• TABLE OF CONTENTS
HIDE
 Front Cover
 Title Page
 Main
 Back Cover






El pacto de "dominio reservado" en las legislaciones modernas y en nuestra jurisprudencia
CITATION THUMBNAILS PAGE IMAGE ZOOMABLE
Full Citation
STANDARD VIEW MARC VIEW
Permanent Link: http://ufdc.ufl.edu/AA00004127/00001
 Material Information
Title: El pacto de "dominio reservado" en las legislaciones modernas y en nuestra jurisprudencia
Physical Description: 27 p. ; 26 cm.
Language: Spanish
Creator: Diaz Cruz, Mario
Publisher: La Jurisprudencia al Dia
Place of Publication: Habana, Cuba
Publication Date: 1922
 Subjects
Subjects / Keywords: Real Property -- Cuba
Property -- Cuba
Spatial Coverage: Cuba
 Notes
Funding: Support for the development of the technical infrastructure and partner training provided by the United States Department of Education TICFIA program.
General Note: Conferencia pronunciada en la Academia de Derecho de La Habana, el dia 16 de febrero de 1922
 Record Information
Source Institution: FIU: College of Law
Holding Location: FIU Law Library - Mario Diaz Cruz Collection
Rights Management: All rights reserved by the source institution.
System ID: AA00004127:00001

Table of Contents
    Front Cover
        Title page
        Page i
        Page ii
        Page iii
        Page iv
    Title Page
        Page v
        Page vi
    Main
        Page 1
        Page 2
        Page 3
        Page 4
        Page 5
        Page 6
        Page 7
        Page 8
        Page 9
        Page 10
        Page 11
        Page 12
        Page 13
        Page 14
        Page 15
        Page 16
        Page 17
        Page 18
        Page 19
        Page 20
        Page 21
        Page 22
        Page 23
        Page 24
        Page 25
        Page 26
        Page 27
        Page 28
        Page 29
    Back Cover
        Page 30
Full Text






~oe
tzl
o
m
a
a?
n
a
o



I1
I








I




I
* B
a
0
a
a
a


o
a

0
II



a


a
0

I





a
o
I
I
B



g
a
a
a
a

0
a
a
a
a
a
a
*


IDDuaa OaaaW OaOaahanaaaa~su~aO~r~O~ Doc


EL PACTO DE DOMINIONO


_EN LAS LEGISLACIONES


Y EN NUESTRA JURIS


CONFERENCIA PRONU

EN LA ACADEMIA DE DERECHI

EL DIA 16 DE FEBRERC

POR EL

DR. MARIO DIAZ
ABOGADO DEL COLEGIO DE L


"LA JURISPI
H


I~ogaaaaa~ooooaooaaaoaoaaaao~oaaaaoa


oaaoaboaooaaaoaaoaaaaaaaiSS
S

a
o









RESERVADO"
a








MODERNAS |


PRUDENCIA 3
8





a
0





RESERVADO
D








0
MODERNAS


PRUDENCIA
a
a,
o
D

o

D
a
a
a

JNCIADA

O DE LA HABANA,

) DE 1922
a

0
CRUZ a
B
* D >

a








. 0
a - 1


-I�Z
RUDENCIA AL DIA"
ABANA



aoaanaaaoo anaao0a0onoacufleanaa0OGg


0

8


0
D


O
S ,










































9i;































El Pacto de "Dominio Reservado"
en las Legislaciones Modernas
y en nuestra Jurisprudencia






















EL PACTO DE DOMINIONO RESERVADO"

EN LAS LEGISLACIONES MODERNAS

Y EN NUESTRA JURISPRUDENCIA








CONFERENCIA PRONUNCIADA
EN LA ACADEMIA DE DERECHO DE LA HABANA.
EL DIA 16 DE FEBRERO DE 1922
POR EL
DR. MARIO DIAZ CRUZ
ABOGADO DEL COLEGIO DE LA HABANA














1922
"LA JURISPRUDENCIA AL DIA"
HABANA





















































































































































L.







-1-


EL PACTO DE "DOMINIO RESERVADO" EN LAS LEGISLACIONES
MODERNAS Y EN NUESTRA JURISPRUDENCIA

Conferencia pronunciada por el Dr. Mario Diaz Cruz
en la Academia de Derecho

Seiiores directors, sefiores profesores y alumnos de la Academia de De-
recho:
No tuve un solo moment de vacilaci6n en aceptar el turno que equivocada
y carifiosatnente me sefialaba para dirigirme a ustedes el querido Director
de este centro cultural, porque si en orden a afectos sus indicaciones tienen
para ml la fuerza del "jus imperii", era la invitaci6n, ademAs, una bella
oportunidad para levantar manos de la ruda tarea diaria que la contienda
de la vida nos impone, y mirar por unos moments, con el Wxtasis del cre-
yente y los ojos del espiritu, a las serenas regions de los principios doe-
trinales.
No siempre nuestra vertiginosa vida ofrece espacio para estas excursions
del entendimtiento, y si al presentarse para ser hechas en tan agradable com-
pafiia un movimiento de temor nos contuviera, habriamos de convenir en
que s6lo merecemos la is6crona vegetaci6n professional de la curia y del li-
tigio.
Raras ocasiones se produce para tratar con elevaci6n asuntos de dere-
cho; y la cultural juridica, patrimonio individual, sin intercambios intelec-
tuales entire nosotros, pierde su influencia bienhechora para el ambiente, ocul-
ta en su aislamiento. De ahi que yo empiece felicitando a los directors de
esta Academia por la feliz idea de promoter este comercio spiritual, que si
para unos es ocasi6n de aportar sus observaeiones y studios, y para otros
oportunidad donde aumentar sus conocimientos con las ideas recibidas, para
la Patria es provecho, porque intensificando el cultivo de nuestro campo
juridico se ha de reflejar a la larga, no cabe duda, en la actuaci6n de los
6rganos oficlales de la justicia.
Como que prineipalmente me dirijo a los alumnos, ya que vano empefio se
ria pretender con mis pobres fuerzas llevar algo nuevo al conocimiento de
los eultos compafieros que me honran escuchbndome, supliqu6 del Dr. Dorta








-2-

que me tuviera al tanto de cuando el curso de Derecho Civil de esta Aca-
demia rebasara el studio de la compra-venta, para que mis palabras ver-
saran sobre un pacto que pudi6ramos llamar colateral de este contrato, y
que aunque sancionado por nuestra jurisprudencia desde hace algunos afios,
no result sin embargo lo bastante conocido en Cuba para estimarlo anali-
zado en su naturaleza, desenvuelto en sus principios y estudiado en sus con-
secuencias; me refiero sefiores, al "pacto de dominio reservado" que la li-
teratura juridica llama "pactum retenti dominii" o "reservati dominii" y
especialmente "pactum retenti dominii donee pretium persolveretur", y que
consiste, como ustedes saben, en la reserve que hace el vendedor del domi-
nio de la cosa vendida hasta el complete pago de su precio no obstante su
entrega material al comprador.

Importancia prActica del pacto.
Ta importancia del pacto es la siguiente: la compra-venta simple, de
cosas muebles, con precio aplazado, desprende al vendedor de una vez y para
siempre de la cosa vendida, a quien s6lo queda una acci6n personal de ca-
rieter civil, para el cobro del precio en los plazos pendientes. Incumplida
la obligaci6n de pagar el precio, si el comprador es insolvent, y ha traspa-
sado la cosa comprada a un tercero, queda el vendedor sin garantfa. En la
venta con el paeto de domino reservado, en eambio, como no se traspasa ]a
propiedad, tenemos que el vvndedor puede reivindicarla del tereero que la haya
adquirido antes de que se haya pagado el preeio por el comprador; y, prin-
cipalmente, y esta es su fuerza: si el comprador traspasa a otro la cosa
venlida antes de pagar el preeio compete un delito de apropiaci6n indebida
que dA origen a una acci6n criminal. Y en todo easo afn siendo el compra-
dor solvente, el vendedor tiene siempre una garantia ehi la cosa misma, lo
que produce una mayor seguridad ya que como deefa Pomponio "hay m'is
garantia en las cosas que en las personas (1)."
"Las leyes positivas"-decia Duguit (2), en sus conferencias en la Uni-
versidad de Buenos Aires-"pueden permanecer intactas en sus textos ri-
"gidos, poco import; por la fuerza de las cosas, bajo la presi6n de los he-
"ehos, de las necesidades practices se forman constantemente instituciones
"juridicas nuevas. El texto esti siempre alli, y ha quedado sin fuerza y sin
(1)-"'Plus cautionis in re eat quam in persona".-Lib. 50, Tit. XVIII. Ley 25.-Digesto.
(t).-Le6n Duguit.-Las transformaciones generals del derecho privado.-Trad. de Car-
los Posada. Madrid (a. f.) P. 9.









-3- a_-____ _____

"vida, o bien por una exegesis sabia y sutil se le da un seatido y un alcance
"en los cuales no habia sofiado el legislator cuando lo redactaba." Y esta
verdad observada por el sabio professor de Burdeaux es tan exacta, que el
pacto que estudiamos nos va a comprobar la justeza de su aserto. Veremos
c6mo, perfectamente desconocido en el Derecho Romano, dentro del cuadro
de los pactos que solian acompafiar a la compra-venta, el de "reservati do.
minii" hizo sentir su verdadera necesidad cuando interesada la industrial en
facilitar la venta de ciertas miquinas y muebles, precisaba garantizar al
vendedor el cobro del precio aplazado.

El pacto parece violentar el concept de la compra-venta.
Y que el pacto parece pugnar con cierto criteria natural lo comprueba la
extensa literature y las vivas polemicas que se han producido a su respect.
Desde los primeros tiempos, caida en desuso la permuta por el uso del di-
nero, ]a compra-venta ha venido siendo la relaci6n tipica con que por actos
intervivos se obtenia que una cosa cambiara de sujeto juridico, y tanto es
asi que si como figure contractual no conferia en Roma mas que una acci6n
creditoria, quiere decir personal, Labeon, jefe de los proculeyanos, estable-
ci6 sin embargo, "que no puede considerarse que alguien vendiere aquella
"cosa de cuyo dominio trata que no pase al vendedor, sino que esto o ser~
"una locaci6n u otro g6nero de contrato (3)."
De ahi pues surge la importancia cientifica que en el orden juridico signi-
fica el que pueda convivir con ]a venta un pacto que condicione el traspaso
del dominio, reservando 6ste al vendedor por cierto tiempo. La compleja fi-
gura juridica que surge del contrato y el pacto pucde seguir llamandose
compra-venta, y en orden al derecho codificado de los principles paises es-
timarse legitima? Y si lo es cuales son su naturaleza y consecuencias t6c-
nicas y prActicas entire nosotros? A eso pretenden contestar nuestras sub-
secuentes consideraciones.

DERECHO ROMANO

Comenzaremos por el Derecho Romano no tanto porque parece just estu-
diar la naturaleza de una instituci6n partiendo de su origen, sino porque la
compra-venta llegada hasta nosotros por las leyes de Partidas, conserve en

(3).-Nemo potest videri earn rem vendidisse de cuius dominio id adgitur, ne ad emtorem
rranseat sed hoe aut location est, aut alius genus contractus.-(Lib. 18, tit. I,
fr. 80. Digesto).








-4-

la legislaci6n espafiola vigente en Cuba las lines clasicas del dereeho jus-
tinianeo.

El pacto como colateral de la compra-venta fu6 desconocido en Roma.

DespuBs de vistas las fuentes con cuidado parece que el pacto que estu-
diamos, como tal pacto, era desconocido del derecho romano (4); y la defense
que del mismo hacen Windscheid (5) y los demAs pandectistas, Miiller (6),
Gensler (7), Hoffman (8) y Thorsch (9) se refiere a su posibilidad dentro
del Derecho Romano vigente en Alemania en el siglo xix. Y prueba evidence
de que el pacto era entonces desconocido nos la suministra, Javolenus Pris-
cus, en sus Epistolas, admitiendo un rodeo parecido al que nosotros hemos
visto en estos iltimos afios, es decir, la entrega de la cosa en arrendamiento
hasta que se pague el precio de la venta (10), y Ulpiano admitiendo que
la cosa vendida quede en precario en poder del comprador tambien hasta
que se pague el precio (11).

Sin embargo no era contrario al Derecho Romano.

El pacto, segfn se ha dicho no era contrario al sistema de .aquel derecho.
Por la compra-venta el vendedor no se obligaba a trasmitir la propiedad,
sino a entregar la cosa vendida (12). Y como no habia transferencia domi-
nica el comprador no resultaba duefio por la mera eficacia del contrato (13),
sino que era imprescindible la "tradici6n", como en el Derecho Civil espafiol
(14) para que surgiera en beneficio del adquirente el derecho real de pro-
piedad. En suma daba el contrato a favor del comprador una acci6n per-
sonal, la "actio empti", que era un "iura ad rem" y no un "iure in re". Ha-
blando en t6rminos modernos ya consagrados por la jurisprudencia espa-
fiola y cubana: el contrato se perfeccionaba como vinculo, con la concurren-
cia del consentimiento, y se consumaba, con la entrega o tradici6n; distin-
guiendose asi la perfeeci6n del moment cbnsumativo del contrato.

(4).-Pietro Cogliolo.-Scritii Varii di diritto privato.-5a ed. Torino, 1917, vol. I, p. 42B.
(C).-Diritto delle Pandette, trad, it. de Fadda y Bensa.-Vol. I, pte. 2s, pag. 144.
(6).-Archivo per la pratica civil (1829) to. XII, pag. 247 y sig.
(7).-Archivo per la pratica civil (1819) to. II, pag. 291.
(8).-Archivo per la pratica civil (1835) to. XVIII, pag. 254 y sig.
(9).-I "pactum reservati dominii'".-1875.
(10).-Lib. 19, tit. II, fr. 21.-Digesto.
(11).-Lib. "43, tit. XXVII, fr. 20.-Digesto.
(12).-Lib. 19, tit. I, fr. 11, parr. 2 y fr. 30 par?. 1 del Digesto.
(13) -Traditionibus et usocapionibus dominia rerum non nudis pactis transferuntur.-
(Lib. 29, tit. III, ley 20.-C6digo).
(14).-La tradici6n sustituy6 en el dereeho justinianeo a la maneipatio y a la in iure
cessio del derecho elasico.








-5-
Se explica por tanto que los romanistas alemanes del siglo xix no encon-
traran dificultad para injertar y hacer florecer el pacto de dominio reser-
vado en un derecho donde se separaba con tanta precision la figure juridica
contractual, estimada como fuente de obligaeiones, ("vinculus juris"), del
derecho real de propiedad; a tanto mayor abundamiento cuanto que ya la
Institute (p.0 41, Lib. II, Tit. I) tenia establecido, como condici6n implicita
en toda compra-venta, que el dominio no pasara al comprador, aunque la
cosa le fuera entregada, si no se habia pagado el precio.
Se resume pues las anteriores consideraciones en cuanto al dereeho ro-
mano afirmando que cuadra dentro de la mfs rigida interpretaci6n de las
fuentes la admisi6n del "pactum reservati dominii" segfn sus textos y sus
principios.
DERECHO CIVIL ALEMAN

En cuanto a la compra-venta, el C6digo Civil aleman, vigente en el Impe-
rio desde el 1.0 de enero de 1900, no hizo mAs que recoger y consolidar, por
asi deeirlo, los antecedentes hist6ricos aportados por el "landrecht" pru-
siano y los principios del Derecho Romano que forman como es sabido Ja
genealogia juridica del actual derecho codificado.

Derecho germano antiguo

S61o reconoei6 el Derecho germano antiguo dos formas de trasmisi6n de
la propiedad; una, entire vivos, tradici6n, que ellos denominaban "salung",
de donde probablemente surgi6 la palabra inglesa "sale" y segundo, por
causa de muerte (15).
No hace al caso hablar aqui de las ceremonies y solemnidades en que con-
sistia el "salung"; basta decir que como en el Derecho Romano era un acto
distinguido de la compra, y era el hecho material que daba origen al dere-
cho real de propiedad.

C6digo Civil aleman.

Ya cuando vino la codificaci6n del derecho alemAn iniciada por la Co-
misi6n que nombr6 el Consejo Federal, el 22 de junio de 1874, compuesta
por Pape, Derscheid, Gebhardt, Iohov, van Kubel, Kurlbaum, Plank y von
Schmidt, a la que se uni6 el romanista Windscheid y el germanista Roth
(16), se habia agotado la discusi6n sobre ]a admisibilidad del pacto de do-
(15).-Lehr.-Tratado de derecho civil germinico.-Trad. de Alcalde. Madrid, 1878, p. 137.
(16).--Raoul de la qrasserie.-Code Civil Allemand.-Paris, 1910, pAg. XII.







-6-


minio reservado, desde que la iniciara Gluck en 1819 (17), hasta los trabajos
de Pfitzer en 1872 (18). De ahi que podamos ver sin violencia figurando en
el C6digo Civil aleman el dispositivo del art. 455 que literalmente express:
"Cuando el vendedor de una cosa mueble se haya reservado la propiedad
"hasta el pago del precio de venta, en caso de duda, se entenderi que la
"trasmisi6n de la propiedad se ha hecho bajo condici6n suspensiva del pago
"integro de dicho precio y tendrA el derecho de rescindir la venta si el com-
"prador se constituyese en mora para el pago."

La propiedad pende de una condici6n suspensiva.
Ese precepto donde ya queda consagrado el pacto, define tambi6n qu na-
turaleza juridica: es, - dice -, una condici6n suspensiva, como dando t.r-
mino a la discusi6n que se habia producido en la doctrine, respect a si el
pacto de referencia envolvia una condici6n suspensiva o una condici6n re-
solutoria; consagrando la raz6n a favor de Godschmidt, Vangerow y Geyso,
y quitandola a Windscheid (19).
Efectivamente parece mis propio que el pago del precio sea el aconteei-
miento que suspend el derecho dominico del comprador, que no, que la fal-
ta del pago sea lo que resuelva su derecho de propiedad. Porque qu6
propiedad se va a resolver para el comprador, si precisamente lo que no
tiene es propiedad? Ademas si se estimara que es condici6n resolutoria, a
mi juicio, no habria diferencia entire ese pacto y el pacto comisorio, tal como
lo entiende actualmente la doctrine francesa (20).

El C6digo aleman s61o se refiere a mnebles.

Otra especialidad del art. 455 del C6digo Civil alemin es la de que s61o
se refiere a los muebles. Esto es perfectamente explicable, porque la garan-
tia del pago del precio en cuanto a los inmuebles, sobre los cuales se lleva co-
mo entire nosotros un registro especial, pero con la diferencia de que alli la
propiedad no se traspasa hasta que no se opera la inscripci6n, se alc4nza
perfectamente reservando en el titulo una hipoteca por el precio aplazado,
de suerte que pueda perjudicar a los terceros que adquieran el fundo ins-
cripto.

(17).-Pactum reservati dominii, Gluek Lib. XVI, pag. 229 y sig. y Comentarii alle Pan-
dette, trad. ita. de Serafini, pig. 990.
(18).-Arehivo de Wurtemburg pel Diritto e per la ammnistrazione. To. XV, (1872), p. 209,
(19).-Windscheid, Diritto delle Pandette, ob. cit., no. 172, pag. 144.
(20).-Baudry Lacantinerie et Leon Saignat, Paris, 1908. To. 19. No. 551, p. 583.









-7-
Concretando, por tanto, tenemos que no es la obra de la jurisprudencia ni
la sanci6n de la doctrine la que en el derecho civil aleman consagra el pacto
de dominio reservado: es el derecho codificado con mas la ley de 16 de ma-
yo de 1894 que reglamenta este pacto como contrato especial.
Resta s61o decir que siguiendo el derecho civil aleman la orientaci6n del
dereeho romano en cuanto a que la transferencia de propiedad no se opera
sino mediante la tradici6n o entrega (art. 929 del C6digo Civil) y que por
el contrato de compra-venta s6lo nace una obligaci6n para el vendedor de
entregar la cosa, no sufren violencia alguna los principios aceptados, por-
que el dispositivo del art. 455 admit que en el pacto que estudiamos se
retarde el traspaso de la propiedad.


ITALIA

En Italia y en Francia la situaci6n juridica es totalmente distinta. El C6-
digo Napole6n, y mis tarde el italiano siguiendo sus lines, oper6 una re-
voluci6n en los principios que dominaban la material en la fecha de su pro-
mulgaci6n (20-a).
Por el art. 1447 del C6d. Civ. italiano, sustancialmente igual al 1582 del
C6d. Civ. francis, la venta es un contrato por el cual uno se obliga a dar
una cosa y el otro a pagar el precio. Y por el art. 1448, literalmente id6n-
tico al 1583 del C6digo Civil francs, se express que la venta queda perfec-
cionada entire las parties y la propiedad se adquiere de pleno derecho desde
que hay acuerdo entire la cosa y el precio, aunque la cosa no haya sido en-
tregada ni el rrecio se haya pagado.
No se habla para nada de tradici6n, el consentimiento opera por si mismo
los efectos de la entrega, y en su consecuencia se confunden en un mismo
acto lo que en nuestra doctrine se distingue por momento de perfecci6n"
del contrato y por su momento consumativo".
Dentro de la economia del contrato de compra-venta esto tiene una enor-
me trascendencia. Ese espacio de tiempo en que el comprador a quien no }e
ha sido entregada la cosa s6lo tiene un derecho personal para pedirla, en el
(20a).-Se debi6 a la obra de la filosofia el sacrificio del antiguo principio que exigia
la trafici6n y que atribuyo a la voluntad de las parties expresadas en el con-
trato la potestad de transferir la propiedad.-Grocio (De jure belli ae pacis,
lib. II, cap. 8, n9 25) y Puffendorf (Droit de nature et des gens, lib. IV, cap.
9, parr. 8) pensaban que si la tradiei6n, aeto material, era necesario para
transferir la posesi6n, que es un heeho, la propiedad, que es una cualidad pu-
ramente moral, podia pasar de una a otra persona pot una-simple convenci6n.-
Planiol.-Ob. cit. to. 1', pArr; 2594, pAg. 802).








-8---

derecho civil francs y en el italiano no se da: 61 es duefo desde que la venta
qued6 perfecta..Y lejos de tener una acci6n personal tiene todas las accio-
nes dominicas, entire las cuales estI la de la reivindicaci6n para pedir la en-
trega de la cosa vendida. Asi se explica que en el derecho civil francs, ar-
ticulo 1599, y en el de 1459 del C6digo Civil italiano se disponga que la venta
de cosa ajena sea nula. Y sin entrar en la debatida cuesti6n de los alcances
y efectos de esa nulidad, limitindonos a sefialar ]a contradicci6n entire los
autores modernos como Colin y Capitant (21) y del actual professor de De-
recho Civil Superior de la Universidad de Paris, Marcel Planiol (22), en
cuanto que si para los primeros ]a nulidad es relative, para el segundo es
absolute, tenemos que esta exigencia del derecho frances e italiano nc resul.
ta en nuestro derecho ni seria explicable: el que vende cosa ajena, entire nos-
otros, si no puede entregarla tendrA que indemnizar por incumplir obliga-
ci6n de entregar cosa determinada, pero el contrato es vAlido, (Arts. 1096
y 1101 del C6d. Civ. esp.)
La discusi6n se produjo viva en Italia cuando la Corte de apelaci6n de
Ancona por su sentencia de 1.0 de marzo de 1873, hizo su declaraci6n con-
traria al pacto contenida en la siguiente consideraci6n: "segin las nuevas
"leyes el trAnsito de la propiedad del vendedor al comprador no se pone en
"el hecho de la tradici6n, sino que se le consider que acontece en el ins-
"tante en que las parties estfn de acuerdo sobre el precio y sobre la cosa.
"Hoy vender y retener el dominio de una cosa es una contradicci6n. La exis-
"tencia de la compra venta segin las legislaciones que sucedieron a la ro-
"mana, consiste en el transito inmediato de la propiedad. Por el derecho an-
"tiguo el consentimiento de las parties en el precio y en la cosa creaba una
"acci6n meramente personal contra el vendedor para conseguir la cosa,
"mientras que hoy crea la acci6n real sobre la cosa comprada. De lo que se
"deduce que el pacto de la reserve del dominio en la compra-venta, si para
"el derecho antiguo constituia una condici6n suspensiva y era compatible
"con aquellos principios, puesto que en la compra-venta se distinguia el con-
"trato, de la tradici6n de la cosa juree dominii", no puede serlo en la ac-
"tualidad, porque el paso de la propiedad del vendedor al comprador es la
"esencia de la compra-venta, y estA en el mismo consentimiento, en la cosa
"y en el precio. Cierto es que hoy tambien pueden hacerse convenios bajo
(21).-Cours elem. de 'roit civil francais. Paris, 1915. No. 555, p. 583.
(22).-Trait Elementaire de droit civil. 7� ed. Paris, 1917, Vol. II, p. 465.









-9-

"condici6n suspensiva y que tambi6n la compra-venta, puede efectuarse con
"esta condici6n; pero debe entenderse de las condiciones suspensivas que no
"destruyen la esencia del contrato. La condici6n que destruya la existencia
"del contrato no puede existir: verdaderamente para que haya convenio
"condicional es precise que exist el convenio, y que su ejecuci6n depend
"de efectuarse o no la condici6n suspensiva; pero cuando la condici6n des-
"truye la esencia del convenio, no es ya condici6n, sino una condici6n con-
"traria a la naturaleza misma del contrato, y no permitida por esto por la
"ley (23)."
Dentro del sistema del derecho civil frances y del derecho civil italiano
esos arguments de la modest Corte de Apelaci6n de Ancona me parecen in-
controvertibles por mas que, segin veremos, los autores y la jurisprudencia
italians, casi por unanimidad, se decidan por la validez del pacto.
Queremos hablar juridicamente, dentro de un derecho codificado y dentro
de un sistema aceptado por el legislator frances de 1804 y el italiano de
1865. No nos estamos refiriendo a las conveniencias practices de aceptar el
pacto, sino que acad6micamente afirmamos que para poder ubicar esa con-
venci6n dentro del sistema de esos derechos, se necesita forzar la interpreta-
ci6n con razonamientos arbitrarios, que acaso sirvan para que el legislator
modifique la ley pero que son violentos para que el Juez los aplique (23-a).
Aparte, sin embargo de esa sentencia de la Corte de Ancona, y de la de
30 de enero de 1909, de la Casaci6n de Torino, y de la de 25 de enero de 1910
de la Corte de Milan (24), que nosotros sepamos no existed otra base de ju-
risprudencia en Italia que rechace la validez del pacto.
En la impugnaci6n que se hace a ese convenio colateral de la compra-venta
dentro del sistema italiano, que vale igual para el sistema frances, aparecen
catalogados por Torcuato Cuturi, titular de Derecho Civil del Real Instituto
de Ciencias Sociales de Florencia, los principles arguments, que se di-
viden en cuatro grupos (25).
1. La voluntad de las parties no puede alterar los caracteres propios de
la compra-venta, la cual en el sistema italiano no puede perfeccionarse sin
(23).-Bieei.-Derecho Civil Te6rico y PrActico.-Trad. eip. To. XV, pAg. 280.
(23 a)-V6ase la decision de la Corte Suprema de la Louisiana, E. U., negando eficacia
al pacto, con vista al C6digo Napole6n, que ain conserve aquel E.tado de la
Un16n Americana (Barker Asphalt Pay. Co. vs. St. Louis Cypress Co., 121,
La., 152, 46, So. 193) eitada r, la Cyclopedia of Law and kroeedure.-Vol.
35, nota 99 de la pAz. *36i, visible en la i65.
(24).-V6ase Cogliolo. Jb. cit. Vol. 19, pig. 425.-"La validity del patto retente dominii
nelle vendita".-Nota (1).
(25).-Vendita, cessione e permute, Torino, 1915, p. 584.








-10-

transferencia de propiedad (art. 1125, 1448 y 1449 del C6d. Civ. italiano).
2. Esa transferencia de propiedad no puede quedar subordinada a
condici6n.
3. Si el vendedor se reserve el dominio de la cosa y el comprador con-
siente ser un puro detentador de ell'a, por un tiempo determinado, en rea-
lidad lo que hace es promoter comprar y vender tan pronto el adquirente
pague el precio.
4. Si fuese permitido al vendedor reservarse la propiedad de la cosa ven-
dida hasta el pago del precio serian inftiles las garantfas concedidas por la
ley.
Con relaci6n al primer argument Cuturi distingue diciendo que las exi-
gencias de la simultaneidad entire la perfecci6n del contrato y la transferen-
cia de propiedad es para el caso de la compra-venta de contado. Pero no
siendo asi, cuando la venta es a plazos, los articulos 1125 y 1448 del C6d. Civ.
italiano pueden ser modificados en sus efectos y diferidos por la concorde
voluntad de las parties en relaci6n. En suma esa voluntad de las parties se
impone al int6rprete hasta donde sea conciliable con la naturaleza del con-
trato y con la ley. Y Dusi (26) sostiene la teoria que no obstante el art. 1447
del C6d. italiano es admisible la posibilidad de una venta meramenee obli-
gatoria. En estos propios terminos se desenvuelve Ascoli (27).
En cuanto a la objeci6n de que el precio no puede condicionarse responded
Cuturi que el pago se refiere a la ejecuci6n y no a ']a perfecci6n del-con-
trato y no significa que se haga funcionar como condici6n un element esen-
cial del contrato (28). "Dada las escasas condiciones del cr6dito del com-
"prador los contratantes pusieron la condici6n en la ejecuci6n de la obli-
"gaci6n derivada del consentimiento" ha resuelto la Corte de apelaci6n de
Gnnova, en 12 de agosto de 1904, y la de Milan en 26 de mayo de 1897, lo que
ha servido de base para que el citado tratadista italiano afirme que la con-
dici6n hace referencia a la ejecuci6n del contrato.
La obligaci6n del precio, advierte el professor Dusi, es puro y simple en la
venta, y por ello 6sta result perfect (29) quedando asi contestado el ar-
gumento de que no hay tal promesa de compra y venta sino un contrato
terminado.
En cuanto al cuarto argument, por mAs que sea cierto el privilegio quo
(26).-Riv. di diritto commercial, 1907, 2o part., p. 539 y sig.
(27).-Studi senesi in onore del professor Moriani, 1906, I, p. 113.
(28).-Cuturi.-Vendita, cessione e permute. ob. cit. p. 586.
(29).-Riv. di diritto commercial, 1911, part. 2�, p. 866.








--11 --

se concede sobre las cosas muebles para el cobro del precio con relaci6n a
cualquier otro acreedor, tal como ocurre y se prevee en el art. 1922 inc. I. de
nuestro C6d. Civ., ello sin embargo no es garantia bastante por cuanto pa-
sando de buena fe a un tercero, la cosa mueble se haria irreivindicable y el
vendedor quedaria burlado.
En fin, sin duda alguna, necesidades de orden prActico parece que han
vencido en Italia escrdpulos de 16gica juridica, y la interpretaci6n social del
derecho, venciendo la rigidez de la norma, se ha puesto al lado de la validez
de un pacto que segdn establece el fallo de la casaci6n de Roma, feeha 7 de
mayo de 1912, debe su resurgimiento a un fen6meno de naturaleza econ6-
mica y social
Entre los civilistas aparece el pacto defendido en Italia por Nicola Co-
viello (30), Ascoli (31), Pacifici Mazzoni (32), Georgi (33), Rieci (34), Pac-
chioni (35), Ferrara (Francesco) (36), y casi todos los que se han ocupado
de esta material, con excepci6n de Bonelli, que ha sido un combatiente en-
carnizado del pacto en sus trabajos de la Revista de Derecho Comercial ita-
liano, tomos de 1904, 1910 y 1912.
Y unknimes tambien en la admisi6n del pacto son los tratadistas de De-
recho Mercantil italiano segfin puede verse en Vivante (37), que lo defiende,"
y Navarrini (38), Palazzo (39), Paggani (40) y Monterrossi (41). Asi como
extensa es la jurisprudencia italiana que lo ratifica toda la cual puede verse
citada en el cuarto tomo de la obra de Vivante, pig. 147.
En el derecho francs el pacto no ha sido tan debatido y apenas si ha me-
recido la consideraci6n de la literature juridica: Colmet de Santerre y De-
mante (42), Marcad6 y Du Pont (43), Laurent (44), tratando el asunto pa-
rece que aceptan el pacto pero no hacen un desenvolvimiento extenso.
Y el asunto por lo visto es relativamente modern en Francia, cuando Dc-

(30).-"Caso fortuito", pAg. 264 y sig.
(31).-Ob. eit. y Revista di diritto civil, To. 1912, p. 59 y 577.
(32).-Ist. di diritto civil. Florencia, 1914, vol. I, p. 122:
(33).-Teoria de las obligaciones. Trad. esp. Madrid, 1911. To. 49, p. 241.
(34).-Ob. y to. cit., p. 538.
(35).-Elementi di diritto civile. 24 ed. Torino, 1921, pag. 532. No. 445.
(36).-Revista del "Foro" italiano. To. 1911, p. 494.
(37).-Trittatto di Diritto Commerciale, 4o ed. Milan s. f. Vol. IV, p. 147.
(38).-Trattatto teorico pratico de Diritto Commerciale. Torino 1914, to. 29, pAg. 237, No. 528.
(39).-Diritto Commerciale, 1910. To. 19, pAg. 17 y sig.
(40).-Commentarie al Codice di Commercio, ed. Vallardi, pag. 531.
(41).-Rv. di Diritto Commereiale, 1908, 2 p., pag. 577 y sig.
(42).-- Cours analitique de Code Civil (1881). 2, ed. vol. VII, p. 3, No. 2 bis.
(43).-Marcad6 et Paul du Pont, Explication th6orique et pratique du Code Napole6n.
Vol. VI, p. 144 commentario al art. 1583.
(44).-Principios de derecho civil, trad. esp. M6jieo, 1919. To. 24, No. 4, p. 8.








-12-


molombe refirigndose a un pacto semejante lo estima como una convenci6n
possible pero excepcional, y como no prevista por el legislator, calificndola
de extraordinaria e ins6lita (45).
Para las conclusions a que nosotros vamos a llegar con relaci6n a nuestro
derecho es muy important esta investigaci6n que hemos realizado en cuanto
al sistema del derecho frances y del derecho italiano, porque si en esas lo-
gislaciones ha podido la' interpretaci6n buscarle espacio al pacto para que
viva, teniendo en cuenta, como ya ha quedado estableeido, que la compra-
venta en el sistema del C6digo Napole6n opera la transferencia de pro-
piedad automfticamente, sin necesidad de la tradici6n, con cuanto mayor mo-
tivo no, quedara defendida su existencia entire nosotros que seguimos fiel a
los principios romanos ya explicados.
SUIZA
Tambien el C6digo Civil suizo de 1907 exige por su articulo 714 que se
opere la tradici6n de los muebles a los efectos del traspaso de la propiedad;
y especialmente previe, en el art. 715 (46), la posibilidad de que el propie-
tario se reserve el dominion de un mueble transferido al comprador, y dispo-
ne que este pacto serA nulo, a menos que se inscriba en el lugar del domicilio
actual del comprador, en un registro piblico especial destinado al efecto. Y
en todo caso el pacto queda prohibido en la compra del ganado.
Esta yiltima prohibici6n a nuestro juicio tiene una raz6n de orden tecnico
y otra de character prActico. En realidad siendo el ganado por naturaleza con-
sumible parece dificil conservarse el derecho de propiedad sobre una cosa
destinada a perecer y transformarse. Y en otro aspect, exisriendo all como
aqui el Registro Pecuario donde forzosamente debe hacerse la inscripci6n
del gahado, y donde pueden constar los pactos como si se tratara de inmue-
bles, no hay para qun reservar un dominion al vendedor si en cuanto a fu-
turos traspasos queda a cubierto inscribiendo las condicionales de la venta
como gravAmenes de las reses.
Por otra parte el art. 716 del propio C6digo Civil suizo, somete este pacto
a una discipline muy curiosa, estableciendo que el que vende con reserve de
dominion no puede reivindicar las cosas vendidas sino con la condici6n de
restituir los plazos adquiridos y deduci6ndose un alquiler y una indemni-
zaci6n de intereses por el uwo de la cosa y del dinero que se devuelven.
(45).-Cours du Code Napole6n, Paris (s. f.) To. 24, No. 418, p. 404.
(46).-Eugane Curti-Forrer.-Commentaire du Code Civil Suisse. Neuchatel, 1912, p&g. 540.







-- 13 --

Nos pareee que en esa soluci6n falta a la equidad la legislaci6n suiza pues-
to que en definitive lo que viene a resultar es que por el incumplimiento
del comprador en pagar el precio en los plazos convenidos, se desdobla el
contrato de compra-venta, que fu6 la convenci6n querida y ejecutada por
las parties, en un contrato de arrendamiento y en un prestamo con interns
inpuesto por el C6digo, es decir, la contrataci6n ticita o legal (i !) Y por
otra parte tendremos que el vendedor que no tenga dinero que devolver se
vera impedido por su insolvencia de ejercitar derechos de vendedor.

BRASIL

El C6digo Civil del Brasil, que constitute la ley niimero 3071 de 1.0 de
enero de 1916 (47), que entr6 en vigor un ailo despu6s, y al que visto en sui
lineas generals no puede atribuirsele otra importancia que la que pudiera
.ignificar el hecho de ser el filtimo C6digo promulgado, sigue, en la eco-
nomia de :a compra-venta, la discipline del Derecho Civil alemin; requi-
riendo por su art. 620 la tradici6n de las cosas para que se opere la trans-
ferencia de propiedad. De modo que aunque no previsto el caso del pacto,
no encontramos motive dentro del regimen que ha escogido el derecho pri-
vado brasilefio para creerlo contrario a sus principios.

DERECHO CIVIL AMERICANO

Pocas veces se oye hablar sobre el derecho civil americano (48). Absorhe
nuestra conciencia la err6nea impresi6n difundida de que en los Estados Unidos
no hay propiamenteun derecho civil y. de que a falta de codificaciones el
antecedente del caso practice es el que resuelve la situaci6n controvertida,
y asi es que ha prevalecido la idea entire nosotros de que en aqu61 derecho,
de carficter puramente prictico y expeditivo, no debe existir unidad juri-
dica en los principios, ni orientaci6n t6cnica en las resoluciones. El fui-
cionamiento por otra parte de. los llamados tribunales de equidad nos ha
traido la idea de que alli debe regir algo asi como la interpretaci6n libre
proclamada por Schlossmann, y que la raz6n prfctica como diria Kant,
ahogando la raz6n pura, ha sembrado el caos en la tecnica juridica de ese
pueblo. Y nada mas err6neo. En esta oportunidad es para nosotros una satis-
facci6n llamar la atenci6n de los estudiosos del DeTccho Civil en Cuba, hacia

(47).-Imprensa Nacional, Rio de Janeiro, 1916.
(48).-En la Am6rica latina cuando se dice "americano", se haee referencia por anto-
nomasia a lo procedente de los Estados Unidos de Norte Am6rica.








-14-

la legislaei6n de ese pueblo, para que abandonando juicios aprioristicos. en-
tremos con sereno espiritu de observaei6n en su derecho legislado y hasta
en su derecho pretorio, si asi podemos llamarlo, en la seguridad que nos vaR
mos a sorprender al ver con afios de vida plicida y tranquila principios que
a nosotros los latinos nos parecian de fresca actualidad.
Lentamente los Estados Unidos tienden a unificar su legislaci6n comfin. Y,
asi por ejemplo, casi la totalidad de los Estados se encuentran regidos por
una sola ley en cuanto a los instruments negoeiablps (49); y como resultado
de la reunion celebrada en San Pablo, en el verano de 1906 (50), por la Conif.-
rencia Nacional de comisionados para las leyes uniforms (51), que acept6 o1
proyecto del professor Williston, se elabor6 la titulada "Ley uniform ;t
ventas" que ya habia sido promulgada en Arizona, Connecticut, Illinoii,
Maryland, Massachussetts, Michigan, Minnesota, Nevada, New Jersey, North
Dakota, Ohio, Pensylvania, Rhode Island, Utah, Wisconsin, Wyoming, Alaska(
y Tennessee, figurando incorporada en la ley de propiedad mueble del
Estado de New York (Personal Property Law) desde 1.o de septiembre de
1911, y asi por tanto figure en las denominadas Leyes Consolidadas de dicho
Estado (52).
Refiriendonos a esa Ley, tenemos que la intenci6n, es decir, el consenti-
miento gobierna en la compra-venta el principio de la transmisi6n del do.
minio. Y aunque anteriormente por las leyes del derecho comnf ingl6s era
tambien requerida la tradici6n, ya desde ]a 6poca de Enrique VI los in-
gleses habian aceptado el principio de la intenci6n como medio eficaz para
transferir la propiedad o sea, doscientos cincuenta y tantos afios antes que
los franceses la establecieran en el C6digo Napole6n.

(49).-Hasta 1920 s61o quedaban tres Estados de la Uni6n donde esta ley no regia.
Texas, Georgia y Puerto Rico.--Vase Charles Taddeus Terry, Uniform State
Laws. N. Y., 1920.
(50).---"En las investigaeiones hechas con motive de esta conferencia me he valido
principalmente de la monumental obra de Mr. Samuel Williston, actual professor
de la Universidad de Harvard, que se contrae a las ventas de bienes bajo el
derecho comin y segfin la ley uniform de ventas (The Law Governing Sales
of Goods at Common Law and under the Uniform Sales Act. New York, 1909),
obra que es clAsica en las Universidades de los Estados Unidos y en la que
se tiene una plena conciencia de todos los principios t6enicos que han quedado
expuestos anteriormente".
(51).-La Conferencia Nacional de Comisionados para las leyes de los Estados (National
Conference of Commisioners on Uniform State Laws) que desde Agosto de 1892
se viene reuniendo, ha dado como resultado la unificaci6n de la legislaci6n en
muchas materials en los distintos Estados de la Uni6n.-Acaso sea ese el ca-
mino lento pero fire por el que los Estados lleguen a la unificaei6n nacio-
nal de su derecho privado.-V6ase la obra Charles Taddeus Terry.-Uniform
State Laws in the United States.-Baker, Voorhis and Co. New York, 1920.
(52).--Mac Kinney. New York, 1917.








-15-

Distingue la ley que estudiamos la "venta", del "contrato de venta",
dando cabida a los dos concepts, y siendo el segundo contrato consensual,
al paso que el primero result un contrato real.
Dejemos hablar a la ley (Sec. 82 art. 5 de la citada Personal Property
Law): "un contrato para vender bienes" es un contrato por el que el ven-
dedor consiente en transferir la propiedad sobre los bienes al comprador por
una consideraci6n llamada precio. "Una venta de bienes" es un contrato por
el que el vendedor transfiere la propiedad de los bienes al comprador por
una consideraci6n llamada precio. Nosotros entendemos por consideraci6n
en este caso, lo que el derecho espafiol llama causa.
En cuanto a nuestro asunto podemos decir que en esa Ley Uniforme de
Ventas figure el pacto que estudiamos clasificado como una venta condi-
cional.

Ley uniform de ventas condicionales.

Recientemente se ha promulgado en New Jersey y South Dakota una ley
denominada "Ley uniform sobre ventas condicionales" toda ella destinada
a reglamentar como un contrato "sui gnneris" el pacto de dominion reser-
vado, alli conocido como "venta condicional" (53).
No es possible una exegesis relative a las 33 secciones o articulos de que
consta la ley, studio que seria muy interesante, pcro demasiado extenso.
No obstante daremos sus puntos de vista generals para ver c6mo la ley
abandonando en parte el rigor de principios que rigen al contrato de compra-
venta, crea un tipo conventional de caricter propio.
Antes que nada digamos que el contrato para perjudicar a tercero debe
ser inscrito en una oficina "ad hoc" (Sec. 6) dentro de diez dias de heeha
la venta; que el incumplimiento de la condici6n no opera automiticamente
la rescisi6n, sino que se necesita un requerimiento o aviso del vendedor anun-
ciando su prop6sito de hacer uso de su dereeho de incautaci6n si el com-
prador no cumple la condici6n (Sec. 17).
En caso de incautaci6n el comprador tiene un period de diez dias para
pagar (Sec. 18). Y, en fin, si el comprador no regime pagando, y ya tiene
pagado un 50 por 100 del precio, la cosa no pasa a poder del vendedor sino
que se saca a pfiblica subasta (Sec. 19).


(53).-Terry, ob. eit., p&g. 211, Secei6n 20.








- 16 -

En el caso de que el precio pagado no llegue al 50 por 100 queda a voluntad
del comprador proceder o no a la subasta (Sec. 20). Y si la subasta no cu-
bre, al vendeder queda acci6n contra el comprador por el resto (53-a).
De modo que la imnnovaci6n fundamental de esta ley, segfin parece, en
relaci6n con la "Ley de Ventas" es la de la subasta; cambio que en orden
a los principios desnaturaliza a nuestro juicio el verdadero concept de la
venta conditional, y que en nuestro criterio tambi6n produce una contra-
dicci6n confundiendo el domino, con una especie de derecho real que es lo
que viene a resultar para el vendedor en la ley que estudiamos.
Vamos a verlo.
Si el vendedor no traspasa el dominio sino mediante el cumplimiento de
una condici6n; es evidence que si la condici6n no se da 61 debe continuar
siendo el dueiio de la cosa. Y si es el .duefio spor qu6 se le obliga a vender
la cosa propia, cuando la propiedad consiste en usar libremente de las cosas?
Desde el moment que se le obliga hacer algo con la cosa, 61 tendri un de-
recho de preferencia a cobrar su cr6dito sobre el precio obtenido, un derecho
real para incautarse de la cosa, pero no un derecho de propiedad, que es lo
que segln la Sec. 4 de la Ley se dice que se reserve el vendedor.

Puerto Rico.

Tambi6n en Puerto Rico se ha dictado en 13 de abril de 1916, una ley so-
bre estas ventas condicionales que ha entrado en vigor el primero de julio
del propio afio. Ley cuya economic es. de una contextura realmente cu-
riosa. Exige la inscripci6n del contrato en un registro de ]a munici-
palidad, y en 6sto recuerda a la legislaci6n suiza; y tambi6n como la de
New Jersey incurre en una inconsecuencia juridica porque el vendedor no
cumplida la condici6n no conserve propiamente el dominio, sino que tienc
derecho a pedir la puiblica subasta de la cosa cobrandose con el precio, o
adjudicndosela a falta de postores.

CODIGO CIVIL ESPAROL VIGENTE EN CUBA Y JURISPRUDENCE
ESPASOLA Y CUBANA

C6digo Civil espafiol.

Con el studio que hemos hecho del Derecho Romano podemcs decir que
hemos adelantado la soluci6n del problema con relaci6n a nuestro derecho.
(53 a).-Terry, ob. eit., pig. 565.








-17--


Efct'tivamente, la compra-venta entire nosotros no es mas que un contrato
generador de obligaeiones personales. VWase el art. 1445 del C6d. civ. que
al definirlo dice asi: "Por el contrato de compra y venta uno de los con-
"tratantes se obliga a entregar una cosa determinada y el otro a pagar por
"ella un precio cierto en dinero o signo que lo represente" Co-
rroborado este articulo por el 1450, expresivo de que la venta se per-
feccionara entire comprador y vendedor y serA obligatoria para ambos si
hubiere convenio en la cosa objeto del contrato y en el precio, aunque ni
la una ni la otra se hayan entregado.
La propiedad se adquiere. despues con la entrega o tradici6n. V6ase 4e
art. 609 que dice "La propiedad y demis derechos sobre los bienes se ad-
quieren y transmiten por la ley, por donaci6n, por sucesi6n testada e intes-
tada, y por consecuencia de ciertos contratos mediante la tradici6n. Doc-
trina que ratifica el art. 1095 al disponer que no se adquiere derecho real
sobre las cosas hasta que no hayan sido entregadas (54). De modo que asi
como en el Derecho Romano no es esencial para la venta la transferencia
inmediata de la propiedad, y esta transferencia viene s61o a afectar a ]a
consumaci6n del contrato, no hay por qu6 no admitir entire nosotros un
pacto que demore, o condicione el traspaso del dominion en la compra-venta.

Jurisprudencia espaiiola.
P;r su sentencia de 16 de febrero de 1894, el Tribunal Supremo de Espafia
tien, literalmente declarado "que es perfectamente licito y obligatorio -l
contrato de compra-venta de muebles en cuya virtud el vendedor, eedi6n-
dolos al comprador, se reserve su dominio hasta que le pague el precio, por-
que segfin el art. 1255 del C6d. Civ. los contratantes pueden establecer los
pactos, clausulas y condiciones que tengan por convenient, siempre que no
sean contrarias a las leyes, a la moral ni al orden pfblico" (55).
Por su sentencia de 6 de marzo de 1906 (56) el propio Tribunal Supremo de
Espafia hace esta importantisima declaraci6n doctrinal: que la condici6n
de que la propiedad de la cosa objeto de una venta no se trasmita al com-
prador hasta que sea satisfecha la totalidad del precio, de suerte que la
falta de pago de los plazos convenidos o letras de cambio que los represent

(54).-Hay un caso, sin embargo, donde la tradici6n puede operarse por el consentimien-
to, excusAndose la entrega material: es cuando la cosa mueble no puede tras-
ladarse a poder del comprador en el instant de la venta. Art. 1462, Cod. Civ.
esp.
(55).-Revista de Legislaci6n y Jurispr'udencia, tomo 75, pAg. 268.
(56).-Revista de Legislaei6n y Jurisprudencia, tomo 103, pag. 539.








--18 -

concederia derecho al duefio de la cosa para exigir los restantes, u optar
por e. reintegro, pudiendo reivindicarla de cualquier poseedor, no esta pro-
hibida por la ley ni es contraria a las buenas costumbres, y constitute s6to
una garantia en beneficio del vendedor que finicamente transfiri6 el uso v
disfrute de la cosa entregada mientras no fuera el precio totalmente satis-
fecho.
No obstante esas dos sentencias, el Tribunal Supremo de Espafia ha dic-
tado la No. 162 de 13 de die. de 1911, donde hace la siguiente declaraci6n:
"Que la clausula qu6 dejaba en suspenso la adquisici6n del dominio, por
"no ser natural del contrato de compra-venta. que tiene sus caracteres, con-
"diciones y efectos sefialados en la ley no puede desnaturalizarlo, y hay que
"convenir en que estableei6 no una limitaci6n del dominio y si una especie
"de prenda o garantia para asegurar el total cobro del precio (57)."

Jurisprudencia cubana.
En Cuba la jurisprudencia civil de nuestro Tribunal Supremo no pPrece
todavia que haya resuelto concretamente el problema (57-a). Al pie de la sent.
106 de 19 de die. de 1912 de la Jurisprudencia al Dia, se lee la siguiente nota
de redacci6n: "Nuestro Tribunal Supremo no ha podido pronunciar en esta
materiala su iltima y decisiva palabra por los innumerables defects del re-
"curso a que la sentencia so icficre (58)." Pero en cambio ya es copiosa la
jurisprudencia penal de nuestro Tribunal Supremo aceptando el pacto re-
ferido y castigando al comprador que dispone de los bienes muebles que
hubiere adquirido por el pacto de referencia antes de su complete pago,
como autor de un delito de estafa previsto en el caso 5.� del art. 559 del
C6digo Penal. VWanse las sentencias niimeros 340, de 23 de die. de 1916 (59),
128, de 15 de mayo de 1917 (60) n6mero 31, de 9 de febrero de 1918 (61),
nimero 36, de 18 de febrero del propio afio (62); No. 181, de 27 de agosto de
1918 (63), No. 232, die. 20 de 1920 (64). Declarando las de 9 y 18 de febrero y
20 de septiembre citadas, que el pacto de reserve de dominio es vilido.
DemAs esta decir que si la figure juridica se estima villda por el Tribunal
(57).-Revs. de legis. y jurisp. To. 122, pig. 971.
(57 a).-Por su sentencia de 25 de septiembre de 1918, el T. S. de Cuba se refiere inei-
dentalmente, al pacto.--Jur. al Dia, Civil, Tomo 1918, pig. 331.
(58).-Jurisprudeneia al Dia. To. 1912, materials varias, p. 261.
(59).-Jurisprudeneia al Dia. Penal. To. 19T6, p.-1117.
(60).- , ,, To. 1917, p. 449.
(61).- ,, , ,, , To. 1918, p. 63.
(62).- ,, ,, ,, ,, To. 1918, p. 75.
(6).- ,, ,, ,, ,, To. 1918, p. 483.
(64). ,, ,, ,, ,, To. 1920, p. 727.









-19 -


Supremo para hacer al infractor del pacto reo criminalmente, con much
mayor motivo tendria que aceptarlo cuando se trate de hacerlo reo de ob!li-
gaciones eiviles.
Concretando, pues, el pacto de dominio reservado puede decirse que esta
consagrado por la jurisprudencia cubana y espaiiola.
Queda s6lo por analizar para dar por terminado este oxtenso trabajo la
filiaci6n doctrinal del pacto y sus consecuencias juridicas.

FILIACION DOCTRINAL

Distinci6n con el retracto.-Primeramente digamos que se diferencia del
retracto en que este iltimo precisamente supopne el traspaso de domino.
De modo que en tanto en el retracto el cumplimiento de la condici6n por
el vendedor resuelve el dominio del comprador, en el pacto de domino r'.-
servado el dominio no se traspasa hasta que el comprador no cumple la
condici6n.
En cuanto al arrendamiento.-Se distingue del arrendameinto y del co-
rnodato en que estos iltimos contratos tienen como unica finalidad con
ceder el goce o uso de una cosa, mediante precio o gratuitamente al paso
que el pacto de reserve de dominio tiene como finalidad, traspasar la pro-
piedad pero sujetAndola a un hecho future e incierto (64-a).
Su diferencia con el dep6sito.-No es un dep6sito aunque este pendiente la
condici6n porque en el dep6sito la obligaci6n primordial es de guardar y
restituir la cosa, al paso que en la venta con domino reservado la obligaci('n
primer del comprador es pagar el precio.
,Equivale a la hipoteca sobre muebles? (65) Parece que si; pero t6eni-
camente debe distinguirse. Cuando se vende una cosa y se deja reconocido
el precio en hipoteca, existed un contrato de venta perfectoa y consumado;
puesto que la propiedad result traspasada al comprador y la hipoteca, de
recho real del vendedor, result un pacto accesorio a la obligaci6n del comn
prador de pagar el precio; en cambio, cuando se l1eva a cabo una venta con
pacto de dominio reservado, la venta, aunque perfect, no estA consumada por
que la propiedad no se ha traspasado. Tiene esta distinci6n doctrinal con.ie-

(64 a).-Williston ob. cit., pirrafo 336, pAg. 526
(65).-En nuestro derecho la hipoteca no puede constituirse sobre muebles, y en Espaiia
la propia ley de hipoteca naval de 21 de Agosto de 1893, que no se hizo exten-
siva a Cuba, creyendo juridicamente impossible la hipoteca sobre muebles empez6
declarando (art. 1) que al s61o efeeto de dicha ley se consideraban los buques
como bienes inmuebles.-Sin embargo, en los Estados Unidos rige la hipoteca mo-
Sbiliaria (chatell mortgage).








-20-

cuencias prActicas? Creemos que si. Si el comprador no paga el precio asegt
rado con hipoteca el vendedor tendrd s61o el derecho a pedir que se vendh
en subasta la cosa para hacerse pago, toda vez que el acreedor hipotecario no
puede quedarse con la cosa directamente; al paso que en el pacto de reserve
si no se cumple la condici6n no hay traspaso de propiedad y el vendedor que
da de "pleno jure" dueiio de la cosa sin limitaci6n ni obligaci6n ulterior
(65-a). Ello aparte lo que si el comprador vende como propia la cosa habrai
apropiaci6n ilegitima (estafa caso 5.� art. 559 del C6d. Penal) al paso que si
vende como libre una cosa que responded a una iipoteca cometera estelionato
(art. 560 del C6d. Penal) (65-b).

Consecuencias juridicas.-Vista esta filiaci6n juridica del pacto y su di.
ferencia con las demas figures contractuales indicadas, queda s61o por
apreciar sus consecuencias aun no presentadas ni resueltas por la jurispru-
dencia cubana ni espaiiola.
Caso fortuito.-Si la cosa perece antes de que se cumpla ]a condici6n por
caso fortuito Ipara qui6n perece? A nuestro juicio relacionando los articulom
1452 que expresa "que el dafio o provecho de la cosa vendida despugs de
perfeccionado el contrato se regular por lo dispuesto en los arts. 1096 y
1182 en relaci6n con el articulo 1105 todos del C6d. civ. tendremos que la
obligaci6n de devolver la cosa que corresponde al comprador si no paga que
da extinguida.; Pero 4ste le exime de pagar el preeio? Creemos que no, por-
que como la compra-venta como contrato qued6 perfect, (art. 1480 del C6d.
Civ), da derecho al vendedor para reclamar el precio, con independencia do
la suerte que pueda correr la cosa en poder del comprador.
"Es esta la soluci6n tambign dentro del Derecho Romano donde el "peri-
culum y el comodum" pasan al comprador desde que la venta queda perfec-
cionada. Por lo demAs esta soluci6n es equitativa ya que si los frutos son
del comprador (art. 1468, C6d. Civ.) just es que le alcancen los ries-
gos (65-c).
(65 a)-V6ase en el mismo sentido la diferen eia establecida por la jurisprudencia ameri-
cana.--Cyclopedia of Law and procedure. Vol. 35, pig. 659, notas 70 y 71.
(65 b).-La distinci6n que estableee Williston (ob. cit., pig. 529, par. 337) fuadindose
en una cuesti6n de forma, no nos parece t6cnica, precisamente la distinci6n
hay que buscarla a nuestro juicio en la naturaleza y esencia de ambos contra-
tos, y sobre todo en la elasificaci6n del contrato accesorio que corresponde a
la hipoteca en tanto que la compraventa lo es principal.
(65 c).-Esta os la opini6n de Williston (ob. cit., pig. 459).-La jurisprudeneia america-
na de los distintos Estados es contradictoria; sin embargo, pareee de mas peso
la opini6n de la Corte Suprema de Mississippi, de acuerdo con nuestra soluci6n
(V6ase Williston en la pig. cit.) V6ase en el propio sentido la secei6n 22 (a)
de la Ley de Ventas uniforms y la 27 de la Ley uniform de ventas condi-
cionales (Terry, ob. eit., pag. 577).








- 21 -

Incumplimiento de la condici6n.-No cumplida la condiei6n y sin efeativi-
dad el contrato A tiene derecho el comprador a que se le devuelva lo que
hubiere entregado tan pronto 61-restituya la cosa? Evidentemente que no,
> a nuestro juicio ni siquiera como impone la ley de Puerto Rico y el C6digo
Civil suizo lo tiene a que se le haga una regulaci6n entire el precio quo
tiene dado y el tiempo que ha disfrutado la cosa. La raz6n es clara. De no
ser asi el vendedor tendria que irse convirtiendo en depositario de los pla-
zos que le haya pagado el comprador, esperando a ver si cumple el iltimo, y si
no lo cumple, reconocer a la parte que falta al contenido de su obligaci6n
un derecho, por tal incumplimiento, para pedir la devoluci6n de lo entregado;
es decir, quedaria a la inica y soberana voluntad del comprador la reseisi6n
del contrato, con infracci6n manifiesta del principio que desenvuelve el art.
1256 del C6digo Civil, por el que la validez y eficacia de un contract no
puede quedar al arbitrio de uno de los contratantes y el tal comprador -se
transformaria, por su incumplimiento, de sujeto pasivo de la obligaci6n dti
pagar el preeio, en sujeto active de una obligaci6n de devoluci6n de lo qun
ya tiene entregado.
En ese sentido nos apoya la resoluci6n del Tribunal del Imperio aleman,
de 7 de nov. de 1882, que puede leerse en la nota 18 de la pag. 145 de la
segunda part del vol. I, de la obra de Windseheid. Y el Tribunal Supreme
de Espaia tiene declarado que el quedarse el vendedor con lo que le tenia
dado el comprador a cuenta del precio no constitute enriquecimiento tor-
tieero (66).
No cumplida ]a condici6n se resuelve el contrato en todas sus consecunn-
cias, o queda una acci6n personal a favor del vendedor para obtpnPr del
comprador el pago total del precio
No nos queda duda que es optional del vendedor resolver el contrato pidien-
do la devoluci6n de la cosa o exigir la totalidad del pago del precio. Porqu,'
el contrato de compra-venta, que es principal y anterior al pacto, y origina-
rio de obligaciones para el comprador no puede quedar a la voluntad y ar-
bitrio de 6ste lo relative a su cumplimiento sin infringirse lo dispuesto en el
ya citado art. 1256 del C6d. civ. Este criterio informa tambi6n a la legisle-
ei6n americana (Williston, ob. cit. pag. 524). Lo que si creemos que no pued-
hacer el vendedor es quedarse con la cosa y exigir los plazos que le faltan,
porque si pretend obligar al comprador en fuerza a la compra-venta, esa
(66).-Sent. 16 de Feb. de 1894 (ya citada).








- 22 -

misma compra-venta, en la bilateralidad del contrato, lo obliga a entregar la
cosa vendida (art. 1443 del C6d. civ.)
Inco ra n.orporn.-In rporado el mueble vendido con pacto de reserve a
un inmueble por el duefio de ese inmueble, caso muy frecuente en Cuba en
material de Ingenios, e hipotecado conjuntamente todo ello a un tercero
Afrente a ese tercero conserve su derecho a reivindicar el vendedor con pace
to?; la pregunta ]a hago porque ha sido un caso prfctico que se ha presen-
tado en Espafia y que fug resuelto por el Tribunal Supremo espafiol en su
sentencia de 3 de enero de 1905 y entire nosotros por la sentencia de 9 de
marzo de 1914, ponencia del Magistrado Arturo Hevia (67).

La sentencia acepta, y nosotros con ella, que por la incorporaci6n el mue-
ble incorparado sigue la naturaleza inmueble de.lo principal, que la hipo.
teca extendi6ndose a todo lo que se le incorpora alcanza al mueble o mai
quina adaptada, y para que no se presuma hecha por el duefio es necesario
acreditarlo por document autintico (68). De ahl que el vendedor con pacto
de reserve para que pueda hacer valer su derecho en contra del hipotecario
tiene que hacer esa venta de manera que conste por escritura pfiblica o en
formA indubitada ]a incorporaci6n, a fin de que esa incorporaci6n por no
ser heeba por el duefio, no inmovilice, en beneficio del hipotecario, la cosa
vendida mediante reserve (69).
Prescripci6n.-Seria no terminar seguir estudiando con proligidad todas
las consecueneias del pacto y temo que ]a atenci6n que benevolamente me
habeis prodigado est6 a punto de agotarse. Sin embargo queda por hacer la si-
guiente pregunta: ~qu6 clase de posesi6n tiene el comprador en tanto esta
pendiente ]a condici6n? No hay duda, lo ha dicho el Tribunal Supremo de

(67).-Jurisprudeneia al Dia (Civil). To. 1914 PAg. 67.
(68).--En cuanto a esta necesidad de acredi tar el duefio de la cosa ineorporada su de-
recho de propiedad en forma indubitada el Tribunal Supremo de Espafia por
su sentencia de 26 de Abril de 1916 tiene declarado que: "Para conservar el
que se consider duefio de cosa mueble destinada a former parte de un in-
mueble de ajena perteneneia su derecho sobre aquella en perjuieio de tercero
es necesario que aeredite ese derecho por medio de eseritura pfblica suscepti-
ble de inseripei6n en el Registro de la Propiedad.-Sen. nim. 51 de 26 de
abril de 1916, del T. S. de Espafia. Rev. de Leg. y Jur. Tomo 137, p&g. 288.
(69).-El problema se complica si se pretend resolver entire el tereero que adquiri6 el
inmueble al cual se ineorpora el mueble adquirido con pacto de reserve y el
vendedor del mueble que se reserve el dominion pudiendo acreditarlo.--A nues-
tro juicio esto seria un easo de aceesi6n; y justificando el vendedor del mue-
ble su dominion reservado, en forma indubitada, tendria derecho a una indem-
nizaei6n o a llevarse el mueble, a elecci6n del propietario, segfn lo disnone
en los arts. 365 y 363 del C. C., pero pierde su derecho a reivindicar.-Pero
si el tereero compr6 el inmueble inscrito en el Registro de la Propiedad sin
la eonstaneia del pact, ejitonees no responderf en ningln sentido sobre los
efectos de la incorporaci6n, puesto que compr6 con la garantia del Registro,
(art. 25 de la Ley Hipotecaria).








-23 -

Espaia en su sentencia de seis de marzo de 1896, ya citada, el comprador
no tiene mas que el iso y disfrute de la cosa. Tiene pues una posesi6n deri-
vada como diria Savigny. o hablando en el lenguaje de Ihering: una posesi6n
con causa detentionis. No obstante debe gozar de la protecci6n posesoria aun
en contra del mismo duefio.
A los efectos de la prescripci6n adquisitiva es evidence que no gozando
el comprador de una posesi6n "animo domine", no puede adquirir por prep-
cripci6n en tanto est6 pendiente la condici6n; pero una vez llegado el dia
en que la condici6n debi6 cumplirse, sin que se realic, si el comprador con-
tinta poseyendo por el t6rmino de ley evitarf el caracter de la posesi6n
originaria que se cumpla a su favor la prescripci6n adquisitiva?, o.por e1
contrario se operarfi en su posesi6n lo que el derecho frances llama "la inter-
versi6n del titulo? (69-a)" En este iltimo caso, serA necesario un acto for-
mal suyo o bastara la sola intenci6n.
Nosotros creemos que llegado el dia en que la condici6n debi6 cumplirse,
si no se paga el precio, por ejemplo, como desde ese dia cesa automiticamen-
te el titulo por el que poseia, es evidence que por la fuerza misma del con-
trato ya no tiele el comprador el character de poseedor tolerado que le otor-
gaba el pacto, de entonces en adelante, cursado el termino de ley, nace a su
favor la prescripci6n adquisitiva.
Es cierto que es doctrine antigua que nadie puede prescribir contra su
titulo "illud a veteribus praeceptum est neminem sibi causam sua posses.
sionis mutare potest" y que la Casaei6n francesa, por sentencia de 9 de junio
de 1898, y la doctrine, tienen establecido de acuerdo con un precepto expre.
so del C6digo civil frances, que "esa regla significa que la voluntad de ser
propietario no basta para "intervertir" (cambiar) la posesi6n de aquel que
la goza a titulo precario (70)". Pero esto se refiere al caso del poseedor pre-
cario, que es distinto del que tiene la cosa sujeta a una eondici6n consig.
nada en el titulo, porque entonces no es por un acto de pura intenci6n del
poseedor que el titulo cambia de character, sino por virtud del propio conve-
nio; tampoco ha tenido nunca el comprador la cosa en precario sino a conse-
cuencia de un contrato de venta por el que el vendedor al entregar la cosa
en su inicio y el comprador al aceptarla, si bien sabian que no se trasmitian

(69 a).--Vase Planiol, ob. eit. To. 19 p. 2319, pAg. 710 y sig.
(70).-Baudry-Lacantinerie et Albert Tissier, Traite de droit civil "De la prescripci6n"
3, ed., Paris, 1905, pkg. 251.








-24 -

la propiedad de moment, habia la intenci6n en ambas parties de transferirla
cuando la condici6n se produjera; y nunca fu6 obligaci6n del comprador el
devolver la cosa cuando se la solicitara el vendedor, que es lo que constitute
la eseicia del precario, sino. la de pagar el precio, que es la eseneia de la com-
pra-venta.
En cuanto a que no es necesaria una manifestaci6n formal para que el
titulo initial se transform, llegado el moment en que la obligaci6n debi6
(umplirse, a los efectos de la "interversi6n" me parece obvio demostrarlo.
La manifestaci6n que*exige Ia doctrine francesa (71) para evitar en easos
parecidos (el arrendamiento, por ejemplo) la clandestinidad, que es un vi-
eio de la posesi6n, y para facilitar que el propietario tenga oportuniad de
ejercitar sus derechos, ]a creemds cautela innecesaria en el caso del pacto,
porque nadie mejor que el propietario, el vendedor, que tiene pendiente de
eobrar los plazos, sabe cufndo su acci6n reivindicatoria es ejercitable.
Prescripci6n del tercero.-En cuanto a la posesi6n que adquiere un ter-
cero del que haya comprado con pacto, aun antes de que se cumpla la con-
dici6n, yo creo que el tiempo debe contarse a su favor, a los fines de la
prescripci6n adquisitiva, desde que adquiri6 la cosa, siempre desde luego
que no haya habido subrogaci6n en las obligaciones del que le transfiere la
cosa, es decir, del que fu6 comprador con pacto de reserve. En nuestro de-.
recho no creo que pueda presentarse discusi6n; desde el mismo dia que el
tercero adquiere, el vendedor primitive, que se reserv6 el dominion,
puede ejercitar la reivindicaci6n; si no lo hace, prescribe en su contra la
acci6n real a tenor de lo dispuesto en el art. 1969 en relaci6n con el 1962
del C6d. Civ., sin perjuicio de que aunque no prescribe la acci6n reivindi-
catoria (71-a), si el tercero adquirente la hubo de buena fe la adquiere
por prescripci6n dentro de tres afios tratfndose de muebles con indepen-
dencia de la acci6n del vendedor primitive. No creemos que haya lugar en
este caso a la cuesti6n que se plantea en la doctrine francesa, de si el plazo
para la prescripci6n de ese tercero deba contarse desde que el termino con-
cedido para el cumplimiento de la condici6n venza, o desde el dia en qiue

(71).-Theophile Hue. Commentaire Theorique et pratique du Code Civil, To. XIV,
Paris, 1902, No. 377, pig. 478.
(71 a).-Sera convenience advertir que no obstante lo expuesto, somos de criterio que
siendo perpetual la propiedad, la acci6n reivindicatoria no puede ser afectada
por la prescripei6n extintiva del art. 1969 del C6d. Civ. esp., coneordante con
el 2262 del C6digo Napole6n, y que seguimos el criterio de la doctrine fran-
cesa, mantenido por Aubry et Rau (ob. cit. 4� ed. to. VIII, parr. 772, p. 492)
y por Planiol (ob. cit., tomo I, No. 2447, pAg. 754) de la no extinei6n de la
acci6n reivindicatoria por el no uso.








-25 -

el tercero adquiera la posesi6n de la cosa. Problem cuya soluci6n divorcin
en Francia a los autores con la jurisprudencia, decididndose esta fltima per-
que la prescripei6n no se cuente sino desde que la eondici6n o el terminr:
hayan debido tener efecto, y siendo de este criterio Planiol (72), en talnto que
la doctrine se decide por la contraria, es decir, porque el termino se cuente
desde que el poseedor tome posesi6n (73). De donde se puede dai un case
muy curioso tratindose de cosas muebles, y es que el vendedor con pacto
haya perdido la cosa por la prscripei6n adquisitiva del comprador o de un
tercero, y que conserve sin embargo hasta los quince hfios su acci6n perso-
nal para pedir al comprador el pago del precio, o, lo que es lo mismo pa-
gando el precio de una cosa propia (73-a).
Caso de quiebra del comprador.-En el Derecho Civil espafiol el caso pa-
rece resuelto por el art. 908 del C6digo de Comercio, que dice "Las merca-
derias, efectos y cualquier otra especie de bienes cuya propiedad no se hu.
biere transferido al quebrado por un titulo legal e irrevocable se conside--
ran de dominio ajeno y se pondran a disposici6n de sus duefios." Queda s6]o
por estudiar lo que se refiere al pago del precio aplazado. &Sufriri esa obli-
gaci6n del quebrado, ese cr6dito pasiv6, igual reducci6n que todos los de-
mAs creditos en fuerza a la preferencia y prorrateo que segin la naturaleza
de los creditos se impone hacer con los products de los bienes de la masa ?
&EstarA obligado a traspasar el dominio por el precio reducido que result?
Creemos que no, y aunque no hay precepto exactamente aplicable, nos aux�-
lia por analogia uno que hace relaci6n a una situaci6n idWntica. Ml
refiero al art. 918 del C6digo de Comercio. "Los acreedores con prenda, dice
el citado articulo, constituido por escritura pfiblica o en p61iza intervenida
por agent o corredor, no tendrAn obligaci6n de traer a la masa los valores
u objetos que recibieron en prenda a menos que la representaci6n de la
quiebra los quisiere cobrar satisfaciendo integramente el credito a que esti-
vieren afectos. Y despues que la cosa comprada se ha entregado al vendedor
como consecuencia de lo dispuesto en el art. 908 eftado al principio, y que el
vendedor mantiene un cr6dito por la venta contra el comprador qu6 otra

(72).-Cass. francesa, Mayo 4, 1840; Nov. 16, 1987; En. 28 de 1862, Julio 9 de 1879 y
Planiol, ob. eit., to. 19, No. 2654, pig. 827.
(73).-Proudhon. Traite de droit d'usufruit, Dijon, 1873, To. IV, No. 2130, pag. 279.-
*Aubry et Ban, Cours de droit civil franchise, Paris, 1897, p4g. 485, No. 213;
Bandry-Laeantinerie et A. Tissier, ob. cit., pag. 309.
(73 a).-Esta antinomia juridica no es mas que la consecuencia de los diferentes plazos
de preseripci6n que se sefala en el C6d. Civ. esp. para la extinei6n de las ac-
ciones reales y personales.








-26-


cosa result pricticamente sino un acreedor pignoraticio por el precio apla-
zado? (74). Por otra parte y esto es de mis fuerza, el contrato de venta con
pacto del domino reservado hasta que se cumpla la condici6n de pago, no
admite distineiones, si la condici6n se cumple, se traspasa el dominio, si no
se cumple no se transfiere. Ni la muerte, ni la ausencia, ni la quiebra, pu-
dieran dar por cumplida la condici6n, porque ninguna de esas circunstan-
cias son la obra voluntaria del vendedor (art. 1119 del C6d. Civ.) que seria
lo finico que pudiera dar por verificado juridicamente el event conditional
de cuya realizaci6n se hacia defender el traspaso del dominio (75).

OBSERVACION FINAL

Ya para terminar queda s61o por decir que el socialismo juridico que va
invadiendo al derecho civil, no siempre con buenos resultados, ni siquiera
para el orden de principios que proclama, esti protestando contra el pacto
de dominio de reserve, y acaso no sea ajeno a ese socialism el art. 716 del
C6digo Civil suizo que ya hemos estudiado y censurado. Giuseppe Salvioli
protest del pacto de reserve y Francesco Consentini (76) aplaude la solu-
ci6n del C6digo suizo. Nos parece un error, sin embargo, y un error de es-
cuela. Precisamente a quienes mis conviene, en forma indirecta, el pacto de do-
minio reservado es a los pobres, a los obreros, de una parte porque les permit
independizarse del patrono poniendo al alcance de sus medios las miquinas pa-
ra la pequefia industrial, que en otra forma no podrian adquirir, y de otra
porque al aumentarse las ventas de las miquinas, con la garantia del pacto, las
casas fabricantes aumentan sus talleres y en consecuencia aumenta la de-
manda de trabajo para los mismos, con lo que como es 16gico sube el salario
de los obreros que se emplean en la fabricaci6n de las maquinas.
No es 6ste el moment para demostrarlo, pero incurre en un error de falsa
observaci6n el socialismo juridico, si al estudiar las instituciones del dere-
cho civil va a limitar el anilisis a las situaciones calamitosas que puedan pre-
sentarse con ocasi6n de un hecho, ni siquiera observado, sino hijo de la ima-
ginaci6n del impugnante; porque ni la calamidad es la vida, ni hay institu-
ci6n alguna donde el cerebro no pueda hacer entrar la miseria, el dolor y la
tristeza para conmover y hacer vibrar el sentimentalismo. No. El derecho

(74).-V6ase la sent. del T. 8. de Espafia 162, 13 de Dbre. de 1911, Rev. de Leg. y Jurisp.,
(75).--VWase Cuturi, ob. cit., pAg. 609; y Dusi, ob. cit., pdg. 545.
(76).-Francesco Consentini.-La xeforma de la legislaci6n civil y el proletariado. Trad.
esp. de Aguilera, Madrid, (1921) pAg. 512, nota (1).
To. 122, pAg. 971.








-27-

civil es un derecho de intereses, y de soluciones y si el socialismo juridico
quiere ser consecuente consigo mismo, a lo mAs que puede aspirar es a que
se beneficien los intereses de los mis, y a producer soluciones practices, ya
que no es licito por otra parte, la critical del principio vigente si no se track
en la mano el principio mejor.
He dicho.


























'a1
'II






















































































A
1*d









4


k'" ' " ' .



* .......".........".."............. . . ;: .. .
,.-.: *Z 1< : .. :: , :." ' .






o, ,L �~-' -t z
; 'C " .
~~~~~�,~e � . �� ��'


.i.


1. V. -


�-;
*r
�I-
~
s'
::I
�:
.��i;:




University of Florida Home Page
© 2004 - 2011 University of Florida George A. Smathers Libraries.
All rights reserved.

Acceptable Use, Copyright, and Disclaimer Statement
Last updated May 24, 2011 - Version 3.0.0 - mvs