreedores 6 A los dereehos de tereero. Una ley especial des-
arrollarh el principio de la reuni6n de los dominiios en los fo-
ros, subforos, derechos de -np. rI'i, y cualesiquiera otrs gravi.-
menes semejantes constituidos sobre la propiedad inmueble.
BASE VEINTISITE

La disposici6n final derogatoria sern general para todos los
cuerpos legales, usos y costumbres que constituyan el derrlio
civil llamado de Castilla, en today s las material que son objeto del
C6digo, y aunque no sean contrarias A el, y quedarin sin fuerza
legal alguna, asi en su concept de leyes directamente obligato-
rias como en el dereeho supletorio. Las variaciones que perju-
diquen derechos adquiridos no tendrnn efecto retroantivo. Se
establecerin, con el caricter de disposiciones adieiotnles, las ba-
ses orgdnicas necesarias para que en periods de diez afios formu-
le la Comisi6n de C6digos y eleve al Gobierno las reformnas quc
...nvenLga introducir como resultados definitivamente adquiridos
por la experiencia en la aplicaci6n del I''..l]i por los progress






realizados en otros paises y utilizables en el nuestro, y por la ju-
risprudencia del Tribunal Supremo.
Por tanto:
Mandamos A todos los Tribunales, Justicias, Jefes, Goberna-
dores y demAs Autoridades, asi civiles como militares y eclesiAsti-
cas, de cualquier clase y dignidad, que garden y hagan guardar,
cumplir y ejecutar la present Ley en todas sus parties.
Dado en Palacio, a 11 de Mayo de 1888.
YO LA REINA REGENTE.
El Ministro de Gracia y Justicia,
S.\ NL'EL ALONSO MARTINEZ.

EXPOSICION

SERORA : La ley de once de Mayo de este afio autoriz6 al Go-
bierno de V. M. para publicar un C6digo Civil con arreglo A las
bases establecidas en la misma, llenando asi una necesidad sentida
desde hace cinco siglos y no satisfecha adi, A pesar de los lauda-
bles esfuerzos de algunas de las generaciones que nos han pre-
cedido.
El C6digo Civil, que interest por igual A todas las classes so-
sociales, y realize, no una inspiraci6n pasajera, sino un anhelo
constant del pueblo espafiol, puede ser un titulo de honor para
los contemporaneos, A los ojos de la posteridad, y el mas bello
flor6n de la corona que cifie V. M. tan merecidamente por sus
grandes virtudes y raras prendas.
Pocos seran ya hoy en Espafia los que desconozean la conve-
niencia de sustituir la legislaci6n civil vigente, desparramada en
multitud de cuerpos legales promulgados en la 6poea g6tica, en
la edad media y en tiempos mas recientes, pero siempre distan-
tes de nosotros; y que, de todos modos, retratan estados sociales
distintos y aun opuestos, por un monument legislative arm6ni-
co, sencillo y claro en su m4todo y redacci6n que refleje fielmente
nuestras actuales ideas y costumbres, y satisfaga las complejas
necesidades de la modern civilizaci6n espafiola.
Asi, pues, V. M. puede estampar su firm en este proyecto de
decreto con aquella satisfacci6n interior que engendra siempre
en el Animo del Jefe Supremo del Estado la conciencia de que no
pone su Autoridad augusta al servicio de una parcialidad poli-
tica, sino al de la Naci6n entera.
Por esto, el Ministro que suscribe estima como un halago de
la fortune ser 61 quien tiene la honra de someter A la aprobaci6n
de V. M. el C6digo Civil redactado por la Secci6n que ha mu-
chos afios viene presidiendo, despuBs de haber oido, en los t6r-
minos que ha creido mas expeditos y fructuosos, A todos los
Vocales de la Comisi6n Codificadora, compuesta de sabios ju-
risconsultos, afiliados A escuelas juridicas y partidos politicos
diferentes.







En el punto A que dichosamente ha Ulegado en Espaiia la
obra de la codificaci6n civil, huelga ya todo razonamiento. Pas6
la hora de discutir. Hoy se trata no mAs que de la mera eje-
euci6n de un precepto terminante de la Ley; y el infraserito, en
just aeatamiento & lo que dsta ordena, tiene el honor de propo-
ner A V. M. el siguiente proyeeto de deereto.
SEiRORA:
A. L. R. P. de V. M.,
MANUEL ALONSO MARTINEZ.

REAL DEORETO

Teniendo present lo dispuesto en la ley de 11 de Mayo de
este afio, por la eual se autoriz6 a mi Gobierno para publi'ar un
C6digo Civil con arreglo A las condieoines y bases establecidas
en la misma, conformnndome con lo propuesto por el ministry
de Gracia y Justieia, y de aeuerdo con el parecer de mi Consejo
de Ministros: en nombre de 31M Augusto ilijo el REY Don Alfon-
so XIII, y como REmA Regente del Reino:

Vengo en deeretar que se publique en la Gaceta de Madrid
el C6digo Civil adjunto, en cumplimiento de lo que preceptta el
articulo 20 de la meneionada ley de 11 de Mayo filtimo.
Dado en Palacio, a seis de Octubre e mil oehotientos
oehenta y oeho.
MARIA CIlsTIN.A
El Ministro de Gracia y Justicia,
MANEL ALONSO MARTINEZ.

REAL DECRETO

Pr6ximo a veneer el plazo de sesenta dias establecido en el
articulo 30 de la ley de 11 de Mayo de 1 -. para que comenwmra
& regir como ley el C'.l;l, Civil publieado en la Gtaceta de Ma-
drid en cumplimiento de lo dispuesto en Real deereto de 6 de
Octubre filtimo, y formulada en las Cortes la IprIpp..i.i.'i pre.
vista en el articulo 40 de la propia ley:

Conformandome con lo propuesto por el .Mimalro de Gracia
y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de Mi-
nistros:
En nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII,
y como REINA Regente del Reino:
Vengo en declarar prorrogado hasta 10 de Mayo del corrien-
te afio, el plazo de los sesenta dias establecido en la ley de 11 de
Mayo de 1888.







Dado en Palacio, A once de Febrero de mil ochocientos
oehenta y nueve.
MARIA CRISTINA.
El Ministro de Gracia y Justicia,
Josh CANALEJAS Y MENDEZ.
LEY

DON ALFONSO XIII, por la Gracia de Dios y la Constitu-
ci6n REY de Espafa, y en su nombre y durante su menor edad,
la REINA Regente del Reino:

A todos los que la present vieren y entendieren, sabed: que
las Cortes han deeretado y Nos sancionado lo siguiente:
Articulo 1 El Gobierno hark una edici6n del C6digo Ci-
vil, con las enmiendas y adiciones que a juicio de la Secci6n de
lo civil de la Comisi6n general de Codificaci6n sean necesarias
6 convenientes, segfn el resultado de la discusi6n habida en am-
bos Cuerpos Colegisladores.
Art. 2 Esta edici6n se publicarA lo mis pronto possible,
dentro del plazo de dos meses.
Ademis, se insertarAn en la Gaceta los articulos del C6digo
enmendados 6 adicionados.

Por tanto:

Mandamos a todos los Tribunales, Justicias, Jefes. Gober-
nadores y demis Autoridades, asi civiles como militares y ecle-
siasticas, de cualquier clase y dignidad, que garden y hagan
guardar, cumplir y ejecutar la present ley en todas sus parties.
Dado en Aranjuez, a veinte y seis de Mayo de mil ochoeien-
tos ochenta y nueve.
Yo LA REINA REGENT.

El Ministro de Gracia y Justicia,
Josl CANALEJAS Y MENDEZ.

REAL DECRETO

Teniendo present lo dispuesto en la ley de 26 de Mayo
fltimo; conformindome con lo propuesto por el Ministro de
Gracia y Justicia, y de acuerdo con el parecer de mi Consejo de
Ministros:

En nombre de Mi Augusto Hijo el REY Don Alfonso XIII,
y como RE1NA Regente del Reino:

Vengo en decretar que se publique 6 inserted en la Gaceta de







Madrid el adjunto texto de la nueva edici6n del C('digo .Civil,
hecha con las enmiendas y adiciones propuestas por la Seuci6n
de lo civil de la Comisi6n general de Colliri,'ani'l. segin el resul-
tado de la discusi6n habida en ambos Cuerpos Colegisladores y
en cumplimieuto de lo preceptuado por la mencionada ley de 26
de Mayo altirmo.
Dado en San Ildefonso, A veinte y cuatro de Julio de mil
ochocientos bchenta y nueve.
MARIA CRISTINA.

Il Ministro de Oracia y Justicia,
JosI CANALJAS Y ML-NDEZ.

EXPOSICION

EXCMO. SEROR:

V. E. se sirvi6 comunicar A esta Comisi6n, para su unimpli-
miento, la ley de 26 de Mayo filtimo, que manda hacer una edi-
ei6n del C'idigo Civil, con las enmiendas y adiciones que i juicio
de la Secei6n de lo ecvil de la Comisi6n general de t'olfi:iao -,
sean necesarias 6 eonvenientes, ."*;rii el resultado de la discusi6n
habida en ambos Cuerpos Coleglsladores. Cumpliendo este man-
dato, la Secei6n ha revisado detenidamente todo el Ci 'o.h: y en
particular las disposiciones que han sido objeto ie controvcrsia
y de critica entire los Senadores y Diputados en los uliiit, de-
bates parlamentarios. Ha heeho tan prolijo examen sin mas pro-
p6sito que el de mejorar la obra en todo lo que pareciese .dfee-
tuosa y sin otro criterio que el de la imas several imparcialidad.
Fruto de este studio es el trabajo que adjunto tieCn el hli-or
de presentar A V. E.
Todas las observaciones expuestas en el PIrlamiento han
sido atentamente examinadas y discutidas en el seno de la See-
ci6n, recayendo sobre cada una el acuerdo que se ha juzgado
procedente. Son astas de diversas claws, segin el espiritu (ie
las inform, el fin A que tienden, la suposicion mis 6 menos fun-
dada de que parten, la varia interpretation de algunos articu-
los, la diversidad de opinions individuals sobre determiinados
problems juridicos y la oscuridad de expresi6n 6 defectos de
estilo que se ha creido eneontrar en algunos texts. La .s. .,i.-,,
que no pretend haber hecho una obra perfect, porque si no
lo es ninguna de las humans, much menos puede serlo un C6-
digo Civil, que afecta a tantos, tan diversos y acaso tan contra-
dictorios interests, hfibitos y costumbres, ha reeonceido, con la
sinceridad y la imparcialidad que le son pr.piiis la justicia 6 la
conveniencia de algunas de las enmiendas y reforms indicadas
en los Cuerpos Colegisladores. Pero al mismo tiempo ha tenido
que prescindir de muchas de ellas que, por causes diversas, no
le han parecido necesarias ni justificadas.







Hay efectivamente en el C6digo various articulos cuya re-
forma parece just 6 convenient, ya para la mayor claridad del
concept, ya para que no parezean en disonancia con otros A que
se refieren, ya para prevenir las dudas A que pudiere dar lugar la
suspicacia 6 la malicia de los que litiguen sobre su aplicaci6n, ya,
en fin, para corregir los errors de imprenta 6 de copia de que
adolecen. Hay tambien articulos que contienen principios in-
discutibles de justicia 6 conveniencia, pero que necesitan am-
pliarse y desarrollarse para su apliCaci6n, A fin de que no den
lugar a una jurisprudencia varia y aun contradictoria. La See-
ci6n, teniendo todo esto en cuenta, ha procurado el remedio,
prestandose A todas las modificaciones de concept y expresion
que ha podido exigir la mas several critical.
La verdad es que, fuera de muy pocos puntos en que, por
diversidad de escuela 6 de prop6sito, no puede convenir la Sec-
ci6n con algunos de sus censores, en todos los demis las diferen-
cias consistent, mas bien que en el fondo, en la expresi6n del con-
cepto. Se han expuesto ciertamente consideraciones generals
muy importantes sobre las novedades introducidas por el C6-
digo en el orden de la familiar, en las relaciones juridicas entire
sus individuos y en las sucesiones hereditarias; pero la Secci6n
se ha abstenido de contravertirlas, tanto porque casi todas ellas
proceden de la ley de bases para redactar el C6digo, A las cuales
ha tenido que sujetarse, cuanto por no ser 6ste ya el moment
oportuno de exponer los motives de toda aquella obra. Pasada
su oportunidad, cumple s6lo A la Secei6n manifestar el orden y
metodo con que ha verificado su revision, la extension y los li-
mites de su labor y los fundamentos de las principles enmien-
das y adiciones adoptadas.
Expuesto queda el m6todo seguido: respect A la extension
de su trabajo, se ha limitado la Secci6n A revisar solamente
aquellos articulos que han sido objeto de discusi6n y de critical
en las Cortes; pero como algunos de ellos tenian relaci6n con
otros pasados en silencio, no ha sido possible prescindir en ab-
luto de 6stos. Por eso advertira V. E. que no s6lo aparecen re-
tocados algunos de los articulos censurados por oradores del
Parlamento, sino otros que no fueron criticados por ellos; todo
sin perjuicio de corregir al paso los errors de copia 6 de im-
prenta que han encontrado en el texto dado A luz.
Una de las cuestiones mas viva y extensamente discutida
en ambas Camaras fu6 la de la subsistencia del derecho foral, en
las relaciones entire los habitantes de las provincias y territories
que lo conservan y los de los territories y provincias en que rige
el dereeho coming. Los primeros recelaron, aunque sin raz6n,
que el titulo preliminary del C6digo, obligatorio para todas las
provincias del Reino, contenia disposiciones contrarias a sus
fueros, por cuanto el articulo 12, que consagra la subsistencia del
actual regimen foral en today su integridad, no comprendia ex-







presamente el derecho foral consuetudinario; como si 6ste no
formara parte de dicho regimen.
Atentado anm mis grave contra los fueros creyeron hallar
en el articulo 15, por cuanto declaraba sujetos al C6digo A los
nacidos en provincias de derecho comin, del mismo modo que la
Constituci6n del Estado declara espafioles A los nacidos en Espa-
fia. Interpretada esta disposici6n sin tener en cuenta la del ar-
ticulo 12, que manda conservar el regimen foral en toda su in-
tegridad, raz6n habria para estimarla contraria A los FuerI,..
que no reconocen en los hijos otra condici6n que la de sus pa-
dres. Pero como las disposiciones de un C6di~o no se deben in-
terpretar aisladamente, sino en combinaci6n con todas las otras
que tienen relaci6n con ellas, habria debido entenderse el articu-
lo 15 sin perjuieio de lo dispuesto en el 12, el cual consagra la
integridad del regimen juridico foral en just acatamiento al
precepto claro y terminate del articulo 5 de la ley de 11 de
Mayo de 1888.
Ya que esta intcrpretai'G n no tranquilize bastante A los que
entendian de otro mrnelo el artienulo 15, la Secci6n ha procurado
aclararlo y fijar su verdadero sentido, de suerte que no pueda
quedar duda al mis suspicaz de que por 01 no se introduce no-
vedad alguna en el rginmt- juridico de las provincial forales.
Tambi6n ha modificado la Secei6n, no el concept, sino la
forma del artieulo 29, que declara la condici6n y los derechos de
los p6stumos. Decia este articulo, en su redacci6n primitive,
que aunque el nacimiento determine la personalidad humana,
la ley retrotrae en muchos casos A una fecha anterior los dere-
ehos del nacido. Hallin.ldn.I: estos casos -La .ihlIIlf en diversos
lugares del C.I'ihgo, y siendo todos aquellos en que podia optar
el p6stumo a algfn beneficio, esta disposiei6n no alteraba el
preeepto de nuestra antigua legislaci6n, que consideraba al
p6stumo como nacido para todo lo que le fuera favorable. Mas
para que no pueda quedar duda de que este mismo es el sentido
del articulo 29, se ha variado su redacei6n, adoptando la f6r-
mula gen6rica y traditional de nuestro antiguo derecho.
Ha sido igualmente objeto de interpretaei6n equivocada el
articulo 54, suponiendo que, segin 61, la posesi6n de estado, con
las actas del nacimiento de los hijos en concept de legitimos, era
por si sola prueba bastante del matrimonio. No hubo de enten-
derse que 6sta no se admitia sino como prueba supletoria en de-
fecto de la principal, contenida en el articulo .. i. en el cual se
declara que los matrimonios futures se probarAn con las actas
del Registro civil, y que faltando 6ste, podria abrirse paso a
otra especie de pruebas. S6lo en este caso, y como una de estas
pruebas supletorias, admitia la posesi6n de estado el articulo 54.
Mas para que nadie pueda abrigar duda sobre este punto, la See-
ci6n present modificado el articulo, refiri6ndolo expresamente al
que le antecede y haciendo constar que la posesi6n de estado, con
las demis circunstancias expresadas, no sera mis que uno de los







medios de prueba que podran emplearse, cuando por cualquier
causa falte absolutamente el Registro civil.
La omisi6n de dos palabras, cometida en la copia 6 en la im-
presi6n del C6digo, di6 lugar & que se creyera que el articulo 85
autorizaba al Gobierno para dispensar en el matrimonio civil el
impedimento de afinidad en linea recta. De aqui la necesidad
de afiadir las palabras omitidas, quedando asi restablecido el
texto verdadero y desvanecido el error A que habia dado lugar
este articulo.
Cuando la Secci6n trajo de la Ley del Matrimonio Civil al
C6digo el articulo 102, que declaraba pfiblica la acci6n para pe-
dir la nulidad del matrimonio, entendia, como entiende hoy, que
la acci6n pfiblica no es la que puede ejercitar todo ciudadano,
sino la que corresponde al Ministerio Fiscal. Pero como alguien
creyese que los t6rminos en que apareci6 redactado dicho articu-
lo autorizaban A cualquiera para promover demands de nulidad
por malevolencia 6 interns ilicito, la Secci6n lo ha redactado de
nuevo, limitando el derecho de ejercitar dicha acci6n A los c6n-
yuges, A los que tengan algfn interns en ella, y, con sefialadas
limitaciones, al Ministerio Pfblico.
Aunque el C6digo no ha adoptado la antigua denominaci6n
de alimentos naturales y civiles, ha reconocido la diferencia que
estos nombres significaban, en cuanto A los servicios comprendi-
dos en la obligaci6n de alimentar. El C6digo no habia torado
bastante en cuenta esta diferencia con relaci6n A la diversidad de
personas, A quienes, ya confirmando las leyes 6 la jurispruden-
cia antigua, ya completindola 6 fijindola, se concede el derecho
A alimentos. Asi la Secei6n, despues de darlos en toda su exten-
si6n A los c6nyuges, A los descendientes y ascendientes legitimos
y A los padres y A los hijos naturales, legitimados 6 reconocidos,
los restringe entire padres 6 hijos ilegitimos no naturales y entire
hermanos consanguineos 6 uterinos, cuando alguno de Astos no
pueda procurarse la subsistencia por causes que no le sean impu-
tables.
La clasificaci6n que se hacia en el capitulo 3, titulo 10,
libro II, de los bienes de dominio pfiblico, 6 no era bastante com-
prensiva, 6 podia dar lugar A dudas en casos especiales. Por ello
ha parecido oportuno A la Secci6n definir estos bienes, teniendo en
euenta su destino mios bien que su denominaci6n y sus arralogias,
sefialando despu6s tan s6o1 como ejemplos los que antes apa-
recian como reguladores exclusivos de la clasificaci6n. El Estado
posee bienes destinados al uso comfin y bienes que, sin ser de uso
comfin, estin destinados A algin servicio pfblico. Unos y otros
son bienes de dominio pfiblico, y se distinguen de los patrimonia-
les en que, si bien 6stos pertenecen tambien al Estado, carecen de
aquellas circunstancias. Igual distinci6n se observa en los bienes
de los pueblos y provincias, sin mas diferencia que la de pertene-
cer su propiedad 6 las provincias 6 a los pueblos.
El articulo 570, que deelara subsistentes las servidumbres







pecuarias establecidas, necesitaba alguna ampliaci6n A fin de de-
terminar claramente su regimen en lo future, tanto para que no
se oreyera que iban & desaparecer las anchuras sefialadas por la
legislaci6n anterior A alguna de estas servidumbres, cuanto para
fijar la media de las forzosas que en adelante se establezean, con
destino al paso y abrevadero de los ganados. Para cumplir estos
fines, guardando profundo respeto a los derechos adquiridos, ha
refundido la Seeci6n el expresado articulo.
El articulo 591 no permitia plantar arboles altos cerca de
una heredad ajena A menos distancia de tres metros, ni Arboles
bajos y arbustos A menos de dos de la line divisoria entire ambas
heredades. Estas distancias hubieron de pareeer excesivas y no
bastante justificadas A los que crelan que con otras much me-
nores no sufriria tampoco usurpaci6n ni pcrjuirin el dominion
ajeno. La Secci6n lo ha creido asi tambi6n, y, en su consecuen-
cia, ha reducido aquellas distancias A dos metros y A 50 centime-
tros, respectivamente, salvo lo que dispongan en todo easo las
Ordenanzas rurales, 6 lo que se haya autorizado por la costum-
bre de la localidad.
Por no apartarse la Seeei6n de nuestro antiguo derecho, ha-
bia aceptado la prohibici6n de heredar y de hacer testamento
impuesta A los religiosos ligados con votos solemnes de pobreza
en las 6rdenes mondsticas. El derecho can6nico les habia privado
de la facultad de poseer, aunque no de la de adquirir, disponien-
do que lo que adquiriesen lo transfiriesen a los monasteries. La
ley civil, ya para reforzar la observancia de este precepto, ya
para contener en parte los progress de la amortizaci6n de los
bienes raices, priv6 A los religiosos del derecho de adquirir lo
que no debian retener y habia necesariamente de pasar al do-
minio de las comunidades respectivas. Pero esta prohibiei6n
suponia la absolute capacidad de los monasteries para adquirir
y poseer bienes inmuebles. Asi es que desde el Inomenito en que
las leyes civiles no s6lo les privaron de esta facultad, sino que los
suprimieron en su mayor parte, quedo sin efeeto, de hecho. el
precepto can6nieo, y sin justifieaci6n suficiente las leyes que
prohibian A los religiosos testar y adquirir bienes por testamen-
to y abintestato. Por eso fueron derogadas mAs de una vez las
prohibiciones antiguas. mientras prevaleeieron en today su vru-
deza las leyes desamortizadoras y las que negaron su reconoi-
miento a las corporaciones religiosas.
Pero han cambiado. con provecho de todos, las relacioiLes
entire el Estado y la Iglesia: las 6rdenes monAsticas han sido
permitidas 6 toleradas; y al punto ha surgido la duda de si,
con ellas, debian estimarse restablecidas las antiguas incapacida-
des para testar y adquirir por sueesi6n y hereneia. La Seeci6n,
como queda dicho, opt6 por la afirmativa, considerando que esta
soluci6n seria mis conforme con el derecho can6nieo. Pero obis-
pos respetables, que han levantado su voz en el Senado, y otros
oradores insignes, pertenecientes A partidos diversos, y por di-







ferentes y aun contradictorios motives, han pedido la soluci6n
contraria, estimando que, restituida la facultad de adquirir y
poseer A las comunidades religiosas, se cumplirA en todos sus
puntos el derecho can6nico, y habrA la igualdad debida entire
todos los ciudadanos, sin distinci6n de profesi6n y estado, de
eclesiAsticos y seglares. La Secci6n, prestando atento oido A
estas consideraciones y deseando marchar siempre de acuerdo
con los dignos Prelados de la Iglesia, despu6s de reconocer A los
monasteries el derecho de adquirir, ha suprimido, entire las in-
capacidades para testar y para suceder, la de los religiosos li-
gados con votos solemnes.
Algunas otras pequefias variaciones ha introducido tambien
la Secci6n en el capitulo de los testamentos, encaminadas todas
A determinar mejor las condiciones necesarias para asegurar su
autenticidad y alejar el peligro de las falsedades. Con esta mira,
y aceptando indicaciones hechas en las Cortes, ha restringido la
facultad de hacer testamento ol6grafo, concedi6ndola tan s61o
A los mayores de edad, aunque baste la de catorce afios para tes-
tar en otra forma.
Ha reducido tambi6n A t6rminos mis adecuados A la prac-
tica el acto de otorgar testamento abierto, garantizando, ademas,
con nuevos requisitos el de las personas deseonocidas, y fijando A
la vez los justos limits de la responsabilidad de los notarios que
autorizan estos actos. Con el mismo fin de asegurar el cum-
plimiento de la filtima voluntad de los testadores, se han estre-
chado algfin tanto las condiciones necesarias para determinar la
validez y la nulidad de los testamentos cerrados.
La condici6n impuesta A la mujer casada, en el articulo 995,
de no aceptar herencias sino A beneficio de inventario, era, en
verdad, exeesiva 6 injustificada. Obligar A la hija A no recibir
la herencia de sus padres, ni la de sus hijos, sino con aquella
protest, era en muchos casos, y aun en los mas, lastimar sus sen-
timientos de filial respeto y carifio, sin raz6n valedera que lo
justificase. Si en algunas circunstancias puede ser esta precau-
ci6n necesaria, podrAn utilizarla las mujeres A quienes favorezca,
sin que sea menester obligarlas A ello. La Comisi6n ha entendido
que con esta facultad, y con no responder en todo caso de las
deudas hereditarias los bienes de la sociedad conyugal existen-
tes al ser aceptada la herencia, quedaran suficientemente prote-
gidos los intereses matrimoniales.
El articulo 1,280 determine los contratos que deben hacerse
constar en document pfiblico por raz6n de los objetos sobre que
versen 6 de su naturaleza juridica, cualquiera que sea su cuan-
tia. Esta disposici6n podia ofrecer el inconvenient de dificul-
tar los contratos de poca entidad, por temor A los gastos que
ocasionara su reducci6n A document pfiblico. Para evitar este
peligro, una adici6n al articulo 1,280 exime de aquella formali-
dad los contratos no comprendidos en los seis n6meros del mis-
mo articulo, y permit hacerlos valer, aunque su imported exceda







de cierta suma, si constant s61o por escrito privado, quedando li-
bres de toda solemnidad los mismos contratos de inferior
cuantia.
Tambien ha rectificado el articulo 1,296, que eximia de la
rescisi6n las capitulaeiones matrimoniales de los menores cele-
bradas con intervenci6n de sus tutores, porque ni en tales capi-
tulaeiones intervienen los tutores, ni podia ser, por tanto, este
genero de contratos, el que tenia por objeto dicho articulo. Una
referencia equivocada al niimero 1 del articulo 1,291, que debia
ser al nimero 2? del mismo, ha podido dar lugar & este error.
En este iltimo niimero se mencionan los contratos celebrados en
representaci6n de personas ausentes, con autorizaci6n judicial,
y estas circunstancias bastan para que en ellos no tenga lugar la
rescisi6n. Pero las capitulaciones matrimoniales de los menores,
aunque otorgadas con la intervenci6n de sus ascendientes 6 la
del consejo de familiar, no tienen en su apoyo tantas garintias de
equidad, que basten para declararlas irrescindibles.
Fu6 igualmente objeto de controversial en las Cortes la cabi-
da sefialada en el articulo 1,523 A las heredades que, en caso de
venta, pueden ser objeto del retracto de colindantes. La Seeci6n,
para facilitar, con el transcurso del tiemp' algfn remedio A la
division excesiva de la propiedad territorial, alli donde este ex-
ceso ofrece obstAculo insuperable al desarrollo de la riqueza. y
siguiendo el ejemplo de otras naciones, concedi6 A los propieta-
rios aledafios el derecho de retraer por el tanto las heredades de
dos heetAreas 6 menos, limitrofes A las sUiyL. Esta cabida hubo
de parecer excesiva A algunos seiiores Diputados, que preten-
dian reducirla A 50 centiAreas. Tambi6n habia establecido la
Secci6n que cuando dos 6 mas propietarios solicitaran el retracto,
fuera preferido aquel cuya finca tuviese menos eabida, y no el
duefio de la mayor, segini propuso despubs alguno de los impug-
nadores del articulo. En vista de las observaciones expuestas,
ha accedido la Seeci6n a reducir a la mitad la cabida de las he-
redades sujetas A aquel derecho; pero tambi6n ha creido que de-
bia mantener la preferencia A favor del liim fi. de la finea menor,
considerando que esta soluci6n es la mis conform con el fin del
retracto. En cambio, ha aceptado con gusto la idea de supri-
mir la formalidad del requerimiento ante notario.
El C6digo nada dispone respect A los foros y subforos cons-
tituidos bajo la antigua legislaci6n, remitiendo lo que sc reficre
A ellos a una ley especial, anunciada repetidas veces y en elabo-
raci6n hace tiempo. Pero como el articulo 1.611 "...-fil. cl tipo
para la redenci6n de los censos impuestos antes de la promulga-
ci6n del C6digo, hubo de dudarse si esta disposici6n seria apli-
cable a la redenci6n de los foros. Auqluii. la duda no parezca
bastante fundada, porque el articulo citado trata finicamente
de los censos, la Secci6n se ha prestado A resolverla mediante
una adici6n al mismo, en que se declaran excluidos de 1l los foros.
Algunos sefiores Senadores y Diputados echaron de menos







en el C6digo las disposiciones transitorias que habian de deter-
minar, con regularidad y justicia, el paso de la antigua legisla-
ci6n a la nueva, de modo que esta no tuviera efecto retroactive,
y quedaran a salvo todos los derechos legitimamente adquiridos
bajo el anterior regimen juridico. La observaci6n de estos ora-
dores era muy fundada. No bastaba decir en el articulo 1,976
que las variaciones en la legislaci6n que perjudicaran derechos
adquiridos no tendrhn efecto retroactive, pues la definici6n y la
determinaci6n de estos derechos es hoy uno de los problems
mas dificiles de la ciencia de la legislaci6n.
Tal vez habria sido mejor hacer esto en una ley separada, co-
mo se verific6 en Italia y en otros paises, donde bien directamente
por el Poder Legislativo, bien por el Gobierno mediante autoriza-
ci6n constitutional, se dictaron estas disposiciones transitorias.
Pero no habiendose dado, ni siquiera iniciado dicha ley, y te-
niendo la Secci6n el encargo de hacer en el C6digo las enmien-
das y adiciones que creyese necesarias y convenientes, segin el
resultado de la discusi6n habida en ambos Cuerpos Colegislado-
res, se ha creido en el deber de establecer tambi6n las reglas,
segfin las cuales deben aplicarse las nuevas disposiciones que va-
rien en algin punto el derecho anteriormente constituido.
Dos sistemas podian seguirse para el desempefio de esta
dificil obra: uno, sefialar minuciosamente todas aquellas variacio-
nes, determinando en cada caso la aplicaci6n del derecho corres-
pondiente; otro, establecer reglas generals, aplicables a todos
los casos que puedan ocurrir de aquella especie. El primero de
estos sistemas daria lugar a un casuismo indefinido y tal vez de-
ficiente; el -. ii.l. responderia mejor a su objeto; pero, sobre
ser de dificit ejecuci6n, no daria un resultado tan comprensivo
que excluyera en absolute la necesidad de reglas especiales para
casos determinados.
Era, pues, necesario determinar cuales son las variaciones
de ley que perjudican derechos anteriormente adquiridos y que
no deben, por tanto, aplicarse con efecto retroactive. Para ello,
no basta decir que son aquellas disposicones legales que privan
de la posesi6n actual de algdn beneficio, interns 6 acci6n juri-
dica; pues si la existencia, efectividad 6 extension del derecho
dependent de eventualidades independientes de la voluntad del
que lo posee, podrd 6ste tener una esperanza, pero no un verda-
dero derecho adquirido. Por eso los herederos legitimos y los
instituidos, asi como los legatarios de las personas que viven, no
tienen derecho alguno adquirido hasta la muerte de 6stas, por-
que la existencia del que en lo future podrAn disfrutar, depend,
ya de la eventualidad de su propia muerte, ya de las vicisitudes
de la fortune 6 de la libre 6 variable voluntad de los testadores.
Fundada en estas consideraciones, la Comisi6n, que estima
peligrosa la definici6n abstract de los derechos adquiridos, ha
preferido desenvolver las doctrinas mas comuinmente admitidas
en algunas prescripciones generals y en una series de reglas con-





33

eretas, que puedan ofrecer soluci6n A los cesos mis frecuentes
y servir de criterio en todos los andlogos.
Lo primero que debia resolver era el punto de partida de
los-derechos, A fin de determinar cuAles quedaban al amparo de
la legislaci6n antigua y cules sometidos A la nueva. Y como
todo derecho nace necesariamente de un hecho voluntario 6 in-
dependiente de la humana voluntad, la fecha de este hecho, que
puede ser anterior 6 posterior A la promulgaci6n del ('dil'o, es
la que debe determinar la legislaci6n que ha de aplicarse al de-
recho que de aquel heeho naciera. Ni es necesario que derecho
originado por un hecho ocurrido bajo la legislaci6n anterior se
halle en ejercicio para que merezca respeto, pues si existia le-
gitimamente, segiin la ley bajo la eual tuvo origen, si dependia
solamente de la voluntad del que lo poseyera ponerlo 6 no en
ejercicio, es un derecho tan adquirido como el que hubiera ya
producido 6 estuviera produciendo su debido efecto. Pero si se
trata de an derecho nuevo, declarado por primer vez en el C6-
digo y no reconocido por la legislaci6n anterior, deberA re.,ire?
por el mismo C6digo, aunque el hecho que lo origine hubiera
tenido lugar bajo aquella legislaei6n, A menos que perjudique A
otro dereeho adquirido bajo la misma; porque en este easo es
mis digno de respeto el que va A sufrir el dafio que el que va A
recibir un beneficio gratuito.
Establecido este principio en la regla 1, no se podral hacer
novedad alguna en el estado legal de las padres que, siendo viu-
das y ejerciendo la patria potestad, hubiesen contraido nuevo
matrimonio antes de regir el C6digo, aunque este prive de aquel
derecho A las madres viudas que se casen despu&s. Por igual ra-
z6n, las incapacidades para heredar, asi absolutas como relatives,
deberAn calificarse con arreglo A la legislaei6n vigente A la muer-
te del testador 6 eausante de la herencia. Por identico motivo. y
conforme A la misma regla 1, no deberi entenderse que han per-
dido el beneficio de la restituciin i it tegrum las personas que lo
tuvieran por la legislaci6n anterior, cuando el echo que haya
ocasionado el perjuicio que deba repararse hubiera tenido lugar
bajo aquel regimen; y s6lo euando hubiese oeurrido despu.s, de-
berin aplicarse las disposiciones del eapitulo 5", titulo 2". libro
IV del C6digo. De la misma regla 1 emana la 7'. que no per-
mitei los padres, madres y abuelos retirar las fianzas que tengan
constituidas por la curatela que se hallen ejerciendo le sus des- c
cendientes. Esta garantia es un derecho adquirido por los meno- ,. t t
res 6 ii'iap.i-itadli del cual no se les puede privar sin injusti- &6 ,
eia, aunque la nueva ley dispense para lo sucesivo de la obliga-
ci6n de afianzar A las personas anteriormente nombradas. cuan- ,
do las llama A la tutela de sus descendientes. r ... l
De esta regla general se derivan otras varias, que la Secci6n
ha consignado tambien, aunque sea por via de ejemplo. Asi, t .L
pues, conform A la regla 2., los actos y contratos celebrados bajo ku C( t
el regimen de la legislaci6n anterior, que fueran validos segfin Ct1.







ella, deben serlo taihbi6n despu6s de promulgado : I C.'.igo, aun-
que con las limitaciones, en cuanto a su ejer.:u.-ie estableeldas
en las disposiciones transitorias. Por eso deben valer I:s testd-
mentos otorgados bajo aquella legislaci6n, cnu arr,.-gl. i la mis-
ma, est6n 6 no otorgados en forma autorizal.a de pu;s. Por e.o
serAn vilidos, aunque el C6digo no los permlte, siempre que
procedan del tiempo en que regian las leyes que los autorizaban,
los testamentos maneomunados, los poderes para testar, las me-
morias testamentarias, las clAusulas llamadas ad caufelam y los
fideicomisos en que el testador encarga al fiduciario dar A sus
bienes un destiny desconocido. Lo que no podrA hacerse es alte-
rarlos ni modificarlos en manera alguna despues de regir el C6-
digo, sino testando con arreglo al mismo, porque lo que pudo
hacerse legitimamente bajo el regimen anterior, no es licito re-
petirlo bajo el nuevo regimen.
Por efecto de la misma regla 2., no podrA alterarse el estado
legal en que se hallen los que, por pacto anterior a la promul-
gaci6n del C6digo, est6n dando 6 recibiendo alimentos; ni el hijo
adoptado bajo la legislaci6n anterior habrA perdido su derecho A
heredar abintestato al padre adoptante, aunque el C6digo no
reconozca este derecho A los adoptados despu6s. En el mismo
caso se hallan las reglas que determinan la colaci6n de las dotes
y las donaciones de cualquiera especie otorgadas bajo el r6gi-
men anterior en todo aquello en que difieran de las consignadas
en el C6digo. Tambien es consecuencia de la misma regla 2. la
6., que permit al padre continuar disfrutando los derechos que
se haya reservado sobre los bienes adventieios del hijo A quien
hubiese emancipado con esta condici6n. Todos estos derechos,
como originados de pactos 6 convenios celebrados bajo la legis-
laci6n precedent, son dignos del mayor respeto, aunque el C6-
digo no lo reconozea 6 lo estime de modo divers. En el mismo
caso se hallaran cualesquiera otros derechos nacidos de contra-
tos licitos en su tiempo, aunque no sean permitidos despuBs.
Por lo mismo que deben respetarse y surtir su efecto los
derechos nacidos de hechos pasados bajo la legislaci6n anterior,
los que, segufn esta, no producian penalidad civil 6 perdida de
derechos y se ejecutaron en aquella 6poea, no deberan produ-
cirla aunque el C6digo despues la establezea. En este caso po-
drAn hallarse los matrimonios contraidos antes, sin la licencia
6 el consejo de quien correspond.
Pero si es just respetar los derechos adquiridos bajo la le
gislaci6n anterior, aunque no hayan sido ejercitados, ninguna
consideraci6n de justicia exige que su ejercicio posterior, su du-
raci6n y los procedimientos para hacerlos valer, se eximan de
los preceptos del C6digo. Todas estas disposiciones tienen ca-
racter adjetivo, y sabido es que las leyes de esta especie pueden
tener efecto retroactive. Asi, pues, segfin la regla 4", los derechos
adquiridos y no ejercitados todavia cuando el C6digo empez6 a
regir, deberan hacerse valer por los procedimientos en el mismo







establecidos, y s61o cuando 6stos se hallen pendientes en dicha
jpoca, podrAn optar los interesados por ellos 6 por los nuevos.
Consecuencia es tambien de esta regla la 8., que mantiene
en su cargo A lus tutores curadores nouibrados antes de rerir
el COdigo y A los poseedores y administradores interinos de lhI-
ues de ausentes, pero sometitindolos, en euanto A su ejercicio, A
la nueva legislaci6n.
Tambieu emana de la -jisma regla 2" Io dispuesto en la 9%,
que manda coustituir, bajo el rtglmen de la legi .iiSaii'n anterior,
las tutelas y curatelas cuya ii. ontitciiin 'st, p.-ndiente de la re-
soluci6n de los Tribunales; pero eurteillndndi.i.' esto sin perjui-
cio de que los curadores ya en ejeroicio tomenn el nombre ,i-m'-rico
de tutores, y de que todos ellos se sometau, eu euanto al desem-
peflo de su cargo, i las disposiciones del Ctidigo.
De la regla 2' procede igualmente la 11', que manda sigan
su curso los expedieLtes de adopci6n. t-emaniiipaci6n voluntaria
y dispensa de ley. peudl ente. ante el (obi.vrin y los TrtIhuliulell
Pero el rigor de la regla fundamental eni esta material, 6
sea la de atender la legislacitsu vigente al liiwupo de adquirirse
el derecho, exige tambitru ciertns .exepeioin.-. aunque de corta
trascendencia. Los efe,:t,.,s die la patria piol-.iad r-.pi-'jol i los
bieues de los bijos, segrln el ('i i o. no si-irpre convienen con
los mismos efeetos se'_im In I. g-I.I.i;i Hllilt:lir. En su conse-
cueueia, aquellu en que dthera ldelji.ria ri,.irse por dicha legis-
laei6n, euando los padres estuvieren, eonforme A ella, --*j'r i.ii:nl
su potestad. Pero la patria potestad en el modern dereeho no
tiene, ni ha tenido A los ojos de los autores del '..,Ii,',. el sentido
que le di6 la legislaci6n romana. Coneudese A los padres el po-
der tuitivo A que se llama patria potestad, no para su personal
provecho, sino para el mis ficil eumplimiento de los altos de-
beres que la naturaleza y la Ley les imponefi respect A sus hijos.
A este fin se encaminan, de un lado, el reconoeimiento de la au-
toridad paterna, y de otro, el disfrute y administration de los
peculios. Por lo mismo, s6lo se pueden mantener y asegurar al
padre estas facultades, en cuanto subsistan los deberes para cuyo
cumplimiento fueron otorgadas. Si, pues, los hijos, al salir de
la patria potestad prefieren vivir bajo la autoridad y en el do-
micilio de sus padres y seguir, como en tales easos es presumible,
la direeci6n y los consejos de ( stos. parece natural que subsistan
la administraei61 y el usufructo de los peculios por todo el tiem-
po que la anterior legislaci6n los mantenia. No serA entonees el
legislator, sino la voluntad taeita del hijo, quien prorrogue la
autoridad y las facultades paternas. Y por la misma raz6ii, des-
de que el hijo mayor de veintitres afios salga de la easa de su
padre cesarA la presunci6n en que deseansa la regla 5!, y con ella
los derechos de administraci6n y usufructo que al padre co-
rresponden sobre los bienes del peculio.
Pero cuando los dereehos del padre procedan de un acto
suyo, legitimo y voluntario, otorgado con condiciones reeipro-







cas, bajo el antiguo regimen juridico, la justicia manda respe-
tarlo y mantenerlo, sin limitaci6n alguna. Asi, el padre que vo-
luntariamente hubiese emancipado a un hijo, reservandose al-
gun derecho sobre sus bienes adventicios, podr continuar dis-
frutAndolo hasta el tiempo en que el hijo deberia salir de la pa-
tria potestad, segfin la legislaci6n anterior.
Tambi6n tiene cardcter en cierto modo exceptional del prin-
cipio que domina en esta material, la regla 10W, que establece cier-
tas restricciones a la introducci6n inmediata del consejo de fa-
milia cuando la tutela estaba ya constituida 6 constituy6ndose al
empezar A regir el C6digo. Siendo esta nueva instituei6n ente-
ramente desconocida en Espafia, su establecimiento require
temperamentos de lentitud y prudencia, si no ha de comprome-
terse su 6xito. Por eso, aunque el C6digo, legislando para lo
porvenir, dispone que los Jueees y Fiseales municipales proce-
dan de oficio al nombramiento del consejo de familiar si supieren
que hay en su territorio alguna persona sujeta A tutela, la Sec-
ci6n entiende que este precepto no es aplicable sino a los meno-
res 6 incapacitados cuya tutela no estuviese definitivamente cons-
tituida al.empezar a regir el C6digo, sin perjuicio de que, tanto
en este caso como en el de estar funcionando el tutor, deberA nom-
brarse el consejo cuando lo solicite persona interesada, y siem-
pre que deba ejecutarse algfn acto que requiera su intervenci6n.
Mientras no vaya entrando en las costumbres la nueva institu-
ci6n, la iniciativa fiscal para promover su uso podria mas bien
perjudicarla que favorecerla. Por la misma raz6n, cuando la tu-
tela estuviese ya constituida bajo el regimen de la legislaci6n an-
terior, no se debera proceder al nombramiento del consejo sino
a instancias de cualquiera de las personas que tengan derecho a
former parte de 61, 6 del tutor; y seguramente no faltarAn estas
instancias, siendo tantos los easos en que los actos del menor 6
de la administraci6n de su patrimonio no pueden verificarse le-
galmente sin la intervenci6n del consejo de familiar. A estos ca-
sos, mAs que a la espontAnea acci6n fiscal, se deberAn con el
tiempo la realidad y la practice de la nueva instituci6n.
Algo de exceptional ofrece tambi6n la regla 12a, la cual, des-
puas de preseribir que los derechos a la herencia de los fallecidos,
con testamento 6 sin 61, antes de estar en vigor el C6digo, se
rijan por la legislaei6n anterior, y que la de los fallecidos des-
pucs se reparta y adjudique con arreglo A aqu6l, dispone que se
respeten las legitimas, las mejoras y los legados, pero reducien-
do su cuantia, si de otro modo no se pudiese dar A cada partici-
pe en la herencia lo que le corresponda segin la nueva ley. La
legislaci6n anterior no reconoeia porciOn legitima A los c6nyu-
ges ni A los hijos naturales, como lo hace la vigente, ni permitia
al padre disponer libremente del tercio de su haber. El que hizo
testamento valido bajo el regimen de aquella legislaci6n, no pudo
disponer, teniendo hijos, mas que del quinto de sus bienes, ni
mejorar a cualquiera de aqu6llos en mas del tereio de 6stos. Pero
si muri6 despu6s, rigiendo el C6digo, como por raz6n del tiempo







en que ha ocurrido su muerte resultara aumentada la parte dis-
ponible del testador y reducida por tanto la legitima y acrecen-
tadas en su easo las mejoras, el testamento habra de cumplirse
reduciendo 6 aumentando las porciones hereditarias, si asi fuere
necesario, para que todos los particip-s forzosos en la herencia,
segin el nuevo derecho, reciban lo que les corresponda conform
al mismo.
Aunque la Secei6n ha buscado detenidamente en el C6digo
todos los casos de conflieto que puedan ocurrir entire sus disposi-
eiones y las del antiguo derecho, y cree que todos los conocidos
podrAn resolverse por las reglas transitorias que quedan expues-
tas, le ha pareeido convenient prever otros casos que puedan
ocurrir en la prictica y no se hallen direetamente comprendidos
en aqu6llas. Si esto ocurriese, toca a los Tribunales decidir lo
que A su juicio corresponda, pero no A su libre arbitrio, sino apli-
eando, segfin la regla 1'-, los prinipios que sirven de fundamen-
to A las demis transitorias.
Fuera de las enmiendas y adiciones que quedai indicadas,
nada mis ha tenido que hacer la Secei6n, sino algunas corree-
eiones de estilo, 6 de erratas de imprenta 6 de eopia, cometidas
en la primera edici6n del C';,li;, Fieil serii advertirlas com-
parando los textos adjuntos con los publicados, y asi se vera que
sus diferencias son tan poco importantes y sus motives tan evi-
dentes, que no es necesario llamar la atenci6n sobre cllas.
Expuestas las consideraciones que preceden, y dado A cono-
eer en ellas lo que principalmente merece notarse en los trahajos
4 que se refieren y en el espiritu que los ha animado, cree la Sec-
ci6n debe dar aqui por terminado el encargo recibido.
Dios guard a V. E. muchos afios. Madrid, 30 de Jluio de
1889.--MANUEL ALONSO MAIRTINEZ, President; FRANCISCO DE
CARDENAS, SALVADOR DE ALBACETE, GERMAN, GAMAZO, HILARIO DE
Ie6N, SANTOS DE ISASA, JOSi MARIA MANRESA, V'ocalcs; EucARuO
GARcik GOYENA, Vocal auxiliar.-Exemno. Sr. .MIIni.,r de Gracia
y Justicia.




F

































c




a
















CODIGO CIVIL


TITULO PRELIMINARY

DE LAS LEYES, DE SUS EFECTOS Y DE LAS REGLAS GENERALS
PARA SU APLICACI6N.

Articulo 19 (sustituido).-Las leyes regiran en Cuba A los odf'"
vemtedias de su promulgaci6n, si en ellas no se dispusiere otra L
Costa. () )='es ht as, A
Se entiende hecha la promulgaci6n el dia en que termine la /
inserci6n de la ley en la Gaceta Oficial de aI Replibliea. (:)

(1) Puede decirse que el C.' 1,.. que se hizo extensive a Cula no
tenia articulo primero, puesto *iu" i .I e ese cuerpo legal decia asi: "Las
leyes obligarAn en la Peninsula, Islas adyacentes y territories de Africa
sujetos A la legislaci6n peninsular, A los veinte dias de su proniul: i. i.:1,
si en ellas no se dispusiese otra eosa".-"Se entiende I.. lI.. n Ia r'
mulgaci6n el dia en que termine la inserci6n de la ley en la Gaceta."
Al hacerse extensive 6 Ultramar el C6digo, pot R. D. de 31 de Julio
de 1889, se subsan6 la omisi6n, disponi6ndose en el articulo 3? que "En
armonia con lo dispuesto en el articulo 1? del mismo C6digo, Ins leyes
regirAn en las provincias de Ultramar A los veinte dias de su promulga-
ci6n, entendidndose esta hecha el dia en que termine su inserci6n en
los peri6dicos oficiales de las islas". En vista de cste :. .' y to-
niendo en cuenta lo dispuesto en el articulo primero del I *...l.. ,lue en
el mismo se cita, hemos redactado la disposici6n que vino & sustituir
aquel, en la forma en que siempre se entendi6 que regia.
(2) Al promulgarse el .'..I.,1..o en Cuba, el peri6dico official de la
Isla era la Gaceta de la Habana. Prescindiendo de datos histricos so-
bre el origen de este peri6dico, haremos constar sulamente que su pu-
blicaci6n fu6 autorizada por R. O. de 3 de Noviembre de 1847, para que
se insertaran en 61 noticias v avisos de todas elases, inclusos los oficia-
les; por otra R. O. de 17 de Noviembre de 1847, se le concedi6 el titulo
de Official del Gobierno y el ] .I. ,.. r. insertarse on (l, antes qu eon
los demis papeles, los asunt( ... I.. ..., por R. O. dc s de Noviembre
de 1858 y otras, reiteradas expresamente on la de 3 de Mayo de 1S(6,
se declar6 que el dicho peri6dico era el finico olicial de la Isl:, en todos
los ramos de la Administrnai6n; earciter (que conserv6 durante la so-
berania espaiola, en virtud de repetidas disposicions, y on los iltinmos
tiempos por un eontrato celebrado entire el Gobierno y su propietario.
Al cesar la soberania de Espafia, el Gobierno military de los Estados
Unidos le otorg6 el mismo cardeter official por la Orden nuimero 11, de
3 de Enero de 1899, reiterfindoselo, con la calificaei6n de exclusive,
por la n6mero 31, de 31 de Mayo del mismo afio. DespuBs del adveni-
miento de la Repfiblica, el Presidente, por Deereto de 20 de Mayo de








Art. 2--La ignorancia de las leyes no excusa de su cum-
plimiento.
P!i E/' ec ,. Art. 3--Las leyes no tendrAn efecto retroactive, si no dis-
( I t4i,~e pusieren lo contrario. (S) (tf
0' 1i l,,f Art. 49-Son nulos los actos ejecutados contra lo dispuesto
ei*eJc, J en la ley, salvo los casos en que la misma ley ordene su validez.
"'. /e- Los derechos concedidos por las leyes son renunciables, a
", no ser esta renuncia contra el interns 6 el orden pfiblico, 6 en
a & oEf ,- w r.perjuicio de tercero. (4) (L)
're. 1902, mantuvo, provisionalmente, el character official que dicho peri6dico
4* i/ iy habia tenido hasta entonces.
S Por el articulo segundo del R. D. de lo de Octubre de 1856 se dis-
puso que se publicaran en los peri6dicos oficiales de las provincial de
p.rseom,_j Ultramar todas las Reales c6dulas, Reales decretos 6 Reales 6rdenes y
14 0e/q demAs disposiciones de carActer general en el orden judicial, econ6mico
6/d 5 administrative references a la gobernaci6n ultramarina.
(\ 'r -- f- Por decreto del Presidente de la Repfblica de 30 de Junio de 1902
se dispuso la publicaci6n de un peri6dico denominado Gaceta Oficial de
r e- la 1epfiblica de Cuba, en el cual deben insertarse las leyes, decretos,
e16 e sentencias del Tribunal Supremo y demis disposiciones de caracter ge-
neral. Al crearse este peri6dico, cuya publicaci6n emzpag6 en primero
de Julio de 1902, dej6 de publicarse la Gaceta de la Habana. La Gaceta
S do de la Repiblica estA bajo la direcci6n de la Secretaria de Gobernaci6n,
'/-/f y al present se edita por subasta.
/P.. /7J (3) A las leyes de la Republica no puede aleanzar la excepci6n
de este articulo, porque, conform al 12 de la Constituci6n, "ninguna
ley tendrA efecto retroactive, except las penales, cuando sean favora-
bles al reo".
Conforme A declaraciones hechas por el Tribunal Supremo en Pleno,
el principio de irretroactividad de las leyes consignado en la Constituci6n
se refiere A todas las leyes, sea eual fuere su naturaleza, con la excep-
ci6n que en cuanto A las penales establece; finica limitaci6n impuesta
en el precepto constitutional A la generalidad del prineipio que consigna
(sentencia de 22 de Febrero de 1912); una ley s61o tiene efecto retroac-
tivo cuando lesions derechos adquiridos al amparo de la legislaci6n an-
terior, 6 existentes al ponerse en vigor la nueva ley (sentencia de 10
de Junio de 1910); es decir, cuando modifique, altered 6 invalide un dere-
cho, legitimamente adquirido con anterioridad, que former parte inte-
grante del patrimonio de una persona individual 6 juridica (sentencia de
14 de Septiembre de 1907); el principio de irretroactividad de las leyes
no solamente implica la garantia de los derechos subjetivos anteriores
a 1 i.r..nm1,,l.;.'.. de la nueva ley, que sin aquel prineipio pudieran
ser tnl. r,... r i...r a ultima, sino que, ademas, impide en t6rminos gene-
rales la aplicaei6n de la nueva ley A hechos ocurridos antes de su pro-
mulgaci6n (sentencia de 22 de Febrero de 1912); y, consiguientemente,
si bien una ley no puede aplicarse ni para solucionar cuestionos nacidas
con anterioridad 6 su promulgaci6n, ni para someter A la autoridad de
la misma la efieacia y consecuencias de actos anteriores en daio de
derechos adquiridos, esto no obsta A que se aplique una ley nueva A un
derecho que nace y se ejercita durante su regimen, aunque se derive
6 emane de un acto anterior (senteneia de 15 de Febrero de 1908).
(4) No es cierto, ha dicho el Tribunal Supremo, que este precepto
autorice A cualquiera persona para reclamar de los actos ejecutados con-
tra la ley, sino s6lo A los que con arreglo A ella est4n en posesi6n de
derechos que resulten lesionados por el acto nulo, y en las circunstan-
cias que segfn la misma deban encontrarse para reclamar (sentencias
de 28 de Abril y de 19 de Septiembre de 1906).
Para que la infracci6n de este articulo quede debidamente plan-








Art. 5-Las leyes s6lo se dorogan per otras leyes posterio-
res, y no prevaleceri contra su observaucia el desuso, ni la cos-
tumbre 6 la prfctica en contrario. (')
Art. 6--El Tribunal que rehuse fallar & pretexto de silen-
cio, obscuridad 6 insuficiencia de las leyes, incurriri en respon-
sabilidad. (6)

teada en easaci6n es necesario quo concrete y determinadamente se
express e1 acto contrario a la Ley al cual haya dado eficacia el fallo
recurrido, y la ley quo con dicho acto se contrarie (sentencias de 13 de
Abril de 1907 y de 12 de Junio de 1908).
(5) El principal efecto que produce la promulgaci6n de las leyes
es, conform al articulo primero de este C6digo, el de ser obligatorias;
efecto que reafirma este articulo al disponer que mientras las leyes no
se deroguen por otra posterior, fnico medio de perder su vigor, no
prevaleeerf contra su observancia el desuso, ni la costumbre, ni la
prcetica en contrario. En principio, el enunciado es rigurosamente exae-
to; pero en la prActica, en nuestro pais al menos, en cuanto A los efee-
tos de las leyes, sus t6rminos absolutos sufren alguna limitaci6n, en
virtud de determinados preceptos de la Constituci6n, que deben tenerse
en cuenta, si no para aplicar aqu6l, para reformarlo en su .1l.. armoni-
zAndolo con 6stos.
En efecto, el articulo 84 de la Constituci6n inviste al Tribunal
Supremo de la facultad de decidir sobre la inconstitucionalidad de las
leyes, decretos y reglamentos, cuando fuesen objeto do controversial
entire parte.,. Cl 37 e-tablece que las leyes que regulan el ejericico de los
derebhos idi. iduial, que la Constituci6n garantiza, seron nulas si los
disminuyen, restringon 6 adulteran; el 13 previene que las obligaciones
de caricter civil que nazean de los contratos 6 de otros actos 6 omisio-
nes que las produzean no podrAn ser alteradas por el Poder L., eL'I. .
ni por el Ejeeutivo. AC6mo compaginar la disposici6n de este artioulo,
que previene la c.l.S.-rir.ia de la ley mientras no sea derogada, con los
preceptos lonrtil.ional6s .*ue declaran nulas, es decir, i,..i-i,.i.n, inexis-
tentes, determinadas leyest Es cierto que la de 31 de Marzo de 1903, que
regular la antes dicha potestad del Tribunal Supremo, establcee en su
articulo 23 que las resoluciones de este respect A i ..l......il,. i..ralbhi 1,
surtirin los mismos efectos que las ejecutorias de .h Ii..r Tribt.irI'l ..
material civil-es decir, que s61o trascienden al caso resuelto-; pero
no es menos cierto que esas resoluciones envuelven una declaraci6n de
ineficaeia-siquiera limitada A un caso concreto-de nla ly; 6 lo que es
lo mismo, que, aun no habiendo sido derogada, la ley no debe eumplir-
se. Esto sin contar que en casos como los previstos en el articulo 37
de la Constituci6n, el Tribunal ha declarado paladinamente que la ley
es nula. No obstante, conforme a la ley y la I doctrine, las declaracio-
nes de inconstitucionalidad no afectan 6 la vigencia y consiguiente uali-
caei6n general de la ley; pero esto, a la verdad, es mis te6rico y doc-
trinal que real, sobre todo tratAndose de leyes que la Constituei6n
declara nulas, puesto que lo cierto y efectivo es que tales leyes, aun
no derogadas por otras posteriores, carecen de efieacia obligatory; es
licita su inobservancia, aunque para ello sea precise valerse de rodeos
de recursos procesales.
VWase sobre este particular lo que se express en las notas 2 y .12,
piginas 22 y 106 de la obra "Recurso de Inconstitucionalidad", de esta
Coleeci6n.
(6) Art. 364 del C6digo Penal: "El Juez que se negase A juzgar
so pretexto de oscuridad, insuficiencia 6 silencio de la ley, sera castigado
con la pens de suspension".
La pena de suspension de cargo pdblico es una pena correctional
(articulo 24, C6digo Penal); dura de un mes y un dia A seis afios (ar-





42

1/ Cuando no haya ley exactamente aplicable al punto contro-
Svertido, se aplicarh la costumbre' del lugar, y, en su defecto,
los principios generals del derecho.
Art. 7?-Si en las leyes se habla de meses, dias 6 notches, se
entenderi que los meses son de treinta dias, los dias de veinti-
/ 70 cuatro horas, y las notches desde que se pone hasta que sale
'a el sol. (7)
S Si los meses se determinan por sus nombres, se computarAn
por los dias que respectivamente tengan.
Art. 8--Las !eyes penales, las de policia y las de seguridad
pfiblica, obligan h todos los que habiten en territorio cu-
bano. (8)

ticulo 27) y produce el electo de inhabilitar al penado para el ejercicio
del cargo y para obtener otro de funciones andlogas por el tiempo de la
condena. (Articulo 36).
(7) Respecto de este articulo, el Tribunal Supremo de Espafia ha
declarado que es de aplicaci6n general, eualquiera que sea la material
de la ley; y, per consiguiente, la Sala de lo Criminal, en sentencia de 6
de Abril de 1895, al resolver sobre prescripci6n de un delito de injuries,
declar6 que, entendi6ndose los meses legales de treinta dias, desde el 20
de Octubre de 1892 al 20 de Abril de 1893 habian decursado seis mesa
y cuatro dias.
La Sala de lo Civil del mismo Tribunal ha aplicado pn ignal sentido
este precepto A la ley procesal, y resolviendo un recurso contra un laudo
dictado por amigables componedores, en su sentencia de 21 de Octubre
de 1903 ha declarado que un plazo de un mes que debi6 empezar a con-
tarse el 25 de Marzo venci6 el 23 de Abril siguiente (6 sea A los trein-
ta dias).
No tenemos conocimiento de que en el Tribunal Supremo de Cuba
se haya presentado caso alguno con relaci6n A este articulo del C6digo;
pero si se ha presentado con referencia al 94 de la ley de 1o Contencioso
Administrative, id6ntico A aquil, puesto que dice asi: "Los plazos que
esta ley sefiala por meses, se contardn por meses enters, sin tomar en
cuenta el nfimero de dias de que se compongan, ni los feriados, y los
meses se entenderdn de treinta dias". Y acerca de la inteligencia de este
articulo, el dicho Tribunal ha establecido, en auto de 23 de Marzo de
1907, la doctrine, reiterada en resoluciones posteriores, de que el mes
legal no es otra cosa que un lapso de tiempo que comprende treinta
dias naturales; asi se desprende claramente del auto citado, en el que
1 se dice que el t6rmino de trees meses que fija el articulo 7o de la ley de
i n lo Contencioso Administrativeo para la interposici6n del recurso, "equi-
vale A noventa dias naturales".
S les (8) Artieulo 11 de la Constituci6n: "Todos los cubanos son igua-
les ante la ley. La Repfiblica no reconoce fueros ni privilegios per-
sonales".
p. / Articulo 10, inciso 49, de la misma: "Los extranjeros residents en
el territorio de la Repfiblica se equiparan a los cubanos "en euanto A la
obligaei6n de observer y cumplir las leyes, deeretos, reglamentos y de-
mAs disposiciones que esten en vigor en la Repdblica".
El articulo 41 de la Ley de Extranjeria de 1870, vigente en la aetua-
lidad, dispone que los extranjeros estan sujetos h las leyes y tribuna-
les de Cuba por los delitos que cometan en este pais; el 42 los declare
tambidn sometidos a dichas leyes y tribunales en todas las demands
que por ellos 6 contra ellos se entablen para el cumplimiento de las
obligaciones contraidas dentro 6 fuera de Cuba (la ley, como es natural,
-dada su fecha, dice Espafia) A favor de cubanos 6 que versen sobre
propiedad 6 posesi6n de bienes existentes en territorio cubano; confor-
me al 43, nuestros tribunales son competentes para conocer de las de-





E ..- ll-. C,. C-., ,,.tJ,C f -o-<-/IM 5---, L*<' .... 0-e. 4. 7 Y, n<<

Art. 9^-Las eyes relatives a los derechos y deberes de fa-
milia, 6 al estado, condici6n-y capacidad legal de las personas,rzA r f
obligan i los cubanos aunque residan en pais extranjero, 5 .TS.-'
Art. 10.-- os bienes muebles estin s ijetos & la ley de la .3/ ,,
naci6n del propietario; los bienes inmuebles, a las eyes del pais
en que estin sitos.
Sin embargo, las sucesiones legitimas y las esamentarias,
asi respect" al orden de suceder como f la cuantlde los dere-
rlios suiieesorios y & la validez intrinseca de sus di'osiciones, se
regularan por la ley national de la persona de cuya sucesi6n se
trate, cualesquiera (qne sean la naturaleza de los bienes y el paj
'en que se encuentren. (0)
Art. 11.-Las formas y solemnidades de los contratos, tes.
.,. ---tamentos y demas instruments pfiblicos, se rigen por las leyes
"-A. -d del pais en que se otorguen.
,~L ,. -i Cuando los actos referidos sean autorizados por funciona-
,. rios diplomaticos 6 consulares de Cuba en el extranjero, se ob-
i- -'.( servaran en su btorgamiento las solemnidades establecidas por
c- 4 las leyes cubanas.
No obstante lo.dispuesto en este articulo y en el anterior,
I i7 t las leyes prohibitivas concernientes A las personas, sus actos 6
sus bienes, y las que tienen por objeto el orden pfiblico y las
S buenas costumbres, no quedarin sin efecto por leyes 6 sentencias
Sdjetada.s ni por disposiciones 6 convenciones acordadas en pais
t extranjero.
1 Arts. 12,.13, 14 y 15 (inaplicables en Cuba). (10)
A- Art. 16.-En las materials que se rijan por leyes especiales,
S- la defi:iencia de 6stas se suplira por las disposiciones de este
TS.- Cidigo.
OnI 'rJ) ?1









mandas entire extranjeros, que ante ellos se entablen y que versen sobre
obligaeiones contraidas 6 eumplideras en Cuba.
Con estos preceptos concuerdan los articulos 51 y 70 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil.
(9) Este articulo terminaba con un pdrrafo referente a los viz-
cainos, que no tiene raz6n de ser en un C6digo de Cuba, ya independien-
to de Espafia, porque cuando sea necesaria su aplicaci6n, esta habr& do
haeerse a titulo de legislaei6n extranjera.
(10) Los articulos, 12, 13, 14 y 15 regular la aplicaci6n de las
leyes en las provincias espafiolas de regimen foral, y, por consiguiente,
estin de mAs en un C6digo de Cuba; respect de su possible aplieaci6n,
reproducimos lo dicho en la nota anterior.
















LIBRO PRIMERO

DE LAS PERSONAS

TITULO I ()

DE LOS CUBANOS Y EXTRANJEROS.

Art. 17 (sustituido).-(1') La condici6n de cubano se ad-
quiere por nacimiento 6 por naturalizaei6n (art. 4 de la Consti-
tuci6n).
Son cubanos por nacimiento:
1? Los nacidos, dentro 6 fuera del territorio de la Repfi-
blica, de padres cubanos. (13)

(11) Los articulos de este titulo del C6digo espafol fueron redae-
tados conforme A la base segunda de las dictadas para la redaeci6n del
C6digo, ajustdndose A los preceptos constitucionales de aquella naei6n;
por consiguiente, easi todos ellos han sido sustituidos por los de la
Constituei6n cubana, y, por tanto, en cada articulo hemos insertado
el precepto equivalent que rige en Cuba, meneionAndolo expresamente.
(12) El articulo 17 del C6digo espafiol comprende en cuatro p&-
rrafos numerados la determinaci6n de quidnes son espaioles, tanto por
nacimiento cuanto por naturalizaci6n, reproduciendo literalmente lo que
respect de ese particular consigna el articulo 1o de la Constituei6n
de la Monarquia. Esta material, A la que la Constituci6n espafiola dedica
parte de un articulo, es en la nuestra objeto de tres: el 4o, el 5? y el 6?,
que se insertan en el texto.
(13) Articulo 20 de la Constituci6n: "Componen el territorio de
la Repdblica, la isla de Cuba, asi como las islas y cayos adyacentes que
con ella estaban bajo la soberania de Espafa, hasta la ratificaci6n del
Tratado de Paris de 10 de Diciembre de 1898".
Articulo 6? del Ap6ndice de la Constituei6n: "La isla de Pinos
queda omitida de los limits de Cuba propuestos por la Constituei6n,
dejandose para un future tratado la fijaci6n de su pertenencia".
Las relaciones entire Cuba y los Estados Unidos establecidas en el
Apendice a la Constituci6n, antes meneionado, se redujeron A un trata-
do entire las dos naciones celebrado en 22 de Mayo de 1903, canjeAndose
sus ratificaciones en \.V,:l i,. t.r. el primero de Julio de 1904. En el ar-
ticulo VI de ese tratado se reproduce literalmente el del mismo ndmero
del Ap6ndice constitutional. El tratado A que aluden esos articulos no
se ha formalizado adn (Septiembre de 1915); pero, no obstante, la isla
de Pinos de facto es territorio cubano, segdn lo declarado por el Gober-
nador Militar de Cuba, en nombre del Presidente de los Estados Unidos,
en 20 de Mayo de 1902, al traspasar el Gobierno de Cuba al Presidente
de esta Repfiblica, quien expresamente acept6 esa declaraci6n, y con-
forme A ella la isla de Pinos depend de las autoridades cubanas y se
rige por las leyes de Cuba.
Del territorio national de Cuba hay que excluir, aunque temporal-







20 Los nacidos en el territorio de la Repdblica de padres
extranjeros. siempre que, cumplida la mayor edad, reclamen su
inscripci6n, como cubanos, en el Registro correspondiente. (14)
39 Los nacidos en el extranjero de padres naturales de Cu-
ba que hayan perdido la nacionalidad cubana, siempre que, cum-
plida la mayor edad, reclamen su inscripcion, como cubanos, en
el mismo Registro. (Art 59 de la Constituci6n).
Son cubanos por naturalizaci6n:
10 Los extranjeros que, habiendo pertenecido al Ejercito
,Libertador, reclamen la nacionalidad cubana dentro de los seis
meses siguientes A la promulgaci6n de esta Constituci6n. (1')
." Los extranjeros que, establecidos en Cuba antes del 1
de Enero de 1899, hayan conservado su domicilio despues de di-
cha fecha; siempre que reclamen la nacionalidad cubana dentro
de los seis meses siguientes A la promulgaci6n de esta Constitu-
ei6n, 6, si fueren menores, dentro de un plazo igual desde que
alcanzaren la mayoria de edad.
3? Los extranjeros que, despues de cinco afios de residen-
cia en el territorio de la Repfiblica, y no menos de dos desde que
declared su intenci6n de adquirir la nacionalidad cubana, obten-
gan carta de naturalizaci6n con arrcglo A las leyes. (11) -
4 Los espafioles residents en el territorio de Cuba el 11 "
de Abril de 1899 que no se hayan inscripto como tales espa- j */
fioles en el Registro correspondiente, hasta igual mes y dia .
de 1900. (1) Cj X I- f- ..C .- e" '& a, j a k

mente, la superficie de tierra y mar arrendada & los Estados Unidos ''-
en GuantAnamo y Bahia Honda por el convenio de 16-23 de Febrero
de 1903, cuyo articulo III dice: "Si bien los Estados Unidos reconocen, i Q0t
por su parte, la continuaei6n de la soberania definitive de la Reotibliica ,.c.
de Cuba sobre las extensions de tierra y agua arriba descritas, la Re-
piblica de Cuba consiente, por su parte, en que, durante el period en -r
que los Estados Unidos ocupen dichas Areas, A tenor de las estipulacioa' -
nes de este convenio, los Estados Unidos ejerzan jurisdicei6n y sefiorio
completes sobre diehas areas", etc. Por otro convenio de 2 de Julio
de 1903, ratificado en WAshington el 6 de Octubre del mismo afio, se
reglament6 la ejecuci6n del anterior, y por el articulo II se previene
que el area de terrenos arrendados A los Estados Unidos sera deslindado,
y sus limits mareados con precision por medio de cereas 6 vallados
permanentes.
(14) Articulo 1? de la ley de 30 de Octubre de 1902, reproducido
en el deereto 859 de 1908, que modific6 dicha ley: "Los actos en cuva
virtud se adquiera, pierda 6 reeupere la naeionalidad cubana, se harin
constar por medio de inscripei6n en la seecind de ciudadania del Regis-
tro del Estado Civil": V4ase el articulo 326 del C6digo y su nota.
(15) La Constituci6n eubana fu4 [r..n,,l..:,.'i por la orden del Go-
bernador Militar No 181, de 1902, publicada conjuntamente con aquflla, en
Gaceta extraordinaria, el dia 20 de Mayo del eitado afio, desde cuyo dia,
conforme A la mencionada orden, qued6 en vigor.
(16) La ley quo boy rige la material es la de 30 de Octubre de
1902, modificada por el decreto del Gobernador Provisional, ndmero 859,
de 26 de Agosto de 1908.
(17) La feeha de 11 de Abril de 1899 es la del canje de las ratifi-
caciones del tratado de Ipaz celebrado en Paris entire Espaia y los
Estados Unidos en 10 e Diciembre de 1898, y el Registro & que este





46

5 Los africanos que hayan sido esclavos en Cuba y los
emancipados comprendidos en el Art. 13 del Tratado de 28 d-
Junio de 1835, celebrado entire Espafia 6 Inglaterra. (Art. 6
de la Constituci6n). (1s)
Art. 18 (modificado).--Los hijos, mientras permanezcan
bajo la patria potestad, tienen la nacionalidad de sus padres. (19"

articulo se refiere es el que se estableci6 en Cuba, en la Seeretaria d.
Gobernaci6n, en virtud de lo acordado en el articulo IX de dicho tra.
tado, segin el cual, los sfbditos espafoles naturales de la Peninsula re.
sidentes en Cuba podian continuar en este pais, conservando su nations.
lidad, si dentro de un afio, A partir de la ratificaci6n del tratado, ha.
clan en una oficina del Registro la declaraci6n de que deseaban cot.
servar su dicha nacionalidad.
Aunque el tratado decia "naturales de la Peninsula", y en un prir.
cipio se sostuvo que s61o 6stos tenian el derecho que el dicho convenio
les concedia, mis tarde se declar6 (v8ase la Gaceta de 12 de Diciembre
de 1899) que igual facultad tenian los naturales de las islas Balearee
v Canarias.
(18) La esclavitud fu6 abolida en Cuba por la ley de 13 de Fe
brero de 1880, pero los libertos quedaban sometidos & un patronato d.-
sus antiguos duefios, estableeido y regulado por dicha ley. Este patrons-
to era una semiesclavitud, y qued6 abolido, antes del t6rmino sefialad.
en la citada ley, por el R. D. de 7 de Octubre de 1886.
El articulo 13 del tratado entire Espafa 6 Inglaterra de fecha 28 de
Junio de 1835, dice asi: "Los negros que se hallen a bordo de un buque
detenido por un crueero y condenado por la comisi6n mixta, con arregl...
A lo dispuesto en este tratado, quedarAn & disposici6n del gobierno cuy..
crucero haya hecho la presa; pero en la inteligencia de que no s61o
habrkn de ponerse inmediatamente en libertad y eonservarse en e:tll
saliendo de ello garante el gobierno a que hayan sido entregados, sinr.
que deber& este suministrar las noticias y datos mfs cabales acerca de.
estado y condici6n de los negros, siempre que sea requerido por la otr'
part contratante", etc.
De acuerdo con este articulo, que en su letra s61o eomprende a los
negros que se encontrasen A bordo de los barcos apresados, se dispuso
en el primero de la Ordenanza general de emancipados, aprobada por
R. O. de 6 de Agosto de 1855, que: "quedan declarados libres los negros
aprehendidos que se introdujeren 6 trataren de introducirse en la isla
de Cuba, en contravenci6n de los referidos tratados". (De 1817 y 1835).
(19) El articulo 18 del C6digo espafiol dice asi: "Los hijos, mien-
tras permanezcan bajo la patria potestad, tienen la nacionalidad de sus
padres".-"Para que los nacidos de padres extranjeros en territorio
espa-. i. 1 gozar del beneficio que les otorga el nfmero primer
del :,.r..... i (el de ser espafioles por haber nacido en territorio es-
pafiol), serk requisite indispensable que los padres manifiesten en la
manera y ante los funcionarios expresados en el articulo 19, que optan,
. nombre de sus hijos, por la nacionalidad espaniola, renunciando a
toda otra".
Hemos eliminado del texto el pArrafo segundo de este articulo, por-
que conteniendo un precepto de referencia & otro articulo del C6digo
espafiol que es reproducei6n de un precepto constitutional de aquella
naci6n, que ha sido sustituido por otro distinto en la Constituci6n cu-
bana, entendemos que no tiene aplicaci6n en Cuba. Dados los t6rminos
express del inciso segundo del articulo 5 de nuestra Constituci6n,
creemos que el hijo de extranjero nacido en la Repfiblica no obtiene la
nacionalidad cubana sino por un acto personal, realizado en la oportu-
nidad que dieho articulo sefiala, y que nadie, ni aunque sean sus padres
con ejercieio de patria potestad, puede ejercer A nombre de aqu6llos el
derecho que & los mismos concede la Constituci6n. Asi lo ha entendido







Art. 19. (sustituido).-(2-0) Los acts en euya virtud
se adquiera, pierda 6 recupere la nacionalidad cubana. se haran
constar por medio de inscripci6n en la Secci.'n de ciudadania del
Registro del Estado Civil. 12"
Las personas comprendidas en los easos a que se refieren los

la Secretaria dr- Estado sl m\acuar una consulli i. I C.inill .ul.ano en
Barcelona. en 25 de Mayo de 19i.13, rn Ia cual Ilega 5. alrrmr qu.' este
articulo qued6 sin vigor desde r-I .l( Jde la sobirania c-spu:tira
Hemos mantenado el piarrafo proimro, porque ahlriiil dr- tin haber
encontrado ninguna dilsposiei6rn qu>, s.presamcnto lo nmo'ililu.u- dero-
gue, 6 implilamente lo contrarin, ie ha rstima.in igice te n r-l rp.rrafo
priniero de la Resoluonrn Pr sideurial de .24 de Ocrubro de 19.1, eva-
cuando consult del C6nsul eulbano en Tampa.
(20) El aritulo 19 del Cv-Jg., Epl ol ase' lac n. ta -1, deter-
rmna la oportlunridd y a. autorillrt :anlt la I.al el r s liJo en t. rritorio
espanol de padres extranjeros pued." hacer uso dcl derecho que, por su
nadim;ento, Ie 'on,:ed'- a i'o'iitittliu, i .1 s9'r tiu alauiin o.'I En
cuarto & oportuuimi'd, i l ,ple'-pto di-I C6dLgo eCtpnfi 1 l ha .io .ustituI'.lo
per el del inciso s.'gun.lo d.-I art licul 5. ie la C'.,ls.i;tu. ,n u.'ilr n', que
sin limital i.'n de tic-nrnp.:. [rig~ Irr el 'I -erC .i, Ide e? ..' .l-r,.hli -,.io que
el uatIv'u havi. cumplido aI nIaI ur .*Ja.] P sl. 5 1 In ] i jnit.r,..i.l ante
la eunl debe haiter ia r..-:cian.: a n. I.n, en.. In~.ril,.. .-n '-. t. XT... r sus-
tituei6n i.el original, las dhipo. ii. .'. die Ih Ik il. .h J1 o ih.. l re de
1902, moiLihtada por (I de..relo t .i ,'ie ]9 I.,, .i. l.irajias, ki I pI sible,
por ncoI3s.
El Crltrio rxpu: t..., res.pe..to .i It mii. Inli l. ;ii in ,i-I arlt, .uI 19 del
C6idigo, Ior -e irnsii, s. gurnld del :tri ul,, o il, Con li;iftr, i. I. h i d sido
de.-'lrado per r iilu.i' rn de la Dir,-.Lim n Giren ral dc I..s l, i .lrr.,- de 5
de Nornemibre de 1912. u-zi la qu.. I -ro tn -. le r. que
tampoco est rhn uletii 1 rni i ,.. lo .nllpr.r- l..l II. i l -i.- .
segunda de Isrs rrinsor s ie l a I: i:oII'iu ion, i .ri h. i. r all'r nLIO .1-
rechos A Ia ciudadaaij cu,.tna.
i21 El arliiull 1.9 I i:l C.djg, ipa'rol dispone l 1.. I.s Ilih .sa de
extranjeros nacidos en Espafia, euando residan en el tertrtoro de dicha
naci6n, deben haeer la manifestaci6n A que eelan obliignal- para disfru-
'tar de la nacionalidad ante el eneargado del Registro Cvil del lu.ar in
que tengan su residencia. La ley eubana nada prev6 respeeto i.- :ir.'
llos que residan en el territorio national; no obstante, tenemos enten-
dido que, a semejanza de lo que se verified en los eases anflogos pre-
vistos en los articulos 5?, 6? y 7? de la ley del Registro Civil, la de-
claraci6n se hace ante el eneargado del Registro del lugar en done el
interesado reside.
Respect de la Secci6n de ciudadania, t6ngase en cuenta que ann-
que por el articulo 4? del Reglamento, vigente, parsa la i.. Li'.n de
la ley del Registro, modificado por la Orden 167, de 30 de Jumo de 1901,
dicha Secei6n s61o existia en la Secretaria de Justicia, &i cargo do la
Seeei6n dd los Registros y del Notariado, el Secretario de aquel de-
partamento, por resoluci6n de 29 de Octubre del mismo aifo de 1:., 1. circu-
lada por el Jefe de la Secci6n & los jueces de primer instancia en 31 de
dicho mes, dispuso, pars que pudiera tener debido cumplimiento lo
prescripto en la Ley Electoral (Orden 218, de 1901) que se creara una
Secci6n de ciudadania en los Registros a cargo de los jueces municipales.
861o par refereneia conocemos esas resoluci6n y circular, puesto que, &
pesar de los esfuerzos que hemos heeho, no la hemos encontrado, ni en la
Gaceta ni en ninguna otra colecci6n de disposiciones oficiales. No obs-
tante, es cierto que existed, porque en los juzgados se llevan los libros
antes referidos, y la ley de 30 de Octubre de 1902 presupone que en los
dichos juzgados existed la repetida Seeei6n de eiudadania, que, segin el
Beglamento, no debia existir en ellos.







incisos 2 y 3? del articulo 5? de la Constituci6n y la 2. de las
disposiciones transitorias (2) de 6sta, que residieren en el ex-
tranjero, ejercitarhn el derecho que aqu6llos le otorgan ante el
Agente Diplomitico 6 Consular de Cuba mis pr6ximo al lugar
en que resida. (Art. 1? de la ley de 30 de Octubre de 1902, se-
gun el decreto 859 de 1908).
En los casos en que el nacimiento de los interesados, de sus
esposas 6 de sus hijas, hubiese sido inscripto en el Registro del
Estado Civil de esta Isla, 6 en el Registro A cargo de los Agentes
Diplomhticos 6 Consulares, la adquisici6n, p6rdida 6 recupera-
ci6n de la ciudadania cubana se hari por nota marginal en la
inscripci6n de nacimiento, a cuyo efecto el encargado del Regis-
tro en que tenga lugar la adquisici6n, p6rdida 6 recuperaci6n
mencionadas, remitirk, dentro del termino de quince dias, con-
tados desde el en que tuvo efecto la adquisici6n, p6rdida 6 re-
cuperaci6n, certificado de 6stas al Encargado del Registro en
que consten los nacimientos expresados. (Parrafo 3? del ar-
ticulo 3? de la citada ley).
Art. 20 (sustituido). La condiei6n de cubano se
pierde: (23)
10 Por adquirir ciudadania extranjera.
2 Por admitir empleo fi honors de otro Gobierno sin li-
cencia del Senado.
3? Por entrar al servicio de las armas de una naci6n ex-
tranjera sin la misma licencia. (24)
4 Por residir el cubano naturalizado cinco afios continues

(22) Los incisos segundo y tercero del articulo 5o de la Constitu-
ci6n se refieren, como puede verse en el texto (articulo 17, sustituido),
& los nacidos en Cuba de padres extranjeros y A los nacidos en el ex-
tranjero de padres naturales de Cuba que hubieran perdido la nacionali-
dad cubana. La segunda de las disposiciones transitorias se refiere a
los nacidos en Cuba, 6 6 los hijos de naturales de Cuba que, al tiempo
de promulgarse la Constituci6n, fueren ciudadanos de algin estado ex-
tranjero, los cuales, dice dicha disposici6n, no podrAn gozar de la na-
cionalidad cubana sin renunciar previa y expresamente la que tuvieren.
(23) El articulo 20 del C6digo espaiol, que guarda relaei6n con la
Constituci6n de Espafia, ha quedado desde luego sin aplicaci6n & Cuba,
en virtud del precepto constitutional, equivalent al mismo, que se in-
serta en el texto.
(24) La ley de 24 de Marzo de 1903 regular la forma en que ha de
solicitarse esa licencia. Dicha ley contiene cuatro articulos: el 17 dis-
pone que la solicitud se dirija al Presidente del Senado, y establece la
forma en que ha de hacerse; el 2?, los particulares que ha de contener di-
cha solicitud, entire los cuales se encuentran que el postulante no desem-
pefia cargo retribuido en la Ti. .,i-. ... ni funci6n alguna de carActer
public, 6, si ejerciese uno (i otras, la protest de renunciarlos; el 39,
exceptuando del requisite antes dicho a los Representantes Diplomati-
cos 6 Agentes Consulares para admitir empleos de la propia indole, de
*gobiernos extranjeros; pero exigiendo, en ese caso, que, sin perjuicio de
la autorizaci6n del Senado, la admisi6n del empleo ha de ser tambi6n
autorizada por el Poder Ejecutivo; y el 4- declara que la licencia del
Senado no prejuzga la concesi6n del exequatur ni cualquier acto 6 fa-
cultad analoga del Poder Ejecutivo, relative al empleo 6 cargo para que
se haya concedido la liceneia.







en el pais de su nacimiento, A no ser por raz6n de empleo 6 comi-
si6n del Gobierno de la Repfiiblica. (Art. 7? de la Constituci6n).
Art. 21.-El cubano que pierda esta calidad por adquirir
naturaleza en pais extranjero, podra recobrarla volviendo A la
Repiblica, declarando que tal es su voluntad ante el encargado
del Registro Civil del domicilio que elija, para que haga ]a ins-
eripei6n correspondiente, y renunciando A la protecci6n del pa-
bell6n de aquel pais. (")
Art. 22.-La mujer casada sigue la condici6n y nacionali-
dad de su marido.
La cubana que easare con extranjero podrk, disuelto el ma-
trimonio, recobrar la nacionalidad cubana, llenando los requisi-
tos expresados en el articulo anterior. (2")

i,5 i Este articulo est& copiado del C6digo espafiol, sin otra altera-
ci6n que sustituir la palabra "cubano" y "Repdblica" A las de "es-
pafiol" y "Reino" que en aqu61 se encuentran. El C6digo espanol, en
sus articulos 17, 18 y 19, determinaba qui personas tenian el eareAter
de espafoles, de acuerdo con la Constituei6n del Reino; teniendo en
cuenta este antecedente, fAcil es sustituir los preceptos del C6digo espa-
fiol con los de la Constituci6n cubana. El C6digo tambi6n contiene dis-
posieiones relatives a la form de adquirir la nacionalidad espafiola, y
esos preceptos pueden tambi6n sustituirse facilmente con los de nuestra
ley de 30 de Octubre de 1902, y asi lo hemos hecho en el texto. Pero
donde existen verdaderas diticultades y dudas, algunas insolubles, si s61o
se atiende al texto de la ley, como se vera en las notas que siguen, es
cuando se trata de la recuperaci6n de la ciudadania cubana. La Cons-
tituei6n, respect A este particular, s61o contiene un precepto, el del
articulo 80, que dice: "La condici6n de cubano podra recobrarse con
arreglo A lo que prescriben las eyess. (A que leyes se refiere? Indu-
dablemente que A las que debieron dictarse por la Repdblica para deseu-
volver y completar este precepto. Pero es el caso que la finica ley dic-
tada sobre nacionalidad es la citada, de 30 de Octubre de 1902, y aun-
que en su articulo 1 se establece que los actos en cuya virtud se adquie-
ra, pierda 6 se recupere la nacionalidad eubana, deben hacerse constar en
el Registro Civil, es lo cierto que-ni en su redacci6n original, ni en la
nueva que le di6 el decreto 859 de 1908---en sus disposiciones siguientes
no contiene un solo precepto sobre recuperaci6n, sino todos sobre ad-
quisici6n, enumerando taxativamente los casos que regular, lo cual, en
buena regla de interpretaci6n, no permit extenderla a otros distintos,
como acertadamente ha entendido la Secretaria de Estado en su circular
nAmero 2, de 30 de Dieiembre de 1902; por consiguiente, si no hay ley
genuinamente national que prevea el caso, debe acudirse A las otras
leyes que, en virtud de la '..iirm, disposici6n transitoria de la Consti-
tuci6n, quedaron en vigor en Cuba; y, por tanto, para el caso que nos
ocupa debe aplicarse, con las naturales alteraciones hechas en el texto,
el articulo 21 del C6digo espafiol, de que venimos ocuphndonos, y por
eso no hemos vacilado en dejarlo alli en la forma que lo hemos redactado.
Esta opinion tiene en su apoyo la de la Secretaria de Estado, que ha
estimado vigente dicho articulo, entire otras resoluciones, en sus consul-
tas de 24 de Octubre de 1903, parrafo cuarto, y 11 de Abril del mismo
afo, en las cuales expresamente menciona dicho articulo como vigente.
(26) La Secretaria de Estado, al resolver, en 11 de Abril de 1903,
una consult del C6nsul cubano en Barcelona, expresamente afirma "que
las viudas de extranjeros nacidhs en Cuba que hayan contraido su ma-
trimonio con posterioridad a la promulgaci6n de la Constituci6n, deben
atenerse A lo dispuesto en el articulo 22, en concordancia con el 21 del
C6digo Civil". Las que hubieren contraido su matrimonio con anterio-





50 -

Art. 23.-El espafiol que pierde esta calidad por admitir empleo de
otro Gobierno, 6 entrar al servicio de las armas de una potencia extran.
jera sin licencia del Rey, no podra recobrar la nacionalidad espafiola sin
obtener previamente la Real habilitaci6n. (27)

Art. 24 (sustituido).-Los nacidos en el extranjero de pa-
dres naturales de Cuba que hayan perdido la nacionalidad cuba-
na, adquiririn esta siempre que, cumplida la mayor edad, recla-

ridad, las estima dicha Secretaria eomprendidas en la segunda disposi-
ci6n transitoria de nuestra Constituci6n, lo cual, A nuestro juicio, es
indudable.
(27) En la edici6n anterior insertamos este articulo en el texto, mo-
dificado en la siguiente forma: "El cubano que pierde esta calidad por
admitir empleo de otro Gobierno, 6 entrar al servicio de las armas de
una potencia extranjera, sin licencia del Senado, no podrA recobrar la
nacionalidad cubana sin obtener previamente habilitaci6n del Senado."
Explicando la modificaci6n dijimos, en la nota a dicho articulo, que
habiamos tenido que veneer fundados escrfipulos para redactarlo
en esa forma, pues, declarAbamos paladinamente que no habia-ni
hay-ley alguna que justificara esa redacci6n, y que s61o habiamos heeho
aquello por no dejar en el texto un vacio que en realidad existed en la
legislaci6n, guiandonos para ello s6lo por razones de 16gica que expo-
niamos asi: "Este articulo 23 del C6digo espaniol dispone que el espa-
fiol que haya perdido esta calidad por admitir empleo 6 entrar al servi-
cio de las armas en una naci6n extranjera, no podra recobrar su primi-
tiva nacionalidad sin obtener previamente la Real habilitaci6n. Concuer-
da, pues, este articulo con el 20, y 6ste tiene su equivalent en Cuba en los
apartados 20 y 3? del articulo 70 de la Constituci6n. Segfin 6stos, se
pierde la nacionalidad eubana por admitir empleo d honors 6 entrar al
servicio de las armas en una naci6n extranjera, sin liceneia del Senado.
Es 16gico, pues, suponer que si la nacionalidad se pierde en Cuba en
tales easos cuando no se obtiene la liceneia del Senado, y en Espaia
cuando no se obtiene la del Rey, para recuperar la nacionalidad, si en
Espafia se necesita la rehabilitaci6n del Rey, en Cuba debe necesitarse
la del Senado; pero esto no es mAs que 16gico; no hay ley que lo dis-
ponga; la de 24 de Marzo de 1903, extractada en la nota al inciso ter-
cero del articulo 20, nada dice A ese respect. La 16gica nos 1leva hasta
estableeer la entidad que puede otorgar la rehabilitaci6n; pero no puede
avanzarse mAs; si para obtener la licencia se han determinado formas y
condiciones, jen qu6 condiciones y en qu6 forma puede obtenerse la reha-
bilitaci6n? En este punto el sileneio de nuestra legislaci6n es abosluto".
Hace siete afnos que escribimos estas lineas-ya llevamos mas de trece
de Repdblica independiente-, con posterioridad A aquella fecha se ha mo-
dificado la ley de ciudadania, y el silencio en el particular apuntado
continda. jProduce 61, realmente, un vacio en la legislaci6nt Nosotros
creemos que si; pero no somos los lamados A llenarla, y much menos
cuando es possible entender, mediante aquel sileneio, que este articulo
no esta vigente en forma alguna y que para recobrar la nacionalidad
en el easo que 61 prev6 no se necesita rehabilitaci6n alguna. No acepta-
mos la proposici6n; porque no puede ser lo mismo cambiar de naciona-
lidad para vivir al amparo de las leyes y de la bandera de una naci6n
extrafia, a ponerse al servicio de esa naci6n hasta con las armas en la
mano, para combatir tal vez hasta la propia patria; pero, lo repetimos,
nuestras leyes no establecen forma alguna que haga possible cumplir el
precepto del C6digo espafol. Los escrlipulos que siempre tuvimos se
han hecho invencibles, y no nos atrevemos hoy A llevar al texto nuestra
opini6n personal: en 61 queda el articulo, sometido al eriterio de lo que
deban cumplirlo 6 interpretarlo, y aqui, que en realidad es su lugar, nues-
tra opinion. sujeta a las rectificaciones que le impongan lo que aqu6-
los decidan.







men su mscripei6n, como cubanos, en el Registro correspon-
dijnte. (Art. 57, nimero 3?, de la Constituci6n). (28)
Art. 25 (sustituido).-La declaratoria de intenci6n, a que se
contrae el inciso tercero del articulo sexto de la Constituci6n,
debera hacerse ante el Encargado del Registro Civil del domi-
cilio que tuviere en Cuba el interesado, con las mismas formali-
dades que la inscripci6n. (Art. 6 de la ley de 30 de Octubre
de 1902, modificada por el decreto 859 de 1908).
En las inscripeiones a que se refiere este Decreto, excep-
tuando las declaratorias de intenci6n, se hard constar que los
interesados renuncian A su nacionalidad anterior, que juran
cumplir la Constituci6n de la Repfiblica de Cuba, las Leyes que
rigen actualmente en la misma y las que en ella rigieren en lo
sucesivo. (")
Art. 26.-Los cubanos que trasladen su domicilio a un pais
extranjero, donde sin mfs circunstancia que la de su residencia
en A1 sean considerados como naturales, necesitarin, para con-
servar la nacionalidad de Cuba, manifestar que 6sta es su vo-
luntad al Agente Diplomitico 6 Consular cubano, (30) quien

(28) El texto espafiol dice: "El nacido en pais extranjero de pa-
dre 6 madre espaiioles, que haya perdido la nacionalidad de Espain por
haberla perdido sus padres, podra recuperarla tnmbien Ilenando las con-
diciones que exige el articulo 19"; y 6ste previcne que "Los hijos de
un extranjero nacidos en los dominios espafioles deberAn manifestar,
dentro del aiio siguiente 5 su mayor edad 6 emancipaci6n, si quieren
gozar de la calidad de espaiiolcs que lcs concede cl articulo 17". Cree-
mos perfeetamente justificada la sustitueiiin n el texto, puesto que sobre
la material existen preceptos claros y terminantes en nuestra Constitu-
ci6n y en la ley de 30 de Octubre de 1902, modificada por el decreto
859 de 1908, distintos A los del Cddigo espaiol. Vease en el texto el
articulo 19 (sustituido) y sus notas.
(29) La sustituci6n que en el present hemos hecho del original
espafiol se justifica insertando aqui dicho original, para que pueda com-
pararse con el sustituto; dice asi:
"Articulo 25.-Para que los extranjeros que hayan obtenido carta
de naturaleza 6 ganado vecindad en cualquier pueblo de la Monarquia
gocen de la nacionalidad espafiola, han de renunciar previamente a su
nacionalidad anterior, jurar la Constituei6n de la Monarquia 6 inscri-
birse como espafioles en el Registro Civil''.
El requisite de la inscripei6n no esti expresado en los articulos
sustitutos,. porque sus preceptos parten de la disposici6n general
del articulo 1l de la ley y del decreto. Vease en el texto, sustituven-
do al 17 del C6digo.
(30) tEn que forma se ha de hacer esta manifestaei6n? Induda-
blemente como acto sujeto al Registro Civil y para ser inscripto en este.
Asi lo ha entendido la Secretaria de Estado en su circular nimero 2,
de 30 de Octubre de 1902, en cuyo pirrafo quinto dice que los agentes
diplomAticos y consulares pueden (nosotros entendemos que deben) ins-
eribir en la Secci6n de ciudadania del Registro Civil A su cargo las de-
elaraciones que ante ellos hiciesen los ciudadanos cubanos que quieran
conservar esta ealidad al fijar su residencia en pais extranjero done
por s6lo este heeho sean considerados como nacionales. Hemos dicho,
entire parintesis, que np s61o pueden, sino que deben los agents ha'er
la inscripci6n en el Registro Civil, porque on el articulo 69 del Regla-
mento que rige esa institucidn expresamente eitado en la circular i que
hemos aludido, se dispone, en su parrafo 4o, que en los Registros llevados








deberk inscribirlos en el Registro de cubanos residents, asi
como h sus c6nyuges, si fueren casados, y A los hijos que tu-
vieren. (31)
Art. 27 (sustituido).-(32) Los extranjeros residents en
el territorio de la Repiblica se equiparan A los eubanos:
1? En cuanto A la protecci6n de sus personas y bienes.
2 En cuanto al goce de los derechos garantizados en la
secci6n 1P del titulo IV de la Constituci6n, con excepei6n de los
que en ella se reconocen exclusivamente & los nacionales. (33)
3 En cuanto al goce de los derechos civiles, en las condi-
ciones y con las limitaciones que establezca la Ley de Extran-
jeria. (34)

por los agents diplom6ticos y consulares de Cuba se inseribiran las
declaraciones de los cubanos que quieran conservar su ciudadania en
el tan repetido caso de que venimos tratando.
(31) Este articulo, que indudablemente estA vigente en Cuba, esta
copiado del texto original, sin otra variaci6n que la natural de sustituir
"Espafia" y "espafioles" por "Cuba" y "cubanos". Dicho articulo
concuerda casi literalmente con el 89 del Reglamento para la ejecuci6n
de la ley del Registro Civil, y respect de ambos precepts debe tenerse
en cuenta que son dos Registros distintos, el del estado civil y el de eu-
banos residents, teniendo Bste iltimo carketer meramente administra-
tive, seguin lo reconoci6 la Secretaria de Estado en su circular de 30 de
Diciembre de 1902 y en su consult de 26 de Febrero de 1903; y, por tan-
to, el ciudadano hace su declaraci6n ante el agent como eneargado este
del Registro Civil, segfn hemos dicho en la nota anterior, y heeha esa
deelaraci6n, el dicho agent debe hacer la inscripci6n en el Registro de
residents, la cual entendemos que no puede haeerse sin preceder
aqulla.
(32) El original del C6digo espafiol dice: "Los extranjeros gozan
en Espafa de los derechos que las leyes civiles conceden a los espafloles,
salvo lo dispuesto en el articulo 2o de la Constituci6n del Estado 6 en
tratados internacionales". Las excepeiones establecidas en el articulo
2? de la Constituci6n son: no poder ejereer profesi6n para cuyo desempe-
fio exijan las leyes titulos de aptitud expedidos por las autoridades es-
paiiolas. Los no naturalizados no pueden ejereer cargo alguno que tenga
aneja autoridad 6 jurisdicci6n.
(33) Esta secci6n de la Constituci6n se refiere A los derechos indi-
viduales que la misma reconoce, y comprende del articulo 11 al 37,
y s6lo dos se refieren exclusivamente A los cubanos: el 11, que dispone
que todos los cubanos son iguales ante la ley y que la Repfblica no
reconoce fueros ni privilegios personales, y el 30, que estatuye que nin-
gun cubano podra ser expatriado, ni 6 ninguno podrA prohibirsele la en-
trada en el territorio de la Repfblica. En cuanto al primero de estos
articulos, es de advertir que, conforme al 47 de la Ley de Extranjeria,
tampoeo los extranjeros disfrutan como tales de fuero alguno especial

(34) La redacei6n de este articulo supone para su complement la
promulgaci6n de una ley de extranjeria de la Repfblica, la cnal hasta
el present no se ha publicado, puesto que no dice que "estableee" ni
"establecidas'', sino que "establezea" la Ley de Extranjeria. No obs-
tante, estando afn en vigor la ley espafiola, a ella hay que referir en la
actualidad el precepto constitutional, y puede afirmarse que en ella no
se contiene limitaci6n alguna especial respect A los derechos civiles de
los extranjeros, como puede verse en el titulo tercero de dicha lev, que
trata de la condici6n civil de aqudllos. El C6digo espafiol se reiiere
los tratados; nada dice respect de ellos la Constituci6n; pero en realidad





53

4? En cuanto h la obligaci6n de observer y cumplir las le-
yes, decretos, reglamentos y demAs disposiciones que esten en
vigor en la Repdblica.
5 En cuanto A la sumisi6n A la potestad y A las resolu-
ciones de los Tribunales y d.lmis Autoridadesi de la Repdblica.
6? Y en cuanto a la obhliga.-iii de .rntiribuir A los gastos
pfblicos del Estado, la Provincia y el Municipio. (Art. 10 de
la Constituci6n).
Art. 28.-Las corporaciones, fundaciones y asociaciones re-
conocidas por la ley y domiciliadas en Cuba, gozarAn de la na-
cionalidad cubana siempre que tengan el concept de personas
juridicas con arreglo A las disposiciones del present C6-
digo. (")
Las asociaciones domiciliadas en el extranjero tendran en
Cuba la consideraci6n y los derechos que determine los trata-
dos 6 leyes especiales. (1s)

TITULO II

DEL NACIMIENTO Y LA EXTINCI6N DE LA PERSONALIDAD CIVIL

CAPITULO I

DE LAS PERSONAS NATURALES.

Art. 29.-El nacimiento determine la personalidad; pero el
concebido se tiene por nacido para todos los efectos que le sean
favorables, siempre que nazca con las condiciones que express
el articulo siguiente. (37)

no es necesario, porque en material de derecho international privado, la
ptimera fuente de 6ste, cuando existen, -..,r I-, irt ,dos, y las leyes de
extranjeria en ese caso son supletorias 6 -ul.s.iir,:,-
(35) El capitulo 29 del titulo 2? del (LI..lh.' se refiere & las perso-
nas juridicas, y el articulo 35 determine cuAles son 6stas.
(36) Tres son los requisitos que necesariamente debe reunir una
asociaci6n extranjerg para que pueda tener personalidad legal en Cuba:
1? Que su objeto sea licito conform A las leyes de Cuba y del pais en
que estuviere establecida; 2? Que se haya constituido conform A las
leyes de dicho pais; y 3? Que al funcionar en Cuba cumpla con los pre-
ceptos que nustras leyes tengan estableeidos, tanto en lo civil como en
lo administrative.
El articulo 1 .!..Il '..1 de Comercio dispone que los extranjeros
y las compafiias <0-. t 1.i .o ,... el extranjero podrin ejercer el comereio
en Cuba con sujeei6n A las leyes de su pais en lo que se refiera A su
capacidad para contratar (estatuto personal) y A las disposiciones de
dieho C6digo en todo cuanto concierna & la creaci6n de sus estableeimien-
tos dentro del territorio eubano, A sus operaciones mercantiles y A la
jurisdicei6n de los Tribunales de la Naci6n; sin perjuicio de lo que, en
easos particulares, pueda estableeerse en los tratados 6 convenios con
las demAs potencias.
(37) El Tribunal Supremo ha deelarado, en su sentencia de 18 de
Abril de 1903, que es err6neo el concept de quo la fici6n legal esta-
blecida en este articulo, respect de reputarse naeido al p6stumo para







Art. 30.-Para los efectos civiles, s6lo se reputari nacido el
feto que tuviere figure humana y viviere \einti:uatro horas en-
teramente desprendido del seno materno.
Art. 31.-La prioridad del nacimiento, en el caso de parts
doubles, da al primer nacido los derechos que la lv-y rec--onozea al
primog6nito.
Art. 32.-La personalidad civil se extingiur pir la ruerte
de las personas.
La menor edad, la demencia, la imbecilidad.: la sord..mude.z,
la prodigalidad y la interdicci6n civil no son nm.Is :lu- restrnicio-
nes de la personalidad juridica. Los que se hallaren en alguno
de esos estados son susceptibles de derechos, y aun de obliiacio-
nes, cuando 6stas nacen de los hechos 6 de relacii,uei entre los
bienes del incapacitado y un tercero.
Art. 33.-Si se duda, entire dos 6 m6s persona; lIamadas 6
sucederse, quin de ellas ha muerto primero, el qu-. sostenga la
muerte anterior de una 6 de otra, debe probarla; 5 falta de prue-
ba, se presumen muertas al mismo tiempo y riI tiene lugar la
transmisi6n de derechos de unos A otros.
Art. 34.-Respecto a la presunci6n de mnerte d&i alscnte
y sus efectos, se estard A lo dispuesto en el titulo, de este libr,.

CAPITULO II

L~ r' '- 's L DE LAS PERSONAS JURIDICAS.

Lt, -a Art. 35.-Son personas juridicas:
Ji,.. 1? Las corporaciones, asociaciones y funda-~c ion:.- s de iite-
rs pfiblico reconocidas por la ley.
''- Su personalidad empieza desde el instant- mismo en qiue
YpL tiA con arreglo a derecho, hubiesen quedado validamente corns-
, Zr tituidas.
A-I3 2 29 Las asociaciones de interns particular, sean divile-, mer-
WM c eantiles 6 industriales, a las que la ley concede personalldad pr.-.
', pia, independiente de la de cada uno de los acn. ia do. I'

a/l o' todo lo que le benefieia, s61o es aplicable 6 los hijz lig;timc,., pi-sito.
S-i que, no conteniendo ese precepto limitaci6n alguna, .l.'n.i.i- aquelln in
teligencia se contrarian la regla de hermen6utica, segir i.a I., Jdou,.e II
o ley no distingue no debe distinguirse.
c ro (38) Si se atiende solamente al texto de este trtl f.1o in rel3enc',
i. con el siguiente, 36, pareee que no estAn sometidas .al C06-'i.. otras a-;..
ciaciones de interns particular que las llamadas soci-.l1i.l-i.s Iailtsa mer
.L cantiles 6 industriales, todas las cuales tienen por obr.'ti: li !u.ro c. 1
i ganancia; sin embargo, existen otras agrupaciones i, [.pr.:.[.!'nirnt- r.:
pueden ser comprendidas en ninguna de las tres ant. .,ilar. ...J .. antei
bien, que estan expresamente excluidas de ellas, y qu.-. In -mt.jro,zo p[.r
tener existencia real y por constituir una entidad d ds ,,,r' .,i.i -.ii ,,
de los miembros que las constituyen, no puede por i,. i... q,.. r....*,:
c6rseles el caricter de personalidad juridica; porque, *. rl ,r..tr .1'
/les negara, se deseonoceria la realidad. Estas asoci;, ,,-.. -. l.-...I. .1.
en el articulo 28 de la Constituci6n, que alitoriza A i.:.. 1...3 I.._ h._taats-
de la Repdbliea 6 asociarse para todos los fines licits .Je lia .I.-i, str





l < ^-- D_ ... J -"5 f -, .!t '

At. 3. --.Las asociaelones a que se refiere el nimero 2 del-cs. -,
articulo auterior se regiran por las disposiciones relatives alS,&f2,)c
contrato de sociedad, segfia la naturaleza de 6sta.
Art. 37.-La capacidad civil de las corporaciones se regula-
ra por las leyes que las hayan creado 6 reconocido; las de las
asociaciones por sus estatutos; y las de las fundaciones por las
reglas de su instituci6n, debidamente aprobadas por disposici6n
administrative, cuando este requisite fuere necesario.
Art. 38.-Las personas juridicas puieden adquirir y poseer
bienes de todas classes, asi como contraer obligaciones y ejerci-
tar acciones civiles 6 criminals, conformes A las leyes y reglas
de su constituci6n.
La iglesia se regirA en este punto por lo concordado entire
ambas potestades; y los establecimientos de instrucci6n y bene-
ficencia por lo que dispongan las leyes especiales. (")

reguladas al present por el Real decreto-ley espaiiol de 13 de Junio de
1888, que comprende las asociaciones para fines religiosos, politicos,
eientificos, artisticos, ben6ficos y de recreo, 6 cualesquiera otros licitos
que no tengan por inico y exclusive objeto el lucro 6 la ganancia, y los
gremios, sociedades de socorros mutuos, de provision, de patronato y
las cooperativas de producei6n, de cr6dito 6 de consumo (articulo 1o de
dicha ley), exceptuando las sociedades que, no siendo de las anteriormen-
te enumeradas, se propongan un objeto meramente civil 6 commercial, en
cuyo caso se regiran por las disposieiones del Derecho Civil 6 Mercantil,
respectivamente, y los institutes y corporaciones que existan 6 funcionen
en virtud de leyes especiales (articulo 2o de dicha ley, modificado por
la Orden 124, de 1901). Todas estas asociaciones tienen existencia legal
desde que cumplen con los requisitos que exige dieha ley y la justificane
por medio del certificado expedido por la autoridad administrative que
aeredite su inscripei6n en el Registro correspondiente (articulo 89 de la
ley). Por consiguiente, aunque nada digan el C-'.l;:... ni la ley especial,
coneretamente, sobre la pcrsonalidad juridica I.i1. I. agrupaciones, es
evidence, repetimos, que tienen dicha personalidad.
(39) Durante el regimen espafiol, la Iglesia Cat6lica estaba unida
al Estado; constituia una instituci6n del mismo y laI vez era una
potestad independiente; como tal potestad estableei6 sus relaciones con
el Estado por medio del Coucordato, que se consideraba como ley del
Reino. Al cesar la soberania de Espafia en Cuba, el Concordato, como
tratado entire dos potestades, perdi6 toda eficacia en nuestro territorio,
y por virtud del artieulo 26 de la 'r'.r.,tu. I.,r, la Iglesia qued6 separa-
da del Estalo, en cuyo concept perdi6, asimismo, su cualidal de insti-
tuei6n pfiblica; pero no puede negdrsele su carAeter de i" ..l.; .1
por tanto, su personalidad independiente, y en cuanto en I i... r ; i;
se le reconoee tal personalidad, estd vigente; asi lo ha entendido el
Tribunal Supremo en sus senteneias de 28 de Mayo y 22 de Octubre
de 1907, en las que declara que el obispo cat6lico tiene personalidad
para representar A la Iglesia, y acci6n para reclamar i nombre de 6sta
los derechos que puedan asistirle. Ya el Presidente del Tribunal, resol-
viendo recursos hipoteearios, habia deelarado en 31 de Octubre de 1901
que el Obispo eat61ico debidamente autorizado por el Papa y previous los
trimites procesales establecidos por el derecho can6nico (es decir, los
estatutos y reglas de la instituci6n), tiene facultad para redimir v :an-
eelar inscripciones de censos pertenecientes A su iglesia, y por resolucio-
nes de 18 y 20 del mismo mes y aio declar6 que el dicho Obispo tenia
capaeidad para pedir la traslaci6n de asientos referentes A bienes po-
seidos y administrados por la Iglesia. La personalidad de 6sta fu6 ex-







Art. 39.-Si por haber expirado el plazo durante el cual
funcionaban legalmente, 6 por haber realizado el fin para el
cual se constituyeron, 6 por ser ya impossible aplicar a este la
actividad y los medios de que disponian, dejasen de funcionar
las corporaciones, asociaciones y fundaciones, se dara A sus bie-
nes la aplicaci6n que las leyes, 6 los estatutos, 6 las clausulas
fundacionales, les hubiesen en esta previsi6n asignado. Si nada
se hubiere establecido previamente, se aplicarin esos bienes a
la realizaci6n de fines analogos, en interns de la religion, pro-
vincia 6 municipio que principalmente debieran recoger los be-
neficios de las instituciones extinguidas. (40)

TITULO III

DEL DOMICILIO.

Art. 40.-Para el ejercicio de los derechos y el cumplimien-
to de las obligaciones civiles, el domicilio de las personas natu-
rales es el lugar de su resideneia habitual, y, en su caso, el que
determine la Ley de Enjuiciamiento Civil. (41)

presamente reconocida y declarada en circular de 31 de Enero de 1901
(Gaceta del 3 de Febrero) dictada por el Seecretario de Justicia, obede-
eiendo instrucciones del Gobernador Militar. A esta circular da efica-
cia, en su parte dispositiva, el Tribunal Supremo de la Repdblica.
(40) Respecto -a las asociaciones regidas por el decreto-ley de 13
de Junio de 1I88, A que hemos aludido en la nota 38, dispone el articulo
18 de dicha ley que las asociaciones quedan sujetas, en cuanto a la ad-
quisici6n, posesi6n y disposici6n de sus bienes para el caso de disoluci6n,
A lo que dispongan las leyes civiles respeeto de la propiedad colectiva.
Pero esto ha de entenderse en el caso en que, como el previsto en este
articulo del C6digo, nada establezean sus estatutos 6 reglamentos, 6 en
el que, por cualquier causa, no pudiese cumplirse lo establecido en los
mismos, ya que uno de los requisites que 6stos deben reunir, conform
al articulo 4o de la Ley, es el de expresar claramente la aplicaci6n que
haya de darse A sus fondos 6 haberes sociales, caso de disoluci6n.
(41) Conforme al articulo 29 de la nueva Ley OrgAnica Municipal,
publicada por el Deereto del Gobernador Provisional nfmero 568, de
19 de Mayo de 1908, y vigente desde 1? de Octubre de dieho aio, todo
resident en un Termino Municipal ha de constar inscripto en el Regis-
tro de poblaci6n. El que tuviera residencia alternative en various T6r-
minos Municipales optara por uno de ellos, A los fines del Registro de
poblaci6n. Si alguien se hallare inscripto en mAs de un Registro de
poblaei6n, se estimara como vAlida la ultima inscripei6n.
Respecto de los extranjeros, el articulo 3o de la Ley de Extranjeria
los califica en tres classes: domiciliados, transeuntes 6 emigrados. Res-
pecto de los primeros, se consider su domicilio, para los efectos legales,
segin el articulo 15, el pueblo donde tengan casa abierta 6 donde ha-
biten al cumplirse los tres afos de su residencia en la provincial. Cuan-
do tengan casa abierta en dos 6 mas pueblos, elegiran uno para domici-
lio. Los transeuntes, conform al articulo 20, pueden residir en el punto
que elijan, y los emigrados, segdn el 21, en donde el Gobierno les design.
Segin el articulo 28 de la nueva Ley Municipal, el extranjero que
lleve cineo afos de residencia fija en el pais y ejerza profesi6n 6 sea
propietario de inmueble, 6 tenga establecimiento mercantil, fabril 6
industrial, se considerarA vecino para todos los efectos de dicha ley,





57

El domicilio de los diplomiticos residents por raz6n de
su cargo en el extranjero, que gocen del derecho de extraterri-
torialidad, sera el filtimo que hubieren tenido en territorio
cubano.
Art. 41.-Cuando ni la ley que las haya creado 6 reconoci-

salvo su manifestaci6n fehaciente en contrario, dirigida al alcalde. El
articulo 27 de la citada ley estableee que la vecindad ileva implicita
el domicilio.
Hemos expuesto estos preceptos por la relaci6n que tienen con el
articulo que anotamos, no porque creamos que ellos puedan, en cuanto
& los efeetos civiles, haber modificado dicho articulo, ni prevalecer sobre
la definici6n que 4ste contiene del domicilio, 6 sea que por tal se en-
tiende el lugar de la residencia habitual de una persona, aparezca 6sta
6 no inseripta en el Registro; porque segdn el articulo 36 de la misma
Ley Municipal, dicho document es un instrument solemne, pdblico y
felhaiente, que sirve para todos los efectos administrativos.
Vense & continuaci6n los preceptos de la Ley de Enjuiciamiento
Civil A que se refiere el C6digo:
Artieulo 64.-E1 domicilio de las mujeres casadas que no est6n sepa-
radas legalmente de sus maridos, sera el que 6stos tengan.
El de los hijos constituidos en r.' ..t.1, el de sus padres.
El de los menores 6 incapacitados sujetos A tutela 6 curatela, el de
sus guardadores.
Articulo 65.-El domicilio legal de los comerciantes, en todo lo que
concierne A actos 6 contratos mercantile y A sus consecuencias, serA el
pueblo donde tuvieren el centro de sus npor-inn~s comerciales.
Los que tuvieren estableeimientos m-n rall, n-i a su cargo en dife-
rentes partidos judiciales, podran ser demandados por acciones persona-
les en aquel en que tuvieren el principal establecimiento, 6 en el que se
hubieren obligado, A elecei6n .del demandante.
Art. 66.-El domicilio de las compafiias civiles y mercantiles sera el
pueblo que como tal est6 senalado en la escritura de sociedad 6 en los
estatutos por que se rijan.
No constando esta circunstancia, se star &A lo establecido respect
A los comerciantes.
Exceptianse de lo dispuesto en los articulos anteriores las compaiiias
en participaci6n, en lo que se refiera A los litigios que puedan promover-
se entire los asoeiados, respect A los cuales se estarA A lo que prescribed
las disposiciones generals de esta Ley.
Art. 67.-E1 domicilio legal de los empleados sera el pueblo en que
sirvan su destiny. Cuando por raz6n de 61 ambularen continuamente,
se considerarAn domiciliados en el pueblo en que vivieren mas fre-
cuentemente.
Art. 68.-El domicilio legal de los militares en activo servicio serf
el del pueblo en que se hallare el euerpo A que pertenezcan cuando se
hiciere el emplazamiento.
Art. 69.-En los casos en que est6 sefialado el domicilio para surtir
fuero competent, si el que ha de ser demandado no lo tuviere en terri-
torio de la Repibliea de Cuba, serA Juez competent el de su residencia.
Los que no tuvieren domicilio ni residencia fija podran ser deman-
dados en el lugar en que se hallen, 6 en el de su filtima residencia, A
elecci6n del demandante.
Art. 70.-Las precedentes disposiciones de competencia comprende-
ran a los extranjeros que acudieren A los Juzgados cubanos promoviendo
acts de jurisdicci6n voluntaria, interviniendo en ellos, 6 compareciendo
en juicio como demandantes 6 demandados, contra cubanos 6 contra
otros extranjeros, cuando proceda que conozca la jurisdicci6n uibana
con arreglo a las leyes de la Repfiblica 6 a los tratados con otras
Potencias.







do, ni los Estatutos 6 las reglas de la fundaci6n fijaren el domi-
cilio de las personas juridicas, se entendera que lo tienen en el
lugar en que se halle establecida su representaci6n legal, 6
donde ejerzan las principles funciones de su institute.

TITULO IV

DEL MATRIMONIO.

CAPITULO I

DISPOSICIONES GENERALS.

SECCION PBIMREA.

DE LAS FORMS DEL MATRIMONIO (42) a l Ms

Art. 42 (sustituido).-1. Naturaleza del contrato. El ma-
trimonio, en todo lo que A su validez se refiere, continfia siendo
un contrato civil, en el cual es esencial el consentimiento de las
parties que sean eapaces al efecto, seguin la Ley.

(42) El C6digo reconoeia dos formas de matrimonios: el can6nico,
que debian contraer los que profesaran la religion cat6lica; y el civil,
regulado por los preceptos del C6digo (articulo 42). Los requisitos, for-
mas y solemnidades del matrimonio can6nieo se regulaban por las dis-
posiciones de la Iglesia y del Concilio de Trento, admitidas como leyes
del Reino (art. 75).
Tal era el estado de esta instituci6n al cesar la soberania espafiola.
Este titulo 4" del C6digo estaba en vigor sin mis modificaciones que las
introducidas en cuanto al consejo y consentimiento por la ley de 24 de
Agosto de 1896, que por ca'ecer hoy de inportancia no reproducimos.
Asi las cosas, durante la intervenci6n military de los Estados Unidos
se dictaron varias disposiciones modificando la capacidad y formas del
matrimonio, de las cuales tendremos en cuenta las vigentes; pero por
la importancia que tiene, debemos haeer una express menci6n de la
Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, que dispuso que en lo adelante s6lo
los matrimonios civiles serian legalmente validos, sin perjuicio de que
los contrayentes pudieran cumplir con los preceptos de su religion,
ademas de cumplir con las formalidades necesarias para contraer el ma-
trimonio civil. Esta orden, sabia y previsoramente dictada en armonia
con la nueva situaci6n political del pais, estuvo en vigor hasta que, con-
tra la casi uninime opinion de los tribunales, corporaciones 6 individua-
lidades cubanas A quienes se consult, fua derogada y sustituida por la
307, de 8 de Agosto de 1900, que dispuso que en lo sucesivo los matrimo-
nios pudieran ser civiles 6 religiosos, A elecei6n de los cnnfraventeq: diS
validez y efectos civiles A los celebrados en cualquirra I.- .'w i..rr,
autoriz6 para la celebraci6n del religioso k cualquier ministry debida-
mente ordenado de cualquier religion, y diet6 las reglas para la inscrip-
ci6n de esta clase de matrimonios. Fueron tantas las 6rdenes que se dicta-
ron sobre esta material, sumadas A las que anteriormente se habian dictado
sobre la capacidad de los eontrayentes, que el mismo Gobierno crey6
prudent, para evitar la confusion que ya venia produeidndose, recopilar-
las todas en un solo cuerpo, y al efecto dict6 la Orden 140, de 28 de Mayo
de 1901, que es hoy la 1 ..'1 :'... de la material.
Como, no obstante ... '. ., quedan vigentes algunos articulos del







2. Formas drl ,mntrimonio. La Ley autoriza dos formas de
matrlmomos, igualmente vAlidas: la civil y la religiosa. Los con-
trayentes podrAn celebrar una 1h otra A su elecei6n, 6 ambas.
3. Efectos de la celebr'aci6n del matrimonio. Ambos matri-
monios, civil y religioso, siempre que se celebren de conformidad
con lo dispuesto en esta Orden, surtirAn los mismos efectos lega-
les. (Art. I, Orden 140, de 1901). (4")
SECCION SEGUNDA.

DISPOSICIONES COMUNES A LAS DOS FORMS DE MATRIMONIO.

La capacidad legal para contraer matrimonio en cual- !
quiera de las formas que la ley autoriza, se regirA por las dispo- i
siciones del C6digo Civil, con las modificaciones contenidas en
essa Orden. (Apartado 1, articulo II, Orden 141, de 1901). (41)
Art. 48.-Los esponsales de future no produce (,jli.-..; ; h
de contraer matrimonio. Ninglin Trljiiiiil admitira demand
en que se pretend su cumplimiento.
Art. 44.-Si la promesa se hubiere hecho en document pfi-
blico 6 privado por un mayor de edad, 6 por un menor asistido
de la persona cuyo consentimiento sea necesario para la celebra-
ci6n del matrimonio, 6 si se hubieren publicado las proclamas, el
que rehusare casarse, sin just causa, estara obligado A resar-
cir i la otra parte los gastos que hubiese hecho por raz6n del
matrimonio prometido.
La aeci6n para pedir el resarcimiento de gastos, A que se
refiere el parrafo anterior, s6lo podrA ejercitarse dentro de un
afio, contado desde el dia de la negative A la celebraci6n del
matrimonio.
Art. 45.-Esta prohibido el matrimonio: -, 2 .-
1 (Modificado). Al menor de veinte'anios que no haya I ''"
obtenido la licencia, y al mayor de esa edad y menor de veinti- 1- J"''"
tr6s que no haya solicitade8l ( corresponde otorgar una y otro en los casos determinados por

C6digo, para mantener integramente la forma de este cuerpo legal, eon-
servaremos en el texto la numeraci6n de su :articulado, sustituvendo 6
modificando sus preceptos conforme a las I. ;..... ;_.-... .;I,
perjuieio de insertar en el lugar oportuno, literalmente, la i ..
en la part que por complete sustituye al C6digo, 6 sea respect al ma-
matrimonio can6nico.
(43) El original dice asi: "Articulo 42.-La ley reconoce dos for-
mas de matrimonio: el can6nico, que deben eontraer todos los que pro-
fesan la religion cat6lica; y el civil, que se eelebrar. del modo que de-
termina este C6digo".
(44) Este precepto es el primero que aparece en el articulo II de
la Orden 140, bajo el mismo epigrafe de esta secci6n, 6 sea de las dis-
posiciones comunes A ambas formas de matrimonio; por eso lo inserta-
mos en ese lugar. Las modificaeiones que la Orden introduce en el
C6digo se tienen en euenta al reproducii en el texto las disposiciones de
este que ban sido afectadas por aqu6lla.





60

la Ley. (Apartados 3 y 4 del Art. II de la Orden 140 de
1901. (45)
2? A la viuda, durante los trescientos un dias siguientes A
la muerte de su marido, 6 antes de su alumbramiento si hubiese
quedado en cinta, y A la mujer cuyo matrimonio hubiera sido de-
clarado nulo, en los mismos casos y terminos, A contar desde su
separaci6n legal. (46)
3o Al tutor y sus descendientes con las personas que tenga
6 haya tenido en guard hasta que, fenecida la tutela, se aprue-
ben las cuentas de su cargo; salvo el caso de que el padre de la
persona sujeta A tutela hubiese autorizado el matrimonio en tes-
tamento 6 escritura pfiblica. (4")
Art. 46.-La licencia de que habla el niimero 1 del articulo
anterior debe ser concedida a los hijos legitimos por el padre;
faltando 6ste, 6 hallandose impedido, corresponde otorgarla, por
su orden, A la madre, A los abuelos paterno y materno, y, en de-
fecto de todos, al consejo de familiar.
Si se tratase de hijos naturales reconocidos 6 legitimados
por concesi6n Real, el consentimiento deberA ser pedido A los
que lo reconocieron y legitimaron, A sus ascendientes y al con-
sejo de familiar, por el orden establecido en el parrafo an-
terior. (4S)
Si se tratase de hijos adoptivos, se pedirA el consentimiento
al padre adoptante, y, en su defecto, A las personas de la familiar
natural A quienes correspond.
Los demas hijos ilegitimos obtendran el consentimiento de
su madre cuando fuere legalmente conocida, el de los abuelos
maternos en el mismo easo, y, A falta de unosy otros, el del con-
sejo de familiar.

(45) Este inciso, que en el C6digo espaiol decia: "Al menor de
edad que no haya obtenido licencia, y al mayor que no haya solicitado
el consejo de las personas A quienes corresponde otorgar una y otro, en
los casos determinados por la Ley", fu6 reformado, para Cuba y Puerto
Rico, por la de 24 de Agosto de 1896, en los signientes t4rminos: "A los
varones menores de 20 afios y ia las hembras menores de 17, naturales de
las Antillas espafiolas, que no hayan obtenido la oportuna licencia, y
a los mayores de dichas edades que no hayan solicitado el consejo de
los padres, a quienes corresponde otorgar aqu.lla y dsta'. Esas dispo-
sieiones fueron modificadas por distintas 6rdenes del Gobierno Militar,
y al present rigen las que aparecen en el texto.
Los dos restantes incisos del articulo no han sufrido modificaci6n.
(46) Este impediment es dispensable conforme al articulo 85 de
este C6digo.
(47) Las personas a quienes estA prohibido el matrimonio por este
articulo, que no obstante esa prohibiei6n lo contraen, ineurren en res-
ponsabilidad penal conforme los articulos 494, 495 y 497 del C6-
digo Penal.
(48) Aunque dudamos que nuestro regimen politico permit la
forma de legitimaci6n que en Espafia se conoce por "concesi6n Real",
no hemos alterado el articulo, porque no hemos eneontrado precepto
expreso que nos autorice para ello, y porque en la posibilidad de que
existan algunas personas en tales condiciones, adquiridas durante el
regimen espafiol, es indudable que a ellas les es aplicable el precepto.





61

A los jefes de las casas de exp6sitos corresponde prestar el
consentimiento para el matrimonio de los educados en ellas.
Art. 47 (modificado).-Los hijos mayores de veinte afios
y menores de veintitr6s estan obligados A pedir consejo al padre,
y en su defecto A la madre. Si no lo obtuvieren, 6 fuere desfavo-
rable, no podra celebrarse el matrimonio hasta tres meses des-
pues de hecha la petici6n (Apartado 4 del articulo II de la
Orden 140, de 1901). (9")
Los mayores de veintitr6s afios que tengan capacidad legal,
podrAn contraer matrimonio libremente sin solicitar el consejo
paterno. (Apartado 2, Art. II, Orden II, Orden 140, de 1901).
Art. 48.-La licencia y el consejo favorable A la celebraci6 n M/odI'fi
del matrimonio deberin acreditarse, al solicitar este, por medio L ,L)91
de document que haya autorizado un Notario civil 6 eclesiAsti-
co, 6 el Juez municipal del domicilio del solicitante. Del propio
modo se acreditarA el transcurso del tiempo A que alude el ar-
ticulo anterior, cuando infitilmente se hubiere pedido el con-
sejo. (o).*
(Adici6n). Cuando se tratare de matrimonios religiosos
podra acreditarse ante los sacerdotes, clerigos 6 ministros auto-
rizados para celebrar los matrimonios 6 instrair las diligencias
de los mismos, con asistencia de dos testigos mayores de edad.
(Apartado 5, Art. II, Orden 140, de 1901)
Art. 49.-Ninguno de los Ilamados a prestar su consenti.-l el ac'
m int, ,t I. esta obligado A manifestar las razones en que tLe 99J"'
se funda para co cederlo 6 negarlo, ni contra su disenso se da
recurso alguno. SL. prmrdo
Art. 50.-Si, A pesar de la prohibici6n dcl articulo 45, se ca-
saren las personas comprendidas en 6l, su matrimonio sera vi-
lido; pero los contrayentes, sin perjuicio de lo dispuesto en el
C6digo Penal (vWase la nota 47), quedaran sometidos A las si-
guientes reglas:
1 Se entendera contraido el casamiento con absolute se-

(49) Este articulo fu6 tambij6 modificado para Cnua v Puirto
Rico, por la ley de 24 de Agosto de 1S96, en el sentido de exigir el con-
sejo A los mayores de la edad expresada en el 45. Hoy rige lo que
aparece en el texto.
(50) El articulo II de la Orden 66, de 1899, dispuso que no se ad-
mitieran como legales, para hacer constar la licencia 6 el consojo, los
documents otorgados ante los notaries eclesidsticos; siendo validos,
tan s61o, los autorizados por funcionarlos civiles. El parrafo 2 del ar-
ticulo VIII de la Orden 140, de 1901, deroga expresamente lo dispuesto
en el citado articulo II de la 66, de 1899, que implicitamente habia que-
dado sin efecto por el articulo VI de la 487, de 1900, reproducido casi
literalmente en el inciso 5 del articulo II de la repetida 140, de 1901,
que previene que el consentimiento 6 consejo ha de prestarse en la for-
ma y ante los funcionarios expresados en el articulo 48 del I ...i.,.. Civil,
que queda vigente en todas sus parties. Por esta raz6n hemos manteni-
do en su redaeci6n original este articulo. No obstante, creemos que la
intervenei6n del notario eclesiastieo s61o es eficaz en el matrimonio ca-
n6nico propiamente dicho, y en ningin caso en el civil, en el cual s61o
deben hacer fe los documents otorgados ante funcionarios eiviles.







paraci6n de bienes, y cada c6nyuge retendra el dominion y ad-
ministraci6n de los que le pertenezcan, haeiendo suyos todos los
frutos, si bien con la obligaci6n de contribuir pr..i-prinriuounalen-
te al sostenimiento de las cargas del matrimonio.
2? Ninguno de los c6nyuges podrA recibir del otro cosa al-
guna por donaci6n ni testamento.
Lo dispuesto en las dos reglas anteriores no se aplicari en
los casos del nfimero 2? del articulo 45, si se hubiere obtenido
dispensa.
3? Si uno de los c6nyuges fuere menor no emancipado, no
recibirg la administraci6n de sus bienes hasta que llegue a la
mayor edad. Entre tanto, s61o tendra derecho a alimentos, que
no podrAn exceder de la renta liquid de sus bienes.
4? En los casos del nfimero 3? del articulo 45, el tutor per-
dera, ademis, la administraci6n de los bienes de la pupila du-
rante la menor edad de 6sta.
Art. 51.-No producird efectos civiles el matrimonio can6-
nico 6 civil cuando cualquiera de los c6nyuges estuviese ya ca-
sado legitimamente.
Art. 52.-E1 matrimonio se disuelve por la muerte de uno
de los c6nyuges. .
SECTION TERCERA.

DE LA PRUEBA DEL MATRIMONIO

Art. 53.-Los matrimonios celebrados antes de regir este
SC6digo se probaran por los medios establecidos en las leyes
anteriores.
Los contraidos despu6s se probaran s61o por certificaci6n
del acta del Registro civil, da no ser que los libros de 6ste no
hayan existido 6 hubiesen desaparecido, 6 se suscite contienda
ante los Tribunales, en cuyos casos sera admisible toda especie
de prueba. (51)

(51) No solamente los matrimonios celebrados despu6s de regir el
C6digo son los que se prueban por las certificaciones del Registro civil;
pru6banse tambidn los celebrados anteriormente, siempre que lo hubieran
sido despu6s de la "in'ian de la lev del Registro civil-que empez6
6. regir en Cuba el i .1. Inero de 1885, conforme al R. D. de 21 de
A..-t .le 1884-, porque asi lo dispone en su articulo 49, en relaci6n con
< -. I.- dicha ley, y el 59, que hacian obligatoria la inscripei6n de los
matrimonios can6nicos, que eran los que en esa fecha tenian validez
en Cuba. Posteriormente, por R. D. de 12 de Noviembre de 1886, se
hizo extensive a la Isla la Ley del Matrimonio Civil y su concordante
el R. D. de 9 de Febrero de 1875; conforme al articulo 24 del Reglamento
de la primera, el matrimonio civil se inscribia, inmediatamente despu6s
de celebrado, en el Registro correspondiente, y segfin el articulo 20 del
citado R. D. de 1875, los que contraian matrimonio can6nico estaban
obligados, bajo pena de multa, a inscribirlo en el Registro civil, dentro
de los ocho dias siguientes A su celebraci6n; por tanto, desde que se
estableei6 el Registro civil, la prueba legal del matrimonio es la de la
certificaci6n de dicha oficina.







Art. 54.-Eu los casos A que se refiere el parrafo segundo
del articulo aterior, la posesi6n constant de estado de los pa-
dres, unida a las actas de nacimiento de sus hijos en concept
de legitimos, serk uno de los medios de prueba del matrimonio
de aqueiios. A no constar que alguno de los dos estaba ligado
por otro matrimonio anterior.
Art. 55.-El easamiento contraido en pais extranjero, don-
de estos actos no estuviesen sujetos a un registro regular 6 au-
tintico, puede acreditarse por cualquiera de los medios de prue-
ba admitidos en derecho. (52)
SECTION CUARTA.

DE LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES ENTIRE MARIDO Y MUJER

Art. 56.-Los e6nyuges estin obligados a vivir juntos, guar-
darse fidelidad y socorrerse mutuamente.
Art. 57.-El marido debe proteger & la mujer, y esta obede-
cer al marido.
Art. 58.-La mujer esta obligada a seguir A su marido don-
de quiera que fije su residencia. Los Tribunales, sin embargo,
podrAn, con just causa, eximirla de esta obligaci6n cuando el
marido traslade su residencia A pais extranjero. (53)
Art. 59.-El marido es el administrator de los bienes de la
sociedad conyugal, salvo estipulaci6n en contrario y lo dispues-
to en el articulo 1,384. (5")

En cuanto a los matrimonios contraidos en fecha anterior, se prucba,'
por las partidas sacramentales, que conform a la ley de Enjuiciamiento,
tienen el car6eter de doeumentos pdblicos y prueban el acto que did
origen su otorgamiento, v come el aeto es el sacramento del matrimo-
nio, es evidence que tienen eficacia para probar ese vineulo.
(52) Para el studio do este articulo del i:l.];... 1. ben tenerse en
euenta las disposiciones siguientes de la ley -1:l r_.-r.n.i que, seg6n el
Cddigo, qued6 en vigor: articulo 79, que obliga a todo cubano a inscribir
en el Registro los actos coneernientes A su estado civil; los articulos 40
y 23 de dicha ley, en relaci6n con el 327 del ,.....*,. que establece come
inica prueba del estado civil, lo mismo que el pfirrafo 2? dcl las
certificaciones de las actas de dicho estado; el 25 de la ley, seg n el cual,
el matrimonio de cubanos contraido en el extranjero debe inscribirsc
primero en la legaci6n 6 eonsulado y despu6s transcribirse en el Juzga-
do Municipal del domicilio del 6 de los contrayentes.
En cuanto a los extranjeros, tEngase asimismo present el articulo
24 de la ley, segin el cual, los matrimonios de los extranjeros contraidos
conforme a las leyes de su pals dqberbn ser inscriptos en los Registros
de Cuba, cuando los contrayentes 6 sus descendientes tengan 6 i. su
domicilio en la Isla, a euyo efecto deberAn presentar el docume:to que
aeredite la celebraci6n del matrimonio.
(53) Este articulo decia "A Ultramar" 6 6 pais extranjero. Sa-
bido es que Espafia usaba aquella palabra para expresar el territorio
national fuera de la Peninsula y sus islas ..1 *... .. y, por consiguiei-
te, earece en un C6digo de Cuba de la i ,,.. .....~ con que esti em-
pleada, come propia, por el legislator espafiol.
(54) La excepei6n del artieulo 1,384 se refiere a los bienes parafer-
nales, cuya administraci6n conserve la mujer, mientras no la entrega
al marido.





64

Si fuere menor de diez y ocho afios, no podra administrar
sin el consentimiento de su padre; en defect de este, sin el de
su madre; y A falta de ambos, sin el de su tutor. Tampoco podri
comparecer en juicio sin la asistencia de dichas personas.
En ningin caso, mientras no llegue A la mayor edad, podri
el marido, sin el consentimiento de las personas mencionadas en
el pArrafo anterior, tomar dinero a prLstamo, gravar ni enaje-
nar los bienes races.
Art. 60.-El marido es el representante de su mujer. Esta
no puede, sin su licencia, comparecer en juicio por si 6 por me-
dio de procurador. (55)
S No necesita, sin embargo, de esta licencia para defenders
en juicio criminal, ni para demandar 6 defenders en los pleitos
con su marido, 6 cuando hubiere obtenido habilitaci6n conforme
A lo que disponga la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Art. 61.-Tampoco puede la mujer, sin licencia 6 poder de
su marido, adquirir por titulo oneroso ni lucrative, enajenar
sus bienes, ni obligarse, sino en los casos y con las limitaciones
establecidas por la ley.
Art. 62.-Son nulos los actos ejecutados por la mujer con-
tra lo dispuesto en los anteriores articulos, salvo cuando se trate
de cosas que por su naturaleza est6n destinadas al consume or-
dinario de la familiar, en cuyo caso las compras hechas por la
mujer serin vilidas. Las compras de joyas, muebles y objetos
preciosos, hechas sin licencia del marido, s61o se convalidarin
cuando ,ste hubiese consentido A su mujer el uso y disfrute de
tales objetos.
Art. 63.-Podri la mujer, sin licencia de su marido:
1 Otorgar testamento.
2 Ejercer los derechos y cumplir los deberes que le co-
rrespondan respect A los hijos legitimos 6 naturales reconoci-
dos que hubiese tenido de otro, y respect a los bienes de
los mismos.
Art. 64.-La mujer gozard de los honors de su marido,
except los que fueren estricta y exclusivamente personales, y
los conservard mientras no contraiga nuevo matrimonio. (56)
Art. 65.-
(55) El articulo 1,994 de la Ley de I:r. ,I..- n,,. r,ta.. Civil determnni-
na los easos en que puede concederse la habilitaci6n, y son los siguien-
tes: Io Cuando el marido se halle ausente, ignordndose su paradero, sin
que haya motive racional bastante para career pr6ximo su regreso. 2o
Negarse el marido A representar a la mujer. 3o Ser demandada la mujer.
4o .-i,,.. --.a sta gran perjuicio de no promover la demand para la
que pida la habilitaci6n.
El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 13 de Noviembre
de 1903, que al marido correspond, y no h los padres 6 al tutor, re-
presentar en juicio, 6 autorizar para que en ellos se person, a la mujer
casada menor de edad.
(56) Este articulo no puede tener aplicaci6n entire nosotros; por-
que, dada nuestra Constituei6n political, ningin cubano disfruta de los
honors A que dicho articulo se refiere.





65

clamar la nulidad de Ips actos otorgados por la mujer sin licen-
cia 6 autorizaci6n competent.
Art. 66.-Lo establecido en esta secci6n se entiende sin per-
juicio de lo dispuesto en el present C6digo sobre ausencia, in-
capacidad, prodigalidad 6 interdicecin del marido.

SECCION QUINTA.

DE LOS EFECTOS DE LA NULIDAD DEL MATRIMONIO
Y LOS DEL DIVORCIO

Art. 67 (sustituido).-Los Tribunales civiles ordinarios se-
rAn los inicos competentes para conocer de los juicios sobre nu-
lidad de matrimonio y sobre divorcio, conforme' la Orden 57,
de 12 de Mayo de 1899 (pArrafo 2? del Apartado 9 del articulo
II de la Orden 140, de 1901). (-")
Art. 68.-Interpuestas y admitidas las demands de que ha-
bla el articulo anterior, se adoptaran, mientras dure el juicio,
las disposiciones siguientes: (3s)
1P Separar los c6nyuges en todo caso.
2 Depositar la mujer en los casos y forma prevenidos en
la Ley de Enjuiciamiento Civil. (51)
3? Poner los hijos al cuidado de uno de los c6nyuges, 6 de
los dos, segfin proceda.
4. Sefialar alimentos A la mujer y A los hijos que no
queden en poder del padre. (60)
5a Dictar las medidas necesarias para evitar que el mari-
do que hubiese dado causa al divorcio, 6 contra quien se deduje-
re la demand de nulidad del matrimonio, h',ji.Jii1l' la mu-
jer en la administraci6n de sus bienes.

(57) Lo dispuesto en la Orden 57, de 1899, se insert en el texto,
en sustituei6n del articulo 103 del C6digo.
El articulo 67, sustituido, decia asi: "Los efectos civiles de las de-
mandas y sentencias sobre nulidad de matrimonio v sobre I i..i.. s61o
pueden obtenerse ante los Tribunales ordinarios." Este articulo se re-
feria A efectos finicamente, porque guardaba relaci6n con el 80, que
sometia A los tribunales eclesiAsticos los pleitos de divorcio v nulidad
de los matrimonios can6nicos.
(58) El procedimiento que se sigue para estas demands es el del
juicio deelarativo de mayor cuantia, eonforme al nimero 3- del articulo
482 de'la Ley de Enjuiciamiento Civil; en Espafia se ...,;' .?se mismo
procedimiento, pero eon las modifieaciones dispuestaS i. I i: D. de 23
de Noviembre de 1872. Este R. D. nunca estuvo vigente en Cuba, se-
gdn ha declarado nuestro Tribunal Supremo en su sentencia de 22 de
Marzo de 1904.
(59) Los easos y las formas de este dep6sito estan regulados en
el titulo IV del libro 39 de la citada ley procesal.
(60) Esta disposici6n no es preceptiva, ni de aplicaei6n en todos
los casos, porque ella ha de entenderse en relaci6n con el articulo 143, y
no como cosa nueva, especial y distinta de 6ate; y, por .i.ii..r
para que puedan sefialarse alimentos A la mujer, que pide I .-!.-i t..
para intentar el divorcio, ha de justifiear que tiene neeesidad de ellos.
Asi lo ha declarado el Tribunal Supremo en sentencia de 3 de Ju-
lio de 1901.




66

Art. 69.-El matrimonio contraido de buena fe produce
efectos civiles, aunque sea declarado nulo.
Si ha intervenido buena fe de parte de uno solo de los e6nyu-
ges, surte finicamente efectos civiles respect de 61 y de los hijos.
La buena fe se presume, si no consta lo contrario.
Si hubiere intervenido mala fe por parte de ambos6 6nyu-
ges, el matrimonio s6lo surtirA efectos civiles respect de los
hijos.
Art. 70.-Ejecutoriada la nulidad del matrimonio, queda-
rin los hijos varones mayores de tres afios al cuidado del padre,
y las hijas al cuidado de la madre, si de parte de ambos c6uyu-
ges hubiese habido buena fe.
Si la buena fe hubiese estado de parte de uno solo de los
c6nyuges, quedarAn bajo su poder y cuidado los hijos de am-
bos sexos.
: Si la mala fe fuere de ambos, el Tribunal re;s-l .ri .,obre la
suerte de los hijos en la forma que dispone el parrafo segundo
del nmndero 2? del articulo 73.
Los hijos 6 hijas menores de tres afios estaran en todo caso,
hasta que cumplan esta edad, al cuidado de la madre, A no ser
que, por motives especiales, dispusiere otra cosa la senfencia.
Art. 71.-Lo dispuesto en los pArrafos primero y segundo
del articulo anterior no tendra lugar si 'los padres, de comfin
acuerdo, proveyeren de otro modo al cuidado de los hijos.
Art. 72.-La ejecutoria de nulidad producira, respeeto de
los bienes del matrimonio, los mismos efectos que la disoluci6n
por muerte; pero el c6nyuge que hubiere obrado de mala fe
no tendra derecho A los gananciales.
Si la mala fe se extendiera A ambos, quedara compensada.
Art. 73.-La sentencia de divorcio producira los sigtien-
tes efectos:
1 La separaci6n de los c6nyuges.
2 Quedar 6 ser puestos los hijos bajo la potestad y pro-
teeci6n del c6nyuge inocente. (a')
Si ambos fueren culpables, se proveera de tutor A los hijos,
conform a las disposiciones de este C.:.1;.;. Esto no obstante,

(61) El Tribunal Supremo ha declarado, en sentencia de 18 de
. I r,.-.i.r. de 1915, que la potestad y proteeci6n A que este inciso Se
refiere no es cosa distinta de los derechos y deberes que se expresan
como constitutivos de la patria potestad en el articulo 155; potestad que
en ningun caso se extiende a autorizar A quien la eipr-a para prohibir
al otro progenitor las relaciones de orden moral v .,- ir, t que existenr
y por la ley natural, respectable por todos los Codigos escritos, deben exis-
tir centre los padres y los hijos; y que, por tanto, no & ninguno de los
padres, sino A los tribunales en los casos estableeidos en la ley, es a.
quienes toca juzgar de la conveniencia de mantener 6 romper esas re-
laeiones, y, mientras ellos no pronuncien sobre el particular, no esta al
arbitrio del c6nyuge inocente, bajo cuya potestad quedan los hijos,
impedir esas relaciones; y si 1.. r,. .1 ,........- otro c6nvuge obtener
de los dichos tribunales que (,... r. I 1... ,.,...,: oportunas para que
el impedimento eese, sin perjuicio del ejereicico de la patria potestad,
perfectamente armonizable con los sentinlientos de la naturaleza.







si la sentencia no hubiera dispuesto otra cosa, la madre tendra
A su cuidado, en todo caso, A los hijos menores de tres afios. I
SA la muerte del c6nyuge inocente volvera el culpable A re-
cobrar la patria potestad y sus derechos, si la causa que di6 ori-
gen al divorcio aubiese sido el adulteriA. lo malos tratamientos
de obra 6 las injuries graves. Si fuN distinta, se nombrara tutor
A los hijos. La privaci6n de la patria potestad y sus dereehos
no exime al c6nyuge culpable del cumplimiento de las obliga-
ciones que este C6digo le impone respect de sus hijos.
3 Perder el c6nyuge culpable todo lo que le hubiese sido
dado 6 prometido por el inocente 6 por otra persona en conside-
ra.:i6n A& ste, y conservar el inocente todo cuanto hubiese reci-
bido del culpable; pudiendo, ademAs, reclamar desde luego lo
que este le habiera prometido.
S 4 La separaci6ri de los bienes de la sociedad conyugal y 1'
la perdida de la administraci6n de los de la mujer, si la tuviere Flo se L
el marido, y si fuere quien hubiese dado causa al divorcio. 2 90i1tulf,
5? La conservaci6n, por parte del marido inocente, de la
administraci6n, si la tuviere, de los bienes de la mujer, la cual
solamente tendra derecho A alimentos. (62)
Art. 74.-La reconciliaci6n pone termino al juicio de di-
vorcio y deja sin efecto ulterior la sentencia dictada en 61; pero
los c6nyuges deberin poner aquilla en conocimiento del Tribu-
nal que entienda 6 haya entendido en el litigio.
Sin perjuicio de lo dispuesto en el parrafo anterior, subsis-
firAn, en cuanto A los hijos, los efectos de la sentencia cuando
6sta se funde en el conato 6 la connivencia del marido 6 de la
mujer para corromper A sus hijos 6 prostituir A sus hijas; en
cuyo caso, si aun continfian los unos 6 las otras bajo ]a patria
.potestad, los tribunales -l.]ropt:l: l, las medidas convenientes
para preservarlos de la *.:.rrip. -.ti 6 prostituci6n.

CAPITULO II (63)

DEL MATRIMOMIO CAN6NICO

SArt. 75.-Los requisitos, forma y solemnidades para la cclebracidn

(62) Es una err6nea interpretaci6n de este pfrrafo del articulo 73,
el suponer, en virtud de lo dispuesto en el mismo, quc cl marido divor-
ciado de su mujer s61o estA obligado & dar alimentos en el caso de que,
siendo inocente, conserve la administraci6n de los bienes de aqu6lla;
como si en el caso de ser dicha mujer inocente v career de bienes,
fuera licito al marido culpable dejarla abandonada. (Sentencia del Tri-
bunal Supremo de 30 de Mayo de 1903).
(63) Este capitulo estuvo vigente hasta que se puso en vigor la
Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, publicada en la Gaceta de lo de Junio
siguiente, que quit eficacia civil A los matrimoni.-.' r.:1;;...., cualquie-
ra que fuera la religion & que pertenecieran los I,,ti,.~r..- .i. s los auto-
rizaran.' Sus disposieiones todas han sido derogadas y al present est8n
sustituidas por las de la Orden 140, de 1901, que insertamos en el texto
como adici6n, a continuaei6n del mismo. Por la importancia de esos








del matrimonio can6nico se rigen por las disposiciones de la Iglesia ca-
t6lica y del Santo Concilio de Trento, admitidas como leyes del Reino.
Art. 76.-E1 matrimonio can6nico producirk todos los efeetos eivi-
les respect de las personas y bienes de'los c6nyuges y sus descendientes.
Art. 77.-A1 acto de la celebraci6n del matrimonio can6nico asistirA
el Juez municipal 6i otro funcionario del Estado, con el solo fin de veri-
ficar la inmediata inscripci6n en el Registro Civil. Con este objeto los
contrayentes estan obligados A poner por escrito en conocimiento del
Juzgado municipal respective, con veinticuatro horas de anticipaci6n
por lo menos, el dia, hora y sitio en que debera celebrarse el matrimo-
nio, incurriendo, si no lo hicieren, en una multa de 5 & 80 pesetas. El
Juez municipal dard recibo del aviso de los.contrayentes. Si se negare
A darlo incurrirA en una multa que no bajara de 20 pesetas ni exce-
derf de 100.
No se procederA la celebraci6n del matrimonio can6nico sin la
presentaei6n de dicho recibo al eura parroco.
Si el matrimonio se celebrare sin la concurrencia del Juez munici-
pal 6 su delegado, A pesar de haberle avisado los contrayrentes, se harsh
a costa de aqu6l la transcripci6n de la partida del matrimonio can6nieo
en el Registro civil, pagando, ademis, una multa que no bajara de 20
pesetas ni excedera de 100. En este easo el matrimonio produeira todos
sus efectos civiles desde el instant de su celebraci6n.
Si la culpa fuere de los contrayentes, por no haber dado aviso al
Juez municipal, podrin aqu6llos subsanar la falta solicitando la inscrip-
ci6n del matrinjonio en el Registro civil. En este caso no produciri
efectos civiles el matrimonio sino desde su inscripci6n.
Art. 78.-Los que contrajeren matrimonio can6nico in articulo
mortis podrin dar aviso al encargado del Registro civil en cualquier
instant anterior A la celebraci6n, y acreditar de cualquier manera que
cumplieron este deber.
Las penas impuestas A los contrayentes que omitieren aquel requi-
sito no seran aplicables al caso del matrimonio in articulo mortis, euando
conste que fu6 impossible dar oportunamente el aviso. En todo caso,
para que el matrimonio produzca efectos civiles desde la fecha de su
celebration, la partida sacramental deberA ser inscripta en el Registro
dentro de los diez dias siguientes.
Art. 79.-E1 matrimonio secret de conciencia, celebrado ante la
Iglesia, no esta sujeto a ninguna formalidad en el orden civil, ni pro-
ducira efectos civiles sino desde quo se publique mediante su inserip-
ci6n en el Registro.
Este matrimonio producira, sin embargo, efectos civiles desde su
celebraci6n, si ambos contrayentes, de com6n acuerdo, solicitaren del
Obispo que lo haya autorizado un traslado de la partida consignada en
el registro secret del Obispado, y la remitieren directamente y con la
convenient reserve A la Direcci6n general del Registro Civil solicitando
su inscripei6n. Al efecto, la Direcei6n general llevara un registro espe-
cial v secret con las precauciones necesarias para que no se conozea el
contenido de estas inscripeiones hasta que los interesados soliciten dar-
les publicidad trasladindolas al Registro municipal de su domicilio.
Art. 80.-El conocimiento de los pleitos sobre la nulidad y divorcio
de los matrimonios can6nicos corresponde los Tribunales eclesiAsticos.
Art. 81.-Incoada ante el Tribunal eclesiastico una demand de di-
voreio 6 de nulidad de matrimonio, correspond al Tribunal civil dictar,
a instancia de la part interesada, las disposiciones referidas en el
articulo 68.
Art. 82.-La sentencia fire de nulidad 6 divorcio del matrimonio

preceptos, por la aplicaci6n que puedan tender 6 los matrimonios cele-
brados conform d ellos y por no dejar vacios en el articulado del (6-
digo, los mantenemos en aquel lugar, aunque cambiando el tamaiio de
la letra para indicar que no estAn vigentes.








can(6nieo se inscribirf en el Registro Civil, y se presentard al Tribunal
ordinarmo para solieitar su ejeeuci6n en la parte relative & los efectos
civiles.
OTO:. t" /a, of, ,9Go ",6a
# ADICION i9 d9 A c .Ae, a

(ORDEN 140, DE 28 DE MAYO DE 1901).,_ a. -
77--" ) C,. AC..... jo
ARTICULO IV (t, Vtg/o.,a/9, o

DEL MATRIMONIO RELIGIOSO

Personas que pueden solemnizar estos matrimonios.

1. Sacerdotes, clerigos y ministros. Todo sacerdote, clerigo
6 ministry debidamente ordenado, de cualquier religion estableci-
da en la Isla de Cuba 6 (64) inscripta de conformidad con esta
orden, podrA solemnizar la celebraci6n del matrimonio, con tal
que las parties lo puedan contraer legalmente, y siempre que de-
claren ante el sacerdote, cl6rigo 6 ministry y de los testigos que
lo presenciaren, que consienten ser marido y mujer.
2. Inscripcidn de religiones. Con el finico objeto de fijar 6
determinar qu6 sacerdotes, cl6rigos 6 ministros seriin los autori-
zados para solemnizar matrimonios en conformidad con esta or-
den, se inscribirin en el registro creado en la Secretaria de Justi-
cia (6") todas las religiones establecidas en la Isla de Cuba

(64) La Gaceta y las otras publicaciones que homos visto dicen
"6" en lugar de "6"; pero esto es, a nuestro juicio, una errata; por-
que si el Registro se estableci6 al solo objeto de que en 61 se inscribie-
ran los sacerdotes v ministros autorizados para solemnizar matrimonios,
no se explica que los no inscriptos y los de religions, aunque estable-
eidas, no inscriptas, puedan vAlidamente autorizarlos, y eso es lo que
dice el parrafo si en 61 se mantiene la disyuntiva "6" en vez de la co-
-pulativa "6"; por eso nos hemos atrevido 6 hacer la sustituci6n, la
eual tiene en su apoyo, entire otras, la resoluci6n de la Secretaria de
Justicia de 12 de Julio de 1902 (pAg. 20, tomo 29 de la Coleei6v Le-
gislativa Oficial), en la que claramente se expresa que para solemnizar
matrimonios religiosos eonforme 6 esta orden, la religion b que pertenez-
ea el cl6rigo debe estar inscripta y 6ste star autorizado para ese acto,
y su nombre publicado en la Gaceta.
El Secretario de Justicia, usando de la facultad que le concede el
inciso 1i del articulo VIII de esta orden, resolvi6, en 4 de Febrero de
1905, que ningin sacerdote, cl6rigo 6 ministry podri solemnizar el ma-
trimonio de sus parientes, dentro del cuarto grado civil (asi dice; debe
entenderse de consanguinidad), 6 segundo de afinidad.
Por el. articulo I de la Orden 255, de 23 de Diciembre de 1901, se
faculty A los eapellanes del Ej6reito de los Estados Unidos que est6n de
servicio en Cuba para celebrar los ritos del matrimnioo en esta Isla;
bastando la presentaci6n del certificado que debidamente acredite su
nombramiento para justificar la dicha facultad.
(65) Este Registro fu6 ereado por la Orden 487, de 2 de Diciembre
de 1900, euyos preceptos coneuerdan easi literalmente con los de este
parrafo, lo que se explica perfeetamente, porque esta Orden 140 no es
mas que una .. .[.ioa. i.. de todo lo legislado antes sobre la material.








que ya no estuvieren inscriptas, y las que se establezcan en lo su-
cesivo.
En dichos registros constarin en t6rminos generals los fun-
damentos esenciales de dichas religiones, la autoridad superior en
la organizaci6n de cada una y la autoridad en la Isla de Cuba
que, segun sus reglamentos, tenga la facultad de nombrar sacer-
dotes, elerigos 6 ministros que autoricen matrimonios. Dicha au-
toridad comunicari al Secretario de Justicia los nombres de los
sacerdotes, cl6rigos 6 ministros que tengan dicha facultad.
En caso de que no existiera dicho jefe 6 autoridad en la Isla
de Cuba, la inscripci6n podrl hacerse por cualquier representan-
te debidamente autorizado, que hara constar al Secretario de Jus-
ticia los nombres de aqu6llos y sus autorizaciones como sacerdo-
tes, cl6rigos 6 ministros debidamente ordenados y facultados para
solemnizar matrimonios. El Secretario de Justicia harA publi-
car dichos nombres en la Gaceta Oficial.
3. Denegaci6n de inscripcidn. El Secretario de Justicia de-
negard la inscripci6n de religiones que se opongan A la moral, que
no tengan una organizaci6n que corresponda A un fin religioso 6
que no acrediten su funcionamiento 6 existencia en condiciones
legales.
Contra dichas resoluciones del S-riet-, r;tri-, .Tusticia se con-
cederA el recurso de apelaci6n para ait ,--l P,:'-:iJrete de la Repfi-
blica, (") y de la resoluci6n de 6ste podra recurrirse en la for-
ma establecida respect de las resoluciones de esta autoridad.

ARTfCULO V

DILIGENCIAS PRELIMINARIES AL MATRIMONIO RELIGIOSO

1. Solicitud de los contrayentes. Los que pretendan con-
traer matrimonio presentarAn, antes de celebrarlo, al sacerdote,
cl6rigo 6 ministry que haya de autorizarlo, las pruebas referentes
A la edad de los contrayentes, vali6ndose al efecto del document
correspondiente aut6ntico 6 por medio de la informaci6n preveni-
da en el nfimero 7 del articulo II de esta Orden, (") acom-

(66) El original decia "Gobernador Militar". La sustituci6n de
esta Autoridad por la del Presidente tiene en su apoyo el precepto ex-
preso del articulo 25 de la Ley OrgAnica del Poder Ejecutivo (Decreto
78) de 25 de Enero de 1909, vigente desde el 28 del mismo mes y afio.
(67) El ndmero 7 del articulo II que se cita en el texto dice asf:
"7. Justificaci6n de la filiaci6n de los contrayentes.-De conformi-
dad con la modificaci6n del articulo 86 del C6digo Civil, por la Orden
nim. 42, de 1900, en los expedientes que se instruyan para la celebraci6n
de cualquiera de las dos formas de matrimonio, podrAn suplirse por me-
dio de informaci6n testifical bajo juramento las partidas parroquiales
de nacimiento de los contrayentes y las de defunci6n de los padres y
demds ascendientes de los mismos, bien hayan ocurrido en la Isla de
Cuba 6 en el extranjero. Esta informaci6n podrk practicarse ante el
propio Juez Municipal que haya de instruir el expediente, i otro cual-
quiera, 6 ante el sacerdote, clerigo 6 ministry que, conforme A esta or-
den, quede autorizado al mismo efecto, asistido de dos testigos habiles.







paifando de una nmanifestaci6n por escrito firmada por dichos
contrayentes en que conste que estin en libertad para contraer
matrimonio, y en su caso acreditando la viudez, y haciendo, ade-
mas, constar los nombres, apellidos, profession fi ocupaci6n, domi-
cilio 6 residencia de los contrayentes y de sus padres, 6 los infor-
mes que, referentes a estos particulares, respect & estos hayan
podido adquirirse; tambidn, en su easo, el permiso 6"consejo pa-
terno 6 la dispensa del mismo con arreglo d las disposiciones de
esta Orden y del C6digo Civil.
2. Proclamas. Presentadas las manifestaciones y prueba a
que se refiere el articulo anterior, y antes de proceder a la cele-
braci6n del matrimonio, except en el caso previsto en el articulo
2, nfimero 7, de esta Orden, (6") el a,.,irlte, clerigo 6 ministry
que haya de autorizarlo, anunciard su celebraci6n por medio de
proclamas 6 en la forma a ese efecto prescripta en sus ritos 6
reglamentos. Si la religion conforme a cuyos preceptos ha de
contraerse el matrimonio no tiene establecidas formas especiales
para los edictos 6 proclamas, se publicardn dichos edictos 6 pro-
clamas en la forma estableeida por el C6digo Civil. ("')

En los casos y form I.r.. .i,,.1.-. cuando se r..,.Il*. hiaberse
perdido, destruido 6 no hIl., r .;r.i.. I... libros del Registro Civil en.
que dicha partida debiern haberse inscripto, podrin suplirse las certi-
ficaciones del Registr.. C 1 ,I, por medio del informed del Juez de Primera
Instancia correspondiente, que debera ser pedido de ofieio por el Juez
Municipal, 6 solicitud de la parte interesada, sin devengarse dereehos
por esta diligencia".
(68) Esta referencia al nfmero 7 del articulo 2 es evidence que
esta equivocada. Ese nfimero, que puede verse en la nota 67, para nada
se refiere al particular de las proclamas; en cambio, el nfimero siguiente,
8 del articulo II, se contrae al caso 6 que indiscutiblemente se refiere
la excepci6n contenida en el precepto que estamos anotando. El dicho
apartado dice asi:
"8. Proclamas en casos de extranjeros.-En el caso de extranjeros
que lleven menos de dos afios de residencia en la Isla de Cuba, no sera
necesario el que acrediten el haberse heeho la publicaci6n del matrimo-
nio que intentan contraer en el lugar en que hayan tenido su residen-
cia 6 domicilio durante los dos ailos anteriores, siempre que, por imdi-i
de certificado expedido por la autoridad competent, 6 por cualquier otro
modo de prueba a satisfaeci6n de la autorizante eclesiSstica 6 del Juez
Municipal que haya de solemnizar el matrimonio, se just;f.i, .-~1-. de
conformidad con las leyes de sus respectivos paises, tal I..-i i .1. no
es necesaria".
(69) Por circular de la Secretaria de Justicia de 3 de Agosto de
1901 se acord6, con el fin de evitar que surjan difieultades para la ins-
cripei6n de los matrimonios religiosos en los Registros ( i.. prevenir
6 todos los ministros autorizados de las distintas religions que en la
actualidad existan en esta Isla, que cuando, por no tener iglesias en los
distintos lugares en que, segfn el C6digo Civil y la Orden nimero 140,
del corriente afio, deban hacerse las publicaciones, por las que so antn-
cia la pretension de los eontrayentes, 6 cuando por eualquier otro motive
no puedan cumplir con este requisite, se ponga el caso en conocimiento
del juez municipal respective, por el ministry que instruya las diligen-
cias, para que dicho Juez Municipal proceda A hacer fijar en el Juzgado
los edictos por el tdrmino y en la forma que indica el articulo 89
del C6digo Civil.







3. Dispensa de proclamas. Los sacerdotes, clerigos 6 minis-
tros que conform A esta orden autoricen el matrimonio, 6 los
jefes de aqu6llos, segfin los preceptos de sus religions, podrAn
dispensar la publication de los edictos 6 proclamas cuando exista
causa suficiente para ello; pero, en tal caso de dispensa, deberA
hacerse constar 6sta y sus causes en la certificaci6n dispuesta en
el nimero 5 de este articulo.
4. Plazo que debe transcurrir desde la publicacidn de las
proclamas. En ningn caso, cuando sea procedente la publica-
ci6n de edictos 6 proclamas y 6stos no se hayan dispensado, no se
celebrara el matrimonio hasta haber transcurrido quince dias
desde aquel en que se hizo la primera publicaci6n.
5. Certificado de publicaci6n. Decursados los quince dias
A que se refiere el parrafo anterior, y antes de proceder al matri-
monio, el sacerdote, cl6rigo 6 ministry que haya de autorizarlo
extendera una certificaci6n en que harA constar las fechas y for-
mas en que los edictos 6 proclamas se hubiesen publicado, y en
caso de dispensa ii omisi6n legal, se expresarA 6sta y sus causes.
Este certificado se unira a los otros que, conform A esta orden,
deben ser remitidos al Registro Civil para ser archivados.
6. Dispensa de impedimentos. Los sacerdotes, cl6rigos 6 mi-
nistros que celebren matrimonios de conformidad con esta orden,
6 los J. t., de equillos en sus organizaciones respectivas, aunque
por esta orden sean autorizados para dispensar impedimentos, no
podrAn en dicha dispensa modificar 6 afectar un impedimento
establecido por la Ley. (70)
7. Oposici6n al matrimonio. Se declara aplicable A esta for-
ma de matrimonio lo dispuesto en los articulos 97, 98 y 99 del
C6digo Civil, sobre impedimentos para la celebraci6n de matrimo-
nio, entendi6ndose que en donde en ellos se refiere al Juez Mu-
nicipal, se entiende en este caso se refiere al sacerdote, clerigo 6
ministry autorizante del matrimonio. (71)

(70) La frase de este inciso, referente A los ministros y jefes de
religions, que dice "anuque por esta orden sean autorizados para dis-
pensar impedimentos", hace suponer que la dicha orden contiene algfin
precepto sobre el particular; pero en realidad no contiene ninguno. No
obstante esto, dichas personas estfn autorizadas para las aludidas dis-
pensas, en virtud de los siguientes articulos de la Orden 487, de 2 de
Diciembre de 1900:
"VII. Los sacerdotes 6 ministros que autoricen los matrimonios,
6 los jefes de aqu6llos, conforme 6 los preceptos de cada religion, ten-
drAn facultad de dispenser los impedimentos establecidos por esas re-
ligiones para la celebraci6n de los matrimonios.-Esta facultad jams
se extender hasta autorizar el matrimonio entire ascendientes y descen-
dientes por consanguinidad 6 afinidad legitima 6 natural, ni entire los
hermanos legitimos 6 naturales, bien sean hermanos consanguineos 6 ute-
rinos, ni entire el padre 6 madre adoptante y el adoptado; entendi6ndose
el calificativo de naturales en su mis lata acepci6n."
(71) El apartado 9 del articulo II, bajo el epigrafe de "Nulidad
del matrimonio," declara aplicables al matrimonio :. ; ..... los precep-
tos referentes al civil contenidos en los articulos 10.1 I,. de este Oc-
(ligo, segin puede verse en el lugar correspondiente A dichos articulos.







ARTiCULO VI

DE LA CELEBRACI6N DEL MATRIMONIO

1. Testigos. Dos testigos mayores de edad asistirAn A la ce-
remonia del matrimonio religioso y firmarAn con el clerigo, sa-
cerdote 6 ministry el certificado que se express en el parrafo 1 del
articulo V (") de esta Orden y tambien (el) que se expresa en
el siguiente de este articulo.
2. Certificado del matrimonio.- El sacerdote, clrigo 6 mi-
nistro, en el acto de la celebraci6n del matrimonio, extender un
certificado en que consten:
a. Los nombres, apellidos, estado, edad, raza, ocupaci6n,
domicilio 6 residencia de los contrayentes;
b. Los nombres, apellidos, ocupaci6n, domicilio 6 residen-
cia de los padres de los contrayentes, 6 los informes que, referen-
tes A estos particulares, hayan podido adquirirse;
c. La fecha y lugar de la celebraci6n de la ceremonia del
matrimonio, haciendose constar que el matrimonio fu6 celebrado
A pregencia de los testigos que firman, por el sacerdote, i-lrir-. 6
ministry que tambi6n firma, el cual expresarA el nombre de su
Iglesia 6 Parroquia, el de la religion A que pertenece y su jerar-
quia en la misma.
3. Formularios. Para dar uniformidad a los certificados
que se exigen en la present Orden, serAn 6stos iguales A los mo-
delos que se publican A continuaci6n de esta Orden.
4. Del archive. Los certificados expresados en los pArrafos
anteriores y el pArrafo 5 del Articulo V de esta Orden se harin
archivar por el sacerdote, cl6rigo 6 ministry ante el cual se hubie-
re celebrado el matrimonio, con las pruebas y manifestaciones por
escrito que exige el articulo V de esta Orden, en las oficinas del

(72) El original en la Gaceta dice: "parrafo I del articulo V";
hemos sustituido el I, romano, por el nfmero aribigo, porque esta es la
numeraci6n empleada en los pdrrafos de cada articulo, y porque asi
claramente estA expresada la cita en el texto ingl6s. Otra observaei6n
ocurre respect de este parrafo, y es que en el 1 del articulo anterior al
que en 6ste se alude no aparece la palabra certificado, y I primera vista
no se puede uno dar cuenta de eudl es el document 6 que se refiera;
pero comparando el texto ingl6s con el texto eastellano, se ve que la cita
se contrae i la solicitud que deben hacer los contrayentes, declarando
acerca de los particulares exigidos en el dicho parrafo 17 del artieulo
V. En efecto, el original ingl6s design esa solicitud con la palabra
"certificate", que en ese pArrafo ha sido traducida al castellano por la
palabra "manifestaci6n"; pero parece que el traductor, al hacer la
version de la misma palabra "certificate" encontrada en este pirrafo 1
del articulo VI, no tuvo en cuenta que en el articulo anterior la habia
traducido por "manifestaci6n", y en este la tradujo por "certificado".
Sin dar la preferencia a una f otra palabra, ambas impropias para ex-
presar juridicamente la idea que se quiso expresar, nos limitamos a es-
tablecer la identidad de la cosa. En las publicaciones oficiales aparece
este precepto sin el articulo "el" que insertamos dentro del parentesis,
y que sin duda debe existir en el original para que en castellano tenga
sentido la frase en que aparece omitido dicho articulo.






74

Registro Civil del distrito A que corresponde el Iugar en doud:-
se celebr6 el matrimonio, dentro de los veinte dai- in -,out.r de la
fecha de la celebraci6n del matrimonio, quedanir. aut.irizadlo A
este efecto A cobrar de los contrayentes un pes.. por rel drreoh)
de Registro que en esta Orden se dispone y con \.-ita Je? di.l.o-
documentos se extenderA la debida constancia en I:l libros del
Registro; entregAndose al sacerdote, cl6rigo 6 mini-tru, uu re.ibo
en que expresarA la fecha en que se haya archixand.. ..:ha certi-
ficaci6n.
5. Denegaci6n de inscripcidn. El encargado del Registro
Civil que rehusase recibir, archivar 6 inscribir l,.is errtific'ados y
las pruebas correspondientes, como se ha dispuesto en el parrafo
anterior, esta obligado A cousignar por escrito las razones en que
se funda su negative, y A petici6n de la parte interesada podrA
ser ordenado por el Juez de Primera Instancia del Distrito cuan-
do proceda A hacer la'inscripci6n y dar el recibo; 6, en su caso,
consignar por escrito las razones en que se funda su negative. El
encargado del Registro Civil sera condenado A pagar las costas de
esta solicitud, cuando se declare improcedente su negative. Todos
estos recursos se resolverAn gubernativamente por los Jueces de
Primera Instancia. ("3)
6. Derechos de inscripci6n. Los Jueces municipales deven-
garan, por los actos referidos en el pArrafo anterior, como encar-
gados del Registro Civil, un peso, en moneda de curso legal, por la
inscripci6n y demis diligencias A que se refiere el parrafo an-
terior. (T4)

(73) En la Gaceta y en todas las otras publieaciones en que hemos
visto reproducida esta orden aparece redactado el final de este parrafo,
no como lo damos en el texto, sino en la siguiente forma: "El enearga-
do del Registro Civil seri condenado a pagar las costas de esta solici-
tud. Cuando se declare improcedente su negative, todos estos recursos
se resolverAn gubernativamente por los Jueces de primera instaneia";
period desprovisto de sentido juridico, y que, por much que sea nuestro
respeto al texto que aparece en el peri6dico official, en este caso, A fuer
de expositores concienzudos, y no de meros copistas, nos hemos creido
autorizados para salvar la errata que evidentemente existed en ese pe-
riodo, consistent en haber coloeado un punto antes del lugar que le
correspondia; para convencerse de ello, basta acudir al texto ingles.
Este dice asi: "and the custodiam of Civil h-- i.r. will be condemned
to pay the cost of the application, where it is declared that his refusal
is _r... ..l '
"All such appeals shall be decided administratively by Judge of
1st. Instance".
Como puede observarse, comparando los tres textos, nosotros no he-
mos pretendido, ni hemos hecho una nueva traducci6n distinta de la
official; heimos mantenido palabra por palabra las de esta filtima, y s61o
hemos corregido un error de puntuaci6n, a nuestro juicio debido A una
errata de imprenta.
(74) El original decia "moneda de los Estados Unidos 6 su equi-
valente". La enmienda obedece a lo dispuesto en la disposici6n segun-
da-del deereto 1227 de 11 de Septiembre de 1915. Son monedas de curso
legal inicamente la de los Estados Unidos de America y la national,
conforms al articulo X de la ley de 9 de Octubre de 1914.







7. Excepci6n. Cuando los 'contrayentes hubieren celebrado
matrimonio civil con anterioridad al matrimonio religioso que
intentan contraer, el clerigo, sacerdote 6 ministry autorizante no
tendri que cumplir con los requisitos de esta Orden, siempre que
los contrayentes lo comprueben.
Cuando el sacerdote, cl6rigo 6 ministry ante el cual se
hubiere celebrado el matrimonio no haya cumplido dentro del
plazo legal con el deber que le impone el niimero 4 de este ar-
ticulo, cualquiera de los contrayentes 6 sus causahabientes legi-
timos podra solicitar del Departamento de Justicia la formaci6n
del oportuno expediente para la justificaci6n del matrimonio, al
cual se aportarin los documents y pruebas relatives al mismo,
con cuyo resultado dicho Departamento resolverA disponiendo 6
negando la inscripci6n en el Registro Civil. Esta facultad. con-
ferida al Departamento de Justicia, se extiende a los matrimo-
nios celebrados con anterioridad A este decreto, (") que por los
motives indicados no se hayan inscripto en el Registro Civil.

ARTCTULO VII.

DISPOSICIONES PENALES

1. Penas por no archivar. El sacerdote, clerigo 6 ministry
ante quien se hubiera celebrado el matrimonio en la forma dis-
puesta por esta Orden, cuando no se haya contraido anterior-
mente el matrimonio civil, que dejara de practical lo conducente
para que se archivasen los certificados y las pruebas como queda
dispuesto .en esta Orden, sera juzgado, y si fuere culpable, se le
impondra una multa de cien pesos 6 arrest de treinta 6 noventa
dias, por el Juez Correccional 6 el que ejerza funciones de tal en
el distrito en que tenga su domicilio.
2. FaJl~dd,,d. Las falsedades esenciales al caso, que se co-
metan en cualquiera de las diligencias que se formen para la ce-
lebraci6n de los matrimonios regulados por la present Orden, se
penaran como falsedades en documents pfblicos, A tenor de lo
preceptuado en el articulo 310 del C6digo Penal, si fueren come-
tidas por cualquiera de los funcionarios A que dicho articulo so
refiere.
Si dichas falsedades se cometieran por particulars, seran
castigados eon arreglo al articulo 311 del mismo C6digo. (7")

(75) El decreto & que se hace referencia es el nfimer-. 1 ? I dic-
tado por el Gobernador Provisional en 26 de Diciembre de 1:--', y en el
cual se dispuso que el articulo 6 de la Orden 140, de 1901, quedara
adicionado con el parrafo que aparece en el texto.
(76) El inciso ultimo de este parrafo esta redactado en el texto en
la forma en que fu6 modificado, y 'hoy estA vigente, por el articulo II
de la Orden 228, de 25 de Octubre de 1901. En la orden, originalmente
aparece redactado asi: "Si dichas falscdades se cometieran por particu-
lares con perjuicio de tercero, 6 con Animo de caus6rselo, seran casti-
gadas con arreglo al articulo 311 del mismo C6digo".





76

3. Intervenci6n por los que no sean autorizados. El que au-
torizare 6 celebrare 6 intentare celebrar las ceremonies del matri-
monio no siendo sacerdote, cl6rigo 6 ministry, debidamente orde-
nado y facultado conforme A esta Orden para ello, 6 la corres-
pondiente autoridad civil, serA considerado como culpable de un
delito y castigado segfn su participaci6n, conform A las dis-
posiciones del C6digo Penal, con la pena de uno A cinco afios de
prisi6n correctional.

ARTICULO VIII.

DISPOSICIONES FINALES

1. Dudas. Todas las dudas 6 dificultades que se ofrezcan en
la practice para el cumplimiento de esta Orden, serin resueltas
por la Secretaria de Justicia.
2. ('.,,,.i', derogatoria. Quedan derogadas todas las dis-
posiciones de todos los c6digos, leyes, decretos i 6rdenes que se
opongan A la present Orden. Por la present se reitera la de-
rogaci6n del articulo 79 del C6digo Civil y los pArrafos 2 y 3 de
la Orden Civil nfmero 66, series de 1899. (")

ACTA MATRIMONIAL

E n la .................. ............... .......................... ............................... .. ...............
d e ..................................... de m il ....................................... an te m i..................
D ................... ....... ................. ................., d e la su sod ich a.......................
................................................ y los testigos que se diran, comparecieron
D .................................... ......................... y D................ ............. ............
y manifestaron su espontAneo deseo y eompromiso de llevar A
efecto el matrimonio que tienen entire si estipulado, y con tal ob-
jeto presentaron, en defecto de las partidas parroquiales, dos
testigos para que declared referente A las manifestaciones que
hacen en esta acta matrimonial, a los efectos de la Orden ni-
mero 140, del Gobierno General, de 28 de Mayo de 1901.

El Tribunal Supremo, en sentencias de 14 de Octubre y 19 de No-
viembre, ha establecido la doctrine, que posteriormente ha reiterado y
aplicado en nuinerosos fallos, de que las falsedades A que se refiere este
articulo son aquellas cometidas en cualquiera de las diligencias para la
celebraci6n del matrimonio, de tal modo importantes, que sin que ellas
se realicen no deba celebrarse 6ste, 6 en aquellas que afecten 6 puedan
afectar al acto 6 contrato matrimonial, en su valor 6 eficeaia, 6 los
efeetos civiles que debieran producer; pero no tienen el dicho character
de esenciales las que no tengan esa trascendencia.
(77) El articulo 79, que puede verse en el texto, formando part
del capitulo referente al matrimonio can6nieo, que esta todo 61 dero-
gado, se refiere A los matrimonios llamados secrets 6 de concieneia.
Los parrafos 2 y 3, 6 sean los, llamados articulos, II y III de la
Orden 66, disponen, el primero, que la licencia 6 el consejo no puede
prestarse sino ante funcionario civil (v6ase a este respect la nota
50) y el segundo niega en absolute efectos eiviles A los matrimonios
religiosos.







Yo, el ............................................... ............. actuante, dispuse com-
pareeieran los citados contrayentes y, A su vez, los testigos para
que declarasen acerca de la precedent manifestaci6n 6 impedi-
mentos que pudiesen existir entire los susodichos contrayentes.
En seguida comparecid ante mi el contrayente D. ..............................
....................... el cual, previo juramento que prest6 en forma
de derecho, declar6 que son sus nombres y apellidos como queda
indicado; que es natural de ......................................... provincia de .........
....... ............., de ............... ....... aios de edad, de estado ..............................
profesi6n fi ocupaci6n................ ................, vecino de la calle..................
................................. n m ero .............. h ijo ................................... d e
don ................................... ........ n natural de........................................ p rovincia
de ..................... ...................., profesi6n f ocupaci6n ........................................
veeino de ...... .............................. .............. y de doia ...................
natural de ... ......... ......................... provincia de ....................................
vecina de .......................................... .... y que ratificaba su espontineo
deseo *y compromise de llevar a efecto su citado matrimonio.
Acto continue compareci6 ante mi, tambi6n, la contrayente
dofia .................... ..................... __ .............. la cual, previo juramento que
prest6 en forma de derecho, declare que son sus nombres y ape-
llidos como queda indicado, que es natural de ................................
provincial de ......................... ......... de ........................ aios de edad, de
estado' .................................... ., profesi6n fi oeupaci6n ..................................
veeina de la calle de.... ............................ hija de don ......................................
natural de ........................ ...... provincia de .............................................
profesi6n f oeupaci6n... .. ...................., vecino de.....................................
y de dofia ... ................ ..... .... ............ natural de .................................
provincial de ....................... ............, vecina de ..............................
y que ratificaba su espontaneo deseo y compromise de llevar a"
efecto su ante dicho matrimonio, para el que no ha sido ni es obli-
gada con amenazas, sino que al contrario, lo aceptaba con libre
voluntad.
Luego compareci6 ante mi el primer testigo D ............................
.. ................... ..... natural de .......................... ................. provincial
de ..... ....... ........ ................, profesi6n fi ocupaci n ......................................
estado ... ........ ... .... ........ ................ vecino d e .... ...............
mayor de edad, el cual, previo juramento que prest6 en forma de
derecho, bajo el cual ofreei6 decir la verdad, y declar6 que conoce
a los citados contrayentes y le consta ser cierto cuanto han ma-
nifestado y declarado en la present acta, y que la contrayente
es veeina de ....................................................... ....
Luego compareci6 ante mi el segundo testigo D ..............................
................................. ........, natural de ................................... .. .... provincial
de ....................................... profesi6n fi ocupaci6n .. .................... .........
estad o .................. .............................................. ......., v ecin o d e ................................... ,
mayor de edad, el cual, previo juramento que prest6 en forma de
derecho, bajo el cual, ofreci6 decir la verdad, y declare que conoce
k los citados contrayentes y le consta ser cierto cuanto han mani-
festado y declarado en la present acta, y que la contrayente es
vecina de .....





78

Resulta, pues, de las declaraciones, que los contrayentes A
que las mismas se refieren, son libres y habiles, sin impediment
alguno para contraer matrimonio.
Presentes los contrayentes y testigos, procedi a la lectura de
esta acta matrimonial, y conformes todos con lo expresado en ella,
firman conmigo a continuaci6n de que yo el..................... ........
doy fe.
El Contrayente. La Contrayente.
Primer testigo. Segundo testigo.
A n te m i el ..................................... ................

CERTIFICADO DE MATRIMONIO
Y o, ......................................... ., de la Iglesia de ...........................................
provincial de .................................... ............... en la Isla de Cuba.
Certifico: que en el dia de hoy, A las ............................. de la ..................
y d presencia de los testigos D. ............................................... y D .....................
................. ................... que firman, sin que se me haya denunciado
ni tenga conocimiento de ningfin impedimento que se oponga,
han contraido matrimonio D .......................................... .............. natural
d e ......................................... p rov in cia d e ......................................, d e ......................
afios de edad, de la raza ......................................... estado .....................
profesi n ................................................ vecino de la calle ........ ..........
hijo .................... .. de D .............................. natural de ...........
profesi6n fi ocupacin ................ ..........., vecino de.. ....
y de De ........................................, natural de ......................... ,vecina
d e .......... ......................................., y D .... ................................ ............. n atu ral
de ............................ provincial de ............ ............. de ........
afios de edad, de la raza ........... .... ......., estado .............................
vecina de la calle de ............................................ hija de D ....................
....................... ............... natural de ............................................ profesi6n fi
ocu p aci n .............................. ............... vecin o d e ........................
y de D .......................................... natural de ........................., veeina
de .. ........ ......... ..........
El referido matrimonio se celebr6 en ..................................................
a la hora indicada.
Dichos contrayentes han justificado su libertad para con-
traer matrimonio, su r.l.i. ., y demAs requisitos exigidos en la
Orden nfimero 140, del Gobierno General de la Isla, de fecha 28
de Mayo de 1901, y al efecto se acompafian con el certificado los
documents siguientes:
Y para la remisi6n al Registro Civil de .............................
& los efectos de la Orden mencionada, extiendo la present, que
fireman los testigos referidos y los contrayentes, a tenor de lo dis-
puesto en la Orden indicada.
F echa ....................................... ...... E l celebrate.

Testigos Contrayentes.
Testigos.







CERTIFICACI6N DE PROCLAMAS

Y o, ...................................................., d e la Iglesia de .......................................
provincia de ................................................... en la Isla de Cuba.
Certifico: que para la celebraci6n del matrimonio concertado
por ............................................. (p6nganse las mismas generals
que tiene el certificado de matrimonio) he hecho publicar (6
he publicado) edictos 6 proclamas anunciando dicho matrimonio
los dias ......................... 6 del d a tal ..................... de di tal.... ............. tal .............................
en (se expresarA la forma).
Y para que conste en cumplimiento de lo dispuesto en la
Orden n nimero 140, expido la present en .. ...........................
d e .......................... ..................... d e ............ .. ..........

Firma.

CERTIFICACI6N EN CASOS DE DISPENSE Y DE EXTRANJEROS

Y o, ............................................................... etc., etc.
Certifico: que para el matrimonio concertado por .......................
....... .. ......................... .. con ..................................... ................... etc., n o
se han publicado edictos 6 proclamas, por haberlas dispensa-
do .................................................... m ediando la causa (se expresara).
O "no se han publicado proclamas 6 edictos en ........................
.............................., lugar de la residencia en los dos afios anteriores
de ........................................ .., por haber este justificado A mi satisfac-
ci6n que tal requisite no es exigido en dichos paises."
Y para que conste ....................................... etc.
Firma.

CAPITULO III

DEL MATRIMONIO CIVIL (78)

SECTION PRIMERA.

DE LA CAPACIDAD DE LOS CONTRAYENTES

Art. 83.-No pueden contraer matrimonio: (To)
19 Los varones menores de catorce afios cumplidos y las
Shembras menores de doce, tambi6n cumplidos.

(78) Articulo III, apartado 1, de la Orden 140, de 1901:
"1. De la celebraci6n del 7matrimonio.-El matrimonio civil se
celebrard con las solemnidades, requisites y formas que establecen los C6-
digos, Leyes, Decretos f Ordenes vigentes que al mismo se refieren, con
las modificaciones expresadas en esta orden".
(79) Este articulo 83 y el siguiente 84 son tambi6n de aplicaci6n
al matrimonio religioso, conforme al apartado 1 del articulo II de la
Orden 140, de 1901, incluido en el texto al principio de la secci6n segun-
da del capitulo primero de este titulo.





80

Se tendrh, no obstante, por revalidado ipso facto, y sin ne-
cesidad de declaraci6n expresa, el matrimonio contraido por im-
pfiberes, si un dia despues de haber llegado A la pubertad legal
hubiesen vivido juntos sin haber reclamado en juicio contra su
validez, 6 si la mujer hubiera concebido antes de la pubertad
legal 6 de haberse entablado la reclamaci6n.
20 Los que no estuvieren en el pleno ejercicio de su raz6n
al tiempo de contraer matrimonio.
30 Los que adolecieren de impotencia fisica, absolute 6 re-
lativa, para la procreaci6n con anterioridad A la celebraci6n del
matrimonio, de una manera patente, perpetual 6 incurable.
4 Los ordenados in sacris y los profesos en una orden re- SHJ*
ligiosa can6nicamente aprobada, ligados con voto solemne de Ju ~~
castidad, a no ser que unos y otros hayan obtenido la correspon- ,
diente dispensa can6nica.
- 50 Los que se hallen ligados con vinculo matrimonial.
Art. 84 (modificado).-Tampoco pueden contraer matrimo-
nio entire si:
1? Los ascendientes y descendientes por consanguinidad 6
afinidad legitima 6 natural.
2 Los colaterales por consanguinidad legitima 6 natural
hasta el segundo grado, inclusive.
3? El padre 6 madre adoptante y el adoptado; 6ste y el
c6nyuge viudo de aquillos; y aquellos y el c6nyuge viudo
de 6ste.
4? Los que hubiesen sido condenados como autores, 6
como autor y c6mplice de la muerte del c6nyuge de cualquiera
de ellos. (s")
Art. 85 (modificado).-El Gobierno, con just causa, puede
dispensar, A instancia de parte, el impedimento comprendido en
el nfimero 29 del articulo 45. (81)

(80) En su redacci6n original, este articulo constaba de oeho inci-
sos numerados: el 1o redactado en la misma forma que el que ocupa
hoy igual numero en el texto; el 2o extendia el impedimento de consa-
guinidad legitima hasta cl cuarto grado; el 3o se referia a la afinidad
I. :-r,,, r de los colaterales; 'el 4? j la consanguinidad v afinidad natural
de los colateralhs; el 5,, al parie y imadre adoptante'y los c6uyuges
de 6stos; el A los des endientes del adoptante; el 7o, A los addilte-
ros, y el So A los condenados como autorcs 6 como autor y c6mplice de
la muerte de cualquiera de los c6nyuges. El articulo VIII de la Orden
487, de 1900, derog6 los impedimentos comprendidos en los. nfimeros 3,
6 y 7, redujo al somlnrln grado el de consaguinidad comprendido en el
2? y derog6 el de .!....I natural del parrafo 49 La Orden 140, de 1901,
teniendo en cuenta esa derogaci6n, dispuso, en el nuimero 6 del articulo
II, que este articulo se entendiera redactado en la forma en que aparece
en el texto.
(81) El precepto del articulo 45 se refiere A las viudas.
Este articulo 85 mencionaba, ademAs del impedimento que se expre-
a en su redaccion actual, los de 3! y 49 grado de consanguinidad legi-
tima; los nacidos de afinidad legitima 6 natural entire colaterales y
los que se referian a los descendientes del adoptante, que estaban eom-
prendidos en los incisos 20, 3o, 49 y 6? del articulo 84; pero como esos
impedimentos no existen hoy, segin puede verse en la nota anterior, es







SECCION SEGUNDA4

DE LA CELEBRACI6N DEL MATRIMONIO

Art. 86.-Los que con arreglo al articulo 42 (82) hubie-
ren de contraer matrimonio en la forma determinada en este C6-

baldio el precepto legal que A ellos se refiere, y por eso los hemos elimi-
nado del texto, para que en 6ste se conserve la relaci6n que guardaba
con su precedent.
Por decreto del Secretario de Justicia de 7 de Febrero de 1900 (pu-
blicado en la Gaceta del 9) se dispuso: que, A contar desde la publica-
ci6n de ese decreto, todos los expedientes instruidos en los juzgados de
primer instancia, para obtener dt-i...i-'i ..- Impedimentos 6 de publi-
caei6n de edictos, se remitirAn & In S.. r, t:,rin de Justicia para la re-
soluei6n que proceda, por conduct de la Secci6n (hoy Direcei6n) de los
Registros y del Notariado.-El Ministerio Fiscal emitira dictamen en di-
ehos expedientes, no s61o para manifestar que se ha instruido de los
mismos, sino tambien para determinar si las causes que l. 'i i para
solicitar la dispensa estAn justificadas, si proeede 6 no ..-...i. I y si
son dispensables los impedimentos. Se recuerda A los funeionarios que
intervengan en la tramitaci6n de estos expedientes, que, de acuerdo con
lo que ordenan las disposiciones vigentes, esta prohibido cobrar, con
motive de los mismos, derechos de ninguna clase.
Fuera del decreto citado no conocemios ninguna ley, que no sea la de
Matrimonio Civil, que regule la forma en que debe solicitarse la dispen-
sa de impedimentos, por lo cual creemos vigentes sus preceptos, y que A
ellos son A los que alude el dicho decreto. Esto mismo entiende el Go-
bierno, puesto que les da cumplimiento, segun aparece del decreto 3SS,
de 12 de Mayo de 1910, por el que se eoncedi6 una dispense de impo-
dimento.
Los aludidos preceptos, aplicables hoy s61o al caso de la viudez y al
de la mujer cuyo matrimonio se haya declarado nulo, son los del articulo
11 del Reglamento para la ejecuci6n de la ley de Matrimonio i ,Il. que
en cuanto son aplicables disponen: 1? Que los solicitantes presentarAn al
Juzgado de primer instancia del distrito a que correspond el Juzgado
municipal donde deba celebrarse el matrimonio una instancia, firmada
por los dos, 6 por persona A su ruego, si n1" npiiren A n" pndieren fir-
mar, dirigida al Secretario de Justicia -- .;n -I .1.. r. I... .. ro entende-
mos que debe ser al Presidente de la i.ul.l ... i.r. i .i.. el impe-
dimento cuya dispensa solicitaren y exponiendo las eausas en que se
funden para pedirlo. Con esta instancia deberan presentar los docu-
mentos fehacientes en que conste la certeza de las causas alegadas para
obtenerla y las partidas 6 certificaci6n de nacimiento de los solicitantes
(entendemos que este requisite puede suplirse, en su easo, en la forma
establecida en el ndmero 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901).
En el impedimento de la viudez 6 de la mujer cuyo matrimonio se haya
declarado nulo, que, segdn hemos repetido, es hoy el inico dispensable,
se presentara eertificaci6n de la defunci6n del marido 6 de la sentencia
firme en que se hubiere. declarado la nulidad del matrimonio, certificado
del faeultativo que acredite si esta 6 no eucinta y el de nacimiento, en
su caso, de los hijos habidos en el anterior matrimonio. 2? Presentada
la instancia con los documents meneionados, el Juez, despuBs de cer-
ciorarse, por los medios que estime oportunos, de la conformidad de los
interesados con la solieitud, pasara el expediente al delegado fiscal del
mismo Juzgado, para que emita dietamen. Cuando el Juez lo estime
necesario 6 los interesados lo soliciten, podra acordar que se practique
una informaci6n de testigos aeerca de alguno 6 algunos de los heehos
expuestos en apoyo de la pretensi6n, y concluso el expediente, lo elevard
con su informed razonado (segfn el decreto) A la Secretaria de Justicia,
por conduct de la Secci6n (hoy Direcei6n) de los Registros y del No-







digo, presentarin al Juez municipal de su domicilio uLa de-,lara-
ci6n, firmada por ambos contrayentes, en que consten :
1 Los nombres, apellidos, edad, profesi6n, domi:_lio 6 re-
sidencia de los contrayentes.
2 Los nombres, apellidos, profesi6n, domicilio I. residen-
cia de los padres.
Acompafiarfn h esta declaraci6n la partida de na-imii-ento y
de estado de los contrayentes, la licencia 6 consejo si pro,.cdiere,
y la dispensa, cuando sea necesaria.
En los expedientes que se instruyan para la ce!obracion
de los matrimonios, podrAn suplirse, siempre que se desee, las
partidas parroquiales de nacimento de los contrayentes v las
de defunci6n de los padres y demis ascendientes de los mismro,
por medio de informaci6n testifical. Esta informaci6n podrd
practicarse ante el propio Juez municipal que haya de mstruir
el expediente, fi otro cualquiera, y se limitari A la compdrdee-.
cia de dos testigos, que declarardn, bajo juramento, la edad.
naturaleza y lugar del nacimiento 6 defunci6n de la persona .
que se contraiga.

tariado. Tanto el Juez como el Fiscal procederan en estos iuitos aon
la possible brevedad y reserve. El Ministerio Fiscal emitiPa .ii.:t m-n
sobre los particulares que expresa el decreto, que son los mism.:s .4ue d.e.
terminal el articulo a que venimos haeiendo referencia. 3o Se :side-
raran como circunstancias favorables para obtener la disp..ra: la de
convenir A los hijos de anteriores matrimonios, por la funda.:i i-sp.:rr,.
za de hallar en el c6nyuge que pretend entrar en la familij la prot.e,.
ci6n 6 el cuidado de que se vieren privados por el fallecim.into de su
padre. La de proporcionarse, por consecuencia del matrimorn .. me.i.js
de subsistencia para los solicitantes, para alguno de ellos 6 Jira 4su pi.
dres necesitados 6 enfermos. La de facilitarse arreglos de t'miha que
pongan t6rmino A cuestiones 6 pleitos 6 produzcan otras vE tijin as,-
logas. La de evitarse escandalos por haber mediado largas v e-tre,.bas
relaciones entire los solicitantes, con existeneia de prole 6 emnraraz-.: La
de haber gran dificultad de matrimonios, por eseasez de pobli. i.'r .:. p:,r
otras causes generals 6 especiales de eada caso (suprimim...s qui II
raz6n de Estado entire principles Las demas causes que, .*.'af..r6n- &
un recto criteria, se estimen como interns pilblico 6 particulr .1. I's
families solicitantes. 49 Se consideraran como circunstancia* .J-,-tjvo.
rables la concesi6n de la dispensa la absolute falta de motir-,-, ,ue de.
muestren la necesidad, la utilidad de la misma y cualquiera crrs .r,.uns.
tancia que, conforme A un reoto criterio, se estime como just iaua .-i
d. -:.- ;.'.. de la solicitud. 5- Recibido en la Secretaria de w.u,. elI
(I-. .. "', podr- ampliarse con los datos que se conceptfien i,.-. -ar,,..
y se dictarA resoluci6n A propuesta de la Direceion de los Beo, r... i, d.
Notariado (en Espafia era 6 propuesta de la Direcci6n Gener]l .i. Gra.
cia y Justicia). 6? Este inciso dispone que la.concesi6n .: b'l,6 pr
Real Carta impresa y la denegaei6n se comunicar& por IB,:al Or-i.-
Creemos que en Cuba ambas resoluciones deben ser por decre:.. [pr.- .
cial. Tambibn se dispone que el Juez del distrito por cuy.,. ,.anlu.:tj,
se hubiere solicitado la dispensa, a quien debe remitirse l; ..,,-, ;,:
para su entrega 6 los interesados, dispondrk que de ella se t,..- r,.'..n
en un libro Registro de dispensas, y que este requisite se hr:.. ....r~ir
en la carta 6 despacho.
(82) Esta referencia ha de entenderse hecha al incis(e del sar
ticulo I de la Orden 140, de 1901, cuyo articulo ha venido a ..-tatuir el
original 42 del C6digo.



M





83

*Cuando el nacimiento 6 defunci6n haya ocurrido fuera
de la Isla de Cuba, podri tambien acreditarse en la forma antes
citada.
Las certificaciones del Registro del Estado Civil podran
tambien suplirse en los casos y formas preceptuados, pero s6lo
cuando se justifique no haber existido 6 haberse destruido los li-
bros del Registro en que dicha partida debiera inscribirse, por
medio de informed del Juez de primera instancia correspondien-
te, que deberd ser pedido de oficio por el Juez municipal, A soli-
citud de parte interesada. (Art. I, Orden 42; de 1900). (s3)
Art. 87.-Er matrimonio podra celebrarse personalmente 6
por mandatario a quien se haya conferido poder especial; pero
siempre seri necesaria la asistencia del cnntryeente domiciliado
6 resident en el distrito del Juez que d,-b.i J utorizar el casa-
iiento.
Se expresard en el poder especial el nombre de la persona
con quien ha de celebrarse el matrimonio, y 6ste sera valido si
antes de su celebraci6n no se hubiera notificado al apoderado en
forma autintica la revocaci6n del poder.
Art. 88. (Derogado).-Si el Juez municipal escogido para la cele-
braci6n del matrimonio no lo fuere A la vez de ambogq cntrivpntq, se
presentarAn dos declaraciones, una ante el Juez MI,.,.q.1,.I .1..-, .1i .'on-
trayente, expresando cual de los dos Jueces hai ,l...i.1., para la celebra-
ci6n del matrimonio, y en ambos Juzgados se Ipr i.. r i, las diligencias
que se estableeen en los articulos siguientes. (s4)
Art. 89.-El Juez municipal, previa ratificaci6n de los pre-
tendientes, mandark fijar edictos 6 proclamas por espacio de
quince dias, anunciando la pretensi6n con todas las indicaciones
contenidas en el articulo 86, y requiriendo A los que tuviesen no-

(83) Esta Orden 42, de 26 de Enero de 1900, modified, en el sen-
tido expuesto en el texto, mencionAndolo expresamente, el articulo 86.
V6ase en la nota 67 el inciso 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901,
que se refiere A las dos formas de matrimonio, y en el cual se hace alu-
si6n & dicha Orden.
La Secci6n de los Registros y del Notariado de la Secretaria de
Justicia, evacuando una consult, en 6 de Abril de 1900, declar6 que en
los expedientes matrimoniales pueden suplirse las partidas de naci-
miento 6 defunci6n que sean necesarias en los t4rminos que previene
la Orden 42, de 1900, siempre que esos heehos hayan ocurrido fuera de
la Isla de Cuba y bien se trate de cubanos 6 de extranjeros.
El Secretario de Estado y Justicia, tambi6n A virtud de consult,
resolvi6, en 15 de Abril de 1903, que cuando deba justificarse, en un
expediente matrimonial, cualquiera que sea la forma en que haya de
celebrarse, cualquier acto del estado civil, es suficiente A esa justifica-
ei6n la partida parroquial, siempre que el acto de que se trate hava ocu-
rrido en esta Isla 6 en el extranjero antes del primero de Enero de 1885,
y si no existed dicha partida puede suplirse conforme al pArrafo primero
del ineiso 7 del articulo II de la Orden 140, de 1901. Que cuando el acto
que se pretend justificar haya ocurrido despuBs de la fecha citada, bien-
en Cuba 6 en el extranjero, su justificaci6n s61o podrA hacerse con eer-
tifieaci6n de los asientos del Registro Civil, pudiendo suplirse aqullla
en la forma preceptuada en el pArrafo segundo del citado inciso y ar-
ticulo de la mencionada Orden 140, de 1901.
(84) La Orden 140, de 7 de Abril de 1900, estA limitada A dispo-
ner escuetamente que: "Queda derogado el articulo 88 del C6digo Civil."







ticia de algin impedimento para que lo denuncien. Iguales edie-
tos mandarA A los Jueces municipales de los pueblos en que hu-
biesen residido 6 estado domiciliados los interesados en los dos
filtimos afios, encargando que se fijen en el local de su audien-
cia pfiblica por espacio de quince dias, y que, transcurridos 6s-
tos, los devuelvan con certificaci6n de haberse llenado dicho
requisite y de haberse 6 no denunciado algfin impedimento.
Art. 90.-Los militares en active servicio que intentaren
contraer matrimonio estaran dispensados de la publicaci6n de
los edictos fuera del punto donde residan, si presentaren certifi-
caci6n de su libertad expedida por el jefe del cuerpo armado A
que pertenezcan.
Art. 91.-Si los interesados fueren extranjeros y no lleva-
ren dos afios de residencia en Cuba, acreditarAn con certifica-
ci6n en forma, dada por Autoridad competent, que en el te-
rritorio donde hayan tenido su domicilio 6 residencia durante
los dos afios anteriores, se ha hecho, con todas las solemnidades
exigidas en aqu6l, la publicaci6n del matrimonio que intentan
contraer.
Si los interesados fueren extranjeros y no llevaren dos
aiios de residencia en Cuba, no sera necesario que acrediten la
publicaci6n A que se refiere este articulo, siempre que prueben,
por medio de certificado expedido por Autoridad competent, 6
por otro medio de prueba A satisfacci6n del Juez municipal que
haya de autorizar el matrimonio, que, de conformidad con las
leyes de sus respectivos paises, tal formalidad no es necesaria.
(Art. II, Orden 42, de 1900). (8")
Art. 92.-En todos los demas casos, solamente el Gobier-
no jodra dispens 'r la publicaci6n de los edictos, mediando cau-
sas graves, sufici. -ente probadas. (86)

(85) Este precepto de la Orden 42, de 26 de Enero de 1900, es
comfn & ambas formas de matrimonio, como puede verse por el inciso
8 del articulo II de la Orden 140, de 1901, copiado en la nota 50.
(86) Ni el C6digo, ni la Ley de Matrimonio Civil, expresan, ni
indican siquiera, cuAles son esas causes graves a que este articulo se
refiere; la apreciaci6n de ellas queda, por consiguiente, en cada caso, al
arbitrio del Gobierno.
La subsistencia de este articulo en el C6digo, sin modificaci6n al-
guna, despues de las 6rdenes militares vigentes que han trastornado y
desorganizado nuestra antigua legislaci6n sobre la forma de celebrar
los matrimonios, crea un verdadero obstAculo al civil, produciendo,
como natural consecuencia, que dicha forma, que debia ser la general,
sea la que menos se adopta en Cuba, en donde & la sombra de las cita-
das 6rdenes militares se han creado verdaderas oficinas de matrimonies,
disfrazadas con el nombre de religiones; .i;.;...i. r sin files, sin igle-
sias, sin dogmas, sin universalidad, a veces s61o eonoeidas en un barrio,
en las cuales funge como pontifice y sacerdote el que se ha propuesto
explotar esta nueva industrial, quien, por consiguiente, se ha investido
6 si mismo de la plenitud de todas las facultades necesarias para auto-
rizar, en horas, sin obstdculos ni escrfpulos, ese acto traseendental de
la vida, base de la familiar, la mis permanent y respectable de todas
las institueiones. Segfn la Orden 140, de 1901 (pArrafo 3 del articulo
V), los cl6rigos y ministros que autoricen matrimonios pueden dispen-







Art. 93.-No obstante lo dispuesto en los articulos anterio-
res. el Juez municipal autorizark el matrimonio,del que se halle
en ininiente peligro de muerte, ya este domiciliado en la locali-
dad, ya sea transeunte.
Este matrimonio se entendera condicional, mientras no se
acredite legalmente la libertad de los contrayentes.
Art. 94.-Los Contadores de los buques de guerra y los Ca-
pitanes de los mercantes autorizarAn los matrimonios que se
celebren A bordo en inminente peligro de muerte. Tambi6n estos
matrimonios se entenderin condicionales.
Art. 95.-Lo dispuesto en el articulo anterior es aplicable
a los Jefes de los Cuerpog militares en campafia, en defecto del
Juez municipal, respect de los individuos de los mismos que in-
tenten celebrar matrimonio in articulo mortis.
Art. 96.-Transcurridos los quince dias a que se refiere el
articulo 89 sin que se haya denunciado ningin impedimento, y
no teniendo el Juez municipal conocimiento de alguno, procede-
ra a la celebraci6n del matrimonio en los terminos que se previe-
nen en este C6digo.

sar la publicaci6n de las proclamas mediante justas causas. Si 6sta no
fuera una nota, sino un comentario, nosotros diriamos todos los abusos
que, al amparo de este precepto, se cometen, y de que hemos tenido co-
noeimiento en el ejercicio de nuestra profesi6n y de nuestro cargo. En
eambio, para obtener la dispensa, aun mediando causa just, en el matri-
monio civil, hay que instruir un expediente cuya tramitaci6n, en algu-
nos casos, puede durar easi tanto, si no mas, que el tiempo que se exige
para la publicaci6n de edictos. Si esa tramitaci6n ha de ajustarse, como
suponemos, por ser lo fnico que regular la material, al articulo 10 del Re-
glamento para la ejecuci6n de la Ley de Matrimonio Civil y al Deere-
to de 7 de Febrero de 1900 (v6ase la nota 81), esti smmetida a las i
guientes reglas: solicitud dirigida al Secretario de Justicia 6 al Presi-
dente de la Repfiblica, presentada al Juez de primera instancia, A euvo
distrito correspond el Municipal que ha de solemnizar el matrimonio,
acompailada de los documents fehacicntes que justifiquen las causes
por las cuales se pida la dispensa. El Juez, despu6s de cerciorarse, por
los medios que estime oportunos, de la conformidad de los interesados en
la petici6n, y de reclamar los datos que crea necesarios, la pasara a in-
forme del Ministerio Fiscal (trAmite que no existia en la Ley espafiola
y que introdujo el decreto antes citado), el cual no se limitard A darse
por instruido, sino que debe dictaminar acerea de si las causes alegadas
estan justificadas y si procede 6 no conceder la dispensa. Evacuado este
informed, el juez, con otro razonado en el que manifestara cuanto se le
ofrezca y parezca respect de las causes alegadas y emitiendo su opi-
nion acerea de la conveniencia 6 inconveniencia de conceder la .I. ,..
elevarA el expediente A la Seecretaria de Justicia, por conduct I. I, .-.
ei6n de los Registros y del Notariado, para la resoluci6n deinitiva que to-
rresponda. Todos los funcionarios qt. i;,.... u. Br en este expediente de-
ben proceder en ellos con reserve y ... ii ."-.LI- urgeneia. La resoluei6n
que se dicte se comunicara al Juez de primer instancia, quien, cuando la
dispensa se conceda, la harA anotar en un Registro especial. La sustan-
eiaei6n de estos expedientes es completamente gratuita.
No obstante lo expuesto, en estos expedientes, a diferencia de
lo que se hace en los de impedimentos, el Gobierno prescinde de today
tramitaei6n 6 regla, resolviendo discrecionalmente. No eonocemos la
ley en que se funde para ello, pero el hecho es cierto y puede com-
probarse, entire muchos, con los decretos 761, 805, 811 y 1041 de 1911.







Si pasare un afio desde la publicaci6n de los edictos sin que
se efecttle el casamiento, no podrA celebrarse este sin nueva
publicaci6n.
Art. 97.-Si antes de celebrarse el matrimonio se present.
tare alguna persona oponi6ndose A 61 alegando impedimento le.
gal, 6 el Juez municipal tuviere conocimiento de alguno, -e sus-
pendera la celebraci6n del matrimonio hasta que se decla re p:.r
sentencia firme la improcedencia 6 falsedad del impediment,..
Art. 98.-Todos aquellos A cuyo conocimiento llegue la pre-
tensi6n del matrimonio estin obligados A denunciar cualquier
impedimento que les conste. Hecha la denuncia, se pasari al
Ministerio Fiscal, quien, si encontrare fundamento legal, enta-
blari la oposici6n al matrimonio. S61o los particulares que ten-
gan interns en impedir el casamiento podrAn formalizar por si
la oposici6n, y en uno y otro caso se sustanciarA 6sta conf.:irme
a lo dispuesto en la Ley de Enjuiciamiento Civil, dind:le la
tramitaci6n de los incidents.
Art. 99.-Si por sentencia fire se declararen falsos los im-
pedimentos alegados, el que fundado en ellos hubiese formaliza-
do por si la oposici6n al matrimonio, queda obligado f la in.
demnizaci6n de dafios y perjuicios.
Art. 100.-Se celebrarh el casamiento, compareciendo' ante
el Juez municipal los contrayentes, 6 uno -de ellos y la persona
a quien el ausente hubiese otorgado poder especial para repre-
sentarle, acompafiados de dos testigos mayors de edad y sm
tacha legal.
Acto seguido, el Juez municipal, despu6s de leidos Ins ar-
ticulos 56 y 57 de este C6digo, preguntara a cada uno de 1:, con-
trayentes si persiste en la resoluci6n de celebrar el matrimoino.
y si efectivamente lo celebra; y, respondiendo ambos afirmati-
vamente, extenders el acta de casamiento con todas las cir>cuns-
tancias necesarias para hacer constar que se han cumplido las
diligencias prevenidas en esta secci6n. El acta seri firmada por
el Juez, los contrayentes, los testigos y el Secretario del
Juzgado. Ml
Los C6nsules y Vicec6nsules ejercernn las funciones de "I
Jueces municipales en los matrimonios de cubanos celebradol .],I.
en el extranjero. (ST)
(Adici6n). Los derechos f honorarios que se cobrarin ,
por la celebraci6n de estos matrimonios (los civiles) se limit:. *L 14
rAn a un peso, moneda de curso legal. Iguales derechos se o:.- L

(87) La Secretaria de Estado, resolviendo una consult er -1 de
Diciembre de 1903, dispuso que mientras no se promulgue algun.: I.
-aun no promulgada-que confiera i los C6nsules de la Repdblic-, I- i '
cultad para eelebrar matrimonios que en el extranjero contraigi', lIi
ciudadanos cubanos, deben abstenerse de autorizar esos acts; ]ijnr'n
dose en esa material a sus funciones de encargados del Registry. .',- il,
para inscribir los matrimonios de los ciudadanos eubanos contra.l..; --~
el extranjero en la secci6n correspondiente, 6 sea en la de matriri...[r.. .
segin declar6 mns tarde en otra consult do 8 de Junio de 1904.







brarAn por la instrucci6n de los expedientes para justificar la
filiaci6n de los contrayentes vasee la nota 67) A que se refiere
el ndmero 7 del articulo anterior (II, Orden 140), cualquiera
que sea el nimero de personas a que dichos expedientes se con-
traigan. (Apartado 2, art. III, Orden 140, de 1901). (88).
SECTION TERCERA.

DE LA NULIDAD DEL MATRIMONIO

Art. 101.-Son nulos:
1 Los matrimonios celebrados entire las personas A quie-
nes se refieren los articulos 83 y 84, salvo los casos de-dispensa.
2 El contraido por error en la persona, 6 por coacci6n 6
miedo grave que vicie el consentimiento.
39 El contraido por el raptor con la robada, mientras esta
se halle en su poder.
40 (Modificado). El que se celebre sin la intervenci6n del f
Juez municipal competent, 6 el de que en su lugar deba auto- c.
rizarlo, 6 de un sacerdote, clerigo 6 ministry debidamente orde- ,
nado de una religion establecida en Cuba 6 inscripta con las
formalidades legales a los efectos de la celebraci6n de matrimo- "
nios; 6 cuando se celebren sin la asistencia de los testigos que
para cada caso la ley exige. (18)

(88) El original decia: "moneda de los Estados Unidos 6 su equi-
valente". VWase la nota 74.
(89) Este articulo se referia s6lo A la asistencia del Juez y de los
testigos exigidos en el articulo 100; pero ha sido redactado en la forma
que aparece en el texto por el inciso 9 del articulo II de la Orden
140, de 1901.
Por la Orden 66, de 31 de Mayo de 1899, se dispuso lo siguiente:
"IV. Todos los matrimonios celebrados hasta el present en la
Isla de Cuba se reputaran y tendrAn como ,I,....;. sin que su validez se
entienda menoscabada por falta de autoridad en la persona que los hu-
biere solemnizado, si fueron celebrados en la certeza por parte de las
personas asi casadas, 6 de una de ellas, que quedaban legalmente unidos
en matrimonio; A condici6n de que tales matrimonios sean debidamente
registrados en el period de un afio, partir de la feeha de este de-
creto. El registro de dichos matrimonios se harA mediante prueba sa-
tisfactoria de los mismos".
"V. Los matrimonios A que el anterior articulo se refiere deberAn
probarse por prueba documental suficiente. Si no pudiere ofrecerse tal
prueba, el hecho del matrimonio puede ser establecido en la forma que
prescriben los articulos 2,001 al 2,008, ambos inclusive, de la Ley de
Enjuiciamiento Civil, 6 por declaraci6n del funcionario que hubiese lle-
vado A cabo la ceremonia y de los testigos de la misma; y por cual-
quiera otra prueba legalmente bastante".
La Secretaria de Justicia, cumpliendo lo dispuesto en el articulo VI
de esta orden, diet, en 28 de Junio de 1899 (Gaceta 10 de Julio), las
reglas necesarias para su ejecuci6n. Omitimos las de orden procesal,
pero, por lo que tiene de aclaratoria y complementaria, es de verdadero
interns la que A continuaci6n transcribimos:
"149 Se llama muy especialmente la atenci6n de los funcionarios
encargados de aplicar estas reglas y el decreto de que son concordantes,
aeerca de uno de los preceptos que se contienen en el articulo 49 de di-






88

Art. 102.-La acci6n para pedir la nulidad del matrimonio
corresponde A los c6nyuges, al Ministerio Fiscal y a cualesquiera
personas que tengan interns en ella.

cho decreto, A saber: que los matrimonios & que se refiere son aquellos
contraidos de buena fe, por ambas 6 por una de las parties, en la certeza
de que quedaban asi casados; eomo, por ejemplo, los que se easaron ante
individuos constituidos por la Revoluci6n en funcionarios apropiados
para el caso, 6 los que, al desapareeer de esta Isla la soberania espafiola,
entendieron que ipso facto podian contraer matrimonio ante ministry
protestante; puesto que en el referido decreto no se ha tratado de dar
validez a todos los matrimonios nulos, sino aquellos que pudieran in-
validarse en virtud de falta de autoridad en la persona que los solemniz6
y siempre que alguna atendible 6 excusable consideraci6n pudiera haber
hecho career de buena fe a uno, al menos, de los eontrayentes que cele-
braba un acto vAlido y legitimo".
Conforme h los articulos 11 y 17 de la ley de 16 de Septiembre de
1-. .].1 r........ de Gobierno de la Repiblica cubana, en la Revoluci6n,
..r,-.:.e'.1.:, at prefecto de la demarcaci6n en que vivieran los contra-
yentes, 6 eualquiera de ellos, solemnizar el matrimonio. Ante los mis-
mos funcionarios se sustanciaban las demands de nulidad y divorcio,
y este iltimo disolvia el vineulo, pudiendo los divorciados contraer nue-
vo matrimonio (artieulos 39 y 40). Una de las causes de divorcio, la
primera del articulo 31, era el mutuo disentimiento. Los articulos 34,
35 y 36 regulaban la situaci6n de los hijos en caso de divorcio. Estos
datos los hemos tomado, creyendolos autenticos, aunque su autenticidad
no nos consta, de un folleto publicado en la imprenta "AmBrica", por
S. Figueroa, editor, en New York, en 1897, que se titula Recopilaci6n de
las Leyes, FRr"1T'n, Decretos y demds disposiciones dictadas por el
Consejo de t.. .'.. 1 la Repdblica de Cuba.-Tomo I.
Por la Orden 456, de 9 de Noviembre de 1900, se prorrog6 hasta el
31 de Diciembre de dicho afo el plazo para la inscripci6n de naei-
mientos concedido en la Orden 36, de 1899, y el i6timo inciso del ar-
ticulo I dice asi: "Esta p.'..'".; -eri tambitn aplicable & la inscrip-
ei6n de matrimonios que ii... t.... i inscriptos en su oportunidad"; y
concordando, al parecer, con este precepto, se dispone en el articulo II
que se declaran vigentes "las Reglas dictadas por el Secretario de Jus-
ticia en 28 de Junio de 1899 para la inscripei6n de los matrimonios a
que se refiere la Orden 66, series de 1899".
Por la Orden 11, de 10 de Enero de 1901, se concedi6 un nuevo pla-
zo hasta el 28 de Febrero para la inscripci6n de matrimonios, declarLn-
dose, en igual forma que en la anteriormente citada, vigentes las reglas
dictadas por la Secretaria de Justicia en 28 de Junio de 1899.
Por la Orden 161, de 13 de Junio de 1901, se concedi6 un nuevo pla-
zo, que se calific6 de improrrogable, hasta el 31 de Diciembre, para la
inscription de matrimonios, reproducitndose literalmente lo dispuesto en
las 6rdenes antes citadas sobre las reglas dietadas por la Secretaria.
La Orden 228, de 25 de Octubre de 1901, dispone: "I.-1. Por la
present se concede un plazo improrrogable, que venceri el 31 de Di-
ciembre del corriente ailo, para la inscripci6n, en los Registros Civiles
correspondientes, de los matrimonios religiosos eontraidos entire 31 de
Mayo de 1899 y 8 de Agosto de 1900, en la certeza por parte de ambos
c6nyuges, 6 de uno de ellos, de que quedaban legalmente unidos en ma-
trimonio.-2. Para que los matrimonios & que se refiere el articulo an-
terior puedan ser inscriptos en los registros civiles A cargo de los jueees
municipales, deberAn haber sido autorizados por sacerdotes 6 ministros
debidamente ordenados y con capacidad para solemnizar. el matrimonio,
eonforme 6 lo que disponen las 6rdenes 307 y 487, de 1900, y 140 de la
series corriente de este Cuartel General.-3. Queda vigente la pr6rroga
concedida por la Orden 161, de la series corriente, para inseribir los ma-







Se exceptfian los casos de rapto, error, fuerza 6 miedo, en
que solamente podra ejercitarla el c6nyuge que los hubiere su-
frido; y el de impotencia, en que la acci6n corresponderh A uno
y otro c6nyuge y d las personas que tengan interns en la
nulidad.
Caduca la acci6n y se convalidan los matrimonios, en sus
respectivos casos, si los c6nyuges hubieren vivido juntos duran-
te seis meses despu6s de desvanecido el error 6 de haber cesado
la fuerza 6 la causa del miedo, 6 si, recobrada la libertad por el
robado, no hubiese 6ste interpuesto durante dicho t6rmino la
demand de nulidad.
(Adici6n). Se declaran aplicables al matrimonio relh-
gioso los preceptos referentes al civil contenidos en los articulos
101 y 102 del C6digo Civil. (Apartado 9, Art. II, Orden 140,
de 1901).
Art. 103 (sustituido).-La competencia para conocer en
juicios en que el divorcio se reclame, 6 bien la nulidad del ma-
trimonio, sera privativa de los Tribunales civiles. S61o estos
Tribunales podran dictar sentencias que surtan en dichas mate-
rias efectos civiles. (Art. I, Orden 57, de 1899).
Dichas sentencias declarando la nulidad del matrimonio 6
el divorcio no se podr6n dictar sino en virtud de las causes que
se determinan en los articulos 101 y 105 del C6digo Civil. Los
efectos de las expuestas sentencias serfin los que el propio C6digo
expresa. (Art. II, Orden 57, de 1899). (00)
trimonios que no lo hubieren sido oportunamente y A que se reficre la
dicha Orden 161'.
En 26 de Febrero de 1902, se dict6 la Orden 52 de ese anio, por la
que se prorrog6 hasta el 31 de Marzo del mismo el plazo concedido en
la 228, de 1901, y se declare vigente dicha orden "en todos los extremos
A que la misma se contrae (en el plazo expresado) y las reglas dictadas
por la Secretaria de Justicia en 23 de Junio de 1899, conforme con lo
dispuesto por el articulo 60 de la Orden civil 66, de 31 de Mayo de 1899 ".
Por filtimo, el deereto del Gobernador Provisional ndmero 634, de 6
de Junio de 1907, que es la mas explicit de las disposiciones dictadas
sobre estos nuevos plazos, orden6 conceder uno improrrogable desde la
publieaci6n del mismo (7 de Junio) hasta el 31 de Diciembre del dicho
aio: 10 Para la inscripei6n de los matrimonios celebrados en el campo
de la Revoluci6n desde el 24 de Febrero de 1895 al 31 de Diciembre de
1898, y los matrimonios religiosos desde 31 de Mayo de 1899 (fecha de la
Orden 66) hasta el 8 de Agosto de 1900 (fecha de la Ordeln :07).-
20 Para la inscripei6n de los matrimonios primcramente citados se
mandaron aplicar las reglas dictadas por la Secretaria de ,usticia en
28 de Junio de 1899, y para la de los citados en segundo lurar se dispuso
que se hicieran s6lo por medio de transcripei6n de la *. T .. i 6 par-
tida expedida por el sacerdote 6 ministry ante quienes se hubiese cele-
brado, siempre que 6stos hubieran estado debidamente autorizados para
ello, conforme A las reglas de sus respectivas religions, y 6stas hubieren
sido despu6s inscriptas en el Registro creado por la Orden 487, de 1900.
(90) El articulo sustituido decia: "Los Tribunales civilcs conoce-
ran de los pleitos de nulidad de matrimonios eelebrados con arreglo a
las disposieiones de este capitulo, adoptarAn las medidas indicadas en
el articulo 68 y fallarin en definitive".
Dicho articulo concordaba con el 80, que reservaba a los Tribunales
eclesiAsticos el eonocimiento de los pleitos de nulidad y de divorcio de





90

SECTION CUARTA.

DEL DIVORCIO

Art. 104.-El divorcio s61o produce la suspension de la vida
comtin de los casados.
Art. 105.-Las causa legitimas del divorcio son: i I
la El adulterio de la mujer en todo caso, y el del marido
cuando result escandalo puiblico 6 menosprec.io de la
mujer. (92)
2. Los malos tratamientos de obra, 6 las injuries
graves. (93)
3. La violencia ejercida por el marido sobre !u miu.er
para obligarla A cambiar de religion.
4. La propuesta del marido para prostituir a su mnijer.
5? El conato del marido 6 de la mujer para enLromri.,r A
sus hijos 6 prostituir A sus hijas, y la connivencia er su Jorrup.
ci6n 6 prostituci6n.

los matrimonios can6nieos, y si en el articulo de que nos ocup n[ir.: r,.
se menciona el divoreio, es porque a. ste se aplica lo dispu, to in ,.b.ho
articulo por virtud del 107 del C6digo.
Desde que se public, en 13 de Mayo de 1899, la orito rjue rin, r
tamos en el texto, fechada el dia anterior, quedaron virtuamir-ntt ,1r.,:.
gados los citados articulos 80, 103 y 107 del C6digo Civil. Lo r.ri..pr t..,
de la dicha orden han sido ratificados por la 140, de 1901, ....mo r puel
verse en la sustituci6n que se hace en el texto del artieulo 67. qij, tlam
bi6n qued6 sin aplieaci6n, en virtud de aqu6lla.
La mencionada Orden 57 tenia un filtimo articulo que. pi.:r .-r '1?
cargeter transitorio, no se include en el texto; pero siendo ..c'.-lie_,tr
conocerlo, lo copiamos a continudei6n:
"III. De los pleitos pendientes en la actualidad sobrf rnuli.i.i .i,-
matrimonio 6 divorcio ante los Tribunales eclesiasticos, >,i,,r.uarin
conoeiendo estos Tribunales hasta que recaiga en ellos sentcn. .a frme.
pero los efectos de estas sentencias seran los que el C6digo 0C'.1l d.-itr
mina, y los Tribunales civiles quedarAn encargados del cum:.hrni, ritj ,1
las mismas. A este fin, las parties podrAn acudir, con ceriljiciac-. fn
forma, de la sentencia, ante el Tribunal civil que hubiese st11o ..... .r .
tente para conoeer del juicio".
(91) Para declarar con lugar un divorcio es necesaric pr..:.'ir ii
causes en que se funde; no siendo bastante A ese efecto :, ,:.a ,.
6 aceptaci6n del demandado (sentencia de 5 de Junio de 1913
(92) El articulo 447 del C6digo Penal define el adultei,. .1....-...
que compete adulterio la mujer casada que yace con un var6r, .lur ..
su marido, y el que yace con ella sabiendo que es casada, :,,r.que .:is.
pues so declare nulo el matrimonio. El C6digo no define I1 .iulteri.:
del marido, pero en el articulo 452, comprendido en el miism:. ttuio ..Iu-
el anterior, castiga al marido que tuviere manceba dentro i.e la .:.*i
conyugal 6 fuera de ella con escfndalo.
(93) El Tribunal Supremo declare, en senteneia de 4 .1- S'.
tiembre de 1900, la doctrina, aplicada en otras posteriores, -1 q.e- .rri.
ndmero del articulo 105 debe entenderse no va s61o per v'ru.il .1, .,
texto claro y terminante, sine tambi6n en atenci6n al notorn., .,j,
6 invariable tendencia de nuestra legislaci6n sobre el mat:,.-..,. .,,
el sentido de ser indispensable, para que exista causa legitr.L .1.- ,1,
vorcio, la pluralidad de actos de mal trato de un c6nyuge po .,ir.. '. l
pluralidad, a la vez que la gravedad de las injuries.







6. La condena del c6nyuge A cadena 6 reclusi6n perpetua.
Art. 106.-El divorcio s6lo puede ser pedido por el c6nyuge
inocente.
Art. 107.-Lo dispuesto en el articulo 103 serA aplicable A
los pleitos de divorcio y A sus incidencias. ("4)

TITULO V

DE LA PATERNIDAD Y FILIACI6N (, PUI/LO: D."O, LVI, / .7 13J 4
4UI 'MO r-^TgUI" NqSCViTL 'VN
CAPITULO I -UE / -r/,/,- q G P dUCi,,

DE LOS HIJOS LEGITIMOS Nr'N~ -'S 4 -6r' ^,, e
7r o-S v o I" 0 ,e DC? ,s o
Art. 108.-Se presumirAn hijos legitimos los nacidos des- euef N
pubs de los ciento ochenta dias siguientes al de la celebraci6n del Poo,,,v u
Smatrimonio, y antes de los trescientos dias siguientes A su diso- Lu'p5o,
luci6n 6 A la separaci6n de los c6nyuges.
Contra esta presunci6n no se admitira otra prueba que la de
la imposibilidad fisica del marido para tener acceso con su mu-
jer en los primeros ciento veinte dias de los trescientos que hu-
biesen precedido al nacimiento del hijo.
Art. 109.-El hijo se presumira legitimo, aunque la madre
hubiese declarado contra su legitimidad 6 hubiese sido condena-
da como adfiltera. (5)
Art. 110.-Se presumira legitimo el hijo nacido dentro de
los ciento ochenta dias siguientes a la celebraci6n del matrimo-
nio, si concurriere alguna de estas eircunstancias.
1 Haber sabido el marido, antes de casarse, el embarazo
de su mujer.
2. Haber consentido, estando present, que se pusiera su
apellido en la partida de nacimiento del hijo que su mujer hu-
biese dado a luz.
3? Haberlo reconocido como suyo expresa 6 tAcitamente.
Art. 111.-El marido 6 sus herederos podran desconocer la
legitimidad del hijo nacido despues de transeurridos trescientos
dias desde la disoluci6n del matrimonio 6 de la separaci6n legal
efectiva de los c6nyuges; pero el hijo y su madre tendran tam-

(94) La relaci6n intima de un articulo con el otro no obsta, antes
bien permit mantener 6ste con su redacci6n original, aun despu6s de
haber sido alterada la del 103 i que el mismo se refiere, porque ambos
siguen concordando, como puede verse consultando el dicho articulo 103
y su nota.
(95) "Si bien la declaraci6n de la madre contra la legitimidad del
hijo nacido en la 4poca & que se refiere el articulo 108 no es bastante k
destruir la presunci6n de aquella i. ior.,!..i establecida en el citado
articulo, esto no se opone A que lo i Tiii.rl.-. tomen en euenta, corro-
borindolo por otros medios, las declaraciones de la madre, en cuanto
& la imposibilidad fisica de haber tenido acceso carnal con su marido
en el period determinado en el segundo pirrafo del citado articulo 108".
(Sentencia de 14 de Enero de 1912).







biWn derecho para justificar en este caso la paternidad del
marido.
Art. 112.-Los herederos s61o podr6n impugnar la legitimi-
dad del hijo en los casos siguientes:
10 Si el marido hubiese fallecido antes de transcurrir tl
plazo sefialado para deducir su acci6n en juicio.
2 Si muriere despu6s de presentada la demand, sin ha.
ber desistido de ella.
3? Si el hijo naci6 despu6s de la muerte del marido.
Art. 113.-La acci6n para impugnar la legitimidad del hijo
deber6 ejercitarse dentro de los dos meses siguientes a la in.s
cripci6n del nacimiento en el Registro, si se hallare en el lugar
el marido, 6, en su caso, cualquiera de sus herederos.
Estando ausente, el plazo serA de tres meses, si residiereu
en Cuba; y de seis, si fuera de ella. Cuando se hubiese ocultado
el nacimiento del hijo, el t6rmino empezard 6 contarse desde que
se descubriere el fraud.
Art. 114.-Los hijos legitimos tienen derecho:
10 A llevar los apellidos del padre y de la madre.
2 A recibir alimentos de los mismos, de sus ascendientt.
y en su caso, de sus hermanos, conforme al articulo 143.
3? A la legitima y demis derechos sucesorios que este C.-
digo les reconoce.

CAPITULO II

DE LAS PRUEBAS DE LA FILLACI6N DE LOS HIJOS LEGITIMOS

Art. 115.-La filiaci6n de los hijos legitimos se prueba por
el acta de nacimiento extendida en el Registro Civil, 6 por doci-.
mento autentico 6 sentencia fire en los casos a que se refieren
los articulos 110 al 113 del capitulo anterior. (56)
Art. 116.-A falta de los titulos sefialados en el articulo an-
terior, la filiaci6n se probarA por la posesi6n constant del e-.
tado de hijo legitimo.
Art. 117.-En defecto de acta de nacimiento, de document..
aut6ntico, de sentencia fire 6 de posesi6n de estado, la filia.
ci6n legitima podra probarse por cualquier medio, siempre que
haya un principio de prueba por escrito, que provenga de am-
bos padres conjunta 6 separadamente.

(96) En cuanto 6 la prueba por medio del acta de nacimiento ex-
tendida en el Registro Civil, esto solo es possible a los nacidos con fecha
posterior al establecimiento de esa instituci6n; los nacidos antes ten-
dr6n que probar su filiaci6n legitima por medio de otros documents
autdntieos. Conocidisima es la doctrine de que las certificaciones pa-
rroquiales no prueban la legitimidad, ni la filiaci6n natural; por tanto,
la de bautismo, por si sola, no justifica la filiaci6n legitima, pero justi-
ficala, y asi se admit comunmente, la dicha partida unida 6 la de ma-
trimonio de los padres, 6 sea el medio probatorio de las partidas doubles
que la jurisprudencia ha declarado admisibles hasta para probar en-
tronques en easos de mayorazgos.







Art. 118.-La acci6n que para reclamar su legitimidad com-
pete al hijo dura toda la vida de 6ste, y se transmitirg A sus he-
rederos si falleciere en la menor edad 6 en estado de demencia.
En estos casos tendran los herederos cinco afios de termino
para entablar la acci6n.
La acci6n ya entablada por el hijo se transmite por su
muerte a los herederos, si antes no hubiese caducado la ins-
tancia. (")

CAPITULO III

DE LOS HIJOS LEGITIMADOS

Art. 119.-S61o podran serlegitimados los hijos naturales.
Son hijos naturales los nacidos, fuera del matrimonio, de
padres que al tiempo de la concepci6n de aqutllos pudieran ca-
sarse, sin dispensa 6 con ella. (V6ase la nota 99).
Art. 120.-La legitimaci6n tendri lugar:
1 Por el subsiguiente matrimonio de los padres.
2 Por concesidn Real, (S8)
Art. 121.-S61o se considerarin legitimados por subsiguien-
te matrimonio los hijos que hayan sido reconocidos por los pa-
dres antes 6 despuBs de celebrado.
Art. 122.-Los legitimados por subsiguiente matrimonio
disfrutaran de los mismos derechos que los hijos legitimos.
Art. 123.-La legitimaci6n surtirA sus efectos en todo caso
desde la fecha del matrimonio.
Art. 124.-La legitimaci6n de los hijos que hubiesen falle-
cido antes de celebrarse el matrimonio aprovecharh a sus des-
cendientes.

(97), Conforme los articulos 410 y 411 de la Ley de Enjui-
ciamiento Civil, caduean de derecho, cuando las parties no gestionan en
ellas: la primer instancia, 6 los ueatro aiios; la segunda, a los dos, y
los pleitos pendientes de casacidn, al afio. Estos plazos se cuentan desde
la iltima notifieaci6n hecha 6 las parties, y s61o se interrunipen por cau-
sa de fuerza mayor 6 otra independiente de la voluntad de las parties
que hayan producido la paralizaci6n del pleito.
(98) Repetidamente hemos expuesto nuestra opinion respect a
dudar de que esa forma de legitimaci6n exista hoy en Cuba. Como Real,
desde luego que no existed, y no existiendo ley alguna que atribuya la
potestad de otorgarla A ningfin poder de la Repdblica, ereemos que, mieln-
tras esa ley no exista y por ella se regule ,1 ij~r- ..i' rera prerrogativa,
no sera possible solicitar, ni obtener la ,r ,i i I.. estimarse que
es benefieioso al interns privado, y acaso al piblico, que tales concesio-
nes se mantengan, siquiera en los easos limitados A que se refiere el
articulo 125; pero, para ello, lo repetimos, es necesario una ley especial,
no siendo bastante los preceptos del C6digo que suponen la preexisten-
cia de ese estado. No obstante, no nos hemos atrevido, descansando
s61o en nuestra opini6n y sin un precepto legal express que a ello nos
autorice, a suprimir ni variar los articulos del C6digo que a dieha forma
de legitimaei6n se refieren.





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Art. 125.-Para la legitimaci6n por eoneesi6n Real deberan conen-
rrir los requisites siguientes:
19 Que no sea possible la legitimaei6n por subsiguiente matrimonio.
29 Que se pida por los padres 6 por uno de 6stos.
30 Que el padre 6 madre que la pida no tenga hijos legitimos, ni le-
gitimados por subsiguiente matrimonio, ni descendientes de ellos.
49 Que, si el que la pide es casado, obtenga el consentimiento del
otro e6nyuge. (VBase la nota anterior).
Art. 126.-Tambi6n podra obtener la legitimi4ad por concesi6n Rea:
el hijo cuyo padre 6 madre, ya muertos, hayan manifestado en su tes-
tamento 6 en instrument pfiblico su voluntad de legitimarlo, eon tal
que concurra la condici6n establecida en el numero 39 del articulo an-
terior. (V4ase la nota anterior).
Art. 127.-La legittmaci6n por coneesi6n Real da dereeho al legi-
timado:
19 A llevar el apellido del padre 6 de la madre que la hubiese
solicitado.
29 A reeibir alimentos de los mismos, en la forma que determine
el articulo 143.
39 A la porci6n hereditaria que se estableee en este C6digo. (V6a-
se la nota anterior).

Art. 128.-La legitimaci6n podrd ser impugnada por los que
se crean perjudicados en sus derechos, cuando se otorgue a favor
de los que no tengan la condici6n legal de los hijos naturales 6
cuando no concurran los requisitos sefialados en este capitulo.

CAPITULO IV.

DE LOS HIJOS ILEGITIMOS
SECTION PRIMERA.
DEL RECONOCIMIENTO DE LOS HIJOS NATURALES

Art. 129.-E1 hijo natural puede ser reconocido por el pa.
dre y la madre conjuntamente, 6 por uno solo de ellos. (O9)
Art. 130.-En el caso de hacerse el reconocimiento por uno
solo de los padres, se presumird que el hijo es natural, si el que
lo reconoce tenia capacidad para contraer matrimonio al tiem-
po de la concepci6n. (100)

(99) El articulo 119 define los hijos naturales, y segfn tiene de-
clarado el Tribunal Supremo, esa definici6n' no se limit al solo caso
de la legitimaci6n, sino que ella debe tenerse en cuenta en todos aque-
llos en que se alz-.o 6 pretend hacerse valer la cualidad de hijo natural.
(Sentencia de .. Diciembre de 1902).
Respecto a esa definici6n del C6digo debe tenerse present que ella
es distinta de la del derecho .,.r ,:... La ley 11 de Toro, aclaratoria,
como todas las de esa compilaci6n, dispone que "E porque no se pueda
dubdar cuAles son :;i.. naturales, ordenamos 6 mandamos que enton-
ces se digan ser los i.... naturales, cuando al tiempo que nascieren 6
fueren concebidos, sus padres podian casar con sus madres justamente,
sin dispensaci6n, con tanto que el padre lo reconozea por su fijo, puesto
que haya tenido la mujer de quien lo ovo en su casa, ni sea una sola;
ca concurriendo en el fijo las calidades susodichas mandamos que sea
fijo natural".
(100) Cuando no se trate del reconocimiento de un hijo natural
hecho aisladamente por uno de los padres, sino de un hijo ya reconocido
por uno de ellos que pretend igual reconocimiento del que alega ser