Proclama de los yucatecos.

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Proclama de los yucatecos.
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Creator:
J. M. de Q.
Publisher:
Imprenta de Palmer ( Habana )
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All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
System ID:
AA00000048:00001

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Special Collections
RARE BOOKS


I 4












PROCLAMA
DE LOS

YUCATECOS.





CON SUPERIOR PERMISO.
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Impresa en la Habana en la Imprenta de Palmer Calle
de Compostela nuim. 143. donde se hallara 6 en su
libreria de la Plaza Nueva.




















0











TNtrdpidos guerreros Espaifoles: vuestra gloria, es la gloria, el honor
y el interest p'iblico de la religion, del rey y de la patria. Vnestras armas
barn que se inmortalize en la dilatada series de los siglos el feliz reyna-
do dl Imnan de nuestros afectos FERNANDO VII. El Sefior nos le ha dado
y nosotros debemos procurar la conservation de este sagrado dqp6oito,
en quien estan encerrados los tesoros de las mayores felicidade. Si nos
]e hubiera de quitar el Cielo, no nos le hubiera dado d costa de tantos
afanes, sentinientos y disgustos. Persuadidos estamos, d que todas las
desgracias que ban Ilenado de amargura nuestros dias, intes de tenerle,
y despues de su exAltacion al Trono de su augusto padre, acabariar
enteramente en eI, para que el mismo fuese el principio feliz de nuestras
dichas y prosperidades. El Sefior no anticipa sus venganzas, sino para
anu:iiarnos mayores beneficios. Dios no se arrepiente nunca de sus
does, pero jams los da sin amargura del recipient. Asi debemos pro-
meternos, que a nuestras l]grimas y suspiros sucederdn inmensos torren-
tes de felicidades. Pero ah I La fuente que debe correr para que seamos
llenos de la fertilidad y de la abundancia con su benefico riego, tiene
cerrado el conduct. Dejemonos de figures. La amable y sagrada persona
de FERNANDO VII. se halla aprisionada en Francia por el infame Napo-
leon, y no lograremos su real beneficiencia hasta que se nos restituya al
trono. g Sufrireis vosotros, que este injusto usurpador de cetros y coro-
nas, este pdrfido opresor de la inocencia y de ia libertad, detenga por
mns tiempo, a su arbitric y baxo su tirana dominacion a nuestro dcseado
Soberano? Ah! no, aunque vuestros intereses y vuestras vidas os instan
poderosamente, la suya sola, y la tranquilidad y reposo de su espiritu de-
be estimularos mas, h combatir nerviosamente contra sus enemigos hasta
conseguir el recobro de su libertad. Si, generosos alumnos de Marte, to-
mad las armas, y presented una guerra obstinada y cruda al soberbio
Napoleon que nos lo ha arrebatado alevosamente de las manos, con el
objeto de reynar sobre nosotros. Presto vereis el fruto de vuestros afanes,
sudores y trabajos. El inmenso peso de su orgullo, ayudado de vuestros
generosos csfuerzos, lo precipitard desde lo alto de su encumbrada sobe-
rania, para que sirva de escavel 5 vuestras plants.
Este desertor de la Iglesia; este hoinbre sanguinario enemigo impla-
cable de los de su especie; este corrompedor de la verdad, y perseguidor
de In inocencia; este monstruo detestable tan odioso la Esparia como e
las Indias, y contra quien se han alarmado muchas naciones, y han cons-
pirado hasta los suyos; Este soberbio Nembrot, que por un equivoco de
la naturaleza no fue contado en el numero de los hijos de Chus, hijo de









Chan, el unico de los de Noe, que merecid ser maldito de su padre. Eu.
te primer oinulipotente sobre la tierra, como de Nembrot se dice al ca-
pitulo X. del Genesis, esto es, el primero d quien el dcsordenado amor die
la sipremna potestad, lo compeli6 i acometer a los pais-'s vecinos; Este',
pues, en todo semejante al soberbio Nabucodonos6r, rey de Ninive y de
Asiria, que no content con haber vencido a Arfaxad, rey de los Medos,
pretendi6 inflado de soberbia, dilarar su inperio casi hasta los ultimbs
termnin!s de la tierra, embiando Vice-gerentes de su dignidad real a 16a
ppeblos que habitaban en la gran Cicilia, en Damasco acia el Libano'y
el Carmelo, i los Arabieos y Galileos en las bastas llanuras de Esdrelon,
d los Samaritanos en los lugares eircunvecinos al Jordan, y a toda la
tierra de Jes6, hasta los limits y confines de la Etiopia, con el fin de
subyugarlos a su Imperio, semejante i este, vuelvo a decir, despues de
haber estendido sus conquistas hasta los mas remotos pueblos, que coh-
tiene en su basto 9mbito el globo que pisamos, sin perdonar el Egipth,
comprehendido en la Africa, usando su acostumbrada vileza de la mas ne-
gra alevosia, de la traicion mas infame, que jamas se ha leido en las
historians, pretendi6 igualmente destronar a nuestro amabilisimo Soberanio
para que se extendiese su domination desde el Oriente al Ocaso entrando
en posesion del Reyno de Espaia y de las In.ias. A este fin lo mantiehe
en rehenes en la Francia, y ha embiado sus Murates, sus Junotes, y otrbs
Generales de su nacion, revestidos de autoridad, i establecer su Imperlo.
Como ha vencido enemigos poderosos, con perfid-is, engaifos y alevosias,
caricter distintivo de su infame corazon y vil political, creyd, sin duda,'se
le rendirian, por el mismo medio, estos florecientes Reynos, a que aspira-
ba su descomunal codicia. Mas que much I todos los del universe quisie-
ra usurparse su ambition. a costa de traumas, de enredos y ardides frau-
dulentos, que forxa en la oficina de su loca fantasia, 6 porque ciego cbn
el denso vapor de su soberbia, no acierta a mirarse como agresor injusto,
6 porque falto de religion se consider exento de la restitution a que en
semejantes casos, le obliga la ley invariable y eterna del Sefior, siendo
esta a mi ver la funesta causa, 6 motivo de hacer derramar por todas
parties la sangre de tantas infelices victims, que sacrifice al furor de'la
guerra, y de llamar defensajusta el perverse barbaro designio de acome-
ter 6 invadir con osadia.los dominios de los pueblo.< libres.
Pero ah! este martillo que ha quebrantado d tantas naciones del Uni-
verse, se ha quebrantado y deshecho i si mismo. Si, ya Ileg6 el tiempo
en que Napoleon serd visitado por la divina justicia, como lo fue de Dios
elRey de Babilonia, de quied acabo de iblaros, en castigo de st despotlca










Aberbia. El juiclo terrible de este desgraciadoEmniperador hasubido
hasta los Cielos, y ha penerrado las nubes. La sangre de tantos infelicls
'que ha sacriticado su furor, ha levantado al Cielo sus gritos. Dcsde la
tierra ha clamuado, mejor que la de Abel, contra este Cain fratricida. Por
'todas parties ha corrido la de tantos generosos E.panioles y franceses, qrie
hban rendido, en esta guerra los dltimos alientos de sus vidas. Madrid ha
visto, con espanto y dolor, en solo un dia, yertida con barbara inhumh-
nidad, la de muchos centenares de Espai3les de todos estados, edades,
sex6b, y condiciones, cogidos de sorpresa, e indefensos, Este higubre'y
sangriento expectdculo, Ilenaria de horror a las mas altas inteligencias,'y
a su vista quedaria la misma naturaleza consternada y poseida de la ad-
miracion del pasmo, y del asombro. Alli los nilos inocentes asidos a las
ropas, y faldas de las desventuradas madres, batallarian con la mnerte
que les daban los crueles traydores. Alli las amorosas madres verian des-
pedazar las tiernas caries de sus hijos, dentro de sus mismos brazos, y'se
rendirian finalmente i la muerte, no tanto. a la fuerza de los golpes de
los sables que descargarian sobre sus cabezas, quanto al acerbo dolor 'de
ver espirar i los dulces pedazos de su corazon. Alli los venerables ancla-
nos, reservados por algun hado cruel para ver tan desastrados sucesos,
verian venir -sobre si los cortantes alfanges y cuchillos, que cortdton el
hilo de sus dias. Alli, sin perdonar la firiosa safna d los ungidos del Se-
'fior se veria der.amada por los suelos la sangre de los sacerdotes de
Jesu- Cristo. Aii to.o seria desorden, confusion, ayes, suspiros y lame'n-
tos. Y alli finalmente en just venganza de los traydores enemigos,. en-
tran armados los Espafioles, acometen con furioso denuedo contra los
viles actors de tan sangrienta tragedia, y quitan la'vida a miles de fran-
ceses, quedando el- enlosado de sus calls y de sus plazas cubierto de
horrorosos cadaveres. ? Y podra quedar sin castigo el Promotor y causa de
tantas iniquidades Siendo deudor, no solo de estas vidas, sino de un nu-
mnero superior d incalculable de otras muchas mas g pensais que el Sefor
no exigira de el una satisfaction condigna? No, amados Espafnoles, gus
delitos no quedarin impugnes. El supremo Arbitro y Juez del Uni-
verso descargard sobre l1, la vara de su furor. Un espfritu abandonado
al espiritu de la guerra no sabeis que es un efecto de las venganzas
del Sefor? El perecerd como el Rey Amasias, que no quiso escuchar
los sanos consejos que le disuadian una guerra injustamente emprendida.
Pelead contra el, sin el temor de ser vencidbs. Vosotros sois los instru-
mentos de que Dios quiere valerse para la execution de sus terrible
Yenganzar,'y no puede dexarde acompaiarot en vuestras emprenas,











Felices nnsotros, si al mismo tempo, que no podemos tener parte
en la gloria de vuestros combates, por la distancia que nos separa, pu-
dieramos, a lo menos, tener noticias prontas de vuestras azailas, para que
fuesemos admiradores y pregoneros de vuestro valor y de vuestros triun-
fos. Felices nosotros, porque ya sabemos los progress y ventajas, que
hacen sobre los Franceses, las armas espanolas. Felices nosotros, porque
el sentimiento y dolor de no poder gozar de nuestro amabilisimo FER-
-ANDO, iguala al gusto y alegria, de que dej6 penetrarse nuestro corazon
el trtinta y uno de Mayo, en que recibimos la plausible noticia de su
exaltacion al trono; el primero de unio en que fue proclamado; y el dos
de! inimo, en que con pompa y magnificencia se celebr6 una Misa en la
Santa Iglisia Catedral, en accion de gracias Jesu-Cristo Sacramentado,
por el benliido que acaba de hacernos, en cuya function se derrai6 en
sus elogios la conncida sabiduria del Illmo Sefor Diocesano Dr. D. Pedro
Agustin Esteves de Ugarte, completando nro. jtbilo y placer el solemne re-
civo pdblico de todas las personas visible que se hizo en el nismo dia
en la posada del Capitan General. Felices nosotros, porque el sumo do-
lor que sinti'ron nuestros corazones el 3 de julio en que se celebraba en
S. Francisco la misma action de gracias por la infausta noticia que tuvi-
mos al amanecer de este dia, de haber abdicado nuestro Soberanola
Corona en su Augusto Padre, y este por si, y su real familiar en Napo-
leon, se troc6 en regocijo y content el 30 del mismo Julio, en que fud
de nuevo proclamado en Junta subalterna, jurandolo por nuestro legiti-
mo Soberano este Illtre Ayuntamiento de esta muy noble y muy leal
Ciudad de Merida, presidido por el Sefior Gobernador y Capitan Ge-
neral de esta Provincia D. Benito Perez, con cuyo superior permiso
y asistencia se celebr6 el 4 de Agosto la solemn jura, que fue la que
lien6 de alborozo a todo el pueblo, la que casi enteramente nos enjug6
nuestras ligrimas. Felices nosotros, porque aunque indianos por nuestro
nacimiento y Yucatecos por nuestro patriot suelo, somos, por nuestros
ascendientes, espafioles, cuyo nombre ser, siempre, como ha sido,
nuestro mayor blason y timbre, pues nunca mejor que ahora recuerda
el respeto humilde, con que siempre o1 han venerado todas las naciones.
Felices, finalmente, nosotros, por que podemos elevar al cielo nuestras
oraciones por vosotros, para que os coroneis de laurels y de triunfos,
y para que logremos la incomparable dicha de ver sentado pacificamente
E nue'tro amable Monarca en su real trono. No temais, que ofendido el
Cielo de los de Yucatan por sus culpas, derrame sobre vosotros el vaso de
suirad indignacion por atribularnos d nosotros. Mas facilmente disimulari










el Seior el oproblo de nuestros delitos, que resistirse a los gemidos de
nuestra oracion humilde. Ninive, contrapone la voz de sus oraciones a la
voz de sus iniquidades, y Ninive destinada para servir de exemplo de las
divinas venguinas, queda hecha un monument glorioso de las bondades
del Seinor.
Ah i que bueno es el Dios que tenemos! El es nuestro protector en
medio de la tribulacion; El es, aquel Dios Omnipotente que se'iial6 los
Imperios el dia de su principio y el moment critic de su caida; El es,
el Dios de los ex~rcitos que gobierna las batallas; El que derrama en el
corazon del soldado, ya esfuerzo y confianza, felices presagios de los triun-
fos; ya terror y espanto, pron6sticos seguros de las mas laiientables des-
gracias. El infunde, y a aquel espiritu de -cons.cjo conquer se afianzan los
estados vhcilantes, 6 se recobran los perdidos; ya aquel espiritu de desa-
cierto conque se apresura la rufna, y se precipita con velocidad la cadencia
de los Imperios. Ea el esperamos con viva f6, y no podemos jamas ser
confundidos. Alentaos, heroicos espafioles, corred a las campanas, sinque
mnaa os intimide. Manifestad al mundo, vuestro antiguo ardor military y sos-
tened con vigor una causa tan just y'tan interesante. Redimid la amabld
vida de nuestro Cat61ico Monarca, por quien tantaslagrimas ha derrama-
do esta:su pobre Provincia de Yucatan, porcion feliz de su legitimo pa-
trimonio, redimios de la dura esclavitud, a que quiere reduciros ese tira;
no Faraon de la egipciaca Francia, y redimidnos tamlien a nosetros, que
havitamos el mismo suelo en que vuestros ilustres progenitores cogieron
los laurels, conque engrandecieron la Monarquia Espafiola. Ellos tubie-
ron la gloria de descubrir y conquistar este emisferio, este nuevo mundo;
y d vosotros toca el conservar lo que vuestros'antesesores conquist'iron.
Es verdad que nosotros estamos tambien comprometidos 4 su defense y i
la de todos los pueblos de la corona, como vasallos que somos de un mis-
mo soberano. Pero la distancia nos niega la dicha, que a vosotros se os
ha proporcionado, no sin grande envidia de estos Yucatecos, que quisieran
derramar, por tan just causa, toda la sangre de sus venas. Sin embargo,
nosotros os auxiliaremos, en el modo possible, con todos nuestros cauda-
les, y con el socorro eficacisimo de nuestras oraciones y plegarias, y a
que no podemos verificarlo con nuestras propias personas. Al arma gnero-
sos espafioles, al arma, que Dios estd con vosotros, por estar de vuestra
part la justicia de quien es natural protector. Merida de Yucatan,
en Indias, 8 de Septiembre de i808.
J. M. de Q.








LISTA DE LOS PAPELES QUE HAY EN ESTA IMPRENT.I

Poema dirigido la nation espii Ila, en dos cantos.
Proclama dirigida al noble Cuerpo de cadetes habaneros.
Octavas por M S. U.
Las decimas con los textos de hl Sagrada Escritura.
La batalla de Manresa ganada por,los Catalanes.
La proclama en catalan y espaniol.
La glosa de la decima puesta i Murat en Madrid.
Despedida de Fernando VII. a nuestra Sefiora de Atochau
La Araucana.
La tactic nueva.
Invectiva contra el mayor traydor del Universo
-La repuesta.de su Santidad i Mr le Fevre.
Glorias de Bonaparte.
Oda ,i la gloriosa victoria de los Aragoneses.
Pronto Gobierno y reforms necesarias porJ.
La Historia y la Experiencia en opocision contra el heroismo do.
Bonaparte.
La proclama dirigida i los espatioles americanos.
IManifiesto que se hace i todas las naciones y principalmente d lay
Espaia del mayor tirano del Universo.
Prodlama airigida a los espanoles europeos.
Himno pathiotico en celebridad de las victorias alcanzadas por nuestmas
armas.
La victoria de Zaragoza,.